<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<item xmlns="http://omeka.org/schemas/omeka-xml/v5" itemId="19620" public="1" featured="1" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance" xsi:schemaLocation="http://omeka.org/schemas/omeka-xml/v5 http://omeka.org/schemas/omeka-xml/v5/omeka-xml-5-0.xsd" uri="https://hemerotecadigital.uanl.mx/items/show/19620?output=omeka-xml" accessDate="2026-06-10T17:38:29-05:00">
  <fileContainer>
    <file fileId="15989">
      <src>https://hemerotecadigital.uanl.mx/files/original/388/19620/VIDA_UNIVERSITARIA_1999._NE._No.38._Septiembre._Primera_quincena._Supl._El_tigre._0002014464ocr.pdf</src>
      <authentication>82c8fe43e5f05db617e335a629c6bdd7</authentication>
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="4">
          <name>PDF Text</name>
          <description/>
          <elementContainer>
            <element elementId="56">
              <name>Text</name>
              <description/>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="553421">
                  <text>Vida Universitaria - Primera quincena de septiembre de 1999 - Número 38

,,

Antonio Jesús Ramos Revillas. Fac. de Filosofúz- y l.etrRS

Primer lugar, cuento, Certamen de literatura Jwen Universitaria 99.

SE PASEÓ EN lA HABITACIÓN CON lA CABEZA GACHA YIAS MANOS
en los bolsillos del pantalón. De vez en cuando escuchaba pasos
en el corred~r y al asomarse reconocía, con una carga de pesimismo y desesperación~ que sólo eras la criada en su andar
apresurado de un cuarto a otro. Algo más ~ncorvado, sin
fuerzas, regresó al centro del lugar donde sobre el escritorio de
nogal yacían varios papeles; de una carpeta sobresaüan recetas
médicas, telegramas llegados en la víspera, mensajes que la
sirviente le traía a cada rato. La computadora estaba encendida
y las líneas de la novela a medio escribir esperaban sujetas en la
pantalla antes de convertirse en un sin fin de tuberías que bajaban y subían. Volvió a escuchar los pasos ahogarse en el pasillo
y como otras veces posó la mirada en la puerta. Sin embargo, esta no se abrió y Renato-encendió el último cigarro de la cajetilla. "Tal vez pueda tranquilizarme un poco si vuelvo a escribir...no creo que Eduardo tarde más...aunque yo debería estar con ella." Recordó a Julieta, su esposa, atacada por fiebres repentinas, vomitos, debilidades. Se· dejó caer sobre el sillón de
cuero negro, cerró los ojos. Quisiera estar ahí, en el hospital, se
dijo, pero las palabras de Julieta volvieron a acosarlo con su dosis de impotencia: "No te perdonaré si me vez así, moribunda".
No era suficiente pretexto para no ir. Deshizo a jirones las palabras de su mujer, las que él se·repetía en el silencio de la casa,
en la solemnidad polvorienta de los libreros; pero antes de em;
pezar a teclear sintió verguenza de estar ahí, de ser un cobarde,
de refugiarse con las palabras necias de su mujer para no estar
donde debería de estar.

... .caminas un largo tramo sin dejar de sentir el miedo: ese
11).iedo pesado y tibio que te persigue desde horas atrás, cuando
los sóldados de la república te empezaron a perseguir por
traidor. Ahora, ese pánico por las horas de fuga se ha transformado en desesperación y fastidio. Si al menos llegaras a Querétaro donde el grueso de las tropas del Emperador o de perdido
encontraras un aljibe dónde esconderte, algún jacal miserable
donde te dieran un poco de frijoles, el agua de una noria para
recobrar un poco las fuerzas. Pero la noche se traga todo. Aho·
ra ese pánico inicial se ha tranformado en fastidio al ver cómo
1?8 republicanos te persiguen como si el odio de sus caras mestizas, de sus cabello.s negros y grasientos necesitaran pescar tus
cabellos amarillos, tus ojos azules para sentirse superiores a ti en
raza Yvida. Cansado te recargas en un tronco mientras las gotas
de sudor bajan copiosamente de tu frenJ:e. Las piernas te duelen, lo sabes, e intentas sobarlas pero por más que manoseas los
muslos, ellas persisten duras, como si fueran de una piedra eternamente dormida y mientras deslizas los dedos descubres heridas, trozos de hojas, cortadas que cruzan las manos y una infinidad de raspones que rasgan y forman una especie de mapa
rugoso. Entonces vuelves a escuchar el ladrar de los perros que
vienen desde·arriba de la sierra, rebotando por las fuldas del cerro Ycuando ves el lugar de donde llegan, distingu~ las an~rchas que bajan culebreando en tu dirección. No debiste decirlo

La trama

Este ejemplar de El Tigre presenta imágenes de Alejandro Sotero
Silva Martínez (1974), estudiante de la Facultad de Ciencias de la
Comunicación, donde actualmente cursa el séptimo semestre en la
especialidad de periodismo. Fotógrafo autodidacta desde 1997, Silva ha optado por' desarrollar el tema urbano en la mayor parte de
sus fotografías. Actualmente trabaja como reportero en
Policía del periódico ABC.

t

1

)

..

