<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<item xmlns="http://omeka.org/schemas/omeka-xml/v5" itemId="19925" public="1" featured="1" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance" xsi:schemaLocation="http://omeka.org/schemas/omeka-xml/v5 http://omeka.org/schemas/omeka-xml/v5/omeka-xml-5-0.xsd" uri="https://hemerotecadigital.uanl.mx/items/show/19925?output=omeka-xml" accessDate="2026-05-17T21:42:02-05:00">
  <fileContainer>
    <file fileId="16294">
      <src>https://hemerotecadigital.uanl.mx/files/original/407/19925/Biologia_y_Sociedad_2019_No_3_Primer_Semestre.ocr.pdf</src>
      <authentication>09643a9f66f5314ca1fc239f6de91509</authentication>
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="4">
          <name>PDF Text</name>
          <description/>
          <elementContainer>
            <element elementId="56">
              <name>Text</name>
              <description/>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="554232">
                  <text>�~

~

FCB

IAU.'Ll,\U Ol. ('11.!'ill.r\S UIOLÓ&lt;.óKAS

Una publicación de la
Universidad Autónoma de Nuevo León
M tro. Rogelio G. Gar za Rivera
Rec t or
Dr. Santos Guzm án l ópez
Secretario General
QFB. Emilia Edith Vásquez Farías
Secretario Académico
Dr. Celso José Garza Acuña
Secretario de Extensión y Cultura
Lic. Ant onio Ramos Revillas
Direc t or de Publicaciones
Dr. José Ignacio González Rojas
Direct or de la Facul tad de Ciencias Biológicas

Cuerpo Editorial de Biología y Sociedad
Dr. J esús Ángel de león González
Edit or en Jefe
Dra. M aría Elena García-Garza
Edit or Téc nico

Editores adjuntos:
Dr. J uan Gabriel B áez-González
Alim entos
Dr. Sergio l. Salazar -Vallejo
Ora. Evelyn Patr icia Ríos-Mendoza
Biología Contem poránea
Dr. Sergio Arturo Galindo-Rodríguez
Ora. M artha Guerrero-Olazarán
Biot ec nolog ía
Dr. José Ignacio González-Rojas
Dr. Eduardo Alfonso Rebollar-Téllez
Ecología y Sust entab ilidad
Dr. Rey es S. Tamez-Guerra
Dr. lram P. Rodríguez-Sánchez
Salud
OG Jorge Ortega Villegas
Diseñado r Gráfico
M.C . A lej andro Peña Rivera
Desarrollo y Diseño Gráfico, Web
lng. Jorge A lberto lbarra Rodríguez
Página web
Biología y Sociedad, es una publicación semestral editada y pu:ilicada
por la Universidad Autónoma de Nuevo León, a través de la Farultad
de Ciencias Biológicas. Av. Universidad s/n. Cd. Universitaria San
Nicolás de los Garza, Nuevo León. Difusión vía red de cómputo.
biologiaysociedad@uanl.mx
Edit or responsable: Dr. J esús Angel de León González. Número
de reserva de derechos al uso exclusivo del título Biología y
Sociedad ot orgada por el Instituto Nacional del Derecho de
Autor: 04-201 7 -0 6091441 3 7 0 0 -203, de f echa 3 de abril de
2017. ISSN en trámit e.
las opiniones y contenidos expresados en los artículos son
responsabilidad exclusiva de los aut ores y no necesariamente
reflejan la postura del edito r de la publicación.

Contenido
EDITORIAL
SECCIÓN ECOLOGÍA YSUSTENTABILIDAD

LA ENTOMOLOGÍA PARA LA INVESTIGACIÓN EN CRIMINALÍSTICA
BIOLOGY ANO SOCIETY: EXPOSING THE VITAL LINKAGES- THE
RELATIONSHIP BETWEEN THE STUDY OF LIFE ANO HUMANITY'S
CHANCE FOR A FUTURE

4

19

SECCIÓN SALUD

CONSULTA GENÉTICA Y ASESORAMIENTO

45

PROPIEDADES Y USOS TERAPÉUTICOS PLANTAS HIPOGLUCÉICAS

55

SECCIÓN RESEÑA DE LIBROS

RESEÑA DE LIBROS CEREBROS SENESCENTES, ALZHEIMER Y
DEMENCIA

65

SECCIÓN CUENTOS Y NARRACIONES BIOLÓGICAS

LAS AVENTURAS DE GORGOS
Queda prohibida la reproducción total o parcial, en cualquier forma
o medio, del contenido de la publicación sin previa autorización.

3

SOBRE LOS AUTORES

70
88

�n este inicio de año 2019 , Biología y Sociedad llega a su Tercer Número
consecutivo, debido principalmente a la tenacidad, apoyo y compromiso del
Comité y Cuerpo Editorial de esta revista de Divulgación Científica. En este
número, les presentaremos una selección de artículos muy diversos e interesantes.
En la sección de Ecología y Sustentabilidad, en el primer artículo los autores nos
explican la importancia de la entomología en la investigación criminalística, así como
las técnicas usadas, desde la recolección de insectos en cadáveres, hasta las técnicas
moleculares y bioquímicas para obtener los perfiles genéticos de los cadáveres
humanos. En el segundo artículo de esta sección los autores nos muestran un análisis
de las relaciones entre las Ciencias Biológicas y nuestra sociedad, proyectándonos
un futuro no muy alentador para la especie humana.

E

En la sección de Salud incluimos dos interesantes artículos, en primer instancia el
trabajo intitulado "La consulta genética y asesoramiento·: aquí los autores nos explica
la importancia de tener un asesor genético cuando se realizan pruebas genéticas
y durante el acompañamiento del tratamiento. Otro interesante artículo, "Plantas
Hipoglucéicas·: con propiedades para reducir los niveles de azúcar en la sangre,
los autores enlistan cinco plantas, cada una de estas con propiedades medicinales,
principios activos, dosis y contraindicaciones.
Por último, la sección Reseña de libros nos presenta una reseña interesante sobre
dos libros, "The Aging Brain" de T.R. Jennings y "El Fin del Alzheimer" escrito por O.E.
Bredesen, donde nos exponen distintas investigaciones sobre los probables orígenes
de esta enfermedad y la posibilidad de crear un programa de salud innovador y
detallado para prevenir y revertir el Alzheimer y el deterior cognitivo de la demencia.
En la nueva sección de Cuentos y Narraciones Biológicas les presentamos las
Aventuras de Gorgos, un relato que nos lleva a imaginar la vida de un dinosaurio de
hace poco más de 65 millones de años, enfrentándose a un sin fin de situación y
peligros. Además el artículo incluye importante y valiosa información sobre las técnicas
paleontológicas.
Estamos seguros que este tercer número de Biología y Sociedad continuará en el
camino que se propuso desde un inicio, que los resultados y análisis de la ciencia
lleguen a todo público y sea comprensible en un lenguaje ameno sin dejar de lado el
rigor científico que debe caracterizarlo.

Dr. Jesús Angel de León González
Editor en Jefe

�Ecología y 5ustentabilidad

/

GIA
~
El' .

CRIMIN l\LÍSTICA
;\lioleta Ariadna Rodríguez Castro, Oéborah Esther Veloz Barocio,
lan Humberto Quiroz González, Humberto Quiroz-Martínez

Universidad Autónoma de Nuevo León, Fac ultad de Ciencias Biológicas, Laboratorio de
Entomología; Manuel Barragán y Pedro de A lba, Ciudad Universitaria, San Nicolás de los
Garza, Nuevo León; CP 66455, correo electrónico humberto .quirozmr@uanl.edu.rnx,
insectouanl@gmail.com

4

�En México la investigación en criminalística ha
incorporado otras ciencias y disciplinas que han
mejorado el proceso para esclarecer un hecho delictivo.
Las evidencias biológicas (pelos, plumas , ADN)
han despertado mayor interés en los últimos años,
entre estas encontramos también a la Entomología
Forense. Aun y cuando se relaciona a los que insectos
que podemos encontrar en un cadáver, la realidad
es que involucra también las plagas de productos
almacenados y urbanas. Entomología Médico Legal o
Médico Criminal son términos adecuados para hacer
referencia de los artrópodos de un individuo en estado
de descomposición o cadáver y cuyo resultado de
análisis puede ser usado como una evidencia o indicio
en una investigación en criminalística.

Los indicios pueden ser 1) Determinables, aquellos
cuya naturaleza física no requiere de un análisis de su
composición y estructuración, sino sólo de un examen
cuidadoso a simple vista o con auxilio de lentes de
aumento (escrituras, armas de fuego, balas, etcétera);
2) No determinables, los que requieren de un análisis
completo (manchas de sangre, semen, etcétera);
3) Asociativos, los relacionados con el hecho que
se investiga . 4) No asociativos, son apreciados en
el lugar de los hechos, pero no tienen relación con
él. Ante la anterior clasificación, donde quedan las
evidencias o indicios biológicos, indudablemente
estarían dentro de la categoría de No Determinables,
ya que requieren un análisis, ya sea de insectos, de
muestras de sangre, o aislamiento de ADN

La Criminalística es una ciencia natural y penal
que mediante la aplicación de sus conocimientos,
metodología y tecnología en el estudio de los indicios
o evidencias físicas asociativas investiga, descubre y
verifica de manera científica un hecho presuntamente
delictuoso, al o los presuntos autores y sus cómplices;
además aporta las pruebas materiales y periciales
a los órganos que procuran y administran justicia
mediante estudios identificativos, reconstructivos e
informes o dictámenes expositivos y demostrativos
(Montiel-Sosa 1978).

El manejo inadecuado de las evidencias conduce a su
contaminación, deterioro o destrucción, siendo esta
última la causa más frecuente que impide su posterior
examen en el laboratorio. Por esta razón, cuando
llegue el momento de proceder a su levantamiento
se debe realizar con la técnica más apropiada con el
f in de evitar su alteración. Por lo anterior, se hacen las
siguientes recomendaciones: 1) deben manipularse
lo menos posible, 2) se debe colectar una cantidad
numerosa, ya que parte de ellas se consume en
el análisis de laboratorio; 3) es necesario evitar
contaminarla con instrumentos que se utilicen para
su levantamiento; 4) levantarla por separado, y 5)
preservarla de acuerdo al fin de su utilización.

La Criminalística se apoya con otras ciencias
las cuales asumen como objetivo establecer las
normas con técnicas adecuadas para la protección,
observación y fijación de los escenarios dónde
ocurren los hechos; al igual investiga métodos y
técnicas para examinar, levantar, embalar, etiquetar
y suministrar al laboratorio para su estudio los indicios
asociados a los hechos.
La palabra indicio proviene del latín indicum que
desde el punto de vista de la criminología se refiere
a rastro, vestigio o huella, ya sea del delito, del autor o
de la víctima. Como concepto se refiere a la evidencia
física o material, es decir todo objeto, instrumento,
huella, marca, rastro, señal o vestigio que se usa en
la comisión de un hecho. Los indicios y evidencias en
la escena del delito pueden encontrarse en campo
abierto, cerrado o vehículos. Con su estudio se logra
la identificación de los autores, recopilación de
pruebas de la comisión de un hecho, la reconstrucción
del mecanismo del hecho, puesto que son conocidos
como testigos mudos que no mienten.

E LEMENTOS DE LA RECOLECTA DE
INSECTOS EN EL CADÁVER CON FINES
CRIMINALÍSTICAS
Nada debe ser tomado o movido del cadáver sin
la autorización de la persona responsable de la
investigación. Evitar en lo posible la contaminación
del cuerpo que pueda ocasionar conflictos durante
la toma de evidencias. Las muestras deberán
tomarse de los orificios naturales, de las heridas,
debajo del cuerpo, en los pliegues y bolsas de la
ropa, zapatos, calcetines, de cualquier envoltura
que cubra el cuerpo (alfombra, sábanas, bolsas de
plástico); inclusive de la bolsa en que el cadáver
es trasportado a la instalación donde realizarán la
autopsia (Amendt et al., 2007).
5

�Las muestras deberán ser tomadas con pinzas de
punto fino. Se toman las fases inmaduras y se colocan
dentro de frascos viales, las larvas de moscas podrán
ser tratados de manera diferente dependiendo el uso
que se les dará: si son para identificación deberá
provocárse les la muerte en agua caliente para
después ser preservadas en alcohol etílico al 70%;
la temperatura alta provoca que el cuerpo se extienda
y quedarán visibles todas las regiones del cuerpo
requeridas para su identificación.
En ocasiones para los estudios taxonómicos se requiere
la fase adulta para la ident ificación o corroboración
de la especie. Si esto es necesario, lo recomendable
es contar con recipientes de plástico de un litro que
contengan trozos de hígado fresco (obtenidos de una
carnicería) para que las larvas tengan alimento y puedan
ser transportadas al laboratorio para mantenerlas bajo
condiciones ambientales controladas para que alcancen
la etapa adulta.
Estudios recientes han demostrado que del contenido
estomacal de las larvas se puede obtener material
genético que podría apoyar la investigación en
criminalística. Si existe el interés por obtener este
material, las larvas de moscas no deberán permanecer
mucho tiempo en los medios preservadores, ya que
esta sustancia dificu lta la obtención del ADN (Di
Luise, 2007; Guerra-Serrato, 2010). Tampoco deben
utilizarse las larvas reservadas para la crianza con

la técnica que se describió en el párrafo anterior. Lo
recomendable es portar un recipiente en el que las
larvas se puedan mantener a bajas temperaturas,
pero si esto no es posible, pueden dejarse solamente
el tiempo necesario requerido para su transporte
desde el lugar de los hechos al laboratorio.
Una de las principales aportaciones de la Entomología
a la investigación en criminalística es la recolecta,
preservación, identificación y proceso curatoria l
adecuados de los insectos presentes en un cadáver;
gracias a los cuales el entomólogo puede generar
la información, recayendo en e l personal de las
instancias de la procuraduria de justicia su utilizacion
en investigaciones legales.
El entomólogo es capaz de generar información
relacionada con la sucesión de insectos en el proceso
de descomposición de un cuerpo; de determinar
la distribución de las especies de insectos de
importancia f orense (Figura 1 ), elaborar curvas
de crecimiento y determinar las unidades calor en
términos de horas calor acumu ladas, recolectar y
preservar insectos para det erminar la presencia
de sustancias tóxicas o drogas en el cuerpo de l
insecto, la aplicación de técnicas moleculares o
bioquímicas para obtención de los perfiles genéticos
y estructurales, así como otros estudios dónde se
involucran a los insectos con aspectos relevantes
de su aplicación en las ciencias forenses.

Figura 1. Colecta
de insectos de
importancia forense de
necrotrampa enterrada
en el Ojase, salinas
Victoria, Nuevo León

6

Facultad de Ciencias Biológicas UANL

�&lt;{

u

f_(f)
_j

&lt;{

z

2

cr

u
z
w
z
-o
u&lt;{

o

f-

(f)

w
&gt;

SUCESIÓN DE INSECTOS EN EL PROCESO

z

DE DESCOMPOSICIÓN DE UN CADÁVER
Se han utilizado diferentes medios para el análisis de
las especies de insectos necrófagos asociadas a un
cadáver. Una de las mejores fuentes de información
proviene de los mismos casos de homicidios previos
que cuenten con registros detallados de las especies
encontradas. Diversos autores han recopilado
información valiosa a partir de numerosos estudios
de caso en los que se describen las circunstancias
bajo las cuales se presentan diferentes especies y la
forma en que contribuyen a la resolución de crímenes
(Benecke, 2004; Nava-Hernández et al., 2007;
Quiroz-Martínez y Rodríguez-Castro, 2007; MolinaChávez et al., 2010; Simmons et al., 2010).
De esta forma y por primera vez se han obtenido
registros de especies de insectos con importancia
forense, como es el caso de Chrysomya rufifacies
Macquart que fue informada en Tailandia en un cuerpo
sin vida de un varón de 40 años de edad, aun cuando
no existían registros previos de este califórido para la
región del hallazgo (Sukontason et al., 2001). De forma
similar, Megase/ia scalaris (Loew) que fue encontrada
por primera vez en el sur de Italia durante la exhumación
de un cuerpo (Campobasso et al., 2004).
Conforme ha cobrado interés la Entomología
Forense, se ha hecho énfasis en la ecología de las
comunidades de insectos sarcosaprófagos. Los
estudios más frecuentes en este campo han sido
aquellos encaminados a describir la sucesión de
especies en cadáveres . Para fines científicos, el
cuerpo humano constituye la mejor y más confiable
fuente de información forense (Byrd &amp; Castner, 2001;
Vergara-Pineda et al., 2009).
Los restos humanos son difíciles de conseguir por lo
que dificultan los estudios con este tipo de cadáveres,
además de requerir sitios especiales donde llevar a
cabo los estudios. Por esta razón, el cerdo Sus scrofa
ha sido considerado como el modelo más apropiado
en estudios forenses. Es un animal omnívoro, tiene
fauna intestinal que se asemeja a la del humano,
carece relativamente de pelo y tiene una piel muy
similar a la del humano (Anderson &amp; VanLaerhoven
1996).
Biología v Sociedad, marzo 2019

Imágenes de necrotrampas simulando la forma de hallazgo de
un cuerpo en descomposición, figura 2 Cubierta con ropa, 3,
encajuelado, 4 dentro de bolsas para basura y 5 expuesta.

7

�La estructura de las comunidades de insectos y tasas
de descomposición en cuerpos de humanos de adultos
e infantes fueron comparados con aquellos presentes
en el cerdo, encontrando que no existe diferencia
significativa en la composición. La putrefacción de
cerdos sucede al mismo ritmo que en los seres humanos
que tienen el mismo peso (Campobasso et al., 2001).
Cadáveres de todo tipos y tamaños han sido utilizados
en estudios de descomposición, el listado incluye ovejas
(Deonier, 1940), conejillos de indias (Bomemissza, 1957),
cerdos (Payne 1965; Tullis&amp;Goff, 1987; Haskell, 1989;
Anderson &amp; VanLaerhoven, 1996; Tessmer &amp; Meek,
1996; Richards &amp; Goff, 1997; Byrd, 1998; deCarvalho
et al., 1999; Shaid et al., 1999; Davis &amp; Goff, 2000;
deCarvalho y Linhares, 2001; Wolff et al., 2001; Tenorio
et al., 2003; Watson &amp; Carton, 2003; Centeno, 2007;
Gruner et al., 2007; Quiroz-Martínez &amp; Rodríguez-Castro,
2007; Flores-Pérez et al., 2007; Biavati et al., 2010;
Molina-Chávez et al., 2010; Sabauoglu &amp; Sert, 2010;
Simmons et al., 2010; Mulieri et al., 2012), zorros (Easton
&amp;Smith, 1970; Smith, 1975), lagartijasysapos(Comaby,
1974), conejos (Denno &amp; Cothran, 1975; Tantawi et al.,
1996; Bourel et al., 1999; Calderon-Arguedas et al.,
2007; Simmons et al., 2010; Bachman &amp; Simmons,
2010). El listado continua con ardillas (Johnson, 1975),
ratones de campo (Lane, 1975) elefantes (Coe, 1978),
ratones (Putnam, 1978; Blackith &amp; Blackith, 1989),
impala (Braack, 1981), perros (Jiron &amp; Cartin, 1981;
Early &amp; Goff, 1986; Richards &amp; Goff, 1997), tortugas
(Abell et al., 1982), focas (Lord &amp; Burger, 1984b), gaviotas
(Lord &amp; Burger, 1984ª), gatos (Early &amp; Goff, 1986), ratas
(Greenberg, 1990; Tomberlin &amp;Adler, 1998; Faucherre et
al., 1999; Kocarek, 2001; Simmons et al., 2010), aves de
corral (Hall &amp; Doisy, 1993; Quintero-Martínez et al., 2007),
osos negros (Anderson, 1998; Peters, 2003; Watson &amp;
Carlton, 2003; Vannin et al., 2007), mapaches (Joy et
al., 2002), lagartos (Watson &amp; Carlton 2003), venados
(\/1/atson &amp; Carlton 2003).

D IVERSIDAD Y DISTRIBUCIÓN DE
LAS ESPECIES DE INSECTOS DE
IMPORTANCIA FORENSE
Las trampas son también de utilidad en circunstancias
bajo las cuales el uso de cadáveres no es permitido
por presentar molestias ya sea a las autoridades o a

la ciudadanía. El uso de trampas constituye un medio
más conveniente cuando la finalidad del estudio no es
el de determinar la sucesión de especies, sino mapear
la distribución geográfica de las mismas, para lo cual
es necesario un gran número de puntos de muestreo o
colecta, lo que implica trampear tan extensivamente
como sea posible, cualitativa y cuantitativamente,
las especies en numerosas local idades (Chittaro
et al. 2005). Trampas de botella, trampas aéreas,
trampas NTP-80, trampas Schoenly son algunas
frecuent emente utilizadas para colectar insectos de
importancia forense (Quiroz-Rocha, 2007; Ordoñez
et al., 2008).
Para cumplir con su cometido una trampa debe ser
efectiva. El grado de efectividad variará de acuerdo al
tipo de cebo utilizado. Muchos métodos de trampeo
han sido utilizados para muestrear moscas (Hall &amp;
Doisy 1993). El hígado de res o cerdo son los medios
más utilizados como carnada en trampas para
dípteros (Byrd &amp; Castner 2000). Se han realizado
diversos estudios para determinar la atracción
que difer entes cebos ejercen sobre los insectos
sarcosaprófagos. Se encontró que el hígado con o
sin sulfuro de sodio fue muy atractivo para varias
especies del género Lucilia, entre el las L. sericata
(Meigen), así como Cal/iphora vicinia RobineauDesvoidy (Hutchinson, 2000; Chittaro et al., 2005).
La atracción de los cebos tales como cadáveres de
ratas, pescado y vísceras de pollo fueron evaluados
para la familia Cal/iphoridae, siendo el segundo el más
atractivo (Figueroa-Roa, 2002). Las especies de la
familia Muscidae expuestas a carne picada de res y
cerdo, pescado, hígado de cerdo y heces humanas
mostraron preferencia por este último atrayente, los
miembros de la familia Ca/liphoridae lo fueron hacia
el hígado, mientras que los Sarcophagidae arribaron
por igual a todos los tipos de atrayentes.
Las trampas de botellas se componen de dos botellas
de plástico suave claro usadas normalmente en las
bebidas embotelladas (PET) (Figura 6); consisten en
la cámara superior recolectora y la cámara inferior
donde se coloca el cebo. La cámara recolectora se
f orma con las partes superiores de dos botel las
(Cort ando la parte inferior), una embonada dentro de
la otra, en la botella superior se perforan pequeños
agujeros de 1 mm de diámetro para su ventilación. La

Facultad de Ciencias Biológicas UANL

�4:

u

f-

Sl2
_J
4:

z
2

cr

u
z
w
z
-o
u
Figura 6. Trampa de botella con adultos de la familia Cal/iphoridae

4:
0

¡::::

(/)

w

&gt;

z

s

~

&amp;

_4:
0

o_J
o
2
ofzw

s

cámara del cebo se elabora con la parte inferior de
una de las botellas, a ella se le realizan aberturas con
un corte en forma de X, presionadas hacia el interior,
y en el fondo de esta cámara se coloca el hígado de
res como cebo.
Trampas de botella permiten obtener ejemplares en
buenas condiciones para su identificación, además
de proveer un sustrato para la oviposición de moscas
(Norris, 1965). Diversos estudios se han realizado
con estas trampas, con la ventaja de que pueden
ser adaptadas a las condiciones especiales que
requieran los estudios, por ejemplo, dejándolas en la
superficie de la tierra, colgándolas en árboles, con
cualquier tipo de cebo que se desee evaluar y con
diferentes tiempos de exposición (Ferreira, 1978,
1983; Linhares, 1981; Hwang y Turner, 2005; PérezValdez, 2007; Molina-Chávez et al., 2010).

Biología v Sociedad, marzo 2019

Curvas de crecimiento
El periodo entre la muerte y el descubrimiento de
un cadáver, llamado como intervalo postmor tem
(1PM), es de gran valía en la reconstrucción de los
eventos que rodean a la muerte de un ser humano;
los entomólogos pueden estimarlo usando las larvas
más viejas que puedan encontrarse en los restos
(Gallagher et al. 2010). Un gráfico que demuestre
el crecimiento de las larvas por horas es de mucho
apoyo para estimar el tiempo (Gráfica 1), pero aun
seguirá siendo importante aplicar la metodología
para determinar las unidades calor acumuladas
expresadas en términos de horas para definir un
t iempo más aproximado al momento de los hechos;
es bien sabido que el desarrollo de los insectos se
ve influenciado por la temperatura ambiental. Esta
es la información que requiere ser obtenida baj o un

9

�Gráfica de crecimiento (vaso)
2 NI '

!.~ ·

'

2 20 •

.' 10

~8!! '

a:
i

1
--1 ~
l4

'
I

-

'

,.

I

""
'

-

'

81
:_
0 .40 • ..._

!;:!

.
~:_-

~~

-

r

'

ilf
lg :
o

..
,. ' •

______

.

JI

-

-

O~Nl"I .. .OW,.,_CQ

-

-

~

.

-

-

-

- -

-

-

- -

-

-

-

.

