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                  <text>��TA COMPAÑÍA

:ori~"1k.rteventura a París. Diario íntimo de
amiento y destierro vertido en sonetos
g

I de Un amuno

s

-...-ff
---e ,-::
~RTESÍA

O&lt;EX recuerdo de Fray Servando
,~ fRlfl9&gt; Reyes

818UOTtCA UtilVEftt:IT•IUA O UANL

8

FONDO

i1alGAJO DE CIELO

Le petit mal?
Francisco Hernández

Más sobrecogedor que la tierra

· Franciscq Hemández

UNIVERSITARIO

10
12

i1alAN CORAJES

Alicia ~eyes: Legado de amor rotundo.
F.ntrev1sfa
Minerva MargarHa Villarreal

15

La nieta perfecta
Adolfo Castañón

22

Marce/ Schwob. eficacia de la imaginación
Manuel García 'vérdecia

24

i1a1EL ORO DE LOS TIGRES

Cuatro poemas de Nuno Júdice

Versiones de Blanca Luz Pulido

El poeta
Nuno Júdice

Preparativos de viaje

30

31

Nuno Júdice

32

La presión de los mercados
Nuno Júdlce

33

La vida
Nuno Júdice

34

i1alCALENDAR10

Yourcenary el compromiso
de la aventura literaria
Minerva Mar~arita Villarreal y
José Javier Villarreal

36

;i.,BRJZNAS
Los miserables. a ciento cincuenta años
de su publicación

40

PAILA EXPERIENClA UTERARIA

Glorias de Querétaro y el criollismo
Carlos Lejaim Gómez

44

i1alRETRATOS REALES E IMAGINARLOS

Andrés Caicedo: la descomposición de la noche
Mario Eraso

50

i1a1MAL DE LIBROS

Cartografía del explorador americano
Roberto Kapur

58

i1alPR1MERAS LETRAS
Tomás Segovia o la pausada reinvención
del amor
Guillermo Lozano

64

i1a1ENTRE UBROS

Adquisiciones recientes de la
Capilla Alfonsina Biblioteca Universitaria

68

PAIÜJOS DE REYES

Cenizas (Parícucin en erugción. 1962)
Bernardo Hugo Vázquez Soto

Autorretrato en bastidor rojo]

Juan Manuel Zermeño

72
74

INTERFOLIA

�GRATA COMPAÑÍA

Miguel de Unamuno. De Fuerteventuro oParís. Díooo intimo de confmomientoydestierro veftido en
SO/lelos. París, Editorial Excelsior, 1925.

Dedicatoria:
AAlfonso Reyes
con un abrazo de
su amigo
Miguel de Unamuno
París BIV25

�en actitud de mojar el hisopo en aceite; pero quien servía la ánfora era el diablo, y

CORTESÍA

se leía en el vaso de óleo este letrero: Vinagre de los cuatro ladrones; mas nada de
esto bastó: él se hizo ungir.

EL RECUERDO DE FRAY SERVANDO*
ALFONSO REYES

Más tarde ( 11 de febrero de 1823): "El P. Mier charla en la Inquisición como
una cotorra. Cuando se le dijo que de orden de Su Majestad Imperial estaba
comunicable, respondió: Dígale usted que ya sé todo lo que ha pasado; que se

M

ás de setenta año~ ~ivió Mier. y la mita~ de su vida la pa~ó perseguido.
Para uno de los b,ografos. en bellas paginas que le dedica. la inadap-

tación del P Mier comienza con los votos. "Para él -dice otro biógrafo- los
votos eran impracticables. las tentaciones muchas... "
El Dr. Mora toca en lo vivo cuando dice que las persecuciones no sólo las
sufrió con resignación y constancia. sino también con alegría. Algo como
una alegría mística le acompaña en sus infortunios. y aprovecha todas las

vaya al cuerno, que eso se llama tener miedo. Otra vez el P. Mier se opone a que
llamen Regencia a cierta junta de gobierno, "porque ni había rey, ni permitiera
Dios que lo hubiese". El t º de abril de 1823 exclama Bustamante con satisfacción: "Ya tenemos Gobierno". Y continúa: "Yo vi correr dos hilos de los ojos
del P. Mier; tal escena me trastornó y me hizo recordar los torrentes que ha
derramado este anciano venerable, por la gloria y libertad de un pueblo que
tan justamente le adora".

ocasiones que encuentra para combatir Es ligero y frágil como un pájaro. y
ofrece esa fuerza de levitación que creen encontrar en el santo los historiadores de los m ilagros. Usa de la evasión. de la desaparición. con una maestría
de fantasma. y algo de magia parece flotar por toda su historia Más de una

Con esta naturaleza sensible y contradictoria y esa vivacidad excesiva, el
P. Mier habría sido un estrafalario, si las persecuciones no lo hubieran engrandecido, y la fe en la patria no lo hubiera orientado.

vez el lector teme ser víctima de una mistilkación. Y eso acontece con los
hombres de naturaleza elocuente: ¡se mueven con tanta agilidad. piensan

Fácilmente se le imagina, ya caduco, enjuto, apergaminado, animándose

tan de prisa, hablan y escriben tan fáci lmenteT Por eso el P. Mier descubría

todavía en las discusiones, con aquella su voz de plata de que nos hablan los

siempre la hora inaplazable de la fuga; por eso se asimila al instante lo que

contemporáneos; rodeado de la gratitud nacional, servido -en Palacio- por

lee y lo que oye. por eso se compromete tan sin reparo: ñnalmente, por eso

la tolerancia y el amor, padrino de la libertad y abuelo del pueblo. Acaso entre

es un escnror ameno ¡Qué inmenso caudal de alegría para conservar el

sus devaneos seniles se le ocurriría sentirse preso en la residencia presidencial

gusto de escribir. tras el aburrimiento de las prisiones y los sobresaltos de

y, llevado por su instinto de pájaro, se asomaría por las ventanas, midiendo la

la fuga 1 Pero es ley de nuestra lengua que la cárcel hace los buenos libros.

distancia que le separaba del suelo. Acaso amenizaría las fatigas del amable

Y para que se vea lo contradictorio del hombre. recuérdese que W.D Robín-

general Victoria con sus locuras teológicas. Y de cuando en cuando, al acordarse

son habla de "su natural timidez". ,él. que era capaz de revolver una sinagoga!

de sus pasadas luchas, que eran la imagen de la patria, temblarían en sus

Recuérdese que Bustamanre le pinta como hombre fácil de engañar· 1él. que era

mejillas dos hilos de lágrimas.

tan malicioso a veces! ··soy también sencillo -dice Mier-. me ha cabido esta
pens,on de los grandes ingenios, aunque yo no lo tenga"
Bustamame. historiador ligero. suele ser testigo diverttdo "El unico crimen
que había en l\1ier -d,ce- es fugarse. y éste lo era personalísimo e incomunicable a otros" Cuando lturbide quiere hacerse ungir
El P1dre \1Ier para qu ,arle de la cabeza can ridícula pretensIon. le dijo que los mgleses hab,an het tio ...na e anc atura en que pimaron a Pie,\ 11 ungiendo a Bonapane.

En Pr(Jlogode Fray Servando, del apartado "Págmasadicionales", en Obras comple10s, tomo 1v. Mexíco, Fondo de Cultura Económica,
19')5, pp. 55S--557

En la historia de nuestras letras es tan señalado como en nuestra historia
política. Su tierra natal no ha producido hombre más notable. En los buenos
tiempos del doctor González, el Estado de Nuevo León conservaba todavía la
imprenta de fray Servando.

�y yo no soy siquiera
una pérdida de tiempo.
¿Puede alguien citar sin indolencia
mi nombre de pila?
¿Cómo enunciar una palabra que tenga
mi estatura, mi perfil de península
o mi tendencia a escupir sangre?

LE PETIT MAL?*
FRANCISCO H ERNÁNDEZ

Mapa podría ser la palabra.
Mapa: inconfundible quitasol para extraviarse.
O escama de reptil amplificada
donde la equis nunca marca el sitio del tesoro.

Le petit mal?
El que se apoya en el relámpago
de la desconexión.
El que permite descender sin rumbo ni rocío
hacia la Isla de las Breves Ausencias.
El que nos provee, en cuanto lo pidamos,
de heridas en la frente, labios deformes
y un riachuelo de saliva
dominador del cuello.
Sí, quedarse balbuceante. como un idiota.
Como alguien inventado por alguien
que se opone a transitar por una Isla
donde predominan hileras de zumbidos.
Sin embargo, dentro del cerebro de ese idiota,
se produce un golpeteo de fragua.
Así ninguna idea puede desmembrarse,
ningún martillazo es capaz de endulzar tímpanos
y ninguna sombra practica reverencias
a los derrumbes monumentales.
El tiempo es sin ser medido ni registrado
Composi(ión a pamr del diseño ed1tondf del
libro Lo tilo de los b1evei ownuos, de Fran
lÍ5CO Hemández, realizado por Ale¡andro
Magallanes para la editOliaf Almad1J

�MÁS SOBRECOGEDOR Ql}E LA
TIERRA*
FRANCISCO H ERNÁNDEZ

M ás sobrecogedor que la tierra, el mar desde lo alto,
isla de salada substancia.
Algunas velas desenvueltas
se alían con la neblina.
Así son los vados de la desmemoria.
El desenvolvimiento o la pérdida son la única diferencia
entre el ser y el cero humano.
Basta salir con vida de un naufragio
para ser Robinson Defoe.
Basta no dejar huellas en el aire
para ser confundido con un brumoso
viernes sabatino.

Poemas 2y 33 !Ornados de Francisco Hernández. Lo isla de los breves ausencias, México, Almadía, 2009.

oro de os tigres

111

�ANCORAJES
ACTO DE AMOR ROTUNDO. ENTREVISTA1
MINERVA MARGARllA VILLARR EA L

s loable que el legado de Alfonso Reyes sea difundido gracias al apoyo

E

sustantivo. puntual . permanente de una vida entregada. de cuerpo entero.

a proteger el patrimonio intelectual de este escritor. uno de los más grandes
que ha dado nuestra ciudad. nuestro estado nuestro país. esta vida es la de la
maestra Alicia Reyes. Doctora en Letras. nieta de Alfonso Reyes y su heredera

MMV ¿Cómo surge en tu infancia este vinculo crucial. tan entrañable. que te hace

tener una disposición constante para que el legado de Alfonso Reyes permanezca
¡,ara cuidarlo. para que la Capilla Alfonsina siga viva? ¿Cómo es que decides hacer
esta entrega a la obra de tu abuelo?
AR: Más que nada. yo lo calificana como un acto de amor rotundo a m1 abuelo
Les cuento la h1scoria. La casa de mis abuelos y la casa de mis padres se comunicaban. entonces yo vivía prácticamente en la casa de los abuelos. sobre
todo con un abuelo muy consentidor. muy alegre. muy vital, y quien me fue
orientando también hacia el amor a la literatura Esto fue muy importante para
m1. porque. emre otras cosas. me acuerdo que uno de los primeros poemas que
me aprendí gracia a él fue "Margarita". de Rubén Darío. Un día ya me lo había
&lt;1prendido completo. y le d1 la sorpresa un t 7 de mayo. en su cumpleaños. Le
dije. "Abuelito. te tengo una sorpresa No ce compré un regalo porque no
1engo dinero. pero te traigo una sorpresa · Y le recne de corrido el
poema de Rubén Dano. Al terminar. voltee y él tenía lágnmas en
los OJOS.

l:I había conocido a Rubén

Darío porque el mecenas. el

protector de éste había sido su padre. el general Bernardo Reyes
Ah, fue. digamos. el entronque. cuando me dieron ganas de saber más - ¿me entiendes7- . sobre todo. desde el punto de vista
de lo poéuco. de ¿qué

es la llterawra? Por eso le hacia

mas preguntas a m1 abuelito.

'Entr('Vlsla realizada et martes 11 de febrrro de J:llt, despues del encúenlro del
Poeld íduardo L1Zalde '!'l.1piendar10 det Plem,o tnlenaoooal ·Alforr,o Reyes"
•', r n la rnmumdad estudiant•l del ln~111u10 TC010logKo y dP b1ud1os
\upe11orc&gt;s de Monterrey, en el n a1co de la en1rega de este premio.

muchísi-

�Recuerdo que cada vez que mis hermanos se peleaban y me hartaban, me escondía debaJO del escritorio de mi abuelito. Y entonces
llegaba mI abuela Manuela y le preguntaba: "'Oye. Alfons1to. ¿no has
visto a Tikis?" -así me dicen en la familia. Y él. can lindo. contestaba
"No. por aquí no ha venido para nada" Y yo estaba escondida ahí.
Así empezó la historia. en ese entorno donde hab1a cuarenta mil
libros -cantidad que tuvimos que dividir y mandar a Monterrey para
crear la Capilla Alfonsina de esca ciudad. porque ya no cabíamos. Fue
una entrega de emoción. como dije· de amor. porque él supo conocer
perfectamente mi sensibilidad Eso es defmic1vo
Hay otra anécdota. Yo estudié ballet desde los seis años. Y un día fui
a mí clase de ballet y cuando regresé él me dijo. "'No ce preocupes. yo
hago mejor el entrechat que cú" Y de veras que lo hacía. Él me ~xphcó
que había practicado esgrima. y la esgrima es para gente ágil El cerna

l1 lt'Qundo pldno- Celia !leyes, ~Amuela Reyes, Alicia Mota ~e I eyes, Alfonso Reyes h1¡c E11 pnmer pLlno: fdua1do R~.
~lfonso Reye-;, Manueld Mota de Reyes, Alioa Reyes y Ph1lippe Marollac

mucha agilidad. y eso que era panzoncico. bajito y rechonchito. pero
era un encanto. Hubo realmente una empatía total entre él Y yo.

y poco a poco me comenzaba a decir· "Ve y búscame el libro de
Valle-lnclan, la

Sonata de otoño". Yo aun estaba muy chiquita pero él

me explicó cómo había organizado su Capilla. dentro de los escanees,
por orden alfabético de nombres y apellidos. Por ejemplo, ese libro de
Valle-lnclán estaba dentro del escanee de España ··Mira. aquI están los
libros de Borges". me decía. refiriéndose a orro escanee que pertenecía
a Argentina A veces me leía las ded1cacorias de codos esos grandes
hombres y muJeres. Era como vivir en un lugar mágico. en una espe-

fue un portento de mujer. se sent,a tan a gusto con Alfonso?" Ruedas de la Serna
hizo una observac1on muy c,ena: canco Victoria como Juana de lbarbourou y
codas aquellas mujeres maravillosas. poetas y escritoras, sentían una especie de

entendirmento con Alfonso Reyes Juana de lbarbourou tuvo un problema muy
serio con su hijo, estuvo muy enfermo. hay unas carras entre el abuelo y ella en
que tratan este asunto, y es algo de lo más tierno. lo más hermoso. que transmilen que Juana de lbarbourou se sentía protegida por la sombra alfonsina Creo
que esto es muy cierto. porque yo. a cierra edad. sentIa también esa protección .
lPor qué no iba yo con mi mamá a decirle que me había surgido un galán por

cie de castillo En una ocasión me entrevistó un periodista -del que

ah1 y que me gustaba? No. vo se lo contaba a mi abuelo Recuerdo que anees

no recuerdo ahora el nombre-, y yo le conce cómo desde niña mi

de que yo cumpliera qumce años estaban mI papá y mi abuelito platicando, y

abuelo me relataba que la Capilla Alfonsina era un palacio, un cascillo.

este dtJO "Ay. Alfonsito. ay hijo. esca niña ya va a cumplir quince años, ya van

reyesiw Yo asI lo baucicé: "Tú eres mí reycsito". Y me

a empezar a venir los mequetrefes y. para colmo. se van a tomar mi whisky".

dec1a: "'Ven. ya está cayendo la noche. vamos a cambiar la guardia".

Cuando ya cumplí los qumce años tuve mi primer novio. y cuando lo mvilé a la

y yo. de verdad. se los aseguro, veía a los centinelas. porque él decia

Capilla sí se tomó su whisky Todo eso servía para el acercamiento. porque de

y que él era el

que los centinelas ya estaban fatigados y que había que cambiar la
guardia Yo veía codo aquello. no me costaba ningún trabaJo

veras era una ternura conmigo
Así nació ese gran amor. Luego. con el paso del tiempo se fue afianzando

Él terna tal encamo. que hasta uno de sus sellos paruculares, que

más. fui conociendo más a mI abuelo El me contaba mucho sobre su padre. el

muchas veces ha sido malinterpretado. fue el de haber sido muy co-

general Bernardo Reyes. de su carácter. de cómo fue un_mara"llloso fundador

queto. S1, sí era coqueto. le encamaba la belleza femenina. pero yo

de este hermosísimo Nuevo León El general Reyes había ordenado constrwr

creo lo mismo que me dijo una vez el doccor Jorge Ruedas de la Serna,

el Palacio de Gobierno. Cuando vme a Monterrey conocI este Palacio. con

-que tu conoces. - Estoy convencido de que si. de acuerdo, era coque-

Eduardo Elizondo. entonces gobernador de Nuevo Leon. quien me mosrro

to. pero hab1c1 algo más lPor que Vic1oria Ocampo. esca gran mujer ar-

hasta el último rincon del edificio. Fue una experiencia unica en la vida

gentina. millonam, que dedicó todo su dmcro para la revista Sur y que

También fui descubriendo mis gustos literarios El primer poema que escrib1
se lo dediqué a mi abuelo. para un cumpleaños.

