<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<item xmlns="http://omeka.org/schemas/omeka-xml/v5" itemId="1825" public="1" featured="1" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance" xsi:schemaLocation="http://omeka.org/schemas/omeka-xml/v5 http://omeka.org/schemas/omeka-xml/v5/omeka-xml-5-0.xsd" uri="https://hemerotecadigital.uanl.mx/items/show/1825?output=omeka-xml" accessDate="2026-05-18T16:09:41-05:00">
  <fileContainer>
    <file fileId="703">
      <src>https://hemerotecadigital.uanl.mx/files/original/137/1825/Ilustracion_artistica_La._1893._Vol._12._No._596._Mayo._0002011725.ocr.pdf</src>
      <authentication>d4d3fdeb65df852e44de322551931f84</authentication>
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="4">
          <name>PDF Text</name>
          <description/>
          <elementContainer>
            <element elementId="56">
              <name>Text</name>
              <description/>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="73996">
                  <text>U~ÍftélC10t)
~ ~~.,;,.ili
Aílo XII

BARCELONA 29 DE MAYO

,_,

DE

1893

11tí~t1 ea

~ -------

NúM. 596

Con el presente número se reparte el segundo tomo de AYER, HOY Y MAÑANA

SUMARIO

Texto: -

Murnmraciones europeas, por Emilio Castelar. - Exposición Histórico-europea de Madn·d, por Juan B. Enseñat. - Manifestación artística en el
Ateneo Barcelonés, por M. M. A. -Nt,estros grabados. - Miscelánea. -Anie
(continuaci6n), novela por IIéctor Malot, con ilustraciones de Emilio Bayard.
- SECCIÓN CIENTÍFICA: Los teatros de a11tómatas en Grecia en el siglo JI antes de n11estra era, por E. H. - El titán eléctrico del puerto de Bilbao.
Grabados.-A/ Pardo, estatua en barro cocido de José Alcoverro (Exposi·
ción internacional de Bellas Artes de 18g2). -Dánae, cuadro de J. D. Batten.
-Atmeo Barceloni!s. Manifestación Artística, 1893: doce grabados. -El rey
Alejandro de Servia. -Figuras 1, 2 y 3: tres grabados de la Sección cientlfica.
- El titán eléctrico empleado en los trabajos del nuevo puerto de Bilbao. - La
cartomántica, cuadro de Simón Gómez.

MURMURACIONES EUROPEAS
POR D. F.MILIO CASTELAR

Hechos capitales de la última quincena de abril. - El emperador Guillermo II en
Roma. - Historia de la fundación del sacro imperio romano. - El Panteón y sus
recuerdos. - León XIII y Guillermo II. - León III y Carlomagno. - La visita
en el Vaticano. - Conversaciones probables. - El emperador en varios puntos de
Roma. - Reflexiones. - Conclusión.

A L PARDO, est atua en barro cocido de José Alcoverro

Historiemos los hechos capitales de abril y su quincena última, que
son á saber: las visitas de Guillermo II á Italia y con especialidad
á Roma. Dos aspectos manifiestos nos ofrece cada correría de aquestas: el aspecto artístico y el aspecto político. Su aspecto artístico se
relaciona con el temperamento intelectual de este joven césar, tan
artista, magüer sus propensiones guerreras; y el aspecto político se relaciona con las ideas de este joven césar, tan innovador, magüer su
romántica devoción á lo pasado. La primer visita oficial suya fué al
Panteón de Agripa, donde los restos de Víctor Manuel descansan
bajo la bóveda que sirvió de modelo á todas las rotondas católicas
y por cuya claraboya entran en lo interior de su recinto las lluvias
del aire y los resplandores del horizonte. Pocos edificios tan instructivos para quien interroga desde las alturas de los grandes institutos
históricos á una ·esfinge, tan maestra en provechosas revelaciones
como la historia. El primero en la dignidad que hoy representa Guillermo II, fué Augusto, aquel diestro emperador; y el primer general
de Augusto fué Agripa, quien erigió el Panteón. Desde nuestra ciclópea Tarragona ideó Agripa el monumento que lleva por siglos de
sigbs su esclarecido nombre. Como Augusto levantara un maravilloso templo á la familia de Apolo, Agripa levantó un maravilloso
templo á la familia de Augusto. En su retablo, que diríamos ahora,
campeaba Júpiter vengador castigando á los asesinos de César, y en
las otras capillas todos los dioses del Olimpo antiguo, enlazados
con la genealogía de los príncipes y emperadores cesáreos. Cuando
pisáis el inclinado suelo, esclarecido tan sólo, como ya dije, por un
tragaluz abierto en lo alto, y veis aquellas columnas estriadas de
mármoles egipcios con zócalos de un color y chapiteles de otro color,
á los cuales ha dado el tiempo esmaltes y reverberaciones de piedras
preciosas; cuando convertís á la rotonda los ojos, á la singular bóveda, arquitectónica obra ignorada completamente de los griegos y
parecida por sus colosales proporciones á los enormes monumentos
asiáticos, verdaderamente veis y tocáis, aún hoy, la fuerza del imperio y la majestad augusta de sus tiranos fundadores, que necesitaron
de moles tantas para ver de aplastar la Reptíblica y la libertad romanas. Ninguna de las rotondas construídas más tarde iguala sus
dimensiones. Todas son más altas, pero ninguna mayor. No hablemos de la rotonda del Escorial, que al fin sólo es la rotonda de una
capilla en un monasterio. Pero la rotonda de San Pablo en Londres
tiene de diámetro unos treinta pies menos; la rotonda de Santa Sofía en Constantinopla unos veintisiete pies menos; la rotonda de San
Pedro en Roma tiene unos tres pit:s menos, demostrándose adónde
habían llegado el arte y el poder latinos en los primeros días de
nuestra era. Mas ¡ay! que tal monumeno no se hubiera conservado,
cual se coi:iserva, de no haber admitido en sus espacios las efigies
representativas de los nuevos dogmas sobrepuestos á las mismas divinidades c~sáreas con fuerz~ ii:icontrastable por los extranjeros, por
los persegmdos, por los mart1res, por los plebeyos· como el primero, tras tanto~ siglos de gigantescos esfuerzos, ~ntre los reyes
mo~ernos de !taha, Víctor Manuel, no durmiera en aquel sueño de
glona eterna y en aquel monumento de apoteosis sobrenatural si
?º volaran sus águ\las desde las, ~umbres de los Alpes al Palati~o,
impulsadas por las ideas democrat1cas, que se reunieron y se formularon en un plebiscito del pueblo, decidido á crear y á sostener su

�LA
Italia. Provechosfsima instrucción indudablemente
para Guillermo II esta instabilidad increíble de todo
aquello que parece más victorioso y más fuerte, así co:no este poder del pensamiento que, brotado en un rincón de Palestina, movido por pobres pescadores, en
las catacumbas recluso y en las hogueras como con-

"

ILUSTRACIÓN ARTÍSTICA

alcanzada recibía la sanción de los vencidos; escribíase el pacto conocido con el nombre de Carlomagno y asentábanse sobre sus bases férreas todos los
pueblos, de suerte que amanecía un espíritu nuevo en
los horizontes del tiempo y se presentaba una nueva
Europa en los senos del espacio, como si la civiliza-

NúMERO

596

NúMERO

596

LA

ILUSTRACIÓN ARTÍSTICA

347

montano, tan poderoso de suyo en el Parlamento
germánico, habrá estado más ó menos solícito el emperador con aquellos cardenales á quienes hirieron
las leyes cesaristas dadas contra la Iglesia en mayo
de setenta y tres y por su ineficacia y por su inutilidad completamente abrogadas á los cuatro lustros de
su promulgación solemne y de sus aplicaciones cruelfsimas: nadie ya en Europa duda ya de que, mientras el Pontífice no ha menester para cosa ninguna
del emperador, ha menester el emperador del Pontífice para que voten los católicos sus leyes militares y
le presten el concurso indispensable á conjurar el socialismo exacerbado por los propios rescriptos imperiales. Así una experiencia de algunos años hale mostrado la necesidad que tiene de no repetir en estas
entrevistas los errores de la primera, fatales todos
ellos á las monarquías, por haber traído la propensión
del poder pontificio, tan trascendenthl é importantísimo, á favor de la democracia, de la libertad y de la
repóblica. Por esta consideración sin duda los aturdimientos del príncipe marino Enrique y el ministro
imperial Herberto Bismarck se han sustituido con la
encantadora presencia de una persona tan dulce y
digna como la esposa del césar, que ha dado á la
segunda entrevista un sello religioso y familiar no
ofrecido por la primera, en que relucían bajo aquellas bóvedas los cascos y resonaban sobre aquellos
pavimentos las hienas del combate y de la conquista.
Lo cierto es que á la cortesía de una parte correspondió la bondad de otra. Y León XIII, á pesar de sus

sunto y extinto, se alza, cuando nadie lo espera, de ción moderna sintiera por modo inconsciente adelanst\bito, avasallador é incontrastable, derribando los tarse con precipitación el feudalismo y quisiese opodioses del privilegio con los dioses de la fuerza y de ner á su anarquía la unidad del imperio latino-germala victoria, para sustituirlos por el hijo hurnildfsirno no con la unidad del Pontificado, puesto sobre las
de un menestral, muerto en la Cruz, el patíbulo de bases territoriales de una civil monarquía. Celebrábalos esclavos.
se la misa de Natividad en San Pedro, cuando el
El cerebro estalla cuando quiere dentro de sí re- Papa, sin darle noticia de su determinación á Cariocoger todas las ideas despedidas por estos sitios his- magno, dirígese á él, que estaba de rodillas ante las
toricos, de una importancia secular, y que parecen aras del sepulcro de los apóstoles, y le pone sobre la
como fragmentos petrificados del sol que se llama cabeza una corona de oro, que remata el traje de pahumano espíritu. Tras la visita de Guillermo II al tricio romano, ya ceñido de antiguo por el rey de los
Panteón, viene otra mucho más trascendente á la vida francos, y que significa la conversión por completo de
europea toda:' la visita de Guillermo II al Vaticano. la eterna ciudad al catolicismo tras ocho siglos de
Parece imposible; pero el joven césar personifica to- continuos y porfiados combates. Acabada esta ceredavía una institución, establecida en el siglo IX de monia, vuélvese al pueblo el Papa, y grita por dos
nuestra era cristiana por el Pontificado en la per- veces la fórmula, que abre la nueva edad del imperio·:
sona de Carlomagno para defender y salvar á la «A Carlos, piísimo, augusto, armado por Dios césar
Roma pontificia de sus salteadores y enemigos. En de romanos, dispensador de la paz y de la vida y de
aquellos pretéritos y apartados tiempos, en el año ól- la victoria.) Y como Samuel á Saól, entre las aclamatimo de la octava centuria, sucedió un hecho impor- ciones del pueblo, entre los cánticos del sacerdocio,
tantísimo. Por la reciente donación de Pipino el Papa entre las nubes del incienso, derrama León III de sus
era ya rey, como Clodoveo lo fuera siglos antes por manos el óleo sacro ungidor sobre la cabeza de Carlounción del Papa. El muy largo reinar de Adriano, rnagno, el cual óleo le imprime á éste una grande au ·
que vivió en el trono papal veintitrés años, &lt;lió á su toridad religiosa, pues el Papa mismo le adora de rofamilia sumo poder en Roma por aquellos días y dillas, como si tuviese algo de divino, y en cambio
constituyó una especie de aristocraci:1 1 quien, al trán- le presenta como en homenaje rica mesa de plata años, con juvenil celeridad salió al :encuentro de su
sito de sus institutos, le sobrevivió en Roma por me- con vasos de oro á la iglesia de San Pedro, una cruz visita; la llevó bajo solios iguales en altura y dimendio de una oligarquía muy contradictoria de suyo con de piedras preciosas á la iglesia de Santa María y siones al suyo; le regaló un mosaico precioso repretodos cuantos no tuvieron los motivos de sentimiento otras muchas dádivas á las demás iglesias, signo se- sentando la magnifica plaza de San Pedro; hizo que
y de consanguinidad que la fundaran y la defendie- guro de sumisión á la Iglesia universal. He aquí se- mostraran á la empera~riz todos los milagros y mararan en el extinto reinado. Encontrábase á la cabeza llado, conclufdo el pacto entre el Papa y el empera- villas de aquel museo sin segundo, y habló una hora
de tal oligarquía un sobrino del Papa difunto, ador- dor. El uno, el Papa, ha entregado el reino de los seguida con el emperador sobre varios negocios,
nado por éste con extraña dignidad altísima, y por longobardos al emperador, y el otro, el emperador, ha mostrándose una vez más que necesita el imperio del
ley natural quiso defenderla contra el sucesor de su entregado al Papa el exarcado de Ravena. Así puede Pontificado y que no necesita el Pontificado del imtío y conservarla por ,todos los medios posibles, aun- decirse con razón que esta alianza de las dos potesta- perio.
Hecha esta visita de una tan grande importancia,
que rayaran en desatentados y criminales. El 25 de des de la Edad media surge de un mo,imiento revoabril, en que cae la fiesta de San Marcos, empe- lucionario contra la monarquía del Norte de Italia y Guillermo pasó el tiempo entre contemplaciones de
zaban las letanías consagradas á bendecir los cam- contra el imperio del Bósforo de Tracia. En este mo- monumentos, banquetes de aparato, revistas de tropos reverdecidos por el soplo de la primavera. Salía mento supremo el germanismo ha recibido su sanción pa. Los documentos oficiales dicen que le pareció de
la procesión de Letrán, y encarninábase á San Lo- religiosa; el Occidente ha encontrado su supremo im- perlas el ejército, y los rumores póblicos que no lo
renzo de Lucina, compuesta por toda la corte pon- perante político; la Italia de las ciudades ha tenido su juzga bastante apercibido á las guerras contemporátificia y presidida por el nuevo Pontífice, caballero escudo contra la Italia de los reyes; el emperador se neas. Grande servicio nos prestaría el ejército italiano
en hacanea dócil. A los pocos momentos de co- ha asociado al Pontífice por medio del reino longo- y se lo prestaría también á la humanidad si las camenzada la procesión, y á corta distancia de Letrán, bardo cedido; el Pontífice se ha asociado al empera- bezas del movimiento bélico dejasen por su causa de
incorporóse con aparente humildad el ambicioso aris- dor por medio de la donación de Pipino aceptada; la correr á la guerra continental. Tiene tantas glorias
tócrata, quien había congregado cerca de allí, en el sublime palabra de Cristo, ordenando dar á Dios lo Italia en artes, en ciencias, en armas, en política, en
campo de Marte, junto al claustro de San Silvestre, que es de Dios y al césar lo que es del césar, dirige industria, en comercio y navegación, en guerras, que
una conjuración, ávida de venganza. Y apenas apare- y regula todos los hechos; y el gran período histórico un descuido de la organización del ejército no podrá
ció el cortejo eclesiástico, cuando salen de su madri- de la Edad media comienza, porque merced á todas dañar á su nombre, sino antes bien acreditarlo de
guera los conjurados, desenvainan los puñales, asal- estas guerras, á todas estas revoluciones y á todos es- incompatible con las fuerzas y las instituciones retrótan la procesión cual si fuera un campamento y un tos movimientos, se ha establecido y se ha organiza- gradas. En las revistas no ha pasado, pues, cosa de
ejército á ellos contrarios, arremeten con el Papa de do la alta institución de los Pontífices en el centro importancia, pero sí en los banquetes. Además de los
todos abandonado, y desarzonándole de su silla y ten- de la moderna Europa, defendida por la espada de embajadores ordinarios y residentes en la capital por
su ministerio y oficio, hanse mandado á Roma embadiéndolo por tierra, lo despojan de sus vestiduras, le los emperadores germánicos.
jadores
extraordinarios, idos con el encargo de saluinfieren muchas heridas, lo arrastran al Monte Celso,
Al ir el representante hoy de la dignidad cesárea
donde con desacato lo aprisionan en calabozo, del entre las filas de muchedumbres compuestas por el dar muy especial y concretamente á los reyes italiacual no saliera sin el ánimo y el arresto de algunos pueblo rey á San Pedro, ¿se acordaría de la escena va- nos por sus bodas de plata. Un archiduque austriacamareros, que lo sacan de prisión semejante y lo ticana en que hace ahora mil años apareció la insti- co, tío carnal de Humberto, por hermano de la sanasilan en el cerco inviolable de San Pedro. León III tución del imperio? ¡Cómo el tiempo eterno lo produ- ta madre de éste; un gran duque ruso, el gran duque
se llama en la genealogía de los Papas el así maltre- ce y lo extingue todo en su actividad incansable! Por Wladimiro; un descendiente directo de los Estuardos
cho. No puede, no, dudarse de que necesitaba del el movimiento ya interrumpido de diez consecutivas ingleses y de los Albas castellanos, mi amigo y comauxilio de un poder coercitivo para vivir el Pontificado. centurias todo se ha transformado. El Papa no tiene pañero de Cortes, el duque de este óltimo nombre,
Y necesitando del auxilio de un poder coercitivo no ya la donacióa de Pipino, bajo sus pies enteramente tan famoso en las historias; otros emisarios de igual
puede dudarse que quien lo ejercía entonces con ma- socavada y destruída por las inundaciones revolucio- ó parecida grandeza y estirpe se han presentado al
yor autoridad y fuerza en el mundo católico era Cario- narias. El emperador se ha borrado el óleo pontificio Quirinal y han tenido por ello en la corte los bono·
magno, rey más ó menos honorario de los francos é im- de la frente y el bautizo católico de la cabeza, conver- res y los obsequios que demandaban lo ilustre y lo
perante más ó menos feliz y más ó menos obedecido tido á la doctrina de un rebelde, que ha sentido en excepcional de sus respectivos ministerios. Hase no·
de tribus alemanas. En Alemania estaba por aquella su alma el odio á Roma de los Arminios y de . los tado cómo perfectamente recibido Alba, seg!ln se le
sazón, y de Alemania lo llamó León III á Roma. Y Gensericos. Los güelfos republicanos tienden á rena- llama por todos, allf donde iba, es decir, en el Quiescuchando este reclamo, fuése con propósito de ce- cer en Italia bajo el ala de las Encíclicas papales y rinal, ha visto, por lo contrario, algún fruncimiento
lebrar allí la Nochebuena del año 800, en la cual en conformidad completa con Francia, mientras toda de cejas y alguna triste adustez de ceño en el Vaticanoche se acaba una y empieza otra edad (capital de la tradición gibelina, tan contraria del poder de los no. Hase notado que solfcita la corte con el archidula Historia europea. Esperábale con anhelo é im- Papas, se personifica en la gloriosísima dinastía de que austriaco, representante de un emperador tan
paciencia León en la tierra Nomentana, donde per- Saboya y se apoya en el imperio alemán. Y á pesar poderoso corno Francisco José y pariente tan cercanoctó Carlomagno, para ·dirigirse por el puente Milrio de todas estas grandes transformaciones, dura y per- no de la real familia, el pueblo le ha recibido con
á San Pedro. Pocas veces ha presenciado aquel sacro dura el poder pontificio en la misma Germanía, co- frialdad, indicativa de lo débil que la triple alianza
espacio, testigo de tantas grandezas, hecho tal como mandada por una dinastía que ha representado la está en el sentimiento póblico y de lo fuerte que está
éste. ¡Ah! El nuevo imperio romano iba en aquel en- fuerza mayor del credo de Ausburgo en la Europa el irredentismo italiano, quien aprovecha toda ocasión
tonces á surgir; la grande autoridad de la Edad media, moderna. Y as( el infiel sultán de Constantinopla ne- de pedir su Trieste y su Trentino. Pero lo más notacentro de las esferas laicas, iba en este minuto supre- cesita del Papa por los armenios católicos, y el cis- do ha sido lo siguiente. Celebrándose la comida ofimo á establecerse; el Oriente y el Occidente católicos, mático czar de Rusia necesita de! Papa por los pola- cial con todos los monarcas y magnates y potentados
en apariencia uno, acercábanse á separación inevita- cos católicos, y la hereje reina de Inglaterra necesita allí reunidos, como Guillermo y Humberto pronunble; tornábase Constantinopla mucho más oriental del Papa por los irlandeses católicos, y necesita de su ciaran sendos gárrulos brindis, expresivos de sus reque hasta entonces lo fuera y mucho más germano- autoridad y de su poder morales también el empera- cíprocas amistades y confirmadores de la triple alian·
latina Roma; vicario de Cristo el Papa, se convertía dor de Alemania, no solamente porque hay millones za, Wladimiro, el representante de Rusia y del czar,
en rey por la reciente dominación territorial de Pi- de católicos entre sus vasallos, sino porque se hallan hase dirigido á la embajadora de Francia, madarne
pino, padre de Carlornagno, y el rey de los francos y en el Pontífice las ; mejores ramas del árbol de su Billot, á su lado sentada, y le ha dicho, con su copa en
de los alemanes elevado á emperador se convertía en genealogía social y los viejos pergaminos del título la mano: «Yo bebo sin frases, pero con todo mi coravicario del Papa; los pueblos germánicos iban dere- de su nobleza histórica. Asf, habrán hablado las dos zón, á la salud de Francia. ) En el minuto en que la
chos á la cultura europea ya, y la conquista por ellos potestades, ó no habrán hablado, del centro ultra- cuadruple alianza con tanto aparato se confirma, sur•
ge á su costado la protesta y se confirma también la

