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                  <text>��~A.-~

C\PI~SINA
;i.,EDIT0RIAL
;i.,GRATA COMPAÑÍA

Jorge Luis Borges

;i.,CORTESÍA
El museo privado de un escritor
Alfonso Reyes

;i.,GAJO DE CIELO

Descripción de la mentira (fragmentos)
Antonio Gamoneda

Carta para volvemos a ver
Gonzalo Rojas

;i.,ANCORAJES

8

12
16

20

El insoportable Gamoneda

27

30

Discurso de Mario Vargas Llosa
en la develación de la placa conmemorativa
del premio lnternaciona l "A ifonso Reyes·201 O

35

Palabras leidas por Alicia Zendejas
en la develación de la placa conmemorativa
del premio Internacional "Alfonso Reyes· 2010

38

Mario Vargas Llosa.
premio Internacional "Alfonso Reyes· 2010

41

Fragmentos verti~les: mayéutica juarroziana
o quedar-se en el mtento
(Aporías delfragmento a la trascendencia)

44

Mario Vargas Llosa

Alicia Zendejas

Jaime Labastida

Pablo Ortiz-Hernández

;i.,CALENDARIO

Lo soez

Ramón López Velarde
La cigüeña

Ramón López Velarde

El edén subvertido
Hugo Gutiérrez Vega

Ramón López Ve/arde: una nota
José de Jesús Sampedro

54

S5
56
70

;i., BRIZNAS

Borgesyyo

Jose Javier Villarreal

Anotación al 14 de¡unio de 1986
Ho1:1enaje ajorge Luis Borges

71
83

Jose de Jesus Sámpedro

;i., LA EXPERIENCIA LITERARIA

Los ilustradores de la obra de
Ramón López Velarde:Julio Prieto
y Alberto Beltrán
Carlomagno Sol

87

9S

;i.,MAL DE LIBROS

Tres modelos cuantitativos
e.ara la investigación literaria

101

;i., ENTRE LIBROS
Adquisiciones recierJ,te_s de la .
. .
Capilla Alfonsina Bibhoteca Umvers1tana

;i.,OJOS DE REYES

Antonio Colinas

Martha Ramos

Víctor Santana

.

De los enigmas a las mterpretaczones

24

Conversando

;i.,RETRATOS REALES E IMAGINARIOS
Doras y Brods

Carlos Lejaim Gómez

Presentación de Antonio Gamoneda
y Juan Ge/man

Luis Aguilar

~

7

Raquel Ti ol

104
108

etauonic:A UHM.MtTAMA • UAM-

FONDO
UNIVERSITARIO

�INTERFOLIA

�EDITORIAL
l presente número de Interfolia convoca una serie de celebraciones y acon-

E

tecimientos fundamentales para nuestra vida cultural. La visita a la Capilla

Alfonsina de Mario Vargas Llosa con ocasión de la develación de la placa del
premio Internacional "Alfonso Reyes" 2010, que le fue concedido meses antes
de que también se le distinguiera con el Nobel de Literatura; los 25 años de la
partida de Jorge Luis Borges y 90 de Ramón López Velarde.
En el discurso que pronunció en la Capilla Alfonsina de la UANL, Mario Vargas Llosa rememoró su descubrimiento de Alfonso Reyes, quien lo maravilló
tempranamente con su Visión de Anáhuac y, tras lecturas posteriores, con su
vasto legado. Publicamos sus palabras íntegras en nuestras páginas, además de
las pronunciadas por Jaime La.bastida y Alicia Zendejas, presidente y fundadora
de la Sociedad Alfonsina Internacional respectivamente.
La relación entre Alfonso Reyes y Jorge Luis Borges es uno de los diálogos

más trascendentales de la literatura hispanoamericana del siglo XX, como lo
muestra el intercambio bibliográfico que mantuvieron. En este número mostramos las dedicatorias de Borges a Reyes, fiel registro de esta larga interlocución.
Por su parte, José Javier Villarreal nos entrega un personal e iluminador ensayo
sobre la importancia de la producción poética del escritor argentino.
Alfonso Reyes nos muestra el "Museo privado de un escritor": breve descripción de un universo personal. Encontramos también en las páginas de este
número poemas de dos grandes de la lengua española: Antonio Gamoneda y
Gonzalo Rojas.

La obra de Ramón López Velarde, uno de los hallazgos más importantes de
nuestra literatura, es revisada por el poeta mexicano Hugo Gutiérrez Vega, en
el erudito y revelador ensayo "El edén subvertido". En la misma línea, Pablo
Ortiz-Hernández aborda la obra del poeta argentino Roberto Juarroz en "Frag-

mentos verticales: mayéutica juarroziana o qu_edar-se en el intento. (Aporías del
fragmento a la trascendencia)".
Finalmente, debemos destacar que la obra del artista regiomontano Raúl
óscar Martínez, recientemente fallecido, ilustra en esta ocasión las páginas de

Interfolia, como un modesto homenaje a su labor plástica.

Caricatura realizada por Carlos Fuentes.

Minerva Margarita Villarreal
Directora de la Capilla AHonsina Biblioteca Universitaria

...,.
7

�8 idK)fl1(1 de los orlJetllinos.Colecoón
Índ"Ke. Buenos Aires, MGleuer Eortor.
1928.

GRATA COMPAÑÍA
DEDICATORIAS DE JORGE LUIS BORGES AALFONSO REYES:

Dedicatoria:

-a Alfonso Reyes, con las admiraciones concordes de mi simpatía
instintiva, de mi juicio estético
y de mi gustación reiteradadevotamente- Jorge luis Borges

FeTVOf de Buenos Aires. Poemas. s/1,

s/e, 1923.
Dediratoria:
aAlfonso Reyes, hombre de docta

El IDIOMA DE LOS ARGENTINOS

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perspicacia. Jorge Luis Borges
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FERVOR DE BUENOS AIRES

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LUNA DE ENFRENTE
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luna de enfrente Buenos Aires.
&amp;!itolial Proa, 1925.

DedKatona
a Alfonso Reyes, con justiciera
admiración y entera amistadJorge Luis Borges
sic avenida Luintana 211.
Bueflos Aires

.. ...; , T ..... _

Evoristo wlliego. lluenos Aires,
M. Glei2er Editor, 1930.

~icatoria:
aAlfonso Reyes, con
detallada admiración y
entera amistad, dedico
este aplicado manual de
mitologíacariñosa de nuestro
Buenos Aires. Jorge luis

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Oi5&lt;u5IM Colección de Nl.leY\)S fscrttoles Argeotirnr; l.
BuenosAues.M.Cileuerfditor, lfü

HM, ,ia de lire1em1dad. B..ew.:
A1rf'S Vo,;¡t, ylo~,,, 1936

Dedicatoria:

rAD. Alfonso Reyes, cuya doctrina, cuyo nombre, cuya
alllSÍón, son justificaáón de estas páginas. Jorge Luis
Borges. Buenos Aires, 1932-

, H.

Ded1últoaa:
AAlfonso Reyes, con la
gratitud de su repetidolector
Jorgeluis Borges

LAS KENNINGAR

OOU!ICCION
11gGAFONO

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J1inori1, Uuiversa.l de la. ID1amia

OTRAS INQUISICIONES

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(1937-1952)

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Los Kennmqar. Buenos Aires, Franosco A. Colombo,..
1933.

Dedicatona:
ADon Alfonso Reyes, esta feria de patéticas
vanidades, esta investigación yeste glosario de
los pirates précieux. Muy cordialmente Borges
.SDlTúRlAL TOR

Otras '!'¡1JislaOl1es r:~37-195l)

Rlo de . , _ '160
BUENOS AIRES

Hisrora unweTSOl.de la mfam1a. (ofewón Megáfooo.líl Buenos Aires, [dito:ialT01, 1935.

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10

Ded1Cill(lfl3

AAlfonso Reyes, estos juegos visuales.
Cordialmente Jorge Luis Borges

Buerios Aires, Edit11rulSu! 1g,52
[le¡! .atoria:

AAlfonso Reyes, con la
nostalgia yla amistad de Jorge
luis Borges

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••1

�DESCRIPCIÓN DE LA MENTIRA
(FRAGMENTOS)*
ANTONIO GAMONEDA

En este país, en este tiempo cuya pesadumbre se dibuja en lápidas
de mercurio,

voy a extender mis brazos y penetrar la hierba,
voy a deslizarme en la espesura del acebo para que tú me adviertas,
para que me convoques en la humedad de tus axilas.
Aún hay luz sobre las ramas abatidas y mi valor se descubre en sílabas
en las que tú y los rostros actuáis como gránulos silvestres,

como espermas excitadas hasta penetrar en la bujía del sonido,
hasta sumergir mi cuerpo en aguas que no palpitan,

Huelo Los testimonios de cuanto es sucio sobre la tierra y no me reconcilio
pero amo lo que ha quedado de nosotros.

hasta cubrir mi rostro con las pomadas de la majestad.
Estoy viejo de mí mismo pero hay estigmas. Han llegado los visitantes.
No es una glorificación, no es que la púrpura haya caído sobre mis huesos;
es más hermoso y antiguo: alentar sobre el vinagre hasta volverlo azul,
adelantar un cuchillo y retirarlo húmedo de una exudación

Hay hormigas debajo de las llagas.

Siento la fertilidad que se refugia en la ira de mis cabellos y oigo
el deslizamiento de las especies que nos han abandonado.

que dignifica al esgrimidor.
He cesado en la compasión porque la compasión me entregaba a príncipes
Agradezco la pobreza para que la pobreza no me maldiga y me conceda

...,
16

cuyas medallas se hundían en el corazón de mis hijas.

anillos que me distingan de cuando fui puro y legislaba en la negación.
Yo haré con los príncipes una destilación que será nociva para ellos
pero excitante y dulce en la población como lo es el zumo reservado

•Tomados de Desmpdón de lo mennra, de Antonio Gamoneda, Madrid, Abada, 2006.

en vasijas más oscuras.

~

17

�Ciertamente es una historia horrible el silencio pero hay una salud
No recurriré a la verdad porque la verdad ha dicho no y ha puesto ácidos

que sucede a la desesperación.

en mi cuerpo.
Acuérdate de la paz en los comercios abandonados, acuérdate de la dulzura
¿Qué verdad existe en el vientre de las palomas?

en las habitaciones donde se corrompía el olvido. Nadie tenía razón
ni esperanza, ¿qué podíamos hacer?

¿La verdad está en la lengua o en el espacio de los espejos?
Ahora pasan vencejos entre el nogal y su sonido tiembla sobre mí.
¿La verdad es lo que responde a las preguntas de los príncipes?
Tú, lejos, duermes entre alaridos, hijo mío, tú que acostumbrabas a enloquecer
¿Cuál es entonces la respuesta a las preguntas de los alfareros?

Si levantas una túnica encontrarás un cuerpo pero no una pregunta:

a los maestros y a las mujeres que se deslizaban debajo de tus dedos.

Puedes venir a repartir los alimentos y las mentiras delante de mi rostro.
¿Por qué quemas tu lengua en los vacíos excavados en pómez,

¿para qué las palabras desecadas en cíngulos o las construidas en esquinas

por qué te abres a las semillas implacables, a las linazas adventicias?

inmóviles, las convertidas en láminas y, luego, desposeídas y ávidas?
Puedes cantar en mis manos pero te desdices encima de tu belleza.
Y bien: ¿he sido yo alguna vez cínico como asfalto o pelambre?
Harías mucho mejor acercándote.
No es así sino que el asfalto poseía mi memoria y mis exclamaciones relataban
la perdición y la enemistad.

Nuestra dicha es difícil recluida en belladona y en recipientes que no deben ser
abiertos.

Sucio, sucio es el mundo; pero respira. Y tú entras en la habitación como
un animal resplandeciente.

Después del conocimiento y el olvido ¿qué pasión me concierne?

No he de responder sino reunirme con cuanto está ofrecido en los atrios
y en la distribución de los residuos, con cuanto tiembla y es amarillo
debajo de la noche.

[... ]
Mi amistad está sobre ti como una madre sobre su pequeño que sueña
con cuchillos.

No te pondré otra venda que la que está raída alrededor de mi cuerpo,

~

18

no te pondré otro aceite que el que descansa dentro de mis ojos.

�CARTA PARA VOLVERNOS A VER*
GONZALO ROJAS

Ignominia es tu sangre, Burguesilla: lo turbio que ce azota por dentro,
remolino viscoso de miedo y de lujuria, corrupción
de todo lo materno que es la mujer. ¡Acuérdate, Malparida, de aquella
pesadilla!
No hay trampa que ce valga cuando tiritas y entras al gran baile del muro

Escrita en el mar. el 25-X-58. entre las 2 y las 5 de la mañana.

donde se te aparecen de golpe los pedazos de la muerte.

a bordo del Laennec. Navifrance. por la ruta del Atlántico norte.
No publicada hasta la f echa.

No te perdono, entiéndeme, porque no me perdono, porque el mar
-por hermoso que sea- no perdona al cadáver: lo rechaza y lo arroja como
inútil estiércol.

Lofeo fue quererte, mi Fea, conociendo cuánta víbora

Muerta estás y aun entonces, cuando dormí contigo, dormí con una máquina

era tu sangre, lo monstruoso

de parir muertos. Nadie podrá lavar mi boca sino el áspero océano,

fue oler amor debajo de tu olorcillo a hiena, y olvidar

Mujer y No-mujer, de tu beso vicioso.

que eras bestia, y no a besos sino a cruel mordedura
te hubiera, en pocos meses, lo vicioso y confuso

Lástima de hermosura. Si hoy te falta de madre justo lo que te sobra
de ramera

descuerado, y te hubiera en la mujer más bella ¡por Safo! convertido.

y de sábana en sábana, desnuda, vas riendo
y sin embargo empiezas a llorar en lo oscuro cuando no te oye nadie,

Porque, vistas las cosas desde el mar, en el frío de la noche oceánica

es posible, es posible que descubras tu estrella por el viejo ejercicio

y encima de este barco de lujo, con mujeres francesas y espumosas,
y mucha danza, y todo, no hay ninguna

del amor, es posible que tanta espuma inútil

cuyo animal, oh Equívoca, tenga más desenfreno en su fulgor
antes de ti, después de ti. No hay ojos verdes
que se parezcan tanto a la ignominia.

pierda su liviandad, se integre en la corriente, vuelva al coro del Ritmo.

�Tal vez el largo oleaje de esta carta te aburra, todo este aire solemne,
pero el Ritmo ha de ser océano profundo

Digamos bien las cosas. No es justo que metamos a ningún Dios en esto.

que al hombre y la mujer amarra y desamarra

Cínicos y quirúrgicos, los dos, los dos mentimos.

nadie sabe por qué y, es curioso, yo mismo

Tú, la más Partidaria de la Verdad, negaste la vida hasta sangrar

no sé por qué te escribo con esta mano, y toco

contra la Especie (¿Es mucho cinco mil cuatrocientas criaturas por hora ... ?)

tu rara desnudez terrible todavía.
Los dos, los dos cortarnos las primeras. las finas
No hablemos ya de mayo ni de junio, ni hablemos

raíces sigilosas del que quiso venir

del gran mes, mi Amorosa, que construyó en diamante tu figura

a vernos. y a besarnos, y

a juntarnos en uno.

de amada y sobreamada, por encima del cielo. en el volcán
de aquel Chillán de Chile que vivimos los dos, y eternizamos,

Miro el abismo al fondo de este espejo quebrado, me adelanto a lo efímero

silenciosos, seguros de ser uno en el vuelo.

de tus días rientes y otra vez no eres nada

No. Bajemos de ahí, mi Sangrienta, y entremos al agosto mortuorio:

de la vejez. Adiós. Hueca irás. Vivirás

crucemos los horribles pasadizos

de lo que fuiste un día quemada por el rayo del vidente.

sino un color difícil de mujer vuelta al polvo

de tus vacilaciones, volvamos al teléfono
que aún estará sonando. Volemos en aviones a salvar

Mortal contradictorio: cierro esta carta aquí,

los restos de Algo, de Alguien que va a morir, mi Dios, descuartizado.

este jueves atlántico, sin Júpiter ni estrella.
No estás. No estoy. No estamos. Somos, y nada más.
Y océano,
y océano,

�Tanto en España como en América no existe una sola forma de contem-

ANCORAJES
PRESENTACIÓN DE
ANTONIO GAMONEDA
Y JUAN GELMAN
ANTON IO COLINAS

plar la poesía, afortunadamente; sino que existen quizá tantas poéticas como
poetas verdaderos, y ello es bueno porque. ante todo, es signo indudable de
libertad. La liber tad que, como el humanismo, fueron quizá las dos coordenadas primordiales de la obra de Miguel de Cervantes, escritor que sobrevuela
sobre este acto tan especial.
No quiero tampoco dejar de recordar a los otros escritores de México y de
España que han merecido el premio Cervantes, todos ellos de gran calidad y
que tornasolan. que irisan. ese riquísimo panorama de la literatura escrita en
lengua española a lo largo del siglo XX. Me refiero a Octavio Paz, Carlos Fuentes, Sergio Pito! entre los mexicanos, y a Jorge Guillén, Gonzalo Torrente Ballester, Miguel Delibes y Francisco Umbral entre los de Castilla y León. Hubiera
sido hermoso que esta mesa hubiera estado compuesta por los diez premios
Cervantes. al que unimos naturalmente el del argentino Juan Gelman.

poetas Antonio Gamoneda y Juan Gelman, o Juan

acto, lo convierte -así lo veo yo- ante todo en un diálogo entre ambos y en

Gelman y Antonio Gamoneda, que por premios Cervan-

un diálogo, a su vez. de ellos con ustedes. Detenerme a hablar con calma de

tes y por el valor de sus obras no admiten preferencias.

las personas y de las obras de estos dos grandes autores supondría privarles de

Cuando me pidieron que interviniera a título de
humilde moderador en este acto, no sólo acepté por
el honor que para mí suponía presentar a dos poe-

breve síntesis lo que, en esencia, suponen sus obras para mí.
En primer lugar, un afán de ir más allá, siempre más allá con su lenguaje,
sin por ello renunciar nunca a esa realidad, a veces dura, que sus ojos han

la organización, con la duda de la innecesariedad

contemplando o vivido, a la realidad-realidad.

