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Trayectorias
RE~ISTA DE CIENClAS SOCIALES
0[ LA UNIIVERSIDAD AUT~ O'MA DE NUE O LEO

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Eagle Ford Shale Play:
Geografía Industrial Minero-Petrolera en el Sur de Texas,
2008-2015

Eagle Ford Shale Play:
Oil-Mining Industrial Geography in Southern Texas, 2008-2015
RODRIGO VERA VÁZQUEZ*

► RESUMEN
En este artículo se examina la movilización geográfica de la industria del petróleo y gas en los condados texanos que conforman el play estadounidense conocido como Eagle Ford Shale.
Utilizando el número de permisos de perforación otorgados
por la Railroad Commission of Texas en el periodo 2008-2015
y aplicando la técnica de cociente de cambio y participación simplificado, se calculó la variación de los datos a través del tiempo
y el espacio. Los resultados indican que la zona norte del play
dejó de ser estratégica, por lo que la actividad avanza hacia la
frontera internacional con México.
Palabras clave: Petróleo / Gas / Shale / Fracking / Texas.

► ABSTRACT
This article describes the geographical mobilization of oil and
gas industry involved in the Texas counties that make up the
American play known as Eagle Ford Shale. Using the number of drilling permits issued by the Railroad Commission of
Texas in the period 2008-2015 and applying the technique
of shift-share simplified quotient, data variation was calculated
over time and space. Results indicate that counties members
of the play located in the north stopped being strategic. As a
consequence, this activity is moving towards the international
border with Mexico.
Keywords: Oil / Gas / Shale / Fracking / Texas.

* Investigador de tiempo completo, El Colegio de Tamaulipas. Correo electrónico:
ecovera2007@gmail.com
Recibido: 31 de mayo de 2016 | Aceptado: 20 de octubre de 2016
TRAYECTORIAS AÑO 19, NÚM. 45 | JUL-DIC 17

ISSN 2007-1205 | pp. 3-36

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RODRIGO VERA VÁZQUEZ

INTRODUCCIÓN
Desde el año 2008, en el mundo se atestigua una revolución energética que genera expectativa, pero también incertidumbre. En el
primer caso, por el aumento de reservas de hidrocarburos acaecido
por la innovación tecnológica a favor de la producción de gas shale
(también conocido como gas de esquisto, de lutita o pizarra), lo que
modifica el perfil económico del sector energético global. En el segundo caso, porque la técnica de exploración y explotación de ese
recuso natural no convencional1 se asocia con problemas socio-ambientales, siendo una constante el incremento de número de permisos de perforación de pozos de petróleo y gas, en comparación con
la disminución del presupuesto público a la autoridad ambiental.
La nueva geografía industrial del orbe, relacionada con el gas
shale, muestra conglomerados o plays estratégicos en 10 países
principales: China, Argentina, Argelia, Estados Unidos de América,
Canadá, México, Australia, Sudáfrica, Rusia y Brasil (Energy Information Administration [eia], 2013, p. 10). Tunstall (2014, p. 11) fue
categórico al referir que, en el ranking mundial, el play conocido
como Eagle Ford Shale, ubicado en el sur de Texas, Estados Unidos
de América, se situó en el año 2013 como el más importante por la
magnitud de capital invertido. Más aún, en el reporte del impacto
económico de Eagle Ford Shale, publicado en septiembre de 2014
por The University of Texas at San Antonio-Institute for Economic Development’s Center for Community and Business Research
(utsa-ccbr, 2014),2 se refirió que la industria instalada propició una
derrama económica en los condados del play que alcanzó los 87 billones de dólares (p. 4); dicha cantidad es exorbitante, sobre todo si
se le compara con los 2.9 billones que la misma fuente calculó para
el año 2009 (utsa-ccbr, 2011, p. 10).
1 El gas natural no convencional se encuentra almacenado en formaciones de roca de baja
permeabilidad, lo cual hace más complicado su acceso, siendo el fracking el principal método
de extracción. Estrada (2013) explica que el gas natural se produce dentro de rocas orgánicas
o lutitas, es decir, en fragmentos sólidos compactados. Dicha compactación puede convertir
a las lutitas en pizarras o en filitas (rocas brillosas compuestas por cristales). La presión sedimentaria expulsa la mayor cantidad de gas hasta la parte más porosa de la roca. El gas que
no puede salir se denomina shale gas, gas de lutita, gas de esquisto o gas de pizarra. El shale
gas es metano producido por depósitos de lutitas y otras rocas de grano fino.
2 El reporte fue dirigido por Thomas Tunstall y Javier Oyakawua con fondos del South
Texas Energy and Economic Roundtable (steer), America’s Natural Gas Alliance (anga) y
SHALE Oil &amp; Gas Business Magazine.
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�EAGLE FORD SHALE PLAY: GEOGRAFÍA INDUSTRIAL MINERO-PETROLERA

5

Lo cierto es que Eagle Ford Shale se dinamiza por un puñado
de compañías que avanzan sin resistencia aparente por territorio
de los condados. Al año 2015, son 26 condados impactados directamente por el play (Railroad Commission of Texas, 2016a; Texas
Comission on Environmental Quality [tceq], 2016), todos modificando por lapsos su realidad socioeconómica, administrativa, ambiental, paisajística, etc. Si bien del año 1990 al 2015 el número
de permisos para perforar pozos de petróleo y gas sumó 25,057,
de ese total el 72% correspondió al periodo 2008-2015 (Railroad
Commission of Texas, 2016c).
La localización industrial en el play presenta diferentes ritmos y
momentos. Desde el año 2008 se encuentra en un nuevo ciclo tecnológico, esto tras la incorporación de un método de producción
que fractura y perfora de forma horizontal la Roca Madre para
extraer hidrocarburos contenidos en dicha masa del subsuelo terrestre. Si bien la técnica de fractura hidráulica (fracking) data de la
década de los cincuenta, la reestimulación de los campos a partir de
introducir ductos de manera horizontal es lo innovador (refrack).
Teniendo en cuenta el papel fundamental que tuvo el desarrollo
tecnológico (innovación) en la reactivación del play, se discute la
realidad desde el ámbito teórico neoschumpeteriano, toda vez que
el cambio radical experimentado en la región a consecuencia de
la introducción de un nuevo método productivo y/o conquista de
una nueva materia prima se desliza por entre el concepto de “destrucción creadora”; esto implica reconocer que el proceso competitivo genera no solamente concentración de la producción, sino
también acumulación del conocimiento. De ahí la importancia de
indagar en el significado de los elementos que se conjugaron para
que en el año 2008 el play perfilara su fase de auge.
Ahora bien, si se toma en cuenta que el emplazamiento geográfico de las compañías corresponde a su afán extractivista de materia prima, entonces es factible plasmar un mapa que dé cuenta
de su actividad a lo largo y ancho del yacimiento. Esto es viable ya
que la movilización geográfica de las compañías queda expuesta en
los territorios de los condados a través del número de permisos de
perforación de pozos de petróleo y gas otorgados por la Railroad
Commission of Texas. Dicha variable es la que soporta el objetivo
de esta investigación: registrar el cambio y la participación de la
actividad extractivista de hidrocarburos en los condados del play
en el periodo 2008-2015.
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Por lo que toca a la cercanía geográfica con México, es trascendental considerar que Eagle Ford Shale Play pertenece a un yacimiento transfronterizo (en su porción mexicana se le conoce como
Cuenca de Burgos, pero los texanos lo nombran Mexican Eagle
Ford Shale), de ahí que se formule una pregunta clave: ¿la dinámica
de las compañías avanza hacia el sur del play, es decir, hacia la frontera internacional con México? La hipótesis es que la geografía industrial al interior del play se desplaza de norte a sur, es decir, hacia
la frontera internacional con los estados mexicanos de Tamaulipas,
Nuevo León y Coahuila.
El cálculo aritmético que se utilizó para mostrar la variación de
los datos a través del tiempo y el espacio fue el de cociente de cambio
y participación simplificado. Con la matriz comparativa 2008-2015
se logró un cuadrante de variación tendencial que permitió ubicar a los condados en cuatro categorías: territorios emergentes (en
auge), territorios estables (en equilibrio), territorios en retroceso
(en declive) y territorios marginales (en decadencia).
En suma, se espera que este análisis coadyuve a la construcción
de la agenda de investigación en geografía económica relacionada
con la industria del petróleo y gas, industria que avanza territorialmente, transformando la historia contemporánea de la región
fronteriza México-Estados Unidos de América.
LOCALIZACIÓN Y CARACTERÍSTICAS DE EAGLE FORD SHALE
En el estado de Texas, Estados Unidos de América, debajo de la
provincia Grandes Llanuras de Norte América, a una profundidad
de entre 3 a 4 kilómetros, se encuentra una formación productora de hidrocarburos que forma parte de la Roca Madre de Austin
Chalk: Eagle Ford Shale.3 Lo trascendental de esta formación es
que contiene depósitos de petróleo y gas en la misma roca, aspecto que significa para las compañías la posibilidad de diversificar la
oferta productiva en función del comportamiento de los precios.
La exploración en ese tirante de profundidad data del año 2008,
cuando Petrohawk Energy Corporation perforó su primer pozo
con la técnica de fracking en su vertiente innovadora de perfora3 Eagle Ford Shale debe su nombre a la ciudad de Eagle Ford, Texas, donde son característicos los afloramientos de esquisto en la superficie arcillosa.
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ción horizontal en el Campo Hawkville, ubicado en el condado de
La Salle (utsa-ccbr, 2011).4
A partir de ahí, el sur de Texas se ha ido transformando. Las
compañías del ramo se despliegan por la región en constante movimiento, explorando y explotando hidrocarburos sin restricción
aparente. Su dominio territorial es tan importante que ostentan
desarrollo regional en términos de producción, trabajo y capital.
MAPA 1
Localización de Eagle Ford Shale Play en el estado de Texas.
-112

- 110

- 106

-104

-102

-1 00

-98

-96

-94

36

34

32

30

28

+ Golfo dé

26

México

+

24
80
-112

-110

-108

-1 06

-104

- 102

-100

-98

o

=

-96

+

24

80 160 Kilometers
-94

Fuente: Elaboración propia.

La geografía económica de Eagle Ford Shale representada en el
mapa 1 se extiende en un área de 80 kilómetros de ancho por 640
kilómetros de largo, esto es, desde el condado de Gonzales, ubicado
al norte, hasta los condados de Webb, Dimmitt y Maverick, ubicados al sur, en la frontera internacional con México. Tomando como
referencia el área geológica presentada por la Texas Commission on
4 Es importante recalcar que ese año 2008 es el parteaguas en lo que respecta a profundidad
de exploración y explotación en dicha área geográfica.
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Environmental Quality (tceq, 2016) y compartida por la Railroad
Commission of Texas (2016a), son 26 condados principales los que
conforman el conglomerado o play:5 Atascosa, Bastrop, Bee, Brazos,
Burleson, De Witt, Dimmitt, Fayette, Frio, Gonzales, Grimes, Karnes, La Salle, Lavaca, Lee, Leon, Live Oak, Madison, Maverick, McMullen, Milam, Robertson, Walker, Webb, Wilson y Zavala.
Según EagleFordShale.com (2016a), el play es el mayor desarrollo económico en la historia económica del estado de Texas; y es
que las cifras de producción de petróleo y gas ligadas a la innovación rebasaron las expectativas de los industriales. De acuerdo con
la Railroad Commision of Texas (2016b), en el año 2015 la región
hidrocarburífera registró poco más de 421 millones de barriles de
petróleo,6 cantidad exorbitante, sobre todo si se toma en cuenta
que siete años atrás, es decir en el año 2008, la producción de la región fue de 17 millones de barriles. Por lo que respecta a la producción de gas natural a partir de pozos exclusivamente construidos
para tal fin, es decir, a partir de pozos que no contienen terminaciones para la producción de petróleo crudo,7 del año 2008 al 2015
el volumen pasó de 727 mil millones de pies cúbicos a 1.6 billones.
Se había logrado acceder al hidrocarburo de esquisto.
1. ACOTACIÓN TEÓRICA
En términos interpretativos, la conquista de una nueva fuente de
materia prima tiene los elementos necesarios para analizarse desde el interior del planteamiento schumpeteriano. De acuerdo con
Croitoru (2012, p. 138) y Nicholas (2003, p. 1024), el fundamento y
consistencia de la argumentación schumpeteriana ha trascendido
épocas, por lo que contribuye a la explicación de la realidad contemporánea. Esto es particularmente cierto porque, dentro de las
corrientes de pensamiento económico, la Teoría del desarrollo económico de Joseph Alois Schumpeter (1911) abrió una senda diferente
5 Aunque se tiene el registro de algunas exploraciones en otros cuatro condados aledaños,
no se integran aún como parte constitutiva del play.
6 A manera de comparar con México, esa cantidad equivale a la mitad de la producción de
crudo mexicano para el mismo año.
7 La abreviación usada para el ámbito de producción de gas descrito es GW Gas, que significa Gas Well Gas. Dicha abreviación se encontrará en las bases de datos de la Railroad
Commission of Texas.
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al sostener que el proceso de desarrollo capitalista conlleva rupturas cíclicas que destruyen el equilibrio estacionario; tal aseveración
significa que el inicio de un nuevo proceso de crecimiento económico ocurre cuando en el ámbito de la producción se introducen
modificaciones que cambian intensamente los sistemas lucrativos
anteriores. Bajo esta óptica, Schumpeter advirtió que la incorporación de un nuevo método de producción implica —en consecuencia— el establecimiento de una nueva organización industrial.
Tales cambios son denominados innovación y forman parte de la
historia evolutiva del capitalismo.
El planteamiento de Schumpeter fue sugerente y visionario
(McCraw, 2007). Al igual que Marx, comprendió que el capitalismo no es estacionario, sino que se desarrolla y/o transforma a fin
de permanecer como modo de producción. En efecto, la Teoría del
desarrollo económico publicada por Schumpeter en 1911 apuntaló la
noción de un modelo dinámico del funcionamiento del capitalismo de tal manera que ha influenciado desde entonces el campo de
la economía, ya que a partir del concepto de “nueva combinación”
colocó a los empresarios como el principal “motor” de los cambios
en el mercado, aspecto que ha trascendido en el tiempo.
¿A qué nueva combinación se refería Schumpeter? Particularmente a la modificación de la estructura económica a consecuencia
de: 1). La introducción de un nuevo bien —con el que los consumidores aún no están familiarizados— o nueva calidad de un bien;
2). La introducción de un nuevo método de producción, el cual no
está completamente probado por la experiencia en el ámbito de la
manufactura que le concierne; 3). La apertura de un nuevo mercado; 4). La conquista de una nueva materia prima; 5). La configuración de una nueva organización industrial, por ejemplo la creación
o ruptura de una posición monopólica (Schumpeter, 2008).
Cada una de estas vías significa para el empresario no solamente
alcanzar mayores beneficios por su actividad, sino también obtener una mejor posición en el mercado. Dentro de las consecuencias
de este comportamiento, la más común es la generación de monopolios u oligopolios (Galindo, 2012, p. 25).
Schumpeter hizo su primer fundamento teórico en un tiempo
de la historia económica de Europa Central en el que predominaba
la concepción estacionaria (equilibrio-desequilibrio-nuevo equilibrio), pero con contundentes evidencias globales de desarrollo
tecnológico y de incorporación de nuevas formas de apertura de
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mercados (nuevas combinaciones). En 1911, residiendo en Ucrania (Europa del Este), publicó su Teoría del desarrollo económico; en
ella, su percepción vanguardista de la fuerza imperialista fue tan
exhaustiva que trascendió la idea generalizada de invasión de las
naciones, al poner en el centro del debate el funcionamiento global
del capitalismo como determinante de los cambios.
En ese tiempo, en América, el gobierno de los Estados Unidos implementaba una serie de leyes antimonopólicas, buscando frenar la
agresiva expansión empresarial de Rockefeller, quien desde su compañía Standard Oil dominaba el mercado interno e inclusive mundial, ya que su organización petrolera llegaba a los cinco continentes
(Mejido, 1980, p. 14). Si bien en ese entonces otras compañías, como
las estadounidenses Gulf Oil Corporation y Texas Oil Company,
la británica British Petroleum Company, la francesa Companie
Française del Pétroles o la holandesa Royal Dutch Petroleum, elevaban rápidamente sus ingresos (Mejido, 1980, p. 15), la batalla por
la innovación científica y tecnológica se presentaba como una clara
adaptación o ruptura cíclica del modo de producción capitalista.
Los razonamientos schumpeterianos tomaban sentido. La situación bélica mundial de 1914 dejaba ver cómo los imperios se disputaban regiones petroleras, más aún, revelaba el poder económico
global alcanzado por unas cuantas compañías. Había llegado un ciclo
de onda larga marcado por la innovación tecnológica en la industria
petrolera, un nuevo equilibrio con nuevas condiciones de mercado.
Ya en la década de los cuarenta, viviendo en Estados Unidos
de América, Schumpeter reorientó el concepto de “nueva combinación” para darle peso a la idea de “destrucción creadora”. En
su obra Capitalismo, socialismo y democracia (1942), reafirmó que la
dinámica capitalista es un “proceso de mutación industrial que revoluciona incesantemente la estructura económica desde adentro,
destruyendo ininterrumpidamente lo antiguo y creando nuevos
elementos. Este proceso de destrucción creadora constituye el hecho esencial del capitalismo” (Schumpeter, 2003, p. 121).
Yoguel, Barletta y Pereira (2013, p. 39) encuentran una serie de
modificaciones en el planteamiento originario de Schumpeter al
referir que en Capitalismo, socialismo y democracia (1942) se aparta
de la idea de que la dinámica del desenvolvimiento lleva al equilibrio; y es que textualmente Schumpeter (2003) indica que:
una vez destruido el equilibrio por alguna perturbación, el proceso de establecer un equilibrio nuevo no es tan seguro, ni tan rápiTRAYECTORIAS AÑO 19, NÚM. 45 | JUL-DIC 17

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do, ni tan económico, como pretendía la antigua teoría de competencia perfecta, y existe la posibilidad de que la misma lucha
por el ajuste en vez de aproximar el sistema a un equilibrio nuevo
lo distancie aún más del mismo. Esto sucederá en la mayoría de
los casos, excepto que la perturbación sea pequeña (p. 145).

Yoguel et al. (2013, p. 39) argumentan que Schumpeter, con el
concepto de “destrucción creadora”, pasa del equilibrio al desequilibrio, ya que sostiene que la creación de nuevas combinaciones,
si bien da lugar a un aumento y variedad de firmas que compiten
en términos de productos, métodos de producción y formas organizacionales, remata en un proceso de selección que desplaza del
mercado a los agentes que no pueden imitar las nuevas combinaciones.
La naturaleza y el tipo de agentes que protagonizan el proceso de “destrucción creadora” se transformó. Por ejemplo, en Teoría
del desarrollo económico (1911) las innovadoras combinaciones las
generan nuevas empresas que producen bajo condiciones que no
pueden equiparar las grandes firmas; mientras que en Capitalismo,
socialismo y democracia (1942) el proceso de “destrucción creadora”
—de naturaleza acumulativa— es conducido principalmente por
las firmas ya consolidadas que exploran nuevas formas de organización, como los consorcios y/o joint venture. Se trata de compañías
del mismo sector que por lo general buscan o han encontrado nuevas formas de mercado para proteger las nuevas combinaciones y
limitar la entrada de nuevos agentes.8
Una manera de ejemplificar las nuevas combinaciones como dinámica del proceso de competencia schumpeteriana es el número y
concentración de patentes (Nicholas, 2003).9 La industria del petróleo y gas ha sido desde su origen uno de los principales referentes
en términos de innovación. Si bien, la diversidad de patentes que
incluye esta industria es extensa, se atestigua un incremento importante en el ámbito de la fractura hidráulica. Cahoy, Gehman y
Lei (2013, pp. 289-290), con datos de la u.s. Patent and Trademark
Office (uspto), señalan que el número de patentes relacionadas con
8 Generalmente se da cuando en un mercado varias empresas deciden formar una única
entidad con el fin de elevar su poder monopolista.
9 Las patentes son derechos exclusivos concedidos por un Estado al inventor de un nuevo
producto o tecnología; esos derechos son susceptibles de ser explotados comercialmente
por un periodo limitado de tiempo a cambio de la divulgación de la invención. El registro de
la patente constituye la creación de un monopolio.
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esa técnica es cada vez mayor. Tras simplificar información relacionada, muestran un crecimiento inusitado en el número de registros
a partir del año 2003. Indican que de 1981 a 2003 el promedio anual
de patentes fue de 50, mientras que del año 2003 al 2010 fue de
150, es decir, se triplicó lo acontecido en las dos décadas anteriores.
Un aspecto a resaltar es que en 2010 y 2011 la uspto emitió en el
rubro del fracking 257 y 224 patentes respectivamente; nunca antes
se habían emitido más de 200 patentes en un solo año. Un año después, el incremento de solicitudes fue inusual. Según información
de Shale Gas International (2014), con datos de Tomson Reuters, en
el año 2012 fueron presentadas 550 solicitudes de patentes, mientras que en el año 2013 se registraron 706. Aunque la mayoría de
las patentes las hicieron empresas de Estados Unidos de América,
compañías de China y Rusia aparecieron en el escenario de la propiedad intelectual y tecnológica relacionada con el fracking.
La información presentada por Shale Gas International (2014)
encuentra resonancia en la realidad descrita por la eia (2013, pp.
13-14), ya que desde el año 2012 se indicó que la técnica de perforación horizontal en conjunción con la fractura hidráulica en
formaciones rocosas de esquisto (shale) alcanzó 40% de todo el gas
natural producido en Estados Unidos de América, siendo constante su perfeccionamiento (va desde el calentamiento del agua sin
electricidad que se necesita para el fracking, hasta la composición
de fluidos químicos que se le incorporan para facilitar el proceso
de perforación, entre muchos otros rubros).
La carrera por capitalizar patentes (innovación) en fractura hidráulica sigue su curso y se concentra cada vez más en ciertas compañías del sector, como Schlumberguer, Exxon Mobil, Halliburton, Atlantic Richfield Co., Baker Hughes Inc., bj Services, DuPont,
Union Oil Co., Conoco Phillips y GeoSierra llc (Cahoy et al., 2013,
p. 292). La realidad enseña que pocos agentes son los que funcionan en el mercado, manipulan la condición del producto y afectan
directamente la formación de los precios; es la competencia imperfecta en todo su esplendor.
Es importante mencionar que otras compañías, ubicadas en territorios de la Organización de Países Exportadores de Petróleo
(opep), han sido parte crucial en el comportamiento de regiones de
esquisto en todo el orbe. En efecto, desde el año 2014, en respuesta
al aumento del volumen de la producción estadounidense, compañías como Abu Dhabi National Oil Company, Emirates National
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Oil Company, TransAsia Gas International llc, Crescent Petroleu
y Dana Gas optaron por mantener un excedente de oferta, estrategia que por precios decrecientes ha repercutido en la retracción y/o
salida —momentánea— de competidores. En diciembre de 2015, la
eia indicó que Emiratos Árabes Unidos (miembro de la opep) se
integraba al mapa global de regiones productoras de hidrocarburos de esquisto (eia, 2016c). Con ello, las expectativas de un nuevo
acuerdo entre la opep y países no-opep irrumpen en la agenda de las
naciones, a fin de lograr estabilidad en el mercado.
En suma, “destrucción creadora” y emergencia de innovación
reivindican el pensamiento de Schumpeter en el sentido de que
el proceso competitivo genera una creciente concentración de la
producción; más aún, la corriente neoschumpeteriana añadiría
que el proceso competitivo genera una creciente acumulación del
conocimiento (Malerba y Orsenigo, 1997).
1.1. Los aportes neoschumpeterianos
Diversos autores consideran que Schumpeter, al estudiar los fenómenos de destrucción creadora y emergencia de innovaciones, no
pudo reconocer y desarrollar las complejidades institucionales de
una economía moderna de mercado (Yoguel et al., 2013, p. 52). Sin
embargo, hay autores que encuentran en el planteamiento originario de Schumpeter elementos que indican la importancia que le dio
a la variable “clima social” para percibir el papel de los grupos sociales que entran en juego dentro del proceso de cambio (Carrasco
y Castaño, 2008; Galindo, 2012).
En efecto, Schumpeter observó la reacción de los grupos sociales a la actividad empresarial y por ende al proceso innovador.
Reflexionó sobre las circunstancias legales, políticas y culturales,
es decir, discutió sobre las consecuencias del cambio. Desde su origen, la existencia de rivalidad u oposición es factible y forma parte
del ajuste del modo de regulación.
Para los neoschumpeterianos, el análisis de cómo las estructuras
institucionales y sociales intervienen en el funcionamiento de la
economía se vuelve trascendental (meta economía). Al poner atención en las transformaciones que se producen en los niveles micro
y macro económicos, abogan por incluir el nivel meso económico,
ya que es ahí donde se atestigua la transferencia tecnológica (catchTRAYECTORIAS AÑO 19, NÚM. 45 | JUL-DIC 17

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up), de tal manera que concuerdan en que uno de los momentos
clave para entender ese puente entre el nivel micro económico
—en donde los empresarios llevan a cabo las innovaciones— y el
nivel macro económico —donde procede la “destrucción creadora”— es cuando el seguidor capta, imita e introduce esa nueva tecnología y/o conocimiento en sus procesos productivos (Galindo,
2012, p. 27). Como se mencionó, la transferencia tecnológica y/o
aplicación de conocimiento será distinta dependiendo del lugar
(país o región), ya que coexistirán fuerzas sociales, educativas, institucionales y de otros tipos que limitarán o facilitarán el proceso
de difusión (Abramovitz, 1986; Verspagen, 2000).
Lo antes expuesto transcurre por el campo de la política económica. Es ahí donde la acción de las autoridades locales y sectoriales recobra importancia en virtud de la recuperación del espacio
geográfico, aprendizaje e historia económica, rubros donde las sugerencias de los evolucionistas o neoschumpeterianos han sobrepasado a los neoclásicos. Sucede que ante la importancia de la interacción continua entre los agentes económicos, el papel o efecto
que pueden tener las instituciones sobre el crecimiento económico
es tan importante como el del empresario.
El punto es que las empresas, las regiones y/o los países que
disfrutan de condiciones institucionales propicias para la acumulación técnica y de conocimiento tienen más oportunidades de
asegurar cíclicamente ventajas competitivas acumuladas, incluso
en fases de cambio tecnológico radical (Palacios Sommer, 2005, p.
96). En economías avanzadas esto es percatado, ya que en general se impulsan procesos acelerados de reestructuración mediante
estrategias empresariales que influyen en el diseño de políticas de
fomento económico aplicadas por el Estado (regulación flexible,
infraestructura, educación, importación, exportación, etc.). La
articulación de ambos sectores pone al descubierto un perfil empresarial no solamente capaz de organizarse en redes integradas
verticalmente, sino con capacidad de actuar como agrupación horizontal para incidir en la formulación de políticas públicas.
Los consorcios dedicados a la explotación intensiva de un recurso natural en un espacio geográfico son un buen ejemplo. Como
toda forma organizacional y/o figura mercantil, los consorcios se
sitúan en un periodo de la historia económica local, regional o
nacional, caracterizado no solamente por la aparición masiva de
innovaciones, sino también por la aceleración de la obsolescencia
TRAYECTORIAS AÑO 19, NÚM. 45 | JUL-DIC 17

�EAGLE FORD SHALE PLAY: GEOGRAFÍA INDUSTRIAL MINERO-PETROLERA

15

tecnológica. En otras palabras, detrás de su historia organizacional, productiva y de localización, hay fases de transición cabalmente anticipadas o previstas: innovación, desarrollo, madurez, decadencia y eliminación.
La retrospectiva indica que la industria del petróleo y gas evoluciona cíclicamente al anticipar cambios y/o produciéndolos. Desde el siglo xix y hasta el presente, ha redefinido el mercado y, por
ende, las posibilidades de producción. La innovación tecnológica
ha sido tal que ha hecho posible la extracción de hidrocarburos
en zonas que, apenas una década atrás, eran inaccesibles. Petróleo
proveniente de yacimientos de esquistos bituminosos (shale), que
en el pasado eran considerados demasiado difíciles y costosos de
acceder, hoy está transformando el mercado global desde Norteamérica. El incremento de la producción de gas shale es bien conocido, pero no es el único ejemplo. La recuperación del petróleo
también ha ido en incremento; lo sucedido en la Cuenca Pérmica
del suroeste de Texas, es un caso a tomarse en cuenta. La Cuenca
Pérmica comenzó a producir petróleo en 1921, pero diez años después sus pozos dejaron de bombear aceite. Al transcurrir la década
de los cincuenta, la introducción de nuevas técnicas de perforación (fracking) crearon un resurgimiento de su producción, para
después caer nuevamente en la década de los ochenta. En el año
2008 el perfeccionamiento tecnológico reaparece (refrack y fractura horizontal) y la producción nuevamente se recuperó. Del año
2007 al año 2013 la producción pasó de 850 mil barriles por día a
1,350,000 (eia, 2016b).
Según Bell y Pavitt (1997, p. 105), las empresas que conforman
este sector extractivista de recursos naturales o materias primas se
distinguen por ser compradoras netas de tecnología que es desarrollada por “proveedores especializados”, incluso se les considera
altamente influyentes sobre los factores de la producción (tierra,
capital y trabajo). En estas industrias, el precio es la variable de rivalidad comercial por excelencia.
El hecho de que su localización y competitividad esté determinada por la existencia de un yacimiento implica tener en cuenta que
se moverán en función del grado de explotación del mismo. Ante
tal situación, requieren de un marco jurídico e institucional flexible
a sus formas de producción, pero además que facilite su emplazamiento en territorios administrados por los gobiernos locales. En
Texas, esta industria históricamente ha evolucionado en condicioTRAYECTORIAS AÑO 19, NÚM. 45 | JUL-DIC 17