DÁNAE1 cuadro

indeliberada é inconsciente aHanza entre los rusós y
los franceses. Tras esto ónicamente hubo de notable
la peregrinación artística. ¿Dónde más interesante?
Aquellos coros de antiguas estatuas, nunca sobrepu-

jadas; aquellos campanarios y torreones, que representan, como por competencia y porfía, el mundo romano en ruinas y el mundo católico sobrepuesto victorioso á éste sin dejar nunca de imitarlo; aquellos
fragmentos de arcos y acueductos, muy análogos con
los aerolitos del espacio, apagados sobre nuestro
planeta, y que fríos esqueletos de mundos y de soles,
en otro tiempo luminosos y ardientes, reciben de la
primavera sobre sus piedras desnudas ramilletes de
jaramagos y nidos de golondrinas; la rotonda de San
Pedro en lo infinito etéreo y las catacumbas de San
Sebastián y San Calixto en los subterráneos de tinieblas eternas; las vías de sepulcros vacíos convidándoos á pensar en la muerte y las aladas figuras multicolores desprendidas de los frescos del Renacimiento á traeros el sensual beso de la vida exaltada; la

de J. D. Battcn

quinta de Adrlano demostrando en sus escombros en el éter creador, y todo el humano espíritu un descómo había este césar unido en sus ocios y en sus tello desprendido del verbo de Dios. Han dicho los
recreos todas las artes, en sus creencias todos los dio- diarios que, caballero Guillermo en su trotón de gue·
ses, en su filosofía todas las ideas, especie de alejan- rra, lanzado á galope digno de Mazzepa por los pra-

drino embriagado por una gnosis misteriosa oriental;
el espectáculo de aquella corintia linterna marmórea
de Tívoli, en cuyas bases brotan las vívidas resonantes
cascadas, componiendo unísona melodía; el campo de
Anfbal, cerca del retiro de Horacio y cerca también de
aquel Tdsculo en que Cicerón resucitó los ensueños
platónicos sobre la ;nmortalidad del alma; la campiña
romana, desierta como un cementerio que hubiera descompuesto y devorado todos sus cadáveres, pero poblada, corno un templo vivo, de ideas y de recuerdos;
todo cuanto ali( á uno le circunda, evocándole con
tanta viveza y tan de relieve lo pasado, le apercibe y
prepara para lo porvenir, como que las grandezas pretéritas sugieren la esperanza de futuras grandezas,
afirmando que lo infinito está en nosotros, lo eterno
con nosotros, y toda la tierra es un astro sumergido

dos latinos; aspirando en sus narices abiertas el aura
de los Apeninos aromada por el fecundo abril, y siendo en la vertiginosa carrera sobre las hierbas esmaltadísirnas de flores y de rocío como un iris formado
por tantos matices, entonó un himno á Italia y al sol
y al cielo italianos, bendecidos por todos los poetas
en todas las generaciones. Leyendo esta noticia no
pude menos que acordarme de Lutero y del trágico
estro con que Lutero maldecía en su caldeada elocuencia la Roma de los Pontífices. Todo le molestaba en ella, todo, al fundador de la religión profesada por Guillermo II. Imposibilitado, seg!ln su tem·
peramento y por su educación, el monje rebelde y
revolucionario de penetrar en las artes plásticas, no
comprendía la Ciudad Eterna y no adivinaba que su
renacimiento artístico era también, aunque semipaga-

�LA
no, toda una religión. Pero este paganismo resultaba
incomprensible para su inteligencia y abominable
para su corazón. Así todo le molestaba, repito, en
Roma, por no aparecer concordante con el misticismo de su alma la nativa complexión y el interno espíritu de tan sublime ciudad. Aquel Pontífice arrastrado por brillantísimos caballos, que llevaba delante
de sí la Custodia sobre altar y bajo palio más mezquinos que los altares y palios dedicados á la regia pontifical persona, quien se hacía dar la Hostia con una
especie de bastón, para que ni los dedos sacros del
celebrante, ungidos por la transubstanciación, le tocaran en el borde de sus labios, indignábale hasta el
extremo de prorrumpir en la siguiente frase: «Si hay
un infierno, sobre tal infierno está fundada Roma.»
¡Cuán lejos nos hallamos de todos estos rencores! Guillermo, amigo y aliado del rey de Italia, humildísimo
con León XIII y reconociendo su autoridad en la
entrevista del Vaticano, inclinado sobre la tumba de
Víctor Manuel bajo la rotonda del Panteón, peregrino del arte y de la ciencia en los museos y en las
ruinas, henchido de los cánticos y los colores y los
aromás al extremo de bendecir en voces formidables
la capital sacra, mil veces maldecida en apocalípticas
maldiciones por su gente y su patria, después de ha~er ido allí en busca de guerra, se ha encontrado sobre las ruinas sublimes y entre los muertos inmortales con la paz y la reconciliación universal.
•••••,r,,••,1•,1•••t••••••...,......,......••••••••••••••••••·••"•'''•"•i'•,"•l'••"•••••••,1•,,•••••••••••••••••r••·•,1•,,·,,,.

EXPOSICIÓN HISTÓRICO-EUROPEA
DE MADRID

Entre las numerosas preciosidades artísticas y objetos históricos que el cabildo metropolitano de Valencia ha expuesto en la sala VIII, señalaremos varias pinturas de Juan de Juanes; una Sagrada Familia, en tela, de Correggio; un portapaz de Benvenuto
Cellini; las casullas que usó Calixto III en el acto
de la canonización de San Vicente Ferrrer en 1455,
y un instrumento naval con que Alfonso V de Aragón rompió en 1423 las cadenas del puerto de Marsella.
También el ayuntamiento de la ciudad del Turia
ha expuesto, entre otras cosas notables, las banderas
de los antiguos gremios; un busto en relieve del rey
D. Fernando el Católico, hecho en 1490; los fueros
de D. Jaime, con viñetas del valenciano Domingo
Crespi (siglo xv), y las llaves de la ciudad de Valencia, que se entregaban á los reyes cuando se presentaban en ella para jurar los fueros.
El cabildo de ,Barcelona ha presentado cuadros,
relicarios, ornamentos, misales y tapices de extraordinario mérito; un autógrafo del gran Conde y el
crucifijo de mármol que llevó á la conquista de Orán
el cardenal Jiménez de Cisneros.
De Vich se remitieron hermosas cruces procesionales, varios ornamentos religiosos y epístolas de Alminos (siglo xm), y de Gerona un paño bordado que
figura la Creación; una célebre estatua de Carlomagno y otros objetos preciosos.
Tarragona se ha ~imitado á enviar algunos de sus
célebres tapices y cuatro frontones bordados en seda.
Cierto es que son preciosos y de gran mérito.
Las tablas, cálices, sacras y ornamentos del cabildo de León completan las instalaciones de esta sala,
cuyas paredes se hallan cubiertas con ricos tapices
procedentes de las catedrales de Gerona, Tarragona
Santiago y Burgos.
'
El cabildo de esta última ha expuesto en la sala IX, además de otros tapices notables, una custodia gótica de plata sobredorada; libros sagrados en
pergamino; varios cuadros de la escuela flamenca;
una estatua yacente del obispo de Burgos D. Mauricio, en bronce dorado y labrado con esmaltes y pedrería.
Proceden de Huesca las tres urnas de reliquias de
metal esmaltadas que pertenecieron al rey monje Ramiro II, y los siete medallones representando misterios de la vida de la Virgen, regalo de D. Pedro IV
de Aragón.
Entre los curiosos objetos expuestos por el cabildo
de Barbastro sobresalen una cabeza y un brazo de
p~ata en varias partes sobredorada, con piedras prec10sas, o~tentando las armas del canónigo Arroyo, y
una arqmlla de madera cubierta con relieves de hueso, obra notable del siglo xv.
Los cabildos de Osma, Palencia y Calatayud han
presentado preciosas joyas artísticas, ornamentos y
códices; y el de Tarragona ha expuesto, entre otros
o~)jetos históricos, un báculo de concha que perteneció al Rdo. Fr. Diego de Llepes, confesor de Felipe II y de Santa Teresa de J esús; una carta del antipapa Luna y otra auténtica de Sor María de J esús
de Agreda.
Notabilísima es la instalación de los templos me-

ILUSTRACIÓN ARTÍSTICA

ttópolitanos de Zaragoza, en la cual llaman particularmente la atención los platos y jarros de plata cincelada, procedentes del tesoro de Nuestra Señora del
Pilar y alguno de los cuales se atribuye á Benvenuto
Cellini; la bocina de caza y guerra que perteneció á
Gastón de Foix, vizconde de Bearne, caudillo de los
tercios navarros en la conquista de Zaragoza; tres
grandes lienzos pintados por Andrea Vendinella,
maestro de Alberto Durero; el retablo de altar portátil de D. Fernando de Aragón, abad de Beruela;
trece tapices procedentes en su mayor parte de la
repostería del rey católico D. Fernando, y dos de
los cuales están hechos con cartones de Giotto; tres
paños de raz del rey Asuero y la reina Ester, y una
infinidad de objetos de platería artística, esculturas
en marfil, esmaltes, miniaturas, libros raros y manuscritos históricos.
En la sección de Bibliotecas y Archivos, cuyas vitrinas ocupan la sala X, hallamos el libro de llsatges de Barcelona, Constitutións é capitols de Corté
Consuetuts escrites de Catalunya, hermoso incunable
en vitela, impreso en caracteres góticos, con las capitales hechas á mano, orla iluminada en la primera
hoja del texto y una lámina que representa el acto de
celebración de Cortes; el tratado De Animalibus, de
Alberto Magno, escrito en vitela en el siglo xv, con
más de mil dibujos iluminados, códice enviado por
la Biblioteca universitaria de Granada; la Vita Christi, de Landulfo de Saxonia Cartuxano, traducción de
Fr. Ambrosio Montesinos, primer libro impreso en
Alcalá de Henares en 1502; la Crónica del rey don
Pedro I de Castilla, impresa en Sevilla en 1495, y el
famoso códice de San Juan de los Reyes del siglo xrv, titulado Fonmi Judicum, procedente, como
los dos anteriores, de la Biblioteca provincial de Toledo.
La Real Academia de la Historia ha expuesto la
carta autógrafa de H ernán Cortés; los autógrafos de
Fr. Berna! Buil, primer delegado de Alejandro VI y
comisionado por los Reyes Católicos para acompañar
á Cristóbal Colón en su segundo viaje; la primera impresión de las obras históricas del cardenal obispo de
Gerona, D. Juan Margarit, primer general y compañero de Colón en las Antillas, y la carta del rey de
Portugal D. Juan I á los Reyes Católicos, noticiándoles los buenos sucesos de Vasco de Gama en las
Indias orientales; el gran Relicario del Monasterio de
Piedra, obra maestra del arte suntuario del siglo xv,
que mandó labrar, entallar y dorar el abad D. Martín Ponce.
Largo sería enumerar los códices y documentos
notables que han remitido las Bibliotecas de la Universidad central, de San Isidro, de las facultades de
Medicina, Farmacia y Filosofía y Letras, del Museo
de Ciencias naturales y del Colegio de San Carlos,
que llenan varias vitrinas. Citaremos únicamente las
Cartas originales del cardenal Cisneros á D. Diego
López de Ayala, con dos retratos del autor y un sumario de su vida; uno de los seis ejemplares de la
famosa Bibliti políglota, impresos por mandato del
mismo cardenal en Alcalá de H enares, y los Libros
del saber de Astronomía, de Alfonso X, escrito en
pergamino, con figuras, códice considerado como original del rey Sabio.
También nos falta espacio para indicar lo expuesto por la Biblioteca universitaria de Santiago y el
Archivo general central de Alcalá de H enares, en
cuyas instalaciones figuran los Cartularios Magnos,
las Bulas y Privilegios de la Orden de San Juan de
J erusalén; las Constituciones de la Universidad complutense, dados por su fundador el cardenal Cisneros;
la carta de Felipe II al rey D. Enrique de Portugal,
toda autógrafa, fechada en 24 de agosto de 1579;
238 procesos de los tribunales de la Inquisición de
Ciudad Real, Guadalupe y Toledo, pertenecientes á
las dos últimas décadas del siglo xv, contra judaizantes, donde se pone de relieve el procedimiento inquisitorial de aquel tiempo, que á tan reñidas controversias ha dado margen en ambos mundos por
no haberse consultado ni conocido estas fuentes originales.
Imposible nos es, por exigencias de la brevedad,
enumerar los documentos contenidos en las vitrinas
de los Archivos Histórico-nacional y de Simancas,
y la infinidad de objetos curiosísimos con que ha llenado las salas XI, XII y XIII el Museo Arqueológico nacional. Las colecciones de este Museo y de
los provinciales de Toledo y Valladolid (sala XIV),
Granada, Córdoba, Zaragoza, Tarragona y Lérida
(sala XV bis) merecen un largo y minucioso estudio
que aquí no les podemos consagrar.
En esta última sala figuran los numerosos y notables objetos remitidos por la Comisión Balear, llamando poderosamente la atención un Díptico con las
imágenes del Salvador y de María, que llevaba en
sus viajes el rey D. Martín de Aragón; un Cristo de

