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                  <text>�Editorial

Grata compañía
Werner Jaeger / 6

Cortesía
Universidad Autónoma de Nuevo León
Rogelio G. Garza Rivera
Rector
Santos Guzmán López
Secretario General
Emilia Edith Vásquez Farías
Secretaria Académica
Celso José Garza Acuña
Secretario de Extensión y Cultura

Breve comentario de la Ilíada
(Fragmento) / 7
Alfonso Reyes

Calendario
Homenaje in memoriam. Minerva Margarita Villarreal / 9
Discurso de Rogelio G. Garza Rivera, rector de la Universidad Autónoma de Nuevo León / 10

José Javier Villarreal
Director de la Capilla Alfonsina
Biblioteca Universitaria

Discurso de Beatriz Gutiérrez Müller, presidenta del Consejo Asesor de
Coordinación Nacional para la Memoria Histórica y Cultural de México
/ 14

José Javier Villarreal
Editor Responsable

Discurso de Javier Garciadiego, director de la Capilla Alfonsina de la
Ciudad de México / 16

José Vela
Diseño Editorial

Discurso de Gonzalo Celorio, presidente de la Academia Mexicana de la
Lengua / 20

Rodrigo Alvarado
Nancy Cárdenas
Carlos Lejaim Gómez
Alfredo Iván Mata
Martha Ramos
Equipo Editorial
En portada:
Composición a partir de Vike, de la serie Del
cuento a la caja, de Miriam Medrez, escultura: estructura de fierro, tela impresa, hilo
y crochet.
INTERFOLIA, Año 1, número 1, febrero-julio
2020, es una publicación semestral, editada por la Universidad Autónoma de Nuevo
León, a través de la Capilla Alfonsina Biblioteca Universitaria. Avenida Universidad
s/n, Ciudad Universitaria, San Nicolás de
los Garza, Nuevo León, México, C.P. 66451.
Teléfono: +52 8183294015, www.capillaalfonsina.uanl.mx, cabuanl@uanl.mx. Editor
Responsable: José Javier Villarreal. Reserva
de Derechos al Uso Exclusivo en trámite.
Impresa por Imprenta Universitaria de la
Universidad Autónoma de Nuevo León, Ciudad Universitaria s/n, C.P. 66451, San Nicolás de los Garza, Nuevo León, México, este
número se terminó de imprimir el 7 de julio
de 2020 con un tiraje de 1,000 ejemplares.
Las opiniones expresadas por los autores no
necesariamente reflejan la postura del editor
de la publicación.
Prohibida la reproducción total o parcial de
los contenidos e imágenes de la publicación
sin previa autorización del Editor.
Impreso en México
Todos los derechos reservados
© Copyright 2020
interfolia.cabu@gmail.com

Tras la huella de la luz. Minerva Margarita Villarreal (1957-2019) / 26
José Javier Villarreal

Gajo de cielo
Château Clément
(Poema inédito) / 32
Minerva Margarita Villarreal

El oro de los tigres
La Ilíada, de Homero
La peste y la cólera. Aquiles ofendido
(Fragmento) / 35
Traducción de Alfonso Reyes

Mal de libros
Nuevos rostros en la multitud / 38
Hernán Bravo Varela
Mística y erotismo en Minerva Margarita Villarreal / 41
Evodio Escalante

Fósforo
El faro, de Robert Eggers / 44
Rodrigo Alvarado

Entre Libros

�Nú m ero 1

��E di tor ia l

L

a Capilla Alfonsina Biblioteca Universitaria es un espacio fundamental de la
Universidad Autónoma de Nuevo León, un faro enclavado en el corazón mismo de Ciudad Universitaria cuyos contenidos alientan esa flama de la verdad,
ese anhelo y horizonte que impulsan a la comunidad universitaria. Este faro

nos guía con sus ricos acervos. La presencia tutelar de Alfonso Reyes avala y presenta la
tradición humanista de nuestra Máxima Casa de Estudios. Pero esta luz, que recorre las
diferentes salas, zonas y acciones de nuestra Biblioteca, se potencia y derrama en nuestros
estudiantes, profesores, lectores e investigadores. Nuestra Biblioteca se ha convertido también en un centro cultural, en un punto de irradiación de la cultura universitaria que no
se sacia de aprender y divulgar, producir y proponer un conocimiento y un pensamiento
reflexivo y creativo que impacten tanto en nuestro campus como fuera de él. La Capilla Alfonsina Biblioteca Universitaria se nos ha vuelto un lugar de encuentro para la disertación,
el diálogo, la discusión y los acuerdos que emanan de esta dialéctica incesante del pensamiento y del conocimiento. Interfolia es el boletín que guarda memoria y da noticia de los
acontecimientos más relevantes de este espacio universitario que custodia y difunde la riqueza bibliográfica de nuestro pensamiento, creatividad y curiosidad intelectual. Un faro,
hemos dicho, una luz que nos abrasa y enriquece en nuestra vida diaria, también nos exige
y demanda un alto compromiso: el de seguir, solventar e innovar la ruta de esos maestros
que le han otorgado prestigio y altura a nuestra Universidad Autónoma de Nuevo León.
Este número de Interfolia es un rendido homenaje a la poeta Minerva Margarita Villarreal. Catedrática, ensayista, antóloga y editora. Universitaria que fuera directora de 2005
a 2019 de esta Capilla Alfonsina Biblioteca Universitaria. Su paso y gestión, su amor por la
obra y presencia de Alfonso Reyes, su fino y apasionado concepto de la cultura y su promoción fueron decisivos y fundamentales para la conformación y resonancia de las que hoy
goza este recinto universitario.

José Javier Villarreal
Director de la Capilla Alfonsina Biblioteca Universitaria

5

�G rata com pa ñ ía

To Don Alfonso Reyes
in admiration and friendship
the autor
Prof. W. Jaeger
Widener Library 774
Harvard University
Cambridge, Mass.
Werner Jaeger. Humanism and Theology. The Akinas Lecture, 1943. Milwaukee, Wisconsin, EEUU,
Marquette University Press, 1943.
FAR B778.J3

6

�C orte sía
Breve comentario de la Ilíada 1
(Fragmento) 2
Alfonso reyes

D

ecía Voltaire que cualquiera fábula de Esopo es más compleja que la Ilíada. La
perfección de este poema, según Aristóteles, está precisamente en su continuidad sostenida y en que, como en la naturaleza, siendo todo necesidad, no hay

lugar a vacilaciones. No hay, en Homero, movimiento alguno que, iniciado, no llegue hasta el fin de sus consecuencias. Pues Homero, como decía Horacio, nunca se arrepiente a
medio camino. No hay pregunta sobre el proceso del poema que no encuentre en la obra
misma su respuesta. De suerte que con su sola materia se alimenta aquel jueguecillo de la
erudición griega que consiste en proponer y resolver cuestiones homéricas, diálogo entre
los enstatikoí, o instantes, y los lutikoí, o resolventes.
Lo primero que nos asombra es que la guerra dure diez años. Tucídides propone una
parte de la explicación: la guerra —dice— se alarga en proporción con la distancia a que
se encuentran las bases de aprovisionamiento de los sitiadores; distancia grande para
los medios de la época.3 Pero no es eso todo. Hay que considerar, además, que no había
máquinas para forzar castillos y apresurar la toma de una fortaleza. Hablar del “sitio de
Troya” es una mera comodidad verbal. No hay indicios de sitio ni bloqueo alguno. No
se cortan las comunicaciones, ni se estorban los abastecimientos. Todo ello prolonga la
guerra. También la prolonga, según se explicará, el juego de los destinos y las conductas.
¿Por qué, si la guerra dura diez años, el poeta sólo nos cuenta el final? Cuestión de
selección artística que después se convertirá en luz de la tragedia. Puesto que la guerra
se alarga, es que las acciones anteriores son monótonas e iguales. Por tanto, indignas de
contarse. Puesto que hay un término, es que entonces la celeridad aumenta, las acciones
se intensifican. Y el poeta sólo escoge esta crisis final, dejando que la imaginación supla
el somnoliento curso anterior. Homero ignora o desdeña ese relleno de psicología y descripción que es el mal congénito de la novela.
Hemos dicho que la guerra se ha prolongado, junto a otras causas, por el juego de los
destinos y las conductas. Hay que explicarlo. Si Troya está condenada a caer; si su caída es
cuestión de tiempo y sólo la retarda la presencia de Héctor, habrá que suprimir a Héctor.
Pero Héctor sólo puede morir a manos de Aquiles. Y, en efecto, una vez que Aquiles mata
a Héctor, exclama: “A ver si, muerto quien valía más que todos, la ciudad todavía resiste.”
Tal vez su convicción de que ya está hecho lo esencial lo lleva a aplazar el asalto definitivo, que sus ojos ya no verán y que tampoco nos muestra Homero.
Si así es ¿por qué, en tantos años, Aquiles no ha tenido tiempo de dar muerte a Héctor? Ya conocemos la disyuntiva de Aquiles, que su madre Tetis pone ante sus ojos. Es,
en el fondo, la disyuntiva bajo cuyo signo hemos nacido: O vida breve y gloriosa, o vida
oscura y larga. Aquiles sabe que ha de morir junto a los muros de Troya, si persiste en la
hazaña. Lo primero que hizo fue esconderse en Lemnos, para no tentar al destino. Des-

Aprovechando aquí más de una vez las observaciones del helenista argentino Francisco Capello, La Ilíada, en Revista de Estudios Clásicos, Mendoza, 1944. Nota de A. R.
2
Extraído de Alfonso Reyes, Obras completas, tomo XIX, Letras Mexicanas, México, Fondo de Cultura Económica, 2000 (2ª reimpresión), pp. 30-32.
3
Heródoto nos cuenta que el sitio de Ardod por Psamético, el más dilatado de que había noticia, duró 29 años (II,157). Nota de A. R.
1

7

�pués, si Héctor y los troyanos, por saberlo en el campo, nunca se han atrevido a rebasar
el haya que crece junto a las puertas Esceas, tampoco él, por su parte, se ha decidido a
pasar de allí. Si Héctor lo evita, él también evita el encuentro con Héctor, según lo dice
Agamemnón; pues sabe bien que el hado está pronto para trocar una vida por otra, lo que
explica que sólo divisar al jefe troyano le cause escalofríos. Los troyanos, por su parte,
sólo se deciden a echarse a campo raso y a atacar a sus atacantes, cuando Aquiles se ha
retirado. Todos los aqueos juntos son diez veces más numerosos que los troyanos; pero
la ausencia de Aquiles significa también la de sus mirmidones, que eran muchísimos, al
punto de cambiar la balanza. Y entonces los aqueos sustituyen la presencia de Aquiles, el
sitiador de pueblos, con un muro que proteja el campamento y las naves. Tal es la filosofía de ese muro tan discutido. De paso, el que los troyanos salgan de su reducto y rechacen una y otra vez a los aqueos, aumenta el interés patético del poema, que amenazaba
adormecerse bajo la fascinación paralizadora de Aquiles.
Si, en consecuencia, la suerte de Troya depende de que Aquiles, finalmente, se decida
a morir matando, habrá que ponerlo en un estado de ceguera y en un vaivén pasional
que lo enfurezcan y lo lancen a jugarse el todo por el todo. Hay un instante en que los
jefes aqueos fingen una retirada, y de repente detienen a sus tropas, las arengan, y las
obligan a volver a la carga con renovado ardor. De modo parecido, mediante la disputa
con Agamemnón, que lo alejará del combate, se creará en el ánimo de Aquiles aquella desazón de ánimo, la cual habrá de entregarlo, maniatado, en manos de la fatal Até, locura
destructora. Al sobrevenir, con la muerte de Patroclo, la catástrofe o cambio de rumbo, la
rabia concentrada de Aquiles saltará sobre Héctor como piedra de catapulta.

8

�Ca le n da r io
Homenaje in Memoriam.

M i n e r v a Ma rg a r ita V i l l a r r e a l

l 10 de marzo de 2020 la Univer-

E

También se anunció que ante el dece-

sidad Autónoma de Nuevo León

so de Minerva Margarita Villarreal, por

le rindió un sentido homenaje

instancia del rector Rogelio Garza Rivera,

nacional a la poeta, catedrática, editora y

se puso en marcha una serie de proyec-

promotora cultural Minerva Margarita Vi-

tos para garantizar que su legado poéti-

llarreal, quien falleció el 20 de noviembre

co y de gestión cultural permanezca de

de 2019.

generación en generación a través de la

La ceremonia tuvo una significación

Cátedra de Poesía y del Premio Iberoame-

muy particular para todos los universita-

ricano de Poesía que llevarán su nombre,

rios, pues un año antes, cuando se dio a

éstos organizados por la Facultad de Filo-

conocer que la maestra Minerva Marga-

sofía y Letras y la Secretaría de Extensión

rita sería miembro correspondiente de

y Cultura.

la Academia Mexicana de la Lengua, la

Los momentos más emotivos de la ce-

Universidad, su Universidad, orgullosa de

remonia fueron la entrega a José Javier

ella, le ofreció realizar justo en esa misma

Villarreal por parte del presidente de la

fecha y en la Capilla Alfonsina Biblioteca

Academia Mexicana de la Lengua, Gonza-

Universitaria, espacio que la poeta dirigió

lo Celorio, del diploma, la venera y la in-

desde 2005 hasta su muerte, la ceremonia

signia que acreditan a Minerva Margarita

de ingreso.

como miembro correspondiente de esta

El acto fue presidido por el rector de

entidad; así como la develación de la pla-

la UANL, Rogelio Guillermo Garza Rivera;

ca que da acceso a la sala que ahora lleva

Beatriz Gutiérrez Müller, presidenta del

su nombre como homenaje permanente

Consejo Asesor de Coordinación Nacional

a la memoria de la poeta y universitaria

para la Memoria Histórica y Cultural de

distinguida.