En primer lugar, porque ya son autores sobra-

Ellos han venido también a quebrar el tópico de las generaciones poéticas.
Una práctica que, sí, evidentemente tiene una utilidad didáctica y a veces in-

damente conocidos en España, en México y en

teresada, pero nada más. Gamoneda y Gelman salen indemnes de cuafquier

América, y, en segundo lugar, porque creo que

prueba generacional y, es más, no tienen necesidad de ella, pues la autenti-

ellos van a intervenir con libertad plena para decir

cidad de sus obras. el hondo humanismo que en ellas late, les conduce a una

lo que deban o quieran decir y también para res-

originalidad que es muy suya.

ponder puntualmente las p reguntas.

24

un tiempo que a ellos les pertenece exclusivamente; pero puedo decir, en una

tas que adm iraba, pero a la vez, así lo expresé a
qu izá de mi misión.

~

La presencia de Gamoneda y Gelman estimula, en cualquier caso, este

E

s un honor para mí encontrarme con los dos grandes

Conozco sus libros, pero a raíz de mi viaje a México y de esta ocasión,

En principio, este acto además de con Anto-

he vuelto sobre dos obras de referencia última, muy queridas para mí; acaso

nio Gamoneda y Juan Gelman debía contar con la

porque han sido editadas en la ciudad en la que vivo, Salamanca. Me refiero a

presencia de otros dos grandes premios Cervan-

Sl1abas negras. de Gamoneda, y a Oficio ardiente, de Juan Gelman; libro sobre

tes: uno de Castilla y León, José Jiménez Lozano y el

el que tuve la oportunidad de escribir no hace mucho. Son dos buenas mues-

mexicano José Emilio Pacheco. Ambos no nos han podido

tras para una aproximación rápida, útil y veraz a sus poéticas. Tombién por los

acompañar por razones justificadas y bien que lo senti-

estudios previos que los avalan, por los preparadores de estas dos ediciones:

mos, pues ellos hubieran podido aportar con sus res-

Amelia Gamoneda, Fernando Rodríguez de la Flor y Mari Ángeles Pérez López.

pectivas poéticas variedad y riqueza a este evento.

La presencia de estos dos poetas me parece de una profunda significación.
Creo que todos agradecemos esta oportunidad que se nos brinda por ser ex-

~

25

�traordinaria y por ser única. Son también una prueba de esa fraternidad que ha
habido y debe seguir habiendo entre nuestras respectivas culturas: las de los
países que hablan y escriben en español: una fraternidad que nos fortalece y
dignifica en un mundo en el que las desarmonías sociales no cesan y en el que
la naturaleza del planeta sigue sometida a continuas alteraciones y saqueos.

��1.a estrategia de los organizado-

res ha funcionado. 1.a breve introducción videograbada ha captado
la atención de los muchos que aún
permanecen en Capilla Alfonsina

L

a mesa está puesta. Múltiples editoriales han atendido el llamado y "los
demasiados libros" están a la espera de sus lectores. 1.a Capilla Alfonsina Bi-

y ahora todos siguen los comentarios de Minerva Margarita Yillarreal,

blioteca Universitaria ha convocado a estudiantes y público en general al festejo

quien marca la pauta para que ini-

que cada año organiza con motivo del Día Internacional del Libro.

cie Letra viva, lectura. segunda par-

Para cuando da inicio la actividad, a las 11 :00 horas, el lugar está a cope y la

te de Conversando. Alfonso Reyes y

impaciencia por hacerse de un libro gratuito se suma a la efervescencia de los

tres voces de hoy, título de la magna

jóvenes del nivel medio superior constituidos en mayoría entre el público.

celebración llevada a cabo en esta

1.a directora de la biblioteca, Minerva Margarita Yillarreal, celebra que. pese

a las terribles estadísticas de entre uno y tres libros leidos anualmente al año

ocasión el 14 de abril, debido al receso vacacional.

por los mexicanos, los lugares dispuestos para los asistentes sean insuficientes

Una ronda de poemas. una ron-

Y autoriza utilizar las escaleras a modo de gradería. Luego, extiende su recono-

da de preguntas del público, un li-

cimiento al rector de la UANL. Jesús Ancer Rodríguez, por la segunda edición de

bro de los escritores participantes a

Gajo de cielo. Antología poética, de Alfonso Reyes, así como a todas las editoriales

quien los interrogue. Tal es la mecá-

que han donado libros: Aldus, Bonobos, Mantis Editores, 1.a Cabra Ediciones,

nica a seguir. N principio los jóve-

Fondo de Cultura Económica. Jus, Fondo Editorial Nuevo León, la Facultad de

nes no se animan. Pero Dulce María

Filosofía y Letras de la UANL, el Consejo Estatal para la Cultura y las Artes de

con su historia de guerra y jóvenes,

Nuevo León, El Colegio de México, Almadía, el Fondo Estatal para la Cultura y

Margarito explicando que habla a

las Artes de Chihuahua, la Universidad Autónoma de Sinaloa, la Cátedra Alfonso

su hijo. José Eugenio evocando una

Reyes del ITESM, LunArena y la Universidad Autónoma de México.

cama con amantes en acción lle-

Una vez hechas las presentaciones, el crítico literario Víctor Barrera Enderle,

vada a través de las calles de San

el investigador Alfonso Rangel Guerra y el actor Javier Serna están listos para

Pedro por la corriente del huracán

compartir el citado libro de Reyes, que se edita por segunda vez, en esta ocasión

Alex y, más todavía, hablando de un

ex profeso para el festejo librero.
Lo de Víctor será conciso e iluminador: destacará el acierto del compendio
poético publicado por la Universidad Autónoma de Nuevo León; Alfonso Rangel tendrá a su cargo la lectura y comentario de tres de los poemas de Reyes
-"Arte poética". "Jacob", "Los caballos"- mientras que Serna ofrecerá con su
lectura una ensalada alfonsina sobre la que caerá el "Sol de Monterrey" corno
aderezo final.
A estas alturas la pausa es obligada. Con un Gajo de cielo en mano, muchos estudiantes abandonan el lugar, pues su transporte no espera. En las
pantallas laterales al escenario corre video: Margarito Cuéllar, Dulce María
González y José Eugenio Sánchez comentan en breve cápsula aspectos sobre
su vida y trayectoria.

�hombre de verga grande, acaban con todo tipo de inseguridad y resistencia
entre tos estudiantes.
Las preguntas del público irán de ¿por qué escribes?, ¿desde cuándo?, ¿qué
estudiaste?, ¿cuál es tu escritor favorito? a ¿dónde estudio para sex symbol? o
¿quién es el de tos poemas? En definitiva, este 23 de abril celebrado con anticipación ha dejado huella. No es cosa de todos los días que estudiantes de preparatoria prolonguen en más de una hora y media una ¿simple? lectura de versos.
En esta ocasión, la poesía ha sacudido fuerte el gusanito de la curiosidad.
Ya sin micrófonos, la charla continúa fuera de formalidades. Son las 14:00
horas y todavía los jóvenes se forman ame las mesas de obsequio de libros, pasan por la zona de snack dispuesta para la ocasión y siguen haciendo fila para
tener la firma de los escritores invitados o tomarse una foto con ellos.
Todo indica que, al menos en esta ocasión, algunos de los miles de ejemplares obsequiados sí se encontrarán con ávidos lectores y, quién sabe, quizá
alguien se atreva con su primer verso.

•

�DISCURSO DE MARIO VARGAS LLOSA
EN LA DEVELACIÓN DE LA PLACA
CONMEMORATIVA DEL PREMIO INTERNACIONAL
"ALFONSO REYES" 2010*

eñor rector, distinguidas autoridades, señores profesores, señoras, seño-

S

res, queridos amigos:

Estoy muy agradecido y muy conmovido por esta ceremonia sencilla
pero de un enorme significado para mí. Recibir el premio "Alfonso Reyes",
lo he dicho ya varias veces desde que tuve esta buena noticia, me conmovió
profundamente porque Alfonso Reyes ha sido un autor que yo he admirado
desde la primera vez que lo leí, hace de esto ya muchos años, cuando era
todavía un estudiante de secundaria en el Perú. Leer un libro pequeño, de
pocas páginas pero de una extraordinaria belleza y un gran poder evocativo,
como fue Visión de Anáhuac, me descubrió un mundo de una extraordinaria
riqueza y a un modelo de escritor que siempre he querido imitar.
Creo que Alfonso Reyes, aparte de ser un gran prosista, de haber conciliado cosas difíciles, disímiles, como una gran erudición académica y al mismo tiempo la ligereza del cronista, y haber cultivado prácticamente todos los
géneros con la misma excelencia, fue un escritor que supo llevar a México,
su tierra natal, su tierra con la que siempre se identificó y a la que quiso, al
mundo, y traer al mundo a México. Es un ejemplo, creo, para el escritor latinoamericano, que debe tener las raíces bien hundidas en su tierra, nutrirse de
su historia, su problemática, su propia tradición y, al mismo tiempo, abrirse
al mundo y no cerrarse a él; porque esa integración de lo propio y lo ajeno, lo
provinciano, lo regional, lo internacional, es lo que crea la verdadera cultura.
Nadie lo hizo mejor que Alfonso Reyes a lo largo de su vida tan rica, tan
fecunda y tan múltiple. Cultivó todos los géneros, se apasionó por todas
las culturas, fue un extraordinario introductor de grandes creadores y un
gran creador él mismo. Jamás se encerró en los confines de una universidad
pese a su formación, tan sólida, académica. Frecuentó, como diría su gran

PREMIO

amigo Borges -y su admirador, desde luego-, los periódicos con crónicas absolutamente deliciosas donde expresaba sus simpatías y diferencias
siempre con elegancia, siempre con una magnífica buena crianza y en una
prosa cautivadora. Fue un gran divulgador de otras culturas, Grecia, sobre
todo, a la que tanto amó, a la que conoció profundamente. Los manuales
•Esteevento se llevó acabo el 10 demarzo de 2011 en la Capilla Alfonsina Biblioteca Universituia de la UANL

~

35

�que escribió poniéndonos en cercanía y familiaridad con el pensamiento

tura ni mexicana ni latinoamericana ni española ni mundial; no hay en la obra

griego, con su filosofía, con su literatura, con sus tragedias, con sus costum-

de Reyes resentimientos, enconos -esas grandes fracturas que caracterizan a

bres, despiertan, aparte de admiración, un extraordinario apetito por seguir-

los mejores escritores- porque era un hombre abierto, generoso, que gozaba

le las huellas y adentrarnos en el mundo de los poemas homéricos, en el

con el talento ajeno y lo promovía, así como estimulaba extraordinariamente

mundo de Sófocles, en el mundo de Eurípides. Un mundo que él
hacía accesible a los profanos con esa extraordinaria calidad
de comunicación que no renunciaba de ninguna manera a
la complejidad, pero sabía traducirla en sencillez en sus
magníficos ensayos.

a los jóvenes.
Por todas esas razones recibir el premio Internacional "Alfonso Reyes" es un extraordinario honor. Es pasar a formar parte, según veo los
nombres de los otros recipiendarios, de

Fue un gran poeta, fue un dramaturgo, fue un redes-

una lista internacional de verdaderos

cubridor de Góngora; el primero en reivindicar al gran

maestros del pensamiento y de la

poeta de nuestra lengua después de doscientos años de

literatura, y todo ello significa, ade-

silencio que pesaban sobre él. Luego vino todo un movi-

más de un estímulo, por supuesto,

miento de reivindicación de Góngora, pero muchas veces

una extraordinaria responsabilidad.

nos olvidamos que el primero en reivindicarlo como

Desde luego que haré todo cuanto

el gran poeta, acaso como el mejor poeta del

esté a mi alcance para no defraudar

Siglo de Oro, fue no un español sino un

a quienes con tanta generosidad me

mexicano que conocía la literatura del

han concedido el premio Internacional

Siglo de Oro a la perfección.

"Alfonso Reyes". Muchas gracias.

Entre toda la obr§l de R.eyes, quizá la
que lo representa mejor son los varios
tomos que recogen los artículos de Sim-

patías y diferencias. Creo que en eso
también fue Reyes un modelo: amaba
la cultura, amaba la literatura y amaba la vida, y todo ello aparecía en
esas crónicas maravillosas donde nos hacía compartir sus
aficiones, también sus diferencias. Pero cuando expresaba sus diferencias lo
hacía con tanta elegancia,
lo hacía con tanta caballerosidad que uno se sentía
incluso atraído por aquello de
lo que él se distanciaba y criticaba.
Creo que toda su obra está recorrida
por un sentimiento de bondad, algo
que no es muy frecuente en la litera-

�representaciones que escribe, adapta, dirige y actúa. "La misión del teatro -de
la ficción en general-", dice Mario en una nota preliminar de Kathie y el hipopótamo, "es fraguar ilusiones, embaucar"; es el juego de la ficción sobre la

ficción, o del drama dentro del drama. "Soy un escritor conflictivo", dijo Mario, ocupando seis columnas de un diario capitalino2 • Y, sí, me dije, él mismo
lo reconoce.
Sucede que en 201 O ya había avisado -como lo hago cada año- a los
inquilinos de Los Pinos y a la prensa que Mario Vargas Llosa era el ganador
del premio Internacional "Alfonso Reyes" y que se le entregaría en los primeros días de enero de 2011 en la hermosa ciudad de Monterrey. Esto fue doce
días antes de que Estocolmo hiciera pública la misma decisión para el Nobel.
Por una parte me sentí muy oronda: México le había ganado a Suecia, nada
menos. Pero, por otra, preocupada; debía retractarme en el despacho de doña
Margarita Zavala -su esposo andaba de viaje-: no sería en enero, sino el 4 de

PALABRAS LEÍDAS POR ALICIA ZENDEJAS
EN LA DEVELACIÓN DE LA PLACA
CONMEMORATIVA DEL PREMIO INTERNACIONAL
"ALFONSO REYES" 2010

febrero la cita con Vargas Llosa; empero, días después me comunicaron que
tampoco sería en esta fecha y que se había pospuesto por los compromisos
de Roger Casement.
Cuando me recuperé del soponcio, hube de recordar que en 1985, tras una
minuciosa investigación detectivesca por el globo azul, localicé a Octavio Paz

o

en Japón, para saber si aceptaba recibir este mismo galardón: "Con mucho
istinguidos miembros del presídium, queridos amigos, señoras y señores:
Estoy segura de que la memoria de Alfonso Reyes se encuentra a gusto.

El premio internacional que lleva su nombre lo han obtenido grandes escrito-

gusto, Alicia. Yo quise mucho a Reyes, pero déjame preguntarle a Marie Jo que
anda por aquí. .. Dice que sí; te saluda. Muchas gracias. Allá nos vemos". Cinco
años después de recibir el premio Reyes, la Academia Sueca llamó a Octavio.
¡Quiero hablar con Mario Vargas Llosa!, reclamé inspirada en ese episodio

res Y conocedores de su obra; algunos fueron amigos suyos y cultores de los
géneros que fueron del dominio del ilustre hijo de Monterrey: poesía, ensayo,
crítica, antropología cultural, historia literaria, traducción y, en fin, narrativa
de alto cuño.

con Octavio. Mi presidente, el poeta Jaime Labastida, pronosticó: "Te doy el
teléfono que tengo de Nueva York, pero te adelanto que no vas a poder, está
permanentemente ocupado, o no está". Efectivamente, no pude.
Otra voz amiga me aconsejó dejar a Mario por la paz: "Mejor intenta hablar

Este año se entrega el premio Internacional "Alfonso Reyes" por trigésima
cuarta vez, cuyo destinatario es Mario Vargas Llosa, por su literatura diversa
Y por El sueño del celta, de reciente aparición; libro en el que se dan cita el
ensayista, el historiador, el crítico y el extraordinario novelista. En Vargas Llosa
conviven el artista que crea y recrea la realidad y el periodista que la retrata. A

con Patricia su esposa. Ella es la que decide. Mario nomás escribe". Mi culto
por Vargas Llosa, inoculado por Francisco Zendejas, comenzó a decrecer. Ahora estaba dividido entre él y Patricia. Sin embargo se volvió a fortalecer cuando
un periodista le preguntó a Mario si, merced a su exilio, extrañaba Perú. El

este último también hay que agradecerle su "Piedra de toque" 1 con que enal-

contestó de inmediato: "Patricia es Perú". En ese momento despertó el eterno

tece nuestro desayuno dominical.

femenino en las que leímos esas tres palabras capaces de realzar la imagen de

Asimismo, hay que destacar al dramaturgo que, como Alfonso Reyes en

una mujer al rango de la urbe natal.
Al fin, aquí estamos reunidos alrededor de Alfonso Reyes, de Patricia y

Landrú, escribe obras teatrales memorables. Asombra el joven de setenta y

~

cinco años de edad que se apasiona y realiza no un serendipity sino formales

38

Mario Vargas Llosa. A él le digo que después de los anteriores encuentros y
1

'Alicia Zeodejas se refiere a la columna periodística de Mario Vargas Uosa en 8 País, intitulada "Tribuna: Piedra de toque'. (N. de /a E).

En la entrevista de Juan üuz a Mario Vargas Liosa, &amp;ríbir es servidumbre y gozo, publicada el 7de octubre de 2010 en El País.
(N. dela E).

~

39

�desencuentros que ha tenido en México, este saludo a don Alfonso Reyes será
grato y profundo en su espíritu, en su memoria. Esto no obsta que nuestra
mentalidad, aún europerzante -manes de Porfirio Díaz-, haya silenciado el
nombre de Alfonso Reyes en esta visita de usted, Mario, a la región del aire
que fue transparente.
El autor de El sueño del celta fue recibido con merecido fasto, consecuente
del premio Nobel. Vargas Llosa también hizo este viaje a nuestro país en honor
al poeta y humanista, el gigante de la literatura, el deslumbrante creador de
una gama inmensa de labores culturales: desde la creación poética hasta la
historia y la exégesis literarias. Don Alfonso abrió la conciencia provinciana y,
como semilla de jardín, la transportó al primer mundo, donde no se le conocía, y generó las raíces de la modernidad, aun la más compleja.
Monterrey tiene la fortuna de haber arropado al gran literato nacido para
el bien. Por algún misterio de la poesía ha regresado a su casa distante, a su

MARIO VARGAS LLOSA
PREMIO INTERNACJONAL "ALFONSO REYES" 2010
JAIME LA.BASTIDA

viejo amor, a la resolana de su jardín. Estoy aquí, como los miembros de la
Sociedad Alfonsina Internacional, para decirle a Monterrey, GRACIAS, con mayúsculas, y a las autoridades culturales que han otorgado su simpatía y apoyo
para conservar el destino póstumo de Alfonso Reyes.
Cuando Francisco Zendejas, airado por el silencio de Estocolmo, pese a las
intervenciones de Gabriela Mistral, Jorge Luis Borges y muchas otras plumas
relevantes del continente americano que respaldaron IQ candidatura de Alfonso Reyes al Nobel, visitó a éste pidiéndole su autorización para crear-el premio
que lleva su nombre, contestó don Alfonso: "Sí amigo, gracias; pero debemos
esperar a que yo muera. Entonces llevará usted a cabo ese proyecto, y en la
mente de mis amigos regresaré a la vida".