NúMERO

596

alabastro; una Virgen atribuída á Correggio; un altar
con numerosas figuras, procedente de la iglesia parroquial de Santa Eulalia de Palma; diversos retablos de
los siglos xv y xv1; cinco relieves de alabastro; un
sillón abacial calado del siglo xv; varios arcones,
platos de mayólica y otros objetos en extremo interesantes.
En la sala que sirve de vestíbulo, cuelgan de los
muros admirables tapices, pertenecientes á la colección conocida con el nombre de Tapicería de Túnez,
porque representa con sus singularísimos tejidos y
con calidad verdaderamente artística episodios de la
conquista de Túnez en tiempo del emperador Carlos V.
Las ricas preseas que en diferentes ramos del arte
comprenden las salas XV y XVI, proceden de los
reales alcázares, fundaciones del patronato de la corona y del Monasterio del Escorial. Allí están, entre
otras armaduras, la de justa de Carlos V, y otra
ecuestre de Felipe II; el famoso tapiz de las Bodas
del Cordero, en cuya labor exquisita el oro, la seda y
las lanas, de muy variados y ricos matices, hacen de
él espléndida pintura; el retrato de D. Sebastián, que
procede de las Descalzas Reales de Madrid, lo mismo que el de doña Ana de Austria, esposa de Felipe II; los de Felipe IV y su mujer doña Isabel
de Borbón; el del conde-duque de Olivares, hecho
por Velázquez, de cuyo artista es también una mano
admirable, que ostenta un papel; el de Felipe II á
los sesenta y seis años; el famoso retablo en metales
artísticamente labrados que llevaba en sus campañas el emperador Carlos V; el retrato de Isabel la
Católica; el de Felipe el Bueno de Borgoña, famoso
por haber establecido la Orden del Toisón de Oro;
el órgano del citado emperador; el relicario de cristal
de roca que regaló el duque de Mantua á Felipe II;
la maravillosa caja de oro, plata y cristal de roca,
enriquecida con camafeos y piedras preciosas, que la
infanta doña I sabel Clara Eugenia regaló al Escorial;
el escritorio de hierro grabado al agua fuerte con
aplicaciones de bronce artístico que usó Felipe II;
los devocionarios de Juana la Loca y de Isabel la
Católica; la capillita Duomo de Milán, asombroso
trabajo de relieve y adamasquinado; un tomo autógrafo de Santa Teresa de Jesús; el breviario de Carlos V; las dos famosas tablas de Bosco, donde el pincel de esta artista trazó las más fantásticas representaciones; los dos grandes libros de coro del Escorial,
hermosamente iluminados; un tríptico de Juan Van
Eyck; dos bronces de Bernini; el original del libro de
las Cantigas del rey Sabio; el dosel de Carlos V, compuesto de ricos tapices, y la banqueta del gran monarca; el casco férreo de Barbarroja y las espadas
que se dice ser de Boabdil, Cortés y Pizarra, y otros
muchos objetos notables por su mérito artístico y
por su valor histórico.
En las vitrinas de la sala XVII se encuentran
ejemplares únicos de ocho obras curiosas, varios libros que se distinguen principalmente por sus láminas y otros que se presentan como modelos de encuadernaciones de lujo, y diversas Biblias famosas,
como la de Arias Montaner.
La Biblioteca Nacional ha expuesto ciento cincuenta manuscritos en la sala XVIII, consistentes en códices griegos, persas, hebreos y árabes; biblias; obras
litúrgicas y de devoción; obras de Ciencias, Artes,
Historia, Geografía, Literatura y Teatro; mapas, autógrafos y códices notables por la importancia del
texto, ornamentación y encuadernación. Las colecciones de estampas é impresos que ha presentado la
misma Biblioteca son yerdaderamente asombrosas y
constituyen para los hombres de estudio, y particularmente para los bibliófilos, uno de los atracüvos
más poderosos de la Exposición Histórico-europea.
Cubre casi enteramente uno de los muros de esta
sala la magnífica instalación dispuesta por D. José
Estruch, de Barcelona, para mostrar gran número
de piezas selectas de su famosa armería. Comprende
la historia de las armas desde el siglo vm hasta nuestros días, y cada una de sus piezas manifiesta algún
carácter de mucho interés por su rareza, formas,
exorno ó valor histórico, lo mismo que las banderas
y estandartes que realzan el mérito de la instalación.
A los lados de ésta hay dos vitrinas donde el marqués del Castrillo ofrece notabilísimos objetos á la
admiración de inteligentes y profanos en materia de
arte antiguo.
Ocupan la sala XIX las sorprendentes colecciones
de cerámica, joyas de pedrería, arquillas, relicarios,
marfiles, armas, libros, medallas, monedas, vasos, miniaturas, esmaltes, retratos, muebles, tapices, etc., etc ,
presentados por D. Guillermo de Osma, el conde de
Valencia de D. Juan, el general Nogués, D. Pablo
Bosch y D. Juan J. de Escanciano.
La sala XX está igualmente cuajada de preciosidades artísticas expuestas por D. Alberto Salcedo,

NúMERO

LA

596

RIBERAS DEL MANZANARES,

cuadro de J. Nicolau (Album Artístico del Ateneo Barcelonés)

D. Luis de Ezpeleta, conde de Guaqui, condesa viuda de Santiago, marquesa de Molíns, marqués de
Castroserna y otros.
Dos palabras sobre la colección de sellos en cera,
lacre y plomo, así reales como eclesiásticos, municipales y particulares, que ocupan una de las vitrinas
del centro de esta sala. Son rarísimos, si no únicos
ejemplares, los de las antiguas villas de Guadalajara,
Alarcón, Cuenca y Zamora; el de doña María de
Portugal, esposa de Alfonso XI de Castilla, y otros
muchos.
Gran parte de la historia de España y aun de Francia y Holanda en los siglos xv1 y xvu está como
representada al vivo con la serie de retratos expuestos por la señora condesa viuda de Santiago.
Entre los objetos más curiosos de la Exposición
puede citarse el mueble de la marquesa de Molíns,
chapeado interior y exteriormente de marfil, en cuyas
placas un buril hábil é inteligente grabó en Nápoles,
á principios del siglo xvn, cartas geográficas, retratos de reyes, leyendas é inscripciones, vistas de ciudades y adornos variados.
D. Nicolás Duque ha cubierto los cuatro muros y
llenado algunas vitrinas de la sala XXI con una estupenda colección de herrajes de toda clase de puertas
y ventanas, cerraduras, arcas, llamadores, llaves, armas, joyeros, cruces y demás hierros antiguos; todo
dispuesto con gusto y arte sorprendentes.

En la sala XXII figuran las instalaciones de la
Junta provincial de Palencia, de la Universidad compostelana, de la Junta provincial de Zamora, de los
marqueses de Heredia y Falces, de los condes del
Asalto y Esteban Callantes, de los Sres. Gobel, Villaamil, Gómez, Guerrero, Molíns, Rodríguez Rey, Rotonda, Morenes, Ferriz, Paredes y Herrera; entre cuyas instalaciones llaman particularmente la atención
las armas de Boabdil, auténticas, primorosas, casi
únicas por su valor artístico é histórico, dignamente
expuestas en un mueble de estilo árabe, por sus actuales dueños los marqueses de Viana.
En la sala XXIII hay varias colecciones del marqués de Cubas, que admiran el simple curioso, el
arqueólogo y el artista; ricos ornamentos eclesiásticos y un rico órgano de concha, pertenecientes al
duque de Sexto; diversos vasos de Talavera, presentados por el conde de Superunda, y otros objetos de
gran mérito expuestos por los señores marqueses de
Mondéjar, Fernando Alvarez y Manuel Pérez, siendo
de este último el singularísimo clavicordio que ocupa el centro de la estancia y que es uno de los instrumentos más curiosos que ofrece la historia de la
música en el siglo xv11.
El marqués de Monistrol y D. Pedro Bosch han
expuesto en la sala XXIV una serie de magníficos
arcones góticos y del Renacimiento, junto á los cuales figuran otros muebles y diversos objetos de arte
antiguo, pertenecientes á los mismos señores, á doña
Elvira Alvarez, al duque de Sexto, á D. Mariano
R emando, al marqués de Flores Dávila, á D. Luis
Navas y á los condes de San Rafael de Luyanó, de
Superunda y Piorno.
En las salas XXV, XXVI y XXVII se han agrupado las pinturas y grabados de distintas é innumerables
procedencias, formando grandes grupos con toda la
homogeneidad posible para obtener, ya que no un
orden histórico, imposible en su colocación, conjuntos armónicos y que faciliten el estudio.
Tal es, descrita á grandes rasgos, la Exposición
en que inapreciables tesoros del arte, de la ciencia y
de la industria de cuatro siglos nos inician en la vida social, política, militar y eclesiástica de las generaciones que nos han legado los fundamentos de la
civi!ización moderna.
J UAN

B.

ENSEÑAT

MANIFESTACIÓN ARTfSTICA
EN EL ATENEO BARCELONÉS

TIPO

3,¡9

1LUsTRACIÓN ARTÍSTICA

Aunque otro mérito no tuviera, que algunos más
tiene, como veremos, nadie negará á la Exposición
que actualmente se celebra en el Ateneo Barcelonés
el de la oportunidad. Es Barcelona, de algún tiempo
á esta parte, centro importante de producción artística y abundan en ella los aficionados á las bellas artes, aunque por desgracia escaseen los mecenas. Las
exposiciones periódicas en locales como el Salón Parés y otros han contribuido poderosamente á mantener viva y á fomentar esa afición, permitiendo seguir
los progresos de nuestros artistas y dando á conocer
á la generalidad del público las nuevas tendencias
los procedimientos modernos; es decir, estimuland~
á aquéllos y educando el gusto artístico de éste.
Tal movimiento, interesante cuando menos como
HEBREO, dibujo de J osé M. Marqués (Album Artistico) síntoma que permite esperar un próximo renacimien-

to, debía por fuerza reflejarse en un centro que, como el Ateneo Barcelonés, es por su índole y por su
historia compendio de las diversas manifestaciones
de la vida intelectual de nuestra ciudad, y así ha sido, en efecto: reina hoy en aquella sociedad un ambiente por demás propicio á todo cuanto con las bellas artes se relaciona, y de ello fueron elocuente prueba el entusiasmo con que ha poco se acogieron las
notables conferencias del ilustre maestro Pedrell y
del genial pintor escenógrafo Soler y Rovirosa, y el
deseo unánime de los ateneístas de que no se detuviera aquí el impulso con tanto acierto y tan buen
éxito emprendido.
Haciéndose intérprete de estas levantadas aspiraciones, la sección de Bellas Artes concibió la idea de
organizar una manifestación artística, y apenas sometido el pensamiento á la consideración de la Junta
directiva, ésta lo prohijó con verdadero carJño, y acto seguido nombróse la Comisión ejecutiva que en
breve tiempo cumplió á entera satisfacción su cometido, logrando ver reunidas hasta 121 obras de Arquitectura, Escultura, Pintura, Grabado, Litografía,
Fotografía é Industrias Artísticas, pertenecientes á 50
expositores.
Tal es la historia de la Manifestación Artística que
en estos días celebra el Ateneo Barcelonés. Un incidente desagradable ha ocurrido en los últimos momentos del período de organización, y aunque no hemos de ahondar en él, séanos permitido lamentar
ciertas intransigencias poco en armonía con lo que
el elevado concepto del arte exige ó por lo menos
recomienda, y de las cuales han sido víctimas uno de
los pintores cuyo nombre ocupa de antiguo brillantes
páginas en nuestros anales artísticos y uno de los jóvenes que con más bríos y fortuna han luchado en
pro de los modernos ideales en materia de pintura.
Antes de entrar en el examen detallado de la Exposición, juzgamos necesario salir al paso de los que

FASCINACIÓN,

escutura de Campeny (Album Artlstico)

puedan calificarla de deficiente en cantidad y calidad:
quizás no falte quien opine que son pocas en número las obras expuestas, ni quien note la ausencia de
obras de alto vuelo. Estas observaciones, que acaso
estarían muy en su lugar en otra clase de certámenes, huelgan por completo tratándose de la manifestación artística que nos ocupa.
La primera de las bases á tenor de las cuales la
Exposición se ha organizado, disponía que sólo pudieran ser expositores los socios del Ateneo; la octava limitaba á cuatro el nümero de obras de cada expositor en una misma sección, y la undécima excluía
del certamen todas las obras que hubiesen sido expuestas anteriormente en esta capital. Estas circunstancias, unidas á las dimensiones relativamente reducidas de los locales en donde la Exposición debía
celebrarse, explican perfectamente lo que algunos,
ignorando estos antecedentes, pudieran calificar de
deficiencia en cantidad.
En cuanto á la falta de obras de alto vuelo, la
explicación que de ella debe darse no es menos lógica y resulta en el fondo altamente dolorosa. Dejemos á un lado qué es lo que, por obra de alto vuelo,
debe entenderse; prescindamos de toda consideración acerca de si este calificativo puede justificarse
en todos los .casos en que ha sido aplicado, y si por
el contrario son dignas de él obras que no lo han obtenido, y convengamos en que realmente no hay en
la Manifestación Artística del Ateneo lo que ha dado
en llamarse obras de grandes alientos.
Sentado el hecho, que no es un fenómeno aislado,
sino que desde hace tiempo viene reproduciéndose
en cuantas Exposiciones con carácter de regionales
ó nacionales se organizan en España, fácil nos ha de
ser dar con la explicación del mismo.
Raros, rarísimos son en el mundo del arte los casos en que los artistas por espontáneo impulso ejecutan algunas de esas obras, y estos casos sueltos coinciden casi siempre con la posesión de fortunas pingües, como las de Roll, Rochegrosse y otros, que

�350

LA

ILUSTRACIÓN ARTÍSTICA

obras de grandes
alientos, después de
haber llevado en penosa peregrinación sus
telas de Ceca en Meca
y de haber apelado á
mil solicitudes y recomendaciones humillantes tendrán que
cederlas - íbamos á
decir abandonarlas por un puñado de pesetas con que ni siquiera se indemnizarán en muchos casos
de los desembolsos
hechos para su ejecución.
En cuanto á los encargos particulares,

ANTIGUO MOLINO,

cuadro de T. Moragas (Exposici6n)

permiten á sus poseedores prescindir de consideraciones que no por ser hijas de necesidades materiales dejan de imponerse con toda su pesadumbre á
los que á la vida intelectual se consagran y en ella
encuentran su sustento. Cierto que no sólo de pan
vive el hombre, pero cierto también que aún no se
ha hallado medio de que sin pan subsista; y al que
del producto de su paleta ó de su cincel vive no se
le puede exigir que consagre algunos años de estudio
y de trabajo á una obra de alto vuelo si no se le da
de antemano la seguridad de que sus trabajos y sus
estudios serán debidamente remunerados.
Casi todos los grandes lienzos que en las Exposiciones extranjeras se han admirado han sido pintados por encargo de centros oficiales ó de particulares, y en los Salones actualmente abiertos en París,
Puvis de Chavannes y Munkaczy han podido producir sensación con sus Homenaje de Víctor .fiugo á
París y Fundación de la nacionalidad húngara, merced á la munificencia del Municipio de la capital de
Francia y del Parlamento de Hungría que tales cuadros les encomendaron.
Léanse los periódicos extranjeros que de bellas
artes se ocupan y asombra el número de concursos
que de continuo se anuncian para decorar grandiosos
edificios públicos ó erigir suntuosos monumentos y
la multitud de trabajos importantes que ilustres pintores, escultores y arquitectos ejecutan por encargo
de los gobiernos, corporaciones y particulares.
¿Y aquí en España? Aquí acontece todo lo contrario: los que envían á las Exposiciones que con carácter oficial se celebran en Madrid cada dos años, pueden aspirar á lo sumo á unos premios mezquinos que
el Ministerio de Fomento concede y que cuesta mil
afanes poder hacer efectivos, y los que prescindiendo
de certámenes oficiales pinten alguna vez una de esas

EL PR fNCIPE TZERTELEFF,

apunte de J. L. Pellicer (Album Artístico)