México; Gonzalo Celorio, presidente de la

Igualmente significativas fueron cada

Academia Mexicana de la Lengua; Javier

una de las palabras que las autoridades le

Garciadiego, director de la Capilla Alfonsi-

brindaron, las cuales se reproducen en las

na de la Ciudad de México; Celso José Gar-

siguientes páginas para dejar constancia

za Acuña, secretario de Extensión y Cul-

de su legado y de los múltiples reconoci-

tura de nuestra Máxima Casa de Estudios;

mientos que logró cosechar a lo largo de

y José Javier Villarreal, director de la Ca-

su vida, pero, sobre todo, porque en estos

pilla Alfonsina Biblioteca Universitaria de

discursos quedan de manifiesto la admi-

la UANL y esposo de Minerva Margarita.

ración y el cariño que Minerva Margarita

En el evento estuvieron los hijos y la

Villarreal sembró en quienes la conocie-

familia de la poeta: su madre, hermanas,

ron y la pasión que la llevó a crear una

sobrinos; miembros de la comunidad aca-

obra poética de gran trascendencia.

démica y artística de Nuevo León; directivos, maestros y estudiantes de la UANL,
así como los titulares y representantes de
las principales instancias culturales del
estado y del país.

9

�Discurso de Rogelio G. Garza Rivera,

rector de la Universidad Autónoma de Nuevo León

A

migas y amigos, sean todos y to-

idea de cambiar la teoría social por la

das ustedes bienvenidos a este

creación poética; de cambiar la búsqueda

emblemático espacio cultural

de estructuras sociales por la del sustan-

de nuestra Universidad, la casa de los li-

tivo y el adjetivo precisos para mostrar

bros de Alfonso Reyes, para la conmemo-

su razón y su corazón al mundo. Como

ración y homenaje a la poeta, profesora,

producto de este afortunado viraje, cam-

editora y universitaria ejemplar, nuestra

bió sus clases del Colegio de Sociología

apreciada compañera Minerva Margarita

por las de creación literaria y textos re-

Villarreal.

nacentistas y barrocos en el Colegio de

Querida y respetada, leída y admira-

Letras en 1998. Posteriormente, escribe

da, Minerva Margarita entregó su vida a

en la Maestría en Letras Españolas una

nuestra Institución en diversas activida-

tesis sobre la poesía de David Huerta,

des, actuando siempre con pasión y con-

que recibió el premio a la mejor tesis

vicción, siendo el mejor ejemplo de que

de maestría en el área de Humanidades.

cuando la mente y el corazón trabajan

Desde 1982, cuando publicó Hilos de viaje,

juntos, se obtienen resultados extraor-

su primer libro, hasta 2018, cuando apa-

dinarios. Sin duda, ésta era su caracte-

reció Vike. Un animal dentro de mí, publi-

rística profesional, la más destacada: la

có más de 20 libros de poemas, entre los

emoción, la intensidad con las que des-

que destacan Pérdida, en 1992; El corazón

empeñaba sus responsabilidades, y su

más secreto, en 1996; Herida luminosa, en

actitud positiva, activa y proactiva para

2008; Tálamo, en 2011; De amor y furia.

alcanzar sus metas.

Epigramísticos, en 2015; y Las maneras

Como lo ha señalado la doctora Gu-

10

del agua, en 2016, entre otros.

tiérrez Müller, “fue una mujer de colores

Entre muchos de los galardones ob-

brillantes, tanto en sus ojos como en sus

tenidos por su obra poética destacan el

manos, en su vestir y en sus palabras. Su

Premio Nacional de Poesía Alfonso Reyes

hablar parecía nervioso, pero en realidad

1990, el Premio Internacional de Poesía

era sólida y libre como una Atenea, una

Jaime Sabines 1994, el Premio de Poesía

mujer decidida y con miras claras”. Por

del Certamen Internacional de Literatura

ello, siempre expresaba sus opiniones de

Letras del Bicentenario Sor Juan Inés de

manera clara y firme, buscando el con-

la Cruz 2010, y el Premio Bellas Artes de

senso y propiciando el intercambio libre

Poesía Aguascalientes 2016.

de ideas y propuestas innovadoras. Cier-

También es notable su labor como

tamente, con decisión y con miras claras.

antóloga, con 12 antologías publicadas

En la Facultad de Filosofía y Letras,

de la poesía de Nuevo León y de autores

donde estudió la carrera de Sociología en

como Alfonso Reyes, José Emilio Pache-

la segunda mitad de los años 70, comenzó

co, Gabriel Zaid, Jorge Cantú de la Garza,

muy joven su actividad como profesora

Horacio Salazar, Andrés Huerta y Samuel

y presentó su tesis de licenciatura sobre

Noyola.

las mujeres trabajadoras en la industria

Como editora de publicaciones lite-

citrícola en su natal Montemorelos. Des-

rarias, la maestra Minerva Margarita

pués de realizar un diplomado en desa-

tuvo una trascendental participación al

rrollo comunitario en Israel, regresó a

dirigir las revistas Hogaza: Hoja de poe-

su Alma Mater y a su facultad ya con la

sía; Cathedra, Armas y Letras, la revista

�Interfolia de Capilla Alfonsina, y la colec-

de encuentro y de crecimiento humano:

ción Memoria del Premio Internacional

el Premio a las Artes en Literatura 1991,

Alfonso Reyes. Así mismo, fue miembro

otorgado por nuestra Institución, y su re-

destacado del consejo editorial de di-

gistro ante el Sistema Nacional de Creado-

versas publicaciones literarias y editora

res de Arte 2012-2018.

de libros conmemorativos de escritores

Más allá del reconocimiento institu-

como José Alvarado, Alfonso Reyes, Car-

cional al mérito literario, se encuentra

los Fuentes, Francisco Hernández; como

nuestro reconocimiento personal a su de-

publicación insignia en esta Capilla Alfon-

terminación y a su intelecto e idealismo:

sina, editó las ocho magníficas entregas

amable, atenta, respetuosa y educada.

de la serie de traducciones poéticas El oro

Minerva Margarita admiraba las cosas

de los tigres.

bellas de la vida, las defendía y las pro-

Sin duda, Minerva Margarita fue una

movía, consciente de su trascendencia en

verdadera embajadora cultural y poética

la formación integral del ser humano. Al

de la Universidad Autónoma de Nuevo

respecto, recordamos una entrevista que

León y de México. En cuanto a su destaca-

le realizaron hace algunos años en la que

da labor universitaria, puedo mencionar

comentó: “Amo la Sinfónica y voy cada

la tarea editorial en la Facultad de Filo-

jueves; quisiera que todos los estudiantes

sofía y Letras, en la Dirección de Publica-

de la Universidad se recrearan ahí: que

ciones de la Rectoría, y por supuesto su

se recrearan en la escena edificante que

brillante desempeño como directora de

debe ser la Universidad”.

la Capilla Alfonsina desde el año 2005 al

En ese sentido, su prioridad fue poner

2019, realizando un extraordinario tra-

el ideal por encima de la realidad, que es

bajo de promoción literaria y cultural,

lo propio de los grandes espíritus idealis-

que permitió la consolidación de nuestra

tas, como fue nuestra querida maestra:

Máxima Casa de Estudios como un refe-

una universitaria ejemplar, cuyo legado

rente cultural de nuestro país.

se mantendrá vivo para que todas las

En reconocimiento a sus méritos y

nuevas generaciones de universitarios

aportaciones culturales y literarias, en

participen en la construcción de la esce-

2018 fue invitada a formar parte del Con-

na edificante que debe ser la Universidad.

sejo Asesor de la Coordinación Nacional

Por ello, hemos promovido que se

de Memoria Histórica y Cultural de Méxi-

presente a nuestro Honorable Consejo

co, presidido por la doctora Beatriz Gutié-

Universitario, a través de la Facultad de

rrez, quien amablemente nos acompaña

Filosofía y Letras y con el apoyo de la Se-

en este homenaje. Mención especial me-

cretaría de Extensión y Cultura, la pro-

rece que el pasado mes de abril tuvo el

puesta de creación de la Cátedra de Lite-

alto honor de ser elegida como académi-

ratura y del Premio Iberoamericano de

ca correspondiente de la Academia Mexi-

Poesía Minerva Margarita Villarreal.

cana de la Lengua por su presidente, por

Aunado, rendiremos homenaje per-

su amigo, Gonzalo Celorio, quien también

manente a su memoria, promoviendo la

se encuentra con nosotros y quien en

lectura y el análisis y bautizando con su

unos momentos más realizará, de mane-

nombre la Sala de Usos Múltiples de este

ra simbólica, el emotivo protocolo de la

recinto. Gracias a todas y a todos ustedes

Ceremonia de Ingreso con el otorgamien-

por este invaluable apoyo para hacerlo

to de las insignias y el nombramiento co-

posible.

rrespondientes.

Apreciables asistentes a esta ceremo-

Estos merecidos reconocimientos se

nia, la Universidad Autónoma de Nuevo

sumaron a los obtenidos por la gran cali-

León como Máxima Casa de Estudios y

dad de su obra literaria y su compromiso

como la casa de la querida maestra Mi-

irreductible con la palabra como espacio

nerva Margarita rinde honor a quien

11

�honor merece por su vida de trabajo,

sión de la destacada escritora Elena Po-

transformación y trascendencia. Ahora

niatowska: “Una tarde subía yo por el ele-

goza de la vida eterna por sus hechos, y

vador a un segundo piso de algún museo

sobre todo por su gran calidad humana,

y de pronto, al abrirse la puerta metálica,

dejando una huella imborrable en quie-

vi ahí de pie, luminosa y atenta, a Minerva

nes tuvimos la oportunidad de conocerla

Margarita Villarreal. Se miraba tan her-

y también en quienes tuvieron la oportu-

mosa, tan entregada a la vida, que aún re-

nidad de conocer su obra.

cuerdo su sonrisa, y pensé: Cada vez que

Sentimos profundamente su partida

vuelva a abrirse la puerta de un elevador,

física, pero nuestro espíritu se fortalece

voy a recordar la expresión de cariño en

porque sabemos que siempre estará con

el rostro de Minerva Margarita”.

nosotros y que la lectura de sus poemas

Nuestra distinguida poeta siempre,

hará a los universitarios más grandes.

siempre, formará parte de la gran familia

Como señaló el maestro Fernando del

universitaria y la vamos a recordar por-

Paso: “Mientras más grande sea un es-

que cada vez que se abran las puertas de

critor, más grande será su pérdida”. Sin

este recinto, cada vez que abramos uno de

duda, la grandeza humana, espiritual y

sus libros y cada vez que abramos nues-

literaria de Minerva Margarita se refleja-

tro corazón con franqueza y amor, estará

rá ahora más que nunca en la grandeza

siempre su presencia.

de su universidad; y esta grandeza la en-

Los universitarios vamos a recordar

contramos en sus poemas, que reflejan la

a Minerva Margarita eternamente, entre-

sabiduría y el corazón de quien conoce la

gada a la vida: luminosa y atenta como el

vida porque precisamente le ha tocado vi-

brillo que refleja la Flama de la Verdad.

virla a plenitud. Al respecto, recordamos
fragmentos de una entrevista a Minerva
Margarita publicada en Periódico de Poesía de la UNAM en el año 2010:

“

¿Quién me gustaría ser? Quien

soy. ¿Cuál sería tu mayor desgracia? Siento que la gracia me protege de la desgracia. ¿Qué don de la
naturaleza le gustaría tener? Me
gustaría poder volar.

”

Con sus palabras nos muestra su espíritu valiente, optimista y auténtico, que le
permitió volar muy alto y cosechar lo que
sembró: aprecio, respeto, conocimiento, reconocimiento, y, sobre todo: amor.
Amor de su esposo, de sus hijos, alumnos,

amigas y amigos, compañeros de su Alma
Mater, la Autónoma de Nuevo León. Como

12

testimonio de ello recordamos la expre-

Muchas gracias.