~~,,..
-~~15

�Después él se enfermó del corazón y, desgraciadamente, tuvo como sabes- varios infartos. El doctor Chávez fue su cardiólogo de
cabecera y mi padrino; yo lo llamo mi padrino porque así lo fue: si
yo pude estudiar en París y tener una beca del gobierno francés fue
gracias al doctor Ignacio Chávez. También hay muchas anécdotas maravillosas de roda la familia con el doctor Chávez. En la última Navidad
de mi abuelo en la Capilla -un recuerdo entrañable y doloroso para
mí- cenamos ahí, en la casa de los abuelos. Mi abuela Manuela. que
era un encamo. preparaba unas navidades inolvidables: el pavo y pescado, el coñac, el bacalao. etcétera. Esa noche mi abuelo estaba muy
sensible. Acabamos de cenar y me dijo: "Ven. vamos a la terracita
cubierta" -que todavía existe en la Capilla. Allí, me agarró las dos
manos y me dijo: "¿Sabes qué? Me siento mal: creo que ya no me queda mucho tiempo". Yo le dije: "Ay, abuelito, no digas eso". "No -me

Arriba, de izquierda aderecha: Alfonso Reyes hijo, Alicia Mota de Reyes, Manuela Mota de Reyes, Alfonso Reyes yAlicia Reyes.
En primer plano: Manuela Reyes yCelia Reyes.

dijo-, te lo estoy diciendo en serio, y quiero dejarte una carea muy

presidente López Mareos". Ni me esperó. ni me dijo gracias, ni nada: salió vola-

importante: que me cuides mucho a mi Manuela y a mis libros. No

da a El Colegio Nacional. Ya no supimos mi primo y yo si Pita llegó allá hacien-

dejes que rodo lo que ha sido el esfuerzo de roda mi vida perezca en el

do otro show por el estilo. porque nosotros nos tardamos un poco en llegar.

polvo. la indiferencia y la incuria del tiempo ... ¿Me lo prometes?" "Sí,
sí te lo prometo". Y eso fue el 24 de diciembre en la noche, todavía nos

MMV: Mencionaste que Bernardo Reyesfue mecenas de Rubén Daría. ¿dónde apo-

duró el 25, el 26, y el 27 de diciembre a las seis y media de la mañana.

yaba el general a Dario. cuándo estaba en el extranjero? ¿Rubén Daría llegó alguna

más o menos. fueron la fecha y hora de su muerte. Fue dolorosísimo

vez a Nuevo León?

sobre todo para mi abuela... pobrecita: se adoraban. fueron una pareja

AR: No, no creo que haya llegado a Nuevo León. El apoyo fue. muchas veces.

realmente ejemplar.

económico. Darío estuvo en París y allí publicaba una revista que se llamaba

Después de eso yo ayudé a vestirlo. y hasta el nudo de la corbata le

Mundial. Ya existía esa amistad con el general Reyes, porque hay unas carcas

hice -yo no sabía hacerlo. pero sí se lo hice. Fue algo muy doloroso.

que lo testimonian; en una de ellas le pide a Alfonso Reyes un poema de Navi-

pero siempre en medio de una tragedia, digo yo, hay algo curioso,

dad. Él le manda un poema que se titula '"Lamentación de Navidad", que fue

chusco. En esa ocasión llegó a la Capilla Alfonsina Pita Amor, la poeti-

publicado en la gaceta Mundial.

sa. con un saco de pieles. Mi primo Carlos -que en paz descanse-,
quien estaba jovencito y era estudiante de Medicina. y yo estábamos

El general y Rubén Darío se quisieron mucho: creo que hasta estuvieron juntos en Cuba. aunque de eso no tengo muchos daros.

arreglando al abuelito. Entró Pica por la puerta de abajo y empezó:
··¡Alfonso! ¡Alfonso!" Y yo pensé: "¿A esta vieja loca qué le pasó?" No.

MMV: Hace poco leí que Bernardo Reyes era un gran seductor. ¿tu abuelo te contó

ni tan loca. entró y enseñó codo, un show; yo creo que pensando que

algo de eso?

la Capilla estaba llena de gente -¿me entiendes...?

AR: Definitivamente. De lo que me acuerdo es que mi abuela Manuela tenia
una amiga, la condesa de Regla. Lucecita Landeros se llamaba. una viejecita

MMV- ¿Y estaba desnuda debajo del abrigo?

muy linda. simpaciquísima. adorable. quien me comentó que cuando tenía ella

AR: Sí, pues era una de sus virtudes... Entonces yo le dije desde arri-

quince años iba a la ciudad. al Castillo de Chapultepec. ahí asistía a los bailes de

ba. desde donde está todavía la cama en la que murió mi abuelo:

don Porfirio. E[la me dijo. "Me ponía unos escores hasta el ombligo. pero estaba

"Pira: aquí no está mi abuelito. ya se lo llevó el doctor Ignacio Chávez

tan flaca y escuálida que pues daba igual". Creo que ella iba con el afán de que

a El Colegio Nacional. porque ahí le van a hacer un homenaje con el

la mirara el general Reyes. "Es que no te puedes imaginar. hija mía. pero qué

�guapura de hombre". me dijo Sí

Díez-Canedo vinieron a México. entonces.

era un muñeco. Hay unas fotos;

lógicamente, se afianzó aquello más coda•

una. sobre codo. que tengo en la

vía. Don Enrique fue quien bautizó la casa

Capilla. que. de veras. es impre-

de mi abuelo como Capilla Alfonsina Y

sionante: la m irada. los ojos del

decía él que era Capilla porque era un san-

general: era una hermosura.

tuario del saber, y Alfonsina por Alfonso
No nos hemos alejado ni yo ni sus nietos

MMV- Háblanos de la relación

Aurora. Joaquín. Aurora nos ha dado varias

de Alfonso Reyes y Enrique Díez-

conferencias en la Capilla. ha sacado unos

Ganedo.

hbros excelentes. En ftn. es gente que es

AR· A don Enrique D1ez-Canedo

cierna con la memoria del abuelo

lo conoció mi abuelo en Madrid.
Ya sabes que Alfonso Reyes llegó

MMV- ¿Qué recuerdos nenes de los escrito-

muy jovencico a Madrid. empezó

res quefrecuentaban mas a Reyes?¿ 7ambién
iban escritoras a verlo? ¿Alguna otra anécdo·

a trabajar en el Centro de Estudios Históricos de Madrid y ahí

Con su esposa yla familia Diez-Caneco, Río de Jane1ro, 1931

ta que recuerdes?

conoció a codos los grandes inte-

AR. Sí Había hombres que iban cada se-

lectuales. entre ellos. a Enrique Díez-Canedo. a Valle-lnclán. a Juan

mana. entre ellos un primo de mi abuelo que se llamaba Manuel Sandoval Va-

Ramón Jiménez y a muchos otros. Gracias a esas relaciones que él fue

llarta. que era matemático. una eminencia Al abuelo le encantaba platicar con

emprendiendo. con base en su trabajo. se fue haciendo un nombre.

él. porque todo le interesaba Una vez nos ayudó don Manuelito a mis hermanas

Lo invitaron a encargarse de ediciones de clásicos españoles. como

y a mi a hacer una carea de matemáticas. Pero me saqué cinco.

lo que hizo de Lope de Vega. Quevedo y otros. Hay un detalle muy

Tombién iba don Pepe Gaos. el filósofo. que después fue m1 maestro Al que

importante: Reyes fue el primero que se preocupó por darle un lugar

yo recuerdo con mucho cariño es a don Jaime Torres Bodet: fue secretario de

aceptable a Góngora. Y esto lo digo con mucha emoción porque están

Educación Pública. muy buen poeta, muy amigo del abuelo. No era un hombre

publicadas ya las carras con un señor francés que se llamaba Ray-

que se entregara. era muy serio, muy leJano: sin embargo. a mí me quiso mu-

mond Foulché-Delbosc. las cuales son una maravilla, en las que Reyes

chísimo. Don Jaime estuvo muy enfermo ya en los ultimos años de su vida, tuvo

está interviniendo como un erudito sobre Góngora. Digo. ¡caramba.

cáncer en los huesos

era un jovenrno!
MMV: ¿Por eso se suicidó?
MMV- Antes de irse a París. en 19 JJ. Reyes dio aviso a Foulché-Delbosc de

AR: Sí El día anterior a su muerte él me llamó por teléfono para decirme que él

su libro Cuestiones estéticas. enviándose/o por correo.

y Josefina. su esposa. se iban a China. Le dije· "Les deseo muy buen viaje". Pero

AR. Exacto. Además. he leído varias veces las cartas que se escri-

en cierto momento él me dijo: "Quiero decirte una cosa: que te sigo queriendo

bieron y digo: ~Qué calidad humana la de m1 abuelo". ¡Le tenía un

muchísimo, ce voy a seguir mandando mis libros. y_

respeto a Foulché-Delbosc. 1, y eso que a veces le encargaba tareas

suene tiene Alfonso de tenerte como nieta!". Le dije• "Don Jaime. pues ya sabe

sumamente difíciles -yo no hubiera tenido la paciencia de aguan-

usted que también soy su nieta". Se emocionó. Nos despedimos. Y al otro dia.

tarle ni un poco sus insolencias. Eso le abrió paso a mi abuelo en la

en la primera noticia en la televisión. informaron que se había dado un balazo.

intelectualidad española.

Don Jaime ya no soportaba los dolores. Fue una despedida de lo más trágica.

Don Enrique Díez-Canedo también fue diplomático y por esto. claro.
se afianzó más la amistad. Luego. a raíz de la Guerra Civil española. los

re lo voy a decir· ¡Qué

Luego. el escritor Fernando Curie! me pidió un epilogo contando esto para uno
de sus libros sobre Jaime Torres Bodet

~

19

�Hay muchas anécdotas trágicas. alegres, emotivas. de todo un poco.

MMV ¿Un consejo que quieras dar a los jóvenes?

En este momento sigue habiéndolas. por ejemplo. en La Habana hay

AR: Un consejo de Alfonso Reyes que yo hasta copié en un cuaderno ··No olvi-

vanos grupos llamados "Alfonso Reyes" estudiando su obra. en Argen-

déis ser inteligentes"

tina también. en Colombia, en todas panes. Algunos de esos investigadores llegan a la Capilla diciendo "Venimos a v1s1tar la casa de nuestro
Alfonso" Ellos lo consideran de ellos. de toda América Eso es muy
emocionante.

MMV. ¿Que siente Alicia Rtyes de haber visto crecer el nombre de su

abuelo con el suvo propw a lo largo de codo este llempo? ¿Que puedes
decir de esta experiencw. de esta mcenc10n de memoria de la grandew que

I

es tu abuelo. de la que lli también formas par1e 7
AR. Lo que acabas de decir es muy real· la grandeza de Alfonso Reyes.
Creo que no hemos acabado de conocerlo. ni de leerlo. ni de analizarlo. Y la prueba es que siguen saliendo tesis y tesis y tesis y libros
y libros y libros en el mundo entero. Las correspondencias se van publicando: por eJemplo, hace poco publicamos la correspondencia de
Mana Zambrano con Reyes. que es una hermosura Yo conoci a Maria Zambrano en Madrid. en una mesa redonda. estuvimos juntas en
el Ateneo de Madrid: ya estaba muy viejerna. pero su cabeza estaba
perfecta Alberto Ennquez Perea, investigador alfonsino. muy querido.
publicó las carcas y me pidió un prólogo. que hice con todo m1 amor
y cariño y creo que hasta con entusiasmo. porque declare que Maria
Zambrano había sobrepasado a su maestro José Ortega y Gasset Y lo
sigo sosteniendo: a José Ortega y Gasset lo que le faltaba era poesia. y
a Maria Zambrano le sobraba.

MMV Muchas gracias. Alicia. por darnos este momento y por hacer po-

sible que la memoria aljonsma siga creciendo y que la podamos difundir.
AR. Te agradezco a u también todo lo que has hecho por esa memoria.

Alforno Reyes en la terraza de la (aJ)l1la Alfonsm.i, Oudad de Mex1{c, 'l'í9 fotograflcl de RKa1do Salazdr

que hay que seguir difundiendo y hacer cada ella más nuestra. aunque, claro. la van a reclamar en todo el mundo Tenemos mucho que
agradecer a Alfonso Reyes. que 1mnarle. desde PI punio de vista de la
perfección literaria como poeta, e.orno narrador. como todo lo que él
tue. A propos1to de estudios. Alberto Enriquez Perca ac;iba de terrrnnar
su tesis de doctorado en la Universidad M,c hoacana sobre la Historia
en Alfonso Reyes. otro Joven esta trabajando la F1lo-.ofía en Alíonso
Reyes

No acabanamos nunca de mencionarlo!'&gt;

Fotografías extrakm de los l bros. AlfOll5iJ R~ konografio lnvestK¡doóo KOIIO(jldÍlfa, doc~me&lt;1tal yselernon de t"J:t0$ de
Xitv1er Guzmdn Urbiola. Hec1or Perea y Alba Cde Ro¡o. Fondo deCullura Económica/El Colegio Nacional/El Colegio de México,
1989; yArlGl Reyes GenKi y flqura rJe Al~ P.eyrs Yida yPemam1ento de Mexm México, fondo de Cultura lconom1Cd, 1001

�trascendencia que ha sabido asumir con gracia y buen humor. nobleza y amo•

LA NIETA PERFECTA*

roso desprendimiento de su propio tiempo vivido y por vivir, la carea titánica

ADOLFO CASTAÑÓN

de ser la albacea de la obra monumental de Alfonso Reyes, sin renunciar. por
tanto. a su propia vocación lneraria de mu1er que se expresa con la pluma y
sabe producir novelas policiacas. componer poemas traviesos y lüdicos. cal las

se habla de la importancia que cenia encre los griegos antiguos lo que ella

tikmj&lt;iforas:_y armar poemas dramáticos. como los dos que acaba de publicar
con el título Ante el destino que refrendan y confirman. en el sentido sacra-

llama el oficio de piedad. Este arce y tarea hacia los anrepasados muertos y vi-

mental de la palabra. ese oficio de piedad. que es saber tratar con la vida y la

vos. canco como hacia sus restos, vestigios y ruinas. trasciende también hacia

experiencia propias. en este caso prolongando en su propia obra entrañada

n uno de los capítulos centrales de El hombre y lo divino de María Zambrano,

E

la ciudad y se inscribe dentro de la naturaleza. En el oficio de piedad coinciden
inteligencia y responsabilidad -dos términos que no siempre aparecen juncos

la entraña trágica que anima específicamente a la ljigenia cruel de su abuelo
heredado y elegido. electivo.

pero que Alfonso Reyes -abuelo de Alicia- supo activar de forma cotidiana y

Coincide este homena3e a Alicia Reyes con la publicac1on reciente de los tres

constante en su vida y en su obra, y en ese intersticio o esa tilma de en medio

primeros tomos del Diario de Alfonso Reyes (preparados por Alfonso Rangel

que son las cartas. y el epistolario que se calza anee nosotros ahora como una

Guerra. Jorge Ruedas de la Serna y por mi). a los que seguirán los romos pre-

suerte de muralla chma o un sistema de amparos intelectuales y estéLicos con

parados por Alberto Enriquez Perea. Javier Garciadiego. Vicror D1az Arciniega,

sus más de cincuenta epistolarios publicados hasta la fecha. gracias en gran

Fernando Curie! y Belem Clark. en ediciones dedicadas póstumamence

medida precisamente a ese oficio de piedad desplegado a lo largo de los años.

a José Luis Maninez. y cuya referenoa ahora me permito craer a este

sin prisa pero sin pausa. por esca dama de las letras. que ha sabido hacer de

acto para saludar la vocación literaria y poética. y acaso hazañosa y

su condición de nieta un arte, y de su condición de albacea -no cabe otra

empresarial. polirica y ovil. en el sentido más noble de la palabra. de

expresión- un oficio de piedad.

esca maestra lúdica y a la par eficiente que es Alicia No quisiera dejar

Y dice Zambrano: el oficio de piedad por excelencia aparece en la tragedia.

de mencionar en escas lmeas la publicación del Bo/eun de la Capi-

Pero. ¿qué es la piedad? En el diálogo platónico Eutifrón o de la piedad. Sócrates.

lla Aifonsma, que a lo largo de décadas y en distintos formatos

citado por Zambrano, dice que la piedad tiene que ver. desde luego. con la vida.