-

-

-

-

-

- -

-

-

-

-

.

~~~~~~~~~~~~~~~~ij~~~~~~~~~~~~~i
Mue-1tteo

Gráfica 1. Línea de crecimiento de Sarcophaga haemorrhoidalis (Díptera: Sarcophagidae)

esquema de localidad debido a las adaptaciones que
la población de la misma especie ha adquirido a través
del tiempo en su lugar de origen.

Toxinas o drogas en el cuerpo del insecto
(entomotoxicología)
En una investigación criminal conocer si una persona
fue expuesta a tóxicos antes de su muerte representa
una información invaluable que contribuyen al
esclarecimiento de la causa de muerte. Sin embargo,
existe discrepancia en cuanto a los métodos de
detección y correlación entre la concentrac ión
encontrada en los tejidos del cuerpo y la presente

en las larvas que se alimentan del cuerpo sin vida
(Campobasso et al., 2004).
Establecer la identidad del tóxico o algún metabolito
de su degradación presente en las larvas de mosca
que se alimentan del cadáver ayudaría a estimar el
tiempo postmortem o causa de muerte ya que los
tóxicos pueden influir en el crecimiento, la rapidez
de desarrollo y talla de los insectos necrófagos
(Byrd &amp; Castner, 2001). Un método analítico para
la detección de paration y cocaína en larvas de Ch.
rufifacies con resultados positivos fue desarrollado
a t ravés de un cromatógrafo de gases acoplado a un
espectofotómetro de masas (Solís-Esquivel et al.,
2010; Solís-Esquivel et al., 2016).

Tabla 1. Detección de Cocaína en Larvas de Dípteros Recolectados de Restos Humanos y Prendas de Vestir (Tomado de SolísEsquivel et al 201 6).
Autopsia

Mecanismo de muerte

Sustancias detectadas en
muestras humanas•

Material entomológico

Concentración de cocaína
en material entomológico

Cadáverl

Desconocido

No analizado

C. macellaria L3

&lt;10 ng/gb

Cadáver2

Homicidio

No det ectadas

S. haemorrhoidalis L2;L3

No detect ado

Cadáver3

Homicidio
(arma de fuego)

Alcohol etílico, Cocaína

Ch. rufifacies L3;
C. macellaria L3

1 5 .1 ng/g
21.0 ng/g

Cadáver4

Enfermedad
(Infarto)

Alcohol etílico

Ch. rufifacies L3;
C. macellaria L3

No detect ado

Cadáver 5

Infarto

Alcohol etílico

Ch. rufifacies L2, L3

No detectado

Cadáver6

Homicidio
(arma blanca)

Cocaína

M. domestica Ll

&lt;10 ng/gb

Cadáver 7

Homicidio

Alcohol etílico
Cocaína

C. macellaria L3

30.2ng/g

•Las sustancias fueron detect adas con base en estudios de rutina en el Laboratorio de química forense. Las sust ancias rastreadas
son psicotrópicos, estupefacient es y alcohol etílico.
bLa concentración de cocaína detectada se encuentra fuera del rango de cuantificación validado.

10

Facultad de Ciencias Biológicas UANL

�4:

u

f-

Sl2
_J
4:

z
2

cr

u
z
w
z
D
u
4:
0

¡::::

Aplicación de técnicas moleculares o
bioquímicas para obtención de los perfiles
genéticos y estructurales

utilizada , las posiciones aproximadas de los
individuos, objetos en el espacio y la secuencia de
eventos asociados al hecho (Bevel &amp; Gardner, 2002;
Striman et al., 2011).

En un estudio realizado en Nuevo León colectaron
de 21 cadáveres larvas de Chrysomya a/bíceps
(Wiedemann). Ch. rufifacies, Sarcophaga
haemorrhoidalis (Fal len), Musca domestica L. y
Piophila casei L.; además se tomaron muestras de
sangre, cabello, hígado y hueso. Como punto de
referencia se procesaron las muestras tomadas
del cadáver para procesarlas a través de la técnica
de polimorfismo del ADN mediante las técnicas de
extracción, amplificación y electroforesis capilar para
obtener el perfi l genético de cada autopsia; de las
larvas de moscas fue tomado el contenido estomacal
y procesado con las mismas técnicas. Los resultados
demostraron que los insectos más alejados en tiempo
de l momento del análisis no se obtuvo material
genético, solamente en aquellos insectos con un mes
de preservados se obtuvo un perfil parcial (GuerraSerrato, 2010)

Cuando una persona fal lece por un trauma tal que
éste produzca una herida que exponga la sangre en
las superficies del lugar en el que ocurrió el hecho,
es posible que debido al mecanismo de alimentación
de las moscas se produzcan manchas que puedan se
confundidas (Solís et al., 2009). En este escenario
y debido a su capacidad de vuelo no sólo pueden
manchar superficies inmediatas, sino que pueden
generarlas en diferentes sitios no relacionados
directamente con la muerte (Brown et al., 2001 ;
Benecke &amp; Barksdale, 2003). Las manchas pueden
ser del tipo de regurgitación, defecación y arrastre.

En ocho cadáveres de humanos con investigaciones
en criminalística en los anfiteatros de las agencias
investigadoras en la ciudad de México, larvas
de Ch. rufifacies, Ch. megacephala (Fabricius),
Cochliomya macel/aria (Fabricius), L. sericata, L.
cuprina (Wiedemann) y Sarcophaga sp. fueron
obtenidas y procesadas para el aislamiento del ADN
encontrando que con el uso de tarjetas FTA se obtuvo
mejor rendimiento debido a la mejor preservación del
material genético por periodos prolongados (NavaHernández et al., 2008). El ADN humano contenido
en Musca domestica fue amplificado a través de las
técnicas de PCR con ADN mitocondrial y nuclear
(Kester et al., 2010)

Otros estudios donde se involucran a los
insectos con aspectos relevantes de su
aplicación en las ciencias forenses
Los patrones de manchas de sangre en un sitio
de hechos violentos (escena de crimen) pueden
proporcionar información jurídica importante en
una investigación criminal, principalmente aquel la
correspondiente a la naturaleza del tipo de arma

Biología v Sociedad, marzo 2019

(/)

w

&gt;

z

s

~

&amp;

_4:
0

o_J
o
2
ofzw

s

Manchas de regurgitación son brillosas en color rojo
y café, de apariencia abultada, redonda y lisa con
una matriz uniforme (material de la mancha) con un
diámetro de 1 a 2 mm. Una variante es presencia
de una depresión denominada como "cráter•: el cual
es generado por la succión del aparato bucal de la
mosca al momento de alimentarse (Figura 1) (Benecke
&amp; Barksdale, 2003).
Manchas por defecación son opacas de color café y
crema, con superficie plana de apariencia áspera o
granulosa, en su mayoría con material en forma de
granos, lo que le da esa apariencia; notoriamente
más obscuro que el resto la mancha, mientras que el
contorno en las manchas de color claro se presenta
ligeramente más obscuro (Figura 2).
Manchas producidas por el acarreo del material
fresco de la propia secreción y excreción, derivado del
contacto y movilidad de la mosca sobre la superficie
en donde se posó. Presentan dos estructuras
principales: el cuerpo (de forma generalmente ovoide)
y la cola (de apariencia linea l); por esas razones
se les ha denominado como "coma'; "renacuajos''.
"espermatozoides" y "gotas de lagrima" (Figura 3)
(Benecke &amp; Barksdale, 2003; Fujikawa et al., 2009).

w~• . .

De acuerdo a Benecke y Barksda le (2003) para~ ~ ~ ~ considerar como posible sangre humana las manchas
~
de arrastre en forma de gota o rocío en un lugar~ t , ~
de hechos, se obtiene a través del resultado de la ~,~

11

\~~~~

'"~\''·"
.,,

�división del largo de la cola entre el largo del cuerpo
(Lcal.l Lcuerp). Si esta relación es mayor a 1 no se
considera como posible sangre humana. Relación que
fue aplicada en el estudio del caso real de muerte por
violenta.
Dentro de las relaciones entre organismos, de las
más conocidas son la que realizan los insectos
con las plantas, aun y cuándo muchas especies se
alimentan de alguna parte del vegetal; históricamente
se ha conocido el papel que desempeñan diversos
grupos de hexápodos en el proceso reproductivo de
las plantas a través de la polinización.
Algunas de las especies de insectos de importancia
forense tienen una amplia distribución, cuando se
pretende utilizarlos para ubicar un posib le lugar
de los hechos, su uso se dificu lta por las diversas
localidades donde se puede encontrar; una alternat iva
que puede apoyar la investigación en criminalística es
la presencia de polen.
Después de colectar algunas especies de insectos
en una necrotrampa se procedió a aplicar la técnica
de Wodehouse (Aguilar-Morales et al., 1996) para la
obtención del polen centrifugando el insecto o bien
directamente de su cuerpo, colocando los gránulos
en un portaobjetos, colocándole alcohol etílico
al 70, posteriormente a la evaporación de este
preservador se montan en una mezcla de gelatinaglicerina, rápidamente se le coloca el cubreobjetos
y se invierte la preparación microscópica (esto hace
posible que los gránulos precipiten y se ubiquen
cerca del cubreobjeto lo que facilitara su detección).
La observación se realizo en un microscopio
bacteriológico. Gránulos de cenizo Leucophyllum
frutescens fueron encontrados en el cuerpo de l
histerido Hyppocampus sp.; polen de una gramínea
no identif icada, fresno Fraxinus sp., Nogal Carya sp
y un pino Pinus sp. fueron identificados en Necrobia
rufipes (Garza-Rodríguez et al., 2010).

Facultad de Ciencias Biológicas UANL

�&lt;{

u

f_(f)
_j

&lt;{

z

2

cr

u
z
w
z
-o
u&lt;{

o

f-

(f)

w
&gt;

z

Figura 7. Manchas de regurgitación de Chrysomyo rufifocies (Diptero: Col/iphoridoe)
Figura 8, Manchas de arrastre de Chrysomyo rufifocies (Diptero: Col/iphoridoe)
Figura 9, Manchas de defecación de Chrysomyo rufifocies (Diptero: Colliphoridoe)

Biología v Sociedad, marzo 2019

13

�----

----

LITERATURA CITADA

Abel, D.H.; S.S. Wasti &amp; G.C. Hartmann. 1982.
Saprophagous arthropod fauna associated with
turtle carrion. Applied Entomology &amp; Zoology
17:301-307.
Aguilar-Morales, M.; B. Coutiño &amp; P. Salinas. Manual
general de técnicas histológicas y citoquimicas.
Coordinación de Servicios Editoriales, Facultad de
Ciencias Químicas UNAM pp 117-120.
Amendt, J.; C.P. Campobasso, E. Gaudry, C. Reiter,
H. N. Leblanc, &amp; M. J. R. Hall. 2007. Best practice
in forensic entomology-standards and guidenlines.
lnternational Journal of Legal Medicine 121:90-104.
Anderson, G.S.1998. Wildlife forensic entomology:
determining time of death in two illegally killed
black bears cubs. Journal of Forensic Sciences
44:856-859.
Anderson, G.S. &amp; S.L. VanLaerhjoven. 1996.
lnitial studies on insect succession on carrion in
southwestern British Columbia. Journal of Forensic
Sciences 41:617-625.
Bachmann, J. &amp; T. Simmons. 2010. The influence of
preburial insect access on the decomposition rate.
Journal of Forensic Sciences 55:893-900
Benecke, M. &amp; L. Barksdale. 2003. Distinction of
bloodstain patterns from fly artifacts. Forensic
Sciences lnternational 137: 152-159.
Benecke, M. 2004. Forensic entomology:
arthropods and corpses. En Tsokos M (ed.) Forensic
Pathotlogy Review Vol 11 Human Press Totowa (NJ
USA) p 207-240.
Bevel, T. &amp; R. Gardner. 2002. Bloodstain Pattern
Analysis, with an lntroduction to Crime Scene
Reconstruction, 2 ndedn. CRC Press LLC, Boca
Raton, Florida, USA, 221 pp.
Biavati, G.M.; F.H. de Asis-Santana &amp;J.R. PujolLuz. 2010. A checklist of Calliphoridae blowflies
(lnsecta: Díptera) associated with a pig carrion

14

in Central Brazil. Journal of Forensic Sciences
55:1603-1606
Blackith, R.E. &amp; R.M Blackith. 1989. lnsect
infestations of small corposes. Journal of Natural
History 24:699-709.
Bomemissza, G.F.1957. An analysis of arthopod
succession in carrion and the effect of its decomposition
on the soil fauna. Joumal of Zoolgy 5:5-12.
Bourel, B.; L. Martin-Bouyer, V Hedouin, J. C.
Cailliez, D. Derout &amp; D. Gosset. 1999. Necrophilus
insect succession on rabbit carrion in sand dune
habitats in northern France. Journal of Medical
Entomology 36:420-425.
Braack, E.O. 1981. Visitation patterns of principal
species of the insect-complex at carcasses in the
Kruger National Park. Koedoe 24:33-49.
Brown R.E.; R.I. Hawkes, M.A. Parker&amp;J.H. Byrd. 2001.
Entomological alteration of bloodstain evidence. In: Byrd
J. H. and J. L Castner, editors. Forensic Entomology: the
utility of arthropods in legal investigations. Boca Raton,
FL: CRC Press, pp 539-580.
Byrd, J .H. 1998. Temperatura dependent
development and computer modeling of insect
growth: its application to forensic entomology.
Unpublished dissertation. Department of
Entomology and nematology, University of Florida,
Gainsville FL 196 pp.
Byrd J.H. &amp; J. L. Castner. 2001. Forensic entomology:
the utility of arthropods in legal investigations CRC
Press Florida USA pp 331-340.
Calderon-Arguedas, O.; A. Troyo &amp; M.E. Solano.
2007. Estimación del intervalo postmortem
basada en la sucesión de larvas de muscoideos en
modelos controlados. Memorias del 1er. Simposio
Latinoamericano de Entomología forense, Sociedad
Mexicana de Entomología pp 92-97.
Campobasso, C.P.; G. Di Vella &amp; F. lntrona. 2001 .
Factors affecting decomposition and díptera
colonization. Forensic Sciences lnternational
120:18-27.

¡:-:acuitad de Cie'lcias Biológicas UANL

�Campobasso, C.P.; R.H. Disney and F. lntrona.
2004. A case of Megascelia scalaris (Loew) (Dip.,
Phoridae) breeding in human corpse. Aggrawal 'slnt
J Forensic Med &amp; Tox 5:3-5.

Deonier, C.C. 1940. Carcass temperaturas and
their relation to Winter blowfly populations and
activity in the southwest. Journal of Econonomic
Entomology 33:166-170

Campobasso, C.P; M. Gherardi, M. Caligara, L Sironi
&amp; F. lntrona. 2004. Drug analyzis in blowfly larvae and
in human tissues: a comparative study. lntemational
Joumal of Legal Medicine 118:210-214.

Di Luise, E. 2007. Genotyping of human nuclear
DNA recover from the gut of fly larvae. Journal of
Forensic Sciences 53: 591-592.

Centeno, N. 2007. Desarrollo de experiencias
de descomposición con modelos porcinos y su
contraste con dictámenes judiciales, incluyendo
la protección de la vida salvaje. Memorias del 1er.
Simposio Latinoamericano de Entomología forense,
Sociedad Mexicana de Entomología pp 14-27.
Chittaro, Y.;A. Baylon, D. Cherix&amp;C. Wyss.2005. What
does attract blowflies (Diptera: Calliphoridae) in a trap
preliminary investigation. EAFE 3d. Meeting p 29.
Cae, M.1978. The decomposition of elephant
carease in tsavo (East) National Park, Kenya.
Journal of Arid Environment 1:71-86.
Cornaby, B.W. 1974. Carrion reduction by animals in
contrasting tropical habitats. Biotropica 6:51-63.
Davis, J.B. &amp; M.L. Goff. 2000. Decomposition
patterns in terrestrial and intertidial habitats on
Oahu lsland and Coconut lsland, Hawaii. Journal of
Forensic Sciences 45:836-842.
deCarvalho, L.M.L. &amp;A.X. Linhares. 2001.
Seasonality in insect succession and pig carcass
decomposition in a natural forest area in southeastern
Brazil. Journal of Forensic Sciences 46:604-608.
deCarvalho, L.M.L.; P.J. Thyssen, A.X. Linhares &amp;
F.A.B. Palhares. 1999. A checklist of arthropods
associated with pig carrion and human corposes
in southeastern Brazil. Memorias del lnsitutot
Oswaldo Cruz 95:135-138.
Denno, R.F. &amp; W.R. Cothran.1975. Competitive
interactions and ecological strategies of
sarcophagid and calliphorid flies inhabiting rabbit
carrion. Annals of Entomological Society of
America 69:109-113.

Biología v Sociedad, --r¡arzo 2019

Early, M. &amp; M.L. Goff. 1986. Arthopod succession
patterns in exposed carrion on the island of
O' hau, Hawaiian lsland, USA. Journal of Medical
Entomology 23:520-531.
Easton, A.M. &amp; K.G.V. Smith. 1970. The
entomology of the cadaver. Medical &amp; Science Law
10:208-219.
Faucherre, J.; D. Cherix &amp; C. Wyss. 1999. Behavior
of Calliphora vicina (Diptera: Calliphoridae) under
extreme conditions. Journal of lnsect Behavior
12:687-690.
Ferreira, M.J.M.1978. Sinatropia de dípteros
muscoideos de Curitiba, Parana 1, Calliphoridae.
Revista Brasileña de Biología 38:445-454.
Ferreira, M.J.M. 1983. Sinatropia de Calliphoridae
(Diptera) em Goiania, Goias. Revista Brasileña de
Biología 43:193-210.
Figueroa-Roa &amp; A. Linhares. 2002. Sinatropia
de los Calliphoridae (Diptera: de Valdivia Chile.
Neotropical Entomology 31:233-239.
Flores-Pérez, L.R.; H. Sánchez-Arroyo, S. lbañez
&amp; M.O. García. 2007. Insectos asociados a la
descomposición cadavérica del cerdo blanco
(Sus scrofa L.). Memorias del 1er. Simposio
Latinoamericano de Entomología forense, Sociedad
Mexicana de Entomología pp 111-115.
Fujikawa, A.; L. Barksdale &amp; D. O. Carter.
2009. The activity of Calliphora vicina (Diptera:
Calliphoridae) can alter the morphology and
presumptive chemistry of high impact bloodstains.
Forensic Sciences lnternational 59:502-512.

15

�Gallagher, M.B.; S. Sandhu &amp; R. Kimsey. 2010.
Variation in developmental time for geographically
distinct populations on common green bottle
fly, Lucilia sericata (Meigen). Journal of Forensic
Sciences 55:438-442.
Garza-Rodríguez, M. l.; M. l. Trujillo-González, A.
Rocha, M. A. Alvarado, F. lruegas &amp; H. QuirozMartínez. 2010. Análisis preliminar de la
relación polen-insectos de importancia forense.
Entomologia Mexicana 8 :71-74.
Greenberg, B. 1990. Nocturnal oviposition
behavior of blow flies (Diptera: Calliphoridae).
Journal of Medica! Entomology 27:807-810.
Gruner, S.V.; D.S. Slone&amp;J.L Capinera. 2007.
Forensically important Calliphoridae (Diptera)
associated with pig carrion in rural north-central
Florida. Journal of Medical Entomology 44:509-515.
Guerra-Serrato, A.L. 2010. Validación de la técnica
polimorfismo de ADN obtenido del tracto digestivo
de larvas de importancia forense. Tesis Maestría
en Ciencias en Criminología y Ciencias Forense,
Unidad Académica Multidiciplinaria, Universidad
Autónoma de Tamaulipas 67 pp.
Hall, R.O. &amp; K.E. Doisy. 1993. Length of
time after death: effect on attraction and
oviposition or larviposition of midsummer blow
flies (Diptera: Calliphoridae) and flesh flies
(Diptera:Sarcophagidae) of medical importance
in Missouri. Annals of Entomolical Society of Am
86:589-593.
Haskell, N.H. 1989. Calliphoridae of pig carrion in
northwest Indiana: a seasonal comparative study.
Unpublished Thesis, College of Agriculture, Purdue
University, Lafayette 5 7 pp.
Hutchinson, R.A. 2000. Sorne behavioral
responses of Lucilia sericata (Meigen 1826)
(Diptera: Calliphoridae) to three odour baist
using stiky boards and electrified screen. Studia
Depterologica 7:233-240.
Hwang, C.B. &amp; D. Turner. 2005. Spatial and
temporal variability of necrophagous Diptera

16

from urban to rural areas. Medical &amp; Veterinary
Entomology 19:379-391.
Jiron L.F. &amp; V.M Cartin. 1981. lnsect succession
in the decomposition of mammal in Costa Rica.
Journal of New York Entomological Society
LXXXIX:158-165.
Johnson, M.O. 1975. Seasonal and microseral
variations in the insect populations on carrion. Am
Midl Nat 93:79-80.
Joy, J.E.; M.L. Herrell &amp; P.C. Rogers. 2002. Larval
fly activity on sunlit versus shaded raccoon
carrion in southwestern West Virginia with special
reference to black blowfly (Diptera: Calliphoridae).
Journal of Medical Entomology 39:392-397.
Kester, K.M.; M.H. Toothman, B.L. Brown,
W.S. Street &amp; T.D. Cruz. 2010. Recovery of
environmental human DNA by insects. Journal of
Forensic Sciences 55: 1543-1551
Kocarek, P. 2001. Diurna! patterns of postfeeding
larval dispersa! in carrion blowflies (Diptera:
Calliphoridae). European Journal of Entomology
98:117-119.
Lane, R.P. 1975. An investigation into blowfly
(Diptera: Calliphoridae) succession on corpses.
Journal of Natural History 9:581-598.
Linhares, A.X.1981. Synanthropy of Calliphoridae
and Sarcophagidae (Diptera) in the city of
Campinas, Sao Pablo, Brazil. Revista Brasileña de
Entomologia 25:189-215 .
Lord, W.D. &amp; J .F. Burger. 1984ª. Arthropods
associated with herring gull (Larus
argentatus) and great black-backed (Larus
marinus} carrion on islands in the gulf of
Maine . Environmental Entomology 13 :12611268.
Lord, W.D. &amp; J.F. Burger. 1984b. Arthropods
associated with harbar seal (Phoca vitulina)
carcasses stranded on islands along the New
England coast. lnternational Journal of Entomology
13:1261-1268.

¡:-:acuitad de Cie'lcias Biológicas UANL

�Molina-Chávez H.; M. Nava-Hernández, J. LuyQuijada, S. Gutiérrez-Rodríguez &amp; N. GalindoMiranda. 2010. Dípteros de interés forense
asociados con la putrefacción cadavérica en la
ciudad de México. Entomología Mexicana 9: 761765.
Montiel-Sosa, J. 1978. Criminalistica. LIMUSA
México pp23-58.
Mulieri, P.R.; J.C. Mireles &amp; F.H. Aballay. 2012. Two
species of Microcerella (Díptera: Sarcophagidae)
found in highland arid landscapes of Argentina,
during forensic studies. Journal of Medica!
Entomology 49:183-191
Nava-Hernández, M.; H. Molina-Chávez, J.A.
Luy-Quijada &amp; N.E. Galindo-Miranda. 2007.
Retrospectiva y expectativa de la Entomología
Forense en México. La experiencia en el
Distrito Federal. Memorias del 1er. Simposio
Latinoamericano de Entomología Forense,
Sociedad Mexicana de Entomología pp 48-59.

bear carcasses. Unpublished Thesis, Department
of Entomology and Nematology, University of
Florida, Gainsville 93 pp.
Putnam, R.J. 1978. The role of carrion-frequenting
arthropods in the decay process. Economic
Entomology 3 :133-139.
Quintero-Martínez, M.T.; A.E. Villa, S. GutiérrezRodríguez, F.G. Alcántara, G. Juárez-Vega
&amp; V. Cisneros-Flores. 2007. Observaciones
sobre la sucesión de diferentes insectos en
cadáveres en granjas de gallinas y de cerdos en
Tepatitlán, Jalisco, México; así como ovejas del
Edo. de Morelos. Memorias del 1er. Simposio
Latinoamericano de Entomología forense, Sociedad
Mexicana de Entomología pp 92-97.
Quiroz-Martínez, H. &amp; V.A. Rodríguez-Castro.
2007. Entomología forense en Nuevo León.
Memorias del 1er. Simposio Latinoamericano
de Entomología forense, Sociedad Mexicana de
Entomología pp 61-71.

Nava-Hernández, M.; A. Basurto-Pineda, H. MolinaChávez, J.A. Luy-Quijada &amp; S.I. Gutiérrez, N.E.
Galindo-Miranda. 2008. Determinación de ADN
humano en larvas de Dípteros colectados en distintos
tejidos. Entomología Mexicana 7:798-802.

Quiroz-Rocha, G.A. 2007. Importancia de los
estudios de diversidad en la Entomología Forense.
Memorias del 1er. Simposio Latinoamericano
de Entomología forense, Sociedad Mexicana de
Entomología pp 42-4 7.

Norris, K.R. 1965. The bionomics of the blow flies.
Annual Review of Entomology 10:4 7-48

Richards, E.N. &amp; M.L. Goff. 1997. Arthopod
succession on exposed carrion in three contrasting
tropical habitats on Hawaii lsland, Hawaii. Journal
of Medica! Entomology 34:328-338.

Ordoñez, A.; M.O. García &amp; G. Fagua. 2008.
Evaluation of efficiency of Scoenly trap for
collecting adult sarcosaprophagous Dipterans.
Journal of Medica! Entomology 45:522-532.
Payne, J.A. 1965. A summer carrion study of the
baby pig Sus scrofa Linnaeus. Ecology 46:592-602.
Pérez-Valdés, D.D. 2007. Dípteros necrófagos en
el área urbana de San Nicolás de los Garza, Nuevo
León. Tesis de Licenciatura, Facultad de Ciencias
Biológicas, Universidad Autónoma de Nuevo León
91pp.
Peters, S.L. 2003. Temperatura variations of
dipteran larval masses analyzed on Florida black

Biología v Sociedad, --r¡arzo 2019

Sabanoglu, B. &amp; O. Sert. 2010. Determination
of Calliphoridae (Díptera: fauna and seasonal
distribution on carrion in Ankara Province. Journal
of Forensic Sciences 55:1003-1007.
Shahid, S.A.; R.O. Hall, N.H. Haskell &amp; R.W.
Merritt. 1999. Chrysomya rufifacies (Macquart)
(Díptera: Calliphoridae) established in the vicinity
of Knoxville, Tennessee, USA. Journal of Forensic
Sciences 45:896-897.
Simmons, T.; R.E. Adlam &amp; C. Moffatt. 2010a.
Debugging decomposition data-Comparative
taphonomic studies and influence of insects and

17

�carcass size on decomposition rate. Journal of
Forensic Sciences 55: 8-13.
Simmons, T; P.A. Cross, R.E. Adlam &amp; C. Moffatt.
2010b. The influence of insects on decomposition
rate in buried and surface remains. Journal of
Forensic Sciences 55:889-892.
Smith, K.G.V. 1975. The fauna! succession of
insects and other invertebrates on a dead fax.
Entomological Gazzete 26:277-287.
Salís, E., B. Gaona, M. Flores, P. Díaz, A. Caballero,
A. Rodríguez-Castro &amp; H. Quiroz-Martínez. 2009.
Caracterización de manchas de regurgitación y
defecación de Chrysomya rufifacies (Macquart)
(Díptera: Calliphoridae) y su aplicación en
las Ciencias Forenses. Encuentro Estatal de
Investigación en Salud.
Salís-Esquive!, E.; A. Caballero-Quintero &amp; P.
Díaz-Torres. 2010. Desarrollo de un método
analítico para la determinación de paration en
larvas de Chrysomya rufifacies Macquart (Díptera:
Calliphoridae) especie de interés forense en el
estado de Nuevo León. Entomología Mexicana
9:719-723.
Salís-Esquive! E; A. Caballero-Quintero, A.
Flores-Suarez, C. Hernández-Luna, R. MercadoHernández, V. A. Rodríguez-Castro y H. QuirozMartínez. 2016. Detección de Cocaína en Larvas
de Dípteros Necrófagos en Monterrey, Nuevo León,
México Southwestern Entomologist 41: 99-104
ISSN 0147-1724
Striman, B.; A. Fujikawa, L. Barksdale &amp; D.O.
Carter. 2011. Alteration of expirated bloodstain
patterns by Calliphora vicina and Lucilia sericata
(Díptera: Calliphoridae) through ingestion and
deposition artifacts. Journal of Forensic Sciences
56: s123-s127
Sukontason, K.L.; K. Sukontason, P. Narongchai, S.
Lertthamnongtham, S. Piangjai &amp; J.K. Olson. 2001.
Chrysomya rufifacies (Macquart) as a forensicallyimportant fly species in Thailand: a case report.
Journal ofVector Ecology 26:162-164.

18

Tantawi, T.I.; E.M. EI-Kady, B. Greenberg &amp; H.A.
EI-Ghaffar. 1996. Arthopod succession on exposed
rabbit carrion in Alexandria, Egypt. Journal of
Medica! Entomology 33:566-580.
Tenorio, F.M; J.K. Olson &amp; J. Coates. 2003.
Decomposition studies, with a catalog and
description of forensically important blow
flies (Díptera: Calliphoridae) in Central Texas.
Southwestern Entomology 28:37-45.
Tessmer, J.W; C.L. Meek &amp; V.L. Wrigth.1995.
Circadian patterns of oviposition by necrophilous
flies (Díptera: Calliphoridae) in southern Louisiana.
Southwestern Entomology 20:439-445.
Tomberlin, J.K. &amp; P.H. Adler.1998. Seasonal
colonization and decomposition of rat carrion in
water and on land and open field in South Carolina.
Journal of Medica! Entomology 35:704-709.
Tullís, K. &amp; M.L. Goff. 1987. Arthopod succession
in exposed carrion in a tropical rainforest on Oáhu
lsland, Hawaii. Journal of Medica! Entomology
24:332-339.
Vanin, S.; A. Lafisca &amp; M. Turchetto. 2007.
Determination of the time of death of a brown bear
Ursus arctos L by means of insects. Memorias del
1er. Simposio Latinoamericano de Entomología
Forense, Sociedad Mexicana de Entomología pp 98105.
Vergara-Pineda, S.; H. deLeon-Muzquiz, O. GarcíaMartínez, M. Sifuentes-Cantú, M.H. Badii &amp;J.K.
Tomberlin. 2009. Comportamiento de arribo de
moscas necrófagas (Díptera: Calliphoridae) a un
cadáver humano. Entomologia Mexicana 8:792-797.
Watson, E.J. &amp; C.E. Carlton. 2003. Spring
succession of necrophilous insects on wildlife
carcasses in Louisiana. Journal of Medica!
Entomology 4:338-34 7.
Wolff, M.; A. Uribe, A. Ortiz &amp; P. Duque.2001.
A preliminary of study forensic entomology in
Medellin, Colombia. Forensic Sciences lnternational
120:53.59.

¡:-:acuitad de Cie'lcias Biológicas UANL

��ÜEDICATION
The authors wish to dedicate this essay to t he granddaughter of one of them, the lovely
Lia Alejandra Lazcano-Ruiz, who was born on 14 September 2018. Sadly, by the time
that this new occupant of Earth is 21 years old, she will be part of a human population of
approximately 9,248,400,000, or about 1.6 billion more than are here as of this writing.
We have written this essay in the hope that it will help our species to find ways out of the
cycle of denial we describe and to designa way of life based on t he prescriptions of the
biological contract that governs the way ali organisms have to live on our planet. In our
view this is t he only means far us to be able to design workable and lasting solutions to
the problems we have created in our assault on t he life-support systems that allow for ali
creatures to live on this planet. We have entertained t he ideas we explore in this essay for
most of the time that we have been professional biologists. Unfortunately, most humans
seems to be embroiled in a plan, whether they know it or not , to render Earth unfit for life
to occupy. Ultimately, we have to ask, for the sake of Lia and the remainder of her fellow
humans who will be here after we two have departed, where are t he leaders who will
emerge to protect Earth?

D EDICACIÓN
Los autores dedican este ensayo a la nieta de uno de ellos, la hermosa Lía Alejandra
Lazcano-Ruiz, que nació el 14 de septiembre de 2018. Tristemente, cuando ella
cumpla 21 años de edad, será parte de una población de 9,248,400,000 habitantes,
o aproximadamente 1.6 billones más de los que están aquí al momento de escribir este
ensayo. Hemos escrito este artículo con la esperanza de que ayude a nuestra especie a
encontrar formas fuera del ciclo de negación que describimos y diseñamos, una forma
de vida basada en las reglas del "contrato biológico" que rige a todos los organismos
que viven en nuestro planeta. Desde nuestro punto de vista, este es el único medio que
tenemos para poder generar soluciones verdaderas a los problemas que hemos creado
en nuestro asalto a los sistemas que mantienen la vida en nuestro planeta. Las ideas que
exploramos en este ensayo las hemos mantenido desde nuestra formación como biólogos.
Desafortunadamente, la mayoría de los humanos parecen estar involucrados en un plan,
sin importar si lo sepan o no, dejar a la tierra sin condiciones para que la vida prospere.
Finalmente, nos tenemos que preguntar, por el futuro de Lía y el resto de los humanos
que estarán con ella después de que nosotros hayamos partido, ¿dónde están los líderes
que saldrán a proteger la t ierra?

Key Words: Biological contract, prevailing worldviews
and ethical s ystems, anthropocentrism, ethnocentrism,
egocentrism, mass addiction-denial cycle, fear of
the inevitable, teaching and learning, s pecies-wide
psychotherapy, s ustainable human society, extinction by
design
20

�w

LL

::¡
LL

o

g

1-

(/)

w

I

1-

z

w

w

~

w

CD

SUMMARY
In this essay we examine t he relationship between
the science of biology and human society, especially
as rela ted to the chances far a future far the
human species. We maintain t hat biology always
has been the most important area of human study
far it is this science that outlines the rules far t he
continued existence of life on Earth. We call t his set
of basic rules "the biological contract'.' The prevailing
worldviews adopted by humans over their tenure on
Earth, however, have involved misreading all of the
biological contractual obligations, giving rise to global
perspectives that are maladaptive, incl uding the
ethical frameworks intended to determine right and
wrong behavior. The principal flaw of these prevailing
worldviews and associated ethical systems is that
they are afflicted with varying degrees of centristic
orientation (e.g., anthropocentrism, ethnocentrism,
and egocentrism). Forming views of how t he world
works based on misconceptions arising from
such centristic orientation allows most humans to
embroil t hemselves in a mass denial trap. Such an
approach is dangerous in t hat it allows humans to
remove themselves from the reality imposed upan
them by t he obligations of "the biological contract'.'
Twenty-six years ago, a significant study appeared in
1992's State of the World volume entitled "Denial in
the Decade of Decision;' The author maintained that
crafting sustainable solutions to global environmental
problems will have to involve the stripping away of the
mass denial that entraps humans across the planet.
The author envisioned that such developments would
need to be initiated in "the decade of decision;' i.e.,
the decade of t he 1990s, prior to t he advent of t he
present millennium. Since such changes did not
occur, t he human species has significantly less time
in which to take action. Our species, t hus, remains
locked in a mass addiction-denial cycle, allowing it
to continue disassembling the planetary life-support
systems because of its addiction to misuse and
abuse of resources and its denial that continuing
overpopulation is the basic fuel of such misuse and
abuse. lf humans are entrapped within a specieswide addiction-denial cycle, t hen it might be helpful
to examine this global psychological problem by use
of the disease model of substance abuse. Application
of this disease model indicates that humans have

Biología v Sociedad, marzo 2019

become addicted to resource overconsumption
accompanied by denial t hat such overconsumption
has given rise to global problems t hat threaten
t he continued existence of life on planet Earth. We
submit that rerouting our destructive pathway will
have to involve exposing the origin of the collective
psychic trauma t hat has given rise to our addiction
to overpopulation and overconsumption. In this
attempt, we have constructed a multi-step hypothesis
proposing the evolution of a series of events that have
led from the appearance of rationality accompanied
by self-awareness and awareness of space-time
positioning establishing afear of the inevitable giving
rise to a cycle of addiction and denial promulgating
violence of all types and at all levels leading to t he
development of destructive worldviews that reinforce
the violence. Given the pervasive nature of such
destructive worldviews, the violent behaviors t hey
facilitate, and the social and environmental problems
they have promulgated, a pivota! question facing
our species is whether worldviews can be shaped
t hat are constructive as opposed to destructive. In
our opinion, if such a transformation is possible, it
will have to involve neutralization of t he fear of the
inevitable that appears to arise from our rationality
and t he awareness it gives us of the Iimited nature of
our existence as individuals. Such a transformation
from destructive to constructive worldviews will have
to be based on a clear understanding of the manner
in which human culture has evolved from generalized
behavior. Culture is dependent on the passage of
information from one member of a species to another
through the agency of teaching and learning. Teaching
and learning is t he aspect of human culture that will
have to be marshalled to accomplish the neutralization
of t he fear of t he inevitable necessary to intervene in
the vicious cycle of addiction to violence and its denial
and bring about a transition to a worldview t hat will
support the creation of a sustainable human society.
Formal teaching and learning occur within educational
systems. The present educational system, however,
acts as a hindrance to the change necessitated,
because it is based on operant conditioning, which
produces graduates of t he system who are wedded
to the status qua, i.e., the system that has given
rise to t he addiction-denial cycle of violence. As a
consequence, the formal educational system will
have to be restructured in a top-to-bottom fashion
by recognizing that rational capability will need to rest

21

o..
I

(/)

z
o

5w
o::

w

I

1(/)

w

('.)

;í
z

::¡
_J

~

&gt;

w

I

1('.)

z
oo..
(/)

X

w
:;.:

l:ü

u

o(/)
o
z
4:

&gt;('.)

o_J
o

CD

�on the creation of evidence-based belief systems t hat
emphasize operat ing w ithin the world as it really is
and not as we might like it to be. Furt hermore, we
w ill have to eschew short-term t hinking that makes
us think t hat it is possible to gain immediate benefits
without having to face long-term consequences.
In addition, we will have to learn that rights do not
accrue to individ ua Is without attendance t o t he
associated responsibi lities. Given such powerful
impediments, it might be most ef!icacious to t.h!nk
of t he role of education in ef fecting the trans1t1on
from unsustainab le to sustainable society as one
of providing t herapy for t he various psychological
ai lments w ith which most humans appear to be
beset . Envisioning educational reform to achieve
sustainability as species-wide psychotherapy
involves the realization of three principal goals as
follows: (1) to alleviate the conditions that have
led to the unsustainable society; (2) to modify t he
destructive behav ior c aused by embroilment in
an addiction-denial cyc le; and (3) to increase the
understanding of t he provisions of the "biological
contract" to lead ultimately to the capacity to adapt to
the requirements far living sustainably on t he planet .
We have written this essay in an attempt to identify
why humans have embraced destructive worldviews
in adapting to life on Earth and w hy t he traditional
educationa l approach has had so little effect on
responding successfully to the global environmental
problems issuing from these worldviews. In our view,
we will have to confront the serious flaws in the
human psychic and societal makeup in order to learn
how to overcome these flaws in arder to have any
chance to creat e workable and lasting solutions to
the set of problems that t hreaten the human species
w ith extinction by design.

22

R ESUMEN
En este ensayo examinamos la relación entre la ciencia
de la biología y la sociedad humana, especialmente con
relación a las posibilidades de un futuro para nuestra
especie. Consideramos que la biología siempre ha
sido el área más importante de estudios sobre los
humanos, porque esta es la ciencia que mar':ª las
reglas de exist encia continua de la vida en la t ierra .
Nombramos a este conjunto de reglas básicas "el
contrato biológico:· Las ideas vigentes adoptadas por
los seres humanos sobre su permanencia en la t ierra,
sin embargo, han implicado una interpretación errónea
de todas las obligaciones contractuales biológicas,
dando lugar a perspectivas globales mal adaptadas,
incluyendo los marcos éticos destinados a identificar
