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                  <text>~ Revista de Divulgación Científica
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de la Facultad de Ciencias Biológicas, UANL

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IAUJLl ,\U 01. lU,M lr\S UIOLÓ&lt;.óK.'\lt

Una publicación de la
Universidad Autónoma de Nuevo León
Mtro. Rogelio G. Garza Rivera
Rect or

M.A. Carmen del Rosario de la Fuente García
Secret aria General
Dr. Santos Guzmán López
Secret ario Académico
Dr. Celso José Garza Acuña
Secretario de Extensión y Cultura
Lic. Antonio Ramos Revillas
Direct or de Publicaciones
Dr. Antonio Guzmán Velasco
Direct or de la Facultad de Ciencias Biológicas

Cuerpo Editorial de Biología y Sociedad
Dr. J esús Ángel de León González
Editor en Jefe
Dra. María Elena García-Garza
Editor Técnico

Editores adjuntos:
Dr. J uan Gabriel Báez-González
Alimentos
Dr. Sergio l. Salazar-Vallejo
Evelyn Patricia Ríos-Mendoza
Biología Cont emporánea
Dr. Sergio Arturo Galindo-Rodríguez
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Biot ecnología
Dr. J osé Ignacio González-Rojas
Dr. Eduardo Alfonso Rebollar-Téllez
Ecología y Sustentab ilidad
Dr. Reyes S. Tamez-Guerra
lram P. Rodríguez-Sánchez
Salud

CONTENIDO
¡ N ATURALEZA SANGRIENTA MARCADA EN D I EN T ES Y
GARRAS ! : E STAT US SOBRE EL CONOC I M I ENTO ACTUAL DE L
TERÓPODO

DG Jorge Ortega Villegas
Diseñador Gráfico

TYRANNOSAURUS REX

L os LÍQUENES: DEFINICIÓN, CARACTERÍSTICAS, IMPORTANCIA y u sos

M.C. A lejandro Peña Rivera
Desarrollo y Diseño Gráfico, Web

POTENCIALES

Jorge Alberto lbarra Rodríguez
Página web

ESPINOSO

biologiaysociedad@uanl.mx
Edit or responsable: Dr. Jesús Angel de León González. Número
de reserva de derechos al uso exclusivo del título Biología y
Sociedad otorgada por el Instituto Nacional del D erecho de
Autor: 0 4 -2017-033011570800-01, de fecha 3 de abril de
201 7. ISSN en trámit e.
Las opiniones y contenidos expresados en los artículos son
responsabilidad exclusiva de los autores y no necesariamente
reflejan la postura del editor de la publicación.
Queda prohibida la reproducción total o parcial, en cualquier forma
o medio, del contenido de la publicación sin previa autorización.

17

PRODUCCIÓN DE BIOMASA EN ESPEC IES SELECTAS DEL MATORRAL

TAMAULIPECO

L os MAMÍFEROS DE DOSEL: ¿QUIÉNES SON y QUE HACEN?
Biología y Sociedad, es Lm publicación semestral editada y publicada
por la Universidad Autónoma de Nuevo León, a través de la Facultad
de Ciencias Biológicas. Av. Universidad sin. Cd. Uriversitaria San
Nicolás de los Garza, Nuevo León. Difusión vía red de cómputo.

4

UN EJEMPLO EN VERACRUZ

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39
39

POU QUETOS PERFORADORES DE CONCHAS MARINAS Y EXÓTICOS
INVASORES
E L RETO TAXONÓMICO DE LA BIOOIVERSIDAD EN MÉXICO

47
65

L AS ENFERMEDADES EMERGENTES TRANSMITIDAS POR VECTORES:
PALUDISMO, D ENGUE, C HIKUNGUNYA y ZIKA

75

lAs RADIACIONES Y EL AMBIENTE

85

LAS TÉCNICAS ISOTÓPICAS Y SU S RECIENTES APLICACIONES EN
LAS CIENCIAS BIOLÓGICAS

LA N ANOTECNOLOGÍA EN LAS CIENCIAS B IOLÓGICAS

99
1 08

�BIOLOGÍA y
SOCIEDAD
UNA NUEVA MIRADA
. .- • 1conocimiento científico es uno de los factores que contribuyen al
desarrollo de las sociedades ya que la aplicación de los avances
tecnológicos que se obtienen mediante su generación, resultan en una
- - - • mejor calidad de vida para lo sociedad y el medioambiente. Hoy en día,
las llamadas Tecnologías de la Información y Comunicación {TIC ' S) nos permiten
potencial izar algunas características del conocimiento científico que se distingue
por ser un elemento transformador, específico, explicativo, objetivo y universal.
La idea de que el conocimiento científico es solo entendible por los científicos o
especialistas en temas específicos es válida, sólo si se considera que esta acción
es para validar o confrontar resultados de las investigaciones. No obstante una vez
que ha pasado el tamiz de la revisión, discusión y retroalimentación de los pares,
estos resultados deben de traducirse a un lenguaje sencillo y accesible para que
este nuevo conocimiento pueda permear y ser socializado entre la población no
especialistas en esos temas. Este año la Facultad de Ciencias Biológicas de la
Universidad Autónoma de Nuevo León cumple 66 años de vida, y una muy buena
manera de celebrar este hecho es la construcción de este valioso elemento de
divulgación de la ciencia que denominamos "Biología y Sociedad~ consideramos
esto porque estamos conscientes del papel que tenemos que desempeñar en la
construcción social de la ciencia, el estudio de la vida no tendrá sentido si este
no deriva en nuevas formas de enseñanza y la trasferencia de este no genera un
valor a la sociedad. "Biología y Sociedad" pretende ser una revista de alto nivel
académico, con un sistema editorial sólido, revisiones por pares externos, que
dé la oportunidad a que académicos de cualquier institución muestren en un tono
sencillo, asequible y entendible los resultados de sus investigaciones. Hoy en
día las TIC' s han cambiado la forma de comunicarnos y esto ha permitido que el
saber y el conocimiento lleguen de manera expedita a todos los lugares donde
se tenga acceso, por ello hemos privilegiado el formato digital que nos permita
una comunicación formal, rapidez en la producción y distribución, costos bajos
en edición, facilidad de acceso a los artículos en distintos formatos, facilidad
de enlaces, y de esta manera divulgar los resultados sin límites geográficos, y
así, tener una mayor distribución, visibilidad e impacto social. De tal forma que
la ciencia debe cumplir los principios democráticos y con ello llegar a un mayor
número de personas de distintas culturas y regiones geográficas, así mismo,
la meta es el promover un dialogo con cada uno de los lectores y que este se
convierta en un ejercicio de participación pública que fortalezca el proceso de
divulgación social de la ciencia.
Atentamente,
Dr. Antonio Guzmán Velasco
Director de la Facultad de Ciencias Biológicas, UANL

�i NATURALEZA
SANGRIENTA MARCADA EN
DIENTES Y GARRAS!:
ESTATUS SOBRE
EL CONOCIMIENTO
ACTUAL DEL
TERÓPODO

TYRANNOSAURUS
REX
M.C. Rafael V ivas González
ravig_85@outlook.com

4

�RESUMEN
El Tyrannosaurus rex fue un dinosaurio carnívoro de gran tamaño que habitó Norteamérica hace 65 millones
de años, a fines del periodo Cretácico. Desde su descubrimiento a principios del siglo XX hasta los más
recientes hallazgos realizados en la actualidad, han permitido indagar de manera más profunda en la biología
y comportamiento de este gran animal. Reconstrucciones virtuales del cerebro en base a tomografías
computarizadas revelan sentidos de la vista, olfato, audición y equilibrio bien desarrollados, así como nuevos
estudios biomecánicos permiten ilustrar con mejor detalle aspectos relacionados a la velocidad máxima que
eran capaces de alcanzar, siendo las formas más jóvenes las más rápidas y tendiendo a disminuir conforme
llegaban a la adultez. La polémica sobre si era un animal cazador o carroñero sigue estando vigente, si bien
hay algunas características que parecieran desfavorecer el estatus de cazador en los tiranosaurios, hay
más evidencia que lo respalda como un animal predador. La apariencia externa en Tyrannosaurus rex sigue
siendo debatida, aunque hay evidencia que respalda la presencia de piel escamosa en las formas adultas;
no obstante, no se descarta la presencia de plumas en las formas más jóvenes y con una tendencia a irlas
perdiendo conforme el animal iba creciendo.

INTRODUCCIÓN

Tyrannosaurus rex (conocido también por sus alias: t iranosaurio, "T-rex" o tiranosaurio
rex) es probablemente el dinosaurio más conocido gracias a la imagen que la cultura
popular nos ha transmitido de este gran animal. Es tanta la popularidad, que mucha
de la imagen reflejada en estos medios se ha arraigado en la creencia popular y
tendemos a dar como un hecho verídico todo lo que se nos ha inculcado sobre
este dinosaurio. Sin embargo: ¿Qué tanto de esa imagen es cierta y qué tanto es
fantasía? En las últimas décadas el desarrollo de nuevas tecnologías, así como
una nueva serie de descubrimientos fósiles, han permitido a los paleontólogos
adentrarse en el mundo y modo de vida de una de las máquinas carnívoras más
impresionantes que el mundo jamás haya conocido. Aquí se muestra una noción de
lo que actualmente se conoce con respecto a este formidable dinosaurio.

Biología y Sociedad, febrero 2018

5

�ANTECEDENTES
El primer tiranosaurio fue descubierto en 1905 por
el coleccionista de fósiles norteamericano Barnum
Brown en lo que ahora son las "tierras malas" (bad
lands) del estado de Montana (norte de los Estados
Unidos), en una formación geológica conocida como
Formación Hell Creek (rocas que datan de hace 65
millones de años, fines del periodo Cretácico). Henry
Ferfield Osborn, curador del Museo Americano de
Historia Natural en aquel entonces, fue quien se dio a
la tarea de describir el nuevo espécimen, llegando a la
conclusión de que se trataba de un dinosaurio carnívoro
muy grande, el mayor de todos los descubiertos para
aquella época (Sanz, 2007). Con material esquelético
parcialmente completo pudo hacer el primer montaje
de este gran dinosaurio carnívoro, dándole el nombre
de Tyrannosaurus rex, el cual significa "Rey Lagarto
Tirano" (Larson, 2008; Sanz, 2007; Breithaupt et a/
2008; Fastovsky &amp; Weishampel, 2016).

El cuerpo incremento su tamaño haciéndose más
robusto (Holtz, 2004; Hone, 2016); presentaba
brazos muy cortos con solo dos dígitos en cada
mano, mientras que las extremidades posteriores
eran largas y robustas (Holtz, 2004). La pelvis era
amplia (lo cual indica músculos grandes que se
insertaban desde las piernas a la cadera); sus patas
estaban dotadas con los dígitos 11, 111 y IV haciendo
contacto directo con el suelo, mientras que el dígito 1
se encontraba elevado y en posición interna al cuerpo
del animal.
Su cola era larga y musculosa, la cual le ayudaba a
crear balance del cuerpo al momento de moverse de
un lugar a otro (Holtz, 2004).
Los animales adultos llegaban a alcanzar en total los
12 metros de longit ud (Holtz, 2004, Hone, 2016,
Molina-Pérez &amp; Larramendi, 2016).

FUERZA DE MORDIDA
ANATOMrA GENERAL DEL REY LAGARTO
TIRANO
Tyrannosaurus rex se caracteriza por una serie de
aspectos anatómicos muy peculiares como son:
cráneo grande y robusto; dientes frontales más
pequeños que los dientes maxilares; fusión de
los huesos nasales; cuello corto; brazos y manos
reducidas; hueso de la t ibia largo; una larga cola, entre
otras más (Holtz, 2004).
El cráneo mide aproximadamente 1 .60 metros
de longitud, es ancho hacia la parte posterior y se
va haciendo angosto al llegar al hocico. Tiene una
serie de aberturas (fenestras) las cuales ayudaban a
aligerar peso, así como absorber la fuerza de impacto
ejercida al momento de atestar una mordida sobre sus
presas (Holtz, 2004; Hone, 2016).
Las mandíbulas eran amplias y dotadas de grandes
dientes curvos, robustos y en forma similar a un proyectil.
Los más largos podían llegar a medir hasta 15 cm de largo
y presentaban bordes aserrados tanto en la parte externa
como interna (Paul, 1988; Holtz, 2004; Hone, 2016).
El cuello a diferencia de otros dinosaurios carnívoros,
se redujo de forma considerable haciéndose más corto,
compacto y resistente (Holtz, 2004; Hone, 2016).
6

La morfología de los dientes indica que Tyrannosaurus
rex tenía la capacidad de quebrar los huesos de sus
presas con bastante facilidad (Paul, 1988; Holtz,
2004; Hone, 2016). Esto era posible gracias a
los grandes músculos mandibulares que el animal
poseía (Mo lnar, 2008 ; Hone, 2016); estudios
biomecánicos han revelado que la fuerza de mordida
de un t iranosaurio adulto rondaba en los 57158
Newtons (aproximadamente 5832 Kg. de fuerza),
más potente que la mordida del cocodrilo del Nilo
actual (3172-22000 Newtons= 324-2245 Kg.
de fuerza). Tyrannosaurus rex tenía la mordida más
potente de todos los dinosaurios terópodos hasta
ahora conocidos (Molina-Pérez &amp; Larramendi, 2016).
Si bien es cierto que el tiranosaurio era un animal
grande, hay que recordar que las presas de este
animal también eran de gran tamaño (hadrosaurios,
ceratopsidos, anquilosaurios) y habrían dado lucha al
momento de caer en sus fauces. Esta acción habría
provocado fuertes forcejeos por parte de las presas
y el Tyrannosaurus rex tenía de alguna manera que
lidiar con semejante fuerza de resistencia, ¿Cuál
f ue la solución?: reduc ir el tamaño del cuello y
reforzar la musculatura en esta zona, brindando la
fuer za necesaria para semejante esfuerzo (Holt z,
2004; Hone, 2016). Esta modificación surgió en
Facultad de Ciencias Biológicas UANL

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Figura l. Analogía entre los cráneos de Tyran11osaur11s rex y Crocodylus sp. (cocodrilo). Los cocodrilos
presentan escamas grandes y gruesas en regiones del cráneo donde existe una mayor rogosidad en cuanto a
textura del hueso; esta misma característica se observa en los tiranosaurios. Cráneos no dibujados a escala.

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respuesta a dos necesidades: 1) por un lado, reducir
el peso del animal hacia la parte frontal del cuerpo y
2) la necesidad de reducir la presión ejercida por las
presas al momento de estas querer escapar de las
fauces del animal, lo que facilito evitar lesiones serias
ocasionadas durante el forcejeo de sus víctimas
(Hone, 2016).

depredador (Bakker, 1986; Paul: 1988, 2008,
2016; Stokad, 2005; Stevens, 2006; Hone, 2016).
Otro aspecto destacable era su sentido auditivo el
cual le permitía escuchar sonidos de baja frecuencia
(Witmer &amp; Ridgely, 2009). La estructura del oído
interno indica que Tyrannosaurus rex tenía un sentido
del equilibro bastante desarrollado (Stokad, 2005;
Witmer &amp; Ridgely, 2009).

SENTIDOS

Carretal. (2017) reportan que un examen minucioso
al cráneo del tiranosaurio Oasp/etosaurus hornerí
(pariente muy cercano al Tyrannosaurus rex) revela
que este debió haber estar dotado de grandes y
gruesas escamas en su rostro, debido a las áreas
en donde hay una mayor rugosidad en la textura
de la superficie del hueso. Observaron que esta
característica está presente en los cocodrilos, los
cuales presentan en sus cráneos áreas en donde
hay rugosidades óseas las cuales en vida están
cubiertas por escamas gruesas y de gran tamaño;
estas escamas están ligadas a un sistema sensorial
extremadamente sensible el cual les permite
detectar el más mínimo movimiento. Concluyeron
que Oaspletosaurus horneri y sus parientes cercanos
(incluido el Tyrannosaurus rex) presentaban esta
misma característica y debieron haber desarrollado
de forma convergente el mismo patrón sensorial
observado en los cocodrilos (Fig. 1).

Tyrannosaurus rex era un dinosaurio que poseía
un sentido del olfato muy desarrollado (Horner &amp;
Lessem, 1993; Stokad, 2005). Tomografías digitales
realizadas al cráneo han permitido realizar moldes del
cerebro del animal, revelando que el lóbulo olfatorio
en él era muy grande, lo cual indica un sentido
del olfato altamente desarrollado y que le habría
permitido olfatear su alimento a largas distancias
(Horner, 1993; Stokad, 2005; Hone, 2016).
La visión en estos animales era binocular y
estereoscópica; los ojos estaban orientados hacia
la parte frontal del rostro a diferencia de otros
dinosaurios carnívoros (Stevens, 2006). Esto
le confería al Tyrannosaurus rex una muy buena
percepción de la profundidad y distancia en su
entorno, y esto da peso a la idea de que era un animal
Biología y Sociedad, febrero 2018

7

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�METABOLISMO Y CRECIMIENTO

VELOCIDAD

En la actualidad sigue siendo debatido qué tipo de
metabolismo presentaban los dinosaurios, aunque
la mayoría de los paleontólogos están de acuerdo
en que debió haber sido bastante superior al que
presentan los reptiles actuales, siendo equiparable
al de los mamíferos y aves actuales (Bakker, 1986;
Paul: 1988, 2008, 2012, 2016; Pontzer, Allen &amp;
Hutchinson, 2009; Young &amp; Currie, 2011). Según
algunos estudios biomecánicos realizados a varios
dinosaurios terópodos en base a su resistencia física
(Pontzer, Allen &amp; Hutchinson, 2009) indican que los
dinosaurios de gran tamaño tenían una capacidad
aeróbica mucho mayor (ya sea al trotar a velocidad
baja y/o al caminar) a la que se observa en los animales
ectotermos actuales de gran tamaño (un animal
ectotermo es aquel que no puede generar su propio
calor corporal y depende de la temperatura del medio
ambiente para elevar su temperatura interna, con ello
logra realizar sus actividades cotidianas), concluyendo
que los dinosaurios terópodos (o carnívoros) debieron
haber sido animales endotermos (animales que generan
su propio calor corporal y tienden a estar en actividad
constante: las aves y mamíferos son ejemplos de
ello). Esto tiene sentido ya que el esqueleto de los
dinosaurios terópodos estaba pneumatizado: sus
huesos eran huecos (Wedel, 2006; Holtz, 2012;
Reíd, 2012; Paul, 2016; Fastovsky &amp; Weishampel,
2016) y por ellos corría un sistema de sacos aéreos
homologo al que observamos en las aves actuales.
Dicha red de sacos aéreos formaba parte del sistema
respiratorio (Wedel, 2006; Paul, 2016; Fastovsky &amp;
Weishampel, 2016), y en el caso del Tyrannosaurus
rex no era la excepción (Holtz, 2004). Bakker (1986),
Erickson et a/. (2004), Paul (1988, 2012) y Hone
(2016) concuerdan con la noción de que los dinosaurios
presentaban metabolismos más parecidos al de las
aves y los mamíferos modernos, basándose no solo
en la capacidad aeróbica, sino también en su tasa
de crecimiento. En el caso del Tyrannosaurus rex, su
crecimiento era bastante rápido durante los primeros
15 años de vida, después de este tiempo su ritmo de
crecimiento aminoraba considerablemente (Erickson
et al. 2004). Estudios histológicos revelan que podían
alcanzar la edad máxima de 30 años aproximadamente,
siendo los animales más grandes y robustos las formas
viejas y totalmente desarrolladas, pesando cerca de
9000 kilogramos (Erickson et a/. 2004; Hone, 2016).

Durante mucho tiempo se ha venido especulando
acerca de la velocidad a la que se desplazaba el
Tyrannosaurus rex. Bakker (1986) y Paul (1988)
proponían velocidades máximas de hasta 70
km/hora, basándose en la proporció n de las
extremidades traseras (relación fémur-tibia) y
comparándolas con las de los vertebrados actuales.
Ellos notaron que la proporción del hueso del fémur
era un poco más corta en comparación con la tibia
(no todos están de acuerdo con esta observación,
ver Horner &amp; Lessem, 1993); esta condición se
observa en los animales corredores actuales
(avestruz, emú , etc.), lo que habría conllevado a
una zancada amplia y permitiéndole al animal un
incremento en la velocidad (Bakker, 1986; Paul:
1988, 2008; Currie, 1997). También hay que
recordar que los huesos del Tyrannosaurus rex
estaban pneumatizados (Holtz, 2004; Paul, 2016),
lo que indicaría también una contextura un poco
más "liviana".

8

Sin embargo, en los últimos años una serie de nuevos
estudios (Hutchinson &amp; García, 2002; Hutchinson et
al. 2005) sugieren velocidades más bajas basadas
en nuevos modelos biomecánicos en los que se ha
reconstruido la masa muscular de las piernas que
el Tyrannosaurus rex habría requerido para poder
correr. Se encontró que al momento de que un animal
incrementa su tamaño corporal , la masa muscular
incrementa su tamaño rápidamente pero no así su
fuerza (Hutchinson et a/. 2005). Dichos resultados
indican que Tyrannosaurus rex no habría tenido la
fuerza suficiente en sus piernas para poder ser un
animal veloz, y estiman una velocidad promedio que
iba en los 25 km/hora (Hutchinson et a/., 2005).
Recientemente, Seller et a/. (2017) reafirman lo
establecido en el estudio anterior menc ionado,
añadiendo que los huesos de la pierna no habrían
podido soportar el peso del animal durante la fuerza
generada por el impacto del pie al hacer contacto con
el suelo si este se hubiese desplazado a velocidades
elevadas propuestas anteriormente (Bakker, 1986;
Paul , 1988); dicho impacto habría fracturado las
extremidades del animal. Hutchinson et al. (2005) y
Seller et a/. (2017) proponen que el Tyrannosaurus rex
debió haber sido un animal que se desplazaba ya sea a
paso rápido t ipo trote o bien solo se limitaba a caminar.
Facultad de Ciencias Biológicas UANL

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¿ESCAMAS O PLUMAS?
No se sabe con certeza que apariencia tenía el
Tyrannosaurus rex, pero se han hecho algunas
conjeturas basadas en fósiles de parientes cercanos.
La presencia de plumas es una condición ancestral
dentro de algunos linajes de dinosaurios terópodos
y en el caso de la evolución de los tiranosauridos
no es la excepción (Hone, 2016). Fósiles de varios
tiranosauroides primitivos de finales del Jurásico
y principios del Cretácico revelan la presencia de
plumas que cubrían casi la totalidad de sus cuerpos
(Hone, 2016). Yutyrannus huali por ejemplo, era un
tiranosauroide de gran tamaño (9 metros de largo)
que presentaba una extensa cubierta de plumas a lo
largo del cuerpo, demostrando con esto que hasta
un animal de gran tamaño podía estar cubierto
completamente de plumas (Xu et al. 2012). Teniendo
el precedente de Yutyrannus huali como un terópodo
de gran tamaño emplumado, no sería de extrañar
que las plumas también estuviesen presentes en el
Tyrannosaurus rex (Holtz, 2004; Hone, 2016).
No todos los paleontólogos concuerdan con la
presencia de plumas en Tyrannosaurus rex (Bell et al.
2017, Carretal. 2017). En el caso de Yutyrannus
hua/i, se trata de un animal que vivió en Asia a mediados
del periodo Cretácico (hace unos 125 millones de
años), en aquel entonces esa región presentaba un
ecosistema de tipo boscoso con temperaturas frías
(la temperatura media en esa región oscilaba en los
10ºC). Las plumas habrían ayudado a Yutyrannus
huali a regular su temperatura corporal, debido a las
temperaturas frías que debía soportar durante los
meses de oscuridad (Xu et al. 2012).
En el caso de Tyrannosaurus rex la cuestión es
diferente: estos vivían en un ambiente mucho más
cálido y húmedo, con una temperatura media que se
estima rondaba en los 27ºC, por lo que, si este animal
hubiese desarrollado un plumaje extenso y abundante
semejante al de Yutyrannus hau/i, habría sufrido de
sobrecalentamiento (Bell et al. 2017).
Los animales actuales de gran tamaño como los
elefantes, rinocerontes e hipopótamos tienden a
disipar el calor corporal mucho más lentamente que
los animales más pequeños, y para lidiar con este
problema han recurrido a algunas características

Biología y Sociedad, febrero 2018

como son la pérdida o reducción considerable de su
pelaje (Myhrvold et al. 2012). Al hacer esto, evitan
el sobrecalentamiento de sus cuerpos y permiten al
animal refrescarse y poder seguir con sus actividades
cotidianas. Esta misma regla pudo haber sido
aplicada en el Tyrannosaurus rex así como a otros
tiranosauridos del cretácico tardío (Albertosaurus,
Daspletosaurus, Tarbosaurus): perdiendo o bien
reduciendo considerablemente la cobertura de
plumaje para evitar sobrecalentarse (Bell et al. 2017).

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Han sido pocos los hallazgos de impresiones de piel
reportados en los tiranosauridos más evolucionados.
Se han encontrado algunas impresiones de piel
en la región de cuello en un pariente cercano
al Tyrannosaurus rex y casi del mismo tamaño
(Tarbosaurus bataar) revelando un pliegue amplio y
texturizado similar al que se observa en los pelicanos
de hoy en día (Mikhailov vía Carpenter, 1999); y
también han sido reportadas algunas pequeñas
impresiones de escamas irregulares poligonales en
Daspletosaurus torosus (Currie &amp; Koppelhus, 2015)
y escamas circulares y hexagonales en una pequeña
región de la parte ventral de la cola en el espécimen
de un tiranosaurio del género Gorgosaurus (Bell et al.
2017) así como probable presencia de escamas en el
cráneo de Daspletosaurus homeri (Carretal. 2017).

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Bell et al. (2017) reportan la presencia de la primera
impresión de piel en un ejemplar de Tyrannosaurus
rex, en el que se observan escamas similares a
las reportadas en otros tiranosauridos (Currie &amp;
Koppelhus, 2015). Estos pequeños "parches" de
piel han sido ubicados sobre el cuello, la pelvis y
en la base de la región de la cola muy cerca de las
extremidades posteriores, dichas escamas tienen una
apariencia de tipo granulosa. La distribución de estos
"parches" de piel, así como la proporción de tamaño
constante entre las escamas en las diversas regiones
sugiere una distribución bastante uniforme de piel
escamosa en todo el cuerpo para Tyrannosaurus rex
(Fig. 2). No obstante, Bell et al. (2017) no descartan
la posibilidad de que el animal hubiese presentado
plumas durante alguna etapa de su crecimiento, lo
cual es una idea ampliamente aceptada por la mayoría
de los paleontólogos en la actualidad (Holtz: 2004;
Hone, 2016; Paul, 2016) siendo las primeras etapas
de vida y desarrollo las más factibles para la presencia
de plumas.

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Figura 2. Paleoreconstrucción de Tyrannosaurus rex adulto. En base a algunos descubrúnientos de

únpresiones de piel en fósiles de tiranosaurios, se podría asumir una cobertura bastante uniforme de escamas
al rededor del cuerpo del aniJnal. Es probable que en las prúneras etapas de vida de los tiranosaurios las crías
y las formas juveniles presentaran phnnas, y estas se fuesen perdiendo parcial y/o totalmente al alcanzar la
forma adulta. Escala de la barra: 1 metro.

COMPORTAMIENTO
Una de las preguntas que se siguen debatiendo es si
Tyrannosaurus rex era un animal carroñero (Horner &amp;
Lessem, 1993) o un cazador (Bakker, 1986; Currie,
1997, 1998; DePalma et al. 2013; Paul: 1988,
2008, 2016; Stevens, 2006; Holtz, 201 2 ; Young
&amp; Currie, 2011). Los proponentes de la idea del
animal carroñero se centran en algunos aspectos
anatómicos del animal: 1) brazos demasiado cortos
como para poder capturar presas, 2) sentido del
olfato muy desarrollado y 3) extremidades posteriores
grandes y pesadas las cuales habrían servido solo
para caminar (Horner &amp; Lessem, 1993).
Horner &amp; Lessem (1993) señalan que un animal
cazador debe ser capaz de inmovilizar a sus presas,
y los brazos con fuertes garras en los dedos juegan
un papel importante en este aspecto. Dinosaurios
terópodos de gran tamaño como A/losaurus fragi/is
del Jurásico de Norteamérica y Giganotosaurus
caro/ini del Cretácico medio de América del Sur son
un buen ejemplo de carnívoros grandes dotados de
grandes brazos y garras. , las cuales ayudaban a
aferrar bien a las presas. Sin embargo, los brazos de
Tyrannosaurus rex son extremadamente pequeños
10

en comparación con el tamaño del mismo animal
(Horner &amp; Lessem, 1993) y estos solo contaban
con dos dígitos en cada mano (Holtz, 2004). Según
Horner &amp; Lessem (1993) cualquier animal cazador
debe ser capaz de inmovilizar a sus presas, algo que
Tyrannosaurus rex no podía hacer.
No obstante, a pesar de ser pequeños, los brazos del
Tyrannosaurus rex eran fuertes (Currie, 1997) capaces
de cargar hasta 200 kilogramos de peso. Otra cualidad
que presentaba Tyrannosaurus rex era su gran cabeza
dotada con una mordida capaz de triturar huesos
(Molnar, 2008; Molina-Pérez &amp; Larramendi, 2016).
La evolución de los t iranosauridos de gran tamaño
favoreció el incremento de tamaño del cráneo y una
mayor amplitud y fuerza de mordida (Molnar, 2008;
Holtz, 2004 ; Hone, 2016), convirtiéndose en la
herramienta más importante para poder atrapar y matar
a sus presas. Al desarrollar una cabeza grande con
mordida fuerte, los brazos pasaron a "segundo plano"
reduciendo considerablemente su tamaño, ganando
un punto a favor para poder mantener el equilibrio en
la parte delantera del cuerpo del animal (Paul, 1988;
Currie, 1997). El cráneo de Tyrannosaurus rex estaba
pneumatizado (Holtz, 2004; Witmer &amp; Ridgely, 2009) y
las fenestras ayudaban a absorber el impacto generado
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de la fuerza de mordida dirigida hacia sus presas; el
cuello corto estaba reforzado con músculos grandes
y gruesos que habrían soportado el forcejeo de sus
presas una vez apresadas entre sus fauces (Molnar,
2008; Hone, 2016).
Horner &amp; Lessem (1993) apuntan que una
característica indispensable en los animales
carroñeros es el desarrollo de un sentido del olfato
agudo, algo que se observa en el Tyrannosaurus rex
(Stokad, 2006; Witmer &amp; Ridgely, 2009). El lóbulo
olfatorio en el cerebro de este animal era bastante
grande y bien desarrollado, lo que le habría permitido
al animal detectar el olor tanto de animales muertos
como el de los vivos en su entorno (Stokad, 2006).
Sin embargo, Tyrannosaurus rex tenía una visión
binocular y estereoscópica con la cual podía juzgar
la profundidad y distancia a la que se encontraban sus
presas potenciales (Stevens, 2006; Stokad, 2006;
Holtz, 2004; Hone, 2016; Witmer &amp; Ridgely, 2009)
y esta cualidad habría sido más eficiente en un animal
cazador que en un animal carroñero. También su
sentido del equilibrio estaba bien desarrollado gracias
a la estructura del oído interno (Stokad, 2006), esto
le permitía al animal realizar movimientos rápidos y
precisos, así como presentar una buena coordinación
entre el movimiento de los ojos y el movimiento de
la cabeza, convirtiendo al Tyrannosaurus rex en un
animal sorprendentemente ágil y sensible (Stokad,
2006; Witmer &amp; Ridgely, 2009).
Horner &amp; Lessem (1993) señalan que Tyrannosaurus
rex era un animal que no podía correr, ya que las
proporciones de los huesos de las extremidades
posteriores son casi del mismo tamaño (fémurtibia), una característica que solo se observa en
animales que no pueden correr. Advierten que una
característica para un animal cazador es la capacidad
de poder perseguir a sus presas y mantienen
que Tyrannosaurus rex no podía hacerlo. Paul &amp;
Christiansen (2000) estiman que un Triceratops
adulto (9 metros de largo y 6,000 Kg. de peso) era
capaz de "galopar" a una velocidad que oscilaba entre
los 40-50 km/hora, y Manning (2009) postula que los
hadrosaurios podían alcanzar hasta los 45 km/hora;
siendo notoriamente más rápidos que Tyrannosaurus
rex. Los más recientes estudios biomecánicos dan
soporte a este aspecto (Hutchinson &amp; García ,
2002; Hutchinson et a/. 2005; Seller et al 2017) y

Biología y Sociedad, febrero 2018

establecen que Tyrannosaurus rex era un animal que
se dedicaba básicamente a caminar o bien a andar a
un paso rápido tipo trote.

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Tal vez las formas adultas y robustas de Tyrannosaurus
rex carecían de la velocidad, pero esto no era la
regla para las formas juveniles y sub-adultas: estas
presentaban una anatomía más grácil y liviana a
diferencia de los animales adultos, por lo que durante
esta etapa de crecimiento eran animales bastante
rápidos (Hutchinson et al. 2005, Hone, 2016, MolinaPérez &amp; Larramendi, 2016). Estudios biomecánicos
en especies de tiranosaurios no tan grandes como
A/bertosaurus arctunguis y Lythronax argestes (con un
peso que oscilaba entre los 1400 y 2500 kilogramos
aproximadamente) han calculado velocidades que
oscilan entre los 38 a 40 km/hora (un Tyrannosaurus
rex sub-adulto con el mismo peso pudo haber
alcanzado estas velocidades : Molina-Pérez &amp;
Larramandi, 2016), mientras que tiranosaurios
juveniles por debajo de los 1000 kilogramos de
peso podían alcanzar velocidades de hasta 60
km/hora (Molina-Pérez &amp; Larramandi, 2016), lo
suficientemente rápidos para poder perseguir a sus
presas a velocidades elevadas. Otro aspecto que hay
que remarcar, es que en la actualidad los grandes
carnívoros suelen fijar su atención hacia presas
más vulnerables y fáciles de atrapar al momento de
cazar (animales más jóvenes, viejos y/o enfermos);
es razonable pensar que Tyrannosaurus rex debió
haber seguido el mismo patrón de conducta, por lo
que el tema de la velocidad no es un punto fuerte para
confirmar la propuesta de Horner &amp; Lessem (Fig. 3).
Existen evidencias que indican acto de predación
por parte de Tyrannosaurus rex, en donde las presas
fueron atacadas, pero lograron sobrevivir a dichos
ataques; esto se sabe en base a huesos de vertebras
de hadrosaurios y otros dinosaurios herbívoros en
donde dientes de tiranosaurio infligieron heridas, pero
estas después cicatrizaron (DePalma et al. 2013);
arrojando pruebas de que los Tyrannosaurus rex
cazaban, pero no todos los ataques eran exitosos.
Hay registro de que los tiranosaurios vivían en
manadas, se han encontrado yacimientos fósiles de
varias especies de tiranosaurios en donde hay una
asociación de miembros de la misma especie en
diversas etapas de desarrollo (Currie, 1998; Young

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Figur a 3. Comparación de Tyrat1t1os,111ms rex en djferentes etapas de su cr ecimiento. Tyrannosaurus rex presentaba
un ritmo de desan-ollo bastante rápido comparable al de los mamíferos actua les, crec iendo de manera acelerada durante
los primeros 15 aJ1os de vida y aminorando drásticamente al llegar a su estado adulto. Eran an imales bastante agi les y
rapidos en sus fonnas juveniles y sub-adultos, reduciendo dichas cualidades confonne alcanzaban su estado adulto y
complexion robusta. Esca la de la barra: 50 cm.

&amp; Currie, 2011). También hay registros de huellas de
tiranosaurios de diversos tamaños asociadas entre
sí, dando soporte a la noción de comportamiento
gregario en estos dinosaurios carnívoros (McCrea et
al. 2014). Lo anterior sugiere que los tiranosaurios
como Tyrannosaurus rex y demás parientes
grandes debieron haber tenido una estructura social
desarrollada, cuidándose entre sí, posiblemente
estableciendo jerarquías y permitiéndoles realizar
estrategias de cacería grupal basadas en la
repartición de tareas entre miembros de diversas
edades (Young &amp; Currie, 2011). Se especula que los
animales más jóvenes y de complexión ligera pudieron
haber sido los indicados para el acto de persecución y
acorralamiento de las presas potenciales, llevándolas
hacia el sitio en donde los adultos se encargaban de
hacer la emboscada final (Young &amp; Currie, 2011).

