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                  <text>1SSN 2007-1205

·Trayectorias
REVISTA DE CIENCIAS SOCIALES
DE LA UN IV RSIDAD AUTÓNOMA 0E NUEVO LEÓN

�Las Estructuras de Familia en Nuevo León, México,
en 2015.1
Organización y Dinámicas de Cambio

Family Structures in Nuevo Leon, Mexico, in 2015.
Organization and Dynamics of Change

FERNANDO PLIEGO CARRASCO*2

► RESUMEN
A partir de la Encuesta Intercensal 2015, levantada por el Instituto Nacional de Estadística e Informática, podemos estudiar
con mayor precisión las estructuras de familia en el estado
de Nuevo León, México. Para tal fin, utilizaremos un enfoque multidimensional de dichas estructuras (que considera
las dinámicas de autoridad, el marco normativo de derechos
y obligaciones, la parentalidad, los procesos de estabilidad o
transición, y los sistemas básicos y ampliados de relaciones sociales), el cual nos permite identificar cuatro tipos principales
de hogares familiares, divididos en 22 subtipos diferentes. A
lo anterior hay que sumar los hogares habitados por personas
solas y otros con una presencia notoriamente menor.
Palabras clave: Familia | Estructuras de familia | México |
Matrimonio | Cohabitación.
		

► ABSTRACT
The Intercensal Survey conducted in 2015 by Mexico’s National Statistics and Geography Institute makes it possible
to analyze with greater precision the family structures in the
state of Nuevo Leon, Mexico. To this end, this study takes a
multidimensional approach to these structures (which considers the dynamics of authority, the legal framework of rights
and obligations, the parental relation, the processes of stability
or transition, and the basic and complementary systems of social relationships), which resulted in the identification of four
1 Este artículo es una publicación que pertenece a la serie Las familias en las entidades federativas
de México en 2015, coordinada por el mismo autor.
2* Profesor de la Universidad Nacional Autónoma de México, Instituto de Investigaciones
Sociales. Correo electrónico: pliegoc@unam.mx
Recibido: 16 de octubre de 2018 | Aceptado: 30 de enero de 2019
TRAYECTORIAS AÑO 21, NÚM. 48 | ENE-JUN 2019

ISSN 2007-1205 | pp. 3-31

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FERNANDO PLIEGO CARRASCO

main family types in Nuevo Leon, divided into 22 different
subtypes. To the above, we must add the homes inhabited by
lone people and others with a notoriously lower presence.
Keywords: Family | Family structures | Mexico | Marriage | Cohabitation.

INTRODUCCIÓN
De acuerdo con la Encuesta Mundial de Valores, en la ronda levantada de 2010 a 2014, la familia es la institución sociocultural
más relevante para la población de los 60 países donde se aplicó
(cf. www.worldvaluessurvey.org/). En el caso específico de México,
se observa la misma tendencia, pero de manera más clara. Según
los datos contenidos en la tabla 1, 97.6% de los entrevistados en
México considera que la familia es “muy importante”, lo cual es una
cantidad significativamente mayor respecto de la evaluación que
se hace —en el mismo sentido— de otros espacios sociales: trabajo
(87%), religión (58.4%), amigos (38.6%), tiempo libre (59.2%) y política (17%).
Pero si la familia es tan importante, ¿cuáles son las principales
características que la definen y cómo han variado en los últimos
años? En el caso específico de Nuevo León, ¿podemos encontrar
unos tipos principales de familia y, a partir de ellos, entender cómo
vive la mayoría de la población y cómo ha cambiado en los últimos
años?
TABLA 1
Encuesta Mundial de Valores:
Calificación que le dio la población de México a seis temas sociales.
Temas evaluados como “muy importantes”
Familia

Trabajo

Religión

Amigos

Tiempo

Política

%

%

%

%

libre %

%

97.6

87.0

58.4

38.6

59.2

17.0

Fuente: Encuesta Mundial de Valores 2010-2014.

Responder estas preguntas no es un asunto menor, pero no
sólo por la ya mencionada importancia que la población le concede
a la familia, sino sobre todo por el debate cultural y político que
hoy encontramos respecto del presente y el futuro de las familias.
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�LAS ESTRUCTURAS DE FAMILIA EN NUEVO LEÓN, MÉXICO, EN 2015

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¿Es cierto que las familias con padres biológicos son ahora mucho
menos importantes que otros tipos de familia emergentes? ¿Lo que
priva ahora son nuevos modelos de familia donde los niños tienden a no vivir con ambos padres (con su papá y mamá)? ¿Qué sucede con el matrimonio, es cierto que está disminuyendo de manera
significativa? ¿Cómo se distribuye el matrimonio y la cohabitación
libre entre la población más joven? ¿Cuál es la importancia de las
familias ampliadas, en las cuales también viven parientes diferentes
a los padres e hijos? ¿Cuál es el lugar de las parejas del mismo sexo
en el panorama de los hogares?
En este artículo haremos una radiografía de las estructuras
de familia en Nuevo León en 2015, y analizaremos los principales cambios ocurridos desde 2000 en adelante. Veremos cómo, en
dicha entidad federativa, hay cuatro tipos principales de hogares
familiares, según estén encabezados por parejas casadas, parejas en
unión libre, jefas solas y jefes solos, pero organizados en 22 subtipos diferentes (véanse tablas 4, 5, 6 y 7). A lo anterior, hay que
sumar los hogares habitados por personas solas, además de otras
estructuras con una presencia notoriamente menor (hogares de
corresidentes, de parejas del mismo sexo y de probable poligamia).
Aclaración importante
El lector debe tomar en cuenta lo siguiente: el presente artículo
pertenece a la serie Las familias en las entidades federativas de México en 2015,
coordinada por el mismo autor. La serie está integrada por un artículo inicial y básico: Las estructuras de familia en México en 2015 (de próxima publicación), y por los distintos trabajos que se han hecho o se
estarán haciendo para adaptar el contenido de dicha publicación a
las situaciones locales del país. Por lo anterior, en todos los casos se
repite el nombre de los incisos y los fundamentos teóricos utilizados; no obstante, en el presente artículo, la información se refiere
de manera central y destacada a lo sucedido en el caso de la entidad
federativa de Nuevo León. En esto, hay total originalidad.
¿Por qué se ha recurrido a tal procedimiento? Por una razón
principal, que considero particularmente relevante: en México
faltan análisis de las estructuras de familia a nivel de las entidades
federativas, que brinden información estadística sobre lo que pasa
en el espacio sociocultural más destacado para la población, esto
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FERNANDO PLIEGO CARRASCO

es, en las familias. Información que permita fundamentar de manera sólida el diseño e implementación de políticas locales a favor del
desarrollo de las familias, y ayude a los actores civiles y privados
a implementar mejores estrategias de trabajo. Sirva este artículo
para colaborar a dicho fin en el estado de Nuevo León.
1. UN ENFOQUE MULTIDIMENSIONAL
PARA EL ANÁLISIS DE LAS ESTRUCTURAS DE FAMILIA
En el libro Estructuras de familia y bienestar de niños y adultos. El debate cultural
del siglo XXI en 16 países democráticos (Pliego Carrasco, 2017), hicimos un
análisis de 589 publicaciones académicas y oficiales que, basadas
en encuestas representativas y probabilísticas (de 800 casos o más),
o bien, en datos de tipo censal, habían estudiado distintos indicadores de bienestar en diferentes estructuras de familia. Eran publicaciones referidas a los siguientes países democráticos: Alemania,
Australia, Brasil, Canadá, Chile, Colombia, Corea del Sur, España,
Estados Unidos de América, Holanda, Japón, México, Noruega,
Nueva Zelanda, Perú y Reino Unido. Sus fuentes de información
provenían de 1995 en adelante (la bibliohemerografía de la base de
datos se puede consultar en la página www.familyobservatory.org
Los documentos están organizados por país y clasificados según
los temas de bienestar analizados).
De acuerdo con dicha investigación, la perspectiva analítica
que utilizaremos la hemos llamado “enfoque multidimensional
de la estructura de familia”, la cual es diferente en aspectos centrales al esquema que suele utilizarse en México, donde prevalece
la clasificación del Instituto Nacional de Estadística y Geografía
(INEGI). El esquema que utiliza este instituto consiste en dividir
a los hogares en cinco tipos diferentes, donde tres son familiares y
los otros dos no lo son: familiar nuclear (jefe y cónyuge; jefe solo e
hijos; o jefe, cónyuge e hijos); familiar ampliado (un hogar nuclear y
al menos otro pariente, o por un jefe y al menos otro pariente); familiar compuesto (un hogar nuclear o ampliado y al menos un integrante sin parentesco); no familiar unipersonal (personas solas);
y no familiar de corresidentes (dos o más personas sin parentesco); un esquema que el INEGI utilizó en los Censos de Población
y Vivienda de 2000 y 2010, así como en la Encuesta Intercensal de
2015 (INEGI, 2010).
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�LAS ESTRUCTURAS DE FAMILIA EN NUEVO LEÓN, MÉXICO, EN 2015

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El esquema de clasificación del INEGI es útil para distinguir
varios tipos o estructuras de familia; sin embargo, no es adecuado por dos razones, entre otras más. En primer lugar, el análisis
de las 589 fuentes antes mencionadas muestra, de manera sistemática, que necesitamos una perspectiva de interpretación que
permita destacar la importancia de las parejas casadas (hombre y
mujer) y de los niños que viven con sus dos padres (papá y mamá),
en comparación con otros tipos de familia. En segundo lugar, es
muy cuestionable una clasificación que destaca la distinción entre
familias nucleares y familias compuestas (las que también tienen
personas sin parentesco con el jefe de familia, como son las que
prestan servicios domésticos); lo anterior porque, además de que la
presencia demográfica de estas últimas es muy pequeña, no existen
investigaciones que muestren de forma sistemática que las familias
compuestas configuren sistemas de relaciones sociales relevantes
para la dinámica de la sociedad.
En efecto, de las 589 publicaciones mencionadas, obtuvimos
6,817 registros de información estadística, en los cuales, al procesarlos y ponderarlos para que cada publicación valiera lo mismo
(esto es, una unidad), encontramos que, de manera notoria, los registros de mayor bienestar se concentraban en las familias encabezadas por parejas casadas y donde los hijos vivían con ambos
padres: 76.9% de los casos. En cambio, la tendencia contraria sólo
la encontramos en muy pocas situaciones: en 2.6% de los registros
de información, que incluye a los demás tipos de familia (parejas en
cohabitación libre y sin hijos, familias reconstituidas, familias con
jefas o jefes solos, etc.) Lo anterior puede observarse con claridad
en la gráfica 1.
Los datos resultan por demás esclarecedores, pues hay una
diferencia de 29.6 veces (76.9/2.6) entre las familias con parejas
casadas (hombre y mujer) y en las que tienen hijos viviendo con
ambos padres (papá y mamá), en comparación con los demás tipos
de familia. Se trata de una diferencia notable y, por lo tanto, no hay
datos que justifiquen la opinión según la cual en las sociedades democráticas las familias diferentes de las conformadas por parejas
casadas (hombre y mujer) y de aquellas donde los hijos viven con su
papá y mamá ofrezcan mejores o semejantes opciones de bienestar,
entendiendo por bienestar el mejoramiento de la condición de vida
humana en los siguientes 11 temas: educación, seguridad física, relaciones entre padres e hijos, funcionamiento de las parejas, salud
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FERNANDO PLIEGO CARRASCO

sexual y reproductiva, salud mental, salud física, ingresos y trabajo,
vivienda, adicciones y bienestar subjetivo o felicidad (cf. Pliego Carrasco, 2012, pp. 50-54; Pliego Carrasco, 2017, pp. 10-14).
GRÁFICA 1
Tendencia general de los indicadores de bienestar en los matrimonios
(hombre y mujer) y en los hijos que viven con ambos padres (papá y
mamá), en comparación con los demás tipos de familia (registros ponderados).
76.9

Bienestar mayor y significativo
Bienestar mayor y no significativo

14.4

No hay asociación
Bienestar menor y no significativo
Bienestar menor y significativo

o

20
40
60
80
P orcentaje de los registros

100

Fuente: 589 publicaciones basadas en encuestas representativas o en datos de tipo censal.

Tomando en cuenta lo anterior, nos resulta clara la importancia analítica del enfoque multidimensional de las estructuras de familia que
hemos utilizado para dar cuenta del fenómeno registrado. En este
artículo, con el concepto de estructura de familia denotamos alguno de
los cinco aspectos de la vida familiar descritos a continuación (cf.
Pliego Carrasco, 2012, pp. 45-48; Pliego Carrasco, 2017, pp. 4-10):
Dinámicas de autoridad (Ayllón y Ferreira-Batista, 2015; Dawkins,
Gregg y Scutella, 2002; Herrera, Salinas y Valenzuela, 2011; MacKenzie y Fowler, 2013; Spiess y Wrohlich, 2008). Cuando las publicaciones mencionan el concepto de estructura de familia, a una
cantidad importante de trabajos les interesa conocer la forma básica
en la cual se ejerce la autoridad dentro de la vida familiar: ¿la ejerce
una pareja o una persona que vive con su pareja (en ambos casos,
integrada por un hombre y una mujer que conforman una familia
nuclear), o bien, la detenta un individuo solo (jefa o jefe de familia sin
pareja) y, por lo tanto, se trata de una familia seminuclear? Una hipótesis subyacente en varios autores es la siguiente: es previsible que
la presencia de una pareja al frente de una familia, en comparación
de un adulto responsable solo, ofrezca oportunidades muy diferentes para distribuir el tiempo cotidiano entre las distintas actividades
propias de la vida familiar; entre ellas, el cuidado y educación de los
hijos, la atención de los enfermos, la preparación de alimentos, la
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�LAS ESTRUCTURAS DE FAMILIA EN NUEVO LEÓN, MÉXICO, EN 2015

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realización de tareas escolares, la coordinación del trabajo dentro
del hogar con el trabajo económico fuera del mismo, la organización
del tiempo libre, el cuidado de los adultos mayores y muchas otras
actividades necesarias para logar el bienestar. De igual manera, es
previsible una influencia diferente en el monto de los recursos materiales disponibles para atender las necesidades familiares.
Marco normativo de derechos y obligaciones (Amador y Bernal, 2012;
Castro y Casique, 2008; Feijten y Mulder, 2010; Hansen, Moum y
Shapiro, 2007; Kennedy y Fitch, 2012). En las democracias, como
en otras sociedades, lo que hacen o dejan de hacer las personas que
encabezan a las familias es resultado, en gran medida, de un marco
de derechos y deberes definidos legalmente y, desde luego, también
por las costumbres. Este marco brinda oportunidades de acción,
pero también define límites generales. Por ello, a una parte importante de los trabajos mencionados, al estudiar las estructuras de familia, les interesa indagar la influencia de la situación marital o civil de las personas que encabezan a las familias en relación con los
problemas de bienestar de los miembros integrantes, tanto adultos
como niños. En términos de bienestar, ¿es lo mismo el matrimonio
en comparación con la cohabitación libre? ¿Hay diferencias significativas entre las personas casadas y quienes son divorciadas, separadas, viudas o solteras?
Vínculos de consanguinidad con la siguiente generación —parentalidad—
(Arránz Becker, Salzburger, Lois y Nauck, 2013; Degraff y Levison,
2009; Howe, Huttly y Abramsky, 2006; Marks, 2006; Morissette
y Ostrovsky, 2007). El quehacer de las personas sin pareja, o bien,
de las parejas al frente de las familias, su horizonte normativo de
derechos y deberes expresados en el estado civil o marital, tiene
como destinatario principal de sus beneficios o problemas a la generación siguiente de niños que se encuentran a su cargo. De hecho, la importancia social de la familia descansa, de manera especial
―aunque no exclusiva―, en la referencia que se hace respecto de
dicha generación. Por lo mismo, una buena parte de la literatura está
interesada en estudiar las estructuras de familia entendidas como
vínculos de consanguinidad entre dos generaciones: la de quienes
encabezan las familias y la de quienes son menores de edad. Interesa
conocer si los menores de edad son hijos biológicos de la pareja o del
adulto solo, responsables de la familia. En caso contrario, ¿son legales los vínculos (padres adoptivos, padrastros y madrastras), o son
enteramente informales? Y sobre todo, preocupa conocer las conseTRAYECTORIAS AÑO 21, NÚM. 48 | ENE-JUN 2019

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cuencias de tales relaciones en el bienestar de los niños: ¿difieren o
no según los vínculos de consanguinidad que se presentan?
Procesos de estabilidad o de transición (Acs, 2007; Dykstra y Keizer,
2009; Kulu y Washbrook, 2014; Martin y Vall, 2016; Poortman y
Voorpostel, 2009). La estructura de familia es un sistema dinámico
de relaciones sociales, el cual puede analizarse mediante instrumentos que consideren los ciclos de vida que atraviesan tanto el
conjunto familiar como sus miembros integrantes. En estos ciclos
de vida, algunas familias mantienen una estructura organizativa
básica, caracterizada por la permanencia del vínculo conyugal de
la pareja responsable; pero otras no lo hacen, y transitan a una o
más formas organizativas mediante el divorcio, la separación o el
establecimiento de nuevas nupcias y cohabitaciones. Situaciones
extremas, como la muerte de uno o de los dos padres, también
cambian todo el proceso organizativo familiar. En la literatura
analizada, buena parte de las investigaciones está particularmente
interesada en estudiar las estructuras de familia entendidas como
procesos de estabilidad o de transición, pues el cambio de una estructura a otra siempre va acompañado de modificaciones notables
en la organización del tiempo, en la distribución de actividades, en
los niveles y la calidad de vida.
Sistemas básicos y complementarios de relaciones sociales (Pliego Carrasco, 2014; Sedlak, Mettenburg, Basena et al., 2010). Otro tema importante, relacionado con la noción de estructura de familia, es la
presencia o no de varios subsistemas de relaciones sociales dentro
de una misma familia. Si sólo hay un sistema básico encabezado
por parejas casadas o en cohabitación libre (con o sin hijos), estaremos hablando de una familia nuclear; o bien, si sólo está integrado
por jefas o jefes solos con hijos, entonces se tratará de una familia
seminuclear. En ambos casos, el análisis del sistema básico coincide con el análisis de la dimensión de autoridad de la estructura de
familia, ya señalada antes. Sin embargo, sucede con frecuencia que,
además del sistema principal, la familia cuenta con un subsistema
complementario de relaciones sociales conformado por otro tipo
de parientes (por ejemplo, abuelos, nietos, sobrinos y más), lo que
suele llamarse familia ampliada; y si el subsistema cuenta con la
presencia de otras personas sin parentesco alguno con los primeros, entonces se trata de una familia compuesta.
Considerando las cinco nociones en conjunto: dinámicas de
autoridad, marco normativo de derechos y obligaciones (estado ciTRAYECTORIAS AÑO 21, NÚM. 48 | ENE-JUN 2019

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vil), parentalidad, procesos de estabilidad o transición, y sistemas
básicos y complementarios de relaciones sociales, siempre tienen
que ver con algo fundamental de la vida familiar: la naturaleza de
sus relaciones sociales básicas. Por lo mismo, en esta investigación,
cuando mencionemos el concepto estructura de familia (o tipo de familia),
entenderemos el vínculo de relaciones sociales que determina la dinámica y la
organización de la vida familiar, es decir, su forma fundamental. Como
tal, es el principal concepto que nos explica la influencia de las familias en el bienestar de sus miembros integrantes, tanto adultos
como menores de edad.
La comprensión de la estructura familiar como un proceso
que integra las cinco dimensiones antes señaladas constituye la aportación conceptual más importante del presente artículo, porque nos permite
estudiar con más detalle los distintos tipos de familia en el estado
de Nuevo León. Hasta donde sabemos, no hay estudios equivalentes en
esta entidad federativa de México.
Sin embargo, para analizar las diferentes estructuras de familia en Nuevo León, la lectura de las dimensiones debe hacerse
siguiendo dos reglas: 1) integrar de manera asociativa las distintas
dimensiones; y 2) organizar de manera jerárquica las dimensiones.
De acuerdo con la primera regla, las dimensiones se agregan sin diluirse
unas con otras, pues el contenido de una dimensión no se deduce necesariamente del contenido de otra dimensión.
En cuanto a la segunda regla, deriva de la información proporcionada por las 589 publicaciones mencionadas con anterioridad, y nos conduce a un esquema de interpretación de la estructura
de familia muy claro: necesitamos organizar de manera jerárquica las distintas
dimensiones (véase figura 1).
En esta perspectiva, encontramos que lo más relevante es
identificar las dinámicas de autoridad de las personas que están al
frente, es decir, si son familias nucleares (parejas casadas o parejas
que cohabitan en unión libre), o bien, familias seminucleares (jefas
solas o jefes solos sin pareja). Después, necesitamos indagar el estatuto jurídico de quienes encabezan las familias (parejas casadas,
parejas en unión libre, jefas solas divorciadas, etc.). A continuación,
hay que conocer si tienen o no hijos y, en su caso, indagar el vínculo consanguíneo (hijos biológicos, hijos adoptivos, propios de un
miembro de la pareja o de ninguno de ellos). De manera paralela,
necesitamos analizar los procesos de estabilidad o de cambio. Finalmente, debe estudiarse la presencia o no de personas distintas al
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FERNANDO PLIEGO CARRASCO

principal núcleo o seminúcleo familiar; es decir, hay que tomar en
cuenta la diferencia entre sistemas básicos y sistemas complementarios (ampliados o compuestos).

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FIGURA 1
Principales estructuras de familia en las sociedades democráticas:
organización y aplicación empírica de las dimensiones analíticas.

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TRAYECTORIAS AÑO 21, NÚM. 48 | ENE-JUN 2019

Hechas las aclaraciones sobre el concepto de estructura de familia, sólo nos queda hacer dos precisiones más. La primera es la
distinción entre familia y hogar. Por familia entenderemos, en sentido amplio, una relación social basada en el parentesco, donde las
personas habitan un mismo hogar. El parentesco puede originarse
por vínculos de consanguinidad (padres e hijos naturales, y generaciones anteriores y posteriores), por adopción o cuando una pareja
de hombre y mujer establece vínculos conyugales.
El concepto hogar, en cambio, nos remite a las personas que habitan una misma vivienda y que comparten los gastos propios del
consumo diario, además de otras actividades. Se trata de una unidad económica, preferentemente. Por lo mismo, un hogar puede

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estar formado por una familia o varias familias (la mayor parte de
los hogares), pero también por personas que no tienen relación de
parentesco alguno (hogares de corresidentes); incluso, hay muchos
hogares conformados por personas solas (hogares unipersonales).
La segunda precisión es sobre la noción de hijo. En la Encuesta
Intercensal de 2015, como en el Censo de Población y Vivienda
2010, cuando se habla de hijo no se señala si es biológico o adoptivo. Por lo anterior, hemos introducido tres conceptos auxiliares:
i) “Hijo común”, cuando el hijo referido por el jefe o jefa de familia
confirma su relación de filiación con el jefe o jefa de familia y con
su pareja (casada o en unión libre); ii) “Hijo propio”, cuando el hijo
confirma su relación de filiación sólo con el jefe o jefa de familia,
o bien, cuando es el caso, sólo con la pareja del jefe o jefa; y iii)
“Hijo sin papá y sin mamá” (o hijos adoptivos), cuando el hijo no
confirma la relación de filiación con los jefes o jefas de familia y, en
el caso de familias nucleares, tampoco con la pareja del jefe o jefa.
2. FUENTES DE INFORMACIÓN Y METODOLOGÍA
En nuestra investigación utilizaremos tres fuentes de datos, levantadas por el INEGI. Es importante aclarar que se trata de datos
brutos, sin ponderar:
▪ La Encuesta Intercensal 2015, que incluye una muestra nacional de
5,854,392 hogares en México. De estos casos, 144,210 pertenecen
al estado de Nuevo León. Es la encuesta nacional más grande que
jamás se haya desarrollado en el país, y es nuestra principal fuente
de información.
▪ Los microdatos del Censo de Población y Vivienda de 2000, que
contiene la información específica de 82,346 hogares en Nuevo
León, de un total nacional de 2,312,035.
▪ Y los microdatos del Censo de Población y Vivienda de 2010, que
incluye 74,310 hogares en Nuevo León, de un total nacional de
2,903,640.

Las bases de datos originales del INEGI fueron procesadas con
la ayuda del programa estadístico SPSS, mediante la generación
de cuatro archivos de sintaxis, con un total aproximado de 2,900
líneas de programación y de texto explicativo. Fue un trabajo que
realizamos originalmente para conocer las estructuras de familia
TRAYECTORIAS AÑO 21, NÚM. 48 | ENE-JUN 2019

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FERNANDO PLIEGO CARRASCO

en México a partir del Censo de Población y Vivienda de 2010; sin
embargo, posteriormente se adaptó la programación con el fin de
estudiar el mismo tema en el Censo de Población y Vivienda de
2000 y en la Encuesta Intercensal de 2015. El lector interesado en
conocer dichos archivos los puede descargar de la página de internet antes mencionada: www.familyobservatory.org dentro del
menú “Publicaciones”, submenú “Otras publicaciones académicas”,
rubro “Fernando Pliego Carrasco”.
En cuanto a la precisión de los datos aportados por la Encuesta Intercensal 2015, el INEGI (2015, p. 68) señala que la información de las entidades federativas tiene un nivel de confianza de 90%
y un error relativo máximo de 3%. Por lo tanto, concluimos que es
un buen instrumento para conocer las estructuras de familia en
Nuevo León.
3. CANTIDAD DE POBLACIÓN Y DE HOGARES EN NUEVO LEÓN
Por su cantidad de población, Nuevo León ocupa un lugar importante en el país y ha tenido una ligera mejoría en el periodo analizado (2000 a 2015): en 2000 ocupaba el lugar noveno, con una
población de 3,812,758 personas, esto es, 3.9% del total del país.
En 2010 llegó al octavo lugar, con 4,641,903 habitantes (4.1% del
total); y finalmente, en 2015 se mantuvo en el mismo lugar, con
5,119,504 habitantes, pero mejoró un poco el porcentaje nacional,
al acumular 4.3% del total (véase tabla 2).
En cuanto a la cantidad de hogares, observamos un fenómeno
aún más homogéneo: Nuevo León se mantiene en todo el periodo
como el séptimo estado con más hogares en el país, pero tiene una
pequeña mejoría porcentual: en 2000 tenía 925,493 hogares (4.1%
del total nacional); en 2010, 1,216,289 hogares (4.2%); y en 2015,
1,393,542 hogares (4.4%).

TRAYECTORIAS AÑO 21, NÚM. 48 | ENE-JUN 2019

�15

LAS ESTRUCTURAS DE FAMILIA EN NUEVO LEÓN, MÉXICO, EN 2015

TABLA 2
México y Nuevo León 2000-2015:
Población y hogares (datos ponderados).
2000
Cantidad

%

2010
Cantidad

%

2015
Cantidad

%

País (México)
Población

97,014,867

100.0

111,960,139

100.0

119,530,753

100.0

Hogares

22,639,808

100.0

28,696,180

100.0

31,949,709

100.0

3,812,758

3.9

4,641,903

4.1

5,119,504

4.3

Nuevo León
Población
Lugar
nacional
Hogares
Lugar
nacional

9
925,493
7

8
4.1

1,216,289

8
4.2

7

1,393,542

4.4

7

Fuente: INEGI, microdatos de los Censos de Población y Vivienda 2000 y 2010, y Encuesta
Intercensal 2015.

4. ORGANIZACIÓN GENERAL DE LOS HOGARES EN NUEVO LEÓN
DE 2000 A 2015, SEGÚN TIPOS PRINCIPALES
A partir del enfoque multidimensional de las estructuras de familia (anteriormente presentado), encontramos en Nuevo León, en
el periodo analizado, cuatro grupos principales de familias (véase
tabla 3), según estén encabezadas por parejas casadas, parejas en
unión libre, jefas solas y jefes solos (varones). En efecto, de acuerdo
con la Encuesta Intercensal de 2015, dichos tipos conformaban el
89.03% del total de hogares. Otro 9.07% son los hogares unipersonales (personas que viven solas), y los restantes hogares tiene una
presencia muy pequeña: 1.9%. Analicemos en detalle lo anterior:
•Hogares familiares de jefas solas. En Nuevo León observamos una tendencia
de crecimiento constante en las familias encabezadas por mujeres solas: en
2000, 11.5% de los hogares eran encabezados por jefas solas; en 2010
eran 12.91%; y en 2015, un 14.09%. Comprende a los hogares con
mujeres solas e hijos, pero también a los que no tienen hijos y hay
otro tipo de parientes, o bien, con hijos y otros parientes, que resultan de experiencias de divorcio, separación, viudez u otros procesos
que llevaron a la disgregación del vínculo de pareja. Por lo mismo,
son familias seminucleares, sean ampliadas o no.
•Hogares familiares de jefes solos (varones). En Nuevo León, la importancia
demográfica de este tipo de familia es intermitente en los últimos 15
TRAYECTORIAS AÑO 21, NÚM. 48 | ENE-JUN 2019

�16

FERNANDO PLIEGO CARRASCO

años, pues eran 4.68% en 2000; bajaron a 4.56% en 2010; y subieron a
5.65% en 2015. Está constituido por varones al frente de las familias
que, como sucede en los hogares de jefas solas, se encuentran en situación de divorcio, separación, viudez y otras situaciones que los han
vuelto responsables solos de sus familias. Desde luego, su importancia
porcentual es bastante menor que la de las jefas de familia solas.
•Hogares familiares de parejas casadas (hombre y mujer). Son el tipo de familia más
importante, sin embargo, ha disminuido de manera constante: en 2000 eran
70.29% de los hogares en Nuevo León, pero en 2010 bajaron a 60.58% y
en 2015, a 57.76%. Está integrado por seis subtipos diferentes (véase tabla 4), en especial si tienen o no hijos, además de otro tipo de parientes.
•Hogares familiares de parejas en unión libre (hombre y mujer). Son un tipo familiar en crecimiento constante en Nuevo León, aunque a un ritmo menor en los últimos
cinco años: en 2000 eran 6.73% del total de hogares; en 2010 aumentaron
notoriamente, al pasar a 11.04%; y crecieron muy poco en 2015, al
llegar a 11.52% del total. Está constituido por seis subtipos diferentes
(véase tabla 5), los mismos que las parejas casadas, pero con una distribución porcentual diferente en varios aspectos.
•Hogares unipersonales (personas solas). En Nuevo León tienen una presencia mediana, pero su crecimiento es notable, al pasar de 5.67% en 2000 a
9.07% en 2015; esto es, un aumento superior al 59%. Desde luego,
son hogares no familiares.
•Finalmente, encontramos en Nuevo León otros tipos de hogar con una
presencia demográfica bastante más baja. En 2015 eran los hogares de corresidentes: 1.05% (dos o más personas sin vínculos de parentesco); hogares de parejas del mismo sexo: 0.51%; hogares con probable poligamia:
menos de 0.00%; y hogares sin información totalmente precisa: 0.33%.