NÚMERO

596

En la de escultura tiene Campeny una Maja, busto finamente modelado en mármol, L' hirondelle, esbelta figurita de boulevardiere, un caprichoso boceto,
y El preferido, escultura bien sentida y correcta de
líneas. De Montserrat es una estatua en yeso, Primer
intento, verdadera joya por su corrección, vida y naturalidad. González Pellicer expone un Relieve modelado en cera, en el que las numerosas figuras están
hábilmente trazadas y distribuídas y los términos
perfectamente dispuestos, y un Proyectq para repujar
en hierro, de elegante carácter decorativo.
De los cuatro cuadros de Amell Jordá llama la
atención El desayuno, bien concebido y ejecutado
con acertados efectos de luz; Preparativos de fiesta
tiene algunos detalles recomendables: los otros dos,
de composición más laboriosa, resultan inferiores á
éstos.
Sol de invierno y Tarde de agosto en los Pirineos
son dignos de la fama de su autor, Dionisia Baixeras:
las figuras del primero son de encantadora naturalidad y el aire tiene la transparencia de un día despejado de la estación fría; en el' segundo se siente la sofocante pesadez de la atmósfera, presagio de próxima
tormenta que confirman el cielo cubierto de densas
nubes y el hato remolinado buscando refugio bajo
unos peñascos. En el palco y Cabeza de estudio, de
Bernadet, el dibujo es superior al color. Bertrán expone un buen Retrato, dos elegantes Bocetos de pinturas
decorativas y En la playa, apunte recomendable.
Cloe, de Brull, es un buen estudio de desnudo con
un bien entendido contraste de colores; R osario, del
mismo autor, es un busto gracioso y expresivo; en
Triste historia las cabezas están bien estudiadas; A
la votre se recomienda por la expresión.
Cantallops expone una figura discretamente pintada. Estudio, de Buenaventura Casas, tiene algunos
fragmentos recomendables. E xpectación, Estudio y Al

mejor es
no hablar
de ello,
pues salvo
honrosas
pero muy
n
contadas
excepciolr__,___'Gl'1
nes, los que
podrían
ejercer de
Mecenas
resultan,
\
aun tratán.. •r:· · -- _r,-,,,
dose de la
adquisición 1!:STUDIO, de R.
de obras de
Martí y Alsina
arte, co(Album Artistico)
merciantes
de pequeñas miras.
¿Es así como el arte
puede producir esas creaciones que causan asombro? ¿Cabe en estas condiciones exigir al artista obras
de alto vuelo? Hágase atmósfera; promuévaose frecuentes certámenes y concursos importantes, despojándolos de los vicios y
corruptelas que suelen ser
entre nosotros su natural
acompañamiento; concédanse premios valiosos que
LABORE~ DE INVIERNO, cuadro de J. Pin6s (Exposici6n)
adjudique la justicia, no el
favor; estimúlese de veras
á los artistas, y entonces y sólo entonces podrá cen- despertar, de Ramón Casas, son otras tantas figuras
surarse á éstos si en tales certámenes y concursos se pintadas con ese acierto en la observación, segurinota la ausencia de obras de grandes alientos.
dad en la pincelada y 30briedad de efectos que reMientras así no sea, contentémonos con que nues- velan al artista apasionado por el arte y conocedor
tros artistas produzcan bien en los géneros únicos de todos sus recursos: el primero, particularmente,
que en el mercado tienen salida, y admiremos como es un cuadro que más deleita cuanto más se mira.
á héroes á los que por excepción nos permiten de La limosna, de Antonio Coll, es una escena mejor
tarde en tarde admirar algo que se sale de lo vul- observada que sentida y en algunos trozos bien ejegar, de lo corriente, de lo que la falta de estímulo y cutada. Camino presenta cuatro cuadros bien estuprotección ha hecho pasar ya á la categoría de ló- diados y de un colorido muy simpático. Cusí se muesgico.
tra elegante, como siempre, en sus dos figuras, Celos y
Estas consideraciones de carácter general, aplica- Coquetería, dibujadas y pintadas con suma delicadeza.
das al caso particular de la Manifestación Artística
De Garí Torrent son Escuela de náutica y Triste
que nos ocupa, son, á nuestro entender, razones bas- puchero, dos cuadros perfectamente sentidos y comtante poderosas para explicar la ausencia en la Expo- puestos, cuya factura recuerda la de otro expositor, y
sición del Ateneo Barcelonés de esas obras antes re- lo consignamos así en sentido laudatorio, que imitar
feridas que algunos piden siempre que de certámenes lo bueno no es defecto. Anyoransa, de Gay, es una
se trata, que muchos admiran cuando por raro caso nota de sentimiento y de color que impresiona gratase presentan, pero que muy pocos encargan y nadie mente; hay expresión en el rostro y en la actitud de
compra en lo que valen cuando algún artista ha teni- la figura y las telas están pintadas con habilidad: el
do valor bastante para acometerlas por impulso propio efecto sería completo si la cabeza no resultara un tany para ejecutarlas sin ajeno auxilio.
to desproporcionada. Graner, el de los atrevidos efecHechas estas observaciones, que no creemos muy tos de luz, el que ha sabido convertir en materia arfuera de lugar, examinaremos ligeramente y por el or- tística tipos y escenas de todo punto reñidos con la
den del catálogo las obras expuestas.
estética, expone El 1.º de mayo de 1893, Guitarrista,
En la sección de arquitectura no hay sino un ante- Fumador y Cabeza de estudio, hechos con valentía y
proyecto de desembarcadero del Sr. Buigas Monra- profundo estudio del natural, aunque algo confuso el
bá, digno por su grandiosidad del monumento á Co- tercero y convencional de color el cuarto.
lón, del propio autor, al que debía servir de compleTiene expuestos LaLarta tlos cuadros al óleo, Al
mento.
amanecer, escena de playa bien apuntada, y Plaza de

!

t

--

NúMERO

LA l LUSTRACIÓN

596

Centellas, con mucha luz, vida y animación: son del y poesía: el primero, sobre todo, tiene unas figuras inmismo un bonito estudio al pastel y una acuarela, mejorables envueltas en un~ ~tmósfera y _una luz de
Lo nunci, de asunto y tonos simpáticos. Un cuadro efecto sorprendente. Buen vw;c y La po!lrta, de Plade Lapeira produciría mejor efecto si~ la carreta y nella Rodríguez, aunque no carecen, especi~lmente el
los bueyes, de dibujo y colorido descmdados. Larra- primero, de algún trozo reco~endab!e, estan por dega ha impreso en sus dos Apunte~ de Badalona la bajo de otras obras que del mismo pmtor hemos adluz brillante de nuestra costa levantma. Lorenzale se mirado.
Incógnita é Inocencia, de Román Riber_a, son_ dos
presenta elegante y minucioso con sus dos escenas de
primores de incomparable helleza; son !ª vida m1sm_a
Carnaval.
Marqués expone Cabeza de estudio, bien concebida infiltrada en el lienzo con una elegancia y un domiy ejecutada con soltura; Lago Re111olá, de bonito efec- nio de la línea y del color superiores á todo encomio.
to, y Yo no pongo morir, en el que destacan el cura Riquer, en pleno misticism~ en La Anunciación y
y algunos accesorios y para el cual quizá hubiera po· Aurora, cuadros de entonac1ón•suave, nos recuerda
dido encontrarse, dentro de la misma dolora de Cam- su antiguo modo de ser en Gacetilla de la Moda Elepoamor, otro título más en armonía con la situación gante, de correcto dibujo y fino color, y en Tentación.
de las figuras. De Ricardo Martí hay Flores al aire Rusiñol expone dos cuadros bañados en luz esplénlibre, lienzo de grandes dimensiones con profusión dida, en los que se sienten las vibraciones de los rade flores artísticamente amontonadas y pintadas con yos solares de un mediodía estival: Pont, sobre 'l fo:
la maestría que en este género caracteriza á su autor; so es de un efecto admirable, y contemplandolo casi
un buen Retrato, espejo decorativo y un Al111ohadón, se siente la asfixia del calor; Molins de vent, más abocompuesto con exquisita elegancia y primorosamen- cetado que el anterior, es también bellísimo. . .
Plegaria y Vendedora de flores, de Ta~bun_m, llate ejecutado. Más y Fontdevila ha expuesto un pastel,
Flora, trazado con vigor y seguridad y con una ento· man la atención, la primera por su expresión vigorosa
nación suave y armónica, así en la figura, como en las y eminentemente dramática, la segunda por su_ frescuflores que la rodean, como en el fondo sobre que una ra y delicadeza: en ambas se ve la concepc1ó~. del
y otras destacan. Meifrén tiene: La Marne, cuadro poeta y la ejecución del ~rtista de talento. '.fe1X1dor
lleno de poesía; En la playa, grandioso en sus pe- y Torres expone una bonita cabeza de estudi?- To)oqueñas dimensiones; San Vicens, detalle bien obser- sa tiene un poético paisaje, Cercanías de Vtch, pmvado y apuntado del pueblo de este nombre, y el Pont tado con facilidad y embelesante armonía de colo~es:
Saint Miclzel, de graciosa y elegante factura: los cua- suyos son también un gran grupo de flores m~y bien
tro son hermosos por su luz y color. Los tres grupos ejecutadas y un Estudio apuntado con naturalidad.
Calma y Ocaso, de Urgell, anuncian desde luego
de vacas, de Mestre, están bien estudiados. Mirabent
justifica una vez más en sus cuatro lienzos la fama al maestro que no tiene rival en la pintura de esos
de que goza como pintor de flores y frutas, género paisajes impregnados de melancolía que parecen conen que pocos le igualan. Paisaje y llfolt"no antiguo se vidar á la meditación y al reposo: son dos obras protitulan dos bellos cuadros al óleo de Moragas, poéti- fundamente sentidas y admirablemente pintadas. Un
co y de tonos muy acertados
el primero y detallado con rara
habilidad el segundo: merecen
también elogio los estudios de
acuarelas del propio autor.
Los tres trabajos de Nicolau
y Bartomeu están discretamente pintados.
A111or ó miseria (aguada), de
Pellicer, interesa por el asunto
y cautiva por la manera como
el artista ha sabido tratarlo,
desarrollando el tema sobre un
fondo grandioso y dando á todo
el cuadro un tinte triste, mas
no por eso menos luminoso,
que armoniza admirablemente
con el trágico episodio representado. Pinós y Comes expone un busto al pastel pintado
LA CARHTA. - OLOT, dibujo de J. Pin6s (Album Artístico)
con cariño. Labores de invierno,
A través del pla de Llachs y La
porta del barri son las obras presentadas por uno de día de niebla y En el Parque, de U trillo, son bonitas
nuestros primeros ruralistas, Pinós y Palá; en los tres, notas bien observadas y ejecutadas con soltura.
el campo y sus gentes aparecen con toda su belleza
En la sección de dibujo, han presentado: Avila un
interesante
dibujo anatómico y un retrato. Paseó
los originales
del Calendario decorati ·
vo publicado
por la casa
Henrich y
C.ª, en los
que se admi'
ra un gusto
'\
exquisito, un
lápiz fácil y
1
un conoci-r:
miento per,
fecto de la
técnica orna,
' - . \1
~\mental; Pellicer dos dibujos, Entierro
"
de un ciego y
'
'
High Lije,
hechos con
ese dominio
del natural,
de la línea y
del clarobs~
curo que tan
justa celebridad le han
valido, y varios Croquis
de la Guerra

---·

,0

)

)u~-

..,,
\

Ár .~

1.
_ 1·

~~

\~1
~

35 1

ARTÍSTICA

..'
}

\/1/

.~,~~\, ,¡

1

\
,

\
l

1

j

/\

;-~
l!ST UUIO,

\

de A. Más y Fontdevila (Album Artistico)

de Oriente, trazados con una sobriedad y un vigor
que sólo poseen los verdaderos artistas; y Robert y
Surís un Mendigo discretamente apuntado.
En la sección de grabado
expone Nicolau Bartomeu el
Sepz,lcro de D. Fernando Díez,
Abad de San Martín ( Burgos) y una Vista exterior J' detalle del Arco de Santa María de la propia ciudad, ambos
bien ejecutados.
En la sección de fotografía
hay cuatro pruebas ampliadas
de Egozcue del Pozo, de tal
carácter artístico que pudieran
tomarse por reproducciones de
buenos cuadros, y Napoleón
una colección de hermosas
pruebas inalterables al platino,
casi todas retratos de nuestros
primeros pintores, y todas dignas de calificarse de verdaderas
obras de arte.
Tales son á grandes rasgos descritas las obras que
figuran en la Exposición del Ateneo Barcelonés, 9ue
examinada en conjunto ofrece como carácter saltente un sello de independencia en nuestros artistas,
atentos todos y cada uno en tesis general á cumplir
los fines del arte produciendo la emoción estética
con espíritu propio sin preocuparse del procedimiento de los demás.

Digno complemento de la Manifestación Artística
es el Album ilustrado que contiene interesantes trabajos, algunos reproducciones de obras expuestas, de
Buigas, Campeny, Martí y Al_sina, Serr~ y Po_rsons,
Ribera Moragas, Soler y Rov1rosa, Pelhcer, Pmós y
Palá, Cusí, Labarta, Marqués, Felíu, Más y Fontdevila, Garí, Martí y Aguiló, Taml:&gt;urini, Rique:, Bertrán Clausolles, González y Pellicer, -Paseó, Ba1xeras,
Pinós y Comes, Gay, Audouard, Nicolau, Casas, Utrillo y Bernadet, algunos de los cuales reproducimos
en este número.
Los ejemplares del Album Artístico se expend~n
á 5 pesetas los en rústica y á 25 los encuadernados: los primeros contienen un número y los segundos cinco con opción al regalo de 1.000 pesetas ofrecido por el Ateneo para la adquisición de una ó varias obras expuestas y á otros premios equivalentes á
la mitad del producto íntegro de la venta de los á1bums que el Ateneo cede para la adquisición de una
ó varias obras en las mismas condiciones del premio
anterior.
No terminaremos este artículo sin felicitar á la
Junta directiva del Ateneo y á su presidente señor
Yxart por la iniciativa que han tomado en la Manifestación Artística y á la comisión organizadora que
la ha llevado á cabo, haciendo votos por que el ejemplo sea imitado en años sucesivos, con lo que ganará
en importancia aquella corporación y reportarán ventaja los artistas y los aficionados. - A.

�ESTUDIO,

de R. Martí.y Alsina (Album Artístico)

SOL DE INVIERNO,

cuadro de Dionisio Baixeras (Exposición)

PORTAL DE CENTELLAS,

PLRGARIA,

AFICIONADA,

dibujo de R. Ribera (Album Artístico)

cuadro de J. M. Tamburini (Exposición)

EN BÉLGICA,
EL TESTAMENTO DE UN BRUJO,

cuadro de L. Labarta (Album Artístico)

decoración de F. Soler y Rovirosa (Album Artístico)

LA JOTA,

ATENEO BARCELONÉS.•MANIFESTACIÓN ARTfSTICA.-1893

cuadro de J. M. Marqués (Album Artístico)

COQUETERÍA,

cuadro de M. Cusi (Exposición)

acuarela de T. Moragas (Exposición)

,

ATENEO BARCELONÉS. -MANIFESTACIÓN ARTÍSTICA. -1893

�LA

354

ILUSTRACIÓN ARTÍSTICA

N úMERO

596
N ú MERO

NUESTROS GRABADOS

Al Pardo est atua en barro
cocido de J osé Alcoverro (Ex·
posición internacional de Bellas Artes
de I 892). - Pocos atractivos ofrecen los
alrededores de la coronada villa; sólo
cambian su árida y monótona uniformi•
dad los sitios reales que, como la Casa
de Campo y el Pardo, distfnguense en
medio de aquellas extensas llanuras, co·
mo los oasis en los desiertos africanos.
Allí ha de hallar el artista las galas de
la Naturaleza, arboledas frondosas y
amenos prados. Al Pa rdo, pues, enea·
minase el paisajista que ha modelado
Alcoverro, _pr~visto de su caja de colo·
res y del md1spensable quitasol. Allí
hallará asunto para pintar un bonito
paisaje.
Nuestros lectores conocen ya algunas
de las obras más discretas de este &lt;lis•
tinguido escultor, algunas de las cua•
les coronan monumentos ó embellecen
e?jficios públicos. La que reproducimor,
ªJustase al concepto moderno y es digna de aplauso por su verdad y fácil mo•
delado.

"·

'•····

Dánae, cuadro de J . D. Bat t en. -Atemorizado Acrisio, rey de Ar•
g_o~, ~or un oráculo que le predijo mo·
n.~1a a manos de su nieto, encerró á su
h1Ja Dánae en una torre para evitar
que hasta ell~ llegara hombre alguno;
mas no le valif ~u precaución, y de los
amores de J up1ter con aquélla nació
Perseo, quien fué encerrado con su ma•
?re en un cofre que Acrisio mandó arro•
Jar_ al mar y q~e las olas depositaron en
la isla de ~enfa, donde madre é hijo
fueron acogidos por el rey Dictia. Tal
es la. leyen?a ~itológica, uno de cuyos
pasa¡es ha mspuado el hermoso lienzo
que reproducimos y que llamó podero•
samente la atención en la New Gallery
de Londres, donde ha· estado reciente•
mente expuesto.

El r,ey Aleja ndro de Servia.

-El d1:1 13 del próximo pasado abril y
:11 t_ermm~r un banquete al cual había
mv1tado a los regentes y á los minis·
tros, el rey Alejandro de Servia decla·
ró á unos y otros que su misión habla
terminado, puesto que desde aquel roo•
momento se declaraba mayor de edad. Dirigióse luego á los
cuarteles, acompañado de los nuevos ministros, siendo aclama·
do p~r el pueblo y _el ejército. Este golpe de Estado, realizado
con singular audacia por un joven de diez y siete años, demues•
tr_a una sa~gre fría 1,oco com{m en un adolescente y ha sido muy
bien acogido por la opinión pública de aquel país, cuya Cáma•
ra no tardará en sancionar el acto llevado a cabo por su mo•
narca.