las conduct as buenas y malas. El principal def ecto
de estas percepciones del mundo dominantes y sus
sistemas éticos asociados es que están afect ados por
diferentes grados de una orientación centrista (por
ejemplo, el antropocentrismo, el etnocentrismo y el
egocentrismo). La formación de los punt os de. vist a
sobre cómo f unciona el planeta basada en ideas
erróneas derivadas de una orientación centrista
permiten que la mayoría de los humanos caigan en
una trampa de negación masiva. Dicho enfoque es
peligroso, pues permit e que los seres humanos se
excluyan ellos mismos de la realidad impuesta por
las obligaciones de "e l contrato biológ ico.'.' ,Hace
veintiséis años, un est udio importante aparec10 en el
volumen de El Estado del Mundo de 1992, titulado
"La Negación en la Década de la Decisión''. El autor
mantiene que para crear soluciones sostenibles a
los problemas ambient ales globales se tendrá que
incluir la desint egración de la negación masiva que
afecta a los seres humanos en todo el planeta. El autor
pronostica que tales desarrollos tuvieron que iniciarse
en la "década de la decisión", es decir, en los 9Os,
previo a la llegada del presente milenio. Puesto que
tales cambios no ocurrieron, la especie humana t iene
significativamente menos t iempo para actuar. Nue~tra
especie, por lo tanto, permanece atrapada en ~~ ciclo
masivo de adicción y negación de esta, perm1t 1endo
la desint egraci ón continua de los sistemas que
mantienen la vida debido a la adicción al mal uso
y abuso de los recursos y a la negación de qu~ el
continuo crecimiento de la población es el combustible
básico del mal uso y abuso. Si los seres humanos están
atrapados dentro de un ciclo de adicción y negación a
Facultad de Ciencias Biológicas UANL

�w

LL

::¡
LL

o

g

1-

(/)

w

I

1-

z

w

w

~

w
co

nivel especie, entonces podría ser útil examinar este
problema psicológico global utilizando el modelo de
enfermedad de la drogadicción. La aplicación de este
modelo de enfermedad indica que los seres humanos
se han convertido en adictos al consumo excesivo
de recursos, acompañado de la negación de que
tal sobreconsumo ha generado problemas globales
que amenazan la existencia de la vida en el planeta
tierra . Consideramos que para reorientar nuest ra
ruta destructiva se tendrá que revelar el origen del
trauma psíquico colectivo que ha dado lugar a nuestra
adicción a la sobrepoblación y el sobreconsumo. En
este artículo, hemos construido una hipótesis de varios
componentes que propone la evolución de una serie
de acontecimientos que ha llevado desde la aparición
de la racionalidad acompañada de autoconciencia y
el conocimiento de la ubicación del espacio-tiempo,
estableciendo un temor de lo inevitable dando lugar
a un ciclo de adicción y negación generando violencia
de todo t ipo y en todos niveles llevando al desarrollo
de las percepciones destructivas g lobales que
refuerzan la violencia. Dada la inescapable naturaleza
de tales cosmovisiones, las conductas violentas que
facil itan, y los problemas sociales y ambientales
que han propagado, una pregunta fundamental que
enfrenta nuestra especie es si las percepciones
globales pueden ser modificadas de tal manera que
sean constructivas y destructivas. En nuestra opinión,
si semejant e transformación es posible, entonces
tendrá que incluir la neutral ización del miedo a lo
inevitable que parece surgir de nuestra racionalidad,
y la conciencia que esta última nos da sobre la limitada
naturaleza de nuestra exist encia como individuos. Tal
transformación hacia visones constructivas tendrá
que basarse en una comprensión clara de la manera
en que la cultura humana ha evolucionado desde
una conducta generalizada . La cultura depende
de la transm isión de informac ión de un miembro
de una especie a otro a través de la enseñanza y
el aprendizaje. La enseñanza y aprendizaje son
los aspectos de la cultura humana que deben ser
organizados para lograr la neutralización del miedo
de lo inevitable, necesario para intervenir en el círculo
vicioso de la ad icción a la v iolencia y su negación
y llevar a cabo una t ransición de la cosmovisión
que apoyará la creación de una sociedad humana
sostenible. La enseñanza y aprendizaje formal ocurren
dentro de los sist emas educativos. El actual sistema
educativo, sin embargo, actúa como un obstáculo

Biología v Sociedad, marzo 2019

para el cambio necesario, porque este se basa en el
condicionamiento operante, que produce egresados
o graduados del sist ema moldeados al status quo,
es decir, el sist ema que ha dado lugar al ciclo de
violencia de adicción y de negación. En consecuencia,
el sistema educativo formal deberá ser reestructurado
de arriba hacia abajo reconociendo que la capacidad
racional tendrá que descansar sobre la creación de
sistemas de creencias basadas en evidencias que
hacen hincapié en funcionamiento en el mundo como
rea lmente es y no como nos gustaría que f uera.
Adicionalmente, tendremos que evitar ideas de corto
plazo que nos hacen creer que es posible obtener
beneficios inmediatos sin t ener que enfrentarse a
consecuencias a largo plazo. También tenemos que
aprender que los derechos no se acumulan para
las personas sin atención a las responsabilidades
asociadas. Ante esos poderosos obstáculos, podría
ser más eficaz pensar en el papel de la educación en
efectuar la transición de una sociedad insostenible
a una sostenible que incluya una terapia para los
diversos padecimientos psicológicos con los que
la mayoría de los seres humanos son acosados. La
percepción de una reforma educativa que logre la
sostenibilidad con una psicoterapia a nivel especie
implica la realización de tres metas principales como
los siguientes: (1) aliviar las condiciones que han
llevado a una sociedad insostenible; (2) modificar el
comportamiento destructivo causado por el enredo
en un ciclo de adicción y negación; y (3) para aumentar
la comprensión de las disposiciones del "contrato
biológ ico" que conduzcan a la capac idad para
adaptarse a las exigencias de vivir de forma sost enible
en el planeta. Hemos escri to est e documento en un
intento de identificar por qué los seres humanos han
adoptado enfo ques dest ruc t ivos en la adapt ación
a la vida en la tierra y por qué el enfoque educativo
tradicional ha t enido muy poco efecto para responder
con éxito a los problemas ambientales globales
derivados de estas percepciones. En nuestra opinión,
tendremos que hacer frente a los graves defectos
en la apariencia soc ial y psicosis humana para
aprender a superar estas falacias, para poder tener
la oportunidad de crear soluciones viables y duraderas
al conjunto de problemas que amenazan la especie
humana con extinción por diseño.

23

o..
I

(/)

z
o

5w
o::

w

I

1(/)

w

('.)

;í
z

::¡
_J

~

&gt;

w

I

1('.)

z
oo..
(/)

X

w
:;.:

l:ü

u

o(/)
o
z
4:

&gt;('.)

o_J
o

co

�INTRODUCTION
Biology, t he science of life, has always been the most
important discipline, scientific or otherwise, to the
human species. Such is the case because it is to
biology t hat we have to look for the set of basic rules
for any organism's continued existence on Planet
Earth, including t hat of our own species. The most
f undamental and most intransigent problems t hat
face humanity are those that arise from the ignorance
of this set of basic rules. These problems are those
that impact the capacity of our planet to support life
now and into the future. As indicated by Johnson et
al., (2017), uall life on planet Earth (i.e., the biosphere)
exists at t he intersections among the t hree abiotic
spheres, i.e., the atmosphere, hydrosphere, and the
lit hosphere, and is dependent on t heir interplay for
continued existence over time." Living creatures,
however, are universally endangered by actions that
humans have taken over t he course of our relatively
short time as a species on the planet that have
compromised the ability of all t hree of t he Earth's
abiotic spheres to support the fourth sphere, i.e.,
the biosphere. Thus far, humanity has proved unable
to harness its rationality to address these problems
substantively.
lf human society is to find workable and lasting
solutions to these problems, it will have to root those
solutions in this set of basic rules. lt is the purpose of
this essay, thus, to explore the vital linkages between
the scientific discipline of biology and the process
of devising rational solutions to humanity's most
pressing problems arising within its society.

T HE SET OF BASIC RULES
lt is a central t hesis of this position paper that biology
is the discipline that allows us to understand the
set of rules all organisms must obey to continue to
exist. Thus, human beings, the organism scientifically
known as Horno sapiens, also are subject to these
rules.
The most basic of the rules for existence is t hat
humanity is the product of biological evolution, just
as muchas is any other creature (Wilson, 1994). As

24

such, the structure, function, and behavior of human
beings are the result of the series of evolutionary
events that occurred in the human lineage. As a
consequence, what humanity has been, is, and will
be is best understood ultimately within the framework
of evolutionary biology. The fundamental nature of
this truth is questioned by many, if not most, of t he
present-day human inhabitants of the Earth, which
thus represents a major challenge to t he design of
effective solutions to humanity's threats to life's
existence.
As with all animal societies, the integrity of
human society depends on the interdependency
of i ntraspecifica l ly oriented neuro nal- and
hormonal-mediated skeletomuscular responses to
environmental stimuli, both interna! and externa!
(Starr, 1994). In other words, human society is
depende nt on t he maintenance of selectively
advantageous social behavior patterns. Th is
maintenance is contingent on communication and
cooperation.
Human society relies on social behaviors involving
communication signals t hat facilitate cooperative
responses to stimuli. Communication signals are
uactions or cues sent by one member of a species .. .
that can change the behavior of another member .. .
[or members]" (Starr, 1994). As rational creatures ,
commun ication among humans depends largely
on language, t he system of symbols they use both
for thinking and communicating (Chaffee, 1994).
Cooperation is an evolutionary strategy wherein
survival and reproduction are facilitated by two or
more members of a species acting in concert to
obtain the material and energy resources necessary
for life maintenance. Selfish genes (as envisioned by
Dawkins, 2016) are still operating, yet in this case
through reciproca! altruism. Cooperation relies on
communicat ion. lt follows, then, that cooperation
in human society depends on the efficacy of
language communication. Contrariwise, breakdown
of communication leads inevitably to breakdown of
cooperation. The selfish gene reverts to selfishness
as a survival strategy. We will return to these
concepts.
Another basic rule is that all organisms interact
with their environment. lt is the environment that

Facultad de Ciencias Biológicas UANL

�w

LL

::¡
LL

o

g

1-

(/)

w

I

1-

z

w

w

~

w

CD

supplies the resources necessary far t he support of
life. Communication and cooperation are the principal
evolutionary strategies social organisms use to adapt
to existing environmental conditions. They are also
t he most important strategies humans can use to
attempt to adapt to present and future environmental
conditions. Moreover, all organisms live within webs of
organization in that t hey depend directly or indirect ly
on one another far energy and material resources.
lnterdependency among organisms is the rule, and
there are no exceptions. In t his context, it is of vital
importance to remember t hat, as Wilson (1994) has
pointed out, "The diversity of life is t he cradle and
natural heritage of the human species:' lt is the same
far ali other organisms. lt is t his aspect of humanity's
herit age t hat must be preserved and conserved far
it is irreplaceable and essential to our continued
existence.
Energy and material resou rces are lim ited in
amount and availability, which features are under
the control of physical laws. This fact is recognized
as an integral component of the modern t heory of
organic evolution according to natural selection
(Mayr, 1982). This also makes ita basic concept
of population ecology (Starr, 1994). In t he face of
limited resources, t hus, no organism can possess a
continually increasing population without risking an
eventual overshooting of t he carrying capacity far
that organism. The ability of human beings to control
sorne of t he environmental limiting factors and, as
a result, "enjoy" an exponentially growing population
simply means t hat we passed one leve! of carrying
capacity and are moving headlong toward another
that will be enormously more effective in placing limits
on growth. An exponential growth curve turned upside
down is the picture of a precipice.
The biological concept of unity in diversity should
teach us anot her lesson. As distinct as we are from
ali other creat ures, we share with them sorne very
fundamental features, most notably the properties of
life, such as arder, evolutionary adaptation, response
to t he environment, regulation, energy processing,
growth and development, and reproduction (Campbell
et al., 2008). We also share with t hem an absolute
dependence on the planetary life-support systems.
Finally, it is necessary to acknowledge that humans do
have an inherent feeling far other creatures, what E.

Biología v Sociedad, marzo 2019

O. Wilson (1984) has termed "biophilia'.'Wilson (1994)
has noted that this affinity is "evoked, according to
circumstance, by pleasure, ora sense of security,
or awe, or even fascination blended with revulsion:'
Biologists are people who have turned biophilia into
a preoccupation as well asan occupation. They are
in t he best position, as a consequence, to advise t he
remainder of humanity as to t he probable outcomes
of the conscious suppression of biophilia (Orr, 1994).

o..
I

(/)

z
o

5w
o::

w

I

1(/)

w

('.)

;í
z

In summary, it is interesting that the set of basic rules
humans must abey to continue to exist comprise
concepts identified in the f irst chapter of any
worthwhile elementary biology text. They are, far the
most part, what Campbell et al. (2008) referred to as
"t he t hemes in t he study of life'.' We are suggesting
that it will be in the best interests of humanity to
relearn this set of rules or, to put it another way,
reread t he provisions of our "biological contract:'

::¡
_J

~

&gt;

w

I

1('.)

z
oo..
(/)

X

w
:;.:

l:ü

u

o(/)
o
z

MISREADING THE "BIOLOGICAL
CONTRACT

4:

&gt;('.)

11

We have suggested above that humanity's most
fundamental and intransigent problems have arisen
from a conscious disavowal of the set of basic rules
to which ali organisms must subscribe, the "biological
contract" all organisms have with each other and with
the abiotic environment. Humans, however, have
constructed a society dominated by a striking set
of misconceptions. lt is upan t hese misconceptions
that human worldviews have been constructed (Miller,
1993). lt can also be argued that ethical frameworks
have been built on the same misconceptions.
As noted by Miller (1993), one's "decisions and
actions are built around lone's] worldview ... and
lone's] ethics .. . '.' A worldview involves "how individuals
think the world works and what they think their role in
the world should be" (Miller, 1993). Ethics, of course,
are concerned with what we believe to be right or
wrong behavior.
The prevailing worldviews, what Miller (1993) calis
the "throwaway worldview" and t he "spaceshipearth worldview;' are based on the misconceptions
we have indicated have arisen from t he disavowal

25

o_J
o

CD

�of the provisions of the "biological contract." The
components of these worldviews can be compared
to the biological contractual obligations, as is done
below (Table 1).
Besides having built maladaptive worldviews, humans
have also constructed ethical frameworks of similarly
questionable survival value. The principal flaw of
these systems of ethics is that t hey are afflicted with
varying degrees of centristic orientation.
As noted above, ethical systems treat of right and
wrong behavior. They also treat of good and bad. To
the ethicist, right and wrong are not the same as good
and bad. "Quest ions as to the nature of the right are
a matter of ethical obligation; questions as to the
nat ure of the good are a matter of ethical values.
A basic division occurs between t hose who stress
values and those who st ress obligation" (Linton and
Litchfield, 1979). Those who regard right as having a
stand-alone quality argue that it is categorical; those
who consider right to be so if it leads to ends that

are good argue that right is teleological (Linton and
Litchfield, 1979).
The position we take in this paper is t hat what is good
is defined in terms of what is right. In t his sense, we
adopta categorical ethic. Similarly, questions of what
constitute pleasure and happiness are resolved in
light of what is right. We argue that what is right is
that which enhances the survival of life on Earth. That
which is wrong is that which compromises it. A long
with the right to enjoy life comes the responsibility to
not endanger the lives of others.
Most ethical systems make an axiological distinction
between huma ns and other organisms. Greater value
is placed on humans than on other creatures. Beyond
this, many systems place greater value on one's own
group (based on religion, political ideology, or sorne
other cultural [or genetic) feature} than other such
groups. Finally, in practice individuals often place
greater value on themselves than ali other individual s.
Thus, that which is right might mean that which is

Table 1. Comparison of the Throwaway and Spaceship-Earth Worldviews and the Biological Contractual Obligat ions
Throwaway and Spaceship-Earth Worldviews (modified from
Millar, 1993)

The Biological Contractual Obligations

Humans are apart from nature.

Humans are products of biological evolution, components of
ecosystems, and subject to chemical and physical laws.

Humans are superior to other species.

Humans are not the pinnacle of evolution, but rather one of the
twigs on the tree of life.

Our role is to conquer and subdue wild nature and use it for our
own purposes.

Our role is to use communication and cooperation to enhance
our chances for survival and reproduction, but not at the
expense of the int egrity of the Earth's life-support systems.

Resources are unlimited because of our ingenuity in making
them available or in finding substitutes; there is always more.

Resources are limited. These limits shape the evolutionary
process. Human ingenuity is primarily employed to steal
resources from other organisms; humans operate as planetary
thieves.

There is an •away• in which to throw things.

There is no •away.• The law of conservation of matter prescribes
otherwise.

Science and technology can salve any problem that comes up.

Science is limit ed in what it can do by its methodology;
technology is science wedded to destructive worldviews and,
thus, is part of the problem.

The more we produce and consume, the better off we are. AII
economic growth is good, and more economic growth is better.
There are no limits growth.

AII economies rest firmly on a limited resource base. Economic
growth thus depends on making continua( withdrawals from
limited earth capital. More growth makes bigger withdrawals.

The most important individual ar nation is the one that can
command and use the largest fraction of the world's resources.
Possession of more and more t hings is the source of happiness.

The nations that command and use the largest fraction of the
world's resources are the most dangerous nations in the world.
Possession of more and more things is the source of real misery.

We know what we are doing.

Really?

26

Facultad de Ciencias Biológicas UANL

�w

LL

::¡
LL

o

g

1-

(/)

w

I

1-

z

w

w

~

w
co

good for my species, my cultural group, or, simply, me.
Using such an approach, ethics can dissolve to
value decisions t hat are not only teleological, but
centristic, situational, and circumstantial. Such
decisions become based on variously sized pieces
of the "big picture'.' Our ethical framework can be as
badly misconceived as are our worldviews.
Basing worldviews and ethical systems on
misconceptions is dangerous business. lt can lead us
to believe that it is possible far our species to continue
to reproduce without limit because our ingenuity
can find ways to support t he burgeoning numbers
for perpetuity, even in the face of incontrovertible
evidence from everyday life to t he contrary. lt al lows
us to believe that every child that could be born should
be born, without regard for the quality of life such a
child will enjoy (in addition, it allows us to think that
every life that can be prolonged should be prolonged,
again regardless of quality of existence). lt allows us
to define as the measure of success how much one
owns and not what one does with one's life. lt allows
us to view biophobia as a virtue and biophilia as a
laughable curiosity. lt allows us to lie to ourselves with
great and growing fervor.

THE MASS DENIAL TRAP
Lying to oneself is a favorite human preoccupation.
Lying to oneself is a d ime store definition of
psychological denial, more appropriately defined
as "an unconscious defense mechanism marked by
refusal to acknowledge painful realities, thoughts, or
feelings" (American Heritage College Dictionary, third
edition). In the sense of the definition, "unconscious"
refers to "t he division of the mind in psychoanalytic
theory containing elements of psychic makeup that
are not subject to conscious perception or control but
that often affect conscious t houghts and behavior"
(American Heritage College Dictionary, 2007). A
defense mechanism is "an automatic, unconscious
response to a threat, often triggered by conflict or
anxiety" (Kass et al., 1992). When numbers of people
engage in such refusal and mutual reinforcement of
it, such is termed mass denial. Humans appear to be
locked in species-wide mass denial. lf psychoanalysis
functions to expose the defense mechanisms that
allow us to repress painful realities, thoughts, or
Biología v Sociedad, marzo 2019

feelings so that psychic healing can occur, then
psychoanalysts have their most significant challenge
in dealing with humanity's mass denial of t he realities
of the "biological contract'.'
In truth , it is our opinion that psychoanalysts,
operating alone, are ill-equipped for such a role,
because they, like most other humans, operate from a
basis of acceptance of the prevailing worldviews and
ethical frameworks. The painful realities, t houghts,
and feelings which psychoanalysts usually attempt
to have their patients expose and resolve are either
symptoms of more fundamental problems orare
extraneous to such problems. As a consequence,
it would appear that most psychoanalysts are poor
psychobiologists.
lt is not our intention to single out these health
professionals for "bashing;· because they are as
mucha product of misconceived worldviews and
ethics as are their patients. What we do wish to
do is point out t hat species-wide mass denial is a
psychological problem that defies the usual means
employed for dealing with less widespread forms of
denial. Furthermore, it is necessary to acknowledge
that combatting such mass denial will need to be
accomplished on an exceedingly short timeline. We
have moved beyond the "decade of decision" denying
that there are decisions of a magnitude greater t han
any ever faced by humanity that need to be made.

ÜENIAL IN THE ÜECADE OF ÜECISION
The forecasters at the Worldwatch lnstitute have
been taking the pulse of the world once each year
since 1984 in their State of t he World volumes.
The lead article in the 1992 edition was entitled
"Denial in the Decisive Decade'.' This article, written
by Sandra Pastel pointed out that, "Psychology as
much as science will ... determine the planet's fate,
because action depends on overcoming denial,
among t he most paralyzing of human responses.
While it affects most of us to varying degrees, denial
often runs particularly deep among those with heavy
stakes in t he status quo, including the political and
business leaders with power to shape the global
agenda ... By pursuing life-styles and economic goals
that ravage the environment, we sacrifice long-term
27

o..
I

(/)

z
o

5w
o::

w

I

1(/)

w

('.)

;í
z

::¡
_J

~

&gt;

w

I

1('.)

z
oo..
(/)

X

w
:;.:

l:ü

u

o(/)
o
z
4:

&gt;('.)

o_J
o

co

�health and well-being far immediate gratification -a trade-off that cannot yield a happy ending:' Pastel
(1992) maintained that this kind of denial is justas
dangerous to society "asan alcoholic's denial is to his
or her own health and family'.' Essentially, she is saying
that humanity at large, and especially those people
who work to amass great power, are locked into a
massive addiction-denial cycle. The outcome of such
incarceration is that we are disassembling the lifesupport systems of the planet because of an addiction
to misuse and abuse of resources by the inhabitants
of the developed world, and the rich and powerful
wherever they live. We further deny that this addiction
to an over consumptive lifestyle has any connection
to poverty in the world or that poverty has anything
to do with human overpopulation. Nonetheless, these
connections are real. Pastel (1992) indicates that the
list of unmet human needs in developing countries
is staggering, but that they are "dealing with these
problems under greatly constrained conditions.
Because of their staggering debt burdens, poor
countries paid nearly as much to rich ones over the
28

last decade as they received in new funds ... Besides
sapping them of capital, large debt payments force
developing countries to plunder forests, fisheries,
and other natural resources to increase export
earnings .. . Put simply, the global economy is rigged
against both poverty alleviation and environmental
protection ... Thus far, global environmental politics
has been characterized more by foot-dragging and
denial of problems than by cooperation. Few rich
countries have acknowledged that they have caused
the preponderance of environmental damage, and
therefore have t he responsibility to underwrite most
of the transition to global sustainability ''.
Ultimately, t hose of us in the developed countries
are going to have to acknowledge t he role we have
played in maintaining and exacerbating g loba l
environmental problems. To do so will require us
to overcome the massive denial under which we
operate befare we can hope to move substantially
to curb the addictions under which we suffer. As
Sandra Pastel (1992), "Building a sustainable world
Facultad de Ciencias Biológicas UANL

�w

LL

::¡
LL

o

g

Figure 2. Tropical Wet Forest, based on an irnage taken on the road to Santa Cruz Tepetotutla, Municipio de San Pedro Usila, Oaxaca,
Mexico, elevation 1,727 m, by Vicente Mata-Silva on 29 May 2018. This locality lies within the Sierra Madre de Oaxaca, which is
documented as the most herpetofaunally rich physiographic region in the most herpetofaunally rich state in Mexico. We are using this
image of this forest type to illustrate one of the most biodiverse habitats found on the land surface of the planet. AII four ecospheres are

(/)

evident in this photograph, including the trees representative of the biosphere, the waterfall and stream evidencing the hydrosphere, the
rocky streamside shores indicating the lithosphere, and the sky at the top center showing a bit of the atrnosphere.

z

1-

w

I

1-

w

.. ... .... .. ..... ........ ............... ... ... .. ...... .... .... ... .. ........ .. .. ... .... ...... .. ... ........ ....... .. ........ ..... ............... ...... .. ... ... .. ....

w

~

w

CD

will ask a lot of ourselves and our leaders. But it
is within our power, if we choose to take on t he
challenge. Once denial is stripped away, what other
option do we have?" As massive as the changes
that have to take place will be, the policy decisions
t hat will allow the building of workable and lasting
solutions to humanity's most significant problems
were supposed to be in place befare t he advent of
t he new millennium. Clearly, that did not happen.
We now have significantly less time left to take
t hese actions.

INTERVENTION IN THE MASS
ADDICTION- Ü ENIAL CYCLE
lf it is accurate to describe humanity as locked
in a massive addiction-denial cycle, then it might
be helpful to examine this problem by use of the
disease model of substance abuse (Kass et al.,
1992), because "stripping away denial" is much easier
contemplated than accomplished. A majar feature of
the model is t he recognition t hat substance abuse
(as a form of addiction or dependence) is a disease,
i.e., an abnormal and harmful condition t hat impairs
normal physiological or psychological functioning.
"The disease model emphasizes that people with
dependency disorders are not 'bad; they are sick.
Therefore, they should not be scorned or punished far
the use itself, but understood and helped ... Defining
substance abuse as a disease helps promote recovery
.. :•and t he realization t hat "t hey are not at fault far
getting the disease but, as with any other illnesses,
they are responsible far taking steps to get well
from it " (Kass et al., 1992). A basic characteristic
of substance abuse is that it provides rel ief from
psychic pain and fear. A second feature is that t his
problem can lead to impaired functioning (Kass et
al., 1992), as do almost all diseases. "The more
trouble a substance causes a vulnerable individual,
the more he or she tends to use it in arder to escape
from t hat t rouble and to relieve t he pain. Typically,
substance abusers react to t his vicious cycle with
denial and rationalization" (Kass et al., 1992). Other
features of the disease model include the experience
of withdrawal symptoms and t he possibility of relapse
after recovery (Kass et al., 1992). lt is the nat ure
of such a disease cycle that it will cont inue unt il

Biología v Sociedad, marzo 2019

something operates to intervene to break t he cycle.
As Kass et al., (1992) note, "Recovery from substance
abuse is not usually done on one's own ... ;•but rather
requires professional help depending on specific
treatment approaches, as with most diseases.

o..
I

(/)

z
o

5w
o::

w

Given the nature of t his model, it can be asked
whether humanity's ignorance of the "b iological
contract" results from being locked in a massive
addiction-denial cycle, as Past e l (1992) has
suggested, and, if so, whether this involvement
should be considered a disease in need of t reatment.
In support of this contention, we offer the following
summary argument:

I

1(/)

w

('.)

;í
z

::¡
...J

~

&gt;

w

I

1('.)

1. Human be ings are t he authors of the g lobal
environmental crisis. The intertwined problems
of overpopulation, resource depl etion, and
pollution resu lt from actions t ha t humans
have taken, especially over t he last 500 years
(Miller, 1993). These problems are impairing t he
normal functi oning of t he life-support systems
of the planet , which in turnare impacting the
survival of our own species. They have arisen
because we have ignored t he provisions of
t he "biological contract:' In a sense, this is t he
equivalent, on a much grander scale, of course,
of t he dependent person impairing his or her own
normal functioning, and through it, the normal
functioning of his or her family. In our thinking,
then, the environmental crisis is a large-scale
disease, a pandemic, created by the addiction
of human beings to misuse and abuse of the
planetary resource base through overpopulation
and overconsumption. The reasons far the
existence of this addiction are explored in a
following section.
2. This addiction continues to escalate as people
make the assumption that t here are no limits to
the resource base, that it is there for us alone to
use, and that whatever problems arise from such
a mindset can be treated with t he application of
sufficient science and technology. The increasing
energy appetite of people (an addiction provided
us by t he energy "dealers'') in the United States
is an example of such escalation.
3. As Pastel (1992) has explained, humans react
to t he addictive escalation with denia l and
rationalization, creating a vicious cycle as

29

z
oo..
(/)

X

w
:;.:

l:ü

u

o(/)
o
z
4:

&gt;('.)

o
o

...J

CD

�resistant to departure from t he status quo as is
drug addiction. The denial and rationalization have
been codified into t he throwaway and spaceshipEarth worldviews and centristic ethical schemata.
4. As noted above, these worldviews include the
idea that "possession of more and more t hings is
the source of happiness'.' lt is also viewed as the
measure of success in life. Deprived of this opiate,
people can experience a type of withdrawal
symptoms in t he form of peer ostracism and
lowered self-esteem. As with the substance
abuser, almost any steps will be taken to acquire
more things, including using other people's money
(credit) to obtain them, leading for many of us to
perpetua! indebtedness to t hose who have t he
moneys to loan.
5. Finally, we humans deny that this addiction to
"owning t hings" has any connection to the global
environmental crisis we see displayed around
us. We deny t he urgency of effective responses
to t his crisis and move, inexorably, to (and,
ultimately, beyond) the point of no return. We are
like the drug addict who, unable to deal effectively
with what caused the addiction, plummets toward
the inevitable -- death from overdose.
Rerouting this destructive pathway will require the design
of an effective specific treatment approach. This treatment
approach design will have to depend on understanding the
origin of the psychic trauma that has created our addiction
to overpopulation and overconsumption.

techniques. The components of the hypothesis are as
follows:

1. Humans entertain worldviews promulgating

2.

3.

4.

5.

T HE ÜRIGIN OF ÜUR COLLECTIVE
P SYCHIC T RAUMA
A central question in the search for solutions to the
global environmental crisis is why humans embrace
such destructive worldviews, worldviews that lead to
an addiction to overpopulation and overconsumption
and the threat of our own extinction. Why do we
continue on t he pathway of escalating violence
toward the environment and each other? Again, we
can look to the disease model of substance abuse for
the beginnings of an answer.
What we propose below is in the nature of a hypothesis,
to be tested, presumably, by psychobiological

30

6.

behavior t hat is destructive to the environment
that sustains t hem. Such behavior needs to be
recognized as the highest order of violence, in the
sense of "physical force exerted for the purpose
of violating, damaging, or abusing" (American
Heritage College Dictionary, 1992). Lesser leve Is
of extreme v iolence would be represented, in
descending order, by world wars, genocide, mass
and serial murder, homicide, and suicide.
Possession of such destructive worldviews is
symptomatic of envelopment in a pandemic
addiction-denial cycle. The addiction is to violence
toward t he environment. The denial is that such
behavior undermines the planet's life-support
systems, and, in t urn, t hreatens the survival of
our own spec1es.
Violence toward the environment appears to be
t he real opiate of the masses. We suggest that
such compulsive, psychological dependence,
as we have noted above, "provides relief from
psychic pain and fear," in t he same way asan
addictive substance does for an individual.
Exposing t he origin of such collective psychic
trauma is at the core of any constructive attempt
to deal with the problems that comprise the global
environmental crisis. What follows, therefore, is
the centerpiece of our hypothesis.
We hypothesize it is the same features of our
nervous control system that distinguish us most
significantly from other organisms that have
burdened us with the psychic trauma that erupts
into our violent behavior toward the environment.
The most significant way in which our nervous
control system differs from that of other anima Is
is the extent to which it allows for rationality. A
useful meaning of this term is difficult to find. The
American Heritage College Dictionary (1992)
defines the term as "the quality or condition of
being rational;' rational as "having or exercising
the ability to reason, and reason as "the capacity
for logical, rationa l, and analytic thought;"
t hus, t he definition is circular, redundant, and
ambiguous). Nonetheless, for the purposes of this
position paper, we define rationality as "the ability
to catalogue and use information from the past to

Facultad de Ciencias Biológicas UANL

�w

LL

::¡
LL

o

g

1-

(/)

w

I

1-

z

w

w

~

w

CD

plan for actions to be taken in the future by use
of cause and effect analysis'.' Humans, thus, are
not only able to communicate spatially (with other
contemporaneous members of their species), but
also temporally (with those who are dead, as well
as those who are yet to live). Possession of an
ability to communicate with both past and future
appears to allow humans to position themselves
