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                  <text>f\b 2, Octubre 2018

�~

~FCB
IAUJLl ,\U 01. lU,M lr\S UIOLÓ&lt;.óK.'\lt

Una publicación de la
Universidad Autónoma de Nuevo León
Mtro. Rogelio G. Garza Rivera
Rect or
Dr. Santos Guzmán López
Secret aria General
QFB. Emilia Edit h Vásquez Farías
Secretario Académico
Dr. Celso José Garza Acuña
Secretario de Extensión y Cultura
Lic. Antonio Ramos Revillas
Direct or de Publicaciones
Dr. Antonio Guzmán Velasco
Direct or de la Facultad de Ciencias Biológicas

Cuerpo Editorial de Biología y Sociedad
Dr. J esús Ángel de León González
Editor en Jefe
Dra. María Elena García-Garza
Editor Técnico

Editores adjuntos:
Dr. J uan Gabriel Báez-González
Alimentos
Dr. Sergio l. Salazar -Vallejo
Evelyn Patricia Ríos-Mendoza
Biología Contem poránea
Dr. Sergio Arturo Galindo-Rodríguez
Dra. Martha Guerrero-Olazarán
Biot ecnología
Dr. J osé Ignacio González-Rojas
Dr. Eduardo Alfonso Rebollar-Téllez
Ecología y Sustentab ilidad
Dr. Reyes S. Tamez-Guerra
lram P. Rodríguez-Sánchez
Salud
DG Jorge Ortega Villegas
Diseñador Gráfico

CONTENIDO
E DITORIAL
E QUINODERMOS ( E CHINODERMATA) DE MÉXICO: ESTADO ACTUAL
DEL CONOCIMIENTO DE SU BIODIVERSIDAD, BIOGEOGRAFÍA, ESTUDIOS
B IOQUfMICOS Y NUEVOS DESCUBRIMIENTOS ARQUEOZOOLÓGICOS
Francisco A. Solís-Marín, Alfredo Laguarda-Figueras, M agali B . l. HoneyEscandón, Leonardo López Luján, Belem Zúñiga-Arellano, Andrea A. Caballero
Ochoa, Carlos A. Conejeros Vargas, Carolina M artín-Cao-Romero, Alicia
Durán-González y Ma. Esther Diupotex Chong
E L CATÁN: RESCATE DE UN RECURSO ACU ÍCOLA
Roberto E. M endoza Alfara, Carlos J. Aguilera González, Jesús Montem ayor
Leal

22

E L PACÍFICO ÜRIENTAL, UN HÁBITAT MUY IMPORTANTE PARA EL

33

TIBURÓN B LANCO
Er ick C. Oñate González
L AS VÍAS DE COMUNICACIÓN TERRESTRE Y SU EFECTO EN LA

M.C. A lejandro Peña Rivera
Desarrollo y Diseño Gráfico, Web

B IODIVERSIDAD
G. E. Villanueva-Vázquez, V. Aguilar-Herrera, R. Jaimes-López, M. NigendaQuezada y E. Rios

Jorge Alberto lbarra Rodríguez
Página web

E L APOCALI PSIS DEL ÜZONO: E FECTOS B IOLÓGICOS DE LA

Biología y Sociedad, es t.na publicación semestral editada y pililicada
por la Universidad Autónoma de Nuevo León, a través de la Facultad
de Ciencias Biológicas. Av. Universidad sin. Cd. Uriversitaria San
Nicolás de los Garza, Nuevo León. Difusión vía red de cómputo.

Editor responsable: Dr. Jesús Angel de León González. Número
de reserva de derechos al uso exclusivo del título Biología y
Sociedad otorgada por el Instituto Nacional del D erecho de
Autor: 04-2017-033011570800-01, de fecha 3 de abril de
201 7. ISSN en trámit e.

44

55

RADIACIÓN ULTRAVIOLETA
Abraham Octav io Rodríguez de la Fuente, José Ant onio Heredia Rojas, Ornar
Heredia Rodríguez, María Esperanza Castañeda Garza, Laura Emestina
Rodríguez Flores
RESIDUOS DE LA INDUSTRIA DE REFINACIÓN DE ACEITE DE SOYA

biologiaysociedad@uanl.mx

3
6

64

COMO FUENTE POTENCIAL DE SUSTANCIAS BIOACTIVAS
M. A.Núñez González, C. A. Amaya Guerra, J . Báez González, C.J. Aguilera
González, S. M oreno Limón, J . Rodríguez Rodríguez
E L COLESTEROL EN ALIMENTOS ¿Es BUENO O MALO?
M inerva Bautist a V.illarreal, Claud ia T. Gallardo Rivera, Loruhama Sandra
Castillo Hernández, Ma. Adriana Núi\ez González, Carlos A. Amaya Guerra,
J uan Gabriel Báez González

74

Las opiniones y contenidos expresados en los artículos son
responsabilidad exclusiva de los autores y no necesariamente
reflejan la postura del edito r de la publicación.

THE LosT SPECIES: GREAT E xPEDITIONS 1N THE C OLLECTIONS oF

84

Queda prohibida la reproducción total o parcial, en cualquier forma
o medio, del contenido de la publicación sin previa autorización.

CHICAGO PRESS,
Reseña de libro por Sergio l. Sa lazar Vallejo

NATURAL H1STORY MusEuMs, CHRISTOPHER K EMP, UN1V.ERS1TY OF

2017

�- . - • engo el agrado de dar a conocer el segundo número de Biología
y Sociedad, e invitarlos a leer el contenido de sus interesantes
artículos, l os cuales nos introducen en investigaciones
desarrolladas en nuestro país, que nos llevan por distintos
temas y ambientes: eco lógicos, históricos, sa lud y sustentabilidad.
Biología y Sociedad busca convertirse en el medio idóneo para que los científicos
escriban con amenidad y claridad, describiendo de manera eficiente y eficaz para
un público no científico, y que de esta forma, sea como promueva el desarrollo
de la sociedad incorporando a todos a la sociedad del conocimiento.
La ca lidad de estos artículos está a la altura de los objetivos que Biología y
Sociedad ha establecido, distinguiéndola como una revista ve rsátil y de fácil
lectura para todo público. Con el compromiso de enriquecer el conocimiento
mediante los elementos propios de la investigación tanto científica como
tecnológica, desde un punto de vista más didáctico.
Agradezco a todos los lectores por el interés que han mostrado hacia Biología y
Sociedad y especialmente a los autores y ca-autores, quienes se han tomado el
tiempo necesario para participar en éste número.
Les extiendo una cordila invitación a seguir participando en los próximos números
de Biología y Sociedad.
Espero que tengamos un año 2019 lleno de salud y éxitos.
Atentamente,
Dr. Antonio Guzmán Velasco
Director de la Facultad
de Ciencias Biológicas, UANL

��_J

4:

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~

o

w

legar a este Segundo Número de Biología y Sociedad ha sido muy gratificante, hemos
logrado mantener la idea de mostrar a los lectores información muy valiosa sobre las
ciencias naturales. En esta edición se presenta una selección de artículos interesantes
.__ que nos aportarán conocimientos en las distintas áreas en las que Biología y Sociedad se
ha especializado.
Dentro del área de Biología Contemporánea, los autores nos acercan a un enigmático grupo de
invertebrados marinos, los equinodermos, destacando estudios taxonómicos, biogeográficos,
bioquímicos, y hallazgos arqueológicos en distintas excavaciones del Templo Mayor.
En el área de Ecología y Sustentabilidad, nos hablan sobre la importancia de un recurso pesquero casi
olvidado y amenazado por la sobreexplotación, el catán (Atractosetus spatula), un pez dulceacuícola de
gran tamaño, en este trabajo se resumen 20 años de esfuerzo para salvar este recurso, generando las
bases para su reproducción en cautiverio. También encontraremos en el siguiente artículo al depredador
alfa en los océanos cálidos y templados, el gran tiburón blanco, el autor nos detalla la historia de vida
de este enigmático pez cartilaginoso, donde destaca la filopatía o fidelidad a un sitio, siendo la Isla
Guadalupe uno de estos sitios de agregación en México. Se presenta además, un artículo sobre la
fauna silvestre, en él veremos el efecto de las vías de comunicación terrestres y su impacto en la
biodiversidad, aquí los autores identifican las especies más vulnerables a las vías de comunicación
terrestre y presentan medidas de mitigación para disminuir su impacto. Un último trabajo de esta área,
nos habla sobre las implicaciones del desgaste de la capa de ozono en nuestro planeta, destacando los
efectos de la radiación en los organismos, así como también los usos terapéuticos que ésta radiación
tiene para el ser humano y la vida en general usándola de forma controlada.
En Biotecnología encontraremos un tema en donde nos plantean la utilidad de los residuos en la
industria de refinación de aceites, con potencial en las industrias alimenticia y farmacéutica.
En el área Salud, los autores nos exponen un tema importante sobre el colesterol en alimentos, el
colesterol elevado, representa uno de los principales riesgos cardiovasculares en México. En este
artículo nos dan recomendaciones para mejorar nuestro colesterol en sangre.
Por último, el autor presenta la reseña del libro "The Lost Species: Great expeditions in the
Col/ections of Natural History Museums" de Christopher Kemp, un científico dedicado a la
divulgación de la ciencia, en el que expone la importancia de preservar los tesoros naturales,
depositados en colecciones biológicas de los grandes museos de historia natural, así como la
relevancia de las revisiones en el trabajo taxonómico.
Estamos seguros que este Segundo Número de Biología y Sociedad continuará incidiendo en la
difusión de los resultados de la investigación científica y tecnológica.

Dr. Jesús Angel de León González
Editor en Jefe

��Palabras clave: Echinodermata, México,

biodiversidad.
Key words: Echinodermata, biodiversity,
Mexico.

RESUMEN

Fr2ncisco A, Solís-1.e1arín1 , i1lfredo Lag.1arda-FigLeras'. \1agali
B L Honey-[scandón2 , Leonardo López l.1Ján 3, Belem Zt';nigaArellano3, Andrea A Caballero Ochoa 2 , Carlos A ConeJeros
Vargas", Carolina rvlar:ín-Cao-Romero', /'-,licia 0.Jrán-González' y
\1a [sthcr Oiupotex Chong'

1 Labora·orio de Sis:emá:ica y Ecología de Equinodermos,
Colección \acional cie Equinodermos "Ora l·,1a E Caso r,1unoz;
lns:ituto ce Ciencias del t,,1ar y Limnología (ICMLl. Universidad
\acional AcJtónoma de i,Aéxico, !J1éxico
2 FacL,ltad de Ciencias, U1~.Arvl, Circuito [x:erior sin, CiL.daci
Universi:aria, Apdo 70-305, CiL,dad de IAéxico, México, CP

045:_o
3 Proyecto Templo ~.fayor (PT\1), lnsti:c1to \acional de
Antropología e Historia, r,léxico (INAH)
4 Posgrado en Ciencias del \far y Limnología, U NAt,,!, r_,,léxico

La posición geográfica de México lo hace uno de
los países más biodiversos del planeta. El estudio
de la diversidad de los equinodermos de México
comenzó en el siglo XIX. En México se encuentran
818 especies de equinodermos, siendo la clase
Ophiuroidea la más rica con 240 especies, Astero idea
contiene 229, Echinoidea 153, Holothuroidea 165
y Crinoidea 31. México posee algunas especies
endémicas del país o de alguna región en particular.
El catá logo de los equinodermos de México aún
no está completo, probablemente existan nuevos
registros y nuevas especies en ambientes y en
regiones poco estudiados de las costas mexicanas.
A pesar de que los estudios taxonómicos en México
son extensos, los estudios sobre la ecología, historia
de vida y otros aspectos de los equinodermos
son escasos. Se presenta información sobre los
estudios de biogeografía, bioquímicos y los nuevos
descubrimientos arqueozoológicos del phylum.
7

�1NTRODUCCIÓN

La palabra "Echinodermata" proviene de dos vocablos
griegos, "echinos" (= espina) y "derma" (= piel), debid~ a
la estructuras calcáreas espinosas presentes en la piel
de estos organismos. Los equinodermos son animales
exclusivamente marinos, deuterostomados, que se
caracterizan por poseer una simetría pentarradial,
a veces enmascarada en una simetría bilateral; un
esqueleto de carbonato de calcio (calcita) compuesto
por placas intradérmicas independientes y articuladas
o espículas calcáreas, y un sistema vascular acuífero
(SVA) único que regula la alimentación, locomoción y
otras funciones (Brusca et al., 2016; Hyman, 1955;
Pawson, 2007). El SVA se encuentra conectado al
medio externo a través de una estructura llamada
madreporita, la cual filtra agua de mar y la lleva dentro
del cuerpo a través de una red interna de canales
y reservorios flexibles conectados a extensiones
externas (Samyn et a/., 2006). Los equinodermos
poseen además un tejido conectivo flexible que
permite cambiar de forma voluntaria y rápida la rigidez
del animal (Hendler et a/., 1995; Samyn et al., 2006),
sistema circulatorio hemal, sistema digestivo completo
(a excepción de los ofiuroideos y algunas especies de
estrellas de mar los cuales carecen de ano) y sistema
nervioso descentralizado (Pawson, 2007). La talla de los
equinodermos adultos es muy variable. El pepino de mar
Synaptula hydriformis del Caribe mexicano, que vive
entre frondas de algas de la zona somera, mide -3-6 mm
de largo, en contraste, Euapta godeffroyi, una especie
de pepino de mar del Pacífico mexicano puede alca~ar
más de 3 m de largo. Los equinodermos pueden habitar
desde pozas de marea, hasta profundidades abisales
mayores a 11 000 m. Viven en cualquier tipo de
ambiente marino, incluso ambientes extremos como
las ventilas hidrotermales, infiltraciones de metano
(Sibuet y Olu, 1998) y cuevas anquihalinas (SolísMarín y Laguarda-Figueras, 2010). También pueden
encontrarse a cualquier temperatura, desde las
zonas tropicales hasta los polos. Además, son de los
componentes principales de las comunidades que viven
en el piso oceánico (Hendler et al., 1995). No todos los
equinodermos son bentónicos, existen algunas especies
pelágicas (p. e. Enipniastes eximia) las cuales pasan la
mayor parte de su vida nadando en la columna de agua.
El grupo consta de más de 7 000 especies_ viviE;n~es
descritas hasta el momento y 13 000 especies fos1les
(Pawson, 2007).

8

Figura 1. Representantes de las cinco clases del Phylum
Echinodermata; A) Clase Crinoidea (Florometra tanneri); B)
Clase Asteroidea (Mithrodia bradleyi); C) Clase Ophiuroidea
(Ophioderma cinereum); O) Clase Echinoidea (Astropyga
pulvinata); E) Clase Holothuroidea (Holothuria hilla) (tomado de
Solís·Marín et al., 2009).

Los equinodermos son dioicos, con una alta
frecuencia de especies hermafroditas. La
reproducción ocurre generalmente en la columna de
agua después de que los gametos son libe:ados en
ella. Existen especies incubadoras especialmente
en las aguas frías de los océanos Ártico y Antártico.
Muchas especies, además de poseer alguna for~a
de reproducción de las antes mencionadas, tamb1en
se pueden reproducir asexualmente por medio de la
fisiparidad (fraccionamiento voluntario o involuntario
del cuerpo), dando lugar a individuos genéticamente
idénticos (clones) (Hyman, 1955). Las larvas de todas
las clases de equinodermos se pueden reproducir
asexualmente (Eaves y Palmer, 2003).
El phylum Echinodermata se encuentra divido en
cinco clases: clase Crinoidea (lirios de mar), clase
Asteroidea (estrellas de mar), clase Ophiuroidea
(estrellas quebradizas y estrellas canasta), clase
Echinoidea (erizos, galletas y bizcochos de mar) y la
clase Holothuroidea (pepinos de mar) (Fig. 1).
Facultad de Ciencias Biológicas UANL

�ESTADO ACTUAL DEL CONOCIMIENTO
DE LA BIODIVERSIDAD DE LOS
EQUINODERMOS DE MÉXICO
La extensión litoral de México y su gran diversidad
de hábitats han permitido la existencia de 818
especies de equinodermos (datos de la Colección
Nacional de Equinodermos, Instituto de Ciencias
del Mar y Limnología de la Universidad Nacional
Autónoma de México), aproximadamente el 10.8%
del total mundial. La clase Crinoidea es la menos
representada con 31 especies (3.8% del total para
México), mientras que la clase Ophiuroidea presenta
la mayor riqueza con 240 especies (29.3%); la
clase Asteroidea es la segunda mejor representada
con 229 especies (28%) y la clase Holothuroidea
es la tercera más rica con 165 especies (20.2%)
reportadas para ambos océanos Pacífico y Atlántico.
Finalmente , está la clase Echinoidea con 153
especies (18.7%) (Cuadro 1).
Cuadro 1. Riqueza de equinodermos en México por clase Y sus
correspondientes categorías taxonómicas descendentes.
Clase

Órdenes

5
Asteroidea
7
Ophiuroidea
2
Holothuroidea 6
Echinoidea
13
Crinoidea

Familias

Géneros

Especies

13
30
14
16
33

24
92
74
68
74

31
229
240
165
153

Aunque el Golfo de Ca li fornia posee una gran
diversidad para algunas clases de equinodermos,
solo existen dos especies reportadas de crinoideos en
esta área (Hyocrinus foel/i y F/orometra serratissima).
En el Golfo de California existe una gran variedad y
abundancia de géneros de asteroideos mayor que
en el mar Caribe. Existen un total de 76 especies
y 40 de éstas se distribuyen en aguas profundas
(&gt; 200 m). Los géneros más representativos son:
Astropecten (Fig. 2f), Luidia, Heliaster (Fig. 2c),
Henricia y Myxoderma. Existen 86 especies de
ofiuroideos que habitan las aguas del Golfo de
California, pertenecientes a dos órdenes, 17 familias
y 43 géneros. Ophiactis savignyi es la especie con la
más amplia distribución en aguas someras de esta
zona. Ophiocoma aethiops, O. alexandri y Ophiothrix
Biología y Sociedad, diciembre 2018

spicu/ata (Fig. 3d) es la más abundante y frecuente
en las aguas profundas de esta cuenca. El Golfo de
California es el área que posee el tercer lugar en
riqueza de especies de equinoideos, después del Golfo
de México y Caribe mexicano, con un total de 4 7 , 12
de las cuales se distribuyen en aguas profundas; las
más características son: Hesperocidaris asteriscus,
H. perp/exa, Arbacia stellata, Astropyga pu/vinata
(Fig. 4c), Centrostephanus coronatus, Echinometra
vanbrunti (Fig. 4f), Diadema mexicanum, Lovenia
cordiformis, Encape wetmorei, E. micropora,
C/ypeaster europacificus, Agassizia scrobicu/ata Y
Me/lita grantii. Esta región alberga la mayor riqueza
de pepinos de mar en México, con 75 especies ahí
reportadas. Casi todas las especies (49) tienen
amplia distribución geográfica, desde el Golfo de
California hasta Centroamérica o las islas Galápagos.
Solamente dos especies t ienen una distribución
norteña, desde Alaska hasta el Golfo de California.
La mayoría de las especies ahí registradas tienen
distribuciones batimétricas someras. Las especies
de pepinos de mar más característicos d~I Golf~ de
Ca lifornia son: Holothuria (Se/enkothuna) lubrica,
H. (Thymiosycia) arenico/a, H. (T.) impatiens , H.
(Halodeima) inornata, H. (Stauropora) fuscocinerea,
H . (Platyperona) difficilis, /sostichopus fuscus (Fig.
4el, Neothyone gibbosa y N. gibber (Solís-Marín et
al., 2005, 2009, 2014).

�Las características ambientales de l Golfo de
California permiten la coexistencia de un alto número
de especies de equinoideos irregulares de las familias
Brissidae , en comparación a las otras grandes
áreas del mar territorial mexicano. Cabe destacar
que en esta zona habita la única especie endémica
de un erizo irregular reportado para las costas de
México: Encape grandis (Solís-Marín et al., 2013).
Enríquez-Andrade et al., (2005) mencionan que el
Golfo de California está entre los cinco ecosistemas
marinos con la mayor productividad y biodiversidad
en el mundo, con 4 852 especies de casi todos los
invertebrados (Lluch-Cota et al., 2007). Los grados de
endemismo dentro del Golfo varía considerablemente,
dependiendo del taxón. El número de endemismos de
macroinvertebrados no planctónicos corresponde a
766 (15,8% del total en el Golfo), la gran mayoría
de los cuales pertenecen a los Phyla Mollusca (460
spp.), Arthropoda (118 spp.) y Polychaeta (79 spp.)
(Lluch-Cota et al., 2007). De los 766 invertebrados
endémicos, 5 (0.65%) son equinodermos. El
equinoideo Encape grandis se registra únicamente
para este Golfo y se encuentra tanto en la costa continental, como en las islas del mismo. Asimismo, tres

10

especies de ofiuroideos son endémicas: Ophiacantha
hirta, Amphiophiura o/igopora y Amphiura seminuda.
Finalmente, una especie de pepino de mar de aguas
someras, Athyone glassel/i, también se encuentra
restringida a esta área (Solís-Marín et al., 2013).
En l a costa del Pacífico, los cri noideos están
re presentados sólo por cuatro especies:
Fariometra parvula, Florometra serratissima, F.
tanneri y Hyocrinus foelli (12.9 % del total de
México) presentes en la costa occidental de la
península de Baja California y en los campos de
nódulos polimetálicos cercanos al archipiélago de
Revillagigedo y la fractura de Clarión. Los crinoideos
pedunculados se distribuyen de los 3 000 a los 4
500 m de profundidad, mientras que los de vida libre
se encuentran entre los 12 y 3 234 m. La especie
de hyocrínido, Hyocrinus foe/li Pawson y Roux,
1999, es el único reportado para el archipiélago
Revillagigedo. La clase Asteroidea en la costa del
Pacífico mexicano es de gran interés, no sólo por
el gran número de géneros característicos de esta
área, sino también por las relaciones cercanas que
las especies endémicas mantienen con las especies

Facultad de Ciencias Biológicas UANL

�del Indo-Pacífico. Existen 88 especies en total; de
éstas, el 59.1% (52 especies) se comparten con el
Golfo de California, 4 7% se distribuyen en aguas
someras y 12% se presentan únicamente en la
costa occidental de la península de Baja California.
Sólo 10 especies se han encontrado también en las
islas Revillagigedo (Caso, 1962; Honey-Escandón
et al., 2008). Los géneros de asteroideos más
representativos son: Astropecten, Luidia, Nidorellia,
Pharia, Phataria, Heliaster y Henricia (Solís-Marín
et al., 1993). El océano Pacífico tiene una riqueza
alta de ofiuroideos en las aguas mexicanas, son 105
especies, distribuidas en 2 órdenes, 12 familias y 28
géneros. El género con mayor número de especies es
Amphiodia con un total de ocho. Ophiactis savignyi es
la especie de ofiuroideo con distribución más amplia
en aguas someras, se distribuye a lo largo del Golfo
de California, Golfo de México y el Caribe mexicano;
se ha registrado para ocho estados de la República
Mexicana, además de las islas Revil lagi gedo e
islas Marías. Ophiocoma aethiops también está
ampliamente distribuida en aguas someras en el
océano Pacífico y se ha registrado para siete estados,
así como en las islas Revillagigedo.

Biología y Sociedad, diciembre 2018

En el Pacífico mexicano, incluida la costa occidental
de la península de Baja California, habitan 43
especies de equinoideos, clasificados en 25 géneros,
14 familias y siete órdenes.
La península de Baja California tiene un ambiente
marino muy interesante y único. Con más de 600
millas de longitud, la península se extiende desde
las frías aguas de California hasta los trópicos, el
Trópico de Cáncer cruza la carretera de San José
del Cabo a La Paz en el extremo sur de la t ierra. La
vida marina varía desde los fríos bosques rocosos
de algas marinas en el norte de la costa del Pacífico
cerca de San Diego hasta un verdadero arrecife
de coral en Cabo Pulmo. En la costa occidental de
Baja California hay 183 especies de equinodermos
registradas (Crinoidea: tres especies, Asteroidea: 45
especies, Ophiuroidea: 52 especies, Holothuroidea:
40 especies y Echinoidea: 43 especies). Hay 282
especies en total; de estas, 32% (90 especies) son
compartidas por ambas áreas (Pacífico mexicano y
Golfo de California). La diversidad de equinodermos
aumenta sustancialmente a medida que se desciende
por la península de Baja California, las familias más

11

�abundantes y frecuentes en el área son Heliasteridae,
Amphiuridae, Dendrasteridae y Holothuriidae.

Catoche, Quintana Roo (Laguarda-Figueras et al.,
2005a; Solís-Marín et al., 2014).

En México, 25 especies (86.2% del total para el país)
de crinoideos habitan el Golfo de México y la mayoría se
distribuye en el banco de Campeche. Este banco alberga
22 de las 25 especies presentes en todo el Golfo,
alrededor del 75.8% del total de especies de crinoideos
para aguas mexicanas. Diecisiete especies (68% de
la especies en el Golfo de México) se encuentran en
aguas menores a 200 m de profundidad, mientras que
23 especies habitan las zonas más profundas del Golfo.
Los crinoideos comatúlidos representan el 76% (19
especies) del total del número de especies presentes
en el Golfo de México; los crinoideos pedunculados
conforman el 20.6% (6 especies) y sólo hay una especie
(4%) de crinoideo cyrtocrínido, Ha/opus rangii, presente
en el banco de Campeche.

El Golfo de México es el área con menor riqueza
de pepinos de mar con únicamente 53 especies.
Dos de estas especies también se distribuyen en
la costa del Pacífico y 33 se distribuyen también
en las aguas someras del Caribe mexicano. El resto
(18 especies) está presente en aguas profundas del
Golfo de México, a más de 200 m de profundidad. Las
especies más comunes son Ho/othuria (Halodeima)
grisea, H. (H.) floridana, H. (Se/enkothuria) g/aberrima,
H. (Semperothuria) surinamensis e /sostichopus
badionotus (Durán-González et al., 2005).