�Discurso de Beatriz Gutiérrez MÜller ,

presidenta del Consejo A sesor de la Coordinación Nacional
para la Memoria Histórica y Cultural de México

A

todos los presentes:

la falta de compromiso, la falta de crea-

He venido a este homenaje pós-

tividad y de visión crítica”. “Tengo una

tumo, Minerva Margarita, por-

actitud de eterna aprendiz ante la vida”.

que estoy segura de que una de tus últi-

“Hay que buscar el paraíso todos los días,

mas voluntades fue ser leída. Alguna vez

encontrarle espacios a lo sublime, acce-

declaraste que no soltabas un poema has-

der a un minuto de gracia, por lo menos”.

ta que varios, con antelación, lo hubiesen

“Creer en el silencio”. “Escribo cuando

leído y opinado. Me consta. Tú me com-

duermo”. “Una escritora es un medio, no

partiste uno.

un fin”. A los jóvenes escritores y a otros

También estoy aquí porque los inte-

escritores les sugeriste: “Que guarden la

grantes del Consejo Asesor Honorario de

soberbia en un cajón, pues con el tiempo,

Memoria Histórica y Patrimonio Cultural,

suele dejarnos en ridículo”.

al que perteneciste, me pidieron que te

En esas entrevistas compartiste a tus

transmitiera que sentimos tu partida y

autores favoritos, muchos de los cuales

que te echamos de menos en la gran tarea

siguen esperando nuevos lectores que

de eliminar la amnesia colectiva y valo-

los embelesen, porque tu lista es amplia

rar los muchos tesoros que tenemos en

y muy recomendable: Borges, Paz, San

bibliotecas, museos, archivos y otros lu-

Juan de la Cruz, Rilke, Alfonso Reyes, Safo,

gares que testimonian la grandeza de Mé-

Catulo, Marcial, Garcilaso, Eliot, Góngora,

xico. En particular, tú querías que Nuevo

Quevedo, Sor Juana, Proust, Chéjov, Kafka

León fuera un estado lleno de lectores.

y Sergio Pitol. Y recientemente cómo ha-

Estés donde estés, yo quiero que oigas

blabas de Pellicer.

mis palabras que te he escrito. Yo no sé

Fuiste una mujer de colores brillan-

de cierto a dónde van los que fallecen, su-

tes, tanto en tus ojos como en tus manos,

pongo que al cielo o al infinito, pero tengo

en tu vestir y en tus palabras. Recuerdo

la percepción de que estás aquí, y sabes

tu rojo, tu naranja. Tu hablar parecía

que hoy acude mucha gente que te extra-

nervioso, pero en realidad eras sólida y

ña, te necesita, te admira y te respetará. Y

firme como una Atenea. Una mujer deci-

que hoy hablamos de ti, de tus aportes y

dida y con miras claras. Siempre que te

de tu diáfana profundidad poética.

vi me obsequiaste un regalo: un collarci-

Tomo algunos fragmentos de frases

to, una pulsera, un libro. Los atesoro. Tú

tuyas, de entrevistas o declaraciones que

buscabas, Minerva Margarita, un camino

hiciste en tu prolífica carrera como es-

espiritual en el mundo de las letras. Por

critora. Las rememoro porque, además

esa razón le tomaste la mano a Teresa de

de tus versos, insististe en que escribir y

Ávila, y fue como salió Las maneras del

leer son imperativos humanos. Éstas son

agua (2016), uno de tus muchos libros y

tus palabras: “La felicidad en la tierra es

con el cual obtuviste uno de tus muchos

la que podemos lograr día con día”. “La

premios y reconocimientos. Fue éste mi

honestidad es la cualidad que prefiero en

libro favorito. Porque el recorrido por

los hombres, y en las mujeres, la bondad”.

ese poemario es blanco, libre de obscuri-

“Me gusta ser quien soy”. “Soy irreveren-

dades y con la promesa de encontrar lo

te”. “Siempre he sentido que el ritmo de

más alto. ¿De qué sirve lo fácil y lo ano-

mis poemas viene de los pies”. “Detesto

dino, Minerva Mar garita? ¿Para qué lo

13

�superfluo si es efímero? Y tú, como Santa

¿Te acuerdas cuando insistimos en

Teresa, la musa de lo místico, querías dar

que un pueblo que no lee llega a la ruina

voz a ese pensamiento espiritual que no

moral, porque no piensa, no reflexiona,

debemos extinguir.

no medita?

¿Te acuerdas cuando conversamos

Yo me acuerdo de todas estas cosas,

sobre la poesía mística y de la necesidad

ahora que he venido al homenaje póstu-

de ella en un mundo material donde se-

mo que se hace en tu honor. No creo decir

ducen señuelos de oropel que privan al

algo que desaprobarías, que es lo siguien-

hombre de su intimidad con lo bendito?

te: un autor obsequia un libro a la huma-

¿Te acuerdas cuando hablamos del

nidad para ser mejor, pero un poeta se

amor y de la urgencia que tenemos de él,

entrega a la humanidad para redimirla.

para volver como semillas a la Tierra y

Eso hiciste tú, amiga poeta: con tus ver-

cosechar bondad?

sos, la humanidad, que somos todos, no

¿Te acuerdas cuando intercambia-

faltamos al alto propósito de enaltecer

mos un poema sobre Jesucristo, que era

nuestra misión en pro de la bondad, de

mío, y que te parecía que cierto verso no

la rebeldía, de la paz, del espíritu, de la

lo liberaba, a él, del dolor humano y que,

palabra, del amor.

antes bien, Jesús debía parecer como un
pájaro libre?

Minerva Margarita: ¡Vayan a ti estas
palabras, donde quiera que estés!
Muchas gracias.

Discurso de Javier Garciadiego,

director de la Capilla Alfonsina de la Ciudad de México

T

14

odavía me resulta confuso; peor

ría las dudas que tenía sobre lo sucedido

aún, todavía me parece invero-

a su amiga y paisana, a su compañera de

símil, aunque yo haya pasado

afanes literarios. Me preguntó si ya sabía

por una experiencia similar hace veinte

lo acontecido con Minerva Margarita. Le

años. Por razones profesionales, el 20 de

dije que sí, sin abrir la boca, y me per-

noviembre es un día extenuante para mí:

dí en mis tristes recuerdos y en mis lú-

ceremonias, conferencias, viajes inme-

gubres pensamientos sobre mi amiga y

diatos de trabajo. El 20 de noviembre pa-

colega.

sado una contundente e inoportuna no-

¿Pero cómo?, ¿por qué? Habíamos

ticia me hizo olvidar el Plan de San Luis,

estado juntos meses antes en unas jor-

a Madero, a Porfirio Díaz y a Pascual

nadas alfonsinas en Madrid. Estaba es-

Orozco. El anuncio del fallecimiento de

pléndida: lúcida, alegre, talentosa. Com-

Minerva Margarita Villarreal me cimbró,

partimos una mesa sobre Alfonso Reyes

me hizo recordar lo que mi familia había

con Carlos García Gual, lo que dio lugar

pasado, me hizo pensar en José Javier, en

a que nos imagináramos grillas futuras:

sus hijos.

“sería espléndido para el Premio Alfon-

En la tarde tenía que asistir a la con-

so Reyes”, y hasta para un honoris causa

sabida entrega de los premios y recono-

de la Universidad Autónoma de Nuevo

cimientos del Instituto Nacional de Es-

León, o para corresponsal de la Acade-

tudios Históricos de las Revoluciones de

mia de la Lengua. Dijimos, en síntesis,

México, del que soy consejero, o sea, jura-

que García Gual merecía todo. De él par-

do. Sabía que me encontraría con Gabrie-

timos hacia otros temas, saltamos a otras

la Cantú, quien seguramente me aclara-

personalidades; recuerdo en concreto

�haber hablado de Francisco Rico. Luego

y conferencias en la Capilla capitalina,

asistimos a una puesta en escena de La

sino que en ésta quedaron tres libros de

cena, de Reyes. Como nos alojaron en el

su autoría, los tres dedicados a Alicia: las

mismo hotel, coincidimos un par de ve-

dedicatorias nos revelan la naturaleza

ces al desayunar o al cenar. Los vi felices,

de ambas, y son bellos testimonios de su

los oí entusiasmados. Minerva Margari-

amistad. Por las fechas podemos sospe-

ta y José Javier se dedicaron a comprar

char, de dos de estos libros, que le fueron

libros, de poesía, obviamente; sólo dos

obsequiados a Alicia en sendas Jornadas

preocupaciones parecían tener: el sobre-

Alfonsinas en su sede regiomontana. El

peso del equipaje y disponer de tiempo

primer libro que le obsequió fue Epigra-

para leer los libros recién adquiridos.

místicos, en mayo de 2005, y se refirió a

De lo que más hablamos, comprensi-

Alicia Reyes como una mujer de “sangre

blemente, fue de su ingreso a la Acade-

verdaderamente azul, envidiable”. Fir-

mia Mexicana de la Lengua, de su discur-

mado sólo con el Minerva, al término de

so inaugural, de quién lo respondería.

su alfonsista nombre, en tanto mitológi-

No cabe duda: Minerva Margarita estaba

co, le dibujó una flor. El segundo libro

en su plenitud como escritora. La parca,

que le obsequió fue Tálamo, en 2011. La

muchas veces prematura y casi siempre

dedicatoria es más que elocuente: “para

inoportuna, con Minerva Margarita fue

mi queridísima amiga y mentora, Alicia

simplemente artera, injusta como pocas

Reyes, con el corazón” —éste no escrito

veces antes.

sino dibujado—, de “su Minerva”, otra

También estuvimos juntos en las Jor-

vez rematado con una flor. La tercera

nadas Alfonsinas que todos los mayos

dedicatoria data de 2016 y quedó en el

desde hace mucho tiempo organiza esta

libro Las maneras del agua, que acababa

Universidad. Me refiero a las del año pa-

de obtener —ese año— el Premio Bellas

sado. Doña Beatriz, también participan-

Artes de Poesía Aguascalientes. Esta de-

te, no me dejará ni mentir ni exagerar.

dicatoria es, sin discusión alguna, la más

Minerva Margarita tuvo la participación

emotiva, la más cariñosa, prueba de su

más destacada. Su lectura pública del

amistad creciente. Dice así: “para mi muy

poema de Reyes, “Sol de Monterrey”, en

querida Reina de Reyes”, obvia referen-

esta misma sala hoy también atiborrada,

cia al atinado libro de Sandra Frid sobre

fue inolvidable, conmovedora. Quedé

el triste amor de don Alfonso por su es-

convencido de que Minerva Margarita,

posa Manuela. Ya no le puso el apellido

además de poeta, pudo haber sido una

Reyes; después de Alicia la llamó “Tikis”,

fulgurante actriz, de seductora voz y ges-

sobrenombre con el que se le conoció

tos cautivadores. A partir de ese día, el

desde niña. Finaliza con un “siempre

poema “Sol de Monterrey” quedó, para

en mi corazón”, otra vez dibujado, y con

mí, identificado con Minerva Margarita.

una despedida tiernísima: “te súperquie-

Conocí hace ya algunos años a Miner-

re, tu Minerva”, con la imprescindible

va Margarita Villarreal; desde el primer

flor como remate. En esta dedicatoria el

momento hubo un claro aprecio mutuo,

cariño y la confianza permitieron a Mi-

aunque sospecho que el suyo fue un

nerva Margarita acudir al buen humor,

aprecio heredado de Alicia Reyes. Es ob-

ubicando el lugar en el que cenaban: El

vio, la identificación entre nosotros tiene

Gran Pastor.

nombre y apellido: Alfonso Reyes, Alicia

Permítaseme una actitud vanidosa: a

Reyes, la Capilla Alfonsina; más bien, las

mí también me dedicó tres libros Miner-

Capillas, en plural, ésta y la de la Ciudad

va Margarita: el primero fue Tálamo, en

de México. No sólo Minerva Margarita

2013, aquí en Monterrey: “para mi que-

participó en varias presentaciones de li-

rido y admirado amigo, Javier Garciadie-

bros, lecturas poéticas, mesas redondas

go”, con un corazón dibujado junto a su

15

�16

nombre, Minerva, rematado por la con-

los aspectos relevantes de la Capilla: su

sabida flor punteada. El segundo fue

arquitectura, sus valiosísimos fondos do-

De amor y furia. Epigramísticos, y me

cumentales, su preciosa colección artísti-

lo obsequió también en Monterrey, en

ca, su función como cenáculo literario o

2016. Es evidente por la dedicatoria que

como oficina gestora de las principales

aumentaba el mutuo aprecio: “para mi

instituciones culturales del país, y hasta

querido amigo, con mucho cariño y ad-

su significado como sitio de peregrinaje

miración”. Si bien no dibujó su acostum-

literario, que acaso sea el origen de su en-

brado corazón, sí remató su nombre con

trañable nombre.

