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                  <text>��5

wEDITORlAL
wGRATA COMPAÑÍA

7

Carlos Fuentes

wCORTESÍA

8

Las grullas el tiempo y la política
Alfonso Reyes

wGAJO D E CIELO

12

Tal necesidad

Daniel Sada

wANCORAJES .

Daniel Sada "ha deJado una obra poderosa

..

16

Alma Ramirez
El amor es cobrizo. Prólogo
Minerva Margarita Villarreal

20

Presencia de Carlos Fuentes

24

Sergio Pito!

El canon literario y la ética de la memoria

30

Ana Laura Santamaria

wCALENDARIO

W1slawa Szymborska
poesía que brota del no sé
Manuel García Verdecía

wEL ORO D E LOS TIGRES

Poemas de Hólderlm

36
44

Jesús Munárriz

Los titanes,

de Friedrich Holderlin
Traducción de Jesús Munárriz

Pero cuando los celestes. .
de Friedrich Holderlin
Traducción de Jesús Munárriz

wBRIZNAS

Fragmento de Diarios. de Fernando Pessoa

w LA EXPERIENCIA LITERARIA
La Voz de Nuevo León
Raúl Martinez Salazar

45
48

S1
54

wRETRATOS REA1ES E IMAGINARIOS

Yo soy un marginal que pone un pie en el
terreno de los centrales
(Entrevista a Tomás Se.qovw. segunda parte)
Minerva Margarita Vilíarreal

56

wMAL DE LIBROS

(!na perfección que hiere. El oro de los
tigres m
Diana Garza Islas

72

wENTRE LIBROS

Adquisiciones recientes de la
Capilla Alfonsina Biblioteca Universitaria

wOJOS DE REYES

80

Papel en espejo

84

La infinitud de nuestra imagen· La serie S. de
cecilia Martinez

86

Gerardo Puercas Gómez

Miguel González Virgen

INTERFOLIA

�EDITORIAL
a Capilla Alfonsina, en su Fondo "Alfonso Reyes", conserva una gran can-

L

tidad de dedicatorias que las más grandes figuras de la literatura del siglo

XX le hicieron a nuestro regiomontano universal. En esta nueva entrega pre-

sentamos, en la sección Grata compañía, algunas de las notas autógrafas que
Carlos Fuentes le dispensó a Alfonso Reyes. en las que manifiesta el cariño y la
admiración que sentía por quien había conocido desde su infancia -durante
la estadía de ambos en Brasil. En Cortesía, reproducimos una pieza de ensayo
corto de Alfonso Reyes: "Las grullas, el tiempo y la política".
Recordamos la presencia, tangible y cercana, de Daniel Sada, fallecido
en 201 l, de quien ofrecemos, en Gajo de cielo. el poema "Tal necesidad". Así,
Alma Ramírez rescata en una crónica el homenaje que la Capilla Alfonsina
organizó a Sada como parte de los festejos por el Día del Libro, y Minerva
Margarita Villarreal habla de la obra poética de este autor mexicano en su
prólogo a El amor es cobrizo. editado por nuestra Universidad y Posdata.
La pérdida de Carlos Fuentes. en mayo de 2012. sigue repercutiendo en las
letras hispanoamericanas. La celebración de su obra ha continuado a lo largo
de los meses de manera interrumpida; sumándonos a este gesto, incluimos
un texto de Sergio Pito! sobre el autor de La muerte de Artemio Cruz. Por otra
parte, la investigadora Ana Laura Santamaría, directora asociada de la Cátedra
"Alfonso Reyes" del ITESM, reseña el libro canon literario y diferencia de género,
extenso estudio sobre la escritura de mujeres y su relación con el campo literario, de la investigadora española María Victoria Reyzábal.
José María Infante. reconocido especialista en temas sociales, nos entrega
un valioso análisis sobre el arte y la cultura en la globalización. En la sección
Calendario, Manuel García Verdecía, colaborador frecuente de esta revista,
desentraña algunos de los poemas de la autora polaca Wislawa Szymborska.
De Jesús Munárriz. poeta y editor comprometido totalmente con la poesía,
presentamos las traducciones de los poemas "Los titanes" y "Pero cuando los
celestes ... ", de Friedrich Holderlin. Fernando Pessoa, uno de los poetas fundamentales del siglo XX, no sólo cubrió los amplios registros de la prosa y el verso, también fue un escritor de géneros íntimos, en este número de Interfolia
Ilustración de Toño Salazar.

reproducimos un fragmento de sus Diarios en la sección Briznas.
En La experiencia literaria, Raúl Martínez Salazar nos habla de la publicación La Voz de Nuevo León, fundada en 1889 por el Club Unión y Progreso. En
Retratos reales e imaginarios compartimos la segunda parte de la entrevista a

�Tomás Segovia:

Yo soy un marginal que pone un pie en el terreno de los centrales.

GRATA COMPAÑÍA

Y Diana Garza Islas nos habla, en un inteligente ensayo, sobre la tercera edición de la colección El oro de los tigres, conformada por libros de John Don ne,
Constantino Cavafls, Ledo lvo, Franc Ducros, Marina Tsvietáieva y Sylvia Plath.
La ampliación del catálogo de nuestros fondos ha sido una preocupación

constante de la Capilla Alfonsina. en la sección Entre libros damos cuenca de
los nuevos títulos que se encuentran a disposición de los usuarios. En Ojos de
Reyes. sección dedicada a las artes plásticas, Manuel González Virgen y Gerar-

Canos Í1Jefltes. los dios enmasearados.

do Puertas Gómez presentan la obra de Cecilia Martínez.

México, los Presentes, 1954.

Esperamos que la lectura de

Interfolia represente la mejor invitación para
Dedicatoria:

acercarse a la Capilla Alfonsina, casa de todos los lectores.

Tu duca, tu signare, tu maestro
Cartos Fuentes
México, 22 Nov. 1954.

Minerva Margarita Villarreal
Directora de la Capilla Alfonsina Biblioteca Universitaria

I etras mexicanas
53
I.OS

sm:vos:

~

L \S RUFNAS COSC!t'SCIAS

c~u A-!hw~,,

( V l / ~ Wl) ~ -

f~u, a..

·.2 t..
Carlos fllentes. Los buenos coodendas. los Nuevos l.
México, Fondo de Cultura &amp;onórnka,1959.
Dedkatoria.

a DonAlfonso, maestro pennanente, a
Manuelita: el carifio invariable de
Cartos Fuentes

k r1!Uleü li-

de~

11~·º ~

~~

tA,,t-

)-e

�cierta mane1a lnerana. ¡:,odemos dern que hablar del t1empo es "hablar de las

• •

•

• • •

•

res ¡¡empos cazar la g1ulla ¡ ·nocturna cenonela"I

GRU!.!ü\S,
Al TON O REYES

cuando e humeao moño ra refrena
del seco esr10 el gran calor ardiente

y \J faltando somb1a a Filomena

•
remec,a los arboles

•
•

•

• •
•

Abria

•

..

•

) los rorbelhnos O:o ha, que olvidar que el v,emo nos ha comado la historia de

os cautelosa entt: nuestro

•
•

..

••

••

La gente no hablaba

••

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• •

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••

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•

••

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•

• ••

•

•

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.

\las en las e,¡:,enenc,as comunes el t1em¡:,o es. s,m¡:,lememe una moneoa

•
la polít1ca se parecen.

•
•

•

son una manera de salir del paso ,cuantas que1as del
t1empo ) cuantos ¡:,olit1cos InJU1 ,actos grarunamente
por sólo la necesidad

•

•

...

,.

Para los labriegos

•

•

•
• •• •
• •• •
•

.

no son amigos roda,ia . no han hecho más que el gasro mínrmo del trato huma-

•

•

•

deas a las conversaciones sobre el t1empo. Los que hablan emre si del t1empo

•

• •
• •

•

•

de la com ersanón El trueque es a la moneda lo que el verdadero cambio de

sustancia fundamental.

.,

•
•

•

El ti ·mpo convidaba

•

La inspiración popular de que las nodmas son como unas vestales. ha crea-

conse1os

el , ecino casual del

•

•

t1empo nada t1ene de e,rrao, -

sobre el

dmano como de algo hemos de
habla, hablamos del nempo
\luchas ,eces no sucede

muchas veces la poliil·

ca

es un mero inverno de

mundo de la poln1ca
¡:,or orro fanrast1co

•

•

•

..

�...

•

qué hablaba Mecenas con

• •

ocho años que d,ce7 ¡Del uernpo y solamente del uernpo! Es decw de nada
,nclinaoa a su oido y le dejaba caer cosas t.in susranc,.iles corno ésta

•

•

•

•

•

�que por eso mismo
dan luz a lo obvio

y eso representa
una gran ganancia)

TAL NECESIDAD*
DANIEL SADA

El segundo es: ¡Gastil/os del cielo!

¡Venid el blancor!
¡Las nubes aguardan!

(¿qué tal el trastoque?,
¡qué enfático vuelo!,
¡qué sonoridad!)

Ninguna originalidad es tanto
El tercero es: Hay un idilio

Ni que fuera entera ... ¡Entiéndase!

trasquilimolocho
Lo que se repite luego, se erosiona

o un pipiripao

y al erosionarse dura mucho más

de tragaldabas
entre el azul

Todo se perfila hacia algún modelo

del cielo

que suprima enredos

y la fulgenci~
nívea

Y el modelo es pauta sólo para neófitos
Sólo hay que imitar

de las nubes

(chanchas digresiones
para especular;
ganancia mental)

Pues la imitación asegura eJ triunfo
medianero y ya

El ruano es: Son mías esas nubes

Nunca extravagante

y mios los castillos

Siempre resultón

que rehace el blancor

Siempre panadero

y deshace pronto

quedador de bien

¿querrán engañarme?

(lo capcioso a veces
tiende a ser.
digamos.

Por eso se ofrecen -¡y agárrense bien!- algunos modelos
que tal vez resulten rentables. ¡triunfales!

harto emocional

y eso siempre
El primero es: Las nubes parecen

castillos de algodón

impone)
(¡oh!, el lugar común
tiene tantos ángulos.

~

tan claros. de veras.

El quinto es: En Austria las nubes
son juegos de Mozart,
pero en las ltalias

12

son juegos de Giotto,

~

•Tomado de Daniel Sada, El amor es cobrizo, México, E~íciones Sin Nombre, 2005, pp. 100.101.

13
_ _ _ __..;,,,
c.,-

- .,...__

'I

t

t

�así nomás:
¡son castillos lúcidos

para el gran Plotino!

la ganancia

,
(eso de ostentar

es inductiva)

que se viaja mucho
da buen resultado,

Entonces, si bien se ve,

amplitud ¡por Dios!,
fuchi a la pobreza

ninguna originalidad es para tanto,

que es siempre
folclórica;

¿cuál será el más rentable

si uno viaja mucho,

y el más prohibitivo?

pero por Europa,
es intelectual
necesariamente;
ergo: universal
en un dos por tres;
y eso, desde luego,
es también
folclórico,

-

pero lo importante

¡
\
J1

es que las ganancias
son mucho mayores)
El sexto es: Abriré mi corazón
para que entren
las nubes de tu amor
regio y guerrero

Tendré en mi alma
un castillo

f

Oenguosa cursilería,
sensible a más no poder,
la cosa es si
da o no da)

El séptimo es: Nubes
Castillos

Ideas

Mi mente que se transforma
Mi vida que se introvierte
Oo vanguardista

~

14

entonces iA IMITAR!

de pronto
da prestigio

iAtínele al modelo!

�.. .

m,c,al ai un11 erso de Sada a rravés de !a novela L' a de

,

que al ,gual que Luces arnfic,ales

eme. ambas fueron dirigidas por \1arcel S1srnega e,

mulo de El guaPQ

..
. • . .••..

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•

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presemac,ón del libro

..

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esre libro. ed,rado por pn

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culrurales locales

sequiados a los as,srernes

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Edirores. Aldus. Consejo ara

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por Ed1c1ones Sm Nombre

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sello responsable Junro con

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las Artes de C:uevo León. Foni:lo de
Culrura Económica. Fondo Esraral para a C ,tura ,,

,

las Artes de Chihuahua Fondo Ed1ronal de Nuevo

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y en el des,erro. la lueratura del ;&gt;,ione ·

..

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ecrura y a d1fund1r publicaciones de ca ida ernre a comurnaa .

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moi:i,smos y dichos

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de ¡\léxico con el

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mmo y el sorni:io de las

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¡:,ara rendir un ho enaJe a los libros y sus aurores para 1 1·Irar a la reflex1ó1
sobre el acro de la lecrura. la cultura de libro .

..

-

.

,

diversidad lireraria emre orros aspecros. Asi de acuerdo con

••

c,almeme a la u,emud. ·a descubnr e

•

a valorar las irremplazao es conmbuciones
de aquellos qwenes han

hacer un acercam,erno

•

SOClal y culrural de a humarndaa··

• •• •

~

17

��como en ·un enorme caballo blanco embalsamado"
He aquí lo que pasó: no estaba el caballo

donde debia estar:
en f.-1 picadero
i.A dóndf" se fue?

u1 verdad 10 1 iene precio.

lh,10.a Dtro opumismo?

ve• ) el amor ¡pues s11

[,aniel Sada

S1. l¡J)' la tom.1 vertebra.d~1

il)d sub1t:-ncfo camp.1ntt'

P

u.,sto que"' d, ·ebeza es un m ndo

1 1undo como tal. lo que se suelP lfa-

1.:orno un .inga qut· se va

'llar 'a eali.iud pasa a su asunto de la percepción En •ealidad la realidad

no existe Sor tantas las fPalidades posibles como capacidades haya de asirlas.

La gente sufre &gt;·,s feliz, padece hambre o violencia, come. goza. vive o muere
en un espacio 'l' e no nos pertenece y al que permanecemos aienos. pero lo
real se revela y apareú - la 't z d,• los complejos mecanismos de la percepción.
Por eso. William Blake invoca a la imaginación para abrir sus puertas. En este
sentido. Daniel Sada se vuelve imprescindible. nos hace ver las cosas como son

El amor es cobriw es un libro que abre un mundo. Un mundo que contiene muchos mundos. No digo submundos porque cada uno de ellos es tan
universal como la vida misma. Empecemos por la carretera. Ese camino que
despliega la metamorfosis a través de la que emergerán presencias caurivas
de una geografía tan vasta como el despojo. La carretera. su trazo de lagartija
que tranSn;t]!ta en víbora

de una gc1t:,

y. durante el viaje de regreso. en "hormiga cargadora

nar"

"'.'X J 1, 1 gar d

ce i:,ersr_ · ,ajes que corren a la suerte de esta esceni,grafíd con
lami~era "PSulta ie; 1nlcngua1ec)nsrwdocur

r ·11. uratrc · ~1 L,3.d1 1 ,ddc
-urr..