Alicia. esa muJer-abanico. ha llevado adelante trillando y espi-

pero con la vida examinada. con la vida transfigurada por la experiencia. Y es

gando con manos inteligentes en los papeles alfonsinos a su

precisamente ésca la nota más distintiva del oficio de piedad. la conservación y

cargo. documentos inapreciables -como son los

rransmisión. intactas. de la vida y de la experiencia. Las razones de la piedad no

poemas y carras de Saint-John Perse y los de

son. no pueden ser. razones frias -por eso ella está en cierto modo al margen

Joaquin García Monge- para salvaguardar

de la filosofia.

as, la herencia alfonsina de la que ella es el

Sus razones son razones del corazón. motivos y movimientos de la simpatía y la concordia y sus armónicas esferas. Piedad. vida. cordialidad. simpatia.
he ahi algunos de los signos que nos pueden guiar hacia la comprensión y
celebración de ese milagro de la bondad y de la nobleza que se llama Alicia
Reyes. y que hoy venimos aqui a celebrar con sencillez. pero sobre todo con
emoción y gratitud.
lnteligenCta y responsabilidad. Alicia Reyes sabe que. como advierte Gabriel Zaid. la poesia está en la práctica. Y es con este sentido de realidad y de

Palab@s pronunciadas el 15 de agosto de 2011 en la Sala"Manuel M. Ponce"del Palado de Bellas Arte5, en honor a Alicia Reyes,
en compañía de Fffilando Corona, Alberto Enóquez Perea yJavier Garciacfiego.

más noble esrandane.

�permanente vigilancia ante los posibles deslices hacia lo bastardo y lo vernal.
Nos surte con un bagaje de estrategias y recursos como el que acumula el ju-

MARCEL SCHWOB,

gador de ajedrez que una y otra vez estudia las jugadas de grandes maestros.

EFlCAClA DE LA lMAGlNAClÓN

Por último, esa atracción hacia la obra de Robert Louis Stevenson no es

MANUEL GARCÍA VERDECIA

ociosa. No es poco indicio que al autor escocés lo denominaran los samoanos.
un pueblo adiestrado y habituado a la oralidad, como tusitala : el contador de
cuentos. Stevenson es un hábil urdidor de historias, sabe dibujar sus persona-

ay un libro breve, como la propia vida de su autor, que ha causado la

H

jes del modo más cercano, conoce cómo distribuir la motivación para mante-

fascinación de los más puntillosos escritores, como André Gide, Osear

nernos en vilo durante la lectura y apela a la invención para dar mayor viveza

Wilde o Jorge Luis Borges. Se trata de Vidas imaginarias, del francés Marce!

a sus argumentos.

Schwob. Esta obrita, magra en cuerpo pero inmensa en significaciones, sinte-

Evidentemente, todo este arsenal, en una mente fértil y dedicada. tiene

tiza en sus páginas muchas de las finezas del arte de escribir, así como varias

que surtir una productividad notable. Digamos que Schwob conocía las venas

de las tensiones que deben impulsar al creador verdadero.

que van y vienen entre la Historia y la historia. Si bien son ámbitos diferentes.

Publicada en t 895, cuando su autor apenas recorría los veintiocho años,

quizás básicamente por la dimensión de su impronta en mayores o meno-

es un racimo de cortas narraciones. veintidós en total, cuyo principal interés

res conjuntos humanos, guardan un estrecho nexo. Sin embargo, dentro del

radica en la simbiosis de historia y ficción, poesía y relato. Desde luego, com-

contexto de esos vastos movimientos epopéyicos que estructuran la historia

puestos con suma habilidad, buen gusto y alta eficacia significativa.

mayor, existe un tenue, a veces invisible, pero siempre significativo. impacto

Al resaltar las dotes de Schwob no es fortuito destacar su gusto por los idio-

de los pequeños hechos de la historia casera e individual. Alguien ha dicho

mas, su interés por las lecturas históricas, su inclinación por la critica literaria,

socarronamente que no se sabe cuántos grandes episodios se deben a las

así como su fervor por la narrativa del escocés Robert Louis Stevenson. El es-

indigestiones de personajes que tenían un peso en la toma de determinadas

tudio de idiomas foráneos nos instala en una dimensión de perspectiva, com-

decisiones. Así maneja esos vasos comunicantes Schwob en sus historias. Por

paración y lógica verbal que no es posible desde el solo e intuitivo dominio del

ejemplo, juega con el mundo impregnado de paganismo y devoción que en-

habla materna. Nos propicia la verdadera ingeniería del uso de las palabras

marcó la vida de Empédocles con su personal propensión al endiosamiento.

y sus potencialidades para sutilezas conceptuales. De otra parte, la historia

O el entorno enmarcado por cierta tradición del arre que ceñía la ejecutoria de

brinda el conocimiento de épocas, acciones humanas de valor trascendental

Paolo Uccello en oposición a su empecinada inclinación por la perspectiva que

y personajes que concentran los jugos de su momento. Así mismo, ofrece la

lo convertía en un raro.

posibilidad de conocer la dinámica humana y espulgar lo que va por encima

Además de esta concomitancia y promiscuidad entre Historia e historia.

de lo coyuntural para hallar aquello que constituye lo esencial humano.

hay un aspecto también medular a la hora de valorar las relaciones entre

Por su lado, un interés por la critica ejercitada en su mejor plenitud, como

éstas y la ficción. Toda historia, a la larga, es un texto construido por un

arce de entender, sopesar y apreciar las virtudes y torpezas de un texto, equi-

sujeto. Si bien éste parte de cierras bases externas y concretas, es siempre

pa al escritor de una tensión analítica, de un ojo que se entrena a estar en

el modo en que su subjetividad metaboliza esos datos y los refiere lo que

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�resulca en aquello que leemos como un texco histórico. De modo que resulta

fueron, sino como debieron ser, por la irreductible curiosidad y la pasión hacia

casi imposible una historia sin determinado gramaje de subjetividad, o sea,

el individuo que movía a su autor. No es casual que al título de cada relato lo

de imaginación.

presida un nombre, seguido de cierto sustantivo aclarador: "Lucrecio, Poeta",

Ésca constituye precisamente la principal fortaleza de Schwob, su espa-

·'Pecronio, Novelista", "Alain el Gentil, Soldado", "El capitán Kid, Pirata", "Cyril

ciosa y versátil imaginación. Es una facultad principal del hecho humaniza-

Tourneur, Poeta trágico". De este modo se nos advierte que cada hiscoria con-

dor. mediante ella el hombre no sólo reconstruye, preserva y transmite sus

densa los hitos de una vida particular. A través de ella, el narrador nos pasea

experiencias. sino que es capaz de desarrollar otras nuevas. Imaginar no es

por épocas, países, situaciones reales, contextos geográficos y naturales que

únicamente la facultad de recrear imágenes existentes sino de crear otras

nos dan el gusto de una inmersión en el trayecto de la humanidad. A la vez, al

como parce de su capacidad de transformación e invención de lo real. Es lo

contarnos los avatares de cada personaje, nos pone en contacco con los arduos

que nos permite acceder a lo desconocido, a lo por conocer, a lo olvidado, de

dilemas humanos.

modo que ella es complemenco que da integridad y nuevas potencialidades a

Sin embargo, es útil hacer una observación. Esos sustantivos o esas frases
que hacen de subtítulos -poeta, novelista, soldado ... -

la realidad.

no están para ha-

Esca facultad se hace visible, tocable, olfateable, paladeable, en los mil deta-

cernos un guiño de atracción: sirven para enfocar la historia hacia un cenero

lles con que el narrador suele contextualizar sus historias. Las lecturas históri-

de interés humano. Los títulos individualizan mientras los subtítulos enfocan

cas pueden proveer ciertos datos, determinados elementos generales acerca de

lo genérico. Cada cuento no traca únicamente de los enredos y dilemas con-

personajes reales. No obstante, las sutilezas del modo de comportarse, sentir,

cernientes a una vida reconocida o específica. En cada relato hay un eco de

pensar. hablar y actuar de los mismos que el viento del tiempo acarreó hacia

sugerencia vital acerca de los destinos y desatinos de todos los hombres. Así,

los páramos del olvido sólo pueden recomponerse mediante la imaginación.

Eróstrato es el que lucha contra los obstáculos que le impone la vida para ga-

Vemos así los modos en que Empédocles redirigía a las multitudes, cómo des-

nar un sueño. Clodia, la que contra viento y marea quiere cumplir los dictados

plegaba su sistema de argucias que lo endiosaban. o las maneras en que Crates

del cuerpo. Ceceo es el artista devorado por la envidia y el rencor. Paolo Ucce-

de Tebas fue simplificando su vida y dulcificando el cinismo de su maestro.

llo es la pasión del arte que domina cualquier otra. Lucrecio es el predominio

Pero igual. el aucor historia las vidas de seres que pudieron no existir como
emes paniculares. pero que. de uno u otro modo, vivieron como modelos de

de la poesía del eros sobre la de las palabras. Etcétera. No son sólo las cifras
de una vida particular, sino las claves de un motivo humano.

los anhelos y vicisitudes humanos. Ahí están Séptima. la encantadora, que

A la larga, cada ser humano es una historia. Nos asombraríamos si dedicára-

supo convocar la muerte para unirse al ser amado: Sufrah. el geomántico, que

mos unos instantes a escuchar lo que ha hecho con sus horas cualquier vecino:

descubrió los secretos del rey Salomón, lo cual lo integró al enigma: o
Catalina la encajera, que concluyó su vida desbordada por los
hombres a quienes se entregó por huir de la
miseria. Hay tal viveza de detalles, cal autenticidad de acentos vitales, así como un conocimiento de las ambiciones, las dudas,
los temores y los arrojos del alma humana, que es dificil no conferirles el
estatus de personas más que de

,

personajes ficticios.

esa mujer que todos los días barre la acera, ese hombre
insignificante que pasa sin rumbo y sin prisa, esa señora gruesa de pies hinchados y pasos cansinos que
va en la mañana y vuelve en la carde con el mismo
halo de abandono, ese viejo que espera su hora
bajo la sombra de un parque. En primer lugar,
no nos detenemos a escuchar. En segundo
lugar, pensamos que los grandes sucesos
están en un sitio y en otros seres distintos a los inm~diacos. Lo necesario para

No es fortuito que el au-

develar lo insólito bajo la pátina de lo ru-

tor titulara su obra Vidas

tinario es el ojo perspicaz y sensible que

imaginarias. pues éstas

no son quizá como

descubra, en la maraña de trivialidades y
rutinas. los actos y gestos que hablan de

�eternidad y médula vital, o sea, los momentos de grandeza o miseria, los picos

zón. Lucrecio se desesperó al no poder hacer el amor. La mujer se volvió altiva.

y simas que dan interés general a una existencia individual. Esto lo realiza con

sombría y silenciosa, parecida al atrio y a los esclavos. Lucrecio se paseaba por

maestría y extraño poder de síntesis y sugerencia Schwob.

la sala de los libros.

Vidas imaginarias ante todo muestra el buen gusto para contar una historia
de enjundioso trasfondo de valor humano con la debida pericia como para

Siempre expongo la salvedad de que leemos una traducción. No obscanre.

hacernos intuir otras ramificaciones de sentido subyacentes. Su lectura es un

el texto que soporta las contingencias de una versión con tal tersura y encanto

buen antídoto para este presente en que cuentos y relatos se han convertido en

no puede ser en su original más que verdadero arre. Al menos quien esto firma

un vertedero de minucias, cosas sabidas, trivialidades sin consecuencias, cróni-

sigue creyendo que literatura es arte por la palabra, no mera transcripción de
hechos y sucesos del mundo que nos rodea. Siempre debe haber un más allá

cas de rutinas sin utilidad, diálogos sin sabiduría y desenlaces sin trascenden-

tras las palabras.

cia, todo por el placer de ver quién logra ser más impúdico y preciso al describir

Lo poético en los cuentos de Schwob se cumple -algo que debe aprender

el sádico y triste espectáculo de lo cotidiano en un mundo que se va a bolina.
Marce! Schwob posee el extraño dominio de un amplio registro léxico que

todo el que intenta narrar con arte- no sólo por la tesitura de su expresión

le posíbilita la precisión en lo que cuenta y, a la vez, la latitud para incitar a

sino, principalmente, por las situaciones que se relatan. Esto es, por el entra-

potenciales sugestiones. Sus textos logran la tersura de poemas en prosa, no

mado de vicisitudes y dilemas por los que transcurre el personaje. por el modo

sólo por la capacidad sugerente de sus frases o por la belleza de su expresión.

en que éstos se cumplen en el fruto o la nada, pero siempre con el regusto de

Ofrezco un solo ejemplo de esta capacidad entre muchos, tomado del cuento

algo que nos seguirá hablando por mucho tiempo.
Schwob conforma con la vida de cada personaje un redondo mundo atrac-

sobre Lucrecio y su desvivido amor por una bella africana:

tivo Y sugerente. Sus breves historias son una suma de información. habilidad
La mujer africana apoyaba contra los tapices de las murallas las masas ondeantes

discursiva, imaginación y sensibilidad. Nos hablan de personalidades y perso-

de su cabellera. Su cuerpo cubría por completo la pequeña cama de la siesta.

nas, como fueron o no pero como definitivamente pueden ser para el hombre

Rodeaba con sus brazos cargados de esmeraldas traslúcidas las cráteras llenas

que quiere saber de su destino, de su pasajera gravitación sobre la tierra. Escas

de vino espumoso. Tenia una extraña manera de alzar un dedo y de menear la

Vidas imaginarias nos ayudan a saber con mayor lucidez y precisión de nues-

frente. Sus sonrisas venían de una fuente profunda y tenebrosa como los ríos de

tras propias vidas nada imaginadas.

África. En lugar de hilar la lana, pacientemente la cortaba en copos que volaban
en corno de ella.

Holguín. 29 de enero de 2012

Lucrecio deseaba ardientemente fundirse con ese hermoso cuerpo. Apresaba
sus metálicos pechos y pegaba su boca a esos labios de un sombrío violeta. Las
palabras de amor fueron y vinieron de uno a otro, primero suspiradas, después
haciéndolos reir, y terminaron por gastarse. Ambos cocaron el flexible, opaco velo
que separa a los amantes. Su voluptuosidad cobró aún más furor y deseó cambiar
de persona. Llegó hasta la aguda extremidad en que se esparce alrededor de la
carne sin penetrar hasta las entrañas. La africana se acurrucó en su extraño cora-

L•
,H

�EL ORO DE LOS TIGRES
CUATRO POEMAS DE NUNO JÚDICE

EL POETA
NUNO JÚDICE

VERSIONES DE BLANCA LUZ PULIDO

N

uno Júdice nació en 1949, en Mexilhoeira Grande (Algarve), Portugal.
Estudió Filología Románica en la Facultad de Letras de Lisboa. Es Profe-

sor Asociado en la Facultad de Ciencias Sociales y Humanas de la Universidad
Nueva de Lisboa. donde se doctoró en 1989 con una tesis sobre literatura medieval. su área de enseñanza se relaciona con el campo de la teoría literaria, y
la literatura portuguesa modernista y contemporánea.
Ha publicado diversos ensayos sobre poesía, ficción y teoría literaria: A

era do Orjeo (Teorema, 1986). O espa~o do canto no texto medieval (Vega, 1991 ),
o processo poético (lmprensa Nacional/Casa da Moeda, 1992), Viagem por un
século de literatura portuguesa (Relógio d'Água, 1997), As máscaras do poema
rAnon. 1998). A viagem das palavras (Colibrí, 2005), O fenómeno narrativo (Collbn. 2005). A certidáo das histórias (apenaslivros, 2006) y ABC da crítica, (Dom
Quixote. 2010).

T rabaja ahora en importaciones y exportaciones. Importa
metáforas, exporta alegorías. Podría ser un trabajador independiente,
uno de esos que llena cuadernos cuadriculados con números
de debe y haber. De hecho, lo que debe son palabras; y lo que tiene
es ese vacío de frases que le invade cuando se recarga
en el vidrio, en el invierno, y la lluvia cae del otro lado. Piensa entonces
que podría importar el sol y exportar las nubes. Podría ser
un trabajador del tiempo. Pero, en cierto modo, su
labor se confunde con la de un escultor del movimiento. Hiere,
con la piedra del instante, lo que va camino de la eternidad;
suspende el gesto que suena el cielo y fija, en la dureza de la noche,
el batir de alas, la sabia interrupción de la muerte.

Fue Consejero Cultural de la Embajada de Portugal y Director del Instituto
Camóes. en París. de noviembre de 1997 a febrero de 2004. Dirigió la revista

Tabacaria de la Casa Fernando Pessoa hasta el número 8, publicado en 1999, Y
desempeña. desde 2009, el puesto de director de la revista Colóquio-Letras, de
la Fundación Calouste Gulbenkian.
Como poeta y narrador, sus libros se encuentran en Publicac;:óes Dom
Qu1xore. Su primer libro de poemas se publicó en 1972. Ha sido incluido en
numerosas antologías y traducido a diversos idiomas, y varias tesis se han
escrito sobre su obra.
Ha ganado los premios de poesía y narrativa más importantes en Portugal.