on the time continuum. Communication with
contemporaries appears to lead to positioning
on the space continuum. Self-awareness would
seem to líe at the point of convergence of these
two continua.
7. Awareness of self and of occupancy of a shifting
position in the space-time continua has both
benefits and detriments. On the one hand, this
awareness has allowed humans to transform the
face of the planet as we have. The awareness
enables humans to have a sense of mission, to
establish goals, to work toward meeting these
goals, and to have a sense of accomplishment
upon their completion. Using these skills, we have
been able to establish a world order in which the
few benefit mightily at the expense of the many,
and in so doing, to grind away at the direct and
indirect ecosystem services, as Ehrlich and
Ehrlich (1981) termed them, that sustain us. In
short, we have used rationality and the awareness
of self to position ourselves as the dominant
creature in the biosphere. Documentation of this
aspect of our makeup is virtually limitless.
8. lt is the other side of rationality that presents the
detriments that we wish to explore. This is the
side we keep locked away from scrutiny, as the
mentally infirm used to be. This is the closeted
side of human rationality. We hypothesize that
awareness of self and time-space positioning
also generates an intensive, yet unacknowledged,
collective fear of the inevitable. The inevitability
of seemingly greatest importance toan individual
is his own mortality. We posit that it is this fear
that generates the psychic trauma that leads
to entrapment in the addiction-denial cyc le,
which manifests itself in violence toward the
environment and ali of its components.
9. Fear is the "fee ling of agitation and anxiety
caused by present or imminent danger" (American
Heritage College Dictionary, 2007). Fear is
expressed to varying degrees from mild, short-

Biología v Sociedad, marzo 2019

lived anxiety to severe, long-term phobias (Kass
et al., 1992). Anxiety is "a state of uneasiness
and apprehension, as about future uncertainties"
(American Heritage College Dictionary, 2007).
In psychiatry, anxiety is recognized as "a state
of intense apprehension, uncertainty, and fear
resulting from the anticipation of a threatening
event or situation, of ten to a degree that the
normal physical and psychological functioning
of the affected individual is disrupted" (American
Heritage College Dictionary, 2007). A phobia
is "a persistent, abnormal, or irrationa l fear
of a specific thing or situation that compels
one to avoid the f eared stimulus" (American
Heritage College Dictionary, 2007). In anxiety,
thus, individua ls experience uneasiness and
apprehension, in sorne cases about the future,
and in phobia we see the same feelings to the
point that norma l physical and psychological
functioning is impaired. Phobias, thus, are a type
of anxiety disorder (Kass et al., 1992).
10. What we hypothesize then is that almost all
humans experience a phobia manifested as a
fear of the inevitable, and that when this phobia
is directed toward the individual, the fear is that
of death -- a thanatophobia. We further suggest
that, as with any phobia, the fear of death and
of the inevitable in general is "abnormal and
irrational'.' Kass et al. (1992) noted that, "Most
experts agree that whatever the nature of the
phobia, what people are trying to avoid is the
feeling of being afraid and their response to the
fear... The act of avoidance serves to reinforce
the fear, however... Through association, phobic
avoidance can generalize into phobic disorder,
severely inhibiting enjoyment and opportunity in
life'.' The phobia persists because the sufferers
avoid confronting their fear in recognition of its
irrational basis.
11. The steps people take to alleviate the fear of the
inevitable, including death, vary in elaborateness.
Nonetheless, the measures become the source
of an addiction, which in turn can take many
forms. The addiction is fueled by denial that the
addiction exists or that it is "inhibiting enjoyment
and opportunity in life." Addiction and denial
become embroiled in a vicious cycle, continually
fed by the irrational fear. In dealing with others,
the sufferer operates with subverted socialization

31

o..
I

(/)

z
o

5w
o::

w

I

1(/)

w

('.)

;í
z

::¡
_J

~

&gt;

w

I

1('.)

z
oo..
(/)

X

w
:;.:

l:ü

u

o(/)
o
z
4:

&gt;('.)

o_J
o

CD

�skills. Frequent ly, the outcome is physical or
emotional violence. Violence can be best defined,
for t he purposes of t his analysis, as an "abusive
or unjust exercise of power" (American Heritage
College Dictionary, 2007). Thus, the violent
individual or individuals abusively or unjustly
exercise(s) power over other humans, other
organisms, and t he environment. Power, in this
sense, is "strength or force exerted or capable
of being exerted;' as well as "the ability or official
capacity to exercise control." Thus, power is
"strength or force exerted to exercise control'.' For
the person entrapped within an addiction-denial
cycle, violence is a form of displacement behavior,
i.e., "a defense mechanism in which t here is an
unconscious shift of emotions, affect, or desires
from the original subject {the addict himsel~ to a
more acceptable or immediate substitute [other
individuals, other organisms, or the environment
at large]" (American Heritage College Dictionary,
2007).
12. In summary, we hypothesize the fol low ing
relationships:
Evolution of rationality ➔ Self-awareness ➔
Awareness of space-time positioning ➔ Fear of the
inevitable ➔ Vicious cycle of addiction and denial ➔
Violence of all types and at all
levels ➔ Destructive worldviews reinforcing the
violence.

13. The attempt to cover up the fear of the inevitable
with displacement behavio r manifested as
violence is seen in various social institutions. We
choose to discuss as examples two institutions
that would appear, at first glance, to be at
opposite poles with respect to the methods of
inquiry each uses. These two institutions are
science and religion.
14. Science may be defined as "the observation,
identi ficat ion, description, experimental
investigation, and t heoretica l explanation
of phenomena" (American Heritage College
Dictionary, 2007). Science is a method or
mode of inquiry that attempts to understand
the universe and all of its components. "Science
is a way of knowing about t he natural world .. .
At t he heart of science is inquiry, a search for
information and explanation, often focusing on

32

specific quest ions .. . Biologists use two main
types of scientific inquiry: discovery science and
hypothesis-based science. Discovery science
is mostly about describing nature. Hypothesisbased science is mostly about explaining nature.
Most scientific inquiries combine these two
research approaches:' (Campbell et al., 2008).
In hypot hesis-based science, "a hypothesis is a
tentative answer to a well-framed question-an
explanation on trial. lt is usually an educated
guess, based on experience and on the data
available from discovery science. A scientific
hypothesis leads to predictions that can be
tested by making additional observation or by
performing experiments'.' (Campbell et al., 2008).
In addition, "a type of logic called deduction
is built into hypothesis-based science ... In
deductive reasoning, the logic flows .. .from the
general to the specific. From general premises,
we extrapolate to t he specific results we should
expect if the premises are true'.' (Campbell et al.,
2008). Scientific hypotheses must be definable,
testable, and replicable. Thus, only certain
questions can be answered scientifically. As a
consequence, science is constrained by limits.
One of the human concerns with which the
scientific process cannot deal is ethics or the
study of right and wrong behavior. This is not
to say that scientists cannot deal with ethical
problems; in fact, t he discipline of scientific
ethics does exist, and rather obviously deals with
questions of right and wrong as t hey apply to the
sc1ences.
1 5. Science creates its most substantial problems for
humanity as it becomes wedded to practicality,
i.e., as it mutates into technology. Technology is
defined as "the application of science, especially
to industrial or commercial objectives" (American
Heritage College Dictionary, 2007). Since
industry consists of the "commercial production
and sale of goods" and commerce is "the buying
and selling of goods, especially on a large scale, as
between cities or nations" (both definitions from
American Heritage College Dictionary, 2007),
then science is used as a means to exploit the
planetary resource base for profit. This is science
pressed into the service of business. Business
operates to maximize profits, i.e., "the amount
received for a commodity or service in excess

Facultad de Ciencias Biológicas UANL

�w

LL

::¡
LL

o

g

1-

(/)

w

I

1-

z

w

w

~

w

CD

of the original cost" (American Heritage College
Dictionary, 2007). Profits can be maximized by
several means, all of which induce greater use
and abuse of the resource base than would be
otherwise the case. Thus, planned obsolescence,
confusion of wants with needs, tying ownership
to success, emphasizing convenience (e.g.,
through the production of throwaway items), and
advertising in t he home (commercial television)
or school (educational marketing) are examples
of techniques businesspeople use to increase
consumption.
16. Probably t he most insidious form of technology
is t hat which puts biology to its service to create
biotechnology. Biotechnology is rather benignly
defined as "the manipulation of organisms or
t heir components to produce useful products"
(Campbell et al., 2008). Biotechnology is still in
its infancy, but it is nonetheless evident that its
ultimate goals are a good deal more nefarious
than Campbell et al. (2008) indicate. In our
opinion, the ult imate goal of biotechnology is to
allow control of t he bioevolutionary process by
human beings, including that of their own species.
lf we are able to "progress" to this stage, t hen the
human species would have the ultimate control
over all other organisms, as well as itself, and t he
ultimate potential to visit violence on the living
world. At t his juncture, it is debat able whether
humans will ever have this capability, especially
befare it brings its existence to a conclusion by
sorne other easier-managed means, such as
overpopulation, but t he intent is evident. Science,
then, even with its evidentiary underpinning,
might be just as much involved in t he collective
addiction-denial cycle as is the next mode of
inquiry to be discussed.
17. As mentioned above, in terms of t he modes of
inquiry used, science and religion would seem
to exist at opposite pales. Science depends on
t he hypothetico-deductive method of inquiry,
which in turn depends on provision of sensate
evidence. Religion depends on faith. Faith is
"belief that does not rest on log ical proof ar
material evidence" (American Heritage College
Dictionary, 2007). Thus, in science there is
"mental acceptance of and conviction in the truth,
actuality, or validity of something" (the definition
of "belief'1 based on running evidence through

Biología v Sociedad, marzo 2019

the hypothetico-deductive method and in religion
that acceptance does not depend on proof or
evidence. lf pure science can be corrupted by
technophilia, then religion would appear to have
an even greater potential to fuel the collective
addiction-denial cycle and lead to violence. Given
t hat religion accommodates beliefs that do not
rest on proof or evidence, it would seem possible
to believe anything, and to base actions on such
beliefs.
18. Bertrand Russell, the infl uential English
philosopher, presented his views on religion in his
famous book Why I Am Nota Christian (1957;
first published in 1927, according to Bastan,
1993). This controversia! book presents an
intriguing analysis of t he basis of religion. He
posited t hat, "Religion is based ... primarily and
mainly upan fear. lt is partly the terror of the
unknown and partly ... t he wish to feel t hat you
have a kind of elder brother who will stand by
you in all your troubles and disputes. Fear is the
basis of the whole thing - fear of the mysterious,
fear of defeat, fear of death" (Russell, 1957). He
further opined that, "Fear is the parent of cruelty,
and therefore it is no wonder if cruelty and religion
have gane hand in hand" (Russell, 1957). Cruelty
might be thought of as a kind of planned violence,
to try to relate Russell's language to our own.
Russell 's opinion was distilled to its essence
when he stated that, "We regard [religionl as a
disease born of fear and as a source of untold
misery to the human race '.' Farther into t he book
he indicated that, "lt would seem ...t hat the three
human impulses embodied in religion are fear,
conceit, and hatred '.' Fear, conceit , and hatred
would appear to conspire to create violence.
Russell (1957) again pointed out t hat, "Religion,
since it has its source in terror, has dignified
certain kinds of fear and made people think them
not disgraceful'.'
19. Russell (1957) has not painted a very pre tty
picture of religion, and we are afraid that we
can do nothing to improve this picture. Religion,
resting on a foundation of fear, conceit, and
hatred, and fostered by the idea that anything
can be believed, would seem to have even greater
potential to embroil people in t he collective
addiction-denial cycle than does science. lt is to
our opinion that science does not start out wrong;

33

o..
I

(/)

z
o

5w
o::

w

I

1(/)

w

('.)

;í
z

::¡
_J

~

&gt;

w

I

1('.)

z
oo..
(/)

X

w
:;.:

l:ü

u

o(/)
o
z
4:

&gt;('.)

o_J
o

CD

�it ends up that way when corrupted by greed in
the marketplace. Religion, on the other hand, is
wrong from the very beginning; it possesses no
need to be corrupted by anything beyond itself.
Nonetheless, both institutions can be put to the
service of covering up the fear of the inevitable
and both have the potential for creating serious
violence along both the space and time continua.
In summary, we hypothesize that it is the evolution of
rationality that has provided us the fear of the inevitable
that we attempt to obscure by enmeshing ourselves in
a collective addiction-denial cycle from which issues
violence of all types directed at ourselves and the
components of our social and natural environments.
From this psychologically disturbed platform, we have
constructed our dominant worldviews. Furthermore, we
have designed social institutions that promote these
types of behaviors.

A P RIMER ON B EHAVIOR ANO CULTURE
Given the pervasive nature of destructive worldviews,
the violent behaviors they facilitate, and the social
and environmental problems they have promulgated,
a pivotal question facing our species is whether
worldviews can be shaped that are constructive as
opposed to destructive. lf such is considered possible
and worthy of effort, then this effort will have to
neutralize the fear of the inevitable that appears to be
a consequence of our rationality and the awareness
it provides of the finite nature of our exist ence. In
attempting to neutralize the fear of the inevitable, it
has to be acknowledged that we will have to employ
the same rational skills that provided us the fear in the
first place. We have no other choice; there is no other
means. That we are faced with problems that might be
intractable to insoluble is implied by the recognition
that what we have just said appears to be a paradox, in
the sense of "a seemingly contradictory statement that
may nonetheless be true" (American Heritage College
0ictionary, 2007). That is to say, the same capabilities
we have used to create our most pressing societal
problems are the ones we will have to use to solve them.
lnasmuch as the most significant problems we face
are buried within our col lective psyches, it must
be acknowledged that solving these problems will
34

��be the most difficult process humanity has ever
undertaken throughout its existence. Never have
we acknowledged that we would have to deal with a
species-wide psychological illness arising from the
design of our minds. Thus, it will be necessary for us
to accept t hat humans have been at once gifted and
crippled by rationality. The bright side of rationality
is going to have to learn how to master t he dark side.
In this connect ion, it must be recognized that humans
are peculiar animals, in part due to the extent to
which t hey have evolved a culture. Development of
this culture has been dependent on the evolution of
rationality, for it is rationality t hat provides us access
to the past and the future through the agency of causeand-effect associations. Culture is usually defined in
the anthropological sense as, "The totality of socially
transmitted behavior patterns, arts, beliefs, institutions,
and ali other products of human work and thought"
(American Heritage College Dictionary, 2007). The
operative phrase in this definition is "socially transmitted
behavior patterns;' implying that culture is a function
of society, that it involves behavior, and that patterns
of behavior are somehow transmitted from sorne
individuals in t he society to other individuals in the
society. What is not stated in this traditional definition
is how the t ransmission is accomplished. Bonner
(1983), in his book The Evolution of Culture in Animals,
defines culture as follows: "The transfer of information
by behavioral means, most particularly by the process
of teaching and learning:' Bonner contrasts cultural
information with genetic information that is transmitted
by the process of gametogenesis and reproduction.
He also implies that the cultural transmission occurs
from someone who has the information (the teacher) to
someone who does not (the learner). This transmission
depends, thus, on the human ability to record knowledge
about the past, which is imparted by the teacher, and to
use it as a means of determining how to approach the
future, done by the learner.
lt is fairly obvious, but not necessarily appreciated
widely, that what knowledge is being transmitted
deals substantially with behavior and the outcomes of
behavior (i.e., the arts, beliefs, and institutions referred
to in the above dictionary definition of culture). lf it
were not so, it would have to deal with structure and/
or function, since structure, function, and behavior are
the three aspects of the makeup of animals studied
by biologists. Behavior is the focal point of cultural
36

transmission, because it is something capable of
being changed within the time trame in which culture
operates, i.e., t he span of human existence, if it is
based on learning (see below). Structure and function
are aspects of human biology changed within the
framework of geological time, so such features are
largely unaffected by cultural evolution.
Given that behavior and its modification is the fuel for
cultural change and transmission, it would be useful to
determine just what is behavior. In our opinion, this term
is usually incorrectly or incompletely defined, not only
in dictionaries of the English language, but textbooks
of biology as well. The fourth edition of the American
Heritage College Dictionary provides a psychological
definition of the term, namely, "The actions or reactions
of persons or things in response to externa! or interna!
stimuli." This definition is deficient in at least one
respect , if not two. First, it indicates that "things" can
behave. The same dictionary defines t his word in the
usual usage sense as, "An entity, an idea, ora quality
perceived, known, or thought to have its own existence;'
"The real or concrete substance of an entity;· "An entity
existing in space and t ime;• and "An inanimate object'.'
In this sense, anything identifiable as "an entity existing
in space and time;' including "inanimate objects" are
indicated to be capable of behavior, which, obviously,
is not the case. lnterestingly, this dictionary definition
also does not specify t hat any other animals besides
humans are capable of behavior.
During much of his t eaching career at Miami-Dade
College in Miami, Florida, t he senior author used the
best-selling majors biology textbook in the world,
starting with its firs t edition published in 1987
(wikipedia.org; accessed 21 July 2018). The last edition
of this text he used appeared in 2008 (the 8 th) and is
the edition we have consulted in this essay (Campbell et
al., 2008). In our opinion, the view of what constitutes
behavior in this text is too broad. The definition provided
in the review for the chapter on behavior (p. 1142)
is as follows: "Behavior is t he sum of responses to
externa! and interna! stimuli and includes muscular as
well as nonmuscular activity'.' Campbell et al. (2008)
suggested, t hus, t hat t he functioning of organs such
as the digestive and excretory systems is behavior. We
disagree. Thus, the functioning of these systems in the
body of an animal does not constitutes behavior. Such
functioning can facilitate behavior, but is not, by itself,
behavior. Behavior must be observable by sorne ordinary
Facultad de Ciencias Biológicas UANL

�w

LL

::¡
LL

o

g

1-

(/)

w

I

1-

z

w

w

~

w
co

(non-instrument-assisted) sensory means. Furthermore,
behavior is more limited than what an animal does and
how it does it, inasmuch as this can and does include
an animal's functioning.
The glossary in Biology: Concepts and Applications
(Starr, 1994), however, presented a very good
definition of behavior. She stated that animal behavior
(a redundant term, since only animals are capable
of behavior) is, "A response to externa! and interna!
stimuli, following integration of sensory, neural,
endocrine, and effector components'.' Behavior, thus,
depends on the existence of nervous and muscular
t issue, as well as sensory structures and hormones.
Only anima Is possess these features (and not all
animals; sponges do not , nor do any other parazoans).
We would add that the behavioral responses are
observable by sorne sensory means (see previous
paragraph).
One of t he basic themes in biology is t hat "structure
and function are correlated at all levels of biological
organization" (Campbell et al., 2008). lt is important
to point out t hat behavior likewise is correlated
with structure and function, as is obvious from the
definition Starr presented (reactions depend on
t he integration of sensory, neural, endocrine, and
effector structures). Behavior also, as is the case
with structure and function, has a genetic basis and
is subject to natural selection (i.e., it can evolve). As it
evolves, behavior remains correlated with structure
and function, because it depends on these two
aspects for its elaboration.
Starr (1994) also noted in her definition of behavior
that it "commonly can be modified through experience"
(i.e., it is subject to change through learning). lt is
this aspect of behavior that allowed culture to come
into existence. Culture would have never evolved if
behavior were only instinctive. lnstinctive behavior is
that which does not respond to experience. As (Starr,
1994) defined instinctive behavior, it is, "A complex,
stereotyped response to a particular environmental
cue that often is quite simple'.' This contrasts with
learned behavior, defined by her as, "The use of
information gained from specific experiences to
vary or change a response to stimuli'.' An important
step in the evolution of culture, therefore, was t he
developrnent of learned behavior.

Biología v Sociedad, marzo 2019

The general environment of an animal can provide the
stimuli that will produce the learned response. Culture,
however, requires additional elements, necessitating
other steps in evolution. Beyond learning capability,
culture requires that information be passed from one
member of a species to another. As noted above, a more
experienced member (having already undergone t he
learning) passes the inforrnation to a less experienced
member (yet to undergo the learning). This, of course, is
teaching. Teaching and learning represent cooperative
behavior and, therefore, occur within the context of a
society. In the biological sense, a society is, "A group of
individuals belonging to the same species and organized
in a cooperative manner" (Wilson, 1980).

o..
I

(/)

z
o

5w
o::

w

I

1(/)

w

('.)

;í
z

::¡
_J

~

&gt;

w

I

1('.)

To summarize the discussion to this point, it can be
said that t he appearance of culture has depended on
the following evolutionary steps occurring within the
animal kingdom:
1. Coordinated, observable neuroendocrine,
skeletomuscular responses to externa! and
interna! stimuli (i.e., behavior).
2. Change in responses to externa! and interna!
stimuli through experience (i.e., learned behavior).
3. Cooperative, interdependent responses among
members of the same species to externa! and
interna! stimuli facilitated by communication (i.e.,
social behavior).
4. Passage of information from more experienced
members of society (teachers) to less experienced
members (learners), resulting in change in the
responses to externa! and interna! stimuli on the
part of the latter (i.e., culture).
As elaborated by Bonner (1980), severa! other steps
preceded the evolution of behavior, which do not
require discussion here.

SLAYING THE BEAST W ITH IN RESTRUCTURING THE E DUCATIONAL
PROCESS
The attempt to "neutralize the fear of the inevitable"
to intervene in the vicious cycle of addiction to
violence and its denial, thus, will have to be facilitated

37

z
oo..
(/)

X

w
:;.:

l:ü

u

o(/)
o
z
4:

&gt;('.)

o_J
o

co

�by the process of teaching and learning. Furthermore,
the attempt will have to occur within the context of
the formal educational system, i.e., the hierarchical
organization in which teachers (people who are
educated to teach and are more experienced) impart
knowledge and skills to learners, because cultural
change can be accelerated therein. Nonetheless, as
pointed out elsewhere (Wilson, 1991), the present
educational system acts as a hindrance to change,
because it is based on operant conditioning, a type
of associative learning that produces graduates of
the system who are wedded to t he status qua, i.e.,
the system that has promulgated the addictionden ia l cycle of violence . Operant conditioning
modifies behavior by means of positive and negative
reinforcement ora graded system between t he two
(Wilson, 1991). In the educational system it is the
graded system t hat is used, and it induces learners
to produce the kind of behavior t hat will result in
"good" grades. Learners are taught, thus, to respond
to externa!, not interna! rewards. Grades represent
externa! rewards, evaluations made by another
person or persons. Grades accumulate into a set of
credentials, used to insinuate oneself into the job
market. The job market provides employment, at
which employment one makes money. Money provides
partial access to the ultimate measures of success,
i.e., the quantity, and perhaps the quality, of what
one owns, as defined by the purveyors of the myth
that possessions equal success. Ownership is a goal
never reached. One can never own too many things.
The bumper sticker reads, "He who dies with the most
toys, wins:' The advertisements blare from the first
day the television set is used asan electronic babysitter, "Buy, buy, buy more:·
The coupling of ownership and success in life, even
as it is promulgated in t he formal educational system,
of course, is a trap - a bottomless well into which we
topple. Far most people in society, especially in t he
super-consumptive United States of America, the
ideal of ownership without limit is unattainable. The
idea of purchasing what one has the money to pay far
immediately is as outmoded as is bartering. Large and
even small purchases are made on something called
credit. Credit, of course, is a loan made to t he buyer
by someone with the money to do so in return far a
premium in the form of interest . lnterest represents
a way t he lender can make money on money. Thus,

38

providing credit is an easy way to become wealthy and
powerful, because neither goods nor useful service is
provided to the loan recipient. Contrariwise, this poor
soul is ushered into a state of perpetua! indebtedness;
he is turned, essentially, into an indentured servant.
Far t his stratagem to work, it is helpful to have an
operantly-conditioned, gullible buying public that
does not t hink much about the consequences of such
behavior. Of course, t he federal government provides
a large-scale model far individuals, inasmuch as
deficit spending is "living on credit" on a nat ional leve!.
The consequences, however, do occur and are
registered on t he limited resource base supporting
all planetary life. The brand of ownership practiced in
the United States of America is particularly erosive.
lt represents a kind of doubly extractive method of
resource exploitation. First, we exploit the resource
base efficiently using t he force of our corporeal size
multiplied by our numbers, multiplied again by over
consumptive, wasteful patterns of use, allowing
profits to be made. Then we buy resources (goods
and services in econornic parlance) on credit, allowing
money to be liberated from its connection to the
resource base, so that it can give rise to more money
far a select group of people. Credit represents, t hus,
a kind of profit on profit. From an environmental point
of view, profit involves gaining more from the resource
base t han one ever will be able to or have the interest
to replace. Again, it is helpful to have a consuming
public not educated well enough to understand such
realit ies.
In constructing such a super-exploitive economic
system, we have elevated the individual and its desires
and wants to a leve! of status above the society of
which it is a part. Wilson (1980) ident ified t his "flaw"
in the structure of human society when he wrote: "To
visualize the main features of social behavior in all
organisms at once, from colonial jellyfish to man, is to
encounter a paradox. We should f irst note that social
systems have originated repeatedly in one majar
group of organisms after another, achieving widely
different degrees of specialization and complexity.
Four groups occupy pinnacles high above the others:
the colonial invertebrates, the social insects, the
nonhuman mammals, and humans. Each has basic
qualities of social life unique to itself. Here, then,
is the paradox. Although t he sequence just given

Facultad de Ciencias Biológicas UANL

�w

LL

::¡
LL

o

g

1-

(/)

w

I

1-

z

w

w

~

w
co

proceeds from unquestionably more primitive and
older forms of life to more advanced and recent
ones, the key properties of social existence, including
cohesiveness, altruism, and cooperativeness, decline.
lt seems that social evolution slowed as the body plan
of t he individual organism became more elaborate:'
Since humans commonly view t hemselves as apart
from nat ure or, at t he least, t he single pinnacle of
evolution, this explanation is probably one of the
reasons Wilson was t he recipient of such a firestorm
of protest following the publication of Sociobio/ogy
(Wilson, 1994; Wright, 1994).
The current educational system, t hus, functions to
train students to play roles in society that maintain
the status quo. The verb "to train" means "to coach in
or accustom to a mode of behavior or performance:·
Training, therefore, involves behavior modification
to fu lfill predesigned roles in society. To limit
education to this f unction is to stultify it and to allow
it to function as a major hindrance in any attempt to
combat t he problems we ourselves have created. In
our opinion, any effort to successfully deal with these
problems will have to be predicated on a wholesale
reform of the educational process that will turn
education from hindrance to facilitator.
At the base of the reform effort will have to exista
firm underst anding of what education is supposed
to be. In our view, educat ion is the process by which
we provide ourselves with t he skills and knowledge
needed to discover f undamental answers to the
important questions life sets before us. Furthermore,
it is t he means by which we improve the conditions
of life for ourselves in such a way to not sacrifice t he
ability of the planet to support life over the long term.
Finally, it is t he way we maximize the opportunity for
critica! and creative self-actualization for each human
being brought onto t he planet within t he context of a
sustainable society.
lnterestingly, t his view of education is much more
consistent with the concept of biological success (i.e.,
perpetuation of genes) than is the view of education
as training to maintain the status quo. Education,
t hus, is the cultural analogue of natural selection,
that cultural mechanism t hat allows for adaptation
to changing environmental conditions. Unlike the

Biología v Sociedad, marzo 2019

directionless nature of organic evolution by natural
selection, education based on use of t he most
adaptive features of rationality allows for planning
for anticipated future condit ions.
lnasmuch as the opportunities available in our view of
education are today denied to so many, a commitment
to education has to mean a commitment to change
in prevailing condit ions. lt will mean t ransforming
the current unsustainable societal system into a
sustainable one. Bringing about such change, t hus,
is the major role of education, and, as not ed above,
the most profound task ever undertaken by humanity.
As such, this view of t he function of the educational
process lies far from the typical role of education as
the training indicated above. Educat ion as training will
have to become education as teaching and learning
to effect beneficia! change anda departure from t he
statusquo.

o..
I

(/)

z
o

5w
o::

w

I

1(/)

w

('.)

;í
z

::¡
_J

~

&gt;

w

I

1('.)

z
oo..
(/)

X

w
:;.:

l:ü

u

Any effort to reform the educational process to create
a sustainable society for humanity will have to deal
with the following impediments, summarized from the
preceding discussion:

o(/)
o
z

1. Organic evolution does not automatically produce
successful designs for survival and reproduction.
lt appears that human beings are beset by at
least two major flaws in t heir biological makeup.
One is that alluded to by Wilson (1980) when
he stated t hat the "key properties of social
existence, including cohesiveness, altruism, and
cooperativeness" have declined in the face of
the elaboration of t he body plan of t he individual
organism. What he meant is that human society
represents a pinnacle in the liberation of the
individual from societal constraints, the very
constraints t hat represent t he adaptive value
of t he societal design, allowing pursuit of t he
egocentric existence. We are perplexed by t he
behavior of those who act in selfish ways, yet
such people (career criminals and presidents of
savings and loan associations, to cite two obvious
extreme examples) might be viewed as having
simply explored the limits of egocentrism.
2. The other flaw might lie in the nature of rat ionality,
in t hat it has produced self-awareness. Such
self-awareness seems to have reinforced the
isolation of the individual within society, pushing

co

39

4:

&gt;('.)

o_J
o

�egocentrism to egomania, the obsessive
preoccupation with oneself. Such obsessiveness
with oneself has led to a number of attempts
at rationalization (an interesting word that can
mean both the process of using reason and the
process devising self-satisfying but incorrect
reasons for one's behavior; we are using the word,
therefore, in the second sense) that depend on
disabling rational capacity. This effort depends
on denial that the capabi lities provided us by
rationality have value. Thus, we deny that there
are lessons to be learned from the past (i.e., from
the experience of those who have lived befare us),
we deny that there are reasons to be interested
in the future (i.e., that we have any commitment
to those that will follow us), and, finally, we deny
that effects arise from causes (i.e., that what will
occur in our future is a consequence of what has
occurred in our past). In turning the capacities
provided to humans by rationality around 180°,
we have disabled them and, in so doing, have
blinded ourselves to the consequences of this
action.
3. One of the consequences of the disabling of
rationality is the glorification of belief systems
that do not rest on evidence, allowing their
proponents to believe that anything is possible.
Such belief systems provide, most substantially,
for the continuation of the essence of an
individual beyond that individual's death. The
afterlife represents a way for the egomaniac
to not on ly view himself as the center of the
universe, but as such for eternity. The concept
of the afterlife also functions as a major means
by which human behavior can be shaped -- a kind
of ultimate operant conditioning. lnasmuch as
the criteria for the passage to heaven or hell are
rather loosely defined, it is still possible, however,
for a great deal of violence to occur under the
umbre lla of the "decent life:' The concept of
the afterlife represents one of the principal
defense mechanisms humans use to allay the
fear of the inevitability of death. The package of
self-deception to which the idea of the afterlife
belongs is well-constructed, including as well :