,-=cc;·c.;:

Ct

1:;;JPlUidnro Vf"'Sn .ih:

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v 11

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t:trnú:C&lt;lS!c·,r~ turt.sJl¡,b,1syc..tvsiJdh1)~

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ief corndt)

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51

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1rc.t.rnusvr·d'·rn,
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10. L

Sl

~et•"

que rem,1e a los versos dE" G,rondo en el poema "Ap mcíón urbana· '·Hablaban de un caballo / Yo creo que er,l un angt-1"
Aquí. cada poema se wnvIPrte en !t\jo. El anihcio cumple edificando
Flaut&gt;en dire que el :me está en el detalle el luje, de det.:1Ut'S que constltu~
el entramado semanlico de e.ida uno ,le los e ,ncuent:i y dos poemas que

que ,·stamos ante t:I
Y s,. 1pt·ro no 1 La inlluenoa aqui

integran este· volumen es .isombroso. Poden,os suponer
efecto de tuia mlluenc,a directa del habla

se transfo1ma en la IntencIon del enamoramiento. Y para enamorar hay qu,:
cone.iar Acercarse al suieto amado no para otra cosa sine para ofre, ,.rle la
posibilidad de hacer realida&lt;l su paso de sueño.
Así, el escritor se funde al paisaje y en el desieroo las personas brillan, sus

y AA'i~ ~mo se
escritor h~ntonces~ p111$rn.
vidas, las formas comofflb1ª(1

lamentan

y se esconden.

alümodo y resonllllna. desu eo

~saber. ,-.J-pa~al actodeu~realid

en sI misma, donde esas:~na

sus vidas, sus maneras de amat dé hablar.

de lamentarse y esconder.ll&gt; Cl)nsOU~an µn ellCl.lefltro.
Por-esa carretera viaja el ~ q o ~ o s mundQs posi

Y entonces sur•

eh las fragancias ásperas de ~ sorc;/i!ll!z. !P~é«cia reilfll'ada del dNuonio

sus múltiples acepciones: diamfi';"lii ~1'5..astt!IPS y'hábiles que t-onv1
~ dan~ denióílil)s $flQidqsos en cuanto encar;nación dM deseo
tili!l;bmilla hasta el acoso •AJ diablo . ·l:Jrt cad1ano · J;
el llajo tierra

\\rtiódo"J; el desen

ra· ("Cnosis"l: yla poética pe
oraumacia
Ll :,~:,:-;: &gt;-~~J
0
, · A' t-,:

h1J•..,,y "·· : ,:.1•,uo

Mc:.~rf'.' Jr ~.~e :1 A1 to ""~ ci· ti:.: vo
:~Arte_, . ~s1wa jitOíe-.,,

,,~r.~.&gt;1•1:i.J.1!¡/.J;,icc:·;•·~v:

11/fo11S(-;1 Nao01k. parda hltur.,

El

-

�grande· tema de aña~a.¿b_ Y ;_af h;·1b!a. con e! radio que enrnctrcan bs s1un-

nones y episortior.
P1isrr10. No
qut- le,
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1

00 \!:ru: dt: \h~\ic0 se hable ;i:-;í, pero t.·~ vcrd;id

v ck k, qut :--,(• :nu, como en la ilusión de! amor. es dt: creer. ne,

,:W!'.íl~~¡ ldl

·\&lt;;:

rece,! r&gt;aisajt• inlt'rw1

ir• rrut·srri, p(J&lt;:ata. ('ntrc :1risr,1s y "-·scJicr:11:; sub-

ll'·nant:.Js, e,¡¡¡¡c :JJ: !&gt;inrn~si :ir.· ia ioiv.1ncr~1 Es:_... es el 1nfHTno l'\Uhcr:·inte

dnrn:k prnllkr,1n prua~ su:1:F·rq11LJ!--·- i,a,r, ternigales v el drn,inti...·

t-'; t'•\i::b1do

J.rm: !u~ ::unbn·s rj¡ 1111:i c:r1;~;1a en la sw iedad de s11s prendas ímii,1J&lt;::

esL•' dt-~11;:tJ1 c:ln:,j• 1•n ¡ rnherr:-v·

¡n1r.11~:,-, {::;.[

rii.cJS.

¡w,~~i,

~,Jl(l[I··

Gfi ien-

gu;w· f'') d1ru,-_ (kSt.\n:ctcii-r_ iffU1.ii,_1t.1t:gn (Jarbar, v -·usr;il!J,- ,¡uP ;·,{,n1 a (!al!n
certezas C•Jn carharos.
Elm"1.oresCobrizoes un,, afirrnau.11·: ,1ut- 1·n l,1 pnkrKLt de r-,x in,111;· ,;n-

dcm:a y fu~inna :·l

f)¡:JJS&lt;iJt·

dd crep¡;c-.,·ulo cnr- .. ¡ mctálicu 1.·crnun:::

L1 mont·d&lt;'t \.~g,!P&gt;sa como el ame/')!' coti.~-~- "lm b
urn,,r, dP.J cielo y de a ... ierra ·.m I;: ;wn11rni,r;¡ C;rfn v
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1

ha dispuesto para conocer el mal :, sus ",ices. el amor y ,u~ pi!gos, y un¡¡ g, ografia cuya belleza, arisca y mordaz, se ofrece, en la poesía de Daniel Sada.
como labios carnosos en la oscuridad.

�títulos de algunas obras en proceso y otras aún apenas bosquejadas, que lleva un

PRESENCIA DE CARLOS FUENTES*
SERGIO PJTOL

título abierto a uno y a todos los significados: La edad del tiempo.
El tiempo y sus misterios, lo vemos con claridad ya a estas alturas de su
obra, ha sido el tema fundamental de Carlos Fuentes.

Lo conocí en el lejano año de t 951, cuando apareció en la Facultad de Ju' ' Para_ q~e _una novela sea a la vez una obra de arte, su autor debe saber que
no ~~dra hm1tarse a un único sentido, y, por eso, no deberá tender a una conclus1~n definitiva... A medida que la historia se aproxime al arte adquirirá un
~mpho halo simbólico ... Todas las grandes obras de la literatura han sido simbólicas, y de ese modo han ganado en complejidad, poder, profundidad y belleza."
Palabras de un autor excepcionalmente dotado para hablar de la novela·
Joseph Conrad.
·
En la precisa organización con que Carlos Fuentes ha
dispuesto la edición total de su obra narrativa, una arquitectura ideada para integrar todos los mundos que
forman su mundo, donde las fábulas e historias que
ha creado puedan potenciarse en el lugar y la compañía adecuados, rige una lógica de distribución
temática, pero también la marca poderosa de un
destino, la presencia de una voluntad, una manera
propia de concebir el mundo, de volver a recrear
los atributos y manías de la comedia humana, de
representar la utopía vislumbrada en los diarios de
Colón. Ese registro abarca desde su primer libro
de cuentos hasta un futuro donde se enlistan los

risprude~cia de la UNAM. Había ya publicado artículos y algunos cuentos en
revistas y periódicos nacionales. Era hijo de un prestigiado diplomático, don
Rafael Fuentes, jalapeño, y había transcurrido gran parte de su niñez y su adolescencia ~n el extranjero, había estudiado en colegios ingleses en que por lo
general estudian los hijos de los diplomáticos.
Cuando hace sesenta años se incorporó a la Universidad en México, llegaba de Ginebra, donde siguió cursos en el Instituto de Altos Estudios Internacionales. Llegó con varios idiomas perfectamente dominados, con un bagaje
cultural inusitado para un joven de su edad. No sólo era sabio por sus estudios
y sus lecturas, sino también por el trato con el mundo. Cuando en Río de Janeiro el niño Fuentes comenzaba a hablar, el embajador de México, Alfonso Reyes nada menos, enriquecía su vocabulario y cuidaba su fonética; en Buenos
Aires, en la adolescencia frecuentaba a Borges; en Zurich conoció a Thomas
Mann. Escribe Octavio Paz que cuando lo conoció en París, aún adolescente,
conversar con él lo asombraba:
Desde el primer día Carlos Fuentes me pareció un espíritu fascinado por el hombre y
sus pasiones. Al verlo y oírlo recordé unos versos de Quevedo que, a mi juicio, definen
la desesperación lúcida del poeta más que el orgullo insensato del pecador: "Nada me
desengaña, I el mundo me ha hechizado". Entusiasmo, capacidad para asombrarse,
frescura de la mirada y del entendimiento -dones sin los cuales no hay imaginación
creadora ni fertilidad poética- pero asimismo poder mental para convertir todas
esas sensaciones e impresiones en objetos verbales a un tiempo sensibles e ideales:

•Tomado de los dios de Fuentes, selección de autores varios, UANL, Capilla
Alfonsina/lTESM, Cátedra Alfonso Reyes/Fondo Editorial de Nuevo León, México,
2008, p.115.

cuentos, novelas. La avidez de aquel muchacho no sólo era sensualidad, sino curiosidad intelectual, ansia por conocer. Movido contradictoriamente por deseo e ironía (su
e.ntusiasmo siempre fue lúcido), Carlos Fuentes interrogaba al mundo y_ se interrogaba a sí mismo. Lo interrogaba con los sentidos y con la imaginación, con las yemas
de los dedos y con las redes impalpables de la inteligencia.

En la Facultad, un inmenso humanista, una figura prodigiosa, éion Manuel
de Pedroso, exrector de la Universidad de Sevilla, exiliado en nuestro país, fue
de alguna manera su mentor. En varias ocasiones al hablar con nosotros del
brillante alumno, lo comparaba con Hans Castorp, el joven protagonista de La
montaña mágica, a quien su autor, Thomas Mann. trataba como a un joven fa-

vorito de los dioses. Pedroso le auguraba un porvenir perfecto, fuese cual fuera

~

25

�la dirección a donde su destino lo llevara. Y así fue. Eligió la literatura y poco
tiempo después transformó la novela mexicana. Abrió ven~nas y permitió

ma, laberíntica urbe, enclavada como por arte de magia en aquella región del

que el aire del mundo penetrara en nuestros estudios.

altiplano desde donde Alfonso Reyes, el sabio, saluclaba: "Viajero: has llegado

Algunos jóvenes que se inician en la literatura en México no sospechan

a la región más transparente del aire", la que conocí mos nosotros. los jóvenes

siguiera lo mucho que le deben, como tampoco saben que los procedimientos

de hace cincuenta años, cuando Fuentes comenzó a destilarla con enfebrecida

formales empleados por ellos, ahora familiares a todos, fueron integrados por
él a nuestra escritura.

alquimia hasta incorporarla a las páginas de su primera novela.

Su primera novela, La

región más transparente, publicada a los veintiocho

Los temas, las obsesiones, el fervor del autor se plasman en aquella novela,
aunque la semilla inicial se encuentra en un libro anterior de cuentos,

Los días

años, en 1957, fue una revelación. Su recepción se convirtió en una versión

enmascarados. Allí, apenas salido de la adolescencia, esbozó la existencia del

mexicana de la batalla por Hernani. Una lucha entre lo nuevo y lo viejo. se tra-

sustrato prehispánico en el entorno de nuestra vida cotidiana y también los

taba de un modo diferente de concebir el lenguaje, y daba un salto definitivo

rostros de figuras histórico-novelescas, como la antigua emperatriz destronada

de las ahogadas historias rurales a la atmósfera caótica, cultivada, agresiva e

y demente. Eran ecos de derrotas pasadas incrustados en pesadillas-atroces, en

inmensamente estimulante de una gran ciudad en pleno dinamismo. El per-

reencarnaciones vampíricas.

sonaje, se ha dicho hasta la saciedad, es la ciudad misma, México, Distrito

La historia en todos sus espacios y raíces: lo prehispánico, lo ibérico

Federal, la capital del _mundo, la urbe de pronto derramada hacia los valles,

con sus varios sustratos: romano, celta, árabe, judío, visigodo, la gravedad

lagos Y montañas que la circundan, un personaje múltiple, ubicuo, poseedor

que ejercen en nuestra vida, nuestras realizaciones, nuestros sueños, todo

de todas las pulsiones, donde cada latido se comunica con una infinita cadena

lo que se pueda imaginar de lo público hasta lo

de latidos y la respiración deja de ser individual para convertirse en gregaria.

más secreto; la permanente digresión sobre

· Los procedimientos narrativos presentes en el libró nos remiten a las grandes

una identidad que en el largo proceso

novelas europeas y norteamericanas del siglo xx. A su lado, y al menos por un

de la escritura se transmuta a veces

tiempo, hasta las novelas de Martín Luís Guzmán ): José Revueltas parecieron

en ambigüedad, otras en afirmación.

disminuirse; parcelas utbanas más parecidas a la narrativa del síglo anterior

Una cadena de hechos cuyo carácter

que a la radiante modernidad que encamaba el nuevo autor.

afirmativo el tiempo adelgaza, diluye

Para los jóvenes de esa época la apertura a lo nuevo y a lo universal la

con agua, desocializa.

Pedro Páramo, de Juan Rulfo, y La. región más transparente, de

Recorridas las muchas estaciones

Carlos Fuentes. Ambas significaron una transformación del lenguaje ·narra-

y conocidos sus puntos de reposo, vi-

tivo en México, con aportaciones de James Joyce, William Faulkner, Virginia

sitados los espacios a los que el autor

Woolf, Marcel Proust, Knut Hamsun, Thomas Mann y D.H. I..awrence, entre los

nos invita, quedamos sorprendidos

modernos. 90n un fuerte respaldo de algunos autores decimonónicos: Balzac,

por la multiplicidad de imágenes que él

desde luego, Stendhal y Flaubert, ·Dickens, Tolstoi, Dostoievski.

convoca. Para empezar, contemplamos

constituyeron

Es significativo que aquellos dos nuevos autores se alimentaran de tan

inmensos frisos donde los tiempos se

amplio registro internacional para crear historias intensamente nacionales:

entreveran, observamos centenares de

la vida y la muerte de u~ cacique campesino de Jalisco con la consiguiente

rostros y de gestos, de detalles mínimos

desolación de la región que había dominado, en el caso de Rulfo; y la mo-

que nos revelan la violencia. el heroísmo

vilidad de todos los estratos sociales que componían la Ciudad de México,

o los desastres del pasado y nuestra siem-

ese palimpsesto inescrutable para los foráneos, la gran Tenochtitlan que vio

pre frágil posición a mitad del tiempo. Como

...,...

expirar Berna! Díaz del Castillo, la capital de la Nueva España conocida en

el Próspero de La

las postrimerías de la Colonia por el barón de Humboldt, quien acuñó, para

26

Fuentes

llamarla, una expresión: la ciudad de los palacios, hasta la trepidante, bellísi-

no la libertad para reinventar

se

tempestad, el novelista

ha tomado de antema-

la historia. "El novelista

�extiende los límites de lo real creando más realidad con la imaginación, dán-

Los años con Laura Díaz son sobre todo una experiencia y un homenaje aJ

donos a entender que no hay más realidad humana si no la crea también la
imaginación humana", ha escrito en Geografía de la novela.

tiempo. Los Cuatro cuartetos de T.S. Eliot podrían leerse como una glosa o guia
de la novela. El primer poema se inicia así:

Las mitologías son absolutamente imprescindibles en su obra. "En México
nada funciona", dice, "sin la fachada del mito".
En 1965, poco después de terminar Gambio de piel participó en el Palacio de

El tiempo presente y el tiempo pasado
acaso estén presentes en el tiempo futuro,
y tal vez el futuro le contiene el pasado.

Bellas Artes en un ciclo de narradores ante el público, y allí esbozó algunos principios de su ars poetica. "Creo", dijo, "en la literatura y en el arte que se oponen
a la realidad, la agreden, la transforman, y al hacerlo la revelan y afirman".
Algunos no lo comprenden o fingen no hacerlo. Le exigen una inamovi-

Más adelante leemos:
El tiempo pasado y el tiempo futuro

lidad que no le pertenece. Quieren encajonar sus obras en compartimentos

lo que pudo haber sido y lo que ha sido

cerrados. Para él, la realidad lo es todo, pero su concepción de realidad es más

tienden a un solo fin. presente siempre.

_

rica que la de la mayoría de los escritores. La realidad común entra en crisis
cada vez que una corriente secreta la penetra, serpentea en su interior y revela

Y aún más, aJ final:

un enigma fantástico, delirante o agónico. El mundo en sí, todo él, es fantástico. Y lo que propone, lo fantástico, es también la realidad. Pasa por tesituras
disímiles: La muerte de Artemio Cruz o Una familia lejana, Aura o Las buenas

Lo que llamamos el principio es a menudo el fin
y llegar al final es llegar al comienzo.

conciencias; Cambio de piel o Terra nostra; hasta Los años con Laura Dfaz, la
summa absoluta de todos los atributos de esta ya amplísima obra narrativa.

La historia de la protagonista cubre un siglo, abarca a sus abuelos. sus pa•

En la literatura de Fuentes coinciden en una misma instancia elementos
radicalmente opuestos, que conforman, como en los cuadros de Goya, una

dres, su hermano. sus hermanas. su nieto, su bisnieto. a su marido y los varios
hombres que intervinieron en su vida; incluye muchas fábulas donde el tiempo

imagen única. Ahí, entre la lucidez y el delirio, la vigilia y el sueño, lo sagra-

aparece y desaparece y donde todos los tiempos son un mismo tiempo; llegar

do y lo profano, la sabiduría y la torpeza forman una imagen unitaria donde

aJ fin es llegar al comienzo. Dice Carlos Fuentes:

-¡y ése es el milagro!- los integrantes no se reconcilian. Es un mundo
donde todo está en todo. Y donde el oxímoron reina. Ésa es la figura con la

El tiempo es como un huracán que nos llega del futuro. No queremos admitirlo.

que el autor mejor se mueve. Basta recordar ciertos pasajes de Terra nostra

porque en el futuro nos espera nuestra muerte. Preferimos privilegiar al pasado Y

para entrar de lleno en el claroscuro y el espeluzno tremendo de Goya. Dice
Julio OrtegB::

convertirlo en tiempo domesticado. y. a veces. en tiempo olvidado.

Creemos que no existe sino el presente. Pero. ¿hay presente vivo con pasaEn Carlos Fuentes el placer de contar una historia excepcional se desdobla en una

do muerto? Mas cuando todo se conjunta y se resuelve, abrimos los ójos Y ve-

indagación de la naturaleza misma de la fábula, y se pone asi en suspenso la repre•

mos aJ tiempo acercarse desde el futuro. porque allí espera el siguiente amor,

sentaclón (.. .) Carlos Fuentes se complace en diversificar esa trama argumentativa,
haciéndonos leer y desleer.

el siguiente libro, el siguiente amigo, que son quienes - si nos rec~erdan y nos
aman- nos darán al cabo. nuestro tiempo.