la flor. Qué hermoso detalle, una viñeta

La esencia de la Capilla Alfonsina fue

manuscrita; más bien dibujada. El último

haber sido construida para albergar la

fue Vike, en mayo de 2018. El cariño mu-

biblioteca de Alfonso Reyes. Vaya ejem-

tuo seguía creciendo: ahora me dijo “muy

plo de “los vasos comunicantes” de que

querido” y no consideró necesario escri-

él hablara: me puedo imaginar feliz a

bir mi apellido. Sobre todo, concluyó la

Reyes de que una gran poeta, y además

dedicatoria con un conmovedor corazón,

paisana suya, cuidara sus libros. No me

dibujado obviamente pero mucho más

puedo imaginar mejor destino laboral

grande que los otros que había dibujado

para Minerva Margarita que estar en tra-

antes. Sobre todo, escribió una inolvida-

to cotidiano con los libros de Alfonso Re-

ble sentencia: “siempre en mi corazón”.

yes: tenerlos en sus manos, ante sus ojos,

Sólo puedo corresponder plagiándola: tú

saber lo que Reyes leyó, conocer sus ano-

también, querida y admirada Minerva, es-

taciones y comentarios; al margen, ente-

tarás “siempre en mi corazón”. ¿Cómo te

rarse de sus amigos, colegas y lectores a

voy a recordar? Como la que fuiste: inspi-

través de las dedicatorias, tema por cierto

rada poeta, cariñosísima y leal amiga, her-

atendido en el libro antes mencionado en

mosísima mujer de cultura insondable; en

un artículo de Jorge Pedraza, también fa-

una palabra: señorona, dama de la poesía

llecido recientemente y que también fue

y el bien decir.

director de esta Capilla. ¡Qué hermoso tra-

Si Minerva Margarita me obsequió

bajo para una poeta regiomontana! Lásti-

personalmente varios libros suyos, el

ma que la miserable parca impidió que

destino, disfrazado de responsabilidad

ese destino fuera más prolongado.

institucional, me obsequió algo equipara-

Este destino compartido, ser ambos

ble: un manuscrito suyo que debí haber

beneficiarios del espíritu y legado de Al-

editado el año pasado. Permítaseme ex-

fonso Reyes nos hizo más que amigos, nos

plicarme: a mediados de 2019 la Capilla

hizo cómplices. Directora de esta Capilla

Alfonsina original cumplió 80 años, pues

desde 2005, sólo puedo decir que su labor

fue construida por un arquitecto paisano

fue admirable. Por eso no había duda al-

suyo, de nombre Carlos Rousseau, cuando

guna de que Minerva Margarita tenía que

Alfonso Reyes regresaba de su largo pe-

escribir en el libro aludido el capítulo so-

riplo diplomático, hacia 1938 y 1939. De-

bre la Capilla Alfonsina de Nuevo León.

cidimos entonces hacer un libro conme-

Concluyo haciendo referencia a un

morativo, el que está compuesto por una

compromiso que tenía con Minerva Mar-

veintena de ensayos, entre ellos, varios de

garita, el que no pude cumplirle. Hace

amigos de Minerva Margarita, así como

unos meses me llamó para decirme que

uno de ella misma. Menciono algunos

estaba aquí en esta Capilla el poeta gra-

nombres: Adolfo Castañón, Víctor Díaz

nadino Luis García Montero, heredero

Arciniega, Alberto Enríquez Perea, Héctor

de Bécquer y García Lorca, hoy director

Perea y Antonio Saborit, todos amigos su-

del Instituto Cervantes. De hecho, em-

yos y todos eminentes reyistas. En dichos

prendía su primer viaje a México con ese

artículos se analizan prácticamente todos

cargo y quería establecer relaciones con

�las principales instituciones literarias mexicanas. Le comenté que había pasado un par
de días antes por la Capilla capitalina, y ella me contestó diciéndome que García Montero
se quería llevar la biografía de Reyes escrita por mí. El problema era que se trataba del
ejemplar de la propia Minerva Margarita, y obviamente estaba dedicado por mí. ¡Cuánto
me gustaría saber lo que le escribí como dedicatoria! Recuerdo que le contesté con desparpajo: tienes dos opciones, arrancarle la página donde esté mi dedicatoria, o rededicárselo tú a García Montero, para que el libro quede con dos dedicatorias. Me dijo que haría
esto último, y créanme que me mata la curiosidad de saber qué le puso.
Mi compromiso era sencillo: cuando vaya a Monterrey te llevo un ejemplar sustituto,
le dije. Aquí estoy para entregárselo, pero Minerva Margarita no está para recibirlo. Se lo
entrego a José Javier, su compañero de toda la vida, su primer lector, su cómplice literario. El libro, obviamente, está dedicado a Minerva Margarita, con las siguientes palabras:
Para Minerva Margarita
siempre alfonsina
siempre poeta
siempre dama
siempre presente
de su amigo que la añora,
por el inmejorable conducto de
su José Javier
Javier Garciadiego
Capilla Alfonsina de Monterrey
10 de marzo 2020 – día de su ingreso a la AML
día de su ingreso al cielo literario

Discurso de Gonzalo Celorio,

presidente de la Academia Mexicana de la Lengua

Tanta tristeza
Tanto amor cabizbajo
Tanta muerte

E

stos tres versos, que fungen como pórtico del poemario Adamar, de Minerva Margarita Villarreal, me parece que representan el estado de ánimo en el que nos encontramos todos nosotros esta tarde en que le rendimos un homenaje lamentablemen-

te póstumo a la gran escritora, a la gran poeta Minerva Margarita Villarreal.
El 10 de enero de 2019, Silvia Molina, Javier Garciadiego y yo mismo, académicos numerarios de la Academia Mexicana de la Lengua, propusimos la candidatura de Minerva Margarita Villarreal para ser postulada a ocupar la Corresponsalía en la ciudad de Monterrey,
Nuevo León. Sustentamos nuestra propuesta evidentemente en los méritos literarios que
tenía nuestra postulada, fundamentalmente la valía y la gran fecundidad, una fecundidad
diría yo que humillante, de su obra poética. Si repasamos los títulos de sus libros: Hilos de

17

�viaje, Palabras como playas, Dama infiel al

en la presencia que tuvieron los tres poe-

sueño, Pérdida, Epigramísticos, El corazón

tas más grandes que ha tenido México en

más secreto, La paga común del corazón

este ámbito de la poesía filosófica que son:

más secreto, Adamar, La condición del cie-

Sor Juana Inés de la Cruz, con su “Prime-

lo, Herida luminosa, Tálamo, De amor y fu-

ro sueño”; José Gorostiza con “Muerte sin

ria. Epigramísticos, Las maneras del agua,

fin”; además de Jorge Cuesta con el “Canto

etcétera, nos damos cuenta de que real-

a un dios mineral”.

mente su obra fue muy importante y muy

También, Minerva Margarita Villa-

fecunda, como lo decía hace un momento.

rreal le dio una revitalización a la geo-

Basamos también nuestra postulación

grafía de su estado natal: el desierto, los

en el conocimiento que tenía Minerva

18

cerros, las pitahayas.

Margarita Villarreal de la tradición greco-

Basamos, además de en su obra lite-

latina, de los grandes poetas de la antigüe-

raria, nuestra postulación en el ejercicio

dad y del uso, fundamentalmente, del epi-

apasionado que desarrolló a lo largo de

grama, uno de los recursos que utilizaron

su vida como docente de esta Universidad

en su tiempo Catulo, Marcial, Safo, Arquí-

Autónoma de Nuevo León, donde ejerció

loco de Paros, Simónides; y en la impor-

la cátedra realmente con una gran pasión,

tancia que tuvieron para ella los grandes

como han dado testimonio quienes tuvie-

escritores del Renacimiento y del Barroco,

ron el privilegio de pasar por sus aulas, y

estos escritores que transgredieron tam-

además coordinó varios talleres de crea-

bién la posibilidad de escribir esta especie

ción literaria y de ejercicios de lectura,

de combinación entre los epigramas y la

que son tan importantes en este país.

poesía mística, a la manera de Santa Te-

También sirvió a las causas editoria-

resa, que ya mencionó Beatriz Gutiérrez

les, dirigió las revistas que ya mencionó

Müller, y a la manera de San Juan de la

el señor rector, Cathedra, Armas y Letras,

Cruz. También habría que hablar de la

Interfolia, y esta colección de poesía inter-

cercanía que tuvieron en su propia obra

nacional, que tiene un nombre borgeano,

literaria algunos de los grandes poetas

que se llama El oro de los tigres.

mexicanos que se entreveraron y que

También se valoró su gestión cultural

incursionaron en un terreno realmente

como directora de la Capilla Alfonsina

complejo de la poesía, que es la poesía fi-

de esta Universidad Autónoma de Nuevo

losófica, la poesía epistemológica; pienso

León desde el año 2005 y hasta su falle-

�cimiento. Además tomamos en cuenta los

Janeiro; Rosa María Ortiz Ciscomani, en

reconocimientos que Minerva Margarita

Hermosillo, Sonora; Gloria Vergara, en Co-

Villarreal había obtenido con antelación a

lima, Colima; Briceida Cuevas, en Campe-

éste que nosotros queríamos otorgarle de

che, que es una de las grandes estudiosas

ser miembro de la Academia Mexicana de

de la lengua maya; Sara Poot Herrera, una

la Lengua en su calidad de correspondien-

gran sorjuanista, que es miembro corres-

te en la ciudad de Monterrey: el Premio

pondiente en la ciudad de Mérida, Yuca-

Nacional Alfonso Reyes, el Premio Inter-

tán; Zarina Estrada en Hermosillo; y como

nacional de Poesía Jaime Sabines, uno de

académica honoraria, Juliana González.

los varios premios que llevan el nombre

Este elenco de grandes mujeres acadé-

de Sor Juana Inés de la Cruz, y quizás el

micas iba a ser completado precisamente

premio más importante en el ámbito de la

con la presencia de Minerva Margarita Vi-

poesía en nuestro país, que es el Premio

llarreal. Habíamos convenido en que Mar-

Bellas Artes de Poesía Aguascalientes.

garita leyera su discurso de ingreso el 15

Pues bien, después de tres meses,

de noviembre; sin embargo, esta fecha no

porque esta postulación la hicimos el 10

resultó conveniente y se pospuso, precisa-

de enero de 2019, justamente tres meses

mente, como ya lo ha dicho Javier Garcia-

después, el 11 de abril de ese mismo año

diego, para este día 10 de marzo. Sin em-

fue elegida académica correspondiente

bargo el día 20 de noviembre, como lo ha

por unanimidad, lo que es realmente muy

recordado Javier, la muerte pronunció su

significativo. En este sentido, Minerva

nombre, como la propia Minerva Marga-

Margarita Villarreal iba a sumarse al gran

rita Villarreal lo vaticinó de alguna forma

elenco de académicas que están presentes

en un poema que me voy a permitir leer:

en la Academia Mexicana de la Lengua: la
filóloga, estudiosa de las obras de la tradición oral mexicana, la poesía popular,

Hoy puedo decirte que el viento corre
frío;

Margit Frenk; la gran escritora Margo

tú eres el espíritu del viento,

Glantz; la científica, astrónoma, dedicada

los días son hojas

fundamentalmente a la divulgación, Julie-

y yo caigo, ruedo.

ta Fierro; la estudiosa de la evolución de

Soy una hoja más,

la sintaxis de la lengua española, Concep-

un día más.

ción Company; otra de las grandes histo-

Sé que el silencio tras las puertas

riadoras y también gramáticas, Ascensión

está llamándome;

Hernández Triviño, quien es de las que ha

un río fluye entre nosotros,

estudiado las gramáticas del siglo XVI, las

puedo oírlo,

primeras gramáticas que se hicieron en el

sentir agua, adivinar sus peces.

Nuevo Mundo, que fue esposa de don Mi-

Hoy la muerte ha pronunciado mi

guel León-Portilla, nuestro decano; Yolan-

nombre.

da Lastra, que ha estudiado una decena

Y eres tú,

de lenguas indígenas y ha formulado en

viento norte,

los archivos de la lengua sus estructuras

pájaro que en invierno anida.

gramaticales; la gran escritora, novelista
y ensayista Rosa Beltrán; la escritora tam-

En nombre de la Academia Mexicana

bién, que se ha dedicado en buena medi-

de la Lengua entregaré en este acto, la-

da a la literatura infantil, Silvia Molina;

mentablemente de manera post mortem, a

más otras académicas correspondientes,

José Javier Villarreal, su esposo y su su-

como Nélida Piñón, destacada en Río de

cesor en la dirección de la Capilla Alfonsi-

19

�na, las acreditaciones de Minerva Margarita Villarreal como académica correspondiente
en la ciudad de Monterrey, Nuevo León.
Entregaré la insignia, la venera y el diploma que la acreditan como tal.
Éste es el diploma que dice:

“

La Academia Mexicana de la Lengua
ha designado individuo suyo, como miembro correspondiente, a doña
Minerva Margarita Villarreal
en atención a sus conocimientos lingüísticos y méritos literarios.
Para que así conste, se expide este diploma en Ciudad de México,
el día 15 de noviembre de 2019.