TABLA 3
Nuevo León 2000-2015: Tipos de hogar.
2010

2015

%
%
Jefa sola y familia
11.50
12.91
Jefe solo y familia
4.68
4.56
Pareja casada
70.29
60.58
Pareja en unión libre
6.73
11.04
Persona sola
5.67
8.82
Corresidentes
0.58
0.55
Poligamia (probable)
0.44
0.46
Parejas del mismo sexo
-0.28
No especificado
0.11
0.80
Total
100.00
100.00
* Nota: porcentaje menor a 0.00.

%
14.09
5.65
57.76
11.52
9.07
1.05
0.00*
0.51
0.33
100.00

Tipo de hogar

2000

Fuente: INEGI, microdatos de los Censos de Población y Vivienda 2000 y 2010, y Encuesta
Intercensal 2015.
TRAYECTORIAS AÑO 21, NÚM. 48 | ENE-JUN 2019

�LAS ESTRUCTURAS DE FAMILIA EN NUEVO LEÓN, MÉXICO, EN 2015

17

Analicemos ahora los principales subtipos de familia y de hogar que hay en el estado de Nuevo León, ubicándolos en los tipos
anteriormente expuestos.
5. ORGANIZACIÓN DE LOS TIPOS Y SUBTIPOS DE FAMILIA
EN NUEVO LEÓN EN 2015
A partir del Censo de Población y Vivienda de 2010, estamos en
condiciones de analizar en detalle los subtipos de familia en Nuevo
León, posibilidad que se repite en la Encuesta Intercensal de 2015.
Antes de dicho censo, no era posible llevar a cabo en México un
análisis de los distintos subtipos familiares.
En efecto, antes del Censo de Población y Vivienda de 2010
sólo se preguntaba la relación de parentesco de los habitantes de
un mismo hogar respecto del jefe o jefa de familia, pero no era posible saber la relación de parentesco con la pareja del jefe o jefa del
hogar. De igual manera, antes de dicho censo no había posibilidad
de verificar circularmente los vínculos de parentesco, esto es, no
había las variables para ver si la información del jefe de familia, o
bien, de su pareja, era congruente con la información presentada
por los distintos miembros del hogar. Por lo anterior, los cambios
metodológicos del censo de 2010 son trascendentales para estudiar
en detalle la composición de las familias en México y, por ende, en
el estado de Nuevo León.
Con las nuevas variables que nos ofrece ahora INEGI, a través
de la Encuesta Intercensal 2015, podemos encontrar hasta 22 subtipos de familia en Nuevo León, agrupándolos en los tipos fundamentales mencionados en el inciso anterior.
5.1. Hogares familiares de parejas casadas (hombre y mujer):
subtipos principales
Se trata de los hogares más importantes en Nuevo León, en términos demográficos; pero también son lo que muestran un decrecimiento constante y notable, como vimos anteriormente. En 2015,
eran 57.76% del total de hogares. En este tipo de hogar encontramos seis subtipos principales (véase tabla 4):
TRAYECTORIAS AÑO 21, NÚM. 48 | ENE-JUN 2019

�18

FERNANDO PLIEGO CARRASCO

i) Parejas casadas solas (sin hijos, sin otros parientes y sin personas sin
parentesco). Forman el 8.82% de los hogares en Nuevo León. A veces
son parejas casadas que todavía no tienen hijos, pero puede tratarse
de situaciones donde no han podido tener hijos o no han querido.
ii) Parejas casadas, sólo con hijos comunes. Es la familia nuclear típica de las sociedades modernas, pues los padres se hacen cargo de sus hijos comunes y no hay otra clase de pariente o de persona diferente. En 2015 era
el subtipo más importante en Nuevo León: 36.14% del total de hogares.
iii) Parejas casadas, con hijos comunes y con otros parientes. Se trata de familias
ampliadas, en las cuales encontramos, junto a los hijos comunes de la
pareja, otros parientes, como pueden ser abuelos, nietos, la pareja de
algún hijo y otra clase de parientes. En 2015, es un subtipo familiar
importante en Nuevo León: abarca 8.63% del total de hogares.
iv) Parejas casadas, sin hijos y con otros parientes. También son familias ampliadas, pero no cuentan con hijos. Se trata frecuentemente de parejas jóvenes que tendrán hijos en un futuro más o menos cercano,
pero ya conviven en el presente con otros parientes. Puede tratarse,
de igual manera, de parejas que no quieren o no han podido tener
hijos, entre otras situaciones posibles. En Nuevo León su cantidad
es reducida: 1.1% del total de hogares.
v) Parejas casadas, con hijos no propios y otras situaciones mixtas o compuestas.
Este subtipo familiar tiene una importancia pequeña en términos
demográficos: representa el 1.16% en el estado de Nuevo León, pero
comprende 12 modalidades diferentes (véase anexo I). Generalmente denotan diversas dinámicas de reestructuración familiar: parejas casadas,
sólo con hijos no propios (sin papá y sin mamá); parejas casadas, con
hijos no propios, y con otros parientes y/o personas diferentes; parejas casadas, sólo con hijos comunes y no propios, etc. Incluye los
casos conocidos también como familias compuestas, esto es, donde
habitan personas sin parentesco respecto al núcleo principal.
vi) Parejas casadas, sin información totalmente precisa. Este subtipo contempla
los errores de la Encuesta Intercensal 2015 en el caso de las parejas
casadas (véase tabla 4). Son pocos: 1.92% del total de hogares, pero
por diversas razones —falta de confirmación circular de la relación
de parentesco, falta de información en alguna variable, etc.— no fue
posible verificar con precisión el subtipo familiar.

TRAYECTORIAS AÑO 21, NÚM. 48 | ENE-JUN 2019

�19

LAS ESTRUCTURAS DE FAMILIA EN NUEVO LEÓN, MÉXICO, EN 2015

TABLA 4
Nuevo León 2015: Hogares de parejas casadas (hombre y mujer).
Tipo y subtipos de hogares
i) Parejas casadas solas (sin hijos, sin parientes u otras personas)
ii) Parejas casadas, sólo con hijos comunes
iii) Parejas casadas, con hijos comunes y con otros parientes
iv) Parejas casadas, sin hijos y con otros parientes
v) Parejas casadas, con hijos no propios (de uno o ambos
miembros de la pareja) y otras situaciones mixtas o compuestas
vi) Parejas casadas, sin información totalmente precisa
Total

Cantidad
122,907
503,585
120,267
15,289

%
8.82
36.14
8.63
1.10

16,214

1.16

26,693
804,955

1.92
57.76

Fuente: INEGI, Encuesta Intercensal 2015.

5.2. Hogares familiares de parejas en unión libre (hombre y mujer):
subtipos principales
Es un tipo de familia en constante crecimiento en Nuevo León: en
2015 comprendía 11.52% de los hogares en la entidad federativa.
También los podemos dividir en seis subtipos, como en el caso de
los hogares de parejas casadas (véase tabla 5):
TABLA 5
Nuevo León 2015: Hogares de parejas en unión libre (hombre y mujer).
Tipo y subtipos de hogares
i) Parejas en unión libre solas (sin hijos, sin parientes
u otras personas)
ii) Parejas en unión libre, sólo con hijos comunes
iii) Parejas en unión libre, con hijos comunes
y con otros parientes
iv) Parejas en unión libre, sin hijos y con otros parientes
v) Parejas en unión libre, con hijos no propios
(de uno o ambos miembros de la pareja)
y otras situaciones mixtas o compuestas
vi) Parejas en unión libre, sin información totalmente
precisa
Total

Cantidad
25,472

%
1.83

80,389
15,522

5.77
1.11

4,990
21,210

0.36
1.52

12,988

0.93

160,571

11.52

Fuente: INEGI, Encuesta Intercensal 2015.

i) Parejas en unión libre solas (sin hijos, sin parientes y sin otras personas). En Nuevo León abarcan 1.83% del total de hogares en la entidad. Por sus
características, posiblemente se trata de población joven y especialmente urbana, aunque no necesariamente.
TRAYECTORIAS AÑO 21, NÚM. 48 | ENE-JUN 2019

�20

FERNANDO PLIEGO CARRASCO

ii) Parejas en unión libre, sólo con hijos comunes. Es el subtipo más importante del grupo: 5.77% del total de hogares en Nuevo León. Se trata
de una familia nuclear típica, pero no tiene formalizado el vínculo
conyugal.
iii) Parejas en unión libre, con hijos comunes y con otros parientes. Es una familia
ampliada donde, además de los hijos de la pareja, encontramos otros
parientes, como son los abuelos, algún nieto, un hermano de la pareja, etc. En Nuevo León son 1.11% de los hogares.
iv) Parejas en unión libre, sin hijos y con otros parientes. Son muy escasas en el
estado de Nuevo León: sólo 0.36% de los hogares.
v) Parejas en unión libre, con hijos no propios (de uno o ambos miembros de la pareja)
y otras situaciones mixtas o compuestas. Hay pocos casos en Nuevo León:
1.52% de los hogares, pero tienen 13 modalidades diferentes (véase anexo
I). Incluye a las familias reconstituidas; por lo mismo, comprende
las situaciones donde conviven hijos de un solo padre (del papá o de
la mamá) con los hijos de ambos miembros de la pareja, entre otras
posibilidades. También incluye los casos de familias compuestas, es
decir, donde viven personas sin parentesco con el núcleo familiar
central.
vi) Finalmente tenemos a las parejas en unión libre, sin información totalmente
precisa. En el estado son 0.93% de los hogares (véase tabla 5). Incluye
los errores de la Encuesta Intercensal 2015, donde sólo tenemos la
seguridad de que se trata de parejas que cohabitan en unión libre,
pero nada más.

5.3. Hogares familiares de jefas solas
Estas familias también están en crecimiento constante en Nuevo
León: en 2015 ya eran 14.09% del total de hogares. Incluyen cinco
subtipos diferentes (véase tabla 6):
TABLA 6
Nuevo León 2015: Hogares de jefas solas.
Tipo y subtipos de hogares
i) Jefas solas, sólo con hijos propios
ii) Jefas solas, con hijos propios
y con otros parientes
iii) Jefas solas, sin hijos y con otros parientes
iv) Jefas solas, con hijos no propios
y otras situaciones mixtas o compuestas
v) Jefas solas sin información totalmente precisa
Total
Fuente: INEGI, Encuesta Intercensal 2015.

TRAYECTORIAS AÑO 21, NÚM. 48 | ENE-JUN 2019

Cantidad
83,636

%
6.00

56,561

4.06

22,221

1.59

4,175
29,787
196,380

0.30
2.14
14.09

�LAS ESTRUCTURAS DE FAMILIA EN NUEVO LEÓN, MÉXICO, EN 2015

21

i) Hogares familiares de jefas solas, sólo con hijos propios. Es el subtipo más
importante del grupo, pues comprende 6% del total de hogares en
Nuevo León. Son las mujeres que, por diferentes razones (divorcio,
separación, viudez, etc.), se han hecho cargo del cuidado exclusivo
de sus hijos. Debido a que no tienen pareja, lo hemos nombrado familia seminuclear.
ii) Hogares familiares de jefas solas, con hijos propios y con otros parientes. Abarca
4.06% de los hogares en Nuevo León, donde la mamá cuida a sus
hijos propios, pero también hay la presencia de otros familiares. Al
respecto, destaca la presencia de la abuelita. También la podemos
llamar familia seminuclear ampliada.
iii) Hogares familiares de jefas solas, sin hijos y con otros parientes. Incluye a
1.59% de los hogares en Nuevo León. Su origen es muy variado, pero
destaquemos tres: mamás solas que cuidaban a sus hijos, pero ahora
ya no lo hacen y viven con algunos parientes; mujeres solteras que
nunca han tenido hijos y que se responsabilizan de sus padres; jefas
de familia que han enviudado y que ya no viven con sus hijos más
otros parientes; etcétera.
iv) Hogares familiares de jefas solas, con hijos no propios y otras situaciones mixtas o
compuestas. Hay muy pocos hogares en Nuevo León en esta situación:
0.3%, pero puede subdividirse en siete modalidades distintas (véase
anexo II), entre otras: jefas solas con hijos propios, sin otros parientes y con otro tipo de personas (hogares compuestos); jefas solas con
hijos propios, con otros parientes y con otro tipo de personas (hogares ampliados y compuestos); jefas solas sólo con hijos no propios;
etcétera.
v) Hogares familiares de jefas solas sin información totalmente precisa. En Nuevo
León son 2.14% de los hogares (véase tabla 6). Comprende los errores de la Encuesta Intercensal 2015, donde sólo tenemos la seguridad de que se trata de una jefa de familia que vive sin pareja, pero
nada más.

5.4. Hogares familiares de jefes solos
Estos hogares familiares están encabezados por varones solos; en
Nuevo León, en 2015, eran 5.65% del total. Es un tipo de familia
con poca presencia demográfica, sin embargo, su crecimiento ha
sido en general constante de 2000 a 2015. Como sucedió en los
hogares encabezados por jefas solas, también podemos dividirlos
en cinco subtipos principales (véase tabla 7):

TRAYECTORIAS AÑO 21, NÚM. 48 | ENE-JUN 2019

�22

FERNANDO PLIEGO CARRASCO

TABLA 7
Nuevo León 2015: Hogares de jefes solos (varones).
Tipo y subtipos de hogares
i) Jefes solos, con hijos propios
ii) Jefes solos, con hijos propios y con otros parientes
iii) Jefes solos, sin hijos y con otros parientes
iv) Jefes solos, con hijos no propios y otras situaciones mixtas
o compuestas
v) Jefes solos sin información totalmente precisa
Total

Cantidad
15,551
13,368
23,834
2,624

%
1.12
0.96
1.71
0.19

23,401
78,778

1.68
5.65

Fuente: INEGI, Encuesta Intercensal 2015.

i) Hogares familiares de jefes solos, con hijos propios. Comprenden 1.12% del
total de hogares y no cuentan con la presencia de otro tipo de parientes o personas diferentes. Son notoriamente menos casos, en
comparación con lo sucedido en los hogares de jefas solas (1.12%
versus 6%), fenómeno que se explica por la presencia de una significativa diferencia de género que hay en la sociedad cuando se trata
de cuidar a los hijos.
ii) Hogares familiares de jefes solos, con hijos propios y con otros parientes. Son
familias seminucleares y ampliadas, y representan 0.96% del total de
hogares en Nuevo León.
iii) Hogares familiares de jefes solos, sin hijos y con otros parientes. Abarcan
1.71% del total de hogares en el estado de Nuevo León. Pueden ser
varones solteros sin hijos, o varones que no tienen pareja debido a
situación de divorcio o separación. Cualquiera que sea la situación,
habitan con uno o varios parientes.
iv) Hogares familiares de jefes solos, con hijos no propios y otras situaciones mixtas
o compuestas. En Nuevo León, representan 0.19% del total de hogares,
lo cual es una cantidad muy pequeña; sin embargo, incluyen siete
modalidades (véase anexo II).
v) Hogares familiares de jefes solos sin información totalmente precisa. Ocupan
1.68% del total de hogares en Nuevo León (véase tabla 7); incluyen
todos los casos con errores o falta de información en la Encuesta
Intercensal 2015, pero dentro de dicho tipo.

5.5. Hogares unipersonales (personas solas)
Estos hogares no son de tipo familiar, pues las personas que los habitan viven solas. En Nuevo León, en 2015, eran 9.07% (véase tabla
8). Son un sector en franco crecimiento en el estado.

TRAYECTORIAS AÑO 21, NÚM. 48 | ENE-JUN 2019

�23

LAS ESTRUCTURAS DE FAMILIA EN NUEVO LEÓN, MÉXICO, EN 2015

5.6. Otros tipos de hogar
Este grupo está conformado por tres tipos diferentes de hogar; en conjunto tienen muy poca presencia en Nuevo León. También incluye a
los hogares que no pueden clasificarse de manera precisa en algún tipo
específico debido a los errores en las bases de datos correspondientes.
Comprende 1.9% de los hogares de Nuevo León (véase tabla 8).
TABLA 8
Nuevo León 2015: Hogares unipersonales y de otro tipo.
Tipo y subtipos de hogares  

Cantidad

%

Hogar unipersonal (personas solas)
Otros tipos de hogar
•Hogares de corresidentes
14,698
(varias personas sin parentesco)
•Parejas del mismo sexo
7,105
•Poligamia
5
(probable y sin datos precisos)
•Hogares no especificados
4,628
(sin información)
* Porcentaje menor a 0.00%.

Cantidad
126,422

%
9.07

26,436

1.90

1.05
0.51
0.00*
0.33

Fuente: INEGI, Encuesta Intercensal 2015.

•Hogares de corresidentes: 1.05%
Son los hogares donde sus habitantes no tienen relación de parentesco alguno. Como ejemplo, podemos mencionar a las residencias
estudiantiles y a las viviendas donde habitan dos o más compañeros
de trabajo para ahorrar costos de hospedaje.
•Hogares de parejas del mismo sexo: 0.51%
Comprenden las parejas integradas por dos hombres o dos mujeres.
Para la determinación del porcentaje correspondiente, se utilizaron
cinco variables de la Encuesta Intercensal 2015, a saber: 1) ID_PERSONA [Identificador único de la persona]; 2) SEXO [sexo]; 3) PARENT [¿Qué es (nombre) de la (del) jefa(e)?]; 4) SITUA_CONYUGAL
[Actualmente (nombre)], relativo al estado civil; y 5) IDENT_PAREJA [¿Dónde vive la pareja de (nombre)], el cual, en caso de vivir en el
mismo hogar, es el ID_PERSONAL.
En Pliego Carrasco, 2015, anexo II, se hace una presentación
detallada del procedimiento utilizado, aunque aplicado al Censo de
Población y Vivienda 2010.
•Poligamia: menor a 0.00%
Los hogares con poligamia los hemos etiquetado como “probables y
sin datos precisos” porque los datos de la Encuesta Intercensal 2015
TRAYECTORIAS AÑO 21, NÚM. 48 | ENE-JUN 2019

�24

FERNANDO PLIEGO CARRASCO

no posibilitan la confirmación circular de la información. En efecto,
el cuestionario ampliado de dicha encuesta sí permite que dos o más
miembros del hogar señalen al mismo jefe del hogar como su pareja, sea en calidad de esposa(o) o compañera(o); sin embargo, dicho
cuestionario sólo tiene un campo para que el jefe del hogar identifique a su cónyuge, es decir, a un solo cónyuge. En consecuencia, no
hay posibilidad de confirmar de manera circular la congruencia de la
información y, por lo tanto, los casos identificados como poligamia
sólo son probables, porque pueden haber sido el resultado de errores
en la captura del parentesco o en el número de identificación de la
supuesta pareja.
•Hogares no especificados: 0.33%
Son los hogares con problemas en el registro de información: hay
un(a) jefe(a) y todos los demás integrantes no tienen información
precisa de su parentesco, o bien, hay combinación de miembros “sin
parentesco” y “sin información”. En consecuencia, son errores en la
Encuesta Intercensal 2015 y no es posible la clasificación del hogar
en algún tipo preciso. En el estado de Nuevo León, son 4,628 casos.

6. ¿QUÉ PASA EN LA POBLACIÓN JOVEN-ADULTA?
En Nuevo León observamos un proceso de cambio importante en
las estructuras de familia, en especial porque disminuye de manera
significativa la población casada y aumentan los hogares familiares
encabezados por parejas que cohabitan en unión libre y por jefas solas. Los datos muestran lo anterior de manera clara de 2000 a 2015.
Cuando analizamos lo sucedido entre los jóvenes de 18 a 29
años de edad, el proceso es más evidente aún. A nivel nacional (véase
gráfica 2), por ejemplo, la cantidad de jóvenes que estaban casados
en 2000 era un 34.3%, pero en 2015 cayó a 20.6%; en contraste, la
cantidad que cohabitaba en unión libre aumentó de 14.2% a 22.4%
en el mismo periodo de tiempo. Un aumento significativo de 57.7%.
En cuanto a Nuevo León, el cambio también es importante:
en 2000, 39.9% de la población joven estaba casada, pero en 2015
cayó rápidamente al 24.8% (véase gráfica 3). En el caso de quienes
cohabitan en unión libre, hubo un notorio aumento, pues pasó de
6.3% a 17.2% en el mismo lapso de tiempo; esto es, casi se triplicó la
cantidad. ¿Cuáles son los factores sociales que explican dicha magnitud de cambio? Es un tema importante que necesitamos investigar en México, y del que sabemos muy poco al respecto.

TRAYECTORIAS AÑO 21, NÚM. 48 | ENE-JUN 2019

�25

LAS ESTRUCTURAS DE FAMILIA EN NUEVO LEÓN, MÉXICO, EN 2015

GRÁFICA 2
México 2000-2015: Población casada y en unión libre de 18 a 29 años de edad.
40

34.3
-~ 30 + - - - --=- =-- --=23=-_-3--------,
=2-,-2_.4_

5g 20 -1-------~~
-..J~~==-~L - ♦- - ---21.0
20.6
~

JO
0

+--•- - - - - - - - - - - - - - - +------~---------,----~
2000

20 10

2015

A.i'ío
--♦-- Uni ón

libre

-

casada(o)

Fuente: INEGI, microdatos de los Censos de Población y Vivienda 2000 y 2010, y Encuesta
Intercensal 2015.

GRÁFICA 3
Nuevo León 2000-2015: Población casada y en unión libre
de 18 a 29 años de edad.
&lt;!.)

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50
40

30
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20
o
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10

39.9
29.6

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o

♦----

2000

20 10

2015

Afio
--♦--

Unión libre

----- casad a(o)

Fuente: INEGI, microdatos de los Censos de Población y Vivienda 2000 y 2010, y Encuesta
Intercensal 2015.

CONCLUSIONES
Para analizar las estructuras de familia en el estado de Nuevo León,
así como sus principales cambios, necesitamos un modelo de interpretación que considere cinco dimensiones: las dinámicas de
autoridad, el marco normativo de derechos y obligaciones, los vínculos de parentalidad, los procesos de estabilidad y transición, y
la existencia de sistemas básicos y complementarios de relaciones
sociales. Se trata de un esquema conceptual que utilizamos para
analizar 589 publicaciones académicas y oficiales que, de 1995 en
adelante, han estudiado el bienestar de distintos tipos de familia
en 16 sociedades democráticas: Alemania, Australia, Brasil, CaTRAYECTORIAS AÑO 21, NÚM. 48 | ENE-JUN 2019

�26

FERNANDO PLIEGO CARRASCO

nadá, Chile, Colombia, Corea del Sur, España, Estados Unidos de
América, Holanda, Japón, México, Noruega, Nueva Zelanda, Perú
y Reino Unido. Son estudios apoyados exclusivamente en encuestas representativas de la población (de 800 casos o más), o bien, en
datos de tipo censal.
A partir de dicho esquema de interpretación, y basados en
la Encuesta Intercensal 2015, así como en los microdatos de los
Censos de Población y Vivienda de 2000 y 2010, levantados por el
INEGI, procedimos a estudiar la situación de los hogares y de las
familias en Nuevo León, al igual que sus principales dinámicas de
cambio. Al respecto, en 2015 encontramos cuatro estructuras de
familia principales, las cuales están encabezadas por parejas casadas, parejas en unión libre, jefas de familia solas y jefes de familia
solos. Estas familias abarcan el 89.03% de los hogares en la entidad y comprenden 22 subtipos diferentes. Además, hay un 9.07%
de hogares unipersonales (personas solas) y otro grupo de hogares
con una presencia demográfica muy pequeña: 1.9% (hogares de corresidentes, hogares de parejas del mismo sexo, probable poligamia
y hogares sin datos suficientes para cualquier tipo de clasificación).
De 2000 a 2015, dichas estructuras de familia están en un proceso de cambio importante, pues observamos que hay una caída
notoria en los hogares encabezados por parejas casadas y, en contraparte, un aumento constante de los hogares encabezados por
parejas que cohabitan en unión libre, por jefas de familia solas, jefes de familia solos y por personas solas (hogares unipersonales).
Al estudiar los datos de Nuevo León, observamos que el cambio mencionado es más rápido aún entre las parejas jóvenes, esto
es, en las que tienen de 18 a 29 años de edad. En este grupo demográfico hay un significativo aumento de las parejas que cohabitan
en unión libre y una mayor caída en las parejas casadas.
¿Y qué pasa con los menores de edad, esto es, con los niños y
adolescentes en sus familias? Pues bien, lo que observamos es que
la mayoría todavía vive con sus dos padres casados (con su mamá
y papá), pero el porcentaje que vive con padres que cohabitan en
unión libre ya es muy importante. En cualquier caso, aunque observamos que han aumentado de manera importante los hogares
encabezados por jefas solas, todavía la gran mayoría de los menores viven con sus dos padres.
La información que hemos presentado tiene un alto nivel de
detalle y precisión; por lo mismo, su utilidad es importante para el
TRAYECTORIAS AÑO 21, NÚM. 48 | ENE-JUN 2019

�LAS ESTRUCTURAS DE FAMILIA EN NUEVO LEÓN, MÉXICO, EN 2015

27

diseño y la aplicación de políticas públicas orientadas al mejoramiento de la vida familiar de la población de Nuevo León; de igual
manera, los resultados son muy útiles para los sectores sociales y
productivos interesados en el tema. Esperamos que el artículo ayude a lograr una mejor fundamentación del trabajo que se realice.
En cuanto a los límites de la investigación, mencionaré dos. El
más importante es la categoría de “hijos comunes” o “hijos propios”
que hemos utilizado, la cual está apoyada en la Encuesta Intercensal 2015 y en los microdatos de los Censos de Población y Vivienda
2000 y 2010, pues estas bases de datos no manejan los conceptos de
“hijo biológico” e “hijo adoptivo”. Es una carencia de información
que, para los fines de precisión de este trabajo, sin duda alguna es
relevante. Esperamos que, en el futuro próximo, el importante trabajo del INEGI pueda ayudar a subsanarla.
El segundo límite relevante es el relacionado con la historia
de varias uniones, separaciones o divorcios que podemos observar
en la vida de muchas parejas y en las personas que no viven con
pareja. Nos resulta claro que esta limitación proviene claramente
de la naturaleza de las bases de datos utilizadas, pues ni los Censos
de Población y Vivienda de 2000 y 2010, ni tampoco la Encuesta
Intercensal 2015 tienen información alguna para subsanar dicha
carencia. Esto sólo puede ser resuelto con otros instrumentos de
información, pero no es propio de los que decidimos utilizar en
nuestra investigación.

TRAYECTORIAS AÑO 21, NÚM. 48 | ENE-JUN 2019

�28

FERNANDO PLIEGO CARRASCO

ANEXO I
Nuevo León 2015: En hogares encabezados por parejas casadas o en
unión libre, situación del subtipo de familias con hijos no propios y
otras situaciones mixtas o compuestas.
Familias encabezadas por:
Parejas
casadas
%

Parejas
en unión
libre %

•Sólo con hijos no propios (sin papá y sin mamá)

0.04

0.00*

•Con hijos no propios y con otros parientes
y/o personas diferentes

0.02

0.00*

•Sólo con hijos comunes y no propios (sin papá y sin mamá)

0.04

0.00*

•Con hijos comunes y no propios (sin papá y sin mamá),
y con otros parientes y/o personas diferentes

0.02

0.00*

•Reconstituida 1, sólo hijos de un padre (papá o mamá)

0.13

0.60

•Reconstituida 2, hijos de un padre (papá o mamá),
y otros parientes y/o personas diferentes

0.05

0.22

•Reconstituida 3, con hijos comunes y de uno de los padres
(papá o mamá)

0.18

0.45

•Reconstituida 4, con hijos comunes y de uno de los padres
(papá o mamá), y otros parientes y/o personas diferentes

0.07

0.11

•Reconstituida 5, con hijos comunes, de uno de los padres
y no propios (de ninguno)

**

0.00*

•Reconstituida 6, con hijos comunes, de un padre
y no propios, y otros parientes y/o personas diferentes

**

**

•Reconstituida 7, con hijos de un padre y no propios,
con o sin otros parientes o personas

0.00*

0.00*

•Sin hijos, y con otros parientes y personas diferentes

0.11

**

**

0.06

•Con hijos comunes, sin otros parientes
y con personas diferentes

0.42

0.04

•Con hijos comunes, con otros parientes
y con personas diferentes

0.09

0.02

1.16

1.52

Modalidades del subtipo

•Sin hijos y con personas diferentes

Total
* Porcentaje menor a 0.00 por ciento.
** Sin información.
Fuente: INEGI, Encuesta Intercensal 2015.