1
1
1

19
.

\

lj'
1 ·.
1

�i\

Joseph. Pero no haóa falta ni hablar. Ellos vieron sus ojos, el color de tu piel, el águila imperial bordada a la altura de tu pecho
y gritaron a coro: "es de Maximiliano". La sangre de la multitud se calentó, agitarón las trinches, salieron los machetes para
sitiar aunque fuera a un hombre del imperio así como estaba
ahora austriaco. Subiste al primer caballo y huiste. Pero te
seguían. Sin embargo una pregunta te hierve en las sienes: ¿por
qué siguen persiguéndomd No les basta con verme acorralado,
desear hasta con los huesos ser como ellos: prieto, ventrudo". El
"ladrar de los perros cae de árbol en árbol: parece engullirte de
una sola vez, sin trabas, rasga tú piel y la baba de los animales se
confunde éon tu sangre, formando una nueva, producto dé bestia y hombre. Vuelves a correr con la idea fija en los fusilamientos, en los cuerpos de espaldas que reciben el odio de los mexican9s, un odio que no se va a terminar hasta que no quede
ningún francés o austriaco o alémán sobre estas tierras. Te imaginas vendado, escuchas el rumor de la tropa, de las mujeres, y
cómo festejan cada disparo con vivas, con hurras. Te golpeas
una y otra vez mientras los ladridos se hacen más sólidos, pegados a tu oído, y tras ellos las voces cercanas de los hombres.
Aprietas los dientes al sentir otra rama golpear tu cara·y después
de dar un paso en falso tratas de incorporarte. Pero es tarde: las
fauces de los perros te tienen acosado y su aliento es cálido, como una de las higueras que bajan' por el cerro...
Un jarrón se cayó rompiendo el silencio del lugar. Salió del
pasillo en el momento en que la criada recogía los pedazos y lo
miraba con miedo a una represalia. Volvió a entrar a la
habitación. Guardó las recetas médicas dentro de una carpeta.
En la computadora volvieron a aparecer las tuberí~ -de colores.Le gustaba el ·aroma de los libros, el recordar dónde los había
encontrado o las personas quienes se los había dado en alguna
cena, alguna navidad pasada o cumpleaños. Había conocido a
Julieta en una librería de viejo haóa años, muchos. Y ahora ese
libro estaba allí, como otra herida abierta. Se paseó junto a los
anaqueles buscándolo pero sobresalían sus libros favoritos: el
Q;l,ijote, de pasta envinada, las obras de Lope de Vega, de Valle
Inclán, de Lorca, Pedro Páramo, IJi,ario de una resurrección. Aspiró el aroma de las hojas encuadernadas. Encontró a Julieta ahí,
en el recuerdo, cuando ella cambiaba los libros o anotaba las
fichas bibliográficas que él nunca haóa por parecerle algo demasiado aburrido y tedioso. El cuarto allí olía a encierro. Sudaba. Dio media vuelta e inconscientemente se dirigió a la ventana
donde corrió las cortinas para ver las cosas de siempre: el almendro, los terriers corretiando junto a la tapia dond~ las
enredaderas caían de lo alto formando una cortina. Fuera de los
muros estaba 1a sierra ocre, seca. Se sintió contento por el fruto
de su trabajo. De vuelta al sillón hojeó un libro pero la lectura
no lo atrapó. Pensaba en ella. Llamó a la criada y le pidió una
taza de café. La mujer, de rostro cansado, se dirigió a la cocina.
Mientras cerraba el libro pensó en la tardanz,a de Eduardo. La
noticia debía de darse en cualquier momento. Cerró los puños
al imaginar a Julieta en aquel lugar de paredes blancas y mas, de
inyecciones y jeringas en las manos. Debía de existir alguna forma de volver a verla, de abrazarla. Por breves momentos los ojos
le temblaron, pero aferrándose a la idea de que nada iba a pasar,
volvió a escribir. Ya pasarían los nervios.
1
...de repente escuchaste un disparo. Un perro aulló de dolor,
se tambaleó y cayó muerto. El resto se escondió entre los matorrales. Reconociste el uniforme: un zuavo. Le dijiste, Joseph,
le suplicaste que te ayudara a llegar a Querétaro, con el Emperador. El soldado te dio una mano y apoyado en su hombro bajaron por un sendero hasta un camino seco d~nde esperaba todo un batallón.
.
-Vamos al sitio, Márquez nos envió, no va a·poder regr~ar,
salió para Puebla.

..