Existen 88 especies de estrellas de mar en el Golfo
de México. Casi la mitad de ellas (40) se distribuyen
en aguas profundas(&gt; 200 m) y 27 especies tienen
una amplia distribución batimétrica. Los géneros
más comunes son: Luidia, Astropecten (Fig. 2f),
Cheiraster, Unckia (Fig. 2e), Pteraster y Echinaster
(Durán-González et al., 2005).
El número de especies de ofiuroideos del Golfo
de México es de 108. De esta área, el estado de
Yucatán es el más rico con un total de 52 especies.
Ophiactis savignyi es la especie más frecuentemente
encontrada en el Golfo de México, especialmente en
el estado de Veracruz.
El número de especies de equinoideos para el Golfo
de México es de 58. De éstas, 30 especies (51.8%)
están presentes en aguas profundas (&gt; 200 m).
Las especies de aguas someras más comunes, que
también tienen una amplia distribución batimétrica
(0-80 m) son: Eucidaris tribuloides, Astropyga
magnifica, Arbacia punctulata, Lytechinus
variegatus carolinus y Encape michelini. En la
plataforma externa, en el rango de 80 a 190 m están
presentes C/ypeaster ravenelii y especies del género
Brissopsis. Finalmente, Plesiodiadema antillarum y
Brissopsis atlantica se localizan en el talud a 200
m. Geográficamente, Encape aberrans, Clypeaster
subdepressus y Echinolampas depressa están
restringidas al banco de Campeche, Yucatán y cabo

12

En el Caribe mexicano, la fauna de crinoideos no es
tan rica como en el Golfo de México; sin embargo,
la diversidad de ecosistemas (arrecifes de coral,
planicies de fondos arenosos, taludes pronunciados)
hacen posible la existencia de 14 especies, que
representan el 45.2% de los lirios de mar reportadas
para aguas mexicanas.
En el Caribe, los crinoideos pedunculados representan
el 21.4%, con tres especies reportadas, que habitan
el banco Arrowsmith y el área del canal de Yucatán;
mientras que los comatúlidos conforman el mayor
porcentaje (78.6%) con 11 especies en la misma
área. La especie más frecuentemente encontrada
es el isocrínido Endoxocrinus parrae, junto con los
crinoideos de vida libre: Davidaster rubiginosus (Fig.
2a), Comactinia meridiana/is y Crinometra brevipinna.
Un total de siete especies (50%) están compartidas
con el Golfo de México. Los crinoideos pedunculados
están presentes en el banco de Campeche y en el
Caribe a profundidades que van desde los 86 a los
143 m en las áreas someras; de los 7 4 7 a los 1 245
m en su límite más profundo. En la misma región, los
crinoideos comatúlidos se pueden encontrar desde
los 2 a los 200 m en un rango somero y de los 200 a
más de 3,500 m en las áreas más profundas.
Para la clase Asteroidea, el Caribe mexicano es el
área de menor riqueza, con sólo 54 especies, 44 de
ellas (81.5%) compartidas con el Golfo de México.
De estas 44 especies,
14 se encuentran en aguas profundas(&gt; 200 m) y 30
tienen un intervalo batimétrico de O a más de 200

Facultad de Ciencias Biológicas UANL

�m. Los géneros más comunes son casi los mismos
que para el Golfo de México: Luidia, Astropecten,
Cheiraster y Echinaster (Laguarda-Figueras et al.,
2005b). El Caribe mexicano es la segunda área con
mayor riqueza de ofiuroideos de los mares mexicanos
con 82 especies. Sus patrones de distribución
geográfica son diversos, pero los que tienen la más
amplia distribución en aguas someras del Golfo de
México y el Caribe mexicano son: Ophiolepis elegans,
O. impressa, Ophiocoma echinata, Ophioderma
cinereum, Ophiactis savignyi y Ophiothrix angu/ata.
Las especies de profundidad, con las áreas de
distribución más amplias para ambas zonas son:
Ophio/epis elegans, O. impressa, Ophioderma
cinereum y Ophiothrix angu/ata. Un total de 51
especies son compartidas con el Golfo de México.
Respecto a los erizos de mar, las costas del Caribe
mexicano son el área menos estudiada de todas. Sin
embargo, es la segunda área en riqueza con un total
de 61 especies; 39 de ellas compartidas con el Golfo
de México. Las especies más características que se
distribuyen en aguas someras son: Encape aberrans,
E. michelini, C/ypeaster subdepressus, Cassidulus
caribaearum, Diadema antillarum, Echinomentra
lucunter, E. viridis (Fig. 3e), Eucidaris tribuloides
y Tripneustes ventricosus (Durán-González et al.,
2005; Solís-Marín et a/., 2014).
El Caribe mexicano alberga 33 especies de pepinos
de mar. La gran mayoría (27 especies) se distribuye
también en el resto de los países que constituyen el
mar Caribe y los cayos de Florida. Las especies más
características son: Holothuria (Halodeima) floridana,
H. (H.) grisea, H. (H.) mexicana, H. (Semperothuria)
surinamensis, H. (Thymiosycia) arenicola, H. (T.)
impatiens, H. (T.) thomasi, lsostichopus badionotus,
l. macroparentheses y Euapta /appa (LaguardaFigueras et al., 2001, 2005b).
La delimitación de los endemismos en especies
marinas es difícil debido a la dispersión de las
larvas a t ravés de las corrientes oceánicas. Sin
embargo, México posee algunas especies que son
endémicas del país o de alguna región en particular.
El Golfo de California, debido a sus característ icas
oceanográficas y geológicas únicas, alberga la
mayoría de los endemismos de equinodermos en el
país, con un total de cinco especies. El equinoideo

Biología y Sociedad, diciembre 2018

Encape grandis se registra únicamente para este
Golfo y se encuentra tanto en la costa continental,
como en las islas del mismo. Asimismo , tres
especies de ofiuros son endémicos: Ophiacantha
hirta , Amphiophiura o/igopora y Amphiura
seminuda. Finalmente, una especie pepino de mar
de aguas someras, Athyone g/assel/i, también se
encuentra restringido a esta área . Para el norte
del océano Pacífico de México, dos especies de
crinoideos, Fariometra parvula y F/orometra taneri
son endémicas de la provincia Californiana. La
única especie endémica del Golfo de México, es el
ofiuroideo Amphiodia guillermosoberoni Caso, de la
laguna de Términos, en el estado de Campeche.
Esta especie fue hallada y descrita por Caso (1979).
Su distribución se restringe a la laguna de Términos
debido, probablemente al tipo de sedimento y a la
salinidad prevaleciente dentro de la laguna (de 4 a
26 ppm), ésta incrementa a más de 26 ppm fuera
de la misma. La especie es más abundante en sitios
donde la salinidad va de 16 a 21 ppm. Amphiodia
guillermosoberoni Caso es el ún ico ofiuroideo
mexicano conocido que habita a baj as salinidades.
Sólo una especie de asteroideo es endémico para la
región del Caribe mexicano, Copidaster cavernícola.
Esta especie, recientemente descrita (Solís-Marín y
Laguarda-Figueras, 2010), es el único asteroideo
conocido que habita una cueva anquialina (Cenote
Aerolito) en la isla de Cozumel (So lís-Marín y
Laguarda-Figueras, 2008; Solís-Marín et al., 2010).
El listado de los equinodermos de México aún no está
completo, probablemente existan nuevos registros y
nuevas especies de equinodermos en ambientes y en
regiones poco estudiados de las costas mexicanas,
donde el tipo de sustrato, profundidad e inclinación
del fondo, entre otros factores, han hecho imposible
su muestreo usando métodos convencionales.

E STUDIOS BIOGEOGRÁFICOS DE LOS
EQUINODERMOS DE MÉXICO
Los estudios sobre los patrones de distribución
de los equinodermos de México son relativamente
recientes. Los primeros enfoques se han hecho
para entender las afinidades entre las provincias o
regiones faunísticas en el territorio mexicano. Una

13

�de las primeras obras en México fue hecha por Parker
(1963), en su estudio analizó la zoogeografía y la
ecología de los invertebrados bentónicos en el Golfo
de California, reconociendo 11 conjuntos faunísticos
basados en la caracterización de sus ambientes.
Encontró que, en comparación con las comunidades
bentónicas en otros lugares en el mundo, la diversidad
de las especies de aguas poco profundas en el Golfo
de California es sorprendente.
Laguarda-Figueras et a/. (2002) analizaron la
distribución geográfica y batimétrica de los
asteroideos del Caribe mexicano, evaluando
los patrones de distribución y sus afinidades
biogeográficas, descubriendo así que el "Atlántico
occidental extendido" y el "Atlántico oriental cálido"
son las áreas con más especies de estrellas de mar, lo
que sugiere que la fauna de asteroideos en el Caribe
mexicano incluye un importante grupo de especies
que se han extendido hacia el norte en zonas de
aguas más frías como el norte del Golfo de México
y la costa este de los estados Unidos de América.
Caballero-Ochoa y Laguarda-Figueras (2010)
utilizaron el Análisis de Parsimonia de Endemismo
(PAE) para analizar las afinidades faunísticas de los
pepinos de mar entre las provincias de la zona tropical
del Océano Pacífico mexicano. Descubrieron que la
provincia de Cortés era la más diversa, incluyendo
62 especies de holoturias. La provincia Panámica no
estaba estrechamente relacionada con las provincias
Pacífico Mexicana , Corteziana, Californiana ,
Clipperton, Revillagigedo e Islas Marianas. Otro
trabajo importante es el de Hernández-Díaz (2011)
quien también utilizó el método PAE para resolver la
relación entre los equinodermos de los arrecifes de
Yucatán, dicha autora encontró un "patrón anidado" de
distribución, lo que sugiere que todas las especies que
analízó pertenecen a la misma región zoogeográfica
con elementos faunísticos del Golfo de México y Mar
Caribe. Caballero-Ochoa (2011) realizó un análisis
biogeográfico de la clase Holothuroidea en el Pacífico
mexicano, encontrando que la provincia Corteziana
era la más biodiversa. Este trabajo menciona que
la provincia Panámica es probablemente un área
transicional que no se ha nombrado desde el punto
de vista biogeográfico. Martín-Cao-Romero (2012)
analizó la biogeografía de la clase Asteroidea en la
costa del Atlántico en México y utilizó como unidades
geográficas operativas (UGO) las propuestas por

14

Wilkinson et a/. (2009). El análisis de parsimonia
de endemismos reconoció tres principales grupos
(Mar Caribe, zona nerítica de Veracruz y la zona
nerítica exterior de Campeche y Yucatán}, además
de encontrar UGOs que muestran menor afinidad
biogeográfica con el resto (talud del norte del Golfo
de México y la cuenca del Golfo de México). Garcés
(2014) hizo un análisis de parsimonia de endemismos
para analizar las afinidades biogeograficas de la
clase Ophiuroidea en la costa del Pacífico mexicano
utilizando UGO's de 1 ° de latitud, delimitando así
seis regiones, en su investigación, indica que existe
una continuidad dentro de ellas. Martínez-Melo et
al. (2015) realizaron un análisis biogeográfico de
los equinoideos irregulares de México, donde presentan un total de 69 especies incluidas en seis
órdenes, 17 familias, y 36 géneros, distribuidas
en 34 ecorregiones biogeográficas: 11 de la costa
Atlántica y 23 de la costa Pacífica. En dicho trabajo,
se delimitaron cuatro regiones biogeográficas
Atlánticas y cinco Pacíficas. En la costa Atlántica,
los factores ambientales que determinaron la
distribución de los equinoideos irregulares fueron,
principalmente el tipo de sedimento y las corrientes
oceánicas, mientras que en la costa Pacífica fueron
principalmente la profundidad y las corrientes
oceánicas. Finalmente, Caballero et al. (2017) con
68 especies de eqinodermos analizó los patrones
de diversidad de equinoideos irregulares de México,
usando la Panbiogeografía e identificó "hotspots",
mediante trazos generalizados, como unidades de
alta riqueza en aguas del territorio mexicano. En
este estudio, la familia mejor representada fue la
familia Brissidae, con 15 especies, la mayoría de ellas
pertenecientes al género Brissopsis, seguida de la
familia Mellitidae (con 12 especies), la mitad de ellas
pertenece al género Encape. Las familias de erizos
de mar irregulares con menor número de especies
fueron: Echinoneidae, Plexechinidae, Palaeotropidae
y Paleopneustidae, cada una representada por una
sola especie. Se reconocieron los siguientes patrones
generales de distribución: 1) grupos de especies
ampliamente distribuidas y 2) especies restringidas
que viven en los primeros metros de profundidad
(0-20 m). Se obtuvieron tres áreas con alta riqueza
específica: Costa Oeste del Golfo de México ,
Banco de Campeche / Caribe Mexicano y Golfo de
California. El área del Golfo de California tiene la
mayor diversidad de equinoides irregulares.

Facultad de Ciencias Biológicas UANL

�Es importante señalar que , a medida que se
realicen más estudios para el reconocimiento de
los patrones de distribución de los equinodermos
en aguas marinas del territorio mexicano, se podría
identificar con mayor precisión áreas prioritarias de
conservación, además de contribuir al conocimiento
de la biogeografía histórica del grupo.

LA BIOTECNOLOGÍA MARINA DEL PEPINO
DE MAR Y EL APROVECHAMIENTO EN
MÉXICO
En México, algunas especies de erizos y pepinos
de mar se pescan comercialmente, principalmente
se consumen por el alto contenido en proteínas de
las gónadas (erizos) y la pared del cuerpo y por sus
propiedades curativas (pepinos de mar). En México
los pepinos de mar que se extraen sólo para su
exportación, ya que no se consumen en ninguna de
sus presentaciones, son las siguientes: Actinopyga
agazzizi , Holothuria mexicana , Holothuria
impatiens, Holothuria otra, Holothuria kefersteinii
(Fig. 5d), Holothuria inornata , Holothuria floridana ,
Holothuria grisea, Holothuria areníco/a (Fig. 5b),
Holothuria thomasi , /sostichopus fuscus (Fig.
4e), /sostichopus badionotus, Apostichopus
parvimensis, Astichopus multifidus y Parastichopus
ca/ifornicus. Las pesquerías de estas especies
en México comenzaron tras el agotamiento de
los pepinos de mar en las zonas tradicionales
de pesca como en otros lugares del mundo y por
la extracción manual de multi especies siendo ,
el mercado asiático , el principal consumidor;
incluyendo en el medio oriente centros de reexportación importantes. En México se ha
incrementado la extracción de pepinos de mar con
diferentes técnicas desde los años 90 hasta le
fecha trayendo consigo consecuencias ecológicas,
económicas e incluso políticas. El proceso que se
lleva a cabo en la extracción y manejo del pepino de
mar es: recepción en planta, muerte y evisceración,
limpieza, primera cocción, salmuera, segunda
cocción, deshidratación, empaque y exportación.
El mejoramiento y la innovación aplicado en el
manejo de los productos contribuye dando un
valor agregado dentro de la industria pesquera

Biología y Sociedad, diciembre 2018

siendo más competitivo en los mercados asiáticos
e incluso en otros mercados. Actualmente se
desarrollan biotecnologías para la transformación
de este recurso, el cual es considerado como uno
de los que cuentan con el mayor potencial del
mundo, algunas de estas son: 1) procesamiento
y extracción de compuestos bioactivos con
actividad antioxidante, hormonas, enzimas, lípidos
y péptidos, 2) biodisponibilidad, 3) extracción de
fibras de colágeno para la industria farmacéutica
y cosmética (aplicaciones dermatológicas y
antisépticas, 4) procesamiento constante de
semilla de pepino de mar e 5) identificación de
microorganismos en el intestino para facilitar
el desarrollo de la especie. La biotecnología del
pepino de mar y su mejoramiento en México
coadyuvará con el uso sustentable desarrollado
bajo un enfoque ecosistémico y el uso racional del
recurso recuperando las poblaciones naturales y
disminuyendo la presión pesquera.

ESTUDIOS DE ARQUEOZOOLOGÍA DE
EQUINODERMOS EN MÉXICO
En las excavaciones de los asentamientos rurales de
la Cuenca de México que datan del periodo Posclásico
Tardío (siglos XIV-XVI d .C.), los arqueólogos suelen
recuperar restos de fauna silvestre local que era
capturada por los campesinos para servirse de ella
como alimento o como materia prima en la confección
de instrumentos y ornamentos. Sobresalen, en orden
de abundancia, los patos, los conejos, las ranas, los
venados, las tortugas, los armadillos, las codornices,
los peces y los moluscos de agua dulce (López Lujan
et al., 2018). Obviamente, también se encuentran con
frecuencia huesos de animales domesticados como el
guajolote y el perro. En cambio, son mucho más variados
los vestigios de animales hallados en los asentamientos
urbanos que eran vecinos y contemporáneos a las
aldeas, más aún cuando se exploran sus palacios
y centros ceremoniales. Esto es particularmente
evidente en el recinto sagrado de la antigua ciudad
de Tenochtitlan, cuyos depósitos rituales (ofrendas)
se distinguen por una inusitada riqueza y diversidad
biológicas. Tales ofrendas fueron enterradas por los
mexicas dentro de los edificios religiosos y bajo los
pisos de las plazas para consagrar las ampliaciones de

15

�sus templos, conmemorar las festividades especiales
de su calendario solar o apaciguar a sus dioses. Cada
una de estas ofrendas contenía todo t ipo de regalos,
incluidos minerales en bruto, plantas, animales, restos
humanos y artefactos.
Tras cuatro décadas de trabajos, los miembros
del Proyecto Templo Mayor (PTM) han exhumado
decenas de miles de individuos, pertenecientes a
cientos de especies faunísticas que se agrupan en
seis filos diferentes: las esponjas, los celenterados,
los equinodermos, los artrópodos, los moluscos y
los cardados. Por lo general, no se trata de animales
comestibles, sino de aquellos a los que se atribuían en
tiempos prehispánicos profundos valores cosmológicos
y divinos. Por tal razón, sus restos, más que hablarnos
de la dieta o de las actividades artesanales del habitante
citadino promedio, nos informan cuáles eran los usos
simbólicos que los miembros de las elites les daban
a estos organismos. Existe un claro predominio de
especies endémicas de regiones bastante alejadas de
la Cuenca de México. Estos fueron importados por los
mexicas desde prácticamente todos los rincones del
imperio y más allá, desde ecosistemas contrastantes
como bosques tropicales, zonas templadas, ambientes
marinos, estuarios, lagunas costeras y manglares.
En los últimos años y gracias a la cuidadosa
recuperación y análisis de todo t ipo de sedimentos
que se encontraron en las ofrendas, se han identificado
vestigios de 15 especies de equinodermos, cuyas
estructuras vulnerables t ienden a desintegrarse en el
subsuelo a través de los siglos. Estos incluyen ocho
especies de erizos de mar (Eucidaris thouarsii IFig. 61,
Echinometra vanbruntí IFig. 7], Tripneustes depressus,
C/ypeaster speciosus IFig. 81, Encape /aevís IFig. 91,
Mellíta quinquiesperforata IFig. 10], Mel/íta notabilis,
Meoma ventrícosa grandís [Fig. 111), seis especies
de estrellas de mar (Luídía superba, Astropecten
dup/icatus, Astropecten regalis, Pentaceraster cumingi,
Nidorellía armata IFig. 12) y Phataría unífascialis IFig.
131) y una especie de Ophiuroidea (Ophiothrix rudis) (Fig.
14). Estos organismos fueron recuperados dentro de
las ofrendas 1, 5, 7, 17, 57, 81, 84, 88, 102, 107,
120, 124-126, 136, 137, 141, 143, 163, 166 y
la operación 1. Datan desde tiempos de Ahuítzotl,
soberano mexica que reinó desde 1486 hasta 1502
d. C., y cuyas conquistas alcanzaron las costas del Golfo
de México y del Océano Pacífico.

16

�J,·,.

,fl

j Y·,•:Z,

aw:

~

�En lo que se refiere a la distribución cronológica de los
restos de estrellas de mar. López Luján y colaboradores
(2018) llegaron a las siguientes conclusiones: en la
etapa IVb, correspondiente al reinado de Axayácatl
(1469-1481), se identificaron restos de Nidorel/ia
armata en tres ofrendas. En la etapa V, erigida
durante el gobierno de Tízoc (1481-1486), se hallaron
nuevamente restos de Nidorellia armata, pero también
de Pentaceraster cumingi y de Patharia unifascia/is en
una ofrenda. En la etapa VI, construida por órdenes
de Ahuítzotl (1486-1502), había restos de las seis
especies en nueve ofrendas. Finalmente, para la
etapa VII, comisionada por Motecuhzoma Xocoyotzin
(1502-1520), se tienen las especies Nidorel/ia
armata, Pentaceraster cumingi, Phataria unifascialis
y Astropecten regalis en siete ofrendas. En términos
generales, se puede decir que los mexicas enterraron
estrellas de mar en sus depósitos rituales al menos
durante medio siglo. De manera concomitante, la
diversidad de especies explotadas aumentó conforme
avanzó el tiempo y se incrementó el poderío del imperio
mexica en el litoral pacífico de Guerrero, Oaxaca y
Chiapas (López Luján et al., 2018). Con lo anterior,
se puede constatar la enorme trascendencia de las
estrellas de mar en la simbología religiosa de casi todas
las civilizaciones prehispánicas del Centro de México. Si
se remonta al periodo Clásico (siglos 11-VI), se constata
que los asteroideos son prácticamente omnipresentes
en el arte de Teotihuacan: allí prolifera tanto la notación
llamada "estrella A:; la cual tiene cinco brazos y un círculo
central completo, como la notación "media estrella'; que
también posee cinco brazos pero con un medio círculo.
Estas dos notaciones se vinculan a escenas propias
del mundo acuático de la cosmovisión mesoamericana.
Por lo general, las vemos junto a conchas, caracoles y
nenúfares; sumergidas en flujos de agua, o calificando
tanto los trajes de felino que lucen sacerdotes dadores
de los mantenimientos como el cuerpo de animales
asociados con el inframundo. De manera significativa,
de la porción central de las estrellas marinas suele
emerger el rostro del dios de la lluvia en actitud de
echar por la boca una corriente acuática. Los artistas
teotihuacanos también plasmaron estrellas de cinco
puntas alrededor o en el interior de montañas sagradas,
así como en cuevas, manantiales o espejos de agua que
servían de acceso al más allá.
18

Facultad de Ciencias Biológicas UANL

�AGRADECIMIENTOS.
Agr~decemos a Mi~s~ Islas Orozco (PTM) por las fotos que ilustran la sección de arqueozoología de
equinodermos de Mex1co.

-- -- -

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Biología v Sociedad, octubre 2018

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Palabras clave: Catán, Atractosteus spatula, Conservación.
Key Word: Alligator gar, Atractosteus spatula, conservation.
22

Facultad de Ciencias Biológicas UANL

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1

1

Roberto E. Mendoza Alfaro, Carlos J. Aguilera González, Jesús Montemayor Leal.
Universidad Autónoma de Nuevo león, Facultad de Ciencias Biológicas, Grupo de Ecofisiología.

RESUMEN
El catán (Atractosteus spatula) es el pez dulceacuícola de mayor tamaño en las aguas continentales
cercanas al Golfo de México. Muchas de sus poblaciones han venido declinando no solo en
abundancia, sino en su área de distribución y tamaño individual como consecuencia de la sobreexplotación pesquera, la alteración y desaparición de sus hábitats de origen, su alto nivel trófico
(i.e. predadores tope) y gran longevidad. Considerando este contexto, el Grupo Ecofisiología dela
Facultad de Ciencias Biológicas, UANL, diseño un conjunto de estrategias de investigación para
desarrollar su cultivo en cautiverio y disminuir así la presión por la actividad pesquera dando así
solución a un problema de índole faunístico, por ser una especie endémica cuyas poblaciones
naturales tienden a desaparecer; de índole comercial, por tratarse de una pesquería tradicional; y de
un gran valor científico, por tratarse de organismos primitivos que convivieron con los dinosaurios.
Se presentan los resultados de 20 años de estudios en el presente manuscrito.
Biología y Sociedad, diciembre 2018

23

�1NTRODUCCIÓN
El catán (Atractosteus spatula) es un pez
dulceacuícola perteneciente a la fami lia de los
Lepisosteidos, la cual incluye siete especies de
peces primitivos fácilmente reconocibles por
sus escamas en forma de diamante y su hocico
alargado. Entre las características distintivas de
estos peces destaca la presencia de una vá lvula
espiral en el intestino, al igual que en los tiburones;
su vejiga natatoria les permite obtener oxígeno
del aire atmosférico y la aleta caudal es de forma
asimétrica.
El catán se distribuye a lo largo de la costa
este de Norteamérica, en las inmediaciones del
Río Mississippi hacia el sur, hasta el estado de
Veracruz en México. Se distingue del resto de los
lepisosteidos por ser la especie de mayor tamaño,
ya que llega a medir hasta 3 m. Estos peces se
han venido capturando regularmente en las aguas
continentales cercanas al Golfo de México (Nuevo
León, Tamaulipas, San Luis Potosí y Veracruz), donde
al ser apreciados por la calidad de su carne, por su
tamaño y facilidad para filetear, se ha establecido
desde hace muchos años una pesquería tradicional.
Sin embargo, al no existir normas que regularan su
captura, las poblaciones declinaron drásticamente,
principalmente debido a la explotación desmedida
durante la temporada de reproducción, ya que es
el momento en que los individuos más grandes
presentan más actividad en la superficie del agua.
Al mismo tiempo, estos peces también han sido
objeto de la pesca deportiva ya que su tamaño los
convierte en un atractivo trofeo. Esta situación
se agravó con la reducción o desaparición de sus
áreas naturales de desove como consecuencia de
la rápida expansión agrícola y urbana, así como
por la construcción de presas y la contaminación
del medio acuático. Esto se reflejó en la reducción
en los nive les de captura de miles de toneladas
que se pescaban a sólo catorce toneladas en
1988 en Tamaulipas y una tonelada para 1996. En
consecuencia, la perturbación de sus poblaciones
ocasionaba, no solo la privación de un recurso
tradicional para los pescadores y comerciantes de
la región Noreste, sino también el riesgo de que la
especie se extinguiera. Esta situación no es exclusiva
de México, ya que en diversas regiones de Norte
24

América se ha propuesto como especie amenazada.
De aquí, que la conservación de la especie fuera
el objetivo principal del Grupo Ecofisio/ogía de la
Facultad de Ciencias Biológicas, UANL, que en ese
momento diseñó una estrategia para dar solución a
un problema de índole faunístico, por ser una especie
endémica cuyas poblaciones tienden a desaparecer;
de índole comercial, por tratarse de una pesquería
tradicional; y de un gran valor científico, por tratarse
de organismos primitivos que convivieron con los
dinosaurios (Mendoza et al., 2010).
Ante esta situación, en 1982, el I NAPSCA
(Instituto Nacional de Pesca) perteneciente a la
SEMARNAP (Secretaria del Medio Ambiente,
Recursos Naturales y Pesca ), antecesora de
la SAGARPA(la Secretaría de Agricultura,
Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación)
canalizó sus esfuerzos para la producción de
crías de catán con el objetivo de incrementar las
poblaciones naturales, llegando en algunos años

Facultad de Ciencias Biológicas UANL

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a producir hasta 415 ,000 crías, mismas que
fueron destinadas a programas de repoblación.
Sin embargo, se enfrentaron al obstáculo de la
alimentación de las larvas, las cuales requieren de
una gran cantidad de al imento vivo, debido a su
voracidad característica, como consecuencia de
su rápido crecimiento. Esto a menudo provocaba
diferencias de tallas y la incidencia de un f uerte
canibalismo , hacie ndo necesaria la liberación
de las crías en un estadía muy prematuro, con lo
que se interrumpía el ciclo de cultivo y la mayoría
de estas solo servía de alimento para peces más
grandes. Para resolver este obstáculo, en 1997,
nuestro grupo de investigación planteó el Programa
para la recuperación del catón, cuyos objetivos
han estado dirigidos al conocimiento básico de la
especie como base para solventar los problemas
técnicos del cultivo como una medida directa para
la conservación in situ de la especie y apoyar su

Figura1. EjemplaresadultosdecatánAtractosteusspatu/a

Biología y Sociedad, diciembre 2018

acuacultura para disminuir así la presión sobre
sus poblac iones naturales. Los puntos que se
han abordado en el Programa son presentados a
continuación.