A medida que avanza la obra de Fuentes, el lector comienza a Intuir, y lue•
go a afirmar, que en ella lo esencial reside en su manejo del tiempo. SI el tiempo es algo: es movimiento. Convertido en palabra, el tiempo se convierte en la
mejor defensa contra las feroces embestidas de la banalidad cotidiana. Desde
hace muchos aflos Fuentes ha sldC&gt; constante lector de Glovannl Battlsca Vico,
un lector sedutldo por su concepto del presente continuo.

~

29

����1nunca" Su razon era que no sa 1a exp 1 ,
na explicación.

WISLAWA SlYMBORSKA
POESÍA Q!JE BROTA DEL NO SÉ
/

MANUEL GARCIA VERD~CIA

l

es un modo de aceptar y s'er

La poes,-1.

pero qué es i.,n ver(lad la, 1al poFsict
Mas de un.1 respUt.•ila vac.1lame

r~,o P.ara esta pregunta
1

l
I ' de 1
' ª/t autora po1aca. es 1a not1c1a
. . que nos enmu
I d ec10.
..
pr1p1a
'fel1a

1

I

Cada vez que muere u P,beta. uno esencial y verdadero. el mundq se vyelve

1
f°r

~n poc1 autista, pues
los roer.as qui~nes pre~ta~ su/ voz a l::l~ir lo más
1
intimo y verdadero que estruatura y sosnene a aquel. Es como s, una zona
La poer.a había

naqdr en

J

1923 cerqa de Poznan. la muy antigua ciudad d&lt;:jil

cenero oe~te de Polonia, a orillas del Warca. Sm embargo. a los ocho años' se
mudó defininvamenrt a Cracpvia. en el sur. ciudad de largo pedigrí cultural
terca de otro río de ensueñot el Vístula . Desde aquí vio transcurrir ochenta Y,
ocho años de Ja vida de un siglo terrible y a la véz preñado de retos inquietantes.
Desde allí alzó

su p~ueña peto consistente voz para encantar 91mundo con esa

""'-!~t::::i5 mírada sin mentira~ m pr.eS,lmSl_gnes. La existencia de la poeta estuvo vulnerada
por la guerra, por las-ínvas1ooes~ su país. por a"!ndiscrin¡jnada muerte de judíos y pacJo~ polacos. por los sucesivos cambios que inttmwb-;n lograr ~n pa'i?i.,,:.c-_-.....
;;r--_..,.
igualitario bajb la 1-'ida de burócrauis abúlicos y desnaturalizados que, al Final,
permitieron
1

r

vuelta a un mundo de cruel competencia y cosificación, Esto,

lóg/came~te,Jno p!día deJa~de traslucirse en sus versos. Tal vez de aquí esa mi-

rada atenea pero desconfiada. explícita pero sin certidumbre que la caracteriza
·

esía era algo cotidiano. familiar

vivía.

ue

mo \

1'' "f

un ~

ador }

_

echo d oo sab/r no inj;J;abh u4 poslj.¡ra de Ex!.lin~m1'nto del mun•

del alrrya del muhdo sé parali+.ra;

l

y~ no lp ~q. no lo se y me aferro a eso

1¡ poeta¡[Jo se ttacaba aJ igno

s de enc!frarse en sí mf;tna .pa
unL actAtf/

fºJ

d1
f

qut(Jr ctlcJ&amp;ar la vic:Ui,

11 muc70

fendqrsé de 1~ que la sobrpasatja.

f

aceptada ~ndiáez _ue le eprntih nstal~rsb ~on a debiaa

be

pertlfa.
fos jo~ hmp1tp
treJ 1qtos rara ver / scri~1_r m.eJor. El qui s
trinchera en
sJnun
gama léJOS huf' su prerenron.

Es prJisa

L1Jf

e{ite

Je e

1 c'tad di

1

v¡cción .que !urge su pecjiar concepto de msh!bla e és¿ comj de.

e

�err

s Jire unl/ls" O
..

de p rcepnon.

la est s g ar facJ d

Js un ton¡;tante p,t,etrár. dese
f

I

rraña~ y olvt

t '

a lf[zars'1

enigma de la fstn leatldad. Por eso, afirma· ''La ñf;p¡ració .

!

r5e

,el

5fª if .\ue1

re, /

naced - un incesanrt 'n sé'" E) P,Or
árnr¡,o qu~ rn).ieve qten~
' recono'f su/
no se que estos seres siempre ve, el '7'Undó tomo iné ito y. por e~ e, qbJr de
nLeva apróxímaciones e in¡erprerac¡ones,

!~:of

sea. la ast ad i pre s/Jpéra ía i a. i¡ i~ infu d
orti
ió ,
I
a la 'lez¡deviene estimulq para mirar. Es la ODCión del poeta, mtel\tar e inten11ar
L

E,h,j r~chaJncto. JJh~y ot/o Tpdo.

• perf. jo que n¡chato

Cidos

ae verdad

e$tarJ roz¡ndó lo verdadero.

que t

de (sorpr~sa~ o petmutaqío)1es',
pedic;in punri~osa;yle¡;forz#,;l~rfief/te ~
instaurar¡ el re1ho ~e sus/c1;,nvicq,oni'f;.

s4 c&lt;iraccer/z~. seg~n l¡f autora pol;f!:a, ,po( inJ;cj]lar,t 1n ~sie mb

¡ /si que lq, dispara a la i~dagaci~n. ~I SUJeto firic;f, al{ánza #cf e) rfnfieflo qq"]o
1

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, un sonám~lo. tjmtearyd/J, sin/con¡::ienci¡i qxacJa
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)i descqnoqido; domo ~I SqrlánjbuJb, ~~nqu~ lleJ,e \bs f&gt;/o14b1er\t,l5l~enfe cfu&lt;f
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van a in~ralatse en un sitio desde donde pudde Precia~ y actuar. Ese sitio
se abre en si mismo gracias a su imaginación y su curio~1(j~d $in embargo.
incluso esto no lo cumple del todo consciente.
,De &lt;lónde sale

eJe &lt;!spacio dentro de mi?

--Nb sé

~clcnc1ón sqn /escf¡ persoQajes pers~a~idos ~e ,jabetlo ~oqd. sin ¡i4s/bil¡/Jadf

El pot,ca

1
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conforma con ir desgranando cierras ci¡ras. algunps granps tle s,entjdo, que

Éstos no _sóló trabaján con entusiasmo apasionado, con

/ todas· CuántJ¡ rerr(ble vetciid cdnce1tr/llla en 1u~a brev&lt;J Frr~ -sig¡10 d~ la
, pgljsia Los peores ~nemigqs de 1¡,. hurh4nidadjen ¡;u,a$ce¡lsó{ljacia su¡njás ,ita f

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II J
J¡ I

diversos y hurócr~ta

N? óbstan\fe... fllJ cqnciti~ lma diverg'l7q1a mayo e Asevera Sj)bre estos seres
Ello.s $aben/s,hi,en y lo lqµq sat:,,n les basta def una vez y por

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f IlfTcjf\UISO$.

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más nu~roso

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1

hasta;, ultim0 so:bt~ue pon ante sus bb1r la ex1stenc1a.,' in ernbhrgo. se

q~e constantemente se pregunra si

1

1

f:,or, incluso en demasía y con celos en tXQ!so Se refiere fil despqtas, fanáticos

1,1

de la significativa gnndeza de .su obra. Ya esto marca utJa éhsr.:incia d1 poeta

!

1

fJ seI descubre
1
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J
1
Aqui
la concien'c1a de' que nunca podrá el o ta apr&lt;'t,qnder

mqt1culosa dedicación. con entregada v untad. .sino. ádemás. conv

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que hacen con imaginación y amor:\ y otros a quienes les gusra también

{

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. , , es,

Desde aqu1 tra7,a un interesante disrlngq entre poetas ¡l::reado es, rod s los

1

1

,con l~ r nosidad, gan¡ dioptriás por la insi en.¡ y hufgad'f ªtretración
1

Este no sé aflom una

y otra vez en la óptica y en la vpz de la poeta

El texto

lcr~e des¡le ese inrevocable no saber que despierta en deseo. urgencia. avidez
de¡'inpagáción. 4 o~ra poétic¡¡ de Wislawa S&lt;zymbocska. como la mayoría de

l'

ja pqesia¡ polac~ &lt;-1/t cual tengcj éntrl) m\l5 preffridas precisamente por eso-.
esrá¡signada p6¡ la leg¡biiidad¡Ylla pers~itacia. Tal leg1bi/1dad no implica dis{ t~ndiamienr.t/ della !;laboración' qxpresivá. ni d~ la b~s¡:¡uqda de bellez~ form~I;
/ résulta .'del en¡¡¡iec/ de los recµ(sos justamente t'omji rr¡edlos pi\fa v1sibiliz¡ir
sentid&lt;/s. nq p&lt;1ra despistar

u /:&gt;tult¡ir [je aqu/ q~e ~l.lS poernas/-soqre todo a

partir /Je S(JI. /:1e 1962; donde/sé aleJa

r1e cieqes/expérihientaciOnes ihiciales-

se disting~h qor fsu qlaridap¡ 4iscµrsiva, la ,rnpia prfcisión de le~uaje y la
sorprend4nte ho~du(a de p,¡rqep~ión
104a/unro¡;
qpe ~ ad~ntra.
Sin e!J1,ba/go, escj] expr,f;fón lim~ida y Jegible no sígt,inca rotundidad de

¡en

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aserción/ rfodo lo c/mtraric/. lo arracqvo eje ¡;us Íersos ·de¡/¡va dél contraste
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mun o

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I

/,

entre un~ clara' exposiciór¡ y un regijsto

1 /

su lectur¡i f'PS queda. má~ qu~ una concju~ión. una insinuaciól) . Nos tu/ne

e ·ad~

pe¡ vaguedad,

de/ manera qud tras

en unw $ueyte de penum/:&gt;ra dondl; entdnces •debem,as empez;¡r a tantear
Sufobrli les!á siempre au~olac,la dé ¡ncer1i~urv1¡&gt;T De mocto que sus tqa
más que cbnfirmaciones/en t9rno~ la realid;¡d qf{ 1: ha;cruzaj:Jo y vJpul
do. g:¡asti¡uyen impresiqnes, bo,&lt;Juejos inquietu~r
iones. Es
es9 utw poeta impresi&lt;¡l)ista llil e.Ji sen tillo má¡'; estrJcto ~
¡;,Mfia $inOOttZarse
un grupo cíe te
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do esto se, reSJ,JJ'ne en que no ocurre nada más.
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J\qt..i s,, · •,, ,1ett-: ido el , er.1po

Aqu1 s1 ,... · de t:n ! uc le •ne,
la :1:lt, au1qe afuar 1n &lt;el rua« :ro,

Tóco a la puerta d,- ,a pi
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del tiempo. Expone 1~ ev ,luación de la superioridad d, la ~presentación mee
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conoter, ~q~é!)lf acerroj ,,,da puen., ventana

o v1s1l11J par;i no d, Jd)f11os ¡ienc "ar
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refu

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, t1, de
c.1s1

modo

JIJé hac r poesía es de; cierto

v1r&lt;l&lt;-nc , s bien suave y ~eI •erosa. sob~ un ámbitQ que nos

er

fe

o Ue a&lt;jui a versatilidad .,\•ic·tiva de un poe!a. pues P.n su in-

ter pb1 ·¿a p

el ,mento clel ·'""t,1 ti de los que .idmiran su an, por liJar lo amabli

uno u ,)(ro •nterst11

adivmar,rtlq,el mtcridr dF la .l11r.• piedra

10

\la divisanilo. vislumbrando.

Ue la r,,alidarl.

No c,bs,am~ hay dos porm:is , OIJ los gu, qtlu·r·i cerr;;r &lt;·sI, · elc,;io

,.,ás q11e

;,a En ellos se ¡,ercihe la mir,111a sensit&gt;k. nad~ pre,unrt1,,s.r pI:ro central

el c.es't!asw
de la f!·dlidad v por ulllmc. nos descubre esa lectura donde nos
,.
.a.rrellant.1.mGs parci ~.1·nurnos comodos y P&lt;lra que div,iguemos JEI
que ret,·)l¡e,zc.:lJilos ti

llf· s1 Crci:r qut Pntenoemus, qut

vo sr Fmte1&gt;

dorninamos. que no~

sr,brep, neinos 1 lc1 reaJid:1cl. nos 111, t· se1;1:ir en control, yencetlurt·~ sulm· 1~
vii isn11dt"c.. dE 10 firnto. E'&gt;te rPxro e') ,ilt.tmerite 1P.velador d la va111·d.id 1k mdag.1u(.111 vit.11 v trd~t endente qut• propone lo1 poct.i

Szymbj&gt;rska dese ret• de Lis au,:1ont'" v los pensamientos qut rt•sultdn 1k lo

mulutudinar.q Reniega de lo que resulta de• la

asa .X I masivo. Nu es que

�1/

f1

I
fnorr/z ct las guetras El rornbré, que en su \~ tel' enc;i roz lo sagrad . en su
idiotez de¡;ciende a lq bestial Entonces uga y~rra, ,t,z debernos ;J;ornponer los

J

!:lesttoz

de nu~rras J~rgas. cuando, 1iench1dos de foberbicj violencía. va-

mos cuchillo entre lcti dientes a de¡;angrar al próJi'f'o Un9s 1)1uekn, orros¡Viven

¡

para de !ver laf cosas a su apariencia de normalidad, En ~eraqso df arre15tar
y desar'¡!?/ar. al parecer. no sucede nada, nos repetimds. ':( en mismo sitio

;,1

dondJ hir~ió la sangre
•

'

yíloreq(ó la guerra, un ser ;enamorado i:Je la vida mordisJ

1

quea una f'!Spiga que w nutrió d los ferrnefUOs del odio. Esa imagen final iilili a
Después de aada guerra
alguien debe ~ar,er
As, C,&gt;mo as/,

es engañosa. pues nós hace olvidar que,s~bre/e¡e s,:r ensoñador pendé el aikir

f' li111piezá

de arra espirafdc bestialidad. Así varnps a dando. entre escqr¡ibros. limpiezas y

,

el orden nos,· logra.

ensueños. Transcurrimos. pero no stiperarnos, pareJe decirr1S'la poeta
Por supueslO que la magnitud expresiva de un roeta/evade toct,b \11tento
1
p~suroso y suqnco de revelarlo Estas lineas s9n sólp /ev~s sJñas nac¡das
más de la vocación y la simpatía que de una comprensión cabal La obm de
un poeta -de uno de verdad, corno es el caso-~ es un vasco océano donde

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mirada todo lo que en su fondo respira y se mueve
Co)l la sencillez que vivió, escribió y aceptó su destino. asi quiso ser recordada:

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EL ORO DE LOS TIGRES

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Fnednch Holderltn pues en estos se desarrolló la crisis que lo llevo a su

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Aunque no qu,s:era yo decir
Pero a m1 'alrededor zumoa

que los celestes se deb1l1tan

•
los surcos abre ca man hacia
!a luz las aves Algunas ayudan

al cielo Esw ve
el poeta Bueno es acerca, se
a otro Pues nadie sopona la vida solo
Pero cuando arde

En la c,ma al padre. que
y el ave del cielo se lo

•
y en el cable que

•
desae la hora del amanecer
bnlla celeste roc,o.
debe emre mo, tales tamb1en
Por eso construyen casas

y trabaJa el taller
y sobre las cornemes va el barco

Y se estrechan mu&lt;Uameme los nombres
!as manos, sensato es
en la tierra y no en otra parte esrán

Pero a él le afec10

cambien otra manera
Pues baJo la medida

en su colera se abalanza

��BRIZNAS
FRAGMENTO DE DIARIOS, DE FERNANDO PESSOA*

L

as sociedades están dirigidas por agitadores de sentimientos, no por agitadores de ideas. Ningún filósofo se ha hecho camino sin ponerse al servicio,

total o parcialmente, de una religión, una política o cualquier otro modo social
del pensamiento.
Si el trabajo de investigación, en materia social, es, por lo tanto, socialmente
inútil, salvo artísticamente y en la medida en la que es arte, más vale emplear
nuestro esfuerzo en hacer arte, y no medio-arte.
Reconociendo que todas las doctrinas son defendibles, y que valen no por lo
que valen, sino por la valía de quien las defiende, nos concentraremos más en la
literatura de la defensa que en el asunto de la misma. Haremos cuentos intelectuales donde, siguiendo un impulso inmediato e imprudente, haríamos esrudios
científicos. La verdad de la idea misma ha de ser indiferente; no es más que la
materia de un hermoso argumento, de la elegancia y las astucias de la sutileza.
Nos detendremos, adoptando un movimiento idéntico en inverso sentido. a
demostrar el sinsentido de las ideas vigentes, la vileza de los ideales más nobles,
la ilusión de todo cuanto la humanidad acepta o puede aceptar, de todo cuanto
el pueblo cree o puede creer. Salvaremos así el principio aristocrático, que fue
fundado sobre el orden social, dejando tras de sí el vacío de una universal y
monótona esclavirud.
¿Seremos corrosivos? ¿Y cómo. si no cenemos forma de acruar sobre el público, si no leen más que aquellos que leen el arte por el arte, el arte intelecrual,
el arte hecho con ideas en vez de ritmos, y esos, escasísimo número entre los
hombres, están ya desencantados o son fuertes, por la inteligencia y la culrura,
frente a cualquier desencanto?
Ser corrosivo, socialmente, es la doctrina social de todo lo que no está. Fue
corrosivo y antisocial, en el sentido de perjudicar el orden y la armonía de los
pueblos, el cristianismo, cuando el paganismo era la civilización. Fue corrosiva y antisocial la Reforma, cuando los pueblos de Europa eran católicos. Fue
corrosiva y antisocial la Revolución Francesa, cuando la civilización de Europa
era el Antiguo Régimen. Son hoy corrosivas todas las doctrinas sociales que
reaccionan contra las ideas de esa misma Revolución. El que hoy predica la

'Tomado de femando Pessoa. Dialllr.' l@du«ión de

'Ja&lt;J José A!,¡¡¡,z Gal,n, Es¡,aila, Gado.10' l. pp.