• En dónde hinca sus raíces·1a escritura, extraordinaria sin duda, de Mario

l

Vargas Llosa? ¿A dónde van sus frutos? Quisiera reconocer en su literawra

dos lejanos, dos inmensos, dos bellos paradigmas de la literatura colonial
del Perú: los de Huaman Poma de Ayala y del Inca Garcilaso de la Vega.
Huaman Poma fue un indígena puro; hablante del quichua y formado en
la cultura mítica del incario,adoptó sin embargo el español como su lengua
literaria. Fue, por lo tanto, un escritor híbrido desde el punto de vista cultural,
un ladino. Su nombre indígena indica una fusión de elementos heterogéneos:
.dos animales se hallan unidos en él: un ave, un cernícalo, el halcón (Huaman)
y el león americano, el puma (Poma). Al nombre indígena se añade un
apellido castellano: de Ayala. Huaman Poma escribió un libro ejemplar, uno
solo, a lo largo de toda su vida: Nueva crónica y buen gobierno. El tronco de
ese libro es el imaginario del incario, la concepción mítica de la cultura de
los incas. El centro del universo es el Cuzco y el relato del surgimiento del
cosmos es narrado dos veces: una, desde el ángulo occidental, hebreo, latino
y cristiano; otra, desde América. En ambos relatos hay cinco soles, como en
el mito nahua, o sea, cinco etapas del mundo. Además, el mapamundi del
Reino de las Indias, que allí se reproduce, está dibujado desde los ojos del
Sol, desde el oriente (y no desde el norte, no desde el Polo Ártico): es una isla
inmensa, que brota de las aguas primordiales.
A su vez, el Inca Garcilaso, hijo de padre español y de madre indígena, es
un producto híbrido, la m ezcla de dos lenguas y de dos culturas. Los dos son
cronistas: relatan una historia, inventan un pasado, exigen un futuro, mejor

~

41

�dicho, inventan el futuro de nuestros pueblos. ¿De ellos viene Vargas Llosa?

premios Nobel de literatura, ciento cuatro hasta la fecha. Es cierto, se podría

Acaso sí, pues como ellos, también Vargas Llosa es, como lo somos todos los

decir que dos chilenos, un colombiano, un guatemalteco, un mexicano, un

hispanoamericanos, un híbrido. Desde luego, sería insensato reducir las raíces

peruano, seis peninsulares han sido sus receptores. Dividiríamos así. por

de Vargas Llosa a estos dos antiguos antecedentes, porque su obra se alimenta

razones políticas y nacionales, este Premio que lo ha sido y lo es, en realidad

de toda la literatura en lengua española y, aún más allá de las fronteras de

e igualmente, para una lengua. Por eso me parece necesario subrayar que

nuestra lengua, en la gran literatura universal, a la que le ha dedicado ensayos

la lengua española, con todas sus variantes dialectales, es una sola y que,

de lucidez impresionante. Vargas Llosa es hermano, sin duda alguna, de otros

por eso mismo, pocas lenguas tienen ese reconocimiento. Por contraste, y

grandes escritores peruanos: de César Vallejo, José María Arguedas o Manuel

sin ánimo de establecer ninguna jerarquía (ya que en la lengua portuguesa

Scorza, pues el narrador es aquel que sabe, el contrario del ignaro. A su vez, el

existen escritores de talla universal, desde Luis de Camoens y José María Ec;:a

cronista relata los hechos de acuerdo con un tiempo que él mismo organiza.

de Queirós hasta Fernando Pessoa, Joao Guimaraes Rosa y José Saramago),

Al cabo de los siglos, en el Perú y en toda la América Latina, se ha

diré que, hasta hoy, sólo ha habido un premio Nobel de lengua portuguesa.

consolidado una nueva forma de habla y una nueva forma de escritura. Vargas

Añadiré una última reflexión. Vargas Llosa no ha escrito una sola novela que

Llosa viene de muy lejos. Escribe en castellano, lengua hablada por un puñado

no esté situada en tierras americanas; pero su modelo de escritura, fincado

de hombres, que se hizo universal cuando atravesó el Atlántico y se transformó

en el rigor, en la exigencia, en suma, en el carácter profesional más estricto,

en español. Desde La ciudad y los perros hasta El sueño del celta, Vargas Llosa

acaso se halle fuera de las fronteras geográficas de América y fuera, además,

no ha dejado de ocuparse de un solo tema: el de la libertad y la justicia en las

de las fronteras lingüísticas del español. Creo que el modelo de escritor en el

tierras de América. Podrá ser ciudadano del Perú al mismo tiempo que de

que se apoya Vargas Llosa es Gustave Flaubert, aquel escritor nítido, riguroso,

España; pero es, en realidad, lo quiero decir así, un ciudadano del mundo,

exacto, sistemático, en el mismo nivel de perfección que guarda la escritura de

un hombre que pertenece, por derecho propio, a todas las tierras en donde

Vargas Llosa, y al que le ha dedicado un ensayo extraordinario.

se ejerce, con encera libertad, la escritura, o sea, la más amplia forma de

Me parece, queridos amigos, que al incorporar a Mario Vargas Llosa en la

expresar el pensamiento. Vargas Llosa ha creado, ¿necesito decirlo?, varias de

nómina de quienes se han hecho acreedores al premio Internacional "Alfonso

las obras más altas de la literatura universal, entre las que destacaré apenas

Reyes" -recibido, entre otros muchos más, por André Malraux y Alejo

una, extraordinaria, Conversación en la catedral.

Carpencier. por Jorge Luis Borges y Adolfo Bioy Casares, por Octavio Paz y

Cuando se le otorgó, por unanimidad, el premio Internacional "Alfonso

Jacques Soustelle, por Harold Bloom y George Steiner, por Amonio Candido y

Reyes" 2010, aún no se había hecho acreedor del premio Nobel. Permítanme

Miguel León-Portilla- no lo hemos honrado a él sino que él nos ha enriquecido.

hacer, por consecuencia, una breve reflexión. Vargas Llosa es el undécimo

~

escritor de habla española que recibe el premio Nobel. Eso quiere decir

~

42

que la lengua española ha recibido un poco más del diez por ciento de los

43

�Zambrano, así, debate la enemistad que Platón había trazado entre poesía

FRAGMENTÓS VERTICALES: MAYÉUTICA

y filosofía, al mismo tiempo que cuestiona lo estipulado por Machado en las

JUARROZIANA O Q!JEDAR-SE EN EL INTENTO
(APORÍAS DEL FRAGMENTO A LA TRASCENDENCIA)
J. PABLO ÜRTIZ-HERNÁNDEZ

líneas que anteceden. Con ello, Zambrano ratificaría que la filosofía coloca al
hombre del lado de la crea~ión, postulando las figuras de Kierkegaard y Baudelaire como modelos de poetas-pensadores que supieron aprehender y reducir
las cosas en sus justas proporciones3 . Esa visión de Zambrano tiene que ver,
más que nada, con la figura de Kierkegaard y cómo éste representa la medida. conciencia dentro del espacio de la filosofía y de la creación estética. Si bien

y se nos antojan dos mitades del hombre:
e/filósofo y el poeta.

Zambrano no hace una dura crítica del romanticismo como lo había hecho
Kierkegaard, si reconoce que se dará en el pensador danés, y en Baudelaire,

No se encuentra el hombre entero en /a filosofía;
no se encuentra la totalidad de lo humano en la poesía.

un último instante en que veremos poesía y filosofía de la mano. Ya que estas

María Zambrano

dos se desligarán y se ignorarán para dar paso a una conciencia en el poeta
que tendrá que ver más con la teorización de su propio arte y su inspiración

H

abría que pregu~tarnos si lo expresado alguna vez por Antonio Machado

como producto de un hacendoso oficio diario4 .

se queda en el intento como destellos de verdad o sólo es una tenue

En la obra del poeta argentino Roberto Juarroz (1925-1995), creemos fir-

flama que vendría a apagarse con la aparición de María Zambrano en el pano-

memente que tenemos poesía y filosofía residiendo en las mismas laderas del

rama del estudio de la filosofía y su relación con la poesía (o viceversa).
Machado diría que: "Los grandes poetas son metafísicos fracasados. Los grandes filósofos son poetas que creen en
la realidad de sus poemas" 1 • María Zambrano
mencionaba -habiendo leído a Machado- que el filósofo perseguía lo
que tenía ya dentro de sí
el poeta mismo2 .

pensamiento reflexivo. Por un lado, encontramos al poeta que crea teoremas acerca de su propio trabajo y la acción transformadora del
fragmento poético; pero, por otro, tenemos al pensador
que sabe inferir sobre la unidad a partir de una reconciliación entre las sombras y la luz que
se filtran en su travesía -o su vuelo, como diría Zambranoa lo largo, dentro
y fuera de

�una caverna. Ya decía la filósofa malagueña que el poeta no ejerce nunca vio-

fundo estado de razón que atiende a la relación intrínseca que el poeta establece

lencia sobre la heterogeneidad de la apariencia y al mismo tiempo sabe cómo

entre la poesía y el mundo.

lograr unidad sin recurrir a la violencia . El discurso de Roberto Juarroz adopta

La relación entre poesía y mundo nos lleva a encontrar esa unidad sin violen-

así una postura reflexiva-especulativa dirigida explícitamente a sus sujetos lec-

cia de la que se habla en líneas anteriores. En la poéticajuarroziana el acto ético

tores a manera de iniciación mayéutica. Todo ello se presenta en la obra del
poeta argentino al cuestionarse aspectos de la existencia humana que tienen

unificante, al igual que en el pensamiento socrático, se nos da por medio de un
parto o un alumbramiento, tal como en el Teetetes platónicoª. No sería conve-

que ver en un primer momento con el autoconocimiento del sujeto, para des-

niente decir que Juarroz se declara en sus fragmentos, como Sócrates en los diá-

pués pasar a la especulación sobre la poesía misma. Para llegar a este objetivo,

logos platónicos, estéril de sabiduría. Lo que sí podemos decir es que Juarroz, en

el lector de Juarroz, más que realizar una síntesis dialéctica de lo propuesto por

su tarea de comadrón, interroga y traza el camino al lector para que devenga ese

el poeta, está intrínsecamente llevado a repensar la noción e imagen del mun-

parto intelectual que se persigue. Para Juarroz siempre se está en un constante

do propio por medio de una reflexión ética sobre la creación poética misma.

parto, como se indica en su epígrafe a "Casi poesía": " nacer es un proceso que

5

La irónica tonalidad también nos lleva como lectores a contemplar la posibilidad -quizá- de tratar la existencia desde un ámbito divino, ya que este

nunca termina"9 . Podemos decir que es en estas líneas donde reside y adquiere
inmanencia su arce mayéutica10.

Poesía

De acuerdo con Hadot, dentro del método socrático -la mayéutica- exis-

vertical (1958). Este ensayo puede tomarse como un paso anterior a la diná-

te la noción de que el hombre no puede por sí solo Uegar a ponerse en claro

mica budista zen que está presente en la poesía juarroziana. Además, como

consigo mismo y, por tanto, trascender. La exploración que le atañe no puede

una manera de mostrar que Juarroz comienza en sus poemas, la mayor parce

comenzar y concluir en el perímetro cerrado de su individualidad. En contraste,

del tiempo, a partir de un razonamiento hacia una evolución de éste, que se

sólo puede ser creación de una correspondencia perpetua con los demás, tanto

Poesía

como consigo mismo 11 . Si la sofística denotaba un individualismo radical, como

vertical, primero se presenta una caída, casi abismal, cargada de un acento ra-

lo establece Sócrates, también cabe notar que es comparada con el arte culina-

cional; después se comienza una trayectoria ascendente que sólo lleva al lector

rio, que procura satisfacer al paladar sin preocuparse de que las viandas sean

a reencontrarse con una propia conciencia y

atención plena (en inglés el término

o no beneficiosas para el cuerpo. La mayéutica es, por el contrario, parecida a

se conoce como mindjulness, mismo que no tiene traducc}ón al español). según

la medicina: no le preocupa si causa dolor al paciente con tal de conservar o

Bravo, la verticalidad para Juarroz representa la dimensión original de la poesía,

restablecer su saJud 12 . Parece que Juarroz camina por esta misma vía que es

un corte extático en el incesante flujo temporal; una idea que probablemente

causa de molestia en el hombre, ya que el proceso de autoconocimiento es

Juarroz leyó de Gaston Bachelard, tal vez mientras estudiaba Filosofía y Letras

una implosión que pierde pero al mismo tiempo hace encontrarse al hombre

en La Sorbona. De acuerdo con las palabras de Juarroz, la poesía es inversión de

o sujeto tanto en el

la ley de gravedad, un contrapunto a la caída general de codas las cosas6 • Verti-

siguientes fragmentos:

problema aqueja al poeta y se vuelve una constante desde su primera

transforma en una travesía espiritual que no mística. En términos de la

otro como consigo mismo.

Lo anterior se puede leer en los

calidad alude asimismo a cierta moral de la forma poética, caracterizada por la
inflexible disciplina de la búsqueda y por la gravedad invariable de su tono. La

Desarrollar algo es perder lo. Hay que encontrar la Forma de que algo crezca o de-

lectura de los Fragmentos verticales (1997) juarrozianos nos ofrece trascender el

crezca hacia sí mismo. Por eso resulta subyugante la idea de implosión en la física.

espacio del mundo existente expresado en ellos y nos lleva a reconocer un pro-

Sólo una explosión invertida, por ilimitado aumento de d ensidad, parece implicar la

7

s/bid., p. 22.
6
Luis Bravo,' La poesía de Roberto Juarroz. Un rigor para la intensidad: en Bpéculo.Revista de &amp; udios literarios [en línea].
Madrid, Universidad Complutense de Madrid, 1999. &lt;http://www.ucm.es/info/esperulo/numerol 1/juarroz.html&gt;.
7
Roberto Juarroz no logró ver publicados los Fragmentos verticales que aparecieron publicados post mortero como parte de la
Oécimo&lt;.uarta poesía vertical. Cuando Juarroz fallece en 1995, casi la mitad del material para ésta había sido seleccionado y
establecido tanto por el poeta como por su compañera sentimental yeditora Laura Cerrato. Los Fragmentos vertimles habían sido
publicados en francés por la editorial José Corti de París para su lanzamiento, pero no aparecerían publicados ni en español nien
francés sino hasta 1997en las editoriales Emecé yJosé Cort1 respectivamente. Los Fragmentos verticales son cuatro centenares de
sentenáas aforísticas que subdivididas en tres capítulos aparecen como: "Casi poesía: 'Casi razón' y"Casi ficáón~

8

Platón, DMlogos. Tomol. México, Porrúa, 2003, p. 424-430.
Roberto Juarroz. Poesía vertical. Tomo11. Buenos Aires, Emecé, 2005, p. 393.
10
Vid. Monique Canto-Sperber, Dícdonario deétim yde filosofía moral, México, Fondo de Cultura Económica, 2004, p. 1118, 2tt.
La mayéutica oel métodosocrático consistía esencialmente en llevar la mente del intertocutor adar aluz las ideasquesubyacen
latentes, a manera deconciencia, enel fondode la razón humana. Dicho métodose apoyaen el diálogo o métododialéctico de
preguntasyrespuestasen el que se contraponenrazones o posiáones, conel que se inicia en el discípulo la búsqueda común de
la verdad.
11
Pierre Hadot Bogiode Sóaates. México, Me Cayóel Veinte, 2007, p.87.
11
(f. Platón, op.dt., pp. 214-219.
9

�presencia del núcleo esencial de una cosa. Aunque sea en el vacío. La noción de vacío

dad" y compartir con los otros su vía alternativa -el fragmento-, como una

redime de algún modo la noción de afuera y su connotación de pérdida. 13

manera ética de trascender la realidadn. Dicha manera ética no se traduce en
una negación de la individualidad, sino en el reconocimiento de que el valor

El fragmento anterior nos permite percibir que el vacío es un estado que per-

del individuo no se puede comprehender ni realizar si no es en las relaciones

mite al sujeto llegar al núcleo o al centro de sí mismo y, a su vez, hace posible,

mismas entre individuos. Esas relaciones, por tanto, se verán reflejadas cuan-

a partir de la aprehensión de la exterioridad, esa molesta implosión que lleva

do en los sujetos se logre una tarea colectiva que se inicia con la recuperación

al hombre a redescubrirse a partir de la inversión de su orden. Para el poeta

de las "antiguas formas liberadoras" a las cuales se hacía alusión anteriormen-

argentino, la creación que se produce por tal implosión lleva al hombre univer-

te. Entonces, según el fragmento juarroziano, ¿será la palabra lo que haya de

sal, propuesto en los fragmentos juarrozianos, a repensar por qué su presente
discurso -por el que busca transmitir su descubrimiento después de esta im-

ser recuperado?, ¿será la palabra víctima, entonces, y no un victimario platónico en alianza perpetua con el poeta?

plosión- no le satisface a pesar de todos los requisitos de la retórica y del arte

Juarroz había dicho ya que la salvación de la poética como una "pra-

poética en su letargo insuperado de tropos y figuras. Sobre ello Juarroz escribía

xis combinatoria, colectiva, e infinita" responde asimismo a una dinámica

que: "Nos habita un concentrado sopor, que nadie consigue superar totalmente.