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LOTES DE REPRODUCTORES
El principal lote de reproductores de catán
se mantenía en el Centro Acuícola Tancol,
dependiente de l a SAGARPA, en Tampico
Tamau l i pas , y se formó a mediados de la
década de los ochentas, con ejemplares
capturados por los pescadores de la región .
Estos organismos eran considerados como
patrimonio de la Nación, sin embargo, debido
a d iversos problemas, entre los que destacan
la lo ngevidad de estos ejemplares (algunos de
más de 35 años), la producción de crías era
errática. Considerando lo anterior se planteó
1 a alternativa de formar n uevos lotes de
reproductores llevando a cabo un seguimiento
histórico de cada ind ividuo , como una medida
inmediata para incrementar la disponibilidad
de larvas y de esta manera recuperar las
poblaciones amenazadas. Para este propósito,
se i dentificó el sexo de los 40 ejemplares de
Tan col y fueron marcados individualmente
mediante microchips. Un nuevo lote constituido
a partir de la captura de 30 j uveniles silvestres
fue formado por el Grupo Ecofisio/ogía y la
Asociación de Acuicultores de Tamaulipas en
el "Ce ntro Acuícola El Huasteco", y, por otra
parte, nuestro grupo mantuvo un lote de 10
organismos en cautiverio en las insta lac iones
de la FCB de la UANL por más de 10 años para
formar un tercer lote de reproductores. De la
misma manera, los ind iv id uos de estos dos
ú ltimos lotes fueron marcados con microchips.
El manejo y zootecnia de estos lotes se ha
centrado en la manipulación de distintos
parámetros fisicoquímicos y biológicos, con
miras a incrementar su capacidad reproductiva
y al mismo t iempo para disponer de organismos
en cantidad suficiente para realizar diversos
ensayos de i nd ucc ión hormonal para su
reproducción.

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DETERMINACIÓN DEL SEXO DE LOS
REPRODUCTORES
Un aspecto esencial para la constitución adecuada
de un lote de reproductores es el sexado correcto
de los animales , ya que de la proporción de
hembras y machos dependerá el éxito del desove.
Sin embargo, en el caso de los lepisosteidos esto
sólo es posible después de 4 a 6 años, tiempo que
tardan en alcanzar su madurez sexual. Los métodos
implementados para distinguir el sexo de estos peces
estaban basados tradicionalmente en el dimorfismo
de ciertas estructuras morfológicas (tamaño del
hocico, apariencia del vientre y papila genital), o
en la diferenciación de los duetos de las gónadas
de hembras y machos, sin embargo, en este último
caso se requiere sacrificar al animal. Por otra parte,
estos métodos carecen de precisión, en particular
al tratarse de jóvenes reproductores. Nuestras
investigaciones generaron una alternativa práctica
para facilitar el sexado de los organismos, la cual
igualmente permite estimar su grado de madurez.
El desarrollo del método requirió del aislamiento
y purificación de la vite/ogenina, una proteína
producida exclusivamente por hembras que aparece
en la pubertad y cuya concentración se incrementa
con el desarrollo del ovario. En el caso del catán,
esta proteína se uti lizó para producir anticuerpos,
mismos que fueron emp leados para establecer
un inmunoensayo (ELISA) que permitió cuantificar
los niveles de éstas moléculas. Esta aproximación
significó no solo contar con un índice bioquímico
confiable para estimar el grado de madurez sexual,
sino también con un método de sexado rápido,
preciso y poco invasivo, ya que se utiliza solo una
pequeña cantidad de sangre o mucus. Así mismo,
la determinación de esta molécula permitió estimar
la efectividad de las inducciones hormonales para
que los organismos alcanzaran la madurez sexual,

26

constituyendo una alternativa idónea en estos
animales ya que, a diferencia de la mayoría de los
peces, la estructura de sus conductos genitales
no permite canularlos para estimar el grado de
maduración (Mendoza et al., 2012).

CONTROL DE LA REPRODUCCIÓN
A pesar de la existencia de algunas descripciones
sobre la reproducción de los lepisosteidos, se conocía
muy poco acerca de los aspectos básicos sobre sus
hábitos reproductivos. La información empírica
más importante correspondía a las observaciones
realizadas en el medio natural por diversos autores
norteamericanos sobre varias de las especies de la
familia y las observaciones realizadas en el Centro
Acuícola Tancol. Durante los primeros años del
programa, uno de los principales problemas para la
obtención de crías de catán era su limitada temporada
de reproducción, la cual se restringía únicamente a
un par de semanas al año. Ante esta situación, el
Grupo Ecofisio/ogía se dio a la tarea de obtener al
menos dos desoves al año, fuera de la temporada de
reproducción natural.
En este contexto, para inducir la reproducción
norma lmente se recurre a dos tipos de estímulos:
medioambientales y hormonales. La vía
medioambiental permite la obtención de crías de
mayor calidad, una mínima manipulación de los
progenitores, bajas mortalidades y la independencia
de inductores químicos. Sin embargo, se requiere de
una infraestructura que permita regular el fotoperiodo
y la temperatura, así como de una alimentación
especial. En el caso del catán, se han simulado las
condiciones de las áreas naturales de desove para
de esta manera provocar la reproducción de la
especie en cautiverio. Para este efecto se habilitan
estanques aparentando las zonas pantanosas donde
Facultad de Ciencias Biológicas UANL

�normalmente se reproduce y desova la especie; esto
se logra introduciendo vegetación típica de las zonas
de desove, o un sustituto como ramas de casuarina
que sirven como sustrato para los huevecillos de
naturaleza adherente.
En el otro extremo, la inducción por medio de la
manipulación hormonal ofrece múltiples ventajas,
entre las cuales destaca la posibilidad de extender
el ciclo reproductivo más allá de la temporada natural,
lo que repercute en una mayor producción de crías y
la flexibilidad en la programación de la producción de
larvas sin necesidad de emprender modificaciones
ambientales onerosas. Con la finalidad de ganar
un mayor control de la reproducción, se indujo la
maduración sexual a organismos de tres lotes de
reproductores de catán, por medio de la aplicación de
diferentes hormonas. Los protocolos hormonales de
inducción de la reproducción se realizaron anualmente
en fechas anteriores (abril) y posteriores (septiembre y
octubre) a la fecha de desove natural que se presenta
a finales del mes de mayo y principios del mes de
junio. Estos protocolos permitieron producir desoves
con hasta 70% de viabilidad fuera de la temporada
natural de reproducción (Mendoza, et al., 2003).

DESARROLLO LARVARIO
La sensibilidad de las larvas de peces a la falta
de alimento, particularmente después de la
absorción del vitelo, influye negativamente sobre
sus posibilidades de sobrevivencia. Por este
motivo, emprendimos diferentes investigaciones
con la finalidad de desarrollar indicadores de la
condición nutricional que nos permitieran no
solo detectar los estados iniciales de inanición,
sino también evaluar el aprovechamiento de
distintos regímenes alimenticios. De esta
forma, como primera aproximación, recurrimos
al estudio de las características morfológicas e
histológicas para contar con una herramienta
simple para detectar condiciones desfavorables
durante el desarrollo larvario. Estos estudios nos
permitieron describir el desarrollo larval y tasas
de crecimiento de larvas de catán (Mendoza y
Aguilera, 2001; Mendoza et al., 2008). Pudimos

Biología y Sociedad, diciembre 2018

constatar que las larvas de 1 a 4 días después
de la eclosión dependían exclusivamente del
vitelo y permanecen adheridas a la vegetación,
lo cual incrementaba el riesgo de ser depredadas
en este periodo. Sin embargo, los lepisosteidos
cuentan con un mecanismo de defensa para
estas fases del desarrollo que consiste en la
presencia de una toxina en el vitelo, la cual es
particularmente potente en el caso del catán.
Al quinto día las larvas se desprenden de la
vegetación e inicia la alimentación exógena,
no obstante , aún cuentan con reservas de
vitelo hasta el octavo día, por lo cual es difícil
distinguir su condición nutricional. Después
de esta etapa , una vez que aprendieron a
cazar y dependen exclusivamente del alimento
exógeno, el crecimiento y la condición nutricional
de las larvas fueron evaluados por medio de
características, como la longitud del hocico
y la altura corporal en la aleta anal. De la
misma manera, la coloración fué indicativa del
aprovechamiento nutricional, así, las larvas
más obscuras resultaron generalmente las más
desnutridas. La tasa de crecimiento durante
los primeros 10 días es de 1.3 mm/día. Sin
embargo, después de este periodo la velocidad
de crecimiento se acelera considerablemente
hasta 5.6 mm/día, lo cual coloca al catán como
uno de los peces de agua dulce con mayor
velocidad de crecimiento.
La metamorfosis en larvas de peces es controlada
principalmente por hormonas de la tiroides.
Realizando estudios sobre la concentración de
estas hormonas en etapas embrionarias y larvales
pudimos constatar que sus niveles concordaban
con los cambios morfológicos de la metamorfosis
en las larvas de catán. De esta forma, evaluamos
la posibilidad de modificar el desarrollo mediante la
administración de hormonas. Las larvas expuestas
a hormonas tiroidianas mostraron una metamorfosis
más temprana, mientras que las larvas expuestas
a agentes antitiroidianos , presentaron una
metamorfosis más lenta, un mayor crecimiento
y menor mortalidad . Este mejor desempeño es
explicado por un menor desarrollo en el tamaño del

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hocico, el cual les permite capturar peces hasta de
su misma talla, de esta forma, al inhibir el crecimiento
del hocico fue posible reducir la mortalidad por
canibalismo durante el cultivo larvario. Así, estos
resu ltados abrieron dos nuevas vertientes: a) la
posibi lidad de propiciar el consumo de dietas
artificiales desde las primeras etapas larvales al
utilizar hormonas tiroidianas y b) la posibilidad de
controlar el canibalismo al exponer las larvas a
agentes antitiroidianos, ya que de esta manera es
posible obtener larvas más grandes, pero con el
hocico menos desarrollado.
Adicionalmente nuestro grupo clonó la hormona de
crecimiento y pudo evidenciar que existía un aporte
materno a las larvas, jugando un papel relevante en
el desarrollo embrionario, la organogénesis de las
larvas y el crecimeinto, coincidente con el inicio de
la alimentacón exógena.
Las modificaciones que se producen durante la
metamorfosis incluyen la formación estructural y
maduración funcional del tracto digestivo, lo cual se
ve reflejado por la aparición y actividad de enzimas
digestivas. De aquí, que nuestro grupo se haya
avocado al estudio de la aparición secuencial de las
diferentes enzimas digestivas para considerarlas
como los principales indicadores de la diferenciación
del estomago y de esta manera determinar el
momento más apropiado para reemplazar el alimento
vivo por dietas artificiales. Por medio de diferentes
estudios histológicos y bioquímicos pudimos conocer
el rápido desarrollo del tracto digestivo de las larvas
de catán, lo que las coloca dentro de un grupo
reducido de peces capaces de uti lizar alimentos
artificiales desde el inicio del cultivo larvario. Por
otra parte, las enzimas digestivas identificadas

28

y aisladas fueron utilizadas para rea lizar pruebas
de aprovechamiento de diferentes ingredientes y
alimentos.

CULTIVO LARVARIO
Los estudios anteriores nos permitieron definir un
esquema básico de cultivo larvario de la siguiente
forma: Durante los primeros 4 días después de la
eclosión (DDE) las larvas pueden ser manipuladas (o
transportadas) con efectos mínimos de mortalidad,
lo cua l permite su distribución en tanques de
cultivo. Estos tanques están adaptados con air-lifts
y suministro de agua que reduce las turbulencias
que pueden dañar a las larvas dado su lento
desplazamiento en este periodo. Estas adecuaciones
permiten también incrementar la flotabilidad del
alimento artificial, la cual es necesaria para su
consumo. La elevada tasa de crecimiento ocasiona
que sea indispensable un abastecimiento continuo de
alimento, el cual inicia a partir del 5 DDE, por lo cual
se requiere proporcionar un mínimo de cuatro raciones
por día. Por otra parte, con el incremento continuo en
la longitud del hocico resulta necesario incrementar
el tamaño de las partículas alimenticias en periodos
cortos. De esta forma, durante los primeros 5 días de
alimentación las partículas deben tener un diámetro
entre 0.3 y 0.5 mm, los siguientes 5 días de 0 .5 a
0.8 mm y los siguientes 5 días de 0.8 a 1.2 mm.
Se continúa utilizando dietas flotantes de 1.5 mm
y progresivamente mayores hasta obtener juveniles
de 13 a 15 cm de longitud total, lo cual se puede
lograr entre 45 y 60 días de cultivo, dependiendo de
diferentes factores como la temperatura, el tipo de
alimento y la densidad en el cultivo.

Facultad de Ciencias Biológicas UANL

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Figura 3. Cría de catán de 30 días de nacido.

Figura 4. Juveniles de catán de 4 meses de edad.

CULTIVO DE JUVENILES
Esta fase del cultivo se encuentra en etapa
de escalamiento y recientemente se han
realizado diferentes investigaciones centradas
en la determinación de los requerim ientos
nutricionales y la digestibilidad de las dietas.
La optimización del sistema de cultivo, la
determinación de las densidades de siembra
más adecuadas y el mejor tiempo de cosecha
se encuentran en curso de definición. Con la
tecnología actual, se han obtenido resultados
prometedores con respecto al crecimiento de
juveniles al utilizar dietas para salmónidos, con
valores en las tasas de crecimiento específico
(SGR) entre 5 y 8; conversión alimenticia (FCR)
entre 0.9 y 0.6; y eficiencia proteica (PER) entre
2 y 6. Estos ensayos han permitido la producción
de juveniles de 30 cm en 4 meses, con lo cual
se han abierto las posibilidades de cultivar
Biología y Sociedad, diciembre 2018

comercialmente, considerando la excelente
tasa de crecimiento, rust icidad de la especie y
su demanda en el mercado del Noreste del país.

EFECTO DE LOS CONTAMINANTES
Para estudiar el efecto de la contaminación, uno
de los principales generadores de cambio de la
biodiversidad, y su efecto potencial sobre las
poblaciones de catán, realizamos una serie de
bioensayos exponiendo larvas y juveniles a diferentes
hidrocarburos y contaminantes estrogénicos. Esto
era de particular relavancia considerando el alto nivel
trófico de la especie (predadores tope), sus hábitos
bentónicos y su gran longevidad (hasta 100 años de
edad). Los resultados revelaron que los catanes son
muy sensibles a estos contaminantes ya que pueden
tener repercusiones sobre su sistema nervioso y
pueden inducir reversión sexual (Aguilera et al, 2015).
Repoblación

29

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�A mediados del año 2004 se realizó el primer
ensayo controlado de repoblación en el Rancho
"El Coronel'; localizado en China, Nuevo León,
utilizando 1000 juveniles de catán con la
finalidad de estudiar su adaptación a los cuerpos
de agua de la región, en los cuales predominan
las especies exóticas {tilapia y lob ina). Los
ejemplares recapturados alcanzaron tallas de
130 a 150 cm de longitud, después de 6 meses,
demostrando su capacidad de sobrevivencia.
Así mismo, en el 2013 se llevó a cabo una
siembra de ejemplares juveniles de una longitud
entre 70 y 80 cms, en la presa de la Facultad
de Veterinaria de la UANL ubicada en General
Bravo, N.L.
CONCLUSIÓN
De esta forma, el Grupo Ecofisiología ha apoyado
en el control de la reproducción, la producción
masiva de crías y la restauración de las poblaciones
naturales de la especie, con la finalidad de seguir
conservando el recurso.

30

Figura 5. Presa de la Facultad de Veterinaria en
General Bravo, N.L.

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32

Facultad de Ciencias Biológicas UANL

�EL
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ACIFICO
RIENTAL,
UN HÁBITAT MUY IMPORTANTE
PARA EL TIBURÓN BLANCO

�I NTRODUCCIÓN
Tiburón blanco, dos palabras que inmediatamente
al escucharlas o leerlas llaman la atención, causan al
mismo tiempo, terror y admiración, y sin importar cuál
sea tu pensamiento o sentimiento, es casi imposible no
dar al menos una rápida mirada hacia aquello que tiene
tan fascinantes palabras.
El t iburón blanco, de nombre científico Carcharodon
corcharías, pertenece al grupo de los peces cartilaginosos
(Chondrichthyes), donde se encuentran los tiburones,
rayas y quimeras, debido a que todo su esqueleto es
de cartílago. Es una especie marina con una amplia
distribución en casi todos los océanos del mundo (Fig
1 ). Se distribuye principalmente en aguas cálidas y
templadas, pudiendo habitar también aguas frías
gracias a su capacidad de endotermia, es decir, el poder
mantener su temperatura corporal ~5 ºC por encima del
agua que le rodea (Compagno, 2001).
El tiburón b lanco (Figura 2) tiene un cuerpo robusto
de forma fusiforme; un hocico moderadamente largo
y cónico con grandes dientes, triangulares y serrados.
Como otros tiburones, presenta cinco largas hendiduras
branquiales, y en el dorso t iene una aleta dorsal alta
y ancha de forma triangular, que se origina sobre
el margen interno de las aletas pectorales y cuyo su
borde posterior presenta una punta inferior libre de color
oscuro; además tiene una segunda aleta dorsal y una
aleta anal muy pequeñas. El pedúnculo caudal posee
una fuerte quilla lateral y la aleta caudal es de forma
semilunar con los dos lóbulos casi del mismo tamaño. Su
patrón de coloración es muy característico, ya que en la
región dorsal presenta un color gris pardo o negruzco y
la parte ventral del cuerpo es blanco, con ambas zonas
del cuerpo fuertemente delimitadas, además de tener
las puntas ventrales de las aletas pectorales de color
negro (Compagno, 2001).
El tiburón blanco t iene cuatro estadios ontogénicos. El
primero conformado por los recién nacidos, tiburones
que tienen una talla de ~1.2m de longitud total (LT) y
los menores de un año de edad que alcanzan tallas de
hasta 1. 7 5m de LT. Los tiburones considerados como
juveniles presentan un intervalo de tallas aproximado
de 1.75 a 3m de LT, mientras que los sub-adultos
miden entre 3m y la talla de madurez sexual, que está
registrada para los machos entre 3.0 y 3.6m (machos)
Facultad de Ciencias Biológicas UANL

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Figura 1 . Distribución del tiburón blanco,

Carcharodon carcharias. Las zonas
resaltadas con color rojo claro representan
la distr ibución general donde puede
habitar, mientras que el rojo oscuro
representa áreas con registro específico
de su presencia (Tomada de Compagno et
al., 2001).
Figura 2. T iburón blanco, Carcharodon
carcharias (Tomado de SharkTrust, 2010).

y 4.5 a 5.0m de LT para las hembras
{Bruce y Bradford, 2012; Cailliet et
a/., 1985; Francis, 1996; Malcolm
et al., 2001 ; Wintner y Cliff, 1999),
alcanzando un máximo de 6.5m de LT.
2

Es una especie vivípara, ya que las
crías se desarrol lan en el útero de
la madre y nacen ya completamente
formadas, puede tener hasta 14 crías, aunque
generalmente son 2 a 10 (Francis, 1996). Tiene
período de gestación lento que va de un año hasta
18 meses, siendo la época de alumbramiento en
primavera-verano (Compagno et a/., 1997; Domeier,
Biología y Sociedad, diciembre 2018

2012; Francis, 1996). Esta especie presenta oofagia
como el t ipo de alimentación embrionaria {se alimenta
de óvulos no fecundados, dentro del útero) y las crías
nacen cada dos o tres años (Domeier, 2012; Francis,
1996).
35

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�Figura 3. Movimientos del tiburón blanco en el Pacífico Oriental. CC:
California Central; IG: Isla Guadalupe; SCB: Bahía del Sur de California; MBA:
Acuario de Monterey Bay (EUA). (Modificado de Oñate-González, 2015).

DISTRIBUCIÓN Y USO DE HÁBITAT
El tiburón blanco presenta sitios de agregación,
principalment e de adultos, en diferentes océanos
del mundo, como son Sudáfrica (Ferreira y Ferreira,
1996), el Mar Mediterráneo, Nueva Zelanda
(Fergusson, 1996) y Australia (Strong et a/., 1996).
En el Pacífico Oriental, el tiburón blanco tiene dos
sitios de agregación. En aguas de California, EUA, los
adultos se agregan alrededor de las Islas Farallon y
Año Nuevo (Klimley et al., 1992; Pyle et al., 1996). En
aguas mexicanas, Isla Guadalupe, frente a las costas
de la Península de Baja California, que es un sitio
donde se agregan tiburones blanco hembras como
machos, adultos, sub-adultos y juveniles (Domeiery
Nasby-Lucas, 2007; Hoyos-Padilla et al., 2016).
La zona de alumbramiento del t iburón blanco en el
Pacífico Oriental es desconocida. Los tiburones
más pequeños, considerados como recién-nacidos,
se distribuyen muy cerca de la costa (Figura 3),
encontrándose en lagunas costeras como las de Bahía
Sebastián Vizcaíno, en Baja Cal ifornia y en otras
zonas costeras como la Bahía del Sur de California,
en EUA (Lowe et al., 2012; Santana-Morales et al.,
2012), además de norte del Golfo de California. Las
zonas de crianza, donde los tiburones de menos de
un año de edad crecen y se alimentan, se encuentran
en Bahía del Sur de California, en EUA y en Bahía
Sebastián Vizcaíno, en México (Lowe et a/., 2012;
Oñate-González et al., 2017).
Al ir creciendo, los tiburones blancos se distribuyen
a lo largo de la zona costera y un poco más allá de la
plataforma continental , desde la región de la Bahía
el Sur de California y hasta el Golfo de California
(Dewa r et al., 2004; Weng et al., 2012). Los
avistamientos y los registros de captura incidental
de individuos juveniles del tiburón blanco permiten
inferir que en la costa occidental de Baja California
es una posibl e zona de transición entre zonas de
crianza (Oñate-González et al. , 2017; SantanaMorales et al., 2012). Los t iburones sub-adultos
han sido registrados tanto en aguas costeras
como en aguas insulares, por lo que esta etapa
pudiera ser la que conecta el ciclo entre las zonas
de crianza y las zonas de agregación de adultos
(Hoyos-Padilla et al., 2016; Jorgensen et a/., 2012)
(Figura 3).

36

Los tiburones blancos adultos se distribuyen en
aguas oceánicas, pero principalmente en zonas
insulares, como Isla Guadalupe. Esta isla del Pacífico
mexicano es considerada una zona de agregación, ya
que año con año los tiburones blancos llegan a ella,
permaneciendo un período que abarca principalmente
de junio a diciembre (Nasby-Lucas y Domeier, 2012).
Posteriormente, los tiburones realizan una migración
hacia aguas oceánicas, llegando incluso hasta Hawái
(Domeier y Nasby-Lucas, 2008) (Figura 3).
Como ya se mencionó, la zona de alumbramiento del
tiburón blanco es desconocida, pero se ha est udiado
el movimiento de hembras adultas posiblemente
preñadas que se desplazan hacia las aguas cercanas
a la costa del Sur de California o de la península de
Baja California (Domeier y Nasby-Lucas, 2013)
durante la hipotética época de alumbramiento
(Domeier, 2012), por lo que se presume que éstas
regiones podrían ser zonas de alumbramiento para la
especie, aunque no existe ningún registro que pueda
corroborar esta hipótesis.
Esta especie tiene un comportamiento conocido
como filopatría, o fidelidad a un sitio, en el que los
t iburones adultos regresan año con año a los mismos
sitios de agregación (Domeier y Nasby-Lucas, 2007,
2008, 2012). En el Pacífico Oriental los tiburones de
Isla Guadalupe regresan a sus aguas de agregación
después de migrar hacia aguas oceánicas, llegando
incluso hasta Hawái, en una migración cuyo objetivo
es aún desconocido. Este comportamiento filopátrico
también se ha observado en los tiburones adultos
de aguas de California, EUA, que migran de manera
similar, pero regresando a las Islas Farallón y Año
Nuevo (Jorgensen et a/., 2012; Kimley et al., 2002)
(Figura 3).

ESTRUCTURA POBLACIONAL DEL
PACfFICO ÜRIENTAL
Existen relativamente pocos estudios de la estructura
genética del tiburón blanco. Los t iburones del Pacífico
Oriental forman un grupo separado genéticamente de
t iburones blancos de otras regiones (Jorgensen et al.,
2010; Oñate-González et al., 2015) como Sudáfrica,
Japón, Australia y Nueva Zelanda (Pardini et al., 2001;

Facultad de Ciencias Biológicas UANL

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■ Adultos de IG (Domeier y Nasby-Lucas 2008)
■ Sub-adultos (Jorgensen et al. 2012)
■ Juveniles de SCB (Weng atal 2007)
■ Juveniles de MBA (Weng atal 2012)
■ Juveniles de SCB (Weng atal 2007; 2012)

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Figura 4. Mapa de la variación genética con ADN mitocondrial de muest ras de t iburón blanco del Pacífico Oriental. Cada rebanada
coloreada representa las comparaciones entre diferentes localidades, mientras que las rebanadas blancas representan aquellas que
solo están en esa localidad. Las localidades son: California central (CC), Bahía del Sur de California (SCB), costa del Pacífico de Baja
California (BCPC), Isla Guadalupe (GI), Bahía Sebastián V izcaíno (BV) y el Golfo de California (GC) (Tomado de Oñate-González et al.,

2015)

Tanaka et al., 2011). En un estudio de ADN mitocondrial,
de herencia matrilineal (que se transmite por vía materna
únicamente) (Oñate-González et al., 2015), donde
se compararon tiburones juveniles de las costas de
California y Baja California con tiburones adultos de Isla
Guadalupe y de California central (Islas Farallón y Año
Nuevo), se encontró estructura poblacional, ya que los
tiburones blancos de California central se diferenciaban
genéticamente del resto de las localidades (Figura 4).
Además, con base en el análisis genético de las
rel aciones matrilineales, se encont ró que es más
probab le que las madres de los juveniles de las costas
estén en Isla Guadalupe (Oñate-González et al.,
38

2015). En un estudio preliminar en que se comparan
las mismas muestras de tiburones blanco juveniles
con únicamente las d e adultos de Isla Guadalup e,
uti lizando un marcador de herencia b i-parenta l
(ADN nuclear), se encontró que existe una leve, pero
significativa estructura genética, dada principalment e
por las diferencias genéticas encontradas entre los
tiburones juveniles de la Bahía del Sur d e California,
con los d e Bahía Sebastián Vizcaíno, las d os áreas
de crianza d e esta especie (Mendivil-Castro, 2018).
Est os resultados sugieren que las hembras adultas de
Isla Guadalupe presentan una filopatría reproductiva
hacia las zonas d e crianza, mientras que los machos
adultos se aparean de manera indist inta con las
Facultad de Ciencias Biológicas UANL

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hembras de Isla Guadalupe, sin importar la zona de
alumbramiento de éstas.