TRAYECTORIAS AÑO 21, NÚM. 48 | ENE-JUN 2019

�29

LAS ESTRUCTURAS DE FAMILIA EN NUEVO LEÓN, MÉXICO, EN 2015

ANEXO II
Nuevo León 2015: En hogares encabezados por jefas solas o jefes
solos, análisis del subtipo de familias con hijos no propios
y otras situaciones mixtas o compuestas.
Modalidades del subtipo

Familias encabezadas por:
Jefas solas %

Jefes solos %

•Con hijos propios, sin otros parientes
y con otro tipo de personas

0.10

0.01

•Con hijos propios, con otros parientes
y con otro tipo de personas

0.05

0.01

•Sólo con hijos no propios (sin papá y sin mamá)

0.02

0.03

•Con hijos no propios, y con otros parientes
y/o personas diferentes

0.02

0.02

•Sólo con hijos propios y no propios

0.01

0.01

•Con hijos propios y no propios, y con otros parientes
y/o personas diferentes

0.02

0.01

•Sin hijos, y con otros parientes y personas diferentes

0.07

0.11

0.30

0.19

Total
Fuente: INEGI, Encuesta Intercensal 2015.

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�LAS ESTRUCTURAS DE FAMILIA EN NUEVO LEÓN, MÉXICO, EN 2015

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TRAYECTORIAS AÑO 21, NÚM. 48 | ENE-JUN 2019

�La Percepción de Calidad de Vida
en Mujeres Receptoras de Remesas
The Perception of Quality of Life
in Women Receiving Remittances
JOEL RUIZ SÁNCHEZ*1 | MIGUEL ÁNGEL BARRERA ROJAS**2 | ALFREDO SÁNCHEZ CARBALLO***3

► RESUMEN
El objetivo del trabajo es analizar la relación entre las remesas,
la percepción de la calidad de vida y el desarrollo humano en
mujeres receptoras de remesas en Totolapan, Morelos. Para
ello se utilizaron datos obtenidos de un cuestionario de desarrollo humano que incluyó las dimensiones circunstancias, capacidades y funcionamientos. A partir del análisis de los datos
se elaboró una escala de desarrollo humano y calidad de vida
percibida. Los resultados muestran que la auto-percepción es
positiva, pero está condicionada por la consideración de que la
alimentación es el factor de mayor peso en este proceso.
Palabras clave: Mujeres | Calidad de vida | Desarrollo humano |
		
Remesas | Enfoque de capacidades.

► ABSTRACT
The objective of the study is to analyze the relationship among remittances, perception of quality life and human development in
women receiving remittances in Totolapan, Morelos. To achieve the
objective, data were obtained from a human development questionnaire which it considered the circumstances, functioning and capabilities dimensions. From the analysis of the data a scale of human
development and perceived quality of life was elaborated. The results show that self-perception is positive, but is conditioned by the
consideration that food is the most important factor in this process.

1* Profesor-investigador de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos, Facultad de
Estudios Sociales. Correo electrónico: joel.ruiz@uaem.mx
2** Profesor-investigador de la Universidad de Quintana Roo, Unidad Chetumal, División
de Ciencias Políticas y Humanidades. Correo electrónico: miguel.barrera@uqroo.edu.mx
3*** Profesor-investigador de la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez. Correo electrónico: alscarballo@gmail.com
Recibido: 20 de noviembre de 2018 | Aceptado: 30 de enero de 2019
TRAYECTORIAS AÑO 21, NÚM. 48 | ENE-JUN 2019

ISSN 2007-1205 | pp. 32-55

�LA PERCEPCIÓN DE CALIDAD DE VIDA EN MUJERES RECEPTORAS DE REMESAS

33

Keywords: Women | Quality of life | Human development |
			
Remittances | Capacity approach.

INTRODUCCIÓN
En México existe un vacío teórico y metodológico en la mayoría
de los estudios que tratan sobre remesas y desarrollo, ya que no
consideran una perspectiva que permita analizar la percepción de
calidad de vida que tienen las personas receptoras de remesas, en
especial para el caso de las mujeres que se quedan, quienes son por
lo general las que administran el dinero que les mandan sus familiares, parejas o esposos, tomando así el papel de jefas de hogar.
En función de lo anterior, el objetivo de este trabajo es determinar si la autopercepción de calidad de vida refleja un nivel de
satisfacción global que permita establecer el impacto real de las remesas para el desarrollo humano de las mujeres receptoras de estos
recursos. Para ello se analizan los datos recabados con un cuestionario diseñado para este fin, a partir de una muestra de 60 participantes. Posteriormente, los datos se contrastaron contra una escala
de percepción de calidad de vida.
El análisis de estos datos permite concluir que la auto-percepción de calidad de vida en las mujeres receptoras de remesas
es positiva, aunque está condicionada por la idea de que la alimentación es la variable de la cual depende mayoritariamente aquélla, asignándole una influencia menor a la salud, la educación, la
compra de bienes y la inversión productiva. Asimismo, al tratarse
de un estudio realizado en una comunidad catalogada como rural,
estos resultados están condicionados por las características socioeconómicas y culturales del lugar: carencias, marginación, necesidades básicas insatisfechas, entre otras, a las que podemos agregar
los programas sociales gubernamentales de corte asistencialista,
los cuales ejercen una influencia en la emisión de juicios respecto
a determinadas condiciones de vida en las que están inmersas las
personas que allí habitan. Del mismo modo, las preocupaciones y
el estrés que se derivan al tener a un familiar ausente van erosionando los beneficios que pudieran generar estos recursos, sobre
todo en la salud, como queda demostrado en los resultados que se
desprenden de la encuesta. De lo anterior se concluye, además, que
es necesario realizar estudios comparativos que permitan robusteTRAYECTORIAS AÑO 21, NÚM. 48 | ENE-JUN 2019

�34

JOEL RUIZ SÁNCHEZ | MIGUEL ÁNGEL BARRERA ROJAS | ALFREDO SÁNCHEZ CARBALLO

cer y contrastar los hallazgos de este trabajo de investigación, pues
las condiciones locales o regionales juegan un papel determinante
en dicha percepción.
1. TOTOLAPAN Y EL CONTEXTO DE LA MIGRACIÓN
INTERNACIONAL
El examen de las condiciones de pobreza, marginación y rezago
social en la comunidad objeto de estudio es un aspecto importante, ya que da cuenta de las condiciones imperantes en el contexto
social y económico; además, podemos entender y explicar aquellos
procesos estructurales que han incidido en el auge de la migración
en esta región del estado de Morelos. Asimismo, permite establecer un punto de comparación respecto a la incidencia que han tenido las remesas en el mejoramiento de las condiciones de vida de
quienes las reciben.
El municipio de Totolapan se localiza en la región norte del
estado conocida como Altos de Morelos. La principal actividad
económica es la agricultura, no sólo en esta región, sino en todo el
estado. Esta actividad, desde el punto de vista económico, es la de
mayor importancia para la población económicamente activa, ya
que la mayoría de las personas se dedican a ella. Uno de los cultivos
más importantes es el nopal; le siguen el maíz, el frijol, el jitomate,
el chile, el trigo, el haba y la papa. Destaca también el cultivo de
frutas, entre las que se cuentan el durazno, el aguacate, la ciruela,
el higo, la cereza, la frambuesa, el chabacano, la pera y la manzana.
Con respecto a la floricultura, lo que más se produce son la rosa y el
clavel, que alcanzan niveles de exportación. La cadena productiva
del nopal en Morelos es de las más fuertes, lo que ha permitido al
estado destacar como uno de los principales productores en el país.
Asimismo, existen otras actividades económicas de menor desarrollo, pero igualmente importantes para la comunidad, destacándose la comercial y la de servicios, que concentran a otro sector
de la población económicamente activa.

TRAYECTORIAS AÑO 21, NÚM. 48 | ENE-JUN 2019

�35

LA PERCEPCIÓN DE CALIDAD DE VIDA EN MUJERES RECEPTORAS DE REMESAS

CUADRO 1
Unidades económicas en Totolapan, 2015.
Descripción

Total

Unidades económicas

298

Unidades

Sector comercial

164

Unidades

Sector servicios

95

Unidades

Sector manufacturero

39

Unidades

601

Personas

4,500

pesos

Personal ocupado
Remuneración promedio

Fuente: Diagnóstico municipal de Totolapan 2015, Gobierno del Estado de Morelos.

La exportación de nopal a los Estados Unidos, vía Tijuana, ha
determinado los flujos de migración por esta ruta. Lo anterior se
debe a que ya es una vía conocida por varias personas de la comunidad; es por esta razón que es la más utilizada por los migrantes
de Totolapan en su camino hacia los Estados Unidos, ya sea por
recomendación de otras personas, o por experiencias previas, pero
también porque es la ruta más directa hacia el oeste y el centro de
los Estados Unidos. Con respecto a la ganadería, en esta región se
cría el ganado bovino, porcino, ovino y caprino. Sin embargo, en
lo que corresponde al municipio de Totolapan, no se cuenta con
sistema de riego, aun siendo una zona de absoluta escasez de agua,
debido a su ubicación geográfica dentro de los altos de Morelos.
Este hecho ha limitado en buena medida las actividades agrícolas
de los campesinos en esta región.
La industria en la zona norte de Morelos está organizada alrededor de las microindustrias y pequeñas empresas manufactureras, fundamentalmente; destacan la presencia de una fábrica de
resistencias eléctricas, depósitos de gas LP, talleres de herrería, el
desarrollo de la industria de alfarería y la cerámica, sobre todo en
Tlayacapan. En el municipio de Totolapan hay un gran número de
establecimientos comerciales, tales como tiendas de ropa, de calzado y materiales para la construcción, distribuidos en las diferentes
localidades; se cuenta con un mercado establecido o fijo y varios
mercados sobre ruedas, así como también con un sinnúmero de
misceláneas, ferreterías, materiales para la construcción, papelerías y expendios de alimentos preparados.
Totolapan es uno de los municipios con mayor pobreza en
Morelos; además, tiene un grado de rezago social medio, no obsTRAYECTORIAS AÑO 21, NÚM. 48 | ENE-JUN 2019

�JOEL RUIZ SÁNCHEZ | MIGUEL ÁNGEL BARRERA ROJAS | ALFREDO SÁNCHEZ CARBALLO

IMAGEN 1
Desarrollo humano en Totolapan 2015.

tante que en 2015 tenía un grado de desarrollo humano alto. Este
dato es revelador, pues el contraste es evidente respecto a otros
indicadores, los cuales muestran la persistencia de condiciones de
vida limitadas por las carencias sociales y económicas.

36

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43.6%
74.2%

Estatal
Municipal

25.2%

7.0%

11.4%

Pobreza
extrema

49.0%

36.6%

34.9%

Pobreza
moderada

TRAYECTORIAS AÑO 21, NÚM. 48 | ENE-JUN 2019

Fuente: Elaborado con datos del Coneval, 2015.

46.3%

Pobreza
Nacional

Ámbito

21.3%

34.4%

28.8%

Vulnerable
por carencia social

CUADRO 2
Pobreza y carencias sociales en el municipio de Totolapan 2015.

En esta tesitura, los indicadores de carencias sociales para el
año 2015 muestran los rezagos que persisten en el municipio, es
decir, existen déficits en el acceso a educación, a servicios de salud
y a una adecuada alimentación, así como en espacios y servicios
adecuados en la vivienda. El análisis de estas cifras nos indica que
la calidad de vida no es la idónea, pues es evidente que estos factores erosionan la capacidad de los individuos para llevar una vida
sin privaciones.

Fuente: Elaboración propia con datos del Departamento de Estadística, Matemática y Cómputo. Universidad Autónoma Chapingo (2019).

]

�LA PERCEPCIÓN DE CALIDAD DE VIDA EN MUJERES RECEPTORAS DE REMESAS

37

Respecto al grado e índice de marginación, aunque las cifras
no son alarmantes, sí permiten visualizar, si las triangulamos con
los demás indicadores, un entorno socioeconómico desfavorable,
que coincide con algunos de los momentos de mayor flujo de migrantes hacia los Estados Unidos.
CUADRO 3
Marginación y rezago social en Totolapan 2015.
Grado
de marginación

Índice de marginación

Lugar que ocupa
a nivel estatal

Medio

0.22734

5

Fuente: Elaborado con datos del Coneval, 2015.

Lo anterior permite sostener la existencia de una correlación entre estos indicadores y los flujos migratorios, pues, efectivamente, en el
transcurso de estos años (2010-2015) se presentó un incremento en la
tendencia de migración entre los habitantes del municipio de Totolapan.
En este sentido, es conveniente aclarar que el fenómeno de
la migración en Totolapan es reciente; los primeros flujos migratorios comenzaron en los años ochenta, incrementándose en los
noventa y la década de 2000. Por este motivo, no ha sido documentado aún. Sin embargo, las características que resaltan son, en
esencia, las de la migración emergente, a saber: el incremento de
los flujos migratorios, la diversificación geográfica de los lugares
de origen y destino, una participación más frecuente y activa por
parte de las mujeres en este fenómeno, la diversificación de mercados o fuentes de trabajo no agrícola, así como la conformación y
consolidación de redes sociales, como lo han sostenido Leite, Ramos y Gaspar (2003, p. 109).
Asimismo, es conveniente destacar que los mayores flujos de
migración internacional hacia los Estados Unidos se presentaron
desde mediados de los años noventa. En el transcurso de la última
década, si bien es cierto que la tendencia se mantuvo durante la
primera mitad, decreció en los últimos cuatro años debido al endurecimiento de las políticas antiinmigrantes, por un lado, y por
otro, a la crisis de la economía norteamericana, que significó una
reducción de empleos, particularmente para los migrantes indocumentados (Leite et al., 2008, p. 101).
Uno de los aspectos que ha incidido en la migración internacional en Totolapan son los fenómenos ambientales, tales como camTRAYECTORIAS AÑO 21, NÚM. 48 | ENE-JUN 2019

�38

JOEL RUIZ SÁNCHEZ | MIGUEL ÁNGEL BARRERA ROJAS | ALFREDO SÁNCHEZ CARBALLO

bios hidrometeorológicos extremos, como las sequías, que han enfrentado a familias en riesgo y, en consecuencia, deben buscar otras
alternativas de supervivencia más allá de las actividades agrícolas.
Lo fundamental en este enfoque es que se considera como migrantes ambientales tanto a aquellos que huyen de un peligro inminente, como a los que libremente deciden abandonar su país ante los
riesgos que representa el propio ambiente, como lo señala Oswald
Spring (2015, p. 3). Sin embargo, no hay que perder de vista que este
tipo de migración no es la de mayor intensidad, pues la migración
laboral es la que se ha desarrollado con más regularidad en el estado
de Morelos, según nos dice la misma Oswald Spring (2015, p. 5).
CUADRO 4
Migración en el municipio de Totolapan 2013.
Comunidades con mayor número de migrantes
Comunidad

Hombres

Villa Nicolás Zapata
Totolapan,
cabecera municipal

516

Totolapan,
barrio San Marcos

6

Mujeres

Total

3

3
516

4

10

Totolapan,
barrio San Sebastián

4

4

Nepopualco

31

31

Tepetlixpita

5

5

47

569

Total

522

Fuente: Elaboración propia con datos del Censo de Familias Migrantes Morelenses 2013,
Gobierno del Estado de Morelos.

2. EL CONCEPTO CALIDAD DE VIDA: LA DISCUSIÓN ACTUAL
La calidad de vida es una categoría muy pertinente para evaluar
las condiciones de bienestar y desarrollo en el contexto actual. Al
respecto, Domínguez Martín, Guijarro Garvi y Trueba Salas (2010)
nos dicen que:
La calidad de vida es un estado de satisfacción general derivado de la realización de las potencialidades de
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�LA PERCEPCIÓN DE CALIDAD DE VIDA EN MUJERES RECEPTORAS DE REMESAS

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la persona. Posee aspectos subjetivos y aspectos objetivos. Es una sensación subjetiva de bienestar físico, psicológico y social. Incluye como aspectos subjetivos la
intimidad, la expresión emocional, la seguridad percibida, la productividad personal y la salud objetiva. Como
aspectos objetivos, el bienestar material, las relaciones
armónicas con el ambiente físico y social y con la comunidad, y la salud objetivamente percibida (p. 163).

El interés por el estudio de la calidad de vida fue aumentando en
las últimas décadas; es un campo de trabajo que no es nuevo, incluso
ha influido en el contexto de la salud internacional. Es un área de
gran importancia y crecimiento, sobre todo porque la mayor parte
de las investigaciones y aplicaciones se han llevado a cabo en los ámbitos de la salud y del trabajo. Sin embargo, en los últimos años hay
otras categorías que permiten estudiarlo, como el ingreso, la educación y la seguridad. No se trata de un tema que sólo le interese a la
psicología, sino también a la economía, la filosofía y la sociología.
En esta línea de pensamiento, se reconoce que en años recientes han proliferado trabajos que pueden considerarse como
pioneros de esta perspectiva, como las investigaciones llevadas a
cabo por Veenhoven (1994), Londoño (2006) y Giarrizzo (2009).
El punto de partida de estos trabajos es considerar las mediciones
subjetivas como elementos centrales para estudiar y medir el desarrollo y la calidad de vida.
Sin embargo, la mayoría de estos trabajos sólo buscan explicar
la satisfacción con la vida, y específicamente se enfocan en aspectos
más bien emotivos. Se trata, pues, de estudios que abordan el bienestar subjetivo desde distintas perspectivas, entre ellas el concepto
de felicidad y la satisfacción con la vida. En esta misma línea, se reconoce que la discusión en torno al concepto de calidad de vida ha
aumentado considerablemente, ya que ha estado presente en los debates académicos y políticos desde hace muchos años, sobre todo a
partir de las propuestas de Jeremy Bentham y John Stuart Mill, creadores de la ética utilitarista (Domínguez Martín et al., 2010, p. 165).
Así pues, desde hace algunos años se discute la necesidad de
trascender uno de los problemas principales del utilitarismo: la dificultad de medir la calidad de vida de las personas a partir de indicadores no objetivos. Al respecto, Palomino Villavicencio y López
Pardo (1999, p. 170) sostienen que esta preocupación sobre las conTRAYECTORIAS AÑO 21, NÚM. 48 | ENE-JUN 2019

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JOEL RUIZ SÁNCHEZ | MIGUEL ÁNGEL BARRERA ROJAS | ALFREDO SÁNCHEZ CARBALLO

cepciones de desarrollo y calidad de vida comenzó a tomar impulso
desde la década de 1930; después se dieron los primeros pasos en
esta discusión, a través de instancias como la Organización de las
Naciones Unidas; sin embargo, fue en los años setenta cuando el interés se reflejó en un debate más amplio y serio. Los autores puntualizan que fue en la socialdemocracia alemana de esa década cuando
comenzó a cuestionarse la idea de que la felicidad humana dependía
exclusivamente de la satisfacción de las necesidades materiales. Asimismo, señalan que en los siguientes años la Organización para la
Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) y el Programa de
Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) empezaron a plantear
algunas propuestas para su estudio y medición.
Por otro lado, hay enfoques que nacen de instituciones y organizaciones con un sentido académico y político. El Informe sobre las migraciones en el mundo, de la Organización Internacional
para las Migraciones (OIM, 2013, p. 79), sostiene que los conceptos
y las mediciones del bienestar subjetivo de los migrantes y sus familias pueden ser indicadores útiles del desarrollo humano, ya que
hay un reconocimiento cada vez más generalizado de que el desarrollo no se puede medir simplemente en términos de indicadores
económicos como el crecimiento económico y el producto interno
bruto.
El informe agrega que, aunque el tema del bienestar subjetivo
de los migrantes y sus familias ha ido despertando mayor interés
entre los estudiosos de las ciencias sociales y los encargados de formular políticas públicas, lo cierto es que su estudio se encuentra en
una fase inicial, por lo cual no se dispone aún de información precisa sobre el tema. Por lo tanto, se requieren esfuerzos para elaborar nuevos indicadores que incluyan las consecuencias subjetivas
de los elementos objetivos del desarrollo (OIM, 2013, p. 88). En el
mismo sentido, en el citado informe se establece que:
El enfoque relativo a las capacidades es un importante
adelanto que trasciende la idea convencional del desarrollo centrado en el crecimiento económico […] Las libertades y las capacidades, tal como se entienden en los
ámbitos de la salud, la educación y otras esferas semejantes, son indudablemente valiosas por derecho propio,
pero también lo son en la medida en que contribuyen a
la felicidad. En ese sentido, el debate sobre el bienestar
TRAYECTORIAS AÑO 21, NÚM. 48 | ENE-JUN 2019

�LA PERCEPCIÓN DE CALIDAD DE VIDA EN MUJERES RECEPTORAS DE REMESAS

41

y la felicidad es un elemento pertinente de la agenda del
desarrollo (OIM, 2013, p. 89).

Sin lugar a dudas, la calidad de vida y el desarrollo son preocupaciones que se vinculan con el problema de la migración, y van
más allá, al relacionar la perspectiva subjetiva no sólo con la satisfacción con la vida y el bienestar social de segmentos específicos de
población (Neri, 2002, p. 56), sino que tienen que ver también con
el desarrollo de capacidades, el ejercicio de la libertad para elegir
y concretar realizaciones con los recursos disponibles. Ravallion y
Lokshin (1999, p. 34) plantearon que entre los economistas existe
una contradicción evidente, pues por un lado asumen que las personas son los mejores jueces para evaluar sus condiciones de vida,
y por el otro, se resisten a tomar en cuenta sus apreciaciones, por
considerarlas poco confiables por su carácter subjetivo.
Lo anterior demuestra una contradicción aún mayor, la inconsistencia entre la realidad en la que viven las personas y su percepción sobre ella, respecto a los modelos aritméticos que se construyen con datos duros y que en absoluto reflejan las condiciones y el
contexto de vida de individuos y grupos sociales. Como ya vimos,
Victoria Giarrizzo (2009) se alejó de la tradición psicológica y criticó
estas formas de medición, para lo cual elaboró un índice de bienestar
económico que permite evaluar y objetivizar en una medida el bienestar percibido por segmentos de población. La autora partió de la
idea de que las personas son buenos jueces a la hora de ponderar sus
condiciones de vida y que, en todo caso, la elaboración de un índice
subjetivo está sujeta a las mismas condiciones que las construcciones objetivas de las vertientes tradicionales. En esta tesitura, la perspectiva que manejan Ravallion y Lokshin, así como la de Giarrizzo,
son interesantes, sin embargo, en ellas de nuevo está ausente la consideración del contexto y las circunstancias de vida, tan importantes
en el enfoque de capacidades propuesto por Amartya Sen (1995).
3. DESARROLLO HUMANO Y CALIDAD DE VIDA.
RECUPERANDO LA PERSPECTIVA DE AMARTYA SEN
Para examinar y medir de manera adecuada el bienestar individual y la calidad de vida, Sen (1995) propone que no solamente se
evalúen los recursos de que disponen los sujetos, ya que éstos no
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JOEL RUIZ SÁNCHEZ | MIGUEL ÁNGEL BARRERA ROJAS | ALFREDO SÁNCHEZ CARBALLO

proporcionan información suficiente y fidedigna, pues la forma en
la que se utilizan y aprovechan varía de acuerdo a circunstancias
muy específicas, como la edad, la salud, la educación y el capital
social de las personas.
Al respecto, Cejudo Córdoba (2007) nos dice que en el concepto de calidad de vida teorizado por Sen los individuos son agentes
y no meros depositarios del bienestar, y al respecto señala que ésta:
Es una medida de la bondad de los funcionamientos,
no debemos asociarlo con estados mentales, ni con la
cobertura de necesidades materiales, ni tampoco con la
satisfacción de deseos más o menos fundamentales. Sen
propone con ello una crítica ambiciosa al utilitarismo y
a su influencia en la metodología de las ciencias sociales, ya que la concepción de la vida como conjunto de
funcionamientos, y del bienestar como bondad de éstos,
implica considerar el bienestar como bondad de la vida,
lo cual entronca con la vinculación clásica entre ética y
economía (p. 14).

Puesto que los individuos son agentes y no meros depositarios
de bienestar, el autor propone que una vida buena es una vida rica
en elecciones valiosas. Sen considera a Aristóteles un precedente de
su concepción casi siempre que introduce el tema de los funcionamientos (Cejudo Córdoba, 2007). El desarrollo de habilitaciones y
capacidades no debe ser visto sólo como medio para la acción, sino
como medio para lograr un proceso de individualización adecuado,
sin que esto afecte o repercuta en la cohesión social. Dicho de otro
modo, debe posibilitar la autorrealización a partir de un control sobre sus vidas y ampliando su poder personal sobre la base de esos
recursos. Conocer cómo se da este proceso, así como las consecuencias en la vida de las personas, es un aspecto que no se ha planteado
desde los informes mundiales sobre desarrollo humano.
Es en este punto donde el índice de desarrollo humano, empleado por el PNUD como medida síntesis para estudiar el desarrollo de capacidades, presenta los mayores problemas, pues las
estimaciones que se hacen en relación a las capacidades, libertades
y oportunidades de la gente, así como de su utilización, no dependen exclusivamente de la esperanza de vida al nacer, las tasas de
matriculación y alfabetización escolar, así como de los ingresos; se
requieren además ciertas condiciones no materiales para que las
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�LA PERCEPCIÓN DE CALIDAD DE VIDA EN MUJERES RECEPTORAS DE REMESAS

43

capacidades y oportunidades puedan potenciar el ser y hacer de las
personas. Dichas condiciones están íntimamente relacionadas con
procesos que tienen lugar en los entornos sociopolítico y cultural,
tales como los derechos humanos, la igualdad de género, el ejercicio de la ciudadanía, la democracia, así como las creencias y valores de la gente; tales elementos son importantes para facilitar las
capacidades y oportunidades de las personas, así como las acciones
grupales e individuales con apego a fines.
En este sentido, la vertiente cualitativa que se ha venido posicionando en el medio académico para estudiar el desarrollo y la
calidad de vida puede contribuir a llenar este vacío metodológico y dar cuenta a la vez de estas dimensiones subjetivas que están
presentes en el desarrollo, las cuales no son medibles a partir del
índice convencional de desarrollo humano.
Asimismo, el enfoque de capacidades formulado por Sen es
mucho más que una medida síntesis construida con variables objetivas y a veces poco precisas; en el contexto en el que se producen
y recrean estas variables, están presentes otros fenómenos de tipo
cualitativo, como la ciudadanía, los derechos humanos, los valores,
la igualdad de género, el capital social, entre otros elementos, los
cuales inciden de manera significativa en los procesos de acceso
y uso de estos bienes y servicios; estos aspectos están hoy en día
pensándose desde un enfoque cualitativo, que va más allá del mero
dato objetivo, puramente aritmético y desde el que se hace la estimación o medición del desarrollo humano. No obstante, creemos
conveniente la necesidad de considerar la perspectiva teórica desarrollada por Sen para ampliar las posibilidades de tales propuestas, cuya preocupación es la percepción subjetiva del bienestar y la
calidad de vida.
El enfoque de capacidades es un instrumento que permite
evaluar la situación económico-social;14permite repensar críticamente los conceptos básicos de la economía del desarrollo a partir
de una base filosófica sobre el bienestar y la vida plena, trascen14De ahí que gran parte de su trabajo esté dirigido a cuestionar la evaluación de la calidad de
vida (más que sólo el de nivel de vida) con base en los tres enfoques que estuvieron (o están
aún) en boga en este campo: el que lo realiza sobre la base de las mercancías que posee y usa
la gente; el que lo determina a partir de la “utilidad” (como la entienden los neoclásicos y
que califica de “métrica del placer”) que otorgan los bienes y servicios; o el que se sustenta en
el enfoque de las “necesidades básicas” y que finalmente también se sustenta en indicadores
cuantitativos de las mercancías a las que acceden las personas (una crítica sintética de estas
tres perspectivas tradicionales puede encontrarse en Sen, 1995, p. 40).
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JOEL RUIZ SÁNCHEZ | MIGUEL ÁNGEL BARRERA ROJAS | ALFREDO SÁNCHEZ CARBALLO

diendo el aspecto puramente cuantificable a partir de un índice de
desarrollo humano, que, a nuestro entender, ha incurrido en los
mismos errores de medición que han caracterizado a la visión dominante sobre el desarrollo.
Así, el desarrollo de capacidades y habilidades no debe ser visto sólo como medio para la acción, sino como medio para lograr un
proceso de individualización adecuado, sin que esto afecte o repercuta en la cohesión social. Dicho de otro modo, debe posibilitar la
autorrealización a partir de un control sobre sus vidas y ampliando
su poder personal sobre la base de esos recursos. Conocer cómo se
da este proceso, así como las consecuencias en la vida de las personas, son aspectos que no se han planteado desde los informes
mundiales sobre desarrollo humano.
Finalmente, en esta investigación debe quedar claro que capacidades son, según la perspectiva de Sen (1995), las habilidades
para lograr algo; es decir, son las oportunidades efectivas que posee
la persona respecto al tipo de vida que se puede llevar. De manera
que la vida humana y su desarrollo estarían basados en un conjunto de haceres y seres25(doings and beings = functionings), que configuran
las realizaciones que se relacionan con la evaluación de la calidad
de vida (concepto más amplio que el de nivel de vida en su acepción
tradicional) y con el logro de la capacidad de funcionar o realizar
algo. Esta perspectiva es la que fundamenta esta investigación, es
decir, determinar si las remesas contribuyen a incrementar la calidad de vida de las mujeres y con ello potenciar o ampliar sus capacidades en un contexto caracterizado por significativos rezagos
sociales y grados importantes de pobreza y marginación, así como
importantes flujos de migración laboral.