"combinatoria infinita" de la realidad en sí 18 • De acuerdo con Peltzer, da la

Y hemos olvidado los lenguajes que podían exorcizarlo. Sólo nos resta crear

impresión de que Juarroz está enfrentándose -de manera colectiva, por una

nuevos lenguajes, que recuperen las antiguas fórmulas liberadoras"14 • Aquí la

intensa solidaridad ética- al ser .de las cosas y no sólo a las cosas mismas,

premisa queda clara: hay vías alternas e inmemorables que no han sido utiliza-

a través de este desafío a la poética como tradición en su totalidad, misma

das o rescatadas para llegar a una verdad, ya que el hombre ha sido condenado
a la costumbre de un sueño del que no logra despertar.

poética que, para Juarroz, sigue sin ofrecer garantías. Peltzer posiciona a Juarroz en la paradoja necesaria, "una paradoja que, como en Heráclito, es una

La recuperación de otros discursos será la única manera en que se podrá

metáfora" 19 • Ya que su poesía es un modo de ver no sólo las cosas, sino lo

restablecer esa fortaleza -a la manera socrática- de la que el hombre ha sido

que rige a las cosas, lo sensible y lo inteligible. Esa visión que se logra al in-

privado. Dentro de esta misma idea, Juarroz prop_o ne explícitamente el tipo de
texto que logrará develarle al hombre su latente sabiduría:

cluir al lector busca traslucir lo sensible a manera de conocimiento interior y
autocontemplación20. Dicha autocontemplación va de la mano con los otros,
ya que no se puede mirar el adentro propio sin mirar y ponerse primero al

La fidelidad al balbuceo es una faceta de la fidelidad a la realidad. Nuestro signo
más legítimo se configura en lo entrecortado y se corresponde con su temblor y su
fugacidad. Para que pueda surgir, es preciso dejar de lado la presuntuosa artificialidad

igual con el otro-semejante; o como diría Zamb:ano, el poeta se encuentra
siempre pendiente del otro aunque no le conozca21 • Para Guillermo Sucre,

del discurso y sus múltiples metamorfosis, ajenas a la vida. Aquí está el verdadero

así es como Juarroz propone la trascendencia del sujeto22 : "a través del des-

fundamento de las dos formas expresivas más próximas a la realidad: el poema y el

cubrimiento del hombre real, a la vez desamparado e invulnerable en su

fragmento. 15

En las líneas anteriores pareciera que Juarroz, con su gramática casi impersonal, se solidariza con el lector o con los otros al integrarse en el discurso del
fragmento -como le es común- con un contundente nosotros que funciona
como un lazo de respaldo y justicia16 entre los hombres. Hay una vinculación
de Juarroz hacia los demás al liberar la poesía d~ su "presuntuosa artificiali-

uRobertoJuarroz. Poda verocal. Tomo11. Buenos Aíres, Emecé, 2005, p. 53.
/bid., p. 27.
11
/bid., p. l.9.
16
Esto niega, de manera paradójica, la acepción platónica sobre la caracteóstic:a destructiva ydevastadora de la poesía contra la justicia.
14

11

Cfr. María Zamb@no, op. át., p. 44. Esa trascendencia ética rompe con la imagen contradictoñamente ética del poeta-mártir
como un sujeto irresponsable por no podertomar decisiones propias, ya que está supuestamente esdavilado a la palab@. Lo
anteñor lo refiere Zambrano ensu crítica a la República de Platón y, en específico, a la concepción platónica de la poesía.
18
En Alejandro Toledo yDaniel González Dueñas, ' La casa más secreia del poema'en Juan Pablo. lo fidelidad alrelámpago.
Conversaciones con Roberto Juaffoz. México, Ediciones Sin Nombre/Los Libros del Arquero, 1998, p. 11.
19
Federico Peltzer. 'Desbautizaral mundo: una introducción a la poética de Roberto Juarroz'en HéctorDante Gncotta, Rodolfo
Modem, Alba Omil, David Lagmanovich yFedeñco Peltzer. Poesía argentina: dnco ensayos. Tucumán, Universidad Nacional de
Tucumán, 1997, p. 124.
20
/bid., pp. 124--125.
11
María Zambrano, op. cit., p. 45.
12
Cfr. Martin Heidegger, 5er, verdadyfundamento. ÚÍSO)VS. CaliJcaS, Monte Ávila, 1968. 8 acto de trascender debe entenderse aquí
con su acepción heideggeriana: el hombre, como ente en el mundo, se distingue de los otros entes yobjetos yse reconoce como y
para sí mismo. La trascendenóapa@ Heidegger ese/seren elmundo, ya que el queva más allá y, porlotantotraspasa, debe como

�desamparo" 23 . Ese desamparo, más que llevar a los sujetos a convertirse

Juarroz, es la capacidad de ingresar en el ámbito de los entes, lo que para la

en mártires por medio de una retracción o enmudecimiento, garantiza la

filosofía había sido posible mediante la renuncia a la no-razón. El fragmento

relación entre los individuos y la libertad de la búsqueda de sí mismos como

juarroziano, lejos de postrarse en una no-razón, se apega a lo estipulado por

una dinámica basada en la justicia que, por lo tanto, se convierte en una

Heidegger cuando apuntaba "donde haya palabra habrá mundo". El mundo que

dinámica ética. Reside aquí la relación que podemos trazar entre el poeta

reconoce el filósofo alemán, como Juarroz, es aquel que se presenta a los otros

argentino y el pensamiento socrático en cuanto cada uno, a su manera, se

como variable: actos y responsabilidades, arbitrariedades, caídas y extravíos25.

propone promover en cada hombre la indagación sobre sí mismo; lo que se

En pocas palabras: mudable, donde la palabra funde historia. Y fundar historia

trasluce al final como una propedéutica para la trascendencia individual y

es hablar del diálogo entre los hombres y develar así una condición de recono-

colectiva, ya sea en el campo de la virtud, para Sócrates, como en el campo

cimiento, primero del sujeto en sí, para que después el reconocimiento pueda

de la existencia, para Juarroz. Pareciera que se trata de una tarea de res-

presentarse de sujeto a sujeto.

ponsabilidad ante el prójimo -similar mas no idéntica a la de Emmanuel

Para Juarroz, ese inminente proceso ético-existencial es, al mismo tiempo,

Lévinas-, que Roberto Juarroz transfiere así, por anagnórisis, a los sujetos,

uno de carácter fundacional que conlleva hallazgo y alumbramiento; tan es así

como manera de reconocerse a sí mismos en los otros; al igual que la forma

que lo podemos comprobar en las siguientes líneas: "Habría que dejar libros en

en que Heidegger, en su estudio sobre Holderlin , intentaba que los
poetas reconocieran, bajo el discurso filosófico, la esencia de
la poesía.
Para Martín Heidegger, la poesía no puede
presentarse bajo las formas y apariencias poéticas sino bajo las formas ontológicas24 . La

palabra poética,
según

todas partes. Seguramente, en uno u otro momento alguien los abrirá.
Y hacer lo mismo con la poesía: dejar poemas en todas partes,
ya que sin duda alguien los reconocerá en algún momento"26. La proposición en este fragmento es
simple: el ser del hombre se funda en
la palabra y, por tanto, en el diálogo. Dejar libros y poemas

esparcidos
re pre-

�senta en las letras del poeta ese diálogo. La palabra, al poder oírla en-para-hacia

Para llegar a ese paraje, el lector deberá profundizar para que pueda darse el

nosotros mismos y los demás, se transforma en el medio para encontrar-nos.

quebrantamiento de los limites. El lector tendrá que ir a los extremos y tras-

El fragmento poético, entonces, pasa de ser únicamente un medio para desper-

pasarlos sin que ello tenga que ver con el exceso, ya que se trata siempre de

tar la búsqueda y se convierte en la posibilidad de la palabra y del encuentro.

un "momento dominado". Habrá que poner en crisis, como lo dice Juarroz, los

Fundamos nuestra propia individualidad desde una acción colectiva: creamos

principios de la lógica y las convenciones o sustentáculos habituales de la razón.

historias, nos ponemos en presencia dentro del mundo y a partir de ello deviene

Por eso, la máxima verticalidad es profundidad, alumbramiento y ascensión y

la trascendencia. Es intimo el proceso de autoconocer, y, a su vez, es tan indi-

se opone al discurso que, como en Heráclito o Nietzsche, emerge transformado

solublemente colectivo: somos el diálogo. El sujeto, los sujetos, son un diálogo

por la contemplación interior y se compendia en la exterioridad, en el fragmen-

infinito y no-permanente. Ya dijo Juarroz que siempre nos ocurre un alumbra-

to o el aforismo31 •

miento, y ese alumbramiento es diálogo e historia.

Reconocer en las alocuciones del poeta dicho parto o brote y su resultado de

Heidegger se pregunta ¿desde cuándo es que somos diálogo? La respuesta

alumbramiento es distinguir un estado de razón de tipo interior que nos lleva a

podría resumirse, quizá, al decir que la poesía es fundación de la palabra y sobre

la afirmación de la inherente relación de contigüidad entre la poesía y el mundo;

la palabra27 , porque paraJuarroz:

entre la poesía y la filosofía. Toda travesía, incluso la más abrupta y pedregosa,
de acuerdo con Sócrates, conduce siempre a una misma estación. Todo itinera-

Concebir una poesía sin trascendencia es situar la poesía fuera de la realidad, caer

rio nos lleva en Juarroz a escudriñar e indagar en la profundidad de las huellas,

en la abstracción . Nada puede no ir más allá de si mismo. Si algo no trascendiera, se

que en la exterioridad nos llaman a tocarlas, a seguirlas. Es en este proceso

redujese sólo a sí. perecería. Pero la poesía es trascendencia en su más alto nivel, al

en que nos damos cuenta, al final, que el único pasaje que aprisionamos en la

proyectarse sobre todo y al hacer que en su visión todo se proyecte hacia otra cosa. 28

mano tiene un solo destino que reside, de manera inseparable, en el adentro
de nosotros mismos. Después del adentro deviene el asedio del hombre hacia

Estas líneas ponen en claro que la poesía no es un juego, ya que reúne a los

el universo y el asedio del universo hacia el hombre, tornándose la poesía en la

hombres, como lo menciona Heidegger, y hace. de manera simultánea, que se

evidencia más fidedigna de ambos asedios. Asedios que la filosofía, por si sola,

abalancen hacia si mismos y se recojan en el fundamento y el fondo de su reali-

no ha podido resolver y que quizá nunca resuelva.

dad de verdad29 . Con el fragmento que arriba se cita, Juarroz refiere a los sujetos
y su actividad aprehensiva de la cosa que no remite a un aislamiento de ella. En
ello, precisamente, consiste esa concepción juarroziana de la poesía con y para
la trascendencia. La poesía da quietud al sujeto, pero no en la manera peyorativa de la inactividad: el sujeto no se queda en el intento, sino codo lo contrario.
es una quietud sin limites en que el vacío posee toda la fuerza creadora de un
alumbramiento -nacimiento o parto, como en Sócrates-. Ya Heidegger señala
que lo que el poeta dice y lo que sobre su palabra toma por ser, eso es lo real 30;
y en esa realidad podemos ultimar que descansa, al mismo tiempo, su infinitud
y su trascendencia.
Trascender. por tanto, es contar historias y cuestionarlas al mismo tiempo,
es el diálogo del continuum, es verse en el otro y llevarlo a las laderas del vacío.
Trascender involucra el mirar-se, el mirar-nos que, a su vez, implica la cura, el
nacimiento, para redefinir verticalmente los puntos cardinales de los hombres.

Martin Heidegger, Hiilderlin y lo esendo de lo f)()f5fo, p. 29.
Roberto Juarroz, op cit., p. 147.
19
Martín Heidegger, Holder/in ylo esenda de lo fJ(Jf5la, p. 35.
» /bid., p. 35.
l1

iz

n Cfr. Guillermo Sucre, op. cit.

�CALENDARIO
LO SOEZ*

LA CIGÜEÑA*

RAMÓN LóPEZ VEIARDE

RAMÓN LÓPEZ VELARDE

Del libro en preparación El minutero

E

n la crudeza del Adviento, la fotografía, menos que una boardil

que un palomar, es traspasada por cierzos esquimales.

a1

lguien me hablaba de cómo se acentúa la desgarradora fatalidad de lo su-

mangas de camisa, enseña sus tarjetas a la gentil señora narig

cio reflexionando que sólo el animal lo es. Ante la limpieza de minerales y

cigüeña costosa al marido, publica sus brazos de pelele, fustiga

eg~es. impónese lo soez como la más dolorosa de rodas Jas formas del mal.

a despecho del tul que los condimenta. Dice: "Queremos pront

A

universal de salvación es la de la línea, ninguna, empero. cae en
las~racion
¿Exi

de la línea humana. trátese de la conducta o de la fisonomía.

algún si más heroico que la mujer en el momento de resistir la luz? Y,
¿hay alguna especie zoológica que envejezca tan trágicamente como

Luego, con su gracia picante, añade, husmeando su propio retr to:,,",.,!-'-"l~illt
perfil, mucha nariz". Y nos guiña el ojo, aderezando con bromas
quien enflora el anzuelo.
Señora, que turbáis a los clientes del tejabán con

humaf}a? El gesto convertido en mueca, me ultraja no ya en mis rai-

ga: he descubierto vuestro juego. Coqueta alrede(la"fpe v

ta. sino en mi propia dignidad moral.

grimis como el sabor de la plegadiza persona.

e ac~than de sonreír cuantos me han censurado no tener otro tema

de vuestra imagen, un poco espantapájar

enin . l&gt;ero es que nada puedo entender ni sentir sino a través de la

se laminan los deseos. Vuestra nariz es vu

r ella, acatando la rima de Gustavo Adolfo, he creído en Dios; sólo por

ella, tentáis como el espíritu de la mostaz

onocido el puñal de hielo del ateísmo. De aquí que a las mismas cues-

sulsa, como un académico. Pero esta frusle

str~s me llegue con temperamento erótico.

astuta, sabéis al dedillo que la nariz redo

el sol, tierra el firmamento, tierra la luz ... Así me duele el mal cuando

insinúa, desde el fondo que se asoma s

al corazón en enigmas tan sórdidos como el de la virgen sepultada, que

subrepticia y salutífera. En la nariz qe

ó al

ante más esclarecido de rostro, de voluntad y de pensamiento,
última bestia, a la que no alcanza ni una sospecha de la luz.

libra de la intachable sandez, se toma;. el
la dúctil muñeca.

o roe virginidades y experiencias. Unos ingenuos blasfeman, otros

La sorna de la cigüeña desata en la¡ fo

n con el cilicio. El maniqueo proclama la eternidad del mal. El teólo-

mal, una ecuatorial llovizna de canicufar~

o pone en silogismos la omnipotencia y la bondad infinita del lncreaque en imaginar un poder sin limites, me complazco en ver, detrás de
os vientos, la magna faz de Jesús, afligido porque en la obra def Padre
n demonio soez.
ción no será canónica; pero es el esfuerzo de un ingente amor.

* la revista México Moderno, en su edición del 1de junio de 1921, lamenta en un inserto de última hora la muerte-~!!!!t9!il!

19 tte junio--del poeta Ramón LópezVetarde, quien fuera para esta revista •uno de los más entusiastas fundadores ycola
asiduo~ En esta fueron publicadas dos de sus prosas póstumas'aún corregidas por su mano~ yque hoy reproduómos en lnt&amp;ffJffó:

�Pa,a Harca Anron10 Camp_os y V1cror Sandoval

I

.

las maesrras de Jerez que enseña-

-

•

•

•

A esa edad tan rem~rana
calosfrios ,gnows·· producidos por la

•

.

• •

••

-

•

•

ir, m1dad

Rome,o.
donde esrnd,aba un Joven

•

• •

•

•

•

•

•
•
•

•

•
••
•

•

•

.

.

��solidaridad. Libenario

i,,· .religioso.

cristiano de la más profunda de las maneras.

el poeta maderisra comprendió que el momento dorado de la elección y el breve gobierno del más puro e idealista de nuestros poliricos (casin"a la alrura del

aner,·· como el emperador Cuauhtémoc) tenia. como afirma Schiller, una alrisima
calidad esrética.

,::

\ por. los s1mbolisras. LugonesL
.'Tablada. Othón. Daría~. Verhaeren, Nervo X Gonzái lez León. entre otros. Se. reúne con González Martinez,
,.~"-

Efrén Rebolledom:
, ifablada,

■ • Rafaelll Lópezi.,
. y se enamora de Marganra Q_uijanol.. lPara ella fue el poemal"I' La
,-,'.ilágrimal'l
"· A partir~ dell 19I 6 se suceden las nuevas experiencias en 1a..i-01erosa y
'• ~intada17
.. y se publican sus libros. Su poesía sigue siempre en ascensión: asi lo
,·demuesrranl los estudios escritos por. Villaurruriall,. quienl fue el primero ~ue se

11

l acercó! conl ralento al comprlejo mundo de la poesía de López Velarde y aban,,:, donó los lu0b ares comunes sobre su candidez provinciana y su rocalismol,. Unos

-~

.

,

-anos mas tarde. orros cnucos han \Uelto
a machacar sobre lo que llaman
'

,o
·- Vln -

•

La poes1a de Lopez Velarde como la de todos los poetas mayores. es un rra-

•
•

�IV

•
reticente de las obsesiones
que lo asf,x,aban
1\u ange! guard1an y m1 demonio esuafa!ano

Amaso tu alma -monJa en pernrenc1a-

desgranando g1anaclas fieles siguen mi pista

Y como !os monJiles alfa1ores
Huelen a mma y saben a indulgencia

O de otra mane, a
O10s que me ve que sin muJer no armo

en !o pequeno y en lo grande diome
de ange!

gua1 d1an, un angel femernno

/lie ¡iregunto cómo senan los dtas de López l'elarde en la Ciudad de /1 lex,co

•

las clases de ltterarura

renul,as (en cas, todas las foros de grupo se ve un poco alejado de los demas
vesudo de negro
mirada posiblemente n 1ste
sin emba1go aseguran sus cnucos que era Lodo menos ttm1do) los rearros los

•

•

•

Romanuco sin avergonzarse de

que solo expltcan üna sens,btlrdad
la vida de nuesrra poesia

•
pi 1vandonos asi de una reseña

ti

��morb1do ern osca/ el

uluma odalisca

•
•
e! poeta la snuo en una d11nens1ón
los emus1asmos

��RAMÓN LóPEZ VELARDE: UNA NOTA

BRIZNAS

JOSÉ DE JESÚS SAMPEDRO

BORGES YYO
"

JOSÉ JAVIER VIUARREAL

La suave Patria" es un poema úrnco entre nosotros. Único e irrepetible. Origi-

nalmente publicado dentro de las casi siempre esmeradas páginas de la revista
mexicana El Maestro, hacia el ahora ya remoto año de 1921, ni lo que dice el
poema ni la manera en que lo dice han vuelto a manifestarse a un nivel seme-

Siempre que he hojeado libros de estética, he tenido

jante, aunque de cuando en cuando leemos o escuchamos ostentosos o humil-

la incómoda sensación de estar leyendo obras de as-

des textos cuyo propósito último consiste en presentársenos baJo un matiz de

trónomos que jamás hubieran mirado a las estrellas.
Quiero decir que sus autores escribían sobre poesía

raigambre patrio que -semántico o sintáctico maleficio- termina convirtién-

como si la poesía juera un deber. y no lo que es en

dose en patriotero. Más prolijo aún lo explica el crítico Marco Antonio Campos:

realidad: una pasión y un placer.