SITUACIÓN ACTUAL DEL TIBURÓN

y migración, así como el trabajo continuo con los
pescadores así como con las empresas t urísticas,
plantea un panorama favorable para implementar
planes de manejo adecuados para la conservación
de esta especie, con base en información científica
que permita entender sus poblaciones.

BLANCO EN EL PACfFICO MEXICANO
En México, y en muchas partes del mundo, la captura
y el comercio de cualquiera de las partes del t iburón
blanco está prohibido. Esta especie está reconocida
como Vulnerable a la sobreexplotación, por la Lista
Roja de la Unión Internacional para la Conservación
de la Naturaleza (IUCN , por sus siglas en inglés)
(Hilton-Taylor, 2000), y es listada en el Apéndice 11de
la CITES, desde 2004, prohibiéndose el comercio de
cualquiera de sus partes. En México, la norma oficial
"NOM-029-PESC-2006" establece la prohibición
de las capturas de tiburón blanco así como su
retención y comercialización (DOF, 2007), así como
el establecimiento de una prohibición total para la
captura de esta especie, obligando a la liberación de
cualquier organismo que sea capturado de manera
incidental (DOF, 2014). Sin embargo, hay reportes
de captura incidental de tiburones inmaduros de esta
especie en aguas de la costa oeste de Baja California
(Oñate-González et al., 2017; Santana-Morales et
al., 2012), así como del Golfo de California (GalvánMagaña et al., 2010).
A pesar de estos desalentadores registros, el
t iburón blanco en México es una especie a la que se
ha incrementado su protección y conservación. El
interés por llevar a cabo estudios de investigación
para conocer su dinámica poblacional, movimientos

Biología y Sociedad, diciembre 2018

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En el Pacífico Oriental, en Isla Guadalupe, en un
estudio donde uti lizaron técnicas de marcajerecaptura y foto-identificación en un aná lis is
bayesiano, se estimaron 120 individuos adultos
(Sosa-Nishizaki et al., 2012); mientras que en aguas
de California se estimaron 219 t iburones, (adultos y
sub-adultos), con una estimación total poblacional de
más de 2,400 tiburones blanco (Burgess et al., 2014;
Chapple et al., 2011). Una estimación poblacional del
Pacífico Oriental, que tomó en cuenta los estudios de
Chapple et al. (2011) y Sosa-Nishizaki et al. (2012),
sugiere una población de t iburón blanco de al menos
3,000 individuos (Dewar et al., 2013), misma que
se considera con condiciones de salud poblacional
estable.
Estos resultados demuestran el efecto positivo de
los esfuerzos de protección y conservación de esta
especie, fruto de la implementación de proyectos
de investigación y colaboración entre instit uciones
nacionales e internaciona les, así como de la
preocupación y plan de acción por parte de la sociedad
pesquera, así como las instituciones gubernamentales,
y aunque aún existen muchos vacíos en la información
biológica y ecológica de esta especie, la correcta
implementación de los planes de manejo, conservación
y protección permitirán que las poblaciones del t iburón
blanco en el Pacífico Oriental se mantengan y crezcan.

39

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�AGRADECIMIENTOS
Al esfuerzo de la comunidad pesquera que ha colaborado en los proyectos de investigación, así como
en la implementación adecuada de las medidas de protección; a los investigadores que se esfuerzan
por aumentar el conocimiento sobre la biología y ecología de esta especie; a las instituc iones
gubernamentales que toman en cuenta los resultados de los proyectos de investigación, facilitando
las herramientas necesarias para el bienestar del tiburón blanco.

�--- ---

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�lAs VÍAS DE COMUNICACIÓN
TERRESTRE Y SU EFECTO
EN LA BIODIVERSIDAD

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Palabras clave: atropellamiento,
carreteras, fauna silve s tre, impacto,
vertebrados

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RESUMEN
Las carreteras son vías de comunicación terrestre que permiten el desarrollo económico y social para cualquier
localidad y su población. Sin embargo, este tipo de infraest ructuras han sido trazadas sobre ecosistemas
naturales afectándolos considerablemente. El efecto más evidente es sobre la fauna silvestre que al intentar
cruzar la carretera sufre de colisiones severas siendo considerada la principal causa de muerte de vertebrados,
incluso, sucede con especies de interés para la conservación a pesar de habitar dentro de áreas naturales
protegidas. Diversas estrategias para reducir esta afectación se han puesto en marcha, principalmente
en países desarrollados; sin embargo, los países en vías de desarrollo son los que cuentan con la mayor
biodiversidad dejando a las especies expuestas a colisiones. A causa del potencial impacto negativo de los
caminos pavimentados sobre la diversidad y abundancia de las especies, su estudio ha ido ganando cada
vez mayor interés en nuestro país. No obstante, en relación a las medidas para mitigar dicho impacto, aún
hay mucho por hacer. Aquí presentamos una revisión sobre las vías de comunicación terrestre y su efecto en
la biodiversidad a nivel global, identificando las especies más vulnerables y haciendo énfasis en la situación
a nivel nacional y las medidas de mitigación que pueden ser aplicadas.

INTRODUCCIÓN
Las carreteras son obras de infraestructura que han
sido diseñadas para mejorar el transporte terrestre,
disminuyendo t iempos de traslado de productos
y personas de un punto a otro. Por ello, estas vías
son consideradas un beneficio social y económico,
necesarias para la actividad humana. Sin embargo,
la interacción entre fauna , caminos y vehículos
ha resultado ser de gran impacto negativo para
las especies animales . Cuando se construye una
carretera, el primer daño hacia el ambiente es la
deforestación para abrir el camino. Con ello, se pierde
cobertura vegetal y refugio para diversas especies
de animales, fragmentando considerablemente su
hábitat y creando una barrera física para aquellas
que requieren particularmente de la vegetación
para poder alimentarse y desplazarse a través de su
entorno. Otros grupos faunísticos que poseen una
mayor movilidad, como lo son los vertebrados, son
entonces los más susceptibles a sufrir colisiones y
muertes al intentar cruzar al otro lado del camino
(D'Amico et al. , 2015, Figura 1). Adicional a la
afectación directa sobre la fauna, las carreteras
alteran los componentes abióticos de los ecosistemas
Biología y Sociedad, diciembre 2018

naturales, cambiando la dinámica h idrológica ,
composición química del agua, cobertura del suelo,
microclima, entre otros (Arroyave et al., 2006).
Diferentes condic iones confluyen para que se
dé el atropellamiento de fauna silvestre, algunos
son la anchura de la carretera, el flujo y velocidad
vehicular, comportamiento del animal, temporada del
año, cobertura vegetal y disponibilidad de recursos
en el hábitat (Pinowski , 2005; Arroyave et al.,
2006). Las carreteras con mayor tráfico vehicular
donde se circula a altas velocidades suelen ser
las que tienen los efectos más severos sobre los
animales (Drews, 1995; Janes, 2000). Diversos
estudios han señalado a los atropellamientos como
la principal causa de mortalidad de vertebrados lo
que potencialmente limita a las poblaciones en vida
silvestre (Bencke y Bencke, 1999; Aresco, 2005;
Pinowski, 2005; Grosselet et al., 2018; da Cunha
et al., 2010; D'Amico et al., 2013; Eloy-Seijas et
al., 2013; Adárraga-Caballero y Gutiérrez-Moreno,
2017; González-Gallina e Hidalgo-Mihart, 2018;
Figura 2).

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�Figura l. Individuos de tordo ojo amari llo (Euphagus
cyanocepha/us) buscando alimento a la orilla de la carretera
(Foto: Ricardo Jaimes-López).
Figura 2. Liebre cola negra (Lepus califomicus) atropellada
sobre el camino (Foto: Massimo Nigenda-Quezada).

E COSISTEMAS Y ESPECIES MÁS
VULNERABLES
Se ha visto que el número de atropellamientos
depende de la estaciona li dad y dinámica del
ecosistema, al igual que su estructura y composición
de especies (Bencke y Bencke, 1999; da Cunha et
al., 2010). De La Ossa y Galván-Guevara (2015)
estudiaron esta situación y encontraron una mayor
incidencia de mortalidad de aves por colisiones en el
ecosistema de manglar, mientras en los de bosque
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seco tropical y sabanas antrópicas, los mamíferos
son los más afectados. Además, se ha registrado
que en zonas áridas en el norte de México el grupo
faunístico más afectado por atropellamientos es el
de los reptiles (Lazcano et al., 2009).
Diversos estudios coinciden en que el mayor número
de colisionados se presenta durante y al final de
la temporada reproduct iva, dada la cantidad de
individuos jóvenes inexpertos, la disponibilidad de
recursos y el aumento del cruce de carreteras (Carr
y Fahrig, 2001; Copul-Magaña 2002; Peris et al.,
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2005; Pinowski, 2005). La época reproductiva de
cada grupo de vertebrados depende a su vez de varios
factores climáticos (por ejemplo, la precipitación), por
lo que los meses en los que se presenta mayor número
de colisiones van a variar con respecto a la geografía
del lugar (Puky, 2006).

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La desaparición de una parte de los ecosistemas
por la construcción de las carreteras es perjudicial
para todos los grupos faunísticos, la mayoría
de las especies de vertebrados se encuentran
expuestos a los atropellamientos, incluyendo
especies de interés para la conservación a pesar
de habitar dentro de áreas naturales protegidas
(De La Ossa y Galván-Guevara, 2015; Bauni et a/.,
2017). Los anfibios, por ejemplo, presentan una
alta incidencia de atropellamientos a nivel global,
debido princ ipalmente a su baj a capacidad de
movimiento, así como su tendencia a inmovilizarse
en momentos de peligro para evitar ser detectados
(Puky, 2006). En México, el sapo Bufo marinus se
registró como el animal con mayor índice de muerte
sobre una carretera de Oaxaca con 91 individuos
colisionados durante el lapso de un mes (Grosselet,
2009).
Los reptiles, por su naturaleza ectotérmica, se
ven atraídos a las carreteras debido a que éstas
proporcionan islas de calor durante las noches
frías, las cuales les permiten regular su temperatura
corporal (Figura 3). Las serpientes, por ejemplo, se
posan en o cerca de los caminos, incrementando
su riesgo de ser atropelladas por los automóviles
(Arroyave et al., 2006; Figura 4). En México, Lazcano
et al. (2017) reportan a las familias Colubridae,
Dispadidae, Natricidae, Elapidae y Anguidae como
las más afectadas para el norte del país, siendo la
lagartija Gerrhonotus infemalis la especie con mayor
número de atropellados. Entre la herpetofauna más
afectada a nivel internacional por colisiones se
encuentra Iguana iguana en Colombia, Venezuela
y Brasil (da Cunha et a/., 2010; Eloy-Seijas, 2013;
Monroy et al., 2015; Adárraga-Caballero, 2017).
Para el caso de las aves, millones son atropelladas
cada año a nivel global (Husby, 2016). En Canadá el
número anual de aves atropelladas se estima en 13.9
millones y en los Estados Unidos aproximadamente
80 millones, mientras que para Inglaterra se estima
un total de 27 millones y para Alemania 9.4 millones
Biología y Sociedad, diciembre 2018

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Figura 3. Un ejemplar de lagartija cornuda de montaña
(Phrynosoma orbiculare) atropellado, especie endémica de
México (Foto: Massimo Nigenda-Quezada).
Figura 4. Ejemplar de culebra chata oriental (Salvadora
grahamiae) atropellado (Foto: Ricardo Jaimes-López).

(Husby, 2016). Bauni et al., (2017) reportan que
las aves atropelladas en su mayoría son especies
de hábitos oportunistas, lo cual podría hacerlas
más susceptibles a estos eventos. Por su parte,
Monroy et al., (2015) menciona que los géneros más
afectados para México son Dendrocygna (pipíjes) y
Archilocus (colibríes), y para Colombia Buteo (águilas)
y Cathartes (zopilotes).
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En cuanto a mamíferos, los marsupiales
(Didelphimorphia), los carnívoros (Carnívora),
roedores (Rodentia, Figura 5), liebres y conejos
(Lagomorpha), son los grupos más afectados
por el atropellamiento vehicular (Delgado-Velez,
2014; González-Gallina et al., 2015). La especie
registrada con mayor número de atropellos es el
tlacuache Didelphis marsupio/is (Eloy-Seijas, 2013;
Monroy et al. , 2015). También esta especie se
identifica en Argentina (Alto Paraná) como la más
atropellada dentro de la fauna general colisionada
(Bauni et al. , 2017). El zorro (Cerdocyon thous),
un carnívoro de dieta amplia y oportunista, el cual
se observa comúnmente en las carreteras, es una
de las especies que cuenta con mayor número de
atropellamiento en algunas zonas de Sudamérica
(Pinowski, 2005; De la Ossa, 2015).

MEDIDAS DE MITIGACIÓN
La solución más efectiva para aminorar el impacto
de colisiones ha sido la creación de diferentes pasos
de fauna que pueden ser puentes, túneles, rampas,
puentes colgantes, alcantarillas, entre otros (Jackson
y Griffin, 2000; Holder, 2018). Existen diferentes
casos de éxito como el Parque Nacional Banaff en
Canadá que cuenta con múltiples pasos para fauna,
de los cuales 38 son puentes (Figura 6) y seis son
de desnivel (Figura 7), que juntos han logrado reducir
los accidentes involucrados con fauna silvestre en un
80% (Banff National Park, 2017). En Ontario, han
construido diferentes túneles para la protección de la
salamandra de Jefferson Ambystoma jeffersonianum,
incluso han cerrado carreteras en temporada de
reproducción (Gunson et al., 2016; Casey, 2018).
En Japón la empresa West Japan Railway en conjunto
con Suma Aqualife Park implementaron un carril
en forma de U debajo de las vías del tren para que
las tortugas no se atasquen y puedan continuar
su camino (Jackson y Griffin, 2000). En Australia
se han creado puentes colgantes conectando así
hábitats fragmentados para animales arbóreos
como ardillas planeadoras (Smith, 2015; Figura 8).
Además, en Oslo el gobierno, empresas, asociaciones
y particulares crearon un corredor para abejas (bee
highway) con flores para que las abejas puedan
polinizar ayudando así a su conservación (Holder,
2018). Además, las señales en carreteras y cercas
Biología y Sociedad, diciembre 2018

para impedir el paso de la fauna han ayudado a reducir
el impacto negativo.

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SITUACIÓN NACIONAL
En México, el sistema carretero es la columna
vertebral de las vías de comunicación terrestre; a
través de éste se mueve el 53% de los productos
comerciales y el 98% de las personas que se
trasladan a lo largo y ancho del país, además es el
transporte una de las diez principales actividades
generadoras de empleo (SCT-IMT, 2010). Por otro
lado, México es particularmente diverso en relación
al número de ecosistemas con los que cuenta,
ocupando el segundo lugar a nivel mundial. De
igual forma, es también muy rico en especies de
vertebrados, ubicándose en el segundo lugar para el
caso de reptiles, tercero para mamíferos, cuarto para
anfibios y undécimo para aves. De estos diferentes
ecosistemas que posee, los tropicales cuentan con la
mayor riqueza de especies, incluyendo gran número
de aquellas bajo alguna categoría de protección
según las leyes nacionales (SEMARNAT, 2010) e
internacionales (IUCN, 2018). Estudios recientes
reportan que son estos hábitats los que presentan
los índices de atropellamientos de vertebrados más
elevados en el país, afectando especies de interés
para la conservación (González-Gallina y BenítezBadillo, 2013; González-Gallina e Hidalgo-Mihart,
2018). El panorama de esta problemática en México
parece empeorar poniendo en mayor riesgo a los
vertebrados con afinidad tropical, ya que, en el 2017
Yucatán lideró el Top 5 de estados de la República
Mexicana que más carreteras nuevas iniciaron
su construcción, seguido por Chiapas, Estado de
México, Jalisco y Coahuila (Obras, 2017). Yucatán,
Chiapas y Jalisco, son ricos en ecosistemas tropicales
y en especies bajo algún riesgo de extinción.
Considerando la importancia que tiene México para la
conservación de la biodiversidad y tomando en cuenta
los diversos impactos que tienen las carreteras en los
ecosistemas, se han establecido medidas para reducir
sus efectos. Los análisis de datos georreferenciados
generan "puntos negros" donde se relacionan las
carreteras y elementos paisajísticos para proponer
modelos predictivos de muertes por atropellamientos
(Mercado, 2011). No obstante, en el país la mayor parte

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�Figura 9. Perrito de la pradera, también conocido como perrito
llanero mexicano (Cynomys mexicanus), parado sobre su
madriguera que se encuentra ubicada muy cerca de la carretera.
Se trata de una especie endémica y en peligro de extinción,
protegida por leyes mexicanas e internacionales (Foto: Victoria
Aguilar-Herrera)
Figura 10. Individuo de perrito llanero mexicano (Cynomys
mexicanus) atropellado (Foto: Graciela E. Villanueva-Vázquez).
Figura 11. Señalamiento vial indicando la presencia de perrito
llanero en el área. Esta es una de las medidas de mit igación
más utilizadas en nuestro país, colocación de señales sobre
caminos y carreteras ubicados principalmente dentro de áreas
protegidas o destinadas a la conservación (Foto: Graciela E.
Villanueva-Vázquez).

de los estudios siguen en fases descriptivas, es decir,
se sigue analizando la riqueza y diversidad de especies
atropelladas. En México urge ya la implementación de
medidas para reducir la muerte por atropellamientos,
por ejemplo, pasos de fauna, señalamientos de
presencia de especies bajo protección y posteriormente
evaluar la efectividad (Figuras 9-11).
Un método muy implementado en Europa, a su vez
Estados Unidos y recient emente en México, es el
uso de pasos a desnivel, los cuáles presentan buena
efectividad; sin embargo, las variables a considerar
son múltiples; tamaño del paso, cobertura vegetal,
niveles de ruido, humedad, t emperatura e interacción
entre las especies (Berris, 1997). Algunos pasos
vehiculares, pasos ganaderos y obras de drenaje
funcionan paralelamente para que la fauna silvestre
pueda cruzar las carreteras. Hasta la fecha, lo más
ampliamente difundido a nivel nacional ha sido la
colocación de señalamientos de tránsito que indican
la presencia de especies que habitan el lugar y con
altas probabilidades de cruce, principalmente dentro
de áreas naturales protegidas o reservas, por lo que
estas señales son precautorias y exhortan a prestar
atención en el camino y reducir la velocidad.

¿CóMO TODOS PODEMOS AYUDAR

A DISMINUIR EL IMPACTO DE LAS
CARRETERAS SOBRE LA FAUNA?
Tus acciones pueden mitigar los efectos negativos
de esta problemática. Al manejar sobre la carretera
debes estar alerta y si te encuentras con fauna

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Facultad de Ciencias Biológicas UANL

�silvestre cerca de o cruzando el camino debes
bajar la velocidad, poner las luces intermitentes
para alertar a otros conductores y permitir el
paso de los animales si fuese posible. También
puedes sonar el claxon para espantarlos y prevenir
accidentes, esto sólo cuando no venga un vehículo
en algún otro carril, ya que el sonido que ahuyenta
al animal de nuestro paso puede provocar que
otro vehículo lo colisione durante su huida. En
caso de encontrarte con un accidente por colisión
es recomendable levantar un reporte por alguna
de las plataformas de ciencia ciudadana como

Naturalista (www.naturalista.mx) y WATCH (acrónimo
de Wild Animals in Transport Corridors and Highways,
que en español significa Animales Silvestres en
Corredores de Transporte y Carreteras), creada por
el Instituto Mexicano del Transporte (watch.imt.mx)
para monitorear los accidentes de la fauna en las
carreteras. Es importante no exponer la seguridad
del conductor por lo cual se necesitan tomar medidas
preventivas. Además de estas acciones, podemos
contribuir al hablar del tema con nuestros conocidos,
la concientización es muy importante y platicar acerca
de esta problemática es un primer paso para ayudar.

DISCUSIÓN Y CONCLUSIÓN
A pesar de que el efecto negativo de las carreteras y caminos sobre la biodiversidad es alarmante, sobre todo
en países como México donde se cuenta con una amplia diversidad de flora y fauna, estas vías son esenciales
para la comunicación y el desarrollo de toda población humana. Por ello, no pueden eliminarse radicalmente,
más bien se deben de proponer y ejecutar medidas de mitigación y protección a especies vulnerables. Por lo
tanto, el diseño de las carreteras, su manejo y restauración deben ser adaptados de forma que se tomen en
cuenta los procesos ecológicos de los sitios y se minimice el número de especies colisionadas. En relación
a esto, es necesario que se lleven a cabo monitoreos continuos durante una cantidad considerable de años
para así ver el efecto de las carreteras en las poblaciones naturales aledañas. Además de que, si se aplican
medidas de mitigación, como pasos de fauna o túneles, los registros de antes y después de su aplicación
pueden indicar si su efecto resulta positivo, neutro o negativo en la fauna silvestre (Tenés et a/., 1987), ya
que los esfuerzos de conservación no pueden seguir dependiendo de suposiciones no evaluadas sobre los
efectos de las redes vehiculares en la biodiversidad, sobre todo en condiciones tan distintas y complejas
como lo es la geografía de nuestro país.
Resultará imposible acabar con todas las consecuencias negativas de las carreteras sobre la biodiversidad; sin
embargo, se pueden llevar a cabo medidas para reducir el impacto de las mismas, desde tomar en cuenta que la
fragmentación de los hábitats consideren que los inevitables parches de vegetación natural resultantes al menos
cuenten con la mayor dimensión posible para que las especies logren encontrar en ellos todos los requerimientos
para llevar a cabo sus funciones vitales.
Los países desarrollados han implementado diversas soluciones con éxito como los pasos de fauna, es
necesario que estas técnicas se efectúen en México donde ya se han identificado sitios críticos con una
gran pérdida de biodiversidad por colisiones y que dichos pasos se encuentren adaptados a los hábitos
particulares de las especies que se deseen proteger. De igual forma, es de suma importancia concientizar a
la población con talleres y conferencias relacionados a este tópico, además de implementar señalamientos
y reductores de velocidad. Se debe hacer uso de las tecnologías de la información, para que los ciudadanos
contribuyan aportando nuevos datos, registrando los hechos por medio de su teléfono celular (smartphone)
en las plataformas digitales con las que ya se cuenta.
Este artículo se realizó con el fin de que más personas se informen acerca de esta situación y se puedan
tomar medidas para mitigar este impacto y ayudar así a conservar nuestras especies.

Biología v Sociedad, diciembre 2018

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54

Facultad de Ciencias Biológicas UANL

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CALIP- S
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,
_ IOLOGICOS , DE
LA ADIACION
-.. . - LTRAVIOLETA
Abraham Octavio Rodríguez de la Fuente, José Antonio Heredia Rojas,
Ornar Heredia Rodríguez, María Esperanza Castañeda Garza, Laura Ernestina Rodríguez Flores.
Universidad Autónoma de Nuevo León, Facultad de Ciencias Biológicas, Departamento de Ciencias Exactas y Desarrollo
Humano. Autor de correspondencia abraham.rodriguez@uanl.edu.mx

�RESUMEN

I NTRODUCCIÓN

Nuestro planeta es constantemente bombardeado
por una gran diversidad de radiaciones, que incluyen
partículas y ondas electromagnéticas de diversas
frecuencias, es la llamada radiación cósmica. Esta
radiación incluye emisiones ionizantes y no ionizantes.
Entre estas últimas, la luz ultravioleta (LUV) tiene una
gran importancia dada sus implicaciones biológicas. Por
su parte, el planeta tiene una defensa natural contra la
radiación cósmica, en especial, la LUV es mayormente
retenida por una banda atmosférica llamada "capa de
ozono·: localizada en la estratósfera terrestre. En los
últimos 40 años, se han detectado oscilaciones de la
capa de ozono que han puesto en alerta a la comunidad
científica, en cuando a las repercusiones que esto puede
tener sobre la vida en el planeta. En este artículo, se
tratan en forma resumida las consecuencias de la
alteración en los niveles de ozono estratosféricos en
la diversidad de efectos biológicos dañinos de la LUV;
además, en contraparte, se contemplan algunos de los
usos benéficos que esta radiación no ionizante tiene.

Se define como radiación, a cualquier tipo de emisión
y propagación de energía a través del vacío o de un
medio material, en forma de onda electromagnética
(luz), o en forma de partículas de naturaleza muy
variada. Las radiaciones se dividen en dos grandes
grupos: Ionizantes y no ionizantes. Las primeras, se
caracterizan por tener una cantidad de energía tal ,
que son capaces de producir desplazamiento de
electrones en los materiales con los cuales interactúa,
formando así iones. Por otro lado, las no ionizantes
no provocan la aparición de iones en los materiales
impactados. Sin embargo, es necesario aclarar que
a pesar de no generar ionización, t ienen efectos
biológicos, aunque por otros mecanismos, mismos
que serán descritos a continuación y en particular
para un tipo de radiación que hoy en día ha venido
a ser una de las más importantes desde el punto de
vista de la biofísica de radiaciones, la luz ultravioleta
(LUV). Esta radiación no ionizante es un componente
primordial de la radiación cósmica que nos llega
del sol. En la actualidad, se sabe que ha habido un
aumento considerable en los niveles de radiación
cósmica que llegan a la superficie terrestre (GuerreroAbreu y Pérez-Alejo, 2006).
Por otro lado, el planeta Tierra posee una defensa
natural a manera de escudo, la así llamada "capa
de ozono''. que no permite el paso de una buena
cantidad de radiación electromagnética, entre ellas
la LUV. Sin embargo, en los últimos 25 años se
ha notado una disminución, que si bien no ha sido
constante, si provoca oscilaciones en la cantidad del
ozono presente, lo que a final de cuentas favorece la
penetración de la LUV hacia la superficie terrestre
(Henriksen et al., 1990).
En el presente artículo, se tratará en forma breve
el impacto que ha tenido la reducción de la capa de
ozono en la vida, ya que al penetrar mayor cantidad de
radiación ultravioleta, se producen también mayores
efectos de esta radiación no ionizante en los sistemas
biológicos. Por otro lado, se considerarán también los
usos benéficos que esta radiación tiene para el ser
humano y la vida en general cuando se maneja de
forma controlada.
Facultad de Ciencias Biológicas UANL

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Palabras clave: Radiación, Ozono, Luz ultravioleta,
genotoxicidad.
Keywords: Radiation, Ozone, Ultraviolet light,
genotoxicity.