�16

RODRIGO VERA VÁZQUEZ

nes de éxito (sin que esto signifique o implique un desarrollo social
y ambientalmente responsable). Al ser consideradas empresas líderes (dada su estrategia tecnológica ofensiva), han evolucionado en
el ámbito de la competitividad sistémica del sector minero estadounidense. Ante tal incidencia, el sector ha logrado imponer un orden
regional que deriva en economías de aglomeración por periodos
que se alargan o se acortan, dependiendo de la intensidad extractiva
(materia prima) y/o del tamaño de la reserva (yacimiento).
2. METODOLOGÍA
Del año 2008 al 2015 la aglomeración industrial en los condados
ha sido vertiginosa, pero no por ello homogénea; y es que una de
las características de la industria del petróleo y gas es precisamente
su constante movimiento sobre el territorio. En este sentido, la variación en la distribución espacial se presenta continua y frecuente,
por lo que habrá de considerarse que la velocidad con que se mueve
admite su constatación en periodos de entre 5 a 10 años. El asunto
es que estas variaciones pueden ser divisadas en función del cambio en el número de permisos de perforación de pozos de petróleo
y gas aprobados por la autoridad en cada uno de los condados que
conforman el conglomerado o play Eagle Ford Shale.
Como se mencionó anteriormente, en esta investigación se toman como referencia los 26 condados identificados por la Railroad
Commission of Texas (2016a) y la tceq (2016): Atascosa, Bastrop, Bee,
Brazos, Burleson, De Witt, Dimmitt, Fayette, Frio, Gonzales, Grimes,
Karnes, La Salle, Lavaca, Lee, Leon, Live Oak, Madison, Maverick,
McMullen, Milam, Robertson, Walker, Webb, Wilson y Zavala.
El instrumento de aproximación que se eligió para detectar la
variación de la actividad industrial en los condados fue el de cociente de cambio y participación simplificado, ya que permite comparar una variable (magnitud) contenida en espacios geográficos
que en conjunto constituyen una región, en este caso Eagle Ford
Shale Play. Además, admite la comparación de cantidades tomando
como referencia un valor, un lugar o ambos. Para elaborar dicha
comparación se utilizan números relativos mediante porcentajes,
ya que, de acuerdo con Asuad Sanén (2001, pp. 163-164), el manejo de números absolutos dificultaría la comprensión y análisis.
El número relativo es el cociente de la variable seleccionada —en
TRAYECTORIAS AÑO 19, NÚM. 45 | JUL-DIC 17

�EAGLE FORD SHALE PLAY: GEOGRAFÍA INDUSTRIAL MINERO-PETROLERA

17

tiempo y espacio determinados—, es decir, el cociente de la variable (i) en lo local (j) entre el total de la variable (i) representada en
la región (r), multiplicado por 100. La denotación matemática para
cada magnitud de referencia es la siguiente:
Vij

100

+

IV =

Vir

IV = Representa el índice de participación de la variable seleccionada.
Vij = Es el valor de la variable (i) en el condado (j)
Vir = Es el valor de la variable (i) en la región (r)

La variación de los cocientes de un año a otro toma sentido,
ya que permite identificar si el índice de participación de la variable seleccionada (IV) se acrecentó o, por el contrario, disminuyó;
además al comparar en el año final el IV de cada condado (j) con
la media aritmética simple porcentual () de la variable (i) a escala
regional (Vir/26), se puede examinar si su comportamiento se llevó
a cabo por arriba o por debajo del promedio regional. La forma
matricial comparativa de la variable (número de permisos de petróleo y gas aprobados por la Railroad Commission of Texas) para
cada condado, teniendo como referente el promedio regional, se
simplificó como se muestra en la tabla 1.
Las cifras que se emplearon para la aplicación de los números
índice contenidos en la matriz cociente de cambio y participación simplificado fueron recabados del sistema de datos Oil and Gas Data
Query de Railroad Commission of Texas (2016c). De tal manera
que teniendo los resultados se procedió a clasificar cada magnitud espacial (condado) en cuadrantes de tendencia que dan cuenta del
grado de actividad industrial a la que se sujeta cada condado que
conforma el play.
Para la elaboración de los cuadrantes se concibieron cuatro categorías de variación: territorios emergentes (en auge), territorios
estables (en equilibrio), territorios en retroceso (en declive) y territorios marginales (en decadencia). Es preciso señalar que cada
cuadrante indica o revela una propensión deducida de una serie de
hechos o circunstancias significativas, por lo que posibilita el análisis temporal del acontecer geográfico industrial. Así, se concretó
la clasificación relacionada con el cálculo aritmético de cambio y
TRAYECTORIAS AÑO 19, NÚM. 45 | JUL-DIC 17

�18

RODRIGO VERA VÁZQUEZ

TABLA 1
Matriz insumo para el cuadrante de variación tendencial.
Varht ble i
Afio inicial

Total regional
Promedio regional
(media :witmétiCll sim ple)

Variable i
número absoluto

Variable i
número rel.ati\·o
(porcentaj e)

¿)

¿IV

- 'i.1,
x=-

¿, IV

X=--

n

n

i,

}¡ 1

-=

i,

Íi2

o
u

h

}¡3

IV
IV
IV

jn ,..

Íin ...

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.
=
~

Varia ble i
número absoluto

Afio fi1rnl
Variable i
número relatiYo
(porcentaje)

¿J;

¿1v

- 'i.1,
x=-

X=--

n

'i, IV
n

1" ) * 100

Íil

IV = ( Íi

= ( 1")• 100

}¡ 2

IV = (

= ( 1")• 100

Li,

}¡3

IV = (

ltn) • 100

}¡ n ...

IV = ( Íi '.' ) • 100

= (

Li ,
L!i

Lit

1 )

L!i

* 100

1")• 100

L!i
1" ) • 100
L!i
Lit

Nota: Ver la sustitución del método aritmético en la tabla 2 y la agrupación de los condados en el cuadrante tendencial en la figura 1.
Fuente: Elaboración propia.

participación de la industria del petróleo y gas en los 26 condados
del play (ver figura 1).
3. RESULTADOS
3.1. Hechos previos al año 2008
Para visualizar la prominente recuperación y auge inusitado de la
industria dedicada a la explotación de petróleo y gas en la región,
es oportuno remitirse al menos dos décadas antes del año 2008,
es decir, previo a que la empresa Petrohawk Energy Corporation
diera a conocer el hallazgo en el Campo Hawkville, ubicado en el
condado de La Salle (Distrito 1), con la técnica de fracking en su
vertiente innovadora de perforación de pozo horizontal (Railroad
Commission of Texas, 2016ª; utsa-ccbr, 2011).
La información indica que en el sur de Texas el periodo marcado del año 1993 al 2008 fue, para las empresas del ramo, un tiempo
poco relevante en términos de participación en la oferta nacional de hidrocarburos. Si bien la actividad industrial se mantenía
gracias a la explotación de algunos yacimientos convencionales,
TRAYECTORIAS AÑO 19, NÚM. 45 | JUL-DIC 17

�EAGLE FORD SHALE PLAY: GEOGRAFÍA INDUSTRIAL MINERO-PETROLERA

19

era un hecho que la producción disminuía con el paso de los años
y se resentía en mayor cuantía en el ámbito de la explotación de
petróleo. En esos años la producción de petróleo generada en el
conjunto de los condados que conforman el actual play había disminuido de 60 millones a 17 millones de barriles respectivamente,
una reducción considerable que generó incertidumbre económica
en el sector (ver gráfica 1). Esas dos décadas transcurrieron con
pocas o nulas expectativas de inversión, por lo que la economía de
los condados en realidad no respondía del todo al sector. No obstante, diversos condados —históricamente petroleros— resintieron la cuesta de la producción, misma que se reflejaría en términos
de desempleo.
El comportamiento negativo en la rama del petróleo se hizo
notorio en los condados de Fayette, Brazos, Burleson y Lee. Fayette, por ejemplo, pasó de incorporar en 1993 poco más de 12.5
millones de barriles de petróleo en el mercado, para después, en el
año 2008, registrar sólo 1 millón. Brazos experimentó el declive al
pasar de 8.5 millones de barriles a 1.5 millones. Burleston registró
7.8 millones y después 2.1 millones. Lee, por su parte, pasó de 6
millones a 1 millón.
Ahora bien, a diferencia del declive en la producción petrolera expuesta en esas décadas, la explotación de gas —en términos
de volumen— se consideró estable, incluso se detectó cierto crecimiento en la década de los noventa. Las cifras del conjunto indicaron que la producción de gas pasó de 715 mil millones de pies
cúbicos a 800 mil millones del año 1993 al 2008, respectivamente
(ver gráfica 2). Si bien su estabilidad fue notable, hubo condados
que cayeron de tal manera que quedaron fuera de las estrategias de
localización industrial. En este sentido, son de llamar la atención
los casos de Fayette, que pasó de registrar 46 mil millones de pies
cúbicos a 10 mil millones; Brazos, que pasó de 24 mil millones de
pies cúbicos a 5 mil millones, y Atascosa, que pasó de 21 mil millones de pies cúbicos a 5 mil millones. Entre los territorios que ayudaron a mantener la estabilidad del sector en esos años destacaron
Robertson, Webb, Leon y Lavaca.
Así, a partir del año 2008 se distinguió una nueva combinación
(científico-tecnológica, empresarial y gubernamental) en el devenir
económico y organizacional que atañe al play. Ese año fue de contrastes. Como se mencionó, la técnica de fracking en su vertiente
de pozo horizontal en formaciones de roca de baja permeabilidad
TRAYECTORIAS AÑO 19, NÚM. 45 | JUL-DIC 17

�20

RODRIGO VERA VÁZQUEZ

GRÁFICA 1
Play: Eagle Ford Shale. Producción de petróleo, 1993-2015 (barriles
por año).
450,000,000

417,802,448

421,433,657

,/

2015

22,103,177

66,173,925
2011

I
./

2010

17,744,994

16,139,275
2009

2008

18,157,483

16,955,044

2007

-

2006

17,931,838

17,906,851
2005

-

2004

19,671,309

18,953,736
2003

- -

2002

23,870,826

23,266,089

35,837,456

29,607,775

22,166,223
2001

2000

1999

1995

1994

1993

- 1998

=

0

1997

--

39,137,576

50,000,000

34,450,274

100,000,000

1996

150,000,000

60,024,765

200,000,000

r

/

/
2012

250,000,000

/

2014

170,105,457

300,000,000

49,107,900

Barriles de petróleo

350,000,000

r-e

2013

294,265,571

400,000,000

Nota: El play se conforma por la sumatoria de la producción en 26 condados.
Fuente: Railroad Commission of Texas (2016b).

perfiló la entrada de nuevos competidores en el mapa mundial de
los hidrocarburos. Los hallazgos a profundidades de entre 1,200 y
4,500 mil metros fueron tan importantes que las expectativas económicas estaban por hacerse realidad; antes el sector tenía que librar la desaceleración económica ligada al colapso de la banca de
inversión estadounidense.
En efecto, el 15 de septiembre de ese año 2008 la quiebra de Lehman Brothers, compañía global de servicios financieros de Estados
Unidos de América, fue el detonante de una cascada de quiebras de
bancos que desestabilizó el sistema económico del país (Pricewaterhouse Cooper’s, 2009). Esa realidad se acompañó de una caída
abrupta del precio del petróleo. Dos meses antes de que Lehman
Brothers reportara una deuda de 613 billones de dólares (Wiggins,
Piontek y Metrick, 2014), el precio del petróleo West Texas Intermediate (wti)10 venía bajando de una cresta de 144 dólares por
barril, alcanzada el 11 de julio. El 21 de diciembre de ese mismo
año el precio del wti se había reducido a 34 dólares por barril, un
desplome grotesco que cimbró cualquier intento por invertir en la
10 El wti es el petróleo extraído en Texas y Oklahoma, en Estados Unidos de América. Es la
materia prima que marca el valor de los llamados “contratos de futuros” en la Bolsa Mercantil de Nueva York. Los economistas utilizan el wti como valor estándar para determinar el
precio por barril en los mercados de intercambio.
TRAYECTORIAS AÑO 19, NÚM. 45 | JUL-DIC 17

�21

EAGLE FORD SHALE PLAY: GEOGRAFÍA INDUSTRIAL MINERO-PETROLERA

GRÁFICA 2
Play: Eagle Ford Shale. Producción de gas natural, 1993-2015 (miles de
pies cúbicos por año).
1,800,000,000

1,651,952,986

1,503,130,847

1,629,265,614

848,477,093

2015

816,692,121

2010

1,212,644,308

799,872,281

727,870,524

2009

691,141,956

2007

2008

667,155,977

2006

627,567,923
2004

2005

630,982,184

627,312,653
2003

-

2002

698,691,776

666,385,948
2001

/

2000

681,723,103

829,427,142

" -

1999

782,109,325

1997

1998

756,738,744

1996

741,493,599

745,948,304

200,000,000

----

1995

400,000,000

....

715,414,078

600,000,000

.- -

1994

800,000,000

1993

Miles de pies cúbicos

1,000,000,000

1,004,459,991

J
./

1,200,000,000

--

JÍ

2014

1,400,000,000

2013

1,600,000,000

2012

2011

0

Notas: 1. El play se conforma por la sumatoria de la producción en 26 condados. 2.
Las cifras de producción de gas sólo incluyen pozos completados para la producción del gas natural (la abreviación es GW Gas, que significa Gas Well Gas);
es decir, tales pozos no contienen terminaciones para la producción de petróleo
crudo. 3. Los números se indican en miles de pies cúbicos (agregar tres ceros
a las cifras); por ejemplo, en el año 2009 la producción de gas obtenida únicamente de los pozos de gas (GW Gas) fue de 816,692,121,000 pies cúbicos.
Fuente: Railroad Commission of Texas (2016b).

producción de crudo: Eagle Ford Shale Play tuvo que esperar en
ese rubro, pero no precisamente en gas shale.
Las condiciones para extraer gas estaban dadas. Una fuente de
energía alternativa dispuesta en el subsuelo no sería despreciada
por el empresario del ramo. La codicia fue tal que la producción de
gas natural no mermó, incluso aumentó. Además, la intervención
del Estado en el rescate de la banca privada de inversión fue tan
rápida y dadivosa que la estabilización económica llegó en breve.
El 2 de junio del año 2009, el precio del petróleo wti llegó a los 68
dólares por barril, para ir subiendo hasta alcanzar el 28 de abril del
año 2011 los 112 dólares; se mantuvo alrededor de ese precio hasta
que el 26 de enero del año 2015 cayó a 44 dólares. Lo importante es
destacar que, transcurrido el primer trimestre del año 2010, la Reserva Federal, habiendo aplicado una serie de políticas económicas de corte keynesiano, prácticamente había logrado equilibrar el
sistema financiero y reactivar el crecimiento económico sectorial.
Ese año el wti alcanzó los 100 dólares por barril y con ello llegó el
tiempo de invertir.
TRAYECTORIAS AÑO 19, NÚM. 45 | JUL-DIC 17

�22

RODRIGO VERA VÁZQUEZ

La combinación entre tecnología y buenos precios del petróleo
hicieron redituable la extracción de petróleo y gas en la región. La
aplicación de la técnica de fractura horizontal fue tan radical que
modificó el mapa económico-geológico del play (Warlick, 2012).
Evidencia de ello fue el inusual incremento de permisos de perforación de pozos, que se prolongó hasta el año 2014. De acuerdo
con los datos de la Railroad Commission of Texas, del año 2010 al
2014 el número de autorizaciones aconteció tan rápido que pasó
de 952 a 4,654, respectivamente (ver gráfica 3). La vorágine industrial hizo que en el año 2011 el play se ubicara en los primeros lugares del mapa mundial de la producción en yacimientos de esquisto
(EagleFordShale.com, 2016a; Infobae, 2015).
Por lo que respecta al impacto económico que el play ha tenido
en la región, los reportes generados por The University of Texas
at San Antonio Institute for Economic Development’s Center for
Community and Business Research indican que del año 2009 al
2013 la derrama económica pasó de 2.9 billones de dólares a 87 billones, respectivamente (utsa-ccbr, 2011, p. 10; utsa-ccbr, 2014, p.
5).11 La magnitud de capital circulante en la región a consecuencia
de la localización industrial mostró la influencia que puede tener
esta industria en las estrategias de desarrollo regional formuladas
por los gobiernos local, estatal y federal.12
Sin embargo, el apogeo no duraría indefinidamente. A partir del
año 2015 se reveló una baja en el número de permisos de perforación de petróleo y gas, al contabilizarse 2,172 (ver gráfica 3). Ese
año el play comenzó a perder fuerza. Diversas fuentes de información mostraron el declive de la actividad (Hiller, 2015 y 2016;
Lofholm, 2016); incluso la eia, en su reporte Drilling Productivity
Report de marzo del año 2016, proyectó la paulatina cuesta de la
producción tanto de gas natural como de petróleo (eia , 2016a).
Dos elementos habrán de tomarse en cuenta en la cresta productiva. El primero de ellos tiene que ver con la abrupta caída del
precio del petróleo wti, que el 23 de diciembre del año 2015 cayó
11 No existen reportes de la misma fuente para los años 2014 y 2015.
12 Mientras tanto, en la porción mexicana del yacimiento (conocida como Cuenca de Burgos), la autoridad mexicana entre los años 2012 a 2014 autorizó 27 pozos de exploración
distribuidos en diferentes municipios de los estados de Coahuila, Nuevo León y Tamaulipas.
Estos permisos se hicieron en un contexto de debate político que culminó en una reforma
constitucional en materia de energía declarada por el Poder Legislativo federal el 18 de
diciembre de 2013. Con ello, se liberó al sector del monopolio estatal para dar paso a la
inversión privada.
TRAYECTORIAS AÑO 19, NÚM. 45 | JUL-DIC 17

�23

EAGLE FORD SHALE PLAY: GEOGRAFÍA INDUSTRIAL MINERO-PETROLERA

4,654

GRÁFICA 3
Play: Eagle Ford Shale. Permisos de perforación de pozos de petróleo y
gas aprobados por año, 1990-2015.
5,000

,
3,324

3,500

,

2,500
2,000

~

/

2015

2014

2013

/
2012

373

- - .... í
2009

- -

2011

2008

619

522

--

2007

533
2004

563

440
2003

518

401
2002

-

2006

394
2001

---·-- .... -

2005

333

2000

444

274

1999

372

1998

239
1996

1997

256

400

241
1995

1994

1991

1990

-

1993

337
~

0

1992

256

1,000

327

952

1,500

500

2,172

2,231

3,000

2010

Número de permisos

4,000

3,882

/"'\
~ \
\
/
\

4,500

Notas: 1. El play se conforma por la sumatoria de 26 condados. 2. Las cifras para cada año
indican permisos de perforación de pozos de petróleo y gas aprobados por la Railroad
Commission of Texas, sean nuevos o de renovación, además se incluyen todos los perfiles
de pozos (direccional, direccional sidetrack, vertical, vertical sidetrack, horizontal, horizontal sidetrack).
Fuente: Railroad Commission of Texas (2016c).

hasta los 47 dólares por barril, esto después de que la Organización de Países Exportadores de Petróleo (opep) acordara mantener
la producción de 30 millones de barriles por día, buscando sacar
del mercado a los productores de petróleo de esquisto de Estados
Unidos de América (Expansión-cnn, 2014). El segundo elemento
tiene que ver con el pico de explotación del yacimiento, toda vez
que puede estar al máximo, situación que explicaría en parte la liberación del sector energético mexicano (se reitera que la actividad
industrial se hace en un yacimiento transfronterizo). El panorama
genera incertidumbre por la posibilidad de que el yacimiento se
encuentre en fase de maduración temprana o, más aún, avance a
la fase de madurez tardía; de ser así, se atestiguará a corto plazo la
fase de decadencia.
Sea cual sea la causa de la desaceleración del play, es un proceso
industrial que avanza territorialmente en función de las características geológicas del yacimiento, pero también favorecido por una
legislación flexible en términos ambientales. En efecto, el aumento
de permisos de perforación de pozos de petróleo y gas otorgados
por la Railroad Commission of Texas y el acelerado impacto ecoTRAYECTORIAS AÑO 19, NÚM. 45 | JUL-DIC 17

�24

RODRIGO VERA VÁZQUEZ

nómico registrado contrastan con la disminución de presupuesto
federal concedido a la tceq, organismo público que tiene jurisdicción en materia de contaminantes al aire, agua y suelo.
De acuerdo con la información de la Legislative Budget Board,
asamblea que tiene una amplia gama de responsabilidades, entre
las que destaca servir a las necesidades de las políticas fiscales de
la Legislatura de Texas, la 80ª. Legislatura asignó a la tceq para
su ejercicio fiscal del año 2008 poco más de 43 millones de dólares provenientes del fondo federal. Año con año esa cantidad fue
reduciéndose, tanto así que para el ejercicio fiscal del año 2015, la
83ª. Legislatura asignó a la tceq 38.8 millones procedentes del fondo federal. También, desde el gran total de ingresos (cantidad que
incluye todos los rubros de financiamiento), es posible observar la
reducción de su presupuesto, ya que del año 2008 al 2015 pasó de
554 millones de dólares a 356 millones (Eightieth Texas Legislature, 2007, p. vi-12; Eighty-third Texas Legislature, 2013, p. vi-15).
Este asunto es fundamental, ya que cada vez hay menos dudas
sobre los efectos ambientales y sobre la salud pública que tiene la
aplicación de la técnica de fracking en sus diferentes vertientes. Reporteros, académicos, científicos, organizaciones de la sociedad civil y comunidad en general difunden experiencias, conocimiento e
información para hacer valer su derecho a un ambiente saludable
(InsideClimateNews.org y Center for Public Integrity, 2014; Perada
y Sevillano, 2014; Scoop.it, 2016). La contaminación de los mantos
freáticos, agua potable y aire se considera causa de enfermedades
(dolores de cabeza por olores constantes, irritación de los ojos, enfermedades gastrointestinales y problemas respiratorios) y de animadversión en la población que habita en las inmediaciones de las
empresas que realizan exploración y explotación de hidrocarburos
en la región. Si bien las analogías y experiencias varían entre plays
o conglomerados industriales, es un hecho que el uso intensivo de
agua con aditivos químicos (básicamente ácido hidroclórico, etanol,
metanol, etileno e hidróxido de sodio) se perfecciona en las entrañas
de la empresa y por ende en la particularidad de las patentes (Scoop.
it, 2016). Además, la remoción de la vegetación silvestre implica
pérdida de biodiversidad por perturbación a especies catalogadas en
peligro de extinción y amenazadas (Tenenbaum, 2014). Sin lugar a
dudas, esa dimensión de la realidad discrepa con el panegírico discurso que hacen Tunstall y Oyakawua del play Eagle Ford Shale en
los informes de impacto económico editados por el Instituto de DeTRAYECTORIAS AÑO 19, NÚM. 45 | JUL-DIC 17

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sarrollo Económico y el Centro de Investigación para la Comunidad
y los Negocios de la Universidad de Texas en San Antonio.
En suma, la información deja ver la movilidad de las empresas por la región, es decir, por cada uno de los 26 condados que
conforman el play. Condados que en el 2008 fueron considerados
territorios clave para la industria del petróleo y gas, en el año 2015
han retrocedido en importancia, incluso ubicándose en decadencia o marginales. Otros, por el contrario, han ocupado un lugar
estratégico en términos de localización industrial, al grado de posicionarse como territorios emergentes. Surge una pregunta clave
que infiere sobre la movilidad de las empresas por el territorio administrativo de los condados: ¿la perforación de pozos de petróleo
y gas avanza hacia los condados del sur, es decir, hacia la frontera
con México?
3.2. Matriz cociente de cambio y participación simplificado
a partir de los permisos de perforación de pozos de petróleo
y gas en Eagle Ford Shale, 2008-2015
La tabla 2 es la base de entrada al cuadrante de variación tendencial
2008-2015. En ella se presenta la cantidad de permisos de perforación de pozos de petróleo y gas otorgados tanto a escala de región
(play) como para cada uno de los condados que lo conforman. Los
datos permiten identificar el cambio teniendo en cuenta los años
2008 (inicial) y 2015 (final).
3.3. Categorización de los condados en el cuadrante de variación
tendencial
Al interior del play, el otorgamiento de permisos de perforación
de pozos de petróleo y gas puso al descubierto que, al finalizar el
año 2015, más de un tercio de los condados se encontraron en situación marginal o en decadencia (ver figura 1). Esto quiere decir
que 38% de los condados presentaron, del año 2008 al 2015, una
disminución en el número de permisos y, además, que la cantidad
de permisos otorgados a cada uno de esos condados fue inferior al
promedio del total regional en el año final. Es de llamar la atención
el hecho de que la mayoría de los condados que se sitúan en esta
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RODRIGO VERA VÁZQUEZ

TABLA 2
Matriz cociente de cambio y participación simplificado. Permisos de
perforación de pozos en Eagle Ford Shale Play, 2008-2015.

Condados

Año 2008
(número
absoluto)
Total regional
Promedio regional
Atascosa
Bastrop
Bee
Brazos
Burleson
De Witt
Dimmitt
Fayette
Frio
Gonzales
Grimes
Karnes
La Salle
Lavaca
Lee
Leon
Live Oak
Madison
Maverick
McMullen
Milam
Robertson
Walker
Webb
Wilson
Zavala

619
24
10
1
7
1
16
6
18
2
24
12
1
10
10
13
2
11
7
1
22
20
2
48
1
369
2
3

%
100
3.8
1.6
0.2
1.1
0.2
2.6
1.0
2.9
0.3
3.9
1.9
0.2
1.6
1.6
2.1
0.3
1.8
1.1
0.2
3.6
3.2
0.3
7.8
0.2
59.6
0.3
0.5

Año 2015
(número
absoluto)
2,172
84
100
0
3
2
7
234
433
1
78
32
4
403
358
31
0
0
74
20
2
138
0
1
5
206
2
38

%
100
3.8
4.6
0.0
0.1
0.1
0.3
10.8
19.9
0.0
3.6
1.5
0.2
18.6
16.5
1.4
0.0
0.0
3.4
0.9
0.1
6.4
0.0
0.0
0.2
9.5
0.1
1.7

Notas: 1. El play se conforma por la sumatoria de 26 condados. 2. Las cifras para cada año
indican permisos de perforación de pozos de petróleo y gas aprobados por la Railroad
Commission of Texas, sean nuevos o de renovación, además se incluyen todos los perfiles
de pozos (direccional, direccional sidetrack, vertical, vertical sidetrack, horizontal, horizontal sidetrack).
Fuente: Cálculos propios con información de Railroad Commission of Texas (2016c).

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tendencia se ubiquen geográficamente al norte del play, escenario
que pone en evidencia el traslado paulatino de la industria hacia las
zonas centro y sur del play.
Resalta la posición marginal de los condados de Robertson (ubicado al extremo norte) y Maverick (territorio sureño que tiene
frontera internacional con el estado mexicano de Coahuila), ya que
al inicio del periodo se presentaban como territorios estratégicos
para la producción de petróleo, pero al final decayeron considerablemente por efecto del ascenso de otros condados en el play.
En el caso del condado de Robertson, a partir del año 2009 diversas compañías comenzaron a retraerse de la actividad, como
por ejemplo Peoples Energy Prod, Red Willow Production, Encana Oil &amp; Gas, Coronado Energy e&amp;p Company, Chesapeake Operating, entre otras. En su lugar se posicionaron xto Energy Inc.
y O’benco, Inc., pero no por ello han sido consistentes, ya que a
partir del año 2015 redujeron significativamente su intervención.
Por lo que respecta al condado de Maverick, uno de sus principales
operadores resintió el reacomodo al interior del play: txco Resources Inc. Esta compañía fue un explorador activo de petróleo y gas
en el sur de Texas que, tras reportarse en quiebra en el año 2010 y
vender sus activos a Anadarko Petroleum y Newfield Exploration,
puso de manifiesto el descenso de la participación del condado en
el play (EagleFordShale.com, 2016b). Si bien Shell también opera
en ese territorio, es un hecho que ha reducido su actividad.
Un aspecto a considerar es que, en general, la tendencia estable
se presenta en territorios de la zona centro y sur del play, salvo
un pequeño grupo de cuatro condados ubicados al extremo norte.
También es importante mencionar que en general la partición de
todos los condados que se ubican en esta tendencia es mínima en
términos de producción de petróleo y gas. No obstante, hay dos
condados al interior del cuadrante que sobresalen por el incremento de permisos de perforación registrados en el año 2015: Frio
y Live Oak, precisamente ubicados en la zona centro-sur del play
(ver figura 1).
Dada la velocidad con la que ocurren los cambios, la tendencia
de retroceso es poco advertida, tal es el caso del condado de Webb
(zona sur). Este condado que hace frontera internacional con los
estados mexicanos de Tamaulipas, Nuevo León y Coahuila, a pesar
de estar catalogado como el principal territorio productor de gas
natural debido a las maniobras de las empresas sm Energy y Lewis
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FIGURA 1
Cuadrante de variación tendencial 2008-2015.
Permisos de perforación de pozos en Eagle Ford Shale Play.
Promedio regional (%)
X = 3.8

&gt;X

Tendencia emergente (+,+)
&gt;X

Atascosa
De Witt
Dimmitt

Karnes
La Salle
McMullen

X
Tendencia de retroceso (-,+)

&lt;X

We bb

&lt;X

Tendencia estable (+,-)
Brazos
Frio
Gonzales
Grimes
Lavaca

Live Oak
Madison
Walker
Zavala

Tendencia marginal (-,-)
Bastrop
Bee
Burleson
Fayette
Lee

Leon
Maverick
Milam
Robertson
Wilson

Categorías:
(+,+) Tendencia emergente o en auge. Son condados que presentan un incremento en la variable en el periodo 2008-2015 y cuyo porcentaje de la misma en el año 2015 es
superior al promedio de la variable de referencia regional.
(+,-) Tendencia estable o en equilibrio. Son condados que presentan un incremento en la
variable en el periodo 2008-2015 y cuyo porcentaje de la misma en el año 2015 es
inferior al del promedio de la variable de referencia regional.
(-,+) Tendencia de retroceso o en declive. Son condados que presentan un decremento en la
variable en el periodo 2008-2015 y cuyo porcentaje de la misma en el año 2015 es
superior al del promedio de la variable de referencia regional.
(-,-) Tendencia marginal o en decadencia. Son condados que presentan un decremento en la
variable en el periodo 2008-2015 y cuyo porcentaje de la misma en el año 2015 es
inferior al del promedio de la variable de referencia regional.
Fuente: Cálculos propios con base en la Matriz cociente de cambio y participación simplificado (tabla 2).