Jorge Luis Borges
Sus imitadores [de "La suave Patria", se enuende] nos han castigado con una imaginería de aldea o una mexicanidad de aparador, como s1 exaltar el sarape de Sall1llo

y la loza de Tonalá, los rebozos de Santa Maria y los bordados aguascalentenses, les
dieran carta de poetas nacionales. 1

A

yer sábado acabé de leer Los conjurados, un li,pro que

en 1985 me impresionó hondamente desde su de-

Esto resulta así porque Ramón López Velarde descubrió o percibió no una
Patria externa, sujeta a los obtusos vaivenes de costumbrismo e historicismo
que reivindica nuestro contemporáneo sistema educativo, sino una Patria interna. íntima. mestiza y criolla, "castellana y morisca, rayada de azteca", como
él mismo lo dice en otro de los momentos claves de su obra2• Descubrió o
percibió no una Patria ficticia. de oropel. sino una Patria justo a la medida de
nuestra discreta (o secreta) magia cotidiana. Todas y cada una de las líneas de
"La suave Patria" constituyen verdaderas ráfagas de sentido transmutadas de

inmediato en metáforas ("pájaros de oficio carpintero", "la galana pólvora de
los fuegos de artificio", ··a tu nopal inclinase el rosal", o "la lujuria y el ritmo de
las horas", etcétera) que nos conmueven. que nos fascinan. No en balde acota
el también critico José Emilio Pacheco que Ramón López Velarde experimenta
un amor mayormente erótico que filial por la Patna: "le habla como si fuera
una muchacha que tiene 'mirada de mestiza·. capaz de poner 'la inmensidad
sobre los corazones·. cabello rubio (el maíz que nos alimenta y a la vez torna
en desierto la tierra que lo nutre)". En síntesis: "La suave Patria" no es sino un
modélico poema que traduce nuestra más profunda y extensa idea de la Patria.
De la inasible idea de la Patria. De la indeleble idea de la Parria. Volátil, fija.

dicatoria, a Maria Kodama, hasta su último verso, a
todos nosotros, a "cada uno de ustedes", como le
gustaba puntualizar a su autor. Terminaba, con
la lectura de este libro, mi más reciente releccura, dentro de la tremenda ficción que
esta palabra encierra, de la obra poética
de Jorge Luis Borges, esa aventura que
inicia en t 923 con Fervor de Buenos
Aires. Los setenta le habían pertene-

cido; no era la única voz, pero sí la
más constante y una de las más
personales. El oro de los tigres
(1972). La rosa profunda (1975),

La moneda de hierro ( 1976) e
Historia de la noche ( 1977). Yo

ingresé a la Facultad de Filosofía
y Letras en enero de 1978 y Borges era, con justicia y por gracia
divina, uno de nuestros dioses tute-

p. 205 CN. de li

Detallesde iustracíones del lho The (,o¡i,k lfbtriML &amp;htr.
Nueva Yin, 8allantine &amp;ds, 1974.

�lares. Rápidamente habría de convertirse no sólo en un provocador, sino tam-

Borges. Buenos Aires dejaba de ser una ciudad para convertirse en un lugar

bién en un guía, en e{ Virgilio que siempre admiró. No se trata de que yo me

mítico, en un espacio de hallazgos y revelaciones donde la memoria, impulso

haya convertido en un Dante ni que emprendiese un viaje escatológico por

germinal de la literatura, enseñoreaba la rosa de los vientos, el tiempo fugaz y

aquellas regiones de nuestra realidad que evitamos o no alcanzamos; se trata

eterno de la gota de agua en la clepsidra o del grano de arena en el reloj que no

de que, en medio de la fascinación que su lectura ejerce sobre mí, me daba

cesa y nos detiene, paradójicamente, en el instante eterno del milagro, ya sea

el tiempo de ir subrayando y anotando la selecta galería de obras y

en medio del proceloso océano o del infinito desierto:

autores que sus páginas, más que informar, revelan. Sólo el amor
es digno de la revelación. Se dice que Borge_s, al referirse
a Quevedo, dijo aquello de que éste no era un hombre

A mí se me hace cuento que empezó Buenos Aires:
La juzgo tan eterna como el agua y el aire. 1

sino una literatura. Pound, ese grande y trágico poeta
del siglo pasado, dijo algo muy similar acerca de
Lope; lo mismo podría decir yo ahora de Borges
y no incurriría en cliché y menos -todavíaen exageración. Borges para mí es una litera-

Era la canícula regiomontana y corría el año de
1975. El joven provinciano no tenía mucho tiempo ya que sus padres lo aguardaban estacionados en doble fila, en la calle Padre Mier, frente

tura que, al paso del tiempo, con sorpresa y

a la librería Cosmos. Era la librería más gran-

orgullo, me doy cuenta de cuánto le debo.

de a la que se había expuesto y conocía la

Borges forma parte de mi poética y es uno

de Tecate, las de Tijuana y Guadalajara. A

de mis autores clásicos más entrañables, en el entendido de que los

la primera -la de Tecate-, la entonces librería Excelsior, la había vi-

autores clásicos siempre son

sitado desde niño junto con

particulares y ejercen una íntima -por individual- relación con sus

o, en invierno, de pesado abrigo, mismo

te mundo de la literatura, así el espacio

que al paso del tiempo se le vio flanqueado

sagrado de la biblioteca. Y la biblioteca se

por dos muchachas y con un fino bastón

ges. La literatura medieval germana y escandinava, las eddas y las sagas, Snorri Sturluson
y el misterioso y belicoso Beowulj. También hubo
tempranas coincidencias: Whitman encontrado en
la única biblioteca municipal de Tecate a mediados de
los años setenta; Dante y su infierno en otro anaquel de la
misma biblioteca. El gusto y la seducción mágica por las enumeraciones, pero también la debilidad por el lenguaje metafórico y
la emoción inexplicable por la imagen lograda. El tono solemne y enfáti-

72

elegante, de impecable traje oscuro

lectores y éstos con ellos. Así el excitan-

fue formando a la sombra y dictado de Bor-

~

su abuelo; un hombre alto y

entre las manos. Nuestro joven provinciano
había leído algunos cuentos y poemas de Borges en libros de texto y hasta una entrevista. Era
el momento de preguntar por algún libro suyo;
también debía decidir quedarse a estudiar en Monterrey o regresar a Tijuana. Ante esta grave disyuntiva
sus padres no le podían negar el capricho de ir a la librería,
mas debía darse prisa ya que tenían una invitación a comer
con algún pariente. Entrar fue como asistir a un templo. Todo era
de madera y sus dos pisos estaban llenos de anaqueles con libros. Había

co, el respeto por los mayores, por aquellos que respiraron antes de nosotros

fotografías, de gran formato, de escritores que no conocía. Un largo mostrador

y de quienes, acaso, no seamos más que su sueño, como Borges sugirió.

separaba a los clientes de los empleados. Se armó de valor y preguntó a una

Junto con Fervor de Buenos Aires (1923), Luna de enfrente (1925) y Cuaderno

mujer, que después vería casi semanalmente, si tenían algún libro de Jorge Luis

San Martín (1929) se perfilaba ya buena parte del universo lírico de Jorge Luis
'Jorge luis Borges, 0/Jros completos, Buenos Aires, Emecé, 1974, p. 81. (N. del E).

~

73

�Borges. La mujer le respondió de inmediato que cuál libro buscaba. No había

y las delicadas estrellas.

títulos en su cabeza, sólo el nombre del autor. Nunca le había sucedido nada

y no haber visto nada o casi nada

semejante. En las librerías que antes había visitado la respuesta, por lo general,

sino el rostro de una muchacha de Buenos Aires,

era no o sólo tenemos este libro: es un autor que no se pide. Aún sin salir de

un rostro que no quiere que lo recuerde. 3

su perplejidad. la dependienta ya le mostraba dos pilas de libros: todos eran de
Jorge Luis Borges. Cuando salió de la librería, a pedir más dinero a sus padres, ya

Leer la Divina Comedia es transitar una geografía rica en prodigios. El "In-

había tomado su decisión: se quedaría a terminar la preparatoria en Monterrey.

fierno" con su hostilidad no exenta de ternura; el "Purgatorio", quizá la parte

Esa librería con sus dos pisos, con sus anaqueles de madera, con sus foto-

que nos es más próxima de un poema que se nos fusiona al cuerpo; el "Pa-

grafías de escritores, con sus rincones de literatura inglesa, francesa e italiana,

raíso", esa meta que, por esperada y anhelada -no olvidemos que es ahí

con las presencias tutelares de Pedro Garfias y Alfredo Gracia Vicente rondan-

donde nos aguarda Beatriz y Virgilio se despide-. llegamos a sentir ajena por

do por sus estrechos pasillos, ya no existe. Pero existen, en cambio, Borges

su reglamentado misterio, por su dogma y su ágape. Leer a Dame es asistir

y sus lectores y esa mitología que se desprende de

al deslumbramiento y a la fascinación por lo visual, todo ahí posee su exacta

sus endecasílabos y heptasílabos; de

luz, su implacable justicia. Borges, en sus largos trayectos en tranvía del Norte

los alejandrinos que, desde Darío y

hasta Almagro Sur, en su mítica Buenos Aires. no sólo to leyó sino que apren-

Lugones, se le vuelven versículos a

dió el italiano para poder hacerlo; luego aprendería el de Ariosto que, siendo

la manera de Whitman. que can-

la misma lengua, es muy otro su hemisferio. Tenemos la montaña invertida

tan y enumeran la batalla de Junín,

llena de dolor, pero sin arrepentimiento alguno. Las escarpadas y verticales

"la sombra creciente/ del dictador

terrazas donde se purgan las culpas y se cobija con la esperanza: esa prade-

la patria

ra llena de luces, de fuerzas celestes que se constelan en ta gracia otorgada.

misma celebrada con un

Pero siempre, al final de cada canto, volvemos a ver las eslrellas y a sentir la

amor intimo y cívico cer-

presencia del amor que las mueve. Será la patria del florentino, ta pureza de

cano al de Virgilio o al

Beatriz - esa mirada que nombra y puebla, en amoroso trance-, una realidad

de las odas de Horacio,

urgida por expresarse. por ser expresada. Entonces será la "muchacha de Bue-

las calles. la geografía

nos Aires" y Buenos Aires será "un plano/ De mis humillaciones y fracasos"4,

del barrio que él llama

"las delicadas estrellas", "el amor, que nos deja ver a los oLros/ Como los ve

2

sobre la patria"

,

la divinidad"

Palermo, el Sur. Esa nos-

5
_

Hallazgos de una voz, la de Borges, que se convierte en ta voz

talgia transfigurando codo

de la tribu aunque ésta, la propia tribu, en su ignorancia no lo sepa, pero sí lo

lo que coca: la figura del

sospeche. El amor que mueve las estrellas es implacable, nada escapa al ritmo

héroe y del traidor, la espada

de su música callada. En El otro, el mismo, esa gran compilación -en codos

con sus heridas y neblinosos

los sentidos- de poemas que va de 1930 a 1967 y que al paso de tos años se

bosques; la pampa, el gaucho

ordenaría en El hacedor, de 1960, y El otro, el mismo, de 1964. Libros favore-

y los cuchillos. Todo eso que nos

cidos por el gusto de su autor. Encontramos poemas que no dudaríamos en

dibuja un rostro, el de Borges, el de

calificar con el marbele de sociales. con el mismo rigor con el que calificamos

su autor al que no habría, por más

a la Divina Comedia como el gran poema social de Occidente. Poemas que, en

que me empeñara, de conocer.

más de un sentido, ya prefiguraban los oscuros tiempos por llegar.

haber visto las cosas que ven los hombres,
1

la muerte, el torpe amanecer. la llanura

~

74

1
1

lbid., p. 872. (N. del E.)

lbid, p. 931 (N. del E).

◄ lbtd., p. 947 (N. del E.).

/bid, p. 936. (N. del E).

~

75

�Junín son dos civiles que en una esquina maldicen a un tirano,
o un hombre oscuro que se muere en la cárcel. 6

nos acercaba a dos grandes, los traía a casa. En 1981, un año más tarde, se
celebraba el Primer Festival Internacional de Poesía en la ciudad de Morelia,
Michoacán. Yo tenía veintidós años, aún no había concluido la carrera de le-

Los laberintos, el ajedrez. el tigre. los espejos, el destierro. Cristo -esa figura tan emblemática que también encontraremos en El ir¡forme de Brodie, de
1970-. la rima, la oración categórica -por definitiva y definitoria- tan del
gusto del barroco, el resabio épico desde los primeros libros, la indignación
civil, el recato sentimental, el metro silábico y el fraseo musical -esa melodía
dictada escrupulosamente por los acentos que los griegos llamaron pies-,
iban configurando un vasto y complejo universo donde la literatura anglosajona se daba la mano, en apretado y cuestionable abrazo, con la española.
He equiparado a Góngora y a Quevedo, que es costumbre contraponer. El tiempo
borra o atenúa las diferencias. Los adversarios acaban por confundirse: los une el
común estilo de su época.7

tras y me encontraba en Tecate, en casa de mis padres, debido a laberínticos
trámites académicos. Borges iría a Morelia, desde la Ciudad de México, y yo
también iría a Morelia a conocerlo, desde Tijuana; es decir, me esperaba un
viaje de cerca de cuarenta horas. Era lo mínimo que podía hacer tra tándose
de Jorge Luis Borges.
De nuevo, mis padres, esta vez acompañados por
mis hermanos. fueron a despedirme a la central
de autobuses de la ciudad de Tijuana. Quizás
el hecho de que en ese entonces no hubiera muchos conciertos de rock en nuestro
país, que Avándaro se me hubiera perdido mientras jugaba a las escondidas

Kipling, Stevenson, Mil ton, Las mil y una noches, Shakespeare, la germanísci-

y al futbol, que los movimientos es-

ca, el invierno y el otoño de Robert Frost, pero siempre orbitando como todo un

tudiantiles fueran para mí literatu-

sistema solar, Alonso Quijano, ese hombre que soñó al Quijote y que, a su vez,

ra gracias a Elena Poniatowska y

fue soñado por Cervantes.

a los cuentos de Julio Cortázar,
que los poetas beat, con rumbo

No dieron a la historia un solo caudillo. Fueron hombres de López, de Ramírez, de

a la Ciudad de México y Oaxa-

Artigas, de Quiroga, de Buscos, de Pedro Campbell. de Rosas, de Urquiza, de aquel

ca, hubieran cruzado a finales

Ricardo López Jordán que hizo matar a Urquiza, de Peñaloza y de Saravia.

de los cincuenta y principios

No murieron por esa cosa abstracta, la patria, sino por un patrón casual, una ira o por

de los sesenta por la frontera de

la invitación de un peligro.

Tecate, fue que me armé de una mo-

Su ceniza está perdida en remotas regiones del continente, en repúblicas de cuya
historia nada supieron, en campos de batalla. hoy famosos.ª

chila y una bolsa de dormir y emprendí m i
aventura, mi viaje interminable. Comenzaba
mi odisea en pos del poeta ciego. del Homero de

En 1969 Jorge Luis Borges cumplía setenta años. Aparecía un nuevo libro
que vendría a reforzar su ya sólida obra poétrca: Elogio de la sombra. "Pronto
sabré quién soy"9 . En 1980 llegaba a Ciudad Universitaria la Capilla Alfonsina y con ella la apretada caligrafía de Jorge Luis Borges hacia su amigo Alfonso Reyes. Es interesante y no azaroso qué Reyes se convirtiera en accidente
poético de dos enormes poetas que lo conocieron y trataron: el brasileño
Manuel Bandeira con su " Rondó de los cabalfitos" y el propio Borges con su
poema "In memoriam A. R.". Reyes, a través de su literatura y cordialidad,

nuestro tiempo.
Digamos, por decir algo que sea lo
más concreto y particular, que leer
la prosa de ficción de Borges me
recuerda en todo, por no decir que
me sabe. a los huevos tibios con sal,
limón, trozos de galletas saladas y
unas gotas de salsa Tabasco que me desayunaba en casa de mis abuelos: leer a

~

76

6

fbid., p. 872. (N. del E).

7

Jorge luis Borges, •Prólogo: en FranáswdeQuemlo.Anto/ogía poético, Madrid, Alía~ , 1998, pp. 14y 15. (N. de/E).
8
Jorge luis Borges, Obras completas, p.1001. (N. del E.).
9

/bid., p. 1018. (N. del E.).