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LA CAPA DE OZONO
Como anteriormente se mencionó, las variaciones en
la capa de ozono de los últimos años han provocado
que una cantidad mayor de LUV llegue a la superficie
terrestre, sobre todo aquélla de longitud de onda
muy corta, y por consecuencia de mayor energía, la
catalogada como UVC. Se sabe que toda radiación
electromagnética por debajo de 287 nm es retenida
por esta capa de ozono, formada de oxígeno tri-atómico
(OJ, y que se localiza a 20 Km de altitud en la zona de la
estratósfera terrestre. Además del riesgo para la salud
que esto implica, debe considerarse el efecto que esta
radiación t iene en el fenómeno de calentamiento global,
dado que, al llegar a la superficie de la tierra, ésta suele
convertirse en radiación de longitud de onda más larga,
por ejemplo, del tipo infrarrojo, que son las llamadas
ondas de calor (arriba de los 700 nm de longitud de
onda) y que aumentan la temperatura global del planeta
(Diffey, 2002).
Desde hace aproximadamente 40 años, se ha
venido real izado un monitoreo de los niveles de
ozono en la estratósfera t errest re, sobre todo por
parte del Instituto Max Planck de Alemania . Se
ha encontrado una drástica disminución de sus
niveles, sobre todo en zonas del planeta como
los polos, y más severamente en la parte sur,
correspondiente al Antártico. Cabe destacar que en
las investigaciones, sobre la reducción de la capa de
ozono y sus causas, participó el científico mexicano
José Mario Malina Enríquez quien fue correceptor
junto con Paul Crutzen y Frank Sherwood del premio
Nobel de Química en 1995, por la dilucidación del
papel de los gases clorofluorocarbonos (CFCs) en
la destrucción catalítica de la capa de ozono. Los
trabajos del mexicano Malina Enríquez y su grupo,
concluyeron también que otros contaminantes
atmosféricos tal es como los óxidos de nitrógeno,
cloro y bromo, aparte de los CFCs, tienden a formar
compuestos estables con el ozono promoviendo
su destrucción, compuestos que pueden llegar
a t ene r una vida media de 50 a 1 50 años. Los
resultados obtenidos sobre el t ema, condujeron a la
proclamación del llamado "Protocolo de Montreal" de
las Naciones Unidas, que en opinión de la comunidad
científica experta en el tema, salvó al mundo de una
catástrofe ecológica derivada de la gran cantidad
de radiación cósmica que potencialmente podría

Biología y Sociedad, diciembre 2018

llegar al planeta sin la presencia de este escudo de
ozono (Henriksen, 1990). En la Figura 1, se aprecia
una imagen que muestra el espectro de ozono
estratosférico, registrada por científicos alemanes,
donde claramente se ve el cambio que ha habido
en los niveles de este gas desde hace 40 años. Por
su parte, la Figura 2 muestra el "agujero de ozono"
inicialmente detectado en el hemisferio sur, sobre
la Antártida, y que fue evaluado objetivamente por
imágenes espectroscópicas del ozono con ayuda del
más grande satélite de observación terrestre jamás
construido, el Envisat, lanzado el 1 ° de marzo de
2002 por la Agencia Espacial Europea.

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Figura 1. Densidad de ozono en la estratósfera terrestre. Las zonas
oscuras, de color azul hacia el morado, representan regiones con muy
baja densidad de este gas. Estos datos resultaron de observaciones
hechas por el Instituto Max Planck de Alemania, y por el satélite
Envisat (Environmental Satellite) de la Agencia Espacial Europea.
Durante 10 años este satélite esú..No brindando información sobre
los niveles de ozono estratosférico. Se puede fácilmente apreciar la
marcada reducción en los niveles de ozono en 40 años de registros.

Figura 2. Imagen que muestra claramente el "agujero de ozono"
(color azul oscuro y negro) detectado por el satélite Envisat de
la Agencia Espacial Europea. De acuerdo a cálculos estimados,
sólo en 2006, se perdieron 40 millones de toneladas de ozono
(cifra récord para un año de mediciones).

57

�ASPECTOS FrSICOS DE LA

Luz

Por otra parte, la LUV puede ser producida de
manera artificial, mediante lámparas fluorescentes
o de luz negra, estas lámparas emplean solo un
tipo de fósforo (P) en lugar de los varios usados en
las lámparas fluorescentes normales y, en lugar del
vidrio claro, se usa uno de color azul-violeta, llamado
cristal de Wood (Figura 4). El vidrio de Wood contiene
óxido de níquel, y bloquea casi toda la luz visible que
supere los 400 nanómetros, permitiendo solo ondas
electromagnéticas de longit ud de onda más corta
(Miller et al., 2013).

ULTRAVIOLETA
La LUV es una onda electromagnética con longitudes
de onda entre 400 nm y los 1 5 nm. Este tipo de
radiación no llega a ser visible para el ser humano, ya
que el máximo alcance de la visión es hasta el violeta
del espectro visible (400 nm). La LUV se puede dividir
en tres clases a) radiación UVA tiene longitudes de
onda entre 315 nm y 400 nm, b) la radiación UVB
rangos de 280-315 nm, y c) UVC tiene longitudes de
onda más cortas entre 100 y 280 nm. La principal
característica de la radiación UV al interactuar con
los materiales, incluyendo los sistemas biológicos, es
la posibilidad de producir excitaciones en los átomos,
que provocan reacciones químicas. En éstas se basan
los diferentes efectos, que son dependientes de la
energía, es decir, de la longitud de onda de la luz.
(Diffey 2002).

En cuanto a su modo de acción, la LUV presenta
propiedades fotoquímicas, ya que posee energía
suficiente para extraer electrones externos de algunos
átomos, redistribuir los átomos de las moléculas
en nuevas moléculas o acelerar ciertas reacciones
químicas. Una de las acciones fotoquímicas de interés
es la realizada sobre el oxígeno. La LUV produce la
separación de los dos átomos que forman la molécula
de oxígeno; deja libre oxígeno atómico, que t iene una
existencia muy breve, y se recombina rápidamente
para formar oxígeno molecular (O) u ozono (O).
Dado lo anterior, en cuanto a las reacciones con el
oxígeno, se entiende que la misma LUV es capaz
de contribuir a la capa de ozono ya que induce su
formación. Estas reacciones se mantuvieron casi
inalteradas por muchos años, sin embargo, hoy en día,
el uso de sustancias químicas como los mencionados
clorofluorocarbonos, que destruyen la capa de ozono
por actividad antropogénica, ha desbalanceado

Las fuentes de LUV pueden ser de origen natural
y artificial. Las fuentes de origen natural pueden
ser producidas por los rayos durante tormentas
eléctricas, pero la más abundante es la que proviene
de nuestra estrella más cercana, el sol. Ahora se sabe,
que el espectro de radiación solar incluye: 45% de luz
visible, 45% de radiación infrarroja u ondas de calor,
y 10% de LUV (Figura 3). Eventualmente, el sol emite
también radiaciones ionizantes, como son los rayos
X (Aschwanden, 2006).

Espectro de la radiación solar (Tierra )
2.5

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2

E
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-E

Figura 3. El espectro de la radiación solar
incluye una diversidad de radiaciones. En forma
global, se considera que el 45% corresponde al
espectro visible de la luz, 45% a ondas de calor,
conocidas también como infrarrojas, y un 10% a
luz ultravioleta de diversas longitudes de onda,
como se excplica en el texto. Cada 11 años, el sol
tiene períodos de actividad en la corona solar que
emite rayos X. De no ser por la capa de ozono, una
gran cantidad de radiación llegaría a la superficie
terrestre y haría imposib le la vida en el planeta tal
y como la conocemos.

58

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Infrarrojo

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luz solar sin !lbso~1ón atmosferica

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Figura 4. Lámparas de luz ultravioleta usadas principal mente como agentes germicidas. Las ventajas de eliminar microorganismos
con este agente físico, es que no se dejan residuos químicos en los materiales 1rrad1ados.

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este delicado equilibrio de formación-destrucción
del ozono estratosférico y esto ha provocado la
disminución de este escudo protector (Henriksen et
al, 1990).

RIESGOS A LA SALUD POR LA

LUV

La radiación ultravioleta envejece a las células de la
piel y pueden dañar el ADN , como más adelante se
detallará. Estas radiaciones están asociadas a daño
dérmico a largo plazo, tal como las arrugas, pero
también se considera que desempeñan un papel
en algunos t ipos de cáncer de piel. La insolación
desmedida , y el uso indiscriminado de camas
bronceadoras que emiten grandes cantidades de esta
radiación, se asocian con el riesgo de padecer cáncer
de piel (De Vries et al., 2012).
Los rayos UVB tienen un poco más de energía que
los rayos UVA, y éstos pueden dañar directamente
al ADN de las células de la piel , y son los principales
causantes de quemaduras de sol. Asimismo, se cree
que causan la mayoría de los procesos carcinogénicos
de la piel (Uehara et al., 2014).
Por su parte, los rayos UVC tienen más energía que
otros tipos de rayos UV, aunque si la capa de ozono
tiene la densidad adecuada, no pueden penetrar
nuestra atmósfera y por lo tanto, se considera que
no debieran estar presentes en la luz solar.

La potencia de los rayos UV que llega al suelo depende
de un número de factores físicos, tales como: 1) Hora
del día. Los rayos UV son más potentes entre 10 a.m.

Biología y Sociedad, diciembre 2018

y 4 p.m. en latitudes medias, 2) Temporada del año.
Los rayos UV son más potentes durante los meses
de la primavera y el verano para el hemisferio norte,
aunque este es un factor menos importante cerca
del ecuador, 3) Distancia desde el ecuador (lat it ud),
ya que la exposición a LUV disminuye a medida que
se aleja de la línea ecuatorial, 4) Altitud. Más rayos
UV llegan al suelo en elevaciones más grandes, 5)
Formación nubosa. El efecto de las nubes puede
variar, ya que a veces la formación nubosa bloquea
algunos rayos UV del sol y reduce la exposición a
rayos UV; mientras que, algunos tipos de nub;s
pueden reflejar la radiación y pueden aumentar as1 la
exposición a los rayos UV. Lo que es importante saber
es que la LUV puede atravesar las nubes, incluso en
un día nublado, 6) Reflejo de las superficies. Los rayos
UV pueden rebotar en superficies como el agua,
la arena, la nieve, o el pavimento, lo que lleva a un
aumento en la exposición de los sistemas biológicos
a esta radiación.
En lo que concierne al efecto negativo de la LUV de
acelerar el envejecimiento de la piel, se acepta que
la mayor parte del envejecimiento prematuro está
causado por la exposición indiscriminada al sol. Entre
las respuestas destacan: pecas, manchas seniles
(también conocidas como "manchas hepáticas"), piel
áspera, arrugas finas que desaparecen cuando son
estiradas, tez llena de manchas, piel laxa y queratosis
actínica (Diffey,1998).
Se sabe también que la LUV es capaz de afectar la
visión debido a la formación de cataratas o también
llamadas opacidades lenticulares de la córnea. La
exposición a la LUV afecta tanto el epitelio coí:1~ ,el
endotelio en la córnea, y el aumento de la expos1c1on
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�provoca daños considerables al mecanismo de
protección antioxidante cornea!, lo que resulta en
daños a ésta y a otras estructuras oculares. Esta
radiación también afecta el cristalino, que pierde su
transparencia debido a los cambios irreversibles en
sus proteínas (Diffey,1998).
Más recientemente, se ha observado que la LUV
afecta el sistema inmunológico de los seres vivos
produciendo inmunosupresión, lo que favorece
el desarro llo de infecciones tanto virales como
bacterianas. De ahí el comentario que se hacía en
el pasado acerca de la aparición de "fuegos bucales"
o también conocidos como aftas, lu ego de una
insolación desmesurada. Asimismo, el efecto inmunosupresivo favorecería el desarrollo del cáncer de piel
anteriormente mencionado (Gonzalez-Maglio et al.,
2016).
También, se ha demostrado que esta radiación es
capaz de generar los llamados radicales libres, que
son moléculas muy reactivas que están involucradas
en muchos procesos degenerativos de los tejidos
biológicos, además de relacionarse con mutagénesis
y carcinogénesis (Herrling et al., 2003).

EFE CTOS DE LA

LUV EN

EL

ADN

A nivel molecular, desde mucho tiempo atrás se sabe
que la LUV es una forma de radiación que actúa
como un mutágeno, un agente que causa cambios
heredables en el ADN. La exposición a la LUV provoca
cambios químicos que alteran la forma del ADN, y
por consecuencia se altera el código genético. La
LUV de longitudes de onda entre 200 a 300 nm
que se encuentra en la luz solar natural, lámparas
de sol y camas de bronceado, es capaz de afectar
marcadamente e l ADN pues este ácido nucleico
absorbe fuertemente la luz UV ya que la parte más
intensa del espectro de absorción de ADN abarca
longitudes de onda entre 250-260 nm. Debido a
la componente de LUV en la luz solar, este tipo de
radiación viene a constituirse en la fuente más común
de los tipos de radiación que daña al ADN (Beani,
2014).
La forma en que la LUV afecta al ADN , es
primordia lmente al causar la formación de los
60

llamados dímeros de timina, esto es, dos bases de
pirimidina orientadas una junto a la otra en la misma
cadena y que se unen entre sí, en lugar de unirse a
su pareja en la cadena opuesta. Ese efecto, produce
un abultamiento en el ADN dondequiera que ocurra,
por consecuencia las células no pueden leer más allá
o copiar las regiones que contienen los dímeros de
timina. Por su parte, la célula responde a este daño,
ya que un proceso celular llamado reparación por
escisión puede solucionar esto; una base del dímero
se corta de la hebra del ADN dañado, y una nueva
base sustituye a ésta, sin embargo, se inserta al
azar y sólo hay una probabilidad de 1 en 4 de que la
base sustituyente sea la misma que la que se eliminó,
por lo que este proceso de reparación por escisión
frecuentemente causa mutaciones al ADN (lkehata
y Ono, 2011).

EFECTOS Y USOS BENÉFICOS DE LA

LUV
En contraparte a todo lo anteriormente expuesto, la
LUV juega un papel importante en algunos procesos
vitales. Una reacción de importancia biológica es
la conversión de la provitamina Den vitamina D.
Las provitaminas (ergosterol y 7 -dehidrocolesterol)
provienen de la alimentación; las que llegan a la piel
por la circulación sufren la acción de la radiación
UV (270-320 nm) y se transforman en vitamina D.
La vitamina D entre otras acciones, es necesaria
para la absorción intestinal del calcio procedente
de los alimentos y es por eso que participa en la
homeostasis del hueso. El déficit de vitamina D
origina alteraciones óseas y raquitismo, también se
ha relacionado el riesgo de padecer algunos tipos de
cáncer, cuando el individuo tiene niveles sanguíneos
bajos de esta vitamina (Holick, 2014).
Por otra parte, son bien conocidas las aplicaciones
que involucran los efectos germicidas de los rayos
UV. Las áreas de aplicación antimicrobiana de esta
radiación no ionizante se dividen en tres grandes
categorías: a) inhibición de microorganismos en las
superficies que permite la disminución de carga
microbiana de materiales de empaque, por ejemplo,
contenedores, envoltorios o tapas de botellas,
mediante la disposición de lámparas apropiadas
sobre los transportadores. El éxito de esta aplicación
Facultad de Ciencias Biológicas UANL

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Figura 5. El uso de la radiación ultravioleta facilita el trabajo
con más seguridad al manejar agentes infecciosos de alta
virulencia en campanas de f lujo laminar empleadas en los
laboratorios

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Figura 6. La Luz ultravioleta ha probado ser muy eficiente en
la eliminación de una variedad de gérmenes en lugares donde
una alta asepsia es requerida, como es el caso de las salas de
quirófano de los hospitales.

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depende de que las superficies del material estén
limpias y libres de cualquier suciedad que absorba
la radiación y proteja las bacterias; b) destrucción
de microorganismos en el aire, en los hospitales, las
lámparas uve se han utilizado para crear una cortina
o barrera de radiación por la que debe pasar el aire
antes de llegar a pacientes sensibles a la infección.
Además, la LUV se ha utilizado para disminuir la
cantidad de bacterias transmitidas por el aire y que
facilitan el trabajo en campanas de flujo laminar
cuando se manejan microrganismos altamente

Biología y Sociedad, diciembre 2018

virulentos (Figura 5), también en quirófanos, donde
se requiere una alta asepsia (Figura 6), y en salas
de internamiento de pacientes infecciosos; c)
esterilización de líquidos, el tratamiento con uve es
una de las formas más sencillas de destruir una amplia
gama de microorganismos en el agua. Se ha utilizado
para desinfectar efluentes de aguas residuales, agua
potable y agua para piscinas. Además, la combinación
de rayos UVy el ozono tiene una acción oxidante muy
poderosa que puede reducir el contenido microbiano
del agua a niveles extremadamente bajos.

61

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63

�R ESIDUOS DE
LA INDUSTRIA DE
REFINACIÓN DE ACEITE
DE SOYA COMO
FUENTE POTENCIAL
DE SUSTANCIAS
BIOACTIVAS

R ESUMEN
El aprovechamiento de residuos industriales es una demanda prioritaria
a nivel nacional e internacional , por cuestiones de sustentabilidad, ya que
la enorme producción de los mismos es una consecuencia natural de la
actividad humana. Puntualmente, de la etapa de desodorización en el proceso
de refinación de aceite de semillas oleaginosas se obtiene un subproducto
denominado genéricamente ácidos grasos destilados (AGD · s), el cual ,
es objeto de estudio de esta revisión. Varios autores reportan que dicho
subproducto resulta ser rico en fitoesteroles, tocoferoles y escualeno, que
son sustancias bioactivas ya que producen efectos hipocolesterolémicos,
antioxidantes y emolientes entre otros; por lo tanto, se les considera útiles
en la prevención de enfermedades cardiovasculares y degenerativas.
En este trabajo se presenta una revisión de la información que existe acerca
de la composición química de estos residuos en cuanto al contenido de dichas
sustancias fisiológicamente activas, como base científica para un potencial
aprovechamiento por parte de la industria alimentaria y farmacéutica.

M. A.Núñez González 1, C. A. Amaya Guerra1, J. Báez González1, C.J. Aguilera González1 , S. Moreno Limón1, J. Rodríguez Rodríguez2.
1 Universidad

Autónoma de Nuevo León. Facultad de Ciencias Biológicas, Av. Universidad s/n, C. P 66455, Cd. Universitaria San Nicolás
de los Garza, Nuevo León.
2 Tecnológico de M onterrey, Campus M onterrey, Ave. Eugenio Garza Sada 2501, Monterrey, NL 648 49, México. Av. Eugenio Garza Sada
2501 Sur Col. Tecnológico C.P 64849, Monterrey, Nuevo León, México.

64

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INTRODUCCIÓN

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Una demanda actual a nivel mundial es la disminución
y/o aprovechamiento de los subproductos generados
en los procesos. En la industria de extracción y
refinación de aceite vegetal , la optimización de
cada una de las etapas y la caracterización de
los subproductos generados en las mismas para
su potencial aprovechamiento son un tema de
investigación

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Durante el proceso de refinación, específicamente en
la etapa de desodorización se genera un subproducto
conocido como ácidos grasos destilados (AGD 's) del
cual existen reportes que indican su alto contenido
de componente menores tales como fitoesteroles,
tocoferoles y escualeno, sustancias biológicamente
activas con alto valor en la industria alimentar ia,
farmacéutica y cosmética Costa et al. (2011).

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La industria de extracción de aceite de semillas
oleaginosas es una actividad económica importante.
El aceite que se obtiene debe ser refinado para su
uso comestible, este proceso consiste en una serie
de etapas, entre ellas la desodorización, en la que
se eliminan sustancias volátiles responsables de
características organolépticas indeseables (color,
olor, sabor). El producto residual obtenido (AG D ' s),
contiene en su mayoría cetonas o aldehídos de peso
molecular bajo y en ocasiones ácidos grasos libres
de menos de 12 átomos de carbono, esteroles,
escualeno y tocoferoles Dumont et al. (2007).

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El propósito de la presente revisión fue recopilar la
información que existe acerca de la composición
de subproductos de l a industria al imentaria ,
específicamente del subproducto denominado
ácidos grasos destilados de aceite soya (AGD ' s)
provenientes de la industria de refinación de
aceite vegetal, concretame nte del proceso
de desodori zación , como fue nte potencial de
fitoesteroles , escualeno y tocofero les, que
son sustancias fisiológicamente activas como
hipocolesterolémicos y antioxidantes naturales que
juegan un papel muy importante en la nutrición de
humanos y animales.
Biología y Sociedad, diciembre 2018

65

�ÜLEAGINOSAS
Las oleaginosas son plantas utilizadas para la producción
de aceites y grasas comestibles. Su rasgo característico
es el alto contenido de aceite, generalmente de 20% en
peso o mayor Willms et al. (1999), Matthaus y Brül (2001).
La Tabla 1 muestra los contenidos de aceite de las semillas
más utilizadas a nivel mundial.
Tabla 1. Contenido y producción de aceite de oleaginosas.
Editada de Miyahara, 1993.
Oleaginosa

Contenido de aceite (%)

Canela

40 -45

Maíz

3.1 - 5.7

Semilla de algodón

18-20

Cacahuate

45 - 50

Cártamo

30 - 35

Soya

18-20

Girasol

35-45

Soya
La soya es una planta herbácea que pertenece a la
familia Fabáceae, cuyo nombre científico es Glycine
max L., de la cual se aprovecha la semilla. En México
representa el principal cultivo oleaginoso, Financiera
Rural (2013), siendo en 2011 el 38% de la superficie
sembrada destinada a este grupo (167 mil de 439 mil
ha), así como el 44.3% del volumen producido (205 mil
de 463 mil toneladas) y el 37.3% del valor total de las
oleaginosas (1289 de 3452 millones de pesos). Los
principales consumidores de soya a nivel nacional son

la industria aceitera y pecuaria. La industria aceitera
utiliza la soya para la extracción y transformación de
aceite, para uso comestible principalmente. Por otro
lado, la industria pecuaria utiliza principalmente la pasta
o harina de soya, la cual también es un subproducto de
la extracción de aceite, por su alto nivel de proteínas
(cerca del 40%) y bajo nivel de toxicidad (Oumont y
Suresh, 2007). Estos usos han permitido que la soya
sea considerada como uno de los cultivos más rentables
en el mundo (Financiera Rural, 2013).

Producción y refinación del aceite vegetal
Para obtener aceite comestible de las semillas de
oleaginosas se requiere una serie de procesos. El
primero es la separación o extracción del aceite de
la semilla mediante extracción química o separación
física. Después de varios procedimientos, pasa de
aceite crudo a producto comestible (Figura 1).
Un factor importante durante todo el proceso es
evitar la oxidación y la hidrólisis de los aceites, ya
que afectan su calidad. La oxidación se origina por
la exposición al oxígeno y puede ser acelerada con
calor, esta provoca problemas de olor y estabilidad
de sabor. La hidrólisis ocurre siempre que los aceites
entren en con tacto con agua generando ácidos
grasos libres (O'Brien et al. 2000).
El objetivo de la refinación del aceite es remover
algunas sustancias presentes en el mismo, para
así satisfacer los estándares de calidad en sabor,
apariencia y estabilidad. Los procesos unitarios
asociados usualmente son el desgomado, blanqueado
Recolección
de semillas
Contacto con

Trituración y
extracción

Refinación

l

Recolección
de semillas •4- -

Figura 1. Esquema del proceso de
producción y refinación del aceite
vegetal.

66

·Neutralización
·Decoloración o blanqueo
·Desodorización
·Filtración

l

Aceite vegetal
comestible

Facultad de Ciencias Biológicas UANL

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Colesterol

Sitosterol

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Campesterol

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Sitostanol

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Figura 2. Estructura química del colesterol y de los principales fitoesteroles y fitoestanoles (López, 2005).

y desodorizado. Las gomas (fosfolípidos) y los
complejos metálicos se remueven en el desgomado
y los productos de oxidación y pigmentos son
eliminados durante el blanqueamiento, proceso que
también remueve cualquier traza de gomas y jabones
(Wiedermann, 1981). Finalmente, es necesario
un proceso de desodorización, que consiste en
una destilación por arrastre de vapor. El vapor se
inyecta al aceite a baja presión (1 a 6 mm Hg) y a una
temperatura de 252 a 266 ºC para destilar los ácidos
grasos libres y los compuestos causantes de mal olor
(Erickson, 1995).
La desodorización de los aceites vegetales tiene la
finalidad de eliminar sustancias que imparten sabores
y olores indeseables a los mismos. Esta operación es
una de las etapas finales en el proceso de refinación
de aceites vegetales utilizado actualmente y se
lleva a cabo por destilación, mediante arrastre con
vapor, de las sustancias más volátiles presentes
en el aceite extraído. Junto con las sustancias que
producen aromas indeseables al aceite (productos
de oxidación como aldehídos, cetonas, etc.) se
destilan en parte, otros componentes minoritarios del
aceite, tales como ácidos grasos libres, tocoferoles,
esteroles, escualeno, mono y digl icéridos, algo
de triglicéridos, hidrocarburos pesados y otros
componentes menores. Estos subproductos se
denominan como ácidos grasos destilados (AGD 's)
y las condiciones de desodorización (temperatura,
presión, tiempo de residencia), influyen en su
composición de los mismos (O'Brien et al. 2000).

Biología y Sociedad, diciembre 2018

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Este subproducto, normalmente se mezcla con otros
efluentes del proceso de refinación y de esta manera
se comercializa con un bajo valor a otras industrias
relacionadas. Sin embargo, las características de
algunos de los componentes presentes sugieren
la conveniencia de un tratamiento que permita
separar los compuestos de mayor valor. En algunas
indust rias de refinación de aceites, este destilado
se vende a empresas que recuperan algunos de sus
componentes. El precio de este destilado se basa
generalmente en su contenido de tocoferoles, aunque
en ocasiones también el contenido de esteroles ha
sido considerado (Pramparo, 2005).