25Amartya Sen (1995) explica estas dos acepciones de la siguiente manera:
Si la vida es percibida como un conjunto de “haceres y seres” que son valorados, el
ejercicio de evaluar la calidad de vida debe adoptar la forma de evaluación de estos funcionamientos y la capacidad de funcionar. Este ejercicio no puede realizarse
centrándose simplemente en las mercancías y los ingresos que contribuyen a esos
haceres y seres, como sucede en la contabilidad basada en mercancías para evaluar
la calidad de la vida (implicando una confusión entre medios y fines) (p. 43).
TRAYECTORIAS AÑO 21, NÚM. 48 | ENE-JUN 2019

�LA PERCEPCIÓN DE CALIDAD DE VIDA EN MUJERES RECEPTORAS DE REMESAS

45

4. METODOLOGÍA
4.1. Participantes
El instrumento fue aplicado a 60 mujeres, todas familiares de migrantes y residentes en el municipio de Totolapan, Morelos, las
cuales tenían una edad promedio de 47 años al momento de responder el cuestionario.
CUADRO 5
Promedio de edad de las personas encuestadas.
Sexo

Número

Media de edad

Mujeres

60

47.58

Fuente: Elaboración propia con datos del Cuestionario de Desarrollo Humano 2015.

4.2. Instrumento
La obtención de los datos para la evaluación del desarrollo humano y la calidad de vida se realizó a partir de la aplicación de un
instrumento estructurado (Ruiz Sánchez y Acosta Uribe, 2016, p.
250) con formato de escala de respuesta tipo Likert, con cuatro
opciones de respuestas: totalmente de acuerdo, de acuerdo, en desacuerdo y
totalmente en desacuerdo. La escala está compuesta de tres apartados:
circunstancias, funcionamientos y capacidades.
La primera dimensión planteada por Ruiz Sánchez y Acosta
Uribe (2016) tiene que ver con los antecedentes relacionados con
las circunstancias de vida antes de recibir las remesas. En este sentido, los autores sostienen que:
Este aspecto es importante porque da cuenta de las
condiciones de vida en las que estaban inmersos los
familiares de los migrantes antes de la partida del familiar y, por consiguiente, de la recepción de las remesas […] Asimismo, permite comparar la percepción con
base en los recursos recibidos y el impacto que han
tenido éstos desde la propia visión de los involucrados
en la definición de los funcionamientos y las capacidades (p. 251).

TRAYECTORIAS AÑO 21, NÚM. 48 | ENE-JUN 2019

�46

JOEL RUIZ SÁNCHEZ | MIGUEL ÁNGEL BARRERA ROJAS | ALFREDO SÁNCHEZ CARBALLO

También permite realizar un proceso comparativo en relación
con los datos oficiales relativos a pobreza, marginación y desarrollo humano que prevalecen en el municipio.
La segunda dimensión tiene que ver con los funcionamientos
definidos como los logros alcanzados gracias a las remesas, los cuales
son evaluados con la percepción de calidad de vida y del uso que se les
ha dado a estos recursos (Ruiz Sánchez y Acosta Uribe, 2016, p. 252).
Finalmente, el tercer apartado del instrumento diseñado hace
referencia a las capacidades o la habilidad para alcanzar la calidad de
vida deseada a través de la posesión de recursos. El pionero en este
concepto es Amartya Sen, quien en sendos textos correlacionó las
capacidades con las libertades, en el sentido de que la libertad tiene
un rol instrumental en los individuos en la búsqueda primordial del
desarrollo, o lo que él llamó papel constitutivo, es decir, la idea de
que la libertad es necesaria para el proceso del desarrollo por dos razones: 1) Razón evaluativa: la valoración del progreso debe hacerse
tomando en cuenta principalmente si mejoran las libertades que tiene la gente; y 2) Razón efectividad: la consecución del desarrollo está
completamente subordinada al libre albedrío de la gente y a las capacidades que posea (Sen, 2000, p. 140). El propio Sen (1997, p. 203)
explica el concepto de capacidades acompañando al concepto de capital
humano, enfocándose este último en el carácter de agentes (agency) de
los seres humanos, que por medio de sus habilidades, conocimientos
y esfuerzos aumentan las posibilidades de producción, mientras que
a las capacidades las define como habilidad para llevar el tipo de vida
que consideran valiosa e incrementar sus posibilidades reales de
elección. Ambas perspectivas están relacionadas porque se ocupan
del papel de los seres humanos y, en particular, de las habilidades
efectivas que éstos logran y adquieren.
Otra perspectiva que complementa la visión de Sen es ofrecida por Ruiz Sánchez y Acosta Uribe (2016, p. 259), quienes determinan que las capacidades están dadas a partir de la posibilidad
de disfrutar de buena salud y del acceso a la educación. De ahí que
estas dos variables son las de mayor interés en el cuestionario. Es
por esto que es pertinente mencionar que en el instrumento metodológico las circunstancias constan de seis reactivos, mientras que
los funcionamientos son evaluados con 16 y las capacidades con
12, respectivamente.

TRAYECTORIAS AÑO 21, NÚM. 48 | ENE-JUN 2019

�LA PERCEPCIÓN DE CALIDAD DE VIDA EN MUJERES RECEPTORAS DE REMESAS

47

4.3. Procedimiento
El cuestionario se aplicó durante el periodo septiembre-diciembre de 2017. Se llevó a cabo, inicialmente, una visita domiciliaria
a las mujeres con familiares que residen en Estados Unidos; se les
explicó el objetivo de la investigación y se les solicitó contestar el
cuestionario. El encuestador leyó cada una de las preguntas y fue
recopilando las respuestas a partir de la información que proporcionaban las personas. El tiempo promedio de aplicación del instrumento a cada encuestada fue de 25 a 30 minutos.
4.4. Elaboración de la escala e indicadores
El procedimiento para la elaboración de la escala y los indicadores
se hizo siguiendo el esquema descrito por Ruiz Sánchez y Acosta
Uribe (2016, p. 252). “Las puntuaciones directas se transformaron
en calificaciones jerárquicas porcentuales, las cuales se basan en
la comparación interindividual a partir del rango de calificaciones
crudas; esta comparación indica la posición de una persona en una
escala de 100 puntos, donde la calificación más alta asciende hasta
100 y la más baja desciende hasta 0”:
X % = 10o

(X - B)
(A - B)

Donde:
x= cualquiera de las calificaciones crudas.
b= calificación cruda más baja.
a= calificación cruda más alta.
(cjr)= calificación jerárquica (en esta fórmula califica el porcentaje de calificaciones crudas).

TRAYECTORIAS AÑO 21, NÚM. 48 | ENE-JUN 2019

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JOEL RUIZ SÁNCHEZ | MIGUEL ÁNGEL BARRERA ROJAS | ALFREDO SÁNCHEZ CARBALLO

CUADRO 6
Calificación jerárquica porcentual e indicadores
a partir de las puntuaciones obtenidas por los participantes.
Percepción de desarrollo humano

Calificación jerárquica

Óptimo

81-100

Bueno

61-80

Aceptable

41-60

Vulnerable

21-40

Intolerable

0-20

Fuente: Morales, 2008.

5. RESULTADOS Y DISCUSIÓN
Con base en las calificaciones crudas se generaron las calificaciones jerárquicas porcentuales, las cuales permitieron la realización
de indicadores de percepción de calidad de vida y desarrollo humano, tomando como referencia la opinión de las mujeres sobre
sus circunstancias de vida antes y después de la recepción de las
remesas (Ruiz Sánchez y Acosta Uribe, 2016, p. 253).
La gráfica 1 muestra los resultados del indicador de salud, el
cual es definido operacionalmente como los antecedentes de salud de las mujeres familiares de los migrantes, así como las capacidades generadas con la recepción de las remesas. Los aspectos
de salud que se consideran tienen que ver con el acceso y el uso
de los servicios de salud privados a los cuales pueden acceder las
mujeres (Ruiz Sánchez y Acosta Uribe, 2016, p. 254). En este sentido, se puede apreciar que las encuestadas reportaron que antes de
recibir las remesas se encontraban en un nivel aceptable, es decir:
(CJP=43); por el contrario, con la recepción de las remesas, la percepción sobre el impacto que tienen en su salud se eleva: (CJP=66).
Lo anterior nos lleva a considerar que las remesas sí están posibilitando el acceso a una atención privada en materia de salud; esto
se traduce en una percepción positiva del impacto que tienen éstas
en el bienestar de las mujeres que las reciben. En un contexto en
el que la mayoría de las mujeres no cuenta con seguridad social,
salvo el Seguro Popular, una consulta privada y la posibilidad de
comprar medicamentos de mejor calidad representan una diferencia sustancial respecto a las que no las tienen. En consecuencia, el
TRAYECTORIAS AÑO 21, NÚM. 48 | ENE-JUN 2019

�LA PERCEPCIÓN DE CALIDAD DE VIDA EN MUJERES RECEPTORAS DE REMESAS

49

desarrollo de capacidades se incrementa, pues con la posesión de
los recursos aumenta la libertad de elegir el servicio médico privado como la principal opción para la atención de los problemas de
salud.
Del mismo modo, esta dimensión es generadora de funcionamiento de acuerdo a lo planteado por el propio Sen, así como las instancias internacionales encargadas de generar informes de desarrollo
humano (PNUD). Este resultado nos indica que la percepción de las
mujeres es positiva en relación a las condiciones de vida que tenían
antes de recibir las remesas, en el rubro ya especificado. No obstante, en términos estadísticos, se encuentra en los límites considerados
como aceptables, razón por la que no puede considerarse como algo
que les garantice una mejora sustancial de la calidad de vida; sin embargo, posibilita el desarrollo de capacidades y funcionamientos que
sí impactan de forma positiva la capacidad de elegir y actuar.
GRÁFICA 1
Indicador de salud
70
60

so
40
30
20
10

o

CIRCUNSTANCIAS

45

■

,-

CAPACIDADES

66

Fuente: Elaboración propia.

Además, muestra que la percepción que tienen las mujeres familiares de los migrantes no es completamente negativa respecto a
las condiciones de vida anteriores en el rubro de salud. Recordemos
que, en aquellos municipios con grados importantes de pobreza y
marginación, los programas sociales que operan (Progresa, Cruzada
Nacional Contra el Hambre, etc.), con sus respectivos apoyos, pueden inducir en las personas que son beneficiarias la sensación de que
dichos programas resuelven las necesidades más apremiantes, y en
este sentido las remesas son vistas como un complemento para solTRAYECTORIAS AÑO 21, NÚM. 48 | ENE-JUN 2019

�50

JOEL RUIZ SÁNCHEZ | MIGUEL ÁNGEL BARRERA ROJAS | ALFREDO SÁNCHEZ CARBALLO

ventar algunos gastos propios del consumo y la atención de la salud.
Con respecto al resultado del indicador de educación, que tiene que ver con el acceso, así como con la compra de útiles, equipo
de cómputo, uniformes, etc. (gráfica 2), los datos son reveladores,
pues comparativamente se observa que no hay cambios a partir
de la recepción de remesas, ya que se mantiene en el mismo nivel
de “aceptable” (cjp=53), y disminuye una vez que se comenzaron
a recibir los recursos (cjp=47). Tal vez esto tenga que ver con el
carácter de gratuidad de la educación, la ausencia de escuelas privadas en la zona, y con el hecho de que en los últimos años se han
venido distribuyendo de manera gratuita uniformes, calzado y útiles escolares, lo que inhibe de cierta forma una mayor inversión en
este rubro por parte de las mujeres, principalmente en sus hijas y,
por supuesto, en ellas mismas. Por lo tanto, el rubro en cuestión no
puede considerarse como generador de capacidades, pues el impacto de las remesas en la educación es prácticamente nulo.
GRÁFICA 2
Indicador de educación.
54
53
52
51
50
49
48

47
46
45
44
CIRCUNSTANCIAS

53

■

T

-

CAPACIDADES

47

Fuente: Elaboración propia.

Por otro lado, en relación al indicador de funcionamientos, que
tiene que ver con el uso de las remesas para rubros diferentes a los de
salud y educación, tales como el consumo y la compra de artículos
electrónicos para el hogar e inversión (gráfica 3), que permite examinar la percepción global de calidad de vida que tienen las mujeres, se
le asignó una calificación alta (CJP=81), respecto a las circunstancias
(CJP=35). Sin duda, resalta el hecho de que es el consumo el factor al
TRAYECTORIAS AÑO 21, NÚM. 48 | ENE-JUN 2019

�51

LA PERCEPCIÓN DE CALIDAD DE VIDA EN MUJERES RECEPTORAS DE REMESAS

que se le concede mayor peso como elemento constitutivo del bienestar y la calidad de vida. Se corrobora a su vez que las remesas no impactan de forma positiva la inversión productiva, la cual se asocia precisamente con la capacidad que tienen los recursos financieros para
generar o incrementar la infraestructura económica. Para las mujeres
es de vital importancia tener garantizado el acceso a la alimentación,
antes que cualquier otra cosa. Sin duda, el contexto moldea en buena
medida dicha percepción, pues la literatura ha reportado que las remesas son utilizadas fundamentalmente para satisfacer el consumo
(García Zamora y Orozco, 2009; Canales, 2008; Castles y Delgado
Wise, 2007), sobre todo en contextos rurales y con tradición migratoria reciente, como lo es Totolapan. Influyen también las condiciones
socioeconómicas y demográficas que imperan en el municipio.
Autores como Corona (2014, p. 203) han señalado que cada
hogar o familia ejerce de manera diferenciada dichos recursos, de
acuerdo a las necesidades y el grado de desarrollo de la unidad familiar. No obstante, en los casos documentados se comprobó que
las remesas sí ejercen un impacto positivo en el bienestar de los
familiares de los migrantes, sobre todo en el rubro de alimentación
y salud, no así en el de educación, aspecto que coincide con los resultados que se reportan en esta investigación.
GRÁFICA 3
Indicador de calidad de vida.
90
80
70
60
50
40
30
20
10

o

CIRCUNSTANCIAS

CAPACIDADES

35

81

l•

7

Fuente: Elaboración propia.

Asimismo, con respecto al índice de desarrollo humano, que
tiene que ver con las capacidades desarrolladas y el grado de libertad
de que se goza para llevar la vida deseable, la percepción de las muTRAYECTORIAS AÑO 21, NÚM. 48 | ENE-JUN 2019

�52

JOEL RUIZ SÁNCHEZ | MIGUEL ÁNGEL BARRERA ROJAS | ALFREDO SÁNCHEZ CARBALLO

jeres es que las remesas están impactando de forma positiva en este
aspecto. Sin embargo, si lo comparamos con el índice de desarrollo
humano aritmético oficial, los datos son muy similares, a partir de
lo cual podemos sostener que no hay variaciones sustanciales, por lo
que el impacto es positivo, sin embargo, no es determinante para el
desarrollo de las capacidades aludidas por Sen (2000).
GRÁFICA 4
Índice de desarrollo humano.
60

so
40

30

20

10

o
Fuente: Elaboración propia.

CONCLUSIONES
Sin lugar a dudas, los costos que acarrea la migración laboral son
muy altos, y en muchas ocasiones éstos terminan por limitar los
beneficios que pueden generar las remesas. En este trabajo ha quedado de manifiesto que las transferencias monetarias que envían
los migrantes a sus familiares, y particularmente el uso que hacen
de ellas las mujeres, tienen un impacto positivo, aunque no suficiente para el correcto desarrollo de sus capacidades y el ejercicio
pleno de su libertad. Esto termina afectando su desarrollo humano,
pues éste no alcanza niveles óptimos, de acuerdo a los resultados
obtenidos. Recordemos que el libre albedrío, en la perspectiva de
Amartya Sen (1995), es fundamental para el desarrollo de habilidades, y que éstas, a su vez, determinan la forma en la que funcionan
las personas, es decir, lo que son capaces de hacer y ser. Ello es la
clave para llevar la vida que se quiere y así incrementar la calidad
de vida, nos dice el mismo autor.
Lo que en un primer momento pudo haber sido la solución a
todos los problemas familiares, ahora se convierte en el principal
TRAYECTORIAS AÑO 21, NÚM. 48 | ENE-JUN 2019

�LA PERCEPCIÓN DE CALIDAD DE VIDA EN MUJERES RECEPTORAS DE REMESAS

53

problema, ya que por lo general las mujeres suelen ver en las remesas una especie de salario, el cual les permite satisfacer las necesidades básicas de su familia. No obstante, puede estar ocurriendo
que el dinero no fluya (se reportaron en el cuestionario de cuatro
a cinco transferencias al año), ni ingrese con la frecuencia como se
había planeado en un inicio, que no alcance o simplemente no se
tenga la libertad de ejercerlo, por lo que la preocupación de estas
mujeres comienza a hacerse patente.
Además, está el costo psicológico. En este sentido, las mujeres
que se quedan, además de estar preocupadas por el bienestar de
sus hijos y el propio, se preocupan por el bienestar del que se fue,
si tiene o no resueltas sus necesidades básicas, como la comida, el
techo y el acceso a cuidados médicos. Por otro lado, a las esposas
les preocupa la posibilidad de que sus cónyuges inicien una nueva
familia y abandonen por completo la que tienen en México. Sin
duda, estos aspectos también inciden en un deterioro de su calidad
de vida, minimizando en la práctica los beneficios económicos que
tienen las remesas, sobre todo con sus contribuciones al bienestar
de estas mujeres.
Los datos que se obtuvieron así lo ponen de manifiesto, con la
salvedad de que se trata de un estudio de percepción. Sin embargo,
y en función de esto, se reconoce la necesidad de llevar a cabo más
estudios que permitan contrastar o reafirmar lo que aquí se ha sostenido, pues es indudable que el contexto, la tradición migratoria y
el tipo de migración influyen en dicha percepción.
Asimismo, esta vertiente de investigación abre nuevas posibilidades, pues con el tipo de perspectiva de las capacidades propuesto por Sen se posibilitan nuevas tendencias para concebir y, en
consecuencia, alentar otras investigaciones sobre la relación entre
remesas, calidad de vida y desarrollo humano, percibiéndose que
lo importante en tales procesos, más que el estudio de los ingresos
monetarios y la adquisición de bienes materiales, las utilidades o
la satisfacción de necesidades básicas, es el de las capacidades, las
realizaciones y los derechos de la persona.
Queda pues abierta la discusión a partir de la propuesta aquí
presentada, sobre todo porque las investigaciones en el campo de
la migración y las remesas se han concentrado mayoritariamente
en su vertiente cuantitativa, de inversión productiva y creación de
infraestructura económica, por lo que es necesario seguir explorando la autopercepción de bienestar, desarrollo humano y calidad
TRAYECTORIAS AÑO 21, NÚM. 48 | ENE-JUN 2019

�54

JOEL RUIZ SÁNCHEZ | MIGUEL ÁNGEL BARRERA ROJAS | ALFREDO SÁNCHEZ CARBALLO

de vida de las personas implicadas con dichos procesos, pues esto
permitiría abonar a la discusión y, sobre todo, a la búsqueda de
nuevas evidencias que den paso a otras miradas sobre dichos procesos.
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�LA PERCEPCIÓN DE CALIDAD DE VIDA EN MUJERES RECEPTORAS DE REMESAS

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TRAYECTORIAS AÑO 21, NÚM. 48 | ENE-JUN 2019

�Los Jornaleros Agrícolas de Origen Indígena
y su Mercado de Trabajo en México
Agricultural Laborers of Indigenous Origin
and their Labor Market in Mexico
JOSÉ MANUEL HERNÁNDEZ TRUJILLO*1

► RESUMEN
Se hace una caracterización socioeconómica de los jornaleros
indígenas, a partir de la información de la Encuesta Nacional
de Jornaleros 2009. Se reelaboraron las bases de datos, considerando las características de las comunidades de origen, para
identificar de mejor manera su condición indígena. Posteriormente se analizó su origen, su nivel educativo, sus condiciones
de empleo e ingresos, y se construyeron las diferentes líneas
de pobreza. Entre las principales conclusiones se encuentra
que, por su elevada pobreza, son en gran proporción migrantes, y por la forma en que se incorporan al trabajo, no tienen
alternativas de empleo mejores que el rural, se ven obligados a
migrar y trabajan en dos o más cultivos al año para mantenerse
empleados. Sus formas de organización más importantes son
étnicas y se centran en la defensa de sus derechos no laborales,
por lo que las posibilidades de mejorar sus condiciones laborales por la vía formal son reducidas.
Palabras clave: Indígenas | Jornaleros | Prestaciones | Rural.

► ABSTRACT
A socioeconomic characterization of indigenous day laborers
is made based upon the National Day Laborers Survey 2009.
The databases were reorganized considering the origin community’s characteristics in order to identify in a better way
their indigenous status. Subsequently, their origin, educational level, as well as labor and income conditions were analyzed
for building the different poverty lines. Among the principal
conclusions, it was found that due to their high poverty the
day laborers are mainly migrants, and that they have not better working alternatives because of the way in which they join
*1Profesor investigador de la Universidad Autónoma Metropolitana, Unidad Azcapotzalco,
Departamento de Economía. Miembro del SNI.
Recibido: 8 de noviembre de 2018 | Aceptado: 28 de enero de 2019
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ISSN 2007-1205 | pp. 56-80

�LOS JORNALEROS AGRÍCOLAS DE ORIGEN INDÍGENA

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the labor market. Therefore, they have no choice but to migrate and work in at least two crops every year in order to be
employed. Also, their most important organization forms are
ethnic and focused in defending their non-labor rights, which
reduces their possibilities for improving their labor conditions through formal ways.
Keywords: Indigenous | Day laborers | Labor rights | Rural.

PRESENTACIÓN
Las comunidades indígenas mexicanas se desenvuelven en la actualidad en un ambiente de elevada pobreza, y los indígenas, por
tanto, son el núcleo de población que, en todos los ámbitos de su
vida cotidiana, enfrenta condiciones de inequidad.
Su vida en un ambiente de oportunidades de trabajo limitadas,
las graves carencias que los han convertido en una población obligada a la supervivencia, su condición lingüística (que afecta no sólo su
movilidad social, sino su movilidad física) (Ortiz, 2013, p. 191) y la
carencia de vínculos y de credenciales para su desarrollo en los mercados laborales urbanos son factores que los han enclaustrado en un
mercado de trabajo que, además de invisibilizarlos, los despoja de
todo derecho. El ejercicio de sus derechos se ve limitado, en primer
lugar, porque los jornaleros agrícolas no han podido desarrollar organismos que los representen en la lucha por sus derechos laborales,
y porque la normatividad de los organismos de seguridad social y
de protección de los derechos laborales no han desarrollado ni la
infraestructura, ni normas específicas e idóneas para atenderlos.
Por lo regular, las investigaciones que se centran en los mercados de trabajo tratan de identificar las características de los mismos y las condiciones en que se incorporan los jornaleros, pero
las que abordan con mayor profundidad estas relaciones y estos
mercados de trabajo, y donde se han encontrado los hallazgos más
importantes, son las que se encuentran vinculadas a las hortalizas
y, en menor medida, los frutales. En este artículo, es importante
caracterizar a los jornaleros y a su mercado de trabajo, pues el propósito es tener una mirada de conjunto, para identificar características de inserción y algunas problemáticas que dificultan tanto su
organización, como el desarrollo de alternativas para regular los
procesos de formalización de la relación laboral.
TRAYECTORIAS AÑO 21, NÚM. 48 | ENE-JUN 2019

�58

JOSÉ MANUEL HERNÁNDEZ TRUJILLO

Así, el propósito del artículo es caracterizar a los jornaleros
agrícolas de origen indígena, las condiciones en que se incorporan
a los mercados de trabajo, en general y no sólo en las hortalizas, así
como algunas características de sus procesos de organización.
Más que confrontar con otras posturas, el artículo las incorpora a lo largo de la exposición, ya que trata de enfatizar algunas de
las características que se identifican en el análisis de la información
existente; no busca confrontar, sino identificar y explicar lo que de
la información se deduce.
1. METODOLOGÍA
Para el análisis de las condiciones para la movilidad y migración
de los jornaleros indígenas a los mercados de trabajo, se hará uso
de los microdatos de la Encuesta Nacional de Jornaleros Agrícolas 2009 (Enjo 2009). Ésta se amplió mediante la incorporación de
información de las condiciones de marginalidad de las localidades de origen, recopilada por el Consejo Nacional de Población
(Conapo), y se incorporó una variable desarrollada a partir de la
base de datos de localidades con presencia importante de población indígena (más del 40%), para ampliar la base de hablantes de
lengua indígena,12a originarios de localidades indígenas. Se utilizó
la información de la Comisión Nacional para el Desarrollo de los
Pueblos Indígenas (CDI) sobre las localidades con una presencia de
más del 40% de población indígena, y se incorporó la información
de tamaño de la localidad y de grado de marginalidad por localidad
del Conapo. La información incorporada se apareó a cada entrevistado, para poder elaborar los cuadros de análisis y que en ellos
se reflejaran directamente estas condiciones. Con estos procedimientos, se amplió la base de análisis de 504 a 1,081 personas, de
una población total de muestra válida de la Enjo, de una muestra
total de 2,824. La información se trabajó mediante el uso del Statistical Package for the Social Sciences (SPSS); se generaron nuevas
variables, a partir de las existentes, para obtener información que
la encuesta no ofrece de manera directa y que nos resultan de mayor utilidad en el análisis, sin afectar sus resultados.
12Este criterio lo utiliza la Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas
(CDI), para incorporar a la población como población objetivo de sus acciones.
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�LOS JORNALEROS AGRÍCOLAS DE ORIGEN INDÍGENA

59

Así, la elevada concentración de indígenas en estas localidades
permite suponer que la población proveniente de las mismas, con
gran seguridad, es indígena. La información obtenida por este medio es consistente, ya que quienes reconocieron ser hablantes de
lengua indígena cumplieron con el criterio de ser provenientes de
localidades de fuerte concentración de población indígena.
Se toma como referente esta encuesta, ya que es la única información disponible que tiene un alcance nacional, y fue realizada
para conocer las condiciones del mercado de trabajo de los jornaleros agrícolas que se ocupan en mercados intensivos en fuerza de
trabajo. La encuesta fue realizada a partir de una selección de los
15 cultivos que a nivel nacional absorben alrededor del 80% de la
mano de obra agrícola; se realizó en 1,181 municipios y el muestreo utilizado ofrece una representación nacional, utilizando un
muestreo estratificado por conglomerados, con representatividad
nacional y por cultivos. Utiliza un solo expansor de la muestra, por
lo que los resultados pueden ser llevados directamente a porcentajes. Otra ventaja es que es de acceso abierto. Existe otra encuesta, levantada por Hubert Carton de Grammont y Sara María Lara
Flores, que sólo cubre las entidades de Sinaloa, Sonora, Baja California Sur y Jalisco; se centra en las regiones orientadas a la producción de hortalizas y el método utilizado para su levantamiento
es el método de saturación (Carton de Grammont, 2004, p. 14). Fue
realizada en el año de 1999 y sólo se encuentran disponibles los
tabulados básicos.
Utilizando este método, se pudo identificar que el 38.3% de
la población jornalera tiene como origen una localidad donde la
población que reconoce ser indígena es de 40%, mientras que sólo
el 18.1% del total de jornaleros captados en la misma encuesta reconoció ser hablante de lengua indígena. Lo anterior nos permite
identificar lo siguiente: más de la mitad de la población indígena,
cuando se encuentra fuera de su localidad, por diferentes razones,
no reconoce su origen indígena, lo que puede deberse a motivos
de discriminación o a condiciones que los ponen en desventaja en
sus procesos de inclusión al mercado de trabajo, por lo que quienes
se reconocen como hablantes de lengua indígena, más que ser una
aproximación a la población, representan el piso de la misma.

TRAYECTORIAS AÑO 21, NÚM. 48 | ENE-JUN 2019

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JOSÉ MANUEL HERNÁNDEZ TRUJILLO

2. CARACTERÍSTICAS GENERALES DE LA POBLACIÓN
2.1. Origen de la población
A principios de los años sesenta, se empiezan a desarrollar las regiones de producción diversificada de hortalizas; al mismo tiempo,
se reestructura la producción de frutales, con el propósito de desestacionalizar la oferta de productos, aprovechando la diversidad
climática de México. La consolidación de estas regiones hortícolas descansa en un proceso de abastecimiento de fuerza de trabajo
promovido por los propios empleadores, basado en el desplazamiento de grandes cantidades de jornaleros desde las regiones más
pobres de México a las zonas de agricultura comercial, de las cuales
una importante proporción son regiones de población indígena.
Las regiones frutícolas y de cultivos de plantación, a diferencia de
las regiones hortícolas, se han desarrollado en zonas en las que la
falta de oportunidades de ocupación les permite ser competitivas
respecto a los otros cultivos, debido a la temporalidad con la que
ofrecen empleos remunerados (Hernández, 2017).
TABLA 1
Jornaleros indígenas, según entidad de origen y condición migratoria.
Tipo de jornalero
Local
61

Migrante regional

Migrante nacional

Migrante internacional

17

27

0

1

31

10

0

15

21

121

0

30

10

6

0

121

24

79

0

96

26

16

0

37

7

14

0

94

25

50

0

64

39

24

7

519

200

347

7

Fuente: Elaboración propia con base en la Encuesta Nacional de Jornaleros Agrícolas 2009
y el Censo General de Población y Vivienda 2010.