D ISCUSIÓN Y CONCLUSIONES
El Tyrannosaurus rex es el mayor dinosaurio terópodo
descubierto hasta ahora en Norteamérica, el cual
vivió hace 65 millones de años durante fines del
periodo Cretácico. Era un animal dotado con unas
grandes y fuertes fauces capaces de inhabilitar a sus
presas casi instantáneamente. Esto garantizaba un
porcentaje de éxito elevado al momento de cazar, ya
que podía matar y/o inmovilizar a su presa al instante
al momento de infligir la mordida.
Uno de los sentidos más desarrollados era el olfato, y
este ha sido uno de los puntos de mayor fuerza para
12

quienes soportan la teoría de que Tyrannosaurus rex
era un animal carroñero (Horner &amp; Lessem, 1993).
No obstante, el sentido de la vista también estaba
bien desarrollado: los ojos eran grandes (casi del
tamaño de una pelota de beisbol) y estaban dirigidos
hacia el frente, dándole una mejor percepción de la
profundidad de los objetos en su entorno a diferencia
de otros dinosaurios carnívoros, cuya visión era
periférica. Se piensa también que su visión debió
haber sido policromática, permitiéndole distinguir una
gran variedad de colores similares a los que perciben
los reptiles y aves actuales (Stevens, 2006).
El hecho de que Tyrannosaurus rex presentara una
estructura del oído interno delicada también era
una característica poco usual para un animal de
gran tamaño, siendo comparable a la observada
en dinosaurios terópodos más pequeños como
los dromeosauridos (raptores) y ornitomimidos
(dinosaurios tipo avestruz). Esto indica un animal
con un sentido de equilibrio bien desarrollado y capaz
de coordinar sus movimientos de manera rápida y
precisa (Stokad, 2006; Witmer &amp; Ridgely, 2009),
siendo un aspecto indispensable para actividades
de predación. Tyrannosaurus rex podía desplazarse
sigilosamente y cambiar de dirección en respuesta a
la dirección que tomara su presa, así como percibir
sonidos de baja frecuencia.
En la actualidad, los paleontólogos concuerdan en que
los dinosaurios carnívoros no "rugían" (a diferencia de
lo que Hollywood nos ha hecho y nos sigue haciendo
creer); ya que la capacidad de rugir es una característica
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exclusiva de los mamíferos. Parientes vivos más
cercanos (cocodrilos, caimanes y la descendencia de
los dinosaurios terópodos: las aves) son capaces de
producir una gran variedad de sonidos, por lo que los
dinosaurios debieron haber sido capaces de generar
los suyos (Senter, 2008). Se piensa que los dinosaurios
terópodos como el Tyrannosaurus rex, debieron haber
producido una serie de sonidos muy semejantes a las
vocalizaciones que realizan los cocodrilos y caimanes
en la actualidad, los cuales tienden a ser sonidos graves
y de baja frecuencia (Senter, 2008). Un sonido de esta
naturaleza proveniente de un animal de 9 toneladas
de peso pareciera no ser tan impactante como al
"rugido" con el cual estamos acostumbrados a asociar
a semejante animal; sin embargo la realidad es que una
cualidad así, aunada con las características sensoriales
desarrolladas por tan sorprendente terópodo, debieron
haber sido una experiencia aterradora, ya que no hay
algo más peligroso que un animal que no emite ningún
ruido estridente y que tiene la capacidad de acercarse
a sus presas sigilosamente.
La velocidad a la que podía desplazarse un
Tyrannosaurus rex adulto era relativamente baja, pero
podía acelerar el paso rápidamente y mantenerlo de
manera constante, aunque solo por un periodo de
tiempo breve (Hutchinson et al. 2005). A pesar de
que varias de las presas eran un poco más rápidas
que un tiranosaurio adulto (Paul &amp; Christiansen,
2000; Manning, 2009) hay que remarcar que estos
dinosaurios terópodos eran animales sociales y
vivían en grupos conformados por individuos de
diversas edades (Currie, 1998; Young &amp; Currie,
2011; McCrea et al. 2014). Las formas j uveniles
y sub-adultas carecen de la morfología robusta y
pesada, con las proporciones de los huesos de las
extremidades traseras adecuadas para correr y
realizar persecuciones prolongadas (Hutchinson
et al. 2005, Molina-Pérez &amp; Larramendi, 2016),
haciéndolos aptos para perseguir a las presas,
posiblemente guiándolas hacia el lugar donde los
adultos esperaban para atestar el ataque final ,
un comportamiento bastante parecido a lo que se
observa en los animales cazadores actuales con
estructura social definida (Young &amp; Currie, 2011). El
debate de "predador vs carroñero" dista mucho de
terminarse; no obstante, la mayoría de los científicos
actualmente considera que Tyrannosaurus rex (al
igual que los grandes carnívoros modernos) debió

Biología y Sociedad, febrero 2018

haber sido un animal que podía recurrir a ambos
tipos de conducta dependiendo la situación que
se presentara; y esto aplicaría también para otros
dinosaurios carnívoros de gran tamaño (Holtz, 2004,
2012; Hone, 2016).

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Si Tyrannosaurus rex presentaba o no plumas,
sigue siendo un debate abierto: Solo se cuenta
hasta el momento con algunas pequeñas áreas
de impresiones de piel en algunas especies de
tiranosauridos avanzados y más cercanos a
Tyrannosaurus rex, revelando presencia de piel
escamosa. La consistencia en tamaño y forma de las
escamas en las diversas regiones del cuerpo en las
que hasta ahora han sido reportadas parecen reflejar
una distribución uniforme y conservadora para todo
el cuerpo (Mikhailov vía Carpenter, 1999; Currie &amp;
Koppelhus, 2015; Currie &amp; Koppelhus, 2015; Bell
et al. 2017). Las formas juveniles probablemente
presentaban plumas y estas se irían perdiendo al
crecer (Hone, 2016). No se descarta la presencia
de plumas (aunque de forma escasa) en las formas
adultas, aunque la tendencia habría sido perderlas
en su totalidad, probablemente respondiendo a fines
termoregulatorios (Bell et al/. 2017).

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La única manera de despejar dudas seria con el
descubrimiento de una momia de Tyrannosaurus
rex, un hallazgo que no sería descabellado teniendo
en cuenta que se han encontrado otras momias de
dinosaurios descubiertas recientemente (Murphy,
Trexler &amp; Thompson, 2006; Manning, 2009; Brown
et al. 2017), es solo cuestión de tiempo para que
un descubrimiento de esta naturaleza salga a la luz;
con ello se resolverían varias dudas con respecto a
la apariencia externa del Tyrannosaurus rex, y con
seguridad surgirían nuevas sorpresas e interrogantes
que seguirán dando a los paleontólogos nuevos
cuestionamientos sobre los cuales trabajar.

Tyrannosaurus rex es y seguirá siendo por mucho
t iempo más el dinosaurio carnívoro favorito del
público, y los nuevos hallazgos que se hagan en las
próximas décadas seguramente fortalecerán su
popularidad y atraerán a toda una nueva generación
de paleontólogos que intentaran descifrar la
naturaleza del mundo prehistórico de nuestro planeta
y como esta ha ido evolucionando hasta llegar al
estado actual.

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�AGRADECIMIENTOS
Quiero agradecer a mi querido amigo, el doctor Héctor Rivera Silva, encargado del Laboratorio de Paleontología
del Museo del Desierto de la ciudad de Saltillo (Coahuila) por su apoyo y amistad durante el desarrollo de mi
tesis de maestría en aquella institución entre los años 2012-2013, así como por apoyarme en mi incursión
hacia el mundo de la ilustración científica en esta rama y seguir fomentado hasta el día de hoy mi interés en
el tema de la paleontología de dinosaurios. Agradezco a mi maestro, M.C. Gerardo Guajardo Martínez, por
su apoyo en continuar con mi interés en el área de paleontología de vertebrados a pesar de las adversidades
durante mis estudios de licenciat ura. Agradezco al doctor (y también maestro mío durante mi formación
profesional) Jesús Ángel de León González por su apoyo y por hacerme la invitación para publicar el presente
artículo dentro de esta revista de divulgación científica que orgullosamente publica la Facultad de Ciencias
Biológicas de la UANL. Quiero también agradecer a mis padres: María Guadalupe González Martínez y Rafael
Vivas Carranza, por su apoyo y amor durante mi formación profesional y en seguir fomentando mi interés
en el campo de la paleontología, así como también a mi novia Karina Elizabeth Martínez Contreras, por su
amor y apoyo motivacional durante la elaboración del presente escrito. Quiero agradecer a todas aquellas
personas (amigos, maestros, familiares y conocidos) que en algún momento de mi vida me brindaron su apoyo
y amistad para poder realizar mis estudios de licenciatura y de posgrado en esta rama de las ciencias que
siempre me ha apasionado.

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16

Facultad de Ciencias Biológicas UANL

�Los LÍQUENES:
DEFINICIÓN, CARACTERÍSTICAS,
IMPORTANCIA Y USOS POTENCIALES

Huereca Delgado, A., S.M. Salcedo Martínez, M. Alvarado
Vázquez y S. Moreno Limón.
Universidad Autónoma de Nuevo León, Facultad de
Ciencias Biológicas Departamento de Botánica, Autor de
correspondencia. sergio.salcedomr@uanl.edu.mx

RESUMEN
En este artículo se abordan los líquenes, que tradicionalmente son consideradas asociaciones
entre un hongo y una o varias algas. En ellas, cada simbionte se beneficia del otro obteniendo
nutrientes o protección. La asociación causa un cambio morfofisiológico donde el líquen adquiere
una forma diferente al hongo o al alga y nuevas capacidades de síntesis, mejorando con ello sus
capacidades adaptativa y competitiva. Existen alrededor de 13,500 especies de líquenes, el
nombre de la especie del liquen lo recibe del hongo que participa en la asociación. México cuenta
con 2500 especies registradas. La diversidad liquénica obedece a una radiación adaptativa a casi
todo tipo de sustratos, desde suelo, rocas, cortezas o carapachos de tortugas, hasta estructuras
hechas por el hombre. Los líquenes se identifican tradicionalmente por la consistencia y anatomía
de su cuerpo o talo, de modo que los hay homómeros (gelatinosos) y heterómeros; la forma del
talo, teniendo bajo este criterio costrosos, fo liosos y fruticosos y por poseer ciertas estructuras
peculiares que sirven para la fijación al sustrato, para la reproducción asexual o la reproducción
sexual. También la presencia de sustancias liquénicas, que se revelan mediante reacciones
químicas es diagnóstica de las especies. La importancia biológica de los líquenes radica en que
son organismos pioneros en el establecimiento de la cobertura vegetal del suelo y una vez formado,
los cianolíquenes lo fertilizan atrapando el nitrógeno atmosférico y cambiándolo de su forma
inerte a otra reactiva biodisponible, además, la presencia de líquenes sirve de refugio y alimento
a una gran diversidad de fauna. Por otra parte, en diversas culturas los Iíquenes son consumidos
como gelatinas, pan, bebidas, ensaladas o se han utilizado como fuente de colorantes naturales
o remedios medicinales. Existen más de 700 sustancias liquénicas, que poseen actividades
antineoplásicas, antibióticas, antivirales, antioxidantes y como filtros solares. Su lento crecimiento
se ha empleado para fechar la edad de estructuras o formaciones rocosas y la susceptibilidad
a la contaminación atmosférica ha permitido usarlos como indicadores de la calidad del aire en
áreas urbanas, pero estas útiles características también ponen en riesgo de desaparición a estos
bellos seres poco conocidos.

17

�f

( ).. Líquenes, taxonomía, spot
tests, s ustancias Jiquenicas

V

1NTRODUCCIÓN
Nos gustaría evocar dos imágenes en nuestros lectores
antes de abordar los líquenes: se trata de la lama y
el moho. La lama es esa capa pastosa o fibrosa que
comúnmente aparece después de las lluvias en el fondo
de los charcos o en los estanques y arroyos y que puede
desprenderse del fondo y flotar gracias a las burbujas
de oxígeno que producen las algas que la forman. Estas
algas diminutas pueden encontrarse en forma individual,
en grupos o formando filamentos. Esta lama puede ser
vista también en superficies húmedas como son las
cortezas de árboles o rocas, donde puede tener un color
verde, pardo amarillento o casi negro. Por otra parte, al
moho muy probablemente lo hemos observado
cubriendo hojas, frutas o alimentos en descomposición,
identificándolo como un algodoncillo de color
comúnmente blanco, verde, negro o rosado . Al
observarlo con una lupa o bajo el microscopio
distinguimos que se trata de filamentos microscópicos
que forman el cuerpo de ciertos hongos. En esta fase
vegetativa el hongo se alimenta, crece y es capaz de
reproducirse formando esporas asexuales, es decir por
mitosis y sin la participación de gametos. La razón para
describir lo anterior es porque un liquen se le definía
hasta el 29 de Julio del 2016, como una asociación
entre un hongo (moho) y una o varias algas (lama). Al
hongo se le conoce como micobionte, al alga verde
como ficobionte y a la cianobacteria como cianobionte.
Comúnmente cuando existen dos algas o más en un
liquen éstas se localizan formando parte de diferentes
estructuras en el liquen. Cabe aclarar que no todos
los hongos ni todas las algas forman líquenes, pero
en esta sociedad ambos participantes resultan
beneficiados (simbiosis mutualista) recibiendo el
alga del hongo nutrientes simples en la forma de
sales minerales y protección de los rayos UV solares
y contra la desecación, mientras el hongo recibe del
alga nutrientes complejos producto de la fotosíntesis.
Además, la forma del liquen resultante es definida y
no se asemeja a ninguno de los simbiontes, siendo
única y constante para ellos. Esta forma parece
depender de otro socio descrito en la revista Science
en 2016 como una levadura basidiomicetácea que
se encuentra en la corteza superior de los líquenes y
cuyo linaje se presenta en áreas geográficas amplias
(Spribille et al., 2016).

18

Debido a que, la asociación causa que la fisiología
del liquen sea diferente a sus partes, ahora puede
sintetizar sustancias liquénicas que ni el alga o el
hongo son capaces de sintetizar al estar separados.
Actualmente se conocen más de 700 compuestos
que sintetizan sólo los líquenes y que les ayudan
a ser más competit ivos y sobrevivir al permitirles
aprovechar nuevos sustratos como alimento, resistir
la desecación, protegerse de la insolación, el frío o el
congelamiento, prevenir enfermedades y ahuyentar
depredadores.
De estas sustancias liquénicas el hombre también
se ha beneficiado , pues les ha encontrado
diversas aplicaciones gracias a sus actividades
antineoplásicas, antibióticas, antivirales,
antioxidantes y como filtros solares (Nash 2008).
El término liq ue n se introdujo en tiempos de
Teofrasto (260 a.C) y proviene del griego leicen)
q ue significa musgo de árbol. Los líquenes
antiguamente se reconocían como vegetales por
ser inmóviles y fotosintéticos. Actualmente se les
sigue nombrando en los libros como vegetales o
como plantas por t ra d ic ión. Sin embargo, sus
componentes comúnmente pertenecen a los Reinos
Fungí (el hongo), Eubacteria (algas verdeazules) o
Viridiplantae (algas verdes) por lo que llamarles
vegetales o plantas es actualmente incorrecto
desde un punto de vista taxonómico. El nombre
de la especie de un liquen se otorga de acuerdo al
hongo que lo forma, consta siempre de dos palabras
y para ser válido sigue las reglas de nomenclatura
botánicas (Ej: Ca/aplaca /obula ta que abreviado
sería C. /obu/ata).
Las especies conocidas de líquenes no pertenecen a
un solo grupo taxonómico, es decir algunas presentan
características que permiten agruparlas en un
mismo género, algunos géneros comparten ciertos
rasgos que identifican a una familia, varias familias
tienen particularidades que permiten agruparlas en
cierto Orden y así en forma ascendente los Ordenes
similares se agrupan en una Clase, las Clases en
un Phylum y éstos en un Reino. De los 46 Ordenes
conocidos de hongos 16 contienen especies
liquénicas y de ellos seis Ordenes son simbiontes
obligados, es decir los hongos no sobreviven sin el
fotobionte.
Facultad de Ciencias Biológicas UANL

�De las 13, 500 especies conocidas de hongos
liquenizados, el 98% pertenece a los ascomicetos
(Phylum Ascomycota, Subphylum Pezizomycotina),
pero existen además dos géneros de basidiomicetos
(Phylum Basidiomycota) y uno de hongos micorrícicos
(Phylum Glomeromycota) que comúnmente forman
estas asociaciones y aún se pueden encontrar
"pseudolíquenes" entre los actinomicetes (Phylum
Actinobacteria) y los mixomicetes (Phylum Amebozoa).

de los primeros se encuentran los cortícolas, que
crecen sobre la corteza de los árboles, los lignícolas
sobre troncos caídos, los muscícolas lo hacen sobre
musgos, los folícolas crecen sobre hojas vivas, los
liquenícolas son hallados sobre otros líquenes y en
este caso se denominan parasimbiontes y los epi zoos
o zoobióticos crecen sobre tejidos animales, como
son caparazones de tortugas o exoesqueletos de
insectos.

En los líquenes formados por ascomicetos
(ascolíquenes), el hongo frecuentemente produce
estructuras reproductoras sexuales distintivas
en forma de un disco o copa, cuya superficie está
revestida por saquitos colocados verticalmente
que contienen 4 esporas producto de una meiosis
(o múltiplos de 4 debido a mitosis posteriores
sucesivas). En los basidiolíquenes, que comprenden
50 especies, las estructuras sexuales se caracterizan
por presentar superficies revestidas por filamentos
o hifas con los extremos engrosados a manera de un
garrote y en cuyo exterior se desarrollan comúnmente
4 meiosporas.

Entre los líquenes que habitan sustratos específicos
inertes se encuentran los terrícolas, ubicados
directamente sobre el suelo; los humícolas, hallados
sobre hojas muertas; los saxícolas o rupícolas
que crecen sobre rocas e incluyen las especies
endolíticas. Adicionalmente, un gran número de
sustratos artificiales como: piel, pared, fibra de
vidrio, esculturas, vitrales, pinturas, concreto, asfalto
y huesos también son susceptibles de ser colonizados
por estos organismos y son causa del deterioro de
numerosas obras de arte alrededor del mundo.

Por otra parte, existen aproximadamente cuarenta
géneros de algas y cianobacterias que actúan como
fotobiontes en simbiosis liquénicas. Las algas que
se encuentran formando parte de un liquen pueden
ser de color verde (92% de los líquenes contienen
clorofitas) o menos comúnmente, verdeazulado (8%
de los líquenes contienen cianobacterias).
Dentro de las primeras, las del género Trebouxia se
encuentran en el 46% de los líquenes y las del género
Trentepholia en el 28.5% de ellos, otros géneros
comunes son Coccomyxa y Mirmecia; mientras que,
entre las cianobacterias, predomina el género Nostoc,
seguido por Scytonema, Stigonema , G/oeocapsa y

Los líquenes se identifican tradicionalmente por
la forma de su cuerpo o talo, así como por los
componentes químicos que produce, los cuales
se ponen de manifiesto al hacer reaccionar las
partes del talo donde se acumulan, con una serie de
compuestos químicos, principalmente hidróxido de
potasio, hipoclorito de sodio, para-fenilendiamina,
lugol (lodo) y ácido nítrico. Esto se logra aplicando
el reactivo con un palillo sobre la superficie o el
interior, después de realizar un corte con una
navaja. Las reacciones positivas, que indican que

Calothrix.
El número de especies reportadas para Europa es
7264, África 3830 registros, Oriente Medio 2417,
Norte América 4800 y 4 700 para América del
Sur. Para México los registros comprenden 2500
especies de líquenes.
Los líquenes se desarrollan sobre diversas
superficies. Los que viven sobre otros organismos
o epibiontes, pueden ser epifitos o epizoos. Dentro

Biología y Sociedad, febrero 2018

o

Usnic Acid
Figura 1. Diagrama de la molécula del Ac. Úsnico.

19

�un compuesto químico está presente (comúnmente
dépsidos, depsidonas, antraquinonas y xantonas),
se aprecian como la aparición de colores vivos,
como amarillo , rojo o morado, dependiendo del
reactivo empleado y el compuesto de que se trate.
Los compuestos presentes pueden darle al liquen
protección contra la luz (atranorina y pigmentos
como xantonas o ácidos úsnico, rizocárpi co,
vulpínico y pulvínico y sus derivados), depredadores
(ácido lecanórico) o enfermedades (ácido úsnico),
vuelven impermeables ciertas áreas internas (ácido
fumarprotocetrárico) permitiendo el intercambio
gaseoso necesario en la fotosíntesis o las hacen
h idrófilas, favoreciendo la absorc ión de agua
atmosférica (ácido norestíctico) y en consecuencia,
la hidratación del talo.
El cuerpo de un liquen no presenta raíz, tallo u
hojas, aunque puede tener estructuras semejantes
llamadas respectivamente rizoides, talo (el cuerpo
propiamente) y lóbulos. Los talos liquénicos están
organizados básicamente en dos formas (Figura 2). El
tipo de arreglo más común es el del talo heterómero,
en el cual fotobionte y micobionte ocupan diferentes
estratos dentro del liquen. El segundo tipo de arreglo
o talo homómero es aquel en el que fotobionte y
micobionte se encuentran distribuidos de forma
uniforme. Este tipo de arreglo se presenta en los
líquenes gelatinosos, los cuales son capaces de
absorber más agua que los no gelatinosos en relación
a su peso seco y en los que comúnmente se presentan
las algas verdeazules como fotobiontes.

A
Figura 2. Tipos de
organización en los
ta los liquénicos. A
Organización heterómera.
B. Organización homómera
(Tomado de Kirk et al.,

2001)

20

Figura 3. Liquen gelatinoso: hidratado los círculos son apotecios
(Santiago, N.L. y Marqués de Comillas, Chiapas).

En los talos heterómeros el talo se divide en varias
capas, por una parte, aparece una corteza fúngica
o capa exterior superficial de hifas muy apretadas,
donde por lo general nunca se encuentran rastros del
alga. A continuación, aparece la llamada capa gonidial,
con hifas laxas mezcladas con células algales, es la
región donde se produce la fotosíntesis por parte del
fotobionte y la interacción de éste con el hongo se hace
más patente por la presencia de los haustorios (hifas
que rodean el cuerpo del alga). Por último, se presenta
la médula, con hifas poco apretadas, de aspecto
algodonoso y con espacios que permiten la aireación
del talo. La médula es hidrófoba, de modo que incluso en
las épocas de lluvia el interior del talo puede permanecer
seco, permitiendo así la circulación del aire.
En la mayor parte de los líquenes foliáceos se
constituye una corteza inferior por debajo de la
médula, de anatomía similar a la corteza superior,
pero en ella las hifas suelen tener la pared oscurecida
por la presencia de melanina. Es probable que esta
capa tenga un papel importante en la retención
capilar de agua en la parte externa del talo.
En base a su aspecto, estratificación y las estructuras
de fijación al sustrato, los talos se clasifican en
gelatinosos, costrosos, foliosos y fruticosos. Los talos
gelatinosos, son comúnmente homómeros y absorben
agua rápidamente.

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�Los talos costrosos son aquellos que crecen
fuertemente unidos al sustrato por la médula o
un hipotalo, hasta el punto de que es imposible
separarlos de él sin destruirlo. Este tipo de líquenes
sobreviven en ambientes muy extremos y en
superficies expuestas de roca, las cuales alteran
mediante sus sustancias liquénicas.

como cordones miceliares o rizinas y captan el agua
tanto del sustrato como de la atmósfera. Son los
líquenes que alcanzan mayores tamaños dentro del
grupo y presentan un amplio abanico de colores, de
consistencia y de formas, como los umbilicados que
poseen talo circular con un único anclaje al sustrato
en el centro.

Dependen del agua del sustrato y poseen
organización tanto homómera como heterómera. No
poseen corteza inferior, se sujetan al sustrato por
medio de la médula o de un hipotalo y su crecimiento
es marginal, pudiendo muchas veces traslaparse
diversos individuos y formar parches sobre el
sustrato. El margen del talo puede estar claramente
delimitado o ser difuso , pudiendo fisurarse ,
fragmentarse en placas o alargarse hasta formar
lóbulos. El talo más complejo dentro de los costrosos
es el llamado escuamuloso y representa el paso hacia
los foliáceos. En él, las areolas crecen marginalmente
hacia arriba hasta llegar a separarse parcialmente del
sustrato, formando las características escamas que
dan nombre al biotipo.

El talo de los líquenes fruticosos o fruticulosos es
alargado, cilíndrico o muy estrecho y tiene el aspecto
de un arbusto o se asemeja a una cabellera; mide de
algunos milímetros a varios metros, poseen por lo
general un único punto de unión al sustrato quedando
el resto del organismo lejos de él; pueden ramificarse,
a veces muy profusamente, poseen crecimiento apical
o intercalar y pueden ser macizos o huecos en el caso
de los homómeros y aplanados los heterómeros.
Su forma representa una ventaja ecológica ya que
aumentan mucho la superficie de captación con un
mínimo volumen; por ello abundan en territorios donde
la niebla es frecuente, desde los bosques lauroides
hasta los desiertos costeros.

En los líquenes foliosos el talo puede ser homómero
o heterómero, usualmente posee organización
dorsiventral, distinguiéndose en él zonas ventrales
y dorsales; comúnmente es aplanado y lobulado, y
se encuentra parcialmente despegado del sustrato
a diferencia de los costrosos. Poseen diversos
órganos apendiculares que los fijan al sustrato,

Para separar los líquenes en diferentes grupos hasta
llegar a identificar las especies, los taxónomos
identifican si están presentes diferentes estructuras.
Algunas de las estructuras más importantes son los
órganos apendiculares, que comprenden: las rizinas,
que son grupos de hifas de células alargadas con
pared gelatinizada y fusionadas en forma paralela que
sirven para sujetarse y posiblemente para la retención

Figura 4. A) Loboria pulmonaria B) Usnea hirta C) Rhizocarpon geograficum

Biología y Sociedad, febrero 2018

21

�de agua en la parte externa del talo; los cordones
rizinales son paquetes más o menos gruesos de hifas
irregularmente orientadas y ramificadas, de anatomía
compleja, más laxos en el extremo y que penetran
profundamente en el sustrato para expandir el talo
y tienen una función simílar a los estolones de las
plantas (Figura 5A); los discos basales de fijación
se localizan en los talos fruticosos y constituyen
un grueso paquete de hifas medulares aglutinadas
que penetran ligeramente en el sustrato; el ombligo
central de talos umbilicados es similar, aunque
más grueso; un próta/o prosoplectenquimático es
la estructura que sirve de fijación a los líquenes
costrosos, contribuye a la absorción mineral, a
la agregación de partículas de suelo secretando
material extracelular gelatinoso y se distingue en los
márgenes del talo o entre las areolas, por la ausencia
de fotobiontes y la diferencia de color (oscuro o
claro) respecto al talo; /os cilios son prolongaciones
fúngicas que salen de la cara superior o margen
de los talos (Figura 5B) y el tomento está formado
por conjuntos de hifas filiformes hialinas, cortas,
dispersas o densamente agrupadas, con aspecto de
pelo. Por otra parte /as cifelas del género Sticta son
excavaciones en la cara inferior del talo recubiertas
por la corteza o cortex y de anatomía compleja
(Figura 6); las pseudocifelas son interrupciones de
la corteza por la proliferación de hifas medulares que
se aprecian como poros o líneas más claros y pueden
aparecer en ambas caras del talo, carecen de cortex
y pueden transformarse en soralios (Figura 5C); por
último los cefo/odios son estructuras constituidas por
un alga distinta de la que forma el talo principal, están
bien delimitados y su morfología es diferente del resto
del talo (Figura 5D).
Las estructuras reproductivas asexuales que son
importantes en taxonomía pueden ser simbióticas
o no simbióticas. Las estructuras simbióticas,
generalmente son porciones pequeñas del talo
o estructuras que se originan sobre él, por sus
características se clasifican en: soralios, soredios,
isidios, pseudoisidios. La efectividad de estas
formas de reproducción asexual está asegurada
porque se separan del talo agregados de algas e
hifas del hongo.

La propagación asexual por medio de la fragmentación
del talo o la formación de soredios e isidios es la

22

principal forma de reproducción. Muchos grupos
de líquenes sexuales considerados evolucionados,
presentan en sus fructificaciones productoras de
esporas, algunas regiones con algas y éstas se
dispersan junto con las esporas. Los soredios son
estructuras carentes de corteza, de 25 a 100 µm de
diámetro, formadas por algunas células fotobiontes
fuertemente envueltas por hifas. Estos comúnmente
se agrupan en masas submacroscópicas de aspecto
granular llamadas sora/ios (Figura 6).
Los isidios por el contrario se encuentran
estructurados de la misma manera que el talo
liquénico; son porciones de talo que se desarrollan
en la superficie conservando el córtex y la estructura
en capas y que pueden desprenderse con facilidad.
Se originan en las capas internas del talo y emergen
a través de rupturas o poros en la corteza. Son
extensiones cilíndricas del talo que se observan como
protuberancias de la corteza superior, conformadas
por hifas y fotobiontes asociadas de manera más o
menos continua (Figura 6).
Las estructuras aposimbióticas, son estructuras
reproductoras asexuales que el hongo puede
desarrollar por su cuenta; como son las esporas
asexuales o conidios, que se producen en diferentes
estructuras multihifales especializadas (Figura
6) como son los picnidios (conidioma en forma de
botella con ostiolo circular o longitudinal y con la
superficie interna cubierta entera o parcialmente
por células conidiógenas), campilidios (conidiomas
en forma de casco, comunes en líquenes folícolas
tropicales), esporodoquios (conidioma en el que la
masa de esporas está sobre un cojín superficial de
conidióforos cortos y pseudoparénquimal, hifóforos
(esporóforo asexual pedicelado, erecto y peltado).
Este tipo particular de esporas que se producen en
gran cantidad, es capaz de permanecer en el medio
durante mucho tiempo a la espera de encontrar el
alga o cianofita adecuada con la que ha de asociarse,
como ocurre con las esporas sexuales. Aunque no
son las más comunes, las algas también pueden
originar estructuras reproductoras asexuales como
son estados flagelados y hormogonios.
En los hongos liquenizados, tanto los del Phylum
Ascomycota, como los del Phylum Basidiomycota, las
estructuras generadoras de esporas sexuales son casi
idénticas a las que producen hongos no liquenizados.

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2

-3

5. Órganos apendiculares. (A) cordones rizinales, (B) cilios marginales, (C) pseudocifela:
1. corteza, 2. capa de fotobiontes, 3 . médula; (D) cefalodios discolidales en cara superior.
Vi~t,1 ~1JnP.rfir.i,1I v r.nrtP. tr,1n~P.r~,1I CTnm,1rln rlP. l7r.n P.t ni. ?0041.

Cifela
Figura 6. Esquema del corte de un liquen, indicando: isidios, soredios, soralio,
picnidiosporas, picnidio, rizinas y cifela (Tomado de Álvarez y Guzmán Dávalos,

2009).

�En los Ascolíquenes el ascocarpo contiene al himenio
cuyas hifas generadoras producen las ascas y en
ellas, esporas sexuales. Los ascocarpos se pueden
clasificar en cuatro grandes grupos:

l. Apotecios, cuerpos en forma de copa o disco
abierto en cuyo interior se encuentra el tejido
fértil que contiene las ascas y esporas. Pueden
ser de tipo /ecanorino, biatorino, /ecideino o
zeorino , si presenta respectivamente margen
talino, propio (excípulo), propio con pigmentación
oscura, o ambos márgenes propio interior y
talino exterior (Figura 7).
11. C/eistotecios, ascocarpos que presentan en
un estroma una cavidad que no tiene salida al
exterior, cerrado (Figura 8A).
111. Peritecios, ascocarpos en forma de botellas
que pueden estar hundidos o elevados en el
talo (Figura 88).
IV. Lire/as o histerotecios, se agrupan aquí a todos
los cuerpos reproductivos sexuales que presentan
forma alargada, lineal o ramificada (Figura BC).

En líquenes estas estructuras pueden estar formadas
exclusivamente por el hongo o tener parte de la capa alga!
participando de ellas, en ambos casos las estructuras
producidas en el himenio se diseminan en busca en un
nuevo fotobionte o desarrollan un hongo de vida libre, salvo
en hongos que son incapaces de vivir fuera de la simbiosis.
Los líquenes tienen un a gran importancia en los
ecosistemas. Son organismos pioneros en la colonización
de sitios rocosos y al degradar superficialmente las
rocas son los iniciadores de la formación de los suelos
que soportarán más tarde la cobertura vegetal, pues al
propiciar la acumulación de polvo, empiezan a formar
un sustrato apto para que se establezcan diversos
organismos como musgos, invertebrados y pequeños
vertebrados y posteriormente, las plantas. En las
regiones boreales y de bosques templados, los líquenes
formados por cianobacterias fijan el nitrógeno atmosférico
enriqueciendo los suelos con este macronutriente esencial.
En las tundras ciertas especies sirven de alimento principal
a los renos, caribús y mamíferos pequeños, mientras en
otras regiones sirven de albergue y fuente de alimento a

Margen
propio

Margen talino

,.,

e

rgen talino
- Eplteci

Paratecro

D

Figura 7. Tipos de apotecios en líquenes: (Al apotecio biatorino muy convexo, (B) apotecio lecideíno, (C) apotecio lecanorino, (D)
apotecio zeorino (Tomado de lzco et a/., 2004).

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�aves, gusanos, insectos, arácnidos, ácaros y moluscos.
En China se utilizan diferentes especies de Umbilicaria
para preparar sopas y ensaladas, mientras en varios países
nórdicos se emplean a ciertos líquenes como forraje para
los animales domésticos o para la elaboración de pan,
gracias a su contenido de liquenina, un polisacárido similar
al almidón. Los líquenes son utilizados como alimentos en
países europeos, elaborando con ellos dulces, chocolates,
gelatina, cerveza o licor, entre ellos se cuenta a Cetraria
islandica, Umbilicaria sp., Evernia prunastri, C/adonia
rangiferina y Aspicilia escu/enta que se piensa sea el maná
Hebreo. En Japón el liquen Umbi/icaria escu/enta conocido
como lwatake se come en ensaladas o frito mientras
en América algunas tribus indígenas de Norteamérica
consumen Bryoria fremontii como gelatina de frutas o
como pan y los tarahumaras del norte de la Sierra Madre
Oriental elaboran tesgüino utilizando Usnea subfusca o U.
variolosa. Con el "liquen de reno" nórdico C/adonia stellaris
se hacen trabajos de floristería y decoración y la mezcla
de especies de Parmelia en Europa o Xanthoparmelia en
América con tabaco se ha utilizado para fumar en rituales
de ciertos grupos étnicos.

A

Figura 8. Tipos de ascocarpos: (A) cleistotecio, (B) peritecio, (C)
lirelas. Corte transversal (A tomado de Liu y Hall, 2004; B y C
de lzco, et a/., 2004).

Biología y Sociedad, febrero 2018

Figura 9. Al Estambre teñido con líquenes B) Papel indicador de
pH cubierto con extracto liquénico C) Liquen negro en platillo
culinario. (Fotos de: Noah Siega! tomada de mycopigments.com,
Wikimedia commons y del Dominio Público, respectivamente).

25

�Algunas especies medicinales se emplean en el
tratamiento de catarros, gripes, hemorragias y
hematomas (Cetraria islandica) y otras tienen
aplicaciones en la industria gracias a los compuestos
que se extraen de ellas, los cuales son utilizados
en medicina como inhibidores del crecimiento de
bacterias y hongos (como el ácido úsnico que actúa
como desacoplador de la fosforilación oxidativa),
como antitumorales (homoglucanos D de Umbilicaria,
Lobaria, Usnea y Sticta). en perfumería como
fijadores de esencias aromáticas y para dar las "notas
bajas" a los perfumes (Pseudevernia furfuracea,
Evernia prunastri), o en la industria textil , como
colorantes naturales rojos (Roccel/a, Ochrolechia
tartarea), amarillos y castaños (Usnea spp, Ramalina
spp), pardos (Parmelia furfuracea, P omphalodes)
o malvas (Umbilicaria spp) ya que no requieren de
mordientes.

Gracias a su lento crecimiento y persistencia los
líquenes se han utilizado para calcular la edad de
superficies rocosas y restos arqueológicos y por
su gran susceptibilidad, una de sus aplicaciones
recientes es como indicadores y monitores de ciertos
contaminantes atmosféricos urbanos e industriales
que inhiben o impiden su crecimiento, como el plomo,
dióxido y monóxido de azufre y metales radiactivos.
Lamentablemente, la útil característica de lento
crecimiento de los líquenes puede ser su perdición
cuando se trata de su aprovechamiento, ya que la
recolecta intensiva de estos organismos, sin un
programa de aprovechamiento sustentable y un
respaldo científico sobre el impacto de esta actividad
sobre sus poblaciones, puede causar tarde o temprano
como mínimo la reducción de las áreas de distribución
e incluso llegar en casos extremos a la desaparición de
especies en las regiones proveedoras comerciales.