~

31

�PREPARATIVOS DE VIAJE

LA PRESIÓN DE LOS MERCADOS

NUNO )ÚDICE

NUNO )ÚDICE

( uando hago la maleta, rengo que pensar en codo lo que en ella

P réstenme las palabras del poema: o denme

voy a meter para no olvidarme de nada. Me dirijo al

sílabas rebajadas. para que las invierta

diccionario, y como las palabras que me servirán

en el mercado. Pero suban la cotización de la metáfora.

de pasaporte: el ecuador. la línea

para que me limite a imágenes simples. las más

del horizonte. la altitud y latitud,

baratas, las que nadie quiere: ¿una flor? ¿Un perfume

un asiento de viajero recurrente. Me dicen

del campo? ¿Esas olas que revientan. unas

que no necesito nada más: pero sigo

tras otras. sin pedir intereses a quien las mira?

llenando la maleta. Una puesta de sol para que
la noche no caiga can deprisa, el tacto de tu

Porque las palabras están caras. Hojeo diccionarios

pelo para que mi mano lo recuerde,

en busca de palabras pequeñas, que cuesten

y ese pájaro en un jardín que nació

menos, para que no exijan reembolsos

en el patio de la casa, y canea sin saber

si las pusiera. como propina. al final del verso. El

por qué. Y otras cosas que podrían

problema es que las rimas me costarán el doble,

parecer inútiles. pero que voy a necesitar: una frase

y. por mucho que busque. lo que los mercados me

indecisa en medio de la noche, la constelación

proponen está más allá de mis posibilidades. sin reembolso.

de tus ojos cuando los abres, y algunas
hojas de papel donde escribiré lo que tu ausencia

Y cuando vengan a pedirme que pague,

viene a dictarme. Y si me dijeran que tengo

¿qué porcentaje me exigirán? Abro la cartera,

exceso de equipaje. dejaré codo esto en tierra.

vacío mis bolsillos. hago cuentas. y nada: símbolos.

y me quedaré sólo con tu imagen, la estrella

cero: alegorías, agotadas; metáforas. ni una.

de una sonrisa triste, y el eco melancólico

¿A quién recurrir? ¿Qué fondo de emergencia poética

de un adiós.

me podrá salvar? Entonces. al final, me queda una palabra -el aire-.
Al menos. con ella, nadie me impedirá respirar.

~

32

�1A VIDA
NUNO )ÚDICE
VERSIÓN DE BLANCA LUZ PULIDO

La vida, sus pérdidas y sus ganancias, su
más que perfecta imprecisión, los días que cuentan
cuando no se espera, el atraso en la preocupación
de tus ojos, y las nubes que cayeron
más aprisa. esa tarde, el círculo de las relaciones
que se abren hacia adentro y hacia afuera
de los sentidos que nada tienen que ver con círculos,
cuadrados. rectángulos, en las líneas
rectas y paralelas que se cruzan con las

A la venta en:

líneas de la mano;

Capilla Alfonsina

la vida que trae consigo las emociones y el azar,

Casa del Libro

la luz inexorable de las profecías que nunca se cumplieron
y de los encuentros que siempre supimos que

Librería Universitaria

se realizarían, aunque nunca supiéramos con
quién, ni dónde, ni cuándo; esa vida que lleva consigo
el rostro soñado en una indecisión de madrugada,
bajo la luz vacilante que sólo muestra
las paredes desnudas, con manchas húmedas
en el yeso de la memoria;

la vida hecha de sus
cuerpos desnudos y de sus palabras
próximas.

.UANL

lMVéR&gt;IDAO A=OMA Ol NU!;-VO Uó"-,

�vira!. es el punto de referencia. la óptica de Marguerire Yourcena~. Su obra,

CALENDARIO
YOURC ENAR Y EL COMPROMISO DE
LA AVENTURA LITERARIA
M INERVA MARGARITA \/ILLA.RREAL Y JO&lt;;É IAVIFR VII LAR.REAL

unas veces cobijada por el follaje de este mundo clásico y orr ds ale'ltada por
el fuego de su savia. es vasta. monumental. se yergue verncal y apunta hacia
todas las direcciones. Por un lado, la novela y el cuenco: por el orro, el ensa

vo y la autobiografía Pero también e' reatro. la traducción y la poesía ésta,
presente a lo largo de su obra
En l 936 aparece Fuegos (Feux). libro de poemas en prosa o de relatos con

argueme Yourcenar (Bruselas. Bélgica. 1903-Maine: Estados Unid~s.

intención hríca. Yourcenar tenia treinta y tres años y Fuegos es un libro des

1987) fue una de las escmoras de inreligencia mas clara y precisa

lumbrance, apabullante. personalis1mo ya La presencia de la Grecia clas1Lct

con que cuenca la licerarura Su obra se erige y crece sobre una plataforma

~s total, con excepción de un texto· ·'Mana Magdalena o la salvac1on La his

apoyada y conformada por la cultura clásica. por lo remoro y presente, por

t0na se reescribe desde lo emocional desde lo deliramcineme pas,onal. El

lo lejano y lo próximo. Su extenso quehacer literario Fuegos. Cuentos orien-

lenguaje es un cuerpo vivo formado por imagenes y símbolos. los pusonaJes

tales, Memorias de Adriano Las caridades de A/cipo y otros poemas. El tiro dr

aparecen con el resplandor de la parábola. de lo más allá, con la misrenosa

gracia. El alqwmista. Alex1s o El tratado del múlll combate. entre otros títulos.

fuerza de :o oculto y lo porvenir. Habitar:! un mundo Lle dtoses donde el tiem-

la ha snuado como una de las protagonisras clave del pensamiento y de la

po no fluye sino que se rehace permanentemente. st. 'emvema, el pasado

literatura de nuestro ttempo

es presente 1nrerrninable, y los personajes. dibujados por el amor y el odio.
lo habitan.

M

Pensar en Marguerite Yourcenar es pensar en un continente complejo de
efecros y referencias. de cuerpos y sombras. donde el más mínimo detalle tiene

Esre presente intermmable. este tiempo congelado sin dStros ni crepús

su historia y tradición. El universo de la aurora es bello v terrible Bello, por la

rnlos. es decir, sin futuro. es la condena. la moira. Toda posible elección. en

tremenda carga poética que encierra: y ternble por la fuerza. smceridad y des-

este mundo mmóvil de dioses. conduce a lo trágico, a lo hm1re. Las colum-

nudez con que son presentados sus personajes y los valores que los animan

nas, algunas veces. son la humillación, el orgul o, el amor. el odio y la reali-

El compromiso de un escnror. su compromiso fundamental, es la escrnura

dad r·e1 género humano f ~o puede soportar mucha realidad· escribe

rs

y, por ende, la literarura :V1arguerite Yourcenar se ciñó a este principio. Su

Ehot) Los hombres se mueven baJo esta arquitectura: y Leda, protagonista

vida fue una vocacion. una aventura que la llevó a reconstruir -construir -

de un texto. criada de Aristóg1ton y Harmod10. realiza un sacnftc10 guarda el

un mundo. una habitación propia. Desde esta intima y sólida geografía. la
del mundo clásico, puente entre Oriente y Occidente y fundamento de esre

sec rero de su condición de olvido. de nada En el s1lenc 10 y el dolor encuen'rd la razón de su existencid.

último, Yourcenar trabajó con los qjos abiertos. de cara al hombre Su com-

i\1arguerite Yourcenar fuf una viajera incansable. Su literatura refleJa el

promiso fue la vida. de edificación permanente

1ne de la confirmación Alguien que viaja con deseos Lle enmiuec,erse ne

Marguerite de Crayencour. Marguerite Yourcenar para la literatura a parc.r

cesariameme cambia. modifica su visión del mundo Lo mismo St..íede c.on

de su primera pubhcacion. quedó huérfana de madre -quien era de origen

respecto a ese viaje que es la gran hceratc1ra Marguer re Youccendr se 1r terna

belga- al poco tiempo de haber nacido. Su padre. francés du Nord, le enseñó

omo exploradora de la h1stor a portan fo la Lerza de la 1maginauon. Es a

griego y latín En 1921 . a los dieciocho años, su padre le publicó El Jardín de

través de la 1maginac1ón corno reconstruye mitos. vidas. leyendas. y es por

las quimeras (Le Jardm des Ch1meres). siendo éste su primer titulo. un libro de

el a que su obra leJos está de ser calificada como h1stcr.ca

aliento lírico y corte micológico. La aurora buscó la poesía. el canto. pero a la

En 1984 Ediciones Alfaguara publico. en traducción de Emma eatc&gt;lavud,

manera clásica. es decir. desde la perspectiva del asombro, del hallazgo. de la

Curncos orientales En realidad se trata de .a traduc.c,on de la pr_mera ect1c.ion

revelación'. por lo tanto. evocó y situó ese mundo primordial. aparentemente

de 1938, rev,sada por la autora En PI Post-scríptwn Yourcenar explica que

distante. que es la civilización grecolatina, nacimiento y sostén de nuesrra cultura

tia suprimido un cuento "los sepultados del ~re,nlm", v ha agregado 0 •ro

El pasado es el presente. y el presente. un fantasma. un hálito que se

l..cJ. muerte de Marho Kraliev1tc h" El hilo que agrupa PStos cut n-os es Id

materializa en el pasado. Esta fusión. esta alquimia cultural y, obviamente

grngrafia tamo cultural corno fis1ca cto11de se les ub1La. Los cuenco-, son diez.

�-cómo se salvó Wang-Fó". "La sonrisa de Marko", "La leche de la muerte",

artistas para su complacencia. pero el verdadero artista sólo puede com-

"El ulcimo amor del príncipe Genghi" "El hombre que amó a las Nereidas".

placerse a si mismo y sólo en esa medida. escuchando y alendiendo a sus

"f\/uescra Señora de las golondrinas". "La viuda Afrodis1a". "Kali decapitada".

propias voces imenores. podrá ofrecerse para los demás a través de su obra

"La muerte de Marko Kralievicch" y "La tristeza de Cornelius Berg" En escos

El poder castra. limita. y sI los artistas no se le someten. los ubica como Joco

cuenws se destacan ante todo dos aspectos de la culcura oriental que confor-

de sedición. aunque, como sucede en este cuenco, no hay nadie más alejado

man el refmam,ento de este universo la delicadeza y la crueldad.

de la provocac,on que el propio artista.

El pnmero de los cuentos. "Cómo se salvó Wang-Fó". es la historia de un

El final de este relaco es delin1tivo por la forma como la auwra manifiesta

pintor que aprecia la vida en cuanto imagen. aprehende aquello que despliega

su visión del ane: el arrisca se salva si es fiel a si mismo. y su puerta a la

la naturaleza por si misma. se maravilla anre los elementos y los captura
para s1 y para codo aquel que pueda ver sus cuadros. Se puede concluir que

rrascendencia se abre a traves del permanente ejercicio de añadir universos
a la realidad

este cuenro resume el ars poetíca de Marguerite Yourcenar. lo que para ella

En "Cómo se salvó Wan-Fó" es inevitable recordar a dos cuemIscas lati-

signílicó la creación. Ante todo. un creador es un ser apasionado, pero esa

noamericanos. al argentino Jorge Luis Borges y al mexicano Salvador Elizondo.

pasión es vampírica. es decir. vital para su trabajo. Lo único que interesa a

ya que en este relato la fantasía se confunde con la realidad y ésta con la

ese creador es su creación y todo corre en función de ésta. Por eso el arrisca

fantasía, se entrecruzan. se alimentan. conforman un solo universo. un solo

es un ser egoísta. vive únicamente por lo que cree y para lo que crea Pero

cuerpo de contrarios en perfecta armonía Sin embargo, en el desenlace la

termina siendo inmensamente generoso. pues al linal esta creación. en este

fantasía somete y domina al urnverso real

caso será su inmenso legado
S1 en el cuento alguien cercano a Wang-Fó. el pintor. muere. él no tiene
t1empo sino para extasiarse con aquellos colores con que se presenta la
muerte. y no descansa hasta haber plasmado ese instance en su pintura Su
arte. como buen ejercicio de sublimación. supera a la vida. sus cuadros son
tan bellos que el emperador lo manda llamar para extirparle los ojos y cortarle
las manos. Aquel. siendo niño. había vivido aislado. encerrado por su padre,
qwen le llevó muchos cuadros de Wang-Fó. frente a los cuales pasó años
mirándolos En el momento en que sale de su aislamiento se da cuenta de
que la realidad no es tan bella como en las pinturas. que no puede apreciarla
así. contemplativamente. ya que siempre está rodeada de detalles que obscaculizan su percepcion de la belleza. Esta desilusión lo enardece a tal grado.
que prefiere deJar inactivo al pincor. Ante tal situación. Ling. el compañero
inseparable de Wang-Fó. se rebela. pero de inmediato un guardia le cona la
cabeza, de donde fluye un líquido rojo que extraordinariamente contrasta.
a los ojos de Wang-Fó. con el piso de jade del palacio. Antes de que opere
la amenaza sobre Wang-Fó. el emperador le exige que cermine un cuadro
donde al mar le falta color y oleaje. Mientras Wang-Fó pinta. el piso empieza
a cubrirse de agua. se inunda el palacio. él construye un barco en la pintura
por donde sale con Ling. quien regresa con una bufanda roja. El resto de la
corte. mcluyendo al mismo emperador, perece
Aqui vernos. de nuevo. la mmanencIa del ane. No hay mayor enemigo
para el poder. en un momento dado. que los arriscas. El poder busca a los

�de que la literatura que salia de su pluma no era sólo una obra de arte. una
creación artística que enriquecería espiritualmente a sus lectores, dándoles
un baño de inefable belleza También que, leyéndolo. profundizarían en su

BRIZNAS

comprensión de la naturaleza y de la vida. mejorarían su conducta cívica y

LOS MISERABLES,
,
A CIENTO CINCUENTA AÑOS DE SU PUBLICACION

su adivinación del arcano infinito· el más allá. el alma trascendente, Dios.
Esas ideas pueden parecernos hoy ingenuas· ¿cuántos lectores creen todavía
que la literatura puede revolucionar la existencia. subvenir a la sociedad y
ganarnos la vida eterna? Pero leyendo Los miserables, sumidos en el vértigo
de ese remolino en el que parece atrapado todo un mundo en su infinita des-

s difícil imaginar hoy la extraordinaria popula~1dad que l~egó a tener

E

Víctor Hugo en su tiempo en todo el orbe occidental y aun mas alta

mesura y en su mínima pequeñez. es imposible no sentir el escalofrío que
produce la intuición del atributo divino. la omntscIeneta

Su talento precoz de poeta lo hizo conocido del medio literario e intelectual
cuando era todavía adolescente, y. luego, sus obras de teatro, sobre todo
a partir del estreno tumultuoso de Hernani. el 25 de febrero de 1830. que
marca de manera simbólica el nacimiento del movimiento romántico en
Francia, hicieron del joven dramaturgo una figura célebre, sólo comparable a
lo que son en nuestros días ciertos cantantes o artistas de cine. Sus novelas,
principalmente Nuestra Señora de París. y más tarde Los miserables. acrecentaron de manera geométrica el número de sus lectores y desbordaron el
marco francés e invadieron otras lenguas. en las que pronto Quasimodo

0

Jean Valjean se hicieron tan famosos como en Francia. A la vez que su prestigio literario. su activa participación política. como representante en el parlamento y como orador. comentarista y polemista de actualidad, fue consolidando su prestigio con una aureola de referente cívico, conciencia política

y moral de la sociedad En sus diecinueve años y pico ele exilio esta imagen
de gran patriarca de las letras, de la moral pública y de la vida cívica alcanzó
ribetes legendarios. Su retorno a Francia. el 5 de septiembre de I 870, con
la instauración de la República. fue un acontecimiento multitudinario. sin
precedentes. con participación de millares de parisinos que lo aclamaban.
muchos de ellos sin haber leido siquiera una línea de sus obras. Esta popularidad seguiría creciendo. sin tregua. hasta el dia de su muerte y po l'lso
roda Francia. toda Europa, lo lloraron P-1rís enterSJ) poco menos. se volcó
a seguir su cortejo fúnebre. en una demostracion de afecto y solidaridad que
desde entonces sólo ciertos estadistas o rl1rigentes políticos han conseguido
Cuando murió en 1885. Vicwr Hugo se hab1a convertido en algo más que un
gran escritor en un mito. en la person1ficac1ón de la República. en símbolo
de su sociedad y de su siglo
Lo que mas nos admira en él es la vertiginosa ambición que delatan algunas de sus realizaciones literarias y la absoluta convIccion que lo animaba

~

40

¿Nos hace meJores o peores incorporar

d

nuestra vida la ficción, tratar

de incrustarla en la historia? Es d1f1cll sabvr sI las menuras que urde la
imaginación ayudan al hombre a vivir o contribuyen a su infortunio al
revelarle ei abismo entre la realidad y el sueño, st adormecen su vuluntarl
o lo lnducen a acwar Hact' algunos siglos.

d

un manchego C:incuPntón. las

novelas a que era tan aficionado le enajenaron la percepcion de la realidad

y lo lanzaron al mundo qu-: él cre1a igual al de las ficc10nes-- en pos dé
honor. gloria y aventura. con el resultado que -,abemos. Sin embargo. las
burlas y desventuras que padecio Alfonso Qu!Jano por culpa de las novelas no lo han hecro un personaje digno de connnseranon Por el contrario. en su imposible designio de vIv1r· Id ficcion. de modelar la rc·aliuad t·n
conc:erro con su lantasia. el personaje .de Cervantes fí¡o un paradigma de
generosidad e iéleal1smo a la e'iperie humdnr1 Sin liegar a los exm'mos de
Alonso Qw¡ano. E.s posrble que las novelas mocultn ramb1en en nosotros
tina msausface1ón de Jo existente. un aperno de irrealidad que mfl11y,1 en
nuestras vidas de la maner:-i más diversa y ayude a moverse a la bumanH..lad

Si llevarnos tanto&lt;; siglos escribiendo y leye11do he cione'&gt;. por algo SPrá Yo se
:que aque im terno del año 50, con uniforme, garua y neblina, en lo alto del
acantilado rle LJ Per:a i;iracias a

L,,.., m1sPrables la vida

fue para m1 mue ho

No hay manera rle demo-;trar que los miserables haya hecho avanzar

a la

humanidat.l n1 &lt;;iqu·era unos m1l1metros haua ese- remo dt· la justtua.

la libertad y la paz a q,1P. ~egur ·a v1si◊r uttJpIca de Vil tor Hugo. se t'ncam,nd la humanidad Pero nu hc1y mPnor duda, tampc.,c,J. de que Los miseral){es es una de esds obr:i.5 que t'n ta ht&lt;.tona de Jd lttera¡urd l1an hecho
desear a mac; r1umbrfs v muJf'res de tod1s las ltng11a&lt;; v tult..iras un mundo
trtás Jlmo. mas r:ic 10nal y ff•d'&gt; btllo que aquel en e1 íJUe v1vfdn La min1md
-condu&lt;;ion que de t&gt;llo ~e pw•dt extrwr r&lt;; 4ue -,1 ia h1stona hurndnd ..ivan

~
1

Fragmento ex1Tc11do de Mario Vargas llosa, La tentaaón de lo imposible, Alfaguara, México, 2005, PP- 19 Y20.