Energy (asociada con bp) en las formaciones de Lobo y Wilcox, experimentó una contracción en el número de solicitudes para perforar pozos en el año 2015 (ver tabla 2, figura 1 y mapa 2). Aun así,
ese año Webb acaparó 44% de la producción total de gas natural.
Así, se tiene que seis condados (23%) emergen de entre el conjunto dinamizando el play. Son territorios en auge por la cantidad
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y aceleración de los permisos de perforación de pozos de petróleo
y gas concedidos por la autoridad. Por ejemplo, La Salle, ubicado al
sur del play, al entrar el año 2011 pasó de ser un condado ganadero
—escasamente poblado— a uno de los territorios con mayor número de acres arrendados a compañías del ramo. Cotulla, ciudad
sede de ese condado, emergió de improviso en el mapa laboral, recaudatorio, financiero y de desarrollo urbano del estado de Texas,
favorecido momentáneamente por la actividad de exploración y
explotación, principalmente ostentada por eog Resources y Petrohawk (Dovalina, 2014). Otro ejemplo es el condado de Dimmitt,
también ubicado al sur del play, que pasó de registrar 18 permisos
en el año 2008 a 433 en el año 2015, aumento que se atribuye en
buena parte a la actividad de las empresas Chesapeake, Anadarko
MAPA 2
Tendencias de perforación de pozos en los condados del play
al año 2015.
-104

-103

-102

-101

-100

-99

-98

-97

-96

-95

31

31

30

+

30

+

29

N

W
*E

COA HU ILA
28

+

+

+

27

+

M ÉX

26

+

+

+

1

+

28

Golfo de
Méx ico

e E)

+

+

27

+

26

Simbolo gla

+

+

+

+

• Tenden cia emergente

• Tendencia es table

• Tendencia en retroceso
25

+
-104

-103

-102

+

+

-101

-100

+

60

-99

-98

-97

Tenden cia margina l

+

-96

60

+

25

120 Kl lometers

-95

Representación numérica de los condados en el mapa: 1) Atascosa, 2) Bastrop, 3) Bee, 4)
Brazos, 5) Burleson, 6) De Witt, 7) Dimmitt, 8) Fayette, 9) Frio, 10) Gonzales, 11) Grimes, 12)
Karnes, 13) La Salle, 14) Lavaca, 15) Lee, 16) Leon, 17) Live Oak, 18) Madison, 19) Maverick,
20) McMullen, 21) Milam, 22) Robertson, 23) Walker, 24) Webb, 25) Wilson, 26) Zavala.
Fuente: Elaboración propia.
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(asociada con knoc y sm Energy) y Newfield, mismas que han logrado reducir considerablemente los costos de perforación en función de implementar nuevas tecnologías, entre las que se incluye el
pozo horizontal. De manera similar, se atestigua la situación de los
condados de De Witt (zona centro), Karnes (zona centro), McMullen (zona centro) y Atascosa (zona centro), al experimentar todos
ellos en el año 2015 una participación de permisos por arriba del
promedio.
CONCLUSIONES
El recuento muestra que, entre los años 2010 y 2014, se presentó una cresta económica que modificó la geografía industrial del
ramo del petróleo y gas en Texas. Tan importantes fueron los hallazgos acaecidos por la implementación tecnológica relacionada
con la fractura hidráulica del tipo horizontal que, entrado el año
2013, Eagle Ford Shale se situó como el más importante play estadounidense en términos de capital invertido por este tipo de compañías. Los reportes de impacto económico generados por The
University of Texas at San Antonio-Institute for Economic Development’s Center for Community and Business Research fueron
contundentes: del año 2009 al año 2013 la derrama económica en
la región propiciada por la industria pasó de 2.9 billones de dólares
a 87 billones, respectivamente.
Así de rápido como se alcanzó el auge, también llegó la cuesta.
El año 2015 significó para las empresas instaladas un ajuste en términos de inversión, por lo que la geografía económica que atañe al
play se modificó. La información indica que a finales de ese año la
actividad industrial disminuyó en la región. Sea por el excedente
de oferta acuñada a la opep —en respuesta al aumento del volumen
de la producción estadounidense—, que ha resultado en retracción
y/o salida —momentánea— de competidores por precios decrecientes, o porque el yacimiento ha entrado en fase de madurez tardía, hay evidencia suficiente para argumentar que la burbuja económica del gas shale en Texas explotó en el último trimestre del año
2015. En el play se viven tiempos de incertidumbre en la inversión
y, por ende, en aspectos laborales.
La disminución de solicitudes de permisos de perforación de
pozos de petróleo y gas en Eagle Ford Shale Play es un indicador
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de cambio que se acompaña de la contracción del volumen de la
producción. Ese cambio ha sido tan abrupto que está afectando
el alarde económico de pueblos, ciudades y condados que, apenas
cuatro años atrás, experimentaron el auge económico irradiado
por las empresas dedicadas a la exploración y explotación de hidrocarburos. El hecho de que 38% de los condados se identifiquen
en tendencia marginal apuntala lo antes dicho.
Por lo que respecta al instrumento empleado —aplicado al
conjunto de condados que conforman el play—, resultó útil para
detectar que la dinámica de las compañías avanza hacia el límite internacional, es decir, hacia los estados fronterizos del noreste de México. Un indicador de ese desplazamiento hacia el sur se
atestigua por aquellos condados que emergen de entre el conjunto
ostentando una participación sin precedentes de permisos de perforación, y además contrastando con aquellos del norte que muestran una tendencia cada vez más marginal o decadente. Resaltan en
dinamismo los condados de Dimmitt, De Witt, Karnes y La Salle,
pero también el condado de Webb, que, aunque ha disminuido en
número de permisos, aún sigue siendo el principal productor de
gas natural al interior del play; seguir el transcurso de la actividad
en este condado es importante porque hace frontera internacional
con cuatro municipios mexicanos: en el estado de Tamaulipas, con
Nuevo Laredo; en el estado de Nuevo León, con Anáhuac; y en el
estado de Coahuila, con Hidalgo y Guerrero.
Sin duda, una de las líneas de investigación que quedan abiertas
tiene que ver con el impacto social por efecto del deterioro ambiental que conlleva la tan agresiva actividad industrial de tipo extractivista. Hay voces de los pobladores que viven en las inmediaciones de los pozos de petróleo y gas que buscan espacios oficiales
y no oficiales para hacerse escuchar y advertir de las externalidades
asociadas al crecimiento económico que por lapsos se propaga para
después caer, dejando secuelas de animadversión y/o quebranto
del tejido social por falta de empleo, daños a la salud y deterioro
ambiental. Por último, mas no por ello menos importante, se recomienda profundizar en el acontecer de las organizaciones de la
sociedad civil que buscaron, buscan y perfilan un frente en contra
de la autorización indiscriminada de permisos de perforación de
pozos de petróleo y gas relacionados con el fracking.

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RODRIGO VERA VÁZQUEZ

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Clusters Agroindustriales en Argentina:
Influencia del Institucionalismo y del Capital Social

Agroindustrial Clusters in Argentina:
Influence of Institutionalism and Social Capital
Lorena Tedesco*1 | Gabriela Cristiano**2

► RESUMEN
La desarticulación de las cadenas de valor en Argentina es un
fenómeno generalizado, así como la ausencia de un tejido institucional de soporte. Pero actualmente se observa la emergencia de aglomeraciones de empresas que colaboran bajo un
determinado marco institucional que promueve y sostiene su
funcionamiento. El objetivo del presente trabajo es identificar los clusters agroindustriales en Argentina a partir de los
eslabonamientos que se miden en la Matriz Insumo Producto
y exponer brevemente la relación entre el capital social y un
marco institucional idóneo con el fortalecimiento de estas cadenas de valor, tanto a nivel teórico como empírico.
Palabras clave: Clusters agroindustriales / Argentina / Capital social / Instituciones / Cadenas de valor.
Clasificación jel: L22 / L78 / R58.

► ABSTRACT
The disarticulation of the value chains in Argentina is a generalized phenomenon as well as the absence of an institutional support fabric. But, nowadays, the emergence of agglomerations of
companies that collaborate under a given institutional framework promotes and sustains its functioning. The objective of
this paper is to identify agroindustrial clusters in Argentina
based on the linkages measured in the Input Product Matrix
and briefly describe the relationship between social capital and
a suitable institutional framework with the strengthening of
these value chains, both theoretically as empirical.
* Profesora adjunta, Universidad Nacional del Sur, Departamento de Economía. Correo electrónico:
ltedesco@criba.edu.ar
** Profesora adjunta, Universidad Nacional del Sur, Departamento de Economía. Correo electrónico:
gcristiano@uns.edu.ar

Recibido: 6 de octubre de 2016 | Aceptado: 16 de febrero de 2017
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ISSN 2007-1205 | pp. 37-56

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Lorena Tedesco | Gabriela Cristiano

Keywords: Agroindustrial clusters / Argentina / Social capital /
Institutions / Value chains.
jel Classification: L22 / L78 / R58.

1. INTRODUCCIÓN
La actividad empresarial en Argentina se ha caracterizado por tener exponentes del sector agroindustrial que actuaban de forma
aislada. Sin embargo, en los últimos años pareciera observarse el
surgimiento de aglomeraciones de empresas de un mismo sector
y/o sectores relacionados, en cuyo seno hay fenómenos incipientes
de acciones comunes orientadas a bajar los costos y a propiciar la
innovación, entre otros, lo cual hace evidente la presencia de un
incipiente capital social. Este tipo de concentración geográfica de
empresas y organizaciones interconectadas y pertenecientes a un
determinado sector productivo es lo que Porter (1990) designó con
el término de cluster. Ejemplos de este tipo pueden observarse en el
caso del vino en Mendoza, el aceite de oliva en el Sudoeste Bonaerense, los nogales en La Rioja, los quesos en Tandil, las máquinas
agrícolas en Santa Fe, entre otros.
El objetivo del presente trabajo consiste en detectar los sectores
agroindustriales que conforman clusters en Argentina mediante un
modelo cuantitativo y ver la participación de las instituciones y el
rol del capital social en los mismos. Cabe destacar que este trabajo
no pretende hacer un análisis exhaustivo para comprobar ninguna
causalidad entre estos conceptos y el surgimiento de los clusters, sino
más bien describir a ambos y a partir de allí inferir la importancia
que éstos revisten en términos de la formación de estos clusters.
La metodología consistió en realizar primeramente una revisión
de la literatura referida al capital social y al rol de las instituciones
respecto a la conformación y fortalecimiento de clusters productivos. Luego se procedió a analizar el grado de relaciones intersectoriales, teniendo en cuenta las empresas pertenecientes a cada una
de las ramas agroindustriales mediante el método de Czamanski y
Ablas (1979), a efectos de identificar los clusters. Finalmente, se exponen los casos de clusters más relevantes en Argentina, en los que
es evidente la presencia de capital social (en muchos de ellos prevalece el asociativismo entre los productores, lo cual revela el grado
de confianza existente entre los miembros que los componen) y la
TRAYECTORIAS AÑO 19, NÚM. 45 | JUL-DIC 17

�Clusters Agroindustriales en Argentina

39

presencia institucional, plasmada en organizaciones diversas que
apoyan la producción y el intercambio.
En este trabajo se establece el supuesto de que la presencia de capital social y de un marco institucional idóneo constituye un aspecto
favorable para la formación de clusters, aunque ésta es sólo una condición necesaria, pero no suficiente, para el surgimiento de los mismos.
1.1. El concepto de cluster
El concepto de cluster que mayor trascendencia ha recibido es el
elaborado por Porter (1990), quien los define como “concentraciones de empresas e instituciones interconectadas en un campo
particular”. Engloban, por ejemplo, abastecedores de insumos especializados, así como proveedores de infraestructura, clientes y
productores de artículos complementarios, que pueden compartir
un territorio común (cluster regional) o tener eslabonamientos porque pertenecen a un mismo sector (cluster sectorial). Finalmente,
en muchos casos, ambos incluyen instituciones como universidades, centros de desarrollo y asociaciones comerciales.
El objetivo del cluster en el concepto de Porter (1990) es la ganancia de competitividad, resaltando que la “prosperidad nacional
es creada, no heredada”. Este autor pone énfasis en la importancia
de cultivar la capacidad de innovación para ganar competitividad
mediante la formación de complejos locales en donde los actores
se vinculen formando una red de colaboración. Antes que él, sus
precursores, como Weber, hacían referencia a las economías de
aglomeración, hablando en términos de centros de crecimiento,
complejos industriales y distritos industriales.
1.2. Capital social e instituciones
Andriani (2013) afirma que la idea de que la confianza, la actividad
vinculada al asociativismo y el sentido de reciprocidad contribuyen al bienestar económico y de la sociedad tiene una larga tradición en la historia de la sociología y del pensamiento económico.
Más precisamente, Portela y Neira (2002) sostienen que a partir de
los trabajos de Coleman (1988) en sociología de la educación y de
Putnam (1993) en ciencias políticas, la expresión “capital social”
TRAYECTORIAS AÑO 19, NÚM. 45 | JUL-DIC 17

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Lorena Tedesco | Gabriela Cristiano

cobra una mayor importancia. El primero de ellos define el capital social como “los aspectos de la estructura social que facilitan
ciertas acciones comunes de los agentes dentro de la estructura”
(Coleman, 1988), concibiéndolo como algo que utilizan los individuos para impulsar sus propios objetivos personales. Por su parte,
Robert Putnam (1993) lo delimita como “los aspectos de las organizaciones sociales, tales como las redes, las normas y la confianza,
que permiten la acción y la cooperación para el beneficio mutuo”
(desarrollo y democracia).
Estos mismos aspectos del capital social como clave en el desarrollo de redes de colaboración son resaltados, entre otros, por
Andriani (2013), Durlauf y Fafchamps (2004), Kwon y Adler (2014)
y Woolcock (citado en Kwon y Adler, 2014). Además, entre otros
autores, son Paldam y Svendsen (2000) quienes han revisado diferentes estudios empíricos que demuestran que el capital social
tiene influencia en el desarrollo económico y que, por tanto, debe
formar parte, al igual que otras formas de capital, de la función de
producción y los modelos de crecimiento y desarrollo.
Si bien en este trabajo no se realizará un estudio exhaustivo al
respecto, puede decirse que el desarrollo de clusters productivos
está asociado a los niveles de cooperación y confianza que prevalezcan entre los actores, dado que uno de los lemas en los que se
basa la formación de los mismos es “cooperar para competir”. En
favor de esta relación, puede citarse un estudio realizado por Llach
(1998) sobre clusters dinámicos, que identificó entre los factores
que favorecieron su competitividad a la “energía empresarial” de
los productores y a las vinculaciones entre las empresas y el sistema científico tecnológico. Asimismo, menciona que en las cadenas
agroalimentarias es posible detectar relaciones de cooperación y
coordinación entre los distintos eslabones que las componen, aunque haya conflictos de intereses.
Por otra parte, como argumentan Caballero Míguez y Kingston (2005), si la confianza permite que los individuos lleven a cabo
estrategias cooperativas ante el problema del dilema del prisionero, y si éstas derivan en situaciones de mejora, entonces la misma
parece racional y resulta una vía útil para garantizar la solución
cooperativa. Esto indica que la existencia de capital social favorece
la cooperación entre los agentes que se logra en un cluster.
En cuanto al marco institucional específicamente, y siguiendo a
Douglas North (1990), se expondrán algunos conceptos y definicioTRAYECTORIAS AÑO 19, NÚM. 45 | JUL-DIC 17

�Clusters Agroindustriales en Argentina

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nes que emanan de la Nueva Economía Institucional (nei). La nei
estudia y enfatiza la importancia que revisten las instituciones en
el intercambio económico, en las elecciones y conducta económica
de los individuos y grupos sociales, y en el desempeño de la economía. Las instituciones son las reglas de juego sobre las que se basa
una sociedad y que, de alguna manera, condicionan las relaciones
económicas entre los participantes del sistema. De hecho, las instituciones son las que estructuran los incentivos que se dan en los
intercambios de índole política, social o económica. Estas reglas son
indispensables, ya que sin ellas los individuos verían frustradas las
posibilidades de obtener los beneficios de la cooperación social y del
intercambio económico. Las sociedades que han logrado obtener un
nivel de desarrollo importante en su economía no han sido guiadas
por un orden espontáneo, sino que se han apoyado y basado en un
conjunto de instituciones que les han proporcionado las reglas (formales o informales) necesarias para guiar cotidianamente su vida
(material y cultural) y para crear seguridad en el intercambio, limitando la incertidumbre y fortaleciendo la existencia de capital social.
Vale resaltar que, tal como se supone en este trabajo, si bien estas reglas son necesarias para el desarrollo del cluster, no son suficientes, ya que también es menester contar con un poder y un
sistema de orden que obligue su cumplimiento, porque las mismas
sólo constituyen una guía para la interacción y el accionar individual de los actores.
El fortalecimiento institucional, por otro lado, es visto por los
expertos como un instrumento indispensable de las políticas de desarrollo, como un activo esencial de las sociedades avanzadas. Éstas
tienen marcos institucionales inclusivos que impulsan y facilitan la
iniciativa empresarial, el bienestar personal y la participación. La
buena gobernanza de los programas de desarrollo es fundamental e
implica la coordinación de las instituciones e incluso de los actores
individuales (Muñoz Mazón, Moraleda y Fayos-Solà, 2012).
Luego de esta breve reseña de trabajos que resaltan la importancia del capital social en la conformación de redes o clusters, se
concluye que los mismos tienen en común, además, la definición del
capital social como la confianza que se genera entre los actores de un
sector productivo. Por otra parte, tal como se sostiene en esta investigación, este elemento es necesario para el desarrollo de un cluster,
aunque no es suficiente, ya que debe existir un “orden” para hacer
cumplir la jerarquía que subyace al rol de cada elemento de la red.
TRAYECTORIAS AÑO 19, NÚM. 45 | JUL-DIC 17

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Lorena Tedesco | Gabriela Cristiano

2. CLUSTERS EN ARGENTINA
Los eslabonamientos entre actividades productivas han sido objeto de estudio de numerosos trabajos por la información que brindan respecto a la identificación de sectores clave en términos de
crecimiento económico. En esta ocasión, se mencionarán los resultados obtenidos por Tedesco (2008) mediante la aplicación del
modelo de Czamanski y Ablas (1979) para identificar y cuantificar
los eslabonamientos de la agroindustria argentina a partir de datos
extraídos de la Matriz Insumo Producto del año 2004 y agrupar los
sectores en clusters de cadena de valor.
El modelo establece los siguientes pasos:
1). Obtener indicadores de la intensidad del flujo entre sectores,
considerándolos como partes de una cadena de valor, utilizando
los siguientes índices, en donde zij es un elemento de la matriz
insumo producto:
Para los proveedores (eslabonamiento hacia atrás):





zij 

aij = n


 ∑ zij 
 j =1 
Si, por ejemplo, aij = 0.20, indica que las compras del sector i
respecto al j son sólo el 20% de la demanda total de insumos de
ese sector.
Para los compradores (eslabonamiento hacia adelante):



 zij 

bij =  n
 zij 

 ∑
i =1
De la misma manera que en el caso de los eslabonamientos
anteriores, un valor de bij = 0.20 indicaría que las ventas del
sector i al j son sólo el 20% de las ventas totales del sector i.
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�Clusters Agroindustriales en Argentina

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2. Construir una matriz triangular C, seleccionando para cada
par de sectores el mayor coeficiente de intensidad entre sus
compras/ventas:
cij = max (aij, aji, bij, bji)
3. Considerar que integran el cluster aquellos sectores de la economía cuyos valores en la matriz superen 0.35, distinguiendo entre:
Débilmente ligados al cluster: 0.35 &lt; cij &lt; 0.5
Moderadamente ligados al cluster: 0.5 &lt; cij &lt; 0.75
Fuertemente ligados al cluster: cij &gt; 0.75
Los valores inferiores a 0.35 no se consideran porque estarían indicando que no hay una fuerte concentración en las compras/ventas entre el par de sectores analizados.
2.1. Resultados del modelo para Argentina
En la gráfica 1 se observan los distintos sectores y su grado de eslabonamiento en relación al promedio de la economía (representado
por el índice igual a la unidad). Los que conforman la agroindustria
argentina se encuentran en el cuadrante superior izquierdo, lo que
confirma el poder de arrastre que poseen hacia el eslabón primario
y la posibilidad de conformar cluster de cadena de valor si esos eslabonamientos se dieran.
En tanto, en la gráfica 2, se ilustra el mapa de los eslabonamientos de los tres clusters agroindustriales que se han detectado. El
valor que indican las flechas corresponde al mayor valor de eslabonamiento entre las actividades unidas, o sea el elemento de la
matriz C que los vincula. Los ejes de los clusters están identificados
con rectángulos y están conectados entre sí por los productos de
panadería y la producción de granja, sectores que actúan de puente
entre ellos. En tanto, hay flechas que indican que el eslabonamiento es débil (entre 35 y 50% de la proporción en las ventas/compras
totales del sector), mientras que también los hay moderados (entre
50 y 75%) y fuertes (entre 75 y 100%).
El cluster de restaurantes es el más nutrido. En tanto, el cerealero (que incluye oleaginosas) absorbe el 86% de la producción de seTRAYECTORIAS AÑO 19, NÚM. 45 | JUL-DIC 17

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Lorena Tedesco | Gabriela Cristiano

GRÁFICA 1
Sectores y grado de eslabonamiento.
1,40
Cuero y calzados

Índice de encadenamiento hacia atrás

♦

Industrias alimenticias
♦

Industria Textil
Papel

Productos de Tabaco

Limpieza y tocador ♦

♦

Muebles y colchones

Máquinas y productos
♦ metálicos

Madera y derivados
Otros prod. miner. no♦
met.
Loza y vidrios

1,00

♦

♦

Hoteles y restaurants
♦ Construcción
Abonos y plaguicidas

Maquinaria eléctrica ♦

Mineria
Otros prod. químicos

F. sintéticas manuf.

♦

♦

Otras industrias

♦

♦ A, G, C, P y Silv.

Comunicaciones ♦

♦ Transporte

♦ O serv. no ﬁn. públ. y priv.

♦

Material de transporte

♦

Caucho y plàsticos ♦

Imprenta y editoriales

♦

0,60
0,60

1,40

1,00
Índice de encadenamiento hacia adelante

Fuente: Elaboración propia.

millas y el 88% de los servicios agropecuarios. Además, los cereales
constituyen la materia prima para la elaboración de alimentos balanceados, cuya producción se destina en un 77% a la producción
de animales de granja.
Por su parte, los restaurantes (que incluyen los expendios de comida en mostrador, deliveries, rotiserías y servicios de catering) están fuertemente vinculados a la producción panadera, absorbiendo
el 70% de su producción; a las bebidas alcohólicas, con el 63%, y a
la elaboración de pastas alimenticias, con el 83%. Llama la atención
que no haya surgido de la aplicación del modelo una relación significativa entre esa actividad y la matanza de animales, ni tampoco
con la producción de granja.
En tanto, en el cluster de curtido de cueros no hay eslabonamientos fuertes entre las actividades, ya que los mismos rondan el
50% sin grandes diferencias entre los sectores.
Se concluye que las actividades agroindustriales son las que presentan eslabonamientos más fuertes dentro de los clusters de resTRAYECTORIAS AÑO 19, NÚM. 45 | JUL-DIC 17

�Clusters Agroindustriales en Argentina

45

GRÁFICA 2
Eslabonamientos de clusters agroindustriales.

Fuente: Elaboración propia.

taurantes y de cultivo de cereales, oleaginosas y forrajeras, aunque
también hay importantes vínculos con la elaboración y conservación de frutas y verduras y con la cría de ganado. En tanto, en el
de curtido de cuero, las relaciones de las manufacturas de origen
agropecuario entre sí y con otros sectores son de tipo moderado.
También hay producciones agroindustriales que no conforman
clusters por no alcanzar el valor mínimo de 0.35 establecido por el
modelo. Las mismas son: el azúcar, el tabaco, la celulosa, el papel,
el cartón y productos derivados, elaboración de productos de pescado y textiles.
3. LA PRESENCIA DE CAPITAL SOCIAL
Y EL MARCO INSTITUCIONAL EN LOS CLUSTERS DE ARGENTINA
3.1. Breve descripción socioeconómica del país
A continuación se hará una breve descripción socioeconómica de
Argentina a modo de prólogo de la revisión acerca de los clusters
más relevantes y el contexto dentro del cual se desarrollaron, en
donde se observa la presencia, en distinto grado, del capital social
y el marco institucional.
TRAYECTORIAS AÑO 19, NÚM. 45 | JUL-DIC 17

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Lorena Tedesco | Gabriela Cristiano

Argentina es un país ubicado al sudeste del continente americano y es el 7.º país más extenso del mundo. Su población, de acuerdo
a las estimaciones del Instituto Nacional de Estadísticas y Censos,
asciende a 43,131,966 habitantes, la cual posee un alto índice de
alfabetización. Integra el Mercosur, la Unión de Naciones Sudamericanas (Unasur), la Comunidad de Estados Latinoamericanos y
Caribeños (celac) y la Organización de Estados Americanos (oea).
Posee el mayor Índice de Desarrollo Humano de Latinoamérica y
la menor desigualdad de Sudamérica.
Conforma el grupo de los 20 países más ricos e industrializados
del mundo, y en 2015 fue clasificada por el Banco Mundial como
una de las tres naciones latinoamericanas de ingresos altos; pero
en 2016 dejó de serlo, descendiendo al grupo de países con ingreso
medio-alto. Integra el grupo de los nuevos países industrializados
(nic). Con excepción de la provincia de Buenos Aires y la Ciudad
Autónoma de Buenos Aires, las demás provincias han firmado tratados interprovinciales de integración, conformando cuatro regiones para diversos fines:
•
•
•
•

Región Norte Grande: formada por las provincias de Catamarca,
Corrientes, Chaco, Formosa, Jujuy, Misiones, Tucumán, Salta y
Santiago del Estero.
Región Nuevo Cuyo: formada por las provincias de La Rioja, Mendoza, San Juan y San Luis.
Región Patagónica: formada por las provincias de Chubut, La Pampa, Neuquén, Río Negro, Santa Cruz y Tierra del Fuego, Antártida
e Islas del Atlántico Sur.
Región Centro: formada por las provincias de Córdoba, Entre Ríos
y Santa Fe.