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Fitoesteroles
Los esteroles y estanoles vegetales (a los que se
refiere colectivamente como fitoesteroles) son
constituyentes normales de la dieta humana (Figura
2). Los fitoesteroles y sus formas reducidas, son
esteroles de origen vegetal ampliamente distribuidos
en la naturaleza y cuya estructura es muy similar
a la del colesterol. Dichos compuestos como el
campesterol, el ls-sitosterol y el estigmasterol
están ampliamente distribuidos en las plantas en
cantidades variables (Hovenkamp et al. 2008).
El promedio de ingesta diaria de fitoesteroles en los
países occidentales es aproximadamente de 250
mg/día, principalmente provenientes de aceites
vegetales, cereales, frutos secos, etc. Estos son
componentes bioactivos menores de los lípidos, es

67

�decir, tienen un efecto positivo en la salud humana.
Los aceites vegeta les contienen solo O.1-1 % de
fitoesteroles. Se ha reportado, que dosis de 3.1 g de
fitoesteroles por día podrían proporcionar beneficios
para la salud. Lo anterior, indica que se requieren
fitoesteroles en una forma concentrada y de calidad
alimentaria, lo que ha generado un interés creciente
en la preparación de alimentos enriquecidos con
fitoesteroles para su uso como nutracéutico (Meijer,
1999); (Daguat, 2000); Ling y Jones (1995).
Desde hace años se conoce que los fitosteroles
producen efectos hipocolesterolémicos cuando
son ingeridos en el rango de 1-3 g/día, por lo cual
se les considera como importantes aliados en la
prevención de las enfermedades cardiovasculares,
siendo su consumo indicado para individuos con
hipercolesterolemias leves o moderadas (Gonzalez
et al. 2012). El efecto hipoco lesterolémico es
atribuido a tres acciones metabólicas: a) inhibición de
la absorción intestinal de colesterol, por competencia
durante la incorporación a las micelas mixtas; b)
disminución de la esterificación del colesterol en
los enterocitos, al inhibir la actividad de la enzima
acilCoA-colesterol -acil transferasa; c) estimulación
del eflujo de colesterol desde los enterocitos hacia
el lumen intestinal, al aumentar la actividad y la
expresión de un transportador de tipo ABC. La acción
conjunta de los esteroles y/o estanoles sobre estos
mecanismos produce una disminución del colesterol
total plasmático y del colesterol-LDL, sin modificar
los niveles del colesterol-HDL. Los fitoesteroles y
fitoestanoles constituyen un modelo muy adecuado
para el desarrollo de alimentos f unc ionales
(Valenzuela y Ronco, 2004).
Los esteroles en plantas existen como fitoesteroles
libres, ésteres de ácido graso y en formas glicosilada
y acilada esteril glicosilada. En aceites comestibles
los fitoesteroles están presentes en su forma libre y
esterificada (Fernandes y Cabral, 2007).
Texeira et al. (2011), resaltan que los fitoesteroles
esterificados tienen mayor interés en la industria
alimentaria por ser más biact ivos y liposolubles
que los f itoesteroles libres, por lo que es fácil
incorporarlos en productos grasos para la producción
de alimentos funcionales, además, existen diversos
reportes que promueven los fitoesteroles para

68

alimentos funcionales o saludables por su actividad
antioxidante y estabilidad térmica, por ello se usan en
diferentes productos alimenticios como yogur, zumos
de frutas, bebidas y también los aceites de cocina
(Wang et al. 2002); Watkins, 2005). El aceite de
cocina rico en fitoesteroles puede ser utilizado para
producir frituras, pasteles, panes y de esta manera
bajar el colesterol en los consumidores (Kochhar,
2000). En el mercado mundial, se comercializan a
los restaurantes y empresas de servicios alimentarios
que están buscando más formas de controlar el
colesterol sin el uso de drogas Makhal et al. (2006).
La re finación química del aceite vegetal es el
proceso más usado para la reducción de sustancias
responsables de olores desagradables extrayendo una
cantidad significativa de productos indeseables (gomas
y ácidos grasos destilados). El subproducto generado
en el proceso es una fuente de componentes valiosos,
como los ácidos grasos libres, monoacilgliceroles (MAG),
diacilglicerol (DAG), triglicéridos (CTC), esteroles y
tocoferoles. La extracción de estos componentes
de los destilados de desodorización y su conversión
en productos de valor ha sido objeto de varias
investigaciones (Haas et al. 1996, 2000) y 2003).
Existen varios estudios que reportan concentraciones
variables de fitoesteroles en AGD 's, estos se muestran
en la Tabla 2.
Tabla 2. Referencias que reportan diferentes concentraciones
de fitoesteroles en AGD 's.

% p/p de Fitoesteroles en

REFERENCIA

AGD's

Dumont &amp; Suresh, 2007

7.1
6.1-7.8

Khatoon et al., 2009
Verleyen et al., 2001

15.26

lto et al., 2005

20

Escualeno
El escualeno, es un isoprenoide de 30 carbonos
(Fig ura 3). presente en la fracción lipídica no
saponificable de algunos alimentos, y es abundante
en el aceite de hígado de tiburón (Squaluss spp.), el
aceite de oliva y el amaranto (He y Corke, 2003).
Se ha reportado que el escualeno es un importante
agente quimiopreventivo del cáncer (Smith, 2000).
Más recientemente, se ha demostrado que este

Facultad de Ciencias Biológicas UANL

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compuesto actúa como un ant ídoto para reducir
toxicidad inducida por drogas, lo que puede ser
atribuido a su función como un antioxidante Aguilera
et al. (2005} y Senthilkumar et al. (2006).

Figura 3. Estructura química del escualeno.

Su importancia como suplemento dietético está
ligada a la capacidad de reducir los niveles de
colesterol y triglicéridos Chan et al. (1996); Zhang
et al. (2002).
Por otra parte, el escualeno también se utiliza en su
forma natural o hidrogenada en la formulación de
cosméticos por sus propiedades como humectante
o agente emoliente. Sin embargo, su uso en
aplicaciones cosméticas ha sido limitado ya que
existe una preocupación por la conservación de las
especies marinas a nivel internacional, por lo que
resulta importante establecer fuentes alternas para
el suministro de este hidrocarburo.
Pramparo (2005), reporta niveles de escualeno
en AGD 's de 1 .19 % p/p, mientras que Dumont y
Suresh (2007) y Guanawn et al. (2007) establecen
contenidos de 5.5 y 1 .83 % p/p respectivamente,
por otro lado, Verleyen et al. (2001) encuentran
concentraciones de 0.9 % p/p.

Tocoferoles
Los Tocoferoles son compuestos con actividad de
vitamina E, importantes en la protección de los lípidos
insaturados de las membranas celulares contra la
oxidación (Benites et al. 2005). La vitamina E considera
ocho variantes diferentes: a-, p-,y-, y ó-tocoferoles cola
fitilo saturado (Figura 4) y a-, p-, y-y ó-tocotrienoles
(cola fitilo insaturado). En estudios de prevención del
cáncer con vitamina E se ha utilizado principalmente la
variante a-tocoferol (Constantinou, 2008).
El uso del AGD 's como un nutriente en la dieta de
animales rumiantes como fuente de tocoferoles,
Biología y Sociedad, diciembre 2018

también está reportado. Por lo que, además del
aspecto económico, investigaciones con este
producto han ido en aumento, en busca de métodos
para su empleo (Borher et al. 2002; Moraes et al.
2004), y el estudio de posibles efectos tóxicos del
mismo (Oliveira et al. 2005 ; Oliveira et al. 2006).
El y-tocoferol y más recientemente ó-tocoferol,
han mostrado una mayor capacidad para reducir la
inflamación, la proliferación celular, y la carga tumoral.
Asimismo, mezclas enriquecidas con a-, p-, y-, y
ó-tocoferoles inhiben el desarrollo de la hiperplasia
mamaria y la tumorigénesis en modelos animales (Lee
et al. 2009).
El a-tocoferol es conocido como la "clásica" vitamina
E, se encuentra más comúnmente en germen de
trigo, almendras y aceite de girasol. Sin embargo,
el y-tocoferol es más común que el a-tocoferol en
la dieta estadounidense y se encuentra en aceites
vegetales como el de soya, maíz y algodón y en los
subproductos del aceite de maíz (Traber, 2007).
Smolarek y Nanjoo (2011) realizaron una revisión
de la actividad quimiopreventiva de la vitamina
E para cáncer mamario y concluyeron que los
resultados de estudios en donde se expresan los
tocoferoles de forma genérica como vitamina E,
pueden ser vagos si no se define la variante de
tocoferol utilizado . Igualmente, establecen que
dicha distinción es muy importante para determinar
la eficacia de cada variante tocoferol y su actividad
como quimiopreventivo, por lo que existen realmente
pocos estudios en los que si se especifica ésta.
Benites et al. (2005) reportaron un contenido de
tocoferoles totales de 10.44% p/p, en un estudio
para evaluar el contenido de estos compuestos
después de una etapa de neutralización de los AGD 's
para su uso potencial como un suplemento en la
alimentación de animales.
Químicamente, los AGD 's son una mezcla compleja
de ácidos grasos libres, trigl icero les, cetonas,
peróxidos, hidrocarburos, oleínas, esteroles y
tocoferoles (Okoshi et al. 2007) y se han usado en la
industria alimentaria y farmacéutica como fuente de
antioxidantes naturales (De Greyt y Kellens, 2000).
Varios autores han estudiado los tocoferoles (vitamina
E) presentes en los AGD 's. La evaluación de la
cantidad de cada tipo de componentes presentes
69

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a- Tocoferol

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B- Tocoferol

CH 3

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CH3

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y- T ocoferol

C H3

HO
CH 3

C-1-1

CH3

CH3

C H3

8- Tocoferol

Figura 4. Estructura química de a·, 13·, y·, y 15·tocoferoles. Editado de Smolarek y
Nanjoo, 2011.

en estos residuos es realmente importante para una
buena estimación de su conveniencia económica
(Martis et al. 2006b ; Mendes et al. 2005 y 2002;
Nagao et al. 2005 y Waranabe et al. 2004).
Brasil es el segundo mayor productor de soya y por lo
tanto tiene una gran cantidad de subproducto, viable
para la recuperación de tocoferoles (Martins et al.,
2006a). Existen diferentes estudios que reportan
concentraciones variables de tocoferoles en AGD 's•
estos se muestran en la Tabla 3.
Tabla 3. Referencias que reportan diferentes concentraciones
de tocoferoles en AGD 's.
REFERENCIA

% p/p de tocoferoles en
AGD's

lto et al., 2005

10.0

Benites et al., 2005

10.44

Verleyen et al., 2001

14.9

Dumont &amp;Suresh, 2007

18.6

70

CONCLUSIÓN
El incremento del aprovechamiento de los desechos
y subproductos industriales es una necesidad de la
industria para cumplir con las normas ambientales,
además, la sustitución de ingredientes artificiales
por productos naturales ha ganado la atención
mundial en la industria alimentaria, farmacéutica y
cosmética. Con base en los datos presentados en la
presente revisión, es posible plantear la factibilidad
del aprovechamiento del subproducto de la etapa de
deodorización del aceite de soya, por lo que resulta
necesario proponer la investigación para estandarizar
protocolos de purificación de los compuestos
bioactivos presentes tales como fitoesteroles ,
escualeno y tocoferoles.

Facultad de Ciencias Biológicas UANL

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73

�EL COLESTEROL

EN ALIMENTOS

¿Es BUENO o
MALO?
Minerva Bautista V illarreal, Claudia T Gallardo Rivera, Loruhama
Sandra Cast illo Hernández, Ma. Adriana Núñez González, Carlos A
Amaya Guerra, Juan Gabriel Báez González.

Palabras clave: Colesterol, LDL, HDL,
lípidos, triglicéridos, huevo.
Keywords: Cho/esterol, LDL, HDL,
lipids, triglycerides, egg.

74

Facultad de Ciencias Biológicas UANL

�R ESUMEN
El colesterol es un componente de las membranas celulares y es parte de la síntesis de los
esteroides como la vitamina D. Se encuentra presente en el organismo como "colesterol
bueno" (HDL) y "colesterol malo" (LDL). Se recomienda un valor menor de 200 mg/dL
de colesterol en sangre, para evitar el desarrollo de enfermedades cardiovasculares.
Los niveles recomendados de colesterol HDL y LDL son: 72 mg/dL y 130 mg/dL,
respectivamente. En el 2016 en la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (ENSANUT)
se evaluó la prevalencia de sobrepeso y obesidad en niños, adolescentes y adultos, y se
pudo observar un aumento en zonas rurales. Dentro de los alimentos altos en colesterol
que consumimos se encuentran: la carne como las cost illas con 109 mg, la leche entera
con 124 mg y el huevo con 27 4 mg de colesterol. Los huevos son un componente clave de
la dieta en México, y de sus componentes la yema posee un valor de 272 mg de colesterol.
Una dieta alta en colesterol y grasa como es la occidental puede aumentar el riesgo de
padecer cáncer de mama. Es importante consumir: aceites vegetales, semillas, frutos
secos y las legumbres, que son f uente de fitoesteroles para disminuir el colesterol LDL
en sangre.

Biología y Sociedad, diciembre 2018

75

�,,0
1NTRODUCCIÓN

¿Qué es el colesterol ?
El colesterol es el precursor de las hormonas esteroideas
y los ácidos biliares, además de formar parte de la
est ruct ura de las membranas celulares (Margan et
al. 2016). El "colest erol bueno" (HDL) proviene de la
abreviatura en inglés de las palabras lipoproteínas de
alta densidad (high density lipoproteins). Las HDL están
compuestas por grasas (colesterol y fosfolípidos) y una
porción alta de prot eínas. Se le llama colesterol bueno
porque evita que el colest erol se deposite en exceso en
las arterias, ya que las prot eínas que contiene son afines
al colesterol y grasas que pueden encontrarse circulando
en la sangre, de t al manera que puede "recolectarlas"y
transportarlas al hígado para su posterior eliminación,
a través del int est ino y representa la única f orma de
eliminar el exceso de colestero l (Margan et al. 2016;
Ledford, 2016). El "colesterol malo" (LDL) transporta
desde e l hígado hasta los t ejidos la mayor parte del
colest erol, tanto el f abr icado por el hígado como el
obtenido por la propia aliment ación. El "colesterol malo"
contiene más grasa que proteínas. La grasa que contiene
se adhiere a las arterias formando una capa, y su
aumento tiene un impact o directo en el riesgo de padecer
enfermedades cardiovasculares (Ledford, 201 6). En el
2005 el National Cholest erol Education Program Adult
Treatment Panel 111 (ATPI 11) recomendó una ingesta diaria
menor de 300 mg/d ía de colesterol para adultos sanos y
menos de 200 mg/día de colesterol para personas con
colesterol elevado (Djoussé y Gaziano, 2009).
En México las enfermedades cardiovasculares constituyen
un problema importante de salud pública, además de altos
niveles de colesterol, tri glicéridos o ambos (dislipidemias
y obesidad) (Secretaría de Salud, 2001). En la Encuest a
Nacional de Salud y Nutrición (ENSANUT) en el 201 6
se evaluó la prevalencia de sobrepeso y obesidad en
niños, adolescentes y adultos, y se pudo observar que el
sobrepeso y la obesidad en mujeres presentó un aument o
respecto a cifras de 201 2, en los tres grupos de edad, el
cual es mayor en zonas rurales que urbanas. En la población
masculina adulta el sobrepeso y obesidad aumentó en
zonas rurales (de 6 1 .1% en 2012 a 67.5% en 2016)
mientras que se est abilizó en zonas urbanas, en las que se
mantiene en un nivel elevado (69.9%) (ENSANUT, 2016).
En la Figura 1 podemos observar donde se a loja el
colesterol en e l corazón.

76

1.Tronco arterial braCJJiocefáliooz
2.Carótida izquierda
3.Subclavia izquierda
4.Callado de la aorta
5.Arteña pulmonar (colesteroO
6..Alxicular izquierda

7 .Arteria coronaria (colesterol)
8 .Ventriculo izquierdo
9.Ventrfcolo derecho
1 0.Arteria coronaria (colesterol)
11.Aurlcula de&lt;echa
12. Vena cava superior

Figura 1 . El corazón y los sitios donde puede alojarse el
colesterol.

Una d ieta a lta en co lest e r ol y g r asa como l a
occidental pued e aumentar e l riesgo de cáncer de
mama (Changkun et a l. 2016). Los a limentos que
cont ienen colest erol generalment e son d e o r igen
animal, como se muest ra una Tabla 1 .
Tabla 1 . Colesterol presente en alimentos de consumo diario.

Alimento
Cheddar (1 taza)
Leche entera (1 taza)
Crema para café (1 taza)
Crema batida espesa
Leche condensada (ltaza)
Helado (1/2 galón)
Yema de huevo( una yema)
Mantequilla (media taza)
Manteca (1 taza)
Cangrejo
Camarones
Hígado
Costilla
Sardinas
Pollo
Muffin
Natilla
Ensalada de papa con mayonesa
Huevo entero sin cáscara
Yema de huevo

Peso(g)

Colesterol (mg)

113
246
240
238
306
1 ,064
17
113
205
135
85
85
85
85
245
138
265
250
50
17

119
34
159
326
104
476
272
247
195
135
128
410
109
85
221
213
278
170
274
272

Facultad de Ciencias Biológicas UANL

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EL COLESTEROL EN

LA DIETA Y LAS

ENFERMEDADES CARDIOVASCULARES
El colesterol elevado es uno de los principales
factores de riesgo cardiovascular. México encabeza
las estadísticas de obesidad, en adultos y niños.
De enero a noviembre del 2014 se diagnosticaron
323,110 casos nuevos de obesidad. La Secretaría
de Salud informó que México, líder mundial también
en obesidad infantil, de enero a noviembre del 2014
registró 35,157 nuevos casos de obesidad entre
niños de 1 a 14 años y 15,626 nuevos casos entre
jóvenes de 15 a 19 años (OMENT, 2015). También
es importante destacar que los bebés también
padecen obesidad, de enero a noviembre de 2014
se registraron 3,311 casos nuevos de obesidad en
bebés de O a 12 meses de edad, cifras reportadas por
la Secretaría de Salud. Dentro de las consecuencias
a largo plazo está que los niños tengan triglicéridos
y colesterol alto (OMENT, 2015).
En 2013 la OMS acordó una serie de mecanismos
mundiales para red ucir la carga evitable de
enfermedades no transmisibles (ENT), entre ellos el
"Plan de acción mundial para la prevención y el control
de las enfermedades no transmisibles 2013-2020''.
El citado plan tiene por objeto reducir para 2025 el
número de muertes prematuras asociadas a las ENT
en un 25%, y el lo a través de nueve metas mundiales
de aplicación voluntaria. Dos de esas metas
mundiales se centran directamente en la prevención
y el control de las enfermedades cardiovasculares.
La meta 6 del plan de acción mundial prevé reducir
la prevalencia de hipertensión en un 25%, la cual
es uno de los principa les factores de riesgo de
enfermedad cardiovascular. La prevalencia mundial
de hipertensión (definida como tensión arterial
sistólica mayor a 140 mmHg y/o tensión arterial
diastólica menor a 90 mmHg) en adultos de 18 años
o más se situó en 2014 en alrededor de un 22%.
Para alcanzar la citada meta, es fundamental
reducir la incidencia de hipertensión, a través
de acciones dirigidas a toda la población que
hagan disminuir los hábitos alimenticios
que pueden favorecer el desarrollo de
enfermedades card iovascu lares, en
particular el consumo nocivo de alcohol,
la inactividad física, el sobrepeso, la

Biología y Sociedad, diciembre 2018

obesidad y el consumo elevado de sal. Es necesario
adoptar la detección temprana y el manejo costo
eficaz de la hipertensión, un enfoque que tenga
en cuenta todos los factores de riesgo, para así
prevenir los ataques cardíacos, los accidentes
cerebrovasculares y otras complicaciones (OMENT,
2015).

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ELCOLESTEROL ¿EN QUÉ ALIMENTOS
SE ENCUENTRA?
Es un compuesto esencial de la estructura de las
membranas celulares de los mamíferos, componente
principal del cerebro y de las células nerviosas. Es
un intermediario en la síntesis de ácidos biliares y
hormonas (Kathleen y Escott-Stump, 2001). Dentro
de los alimentos altos en colesterol que consumimos
se encuentran: carne como las costillas con 109
mg (porción: 2 piezas), la leche entera con 124 mg
{porción: 1 taza) y el huevo con 27 4 mg de colesterol
(porción: 1 huevo), (Figura 2), a continuación se
describe cada uno.

Figura 2. Contenido de
colesterol en algunos
alimentos.

77

�Carne
En la década de 1960 surgieron teorías que relacionan
la grasa y el colesterol de los alimentos de origen animal
con enfermedades crónicas. Para disminuir el riesgo
cardiovascular es importante reducir el consumo de
grasas, especialmente las saturadas. La carne magra
contiene aproximadamente 0.5-1 o/o de fosfolípidos
y sus ácidos grasos son más insaturados. Hay mayor
cantidad de ácidos grasos saturados en carne de vaca
(40-7 1 %), cerdo (39-49%) y cordero (46-64%), que en
la de ave (28-33%) y bacalao (30%) (Fennema, 2000).
El pescado contiene proteína fuente de aminoácidos
esenciales (alto valor biológico). Los pescados azules
como el atún, el salmón y la sardina presentan un
porcentaje de grasa de hasta el 30%, y lo pescados
blancos como el lenguado y bacalao contienen de 1
a 2%. La grasa marina es fuente de ácidos grasos
omega 3 (ácidos grasos poliinsaturados), los cuales
tienen las siguientes propiedades: disminuir el
colesterol en sangre, impedir la formación de trombos
y aumentar la fluidez de la sangre. Los pescados
azules por tener mayor contenido de omega 3 se
recomiendan para la prevención y tratamiento de
enfermedades cardiovasculares (Pérez y Zamora,
2002).

2

1. Membrana vitelina
2. Yema
3. Clara

Leche
De acuerdo con la NOM-155-SCFl-2012 es el
producto obtenido de la secreción de las glándulas
mamarias de las vacas, el cual debe ser sometido
a tratamientos té rmicos u otros procesos que
garanticen la inocuidad del producto. Además,
puede someterse a otras operaciones tales como
clarificación, homogeneización, estandarización u
otras, siempre y cuando no contaminen al producto y
cumpla con las especificaciones de su denominación.
La composición nutrimental de la leche es 79% agua,
10% proteínas, 7% grasa, 3% lactosa y 1 o/o cenizas
(Badui, 2013 ; CANILEC, 2011). El contenido de
grasa varía según la especie, raza del animal y estado
de lactancia. Dentro de su composición los lípidos
son los que le confieren las características únicas
de sabor y contenido nutrimental. La grasa de la
leche contiene vitaminas liposolubles A,D,E y K. La
composición de colesterol es 13.77 mg de colesterol/
100g de leche (Chiu et al. 2004).

78

3

Figura 3. Estructura del huevo.

Huevo
Los huevos son un componente clave de la dieta en
México, es un país caracterizado por un alto riesgo
de enfermedades cardiovasculares (Aguilar et al.,
2004). Se han realizado investigaciones al respecto.
Nassif et al. (2011) realizaron un estudio en el cual
no observaron cambios en el perfil lipídico con el
consumo de tres huevos diarios durante tres meses.
La composición de un huevo es 75% agua, 12%
proteínas y lípidos, y cerca de 1 o/o de carbohidratos
y minerales, aproximadamente (U-Chan et al. 1995).
Los lípidos están presentes exclusivamente en la
yema de huevo. En la Figura 3 , podemos observar la
estructura del huevo.
Facultad de Ciencias Biológicas UANL

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1993). Están constituidos principalmente por
lipoproteínas de alta densidad (HDL) (70%) y
fosvitina (16%) (Burley y Cook, 1961; Saari et
al. 1964). Las lipoproteínas de baja densidad
(LDL) (12%) se incluyen en la estructura granular
(Causeret et al. 1991).

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HDL

LDL

Fosvitina

B

La grasa del huevo entero es de aproximadamente
el 12%, presente principalmente en la yema que
contiene un 32-36% de lípidos. Se componen
de 66% de triglicéridos, 28% de fosfolípidos,
y un 5% de colesterol (Fennnema, 2000). Los
carotenoides y xantófilas (luteína, criptoxantinas
y zeaxantinas) representan menos del 1 % de los
lípidos de la yema, y le dan su color (Anton, 2013).
El plasma comprende 78% de la materia seca
de yema y se compone de 85% de LDL y 15%
livetinas (Burley y Cook, 1961). En él se encuentran
aproximadamente el 90% de los lípidos de la yema
(incluyendo casi todos los carotenoides) y 50% de
las proteínas de las yema. Los lípidos del plasma
se distribuyen en: 70% de triglicéridos, 25º/b de
fosfolípidos y 5% de colesterol.
El colesterol presente en la yema de huevo puede
contribuir al riesgo de enfermedades cardiovasculares
(Clark et al. 2014).

HO

REDUCCIÓN DE COLESTEROL EN
Figura 4. Estructura de los a) gránulos y b) colesterol
(Imágenes a escala).

COMPONENTES PRINCIPALES DE LA
YEMA DE HUEVO
La yema de huevo corresponde al 36% del peso
total del huevo de gallina (Li-Chan et al. 1995). Sus
principales componentes son agua 51%, proteínas
16%, lípidos 32.6%, minerales 1 .7% y carbohidratos
0.6% (Clark et al. 2014).
La yema de huevo está compuesta agregados
(gránulos) en suspensión en un líquido amarillo claro
(plasma) que contiene lipoproteínas y proteínas. Los
gránulos Figura 4 representan aproximadamente
el 50% de las proteínas de la yema de huevo y un
7% de lípidos de la yema (Dyer-Hurdon y Nnanna,
Biología y Sociedad, diciembre 2018

ALIMENTOS
Se han estudiado diferentes métodos para disminuir
el colesterol presente en la yema de huevo, Warren et
al. (1988) empleó solventes como hexano, obteniendo
un 66% de extracción de colesterol; Borges et al.
(1996) usaron una relación 1:12 (p/p) (yema: acetona)
obteniendo una extracción del 87% de colesterol.
Laca et al. (2010) extrajeron los gránulos de la yema
y los mezclaron en una relación 1:15 v/v con agua,
obteniendo una reducción del 77% de colesterol;
Chiu et al. (2004) emplearon betaciclodextrinas
y quitosano para adsorber un 92% de colesterol
presente en la yema de huevo; García et al. (2007)
usaron pectinas de alto metoxilo para obtener una
reducción del 83.4% de colesterol. Se han utilizado
biopolímeros como la goma arábiga para reducir el
colesterol presente en la yema.
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�ALIMENTOS QUE SE PUEDEN ELABORAR
CON YEMA BAJO EN COLESTEROL
Con la yema de huevo baja en colesterol se han
elaborado productos como muffins (Marcet et al.
2015) ellos formularon un muffin bajo en colesterol
y libre de gluten, para ello reemplazaron la yema de
huevo por los gránulos que están presentes en ella
y son bajos en colesterol y obtuvieron un producto
con mayor dureza y algunas diferencias de color en
comparación con la receta de yema de huevo entera.
Laca et al. (2010) probaron los gránulos como agente
emulsificante en mayonesas, y concluyeron que la
mayonesa baja en colesterol tiene un comportamiento
simi lar a la comercial. Valverde et al. (2016)
desarrollaron gelatinas empleando gránulos y plasma
en combinación con carragenina siendo productos
con un alto aporte nutricional.