41

�za.

y la palabra progreso tiene sentido. y la civilización no es un mero si-

mulacro retórico sino una realidad que va haciendo retroceder la barbarie.
algo del ímpetu que hizo aquello posible debió de venir -sigue viniendo
todavía- de la nostalgia y el entusiasmo que concagian a los lectores las gestas de Jean Valjean

y monseñor Bienvenu. de Fantine y Cosecte. de Marius y

Javerc y de quienes los secundan en su viaje en pos de lo imposible.'

,...
42

1

lbtdem, p.m.

�Calderón . Ahí se narra la historia de
la erección del templo dedicado a la
virgen de Guadalupe en la ciudad de

LA EXPERIENCIA LITERARIA

Queréraro, terminado en 1680 y con-

GLORIAS DE QJjERÉTARO Y EL CRIOLLISMO

sagrado en diciembre del mismo año .

r
~

i_~ ~

..... : : : : . ~

Aunque el libro pareciera ser motivo

CARLOS LE)AIM GÓMEZ

l

V:;...,-:

:::,-

de limitado interés en esca región, y y
se trate de una obra menor de Carlos
que supo dar todo un mundo

de Sigüenza y Góngora -autor que sin

al más católico César:

duda alcanzó mayor reconocimiento

donde tanto español Marte

con su Libra astronómica y filosófica- .

con la espada y la escopeta

resulta fundamental para la literatura

quitó más vida en indios

criolla y guadalupana.

que ellos dispararon flechas

Luis de Sandoval zapata

Antes de abordar el libro referido
resulta imprescindible citar un antecedente: Luis de Sandoval Zapata, quien

L

a poesía barroca novohispana ha resistido el asedio de una vorágine de

en "Relación fúnebre" 3 investiga sobre

interrogantes neoclásicas al culteranismo, calificado como enfermedad, y

la conspiración de los hermanos Alonso

de la denuncia de la imitación de modelos peninsulares. Sin embargo, la litera-

y Gil González de Ávila contra la coro-

tura del largo periodo de dominio español en territorio mexicano ha sido anali-

na española, y la injusta decapitación

zada por la critica descoloniwdora como un campo que exige nuevas lecturas,

de éstos ordenada por las autoridades

ya que. como afirma Mabel Moraña, "el barroco encierra para muchos los

novohispanas, siempre presididas por

orígenes de la identidad mestiza y la condición colonial de Hispanoamérica" 1•

españoles peninsulares, e inspirada por

Y es que el poema barroco con su enramada de oropel, exceso, proliferación

la envidia, "porque en sus grandes

y arrilicio desorienta al lector y produce una fácil disociación del fondo y de la

convites [de los hermanos Ávila] / y

forma. como señala Severo Sarduy:

en aparatosas mesas / miró coronas
floridas / de claveles y azucenas". Sus

1en su caída. en su lenguaje pinturero. a veces estridente, abigarrado y caótico.

reflexiones sobre lo guadalupano son

meraforiza la impugnación de la entidad logocéntrica que hasra entonces lo y nos

también primordiales, ya que en el so-

es1rucruraba desde su lejanía y su autoridad: barroco que recusa roda instauración.

neto "A la transubstanciación admira-

que meraforiza el orden discutido. el dios juzgado. la ley transgredida. Barroco de

ble de las rosas en la peregrina imagen

la Revolución

de N. Sra. de Guadalupe ... ", retoman-

&lt;

do el motivo quevediano casi optimista
El historiador Fernando Diaz Ramirez reunió una biblioteca con libros im-

del polvo enamorado, celebra la dicha

presos y manuscritos de gran importancia para el investigador histórico y el

de la rosa que muere en la tilma de

literario. entre los que destacan diversas obras novohispanas, una de ellas es

Juan Diego, cuyas cenizas sirven ya no

Clonas de Querétaro. publicada en 1680 por la tipografía de la Viuda de Bernardo

al Fénix sino a la impresión de la virgen en el lienzo:

~

44

En Mabel Moraña, •Para una relectura del barroco hispanoamericano: problemas críticos e historiográficos~ en Le&lt;turo
ait,ca de la literatura amertcana. Inventarios, invenciones y revisiones, Caracas, Biblioteca Ayacucho, p. 654.
En Severo Sarduy, ªEl barroco yel neobarroco: en América Latina en su literatura, México, SigloXXI, 1992, p. 184.

~
b~

el btulo José PasclYI &amp;mi m sa ecióón deObtos, Mé1icD, íonG,de ÚlltlR fmoómica, 19116.

45

�Después de exponer las vicisitudes de la construcción del templo y resaltar
la belleza y perfección de éste, a través de lo cual se intenta establecer una
relación de paridad con España: "Sin mendigarle a Europa perfecciones, /
Ni recelar del tiempo algún desaire"6 , narra las fiestas de la consagración
del edificio, en las que los indígenas tienen una importante participación
con danzas y desfiles. De este modo Sigüenza y Góngora los incluye en la
sociedad novohispana, gracias a

(...) que sin más práctica que el cuidado en que tal vez atendieron las españolas
marchas, o en conductas de gente, o en regocijos y fiestas. dispusieron la suya con
orden tan admirable, que ni en el compás de los movimientos, ni en la igualdad de
las filas, ni en la gala del disparar, ni en la presteza de las cargas, ni en el concierto
de escuadronarse y salir, les hicieran muy conocida ventaja los veteranos; de donde
Más dichosas que el Fénix morís, flores:

puede inferirse, no ser incapaces de disciplina7 .

que él, para nacer pluma, polvo muere;
pero vosotras para ser María.

Pero esta inserción de los indígenas en la sociedad novohispana no es gratuita, queda condicionada a la subordinación: porque cuando describe un des-

En Glori~s-·de Querétaro, en la prosa y en los dos poemas que se incluyen,

file en que un grupo indígena personilka a los gobernantes prehispánicos.

Carlos de Srguenza y Góngora utiliza elementos que, aunque definitivamente

desde Xólotl a Cuauhtémoc, destaca al final la presencia del emperador Carlos v.

todavía no correspondían a una intención nacionalista sino de casta, sirvieron

"en quien recayó la occidental monarquía con que extendió sus dominios des-

de base para la construcción posindependentista de la identidad nacional· el
paisaje autóctono, la recuperación de la historia prehispánica, la reivindicac;ón
de los pueblos indígenas -por lo menos en el discurso- y la virgen de Guadalupe como principio de cohesión no sólo entre los criollos sino también entre
los mestizos e indígenas: "único imán suave de los americanos afectos"4_Estos
eran medios o recursos de diferenciación frente a lo peninsular· que s
.
.
,
e aprecia, por e~emplo, cuando señala la abundancia de las tierras americanas que
. puede satisfacer las necesidades de criollos y españoles
1
. con o que establece
una radical diferencia entre ambos: vincula a los primeros co 1
.
n o autoctono y
a los segundos con lo importado:

No se necesita que de otras partes se le conduzcan frutas. porque en cualquiera huerta de la ciudad hallará el criollo chirimoyas aguacates zapotes blan
1.
·
·
cos, p atanos,
guayabas, garambullos, pitahayas, ciruelas. tunas diferentísimas· y no e h .
,
c ara menos
el gachupín sus celebrados y suspirados duraznos granadas memb ·11
b
·
,
n os. revas
alverchigos, chabacanos. manzanas. peras. naranjas y limones de varias especiess. .

~

46

•En Carlos de Sigüenza yGóngora, Glorias de Querétaro, México Viuda de Bernardo Cald •
slbid., p. 4_
'
e&lt;on, 1680, p. 10.
•lbiá., p. 61.

'/Na., pp. 47 y48.
/bid., p. 49.
'En lrvmg A. Leonard, •0n sabio banoco~ en úduro crltíco dt lo l1teroturo omer,cono. lrwentor,os, 1nvenclone5y rev/Slone&lt;.
CMaas. Sibrioteca Ayawcho. 1996, p. 633.

1

~

··-~,:,-·

47

�de la boreal Alemania, hasta el americano Occidente. Adornábase su persona
con rodas armas, grabadas de oro y pavonadas de negro"

Es el americano Guadalupe

8
•

Según lrving A. Leonard, uno de sus principales biógrafos, el poema "Prima-

antes fúnebre albergue de la noche.

vera indiana" lo escribió Sigüenza y Góngora entre los trece y los diecinueve

si no fue donde densas nieblas tupe

años de edad. y lo califica como "reflejo fiel del gongorismo trasnochado"Q.

el claro. del Arturo boreal coche:

Aunque. sin duda, la obra poética de Sigüenza y Góngora recibe una im-

Timbre es lustroso al orbe, ya le ocupe

portante influencia de la de su tío, el poeta español, también es cierro que

no de ese manto azul fogoso broche (. ..)

3

recorre caminos distintos por la incorporación de términos prehispánicos, el
interés por el paisaje mexicano y el uso de algunos tópicos desde una perspec-

La aparición de la virgen de Guadalupe en tierras mexicanas representa

tiva criolla. Además. en el estilo barroco, que es "confianza en una naturaleza

para el poeta la posibilidad de salvación para un pueblo que iba "sin freno a

de preferencia desordenada"'º, logra trasladarnos a las peñas mexicanas a

pálidas regiones"' 4 •
Para Raquel Chang-Rodríguez es en función del giro hacia el engrandeci-

través del recorrido de una serpiente -procedimiento nada sencillo para un
poeta. ni siguiendo moldes ni reflejando estilos-:

miento patrio, así como de la búsqueda del desplazamiento del poder religioso
de Madrid a México, que "el poema merece ocupar un puesto importante en la

(...)

lírica y en la historia cultural del siglo XVII novohispano"

5.

donde espumas dejó por piel vistosa:

En la preocupación criolla expresada en Glorías de Querétaro se configura-

en su seno no admite el monte duro

ron los fundamentos en los que más tarde se sustentaría la identidad nacional

al argencado monstruo. al fin quejosa

mexicana y se trazó, junto con la obra de otros poetas del Nuevo Mundo. lo

se desliza la sierpe por las breñas

que Severo Sarduy llama el barroco americano.

lamiendo rocas. y enroscando peñas.

O muestra. en una brillante prosopopeya el eco de una voz que Juan Diego
escucha en el Tepeyac:

(

)

ciene el alma suspensa al indio ateneo
extático el sentido. el deleicoso
métrico coro investigó al momento.
intento vano si del cielo nace.
que el eco sólo entre malezas yace. 12

Carlos de Sigüenza y Góngora retoma en el poema el tema guadalupano
que ya había tratado Luis de Sandoval zapata, e incluso cita, aunque no funda
su estructura sobre ello, el motivo del Fénix: sin embargo, Sigüenza y Góngora
le da al asumo un carácter nacional:

~

48

Pierre Charpentrat otado por Severo Sarduy en "El barroco y el neobarroco: p. 168.
En Carlos de Siguenza y Gongora. op. at. XIV.
lbtd,Xl.VIL
lbtd XVII

'/bid., XLII.
15

En Raquel Chang-Rodríguez,"Poesía lírica y patria mexicana: en Historio de lo /iteroturo mexicano. lo culturo letrado en

lo Nuevo España del siglo XVII, México, Universidad Nacional Autónomade Mexico/Siglo XXI, 2002.

~

49

�codos merecen equivocarse de la peor manera Lo que irrita de su actitud es que

RETRATOS REALES E IMAGINARIOS

ponga a Andrés Caicedo en un lugar que él despreciaba. Por una parce. a Andrés
Caicedo poco le importaba Gabriel Garoa Márquez. no escnb1ó

ANDRÉS CAICEDO:
LA DESCOMPOSICIÓN DE LA NOCHE

ni

a favor ni en

contra de su escritura. además. Andrés Ca1cedo sólo sencia afinidad con los fantasmas que colgaban de una pantalla de une. esas sombras del mal con quienes

MARIO ERASO

festejaba la sangre. la noche. la desolación. el ab.smo. la imempene:-. los L1gares
prohibidos. la desrruccion de los tabúes y de las buenas maneras. lCómo expli-

Lu q111

1,1w ahar,zi,

pc11cu/as

,1

a

•t

car esa necesidad de crearle una familia s1 no es por interés pubhrnanu7 ugJel

rr sus

mlJ ,,,·~

,ur'//c, q11e puree e can ¡,/an1J v

J¡/a11d1 n, es s1, pi( 1 ~,•w ~us entra,1&lt;1~.

la

comece una torpeza al presentar un esuicor edificante a la cabeza de algo o
de alguien Andrés Caicedo no es un precursor ni quiso tener descendencia
literaria. mucho menos lo imagino 31 frente de -algur movimte'lto Je la unicd

sonnsa de l\lm so 1"is •·ce ornctns

persona que si acaso se sentía pretendiente, hen'lano

0

amante mayor es de

Clarisol Lemus. su caperucica. su heroína. la rema de su oand1 la salvaje a q.uen
inded1co Que viva la mus1w.
\ Klllt:11

Con este preámbulo busco señalar dos cosas por und pane. el abuso de
conhanza de quienes han querido poner hmnes a a imagen 111amdnsable

E

sCLllhc al poC;c,1 JJtamaru¡ A lK aez dec r que Andres Caicedo pertenecio al

de Andrés Caicedo y. por otra. aclarar que pard pe.1sar a Andres

grupJ :-iada1s1a. come s1 fuerd t 1t•rt0 ll~te l'1va 1megracto alguna vez la ca-

Caicedo st- debe hacer s1lenno, cteJarse mvacl r por una

frad1a de escrnores I derados pcr (,onzalo Aran~o '' en¡

q,b) Los nadaís1as ag1

trisceza muy grande para luego. s1. poner el pecho

taron a, medio cu,cuial u, orrb,ano wn &lt;;us poer&gt;ns. novelas y ma'11nestos, sin

la angustia v cont1'1uar ante la pagma en blanco

e'11bargo. la alümac1on sor&gt;aba &lt; tr1osa µorque Andru; (.a1rndo en un párrafo

"con paso de aplas1ador de eucaraLhas ..

de

SLI

1ovela Que vn , fa n, 1s1ca O q¡-7¡ se dprPSL1r,· a decir que t:" no es '1ddaista
1

,'i tosa parecida. A1,dres Cci,cedo huia cte 'a c.0nsagracnn lttewna L:1s señas de

De como Andrés Ca1cedo ldc10 en la ciudad mas

su perturba.:ion. el sentido del dut•lo exllemo que anuda a Pp1tan1.1 de su vida,

rumbera de Colornb1d " fundó ,.m t tnedLb para

se deben buscar en otra pdm Lo suvv era no de¡arsc enuisi lar ni poner grilletes

que cuando la película se acabara. y Id ,uz oscun
de1auditorio d erd paso al sol \i.tJ. ellos. los ir

re L lo dt-&gt; ct-&gt;ri¿¿1 en st.. eontorno v a•dcr en el cencro tle

e&lt;;tet1cos sino tral&lt;1r U'l

('

le. llama

e, cur1osn

[Jt

c1n1 que no

s1110

h nentt:, que c,I ese r·tor chileno Albeno

adaptados. los he, mosnr, y mdldnos. pu:.l!f•a ,

·f-ugutc. au odeclarado Clt'thlo qut: hace porn pub ico una espe.:1e de biowar1a

sahr a las Cdlles de barrio San Ft -nJndo 11 1-

hlErctr a de 1\11dres Ca1cedo. dsegurc L'ntre Lhisre

blar de la pt&gt;hCL'a que hab1c1n 1,1sco v co1·n

1¡

d1ama qut ,\ndn·s Ca1cedo

fue "el lwrr1ano mavor de \lt Or.tlo ·

CorPo walqu,er nt1d.11sca amnt la lctrl'e, rugut t se hzo ,1as ') inenos 'lotable
er Lall'10dmenca pe rqut. pr,ipuso. a r'!le..11,wc,s de 1 'lecadd dE: los años nownc 1

nuJr s:.1 rumba té'rtre las ceibas. los a1hofe&lt;;
de mango o Jíílll'ddo--. J un mumt, ele l i
Avenida Sexrc1

del s1gle X)..., cunfron l · o real rndra\ tllosu ron .nc1 lttt rdlurd qui" lU\ era t&gt;'1Íds1s
en lo urb,H1c. rnrYlb,mr d Macondu wn llilt Ondo Has,a dhl no ha} problema\

C.ali. c..1pual Sdlsera de Colombia \
una de las Cllldade--; con mas fama

50

' La frase está tomada de la solapa de Andrés Caicedo, Ojo al eme, libro seleccionado y anotado por Sandro Romero Rey y Luis
Ospina. Bogotá, Nonna, 2009. Los compiladores lograron reunir más de cien reseñas cinematográficas que Andrés Caicedo esoib1ó
entre 1969 y 1977 -algunas médilas. Por lo demás, el libro de Fuguet se llama M, cuerpo es uno ífido (1008). suerte de cemón
hecho con textos de Andrés Llicedo.