¡,-1; '

..,...
51

�sindicación, el estado corporativo, la tiranía social, sea fascismo o comunismo,

el problema, que era semejante al de la metafíslca, se conviene en metafísica

está corroyendo la civilización europea; quien defiende la democracia y el liberalismo la está defendiendo.

propiamente dicha. ¿Con qué finalidad existen las sociedades? ¿Para la fehc1dad

¿Quiere esto decir que no hay doctrinas corrosivas sino por su posición ac-

un tipo de hombre a otro, y hay muchos que perderían gustosam~nte a su muJer

cidental? Quiere decir exactamente eso. La más radical de las doctrinas, en el
momento en el que esté socialmente aceptada, es una doctrina conservadora,
la más conservadora, si en ese momento se opone, será radical.
¿Quiere esto decir que no hay principios fundamentales en la vida de las sociedades? No quiere decir eso; quiere decir, sin embargo, que, si los hay, no los
conocemos. No hay ciencia social, no sabemos cómo nacen, cómo se mantienen o desaparecen, cómo crecen o disminuyen, cómo se marchitan y mueren,
las sociedades. La existencia de la humanidad, si por ella se entiende cualquier
cosa más allá de la especie animal llamada hombre, es tan hipotética y racionalmente indemostrable como la existencia de Dios. Sin embargo, si por humanidad se entiende la especie animal llamada hombre, entonces existe para los
biólogos, para los médicos, para todos los que, de un modo u otro, estudian el
cuerpo humano: existe como existen los peces y las aves, nada más.
¿Qué principio social se puede erigir como fundamental? Todos y ninguno,
depende de la habilidad del argumentador. Hay periodos de orden que lo son
de estancamiento, como la larga vida muerta de Bizancio. Los hay que son de
actividad intelectual, como el de la Antigua Monarquía Francesa. Hay períodos
de desorden que son la ruina intelectual de los países en los que se producen,
como el declive del Imperio Romano, o la época de la Revolución Francesa
propiamente dicha. Hay períodos de desorden fecundos en creación intelectual,
como el Renacimiento en las Repúblicas Italianas, o como el que abarca la época de Isabel y Cromwell en Inglaterra.
Me refiero a la producción intelectual, dando por hecho que es una ventaja,
y, al menos, parte de la civlllzación. No insisto en esto, sin embargo, y estoy dispuesto a aceptar la doctrina de que la cultura y el arte son un mal, de que es la
paz y no los sonetos lo que más le importa a la humanidad. Pero, ¿cuáles son las
circunstancias que producen la paz y cuáles las que no la producen? Encontraremos estas mismas causas con distintos efectos, o, mejor dicho, encontraremos
las circunstancias con distintos resultados: lo que quiere decir que no son causas
sino coincidencias, que cualquier cosa que se considere una ventaja social, sea
una sinfonía o una cena asegurada, puede aparecer en circunstancias sociales
dlf~remes, sin que sepamos nunca de dónde ha salido la sinfonía, por qu_é se
consiguió que no l'altara la cena.
A esro hay- ~e afladlr que, así como no hay ciencia social, tampoco hay
arte social, ful~ ~ll,i'ta de la- existencia de las sociedades. En este punto,

de quienes la componen? No lo sabemos, y lo cierto es que la fehc,dad vana de
con tal de conservar su colección de sellos.

�LA EXPERIENCIA LITERARIA
IA Voz DE NUEVO LEÓN
RAÚL MARTÍNEZ SALAZAR

greso, que fue fundado el 27 de abril de 1890, con más de mil quinientos socios.

La voz de Nuevo León siguió siendo el órgano inforrnativo de este club, por lo
que se convirtió en el periódico local más influyente de la opinión pública Y en
la tribuna más eficiente para quienes pretendían un cargo de elección popular.

La voz de Nuevo León fue testigo del desarrollo industri~I de finales del siglo
xtx y principios del xx. En sus páginas quedaron registrados fechas y porme-

E

l Club Unión y Progreso de la ciudad de Monterrey dio a conocer su medio

informativo llamado La Voz de Nuevo León en 1889, cuando inició el proceso

electoral para el gobierno del estado de Nuevo León. El editor responsable de
este periódico fue el capitán segundo Ignacio José Mendoza, secretario particular del general Bernardo Reyes' . El programa periodístico de este club se difundió eh una hoja con fecha del 11 de diciembre de 1888, en que manifestaba su
intención de fomentar la unión y el progreso de la sociedad nuevoleonesa e invitaba a ésta a participar en la publicación, ya que la opinión de los ciudadanos
. la enriquecería, de ahí su significativo titulo.
El primer ejemplar, con una dimensión de 33 cm x 55 cm, fue publicado
el 15 de diciembre de 1888, e informó que la periodicidad seria bisemanal y
que los temas que comprendería serían política y literatura. El costo de la suscripción era de cuarenta centavos mensuales, y los números sueltos costaban
cinco centavos. Los redactores fueron Ambrosio García Delgado, Ramón García
Chavarri, Pedro BenYtez Leal, Manuel Rocha, Lorenzo Roe! y Aurelio Lartigue. Un
artículo de la primera plana destacó la postulación del general Bernardo Reyes
para gobernador dé Nuevo León, con una aclaración de que Reye~ no necesitaba tal propaganda, ya JUe era célebre en Monterrey; aunque, con esto, el periódico manifestó su adnesión a este candidato: "no hacemos más que interpretar
el unánime sentir de los habitantes de Nuevo León".

La Voz de Nuevo León respaldó en esta nota las aspiraciones políticas de Bernardo Reyes, quien fue fundador y líder del Club Unión y Progreso; es por esta
razón que alli habia una clara insisteneia en acentuar las cualidades del postulante. Gracias a esta circunstancia, La Voz de Nuevo León entró en la escena política del estado y se sumó a la larga lista de publicaciones periódicas que buscaron
consolidar en el pais el régimen del general Porfirio Diaz.
Bernardo Reyes, siendo ya gobernador de Nuevo León, integró los diferentes
clubes del estado en una asociación cívica llamada El Gran Círculo Unión y Pro-

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l!l/1&lt;]90 José &gt;,t· .'""1 tuvo 01Stmt!)S
d' OIJ&lt;'lt, n b '1lili ia h~ la ,ue fue nombrad-O ten•ertte coronel y luego jefe
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&amp; ' f· \alto Mayw il1: , t ~• &gt;c'lilmt W '.• Mi. .t• "'· '"10 "I!' e¡erc,o !Js!J ~_mllffil,.,1 ~ de agostD de !JlO~ en Sattillo,

nores del establecimiento de pequeñas y grandes em_presas. ·Además de incluir
amplios artículos sobre temas generales; n¿ticias municipales, locales, nacionales e internacionales, añadió edictos, avisos y anuncios publicitarios. Fue publicado durante veinte años: del Is de diciembre de 1888 al 25 de diciempre de
l 909, tiempo en el que hubo un solo cambio de editor y hubo modificaciones de
la periodicidad. En la acrualidad, La Voz de Nuevo León es un patrimonio hemerográfico muy valioso para la investigación histórica de la_región Noreste.
El prestigioso El Diario del Hogar, en el editorial de1t!1artes l de enero de
J 909 presentó un esrudio sobre la prensa nacional donde lamentaba la exigua

calidad de ésta. con excepción de algunos periódicos que eran elaborados ~n la ,
Ciudad de México; en Guaymas. Sonora; en San Luis Potosi; y en Nuevo León.
El diario capitalino señaló a La \k:Jz de Nuevo León como una lle las publicaciones
periódicas más importantes de este estado y de México. Otros boletines Y re•
vistas de la época que reprodujeron o comentaron artículos de La Voz de Nuevo

León fueron Anuario Estadístico de la República Mexicana (1 de enero de 1897);
Boletín de la República Mexicana (1 de noviembre de 1898); Boletín Semestral de
la Estadística de la República Mexicana (1 de enero de 1891); El Monitor Republi·
cano (21 de diciembre de 1888); El Progreso de México (8 de noviembre c!e 1904);

El Relámpago (8 de septiembre de 1894); El Mundo (24 de julio de 1890); El Cen·
tineta. de Hermosillo, Sonora (5 de abril de t 901 ); El Eco de 711basco, editado en
Villahermosa (5 de septiembre de 1909); entre otros,
El Fondo Nuevo León de la Capllla Alfonsina Biblioteca Universitaria de la
UANL resguarda la mayoría de los ejemplares de La \k:Jz de Nuevo León, salvo los
que corresponden a los años 1890 y 1909.

�tenia diecinueve años o algo así. la ilusión de mi vida era voy a trabajar de

RETRATOS REALES E IMAGINARIOS
YO SOY UN MARGINAL Q!JE PONE UN PIE
EN EL TERRENO DE LOS CENTRALES
(ENTREVISTA A TOMÁS SEGOVIA,
SEGUNDA PARTE)
MIN ERVA MARGARITA VILLARREAL '

mecanógrafo en oficinas comerciales y voy a ser un gran poeta. que nadie
sepa quien soy, y luego cuando me muera publicarán mí po~sia y descubrirán
que ese mecanógrafo que nadie conocía era un gran poeta. Esa era la imagen.

Lo que no se me ocurría nunca era decir: yo voy a ser premio Nobel, sino yo
voy a ser un hombre discreto. mediocre. que resultó que era un gran poeta
Eran sueños infantiles. Luego no fue del todo así. n1 mucho menos. pero yo
empecé sobre todo trabajando en editoriales. en imprentas. dando clases de

I

nterfolia comparte con sus lectores la segunda parte de la entrevista que se
realizó al poeta Tomás Segovia en la Capilla Alfonsina de la Universidad Au-

tónoma de Nuevo León en el homenaje que se le rindió el 24 de noviembre de
2010 con motivo del trigésimo aniversario de la fundación de esta biblioteca.

La entrevista se publicó con el titulo "Yo soy un marginal que pone un pie en
el terreno de los centrales", en el libro Apalabrarse. Conversaciones con Tomás

Segovia, editado en 2012 por el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes y
Ediciones Sin Nombre, en la colección Los libros de la urraca.

lengua. de francés, pero con todo eso tenia que tener contacm: mientras. yo
estaba haciendo mis versitos para leer a mis amigos, pero inevitablemente se
contaminaba lo uno con lo otro. Llegó un momento en que coda esa talacha
servia para ¡Éntrale! No me dejaban del todo en la puerta a la hora del festín.
Así fue como entré en la Revista Mexicana de Literatura Entré en la revista
para hacer la talacha. A mi lo que me pidió Carlos Fuentes fue: Necesito ayu-

da. Necesito a alguien que vaya a la imprenta. que corrija originales. que copie a
máquina. Bueno, yo sabia hacer todo eso. había trabajado mucho en mu~has
cosas. Mis primeros trabajos fueron de mecanógrafa. ni siquiera de mecanogra-

MMV: Tomás. además de p1 pensamiento. que es una lección. tú formas
parte de la historia de la actividad literaria en México. nos puedes hablar
de tus vínculos con los escritores y artistas durante el tiempo en que trabajabas en la Revista Mexicana de Literatura con Carlos Fuentes.
de tu trabajo en la Casa del Lago. y posteriormente cuando eres
secretario de redacción de Plural. al lado de Octavw Paz.
TS: Si, bueno. eso si es ponerme nostálgico. Yo insisto en que
yo siempre he sido y seguiré siendo marginal, pero hubo un
momento: yo creo que cuando he pisado un poco el centro,
ha sido más bien como... ¿cómo decirlo? Como secundario.

---

Una posible explicación es que yo. por las circunstancias de mi
vida, que siempre me fue mal. he trabajado mucho. Entonces,
hubo un momento en que yo sabia. conocía muy bien la talacha, yo era muy calachero. de muchas talachas· había trabajado para el cine, habia trabajado en ediciones, había
trabajado traduciendo, de profesor de francés. Siempre anduve en relación con los que hacian la literatura, los que constituían el mundo literario, pero

yo siempre desde fuera. Me acuerdo cuando
ld autora oenenr e di 'iót!'II'~ Na i;,na de readr,-ec¡ ~e Arte
(foNal

fo, porque los mecanógrafos tenían un estatus un poco más alto El primer trabajo que tuve fue en una compañia importadora de pegamentos y se llamaba
Encogum. sociedad Anónima. donde yo hacia cartas todo el tiempo dic1e~do

Hemos recibido

,s paquetes ... De eso vivía, aprovechando que sabia frances Y

que habia compañías que necesitaban mecanógrafos en francés. Yo con_segui~
chamba de eso, de secretaria de ínfimo nivel Pero bueno. he aprendido as1
muchas cosas. Entré en la Revista Mexicana de Literatura para eso, para hacer
la correspondencia, para copiar, para corregir originales. para ir a la imprenta,
pero llega un momento en que estoy haciéndolo todo A la gente le dio un poco
de vergüenza que yo hiciera toda la chamba pero luego dur~iera en e_l cuarto
de criadas. Entonces llega un momento en que me dicen: Andale. sientate a
la mesa con los señores. Me sientan a la mesa con los señores y acabo siendo
director de la Revista Mexicana de Literatura. Acabo siendo jefe de redacción de

Plural. un poco lo mismo. porque Octavio necesitaba a alguien que escribiera
cartas en francés, que tradujera y corrigiera. Finalmente acaban dándome el
premio •octavio Paz". Como me lo dieron el año en que me dio un infarto. mi
amigo Gonzalo Celorio dijo que me habían dado el premio Octav10 Bypass. porque tengo cinco bypasses. Pero bueno. llegó un momento en que si. yo empecé
a intervenir. casi sin querer. En la Revista Mexicana de Literatura. en la segunda
época, que es la que yo dirigí. se formó alrededor de la revista un grupo que
creo que tuvo su importancia: colaboraban directamente en la revista Juan Gar-

"'W""

cia Ponce. Juan Vicente Melo, Jorge lbarguengoitia, Gabriel Zaid, Isabel Fraire,

57

�y un poco después Huberto Batis, quien era un poco más joven. Luego había
gente que se acercaba. por ejemplo. un muchachito que empezaba llamado
Carlos Monsiváis. Se acercaba al grupo pero era más jovencito.
Ese grupo tenía lo suyo: invitaban a las criadas a comer a la mesa de los
señores. así me nombraron director de la Casa del Lago. Ese mismo grupo
colaboró mucho con la Casa del Lago, sobre codo Juan Vicente Melo y Juan
García Ponce. Esa experiencia en la Casa del Lago duró poco más de un año,
luego la heredó Juan Vicente Melo. Pero creo que hicimos cantidad de cosas fabulosas en ese año y pico y que dejó huella; como la base era el mismo grupo
que hacíamos la Revista Mexicana de Literatura. me parece que fue una época
importante, porque allí se dio un giro.
La literatura mexicana en ese momento pasaba de la novela de la Revolución y del grupo Contemporáneos, que eran dos cosas muy diferentes, pero
contemporáneas entre sí. a direccionarse por el lado de Rulfo, de Arreola, de
una literatura más urbana. más moderna. menos nacionalista, mucho más
abierta. y la Revista Mexicana de Literatura representaba un poco eso, ese giro
que estaba tornando entonces la literatura mexicana. Yo participé un poco,
pero, corno siempre, cuando yo noté que empezaba a ser una figura literaria
me fui a Uruguay, donde no me conocía nadie. Y luego, un poco después,

incluso presumo un poco de que yo la impulsé a escribir, la apoyé mucho al
principio, luego ya voló con sus propias alas. Y al principio compartimos cosas,
ero luego empezó a haber desavenencias difíciles de explicar, en gran parte

p

.