Los ganadores del séptimo Certamen de. Literatu
Joven Universitaria 99, organizado por el
Departamento de Difu~ión Cultural, son: en cuen
Antonio Jesús Ramos Sobrevilla, cuyo trabajo
incluimos íntegro en esta edición de El Tigre; César
Gándara Pérez y Vladimir Villarreal Barbarín. En
poesía, Abel Garza Martínez, Andrés Montes de
Oca y Ramón Ramírez !barra
Los.escuchaste transido de desesperación. Bebiste
un poco de las cantimploras de ellos mientras volvían
a marchar.
-Traigo a un grupo de republicanos detrás.
No te hicieron caso. Ibas a Querétaro. Allá estaba Maximiliano y, con él, Celia, tu mujer. La recordaste en las vísperas de la partida a México, cuando
se fue con el resto de los europeos que pensaban que
cerca del Emperador estarían seguros. La gente de la
capital los miraba con coraje, como si todo este tiempo utilizaran máscaras que les ocultara el odio. Celia
se fue en un carruaje con las tropas y tu, Joseph,
partiste rumbo a Veracruz para cuidar el cargamento
del Emperador conformado por estatuas; regalos de.
los indios, mesas europeas, candelabros1 alfombras,
vestidos de colo?es, fracs de gala, loza con bordados
imperiales, etc.
-A ver si podemos entrar -dijo el zuavo- ya cerraron el sitio. No dejan salir ni a las mujeres.
El grupo se internó en los vericuetos de la sierra.
Iban en silencio. Ya no escuchabas los ladridos pero
cada herida se abría mientras cabalgabas, mientras el
recuerdo de Celia te arañaba en los lugares donde no
corría sangre. ¿Cuánto tiempo buscándolaix&gt;r todas
partes? Fuiste a México a buscarla en el caserón oscuro del paseo de la Emperatriz con la esperanza de
que ella hubiera regresado. La guerra te llevaba de
un lado a otro, en medio de los gritos de "camarón,
camarón, adiós mamá Carlota, viva Juárez"; en
medio de los relinchos de los caballos, las cargas de
infantería de los mexicanos, el estruendo de los
cañones y pensabas en ella. Sus ojos verdes reluáan
en las noches sin luna, en los caminos silenciosos
donde apretabas bien el fusil para evitar cualquier
sorpresa, en las ciudades donde cada hombre traía
una daga lista-para acabar con ustedes. Porque de
pronto la tierra se J1abía llenado de serpientes que vitoreaban una Constitución que viajaba en un carruaje por todo el país.
. - Mire, allá está el Cerro de las Campanas, ya vamos a llegar.
Miraste la sierra tal vez por la orden. Deseabas
mirar a Celia, aspirar el perfume de su cabello negro,
estrechar su cintura, besar el diminuto lunar en su
mejilla. El cielo estaba enrojecido cuando subieron
por el camino. Los wpilotes eran como otra nube
más sobre el amanecer de Querétaro...
La mujer colocó el café sin hacer ruido. Cuando
terminó de escribir sentía un pequeño dolor en la
muñeca. Ésa era la única manera de ir por ella, de
sentir que hacía un esfuerzo increíble por no dejarla
abandonada en la cama de un hospital o en la casa os-

curecida de aquella ciudad. Renato bebió dd ~
frío. Regresó a la ventána, corrió las cortinas yfij&amp;lt
atención en el.querubín de la fuente, en d cano~
gro debajo del almendro. Fue entonces cuando ale
lejos, en la vereda, un carro se acercó con ~
El auto entró a la finca, se estacionó a un lado da
otro y de él bajo hombre. Las miradas se CDCODtraron. Renato regresó al sillón, Minutos dcspu&amp;
las pisadas secas de alguien llenaron d pailo.
Abrieron la puerta por fuera. Era Eduardo; su •·
mano mostraba el rostro desencajado. VJSiblcmmlc
había llorado, le costaba trabajo hablar. Lo intcDIÓ
una vez pero se quedó a la mitad de la frase: "Rcnato.. . Julieta está muerta", dijo finalmente y se dcj6
caer apesadumbrado sobre un sofá.

un

Esa noche no escribió; pero imaginó al protago'
nista de su .historia llegar a la ciudad al amanear.
Había que salvar algunos de los retenes del cjétcia&gt;
republicano, burlar unas guardias para después Clll1'al'
a las calles llenas de escombros donde los perros se
peleaban entre el ir y venir de los soldados dd •
rio que defendían un punto cuando se daban cualll
que ya estaban atacando otro. Siguieron por uoa
calle hasta el Convento de las Teresitas y JO&amp;Cph se
separó depués de ir con el Emperador y sus gcncnks
que discutían el rompimiento del sitio. Tomó por.un
costado de la iglesia. Por esa calle se llegaba a una
casa de dos plantas, de las pocas de la ciudad, dmk
Celia lo esperaba. Sólo era la imaginación. Las IDll"'
jeres pasaban a su lado dándole un pésame. "'1lcnO
que reponerte," le deóan y él masticaba las palibt'o
un poco, como no queriendo tragarlas por ~
to, comó decir que no era cierto y Julieta estaba víW ·
en ese momento: venía de compras, traía_d cat,dk&gt;
negro anudado por una liga, los ojos verdes le biiDaban y Renato la abrazaba. un poco con jue~ ~
poco con seriedad para después irse a tenili°:°'
novela. Eduardo se sentó junto a él. Renato miraba
el cielo raso. No había llorado.
- Ya llegó la carroza.
las
Eduardo lo levantó. La procesión avanii&gt; par lo
calles ensordecedoras de la ciudad. Los ~
aturd!an, el calor, bajó una ventanilla para~
pero se encontró en medio del tráfico, con la fila
carros detrás de él, las coronas de flores. No era
muerta cualquiera pero la ciudad se lo decía en , •
semáforos en rojo, en los perros que ladra~ al pa
so del cortejo. En el panteón un hombre diJ0 : :
labras de costumbre. Renato estaba lejos dd
la
recordando cada detalle de Julieta, los lunares en
espalda, el cabello, los ojos verdes obsce~te ';"
rrados. Los días siguientes la casa estuvo en sikn(IO·