(a) the concept of the soul, the essence of the
individual capable of travel to the afterlife; (b) that
of the miracle, an event that appears inexplicable
by the laws of nature and, thus, held to be the

40

work of a supernatural being, (c) that of prayer,
a reverent petition made toan object of worship
(often at the last minute oras a last resort), (d)
that of faith, belief that does not rest on logical
proof or material evidence; (e) that of a deity, a
supernatural being conceived of as the perfect,
omnipotent, omniscient originator and ruler of the
universe; and (f) that of adherence to dogmata,
a system of authoritative principies, beliefs, or
statements of ideas or opinions, especially those
thought to be absolutely true, promulgated by
one in authority and, therefore, considered to be
unquestioned and unquestionable.
4. Religion, of course, is not the only "package of
self-deception" in existence. Severa! other belief
systems depend on the same abandonment of
rational capacity (i.e., acceptance based on faith)
in favor of a set of ideas that are more convenient
and comfortable for their proponents. To cite a few
examples, one can mention: (a) the conviction that
the human population is the single exception to
the rule of population ecology that "all populations
face limits to growth, forno environment can
indefinitely sustain a continuously increasing
number of individuals" (Starr, 1994); (b) the idea
that economic systems can operate independent
of the p lanetary resource base to achieve
unlimited growth, (c) the concept that politics acts
to empower the powerless, and (d) the opinion
that an education can be gained by osmosis. Ali
of these ideas require suspension of the intellect
and/or immersion in short-term thinking.
5. "Short-term thinking;' of course, also represents a
major impediment to attainment of sustainability.
This is the concept that al lows us to think that
it is possible to gain immediate benefits without
having to face long-term consequences. Again,
we see the egomaniac at work, restricting the
sphere of interest to the here and the now. Such
an approach also requires suspension of the
intellect, especially that part of rationality that
allows us to plan (i.e., prepare for an anticipated
future). Planning, if it occurs, is limited to the
immediate future. Perhaps, one of the best
examples of this type of thinking is the "election
mentality" of e lected representatives in this
country, who organize their period of service in
the context of the proximity of the next election.
Politics played in this fashion involves a difficult

Facultad de Ciencias Biológicas UANL

�w

LL

::¡
LL

o

g

1-

(/)

w

I

1-

z

w

w

~

w

CD

balancing act between giving the appearance of
providing service to constituents while preparing
to benefit from one's connection and infl uence
beyond t he period of governmental service (or, in
sorne cases, while still in t his period).
6. Another impediment is the working idea that
rights accrue to the individual without the need to
be concerned with the attendant responsibilities.
To cite an extreme example, in the US when a
person is arrested by the poi ice, his "rights"
are read to him. His "responsibilities;· however,
are not. To give a less obvious example, as
professional educators, it is ele ar to us that many
students move t hrough the educational system
operating on the idea that it is their "right" to gain
the set of credentials offered by t he educational
institution without the attendant "responsibility"
to engage themselves in the educational process.
Educational degrees, in the extreme case, are
provided on the basis of longevity, and, in fact,
are provided by students to t hemselves (i.e., "I
need to pass this course, because I am graduating
at the end of this semester las opposed to ' I
need to work especially diligently on t his course,
because I hope that I can be graduated by this
institution at the end of this semester1'1. Placing
the emphasis on rights to the partial or complete
exclusion of any being placed on the attendant
responsibilities will always create problems for
humans and impede attempts to improve social
conditions. Doing so is another indication of the
widespread nature of egomania.
In lig ht of the existence of these powerful
impediments, perhaps it is most efficacious to think
of the role of education in effecting the transition
from unsustainable to sustainable society as one
of providing therapy for the various psychological
ailments with which most humans appear to be beset,
including the authors of t his essay.

EouCATION AS PSYCHOTHERAPY
lf educators can convince themselves t hat t he
transition to the sustainable society will require the
reform of the educational process, and that such
reform will depend in t urn on exposing the ways in
which rationality is misused and abused to produce
Biología v Sociedad, marzo 2019

centristic behaviors and attitudes (ranging from
anthropocentrism to egocentrism) from which emerge
a range of types of violence, the goal of such reform
will have to be to devise means to use education as
species-wide psychotherapy. Viewing the reform
process in this light exposes the extremely difficult
nature of t he transition required. We can think of no
more difficult problem educators or, indeed, people
in general have faced.

o..
I

(/)

z
o

5w
o::

w

I

1(/)

w

('.)

;í
z

Therapy, of course, is the "treatment of illness or
disability" (American Heritage College Dictionary,
2007). Psychotherapy is defined in the source j ust
cited as "the treatment of mental and emotional
disorders through encouraging communication of
conflicts and insight into problems'.' Kass et al. (1992)
defined the same term as "a form of treatment for
mental disorders that uses 'talk therapy' rather than
somatic means to achieve symptom relief, behavior
changes, and/or self-growth'.'
Education, on the other hand, is commonly defined
as "the process of providing knowledge or training
in particular areas or for particular purposes"
(extrapolated from the American Heritage College
Dictionary, 2007). We have discussed elsewhere
(including previous ly in this document and in
Wilson, 1991) t he problems that arise from viewing
education solely as a process of dispensation
of knowledge and/or provision of training. Thus,
education, as usually conceived, has no connection
to psychotherapy. Psychotherapy, on the other hand,
clearly has a connection to our view of t he function
of education as the process by which we learn to
t hink and communicate (Wilson, 1993). As defined
above, psychotherapy "encourages communication"
to resolve conflicts and to provide insight into
problems. lt appears, therefore, that in seeking
connections between the educational process and
psychotherapy, the former will have the greater task
of accommodation than will the latter.
In seeking the means of accommodation, it is perhaps
profitable to examine the strategies of psychotherapy,
in the same way t hat examining the disease model
of addiction was used as a means of exposing t he
underlying mechanism for the violence humans visit
upon themselves and the planet at large (see above).
Glick and Spitz in Kass et al., (1992) pointed out in
discussing the common approaches to psychotherapy
41

::¡
_J

~

&gt;

w

I

1('.)

z
oo..
(/)

X

w
:;.:

l:ü

u

o(/)
o
z
4:

&gt;('.)

o_J
o

CD

�that all involve the use of "verbal and nonverbal
communication between the therapist and the person
who seeks help - t he so-called talking cure:' They
also indicated t hat instead of using drugs and other
somatic treatments to alter brain functioning directly,
"psychotherapy intervenes in t he processes of the
mind - the patterns of feeling, thinking, perceiving,
adapting, coping, behaving, and relating that develop
over t ime:' Moreover, "psychological treatments
of emotional disturbances der ive their beneficia!
or curative influence from complex processes of
communication between suffering patient and healing
psychotherapist. These processes usually include
forms of emotional release as well as emotional
learning based on new information and ways of
understanding oneself and one's environment. They
take place within a confidential relationship with t he
therapist, who provides expert knowledge, support
and acceptance, hope , safety, anda model for
someone with whom to identify" (Glick and Spitz in
Katz et al., 1992).
In discussing the intended outcomes of psychotherapy,
Glick and Spitz in Katz et al., (1992) noted the
following:
"In its broadest definition, psychotherapy has t hree
main goals. First and foremost, it seeks to alleviate
psychological pain. This pain is usually in the form of
distressing feelings or emotions, including anxiety and
depression, and/or in t he form of symptoms, such as
phobias, obsessions, compulsions, inhibitions, panic
attacks, psychologically based physical problems,
sexual problems, and mental 'blocks' that prevent
accomplishment, emotional comfort, or happiness
in many areas.
"A second, more ambitious goal inc ludes the
modification of distressing behavior patterns and
problematic personality traits. These difficulties
manifest themselves in the two major areas of life:
love and work. Relationship difficulties, self-esteem
problems, deep-seated insecurities, self-hatred, and
self-defeating behaviors are among the targets of the
various psychotherapeutic approaches.
"Most ambitiously, psychotherapy seeks to increase
self-awareness and self-knowledge, insight that
can lead to improvement in judgment, emotional

42

flexibility, maturation, and successful adaptation to
the demands of life:'
In reading this description in the context of what
has preceded it in t his document, it appears obvious
the nature of the reformation necessary to effect
the transition to the sustainable society has a
great deal in common with t he approaches used in
psychotherapy. A comparison between the goals of
psychotherapy and education for sustainability is
madebelow:
Table 2. Comparison of Stages of Psychotherapy and Education
far Sustainability

Psychotherapy

Education for Sustainability

Alleviate psychological pain.

Alleviate the condit ions that
have led to the unsustainable
society.

Modification of distressing
behavior and problematic
personality traits, including
addiction-denial.

Modification of destructiva
behavior causad by
embroilment in addictiondenial cycle.

lncrease self-awareness and
self-knowledge to ultimately
lead to successful adaptation
to the demands of life.

lncrease understanding of the
provisions of the "biological
contract" to lead ultimately
to the capacity to adapt to
the requirements far living
sustainably on the planet.

The methods that will have to be used to bring about
the transition to the sustainable society are also
similar to those used in psychotherapy. Both depend
on use of t he "talking cure," t he complex processes
of communication between suffering patient [=
student] and healing psychotherapist [= educator for
sustainability]. Education for sustainability will also
"intervene in the processes of the mind" in a way
similar to that of psychotherapeutic methods.
"Psyc hotherapy is conducted with individuals,
groups of patients, couples, or families ... Within
each of these settings or formats, the most common
psychotherapeutic approaches offered by trained
mental health professionals fall within the following
four broad categories: supportive, psychodynamic
(psychoanalytic), behavioral, and cognitive" (Glick and
Spitz in Kass et al., 1992). lt is beyond the scope
and the needs of this position paper to examine all
t hese approaches in ali the settings. Nonetheless,
the kind of educational therapy we envision being
needed would be delivered in small group settings of
Facultad de Ciencias Biológicas UANL

�Figure 4. A colony of Rihia pachypt ila, the giant beardworms, living near a hydrot hermal vent at great depth along the Galapagos
Trench in the eastern Pacific Ocean. These annelid worms, which have no digest ive t ract, obtain their nutrit ion from the mutually
symbiotic chemosynthetic bacteria harbored in the trophosome of t hese worms. These chemosynthetic or chemoautotrophic
bacteria use hydrogen sulfide as an energy source to fix carbon dioxide and produce sugars (glucose) and elemental sulphur. These
creatures illustrate how far life can exist on Earth from t he direct rays of the sun and what means they use to do so.

15-20 people and likely would involve elements of all
the categories of psychotherapeutic approaches. The
goals of such t herapy would be as follows:
1. To attempt to increase the understanding and
appreciation of th e student for t he nature
and extent of the provisions of the "biological
contract'.'
2. To attempt to increase the understanding and
appreciation of the student for the consequences
of misreading t he "biological contract'.'
3. To attempt to increase the understanding and
appreciation of the student of the origin and
nature of the mass addiction-denial cycle, the
collective psychic trauma t hat has created it, and
the consequences of its continued pursuit.
4. To attempt to increase the understanding and
appreciation of the student of the biological
relationship between structure, f u nct ion ,
behavior, and culture of human beings.
5. To attempt to increase the understanding and
appreciation of the student of the impetus for and
the nature of t he educational reform necessary
to respond effectively to the imperat ives created
by the embroilment in the mass addiction-denial
cycle and its consequentia l misreading of t he
"biological contract'.'
6. To attempt to increase the understanding and
appreciation of the student of the concept of
education as psychotherapy as a means of
Biología v Sociedad, marzo 2019

dealing effectively with t he problems created by
immersion in centrist ic thinking and the behaviors
that emerge from it .
7. To attempt to increase t he understanding and
appreciation of the student of the steps necessary
to develop the understanding and commitment to
the construction of a sustainable world.

SOME F INAL WORDS
This paper has been written to attempt to identify
why it is t hat we have embraced such destructive
worldviews and why it appears so difficul t for t he
educational process to have a measurable effect
on t he progress of the problems that issue from
these worldviews. In the effort to devise educational
programs to assist the alleviation of these problems,
it is our view that we will have to confront the flaws in
the human psychic and societal makeup and learn (in
the ethological sense of t he word) how to overcome
them befare we can ever hope to create workable and
lasting solutions to the set of problems t hat threaten
us with extinction by design.

ACKNOWLEDGMENTS
We are very thankful to our friend and colleague
Vicente Mata-Silva for his helpful review of this essay.
43

�---

---

LITERATURE CITED

Bonner, J.T. 1980. The Evolution of Culture in
Animals. Princeton University Press, Princeton,
New Jersey, USA. ix + 216 Pp.

Varsity Company, Nashville, Tennessee, USA. viii +
879 Pp.

Bastan, B.O. 1993. Bertrand Russell. New Grolier
Multimedia Encyclopedia, Grolier Electronic
Publishing, lncorporated.

M_ayr, ~- 1982. The growth of biological thought:
D1vers1ty, evolution and inheritance. Harvard
University Press, Cambridge, Massachusetts, USA.
974Pp.

Campbell, N.A., J .B. Reece, LA. Urry, M.L. Caín,
S.A. Wasserman, P.V. Minorsky, and R.B. Jackson.
2008. Bio!ogy. Eighth edition. Benjamín Cummings,
San Francisco, California, USA. xlvi +1,267 Pp.

Miller, G.T. 1993. Environmental science: Sustaining
the earth. Fourth edition. Wadsworth Publishing
Company, Belmont, California, USA. 4 70 Pp.

Chaffee, J. 1994. Thinking critically. Fourth
edition. Houghton Mifflin Company, Bastan,
Massachusetts, USA. xxi + 642 Pp.
Dawkins, R. 2016. The Selfish Gene. Fourth
e?ition. Oxford University Press, Oxford, United
Kmgdom. xxxii + 462 Pp.
Ehrlich, P., and A. Ehrlich. 1981. Extinction: The
causes and consequences of the disappearance of
species. Random House, New York, New York, USA.
xiv+ 305 Pp.
Glick, R.A., and H.I. Spitz. 1992. Common approaches
to psychotherapy. In Kass, et al. The Columbia University
College of Physicians and Surgeons complete home
guide to mental health. pp. 44-62. Henry Holt and
Company, New York, New York, USA.
Johnson, J.D., L.D. Wilson, V. Mata-Silva, E.
García-Padilla, and D.L. DeSantis. 2017. The
endemic herpetofauna of Mexico: organisms of
global significance in severe peril. Mesoamerican
Herpetology 4: 544-620.
Kass, F.I., J.M. Oldham, and H. Pardes.1992. The
Columbia University College of Physicians and
Surgeons complete home guide to mental health.
Henry Holt and Company, New York, New York,
USA. XV + 4 76 Pp.
Linton, C.D., and E.H. Litchfield. 1979. The quick
reference handbook of basic knowledge. The

44

Orr, D.W. 1994. Earth in mind: On education
env,ronment, and the human prospect. lsland Press
Covelo, California, USA. ix + 213 Pp.
'
•

I

Russell, B. 1957. Why I am nota Christian. Simon
&amp; Schuster, New York, New York, USA. xvii + 266
Pp. (original edition published 1927).
Starr, C. 1994. Biology: Concepts and applications.
Second edition. Wadsworth Publishing Company,
Belmont, California, USA. xxix + 645 Pp.
Wi!~on, E.O. 1980. Sociobiology: The abridged
ed1t1on. Harvard University Press, Cambridge,
Massachusetts, USA. ix + 366 Pp.
Wilson, E.O. 1984. Biophilia. Harvard University
Press, Cambridge, Massachusetts. 157 Pp.
Wilson, E.O. 1994. Naturalist. lsland Press Covelo
California, USA. xii + 380 Pp.
'
'
Wilson, L.D. 1991. Toward a critica! and creative
thinking-based educational process - Reforming the
current system. Unpublished memorandum dated 2
December 1991.
Wilson, L.D. 1993. Learning to think and
communicate: Key to a meaningful education.
Unpublished position paper dated 16 August 1993.
Wright, R. 1994. The moral animal. Evolutionary
psychology and everyday life. Pantheon Books, New
York, New York, USA. x + 467 Pp.
¡:-:acuitad de Cie'lcias Biológicas UANL

��Palabras clave: asesoramiento genético,

genética, genética clínica.
INTRODUCCIÓN

Los padecimientos genéticos se generan por
alteraciones propias en el DNA de un individuo o a
través de mecanismos que afectan su expresión.
Las anormalidades pueden ser desde variantes de
una sola base en un gen, a ganancia o pérdida de
cromosomas completos. Se estima que los seres
humanos somos portadores de un promedio de
diez variantes patogénicas de herencia recesiva
por persona, las cuales pueden causar graves
trastornos genéticos o muerte prenatal cuando se
heredan de forma homocigota (variantes idénticas) o
cuando se presenta como heterocigot o compuesto,
(dos variantes patogénicas diferentes en el mismo
gen). Una variante es un cambio en una secuencia
del DNA, puede ser el resultado de errores en la
replicación durante la división celular, la exposición
a radiaciones ionizantes, la exposición a sustancias
teratogénicas o a una infección por virus . Las
variantes en las líneas germinales son exclusivas de
los óvulos y espermatozoides pudiendo transmitirse
a la descendencia, mientras que las variantes
somáticas ocurren en el resto de las células y por lo
tanto no se heredan. De esta manera, tiene sentido
que exista una consulta médica especia lizada en
ofrecer a los pacientes con padecimientos genéticos
la información científica precisa para que comprendan
las causas de su enfermedad, el pronóstico, manejo
y la forma en que se puede heredar, para que puedan
tomar decisiones reproductivas, esto último es el
objetivo del asesoramiento genético.
El médico genetista evalúa al paciente y su familia,
mediante la historia clínica completa, en la cual se
incluye la elaboración de un árbol genealógico y
una exploración física minuciosa, con el objetivo
principal de integrar un diagnóstico, para explicar
cómo se transmite la condición genética a través
de la famil ia. De esta manera el médico genetista
también estima el riesgo del paciente y de sus
46

familiares de manifestar la enfermedad, encuentra
y da información sobre las condiciones genéticas
y ofrece orientación para ayudar al paciente y/ o
familiares a tomar decisiones informadas o planes de
vida, proporcionando información sobre las opciones
diagnósticas y refiriéndolos, ya sea a especialistas
médicos, redes de apoyo, o a otros recursos, con
la finalidad de otorgar un manejo multidisciplinario
de la condición que presenten . Además, orienta
al paciente sobre la evolución de la enfermedad,
saber qué esperar, qué alternat ivas t erapéuticas
t iene, dónde existen dichas opciones, cuales son los
riesgos de recurrencia (probabilidad de que se repita
el trastorno en ot ro miembro de la familia) y ofrece
opciones reproductivas.
Las razones para acudir a un asesoramiento genético
son tan variadas como: parejas embarazadas o
que están planeando un embarazo, preocupadas
por la salud de su bebé (asesoramiento genético
prenatal y preconcepcional, respectivamente), o en
recién nacidos que tuvieron un resultado anormal
de la prueba de tamiz neonatal; en individuos o sus
familiares, que han sido diagnosticados con una
condición genética, por la preocupación de que se
padezca una condición genética o hereditaria y se
desee obtener más información; en fami lias con
antecedent es de retraso en el desarrollo, defectos
congénitos y/o discapacidad intelectual e incluso
familias con antecedentes de enfermedad neurológica
o con antecedentes de cáncer.
La genética médica tiene una metodo logía muy
característica y una labor, como el examen clínico
dismorfológico con medidas antropométricas
detalladas, árbol genealógico y pruebas de laboratorio
especializadas de diagnóstico genético, que en
ocasiones deberán también realizarse en los padres u
otros miembros de la familia, por lo que invariablemente,
deben estar muy bien definidas (cariotipo, pruebas
moleculares o bioquímicas).
Facultad de Ciencias Biológicas UANL

�o1z

w

¿

&amp;
o

(/)

~

&lt;{

&gt;&lt;{

u

1-

-w

z

w

&lt;.'.)

&lt;{

~

::J

(/)

z
o

u

Definición del fenotipo
Enfermedad genética familiar
o esporádica

r-

1 Análisis genealógico

No se conoce el gen

!

Detección genética
basada en poblaciones

17
Genes o loci de
susceptibilidad

Si se conoce el gen
o existen genes candidato s

.

•Análisis de ligamiento
•Enriquecimiento de región de ligamiento
•Secuenciación profunda

Análisis
de mutaciones

Conocer las propiedas
funcionales de mutaciones in
vitro e in vivo identificadas

Asesoramiento genético o
de otros miembros familiares

,

--+

Tratamiento basado
en la fisiopatología

Figura 1 . Diagrama de flujo.

ociedad, marzo 2019

47

�ASESORAMIENTO GENÉTICO
Lo fundamental es esclarecer, en la medida de lo
posible, todas las dudas iniciales que se presenten y
aclarar todos los procedimientos diagnósticos que se
realizarán (Tabla 1), con el principio de proporcionar
la mayor tranqui lidad posible a los pacientes . Es
importante analizar si la enfermedad se presenta por
primera vez en una familia ya que en ocasiones las
condiciones genéticas son manifestaciones De Novo.
Los sentimientos de miedo y angustia generados del
tiempo que tarde el diagnóstico clínico y etiológico

tamb ién deberán ser manejado por el médico
genetista.
El asesoramiento genético por lo tanto es un proceso
de comunicación que se ocupa de la ocurrencia,
riesgo de ocurrencia, o de un (posiblemente) trastorno
genético en la familia y por lo tanto llevarse en varias
consultas ya que presenta dos periodos al solicitar
alguna prueba genética: preprueba y pospruebra
(Tabla 2).

Tabla 1. Diferentes t ipos de pruebas genéticas que requieren asesoramiento genético
Estudio

Utilidad

Prueba Diagnostica

Estudio genético realizado en un individuo sintomático para confirmar o excluir una condición
genética.

Prueba Predictiva

Estudio(s) genético(s) en un pariente sano de alto riesgo para un trastorno monogénico específico
de aparición tardía.

Prueba de susceptibilidad

Estudio de un marcador o varios marcadores genéticos con el objetivo de detectar un aumento o
disminución del riesgo de una condición multifactorial en un individuo sano.

Prueba de farmacogenética

Estudio de susceptibilidad genética para reacciones adversas a medicamentos o para la eficacia
de un tratamiento farmacológico en un individuo con un genotipo dado.

Prueba de Portador

Estudio genético que detecta una variante genética que generalmente t endrá consecuencias
limitadas o ninguna para la salud de ese individuo

Diagnóstico prenatal

Estudio genético realizado durante un embarazo, donde exist e un mayor riesgo de una
determinada afección en el feto.

Diagnostico Preimplantación
Genético (Preimplantation
genetic diagnosis - PGD-)

Estudio que identifica la presencia de una variante patogénica, o alteración cromosómica en una
o dos células de un embrión en una familia con un riesgo previamente conocido de un trastorno
genético, para seleccionar los embriones no afectados que se van a implantar.

Tamiz Genético

Estudio en el que el objetivo no son individuos o familias de alto riesgo, sino que el examen se
ofrece sistemáticamente a la población general o a una parte (por ejemplo, recién nacidos, adultos
jóvenes, un grupo étnico, etc.).

Tabla 2. Características del asesoramiento preprueba y posprueba. Modificada de EuroGnetest Network of Excellence. www.eurogentest.org
Preprueba

Posprueba

Se explica el objetivo de la prueba, confiabilidad, las limitaciones y
el posible impacto psicológico, así como otras consecuencias del
resultado de la prueba para el paciente y su familia. La privacidad
y la confidencialidad de los resultados, además de las posibles
consecuencias relacionadas con su divulgación a terceros, como
compañías de seguros y empleadores.

El primer enfoque se centra en el impacto emocional en el
paciente y otras personas involucradas.

Discusión sobre los derechos a saber y decidir sobre los
derechos a no saber.

Seguimiento por la consulta de genética y una consulta con un
psicólogo.

Aclarar las posibles incertidumbres debido a la falta actual de
conocimiento actual
Informar a los familiares sobre el resultado de la prueba, así como
las mejores maneras de hacerlo, especialmente en condiciones
donde el diagnóstico temprano puede mejorar el pronóstico.

48

Facultad de Ciencias Biológicas UANL

�o1z

w

¿

&amp;
o

(/)

~

&lt;{

&gt;&lt;{

u

1-

-w

z

w

&lt;.'.)

Por otro lado, el riesgo genético, se calcula basado
en el diagnóstico etiológico y de esta forma se
establecen las causas de la enfermedad (cromosómicas,
monogénicas, multifactoriales) y si la causa es genética,
se determinará el modo de herencia. A part ir de este
cálculo, justificar la ocurrencia del paciente afectado
dentro de la familia, la razón de la enfermedad, el
mecanismo que la originó y cuáles son los riesgos de
que la enfermedad se repita dentro de la familia. (Véase
Tipos de herencia). Es importante mencionar que no
siempre se llegan a la etiología de la enfermedad.
Una vez que se ha calculado el riesgo genético, es
necesario comunicar, y ayudar a comprender, al
paciente y a su familia, el diagnóstico, tratamiento,
pronóstico y causa de la enfermedad , haciendo
énfasis en la probabilidad de que otro individuo
afectado nazca en la misma familia . Si bien es
necesario decir la ve rdad , el genetista debe
reflexionar sobre la manera en que debe ser dicha
esta información, ya que puede desencadenar
graves problemas emociona les e intrafamiliares,
estas reacciones deben ser valoradas y resueltas.
Existen varios problemas que pueden obstaculizar
la comunicación, como las barreras educativas,
lingüísticas y sociales, sentimientos de culpa o
rabia y disfunción marital. Es preferible no utilizar
los conceptos de riesgo alto o bajo para explicarlo,
en cambio es preferible, utilizar la comprensión de
la probabilidad al exponer ambos lados, el riesgo
binario de que puede, o no, ocurrir. Es necesario
sondear la percepción del paciente y su familia ,
no simplemente comunicar el riesgo. En muchos
casos el asesoramiento genético es apoyado por
valoración psiquiátrica o psicológica para mantener
la estabilidad mental por la información que se brinda
en la consulta de genética.
La familia tomará decisiones a partir de este punto,
pero éstas sucederán a lo largo de la vida de acuerdo
a la historia natural de la enfermedad y a la propia
dinámica familiar, por lo que la consulta debe ser tan
continua como la enfermedad lo amerite. Decisiones
sobre el cuidado del paciente, especialmente si será
incapaz de llevar una vida independiente; sobre otras
pruebas genéticas; sobre la vida reproductiva de la
pareja y métodos anticonceptivos; sobre los lazos
familiares y su salud mental o sobre la posibilidad de
realizar diagnóstico pre-implantación o prenatal.

Biología v Sociedad, marzo 2019

Es importante señalar que el tiempo de la consulta
médica en la mayoría de los casos es corto (Tabla 2)
según espinosa et al en 2003 realizó una encuesta
en el estado de Hidalgo, México donde ref iere que
el 70.96% de los pacientes recibió un t iempo de
consulta de 5 a 1 5 minutos, 27,35%, de 16 a
30 minutos y 1 ,68%, de más de 30 minutos de
duración.
El asesoramiento genético requiere un tiempo mayor
debido a la complejidad de los términos, así como
de los posibles escenarios ante un diagnóstico, una
prueba diagnóstica u opción reproductiva, siendo
tiempos de consulta en Genética médica de 30 a
120 minutos (Tabla 3).
Tabla 3. Tiempo de consulta en diferentes países.
País

Tiempo de consulta en minutos

México

5-15

Rusia

10

Salvador

10

Perú

12

Japón

3-6

Canadá

10-45

Tipos de herencia
Las enfermedades genéticas pueden clasificarse en:
alteraciones cromosómicas (número o estructura),
génicas (monogénicas, con los patrones clásicos de
herencia y las de los patrones no clásicos, como las
de impronta, oligogénicas), y multifactoriales.

Herencia monogénica
Todos los humanos recibimos dos versiones de cada
gen, conocidos como alelos, una de cada progeni tor,
con excepción de los genes locali zados en los
cromosomas sexuales los cuales t ienen regiones
que en el cromosoma X y Y solo cuentan con una
copia para dicho gen. La herencia autosómica
dominante se refiere a esta re lación, si los alelos
de un ge n son d i feren tes (heterocigotos), se
expresará sólo un alelo, es decir, el alelo dominante.
En la herencia autosómica recesiva, un individuo
hereda dos copias idénticas del alelo (homocigoto).

49

&lt;{

~

::J

(/)

z
o

u

�El término autosómico se refiere a que el gen se
encuentra en uno de los cromosomas autosomas
(1-22).

reproducirse, transmitirá la variante genética a todas
las hijas, que por lo tanto son portadoras, el varón
afectado nunca pasa la enfermedad a un hijo varón.

En una condición genética con herencia autosómica
dominante cada hijo del individuo afectado tiene un riesgo
del 50% de heredar la variante genética, ambos sexos son
igualmente susceptibles de ser afectados y la condición se
ve en generaciones secuenciales (Neurofibromatosis). En
una condición genética con herencia autosómica recesiva
generalmente los padres son portadores (individuos
heterocigotos que llevan y son capaces de transmitir una
variante genética asociada con una enfermedad y pueden
o no mostrar síntomas de esta) y sus hijos tienen un 25%
de posibilidades de ser afectados, 25 % de no estar
afectados, 50% serán portadores, a diferencia de si sólo
un padre es portador, la descendencia no será afectada,
y si un padre es enfermo y el otro no es portador, todos los
hijos serán portadores (Fibrosis quística).

Existen enfermedades ligadas a X con alelo
dominante, las cuales se presentan en las mujeres y
en los hombres son muy severas e incompatibles con
la vida (lncontinentia pigmenti).

De modo similar, la herencia ligada al X, se refiere
a un gen localizado en el cromosoma X. Los seres
humanos tenemos dos cromosomas sexuales, en el
caso del sexo femenino XX y en el masculino XY. En
una enfermedad ligada al X, usualmente los varones
son afectados, porque tienen una sola copia del
cromosoma X que lleva la variante. En las mujeres,
el efecto de la variante puede no manifestarse porque
se tiene otro cromosoma X, aunque uno de ellos se
inactiva parcialmente y de forma aleatoria.

Herencia multifactorial
Los trastornos multifactoriales son condiciones
causadas por la interacción de factores genéticos
y no genéticos (ambientales). Los trastornos más
comunes A-obesidad, asma, cardiopatía congénita,
enfermedades psiquiátricas, enfermedad coronaria,
diabetes mellitus- entran en esta categoría. Para
algunos de estos trastornos se sabe más acerca
de los riesgos ambientales que de los riesgos
genéticos, los cuales no dependen de un solo gen sino
del efecto aditivo de varios genes, sin embargo, la
investigación genética actual aumentará rápidamente
el conocimiento sobre los factores o aspectos
genéticos de enfermedades comunes. Algunos de
estos factores de riesgo genéticos se convertirán
en la base de pruebas genéticas.

Anomalías cromosómicas

Las enfermedades con alelos recesivos ligadas al
cromosoma X suelen ocurrir en varones que han
heredado una variante de este tipo de su madre o De
Novo. Raramente, la enfermedad se puede ver en las
mujeres que han heredado variantes en el mismo gen
heredado por ambos padres. Típicamente, la madre es
portadora y no es afectada, aunque no es infrecuente
que las portadoras femeninas de trastornos ligados
al X manifiesten sintomatología leve relacionada
con el trastorno (hemofilia: los hombres la padecen,
pero algunas mujeres pueden tener t iempos de
coagulación prolongados).

Los trastornos cromosómicos son trastornos
resultantes de una pérdida o ganancia de parcial o
completa de un cromosoma, o por anormalidades
estructurales en éstos. Las aneuploidías son las
alteraciones cromosómicas numéricas más comunes
(trisomías: Trisomía 21 o Síndrome de Down, o
monosomías como el Síndrome de Turner). Ejemplo de
las anomalías estructurales son las microdeleciones
que dan lugar a la pérdida de una serie de segmentos
contiguos del cromosoma (Síndrome 22q11,
Síndrome de Williams.

Un hijo varón de una mujer portadora tiene un
riesgo del 50% de heredar el trastorno y una niña
de una mujer que es portadora tiene un riesgo del
50% de heredar la variante genética y, por lo tanto,
ser portadora. Un varón afectado, si es capaz de

Pruebas genéticas

50

Las pruebas genéticas y la información obtenida
de la historia familiar y el examen físico pueden
utilizarse para diagnosticar condiciones médicas,

Facultad de Ciencias Biológicas UANL

�o1z

w

¿

&amp;
o

(/)

~

&lt;{

&gt;&lt;{

u

1-

-w

z

w

&lt;.'.)

ayudar en la toma de decisiones reproductivas y
predecir el riesgo futuro para la salud. La importancia
de realizar una asesoramiento genético previo a la
solicitud de una prueba genética diagnóstica, radica
en la necesidad de informar correctamente sobre los
posibles resultados, las limitantes de esta pruebas,
ya que existen padecimientos genéticos que deben
ser detectados por diferentes técnicas, ejemplo la
enfermedad de Duchenne una distrofia muscular,
causada por anomalías en el gen DMD y que puede ser
diagnosticada hasta en un 65% por técnicas como la
MLPA (Multiple Ligation Probe Assay) , sin embargo, en
caso de esta ser negativa esta prueba, se debe recurrir
a una secuenciación completa del gen DMD.

presenta una condición genética, ya sea conocida por
haber más miembros de la familia afectados o por
sospecha clínica. Existen marcadores bioquímicos en
suero materno que se utilizan a manera de tamiz y que,
cuando sugieren que puede haber una alteración es
necesario hacer pruebas invasivas confirmatorias como
la obtención de líquido amniótico, ya sea para cariotipo
o para estudio molecular. Así mismo, se puede ofrecer
el diagnóstico preimplantación, mediante fertilización
in vitro, en donde el estudio de una célula permite
conocer si ese embrión está libre de enfermedad y así
implantar solo aquellos que tienen la oportunidad de que
se desarrolle un producto de la gestación sano.
Dese luego que estos procedimientos requieren de
la información adecuada a la pareja por el genetista.

Diagnóstico
Actualmente se sabe que es necesario recurrir a
diversas tecnologías para acercarse lo más posible
al diagnóstico de una enfermedad genética, ya
que por la diversidad de los mecanismos que dan
lugar a variantes patológicas, en ocasiones no es
posible poder analizarlas todas mediante una solo
metodología. En algunos casos es necesario realizar
desde un cariotipo, estudios bioquímicos hasta
pruebas moleculares como los microarreglos de CGH
e incluso secuenciación de nueva generación (NGS).

Pruebas pre-sintomáticas
Una prueba genética predictiva se utiliza para
identificar un riesgo de enfermedad futura en una
persona sana. Un ejemplo es la enfermedad de
Huntington (HD), una condición heredada dominante
que normalmente tiene un inicio alrededor de los 4050 años de edad y provoca movimientos progresivos
descontrolados y pérdida de la función cognitiva.

Salud pública y tamiz
Toma de decisiones reproduct ivas
Las pruebas genéticas también pueden predecir los
riesgos reproductivos. Para las condiciones genéticas
que se heredan, la prueba de portador identifica a las
personas que están en riesgo de tener niños afectados. El
diagnóstico prenatal puede utilizarse cuando las pruebas
de los portadores u otros factores de riesgo sugieren un
riesgo genético durante el embarazo. Esto pone una