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por ideas de la vida, sobre todo cuando ya teníamos hijos y cernamos 1 _eas
muy diferentes sobre cómo educar a los hijos y cómo incorporarlos a 1~ vida.
Curiosamente, los problemas que he tenido con las mujeres nunca han sido de
machismo sino codo lo contrario: por falta de machismo. El problema con Inés
era que ella era mucho más machista que yo. A mí me repro~~aba no t~~e~
bastante autoridad, no imponerme en la familia y en la educac1on de los h1JOS,
pues esto se volvía mucho problema. y ahí anduvimos wn componendas mu~
chos años, hasta que finalmente la última tentativa fue irnos a Uruguay, a ver s1
allí olvidando un poco. Fue idea de ella, me dijo que en México no podríamos
arr~glarnos porque codo mundo conocía nuestro problema. que teníamos que
irnos donde no nos conocieran, y nos fuimos con la intención de recomponer
el matrimonio en un país donde nadie nos conociera, pero tampoco funcionó.

. Entonces decidió regresar a México y yo me quedé solo en Montevideo, y luego nos divorciamos. Pero en fin, de esto sí me duele hablar.

.. 73
-¿Qué relación se ha dado en tu obra personal entre creación y tradu ccwn.

cuando ya había vuelto de Uruguay y estaba en El Colegio de México, cuando

TS: Lo que pasa es que el problema de las influencias a mí me parece m~y raro.

Echeverría ganó las elecciones. hubo un momento en que nos engañó. La iz-

Es un tema para estudiosos. para eruditos. pero a mí me resulta que s1e~pre,

quierda creía que Echeverría iba a recuperar los programas de la Revolución y

inevitablemente se simplifica fa cuestión de las influencias. Es un mecanismo

hubo un primer momento en que todos los intelectuales lo apoyamos mucho.

muy extraño cómo influye un poeta en otro. En las traducciones de prosa yo

Echeverría entonces hizo una comida en Los Pinos, éramos cientos de gentes

en realidad seguía las preferencias de los editores. aunque en el Fon~o de ~ul-

ahí, invitó a todos los intelectuales de México. Fui a esa comida como miem-

tura sí podía elegir, por lo menos me dejaban escoger, o me propornan van~s

bro de El Colegio y cuando salí de ahí le dije, creo que a Juan García Ponce:

títulos y yo podía escoger cuál traducía. Pero en cambio en poesía yo tr~duc1a

Fijate que he estado en Los Pinos, nunca había estado en Los Pinos. y he saludado.

lo que hubiera. lo que yo tenía ganas de traducir. Ya de antemano hab1a una

hablando de tú. a tres ministros. tres secretarios. Yo no puedo vivir en un país ,

afinidad. Por ejemplo. traduje a Nerval, la obra más o menos comp'.eca de

donde hablo de tú a tres ministros, yo me voy. Y me fui. Me fui de México porque

Nerval, porque claramente había una afinidad. Con Nerval yo me sent1a -~u~

me pareció peligrosísirno que yo me tuteara con tres secretarios. ¿A dónde he

identificado entre otras cosas porque cuando apenas empecé a leerlo adivine

llegado? Hay que poner remedio, y entonces me fui a Francia unos años.

que no había conocido a su madre. había ese paralelis~o. Como yo,_ Nerv~I
no conocía a su madre. y yo, leyéndolo, lo adiviné. Me fui a leer una b1ograf1a

MMV: Esto coincide con el momento en que estás casado con la extraordinaria
escritora Inés Arredondo. que te vas a Uruguay y luego te regresas y vas a París,
sí nos puedes hablar de este periodo. ¿Qué significó para ti compartir tu vida con
Inés Arredondo?

y me dio mucho gusto confirmar lo que había adivinado} sentía una afinidad
especial. Otro caso muy peculiar fue Ungarerti. era la epoca en que esr~_ba
escribiendo El sol y su eco. que marca un paso en mi poesía, una evoluc1on,
y estaba encontrando un tono, un estilo con el cual sentía que por fin era yo,

TS. Bueno. eso sí ya son preguntas verdaderamente íntimas. Yo no suelo ha-

era de veras mío. y de pronto encuentro en el suplemento de Novedades cinco

~

blar de Inés porque fue un matrimonio que no funcionó muy bien, pero fue-

poemas de ungaretri; yo nunca había leído nada de Ungaretri, ni sabía quién

58

ron muchos años, fue muy importante. La primera época fue fructífera, yo

1

Pregunta del poeta José JavíerVillarreal romo parte del público.

"""'
59

�era. y me quedé sorprendido, como con Lacan. ¡Este señor me está imitando!
Se parecía mucho a lo que yo estaba intentando. entonces me puse a buscar
a Ungaretti y me leí todo lo que encontré y, claro, descubrí que efectivamente
había una afinidad. Entonces propuse a la UNAM crad~cirlo y aceptaron.
Es la traducción más feliz de mi vida porque yo lo que sentía traduciendo
a Ungaretci es que lo estaba escribiendo yo, que eran poemas míos, ese libro
yo lo sentía tan cerca ... porque luego, más tarde, traduje para una editorial es-

poesía y puede dar cosas muy diferentes un poema u otro. Lo que yo quisiera
dar con mi poesía es sobre codo algo que puede llamarse conciencia o amor,
lo que yo quisiera es favorecer la vivencia que tiene la gente de estar en la
vida, de estar vivo. Favorecer, hacer que la gente esté más viva. descifrando el
mundo, encendiendo más el mundo que nos rodea. Eso es lo que yo quisiera
dar, ojalá. No puedo estar seguro de que lo esté dando.

pañola Sentimiento del tiempo, y cuando me propusieron reeditarlo en España,
pero aumentarlo, yo propuse traducir la alegría y El dolor, pero resulta que los
derechos los tiene no sé quién. que ni publica ni los cede; bueno, las sociedades capitalistas son así, no lo pude traducir. Entonces, en lugar de eso traduje

la tierra prometida, y ya no me pareció lo mismo. Me parece muy sintomático
que La alegría y Sentimiento del tiempo e incluso un poco El dolor están escritos
antes del fascismo. La tierra prometida está escrita en tiempos del fascismo y se
nota: ya no es igual, ya no me idencifiqué igual, pero lo traduje del mismo modo.
Los poetas que yo he traducido han sido siempre por alguna afinidad, claro
que influye, pero eso de las influencias es lo que te digo que me resulta extraño.
Reconozco algunas, sobre todo en mi juventud. en la época de formación,
me parece reconocer la influencia de Juan Ramón Jiménez, de Luis Cernuda,

de Gilberto Owen, cuando lo descubrí. Pero qué lugar ocupan en una obra las
influencias. y cómo percibir un montón de otras influencias; a veces incluso el
señor de los anuncios publicitarios ejerce influencia. Las influencias están por
todas parces, somos seres sociales. vivimos sumergidos en el lenguaje y, sí, creo
que se pueden localizar algunas más visibles, también dependen de épocas. A
mí me parece que cuando era muy joven, tuve una influencia de Emilio Prados, fue mi primer maestro y era muy visible esa influencia, pero rápidamente
desapareció. Luego tuve mucha influencia de Juan Ramón Jiménez, tampoco
creo que ahora se note mucho. Me parece muy muy misterioso el cerna de
las influencias.

.

-Me gustaría que platicara acerca de la escritura de sus Sonetos vot1vos.

5

TS: Ya salió eso, estaba esperando a ver cuándo salía. El amor y el deseo son
de los temas más generales en la poesía, y yo he escrito muchos poemas de
amor O de deseo; pero hubo un tiempo en que. por un lado, yo quería dominar
el oficio y llegué a practicar mucho la métrica, a experimentar con la métri~:
dominar la métrica, improvisar en verso. Y en algún momento se me ocumo
hacer un juego: voy a hacer esto con esta forma métrica que es muy estricta,
voy a hacer un poema así, un poco provocativo, un poema erótico, fuertemente
erótico. Entonces hice un primer soneto y me gustó, entonces hice dos o tres
más y se los leía a mis amigos. Entonces mis amigos me empezaron a al~~tar:

Oye. va muy bien, publícalos. y yo: No. no los publico porque son muy erotzcos
Pero entonces y~ lo sentí como un desafío: poder escribir poesía fuertemente
erótica en un metro estricto, como el soneto, y poder empezar a llamar a las
cosas por su nombre sin que eso fuera pornografía. Era un desafio de la época,
el lenguaje cotidiano ya estaba muy liberado. Para mí fue un dato im~ortante
cuando mis hijas empezaron a decir groserías, cuando yo era muy cuidadoso.
pero eran mis hijas las que decían toda clase de palabras fuertes. Si no_ pasa
nada, si ya las niñas las dicen, pues es que no es pecaminoso ese lenguaJe.
Entonces pensé: ¿Por qué en la poesía no? Porque por ejemplo yo nunca
había encontrado, y creo que todavía no lo encuentro, un poema que ponga

coño en la rima. Si mis hijas adolescentes dicen esa palabra, por qué nunca
aparece en la poesía. Entonces la idea era: voy hacer poemas de_amor ~ero lla-

-¿Qué da y qué quita la poesía?'
TS: Lo que da la poesía es bien difícil de decir, porque hay muchas clases de

mando a las cosas por su nombre. No decir tu corazón sino decir tu cono, que
es lo que está uno pensando. Ésa era la tentativa, no caer en la pornografia,
que siguieran siendo poemas de amor. Y bueno, hasta algún punto creo q~e

•Esta pregunta fue planteada por alguien del público no identificado.

lo he conseguido, creo que no son pornográficos. Pero en mis tiempos todav1a
era tabú hacer eso, poner en la rima ciertas palabras. No quería hacer un desafío, queria hacer poesía amorosa, pero poesía amorosa con un vocabulario
más libre, pero poesía amorosa.
Hay otros ejemplos que no son sonetos que también a veces he señalado.
un tema que sigue siendo tabú es la menstruación, y yo tengo un poema de

sIntervención del poeta regiomontano Francisco Serrano como parte de la audiencia.

....,.
61

�amor sobre la menstruación y creo que no es obsceno. Es una de las sen-

tío y mi abuela, atorados durante más de un año, hasta que por fin pudimos

tencias amorosas, pero sigue siendo un tema tabú, no hay poemas sobre la
menstruación, ni siquiera de mujeres.

salir. Con nosotros viajaba la novia de mi tío, que también había pasado los
Pirineos a pie y había venido a buscarnos. Nos la habíamos llevado a Casablanca, y ahí se casaron y allí nació mi prima. Tengo una prima mora, nacida

MMV: Yo sí tengo uno.6

en Casablanca. Y toda esa patulea salimos en una barquichuela, en un bar-

TS: Bueno, corrijo, hay muy pocos.

quito pequeño, finalmente, hasta Nueva York. En Nueva York. naturalmente.
nos metieron a la cárcel, estuvimos en Ellis lsland. que era la cárcel de los

-¿ Tiene algún parentesco con el guitarrista Andrés Segovia? Yo estoy admirada

inmigrantes. Pero debo confesar que ahí estuvimos por gusto. Al bajar del

del gran poeta que es Tomás Segovia. y sin embargo con esta humildad, con esta

barco nos mandaron allí, pero al día siguiente llamaron a mi tío y le dijeron:

cercanía que nos habla. A mí también me tiene maravillada por t.a edad. ta lucidez

Bueno. están ustedes en regla. pueden salir, irse a Nueva York. Entonces mi cío

que tiene; me recuerda a Francisco Aya/a, quien murió con más de cien años. otro

dijo: y si no queremos salir, ¿nos podemos quedar? Sí. sí. Pues nos quedamos.

poeta español que también estuvo exi.liado en Estados Unidos. Nos puede decir si

Nos quedamos en la cárcel voluntariamente, porque. claro. mi pobre tío que

usted era parte de la colonia de los chiquillos de la guerra que se trajo Lázaro Cár~

no hablaba inglés estaba a cargo de cinco niños y un bebé y mi abuela mayor,

denas. Nos puede hablar un poco sobre la acogida que tuvo llegando a México ... 1

a cargo de coda esa gente sin dinero. Irse a Nueva York sin dinero y sin hablar

TS: Ahora ya se ve que están olvidando a Andrés Segovia, porque ya no m e

inglés, con codos. Dijo: jNos quedamos en la cárcel! Era por unos días. hasta que

lo preguntan, ya la gente no sabe quién es. Pero hace años todo mundo me

llegara el barco que esperábamos, un barco para Veracruz. Estuvimos ahí unos

preguntaba ¿eres algo de Andrés Segovia? Y yo les decía: Sí, tocayo.

días, llegó el barco y embarcamos hacia Veracruz. y ahí en Veracruz nos estaba

Hubo esos llamados niños de Morelia, que fue un grupo de niños españoles

esperando mi padre y ya. Yo llegué aJ Distrito Federal el primero de mayo del

que trajo Cárdenas antes del fin de la guerra, esos niños llegaron a Morelia

año 40. Estaba la ciudad desierta. Era una ciudad enorme y completamente

cuando todavía, bueno. es importante el dato porque en realidad las madres

desierta porque era día festivo. No había nadie en las calles. Yo venía de Ca-

Y padres que mandaron a esos niños a México era porque pensaban que iban

sablanca, que entonces era una ciudad relativamente pequeña, y ver desde el

~ regresar muy pronto. la guerra no había terminado y todavía creían que la

coche esta ciudad enorme, vacía, fue muy impresionante.

iban a ganar, ingenuamente. Y entonces esos niños vinieron durante la guerra
para estar una temporada mientras duraba el conflicto, pero como la guerra

-¿Cómo ve usted ahora la nueva poesía mexicana. la poesíajoven? Porque he visto

se quedaron ya para siempre. En cambio, yo vine con mi familia

que algunos de los nuevos poetas, muyjóvenes. ya no experimentan con la métrica.

se perdió,

muy olvidada la poesía clásica. 8

d~pués de terminada la guerra. Primero estábamos en Francia los niños y

con los sonetos. y tienen

mt abuela. Mi padre en cambio salió por el sur y estaba en Casablanca, en
Marruecos, entonces estábamos separados por el Mediterráneo, y un tío que

TS: Sí, bueno, yo creo que la métrica nunca desapareció en lengua española.

estaba en un campo de concentración se escapó y lo teníamos escondido en el

bastante al grado que puedo decir cosas indiscretas. Recuerdo hace muchos

desván. Pero había gence que estaba ayudando, muchos mexicanos e ingleses

años un paseo por Reforma, cuando yo acababa de conocer a Octavio Paz.

que les arreglaban los papeles a los fugitivos. Entonces a mi tío le arreglaron

veníamos los jóvenes de entonces alrededor de Occavio, caminando por allí.

los papeles y ya pudo salir del desvá.n y nos fuimos a Casablanca a reunirnos

Occavio venia diciendo: Hay todavía poetas que escriben con rimas y que escri-

con mi padre.

ben con métrica. qué anticuado. Y entonces le digo: Perdone. Octavio. pero usted

_~¡ padre salió primero hacia México para abrirse cancha y cuando llegó a
Mex1co resultó que, a partir de entonces, era dificilísimo salir de casablanca.

Hubo alguna época en que así parecía. Ya Minerva Margarita me ha balconeado

tiene muchísimos endecast1abos. Y entonces me dice: De eso no se habla. Bueno.
porque, Occavio, Piedra de sol está codo en endecasílabos.

como sabe todo mundo que ha visto la película, y nos quedamos ahí con mi

Yo creo que nunca desapareció. tengo la impresión de que está volviendo
un poco, no volviendo en el sentido de que haya desaparecido, sino teniendo

~

62

' La poeta n_orteamericana Anne Sexton fue pionera al introduár este asuntoen su poesía, en losaños sesenta, como ottos
temas considerados hasta entonces tabú.

' Intervención del público.

~
8

Otra pregunta de la audiencia.