Si desea aprender algo más acerca de los líquenes puede consultar alguna
de las siguientes páginas:
The Consortium of North American Lichen Herbaria (CNALH)
http://lichenportal.org/portal/
American Bryological and Lichenological Society
http://www.abls.org/
Colección de líquenes MEXU
http://www.biodiversidad.gob.mx/fichas-conabio-war/resources/
coleccion/523
lntroduction to Lichens
http://www. ucmp .berkeley. edu/fungi/1 ichens/1 ichens .htm 1
LicJ,enland
http://gis.nacse.org/lichenland/
The world of lichenology
www.botany.hawaii.edu/cpsu/
lnternational Association for Lichenology
http://www.lichenology.org/
The British Lichen Society
http://www. briti shl ichensociety.org. uk/the-society/1 icheno Iogist

26

Facultad de Ciencias Biológicas UANL

�--- --- -

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Lichens. Ahmadjian Vy Hale ME, (eds.). Academic
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Brodo, l. M., Sharnoff, D. S., Sharnoff, S. (2001 )
Lichens of North America. Yale University Press,
New Haven. 795 p.
Chaparro de Valencia, M. (2002) Hongos
liquenizados. Vol. 8 Colección Textos. Univ. Nac. De
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Biología v Sociedad, febrero 2018

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El uso de los líquenes para evaluar el estado de
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macrolichens. Science, 353(6298): 488-492

27

�PRODUCCIÓN DE BIOMASA
EN ESPECIES SELECTAS
DEL MATORRAL ESPINOSO

TAMAULIPECO
Foroughbakhch Pournavab R. 1 , M. Ngangyo Heya 1. A Carrillo
Parra2, L.R. Salas Cruz3
1

Universidad Autónoma de Nuevo León, Departamento de
Botánica, Facultad de Ciencias Biológicas. Ciudad Universitaria,
C.P 66450, San Nicolás de los Garza, Nuevo León
2 Instituto de Silvicultura e Industria de la Madera, Universidad
Juárez del Estado de 0urango, Boulevard del Guadiana # 501,
Ciudad Universitaria, Torre de Investigación, CP 3 4120,
Ourango, 0go. México
3 Universidad Autónoma de Nuevo León, Facultad de Agronomía,
Campus de Ciencias Agropecuarias, Francisco Villa s/n, Col.
Ex-Hacienda "El Canadá" CP 66050, Escobedo, Nuevo León,
México

28

�Palabras clave: Matorral espinoso
tamaulipeco, Biomasa foliar, volumen de
madera

RESUMEN
Las especies del matorral disponen de una gran capacidad para desarrollarse en condiciones climáticas extremas, lo
que tiene una influencia directa sobre su productividad. En el presente trabajo se cuantificó la producción de madera
aprovechable, así como la biomasa foliar en plantaciones experimentales de 28 años de edad de las especies Acacia
berlandieri Benth. (huajillo), Havardia pal/ens (Benth.) Standl. (tenaza), Helietta parvifolia (Gray) Benth. (barreta), Ebenopsis
ebano (Benth.) Coulter (ebano) y Acacia wrightii Benth. (uña de gato) y se comparó con la producción de las mismas
especies desarrolladas en forma natural en el matorral nativo. Durante un año, se registraron las variables altura total
(m), diámetro basal (m), diámetro a la altura de pecho (m) para determinar el volumen (m 3/ha/año) de madera producida,
al igual que se evaluó la biomasa foliar de cada árbol. Los resultados indican que el volumen de madera aprovechable
de las plantaciones experimentales no presentó diferencias significativas con el matorral nativo (P&gt;0.05). En el área de
plantaciones, las especies que produjeron mayor volumen fueron H. parvifolia (0.396 m3/ha/año) y E. ebano (0.1 18 m3/
ha/año), mientras que H. pal/ens (0.059 m3/ha/año) y A. berlandieri (0.052 m3/ha/año) fueron las especies con menor
producción. Los valores de biomasa foliar registrados variaron significativamente tanto para especies como por sitios
(P&lt;0.05), y altamente significativas por estaciones (P=0.01), alcanzando el máximo de su productividad en verano, con
un valor muy alto (9029.322 kg ha-1 ) en E. ebano, mientras que el valor menor (103.0817 kg ha·1) se registró con A.
wrightii en invierno. Estos resultados permiten destacar la importancia de realizar plantaciones en áreas degradadas
del matorral, que permitan incrementar su producción, al aplicarlas los tratamientos silvícolas adecuados.

1NTRODUCCIÓN
El Matorral Espinoso Tamaulipeco
(METies una de las vegetaciones más
abundantes y con mayor historial de
utilización en México (García, 1999),
cubriendo una extensión de 125,000
km2 de la Planicie Costera del Golfo
de México en el noreste del país y al
extremo sur de Texas, EE.UU. (Ruiz,
2005). Se utiliza para una gran
diversidad de fines y sobre todo, el
silvopastoril, en donde el pastoreo
depende fuertemente del estrato
arbustivo, ya que las condiciones son
difíciles para el rultivo de pastos. Este
estrato presenta hojas verdes durante
la mayor parte del año, con un alto
contenido de proteína cruda (Ramírez,
2003), radicando la ventaja de ser
utilizado como fuente de forraje para
los animales (Von Maydel, 1996).
Además, la mayoría de esas plantas
proporciona hábitat para la vida
silvestre y cobertura para prevenir la
erosión del suelo (González y Cantú,
2001). Por eso, es imprescindible
con tar con conocimientos de
los matorrales, basados en las
características de crecimiento y

producción, lo que proporciona una
visión integral de las oportunidades
silvícolas a aplicar adecuadamente
en cada área, considerando
proyecciones del crecimiento y
rendimiento confiables, para una
buena planificación del manejo,
mejoramiento y aprovechamiento de
estos recursos. En este sentido, una
variable fundamental a considerar en
la estructura arbórea es la biomasa
foliar, ya que guarda relación directa
con la productividad primaria
(Ledesma et al., 2010). Es donde
ocurren muchos procesos fisiológicos
fundamentales para el crecimiento,
como fotosíntesis neta, transpiración,
respiración, asimilación de CO 2
(Gowery Norman, 1991; Margolis et
al., 1995). A medida que el tamaño
de los árboles se incrementa, la
evaluación de esta biomasa consume
más t iempo y recursos (RodríguezOrtiz et al., 2012). Para superar la
inherente dificultad al medirla con
precisión, se generan ecuaciones
específicas, considerando variables
de fácil medición como el diámetro y

la altura. Otro rasgo a tener en cuenta
con respecto a la biomasa es que su
producción esta correlacionada con
algunas propiedades del ambiente
positiva o negativamente y parece
estar en función de un gradiente de
productividad con diferentes niveles
(Mittelbachetal., 2001 yClarketal.,
2001). La determinación adecuada
de la biomasa de un bosque es
un elemento de gran importancia,
debido a que esta permite determinar
los montos de carbono y otros
elementos químicos existentes en
cada uno de sus componentes y
representa la cantidad potencial de
carbono que puede ser liberado a
la atmósfera, o conservado y fijado
en una determinada superficie
(Brown, 1997; Schelegel, 2001).
En este contexto, se plantea como
objetivo general de este estudio,
evaluar el crecimiento, la producción
volumétrica y de biomasa foliar
de especies nativas del matorral,
tanto en plantaciones como en la
vegetación nativa.

29

�METODOLOGÍA

SELECCIÓN DE LAS ESPECIES

DESCRIPCIÓN Y LOCALIZACIÓN DEL
ÁREA DE ESTUDIO
El estudio se real i zó en la reserva ecológica del
Matorral-Escuela de la Facultad de Ciencias
Forestales UANL (F ig. 1), que cuenta con
plantaciones de 30 años de edad con una gran
variedad de especies que no f ueron sujetos
a ningún tipo de tratam iento silvícola ni de
aprovechamiento. Esta reserva se encuentra dentro
de las coordenadas 24° 4 7 de latitud norte y 99°
32 de longit ud oeste en una región de la planicie
entre 430 a 450 m de altitud en el piedemonte de
la Sierra Madre Oriental, México (Foroughbakhch
et al. , 2014) . El clima regional se define como
semiárido y subhúmedo [(A) C (Wo)] en el esquema
de Koppen modificada por García (2004), con
dos estaciones de lluvias (verano y otoño) y una
temporada seca entre noviembre y abril.

. . . . . . .

El criterio de selección consist ió en elegir las especies
leñosas características del matorral, considerando su
frecuencia y abundancia. Las especies elegidas para el
desarrollo del estudio fueron: He/ietta parvifo/ia (Barreta),
Ebenopsis ebano (ébano), Acacia ber/andieri (Huajillo),
Havardia pa//ens (Tenaza), Acacia wrightii (Uña de gato).

DISEÑO EXPERIMENTAL
La muestra estuvo compuesta por 27 parcelas de 10x10 m
cada una, 15 en plantaciones con especies nativas, a razón
de tres parcelas por especie y 12 parcelas en el matorral
nativo. En cada parcela de las plantaciones, se encuentran
25 árboles con una separación de 3 m entre ellos.
Se registró la altura total , los diámetros basal y a
altura de pecho (Fig. 2). El volumen de madera de cada
árbol se determinó aplicando la fórmula de Smalian
(Moctezuma, 2007) con un factor de coeficiente
mórfico de 0.6.

. .

Municipio de Linares Nuevo león .
.

.

.

. ll

.

. ~
. ~
. . . : .

...

L

Figura 1: Localización del Matorral-Escuela de la Facultad de
Ciencias Forestales, UANL, en el Municipio de Linares, Nuevo
León, México

30

Figura 2. Mediciones de: A) Altura total, B) Diámetro basal y C)
Diámetro a altura de pecho.

Facultad de Ciencias Biológicas UANL

�o

ál

a.
'3
&lt;1l

E
~
o(/)

g

·a.
(/)

Q)

&lt;1l
~

5

&lt;1l

E

Q)

V= 1(01/2)2 x n:) + (02/2)2 x n:)I /2) x L
Donde 0 1 y 0 2 equivalen a los diámetros de cada sección
y L largo de la sección. Una vez obtenido el volumen por
árbol se realizó el proceso matemático para estimar el
volumen de madera correspondiente a cada especie.

E STIMACIÓN DE LA BIOMASA FOLIAR
El recorrido y la medición se hic ieron durante
las cuatro estaciones del año (de verano 2013 a
otoño 2014) (Figura 2 A-C), y se utilizó el método
de Adelaide o Método de refere ncia de mano
(Foroughbakhch et a/., 1996), que consistió en
seleccionar una rama denominada "un idad de
referencia''. representativa de la especie de interés
en forma y densidad foliar (Fig. 3A).
Posteriormente, se contó el número de unidades de
mano que contendría cada árbol en los cuatro puntos
cardinales de la copa, y la muestra de referencia
unitaria de cada especie fue llevada al laboratorio
para separar las hojas (Fig. 38) y se secaron en una
estufa a 65 ºC hasta obtención del peso constante,
para estimar la biomasa foliar seca de estas especies.

de datos, est udiando las diferencias en las variables
usadas para describir el crecimiento, a lo largo de
un gradiente de calidad de sitio. La comparación de
medias se realizó mediante la prueba de Tuckey a un
nivel de significancia de 0 .05.

(/)
(/)

Q)

·¡;¡
Q)
Q)

R ESULTADOS Y D ISCUSIONES

&lt;1l

(/)

&lt;1l

1. Crecimiento en altura
La figura 4, presenta los resultados de la altura
media de cada especie por sitio. El crecimiento en
altura t iene gran influencia en el poder competitivo
de una especie, además, en incrementar el volumen
aprovechable forestalmente. Los resultados sobre el
crecimiento en altura (Tabla 1) revelan la existencia
de una diferencia altamente significativa (P&lt;0 .01)
entre las especies. Sin embargo, no hubo diferencia
significativa entre los sitios. La plantación alcanza
una altura de 4.25 m como promedio de todas las
espec ies, mientras que eso es de 4.30 m en el
matorral nativo. De manera general, el promedio de
las alturas es de 4.27 m. Se observa que, en ambos
sitios, Ebenopsis ebano y Helietta parvifolia son las
especies que mostraron mayor altura, con 5.24 y
4.90 m respectivamente.

---·--

.- SI
■ Sl

H, JJ()tvJfoli()

E, ebooo

A. bel'lond/tl'I

H. pt:tlltM

A, wflc,htJi

Especies

Biología y Sociedad, febrero 2018

ü

Q)
Q)

e

Los datos colectados se analizaron estadísticamente
con el programa SPSS versión 21.0. Se realizó un
análisis de varianza para determinar la homogeneidad

Figura 3 . Determinación de la biomasa foliar mediante el método
"Adelaide": A) Rama de referencia, B) Separación de hojas

~

a.
(/)

A NÁLI SIS ESTADrSTICO

r

-o
~

Figura 4 . Crecimiento en altura media y desviación estándar
de especies selectas del matorral espinoso tamaulipeco en dos
sitios diferentes. Sl. Plantaciones experimentales, S2. Matorral
nativo

31

E
o

:o
Q)

-o
e
-o

·¿;
ü

::,

-o

e

CL

�Tabla 1 . Análisis de varianza del crecimiento en altura de especies selectas del matorral espinoso tamaul ipeco.

Fuente

Suma de cuadrados

gl

cuadrados medios

F

Sig.

5582.151

1

5582.15 1

5493.963

.000

2.391

1

2.391

2.353

.126

Especie

136.874

4

34.218

33.678

.000

Sitio•
Especie

48.936

4

12.234

12.041

.000

Intersección
Sitio

En un estudio similar, Ruiz (2005) estableció que la
altura promedio de las especies del matorral fue de
3.28 m, presentando a H. pallens como la especie
de mayor altura con 5 m. García (1999) por su
parte, obtuvo en su estudio una altura promedio de
3.2 m, siendo H. pal/ens la especie con mayor altura
(5.8 m), esto debido a que el estudio se realizó en
lugares cercanos a la sierra madre oriental lo cual
hace que esta especie sea más predominante y como
consiguiente presente mayor altura.

16
12
- 10
E
u

..a

o

El diámetro de los árboles es un parámetro muy
importante para el aprovechamiento forestal , que
indica el uso potencial que se les pueda dar. La figura
5 presenta el diámetro de las especies estudiadas,
tanto a la altura basal (a) como a la altura del pecho (b).

32

8

6
4

W51

2

■ 52

o

2. Crecimiento en diámetro

Las cinco especies estudiadas presentaron diferencias
altamente significativas (P&lt;0.01) (Tabla 2) en lo que
respecta al diámetro basal y al diámetro a la altura de
pecho. El diámetro basal (Db) promedio es de 5.59 cm
en la plantación y 5.20 cm en la vegetación nativa,
cuando el diámetro a altura de pecho (DAP) es de 3.83
cm en la plantación y 3.86 cm en la vegetación nativa,
Ebenopsis ebano y Acacia wrightii presentándose como
las especies de mayor diámetro tanto basal, como a
altura de pecho con 10.28 y 8.86 cm (Db), 7.7 4 y 6.04
cm (DAP) respectivamente. Estimando el incremento en
diámetro de cuatro especies por medio del conteo de
los anillos de crecimiento a la altura de pecho, Heiseke y
Foroughbakhch (1990) evaluaron dos comunidades de
matorral en la región de Linares: "matorral de planicie"
y"matorral de la loma•: y mencionaron que, para que un
árbol alcance un DAP de 6.5 cm deben transcurrir 16
años en la planicie, y 32 años en la loma.

A

14

12

B

10
-

8

-Q.

6

c5

4

E
u

2

!ii 51
■ 52

o

Figura 5. Crecimiento diametral de especies selectas del

matorral espinoso tamaulipeco en dos sitios: S1. Plantaciones
experimentales, S2. Matorral nativo. a) Diámetro basal, b)
Diámetro a altura de pecho.

Facultad de Ciencias Biológicas UANL

�o

ál

a.
'3
&lt;1l

E
~
o(/)

g

·a.
(/)

Q)

&lt;1l
~

5

&lt;1l

E

Q)

-o
~

Tabla 2. Análisis de varianza de los diámetros de especies selectas del matorral espinoso

tamaulipeco en dos sitios diferentes: Plantación y Matorral nativo.

~

ü

Q)
Q)

Fuente

Variable
dependiente

Suma de
cuadrados

gl

Db

11355.280

1

Intersección

Cuadrados medios

(/)

Sig.

F

(/)

Q)

·¡;¡

DAP

5866.758

1

1 1355.280
5866.758

Db

90.899

1

90.899

1600.482
1224.739

.000

1 2 .812

.000

a.
(/)

.000

Q)

e

Q)

&lt;1l

Sitio
Especie
Sitio • Especie

(/)

&lt;1l

E
o

DAP

111.279

1

111.279

23.231

.000

:o

Db
DAP

2110.337
1149.875

4

74.361

.000

4

527.584
287.469

60.012

.000

-o
e
-o

Db

433.875

4

108.469

15.288

.000

DAP

321.523

4

80.381

16 .780

.000

Por otra parte, los resultados muestran que los
diámetros de mayor tamaño se presentaron en el
nativo. Como mencionaron Heiseke y Foroughbakhch
(1990), el desarrollo de la plantación tanto en altura
como en diámetro fue afectado por las heladas que
tuvieron durante los periodos de invierno de 1987 1988. Eso podría explicar que, en ciertos puntos, los
resultados de las plantaciones no reflejen lo esperado
a comparación del matorral nativo dado que, en el
matorral, las especies son más vigorosas.

3. Volumen de madera
La producción volumétrica de las especies ensayadas
se presenta en la figura 6. La producción volumétrica
no presentó diferencia estadística significativa
ent re sitios (P&gt;0.05), sin embargo, la producción en
volumen de madera fue diferente entre especies.
Helietta parvifolia produjo 0.396 m 3 /ha/año, la
menor producción la registraron las especies Acacia
ber/andieri y Havardia pal/ens con 0.052 y 0.059
m3 /ha/año respectivamente en la vegetación nat iva.

Q)

·¿;
ü

::,

-o

e

o..

o.s ~ - - - - - - - - - - - - - - 0.3

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u Sitio 1
■ Sitio

2

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o
H._
parvJjofjo
-0.1 .,__
_ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ __
Especies

Figura 6. Volumen promedio y desviación estándar de la

producción de especies selectas del matorral espinoso
tamaulipeco en dos sitios: Sl. Plantación, S2. Matorral nativo

Tabla 3. Análisis de varianza del volumen de madera de especies selectas del matorral espinoso tamaulipeco en
dos sitios: Sl. Plantación, S2. Matorral nativo

Fuente

Suma de cuadrados

gl

Cuadrados medios

F

Sig.

Intersección

5 .752

1

5.752

80.414

.000

Sitio

.001

1

.001

.019

.890

Especie

3089

4

.772

10.795

.000

Sitio• Especie

3.451

4

.863

12063

.000

Biología y Sociedad, febrero 2018

33

�El volumen de madera fue mayor en el sitio nativo en
comparación con el encontrado en la plantación para
las especies E. ebano y A. wrightii con 0.377 contra
0.118 m 3/ha/año y 0.211 contra 0.061 m 3/ha/año
respectivamente.

4. Biomasa foliar
La producción de biomasa foliar presentó diferencias
altamente significativas (P&lt;0.01) tanto entre especies
como estaciones (Tabla 4). La producción promedio
anual fue mayor en E. ebano con 2686.80 kg ha-1 ,
y menor en A. wrightii, con 431.21 Kg ha-1 (Fig. 7).

De acuerdo con Martinez et a/. (2006), la finalidad
del establecimiento de plantaciones forestales a nivel
mundial es para satisfacer la demanda de materia prima
industrial, uso doméstico, producción de forraje, postes
para la construcción y/o leña, lo que se confirma en el
presente estudio, ya que se encontró que el volumen
de madera aprovechable fue por lo general, mayor en
la plantación que en la vegetación nativa.

Tabla 4. Análisis de Varianza de la Biomasa foliar de especies selectas del matorral espinoso tamaulipeco por estación del año.
Fuente

Suma de cuadrados

gl

Cuadrados medios

F

P

Especies

4.99701

4

1.24925E7

6.39

0 .0003

Estación

5 .51028

3

1 .83676E7

9.40

0.0000

Residuo

1.01584

52

1 .95354E6

Total coregido

206657

59

3900

-ni

.s::

2900

C)

-::.::...
ni

....o

1900

ni
IJ)

ni

E

.!2
al

900

H. parvifolia

E. ebano

A. berlandieri

H. pallens

A. wrightii

Especies
Figura 7. Producción promedio anual de biomasa foliar de cinco especies del
matorral espinoso tamaulipeco

34

Facultad de Ciencias Biológicas UANL

�o

ál

a.
'3
&lt;1l

E
~
o(/)

g

·a.
(/)

Q)

&lt;1l
~

5

&lt;1l

E

Q)

La biomasa foliar alcanza el máximo de su productividad
ha-1 )

en verano, con un valor muy alto (9029.32 kg
en
Ebenopsis ebano, mientras que el valor menor (103.08
kg ha·1 ) se registró con Acacia wrightii, en invierno
(Fig. 8). Esto se debe a que la mayoría de las especies
del matorral florecen y producen hojas en las etapas
primarias de la primavera, como lo indican los trabajos
de Navar y Jurado (2009). Los valores más bajos se
registraron en invierno, resaltando que el clima es
un factor determinante en la productividad foliar. El
verano parece entonces ser la época propicia para un
buen desarrollo de hojas, mientras que en invierno, las
diferentes especies solo necesitan lo mínimo de hojas
suficientes para sus funciones f isiológicas.
En muchos estudios, se ha evaluado un valor de
biomasa foliar, mayor a lo encontrado en el presente
t rabajo. Yerena-Yamallel et al. (201 1) obtuvieron
el valor de 25000 Kg ha-1 de biomasa foliar en un
matorral primario, mientras que Návar (2008) y
Búrquez et al. (2010) encontraron respectivamente
12930 y 13030 Kg ha·1 para el matorral espinoso
tamaulipeco. Pero en un matorral de desierto, Búrquez
y Martinez (2011) señalan un valor de 6670 y 10570
Kg ha·1 para el matorral espinoso. Tales variaciones se
deben a las distintas formas de vida que presentan
las diferentes especies en cuestión.

Para la producción de biomasa, las plantas utilizan
los nutrientes, acumulados en gran cantidad en
las hojas, que son órganos de corta vida. Por
e llo, el reciclado de los nutrientes previamente
incorporados en éstas y que ya han llevado a cabo
su contribución a la fotosíntesis puede tener un gran
significado adaptativo (Escudero y Mediavilla, 2003)
y representar parte considerable de las necesidades
anuales de nutrientes para la construcción de la
biomasa foliar. Aerts (1996) presenta una variación
de cantidad en los nutrientes resorbidos, según las
especies, entre aproximadamente el 28 y el 83 % de
las máximas cantidades almacenadas en la copa para
nitrógeno y entre 25 y 98 % para fósforo. De acuerdo
a este patrón, las especies estudiadas presentarían
muy buenas disponibilidades en NP durante el verano,
y especialmente con Ebenopsis ebano, que fue la
sobresaliente en cuanto a la biomasa foliar.
Del otro lado , Eckstein y Karlsson (1997)
comprobaron que hay ciertos rasgos de las plantas
que están asociados a una alta productividad, y el
más decisivo es la relación entre la superficie foliar
y su masa. Este razonamiento no se confirmó en el
caso de Helietta parvifolia, con el cual se observa
mayor superficie foliar, a comparación de las demás
especies estudiadas.

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Figura 8. Biomasa foliar de cinco especies del matorral espinoso tamaulipeco, por estaciones del año

Biología y Sociedad, febrero 2018

35

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�Se reporta también que las plantas tienen que utilizar
los nutrientes para fijar más carbono y emplear luego
el carbono para adquirir más nutrientes (Chapin et
al., 1987). Oren et a/. (2001) han observado que el
aumento de dióxido de carbono atmosférico provoca
un incremento de biomasa en bosques asentados sobre
suelos ricos, pero no en suelos pobres, lo que sugiere
que en este caso los nutrientes se hacen especialmente
limitantes cuando el C02 es abundante. Por tanto, el
efecto limitante de los nutrientes resulta relevante,
ya que puede reducir la importancia de las diferentes
formaciones vegetales como sumideros del exceso de
C0 2 . Para controlar las concentraciones de dióxido de
carbono, la repoblación forestal es una de las medidas
que se proponen generalmente. Pero existen muchas
dudas acerca de la posibilidad de que bosques maduros
puedan responder al incremento del C0 2 atmosférico
con un aumento de su biomasa que secuestre parte del
exceso de C02 . En estas condiciones, sólo el incremento
de la superficie forestal con ejemplares jóvenes en
crecimiento podría tener efectos positivos (Escudero
y Mediavilla, 2003).

CONCLUSIÓN
El presente trabajo permitió conocer la producción de
cinco especies del Matorral Espinosos Tamaulipeco
en términos de biomasa foliar, volumen de madera
aprovechable, así como su desarrollo tanto diametral
como en altura, en plantaciones experimentales
al igual como en el área nativo. Resulta que las
plantaciones forestales rinden más que el matorral
nativo, únalo que podría ser aprovechado para
incrementar la producción de esas especies, de
manera a dar mayor satisfacción a las numerosas
necesidades que cubren, desde el punto de vista
ecológico, económico y social. Sin embargo, se
recomendaría las especies Ebenopsis ebano, Helietta
parvifolia y Acacia wrightii, que presentaron mejores
adaptaciones y expectativas tanto en las plantaciones
como en su área nativa.

36

Facultad de Ciencias Biológicas UANL

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LITERATURA CITADA

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Facultad de Ciencias Biológicas UANL

�Los MAMÍFEROS DE DOSEL:
¿QUIÉNES SON Y QUE HACEN?
UN EJEMPLO EN VERACRUZ
Alberto Astiazaran 1 y Sonia Gallina2"
del Instituto de Ecología, AC. Carretera Antigua a
Coatepec #351, el Haya, Xalapa, Veracruz C.P. 91070
2 Red de Biología y Conservación de Vertebrados. Instituto de
Ecología, AC. Carretera Antigua a Coatepec #351, el Haya,
Xalapa, Veracruz C.P 91070

1 Posgrado

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Palabras clave: dosel, mamíferos
arborícolas, reserva privada, riqueza,
Veracruz.

RESUMEN
Los mamíferos de dosel son un grupo de mamíferos que tienen la capacidad de habitar en la copa de los árboles. Este grupo
se encuentra compuesto por mamíferos que utilizan básicamente los árboles (especies arborícolas) para llevar a cabo la
mayoría de sus actividades como alimentación, refugio, transporte, etc. o aquellos que los usan para alguna de ellas y que
se les conoce como escansoriales o semiarborícolas. Habitan principalmente zonas tropicales, aunque, también se pueden
encontrar en bosques templados. La riqueza de estos mamíferos es tanta, que se dice que la mitad de los mamíferos no
voladores presentan hábitos arborícolas. A pesar de la alta riqueza de estos mamíferos, ha sido poco el esfuerzo que se
ha hecho para conocerlos por las dificultades que implica su estudio, por lo que en general su ecología se encuentra poco
comprendida. En México se han registrados 33 especies de mamíferos de dosel, de las cuales, 20 se distribuyen en el estado
de Veracruz. El presente trabajo es uno de los primeros esfuerzos en México que se enfocó en estudiar específicamente
este grupo de mamíferos del dosel mediante el uso de cámaras trampa colocadas en los árboles, y a través de recorridos
tanto diurnos como nocturnos en la Reserva Privada Santa Gertrudis, en el Municipio de Vega de Alatorre, Veracruz.
1NTRODUCCIÓN

Los "mamíferos del dosel" son un grupo conformado
por especies de diversos gremios tróficos y
una capacidad locomotora que le confiere una
característica singular, el "trepar" árboles para
desarrollar gran parte o toda su vida en el dosel de
los árboles (Kays y Allison, 2001). Los mamíferos
que tienen la capacidad de trepar árboles son
conocidos como arborícolas y presentan una
serie de adaptaciones. Usan sus extremidades
para moverse entre las ramas por lo que presentan
garras afiladas. Pequeños mamíferos arborícolas
como las ardillas presentan largas y puntiagudas
uñas que les permiten agarrarse de la corteza
de los árboles y t ienen gran maniobrabilidad
en troncos y ramas con considerable agilidad
(Feldhamer et al., 2015). Los perezosos de Centro
y Sudamérica, emplean sus largas garras para
colgarse de las ramas por largos períodos. Los
mamíferos plantígrados para poder ser arborícolas
han modificado la unión entre metacarpos o
metatarsos y las falanges, lo cual les permite
trepar con facilidad al poder girar las "muñecas"
de las patas. Los dedos de los primates son aún
más flexibles, por lo cual se dice que son prensiles,
además han desarrollado dedos oponibles lo que
les da más agarre, y están bien representados en
las selvas tropicales como en Sudamérica, África y
Asia. Muchos mamíferos arborícolas tienen largas
colas que utilizan para balancearse y en muchas
ocasiones son también prensiles que les permite
agarrarse de las ramas como ocurre con la mayoría
de las especies arborícolas (Emmons, 1995; Kirk
et al., 2008; Goswami et al., 2011, Feldhamer et
al., 2015).

Los mamíferos arborícolas son más diversos
en los bosques tropicales, donde encuentran
además de refugio en la gran variedad
de especies de árboles, t ienen alimento
disponible como hojas y frutos. Los más
estudiados son los primates a nivel mundial
y que en el surest e de México podemos
encontrar t res especies: A/louatta pal/iota,
A/louatta pigra y Ate/es geoffroyi. La mayoría
de las especies de mamíferos arborícolas han
sido poco estudiadas.
A pesar de que existe una gran diversidad de
mamíferos con hábitos arborícolas (Emmons,
1995), la ecología de algunas especies se
encuentra poco entendida (Kays &amp; Allison,
2001; Oliveira-Santos et al., 2008). En México
se han registrado 496 especies de mamíferos,
de los cuales aproximadamente 33 especies son
mamíferos de dosel (Ramírez-Pulido et al., 201 4).
En su mayoría se encuentran distribuidas en las
selvas tropicales, aunque, también podemos
encontrar algunas especies distribu idas en
bosques templados (Ceballos y Oliva, 2005).
Entre los órdenes que cuentan con especies del
dosel están: Didelphimorphia, Carnívora, Pilosa,
Primates y Rodentia.
De las 33 especies registradas en el país, 20 se
encuent ran distribuidas en el estado de Veracruz
(González-Christen y Delfín-Alfonso, 2016). Sin
embargo, los únicos trabajos específi cos con
mamíferos de dosel se han hecho con primates
(e.g., Solano et al., 2000a; Solano et al., 2000b;
Mandujanoy Estrada, 2005; Estrada, 2007; RamosFernández et al, 2013; Serio-Silva et al., 2015).

�Los

MAMfFE ROS ARBORfCOLAS DEL

CENTRO DE VERACRUZ
Veracruz es un estado muy extenso que posee
ecosistemas muy variados, desafortunadamente,
sólo le queda el 10% de su vegetación original ya
que ha sido sumamente transformado por actividades
agropecuarias (Sedarpa, 2006; Gerez-Fernández
y Pineda-López, 2011). Además, es uno de los
estados más diversos en cuanto a fauna (Morales,
2011; González-Christen y Delfín-Alfonso, 2016).
Particularmente, en lo que se refiere a los mamíferos,
el estudio formal de ellos comenzó aproximadamente
en 1860 llevando a cabo deposición de ejemplares
en colecciones científicas. Hasta la fecha, se han
registrado en total 195 especies de mamíferos
terrestres agrupados en 11 órdenes (GonzálezChristen y Delfín-Alfonso, 2016). Del total de
especies registradas al menos 20 son consideradas
de dosel, representando de esta forma el 60% del
total de mamíferos del dosel que se han registrado
en la República Mexicana (Ceballos y Oliva, 2005).
La Reserva Ecológica de Santa Gertrudis (RESG)
es una reserva de tipo privada que se ubica en el
municipio de Vega de Alatorre, Veracruz, en el macizo
montañoso de la Sierra de Chiconquiaco. En el año de
1982 por iniciat iva del Lic. Rafael Hernández Ochoa
exgobernador de Veracruz se establece como Zona
de Protección Forestal y Fáunica, mediante decreto
presidencial (Diario Oficial de la Federación, del 16
de agosto 1982). Cuenta con aproximadamente
1000 ha, con una intrincada orografía, ya que
muestra un rango altitudinal que va de los 80 hasta
los 940 msnm. El t ipo de vegetación predominante
es la selva mediana subperennifolia, sin embargo,
antiguamente algunas partes del terreno se utilizaron
para el cultivo del café por lo que ahora esos sitios
presentan acahuales, es decir vegetación secundaria
bien desarrollada (B. Vega Hernández com. pers).

MAMfFEROS ARBORfCOLAS DE LA
RESERVA NATURAL STA. GERTRUDIS
En un estudio que realizamos en la RESG utilizamos 9
cámaras trampa que se colocaron entre 8 y 12 m de
altura en los árboles, durante un año (febrero 2016

a febrero 2017). Además, para complementar los
registros se llevaron recorridos tanto diurnos como
nocturnos en búsqueda de mamíferos. El grupo de
mamíferos arborícolas encontrados en la reserva está
comprendido por 12 especies que describiremos más
adelante. A diferencia de las especies que podemos
encontrar en el sur del estado, en la RESG no se
encontró ninguna especie de primate a pesar de que
históricamente sí los hubo (Astiazarán, 2017).
Con base en los trabaj os de Coates Estrada y
Estrada (1986) y Aranda y March (1987) se dan a
continuación las descripciones de las especies de
mamíferos encontradas en el dosel.
El ratón tlacuache (Marmosa mexicana) es un marsupial
pequeño, similar a un ratón, que puede pesar entre 30
y 80 g, tiene cola prensil, es de hábitos nocturnos y se
alimenta principalmente de insectos, aunque también
puede comer frutos, huevos y pequeños vertebrados.
Habita en bosques tropicales. No se encuentra enlistada
en ninguna categoría de riesgo.
El t lacuache (Dide/phis marsupio/is) es otro marsupial
de tamaño similar al de un gato doméstico, tiene

�pelaje de color gris a negro y cola desnuda, escamosa
y prensil. El dedo pulgar de las patas carece de garra
y es oponible. Pesa entre 2 y 5 kg. Es un animal
solitario y nocturno. Llega a tener de 6 a 13 crías. Se
alimenta de frutos, insectos, aves, etc. Los tlacuaches
son cazados por su carne, además, se cree que tiene
propiedades medicinales, además de que, suelen
tener conflicto con el humano porque atacan a las
gallinas y se comen sus huevos.
El tlacuache de cuatro ojos (Philander opossum), recibe
este nombre común porque presentan dos manchas
blancas encima de los ojos. Tiene un pelaje fino y
denso, con cola larga y prensil. Es pequeño pudiendo
pesar entre 200 y 400 g, y habita cerca de cuerpos de
agua en los bosques tropicales, de hábitos nocturnos.
Se alimenta principalmente de insectos y frutos, se ha
visto que son buenos dispersores de semillas.
El oso hormiguero , chupamiel o brazo fuerte
(Tamandua mexicana) es característico por la forma
de su cabeza y hocico alargado en forma tubular sin
dientes, pero con una lengua larga y pegajosa que le
permite alimentase de hormigas y termitas, a este
tipo de alimentación se le conoce como mirmecofagia.
El color de su pelaje es blanco amarillento. Un animal
adulto pesa entre 4 y 6 kg. Habitan en los bosques
tropicales, así como en manglares. Se encuentra
enlistado en la NOM-059-SEMARNAT-2010 en
categoría de Peligro de Extinción.
El tigrillo o margay (Leopardus wiedii) es el más
pequeño y único felino en México con hábitos
principalmente arborícolas. Presenta como
característica, el poder rotar las muñecas de las patas
traseras lo que le permite subir y bajar fácilmente de
los árboles. Muestra una coloración café amarillento
con manchas negras. Se alimenta de pequeños
mamíferos, aves, reptiles, etc. Es el felino silvestre
más pequeño de México ya que pesa entre 3 y 6
kg. Habita en bosques tropicales y manglares, con
actividad principalmente nocturna. Esta especie es
buscada por lo atractivo de su piel. Se encuentra
enlistada en la NOM-059-SEMARNAT-2010 en
categoría de Peligro de Extinción.
La martucha (Potos flavus) es de cuerpo alargado
con patas cortas, cabeza redonda y rostro achatado,
con cola fuerte y prensil, su pelaje es de color café

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anaranjado. Una característica que las distingue
es que tienen una lengua larga. Puede pesar entre
3 y 6 kg. Se alimenta principalmente de frutos,
aunque también se puede alimentar de flores y
néctar. Es nocturna y son importantes dispersores
de semillas, así como polinizadores. Esta especie
es cazada principalmente por su piel y capturada
como mascota. Se encuentra enlistada en la NOM059-SEMARNAT-2010 en categoría de Protección
Especial.
El cacomixtle, sietillo o huiloncha (Bassariscus
sumichrasti), es de tamaño mediano con cuerpo
alargado, patas cortas y hocico alargado, tiene cola
larga y peluda con 9 anillos negros y grises. Pesa de
600 g a 2 kg, son solitarios y de actividad nocturna.
Se alimentan de frutos, insectos y pequeños
vertebrados. Habita bosques tropicales y bosques
de pino-encino. Se encuentra enlistada en la NOM059-SEMARNAT-2010 en categoría de Protección
Especial.
El coatí o tejón (Nasua narica) del tamaño de un perro
mediano, pesando entre 3 y 6 kg, tiene hocico largo
y puntiagudo, su cola es larga y siempre erecta, y
presenta largas y fuertes garras. Son diurnos y
omnívoros, aunque su principal alimento son frutos
e insectos. Se organizan en sistemas sociales
matriarcales entre 5 y 15 individuos, y los machos
son expulsados de la manada a temprana edad.
Habitan en bosques tropicales, bosques de pinoencino y matorrales xerófilos. Son abundantes, pero
los cazan por su carne que aseguran que tiene muy
buen sabor.
La ardilla gris (Sciurus aureogaster) presenta una
gran variación de colores en el pelaje que va de
grises a café, incluso habiendo individuos blancos
o negros. Tienen una cola larga y esponjada.
Pesan entre 300 y 600 g, con actividad diurna .
Se alimenta principalmente de semillas y frutos,
aunque también se alimentan de insectos, huevos
y polluelos. Se le puede encontrar en bosques
tropicales , bosques templados y matorrales
espinosos. Son resistentes a la perturbación de
tal forma que se les ha encontrado viviendo en
los parques de las ciudades. Son abundantes y no
presentan problemas poblacionales. En algunas
comunidades se les caza para alimento.