La _carto~ánt ica, cuadro de Simón Gómez.:f'.ué Simón ~omez un artista dotado de condiciones especialí·
simas,Y que Justam7n_te le distinguieron entre sus compañeros,
colocandole en envidiable lugar al renacer en nuestra ciudad el
calor_artfslico cuyos resultados todos actualmente encarecemos.
De pmcelada robusta, en su pintura, demostraba con ésta que
sus maestros_ fueron los buenos pintores de la Escuela española,
Y pu~de dec1r~e que Gómez representa su influencia hasta nues•
tro~ tiempos, 1_nfluencia que á continuar viviendo el malogrado
arll~ta se hub1_ese manifestado atenuada por la evolución que
la p1~tura realiza en su,s condiciones externas. E l cuadro que
pub_h~mos resume todas las cualidades y aficiones de su autor:
dec1S1Ón en las masas, modelado robusto, dibujo ajustado y bri·
llantez de color dentro de la tonalidad que le era peculiar y que
podernos llamar castellana.
La exposi&lt;;ión de un cuadro en el Salón Parés que en mucho
recuerda al que publicamos presta mayor interés á esa obra del
que fué un artista bajo todos conceptos.
......., ............. , ......, .... ,.• , ••.•.•••, ••••••, •••••• , .... ,., •••••., ......... , ••••••1••·••.J'••'••''"''•''"''•''•'''·''•''••

M I S C EANEA

Teatros . - En el Constanzi de Roma se ha cantado con
é~ito e~t~aordinario la ópera Falstaff:.á la primera representa•
c1ón asistieron los reyes de Italia y todos los pr!ncipes ele la ca•
sa de Sa_boya qu~ se encontraban en aquella capital. El triunfo
de_Verd1 en l_a Cmdad Eterna ha sido completo, habiendo sido
objeto el anciano maestro de grandes distinciones por parte del
rey Humberto y del cabildo de San Pedro del Vaticano.
- En e_l teatro Real de la Opera, de Berlín, se ha celebrado
~ma función en honor de Rubinslein, con asistencia de é,te
ilust~e compositor y pianista, poniéndose en escena una ópera
cómica en un acto, titulada Entre bandidos, y el baile El pámpano! presentado con gran lujo y magnificencia. Ambas pro•
ducc1ones fueron muy aplaudidas.
- En el próximo invierno se representará en el teatro de la
Corte, de Munich, el Falstaff, de Verdi.
París. - En la•Opera Cómica se ha cantado con aplauso ús
pescadores de perlas, de Bizet. Se han estrenado con buen éxito:
en el Vaudeville, Malgré tout, delicado drama en un acto, de
Alfredo Bonsergent; Ce qtt' 011 doit taire, otro interesante drama en un ac_to de M. Arlus, y Anicroche, comedia en un acto,
de M. Souhé; en el Palais Royal, Sous prefet de Chateatt•
Buzard, vnudeville en tres actos, de León Gandillot, en el
que abundan las situaciones cómicas y los quid pro quo propios
del género; en el teatro Libre, un vaudeville en dos actos, Boit•
bottroche, &lt;le Jorge Courteline; en la Comedia Francesa, Reine
Juana, drama en cinco actos y en verso, de M. Parodi, en el
cual la verdad histórica está á la misma altura en que por re•
gla general la encontramos cuando los novelistas ó dramatur•
gos franceses tratan algún asunto de la historia de España. En
la Opera se ha estrenado La Walkiria, de Wagner, que ha ob-

1!.L REY ALEJANDRO DE Sl!.RV IA

tenido un éxito grandioso: los cantantes, la orquesta, la 111ise
en scéne, todos y todo ha estado á la altura de la obra colosal

del incomparable maestro de Baireuth, haciendo las delicias
del público parisiense, que ha aplaudido la ópera con verdadero
entusiasmo.
Londres. - En Drury Lane se ha reproducido la ópera de
Bach, /rmmgarda; en el teatro Terry, la Sociedad del Teatro
Independiente ha representado una tragedia de autor anóni·
mo, titulada Alan' s Wife, que es un conjunto de escenas ho•
rrorosas y de personajes repulsivos que un critico londinense
sintetiza diciendo que en ella no hay ideas y que es sólo un ra·
so de horror físico, ele demencia, ne asesinato y de innoble
muerte. En Coven Garden se han cantado úhengrin y Cava·
lleria rustz~·ana, habiendo sido muy aplaudidas en la primera
Mme. Melba y en la segunda Mme. Calvé y· en ambas nuestro
paisano el tenor Viñas y el maestro Mancinelli. En el Savoy se
ha estrenado Jane Annie, graciosa oprereta de Barrie y Doyle,
con agradable música de Ford, y en la Comedy The great Un•
paid, arreglo al inglés de la graciosa comedia de Brisson, La
famille Pont•Biquet. Próximamente debutaran en el Lyric la
célebre actriz Leonor Duse con La da111a de las ca111elias, y
en Drury Lane la compañía rle la Comedia francesa.
Madrid. - En el Pr!ncipe Alfonso se han cantado Ltterecia
Borgia y La Africana, habiendo sido muy aplaudidos en el
desempeño de la primera las señoras Laborda y Marzoni y los
Sres. Lanfreci y Riera, y en el de la segunda las señoras La·
borda y Ruanova y los Sres. Angioletti, Mestres y Riera, y en
ambas el maestro Goula: para el beneficio de éste se puso en
escena ús Hugonotes, que valieron una ovación al maestro y
muchos aplausos á las señoras Laborda, Ruanova y Blasco y á
los Sres. Angioletti, Lahán, Riera y Verdaguer, artistas espa•
ñoles todos, á la orquesta y á los coros. La comedia musical
en tres actos del maestro Giró, El sombrero de tres picos, eslre•
nada en el propio teatro, ha tenido poco éxito. En la Comedia
sigue cosechando grandes aplausos la compañia de opereta ita·
liana que dirige el Sr. Tani. En Apolo se ha estrenado con mu•
cho éxito una graciosa zarzuela en. un acto, de D. Miguel Eche•
garay, con bellfsima música del maestro Fernández Caballero,
titulada El dilo de la Africana.
Barcelo11a. - La Sociedad de Conciertos de Madrid, dirigida
por el ilustre compositor y director D. Tomas Bretón, ha con·
seguido en el teatro de Novedades ten el Tívoli una serie de
brillantísimos triunfos; las ovaciones se han contado, no ya por
conciertos, sino por piezas, al final de cada una de las cuales
estallaban verdaderas tempestades de aplausos. E l éxito esta
,·ez ha sido tan colosal como lo fué en el otoño de "1891, y no
poclia ser otra cosa dados el exquisito acierto que ha presidido
en la formación de los programas, la maestría con que dirige el
ilustre autor de Los amantes de Teruel y Garin, y la admirable
ejecución de la Sociedad de Conciertos, cuyos profesores me·
recen todos en conjunto y cada uno en particular el dictado de
consumados concertistas. La excelente compañía á cuyo frente
se encuentran los Sres. Rosell y Ruiz de Arana y la señora
Valverde, después de haber hecho las delicias del p{1blico en el
P rincipal se ha trasladado al Lírico; las más escogidas obras
de nuevo repertorio obtienen por parle de esta compañía una
ejecución acabada. En el Eldorado ha tenido un éxito comple·
to la original artista miss Fuller, cuya danza serpentina resulta
un espectáculo nuevr., elegante y de efecto sorprendente. En el
Lirico ha dado cuatro funciones la eminente actriz Sarah Ber·
nhardt, que ha sido en todas ellas calurosa y entusiastamente
aplaudida.

596

355

L A I LUST RAC IÓN ÁRT ÍSTICA

Bellas Artes. - En el salón Schul·
te, de Berlín, se celebra actualmente
una pequeña exposición de carácter in·
ternacional en la que figuran bellísimos
lienzos de Knaus ( Gitanos en el bosque),
Vautier ( El primer vioje de estudio),
Durr, IIang, Canal, Lofftz, Meyer, Oe•
der, Janssen (interior de un café chan·
tant), Koekkoek, Verboeckhoven,
Mauve, Blommers, llfac Ewen y mu•
chos de pintores italianos y españoles,
entre ellos Marchelti, llfadrazo fy Pra•
dilla, quien tiene allí - al decir de un
periódico alemán de donde tomamos la
noticia - tres cuadros, dos de ellos (un
Carnaval üaliauo y un llfercado italia·
110) de una riqueza de colores sorpren•
dente, y el tercero, que es superior á
•.:·-..
los anteriores por su exquisita finura,
representa un jardín con encantadoras
figuras de dos señoras y dos niños. Com·
pletan la exposición dos notables colee•
ciones de obras de Ancarcrona, llenas
de luz, y de Modersohn, que pinta con
preferencia la luz crepuscular.
- El último boletín del Museo Sile·
sio de Artes plásticas, de Breslau, se•
ñala como nuevas adquisiciones hechas
para el mismo un vaciado en yeso de
una esfinge de Behren, el modelo del
busto de Iloffmann de Tallersleben del
monumento erigido en Heligoland, obra
de Schaper, y los cuadros Descanso en
la huida, de Prell; Laguuas de Venecia,
de Schonleber; Paisaje, de Olbricht, y
Aba11do11ada, &lt;le Vautier. Además se
ha enriquecido con varios regalos de
cuadros de Schonleber, Scholz, Hey•
den y Hamacher y multitud de graba·
dos y fotografías comprados.
- El Museo municipal de Dusseldorf
ha adquirido recientemente dos cua.
dros, D1111as de Holanda, de Petersen·
Angeln, y Paisaje de Eslollia, de Boch•
mann. Para el de Koenigsberg se ha
comprado un retrato del príncipe Bis•
marck, obra de Lehnbach, y para el de
Danzig, la Apoteosis del emperador Fe•
derico, de Werner Schuch.
- La comisión encargada del embe•
llecimiento del interior de la Casa Con·
sislorial de Berl!n ha acordado colocar
cuatro figuras de mármol alegóricas
del Comercio, de la Agricultura, de la
Pesca y de la Navegación en otros tantos
nichos del vestíbulo de honor. Además
ha abierto un concurso para la ejecución
de la estatua del barón de Stein que se colocará en un nicho
del corredor.
- La Royal Academy de Londres ha inaugurado la expo•
sición de primavera que, según parece, resulta inferior á la de
los años anteriores. La nota característica en ella es la sensa·
ción, el efectismo, y en este defecto han incurrido artistas ele
tanta nota como Brilon Riviere, Dicksee, Collier, Hacker, Ge·
rome, Nettleship, Chrislie y el mismo presidente de la Acade·
mia, el famoso Leighton. En los paisajes no se nota, por lo ge•
neral, originalidad alguna; mereciendo, sin embargo, elogios
los de Leader, \\'aterlow, Stokes, Thomson y Leas. Entre los
retratos presentados sobresalen los pintados por Stanhop Forbes
y Sargent
- La administración de Bellas Arles, de Dresde, ha adquirí•
do el pastel de Uhde, Cami1w de Emaus. Por encargo de un
particular ha pintado el propio artista El establo de Belén, de
género análogo al anterior.
- Se ha inaugurado en Berlfn la Exposición de Bellas Artes
de la Academia, que contiene 2. 500 obras y cuya impresión gene•
ral es mucho mejor que la que producía la del año pasado. En
ella figuran como grupos in~ependient~~ los secesionistas de
Munich y Dusselelorf y los artistas de\\ e1mar. Además hay en
ella pequeñas exposiciones particulares de algunos pintores.
Necrología. - Han fallecido recientemente:
Luis Giordani, cardenal y arzobispo de Carrara.
Doctor Roberto Hartmann, profesor extraordinario y primer
prosector de Anatomía en la Universidad de Berlín, uno de los
más sabios antropólogos y etnógrafos contemporáneos, autor
de muchas é importantísimas obras cientfficas.
F rancisco Kels, notable pintor paisajista de la escuela de
Dusseldorf.
Juan Addington Symonds, poeta é historiador inglés, autor de
una notable obra en siete tomos sobre el Renacimiento en Italia.
Luis Sepiacci, cardenal, ex catedrático de la Sapieuza. indivi·
duo de las congregaciones de Regulares, de Ritos, de Al;untos
eclesiásticos y ex consultor de la Santa I nquisición romana y
universal.
Dr. Juan Kundrat, catedrático de Anato~fa patológica de
la Universidad de Viena y profesor del Hospital general.
Carlos de Mazade, publicista, político é historiador, uno de
los más elegantes prosistas franceses, colaborador asiduo de la
Revue des deux 111011des, autor de varias obras históricas y ero·
nológicas, individuo de la Academia ele Ciencias.
Eduardo Schmidt Weissenfels, historiador, literato, novelis•
la y poeta alemán.
Beliczay, compositor húngaro y profesor de la Academia de
Budapest.
Bensly, profesor de la Universidad de Cambridge y uno de
los descubridores y descifradores de los nuevos manuscritos si•
rios del Evangelio.
Adolfo Kiessling, profesor de Filología clásica en la Escuela
superior de Estrassburgo, muy conocido en Alemania por sus
traducciones de Horacio y Aristóteles.
Julián I wanowitch Ssimachka, célebre naturalista ruso y au·
tor de una famosa Fauna rusa.
Juan Schnitzler, catedrático de la faculla&lt;l de Medicina de
Viena, director ele la Policlínica general, redactor en jefe de la
«Revista cHnica internacional.»
Pablo Schobelt, notable pinlor de historia y retratista ale·
m:ín, profesor de la Esouela de Artes é Industrias Artísticas
de Breslau.

Arjuzanx, apoya~do ambas manos en el antepecho del palco, se precipitó de un salto á la ¡.,laza

ANIE
NO VE LA POR HÉCTOR l\IALOT. - ILUSTRA C IONES DE EM I LIO BAYARD
(CONTINUACIÓN)

Si~t~ hizo algo más que saludar; cuando llegó frente de ellos dejó escapar un
mov1m1ento en que se demostraba que acababa de reconocer solamente Barincq, y en seguida, separándose de su compañero, se adelantó, sombrero en mano, it1clinando la cabeza ante la señora de Barincq y Anie.
- Ya que la casualidad, dijo, ha hecho que nos encontremos en esta playa,
¿me permite usted que le dirija una pregunta que pensaba hacerle por escrito
uno de estos días?
- Estoy por completo la disposición de usted.
, - Pues vea usted de qué se. trata: en el cuarto que ocupaba yo, cuando iba
a pasar algunos días á Ourteau, hay indudablemente algunos objetos míos: dos

a

a

escopetas de caza, libros, fotografías, ropa blanca y trajes. Hace ya mucho tiemque debía yo haber desocupado aquel cuarto, y le ruego que me perdone si no lo
he hecho todavía.
- Esos objetos no nos estorban en manera alguna.
- Mi disculpa está en una orden de servicio; salí de Bayona poco tiempb
después de morir el Sr. de Saint•Christeau y no he vuelto hasta esta semana;
pero ahora que ya estoy de vuelta puedo enviar buscarlos cuando á usted parezca oportuno.
- Nosotros regresaremos el lunes.
- ¿Le parece á usted bien el martes?