La imagen es de Andrés Caicedo y aparece en sus noVl'las y
cuentos, yo la he tomado de una carta que dingió a Pamoa Restrepo
fechada en Cah el 10 de septiembre de 1974, en Nueve cartas nM1to1,
México, Nitrato de Plata, 1997, p. 20. En la escritura del texto he n
corporado, aquí, allá, salteados, títulos de diversas películas reseñadas
por Andrés Ca1cedo, que el lector aguzado puede revisar en O¡o alene

1

�de Sudaménca por la belleza de sus mujeres. sus equipos de fúcbol. su clima ca

Entre 1974 y 1977 se editaron cinco números de OJO al Cint En la dirección

heme pero aireado por la bnsa su fena de toros. el resplandor de su raza mezcla

de la revista. Andrés Caicedo se hacia acompaiiar de dos amigos caleños. casi

de rubios nacívos. poblac1on negra llegada de la cosca pacifica e indios ver1dos

pero no tan Jóvenes. aunque. si se quiere, menos desesperados. Carlos Mayolo

de la zona andina. fue donde nacio Andres Caicedo ( 19.':&gt;1- I q-¡1). escmor de culto

y Luis Ospina A Carlos Mayolo otro rumbero de marca mayo1: la vida le dio

para los Jóvenes lacino;imericanos Andrés Caicedo fue radical. se suicido a los

riempo para ñlmar una película memorable Carne de w carne 11983); por su

veincicnco años porque pensaba que v1vi~ más era deshonesto dejando obra y

parte. Ospina d1rig10 u11a-cte utulo no menos provocador Pura sangre (1982).

confidndo en unos pocos buenos amigos. !'J1 siqwera se dio ciempo para excla-

procagonizada por i\layolo y dedicada

mar: Dios mio. como he perdido m1 juventudI Sin torriar en c.uenta los relatos

ontas de vampiros, mas cercanas a las \'ISceras que al corazón. a la oscuridad

e tar sus obras eatrales n las addpta~10-

que a la cransparenc1a, al sortilegio que a la ceneza. es la imaginena cruel de

r.es que d1r g1O Pn sú adolescencia, va,e la pena señc1ldr que 1111enLras v1v1a dw 1

Andrés Ca1cedo. constiruyendo dos piezas 111elud1bles para evaluar la calidad

conocer dos novelas El atravesado (IQ7t) y Que viva la •núsica Lo médico. k• que

de la c1r1emacografia lac1r1oamericana de la segunda m11ad del siglo

dt',ü ordenado y e as11icado en un baul de su casd en Cah ha sido rescacad0 por

todo. Andres Ca1cedo era la persona que ve1a por OJO al Cine· se encargaba

sus amigos hasta conver.lílo sm duda. en escnwr prol110 aucenuco, y cuya dr7-

de su diseño. d1s1nbuc1ón y venta. él consegu,a los suscripcores:

bic 1On c1uwdeslruc.iva, a falta de mejor imagen debo calihcdr de e¡emplar Lsar

costeaba con su dinero cualquier concrauempo El quimo numero se ed11ó

casi todos los años de una vida ele pocos años a hacer literatura no es poca wsa.

unos meses anees de su muerte pero encre sus papeles esos que dejó en

si'l t&gt;mbargc. Andres Ca,cedo camb,ér 1•s reconocido por llevar a expenenc1a

un baúl de su casa en Cal1. se enconrraro11 amculos nocas. canas. apunces y

lim ce otra ele Sl,s onses,ones· el e.ne fn 1971 't...ndo el ci'1ec.:.11J de Cah: u, 19Ti

fowgraf1as que 110 cabe duda

v1a¡c, a Estad% Unidos. porque pensaba vender a Ruger Corman cuacro guione-,

que sucedió con la :ya legendaria revista colombiana MiLO, que no circularía

que publicó en penod1cos nacionales

t. se neo,:;

ni

e

por el. y Pn t 974 fundo 010 al me, Id pnP1era re\ 1sca colombiana, y una

r!c&gt; las pnmeras en Lat1noamPnca, dedicada a resei'ta'
pe KJlas No es fac,I ericender cérno hizo Andres

Ca1cedo p;:ira vt r todas as Cincas que comer eo

a Andrés Caicedo La fuente de escas

y

xx

Con

claro esra.

se :irarían en el sexw numero. De igual manera

más después de la desapanc1on en un acc1derne aéreo de Jorge Ga1tán Durán
(1

9

24 '%2J. O¡o u! Cine cerró sus parpados ,iberrinos con la muerte de su di-

rector Pero que la revista no lo de1aba vivir o, mejor que el estaba dispuesto

a aucoaní.quilarse .1 los pies de su dulce amiga, se deduce de estas palabras.

n, rtor dP wnsigwó la ·nformacion para ha

cv, rletalles de todas las escenas t.¡ue
adrri1ro o de codos lo'&gt; directores. aur ces.
.:Kt0" ·so persor.1¡es que ego a pamrl1 ir.
o oerto t , aue cad, uno de ,:;us crxtr,&lt;;

Ademas n1 q., ero •&lt;'\amarme mos. M1gut no qwero semrr ese terror de nufY&lt; Ya

sob e&lt; 1rie mue&lt;. 'd d un r .1 1co eru h10.

ec,raras P• ~ando Que 111( el(preso desde &lt;'I esPob1q10 c,;1c.•eric1cths1a de hace m,I

iugueton v deslumbrante c;ue cono

.ii10s. perc e., que va no pue&lt;io mas: rnn Id \-t,e:z ... m, a :1c, sct'n ·,a ya no puedo

v por f'&lt;;o

m¿, con, is ex1genc115 qut me hacen í,S ma l tos 1r t&lt;'lec-tu 1les 111 las qt..c' me hace

blar

lid 'llm, btf''.1

IC' que e caba

poct1d re1r-;e de ~1

y de los otros

la importancia de las caleñas en la 1magmeóa popular
de los colombianos es tema que solxq¡asa el objelÍVO
de este artírulo. fil su honor se h.in escrito muchas
canóones; quizá una de las más representativas es
'las caleñas son como las flores"· ·1..as caleñas son
como las flores / que vestidas van de mil colores
/ ellas nunca ennegan sus amores/ si no están
correspondidas. // C'.1minando van por las aceras
/ mntoneando 11€\'an su cintura/ ellas mUMn las
cade@s / como los cañaverales'

51 ulguna vez sale o¡o at C1,1e nurr ero í

sera un1

ed1c .on '"u&lt; hu más bar u1, porque

lo que' vamo~ hasld Jhor;¡ me tiene pí1Glll imen•e ar•u nado. es duro levantar,.,

y 1ent' que 1.1íreu,r IJ revIs1a por las .:a'lts :.1n1es de conseguir para el desayuno

rn, .alma educada segun e cumplir, { -ri1O del d1 ·be· y úel 1rrcpe11 umit'rnv

1

Ahora conviene 1mdginar que era t:-So dd cmecl1b e.le (ah Son la,;

&gt;

30

de la tarde de un &lt;idbado dt&gt; comienzos de&gt; ,a Jércd-1 de os años sHer.ta del
,:;iglo xx en la nudad de Cah. l'amacla e11 ( o:or,b1a "la sucursdl del e1elo" E.
clm~a dmb1elll('

es por lo menos ,Je trerrcd

E.:n el barno San Fernando

se v~

l,

qu1zd mas grddos c:ent1grados

una ldrga filr de ,OVE"1t'S e rtdtJra., rle aspe( w

•Carta a Miguel Marías, Bogota, 8de abnl de 1976, ibid., p. 34. Andrt\5 Caicedo tenia vemticualro años.

�ruinoso y descompasado. pero con un coque elegante y defin111vc1111enie &lt;;f'

En Hollywood trabajaba una de sus adm1rac1ones c,ncmdtogrc1fieas Roger

opc1 de humo en los OJO'&gt; y e&lt;; eamo

Corman. conocido por sus adapt,1C1onec; de los cuencos de E.dgc1r All..in Poe.

sI por c1lgunc1 razun todos hub1("an hecho un pacw siniestro con la belleza

interpretadas por Vincent Pnce Lo poco que se sabe de esl encut 111ro h1s10

dunor Todoc; 11enen digo ac:,I corno una

de

de Id noche S1 st&gt; los vf&gt; dé ,lfut'ra uno se pre~unu

donde

v e~e

Untd

neo para Andres Ca1cedo v la h1stor.a de Id hterc11ura colornb1an,1, 'o corno su

desazon. 1ant,1 dbuhJ, pno c;I uno es p,me de e1los uno no se p eguma r:ddd

protagonisra en una cc1na Corrnan venta por un pasillo rodeado de dos o 1rts

} s11nplemu1te cammc1 se dt&gt;J&lt;l :1rrc1&lt;:,tr,u por
c1

'a

fuerza c;::!lvaJe que conduce

un lugar él unel ub de l c1h \ uno, pocos pdsos de lc1 entrada o sentado

en el anden. hay un hombrtc110 dP pelo
mste lo rec ona

d

ndVdJdLos

t

&lt;;td \ie&lt;,mlo con una nmu :1 blancd .:le. sed.i

segurc1mente su hermdna le h
r:tc1nd &lt;.alt

ce lo qu1e

muv largo que cuando esta muy

1

q1

Pnv1,1do de E-.stados l nidos ec, Andrc, la

ws. &lt;;P c!proxImd

e 1dc1 uno de los qut van llegc1nd

pdra rPgalark., bo:Pt nec; 1rnmengrah,1dos t: ,,e rnos por el. all1 exphc..i
lenguaJe c,enc 1ll0 perc ;.JUC no de1a dt&gt; ten('r c,,.1&lt;; re.c.1e iones extrdñd5.

t:&gt;1

con
1erria

de la pehe u a que PS!d 1 punto cte proyenar [.sos bole11nt s se converman

i&gt;

•oven&lt; itas de veinte años. marchitas pero dUn ~nLar11adorc1s. que seguramentt
Pran sus fans. Andres Cmedo !o pudo d1s1111gu1r,

-;p

armo dr&gt; valc,r c,t&gt; acerco

y le rnos1ro suc; guiones. ya uadu dos 31 1r¡gle'&gt;. t c;per.ind0 algl.nd n·c1Cllllll
( orman hoieo la&lt;; pagmds on rc1p1dez. e dSJ c:,Ir rrnr Jr al ¡ov~·nntu r'ldSe ullo c1•~0
anodmo. una trc1se de ca¡on Andres Cc1ic edo t 'lt ego Sl. clHeLc ion ,1
por sI c1caso. rn f'ntras ec,tt' la c1no Jlia Pn lln P,lpt Ito

v st

perd·d s p dec r

''.:&gt;venntas que revolotec1ban nas

murrn 1rc1ndJ 1.,0-,t..S F-ue el ";n d E'St' duele,

de a norma.es. porque nunca se volv Ieron c1 ver El 1eore'llcl de la v1d.i Lle An

a'ª'' a(ahozo ._l1ra

drés Cc111edo se había resuelto CJ'l U'l frr1cc150 Reweso

su r &lt;;d de mil d1e'11e-; d" lo l 011.rano el hombree Jlo pref,erf' ocultars(' rnre

cuntIr,Ud' su urnba ele 1lus)()nt s d1r git ndo el CJnP( h,b di l ali

g1r,m los cdr ('tes dC'I f1 me d

1un'o Pero e5o de dmg,r un onecluh JU'&gt;lO

cuando t I d( rnorno del med1od1a rd} dba sm ley ni esperan la, la mente de
1an1as

Iº" en&lt; Uds \

dt&gt; iancos O\enc Hus deb1 c;e algo muv tt-naL 51 no que

lo d1gd An JrC'&lt;. ( dKec1o

n

mu. sin clecir e.1emamt tu vida o en~antado de e onocf&gt;rtt' seguido de las In .,

antecedentes de O¡o ,1/ Cin,, A \eces. el hombree Ito estd ront( lllo v rw 1.,0"

la cumbre v cl abisme. porque c;abe qut lo 1re1or es h,llCí5C ('I loco mIe"11rc1s

e &gt;rnnn

JosP Asunc on Silva I l 86f'i l 8%1. ~ilu C,omt z Jdttin ( 1c_,
tedo son los 1re&lt;; pistoleros SPxuc1lc e:,

rnc1s

.., 1 1CJ,)

y A'ldré5 (

11

mpon l'lles dt 1 hteraturd lülorn

t)Jana Silva. que desde m,Iv Joven
tuve Id 'lfiuo'l d( escntm pc•ernds
rot":tblP&lt;,, via,o 1 f..urop,1

1- rannc1 e

lnglatt rra- en : 886 te'l·a ve11111un

1S.lhc

;_,

pn-rr ra u

er

t'

tt- Hro

h

ui 4ue I de

1b1 1

d gente has1c1 s

10 pero

1

r se 11 11t&gt;nt: s Jt

~rn.&gt;c h1¡uepuuuu1 t tres v

las ot•ds n J

!:&gt;l'

e c. Id

las aguaniu nadie -,il final

stdb m buq ,mdolo ¡)drl ( -1 r irlo Tengc m1t·C1 l dt t, f

1b

l t nH uh 1enn111e on ~ nt(
1'1UC ha &lt;lit ~na

~.i

J)()J

todos '&gt;aben

1 dio fumper JU '71,e ror otra p,u e me prod.irc

1 ,,-,

1 Id OJ.)111I n d ~ Ull(

1n por"

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n e,, Ol/t

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t&lt; n

n s ts la b.lrr 1quer.1

nos cuardo conol I0

tota . &lt;;Jho de- c:;u ( ah pa hangur l .p rci rt&gt;Jhlar unc1 co-;a excelé lllhJTTla eP

ue-

rrac:, t&gt;xtrañ,ic, pero que no Sf-'n 110 u•1 l v wn :1 d1gr i de memona porque Jc.on
te.. 10 que t n,, er \d•,allo de H 1\f\\O l1 sino pnnc:pe hendo de la rnuern Je;,

quP t r a me or regrec,ar riom&lt;1s
rJ

1{

de L.m,i v la n 1cl' s n

c1 (' ah

d unr fuerce salsc1. hasta que heg.iran

t-

Mallc1rme e

l'IC.USO J&lt;;JSIJO el alguna rfe

SUS ' t r

uhas pno. r c,mn el p..ic.; , de Ar

drc•s C:11cedo por l·stados l rnchs
e J ~ ldj•

r n,
De eon1 Amires Cc11tt&gt;do. em11f'ho tn w1tm1-os monstílHJSOS de dt'St'5per.1u0.,

c1

•

0r LUíOPd ÍUf de ,•pe 1

Por su f arte. 1., u (,or.wz

lltm I irnb1c n h zc, un " JJ(' ¡:i, ro
es11 \, ez

dt&gt; Bogt, d d su I rü\i 111( le

1nces1rdl, Cerete Para el

I

c;e tran

,Ico nnpllco corsurnirse. ()t&gt; cte,se
hundirse. todo para que brc,tar..1
el fruto :imargo &lt;it su poec. a Lc1s

nur:a

s, \ c1

sclhdds dC' Andrec; &lt; aKedo.