63

�"'lllW

64

más auge. Ya veces hasta me hago la ilusión de que yo influí en eso. Porque
empecé, como todos los jóvenes de aquella época, escribiendo como salia,
verdad. Como yo me había formado dentro de la poesía española en el mundo del exilio, bueno, de pequeño en España tenia en el oído el ritmo español,
especialmente octosílabo. Salía sin querer, me salían muchos octosílabos, pero
estaba prohibido medir entonces, era ridículo medir un verso a ver cuántas
sílabas tenia. Ya cuando entré a la facultad y empecé a estudiar a los clásicos,
de repente empecé a decir: Pero qué vergüenza, estos señores hacían maravillas con la lengua, y yo, que soy ~oderno y que sé lingüística y todo eso, no lo
puedo hacer. Hay que aprender el oficio. Y me puse a tratar de dominar hasta
llegar a poder, a traducir mucho, traduje mucho en verso para mí, traducir en
verso hasta poder improvisar, hasta poder escribir cartas en verso. Se trataba
de lograr dominar el oficio. Una de esas anécdotas, por ejemplo, que yo durante algún tiempo pensé ... ¿No me lo habré inventado?, porque uno falsea
los recuerdos, los va uno arreglando a lo largo del tiempo. Yo me decía ¿no
arreglé yo ese recuerdo? Pero hace algún tiempo alguien me contó que había
conocido a una señora amiga mía, que es la madre del Fisgón, el caricaturista.
La madre del Fisgón es una refugiada española, catalana, que era amiga mía,
y su hermano, sobre todo, era muy amigo, pero además fuimos colaboradores como intérpretes simultáneos. Y entonces hay una anécdota que ella
hace poco le contó a un chavo, le dijo: Ah. sí, Tomás. Te voy a contar una cosa
que pasó en nuestros tiempos. No me lo inventé, sí pasó, porque lo contó ella.
Estábamos aburridos porque en ese trabajo todo sucedía en inglés, y los de la
cabina francesa estaban ahí jugando al ajedrez. Estábamos platicando y yo le
hablaba de eso, de los experimentos con la métrica que estaba haciendo. Y
le dije: Yo soy capaz de hacer una interpretación simultánea en verso. A que
si. Me puse los audífonos y me puse a traducir un discurso en español en alejandrinos franceses. Claro, no mucho rato, al cabo de un rato ya me perdí.
Pero hice seis o siete alejandrinos traduciendo lo que estaba diciendo
el orador, traduciéndolo a alejandrinos franceses. Yo estaba
muy orgulloso de ese dominio, pero una vez que ya
sentí que podría improvisar en verso, hablar en
verso -llegó un momento en que soñaba en
verso-, empecé a sentir que era un poco
rígido aquello, y empecé a flexibilizar
el metro. Allí descubrí que la métrica
clásica española es muy dúctil. Es
impresionante la cantidad de ritmos que hay en los poemas de

-

Sor Juana. Empecé a notar que lo que pasaba es que Dante había establecido
el endecasflabo en La Divina Comedia, lo cual fue un gran éxito. empezaron a
copiarlo en todas las lenguas parecidas, y en italiano codo el mundo. Yo me
preguntaba: ¿Por qué ese éxito? Nadie habla de eso, nadie lo sabe o no lo
dicen. Iniciaba mis descubrimientos sobre la métrica. Porque el ende~asflabo
es el verso más largo que se puede oír en espai'lol como una unidad. Ese es el
misterio del endecasílabo. Me estoy adelantando un poco. Al principio no me
daba bien cuenta de estas cosas, lo he ido elaborando a lo largo de los ai'los.
Pero sí lo intuía, el ritmo de la lengua no es lo que se habla sino lo que se oye;
es el oído el que no puede oír periodos muy largos. El oído, la interpretación
de un mensaje, se hace considerándolo como fragmentos. como trozos sono•
ros. Ahora, el oído espar'lol oye unidades, muy fácilmente, unidades de ocho
silabas, por eso el octosílabo se impone en la poesía popular, luego oye bastante bien unidades hasta de diez sílabas, pero cuando ya hay doce sllabas el
oído lo oye fragmentado. por eso en espal'\ol el verso de doce sílabas siempre
tiene cesura. Doce sílabas en español clásico, y en español popular también.
eso pasa, por ejemplo, en la canción popular mexicana: el verso o bien se oye
como seis y seis, que suma doce. o bien se oye como siete y cinco. que es la
seguldllla: De domingo a domingo te vengo a ver. cuándo serd domingo para volver. Slete•clnco-slete-clnco; eso es el Cielito lindo mexicano. el de verdad. no el
que popularizaron los gringos: o bien se oye como ocho y cuatro. pero nunca
se oye como doce. y por eso, por el oído, la lengua lo divide asl. La poesla se
funda en un ritmo real, no es un ritmo Inventado por los poetas. es un ritmo
que está en la lengua.
una cosa que pasa con la métrica es que mucha gente tiene una Idea muy
simpllñcada. empiezan a contar, y esto es aburrldfslmo y no funciona. Gllberro
owen dice to peor que puede pasar: Me quedaré completamente sordo: I haré
versos medidos con los dedos ... Claro. no hay que contar con los dedos. hay
que contar de oído, y hay que contar en espaflol real. no en lo que re enseñan
en la escuela, no las sílabas que te ensef'\an en la escuela sino tal como de
verdad se oye.
El hallazgo de Dante fue que colocando los acentos de cierta
manera lograba oír once silabas como una ,unidad. Y es
· 10 más largo que se puede ofr. porque tmdecasflabos
hubo antes de Dante. pero el problema era que se
les partían en dos. Mabfa una cesura. y Dante
colocando esa doble acentuación, porque
hay dos acentuaciones del endeea,
sílabo, logra esa maravilla.

.....
65

�Ahora, inmediatamente después de Dante viene Petrarca. Entonces, lo que se

formal. Y como es un fenómeno de habla es ambiguo. Tú puedes colocar muy

le ocurre a Petrarca es que, como todo es cuestión de acentos y no cosa de

bien los acentos, lograr que un verso de trece sílabas no se rompa. pero nor-

sílabas. teniendo en cuenta todo eso. piensa: lo que define el primer endeca-

malmente no lo puedes hacer así nomás. Sino que normalmente tienes que

sllabo de 1A Divina Comedia: Nel mezzo del cammin di nostra vita, es que tiene

crear el ambiente, estar sumando endecasílabos y de repente meter uno de

el acento en la sexta, entonces. si yo· corto ahí, en el acento en la sexta, tengo

trece· hay ya un ambiente rítmico que te lleva a interpretar ese ritmo como el

el mismo ritmo. mezclo un verso de once sílabas con uno de siete, pero que

mis~o. Por ejemplo, descubrí que hay un endecasílabo de Garcilaso de la vega

los dos tengan el acento en la sexta, entonces salen las liras, y aquello suena

de trece sílabas y no se nota, y no se nota porque está en medio de... porque

mara~illoso. A partir de ahi se dan todas las combinaciones posibles. Las liras,

cumple la acentuación, claro.
Descubrí algo que mucha gente aún no acepta: recitando en la reg~d~ra

las estancias de Petrarca, las silvas en las que se mezcla libremente, las silvas
de Sor Juana. de Góngora: la libertad. ¿no?

fragmentos del Poema del Cid de pronto digo: Ah, ya he descubierto la metr1~a

Entonces yo pensé que con eso. bueno, si se puede cortar un endecasílabo

del Poema del Cid. Rápidamente me seco con mi toalla y corro a ver a Antonio

en el acento de sexta, también hay un endecasllabo con acento en cuarta y

Alatorre, por supuesto, y le digo·. Antonio, he descubierto cómo está hecho el

oetava. por qué no cortar en la octava o cortar en la cuarta, entonces esroy

Poema del Cid. A ver, a ver. Le explico ... Y me dice: ¡Bravo!, hace cuatro ~eses

oyendo el mismo ritmo pero tengo versos de cinco. siete, nueve, once silabas,

lo ha publicado un erudito holandés. Ya lo había publicado, _pero todav1a hay

qué tentación de llegar a trece. Invento eso, empiezo a experimentar con eso y.

mucha gente que se resiste ante eso que a mí me parece evidente.

.

oh sorpresa, lo ha inventado todo el mundo ames que yo. Oh, sorpresa. resulta

La métrica española se origina, por supuesto, no en la métrica latina, que

que ta primera época de Lugones, la última época de Rubén Dario. todo es asi.9

era de otro tipo; se origina en la métrica germánica, gótica, de los godos, en la

,Empiezo a descubrir que está en todas partes: todo Gilberto Owen: López

épica gótica. Los primeros poemas en lengua española están hechos co~ una

Velarde. Un montón de poetas que la gente cree que usan verso libre y no es

métrica puramente acentual y no silábica, donde lo que ~uenta ~on cuanto~

verdad, usan un endecasílabo de tipo Petrarca. más libre que el de Petrarca.

.
el poema · La primera épica espanola esta hecha
grupos acentuaIes t1ene
.. as1,

pero siguiendo el mismo principio. Y lo usan, bueno, un montón de modernis-

pero también la primera lírica, por ejemplo, en el Poema del Cid es clans1mo.

tas. En México, cuando no son versos tradicionales, cuando parece verso libre.

No se puede considerar como dos hemistiquios o como dos versos. Los

lo usan López Velarde, Gilberto Owen. lo usa casi todo el tiempo Villaurrutia,

eruditos, incluyendo a Henríquez Ureña, al que cuando esta~a en la facul~~

lo usa todo el tiempo Juan Ramón Jlménez. en España, muy de vez en cuando

ya le protestaba, dicen: La métrica irregular en la poesía espa~ola. Y yo dec1a.

Machado, pero además. ahora, hace 111uy poco me di cuenra, porque yo lo

o es métrica o es irregular, cómo que métrica irregular. Y efecuvamente, lo que

había leido y no me había fijado en el ritmo. porque es un poco duro el ritmo,
pero lo usa idéntico también Claudio Rodríguez.

del Cid está hecho así: cuatro acentos por verso
pasa es que e1rºoema
,
.
. o dos por
. . . porque tamb·e
hemistiquio;
1· n lo del hemistiquio es un poco arb1trano.

Ahora que hubo un aniversario de Claudio Rodríguez. lo relei, y no me
había dado cuenta que también usa esto que yo llamo silva moderna. porque

Mio &lt;;:id Roy Díaz _ por Burgos entróve,

se parece a la silva de perrarca, pero es más flexible y generalmente sin rima

en sua conpaña - sessaenta pendones;

o con alguna rima ocasional: entonces yo me lancé por ese lado. porque es un

exien lo ver - mugieres e varones,

ritmo que te da una libertad enorme, puedes estar combinando: siete-once, y

burgeses e burgesas - por las fmiesrras sone.

aJ mismo tiempo no es amorfo. estás oyendo clarísimamente un ritmo.

plorando de los ojos - tanto avien el dolore.

En los poemas de Gilberto Owen, por ejemplo. Owen hace el experimento
de llevarlo hasta trece. incluso hasta quince. Y es muy dificil porque lo que

De las sus bocas - todos dizían una razóne·

-

,..

"Dios. qué buen vassallo, - si oviesse buen senore.

pasa es que lo que corresponde a la métrica es un fenómeno de habla. no
de lengua. en el sentido de los lingüistas: de discurso efectivo. no de discurso

~

66

'José Javier Wlanf.ll le dice aTomás Segovia: ·como tu Hamiet: la tfadu«ión que hizo de la obra w~reana. Yel
responde:"5í, pero eso es de ha&lt;e dos años, bueno, tle(.

Díos tiene una sola sílaba, pero la sílaba es Dios. Se trata de cuatro gr~pos
acentuales por verso. Y a mí me enseñaron en la facultad, según unos. eruditos,

....,....

tiende a octosílabo, según otros, tiende a heptasílabo, pero las excepciones son

67

�del orden de 45 a 70 por ciento, ¿cómo me van a decir que hay una métrica con
excepciones de casi la mitad? Es lo mismo que digo de Shakespeare. En cambio

Pero claro, yo cuando he tenido que explicar esto en clase decía: Un octosílabo

con mi métrica hay cero excepciones. Entonces es evidente, pero además tam-

no es un verso de ocho silabas. es un verso con el acento en séptima. No es lo

bién la primera lírica está hecha así, por ejemplo, La razón

de amor, sólo que
aquí son dos acentos: Qui triste tenga su cora~ón / benga oír esta razón. / Odrá
razón acabada, /Jeita d'amor e bien rimada. / Un escolar la rimó I que siempre dueñas amó: I mas siempre ovo crianza I en Alemania y en Francia; / moró mucho en
Lombardia I pora aprender cortesía. Es evidente el ritmo, no son silabas. No sólo

mismo, porque si yo hago ocho sílabas pero no está el acento en la séptima

eso, sino que cuando entra la métrica silábica en español, viene del francés.

TS: Sí, claro, es comprobable. Ahora, lo que pasa es que hay que saber leer

Es el alejandrino, viene de Le Roman d'Alexandre, y además lo dice Berceo, por

el verso; otra cosa que suelo decir es que no es que contando las sílabas ~e

silabas contadas, pero eso viene de Francia.

salga el verso, es que diciendo el verso me salen las sílabas. Porqu~ el espanol

camente comprobable.

tiene tantísimos diptongos, técnicamente sinalefas, tiene tantas sinalefas que

como cesura movida, es como te lo explican en la escuela, o bien, con tres partidas, o bien con la cesura corrida. Otra cosa, por ejemplo, en Gilberro Owen,

son rnás o menos obligatorias, entonces hay muchísimos versos que se pue.
·
lo
den leer dependiendo del acento. Y cada poeta tiene sus mamas,
por eJe~p

a cada rato un verso lo puedes leer como lo que yo llamo un ultraendecas11abo,

Garcilaso cuenca la palabra río (río) por una sílaba, siempre:

o sea un endecasílabo de trece sílabas, o como un aJejandrino.

-Los metros silábicos quedan entonces en acentos. en grupos de acentos; estaríamos cercanos al dactfüco. al trocaico. o sea, cada dos sz1abas pega un acento. cada
tres pega un acento. entonces se va creando un ritmo que es el golpe acentual,
como tú lo estabas diciendo en el Poema del Cid. 10

que en el rio metidas, si lees: en el ri o me ti das, ya no te _sale. hay que leer,
porque así lo oye Garcilaso: Her mo sas nin fas qu~ en ~l rzo me ~ das. Luego
hay que leer en español real, por ejemplo: había, s1 esta en ~ed10 d~ la f~ase
tiene tres sílabas, pero si es auxiliar tiene dos. Nadie dice ha bz a comido, dices
ha bía comido, y los poetas que escriben de oído cuentan ha bía comido, ha
bía: dos sílabas. Lo que pasa con la métrica es que si tratas de contarla c~mo

TS: Bueno, me faltó señalar qué es lo que va creando un ritmo. Lo que pasa es

ce enseñan en la escuela, no sale; entonces no se entiende, no la oye el Oldo.

que cuando entró la métrica silábica en el español. de origen francés, hubo un

Por ejemplo, López Velarde tiene la manía de que con la palabra

es el verso de arre mayor. El verso de arte mayor tiene dos acentos por hemistiquio y lo que está fijo como número de silabas es la distancia entre los dos

Hermosas mr¡fas

una pero n~
uno no hace sinalefa, hace un hiato: Te quise como a una dulce hermana, s1
le~ te quise comoauna, no sale el ritmo, hay que leer te quise como aun~ dulce
hermana. y eso abunda en López Velarde• que una con una vocal antenor no

el verso de arte mayor. que eran dodecasllabos. Bueno, promedialmente salen

.
hace diptongo,
es una cosa del oído de él·· una manía·· cada
. . uno
. tiene las suyas,
.
·eza
uno
a
leer
y
empieza
uno
a
perc1btr
donde
va
el
ntmo,
1
pero caro,
emp1
.
. . .

muchos dodecasllabos, porque si tú tienes un acento, dos átonas, otro acento,

entonces tienes que acomodar las silabas al ritmo, no es siempre automatJ~o,

lo más probable es que haya por lo menos una silaba antes y otra después, y

montones de palabras las puedes leer dos sílabas o tres según q~e acemues

Laberinto
de fortuna, de Juan de Mena, empieza: Al muy prepotente donjuan el segundo./
aquél con quien júpiter tovo tal celo. I que tanta de parte lejiw del mundo/ quanta
a sí mesmo se fiw en el cielo. Tun ta ta tan, luego otro ya no tiene seis, tiene

más o menos. Ese verso:

cinco, o sea depende si hay una sílaba delante del primer acento, pero el verso

con la poesía

de arte mayor no es silábico, es una mezcla de silábico y acentual. Y cuando

¿Por qué? ¿Por qué vamos a ser más pobres que antes pudiendo ~sar todo

ya se hace silábica la métrica en español, lo que define no es el número de

esto sin perder libertad? Porque no se pierde. Lo que pasa con los Juego~ de

·sílabas, es el lugar del acento, aunque el lugar del acento se mide por sílabas.