Posee una gran variedad de climas, lo que sumado a la variedad
de suelos lo convierte en poseedor de grandes recursos naturales,
dando lugar a diversas cadenas productivas. Es uno de los mayores
productores de soja y exportadores de carne del mundo y es el primer productor mundial de girasol, yerba mate, limones y aceite de
soja. Ocupa el segundo lugar a nivel mundial en términos de producción de miel y manzanas y es el productor más grande de trigo,
lana y vino de Latinoamérica. A nivel global es el principal productor de biodiesel, contando además con una importante producción
de gas natural y petróleo. También posee importantes yacimientos
de plomo, zinc, oro y cobre. Es un país muy rico en recursos pesTRAYECTORIAS AÑO 19, NÚM. 45 | JUL-DIC 17

�Clusters Agroindustriales en Argentina

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queros y tiene muy desarrollado su sector turístico, ya que es el
lugar más visitado de América del Sur y el cuarto del continente
americano, según cifras oficiales de la Organización Mundial del
Turismo.
Por otra parte, es el productor de software más importante de
Sudamérica, y ocupa el segundo puesto en cuanto a fabricación de
autopartes. La industria manufacturera es la que más aporta al pib,
principalmente considerando las producciones de origen agropecuario.
3.2. Evidencia de clusters
A pesar de que en el apartado anterior se hizo alusión a la importancia de Argentina como productor y exportador de carne y de
algunos cereales y oleaginosas como la soja, que representa un claro ejemplo de cluster productivo preponderante en el país, éste ha
perdido participación en el mercado externo como consecuencia
de las políticas proteccionistas de ciertos países, ya que algunos de
ellos pasaron de ser importadores de alimentos a ser productores
autosuficientes. También influyeron en este revés algunas políticas
públicas internas, como el cierre de las exportaciones de carne y la
aplicación de retenciones a la exportación que se implementaron
en los primeros años del siglo presente, entre otras.
Esto explica en gran parte la expansión en la producción de bienes agroindustriales no tradicionales (ciertas frutas, vinos, etc.), sobre los cuales se hará referencia en este apartado, ya que en muchos
casos han logrado crear un cluster por estar integrado el eslabón
productivo con organismos e instituciones (algunos creados a tal
fin) y con proveedores.
A modo de ejemplo cabe mencionar el rol que cumplen algunos
de los organismos de apoyo a la producción en Argentina, tal como
el que encarna la Secretaría para la Pequeña y Mediana Empresa,
que ha lanzado distintos programas para formar grupos asociativos durante el periodo 2008-2009. De los 40 casos, más del 50%
(22) correspondían al sector agroindustrial, con el fin de aumentar
la inserción internacional, mejorar el manejo de la producción y el
ámbito sanitario, desarrollar la marca regional y proveer maquinaria. Algunos ejemplos son la madera en Buenos Aires, Santa Fe y
Posadas; cerdos en Balcarce; apicultura en Chaco, Santiago del EsTRAYECTORIAS AÑO 19, NÚM. 45 | JUL-DIC 17

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Lorena Tedesco | Gabriela Cristiano

tero, Córdoba, Salta y Santa Fe; floricultura en Mendoza; tomates
cherry en Neuquén; viñedos en Mendoza; aromáticas del Alto Valle; frutillas en Coronda; hilados en Corrientes; papa en Mendoza;
y cerezas, manzanas, peras y hongos en Río Negro.
Finalmente, tal como se había mencionado antes, a continuación se presentan los principales clusters agroindustriales de producciones no tradicionales de Argentina, en los que es posible
observar una fuerte presencia institucional plasmada en diversas
organizaciones. Se observa que en algunos casos estos clusters están
afianzados, otros enfrentan muchas dificultades para su consolidación y otros más son incipientes:
•

Aceite de oliva en el Sudoeste Bonaerense (sob): En este
cluster se evidencia la integración de la cadena con la instalación de una máquina extractora de aceite por parte de varias empresas. Por otro lado, existen proyectos
provinciales de financiamiento para pequeños productores, provisión local de los plantines, intentos de abastecimiento de fertilizantes en la zona y maquinaria específica en la localidad. La sanción de la Ley Provincial
del sob constituyó el marco legal que permitió una delimitación que otorgó una identidad a la zona. También
existen fideicomisos públicos que apoyan la actividad
para la diversificación productiva. Investigadoras de la
Universidad Nacional del Sur, como Susana Picardi y
Lucrecia Obiol, están avanzando en áreas relativas al
asesoramiento económico y búsqueda de mercados, y
están vinculadas con otras organizaciones, tales como
la Municipalidad de Coronel Dorrego y la Cámara de
Olivicultores de Buenos Aires y la Patagonia. También
participa en este cluster la Cooperativa de Energía de
Púan y el inta. De lo anterior se concluye que el microcluster olivícola del sob se encuentra en una etapa incipiente de desarrollo. Se observa que en la región se
realiza todo el proceso productivo, lo que le permite a
las empresas vinculadas trabajar de un modo más eficiente, alcanzando la actividad un gran impulso, sobre
todo en estos últimos años. Se percibe una actitud generalizada en los empresarios y organizaciones de que
el crecimiento del sector es un beneficio a capitalizar a
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�Clusters Agroindustriales en Argentina

49

nivel territorial para toda la sociedad local. Sin embargo, los lazos entre los productores de distintos partidos
y la participación de la producción regional en el total
nacional aún son escasos. Además, los productores están dispersos en diferentes partidos de la región, lo cual
exige iniciar un proceso de vinculación intrarregional
y con otras regiones (Picardi y Obiol, 2011).
•

Vinos en Mendoza: En la base de la producción se
encuentran los viñedos que proveen a las bodegas de
materia prima básica, los cuales disponen de una red
de proveedores de insumos: fertilizantes, máquinas e
implementos para cosecha, equipos de irrigación, entre otros. Para la elaboración de vinos se encuentran
las industrias proveedoras de equipos para la producción de los mismos, empresas proveedoras de tanques,
barriles, vidrios, etc. También se observa la presencia
de empresas prestadoras de servicios de marketing y
software. Se estima que existen aproximadamente 200
empresas proveedoras de bienes y servicios para los
clusters vinícolas. Además de las empresas proveedoras,
existen diversas organizaciones que prestan apoyo a las
actividades productivas de uva y vino, tales como los
centros de investigación y desarrollo, universidades (la
Universidad Nacional de Cuyo, la utn y la Universidad
Agustín Maza, Guaymallén), asociaciones empresariales y gremiales, organizaciones gubernamentales de
apoyo y regulación (Instituto Nacional de Vitivinicultura inv, Coviar Corporación Vitivinícola Argentina,
ProMendoza), así como también entidades financieras.
Asimismo, se encuentran las empresas responsables de
las redes de distribución, tanto en el territorio nacional como en otros mercados. Estas empresas demandan servicios externos para la provisión de transporte
y logística. Por otra parte, estas actividades vinculadas
a la elaboración de vinos han logrado una integración
virtuosa con el sector comercial y turístico de la provincia. Existen diferentes rutas turísticas creadas que
integran la producción de vino con los sectores hoteleros, comercios, tiendas, etc. (Alderete, 2006).
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Lorena Tedesco | Gabriela Cristiano

•

Queso en Tandil: El cluster quesero de Tandil es una conjunción de productores, universidades y organismos públicos y privados que comparten el interés por un sector
económico y estratégico —la producción de quesos—,
en la zona comprendida por los partidos de Ayacucho,
Benito Juárez, Rauch y Tandil. Juntos se han propuesto
impulsar la mejora competitiva de la industria quesera
de la región a través de diversas acciones estratégicas,
como la consolidación de una marca regional de quesos
sustentada por la calidad, la resolución de la problemática del abastecimiento de la leche, el posicionamiento
estratégico en conjunto con el sector de chacinados y
la transformación del suero en subproductos con valor
agregado. Los actores de esta iniciativa trabajan de manera articulada a través de una estructura organizada en
un equipo técnico, un grupo impulsor y la formación de
asambleas o foros con participación activa de los productores para promover el desarrollo competitivo de los
quesos de la zona. El grupo impulsor está conformado
por los actores clave de la producción: la agroindustria,
los gobiernos locales y las instituciones de ciencia y técnica (inti, inta, universidades), que validan los avances
del equipo técnico y colaboran en la difusión y con la
convocatoria de los actores al foro. Además, llevan adelante proyectos para poner en práctica las acciones e
iniciativas generadas por los propios productores queseros, así como también asistencia y asesoramiento para
la mejora de la calidad de leche cruda, adecuaciones en
las condiciones edilicias de las queserías, establecimientos de normas de calidad en la fábrica, caracterización
territorial de un queso específico y el aprovechamiento
del suero generado, garantizando su calidad, estudiando
las formas de transporte y evaluando las distintas alternativas de procesamiento.

•

Maquinaria Agrícola en Las Parejas (Santa Fe): Desde la
perspectiva de la gobernanza de la cadena de maquinaria agrícola en el sur de Santa Fe, puede afirmarse que
el protagonismo de determinados sujetos locales ha favorecido el desarrollo del territorio cuando ha logrado
TRAYECTORIAS AÑO 19, NÚM. 45 | JUL-DIC 17

�Clusters Agroindustriales en Argentina

51

organizar recursos internos y atraer de modo inteligente recursos externos de tipo político, económico y
cultural, alcanzándose de esta manera los beneficios de
la ampliación de los mercados. Según el Banco Interamericano de Desarrollo (2013), en los aspectos económicos de la cadena se destacan los acuerdos horizontales y verticales que se han desarrollado para la mejora
de su producción y comercialización de sus productos.
Finalmente las instituciones locales presentan cierto
grado de asimetría en el sistema de gobernanza, debido
a la existencia de un núcleo muy reducido de actores
empresariales que actúan como referentes tradicionales más cercanos a las instituciones de apoyo al sector
productivo. Es posible visualizar actores con intereses
muy distintos, como políticos, universidades, empresarios, cámaras empresariales regionales, uniones de trabajadores, medios de comunicación, entre otros, pero
unidos con el objetivo de mejorar la calidad de los activos locales para los inversores. De esta manera, gracias
a la cooperación entre los sectores público y privado,
se han formado en el cluster de maquinaria agrícola con
epicentro en Santa Fe redes que han creado economías
externas a las empresas e internas al territorio.
•

Madera en la Mesopotamia: En Argentina, el cultivo
y aprovechamiento de bosques involucra una amplia
gama de actividades productivas y de servicios, desde
la cosecha de semillas y la producción de plantines y
otros insumos forestales, la implantación y el manejo del bosque, hasta la fabricación de piezas acabadas,
muebles, viviendas, pastas, cartones y papeles de muy
diversa calidad, paneles de madera, extractos químicos para la industria y un conjunto numeroso de
subproductos, e incluso la fabricación de máquinas y
equipos para esas diversas actividades, y los servicios
correspondientes de comercialización y transporte.
Hay obstáculos por falta de inversión y reconversión
tecnológica, por deficiencias en la calidad de la materia prima, en la escala de la capacidad instalada y en el
marketing, entre otros. Y a nivel institucional, a pesar
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Lorena Tedesco | Gabriela Cristiano

del debilitamiento de la estrategia de sustitución de importaciones, ésta no ha sido reemplazada por políticas
activas de competitividad. Ninguno de los subsectores
de la foresto-industria ha alcanzado un desarrollo ni
mostrado el dinamismo necesarios para fomentar la
actividad, generar sólidos mercados de proveedores
de bienes y servicios y favorecer significativamente el
desarrollo de actividades conexas. Al contrario, lo que
se observa en general son ramas de actividad que han
mostrado un pobre crecimiento en las últimas décadas
y un bajo dinamismo tecnológico y exportador. Están
fuertemente desarticuladas entre ellas, lo que inhibe la
aparición de las sinergias y complementariedades que
caracterizan a los clusters. Con todo, hay actualmente
algunos indicios que sugieren la posibilidad de una
reversión de ese escenario desfavorable y que sustentan algunas previsiones en el sentido de que Argentina
podría convertirse en los próximos años en otro actor
mayor del sector forestal dentro del Cono Sur. Se asiste
desde mediados de la presente década al inicio de un
proceso de inversión y reestructuración en varias actividades del complejo, básicamente como resultado del
sostenido aumento del consumo doméstico, el cambio
en las condiciones de competencia y la entrada en escena de varias firmas extranjeras (Bercovich, 2000).
•

Acuicultura en el nea: Se caracteriza por la fabricación
de gran cantidad de insumos necesarios para la producción, y cuenta con costos laborales competitivos y
tierras disponibles. Existen fuertes incentivos gubernamentales para el desarrollo del sector, en particular
de algunas especies. Por otro lado, el país posee una importante base en investigación ligada a la acuicultura.
En la región del Noreste argentino, si bien se registran
plantas que incorporan en su línea de producción alimento para peces, éstas no aseguran su calidad y provisión a lo largo del ciclo productivo. Existen también
alimentos para peces producidos extra-zona, que presentan la misma volatilidad en el abastecimiento y la
calidad que los intra-zona. En relación con los serviTRAYECTORIAS AÑO 19, NÚM. 45 | JUL-DIC 17

�Clusters Agroindustriales en Argentina

53

cios de asesoramiento y asistencia técnica, existen en
la región técnicos que asesoran en piscicultura, pero
en pocos casos, si no en ninguno, se dedican completamente a esta actividad exclusivamente.
•

Agricultura y ganadería en San Luis: La región afectada
por la influencia del Corredor Bioceánico se convierte
en estratégica para la implantación de Zonas de Actividades Logísticas que, a su vez, promueven la radicación
de empresas que brindan servicios —como hotelería,
gastronomía, mantenimiento mecánico, lavadero de camiones, asistencia técnica— y fomentan la inversión de
capitales extranjeros, como la realizada por la multinacional Cargill en la empresa Glucovil, perteneciente al
Grupo Ledesma, y la inversión de empresas nacionales
dedicadas a la producción de expeller y aceites de diferentes oleaginosas. Según Núñez y Possetto (2011), la
activación de la red ferroviaria como recurso prioritario
en lo que se refiere a la reducción de costos y transporte
de carga es un impacto que se espera.

•

Quesos en Villa María: El Plan de Mejora Competitiva,
formulado y definido por los propios actores miembros
del cluster, enmarca acciones que buscan permitir al sector superar limitaciones y enfrentar actuales y futuros
desafíos de los mercados nacional e internacional, delineando los objetivos estratégicos y los proyectos específicos para el sector quesero de la región. La Asociación
del Cluster Quesero de Villa María, integrada por representantes de instituciones vinculadas con la actividad
en la región, es la responsable de gestionar e implementar este plan, con el fin de potenciar la competitividad
del sector. Los productores asociados a las cooperativas
recibirán la asistencia directa del proyecto.

•

Maní en Córdoba: Hay cientos de puestos de trabajo dependientes de sectores vinculados casi exclusivamente
con la producción de maníes en las áreas de producción y comercialización de fitosanitarios, fabricación
de equipos y maquinaria agrícola e industrial específica, laboratorios de control de calidad y certificación de
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cargas, empresas de servicios de aseguramiento y certificación de la calidad de los productos y procesos, compañías de transporte marítimo y multimodal de cargas,
asesores de ingeniería y tecnología agro-industrial
para maní, equipos y profesionales de la investigación
científica y tecnológica, empresas de construcción y diversos servicios de comunicaciones e informática que
brindan su apoyo al sector. En el último quinquenio,
el sector industrial manisero hizo fuertes inversiones
en la producción agrícola y en las plantas procesadoras, que cuentan con tecnología de última generación
y están entre las más modernas del mundo. Así también, desde hace años, estas firmas vienen destinando
considerables sumas para el desarrollo de investigación
científica en temas relacionados con el cultivo y la industrialización del maní. El Complejo Maní es el único
donde los productores están integrados eficazmente a
la industria y a la exportación, formando parte de una
cadena casi perfecta en su sinergia. A diferencia del resto de los sectores agropecuarios, los colonos maniseros
están asociados en cooperativas, las que a su vez poseen
sus propias plantas industriales y sus propias operaciones de exportación, o bien mantienen convenios asociativos con las empresas industriales.
4. CONCLUSIONES
A lo largo del trabajo se expuso un breve marco de referencia que
manifiesta la importancia que revisten el capital social y las instituciones para la conformación y el fortalecimiento de clusters. Por
otra parte, se citaron ejemplos de actividades en donde la sinergia entre estos fenómenos y la cadena productiva se ha logrado,
en particular los referidos al sector agroindustrial, que, por otra
parte, resultó ser el que contiene tres clusters de grandes cadenas de
valor, según las conclusiones del modelo aplicado. Este fenómeno
es novedoso en nuestro país, ya que los empresarios se han caracterizado históricamente por actuar en forma aislada a raíz de su
desconfianza hacia las organizaciones de carácter asociativo.
Sin embargo, se reconoce que contar con marcos institucioTRAYECTORIAS AÑO 19, NÚM. 45 | JUL-DIC 17

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nales idóneos y capital social no necesariamente implica que los
actores sociales intervinientes estén dispuestos a “cooperar para
competir”, tal como subyace en la teoría de los clusters, por lo que
se concluye que estos elementos son una condición necesaria pero
no suficiente para la competitividad de un cluster.
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TRAYECTORIAS AÑO 19, NÚM. 45 | JUL-DIC 17

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Redes Binarias y la Matriz Insumo-Producto:
Una Aplicación Regional*

Binary Networks and the Input-Output Matrix:
A Regional Application
ÁLVARO HURTADO RENDÓN** │ ESTEBAN MARTÍNEZ***

► RESUMEN
Este documento presenta una matriz insumo-producto con el
objetivo de contribuir en la aplicación de la teoría de redes y
de la matriz de Leontief en una economía regional (Medellín,
Colombia), mediante un análisis tradicional sobre encadenamientos productivos hacia adelante y hacia atrás. Tomando
en cuenta las diferentes relaciones intersectoriales e intrasectoriales, se genera un ejercicio de simulación, teniendo como
base algunos de los sectores considerados estratégicos y su impacto para la economía regional estudiada.
Palabras clave: Matriz insumo-producto / Modelos insumo-producto / Sectores económicos / Medellin.
Clasificación jel: C67 / C63 / D57.

► ABSTRACT
This document presents an input-output matrix in order to
contribute to the application of networks theory and Leontief
in a regional economy (Medellin, Colombia) by a traditional
analysis of linkages forward and backward the input-output
matrix. Taking into account the different relationships inter
sectoral and intra-sectoral, a simulation exercise is generated
with some of the strategic sectors and its impact on the regional economy studied.
* Agradecemos a la Unión Temporal Centenaro-Mahecha y al Departamento Administrativo de Planeación del Municipio de Medellín por sus valiosos aportes. También agradecemos a la Universidadeafit por el apoyo a este proyecto. Los comentarios y errores son de
nuestra responsabilidad y no comprometen a la universidad.
** Profesor-investigador, Universidadeafit. Correo electrónico: ahurtad1@eafit.edu.co
*** Msc. en Estadística, Universidad Nacional, Medellín, Colombia. Correo electrónico:
martinezesteban1@gmail.com
Recibido: 15 de diciembre de 2016 | Aceptado: 7 de junio de 2017
TRAYECTORIAS AÑO 19, NÚM. 45 | JUL-DIC 17

ISSN 2007-1205 | pp. 57-76

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Álvaro Hurtado rendón | Esteban martínez

Keywords: Input-output matrix / Input-output models / Economic
sectors / Medellin.
jel Classification: C67 / C63 / D57.

1. INTRODUCCIÓN
La matriz insumo-producto es una forma de esquematizar el equilibrio de los sectores económicos que constituyen una economía
de una ciudad o un país. Esto se obtiene desde la oferta y la demanda, teniendo como base el uso de los bienes y servicios; es sólo una
descripción simplificada de una economía. Se puede utilizar para
estudiar diversos temas, como la composición de valor agregado,
el análisis de precios, calcular requerimientos de importaciones. Al
mismo tiempo posibilita dar solución a preguntas tales como ¿cuáles son los sectores de mayor importancia relativa? y ¿qué sectores
tienen la mayor articulación sectorial y las relaciones intrasectoriales?
Un gran referente en este campo es el trabajo de Leontief (1986),
donde presenta un modelo insumo-producto con una característica especial: es un modelo simétrico, pero no en el sentido del álgebra lineal. Una matriz es simétrica, en el sentido de Leontief, cuando en sus filas y columnas se utilizan las mismas unidades, por la
manera de construir las cuentas nacionales, en donde se distinguen
entre sectores económicos y mercancías (ver Miller, 2009, caps. 4
y 5). Con relación a ella, algunos autores han mostrado una serie
de elementos referidos a métodos e interpretaciones de ésta; se
pueden destacar los trabajos de Chenery (1958), Rasmussen (1963)
y Hirschman (1961). Los artículos seminales de las primeras aplicaciones de matrices regionales se pueden ver en Hirsch (1959),
Isard y Kuenne (1953), Miller (1957) y Moore y Petersen (1955).
De igual forma, para profundizar en esta área de matrices insumo-producto regionales existe una gran cantidad de trabajos que
son publicados en revistas como Economic Systems Research, Journal
of Regional Science, International Regional Science Review y Papers in
Regional Science.
Ahora, de acuerdo con Blöch (2011), es natural interpretar la
matriz insumo-producto como una red, en la que el vértice son los
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�redes Binarias y la matriz insumo-producto

59

sectores, y el flujo de la actividad económica son las aristas; parte
de la información se utiliza con el fin de vislumbrar sectores clave
de la economía. De esta manera, se ha generalizado el uso de las
redes de insumo-producto con el fin de hacer comparaciones entre
diferentes economías (Blöch, 2011) o vislumbrar elementos regionales con matrices input-output multi-regionales (mrio) (Cerina,
2015).
Al respecto, se pretende que la principal contribución de este
trabajo sea la aplicación de la teoría de redes y de la matriz de
Leontief en la economía de la ciudad de Medellín, mediante un
análisis tradicional sobre encadenamientos productivos hacia
adelante y hacia atrás de la matriz insumo-producto. También se
intentan evaluar elementos coyunturales derivados del análisis de
sectores que presentan importancia relativa, como el de energía
eléctrica (que se puede considerar como indicador “adelantado o
un termómetro” de una economía), que pueden ser vulnerables a
choques negativos,1 hecho que afectaría el valor total del pib de
una economía regional. Con el fin de alcanzar el objetivo anteriormente descrito, este documento está organizado como se describe
a continuación, siendo la primera sección esta introducción. En
la segunda, se presenta la matriz insumo-producto y, además, se
complementa con la teoría de redes insumo-producto. En la tercera y cuarta, se presenta el análisis de tipo empírico-exploratorio
—que tiene como base las matrices de adyacencia construidas con
el fin de calcular los diferentes indicadores— y sus resultados. En la
quinta, se realizan simulaciones que pretenden evidenciar efectos
sectoriales sobre el producto total, como se indicó anteriormente.
Y, por último, se presentan las consideraciones finales.
2. MATRIZ INSUMO-PRODUCTO
La matriz insumo-producto presenta una síntesis del equilibrio
sectorial entre la oferta y la utilización de los bienes y servicios
de una economía. En resumen, es una descripción sintética de la
economía de un país o región. La matriz insumo-producto se compone de tres matrices: la primera, de demanda intermedia, permite
1 Depende de factores exógenos, como el clima cuando es derivada de hidroelectricidad, como es el
caso a estudiar.
TRAYECTORIAS AÑO 19, NÚM. 45 | JUL-DIC 17

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Álvaro Hurtado rendón | Esteban martínez

ver los flujos de compras (columnas) y ventas (filas) entre sectores
y consolida la actividad intermedia de la economía. La segunda, el
valor agregado, muestra los pagos sectoriales al capital (contabilizado como excedente bruto de explotación) y al trabajo (remuneración a asalariados), para transformar los insumos en productos y
los otros impuestos, menos los subsidios a la producción.
La tercera, de demanda final, representa las transacciones para
el uso sectorial de los productos elaborados, en otras palabras, el
consumo de los hogares, el consumo público, la inversión (representada en la formación bruta de capital fijo), y finalmente, las exportaciones. Un ejemplo muy sencillo del esquema insumo-producto se presenta en la figura 1, donde se aprecia la capacidad de
síntesis que se alcanza para plasmar la economía de una región o
ciudad en una forma simple.
GRÁFICA 1
Matriz Insumo-Producto.
Consumo intermedio por ramas de actividad
Codi
go

1
2
3

4
5
6
7
8
9
10

Productos

1

2

3

4

5

6

Exportaciones

Total
consumo
Resto del
Total
7 -➔ intermedio
Regionales
mundo
exportaciones

Consumo Final
Hogares

Gobierno

Total
consumo
final

Formación
interna Demanda
total
bruta de
capital

Agricultura y ganadería
Silvicultura
Explotación de minas y canteras
Productos alimenticios
Bebidas
Productos de tabaco
Productos textiles
Prendas de vestir; preparado y teñido de pieles
Cuero y productos del cuero; calzado
Productos de madera, corcho, paja y materiales trenzables
1
1
1

.L
Compras directas en territorio distrital por no residentes
Total
TOTAL PRODUCCION
VALOR AGREGADO
REMUNERACION A LOS ASALARIADOS
IMPUESTOS A LA PRODUCCION
EXCEDENTE DE EXPLOTACION

Fuente: Tomado de Centenaro-Mahecha, 2013.

Asimismo, presentamos las ecuaciones fundamentales para entender la esencia de la matriz insumo-producto. Primero, la ecuación para la demanda:

X i1 + X i 2 + X i 3 + ... + X in + Di =
Xi ,
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i = 1, 2,..., n

(1)

�redes Binarias y la matriz insumo-producto

61

Y segundo, la oferta:

X 1 j + X 2 j + X 3 j + ... + X nj + VA j =
X j , j = 1, 2,..., n (2)
Donde X i , j representan las ventas realizada por el sector i al
sector j , donde i, j = 1, 2, 3,..., n (1=sector agricultura y ganadería,
2=sector silvicultura,...n=sector…). A su vez, Di representa la demanda final desde el sector i . Tal que X i es el producto del sector
i , y X j , el total de entradas desde el sector j . Por último, VAj es
igual a la remuneración de la producción de los factores. Por tanto,
se puede evidenciar el coeficiente técnico del sector de la siguiente
manera:

ai , j =

xij
xj

, entonces:

					

X i , j = aij X j 				(3)

Para representar finalmente el problema de la siguiente manera:

a11 X 1 + a12 X 2 + ... + a1n X n + D1 =
X1
a21 X 1 + a22 X 2 + ... + a2 n X n + D2 =
X2
.................................................
an1 X 1 + an 2 X 2 + ... + ann X n + Dn =
X n 			(4)
Esto se puede mostrar en forma matricial, tal que:

 a11
a
 21
 ...

 an1

a12
a22
...
an 2

... a1n   X 1   D1   X 1 
... a2 n   X 2   D 2   X 2 
+
=
... ...  ...  ...  ... 
     
... ann   X n   Dn   X n 
(5)

También, debemos comprobar desde el principio la condición suficiente de la matriz productiva de Brauer-Solow, determinada por:
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1 &gt; S=j

n

∑ a , ∀j 						(6)
i =1

ij

Donde la representación de la matriz es dada por:

AX + D = X ⇒ X = ( I − A)−1 * D 				(7)
Este sistema puede ser determinado si ( I − A) es no singular, lo
que, en términos prácticos, significa que si se tiene una matriz no
singular, el sistema tiene solución única; de lo contrario (si la matriz característica del sistema es singular), el sistema puede tener
infinitas soluciones, o ninguna en absoluto. Permitiendo finalmente hallar las diferentes relaciones intersectoriales. De esta manera,
podríamos tener entonces que:

B= ( I − A)−1 						(8)
Donde Bij son los coeficientes de la matriz y B es la matriz inversa de Leontief o las necesidades totales (directas o indirectas)
que relaciona la producción de cada sector con la demanda final
neta de importaciones consideradas como exógenas. Por lo tanto,
los elementos de la matriz inversa cuantifican los impactos sobre
un sector j (cualquier sector de la economía) a raíz de un cambio
en la demanda final neta de las importaciones de un sector i (otro
sector de la economía con relaciones con el sector j). Estos coeficientes recogen en un solo número efectos multiplicadores directos e indirectos, puesto que el producto de cada sector afectado no
sólo se impacta a sí mismo, sino sobre otros sectores que lo utilizan
como un insumo.
Hay una serie de supuestos implícitos en la matriz de insumo-producto que deben ser resaltados. En primer lugar, una hipótesis de homogeneidad sectorial: cada insumo es producido por un
solo sector, que indica que cada uno de los sectores tiene una producción primaria o característica, pero no secundaria. En segundo
lugar, una hipótesis de invarianza2 de los precios relativos: insumos
o productos que tienen precios de valoración iguales para todos
los productores. En tercer lugar, una proporcionalidad estricta: la
2 Un sistema se denomina invariante en el tiempo si la salida es siempre la misma ante una misma
entrada, sin importar el instante de tiempo en el que se aplica dicha entrada.
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�redes Binarias y la matriz insumo-producto

63

composición de producto de cada sector se fija mostrando que las
funciones de producción son lineales. Por lo tanto, los coeficientes
técnicos serían constantes. Además, significa que la productividad
marginal de cada factor es constante e igual, mostrando un promedio de rendimientos de escala constantes. Por último, una hipótesis de aditividad: esto básicamente propone que los efectos totales
de la producción de diferentes sectores sean iguales a la suma total (Hernández, 2012). Sin embargo, existen algunas críticas, tales
como no tener en cuenta la sustitución de los bienes; el supuesto
de coeficientes técnicos fijos que imposibilita la producción bajo
economías (o des-economías) de escala; y el tener en cuenta que los
bienes de capital se encuentran en el vector de demanda y parecen
no aportar a la productividad (Schuschny, 2005). A pesar de los
elementos enunciados como críticos, la matriz insumo-producto
es un instrumento de amplia utilización con el fin de vislumbrar las
relaciones sectoriales de una economía.
2.1. Redes insumo-producto
Una matriz insumo-producto podría entenderse como un conjunto de vértices (sectores) conectados por una serie de aristas (relaciones entre sí). De esta forma, lograríamos utilizar la teoría de
grafos, puesto que permite el estudio de consumos intermedios de
la matriz insumo-producto, mostrando la representación de las
relaciones sectoriales. Es así como un grafo es un par (v, a), donde v es el vértice (sectores) y a la arista (relaciones) que permite la
representación de relaciones binarias entre los diferentes sectores.
Consecuentemente, cuando dos vértices están conectados entre sí
por más de un borde, entonces lo denominamos un multígrafo. Las
relaciones entre los dos sectores concretos son dobles porque hay
un flujo que va desde el sector i al sector j, y otra que va desde el
sector j hasta el i. Si existe un vértice que se relaciona con sí mismo,
sería denominado como pseudógrafo; éstos se hallan fácilmente en
la matriz de consumos intermedios, debido a las diferentes relaciones intrasectoriales. No obstante, si por casualidad la dirección de
la conexión entre dos vértices es relevante, como en los modelos de
insumo-producto, entonces se tendría un diagrafo.3
3 Se conoce como grafo orientado o grafo dirigido (Blöch, 2011)
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Álvaro Hurtado rendón | Esteban martínez

Por lo demás, la trascendencia de la utilización de la teoría de
grafos en un análisis de la teoría de insumo-producto se encuentra
en la simplicidad y la capacidad de obtener resultados de gran interés. Pero esto no se considera como un sistema cerrado, ya que la
suma total de las columnas y filas puede no ser los mismos. También, en las cuentas no se encuentran los diferentes componentes
de la demanda autónoma (el consumo, la inversión, el gasto público
y las exportaciones netas), de modo que en la representación gráfica de la matriz insumo-producto sólo se representan las compras y
las ventas intermedias, es decir, sólo las relaciones intersectoriales
o intrasectoriales (Blöch, 2011).
2.2. Metodología
La propuesta metodológica se realiza pensando en las enormes posibilidades de estudio que ofrece la matriz insumo-producto. La
cualidad más importante de la matriz es la posibilidad de resumir
o ponderar los términos de intercambio (circular) entre los sectores, como los proveedores de insumos intermedios y demandantes.
Adicionalmente, posibilita la caracterización de los sectores cuya
importancia relativa es significativa.
Consecuentemente, la matriz utilizada es la insumo-producto
de Medellín 2010. La principal circunstancia para elegir este enfoque obedece a la idea de corroborar que todos los sectores económicos carecen de la misma capacidad de causar impactos multiplicadores pertinentes sobre otros. Es decir, hay sectores económicos
que por su estructura y magnitud son auténticos impulsores del
crecimiento económico; y también encontramos el otro extremo,
sectores que son rezagados dentro de la estructura productiva regional. No obstante, vamos a utilizar un enfoque diferenciado basado en la selección de la matriz de adyacencia. Así que, en primer
lugar, vamos a utilizar una matriz de adyacencia con base en las
matrices a o b de lo anteriormente enunciado.

TRAYECTORIAS AÑO 19, NÚM. 45 | JUL-DIC 17

�65

redes Binarias y la matriz insumo-producto

3. MATRIZ DE ADYACENCIA A
3.1. Los enlaces directos
Diversos autores recurren a vínculos sectoriales4 para analizar los
cambios en la demanda final, y con esto poder desentrañar sectores relevantes para una economía (ver Chenery, 1958; Hirschman,
1961; y Rasmussen, 1963). Se tiene que los encadenamientos hacia
atrás evalúan la capacidad de un sector para obtener el desarrollo
de otros sectores, ya que utilizan insumos procedentes de dichos
sectores. Por otra parte, los encadenamientos hacia adelante se
producen cuando un sector ofrece su producción, que resulta ser
el insumo de otro sector, que de la misma manera estimula el tercer
sector que está en el extremo de la producción desde el primer sector mencionado. A su vez, Chenery (1958) calcula los indicadores
directos hacia atrás y hacia adelante con base en los coeficientes
técnicos de la matriz. En este caso, tenemos que los eslabonamientos directos hacia atrás serán:
n

DBL j = ∑ aij

(9)

i =1

Y los encadenamientos directos hacia adelante serán:
n

DFLi = ∑ aij

(10)

j =1

Asimismo, en lo que respecta a DFLi y DBL j , los sectores son
clasificados como se muestra en la tabla 1, donde: (i) No manufacturero/Destinación intermedia: sectores que venden a otros
cantidades importantes de su producción, y por eso poseen altos
encadenamientos hacia adelante y bajos hacia atrás; corresponden
a sectores de producción primaria intermedia. (ii) No manufacturero/Destinación final: no compran significativamente a los demás
sectores, razón por la cual se consideran de producción primaria;
adicionalmente, no venden una gran cantidad de insumos a otros
sectores. (iii) Manufacturero/Destinación final: sectores que com4 Hace referencia a una identificación empírica de los sectores clave o estratégicos en una economía,
basados en criterios propios de cada autor.
TRAYECTORIAS AÑO 19, NÚM. 45 | JUL-DIC 17

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Álvaro Hurtado rendón | Esteban martínez

TABLA 1
Tipología sectorial.