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t n lit n n dna 1rten

ole lo· 1 c;m Fnba1go

p&lt; r d lu ~ r de'&gt;!' 1 I\
lalld a(arios Mayolo. (ah, 13 de r..iyo de 1911. 1b1d p. 16

&lt;1ras1tos asec;I lOS. Jt

1

1

~Id

&lt;,t

1-;

ojoª' CiDI

�mas negras. de esca casca de malditos. la literatura colombiana ha podido llegar

no a

a ser una de las más imaginativas del 1d1oma Andrés Caicedo volvio a Estados

SE• uen(Fl de la oehcula

Unidos en 1974 al lado de Luis Ospma. su idea era dragarse el cerebro con una

mer•&gt;S años de m 1ertt dE' 81 ly

sobredosis de películas durante el Fescival de Cine de Nueva Yorl~ -se dice que

pen, :rae 10n a,1daz de las relauonE's q• 1e

en se•s días vieron seis al día Sobrevivir es una de esas palabras que extienden

de Jc1.-. fuente&lt;; tanto ese ritd::- &lt;e mo f1 rrnc as qw • x s1e1 sobre lii li., ie K1d

tras de si una melancolía peligrosa. Andrés Caícedo no quería sobrevivir ni (e-

trdl'

der ni vencer según se deduce de estas barrabasadas que consignó en su d1ar o,

ro pe",onal ScgJP A.ndre'&gt; Cdtt edo, 1:/ 1ememr,o e-, u º ¡w,rt ..ila ps1r ohigtc 1 en

r11entras pasaba una temporada al este del para1s0

qut. Pt&gt;nn mteni 1 des&lt; uhnr Id, agtd1a cte Id u-; e r

vP1nt

una personas El rornernru 1r1iu1

cuyo

G 1 ·a

dese npc1611 de la primera

c;1rgume ito. en 1'leas gt neraLs. relata · 1os pri

La ctescr1pc 1or mwuc 1osd út e.icla esct nd la

me

1

1 los \ ac..uer(I&lt;;

v el conoum1t--'lto
'Tlllt s-

qut&gt; r- std re.2x1on fue c:onceb· la ... 01110 Lit1&lt;1 pruebd dt.' de-st '1f11a'icaram enre 11 iP Bi11y th, ~id Su•xt&gt;

J

E",e ;1e~o de p1orncsa• incumphdc1s. üe c1m1s Jdes c1rs'lrhen,cs ele \eng,n ,c1s
Anbo de ver C",mdlle¡as E's an t•rs!e v •ne ha ira1ct0 ta•'tos recuerdos. De cuando, 1 v1
rnn R er s&gt;I eatro Arist . de como lloro r,e m1 obra de 1ec1cro, 10d,1 ,a aCliv1dad eP rP
bastidores Rerordabd perfectar1enre los pr,11eros P'inutos. Hc1c1a el final m mEmona se per&lt;:t a por completo. E'1 1o me ha dado. a 1 vez. una pauta de observac1on de

&lt;,,no ha sucedido m, vrdd Grandes impuls0s grandes empeños que se v1n alt::Jé'P :.lú.
1eblandec1endose Tal vez sta una ,...arurale-:a deb Tal vez sec1 m1 nquretud anormal
pnr es1ar Er. ,ero s1·10 mremras ne dl.'clrLCJ a la pr111era acción Con ex&lt;epnor de
...nas .:uanras obras dt teatro, no he rern11 1aJc "lada.

ni

•n plazdbl~'&gt;. de ¡,a1sa,t s lummc1dos r,or

un %1 erfer.-n1zo v donre ,,do pareu.

t''itar quieto pare' s1emprc&gt; Anclres (. c11cecl0 pareL e pone r •le

rt&gt; lf'Vf-' ::i

1er,dd d&lt;-

pon.. _1e t·s c-1 rnnc, p!J Je rup1ur d de ~ r sgres,or. In

&lt;.L, mesrnb i.Jdd ps1yU1&lt;'

,.a charla SUlt'Llitlc rtldr ele.,

&lt;iclE D llevo _a mcta~ar en su propio ruP1 po ,\s1. pu~·s

un ptlf'bl0 fro·1te1 izo ent•, fs;.c1d::is I n dos y \lex -&lt;&gt; v ,·s
•t l 1b1do por u1 1 parP 1 dt adJlto"- Sclhll y (, ls.1 . .-.e rt'sürne eon c-ste bosquf D
111\ liega

d

V :!ero.

ne hecho que n,ngunc, ".le

10s ernpenos pudure Ahord .Kc1b0 lt-&gt; 5a r del e 1 1e ~ ( omemplo con horror 1-1 r ,'.lC ne
que 1T1e habita Jentrc,

E &lt;kuog, qu
~

t&gt;&lt;-.

1mt 1 m, tl B1II 1x

mr,

ale 1• ,1 l:i po• 1
,. lf('g,

De ,:ómc, Andrés Ca1cedo h1zc mas de lo que pod1a

de b10" ni nr &amp;t,.)f 1\" Ir, po

t

,•1&lt;1 ..,

r e~

aT',P --l

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J ar en ur n ,do l[llt dt r1 1s1ado pronte, &lt;;t&gt; "u lw
\ r que11,mdo1 , r1, , &lt;iut 11 pos1b1hd,;1J ti•' l,1 '1111dd op1a p, t.Sldr lur1endo

conv1rt1Pridose en und alrria violenta, un te&lt;;c, sol
ram, que logro ·mpo1er su fuerza. prendido oor la

t' h

, ¡.. \ r 11

mu.-. a (1e R,ch1e Ray. :.&gt;s Rolhng Swnes y Janis

t r \ J&lt;

¡n , ti&gt;~ dt. IIC'P'¡ ( '" rqu ~

J

nimv l'l't·rior r:J lt pt"l"1 !

11,unos h' ( 1 !d

Jop 1r1
t, 1el s '"llhmn Amir('&lt;; ( :uc L,C luP ::Jtr&lt;1 \1 l

ne, dt los Jlc m 1s eles

t.

os q.Je de¡ó Anct~es

e 11c f-'dO Je su ~eme, se v1&lt;,lumbra en Id t xtt n

"ª n. st•n« d propes t&lt;J de Ll temerario (

Q

,l-s)

u ArthLr Pen'l dondE' sP e&lt;;crn1ficJn
las aven •..1ras cie B1llv tre Kvl
t

l bc;11vhclo c1dolescentF&gt; ctP
vemc1~m años que ases.-

1,1 dorne&lt;;t ,1( (( 1

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pt&gt;rltt.:'lc.t C01"'10 1 ]'u'

(ª' ed ) ft.~ t &lt;;( r1rc1 p1

Vljl(

"Memorias de una cinesi-

filis~ Nueva York, 4 de
octubre de 1974, en
Ojo al cine, pp. 723
y 724.
' Andrés Caicedo,
"El temerario de Arthur
Peno; ibid, pp. 490 ss.

que

l E'P'pc, de

el

c1r (;
1\1

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r, ,;ol ) q lt' ,l ele \nr11 es

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~.~

57

�nados a enmendar la plana. aprendí
a respetar los horarios de la creación.

MAL DE LIBROS

a no fatigarla. a permitir que se recar-

CARTOGRAFÍA D EL EXPLORADORAMERLCANO

gara entre jornada y jornada El viejo

ROBERTO KAPUT

escritor. con su vocabulario habitual.
llamaba a esto "una disciplina buena
y severa".

¡Qué magnífica historia seria la verdadera historia

Sin embargo, no son las lecciones

de Hemmgwav. contada por él m1smo.1 Pero no.

de carácter práctico las que tengo más

nunca la escribirá Al fin y al cabo. tal como él

presentes. sino aquellas otras que se

mismo dyo. hay que hacer carrera

Gertrude Stein

asemejan a las manías del jugador de
ruleta -un lirón de lóbulo, soplarle
a los dados. putear al crupier. jugarse
el resLO-; pequeños gestos que en el

Los bachilleres

p

ara colmo. fue Hemmgway y no Joyce quien marcó mI vida de lector
adolescente. París era una fiesta y TampIco un puerto tristón con cuatro

o cinco bares habilUales en donde se nos conocía como los bachilleres. En las

.
de nombres disparatados. ibamos señalando con el
escolleras. con baI·1 armas

caso de Hemingway van de la mano
con el olfato y el tacto pelar lentamen-

Em~t Hemingway rn París, FraO(ia, e 1924.

te una mandarina cuando la escritura
no marcha: el olor de la madera en el proceso de afilar los lápices: el tacto de
una pata de conejo en el bolsillo del pantalon La intimidad de la escmura. no
sus reglas

dedo los lugares en que había transcurrido nuestra infancia. Las palapa~. los
. la bocana. y as·1 hasta que nos amanecIa
antiguos balnearios. la refinena.
. en

El memorialista

los hormigones con Forma de matatena escuchando el silbido de las toninas.
Habitábamos una ciudad fantasma desde aquel año 89 en que un ªJuste de
cuentas nos había enseñado lo que era un helicóptero Hércules. Entonces se
descolgaron retraeos. desapareció el fútbol. las clmJCas homeopáticas fueron
quedando como meros cascotes donde se oxidaban camas hospitalanas. Y en
aquel fin de fiesta yo cargaba con un solo libro y una libreta de apuntes.

Pero hace poco regresé a París era una fiesta y descubrí algo más. algo que a
los diecisiete años se me escapaba. Me interesaba entonces. digo, ese retrato
del escritor JOven que renuncia a la segundad de un trabaJo de reportero. encara los retos de una vida azarosa y se entrega al perfeccionamiento de su arte
de la mano de Gerrrude Stein. Ezra Pound y Sherwood Anderson Hay cierta

París como escritura

ambigüedad en este personaje: por un lado. nos presenta sus años de aprendizaje en el París de los años veinte; por otro. nos niega la experiencia de ese

· gway. su versión sobre el
Poco queda de aquel primer encuentro con Hemm
Pans de los años veinte está cruzada por una ética espanana que cada vez
me resulta más aJena. Pero todav1a me persiguen cienos rituales y manías.
Pienso. sobre todo. en el capiculo llamado "Miss Stein imparte cátedra". donde además de señalar la importancia de la primera oración recomienda parar
de escribir antes de que la historia quede en un punto muerto. de manera
que pueda retomarse con facilidad al día siguiente En ese libro aprendí 10
que era enfriar los 1extos. guardarlos en un cajón hasta que fuera posible
volver a ellos como si los hubiera escrito un extraño al que estamos conde·

proceso al presentarse como un artista maduro. Podría decirse que esta doble
mirada surge de la estructura de la memoria como género literario. El memonalista superpone la experiencia del que narra al material narrado. Otros han
sacado ventaja estética de este cruce de puntos de vista. Pienso. para echar
mano de otro exiliado en París durante los mismos años. en El buen soldado.
de Ford Madox Ford. una novela que juega con esa clase de registro A Hemingway no le interesa desautorizar a su narrador sino contribuir a su triunfo. En
este senrido. en el episodio donde Hadley pierde una maleta con los "trabajos
de aprendiz" de su marido es elocuente. Al retomar la escritura, Hemmgway

�no sólo logra remontar la contrariedad con el temple que caracteriza a sus

los primeros fuman en los alrededores de la choza esperando el desenlace de

mejores personajes. sino que asegura para el resto de su obra un rango de

la crisis, las primeras reconfortan a la parturienta. De hecho. el conflicto que

madurez retrospectiva. El genio nace de golpe y barbado.

plantea el texto gira en torno al marido de ésta, que al haberse accidentado tres

Lo que tram de decir es que. en mi caso. el carácter didáctico de la obra se

días antes, se ve imposibilitado para abandonar la habitación. El hombre yace

vio ensombrecido con la relectura. Pero lo que surgió en su lugar fue la figura

en la litera superior. fumando en pipa, visiblemente nervioso. Trastocar ese or-

de un joven explorador reconociendo un terreno que lo amedrentaba y fasci-

den espacial supone su condena: mientras la mujer da a luz en la litera inferior.

naba al mismo tiempo Una figura mucho más entrañable, fresca y vulnerable

él se degüella en silencio, incapaz de soportar los gritos de su esposa. A lo largo

que los personajes masculinos a los que el autor nos tiene acostumbrados.

del cuento. Hemingway ha trabajado con varias oposiciones espaciales que tienen como correlato actores sociales: orilla/orilla opuesta (médico/indios), afuera/
adentro (hombres/mujeres). arriba/abajo (marido/mujer). vida/muerte (femeni-

El cartógrafo

no/masculino). La misma clase de análisis podría aplicarse al segundo cuenco,

La obsesión de Hemingway con el espacio no es privativa de su libro de memo-

donde la oposición entre el universo masculino y el femenino se da en una

rias. La encontramos en muchos de sus cuentos. Pienso en ··campamento in-

estación de tren. La decisión que tome la pareja habrá de afectar el rumbo que

dio" y "Colinas como elefantes blancos" En el primero. un médico de provincia

LOmen sus vidas. ya sea en dirección a campos de grano y árboles (fertilidad) o

aborda una embarcación en compañía de dos indios. su hijo -Nick Adams- y

bien a una hilera de colinas pardas y secas (fin de la relación).

el tío George Se dirigen a la reserva que se encuentra en la orilla opuesta del río

El caso de París era una.fiesta es más interesante porque revela la manera

con el propósito de atender a una india que está en labor de parto. El médico

en que Hemingway experimentó el encuentro de dos culturas en los años en

quiere compartir con el hijo los hechos crudos del alumbramiento, presentarse

que Estados Unidos se abría al mundo. Dice Malcolm Cowley. protagonista de

ante él como el hombre a cargo de los asuntos primordiales de la aldea. Muchos

esa generación de estadounidenses que emigró a París durante la década de

críticos han señalado que el tema principal de la narración es la hombría y el

los veinte.

valor del estoicismo. Lo que no han dicho, al menos que yo sepa, es cómo se
logra. Me parece que la educación

We were not being prepared for cicizenship in a town. a state or a nation: [ ... ]

de Nick se desprende de la dispo-

inscead we were being exhorced to enter thac incernauonal republic of leaming

sición jerárquica del espacio hecha
por el narrador en tercera persona.
Me explico: mientras que el río se-

whose traditions are chose of Athens, Florence. Paris, Berlín and Oxford. The immigram inco that high disembodied realm is supposed to come with empty hands
and naked mind. like a recruit into che army. [ .] The ideal university is regarded as
having no regional or economic ties.

para el territorio del padre del atraso social del campamento indio, la
choza separa el mundo femenino
del masculino. La presencia del
chico tiene como marco. como cobijo. el discurso del padre. traductor del sinsentido que impera en la
reserva. Esta presencia es la que
establece una frontera entre los indios y el hijo del médico. Dentro
únest Hemingwayy JackBumbyHemin&lt;¡way en Palis, íranrn, e 1914.

de esta primera división externa se
monta una división interna entre
hombres y mujeres: mientras que

Este ideal universitario de manos vacías, lo sabemos. nunca se cumple. Siempre hay un cartabón que traza el territorio con antelación y que moldea muchas de nuestras impresiones. El mapeo que Hemingway hace de París tiene
mucho de esa labor cartográfica a la que se aferra todo inmigrante. El centro
de ese territorio personal son los varios departamentos que ocupó con Hadley
y su hijo Bumby. Todas las mañanas lo vemos salir de casa. hacer un breve
comentario acerca del clima e internarse en las calles parisinas. El explorador
americano lleva siempre una brújula y un código de conducta en el bolsillo.
Podemos o no coincidir con él. lo que no podemos es dejar de agradecer ese
recorrido por un bosque lleno de excentricidades y peligros. Sucede entonces
algo francamente extraño· París se convierte en un objeto de deseo precisamente porque hay un dormitorio americano como centro de partida y de

~~,;:;-

~-

61

�llegada O como él mismo escribe: "París era una ciudad muy vieja y nosotros
muy jóvenes; allí nada era sencillo, ni la pobreza ni el dinero ganado repenttnamence; ni la luz de la luna ni lo bueno y lo malo, tampoco la respiración de
una persona rendida a tu lado baJo la luz de la luna".