.
.
1o, eso de que en español suerte rime con muerte, como
las nmas,
por eJemp

acentos, pero lo que viene antes y después es libre, por eso a mí me enseñaron

en promedio salen seis. Pero es una probabilidad. Mira, por ejemplo,

68

MMV: Tomás. esto incluye tu definici.ón del verso como unidad de ritmo aritméti-

Eso potencia el español de Rubén Darío, el alejandrino tripartito. Lo capta

compromiso, la primera tentativa de hacer un verso español era una mezcla:

"'W!"

no es un octosllabo.

"Intervención de José JavierVillarreal.

te quise como a una, lo puedes leer te qwse comoau-

na entonces tienes tú que leer adecuadamente para que salga el verso, es un
fenómeno de habla; no hay regla regla regla; es norma.

.

Pero bueno, yo 1o que dl·go es que todo eso que es maravilloso se pierde

moderna. Vamos a ser modernos, o sea, más tontos que antes.

no lo va a aprovechar un poeta, suerte y muerte, ¿verdad?, es maravi~loso que

~

rimen. Yo alguna vez explicaba un soneto de Garcilaso, dónde va poniendo los

69

�En fin. a vuestras manos he venido. / do
sé que he de morir tan apretado / que aun aliviar con quejas mi cuidado / como
remedio m ·es ya defendido ... Y al final dice: Mis lágrimas han sido derramadas/
donde la sequedad y la aspereza / dieron malfruto dellas y mi suerte: / ¡basten las
que por vos tengo lloradas: / no os venguéis más de mí con mi jlaquem: / allá os
vengad, señora. con mi muerte!
acentos: en todas las palabras claves:

Cómo se realza el sentido. no es que lo esté calculando, es de oído, pero
de oído Garcilaso siente claramente que no es lo mismo decir:

vengaos con mi

muerte que allá os vengad. señora.

la gota categórica, ¡qué hallazgo! No puede ser más exacto: en López Velarde
abundan esas cosas. En fin, y cuando uno pone atención en eso, es un goce,
estar gozando de todo eso en un poeta es una maravilla.

MMV: Por último. Tomás. si quisieras decimos dónde sientes tu tierra. porque tú

vives una parte del año en España y otra parte aquí en México. s~ dividimos_ el
año como tú dices. en lugar de silábicamente. acentualmente. ¿donde pondnas
d~M

.

. TS: Es una pregunta que no se debe hacer a tm meteco, ¿no? Porque cualquier
cosa que contestes quedas mal. Yo, diga lo que diga. quedo mal.

De eso la poesía clásica está llena, y la moderna también. lo que pasa es

que no le ponemos atención. Rubén Dario es fabuloso en todos esos juegos.
Yo alguna vez había explicado La princesa está triste". interpretándolo así. es
casi obsceno ese poema si le empiezas a entresacar lo que quiere decir: a en-

cenderte los labios con su beso de amor! Elfeliz caballero que te adora sin verte,/y
que llega de lejos,. vencedor de la Muerte. Y antes, en un vaso olvidada se desmaya
unajlor. -Para mi es tm empobrecimiento no usar estos recursos.
-Siempre me ha parecido que la eficacia para transmitir emociones está en
las muchas combinaciones acentuales que puede uno hacer en el endecasi1abo.
pero alguien de quien casi no se habla. quefue uno de los primeros en intentarlo
haciendo sonetos fue el marqués de Santillana. Es mey conmovedor leer esos
versos &lt;/Uf! estaban un poquito desorganizados en los acentos y eran los primeros
intentos por aclimatarlos a nuestra lengua. No sé si usted quiera comentar algo
al respecto. 12

.

TS: Bueno. es algo que está en los tratados. en la historia de la literatura. que
el marqués de Santillana tenia el oído hecho a un ritmo más de octosílabos
y en~onces hace sonetos /echos

al itálico modo. pero le fallan bastante. Pero

rápidamente la poesía española empieza a dominar el endecasílabo. casi mejor que los italianos. La maestría de Quevedo o de Lope es extraordinaria, los
sonetos de Quevedo son apabullantes. Y luego toda esa métrica mucho más
libre, la silva, las silvas de Góngora. la sutileza de rimas y de cosas de ésas es
maravillosa. Y si se pone uno a examinar a un poeta como López Velarde. por
ejemplo. la cantidad de cosas que hay. Yo muchas veces lo he citado por ahí.
en España leen muy poco a Lópe2 Velarde. casi no lo conocen. luego muchas

con unos O quedo mal con otros.
MMV:

No importa. entendemos la dualidad.

.

TS: Yo lo que puedo decir es que tengo cuatro hijos y seis nietos mexicano~.
de m1
Entonces, a m1. cuando me hablan de México pues me están
. hablando
_
Ahora otra cosa es decir ¡México, México! Mucho menos digo ¡Espana, Espana.1

Lo te~go que asumir. Pero no hago de ello una bandera, una identidad. una
reclamación, como si estuviéramos en pelea con el mundo. Pues
no, yo estoy arraigado a mi manera en México. arraigado a
mi manera en España. y no hago de ello una política. es una
cuestión verdaderamente personal: mis hijos, mis hermanos,
de eso se trata, mis amigos, la gente que me rodea.
No se trata de ninguna constitución política ni de
ningún ideario, se trata de hechos, son hechos. De
eso yo he hablado mucho últimamente. Me interesa
porque la confusión acarrea muchos peligros. confundir el hecho con el derecho. Las cosas de derecho no son las mismas que las de hecho. Y esto. el
arraigo, la pertenencia, es una cuestión de hecho,
no de derecho. O sea, no es político, es social, pero
no es político. Y yo, socialmente, pues claro que
pertenezco a México. políticamente pertenezco
a la utopía; políticamente pertenezco a un país
que no existe.

veces hago la propaganda. la publicidad de López Velarde y digo cosas como:

/
11

~

70

o quedo mal

Se refiere al poema que Rubén Oarío tituló·Sonatina: aunque el orden de los versos dtados en el poema es el siguiente:
{... )yen un mst&gt;o/vidodase desmayo una lbr (...) Bfellzcabolleto que ~adofo sin ~ /y que llego de ltjos. 'lefl«dor
de la Muene I aencendem los labios con su beso de affl()t!

En la composlclcón se utlllzaron detalles de las obras De sus
largas conjeturas (2010), YDe lo curvo de sus fiebres (2007),

u Interviene de nuevo el poeta nuevoleonés Francisco Serrano.

deMarArza.

'
..,

���•• •••

••

•

• •

•

..

•••

•

•

•

• •

•• •
• ••

•

•

•

•

.

la verdad no es la poesía.

•

..
.•
..
.. •
•

•
••
•

Las esrrellas no son t5arcos

•

.•

.

•••

•

...
.

••
•

•

•

•
I

• ••
vocablos fonerJCame

... • . • •
. . ••
.

. .

.

•
Yes Jusro por esre 1mplicarnos con
.
•
•
•• • "se nos ha ido convmiendo en un acc,denre de
• • • •• • • • • •
•

. • .• • .•
• • • •
... . ... ..
I •

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•
••

•

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•

• •
••

••
•

•
••

•

••

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poesía presentijica

• ••

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•

.

.

-

••

•••

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• •

..

•

a poesía de Ducros es el

•

• ••
•

•

• ••
• • • • •
•
•
• •

•

•
•• •
•

•

•

•
poyarse en lo acusr,co

•

••

�.

. .

•

• •

.

.

•

•

•

de cosas, desde hombres hasra perros y amuletos

•

•

11 Yo misma la rosa que logras · o en esre otro

•

•

Desde ah1. desde las ¡:irofundidades uténcas la poesía de

••

) M1 corazon eterno y su enu ega

fiel / Solamente a él. al Rey / M1 corazón y su reíleJO / En el espejo
pohsem1co. ongen
Y s1, el amor en esra ¡:,oeca es ran ampho, tan incenso c¡ue duele · Reconozco

•

• •

•

•
• •

•

y le duele sobre todas las cosas. es la vida

la vida toda. como expresa

en e s1gu1ence poema, orgullosa de una vida bien 1•1v1da y bien caneada. de una
vida en la que, si, hay dolor, pero no lamentaciones 'El oro de mis cabellos poco
a poco/ Se transforma en blancas hebras / cum¡:,ho / Todo

•

•

/ Con una cli1menea de las afueras / 1O10s' El alma se cumphó / El mas secreto

.

•

una escnrwa de taJ0S. casi 1mnadora del golpe de la tecla sobre la

muest1a. es1e verso · Es un corazón/ Este holocausto que camino·

..

Hay tres versos. ral vez los más fa

En Tsv1etá1eva el gran designio, el gran sentido de vida y lo

...

..

osos de esta autora. pertenecen a ·'Lady

• •

corres¡:iond1enres
•

• •
mdos sus autores. cons1clerar la muerte

que ocurre necesariamente en
Asi que, desvanando un ROCO. me he d1vernclo en

•

• •

•

•

imaginar lo probable de que estos versos pudieron

.. ...

es Sylv1a Plath (Boscon 1932-1963), cuya obra se incluye en esta colecc1on En el

en algún momento habérseles ocumdo ta, b1én a

1bro mulado Tulipanes traducido por Paulina Vmderman, se antologan sus ¡:,oe-

•

mas mas caraccensncos y que son también los c¡ue conmueven más al morbo,
en tanto están en relación chrecra con su puls1on su1c1da Pero más allá de esa

.

sos son estos

rncunsranc1a, ue ha dado ciertamente su dosis de fama a Plath. como se la ha
dado a tantos artistas su1C1das por el solo hecho de serlo, la de ella es una oes1a

.. ..
••

•

1nr1m1smo abstracto

sobre la anecdoca,

•• •

•

•

... .

•••

si. a lo domesuco ¡:iero en su cahdad mdomest1caaa. desde donde se avista

es su concIenC1a de la

•

•

..

libros de esca tercera ed1c1ón de El oro de los ugres, una

es una ¡:ioesia

que escapa de la sent1mentahdad

cierto ram1z humoso

• •

• •

vahosa en ramo poesIa
51 quisiera dennirla podna decir que la de

•

...

.

cond1c1on se desprenden dos conceptualizac10nes poéticas que me interesan en Plath una, la visión desacralizada de la
infancia como un estado cargado de dolor y reahdad. como expresa en esre
",Qué es tan real como el g1 ltO de un niño?' y dos la 1mpos1b1hdaa de

concebir. Clfcunsranoa que poenza en versos como este

••

..

semi o en a vida sera esto la poesía. el camo sobre todas las cosas y sobre ,

•

es una escmura 1m¡:iecable, tan pulcra como su cocina aquel i vierno

•

1Pe10 no rne compadezcan! Se

•

••••

•

La de Plarh. ac¡u1 en esta anrologia y me atrevería a deetr que en general. es

colecc1on, en dennmva, necesana

•

�ENTRE LIBROS
ADQ!JISICIONES RECIENTES DE LA
CAPILLA ALFONSINA BIBLIOTECA UNIVERSITARIA
~Anaya, José Vicente. Paria (1978-1980). fülogía 3/3. México, Ediciones Sin
Nombre, 2010.
~Bloom, Harold. La. escuela de Wallace Stevens. Un perfil de la poesía
estadounidense contemporánea. Textos introductorios de Harold Bloom.
Edición, traducción y notas de Jeannette L. Clariond. Madrid, Vaso
Roto, 2011.

e11Gamoneda, Antonio. El cuerpo de los símbolos. México, Conaculta/Amigos de
Editorial Calamus, 2007.
e11García Delgado, Agustín. Dandismo y asesinato estético en la novela. Ensayo de
un crimen, de Rodoifo Usigli. México, Ficticia/Instituto Chihuahuense de
la Cultura, 2011.
e11Genovese, Alicia. Leer poesía. Lo leve, lo grave. lo opaco. Buenos Aires, Fondo
de Cultura Económica, 2011.
e11Ghignoli, Alessandro y Llanos Gómez. Futurismo. La. explosión de la vanguardia.
Madrid-México, Vaso Roto, 2011.

e11Girard, René. Literatura, mímesis y antropología. Barcelona, Gedisa, 2006.
~Bradu, Fabienne. André Breton en México. México, Fondo de Cultura
Económica, 2012.
~Caballero Leal, José Luis. Derecho de autor para autores. México, Fondo de
Cultura Económica/Centro Regional para el Fomento del Libro en
América Latina y el Caribe, 2004.
~Celan, Paul y Gisele Celan-Lestrange. Correspondencia (1951-1970). Edición y
notas de Bertrand Badiou, con la participación de Eric Celan. Prólogo de
Francisco Jarauta. Traducción al francés de Mauro Armiño. Traducción
de los poemas en alemán de Jaime Siles. México, Fondo de Cultura
Económica / Madrid, Siruela, 201 o.

e11Chejov, Anton. Cuaderno de notas. Traducción y posfacio de Leopoldo Brizuela.
Introducción de Vlady Kociancich. Buenos Aires, La Compañía/ Madrid,
Páginas de Espuma/ México, Colofón, 2011.
e11Chesterton, G.K. Cómo escribir relatos policíacos. Traducción de Miguel
Temprano García. Barcelona, Acantilado, 2011.
e11Colinas, Antonio. Obra poética completa (1967-2010). México, Fondo de Cultura
Económica/Consejo Nacional para la Cultura y las Artes / Madrid,
Siruela, 2011.
e11Contreras López, Héctor. El árbol de la aurora. México, Instituto Chihuahuense
de la Cultura, 201 1.

e11Huyssen, Andreas. Modernismo después de la posmodernidad. Barcelona,
Gedisa, 2010.
e11James, Henry. El punto de vista. Traducción y postfacio de Ernesto Schoo.
Introducción de Guillermo Martínez. Buenos Aires, La Compañía /
Madrid, Páginas de Espuma/ México, Colofón, 2011.
e11Lacan, Jacques. Escritos. Traducción de Tomás Segovia. Edición revisada con
la colaboración del autor y de Juan David Nasio. Nuevamente revisada
por Armando Suárez. Volumen 2. México, Siglo XXI, 2009.
e11Larralde Rangel, Américo. El eclipse del Sueño de SorJuana. México, Fondo de
Cultura Económica, 2011 .
e11Leñero, Vicente. Teatro completo. Volumen l. México, Fondo de Cultura
Económica, 2008.
e110livé, León y Ruy Pérez Tamayo. Temas de ética y epistemología de la ciencia.
Diálogos entre un .filósofo y un científico. México, Fondo de Cultura
Económica, 2011.
e11Macías, Elva. Hoja de plata. Antología. México, Secretaría de Educación del
Estado de Chiapas, 2009.
~Meyer, Lorenzo. México para los mexicanos. La. revolución y sus adversarios.
Selección y prólogo del autor. México, El Colegio de MéxicQ, 2010.

e11Deniz, Gerardo. Erdera. México, Fondo de Cultura Económica, 2005.
e11Enríquez Perea, Alberto. Alfonso Reyes en los albores del Estado nuevo brasileño
(1930-1936). México, El Colegio Nacional, 2009.

e11Pérez-Amador Adam, Alberto. De finezas y libertad: Acerca _de la Carta
Atenagórica de SorJuana Inés de la Cruz y las ideas de Domingo de Báñez.
México, Fondo de Cultura Económica, 2011.

e11Gamoneda, Antonio,Clara Janés y Mohsen Emadí. De la realidad y la poesía.
(Tres conversaciones y un poema). Madrid, Vaso Roto, 2010.

e11Pérez Tamayo, Ruy. De muchos libros. México, Fondo de Cultura ·Económica/
El Colegio Nacional, 2011.

�~ Placencia, Alfredo R. Poesía completa. México, Fondo de Cultura Económica/
Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, 2011 .
~ Poniacowska, Elena.

Leonora. Barcelona, Seix Barral / México, Planeta 2011.

~ Pozas Horcasitas, Ricardo. Los signos de la memoria. México, Fondo de Cultura
Económica/Universidad Nacional Autónoma de México, 2011.
~ Prado Galán, Gilberto. Efímero lloré mi Je. 26162 Palíndromos. México,
Ediciones Sin Nombre/Arteletra/lnstituto Coahuilense de Cultura, 2010.
~ Pritchett, Víctor Sawdon. El viaje literario.
de Cultura Económica, 2011.