DB Li

&lt;

'f.'J=i DB L1
n

D B L1c:

'f.'J =1 DB L1
n

DFL - &lt;

Ln
- 1 D BL '
,_

No manufacturero / Destinación Manufacturero/ Destinación
Final (II)
final (III)

DF L ,c:

í::'.1 DBL
,_
'

No manufacturero/ Destinación Manufacturero/Destinación
intermedia (I)
intermedia (IV)

'

n

n

Fuente: Basada en Chenery and Watanabe, 1958.

pran a otros sectores cantidades importantes de insumos, pero la
mayor parte de su producción se dirige a la demanda final. (iv) Manufacturero/Destinación intermedia: sectores que compran cantidades importantes de insumos, y venden su producción a otros
sectores (Schuschny, 2005).
La figura 2 es una representación de los vínculos directos que
muestra la producción regional de la ciudad de Medellín, Colombia. De acuerdo con esta figura, se puede afirmar que es básicamente no manufacturera de destino final y manufacturera de destino
final. Por lo tanto, los sectores predominantes en la economía de
la región se podrían separar en dos grupos: el primer grupo son
sectores con pocos encadenamientos directos hacia atrás y hacia
adelante. El segundo grupo son sectores que tienen mayores encadenamientos hacia atrás y bajos hacia adelante, donde sería más
fácil la aparición y propagación de choques de la demanda.
3.2. Redes de matriz binaria
En este caso, hemos diseñado una matriz binaria soportada sobre
la teoría de grafos que tiene como base la matriz de insumo-producto. Así, cada relación sectorial tendrá una explicación en términos de la existencia de la relación y no del peso relativo, teniendo
entonces lo que se muestra en la tabla 2.

TRAYECTORIAS AÑO 19, NÚM. 45 | JUL-DIC 17

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redes Binarias y la matriz insumo-producto

FIGURA 2
Tipología sectorial de Medellín.
Encadenamientos sectoriales directos- Matriz Medellín

o

o

.. ..•

.
O.O

0.1

"

...t: .• . • •••: . .. • __._

:

0.3

0.2

0.4

0.5

0.6

0.7

Encadenamientos hacia atras

Fuente: Elaboración propia.

TABLA 2
Resultados del análisis de las métricas.
Graph Metric

Value

Vertices

35

Unique Edges

870

Self-Loops

32

Connected Components

2

Single-vertes

Connecter
1

Components
Maximum Vertices in a Con34
nected Componente
Fuente: Elaboración propia creada con NodeXL.

El número de sectores que se tienen en cuenta en el ejercicio
son 35, en el cual las relaciones totales de los sectores son 870. Al
respecto, observamos que cada sector se relacionó en promedio
con aproximadamente 24 sectores. Esto nos permite afirmar que la
interdependencia de los diferentes sectores de la economía de Medellín es normal, lo que significa una relación con más de la mitad
de todos los sectores. Los sectores que tienen mayores relaciones
TRAYECTORIAS AÑO 19, NÚM. 45 | JUL-DIC 17

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Álvaro Hurtado rendón | Esteban martínez

tuvieron relaciones comerciales con otros 34 sectores, además se
destaca que existen alrededor de 32 relaciones intrasectoriales.
De esta forma, podríamos vislumbrar las interrelaciones entre
los sectores y los recursos (insumo) con el fin de vislumbrar sectores clave o estratégicos de la economía en relación con el número
de sectores relacionados, tanto en lo referente a las compras como
a las ventas. Los sectores con mayores encadenamientos hacia adelante se muestran en la figura 3. Y los sectores con mayores eslabonamientos hacia atrás directos se muestran en la figura 4.
4. MATRIZ DE ADYACENCIA B
4.1. Vínculos directos e indirectos
En este campo, Rasmussen (1963) reconoce la importancia de los
encadenamientos entre las diferentes industrias, e incorpora la
importancia de los efectos de difusión o dispersión de un choque
económico, es decir, del grado en que un sector puede afectar más
o menos sectores, independientemente del tamaño del encadenamiento. El valor BL j* es el eslabonamiento total hacia atrás desde
el sector j, e indica cómo el producto de todos los sectores aumenta
(o disminuye) tan pronto como las demandas finales netas de las
importaciones procedentes del sector j aumentan (o disminuyen)
en una unidad:

BL j* =

n

∑b
i =1

ij

				(11)

Y en los encadenamientos totales hacia adelante ( FLi* ), cada valor indica en cuánto debe aumentar (o disminuir) el producto del
sector i, si la demanda final neta de las importaciones procedentes
de todos los sectores aumenta (o disminuye) en una unidad. Así,
no sólo se mide la manera en que el sector se ve afectado por la
expansión de la demanda final unitaria de todos los sectores, sino
también la dependencia que todos los sectores tienen con el sector
i (Schuschny, 2005):

FLi* =

n

∑b
i =1

ij

				

TRAYECTORIAS AÑO 19, NÚM. 45 | JUL-DIC 17

(12)

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redes Binarias y la matriz insumo-producto

FIGURA 3
Eslabonamientos directos hacia adelante de Medellín.

Created wilh NodeXL (httpJ/nodexl.oodeplex.com)

Fuente: Elaboración propia.

FIGURA 4
Eslabonamientos directos hacia atrás de Medellín.

Created wilh NodeXL (httpJ/nodexl.oodeplex.com)

Fuente: Elaboración propia.

En el tabla 3 están los encadenamientos totales. Se realizan sobre la inversa de la matriz de Leontief (B). Para el caso de Medellín
corresponde a 35 sectores estudiados en la economía de la ciudad.
TRAYECTORIAS AÑO 19, NÚM. 45 | JUL-DIC 17

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Álvaro Hurtado rendón | Esteban martínez

Éstos son una representación de los sectores con vínculos directos
e indirectos totales hacia adelante y hacia atrás. Uno de los sectores que mayores eslabonamientos sectoriales posee es el sector
Comercio, en el que, por cada 100 pesos adicionales en la demanda del sector, sus encadenamientos producen un incremento de
148.9 pesos en la demanda total de la economía, 34.4 pesos de ellos
debido a un efecto directo y 114.5 debido a un efecto indirecto.
Desde el lado de la oferta, ese incremento de 100 pesos en la demanda induce un incremento de 302.1 pesos en la oferta, de los
cuales 150.1 pesos serán por un efecto directo y 152 pesos serán
por efecto indirecto. De igual forma, se realiza el análisis con todos
los sectores, con el fin de establecer cuáles tienen un mayor efecto
multiplicador hacia la demanda o hacia la oferta, lo cual permite
inferir elementos de política sectorial diferenciados para estimular
los sectores (ver Hernández, 2012).
Para este trabajo es de particular interés los sectores de Energía eléctrica; Curtido y preparado de cueros, productos de cuero y
calzado; Productos alimenticios y bebidas, y Trabajos de construcción. Este hecho se explica por elementos coyunturales, tales como
posibles choques negativos pronosticados, su alto valor agregado y
su importancia como grandes generadores de empleo. Además, el
encadenamiento total hacia atrás (demanda) de estos sectores produce un aumento de la demanda mayor a 100 pesos. A su vez, estos
sectores también tienen una fuerte respuesta desde el lado de la
producción. Por lo tanto, se consideran sectores clave para realizar
un ejercicio de impulso respuesta, con el fin de conocer qué pasaría en la economía si estos sectores se vieran afectados por alguna
circunstancia.
5. SIMULACIONES
Teniendo en cuenta las diferentes relaciones intersectoriales e intrasectoriales determinadas a través de los eslabonamientos sectoriales hacia adelante y hacia atrás, se genera un ejercicio de simulación, tomando como base los sectores de Trabajos de construcción;
Energía eléctrica, Curtido y preparado de cueros, productos de
cuero y calzado, y Productos alimenticios y bebidas.
En especial, nos referimos al choque de energía, ya que el sector
eléctrico cuenta con una capacidad instalada de 15.489 mw, donTRAYECTORIAS AÑO 19, NÚM. 45 | JUL-DIC 17

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redes Binarias y la matriz insumo-producto

TABLA 3
Sectores y sus eslabonamientos sectoriales.
Directos
Sector
Productos a gropecua ri o, de l a pes ca y l a s i l vi cul tura
Productos de l a mi nería
Productos a l i menti ci os y bebi da s
Productos texti l es
Teji dos de punto y ga nchi l l o; prenda s de ves ti r
Curti do y prepa ra do de cueros , productos de cuero y ca l za do
Productos de ma dera , corcho, pa ja y ma teri a l es trenza bl es
Productos de pa pel , ca rtón y s us productos
Edi ci ón, i mpres i ón y a rtícul os a ná l ogos
Sus ta nci a s y productos quími cos
Productos de ca ucho y de pl á s ti co
Productos mi nera l es no metá l i cos
Productos meta l úrgi cos bá s i cos y productos el a bora dos de meta l (excepto
ma qui na ri a y equi po)
Ma qui na ri a y equi po
Otra ma qui na ri a y s umi ni s tro el éctri co
Equi po de tra ns porte
Otros bi enes ma nufa ctura dos n.c.p.
Energía el éctri ca
Ga s domi ci l i a ri o
Agua
Servi ci os de a l ca nta ri l l a do y el i mi na ci ón de des perdi ci os , s a nea mi ento y otros
s ervi ci os de protecci ón del medi o a mbi ente
Tra ba jos de cons trucci ón
Comerci o
Servi ci os de repa ra ci ón de a utomotores , de a rtícul os pers ona l es y domés ti cos
Servi ci os de a l oja mi ento, s umi ni s tro de comi da s y bebi da s
Servi ci os de tra ns porte
Servi ci os de correos y tel ecomuni ca ci ones
Servi ci os de i ntermedi a ci ón fi na nci era , de s eguros y s ervi ci os conexos
Servi ci os i nmobi l i a ri os y de a l qui l er de vi vi enda
Servi ci os a l a s empres a s excepto s ervi ci os fi na nci eros e i nmobi l i a ri os
Admi ni s tra ci ón públ i ca y defens a ; di recci ón, a dmi ni s tra ci ón y control del s i s tema
de s eguri da d s oci a l
Servi ci os de ens eña nza de merca do
Servi ci os s oci a l es y de s a l ud de merca do
Servi ci os de a s oci a ci ones y es pa rci mi ento, cul tura l es , deporti vos y otros s ervi ci os
de merca do
Servi ci os domés ti cos

Totales

Oferta
7,4
4,5
27,3
26,1
17,6
16,2
24,0
33,6
9,6
60,0
22,9
18,7

Demanda
29,8
20,5
40,4
32,0
36,8
45,3
39,3
41,1
36,4
38,5
37,7
28,8

Oferta
109,6
105,2
133,8
133,9
125,9
119,5
133,0
148,5
115,5
183,0
134,0
124,9

Demanda
145,7
131,0
159,9
146,0
153,2
168,6
159,8
162,2
153,8
157,5
156,4
141,0

30,3
11,0
6,5
3,0
30,6
59,2
3,5
5,9

46,9
28,8
29,3
40,4
32,0
35,2
34,9
19,1

137,6
112,8
108,3
104,0
149,4
198,3
104,7
107,5

171,6
143,0
142,9
158,3
147,5
152,9
149,7
127,2

7,2
28,9
150,1
25,0
15,4
56,0
34,3
62,2
58,6
228,7

17,9
28,0
34,4
22,2
41,0
41,5
51,6
32,7
9,7
23,4

110,6
137,0
302,1
145,9
124,7
188,7
159,9
202,6
194,7
446,6

125,7
141,0
148,9
132,4
159,1
160,3
176,7
146,1
113,5
133,5

0,0
1,2
23,5

31,3
21,8
49,0

100,0
101,5
130,8

145,1
129,9
178,5

23,6
0,0

35,3
0,0

136,3
100,0

151,7
100,0

Fuente: Elaboración propia.

de la hidroelectricidad aporta un 70% de la bolsa total de energía.
Sin embargo, en periodos de alta sequía, como el fenómeno del Niño,5 es muy probable que según su intensidad sea necesario recurrir a operar plantas de respaldo como las de energía térmica (gas o
combustibles), hecho que conlleva mayores costos. Es así como en
5 El Niño y la Niña son condiciones anómalas en la temperatura del océano en el Pacífico Tropical
Este. Bajo la definición más aceptada, El Niño (La Niña) corresponde al estado climático en el que la
temperatura de la superficie del mar está 0.5°C o más por encima (debajo) de la media del periodo 19501979 (actualmente se está usando ya el periodo 1961-1990), por al menos seis meses consecutivos, en
la región conocida como “Niño 3.4” (5°N-5°S, 120°W-170°W) (ver Alfaro, 2000, p. 5).
TRAYECTORIAS AÑO 19, NÚM. 45 | JUL-DIC 17

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Álvaro Hurtado rendón | Esteban martínez

el ejercicio realizado se simula un choque negativo en la demanda
de energía del 1%, teniendo como base una inercia del choque de
0.95, es decir que a la demanda sólo se le aplica un choque por un
periodo, pero se presenta una inercia alta al fenómeno representado, permaneciendo lo demás constante (hecho que será común a
los demás sectores que se simulan). De esta forma, en el vector de
demanda sólo se afecta la demanda del sector objeto del choque y
se simula la trayectoria del producto total de la economía derivada
de este choque. Luego se representan las diferencias con respecto
al periodo base, es decir, se presenta la trayectoria de desviación
del Valor Bruto de la Producción del sector (producto) con respecto al año base (ver figura 4). Y con base en los resultados se calcula
el valor del pib de la ciudad de Medellín que se puede ver afectado
por estos choques negativos, de no tomarse las medidas pertinentes
para evitar reducciones en la demanda de los sectores analizados.
Por su parte, la simulación del sector de la construcción (ver
figura 5) obedece a la importancia estratégica que se le ha brindado a este sector desde los años setenta con el Plan de las Cuatro
Estrategias,6 y todos los elementos vinculados a éste, tales como
su capacidad de generar una cantidad muy elevada de empleos de
mano de obra no calificada y la serie de elementos que se vinculan
a sus eslabonamientos sectoriales hacia adelante y hacia atrás.
Con respecto a los sectores de Curtido y preparado de cueros,
productos de cuero y calzado, y Productos alimenticios y bebidas,
se tiene que la importancia de su simulación se deriva de que son
sectores que tenían una importancia estratégica dentro de las exportaciones que la economía regional realizaba a Venezuela, y que
se ha visto disminuida por la política comercial aplicada en los últimos años. Por consiguiente, su importancia se encuentra explicada
por el hecho de que son bienes que tienen alto valor agregado y cuyas ventas al país vecino se han visto disminuidas por la coyuntura
negativa en las relaciones comerciales con este país. Los resultados
son presentados en la figura 5.

6 Misael Pastrana Borrero, presidente de Colombia en el periodo (1970-1974), propuso
en su programa de gobierno el denominado Plan de las Cuatro Estrategias, que consistía
en generar empleo a través de la construcción de vivienda, debido al desplazamiento de
colombianos del campo a las ciudades, entre otras medidas.
TRAYECTORIAS AÑO 19, NÚM. 45 | JUL-DIC 17

�73

redes Binarias y la matriz insumo-producto

FIGURA 5
Impulso respuesta del producto de Medellín ante un shock negativo del
1% en la demanda de diferentes sectores.
-4

0

-4

Shock-Demanda construcción.

x 10

0

Shock--Demanda energía electrica.

x 10

L~l~~I
~ l V~I
-0.2

-2

Var

Var

-0.4

-4

-0.6

-6

-0.8

-8
0

10

20

30

-4

0

40

50
Año

60

70

80

90

-1

100

x 10

0

10

20

-3

Shock--Demanda Curtido.

0

30

40

50
Año

60

70

80

90

100

80

90

100

Shock-Demanda alimentos y bebidas.

x 10

-0.2

-0.2

-0.4

Var

Var

-0.4

-0.6

-0.6

-0.8

-0.8

-1
0

-1

10

20

30

40

50
Año

60

70

80

90

100

-1.2

0

10

20

30

40

50
Año

60

70

Fuente: Elaboración propia.

Los resultados muestran que una reducción en la demanda del
1% en los sectores de Trabajos de construcción, Energía eléctrica,
Curtido y preparado de cueros, productos de cuero y calzado, y
Productos alimenticios y bebidas generan una variación negativa
en la producción total de la economía de Medellín de aproximadamente el 0.06, 0.01, 0.009 y 0.10%, respectivamente.
Partiendo del hecho de que el sector de Trabajos de construcción
tiene relaciones con 17 sectores hacia adelante y con 26 sectores de
eslabonamientos hacia atrás y su efecto multiplicador total de demanda es de 1.41 y de oferta es 1.37 en la economía por cada peso
de demanda, se nota claramente que una reducción de esta actividad
afectaría de manera significativa la dinámica económica de la región.
Con respecto al sector de la Energía Eléctrica, se afectaría a 34
sectores con eslabonamientos hacia adelante y a 26 por sus relaciones de eslabonamientos hacia atrás. El efecto multiplicador directo
de este sector es de 59.2 y 35.2 por oferta y demanda, respectivamente; y el multiplicador total es de 198.3 y 152.9, respectivamente, por cada 100 pesos. En consecuencia, se muestra claramente la vulnerabilidad de la región ante shocks negativos de oferta o
demanda en este sector estratégico dentro de la economía, ya que
anteriormente se consideraba un indicador adelantado.
Con respecto a los sectores de Curtido y preparado de cueros,
productos de cuero y calzado, y Productos alimenticios y bebidas,
éstos se encuentran relacionados con 28 y 29 sectores por el lado
TRAYECTORIAS AÑO 19, NÚM. 45 | JUL-DIC 17

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Álvaro Hurtado rendón | Esteban martínez

de la oferta, y con 16 y 17 por el lado de la demanda, respectivamente. Los multiplicadores directos de estos sectores son 16.2 y
27.3 por oferta y 45.3 y 40.4 por demanda; y los multiplicadores
totales son de 119.5 y 133.8 por oferta, respectivamente, y de 168.6
y 159.9, respectivamente, por cada 100 pesos de demanda. Los resultados muestran que el sector de Productos alimenticios y bebidas tiene mayores efectos dentro de la economía de Medellín y, por
ende, debe gozar de especial atención, con el fin de evitar choques
negativos de oferta o demanda.
6. CONSIDERACIONES FINALES
Es importante destacar que la economía de Medellín a nivel sectorial es productora de bienes no manufactureros de destino final y
manufactureros de destino final; lo cual nos lleva a pensar en políticas sectoriales regionales que nos permitan superar los umbrales
y llevar la economía a un nivel de desarrollo más elevado, donde
nos deberíamos encontrar en mayor proporción con bienes de alto
valor agregado.
Las relaciones sectoriales de la región vislumbran un elemento
interesante, concerniente al sector de la construcción, pues se encontró que no es un sector con altos eslabonamientos sectoriales
hacia adelante ni hacia atrás, hecho que está corroborado a nivel
nacional por el trabajo de Hernández (2012), donde, por medio de
una matriz insumo-producto de Colombia, muestra unos multiplicadores totales de demanda de 115.07 para este sector, hecho muy
cercano a los valores encontrados para Medellín. Sin embargo, la
caída de su demanda muestra grandes efectos dentro del producto
total de la economía.7 Además, es importante destacarlo como un
sector generador de empleos, ya que, según el dane (2015), en el trimestre julio-septiembre de 2015 generó 120,734 empleos directos
en la ciudad de Medellín, representando un 6.7% del empleo total
de la ciudad, y 1,404,464 de empleos a nivel nacional, representando un 6.1% de los empleos generados en octubre de 2015.
Se debe colocar especial atención a los sectores de Curtido y
preparado de cueros, productos de cuero y calzado, y Productos
7 Hecho explicado porque un shock del 1% es bastante significativo en el vector de demanda de la
ciudad de Medellín.
TRAYECTORIAS AÑO 19, NÚM. 45 | JUL-DIC 17

�redes Binarias y la matriz insumo-producto

75

alimenticios y bebidas, ya que muestran ser sectores con grandes
relaciones intersectoriales que pueden generar mayores dinámicas
a la economía regional. Además, es importante que se generen las
medidas pertinentes con el fin de blindar la economía con respecto
a una reducción en la oferta de energía, ya que sus efectos serían
bastante adversos para la economía regional.
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TRAYECTORIAS AÑO 19, NÚM. 45 | JUL-DIC 17

�77

Paternidades Divergentes en León, Guanajuato:
La Experiencia Paterna de Jóvenes Varones Universitarios*1

Divergent Paternities in Leon, Guanajuato:
The Paternal Experience of Young Undergraduate Males
Mariana Lugo Arellano**2

► RESUMEN
Este artículo analiza la experiencia de jóvenes universitarios
que son padres. Se presenta una investigación cualitativa con
10 entrevistas semiestructuradas a jóvenes varones entre 19 y
29 años de edad, con al menos un(a) hijo(a) e inscritos en un
programa de educación superior en la ciudad de León, Guanajuato. Se argumenta que algunas nociones tradicionales de
paternidad interactúan con nuevas formas de experimentarla,
pues los jóvenes buscan relaciones de cuidado y afectivas con
sus hijos(as). No obstante, se enfrentan a diversos factores que
afectan su experiencia paterna: dificultades para lograr una
conciliación vida-trabajo-escuela, una residencia distinta a
la de sus hijos(as), y el tipo de relación con la madre y otros
miembros de la familia.
Palabras clave: Paternidad joven / Guanajuato / Jóvenes universitarios / Familia / Crianza y cuidado de los hijos.
ABSTRACT
This article analyzes the experience of young undergradua►
te parents. Qualitative research is presented where 10 semi-structured interviews were conducted to young men
between 19 and 29 years old, who are fathers of at least one
child and enrolled in a higher education program in the city of
Leon, Guanajuato. It is argued that some traditional notions of
fatherhood are interacting with new ways of experiencing it in
the sense that young fathers are looking for care and emotional
relationships with their children. Nevertheless, they are facing
*Agradezco a la Dra. Abril Saldaña por su apoyo para la elaboración de este artículo y por todos sus
comentarios, que enriquecieron el proyecto; al Dr. Luis Fernando Macías por su apoyo para la realización de mi estancia de investigación, y a todos los jóvenes padres que compartieron sus experiencias.
**Estudiante, El Colegio de México, Maestría en Demografía. Correo electrónico: mlugo@colmex.mx
Recibido: 27 de abril de 2016 | Aceptado: 8 de diciembre de 2016
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ISSN 2007-1205 | pp. 77-100

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Mariana lugo arellano

several factors that affect their parental experience: difficulties
finding a way to balance life-work-school, living in different
residence than their children, and the kind of relationship that
they have with the mother and other family members.
Keywords: Young fatherhood / Guanajuato / Undergraduate
young / Family / Children upbringing.

INTRODUCCIÓN
Diversos autores han advertido sobre la forma en que los estudios
de fecundidad y salud reproductiva han invisibilizado a los varones, sus experiencias, perspectivas y participación en las transformaciones sociodemográficas y familiares presentes en las últimas
tres décadas (Figueroa, 2014; Villa, 2007). Se ha enfatizado no sólo
la importancia de entender cómo los varones afectan las transformaciones sociodemográficas, sino además cómo éstas moldean la
experiencia, la identidad y la vida cotidiana de los hombres (García y Oliveira, 2006). Particularmente, existe un interés creciente
por comprender cómo los varones asumen y viven su paternidad,
a pesar de que la agenda académica continúe dándole prioridad
al estudio de la maternidad (Filgueiras, Galvão, Perucchi, Beiras y
Tagliamento, 2006). Recientemente se ha comenzado a estudiar la
paternidad desde la perspectiva de género en su carácter relacional y se ha incorporado al análisis a las nuevas generaciones de
jóvenes que parecen proponer nuevas alternativas de interacción
entre los géneros (Filgueiras et al., 2006; Seidler, 2007). Para algunos, los padres jóvenes se encuentran insertos en un contexto que
los incentiva a cuestionar los modelos autoritarios y a construir
relaciones familiares más igualitarias (Seidler, 2007).
La presente investigación1 se desarrolla bajo el supuesto de que
existe un cambio valorativo de la paternidad en jóvenes varones
universitarios que se dirige hacia nuevas formas de ejercerla, transformando la paternidad tradicional (basada principalmente en el
rol de proveedor y en la figura de autoridad) hacia nuevas prácticas
encaminadas al cuidado, la cercanía y el afecto entre padres e hijos.

1 Los resultados y análisis de este artículo forman parte de mi proyecto de tesis de licenciatura.
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Esta transformación es influenciada por el contexto social, económico y demográfico en el que se desenvuelven.
Nuestro estudio tiene como objetivo analizar las experiencias
de los jóvenes varones universitarios que son padres y el significado que le dan a la paternidad, así como conocer los cambios y las
continuidades respecto a las nociones tradicionales de la misma.
Además, se suma a diversas investigaciones que señalan la transformación de una paternidad centrada en el rol de proveedor y la
figura de autoridad a una paternidad que abarca el cuidado y afecto entre padres e hijos (Figueroa, Jiménez y Tena, 2006; García y
Oliveira, 2006; Salguero y Pérez, 2011). Se argumenta que algunas
nociones tradicionales de paternidad interactúan con nuevas formas de experimentarla, pues los jóvenes buscan llevar a cabo relaciones afectivas y de cuidado con sus hijos e hijas. No obstante, los
jóvenes se enfrentan a diversos factores que afectan su experiencia
paterna y funcionan como un obstáculo para el ejercicio pleno de
su paternidad, tales como dificultades para lograr una conciliación
vida-trabajo-escuela, una residencia distinta a la de sus hijos(as), y
el tipo de relación con la madre y otros miembros de la familia.
ESTRATEGIA METODOLÓGICA Y PARTICIPANTES
Para llevar a cabo la investigación que se presenta en este artículo, se realizaron 10 entrevistas semiestructuradas entre octubre de
2014 y enero de 2015 a jóvenes varones con las siguientes características: entre 19 y 29 años de edad,2 que tuvieran por lo menos
un(a) hijo(a),3 y que se encontraran inscritos en un programa de
educación superior. La selección de los informantes se llevó a cabo
a través de un muestreo selectivo con la técnica denominada ‘bola
de nieve’; esta técnica consiste en encontrar al informante a través
de conocidos o por medio de contactos que se van estableciendo en
el trabajo de campo (Vasilachis, 2006). El primer acercamiento con
los informantes se estableció vía llamada telefónica, por este medio
se acordaba el lugar y la hora de la entrevista. La mayoría de ellas
2 De acuerdo con el Instituto Mexicano de Juventud (2013), la edad de los jóvenes comprende entre
los 12 y 29 años. Para la investigación se tomó la edad de inicio de la educación superior, que es de 19
años, y el último año considerado por dicho instituto.
3 Se incluyó en el análisis a dos jóvenes cuyas parejas estaban embarazadas, debido a que en la búsqueda de los informantes fue frecuente esta circunstancia.
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se realizaron en espacios académicos: salones de clases, bibliotecas
y áreas comunes de las universidades; en promedio, duraron una
hora, se grabaron con consentimiento informado y se garantizaba
la confidencialidad en la identidad de los entrevistados.
Uno de los retos que se hizo presente a nivel metodológico fue
encontrar disponibilidad de tiempo para realizar las entrevistas,
pues en la mayoría de los casos los jóvenes tenían saturada su jornada diaria entre la escuela y el trabajo. Dado que únicamente se
solicitó que los informantes tuvieran las tres características antes
mencionadas, fue posible obtener distintos contextos que enriquecieron el análisis, pues éstos impactan de manera significativa en la
experiencia de los jóvenes que son padres y estudiantes. Como se
aprecia en la tabla 1, las diez entrevistas presentaron características particulares.
El tipo de universidad también es importante, ya que permite identificar el parámetro económico y dar un acercamiento al sector social
de pertenencia, e identifica el impacto de los costos y horarios de las
universidades en el ejercicio de la paternidad de los jóvenes. Se seleccionaron universidades públicas y privadas; de las universidades
privadas se consideraron dos que tuvieran costos distintos. La tabla 2
muestra los horarios y costos mensuales de dichas universidades.
Las entrevistas se llevaron a cabo en la ciudad de León, Guanajuato. Actualmente, Guanajuato presenta un escenario sociodemográfico pertinente para realizar estudios de género y de juventud. Es uno de los estados con mayor cantidad de jóvenes de 15
a 24 años; ocupa el sexto lugar a nivel nacional, con 1.0 millones
de jóvenes (enoe, segundo trimestre de 2015). Este grupo de edad
representa el 26% de la población total del estado y es clave para el
crecimiento económico del mismo. El 51.3% de los jóvenes guanajuatenses de 15 a 24 años son económicamente activos y 6 de cada
10 son varones (Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo [enoe],
2015).
Las condiciones económicas inestables y precarias han posicionado a los jóvenes entre la disyuntiva del mundo educativo y el laboral. De la población joven económicamente activa de 15 a 24 años
en Guanajuato, sólo el 19% asiste a la escuela (enoe, 2015). Este porcentaje coloca a Guanajuato por debajo de la media nacional (23.0%).
Además, el estado presenta uno de los promedios más bajos de escolaridad, con 8.3 años (Instituto Nacional de Estadística y Geografía
[inegi], 2015), y reporta tasas de abandono escolar de 19% en el nivel
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paternidades divergentes en león, guanajuato

TABLA 1

Características sociodemográficas, educativas, y condición de paternidad de los entrevistados.
Entrevistado

‘Condición’ de
padre

Situación
conyugal

Tipo de
escuela

Edad

Edad a
la que
tuvo a
su hijo

Ernesto

Solteroa

Soltero (sin
pareja)

Escuela
pública

24

20

Miguel

No reconocido
legalmente

Soltero (sin
pareja)

Escuela
pública

25

20

Iván

Viviendo proceso
de embarazo (su
novia tiene 8
meses y medio)

Soltero (en una
relación con la
madre de su hijo)

Escuela
privada

22

22

Leonardo

Casado

Casado

Escuela
privada

24

23

Alberto

Con dos hijos de
diferente madre

Soltero (en una
relación con
la madre de su
primer hijo)

Escuela
privada

22

17 y 19

Édgar

Viviendo en una
ciudad diferente a
la de su hija

Soltero (sin
pareja)

Escuela
privada

22

18

Francisco

Viviendo proceso
de embarazo (su
novia tiene 5
meses)

Unión libre

Escuela
pública

22

22

Rogelio

Viviendo en una
ciudad diferente a
la de su hija

Unión libre

Escuela
pública

24

23

Carlos

Con negocio
propio

Unión libre

Escuela
privada

22

20

Alejandro

Viviendo proceso
de embarazo (su
novia tiene 8
meses)

Soltero (sin
ninguna relación
sentimental con la
madre de su hijo)

Escuela
pública

20

20

a

Con padre soltero nos referimos a aquellos varones que viven con su hijo sin la madre,
ya sea por una cuestión de separación, divorcio, viudez o decisión consensuada de los
padres.
Fuente: Elaboración propia.