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�LOS JORNALEROS AGRÍCOLAS DE ORIGEN INDÍGENA

61

Lo que se puede observar es que los estados que más contribuyen a la agricultura comercial con jornaleros indígenas en
México son Oaxaca, Veracruz, Guerrero, Puebla, Chiapas, San Luis
Potosí y Chihuahua, y lo hacen en ese mismo orden. Pero existen
dos formas diferenciadas de contribuir: Guerrero es un expulsor
neto (el 77.6% de los jornaleros encuestados a nivel nacional trabaja fuera de su entidad), donde la agricultura tiene muy poca capacidad de brindar empleo, por lo que la mayoría de ellos tiende a
migrar a otras entidades, en cultivos de plantación (frutales, caña
de azúcar y café) y hortalizas. Una situación similar se presenta
en Oaxaca (el 35.2% de los jornaleros captados trabaja fuera de su
entidad),23con la diferencia de que Oaxaca tiene cultivos de plantación que atraen población local y regional, tiene zonas de elevada
pobreza que proveen de jornaleros a las regiones de agricultura de
exportación y existe la oportunidad de laborar en la fruticultura y
los cultivos de plantación, con lo que pueden ocuparse en la misma
región, e incluso en la localidad.
Veracruz, al ser una entidad donde existen importantes zonas
productoras de cultivos de plantación, como caña de azúcar, café,
limón y naranja, tiene una gran capacidad para dar ocupación a la
población local y en cierta medida a la población que vive en regiones contiguas a las zonas productoras, pero de la misma manera
tiene regiones de elevada pobreza que, ante la falta de oportunidades de empleo, se han integrado a las redes migratorias nacionales
que giran en torno a la horticultura.
Otro aspecto sobre el origen de los jornaleros indígenas que
es importante reconocer es que las localidades con menos de 100
habitantes, a pesar de que sus indicadores revelan una gran pobreza y muy reducidas posibilidades de empleo, no son un origen importante en los ciclos migratorios, ya que estas localidades, por su
reducido tamaño, no alcanzan el mínimo para que los enganchadores
las incorporen a sus ciclos de aprovisionamiento de trabajadores, y
tampoco tienen el suficiente capital social para construir sus pro23En un cálculo realizado por el autor, donde se consideran todos los cultivos de cada entidad en 2017 y utilizando un índice de los jornales que utiliza cada hectárea, según cultivo, se
obtuvo un cálculo de 39 jornales al año por persona ocupada en la agricultura para Guerrero
y de 67 para Oaxaca. Bajo el supuesto de que todos los jornales son retribuidos, cosa que
no sucede en frijol, maíz y café, donde la mayor parte de los productores son minifundistas
y ocupan trabajo familiar. Como se ve, en términos de ocupación, la penuria es mayor en
Guerrero que en Oaxaca.
TRAYECTORIAS AÑO 21, NÚM. 48 | ENE-JUN 2019

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JOSÉ MANUEL HERNÁNDEZ TRUJILLO

pias redes, por lo que del grueso de los jornaleros indígenas que se
incorporan a los mercados de trabajo rurales, sólo el 5.6% proviene
de localidades de este tamaño.
Con el desarrollo y la consolidación de las regiones de atracción jornalera, aquellas localidades en donde los periodos de contratación de trabajadores se han ampliado, hasta ofrecer trabajo por
más de seis meses, es donde se han desarrollado procesos de asentamiento de población migrante (Ortiz, 2013; Saldaña, 2017; Velasco
2013), fundamentalmente en las zonas de producción hortícola y en
las citrícolas, lo que se debe en parte al amplio periodo de oferta de
trabajo. En estas regiones, al momento de preguntarle a la población
asentada si migra para trabajar, señala que no lo hace (Granados,
2005; Ortiz, 2013). De la misma manera, una proporción cada vez
más significativa de los hijos de los migrantes son nacidos en la propia localidad de atracción, por lo que en la actualidad, aun cuando
son población de origen migrante e indígena, han perdido las condiciones que a nivel de encuesta los determinan como tales.
2.2. Estructura de edad y sexo
Pese a las prohibiciones existentes y a las sanciones que se aplican en
los mercados agrícolas del extranjero a los bienes de los productores
que utilizan trabajo infantil, la población indígena que se incorpora
al trabajo asalariado antes de la mayoría de edad sigue siendo elevada, aun cuando este fenómeno no se advierte en la Enjo, pero sí en
estudios recientes (Vargas, 2013; Seefoó, 2009; Rámirez, 2014).
Otra característica de la población jornalera indígena es que
la mayoría de los ocupados se encuentran en los grupos de edad de
20 a 44 años. En el caso de las mujeres, se observa que presentan
una incorporación más temprana al mercado de trabajo que los
hombres, ya que éstas se concentran en los grupos de edad de 15
a 34 años, y a partir de esa edad la proporción de su participación
se reduce de manera significativa. En el caso de las mujeres no hablantes de lengua indígena, su participación se concentra en los
grupos de 25 a 44 años.
A partir de los 44 años, la participación de los jornaleros en el mercado de trabajo disminuye significativamente, lo que en parte se debe a
que en los mercados de trabajo agrícolas la contratación se realiza luego
de una inspección física del trabajador (Hernández 2005), además de
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LOS JORNALEROS AGRÍCOLAS DE ORIGEN INDÍGENA

que en los mercados intensivos en fuerza de trabajo se presenta una sobreoferta de fuerza de trabajo, lo que le permite al empleador ser selectivo, y a las cuadrillas las obliga a discriminar a aquellos que no reúnen
los requisitos para permitirles lograr las cuotas de trabajo.
TABLA 2
Población indígena por grupos de edad y sexo, según condición.
Grupos
de edad
10 a 14 años

Hablante de lengua indígena
Sexo
Masculino

Femenino

0.50%

0.00%

Población que no habla lengua indígena

Total
0.40%

Sexo
Masculino

Femenino

0.20%

0.00%

Total
0.20%

15 a 19 años

10.80%

16.00%

11.90%

9.50%

9.80%

9.50%

20 a 24 años

13.80%

17.00%

14.50%

12.90%

8.90%

12.20%

25 a 29 años

16.10%

9.40%

14.70%

14.20%

15.20%

14.40%

30 a 34 años

14.30%

15.10%

14.50%

10.80%

16.10%

11.80%

35 a 39 años

12.10%

11.30%

11.90%

10.60%

16.10%

11.60%

40 a 44 años

7.50%

10.40%

8.10%

12.30%

13.40%

12.50%

45 a 49 años

8.30%

6.60%

7.90%

9.70%

9.80%

9.70%

50 y más años

16.60%

14.20%

16.10%

19.80%

10.70%

18.10%

Total

100.00%

100.00%

100.00%

100.00%

100.00%

100.00%

Fuente: Elaboración propia con base en STyPS-PAJA, Encuesta Nacional de Jornaleros
Agrícolas 2009.

Los jornaleros agrícolas indígenas son migrantes, ya que representan el 62.8% del total de los jornaleros migrantes. En todos
los grupos de edad, representan más del 60% de los trabajadores,
excepto entre los de más de 50 años.
De la misma manera que la pobreza los obliga a una incorporación temprana al trabajo asalariado, el elevado esfuerzo físico que se
requiere para mantener la cadencia y cumplir con las cuotas de trabajo
(tareas) acelera su proceso de envejecimiento. El mercado de trabajo los
empieza a discriminar a los 45 años (Hernández, 2007), y en las regiones hortaliceras se les excluye totalmente a los 54 (Tlachinollan, A. C.,
2013). Al respecto, Velázquez (2013) señala: “En 2010, cuando entrevisté a Bonifacio, este hombre viajaría, como lo había hecho en años
anteriores, llevando consigo a su esposa, seis hijos y las esposas de éstos.
Éste sería el último año que Bonifacio migraría pues había cumplido la
edad límite que desde 2009 pusieron las empresas agroexportadoras
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JOSÉ MANUEL HERNÁNDEZ TRUJILLO

para contratar jornaleros, además de que se sentía cansado” (p. 141).
Así, los jornaleros, al volverse viejos prematuramente, encuentran mayores dificultades para encontrar trabajo, con lo que
se eleva el costo de transacción de la búsqueda de trabajo, y paulatinamente abandonan los mercados intensivos en fuerza de trabajo y se incorporan a otro tipo de labores más precarias, pero en
las cuales existen mayores posibilidades de encontrar empleo, y el
costo de transacción es menor. Así, tienden a asentarse en las localidades de origen y se desincorporan del flujo migratorio, lo que
es una decisión racional, pues la búsqueda de trabajo en un ciclo
migratorio genera mayores costos de transacción que la búsqueda
de trabajo en sus localidades de origen, ya que en ambas la posibilidad de ocupación es reducida, pero los costos de manutención se
reducen significativamente en el lugar de origen.
TABLA 3
Participación de los jornaleros agrícolas indígenas entre los migrantes
y no migrantes.
Grupos de edad

Participación de la población indígena
En migrantes

En no migrantes

10 a 14 años

100.00%

9.10%

15 a 19 años

74.10%

24.80%

20 a 24 años

66.30%

28.80%

25 a 29 años

67.40%

34.50%

30 a 34 años

64.30%

33.20%

35 a 39 años

61.40%

28.40%

40 a 44 años

64.30%

34.10%

45 a 49 años

52.50%

36.60%

50 y más años

40.60%

33.40%

Total

62.80%

31.60%

Fuente: Elaboración propia con base en STyPS-PAJA, Encuesta Nacional de Jornaleros
Agrícolas 2009.

2.3. Educación
En la actualidad, el nivel educativo exigible en la mayoría de los
empleos urbanos es la educación secundaria terminada, por lo que
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65

la falta de acreditación de este nivel educativo margina a las personas a la búsqueda de trabajo en empleos con gran inestabilidad,
con grandes requerimientos físicos y con pocas posibilidades de
movilidad social.
Entre los jornaleros no indígenas, sólo el 28% tiene un nivel de
estudios de secundaria terminada o superior, mientras que entre
los jornaleros de origen indígena, sólo el 20% reúne esta condición.
Como se observa en la tabla 4, entre más temprana es la incorporación de los jornaleros al trabajo, mayor es la posibilidad de
que carezcan de educación alguna, y mayores son las dificultades
que enfrentan para lograr niveles de instrucción que les permitan
mejorar su movilidad laboral. Pero, además de ello, lo que se observa es que los rezagos educativos entre los jornaleros indígenas
son mayores que los de la población no indígena (Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE), 2008). Esto puede
deberse a dos factores. El primero es la precariedad de las condiciones de origen, ya que gran parte de las localidades de origen de
los jornaleros indígenas son de pequeño tamaño y con población
dispersa, por lo que la oferta educativa es reducida y el costo de
estudiar es elevado en tiempo (lo que dificulta aún más su incorporación y su permanencia en la escuela). El segundo es que, debido
a que la mayor proporción de los jornaleros indígenas son migrantes, esta condición dificulta la posibilidad de que una vez que se incorporan a relaciones de trabajo asalariadas mantengan su vínculo
con la escuela y la regularidad que se requiere para acreditar los
diferentes niveles de estudio (Rojas, 2011); o como señala Velasco
(2013), aun cuando los padres quieren incorporar a los niños a la
escuela, primero tienen que resolver los problemas relacionados
con la búsqueda y el establecimiento de la vivienda (p. 202).
Entre la población indígena se observa que el 53% o bien no
estudió ningún grado, o éste es inferior al de primaria terminada,
mientras que entre los jornaleros agrícolas no indígenas, la población que se encuentra en esta situación es del 41.3%. Aun cuando
en los dos núcleos es elevado, el de la población indígena es más
grave.

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JOSÉ MANUEL HERNÁNDEZ TRUJILLO

TABLA 4
Nivel educativo por grupos de edad de incorporación
al trabajo asalariado, según origen.
Nivel educativo,
según origen
Indígena

Grupos de edad de inicio en el trabajo
6 a 12 años

13 a 17 años

18 años y más

Total

Ninguno

27.40%

14.80%

19.60%

20.10%

Primaria inconclusa

39.90%

31.30%

21.50%

32.90%

Primaria

16.90%

27.70%

24.50%

23.30%

Secundaria inconclusa

2.00%

4.00%

5.50%

3.50%

Secundaria

10.20%

17.10%

19.00%

14.90%

Preparatoria inconclusa

1.80%

1.90%

2.50%

1.90%

Preparatoria

1.80%

2.50%

6.70%

2.90%

Estudios profesionales

0.00%

0.80%

0.60%

0.50%

100.00%

100.00%

100.00%

100.00%

Subtotal
No Indígena
Ninguno

20.60%

10.20%

10.70%

13.80%

Primaria inconclusa

34.80%

24.10%

21.40%

27.50%

Primaria

22.10%

27.10%

18.10%

24.30%

Secundaria inconclusa

4.30%

7.70%

7.00%

6.40%

Secundaria

13.30%

22.30%

23.70%

19.30%

Preparatoria inconclusa

2.20%

3.60%

4.20%

3.20%

Preparatoria

2.20%

4.20%

14.40%

4.80%

Estudios profesionales

0.70%

0.90%

0.50%

0.70%

100.00%

100.00%

100.00%

100.00%

Subtotal

Fuente: Elaboración propia con base en STyPS-PAJA, Encuesta Nacional de Jornaleros
Agrícolas 2009.

La condición educativa de los jornaleros agrícolas se transforma en una paradoja, ya que a temprana edad se involucran en procesos migratorios para sobrevivir y mejorar su condición de vida,
lo que los hace abandonar su educación; sin embargo, la carencia
de educación y de seguridad en el empleo los margina a la realización de actividades en la agricultura. Esta condición se transforma
en una barrera para lograr los niveles educativos que les permitirían trascender del empleo rural descalificado a un empleo mejor
remunerado, para el cual se requiere una cierta calificación formal,
TRAYECTORIAS AÑO 21, NÚM. 48 | ENE-JUN 2019

�LOS JORNALEROS AGRÍCOLAS DE ORIGEN INDÍGENA

67

por lo que su decisión de mejorar se transforma en una condición
de inequidad que los subsume en un ámbito laboral que les impide
trascender su condición de pobreza.
2.4. Empleo e ingresos
Debido a la estacionalidad con la que se presenta la demanda de
trabajo, los jornaleros tienden a trabajar en varios cultivos en un
año. De tal forma que sólo el 24.3% de los jornaleros indígenas
trabaja en un solo cultivo, mientras que el 38.8% trabaja en dos, y
36.9% trabaja hasta en tres cultivos; como se puede observar, para
la mayor parte de la población indígena incorporada a los mercados de trabajo con elevada demanda de mano de obra, el proceso
migratorio es una necesidad, con lo cual se convierten en migrantes “circulares permanentes” (Carton de Grammont, 2004).
En frutas y cultivos industriales, los jornaleros tienen un comportamiento muy similar, es decir, la mayor parte de los jornaleros
trabaja en uno o dos cultivos al año, mientras que sólo el 26% y el
19.5%, respectivamente, se contratan en tres cultivos. En hortalizas, el comportamiento es diferente, ya que el 56.1% de los jornaleros trabaja en hasta tres cultivos, el 32.8% en dos, mientras que sólo
el 11.2% trabaja en uno solo, lo que tiende a confirmar una mayor
presencia de migrantes circulares.
Lo anterior se debe a que las hortalizas se desarrollan en regiones de policultivo, donde se suceden y se traslapan los periodos de cultivo de diferentes hortalizas, con lo que las regiones incrementan sus periodos de demanda de trabajo, lo que da lugar
a que los jornaleros puedan incorporarse a procesos de trabajo
continuos, sin necesidad de trabajar en un mismo predio o con un
mismo patrón, y sin salir de la localidad. De la misma manera, los
productores que trabajan en un cultivo en una región suelen tener
explotaciones en otras regiones, con lo que movilizan a los trabajadores ya sea mediante ofertas de trabajo o físicamente, de una
región productora a otra. De la misma manera, la población sigue
patrones migratorios que le permiten, debido al conocimiento de
los mismos, mantenerse ocupadas durante la mayor parte del año
(Hernández, 2016).

TRAYECTORIAS AÑO 21, NÚM. 48 | ENE-JUN 2019

�68

JOSÉ MANUEL HERNÁNDEZ TRUJILLO

TABLA 5
Número de cultivos en los que los jornaleros trabajan,
según tipo de cultivos
Tipo
de cultivo

1

Cultivos en los que trabaja
2

3

Total

Frutas

27.40%

46.60%

26.00%

100.00%

Hortalizas

11.20%

32.80%

56.10%

100.00%

Industriales

38.40%

42.10%

19.50%

100.00%

Otros

50.00%

30.00%

20.00%

100.00%

Total

24.30%

38.80%

36.90%

100.00%

Fuente: Elaboración propia con base en STyPS-PAJA, Encuesta Nacional de Jornaleros
Agrícolas 2009.

Por lo regular, los jornaleros indígenas acuden a contratarse
a lugares donde se pueden ocupar por periodos largos de trabajo
(Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol), 2003), que es donde se
generan los mercados de trabajo intensivos.
En frutales, los periodos de trabajo más frecuentes son de 2 a
5 meses, siguiéndole en importancia los de más de una semana a
menos de 2 meses. En industriales, los más frecuentes son de dos a
cinco meses, y de cinco a nueve meses (ver tabla 6).
En hortalizas, que son los mercados de trabajo con mayor absorción de empleos, los períodos más frecuentes son los de larga
duración, es decir, la población se concentra en lugares que ofrecen trabajo por periodos de dos meses a más de nueve meses. Por
ejemplo, el 41.9% de los jornaleros se contrata por periodos de trabajo de cinco a nueve meses, el 17.1% lo hace por periodos de más
de nueve meses y el 30.1% se contrata por periodos de dos a cinco
meses.
En los mercados de trabajo intensivos en fuerza de trabajo, la
posibilidad de encontrar trabajo más de cuatro días a la semana fue
de 80%, es decir, sólo el 20% de los jornaleros indígenas trabajaron
de uno a cuatro días, la mayoría de los jornaleros trabajaron seis
días a la semana (el 52.8%), y el 16.8% de los jornaleros trabajaron
sin descansar un solo día de la semana.
En los cultivos en que existe una mayor probabilidad de que
los jornaleros trabajen sin descansar es en los de hortalizas (el
21.7% del total) y en los industriales (el 20.9% del total).

TRAYECTORIAS AÑO 21, NÚM. 48 | ENE-JUN 2019

�69

LOS JORNALEROS AGRÍCOLAS DE ORIGEN INDÍGENA

TABLA 6
Duración de la temporada de trabajo en los lugares a donde acuden,
según tipo de cultivo.
Periodos de trabajo

Tipo de cultivo
Frutas

Hortalizas

Industriales

Otros

Total

Una semana o menos

2.60%

2.00%

14.00%

0.00%

3.70%

Menos de 2 meses

30.80%

8.10%

14.00%

0.00%

13.50%

De 2 a 5 meses

44.90%

30.10%

28.00%

25.00%

32.80%

12.80%

41.90%

28.00%

75.00%

34.40%

9.00%

17.10%

16.00%

0.00%

15.10%

Más de 5 meses
a 9 meses
Más de 9 meses
No sabe
Total

0.00%

0.80%

0.00%

0.00%

0.50%

100.00%

100.00%

100.00%

100.00%

100.00%

Fuente: Elaboración propia con base en STyPS-PAJA, Encuesta Nacional de Jornaleros
Agrícolas 2009.

Esto confirma que los jornaleros, al tomar sus decisiones de
trabajo, así como al decidir sus flujos migratorios, lo hacen con
una gran racionalidad y con el conocimiento, ya sea por sus redes sociales o por sí mismos, de los lugares donde tienen mayores
probabilidades de encontrar empleo, con lo que se reduce el costo
de transacción de búsqueda de empleo. De la misma manera, la
ampliación del periodo de cosecha reduce el costo de transacción
del desplazamiento, y las mejores condiciones para alojarse estimulan a los jefes de familia a mantener unidos a sus familiares e
incrementar con ello su capacidad de generación de ingresos (Hernández, 2007).
Los grupos de edad que presentan mayores dificultades para
encontrar trabajo son los de 45 años y más, ya que, como se aprecia
en la tabla 8, el 29.2% de los jornaleros indígenas con más de 50
años de edad representan el 29.2% de los jornaleros que trabajan
entre 1 y 3 días, mientras que sólo representan el 17.1% del grupo
de edad, es decir, la incidencia es 70% mayor a su participación en
el grupo de edad. Una situación similar, pero menos severa, se advierte en el grupo de edad de 45 a 49 años, donde su participación
es 30% superior a su participación en el grupo de edad. Lo anterior es una muestra de la forma en que el mercado de trabajo, al
reducir la oportunidad de trabajo de los jornaleros que se encuentran en los grupos de edad superiores a los 45 años, opera como un
TRAYECTORIAS AÑO 21, NÚM. 48 | ENE-JUN 2019

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JOSÉ MANUEL HERNÁNDEZ TRUJILLO

mecanismo de envejecimiento prematuro de la fuerza de trabajo
(Barrón et al., 2000). Así, al reducirse el número de días trabajados
a la semana, debido a que no son seleccionados para trabajar, se
incrementa su costo de transacción, con lo que cada vez es menos rentable buscar trabajo. Se presentan seis días a buscar trabajo,
para emplearse tres. Entonces el esfuerzo, el gasto de tiempo y los
costos de esperar hasta encontrar trabajo se elevan al doble, mientras que los ingresos semanales se reducen a la mitad.
TABLA 7
Días trabajados en la semana según tipo de cultivo.
Días
trabajados
en la
semana

Frutas

Hortalizas

Industriales

Otros

Total

1

0.00%

1.50%

1.30%

5.00%

1.10%

2

2.50%

2.80%

2.30%

5.00%

2.60%

Tipo de cultivo

3

4.90%

11.20%

7.70%

0.00%

8.30%

4

10.20%

9.00%

6.40%

10.00%

8.60%

5

15.80%

6.40%

9.00%

10.00%

9.70%

6

60.90%

47.40%

52.40%

70.00%

52.80%

7

5.60%

21.70%

20.90%

0.00%

16.80%

Total

100.00%

100.00%

100.00%

100.00%

100.00%

Fuente: Elaboración propia con base en STyPS-PAJA, Encuesta Nacional de Jornaleros
Agrícolas 2009.

Los grupos de edad que muestran una mayor probabilidad
de conseguir trabajo son los que se ubican entre los 15 a 24 años,
ya que su participación en los grupos de cinco, seis y siete días
trabajados a la semana representan una proporción superior a su
participación en el grupo de edad. Es decir, son núcleos de población que tienen una mayor aceptación en los mercados de trabajo.

TRAYECTORIAS AÑO 21, NÚM. 48 | ENE-JUN 2019

�71

LOS JORNALEROS AGRÍCOLAS DE ORIGEN INDÍGENA

TABLA 8
Días trabajados por semana, según grupos de edad.
Grupos de edad

Días trabajados en la semana
1a3

4

5

6

7

Total

0.80%

0.00%

0.00%

0.20%

0.50%

0.30%

15 a 19 años

6.20%

9.70%

12.40%

11.20%

11.50%

10.60%

20 a 24 años

12.30%

6.50%

13.30%

14.40%

13.70%

13.20%

25 a 29 años

8.50%

14.00%

11.40%

16.80%

13.70%

14.50%

30 a 34 años

13.10%

11.80%

7.60%

13.90%

14.30%

13.10%

35 a 39 años

9.20%

16.10%

17.10%

10.90%

11.00%

11.80%

40 a 44 años

9.20%

11.80%

14.30%

10.40%

8.80%

10.50%

45 a 49 años

11.50%

10.80%

9.50%

8.10%

8.20%

8.90%

50 y más años

29.20%

19.40%

14.30%

14.20%

18.10%

17.10%

Total

100.00%

100.00%

100.00%

100.00%

100.00%

100.00%

10 a 14 años

Fuente: Elaboración propia con base en STyPS-PAJA, Encuesta Nacional de Jornaleros
Agrícolas 2009.

3. LA LEGISLACIÓN MEXICANA
Y LOS DERECHOS DE LOS JORNALEROS AGRÍCOLAS
El trabajo rural siempre ha tenido un tratamiento diferenciado
respecto al urbano ante la ley, ya que al ser en su mayoría un trabajo de temporada y al realizarse en lugares apartados con reducida
disposición de servicios de salud, de vivienda y de servicios públicos en general, requiere de ciertas condiciones adicionales. Estas
condiciones están marcadas en el artículo 283 de la Ley Federal del
Trabajo (LFT).
Entre éstas se encuentran las relacionadas con proporcionar
vivienda temporal, asistencia médica en las localidades donde trabajan y trasladarlos a los lugares de atención médica cuando sea
necesario, así como otras relacionadas con el aprovechamiento del
espacio para realizar actividades propias de los trabajadores del
campo, como son el cuidado de animales de traspatio, el aprovechamiento de los acuíferos para sus necesidades, celebrar sus fiestas regionales y constituir cooperativas de consumo.
Además de estos derechos, de acuerdo con la ley, los trabajadores tienen los mismos que el resto de los trabajadores. Sin emTRAYECTORIAS AÑO 21, NÚM. 48 | ENE-JUN 2019

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JOSÉ MANUEL HERNÁNDEZ TRUJILLO

bargo, el hecho de que la mayoría se contrate por temporada es un
factor que ha planteado dificultades para garantizar la contratación
formal de los trabajadores del campo. De la misma manera, existen
derechos sobre los que no se ha desarrollado una reglamentación
específica, ni los procedimientos apropiados a la temporalidad de
su contratación y a su proceso migratorio. Así, sus derechos a la
jubilación, la pensión e incluso a los servicios médicos tienden a
ser derechos limitados, ya que su falta de registro impide que esta
prestación sea aprovechada por ellos o por su familia directa. Una
situación similar se presenta en otras prestaciones, entre las que se
encuentra el reparto de utilidades. Para tener derecho a la participación de utilidades de la empresa es necesario que acrediten un
mínimo de 60 días trabajados con la firma (Artículo 127-VII, LFT).
La Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STyPS) es el organismo público que, de acuerdo con la Ley Orgánica de la Administración Pública Federal (LOAPF), tiene como objetivo “vigilar
la observancia y aplicación de las disposiciones contenidas en el
artículo 123 y otros de la constitución federal, en la Ley Federal del
Trabajo y sus reglamentos” (Artículo 40-I, LOAPF).
Sus funciones las cumple a partir de sus programas de inspección, pero sus acciones se encuentran dirigidas principalmente a la
inspección de las regiones jornaleras, con el propósito de erradicar
la presencia de menores de edad en el trabajo, jornadas de trabajo
mayores a las permitidas por la ley, accidentes por la manera de
transportar a los trabajadores, así como brotes de enfermedades
por falta de higiene. Es decir que su función se concentra en evitar
que en la relación laboral se presenten condiciones consideradas
infrahumanas. Sin embargo, sus acciones no ponen al centro cuidar que la relación laboral se desarrolle en condiciones formales en
las que existan los registros de los trabajadores, sus días laborados
y las horas trabajadas al día, en las que se les paguen horas extras
y se les retribuya de acuerdo a la ley un pago extraordinario por
trabajar los días feriados.
Una situación similar se presenta en el actuar del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS). En 1995, se establece un
apartado especial para reglamentar las condiciones que normen las
prestaciones sociales en el campo. En 2001, se incluye en la Ley del
Seguro Social un capítulo específico que norma esta relación entre
los trabajadores estacionales, y es partir de 2009 que se establecen
consideraciones para que tanto los jornaleros como sus familias
TRAYECTORIAS AÑO 21, NÚM. 48 | ENE-JUN 2019

�LOS JORNALEROS AGRÍCOLAS DE ORIGEN INDÍGENA

73

gocen de la seguridad social, y por primera vez se considere la posibilidad de que los trabajadores temporales logren una condición
que les permita acumular semanas que les sean consideradas para
prestaciones como la jubilación y las pensiones.
Así, aun cuando la Ley del Seguro Social desde su promulgación considera que todas las personas que presten un servicio
remunerado, personal y subordinado, de acuerdo con los capítulos
20 y 21 de la LFT, son sujetos de aseguramiento del régimen obligatorio, siempre se ha considerado a los trabajadores estacionales
del campo como un núcleo de población con condiciones de atención diferenciadas respecto a la población urbana.
Por esa razón, cuando se empezó a normar el acceso de los
trabajadores del campo a la seguridad social, sólo se consideraron
los estados que contaban con productores orientados al mercado y
se trató de proteger a los trabajadores permanentes. Posteriormente se busca proteger a los trabajadores temporales, pero con prioridad a los que de alguna manera se encontraban relacionados con
las empresas paraestatales (Cordemex, Tabamex y Azúcar, S. A.).
El IMSS, al ampliar su operación e incluir a los trabajadores
del campo, lo hace considerando que la contratación de los jornaleros agrícolas es por periodos cortos y con empleadores que en
su mayoría no están en condiciones de sufragar los costos de la
seguridad social. Esta consideración hace que para el IMSS resulte
oneroso diseñar una estructura recaudatoria, por lo que los decretos y modificaciones de la ley buscan brindar el servicio sólo donde
sería factible desarrollarlo. Por otra parte, en el IMSS no existió en
ese periodo claridad sobre el sujeto de servicio, ya que los decretos
que modifican la Ley del Seguro Social (LSS) y los reglamentos que
establecen las formas específicas de dar el servicio resultan ambiguos, al considerar de la misma forma a trabajadores, ejidatarios34y
sus organizaciones (las Sociedades Locales de Crédito Ejidal).
En 1995, con la nueva LSS, los trabajadores eventuales del
campo obtuvieron un estatus legal equitativo respecto al resto de
los trabajadores, pues a partir de ese momento se abrió la posibilidad de que los trabajadores fueran sujetos de servicios de seguridad social individual, y no sólo los referidos a la atención médica; pero los usos y costumbres generados por la forma en que se
34Los ejidatarios pueden participar como jornaleros, pero en las actividades de cosecha
de los cultivos señalados. De acuerdo con la LFT, son corresponsables de los empleadores.
TRAYECTORIAS AÑO 21, NÚM. 48 | ENE-JUN 2019

�74

JOSÉ MANUEL HERNÁNDEZ TRUJILLO

configuró a lo largo de los años el proceso de aseguramiento se
convierten en una gran barrera para incrementar la proporción de
la población atendida. Para los empleadores resultaba muy sencillo reportar una determinada cantidad de jornales en función de
sus cultivos y de los índices de absorción de empleo por hectárea,
pero, además, este reporte se hacía en función de sus necesidades
de servicios médicos, estimadas en promedio al año, lo que les garantizaba brindar el servicio y cumplir con la ley a un bajo costo.
La nueva forma de aseguramiento obliga a la individualización de
las cuentas, a reportar los salarios de cotización y a cumplir tanto
con la LSS como con la LFT.
El problema que existe en la actualidad es que el aseguramiento de los trabajadores se presenta fundamentalmente como un régimen obligatorio (para la ley), pero como un régimen voluntario
para los empleadores. Esto se debe a la insuficiencia de la estructura del IMSS para realizar visitas de inspección y garantizar que los
empresarios inscriban a sus trabajadores. En ese sentido, más que
realizar visitas de inspección para obligarlos a cumplir con la ley,
se apela a la voluntad de los empresarios.
4. SINDICALIZACIÓN DE LOS JORNALEROS AGRÍCOLAS
INDÍGENAS
Para el logro de condiciones de equidad en las relaciones de trabajo,
resulta fundamental que los trabajadores constituyan instituciones
que les permitan cohesionar sus demandas, desarrollar procesos
para el empoderamiento de los trabajadores y el reconocimiento
de sus derechos, y tener un instrumento que les permita negociar
estas condiciones con sus empleadores.
El logro de este propósito ha sido afectado por un conjunto
de condiciones que caracterizan a los jornaleros agrícolas y muy
particularmente a los jornaleros agrícolas indígenas.
En primer término, tenemos aquellas condiciones que son comunes a todos los trabajadores del campo:
1. La estacionalidad, es decir, se trata de trabajo que por su naturaleza es temporal.
2. El origen de los jornaleros. Los mercados de trabajo se nutren de
trabajadores de muy distintas regiones, pues existen jornaleros que
TRAYECTORIAS AÑO 21, NÚM. 48 | ENE-JUN 2019

�LOS JORNALEROS AGRÍCOLAS DE ORIGEN INDÍGENA

75

son traídos desde sus comunidades por enganchadores; otros acuden
por su propio pie, basados en sus redes sociales y en su conocimiento del mercado; existen otros trabajadores que, siendo de entidades
expulsoras de fuerza de trabajo, se han asentado en los mercados
laborales.
3. Los grandes empresarios tienen preferencia por contratar jornaleros con determinadas características, mismas que, en función de
sus estereotipos, las relacionan con determinadas etnias o regiones
(Favret, 2010). Esto, que es parte muy importante en la estabilidad
de las relaciones que forman, lo garantizan mediante el aprovisionamiento de jornaleros a través de enganchadores (Saldaña, 2012).