”

Lo firma el secretario Adolfo Castañón y el director, Gonzalo Celorio.
Termino mi intervención con un poema de Minerva Margarita Villarreal que dice:
Resplandece como la esfinge
pretérita y vidriosa
Ella es la tumba
la despedida
que jamás
termina

20

�Fotos: SEyC UANL

21

�22

�Fotografía: SEyC UANL

Tras la huella de la luz.
Minerva Margarita Villarreal
( 1957-2019 )
José Javier Villarreal

L

a literatura, dice George Perec, es memoria y selección. No me siento capaz, tratándose de Minerva, de seleccionar, ordenar y editar un rico y caudaloso río que
ahora se traduce en memoria, en una sucesión de imágenes, en un torbellino de

anécdotas y sensaciones; emociones que me sitúan en la cresta de una ola que no cesa y
se prolonga, se derrama y parece anegarlo todo. Podría escribir que se me apareció, por
vez primera, en los pasillos de la Facultad de Filosofía y Letras a principios de 1978, que
coincidíamos en las muestras de cine, en el café Mexicano, en alguna exposición, quizá,
¿por qué no?, en los interiores de la librería Cosmos o en la Universitaria o en esa ínsula
de privilegio que fue Arte y Libros, de don Alfredo Gracia; también, obviamente, en la
librería México. Ella estudiaba Sociología y quería incidir en el proyecto de una sociedad más justa. En 1979 triunfaba la Revolución sandinista y ella se fue a Nicaragua como
voluntaria. Los últimos estertores de la guerra, el machismo y el penetrante olor de la
muerte contrastaron con la apacible mirada de Julio Cortázar y la desbordante energía de
Ernesto Cardenal. Pasados unos días de intensa conmoción volvió a casa. En 1980 se fue
a Israel, a Haifa. Ahí, nos dice ella, escuchó una voz que le reveló su ser poeta. Al tiempo
que esta voz se revelaba nos escribíamos numerosas cartas que fueron trenzando una poderosa red de diversos materiales, entre todos ellos despuntaban con mucho el amor y el
deseo. Apenas volvió a Monterrey, ese mismo día, ya éramos pareja o pretendíamos llegar
a serlo. Tal vez no éramos del todo conscientes, pero el verbo se hizo carne y el milagro
no dejó de ocurrir y vimos más allá. Minerva, como Odiseo, y a diferencia de Penélope,
trazó un viaje de regreso rico en experiencias y paisajes. De Israel a Egipto, luego Grecia,
Francia, Italia y España. Pero su viaje se multiplicó con libros, museos, revistas, películas
y amistades. El arte, la plástica y la escultura se impusieron, también la cocina y una concepción estética y sofisticada de la vida donde la belleza y el pensamiento se hermanaban
con un sentido práctico cuyo hacer cotidiano siempre dio en el blanco. Decidimos vivir

23

�24

juntos. Y como vimos que esto era bueno,

este premio. Pérdida se publicó al año

nos casamos el 20 de noviembre de 1982.

siguiente en Premiá, en la prestigiosa y

Al año siguiente, haciendo gala de un na-

ya legendaria colección: Libros del bicho.

cionalismo a ultranza, nació José Pablo el

Minerva impartía talleres de poesía bajo

15 de septiembre. Todo se iba configuran-

el auspicio del ISSSTE, delegación Nuevo

do. En 1981 editó una plaquette: Hilos de

León. Su jefa, que habría de convertirse

viaje, pero el libro, el primer libro, se iba

en su amiga, era María Elena Quiroga. El

cocinando lentamente, con extremo cui-

ISSSTE participó en la edición del libro.

dado. Vivíamos al norte de la ciudad, en

La portada fue una composición plástica

San Nicolás. Prácticamente no teníamos

de la misma Minerva.

nada. Los muebles eran hechizos y para

En 1992 nació Ximena Margarita: “mi

no deprimirnos los calificábamos con el

niña”, así reza en una dedicatoria. Su

marbete de “Cris / Art”. La maternidad,

rompecabezas sentimental estaba com-

lejos de lentificar su proceso creativo lo

pleto. Ximena vendría a ser un diálogo

aceleró. José Pablo era una fuerza y Mi-

permanente, una promesa, una esperan-

nerva se entregó por completo a criar

za que mostraba sus frutos; también un

a su hijo, a escribir su libro y a dar un

espejo que reflejaba tanto las coinciden-

montón de clases. En 1990, el 8 de enero,

cias como las amorosas diferencias.

nació Santiago Javier; Minerva estaba

A mediados de 1994 nos fuimos a vi-

desbordada, rabiosamente feliz. Un año

vir a El Paso, Texas. Pero antes fuimos

después, en 1991, aparecería en Guada-

por carretera a Saltillo. No sé si en reali-

lajara Dama infiel al sueño. Felipe Garri-

dad íbamos a Saltillo o sólo pasamos por

do tenía una pequeña editorial y había

la ciudad rumbo a Zacatecas; aunque po-

aceptado publicarle su libro. Los avatares

dría tratarse de un viaje a San Luis Potosí

económicos hundieron el proyecto, pero

o a la Perla de Occidente. Estamos insta-

Felipe quería que el libro no se perdiera y

lados en una larga secuencia de una road

se lo hizo llegar a Jorge Esquinca. Un me-

movie. Yo conduzco y pago el importe

diodía sonó el teléfono y Minerva, al col-

de las casetas, Minerva va recitándome

gar, estaba feliz. Su libro, su primer libro,

y escribiendo en una libreta epigrama

se editaría; y una larga amistad habría de

tras epigrama como un dique que ya no

prolongarse a lo largo de toda la vida: la

soporta su vasto contenido y se derra-

de Jorge, Felipe y Minerva.

ma, anega el valle desbordándose, sa-

Santiago no llegó solo, ya que en 1990

liéndose de madre. La ironía, el ingenio,

Minerva obtuvo con Pérdida el Premio

el destello de una filosa inteligencia. Es

Nacional Alfonso Reyes. Quince años

Catulo, Marcial y Juvenal, pero también

después, en 2005, sería nombrada di-

es Cardenal, Pacheco y Zaid. No sólo fue

rectora de la Capilla Alfonsina Bibliote-

una atenta lectora de la obra de Gabriel

ca Universitaria, y en 2009 comenzaría

Zaid, también intervino sus poemas en

esa impecable y urgente colección de

complicidad con el autor. Con respecto a

poesía internacional El oro de los tigres,

José Emilio Pacheco, lo leyó y releyó; an-

que bajo su dirección creó un catálogo

tologó sus poemas en dos ocasiones y lo

imprescindible en homenaje a Alfonso

acompañó a recibir el Premio Cervantes.

Reyes. Su nombramiento como directora

Fueron dos brújulas con las cuales esta-

de la Capilla Alfonsina se debió al inge-

bleció una sólida, respetuosa y amorosa

niero José Antonio González Treviño,

amistad. Pero también campean muy de

después sería ratificada por el doctor Je-

cerca los griegos, aquéllos que están con-

sús Ancer Rodríguez y confirmada en su

tenidos en esa espléndida antología de

puesto por el maestro Rogelio Garza Ri-

Carlos García Gual. Carlos presentaría en

vera. Tal vez toda esta gesta se comenzó

2015, en Madrid, en la librería Juan Rulfo

a fraguar misteriosamente en 1990 con

del Fondo de Cultura Económica, la ver-

�sión final de estos epigramas: De amor y

había revisitado cierto Siglo de Oro. San

furia. Epigramísticos, con prólogo de Au-

Juan ejerció una poderosa presencia. Las

rora Luque. Los largos y poderosos ten-

aguas eran otras y parecía que no necesi-

táculos de la amistad no cesaban. Aurora

taba de velero para poder navegar. Amar

se hizo su amiga; Mariana Lozano —su

con doble fuerza, amar mucho fue la lec-

editora— habría de publicar más adelan-

ción y el aprendizaje que hizo suyos. Su

te una antología de Ida Vitale preparada

registro había cambiado. En 1998 apare-

por Minerva con motivo del Premio Rei-

ció su libro Adamar. Aún no se encontra-

na Sofía de Poesía Iberoamericana; y un

ban en Medina del Campo Juan de Matías

nexo sumamente fuerte y amoroso ha-

y Madre Teresa; pero esta última —no

bría de establecerse entre Carlos García

tan lejos— ya rondaba.

Gual y Minerva Margarita.

A partir de 1997 José Emilio Amores

La paga común del corazón más se-

—el ingeniero Amores— nos invitó a co-

creto apareció en Ciudad Juárez, la edi-

mer, una vez al mes, por espacio de 17

tora fue Rosario Sanmiguel. Nosotros

años, a su casa. Minerva gozaba estas

vivíamos ya en El Paso, en ese preciso

comidas donde, con un pequeño grupo

lugar del no lugar donde el Río Grande y

de amigos, decía, preguntaba, refutaba,

el Río Bravo se confunden. Para Minerva

discutía, criticaba, se exaltaba y también

esta estancia en el desierto significó un

asentaba bajo la mirada amorosa y no

tiempo de retiro, de renuncia y confron-

siempre complaciente de José Emilio.

tación. Sin embargo, la aventura apenas

Yo era Ganimedes, el copero, quien des-

si comenzaba. Ximena iba un día a la

corchaba la botella de vino; Minerva, en

guardería de la Universidad y otro a una

cambio, siempre asumió su rol de hija de

guardería judía a celebrar la conmemo-

Zeus y, por lo tanto, fue la favorita de la

ración de Yom Kipur. Santiago no podía

mesa.

sostener su bandeja del desayuno en Me-

En 2003 aparece La condición del

sita Mustangs, y Pablo se enfrentaba a

cielo, y es ahí donde leemos: “Este libro

una realidad hosca y, hasta ese momento,

está dedicado a mi niña Ximena”. Con

ajena en Morehead Middle School. El co-

Adamar se había abierto una dimensión,

razón más secreto apareció en Ciudad de

un decir que apelaba a la imagen en su

México en 1996; con él Minerva obtenía

corporeidad carnal, y este nuevo libro:

el Premio Internacional de Poesía Jaime

La condición del cielo, que editó Sandro

Sabines. En su momento viajó a México

Cohen, subrayaba en su brevedad la

a recibir el premio. Nosotros, su familia

desmesura del deseo. El erotismo, antes

—nunca lo confesamos, pero tampoco lo

gozoso y caudaloso, se apretó, se tensó

ocultamos—, nos vimos vulnerados por

en la punta aguda de una flecha o en el

su ausencia. Cuando ya no pudimos más

filo cortante de una daga. Había un telón

compramos hamburguesas, nos subimos

de fondo, un espacio que desnudaba los

al auto y fuimos a White Sands National

cuerpos, que exigía no sólo la comunión,

Monument, en Nuevo México. Era obvio

sino también la fusión. Una sensualidad

que no sabíamos estar sin ella.

religiosa, una espiritualidad del amor se

Volvimos a Monterrey en enero de

había desatado. También se sucedieron

1997, después de tres veranos, tres oto-

pérdidas, desgarrones que estremecie-

ños, tres inviernos y dos primaveras. Mu-

ron su lectura del mundo, su apreciación

cho calor y viento al mediodía, tormentas

de esa literatura áurea que reclamaba el

eléctricas que recortaban los contornos

mundo de la carne y el reino del espíritu

de las montañas Franklin con su lumíni-

como propios. Primero murió mi padre,

ca estrella; nieve y mucho frío por las no-

con quien tenía una afectuosa relación;

ches. Las mañanas parecían cabezas de

pero después murió su padre y el océa-

ganado que pacían indiferentes. Minerva

no se dividió, la zarza dejó de arder y,

25

�26

paradójicamente, en 2006 se abrió —en

Lima. Esas amigas, tus amigas tan queri-

esa oscuridad— una Herida luminosa

das, que ya no estarían a tu regreso; San-

que vendría a publicar hasta 2008; su

tiago y Ximena remando en las procelo-

editora fue su amiga de la adolescencia:

sas aguas de la vida. Un origen de judíos

Rosana Curiel Defossé. Esa luz se con-

conversos, un alcanzar la gracia sólo por

virtió en fuego. Su ardor dolía, pero su

hoy. Las maneras del agua, lo dijiste en

destello iluminó un camino que sólo a

reiteradas ocasiones, fue un libro exigi-

ella le competía transitar. En 2010, con

do, que se te impuso: un dictado que con

Tálamo, obtuvo el Premio de Poesía del

dolor y gozo acataste. Este libro mereció

Certamen Internacional de Literatura

en 2016 el Premio Bellas Artes de Poesía

Letras del Bicentenario Sor Juana Inés de

Aguascalientes, y en 2017, en Ecuador,

la Cruz. El libro se publicó en 2011. Re-

el Premio de Poesía Hispanoamericana

cuerdo cuando lo empezó a componer.