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TABLA 2

Horarios y costo escolar mensual según tipo de universidad.
Tipo de universidad

Costo
mensual

Horarios

Escuela pública

Varía. Estudiantes de tiempo completo.

$250.00

Escuela privada

3 horas diarias de lunes a viernes

$2,700.00

Escuela privada

Matutino o vespertino. De lunes a viernes.

$5,600.00

Fuente: Elaboración propia.

medio superior y de 10% en el superior (Secretaría de Educación
de Guanajuato [seg], 2014). Finalmente, Guanajuato sobresale por
registrar uno de los mayores porcentajes de uso de métodos anticonceptivos tradicionales,4 con 11.5% (mientras que el promedio
nacional es de 6.4%); este porcentaje posiciona al estado en segundo
lugar a nivel nacional, después de Yucatán (Encuesta Nacional de la
Dinámica Demográfica [Enadid], 2009).
Ante tal escenario, este trabajo busca contribuir a la comprensión de los varones que son padres, bajo la particularidad de que
éstos son jóvenes y estudiantes de educación superior en una ciudad que se encuentra en un proceso de modernización y de cambios sociodemográficos. Esta muestra no pretende ser representativa de todos los padres jóvenes; sin embargo, permite analizar a
profundidad algunas de las realidades sociales que experimentan
los padres jóvenes universitarios.
PATERNIDAD JOVEN: CAMBIOS Y CONTINUIDADES
Existe un consenso académico sobre el carácter cultural del género (Connell, 2003; Lamas, 2002): se plantea que éste no puede ser

4 Los métodos tradicionales son el método del calendario o ritmo, el método de la temperatura corporal
basal, el método de Billings, el coito interrumpido, el método sintotérmico, así como el método de la
lactancia y amenorrea (mela).
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explicado naturalizando las actividades que se le atribuyen a cada
sexo; es decir, no se puede aceptar que las mujeres y los hombres
sean ‘por naturaleza’ lo que la cultura designa como ‘femenino’ o
‘masculino’ (Lamas, 2002). En ese sentido, las representaciones sociales, a través de los discursos institucionales, conforman normas
y valores respecto a lo que significa ‘ser hombre y mujer’, ‘ser padre
y madre’.
De acuerdo con Connell (2003), “el conocimiento sobre la masculinidad surge del proyecto de conocer las relaciones de género”
(p. 71); para el autor, la masculinidad puede ser definida como “un
lugar en las relaciones de género, en las prácticas a través de las
cuales los hombres y las mujeres ocupan ese espacio en el género,
y en los efectos de dichas prácticas en la experiencia corporal, la
personalidad y la cultura” (Connell, 2003, p. 109). La paternidad
tiene una estrecha relación con la construcción de la masculinidad;
es por ello que resulta importante problematizar la masculinidad y
la paternidad tomando en cuenta factores como las jerarquías sociales, la clase social, la historicidad, la generación y la raza/etnia.
Tanto el ámbito social, como la historia particular de cada actor y
el ciclo de vida en el que se encuentre, le dan significados múltiples
y heterogéneos a la paternidad (Filgueiras et al., 2006).
De acuerdo con Figueroa (2014), los varones que son padres
frecuentemente se exponen a situaciones críticas al intentar cumplir con las expectativas de la paternidad; algunos ejemplos son
las tensiones por cumplir con su rol de proveedor, el estrés por el
desempleo, la precariedad laboral o la falta de ingresos suficientes,
el cansancio laboral, la falta de contacto con sus hijos y la imposibilidad de manifestar sus emociones. La condición económica es
un elemento que impacta considerablemente en las relaciones de
género; por ejemplo, Saleh y Hilton (2011) encuentran que los padres de bajos recursos pueden tener condicionado el acceso a sus
hijos de acuerdo a su estabilidad financiera.
Diversos estudios señalan que existe una tendencia entre los
jóvenes a cuestionar la forma distante y autoritaria en la que sus
progenitores ejercieron la paternidad. A partir de esto, parece
existir un deseo por modificar las nociones tradicionales sobre paternidad, incorporando actividades, emociones y quehaceres que
incluyen relaciones más afectivas y de cuidados (Salguero y Pérez,
2011). No obstante, al buscar no repetir el ejemplo de sus propios
padres, los jóvenes se encuentran sin modelos sólidos que les sirTRAYECTORIAS AÑO 19, NÚM. 45 | JUL-DIC 17

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van de apoyo; dicha situación genera ansiedad, pues no se sienten
seguros de la legitimidad de lo que están construyendo como nuevas formas de paternidad (Figueroa et al., 2006). El quiebre de las
tradiciones implica conflictos y tensiones, ya que se sustituyen referentes conocidos por otros nuevos que apenas se encuentran en
proceso de construcción (Salles y Tuirán, 1998). La tradición se ve
fragmentada por diversos procesos que han influido en su transformación, misma que se presenta en la realidad mediante diversas
prácticas y manifestaciones.
La literatura sobre paternidad que comienza a discutirse en los
años ochenta indica el surgimiento de una ‘nueva paternidad’ que
abarca una mayor participación de los varones en el cuidado de sus
hijos y que involucra relaciones de afecto y de crianza (ver Eerola y
Mykkänen, 2013; Filgueiras et al., 2006; Villa, 2007). Se encuentra
que diversos jóvenes relatan la paternidad como una responsabilidad que implica proveer económicamente, pero además como una
relación de cuidados. Este nuevo énfasis en los cuidados y el afecto
simboliza la nueva expectativa social de la paternidad.
Sin embargo, Villa (2007) cuestiona hasta dónde es posible separar el modelo tradicional de paternidad y el ‘nuevo’ modelo. Por
ejemplo, Eerola y Mykkänen (2013) señalan que, a pesar de los
constantes discursos que hablan del cuidado compartido, los hombres continúan teniendo mayor libertad para elegir sobre el tiempo
que dedican al cuidado del hogar y de los hijos. Se ha encontrado
que las transformaciones en los ámbitos de la vida familiar son más
resistentes al cambio, ya que interactúan factores como la edad, la
condición urbana o rural y la posición socioeconómica.
De acuerdo con García y Oliveira (2006), los cambios familiares
adquieren relevancia en un escenario de profundas transformaciones demográficas, sociales y económicas, como el aumento de
divorcios, las estructuras familiares diferentes a la nuclear, hogares
con jefaturas femeninas y la desocupación masculina (Villa, 2007).
Dichas transformaciones han impactado, no sólo en las estructuras
familiares, sino también en las prácticas sociales de la maternidad
y la paternidad. Se considera que las expresiones de las ‘nuevas’
formas de maternidad que compatibilizan el trabajo remunerado
y la vida familiar también han impactado en las ‘nuevas’ formas
de paternidad, pues las madres reclaman corresponsabilidad de la
pareja en el trabajo reproductivo y medidas de flexibilización en
el mercado laboral (Solé y Parella, 2004). Es decir, la forma en la
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que la mujer asume la maternidad influye en la práctica social de la
paternidad y viceversa.
El contexto social, político y económico de cada generación
moldea las prácticas y construye una expectativa de ser padre con
nuevos discursos, roles, aspiraciones y exigencias; a través de las
generaciones se distingue un proceso paulatino de destradicionalización con respecto a la paternidad (Núñez, 2013). Las transformaciones implican un proceso lento, lleno de resistencias y ambivalencias, pues existe una compleja redefinición entre lo que
significa ser padre hoy en día. Como muestra la siguiente sección,
la experiencia de los jóvenes que son padres se entrecruza con patrones del modelo tradicional y nuevas expectativas del ejercicio
de la paternidad, que algunas veces son aceptadas y otras veces rechazadas.
EL PROPIO PADRE COMO PUNTO DE PARTIDA
Y LA NUEVA EXPECTATIVA DE LA PATERNIDAD
El varón tiene su primer contacto con la masculinidad y la paternidad a través de la relación con su padre (Torres, 2004); incluso, para
los varones que no han tenido un padre o no lo conocen, esa figura
suele incorporarse a través de algún familiar, como puede ser el
abuelo o un tío (Olavarría, 2001). El rol de proveedor representa
para la mayoría de los jóvenes entrevistados un factor esencial en
la construcción de su masculinidad y en el ejercicio de su paternidad; mismo rol que, en la mayoría de los casos, aprendieron de sus
propios padres. De acuerdo con Olavarría (2001), el trabajo significa para los varones responsabilidad, autonomía y la posibilidad de
formar una familia, proveerla, protegerla y ser jefes de hogar. En
ese sentido, Leonardo relata que le gustaría que nunca ‘faltara nada
en la casa’, pues ése fue el ejemplo que recibió de su padre:
Quisiera ser como mi papá en que nunca faltó nada en mi casa, o
sea no sé cómo le hacía, o sea ahora me pregunto cómo le hacía,
tenía cinco y a todos les pagaba la colegiatura y todo, entonces
dices no manches y él nada más trabajando porque mi mamá no
trabajaba […] entonces tú dices ‘¿cómo le hacía para pagar la
colegiatura, comida, todos los servicios de la casa?’, y aparte si
llegaba ahí que te enfermaras o algo, ‘¿dónde sacaba?’, entonces
de esas cosas yo le admiro mucho a mi papá y yo quisiera ser
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así de que nunca falte nada en la casa. O sea mi papá puede tener
miles de defectos, pero eso es una cosa que le admiro mucho, que
siempre estuvo al pendiente de su familia y que nunca les faltó
nada. (Leonardo, 24 años, padre de un niño de 3 meses.)

La narrativa de Leonardo refleja el reconocimiento y la admiración que le tiene a su padre por asumir la responsabilidad del
sustento económico en su familia; para él, encontrar un trabajo fue
prioridad al momento de saber que iba a ser padre. Asumir la responsabilidad de la manutención económica, como mandato social
para los varones que se convierten en padres, no es cuestionado
por sus parejas, familias, ni por ellos mismos. Es decir, “proveer es
sentido como una exigencia que nace con el hecho de ser varón,
y que debe asumir al comenzar a convivir y tener un hijo, sin que
nadie se lo tenga que decir o recordar” (Olavarría, 2001, p. 51).
Lo anterior conduce a que muchos varones sientan culpa al no
cumplir con su rol de proveedor, lo que los lleva a autocastigarse,
relacionando el cumplimiento de sus responsabilidades económicas con el derecho de convivir con sus hijos (Figueroa, 2014). El
caso de Miguel ejemplifica la culpa que pueden llegar a sentir los
varones al no cumplir satisfactoriamente con el rol de proveedor,
pues a pesar de considerar que también existen necesidades afectivas, el hecho de no contar con los recursos económicos y cumplir
con las demandas le genera conflicto personal:
es que también no solamente es el dinero, sino también muchísimas cuestiones, como del tiempo, de tiempo, de atención,
hay muchas cosas que están orbitando, el dinero solamente es uno,
pero es importantísimo y más a esa edad; y luego uno siempre se imagina que por la condición económica de la familia,
yo siempre fui muy requerido y yo limitándome en mi aporte,
pues eso desencadenó o dificultó más mi relación con la niña
[…] Fue porque era mi límite de dinero, porque tampoco podía
llevar mucho ciertamente, tampoco tenía un capital para hacerlo; eso
me representó mucho problema, mucho conflicto personal. Yo sabía
que había mucha demanda y poco abastecimiento, poca satisfacción, eso me causó mucho conflicto, y ciertamente en la carrera siempre me la pasé con esa piedrita en el zapato. (Miguel, 25
años, padre de una niña de 4 años.)

La experiencia de Miguel refleja el conflicto que se genera al
no cumplir con el aporte económico que se espera de él. Miguel
reconoce que hay muchas necesidades que orbitan alrededor de su
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hija y manifiesta una gran presión al saber que hay muchas cosas
que cubrir y sus recursos no son suficientes. Un estudio realizado a
familias mexicanas transnacionales en Estados Unidos ejemplifica
el sentimiento de culpa que se genera en los varones al no cumplir con su rol de proveedor; en dicho estudio se encontró que los
padres migrantes mantenían un contacto emocional con sus hijos
en México a través de cartas o llamadas telefónicas; sin embargo,
cuando se quedaban sin trabajo o no podían enviar dinero se distanciaban de ellos, pues condicionaban la relación con sus hijos a
su aporte económico. Por el contrario, las madres migrantes mantenían el contacto emocional con sus hijos independientemente
de su situación laboral o económica (Dreby, 2006). En el caso de
Miguel, no sólo el hecho de decidir estudiar en lugar de trabajar le
generó inquietud a nivel personal; esta situación también afectó la
relación con su hija, pues él expresa que el hecho de no trabajar ha
restringido su derecho de convivir con ella:
los primeros meses, pues prácticamente casi me la pasaba diario ahí, para ese momento yo ya estaba cursando la universidad, el primer semestre; entonces eso también fue una decisión de
ruptura respecto a la relación, porque yo decidí estudiar y entonces
ésa fue una decisión que tuvo muchas consecuencias, por ejemplo no
trabajar; entonces, como las necesidades económicas son apremiantes, pues, y yo no podía aportarle así el suficiente dinero
a veces, insumos como para la niña; digamos que eso fue obstaculizando el que yo pudiera tener una relación con la niña, si
no estoy aportando chido, pues tampoco tengo como los derechos, es
como una inversión que se tiene. (Miguel, 25 años, padre de una
niña de 4 años.)

La situación de Miguel ejemplifica la experiencia de los padres
que ven condicionada la convivencia con sus hijos de acuerdo al
aporte económico que realicen; es decir, a través del dinero que
aporten se tendrá o no una ganancia de tipo emocional. El modelo
prototípico paterno, que posiciona a los varones que son padres
con el estandarte del rol de proveedor, ha orillado a que jóvenes
como Miguel se distancien del contacto emocional con sus hijos
por no cumplir con dicho rol; es decir, no se sienten merecedores
de dicho contacto. De acuerdo con Burin (2007), la división sexual
del trabajo que se desarrolla a partir del siglo xviii con la Revolución Industrial ha colocado al varón en el ámbito productivo; el
contexto económico y social actual ha trastocado dicha división
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y su reconfiguración puede llegar a provocar tanto sufrimiento y
dolor en los varones, como reflexión y crítica sobre su nuevo papel.
La expectativa generada en la última década, denominada ‘nueva
paternidad’, representa ese espacio de crítica y reconfiguración
de la paternidad tradicional. De acuerdo con Figueroa y Franzoni
(2011), la paternidad representa para los varones una posibilidad
de expresar emociones, afecto y comunicación.
El cuestionamiento de la paternidad tradicional se ha presentado
desde la generación de los años sesenta y setenta, lo que refleja un
proceso paulatino de cambio con respecto a las concepciones y prácticas paternas. Un estudio realizado a tres generaciones de varones
en una región de Sonora (Núnez, 2013) encuentra que la generación
adulta (45 a 55 años) y la joven (20 a 25 años) muestran contrastes
significativos con respecto a la generación de adultos mayores (73 a
83 años). Es la generación intermedia la que comienza a cuestionar
la ausencia afectiva de sus padres y a proponer nuevas posibilidades
de relación con sus hijos; no obstante, el grupo de jóvenes presenta mayor participación en la crianza y la expresión pública de las
prácticas de cuidado. Resulta difícil establecer una línea divisoria
entre una paternidad y otra, pues cada generación presenta cambios
y continuidades con respecto a la anterior (Núñez, 2013).
En ese sentido, tener la referencia de su propio padre no sólo les
permite a los jóvenes entrevistados incorporar en la construcción
de su paternidad el rol de proveedor económico, sino que también
les ha permitido reflexionar sobre lo que no desean repetir de ellos
en la relación con sus hijos. Williams (2008) encuentra que los varones se quejan de las deficiencias de sus padres, del poco tiempo
que pasaban con ellos y el trato que tenían con sus parejas. Por
ejemplo, Rogelio expresa el deseo de convivir más tiempo con su
hija y tener una relación de comunicación y cercanía con ella, pues
su experiencia como hijo lo hace reflexionar acerca del tipo de padre que quiere ser:
cuando estábamos más chicos no lo veíamos casi, porque él se
iba muy temprano a trabajar y regresaba muy tarde, entonces
sí, es algo como que quiero cambiar; también la forma de llevarme con mi niña, de cómo hablarle, de cómo llevarla […], pues
abierta, que ella tenga la confianza conmigo de platicarme algún
problema, yo igual platicar con ella, o sea que no sea cada quien
un mundo, sino que nos llevemos bien, que cualquier cosa que
ella tenga, en la escuela, la calle, sus amigos, que tengamos la
TRAYECTORIAS AÑO 19, NÚM. 45 | JUL-DIC 17

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confianza de que me platique, porque yo siento que eso fue algo
que no hicimos con mi papá, así de expresarnos abiertamente, de decirle si teníamos algún problema. (Rogelio, 24 años, padre de un
niña de 1 año.)

Lo anterior refleja el deseo de muchos de los jóvenes entrevistados de tener una comunicación abierta con su hija(o) y una relación
basada en la empatía y en la confianza; además de que se identifica el esfuerzo que hacen algunos padres jóvenes al cuestionar y
distanciarse de la paternidad tradicional. Para Torres (2004), los
padres se enfrentan a una paternidad que demanda democracia,
respeto y comunicación. Se argumenta que la nueva relación paterna tiende a ser una figura de amigo más que un padre estricto y
regañón (Rojas, 2006; Torres, 2004). En este sentido, la mayoría de
los entrevistados expresan que no les gustaría que sus hijos los vieran como figura de autoridad, sino más bien como un compañero
al que le tengan confianza y con quien puedan tener comunicación.
De acuerdo con Rojas (2006), el reajuste de las funciones paternas
va acompañado de un respeto a la personalidad de los niños y sus
elecciones; para la autora, existe un incremento de apoyo por parte de los padres jóvenes en la realización de las tareas escolares y
en las actividades de recreación. Por ejemplo, Alberto expresa con
satisfacción el tiempo que le dedica a su hijo en la realización de la
tarea, pues le representa un espacio para convivir con él y apoyarlo
en sus actividades y desarrollo:
me gusta apoyarlo en sus tareas, todos los días que llego de
trabajar está haciendo su tarea o apenas va a empezarla y me
gusta ponerme a hacer con él la tarea […] porque siento que
recibe un apoyo de mi parte y sabe que estoy atento a lo que él
hace, […] es que aparte son momentos en que yo puedo estar con él
conviviendo a gusto, verlo hacer sus tareas, verlo crecer escolarmente porque son cosas que digo ‘wow, qué padre’, […] a veces
está haciendo que bolitas y le digo ‘mira, ésta está mal’, y ya se
la borro o me dice ‘¿cómo me quedó?’, y le digo ‘te quedó muy
padre’. (Alberto, 22 años, padre de un niño de 5 años y una niña
de 4 años.)

Alberto ejemplifica uno de los espacios que los padres han encontrado para convivir con sus hijos; en su caso, sentarse a hacer la
tarea con su hijo le representa un momento para apoyarlo y colaborar con su crecimiento. El nuevo modelo de paternidad ha dado
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pauta a los jóvenes que son padres para disfrutar más de su experiencia paterna. Las narrativas analizadas en esta sección permiten ver a jóvenes que se configuran en un nuevo modelo en donde
se entremezcla lo tradicional y lo moderno, pero que también les
brinda la oportunidad de expresarse emocionalmente y tener relaciones lúdicas y afectivas con sus hijos. Sin embargo, como analiza
la siguiente sección, existen diversos factores que los jóvenes enfrentan y que afectan su experiencia paterna. Algunos de ellos son
la residencia, el estado civil, la relación con la familia y la madre de
su hijo(a), así como la conciliación escuela-trabajo-familia.

PATERNIDADES DIVERGENTES: LOS PADRES JÓVENES
ENTRE LA AGENCIA Y LA ESTRUCTURA
Existe un creciente interés por el estudio de la paternidad y los contextos que impactan en las experiencias de los padres. Uno de los
contextos que se hizo presente en algunos de los jóvenes entrevistados fue la falta de reconocimiento legal. De acuerdo con Doherty,
Kouneski y Erickson (1998), el reconocimiento legal desencadena
beneficios económicos y sociales para los hijos, y cierto grado de
protección a los derechos del padre. Para estos autores, cuando el
padre no vive con el niño, su presencia es a menudo marginal y
tiende a ser frágil con el tiempo. El caso de Miguel ejemplifica dicho contexto, en el que se desconoce e invisibiliza la experiencia
de la paternidad. La decisión de no casarse con la madre de su hija
provocó que se le negara el contacto con ésta, privándolo de todos
los derechos legales que le pudieran permitir convivir con ella:
Sí, [le pregunto] que si le gustaría ir a mi casa, ¿no?, que conozca a sus primas y todo eso, y ella me manifiesta que sí, se le hace
chido, le da alegría, pero su mamá dice que no, entonces yo le
he dicho por mensaje que no se oponga, o sea sus restricciones
repercuten en nuestra relación, entonces que no se oponga, que no
controle su vida, ¿no?, que la deje ser, y sus respuestas siempre
han sido de adueñarse, ¿no?, en este caso de [mi hija] […] esta
chica siempre me está marginando […] ha habido hechos […] de
los que puedo tomar para decir que yo estoy marginado por
ella, cómo puede ser que no deja que yo vea a [mi hija] los fines
de semana o que la lleve a mi casa para que la conozca mi papá,
porque mi papá ni siquiera la conoce. (Miguel, 25 años, padre
de una niña de 4 años.)
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La experiencia de Miguel ejemplifica la marginación que experimentan los padres que no cuentan con nada que les permita ejercer su derecho. Las circunstancias legales y la mala relación que
tiene con la madre de su hija le han dificultado la convivencia que
desea con ella y lo han posicionado simplemente como proveedor.
De acuerdo con Miller (2011), los papás buscan involucrarse en
el cuidado de sus hijos después de su nacimiento; sin embargo,
existen diversas circunstancias que alimentan formas tradicionales
de ejercer la paternidad, como es el convertirse sólo en proveedor
económico. Por ejemplo, Miguel expresa que la dinámica que se
ha construido lo ha posicionado únicamente en una relación económica; sin embargo, él ha encontrado en ese rol, no sólo un espacio para cumplir ante las expectativas paternas, sino también una
oportunidad de contribuir en su educación y bienestar:
Sí, por ejemplo, los días de los reyes yo le compro las cosas, yo
le suelo llevar cosas, […] lo último que me acuerdo que le llevé
fueron unos cuentos, un pupitre, como que yo tengo mucho
la idea de que yo le quiero llevar cosas que le hagan más como
adentrarse hacia el estudio. […] Pues se me hace chido, a la vez se
me hace chido pero a la vez no, pues será porque, por la situación en la que vivo, ¿no?, porque […] es como el obsequio de un tío
lejano que va, que llega así por casualidad y le regala algo, pero
a partir de ahí, o sea termina como eso y nunca más va a estar
ahí, entonces sí me siento a veces [mal], bueno casi siempre,
pero de ahí en más se me hace chido y más cuando son cosas
útiles que le pueden servir, se me hace muy chido. (Miguel, 25
años, padre de una niña de 4 años.)

Para Miguel, comprarle cosas que él elige le permite cierto grado de intervención en la vida de su hija. A pesar de que le desagrada
el hecho de que su hija lo vea como alguien que le lleva obsequios,
Miguel ha encontrado en los regalos un espacio para contribuir en
su formación y desarrollo. Christiansen y Palkovitz (2001) argumentan que pocas veces se reflexiona sobre las consecuencias positivas de ser proveedor; de acuerdo con los autores hay una imagen
negativa hacia ese rol, pues al ejercerse fuera del hogar se considera
que existe lejanía emocional con los hijos. No obstante, tener interés en cubrir sus necesidades también puede ser una forma de
involucrarse con ellos.
Para la mayoría de los entrevistados, el rol económico representa
una gran presión, pues tienen que llevar a cabo jornadas pesadas de
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trabajo para cubrir con diversos gastos, generándoles cansancio y
menos tiempo con sus hijos. De acuerdo con Figueroa (2014), al tratar de cumplir con la expectativa social de la paternidad, los varones
se enfrentan a situaciones críticas y a fuertes tensiones que pueden
poner en riesgo su salud física y emocional. Las exigencias en los
trabajos, las horas extras y los horarios de fines de semana, así como
las distancias y el tiempo que implica recorrerlas son algunas de las
limitaciones que privan a los varones de llevar a cabo sus propias
expectativas de la paternidad (Olavarría, 2001). Leonardo expresa lo
difícil que es llevar a cabo sus distintos roles y cumplir en cada uno
de ellos. Además, manifiesta la forma en la que encuentra espacios
para convivir con su hijo a pesar de sus diversas actividades:
Se me ha hecho ya muy pesado, este último cuatrimestre se me
hizo pesado porque llegas a la casa y no llegas a hacer tarea
luego, luego; llegas a ver a tu familia, a tu niño; ‘ah, que vamos a
bañarlo’, va, lo bañamos; ‘ah, que vamos a cenar’, ‘ayúdame a cambiarlo’, o ‘arrúllalo’, o estar al pendiente, entonces llegas de la universidad a la casa y es hacer esas cosas, tu papel de papá, dejas
el de estudiante aquí para hacer el de papá, luego retomas el de
estudiante a hacer tarea […] no me puedo escudar en el aspecto
de ‘no, pues yo estoy estudiando, tú hazte cargo’, porque no, no es
buena onda ser así, entonces también tengo que llegar a cumplir allá, y ya una vez que haya cumplido, ya retomo mi papel
acá [en la escuela], pero igual en el horario de comida a veces aprovecho para aventajarle a la tarea o cosas así. (Leonardo, 24 años,
padre de un niño de 3 meses.)

Experiencias como la anterior permiten mostrar que a pesar de
las largas y pesadas jornadas a las que se someten la mayoría de los
jóvenes entrevistados, muchos de ellos manifiestan que su hijo o
hija representa una motivación para su desarrollo personal y profesional. Sin embargo, es poco lo que se reflexiona sobre el equilibrio entre la vida laboral y personal de los jóvenes que combinan el
empleo con la educación (Fagan, Lyonette, Smith y Saldaña-Tejeda,
2012); en especial de aquellos que son padres, pues las condiciones
críticas a las que se enfrentan pueden afectar su rendimiento y propiciar la deserción escolar. Salguero y Marco (2014) señalan que
el poco apoyo que existe en las instituciones educativas complica
más la situación de los jóvenes que son padres, pues además de ser
estudiantes, buscan incorporarse a la vida laboral para cumplir con
el rol de proveedor.
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Los jóvenes se encuentran envueltos entre diversos roles que
cumplir y el deseo de convivir con su hijo o hija, y a pesar de que
muchos buscan los espacios y el tiempo para estar con ellos, algunos jóvenes encuentran más dificultades cuando no comparten la
residencia con sus hijos. De acuerdo con Nelson (2004), el grado y
la profundidad de la relación entre padres e hijos está fuertemente
ligado con el estatus de residencia; es decir, los padres que viven
con sus hijos se encuentran en condiciones más favorables de tener
una relación afectiva más profunda. Rogelio, por ejemplo, expresa
lo difícil que ha sido para él estar en una ciudad distinta a la de su
hija y no vivir con ella, pues la distancia ha hecho que se pierda de
momentos que él desea experimentar:
Pues es difícil, porque yo siento que me estoy perdiendo de muchas
cosas, porque la niña empezó a caminar y era de yo nada más
hablar por teléfono, como yo casi le hablo diario, y era de ‘ay, ya
caminó la niña, ya dijo esto’, y yo acá, entonces, ahora sí que sí
es difícil. (Rogelio, 24 años, padre de una niña de 1 año.)

Lo anterior ejemplifica la forma en la que la distancia física
afecta la experiencia paterna de muchos jóvenes, pero también se
puede identificar la forma en la que los padres buscan contacto con
sus hijos a través de otras formas, como lo son las llamadas telefónicas. De acuerdo con Miller (2011), la falta de tiempo a causa de
los horarios de trabajo es un ejemplo de la incompatibilidad entre
los deseos de los padres y las posibilidades reales de su estilo de
vida.
Otro factor importante que impacta en la experiencia paterna
de los jóvenes entrevistados es la reacción de sus familias ante su
embarazo. Las reacciones familiares ante un embarazo no planeado no son necesariamente favorables, dependen muchas veces de
las expectativas y deseos que tienen los padres sobre el proyecto de
vida de su hijo. De acuerdo con Olavarría (2001), en los sectores
medio-alto el embarazo puede ser considerado como una traición
y decepción por parte del hijo hacia los esfuerzos y sacrificios de
los padres. Ernesto ejemplifica lo argumentado por Olavarría, pues
sus padres se mostraron molestos y decepcionados ante el hecho
de que cambiara su rumbo de vida respecto a sus estudios. Su padre
consideraba que ‘él le daba todo’ y que con el embarazo defraudó
ese sacrificio:
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Mi mamá me regañó, me dijo ‘ay, es que tus estudios, es que
fíjate’, bla, bla, bla; y por otra parte estaba contenta porque ya
sabes cómo son las mamás; y mi papá pues equis, ni estaba contento, y me dijo así literal ‘eres un pendejo’, me dice ‘yo te daba
todo, no te lo voy a quitar, pero lo de tu colegiatura ahora va a
ser para tu hijo, ya tú das lo básico, la leche, los pañales, pues
comida no les falta’, bla, bla, bla; y me dice ‘y ya olvídate de
ropa, de cosas para ti, de caprichos tuyos’; le dije ‘sí, papá. No
te preocupes’. (Ernesto, 24 años, padre de un niño de 3 años.)