a

�LA

•

ILUSTRACIÓN ARTÍSTICA

NúMERO

596

- Perfectamente.
\ cilíndricas con sus cubiertas en forma de apagadores. A decir verdad, no es
- Pues bien: el martes enviaré á mi asistente para empaquetarlos.
aquel precisa_mente el castillo de la miseria t~n _admirablemen~e descrit? por
- Si prefiere usted darme la lista de esos objetos, yo puedo hacer que Manuel Teófilo Gaut1er, pero no le falta más 9ue la ~1sena; en cuanto a lo &lt;lemas, usse los envíe.
ted lo reconocera, los Arjuzanx han sido ternblemente conservadores, porque
- La lista es difícil de formar, sobre todo en lo que respecta á los libros, que en nuestra casa es ~uy P?Co lo que se ha cambiado, desde Luis XIII. Después
están mezclados con los de la biblioteca del castillo, y precisamente en esto de verán ustedes también mis vacas. .
.
.
,
los libros es en lo que Manuel tiene menos competencia.
- ¡Ah!, exclamó la señora de Barmcq. ¿Tiene usted también vacas? ¿Cuar:ta
- ¿El asistente de usted si la tiene?
leche producen por término medio?, continuó preguntando la madre de Ame,
El capitán se sonrió.
que á fuerza de oír hablar siempre de leche, de manteca, de huevos, de vacas,
- No mucha.
de cerdos, de pastos, de maíz, de remolacha, creía haber adqui:ido conocimien·
- ¿Entonces?
ros especiales en esas materias.
- Es evidente la posibilidad de equivocarse; pero de todas maneras, para el
El barón, echándose á reir, respondió: .
.
caso de que esto ocurra, estoy seguro de que las equivocaciones serán de poca
- No se trata de vacas para dar leche, smo de vacas para comdas.
.
importancia y las subsanaré devolviendo los tomos que no me pertenezcan.
- En Ourteau, prosiguió la señora de Barincq, nuestras vacas dan por térmi- Un medio habría para impedir esos errores: el de que usted se tomase el no medio mil quinientos litros de leche._
. .
.
trabajo de ir en persona á Ourteau, proporcionándonos á la señora de Barincq y
- Ustedes están en un terreno muy n eo; yo, por el contrario, vivo en una t1eá mí la satisfacción de recibirle cuando usted tenga por conveniente honrar el rra sumamente pobre, en los confines de las Landas, donde la ª:enosa llanura
castillo.
sólo produce brezos y maleza; pero por muy pobres que sean mis vacas, en lo
El capitán vaciló un momento, mirando á la señora de Barincq y á Anie.
que respecta á dar leche, tienen, sin embargo, bastant~s mér_itos; y si ustedes
- Si usted puede avisarme con tiempo la hora de su llegada, dijo Barincq, quieren ir el domingo á Habas, que está á muy poca d1stanc1a de Ourteau, veenviaré un carruaje para que espere á usted en Puyoo.
rán ustedes lo que mis vacas valen.
La insistencia de Barincq verició las dudas del capitán, que contestó:
- ¿Hay corrida?, preguntó Barincq.
.
- El martes, á las tres y cincuenta y cinco, estaré en la estación de Puyoo.
- Sí, y las vacas que han de correrse proced:n de m1 ganadería. ,
Cuando Sixto, después de haber saludado á la señora de Barincq y á Anie, iba
- Seguramente iremos, dijo la señora de Banncq apresurándose a contestar;
á retirarse Barincq le tendió la mano diciéndole al estrechársela:
nunca hemos visto ni mi hija ni yo esas corridas de las Landas; pero tanto he·
- Has~ el martes. .
'
mos oído hablar de ellas á mi marido, que tenemos curiosidad de conocerlas.
El capitán volvió á reunirse con su compañero.
La conversación se prolongó de esta manera, pasando li~eramente _de un
La señora de Barincq tenía por costumbre preguntar á su hija acerca de to- asunto á otro, hasta la hora de comer; y ya el sol estaba próximo á hundirse en
das las cosas y de todas las personas, y no formaba nunca opinión sino con las el mar, recortando la silueta sombría de la_s rocas de la Atalaya, y ya habían
impresiones que de Anie recibía; por eso tan pronto como el capitán se alejó cesado el movimiento, la animación y el rmdo de la playa, cuando el barón se
algunos pasos preguntó á la joven:
decidió á levantar el campo.
.
.
- ¿Qué te ha parecido? Ahora no dirás que no has podido verle.
Apenas el capitán y su compañero se alejaron, la señora de Banncq, aprox1·
- Me ha parecido muy bien.
mando rápidamente su silla á la de su hija, le dijo:
- ¿Verdad que sí?, dijo Barincq.
- ¿Sabes que es un buen marido?
- ¿Y qué es lo que te parece bien en Sixto?, preguntó de nuevo la madre.
- ¿Quién?, preguntó Anie.
- Pues todo: es guapo, parece hombre de talento, tiene voz simpática y bien
- ¿Quién ha de ser sino el barón de Arjuzanx?
timbrada, sus maneras son naturalmente finas y desembarazadas; su fisonomía
- ¡Vaya! Ya vuelves á tu idea fija de casamiento, dijo Barincq.
.
.
parece respirar rectitud y franqueza: no conozco militares; pero siempre que me
- ¡Oh!, continuó Anie, cuánto te agradecería que no ~ensases en m1 ma_tnhe figurado alguno con arreglo á un tipo ideado por mí, no me lo he figurado ni monio; ya no estamos en Montmartre y no tenemos necesidad de ver un ~ando
de otro modo ni mejor que éste.
posible en cualquier hombre que se acerque á nosotras. Déjame que disfrute
- ¿Estás satisfecha?, preguntó Barincq á su esposa. Si querías un retrato ahí tranquila de esta libertad.
le tienes.
- Corriente; pero yo no puedo cerrar los ojos á la evidencia, y lo evidente
- Cualquiera diría que te ha gustado.
aquí es que has causado viva impresión en Arjuzanx. Esa impresi61~ es la _que le
- ¿Por qué no? Confieso que no solamente me es simpático el capitán, sino ha obligado á solicitar de Sixto que le presentase á nosotros; esa 1mpres16~ es
que hasta le compadezco.
la que le ha hecho no dejar de mirarte mientras ha estado aquí; esa imp:es16~,
- La voz de la sangre.
por último, es la que le ha inspirado los cumplimientos, por cierto muy bien di·
- ¿Y por qué no había de hablar esa voz?
chos, que varias veces te ha dirigido.
- Porque sería menester que estuviese inspirada en la certidumbre, y esa cer- De todo eso á pensar en casarse hay mucha distancia.
tidumbre no existe.
- No tanta como te figuras.
- He ahí precisamente lo que hace que la situación sea más interesante.
La señora de Barincq dejó entonces de hablar á su hija, y volviéndose á su
Anie interrumpió ese diálogo diciendo:
marido le preguntó:
-Ahí vuelven, y me parece que traen intención de acercarse á nosotros.
- ¿Qué fortuna tiene el barón?
-¿Qué puede querer todavía?, preguntó la señora de Barincq.
- No lo sé.
Aún estaban distantes algunos pasos, cuando ambos jóvenes se quitaron si- Y ¿su padre?
multáneamente el sombrero, pero solamente el capitán tomó la palabra para
- Estaba bien, pero su fortuna se hallaba algo comprometida por la mala addecir:
ministración.
- Mi amigo el barón de Arjuzanx desea tener la honra de ser presentado á
- ¿Y la familia?..
.
usted.
- De las más respetables; los Arjuzanx pertenecen á la nobleza más antigua
- He creído, dijo el barón, que mi nombre explicaría y aun, hasta cierto del vizcondado de Tursán; un Arjuzanx fué amigo de Enrique IV, otros muchos
punto, excusaría este deseo.
se han distinguido en la corte como en la guerra.
- ¿Usted es hijo de Honorato?, preguntó Barincq.
- Perfectamente. El domingo iremos á la corrida de Habas y allí es seguro
- Justamente, el condiscípulo de usted en el colegio de Pau, donde yo lo he que volveremos á encontrarlo. Y ya que el capitán Sixto ha de ir el martes á
sido de Valentín; mi padre me ha hablado de usted con tanta frecuencia y en Ourteau ie haremos que nos dé noticias de su compañero.
tales términos, que me he creído obligado á presentar á usted mis respetos, lo
mismo que á la señora y á la señorita de Saint-Christeau.
III
La señora de Barincq se apresuró entonces á ofrecer al barón un asiento; el caAunque la señora de Barincq, estando, como ya lo estaba, en posesión de la
pitán llevó entonces sillas, y ambos jóvenes se sentaron formando corro con la
familia Barincq.
fortuna de su cuñado, nada tuviese que temer del capitán, mirábale siempre CO·
La conversación no tardó en animarse; el barón de Arjuzanx habló de su pa• mo un enemigo; le había llamado bastardo y ladrón de la herencia durante tan·
dre, Barincq de sus recuerdos de colegio. Asiduo y constante concurrente á Bia- to tiempo, que ya no le era fácil renunciar á su prevención contra Sixto, por más
rritz el barón conocía á todo el mundo, y á medida que las bañistas desfilaban que esta prevención no tuviese en la actualidad razón de ser ni fundament?;
ante ellos, ya para entrar en el mar, ya para volver á sus casetas, nombrábalas á para la señora de Barincq el capitán Sixto era siempre el ladrón de la herencia
todas, refiriendo las historias que circulaban acerca de cada una: españolas, ru- á quien por espacio de tantos años había temido y del que tantas veces había
sas, inglesas, americanas, de todas las partes del mundo desfilaron por allí; murmurado.
Esto no obstante, cuando llegó el día de la anunciada visita quiso la señora de
y cuando dejaron de pasar, el barón sacó de un cuadernito una verdadera
colección de pruebas fotográficas obtenidas por medio de una máquina ins- Barincq recibirle ella misma, porque el deseo de adquirir noticias relativamente
tantánea, con la cual sacó allí mismo algunos retratos. Si alguno de los modelos al barón de Arjuzanx hizo que considerase á Valentín bajo distinto aspecto Y
daba motivo á la burla, su fotografía, exagerando la realidad, presentaba aspec- produjo en la madre de Anie un cambio que seguramente ni las observaciones
tos más ridículos todavía: había allí españolas cuyas capas de concha en que se de su marido ni las de su hija, que abogaban ambos en favor del capitán, huenvolvían daban á su conjunto gordura extraordinaria, como había también ru· biesen producido; toda vez que Sixto era útil en lugar de ser peligroso, se había
sas, copiadas en el momento mismo en que salían rápidamente de sus sillas de transformado para la señora de Barincq en un hombre distinto.
manos, de una altura y delgadez inverosímiles.
Por esta razón estuvo tan amable para invitarle á comer, repitió la invitación
con tanta insistencia, encontró tan numerosas razones para imposibilitar una ne•
- Ya veo, dijo Anie, que es muy conveniente ser amiga de usted.
gativa, que el capitán acabó por aceptar el convite, que su situación personal
- Algunas personas no necesitan indulgencia.
A este cumplido correspondió con una sonrisa muy amable la señora de Ba- con respecto á la familia Barincq, situación evidentemente delicada, no le perrincq, que estaba sumamente orgullosa del buen éxito obtenido por su hija.
mitía rehusar tenazmente.
En varias ocasiones el capitán demostró deseos de levantarse; pero el barón,
Aunque por su parte el capitán pudo considerar también á los Barincq como
desentendiéndose por completo de estas indicaciones, pareció como si le hubie- ladrones de su herencia, en estricta justicia no tenía motivo alguno de queja raran clavado á la silla; charlando siempre, mirando á Anie, haciendo que le con- zonable ni contra los padres ni contra 1:1 hija; ni ésta ni aquélla habían hecho
vidasen á visitar Ourteau y suplicando por su parte á los Sres. de Saint-Christea1;1 nada para arrebatarle aquella fortuna que durante mucho tiempo le había perteque le dispensasen la honra de ir á ver su castillo, ya muy antiguo, de Seigno: necido; entre la familia Barincq y el capitán no existió lucha; solamente la fata·
con buenos caballos podía hacerse el viaje en una jornada sin gran fatiga.
lidad había intervenido en todo por obra de misteriosas combinaciones á las
- ¿Ha leído usted el Capitán Fracassa, señorita?, preguntó el barón á Anie. cuales nadie había contribuído; el capitán no podía por consiguiente, á fuer de
- Sí; lo he leído.
hombre razonable y honrado, achacará los Barincq la ,responsabilidad en el he·
- Pues bien: en mi casa señorial encontrará usted seguramente varios puntos cho de haber sido los instrumentos del acaso, 10' mismo que no podía acusarlos
de semejanza con la del barón de Sigognac, aunque sólo sea por sus dos torres como cómplices de la muerte. En realidad Barincq era una bellísima persona

NúMERO

596

LA

357

ILUSTRACIÓN ARTÍSTICA

- ¿Esa vida debe costar mucho?
que sólo inspiraba simpatías, así como la muchacha e~a. muy graci?sa y más !in·
_ No ¡0 sé; pero seguramente no es tan ruinosa como sost;ner caballos para
da todavía para el capitán, si éste, recorda?do su pos1~16~ de oficial subaltern~ carreras ó jugar; y de todas suertes, _creo que _la for~una de Ar¡uzan~ es más que
sin una peseta, no hubiese procurado dominar l~s sent1m1e~tos de su alm~. As1 suficiente para que pueda él permitirse la sat1sfacc16n de esos caprichos aunque
las cosas, ¿era conveniente encerrarse en un~ act~tud d~ seneda~ que podna ser resulten algo caros y hasta muy caro~; e~to no ser(a una raz?n para detenerle,
tomada como manifestación de encono 6 de mquma? S1xto cons1de~6 esto ~nto porque concede muy poca in:iportanc1a a las cuestiones de dmero.
menos razonable cuanto más cierto era que no sentía con respecto a los Barmcq
La señora de Banncq hubiera hablado de muy buena gan~ del barón durannada de eso; disgustado de que no se hubiese encontrad~ el ~estamento q~e él te toda la comida, procurando enterarse del caract;r de ArJu~anx, d~ sus rela·
conocía, sí lo estuvo y mucho, porq~e no _estaba tan d1vo_rc1a~o de los ~1enes ciones, de su fortuna, de su pasado y de su porvenir_; pero Ame desv1~ de este
mundanos que pudiera sobrellevar 1mpas1ble esta decepción inesperada_, ~ero asunto la conversación y logró mantenerla sobre obJetos que no per1?11tfan volincomodado contra los que recogían aquella fortu~a por der_echo
nac1m1en- ver al barón y sí evitaban que el capitán sospechase ~n el_la algún m~erés en
to, no lo estaba realmente, y por lo tanto no quena que nadie pudiese creer que aquella especie de información acerca de un hombre a qmen había visto una
sí lo estaba.
.
1
sola.
•
A ·
Cuando con el auxilio de Manuel hubo empaquetado lo~ obJetos que e per· vezLa
preocupación del matrimonio la había atormentado tanto tiempo, q~e me
tenecían encontró el capitán al pie de la escalera al Sr. Banncq qu~ le esperaba. se encontraba como una esclava que hubiese acabado de recobrar su libertad.
_ ¿L; parece á usted bien_ que mientra_s _llega la hora de la com~da demos u? La más terrible humillación de sus años juveniles había s(do _precis~ment~ esta
paseo por estos prados? El tiempo es dehc10so; podrá usted ver mis obras Ymis de discutir con su madre sobre si tal hombre ó cual otro a qmen Ame deb1a ver
ganados.
6 había visto sería marido aceptable; si la joven le había gustado, y acerca de la_s
Durante este paseo, que fué largo, porque Barincq se sentía completame?te ventajas 6 inconvenientes qu; ofrecía: Ah?ra, ya qu; la fortuna le da1?a esa h·
dichoso cuando hablaba de cosas por las cuales experimentaba verdader~ pasión bertad, Anie deseaba quitar a su ma_tnmom~ ese cara;ter_ de transacción mer·
y por ¡0 tanto no era conciso en sus explicaciones, el c~pitán no ~vo_ m una so- cantil. Cuando se presentase un mando, la Joven vena s1 le ~ceptaba 6 no. Lo
la vez esa sensación, en la cual podía haber algo ~e tristemente 1rómco, ~~ ver que Anie no quería en manera alguna era adelantarse ella mmna en la presencomo ajena la finca propia mejorada y reformada; 1~dudab)emente la afab1hdad
con que se le recibía era sincera, como lo era_también la simpatía que todos le tación.
Aquella misma noche, después_ de habers: au_sentado el capitán, tuvo con la
demostraban- Sixto veía esto· estaba convencido de ello, y es claro que al sen- señora de Barincq una franca y smcera explicación sobre este asunto.
tarse á !a me~a se encontrab~ en las disposiciones más felices para contestar á
La madre de Anie muy sorprendida de oír á la joven, le preguntó:
las preguntas que con respecto al barón le dirigía la madre de Anie y para con·
- Pues qué, ¿no h~ tomado con mucha frecuencia informes y noticias de altar todo lo que de su condisclpulo sabía.
.
.
gunos
jóvenes sin qu_e tú te enf~dases? .
.
Sixto y el barón se habían conocido en el C?legio de Pau, siendo el uno Y el
- Las circunstancias han vanado. Precisamente porque esto se hizo antes me
otro muy niños, porque ambos eran de una misma eda?- Ya desde mucha~ho
disgusta que lo hagamos ahora. ¿Por ventura lo má~ conve?iente de esta ~er~nmostraba el barón lo que sería el hombre: una sola pasión mostraba, la afición
cia no ha sido el desembarazarnos de los compromisos odiosos de la m1sena?
á los ejercicios de fuerza,_ á toda cla~e_de ejercicios de esa índ?le. En este género
.
de educación babia realizado prod1g1os cuyo recuerdo serviría seguramente Y Ya que poseemos riqueza, déjame que tenga dignidad.
Estas observaciones de Anie no impidieron á la señora de Barmcq perseve~r
por mucho tiempo de ejemplo á los futuros profesores de gimnasia. Era al pro·
é insistir en su propósito de ir el domingo al pueblo de Habas para presenciar
pio tiempo buen muchacho, muy franco, muy leal, muy generoso; solamente te.
nía un defecto, era muy rencoroso; así como sus rasgos de fuerza llegar~n, á ser la corrida.
- Encontrar al Sr. de Arjuzanx no es buscarlo, y ninguna razón tenemos para
proverbiales, así lo fueron también sus v;nganzas. Entr~.el baró~ y ;l cap1tan ha·
bían existido siempre relaciones de_ amistad muy can~osa; Y. s~ bien es verdad huir de él.
- Lo único que deseo es que ese señor no se figure que soy u?a d~ncella gaque mientras ambos estuvieron de internos en el colegio no v1V1eron nu~ca en
nosa de marido, y esto yo me encargo de hacérselo comprender sm deJarle duda
gran intimidad, habían sido siempre muy bu~nos camaradas has~ que ArJuzanx,
á quien sacaron del colegio antes de concluir sus clases, se desp1d16 de él. Des· acerca de mis intenciones.
pués de aquella época no se habían visto en doce años, y sólo volvieron á verse
cuando el capitán fué destinado á Bayona.
.
,
IV
El barón había cumplido de hombre lo que en el coleg10 ~romet1a1 y hoy re~
presentaba seguramente el tipo más_per_fe_cto del ho~~re aficionado a mon,tar a
caballo, á cazar y á toda clase de e1erc1c10s de hab1hdad y de fuer~; tema en
¡ d'
todos éstos tanta superioridad que era verdaderamente famoso,_ dominaba la
Habas, que es una aldea de las Landas, tiei:e no obsta_nte pero 1camente sus
grima y la equitación y boxeaba admirablemente; andaba á pie, sólo Pº: dis- corridas; el domingo de julio en qu~ esas corndas s; ve~1fican de~fila _POr to?os
traerse, doce 6 quince leguas al día, y consideraba como cosa d~ jueg~ el ir de~- los caminos que van á desembocar a la plaza de la 1gles1a procesión mtermma·
de Bayona hasta París en su velocípedo. Sin embargo, ¡0 que mas hab,a contn- ble de coches entre los que están representados todos los géneros de vehículos
· más armas que que .en la comarca se . conocen; á largo
y
buído á labrar su reputac1'6n era ¡a 1uc ha romana, 1a ¡uc ha sin
• de los paseos
. dfestoneados por
, . árboles
~
las manos; lucha en la cual había podido medir sus fuerzas sin desventaja, en el c~b1e~os po~ el follaJe de los cas~nos, los afic10na os que van a pie ?rman
circo Molier, con el célebre Pietro, que está reconocido entre las gentes de la I hilera mt~rminable, cal~dos los pies con alpargatas nuevas, ech~da la boina so·
profesión como el rey de los luchadores. La práctica constante de esos ejerci· bre los o¡os formando visera, cemdo el cuerpo por hermosa faJa encarnada ó
cios y el esfuerzo metódico que exigen habían dado al barón una musculatura
vigorosa que se encuentra muy rara vez entre los hombres de su clase. _Para sos·
tenerse en esta situación tenía Arjuzanx en su castillo un luchador antiguo, pre·
cisamente un hombre del oficio, célebre en otro tiempo, aunque ya retirado, llamado Thoulourenx, y con éste trabajaba todos los días, y para descansar de una
lección larga de lucha 6 de esgrima daba á pie 6 á caballo un paseo de dos ó
tres horas.
La señora de Barincq escuchaba asombrada; tan extraordinaria fué su sorpre·
sa, que interrumpiendo al capitán, le preguntó:
- Esa lucha romana que usted dice, ¿es la que vemos algunas veces en las
ferias?
- Esa es efectiYamente, contestó el capitán, 6 por mejor decir, esa era; porque ahora no está reservada como lo estaba antes á las gentes del oficio, las
cuales solían dar sus representaciones en los circos de la calle Le Pelletier 6 en
las funciones de pueblo en el Mediodía; los aficionados tomaron gusto á esta lu·
cha cuando los ejercicios físicos, desdeñados durante mucho tiempo, volvieron
á tener boga entre nosotros, y Arjuzanx es indudablemente el más notable de es·
tos aficionados.
- He ahí una cosa extraña en un hombre de esa clase.
... - ,.._._
-,r- - No más extraña ciertamente que los ejercicios en el trapecio y los ecues·
tres en el circo en ciertos representantes de la juventud aristocrática. De todas
~ ... ,
maneras, la lucha exige un conjunto de cualidades que no son para desprecia·
das: fuerza, agilidad, destreza, resistencia y otra que puede ser considerada como
intelectual, y que consiste en apreciar oportunamente lo que ha de hé.icerse y lo
que no ha de hacerse en determinado momento.
- H abla usted de la lucha como si usted mismo fuese uno de los rivales del
Sr. de Arjuzanx, dijo Anie.
- No, señorita, hablo sencillamente como un hombre que teniendo precisión
de practicar, por razón de su oficio, algunos ejercicios corporales, puede estimar con justicia el mérito de los que llegan á adquirir superioridad en estos
Sixto se adelant6 sombrero en mano inclinando la cabeza
ejercicios. Además, es un hecho que la lucha romana contribuye mejor que ninante la señora de Barincq y Anie
gún otro á desarrollar la máquina humana para prestarle proporciones armóni·
cas y darle el mayor grado de belleza; mientras que los demás ejercicios destru•
yen, cual más, cual menos, el equilibrio de esas proporciones favoreciendo á un azul; y si bien algunas mujeres se muestran orgullosas porque cubren su cabeza
órgano á expensas y en detrimento de otro; observe usted el tirador, alto de con sombrero de paja, á la moda de París, la mayor parte de ellas tienen su pahombros, el jockey, 6 sencillamente el jinete, de piernas arqueadas, y compárelos ñuelo de seda de colores brillantes, que es la nota característica del país.
usted con los atletas de la antigüedad que han servido de modelos para la esta·
Cuando el landó de la familia Barincq, después de haber atravesado las calles
tuaria y hasta cierto punto la han creado.
del pueblo empavesadas y adornadas con la solemnidad que el caso exigía, se
- Confieso, dijo Anie, que el Apolo de Belvedere y sobre todo el Narciso detuvo delante de la posada La Hermosa P osadera, prodújose entre la mucheme gustan más que el Hércules de Farnesio.
\ &lt;lumbre un movimiento de curiosidad; porque si los carros y aun los carricoches
Todo esto maravillaba á la señora de Barincq, pero no respondía en manera arrastrados por burros eran muy numerosos, la aparición de un landó constituía
alguna á sus preocupaciones de madre; quiso por consiguiente precisar sus pre• en el pueblo un verdadero acontecimiento.
guntas: dirigiéndose, pues, al capitán le dijo:
1
(Co11tin11ará)