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�frutos, aunque también se ha visto cazando polillas.
Habita en selvas desde México hasta Panamá. No se
encuentra enlistada en ninguna categoría de riesgo.

IMPORTANCIA Y AMENAZAS

El puerco espín o viztlacuache (Coendu mexicanus)
es un roedor grande de cuerpo robusto y rostro corto,
con cola prensil, que pesa entre 2 y 4 kg. El cuerpo
está cubierto de espinas que utilizan para defenderse.
Es herbívoro, se alimenta principalmente de hojas,
corteza y frutos. Habitan en las selvas tropicales y
tienen actividad nocturna. Estos son cazados porque
se cree que las púas tienen propiedades medicinales.
Contrariamente, en las comunidades piensan que
son peligrosos porque creen que puede aventar las
espinas, lo cual es totalmente falso. Se encuentra
enlistado en la NOM-059-SEMARNAT-2010 en
categoría de Especie Amenazada.
La rata arborícola (Tylomys nudicaudus) es una de
las ratas más grandes de México, pesa entre 150
y 280 g. Se alimentan de semillas y frutos en los
bosques tropicales. Es de hábitos nocturnos. No se
sabe mucho del estado poblacional de esta especie,
pero se conoce que en algunas regiones se utilizan
para alimento. No se encuentra enlistada en ninguna
categoría de riesgo.
El ratón arborícola (Nyctomys sumichrasti) es un
ratón nocturno se alimenta principalmente de

La importancia ecológica de los mamíferos
arborícolas no se encuentra bien estudiada.
Sin embargo, sabemos que éstos juegan un rol
importante en la dispersión de semillas, siendo
la mayoría consumidores de frutos y debido a que
presentan periodos de digestión más prolongados
que otros frugívoros como las aves, éstas pueden
ser dispersadas a mayor distancia (GonzálezEspinosa y Quintana-Ascencio, 1986). Por otro
lado, los animales que consumen a otros animales
ya sean vertebrados o invertebrados, fungen como
controladores poblacionales para evitar que estas
poblaciones aumenten de tal forma que puedan
convertirse en plaga y ser contraproducentes para
el ecosistema. De igual forma los herbívoros ayudan a
controlar el crecimiento de algunas plantas como, por
ejemplo, el muérdago (Psittacanthus sp.) que es una
planta parásita de árboles y que es consumida por
el puercoespín (observación personal de S. Gallina).
Debido a su dependencia al dosel, las poblaciones de
estos mamíferos están siendo gravemente afectadas
por la deforestación, la que ya de por si se ha ido
incrementado con los años; actualmente se estima
que se pierden aproximadamente 645,000 hectáreas
de bosques y selvas al año (Velázquez, 2002). Aunado
a la deforestación, los mamíferos arborícolas también
enfrentan amenazas como la cacería ilegal, ya sea por
sus pieles, por su carne o por diversión (Ceballos y
Oliva, 2005). De tal forma que es de gran importancia
estudiarlos para conocer su importancia en el
funcionamiento del ecosistema y sus requerimientos
para poder llevar a cabo programas de conservación.

AGRADECIMIENTOS
Agradecemos a la Dirección General del INECOL que dio apoyo a través del proyecto estratégico 2003530908
"Refaunación de Áreas Protegidas en el Estado de Veracruz''. Así como al personal de la R.E. Sta. Gertrudis,
la Familia Vega Hernández (Karina y Bernardo) que nos permitió el acceso y la familia Zárate (Tomas, Julia,
Esther y Lety) que fueron de valiosa ayuda durante las salidas de campo. Además, a don Abraham que enseñó
a Alberto a trepar los árboles y nos ayudó con la instalación de las trampas. A Mariano Avendaño, Marco
Ramírez, Fernando Ocampo, Erika Campeche y Paulina Aguirre por su ayuda en el arduo trabajo en campo.

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---

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46

Facultad de Ciencias Biológicas UANL

��Palabras clave: Annelida, Polychae ta,
acuicultura, biota portuaria, especies
introducidas.
1NTRODUCCIÓN
Cuando alguien fuera del gremio biológico nos pregunta: ¿qué estudias? o ¿a qué te dedicas?, solemos decir
que estudiamos o investigamos gusanos marinos. Lo primero que podría venir a la mente del interrogador es
una imagen de una lombriz o de un ciempiés caminando en la arena de una playa o nadando en el mar. No es
una imagen descabellada, porque algunos gusanos marinos asemejan mucho a los ciempiés o milpiés y, de
hecho, están emparentados con las lombrices de tierra y con las sanguijuelas, y se pueden encontrar desde
el área de playa hasta las zonas más profundas del mar.
Los gusanos marinos a los que nos referimos son anélidos poliquetos, un grupo muy diverso de invertebrados
que está formado por 80 familias, 1000 géneros y más de 12700 especies que se distribuyen prácticamente
en todos los ecosistemas bénticos marinos, donde a menudo son el componente dominante en términos de
número de individuos y especies (Rouse y Pleijel, 2001; Costello et al. 2013).
No obstante, los poliquetos han logrado invadir con éxito el ambiente pelágico, cuerpos de agua dulce e
inclusive el medio terrestre: nueve familias son consideradas holopláncticas (ca. 95 especies) exclusivas de
ecosistemas pelágicos de mar abierto (Suárez-Morales et al. 2005); aproximadamente 168 especies son
dulceacuícolas y unas 10 especies de la familia Nereididae son semi-terrestres y arbóreas, propias de los
bosques húmedos tropicales, ya sean asociados a hojas en descomposición, en hojas de platanares o de
palmas (Pandanus), y en cultivos de arroz (Glasby, 1999; Glasby et al. 2000; Glasby y Timm, 2008).
El éxito del grupo está relacionado con su considerable complejidad estructural, gran variedad morfológica y
alta diversidad funcional, mismas que representan las adaptaciones a los diversos ambientes que habitan. En
esta contribución hablaremos de los gusanos poliquetos perforadores de moluscos de interés comercial en
México y de especies exóticas invasoras, con la intención de divulgar el estado del conocimiento actual en el
país. También esperamos sensibilizar a los tomadores de decisiones sobre la necesidad de apoyar proyectos
de investigación en ambos tópicos. Además, recomendamos algunos cambios a la Lista de especies exóticas
invasoras en México publicada en el DOF, 2016.

PERFORADORES DE CONCHAS DE
MOLUSCOS DE INTERÉS COMERCIAL
Aunque la gran mayoría de los poliquetos son
organismos de vida libre, existen unas 370 especies
simbiontes obligados o facultativos (Martín y Britayev,
1998; Britayev y Antokhina, 2012). Existen varios
poliquetos perforadores de conchas de moluscos, ya
sean estos moluscos vivos o muertos (barrenan conchas
deshabitadas). En el primer caso, la interacción suele ser
negativa, por lo que se les llama parásitos perforadores.
Son plagas que, si bien no están interesadas en el
cuerpo del molusco como tal, buscan una casa la cual
habitar, que viene siendo la concha.
A continuación , presentamos dos especies de
poliquetos espiónidos y un sabélido, reportados
como barrenadores del ostión japonés o gigante en
el Pacífico (Crassostrea gigas). del ostión americano

48

(Crassostrea virginica), del ostión de mangle
(Crassostrea rhizophorae), de la almeja mano de león
(Nodipecten subnodosus) y del abulón rojo (Ha/iotis
rufescens).

MOLUSCOS
Ostiónes del Pacífico Crassostrea gigas, ostión
americano C. virginica y el ostión de mangle
Crassostrea rhizophorae.
(Figura 1A-B)
Algunas especies de espiónidos del género Polydora
(Figura 1C) ocasionan importantes pérdidas económicas
en diversos moluscos de interés comercial a nivel
mundial (Mortensen et al. 2000; Boscolo y Giovanardi,
2002; Lleonart et al. 2003). Las perforaciones de estos
gusanos inducen al ostión a formar ampollas de lodo
en la superficie interna de las valvas de los moluscos,
mismas que reducen su resistencia y demeritan su
Facultad de Ciencias Biológicas UANL

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Figura 1. Ostiones cultivados en México. A) Ostión del Pacífico Crassotrea gigas cultivado
en el Mavíri, Sinaloa. B) Ostión americano C. virginica cultivado en la Laguna del Ostión,
Barrillas, Veracruz, mostrando una prominente ampolla de lodo producida por el poliqueto
parásito Polydora en una de sus valvas. C) Gusano perforador del ostión Polydora sp.
Fotografías A-8: Humberto Bahena Basave, C: Geoffrey Read.

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Biología y Sociedad, febrero 2018

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�calidad para venderse en concha (Figura 18). Las
ampollas acumulan materia orgánica en su interior, y
cuando se rompen liberan un olor fétido (Radashevsky
et al. 2006; Delgado-Bias, 2008).
Las especies del género Polydora afectan a los
moluscos hospederos con d iferente magnitud,
dependiendo del grado de infestación y condiciones
locales; los tubos favorecen infecciones secundarias
por bacterias; las protuberancias en la concha pueden
atrofiar y desprender el músculo abductor; y la
pérdida de resistencia de la concha también facilita
la depredación.
En la mayoría de los casos las infestaciones repercuten
negativamente en los cultivos comerciales, incluso
provocan mortalidades extendidas (Chambon et al.
2007).
La actividad perforadora de Polydora puede ocurrir
mediante un mecanismo químico o físico. En el primer
caso, es por la secreción de fosfatasas ácidas y
anhidrasas carbónicas que disuelven o debilitan
la matriz de carbonato de calcio de la concha .
En el segundo caso, el gusano ut iliza unas setas
especializadas que presenta en uno de los segmentos
anteriores del cuerpo (setígero 5). La combinación
de ambos mecanismos permite la construcción de
galerías, en las cuales se acumula lodo; conforme el
gusano sigue perforando, llega a la cavidad del manto.
Los bivalvos, como respuesta a esta afectación,
secretan mayor cantidad de conquiolina para sellar la
cavidad del manto y aislar al gusano. Todo ello implica
un fuerte gasto energético que debilita la condición
fisiológica del bivalvo, haciéndolo vulnerable a las
enfermedades (González-Ortiz et al. 2018).
El ostión del Pacífico Crassostrea gigas, originario
del norte de Japón, es uno de los bivalvos con mayor
importancia comercial en el mundo (Figura 1A). Se
producen casi 500 millones de toneladas al año con
valor de $820 MDD (FAO, 2011). La especie fue
introducida por primera vez en México (San Quintín,
Baja California) en 1973. El cultivo pronto se extendió
a Baja California, Baja California Sur y Sonora (Lavoie,
2005), y posteriormente, en Sina loa, Nayarit y Jalisco.
En México existen pocos estudios sobre el impacto
de estos poliquetos en la producción de bivalvos.

50

Cáceres-Martínez et al. (1998) compararon la
infestación de Polydora sp., en algunos sitios del
cultivo de ostión C. gigas en Baja California Sur
y enfatizaron que estos espiónidos constituyen
una amenaza para la ostricultura debido al daño
ocasionado en la apariencia del ostión y los
consecuentes problemas en su comercialización.
En la laguna de Barra de Navidad, Jalisco, Gallo-García
et al. (2001) registraron la presencia de poliquetos
perforadores en los cultivos experimentales de C.
gigas. Posteriormente, Gallo-García et al. (2007)
determinaron una prevalencia del 100°/b desde la
décima semana de cultivo; una intensidad de 8. 7
gusanos/ostión y bajos rendimientos a la cosecha
(61 mm de longitud y 44.5% de supervivencia). Un
año después, Gallo-García et al. (2008) identificaron
al causante del daño como Polydora websteri. No se
han evaluado las pérdidas económicas que ocasiona
P websteri; sin embargo, se sabe que genera pérdidas
en los productores locales. La infestación afecta la
apariencia de la concha y el crecimiento del ostión,
ocasionando una disminución de su precio en el
mercado local, ya que, por su tamaño y desagradable
apariencia, el comprador debe desconcharlo para su
consumo en cóctel (Gallo-García et al. 2008).
Polydora websteri fue descr ita para el atlántico
estadounidense: Connecticut. Es una especie
eurihalina de aguas someras y zonas intermareales
con fondos blandos, la cual ha sido encontrada en
19 especies de moluscos, principalmente bivalvos
y algunos gasterópodos (Martín y Britayev, 1998).
Aunque afecta principalmente a C. gigas, también
se han registrado daños en los ostiones C. virginica,
Saccostrea commercialis, el mejillón Myti/us edulis, y
las almejas Mercenaria mercenaria y Pecten irradians
(Martin y Britayev, 1998). En el ostión de mangle
Crassostrea rhizophorae de la Laguna de Términos,
Campeche, también se ha reportado la presencia de
Polydora websteri (García-Garza, 2015).

El ostión americano C. virginica es una especie nat iva
de la costa americana del Atlántico (Figura 18), que se
distribuye desde el Golfo de San Lorenzo en Canadá
hasta la Laguna de Términos, Campeche, México. Su
facilidad de reproducción y colecta lo convierten en
uno de los organismos con mayor demanda dentro de
la acuicultura, desde colectas manuales en sistemas

Facultad de Ciencias Biológicas UANL

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lagunares, hasta el desarrollo de bancos ostrícolas
artificiales en los estados costeros del Golfo de
México, desde Tamaulipas hasta Campeche (VidalBriseño et al. 2015), siendo para Veracruz, el principal
recurso pesquero en términos de volumen (SAGARPACONAPESCA, 2012). Existen varios reportes de la
infestación de P websteri en C. virginica en Canadá
y Estados Unidos (Powell et al. 2015; Clements et
al. 2017) y en México fue reportada en Isla Verde,
Veracruz desde hace varias décadas (Rioja, 1961).
Sin embargo, la identidad de Polydora websteri es
un misterio aún dado que el gusano presenta una
distribución cosmopolita y pertenece a un complejo
de especies morfológicamente similares (complejo
Polydora). Por ello , en México es necesario un
estudio taxonómico detallado que sea respaldado
con marcadores moleculares, para así corroborar
fehacientemente, que P. websteri es el gusano
barrenador que está presente en el país, y que no se
trate de una especie indescrita o de alguna otra. Este
procedimiento lo han hecho en otras áreas del mundo.
Por ejemplo, en Nueva Zelanda se demostró que no
solo P websteri afecta las conchas de moluscos,
sino también una segunda especie: P haswelli (Read,
2010). Por su parte , Sato-Okoshi et al. (2017)
demostraron que los registros de P uncinata para
Japón y Australia y los de P hoplura para Sudáfrica
son la misma especie. Por ello, es conveniente un
estudio que aclare o corrobore el nombre de P.
websteri en México, que independientemente de su
identidad, el gusano es un problema que afecta la
ostricultura.
El ostión de mangle C. rhizophorae , una especie
ampliamente distribuida en los ecosistemas del
Mar Caribe, vive en aguas someras hasta los 3
m de profundidad, está asociado principalmente
a sustratos duros, especialmente a las raíces del
mangle rojo donde forma colonias densas (Abbott,
1974). En las regiones pesqueras de Tamaulipas,
Veracruz, Campeche, Quintana Roo, Tabasco y
Yucatán, la producción del ostión está basada en dos
especies, C. virginica y C. rhizophorae, y es una de
las pesquerías más importantes en la zona del Golfo
de México. En términos generales, los estados que
aportan mayor cantidad de ostión a la producción
nacional son Veracruz y Tabasco (Global Biotech
Consulting Group 13-001).

Biología y Sociedad, febrero 2018

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Nodipecten subnodosus: almeja mano de
león
La almeja pectínida mano de león , Nodipecten
subnodosus, es una de las especies de mayor interés
económico en el Pacífico mexicano. En mayo del
2011, los pescadores de la Laguna Ojo de Liebre (Baja
California Sur), reportaron la mortandad masiva de la
mano de león. El tamaño de la población disminuyó
considerablemente y el estado de salud de las almejas
supervivientes también fue afectado. Al desconocer los
factores que ocasionaron este fenómeno, se declaró la
veda permanente (González-Ortiz, 2016).
Los causantes del fenómeno fueron dos invertebrados
perforadores: una esponja y un poliqueto espiónido
(Po/ydora sp.). Como ya se mencionó, el barrenador
alcanza la cavidad del manto y esto estimula la
secreción de conquilina para mantenerlo aislado,
creando una ampolla (González-Ortiz, 2016). Como en
otros casos, el gasto energético durante la secreción
de conquiolina retarda el crecimiento, aumenta la
mortalidad (Almeida et al. 1996) y reduce la capacidad
para acumular reservas nutricionales, debilitando la
condición fisiológica de la almeja y haciéndolo vulnerable
a las enfermedades (Wargo y Ford, 1993).
En un trabajo reciente, se cuantificó el daño ocasionado
por Polydora y las variaciones del crecimiento de la
mano de león durante tres años. Se reportó una tasa de
infestación del 40% en almejas pequeñas (4.5-8.0 cm),
y hasta 13 ampollas (2 en promedio). Estos organismos
pequeños presentan malformaciones en las valvas. Se
piensa que la infestación ocurre en esta etapa porque es
cuando la mano de león inicia su actividad reproductiva y
de desove, en la que reduce su condición nutricional y en
la que está más expuesta a la presencia de organismos
perforadores (González-Ortiz et al. 2017).
No se ha definido la especie del perforador. De acuerdo
con González-Ortiz (com. pers.), la especie semeja otras
descritas para Taiwán, por lo que podría tener esta un
origen asiático. Muchas especies de Polydora han sido
reportadas como invasoras en varias partes del mundo
(Blake y Kudenov, 1978; Radashevsky y Hsieh, 2000;
Radashevsky, 2005). Su potencial de dispersión se
atribuye a su traslado como larva en el agua de lastre
de las embarcaciones, como adulto incrustado en los
cascos de los barcos (Radashevsky y Selifonova, 2013)

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�e incluso, los gusanos pudieron ser trasladados con
los bloques de ostiones o los adultos llevados como
reproductores o sementales. Esta consideración es
importante porque los Polydora incuban sus embriones
dentro del tubo en cápsulas separadas. Teniendo esto
en cuenta, González-Ortiz (com. pers.) sugiere que las
embarcaciones de gran calado que arriban a la isla
de Cedros para recibir y transportar la sal extraída
y procesada en la salinera más grande del mundo
localizada en Guerrero Negro (Exportadora de Sal,
SA. de CV.), hacia el mercado internacional, pudieron
transportar desapercibidamente a la Polydora, lo cual
es una hipótesis de invasión viable.
El primer reporte de la afectación ocurrió en el 2011
y la detección de los agentes causantes del problema
es un gran avance en la materia. No obstante, por
un lado, es necesario generar información básica de
la especie plaga (reproducción y ecología) que sirva
para proponer planes de manejo y control. Asimismo,
se debe evaluar si el poliqueto perforador ha logrado
infestar otros moluscos de la zona, sean o no de
interés comercial. Por otro lado, se debe alertar a
los acuicultores a través de los comités estatales de
sanidad acuícola, sobre la presencia y la detección
temprana de esta plaga en otros bancos de moluscos
de interés comercial de la costa occidental de la
península de Baja California.

Haliotis rufescens: abulón rojo
A mediados de la década de los ochentas la industria
de la acuicultura en California (Estados Unidos)
comenzó la importación de abulón de Sudáfrica
(Haliotis midae) para su cultivo. A inicios de los años
1990 se detectó una plaga que ocasionaba una
deformación de los poros respiratorios, producía
conchas quebradizas y ralentizaba el crecimiento del
abulón rojo H. rufescens o inclusive, su muerte antes
de alcanzar la talla comercial (Culver et a/. 1997). El
causante fue un poliqueto sabélido diminuto (1.5 mm
de largo y 0.20 mm de ancho), esbelto y con la mitad
posterior expandida en forma de bolsa, cuyo género
y especie eran desconocidos para la ciencia.
Posteriormente, la especie fue descrita como
Terebrasobe//a heterouncinata (Fitzhugh y Rouse, 1999)
y se corroboró que fue introducida inadvertidamente a
California con la importación del abulón sudafricano

52

(Kuris y Culver, 1999). En ese tiempo las granjas
de abulón de California dependían de un número
reducido de productores de larva, lo que ocasionó que
la especie alcanzara rápidamente todas las granjas de
California para 1995 (Moore et al. 2007). Dentro de
las granjas cohabitan otras especies de gasterópodos
mismas que el sabélido también logró infestar: Tegu/a
spp, y Lottia spp (Culver y Kuris, 2000). Fuera de las
granjas, T heterouncinata viajó como larva en el agua
de descarga de las granjas y logró establecerse en la
zona intermareal, donde la infestación se limitó al área
inmediata de descarga (&lt;100 m de línea de costa),
pero como la infestación fue detectada en una etapa
temprana, la erradicación comenzó a las pocas semanas
de su detección (Culvery Kuris, 2000). Fuera de la zona
de granjas, la especie se ha detectado en acuarios
públicos e instalaciones educativas que adquirieron
animales infestados (Moore et al. 2007).
Debemos mencionar que hubo otras invasiones
inesperadas fuera del territorio estadounidense.
Por ejemplo, se remitió abulón rojo de California (H.
rufescens), infestado con el sabélido perforador a
granjas de Ensenada, Baja California, México, y Puerto
Montt, Chile (Culver et a/. 1997; Kuris y Culver, 1999).
En Chile la plaga se registró en 2006 (Moreno et al.
2006) y aunque en México no existen registros oficiales
de la presencia de T heterouncinata, no se descarta la
posibilidad de que la plaga se haya extendido, pues de
acuerdo con la Carta Nacional Pesquera (DOF, 2006),
las granjas de abulón rojo y azul (H. fu/gens) en México
son intensivas y están limitadas a la costa occidental
de la península de Baja California. Por ello, es necesario
estudiar moluscos en esas áreas para determinar si
persiste el sabélidoy si pudo colonizar otros moluscos.
Las tres especies de poliquetos antes mencionadas
(Polydora websteri, Polydora sp., y T heretouncinata),
además de ser perforadoras, son también especies
exóticas en México. Esto no es de extrañarse, puesto
que la acuicultura es una de las principales vías de
introducción de especies exóticas en el mundo. En
México, se cuenta con un análisis de riesgo para el
sabélido tubícola T heretouncinata así como su ficha
técnica (Tovar-Hernández y Yáñez-Rivera, 2012a).
A continuación, hablaremos sobre otras especies
exóticas introducidas o con un alto potencial de
introducción en México que, si bien no son perforadoras

Facultad de Ciencias Biológicas UANL

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de moluscos de interés comercial, ocasionan impactos
en las especies nativas, en el medio ambiente, en las
embarcaciones y en la infraestructura portuaria.

E XÓTICOS INVASORES

Formadores de conglomerados arrecifales:
Ficopomatus (Figura 2).
Ficopomatus es un género de poliquetos serpúlidos
de gran relevancia como especies exóticas invasoras
en estuarios de varias partes del mundo. Forman
conglomerados de varios cientos o miles de t ubos
calcáreos, por lo que parecen arrecifes en las lagunas
costeras (Figura 2C). Algunos otros se cementan en
los cascos y en las t uberías de las embarcaciones,
ocasionando obstrucciones y un aume nto
considerable en el peso de las mismas (Tebble,
1953; Pernet et al. 2016). Otros forman grandes
conglomerados en la base de los pilotes de muelles,
de pilotes de granjas camaronícolas (Figura 2A-B)
y también en raíces de mangle (Tovar-Hernández
y Yañez-Rivera, 2012b). Inclusive, en el 2008, en
la boca del Río Murray, Australia, una especie de
Ficopomatus cubrió completamente los caparazones
de dos especies de tortugas de agua dulce, con lo
que el peso de las tortugas se incrementó tanto que
limitó su movimiento y desplazamiento (Figura 2C,
recuadro derecho) (Bower et al. 2012).
Ficopomatus enigmaticus, es la especie mejor
conocida y estudiada del género en términos de
biología y ecología. Fue descrita para Francia, pero
algunos autores han sugerido Australia como su
centro de origen (Zibrowius y Thorp, 1989) sin que
se haya podido demostrar aún (Styan et al. 2017).
En América, F. enigmaticus ha sido reportada como
invasora en ambas costas de Estados Unidos (Texas
y California), y también en Uruguay y Argentina (ten
Hove y Weerdenburg, 1978; Muniz et al. 2005;
Orensanz et al. 2002; Schwindt et al. 2001; Pernet
et al. 2016). Quizá los impactos más notorios son
los ocasionados en la laguna costera Mar Chiquita
(Argentina), donde F. enigmaticus forma enormes
conglomerados que se constituyen en arrecifes de
hasta 7 m de diámetro y 0.5 m de altura. La laguna
esta colonizada en un 85% por estas agrupaciones
que dificultan la navegación y tienen grandes

Biología y Sociedad, febrero 2018

�implicaciones ecológicas, ya que altera la estructura
física de los hábitats bénticos (Schwindt et al. 2001,
2004a) y tiene diversos efectos directos e indirectos
en las comunidades pláncticas (Bruschetti et al.
2008) y bénticas nativas (Schwindt et al. 2001).
Ficopomatus enigmaticus aún no ha sido registrada
en México, pero se ha encontrado en la bahía de
San Francisco y en algunas marinas de San Diego,
California (Bastida-Zavala, 2008), por lo que no
se debe descartar su introducción en las lagunas
costeras de Baja California. Ese serpúlido figura
en la lista de las "100 especies más invasoras en el
Mediterráneo" (Streftaris y Zenetos, 2006).
Otra especie de Ficopomatus de relevancia para el
territorio nacional es F. miamiensis, una especie caribeña
registrada en el estero de Urías, Mazatlán, Sinaloa, donde
está estrechamente relacionada con el cultivo de camarón
(Figura 2A-C). La especie fue introducida hace 30 años
cuando fueron importadas larvas de camarón desde
Florida (Salgado-Barragán et al. 2004; Tovar-Hemández
et al. 2009b); también se le ha encontrado en La Paz, Baja
California Sur, asociado a la camaronicultura (Figura 3A)
(Tovar-Hemández et al. 2014a).
En las granjas camaronícolas de Mazatlán, el impacto
de F. miamiensis fue considerado positivo en los
estanques de cultivo, debido a que las poblaciones
de estos serpúlidos (más de 230000 ind./m2) filtran
el agua y controlan las partículas en suspensión; sin
embargo, el impacto de las colonias incrustadas en
las raíces de los mangles de la periferia de la granja
es negativa, ya que el serpúlido compite con otros
invertebrados incrustantes nativos, en especial otros
filtradores como cirrípedos, mejillones y ostiones
(Tovar-Hernández et al. 2009, 2014a). Se cuenta
con una ficha técnica y el análisis de riesgo de la
especie para México (Tovar-Hernández y YáñezRivera, 2012b).
Una tercera especie es F. uschakovi, descrita para Sri
Lanka, en el océano Índico. En América se ha reportado
en Venezuela (Liñero-Arana y Díaz-Díaz, 2012), en el
noreste de Brasil (de Assis et al. 2008) y en México
asociada a raíces de mangle y moluscos en la Reserva
de la Biosfera La Encrucijada, Chiapas (Bastida-Zavala
y García-Madrigal, 2012), y en una laguna costera de
Veracruz (Laguna del Ostión en Barrillas, cerca de

54

Coatzacoalcos, Figura 3A-C) (Tovar-Hernández et al.
en prep). Tanto en La Encrucijada como en Laguna del
Ostión, se desconocen los impactos ambientales, por lo
que es necesario el monitoreo de la especie introducida
en ambos sitios, evaluar la dinámica poblacional y
estudiar sus efectos en las comunidades nat ivas.

NAVEGANTES EXITOSOS
Entre los gusanos poliquetos, hay dos géneros cuyas
especies se consideran navegantes exitosos, ya que
son organismos cuyos juveniles y adultos se incrustan
en los cascos y cabos de las embarcaciones, y sus
larvas viajan en el agua de lastre de las mismas (Figura
4A-F). Así, han sobrevivido a viajes de larga duración,
han colonizado y establecido poblaciones viables en
varios puertos del mundo, donde se han convertido en
plagas. Esos géneros son el sabélido Branchiomma
y el serpúlido Hydroides, ambos tubícolas de los que
a continuación hablaremos.

Branchiomma (Figura 4F)
Branchiomma cuenta con varias especies invasoras
alrededor del mundo (Capa et al. 2013; Keppel et al.
2015). Entre ellas, resalta B. bairdi (Figura 4F), un
gusano originario del Caribe que se ha considerado
introducida en las islas Canarias, el mar Balear,
Madeira , Túnez, Australia, el Pacífico mexicano,
Panamá y recientemente en California y Hawaii
(Keppel et al. 2018).
En el Golfo de California, la especie es pequeña
(hasta 4 cm) y muy abundante. Alcanza densidades
hasta de 18000 ind./m 2 en sitios perturbados
(marinas, puertos y granjas camaronícolas y
ostrícolas), en sustratos artificiales (boyas, cascos
de embarcaciones, cabos, muelles flotantes, y
pilotes de concreto, fibra de vidrio y madera), como
epibiontes de Crassostrea gigas y C. s ikamea, y
también en sustratos naturales (roca y madera) de
una área natural protegida de La Paz, Baja California
Sur (Tovar-Hernández et al. 2012; 2014a).
Branchiomma bairdi es capaz de expandirse
rápidamente porque es hermafrodita simultánea, y se
reproduce sexual y asexualmente (Tovar-Hernández
et al. 2009a, b). Los individuos reproductores son
abundantes durante todo el año, presenta cuidado

Facultad de Ciencias Biológicas UANL

�Figura 3. Ejemplos de gusanos tubícolas del género
Ficopomotus y sus afectaciones. A) Granja camaronícola
en Baja California Sur, en el recuadro se muestra una
conglomeración de tubos de F. miamiensis, la cual queda
descubierta una vez que se vacían los estanques de cultivo.
B) Ostión Crassostrea virginica cubierto por tubos de
Ficopomatus uschakovi en la Laguna del Ostión, Barrillas,
Veracruz. C) Tubo calcáreo del gusano exótico, en el
recuadro se muestra el cuerpo del gusano sin su tubo.
Fotografías A·C: Humberto Bahena Basave.

de larvas y es tolerante a un amplio intervalo de
temperatura y salinidad, e incluso, tolera largos
periodos de desecación (Tovar-Hernández et a/.
2011; Tovar-Hernández y Yáñez·Rivera, 2012c).
Es un gusano que puede desplazar a la comunidad
incrustante esclerobionte (organismos que se
adhieren a sustratos duros de origen antropogénico)
nativa ya que su densidad supera en más de cinco
órdenes de magnitud la densidad acumulada de nueve
especies de sabélidos y serpúlidos nativas en un
estero de Mazatlán. No se ha cuant ificado el impacto
económico particular de B. bairdi en las localidades
mexicanas donde se ha reportado; sin embargo, junto
con otros organismos incrustantes o esclerobiontes
(balanos, poliquetos serpúlidos y moluscos, entre
otro s), favorece l a corrosión de los sustratos
metálicos, ocasionando pérdidas económicas
a la industria portuaria y a la industria naviera,
quienes invierten capital para mantener limpias las
estructuras y usar pinturas anti-incrustantes.
Biología y Sociedad, febrero 2018

Figura 4. Actividad portuaria y biota navegant e. Al
Embarcación vertiendo agua de lastre en el puerto
de Topolobampo. 8) Crucero t urístico en el puerto de
Mazatlán. C) Mantenimiento de un buque petrolero en un
astillero de Mazatlán. D) Cabo de un yate en el puerto de
Veracruz cubierto por organismos marinos incrustantes.
E) Gusano serpúlido Hydroides sp. recolectado en las
paredes de un barco en el puerto de La Paz, BCS, F)
Gusano sabélido exótico invasor Branchiomma bairdi
recolectado en una boya de señalización marítima en el
puerto de Topolobampo, Sinaloa. Fotografías: A, E·F:
Humberto Bahena Basave; 8-D: María Ana Tovar.

Además, en e l Golfo de Ca lifornia, este gusano
tubícola invasor es parte de un ensamble de especies
invasoras que incluye ascidias (Botryllus schlosserii,
Botryl/oides nigrum, Botryl/oides violaceus y Polyc/inum
conste/latum), briozoos (Bugu/a nerítina) y copépodos
(Hap/ostomides hawaiiensis). Las primeras tres ascidias
y el briozoo son epizoicos adheridos a los tubos de B.
bairdi. El copépodo es endoparásito de la papa de mar
(P. conste/latum), sobre la que B. bairdi adhiere sus
tubos (Tovar-Hemández et a/. 2010; Tovar-Hemández y
Yáñez·Rivera, 2012c). Todas ellas se han encontrado en
los grandes puertos del mundo, por lo que la navegación
parece ser la principal vía de introducción y dispersión
de estas especies esclerobiontes.

Hydroides (Figura 4E)
Hydro ide s también tiene varios representantes

invasores en puertos de t odo el mundo (Link
et al. 2009; Otani y Yamanishi, 2010). Sus
tubos también f orman densas agregaciones en
55

�estructuras sumergidas como tuberías, pilotes,
embarcaciones, boyas, cabos, cajas de siembra,
etc., por lo que causan afectaciones en la
acuicultura, en la navegación y en las plantas de
generación de energía (Sun et a/. 2015). La especie
más estudiada es H. e/egans, una especie de origen
australiano (Sun et a/. 2015), o criptogénica (de
origen desconocido) para otros autores (BastidaZava la et al. 2017). Es uno de los organismos
incrustantes más problemáticos en las aguas
tropicales y templadas del mundo (ten Hove y
Weerdenburg, 197 4).
Compite por espacio, alimento y otros recursos con
otras especies de esclerobiontes; además, es capaz
de colonizar una superficie de forma rápida y con
alta densidad. En Japón, causó pérdidas millonarias
en la pesquería de ostión japonés, provocando la
mortalidad de hasta el 60º/b (Arakawa, 1971; Hirata y
Akashige, 2004), así como daños a las embarcaciones
y a las estructuras portuarias y marítimas y también
está en la lista de las "100 especies más invasoras en
el Mediterráneo" (Streftaris y Zenetos, 2006).

bairdi, Ficopomatus enigmaticus, F. miamiensis,
F. uschakovi, Hydroides elegans y Terebrasabe//a
heterouncinata, así como siete más (Salvatoria
c/avata, Branchiomma curtum, Hydroides bispinosus,
H. diramphus, Prionospio malgreni, Pseudopolydora
kempi y P paucibranchiata). Dado que el acuerdo
entró en vigor al día siguiente de su publicación
(8 de diciembre de 2016), las 13 especies ya son
prohibidas en el país.
La lista es un instrumento legal y requiere
modificaciones ya que incluye especies que no son
exóticas invasoras o que se trata de registros erróneos
para el país; excluye especies que sí son exóticas
invasoras y que ameritan reglamentación; e incluye una
especie que es exótica en el Pacífico mexicano, más
no en Veracruz, pues su rango de distribución natural
corresponde al Golfo de México.

ESPECIES EXÓTICAS INVASORAS

El trabajo de Okolodkov et al. (2007) constituye el
primer esfuerzo en el país por compilar la información
de las especies acuáticas exóticas en México y su
relevancia es indiscutible. Sin embargo, algunas de
las especies contenidas en esas listas no cumplen
con la definición de especie exótica y los criterios que
utilizaron los autores para incluir dichas especies no
fueron indicados, y la bibliografía que originalmente
reporta tales especies en el país no fue incluida.
Posteriormente, Bastida-Zavala et al. (2014) en su
compilación incluyen otras especies adicionales
a Okolodkov et al. (2007). Quizá las especies
listadas en el DOF (2016) fueron tomadas de esas
dos compilaciones, pues por lo menos la última es
un capítulo de un libro editado por la CONABIO,
organismo en el que recae todo lo relacionado con el
área de especies exóticas en el país. Tovar-Hernández
y Yáñez-Rivera (2012d) enfatizaron la necesidad
de actualizar la información de referencia sobre
las especies exóticas en México y propusieron un
esquema para hacerlo en cada grupo de invertebrados
acuáticos.