ALIMENTOS RECOMENDADOS PARA

c.

Omega-3: pescado y marisco, particularmente el
pescado azul (sardina, anchoa, arenque, salmón
y trucha, entre otros), y algunos alimentos
vegetales (nueces, semillas o aceites de lino, y
aceites de soya y colza) (Pérez et al. 2006).

D ISCUSIÓN
Estudios clínicos han demostrado que los cambios
en el plasma debidos al colesterol ingerido son
el resultado de una gran cantidad de genes, lo
que produce una variación en la respuesta a cada
individuo. Existe una teoría que sugiere que el
70% de los humanos tienen una hiper-respuesta
a un exceso de consumo de colesterol (Morgan et
al. 2016) . Estos individuos, generalmente, tienen
niveles elevados de colesterol bueno y colesterol
malo, lo que provoca el desarrollo de enfermedades
cardiovasculares (Herron et al. 2003).
Tabla 2 . Niveles recomendados de colesterol en sangre.
Rangos

DISMINUIR EL CO LESTE ROL EN SANGRE
Entre los alimentos que disminuyen el colesterol
se encuentran: aceites vegetales, semillas. frutos
secos y las legumbres. Estos alimentos son fuente de
fitoesteroles, estos son componentes estructurales
y funcionales de las membranas de la s célu las
vegetales, presentan una estructura química similar
a la del colesterol, lo que hace que en el intestino
delgado haya una cierta competencia entre amb?s
tipos de moléculas, lo que provoca una absorc,on
intestinal de colesterol ineficiente y en consecuencia
disminuye el nivel de LDL en sangre (Sanclemente et
al. 2012).
En los aceites de oliva o de semi llas (maíz, girasol ,
soya y colza), así como en los frutos secos y en el
pescado, se encuentran las grasas insaturadas. Las
principa les fuentes alimentarias de estas grasas
saludables son:
a.

Monoinsaturadas: aceites de oliva y colza,
frutos secos (almendras y avellanas), aceitunas
y aguacate.
b. Poliinsaturadas: aceites de semillas (maíz, girasol,
soya y cártamo) y frutos secos (nueces).

80

HDL

Entre 29 mg/dl y 72 mg/dl

LDL

De 60mg/dl a 130 mg/dl VLDL Entre Oy 40 mg/
dl
Colesterol.org

Sumando los valores de: HDL, LDL y VLDL, podemos
obtener el colesterol total, el cual debe estar siempre
por debajo de 200. Mayor acumu lación de placa
de colesterol corresponde a niveles más altos de
colesterol en la sangre (Colesterol.org, 2018).
La acumulación de placa en las arterias que alimentan
el corazón puede causar un ataque cardíaco ,
mientras que las arterias que alimentan el cerebro
pueden causar un acci~~nte cerebrovasc_
ul~r. La
dieta juega un papel critico en el mantenimiento
de los niveles normales de colesterol. De la dieta
obtenemos 25% de colesterol, y nuestro cuerpo
produce el 75% restante. En la Figura 5 se muestra
el consumo per cápita de carne, huevo y leche en el
2016. Los mayores contribuyentes al colesterol alto
son las grasas saturadas y los ácidos grasos trans.
Es importante consumir en nuestra dieta grasas
poliinsaturadas para reducir el colesterol total, y las
monoisaturadas para aumentar el colesterol HDL.
Facultad de Ciencias Biológicas UANL

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■ Carne

■ Huevo

■ Leche

Figura 5 . Consumo de carne, huevo y leche per cápita en el 201 6 .

CONCLUSIÓN
Es importante mantener niveles elevados de "colesterol bueno" (HDL) mediante una alimentación rica en
verduras, frutas, cereales, legumbres, frutos secos y pescado. Además de cuidar nuestra dieta es importante
realizar actividad física para evitar el desarrollo de éstos padecimientos.
También debemos conocer la cantidad de colesterol presente en los alimentos que consumimos, así como
no ingerirlo en una elevada cantidad para evitar así el desarrollo de enfermedades cardiovasculares.

A GRADECIMIENTOS
Quiero agradecer primeramente al Dr. Juan Gabriel Báez González por su apoyo, confianza y consejos durante
la realización de ésta revisión. Así como a la Dra. Ma. Adriana Núñez González, al Dr. Carlos A. Amaya Guerra,
la Dra . Claudia T. Gallardo Rivera y la Dra. Sandra Loruhama Castillo Hernández, por sus observaciones y
gran apoyo. Al CONACYT por la beca 2 77814, ot orgada para el desarrollo de estudios de posgrado.

Biología y Sociedad, diciembre 2018

81

�---

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L ITERATURA CITADA

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83

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G REAT E XPEDITIONS IN THE
C OLLECTIONS OF N ATURAL
H ISTORY M usEUMS

CHRISTOPHER KEMP
LJNIVERSITY OF CHICAGO PRESS,

CHllISTOPHER

KEMP

Great Expeditions in the Collections
of Natural History Museums

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2017

Reseña de libro por Sergio l. Salazar Vallejo
El Colegio de la Frontera Sur, ssalazar@ecosur.mx,
savs551216@hotmail.com

Christopher Kemp es un científi co dedicado a la
divulgación de la ciencia. Ha realizado dos libros,
el ahora reseñado y otro sobre el ambergris, ambos
publicados por la Universidad de Chicago. En su más
reciente libro expande sus ideas presentadas en la
revista Nature (Kemp C 201 5, 518:292-294), en
la que llamó la atención sobre la precaria condición
presupuesta! y de personal en algunos de los mayores
museos de historia natural del mundo. El libro también
apunta a la relevancia del trabajo taxonómico y, en el
subtítulo, enfatiza la importancia de las colecciones
y de la manera en que los análisis de sus materiales,
mediante estudios finos, serían equivalentes a la
realización de grandes expediciones como las de
antaño. Se refiere, por supuesto, a la pieza culminante
del trabajo taxonómico : las revisiones . Porque
parecen poco comprendidas entre los profesionales
de las ciencias ambientales haré unos comentarios
sobre las mismas.
Kemp aborda la misma problemática para resaltar
la urgente necesidad de mejorar el financiamiento
de las colecciones de histor ia natural (animales,
plantas, fósiles), pero lo hace desde la perspectiva
de la riqueza contenida en ellas, principalmente de
aquellas deposit adas en museos. Para comprender

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dicho tesoro deben considerarse los esfuerzos de
muestreo a lo largo de los años en una misma región,
o aquellos realizados por única ocasión, pero en sitios
y regiones de difícil acceso o que no se pueden visitar
con frecuencia. Se puede comprender, entonces,
el alto costo de cada uno de los ejemplares en las
colecciones porque implicaron recursos económicos
para su consecución, tratamiento y conservación,
así como tiempo de los interesados para encontrar
y procesar los materiales hallados. También
debemos considerar, para apreciar los costos
del mantenimiento de las colecciones, que debe
evitarse que los materiales se deterioren. Así, para
los organismos preservados en etanol, se trata de que
no se sequen y aquellos preservados en seco, que no
sean presa de hongos, coleópteros derméstidos, o
que se intempericen. Esa riqueza, empero, no es tan
fácil de descubrir o encontrar, sino que resulta de la
realización de la máxima aventura taxonómica que
consiste en realizar revisiones.
Con una tradición que empezó con Lineo hace 250
años se podría pensar que todo está resuelto o que no
hay nada que hacer, especialmente en los grupos de
organismos de mayor tamaño, o entre aquellos más
accesibles a nuestros estudios. Lamentablemente
no es así. También podríamos decir: por fortuna no
es así. De serlo, los taxónomos no tendríamos razón
de ser. En realidad, por mucho que se esfuercen los
taxónomos no pueden dominar la información de
todos los grupos con los que se topan de manera
cotidiana, dado que la información es especializada
y en esos dos siglos y medio se ha publ icado en
por lo menos unos 5 idiomas primarios. Por ello, no
sorprende que los responsables de colecciones fallen
al identificar especies de grupos en los que no sean
especialistas, y que del material que se ingresa a
colecciones un 50% recibe nombres inexactos. Ese
es uno de los problemas que deben resolverse con las
revisiones, dado que los organismos deben revisarse
escrupulosamente y compararse con otros del mismo
grupo para comprender las variaciones en los mismos.
En una palabra: cotejarlos. Mediante esta actividad se
detectarán patrones y se podrán reconocer especies
indescritas por las diferencias o por combinaciones
particulares de los atributos analizados. Entonces,
uno de los requisitos para hacer una revisión es el
estudio de los ejemplares disponibles. Para ello, los
materiales se pueden concentrar en una institución,

Biología y Sociedad, diciembre 2018

o ser revisados mediante visitas a las colecciones
principales. La opción elegida dependerá del
presupuesto del interesado.

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Para determinar el tamaño del problema a considerar
mediante el número de especies, debe también
acumularse y conocerse a fondo toda la información
disponible sobre el grupo. Esto implicará traducir e
interpretar la información porque, como se mencionó
arriba, está publicada en varios idiomas y es remoto
que el taxónomo los domine todos. Esta asimilación
de la información permitirá definir el estado del
conocimiento sobre el grupo, los patrones que se han
detectado, se hayan utilizado o descartado, y cuáles
serían las necesidades de atención para mejorar la
situación. Debe también considerarse que el estilo de
las publicaciones taxonómicas ha cambiado mucho
conforme mejora nuestro conocimiento del grupo.
Es decir, cuando no hay otra especie conocida, no
haría falta brindar tantos detalles más allá de los
que definirían al género, pero cuando haya por lo
menos dos especies conocidas, deben aclararse los
atributos diagnósticos y su variación para delinear
las especies o taxa considerados. Entonces, al
dominar la información disponible se precisarán
los problemas a atender, las especies o grupos de
especies cuyas delimitaciones son nebulosas o
inadecuadas, y también se conocerá dónde está el
material disponible, sea material tipo o no tipo, pero
relevante por sus variaciones en tamaño o distribución
geográfica. La importancia del material tipo, por
supuesto, radica en que son los portadores de los
nombres científicos de los taxa correspondientes y
por ello deben estudiarse, a pesar de las condiciones
en las que estén.
Por otro lado, la faceta de historiador surge en el
taxónomo cuando para cada especie deben indicarse
los cambios nomenclaturales a lo largo del tiempo. Los
taxónomos deben seguir una serie de lineamientos
formales para la nomenclatura, contenidos en los
códigos correspondientes a la botánica y a la zoología.
Es cierto que la mayoría de los taxónomos practicantes
ignoran el contenido de los códigos, pero para realizar
revisiones es indispensable comprender por lo menos
los artículos correspondientes a los problemas que
se encuentren en el grupo. Al mismo t iempo, le hará
falta al taxónomo una perspectiva sociológica para
entender las razones o argumentos, o la falta de ellos,

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�Figura 1. Panorámica de la colección de mariposas ya identificadas y clasificadas,
Museo Nacional de Historia Natural, Smithsonian lnstitution, Washington.

para los cambios en la ubicación de las especies en los
distintos géneros en donde haya sido dispuestos por los
taxónomos previos. Así, estarán mejor argumentadas
las discusiones para confirmar la pertenencia de las
especies en los géneros correspondientes, o para su
nueva ubicación si fuera el caso.
La culminación del trabajo de revisión es su publicación
formal. Como son documentos grandes, su elaboración y
ulterior evaluación son más lentas y complejas que cuando
se trata de artículos más cortos y, por su extensión, no son
aceptados en la mayoría de las revistas. También debe
mencionarse que su publicación puede trabarse si contiene
propuestas que modifiquen la perspectiva vigente,
especialmente si el responsable de dicha perspectiva
fue requerido como revisor del documento, y muestra su
disgusto al atrasar la evaluación, o rechazar el contenido
de las nuevas propuestas. Entonces, confrontamos
dos situaciones intrigantes: si para f ines de evaluación
contará como una publicación, independientemente de
su extensión o tiempo invertido para generarla, y de que
son particularmente problemáticas para ser publicadas,

86

debemos preguntarnos: ¿por qué siguen haciéndose? Por
la sencilla razón de que representan una pieza completa de
información y porque dada la dimensión del reto intelectual
implicado, no hay obra parecida en el terreno taxonómico.
Es cierto que la mayoría de los taxónomos nunca las
realizan, pero son tan valiosas que son consideradas
como la piedra filosofal para los taxónomos, porque
transforman el nivel y calidad del conocimiento en el grupo
correspondiente en el que se publiquen. Regresemos
ahora al libro que generó esta reseña.
El libro de Kemp tiene una introducción, 25 capítulos
separados en cuatro secciones: vertebrados con
10 capítulos, invertebrados con 12, plantas con
1 y fósiles con 2, y termina con un epílogo. Todos
los capítulos tienen una ilustración y referencias
enumeradas pero los créditos para las figuras y las
referencias aparecen al final del volumen.
Loa vertebrados considerados son el olingüito ,
ratones, el tapir enano brasileño, monos saki, la
mojarra de Wallace, dragones de mar, salamandras,
Facultad de Ciencias Biológicas UANL

�ranas y gekkos. Los invertebrados tratados son
principalmente insectos continentales e incluyen
avispas, cucarachas miméticas, el coleóptero de
Darwin, caballetes del Congo, cerambícidos, moscas
gigantes del Brasil (una de ellas ilustra la portadilla
de forros), tarántulas atómicas, nematodos parásitos,
caracoles terrestres, un isópodo californiano y el
cangrejo real de Makarov. Entre las plantas se refiere
al género Monanthotaxis, y de los fósiles un capítulo
se refiere a las recolectas de Elmer Riggs, y el último
a un fósil de un bivalvo dulceacuícola de medio millón
de años, con unas muescas que revelan actividades
de nuestros ancestros.
Para comprender el panorama penosamente vigente
para las colecciones y la taxonomía, vale la pena
repetir algunos argumentos vertidos en las secciones
introductoria y terminal. En la introducción el autor
estima que hemos descrito apenas un quinto del
total de las especies del planeta y que un 75% de
las especies desconocidas de mamíferos, o la mitad
de las especies de fanerógamas, podrían ya ser
parte de alguna colección, argumentos suficientes
para luchar por su mantenimiento y mejora. Como
muestra del impedimento taxonómico, refiere que
21 años es el tiempo promedio que media desde
que los organismos son recolectados hasta que son
publicados como especies nuevas.
En todo el mundo, se describen unas 18,000
especies por año y aunque la mayoría proceden
de colecciones, no siempre es así. Por ejemplo,
una especie de hormigas se halló en el contenido
estomacal de una rana, pero las hormigas no se
habían colectado jamás.
Los museos principales han perdido personal. Por
ejemplo, el museo de historia natural de la Institución
Smithsonian en Washington, DC, perdió un tercio de
sus especialistas en los últimos 25 años ya que en
1993 tenía 122 curadores y ahora tiene 81. También
refiere que el museo de Berlín ha realizado fotografías
digitales de alta calidad de sus materiales tipo para
facilitar la observación de algunos detalles. Empero,
agrega el autor acertadamente, nada se compara a
la observación directa de los organismos y, podemos
agregar, a la comparación estricta y detallada (cotejar)
con otras especies del mismo grupo.
Biología y Sociedad, diciembre 2018

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Kemp afirmó, con sobrada razón, que las colecciones son
más importantes que nunca porque 'brindan un registro
taxonómico de la vida en el planeta, y el planeta está
cambiando mucho'. Agrega que, dado que hemos entrado
en la Sexta Ext inción Masiva, 'para algunas especies,
los pocos ejemplares disponibles en colecciones son los
únicos que existen: no quedan especímenes vivos.'
En el epílogo complementa estas cuestiones. Los
taxónomos pueden describir especies con materiales
antiguos precisamente porque 'los especímenes han
sido mantenidos cuidadosamente en las colecciones.
Pero las colecciones están amenazadas en todas
partes por desidia, falta de fondos, porque se retira el
personal, por guerras, y por la idea de que una imagen
de alta calidad es un substituto del objeto mismo'.
La taxonomía, continua el autor, 'es una aventura
solitaria cuya soledad se ha recrudecido porque cada
vez menos personas se interesan en ella'. No obstante,
sigue realizándose y, en estos momentos, en muchos
museos hay una persona que ha invertido los últimos
años de su vida para comprender las diferencias
entre las especies que le interesan. Se ha aislado
para concentrarse en un grupo reducido de especies
para profundizar en su estudio y comprensión. En
uno de los estantes unos ejemplares han llamado
su atención. Ojea las etiquetas y empieza a percibir
patrones que no habían sido detectados previamente
entre los ejemplares añosos con los que se ha topado.
Representan algo nuevo que no tiene nombre, y pasará
a generar uno.
Reconozco que disfruté mucho enterarme de las
actividades en grupos biológicos o en museos o
88

regiones en las que no había pensado. Sin embargo,
creo que el que la situación crítica de las colecciones
y museos esté generalizada en muchos países podría
interpret arse como que las cosas son así y así
deberán seguir. No es así. No puede ser así.
Las colecciones son resultado, como anoté arriba,
de esfuerzos pe rsonales e institucionales a lo
largo d e muchos años, d écadas o cent urias. Si
los administradores de la ciencia las consideran
estorbosas, mal olientes, poco usadas, decimonónicas
o anacrónicas, y que los espacios que ocupen deben
liberarse para otras actividades más modernas, no sólo
muestran supina ignorancia, sino un gran desprecio
por lo que instituciones y naciones han invertido para
generar dichos acervos.
Todo lo contrario. Las colecciones deben respaldarse,
mejorar su mobi liario, incrementar su personal y
financiamiento para seguir siendo depositarias de la
biodiversidad regional. Por supuesto, el personal debe
esforzarse más y generar documentos que muestren
el desarrollo y relevancia de las colecciones, y además
de describir nuevas especies, moverse a realizar
revisiones planetarias. Es posible que estas acciones
renovadoras se hagan colección por colección y
depender ía del r espaldo de los administradores
o directivos de cada institución . Sería deseable,
empero, que el revitalizar las colecciones fuera parte
de un programa nacional para el fortalecimiento de
la infraestructura y mejoramiento de la taxonomía en
cada país. Ojalá podamos movernos en esa dirección.
El reto es tan grande que algunos sentirán que tiene
dimensiones cósmicas, pero no sobrará esfuerzo
alguno.
Facultad de Ciencias Biológicas UANL

Q)
o.

�SOBRE LOS
AUTORES
Vict oria Aguilar·Herrera. Estudiante de Biología y miembro de
la Asociación Estudiantil de Biólogos en la Facultad de
Ciencias Biológicas, UANL. Miembro de la Asociación
Mexicana de Mastozoología y ha participado en diferentes
cursos y talleres enfocados en el estudio de los mamíferos
silvestres de México.victoriae.reginae95@gmail.com
Dr. Carlos Aguilera González. Biólogo con Maestría en Ciencias
en Recursos Alimenticios y Producción Acuícola, así como
Doctorado en Ciencias Biológicas con Especialidad en
Acuacultura, por la Facultad De Ciencias Biológicas de la
Universidad Autónoma de Nuevo León. Miembro del Sistema
Nacional de Investigadores en el área de Biotecnología y
Ciencias Agropecuarias, Nivel 1, con ingreso y permanencia
desde 1999. Perfil Deseable PRODEP y miembro del Cuerpo
Académico de Recursos Alimenticios (UANL·CA-183, En
Consolidación). Con producción científica consistente en
38 artículos, 2 libros, 1 patente, 36 capítulos de libros,
170 trabajos en congresos internacionales y nacionales,
participación en 21 proyectos de investigación y más de 600
citas a sus publicaciones. Entre las distinciones destacan
un Premio de Investigación por la Universidad de la Habana,
Cuba, y dos Premios de Investigación por la Universidad
Autónoma de Nuevo León. Realiza su trabajo en el Laboratorio
de Ecofisiología, Depto. de Ecología FCB/UANL, sobre
fisiología y rutrición de especies acuáticas, biomarcadores de
estrés y contaminación, domesticación de especies nativas
con potencial para acuicultura, conservación de especies en
peligro de extinción y control de especies invasoras acuáticas.
Dr. Carlos Abel Amaya Guerra. Está adscr ito al Departamento
de Alimentos de la Facultad de Ciencias Biológicas de
la Universida d Autónoma de Nuevo León. Licenciatura
en Ingeniería Bioquímica en Procesado de Alimentos;
maestría en ciencias en Ingeniería de Alimentos; doctorado
en ciencias con especialidad en Alimentos. Profesor·
Investigador cuya especialidad de investigación es el
Desarrollo y Fortificación de Alimentos. Ha publicado más
de 50 obras científicas, incluyendo 19 publicaciones en
revistas indizadas, 35 publicaciones en revistas arbitradas
y 2 capítulos de libro. Así mismo ha estado encargado
de más de 40 proyectos de Desarrollo y Calidad de
Alimentos con la industria. Ha dirigido hasta el momento
41 tesis (4 Doctorado, 1 Maestría, 37 Licenciatura). Ha
presentado más de 100 trabajos en congresos nacionales
e internacionales. carlos.amayagr@uanl.edu.mx
Dr. Juan Gabriel Báez González. Está adscrito al Departamento
de Alimentos de la Facultad de Ciencias Biológicas de
la Universidad Autónoma de Nuevo León. Licenciatura
en Ingeniería Química por la Universidad Autónoma
Metropolitana, Unidad l ztapalapa, 1997. Maestría en
Ciencias (Ingeniería Química) por la Universidad Autónoma
Metropolitana, Unidad lztapalapa, 2002. Doctorado en
Ciencias en Ingeniería Química por la Universidad Autónoma
Metropolitana, Unidad lztapalapa, 2008.Profesor es Profesor
Invest igador de Tiempo Completo del Departamento de
Alimentos de la FCB. Ha generado 11 tesis de licenciatura, 8
artículos científicos. Sus líneas de investigación son: Química
y Tecnología de Alimentos y estabilidad y caracterización de
sistemas dispersos alimenticios. Pertenece al SNI Nivel 1.
juan.baezgn@uanl.edu.mx

Biología v Sociedad, diciembre 2018

L.C.A. Minerva Bautista V illarreal Adscrita al Departamento
de Alimentos de la Facultad de Ciencias Biológicas de la
UANL. Licenciatura en Ciencias de Alimentos. Profesor de
la FCB, colabora en la línea de investigación de estabilidad
y caracterización de sistemas dispersos en alimenticios, ha
generado 2 publicaciones de memorias in extenso. Forma
porte de la Academia de Ciencia de Alimentos. minerva.
bautistavl@uanl.edu.mx
M. en C. Andrea A. Caballero Ochoa. Licenciada en Bióloga por
la Universidad Simón Bolívar de la Ciudad de México;
maestra en Ciencias por el Posgrado en Ciencias del Mar
y Limnología, UNAM. Su área principal de investigación
es la Biodiversidad y Biogeografía de Equinodermos. Ha
colaborado en diversos proyectos y publicaciones en el
Laboratorio de Sistemática y Ecología de Equinodermos
(ICML, UNAM) desde el 2008 y en el Proyecto Templo
Mayor desde 2016. Ha impartido cursos-talleres en
la UNAM desde 2011 y conferencias de divulgación
desde 2009. Es miembro de la Red Iberoamericana de
equinodermos y ha participado en diversos congres~s
nacionales e internacionales. a.caballero.ochoa@gma1I.
com
M.C. Ma. Esperanza Castañeda Castañeda Garza . Ingeniero
Químico, Facultad de Ciencias Químicas, egresada de la
UANL. Maestra en Ciencias con especialidad en Alimentos.
Profesor de asignatura de Física de la Facultad de Ciencias
Biológicas de la UANL desde hace 38 años. Perfil PRODEP.
Su línea de trabaj o es sobre Biofísica de Radiaciones.
Dra . Sandra Lo r uhama Casti llo Hernández. Adscrita
al Departamento de Alimentos de la Facultad de
C iencias Biológicas de la UAN L. Licencia tu r a en
Químico Bacteriólogo Parasitól ogo. Maestría en
Ciencias con especialidad en M i crobio l ogía por
la Facultad de Ciencias Biol óg icas, UANL 2007.
Doctorado en Ciencias con especialidad en Microbiología
por l a Facultad de Ciencias Biológicas, Universidad
Autónoma de Nuevo León 2013. Profesor Investigador de
Tiempo Completo del Departamento de Alimentos de la
FCB. Ha generado 4 artículos de investigación. Ha dirigido
5 tesis de licenciatura. Sus líneas de investigación son:
Química y Tecnología de Alimentos. Pertenece al SNI Nivel
1 . sandra.casti lloh@uanl.mx
M. en C. Carlos Andrés Conejeros Vargas. Licenciado en Biología
por la Facultad de Ciencias, UNAM; maestro en ciencias
por el Posgrado en Ciencias del Mar y Limnología, UNAM.
Actualmente estudiante de Doctorado del Posgrado en
Ciencias del Mar y Limnología, UNAM. Estudia la taxonomía
y sistemática (alfa) de equinoideos someros y de profundidad.
Enfocado actualmente en el estudio y caracterización de las
variaciones estructurales de micro y macro componentes
ca lcáreos y sus implicaciones taxonómicas en erizos
irregulares. En los últimos cu atro años h a producido
diversas obras científicas entre las que se incluyen cuatro
publicaciones en revistas indizadas, un capítulo de libro, un
artículo de divulgación y diversas colaboraciones en productos
de docencia. Ha presentado 28 trabajos en congresos, 10
trabajos en congresos nacionales y 18 trabajos en congresos