Cincuenta ensayos. México, Fondo

~ Quincey, Thomas de. Los oráculos paganos y otras obras selectas. Traducción,
prólogo y notas de José Rafael Hernández Arias. Madrid, Valdemar,
2005.
~ Reyes, Alfonso. Los transterrados. Compilación, introducción y notas de
Alberto Enríquez Perea. México, El Colegio Nacional, 2009.

Harokl Bloom
La escuela de WallaooStevens
AJpaildrli,-:dl-~_.,...,._

~

Conflicto de representaciones. América Latina como lugar
para la .filosofía. Presentación de Raúl Fornet-Betancourt. Chile, Fondo

~ Santos-Herceg, José.

de Cultura Económica, 2010.
~ Rico Bovio, Arturo. La hora del desierto. Germinaría. México, Ficticia/Instituto
Chihuahuense de la Cultura, 2011.
~ Rojas, Gonzalo y Roberto Matea. Duotto.
Cultura Económica, 2005.

Canto a dos voces. México, Fondo de

ilalShelley, Percy Bysshe. Critica.filosófica y literaria. Edición de José Montoya e
Inmaculada Tormo. Madrid, Akal. 2002.
ilalSimic, Charles. Una mosca en la sopa. Memorias. Traduccíón de Jaime Blasco.
Madrid-México, Vaso Roto, 2010.
~ Sloterdijk, Peter. Celo de Dios. Sobre la lucha de los tres monoteísmos. Traducción
del alemán de Isidoro Reguera. Madrid, Siruela, 2011.
~ Trujillo, Julio. Pitecántropo. La última de las historias posibles. México, Almadía,
2009.
ilalVargas Llosa, Mario. La utopía arcaica. José Maria Arguedas y las ficciones
indigenismo. México, Fondo de Cultura Económica, 2011.
ilalVelasco, Paola. Las huellas del gato. Ensayos sobre arte y
Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, 2006.

~I

__..

del

literatura. México,

�Aceves Navarro y Gerardo Azcúnaga. En 2010, como reconocimiento a su trabajo, fue invitada a una residencia artística en el taller de Ornella Ridone, en
Oaxaca. Su obra ha sido expuesta en nuestra ciudad, Ensenada y Palo Alto,
dentro de espacios tales como la Alianza Francesa de Monterrey y la Universidad de Monterrey, y seleccionada para participar en certámenes como el
premio "Bernardo Elosúa Farías", organizado por Arte A. C.
La sensibilidad y la amabilidad, la emotividad y la generosidad, identifican

la personalidad de Cecilia; la emoción y la fuerza, la expresión y el carácter
marcan su lenguaje pictórico.

PAPEL EN ESPEJO
GERARDO PUERTAS GÓMEZ

Y quizá por ello, para realizar los trabajos sobre papel que nos presenta en
esta muestra, la artista se inspira en el trabajo literario de Sylvia Plath, luminaria de la poesía en lengua inglesa del siglo XX, cuya voz lírica destaca también
por su emoción y su fuerza, su expresión y su carácter.
En las obras que nos ofrece dentro de esta exposición, la artista hace gala_
de su pasión por el papel y por la tinta como herramientas pa~a plasmar la
realidad de la figura humana en toda su grandeza y en toda su humildad. Este
acervo está abocado a una exploración de los misterios de nuestra humanidad
a través del cuerpo y, en particular, por medio del rostro girando en torno al
tema del eterno femenino.
La temática de los trabajos se comunica, por momentos, con los universos

U

n antiguo nexo une al dibujo y a la poesía. Los trazos de ese vínculo se

expresionistas concebidos por Francisco dé Goya y por José Clemente Orozco.

expanden en el espacio y las líneas de esa relación se proyectan en el

La técnica de las obras dialoga, por instantes, con la estética del sumi-e creada

tiempo. Grandes artistas plásticos y notables maestros literarios han recurri-

por maestros chinos como Wu Too-tzu y adoptada por artistas japoneses como

do al lápiz y al papel para plasmar en él formas pictóricas y líricas. Allí están,

Sesshó Tóyó e incluso llega a conversar con el expresionismo abstracto de Ro-

para mencionar sólo dos casos excepcionales. los bocetos y los sonetos de

bert Motherwell. La tinta y el pincel de la maestra Martínez nos remiten, en

Michelangelo Buonarrori, la poesía y los dibujos de William Blake. Y, más

umbrosos susurros. al dibujo y a la poesía de Wang Wei, notable poeta y pintor

cerca de nosotros en la historia y en la cultura, quizá nadie como Federico

chino que vivió durante el esplendor de la dinastía Tang.

García Lorca supo conjuntar a tal grado el verso y la viñeta hasta hacerlos

Un antiguo nexo une al dibujo y a la poesía. La inteligencia y la sensibilidad

converger con la música en sus Canciones populares españolas. Pero la com-

del ser humano provocan el encuentro del papel y del grafito, de la cartulina y

plicidad entre el dibujo y la poesía es todavía más íntima y la comunión

de la tinta. De ese trance creativo nacen líneas o letras, figuras o palabras. El

entre la línea y la letra es aún más esencial.

dibujo y la poesía, centenarios cómplices, convierten al papel en espejo.

Cecilia Martínez Garza, artista plástica originaria de Ensenada y avecindada en Monterrey desde hace más de tres lustros, es egresada de la Universidad

Monterrey, Nuevo León.

Iberoamericana -con sede en Tijuana- y cuenta con estudios especializados
en arte en Stanford University. Su formación estética se hunde en la infancia,
pero inicia, a partir de 1991, con la participación en talleres de dibujo, pintura.
escultura y cerámica con maestros como Ramiro Martínez Plasencia, Gilberto
~

84

~
En vlfteta: Syfvia. de Cecilia Martfnez.

85

�LA INFINITUD DE NUESTRA IMAGEN:
LA SERIE 5, DE CECILIA MARTÍNEZ
MIGUEL GONZÁLEZ VIRGEN

¿Por qué nos inquieta que Don Quijote sea lector del Quijote

y Hamlet espectador de Hamlet? Creo haber dado con la
causa: tales inversiones sugieren que si tos caracteres de
una ficción pueden ser lectores o espectadores. nosotros.
sus lectores o espectadores. podemos serficticios.
Jorge Luis Borges. "Magias parciales del Quijote".

I

A

I escribir_ sobre la _continua tensión entre_ el idealismo y el realismo presentes en diversos rnv'eles dentro de El Quyote, Jorge Luis Borges señala, en

"Magias parc(ales del Quijote" (Otras inquisiciones), el continuo juego en que se
enfrascan los personajes cuando debaten sobre la percepción de lo real -los
molinos de viento, la bacía del barbero- y la transfiguración idealizada del
mismo -los gigantes, el yelmo del caballero. Más aún, Borges considera que
Cervantes fue más allá en la generación de esa tensión al hacer que el propio
lector confunda la ideali.:ación que él mismo se h~ce de los personajes de la

•

novela y la realidad de'su existencia: en una parte de El Quijote, dos personajes,
el barbero y el cura, descubren en la biblioteca del protagonista una novela del
propio Cervantes que el primero ya ha leído.
Borges percibe en El Quijote el mismo artificio al que recurre Shakespeare
cuando introduce en la trama de Hamlet una escena de teatro en la que se representa una obra análoga a Hamlet. O cuando en El Ra7!1ayán el héroe descubre la
solución a su dilema en el momento en el que dentro de la misma obra alguien
Je lee una versión completa de El Ramayán. Se trata, en otras palabras, de una
especie de espejo literario por el que la obra misma se ve reflejada dentro de

D

la obra, generando una imagen dentro de la imagen, como un reflejo infinito
formado dentro de un cuarto de espejos barroco.
Borges intuye a lo que apuntan estas instancias de autoreferencia en tan distintas obras literarias: la percepción, por parre de sus autores, de que tan ficticia
como la vida de los personajes de sus obras, puede ser la vida que nos hemos

~

86

escrito para nosotros mismos. O que esos personajes pueden ser tan verdaderos
como quienes leemos sus ficciones.

El conjunto de dibujos que integran la serie S de Cecílía Martínez es similar a un
cuarto de espejos en el que las imágenes de varios personajes de la literatura se
reflejan una y otra vez en los diferentes planos del espacio y hasta el infinito.
Es la forma como la artista nos conduce a percibir la tensión existente entre la
ficción e idealización de un personaje dentro de una novela o un poema, y su
realización y objetivación como presencia fuera de la obra literaria y dentro de
nosotros mismos. Más allá de eso, la galería de espejos que es la obra de Cecílía

~

87

�blioteca de la artista: la bienamada de Vallejo (Tri/ce); la Maga y Horacio Oliveira

(Rayuela); Briony Tallis (Atonement, lan McEwan); Eliezer (Night, Elie Wiesel); Los
hermanos Karamazov; Pedro Páramo; Rainer Maria Rilke; Anne Sexton; Sylvia
Plath. Sólo nos falta conocer la trama.

m
Exquisitamente representado por medio de suaves líneas de tinta negra, acentuada en ocasiones con coques de tinta color ocre, cada personaje asume su
papel dentro de un espacio caracterizado por la soledad y la introspección. Inclusive pareciera que la imagen representada es de la o el protagonista que se
mira a sí mismo en un espejo, en un mo.mento de reflexión y contemplación
del propio ser. En varios de los retratos la;i líneas de tinta china negra se mueven con gran energía alrededor de la imagen, para finalmente descansar en la
serenidad de miradas que a veces son melancólicas y a veces nostálgicas. En
algunas de estas obras, las palabras del texto que les dio origen acompañan al
personaje, como si la memoria de algunas de esas palabras le continuara acompañando en el nuevo espacio, o como si necesitara recordar líneas claves a fin
de sostener su propio ser.
Igual que en la obra de Cervantes, que aparece como autor de 1:1na novela en
el sexto capitulo de la primera pare~ de El Quijote, intuimos que en algunos de
los dibujos de Cecilia aparecen imágenes de la misma artista dent,ro de la serie
de retratos. No se trata de autorretratos en su sentido clásico -el análisis de la
propia imagen-; más bien es la inserción del personaje Cecilia como protagoMartínez nos mueve a preguntarnos qué parte de la imagen de cada uno de

nista de su propia ficción - vale decir, de ~ realidad. Es en este punto, parti-

esos personajes que la artista ha plasmado corresponde a un reflejo de nosotros

cularmente, que como espectadores podem'os empezar a atisbar la percepción

mismos.
·
y, finalmente, nos lleva a plantearnos la posibilidad de visualizar la

subyacente en la novela visual de Cecilia Martínez: cada uno de los protagonis-

totalidad de nuestra propia imagen igual a un dibujo que nos retrata como pro-

tas de obras literarias y visuales clásicas qu~ ella representa es en realidad un

cago~istas de nuestra propia obra de ficción.

personaje dentro de una novela mayor: la novela que es nuestra realidad, la que

I

Cecilia Martínez se apropia de personajes centrales de importantes obras de

sucede en nuestra vida propia. Dentro de esta novela cada uno de posocros he-

ficción, a fin de representarlos en forma aislada en algunos de sus dibujos. Escas

mos llegado a emprender la creación de una ficción en la cual intenpmos hacer

caracterizaciones no son propiamente ilustraciones de los protagonistas, en el

de nosotros mismos los héroes trágicos o las heroínas de nuestra propia narra-

sentido de que pudieran ser parte de una edición ilustrada, sino una apropiación

tiva. Comprendemos que quizá no lograremos sobrevivir a las adversidades del

que hace la artista de personajes de diferentes novelas de ficción, de la poesía

mundo, pero quienes estemos conscientes €le la ficción al menos:tenct'remos,

y de la pintura, sustrayéndolos de su contexto original para colocarlos dentro

como en cada dibujo, nuestros momentos de belleza introspectiva y de poesía.

de un nuevo espacio ficticio que ella misma ha creado. Podemos hablar de una

novela visual en la que estos protagonistas mantienen algunos rasgos distintivos

IV

de su personalidad en el drama original, pero que en el espacio visual de la

~

88

artista deben asumir un nuevo papel. Toda novela tiene protagonistas ficticios

El hacer de la biografía propia el borrador de un proyecto de ficdón literaria

y un guión O trama: a los protagonistas de S los reconocemos apoyados en la bi-

puede parecer la empresa de un poeta confesional, más aún si esé\ vida es en

~

89

�exceso dramática y aucodestructiva. como lo fue la de algunas de las principales

en la poesía y en las grandes obras lireranas puede haber más de realidad
en nuestras propias vidas.
que

representantes de ese género. Cecilia Martínez ha estudiado cuidadosamente la
obra de algunas de escas artistas. especialmente Sylvia Plath y Anne Sexcon Es-

V

cas arriscas asumieron sus experiencias vitales como el principal conocimiento
válido para la creación de su obra poética: los intensos dramas personales que
marcaron sus vidas dieron pie a obras de gran profundidad. No hay duda de que

Vale l~_pena. para finalizar. mencionar de manera especial uno de los dibujos

los artistas del género confesional comprendieron que en nuestra época la línea

de ~~cilla Marrinez que destaca de los demás no sólo por la calidad de su eje-

entre ficción literaria y realidad existencial es. en realidad, muy vaga. y que vida

cuc1on y por su fuerza visual. HejleJo es una clara evocación de los grabados

y ficción se reflejan una a otra constantemente.

d~- 1~ sene

~os caprichos. de Goya. pero sobre todo de la leyenda del número

4 -&gt; - El sueno de la razón produ
ce monstruos .. Es una adverrencia contenida

confesional. dado que sus dibujos y sus pinturas no son expresiones descar-

cambien en . los dibujos de Cec1l1a Martínez· la creacio·n de una 11cc1on
"- .. como
novela
. . de vida propia puede crear monstruos s1 no es acompañada por la re-

nadas de su propia experiencia vital. ella comprende la universalidad de la

flexion y la comprensión.

Si bien la obra visual de Cecilia Marnnez no puede ser considerada como

experiencia confesional como un rasgo distintivo de la creatividad humana
en la formación de carácter. En especial. comprende que en una época como
la nuestra. en la que el individuo ya no aspira a la victoria heroica sobre su
destino, podemos en un gran gesto de libertad ser los artífices de un personaje -el nuestro- que dramatiza su propia Fatalidad. Por ello mismo el
género épice ya no pertenece a nuestra época: "Milton. según la biografía
de Johnson, temió que ya fuera imposible en la tierra el género épico". señaló Borges. Nuestro tiempo prefiere la novela, el género que en su versión
moderna inauguró El Quijote a fin de hacernos conscientes de lo ficticio de
nuestro idealismo épico.
Por esta razón, la presencia, en el conjunto de dibujos que conforman la
serie S, de personajes extraídos de importantes obras literarias y visuales y de
personajes actuales, incluyendo a la misma artista. no es sino el señalamiento
de una inversión que hace que unos y otros tengan tanto de realidad como de
ficción. Y de que nosotros mismos podemos ser, como la misma Cecilia, otro
de lqs personajes.
Todos somos los protagonistas de la novela visual de Cecilia Marcínez. novela
cuya trama está basada en la percepción de la artista de que todos hemos aprendido a hacer de nuestra cotidianidad una narrativa ficticia. Y a la inversa: que
hemos aprendido a hacer de la ficción nuestra realidad La serie Ses una novela
que nos debe parecer muy real: es la intersección de una serie de personajes
solitarios que han logrado crear para sí un espacio en el que la conciencia de su
ficción otorga un momento de paz al drama de su vida.
En la serie de reflejos infinitos que ha creado con sus dibujos, en la que
personajes de ficción y de nuestra realidad se alternan para mirar su propia

~

90

imagen, Cecilia Marcínez invita a cada uno de nosotros a generar nuestro propio
espacio de introspección y reflexión. tomando un instante para descubrir que

�l&gt;uANL
UNl\"ERSIDAD ALíÓNOMA DE MJEVO LE.ÓS

•

~A- -~

CAPl~SINA

~

�</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
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                <text>Interfolia difunde ensayos e investigaciones del área de humanidades (arte, literatura) y ciencias sociales (filosofía e historia), así como creación literaria. Sobre todo, y continuando con el perfil inicial que la revista tenía en la década de los cincuenta, publica estudios especializados sobre la obra de Alfonso Reyes, análisis de obras literarias y da a conocer el acervo de la Capilla Alfonsina Biblioteca Universitaria de la UANL.</text>
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              <text>Interfolia difunde ensayos e investigaciones del área de humanidades (arte, literatura) y ciencias sociales (filosofía e historia), así como creación literaria. Sobre todo, y continuando con el perfil inicial que la revista tenía en la década de los cincuenta, publica estudios especializados sobre la obra de Alfonso Reyes, análisis de obras literarias y da a conocer el acervo de la Capilla Alfonsina Biblioteca Universitaria de la UANL.</text>
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              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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