?e

:S·

-

~-- -

�LA

1LUSTRACIÓN

ÁRTÍSTÍCA

su danza, terminada la cual el teatro vuelve á su
puesto.»
La organización de los aparatos motores de donde
procedían esos distintos movimientos estaba uniformemente basada en el principio del modo 1e acción
que ejerce un contrapeso cuyo descenso ha sido metódicamente regulado. Veamos, por ejemplo, cuál era el
mecanismo de la marcha del cajón ó carretón (fig. 1).
LOS TEATROS DE AUTÓMATAS EN GRECIA
El cajón ABCD está montado sobre tres ruedas,
EN KL SIGLO II ANTES DE NUESTRA ERA
dos de ellas RR del mismo radio son motoras y están
Los antiguos, que tantas maravillas artísticas y li- fijadas en un eje común: la tercera r, colocada en la
terarias crearon, nos admiran también en materia de parte anterior, sirve simplemente de sustentáculo al
industria, habiéndonos dejado sobre la mayor parte sistema y puede por consiguiente reducirse á un simple disco giratorio. Las tres ruedan sobre rieles cóncavos VV'.
.zv.-· 0.-:.,' -~ 1/.~./ - ,,,...,fo:~===-::~::-:
Alrededor de un carrete fijado en el
~ ::::~~?.=. . ✓eje á igual distancia de las ruedas moto~
¼ ,
ras arróllase un cordón que, mediante
un juego de poleas de retorno pp, termina en un contrapeso de plomo P. Este
contrapeso,
que puede deslizarse por
, . ,··,-·&lt; .
rozamiento suave en el compartimiento
superior en un cilindro vertical TT, descansa sobre una capa M de granos de
mijo ó de mostaza que son á la vez ligeros y escurridizos: en el fondo de este
compartimiento hay un orificio O de
tamaño conveniente que puede abrirse
y cerrarse á voluntad por medio de una
peqúeña compuerta gobernada por un
cordón colocado debajo de la mano del
operador, el cual no tiene que hacer
más que tirar de él cuando quiere que
el carretón se mueva, pues al abrirse la
compuerta el mijo se escapa por N al
compartimiento inferior del tubo, desciende el contrapeso y el teatro anda
suavemente.
Para terminar lo que al teatro móvil
se refiere, diremos que el juego de los
personajes automáticos se obtenía por
medio de un carrete vertical cuyo corFig. 1, Aparato motor &lt;l~l teatro móvil en la antigua Grecia. - ABCD. Secdón motor iba, por medio de un sisteción del cajón móvil. - RR. Ruedas motoras fijadas en un eje común. ma de poleas de retorno, á reunirse hor. Rueda-sustentáculo ósimple ruedecita delantera. - VV'. Vias formadas
con rieles cóncavos. - pp Poleas de retorno. - TT. Cilindro vertical en
rizontalmente con el contrapeso motor.
donde se mueve el contrapeso motor. - P. Contrapeso motor de plomo. En los teatros de autómatas fijos se
M. Capa de mijo ó de mostaza. - O. Orificio por donde caen los granos.
representaban
comedias en varios actos,
- N. Montón de granos caldos en el compartimiento interior del cilindro.
con entreactos y cambios de decoraciones, como en los teatros modernos: su
de las especialidades una porción de trabajos técni- mecanismo se basaba en el mismo principio de la incos que aún pueden consultar con provecho los inge- tervención de un contrapeso motor con descenso renieros modernos, como acontece con la curiosa obra gulado, cuya manera de acción estaba en mejores
de Ht:rón de Alejandría, Los teatros de autómatas.
condiciones que en los teatros móviles porque la suLa estatuaria movible, ó mejor dicho, la industria presión del aparato de ruedas permitía una colocade las muñecas mecánicas vulgarizóse desde muyan- ción más cómoda, aumentando por consiguiente la
tiguo en Egipto, en Grecia y en Italia. Muchos siglos altura dispon ible para el descenso, el volumen del
antes de nuestra era, en los mejores tiempos del arte grano regulador y la duración misma del movimiengriego, algunas figurillas ingeniosamente construídas to. El mijo estaba en ellos reemplazado por arena sedaban interesantes representaciones privadas ó públi- ca, materia más -económica y más duradera que el
cas, á domicilio ó en los teatros de Atenas, en los grano adoptado para el teatro móvil. La representamismos escenarios en donde se representaban las
tragedias de Eurípides.
Los teatros de autómatas descritos por Herón son
de dos clases completamente distintas: unos monoescénicos movibles y otros poliescénicos fijos.
En los primeros el público está sentado formando
círculo alrededor de un recinto central, como en nuestros circos. Un pequeño cajón ó carretón que rueda
sobre una vía circular va pasando por delante de la
primera fila de espectadores: sobre la plataforma del
d
mismo se desarrolla entre los personajes una escena
única sin cambio alguno de decoración.
La representación en boga en el siglo u antes de
nuestra era, fué la de la Apoteosis de Baco, de la que
vamos á hacer un sucinto análisis. En el centro de
la plataforma del cajón alzábase un edículo circular,
p
visible en todo su contorno y cuyo techo cónico sostenían cuatro columnas: en la cima de éste levantáFig. 2. Mecanismo del teatro de autómatas en la antigua Grebase una Victoria sosteniendo en una mano una cocia. - ab. Brazo humano. - cd. Paleta que gira alrededor del
rona. En el centro del edículo está Baco de pie con
eje a. - c. Extremo de la paleta. - K. Clavija ó trinquete de
retención. - P. Contrapeso motor general. - p Pequeño conun tirso en la mano izquierda y una copa en la deretrapeso. - r. Rueda dentada. - /1. Cordón arrollado alrededor
cha; echada á sus pies yace una pantera y apoyadas
del árbol de la rueda.
en las columnas hay varias bacantes. Completan la
escena dos altares situados uno delante y otro detrás
del dios ( fig. 1 ).
ción más célebre que se daba en los teatros fijos era,
Tal es la preparación del espectáculo.
en tiempo de .Herón, La leyenda de Nauplt"us.
«El teatro se pone en marcha, dice Herón. Llega·
En el primer acto el teatro representaba un astido al punto que se quiere, se para y entonces el al- llero: había en la escena doce personajes distribuídos
tar colocado delante de Baco empieza á arder y el en tres grupos, que eran otros tantos griegos ocupatirso del dios mana agua y su copa derrama vino so- dos en construir en la playa de Troya los buques que
bre la pantera: las caras del basamento cúbrense de debían restituirlos á su patria: todos se movían1 unos
coronas y al sonido de los tambores y címbalos las aserraban, otros partían madera, éstos manejaban el
bacantes danzan alrededor del edículo. Cuando cesa martillo, aquéllos el trépano. Pintados sobre la tela
el ruido, Baca y la Victoria giran sobre sí mismos, del fondo todos tenían el brazo derecho movible arse enciende el segundo altar, vuelve á manar agua mado de una herramienta que manejaban vigorosadel tirso y vino de la copa y vuelven las bacantes á mente. Esta oscilación del brazo se obtenía por me-

0; :

1/

NúMERO

596

dio del siguiente procedimiento, descrito muy clara.
mente por Herón.
Nuestra figura 2 representa una palanca ó paleta
e d que oscila y hace oscilar el brazo humano a b alrededor del eje a, gracias al juego continuo de una

&gt;~:Jd"'&lt;_-&lt; -

Fig. 3. Otro mecanismo del teatro de autómatas en la antigua
Grecia. - AB. Rendija abierta en el suelo del fescenario. - C.
Arbol de rotación. - T. Vástago fijado en el árbol y que sostiene la silueta del delfin. - D. Polea. - P . Contrapeso.

rueda dentada r, cuyos dientes sucesivos al apoyarse
en el extremo e de la paleta levantan el brazo de palanca opuesto ad, que luego vuelve á caer, por la acción de un pequeño contrapeso p, sobre el trinquete
de retención ó clavija fija K. La rueda dentada es
movida por el contrapeso general P cuyo cordón h
se arrolla varias veces alrededor del árbol de la rueda.
En el segundo acto se asistfa al lanzamiento y á la
partida de los barcos griegos, y en el tercero se veía
la escuadra en alta mar y algunos delfines saliendo
del agua y volviendo á sumergirse en ella; para obtener este movimiento empleaba Herón el siguiente
procedimiento: «En el piso de la escena practicó hendiduras estrechas y recortó en una planchita delgada
algunos delfines. AB es la hendidura, C un árbol de
rotación en el cual hay el vástago T que sostiene la
figura del delfín y D una polea á la cual se arrolla
una cuerda terminada en el contrapeso P; cuando
éste hace girar la polea el delfín se moverá hundiéndose y volviendo á salir.»
En los restantes actos se ejecutaban juegos pare·
cidos, todos los cuales se basaban en el mismo sistema de contrapesos.

E. H.

NúMERO

596

go. Esta grúa recibe por detrás los bloques que hasta
ella conducen las vagonetas, como se ve en el grabado, y los transporta hasta el
sitio en donde se forman
los paramentos, ejecutándose á brazo el movimiento
vertical. En la cámara cerrada que se ve en la parte posterior del titán hay una dinamo que acciona el movimiento de traslación de la
grúa al mismo tiempo que
el de todo el aparato que,
en caso de mal estado del
mar, se recoge detrás del
muro de abrigo ya construido. Esta misma dinamo gobierna una bomba de agua
y un plano inclinado para
la ascención de las vagonetas en las cuales se cargan
los materiales, piedra arena y cemento necesarios
para la fabricación de la argamasa. Una dinamo receptriz que se ve en la parte
alta y posterior de la cámara cerrada gobierna una
máquina para hacer la argamasa, cilíndrica y hori-

Es este uno de los aparatos más importantes que
se emplean en las obras del nuevo puerto de Bilbao,
y sirve para la construcción del rompeolas.
Este se asienta spbre una base de grandes bloques
apoyados en las rocas del fondo del mar, que sólo sale
un metro del agua durante la marea baja: sobre estos
bloques álzase una mole de doce metros de espesor
que forma el cuerpo de la escollera y sobresale siete
metros en la baja mar y 2'50 en las mareas altas. Por
encima de toda esta construcción corre un muro de
abrigo, de cuatro metros de espesor por tres de altura, coronado por un pequeño parapeto de un metro.
Esta construcción especial es necesaria, dada la violencia del mar en aquellos parajes. El perfil del rompeolas es realmente curioso, pero más interesante y
más original es el titán que para construirlo se utiliza y que nuestro grabado reproduce.
Para asentar sólidamente el cuerpo del rompeolas
sobre los bloques hay que arrojar en sus intervalos
piedras que se cubren de una capa de betún y luego
es preciso colocar la doble serie de bloques que forman
los dos paramentos y llenar el espacio que los separa y
finalmente amoldar en el mismo lugar el muro de abrigo con betún. E l titán asegura del modo más expeditivo la mayor parte de este trabajo y por esto se llama
titán-taller. Este aparato está formado esencialmente
por una gran viga de acero con virotillos, de 32 metros de largo, montada sobre ruedas y que puede circular sobre rieles puestos en la plataforma ya construida
del cuerpo del rompeolas, pudiendo avanzar unos 20
metros fuera de lo construido, para lo cual está equili·
brado por detrás con un contrapeso. Lo que constituye la originalidad principal del sistema es que la
fuerza motriz empleada para este aparato es la electricidad que proporciona una dinamo generatriz establecida en tierra y gobernada por una máquina de
vapor de 40 caballos: el enlace está establecido por
una línea de alambre de cobre, sostenido por postes,
que se prolonga á medida que el trabajo avanza.
Por la parte superior de la viga se desliza una grúa
de 10 toneladas que recibe el movimiento de trasla-ción de una dinamo eléctrica de que hablaremos lue-

d~truye basta las IIAl~E9 el YELLO del roslf? de las damas (Barba, Bigote, ett.), 1111
lllDgun pebgro para el cu tia. 50 Años de Íl:ii:lto, ~ 1DJllares de testimonios garantilan la eftcacla
de esta preparacion, ¡s, ,ende en oeJ11, para la barba, y en 1/2 oaJ•• para el blgott ligero). Para

loa brazos, emplée!, e! o!!ILl. l'Ull&amp; D'U88ER, t , rue J .•J ,•Rouaaeau, P arta.