Lo anterior ejemplifica la percepción que se tiene ante un futuro
que se considera limitado o arruinado a partir de la paternidad no
planeada y fuera de los eventos normativos esperados, independientemente de las propias expectativas que tengan los jóvenes respecto a su futuro y paternidad. De acuerdo con Hoyos, Martínez y
Székely (2010), “la educación se considera generalmente como uno
de los mecanismos más poderosos para propiciar una mayor movilidad social” (p. 138). En ese sentido, se refleja el deseo de los padres
de que sus hijos terminen su carrera profesional, pues consideran
que eso garantizará un mejor futuro económico y con ello un canal
de movilidad social o de conservación de su posición social.
De acuerdo con Brown, Brady y Letherby (2011), es poca la investigación que explora la experiencia de control, poder y violencia que se ejerce sobre los padres y madres jóvenes dentro de las
relaciones familiares. Carlos relata diversas situaciones en la que el
tío de su pareja tomó decisiones importantes sin consultar su opinión, mismas que afectaron fuertemente su experiencia paterna.
Puesto que el tío es ginecólogo, fue el doctor que atendió todo el
proceso de embarazo; sin embargo, el tío hizo uso de su posición
en la familia y de su poder como doctor para tomar decisiones que
les correspondían a los padres, pues no sólo les negó su derecho de
saber el sexo de su hijo, sino que también intentó negarle a Carlos
la entrada a la sala de parto para que pudiera vivir esa experiencia,
tal y como lo deseaba:
Fue cesárea […], a las 8 de la mañana nos levantamos y empecé a grabar desde ahí, que ‘¡vámonos al hospital!’, sí, desde ese
momento empecé a grabar, yo quería tener todo, y llegamos al
hospital y así de volada le dicen, pásate a quirófano […] y ya me
meto al hospital y su tío, te digo que me tiene idea […], yo me quería pasar al quirófano a ver la operación, yo quería pasarme y no
me dejaba, me decía ‘¿para qué te pasas?, si te vas a desmayar, yo
no sé, si te desmayas yo te voy a pisar […], no, ahí quédate, ahí
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quédate, mejor quédate afuera’, ‘no, es que yo quiero grabar’,
‘no, quédate afuera’; pues me dejó afuera, yo estaba pero bien enojado, y es que como él mandaba ahí, es el ginecólogo […], no, pues
la enfermera vio y ella sí dijo ‘este señor es muy payaso’, y me
dice ‘¿quién es el papá?’, ‘no, pues yo’, ‘¿te vas a pasar o no?’, ‘pues
cómo no’; el chiste es que me metí sin cámara, la dejé afuera, se me
olvidó la cámara. (Carlos, 22 años, padre de un niño de 2 años.)

La experiencia de Carlos permite ejemplificar cómo dentro de
las relaciones familiares los jóvenes se someten a fuertes situaciones de control, violencia y poder que les impiden ejercer su paternidad plenamente. En un estudio realizado a adolescentes embarazadas y madres jóvenes del Reino Unido, Brown et al. (2011)
encontraron que las jóvenes percibían el ‘apoyo’ que recibían de
sus familias como una forma de controlar la educación y crianza
de sus hijos. Es decir, las jóvenes detectaban una pérdida de autoridad5 sobre sus hijos. A pesar de la poca investigación que hay sobre
el control ejercido hacia las madres y padres jóvenes (en especial
para el caso de los varones), en las entrevistas se detectaron algunas
experiencias de los jóvenes donde se manifestaba esa pérdida de
autoridad sobre los hijos. Por ejemplo, Édgar relata el control que
ejercían los abuelos de su hija en cuanto a la forma de alimentarla
y vestirla:
con sus abuelos, no podíamos darle de comer nada raro ni nada, pero
ya cuando estábamos ella y yo sí […], me acuerdo que cuando
estaba bien chiquita, no me acuerdo cuántos meses, le hice un
taquito de este tamaño y se lo comió, sus papás se hubieran
muerto, pero pues no pasa nada […]; por ejemplo, siempre la
querían traer súper abrigada, aunque estuviera sudando, y yo así de
‘está sudando, porque la tiene súper abrigada’, y decía ‘no, es
normal’. (Édgar, 22 años, padre de una niña de 4 años.)

De acuerdo con Rozas (2004), “así como son reconocidas las dificultades que ha tenido la mujer para el acceso al mundo de los poderes económicos y políticos, también los varones experimentan
enormes dificultades para el acceso al mundo íntimo de la familia,
de los hijos” (p. 133). Las situaciones desarrolladas en esta sección
permiten identificar que los jóvenes entrevistados se enfrentan a
diversos contextos y situaciones que impactan en su experiencia
5 Las autoras definen esa pérdida de poder como ‘ownership’.
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paterna. Sin embargo, a pesar de las limitaciones a las que se enfrentan, los jóvenes buscan convivir con sus hijos y establecer relaciones donde se involucre el afecto.
CONSIDERACIONES FINALES
A lo largo de este trabajo se identificó un proceso de cambio generacional respecto al ejercicio de la paternidad. Los jóvenes se
encuentran insertos en un contexto de transformación ideológica
que los conduce, no sólo a un proceso reflexivo en el que construyen sus propias nociones de paternidad, sino también a una nueva
expectativa que demanda más presencia de los varones en el cuidado y convivencia con sus hijos. Sin embargo, los componentes de la
paternidad tradicional no han desaparecido por completo; a pesar
de encontrar en los jóvenes entrevistados una fuerte negación hacia el rol de autoridad, no sucedió así con el rol de proveedor, pues
éste sigue siendo una característica fundamental en el ejercicio y
construcción de su paternidad. Tener un trabajo y aportar económicamente representa para los jóvenes la posibilidad de contar con
algo para ofrecer a su hijo(a); incluso se hace presente el castigo
social cuando los jóvenes no cumplen con ese rol, condicionando
la convivencia a través del aporte económico.
Los varones tienen su primer contacto con la masculinidad y la
paternidad a través de la relación con su padre o con alguna otra
figura masculina que lo represente. Los padres jóvenes buscan que
sus hijos no vivan el distanciamiento físico y emocional que ellos
experimentaron. Los jóvenes manifiestan su deseo de estar presentes cuando sus hijos los necesiten, de cuidarlos, apoyarlos, y de que
sus hijos los vean como sus amigos; además muestran un deseo de
ayudar a sus hijos e hijas con su tarea, pues les representa un espacio de convivencia, apoyo, y una forma de contribuir con su desarrollo. No obstante, resulta necesario continuar problematizando
la paternidad, tomando en cuenta factores como la edad, la clase
social y el contexto particular de cada actor, para identificar los
cambios y continuidades generacionales, así como la concordancia
entre el discurso y la práctica.
Los distintos contextos de los jóvenes son esenciales para comprender la forma en la que los padres ejercen su paternidad, pues
dichos contextos afectan significativamente su experiencia. Uno
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de los factores que se hace presente en los jóvenes es la falta de
reconocimiento legal, que los coloca en una posición marginal. Las
largas y pesadas jornadas a las que se someten los jóvenes ponen de
manifiesto que hay una gran presión para los varones por tratar de
cumplir con el rol de proveedor, misma que puede desencadenar
depresión, consecuencias en su salud y dificultades que les impidan
el balance vida-trabajo-escuela. Sin embargo, los jóvenes pueden
llegar a resistir ante aquellas circunstancias que los colocan como
malos padres, resignificando su papel. Los jóvenes entrevistados
buscaron espacios para interferir en la vida de sus hijos y convivir
con ellos. Además, se identificó que encuentran en sus hijos una
fuerte motivación personal y profesional.
La familia también es un factor fundamental que impacta en la
experiencia paterna de los jóvenes, pues tienen que enfrentar a sus
padres para comunicar la noticia del embarazo, experimentar la
forma en la que se percibe su futuro limitado, afrontar las reacciones negativas ante su decisión de casarse o no y sufrir situaciones
de poder dentro de sus dinámicas familiares. Es decir, los padres
entrevistados, en su condición de jóvenes, quedan vulnerados ante
diversas situaciones que impactan en su experiencia paterna. No
obstante, la familia también representa un gran apoyo que contribuye a que los jóvenes no deserten. Las reflexiones y análisis presentados en este trabajo ponen de manifiesto la necesidad de apoyar escolar y laboralmente a los jóvenes que son padres a través de
reglamentos o políticas que permitan la flexibilización de horarios
y actividades que contribuyan tanto al equilibrio de su vida laboral,
educativa y personal, como a que los jóvenes tengan la posibilidad
de involucrarse más en la crianza y cuidado de sus hijos.
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Programas de Cultura del Agua en Nuevo León.
Análisis de los Efectos de las Campañas Publicitarias
en la Disminución del Consumo en la Población

Water Culture Programs in Nuevo Leon.
Analysis of the Effects of Advertising Campaigns
on the Decrease of Consumption in Population

MARÍA DE JESÚS LÓPEZ CASTAÑEDA*1

► RESUMEN
Los programas de cultura del agua tienen como objetivo primordial influir en el comportamiento de los ciudadanos con
respecto al uso del agua y promover una gestión adecuada del
recurso. Desde hace 30 años, en Nuevo León se ha trabajado
para modificar las actitudes de los usuarios, y si bien se han registrado resultados importantes en la disminución del consumo, sigue pendiente incluir el tema de la construcción de ciudadanos competentes a través de sus campañas publicitarias.
Palabras clave: Cultura del agua / Campañas publicitarias / Competencias ciudadanas / Nuevo León / Monterrey.

► ABSTRACT
The water culture programs are primarily intended to influence the behavior of citizens with regard to water use and
promote proper management of the resource. Along 30 years,
Nuevo Leon has worked to change the attitudes of users, and
while there have been significant results in reducing consumption, is still pending include the issue of the construction
of competent citizens through their advertising campaigns.
Keywords: Water culture / Advertising campaigns / Citizens competences / Nuevo Leon / Monterrey.

* Doctora en Política Pública, Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey, Escuela de
Gobierno y Transformación Pública. Correo electrónico: mlopez_castaneda@hotmail.com

Recibido: 25 de junio de 2016 | Aceptado: 8 de diciembre de 2016 ISSN 2007-1205 | pp. 101-126
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MARÍA DE JESÚS LÓPEZ CASTAÑEDA

Tradicionalmente los programas de cultura del agua han tenido
como objetivo promover entre la población cambios en su forma
de actuar con respecto al uso del recurso. En sus diferentes formatos, las campañas publicitarias utilizadas a lo largo de los años han
buscado modificar los hábitos de consumo y gestión. Pero, ¿cómo
medir la efectividad de los mensajes incluidos en cada una?, ¿puede
una frase quedarse en la mente de las personas por el tiempo suficiente para generar modificaciones de comportamiento?, ¿el hecho
de lanzar una campaña basada en una frase ‘contagiosa’ genera en
la población las competencias necesarias para cuidar el agua?
Son éstas las preguntas a contestar a través del presente trabajo, en el cual se muestra un análisis de las campañas publicitarias
implementadas por Servicios de Agua y Drenaje de Monterreyipd
(sadm) a lo largo de 15 años (1996-2010), los cuales soportan las
acciones en materia de Comunicación y Cultura del Agua de la dependencia estatal.
Los ‘spots publicitarios’ o comerciales se utilizan como parte de
las campañas anuales de la dependencia en los meses de junio a
septiembre y tienen como objetivo primordial promover cambios
de actitudes con respecto al agua. Sirven también para sustentar las
estadísticas de la institución de la baja de consumo, independientemente del crecimiento poblacional.
El análisis efectuado en el presente trabajo se complementa con
la información obtenida de los spots y se triangula con entrevistas
hechas a actores relevantes de la ciudad, quienes fueron elegidos
a través de la estratificación con base en su formación académica,
experiencia profesional y puestos de decisión gubernamental, así
como por su participación en actividades vinculadas al tema en estudio y el liderazgo social ejercido por cada uno.
Los comerciales de los 15 años de campañas se revisaron a través
del Modelo de Probabilidad de Elaboración o Elaboration Likehood
Model (elm), de Petty y Cacioppo (citados en Iguartua, Martín, Ortega y Del Río, 1997, p. 44), que busca integrar distintas teorías de
la psicología cognitiva sobre el fenómeno de la persuasión humana,
y, según el cual, el cambio de actitudes generado por un determinado mensaje se puede producir mediante dos rutas de procesamiento
cognitivo distintas: la ruta central y la ruta periférica.
Como resultado del análisis se presenta una propuesta de modificación de las campañas para promover el cuidado del agua entre
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�PROGRAMAS DE CULTURA DEL AGUA EN NUEVO LEÓN

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la población de Nuevo León a través de la generación o construcción de competencias ciudadanas.
ANTECEDENTES
El enfoque de competencias surgió por la necesidad de promover
en la población cambios de hábitos y actitudes, para dejar atrás el
‘saber’ y alcanzar el ‘saber hacer’. A lo largo del tiempo, dicho enfoque se ha utilizado en los ámbitos escolar y laboral, no así en la
construcción ciudadana. Ante esta realidad, varios países modificaron sus legislaciones para incluirlo en los currículos académicos,
a fin de producir los cambios de actitudes por medio de la generación de destrezas reforzadas en los ámbitos familiar y escolar.
Así, el desarrollo de las personas se alcanzará por ser integrantes de un todo común, donde el respeto y entendimiento hacia los
demás es la regla generalizada y no la excepción. Este objetivo de
convivencia se consigue también por la serie de acciones articuladas donde se promueve una mejor relación entre hombres y mujeres, así como en un ambiente de respeto a la ley y de involucramiento en la toma de decisiones.
Por ello, las competencias se construyen a partir de conocimientos, habilidades, valores y destrezas para desarrollarse o enfrentar
una situación específica. A través de ellas, los ciudadanos ‘competentes’ le hacen frente a nuevos desafíos en materia educativa o
laboral, y se convierten también en las herramientas necesarias de
los individuos para una sana convivencia con respeto a los derechos del otro y el mejoramiento del entorno.
Las competencias se integran por los componentes cognitivo,
procedimental y el afectivo-axiológico, y no equivalen únicamente
a un saber teórico, sino a un saber hacer. Se relacionan además
con la efectividad, los resultados obtenidos, e implican tanto la capacidad de lograr los resultados positivos, como la de evitar los
negativos (Weinert, citado en Ochman y Cantú Escalante, 2013).
Incluyen conocimientos, habilidades, actitudes y valores necesarios para una gobernanza eficiente e implican la participación de
los actores sociales en la toma de decisiones (Ochman y Cantú Escalante, 2013).
También hacen referencia a la posibilidad del sujeto para responder a una situación concreta (Castellanos, citado en Suárez
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Rodríguez, Dusú Contreras y Sánchez, 2007, p. 34). El actuar de
la persona se basa en el conocimiento adquirido con la contextualización y concientización del aprendizaje, así como en la apropiación del mensaje.
El concepto competencias tiene un origen diverso, se utilizó por
ejemplo en los juegos gimnásticos griegos, en los estudios lingüísticos de Chomsky y Habermas (citados en Chaux y Ruiz, 2005, p.
28) sobre el uso del lenguaje como herramienta para propiciar el
entendimiento. Jean Piaget (citado en Murillo y Castañeda, 2007)
lo incluyó en sus teorías del aprendizaje como un mecanismo fundamental de desarrollo. Posteriormente se aplicó al contexto laboral y el desempeño profesional a través de los trabajos de Le Boterf
y Leboyer (citados en Murillo y Castañeda, 2007). Se empleó también como un componente de las evaluaciones pisa (Programme
for International Student Assessment).
En este tenor, varios países como México (2001), Guatemala
(2004), Colombia (2004), Argentina (2004), Bolivia (2005), Brasil
(2005), la Unión Europea (2006) y España (2007) realizaron una
serie de modificaciones en el currículo educativo de todos los niveles para poner el acento en aprendizajes imprescindibles de los
ciudadanos para un mayor desenvolvimiento laboral, así como en
su capacidad de enfrentar situaciones nuevas.
Mientras el mundo educativo implementó los cambios necesarios para capacitar individuos dotándolos de atributos específicos,
el área laboral también se preparó para recibir al personal competente. En los años noventa, en Inglaterra, Alemania y Estados
Unidos trabajaron para consolidar la gestión del talento humano
con base en las competencias (Rial, citado en Tobón, 2007, pp. 2930). A partir de ahí, el enfoque fue utilizado como un proceso de
capacitación y educación para mejorar la productividad y la empleabilidad.
COMPETENCIAS CIUDADANAS
La formación de competencias se contextualiza en el marco de una
comunidad determinada a promover la pertinencia y pertenencia.
Por ello, el mayor reto del entorno comunitario es validar tal educación, promoverla, reforzarla y complementarla con otras instituciones sociales como la familia, las redes de apoyo, o con actividaTRAYECTORIAS AÑO 19, NÚM. 45 | JUL-DIC 17

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des recreativas, sobre todo porque sólo los ciudadanos interesados
en el quehacer de la autoridad se involucran para tomar parte en
las decisiones, cuestionar los actos del gobierno o las leyes. Esos
individuos ocupados del quehacer diario ejercitan sus competencias para concretar el saber hacer a través del fomento de prácticas
democráticas o mejoramiento de su comunidad con acciones incluyentes, de respeto a la legalidad y los derechos humanos, entre
otras.
Esta construcción de cultura política surge también de la promoción del desarrollo intencionado de las competencias ciudadanas, “por ello se debe trabajar en diferentes ámbitos de manera
simultánea: en el espacio escolar formal, el espacio comunitario,
a partir del impulso de la investigación-acción, con el desarrollo
práctico de éstas con su ejercicio, así como en los medios de comunicación, la construcción de la democracia” (Conde, citado en
Guzmán, 2009, p. 41).
Todo esto no es un proceso inmediato, se construye en el largo
plazo; es decir, no se trata de simples transmisiones de información
de una persona a otra. Las competencias ciudadanas se refuerzan y
construyen en su ejercicio, evolucionan y se fortalecen.
En el caso de la educación en temas ambientales, aquéllas se
consiguen a través de acciones tendientes al desarrollo de capacidades en los individuos, a fin de incidir conscientemente en la
toma de decisiones, siempre y cuando se tengan como marco reglas del juego de las sociedades democráticas. Estas capacidades se
concretan y relacionan con el pensamiento crítico, la reflexión y la
participación (Breiting, citado en Sanmartí y Pujol, 2002, p. 46).
Las competencias y los significados se construyen y refuerzan
en la interacción con los otros, primero en la familia, luego en el
sistema escolarizado. Esto es, no surgen como una elaboración individual, sino en función de la interacción (Lauer y Handel, 1977).
EL PAPEL DEL ESTADO EN LA FORMACIÓN DE LA COMPETENCIA
Como ya se dijo, el deseo de involucrarse en los temas de gobierno no se alcanza de inmediato, es más bien resultado del trabajo constante desde la autoridad con la generación de espacios de
convivencia. Estos escenarios de participación permiten a su vez el
involucramiento activo y la identificación de los individuos con su
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comunidad. Estos ciudadanos “construidos” surgen en la escuela,
la comunidad o la familia. Por ello, educar para la ciudadanía desde la institución educativa significa crear escenarios para desarrollar competencias ciudadanas (Ministerio de Educación Nacional
[men], 2004).
Ahora bien, ¿cómo impactan las competencias ciudadanas en
el éxito de las acciones gubernamentales?, y ¿por qué analizar los
programas de cultura del agua? La respuesta es simple: porque, independientemente del nivel de estudios de las personas y aunque
no se tenga una capacitación específica, ellas saben de la importancia del agua en sus vidas, pero alguien competente buscará, además
de cuidarla, promover su preservación. Por ello, es importante ampliar las acciones de los organismos operadores para involucrar a
los ciudadanos de todas las edades en los programas de cultura del
agua.
Llamamos cultura del agua al conjunto de modos y medios utilizados para la satisfacción de necesidades fundamentales relacionadas con el agua. En ella se incluye lo hecho con el agua, en el
agua y por el agua para ayudar a resolver la satisfacción de algunas necesidades fundamentales. Se manifiesta en la lengua, en las
creencias, en los valores, en las normas y formas organizativas, en
las prácticas tecnológicas y en la elaboración de objetos materiales,
las creaciones simbólicas, las relaciones de los hombres entre sí y
de éstos con la naturaleza, y en la forma de resolver los conflictos
generados por el agua. La cultura del agua es un aspecto específico de la cultura de un colectivo donde se comparten una serie
de creencias, de valores y de prácticas respecto de ella (Vargas y
Piñeyro, citados en Perevochtchikova, 2012, pp. 32-33).
La cultura del agua tiene por objeto promover la adquisición
de conocimientos sobre el recurso y el medio ambiente, la transformación de actitudes, el desarrollo de hábitos y valores para facilitar la sustentabilidad y el mejoramiento de la calidad de vida.
Ser competente en materia de cultura del agua implica plantear el
camino hacia una nueva cultura ambiental o una nueva forma de
pensar, vivir y sentir, acorde con los nuevos problemas y retos del
contexto. Esta nueva forma de ser y pensar debe enfocarse en la
planeación y operación de programas del ámbito de la gestión pública y en los sectores privado, académico y social.
Es también un ingrediente del eje social de la sustentabilidad.
Por su relevancia en el tema de gestión del agua, se destaca como
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un tema central y una manera de disminuir la presión sobre el recurso hídrico en las cuencas hidrológicas a través de incentivos
económicos, el uso de tecnologías para optimizar el uso y propiciar
una disminución en la demanda con la cultura del ahorro y el uso
racional de los usuarios (Arrojo, 2008).
El enfoque de la Cultura del Agua debe cambiar hacia la Nueva
Cultura del Agua, basada en el cambio de la visión patrimonialista de ríos y acuíferos, la valoración del agua como simple recurso económico, para pasar a asumir una visión ética presidida por
el principio de equidad intergeneracional. Los ríos y ecosistemas
acuáticos que sustentan la vida en el planeta no pueden ser considerados como nuestros, ni siquiera desde una visión del patrimonio común o público; se trata de asumir un enfoque de estricta
justicia, desde ese principio de equidad intergeneracional, entendiendo que se trata de patrimonios de naturaleza en usufructo de
las sucesivas generaciones (Arrojo, 2006, pp. 20-21).
El fundamento educativo de los programas de cultura del agua
es muy importante, porque se convierte a los niños y jóvenes en
replicadores del mensaje. Sin embargo, el mayor compromiso de
los organismos operadores, la sociedad y los medios debe ser buscar una mayor difusión de sus acciones, porque tendría efectos de
implicación de los usuarios con el recurso con efectos mucho más
rápidos (Robles, 2010, p. 8), y con ello se alcanzará la posibilidad
de contar con ciudadanos más conscientes, es decir, ‘ciudadanos
construidos’ para el tema del cuidado del agua.
Todas las campañas educativas deben ser en sí mismas respetuosas de los valores y de las actitudes hacia la población en general,
y deben de mover a la acción, sobre todo las campañas en pro del
cuidado del medio ambiente (J. Cantú Escalante, director de la Escuela de Gobierno y Transformación pública del itesm, comunicación personal, 17 de diciembre de 2014). Por eso, la autoridad debe
promover acciones tendientes a involucrar a los ciudadanos en el
cuidado de los recursos, realizando las mejoras en la infraestructura y la dotación de servicio (M. Fernández Soler, cluster manager
del Cluster Urbano para el Uso Eficiente del Agua en Zaragoza,
España, comunicación personal, 20 de marzo de 2015), a la vez de
responsabilizar a los ciudadanos en la toma de decisiones (V. Viñuales Edo, miembro del consejo asesor de la Fundación Biodiversidad, comunicación personal, 19 de marzo de 2015), porque esto
permitirá estrechar la relación y la pertenencia (O. Conde Campos,
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técnica de educación ambiental del Gabinete de Educación Ambiental del Ayuntamiento de Zaragoza, España, comunicación personal, 23 de marzo de 2015).
El tema del agua y del medio ambiente es uno de los más efectivos para generar la apropiación del espacio donde uno vive y se
desarrolla, pero para conseguirlo se deben dar a conocer los efectos o resultados de cada una de sus acciones, pues en esa medida los
individuos se sentirán parte importante de la política implementada por la autoridad.
Tradicionalmente las campañas en México para promover el
cuidado del agua se han hecho como seguimiento a lo efectuado
por la Comisión Nacional del Agua (Conagua). En el año 2002 se
creó la campaña “Cultura del Agua” en colaboración con el Consejo Consultivo del Agua y la Cámara Nacional de la Industria de
Radio y Televisión (Conagua, 2004). Esta campaña se diseñó para
un plazo de 10 años, con una fase inicial de tres años, y se basó en
cuatro ejes rectores: disponibilidad jurídica, calidad, sobreexplotación y valoración económica. En principio se retomó un mensaje
de los ochenta con la frase “Ciérrale” y se fortaleció su vinculación
con la educación por medio de guías y talleres para facilitar la labor
docente (Conagua, 2004).
Sin embargo, y pese al trabajo efectuado a nivel nacional, los esquemas educativos no han logrado transformar las actitudes hacia
el cuidado del agua. El público, sobre todo el urbano, no ve más allá
de la llave doméstica y su preocupación se centra en recibir el agua
en su hogar. Se ha entendido mal el significado de la creación de
una “cultura del agua” al reducir el trabajo a la implementación de
campañas de difusión para influir en ciertos cambios de hábitos en
los individuos, pero no en su totalidad (Carabias, Landa, Collado y
Martínez, 2005, p. 154).
A partir de lo anterior surgió la necesidad de revisar el enfoque
del programa en Nuevo León,1 a fin de detectar si en las campañas
publicitarias se incluía o no la intencionalidad de crear o construir
competencias ciudadanas. El programa de Cultura del Agua surgió desde la década de los ochenta, de la mano con las acciones
nacionales y como respuesta de la autoridad a la grave situación
de riesgo de suministro a la población. Anualmente se cambia el
mensaje ofrecido a través de spots de radio y televisión, para lo cual
1 En Nuevo León, el programa de Cultura del Agua se ha mantenido a lo largo de 30 años.
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el organismo operador parte de la base de los datos recolectados
en encuestas de opinión a clientes de la dependencia. A lo largo
del tiempo, las campañas publicitarias han echado mano de personajes de moda o bien de situaciones comunes a la población, a fin
de generar empatía y con ello promover el mensaje de cambio de
hábitos, y según los cambios en la titularidad del Gobierno estatal.2
METODOLOGÍA DEL ANÁLISIS
Para la elaboración del presente estudio se trabajó con la técnica de
análisis de contenido de los spots o comerciales correspondientes a
15 años continuos de campañas de cultura del agua (uno por año),
transmitidos en los distintos medios para promover cambios de
hábitos de consumo en la población.
Con esto, se pudo recoger la información de cada uno de los
comerciales, señalando los elementos correspondientes: mensaje,
personajes involucrados, situación e intención, es decir, si se detectó alguna palabra o frase para involucrar a las personas en una
mejor gestión, o bien si se advertía de un castigo por un mal cuidado del agua.
Para la revisión se realizó una transcripción de cada uno de
los diálogos, se establecieron las situaciones, lugares y personajes
involucrados con el objetivo de examinar el contenido semántico (Janis, citado en Abarca, Alpízar, Sibaja y Rojas, 2012, p. 197).
Sobre todo, porque los spots publicitarios son una de las mejores
herramientas para generar consensos en la sociedad y con ello
dar sentido a las acciones de la población, al imponer una “marca”
(Fairclough, citado en Callejo, 2001, pp. 38-39).
A partir de ahí se pudo conocer ‘la intención’ del mensaje a la
audiencia no pasiva, sino activa (Orozco, 1996, p. 37), con capacidad de negociar, resistir y aun contraponer significados a partir de
referentes televisivos, sobre todo porque la información transmitida como anuncio posee un alto grado de poder de representación,
producto de sus posibilidades electrónicas para conseguir la apropiación y transmisión de contenidos.
2 De 1997 a 2003, el Gobierno de Nuevo León fue encabezado por el panista Fernando Canales Clariond. En su gestión se presentaron importantes situaciones de riesgo de suministro a la población, las
cuales fueron ‘solucionadas’ con programas de racionamiento.
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De acuerdo a Merlino (2009, pp. 195-222), este análisis distingue tres niveles: las estructuras internas, el nivel intermedio de
la situación y las estructuras exteriores, las cuales relacionan las
formas comunicativas con el amplio contexto institucional y la
estructura social de una cierta cultura. Por ello, el procedimiento
analítico se basa en una revisión secuencial para conocer los datos
y los procesos utilizados en la labor de convencimiento a través de
la publicidad.
Para completar el análisis se realizaron 15 entrevistas con un
cuestionario semiestructurado a personajes vinculados con el
tema. Cada una de las entrevistas tuvo una duración promedio de
45 minutos, fueron grabadas en audio y de ellas se realizó la versión estenográfica para soportar el trabajo efectuado.
Los entrevistados fueron elegidos por medio de la estratificación de acuerdo a su formación académica, experiencia profesional, puestos de decisión, participación en actividades vinculadas
al tema, así como el liderazgo social ejercido, a partir de la técnica
‘bola de nieve’, a fin de involucrar a más personas en la muestra.
De las respuestas de los entrevistados en torno al éxito o fracaso
de las campañas de cultura del agua para cambiar los hábitos de
consumo, se elaboró una matriz de indicadores con datos sobre
el fenómeno y las implicaciones derivadas de sus respuestas. Esta
construcción se basó en el microanálisis, “que exige examinar e interpretar datos cuidadosa y minuciosamente” (Corbin y Strauss,
2002, p. 64).
En tanto, los 15 comerciales incluidos en la muestra fueron analizados también por medio de una matriz de indicadores creada a
partir del Modelo de la Probabilidad de Elaboración o Elaboration
Likehood Model (elm) de Petty y Cacciopo (citados en Igartua et
al., 1997, p. 44), en donde se incluyeron una serie de variables e
indicadores para verificar las intenciones de cada spot y así poder
contrastarlo con los consumos de la población.
Las variables utilizadas para el análisis de los distintos comerciales son las mismas empleadas en el modelo original y solamente se cambiaron los indicadores revisados. En general se verificó:
Tipo de pensamiento, Motivación para procesar, Capacidad para
procesar, Naturaleza del procesamiento cognitivo, Cambio en la
estructura cognitiva, Cambio de actitud central positiva, negativa
y periférica, la Señal periférica presente y la Retención o recuperación de la actitud inicial.
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GRÁFICA 1
Matriz de indicadores.