Coda

Guardo algunas libretas de aquellos años y me doy cuenta de la enorme influencia que tuvo Hemingway en la elaboración de esos apuntes. Tampico me
fascinaba. pero al mismo tiempo guardaba una distancia prudente frente al desmantelamiento de todo un estilo de vida. Estilo de vida que nunca fue el mio.
hay que aclararlo. Mi padre era un maestro de secundaria y mi madre una telefonista que se habían mantenido al margen del sindicato petrolero Recuerdo
muchos partidos de fútbol que se desarrollaron contra las bardas de las colonias
privadas de los ingenieros. Balón que cruzaba al otro lado. balón que se perdía;
no había manera de traspasar aquella frontera Pero lo que vino después, lo que
se impuso lentamente a parcir de aquellos años de modernización contribuyó
en mucho a la situación actual del puerto. Nada era sencillo entonces ni ahora
Tompico era una ciudad muy vieJa y nosocros muy jóvenes. A la distancia. me
reconforta pensar que en mis recorridos por aquellas calles fantasmas siempre
me hice acompañar de un libro de Hemingway y una libreta de apuntes.

�flores que habitan el recuerdo amoroso de "aquellas horas / hechas de luz y

PRIMERAS LETRAS
TOMÁS SEGOVIA O LA PAUSADA REINVENCIÓN
DEL AMOR

de aire" 7 . Recordar es siempre una desmesura necesaria para volver a amar a
través de la imaginación, y en la poesía de Tomás Segovia ese retorno
permanente evoca por momentos las formas antiguas de la canción
castellana que perduran hasta nuestros días: el sonetillo y el estri-

GU ILLERMO LOZANO

billo; que se encuentran en algunos fragmentos de ese cuerpo
vivo de estrofas llamado "De bulto", conformado por sucin-

n la poesía de Tomás Segovia el amor es luz corpórea, es sinestesia en

E

tos tributos de piel y memoria al erotismo: "La memoria
olvida,/ pero la carne se acuerda"8 • El poeta

un juego fugaz con las sombras:

redescubre el amor y la forma de vivirlo.

(Queda la sombra del aire.

La poesía es otra vida y es la morada

para que el ojo la beba

del silencio; de aquí que en la poesía

y la ame.)•

erotizada de Segovia la carnalidad parezca trascender el cuerpo y alcanzar lo

A través de la sinestesia y la prosopopeya descubrimos que la poesía
de Tomás Segovía tiene "la forma de un cuerpo" 2 y ama hasta a la sombra.
Brillan en sus versos el mar, el día, el cielo, dentro de un microcosmos paronímico por la relación sonora de las sílabas en las palabras; como sucede en
el poema "El amor prisionero", en el cual la prisión se desvanece al unir el
mar como sujeto y el amor como acto:

sublime en un estado de arrobamiento al
que sólo se tiene acceso a través de algunas catarsis o rituales místicos. No
manifiestan un idiolecto sacro
pero deifican la piel, es decir.
lo humano:

Llevo un amor como un mar
Lo mejor de mí mismo

en el pecho prisionero.'

es esto que comprende la elocuen-

En el amor juvenil -y en la creación poética- se adolece, pero. sobre todo,
se imagina. se sueña. En la poesía de Segovia hay una luz que suave y pausa-

cia tan pura
de tu cuerpo. tu peso, tu calor, tu dulzura. (...)

damente se reinventa desde las sombras "como una rama / que cae sin ruido
en el agua"4 • y evidencia, como en la anterior cita, los desplazamientos semánticos por la contigüidad de sensaciones y sonidos. Además, las imágenes de lo
sensorial extienden su intertextualidad y permiten un diálogo con poemas de
otros autores: como ocurre. por ejemplo. entre su poema " Sentimentalismo"
&lt;1947)

y "Los amorosos" de Jaime Sabines. publicado en 1950. En el amor de

de Segovia "era hermoso llorar junto a las cosas"s. mientras que en el poema
de Jaime Sabines los amorosos "se van llorando, llorando/ la hermosa vida"6 •
La poesía de Segovia posee un tono reflexivo pero ligero provocado por el

llanto sin lágrimas de la melancolía. así como una sinestesia de la que emanan

' r ir.
~

64

1

(

'ª

&lt;l./

MelcH o F ndr I'~ (uh

J lrc

ooun

lo mejor que hay en mi,
mi supremo silencio 9

Todo está desnudo -y es amado- en el
poema. Pero el éxtasis no viene de lo que provoca el otro sino de la ausencia revelada por el
amor; como en el fragmento siguiente del poema
"Feliz sumergido":
La noche vive como un cuerpo

y el soplo de su pecho sofocado

[r. Tomás SegOV1a, op. at., p. 69.
fbíd, p. 86

p

p.
Ja1' bn~

p2

Eres mi fuerza sin destino,

(}

l,A ltr
0

p r'd

lff

lbid,p. ~

�viste y corona suficientemente

disuelve su fatiga, sus sombras, sus ropajes.

al feliz sumergido(. ..)'º

Con los ojos desnudos me muevo entre lo claro.
Oh carne de la luz, lumbre nutricia. 13

El amor funde la diversidad sensorial de manera abarcadora. La invención del amor es también reinvención de la imagen poética, siempre viva y
cambiante en un juego de luces y sombras que dibujan un cuerpo:

Para concluir, aun con ese leve fulgor que augura felicidad, el amor. al
manifestar lo presente, atestigua lo ausente; implícita condición del blanco
fantasma del exilio. Quizá sea por ello que el poeta evoca.

Yace el hombro desnudo,
empapado de sombra,

(... ) nosotros. que éramos hijos de combacientes y militares. derrotados además.

afinada su línea por el frío.

fuimos alentados a escribir poesía sobre el amor. la naturaleza; creo que nuestros

Los miembros en desorden

padres entendían que la lucha que hicieron no tendría sentido sino hubiera sido pre-

pesan como la muerte. 11

cisamente para que nosotros. los jóvenes. pudiéramos enamorarnos y ser felices. 14

La luz. en este juego con las sombras, da

Puedo afirmar que el amor en la poesía inicial de Tomás Segovia alcanza

fulgor al cuerpo e incrementa el amor: antídoto

una totalidad al fundir elementos como la luz, la noche, la lluvia, y transfigura

contra la frialdad y el abandono, como si la poe-

en melancolía o deseo reflexivo el sentimiento humano. En la percepción

sía fuese luminaria primigenia para un mundo

figurativa de las emociones impera el fuego, la luz y el aire como formas del

renaciente, y que erotiza por vez primera; así,

amor mediante el uso constante de la sinestesia, estrategia que reinventa

en el poema "Final amor" el mundo, aunque

la forma de canear, y de imaginar, el amor, ya que éste es también una viva

"desolado feo"' 2, el amor lo nombra e inven-

figura de pensamiento.

ta al mismo tiempo. Poco a poco, y sin dejar
de ser caligrafía del deseo, las fases del erotismo mutan en una abstracción simbólica. en una metáfora, de la luz que reinventa el amor. En este sentido, ir hacia lo
elemental tiene carácter psicoemocional y creativo ya que se traca de una vivencia descrita en lenguaje figurativo.
En el caso de la poesía de Tomás
Segovia parece que tal vivencia
está relacionada con el fuego; un
ejemplo es el poema "Blancura",
en que la luz presagia la gracia de
un desnudo:
Una cierna blancura inunda la mirada.
la empapa hasta su fondo, impalpable
rocío.

/bid., p. 139

'En José Garz.i, Entievisras odlOSfS y dernomos. Perh':'I y f/XIVf'(S4,l ,ne«on{!Plsono¡es de lo /tterotura y el arte, MPxlCO, Casullo,
1002, p. 191

~

67

�ENTRE LIBROS
ADQJISlCIONES RECIENTES DE LA
CAPILLA ALFONSINA BIBLIOTECA UNIVERSITARIA
~Adorno. Theodor W. Dialéctica negativa. La jerga de la autenticidad. Obra
completa, 6. Edición de Rolf Tiedeman, con la colaboración de Gretel
Adorno, Susan Bech-Morss y Klaus Schultz. Traducción de Alfredo
Brotons Muñoz. Madrid, Akal, 2011.
P61Bartolomé. Efrain. El son y el viento. Tabasco, Monte Carmelo, 2011.
~Beltrán Almeria. Luis. Anatomía de la risa. México, Ediciones Sin Nombre/
Universidad de Sonora. 2011.
~Bolívar Zapata. Francisco Gonzalo (Coordinador). Por un uso responsable de los
organismos genéticamente modificados. México, Academia Mexicana de
Ciencias A. C.. 2011.
~ Brambila Paz. José de Jesús. Bioeconomía: instrumentos para su análisis
económico. Texcoco. Estado de México, Secretaria de Agricultura,
Ganadería. Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación, Colegio de
Postgraduados, 2011.
P6'Castañeda. Lobsang. Los habitantes del libro. México, Libros Magenta, 2011.
P6'(haumet. Stéphane. La travesía de la errancia. La traversée de /'errance.
Tr~d~cción de Myriam Montoya. Prólogo de Eduardo García Aguilar.
Mex,co. La Cabra Ediciones/Universidad Autónoma de Sinaloa, 2010.
P6'0orion. Héléne. Los pasadizos del tiempo. Les corridors du temps. Traducción
de Silvia Pratc. Tlaquepaque,Jalisco, Mantis Editores/ Culiacán, Sinaloa,
Universidad Autónoma de Sinaloa / Trois-Riviéres, Quebec, Écrits des
Forges. 2010.

P61Elegía por la sangre derramada. Homenaje al poeta Javier Sicilia. Poesía de
Miguel Ag~ilar Carrillo. Obra plástica de Francisco Magaña. Editado
por Federrco de la Vega. Santiago, Querétaro. Separata. Revista de
Pensamiento y Ejercicio Artístico!Calygramma / Tabasco, Monte
Carmelo. 2011.
i'a;Garcia Delg_ado. Agustín. Dandismo y asesinato estético en la novela. Ensayo de
un cnmen. de Roda/fo Usigli. México, Ficticia/Instituto Chihuahuense de
la Cultura. 2011.

P61Genovese. Alicia. Leer poesía. Lo leve, lo grave, lo opaco. Buenos Aires. Fondo
de Cultura Económica, 2011.

~Hahn, óscar. La primera oscuridad. Chile, Fondo de Cultura Económica, 2011.
~Herrera, Leticia. Celebración del vértigo. Aforismos. México, Universidad
Autónoma de Nuevo León/Fósforo, 2011.
~López Villafañe, Víctor. La modernidad de China. Fin del socialismo y desafíos de
la sociedad de mercado. México, Siglo XXI, 2012.
~Magee, Bryan, et al. Los hombres detrás de las ideas. Algunos cre~dores_ d~ la
filosofía contemporánea. Traducción de José A. Robles Careta. Mex1co,
Fondo de Cultura Económica, 2011.
~McCormack Thomas. La novela. el novelista y su editor. Traducción de Juana
Inés Dehesa. México, Libraría/Fondo de Cultura Económica, 2010.
~Meza Jara, Leonardo. Los irifiernos de Lázaro. Chi_h~ahua, Instituto
Chihuahuense de la Cultura / México, Tintanueva Ed1c1ones, 2011 .
~ Mujica, Hugo. Fragmentos de la creación. Tabasco, Monte Carmelo, 2010.
~ Nieto Puente, Jessica. Metal de la voz. Ensayos en torno a la escritura literaria.
Monterrey, Ediciones Intempestivas, 2011.
~Ortiz Guerrero, Armando Hugo. Las innombrables. Monterrey, Universidad
Autónoma de Nuevo León, 2011.

~5?-

~Pasión por los libros. Reyes y Stols, correspondencia, 1_932-1
Compilació~,
presentación y notas de Gabriel Rosenzwe1g. Mex,co, El Colegio
Nacional, 2011.
~Pavié. Milorad. Segundo cuerpo. Una novela piadosa. Traducción de Dubravka
Suznjevié. México, Sexto Piso, 2011.
~Pérez Tamayo, Ruy. De muchos libros. México, Fondo de Cultura Económica/
El Colegio Nacional, 2012.
~Pozas Horcasitas, Ricardo. Los signos de la memoria. México, Fondo de Cultura
Económica, Universidad Nacional Autónoma de México, 2011.
~Richardson Robert D. Primero leemos, después escribimos. El proceso creativo
segú,; Emerson. Traducción de Mirta Rosenberg. Buenos Aires, Fondo de
Cultura Económica, 2011.
~Rico Bovio, Arturo. La hora del desierto. México, Ficticia/ Chihuahua, Instituto
Chihuahuense de la Cultura, 2011.
~Rojo, Vicente. Puntos suspensivos. Escenas de un autorretrato. México, El
Colegio Nacional/Era, 2010.

��CENIZAS
(PARÍCUTIN EN ERUPCIÓN, 1962)*
BERNARDO HUGO VÁZQ!JEZ SOTO

Y

o sé plenamente que tú, tu casa, tu vida, las faldas, el trabajo, el estrés, la

gata, el tiempo que no pasa y que aquí vuelve a pasar, sé bien que todo está

allá. en las nubes rosas, detrás de las montañas celestes, en el prado de la alegría
esquina con la rutina. Pero yo, aquí, río, río de lava y lloro cuando el humo me
cercena el oxígeno. Aquí es donde recuerdo que hay vida.
¿Por qué? Por todo: la lumbre líquida deslumbra más de lo que pudiera
hacerlo la luz mercurial de afuera del supermercado, aquél donde me robaron
la vez pasada; donde perdiste la inocencia con ese beso en el que nuestras
lenguas se fundieron y el humo no fue necesario para completar la escena
volcánica: nos encendimos.
Por más que vaya a casa siempre acabo volviendo aquí, a la tierra infértil,
al lugar donde el verde dejó de existir y la vida silencia ante la muerte brillante,
el gris café, el naranja negro, el baile en el volcán , donde la lava es la amante
que te arranca los pies lamiéndolos. Tú expulsaste rojo, yo toso negro, tú la
vida, yo cenizas.

Agosto 22, 2012.

Del 14 de mayo al 20 de agosto de 1011 se pudo apreciar en el Museo de Arte Contemporaneo de Monterrey la exposición Dr. Atl
rJbroi maestra,. a propósito de la cual dos alumnos de la carrera de letras Mexicanas de la Farultad de filosofía y Letras de laUANL
esc1b1eron as wlaboraciones que aqu1 se incluyen.

�[AUTORRETRATO EN BASTIDOR ROJO]
JUAN MANUEL ZERMEÑO

(...) tú solo conoces

un montón de imágenes rotas. donde el Sol bate
T.S. Eliot

Frente a usted
el pincel la música paisaje de un joven tez blanca corazón oscuro
se vuelve sombra en acuarela Mientras
su voz se esculpe en bastidor de fuego

Qué se ve cuando me ves con tus ojos de viejo
(espero un poema bajo la lengua del Doctor Atl)

las yemas del lápiz se han varado
y no hay paisaje ni lindas letras
Sólo
mi imagen en el espejo
y tu mirada un pétalo que no logro arrancar al paso de los soles sobre
la madrugada

Tras la ventana se desmantela el cielo
No
No es lluvia
es tintasangre que se diluye al suelo como llanto de Madre que rompe el verso
en silencio

Así están las cosas de un tiempo acá en la ciudad
Bienvenido Doctor Atl
al rincón del mundo donde Dios incinera sus labios al desierto

���</text>
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                <text>Interfolia difunde ensayos e investigaciones del área de humanidades (arte, literatura) y ciencias sociales (filosofía e historia), así como creación literaria. Sobre todo, y continuando con el perfil inicial que la revista tenía en la década de los cincuenta, publica estudios especializados sobre la obra de Alfonso Reyes, análisis de obras literarias y da a conocer el acervo de la Capilla Alfonsina Biblioteca Universitaria de la UANL.</text>
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              <text>Cavazos Garza, Israel, 1923-2016, Director</text>
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          <name>Subject</name>
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              <text>Poesía</text>
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              <text>Capilla Alfonsina Biblioteca Universitaria</text>
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          <name>Description</name>
          <description>An account of the resource</description>
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              <text>Interfolia difunde ensayos e investigaciones del área de humanidades (arte, literatura) y ciencias sociales (filosofía e historia), así como creación literaria. Sobre todo, y continuando con el perfil inicial que la revista tenía en la década de los cincuenta, publica estudios especializados sobre la obra de Alfonso Reyes, análisis de obras literarias y da a conocer el acervo de la Capilla Alfonsina Biblioteca Universitaria de la UANL.</text>
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          <name>Publisher</name>
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              <text>Universidad Autónoma de Nuevo León, Capilla Alfonsina Biblioteca </text>
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              <text>Villarreal, Minerva Margarita, 1957-1919, Directora</text>
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              <text>Cárdenas Pérez, Nancy, Edición</text>
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          <name>Identifier</name>
          <description>An unambiguous reference to the resource within a given context</description>
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          <name>Source</name>
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              <text>Fondo Universitario</text>
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          <name>Spatial Coverage</name>
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          <description>Information about who can access the resource or an indication of its security status. Access Rights may include information regarding access or restrictions based on privacy, security, or other policies.</description>
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              <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
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              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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      <name>Amor rotundo</name>
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      <name>Francisco Hernández</name>
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      <name>Fray Servando</name>
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      <name>Miguel de Unamuno</name>
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      <name>Nuno Júdice</name>
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      <name>Presión de los mercados</name>
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      <name>Vida</name>
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