U:

Dcvczen cuando Eduardo iba a visitarlo o recibía las gre. Te lleva al segundo piso, cura tus heridas, te be-

~ telefónicas de sus familiares. Contestaba sa. Te esperaba desde hace semanas, dice, y vuelve a
que esttba bien, era una gran pérdida; pero estaba limpiar, te esperaba, sabía que ibas a venir. .Y tú le
bien. Mandó tumbar al querubín de la fuente, contestas que eres capaz de sacarla de la muerte con
cncmó los perros. El almendro dejaba caer una llu- tal de tenerla junto a ti. Entonces emergen del cerro
via de hojas sobre el carro. Eduardo vino una tarde un sin fin de cañonazós. Te levantas, Celia se pega a
Ydescubrió que la criada ya no estaba en la cocina. tu cuerpo. Por la ventana, en un quicio, miras una
Fue directo al estudio, tocó dos veces y empujó la bandera blanca y de pronto miras a Maximiliano
puerta &amp;:nato estaba en el escritorio, aún terco por rodeado de jinetes de la república. Los soldados cotaminar la novela.
rren por toda la calle, tocan las puertas, regresan,
saltan mientras se llevan a su preso más codiciado.
. '." ¿muertos, Joseph? Muertos con hambre, con ¿Te olvidaste, Joseph? Celia te abraza con fuerza, la
plOJOs, muertos con un águila imperial en el pecho, miras a los ojos verdes, se los besas. Está llena de vill1UQ'to§ prietos que protegen a un muerto blanco de da ...
baba partida; muertos son todos y todo lo que enLa noche estaba afuera. Los grillos cantaban su
CUCntras atu llegada a la ciudad. Sin embargo, el Emmonótona
melodía pegados a las paredes, en las llan~ ~ quiere irse, de nada sirven los ruegos de
embajadores franceses, el príncipe Slam Slam, de tas del carro. Renato empezó a llorar. ¿Por qué si
; :que o~ mexicano que quiere salvar el pellejo. doy vida no puedo recuperarla? Apagó la computaeso no unporta. A lo lejos ves la casa de dos dora, rasgó las recetas médicas. ¿Era Julieta el día
~ donde ella te dijo que iba a esperar. Inclinas que me curó, cuando me caí en el cerro?, era Julieta
rostro cuando pasan algunas señoras rumbo al en los días lluviosos, cuando el agua parecía un re~~- También escuchas los disparos, algunas molino de disparos que golpeaban las ventanas. En¡sin de artillería que derrumban unas casas co- tonces bajó por la escalera hasta llegar a la puerta de
lllo s¡ les di
tialC
eran un puñetazo sordo y duro. La casa la entrada. Afuera el viento movía las hojas del aly d ~ marcas de balas. Tiemblas. Tocas el portón mendro. Los perros estaban amarrados junto al
~~~ te muele _los nervios. ¿Y si no está, querubín. Ladraron. Corrió._ Dejó ~trás los n_i~os
--ru?, e·siregreso, a Mexico
'
cuando tú ibas a Ve- que protegían la casa, el carruno vean~, perdio_ de
~
Ydespués te siguió hasta allá cuando tu venías vista las luces de la ciudad que se extendían a lo leJos,
\IC l'Cgrcso&gt;
. ,
abre
·: &lt;"'f s1 esta muerta? Entonces la puerta se se internó en la espesura de los matorrales, las espinas
~ e s . De pronto no te importa el sitio ni el le rasgaban la piel. Cerró los ojos, los ~brió sin ~ejar
~o~~ los ge?erales ni el Emperador coo su de correr rumbo a la sierra, pensando solo en Julieta,
. SUoas de lasndículo ru el ejército republicano en al- en que la extrañaba, que de nada servía darle vida a
'ndos
casas de la ciudad. De cualquier manera seres de papel que no calentaban cuando haóa frío,
~ muertos, muertos los zuavos que te que no besaban, que no amaban más que a otros cocaoo., en las cercanías, muertos los republi- mo ellos, iguales, tan cerca de_ Dios co~o &gt;d~l infierno con una sóla palabra. ¿Celia era Julieta. cEra Re0 Cdiarnucno Juár~z y Maximiliano, muerta Julieta
'llanos Ymuerto tú. Pero la besas y Celia pasa sus nato? Resbaló varias veces, los arbustos le rasp,aban
po
tu cuello y tratas de cargarla pero el cuer- en el rostro. Poco a poco la sangre formo un
bian ~ el &lt;:ansancio, por el hambre. Intercam- reguero. Gritaba Julieta, Julieta, pero el aire. le'l de-'l
' ella descubre las manchas secas de san- tenía las palabras en los labios. No supo s1 so o e

J

crur

corría o, ahora, el bosque a cada paso se movía con él, deteniéndolo en una parcela definida de espacio. No contó las caídas ni los raspones ni las veces que la sierra trató de detenerlo.
Pero cuando parecía que ya nada era posible, Renato, lo escuchaste. Los ladridos bajaban por la ladera y tras ellos una fila
de antorchas. Te pusiste de pie con dificultad, con una sonrisa
que la oscuridad se tragó por completo. Los ladridos eran sólidos, ya nunca te serían ajenos. Regresaste.
-Los zuavos pasarán por aquí.
Cuando la columna apareció les dijiste que ibas con ellos a
Querétaro, ese traidor de Mejía estaba en Puebla. Se sorprendieron. Julieta, tengo que ir. Bebiste un poco de agua y el
sabor del café se quitó de tu paladar. Llegaron a Querétaro al
amanecer. Los guiaste a través de las guardias, de los retenes,
pronunciaste los santos y señas ante la continua sorpresa de los
zuavos. Te separaste. Sabes dónde está la casa, no te sorprendes
de los muertos que se echan a perder a falta de sepultura, de los
enjambres de moscas. Cruzas el Convento de las Teresitas