I'

19·ú:l 1 1:l[Y.\9Y■ ij aM'/MWI
TIVACION PARA PROCESAR
Alerta
Ayuda
Punitivo
Sensibilizo
Solidaridad

Involucra

N

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1 Información

t'~~~f6~~1ento

-

MensaJ:cc

Cercanía

.

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CAMBIO
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N~;~~~~gue el ahorro

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Fuente: Elaboración propia a partir del Modelo de Probabilidad de Elaboración de Petty y
Cacciopo (citados en Igartua et al., 1997, p. 44).

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ANÁLISIS DE SPOTS DE CULTURA DEL AGUA
Anualmente la Gerencia de Comunicación y Cultura del Agua de
Servicios de Agua y Drenaje de Monterrey realiza una campaña
en medios de comunicación, la cual se transmite entre los meses
de junio y septiembre, con el objetivo de promover en la población cambios en sus hábitos de consumo durante el verano. Dichas
campañas mediáticas son reforzadas con la presencia en escuelas,
grupos de la sociedad civil y la población general, a fin de crear
conciencia en torno al uso del agua.
Para la realización de este análisis se revisaron spots publicitarios de 15 años, los cuales se transmitieron entre 1996 y 2010 en el
estado de Nuevo León,3 y se realizó con base en el Modelo de Probabilidad de Elaboración de Petty y Cacciopo (citados en Igartua
et al., 1997, p. 44). Tal y como se muestra en las siguientes gráficas,
se revisaron los argumentos de los mensajes de cada uno de los
comerciales a fin de verificar las distintas tendencias incluidas en
los mismos.
En primera instancia, se verificaron los tipos de mensajes, así
como el resultado obtenido de su implementación, esto es, se examinó si hubo o no disminución en el consumo de agua durante
el año. De este análisis semántico también se establece cuál es el
mensaje principal incluido en la campaña, esto es, si se incluyeron palabras para denotar cercanía de la población al organismo
o viceversa, o para mostrar la infraestructura de la institución, información del agua, o bien si se incluía algún tipo de sanción por
derroche.
En cuanto a los argumentos usados o la motivación para procesar el mensaje en favor del cuidado del agua, se detectó una
tendencia a incluir palabras a través de las cuales se busca involucrar a la población para cuidar el agua, seguida de la intención
de informar en torno a su situación en la entidad. Adicionalmente
se pudo detectar una tendencia —en menor medida— a lanzar
alertas a la población sobre la necesidad de cuidarla en el presente

3 Se optó por ese periodo de tiempo porque no se pudo tener acceso a spots previos a 1996, y además
porque la dependencia carece de documentación relacionada con las estadísticas de consumo de la
población, y también porque en esos años se presentaron situaciones de riesgo de suministro a la
población.
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GRÁFICA 2
Tipo de mensajes ofrecidos en los spots.
AAO

TIPO DE
PENSAMIENTO

HAYONO
AHORRO

MENSAJE
CERCANiA

1996
1997

FAVORABLE
NEUTRAL

SI
SI

X
X
X

1998

NEGATIVO

SI

1999

FAVORABLE

NO

2000

NEUTRAL

SI

2001

FAVORABLE

SI

2002

NEUTRAL

SI

2003

NEUTRAL

SI

2004

NEUTRAL

NO

2005

NEGATIVO

NO

2006

NEGATIVO

NO

2007

NEUTRAL

SI

2008

NEUTRAL

SI

2009

NEGATIVO

NO

2010

NEUTRAL

SI

X
X
X

MENSAJE
INFRAESTRUCTURA

MENSAJE DE
MENSAJE
INFORMATIVO ALERTA O
PUNITIVO

X
X
X
X
X
X

X

X

X
X
X
X

X
X
X

X

Fuente: Elaboración propia a partir del análisis de los spots publicitarios del programa
Cultura del Agua en Nuevo León.

para disfrutarla en el futuro, a través de frases como “Creemos
que siempre va a estar con nosotros, pero si abusamos de ella,
podríamos perderla” (spot 2005); o bien, “Si no haces nada hoy, tus
hijos no tendrán agua mañana” (spot 2009). Se detectaron también
algunas frases imperativas como “Mídete” (spot 2006) o “Cuídala
un chorro” (spot 2009).
Sobre la capacidad para procesar el mensaje y la naturaleza de dicho procesamiento cognitivo, se encontró cómo se favorecieron los
mensajes con frases para denotar cercanía entre la población y el recurso por medio de la información acerca de la infraestructura de la
institución para dotar del agua. Coincidentemente, este tipo de mensajes ‘cercanos’ o de solidaridad se transmitió a finales de la década de
los noventa, cuando en la entidad se presentó una situación de riesgo
de suministro. En esos spots se utilizaron frases como “Tú sabes cómo
cuidarla, haz memoria” (spot 1998), “Porque es difícil juntar el agua,
porque cuesta mucho llevarla a casa, todos juntos hay que cuidarla” (spot 2000). Es precisamente a finales de los noventa, en el año de
1999, cuando se utiliza por primera vez la frase “Cultura del agua” en
uno de los comerciales. Ésta se incluyó como un súper o texto al final
del anuncio, tras escuchar las palabras “Tu acción cuenta”.
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GRÁFICA 3
Argumentos de los mensajes en las campañas.

Solidaridad
Ofrecer
Información

Alerto a cuidar
mósel aguo

Revisa
Instalaciones

Datos de

Tocia acción

con¡mo

cuenta

•
• •

r::=l .. acción
Llamado a la
L.::::J
Disfrutaren
el futuro

Abatir

fugas

Revisor

Instalaciones

l consecuenciosl

Fuente: Elaboración propia a partir del análisis de los spots publicitarios del programa
Cultura del Agua en Nuevo León, a fin de establecer el tipo de argumento utilizado.

En cuanto al tipo de pensamiento ofrecido en los distintos comerciales transmitidos en los medios, se detectó una tendencia
hacia las recomendaciones de carácter neutral, seguidas por las
negativas y en menor medida por las positivas. A este respecto, se
detectaron, por ejemplo, entre los mensajes neutrales frases como
“Cuidada por ti, cuidada por mí. ¡Es agua!” (spot 2002); “Todo lo que
pasa con el agua, asistencia 073” (spot 2003), en donde se hace referencia al Centro de Información y Servicio (cis) de la institución;
o bien, “Sumemos nuestra pequeña gota de agua al caudal de los
grandes objetivos” (spot 2004).
Entre los neutrales predominan aquellos donde se ofrece información de la infraestructura y el trabajo efectuado para dotar de
agua a la población, como “El agua cae del cielo y ellos la conducen
a tu hogar” (spot 1997); o bien, “El agua de calidad que llega a tu casa
es nuestro trabajo de todos los días” (spot 2008); así como “El agua
de calidad que llega a tu casa es nuestro compromiso de todos los
días” (spot 2010).
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Los mensajes positivos o de solidaridad en cuanto al uso del
agua hacen referencia a la necesidad de cuidarla para poder gozar
de ella en el futuro: “El agua es vida, el agua es salud. Cuidemos el
futuro, el agua es tu vida” (spot 1996); “Agua cuidada por ti, agua
cuidada por mí” (spot 2001); o “Cuida el agua hoy para que no te
falte mañana” (spot 2007).
Al estudiar el cambio en la estructura cognitiva, se detectan
principalmente los mensajes en donde se busca involucrar a los
ciudadanos en el cuidado del agua, como sucede con el spot de
1996, cuyas imágenes muestran a un grupo de niños pasando una
cubeta con agua de uno a uno y cantando una canción en donde
se exhorta a cuidar el futuro: “Vamos a cuidar el agua, para vivir
mejor. Cuídala”. En este mismo sentido, se incluyen también los
mensajes donde se habla del crecimiento de la ciudad y lanzan un
llamado a interesarse e involucrarse en el cuidado del agua: “Sabes
que nuestra ciudad crece día con día y que los recursos naturales
deben especialmente cuidarse para apoyar el crecimiento. En Nuevo León todos por la cultura del agua” (spot 2002).
Para crear conciencia, incluso se echó mano de personajes mitológicos, como en el caso de Neptuno, quien reportó durante el comercial una falta de agua: “Señorita, hablo para reportar que se nos fue
el agua. Usted sabe lo importante que es para todos; además, cuando
uno la usa para trabajar, pues… tiene que buscar la manera de que la
conecten lo antes posible, ¿no cree? Muchas gracias” (spot 2003).
Sobre la actitud de cambio ante una situación difícil, sobresalen los mensajes donde se busca involucrar a los ciudadanos; para
ello se recurre a la fórmula de incluir a niños como los personajes
principales. Ellos señalan la necesidad de cuidar, para permitirles
el acceso en el futuro: “Seamos más conscientes, debemos cuidarla
y protegerla. Creemos que siempre va a estar con nosotros, pero si
abusamos de ella, podríamos perderla. Su futuro depende de nosotros y el nuestro de ella” (spot 2005).
En este mismo sentido, al analizar el cambio de actitud central,
se detectaron spots con frases o mensajes negativos o en donde se
sanciona el derroche del recurso, como por ejemplo, al cuestionar
“¿Cuánta agua desperdiciaste hoy?” (spot 1998). En éstos, las imágenes empleadas evocaban directamente la falta de cuidado al mostrar cómo el agua se va por el resumidero. También se preguntó:
“Y tú, ¿cuánto tiempo te tardas?” (spot 2006), al hacer referencia a
cómo una familia no se puede bañar porque uno de los hijos se tarTRAYECTORIAS AÑO 19, NÚM. 45 | JUL-DIC 17

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dó mucho tiempo en la ducha, dejando al resto sin poder hacerlo,
tras lo cual se muestra el enojo de la familia con el menor.
Por otra parte, al comparar la señal periférica o la forma utilizada para tratar de cambiar la actitud de las personas, se encontró
la utilización por igual de mensajes para involucrar a la población,
como aquellos en donde se les informa de las acciones de la institución en su beneficio, seguidos de llamados a la acción. Esta fórmula
se utilizó en el spot de 1999, en donde se pidió a la población revisar
las instalaciones de su hogar en busca de fugas: “Revisa periódicamente en tu casa llaves, tuberías y toda instalación para el uso del
agua. Cualquier señal de fuga arréglala cuanto antes… Repárala ya,
tu acción cuenta”. Este tipo de mensajes se replicó en 2009, cuando
se lanzó un llamado al apoyo de la población: “Toma conciencia.
Toma responsabilidad. Toma acción. Cuídala un chorro”.
En la búsqueda de cambiar la actitud de las personas en torno al
consumo de agua, se echó también mano de mensajes informativos
con datos duros sobre la cantidad de agua utilizada en las diversas
actividades de limpieza del hogar o aseo personal: “Una familia de
cinco miembros gasta 29,440 litros de agua por mes” (spot 1998);
“Aguas con el agua, gota a gota se agota. Fuga de sanitario: 500 litros diarios. Fuga de fregadero: 873 litros diarios. Fuga de regadera: 1,746 litros diarios. Tú sabes cuánta agua se está fugando” (spot
2001); “Cada minuto en la regadera gastas hasta 26 litros de agua”
(spot 2006).
De la revisión a los comerciales surgieron también otros datos
sobre el consumo del agua. Sin asegurar la existencia de una relación directa entre el tipo de mensaje y la posibilidad de conseguir
ahorros en el gasto, se pudo detectar cómo se incrementó el uso
del agua en los años donde se incluían frases o mensajes negativos,
esto es, donde se advertía de las consecuencias de seguir desperdiciando el recurso.
Se pudo detectar, por ejemplo, un aumento de consumo por habitante por día en los años 2004, 2005, 2006 y 2009, cuando se utilizaron frases como “¿Alguna vez se han preguntado cuántas cosas
suceden antes de que el agua llegue hasta la llave? Recibir agua en
nuestra casa es un privilegio. Ahórrala y no la desperdicies” (spot
2004); “Seamos más conscientes, debemos cuidarla y protegerla.
Agua, fuente de vida” (spot 2005); “Para que más gente la disfrute,
todos debemos cuidarla. Mídete” (spot 2006); “Éste es el sonido de
la irresponsabilidad. Éste es el sonido de la indiferencia. Éste es el
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sonido de un mundo sin agua. Si no haces nada hoy, tus hijos no
tendrán agua mañana” (spot 2009).
Aunque en los años ya señalados previamente hubo aumento,
también se detectó un mayor gasto en 1999, cuando el spot utilizado llamaba a la acción conjunta de la población para abatir las
fugas: “Cualquier señal de fuga arréglala cuanto antes”. Ese año el
consumo se elevó en comparación con los previos, en donde se
habían registrado bajas.
En el caso de los mensajes positivos o favorables, sí se observan
disminuciones o consumos mantenidos de un año a otro de parte de
los habitantes, tal y como se observa a partir de la gráfica 4, en donde
se incluye la leyenda o categorización del mensaje del spot anual, es
decir, si el mensaje es favorable, neutral o negativo, junto con el consumo promedio por persona por día registrado en el año.
GRÁFICA 4
Consumo por habitante por día.

s,000,000

4,500,000

.l'

201
200

4,000,000

3,500,000

3,000,000

20,0

CONSUMO

- - - - HABITANTES

Fuente: Elaboración propia a partir de los datos de consumo promedio por persona por
día de 1996 a 2010, que fueron proporcionados por sadm y se contrastaron con el análisis
del mensaje ofrecido en cada spot.4

4 Tradicionalmente, el organismo operador maneja el consumo por usuario. En este caso, el análisis
se hizo por habitante por día porque ofrece datos más reveladores en cuanto al uso del recurso. Para
la revisión de esas cifras se partió de que un usuario equivale en la medición de Agua y Drenaje a una
familia de cuatro miembros.
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En síntesis, del análisis anterior se detecta cómo las frases en los
comerciales usados por la dependencia en pro del cuidado del agua
incluyen en mayor medida propuestas para conseguir el involucramiento de la población, seguidas de otras en donde se informa
sobre las acciones implementadas por la institución y, en menor
medida, los llamados de alerta por riesgo de suministro o donde se
exhorta a la población a cuidar el agua.
Entre las fórmulas más utilizadas se ubican algunas en donde
se busca la cercanía de las personas con el recurso, por medio de
información sobre la infraestructura del organismo y del trabajo
necesario para dotarlas del agua, así como datos en torno al consumo en las distintas actividades del hogar. Se detectó también cómo
en los años con mayor crisis (a finales de la década de los noventa)
se lanzaron llamados a la solidaridad.
En general, los mensajes neutrales incluyen datos sobre la infraestructura, pedidos para abatir fugas o bien para revisar instalaciones. Los negativos se enfocan en la exigencia de cuidar el agua,
e incluso hablan de sanciones o consecuencias por desperdicio; y
en los positivos, se hacen llamados a disfrutar un futuro con agua.
En casi la totalidad de los comerciales se recurrió a la fórmula de
utilizar a niños como protagonistas o bien a familias completas.
ANÁLISIS DE LAS ENTREVISTAS
Para conocer las opiniones de los expertos en torno a las acciones
más eficaces de los programas de cultura del agua y así poder determinar cuáles son las estrategias más eficaces para involucrar a
la población, se aplicaron 15 entrevistas a diversos personajes de la
localidad, quienes fueron elegidos a través de la estratificación. A
cada uno se le aplicó un mismo cuestionario para conocer su opinión en torno a las competencias ciudadanas y su vinculación con
las políticas públicas.
En segundo lugar, se buscó conocer sus puntos de vista en torno
a las acciones implementadas por la autoridad en pro del cuidado
del recurso, así como los principales cambios a aplicar para conseguir mejores resultados en la gestión del agua.
También se les preguntó por qué ciertas campañas sí funcionan
y se quedan en la memoria de las personas y otras simplemente
pasan desapercibidas, además de cuáles consideran que son las esTRAYECTORIAS AÑO 19, NÚM. 45 | JUL-DIC 17

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trategias más eficaces para involucrar a la población en las acciones
de cuidado del agua, así como sus propuestas para llevarlas a cabo.
Del análisis de las entrevistas se construyó el siguiente mapa
conceptual (gráfica 5), en donde se incluyen los principales cambios a implementar, así como los consejos ofrecidos para conseguirlo.
GRÁFICA 5
Análisis de las campañas.
Pegando al
bolsillo
Segmentar los
compoños

VolOrorelmedlO
ambiente

Comblosenel

Utilizar los
medios
Generar toma de
conciencia

hogo&lt;

Favorecer la
educación

Fuente: Elaboración propia a partir del análisis de las entrevistas aplicadas a la muestra.

Al cuestionar sobre los principales cambios a implementar en
los programas, se nota una tendencia a buscar modificaciones en
el mensaje ofrecido, principalmente dar más información acerca
de las consecuencias de no cuidar el recurso. Al respecto, se puede
observar cómo un cambio de mensaje y de las palabras utilizadas
generará mejor respuesta de los ciudadanos. Uno de los aspectos
importantes para alcanzar cambios en el comportamiento es la posibilidad de transmitir el deseo de amar el recurso, lo cual redundará en un mayor cuidado del mismo:
Esa visión integral falta mucho trabajarla, falta toda esa visión
de qué pasa con el agua (a.n. Correa, fundadora de la Cátedra
Andrés Marcelo Sada, comunicación personal, 26 de febrero
de 2015).

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La niñez y hasta los 30 años, 25 o 30 años, deben de conocer más; las campañas actuales están bonitas, pero no creo que
realmente tengan el propósito adecuado (A. Valle Cavazos,
primera directora del programa Cultura del Agua en Nuevo
León, comunicación personal, 24 de noviembre de 2014).
Debemos enseñarles a amar y valorar el recurso, a hacerlo
propio; es la única forma, enseñarles la grave problemática
que nuestro país enfrenta con respecto al recurso (C. Grieger Escudero, jefa de Comunicación Social, cna, comunicación
personal, 28 noviembre de 2014).
La cultura del agua tiene que ser una cuestión permanente; en
algunos casos una crisis ha tomado el interés en la cultura del
agua, pero una vez que arranca hay que mantenerlo. Tiene que
ser una cuestión continua aunque haya sido detonada por una
crisis, que la gente se sienta orgullosa de ahorrar el agua, que
no lo haga con un sentido de sacrificio, sino con un sentido
de orgullo (E. Enkerlin Hoefler, exdirector nacional de Áreas
Protegidas, comunicación personal, 5 de febrero de 2015).

Entre los aspectos más relevantes para concretar cambios en la
población está la permanencia de las acciones, independientemente de quién está en el gobierno, es decir, garantizar su implementación por más tiempo, pues eso redundará en más conocimiento
de la población. Para involucrar a más personas, los entrevistados
señalaron también la necesidad de sancionar a quienes derrochan
el recurso: “El concepto de obligación proviene de la vida en sociedad, donde se establecen criterios para el manejo del agua en beneficio de todos, y a los que no cumplen se les debe hacer saber y en
su caso sancionar” (C. Herrera Toledo, consultor en temas de agua
del Banco Mundial, comunicación personal, 2 de febrero de 2015).
Otra de las acciones a seguir es ampliar el segmento poblacional al
que se dirigen los mensajes, a fin de poder hacerlos más globales
y, por tanto, conseguir una mayor penetración en la población de
las acciones en pro del cuidado del agua: “Debe ir a todos los niveles, yo creo que a todo mundo deben dirigirse, porque a la hora de
que estás despilfarrando el agua, sabes que lo estás despilfarrando;
el chavo o el niño no sabe siquiera que la está despilfarrando” (G.
Marcos Handal, periodista y líder de la Federación de Colonias,
comunicación personal, 28 de noviembre de 2014).
Por otra parte, al buscar conocer las razones por las cuales algunas campañas sí funcionan y otras no, la respuesta fue variada,
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al señalar en primera instancia una falta de visión de quienes están
al frente de los programas, acompañada de fallas en la gestión. A
este respecto, se destaca la inexistencia “de un plan, porque no hay
mediciones, no hay interés” (A. Martínez Muñoz, presidente de la
Fundación Mundo Sustentable, comunicación personal, 2 febrero
de 2015); “sólo te advierten que no se te tire el agua porque llega
el recibo más alto” (A. Ayala de Campos, activista e integrante del
grupo Comprometidos por México, comunicación personal, 12 de
febrero de 2015); y “falla la visión, hay una planeación y preparación inadecuadas” (C. Díaz Delgado, académico, comunicación
personal, 26 de noviembre de 2014).
En este sentido, los entrevistados consideraron que una de las
principales razones para cambiar el comportamiento hacia el agua
es evitar la zona de confort debido a que “tenemos el recurso las 24
horas” (B. Cardona Garda, encargada del programa Pláticas Escolares en sadm, comunicación personal, 15 de enero de 2015); “la gente
se relajó, al tener todos el agua, al sentir que esto es algo cíclico y,
como no pasa nada, pues simplemente vamos a continuar así” (f.j.
Valdez Martínez, encargado del Programa Federalizado de Conagua
en Nuevo León, comunicación personal, 5 de febrero de 2015).
Al preguntarles sobre las estrategias más eficaces para involucrar a la población y sus propuestas para incluir a más gente en el
cuidado del agua, la mayoría se inclinó por seguir trabajando de la
mano con los medios de comunicación, a fin de acercar el mensaje
a más ciudadanos. A este respecto, los entrevistados señalaron la
importancia de involucrar a la gente por medio de frases o campañas más contagiosas, a través de las cuales se exhorte a cambiar los
hábitos, como sucedió en el pasado:
Las campañas mediáticas, campañas de ahorro del agua, calcomanías, programas de televisión, spots de radio, han tenido
mucho impacto. Creo que ahora se pueden utilizar las redes
sociales, también pueden influir en realizar campañas a conciencia para ahorrar agua (f.l. Treviño Cabello, diputado local,
presidente de la Comisión de Ecología, comunicación personal,
9 de febrero de 2015).
Escuchar un impacto que provoca un recordatorio inconsciente, traer el tema en la cabeza; si no hay cambio de comportamiento, no hay aprendizaje (l.a. Treviño Peña, coordinador
general regional de Atención a Emergencias y Consejos de
Cuenca de la Conagua, comunicación personal, 2 de marzo de
2015).
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Para los expertos, estas campañas deben ir de la mano de mejor
planeación, en donde se busque educar a las personas para conseguir el cambio de comportamiento:
Es la educación, pero no es inmediato, sino a mediano plazo;
o sea que es desde los niños, porque un niño te corrige en tu
casa. Si la mamá está haciendo algo que no está bien y en la
escuela le dicen que no, que así no se hace, sino así, entonces la
mamá puede reaccionar, pero eso no es inmediato” (L. Flores
Benavides, líder del Barzón y activista social, comunicación
personal, 15 de enero de 2015).

Por otra parte, si bien el aspecto económico es un aliciente para
fomentar el cuidado del agua, existen también otras acciones para
promover el ahorro del recurso y el cuidado del medio ambiente
en general. Esto significa, de acuerdo a los entrevistados, que todos
los cambios servirán conforme se apliquen también incentivos o
castigos:
A través del precio es la forma más efectiva, la de las multas
cuando se dio muy fuertemente en el 93 y 94, funcionó mientras había una patrulla ahí o alguien que denunciaba; y en el
momento en que dejó de funcionar, ya se acabó, o sea no da
a futuro (M. Bremer Bremer, hidrogeólogo, investigador del
Departamento de Sustentabilidad del itesm, comunicación
personal, 9 de febrero de 2015).

En síntesis, de acuerdo a la muestra de entrevistados, uno de los
principales cambios a las campañas de cultura del agua para involucrar a más ciudadanos es promover la valoración y el amor por el
recurso y el medio ambiente, así como la promoción de cambios en
el hogar y ampliar el segmento de personas a quienes se dirigen los
mensajes. Sobre las fallas o posibles áreas de mejora en las campañas,
se ubica la necesidad de promover incentivos y evitar caer en una
zona de confort por acceder al recurso de manera sencilla. En cuanto a las estrategias más efectivas, la muestra se inclinó por sancionar
económicamente el desperdicio, así como por aumentar la presencia
en medios de comunicación de campañas mejor planeadas.

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CONCLUSIONES
Conseguir involucrar a los ciudadanos en el cuidado del agua es
un proceso difícil y por tanto debe ser continuo. No se deben perder las acciones en visiones de corto plazo. La construcción de un
ciudadano consciente toma años, por ello es urgente y necesario
promover actividades en donde se involucren todos los segmentos
de la población.
Los aspectos políticos deben quedar de lado. Se requiere ampliar la mira y promover la cooperación de los individuos, pero
desde una visión de grupo y colaboración, no sólo de sanciones.
Es urgente la vinculación de la sociedad para trabajar con éxito
el tema de la construcción ciudadana, pensar en el derecho de los
otros y en la necesidad de gestionar de forma ética el agua. Si bien
a la fecha se han conseguido avances importantes en el cuidado
del agua y los indicadores de sadm de los últimos años demuestran
un consumo estable de agua a pesar del incremento de usuarios, el
enfoque debe cambiar y la visión debe ser de largo plazo.
Del análisis efectuado se detectó un crecimiento del 24% en la
población del estado en el tiempo comprendido en el estudio, al
pasar de los 3 millones 625 mil 104 habitantes en 1996 a 4 millones
723 mil 273 en 2010. El consumo de agua disminuyó en un 12% en
dicho periodo, al pasar de 236 litros por persona por día en 1996 a
208 litros por persona por día en 2010.5
Por otra parte, de las entrevistas realizadas y la literatura revisada se establece la necesidad de cambiar las estrategias de comunicación y los spots utilizados para promover la cultura del agua entre
la población, para volverlos más inclusivos y fomentar el cuidado
del agua de manera informada, esto es, construir ciudadanos con
base en la información y el conocimiento.
También se establece cómo en la mayoría de los mensajes se recurre a los menores como los protagonistas de las historias o situaciones; y aunque los niños son replicadores de los mensajes, los
principales usuarios del agua en el hogar son las mujeres y, por tan-

5 El análisis se aplicó con base en la población, considerando que la medida tradicionalmente aplicada
por el organismo operador considera que un usuario es el equivalente a una familia de cuatro miembros. Sin embargo, se hace más evidente el ahorro o gasto de las personas al revisar el consumo por
persona por día.
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to, a ellas se deben dirigir las campañas. En la construcción de un
ciudadano consciente es importante entender cómo pequeñas acciones puede convertir a los usuarios en ahorradores del recurso.
Por ello, el reto de la autoridad no va en el sentido de implementar
más acciones de carácter técnico, sino en conseguir involucrar y
apropiar a los ciudadanos de los conceptos e integrarlos en las actividades necesarias para cuidar el agua.
En el mundo, poco a poco la cultura del agua va cambiando hacia
la nueva cultura del agua, en donde se busca asegurar la calidad y la
cantidad de agua necesaria para cubrir la demanda presente y garantizar la seguridad hídrica de las generaciones venideras. Se debe
aprovechar racional y sustentablemente el agua para preservar los
sistemas hidrológicos frente a las amenazas de contaminación y explotación indiscriminada de las fuentes superficiales y subterráneas.
La nueva cultura del agua requiere de formas diferentes de concebir la política y también de hacerla, con el objetivo de dar capacidades reales de participación y deliberación a los actores y a los
nuevos valores sociales y ambientales (Aguilera, citado en Arrojo y
Martínez, 1999, p. 61). Debe construirse y aprenderse primero en
las instituciones privadas y públicas vinculadas con los programas,
para luego socializarla y lograr la participación colectiva (Servín,
citado en Perevochtchikova, 2012, pp. 58-60). Conseguir un mejor
manejo del agua implica cambiar el orden de valores, el orden ético,
y, por tanto, la cultura de operación. Se debe eliminar el paradigma
de la dominación de la naturaleza para transitar al de comunión y
respeto hacia ella (Arrojo, 2008).
El programa de Cultura del Agua de Nuevo León es bien intencionado, pero eso no basta cuando los resultados conseguidos
no han sido los adecuados, y menos cuando la problemática de sequías es recurrente. El agua no se valora lo suficiente, por ello es
necesario crear conciencia para conseguir un claro impacto en el
consumo, propiciando la gestión adecuada para su conservación.
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                <text>Trayectorias es una publicación editada por el Instituto de Investigaciones Sociales de la Universidad Autónoma de Nuevo León, que tiene como fin desarrollar un espacio para la reflexión y el debate en torno a las preocupaciones contemporáneas en el campo cada vez más amplio y trascendente de los estudios de la realidad social. Su fecha de inicio fue en 1999, comenzó con una periodicidad tetramestral y en 2008 cambió a semestral. Revista arbitrada que se mantiene activa a la fecha y de emisión bilingüe es en físico y digital. Su ISSN es: 2007-1205.</text>
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            <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1751794&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
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      <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
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              <text>Trayectorias, Revista de Ciencias Sociales de la Universidad Autónoma de Nuevo León, 2017, Año 19, No 45, Julio-Diciembre</text>
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              <text>Trayectorias es una publicación editada por el Instituto de Investigaciones Sociales de la Universidad Autónoma de Nuevo León, que tiene como fin desarrollar un espacio para la reflexión y el debate en torno a las preocupaciones contemporáneas en el campo cada vez más amplio y trascendente de los estudios de la realidad social. Su fecha de inicio fue en 1999, comenzó con una periodicidad tetramestral y en 2008 cambió a semestral. Revista arbitrada que se mantiene activa a la fecha y de emisión bilingüe es en físico y digital. Su ISSN es: 2007-1205.</text>
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              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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