En segundo lugar, tenemos las condiciones relacionadas con
características culturales, como son las siguientes:
a) El 38% de los jornaleros es de origen indígena.
b) Una proporción importante de ellos es monolingüe.
c) Son de muy diversas etnias.
d) Aun teniendo la misma raíz lingüística, tienen costumbres muy
diversas, en función de la localidad de origen.

Esas condiciones, como lo señala Canabal (2008), han favorecido el desarrollo de sindicatos de protección, como el Sindicato
Nacional de Trabajadores, Obreros y Asalariados del Campo, Similares y Conexos de la Confederación de Trabajadores de México
(CTM), que afilia unos 200 mil trabajadores agrícolas en todo Sinaloa (p. 120).
Otra forma de representación de los jornaleros agrícolas es la
de organizaciones que se aglutinan en torno a demandas de carácter civil y reivindicaciones étnicas. “Tal es el caso de Baja California,
en donde ha proliferado la formación de diversas organizaciones,
entre las que destacan el Movimiento de Unificación de Jornaleros
Independientes (MUJI) o el caso del MULI, Movimiento de Unificación de Lucha Indígena, del cual se derivó la Organización del
Pueblo Triqui (OPT), cuya finalidad es vincular a este grupo indígena y el Frente Indígena Oaxaqueño Binacional (FIOB)” (Arroyo,
2001, p. 120), o el del Frente de Unificación Lucha Triqui (FULT),
que se constituye en 2002, en Sinaloa (Ortiz, 2013).
Otro ejemplo de asociación de trabajadores del campo lo fue
la Organización de Jornaleros Agrícolas Migrantes del estado de
Guerrero, cuyas acciones se centraron en el impulso de proyectos
de bienestar comunitario, la regulación de los flujos migratorios
TRAYECTORIAS AÑO 21, NÚM. 48 | ENE-JUN 2019

�76

JOSÉ MANUEL HERNÁNDEZ TRUJILLO

y la negociación de mejores condiciones de trabajo directamente
con las empresas agrícolas. Esta organización conformó un Fondo
de Previsión Social para cubrir a los trabajadores con un seguro de
vida o por pérdida de algún miembro de la familia; este fondo ha
beneficiado aproximadamente a 24 mil migrantes” (Arroyo, 2001,
p. 121).
Recientemente, se formó el Sindicato Independiente Nacional
y Democrático de Jornaleros Agrícolas, pero éste no ha pasado a
dirigir o agrupar a trabajadores de alguna empresa agrícola, por lo
que su existencia no ha influido en la mejora de las condiciones de
contratación de los jornaleros.
Los trabajadores rurales indígenas enfrentan dos grandes
problemas para la mejora de sus condiciones laborales mediante
la organización sindical. El primero es que los organismos sindicales que han logrado una mayor consolidación, lo han hecho por
su importancia como un medio de contención de las demandas de
los trabajadores (sindicatos de protección), mientras que los que sí
se encuentran preocupados por esto funcionan como organizaciones sociales, y son interlocutores del gobierno para el aprovechamiento de los programas sociales de apoyo a la población pobre. Es
decir, ninguno de los dos tipos de organizaciones se centra en el
mejoramiento de las condiciones de vida de sus asociados derivado
de su relación laboral.
CONCLUSIONES
Los mercados de trabajo en que se emplean los jornaleros indígenas tienden a reducir la estacionalidad de la demanda; los periodos
de contratación tienden a ser cada vez más amplios, la contratación
por semana tiende a ser lo regular; los trabajadores en su mayoría,
cuando se encuentran en mercados de trabajo de elevada demanda
de jornaleros, tienden a trabajar toda la semana, y en un 20% de
los casos, tienden a hacerlo sin descansar en la mayor parte de la
temporada.
La diversificación de cultivos de las regiones productoras
demandantes de jornaleros agrícolas indígenas reduce la estacionalidad de la demanda de empleo e influye en la ampliación y el
encadenamiento de los ciclos agrícolas, con lo que crece el periodo
de demanda de jornaleros, hasta constituir ciclos de demanda que
TRAYECTORIAS AÑO 21, NÚM. 48 | ENE-JUN 2019

�LOS JORNALEROS AGRÍCOLAS DE ORIGEN INDÍGENA

77

se ubican entre tres y hasta 10 meses continuos de trabajo. Estas
condiciones le generan una gran estabilidad al mercado, ya que se
reducen las demandas estacionales de trabajadores, con lo que se
desarrolla una tendencia a la regularización de los salarios y disminuyen las presiones sobre los empleadores para utilizar la diferenciación salarial como estrategia para garantizar la atracción y
la permanencia de los jornaleros. Si bien lo anterior es un efecto
negativo en la condición de ingreso de los jornaleros, el efecto positivo es que reduce el costo de transacción en la búsqueda de empleo y amplía su estabilidad laboral, entendida no en términos de la
formalidad, sino en términos de la incertidumbre de no encontrar
trabajo. Éste ha sido un factor que ha permitido el asentamiento
de las familias indígenas migrantes en localidades con una elevada
demanda de empleo, por ejemplo, en el Valle de San Quintín, en
Baja California, y el Valle de Culiacán, en Sinaloa, entre otros (Hernández, 2005).
La vida profesional de los jornaleros agrícolas indígenas se enfrenta a un conjunto de paradojas.
La primera es que, como una medida desesperada, orillados
por la falta de oportunidades en sus localidades de origen, se incorporan a un proceso migratorio como una medida para salir de
la pobreza extrema.
Aprovechando su conocimiento y sus redes sociales, desarrollan flujos migratorios que les permiten mantenerse ocupados la
mayor parte del año; sin embargo, el bajo nivel de ingresos de su
actividad determina que, aun trabajando la totalidad de la semana,
la mayor proporción de ellos sobrevive por debajo de la línea de
pobreza alimentaria.
La incorporación temprana al trabajo y las dificultades para
estudiar en sus localidades de origen les impiden terminar los diferentes grados de la educación básica, por lo que al incorporarse
a los mercados de trabajo quedan relegados a la ocupación en actividades donde no se requiere educación formal; de la misma manera, los lugares donde encuentran empleo son lugares donde no
existe una oferta adecuada de servicios educativos apropiados a su
condición, por lo que muchos no concluyen ni la educación básica
obligatoria, y tienen pocas posibilidades de superar su condición
de pobreza.
El mercado de trabajo rural tiene dos características negativas
para los jornaleros agrícolas indígenas. En primer lugar, permite
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JOSÉ MANUEL HERNÁNDEZ TRUJILLO

la incorporación de los niños al trabajo, limitando sus capacidades
para emplearse en condiciones de equidad, y por otro, debido al
mecanismo de selección de trabajadores, genera un envejecimiento prematuro de los jornaleros. El envejecimiento se produce ya
que a partir de los 45 años enfrentan muchas dificultades para conseguir trabajo, aun encontrándose en lugares de elevada demanda,
pues para ocuparse tienen que pasar por un proceso de inspección
visual, reduciéndose con ello su capacidad de emplearse. Hasta que
llega un momento en que los días que permanecen sin ocuparse
son tantos que terminan por dejar de participar en los mercados
intensivos en fuerza de trabajo, teniendo que regresar a sus lugares de origen. Esta condición provoca que de vivir para trabajar y
desenvolverse en condiciones de pobreza, terminen su vida en sus
localidades de origen, trabajando para vivir en la indigencia.
Los jornaleros agrícolas enfrentan dificultades institucionales, pues, como se señaló, las instituciones públicas que intervienen
en su mercado de trabajo no han desarrollado una normatividad
específica que facilite que ellos puedan ser sujetos de los propósitos de la legislación laboral y de la seguridad social, a pesar de
las condiciones en las que se desarrolla su actividad laboral. Pero
esto también se deriva de que estas mismas instituciones enfrentan
dificultades de supervisión y de estructuras para cumplir con sus
funciones en las localidades donde se ocupan los jornaleros agrícolas indígenas, lo que genera un vacío institucional que aprovechan
los empleadores para no cumplir con sus obligaciones.
Los jornaleros agrícolas indígenas han enfrentado dificultades
para el desarrollo de sus propias instituciones. Las organizaciones
de representación que han alcanzado su más alto grado de consolidación son las étnicas; sin embargo, éstas, por no ser organizaciones sindicales, no se centran en la defensa de sus derechos como
trabajadores. Los organismos sindicales que han logrado una mayor consolidación lo han hecho por su importancia como un medio de contención de las demandas de los trabajadores (sindicatos
de protección), mientras que los que sí se encuentran preocupados
por esto funcionan como organizaciones sociales y son interlocutores del gobierno para el aprovechamiento de los programas sociales de apoyo a la población pobre. Es decir, ninguno de los dos
tipos de organizaciones se centra en el mejoramiento de las condiciones de vida de sus asociados derivado de su relación laboral.
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�LOS JORNALEROS AGRÍCOLAS DE ORIGEN INDÍGENA

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�Estructura de las Ventajas Comparativas Reveladas
de Tubos y Perfiles Huecos sin Soldadura
en México. Un Caso de Éxito Exportador1
Structure of the Revealed Comparative Advantages
of Seamless Tubes and Hollow Profiles in Mexico.
A Case of Export Success
ANDRÉS JIMÉNEZ*2 | VANESSA RODRÍGUEZ**3 | MARÍA JOSÉ SIFUENTES***4

► RESUMEN
En este documento se analizan las ventajas comparativas reveladas de tubos y perfiles huecos sin soldadura en México mediante la metodología propuesta por Gunes (2011), y con ellas
se estudian las posibles determinantes en el tiempo. Los resultados obtenidos apoyan la hipótesis de que México efectivamente
cuenta con ventaja comparativa revelada en los tubos y perfiles
sin soldadura, y con el paso del tiempo ha ido incrementando su
especialización. En particular, después de 2005, porque se recibieron inversiones de empresas transnacionales y los precios del
petróleo y el gas tenían una tendencia al alza, siendo la extracción
y la transportación los principales mercados para el tubo de acero
sin costura. Se comparan los resultados con los cuatro países productores de tubos en América Latina (Argentina, Brasil, México y
Venezuela), por su similitud dentro de la industria.
Palabras clave: Ventaja comparativa | Tubos y perfiles sin soldadura |
			
México | Exportaciones | América Latina.

► ABSTRACT
This paper investigates the revealed comparative advantages
of seamless tubes and hollow profiles in Mexico, through the
1 Se agradece al Dr. José de Jesús Salazar por el apoyo brindado en la elaboración de este
trabajo.
*2Estudiante del Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey, Licenciatura en Economía. Correo electrónico: andresmarcelojimenez@gmail.com
**3Estudiante del Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey, Licenciatura en Economía. Correo electrónico: rdzvanessa97@gmail.com
***4Estudiante del Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey, Licenciatura en Economía. Correo electrónico: mariiasifuentes_97@hotmail.com
Recibido: 13 de agosto de 2018 | Aceptado: 15 de diciembre de 2018
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ISSN 2007-1205 | pp. 81-101

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methodology proposed by Gunes (2011) and also their possible determinants through time. The findings sustain the
hypothesis that Mexico has revealed comparative advantage
in seamless tubes and profiles, and its specialization has increased over time. The results obtained from 2005 are due to
the investment of transnational steel companies and the increase of oil and gas prices, being the extraction and transportation of these commodities the main market for the seamless
steel tube. For their similarity within the industry, a comparison of the outcomes is made between the four main producers of tubes in Latin America (Argentina, Brazil, Mexico and
Venezuela).
Keywords: Comparative advantage | Seamless pipes and hollow profiles |
			
Mexico | Exportations | Latin America.

INTRODUCCIÓN
México, Argentina, Brasil y Venezuela son los únicos cuatro países
de Latinoamérica que cuentan con el equipo necesario para fabricar tubos sin costura (la planta de Venezuela se encuentra inactiva
desde 2009), por lo que los demás países de esta región dependen
de la importación del producto. Mendes de Paula (2016) establece
que la participación de América Latina en la producción mundial
de tubos sin costura disminuyó en 2.7 puntos porcentuales entre
2010 y 2015; de 2014 a 2015 se redujo su participación en 0.9 puntos porcentuales para las exportaciones de tubos y perfiles, y aumentó su participación en 3 puntos porcentuales en importación.
Es decir, el mercado de tubos sin soldadura de América Latina se
ha ido incrementando cada vez más por las importaciones. Datos
de la Asociación Latinoamericana del Acero (Alacero) establecen
que las exportaciones de acero acabado de América Latina en 2017
alcanzaron los 8.8 millones de toneladas, 11% más que en 2016, y
el 9% de ese total pertenece a tubos sin costura (805 mil toneladas).
Sin embargo, se estima que la demanda global disminuyó 3.9%.
Específicamente para México, la industria siderúrgica desempeña un papel clave en la economía mexicana. La Cámara Nacional de la Industria del Hierro y el Acero (Canacero) publicó el
Panorama siderúrgico 2016, en donde se ubica a México como el
décimo tercer productor de acero del mundo. Esta industria abarca el alto horno, el horno eléctrico, los productores de básicos y
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fundidores, los centros de servicio y comercializadores, y los laminadores y productores de tubería, siendo estos últimos los que
cuentan con más presencia en el país. Datos publicados por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) indican que en
los últimos cinco años (2011-2017) las exportaciones siderúrgicas
más importantes para México corresponden a los tubos y perfiles
huecos sin soldadura, representando el 22.4% del total de las
exportaciones de esta industria.
Corrales (2005) ha investigado sobre la importancia de la producción de acero en el estado de Nuevo León. La demanda de esta
industria se ha saturado en los mercados locales e internacionales y
el proceso de globalización ha reconfigurado los mercados acereros
en el mundo, haciendo que se pierda el control sobre esta industria
que había sido estratégica para México durante muchos años. El
autor deja un vacío en la literatura del análisis en los productos
con mayor exportación a nivel nacional; menciona en sus conclusiones que, por ser una región proveedora de insumos básicos
para la industria, fuente de crecimiento y acumulación de capital,
se debería demostrar si la fabricación regional de los productos de
acero ya no es necesaria por su abundancia en los mercados internacionales, por lo que habría que investigar y analizar las ventajas
de obtenerlos del extranjero. Menciona la necesidad de conocer,
evaluar y medir la importancia de estos productos en la industria
manufacturera regional y en el exterior para prever su futuro. De
lo anterior parte la importancia de esta investigación: determinar
si la producción de tubos y perfiles huecos sin costura en México
es competitiva debido a su abundancia en el mercado mundial, ya
que, según el INEGI, este producto es el que cuenta con la mayor
participación en las exportaciones siderúrgicas. Sin embargo, en
los últimos cinco años se ha visto una tendencia a la baja, por lo que
se deben analizar las determinantes de su comportamiento.
El objetivo de esta investigación es estudiar, por el método de
Gunes (2011), si existe ventaja comparativa revelada en los tubos y
perfiles huecos, sin soldadura (sin costura), de hierro o acero (producto del capítulo 73, partida 04, del Sistema Armonizado de Designación y Codificación), además de sus determinantes a través del
tiempo. Para ello se compararán los cuatro países productores de
tubos sin costura en América Latina anteriormente mencionados,
ya que estos cuatro países tienen características similares, como:
ser países emergentes, haber recibido inversiones fuertes de capital
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y que sus industrias hayan iniciado con el modelo de industrialización por sustitución de importaciones (ISI). La hipótesis es que,
efectivamente, México cuenta con ventaja comparativa revelada en
el producto antes mencionado y que la misma ha ido creciendo, ya
que a partir de 1998 hubo más apertura comercial en el mercado de
acero y el país se ha ido especializando en la producción de tubos y
perfiles sin soldadura.
El estudio del índice de ventajas comparativas reveladas es
importante porque esta metodología indica las ventajas comparativas a partir de los flujos de comercio, como señala Huerta (2009).
Su estudio puede ayudar a obtener un mejor entendimiento de la
posición de un país frente a sus competidores y determinar medidas para mantener y mejorar el desempeño de las exportaciones;
esto se puede lograr a través de planes de acción para mantener
e incrementar la inserción de productos y servicios originarios
de los subsectores importantes en los mercados internacionales.
De acuerdo a Bonales, Arroyo y Tinoco (2016), un país obtendrá
beneficios cuando se especialice en la producción y exportación
de bienes y servicios que son relativamente más baratos e importe
los que son relativamente más caros, y al no hacer esto, se incurre
en un costo. Para la medición de ventajas comparativas reveladas
se utilizará el método propuesto por Gunes (2011), por ser el más
apropiado y porque su medición es enfocada a la industria o al producto. Los datos utilizados para la medición se obtienen de la base
de datos estadísticos de comercio internacional de las Naciones
Unidas (International Trade Statistics Database (UN Comtrade),
2018).
En los resultados se encuentra que la evolución de la ventaja
comparativa revelada de tubos y perfiles sin costura para México
ha sido favorable en comparación con la evolución que han tenido las del resto de los países latinoamericanos productores de los
mismos. Se obtiene que durante los años de 1996-2004 el comportamiento del índice de México tiene una tendencia al alza, pero en
los años de 2015 y 2016 parece ir a la baja. Los resultados también
arrojan que el incremento de ventaja comparativa revelada de México a partir de 2005 se debe al alza en los precios de gas y petróleo,
ya que la transportación y la extracción de éstos son los principales
usos del tubo de acero sin costura.
El resto del artículo se divide de la siguiente forma: primeramente, se presenta la teoría de la ventaja comparativa revelada y la
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revisión de la literatura que sustenta nuestra hipótesis: investigaciones relacionadas con la industria siderúrgica y estudios previos
sobre la ventaja comparativa revelada. La segunda parte describe
los métodos empleados. La sección tres presenta los resultados encontrados. Finalmente, en el cuarto apartado son presentadas las
conclusiones de la investigación.
MARCO TEÓRICO
Ricardo (1959 [1817]) defiende la libertad de comercio exterior y
propone por primera vez el concepto de ventaja comparativa, el
cual hace referencia a asignar de manera eficiente los recursos de
un país a aquellos sectores donde sea relativamente más productivo;
es decir, un país puede importar los bienes que su trabajo produce
de forma relativamente ineficiente y exportar aquellos otros que su
trabajo produce de forma relativamente más eficiente. Esta teoría
se basa en las diferencias entre la productividad de la mano de obra
en las naciones y hace posible que se favorezcan algunos sectores,
se amplíe el intercambio comercial y se busque la especialización
en actividades más rentables y con mayor valor agregado. La teoría
ricardiana trata de demostrar que el comercio internacional tiende
a ampliar las posibilidades de consumo de los países, lo que implica
incremento en las ganancias del comercio (Porter, 1991).
El modelo propuesto por David Ricardo acerca de la teoría
de la ventaja comparativa hace referencia a que los países se especializan en producir aquellos bienes en los que sus costos relativos son menores. Esta idea difiere del pensamiento de Adam
Smith (1937 [1776]) sobre la ventaja absoluta, la cual establece que
un país empleará menor cantidad de trabajo por unidad de producción en comparación al país con el que se establece el vínculo
comercial. Por otro lado, la teoría de Heckscher-Ohlin, planteada
en Borkakoti (1998), propone una extensión a la teoría de ventajas comparativas, ya que sostiene que, aun cuando todos los países
tengan acceso a la misma tecnología, habrá en cada país industrias
que posean una desventaja comparativa en relación con los demás
países. Por lo tanto, el origen de las ventajas comparativas se encuentra, según Heckscher-Ohlin, en la dotación de factores (capital
y trabajo). Es decir, dado el cambio en la dotación relativa de factores y su consecuencia sobre los precios relativos, ante la aperTRAYECTORIAS AÑO 21, NÚM. 48 | ENE-JUN 2019

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tura comercial, cada país tiende a especializarse en la producción
del bien relativamente intensivo en el uso del factor relativamente
abundante (Markusen, Melvin, Kaempfer y Maskus, 1995). Los beneficios que un país obtiene ante la apertura comercial se pueden
explicar a través del teorema de las ganancias del comercio, el cual
afirma que:
El valor de producción se maximiza cuando un país se abre
al libre comercio, ya que las canastas de consumo en el libre
comercio evaluado con los precios de apertura son menores
a la canasta de consumo en autarquía evaluada con precios de
libre comercio. En dicha situación, la canasta de consumo de
libre comercio es preferida a la de una economía cerrada (p.
65).25

En este marco teórico se han presentado los conceptos y teoremas sobre el fenómeno de estudio que son las ventajas comparativas. En la literatura académica no se encontró ningún trabajo
que midiera las ventajas comparativas para los tubos y perfiles huecos, sin soldadura (sin costura), de hierro o acero en México, por
ninguna de las metodologías existentes. La literatura que más se
ha acercado a nuestro enfoque de estudio es acerca de la industria
siderúrgica mexicana. En la siguiente sección se procede a discutir
la literatura recabada.
REVISIÓN DE LA LITERATURA
Dentro de la literatura existente, en un plano más general, se han
encontrado artículos sobre las determinantes de las ventajas comparativas para la industria del acero; Feng (1994) analiza la evolución y el crecimiento de la industria del acero en China, donde su
teoría base es la ventaja comparativa. A través de estudios cualitativos, concluye que para que un país tenga ventaja comparativa en
la producción de acero, tanto el stock de capital físico como la capacidad tecnológica deben proporcionar competitividad. Menciona
que sería importante enfocarse en los posibles beneficios que se
obtendrán de la integración económica en la industria siderúrgica.
Por otro lado, la investigación de Ault (1972) sobre las determi25Traducción propia.
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nantes del acero a nivel internacional con los países más industrializados (Japón, Estados Unidos, Europa Occidental) difiere del
enfoque teórico de Feng (1994) e incluso refuta el modelo de Heckscher-Ohlin para su análisis, ya que lo considera inadecuado por
el supuesto de tecnologías iguales en este tipo de industria. Propone la teoría de economías a escala y la de doctrina de los costos
comparativos, porque estas teorías sostienen que el comercio de
este tipo de sectores tiene lugar por las diferencias en costos de
producción unitarios.
Los artículos encontrados acerca de la industria siderúrgica
a nivel nacional e internacional dan el contexto económico para
entender las posibles determinantes en el desempeño de la industria del acero. Jerez (2013) explica que, para Argentina y Brasil, se
logró fortalecer la industria por el modelo de industrialización de
sustitución de importaciones (ISI), con la implementación de estrategias como el Plan Siderúrgico Nacional en Argentina y el plan
nacional sectorial en Brasil en 1971. Esto se puede relacionar con
lo que dice Fernández (2013) sobre la crisis en la industria siderúrgica mexicana en 1998, ya que se redujo su participación en el
mercado nacional por la apertura comercial, a pesar del aumento
en su producción. Con la reducción de los aranceles se incrementaron las importaciones procedentes de China, debido a que éstas
se encontraban respaldadas por grandes subsidios estatales.
La apertura comercial ha tenido implicaciones dentro de la
industria siderúrgica mexicana. Brown y Guzmán (1998) identifican el progreso tecnológico de la siderurgia mexicana y evalúan el
desempeño productivo de las industrias metálicas básicas del hierro y el acero de 1984 a 1994. Concluyen que la apertura comercial reveló las fortalezas y debilidades de la siderurgia mexicana. El
Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) obligó
a los productores de acero nacionales a mejorar su productividad
y alcanzar precios competitivos. Esto coincide con lo encontrado
por Soto y Solé (2001) sobre el cambio tecnológico en la siderurgia
mexicana, que llevó a las plantas más importantes a operar con tecnología avanzada, lo cual les otorgó una ventaja competitiva desde el punto de vista tecnológico. Ambos autores concluyen que el
proceso de modernización de las empresas siderúrgicas nacionales
permitió la mejora en la eficiencia productiva y avanzar cada vez
más hacia la elaboración de productos con mayor valor agregado.
Por otro lado, Nahuat, Jiménez, Cruz y Buenrostro (2016) analizan
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ANDRÉS JIMÉNEZ | VANESSA RODRÍGUEZ | MARÍA JOSÉ SIFUENTES

los retos para la internacionalización de la industria acerera mexicana. Argumentan que, debido a que el acero se vende como materia prima, su precio debe ajustarse al precio internacional. Esto
significa que cuando la demanda disminuye, la competitividad se
vuelve determinante. Aseguran que el acero nacional no enfrenta
ningún problema en cuanto a calidad y precio al participar en el
mercado global.
La evidencia regional coincide con la importancia de la apertura comercial para el crecimiento económico, tal como Corrales
(2007) explora los cambios de la industria siderúrgica en Nuevo
León. El autor destaca la importancia de la producción de acero
para las fábricas nuevoleonesas, porque les permitió crecer y fomentar el desarrollo regional. El autor concluye que el nivel de concentración y poder de desarrollo de esta región tuvo como fuente
de crecimiento a la industria siderúrgica y su internacionalización,
y en México contribuyó a la creación de la infraestructura básica.
La teoría de ventaja comparativa y el teorema de Heckscher-Ohlin también han sido comprobados a través de análisis
cuantitativos. Diversos autores han utilizado la metodología de Yu,
Cai y Leung (2009) —la cual es una modificación al índice de Balassa (1965)— para obtener la ventaja comparativa revelada de diversas industrias. Así lo hizo Salazar (2015), quien probó las ventajas
comparativas reveladas normalizadas de México y sus estados, y
su evolución. Se encuentra que, en la mayoría de los estados, en
los subsectores donde se encuentra la mayor parte de los comerciables mexicanos, las ventajas comparativas concentran proporciones grandes de producción, empleo y activos; sin embargo, hay
estados cuyas proporciones totales son bajas, lo cual muestra áreas
de oportunidad para redirigir los incentivos y propiciar un mayor
crecimiento estatal.
El teorema de Heckscher-Ohlin ha sido base teórica para
comprobar la especialización de algún sector, dentro de un país,
tal como lo hacen Aguirre, Salim, Torres y Reina (2012) para la industria textil mexicana, quienes, al igual que Salazar (2015), han
utilizado la metodología de Yu et al. (2009) para comprobar que,
después de la apertura comercial, México se especializa en el bien
intensivo, en el factor abundante de mano de obra, dada la ventaja
comparativa. En contraste, Amoroso, Chiquiar y Ramos-Francia
(2011) hacen su investigación para identificar si las diferencias en
los flujos de comercio se deben a las diferencias en productividad
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o a las diferencias en las dotaciones de factores en la industria manufacturera, utilizando el método propuesto por Balassa. A partir
de esta misma metodología, Chiquiar, Fragoso y Ramos-Francia
(2007) realizaron su investigación sobre las ventajas comparativas
reveladas de México en el sector de manufactura para el periodo
1996-2005. En su estudio analizan la positiva correlación que tiene
el desempeño relativo de las exportaciones manufactureras mexicanas en el mercado de Estados Unidos. A diferencia de Amoroso
et al. (2011), lo hacen en comparación con países asiáticos y concluyen que las diferencias en los patrones de especialización entre
México y sus principales competidores efectivamente tienden a
seguir lo propuesto por la teoría de Heckscher–Ohlin. Al igual que
Amoroso et al. (2011), Aguirre et al. (2012) lograron comprobar el
teorema de Heckscher-Ohlin para la industria textil, a pesar de la
diferencia en los métodos empleados. Los autores mencionan que
sería importante encontrar una explicación de por qué las exportaciones mexicanas son decrecientes, a pesar de que el país cuenta
aún con una ventaja comparativa.
La literatura existente también ha mostrado interés en el comercio intra-industrial, el cual consiste en la exportación e importación del mismo tipo de bien. Mendoza (2016) se enfoca en
las ventajas comparativas del comercio intra-industrial en México
con sus principales socios comerciales, Estados Unidos y China.
Señala que las principales exportaciones mexicanas a Estados Unidos están concentradas en la industria automotriz y las telecomunicaciones. Para medir el comercio intra-industrial de México, Estados Unidos y China, utilizaron el índice de Grubel-Lloyd (1965).
Esta metodología difiere de la utilizada por Sotomayor (2009),
quien mide el comercio intra-industrial de la industria manufacturera no-maquiladora a través de la metodología de Greenaway y
Milner (1984) —basado en el índice de Grubel-Lloyd (1975)—. No
obstante, Mendoza (2016) también complementa su metodología
estimando un modelo robusto de mínimos cuadrados que sugiere
que las ventajas comparativas reveladas y el efecto de arrastre de
los socios comerciales han tenido un efecto positivo en el comercio
intra-industrial, análisis que Sotomayor (2009) no aborda. Los resultados obtenidos por Sotomayor (2009) comprueban que el comercio bilateral mexicano ha sido vertical y que se ha concentrado
en un reducido número de sectores industriales.
La importancia del cálculo de ventajas comparativas revelaTRAYECTORIAS AÑO 21, NÚM. 48 | ENE-JUN 2019