Festival de la Lira. Un ciclo en la poesía

Estábamos en el Sauzal, a la entrada de

de Minerva Margarita llegaba a su cenit,

Ensenada, frente al mar, degustando una

no había más luz porque tampoco había

copa de vino; en la terraza del bistró se

mayor oscuridad.

celebraba una boda, y Minerva, en una

Pero Santa Teresa llegó como un hie-

servilleta, comenzó a cantar la historia.

rro al rojo vivo, como una marca profun-

A lo lejos, tiempo después, bajando de la

da, un cauterio que otorgaba su gracia de

sierra de Gredos, se perfilaban las negras

placer y dolor. No había vuelta, se transi-

reses avileñas entre la nieve; en lo inme-

taba una zona exigente, la vida estaba y

diato habitaba, leía y escribía, sin todavía

te reclamaba. En 2017 apareció el volu-

saberlo, en la antigua Hacienda de Santa

men De Santa Teresa. En éste se incluyó

Teresa de las Higueras, donde, según su

“Aparecida”, un largo poema tuyo que no

propio testimonio, la Santa se le apareció

se desprendía de Las maneras del agua,

en sueños. No era sor Juana, me dijo a la

pero que seguía el rastro de la Santa en

mañana siguiente; sino santa Teresa de

ese libro vivo, en esa apuesta de vida

Ávila.

que te embargaba. Había poemas de José

La geografía se dilata, los valles y

María Muñoz y espléndidos dibujos de

praderas se multiplican. No sólo es una

Antonio Oteiza. Todo ángel es terrible, lo

monja que te toma suavemente de la ca-

cantó Rilke y lo filmó Wenders; sin em-

beza como un mensajero del Olimpo en

bargo, tú lo vivías y escribías. Tu mundo

sueños. No se trata de sor Juana, es otra

ya estaba coronado por el asombro, por

la monja. Tal vez sea un origen, una semi-

el insondable enigma de lo diario y sus

lla que ha reventado y reclama su expre-

reiterados milagros.

sión. El pueblo de Higueras, donde está

Te llevé a Higueras hace 38 años a

la casa y la biblioteca familiar, se llamó

que te conociera mi abuela paterna. Ese

Santa Teresa de las Higueras. En Ávila

mismo día por la noche mi abuela le ha-

desfilaste al frente de una procesión con

bló por teléfono a mi padre y le dijo: tu

el bastón de la Santa; en Ávila también

hijo vino hoy a presentarme a su novia y

presentaste De amor y furia. Epigramís-

anda en serio y, además, no puede ser ca-

ticos el día en que nació Santa Teresa.

sualidad que ella también sea Villarreal;

No había otra fecha posible. Qué decir

así que date la vuelta lo más pronto po-

de Juan Manuel Rodríguez Tobal, de José

sible. Minerva nos reveló, a sus hijos y a

María Muñoz Quirós, de Clara Janés, de

mí, que su bisabuela era oriunda de Hi-

Antonio Colinas, de los días teresianos

gueras y que había emigrado muy joven

en el viejo casco amurallado de Ávila. De

a Santiago, al sur del estado, a trabajar en

esas noticias que llegaban como vena-

una fábrica de textiles. Higueras se ena-

blos desde Monterrey y te alcanzaban el

moró de ella y ella de Higueras. El últi-

corazón tanto ahí como en la ciudad de

mo libro que alcanzó a publicar en vida:

�Vike. Un animal dentro de mí, lo editaron Carlos Lejaim Gómez y Alejandro Vázquez Ortiz.
Este libro sería impensable sin esas caminatas a La laguna, al Tanque nuevo o, por las
noches, por las calles del pueblo. Un poema libro a la vez lírico y épico, a la vez pastoril y
desoladoramente actual; ríspido, amoroso y limpio. Una poesía meticulosamente trabajada de lo inmediato y próximo, como toda poesía que se precie. Rilke dice que el deber
del poeta es volver lo visible en invisible. Murilo Mendes dice que lo invisible no es que
no exista, es sólo que no se ve. Minerva murió el 20 de noviembre de 2019, día de nuestro
aniversario de bodas. Su obra está aquí, y ahora que pertenece al reino de lo invisible
está más presente que nunca.

Quiero agradecer de corazón, de memoria, en la memoria, a César González de
León ese amor y respeto, esa complicidad e inteligencia permeada por la fe que
estableció con Minerva Margarita a lo largo de esos últimos años tan decisivos
y tan plenos. También al doctor Miguel Soto su presencia que allanó un camino
cuesta arriba. Todo mi agradecimiento, a nombre propio y de mis hijos.

2019

27

�G a j o de cielo
ChÂteau Clément
(Poema inédito)
Minerva Margarita Villarreal

El 4 de octubre de 2006 fuimos a Montreal
Mi amigo Sylvain Meunier
sugirió que llegásemos a un pequeño hostal
bed and breakfast
El hotel era atendido por un hombre robusto de ojos azul intenso
Delicados y finos eran sus movimientos
y el desayuno que preparaba
vestido de blanco
con delantal y un enorme gorro de cocinero
era ejemplar
Decidí practicar mi francés cada vez más lejano
Me mostró las latas de sirop que formaban una pirámide
sobre el gabinete del comedor
por si quisiera llevar a mi país por la mínima
cantidad de 8 dólares
Las latas de miel de maple
que mostraban arces inmensos
los bosques y montañas de Québec
eran pesadas
Me presentó a su pareja
un hombre algo mayor
fuerte con porte de plomero
que atraviesa en coche cada año Canadá
la Unión Americana
y gran parte del territorio nacional hasta llegar a Acapulco
donde vive 6 meses
6 meses cada año
6 meses menos un día
6 meses menos un día
para no perder la protección del seguro social
Éste voz ronca y grave
me habló de lo feliz que era en México
Ningún país como el nuestro
gente hospitalaria
que cuida su departamento en Acapulco
mientras está en Canadá
Nadie lo detenía durante su trayecto
Era seguro viajar por México
y conocía el sol del Norte del país
conocía la diferencia con el Sur porque le parecía que el Norte

28

quiere ser como los States
lleno de McDonald’s y Fried Chicken

�Una redonda melancolía
nublaba los ojos de Jean Pierre
el cocinero
porque Robert
su pareja
quería radicar en México
La tristeza de Jean Pierre era pesada
y viajó conmigo como si hubiera comprado todas las latas de sirop
La noche que el taxi nos dejó en el Château
éste era un pequeño palacio de antigüedades
que en esos días
fue clareando espacios
mostrando grietas
y huecos húmedos
que iba dejando la mudanza
de roperos espejos sillones y divanes
escritorios lámparas y cuadros
que salían de la casa
rumbo a otras casas dispuestas a alojarlos
El Château se vaciaba
Jean Pierre me ofreció sus libros:
Baja al sótano
te los regalo
los coleccioné desde los setenta
Eran volúmenes de arte erótico
algunas novelas
muchos recetarios
libros de cocina y maneras de mesa
Igual que las latas
esa melancolía no podría empacarla
La mañana antes de salir
mientras desayunaba café jugo de naranja
huevos con tocino
y pan francés con mantequilla y mermelada hechos por él mismo
un chico salió de su recámara
entró a la cocina
luego apareció en el comedor
apenas saludó
cojeaba
era muy joven
casi niño
muy bajito y parecía salido de la calle
pero venía de la recámara de Jean Pierre
Éste le preguntó si se había bañado
si quería desayunar
En un momento le daría el dinero
El joven de cabello graso untado al cráneo
y una cicatriz que ladeaba sus labios

29

�mordía un pan
de pie
apoyado en el trinchador
No se sentó
Esperó a que Jean Pierre volviera con el
dinero
se despidió y se fue
Más pesado que las latas y los libros que
no me traje
esto se vino solo
solo se acomodó en la maleta
porque Jean Pierre al despedirnos
dijo que seríamos sus últimos huéspedes
La casa se había vendido
Así desaparecía el Château Clément
Robert saldría para México
y él buscaría un asilo
desde donde mirar la nieve caer

30

�E L O RO DE LOS TI GR E S
En esta ocasión ofrecemos un adelanto del volumen IX de
El oro de los tigres, próximo a publicarse.

La Ilíada, de Homero
Traducción de Alfonso Reyes
Primera parte
Aquiles agraviado
I
La peste y la cólera
4. Aquiles ofendido
(Fragmento)

Apártase a llorar
Aquiles, y tumbándose por la orilla espumosa,
mientras ruega a su madre con manos anhelosas
explora la envinada lejanía del mar:
—Madre, pues me engendraste para tan corta vida,
el Olímpico Zeus que por las cumbres truena
debiera protegerme, y en cambio me condena
con su olvido al ultraje de Agamemnón Atrida,
cuyo poder me roba la recompensa suma.
Así dijo entre lágrimas. Le oye la augusta madre
desde el abismo húmedo que habita con su padre,
el añoso Nereo; surge cual blanca bruma,
vuela sobre las ondas hasta el hijo afligido,
lo acaricia y exclama:
—¿Qué dolor te ha vencido,
hijo, qué te conturba? ¿Por qué tu alma llora?
Dilo y no calles, ambos probemos tu aflicción.
Y el alígero Aquiles, con profundo gemido:
—Lo sabes. ¿Para qué repetírtelo ahora?
Fue en Tebas, la ciudad sacra del rey Eetión.
La saqueamos; luego juntamos la ganancia,
que nuestra gente supo repartir con esmero.
Criseida fue el hermoso botín de Agamemnón. Pronto a
dar por su hija rescate en abundancia,
el sacerdote Crises, hombre de Apolo Arquero,

31

�llegó hasta los bajeles alígeros entonces,
donde andan los aqueos revestidos de bronces.
Al cetro de oro atadas las ínfulas de Apolo
el Flechero, a las huestes no imploraba tan sólo,
sino a los dos Atridas, los amos del combate.
La gente aquea a gritos lo otorga y reconoce,
al sacerdote honrando y ansiosa del rescate,
mas impedir no logra que Agamemnón maltrate
a Crises y lo aleje con altaneras voces.
Parte indignado el viejo, y Apolo que lo ampara,
escuchando sus preces, su arco cruel dispara
por nuestro campamento; y los hombres caían
conforme los flechazos divinos se esparcían.
Un consumado augur nos declaró al instante
la causa del enojo del Cazador Distante,
y yo el primero exijo que al dios se satisfaga.
Levántase el Atrida e iracundo me amaga.
Ya cumplió sus amagos: los aqueos de ardientes
ojos en rauda nave devuelven a Criseida,
y al dios van a brindar su carga de presentes,
¡mientras unos heraldos, violando mis reales,
si antes me la dieron, me arrancan a Briseida!
Presta amparo a tu hijo y muestra lo que vales,
y al Olímpico Zeus lleva tu imploración,
ya que en palabras y obras le has dado protección;
pues sola eras fiel entre los Inmortales
—mucho te oí contarlo en la patria mansión—,
cuando lo encadenaban los dioses principales,
tal Palas Atenea y Hera y Posidón.
Tú fuiste a desatarlo del ominoso nudo,
y al que es vuestro Briareo, y en la tierra, Egeón
—el forzudo centímano, más que el padre forzudo—,
abriste el ancho Olimpo; y él, de su gloria ufano,
junto al trono de Zeus se plantó de improviso,
y los dioses rebeldes, viendo su intento vano,
desistieron sumisos. Recuérdaselo ahora;
apegátele, abraza sus rodillas e implora:
Que deje a los troyanos hacer una salida,
y echados los aqueos hasta el labio del mar
—por que mejor disfruten la inepcia de su Atrida—,
vean entre las popas a su gente vencida,
y el rey arrepentido comience a lamentar
el haber desairado al aqueo sin par.

32

�Y, en lágrimas bañada, Tetis le respondía:
—¿Te di a luz en aciaga hora, criatura
mía?
¡Viérate en paz tus naves sereno gobernando,
sin que nublase el lloro tus efímeros días!
Mas tu vida es muy breve, tu sino el más
nefando,
fue funesto engendrarte en casa de Peleo.
Iré al nevado Olimpo, descuida; al alto
Zeus
engendrador de rayos veré de persuadir.
Tú guárdate en tus raudas naves sin combatir
y contra los aqueos incuba tu pasión.
Zeus, ayer, con toda su augusta compañía
se fue por el Océano, al remoto confín
de los probos etíopes que ofrecen un festín.
No tornará al Olimpo hasta el doceno día.
Yo he de trepar entonces las broncíneas
gradas
y echarme a sus rodillas. Tal vez sea escuchada.