México cuenta con una Estrategia Nacional sobre
Especies Invasoras (Comité Asesor Nacional sobre
Especies Invasoras, 2010) y recientemente fue
publicada en el Diario Oficial de la Federación una
lista de especies exóticas invasoras en el país (DOF,
2016). En dicha lista se incluyeron seis de las
especies comentadas en esta nota: Branchiomma

Con base en ello, se cuenta con una revisión de los
registros y una lista depurada de las especies exóticas
presentes por lo menos para el Pacífico mexicano
(Villalobos-Guerrero et a/. 2012). Aunque ese no es
un trabajo concluyente, es una buena base de la cual
partir, pues conforme se va generando información de
cada especie, la lista se va actualizando.

La especie se ha establecido exitosamente en
Estados Unidos, mar Mediterráneo, mar del Norte,
Golfo Pérsico, entre otros sitios (Bastida-Zavala,
2008). Es una especie hermafrodita protándrica,
tiene fecundación externa y del huevo surge una larva
nadadora (Kupriyanova et a/. 2001). El número de
individuos detectados en La Paz, Baja California Sur
(&gt;1000 ind.) (Bastida-Zavala, 2008), y las densidades
de 55-110 ind/m2 en localidades de Sinaloa, 16 ind/
m2 en Sonora, y 16-152 ind/m2 en Baja California Sur,
sugieren que existen varias poblaciones establecidas
autosuficientes en el golfo de California (TovarHernández et al. 2014a).

MARCO LEGAL EN MÉXICO SOBRE

56

Facultad de Ciencias Biológicas UANL

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Especies que deben ser excluidas: Sa/vatoria
c/avata, Branchiomma curtum, Hydroides bispinosus
y Prionospio ma/greni. De acuerdo con San Martín
(2005), existen diferencias en estructuras de la
faringe y setas entre ejemplares referidos como S.
c/avata, por lo que esta última es un complejo de
especies morfológicamente diferenciables. San
Martín (2005) sugirió, además, que los registros de
la especie en México representarían nuevas especies
para la ciencia. Con respecto a B. curtum, Keppel et
a/. (2015) sugieren que los registros de la especie en
el Caribe mexicano pueden ser erróneos puesto que
tanto los sintipos de B. curtum como los ejemplares
reportados en México corresponden a juveni les
producidos asexualmente por fisión, y los caracteres
diagnósticos de los adultos no son diferenciables en
estado juvenil. Hydroides bispinosus fue descrita para
Bermuda y se ha reportado en Campeche y Quintana
Roo (Bastida-Zavala y ten Hove, 2002), donde no
debe considerarse exótica, por lo que también debe
excluirse de la lista . Prionospio malgreni, especie
descrita con material del Golfo de Nápoles, f ue
reportada para el Pacífico mexicano por Fauchald
(1972) pero de acuerdo con Maciolek (1985). esos
ejemplares corresponden a otra especie (P anuncata),
por lo que también debe excluirse de la lista.
Especie que debe ser incluida: Polydora cf websteri
e Hydroides sanctaecrucis. Ambas especies se
encuentran establecidas en México (VillalobosGuerrero et a/. 2012) y como se mencionó antes,
la primera es una especie perforadora de moluscos
de interés comercial y la segunda es miembro de
un género con varios representantes invasores, por
lo que amerita la inserción de ambas en la lista . La
inclusión de H. sanctaecrucis requiere, además, una
nota que clarifique que es introducida en el Pacífico
mexicano, más no en el lado Atlántico. La inserción de
Polydora websteri como Polydora cf websteri obedece
a un principio de precaución, porque es necesario
un estudio taxonómico que ratifique su identidad,
de preferencia que contemple la comparación
morfológica y molecular con el material t ipo o topotipo
(de Connecticut, Estados Unidos).
Aclaración: La lista debe enfatizar que F miamiensis
es exótica invasora solo en el Pacífico mexicano, ya
que sus registros en Veracruz caen dentro del rango
de distribución natural de la especie.

Biología y Sociedad, febrero 2018

En teoría, las especies incluidas en la lista del DOF
deben contar con un análisis de riesgo que respalde
su inserción. No obstante, solo 10 de las 13 especies
de gusanos poliquetos de la lista cuentan con análisis
de riesgo a través del Método de Evaluación Rápida de
lnvasividad (MERI) para especies exóticas en México
propuesto por la CONABIO (Barrios Caballero et a/.
2014). Dichos análisis se pueden consultar en la página
del gobierno federal (https://www.gob.mx), pero ninguno
de ellos indica la autoría y la información contenida en
gran medida procede de fichas de especies en otros
países y portales relacionados a especies invasoras:
NIMPIS (National lntroduced Marine Pest lnformation
System), GISD (Global lnvasive Species Database), CABI
(Centre for Agriculture and Biosciences lnternat ional),
entre otras.
Por lo anterior, se sugiere que los análisis de riesgo
sean elaborados por especialistas en el grupo, pues
los valores de invasividad podrían variar dependiendo
de la calidad de la información, de su análisis e
interpretación y de su valor asignado. Por ejemplo,
en contribuciones previas, Tovar-Hernández y YáñezRivera (2012a, b, c) proporcionaron fichas técnicas
completas y análisis de riesgo para B. bairdi, F.
miamiensis y T heterouncinata, los cuales fueron
divulgados en una publicación formal, revisada por
pares.
En ellas se hizo una búsqueda exhaustiva de
información acerca de la especie, dando prioridad
a artículos científicos y postergando información
de blogs o páginas webs, además de la inserción de
información inédita sobre la biología y ecología de las
especies.

PARADOJA
La paradoja no es nueva. En su territo rio
continental, insular, costero y marino, México cuenta
prácticamente con todos los ecosistemas viables
para albergar gusanos poliquetos. Tovar-Hernández
et al. (2014b) indican que en México hay unas 1500
especies formalmente registradas, repartidas en 63
familias y 460 géneros, pero dichos autores estiman
que el total de especies en el país, incluyendo todos
sus litorales y zonas de aguas profundas, sería entre
3000 y 3400 especies. Entonces, no se podrían
estudiar los impactos de las especies exóticas

57

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�invasoras en el medio ambiente si se desconoce la
composición de la biota nativa.
En ese sentido, la taxonomía como disciplina
fundamental en la biología es indispensable para
la determinación de especies nativas, indicadoras
o exóticas y para actividades de monitoreo. Sin
embargo, ya otros colegas han alertado sobre la
problemática en Latinoamérica y en particular para
México sobre la crisis de la taxonomía como ciencia
(Salazar-Vallejo et al. 2007, 2008).
La ruta crítica propuesta por Salazar-Vallejo et
al. (2008) para hacer frente a esta problemática
contempla entre otros aspectos, el incrementar el
financiamiento gubernamental disponible y darle
prioridad al tema; y la creación de nuevas plazas
para los especialistas. Estas plazas deben incluir,
de manera integral, la sistemática (morfológica y
molecular), la biología y la ecología de las especies
exóticas invasoras, y con ello determinar los impactos
de estas en el ambiente y en la economía, e inclusive
su comportamiento frente al cambio climático.

COI, con el fin de conocer la composición de la biota
residente y facilitar la detección de especies exóticas
introducidas. Para implementar dicho programa, los
autores de esta nota y ocho especialistas más de El
Colegio de la Frontera Sur (Chetumal y Campeche).
del Centro de Investigación Científica y de Educación
Superior de Ensenada, del Instituto Tecnológico de
Bahía de Banderas, la Universidad de Quintana Roo
y la Universidad del Mar, sometieron la iniciativa a
dos convocatorias del CONACYT sin que a la fecha
haya sido beneficiada a pesar de su pertinencia, de
su solidez científica, técnica y presupuestaria, y de
su carácter multidisciplinario.
La Estrategia Nacional sobre Especies Invasoras
debería ir acompañada de un presupuesto federal
anual, que sea destinado a atender sus objetivos
estratégicos. De otro modo, la estrategia deviene
obsoleta, pues sus metas, acciones prioritarias y
resultados esperados no se podrán alcanzar en la
fecha propuesta, que fue planeada para el 2020.

AGRADECIMIENTOS
Por su parte, el gremio poliquetológico en México unió
interés y esfuerzo para plantear una iniciativa a nivel
nacional. El "Programa Nacional de Biota Portuaria"
de Salazar-Vallejo et al. (2014), considera como
eje principal el generar información taxonómica y
ecológica, y obtener la secuencia del gen mitocondrial

58

Agradecemos a Humberto Bahena Basave (ECO SUR)
y Sergio Rendón Rodríguez (ICML) por tomar las
fotografías que acompañan este trabajo. Sergio l.
Sal azar-Vallejo (ECO SUR) nos hizo recomendaciones
valiosas para mejorar la nota.

Facultad de Ciencias Biológicas UANL

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Prince Edward lsland (UPEI), México.

64

Facultad de Ciencias Biologícas UANL

�EL RETO
I

TAXONOMICO DE LA
BIODIVERSIDAD EN
MEXICO
I

Salazar-Vallejo, Sr , N.E. González, J. Barrientos-Villalobos, RA.
Carbajal-Márquez y J.J. Schmitter-Sot o

El Colegio de la Frontera Sur, Chetumal, Q. Roo, México
• ssalazar@ecosur.mx, savs5512l 6@hotmail.com

65

�Palabras clave: insuficiencia taxonómica,
número de especies, plan nacional,
entrenamiento, plazas para taxónomos.

RESUMEN

La crisis de fa taxonomía es un mero
síntoma de un sistema científico que
da mós valor a fo inmediato, mediótico
y aplicado que al conocimiento per se,
castrando fos valores innatos de que ha
hecho gafa nuestra actividad durante
siglos.
Juan José lbáñez, Consejo Superior de
Investigaciones Científicas, España

66

Las estimaciones más recientes sobre el número de
especies planetarias son realmente abrumadoras
porque puede haber 1-6 mil millones de especies
incluyendo bacterias y organismos más complejos
(plantas y animales), y porque nuestra tradición
taxonómica que ronda tres siglos, apenas ha provisto
nombres para dos millones de especies. El re to
parece insuperable. Por los costos de entrenamiento
y por el número de estudiantes, países como Brasil
y México t ienen una ventaja sobre naciones más
indust riali zadas y han alcanzado resultados muy
importantes, por lo que tenemos un compromiso
con el planeta. Proponemos que, desde el marco
re ferencial de su vasta biodiversidad, y de la
mano del talento y pasión de sus investigadores y
estudiantes, se consolide nuestra tradición en un plan
nacional para el conocimiento de la biodiversidad.
La propuesta debe ser colectiva, respaldada por
sociedades científicas, universidades y centros de
investigación, y han de combinarse entrenamientos
formales con la disponibilidad de plazas, de manera
que se incremente el número de taxónomos
profesionales. Harán falta definir grupos prioritarios
por el nivel de ignorancia, por el número de especies
estimadas, por su relevancia ecológica o económica,
y con atención a la tradición formalizada en nuestras
instituciones. Una vez definidas las necesidades,
se requeri rán gestiones correspondientes con
los tomadores de decisiones, sean curadores o
responsables de grupos de investigación, directores
de escuelas, rectores, directores de centros, o
mesas directivas de sociedades científicas. El reto
es muy grande y la propuesta debe ser acorde a
las necesidades definidas, a pesar del panorama
negativo del financiamiento para la educación
superior e investigación científica.

Facultad de Ciencias Biológicas UANL

�BIODIVERSIDAD
La variedad de especies, su estructura genética, y
las interacciones entre ellas en un sitio concreto o
a nivel de paisaje para formar sistemas ecológicos
conforman la biodiversidad (Noss, 1990; SalazarVallejo y González, 1993). El desarrollo de las
poblaciones humanas, a partir de la agricultura
y el establecimiento de los centros urbanos, ha
ocasionado impactos sobre la natura lidad del
paisaje. Dichos efectos han sido intensificados con
la industrialización y las actividades extractivas
necesarias para satisfacer las necesidades de casi
8 mil millones de personas. Además, de la mano del
sistema de producción basado en una economía lineal
(extracción de recursos-producir-usar y desechar) en
contraposición con una economía circular (extracción
o reúso de recursos-producir-usar-reciclar) (Hass et
al., 2015), han tenido un efecto devastador sobre las
especies y sobre el paisaje. La situación es tan crítica
que confrontamos la sexta extinción masiva (Barnosky
et al., 2011); a diferencia de las precedentes, esta
ha sido generada por nuestras acciones. La magnitud
e intensidad de la defaunación marina y continental
ocurre con gran rapidez y nosotros somos la causa
(Dirzo et al., 2014; McCauley et al., 2015). Tan es
así que Steffen et al. (2016) propusieron una nueva
época posterior al Holoceno y la han denominado el
Antropoceno.
La situación no es promisoria porque la capacidad de
carga del planeta parece haber sido rebasada desde
finales de los años 70 (Wackernagel et a/., 2002).
Además, en la lista roja de la Unión Internacional para
la Conservación de la Naturaleza (IUCN por sus siglas
en inglés), más de 16,000 especies están bajo alguna
categoría de riesgo, pero tras haber evaluado un 5%
de la biodiversidad planetaria. Recientes estimaciones
basadas en las listas de la IUCN calculan una tasa de
extinción 6500 veces mayor que la tasa de extinción
natural y que las poblaciones del 32% de las especies
de vertebrados están disminuyendo (Ceballos et al.,
2017). Además, Hambler y Speight (1996) calcularon
que se extingue una especie de invertebrado no marino
cada año en el Reino Unido y 20 años después, la
situación es mucho más dramática (McCauley et al.,
2015), especialmente en los organismos de mayor
tamaño (Payne et al., 2016).

Biología y Sociedad, febrero 2018

El término biodiversidad se popularizó a fines de los
1980 por el libro editado por Edward Wilson (Wilson,
1988). México respondió con rapidez al establecer
una Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso
de la Biodiversidad (CONABIO) en 1992, unos meses
antes de la Cumbre de la Tierra de Río de Janeiro. Los
objetivos esenciales de CONABIO se centraban en la
generación de bases de datos y otras compilaciones
que brindasen un panorama nacional de la biodiversidad.
Empero, en su primera etapa, cuando eran una decena
de personas en una casona de Coyoacán, encabezados
por Jorge Llorente y con el respaldo de varios colegas
brasileños, organizaron talleres y diplomados itinerantes
sobre taxonomía y sistemática en varias instituciones
del país, además de editar una serie de libros sobre
estos y otros temas de biología comparada (Papavero
y Llorente, 1993-1996).
Luego de algunos cambios del personal , ese
énfasis de CONABIO en promover el conocimiento
taxonómico se dejó de lado, en aras de incrementar
las bases de datos, en lo que han sido particularmente
exitosos. No obstante, el desdén parecía obedecer
a la percepción de que la biota nacional estaba
razonablemente bien conoc ida -qu izá desde la
perspectiva de aves, mamíferos y plantas superiores-,
por lo que era prioritario compilar la información. No
generar nueva, ni intensificar el entrenamiento de
nuevos taxónomos. Fue un grave error. En las páginas
siguientes explicaremos la razón de esta afirmación,
pero podemos adelantar que una estimación reciente
indica que conocemos un tercio del total de especies
del país (Martínez-Meyer et al., 2014).

PANORAMA
México es uno de los países considerados
mega diversos por su alta riqueza en especies y
endemismos. En un 1.3% de la superficie planetaria,
contamos con un 10-15% del total de especies
continentales (Luna-Plascencia et al., 2011). Esta
disparidad que puede mover a presunción, en
realidad representa un serio reto para los biólogos.
La importancia que México representa para la
biodiversidad del planeta, por un lado, y por el otro,
para la generación de información básica para
potenciar estudios adicionales y para el futuro de la
nación, demuestra que estamos contra reloj.

67

�Desde esta perspectiva, el reto adquiere dimensiones
titánicas cuando dimensionamos los avances a la
fecha al compararlos con las estimaciones más
recientes sobre el número de especies del planeta.
Si consideramos a los organismos eucariotas (con
núcleo verdadero), la tradición iniciada por Lineo de
nombrar las especies con dos palabras (nomenclatura
binominal) empezó a mediados de 1750 y desde
entonces, se han descrito unos 2 millones de
especies. Las reglas para hacer lo se compilan
en sendos códigos de nomenclatura (botánica y
zoológica) que lamentablemente son poco conocidos
incluso por los taxónomos practicantes.

a ·Aves
2 •REPTILES

Una estimación reciente (Mora et al., 2011), basada
en el hallazgo de que hay una tendencia numérica
entre los componentes de cada categoría taxonómica
(phylum a especie), resultó en casi 9 millones de
especies para el planeta, de las que un poco más de
2 millones serían especies marinas, por lo que nuestro
nivel de ignorancia sería cercano al 90%, repartida en
un 86% de especies terrestres y 91 % de las marinas
aún por describir.
Un cálculo sencillo mostraría que, de mantenerse
las condiciones actuales, harían falta unos 12 siglos
para terminar la tarea . Lamentablemente, nuestra
intensidad de transformación del paisaje ocasionará
la extinción de la mayoría de las especies antes de
siquiera recolectarlas, depositarlas en colecciones
y mucho menos, describirlas. Es apremiante tener
un plan de acción proporcional al tamaño del reto.
Nuestro objetivo es presentar una recomendación
para México; otras propuestas parecidas pero
limitadas a los invertebrados marinos están en otra
parte (Salazar -Vallejo et al., 2007, 2008).

IMPEDIMENTO TAXONÓMICO
El impedimento taxonómico indica que en las
condiciones actuales no podremos llegar a conocer
a todas las especies del planeta. El impedimento
taxonómico es un problema estructural y global
con dos componentes: uno hacia los usuarios y el
otro hacia los practicantes (Ebach et al., 2011). En
el primer caso, se refiere a que no contamos con
información suficiente, actualizada y confiable sobre
la biota de muchísimas regiones del mundo, lo que
limita estudios sobre el uso potencial o sus relaciones
68

Facultad de Ciencias Biológicas UANL

�ecológicas. En el segundo, a la reducción de los
taxónomos profesionales de centros de investigación,
museos o universidades, ligada con el colapso de la
generación de nuevas plazas y del entrenamiento de
los jóvenes en taxonomía, así como la reducción de
los fondos para investigación. Una de las razones
para esto último sería que no hemos tenido objetivos
claros y alcanzables, dado que seguimos con la
incertidumbre sobre cuántas especies hay en el
planeta.
Una propuesta de solución del problema de
información fue la implementación de la técnica de
códigos de barras del DNA (Hebert y Gregory, 2005).
Se basa en la secuenciación de la fracción 1 del gen
que codifica la citocromo-oxidasa mitocondrial, por
lo que también es referida como COI, y tiene una
resolución muy alta en la mayoría de los grupos de
animales en los que se ha explorado, pero no en
plantas. Hebert y Gregory (2005) enfatizaron que el
método aceleraría la toma de decisiones taxonómicas
sobre especies crípticas y permitiría conjugar etapas
de desarrollo o dimorfismo sexual, así como reconocer
posibles sinonimias. Esto ha sido posible al comparar
con las secuencias disponibles y, de hecho, se ha
dado un paso más al realizar análisis de muestras
de agua para detectar evidencias de la presencia de
especies, denominado DNA ambiental, que resulta
muy útil al tratarse de exóticas (Dejean et a/., 2012).
En realidad, la herramienta es poderosa y en tanto
fuente de información, su utilidad es innegable
y se han hecho recomendaciones para que sea
incorporada en la taxonomía (Hubert y Hanner, 2015),
en lo que se ha denominado taxonomía integrativa
(Dayrat, 2005; Will et al., 2005 ; Sukumaran y
Gopalakrishnan 2015). Aunque la dinámica para la
extracción y secuenciación puede hacerse con robots
y en forma realmente masiva, el cuello de botella más
limitante es la descripción de las especies (Pante et
a/., 2015), lo que la convierte en una herramienta
prospectiva y heurística. Entonces, debemos
considerar el segundo componente del impedimento
taxonómico: los taxónomos per se.
Las muchas crisis que enfrentan la taxonomía y
los taxónomos fueron reseñadas en otra parte
(Salazar-Vallejo y González, 2016); podemos
mencionar que la situación es seria al colapsarse
el número de taxónomos, porque en los últimos 15

Biología y Sociedad, febrero 2018

años se perdieron dos tercios de los profesionales
(Coleman, 2015). Incluso en grupos relativamente
bien conocidos, como los peces, se ha observado en
algunas sociedades científicas una disminución de
los agremiados auto-identificados como taxónomos,
con un aumento de los que se dedican a cuestiones
"aplicadas'; como pesquerías y acuicultura (SchmitterSoto, 2002). No obstante , en el presente trabajo
debemos concentrarnos en las recomendaciones para
la situación mexicana y en el cómo las universidades y
tecnológicos podrían ser los principales generadores
del cambio urgente para mejorar la situación. La razón
esencial es la masa crítica con la que cuentan las casi
50 escuelas de biología repartidas en 25 estados
del país, a las que debe agregarse las tres escuelas
de biología marina y otras tantas de oceanología, así
como sus instalaciones, bibliotecas y colecciones.
Ante las altas estimaciones sobre la diversidad
de especies del planeta, Hebert et a/. (2016)
consideraron que, como los astrónomos con las
estrellas, deberíamos abandonar la práctica de
nombrar especies porque hay demasiadas sin
bautizar. No es ni puede ser una estrategia razonable.
La mayor contribución de la taxonomía a la ciencia
y humanidad está por venir y pese a las críticas de
algunos biólogos despistados, estamos en una etapa
que debiera ser la de la expansión de la taxonomía.

RIQUEZA Y TAXÓNOMOS
La combinación entre riqueza biológica y talento
profesional o taxónomos potenciales, nos permite
considerar que podemos superar el reto que nos
corresponde y, como ya han demostrado varios
taxónomos talentosos, realizar estudios planetarios
siempre que se disponga de tiempo, interés y
recursos para hacerlo. No obstante, la relación no es
tan simple por varias razones, entre las que destacan
el desinterés por la taxonomía de parte de muchos
biólogos profesionales, lo que desencadenó en el
abandono de colecciones y tradiciones en varias
escuelas. Esto no fue gratuito, pues en muchos
programas universitarios de la carrera de biología o
similares, los cursos básicos (botánicas y zoologías)
fueron cancelados por otros supuestamente más
modernos. Finalmente, y no menos importante,
los fondos disponibles para plazas o proyectos
de investigación son cada vez más exiguos; como

69

�espetó alguna vez a uno de los autores un evaluador:
'Taxonomy is kind of riding in the back seat of science,
don't you think?' Por supuesto que no.
No intentamos proponer que se abandone todo
en aras de la taxonomía, sino que el respaldo
gubernamental debe mejorarse en todos los niveles
y, en particular, se requiere formalizar un plan nacional
para la investigación taxonómica que incluya cursos,
entrenamientos, nuevas plazas e instalaciones, y
fondos para la investigación.

taxonómica. La actividad de este grupo impacta
especialmente a taxones tradicionalmente llamativos,
como las mariposas, las aves o los peces, y resulta
paradójico que a menudo son los aficionados quienes
realizan expediciones de colecta más largas e intensas,
con valiosas informaciones de campo con potencial
valor taxonómico. Por ejemplo, sobre coloración en
vivo. Sin embargo, también es notoria la aportación
de los taxónomos jubilados sobre phyla muy poco
conocidos; de hecho, el conocimiento sobre éstos se
puede estancar notoriamente a la muerte del último
experto nacional o mundial.

EDUCACIÓN SUPERIOR

RUTA CRÍTICA
Consideramos imprescindible un nivel de educación
superior para emprender investigaciones en
taxonomía porque debe haber entrenamientos
básicos en biología, evolución, botánica y zoología
que motiven el interés de los jóvenes, seguidos de
ejercicios en grupos biológicos concretos. Puede ser
que luego de una licenciatura y un posgrado no se
consiga una plaza como taxónomo, pero es crítica la
calidad de la formación. En países en los que el nivel
salarial permite tal holgura económica que puede uno
dedicarse a la taxonomía como aficionado, un 60%
de las publicaciones taxonómicas son realizadas por
personas que no tienen contratos explícitamente
como tales (Fontaine et al., 2012). No obstante,
debe aclararse la conformación de estos dos grupos
de especialistas, especialmente porque son los
taxónomos profesionales los que pueden involucrarse
en iniciativas colectivas y masivas como la que
estamos presentando.

Grupo profesional Los profesionales son los
taxónomos activos, que tienen una plaza y salario
por sus actividades en esa disciplina, incluso
si su contrato no lo especifica tal cual. Pueden
desempeñarse en museos o centros de educación
superior o investigación científica. La importancia
central de este grupo radica en que a él se deben la
mayor parte de los entrenamientos formales.
Grupo aficionado Los otros taxónomos cuya plaza y
actividades no son estrictamente taxonómicas, como
los muchos profesionales de las ciencias ambientales, o
que se retiraron siendo taxónomos, pero siguen activos,
y aquellos que tienen una actividad económica distinta
y distante, pero que les permite hacer investigación
70

Regiones La regionalización biológica de México
está bien definida a gran escala. La biota continental
está entre las regiones biogeográficas neártica y
neotropical, mientras que para la biota marina nos
hallamos en el Pacífico oriental tropical , con una
reducida intrusión de biota templada por la corriente
de California, y el Gran Caribe. Algunas instituciones
mexicanas han intentado cubrir la mayor parte
de la biota nacional pero la mayoría están más o
menos centradas en algunas regiones adyacentes o
relativamente cercanas. Una primera consideración
sería que cada una de las instituciones interesadas
defina su región de interés, aunque como en otras
grandes iniciativas mexicanas, como el programa
de cátedras de Conacyt, deberían priorizarse las
regiones menos atendidas, así como las instituciones
menos consolidadas.
Tradición Otra consideración relevante es la tradición
institucional. Es decir, deberá explicarse cuál es la
cobertura de grupos de organismos, lo que puede
manifestarse por las colecciones correspondientes,
así como las tesis realizadas en dichos grupos. Puede
adelantarse, empero, que el interés será el de ampliar
la cobertura de grupos biológicos y evitar acumular
las plazas o intereses en los grupos relativamente
mejor conocidos, sin que esta estrategia implique
abandonar éstos últimos; de hecho, es crucial buscar
un relevo adecuado cuando el taxónomo responsable
de una colección importante esté por retirarse.
Expansión Cada institución deberá realizar un
ejercicio de expansión que incluya grupos biológicos
poco atendidos en su tradición, pero con alguna
Facultad de Ciencias Biológicas UANL

�relevancia en términos de nivel de ignorancia, en papel
ecológico, biomasa, por su relevancia agropecuaria,
o para la salud pública. Esto implicará la generación
de nuevas plazas y formación de taxónomos en las
áreas determinadas, así como el espacio para la
generación de nuevas colecciones tanto biológicas
como de germoplasma.

NECESIDADES
Acuerdos Es necesario consensar la elaboración de
un plan de acción nacional que incluya la formación
y especialización de nuevos taxónomos para la
mayor parte de grupos biológicos existentes ,
así como su integración laboral en los centros
de investigac ión e instituciones de educación
superior en todo el país. Esta reflexión y proyección
deberán realizarse desde las escuelas de ciencias
ambientales. Luego, deberán ventilarse en los foros
de toma de decisiones de cada institución, para
generar consensos y alcanzar respaldos formales.
Dichas propuestas deberán incorporarse en los
presupuestos institucionales y negociarse de manera
colectiva en la instancia superior que corresponda, de
preferencia con respaldo en las cámaras legislativas
correspondientes, como se comentará más adelante.
Las sociedades científicas, por su parte, deberán
involucrarse de manera participativa y propositiva en
el planteamiento y toma de decisiones para optimizar
la calidad de las propuestas y afinar las orientaciones
deseadas para sus grupos de interés.
Plazas Para concretar acciones proporcionales al reto
que enfrentamos es prioritario generar nuevas plazas
en los centros de investigación y de educación superior
del país, priorizando las áreas de interés particular de
las instituciones involucradas. El definir cuáles grupos
ameritan mayor atención deberá ser resultado de un
ejercicio colectivo y orientado al futuro. Por ejemplo,
a nivel mundial el número de taxónomos repartidos
entre vertebrados, plantas e invertebrados es 1:1:1,
sin considerar a los paleontólogos. No obstante, debe
evitarse mantener esa proporción porque cálculos
muy someros arrojan que las plantas son 10 veces
más diversas que los vertebrados, mientras que los
invertebrados son muchísimo más diversos que los
vertebrados (May, 2011). Esta nueva proporción podría
modificarse mucho más al considerar a los procariontes
(bacterias y arqueas) (Larsen et a/., 2017). Por ello, el
Biología y Sociedad, febrero 2018

número de plazas a generarse deberá idealmente
equilibrarse de manera proporcional a la diversidad
calculada en cada grupo taxonómico del árbol de la
vida, y los intereses de investigación determinados de
manera consensada.
Otras necesidades. De acuerdo con los grupos
biológicos concretos y con el tipo de investigación
a realizar, deberán considerarse otros aspectos
relevantes tales como cuestiones de espacio y
mobiliario (Simmons y Muñoz-Saba, 2005), de equipo
y de necesidades específicas para actividades en
estudios moleculares (DeSalle et a/., 2002).
Fondos Además de las plazas de los curadores y
personal de mantenimiento, deberán considerarse
recursos para el fortalecimiento y mantenimiento de
las colecciones científicas del país, así como recursos
adicionales para salidas de recolecta, si f uera el
caso, para la realización de tesis en taxonomía,
estancias de invest igación en otras colecciones
nacionales o del extranjero, cursos complementarios
o entrenamientos adicionales. Los montos se deben
calcular y consensar en cada institución en función de
sus prioridades y líneas de investigación subyacentes,
para ser incluidos en el Plan Nacional y se consideren
en los recursos solicitados a la federación.
Una posibilidad complementaria para la entrada de
recursos para colecciones puede ser la instalación de
museos de historia natural para público en general,
donde se puedan exhibir ejemplares (taxidermia), fósiles
o sus réplicas, minerales, sala de proyecciones de
películas documentales, sala de educación ambiental,
espacios interactivos, sala de usos múltiples (muestras
de pintura, fotografía), cafetería y tienda de souvenir
de la institución de que se trate. Los ingresos podrán
ser marginales, pero el beneficio en apoyo público a la
taxonomía será una inversión a largo plazo.
Entrenamiento México cuenta con taxónomos muy
destacados en los diferentes grupos del árbol de
la vida. Por ello, un compromiso imprescindible es
aprovechar la gran experiencia de los taxónomos
activos a t ravés de cursos intensivos u otros
ent renamientos. Sólo en caso de grupos sobre los
cuales no exista un especialista en nuestro país, será
conveniente enviar doctorantes con dicho experto, o
bien invitar a éste para una estancia larga aquí. Del
mismo modo, deberá considerarse la necesidad de

71

�incorporar nuevas herramientas para la investigación
taxonómica, especialmente métodos moleculares,
para realizar esfuerzos integradores.

PROGRAMA NACIONAL
Nuestra vida presente y futura depende de la diversidad
biológica; de ella obtenemos alimentos, medicinas, casa,
vestido y esparcimiento, y de la actividad concertada de
una gran parte de ellos podemos tener agua y aire limpios
(Vellend et al., 2017). El promover el conocimiento de
la biodiversidad debería ser más que suficiente para
motivarnos y tomar acciones concretas en ese sentido,
ante la amenaza de las extinciones contemporáneas.
Consideramos que un programa nacional en taxonomía
debería tener una duración mínima de 25 años y
someterse a revisiones periódicas para mejorarlo.
Si bien arriba hemos argumentado que la base
humana del esfuerzo debe estar en centros de
investigación y universidades, será preciso contar con
el respaldo de secretarías de estado tales como las
de Educación, Hacienda, Semarnat, SeMar, Recursos
Naturales, Pesca y Marina. También, por supuest?,
con las cámaras de senadores y diputados, a traves
de sus comisiones de Ciencia, Recursos naturales y
otras. El programa debe ser federal, pero requerirá
el respaldo también de las cámaras legislativas
estatales y municipales. Debemos insistir que la
gestión también debe ser colectiva.

72

Finalmente, aunque nos oponemos en principio a la
idea de la ciencia como negocio, dado que el acceso
y generación de conocimiento debe ser un derecho
ciudadano garantizado por el Estado y no sujeto a
los vaivenes del mercado, también es cierto que la
iniciativa privada puede y debe coadyuvar en este
esfuerzo. Por ejemplo, un buen acuario o museo
puede ser fuente legítima de ingresos particulares
y, al mismo tiempo apoyar el programa nacional de
biodiversidad al fomentar investigaciones relevantes.
Lo mismo cabe decir de comercios como el
acuarístico, aunque será crucial que su interés usual
por la ganancia fácil debida a la venta de variedades
artificiales, se reoriente hacia la conservación y
conocimiento de nuestras especies nativas.
Nuestro reto es adicionalmente abrumador si
consideramos la poca consideración revelada por los
presupuestos nacionales, federales o estatales, hacia
la educación superior e investigación científica, en los
que raramente son prioritarios y no alcanzan el 1 % del
PI B. Entonces, en lugar de sentirnos abatidos por ese
panorama, debemos mejorar nuestra organización,
la calidad de las solicitudes de financiamiento, y la
gestión de proyectos de este t ipo.

AGRADECIMIENTOS
La lectura cuidadosa por un revisor anónimo y por
Jaime Gómez-Gutiérrez resultó en una notable
mejoría de esta contribución.

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Academies Press, Washington, 538 pp.
Facultad de Ciencias Biológicas UANL

�PALUDISMO, DENGUE, CHIKUNGUNYA y ZIKA
Carlos Roberto Alfaro-Martínez1, Daniel Rafael Saldaña-Torres2, Miguel Guadalupe
Godínez-Ríos3, Julio Cesar Verde-Millán3, Gerardo de J esús Trujillo-Rodríguez2, Martha
Patricia López-Rodríguez 2, Laura Elia Martínez-de-Villarreal'. Adriana Elizabeth FloresSuarez2, Gustavo Ponce-García2, lrám Pablo Rodríguez-Sánchez'. •

1 Universidad

Autónoma de Chiapas, Facultad de Ciencias Químic as. Carretera Puerto Madero Km 1.5 Tapac hula, Chiapas. México.
roberto_martinez_ca07@hotmail.com
2Universidad Autónoma de Nuevo León, Facultad de Ciencias Biológicas. San Nicolás de Los Garza, Nuevo León, México.
gponcealfa@gmail.com, adrflores@gmail.com, danielixdaniel09@gmail.com, martha.fcb@gmail.com, entogerry36@gmail.com
3Universidad

Autónoma de Sinaloa, Calle J osefa Ortiz de Domínguez S/N Cd Universitaria, 800 40 Culiacán Rosales, Sinaloa, México.
mike_300896@out1ookcom,julio13sol@hotmail.com
ªUniversidad Autónoma de Nuevo León, Departamento de Genética, Hospital Universitario "Dr. José Eleuterio González: Monterrey,
Nuevo León, México. laelmar@yahoo.com, iramrodriguez@gmail.com
·Autor de correspondencia:
lrám Pablo Rodríguez-Sánc hez
Departamento de Genética, Hospital Universitario "Dr. J osé Eleuterio González~
Av. Gonzalitos s/n, Colonia Mitras Centro, M onterrey.
Nuevo León 64460, México.
Tel.: -1-52 81 8329 4 217
E-mail: iramrodriguez@gmail.com

75

�Palabras clave: Vector,
zoonosis, arbovirus

R ESUMEN
Vectors are anirnals that transmit pathogens, including parasites, from one person (or animal) infected
to another one and they cause seriousdiseases in humans. These emerging and re-emerging diseases
representa serious public health problem. WHO collaborates with partners to disseminate knowledge
and raise awareness so that people know how to protect themselves and their communities against
these vectors. To date, diseases such as Dengue, Malaria, Chikungunya, and Zika continue to affect
a large part of the world population, so it is important to have knowledge about the generalities of
these diseases as well as how to identify and avoid them.