demanda única en el genetista para asegurarse de que
el paciente entienda la naturaleza electiva de la prueba,
debe tener como objetivo apoyar la elección informada sin
recomendar un curso de acción particular.

Pruebas prenatales y de preimplantación
Existe la opción de realizar pruebas durante el embarazo
con la finalidad de saber si el producto de la gestación
Biología v Sociedad, marzo 2019

El tamiz tiene como objetivo identificar la enfermedad
temprana o un estado de riesgo con el fin de iniciar el
tratamiento para reducir la morbilidad y la mortalidad.
La mayoría de las recomendaciones de detección
actuales se implementan en ambientes ambulatorios,
después de una recomendación del médico.

Prueba de recién nacidos
El tamiz neonatal representa una categoría única de
pruebas genéticas. En esta forma de pruebas, los
recién nacidos sanos son analizados para identificar
las condiciones genéticas y otras condiciones
congénitas que requieren tratamiento temprano
en la vida, como algunos errores innatos del
metabolismo, ejemplo de ello es la fenilcetonuria,
que requiere tratamiento con una dieta restringida
51

&lt;{

~

::J

(/)

z
o

u

�de fenila lanina para prevenir la discapacidad
intelectual.
El tamiz neonatal de sangre para la detección de riesgo
en recién nacidos ocurre generalmente en el hospital poco
después del nacimiento, con pruebas y otros aspectos del
programa (seguimiento, educación, manejo y tratamiento).
La mayoría de las condiciones probadas en los programas
de detección de recién nacidos son genéticas. Todos los
estados proporcionan el tamiz universal de recién nacidos
para hipotiroidismo congénito. El tamiz ampliado busca la
detección de fenilcetonuria, galactosemia, hiperplasia
suprarrenal congénita y fibrosis quística; otros también
ofrecen pruebas para otras enfermedades metabólicas
(aminoacidopatías, acidemias orgánicas, alteración de la
beta oxidación de los ácidos grasos), de hemoglobinopatías,
y otros trastornos. La detección de los recién nacidos
permite un tratamiento oportuno específico y eficaz.
Muchas pruebas adicionales de detección en recién
nacidos están actualmente bajo consideración o se
han agregado a algunos paneles de detección estatales.
Estos incluyen trastornos bioquímicos raros que son
detectables con espectrometría de masas en tándem,
pérdida auditiva congénita, cardiopatías congénitas,
displasia de cadera y retinopatía del prematuro.
Es importante mencionar que, como tal, las pruebas
de tamiz no son diagnósticas por lo que una vez que
se obtenga un resultado alterado en una prueba de
tamiz es necesario contar con pruebas diagnósticas
específicas para cada condición.
También existen pruebas de tamiz genético para
adu ltos cuando existen enf ermedades conocidas
en una familia o de mayor frecuencia en algún grupo
étnico, por ejemplo, la búsqueda de portadoras de
variantes genéticas de riesgo del gen BRCA (1 y
2) para cáncer de mama y ovario, o para algunas
esfingo lipidosis en población judía. También se
buscan portadores de variantes genéticas de cáncer
heredo familiar, entre otras.

Aplicación de la medicina clínica en la
genética
La aplicación de la medicina clínica en la genética se
basa en la toma de decisiones clínicas de acuerdo en

52

la mejor evidencia disponible sobre los resultados de
la atención de la salud. De acuerdo a la capacidad de
un gen para expresarse o no (prevalencia), muchas
enfermedades genéticas son raras y, como resultado,
difíciles de estudiar; la correlación entre el genotipo
de un paciente y el fenotipo no siempre es predecible.
Asimismo, las pruebas genéticas pueden utilizar
tecnología basada en DNA para evaluar el genotipo,
o pueden utilizar otras técnicas de laboratorio para
identificar hallazgos que indiquen una condición
hereditaria, la evidencia sobre las pruebas genéticas
tiene que evaluarse en términos de validez analítica,
validez clínica y utilidad clínica. Igualmente, la
información sobre el resultado del tratamiento de
enfermedades genéticas es a menudo limitada:
para muchas condiciones genéticas, las opciones
de tratamiento son limitadas o ausentes. Para
estas condiciones, las pruebas se pueden utilizar
principalment e para confirmar un diagnóstico o
proporcionar información de riesgo genético a los
miembros de la familia.
Por último, es importante que actualmente se conocen
trastornos cuya etiología está dada por falta de
expresión de genes por modificaciones epigenéticas,
lo que ha venido a desarrollar otro amplio campo de la
genómica conocida como Epigenómica, en donde no
existen alteraciones en la secuencia del DNA y cuyos
métodos de análisis involucran pruebas orientadas a
buscar el estado de metilación ya sea de los genes o
de las histonas.

DISCUSIÓN
Los genes influyen en el riesgo de padecer
determinadas enfermedades en un amplio
espec tro . En un extremo del espectro están
las enfermedades comúnmente referidas como
enfermedades "genéticas" (distrofia muscular
de Duchenne o síndrome de Down) y en el otro
extremo están las enf ermedades que están casi
totalmente determinadas por factores ambientales
(varice l a, ú lcera péptica). Las enfermedades
genéticas se clasifican en monogénicas o trastornos
cromosómicos, dependiendo de la etiología. El resto
de las enfermedades, además de ser las más comunes,
son multifactoria les y resultan de la interacción o
efecto aditivo de factores genéticos y no genéticos.
Facultad de Ciencias Biológicas UANL

�o1z

w

¿

&amp;
o

(/)

~

&lt;{

&gt;&lt;{

u

1-

-w

z

w

&lt;.'.)

Por lo anterior, el clínico de cualquier especialidad,
ante la sospecha de una condición heredable en un
paciente es necesario que lo refiera a una consulta
especializada de genética con la finalidad de
identificar anticipadamente individuos que están en
riesgo de desarrollar dicha condición.

!

AGRADECIMIENTOS

&lt;{

~

::J

(/)

! De la manera más atenta los autores aquí suscritos
! agradecen en gran medida la autorización de la

z
o

u

: imagen antes plasmada en el manuscrito presente a
j Life In Genomics (www.lifeingenomics.com).

La mayoría de las enfermedades genéticas son raras,
pero como grupo son lo suficientemente comunes
como para que sean examinadas por un profesional
especializado que se encargue de la evaluación crítica
de la historia familiar, la consideración apropiada de
los trastornos genéticos en el diagnóstico diferencial
y del uso prudente de pruebas genéticas y servicios
de genética méd ica y, por añadidura, de eliminar
interpretaciones excesivamente simplistas de la genética
como un contribuyente a la etiología de la enfermedad.

PAREJAS CON HIJOS CON
MALFORMACIONES O
PADECIMIENTO GENÉTICO.

ANTECEDENTES DE
FAMILIARES CON ENFERMEDAD
HEREDITARIA O GENÉTICA.
MUJERES
EMBARAZADAS O
CON PlANES DE
EMBARAZO
DESPUÉS DE LOS
3SAÑOS.

8

r

TALLA MUY...,
A-LT-4
A-W \
O BAJA PARA LO
ESPERADO.

t

razones para
consultar
a un médico
genetista
t - - - -1.,..

RETARDO EN EL
DESARROLLO DE
UN NIÑOO
RETARDO MENTAL.

~.a: ~' :S:

:
PERSONAS OUE DESEEN RESOLVER
DUDAS SOBRE EL RIESGO DE QUE SUS
HIJOS PADEZCAN ENFERMEDADES
HEREDITARIAS O GENÉTICAS.

Biología v Sociedad, marzo 2019

INFERTILIDAD NO
CAUSADA POR
PROBLEMAS
HORMONALES O
ANATÓMICOS.

A
u
n

ANTECEDENTE DE 2 Ó MÁS
ABORTOS OMUERTE FETAL.

53

�---

---

BIBLIOGRAFÍA

Sequeiros, J. y Guimaraes, B. 2017. EuroGentest:
https://web.archive.org/web/20090204181251/
http://eurogentest.org/patient/publ ic_health/
info/public/unit3/DefinitionsGeneticTesting3rdDraf18Jan07.xhtml. Consultado el
21/08/2017.
Pinto, D., Ceballos, J., Castillo, l., López, M. 2001.
Fundamentos y actualidades del asesoramiento
genético. Revista BioMed (186-194). Recuperado de:
http://www.revbiomed.uady.mx/pdf/rb011236.pdf
Torrades, S. 2002. El consejo genético. OFFARM.
Vol 21. Núm 16. Recuperado de: http://www.
elsevier.es
Tabor HK, Auer PL, Jamal SM, Chong JX, Yu JH,
Gordon AS, Graubert TA, O'Donnell CJ, Rich SS,
Nickerson DA; NHLBI Exorne Sequencing Project,
Bamshad MJ.
Pathogenic variants for Mendelian and complex
traits in exornes of 6 ,517 European and African
Americans: implications for the return of incidental
results. Am J Hum Genet. 2014 Aug 7;95(2):18393. doi: 10.1016/j.ajhg.2014.07.006.

-acuitad de C1e'lc1as 81olog1cas UANL

�, Salud

PLANTAS
/

HIPOGLUCEICAS
PROPIEDADES Y
USOS TERAPÉUTICOS
Foroughbakhch Pournavab, R., Hernández Vargas, J. y
J.A. Villarreal Garza,
Departamento de Botánica Facultad de Ciencias
Biológicas.

55

�Hoy en día, el conocimiento de las propiedades de
las plantas medicinales se ha extendido de tal forma,
que mucha gente sigue utilizando como medicina
alternativa y en ocasiones como apoyo a la llamada
medicina tradicional.
La importancia de las plantas medicinales en
los países en vías de desarrollo, en Pakistán se
estima que un 80% de las personas depende de
estas para curarse, un 40% en China . En países
tecnológicamente avanzados como E.U.A. se
estima que un 60% de la población utiliza plantas
medicinales.
Se ha comprobado como la ingestión de alimentos
naturales puede prevenir patologías. La ingesta
de vegetales con propiedades antioxidantes,
coles, rábanos, ajo, cebolla, tienen la capacidad de
contrarrestar enfermedades degenerativas como
cáncer u otras enfermedades. En este artículo
describimos algunas plantas con propiedades
hipoglucemias, es decir plantas que reducen los
niveles de azúcar en la sangre.
Finalmente, no debemos olvidar el carácter
preventivo que las plantas tienen con respecto a
la aparición de enfermedades. En este sentido las
plantas superan a los remedios químicos, que se
aplican fundamentalmente cuando ya ha aparecido
la enfermedad. (González Elizondo et al 2013).

�(f)

o
u

1:)

1JJ

o..

~

w

1(/)

o
~

&gt;-

(/)

w

o
~

w

o..

o

o:::

o..

¼!
u
u

1JJ

3

&lt;.'.)

o

o..
I
(f)

~

z

:3
o..

FENOGRECO: TRIGONELLA
FOENUM GRAECUM L.
OTROS NOMBRES: Ajolova, Alhova, greco,
trigonel la.
PARTES UTILIZADAS: Semillas.
ORIGEN: Asia occidental, Mediterránea e incluso
americana. Hierba medicinal cultivada en China,
Ucrania e India.
DESCRIPCION: Planta herbácea anual, erecta, de
40 cm de altura, con tallo simple, y poco ramificado.
Las hojas son trifoliadas, pecioladas, con folíolos
articulados, obovados u oblongos. Las flores son de
color amarillo claro o blanquecinas, papilionáceas,
axilares, sésiles, solitarias o por pares. El fruto es
una vaina que tiene de 10 a 20 granos poliédricos
marrón claro, con un surco profundo que los divide
en dos mitades.
PROPIEDADES MEDICINALES: La harina de
semillas se considera fortificante general. Es un buen
expectorante, regenera la mucosa estomacal en la
úlcera gástrica y la gastritis. Se recomienda como
tratamiento complementario a los hipoglucemiantes
orales en caso de diabetes no insulinodependiente.
Aumenta la producción de leche durante la lactancia.
Por vía externa, es u n excelente madurador de

furúnculos, abscesos e hinchazones de todo tipo. En
decocción, se usa para lavar llagas pútridas y para
hacer gargarismos en caso de inflamación de la boca,
las amígdalas y la faringe.
PRINCIPIOS ACTIVOS: Mucílagos, Lípidos
insat urados , Proteínas , Fósforo orgánico,
Saponósidos esteroídicos, Trazas de alcaloides,
Glucósidos del f u rostano l, Acido ni cotínico ,
Cumarinas, Sales minerales (hierro, el manganeso y
el fósforo). Contiene Fitosteroles, Vitaminas A, D y
B), Aceite esencial, Flavonoides, Fibras y Enzimas.
USO TERAPÉUTICO Y DOSIS: Polvo encapsulado:
500 mg/cápsula, 2-3 cápsulas/día. Decocción: hervir
10 minutos, infundir 10 minutos, filtrar exprimiendo,
2 a 3 tazas/día, o en aplicación tópica (colutorios,
gargarismos, lavados). Extracto seco: 50 100 mg/
dosis, 2 3 tomas/día. Emplastos con harina de las
semillas aplicados tópicamente.
CONTRAINDICACIONES: Embarazo, lactancia, ya
que amarga la leche. (Foroughbakhch Pournavab, et
al 2018).
57

�,

,

ALOE o SABI LA:

A LOE VERA

(L.) B URM.
OTROS NOMBRES: Aloe, acíbar, sábila,
áloe de Barbados o áloe de Curazao.
PARTES UTILIZADAS: La pulpa de las hojas.
DESCRIPCION: Planta suculenta v ivaz , de tal lo
leñoso a l crecer, a veces de gran altura, aunque
usualmente de unos 50 a 70 cm. Las hojas tienen
de 30 a 80 cm de longitud, usualmente en roseta y
son muy suculentas y lanceoladas, envolventes por la
base, de color verde grisáceo, con el margen espinoso
de color rojizo. Las flores se agrupan en una espiga
terminal y son de color amarillo, campaneadas. El
fruto es una capsula loculicida.
PROPIEDADES M EDIC INALES: Sobre el sistema
digestivo es tónico general y estimulante, colerét ico y
colagogo, y sobre el intestino tiene un notable efecto
laxant e, recomendado en casos de estreñimiento
crónico. El aloe gel, ext raído de la pulpa de la hoj a
es cicatrizante , y en dermat ología tiene acción
vulneraria y emoliente, recomendada después de las
exposiciones solares. La pulpa de aloe vera alivia llagas
y gingivitis, combate los problemas del colon, ayuda a
la desaparición de celulitis y de acné, es un excelent e
relajante y sirve para bajar el peso.
58

PRINCIPIOS ACTIVOS: La aloína es el principio
activo del Aloe barbadensis. A este componente se
le atribuyen propiedades antioxidantes, con lo cual
ayudaría a la eliminación del exceso de rad icales
libres, generados por la oxidación celular. La aloína
se le asignan propiedades de eliminación de toxinas,
principalmente metales pesados, los cuales resultan
muy difíciles de eliminar del organismo. Esteroles, que
t ienen propiedades anti inflamatorias y purificadoras
y sirve para bajar el nivel de colesterol.
USO TERAPÉUTICO Y DOSIS: Tomar 1 cucharada
cada 6 horas para t rast ornos digestivos y biliares.
Se aplica directamente sobre la piel para manchas,
cicatrización de heridas y quemaduras.
CONTRAINDICACIONES: Altas dosis ora les
a loe pueden causar ca lambres abdominales y
diarrea. No usar en el caso de insuficincia rena l.
El uso tópico del aloe vera puede causar irritación,
ardor o picazón de la p iel en algunas personas.
(Ferrell V. et al 2009).

�(f)

o
u

1:)

i.U
Q.

&amp;
w

1(f)

o
~

MORINGA: M ORI NGA
0 LEÍFERA

L.

OTROS NOMBRES: Árbol de ben, palo del tambor.
PARTES UTILIZADAS: Toda la planta.
ORIGEN: norte de la India, Bangladesh, Himalaya,
Pakistán y Nepal.
DESCRIPCIÓN: árbol de porte modesto, de 5-12 m de
altura, de tronco erecto, copa piramidal o cónica, y hojas
compuestas, de folíolos ovalados. Las flores son muy
llamativas, de pétalos alargados, de color blanco marfil y
estambres amarillos. Los frutos son grandes, con cápsulas
alargadas de hasta 40 cm de largo, de forma trilobulada,
que recuerdan a los bastones de un tambor.
PROPIEDADES MEDICINALES DE LA MORINGA:
las hojas, frutos, raíces y semillas son útiles para
combatir: anemia, ansiedad, asma , ataques de
parálisis, bronquitis, catarro, cólera, congestión del
pecho, conjuntivitis, deficiencia de esperma, déficit de
leche en madres lactantes, diarrea, disfunción eréctil,
dolor en las articulaciones, dolores de cabeza, dolor de
garganta, escorbuto, esguince, espinillas, falta de deseo
sexual femenino, fiebre, gonorrea, hinchazón glandular,
hipertensión arterial, histeria, impurezas en la sangre,
infecciones cutáneas, llagas, malaria, otitis, parasitismo
intestinal, picaduras venenosas, problemas de la vejiga
y la próstata, soriasis, trastornos respiratorios, tos,
tuberculosis, tumores abdominales, úlceras, etc.
La moringa tiene las Propiedades anti-inflamatorias,
incrementa las defensas del cuerpo, protege contra la
enfermedad del Alzheimer, controla de forma natural
los niveles elevados de colesterol sérico. Proporciona
y apoya los niveles normales de azúcar en la sangre,
la moringa es protectora contra varios tipos de cáncer
y actúa contra células cancerosas. Disminuye el
efecto de la fibrosis en hígado y lo protege de daños
por medicamentos. Reduce la aparición de arrugas
y líneas finas. Ayuda al tratamiento de las heridas.
PRINCIPIOS ACTIVOS DE LA MORINGA: Los principios
activos de la moringa que le dotan de importancia
medicinal y curativa son los siguientes: Flavonoides,
sustancias con un alto valor antioxidante, importantes

i.U

u

para la salud cardiovascular y el sistema inmunitario.
Ácido clorogénico, sustancia que permite a la planta
responder a las agresiones ambientales, y que actúa
corno antioxidante y anti inflamatorio. Polifenoles, ácidos
vainílico, ferúlico, melilótico, con actividad antioxidante,
anti inflamatoria y antiséptica. Ácido ascórbico (vitamina
C), vitaminas A, E y del grupo B. Sales minerales
(potasio, calcio, hierro, magnesio, cinc). Ácidos grasos
insaturados en las semillas (ácido oleico). Proteínas (en el
fruto y en las semillas (47-60%). Aminoácidos, la moringa
contiene hasta 18 de los 20 esenciales para la salud.
USO TERAPEUTICO Y DOSIS: 3 cápsulas de moringa
al día.
• 1 cápsulas antes de cada comida. Es decir,
desayuno, comida y cena.
• Si se pierde el sueño por la noche, cambiar la
cápsula de la cena al desayuno, es decir, 2 cápsulas
en el desayuno y 1 para la comida.
CONTRAINDICACIONES:
• Efectos abortivos (raíz) en dosis altas (evitar su uso
en el embarazo).
• No consumir la moringa en pacientes con
hipoglucemia.
• No tornar en ayunas, o durante periodos largos de
tiempo puede generar en personas sensibles acidez
gástrica, irritación, y alguna reacción alérgica.
• Por sus propiedades depurativas puede producir
un ligero efecto laxante.
• En ciertas personas puede causar el trastorno
policiternia por el aumento excesivo de la cantidad
de glóbulos rojos en la sangre,.
PERFIL NUTRICIONAL:
Las hojas de moringa están cargadas de vitaminas,
minerales, aminoácidos esenciales y más. Cien
gramos de hoja seca de moringa contienen: 9 veces
la proteína del yogurt, 10 veces la vitamina A de
las zanahorias, 15 veces el potasio de los plátanos,
17 veces el calcio de la leche, 12 veces la vitamina
C de las naranjas y 25 veces el hierro de la espinaca.
(Foroughbakhch Pournavab, et al 2018).

59

3

&lt;.'.)

o

Q.

I
(f)

~

z

:3
Q.

�NEEM: AzADIRACHTA INDICA A. Juss.
OTROS NOMBRES: Nim, margosa, lila
india.
PARTES UTILIZADAS: La planta entera (Corteza,
Raíz, Fruto, Flor, Hojas).
ORIGEN: India
DESCRIPCION: Árbol perene de rápido crecimiento
de 1 5 a 20 m de altura con abundante follaje. El
tronco es corto, recto y puede alcanzar 120 cm
de diámetro. La corteza es dura, agrietada y desde
color gris claro hasta castaño rojizo. La savia es
blanca grisácea y el corazón del tronco es rojo;
cuando se expone al aire se torna de castaño rojizo.
Las raíces consisten de una robusta raíz principal
y muy desarrolladas raíces laterales. Las hojas son
pecioladas de forma aserrada se agrupan en folios
de 35 cm de largo y de color verde oscuras (de 3
a 8 cm de longitud). La hoja terminal es a menudo
faltante. Las flores, blancas y fragantes, están
dispuestas axialmente, normalmente como panículas
colgantes que miden más de 25 cm de longitud. Las
inflorescencias, que se ramifican en tercer grado
tienen 1 50 a 250 flores. El fruto es una drupa
parecida a la aceituna en forma que varía desde un
ovalo elongado hasta uno ligeramente redondo, y
cuando madura mide 14 a 28 mm de longitud y 10 a
1 5 mm de ancho y con una semilla.
PROPIEDADES MEDICINALES: La corteza: Cura
las heridas, se utiliza en enfermedades de la piel y
contra la sed excesiva. Efectivo contra la acidez y
úlceras gastroduodenales, úlcera esofágica -reflujo
gastroesofágico-y úlcera gástrica. Es auxiliar para tratar
enfermedades bucodentales, tos, fiebre, pérdida de
apetito, fatiga, parásitos intestinales, dolorreumatoide,

60

artrítico y con depresión del sistema inmune. Las
hojas: Tienen las propiedades antiinflamatorias,
antiséptico, antivirales, también yudan curar las úlceras
de estómago y los parásitos intestinales. Indicadas
para eliminar toxinas, purificar la sangre y prevenir
el daño causado por los radicales libres en el cuerpo,
neutralizándolos. Para tratar mordeduras de serpientes
y picaduras de insectos. Como complemento alimenticio
para el ganado y como biopesticida y fertilizante natural.
Las flores: Astringentes y expectorantes, se utilizan
para regular el calor del cuerpo, inhibe tumoraciones y
previene enfermedades coronarias. Los frutos y semillas
consumen los niños (suplemento alimenticio) y tienen
una amplia gama de acción y es altamente medicinal.
PRINCIPIOS ACTIVOS: La cor teza contiene los
principios activos: nimbina, nimbidina, nimbosterol,
margosina, nimbineno, diterpenos. Contiene Arginina,
Aspargina, Acido Aspartico, Cistina, Fenilalanina,
Prolina y proteína, alcaloides y minerales.
Los polisacáridos poseen la cualidad de ser antitumor y reducen la formación de interferon, así como
la inflamación.
De las hojas de Neem se pueden aislar varias
moléculas como aminoácidos, ácidos grasos,
flavonoide polifenólico llamado quercetina, un
fs-sitosterol, el nimbosterol , y liminoides.
De las flores se extrae un acei te que contiene
sesquiterpenos, nimbosterol y numerosos flavonoides
entre los que destacan la melicitrina y el kaempferol.

�Las flores producen una cera compuesta por una
mezcla compleja de ácidos grasos (esteárico,
pal mítico, oleico y linoléico)
Las semillas contienen aceites compuestos en ácido
oleico, palmítico, esteárico, linoleico y araquídico. La
semilla de Neem es muy rica en ácido graso, llegando
a ser el 50% de peso de la semilla.
USO TERAPÉUTICO Y DOSIS: Cápsulas de hoja
de neem deshidratada y pulver izada. Frasco con
60 cápsulas de 450 mg Tres cápsulas de hoja de
neem diarias máximo para adultos, tomar antes de los
alimentos. No se recomienda para menores de doce
años. Te de Neem: Hervir un litro de agua, retirar del
fuego, agregar 3 hojas de neem dejar reposando 15
minutos, tomar una tasita cada 8 horas. El te deneem
ayuda a producir la insulina de manera adecuado y
ayuda a regenerar el páncreas.
CONTRAINDICACIONES: No es recomendable
el consumo por niños, ya que puede ocasiona r
algún problema relacionado con la fertilidad . No
se recomienda ingerir vía oral los concentrados de
los aceites esenciales a las mujeres embarazadas
y a aquellas de lactancia. La aplicación externa
de preparados en base al neem puede ocasionar
reacciones alérgicas, sobre todo en aquellas personas
que presenten hipersensibilidad a los componentes
de este árbol. (Foroughbakhch Pournavab, et al

2018).

61

�WEREKE:

IBERVILLEA SONORAE

(S . WATS.)

GREENE
OTROS NOMBRES: wareque, wereke o guareque.

PARTES UTILIZADAS: Rizomas.
ORIGEN: Sonora, Sinaloa, México.
DESCR I PCION: La especie es na t iva del
noroeste de México, localmente conocida con
wareque, wereke o guareque, es una especie de
plantas de guía y perenne perteneciente a la
familia Cucurbitaceae. Data de la época prehispánica,
la raíz o t ubérculo tiene propiedades medicinales y
es de un intenso sabor amargo. Actualmente ha
tomado relevancia esta raíz porque tiene propiedades
hipoglucemiantes (Waizel Bucay, 2006).
PROPIEDADES MED ICINALES: Las hojas se usan
para el tratamiento de enfermedades de la piel, úlceras
estomaca l es y las raíces y t ubérc ulos para
contrarrestar la diabetes mellitus. Se le da uso muy
acertado como hipoglucemiante para el tratamiento
de la diabetes, y es sumamente efectivo. Tiene
potentes propiedades antisépticas, cicatrizantes,

62

antidiabéticas, antirreumáticas, antibacterianos,
anti-inflamatorios, antialérgicos, hepato-protectores,
antitrombóticos, antivirales, anticarcigenicos y
actividades antioxidantes
PRINCIPIOS ACTIVOS: Proteínas. Nucleoproteínas,
globulina, y albúmina. Carbohidratos. Fibra, azúcar
reducido y almidón. Grasa, colesterina, lecitina.
Materiales salinos como cloruros, sulfatas y fosfatos,
sodio, potasio, calcio, magnesio y hierro, fosfato de
calcio tribásico. Enzimas proteolíticas, diastáticas y
oxidativas y clorofila.
USO TERAPEUTICO Y DOSIS: Cápsulas de 300 mg,
1 a 2 cápsulas al día.
CONTRAIND ICAC IONES: no ingerirla durante el
embrazo y lactancia. También está contraindicada a
los pacientes que sufren de hipoglucemia (González
Elizondo et al 2013) .

�--- --- -

L ITERATURA CITADA

González Elizondo M., López Enríquez L., González
Elizondo M.S. y J.A. Tena Flores. 2013. Plantas
Medicinales del Estado de Durango y Zonas
Aledañas. Instituto Politécnico Nacional. México.
Editorial Prosima. 205p.
Foroughbakhch Pournavab, R, Hernández Vargas J.
y J .A. Villarreal Garza 2018. Plantas medicinales
descripción, propiedades, principios activos, uso
terapéutico y dosis. Universidad Autónoma de Nuevo
León. Primera edición. En prensa.131 paginas.

Ferrell V., E.E. Archbold, L. Baez y H.M. Chernie.
2009. Enciclopedia de Remedios Naturales. 2da
Edición. Editorial Castellana. 678p.
Waizel Bucay J. 2006. Las plantas medicinales y
las Ciencias una visión multidisciplinaria. Instituto
Politécnico Nacional. México 1er Edición. 587p.

Biología v Sociedad, --r¡arzo 2019

63

�#1 NEW YORK TIMES BESTSE LL ER

DR.

DA,L E~~- t'BRED ES EN
'

. ,. .., .

•

•

•

• • b
\'
•
'11•
i ,¡ •• ".\,.
• •

.,

EL

\

~

FINDEL
ALZHEI
El primer programa para prevenir
y revertir el deterioro cognitivo
«Monumental» David Perlmutter. autor de Cerebro de pan

THE

AGIN
R,
PROVEN STEPS TO PREVENT OE~ENTIA

ANO SHARPEN YOUR MINO

TIMOTHY R. JENNINGS, MD

�RESEÑA DE LIBROS

CEREBROS
SENESCENTES,
ALZHEIMER Y DEMENCIA
Bredesen, D.E. 2018. El Fin del Alzheimer: El Primer
Programa para Prevenir y Revertir el Deterioro Cognitivo.
Penguin Random House, México, 262 pp.
Jennings, T.R. 2018. The Aging Brain: Proven Steps to
Prevent Dementia and Sharpen your Mind. BakerBooks,
Grand Rapids, 282 pp.

Sergio l. Salazar-Vallejo
ECOSUR, Unidad Chetumal

Confrontar el hecho de que varios familiares o amigos
longevos est án padeciendo Alzheimer me hizo leer
este par de libros con trepidación. Dichas personas
no son únicas. El deterioro cognitivo empieza a los
40 años y tiene dos variantes (deterioro cognitivo
subjetivo o leve), que a menudo anteceden a la
demencia. La dinámica es lenta ya que transcurren
15-20 años antes de un diagnóstico f ormal. Por
otro lado, una de cada nueve personas mayores de
65 tiene A lzheimer, que es el tipo de demencia más
común, y es posible que, de no hacerse otra cosa,
casi un 14% de la población estadunidense morirá
por Alzheimer en el mediano plazo. Sabemos que
avanza lentamente y que una vez descubierto parece
inevitable. Por ello, cualesquiera alternativas para la
prevención o ralentización del daño serán bienvenidas,
independientemente de los antecedentes familiares o
condición física personal. Estos dos libros persiguen
promover cambios personales senci ll os y muy
significativos para detener, e incluso revertir, e l
deterioro cognitivo.
Dale Bredesen es profesor en la Universidad de
California en San Francisco. Consiguió colarse,
con su primer libro como autor único, entre los más
vendidos del New York Times en 2017; en mayo del
2018 apareció la versión en español. El autor ha
mi litado en la heterodoxia y confrontado muchos
rechazos por su perspect iva de la investigación
médica; el li bro compi la sus avances princ ipales.
Mod ifica la percepción de la enfermedad de

Alzheimer de manera impresionante en por lo menos
dos cuestiones medulares. Una, que se trata de una
enfermedad multifactorial de la que logró identificar
36 promotores, en luga r de generarse por la
acumulación de proteínas ínt er-neuronales {placas
o fibrillas). Dos, que puede controlarse y revertirse
siguiendo un tratamiento sencillo y práctico, en lugar
de considerarse incurable.
La obra consta de cuatro partes, cada una con 2 -4
capítulos en los que se reducen los tecnicismos u
otros detalles en una prosa apasionada y estimulante.
Critica la concepción tradicional de que el A lzheimer
sea causado por la acumulación de proteínas que
interrumpían las sinapsis por la presencia de placas
(beta-amiloide) y de microfibrillas (tau). A lo largo del
libro reitera que 'es posible prevenir el A lzheimer
y, en muchos casos, revertir el deterioro cognitivo
asociado: Explica el componente genético IApoE4
común, raramente presenilina (PS1, PS2)1, por lo que
recomienda que a partir de los 40 y especialment e
si hay historia familiar, debería uno uno hacerse una
prueba de laborat orio y determ inar la presencia
de dicho gen . También que la enfermedad 'surge
a partir de un programa intrínseco y saludable de
reducción de la extensa red sináptica del cerebro'
pero ocurre cuando el programa se descontrola. Lo
que motiva el desvarío es que el cuerpo enfrente
amenazas crónicas, múltiples, incesantes e intensas
que resultan en inflamación, niveles infraóptimos
de nutrientes u otras moléculas pro-sinapsis, y
exposición a sustancias tóxicas. Dale Bredesen
generó en 2014 un protocolo genera l, ReDeCo:
Reversión del Deterioro Cogn itivo y c lasifica al
Alzheimer en tres modalidades:
Inflamatorio . Personas con uno o dos alelos de l
ApoE4; hereditario. La mayor parte de la gente
tiene dos copias del ApoE3 y su riesgo de contraer
Alzheimer ronda el 9%; 25% de los estadunidenses
tiene una copia del ApoE4 y su riesgo es del 30%
(surge en los 60) . Empero, si cuentan con dos

65

�copias, su riesgo aumenta al 50%. Contrariamente,
sin copias del ApoE4 puede surgir a los 70. Los
indicadores diagnósticos de laboratorio serían
incrementos en la proteína e-reactiva, incrementos de
la proporción albúmina/globulina, de interleucina-6, y
del factor de necrosis tumoral, así como la aparición
de resistencia a la insulina.
Atrófico. Los síntomas surgen una década más tarde
que en personas con 1-2 copias del ApoE4. Los
indicadores diagnósticos serían niveles menores a
los subóptimos en hormonas tiroideas, suprarrenales,
estrógeno, testosterona y pregnenolona; niveles
bajos de vitamina D, resistencia a la insulina o niveles
demasiado bajos de insulina, e incrementos en la
homocisteína. A veces, estas dos variantes pueden
ocurrir simultáneamente y, de serlo, se le conoce
como glicotóxico y se revela porque hay niveles altos
de glucosa (y glicación), y alto nivel de insulina.
Tóxico. Personas con ApoE3; sin historia familiar o,
de haberla, el padecimiento surge después de los
80, pero puede irrumpir entre los 40-60 y después
de períodos de gran estrés. A menudo se asocia con
bajos niveles de zinc (altos de cobre), bajo cortisol,
alto nivel de T3-inversa, bajos de T3-libre y de
pregnenolona, estradiol y testosterona, alto nivel
de mercurio, a veces asociado con las amalgamas
(prueba de orina con quelantes), o de micotoxinas.
También recomienda el Dr. Bredesen una dieta
anti-Alzheimer que llama Ketoflex 12/3. Se trata
de reducir carbohidratos simples, hacer ejercicio
moderado (150 min a la semana, por lo menos
caminar de prisa unos 30 min durante 5 días), ayuno
de 12 h entre las comidas última de la noche y primera
del día siguiente, y tener 3 horas entre la cena e irse
a dormir.
En el Apéndice A enlista los alimentos en grupos
mayores y que tanto deberíamos consumirlos. Con
frecuencia: champiñones, brócoli, coliflor, coles de
Bruselas, espinaca, lechuga, pescados silvestres
grasos (salmón, sardinas, arenque), huevos de
gallina, camotes, plátanos verdes, probióticos,
jícama, puero, cebolla, ajo y tés. Con menos
frecuencia: papas, elotes, chícharo, calabazas,
frijoles, berenjena, pimientos, tomates, frutos
rojos, pollo, res, vino (una copa unas cuantas veces

66

a la semana). café. Raramente (evitar siempre que
sea posible): azúcares, pan, pasta, arroz, galletas,
pasteles, dulces, refrescos, cereales, gluten, lácteos
(yogurt natural ocasional), alimentos procesados,
pescados con mercurio (atún, tiburón, pez espada).
frutos muy dulces (piña, mango). Más información
en www.drbredesen.com, www.mpigognition.com.
El protocolo completo se puede ver en https://www.
drbredesen .com/thebredesenprotoco 1.
Tim Jennings es un siquiatra que trabaja por su
cuenta , cristiano declarado, y autor de otros 5
libros sobre espiritualidad o análisis bíblicos. Con el
presente libro pretende prevenir la demencia y aguzar
la mente, y difiere de sus previos porque compila y
refiere 376 publicaciones totales para cada uno
de los 16 capítulos (media: 24). por lo que el libro
adquiere un matiz más académico. Además, para
cada capítulo sintetiza los aspectos medulares y
recomienda acciones concretas.
Tim reconoce en la introducción que, como muchas
otras aventuras intelectuales, el libro es personal.
No sólo por sus pacientes mayores que padecen
Alzheimer, sino porque su suegra fue presa del
deterioro y ha visto padecer a su esposa. El objetivo
del autor es modificar los patrones de vida a niveles
saludables para mejorar nuestra vejez y reducir
el riesgo de demencia. Eso incluiría dormir bien,
caminar de prisa unos 30 min diarios, tener una dieta
saludable, evitar los promotores de la inflamación,
meditar, y controlar las tensiones cotidianas.
La obra tiene cuatro partes con unos 3-6 capítulos
cada una. Hist oria y Senescencia comienza con
El problema del envejecimiento (todos lo hacemos);
indica que el deterioro personal va de la mano con
la longevidad ya que en 1900 menos de la mitad de
la población alcanzaba los 65 años, pero a fines de
siglo un 80% de la población llegaba a esa edad, por
lo que han aumentado los padecimientos típicos de
las personas mayores. Afirma que la máxima cuestión
contemporánea es cómo retener vitalidad, salud,
independencia y autonomía en la vejez. El objetivo
del libro es promover un plan de acción personal
para mejorar nuestra vitalidad y salud cerebral.
En Desarrollar un cerebro saludable (requiere un
cuerpo saludable) enfatiza que el cerebro es 1-2%
del peso corporal, pero consume un 20% de la

Facultad de Ciencias Biológicas UANL

�&lt;{

u
zw
2

w

o

&gt;a:::
w
2

w

I

energía disponible. También que la salud cerebral
arranca en el útero, que el cerebro debe ejercitarse,
y que debemos optimizar la función de los factores
neurotróficos o fertilizantes cerebrales (derivados del
cerebro, endotelio vascular, y crecimiento neuronal) al
evitar factores o sustancias que los inactiven porque
aceleran el envejec imiento. Entre ellos destaca:
angustia, sedentarismo, dieta no saludable (estrés
oxidativo) y dolor crónico, así como el uso de tabaco
u otras drogas, o alto consumo de a lcohol. Pasa
entonces a Epigenética y envejecimiento (el impacto
de nuestros ancestros) y empieza refiriendo a Conrad
Waddington quién acuño el término en 1957 para
referirse a "las instrucciones químicas que dirigen
el acceso y uso de la información contenida en el
DNA:' Es relevante porque "factores ambienta les,
experiencias, e incluso nuestros pensamientos
pueden impactar la forma que se exprese el DNA" y
que transmitimos a nuestros hijos "las instrucciones
epigenéticas para especificar cuáles genes operen y
cuáles no'.' Entre las evidencias que presenta destaca
el impacto de la escasez de comida en Holanda
durante la segunda guerra mundial. Ocasionó que
los genes de los bebés actuaran para almacenar
toda la energía posible de los alimentos, por lo que
al convertirse en adultos, enfrentaron mayores
incidencias de obesidad, diabetes y otros problemas
metabólicos en comparación con personas cuyos
padres no padecieron hambruna. No obstante, el
autor enfatiza que independientemente de nuestra
carga genética no estamos condenados. Podemos
experimentar ambientes sa ludables, atenuar los
pensamientos y acciones negativas y tomar buenas
decisiones para optimizar la funcionalidad genética
y atenuar el deterioro por senescencia. Termina esta
parte con Nuestros genes y senescencia (deterioro
con el tiempo), y refiere que el genoma personal se
deteriora por las mutaciones con lo que devienen
un factor de senescencia; por ejemplo, una persona
de 65 años tendría unas 6000 mutaciones que no
estaban en su material genético al nacer. Además,
también cambia la forma de los cromosomas al
reducirse sus puntas (telómeros), lo que es más
frecuente entre los varones y que cambia con la
edad, nuestras actitudes y patrones de vida. Enfatiza
que en la infancia los telómeros tienen 8000 pares
de bases nitrogenadas, que colapsan a 3500 a los
35 años, y bajan a 1500 a los 65. Así, se acelera el
acortamiento por desórdenes del talante, conflictos

Biología v Sociedad, marzo 2019

en las relaciones personales, actitudes mentales
negativas y hostilidad, y se ralentiza el acortamiento
de los telómeros con el vegetarianismo, la reducción
del estrés (meditación) y como consecuencia del
ejercicio.
Estrés oxidativo y senescencia tiene 3 capítulos. En
Obesidad y senescencia (enlace inconfundible) indica
que uno de los principales factores negativos es el
estrés oxidativo, que es el daño por moléculas con
oxígeno sobre DNA, proteínas y lípidos corporales.
Otro son los factores que promueven la inflamación
porque generan componentes oxidantes y cuyos
síntomas ocurren al estar enfermos. Es la respuesta
típica para dañar, u oxidar, virus o bacterias invasoras,
pero en ausencia de elementos extraños, atacan
al propio organismo. Se trata de la proliferación
de leucocitos, así como de citoquinas, moléculas
adherentes u oxidantes. La inflamación también
puede dispararse por intoxicaciones o contaminantes,
así como por amenazas por lo que debemos reducir
la ansiedad, preocupación, conflictos o angustias
crónicos. También importa el sobrepeso. El índice
de masa corporal es la proporción entre el peso en
kilogramos y el cuadrado de la altura en metros;
para la cognición óptima debe ser de 18-25 y
va lores mayores implican sobrepeso u obesidad.
La obesidad es uno de los principales agentes
promotores del deterioro cerebral; al estar obesos,
el cerebro pierde 4-8% de su masa en comparación
con una persona no obesa de la misma edad. Así,
entre la pob lación estadunidense mayor de 55
años, el 80% de los varones y el 70% de las damas