donde Maximiliano caerá preso dentro de unos momentos.
Cuando llegas a la casa entras sin tocar. Subes las escaleras. Ella
está en la habitación, la misma. "Te esperaba, sabía que ibas a
llegar." La besas, la ciñes de la cintura, miras sus ojos, el lunar,
el cabello negro, tal y como es. Entonces escuchas los cañonaws, abres la ventana y ves al Emperador rodeado por soldados
de la república. ¿Te olvidaste, Renato? Julieta te abraza con
fuerza. Le miras los ojos, la besas. Está llena de vida.
-Tenemos que irnos pronto Julieta, regresar.
Ella accede cuando la tropa entra a la casa. Es el saqueo, lo
que debía de seguir. ¿Te olvidaste, Renato? Un hombre moreno
entra al cuarto, te golpea con la culata de su rifle, se lleva a Julieta. Estos güeritos, alcanzas a oír, esta vieja es mía. Cuando abres
los ojos ves una celda oscura. Las ratas corren por las esquinas.
Por la mañana te sacan junto a otros hombres...hombres del
cuerpo belga. Los rostros desamparados te contagian el desánimo.
-Yo no lo escribiría -le dices-yo no lo escribiría.
Nadie te contesta. µis piernas te tiemblan.
-No se puede fusilar a un hombre de carne con balas de tinta.
Pero de pronto te invade el miedo: es posible. Alguien te
patea. Piensas en Julieta cuando la fila comienza a avanzar y te
llega el repentino olor a pólvora, los gritos callados, los hurras y
!Viva Juárez! Adelante de ti sólo quedan nueve hombres.
-Yo no lo escribiría-repites-yo no lo escribiría.
Se paseó con familiaridad por el cuarto. Sin embargo, al mirar por la ventana notó la falta del querubín y recordó que Celia
estaba muerta. recibió una llamada de Eduardo esa tarde. Al
recorrer la casa se extrañó de encontrar los perros atados en la
perrera, el viejo sedán cubierto con una lona y sobre todo la
ausencia de la criada. Extrañó el aire, los muslos relajados, el café
sobre su escritorio. Celia apareció en el ataúd, en la fila interminable de carros, con sus sombreros de colores y volvió a
recordar que estaba muerta y que su muerte era un precio que
no podía desperdiciar. Regresó a la biblioteca con una taza de
café. Miró por última vez la ciudad a lo lejos como reconociéndola y como si al mismo tiempo la olvidara. Eduardo llamó por
la tarde y le contestó con una mezcla de impaciencia y desconsuelo.
-Sí Ed, sí, lo sé, algún día. Pero ya no está, se murió así sin
tiempo, sin nada. No me digas que no me duele.
' '
Después colgó fastidiado. Se paseó por el librero y por última vez los libros no le dijeron nada. Entonces recordó que tenía
algo que hacer. Sonrió al recordar a Celia de nuevo. Joseph se
~nt? y encendí~ la computadora. Dio un largo trago al café.
Smttó los dedos mexpertos, torpes para escribir, sin embargo se
apuró; tenía que terminar de escribir sobre unos fusilamientos.

21

20
1'

' 1

1

1

�diaria

BIBLIOFILIA
Estadísticas de cultura
y recreación. Serie boletín de estadísticas

m'..\DfillC.1.1DlCULn'i~
yIIECll~CJO.~

continuas demográficas y sociales. Año m
Núm. 1, junio 1999.
INEGI. Difunde la es- ~ - - --~
tad.ística que se genera e integra en el periodo 1995-97. Se advierte que el número de bibliotecas en México se incrementó en 6 mil 364, los volúmnes en 37 millones y los usuarios en 60 millones. Los
cines y localidades disminuyeron en 23.9
% y 29.0 % respectivamente; en cambio
los es¡pé:ios teatrales, recreativos y deportivos se incrementaron en 75.8 %;
museos y wnas arqueológicas fueron visitadas por 35 millones y nueve millones,
respectivamente; la edición de publicaciones periódicas y libros en 1996 fue de
484 y 87.7 millones, respectivamente.

NotllS. Revista de informaci/m y análisis, Núm 5, 1998. INEGI. Ofrece una variedad de enfoques so- ·
bre la competitividad
globalizada, "feminización" de la actividad
económica, búsqueda
de n~evas formas de
subsistencia y diversidad productiva, los
impactos económicos del fenómeno meteorológico de El Niño, los cambios en el
patrón alimentario de la población a partir de la relación ingreso-gasto, la
situación del sector informal; adicionalmente presenta dos artículos relativos a la
geogra.fia y la estadística del siglo XIX, y
una entrevista con el doctor Ángel Bassols, destacado economista y geógrafo
mexicano.

Estadísticas históricas de México. INEGI. Integra series estadísticas, que en algunos
casos comprende desde
la época ,Colonial hasta
el dató más reciente,
para ofrecer una visión
del desarrollo nacional.
Sus ternas son: población, educación, vivienda y salarios, empleo, reforma agraria, producto interno
bruto, agricultura, ganadería, pesca y silvicultura, minería e industria petrolera,
eléctrica y manufacturera, comercio, comunicaciones y transportes, inversión y
finanzas públicas, sector externo, precios,
moneda y banca, irrigación y urbanización. Estas publicaciones se encuentran en la Dirección Regional Noreste del
INEGI, Ave. Revolución Núm. 3000,
P.B. Edificio Torre del Sur, Col. Primavera.

Programas educativos. De
septiembre a diciembre Marco ofrecerá talleres de arte
para gente de todas las
edades, por lo cual el Departamento de
Servicios Educativos de esta institución