INTRODUCCIÓN
Los vectores son animales que transmiten patógenos, entre ellos parásitos, de una persona
(o animal) infectada a otra y ocasionan enfermedades graves en el ser humano. Estas
enfermedades emergentes y re-emergentes representan un grave problema de salud pública
en regiones tropicales y subtropicales, donde gran parte de la población está en riesgo. Los
países de escasos recursos son, particularmente, vulnerables al impacto social y económico
de estas enfermedades, debido a los recursos limitados en el sector de salud pública para
el manejo y prevención de estos padecimientos.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) colabora con asociados a fin de difundir conocimientos
y sensibilizar a la población para que las personas sepan cómo protegerse a sí mismas y protej an a
sus comunidades contra los mosquitos, garrapatas, chinches, moscas y otros vectores. Además,
como estrategia secundaria la OMS establece programas de control de las enfermedades en
los que se utilizan medicamentos donados o subvencionados (OMS, 2017).
Una de las enfermedades más importantes transmitida por vector, y que hoy en día mantiene un
impacto considerable, es el dengue. El conocimiento de la población en general, para este tipo
de padecimientos, se limita a que alguna vez han escuchado sobre la enfermedad; así mismo,
más de la mitad conocen la principal forma de transmisión a través de la picadura de un mosquito
infectado e identifican a la fiebre como el síntoma más frecuente de la enfermedad. Tienen el
conocimiento general sobre las principales medidas preventivas en el hogar, por ejemplo, evitar la
acumulación de agua en recipientes. Además, identifican los medicamentos que pueden utilizarse
para mitigar los síntomas.
Existen evidencias de que la variabilidad climát ica tiene influencia en la epidemiología de las
enfermedades transmitidas por vectores. Tanto que ha sido evaluada a nivel continental para
determinar las posibles consecuencias del futuro cambio climático esperado. Para el año 2100
se estima que las temperaturas globales promedio habrán aumentado entre 1.0 y 3.5 ºC, lo que
incrementa la probabilidad de que las enfermedades transmitidas por vectores se expandan en
nuevas áreas.
La malaria es otra enfermedad transmitida por insectos vectores en zonas tropicales y
subtropicales. Por su parte, la enfermedad de Lyme es la enfermedad vector-transmitida
más común en los EEUU y Europa. La encefalitis también se está convirtiendo en un problema
de salud pública. Los riesgos para la salud debido a los cambios climáticos serían diferentes
entre los países que han desarrol lado infraestructuras sanitarias y los que no lo han hecho.
Los patrones de asentamientos humanos en las diferentes regiones influyen de manera
importante en las tendencias de estas enfermedades (Githeko, 2000).
76

Facultad de Ciencias Biológicas UANL

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ENFERMEDADES TRANSMITIDAS POR

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VECTOR EN MEXICO

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PALUDISMO

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Actualmente, en México, la incidencia de paludismo
continua disminuyendo, mientras que en el resto
del mundo esta re-emergiendo y por lo que la OMS
ubica a este padecimiento como prioridad mundial.
El paludismo es considerado por los expertos
internacionales como de menor relevancia, debido a
su ubicación geográfica y a su avance en el control
e innovación de sus acciones. La mayoría de los
casos son producidos por Plasmodium vivax y por
Plasmdium falciparum en la frontera sur; también
existen casos importados de diferentes continentes,
los cuales con frecuencia presentan resistencia a los
medicamentos utilizados en el país. El ciclo de vida
del plasmodium se divide en asexual en el humano y
sexual en el mosquito Anopheles hembra. (Arias, A.
2009). (Figura 1).
A pesar de los señalamientos internacionales, la
receptividad para desarrollar brotes es alta. En los
años sesenta se registraron 174,497 casos de
paludismo y para los setenta fueron detectados
285,322 casos. Sin embargo, en la década de los
ochenta fueron diagnosticados 874,340 casos, casi
el total de casos registrados en un año en América. En
los años noventa se necesitó un gran esfuerzo para
volver a llevar al paludismo a niveles de prioridad y
se logró descender a 171,236 casos. En el decenio
1990-1999, comparado con la región de Centro
América, la tasa de morbilidad en México t uvo una
tendencia descendente, menor a uno por 100 mil
habitantes.
'
En 1981 se diseñó el Tratamiento de Dosis Unica
(TDU) en Tapachula , Chiapas , controlando la
endemia y eliminando la transmisión de Plasmodium
falciparum. La dosis única ha sido recomendada
por la OMS, pero en México, su utilización se ha
adecuado, primero, a evitar más casos en las familias;
segundo, la dosis consiste en un incremento de
primaquina (medicamento antirecaídas), con lo
cual se tiene la posibilidad de evitar las recaídas o
fracasos de los tratamientos tradicionales; tercero,
en Sinaloa se ha encontrado que los enfermos que

Biología y Sociedad, febrero 2018

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3
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Figura 1 . Ciclo biológico del plasmodium.

reciben el tratamiento después de 30 días del inicio
de la enfermedad presentan un mayor número de
recaídas; y cuarto, las infecciones pueden persistir
hasta por tres años, sintomáticas o asintomáticas.
Para optimizar los recursos del Programa se considera
tratar a los casos asintomáticos que no detecta
el sistema, evitar familias con varios enfermos y
administrar un tratamiento oportuno del TDU 3x3x3
(SSA, 2001).

77

�DENGUE
La enfermedad del virus del dengue se transmite
por los mosquitos vectores, Aedes aegypti y
Aedes a/bopictus, y se ha propagado por todas las
regiones tropicales del mundo en los últimos años.
Según estimaciones recientes, se producen 390
millones de infecciones de dengue cada año, de las
cuales 96 millones se manifiestan clínicamente. En
décadas anteriores, solo 9 países reportaban casos
de dengue, ahora la enfermedad es endémica en más
de 100 países. El número de casos aumenta a medida
que la enfermedad se propaga a nuevas zonas. En
este año hasta la fecha se han reportado 50,172
casos positivos a dengue en los países del continente
Americano (OMS, 2017).
Se debe sospechar que una persona padece dengue
cuando una fiebre elevada (40 ºC) se acompaña de dos
de los síntomas siguientes: dolor de cabeza muy intenso
dolor detrás de los globos oculares, dolores musculares
articulares, náuseas, vómitos, agrandamiento de ganglios
linfáticos o salpullido. Los síntomas se presentan al cabo
de un periodo de incubación de 4 a 10 días después de la
picadura de un mosquito infectado y, por lo común, duran
entre 2 y 7 días.

y

El dengue es una enfermedad de tipo gripal que
afecta a bebés, niños pequeños y adultos, pero raras
veces resulta mortal. No obstante, el dengue grave
es una complicación potencialmente mortal porque
cursa con extravasación de plasma, acumulación
de líquidos, dificultad respiratoria , hemorragias
graves o falla orgánica. Los signos que advierten
de esta complicación se presentan entre 3 y 7 días
después de los primeros síntomas y se acompañan
de un descenso de la temperatura corporal (menos
de 38 ºC), tales signos incluyen dolor abdominal
intenso, vómitos persistentes, respiración acelerada,
hemorragias de las encías, fatiga, inquietud y
presencia de sangre en el vómito (Figura 6). Las
siguientes 24 a 48 h de la etapa crítica pueden ser
letales; hay que brindar atención médica para evitar
otras complicaciones y disminuir el riesgo de muerte.
Entre finales de 2015 y principios de 2016 se
aprobó en varios países el uso de la primera vacuna
contra el dengue - Dengvaxia (CYD-TDV), de Sanofi
Pasteur- en personas de 9 a 45 años residentes en
zonas endémicas. La OMS recomienda que los países

78

consideren la posibilidad de introducir la vacuna CYDTDV contra el dengue solo en entornos geográficos
en los que los datos epidemiológicos indiquen que hay
una gran carga de enfermedad. Las recomendaciones
completas pueden consultarse en el documento de
posición de la OMS sobre la vacuna contra el dengue.
El vector principa l del dengue en México es el
mosquito Aedes aegypti. El virus se transmite a los
seres humanos por la picadura de mosquitos hembra
infectados. Tras un periodo de incubación del virus
que dura entre 4 y 10 días, un mosquito infectado
puede transmitir el agente patógeno durante toda la
vida (Figura 2).
Los factores que favorecen el contagio del virus son
por carencias en la higiene doméstica y deficiencias
en los servicios de distribución de agua entubada
y recolección de basuras, al favorecer sitios de
reproducción de los vectores (Figura 3). Las acciones
para el control del vector deben ser más estrictas para
lograr la eliminación de larvas del vector (mosquito), ya
que cualquier incremento de este vector se traducirá
en riesgos de mayor trascendencia. También por eso
es necesaria la transferencia de responsabilidades a
la comunidad y a los municipios.

MEOIO AS DE
Pf\ EVENC'lON tOMTRI\

EL DENGUE
Figura 3. Medidas de prevención contra Dengue.

Facultad de Ciencias Biológicas UANL

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Virus
del
dengue.

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enferma con
dengue.

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Mosquito
hembra
alimentándose
de una persona
infectada.

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picada por un
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2

Nuevos
mosquitos
infectados que
dan continuidad
al ciclo.

+
Nuevo mosquito alimentándose
de persona infectada.

Figura 2. Cilo de transmisión del virus dengue.

VIRUS DE CHIKUNGUNYA
El virus Chikungunya es un arbovirus miembro
del género Alphavirus, perteneciente a la familia
Togaviridae causante de la fiebre Chikungunya.
El primer reporte se generó en Tanzania en el año
1952 y desde entonces ha sido atribuido a brotes
en muchos países; geográficamente está distribuido
en África, sur de Asia e India. Desde que se reportó
un brote en Bangkok (Tailandia), en 1958, se han
registrdo otros en Cambodia, Vietnam, Laos,
Myanmar, Malasia, Filipinas e indonesia. Desde
enero de 2005 países en el océano Indico están
enfrentando brotes de chikungunya, más de un
millón de casos han sido reportados (Lahariya y
Pradhan, 2006). Antes de los casos en San Martín,
Biología y Sociedad, febrero 2018

los únicos casos que se encontraban en América era
de viajeros o de áreas endémicas conocidas. Ninguno
de estos casos resulto de brotes o transmisión
local (Fischer, D. 2013). En diciembre de 2013 se
reportó la primera transmisión local en el hemisferio
occidental con casos autóctonos identificados en
San Martín, a partir de ahí se han identificado en
17 países en el territorio caribeño y sudamericano.
Para el 30 de mayo del 2014 ya se sospechaba de
103,018 casos y 4406 estaban confirmados por
pruebas de laboratorio. Mas del 95% de los casos
reportados pertenecían a República Dominicana
(38,656), Martinica (30,715), Guadalupe (24,428),
Haití (6,318) y San Martín (4,113). El primer caso
reportado en México fue en mayo del 2014 y se dio
en una mujer de 39 años de edad con antecedentes
79

�de viaje al caribe, quien regreso a la Ciudad de México
presentando los síntomas pero fue en el estado
de Jalisco donde se presentó la mayor parte de la
sintomatología (Rivera-Ávila, 2014) (Figura 6).
La enfermedad causada por el virus Chikungunya
se divide en aguda, sub-aguda y crónica. La fase
aguda dura de 3 -10 días con artralgia en el 87%
de los casos, dolor de espalda en 67% de los casos
y cefalea en el 62% de los casos. Los síntomas
desaparece n de 1-3 semanas, sin embargo
algunos pacientes pueden sufrir una recaída de los
síntomas reumatológicos en los meses después de
la enfermedad aguda. La fase sub-aguda dura de
11-90 días y se presentan recaídas clínicas en el
segundo y tercer mes con artralgias inflamatorias
persistentes en el carpo y metacarpo, falángicas
múltiples, alteraciones vasculares periféricas, fatiga
y depresión. La fase crónica dura más de 90 días con
la presencia de los síntomas.

Hasta ahora no existe un tratamiento farmacológico
antiviral, sin embargo, se recomienda el tratamiento
sintomático luego de excluir enfermedades graves
como malaria, dengue e infecciones bacterianas. Se
indica reposo y el uso de acetomifen o paracetamol,
para el alivio de la fiebre, e ibuprofeno, naproxeno
o algún ot ro agente antiinflamatorio no esteroideo
para aliviar el componente art rítico de la enfermedad
(Mart ínez, L. 2015).
El virus chikungunya es transmitido a los humanos
por la picadura de mosquitos. Los mosquitos se
infectan cuando se alimentan de una persona que ya
está infectada con el virus. Los mosquitos infectados
esparcen el virus a otras personas mediante la
picadura (Figura 4). El virus es principalmente
transmitido por los mosquitos A edes aegypti y
Aedes a/bopictus, siendo los mismos mosquitos que
t ransmiten el virus del dengue (Rivera-Ávila, R. C.
2014).

Se alimenta de una
persona sana y esta se
infecta

Mosquit o no infectado
se alimenta de una
persona infectada y
infecta

Mosquito infectado con
chikungunya

Mas mosquitos se
infectan al aliment arse
de personas infectadas
y así se propaga

Se alimenta de
personas sanas y se
infectan con el virus

Figura 4 . Ciclo de transmisión del virus Chikungunya.

80

Facultad de Ciencias Biológicas UANL

�VIRUS ZIKA
El virus del zika (ZIKV) es un arbovirus emergente
transm i t ido por mosquitos Aedes. Este virus
pertenece al género flavivirus y es relacionado con
otros flavivirus relevantes de salud pública como
dengue (DENV), fiebre amarilla y Virus del oeste del
Nilo (Zanluca et al., 2015).
Fue inicialmente aislado el 18 de abril de 1947 en
un mono Rhesus en el bosque Zika, en Uganda. Este
mono era un animal centinela de un programa para el
estudio de fiebre amarilla. A inicios de 1948, el ZIKV
había sido aislado en mosquitos Aedes africanus del
mismo bosque. El ZIKV fue aislado en humanos en
Nigeria en el año 1968. De 1951 a 1981 se obtuvo
evidencia serológica de infecciones por ZIKVen otros
países como Uganda, Tanzania, Egipto, República
Centroafricana, Sierra Leona, así también como
en regiones de Asia, entre las cuales se menciona
India , Malasia, Filipinas, Tail andia , Vietnam e
Indonesia (Hayes, 2009) Los casos anteriores fueron
reportados esporádicamente, no fue hasta el 2007
que se reportó el primer brote de ZIKVen la isla de
Yap en Estados Federados de Micronesia, el 70%
de la población mayor a 3 años se estimó que estuvo
infectada (Hennessey et al., 2016). En el 2013 una
gran epidemia fue reportada en la Polinesia francesa
combinada con una epidemia de dengue causada por
los serotipos 1 y 3 (Zanluca et al., 2015). En mayo de
2015 la OMS reportó la primera transmisión local de
Zika en América con casos autóctonos identificados
en Brasil. En noviembre de 2015 se reportó el primer
caso autóctono en el estado de Chiapas, a partir de
este se fueron reportando en diferentes estados de
la república (Guerbois, M. 2016)
Para febrero del 2016 en México la Secretaría de
Salud reporto confirmados 160 casos autóctonos de

Biología y Sociedad, febrero 2018

Zika en los estados de Chiapas, Guerrero, Jalisco,
Michoacán, Nuevo León, Oaxaca, Sinaloa, Veracruz
y Yucatán, así como 4 casos importados. Se reportan
entre ellos 30 casos de mujeres embarazadas
principalmente en Chiapas (Sánchez-González et
al., 2016).
Las manifestaciones clínicas más comunes de
la enfermedad son fiebre leve (menor a 38.5°C),
conjuntivitis no purulenta, artritis o artralgias
t rans ito rias (pri ncipalm ente en articu laciones
pequeñas de manos y pies), mialgias, astenia ,
cefalea y exantema maculopapular que inicia en
cara y se disemina al resto del cuerpo. En general
los síntomas son leves y de corta duración (Tabla 1).
Las complicaciones neurológicas, como síndrome de
Guillan Barré y meningoencefalitis, y autoinmunes,
como purpura t romboc itopenica y leucopen ia ,
han sido descritas en la Polines ia Francesa y,
recientemente , en Brasi l. Una de cada cuatro
personas que son picadas por un mosquito infectado
no desarrolla síntomas de la enfermedad.
Este v irus se t ransmite principalmente por los
mosquitos Aedes aegypti y Aedes a/bopictus
infectados por el virus, estos se infectan cuando
se alimentan de personas que ya están infectadas,
posteriormente estos mosquitos infectados se
alimentan de personas no infectadas a las que
contagian y, por últ imo, mosquitos no infectados se
alimentan de estas personas y el ciclo de infección
se lleva acabo. Aunado a esto, existen otros modos
de transmisión son: la vía t ransparent aría, por
transfusión sanguínea y transmisión sexual (Figura 5).
Las estrategias para la prevención y control de la
enfermedad causada por el virus Zika debe considerar
el uso de repe lentes de insectos y el control de
mosquitos (loos, 2014).

81

�Generalmente vlven en
una misma comunidad
toda su vida

El mosquito infectado
se alimenta de algún
familíaro vecino

3

El mosquito se infecta

Mas mosquitos se
infectan y propagan el
virus

t
2

1
El mosquito se alimenta
de una persona
in fectada con el virus
del Zika

Transplacentaria

Existen otras formas
de transmisión

Transfusión

Sexual

Figura 5. Ciclo de transmisión de la enfermedad del virus del zika

Tabla 1. Comparación de las manifestaciones clínicas de las
enfermedades causadas por arbovirus.
DENV

CHIKV

ZIKV

++++

+++

+++

+++

++++

++

,J,

Edema en extremidades

o

o

++

1'

Rash maculopapular

++

++

+++

Dolor retro-orbital

++

+

++

Conjuntivitis

o

+

+++

Linfoadenopatias

++

++

+

Hepatomegalia

o

+++

+++

+++

+

o

Fiebre
Mialgia/Artralgia

Leucopenia/ Trombocitopenia
Hemorragia

82

1'
1'

,J,

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Facultad de Ciencias Biológicas UANL

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Dolor en articulacK&gt;nes

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Dolor de hliado

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Disminución de ¡lóbulos blanc0$

0

Figura 6.
Sintomatología
presentada en las
enfermedades zika,
dengue y chikungunya.

CONCLUSIONES
La Organización Mundial de la Salud (OMS), establece que el cambio climático es un factor importante en el brote
de las enfermedades transmitidas por vector. Los cambios de temperatura propician la abundancia de mosquitos
en las zonas tropicales. Teniendo conocimiento de los cambios climáticos y el ciclo biológico de los vectores, se
pueden proponer estrategias de control donde se ataque a los vectores en etapas tempranas de su maduración.
De acuerdo con esta revisión, se conoce que los brotes de estas enfermedades se dan principalmente
en los trópicos debido a que presentan temperaturas más cálidas, lo cual permite la propagación de los
mosquitos, ya que el clima es óptimo para su supervivencia. Los tratamientos para estas arbovirosis
generalmente son fármacos para mitigar el malestar, sin embargo no se controla el agente causal. Existen
tratamientos alternativos generalmente usados por personas que viven en zonas rurales, un ejemplo de esto
es la herbolaria, sin embargo hay carencia de información precisa sobre las plantas utilizadas. Se espera
que para los siguientes años estos virus sean analizados de acuerdo a su genoma y así poder determinar
las variantes de los virus motivando el desarrollo der vacunas.
Biología y Sociedad, febrero 2018

83

�---

---

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Facultad de Ciencias Biológicas UANL

��Q

Palabras clave: Radioecología,
radiaciones ionizantes,
radiaciones no-ionizantes,
Radiobiología.

RESUMEN
El advenimiento de la era nuclear, aunado al desarrollo de diversas tecnologías sobre todo en lo referente a
telecomunicaciones, ha producido un incremento generalizado de diversos tipos de radiaciones en nuestro
ambiente. Además, el ya conocido decremento de la capa de ozono, provoca cambios tan rápidos en el entorno
radiológico que no hay a la fecha suficientes estudios que demuestren concluyentemente el potencial riesgo
que estas radiaciones representan para los seres vivos. Las Ciencias Biológicas han llegado a tal grado de
especialización, que actualmente existe una rama de la Ecología, la así llamada "Radioecología" que se ocupa
del estudio del impacto de la energía provocada por diversos tipos de radiaciones en los ecosistemas. En el
presente artículo, presentamos información con objeto de mostrar una panorámica acerca de la influencia
de las ra diaciones en los organismos y su ambiente. Basándonos en estudios recopilados de la literatura,
e investigaciones llevadas a cabo en nuestro laboratorio, se tratarán de manera general las consecuencias
que tiene el incremento de la cantidad de radiación en la biósfera.

INTRODUCCIÓN
La radiación es un factor físico del ecosistema que ha estado presente desde la formación del planeta.
Los sistemas biológicos han desarrollado una variedad de mecanismos adaptativos que han permitido la
supervivencia de las especies frente a la exposición a esta radiación de origen natural (M0l ler y Mousseau,
2013). Por otro lado, actualmente existe una diversidad de fuentes de radiación no natural derivada de la
actividad humana. La presencia de esta radiación antropogénica ha planteado la pregunta: ¿Hasta qué punto
los organismos podrán adaptarse a los cambios que estas radiaciones producen en la fisiología celular?
Toda radiación produce un efecto al ser absorbida por los materiales, aparentemente no dañino en el momento.
Sin embargo, la segunda ley de la termodinámica establece que cualquier cantidad de energía que ingresa a
un sistema trae consigo un aumento en el desorden (entropía) del mismo, lo que conduce a una disminución
en la energía libre necesaria para todas las funciones biológicas (Bor-Sen et al., 2015).
Actualmente, hay estudios que indican el deterioro de una variedad de especies biológicas que se atribuye
a la excesiva carga energética provocada por diversas clases de radiaciones (Jeggo y Lobrich, 2006). Un
problema adicional, radica en el hecho de que la mayoría de las radiaciones no son sensorialmente perceptibles
por el ser humano, es decir, son cantidades físicas a las que nuestros sentidos no responden y solamente
con instrumental especializado podemos detectar su presencia.
Dado lo anterior, decidimos presentar en este artículo una panorámica general del impacto ecológico de diversos
tipos de radiaciones, desde las de alta carga energética, producto del decaimiento radiactivo, hasta aquéllas que
portan una cantidad muy pequeña de energía, como las relacionadas con telecomunicaciones, sub-estaciones
eléctricas, y líneas de alta tensión, pero a las que también se les atribuyen efectos biológicos relevantes.

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TIPO DE RAD IAC IONES
La radiación se define como la propagación de
energía, ya sea en forma de ondas o partículas a
través del espacio. Por su modo de interacción con
la materia, las radiaciones se agrupan en ionizantes
y no-ionizantes. Las primeras, t ienen ese calificativo
debido a su capacidad de formar iones a partir de
los átomos y moléculas con los cuales interactúan.
Por su parte, las no-ionizantes no son capaces de
inducir (a ionización de los materiales que impactan,
pero al interactuar con la materia producen efectos
térmicos y modificación del entorno electromagnético
del sistema biológico (Swiderek, 2006).
Entre las radiaciones ionizantes, se cuentan aquellas
que provienen del fenómeno de radiactividad
propiedad que se define como la emisión de mas~
y/o energía por un átomo inestable, e incluyen a
los rayos Alfa, Beta y ondas electromagnéticas
Gamma, rayos X producidos en máquinas de rayos
catódicos, y también aquella radiación proveniente
del espacio sideral denominada "Radiación Cósmica".
Al respecto de ésta última, se sabe que la radiación
originada en el espacio está conformada por ondas
electromagnéticas más una gran variedad de
partículas ionizantes, y se ha considerado que los
rayos cósmicos son las radiaciones ionizantes más
penetrantes de las conocidas hasta el momento. La
incidencia de radiación cósmica en el planeta está
directamente influenciada por variables geográficas
como la altitud y lati tud, se sabe que la intensidad
de esta radiación se incrementa proporcionalmente
al aumentar estas variables (Maalouf et al., 2011).
Las substancias que emiten radiaciones ionizantes
en nuestro medio se denominan radioisótopos, y son
elementos inestables que se caracterizan por tener
un número desbalanceado de neutrones con respecto
a los protones en su núcleo atómico. Generalmente
son isótopos de número atómico alto, en sí, todos los
elementos con número atómico 83 en adelante son
radiactivos. Por su parte, hay radioisótopos ligeros que
por tener un desbalance en sus neutrones pueden ser
también radiact ivos, tenemos por ejemplo al primer
elemento, el Hidrógeno, que lo podemos encontrar como
Tritio o Hidrógeno-3 y que es inestable. Solo los elementos
inestables emiten radiaciones, ningún elemento estable
lo hace, a éstos últimos se les denomina isótopos no-

Biología y Sociedad, febrero 2018

radiactivos. Es por lo tanto importante, el conocer la
tabla periódica de los elementos, saber cuáles son
considerados radiactivos y por lo tanto de potencial
peligro debido a la radiación que emiten, ya que muchos
de ellos se encuentran en forma natural en diversos
minerales como la Uraninita y la Monacita, ricos en Uranio
y Torio respectivamente (Bonin y Tsilanizara, 2017). Al
respecto, es pertinente mencionar que si se es aficionado
a la espeleología (exploración de grutas y cavernas) se
deberá poner especial atención al colectar rocas sobre
todo de colores obscuros y de grandes profundidades,
ya que pudiera tratarse de material sedimentario que
ha incorporado diversos radioisótopos. Debido a que
nuestros sentidos físicos no detectan la presencia de la
radiación proveniente de la radiactividad, será necesario
utilizar instrumental especializado para saber si las rocas
en cuestión emiten radiación.
Por otro lado, las radiaciones no-ionizantes incluyen la
mayor parte del espectro electromagnético y abarcan
las de los campos electromagnéticos (CEM) producidas
por muy diversos aparatos eléctricos, líneas de
conducción y sub-estaciones eléctricas, a éstas se les ha
denominado radiaciones electromagnéticas de frecuencia
extremadamente baja (entre 50 y 60 Hertz para el caso
de la electricidad doméstica). Se cuentan también como
no ionizantes; las de telefonía, incluyendo desde luego a la
telefonía móvil, las de radio, ondas de radar, microondas
infrarrojas o también llamadas caloríficas, la luz visible co~
los siete colores del espectro (rojo, anaranjado, amarillo,
verde, azul, índigo y violeta), y la luz ultravioleta. Una
atención especial tiene la radiación ultravioleta (UV), ya
que en este rango de longitudes de onda es donde se hace
la separación entre la no-ionizante y la ionizante (Figura 1).
En la escala del espectro electromagnético, se considera
que la UV es no-ionizante, debido a que no forma iones
con todos los materiales que impacta. Sin embargo, por
el hecho de hacer blanco en moléculas informacionales de
las células, como son los ácidos nucleicos y las proteínas y
provocar desplazamiento de electrones en éstas, es que se
les considera de gran importancia radiobiológica (Robson
et al., 2015).

E FECTOS BIOLÓGICOS DE LAS
RADIACIONES IONIZANTES
Muy poco tiempo después de que el profesor alemán
Wilhelm Conrad Roentgen, trabajando con un tubo de

87

�rayos catódicos descubriera los rayos X en 1895 (Figura
2), de los experimentos de Becquerel en 1896, y de los
esposos Curie en 1898 en Francia, se sospechó que
estas fuentes de radiación causaban efectos biológicos
indeseables aun y cuando en ese entonces poco o casi
nada se sabía de la naturaleza física de estas emisiones.
Para 1906, los trabajos de los franceses Bergonié y
Tribondeau condujeron al establecimiento de categorías
de radio-sensibilidad celular y se concluyó desde entonces
que sería preciso protegerse en contra de esta energía
pues era capaz de enfermar a los seres humanos (Yalemar
et al., 2001). Actualmente, se sabe que el efecto primario
d e la radiación sobre la materia viva consist e en la
ionización del agua, la así llamada "Radiólisis del agua"
representa un problema serio toda vez que esta molécula
es la más abundante en los seres vivos. Una vez ionizada
el agua, se forman radicales libres que afectan muchos
procesos metabólicos que llegan a producir desde
bloqueos de reacciones químicas, hasta mutaciones en
el ADN y desnaturalización de proteínas. Se ha estudiado
a profundidad el efecto de estos radicales libres en las
diversas funciones orgánicas, y ahora se atribuye a ellos
una serie de enfermedades degenerat ivas, incluyendo
el envejecimiento prematuro de las especies y el cáncer.
Asimismo, los radicales libres ocasionan una serie d e
disfunciones celulares, que a su vez trastornan la delicada
homeostasia de los sistemas biológicos provocando su
degeneración y muerte (Joshi et al., 2012).

Por otra parte, han sido muy bien estudiados los efectos
genéticos d e la radiación ion izante y por esto se le
considera un agente clastogénico (rompe los cromosomas
en el núcleo de las células eucarióticas), mutagénico
(altera la secuencia del material genético), yteratogénico
(puede producir malformaciones congénitas). Además, se
le considera un agente oncogénico, ya que este t ipo de
radiación es capaz de inducir una diversidad de neoplasias
(Brehwens et al., 2010).

EFECTOS DE LAS RADIACIONES
IONIZANTES EN POBLACIONES
HUMANAS
Después de la segunda guer ra mundial, con el
dominio d e la energía nuclear, durante la d écada de
1950 se empezó a utilizar la expresión "era nuclear"
pensando q ue con esta energía se substituirían
todas las fuent es energéticas convencionales. La
era nuclear empezó entonces en el momento en que
se t uvo control de la reacción nuclear en cadena que
d esarrollara inicialment e en 1942 el físico italiano
Enrico Fermi, hecho que post eriormente condujo a
la fabr icación d e la llamada bomba atómica, q ue con
más propiedad debería llamarse "bomba nuclear",
ya que impl ica el p roc eso de fisión del núcleo del

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Figura 1. Diagrama del espectro electro-magnético. Se muestran los tipos de radiación electromagnética ordenados
por longitud de onda y frecuencia. Además de las radiaciones de t ipo ondulatorio, exist e una diversidad de part ículas
que actúan asimismo como radiaciones, tal y como se explica en el texto.

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átomo. Después de la prueba secreta y exitosa,
de la explosión de la primera bomba atómica el 16
de Julio de 1945 en el desierto de Nuevo México
en los Estados Unidos de América, el mundo
conocería el poder nuclear con dos acontecimientos
que cambiaron el rumbo de la historia humana; las
detonaciones de armas nucleares en las ciudades
japonesas de Hiroshima, el 6 de agosto de 1945, y en
Nagasaki el 9 de agosto del mismo año (Figura 3). En
esos ataques nucleares, miles de personas murieron
instantáneamente carbonizadas en una hoguera de
la que no se tenía ningún precedente en la historia
de la humanidad. Otros tantos miles murieron por los
efectos de la onda de choque, que es un intenso viento
provocado por la fuerza explosiva. El aire adquirió una
rigidez como de sólido, destruyendo todo alrededor y
no dejó prácticamente ninguna edificación sin dañar
en un radio de aproximadamente 20 kilómetros.
En tota l, alrededor de cien mil personas murieron
instantáneamente, la mayoría afectados por el calor,
otros golpeados por las ondas de choque o por los
fragmentos de los edificios destruidos que actuaban
como proyectiles. Varios miles más murieron en los
días posteriores a la detonación, y para diciembre
de 1945 habían fallecido a consecuencia de esta
catástrofe 140,000 seres humanos. Aparte de esto,

cabe mencionar que los efectos de la radiactividad
generada en la explosión , volvió prácticamente
inhabitable la zona y los efectos genéticos de la
radiación en las personas se mantuvieron por varias
generaciones (Cullings et al., 2017).
Pese a esta terrible experiencia, las investigaciones
sobre armas nucleares no cesaron, por el contrario,
se incrementaron y se inició así la llamada "guerra fría"
que involucraba el dominio militar de las dos grandes
potencias mundiales de ese tiempo; los Estados
Unidos de América y la extinta Unión Soviética.
Para 1952 se comprobó que era posible fabricar
una bomba de fusión nuclear, es decir, que la fusión
de dos átomos de hidrógeno era factible y que esto
producía la liberación de una energía mil veces mayor
que la liberada en la fisión atómica. La así llamada
"Bomba-H" o bomba de hidrógeno, f ue probada
exitosamente en la isla Bikini en octubre de 1952. Su
poder destructivo fue de 10 megatones, es decir el
equivalente explosivo de 10 millones de toneladas de
dinamita. Esta sola bomba que destruyó la pequeña
isla donde se probó, evaporándola completamente y
desapareciéndola del mapa geográfico, tuvo un poder
destructivo mayor que las bombas arrojadas durante
la segunda guerra mundial (Nagataki, 2016).

Figura 2. Los rayos X fueron el primer tipo de radiación
ionizante descubierto por el profesor alemán Wilhelm
Conrad Roentgen en 1895. Casi inmediatamente
después de este hallazgo, esta radiación fue utilizada
para imagen diagnóstica y diversos usos médicos, y
hasta nuestros días se sigue usando. Sin embargo,
ahora se sabe que todas las radiaciones ionizantes
tienen diversos efectos biológicos que incluyen
mutaciones y carcinogénesis

Biología y Sociedad, febrero 2018

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�Figura 3. La detonación de la primera
borroa atómica en el desierto de Nuevo
México E.E.U.U. el 16 de julio de 1945,
dio inicio a la llamada "Era Nuclear~
Dos ojivas nucleares impactarían
poblaciones humanas; el 6 y 9 de agosto
de 1945, en las ciudades japonesas de
Hiroshirna y Nagasaki respectivamente.

Por otro lado, también en la década de los 1950's
hubo algunos incidentes sobre todo en plantas
nucleoeléctricas que provocaron exposición accidental
en humanos. Sin embargo, el accidente nuclear más
importante se produjo en 1986, cuando un reactor
de la central nuclear de Chernobyl en Ucrania sufrió
un calentamiento que terminó por colapsar la tapa
del reactor liberando al ambiente cien veces más
radiactividad que la generada por las explosiones
atómicas de Japón. Este accidente trajo muy graves
consecuencias para los ecosistemas, no solo en la zona
sino prácticamente globales, la nube radiactiva dio la
vuelta al mundo y afectó lo mismo a campos de cultivo
con la consecuente contaminación de los alimentos,
como a cuerpos de agua incluyendo los océanos
(Jaworowski, 2010). Estas catástrofes nucleares suelen
ser de enorme repercusión en la cadena alimenticia de la
biósfera, y sus efectos se mantienen por mucho tiempo
debido a que los isótopos radiactivos suelen tener vidas
medias largas, es decir un tiempo prolongado en el que
se mantienen emitiendo radiaciones ionizantes.
En vista de lo anterior, se deduce que es necesario
contar con medidas preventivas para evitar sobreexposiciones a las radiaciones ionizantes. Desde
los primeros años del siglo pasado, comenzaron a

90

establecerse medidas de seguridad radiológica y
nuclear que a la fecha garantizan que una persona
que requiera el manejo de radioisótopos no reciba más
energía de la que el organismo es capaz de absorber y
aun así reparar los daños potencialmente ocasionados.
Considerando que todos recibimos radiaciones
ionizantes de fuentes minerales (radioisótopos) o
de la ya mencionada radiación cósmica, suponemos
entonces que hay una "radiación de fondo" a la que
definitivamente estamos adaptados ya que hemos
vivido con ella prácticamente desde la formación del
planeta. Los factores prácticos que se manejan en la
seguridad radiológica son: Distancia, Tiempo y Blindaje.
Esto es, en el caso de la distancia, el alejarse de la
fuente emisora nos garantiza una disminución de la
dosis que es inversamente proporcional al cuadrado
de la distancia. Por su parte, el tiempo, se refiere a que
entre menos períodos de exposición continua tengamos,
menor será la probabilidad de sufrir un efecto biológico
por radiación. En el caso del blindaje, se manejan
diversas barreras protectoras que detienen o reducen
la energía de las radiaciones, por lo general se utilizan
metales pesados como el plomo, pero actualmente
hay una variedad de materiales incluyendo acrílicos,
parafina, y hasta contenedores de agua, para neutralizar
el efecto de la emisión radiactiva (Parikh et al., 2017).

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Existen organismos internacionales que se encargan
de establecer la normativa en seguridad radiológica;
la Comisión Internacional de Radio-Protección (ICRP
por sus siglas en inglés) y la Agencia Internacional
de Energía Atómica, quienes basados en estudios
científicos establecen las dosis máximas permisibles
(DMP) de exposición a radiación que un ser humano
puede recibir sin sufrir daño aparente. En México,
el organismo regulador de la energía nuclear es
la Comisión Nacional de Seguridad Nuclear y
Salvaguardias (CNSNS) que depende de la Secretaría
de Energía. En un consenso mundial, se establece que
la DMP para el ser humano es de 50 mSv/año (el Sv
es una unidad de absorción de radiaciones ionizantes
y es específica para el humano. 1Sv = 100 rems, y 1
rem es el equivalente del Roentgen para el hombre).
Con referencia a lo anterior, la dosis de 50 mSv (5 rems
por año) es realmente baja, si consideramos que un
humano puede morir en un lapso de 30 días, pero solo
si recibiera de 250 a 400 rems de rayos X o Gamma
irradiado de cuerpo entero (Gifford, 1989).

E L PROBLEMA DE LA PRECIPITACIÓN
RADIACTIVA
El polvo radiactivo que cae a la tierra después de que se
realizan pruebas nucleares se designa como precipitación
radiactiva (fall-out). Estos materiales se mezclan con
partículas que naturalmente existen en la atmósfera
originando un coctel tóxico que con la lluvia caerá a tierra
tarde o temprano (Libby, 1955). Esta radiactividad se
adhiere al estrato vegetal donde producirá no solo daño
por radiación en el tejido de las plantas, sino que podrá
ser ingerida por animales herbívoros incorporando así
los radioisótopos a la cadena alimenticia. Debido a que
los isótopos radiactivos acumulados en el organismo no
son biodegradables, se produce el llamado fenómeno de
"Magnificación Biológica" lo que produce una cantidad
creciente de isótopos acumulados que puede llegar a
niveles tróficos más altos, y si consideramos que el ser
humano es un consumidor final en la cadena alimenticia,
tendremos como resultado que la concentración
de las substancias radiactivas será potencialmente
peligrosa cuando éste ingiera leche o carne de animales
contaminados con esta precipitación radiactiva. Como un
ejemplo crítico mencionaremos el caso del estroncio-90,
que es un radioisótopo muy común en la atmósfera y que
tiene un comportamiento químico parecido al del calcio.