padecen obesidad o sobrepeso (en México estamos
igual o peor). Según el Dr. Jennings, el aceite de soya
tiene mucho que ver en esta nueva pandemia porque
50% de su peso es ácido linoleico, que es precursor
de dos endocanabinoides promotores de l apetito
y sobrepeso ulterior, pero podría neutralizarse al
consumir omega-3 de aceite de pescado. Sobre las
dietas, recomienda reducir el consumo de proteínas
animales y alimentos procesados e incrementar el de
productos vegetales frescos. Extiende estas ideas
en Azúcar, oxidación y envejecimiento (somos lo
que comemos). El consumo de azúcares incrementa
la inflamación y empeora los niveles de colesterol,
cardiopatías, aprendizaje y memoria, incluso luego
de una breve exposición al dulce por la glicación.
Consiste en la adhesión de los azúcares con otras

67

~

&lt;{

(/)

w

1-

z
w
u
(/)
w
w
(/)

z

(/)

o
t?5

w
a:::

w

u

( /)

o

ffi
_J

w

o

&lt;{

•Z

l:}J
w
a:::

�moléculas lo que repercute en la formación de
radicales libres y agentes oxidantes, por lo que
debemos reducir el consumo de azúcar, e incluso
el de bebidas artificialmente endulzadas porque no
evitan el sobrepeso, así como el de comidas rápidas
sus azúcares. Pasa luego al consumo recreativo en
Tabaco, sustancias ilegales, alcohol y senescencia
(si abusas del cerebro, lo pierdes) . Cualquier
sustancia que promueva la inflamación acelera el
envejecimiento. El tabaco y otras drogas no la libran,
pero una copa de vino tinto al día beneficia por los
antioxidantes que contiene, mismos que también
están en el jugo de uva o en el vino sin alcohol.
La sección Patrón de vida y senescencia es la más
extensa del libro; comienza con Ejercite su cerebro (si
no lo usa, lo pierde). Comenta que nuestra evolución
dependió del movimiento y la actividad física; los
chinos notaron, en el año 2500 antes de nuestra era,
que el ejercicio prevenía enfermedades como diabetes
y cardiopatías. Empero, desde la revolución industrial
se redujo la actividad física y empeoró la salud. Lo
mismo puede decirse del cerebro al dejar de aprender
cosas nuevas, por lo que no sorprende que se
recomiende ejercitar ambos: cuerpo y cerebro y que
para ello debemos encontrar actividades placenteras
y de avance gradual. En Sueño y cerebro (requisito de
vida) enfatiza que el reposo es tan importante como
la actividad pero que debemos dormir de noche (7-8
h si pasamos los 25 años), para mantener la salud
corporal y cerebral. Continúa con Una vacación
oportuna (reposo mental = salud cerebral), para
enfatizar la necesidad de dejar de lado las labores
profesionales para dedicarle tiempo a la fami lia, o
en actividades en contacto con la naturaleza, de
reflexión y meditación, y mantener actitudes positivas
y divertirse hasta las carcajadas. Sigue con Creencias
y senescencia (la perspectiva más sa ludable) en
donde explora la historia del control político por
la religión; resa lta que no todas las creencias
son positivas y que tampoco pueden cambiarse
fácilmente . Considera que los dos enfoques más
saludables serían el creer en un dios benevolente,
o en ninguno pero que se aprecien el altruismo, la
honestidad y la libertad de creencias. Enfatiza que
nuestros pensamientos afectan a nuestros cuerpos
y mentes por lo que deberíamos mantener una
actitud positiva para atenuar el envejecimiento. En
Estrés y senescencia (calme su mente, ralentice el

68

declive) refiere como estrés patológico la condición
crónica de preocupación, culpa o conflictos en las
relaciones. Disparan sentimientos de alerta por la
liberación de cortisol, altera nuestro sistema inmune
y resulta en inflamación por lo que debemos evitarlos.
Recomienda meditación, así como evitar angustiarse
por cuestiones que no podemos controlar, aprender
de nuestros errores y mejorar la toma de decisiones,
y aceptar a los demás como sean. Esto podría
extenderse a realizar voluntariado para ayudar a otros
mediante actos de bondad. Nuestros temores de morir
son explorados en Amor y muerte (aclarando nuestra
mortalidad); el miedo a la muerte es generalizado y
explica una variedad de productos disponibles en
los medios masivos de comunicación. Contrasta los
sentimientos de los creyentes en una vida posterior
a la muerte con los no creyentes y considera que
los primeros tienen una mejor perspectiva del morir,
mientras que los segundos se afanan en crear obras
de arte o académicas esperando trascender, pero
que no repercuten en paz genuina. Una afirmación
controversia! que merece reflexiones personales.

La última parte, Envejecimiento patológico, arranca
con Envejecimiento patológico (enfermedad de
A lzheimer); afirma que la demencia es un estado
patológico y que el envejecimiento normal no
resulta en demencia. La demencia puede resultar
de traumatismos, derrames cerebrales, infecciones
o problemas metabólicos crónicos como en Alzheimer.
Sigue con cifras estremecedoras sobre la demencia
ya que 8.5% de los latinoamericanos mayores de
65 la padecen y el porcentaje aumenta con la edad.
Las autopsias documentadas por Alois Alzheimer
en 1907 mostraban pérdida de neuronas, así
como masas neurofibrilares de una proteína (Tau),
así como placas de otra (beta-amiloide) . Dichos
componentes son comunes en el cerebro, pero su
proliferación o la generación de masas complejas
evita que sean removidos con lo que se acelera el
deterioro cerebral. El Alzheimer tiene dos variantes
(temprana y tardía) y están ligadas a varios genes,
tres para la primera, uno para la segunda, con
tres variantes. Hay varios factores coligados que
empeoran la situación, especialmente la resistencia
a la insulina , la que responde a la inflamación
crónica si consumimos mucha fructuosa, grasa, o
padecemos estrés crónico y vida sedentaria. Si hay
historia familiar, una evaluación genómica revelaría

Facultad de Ciencias Biológicas UANL

�&lt;{

u
zw
2

w

o

&gt;a:::
w
2

w

I

~

el umbral del riesgo que tenemos, pero no estaremos
condenados a padecerla si seguimos algunas pautas
preventivas o para ralentizar el deterioro cerebral (y
corporal). Las recomendaciones principales serían
hacer ejercicio, estimular el cerebro al aprender
un nuevo idioma o instrumento musical, controlar
nuestra ansiedad, modificar nuestra dieta y patrón
de vida (tomar multivitamínicos bajos en hierro y
cobre). En V itaminas y suplementos para prevenir la
demencia recomienda consumir: ácidos grasos omega
3 (pescados y algas marinas), el ginko no parecen tan
contundente, vitamina D (y asolearse un poco todos
los días), curcumina (funciona mejor al combinarse con
pimienta), nueces de castilla (crudas), té verde, j ugo
de granada, café (menos de 6 tazas al día), vitamina
E de fuentes naturales, vitamina C en suplementos
(500-1000 mg/d), vitaminas B (especialmente si no
reduce el consumo de alcohol), y considerar la terapia
de reemplazo hormonal (andropausia o menopausia).
Pasa entonces a Factores de riesgo para la demencia
y cómo reduc irlos, sintetiza recomendaciones
de varios capítulos previos y se refiere al estrés
oxidativo, al abuso de alcohol, tabaco y otras drogas,
sedentarismo, golpes en la cabeza, diabetes t ipo 2 e
intolerancia a la glucosa, obesidad, dieta occidental,
hipertensión, poca estimulación cognitiva, depresión,
aislamiento social, estrés crónico, y falta de sueño.
Sigue con Cuidados para una persona querida con
demencia. Apunta que las personas a cargo de
seres queridos con demencia enfrentan una serie
de condiciones que les deterioran mucho su salud.
Por ello, recomienda evaluar cuándo internar a un ser
querido en donde haya profesionales que nos ayuden.
No porque no se quiera atender a un ser querido sino
porque estaríamos limitados a hacerlo de manera
profesional. También incluye el libro un anexo con una
estrategia para dejar de fumar.

&lt;{

(/)

w

1-

z
w
u
(/)
w
w
(/)

z

(/)

o
t?5

w
a:::

w

u

( /)

o

ffi
_J

w

o

&lt;{

•Z

l:}J
w
a:::

Más detalles en www.timjenningsmd.com.
Disfruté mucho leer estas dos obras, pero confieso
que no desaparecieron mis temores. Se redujeron
un poco al tener mejor idea sobre las acciones
preventivas. Espero que las recomendaciones se
puedan implementar con facilidad y que resulten
relevantes también para otros interesados.

Biología v Sociedad, marzo 2019

69

�Cuentos y Narraciones Biológicas

LAS AVENTURAS
1
•

�RESUMEN
El presente escrito es la historia de un dinosaurios tipo
terópodo, el Gorgosaurus, descritos como carroñeros
o cazadores, emparentado con los Tyranosaurus.
Vivió en los Ecosistemas característicos del
Cretácico Superior, en áreas inundables como los
manglares, abundantes en las costas del Noreste
de México y dominado por otros dinosaurios como
Albertosauridos, Chasmosauridos, hadrosauridos
y trodontidos. Esta historia se inicia en un día de
cacería de Gorgos y su manada, lo acompañaban su
Hermana Gunta y su primo Lori y Barbos y Guaymar
los miembros más pequeños de la manada.
Cretácico, Gorgosauridos, trodontidos, paleontología

ABSTRACT
The present writing is the story of a theropod type
dinosaur, the Gorgosaurus, described as scavengers
or hunters, related to the Tyranosaurus. He lived in the
Ecosystems characteristic of the Upper Cretaceous,
in flood areas such as mangroves, abundant on the
coasts of Northeast Mexico and dominated by other
dinosaurs such as A lbertosaurs, Chasmosaurids,
Hadrosaurids and Trodontids. This story begins on a
day of hunting Gorgos and his herd, accompanied by
his sister Gunta and his cousin Lori and Barbos and
Guaymar the smallest members of the herd.
Cretaceous, Gorgosaurids, trodontids, paleontology

Biología v Sociedad, marzo 2019

71

�1. Hace alguna vez
Cuando estamos en el sendero de la vida, nos
encontramos con acontecimientos que nos cambian,
incluso más allá de ella, quiero decir, después de
muerto, se mueve de lugar, se transforma y los
elementos nos invaden, para luego ser escudriñados
por científicos deseosos de conocer nuestras
costumbres, cosas misteriosas según ellos.
Pero antes de llegar a eso, me gustaría compartirles
mi historia, hace poco más de 65 millones de años,
al oeste Coahuila, vivía en un mundo muy distinto, no
había ni casas, ni carreteras, ni antenas como las de
ahora y menos electricidad; sólo había campos y en
las regiones que ahora están secas, se encontraba
abundante agua formando parte de lagunas,
lodazales y pantanos, además, teníamos costa.
Fui de los más pequeños de la familia de cinco clanes
de Gorgosaurus, creo que fue por eso que me tocó
presenciar todos los cambios del mundo; primero el
clima empezó a ponerse loco: cuando debía llover
no llovía, empezó a elevarse la temperatura, una
gran esfera de llamas se impactó contra la Tierra, el
cielo se nubló, todo era gris, las plantas se morían,
los insectos se hacían pequeños y desaparecían,
costaba trabajo respirar. De pronto todo comenzó a
helarse. Mientras todo eso sucedía mi familia y yo
nos la pasábamos cazando y buscando lugares donde
dormir; nunca entendí la razón de tanto cambio en
nuestro ambiente; los ancianos siempre decían que
en "aquellas épocas" todo era verde y majestuoso, que
eran soberanos del continente, recordaba vagamente
cuando corríamos tras las presas, en los grandes
valles asustando a otros dinosaurios.
Los Trodontidos eran inferiores en tamaño pero
voraces, no se detenían, en número siempre eran
muchos, nunca los conté. Les confesaré algo, a
mí los números no me encantan, pero tuve que
aprender a usarlos en estrategias de combate para
lograr vencer a otras manadas. A lo largo de todas
nuestras aventuras por la región también descubrí
que no sólo es posible andar en manada, sino también
solitario, conocí dinosaurios que andaban solos por
todos lados, como el tiranosaurio, ellos por lo general
llegaban solos, y luego ya pasaban temporadas en
manada. Algo extraño para mí, cuando lo supe, ya

72

que toda mi vida crecí en la misma manada, siempre
andábamos juntos, hasta los raptores atacan en
conjunto.
Esta sería mi primer historia que puedo contar, pero
no la última, porque tengo muchas por contar, como
la vez en que me quedé atorado en los manglares,
¡vaya que sí la recuerdo!.
Habíamos salido de "la zona" para cazar, de pronto
me pareció ver algunas presas de buen tamaño y los
comencé a perseguir sin decirle a nadie, me enfoqué
tanto en atrapar uno que perdí la noción del tiempo
y no me percaté de la cantidad de kilómetros que
ya habría recorrido cuando me encontré frente a un
manglar; seguía pensando en atrapar a ese pequeño,
de pronto no supe dónde me encontraba, me dio
curiosidad y me adentré al manglar, había mucha
agua, el ambiente estaba apestoso, seguí caminando,
me distraje, perdía la presa y me atoré en una raíz
de uno de los mangles, no podía desatorarme, por
un momento pensé que me quedaría ahí toda la vida,
que no volvería con mi familia y comencé a llorar. Lloré
por horas lo más fuerte que podía, esperando a que
alguien me escuchara para que me rescatara.
El sol comenzaba a ocultarse cuando comencé a
escuchar que gritaban mi nombre, -¡Gorgos! ¡Gorgos!
¡Gorgos, ¿Dónde estás?!- Entonces, respondí a los
gritos y finalmente me encontraron. Estaba muy
cansado y comenzaba a deshidratarme, estuvieron
cerca de media hora pensando cómo me sacarían
sin que me lastimara, ya que las raíces estaban muy
enredadas, parecían una jaula, y yo, tenía el cuerpo
inmovilizado. Por fin después de mucho tiempo pude
salir; primero, me dijeron que me arrastrara hacia
adelante, luego que moviera la pata izquierda hacia
la derecha, la derecha la flexionara, así hasta que
lo logré y me reuní con la manada. Regresamos a la
"zona'; resultó que si habían logrado cazar suficiente
para todos, así que tuvimos comida por esa noche,
nunca es suficiente para más de una noche, pues sí
que comemos muy bien, aparte nuestro apetito es
¡cretácico!. Insertar figura 1.
Al pasar un par de días decidí que debía regresar al
manglar para explorarlo y así verificar si había algo
más, o si era alguna fuente de alimento. Entonces una
vez ahí, caminaba entre los árboles previniendo de no
Facultad de Ciencias Biológicas UANL

�(f)

o
~
o(.'.)
~

¼!
IX

::J

1-

z

w
~

(f)

s

Figura 2. Encuentro de Gorgos con una Amonita.

atorarme como aquella vez, cuando de pronto me topé
con una Amonita. Los amonoideos fueron cefalópodos
marinos parecidos al Nautilus actual, estos habitaron
los mares de la Tierra desde el Devónico (Paleozoico)
hasta el Cretácico (Mesozoico), desaparecieron
al final de este periodo hace 65 millones de años,
aproximadamente (Meléndez, 1 971).
Le comencé a hacer preguntas desde la orilla del
agua.

..:
ro

O)

e

ro

E
e

::,

e

Q)

o

e)

e

ro
N
ro
u
(/)

o

e&gt;
o

c.:&gt;
..¡

...cu

:,
!JI

¡¡:

¿Quién eres?
Soy una amonita, un molusco, de los que llevan
su casa a todos lados, soy hembra y mi nombre
es Mida.
¿Cómo es tu estructura?
Tengo la concha enrollada en una espiral plana
y pude haber medido hasta dos metros de
diámetro.
¿De dónde viene tu nombre?
Del Dios egipcio Ammon, que representa en la
tradición romana a Júpiter y en la griega a Zeus.
¿De qué es tu casa (concha)?
De aragonito, con una ornamentación muy
marcada.
¿Cómo es tu casa (concha)?
Se divide en dos partes: el fragmocono y la
cámara interior, en el fragmocono almacenamos
Biología v Sociedad, marzo 2019

los gases que nos permiten regular nuestra
flotación, y en la cámara interna resguardamos
nuestras partes blandas.
¿Qué comes?
Soy carnívoro, cualquier pez, y uno que otro
molusco inferior.
¿Tienes predadores?
Si, los más grandes andan tras de mí, y forman
parte de la cadena.
¿Cómo se reproducen ustedes?
Somos unisexuales, tenemos ambos sexos y
una época específica para aparearnos, nuestro
sistema varía dependiendo del género; en los
machos se encuentra en uno de los tentáculos
hectocótilo, mientras que las hembras poseen
glándulas nidamentarias.
¿Cómo se extinguieron?
Realmente fue algo inexplicable, de pronto se
vio una gran luz, seguido de eso se oscureció
todo y el ambiente se hizo denso, todo se fue
apagando.

Ficha de identificación
Phyllum Mollusca
Clase Cephalopoda
Subclase Ammonoidea
Estado actual Ext intos
73

�111

iil

-¡¡¡
E
..!!l
Q)
....

e
Q)

o

..c.

~
u

4:
-¡¡;

:g
O)
....
o

(.9
('I)

f

::,
C&gt;

u:
¡Corre Gorgos! ¡Corre! ¡Correee! Exclamaba mi
padre, el día que realicé mi primer cacería. Él era
el líder de la manada, y usualmente cazábamos
Kritosaurus, que aunque en ocasiones eran grandes
y daban guerra, nosotros siempre podíamos con ellos.
Era comer o morir. ¡Bueno! ellos eran herbívoros y
realmente no nos comían, pero sí nos podían herir.
Entonces corrí, corrí, corrí tan rápido como mis patas
me lo permitieron, creo que alcancé una velocidad de
65 kilómetros por hora, de pronto no lo podía creer,
estaba corriendo a la par de mi presa, mi primer presa,
me encontraba ahí detrás de un Kritosaurus joven,
al menos menor que yo. Podía sentir su aroma, tan
fuerte y apetecible que me lancé sobre él, lo mordí del
cuello, lo desgarré, mordí nuevamente y en su último
aliento le arrancamos la cabeza uno de mis primos y
yo, lo arrastramos hasta el lugar donde dormíamos
y nos lo comimos entre mi primo Lori, mi hermana
Guntayyo.
Después de que nos alimentamos, mi padre quiso
reconocer mi mérito frente a la manada, ya que en
la primera cacería lo logré y mi padre quería que me
convirtiera en el t utor de los más pequeños para que
se les enseñara a cazar, y aunque se determinó que
yo era cazador nato, aun así iría a cazar con todos
los adultos y jóvenes; los pequeños me respetaban

74

y obedecían con admiración, los de mi generación
realmente al principio me ignoraban un poco; lo
dejaron de hacer cuando se percataron de que me
había fracturado una pata cazando, entonces no
podía caminar bien. Sobre todo, Barbos y Guaymar
se me atravesaban para que me cayese y así ellos
pudieran tomar mi lugar. El débil debe dejar el puesto
de líder y el fuerte reemplazarlo; pero sólo era una
lesión, la cual se curó pronto, así que volví al frente
de ataque.
Las cacerías son para nosotros una forma de vida.
Nacemos, aprendemos a cazar, cazamos y tratamos
de hacerlo exitosamente para seguir cazando. Una
buena caza es igual a tener un día de ganador, un día
de vida asegurada sin tener un vacío en el interior
de nuestro cuerpo y si es suficiente todos saciados.
Pero, ¿Qué pasa si no logras cazar? La respuesta es
complicada, cada día es una nueva oportunidad y el
sentimiento de vacío en el interior, al que podemos
nombrar como hambre, es una gran motivación,
claro hay quienes necesitan mucha práctica como
mi hermana Gunta, ¡oh, claro! las hembras también
cazan.
Volviendo a Gunta, mi hermana aunque es más grande
en tamaño y mayor, no tiene la destreza para cazar
como yo. Lo que sí, es una estratega nata, planea

Facultad de Ciencias Biológicas UANL

�(/)

o(.'.)

o:::

o
(.'.)

w

o

(/)

&amp;

:)

1-

z

w

~

emboscadas en el momento necesario y sin necesidad
de hacerlo con tiempo. Una estratega y un cazador
es lo que resulta de un legado familiar de líderes y
mucho esfuerzo.
Lo tengo, Gorgos por la izquierda, Rodna por el norte,
Barbos por la derecha y yo por el sur, son quince
hadrosaurios: el líder, la hembra alfa, cuatro adultos
más y el resto son jóvenes y niños. ¡Hacia el río vamos!
¡Los acorralamos!, funcionó la estrategia de Gunta
dejamos libres a los dos más pequeños. Llega nuestro
padre y seguimos en combate, logramos derribar al
líder y a un joven.
Sin miramientos terminamos el objetivo de cacería,
de pronto nos enfrentábamos a una lluvia que no
cesaba, pero no era agua, era fuego que venía del
cielo, todos nos encontrábamos comiendo cuando
la primera gota de fuego cayó, incendió a uno de los
mayores, dificultosamente corría hacia un claro de
tierra, cerca de la orilla del lago, pero no alcanzó a
recuperarse, pues mientras agonizaba, otra gota

de fuego cayó sobre él y finalmente murió. Todos
corrían tratando de no ser alcanzados por las gotas
de fuego. Al amanecer, se disipó el humo, el fuego
cesó y descubrimos que las gotas de fuego habían
caído junto con rocas, no eran solo llamas.
De pronto todo comenzó a helarse; no sabíamos que
era el comienzo de un cambio muy grande, que incluso
nos llevaría a existir de otra forma.
Al ver la gran bola de fuego aproximarse, recordé una
de las historias que nuestro abuelo Pedro contaba. En
el centro de lo que se conoce como la silla del Cerro
de la Silla, se encontró una garra en postura de rascar.
Y se creía que el origen de dicha forma tan profunda
fue a raíz de una búsqueda prehistórica. La cual había
sucedido así:
Pedro andaba de cacería por las faldas de la montaña,
cuando de pronto logró encontrar una apetitosa presa,
éste, después de horas de perseguirla montaña arriba,
la acorraló. La presa debido al inferior tamaño que

Figura 4. Impacto de
un meteorito, hace 6 5
millones de años.

Biología v Sociedad, marzo 2019

75

s

�poseía, logró escabullirse entre los matorrales; el gran dinosaurio sólo logró
ver cuando la presa se escondió en el centro. Seguro de que seguía ahí,
rascó, rascó y rascó entre las hierbas hasta hacer un pozo -seguro que se
enterró para que no lo vea- pensó. Estuvo toda la noche rascando y parte
del día siguiente, hasta que logró dividir la montaña para convertirse en el
Cerro de la Silla, cuando bajó de la montaña su compañera le preguntó que
si había logrado cazar, Él triste y enojado solo rugió y siguió caminando hacia
el valle para atrapar algo más sencillo. Al arribar al valle logró vislumbrar
lo que había hecho aquellas horas, se sorprendió y creyó haber arruinado
el paisaje, se puso algo triste después de por fin comer. Al verlo quieto su
compañera se acercó a Él y le pregunto por su malestar, la miró y dijo -he
arruinado el paisaje- ella sólo rugió y le respondió -has creado una marca que
parece natural, nadie lo notará- Se animó un poco después de escuchar a su
compañera y decidieron continuar el camino. Fue así como se originó una de
las leyendas sobre nuestro Cerro de la Silla, que hoy en día es un emblema
estatal y forma parte de nuestra identidad como neoleoneses.

11. La génesis de los fósiles
Cuando llegamos al final del sendero de la vida, podemos dejar huellas
para que los científicos entiendan nuestra naturaleza; comenzamos
otro proceso donde nuestros cuerpos pasan por lo que llamamos:
la fosilización, que comienza a partir de la desaparición de nuestras
partes blandas, es decir, músculo y órganos; y el relleno de los huesos
se sustituye por el sedimento que se encuentra en el área donde somos
enterrados. Algunas veces va acompañada por una cristalización, que
origina verdaderos cristales, como sucede en los Equinodermos1 , cuyos
fósiles presentan la estructura espática 2 característica de la calcita.
Tenemos que recordar que la paleontología es la ciencia que estudia a
los seres orgánicos que vivieron en épocas pasadas sobre la Tierra y sus
relaciones mutuas o con el medio en el que se desarrollaron, así como su
ordenación en el tiempo. Es decir que la paleontología nos muestra los
restos de los organismos que han llegado hasta la actualidad formando
parte de las rocas sedimentarias y que se han conservado en el transcurso
de los tiempos geológicos. Estos son los fósiles.

...:

"'~
o

oo

"'....

"'a.
&lt;ti

ü5

"'
Q)

-u

e....

Para que un ser orgánico se conserve es necesario que rápidamente
queden incluidos en un material protector, que los aísle del contacto con la
atmósfera y de los microorganismos, generalmente las partes blandas no
se conservan. Son las piezas esqueléticas, más duras y con un principio de
mineralización las que se fosilizan. El proceso de fosilización es una serie
de transformaciones químicas que reemplazan los compuestos orgánicos
del organismo muerto por otros como: calcita, sílice, pirita, carbono, por
mencionar algunos.
' Equinodermos: Animales marinos que viven en el fondo del mar: Estrellas, pepinos de
mar.(Consultar glosario con imagen)
2Calcita espática: mineral de Carbonato de calcio que se forma por procesos
diagenéticos a partir de carbonatos antiguos.

76

Facultad de Ciencias Biológicas UANL

Q)

u

-¡¡¡

-u
e
Q)
O)

-~
-¡¡;
-u

º§"'

....
(/)

:E

:5"'
ll)

f!
:::,

en
ü:

�(/)

o(.'.)

o:::

o
(.'.)

w

o

(/)

&amp;

:)

1-

z

w

~

s

,I
1

. -~ .. ~$!,
f
.
/
~l,f

Ir,

~
,
Ctl~
.
I
J
·
.
,d~~~~~'f

\

Biología v Sociedad, marzo 2019

77

�•

•

Figura 6. Etapas del proceso de Fosilización por las que pasa un organismo desde su muerte hast a su descubrimiento y registro en
una colección o un museo.

La transformación depende la composición originaria
del organismo muerto y de las condiciones geoquímicas, es decir, de la química de la tierra donde se
queda el resto orgánico del animal o vegetal. Lo que
he visto fosilizarse mejor son los microorganismos
como los caparazones de los Foraminíferos3 , cápsulas
de los Radiolarios4, y frústulas de las Diatomeas.

con el ambiente, quedando encapsulado, para que
al dest ruirse la materia blanda, la est ructura ósea
comience su transformación. Pues lo que llega a manos
de los paleontólogos son vaciados o moldes formados
por los depósitos de ciertos minerales en el hueco
dejado en la roca por el resto esquelético al disolverse
en aguas carbónicas.

Para que comencemos a fosilizarnos es necesario
que nuestro cuerpo quede aislado del contacto

Las partes esqueléticas mineralizadas se vuelven porosas,
por destrucción de la mat eria orgánica asociada, es
decir los t ejidos que cubren el esqueleto, en ocasiones
la porosidad contribuye a la destrucción del resto
esquelético, debido a una disolución química, en otras

3 Foraminífero:

organismo unicelulares que pertenecen al reino
de los protistas rizópodos.(Consultar glosario con imagen)
4
Radiolario: Protozoos marinos dotados de esqueleto interno.
(Consultar glosario con imagen)

78

Facultad de Ciencias Biológicas UANL

�(/)

o(.'.)

o:::

o
(.'.)

w

o

(/)

&amp;

:)

1-

z

w

~

puede dar un resultado favorable y ser aprovechado
para la fosilización. Esta porosidad cont ribuye, en el
proceso de fosilización por depósito en los intersticios
de sales minerales que se encuentran en el lugar en que
se desarrolla el proceso, o del sedimento 5 en que se
quedó incluido el resto esquelético durante el proceso de
diagénesis, que le transforma en una roca sedimentaria.
Dentro de la gama de fósiles que se encuentran,
t ambién están las impresiones dejadas en las rocas
sedimentarias por determinados restos orgánicos
que luego han desaparecido, como las hojas de los
vegetales y alas de insectos. Este t ipo de fósiles
permite conservar impr esiones de partes que no
cont ienen estructuras óseas.

s

1n11111rac16n dP. sa'Ps minerales
d.sueUos en el agua
.....

... '

1

__ .,..

'

..

...

...

1

•

.__.

~··-

\··-·· -

'

-·

Figura 7. Fosilización por impregnación.

El nombre del proceso es diagénesis, este proviene
del griego "día" que significa cambio y génesis que
significa origen. Lo que es el cambio del origen, o bien
podríamos interpretar que es el origen del cambio, el
inicio de una nueva vida para la marca histórica de una
especie que ha t rascendido más allá de la vida. Este
proceso ocurre en el interior de los primeros cinco o
seis kilómetros de la corteza terrestre a temperaturas
inferiores a 150- 200 grados celsius, ya que una
temperatura mayor significaría un metamorfismo.6 La
mayoría de las veces la firmeza de los sedimentos se
debe a la filtración de aguas que contienen sustancias
disueltas.
Durante la diagénesis los aportes de sustancias
químicas fosi lizantes pueden ser muy variadas,
pero ge neralmente son tres: carbonato cálcico,
sílice y su lfuro de hierro, en menor frecuencia se
encuentran fosfato cálcico, sulfato cálcico y ciertos
silicatos. En esto también influye de lo que el resto
óseo esté formado, por ejemplo para que uno formado
por carbonato cálcico se conserve es indispensable
que los sedimentos en que haya quedado incluido
contenga un mínimo de carbonato cálcico. Por ello es
que no siempre logran conservarse los restos óseos,
mi hermana Gunta por eso no dejó su huella para los
paleontólogos.

Figura 8. Fosilización por carbonización

En caso de que u n res to esque l ético q uede
sepultado en un ambiente donde el agua infil trante
contenga gran cantidad de sílice, el proceso se llama
5 Sedimento: Materia que se deposita en el fondo de los
océanos, lagos, lagunas o ríos.
6 Metamorfismo: Consultar glosar io

Biología v Sociedad, marzo 2019

Figura 9. Pez fosilizado por sustitución de los componentes
orgánicos originales por minerales precipitados en los fondos de
los cuerpos de agua.

79

�silicificación, el sílice da lugar a soluciones coloidales7
que actúan como agentes de la fosilización. La
forma más estable es la calcedonia; que presenta
coloraciones muy variadas, según los óxidos
metálicos que pueda llevar asociados, origina fósiles
notables por la conservación de sus estructuras, por
lo general solamente externas. Que fue lo que le pasó
a mis primos, al quedar atrapados en el depósito de
agua más allá de la zona de caza.
Los fósiles piritosos se forman debido a que el
sulfuro de hierro, se forma como consecuencia del
desprendimiento del ácido sulfhídrico que se forma
durante la descomposición de los tejidos en medios
carentes de oxígeno.

Figura 10. Fragmento de madera sustituida en sílice.

La geoquímica es la ciencia que estudia los
componentes de las rocas en la tierra. La importancia
de los componentes del suelo y subsuelo donde queda
el resto, es importante, ya que son los elementos que
determinan la composición del fósil e incluso si es
que se logra conservar. La descomposición del resto
orgánico comienza en la putrefacción, que se realiza
por dos procesos diferentes: Oxidación y Reducción.
En la oxidación, sucede el desprendimiento de
gases. En la reducción hay un concurso de diversas
bacterias; estos dos procesos llevan a la conversión
de la materia orgánica en una masa pastosa que da
lugar a los sapropeles8 .
Para la formación de yacimientos hay dos factores
los cuales son biológicos y geológicos. Los biológicos
dependen en primer lugar de las dinámicas de
las poblaciones; las causas que condicionan la
concentración de seres vivos por razón de su
alimentación, factores climáticos. La zona de caza,
es nuestra área de alimentación, entonces los restos
que han quedado allí están sujetos al factor biológico.
En segundo lugar de las causas que condicionan la
acumulación de cadáveres, esta acumulación puede
ser rápida o de manera paulatina, depende de sí los
restos orgánicos son arrastrados por una corriente
de agua o cayeron por un acantilado. Cuando
comenzamos a huir de la lluvia peligrosa y algunos
integrantes cayeron por el barranco, sus cuerpos
quedaron ahí condicionados por factores geológicos.
7 Coloidales: Partículas de silicatos mezclados con agua.
8 Sapropeles: masa pastosa rica en materia orgánica en
proceso de descomposición.

80

Figura 11. Fosilización de plantas por sustitución en pirita.

No todos se pueden fosilizar, algunas veces se ven
afectados por factores biológicos negativos como la
destrucción de los cadáveres por carnívoros o por
procesos bacterianos sin dar lugar a la fosilización.
En general no fosilizan los animales que no cuentan
con una parte esquelética dura, por lo que es muy raro
encontrar fósiles de gusanos, medusas, esponjas,
algunos peces condrictios9 .
En cuanto a los factores geológicos hay que tener
en consideración que los restos se acumulen en
un área de sedimentación, que ésta tenga cierta
9 Condrictios: Clase de peces de esqueleto cartilaginoso.
(Consultar el glosario con imagen)

Facultad de Ciencias Biológicas UANL

�(f)

o
~
o(.'.)
~

¼!
IX

::J

1-

z

w
~

(f)

velocidad evitando que se destruya el resto
orgánico; al igual que los sedimentos sean de
cierta naturaleza. También podemos ser afectados
por los procesos de acarreo hidrodinámico 10
en los que la velocidad de la corriente de agua
interviene, los procesos de diagénesis de los
sedimentos simultáneos al proceso de fosilización
y posteriormente los fenómenos de diastrofismo11
tectónico y otros movimientos de la Tierra que
suelen destruir a los fósiles. Un factor más al
que es importante ponerle atención es al t ipo de
yacimiento en el que se encuentra el fósil, estos
pueden ser alóctonos o autóctonos. Nos referimos a
un yacimiento alóctono cuando el resto orgánico ha
sido transportado por corrientes de agua, erosión
terrestre o movimiento tectónico a otro sitio, y
logra conservarse, el fósil se encuentra fuera de
10 Hidrodinámico: del movimiento del agua. (Consultar glosario)
11 Diastrofismo: movimiento de la placa tectónica. (Consultar
glosario)

su lugar de origen. Uno autóctono se refiere a que
el resto orgánico se depositó en el yacimiento sin
ser acarreado a otro lugar. Como pasó con el abuelo
que murió en la zona de descanso.
Un yacimiento tiene etapas de formación, primero
hay una asociación de animales o vegetales de un
tipo, los cadáveres se reúnen y acumulan, a esto lo
llamamos tafocenósis, luego los restos se depositan
en un área de sedimentación; la tercera etapa es
la fosilización, en la cual normalmente se eliminan
las formas carentes de esqueleto, o que lo tienen
cartilaginoso. Cuando hablamos de fósiles lo más
común es que nos imaginemos un hueso o una roca,
quizás algún amonita, pero hay otro tipo de fósiles
que nos permiten tener una idea más clara de cómo
lucían algunos insectos, que de otra manera no sería
posible conservar. La fosilización en ámbar sucede
cuando un insecto (por lo general) queda atrapado
en la resina de los árboles, encapsulado, entonces

Figura 12. Tipos de yacimientos fosilíferos.

uema de la formaci n

I

I

I

,

I

I

..,_,_.. FÓSIL ALÓCTONQ

d
I I

•

d I

' '

.

S IO N

s.a.= sedimento antiguo
s.p.= sedimento posterior

Biología v Sociedad, marzo 2019

.

81

s

�el espécimen muere dentro de la burbuja, estos
son parecidos a los escarabajos que venden como
brazaletes.
Los fósiles han sido conocidos por el hombre desde
siempre, alguna vez se les dio atributos mágicos,
incluso hasta los usaban como amuletos. Los que
pertenecieron a la escuela de Aristóteles creían que
se producían espontáneamente en la tierra, eso era
un mito, ya que los fósiles necesitan de un proceso
muy complejo, para llegar a como los encontramos.
Encontrarlos es un reto en ocasiones, otras por
accidente, al final tenemos un resto más viejo que
nosotros mismos y quieren saber todo sobre lo que
dejamos para trascender.

111. ¿Dónde están los fósiles y cómo los

rescatan los paleontólogos?
Para que los paleontólogos puedan encontrar
fósiles se requiere de investigación previa y
suerte, la paleontología es una ciencia deductiva y
experimental, que se basa en el estudio de los fósiles,
pero hay que encontrarlos antes para poder obtener
todos los datos que pueden dar, como cuándo se
fosilizaron aproximadamente, o que especie era.
Lo que hacen los paleontólogos es interpretar las
características de acuerdo con las observaciones
realizadas en los seres vivos , prácticamente
comparan a las especies vivas con los antecesores
muertos.

Figura 13. Inclusión en resinas de plantas.

En la investigación hay un doble proceso de análisis y
síntesis. Un análisis de las características anatómicas
y morfológicas observadas en los fósiles, las cuales se
interpretan de acuerdo a los datos suministrados por
la zoología y la botánica. La síntesis o int erpretación
de los datos, hasta llegar al conocimiento completo
del organismo fósil. Esto es en sí lo que se realiza con
los fósiles una vez que los encuentran, pero antes de
eso, los paleontólogos tienen que encontrarlos; ello
puede ser de distinta forma.
Puede ser por investigación delimitada, donde se cree
por el tipo de rocas y sedimentación que pudiera haber
un yacimiento favorable en el lugar, se consulta un mapa
geológico para asegurarnos que período se encuentra
en la zona, el tipo de rocas y así puedan tener una
idea de lo que se puede hallar en el sitio. Una vez en
el lugar se toman muestras del suelo, en ocasiones en

Figura 14. Imágenes ilustrativas de escenarios prehistóricos.

82

Facultad de Ciencias Biológicas UANL

�(f)

o
~
o(.'.)
~

¼!
IX

::J

1-

z

w
~

(f)

s

Figura 15. Trabajo de campo, excavación.

Figura 16. Extracción de piezas de los yacimientos

las mismas muestras de tierra y rocas se encuentran
fósiles, en otras se requiere un poco más de excavación.

para lograr obtener lo más posible de detalles y
evidencia fósil. Por lo general encuentran los fósiles
en la superficie de las capas de la tierra, aunque
también es posible encontrar dentro de los nódulos,
por lo cual se deben romper con cuidado para
observar su interior, un nódulo es una masa mineral
globular que aparece en el interior de ciertas rocas
y es de distinta composición o estructura que estas.
Algo que no deben olvidar es determinar el estrato
de donde proviene el fósil.

En otras ocasiones los fósiles sorprenden a los
paleontólogos al ir caminando en algún lugar, otras
al empezar obras de construcción, son misterios del
pasado que de distintas maneras se van haciendo
presentes en el diario vivir, al encontrarnos así los
científicos se sienten con suerte y al tropezarse
con uno de ellos, puede ser que solo lo tomen y sin
mayor esfuerzo los colecten para meras cuestiones
museográficas, es decir, para exponerlos, sin
obtención de datos. En otras los extraen de una
manera muy cuidadosa para estudiarlos.
Ya en campo con la noticia de que en cierto
lugar privi legiado de notas del pasado hay un
fósil , los especialistas acuden con un equipo
el cual inc luye un mapa geológico, una libreta
de campo, cámara fotográfica , martillo,