Borges siempre me ha hecho sentir cómodo, como estar en mi propia casa. El

~

viaje c-omenzó de noche, pero la oscuridad nunca fue total ni absoluta. Borges

77

�cuenta que así fue su "modesta ceguera personal". Un mundo de sombras, de

Emilio Pacheco. Roland Barthes habla del discurso amoroso como un lenguaje

grises, de verdes y azules, donde el rojo y el negro no estaban; en cambio, el

fragmentario cuya sentimentalidad es lo único de lo que podemos aún hoy sen-

amarillo siempre le fue fiel, quizás porque de niño, en el zoológico, se demoraba

tirnos orgullosos. La poesía vendría a ser ese reino que, pareciera, no es de este

frente a la jaula de los tigres, frente a esos oros. Amanecer en Sinaloa, con esa

mundo, pero este mundo sin ese reino no tendría razón de ser.

claridad de huertos y abundancia, era asistir a las calles, esquinas y cuchillos
que se cruzaban en la memoria. Ver a don Segundo Sombra, el gaucho de Ri-

He sospechado muchas veces - dice Borges- que el significado es, en realidad. algo

cardo Güiraldes que Borges nombra en ese espléndido poema "Mil novecientos

que se le añade al poema. Sé a ciencia cierta que

sentimos la belleza de un poema

antes incluso de empezar a pensar en el significado."

veintitantos". Dice:

Unas horas después de haber pasado Guadalajara llegué a una Morelia noc-

Yo tramaba una humilde mitología de tapias y cuchillos
Y Ricardo pensaba en sus reseros.

turna donde no había hoteles disponibles y no paraba de llover. Daba la im-

No sabíamos que el porvenir encerraba el rayo,

presión de que nadie sabía del festival. Finalmente logré que me rentaran un

No presentimos el oprobio, el incendio y la tremenda

cuarto en la azotea de un oscuro y nada confiable hotel. Pensé en Ugolino y sus

noche de la Alianza;

hijos hambrientos, en " El cerco de Zamora", en " La caída de la casa Usher",

Nada nos dijo que la historia argentina echaría a andar
por las calles,

en ese poema de Borges que contiene aquella terrible sentencia: "Mis instrumentos de trabajo son la humillación y la angustia" 12 • No pude más, aunque

La historia, la indignación, el amor,
Las muchedumbres como el mar, el nombre de Córdoba,
El sabor de lo real y de lo increíble, el horror y la gloria. 10

ya había pagado el alquiler de aquella noche, abandoné ese cuarto en el que
ni siquiera cerrar la puerta se podía y me refugié en la sala de espera de la estación de autobuses. Esa noche comprendí que un poema es un ser vivo y que

La poesía, ha escrito Borges, le devuelve la

magia a las palabras. Primero hemos de gozar el
poema, luego nos iremos enterando sobre la materia que trata. Es una suerte de rito, de encuentro
y comunión con aquello que nos constituye. De
ahí esas largas y aparentemente caóticas enumeraciones. Todo tiene un porqué, una clara
raíz. No sé si en realidad estemos
ante una magia menor o se
trate de la única posibilidad
que nos quede de resistencia
ante un utilitarismo que nos
corrompe y

destruye,

que nos hace ser todo
aquello que a los veinte
años no queríamos ser,
como reza ese memo-

una vez que lo has leído ya forma parte de ti. "Que otros se jacten de las páginas que han escrito;/ a mí me enorgullecen las que he leído" 13 • Al día siguiente
los dones se restituyeron y supe del horario de las presentaciones, del costo
de entrada, de los poetas que poblarían las calles y alrededores de Morelia, de
Günter Grass, de Joáo Cabral de Melo Neto, de Seamus Heaney, de Eugenio de
Andrade, de Allen Ginsberg, Vasko Popa. Michael Hamburger, de tantos otros
\

que me mareaban y aún marean por la potencia de sus registros. Borges y Paz
-las estrellas detrás de las estrellas- aún no habían llegado. Arribarían el día
mismo de sus lecturas. Y la azarosa rutina se instaló. Encontré alojamiento,
hice amigos, asistí a las lecturas, me sorprendió Ginsberg sin su barba ni su
extensa melena: ante mí se encontraba un poeta rasurado, calvo. de corbata
y, paradójicamente, sumamente propositivo. Entendí que una cosa es el cuico
a la imagen y otra la pasión por la poesía. Me quedé perplejo ante la sencillez
y elegancia de la poesía de Eugenio de Andrade -ahora me jacto de leerlo en
su propia lengua-. Joáo Cabra! me sacudió con su filosa austeridad. Seamus
Heaney me dilató la pupila con sus paisajes a la vez sentenciosos y epifánicos.
Vasko Popa me hizo habitar en una pequeñísima caja que me contiene y basta.

rable aforismo de José
11

Jorge Luis Borges. Arte()Qética. Barcelona, Editorial Crítica, [s. a.), p. 104. (N. del E.).
Jorge Luis Borges, Obras completas, p. 850. (N. del E.).
13 /bid., p. 1016. (N. del E.).

11
10

/bid., p. 833. (N. del f.).

~

79

�Michael Hamburger, a quien le debemos ese inteligente libro que es La. verdad

dijo que ésta había quedado de hablarle para darle sus datos. Yo, con mi es-

de la poesía, me sorprendió con su agilidad verbaJ y su curiosidad imaginati-

cepticismo a cuestas, le dije que eso era más que imposible, que había sido

va. Günter Grass, el autor de ese terrible y bellísimo libro que es El tambor de

sólo una cortesía, un gesto de urbanidad y que nunca recibiría taJ llamada. A

hojalata, me pidió ayuda a la hora de encender su pipa y esto ya consta en mi

la mañana siguiente, a las seis y media del sábado, sonó el teléfono. Medio

currículum. Los días pasaban entre libros, lecturas, fiestas, descubrimientos,

dormido y luchando con las sábanas y cobijas contesté ... Hola. ¿Se encuentra

fondas donde comer y cenar.

Minerva Margarita? Un momento, por favor. Minerva, te llama María Kodama".

La fecha llegó. Borges leería a las cinco de la tarde. A las fatídicas cinco en

punto de la tarde de García Lorca. Yo me preparé y después de comer fui
a la estación de autobuses para comprar mi boleto de regreso. Eran
las tres y media y el auditorio estaba a escasos quince minutos.

Como verán, esa llamada no era para mí. Sin embargo, y pese a ta historia
aquí narrada, tengo la sensación de que no he cesado de conversar con Borges y creo, en este momento, que Borges nos está soñando. Espero que
estas palabras no interrumpan su sueño.

Me di una vuelta por los Portales, visité la catedraJ, entré a una
librería donde compré un cuadernillo de poesía china. A
las cuatro y media estaba a las puertas del auditorio
tratando de entender lo que pasaba: Borges había
llegado de la Ciudad de México y se sentía fatigado por el viaje. Pidió adelantar su lectura y ésta se llevó a cabo a las dos de
la tarde, fuera de todo programa,
mientras yo me paseaba por
las caJles y plazas del Jardín de
la Nueva España, es decir, Morelia.
Mientras trataba de poner orden en mi
cabeza, Jorge Luis Borges era trasladado a
la Ciudad de México. Me esperaba un día más
de festivaJ y cuarenta horas de carretera, aunque
llegado el momento le pedí aJ chofer que me permitiera bajar en Tecate, no tenía ningún sentido ir hasta
Tijuana.
No conocí a Borges, pero no he dejado de leerlo. De vuelta
en la facultad organicé, junto con otros alumnos, el Primer Festival
de Poesía que se llevó a cabo en el Auditorio "Alfonso Rangel Guerra" 14 •
Conocí a los poetas de mi ciudad y confirmé mis sospechas de que más de
uno de mis profesores, a hurtadillas, escribían sus versos. Años después conocí a Adolfo Bioy Casares. Le pregunté sobre Borges, recitó "La suave Patria", de
Ramón López Velarde, y aJguien tuvo la gentileza de tomarnos una fotografía.
Pasaron más años y María Kodama vino a Monterrey. Minerva Margarita, mi
esposa, comió con ella. Yo estaba fuera de la ciudad. Era un viernes cuando

~

80

llegué y Minerva me contó sobre su comida con María Kodama; también me
14

Auditoño de laFacultad de Alosofíay Letras de la Universidad Autónomade Nuevo León.

~

81

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-

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e--- - - -- -

LA EXPERIENCIA LITERARIA

~

LOS ILUSTRADORES DE LA OBRA
D E RAMÓN LÓPEZ V ELARDE:
JU LIO PRIETO Y ALBERTO BELTRÁN
CAR.LOMAGNO SOL

L

a producción de la obra poética de Ramón López Velarde inició en 1904,

~ño en que colaboró "en el semanario El Observador, de Aguascalientes,

dirigido por el licenciado Eduardo J. Correa, quien dio a conocer los textos del
poeta en la página 'Lira aguascalentense'" 1• A partir de ese año su labor fue
asidua en diferentes publicaciones periódicas de provincia: Bohemio, El Debate,

Nosotros, entre otros.
Posteriormente, se trasladó a la Ciudad de México en 1914. "El 7 de junio,
en El Mundo flustrado, José Juan Tablada se refirió, en su crónica a 'Un nuevo
poeta', que le había enviado algunos manuscritos"2 . En ese entonces, Roberto
Montenegro se encontraba en Europa y no fue sino hasta 1920 que regresó a
México; un año después -el mismo cuando murió el poeta zacatecano- hizo
la primera exposición de su obra. Por otra parte, si Julio Ruelas, otro de los ilustradores de obras literarias, no hubiera muerto en 1907, habría podido ilustrar
algun os trabajos del vate jerezano.
López Velarde no tuvo la fortuna de que algunos de los pocos poemas que
publrcó aisladamente en algunas revistas, después reunidos en los poemarios

l.ozobra y La sangre devota, primero de los dos que publicara en vida, tuviesen
una cornisa de Ruelas como las que adornaban la Revista Moderna. Y es que,
por una parte, Ruelas muere incluso anees del arribo del poeta a la capital

y,

por otra, el poeta y Saturnino Herrán, uno de sus más entrañables amigos, represen tan un cambio en la plástica y la creación poética, respectivamente, que
transgrede el modernismo:

con Herrán, la iconografía modernista se mexicaniza cabalmente. Herrán operará
en la plástica lo que Ramón López Velarde acabaría por realizar en la poesía: el tránsito final del modernismo, del cosmopolitismo inicial y del subsecuente continenta-

1

E. Garóa Barragán yL M. Sdmeider. Ramón l.ópez Ve/arde. Álbum.México, Universidad Nacional Autónoma de México, 1988,
p.30.
1
José Luís Martínez.•Examen de Ramón lópezVelarde~en Ramón lópezVelarde. Obras. México, Fondo de Cultura Económica,
1990, p.46.

"'W"

87

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--- -- ;~;:~~--.:::-::....

poema "Que sea para bien ... ": la intersección zodiacal de el León y la Virgen,

lismo, a esa tercera fase definida por José Emilio Pacheco como la del "criollismo o
coloquialismo vernacular".

basada en su fascinación, desde la virtud, por el pecado. La trascendencia de

3

este libro se centra en el prólogo, en la medida en que advierte que "iniciará
Fausto Ramírez señala que durante 1915 y 1917 Herrán era "el pintor más
representativo del momento"

4

el reconocimiento de la complejidad y la riqueza de aquel universo poético"5 .

En esa época de auge que había alcanzado la

Villaurrutia no intercala los poemas unos con otros y respeta el orden en

obra de Herrán, aparece La sangre devota, cuya portada incluía una obra de su

que aparecen originalmente en cada libro; la separación de cada sección se

entrañable amigo.

señala con un grabado que ilustra el poema con el que inicia. De esta manera,

•

Si bien encontramos algunos poemas ilustrados como el de "Anna Pa-

"Ser una casta pequeñez" comienza la selección tomada de La sangre devota. El

vlowa". publicado en la revista Mejistófeles, o su primer cuento titulado "El

poema se centra en la nostalgia por la infancia perdida y el deseo por volver a

obsequio de Ponce". publicado hacia 1913 en El Mundo Ilustrado, en general

ella con la experiencia del adulto y así disfrutar del regazo de una mujer:

son escasos los textos del poeta acompañados con alguna ilustración. La fotografía del poeta, tomada, de frente, en su juventud, ha sido reproducida con

Fuérame dado remontar el río

profusión, en vida o en homenajes después de fallecido, ya sea como clichés,

de los años, y en una reconquista
feliz de mi ignorancia, ser de nuevo

dibujos, grabados, etcétera. para acompañar invariablemente textos directos

la frente limpia y bárbara del niño ...6

o indirectos sobre el poeta.
Esta escasez se debió a que a los textos en prosa que el poeta jerezano cultivó con esmero muy pocas veces se añadían ilustraciones en las publicaciones

Los iconos del poema representan en dos planos el entorno: la sombra del

periódicas; en el caso de los poemas fue debido a que publicó pocos de manera

adulto se proyecta en la calle del paisaje urbano y el de la intimidad de una

aislada, tal fue el caso de "Mi corazón se amerita", ilustrado por Roberto Mon-

mujer que sostiene en su regazo a un infante. La delicada veta de la fecundidad
erótica se hace presente en el poema:

tenegro en homenaje post mortem al poeta.
Los grabados de Julio Prieto y Alberto Beltrán son los más destacados en

Entonces, con instinto maternal,

la obra de López Velarde, a pesar de que las publicaciones hechas en vida del

me subirías al regazo, para

poeta no añadían trabajos de aquellos dos artistas consagrados por el prestigio

interrogarme, Amor, si eras querida

de su arte, uno modernista, el otro ya en los umbrales de la vanguardia.

hasta el agua inmanente de tu pozo

En t 942, la Universidad Nacional Autónoma de México, en la colección

o hasta el penacho tornadizo y frágil

Biblioteca del estudiante universitario, número 40, publicó una antología, con

de tu naranjo en flor.

prólogo y selección de Xavier Villaurrutia y grabados de Julio Prieto. Los poe-

Yo, sintiéndome bien en la aromática

mas fueron seleccionados de los libros La sangre devota (1916), .zozobra (1919)

vecindad de tus hombros y en la limpia

y El son del corazón (publicación póstuma de 1932 con ilustraciones de Fermín

fragancia de tus brazos,
te diría quererte más allá

Revueltas). Se incluye además "La suave Patria", último poema que su autor

de las torres gemelas. 7

corrige y entrega a la imprenta, en junio, para la revista El Maestro. Cabe aclarar
que a esta antología le antecedía Poemas escogidos, publicada en t 935 por la

La selección de los poemas de

editorial Cultura; edición que, aumentada, se convirtió en El León y la Virgen,
de 1942, cuyo título remite a la alusión sintética que López Velarde hizo en el

.lozobra empieza con "Hoy como
1

Fausto Ramírez. "Saturnino Herrán: itinerario estilístico~ en Bisa García Barragán (&amp;!.), Saturnino Herrón; jornadas de homenaje.
México, Unive1Sidad Nacional Autónoma de México, Instituto de Investigaciones Estéticas, 1989, p. 19.
4
Fausto Ramírez. úónica de las artes plásticas en los años de López Ve/arde, México, Univeisidad Nacional Autónoma de México,
Instituto de Investigaciones Estéticas, 1990, p. 55.

1

~

88

José luis Martínez, op. cit., pp. 52 y53.
Ramón López Velarde. BLeóny lo Virgen.
México, Imprenta Universitaria, 1942, p. 3.
1
lbid., pp. 3 y4.
6

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--

nunca", que sirve de nexo entre el poemario anterior y éste, ya que al igual
que La sangre devota se inspira en Josefa de los Ríos, fallecida en 191 7. La ilus-

--;,,.,

sobresaliente, con ilustraciones distintas a la de la edición original de El León

y la Virgen.

tración alude a la cuarteta:

La selección que Carlos Villegas reproduce es una recopilación de los pri-

meros poemas de López Velarde publicados en La Nación, en la sección de los
No soy más que una nave de parroquia en penuria,

lunes, Página literaria.

nave en que se celebran eternos funerales,
porque la lluvia terca no permite

quizá el primer periódico en que escribió Ramón López Velarde una vez que se tras-

sacar el ataúd a las calles rurales.8

ladó a esta capital y del cual fue colaborador prácticamente desde su fundación. [ ...]

El son del corazón es el poema que da título al libro original y con el que

trema juventud del poeta, en que Fuensanta, como él confiesa en la segunda edición

Estas poesías pertenecen a la época de La.

inicia esta sección de la antología. El grabado es una clara referencia a las

sangre devota, es decir, a la época de ex-

de su primer libro, "dictó casi todas las páginas".'º

dos cuartetas:
Los últimos versos del poema "El adiós" son el motivo de la primera ilustración interior:

Soy la fronda parlante en que se mece
el pecho germinal del bardo druida
con la selva por diosa y por querida.

Me despido... Ella guía,
llevando, en

Ufl

trasunto de Evangelio,

Soy la alberca lumínica en que nada,

en las frágiles manos una luz.

como perla debajo de una lente

Pero apenas llegados al umbral

debajo de las linfas, Schrezada.9

-suspiro de alma en pena
o soplo del Espíritu del mal-,

Asimismo, algunos motivos aludidos en los versos del primer acto de

un golpe de aire mata la bujía ...

"La suave Patria" son los elementos de la composición del grabado.
Aúlla un perro en la calma sepulcral.)

Este poema también inspira un grabado de Julio Prieto que embellece la portada y la cuarta de forros de la revista México en

Fue así como Fuensanta y el idólatra

el Arte, número 7, que en 1949, a instancia de Jaime García

nos dijimos adiós en las tinieblas

Terrés, dedica un homenaje a López Velarde. Esta publicación

de la noche fatal. 11

reúne particularmente el interés y el talento generado en torno a la obra del poeta posmodernista. La
muestra integrada por textos en prosa
y poemas de López Velarde, los grabados de Julio Prieto -jefe, por aquel
entonces, del departamento de pro-

El báculo y el equipaje, acusados signos de ese motivo tan recurrente en la
literatura como es el viaje, son los iconos que acompañan en esta ilustración al
peregrino, quien desde la cima reflexiona. En el fondo está el valle, y junto al
personaje se pueden apreciar el rosal y la rosa deshojada referidos en el poema.

ducción teatral - y de Alberto Bel-

Bien pudiera el peregrino

trán hacen de este número algo

1

/bid., p. 40.
/bid., p. 126.

9

hacer estación romántica

'° Carlos Villegas. México en el Arte, número 7. México, Instituto Naáonal de Bellas Artes/Secretaría de Educación Pública, 1949,
p.38.
11

Ramón López Velarde. •EJ adiós", ibid., p. 40.