ya abrió el periodo de inscripciones. Entre las actividades a realizar está un café
literario, un diplomado en arte y diversas
presentaciones de libros donde participarán los propios autores. Desde su inicio,.el museo de la paloma ha ofrecido actividades muy atractivas para los universitarios. (342-48-20).
,.

~ F~~ ,fotográfica. En coordinac1on con la Aliama
Francesa y con el apoyo de
CINETECA
. dores, la
'"""",.,..... diversos patrocma
Cineteca Nuevo León presenta desde d
pasado 19 de agosto la "Muestra Taurina
Monterrey 99". Inspirados en la ficsla
brava, captando la plástica del encuentro
entre el hombre y el toro, 19 ar1Í1tLJ
abren plaza en pleno Parque Fundidora.
En este lugar también se anuncia que, entre el 9 de septiembre y 1Ode octubre, se
presentará el Salón de la Fotografía 1999.
(340-23-41).

- - - Literatura sin máscaras. Para entender
"" la poesía y la narrativa, el Museo de Historia Mexicana ofrecerá los miércoles de septiembre a
noviembre un curso-taller impartido por
los escritores Sergio Cordero, Leticia
Herrera, Ramiro Garza y Carmen
Alardín. Entre los objetivos está ofrecer
herramientas para la crítica literaria y entender la relación entre publicidad y literatura. El curso completo cuesta $500
pesos, pero hay descuentos para estudiantes y gente del INSEN. (345-98-98).

Siempre soy yo. Después de
haber presentado durante~
do el mes de agosto las "Imágenes grecolatinas" de Maria
Gaytán, el vest:tbulo de la Capilla Alfomina, en pleno corazón de Ciudad Univasitaria, presenta desde este 3 de septiembre (inauguración en punto de las 12:00
horas) el trabajo plástico de Félix Torres
quien ha titulado a esta exposición:
"Siempre eres tú, siempre soy yo". NA
mismo, la CapBa ofrece sus servicios de
biblioteca y hemeroteca. (329-40-15).

El grupo de edecanes de la UANL solicita señoritas para auxiliar ·en cualquier
evento académico , cultural o social, pago por evento ¿Te interesa?, llama ill
3771422 con Diana Rodríguez.

Son necesarios algunos promotores,
chavos y chavas mayores de edad para
telemarketing en Avante!, hay dos diferentes horarios de 9:00 a 14:00 horas y
de 17:00 a 22:00 horas, com·unícate
con Martha Hemández al 156-4299 ext.
4299.

t

•

.. ,, ... ,..

t t •

,

•"#.". ' .•

.

Este es un tigre••• co·n rayas

SIIVléto de trabajos por computadora,

Títul0 falso. No ~ada más sucede en la
ciudad de México, también en la Universidad Estatal de Milán se dio ·un caso de
falsificación de títulos. Todo empezó
cuando Paolo Mantegazza, rector de esa
institución, se percató que su firma en un
título de derecho no era realmente suya.
Mientras tanto, un alwnno se encuentra
bajo investigación.
A sembrar. Porque en África abundan las
prácticas agrícolas pobres y una escasez
milenaria de alimentos, ll Banco Mundial
decidió invertir grandes cantidades de
dólares en las l!!l" • ' ' ,h ' úd ..,mtinente con carrer~~ , •,,1.:'jc- 1a,fas rnn la
siembra. Jlor lo ¡1J u1.
•s ,in· d. "·hdcs
de· Etiopía, Ghana, Camerun y Kenya ya
empezaron a trabajar.
Con billetes. La Universidad de Oxford,
famosa por sus altas cuotas, acaba de
anunciar la creación de µna licenciatura
en negocios cuyo costo sería de 12 mil a
15 mil libras por año, cuando el gobierno inglés ha dicho que una carrera no
debe costar más de mil libras.

inrcine

~ al 358-8892 o acude a Ma-

lllio Azueta, Núm. 1708, Col. Florida,
canta Sra. Jinena Sánchez de Sánchez.
ventas y puedan trabajar de tiempo
completo en El Asesor de Monterrey;
ofrecen b·uen sueldo más comisión,
habla con David Miller en el 01800 849

ciar, llama al 3151604 con Glb8II&gt;
González o acude a al la Facutad di
Ciencias Biológicas, aula 105, de1 :00 •
20:00 hrs, con Gerardo García.

9300.
Si tú tocas el bajo y te gusta la música
grupera, con Víctor Hugo Ramos tienes
la oportunidad de pertenecer a un
grupo de este género, sólo llámale al

Si lo que necesitas es un segllO, pllO
de manera urgente, ponte en contd
con el Sr. José Antonio Tapia al 151•

1111 clave 5118001.

¿Te gustaña aplicar encuestas? Estudios
de Mercadotecnia del Norte te necesita
con o sin experiencia , ambos sexos, llama al 3479472 con Srita. Aracely Núñez.

TIANGUIS
Aprovecha, vendo guitarra eléctrica
marca Gibson con pastilla doble, modelo Start y amplificador de 1Owatts marca Park , barata y con opción de nego-

'•

=

EN úMEA

352-2197.

Estudiantes de mercadotecnia para la
aplicacion de entrevistas personales,
llama al 3365178-79 con Rubén Fraus-

Estudiantes de comunicación, pasantes
o titulados, que estén interesados en

,

bines y cotizaciones sin compromiso
can Gullenno II Solís al 397-2021.

CHAMBAS
Prácticas profesionales para LCC, chava,
que tenga entre 18 y 23 años, sepamanejar PC y tenga buena presentación,
marca el 399-5500 ext. 5610 ó 5681
con Gilberto Vaquero.

La Uni
global

~

22
t
••·

Cosas y .Lógicas

Para quienes estén irneresac:JoS

su propia página de Internet,
al
Sandate les puede ayudar en cuanto
diseño, sólo mándale un e-mal: 7947"

1'lblp por computadora, desde cap-

P01tadas, investigaciones por lnllnet, con:e&lt;&gt; electrónico, tarjetas de