33

�M a l de libros
Nuevos rostros en la multitud
Hernán Bravo Varela

L

a octava caja de la colección El oro de los tigres (Universidad Autónoma de Nuevo
León, 2019) es, al tiempo que su entrega más reciente, el testamento de su fundadora, la poeta Minerva Margarita Villarreal (1957-2019). Los cuatro libros de

la caja fueron revisados en últimas pruebas por Villarreal, quien, por desgracia, no llegó
a verlos impresos. El cuadrivio reúne, sin embargo, las virtudes que han distinguido a
la colección: el rescate de obras poéticas relevantes en traducciones fuera de catálogo o
inéditas, y la ponderación del afán creativo y la tarea traductora al mismo nivel. Ambas
características ponen sobre la mesa una realidad vislumbrada por Edith Grossman, la
brillante traductora del Quijote al inglés: la traducción como elemento quintaesencial de
las metamorfosis literarias. No un mero salvoconducto, sino un taller de textos originales
—o de eso que Grossman denomina “la escritura del traductor”—. Así lo afirma ella en un
momento de su ensayo Por qué la traducción importa:
El proceso innovador de descubrimiento que ha permitido a escritores importantes
flexionar los músculos de autor más allá de las limitaciones de un solo idioma y una
sola tradición literaria, no habría sido posible sin el acceso a libros traducidos. La
traducción es, de hecho, una fuerza poderosa y penetrante, que amplía y profundiza
la percepción del estilo, la técnica y la estructura de un escritor.

La traducción abrió la escuela más estricta y ambiciosa a la que hayan asistido los
poetas modernos, renuentes a cualquier pedagogía. En su obra, el maridaje de las epopeyas hindúes, la poesía clásica china y los cantos de amor del antiguo Egipto con la lírica
contemporánea en América y Europa, es el mandato de todo autor consciente del libre
comercio (y, más aún, la piratería) de su oficio. Contra la parroquialidad local o nacional,
las fronteras dinamitadas, la especulación de valores identitarios, la deglución voraz de la
extranjería (Oswald de Andrade lo resumió en el siguiente postulado: “Sólo me interesa lo
que no es mío. Ley del hombre. Ley del antropófago”).
William Blake (1757-1827) abrevó lo mismo en Rafael, Miguel Ángel, Durero, el Libro
de Job, la Comedia de Dante y el Paraíso perdido de Milton que en su coterránea Mary
Shelley. Publicado por primera vez en 1790, casi una década antes de las Baladas líricas
de Wordsworth y Coleridge, El matrimonio del cielo y el infierno puede considerarse el auténtico banderazo de salida del romanticismo inglés. En este compendio no se distingue
entre mitología, filosofía y teología, las cuales buscan la “visión memorable” del poema y
se rigen por un solo principio: “Exuberancia es belleza”. Así lo muestra la imaginería de
Blake y su afición al eclecticismo de lo pagano.
Xavier Villaurrutia, traductor de El matrimonio…, es leal a dichas particularidades. No
ofrece “la verdad” del texto (asunto por demás oscuro), “sino una imagen de la verdad”
vía “la expresión de intuiciones muy personales”, tal y como reconoce en carta a José
Gorostiza. Blake es traducido con la desnudez “en medio de una calle de miradas” que
pedía Villaurrutia, semejante a la prolijidad sensitiva del británico: “Si las ventanas de la
percepción estuviesen limpias, cada cosa aparecería al hombre como es, infinita”.
La belleza, exuberante e infinita para Blake, se asume mortal y variopinta en Gerard

34

Manley Hopkins (1844-1889). Pero la mortalidad es aquello que imprime, según Nahuel
Lardies, “el carácter singular de la belleza del individuo” y de las cosas. Cada poema del

�también sacerdote fabrica su propia organicidad. De ahí que sea pródigo en formas, términos y metros hasta entonces desconocidos; que su discurso emule, en el tiempo real de
la lectura, al verbo genésico. La creación poética equivale a la creación del mundo.
Las versiones incluidas en La belleza mortal provienen de los dos extremos del Atlántico y de una punta a otra de América Latina. En ellas, la voz mantiene intactas sus estimulantes dificultades. No podía ser de otra manera: traducir a Manley Hopkins implica,
al igual que con Emily Dickinson, César Vallejo o Paul Celan, tomar todas las encrucijadas
sin despejar incógnita alguna. Ejemplo de ello son los versos iniciales de El naufragio del
Deutschland (1876). Donde el jesuita escribe:

		Thou mastering me
God! giver of breath and bread…,

Salvador Elizondo, en vez de optar por el significado residual, lo hace por la materia prima del sonido:
		¡Subyugador de mí,
Dios!, dador de aliento y alimento…

[Las cursivas son mías en ambos casos.]
Quizá las Elegías de Duino (1923) sean el último estertor del romanticismo alemán, el
crepúsculo de una subjetividad que insiste en habitar “lo abierto”, a espaldas del progreso
humano. Nadie menos místico (quiero decir: cerrado) que Rilke. Su búsqueda del ángel,
terrible para más señas, es la inquietud por lo sagrado en tierra de idólatras y época de
escépticos.
¿Quién, si yo gritara, me escucharía
en las órdenes celestes? Y si un ángel
de pronto me ciñera contra su corazón,
la fuerza de su ser me anularía;
porque la belleza no es sino la iniciación
de lo terrible: un algo que nosotros
podemos admirar y soportar
tan sólo en la medida en que se aviene,
desdeñoso, a existir sin destruirnos.

El español del famoso arranque de las Elegías… se debe al poeta Uwe Frisch, sepultado
en el olvido junto con otros colegas y traductores de este opus magnum: el potosino Félix
Dauajare y el jalisciense Juan Carvajal. Inédita hasta ahora en libro, la versión de Frisch
cumple con “convertir lo exterior en interior, volver invisible lo visible”. (La frase, de
Adan Kovacsics, describe el cometido de Rilke como traductor de literatura rusa, francesa
e inglesa.)
La conversión interior y la vuelta a lo invisible parecen ser preocupaciones compartidas por el primer Ezra Pound (1885-1972), en cuyos epigramas el siglo XX luce como una
sospecha irónica de la Antología palatina. Veamos “En una estación de metro” —poema
que da título al volumen traducido por Carol Cotsonis y José Javier Villarreal—, donde
Pound invierte los planos a conciencia: una escena subterránea (las caras que asoman
desde los vagones de un metro en hora pico) se ve sustituida por una superficial (los pétalos que luce una rama negra y húmeda). En realidad, se trata de una refracción íntima e

35

�invisible para los viajeros:
La aparición de estos rostros en la multitud;
pétalos sobre una mojada, negra rama.

La imagen vertiginosa del primer verso deviene quieta en el segundo. Una secuencia
fuera de foco que deriva en una toma cerrada o, si se quiere, un cuadro cinematográfico
de Hollywood disolviéndose en un grabado japonés.
Lo anterior retrata a Pound como síntesis de las tradiciones y lenguas más disímbolas.
De acuerdo con Villarreal, el estadounidense es “Swinburne, Browning y Yeats, y es un
poeta extremadamente singular; es Catulo, Propercio y Marcial, y es un cantor que abomina la democrática mediocridad que su tiempo inmediato le representa. Es Cavalcanti,
Dante y Villon, es la suma que da por resultado una cifra nueva…” Pound no encarna una
bodega o un museo, sino un laboratorio. Su poesía representa la mayor máquina de traducción simultánea (y simultaneísta) que hayamos leído. El imperativo que acuñó, “Make
it new” (“Hazlo nuevo”), ¿no anuncia ya el cambio de una traducción pasiva y literal a una
creación libérrima del pasado?
Si somos consecuentes con Pound, El oro de los tigres no se dirige a especialistas en
letra muerta, sino a poetas con lengua propia y palabras prestadas. Estoy seguro de que
Minerva Margarita Villarreal habría estado de acuerdo con tamaña y necesaria traición.

Ciudad de México, 26 de febrero de 2020

Mística y erotismo en Minerva Margarita Villarreal
Evodio Escalante

I

gnoro si Minerva Margarita Villarreal estaba predestinada a ser poeta. Su nombre forma ya por sí mismo un endecasílabo, con acentos en la segunda, la sexta y la décima
sílabas. Tenemos un endecasílabo hecho y derecho, con los acentos en su justo lugar

y además con una música sugestiva. La diosa que se vuelve flor, con aliteraciones de por
medio. Esta armonía del nombre, repetido y escuchado una y otra vez desde los días de
la infancia, quiero suponer que ha producido efectos. En dado caso, los resultados están
a la vista: más de una docena de libros de poesía, varios de ellos premiados en diferentes
certámenes incluyendo el nacional de Aguascalientes en 2016, parecen comprobarlo. Por
supuesto, esta destinación “nominal” tiene que estar acompañada de otras cosas: yo agregaría de inmediato imaginación e intensidad de vida. Desde sus primeros libros Minerva
Margarita Villarreal se caracterizó por ser una escritora libérrima, que se montaba en el
potro de la imaginación para tramar unos versos que sorprendían por su factura y por sus
atrevidas imágenes donde el sexo, la finitud y la muerte podían trenzarse del modo más
espontáneo posible. ¿La base de ello? Yo diría que, a menudo, un instinto surrealizante
en el manejo del lenguaje, al que acompaña un temperamento intenso, una inclinación
por las situaciones extremas, por las situaciones límite. Hice alusión a la intensidad. Con
ello no quiero referirme a la persona del poeta, sino a la calidad de sus textos. Son textos
intensos, a veces desbordados. Para dar una mejor idea de lo que quiero decir con esta
palabra, recurro al Diccionario de autoridades: “Intenso. Término físico que se aplica a la

36

calidad aumentada por grados o de otro modo. Ordinariamente significa el último grado
de aumento a que puede subir”.

�Inmejorable. Minerva Margarita sue-

piedra / alrededor del cuello del ahogado”.

le manejarse en los últimos grados de

A fin de cuentas, no es el amor sino

aumento a que llega la escala. Aludo en

la muerte lo que impera en estos dos

este caso a algo físico, por supuesto, pero

poemas análogos y a la vez diferentes. El

también emocional. Encuentro huellas de

erotismo y la pulsión de muerte serían las

lo anterior en uno de sus primeros libros,

dos caras de una misma moneda con la

Dama infiel al sueño (1991). Vean de qué

que siempre bajamos al mercado.

manera retoma la historia de Penélope

También hay lugar en Dama infiel al

en este poema titulado “La espera”, y que

sueño para el erotismo positivo. Qué me-

deja leer: “Clavé la navaja en su cuerpo /

jor ejemplo que “De madrugada”, poe-

Bebí su sangre / Padezco insomnio y mi

ma que abre esta selección: “Entro en tu

túnica aún está manchada / Con ansia

cuerpo como quien camina sola por la no-

y miedo busco los hilos del amor todas

che. / Entro en tu cuerpo desde que desa-

las noches / Busco el camino de regreso

brocho tu camisa, / desde que el pantalón

/ Pero he perdido el punto / Y mi tejido es

cae hasta quedar sin vida. / Y cuando mi

hoy una labor inexplicable / Como tam-

lengua te recorre, / cuando tu piel es sa-

bién lo sería / Mostrarle a Ulises mi amor

boreada, mordida, ensalivada; / cuando

por otro”.

me deleito en la calidez de tu dureza… /

Lo que emerge en el último verso no
es sólo una Penélope violenta, capaz de

Temblorosa de súbito: / ¡Cómo penetras
de entero / tú en mí!”

enterrar cuchillos, sino también infiel, lo

Pérdida, ganador del Premio Nacio-

que rompe con los esquemas que hereda-

nal Alfonso Reyes 1990, es otro de mis

mos de Homero. La subversión continúa

favoritos. Uno de los versos de este libro

y tiene varios nombres. Me gustaría citar

nos sitúa “en el deseo inabarcable, ingo-

“La labor de Penélope”, que dice así: “Un

bernable, inmortal”. Habla de “La deses-

cristal precioso, / una pequeña caja que

peración, la ira, / el desdén que emerge

destella figuras marinas. / Al fondo, peda-

de tu sexo como un monstruo cautivo...”

zos de tus ojos / cortados por el viento. /

También refiere que: “Cabezas de cabe-

Tu mirada es un hilo / y mis manos lo te-

llos lacios penden de la noche, / cuerpos

jen / hasta cubrirlo todo”. Este poema, por

deambulan hacia la nada; / y yo, / desde

cierto, está dedicado a Enriqueta Ochoa,

la ventana, / me ofrezco”.

uno de los antecedentes de su poesía.