~

91

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a la mitad del camino,

No sólo hallamos en el autor de Zozobra al esteta del lenguaje, sino a un

y desgranar un rosario

poeta que legó un ars poetica bastante sólida, registrada principalmente en

de cuentas sentimentales

textos en prosa reunidos en El minutero y Don de febrero y otras crónicas.

por aquel deshojamiento

La revista México Moderno completa este panorama con una edición de

del alma y de los rosales. 12

homenaje a López Velarde, en donde incluye siete textos en prosa del poeta Y un estudio de Luis Noyola Vázquez, "Ramón López Velarde, cronista

"Rumbo al olvido" es el poema que inspira el grabado homónimo realizado

Y crítico literario". El acierto de esta selección consiste en, por una parte,

por Alberto Beltrán. La ilustración trasciende la recepción del poema en una

textos breves mas no por ello parcos, sino cargados de sentido, de sintaxis

suerte de metáfora visual de la primera cuarteta:

impecable, con un lenguaje pulido y cuidadosamente elaborado, que han
dejado testimonio de la maestría de López Velarde en el ensayo breve; por

¡Oh pobres almas nuestras

otra parte, tres de estos textos exponen importantes ideas del poeta sobre

que perdieron el nido

la creación literaria.

y que van arrastradas

"La derrota de la palabra" explica la precisión en el uso del lenguaje y la

en la fatal corriente del olvido! 13

exigencia del escritor por conocer la entraña más íntima del la lengua, de
Esta selección de poemas procede de aquellos que fueron publicados ori-

tal modo que, debido a la incompetencia lingüística, se convierte en una

ginalmente en el periódico La Nación, y éste no es la excepción, de tal modo

tirana y el escritor en un pobre lacayo: "Yo anhelo expulsar de mí cualquiera

que apareció el 24 de junio de 1912, sólo que constaba de siete estrofas.

palabra, cualquiera sílaba que no nazca de la combustión de mis huesos"'4;

Después, López Velarde lo incluye en La sangre devota, con una eliminación

del mismo interés son "La corona y el cetro de Lugones" y "El predomino

de tres estrofas y con el título "Y pensar que pudimos... ". Ahora bien, el or-

del silabario". En suma, tres ensayos que revelan la congruencia del poeta y

den de los poemas en México en el Arte estuvo determinado por las fechas en

su quehacer, del poeta y su estética, del poeta que vive "los

que aparecieron en La Nación, pero esto no implica que se trate de la primera

vertebrales espejos de la belleza" que no dan tregua o

publicación de "Rumbo al olvido", pues. como sucede frecu~ntemente, el

concesión, y que constituyen "su concepción de la

mismo poema fue difundido en diferentes medios. El cuarto poema de esta

poesía, esto es, su poética". 15 Finalmente, como

selección, "En tu casa desierta", se publicó originalmente el 15 de enero de

una muestra de la maestría de López Velarde en

1912 en la revista Pluma y Lápiz, en Guadalajara. Gracias a la sensibilidad

el afiligranado ensayo corto se incluyen cua-

muy particular de Alberto Beltrán, el grabado ofrece algunos rasgos de ca-

tro más: "El teatro confiado y per-

rácter intimista.

verso". "La madre tierra", "El

La participación activa de López Velarde en las publicaciones periódicas
de su tiempo dejó un testimonio de una época y su cultura; su valor ha tras-

capellán" y "El alquiler de la
vida y la muerte".
Para

cendido. Si bien escribió poemas con una aparente transparencia y sencillez,

concluir,

cabe

el lugar que ocupa como el primer poeta de la poesía moderna mexicana

destacar que en la revis-

radica en el desligamiento de la poética modernista y en el hallazgo de una

ta México Moderno, los

poética personal, que lo llevaron a ser reconocido por poetas de la vanguar-

grabados de Julio Prieto

dia, como los Contemporáneos -sobre todo desde el ensayo de Villaurrutia

y Alberto Beltrán pre-

citado anteriormente- , y de nuestros días.
14

~

92

12

lbidem., p. 42.

u /bid., p. 43.

Ramón López Velarde.' La derrota de la
palabra: ibid., p. 67.
15
José luis Martínez, loe dt.

�seman una combinación de talento, interpretación y recreación icónica del

-~-~--

'

&lt;

'

estilo y la sensibilidad en una atmósfera creada por el poeta, quien dejó su obra

"-

=-----

como testimonio y legado del origen de la poesía mexicana moderna.

Detalle del grabado de Alberto Beltrán para el ensayo"l.a derrota de la palabra".

~

94

�'

cial en Google con los nombres de Bolaño y Brod para asegurarse de que la ana-

Renuncio a la operación imposible de diseccionar con este método las per-

logía propuesta por Bolaño ya ha sido utilizada por la critica -en ocasiones con

sonalidades literarias de Kafka, Bolaño o cualquier otro escntor. Prefiero hacer

atino- para analizar la relación del escritor chileno con ,us lin
n,i he encontrado a alguien que haya reparado en que

is.

s

¿• '

a, 'l&lt;

•. wt lois0 1&lt;

,ll

1;

r is

E

os Max Brod y Dora Diamant que. en su definición

· is amplia (es decir. en la medida que alientan el co

duda que Bolaño insinúa en itálicas acerca del destino ¡, e

e ·imiento público de un artista o promueven su invi-

di&lt; la última amantf' de Kafka a los documentos que h,

s.t,ilidad), deambulan en la historia de m, bibliote&lt;.-0.

dó es un misterio despejado.

Empezaré con Bolaño. que fue un notable Brod de

D.ira Diamam quemó una porción menor de los do, u

, amigo Mario Santiago Papasquiaro y que a su vez

memos que Kafka le dejó al morir y se negó a entreg,11

11 ·ne

un Brod en el critico español Ignacio Echevarría,

le a Max Brod los veinte cuadernos y las treinta y cincc

iuien cumplió con la función más ingrata que pue-

cartas que salvó del fuego, reacia a la ,mención de BPll

da tocarle a un Brod: editar los manuscritos de su

de publicarlos. Se convir'ió así en la guardiana mater,dl

Kajka Es imprecisa pero inexorable la fecha en

(y, quizás. en la única lectora) de la obra más tardía de

que los lectores. suponiendo errores de su parte

Kafka, hasta que en 1933 le fue confiscada durante

y una lectura demasiado cercana de la obra de

una redada de la Gestapo. Las búsquedas inútiles

Bolaño. reclamen acceso a los originales. Caroli-

que encabezc Max Brod después de la guerra hi-

na López. su viuda. ha decidido corregir las pre-

cieron suponer a algunos que Dora pudo haber

sunciones biográficas que surgen del inexacto y

mentido respecto a la existencia y captura de los

contradictorio relato de vida que Bolaño contaba

cuadernos y ,:arcas. pero esa presunción es tan in-

y recreaba en libros y entrevistas. Un oficie defi-

Justa como llamarla iletrada. Dora motivó el inte-

nitivamente Brod.

rés de Kafka en el estudio del Talmud: además. el

Tal vez el escritor español Félix Romeo sea

periplo que la llevó a renunciar al matrimonio para

el último de los Brods generosos. En su novela

vivir de manera independiente en Berlín, y. tras la

l\marillo, Romeo se sirve de sus recuerdos y de

muerte de Kafka. a recorrer países e ideologías,

los manuscritos inéditos de su amigo Chusé lzuel

no estaba iexento de curiosidad intelectual Dora

para reconstruir los años previos a su depresión

fue una mujer valiente. Para fortuna de su repu-

y el misterio de su aparente suicidio. Además de

tación. la versión de Dora sobre el paradero de

laborioso. l\marillo fue un homenaje efectivo para

los documentos fue confirmada en 1998. cuando

atraer la atención hacia Jbdo sigue tranquilo. el

inv,,stigadc res de The Kafka Project encontraron

libro de cuentos póstumo de lzuel. Por su parte.

la orden de confiscación entre archivos desclasifi-

John Kennedy Toole tuvo una magnifica Brod en

cados lel gc,tierno alemán. pero los cuadernos y

su insistente madre. que para publicar A Confede-

cartas no aparecieron entonces ni en las pesquisas

racy of Dunces, once años después del suicidio de

llevarlas a cabo en 2003 y 2008.

su hijo, tuvo que aguantar estoicamente el rechazo

Es comprensible que la discusión continúe en los

unánime que el manuscrito generaba en las ednoria-

parámetros planteados por Bolaño. pues es más có-

e '-e se necesita que un escritor haya muerto para fungir

moda la oposición binaria entre un Brod que incita a
m 3Ul0r

que publique y una Dora qui aniquila lo crE 'Uil.

COll'C

st, ,,r , 1 ca,

su Bmd; tal es el caso del viejo Paul Bowles. quien en su

r

:. tL x, ,,, , ~ T irn,P· ce noc. al joven Rodrigo Rey Rosa y traduce sus primeros

oculta la verdadera figura psíquica que Dora encarna: la parte de un escritor que

tres libros. El redescubrimiento de la obra de Bowles en los noventa. gracias

se pla,:e cor&gt; la re,e. ura privada de su obra.

a la adaptación cinematográfica que Bertolucci hizo de The She/tering Sky le

&lt;

11

�consigrnó a Rey Rosa un primer recibimiento crítico de importancia en las pu·

de William S. Burroughs. El valor de la entrega absoluta en la amistad es fundamental en la obra de Ginsberg -y en la de Kerouac-, pero difícilmente sus

blicaciones anglosajonas.
Gordon Lish, editor de Raymond Carver, fue un Brod particularmente en-

amigos habrían hecho lo mismo por él. No digo que conscientemente utilizaban

trometido y nocivo. Fueron tan severas las depuraciones a las que sometió

a Ginsberg ni que ellos no lo querían tanto. sino que estaban irremediablemente

los relatos de Carver que, cuando en 2009 apareció bajo el título de Beggí-

imposibilitados para devolverle el favor.

ners la versión original de la colección de cuentos que en l 981 fue publicada

Si la obra de Kerouac hubiese aparecido veinte años después, alguien habría

como What We Talk About When We Talk About Lave. la impresión general

señalado que la ingenuidad emocional de sus narraciones autobiográficas esta•

fue que los cuentos se excedían en digresiones y no parecían carverianos. El

blecía difusas fronteras con el arte visionario y marginal Además de vivir oca·

caso de Bram Stoker es emblemático, porque

s,onales episodios de grafomanía, Kerouac

mientras él fue el fervoroso asistente perso-

era drogadicto, viajero, obseso espiritual,

nal y biógrafo (Brod) del actor Henry lrving.

v'lgabundo, megalómano, derechista, alco-

éste se negó a interpretar al personaje de

holi,,:, y un hombre inseguro. que en cuanto

Orácula. a pesar de saber que estaba inspi-

consiguiera la notoriedad que tanto ansiaba,

rado en él. A lrving Drácula le parecía una

se efugiaría en casa de su madre para una

obra espantosa y ciertamente no hizo nada

última borrachera de muchos años. Tantas
cupaciones no dejan tiempo para buscar un

para propiciar su publicación (Dora).

agente literario.

Puede decirse que André Gide fungió como Dora de Marcel Proust al no

Burroughs era una persona to·

querer publicar Por el camino de Swann

davía más dificil. Sólo alguien como

en la prestigiosa editorial Gallimard.

Ginsberg -de quien estaba silenciosa

entonces a su cargo. por parecerle una

pero abiertamente enamorado- po-

novela superficial y esnob -alegato del

día ser tan voluntarioso como para in-

que renegaría en los años subsiguien-

tentar convencer a otro de que se em-

tes-. En el mismo tenor. es decir. desde

barcara en una carrera literaria, más

la capacidad para impedir la publicación

si ese otro era el lacónico Burroughs,

honrosa de una obra, en México. Octavio

que meses atrás había asesinado acci-

Paz fue Dora de muchos escritores. entre

dentalmente a su esposa, que luchaba

ellos Rubén Salazar Mallén. quien encontró a su Brod en el critico Christopher

contra su adicción a la heroína y que nunca había dado señales de querer ser

Domínguez Michael, cercano a ambos. No es casual que en mi lista aparezcan

escritor, salvo el antecedente de un divertimento policiaco escrito en 1945 a

más Brods que Doras, tampoco que los únicos Doras que pude recordar sean

cuatro manos con Kerouac, And The Hippos Where Boiled In The1r Tanks. Fue

conocidos por derecho propio. Mi hipótesis es que su ausencia es la prueba del

tanta la insistencia de Ginsberg, que Burroughs, que entonces vivía en Mé-

éxito de sus propósitos.
Pero de entre todos los Doras y Brods que recuerdo ninguno ha sido tan

xico. empezó a trabajar una serie de textos que luego le enviaba por correo.
Ginsberg los corrigió y convirtió en dos novelas: Junkie y Queer Recibió de

tenaz e influyente como Allen Ginsberg, mi Brod favorito. Sin su determinación

vuelta una y otra vez los manuscritos dejunkie que envió a cada edirorial que

jamás habríamos conocido las obras mayores de la generación beat, y sin ellas

conocía, hasta que durante su estancia en un manicomio -al que ingresó

es inimaginable el destino que habrían tomado las literaturas confesionales y

por voluntad propia- conoció al poeta Car! Solomon, sobrino del dueño de

experimentales de la segunda mitad del siglo XX norteamericano. Ginsberg es·

la editorial Pulp Ace Books, en cuyo catálogo, después de las revisiones que

cribió el whitmaniano Howl and Other Poems y tomó en sus manos la tarea de

Burroughs y Ginsberg harían para burlar a la censura estadounidense, entró

que fueran publicados On the Road. de Jack Kerouac. y Junkíe y The Naked Lunch,

la novela

�Esto no fue suficiente para que Burroughs tomara las riendas de su carrera

MAL DE LIBROS

literaria. Huyó de Nueva York cuando Ginsberg, doce años menor. rechazó sus
insinuaciones amorosas, y después de una breve estancia europea se instaló

TRES MODELOS CUANTITATIVOS PARA LA
INVESTIGACIÓN LITERARIA

en Tánger para vivir las experiencias que describe Paul Bowles en sus novelas.
Desde alli le envió a Ginsberg y a su editor en Pulp Ace Books los primeros frag-

CARLOS LEJAIM GóMEZ

mentos de The Naked Lunch. pero ninguno de los dos le respondió La siguiente
anécdota aparece en Withoul Stopping. las memorias de Bowles. finalmente
Ginsberg accede a los llamados de su amigo y viaja a Marruecos con Kerouac.

Las teorias son redes: sólo quien lance cogerá.

y cuando llegan a casa de Burroughs encuentran en el suelo, sin que sea fácil

Novalis

diferenciarlas de la basura que se apila por todos lados. más notas y fragmentos
que se convertirían en The Naked Lunch. Bowles. al menos en la narrac1on no

L

a literatura vista desde lejos es el titulo -notable por su belleza para de-

recoge los papeles ni se sienta con ellos a ordenarlos. editarlos y transcribirlos

nominar a una obra de teoría literaria- del más reciente libro del critico

a máquina Burroughs fue el testigo de uno de los momentos cumbres de un

italiano Franco Moretti. En él propone modelos especificas y pragmáticos para

grupo de escritores que apreciaba pero al que no se sentía unido artísticamen-

llevar a cabo lo que en su ensayo "Conjectures on World Literature"' llamó

te. Dos años después. en 1959, en Paris y bajo la influencia del artista visual )'

distant reading. Mediante su polémica propuesta de lectura a distancia o litera-

sonoro Brion Gysin, recortó palabras

tura vista desde lejos, Moretti critica la focalización de la historia literaria hacia

del manuscrito de Tánger para crear

las obras canónicas. las cuales representan un porcentaje muy pequeño de la

nuevas frases que durante la toscritu-

producción literaria total:

ra original no habia imaginado. Llamó al ejercicio cut·up y lo utilizó en

Un canon de doscientas o trescientas novelas no parece en modo alguno exiguo

sus siguientes cuatro novelas. Quizás

(sería. de hecho, bastante más amplio de lo habitual), y sin embargo represencaria

ésa fue su manera de saberse con

poco más o menos el uno por ciento de las novelas efectivamente publicadas: vein-

una personalidad literaria propia.

te mil, Lreinta mil, tal vez mas. nadie lo sabe con exactitud"2

La voz de Ginsberg, can fiel a s1

misma en la mitad de la lectura de

Y la imposibilidad del mvestigador de leer la totalidad de dicha produc-

sus Collected Poems (1947-1997) me

ción: "y aqui el e/ose reading no sirve de nada: si se leyese una novela al dia,

hizo creer que estaba en la relee I ura.

todos los dias del año, se tardaría al menos un siglo"'. La lectura a distancia

no aparece en ninguno de los libros

se propone como una alternativa en el estudio de la literatura. en ella no se

que editó, ni su ideario político •.ras-

necesita repasar directamente la obra, sino que mediante una investigación

toca párrafo alguno de Kerouac o Bu-

colaborativa, en la que se aprovechan los datos cuantitativos que según Moretti

oughs. A veces pienso que Gmsberg

·no dependen de las interpretaciones de los investigadores individuales"'. se

P

es el Brod más sabio porque asumía
la misión de un escritor: hacer que
aparezcan los libros que todavía no

r

sistematiza la problemática literaria y se expresa de forma gráfica.

tres modelos de las ciencias exactas a los estudios literarios: "los gráficos de la

existen, y que no podía escribir.

1

1

Publicado-en la revista New left Review, número 1, enero-febrefo 2000, pp. 54-68.
f@nco Morelli lo /fferaturo.rsto des&lt;klejó,. Ban:elooa, Mamo! Ediciones, 2007, p. 16.
ídem.

�historia cuantitativa, los mapas de la geografía y los árboles de la teoría evoluti-

males para lograr una buena recepción entre los lectores de su época, pero que

va"5. El primero lo emplea al analizar el surgimiento y decadencia de distintos

sólo quienes emplearon los indicios de manera correcta lo lograron.

géneros novelísticos en Gran Bretaña, Japón, Italia, España y Nigeria; esto le

Se ha criticado la propuesta de Moretti por lo estéril que resulta su empleo en

permite analizar trescientos años de la historia literaria de seis países en un

un acercamiento hermenéutico a la obra literaria; sin embargo. él plantea estos

sintético gráfico e identificar los vasos comunicantes del proceso literario con

modelos con una "clara preferencia por la explicación respecto de la interpre-

el proceso social de estas naciones.

tación"'º. Por lo tanto, es precisamente al sacrificar la lectura exegética, basada

Al emplear los mapas en el estudio de la historia literaria. realiza esquemas

en los sucesos excepcionales de la literatura, como la teoría de Moretti pretende

del cronoropo -concepto introducido por el crítico ruso Mijail Bajtín a la teoría

abarcar la gran masa de hechos, lo que podría ser de utilidad en la construcción

literaria para referirse a la "conexión esencial de las relaciones temporales y

de una historia literaria en la cual se busque incluir las literaturas marginales.

espaciales asimiladas artísticamente en la literatura"

6

-

en la novela inglesa

Our Vil/age, de Mary Mitford, y al contrastar aquéllos con la teoría del paisaje
rural de John Barrell, identifica en la novela el reflejo del proceso de disolución
del paisaje, que se transforma de un sistema circular cerrado que tiene como
centro la parroquia, a una geografía lineal con coordenadas. En la teoría de
Moretti. al emplear el modelo de mapa,

Franco Moretti
se buscan las apariciones. se sitúan en el espacio ... o, en otras palabras, se reduce el
texto a unos pocos elementos, se los abstrae del fujo narrativo. y se los emplea para
construir uno de esos objetos artificiales que hemos visto hasta aquí. Y c9n un poco
de suerte, estos últimos resultan ser más que la suma de fas partes: poseen cualidades
"emergentes" que no eran visibles en el nivel inferior.