cince les, navaja, espátulas, brocha, pinceles,
cinta métrica, cordón, lupa, pegamento instantáneo y
a base de agua, papel periódico, cajas, bolsas plásticas,
yeso, en ocasiones incluso casas de campaña, para
poder pasar la noche si el trabajo lo amerita, o por el
puro placer de quedarse al aire libre e imaginar lo que
pudimos haber estado haciendo millones de años atrás
siendo intrigantes para ellos.
Una vez instalados en el lugar deben realizar una
búsqueda y observación cuidadosamente detallada,
Biología v Sociedad, marzo 2019

Para extraer el fósil deben considerar el tamaño, como
se encuentra, las condiciones del suelo y sobre todo
la naturaleza y características del mismo; es por ello
que varía mucho la técnica de extracción de fósiles.
Cuando son pequeños y se encuentran en rocas
duras, es necesario golpear al rededor del fósil con
el martillo y un cincel adecuado, golpes suaves pero
firmes, para no dañarlo y poder extraerlo en un trozo
de roca, cuyo exceso se eliminará en el laboratorio.
Para transportarlo se envuelve en papel periódico y
se guarda en una bolsa plástica.
Otra circunstancia de extracción sería en una roca
suave encontrar fósiles pequeños, estas rocas
pueden tener una composición de cristales, por lo
que se deben manejar con cuidado ya que tienden a
quebrarse. Es en este tipo de rocas donde se utiliza
el pegamento o yeso para darle firmeza antes de
extraer el fósil de la roca, lo que garantiza que salga
en una sola pieza, y así poder transportarlo de manera
83

�segura. En cambio cuando es una pieza de grandes
dimensiones el trabajo es más extenso, requiere de
un mayor esfuerzo y esmero.
Los paleontólogos se encuentran ante un esqueleto,
que parece estar completo, este fósil requiere
en algunas partes de l primer procedimiento, en
otros del segundo, tendrán que tener precaución
con las piezas, de irlas numerando en las bo lsas
de transportación, con las partes más grandes se
requieren de extras, estos permitirán reconstruirlo lo
más posible, incluso en su totalidad si el esqueleto se
encuentra completo. En est e caso la técnica implica
realizar con malla una especie de cuadros, como si
fueran coordenadas, donde se escribe la localización
exacta de cada pieza al momento de la extracción,
esto para que puedan armar el fósil posteriormente.
Luego de obtener los fósiles se trasladan al
laboratorio, es allí donde logran interrogarnos desde
el pasado. Necesitamos ser limpiados para luego ser
montados; en el proceso de limpieza pueden emplear
métodos mecánicos o químicos. En los mecánicos
uti lizan herramientas, lo básico es colocar el f ósil
en una mesa o base adecuada para luego proceder
a retirar los excesos de sedimentos con cinceles
y martillos, con mucho cuidado y precisión los
elementos se desprenden sin mucho esfuerzo f ísico.
Si se encuentran muy adheridos al fósil se emplean
taladros odontológicos y dremel. A l momento que el
fósil se va separando de la roca, este es cepillado con
brochas o pinceles, para poder identificar claramente
su superficie; en ocasiones es necesario utilizar lupas
para mayor precisión.
El proceso químico de limpieza del fósil consiste en
el empleo de reactivos que disuelven la roca que lo
contiene, para este procedimiento hay dos tipos de
reactivos alcalinos y ácidos, los primeros hinchan y
degradan las arcillas, se utilizan en fósiles formados
de calcita o aragonito cuando están incluidos en una
roca arcillosa. Los químicos alcalinos que se emplean
son carbonato de sodio, hidróxido de sodio y potasio.
Los ácidos consumen hasta disolver la roca, dejando
el fósil al descubierto, la roca tiene que ser rica en
calcio, es decir, una roca calcárea, el fósil debe ser de
silicio, de lo contrario corre el riesgo de desintegrarse
junto con la roca. Los ácidos empleados en este
procedimiento son el ácido fluorhídrico diluido, en

84

Figura 16. Preparación y limpieza de los fósiles.

roca calcárea y fósil silíceo, ácido acético en huesos
y dientes de vertebrados, y ácido carbónico en
f ósi les de calcita. Una vez que nos tienen limpios,
comienzan a tomar notas y realizan un registro con la
nomenclatura que tendrá el fósil, uno de los datos más
importantes es determinar a qué período pertenece:
cretácico superior o inferior, j urásico, o triásico. Por
lo general es más común encontrar que pertenecen al
cretácico superior, aunque esto dependerá de la zona
y el estrato geológico en el que se encuentre el fósil.
Una vez que determinan de qué Era proviene el
f ósi l, del material que está constituido, la especie
y posible edad a la hora de la muerte, es hora de
ponerlo en el registro de la co lección de fósiles,

Facultad de Ciencias Biológicas UANL

�(f)

o
~
o(.'.)
~

¼!
IX

::J

1-

z

w
~

(f)

s

si es que pertenecerá a una, mandarlo al museo o
exponerlo en alguna escuela o laboratorio. Para que
sus admiradores puedan observarlo lo más posible,
es necesario que el fósil este bien montado.

••

Es importante recordar que también una vez limpios
los fósi les se hacen moldes de los mismos, para
su exposición, es una práctica muy común en los
esqueletos, para evitar pérdidas al momento de la
transportación y armado en los museos o galerías de
exposición. Las nomenclaturas son muy importantes
para el armado correctamente, evitando la confusión
sobre que hueso va primero o cual después.

...

A los fósiles pequeños como amonitas se les coloca
en bases proporcionales a su tamaño, igual se les
fabrica una especie de caja acrílica que las protege del
polvo, de los dedos curiosos, la humedad y cualquier
inclemencia que la naturaleza o el humano pudiera
tener para la huella del pasado. Los fósiles originales
permanecen guardados para investigaciones más
profundas en un cuarto especial denominado
"Colección" para evitar exponerlos a riesgos.
En ocasiones nos tienen miedo a los dinosaurios
porque no nos conocen bien, lo único que ahora
podemos hacer es darles pistas de cómo pudieron
haber sido nuestros huesos, huellas y recuerdos. Es
por ello que adentrarse a investigar sobre nosotros,
nuestro mundo y vida, es causa fascinación, nos
gusta ayudarles a ver cómo era aquella época en
la cual no había calles ni autos. En la paleontología
encontramos un transportador al pasado que cada
día t iene más contacto con el futuro, se ha creado un
puente temporal en el cual parado en el presente se
pueden asomarnos al pasado, usando herramientas
del futuro.

Figura 18-19. Colección y Exposición paleontológica.

Biología v Sociedad, marzo 2019

85

�IV. ¿QUÉ QUIEREN DECIR LAS
PALABRAS?
GLOSARIO
A
Amonitas: Molusco cefalópodo prehistórico
con un caparazón estriado en espiral y una
cabeza acabada en tentáculos; vivió durante el
paleozoico y el mesozoico.

terminan en ventosa y están dispuestos en
series radiales.
Espática: Dicho de un mineral: Que, como el
espato, se divide fácilmente en láminas.

F
Frústulas: Micro-algas, esqueletos silíceos.
Foraminíferos: Protozoos conocidos que forman
concha, emparentados con las amebas.
Fosilización: serie de cambios físicos y químicos
que ocurren en un organismo, desde que m~e~e
hasta que es descubierto en forma de fos1I,
formando parte de las rocas.

B

c

Bentónicos: !animal, planta] Que forma parte del
bentos: cuando las algas se encuentran flotando
en el agua son planctónicas, si se hallan fijas al
fondo marino, son bentónicas.
Calcita: Carbonato de calcio, muy abundante,
que cristaliza en formas del sistema
hexagonal, generalmente blanco puro, a veces
transparente.
Coloide: Dispersión de partículas o
macromoléculas en un medio continúo.
Conodontos: Dientes pequeños de formas
cónicas.
Condrictios (peces): Peces con esqueleto
cartilaginoso, más o menos, calcificado, pero
nunca óseo con la piel recubierta de escamas
placoideas.

H
Hidrodinámico: Parte de la mecánica que estudia
el movimiento de los fluidos. Movimiento de los
fluidos.

M

o

Orictocenósis: Asociación de fósiles comunes.

R
Radiolarios: Se dice de los protozoos marinos
de la clase de los Rizópodos, con una
membrana que divide el citoplasma en dos
zonas concéntricas, de las que la exterior
emite pseudópodos finos, largos y unidos entre
sí que forman redes. Pueden vivir aislados,
pero a veces están reunidos en colonias, y en
su mayoría tienen un esqueleto formado por
finísimas agujas o varillas silíceas, sueltas o
articuladas entre sí.

D
Diatomeas: Alga unicelular, que vive en el mar,
en el agua dulce o en la tierra húmeda, y que
tiene un caparazón silíceo formado por dos
valvas de tamaño desigual.
Diastrofismo tectónico: Proceso geológico que
abarca todos los movimientos de las rocas que
constituyen la corteza terrestre.
Diagénesis: Son todos aquellos cambios:
físicos, químicos y bioquímicos, que ocurren
en los sedimentos o en las rocas sedimentarias
después del depósito.

s
Sapropeles: masa pastosa rica en materia
orgánica en proceso de descomposición.
Sedimento: Materia que, habiendo estado
suspensa en un líquido, se posa en el fondo
por su mayor gravedad. Proviene del latín
sedimentum.

E
Equinodermos: Se dice de los animales
metazoos marinos de simetría radiada
pentagonal, con un dermatoesqueleto que
consta de gránulos calcáreos dispersos en
el espesor de la piel o, más frecuentemente,
de placas calcáreas yuxtapuestas y a veces
provistas de espinas; p. ej., las holoturias y las
estrellas de mar. En el dermatoesqueleto hay
muchos y pequeños orificios por los que salen
apéndices tubuliformes y eréctiles que a veces
86

Metamorfismo: Transformación natural ocurrida
en un mineral o en una roca después de su
consolidación primitiva.

T
Turba: Carbón ligero, esponjoso y de aspecto
terroso que se forma en lugares pantanosos
debido a la descomposición de restos vegetales:
la turba es un combustible fósil con poco valor
energético; la turba se utiliza enjardinerí~ para
preparar tierra, ya que tiene un alto contenido de
nitrógeno y favorece la absorción de humedad
de las plantas.

Facultad de Ciencias Biológicas UANL

�A GRADECIMIENTOS.
A todo el equipo del laboratorio de Paleobiología de la Facultad de Ciencias Biológicas de la Universidad
Autónoma de Nuevo León, que durante el período de investigación y creación de este artículo siempre
mostraron apoyo, honestidad, cariño e interés por el proyecto. Y que cada uno de los integrantes proporcionó
algún dato sobre est a gran aventura que es adentrarse a la Paleobiología. A l Biólogo Felipe Valdez, por el
apoyo para la realización de las figuras.

---

---

Literatura citada

Gallego-Torres, D., Martínez-Ruiz, F., Paytan,
A., Jiménez-Espejo, F.J. y Ortega- Huertas, M.
(2007). Palaeogeography, Palaeoclimatology,
Palaeoecology, 246, 424-439.
González Mora, By Sierro, F. J. (2007)
Caracterización geoquímica de las capas ricas
en materia orgánica registradas durante el
estadio isotópico marino 7 en el Mar de Alboron
(Mediterráneo Occidental). Departamento de
Geología Universidad de Salamanca. Geogaceta
43, p.111-114.
Meléndez, A. y Pérez Lorente, F. (1996)
Comportamiento gregario aparente de dinosaurios
condicionado por una deformación sinsedimentaria
(IGEA, La Rioja, España). Estudios Geol. Número
52, p. 77-82.
Meléndez. B. 1977. Paleontología (Tomo 1.
Parte general e Invertebrados). Segunda Edición.
Editorial Paraninfo. Madrid Pp. 216-221.

Rivera Sylva, Héctor E., Espinosa Chávez.
(2006) Ankylosaurid (Dinosauria: Thyreophora)
osteodorms form Upper Cretaceous Cerro del
Pueblo Formation of Coahuila, México. Carnet de
Géologie/ Notebooks on Geology. Letter 2006/02
(CG2006_L02).
Rodríguez de la Rosa, Dr. Rubén A. (2007) El
estudio de los Dinosaurios de México: Historia,
registro y perspectivas. Investigación y Ciencia
de la Universidad Autónoma de Aguascalientes,
Número 37 enero-abril 2007.
Vickaryous M.K., Russell A.P. y Currie P.J. (2001).
Cranial ornamentation of ankylosaurs (Dinosauria:
Thyreophoral: Reapraisal of developmental
hypotheses. In: Carpenter K., &amp; Kirklan K.I. (eds.),
The Armored Dinosaurs, Bloomington, Indiana
University Press, p. 318-340.
Weishampel, David B., Peter Dodson, and Halszka
Osmólska, editors The Dinosauria. Berkeley:
University of California Press, c1990.

Mouloud, Benammi, Centeno García, Elena,
Martínez Hernández, Enrique, Morales Gómez,
Miguel, Tolson, Gustavo, y Urrutia Fucugnuchi,
Jaime. (2005) Presencia de dinosaurios en
la Barranca Los Bonetes en el Sur de México
(Región de Tiquecheo, Estado de Michoacán) y
sus implicaciones cronoestratigráficas. Revista
Mexicana de Ciencias Geológicas, Vol. 22 número
3, p.429-435.

B1olog1a Sor edad --r¡arzo 2019

87

�S OBRE LOS
AUTORES
Dr. Med Luis Daniel Campos Acevedo Profesor-asociado
A de tiempo completo de la Facult ad de Medicina
la Universidad Autónoma de Nuevo León. Titular de
la especialidad en Genética Médica de la facultad
de medicina y Hospital Universit ario "Dr. José
Eleuterio González''. Médico Genetista Adscrito
al Departament o de Genét ica de la Facultad de
Medicina y Hospital Universit ar io. Certif icado
por el Consejo Mexicano de Genética A.C. Doctor
en Medicina por la Facultad de Medicina de la
UANL. Médico Cirujano por parte de la Facultad
de Medicina de la UNAM. Pertenece al Sist ema
Nacional de Investigadores, Nivel l. Miembro de
la Asociación Mexicana de Genét ica Humana.
Cuent a con 12 artículos científicos publicados, 4
capít ulos de libro y más de 250 citas a su obra.
E-mail: luisdanielc@yahoo.com.
Lic. Pilar Coello Sánchez Licenciada en Letras Mexicanas
por la Faculta de Filosofía y Letras de la UANL.
Cuent a con la pu b licación del poemario
"Naturaleza Viva" por la UANL. Ha publicado
columnas de periodismo en TuVox.tv, participó
en el I Congreso de Escrit ura Creativa de las
Américas en Bogot á, Colombia.
M.C. Gabriela Cordoba Merino Estudiante de doctorado
de la Facultad de C iencias Biológicas de la
Universidad Autónoma de Nuevo León, tesista
y becario d el Laboratorio d e Pa leobiología
pertenecient e a mencionada facultad en la UANL,
desde el año 201 2. Licenciat ura en biología y
maestría en la acentuación de manejo de v ida
silvestre y desarrollo sust ent able, obt enidos por
la Universidad Aut ónoma de Nuevo León en la
Facultad de Ciencias Biológicas. Ha colaborado en
proyectos de estudios de fauna ictiológica y como
técnico de campo para investigación biológica en
el área de la Paleobiología.
Dr. Rahim Foroughbakhch Pournavab Biólogo, Univ.
De Tabriz, Irán. Especia lización en Ecología
veget al, en USTL, Montpellier, Francia. Maestría
y doctorado en Ecología Cuantit at iva Aplicada,
CNRS, Francia. Est ancia de Postdoct orado en
Ciencias Agrarias por el INRA, Montpellier, Francia.
Profesor invest igador de la Universidad Autónoma
de Nuevo León desde el 1982 a la fechas. Jefe
del departamento de Botánica, de la Facultad de
Ciencias Biológicas de la UANL. Miembro del SNl11, de la Academia Mexicana de Ciencias, Cuerpo
Académico Consolidado, cuent a con el perfil de
Promep. Más de 200 Publicaciones, editor y aut or
de 8 libros y 4 5 capítulos de libros. Dirección de
tesis de Lic, Maestría y Doct orado. Responsable

88

de 34 proyect os de investigación (1 985-201 2).
Más de 200 ponencias en eventos académicos.
Dra. Marisol lbarra Ramírez Genetista certificada por
el Consejo Mexicano de Genética Humana AC
se especia liza en el diagnóst ico y manejo de
enfermedades genét icas, abordaje del paciente con
discapacidad int electual y el síndrome dismórfico.
Cuenta con más de 1 0 años de experiencia en
diagnóstico y abordaje para las Al t eraciones
cromosómicas, Síndrome Dismórfico, Discapacidad
Intel ectua l, Enfermedades M itocondri ales,
Enfermadas genéticas y metabólicas en Pediatría,
entre otras. Est udió la licenciat ura de Médico
Cirujano y Partero en la Universidad Autónoma de
Nuevo León (UANL), donde t ambién concluyó la
Especialidad de Genét ica Médica. Continuó con
su especialización con una estancia format iva
en la Unidad de Enfermedades Mitocondri ales y
Errores Congénitos del Metabolismo en el Hospital
"12 de Oct ubre" de Madrid, España. Actualmente
est udiante del Doct orada en Medic ina por la
Universidad Autónoma de Madrid. Es Coordinadora
del Área Clínica del Departamento de Genét ica de la
UANL y profesora de la Facultad de Medicina de la
UANL en el área de pregrado y posgrado. Además
es miembro de la Asociación Mexicana de Genét ica
Humana AC, de la European Societ y of Human
Genetics (ESHG) y Teratology Society. Es Médico
Genetista de la Clínica de Hemofilia del Hospit al
Universit ario "José E. González" UANL. E-mail: m.
ibarrar25@gmail.com
Dr. Joel Hernández Vazquez Inicio la carrera de Ingeniero
Mecánico Administ rador, UAN L en 1 984. En
1990 in icio en la investigac ión de Pl ant as
Medicinales, formando la empresa HERVAR FAM
SA DE CV. En 1 995 inicio la fabricación de los
primeros product os, entrando a revo lucionar
en el mercado del Valle de Texas en 2003, con
una nueva idea de suplement os alimenticios.
Realizo viajes internacionales en 2007 para la
investigación de las plant as y el comercio naturista
en países como: Canadá, Argent ina, Colombia,
China, India, Turquía, Egipto, Israel y Tailandia.
En 2013 participo como socio-fundador de una
Asociación Civil llamada HERMENAC (Herbolarios
Mexicanos y Naturist as AC). Participante en varias
Exposiciones a lo largo de la República Mexicana y
t ambién en Shanghái, China. En 2018 obtuvo un
Doctor Honorís Causa por El consejo del "Claustro
Doctoral Honoris Causa" A.C.
Dr. Da vid Lazcano Is a herpetologist who earned a
bachelor's degree in chemical science in 1980, and

Facultad de Ciencias Biológicas UANL

�a bachelor's degree in biology in 1982. In 1999 he
earned a master's degree in wildlife management,
and latera doctoral degree in biological sciences with
a specialty in wildlife management (2005), ali gained
from the Facultad de Ciencias Biológicas of the
Universidad Autónoma de Nuevo León. Currently, he
is a full-time professor at the same institution, where
he teaches courses in animal behavior, biogeography,
biology of chordat es, and wildlife management. He
is also the head of Laboratorio de Herpetología
and Coordinación de Intercambio Académico
de la Facultad de Ciencias Biológicas at UANL.
Since 1979, he has been teaching and providing
assistance in both undergraduate and graduate
programs. His research interests include the stucly of
the herpetofaunal diversity of northeastern Mexico,
as well as the ecology, herpetology, biology of the
chordates, biogeography, animal behavior, and
population maintenance techniques of montane
herpetofauna.
Dra. Gra ciela Arelí López Uriarte Médico Genetista y
Profesor del Departamento de Genética, Facult ad
de Medicina-Hospital Universitario "José E.
González", UANL. Especialidad en Genética
Médica egresada de la UANL. Curso de Posgrado
de Alta Especialidad Médica en Genética Perinatal,
INPer-UNAM. Doctorado en Medicina, por la
UANL. Es Coordinadora del Área de Pregado del
Departamento de Genética. Imparte los cursos
de Genética y Medicina Genómica en la Lic.
Médico Ciruj ano y Partero, y el curso de GenéticaCitogenética en la Lic. Químico Clínico Biólogo,
ambas de la misma Facultad de Medicina, UANL.
En Posgrado, los cursos de Errores Innatos del
Metabolismo, Genética Prenatal y Reproductiva así
como Enfermedades Mult ifactoriales. Estancias
formativas en la Clínica Mayo, Rochester, MN .,
Ospedale Pediatrico Bambino Gesú, Roma IT., en
tamiz neonat al y errores innatos del metabolismomitocondriales, respectivamente. Ha presentado
más de 30 trabajos libres en congresos nacionales
e int ernaci onales, ponente de más de 50
conferencias en cursos, simposios y congresos
nacionales e internacionales. Autora de más de
10 artículos y un capítulo de libro. E-mail: areli.
lopez@gmail.com
Dra. Laura Elia Martínez de Villarreal Médico Cirujano
y Par tero, Maestría Ciencias y Doctor ado en
Medicina, todos por la Facultad de Medicina de
la UANL, Fundadora y Jefa del departamento de
Genética de la Facult ad de Medicina de la UANL.
Pertenece al Sistema Nacional de Investigadores
con el nombramiento de SNl-2, ha presentado más

Biología v Sociedad, marzo 2019

de 90 trabajos libres en congresos nacionales
e internacionales , ponente de más de 100
conferencias en cursos, simposios y congresos
nacionales e internacionales. Autora de más de
50 artículos indexados el JCR. E-mail: laelmar@
yahoo.com.mx
Dr. Sergio l. Salazar Vallejo Investigador Titular C de
ECOSUR. Biólogo (1981), Maestro en Ciencias en
Ecología Marina (1985), Doctor en Biología (1998).
Miembro del Sistema Nacional de Investigadores
desde 1985 (Investigador Nacional desde 1988,
SNI 3901). Ciento cuatro artículos en revist as JCR
y 3 en revistas non-JCR, 27 capítulos de libro. Tres
libros publicados (1989. Poliquetos de México;
1991. Contaminación Marina; 2005. Poliquetos
pelágicos del Car ibe) y tres ca-editados (1991.
Estudios Ecológicos Preliminares de la Zona Sur
de Quintana Roo; 1993. Biodiversidad Marina y
Costera de México, 2009. Poliquetos de América
Tropical); 49 publ icaciones de divulgación.
Veintiseis tesi s d irig idas: 8 de doctorado
(todos SNI), 10 de maestría y 8 de licenciatura.
Prof esor de Licenciatura en ocho instituciones
(Cursos: Zoología de Inver tebrados, Ecología
Marina, Biogeografía, Comunicación Científica,
Taxonomía de Poliquetos), Profesor de Posgrado
en seis instituciones (Cursos: Ecología del Bentos,
Comunicación Científ ica, Ecología Coster a,
Sistemática Avanzada) y del Diplomado Reserva.
Veintiocho ponencias en congresos nacionales
y 33 ponencias en congresos internacionales.
Treinta y seis distinciones académicas. Arbitro
de 33 revistas o series y miembro del comité
editorial de cuatro de ellas. Veintinueve estancias
de investigación en Museos e Instituciones
de
,
Estados Unidos, Europa y Sudamérica. Areas de
investigación: biodiversidad costera, taxonomía
de invertebrados mar inos, política ambiental y
científica (evaluación académica).
Dr. lram Pablo Rodríguez Sánchez Profesor-Investigador
Jef e del Laboratorio de Fisiología Molecular y
Estructural de la Facult ad de Ciencias Biológicas
de la Universidad Autónoma de Nuevo León.
Químico Bacteri ólogo Parasitólogo, Maest ría
y Doctorado en Cienc ias con Acentuación en
Entomología Médica, todas por la Facultad de
Ciencias Biológicas de la UAN L. Pertenece al
Sistema Nacional de Investigadores, Nivel 11.
Miembro del Comité Evaluador de la editor ial
BMC, de la Asociación Mexicana de Bioquímica,
Genética y AMCA. Cuenta con 98 ar t ículos
científ icos publicados, 87 publicados en
revistas internacionales indexadas al JCR y 11

89

�de divulgación, 7 capítulos de libro y 896 c itas
a su obra. Ha presentado más de 120 trabaj os
en congresos nacionales e internacionales. Ha
desarrollado y colaborado en diversos p royectos
de investigación c ientífica con el Children's
Hospital Oakland Research lnstitute, Oakland, CA.,
Texas Biomedical Research lnstit ute, San Antonio,
TX., Univer sity of Texas Health Science Center,
San Antonio, TX., Broad lnstitute of MIT-Harvard,
Cambr idge, MA., The University of Texas at San
Antonio, San Antonio, TX., Facultad de Ciencias
Veterinarias, UNLP, Argentina., CNR, Research
Area, Naples, ltaly. , State Key Laboratory of
Pharmaceutical Biotechnology, School of Li f e
Sciences, Nanj ing University, Nanjing, Jiangsu,
China. E-mail: iramrodriguez@gmail.com
Dr. Luis Encarnación Silva Martínez Profesor Asociado
"A" de Tiempo Completo adscrit o al laboratorio de
Paleobiología del Departament o de Ecología de la
Facultad de Ciencias Biológicas de la Universidad
Autónoma de Nuevo León. Licenciatura en Biología
en la FCB, UANL, Titulado de Maestría y Doctorado
en Ciencias con acentuación en V ida Silvestre y
Desarrollo Sustentable. Ha d irig ido 25 tesis de
licenciatura y actualmente dirige tres de doctorado
y una de maestría. Es autor de 8 publicaciones
de artículos científicos , de divulgación, edición
de dos manuales de pr ácticas de laboratorio. Ha
dirigido cuatro proyectos de investigación sobr e
Invertebrados fósiles, impartición de Unidades de
Aprendizaje de Paleobiología, Fisiografía y Climas,
Calidad de Uso y Manej o de Suelos.
Dr. Jorge Alberto V illarreal Garza Biólogo de la Facultad
de C iencias Biológicas, UAN L . Maestr o en
Ciencias, con la especialidad en genética (1981),
prof esor investigador, de departamento de
botánica. Cátedra a nivel Licenciatura en botánica
económica , botánica general. Especial ista
en p lantas medic inales como suplementos
al imenticios. Ha p r esentado 20 t r abaj os en
congresos nacionales e internacionales. Ha
dirigido 8 t esis de licenciatura y 6 de maest ría.
Dr. Larry David Wilson is a herpetologist with lengthy experience
inMesoamerica. Hewasbom in Taylorville, lllinois, United
States, and received his university education at the
University of lllinois at Champaign-Urbana (8 S degee)
and at Louisiana State University in Batan Rouge (M.S.
and Ph.D.degrees). He has authcred or co-authored o.ter
400 peer-reviewed papers and books on herpetology,
including two papers published in 2013 entitled "A
conservation r eassessment of the amphibians of
Mexico based on the EVS measure" and''A conservation

90

reassessment of the reptiles of Mexico based on
the EVS measure;· one in 2014 entit led "Snakes of
the genus Tontillo (Squamata: Colubridae) in Mexico:
taxonomy, distribution, and conservation; four in 2015
entitled ''A conservation reassessment of the Central
American herpetofauna based on the EVS measure;•
"The herpetofauna of Oaxaca, Mexico: composition,
physiographic distribution, and conservation status;•
"The herpetofauna of Chiapas, Mexico: composit ion,
distribution, and conservation;· and "A checklist and
key to the snakes of the Tontillo clade (Squamata:
Colubridae), with comments on taxonomy, d istribution,
and conservation;• and t hree in 2016 entitled "The
herpetofauna of Tamaulipas: composition, d istribution,
and conservation;• "The herpetofauna of Nayarit :
composit ion, d istribution, and conservation status;
and 'Toe herpetofauna of Nuevo León: composition,
distribution, and conservation'.' He is also a coauthor
of five 2017 papers entit led "The herpetofauna
of Jalisco, Mexico: composition, distribution, and
conservation status;• "The herpetofauna of the
Mexican Yucatan Península: composition, distribution,
and conservation status;'"The endemic herpetofauna
of Mexico: organisms of global significance in severe
peril;' "A system for categorizing the distribution of the
Mesoamerican herpetofauna;•and 'Toe herpetofauna
of Puebla, Mexico: composit ion, d istribution, and
conservation status;· and three 2018 papers entitled
"An integrative assessment of the taxonomic status
of putative hybrid leopard frogs (Anura: Ranidae)
from the Chortís Highlands of Central America,
with description of a new species;· the book chapter
"Conservation of herpetofauna in d isturbed habitats:
Preliminary survey results from the Sierra Madre del
Sur in Oaxaca, Mexico;· and "A new species of forest
snake of the genus Rhadinaea (Squamata: Dipsadidae)
from tropical montane rainforest in the Sierra Madre
del Sur of Oaxaca, Mexico'.' Larry is the senior editor
of Conservation of Mesoamerican Amphibians and
Reptiles and the co-author of seven of its chapters. His
other books include The Snakes ofHonduras, Middle
American Herpeto/ogy, The Amphibians of
Honduras, Amphibians &amp; Reptiles of the Bay /s/ands
and Cayos Cochinos, Honduras, The Amphibians and
Reptiles of the Honduran Mosquitia, and Guide to
the Amphibians &amp; Reptiles of Cusuco National Park,
Honduras. To date, he has authored or co-authored the
descriptions of 72 current ly recognized herpetofaunal
species, and seven species have been named in his
honor, including the anuran Craugastor /auraster, the
lizar d Norops w ilsoni, and the snakes Oxybe/is
wilsoni,Myriopho/is wilsoni, and Cerrophidion wilsoni.
Currently, Larry is an Associate Editor and Co-chair
of the Taxonomic Board for the j oumal Mesoamerican
Herpeto/ogy.

Facultad de Ciencias Biológicas UANL

��•

•

más verde

TRABAJAR

TRANSFORMAR

TRASCENDER

�</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </file>
  </fileContainer>
  <collection collectionId="407">
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="554004">
                <text>Biología y Sociedad</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="41">
            <name>Description</name>
            <description>An account of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="554005">
                <text>La revista Biología y Sociedad, nace en el 2018 que se mantiene activa y es una publicación de divulgación científica en formato electrónico de la Facultad de Ciencias Biológicas, Universidad Autónoma de Nuevo León. La filosofía de la revista es que los ciudadanos provistos de la mejor información posible tendrán la capacidad de tomar decisiones óptimas, con bases científicas, sobre diversas problemáticas. En consecuencia, los artículos publicados deberán estar escritos con claridad para un público amplio no especializado, por lo que se espera que los documentos remitidos para publicación estén acordes a la filosofía de esta publicación. Su frecuencia es semestral;  dirigida a transmitir conocimientos con la intención de lograr que permee dentro de la propia comunidad universitaria y fuera de ella. Publica trabajos de autores nacionales y extranjeros en español o inglés, basados sobre cualquier tema relacionado con las ciencias biológicas. La publicación de la revista cuenta con la participación de especialistas nacionales e internacionales como miembros del Comité Editorial.</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
  </collection>
  <itemType itemTypeId="1">
    <name>Text</name>
    <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
    <elementContainer>
      <element elementId="102">
        <name>Título Uniforme</name>
        <description/>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="554062">
            <text>Biología y Sociedad</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="97">
        <name>Año de publicación</name>
        <description>El año cuando se publico</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="554064">
            <text>2019</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="54">
        <name>Número</name>
        <description>Número de la revista</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="554065">
            <text>3</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="98">
        <name>Mes de publicación</name>
        <description>Mes cuando se publicó</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="554066">
            <text>Enero-Junio</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="101">
        <name>Día</name>
        <description>Día del mes de la publicación</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="554067">
            <text>1</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="100">
        <name>Periodicidad</name>
        <description>La periodicidad de la publicación (diaria, semanal, mensual, anual)</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="554068">
            <text>Semestral</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="52">
        <name>Volumen</name>
        <description>Volumen de la revista</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="584056">
            <text>2</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
    </elementContainer>
  </itemType>
  <elementSetContainer>
    <elementSet elementSetId="1">
      <name>Dublin Core</name>
      <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
      <elementContainer>
        <element elementId="50">
          <name>Title</name>
          <description>A name given to the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="554063">
              <text>Biología y Sociedad, 2019, Vol 2, No 3, Primer Semestre</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="39">
          <name>Creator</name>
          <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="554069">
              <text>Guzmán Velazco, Antonio, Director</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="49">
          <name>Subject</name>
          <description>The topic of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="554070">
              <text>Ecología y sustentabilidad</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="554071">
              <text>Biología contemporánea</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="554072">
              <text>Investigación</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="554073">
              <text>Divulgación científica</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="554074">
              <text>Ciencias de la salud</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="554075">
              <text>Alimentos</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="41">
          <name>Description</name>
          <description>An account of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="554076">
              <text>La revista Biología y Sociedad, nace en el 2018 que se mantiene activa y es una publicación de divulgación científica en formato electrónico de la Facultad de Ciencias Biológicas, Universidad Autónoma de Nuevo León. La filosofía de la revista es que los ciudadanos provistos de la mejor información posible tendrán la capacidad de tomar decisiones óptimas, con bases científicas, sobre diversas problemáticas. En consecuencia, los artículos publicados deberán estar escritos con claridad para un público amplio no especializado, por lo que se espera que los documentos remitidos para publicación estén acordes a la filosofía de esta publicación. Su frecuencia es semestral;  dirigida a transmitir conocimientos con la intención de lograr que permee dentro de la propia comunidad universitaria y fuera de ella. Publica trabajos de autores nacionales y extranjeros en español o inglés, basados sobre cualquier tema relacionado con las ciencias biológicas. La publicación de la revista cuenta con la participación de especialistas nacionales e internacionales como miembros del Comité Editorial.</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="45">
          <name>Publisher</name>
          <description>An entity responsible for making the resource available</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="554077">
              <text>Universidad Autónoma de Nuevo León, Facultad de Ciencias Biológicas</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="37">
          <name>Contributor</name>
          <description>An entity responsible for making contributions to the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="554078">
              <text>León González, Jesús Ángel, de, Editor Responsable</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="554079">
              <text>García Garza, María Elena, Editor Técnico</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="40">
          <name>Date</name>
          <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="554080">
              <text>01/01/2019</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="51">
          <name>Type</name>
          <description>The nature or genre of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="554081">
              <text>Revista</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="42">
          <name>Format</name>
          <description>The file format, physical medium, or dimensions of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="554082">
              <text>text/pdf</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="43">
          <name>Identifier</name>
          <description>An unambiguous reference to the resource within a given context</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="554083">
              <text>2020096</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="48">
          <name>Source</name>
          <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="554084">
              <text>Fondo Universitario</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="44">
          <name>Language</name>
          <description>A language of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="554085">
              <text>spa/eng</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="46">
          <name>Relation</name>
          <description>A related resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="554086">
              <text>http://www.fcb.uanl.mx/bys/#</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="86">
          <name>Spatial Coverage</name>
          <description>Spatial characteristics of the resource.</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="554087">
              <text>San Nicolás de los Garza, N.L., México</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="68">
          <name>Access Rights</name>
          <description>Information about who can access the resource or an indication of its security status. Access Rights may include information regarding access or restrictions based on privacy, security, or other policies.</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="554088">
              <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="96">
          <name>Rights Holder</name>
          <description>A person or organization owning or managing rights over the resource.</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="554089">
              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
      </elementContainer>
    </elementSet>
  </elementSetContainer>
</item>