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das, como menciona Huerta (2009), radica en el uso correcto de la
política de comercio que se debe emplear con base en las ventajas
comparativas del país. Este autor establece que siguen siendo una
guía adecuada para dirigir la política industrial tanto en el corto
como en el largo plazo. Esto se relaciona con lo investigado por
González, Priego y Fragoso (2017), quienes buscaron justificar la
teoría de las ventajas comparativas como guía de política pública.
A diferencia de Huerta (2009), González et al. (2017) utilizaron el
método de Gunes (2011) para medir las ventajas comparativas reveladas, para su posterior comparación con el índice de eficiencia.
Los autores concluyen que la examinación que ejercieron sobre las
ventajas comparativas reveladas para juzgar su conveniencia como
guía de política industrial terminó demostrando su efectividad, lo
cual significa que son una buena guía de política industrial.
Es importante mencionar que no existe ninguna investigación
en el plano internacional donde se utilice lo propuesto por Gunes,
dado que su publicación, donde propone la modificación al índice de ventajas comparativas reveladas, es relativamente reciente.
Además, como se mencionó anteriormente, no se encuentra en el
plano nacional e internacional un estudio que se asemeje a esta investigación, por lo que este punto constituye la mayor aportación
del presente trabajo a la literatura. A continuación, se presenta la
metodología del Índice de Ventajas Comparativas Reveladas propuesto por Gunes (2011) para los tubos y perfiles huecos, sin soldadura (sin costura), de hierro o acero.
METODOLOGÍA
El escenario ideal bajo la apertura comercial es exportar aquellos
bienes que proveen mayor valor agregado e importar los que no
generen dicho valor. Sánchez (2007) nos dice que, si se tomara en
cuenta que cada región tiene sus propias ventajas de cultura, situación económica o zona geográfica, se podría explotar de mejor
manera la exportación de aquellos bienes en los cuales se mantiene
cierta ventaja e importar aquellos en los cuales se tienen desventajas. Para ello se utilizan las ventajas comparativas reveladas, que
son un indicador en forma indirecta que determina las ventajas
comparativas de un país. Gunes (2011) establece que el cálculo de
la ventaja comparativa no es posible, ya que los precios autárquicos
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�91

ESTRUCTURA DE LAS VENTAJAS COMPARATIVAS REVELADAS

relativos no son observables y posiblemente los datos disponibles
estén en equilibrio post-comercialización.
Balassa (1965) introdujo el término ventaja comparativa revelada,
con el fin de indicar que las ventajas comparativas entre naciones
pueden ser reveladas por el flujo del comercio de mercancías, en
cuanto el intercambio real de bienes refleja costos relativos y también diferencias que existen entre los países. Este índice mide el
grado de importancia de un producto dentro de las exportaciones
de un mercado a otro, versus la importancia de las exportaciones
del mismo producto en las exportaciones de ese producto al mundo (Durán y Álvarez, 2008). Ahora bien, este índice es útil para
evaluar si un país tiene o no una ventaja comparativa en un producto básico; sin embargo, su utilidad en estudios comparativos es
limitada y problemática. Gunes (2011) ha propuesto otra manera
de realizar este índice; concibe el Índice Softmax Normalizado de
Ventaja Comparativa Revelada (SNRCA, por sus siglas en inglés)
como una medida alternativa de la ventaja comparativa revelada de
Balassa, ya que encuentra inconsistencias dentro de la metodología
que este último propuso. En su artículo establece que la normalización apropiada no debe alterar su distribución entre industrias,
los países o el tiempo (Gunes, 2011). El índice SNRCA es capaz
de revelar la magnitud de la ventaja comparativa revelada que un
país tiene y permite comparar los productos básicos entre países,
industrias y a través del tiempo.
En su artículo, Gunes (2011) propone varios índices para
poder solucionar las deficiencias del propuesto por Balassa, un
índice que se mantenga consistente a lo largo de países, industrias y el tiempo. Para analizar los datos de la industria de tubos
y perfiles huecos sin costura se utilizó la propuesta de Gunes
(2011), con la intención de solucionar el problema de consistencia cardinal causado por la normalización por medio de una
función logística, además de que, como ya se mencionó, esta
metodología permite comparar los productos básicos entre países y a través del tiempo.
El cálculo del índice SNRCAJ que se emplea en la presente investigación es el siguiente:

SNRCAJ

= LlE(Xj) /

O"LlE(X])

TRAYECTORIAS AÑO 21, NÚM. 48 | ENE-JUN 2019

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ANDRÉS JIMÉNEZ | VANESSA RODRÍGUEZ | MARÍA JOSÉ SIFUENTES

Donde:
SNRCAi= Índice de ventaja comparativa revelada normalizada softJ
max del país i
(del producto j y mide el número de desviaciones estándar de la variación del valor esperado de las exportaciones.)

xtJ = Flujo de las exportaciones del país i en el producto j

E = Denota la esperanza matemática
LlE(Xj)

= [Xj

- E(Xj)]

= Indica la desviación estándar de LlE(Xj) con respecto a la
muestra completa para lograr consistencia en las tres dimensiones
i: México, Brasil, Argentina y Venezuela
j: tubos y perfiles huecos, sin soldadura (sin costura), de hierro o acero

El cálculo de Gunes (2011) propone normalizar las variaciones
del valor esperado de las exportaciones ( LlE(Xj)) con la desviación
estándar de la misma variación de los valores esperados (
).
El índice de Gunes ofrece una sencilla interpretación de las
ventajas comparativas reveladas; el signo indica si se tiene ventaja
(desventaja), si es positivo (negativo), mientras que el valor numérico expresa la magnitud de la ventaja (desventaja) relativa revelada. Para el propósito de este trabajo, la magnitud se utilizará para
comparar la ventaja relativa entre los países y de los mismos países
contra el tiempo, debido a que el SNRCA tiene la propiedad de ser
aditivo normalizado y permite que la comparación sea consistente
a lo largo de industrias, países y el tiempo, a diferencia de otros
estudios, que utilizan el índice de ventaja comparativa relativa propuesto por Balassa, que tiene la limitante de no ser consistente.
Las determinantes de la ventaja comparativa se estudiarán a
partir del análisis de la evidencia existente sobre los tubos sin costura en los cuatro países seleccionados. La investigación basada en
evidencia tiene como objetivo conocer un fenómeno con mayor
profundidad que los estudios existentes. Este tipo de investigación
está basada en la revisión sistemática de la literatura.
Los datos utilizados para la medición del índice fueron el valor comercial de las exportaciones de los cuatro países por analizar
(México, Brasil, Argentina y Venezuela); todos se obtuvieron de la
base de datos estadísticos de comercio internacional de las Naciones Unidas (UN Comtrade) para el periodo 1996-2016. Los datos
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�ESTRUCTURA DE LAS VENTAJAS COMPARATIVAS REVELADAS

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de esta base de datos son detallados por la categoría de productos,
así como también se encuentran estandarizados de moneda nacional a dólares estadounidenses, utilizando los tipos de cambio
suministrados por los países informadores (International Trade
Statistics, 2018). En el caso de Venezuela, se dejan de reportar datos en 2013 por el cierre de la planta acerera Tavsa. A continuación
presentamos los resultados pertinentes de esta investigación.
RESULTADOS
Como se puede apreciar en el cuadro 1, de los cuatro países latinoamericanos, México es el que ha tenido mejor evolución en su
ventaja comparativa. Iniciando en 1996, México aparece como el
segundo país con mejor SNRCA, con 0.89; el primero es Argentina, con 1.15. Argentina y México son los únicos que inician con
un SNRCA positivo, siendo Argentina el único que se mantiene
positivo durante los 20 años que se analizan. México, por otra parte, tuvo un periodo de resultados negativos, muy cercanos a cero
durante los años 1999 a 2003, como consecuencia de la apertura
comercial en este sector en 1998 y los bajos precios del petróleo y
el gas, que son el principal mercado del tubo de acero sin costura. A
partir de 2005, el SNRCA de México no ha bajado del valor de uno,
mostrando que la ventaja comparativa en tubo sin costura es un
fenómeno relativamente reciente en México. Ambos países tienen
la característica de contar con plantas de producción Tenaris: en
Argentina, Tenaris Siderca, y en México, Tenaris Tamsa, conformando al líder mundial de tubo de acero sin costura desde 2007,
siendo éste un importante factor en su desarrollo de SNRCA.
Tenaris, parte del grupo Techint, tiene a su disposición una
gran cantidad de stock de capital, el cual, como se mencionó en la
revisión de la literatura, es de gran importancia en este mercado.
De hecho, según el índice, la ventaja comparativa de México creció
a partir de 2005, uno de los años en que el grupo Techint adquirió las empresas Hylsamex e IMSA (2005 y 2007, respectivamente),
trayendo grandes cantidades de capital y eficientizando procesos
a dos empresas que fabrican el insumo principal de los tubos sin
costura: las palanquillas cilíndricas de acero (Techint, 2011). El
comportamiento del SNRCA de México, como se explicó, tiene
una tendencia al alza si se toman como referencia los años 1996 y
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2004, pero en el último par de años la tendencia parece ir a la baja,
esto causado por la caída de los precios del petróleo, siendo éste el
principal mercado para el tubo de acero sin costura, debido a su
alta resistencia a la presión ante la extracción y transportación de
petróleo y gas. Sergio de la Maza, director general de Tenaris Tamsa (en un comunicado del Steel Times International, 2015), atribuye a
esto una gran importancia en la caída por segundo año consecutiCUADRO 1
Ventajas comparativas reveladas por el método de Gunes (2011) para
los tubos y perfiles sin costura de Argentina, Brasil, México y Venezuela durante el periodo 1996-2016.
Año

Argentina

Brasil

México

Venezuela

1996

1.15

-0.34

0.89

-0.61

1997

1.11

-0.35

0.93

-0.57

1998

1.03

-0.43

0.69

-0.44

1999

0.6

-0.42

-0.2

-0.35

2000

1

-0.43

-0.34

-0.55

2001

1.16

-0.75

-0.15

-0.55

2002

1.09

-0.91

-0.14

-0.54

2003

1.07

-1.06

-0.05

-0.49

2004

1.34

-1.6

0.31

-0.81

2005

2.32

-2.13

1

-1.57

2006

2.95

-2.44

1.8

-2.14

2007

3.34

-3.14

1.42

2008

3.82

-4.06

1.09

-3.67

2009

2.72

-1.86

1.28

-1.76

2010

2.3

-1.62

1.52

-1.71

2011

2.91

-2.34

1.63

-2.64

2012

2.75

-2.1

2.01

2013

2.27

-1.64

2.9

2014

2.22

-1.05

3.12

2015

0.65

-0.71

2.06

2016

0.46

-1.04

1.98

Fuente: Elaboración propia con datos obtenidos de UN Comtrade.
TRAYECTORIAS AÑO 21, NÚM. 48 | ENE-JUN 2019

-2.42

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ESTRUCTURA DE LAS VENTAJAS COMPARATIVAS REVELADAS

vo en la inversión en este sector. Este comportamiento del SNRCA
también es compartido por Argentina, este último teniendo reacciones más adversas debido a la crisis económica por la que pasa
el país sudamericano. De hecho, los mejores años del SNRCA de
Argentina y el repunte del de México coinciden con el periodo de
altos precios de los combustibles y del barril de petróleo, cayendo
durante 2008, año de la crisis del crédito subprime. Además, durante
este periodo la empresa Tenaris, como se mencionó, se convirtió
en el líder mundial de tubo sin costura, y sus plantas principales se
encuentran en México, Argentina e Italia.
GRÁFICA 1
Evolución de las ventajas comparativas reveladas para los tubos
y perfiles sin costura de Argentina, Brasil, México y Venezuela
durante el periodo 1996-2016.
4-

2-

País
&lt;{

-+- Argentina

D:'.

-+- Brasil

u
z
(f)

-+-

Mexico

Venezuela

-2 -

-4 O

1

1

1

1

1

1

1

1

1

1

1

1

1

1

1

1

1

l

1

1

1996 1997 19981999 2000 2001 2002 2003 2004 2005 2006 2007 2008 2009 20 10 2011 2012 2013 2014 2015 2016

Year

Fuente: Elaboración propia.

Los resultados para México coinciden con la hipótesis planteada: en un comunicado del Steel Times International en 2015, México
es el país que más ha aumentado su nivel de producción de tubo
de acero sin costura en los últimos 10 años, pasando de 673 mil
toneladas al año en 2004 a 1.06 millones de toneladas para 2014.
México, junto con Argentina, son la excepción a la tendencia a la
baja de la producción de este bien, pues en el mismo periodo han
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logrado mantenerse estables con una producción de 850 mil toneladas al año.
Si se tomara en cuenta solamente lo planteado por Chiquiar et
al. (2007) acerca de que México es un país abundante en mano de
obra, se pensaría que México no tendría que ser un país con ventaja en productos como el tubo de acero sin costura, ya que, como
lo menciona Feng (1994), una de las características de la industria
del acero es que es relativamente intensivo en capital. La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (2015) establece
que México es un país atractivo para inversiones, tanto nacionales
como extranjeras, por la competitividad que presenta en los salarios de los trabajadores y la mano de obra especializada, lo que
le ha permitido atraer el suficiente capital a lo largo de los años
para modernizar la industria siderúrgica nacional. Hay evidencia
de que la inversión en México no es un fenómeno reciente; Tenaris
Tamsa lleva invirtiendo en México desde 1954, además de que en
el trabajo de Soto y Solé (2001) se muestra que México tenía altos
niveles de modernización en su industria desde 1985, utilizando
en este año sólo un 13.4% de su producción total de acero líquido
mediante la obsoleta tecnología Siemens-Martins, comparado con
el 18.8% de la industria estadounidense, mostrando que México ha
utilizado este capital para especializarse en la industria siderúrgica
y, dentro de ésta, en la de tubo de acero sin costura.
México se ubica en el decimotercer puesto de países exportadores de acero. Si lo comparamos con Brasil, que está en el undécimo lugar, nos damos cuenta de que este último no tiene un SNRCA
positivo en los tubos sin costura; esto puede ser a causa de que su
principal exportación son productos semi-terminados: planchón y
palanquilla, largos, alambrón y varilla (International Trade Administration, 2017). Lo anterior implica que México puede obtener
grandes beneficios de la exportación del tubo de acero sin costura
en otros países latinoamericanos y en Estados Unidos, especializándose más en este bien y manteniendo su ventaja comparativa,
la cual le permite competir en estos mercados y contra las importaciones de China, que, según lo establecido en la edición 2016 del
congreso de la Cámara Nacional de la Industria del Hierro y el
Acero (Canacero), es una problemática recurrente en la industria
de acero mexicana.
Los otros dos países (Venezuela y Brasil) en ningún momento
obtuvieron un SNRCA positivo, dejando en evidencia que los tuTRAYECTORIAS AÑO 21, NÚM. 48 | ENE-JUN 2019

�ESTRUCTURA DE LAS VENTAJAS COMPARATIVAS REVELADAS

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bos sin costura no son un producto con el cual se vean beneficiados
al exportarlo. Venezuela es el que tiene la peor evolución de los
cuatro países durante los 20 años, sin embargo, su resultado no es
sorpresa: las malas decisiones gubernamentales y la nacionalización de la planta siderúrgica de Sidor en 2008 han disminuido la
producción tanto de tubo de acero sin costura, como de todas las
variedades de acero producidas en el país, llevando a Tavsa, cuya
dueña era Tenaris, a la nacionalización y posterior cierre en 2009.
En el caso de México y Argentina, las grandes cantidades de capital
y la atracción de inversión de grupos transnacionales, como Techint, han permitido el desarrollo de una ventaja comparativa relativa en los últimos años. Esta situación no ha sido la misma para
Venezuela, quien, a raíz de las expropiaciones, ha quedado como
un país en el que es arriesgado invertir, no solamente tratándose
de la industria siderúrgica.
Brasil aparece durante los primeros cinco años con un peor
SNRCA que Venezuela, pero a partir de 2001 logra mejorar su situación, según la Alacero (2016), debido a la restructuración de la
industria siderúrgica y de varias compañías, logrando superar la
denominada “peor crisis siderúrgica” que ha tenido Brasil. Esta crisis fue causada por la inestabilidad política y problemas económicos internos, los cuales afectaron los niveles de los factores de producción y el consumo nacional de la industria. En contraste con lo
establecido por Jerez (2013), parece que Brasil no se ha desarrollado tanto en la industria siderúrgica; en este caso específico, se evidencia en el mercado de tubo de acero sin costura. Alacero culpa
a la incertidumbre política y reciente crisis económica como principales factores de la falta de capital necesario para modernizar la
industria acerera en Brasil. Un reporte de 2017 de la International
Trade Administration de Estados Unidos muestra a Brasil como un
país especializado en la exportación de producto semi-terminado y
planos, dejando únicamente 3% de sus exportaciones a tubos y perfiles. No cabe duda de que Brasil es un poderoso país exportador
de acero, el undécimo más grande del mundo y uno de los pocos
en Latinoamérica con la capacidad de producir el tubo de acero sin
costura, pero su especialización ha estado enfocada en la producción y exportación de otra gama de productos de acero.
El SNRCA, por ser aditivo normalizado, permite comparar
los resultados de ventaja comparativa a lo largo del tiempo y entre
países, pero al utilizar sólo los montos de las exportaciones, el ínTRAYECTORIAS AÑO 21, NÚM. 48 | ENE-JUN 2019

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ANDRÉS JIMÉNEZ | VANESSA RODRÍGUEZ | MARÍA JOSÉ SIFUENTES

dice tiene la limitante de no tomar en cuenta la importancia de las
importaciones en el sector del mercado, y para este caso en particular, las importaciones son sumamente relevantes para la industria siderúrgica en Latinoamérica.
CONCLUSIONES
El objetivo principal de esta investigación fue medir las ventajas
comparativas reveladas normalizadas para los tubos y perfiles sin
costura en México para el periodo de 1996-2016 y analizar sus posibles determinantes, así como compararlas con los países latinoamericanos productores de tubos y perfiles sin costura.
A grandes rasgos, de los cuatro países latinoamericanos productores de tubos y perfiles sin costura, México es el que ha tenido
una evolución favorable en su ventaja comparativa. Durante los
años 1999-2003 y a partir de 2005, el índice de ventaja comparativa revelada de México no baja del valor 1, lo cual significa que el
país se ha especializado en este producto. Se obtiene que durante
los años 1996-2004 el comportamiento del índice de México tiene
una tendencia al alza, pero en los últimos dos años (2015-2016)
parece ir a la baja, como se explicó anteriormente, a causa de la
caída de los precios del petróleo, el cual es el principal mercado
para el tubo de acero sin costura.
El incremento de ventaja comparativa revelada de México a
partir de 2005 se debe a que grupo Techint, también dueño de Tenaris, adquirió en 2005 y 2007 las empresas Hylsamex e IMSA, trayendo grandes cantidades de capital a dos empresas que fabrican el
insumo principal de los tubos sin costura: la palanquilla de acero.
Además, durante este periodo se dio un alza en los precios de gas y
petróleo, y la transportación y extracción de éstos son los principales usos del tubo de acero sin costura. Los resultados para México
coinciden con la hipótesis planteada; México es el país que más ha
aumentado su nivel de producción de tubo de acero sin costura en
los últimos 10 años, pasando de 673 mil toneladas al año en 2004
a 1.06 millones de toneladas para 2014 (según datos de Steel Times
International, 2015). Esto implica que México ha hecho uso adecuado
de las recientes inversiones, para modernizar y adaptar la industria
siderúrgica a las nuevas tecnologías, permitiendo que el país ahora
sea un exportador valioso para América Latina. México tiene acTRAYECTORIAS AÑO 21, NÚM. 48 | ENE-JUN 2019

�ESTRUCTURA DE LAS VENTAJAS COMPARATIVAS REVELADAS

99

tualmente el papel fundamental de impulsar las exportaciones de
tubo sin costura del área para retomar parte del mercado mundial
que se ha perdido en años recientes ante los mercados asiáticos,
principalmente China.
Este estudio representa una primera aproximación al conocimiento de las ventajas comparativas de tubos y perfiles sin costura
y sus determinantes a través del tiempo en los países productores
de América Latina. La disponibilidad de información respecto a
este producto, más allá de su nivel de exportaciones, es necesaria
para profundizar en el estudio de ventajas comparativas y permitir
una mejor argumentación de la presencia de las mismas. La posible
investigación latente es estudiar las ventajas comparativas con la
presencia de China y otros países productores relevantes dentro
del mercado de tubos y perfiles sin costura.
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�Arqueología Industrial y el Patrimonio Industrial
Industrial Archeology and Industrial Heritage
ALEJANDRO HINOJOSA GARCÍA*1

► RESUMEN
La arqueología industrial es una disciplina científica de reciente creación que, como veremos en el presente trabajo, se diferencia de la arqueología tradicional en que estudia a grupos
que en su mayoría todavía están vivos. La forma en que se estudia es por medio del patrimonio industrial que nos legaron,
ya sea por su cierre reciente o porque todavía están en producción. En el caso mexicano, como veremos, se trata de contextos que son recientes, porque el proceso de industrialización
del país es relativamente nuevo, lo cual hace que este tipo de
patrimonio también sea difícil de valorar y, en consecuencia,
de conservar.
Palabras clave: Arqueología industrial | Patrimonio industrial |
			
Industria | Memoria | Identidad.

► ABSTRACT
Industrial archaelogy is a newly scientific discipline that, as we
will see in this article, compares with traditional archaeology
to groups that are still alive and that study it through the industrial heritage that they left us because of its closure recent
or because they are still in production. In the Mexican case, as
we shall see, these are contexts that are recent because the process of industrialization of the country is relatively new, which
makes this type of heritage difficult to value and consequently
to conserve.
Keywords: Industrial archaeology | Industrial heritage | Industry |
			
Memory | Identity.

*1Estudiante del programa Doctorado en Filosofía con Acentuación en Estudios de la Cultura de la
Universidad Autónoma de Nuevo León, Facultad de Filosofía y Letras. Correo electrónico: vipers_extreme@hotmail.com
Recibido: 20 de noviembre de 2018 | Aceptado: 28 de enero de 2019

ISSN 2007-1205 | pp. 102-122

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INTRODUCCIÓN
Para entender la importancia de la arqueología industrial y del
patrimonio industrial, cuyo tema se trata en el presente artículo,
hay que tener en consideración lo que menciona Palazón (2016)
en consideración con la industria: ésta es un legado de la evolución
del hombre, al ser depositaria de su constante interés por reformular los principios en los que se sustenta para adaptarse a unos
tiempos siempre ávidos de novedades que le permitan progresar.
Considero que la arqueología industrial ha permitido el estudio y reconocimiento del patrimonio industrial, la inclusión de
estos bienes en el patrimonio cultural que forma parte de la aplicación de dicho concepto, y la inclusión de variadas metodologías y
técnicas de investigación, por lo cual es importante conocer cómo
es que surge este tipo de patrimonio a través de la arqueología
industrial.
El patrimonio industrial se forma a partir de la década de los
setenta con el cierre a nivel mundial de diversas fábricas, iniciando
así una atracción por las instalaciones industriales, en especial las
que son abandonadas en territorios urbanos (Pardo, 2004, p. 9).
Este patrimonio se ha reutilizado en algunos casos para el turismo o como centros de esparcimiento, lo cual ha permitido su
conservación, siendo ejemplos de ello, en el caso de la ciudad de
Monterrey, México, el Parque Fundidora, las antiguas oficinas de
Vitro (las cuales albergan actualmente las instalaciones del Museo
del Vidrio) o la antigua Estación del Golfo (en donde se encuentran
el Museo del Ferrocarril y la Casa de la Cultura del estado de Nuevo León).
También, como se podrá ver más adelante, este patrimonio industrial, al ser muy reciente, está vinculado con la memoria colectiva de los grupos, en su mayoría actuales, y la mayoría de las veces,
también con la identidad de determinadas regiones en las que se
desarrolló dicha industria. Se puede decir, como lo indica Pardo
(2002), que la industria ha tenido influencia en nosotros debido a
que es la manifestación material de las aspiraciones de progreso y
avance de la colectividad, provocando que se forje identidad; por
eso es importante conservar esos lugares que tienen un significado
técnico, social o territorial, aunque, en la opinión del autor antes
citado, el patrimonio industrial no recibe su debida importancia
por su consideración temporal y porque se le relaciona con el ruiTRAYECTORIAS AÑO 21, NÚM. 48 | ENE-JUN 2019

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do, la explotación laboral y los efectos nocivos derivados de la contaminación.
Además del valor de la identidad, el patrimonio industrial tiene otro tipo de valores, como pueden ser los histórico-artísticos,
técnico-históricos, rareza, educativos, políticos y socioeconómicos, tal como menciona Jokilehto (2016), lo cual lo hace único y
diferente ante otro tipo de patrimonios que ya están consolidados,
como pueden ser el histórico, artístico o arqueológico.
También es importante tener en cuenta para este tema lo
que menciona Rojas (2007) en su artículo intitulado Introducción a
la arqueología industrial: Una visión desde las Humanidades: la industria es
la madre de la sociedad moderna; esto se debe a que los usos y
costumbres de la sociedad del siglo XX fueron marcados por la industrialización de las necesidades y los deseos, no sólo porque hizo
realidad estos últimos, sino porque los estandarizó y popularizó
convertidos en objetos, haciendo del patrimonio industrial y la arqueología industrial temas relevantes para la sociedad actual.
1. ARQUEOLOGÍA INDUSTRIAL
El patrimonio industrial y la arqueología industrial están íntimamente ligados. Para entender este tipo de patrimonio, primero hay
que responder las preguntas ¿qué es la arqueología industrial? y
¿en qué consiste? La arqueología industrial, como menciona Aguilar (2007), es la disciplina científica que estudia y pone en valor
los vestigios materiales y testimonios históricos de los procesos
productivos y de su tecnología reciente, aproximándose a una mejor comprensión de las sociedades técnico-industriales, fuentes de
energía, lugares y espacios de trabajo, su organización productiva
y su forma de responder a la economía de mercado. Esta especialidad de la arqueología, como menciona Álvarez-Areces (2008), surge como disciplina académica en el Reino Unido.
El primer trabajo de arqueología industrial del que se tiene
registro es una excavación que fue realizada en un alto horno en
1950, en un lugar llamado Ironbridge, cerca de la ciudad de Telford, en Shropshire (Lucas, 2015, p. 61). Otras referencias son: el
caso de Casado (2009), que sitúa su origen en 1876, cuando el barón de Verneilh propuso el estudio de las forjas francesas de los siglos XVI al XVIII; y en 1896, el arqueólogo e historiador portugués
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Sousa Viterbo, que dedica su trabajo Arqueología industrial portuguesa a
los molinos como los antecedentes más antiguos de esta disciplina.
A pesar de esto, el primer trabajo publicado con el término de
arqueología industrial como tal va a ser realizado por Michael Rix
en 1955; el término lo va a utilizar en relación con el estudio de
los restos de la Revolución Industrial, sin definir el concepto ni la
metodología para ello (Cano, 2007, p. 56).
Para el caso de México, la arqueología industrial se ha dedicado a estudiar los contextos industriales, principalmente del porfiriato, debido a que en este periodo es cuando se empieza a desarrollar la industria en el país (Lucas, 2015, p. 72). En las décadas
de 1890 y 1900 comienzan a hacerse modificaciones profundas,
en las que la industria empieza a tomar un papel importante en la
economía, creándose, en el caso de Monterrey, la mayor parte de
la industria básica de la ciudad (Flores, 2009a, p. 13). Mucha de la
infraestructura industrial se empieza a construir a partir de la década de 1920, con el inicio de la masiva industrialización de algunas ciudades, como es el caso de la Ciudad de México (Bustamante,
2004), o en el caso de la ciudad de Monterrey, con la consolidación
de algunas de las primeras industrias y la creación de nuevas en esa
misma década (Flores, 2009b, p. 184).
La arqueología industrial era en sus inicios un procedimiento
para el rescate y la preservación del patrimonio cultural de tipo
industrial, que en muchas sociedades normalmente se encuentra
en riesgo es poco conocido (Gómez, 2018, p. 11). Muestra de esto
es el caso de los complejos industriales que se encuentran dentro
de las ciudades, como las antiguas naves industriales, las antiguas
estaciones de trenes, estaciones de energía que ya no se utilizan,
complejos portuarios, etc., que normalmente son demolidos para
hacer complejos habitacionales o algún otro tipo de infraestructura urbana.
La arqueología industrial sustenta su trabajo en una mirada
sistemática de las actividades industriales, que pueden ser: la extracción de las minas, la arquitectura de las fábricas, el urbanismo
y los barrios de los obreros, el proceso de la producción industrial
y la maquinaria para su fabricación, los bienes materiales producidos, la energía utilizada para su producción, el transporte y vías de
comunicación, distribución y puntos de venta, prácticas culturales
y los conocimientos asociados y derivados de este escenario (Therien, 2008, p. 50).
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En cuanto a sus técnicas y metodología, la arqueología industrial las toma de diferentes disciplinas, además de la excavación y
prospección, las cuales se toman de la arqueología tradicional, y se
apoyan de la arquitectura y la historia del arte para comprender,
por ejemplo, de dónde surgieron los materiales decorativos, aspectos constructivos, procedencia de los materiales y de la mano de
obra (Vergara, 2011, pp. 170-171); también, como menciona Lucas
(2015), usa algunas técnicas y métodos de la antropología, la sociología y la economía.
En el caso de la metodología, la arqueología industrial, a comparación de la arqueología tradicional, no necesariamente hace
excavaciones, pero se apoya de otro tipo de fuentes informativas,
como son los archivos históricos, fotográficos, fílmicos o etnográficos (Lucas, 2015, pp. 67-68).
Otro aspecto metodológico utilizado en la arqueología industrial es el uso del método comparativo, el cual le permite observar
las diferencias y semejanzas entre los distintos objetos muebles e
inmuebles, paisajes o sitios industriales que son fuentes de hallazgos y procesos reflexivos con los cuales busca conocer la vida de
las personas y sociedades vinculadas con las huellas dejadas por las
diversas actividades productivas (Gómez, 2018, p. 13).
Aunque la arqueología industrial se ha podido conformar
como una disciplina, aún se tienen problemas para poder definir
sus límites, esto posiblemente se deba, como indican Lalana y Santos (2009), al adjetivo industrial, lo cual plantea diversos problemas
para delimitarlo de manera cronológica, espacial y temática.
Continuando con los autores anteriormente citados, se comentarán cuáles son los problemas relacionados con cada uno de
estos rubros:
1. Cronología. De acuerdo con los fundadores de la disciplina, se consideraban restos industriales todos los relacionados con la producción y el trabajo del hombre desde la prehistoria hasta la actualidad,
aunque por diversos criterios se centran en la industrialización; a
pesar de estos límites temporales, siguen estableciéndose problemas
que no pueden fijarse de manera estricta, por lo que se considera que
se puede hablar de industrialización a partir del siglo XVIII, que es
cuando surge la Revolución Industrial.
2. Espacio. Se utilizan conceptos como fábrica y establecimiento industrial,
que tienen significados diferentes. En el caso del primero, es el local
de producción propiamente dicho, y el segundo está caracterizado
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por su unidad geográfica, donde se ejerce la actividad de producción
industrial, es decir, el terreno y los edificios que se encuentran en él.
3. Temática. Se trata de la determinación de qué actividades se incluyen dentro del patrimonio industrial, debido a que no es tan evidente como puede parecer en una aproximación simple. Por ejemplo, a
modo de aproximación, se puede considerar que la industria es un
conjunto de actividades colectivas de producción de bienes a partir
de materias primas con el concurso de trabajo y del capital, por lo
tanto hay actividades industriales y otras que son complementarias
a la industrialización, pero en el caso de la obra pública lo anterior
está en debate todavía.