89

�internacionales en países como México, Estados Unidos de
Norteamérica, Costa Rica y Japón. Ha realizado estancias
de investigación en Colecciones Científicas Internacionales
(en el Smithsonian National Museum of Natural History,
Washington D.C. y en el Museum of Comparative Zoology,
Harvard University, Massachusetts, U.S.A y Nacionales en
el Laboratorio de Invertebrados Bentónicos, ICML, Unidad
Académica Mazatlán, UNAM.conejeros@ciencias.unam.mx
Dra. María Esther Diupotex Chong. Adscrita al Instituto de
Ciencias del Mar y Limnología de la Universidad Nacional
Autónoma de México a la Unidad Académica Ecología y
Diversidad Acuática, laboratorio de Sistemática y Ecología
de Equinodermos. Licenciatura, Maestría y Doctorado
por la Facultad de Biología, UNAM; con especialidad en
Biología Celular, genética y citogenética; en su experiencia
profesional como académica y Técnico Académico. Cuenta
con diversas investigaciones de su especialidad publicadas
con reconocimiento nacional e internacional, ha contribuido
en proyectos de investigación adaptando e innovando
nuevos diseños en técnicas citogenét icas y moleculares
como herramientas de estudio dentro de la sistemática
de los equinodermos, ha colaborado en apartados de
investigación presentados en congresos y simposios
nacionales e internacionales, así como participado en
eventos académicos y de divulgación de la ciencia. medc@
cmarl.unam.mx
M. en C. Alicia de la Luz Durán González. Adscrita al Instituto de
Ciencias del Mar y Limnología de la Universidad Nacional
Autónoma de México. Licenciatura y maestría por la
Facultad de Ciencias, UNAM. Profesor de asignatura de la
Facultad de Ciencias de la UNAM; programa de estímulos a
la productividad nivel D. Entre las áreas de especialidad que
ha cult ivado en el transcurso de su trayectoria académica
se encuentra la Citogenética de organismos acuáticos y la
sistemática alfa de equinodermos. Ha publicado más 27
obras científicas en revistas nacionales e internacionales,
coautora de dos libros sobre equinodermos de las costas
mexicanas. Asimismo, ha presentado 43 trabajos científicos
que han sido presentados en Congresos Nacionales e
Internacionales y 27 trabajos más en Foros Locales. Ha
codirigido hasta el momento 8 tesis de licenciatura y una
de maestría. Su activa participación le ha permitido ser
reconocida en Sociedades Científicas en las que ha formado
parte de su Consejo directivo colaborando en la realización
de eventos académicos como congresos nacionales y
actividades de difusión. aliciad@cmarl.unam.mx
Dra. Claudia Tomasa Gallardo Rivera. Adscrita al Departamento
de Alimentos de la Facultad de Ciencias Biológicas de la
UANL. Licenciatu ra en Ingeniería Bioquímica. Maestría
en Modelo de Bioprocesos. Profesor Investigador de
Tiempo Completo del Departamento de A limentos de la
FCB, colabora en las líneas de investigación son Química
y Tecnología de A limentos. Ha generado 2 artículos de
investigación. claudia.gallardorv@uanl.edu.mx

M.C. Ornar Heredia Rodríguez. Químico Bacteriólogo Parasitólogo
egresado de l a UANL. Maestro en Ciencias con
especialidad en Microbiología. Profesor de asignatura de

90

Biofisica, Física y Matemáticas de la Facultad de Ciencias
Biológicas de la UANL desde hace 4 años. Su línea de
trabajo es sobre Biofísica de Radiaciones.
Dr. José Antonio Heredia Rojas. Biólogo egresado de la UANL,
con Doctorado en Ciencias Biológicas. Profesor de t iempo
completo Titular B de la Facultad de Ciencias Biológicas
desde hace 38 años. Jefe del Departamento de Ciencias
Exactas y Desarrollo Humano de la misma Facultad de
Ciencias Biológicas desde hace 28 años. Perfil PRODEP.
Miembro del Sistema Nacional de Investigadores, Nivel l.
Su línea de investigación es la Biofisica de Radiaciones.
Dra. Magali Blanca Isabel Honey Escandón. Dra. en Ciencias
por parte de la UNAM, miembro del Sistema Nacional
de Investigadores nivel l. Enfoca sus estudios en la
filogenia de pepinos de mar y sus componentes químicos
de importancia taxo nómica. Imparte las materias de
Sistemática 1, Biogeografía I y Deuterostomados de la
carrera de Biología de la Facu ltad de Ciencias, UNAM
desde hace 10 años. Cuenta con nueve artículos en
revistas indizadas internacionales, dos libros publicados
y seis capítulos de libro. mbihoney@hotmail.com
Dr. Alfredo Laguarda Figueras. Está adscrito al Instituto de
Ciencias del Mar y Limnología de la Universidad Nacional
Autónoma de México. Licenciatura en Biología por la
Universidad Nacional Autónoma de México; maestría y
doctorado en Biología por la Facu ltad de Ciencias de la
Universidad Nacional Autónoma de México. Profesor de
asignatura de la Facultad de Ciencias de la UNAM y del
Posgrado en Ciencias del Mar y Limnología de la UNAM.
Integrante del Sistema Nacional de Investigadores (SNI)
Nivel 11; Programa de estímulos a la productividad nivel C.
Su especialidad es taxonomía y genética de organismos
acuáticos. Ha publicado más de 160 obras científicas,
incluyendo 83 publicaciones en revistas indizadas, 16
publicaciones en revistas arbitradas, siete libros publicados
tates como: "H oloturoideos del Golfo de California" y
"Ofiuroideos del Caribe Mexicano y Golfo de México~ Ha
dirigido hasta el momento 24 tesis (seis de doctorado, tres
de maestría y 1 5 de licenciatura). Sus trabajos poseen
más de 1,000 citas bibliográficas. Ha presentado más de
180 trabajos en congresos nacionales e internacionales.
Ha rea lizado estancias de investigación en Museos y/o
Universidades de Estados Unidos de Norteamérica y Brasil.
laguarda@cmarl.unam.mx
Leonardo López Luján. Arqueólogo por la Escuela Nacional de
Antropología e Historia, y doctor en la misma materia por la
Universidad de París Nanterre. A lo largo de su carrera ha
sido investigador huésped del Museo del Hombre de París
y de las universidades norteamericanas de Princeton y
Harvard, así como profesor invitado de la Sorbona y la Escuela
Práctica de A ltos Estudios de París, la Sapienza de Roma
y la Universidad Francisco Marroquín de Guatemala. Desde
hace 38 años es miembro del Proyecto Templo Mayor del
INAH y su director a partir de 1991. Sus temas de estudio
favoritos son la política, la religión y el arte en las sociedades
prehispánicas del Centro de México, así como la historia de
la arqueología. Es autor de 16 libros, ha coordi nado 16
volúmenes colectivos y ha escrito más de 200 artículos.
De 2003 a 2005 fue secretario general de la Sociedad

Facultad de Ciencias Biológicas UANL

�Mexicana de Antropología . Actualmente es miembro de la
Academia Mexicana de Ciencias, la Academia Mexicana de
la Historia y nivel III del Sistema Nacional de Investigadores.
En fechas recientes fue nombrado miembro corresponsal de
la Academia Británica y miembro honorario de la Sociedad de
Anticuarios de Londres. Entre las distinciones que ha recibido
destacan el Kayden Humanities Award de la Universidad de
Colorado, el Premio de Investigación en Ciencias Sociales de
la Academia Mexicana de Ciencias, el Premio Alfonso Caso
del INAH en dos ocasiones, el Premio del Comité Mexicano de
Ciencias Históricas en tres ocasiones y la Beca Guggenheim
de Nueva York. En 2015, la Academia China de Ciencias
Sociales le otorgó el Shanghai Archaeology Forum Award,
por dirigir uno de los diez mejores proyectos de investigación
arqueológica a nivel mundial. leonardo@lopezlujan.mx
M. en C. Carolina Martín Cao-Romero. Licenciada en Biología
por la Facultad de Ciencias, UNAM. Maestra en Ciencias,
por el Posgrado en Ciencias del Mar y Limnología de la
UNAM. Actualmente es candidata al grado de doctor en
Ciencias del Mar y Limnología, en el mismo posgrado.
Su línea principa l de investigación es la Taxonomía de
estrellas de mar. Ha trabajado con estrellas recientes,
tanto del Golfo de México como del Pacífico Mexicano,
con estrellas de mar fósiles y restos arqueológicos de las
mismas. Ha publicado siete trabajos en revistas nacionales
e internacionales. Es miembro de la Red Latinoamericana
de Equinodermos y ha participado en diversos Congresos
Latinoamericanos de Equinodermos, así como Congresos
Internacionales del mismo grupo. Ha realizado estancias
de investigación en Museos de Estados Unidos de América
y México. caromcr@gmail.com
Dr. Roberto Mendoza Alfaro. Biólogo por la ENEP lztacala-UNAM.
Cuenta con una especialización en cu ltivo de peces y
camarón en la Japan Sea Farming Association, Japón, y
con una m aestría DEA (Diplome d'Etudes Approfondies)
en Oceanografía Biológica y un Doctorado de nuevo
régimen en Acuacultura y Pesca por la Université de
Bretagne Occidentale, Francia. Es miembro del SNI
desde 1992, desde hace diez años nivel 11, también es
miembro de la Academia Mexicana de Ciencias y de
la Academia de Ciencias de Nueva York . Es Director
del Laboratorio de Ecofisiología del Departamento de
Ecología de la UANL. Es autor de 11 libros, 55 capítulos
de libro, 14 memorias en extenso, 48 artículos científicos
en revistas con arbitraje, una pat ente y cuenta con 279
conferencias: 164 nacionales y 115 presentaciones en
congresos internacionales. Ha sido acreedor del premio a
la mejor tesis de licenciatura por la UANL y a nivel estatal,
y de la mejor tesis de doctorado, así como del premio
de investigación de la UANL y de la Universidad de la
Habana, Cuba. Es Miembro del Directorio de Expertos de
la CONABIO en materia de Bioseguridad. Representante
mexicano ante el Panel Reg ional del Golfo de México y
Atlántico Sur de la Aquatic Nuisance Species Task Force
de los Estados Unidos. Miembro del Comité Asesor para
la Estrategia Nacional para prevenir, controlar y erradicar
las Especies Invasoras en México y Miembro del Comité
Científico Consultivo de la Comisión lntersecretarial
de Bioseguridad de los Organismos Genéticamente
Modificados. Ha sido consultor internacional para NOAA,

Biología v Sociedad, diciembre 2018

Comisión de Cooperación del Ambiente, OSPESCA y ONU,
y ha participado en diferentes ocasiones como experto
mexicano en la Convención de Diversidad Biológica.
Dr. Sergio Moreno Limón. Profesor-Investigador del Departamento
de Botánica (Laboratorio de Fisiología Vegetal) de la Facultad
de Ciencias Biológicas de la UANL. El Dr. Moreno Umón
es miembro del Sistema Nacional de Invest igadores Nivel
1, cuenta con perfil PRODEP y forma parte del Cuerpo
Académico Botáni ca (UANL-CA-186 Consolidado),
trabajando en las Líneas de Generación y Aplicación del
Conocimiento de Sistemática y Manejo Integral de Recursos
Vegetales y Morfofisiología de Plantas de Importancia
Económica. Se desempeña como Docente e Investigador
en el Departamento de Botánica, de la Facultad de Ciencias
Biológicas, UANL., donde imparte los cursos de Botánica,
Biodiversidad de Criptógamas y Optativa de Criptógamas
(Hongos), Fisiología Vegetal a nivel de Licenciatura y
Ecofisiología Vegetal Aplicada y Métodos Experimentales
para el Estudio de los Recursos Vegetales a nivel de Posgrado.
Su área de Interés es la Ecofisiología Vegetal, en la cual
ha desarrollado las siguientes líneas de Investigación; a)
Mecanismos Morfofisiológicos, Bioquímicos y Moleculares en
Respuesta al Estrés de Salinidad en Plantas, b) Evaluación de
la actividad biológica de Metabolitos Secundarios de especies
nativas de Nuevo León. Líneas en las cuales ha dirigido 14
tesis de Licenciatura y actualmente están en desarrollo 5
tesis de Doctorado. El Dr. Moreno Limón ha colaborado en
más de 17 Proyectos de Investigación de los cuales se han
derivado en Coautoría 68 Artículos Científicos publicados
en Revistas Nacionales e Internacionales de los cuales 20
corresponden a revistas indexadas. Ha sido Editor/Coeditor
de 4 libros. Del 2009 al 2013 Representante del Cuerpo
Académico de Botánica ante las Redes de Investigación: Red
Nacional de Productividad y Calidad de Alimentos Agrícolas
y Red Multidisciplinaria para el Aprovechamiento Sostenible
de Recursos Vegetales en el Noreste de México. sergio.
morenolm@uanl.edu.mx
Ricardo Jaimes-López. Estudiante de la carrera de Biólogo,
vicepresidente de la Sociedad de Alumnos FCB en la
UANL y miembro activo de la Asociación Mexicana de
Mastozoología A . C. Ha participado en cursos y talleres
enfocados en el estudio de los mamíferos silvestres de
México. ricardo.jaimes_lopez@hotmail.com
Dr. Jesús Montemayor Leal. Nació en Monterrey, N. L. Se
graduó de Biólogo en la Facultad de Ciencias Biológicas
de la UANL, cuenta con una Maestría en Ciencias con
especialidad en Recursos A l imenticios y Producción
Acuícola y obtuvo el Grado de Doctorado en Ciencias
Biológicas con especialidad en Acuacultura. Actualmente
labora como profesor-Investigador de Tiempo completo
en el Laboratorio de Ecofisiología del departamento
de Ecología de la Facultad de Ciencias Biológicas de la
UANL. Ha participado como responsable en diversos
proyectos enfocados a la conservación de especies y como
colaborador en proyectos de reproducción, mantenimiento
y crecimiento de especies acuáticas. Ha publicado 15
artículos científicos en revistas con arbitraje, 8 capítulos en
libros, autor de 3 libros, 8 trabajos de divulgación científica
y cuenta con más de 60 presentaciones en congresos

91

�internacionales y nacionales. Es Miembro del Directorio
de Expertos de la CONABIO en materia de Bioseguridad
y cuenta desde el 2002 con el Reconocimiento al Perfil
Deseable PROMEP, otorgado por la SEP, para Profesores
de Tiempo Completo.
Massimo Nigenda-Quezada. Estudiante de la carrera de Biólogo,
tesista del Laboratorio de Biología de la Conservación
de la FCB de la UANL. Fundador y actual miembro
del cuerpo académico de Alemán en Biolenguas FCB.
Ayudante voluntario del Herbario Institucional y miembro
de la Asociación Mexicana de Mastozoología A. C. erick.
nigendaqzd@uanl.edu.mx
Dra. María Adriana Núñez González. Adscrita al Departamento de
Alimentos de la Facultad de Ciencias Biológicas de la UANL.
Licenciatura en Químico Bacteriólogo Parasitólogo, Maestría
en Ciencias con especialidad en Botánica, y el Doctorado en
Ciencias. Perfil Deseable PRODEP y miembro del Cuerpo
Académico de Recursos Alimenticios (UANL-CA-183, En
Consolidación). Colabora en las líneas de investigación
Química y tecnología de alimentos y Utilización de recursos
vegetales y subproductos agropecuarios. Con producción
científica consistente en 50 artículos, 10 capítulos de libro,
50 trabajos en congresos internacionales y nacionales,
participación en 15 proyectos de investigación y más de 100
citas a sus publicaciones. Responsable del servicio externo
del laboratorio de Química Analítica con los proyectos análisis
fisicoquímico de agua y análisis químicos varios. maria.
nunezgn@uanl.edu.rnx
Dr. Erick Cristóbal Oñate Gonzátez. Está adscrito a la Facultad
de Ciencias Biológicas (FCB) de la Universidad Autónoma
de Nuevo León (UANL). Licenciatura en Biología por la
Facultad de Estudios Superiores-lztacala (FES-1) de la
Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM);
maestría por el Centro de Investigaciones Científicas y de
Educación Superior de Ensenada (CICESE); doctorado
en Ecología Marina, por el CICESE. Profesor titular A, de
tiempo completo de la FCB de la UANL y del Posgrado
en Ciencias del Mar y Limnología de ta UNAM. Integrante
del Sist ema Nacional de Investigadores (SNI) Nivel C.
Su especialidad es Ecología Poblacional y Pesquera Ha
publicado 5 artículos científicas en revistas indizadas, 2
capítulos de libros y 2 artículos en revistas de divulgación.
Ha sido revisor de artículos para tres revistas científicas
indizadas, así como revisor de trabajos para dos
congresos nacionales. Ha dirigido hasta el momento
2 tesis de licenciatura. Ha presentado 7 trabajos en
congresos nacionales e internacionales. Miembro y
encargado del comité editorial de la Sociedad Mexicana
de Peces Cartilaginosos. Actualmente es responsable del
Laboratorio de Ictiología y Colección Ictiológica de la FCBUANL."
Dra. Evelyn Rios. Profesora-Investigadora adscrita al laboratorio de
Mastozoología de la Facultad de Ciencias Biológicas de la
Universidad Autónoma de Nuevo León. Bióloga por la FES-I
UNAM, maestría y doctorado en Ciencias en el Uso, Manejo
y Preservación de los Recursos Naturales, por el Centro de
Investigaciones Biológicas del Noroeste, S. C. (CtBNOR).
Pertenece al Sistema Nacional de Investigadores, Nivel l.

92

Miembro del Comité Evaluador de la Revista Therya, de
la Asociación Mexicana de Mastozoología, A. C. Cuenta
con 28 publicaciones que incluyen artículos científicos en
revistas especializadas internacionales y nacionales, así
como de divulgación, capítulos de libro y un libro, y con
más de 90 citas a sus trabajos. Ha presentado más de
20 trabajos en congresos nacionales e internacionales.
Ha colaborado en diversos proyectos de investigación
científica sobre mamíferos terrestres en sistemática,
biogeografía, conservación, genética de poblaciones,
listados faunísticos y manejo de colecciones científicas;
se ha desempeñado también como consultor de proyectos
para empresas no gubernamentales, técnico de campo
para investigación biológica, instructora de apoyo en
cursos de educación ambiental y campamentos ecológicos.
evelyn.riosmn@uanl.edu.mx
Dr. Abraham Octavio Rodriguez de la Fuente. Químico
Bacteriólogo Parasitólogo egresado de la UANL, con
Doctorado en Microbiología. Profesor de tiempo completo
Titular A de la Facultad de Ciencias Biológicas desde hace
20 años. Jefe del Cuerpo Académico de Ciencias Exactas
y Desarrollo Humano de la misma Facultad de Ciencias
Biológicas. Perfil PRODEP. Miembro del Sistema Nacional
de Investigadores, Nivel l. Su línea de investigación es la
Biofísica de Radiaciones.
M.C. Laura Emestina Rodríguez Flores. Bióloga egresada de la
UANL. Maestra En Ciencias Morfológicas por la Facultad
de Medicina de la UANL. Coordinadora de Ciencias
Morfológicas en el Departamento de Patología de la
Facultad de Medicina, UANL desde hace 20 años. Su
línea de trabajo es sobre citogenética y morfología. Perfil
PRODEP.
Dr. José Rodríguez Rodríguez. Doctor en Ciencias Biológicas
con acentuación en Alimentos y Maestro en Ciencias
Químicas con especial idad en Química Ana lítica.
Experiencia en la Industria de Alimentos para GRUMA, S.
A. de C. V, en el Área de Química Analítica para ATLATEC
y en el ámbito educativo en el Instituto Tecnológico y
de Estudios Superiores de Monterrey desde 1996.
Dominio en los procesos de optimización y va lidación
de metodologías y sistemas de calidad de laboratorios
analít icos. Actualmente co labora como coasesor en
la UANL e ITESM en proyectos de investigación en el
área de Alimentos y Química de productos naturales en
temas como extracción, identificación, cuantificación y
estabilización de compuestos bioactivos provenientes de
productos y subproductos agroindustriales. Distinción SNI
1.jrr@itesm.mx
Dr. Sergio l. Salazar Vallejo. Investigador Titular C de ECOSUR.
Bi ólogo (1981), Maestro en Ciencias en Ecología
Marina (1985), Doctor en Biología (1998). Miembro
del Sistema Nacional de Investigadores desde 1985
(Investigador Nacional desde 1988, SNI 3901). Ciento
cuatro artículos en revistas JCR y 3 en revistas non·
JCR, 27 capítulos de libro. Tres libros publicados (1989.
Poliquetos de México; 1991. Contaminación Marina;
2005. Poliquetos pelágicos del Caribe) y tres ce-editados
(1991. Estudios Ecológicos Preliminares de la Zona Sur

Facultad de Ciencias Biológicas UANL

�de Quintana Roo; 1993. Biodiversidad Marina y Costera
de México, 2009. Poliquetos de América Tropica l); 49
publicaciones de divulgación. Veintiseis tesis dirigidas:
8 de doctorado (todos SNI). 10 de maestría y 8 de
licenciatura. Profesor de Licenciatura en ocho instituciones
(Cursos: Zoología de Invertebrados, Ecología Marina,
Biogeografía, Comunicación Científica, Taxonomía de
Poliquetos), Profesor de Posgrado en seis instituciones
(Cursos: Ecología del Bentos, Comunicación Científica,
Ecología Costera, Sistemática Avanzada) y del Diplomado
Reserva. Veintiocho ponencias en congresos nacionales
y 33 ponencias en congresos internac ionales. Treinta y
seis distinciones académicas. Arbitro de 33 revistas o
ser ies y miembro del comité editorial de cuatro de ellas.
Veintinueve estancias de investigación en Museos e
Instituciones de Estados Unidos, Europa y Sudamérica.
Areas de investigación: biodiversidad costera, taxonomía
de invertebrados marinos, política ambiental y científica
(evaluación académica).

Dr. Francisco Alonso Solís Marín. Está adscrito al Instituto de
Ciencias del Mar y Limnología de la Universidad Nacional
Autónoma de México. Licenciatura en Biología por la
Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo;
maestría por la Facultad de Ciencias, UNAM; doctorado en
Oceanografía Biológica, por la Southampton Oceanography
Centre, University of Southampton, Inglaterra. Profesor
de asignatura de la Facultad de Ciencias de la UNAM
y del Posgrado en Ciencias del Mar y Limnología de la
UNAM. Integrante del Sistema Nacional de Investigadores
(SNI) Nivel 11; Programa de estímulos a la productividad
nivel C. Su especialidad es sistemática alfa y molecular
de equinodermos. Ha publi cado más de 200 obras
científicas, i ncluyendo 79 publicaciones en revistas
indizadas, 35 publicaciones en revistas arbitradas, nueve
libros publicados tales como: "Echinoderm Research
and Divers ity in Latin America• editado por Spr inger;
"Holoturoideos del Golfo de California" y "Ofiuroideos del
Caribe Mexicano y Golfo de México~ Ha dirigido hasta el
momento 44 tesis (una de doctorado, 21 de maestría y
22 de licenciatura). Sus trabajos poseen más de 2 ,000
citas bibliográficas. Ha presentado más de 280 trabajos
en congresos nacionales e internacionales. Ha realizado
estancias de investigación en Museos y/o Universidades
de Estados Unidos de Norteamérica, Nicaragua, Colombia,
Costa Rica, Perú, Cuba, Argentina, Inglaterra, Francia,
Italia, Dinamarca, Bélgica, China, Japón y distintas islas
de la Polinesia Francesa. fasolis@cmarl.unam.mx

un p aisaje agrícola en Galeana, N. L. Ha presentado los
resultados de ambos trabajos en el XIV Congreso Nacional
de Mastozoología y en el XVI Congreso para el Estudio
y Conservación de Aves de México. fannyvillanueva97@
gmail.com

Biól. Belem Zúñiga Are llano. Licenciada en Biología por la Facultad
de Estudios Superiores lztacala, UNAM. Ha impartido 50
ponencias en congresos nacionales e internacionales, ha
escrito 14 artículos y nueve capítulos de libros. Obtuvo
mención honorífica con el trabajo titulado "Ofrenda de
moluscos a la diosa de la t ierra Tlaltecuhtli en el Templo
Mayor de Tenochtit lan, otorgada en el premio "Alfonso
Caso" (UNAM) correspondiente al área de Arqueología en
la categoría de Licenciatura, el 26 de noviembre de 2014.
Es miembro de las siguientes sociedades científicas:
lnternational Council for Archaeozoology (ICAZ), de 1990
a la fecha; sociedad Internacional de Malacología Médica
y Aplicada, de 1990 a la fecha; miembro fundador de la
Sociedad Etnobiológica Mexicana, de 1993 a la fecha y
asociación Mexicana de Mastozoología, A. C., de 1994 a
la fecha. Trabaja en el Proyecto Templo Mayor desde 2009
a la fecha. Actualmente estudia la carrera de Arqueología
en la Escuela Nacional de Antropología e Historia, INAH.
belem_zu@yahoo.com

Graciela Estefanía Villanueva-Vázquez. Estudiante de la carrera
de Biólogo en la Facultad de Ciencias Biológicas en la
Universidad Autónoma de Nuevo León. Ha trabaj ado en
proyectos de conservación en el norte de México, como
"Monitoreo de aves indicadoras de pastizal en GPCA El
Tokio" y "Patrones temporal y espacial de supervivencia del
género especialista de pastizales Ammodramus mediante
el uso de radio-telemetría durante su etapa invernal
en el Desierto Chihuahuense de México~ Actualmente
trabaja en dos proyect os de investigación, uno acerca
del impacto carretero sobre la fauna silvestre y otro del
éxito reproductivo de un gorrión endémico del Altiplano
Mexicano (Spizella wortheni) y otras aves anidando en

Biología v Sociedad, diciembre 2018

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FACULTAD DE CIENCIAS BlOLóGICAS

Informes:
jesus.deleongn@uanl.edu.mx
maria .garciagza@uanl .edu.mx

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                <text>La revista Biología y Sociedad, nace en el 2018 que se mantiene activa y es una publicación de divulgación científica en formato electrónico de la Facultad de Ciencias Biológicas, Universidad Autónoma de Nuevo León. La filosofía de la revista es que los ciudadanos provistos de la mejor información posible tendrán la capacidad de tomar decisiones óptimas, con bases científicas, sobre diversas problemáticas. En consecuencia, los artículos publicados deberán estar escritos con claridad para un público amplio no especializado, por lo que se espera que los documentos remitidos para publicación estén acordes a la filosofía de esta publicación. Su frecuencia es semestral;  dirigida a transmitir conocimientos con la intención de lograr que permee dentro de la propia comunidad universitaria y fuera de ella. Publica trabajos de autores nacionales y extranjeros en español o inglés, basados sobre cualquier tema relacionado con las ciencias biológicas. La publicación de la revista cuenta con la participación de especialistas nacionales e internacionales como miembros del Comité Editorial.</text>
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              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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