Biología y Sociedad, febrero 2018

Una vez que va siendo concentrado al pasar a través de
diferentes niveles de la cadena alimenticia, pasa al ser
humano en concentraciones consideradas de alta radiotoxicidad. Si consideramos que el estroncio-90 está
concentrado primordialmente en la leche de animales
que previamente pastaron en zonas contaminadas, y
que los niños son los que más consumen este alimento,
tendremos una alta concentración del radio isótopo en
el producto. Ahora bien, uno de los destinos finales del
calcio es el hueso, y en este caso el estroncio podría
ocupar el lugar de este catión bivalente en el tejido óseo
de los niños predisponiéndolos a leucemias al verse
alterada la medula ósea. La cantidad de radioisótopos
de precipitación que penetra en las cadenas de alimentos
y es transferida finalmente al hombre, dependerá no
solo de la cantidad recibida del aire, sino también de la
estructura del ecosistema y del carácter de sus ciclos
biogeoquímicos. En términos generales, entrará una
porción mayor de precipitación radiactiva en medios
pobres en elementos nutritivos. Por el contrario, en los
medios ricos, las elevadas capacidades de intercambio
y almacenamiento diluyen la precipitación ya que las
plantas tienen una absorción relativamente pequeña
de las substancias radiactivas, de ahí la importancia de
mantener nuestros ecosistemas estables y no alterarlos
indiscriminadamente (Besson et al., 2009).

Usos PACÍFICOS DE LA ENERGÍA NUCLEAR
A pesar de los riesgos y el peligro potencial que
representa una instalación donde hay isótopos
radiactivos y de las aplicaciones bélicas destructivas,
también hay muchas aplicaciones benéficas de la
energía nuclear aparte de la ya mencionada generación
de energía eléctrica. De particular aplicación son
aquellas relacionadas con la biomedicina. Hay una
diversidad de terapias que emplean radiaciones
ionizantes, sobre todo para el tratamiento del cáncer.
Asimismo, una variedad de pruebas diagnósticas
no invasivas que emplean pequeñas cantidades
de radiactividad y que han mostrado ser bastante
toleradas por el paciente. Por otra parte, en ciencias
de la tierra y agronómicas son incontables los usos
de esta energía. Desde la determinación de edades
fósiles utilizando el llamado método del radio-carbono,
hasta el denominado método del radio-trazador, en el
que se marcan compuestos de interés particular y se
rastrean por su emisión radiactiva con el fin de conocer
su ruta metabólica. Así también, el control de insectos

91

�dañinos, esterilizando machos en fase de pupa para
posteriormente liberarlos al ambiente y que éstos
compitan sexualmente con machos no irradiados y
así controlar poblaciones de un modo más natural, sin
necesidad de aplicar insecticidas (Chang et al., 2015).

EFECTOS BIOLÓGICOS Y AMBIENTALES
DE LAS RADIACIONES NO-IONIZANTES
Aunque un poco menos estudiadas, se sabe que las
radiaciones no-ionizantes tienen efectos biológicos, en
algunos casos como el de la luz ultravioleta, muy bien
documentados (Alexieva et al., 2001; Hollósy, 2002;
Sarghein et al., 2011). La principal fuente natural de este
tipo de radiaciones, que como anteriormente se comentó
incluyen una gran parte del espectro electromagnético, son
las estrellas. El sol, comprende en su espectro en forma
general; un 45% de luz visible, otro 45% de luz infrarroja
o también llamada "ondas de calor" y un 10% de UV. Con
solo este 10% de radiación UV que llegara íntegramente a
la superficie terrestre sin ser apropiadamente filtrada, sería
suficiente para eliminar prácticamente cualquier tipo de vida
como la conocemos actualmente en la plataforma continental.
En todo caso, si se mantuvieran formas vivas, serían aquellos
organismos acuáticos, ya que el agua es capaz de absorber
la mayoría de las longitudes de onda de la radiación (Bancroft
et al., 2007).
Para evitar que las longitudes de onda UV, y más
cortas lleguen al planeta, existe en la estratósfera
de La Tierra una zona de oxígeno triatómico que es
llamada "capa de ozono"y que detiene prácticamente
todas las radiaciones de longitud de onda igual o
menor a 287 nanómetros, espectro que comprende
las formas más peligrosas de radiación UV. Esta
capa atmosférica que se localiza a una altitud de
20,000 metros, está siendo actualmente amenazada
por actividades antropogénicas que promueven su
destrucción (Boucher, 2010). Los gases llamados
clorofluorocarbonos, que se utilizan principalmente
como gases refrigerantes, destruyen rápidamente el
ozono adelgazado la capa con la consecuente entrada
de mayores cantidades de radiación UVy otras ondas
electromagnéticas, incluso ionizantes, como son los
rayos cósmicos anteriormente mencionados (Figura 4).
Mucho se ha publicado al respecto del debilitamiento de
este escudo de ozono, y a la fecha se sabe que hay zonas

92

principalmente hacia el hemisferio sur, en particular la
Antártida, donde este gas casi ha desaparecido prCNOCando
daños a los organismos por sobre-exposición a estas
longitudes de onda corta (Newman, 2009). El aumento de
patologías de la piel en diversas latitudes, confirman el hecho
de que el espectro solar se ha modificado drásticamente y
que definitivamente se deberán tomar medidas antes de
que la radiación del sol cause más estragos. En particular,
algunos tipos de cáncer de piel como el melanoma, se
ven incrementados cuando el ADN celular es afectado en
forma directa por la radiación UV. Además, se sabe que el
envejecimiento prematuro de la piel e incluso efectos sobre el
sistema inrrune, se derivan de una exposición indiscriminada
al sol. Para prevención, se recomienda tomar las debidas
precauciones en zonas de alta insolación, donde los niveles
de radiación UV son grandes. En latitudes medias, por
ejemplo, evitar exponerse entre las 11:00 de la mañana y
4:00 de la tarde. Se debe de considerar también el hecho de
que la irradiación solar a grandes altitudes tendrá un efecto
mayor, toda vez que es más intensa, ya que a nivel del mar
la radiación va siendo filtrada por partículas atmosféricas
atenuando en cierta medida su intensidad. El problema
con el llamado "sol de montaña" es que, al reducirse la
temperatura por efecto de la altitud, tenemos la tendencia
a no sentir el calor del sol y por lo tanto corremos el riesgo
de sobre-exponermsa radiaciones UValtamente intensas y
penetrantes. Fbrsu parte, el errpleo de bloqueadores solares
que incluyen un factor de protección solar (FPS) y que es
un valor indicador del poder de protección, es una medida
preventiva casi obligada en estos tiempos. Este factor no
deberá ser menor de 40, de acuerdo a especificaciones de
asociaciones dermatológicas internacionales. En ningún
caso deberá confundirse el uso de un bronceador, que
tiene un efecto más bien cosmético, con el de un producto
que contiene bloqueador solar. Un bloqueador contiene
comp..iestos químicos que corrprometena la radiación en una
reacción fotoquímica, evitando su penetración a la piel y su
potencial efecto sobre el ADN, ARN y las proteínas celulares
(Osterwalder et al., 2014).

RADIACIONES ELECTROMAGNÉTICAS DE
BAJA FRECUENCIA
Como anteriormente se mencionó, dentro de las
radiaciones no-ionizantes hay una porción del
espectro que incluye radiaciones de frecuencia
extremadamente baja, del orden de O - 300 Hertz
y donde se ubican radiaciones tan comunes en

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nuestro medio debido a la conducción de corrientes
eléctricas. Desde que el hombre apareció en el
planeta, ha estado expuesto al campo magnético
de la tierra y a los provenient es del espacio exterior,
los que tuvieron y aún hoy t ienen influencia sobre
los sistemas biológicos. Sin embargo, como una de
tantas consecuencias que conlleva el aumento en el
uso de la energía eléctrica, en estos últimos años el
ser humano está cada vez más expuesto a campos
electromagnéticos (CEM). Asimismo, el incremento en
las telecomunicaciones provoca que tengamos más
contacto con electromagnetismo inducido, en forma
muy particular por la telefonía móvil.
A fina les de los años setenta, aparecieron informes
científicos que sugerían la asociación entre CEM y cáncer,
en particular con leucemias infantiles (Wertheimery Leeper,
1979; Pool, 1990). A partir de entonces, se han llevado a
cabo una gran cantidad de estudios, tanto epidemiológicos
como de laboratorio, para tratar de establecer una relación
entre la exposición a este ti¡:x:&gt; de radiaciones y enfermedad
en seres humanos (Zhang et al., 2016). En un consenso
general, se acepta que los CEM son capaces de alterar
diversas funciones en los organismos, pues debido a su
composición electrolítica, los seres
vivos son por lo general buenos
conductores de la electricidad. A
través de las membranas celulares
y de los fl u idos corporales,
existen corrientes iónicas que
al verse alteradas conducen a
disfunción celular. Además, en los
seres vivos existen estructuras
magnéticamente influenciables

como los radicales libres, que t ienen gran importancia
en el origen de una gran diversidad de enfermedades
degenerativas y envejecimiento humano. En nuestro
laboratorio, hemos realizado diversas investigaciones que
sugieren que los CEM de 60 Hz de frecuencia son capaces
de alterar el comportamiento celular; incrementando la
proliferación de linfocitos humanos (Heredia-Rojas et al.,
2001), modificando la respuesta inmune (Valadez-Lira et
al., 2017), actuando como agente citotóxico (Rodríguez
de la Fuente et al., 2008), alterando la expresión génica
in vitro (Rodríguez- De la Fuente et al., 2009) e in vivo
(Rodríguez-De la Fuente et al., 2012). Por otro lado,
también hemos observado que en algunas células de
mamífero los CEM no producen efectos significativos
(Heredia-Rojas et al., 2004). Sin embargo, el número
creciente de estudios cuyos resultados indican efectos
potencialmente dañinos atribuidos a esta clase de
radiaciones, nos debe poner en alerta para en la medida
de lo posible, reducir o limitar la exposición de seres
vivos a estas energías. Además, es importante recalcar
que cualquier cambio externo en el ambiente eléctrico
modificará al fin de cuentas los delicados procesos bioeléctricos del organismo. Para el caso de estas radiaciones,
el blindaje es mucho más complicado, y aunque de hecho

Figura 4. La capa de Ozono situada en
la estratósfera terrestre, actúa como
un escudo prot ector contra radiaciones
potencialmente peligrosas que de
otra forma llegarían a la superficie del
planeta. En el gráfico se aprecia el
"agujero" en la capa de ozono medido
desde satélites. Los códigos de color
indican la concentración del ozono:
La máxima, en naranja, la mínima, en
violeta. Inicialmente se detectó una
drást ica disminución del ozono en
el hemisferio sur, en particular en la
Antártida.

Biología y Sociedad, febrero 2018

93

�existen materiales que son capaces de desviar estas
energías, muchos de ellos aún están en estudio. Lo que
sí se puede aplicar, y como anteriormente se explicó para
radiaciones ionizantes, son los factores de distancia y
tiempo, ya que también esta radiación disminuye de forma
inversamente proporcional al cuadrado de la distancia, y
entre menos tiempo se esté en contacto con la fuente,
menos será el efecto biológico.
Por otra parte, es de gran importancia en los
ecosistemas el campo geomagnético, ya que todos
los seres vivos se desplazan en el seno de un campo
magnético de enormes dimensiones como el terrestre.
Debido a esto, se induce una diferencia de potencial
que puede alterar su motilidad. Aunque el campo
geomagnético es relativamente débil, estos efectos
se han observado en elasmobranquios. Se sabe que
los tiburones y rayas tienen mecanismos basados en
la inducción electromagnética con el fin de orientarse
y localizar a sus presas. También se sabe que las aves
migratorias poseen un mecanismo de orientación para
la navegación basado en la generación de potenciales
eléctricos inducidos electromagnéticamente (Wiltschko
y Wiltschko, 2005). De igual forma, se ha observado que
algunos microorganismos, particularmente bacterias,
tienen la capacidad de orientar su movimiento en
respuesta a un campo magnético externo, propiedad
llamada "magneto-tactismo''. Estas bacterias contienen
una o dos cadenas intracelulares ricas en partículas
de fierro. Asimismo, se han descrito propiedades de
magneto-sensibilidad para una gran diversidad de
insectos migratorios y aún se ha propuesto que el
ser humano responde a orientación magnética y que
el punto magneto-receptor se localiza en depósitos
ferromagnéticos del hueso vomero-nasal, aunque esta
observación aún es controversia! (Belova y AcostaAvalos, 2015).

94

Usos BENÉFICOS

DE LA RADIACIÓN

ELECTROMAGNÉTICA NO-IONIZANTE
Es bien conocido actualmente, que los CEM pueden
producir una variedad de efectos benéficos en
los sistemas biológicos. Los campos magnéticos
pulsantes, por ejemplo, son utilizados con bastante
eficacia en la reparación de fracturas óseas
(Androjna et al., 2014). Se ha informado también,
que la calcificación del hueso es promovida tanto
por campos eléctricos como por magnéticos,
favoreciendo en casos de osteoporosis (Hu et al.,
2015). Asimismo, se ha reportado la regeneración
de tejidos aplicando CEM de 60 Hz. Muchos de
estos procedimientos están aprobados y regulados
internacionalmente. Se ha presentado también
evidencia de que ciertas frecuencias de radiación
electromagnética del tipo de las radiofrecuencias son
capaces de eliminar microorganismos patógenos de
los alimentos (Qin et al., 1996).
Para otros tipos de radiaciones no-ionizantes,
hay también muchas aplicaciones. Los rayos
infrarrojos, por su parte, se usan en fisioterapia y
diversos procedimientos quirúrgicos y estéticos
(Rutkowski et al., 2011). También la ya comentada
radiación UV, tiene aplicaciones microbicidas toda
vez que la gran mayoría de los microorganismos
son muy eficientemente inactivados por este
tipo de radiaciones (Ko et al. , 2001). Por otra
parte, son muy bien conocidas las aplicaciones
de las microondas, no solamente en la industria
alimentaria, sino también en biomedicina (Shruthi
et al., 2013).

Facultad de Ciencias Biológicas UANL

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CONCLUSIONES
En base a lo anteriormente expuesto, se puede afirmar que nuestro entorno radiológico se ha modificado
drásticamente sobre todo en los últimos 60 años, debido principalmente al irresponsable comportamiento de la
especie humana. Actualmente, mucho se habla y poco se hace al respecto del llamado "desarrollo sustentable';
es decir crecer, pero con planeación, considerando la calidad del ambiente y los recursos bióticos para las futuras
generaciones. Crecer usando, y no abusando de los recursos. No estamos en contra del progreso, pues como
ya se ha expuesto, son muchos y variados los usos y aplicaciones de las radiaciones que han hecho nuestra vida
más confortable, e incluso en biomedicina han contribuido a incrementar el promedio de vida del ser humano.
Sí estamos en contra de aquellas medidas, que, sobreponiendo intereses económicos no toman en cuenta el
impacto que sobre el ecosistema se produce. Al fin de cuentas, el mismo ser humano pagará las consecuencias
de un desarrollo carente de planeación alguna.
Si bien es cierto, los sistemas biológicos tienen una capacidad de adaptación sorprendente, el hecho de que
cada vez más se incrementa la intensidad de la radiación en el ecosistema, nos lleva a la pregunta: ¿Hasta
cuándo soportarán las células esta carga energética extra? Como ya se mencionó, el exceso de energía que
reciben ahora los sistemas biológicos aumenta la entropía del sistema, reduciendo la energía libre de la cual
se valen las células para reparar los daños ocasionados por las radiaciones y otros factores físicos y químicos.
Con referencia a la exposición a CEM, aunque si bien no podemos prescindir del uso de la electricidad, si
deberán considerarse medidas para evitar la sobre-exposición a los mismos.
Sin caer en catastrofismos, se puede vislumbrar que con tantos agresores físicos de t ipo radiación en el
ambiente, progresivamente será necesario que las fuerzas evolutivas actúen para dotar a los seres vivos de
cualidades adaptativas mejores, en este caso surge otra pregunta: ¿Habrá el tiempo suficiente para ello?

Biología y Sociedad, febrero 2018

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Facultad de Ciencias Biológicas UANL

�LAS TÉCNICAS ISOTÓPICAS Y SUS
RECIENTES APLICACIONES EN LAS
CIENCIAS BIOLÓGICAS
Juli án Gamboa-Delgado
Universidad Autónoma de Nuevo León, Facultad de Ciencias
Biológ icas, Programa Maricultura, Departamento de Ecología.

RESUMEN
Diversas técnicas analíticas han sido utilizadas en todas las disciplinas de la biología para generar un
conocimiento más claro sobre algún fenómeno en particular. Un grupo de estas metodologías analíticas migró
lentamente desde las ciencias geológicas hacia las ciencias biológicas. Tales metodologías están basadas en la
determinación de las firmas isotópicas naturales presentes en diversos tipos de materiales, tanto inorgánicos
como orgánicos. La mayoría de los elementos químicos que conforman la materia están presentes como dos
o más isótopos. La única diferencia entre un isótopo de un mismo elemento y otro, es el número de neutrones,
lo cual le otorga una masa ligeramente diferente a cada isótopo. Los isótopos estables han sido ampliamente
utilizados como marcadores nutricionales no-peligrosos para estimar la forma en la cual nutrientes y energía
son movilizados en los ecosistemas. De igual forma, las técnicas pueden usarse para determinar las rutas
migratorias de varias especies y más recientemente han sido de gran utilidad en estudios nutricionales
enfocados a evaluar nuevos ingredientes. La ciencia forense de los alimentos también ha utilizado técnicas
isotópicas para detectar productos adulterados o falsos. El presente manuscrito muestra una breve revisión
de las aplicaciones de los isótopos estables en diversas disciplinas de la biología, enfatizando aquellas áreas
en las cuales existe un incremento importante de generación de conocimiento basado en estas técnicas.

�Palabras clave: Isótopos estables, técnicas
analíticas, biología, ecología trófica, nutrición
animal, trazabilidad de productos.

INTRODUCCIÓN
Los isótopos pueden definirse
como formas químicas dif erentes
de un mismo elemento ; por
ejemplo, e l carbono tiene dos
isótopos estab les (el C12, muy
abundante en la naturaleza, y el
C13, más escaso) y un isótopo
radioactivo (C14). La única
diferencia entre un isótopo de un
mismo elemento y otro isót opo,
reside en el número de neutrones
presentes en el núcleo. Debido a su
abundancia natural en los diversos
tejidos animales y vegeta les, el
carbono y el nitrógeno son los
elementos más frecuentemente
analizados para determinar
sus proporciones isotópicas
(expresadas como 613C y 61 5N).
Los isótopos pesados y ligeros
participan en todas las reacciones
metabólicas y a pesar de que las
diferencias de masa entre isótopos
pesados y ligeros son minúsculas,
resultan perfectamente
detectables por medio de técnicas
analíticas (espectrometría IRMS).

En vista de que los elementos
químicos (y sus isótopos) se
encuentran amp li amente
distribuidos por la litosfera,
atmósfera y biósfera, estos han sido
muy útiles para trazar nutrientes.
Una ventaja adicional es que los
isótopos más pesados tienden a
acumularse en los tej idos de los
animales consumidores, lo cual
hace que las firmas isotópicas de
sus tejidos sean diferentes a sus
alimentos o a los de otros animales.
En otras palabras, la dieta de un
organismo define el valor isotópico
de ese organismo y de sus tejidos.
Estudios recientes han aplicado
técnicas isotópicas para definir
l os alimentos preferidos por
animales silvestres y para evaluar
en laboratorio nuevos ingredientes
destinados a la nutrición animal
(Gamboa-Delgado et al., 2016;
Phillips, 2012).
En vista de que cada animal y
planta conservan sus propias
firmas isotópicas y estas son
influenciadas por las condiciones
de cultivo o crianza, otra serie

100

de estudios se enfocan sobre la
medición de firmas isotópicas para
verificar que diversos productos de
origen animal y vegetal realmente
sean producidos de la forma que
indica el empaque (producto
silvestre, de granja, de agricultura
orgánica, etc.) (Gamboa-Delgado
eta/., 2014; Serrano eta/., 2007;
Vinci et a/., 2013).
Por otro lado, la alta sensibi lidad
de la técnica ha apoyado varios
estudios médicos orientados
a la detección de afecciones
estomaca l es . Por ejemplo,
la detección de l a bacteria
Helicobacter py/ori en el tracto
digestivo puede realizarse por
medio de de t erminaciones
isotópicas. En este tipo de
diagnóstico, el paciente ingiere
un sustrato marcado con isótopos
estab les específicos (carbono
pesado, o C13) y si la bacteria está
presente, ésta consume el sustrato
y los productos de degradación
generados (13CO) son detectados
en el aire exhalado por el paciente
(Delvin et a/., 1999).

�ISÓTOPOS ESTABLES Y APLICACIONES
EN ECOLOGÍA
El uso de isótopos estables como trazadores
nutricionales representa una poderosa herramienta
para estimar flujos de nutrientes y energía dentro
de los ecosistemas terrestres y acuáticos (Abrantes
y Sheaves, 2010). Diversos organismos animales
y vegetales t ienden a tener valores isotópicos
diferentes; por ejemplo, las plantas presentan valores
isotópicos de nitrógeno muy bajos, mientras que
los animales herbívoros que se alimentan de estas
plantas tienden a acumular los isótopos pesados que
estaban en las plantas, y en general, los animales
herbívoros presentan valores isotópicos en sus
tejidos que son 3 unidades mayores que las plantas
consumidas.
De igual forma, los depredadores de estos herbívoros,
a su vez, aumentan el valor isotópico de sus tejidos
en otras 3 unidades (Figura 1). Estas diferencias
han permitido aplicar una gran cantidad de estudios
sobre alimentación de especies silvestres y es posible
determinar qué es lo que prefiere comer cierto
organismo y se apoya la determinación de su posición
en las pirámides alimenticias.
Técnicas isotópicas se han aplicado también para
reconstruir la dieta de animales extintos al analizar los
valores isotópicos de hueso y colágeno, para después
asociarlos a los valores presentes en diversos
frutos, granos, tejidos animales, etc. La estructura
poblacional de ciertos ecosistemas se ha visto
fuertemente afectada por la introducción de especies
no nativas y en este contexto, los análisis basados
en isótopos han arrojado interesante información
acerca de que es lo que consume la nueva especie
introducida, con quien compite y/o a quien la depreda
(Caut et al., 2008).
Una aplicación muy reciente de los isótopos en
ecología es la determinación de rutas migratorias.
Por ejemplo, se han realizado estudios con la
mariposa monarca en los cuales se mide la firma
isotópica de las alas de las mariposas, las cuales
no cambian su valor isotópico una vez alcanzado
el estado adulto. Después de las migraciones, se
mide la firma isotópica y se compara con las f irmas

Biología y Sociedad, febrero 2018

~
+9

611C

-20

o

•
~

15

+l

p¡9
- ii&gt;
12

- 16

Figura 1. Diferencias isotópicas del nitrógeno (1115N, partes por
mil) y carbono (11 13C) constituyentes de animales y vegetales en
diferentes ecosistemas y niveles tróficos. Tomado de SalazarGarcía (2009).

isotópicas de las plantas consumidas en estado de
oruga. Como estas plantas se encuentran en regiones
muy definidas, es posible trazar una migración hasta
su origen. Estudios similares se han realizado con
plumas de varias especies de aves que presentan
largas migraciones (Zimmo et al., 2012).

Uso DE

METODOLOGfAS ISOTÓPICAS

EN ESTUDIOS SOBRE NUTRICIÓN
Existe un dicho popular que dice "somos lo que
comemos"; esto es particularmente verdadero cuando
se considera a los isótopos estables, es decir, los
isótopos de los elementos presentes en los alimentos
terminan ya sea en los tejidos de los consumidores o
participando en diversas funciones metabólicas. Si a
una persona vegetariana se le analizan los isótopos
estables de nitrógeno en cabello, tendrían un valor
muy diferente al determinado en las personas que
mantienen una dieta predominantemente basada en
carne. Gracias a que los diversos alimentos (cereales,
granos, carne, frutos) pueden exhibir firmas isotópicas
naturalmente distintas, es posible establecer una
relación entre un organismo consumidor y su dieta.

101

�Estos valores pueden integrarse en modelos matemáticos
(Phillips y Gregg, 2001; Fry, 2006) para determinar cuáles
son los alimentos que más contribuyen al crecimiento de
un animal o de una población de animales. Tales técnicas
se han aplicado en estudios de ecología trófica y han sido
de amplia utilidad para la nutrición animal porque permiten
estimar la contribución al crecimiento que aportan nuevos
ingredientes en comparación a ingredientes tradicionales.
De forma similar, otras aplicaciones se orientan a la
investigación acerca de las dinámicas de nutrientes
en d iversos ambientes acuáticos y t errestres.
Mientras que, en condiciones de laboratorio, han
sido de utilidad para cuantificar la incorporación de
nutrientes en animales muy pequeños en los cuales
otras técnicas no se pueden aplicar para investigar
el consumo de alimento. Por ejemplo, en la crianza
de animales acuáticos que t ienen valor comercial ya
sea como alimento u ornamentales, muchas empresas
requieren criar larvas de peces y crustáceos. Estas
larvas prese ntan un tamaño extremadamente
pequeño y en este contexto, la aplicación de técnicas
isotópicas en estudios de nut rición larval ha sido muy
útil porque se requiere un tamaño de muestra muy
pequeño (1 mg) y porque las técnicas otorgan una
alta sensibilidad. En animales planctónicos, ha sido

posible estimar tasas de ingestión y asimilación tan
bajas como 2.5 nanogramos de carbono por individuo
por hora (Verschoor et a/., 2005).
La firma isotópica de un animal silvestre refleja el perfil
isotópico del material dietario que fue asimilado y usado
para construir nuevos tejidos, por lo tanto, es posible
determinar los apor t es al crecimiento que proveen
los nutrientes de una dieta. Como se mencionó antes,
diversos animales, plantas y sus productos, presentan
diferentes valores isotópicos de forma natural (Figura
2). Ésta característica ha sido de utilidad para diseñar
estudios nutricionales en los cuales es posible evaluar
nuevos ingredientes que tienen diferentes valores
isotópicos, lo cual permite eventualmente evaluar el
valor isotópico de animales alimentados con estos para
determinar cuá l(es) de los ingredientes aportan menor o
mayor cantidad de nutrientes al crecimiento.
Estud ios rec ientes se h an enfocado en aplicar
técn icas isotópicas en organismos acuát icos de
valor comercial con el fin de comparar la asimilación
de la proteína aport ada por nuevos ingredientes de
origen microbiano en comparación con las fuentes
animales t rad icionales, como lo es la harina de
pescado (Gamboa-Delgado &amp; Márquez-Reyes, 2016).

Figura 2 Valores
isotópicos de carbono

y nitrógeno (613C,
615N) determinados en
diversos organismos
y productos derivados
de estos. Debido
a que los isótopos
pesados t ienden a
acumularse conforme
se asciende en las
pirámides tróficas, los
valores más positivos
se encuentran
arriba a la derecha
y corresponden
a organismos
depredadores. Las
rnicroalgas cultivadas
presentan valores
extremos debido
a las propiedades
químicas (e isotópicas)
de los fertilizantes y
dióxido de carbono
suplementario usados
para su producción.

102

17.0

♦ Microalga cultivada

Lobo marino

•

14.0
Trucha ♦

11.0

Harina de Pescado++ Sardina
Aglonorse ♦

'o

-z

'#. 8.0

Copépodos

♦

Caseína♦ ♦ Glúten

~

"&lt;O

♦ Calamar

trigo

5.0

•

Peces de arrecife

•

Larvas de peces

•

Zooplanc ton

2.0
-1.0
-4.0

-45.0

Prote ína de so♦a
Microalgas de
biorefinería

•

,--

-40.0

•

••

Levaduras

-,

--,

-35.0

-30.0

-25.0

-20.0

-15.0

-10.0

c5 13C (%o}

Facultad de Ciencias Biológicas UANL

�forma, se obtiene un indicador adicional del desempeño
nutricional debido a que los tejidos de animales que exhiben
crecimiento rápido también incorporan rápidamente la señal
isotópica de los ingredientes o dieta consumida.

APLICACIONES DE LOS ISÓTOPOS
ESTABLES EN FISIOLOGrA ANIMAL
El metabolismo de las proteínas ha sido ampliamente
estudiado como un medio para entender y mejorar el
proceso de crecimiento en los animales de crianza
(Carter et al., 1994). Los isótopos estables pueden ser
utilizados como indicadores confiables para determinar
la incorporación de la proteína dietaría en un tejido. El
metabolismo de las proteínas también ha sido evaluado
utilizando trazadores a base de isótopos estables como
una alternativa a los isótopos radioactivos.

Lo anterior ha sido muy útil para estimar eficiencias
de asimilación en estudios en laboratorio enfocados a
probar ingredientes alternativos para especies marinas
(Tabla 1).

ISÓTOPOS ESTABLES COMO
HERRAMIENTAS EN LA DETECCIÓN DE
PRODUCTOS FRAUDULENTOS

Estudios sobre síntesis proteica realizados en trucha
han demostrado que los resultados obtenidos utilizando
isótopos estables son similares a aquellos generados
mediante el uso de aminoácidos radio-marcados (Houlihan
et al., 1995). La tasa de incorporación de un nutriente (en un
tejido específico u organismo completo) también puede ser
estimada mediante la medición de los cambios isotópicos
que ocurren en algún tejido (músculo, cabello, escamas,
plumas, etc.) al alimentar a los animales experimentales
con dietas conocidas (Pearson et al., 2003). De esta

Tabla 1. Ejemplos de
eficiencias de asimilación
de diferentes t ipos de
biomasa microbiana (BM)
evaluada como sustituto de
la harina de pescado (HP)
en dietas experimentales
para camarón blanco
del Pacífico Litopenaeus
vannamei. Los datos
muestran las proporciones
relativas de proteína
suministrada por cada
t ipo de ingrediente al
crecimiento. Estimaciones
basadas en lecturas
isotópicas del nitrógeno
contenido en ingredientes
y en tejido animal al final de
los bioensayos.

Biomasa microbiana

El actual mercado de productos alimenticios alcanza
una escala global sin precedentes. Distinguir el origen
o el método de producción de un producto que ya se
encuentra en el mercado requiere de
protocolos de trazabilidad que generalmente no se
aplican, lo cual conlleva a prácticas fraudulentas.
La descripción errónea y deliberada en el etiquetado
de diversos productos alimenticios es un problema

Proporción en la dieta
(%)

Contribución al
crecimiento (%)

Referencia

HP

BM

HP

BM

70

30a

73

27a

Gamboa-Delgado et al.
2016

33

33a
33

36

50b
14

Gamboa-Delgado et al.
datos no pub!.

Microalgas
Grammatophora

90

10a

93

7a

Pacheco-Vega et al. en
prensa

Schizochytrium

90

10a

92

8a

Harina de
bioflóculos

50

50a

59

41b

Levadura Torula
Candida utilis

Microalgas
Spirulina +
Nannochloropsis

Gamboa-Delgado et al.
2017

• Los superíndices indican diferencias significativas entre los valores esperados (proporciones de
proteína de cada ingrediente en las dietas) y los valores observados (estimados en camarones)
contribuidos al crecimiento.

Biología y Sociedad, febrero 2018

103

�frecuente y extendido en el cual se ofrece un
producto animal que no corresponde al indicado en
los empaques. De igual forma, diferenciar productos
derivados de pesquerías (sujetos a vedas temporales)
o de prácticas de cultivo es difícil y existen varios
métodos subjetivos que no son fiables, tales como la
coloración, textura y palatabilidad del producto. Una
diferenciación puede realizarse al identificar y medir
un trazador químico específico como lo es el perfil
de ácidos grasos o la firma isotópica del producto
(Moretti et al., 2003).
La relativamente nueva ciencia forense de los
alimentos (Primrose et al., 2010) ha empleado un
rango de técnicas isotópicas emergentes, las cuales
han permitido 1) detectar la adulteración de productos
tales como vino y miel de abeja (Cabañero et al.,
2008; Kropf et al., 2010), 11) identificar productos
farmacéuticos falsos (Felton et al., 2011), 111)
diferenciar entre la producción convencional u
orgánica de plantas y animales (Bell et al., 2007;
Flores et al., 2007), IV) identificar los métodos de
producción (Rogers, 2009; Vinci et al., 2013) y V)
autentificar el origen geográfico de alimentos (Zhang
et al., 2012).
Varios estudios han aplicado técnicas isotópicas para
diferenciar la forma de producción de aves, peces y
hortalizas. Por ejemplo, la adulteración de la miel de
abeja es una práctica muy común en nuestro país. Se
agrega jarabe de maíz bajo el argumento que esto
evita la cristalización, sin embargo, se trata de una
dilución del producto que ocurre de forma cotidiana.
Varios países han adoptado técnicas isotópicas para
detectar si los lote de miel importados son puros, o
si presentan alguna adulteración. El principio es
muy simple: generalmente, las abejas solamente
generan miel a partir de productos obtenidos de
plantas con flores varaderas, las cuales t ienen valores
isotópicos diferentes a las plantas gramíneas con

104

espiga (caña de azúcar y jarabes derivados). En otro
tipo de investigación para diferenciar productos, un
estudio reciente realizado en dos países demostró
que se puede distinguir claramente entre camarones
extraídos de altamar (sujetos a vedas temporales y
posibles prohibiciones de importación) de aquellos
animales producidos por acuacultura (GamboaDelgado et al., 2014). Las metodologías isotópicas
inc luso presentan potencial para apoyar los
protocolos de trazabilidad y verificación del modo
de producción del producto camarón, el cual es
fomentado por nuevas normas oficiales (NOM-047 PESC-2012) (COFEMER. 2013).

ISÓTOPOS ESTABLES COMO
TRAZADORES DE CONTAMINACIÓN
Los isótopos estables también han sido utilizados
para determinar las dinámicas de nutrientes en
que ocurren en suelos dedicados a la agricultura y
ganadería, así como en los efluentes derivados de
estanques de producción acuícola (Bombeo-Tuburan
et al., 1993; Epp et al., 2002). Mediante el análisis
isotópico de los componentes de cierto alimento para
animales, es posible realizar un trazado de nutrientes
desde los alimentos hasta los cuerpos de agua o los
sedimentos cercanos al presunto sitio contaminante
(Yokoyama et al., 2006).
En operaciones de cultivo de camarón, isótopos
estables han sido aplicados mediante la formulación
de dietas enriquecidas con nitrógeno pesado con el
fin de generar productos metabólicos trazables desde
las granjas de producción y hacia los efluentes que
se vierten, frecuentemente sin tratamiento, hacia los
diversos ecosistemas.

Facultad de Ciencias Biológicas UANL

�CONCLUSIONES
Las determinaciones isotópicas se han vuelto más
comunes y asequibles debido a la presencia de
un creciente número de laboratorios ofreciendo
análisis de isótopos estables. De igual forma ,
algunos investigadores que trabajan en disciplinas
biológicas han encontrado diversas ventajas y formas
de aplicación para las técnicas isotópicas, las cuales
no son ofrecidas por otras técnicas analíticas. Un
gran número de aplicaciones actuales más refinadas
incluyen el marcaje de componentes o precursores
biológicos específicos con isótopos estables pesados
para posteriormente trazar estos componentes hacia
diferentes tejidos e incluso células individuales .
Un compuesto de interés puede separarse en
subunidades más pequeñas (por ejemplo, por medio
de cromatografía) y estas subunidades pueden
ingresarse directamente en los espectrómetros IRMS
para determinar los valores isotópicos individuales en
aminoácidos, ácidos grasos, vitaminas, etc.
La facilidad de manipular los valores isotópicos de las
plantas y sus productos por medio de nutrientes y medios
de cultivo específicos, amplía el alcance de futuros
estudios sobre fisiología y nutrición animal. Existe una gran
variedad de ingredientes de origen vegetal, microbiano y
animal que muestran un alto potencial para ser evaluados
nutricionalmente usando isótopos estables debido a
los contrastantes valores isotópicos que estas fuentes
presentan de forma natural.
La creciente adopción del uso de análisis isotópicos,
representa una oportunidad para t razar nutrientes
y contaminantes en el medio natural, mientras que
otra serie de estudios desarrollados en laboratorio
se enfoca en la detección de productos alimenticios
adulterados y fármacos falsos . Estas ú ltimas
aplicaciones presentan un significativo crecimiento
y es posible prever la creación de centros de
autentificación de productos en los cuales las
técnicas isotópicas jueguen un papel central.

Biología y Sociedad, febrero 2018

105

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107

�ALIMENTOS

LA NANOTECNOLOGÍA
•

LAsNGteNCJ~sA

•

1,1

EN
-

0

- IOLÓ G5ICAS

Armendáriz Barragán 8.1.3, Álvarez Román R.2 , Elaissari A.3 , Hatem F.3 , Oranday Cárdenas A.1 ,
Galindo Rodríguez S.A.i-

MEO C NA

1 Universidad

Autónoma de Nuevo León, Facultad de Ciencias Biológicas, Departamento de Química
Analítica. Av. Pedro de Alba s/n, Ciudad Universitaria, C.P 66455. San Nicolás de los Garza, Nuevo León,
México. Tel. +52 (81) 14 93 93 1 0.