--adótt, diseño de volantes, im-

lllllones,

digitalizaciones de imá: - , acude a Calle 8, Núm. 21 O, Col.
~~ llama a! 352-3996 con E-

~ Ramírez, tesis profe•
- ~ reparacjones de libros en ge-

Yde bibliotecas, acude a Allende

:

~~ de Monterrey o llama al

~~ Martín ~ ·Ayala llama al 0448•

a gama.fime.uanl.mx

AYUDA

.

:,.,- Planos de construcción y di-

llna llbarlo en Autocad y Tinta china,
Diseño profesional d e ~ de~
net, venta de equipo .de cánPlJlO, ..,_
sarrollo de sistemas a la medida,

·

11359--0733, 344-4189, 367-3754.

Una pura diversión (1952).
Director: René Clair:
Trama: un joven provinciano
encuentra a sus mujeres ideales transportándose a diversas
épocas, de 1793 a 1830 en
El amor de una mujer» una fina comedia (15 de septiembre).
(1953).
Director: Jean Grémillon.
Trama: este drama presenta el
romance de una doctora y un El dinero
ingeniero quienes enfrentan (1983)
graves problemas por no Director:
querer abandonar sus profe- Robert Bres- ~
son.
siones (1 de septiembre).
Trama: cinta
policiaca'
La mujer china (1967).
donde el
Director: Jean-Luc Godard.
dinero
lleva a Yvon, el perTrama: un grupo de jóvenes
sonaje
principal,
a asaltar un
rebeldes intentan aplicar a sus
vidas las teorías de Mao Tse banco, a la cárcel y los aseTung, lo que provoca una di- sinatos (22 de septiembre).
Lugar: Capilla Alfonsina.
Fecha: todos los miércoles .
de septiembre.
Horario: 11:00 horas.
Ciclo: cine francés.

vertida sátira policía~ (8 de
septiembre).

�-.

1. Borrep del li'ESM C'ampus M9nterrey .. Autt1tfros
SAbado 4de septiembre. 12:00 h. Estaáro Tem •
· 2. ~ftgm ~detN

·Viernes 10 de septitntbre.1t.OO h. Estadio •Gaspar ~
,

-3.AUtfntbsTigreS-lobosdelaVAt

...

~

Viernes 17 d e ~ 19:00 ~tstamo · - ~ .·-•-;
4. ·lón1gos Campus ta,a--~19'$

Sibado 25 d e ~ t._. 11- Estdo ImMA6.
S.~ tu de la lDWI .. ~ 19'$

. U2a~tto1LhtdoUaiwdta1amWl

6.Mt.intkos11Jes-llfllgos· . . .
V111w1•~ 1NO~Btdt-S.Sr■ 1m~

l..

. . n,ts-AttlflS*laUIA
,._ ts aettat,1. . Est.a1e
.

.

t._._

.

&amp; ...... ~.1a.aNitl1
SWo13 ■ dllll.

I

�</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </file>
  </fileContainer>
  <collection collectionId="388">
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="3317">
                <text>Vida Universitaria</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="41">
            <name>Description</name>
            <description>An account of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="479018">
                <text>Inicialmente llamada Vida universitaria: semanario informativo y cultural auspiciado por el patronato universitario de Nuevo León, su periodicidad al inicio fue semanal, hasta el 1 de junio de 1975, con el No 1262 cambia a docenal y es hasta el 1 de febrero de 1982 con el No 1501 que cambia a quincenal. Periódico de tradición, información y difusión cultural de la Universidad Autónoma de Nuevo León. Fundado en marzo de 1951, bajo el rectorado del maestro Raúl Rangel Frías. Fue registrado como artículo de segunda clase el 16 de abril de 1951.</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
  </collection>
  <itemType itemTypeId="1">
    <name>Text</name>
    <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
    <elementContainer>
      <element elementId="102">
        <name>Título Uniforme</name>
        <description/>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="545417">
            <text>Vida Universitaria</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="97">
        <name>Año de publicación</name>
        <description>El año cuando se publico</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="545419">
            <text>1999</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="54">
        <name>Número</name>
        <description>Número de la revista</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="545420">
            <text>38</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="98">
        <name>Mes de publicación</name>
        <description>Mes cuando se publicó</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="545421">
            <text>Septiembre</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="101">
        <name>Día</name>
        <description>Día del mes de la publicación</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="545422">
            <text>15</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="100">
        <name>Periodicidad</name>
        <description>La periodicidad de la publicación (diaria, semanal, mensual, anual)</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="545423">
            <text>Quincenal</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="103">
        <name>Relación OPAC</name>
        <description/>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="545439">
            <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaBasica&amp;bibId=1751717&amp;biblioteca=0&amp;fb=&amp;fm=&amp;isbn=</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
    </elementContainer>
  </itemType>
  <elementSetContainer>