Teniendo en consideración lo que hemos mencionado, se puede decir que la arqueología industrial tiene como finalidad proporcionar la documentación pertinente, ofrecer elementos cognitivos
que permitan fomentar la curiosidad, la sensibilidad, la información y una mayor concientización sobre la situación de la actual
degradación en que se encuentran la mayoría de los bienes de la
arqueología industrial (Gigliola, en Rojas, 2007, p. 33).
La arqueología industrial tiene un amplio campo de estudio.
No sólo se dedica a estudiar los complejos industriales que se encuentran dentro de las ciudades, también estudia el paisaje industrial, el cual consiste en la combinación de elementos biológicos,
físicos y antrópicos (Contreras, 2015, p. 256).
Si vemos al paisaje como un documento en donde se explica
cómo el hombre se adapta a su medio, como la forma en la que el
hombre supera todos los obstáculos que aquél le ofrece y las alteraciones que sufre el ambiente, que es el punto de partida de la
arqueología del paisaje, de acuerdo con Orejas (1995), entonces la
arqueología industrial también tiene mucho que aportar en este
tema.
Como una muestra de esto, en México, por ejemplo, están
los estudios que realizó Contreras (2015) del paisaje de la región
carbonífera en el estado de Coahuila, en donde se pueden ver las
poblaciones, máquinas, fábricas y minas que se crearon para la extracción de carbón, el cual se utilizaba principalmente para la industria acerera de Monclova y en un inicio para el ferrocarril del
sur de Texas, y se hace un análisis de la importancia de esos lugares
para la población de la región.
Con este tipo de ejemplo se puede ver que la arqueología industrial también se acerca a la arqueología del paisaje en algunos casos,
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la cual consiste, de acuerdo con Molano (1995), en tratar de encontrar sentido de las formas espaciales creadas, las fuerzas que las generan y que se las han apropiado, ayudando a entender los sistemas
temporales, que en el caso que nos interesa está relacionado con el
tiempo que se explotó el lugar, las vías de comunicación que se realizaron para acceder, la infraestructura para realizar la actividad, la
maquinaria que se desarrolló para trabajar en el lugar, etc.
2. LA MEMORIA COLECTIVA Y LA IDENTIDAD
Antes de mencionar en qué consiste el patrimonio industrial, se
verán dos conceptos relacionados, debido a que este tipo de patrimonio, por ser reciente, se forma a través del rescate colectivo y
la identificación de ciertos grupos que estuvieron vinculados a los
procesos de industrialización. El primero es la memoria colectiva y el
segundo es la identidad, los cuales se desarrollarán en este apartado.
La memoria colectiva es definida como un conjunto de representaciones del pasado que un grupo produce, conserva, elabora y
transmite a través de la interacción entre sus miembros (Jedlowski,
en Páez, Techio, Marques y Beristain, 2007, p. 3).
La memoria colectiva, en la opinión de Trejo (2009), es una
práctica que recupera el pasado para el presente, es un elemento
unificador de la cohesión social; por medio de una serie de tradiciones comunes, los miembros de ese grupo sabrán que tienen una
historia semejante que los conjunta a luchar por el presente.
Los estudios de memoria colectiva, según Nieto (2015), son
importantes porque señalan la importancia de las estructuras narrativas en los procesos de rememoración, porque a través de estas
narraciones se estructura el tiempo, se le da un sentido a la experiencia, se crea y representa identidad, se transmite conocimiento
y además puede ser un medio para hacer frente al cambio y la contingencia.
Con base en esto podemos asumir, tal como lo menciona Mendoza (2009), que la memoria va a fundar la identidad, esto debido a
que el individuo seleccionará ciertos aspectos particulares del pasado que serán identificados como significativos. Por ejemplo, en
el caso que estamos tratando, la selección de Fundidora de Fierro y
Acero de Monterrey sería un elemento de un discurso en el cual se
crea identidad por medio del pasado industrial.
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Con la identidad, como dice Moreno (2005), se van creando
significados culturales que, en este caso, son compartidos y relativamente duraderos a nivel individual o histórico en términos
generacionales, y tienen una gran fuerza motivacional y emotiva;
también tienden a desbordar un contexto particular para difundirse en contextos más amplios.
La identidad encierra un sentido de pertenencia a un grupo
social con el que se comparten ciertos valores, creencias y costumbres, y crea una diferenciación y reafirmación frente al otro, lo
cual está vinculado a la historia y al patrimonio cultural (Molano,
2007, pp. 73-74). De esto hay muchos ejemplos, como el caso de
Zacatecas, que se identifica con su pasado minero; Yucatán y otros
estados del centro y sur de México, con el pasado prehispánico; o
Chihuahua, con el pasado revolucionario.
La identidad, de acuerdo con Guerrero (2015), es un proceso
complejo y dinámico que va más allá de un sentido de pertenencia, que involucra la producción, la transformación y actualización
vde símbolos y significados adscritos a un contexto cultural. Los
elementos que son tomados como parte de la identidad empiezan
como meros descriptores, pero terminan configurando los lazos
que unen al grupo y separando a los individuos ajenos a él (Ruiz de
Temiño, 2014, pp. 1098-1099).
3. PATRIMONIO CULTURAL
Antes de abordar estrictamente lo que es el patrimonio industrial,
es necesario entender primero qué es el patrimonio cultural, esto
debido a que el patrimonio industrial, como se verá más adelante,
es parte del patrimonio cultural, pero se diferencia de otros patrimonios culturales más consolidados, como pueden ser el arqueológico, el histórico o el artístico, por su temática particular, que en
este caso es el de las actividades industriales.
El patrimonio cultural se construye a partir de grupos de interés, que son grupos de personas u organizaciones que se pueden ver afectados de manera positiva o negativa, o en su defecto
pueden causar un impacto en un recurso patrimonial particular.
Los grupos de interés que se pueden identificar son los siguientes
(Jokilehto, 2016, p. 27):
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a) Público en general: propietarios, constructores, gerentes financieros, etc.
b) Profesionales: incluyendo las disciplinas que trabajan en recursos
del patrimonio, como son los restauradores, científicos, urbanistas y
arquitectos.
c) Políticos y legisladores.

Teniendo todo esto en consideración, se puede ver que un factor
relevante es la comunicación entre los diferentes grupos de interés y el
arbitraje para poder alcanzar los valores compartidos y así definir qué
es patrimonio (Jokilehto, en Casals, González y Genís, 2016, p. 76).
Para comprender qué es el patrimonio, hay que tener en cuenta lo que significa esta palabra. De acuerdo con García (2008), proviene del latín patrimonium, que se refiere al conjunto de bienes que
una persona hereda de sus padres.
El término de patrimonio que se ha empleado desde hace décadas para designar ese universo de bienes es adecuado, porque se
refiere a lo que hemos recibido, se posee, se acrecienta; es aquella
parte de lo propio que no debería de perderse ni desmembrarse ni
degradarse, porque lo sentimos constitutivo de nuestra manera de
ser humanos (Alberto, 2016, p. 97).
El patrimonio cultural se puede considerar como todo aquello que nos da identidad, nos distingue de otros grupos, nos da un
sentido de pertenencia y nos identifica con ciertos valores. Esto lo
podemos ver, por ejemplo, en el caso del estado de Nuevo León: la
música regional, la gastronomía tradicional y algunos monumentos históricos, como el caso del Obispado, el Palacio de Gobierno, el edificio del Banco Mercantil o el mismo Parque Fundidora,
porque nos identifican con los valores del trabajo y el esfuerzo de
una ciudad industrial y financiera. La característica principal del
patrimonio cultural es que se considera un bien no renovable e insustituible (Villalpando, 2001, p. 151; Durán, 2001, p. 132).
Díaz (2016) menciona que los objetos que son patrimonializados son socialmente apropiados de muchas formas, como pueden ser los mitos, las leyendas, historias que se realizan, imágenes,
películas, etc., con los cuales se empieza a realizar un imaginario
múltiple, aunque no todos los actores sociales lo comparten, pero
por lo menos la mayoría sí.
El patrimonio, como mencionan Navajas y González (2011),
es testigo de la historia y con el paso del tiempo se considera reTRAYECTORIAS AÑO 21, NÚM. 48 | ENE-JUN 2019

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levante para la identidad de un grupo, y por lo tanto es digno de
conservarse y de ponerlo a disposición de cualquiera que desee reconocerse en él.
El patrimonio cultural de una nación no es un hecho dado o
una realidad dada por sí misma, sino que es una construcción histórica, una concepción y una representación que se crea a través de
un proceso en el que intervienen tanto los distintos intereses de las
clases y los grupos sociales que integran la nación, como las diferencias históricas y políticas que se oponen en las naciones (Florescano, en Rosas, 2001, p. 28).
Se puede decir, como menciona Olmos (2015), que el patrimonio cultural es un “constructo social” donde, según los valores
internos de cada sociedad y cultura, un objeto puede tener no solamente un valor distinto, sino que pasa por un complicado mecanismo de ficción que depende tanto del ejercicio del poder como de la
lógica de la sociedad creadora.
El patrimonio cultural puede ser tangible, y éste, a su vez, puede ser de dos tipos. El primero de ellos es el inmueble, que es el
que se refiere principalmente a los edificios o monumentos históricos, arqueológicos o artísticos; y el mueble, que son objetos, como
cañones, documentos, sillas, entre otros. Pero también puede ser
intangible, en el caso de que no pueda tocarse (Hinojosa, 2014, p.
665). Teniendo en cuenta esta simple clasificación, el patrimonio
industrial entra dentro de la clasificación de patrimonio tangible
inmueble, pero también puede ser intangible, si tenemos en cuenta,
como menciona Casillas (2009), todo lo relacionado con la cultura
obrera.
Para que algo se pueda considerar patrimonio, tiene que pasar
por dos procesos sociales que son distintos pero complementarios.
El primero es la sacralización de la externalidad cultural y el segundo es la puesta en valor o activación. En el caso del primero,
se caracteriza por las reliquias, objetos, lugares o manifestaciones
procedentes del pasado o de la genialidad, y surgió con la Revolución Industrial. El segundo depende de las habilidades negociadoras de los poderes políticos, donde se jerarquizarán determinados
valores culturales, los cuales surgen de procesos identitarios que
pueden o no ser espontáneos y con un consenso previo. Con ello
se suele exigir su conservación, y le proporciona al poder político
una vía rápida y segura para actuar de manera consensuada (Prats,
2005, pp. 18-20).
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Una vez que se conoció qué es el patrimonio cultural, ahora se tratará de responder a las preguntas ¿qué es el patrimonio industrial
y en qué consiste?, para dar un panorama amplio de este tema. El
patrimonio industrial, como menciona Prats (2012), ha constituido
una vía de las activaciones patrimoniales, en especial en las antiguas zonas fabriles que se han visto afectadas por procesos de reconversión y deslocalización, y al fenómeno denominado turismo
de experiencia o de industria viva, como es el caso en México de la
ciudad de Monterrey, con el Museo del Horno 3.
El patrimonio industrial es, en la opinión de Lorca (2016), uno
de los más recientes ámbitos de estudio y tutela, y a pesar de su
enorme amplitud, en términos sociales no es muy valorado debido a los siguientes motivos: el primero, porque somos la primera
generación que considera como objetos patrimoniales los objetos
que hemos utilizado nosotros mismos; el segundo, porque las administraciones responsables siguen centrando sus acciones en patrimonios más consolidados; y el tercero, porque este tipo de patrimonio requiere, por su naturaleza, investigaciones novedosas y
una gestión específica. Su inclusión se debe a que se empezó a crear
una nueva forma de entender la antigüedad, ya que objetos que
utilizamos normalmente, en poco tiempo ya se vuelven obsoletos
por los rápidos cambios tecnológicos.
El patrimonio industrial ha logrado ser reconocido culturalmente como un testimonio del pasado económico, técnico y social de los
siglos XIX y XX, a partir del nombramiento por parte de la Unesco,
en su lista de Patrimonio Mundial de 1978, de la mina de sal de Wielickza, Polonia, la cual fue la primera de su tipo en ingresar, y con ello
propiciar que se conserve este tipo de patrimonio (Pardo, 2004, p. 15).
Pero lo que impulsó de manera definitiva el reconocimiento
del patrimonio industrial, principalmente en Europa, fue la realización de los ecomuseos y museos técnicos durante la segunda
mitad del siglo XX, y la realización de congresos sobre la temática.
Macías (2015, p. 21) menciona como primeros ejemplos de esto los
casos del Museo de la Ciencia y la Tecnología, en Munich, fundado
en 1903; el Ironbridge Gorge Museum, creado en 1968, y Le Creusot-Montceau-les-Mines, fundado en Francia en 1973.
Para el caso de México, el patrimonio industrial se ha trabajado desde la perspectiva de la arqueología industrial, la cual es una
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actividad científico-práctica relativamente reciente que se ocupa
de la conservación de este tipo de patrimonio y contempla una pluralidad de intenciones, habilidades y escenarios tanto a nivel de
investigación científica, como a nivel práctico, debido a que se desenvuelve en el estudio, la valoración, la conservación y la reutilización del espacio, cuando esto es factible (Niccolai, 2005, pp. 61-62).
El patrimonio industrial es definido por la Asociación de
Arqueología Industrial, Patrimonio Cultural y Nacional (Incuna)
como un conjunto de elementos de explotación industrial generado por las actividades de cada sociedad, que responde a un determinado proceso de producción y a un sistema tecnológico concreto, caracterizado por la mecanización dentro de un determinado
sistema socioeconómico (Casillas, 2009, p. 11).
Teniendo en consideración esta definición, se puede decir que
el patrimonio industrial es el patrimonio cultural que está relacionado con las sociedades industriales; su memoria histórica está basada en la experiencia de los obreros que trabajaron en ella, en el
procedimiento con el que se elaboraban en las industrias ciertos
productos en un periodo determinado de tiempo, y en su influencia y relación con la sociedad en la que se desarrolló la industria.
Otra definición de patrimonio industrial nos la proporciona la
Carta de Nizhny Tagil aprobada por el Comité Internacional para
la Conservación del Patrimonio Industrial del 2003, en donde se
define a este tipo de patrimonio como las trazas, señas de identidad
y huellas de trabajo en el territorio (Álvarez-Areces, 2015, p. 87).
Lamentablemente, como vemos, en las definiciones antes señaladas no se indica si dentro del patrimonio industrial se considera a los
espacios que están todavía en funcionamiento, como pueden ser los
edificios administrativos de algunas compañías (por ejemplo, el edificio administrativo de la Cervecería Cuauhtémoc-Moctezuma, en la
ciudad de Monterrey), los cuales también podrían ser considerados.
Pero también observamos, sobre todo en la definición de la
Incuna, que se puede tener un problema, por lo menos en el caso de
México, al confundir el patrimonio industrial con el histórico, porque por mucho tiempo los procesos de producción estuvieron a
cargo de las haciendas, las cuales produjeron durante gran parte de
la historia todos los productos que se consumían en México, por lo
menos hasta antes de su desaparición al término de la Revolución.
El patrimonio industrial se distingue de otros patrimonios,
como puede ser el caso del arqueológico, el histórico o el artístico,
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por tener las siguientes características: ser principalmente funcional, lo que significa que su diseño está hecho con base en la obtención de la máxima eficiencia en el trabajo; y no ser singular, porque
los edificios y los objetos se producen en masa, la singularidad de
este patrimonio se obtiene de su entorno natural y social (Casanelles, 2007, p. 63).
El patrimonio industrial, como es el caso del Parque Fundidora, el edificio de las oficinas de la Cervecería Cuauhtemoc-Moctezuma y el edificio del Museo del Vidrio, por mencionar algunos
ejemplos de Monterrey, surge debido a que se valora un proceso
de industrialización continuo del país desde el porfiriato y que terminaría a principios de 1982, cuando se impone el neoliberalismo
como ideología, el cual sigue vigente y se caracteriza, por lo menos en el caso mexicano, por la ausencia de un proyecto nacional,
la apertura indiscriminada a la inversión extranjera directa y sus
efectos, el obstinado combate a la inflación y la estabilidad macroeconómica a través de la política monetaria y fiscal, como lo menciona Martínez (2009).
La desindustrialización es definida por Márquez y Pradilla
(2008) como un proceso que debe referirse a un ámbito territorial
específico y entenderse como la disminución de su base industrial
durante un periodo mediano o largo de tiempo, que se expresa en
el cierre definitivo de establecimientos industriales, la disminución
del número de trabajadores industriales, la reducción absoluta del
capital fijo y/o del ritmo de formación y la disminución del volumen de la producción industrial.
Esto traerá como consecuencia que la economía cambie. En
lugar de que todo el peso de la economía esté depositado en el sector industrial, se traslada al sector servicios, lo cual provoca el cierre de empresas, en especial las más antiguas y localizadas en el
área central o en el primer contorno de las grandes ciudades (Sobrino, 2012, p. 274), tal como fue el caso de la Compañía de Fierro
y Acero de Monterrey. Esto provocará que de manera paulatina se
cambie de un lugar industrial a un lugar patrimonial, que será de
gran importancia para la sociedad regiomontana.
Este proceso permitió en el siglo XX que surgieran dos valores
que permitieran reconocer la importancia del patrimonio industrial. El primero es el valor del objeto como testimonio de una época; y el segundo es el valor del objeto material como documento
que aportaba datos cualitativos que complementaban a los obteniTRAYECTORIAS AÑO 21, NÚM. 48 | ENE-JUN 2019

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dos por otras fuentes, con la finalidad de comprender la historia en
un sentido global (Casanelles, 2007, p. 61).
Este tipo de patrimonio tiene diversas tipologías, que son las
siguientes, de acuerdo con Casanelles (2007):
a) Lugares productivos: talleres, molinos, fábricas, minas y sitios que
produzcan cualquier tipo de procesos productivos y de transformación.
b) Almacenes y depósitos: Lugares donde se guardan materias primas y productos elaborados o semielaborados.
c) Servicios: Lugares donde se genera, se transmite y se usa energía,
y lugares donde se abastece y depura el agua.
d) Comunicaciones: Medios de transporte de personas y mercancías
y toda su infraestructura, que se componen por rutas fluviales, puertos, líneas de tren y estaciones, carreteras y aeropuertos.
e) Lugares sociales: Lugares donde se desarrollan las actividades relacionadas con una actividad industrial concreta, vivienda, el culto
religioso o la educación.

Además de esta clasificación, Casanelles (2007) menciona que
el patrimonio industrial puede clasificarse con base en su producción, por ejemplo: metalurgia, siderurgia, papel, textil, etc.
Álvarez-Areces (2010) también nos ofrece una clasificación
del patrimonio industrial, ésta con base en los bienes inmuebles:
a) Elementos aislados por su naturaleza o por la desaparición del
resto de los componentes, pero que por su valor histórico, arquitectónico o tecnológico son testigos suficientes de una actividad industrial a la que ejemplifican.
b) Conjuntos industriales en los que se conservan todos los componentes materiales y funcionales y su propia articulación; constituyen
una muestra coherente y completa de una determinada actividad industrial.
c) Paisajes industriales en los que conservan visibles todos los componentes esenciales de los procesos de producción de una o varias
actividades industriales, incluidas las transformaciones del paisaje
ocasionadas por dichas actividades.

CONCLUSIONES
La arqueología industrial, a pesar de que es una disciplina muy reciente, ha podido aportar a la sociedad en materia cultural, al hacer
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posible que se empiece a valorar el llamado patrimonio industrial,
el cual es una muestra de la evolución de las actividades productivas y, por lo tanto, tiene un valor de tipo didáctico, principalmente
debido a que no se puede medir su valor de la misma forma que
otros patrimonios culturales ya consolidados.
Un logro importante de la arqueología industrial, por lo menos en el caso mexicano, es romper con el estereotipo que hay del
arqueólogo tradicional, cuyo trabajo consiste en el estudio de sociedades muertas y desaparecidas hace siglos o milenios, como lo
señala Lucas (2015); en cambio, muestra que el arqueólogo puede
también investiga sociedades que están vivas en la actualidad, trabajando principalmente con miembros que laboraron en las empresas que cerraron recientemente, y mostrando cómo cambió el
paisaje de la ciudad durante el tiempo que permaneció en funciones la industria en nuestra sociedad.
La arqueología industrial, como se vio en este trabajo, es una
disciplina que teóricamente es muy compleja porque para sus investigaciones, además de la sociología y antropología, se apoya por
ejemplo en los estudios de economía, diversas ramas de la historia,
arquitectura, urbanismo, ingeniería, geografía y metalurgia, como
indica Gómez (2018), lo cual la hace una disciplina que da un panorama amplio de las sociedades industriales.
Como se pudo observarse a lo largo de este artículo, se puede
concluir, tal como lo indica Álvarez-Areces (2010), que el patrimonio industrial es precisamente un vestigio de la memoria colectiva,
que es testigo de lo cotidiano y memoria del trabajo y del lugar,
debido a que está vinculado con la memoria y cultura del trabajo, las artes y las tradiciones populares, la arquitectura industrial,
la arquitectura urbana de los siglos XIX y XX, los paisajes rurales
simbólicos en algunos casos, y todos los ámbitos de la actividad
humana que merecen ser rescatados y salvados del olvido.
También este tipo de patrimonio juega un papel importante,
como indica Braghirolli (2010), en la comprensión de la dinámica
de la producción material, y para entender las relaciones sociales
que ésta genera, principalmente por medio de los cambios tecnológicos y los movimientos sociales en los contextos urbanos, por lo
cual es importante su conservación, independientemente del valor
estético que pudiera tener, como es el caso del edificio actual de
Caixa Forum en Barcelona, que es un edificio industrial de estilo
modernista.
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Otro punto importante para rescatar el patrimonio industrial es que tenga una nueva función social, porque sirve para poder concientizar a la población de su legado cultural, teniendo en
cuenta, como dicen Martínez y Pérez (1998), que no todo puede
ser recuperado, por lo cual debe de hacerse una labor selectiva para
observar qué elementos merecen ser recuperados y rehabilitados
funcionalmente. Siguiendo con los autores mencionados, ellos
proponen para eso la realización de inventarios en donde se pueda
ver qué lugares pueden usarse para museos, parques temáticos, entre otras funciones sociales.
El patrimonio industrial, si se conserva, puede ayudar a la sociedad a entender cómo es que se dieron los movimientos sociales,
pero también ayuda a entender cómo es que la industria transformó
el medio urbano en el cual se desarrolló por medio del paisaje que
creó. Asimismo, tiene un valor económico, ya que puede, en un momento dado, utilizarse para otras funciones diferentes con la creación de otros espacios públicos, como museos, centros comerciales
o culturales, los cuales pueden ayudar a su debida conservación.
Lamentablemente, al revisar los aspectos legales que rodean al
patrimonio cultural en el caso mexicano, la Ley Federal sobre Monumentos y Zonas Arqueológicos, Artísticos e Históricos que rige
al país desde 1972 no contempla al patrimonio industrial, a menos que tengan un valor histórico o artístico, como indica Cerda
(2006), lo cual hace que mucho del patrimonio industrial existente
sea difícil de proteger y, por consecuencia, corra el riesgo de ser
destruido; por lo tanto, se tiene que modificar dicha ley para procurar el respectivo cuidado de aquél, además de crear conciencia
de su importancia.
Parte de este problema se debe a lo que se comentó anteriormente sobre los problemas que tiene la arqueología industrial para
delimitar su campo de estudio, por dos cuestiones: la primera sería
el sentido temporal, ya que el patrimonio industrial puede ser en
parte considerado histórico; y la segunda sería porque también en
algunos casos puede ser patrimonio artístico, porque también habla de las cuestiones artísticas, de los estilos arquitectónicos de los
espacios industriales en un periodo determinado de tiempo.
Por otro lado, dentro de la definición del Incuna no se consideran como parte del patrimonio industrial las fábricas que están
todavía en funciones, por lo que también es importante considerarlas dentro de la definición para procurar estrategias para su
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conservación, investigación, difusión y la puesta en valor de este
tipo de patrimonio, porque también las fábricas en funcionamiento pueden generar conocimientos de valor cultural en términos
históricos y antropológicos.
Y por último, como indica Bustamante (2004), la falta de inventarios donde se incluya este tipo de patrimonio hace que se
vuelva difícil su conservación, por lo que es importante que se
realicen inventarios tanto de las plantas que ya no se encuentran
en funcionamiento, como de las que sí lo están, como parte de la
estrategia para su respectiva conservación.
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                <text>Trayectorias es una publicación editada por el Instituto de Investigaciones Sociales de la Universidad Autónoma de Nuevo León, que tiene como fin desarrollar un espacio para la reflexión y el debate en torno a las preocupaciones contemporáneas en el campo cada vez más amplio y trascendente de los estudios de la realidad social. Su fecha de inicio fue en 1999, comenzó con una periodicidad tetramestral y en 2008 cambió a semestral. Revista arbitrada que se mantiene activa a la fecha y de emisión bilingüe es en físico y digital. Su ISSN es: 2007-1205.</text>
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              <text>Trayectorias es una publicación editada por el Instituto de Investigaciones Sociales de la Universidad Autónoma de Nuevo León, que tiene como fin desarrollar un espacio para la reflexión y el debate en torno a las preocupaciones contemporáneas en el campo cada vez más amplio y trascendente de los estudios de la realidad social. Su fecha de inicio fue en 1999, comenzó con una periodicidad tetramestral y en 2008 cambió a semestral. Revista arbitrada que se mantiene activa a la fecha y de emisión bilingüe es en físico y digital. Su ISSN es: 2007-1205.</text>
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              <text>Infante, José María, Editor Responsable</text>
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              <text>García González, Pablo, Editor asociado</text>
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              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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