El torbellino de la destrucción se di-

Todavía hay otra imagen, esta vez

ría que casi siempre está presente: “La

más escalofriante, de la misma Penélope.

noche se puebla de alimañas. / Del cor-

Veamos este apretado poema que lleva su

tinero desciende un firme y apoltronado

nombre: “Durante veinte años he tendido

vientre marino, / un devorador que atra-

una soga / donde prefiero colgarme todas

viesa los muros, / un tiburón con alas y

las noches / a estar entre tus brazos / en-

quijadas voraces”. En efecto, esto es como

teramente tuya / eternamente muerta”.

una pesadilla. Son las imágenes que habi-

Cualquier exégesis sería parcial e insufi-

tan en lo oscuro y que acaso no permiten

ciente. Estamos ante uno de los poemas

que nos desvanezcamos en el sueño. Lo

de amor, o de desamor, más violentos que

corrobora la autora: “Intento conciliar

he conocido. Por su fuerza, por su intensi-

el sueño / y no son ovejas sino cabríos y

dad, me recordó un poema de la gran Ro-

no son cien sino cientos / y no es la calma

sario Castellanos que quisiera citar aquí.

el tiburón que desciende a desgarrar mi

Tiene el título de “Elegía”: “Nunca, como a

sueño”.

tu lado, fui de piedra. // Y yo que me soña-

Esta búsqueda intensa del erotismo

ba nube, agua, / aire sobre la hoja, / fuego

que traspasa las lindes de la moralidad y

de mil cambiantes llamaradas, / sólo supe

de la muerte tendría que confluir de al-

yacer, / pesar, que es lo que sabe hacer la

gún modo en el éxtasis místico, es decir,

37

�en la absoluta pérdida del yo que ama y escribe. Pero a este éxtasis se llega a través de
un trabajo de resistencia. No es una gracia, es un estar erizo, si me permiten la expresión.
Minerva Margarita Villarreal detecta este estado especial en los poemas de Ida Vitale.
Encuentra que los exiliados trabajan “una singular forma de resistencia”, y que estos extraños, estos arrojados y despojados de todo, “entrenan su anatomía”. Me detengo en esta
frase singular, la paladeo, y sigo: “entrenan su anatomía y algunos logran, quizá sin proponérselo, que sus acciones empaten con las de los místicos españoles del siglo XVI”. (Palabras preliminares en Ida Vitale, Sobrevida. Antología poética. México, Ediciones Era, 2015.)
Adamar (1998), otro de sus libros de poemas, lo sintetiza en dos renglones: “Es la asunción, / es Él quien llama”. No resisto la tentación de transcribir un poema completo de este
libro en el que la búsqueda de lo divino, como ya lo hiciera en otra época Concha Urquiza,
se convierte en ejercicio carnal, acaso no exento esta vez de tintes sadomasoquistas: “Mi
señor es montaña / mi señor es jauría / es montaña / cima de montaña / y mentira que ha
de bajar / porque el cielo es puro rapto / pura mentira / duro de escalar está el cielo / Besa
mis labios, anda, baja / Mi señor es montaña / mi señor es jauría / es montaña / cima de
montaña / y mentira que ha de bajar / porque el cielo es puro rapto / pura mentira / Anda,
baja, azótame / Mas Él / flotando entre las nubes / sonríe / se aleja / Mi señor es mañana”.
Aunque la respiración es completamente moderna, se adivinan en Adamar a veces
como trasfondo cuadros de la religiosidad barroca: suplicios, degollaciones, tormento,
sangre y lágrimas. Véase este ejemplo: “Ágil movimiento de manos que atan las piernas
de ella; vitrales trasvasados de relámpago, yeso, paredes sudando al jadeo de la oración
primera. // Concupiscible, lúbrica, signaria; fiel a la tradición de Pitágoras, uncida al yugo
de la negación, la belleza resplandece tras el martirio".
¿Cómo no recordar en este contexto esos Cristos de pueblo que fascinaban a Siqueiros,
esos Cristos sufrientes, llenos de llagas y escurriendo sangre?
En este prisma de religiosidad y erotismo abunda la poesía de Adamar: “Medrar medrar bajo la sangre de la cruz / andar en círculo con el centro vacío / y en añicos el cristalino verbo / (…) Vaciabas en la copa pulida tus dedos glaciales y líquidos / eras el mismo
cáliz / Medrar medrar bajo la sangre de la cruz / beber beber hasta embriagarme”.
Me gustaría decir que éstos son los prolegómenos que conducen a Las maneras del
agua, su libro maestro del que me gustaría hablar en otra oportunidad. Felicitaciones a
Minerva Margarita Villarreal por su arduo y muy complejo recorrido. En su obra se cumple un dístico filosófico que hubiera agradado a Heráclito, el pensador del devenir y de la
interconexión de los contrarios, y que a la letra dice: “todo lo que se mueve sosegado es /
y lo que calmo está, por dentro en furia fluye”. Lo escribió la autora en otro de sus libros
más afortunados, con un título hermoso: La paga común del corazón más secreto (1995).

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�F ó sforo
Rodrigo Alvarado

El faro, de Robert Eggers
A partir de La bruja (2015), Robert Eggers empezó a figurar junto con Ari Aster y Jordan
Peele como parte de una generación de cineastas que desafían la fórmula convencional
del género de terror de las producciones hollywoodenses. Comenzó su carrera como
diseñador y productor de teatro en Nueva York antes de dirigir cortometrajes en 2007
y 2008.
El faro, su segundo largometraje, homenajea la estética del cine expresionista alemán y las obras de Dreyer y Murnau. Además, con un profundo conocimiento del arte
dramático consigue mantener el desarrollo de la narración con sólo dos personajes a lo
largo del filme: la historia de la relación entre un joven inmaduro (Robert Pattinson) y
un viejo tiránico (Willem Dafoe) que parece surgido de Moby Dick, de Herman Melville,
atrapados en un faro de Nueva Escocia a finales del siglo XIX durante una tormenta.
El lenguaje verbal es un elemento que se enmaraña cuidadosamente con el diseño
sonoro de Mark Korven, el habla de los personajes se une al sonido del cuerpo (flatulencias y eructos), a la vez que los movimientos corporales de los bailes, golpes y borrachera responden a la intensidad de la tormenta.
La película desarrolla una interesante parábola sobre el relevo generacional, un joven testarudo frente a un viejo guardián de la tradición que no cede ni su autoridad ni
su territorio.

Dirección: Robert Eggers
Fotografía: Jarin Blaschke
Año: 2019

Guion: Robert Eggers, Max Eggers
Música: Mark Korven

País: Estados Unidos

Duración: 109 min

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�E n t r e libros
Adquisiciones recientes de la Capilla Alfonsina Biblioteca Universitaria
Por motivo del homenaje que brindamos en este primer número de Interfolia, damos a conocer la obra de Minerva
Margarita Villarreal que se encuentra en la Capilla Alfonsina Biblioteca Universitaria.

Libros de Minerva Margarita Villarreal

4 Hilos de viaje (Monterrey, Hogaza, 1982). FMMYJJV: PQ7298.32.I4945 H56 1982
4 Dama infiel al sueño (Cuarto Menguante, Guadalajara, Universidad de Guadalajara/
Xalli, 1991). FMMYJJV: PQ7298.32.I4945 D3 1991

4 Pérdida (Libros del Bicho 76, México, Premià Editora de Libros/Gobierno del Estado
de Nuevo León, 1992). FL: PQ7298.32.I4945 P4

4 Epigramísticos (Los Cincuenta, México, Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, Coordinación Nacional de Descentralización/Instituto Coahuilense de
Cultura, 1995). FMMYJJV: PQ7298.32.I4945 E6 1995

4 La paga común del corazón más secreto (Colección Liminal, México, Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, Coordinación Nacional de Descentralización/
Puentelibre, 1995). FL: PQ7298.32.I46 P3

4 El corazón más secreto (México, Aldus, 1996). FL: PQ7298.32.I4945 C6
4 El corazón más secreto (Monterrey, Consejo para la Cultura y las Artes de Nuevo
León/Mantis, segunda edición, 2003). FL: PQ7298.32.I4945 C6 2003

4 Adamar (México, Consejo para la Cultura y las Artes de Nuevo León/Verdehalago,
segunda edición, 2003). FMMYJJV y FL: PQ7298.32.I4945 A3 2003

4 La condición del cielo (As de Oros, México, Colibrí/Gobierno del Estado de Puebla,
2003). FMMYJJV y FL: PQ7298.32.I4945 C66 2003

4 Adaimer. Adamar (Trois-Rivières, Québec, Écrits des Forges/Tlaquepaque, Jalisco,
Mexique, Mantis Editores, 2008), edición bilingüe, traducido del español al
francés por Françoise Roy. FMMYJJV: PQ7298.32.I4945 A6314 2008

4 Herida luminosa (Práctica Mortal, México, Consejo Nacional para la Cultura y las
Artes, segunda edición, 2009). FMMYJJV y FUNI: PQ7298.32.I4945 H47 2009

4 Tálamo (Biblioteca Mexiquense del Bicentenario, Letras 22, Poesía, México, Gobierno del Estado de México, Consejo Editorial de la Administración Pública Estatal, 2011). FMMYJJV: PQ7298.32.I4945 T35 2011

4 Tálamo (Monterrey, Ediciones Hiperión/Universidad Autónoma de Nuevo León,
2013). FUNI: PQ7298.32.I4945 T35 2013

4 Las maneras del agua (México, Instituto Nacional de Bellas Artes/Instituto de
Cultura de Aguascalientes/Fondo de Cultura Económica, 2016). FMMYJJV:
PQ7298.32.I4945 M36 2016

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4 La cicatriz también es un pasillo (Poetazos, Serie Cortadita de Papel, Monterrey,
Onomatopeya Producchons, 2018.) FMMYJJV: PQ7298.32.I4945 C5 2018

�Antologías realizadas por Minerva Margarita Villarreal

4 Nuevo León. Brújula solar. Poesía (1876-1992), antología crítica de poesía nuevoleonesa; edición, selección, estudio preliminar y notas (México, Letras de la
República, Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, 1994). FMMYJJV y
FL: PQ7291.N82 N8 1994

4 Afuera llueve el polvo. —Antología poética de Andrés Huerta—; edición, prólogo y
selección (Cuadernos del Unicornio 11, Monterrey, Universidad Autónoma
de Nuevo León, Facultad de Filosofía y Letras/Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado, 1991). FMMYJJV, FL y FUNI:
PQ7298.18.U3 A6

4 Por las horas despiertas, de Horacio Salazar Ortiz; edición, prólogo y selección
(Monterrey, Universidad Autónoma de Nuevo León, 2001). FMMYJJV y FUNI:
PQ7298.29.A357 P6 2001

4 Gajo de cielo, Antología poética, de Alfonso Reyes; edición y selección (Monterrey,
Universidad Autónoma de Nuevo León, 2004. Monterrey, Universidad Autónoma de Nuevo León, segunda edición, 2011). FUNI y FLETP: PQ7297.R386
A61 2004 / FMMYJJV, FL Y FUNI: PQ7297.R386 A6 2011

4 Dieciséis semanas en una isla desierta. (Antología extrema para lectores en tránsito); edición, selección y presentación en coautoría con José Javier Villarreal
(México, Universidad Autónoma de Nuevo León/Porrúa, 2006). FMMYJJV:
PQ7298.32.I4945 D54 2006 / FUNI: PQ7298.32.I4945 D54 2007

4 Pasiones y naufragios; edición, selección y presentación en coautoría con José Javier
Villarreal (México, Universidad Autónoma de Nuevo León/Porrúa, 2007).
FMMYJJV: PQ7298.32.I4945 P37 2007 / FUNI: PQ7298.32.I4945 P37 2008

4 De algún tiempo a esta parte. Antología poética, de José Emilio Pacheco; edición,
prólogo y selección (Monterrey, Universidad Autónoma de Nuevo León, Facultad de Filosofía y Letras, 2009). FMMYJJV y FUNI: PQ7298.26.A25 A6 2009

4 Elogio de la fugacidad. Antología poética 1958-2009, de José Emilio Pacheco, publicada con motivo del Premio de Literatura en Lengua Castellana Miguel de
Cervantes 2009; prólogo y selección (Biblioteca Premios Cervantes, Madrid,
Fondo de Cultura Económica/Universidad de Alcalá de Henares, 2010). FMMYJJV: PQ7298.26.A25 E4 2010

4 Sol de Monterrey, de Alfonso Reyes; edición, selección y presentación (Ráfagas de
Poesía, Monterrey, Consejo para la Cultura y las Artes de Nuevo León/El Tucán de Virginia, 2011). FMMYJJV y FL: PQ7297.R386 S64 2011

4 El cuchillo y la luna, poesía reunida de Samuel Noyola; edición, selección y presentación en coautoría con Víctor Manuel Mendiola (Ráfagas de Poesía, Monterrey, Consejo para la Cultura y las Artes de Nuevo León/El Tucán de Virginia,
2011). FMMYJJV y FLETP: PQ7298.24.O95 A6 2011

4 Un espejo que viaja, de Jorge Cantú de la Garza; edición, selección y nota introductoria en coautoría con Rodrigo Alvarado (Ráfagas de Poesía, Monterrey, Consejo para la Cultura y las Artes de Nuevo León/El Tucán de Virginia, 2012).
FMMYJJV: PQ7298.13.A578 E8 2012

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              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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      <name>Alfonso Reyes</name>
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