    <elementSet elementSetId="1">
      <name>Dublin Core</name>
      <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
      <elementContainer>
        <element elementId="50">
          <name>Title</name>
          <description>A name given to the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="545418">
              <text>Vida Universitaria, Suplemento El Tigre, 1999, No 38, Septiembre 15</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="39">
          <name>Creator</name>
          <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="545424">
              <text>Patronato Universitario de Nuevo León</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="49">
          <name>Subject</name>
          <description>The topic of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="545425">
              <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="545426">
              <text>Publicacones periódicas</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="545427">
              <text>Arte</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="545428">
              <text>Literatura</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="545429">
              <text>Ciencias</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="545430">
              <text>Educación Superior</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="41">
          <name>Description</name>
          <description>An account of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="545431">
              <text>Inicialmente llamada Vida universitaria: semanario informativo y cultural auspiciado por el patronato universitario de Nuevo León, su periodicidad al inicio fue semanal, hasta el 1 de junio de 1975, con el No 1262 cambia a docenal y es hasta el 1 de febrero de 1982 con el No 1501 que cambia a quincenal. Periódico de tradición, información y difusión cultural de la Universidad Autónoma de Nuevo León. Fundado en marzo de 1951, bajo el rectorado del maestro Raúl Rangel Frías. Fue registrado como artículo de segunda clase el 16 de abril de 1951.</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="45">
          <name>Publisher</name>
          <description>An entity responsible for making the resource available</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="545432">
              <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="40">
          <name>Date</name>
          <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="545433">
              <text>15/09/1999</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="51">
          <name>Type</name>
          <description>The nature or genre of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="545434">
              <text>Suplemento</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="42">
          <name>Format</name>
          <description>The file format, physical medium, or dimensions of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="545435">
              <text>text/pdf</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="43">
          <name>Identifier</name>
          <description>An unambiguous reference to the resource within a given context</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="545436">
              <text>2014464</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="48">
          <name>Source</name>
          <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="545437">
              <text>Fondo Universitario</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="44">
          <name>Language</name>
          <description>A language of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="545438">
              <text>spa</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="86">
          <name>Spatial Coverage</name>
          <description>Spatial characteristics of the resource.</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="545440">
              <text>Monterrey, N.L.</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="68">
          <name>Access Rights</name>
          <description>Information about who can access the resource or an indication of its security status. Access Rights may include information regarding access or restrictions based on privacy, security, or other policies.</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="545441">
              <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="96">
          <name>Rights Holder</name>
          <description>A person or organization owning or managing rights over the resource.</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="545442">
              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
      </elementContainer>
    </elementSet>
  </elementSetContainer>
  <tagContainer>
    <tag tagId="33718">
      <name>Certamen de Literatura Joven Universitaria</name>
    </tag>
    <tag tagId="33720">
      <name>Concursos Universitarios</name>
    </tag>
    <tag tagId="33719">
      <name>Muestra Taurina 99</name>
    </tag>
  </tagContainer>
</item>