--................
-

ENFERMEDADES

GARGANTA
ESTOilA.GO
PASTILW P0Ll0S
VOZ y BOCA

PATERSON
• BDUTBO 1

*

EL TITÁN ELÉCTRICO DEL PUERTO DE BILBAO

zontal, que rueda en el piso
inferior del titán: este aparato recibe de las vagonetas
las primeras materias que
transforma en una argamasa excelente ell€ima mismo
del sitio en que ha de emplearse. Al salir de la máquina, esta argamasa es distribuída en los puntos dondehadeser utilizada por medio de un conducto móvil.
Las dos barras verticales
que se ven en el extremo
libre del titán no son necesarias para la estabilidad y
no tienen más objeto que
hacerle tomar apoyo sobre
la fundación inferior y suprimir las vibraciones y balanceos que pueden producir los movimientos de la
grúa y de las vagonetas.
Desde julio de 1892 funciona perfectamente este
aparato que hemos creído
interesante reproducir por
ser una aplicación de la
electricidad que permite un
trabajo sencillo, rápido y
regular.
(De La Nature)

El titán eléctrico empleado en los trabajos del nuevo puerto de Bilbao (de fotografia)

PAtE EPILATOIRE DUSSER

J

**

359

LA I LUSTRACIÓN ARTÍSTICA

■AGRSIA
....._,ldoe OOD&amp;ra lu ...,_lome del z.t6.
mago, Falta de Apetito, Dlge.U.on• labor1-, .&amp;oecUaa, V6mitoe, Era:otoa, y C611-,
regularlun Ju l'unolon• del Eat6mago y
de loe IDINUDoa,
·
En,lrMtlrllt•lo 111'111 dt l . ,ArAIIO.
&amp;dla. DBTll&amp;lf,1"-uoo • P.&amp;llll

PISTILLIS DE DETHAN

LA SAGRADA BIBUA

lla:IQlr ffl el f'Otlllo tJ /tffllt:J
Adh, DETIIAN, Farmaoeutloo en PA!Wi

...............................-

!1:Jo lRfll\i\!II
GOTA
¼
l~
-«JREUMATISMOS 1
0

de peeeta la

I&gt;

entroga de U P'-gina■

AMUQA8 Pat:OOCEI
El'LON:ICERCIU ·
ROIECE8

~

Reoomeodadaa contra los Malea de la Uarg¡mtói,
Enlnclonea de la Voz., IDflamaolonea de la
Boca, EJeotos pernlol~
del llleroarlo I ri•
taolon 911e produce el Tabaoo, J IJ)eCialrileo&amp;e
i loa Son PREDICADORES, A.BOGADOS
PROFEBOI\EB y CANTORES para faetldu !.Í
emioion de la VOL-l'H410 ¡ ta RaAUL

to o6nthnoe

.1.nj,11iL1on· -

, LElffEIAI, TES A110
IAIIPULLIDOI, TEZ IWlRO

EDICIÓN ILUITIIADA

6

L.I.IT

LECHE ANTEF1:L

~

S. aa.iu ,..,.,.._ A.,aa III alldte
fndoM l 1,,. Sra. .llea11Der J Slah, MilDnl

arabedeDigitalde

J

.....,.¡;.,....._
(•l ~ h

■,••~~

1IJ!l
:1:t
:4
-·- - - - ---·-Emplea.do con el me,jor .cexito

contra. la.s diversa.s
Afeccionesd1ICorazon,
Hydropeslas,

Toses nerviosas¡
Bronquitis, Asma, etc,

del

................................
=PILDORAS v~JARABE a
♦

•

Especifico probad? de la GOTA y REU■ATIS■OS, calma los dolores •
los mas fuertes. Acc1on pronta y segura en todos los periodos del acceso.
•

•

VENTA POR MENOR . -EN TODAS LAS FARMACIAS

F . COMAR é HIJO, 28, Rue Saint-Claude, PARIS

v

DROGUERIAS •

MEDIOAOION TÓNICA

DE

BLANCARD

,

CARNE HIERRO 't6Dico■
y QUINA
mu nparador&amp;

11.Allmeuto mu f o ~ 1lllido a los

VINO FERRUGINOSO AROUD

T COK TODOS LOS PIDlCIPIOS NtJ'BITIVOS DB U CAI\NE
~~•
y_ ••mu1 Dles años de ei:tto conUnU&amp;do y las &amp;11rmac1one1 de
.
eminenciaa médrcaa preubin que esta aaociaclon de la «l..._e, el ■ie...,. y ¡
ea,_ constituye el reparador mas enel'llico que se conoce para curar • la Clor6lú la1
Antmta, las JlemtruacU&gt;IIU dQIM'o,a,, el HmpolJrfflmlffllo y 1a .4.lt acfo1' ae
'
el Jlaqutttamo, las J . f ~ ucrotwou, y ucor&amp;ulwiu, etc. El Ti~ Pe.....:■!'::'1é
Areaca es, en erecto, el único que reune todo lo que entona y fort&amp;I
1
regu)arlzbªl coordena y aumenta considerablemente laa tuerzas ó ln!un~
empo rec da y descolorida : el Y~or, la Color/JCW# y la. J/Mrqta 1'ttlll.
_ •.,
Port1,avor,e11Pari,, en euade J. FEW,rannacentico, tO!,raeRicheliea, SucesordeAllOUD

lh~••

:la°1'~2!!

SJI TIOO&gt;II: BN TODAS L4S PJUMQIP.u.BS BOTICAS

EXIJASE .i:: ARDUO
1

VELOUTINE FAY POLJ!p!!.~!Rfm~TRI
.

El mejor~ mas célebre polvo de tocador

por Ch. J'a~,perfumista
9, Rue de la Pal%, P ARIS

'

�LA ILUSTRACIÓN ARTÍSTICA

LA CARTOMÁNTICA,

NúMERO

596

cuadro del malogrado pintor Simón Gómez

e.as casas extranjeras que deseen anunciarse en LA ILUSTRACIÓN ARTÍSTICA dirija.nse para. informes á los Sres

A. Lorette, Rue Caume.rtin,

núm. 61. Pa.rís.-La.s oaeas eepa.iiolu pueden hacerlo en la odcina. de publicidad de lo• Bree. Oa.lvet y Rialp, Diputación, 358, Barcelona.

Jarabe Laroze

Soberano remedio para rápida cura•
cion de las Afecciones del pecho,

DE CORTEZAS DE NARANJAS AMARGAS

Catarros,Mal de garganta, Bronquitis Resfriados, Romadizos,
de los Reumatismos. Dolores~
Lumbagos, etc., 30 años del mejor

Desde hace mas de 40 años, el 1arahe Larose se prescribe con éxito por
todos los médicos para la curacion de las gastritis, gastraljiaa, dolore•
y retortijones de estómago, estreñimientos rebelde■, para facilitar
la digestion y para regularizar todas las funciones del estómago y de
los intestinos.

éxito atestiguan la eficacia de este
poderoso derivativo recomendado por
los primeros médicos de Par1s.

JARA.BE

a1Bro111uro de Potasio

D1ptJs/to ,n tollas lu Farmacia,

DE CORTEZAS DE NARANJAS llARGlS

Es el remedio mas eficaz para combatir las enfermedades del coruon,
la epilepsia, histéria, migraña, baile de 8•-Vito, insomnios, convulsiones y tos de los nin.os durant.e la denticion; en una palabra, todas
lu afecciones nerviosas.

Jábrit.a, lspediciones : J.-P. LAROZE

Querido enfermo. -Flese Vd. á mi /arta experiencia,
y hat• uao de nuestro, 8RANOSde SALUO,puea el/01
le curarán de ,u con1t1paclon, le darán apetito y le

derolrerin el aueño y la alegria. - As, r1rirá Vd.
muoho, año,, d1tfrutando s,empre de una buena ,alud

1, roe dtJ Lions-St-Panl, i Paria.

Deposito en todas la.a principales Boticas y Droguerlu

AP:IOL .
de los 0'8' JORET &amp; HOMOLLE

~

º 1t1t.9ADESdeJEBroh ..
\ ...,~

--¼---

~,,,

Pepsina Boudault
.&amp;p?Obada por la füDEII.&amp; DE IEDICIIU

PREMIO DEL INSTITUTO AL O' CORVISART, EN 1856
Médallaa &amp;n 1&amp;1 Expoaloionu lnler naolonalu de

P.&amp;RIS - LYOI • VIEIU - PBIUDELPBI.&amp; - P.&amp;RIS
1867

l ffi

1873

1876

11 IIDLll C01' IL J1U.T0I. Í.XJTO

11178

•tt L.U

DISPEPSIAS
QASTRITIS - QASTRALQIAS
DIQESTION LENTAS Y PENOSAS
FALTA DE APETITO
'f 0T&amp;.01 D1101.DIN'&amp;I DI U . DI0IITI0II

Lu

Pe1101111 qae coDGcen las

PILDORASt~DEHlUT
DE PARIS

no titubean en purgarse, cuando lo
necesitan. No temen el asco ni el causancio, porque, contra lo que sucede con
los demas purgantes, este no obra bien
sino cuando se toma con buenos alimentos
y bebidas fortificantes, cual el vino, el café,
el té. Cada cual escoge, para purgarse, la
hora y la comida que mas Je convienen,
segun sus ocupaciones_.. Como el causan
c10 que la purga ocasiona queda completamente anulado por el efecto de la
buena alimentacion empleada, uno
se decide fácilmente á volver
á empezar cuantas v11ces
sea necesario.

BAJO LA FORMA DE

ELIXIR, · de PEPSINA. BOUDAULT
VINO · · de PEPSINA BOUDAULT
POLVOS. de PEPSINA. BOUDAULT
P.&amp;RIS, Pharmaoie COLLAS, 8, me Dauphiue
11 en la, principales farmacia,.

JARABE

DEL

DR. FORGET

contra los Reumas, Toa, Crisis nerviosas
é Insomnios. - El JARABE FORGET es
un calmante célebre, conoc1d1&gt;desde 30 años. En las farmacias y 28, rue Bergere, París
1(antiguamente 36, rue Vivienne).

\

El APIOL cura los do/ore,, retruo,, aupre•
Pero con!l'ecuenctaes !alsificado.EJ APIOL
verdadero1,.ú_nlco eficaz, es el de los tnven•

1/onu '11 la, llpooa,, as1 como las p6rdfda,,

torea, loa

11'"1

JOl\ET 'T BOl!IOLLE,

rlOA LLAS l1pt1Unlr1• LONDRES1161•PA R/8 f881
rar" IRIUT, mdtRlnll, PWI

no,

I

Farmacéutico, place des Petits-Ptlres, 9, P
PREPARACION
ESPECIAL

para com~atir
con dxilo
ESTRENIMIENTOS

. • •.

.

♦

, ·

'

E:cijarse fu
cajas de hoja de
Una ~charada

por la manana

• y otra por la ta
~
';/'• en la cuarta p
IRRITACIONES
"'• ,••
de un v aoo
ENFERMEDADES En /odas deaguaó del
DEL HIGADO
fa•
Y DE LA VEJIGA farmacia,
LACAJA : 1FR.

eOLICOS

30

CARNEyQÜINA

ll Alimento mu reparador, anido al Tónico 1Daa énqico.

VINO A·ROUD CON QUINA

T CON TODOS LOS P,JUNOIPIOS fflml.ITITOS SOLtJBLBS DB U CARNE
elementos $f118 entran en la compostcton de este potente
teparador de las fuerzas vitales, de este fonilelaate por e1eeleaeia. De un gusto sumamente agradable, es soberai¡o contra la .f.nemta y el .f.poca,ntento, en las Calent11t'III
1' Conoa/4aenctas1 contra las l)tMreas y las .AfeceúYIIU del 11,tomago y los ,ntutino,.
Cuando se trata de despertar el apeUto, asegurar las digest1ones1 reparar las fuerzd,
enriquecer la sangre, entonar el organismo y precaver la anemia y la8 epidemias pro'fOo
cadu por los calores, no se conoce nad.a superior al l'iao de gaiaa de .t.reud,
.Por ffl4J,lor. en Pari1, en casa de J. FERRt, Farmaceutico, 10!, rue Richelieu, Sucaor dlA,1\0UD.
4'.l&amp;.ft y om1u I son los

8B VKMDB BN TODAS LAS PI\INOIPALIIS BoTIQU.

EXIJASE •li:o:i: 1 ARQUQ
Quedan reservados los derechos de propiedad artística y literaria
lMP. DK MONTANKR. Y SIMÓN

�</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </file>
  </fileContainer>
  <collection collectionId="137">
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="3066">
                <text>La Ilustración Artística</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="41">
            <name>Description</name>
            <description>An account of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="479260">
                <text>Semanario de literatura, artes y ciencias publicado en Barcelona, España por Montaner y Simón. Redactado por Alarcón, Alás, Barbieri, Barrera, Benot, Brú, Castelar, Echegaray y otros. Contiene ilustraciones, grabados y dibujos.</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
  </collection>
  <itemType itemTypeId="1">
    <name>Text</name>
    <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
    <elementContainer>
      <element elementId="102">
        <name>Título Uniforme</name>
        <description/>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="48131">
            <text>La Ilustración Artística</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="97">
        <name>Año de publicación</name>
        <description>El año cuando se publico</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="48133">
            <text>1893</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="53">
        <name>Año</name>
        <description>Año de la revista (Año 1, Año 2) No es es año de publicación.</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="48134">
            <text>12</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="55">
        <name>Tomo</name>
        <description>Tomo al que pertenece</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="48135">
            <text>12</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="54">
        <name>Número</name>
        <description>Número de la revista</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="48136">
            <text>596</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="98">
        <name>Mes de publicación</name>
        <description>Mes cuando se publicó</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="48137">
            <text> Mayo</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="101">
        <name>Día</name>
        <description>Día del mes de la publicación</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="48138">
            <text>29</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="103">
        <name>Relación OPAC</name>
        <description/>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="48154">
            <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaBasica&amp;bibId=1753927&amp;biblioteca=0&amp;fb=&amp;fm=&amp;isbn=</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
    </elementContainer>
  </itemType>
  <elementSetContainer>
    <elementSet elementSetId="1">
      <name>Dublin Core</name>
      <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
      <elementContainer>
        <element elementId="50">
          <name>Title</name>
          <description>A name given to the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="48132">
              <text>La Ilustración Artística, 1893, Año 12, Tomo 12, No 596, Mayo 29</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="89">
          <name>Accrual Periodicity</name>
          <description>The frequency with which items are added to a collection.</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="48139">
              <text>Semanal</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="49">
          <name>Subject</name>
          <description>The topic of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="48140">
              <text>Literatura</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="48141">
              <text>Arte</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="48142">
              <text>Ciencias</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="48143">
              <text>Barcelona (España)</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="48144">
              <text>España</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="48145">
              <text>Publicaciones periódicas</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="41">
          <name>Description</name>
          <description>An account of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="48146">
              <text>Semanario de literatura, artes y ciencias publicado en Barcelona, España por Montaner y Simón. Redactado por Alarcón, Alás, Barbieri, Barrera, Benot, Brú, Castelar, Echegaray y otros. Contiene ilustraciones, grabados y dibujos.</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="45">
          <name>Publisher</name>
          <description>An entity responsible for making the resource available</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="48147">
              <text>Montaner y Simon, Editores</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="40">
          <name>Date</name>
          <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="48148">
              <text>1893-05-29</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="51">
          <name>Type</name>
          <description>The nature or genre of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="48149">
              <text>Revista</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="42">
          <name>Format</name>
          <description>The file format, physical medium, or dimensions of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="48150">
              <text>text/pdf</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="43">
          <name>Identifier</name>
          <description>An unambiguous reference to the resource within a given context</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="48151">
              <text>2011725</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="48">
          <name>Source</name>
          <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="48152">
              <text>Fondo Pérez Maldonado</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="44">
          <name>Language</name>
          <description>A language of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="48153">
              <text>spa</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="38">
          <name>Coverage</name>
          <description>The spatial or temporal topic of the resource, the spatial applicability of the resource, or the jurisdiction under which the resource is relevant</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="48155">
              <text>Barcelona, España</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="96">
          <name>Rights Holder</name>
          <description>A person or organization owning or managing rights over the resource.</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="48156">
              <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="68">
          <name>Access Rights</name>
          <description>Information about who can access the resource or an indication of its security status. Access Rights may include information regarding access or restrictions based on privacy, security, or other policies.</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="48157">
              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores.</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
      </elementContainer>
    </elementSet>
  </elementSetContainer>
  <tagContainer>
    <tag tagId="7306">
      <name>Emilio Castelar</name>
    </tag>
    <tag tagId="7528">
      <name>Exposición histórico-Europea</name>
    </tag>
    <tag tagId="199">
      <name>Grabados</name>
    </tag>
    <tag tagId="7516">
      <name>Héctor Malot</name>
    </tag>
    <tag tagId="7536">
      <name>Teatros de autómatas en Grecia</name>
    </tag>
    <tag tagId="7537">
      <name>Titán eléctrico</name>
    </tag>
  </tagContainer>
</item>