7

Por último, basándose en el esquema con el que Darwin representa en El

origen de las especies el proceso de selección natural , el cual funciona mediante
la diversificación de las especies y la supervivencia del más fuerte, Moretti propone el modelo de árboles como "diagramas morfológicos, donde se establece
una correlación sistemática entre la forma y la historia"'. Mientras que en los
estudios literarios convencionales, según Moretti. "las teorías de la forma nomanifiestan mucho interés por Ja historia, y la investigación histórica no manifiesta
por su parte el más mínimo interés por la forma"•, en el esquema del árbol se
sintetizan las dimensiones de la historia y la forma: la primera en el eje vertical
y la segunda en el horizontal. En este capítulo que trata sobre los árboles de la
teoría evolutiva, analiza cómo autores, que no figuraron entre los destacados en
el género de la novela policiaca, llevaron a cabo la variación de los recursos far-

' /bid, p. 10.
; Mijail Bajtín. "Lasjomm del tiempo yaoootopo en la novela. Ensayos de poética histórica", en Teoría yestética de la
novelo. Madrid, Taurus, 1989, p. 237.
franco Moretti,op. cit., pp. 78 y 79.
/bid., p.%.

La literatura
vista desde lejos

�ENTRE LIBROS
ADQ!JISICIONES RECIENTES DE LA
CAPILLA ALFONSINA BIBLIOTECA UNMRSITARIA
eaiAlzamora, Sebastia. Mula muerta. Traducción de Sergio Gaspar. Poesía.
Barcelona, DVD, 2003.
eaiAnónimo. El jardín del ingenio y la sabiduría. Traducción de Yves
Zimmermann. Cuentos de Oriente. Castellón, Ellago, 2006.
eaiBogdanov, Igor y Grichka. Antes del Big Bang. Traducción de Rafael Garrido.
Colección Las islas. Castellón, Ellago Ediciones, 2008.
eaiBromfield, Louis. El mundo en que vivimos. Traducción de Susana Carral
Martínez. Viento del oeste. La Coruña. Ediciones del Viento, 2008.
eaiCalvo Ortega, Francesc. La anomalía espiritual. Las islas. Castellón, Ellago,
2007.
eaiJohn Clellon, Holmes. Go. la primera novela de la generación beat.
Precursores. España. !:scalera, 2009.
eaiOrs, Pablo Juan d'. El estupor y la maravilla. Memorias de un vigilante de
museo. Narrativa contemporánea. Valencia, Pre-Textos. 2007.
eaiEddie

O-

Bermúdez). Huesos de luciérnaga. Traducción de Rossana Zaera.
Poesía. Castellón, Ellago, 2005.

eaiHeinsenberg, Werner. La parte y el todo. Conversando en torno a la física
atómica. Traducción de Rocío Da Riva Muñoz. Las islas. Castellón,
Ellago, 2004.
eaiJáuregui Balenciaga, Inmaculada y Pablo Méndez Gallo. Modernidad y
delirio. Ciencia. nación y mercado como escenarios de la locura. Icono
sur. España, Escalera, 2009.
~Juglares y espectáculo. Poesía medieval de debate. Edición de Lourdes Simó.

Traducción de Lourdes Simó, Eduardo Moga y Sergio Gaspar. Los
cinco elementos. Barcelona. DVD, 1999.
~La.cruz, Mario. Concierto para disparo y orquesta. Prólogo de Pedro Zarraluki.
Postfacio y edición de Max La.cruz Bassols. Madrid, Funambulista.
2005.
eaiMalabou, Catherine. la plasticidad en el atardecer de la escritura. Dialéctica,
destrucción. deconstrucción. Traducción de Joana Masó y Javier
Bassas Viia. Ensayo. Castellón, Ellago, 2008.
eaiMas, Pasqual. Pavana para un hombre sin nombre. Narrativa. Castellón,
Ellago, 2007.
eaiMcClure, James. El leopardo de la medianoche. Traducción y postfacio de
Ramón García. Madrid, Funambulista, 2005.
eaiMeabe, Tomás. La palabra en la piedra. Prólogo de José Luis Rodríguez
Zapatero. Castellón, Ellago, 2007.

eaiFombellida, Rafael. Norte magnético. Poesía. Barcelona, DVD, 2003.

eaiMittica, Pierpaolo. Chernobyl. la herencia oculta. Traducción de Mónica
Gozalbo y Ann Steinbrun. Castellón, Ellago, 2006.

eaiGarcía Yebra, Tomás. Los crímenes del Museo del Prado. Madrid, Funambulista,
2008.

eaiMurua. Kepa. Del interés del arte por otras cosas. Ilustraciones de Rossana
Casano. Las islas. Casrellón, Ediciones. 2007.

eaiGarcía, José Daniel. El sueño del monóxido. Poesía. Barcelona, DVD
Ediciones, 2006.

eaiOrtega Pérez, Carlos A. Toma de decisiones y resolución creativa de
problemas. España, Formación Alcalá, 2006.

eaiGale, Zona, Alice Gerstenberg y Zora N. Hurston. ¿Nimiedades para la
eternidad? Pioneras en la escena estadounidense. Traducción y estudio
crítico de Nieves Alberola Crespo y Yvonne Shafer. Biblioteca de
autoras norteamericanas. Castellón, Ellago, 2006.

eaiOrtiz Poole, Braulio. Francis Bacon se hace un río salvqje. Los cinco
elementos. Barcelona, DVD, 2004.

eaiGutiérrez Solís, Salvador. Más de cien bestias atrapadas en un punto. Los
cinco elementos. Barcelona. DVD Ediciones, 2003.

eaiOsser. Miguel. Más allá de los derechos humanos. Actual eterno. Barcelona.
DVD Ediciones, 2001.
eaiPastor Fayos, Ana. Enfoque multidisciplinar sobre el discapacitado. España,
Formación Alcalá, 2007.

�..
etiQueneau, Raymond. El vuelo de Ícaro. Traducción de Elisenda Julibert y
Lucas Vermal. Tierra de nadie. Barcelona, Marbot Ediciones, 2007.
etiRimbaud, Arthur. Obra poética completa. Traducción de Miguel Casado y
Eduardo Moga. Poesía. Barcelona, DVD, 2007.

:?;
{\_,¡:

'sf 1l!;~

NORTE MAGNfflCO

"

Quien parpadea
teme a la muerte

etiRomer, Knud. Quien parpadea teme a la muerte. Traducción de Sofía Pascual
Pape. Paisajes narrados. Barcelona, Minúscula, 2008.
etiSafo. Poesías. Traducción, presentación ~ notas de Juan Manuel Macias.
Poesía. Barcelona, DVD, 2007.
etiSeife, Charles. Cero. La biografía de una idea peligrosa. Traducción de
Simone Zimmermann Kuoni. Las islas. Castellón, Ellago, 2006.
etiSheldrake, Rupert, Terence McKenna y Ralph Abraham. Caos, creatividad
y conciencia cósmica. Traducción de Lourdes Pascual Gargallo.
Ilustraciones de Yves Zimmermann. Las islas. Castellón, Ellago,
2005.

/GunaL, Mark,,nd,,ya

NÉCTAR EN
UN TAMIZ

etiShua, Ana María. Cazadores de letras. Minificción reunida. Voces. Madrid,
Páginas de Espuma, 2009.
etiVilaplana, Silvestre. Los demonios de Pandara. Algar joven. Alzira, Valencia,
Algar, 2006.
etiVisiones de lo real en la poesía hispanoamericana. Prólogo, selección y
notas de Mario Campaña. Poesía. Barcelona, DVD, 2001.

FRIEDRICH
HÓLDERLIN

SALVADOR CUTiáREz SOlfS

Más de cien bestias
atrapadas
en un punto
t DICIOWtS OU. YUlll'O ~ '

&amp;!die Q.Bennúdez)
H -deluaémaga

et.&gt;Yutang, Un. La familia del barrio chino. Traducción de León Mirlas. Viento
del oeste. La Coruña, Ediciones del Viento, 2008. ·

VIDA,
POESÍA Y

LQCUR.AnE

etiWaiblinger, Wilhelm. Vida, poesía y locura de F Holder/in. Edición de Txaro
Santoro y Anacleto Ferrer. Madrid, Hiperión, 2003.
et.&gt;Wallace, Edgar. El misterio de la vela doblada. Traducción de María Luisa
Vilariño Durán. Viento del oeste. La Coruña, Ediciones del Viento,
2009.

WILHFLM WAIBLINGER

MULA MUERTA

�DE LOS ENIGMAS
A LAS INTERPRETACIONES
RAQlJEL T I BOL

M de la verdad ni de la mentira se alimenta
el arte. sino de sus propias visiones.

Alfonso Reyes, 1909.

H

ay una primera mirada que puede satisfacer plename~te las expectativas del observador de las imágenes plásticas de Raúl Osear Martínez, y

aunque así lo entiende después de más de tres décadas de práctica de su oficio
artístico, siente una impostergable necesidad de penetrar en una poética visual
cargada de enigmas descifrables, accesibles, sin rebuscamientos, cuyo sentido
oculto el público podrá desentrañar con el auxilio de su cultura, con su capacidad para ejercer una percepción más exigente, o en el placer que puede encontrar en una lectura más compleja del objeto estético.
Busquemos reflexionar sobre esas adherencias estructuradas de manera integral en el cuerpo compositivo. Con permiso de Seurat (2008) es una estampa
de impresión digital donde Martínez ha tomado en cuenta los colores, es decir,
lo cromático y los valores lumínicos de los tonos. Mas para ello no le ha pedido
permiso al neoimpresionista Georges Seurat (1859-1891) para apropiarse parcialmente de la primera composición en gran formato del francés, Un baño en

Asnieres (2 x 3 m, 1884), donde a la izquierda se aprecia un personaje masculino con su mascota y a la derecha un niño con el torso descubierto. Al centro, un
doble retrato superpuesto de perfil y de tres cuartos. A diferencia del de Seurat,
en el cuadro de Martínez el modelado queda reducido al mínimo. Los otros personajes están de perfil, posición predilecta de Martinez para conjuntar en sus
óleos -casi todos de dimensiones mayores- una sucesión de cabezas sin alterar la bidimensionalidad, aunque algunos aparezcan de frente, como en Pléya-

~

108

des (2008). En esta representación no encarna a las míticas hijas de Atlas, el que

�El ojo que no ves es porque le falta la mirada interior, esa mirada que inspiró
el célebre madrigal de Gutierre de Cerina:

Ojos claros, serenos,
si de un dulce mirar sois alabados,
¿por qué si me miráis, miráis airados?

Si cuanto más piadosos
más bellos parecéis a aquel que os mira,
no me miréis con ira,
porque no parezcáis menos hermosos.

¡Ay, tormentos rabiosos!
Ojos claros, serenos,
ya que así me miráis, miradme al m enos.

Del ojo se ocupó el simbolista Odilon Redon (1840-1916), quien hizo en
1882 la litografía El ojo del globo. Un desorbitado globo ocular, figura muy ansostiene la bóveda celeste, sino más bien a un cenáculo reunido para especular

tigua que representaba el ojo de Dios. Algunas inquietantes paradojas visuales

sobre el ojo como órgano que ve, que mira, que atisba, aunque por ser, en esta

de este tipo fueron exploradas en el siglo XX por ciertos dadaístas y surrealistas.

pieza, único y grande en relación con su entorno, podría tratarse de un cíclope.

Por ejemplo, Man Ray (Filadelfia, 1890-París, 1976) compuso en 1931 Objeto de

La sucesión y sobreposición de cabezas en el díptico Otra alma (Alma Mah/er

destrucción con un metrónomo - el aparato con mecanismo de relojería que se

como pretexto), de 2006, encierra el argumento que refiere a la nunca sacia-

emplea para marcar el compás musical-, a cuya aguja en movimiento de tictac

da necesidad amatoria de Alma Marie Schindler (1879-1964), quien se casó

le adhirió con un clip un ojo para indicar que el ritmo musical no lo marca sólo

sucesivamente con el compositor Gustav Mahler, el arquitecto Walter Gropius,

un aparato, sino también una percepción más compleja que se revela ante el

el escritor Franz Werfel, además de sostener relaciones íntimas con el pintor

compás. De lo sonoro se ocupó también Martínez en el óleo y encausto de 2008

Gustav Klimt, Max Burckhard, Alexander von Zemlinsky y el pintor y escritor

En voz baja, donde algunos personajes tienen los labios fruncidos en susurros.

Oskar Kokoschka.

Raúl óscar Martínez hizo evidente su relación con el surrealismo en el óleo,

La obra de mayores dimensiones en este conjunto es el políptico El ojo que

encausto y coUage No la vi ocultarse en el bosque (2004), donde una cabeza a

ves no es (1.25 x 2.4 m, 2009), que le permite a Raúl Óscar Martínez explayarse

color de tamaño menor se apoya en otra casi monocroma en grises y negros, de

en la función objetiva y subjetiva, orgánica y filosófica del ojo; repetido en tres

dimensiones mayores. Ambas están enmarcadas por los retratos impresos de

de los rectángulos en que está dividida la superficie, más otro ojo en resina

célebres surrealistas: Louis Aragon, André Breton, Luis Buñuel, Paul Éluard, René

transparente, el cual pende sobre la madera pintada al óleo y encausto para

Magritte, Yves Tonguy, Georges Sadoul, Max Ernst, Salvador Dalí, y otros no tan

otorgarle al conjunto una movilidad de luces y sombras sobrepuestas; con el fin

conocidos: Camille Goemans, Paul Nougé, Maxime Alexandre, Jean Caupenne,

de recalcar que podemos ser todo ojos, o que los ojos se nos salten, o se nos

Marce! Fourrier, Albert Valentin y André Thirion. El título, con su propia autono-

revuelvan de rabia, que estén alerta, que nos adviertan de una amenaza, estar

mía ante la imagen, fue tomado del número 12 de la revista La. Révolution Su-

absortos en una contemplación, observar algo insistentemente, que miren con

rrea/iste, publicado en 1929. Martínez ve en el surrealismo un carácter modélico

~

simpatía o antipatía, que se conduelan o se llenen de lágrimas. Que estén con-

para el arte, un medio teórico del que se vale meditadamente para organizar y

~

110

vencidos de que aquello que miran es lo que querían mirar.

dar vida a obras con temas y estilos muy suyos; a través de figuras humanas casi

111

�siempre atenuadas, reservadas, en reposo, pero emocionalmente expresivas debido a la posición de las cabezas, equilibradas en sus contornos angulosos, incisivos, vigorosos, alejados de exuberancias, aunque otorgándole resplandor a los
planos multifacéticos y a la corporización de visiones. Todo esto lo lleva a ofrecer
en sus composiciones claridad y orden, y a no cambiar abruptamente de rumbo
hasta dar por satisfechas las inquietudes surgidas en el curso del trabajo estético
que sobreviene después del surrealismo, el cual sustenta o está sumergido en la
materialización de métodos muy individualizados. Seguramente estas razones
lo llevaron a concebir el óleo Alter ego (2007) para confesar su identificación
con una empresa artística que le merece confianza, pese a las muchas décadas
transcurridas desde su instauración, sin que pretenda revivirla.
Para comunicarse con los ciegos que visiten su exposición, Raúl Óscar Martínez les ofrenda un óleo, Clara y tangible (2003), con la incorporación de escrituras en Braille, efecto que amplía su impulso soUdario con un público que él
intuye diverso.
Si bien en varias obras se pueden observar entramados de líneas, este recurso se intensifica de manera protagónica en Hulot (2008), estampa digital
cromógena de inspiración cinematográfica, con escasos elementos de luminancia, más un uso acertado y muy sutil de colores y texturas. Con ella se evoca

Las vacaciones de M. Hulot, la película de 1953 con la que el director, guionista y
actor Jacques Tati (1907-1982) renovó el cine cómico francés.
No suele frecuentar Martínez temas políticos, pero esta vez hizo una excepción: Sesenta y ocho (,fechas axiales), de 2005, donde un joven alarga su boca en
un grito que nos remite a la inolvidable acción criminal contra estudiantes y la
población diversa que había concurrido al mitin del 2 de octubre en Tlatelolco.
Evidentemente esta tragedia, que ha puesto en entredicho a la justicia en México, es un eje sobre el que giraron y siguen girando muchas incongruencias
de la sociedad mexicana que muchos desearían fueran abolidas para iniciar
el tantas veces postergado proceso de una reconciliación nacional exento de
groseras injusticias.
Considero oportuno recordar ahora unas declaraciones de Luis Buñuel (Aragón, 1900-México, 1983) en el curso de una entrevista que me concedió en
noviembre de 1953: "El surrealismo no es algo inexistente que se agrega a la
realidad, no inventa la realidad, la ve más completa; no es algo que hay que buscar, está ahí. El surrealismo era lo que faltaba para completar nuestra visión de la
realidad, ya que ésta encierra un sentido extraordinario que hay que descubrir".

~

112

México. D. F. 2009.

��UANL

~

CAPlLiflR&gt;NSINA

~

�</text>
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              <elementText elementTextId="479084">
                <text>Interfolia difunde ensayos e investigaciones del área de humanidades (arte, literatura) y ciencias sociales (filosofía e historia), así como creación literaria. Sobre todo, y continuando con el perfil inicial que la revista tenía en la década de los cincuenta, publica estudios especializados sobre la obra de Alfonso Reyes, análisis de obras literarias y da a conocer el acervo de la Capilla Alfonsina Biblioteca Universitaria de la UANL.</text>
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    <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
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              <text>Cavazos Garza, Israel, 1923-2016, Director</text>
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              <text>Interfolia difunde ensayos e investigaciones del área de humanidades (arte, literatura) y ciencias sociales (filosofía e historia), así como creación literaria. Sobre todo, y continuando con el perfil inicial que la revista tenía en la década de los cincuenta, publica estudios especializados sobre la obra de Alfonso Reyes, análisis de obras literarias y da a conocer el acervo de la Capilla Alfonsina Biblioteca Universitaria de la UANL.</text>
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              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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      <name>Jorge Luis Borges</name>
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      <name>Ramón López Velarde</name>
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