2Universidad

Autónoma de Nuevo León, Facultad de Medicina, Departamento de Química Analítica. Av.
Francisco l. Madero y Dr. Aguirre Pequeño s/n, Mitras Centro, C.P 644 60.Monterrey, Nuevo León, México.
Tel. +52 (81) 83 29 41 54.
3Université

Claude Bernard Lyon l. Laboratoire d'Automatique et des Génie des Procédés (ESCPE, CNRS
UMR 5007) Bat. 308G, 43 Bd.11 du Novembre 1918, 69622. Villeurbanne, Cedex, Francia. TeL +33 (0)4
72 431845.
'sergio.galindord@uanl.edu mx

108

�Q

PALABRAS CLAVE: nanotecnología,
nanomateriales, nanomedicina.

RESUMEN
La Nanotecnología ha acompañado al hombre en varias etapas de su evolución,
permitíendo el desarrollo de productos innovadores que han mejorado su calidad de
vida. Actualmente, ésta es una de las áreas de mayor crecímiento a nível mundíal en
lo que a investigacíón y aplicación tecnológica se refiere. En este contexto, áreas de
las Cíencias Bíológicas en constante desarrollo, como la agricultura, los alimentos,
el medio ambiente y la medicína, han incorporado avances nanotecnológicos de
alto ímpacto en los últimos años. Dentro de los productos desarrollados con mayor
aplicación se incluyen nanomateriales, nanosistemas de liberación, nanopelículas,
nanorobots, nanodísposítivos electrónícos, nanotubos de carbono y nanopartículas
metálícas, entre otros. El presente trabajo aborda los principales productos
desarrollados a partír de la nanotecnología y su aplicacíón en las Cíencías Bíológícas,
destacando la ímportancía y el avance que otorgan a la vída del hombre.

INTRODUCCIÓN
En el siglo XVI 1, con el ínvento del microscopío de Robert Hooke se abre por prímera vez
la posíbílidad de estudíar y entender el comportamíento de la matería a escalas invisíbles
para el ojo humano. Sin embargo, en épocas anteríores de la hístoria de la humanidad, ya
había indícíos sobre el efecto de manipular la materia para cambiar sus propiedades visibles.
Se sabe que las pinturas que los egipcíos y chínos utílízaban para colorear sus vítrales y
objetos cerámicos estaban constítuídas por oro coloídal, es decír, nanopartículas de oro
suspendídas en un medío líquido. Debído a sus característícas físícas, estas nanopartículas
absorben una parte de la luz visíble de manera díferente dependíendo de su tamaño, su
forma o la oríentación de la fuente de luz, ofreciendo una amplia gama de colores, que van
del rojo al azul. Así como éste, exísten díversos ejemplos de cómo los materíales a escala
nanométríca cambían radicalmente sus propiedades y comportamiento, permítiendo así,
utilizar sus características fisicoquímícas para incrementar al máxímo su aprovechamiento
en tecnologías benéficas para el ser humano. En este contexto, la presente revisión pretende
acercar al lector a la revolucíón ínvísible en las Ciencias Biológícas: la Nanotecnología.

109

�¿QUÉ ES LA NANOTECNOLOGfA Y
CÓMO MODIFICA LA MATERIA?
De manera general, la Nanotecnología se define como
el estudio, diseño, creación, síntesis, manipulación
y aplicación de materiales, aparatos y sister:ias
f uncionales a través del control de la materia a
escala nanométrica; esto incluye, la explotación de
fenómenos y propiedades que presenta la materia a
nivel atómico o molecular (Figura 1 ).
Ahora bien, ¿Cómo con la Nanotecnología se logra un
cambio tan grande en las propiedades fisicoquímicas de
la materia? Esto se debe a que cualquier modificación de la
materia se acompaña de un cambio radical en las relaciones
que los objetos mantienen sobre los otros objetos.
Considerando lo anterior, la reducción sobre el tamaño de
un objeto en un factor de 2x, implica una reducción sobre
su superficie de 4x y una reducción sobre su volumen de
8x. Para comprender lo anterior, si se tiene un individuo
que mide 1.80 m con un peso de 80 kg es capaz, a grosso
modo, de poder llevar una carga equivalente a su peso. Pero
¿Qué pasa si reducimos su tamaño en un factor de 100, es
decir a sólo 18 mm? Su fuerza será reducida a un factor de
10,000 veces. Así, él sólo podría cargar alrededor de 8 g y
su peso habrá disminuido en un factor de 1,000,000, con
sólo 80 mg de peso, el individuo podrá cargar 100 veces
su peso. Un principio similar es el que explica la capacidad
que tienen las hormigas para levantar en promedio 20 veces
su peso.
Si la analogía anterior se tra nsfiere a todos
los cambios de tamaño a escala nanométrica
que se pueden real i zar sobre, prácticamente,
cualquier tipo de material, se vuelve evidente que
el aprovechamiento de estos fenómenos p~ede
aumentar las ventajas que presentan los obJetos
elaborados con o a partir de dicho nanomaterial
y, por lo tanto, permit ir la generación de nuevos e
innovadores productos.

APROVECHAMIENTO DE LAS
PROPIEDADES DE LA MATERIA A ESCALA
NANOMÉTRICA EN DIVERSAS ÁREAS
La Nanotecnología ha venido a revolucionar diversos
aspectos implicados en la vida cotidiana del
hombre. Al ser un área de estudio completamente
multidisciplinaria, necesita de la incorporación
de conocimientos generados , a su vez, en otras
discipl inas. Campos como la biología molecular,
física, química, medicina, informática e ingeniería,
son tan sólo algunos de los que nutren a la
Nanotecnología aplicada . Es precisamente, este
aspecto multidisciplinario el que le confiere a la
Nanotecnología una aplicación tan variada y extensa
dentro de diversos aspectos de la vida, por lo que,
hoy en día, los productos y servicios generados a
través de la Nanotecnología invaden, poco a poco,
las industrias y el mercado mundial (Figura 2).
Evidentemente, esta área ha venido a revolucionar
la existencia del hombre, marcando una tendencia
mundial hacia el uso de la misma para la resolución
de diversos problemas.
A continuación se enumeran algunos de los avances
tecnológicos más importantes generados a traves
de la Nanotecnología , los cuales han tenido como
fin el desarrollo de diversos sectores relacionados
con la Biología, entre los que destacan los alimentos,
la agricultura, el medio ambiente, los materiales
médicos y la medicina.
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tamaños dentro de las microy nano-escalas. (Tomado del
sitio electrónico: httpJ/www.
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Figura 2. Avances tecnológicos basados en la aplicación de la Nanotecnología.

Biología y Sociedad, febrero 2018

111

�APLICACIÓN DE LA NANOTECNOLOGÍA
EN DIFERENTES SECTORES
NANOTECNOLOGÍA EN LOS ALIMENTOS
Uno de los sectores con mayor interés para el hombre
es la Nanotecnología en alimentos. En particular, la
Nanotecnología representa una de las alternativas más
innovadoras para resolver problemas relacionados con
el incremento nutricional de los alimentos, el aumento
en su vida de anaquel y el mejoramiento de empaques
que los contienen (Figura 3).
En este contexto, la protección de los alimentos contra
el deterioro bacteriano ha sido uno de los principales
objetivos a cumplir por medio del uso de la Nanotecnología.
El deterioro bacteriano de los alimentos sucede
durante su producción, procesamiento, transporte
y almacenaje. Agentes nanoantimicrobianos han
demostrado tener efectos significativos al contrarrestar
el deterioro de distintos alimentos. Químicamente,
estos antimicrobianos pueden estar const ituidos de
nanomateriales metálicos y óxidos metálicos. Debido a
sus propiedades fisicoquímicas, estos nanomateriales
incrementan la formación de especies óxido reactivas
que, en alta concentración, generan daño celular a los

Empaques

- Mayor protección

Higiene
y
Seguridad

microorganismos. Un ejemplo es la plata coloidal, la c~al
ha sido utilizada desde hace varios años para este fin,
mostrando una alta eficiencia y poca migración de iones
a los alimentos. Adicionalmente, zeolitas con plata han
sido autorizadas por la FDA (Food &amp; Orug Administration,
agencia de los Estados Unidos de América) para la
desinfección de los artefactos que están en contacto con
los alimentos (US FDA, 2015a).
Otro tipo de materiales, los nanocompositos
poliméricos, los cuales se definen como materiales
compuestos de nanopartículas metálicas y polímeros
en una dispersión homogénea, han sido utilizados
para el mismo fin. Por ejemplo, empaques elaborados
con nanocompositos de ZnO/gelatina (Arfat et al.,
2016; Shankar et al., 2015; Umamaheswaria et al.,
2015) (FPI, ZnO/policarbonato (Dhapte et al., 2015)
y ZnO/ácido poliláctico (De Silva et al., 2015; Marra
et al., 2016) se han propuesto para el diseño de
empaques evitando la migración de iones al alimento.
Así mismo, nanocomplejos de cobre coloidal u ZnO
con quitosán, poliestireno, polivinilprolidona y cloruro
de polivinilo se han utilizado en películas para inhibir
el crecimiento microbiológico en alimentos (Cárdenas
et al., 2009; Jin et al., 2009; Li et al., 2009).
Otro aspecto que ha llamado la atención en los
alimentos es el incremento de la biodisponibilidad

Reformulación

Autenticidad

- Revestimientos
antibac:teriale.s

- Nutriente'.S más fáciles
de absorber

-Sen.sores de
contaminación por
cambio de color

- Contenido bajo en
grasa/azúcar/sal

- Materiales ligeros
- Resistencia al ralor, aire,
humedad

Trazabilidad
y

- Nanoc-Ódigos de barras
para identifii:;adóny
rastreo de productos
alimenticios

-Incremento de sabor y
textura
Figura 3. Potenciales aplicaciones de la Nanotecnología en los alimentos.

(Adaptado del sitio electrónico del Consejo Europeo de Información Alimentaria, EUFIC: http://www.eufic.org/en/food·production/
article/opportunities-for·nanotechnology-in-food·and·feed)

112

Facultad de Ciencias Biológicas UANL

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de compuestos bioactivos, que funcionan como
suplementos nutricionales. Así, compuestos como la
coenzima Q10, vitaminas, fierro, calcio, curcumina,
entre otros, se han incorporado en sistemas de
liberación nanométricos. Dichos nanosistemas
poseen propiedades fisicoquímicas que permiten
una mayor biodisponibilidad de las moléculas
encapsuladas cuando se administran por vía oral. Por
ejemplo, la Coenzima Q10, un compuesto altamente
hidrofóbico y, por lo tanto, difícil de absorber y de
incorporar en formulaciones alimenticias, se formuló
en un novedoso nanosistema con surfactantes
libre de lípidos, demostrando un incremento en
su incorporación y biodisponibilidad, así como en
la permeación intestinal (Zhou et al., 2014). Por
otro lado, nanoemulsiones (o/w) de catequinas,
obtenidas del té verde, han permitido incrementar su
permeación gastrointestinal (Bhushani et al., 2016).
Otro grupo de compuestos bioactivos utilizados para
prevenir la oxidación y el daño de los alimentos por
agentes externos, son los antioxidantes. Para permitir
mayor residencia y protección de los antioxidantes
aplicados, nanosistemas poliméricos y metálicos
se han propuesto para este f in. Por ejemplo,
para controlar la oxidación en cortes de frutas y
verduras, nanopartículas de ZnO han sido aplicadas
directamente sobre los empaques de estos alimentos;
esto ha mostrado mantener la frescura de manzanas
"Fuji" bajo condiciones de anaquel (Li et al., 2011).
En otro estudio, cortes de manzanas de la variedad
"Red Delicious" fueron tratadas con nanocápsulas
de a-tocoferol, lo que mostró disminuir de manera
significativa el índice de oxidación del producto
(Zambrano-Zaragoza et al., 2014)
Para mejorar la apariencia de los alimentos, la FDA
aprobó el uso de Ti02 como nanoaditivo de color en
alimentos, siempre y cuando no exceda el 1 o/o (p/p)
dentro del producto (US FDA, 2002). En el caso de
mezclas de nanoaditivos de color elaborados con
Ti02 , Si02 y/o Al 2 0 3 pueden ser utilizados sin exceder
el 2% (p/p) (US FDA, 2015b).
También los nanocompositos poliméricos con silicatos
han sido utilizados para la elaboración de empaques
con el fin de mejorar sus propiedades físicas y
mecánicas en términos de resistencia de tensión,
rigidez, permeabilidad a gases, resistencia al agua y

Biología y Sociedad, febrero 2018

al calor, entre otras. Dichos empaques resisten mejor
la tensión, el calor y se pueden utilizar en métodos de
protección a la luz UV (Laoutid et al., 2009; Lizundia
et al., 2016; Podsiadlo et al., 2007).
Es evidente que la investigación en el campo de la
Nanotecnología aplicada en alimentos ha generado
un incremento en el potencial de la misma para
expandir su uso en esta área y, por lo tanto, una mayor
exposición de los humanos, directa o indirectamente,
ante tales productos. Hoy en día existen pocos
estudios toxicológicos orientados a los posib les
efectos de los alimentos que incorporan cualquier
t ipo de nanomaterial, por lo que, la Nanotoxicología
en alimentos debería de ser una disciplina que se
desarrolle a la par de la aplicación tecnológica.

LA NANOTECNOLOGfA EN LA AGRICULTURA
Como en otras áreas, la Nanotecnología también
ha venido a revolucionar la agricultura mundial.
Actualmente, la agricultura es un campo que se
enfrenta a múltiples desafíos ante la gran demanda de
productos agrícolas por parte de los consumidores. La
Nanotecnología podría aportar avances significativos
al desarrollo de la agricultura (Figura 4). Las principales
investigaciones dentro de este campo incluyen: i) el
manejo de plagas y protección a cultivos, ii) el uso de
nanomateriales para evitar la dispersión de grandes
cantidades de agroquímicos, iii) la aplicación de
nanosistemas para la liberación efectiva y prolongada
de pesticidas, nutrientes y fertilizantes, iv) el diseño
de nanodispositivos para el fitomejoramiento y
transformación genética de cultivos y v) la elaboración
de nanopartículas por plantas para la producción de
nanomateriales (Parisi et al., 2015). Particularmente,
para la protección de productos agroquímicos
(p.e. pesticidas y biopest ic idas) se han utilizado
nanosistemas de liberación, como nanocápsulas,
nanopartículas y nanoemulsiones. Por ejemplo, se
han preparado nanocápsulas de poli-r-caprolactona
(PCL) para encapsular herbicidas como la ametrina,
atrazina y simazina. Particularmente, la encapsulación
de atrazina permitió no sólo controlar el crecimiento
de las especies blanco, sino también obtener una
formulación segura para especies no blanco. Además,
las nanocápsulas cargadas con el compuesto activo
fueron estables y redujeron la dispersión de la atrazina
(Pereira et al., 2014). Por otro lado, nanopartículas de
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�LA N ANOTECNOLOGfA MEDIOAMBIENTAL

ZnO recubiertas con macronutrientes (fertilizantes)
fueron elaboradas con el fin de mejorar la absorción
de estos nutrientes en plantas en sitios específicos
(Milani et al., 2012).

Otro de los sectores que más preocupa a la sociedad y
a la economía mundial es el medio ambiente, por lo que
los grandes avances tecnológicos que se requieren en
esta área van de la mano del desarrollo y aplicación de
la Nanotecnología (Figura 5). Posiblemente, durante
los próximos años, la Nanotecnologíajugará un papel
importante en el sector medioambiental, debido a que
existen dos preocupaciones principales. Por un lado,
los altos índices de contaminación y acumulación de
sustancias nocivas han provocado una contingencia
ambiental severa, por lo que, los avances basados
en la Nanociencia serán primordiales para la solución
de este problema. Por otro lado, el incremento en el
uso de nanomateriales, y tecnología derivada de los
mismos ha aumentado la preocupación mundial
porque s~ conoce poco o casi nada sobre sus posibles
efectos nocivos y acumulación en el medio ambiente,
por lo que, en los próximos años, la Nanotoxicología
ambiental se convertirá en un área de estudio muy
importante.

En cuanto a las estrategias para mejorar la calidad de
los suelos, nanomateriales como la zeolita y nanoarcillas
han sido empleados para la retención de agroquímicos y
agua (Geohumus GmbH, 2017). Aunado a esto, filtros
basados en nanomateriales (p.e. membranas con
nanopartículas de Ti02) han permitido mejorar la cali~ad
del agua de riego en cultivos, eliminando substancias
tóxicas, como pesticidas y herbicidas (McMurray et al.,
2006). Por otro lado, los dispositivos electrónicos que
se utilizan para la detección de pesticidas en suelos
han adoptado avances basados en la Nanotecnología,
incorporando nanobiosensores con liposomas
(Vamvakaki y Chaniotakis, 2007).
Los ejemplos mencionados evidencian como la
Nanotecnología, en conjunto con otras disciplinas, ha
permitido establecer nuevas pautas para los desafíos
agrícolas que el mundo requiere. En un fut~ro n~
muy lejano se advierte que la Nanotecnolog,a sera
una de las áreas que brinde mejores e innovadoras
soluciones a los problemas que enfrenta este sector
tan importante en el desarrollo humano.

Con el objetivo de abordar la problemática de
la contaminación ambienta l, nanopartículas
de di f erentes agent es oxidantes, reduct ores y
nutrientes han sido implementados para promover

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NANOTECNOLOGÍA
EN LA
AGRICULTURA

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Figura 4. Potenciales aplicaciones
de la Nanotecnología en la
agricultura.
(Adaptado de Front. Enviren.
Sci., 22 March 2016. https://doi.
org/10.3389/fenvs.2016.00020)

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Estimulación del Crecimiento

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Absorbentes nanoporosos

Sensoresbiológicos
Propiedades de fotodegradación
Captura magnética

Figura 5. Aplicaciones nanotecnológicas en el medio ambiente.
(Adaptado del sitio electrónico: http://www.lawandenvironment.com/2009/12/16/nanotechnologyepa-regulations-on-the-horizon/l

la transformación de contaminantes y estimular
el crecimiento bacteriano de consorcios que
puedan degradar a dichas sustancias. Por ejemplo,
nanopartículas de ZnO han mostrado tener
propiedades como sensores y fotocatalizadores
para el tratamiento de fenoles dorados (Kamat et
al., 2002). Además, las nanopartículas pueden ser
ancladas a matrices sólidas como carbón, zeolita
o membranas y así, incrementar la eficiencia en el
tratamiento de agua, purificación de aguas residuales
o contaminantes atmosféricos emitidos por industrias
(Ponder et al., 2000)reducing the chromium to Cr(l 11.
Las nanopartículas bimetálicas elaboradas con
fierro/paladio, fierro/plata o zinc/paladio pueden
servir como potentes agentes "reductores" y
catalíticos de compuestos contaminantes, tales
como, policlorobifenilos, organoclorados, pesticidas y
solventes orgánicos halogenados (Zhang et al., 1998)
Pd/Zn, Pt/Fe, Ni/Fe.
Por su parte, sistemas como los nanotubos de carbón
han despertado gran interés en la remediación
medioambiental, al ser declarados "absorbentes
superiores" de dioxinas. Se ha demostrado que los
nanotubos pueden absorber dioxinas hasta tres
veces más que el carbón activado convencional
(Long y Yang, 2001). Así mismo, la manipulación a
nanoescala de materiales como agentes quelantes
en nanoestructuras como dendrímeros, que son
Biología y Sociedad, febrero 2018

utilizados en la fabricación de soportes poliméricos
de ultrafiltración, permite un proceso de ultrafiltración
más eficiente y dirigido hacía el contaminante que se
requiere remover, disminuyendo costos durante este
proceso (Diallo et al., 1999).
Durante los últimos años, con la aplicación de la
Nanotecnología medioambiental se han podido diseñar
nuevos y mejores dispositivos para la detección de
contaminantes. Nanotubos sensores han mostrado
tener un alto nivel de detección de dióxido de
nitrógeno o amonio en comparación con los sensores
convencionales (Kong et al., 2000). Particularmente,
nanoredes de silicón han sido diseñadas para crear
dispositivos sensores en tiempo real más eficientes, con
el objetivo de detectar especies químicas. Si, además,
estos sensores son funcionalizados con anticuerpos,
pueden no sólo detectar metabolitos bacterianos, sino
también, patógenos presentes en agua, alimentos y aire
(Cuí et al., 2001).

LA NANOTECNOLOGrA APLICADA AL
ÁREA DE LA SALUD: NANOMEDICINA
La medicina es una de las disciplinas con mayor
crecimiento tecnológico debido a la constante demanda
de nuevas estrategias de tratamiento y de manejo de
afecciones médicas por parte de la población mundial,.
Durante las últ imas décadas, dentro de las Ciencias
115

�persión por t
cuerpo

Liberación focalizada en
tejido afectado

Figura 6. Liberación de fármacos a partir de sistemas nanométricos.

Biológicas, la Nanomedicina se ha convertido en uno
de los sectores con mayor inversión económica para su
desarrollo e investigación. En general, la Nanomedicina
se define como la rama de la medicina que ut iliza los
conocimientos y avances de la Nanotecnología para
mejorar la salud y la calidad de vida de los seres humanos.
Lo anterior incluye el diseño y uso de nanomat eriales,
nanodispositivos, nanosistemas de liberación y
nanorobots, entre otros, con el objetivo de prevenir, tratar
y restablecer diversas afecciones médicas.
Uno de los avances tecnológicos más estudiados
dentro de la Nanomedicina es el uso de sistemas para
la liberación de fármacos y compuestos biológicamente
activos (Figura 6). Con el objetivo de regular el desarrollo
de las células madre con potencial aplicación en la
medicina regenerativa, diversas nanoestructuras
como, nanopartículas metálicas, quantum dots y
nanotubos de carbono han sido empleadas con éxito
en la diferenciación de dichas células pluripotenciales
para desarrollar terapias que ayuden en la prevención,
diagnóstico y tratamiento de enfermedades en
humanos (Wang et a/., 2009). Además, nanosistemas
acarreadores de biomoléculas se han probado para
detectar las deficiencias nutricionales de las células
madre y permitir la liberación controlada de las
biomolécu las necesarias para el desarrollo de las
mismas. Esta aplicación tecnológica presenta un
avance importante en ingeniería de tejidos y tiene un
gran potencial en aplicaciones biomédicas.
116

Otros ejemp los en los que la Nanomedicina ha
encontrado aplicaciones interesantes es el uso de
nanopartículas de oro para ayudar al diagnóstico
de cáncer (Boisseau y Loubaton, 2011) y el uso
de liposomas como adyuvantes en vacunas y para
la liberación controlada de diversos f ármacos
(University of Wat erloo, 2010).
Particularmente, diversas formulaciones basadas
en nanopartículas han sido estudiadas para la
liberación de fármacos. Debido a sus características
fisicoquímicas, este tipo de nanosistemas permiten
el transporte y liberación controlada del fármaco en
el área afectada, disminuyen el número de dosis y
los efectos secundarios. Actualmente, existe en el
mercado Abraxane® (Celgene Corporation). Esta
formulación contiene el paclitaxel en nanopartículas
de a lbúmina, la cual es utilizada con éxito en la
terapia del cáncer de pulmón, páncreas y de mama
(Ce lgene Corporation, 2015) (Figura 7). Por otro
lado, el fármaco doxorubicina ha sido formulado en
liposomas unidos a nanoésferas de óxido de fierro.
Esta formulación fue aplicada en ratones afectados
por células cancerígenas de mama, posteriormente,
por medio de radiofrecuencia la parte metá lica
de la nanof ormulación se hizo vibrar para generar
el rompimiento de los liposomas cargados. Esta
terapia mostró det ener el crecimiento tumoral en
comparación con el tratamiento convencional que
se sigue con la doxorubicina (Garde, 2012; Peiris et
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al., 2012). Dicho estudio abre la pauta
para la aplicación exitosa, no sólo de
nanoformulaciones, sino también para
innovar en la manera como se aplican las
t erapias en afecciones como el cáncer.
E l uso de nanopartículas d e
polietilenglicol cargadas con fármacos
antibióticos ha permitido logra r
tratamientos más eficientes contra
infecciones bacterianas, al focal izar la
liberación del activo de manera precisa
dent ro del cuerpo (Trafton, 2012). Así,
nanopartículas que contenían cadenas
de histidina (moléculas marcadoras)
ligadas a su cubierta probaron dest ruir
a un conjunto de bacterias resistentes a antibióticos,
al permitir una liberación sostenida del antibiótico
utilizado (Radovic-Moreno et al., 2012).
Por otro lado, con el propósito de disolver coágulos
sanguíneos, investigadores de la Universidad de
Harvard, recientemente, utilizaron nanopartículas
cargadas de anticoagulantes, las cuales f ueron
marcadas para unirse select ivamente a las plaquetas,
permitiendo así la disolución de l coágulo (Wyss
lnst itute, 2012).
Recientemente, en u n novedoso estu dio ,
nanopartículas elaboradas a partir de membranas de
bacterias mutantes fueron cargadas con paclitaxel,
cetuximab y anticuerpos específicos. Posterior a la
aplicación en cultivo celular, las células cancerígenas
engulleron las nanopart ículas, provocando mayor
mortalidad con menos dosis de los fá rmacos
anticancerígenos (ECCO, 2012; Elvidge, 2012).
Considerando el tama ño tan p equeño de las
nanopartículas, éstas han sido ut ilizadas en el área de
radioimagen y diagnóstico. Por ejemplo, los quantums
dots, al presentar emisión de luz en función de su
tamaño, pueden utilizarse en conjunto con imagen por
resonancia magnética, lo cual produce excepcionales
imágenes de tumores. Estas nanopartículas son más
brillantes y sólo necesitan una fuente de luz para su
excitación, lo que produce imágenes con mejor contraste
en comparación con los medios de contraste orgánicos
convencionales. Otra estrategia nanotecnológica
diseñada recientemente son las nanoredes empleadas

Biología y Sociedad, febrero 2018

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Figura 7. Abraxane®, nanomedicina utilizada para el tratamiento
del cáncer
(Celgene Corporation)

para preparar dispositivos sensores, los cuales pueden
detectar proteínas u otros biomarcadores tumorales,
otorgando la oportunidad de localizar no sólo tumores,
sino células cancerígenas mucho antes de que se
desarrolle un acúmulo cancerígeno (Nie et al., 2007).
A la par de un buen diagnóstico, es importante
est udiar tecnologías que permitan radioterapias
más eficientes. En este contexto, nanopartículas
metálicas de oro o plata se han biodirigido a tumores
al unir en su cubierta anticuerpos específicos. Una vez
localizadas en el t umor, la radioterapia es aplicada,
lo que aumenta la temperatura del nanomaterial,
permitiendo la destrucción térmica localizada de
las células cancerígenas (Zheng et al., 2005). Otro
ejemplo destacable, es el uso de nanopartículas de
cadmio (quantum dots), las cuales, al ser inyectadas
quirúrgicamente en los t umores y posteriormente,
aplicar luz UV, resplandecen, permitiendo localizar y
extirpar el tumor con mayor facilidad (Loo et al., 2004).
Otras de las nanoest r uct uras más estudiadas
en el sector de la salud son los nanomateriales.
Particularmente , en Odontología d iversos
nanomater iales se han empleado con éxito. Por
ejemplo, nanorellenos elaborados a partir de resinas
adicionadas con nanopartículas de Si0 2 ofrecen
alta resist encia al desgaste, fuerza y mejor estética
al permitir un mejor proceso de pulido y lustrado.
Existen nanorellenos compuestos por polvos de

117

�partículas de aluminio y silicatos. Estos nanorellenos
tienen dureza superior, mayor flexibilidad, mayor
elasticidad y menos contracción del material (Freitas,
2005; Sivaramakrishnan y Neelakantan, 2014).
Dentro de los avances quirúrgicos, una innovadora
suspensión compuesta de nanopartículas recubiertas
de oro, al ser aplicada en un corte de tejido o dos
tejidos adyacentes, ha mostrado mantener unido el
corte sin necesidad de sutura (Gobin et a/., 2005).
En cuanto al combate contra el desarrollo de
farmacorresistencia por parte de agentes etiológicos
(bacterias, hongos, virus), nanopartículas de ZnO
han sido aplicadas en conjunto con los antibióticos
norma lmente uti lizados (p.e. ciprofloxacino). La
combinación de estas terapias demostró que las
nanopartículas de ZnO interfieren con las proteínas
encargadas del desarrollo de resistencia al
antibiótico, lo que disminuye su farmacorresistencia
y, por lo tanto, incrementa la eficiencia del fármaco
utilizado (Banoee et al., 2010).
Por su parte, nanopartículas biodegradables cargadas
con diversos fármacos antituberculosos prometen
ser una solución ante el desarrollo de resistencia
por la bacteria que causa la tuberculosis. En diversos
estudios, las nanoformulaciones mostraron altas
tasas de mortalidad de la bacteria con menores
dosis de los antibióticos, así como, menor toxicidad
al ser aplicadas en modelos in vivo (p.e. ratones o
cuyos) (Pandey y Ahmad, 2011). Nuevamente, los
avances en los nanosistemas de liberación controlada
de fármacos para la encapsulación de agentes
antituberculosos pueden conducir a una terapia más
efectiva y asequible de la tuberculosis.
El desarrollo de textiles que incorporen nanoestructuras
que presentan actividad antibacteriana (p.e. nanotubos
de carbono, nanopartículas cargadas de antibióticos,
nanopartículas metálicas, entre otros) también han
sido desarrollados para ser utilizados en la curación o
protección de heridas, disminuyendo la posibilidad de
contaminación e infección en el área afectada (Fouda
et al., 2013).
Actualmente, el diseño y desarrollo de nanorobots para
funcionar como dispositivos que permitan la detección,
monitoreo o reguladores de diversas terapias al ser

118

introducidos en el cuerpo humano ya es una realidad
para los médicos gracias a los avances nanotecnológicos
en la medicina. Sin embargo, para el empleo de estos
nanodispositivos tan comp lejos, es necesario el
desarrollo de investigaciones mucho más detalladas
que permitan implementar su uso formal en humanos.
Con los ejemplos expuestos, es evidente que la
Nanotecnología sin duda jugará un papel primordial
dentro de la medicina durante los próximos años.
Particularmente, las terapias basadas en el uso de
nanosistemas de liberación de fármacos y el uso de
nanomateriales son dos de las herramientas que
prometen aumentar la eficiencia de los tratamientos
aplicados en padecimientos importantes como
cáncer, infecciones por agentes farmacorresistentes
a antibióticos y enfermedades crónico-degenerativas,
así como, en radioterapia y diagnóstico (Figura 8).

L A NANOTECNOLOGÍA LA F ACULTAD
DE CIENCIAS B IOLÓGICAS
Actualmente, la Facultad de Ciencias Biológicas
(UANL) cuenta con investigaciones importantes en el
área de la Nanotecnología aplicada. Particularmente,
el Laboratorio de Nanotecnología encabezado por el
Dr. Sergio A. Galindo Rodríguez se especializa en el
diseño y desarrollo de sistemas de liberación a escala
nanométrica, particularmente nanopatículas poliméricas,
para potencializar la actividad biológica de compuestos
individuales (naturales y sintéticos), extractos vegetales
y sus fracciones, así como de aceites esenciales, con el
objetivo de tratar enfermedades como la tuberculosis
(Armendáriz Barragán, 2012; Armendáriz et al., 2016),
las dermatomicosis (Velázquez Dávila, 2017) y la
periodontitis (Diaz Zarazua, 2016; Hernández Vela,
2016); también se han desarrollado investigaciones
para prevenir enfermedades en piel (Cavazos Rodríguez,
2011; Silva Flores, 2015-en proceso). En el área de los
alimentos, se han desarrollado nanoformulaciones para
aumentar la vida de anaquel de productos hortofrutícolas
y favorecer la biodiponibilidad de antioxidantes (Guerrero
Barbosa, 201 7). Dentro del campo de la formulación de
insecticidas, recientemente, una investigación mostró que
la incorporación de aceite esencial de Schinus molle impide
el desarrollo larvario de la plaga generada por Musca
domestica (Vil legas Ramírez, 2017). En cuanto al control
de vectores transmisores de enfermedades infecciosas

Facultad de Ciencias Biológicas UANL

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(p.e. Aedes aegyptn como dengue, chicungunya y zika,
entre otras, diversas nanoformulaciones elaboradas
con aceites esenciales o extractos han demostrado
una eficiente actividad larvicida del vector (Figueroa
Espinoza, 2014; Salas Cedilla, 2017; Lugo Estrada,
2013-en proceso). Las investigaciones desarrolladas
dentro del Laboratorio de Nanotecnología de la FCBUANL, evidencian el alto potencial que tienen los
sistemas nanopartículados para aumentar la actividad
biológica de moléculas de origen natural o sintético.

&amp;l

oe
z"'
j

Diagnóstico in vivo

Diagnóstico in vitro

Aplicación de la
Nanomedicina

Liberación de
fármacos/genes

Teranósticos

Figura 8. La Nanomedicina y sus potenciales aplicaciones.

Biología y Sociedad, febrero 2018

119

�Cabe mencionar que dentro de las investigac iones, en
colaboración con grupos de investigación instit ucionales,
nacionales extranjeros, se realizan estudios de preformulación,
caracterización físicoquím ica de las nanoformulaciones,
desarrollo y va lidación de mét odos de cuantif icación por
cromatografía (CLAR y CG), caracterización por espectroscopía
FT-IR, calorimetría por DSC, desarrollo y establecimiento de
estudios de actividad biológica (p.e. actividad antimicrobiana),
pruebas dermatocinéticas, ensayos de citotoxicidad y estudios
de actividad bioinsecticida, entre otros (Figura 9).

• Tamaño

• Elaboración :

• Calorimetría Diferencial de Barrido
• Perfil con FT-lR

• Nanocápsulas

•Microscopías
• Cuantíf,cación por Espectroscopia UV·VIS,

• Nanoparti&lt;ulas

ClAR, CG, etc.
DISEÑO y

CARACTERIZACJÓN

FORMUlACIÓN

RSICOQIJÍIMrA

• Escalamiento de proceso.s

•Tratamientos de enfermedades: micosls,
tuberculosis, cáncer, etc.

•Ensayos:
•Toxicológicas
• Microbioló¡icas
• Actividad antioxidante
• Estabilidad

• Alimentos: aditivos, recttbrimientos
antimkrobianos, nutracéutia&gt;S»

conservadores, etc.

• Liberación y residenóa (en m edio

ambíente)

•Ag:riwltura: bioinsecticidas, fertilizantes.

Figura 9. Desarrollos nanotecnológicos aplicados en las Ciencias Biológicas y de la Salud llevados a cabo en el Laboratorio de
Nanotecnología de la FCB-UANL.

AGRADEC IMIENTOS
Los autores agradecen a el AIRO-Francia (JEAl-20 11, NANOBIOSA),
CONACyT C iencia Básica, PAICyT-UANL y a la Red PRODEP-SEP (OSA
1 03.5/14156). BAB agradece a CONACyT por la beca 486227.

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9pp. https://doi.org/10.1155/2014/793879

Biología v Sociedad, febrero 2018

125

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        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
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                <text>La revista Biología y Sociedad, nace en el 2018 que se mantiene activa y es una publicación de divulgación científica en formato electrónico de la Facultad de Ciencias Biológicas, Universidad Autónoma de Nuevo León. La filosofía de la revista es que los ciudadanos provistos de la mejor información posible tendrán la capacidad de tomar decisiones óptimas, con bases científicas, sobre diversas problemáticas. En consecuencia, los artículos publicados deberán estar escritos con claridad para un público amplio no especializado, por lo que se espera que los documentos remitidos para publicación estén acordes a la filosofía de esta publicación. Su frecuencia es semestral;  dirigida a transmitir conocimientos con la intención de lograr que permee dentro de la propia comunidad universitaria y fuera de ella. Publica trabajos de autores nacionales y extranjeros en español o inglés, basados sobre cualquier tema relacionado con las ciencias biológicas. La publicación de la revista cuenta con la participación de especialistas nacionales e internacionales como miembros del Comité Editorial.</text>
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              <text>La revista Biología y Sociedad, nace en el 2018 que se mantiene activa y es una publicación de divulgación científica en formato electrónico de la Facultad de Ciencias Biológicas, Universidad Autónoma de Nuevo León. La filosofía de la revista es que los ciudadanos provistos de la mejor información posible tendrán la capacidad de tomar decisiones óptimas, con bases científicas, sobre diversas problemáticas. En consecuencia, los artículos publicados deberán estar escritos con claridad para un público amplio no especializado, por lo que se espera que los documentos remitidos para publicación estén acordes a la filosofía de esta publicación. Su frecuencia es semestral;  dirigida a transmitir conocimientos con la intención de lograr que permee dentro de la propia comunidad universitaria y fuera de ella. Publica trabajos de autores nacionales y extranjeros en español o inglés, basados sobre cualquier tema relacionado con las ciencias biológicas. La publicación de la revista cuenta con la participación de especialistas nacionales e internacionales como miembros del Comité Editorial.</text>
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              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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