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                  <text>Vol 3 No.6 , segundo semestre 2020

�Una publicación de la
U NIVERS I DAD AUTÓNOMA DE NUEVO LEÓN
Mtro. Rogelio G. Garza Rivera
Rector
Dr. Santos Guzmán López
Secretario General
QFB. Emilia Edith Vásquez Farías
Secretario Académico
Dr. Celso José Garza Acuña
Secretario de Extensión y Cultura
Lic. Antonio Ramos Revillas
Director de Publicaciones
Dr. José Ignacio González Rojas
Director de la Facultad de Ciencias Biológicas

Cuerpo Editorial de Biologfa y Sociedad
Dr. Jesús Ángel de León González
Editor en Jefe
Dra. María Elena García-Garza
Editor Técnico

Editores adjuntos:
Dr. Juan Gabriel Báez-González
Alimentos
Dr. Sergio l. Salazar-Vallejo
Dra. Evelyn Patricia Ríos-Mendoza
Biología Contemporánea
Dr. Sergio Arturo Gal indo-Rodríguez
Dra. Martha Guerrero-Olazarán
Biotecnología
Dr. José Ignacio González-Rojas
Dr. Eduardo Alfonso Rebollar-Téllez
Ecología y Sustentabilidad
Dr. Reyes S. Tamez-Guerra
Dr. lram P. Rodríguez-Sánchez
Salud

CONTENIDO

Jorge Ortega Villegas
Diseñador Gráfico

EDITORIAL

M.C. Alejandro Peña Rivera
Desarrollo y Diseño Gráfico, Web
lng. Jorge Alberto !barra Rodríguez
Página web

SECCION BIOLOGÍA CONTEMPORÁNEA

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BIOLOGÍA Y SOCIEDAD, año 3 , No. 6, segundo semestre de 2 020,
es una Publicación semestral editada por el Universidad Autónoma
de Nuevo León, a través de la Facultad de Ciencias Biológicas. Av.
Universidad s/n, Cd. Universitaria San Nicolás de los Garza. Nuevo León,
www.uanl.mx, biologiaysociedad@uanl.mx Editor responsable: Dr.
Jesús Angel de León González. Número de Reserva de Derechos al Uso
Exclusivo No. 04-201 7-060914413700-203, Ambos otorgados
por el Instituto Nacional de Derecho de Autor. Responsable de la ult ima
actualización de este número: y fecha: Dr. Jesús Angel de León González,
de fecha 18 de septiembrede 2018. ISSN en trámite. Las opiniones y
contenidos expresados en los artículos son responsabilidad exclusiva
de los autores y no necesariamentere flejan la postura del editor de la

~~fu
Queda prohibida la reproducción total o parcial, en cualquier
forma o medio, del contenido de la publicación sin previa
autorización.

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LAS SERPIENTES VENENOSAS DEL
NORESTE DE MÉXICO l. CANTIL DE
TAYLOR (Agicistrodon tayloríl

5

RIQUEZA Y ABUNDANCIA DE BATOIDEOS
DE LA ISLA ESPIRITUSANTO, FOLFO DE
CALIFORNIA

16

REVISONES TAXONÓMICAS, CIENCIA DE
FRONTERA Y PROGRAMAS NACIONALES

26

SECCIÓN ECOLOGÍA Y SUSTENTABILIDAD
INTERACCIONES BIOLÓGICAS, UN
COMPONENTE POCO CONOCIDO DE
LA BIODIVERSIDAD DE ISLA CATALINA,
GOLFO DE CALIFORNIA

34

FAUNA SILVESTRE DE LA RESERVA DE LA
BIÓSFERA DE MAPIMÍ: HISTORIA NATURAL
Y RETOS PARA SU CONSERVACIÓN

41

CAMARONES CARÍDEOS DE TAMAULIPAS

48

FILANTROPÍA ECOLÓGICA, TRABAJO Y
VISIÓN DE UN SABINENSE

58

SOBRE LOS AUTORES

61

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I número 6 de Biología y Sociedad se ha completado en medio de
la contingencia sanitaria derivada de la pandemia del COVID en
prácticamente todo el mundo. Hasta el momento, en México las cifras
oficiales han sido más que alarmantes, alcanzando arriba de 805,000
infectados y más de 83,000 lamentables desesos. Por esta razón, en la
introducción a este Editorial hacemos votos para que nuestros lectores,
nuestros autores y ca-autores, así como nuestro Cuerpo Editorial se
encuentren todos bien y con salud.

E

Este número 6 de Biología y Sociedad esta constituido por siete artículos
interesantes. En la sección de Biología Contemporánea, Manuel de Luna y
colaboradores nos muestran diversos aspectos sobre la serpiente denominada
"Cantil de Taylor·: un crotalo endémico del Noreste de México, en este trabajo
nos muestran aspectos morfológicos, su historia taxonómica, y hábitat, entre
otros puntos de la vida de estas interesantes serpientes. Yanet Sepúlveda de
la Rosa y colaboradores abordan un tema muy importante, las poblaciones de
mantarayas (Batoideos) y su pesquería en la Isla Espíritu Santo, en el Golfo
de California, determinando cual de estas especies son vulnerables y cuales
podrían presentar mayor resiliencia ante presiones de la pesca artesanal. Por
último, Sergio l. Salazar-Vallejo y Norma Emilia González Vallejo nos explican
en cuatro pasos como insentivar un programa nacional en taxonomía biológica,
destacando la importancia de realizar revisiones globales para clarificar el
estatus taxonómico de las especies.
En la sección Ecología y Sustentabilidad, Francisco J. García de León y
Gustavo Arnaud Franco nos describen tres interacciones biológicas ocurridas
en Isla Catalana, en la ANP de Bah/a de Loreto, Golfo de California, una
entre hormigas y garambullos, otra entre arañas y la biznaga gigante, y una
más entre murcielagos y cardones. En otro trabajo, Sandra H. MonteroBagatella y colaboradores, nos describe la Reserva de la Biósfera de Mapimí,
los principales grupos de vertebrados y sus especies más emblemáticas en
el área, as/ como los beneficios hambientales que proveen y sus principales
amenazas. María Concepción Jordán-Hernández y Gabino Rodríguez Almaraz,
presentan un interesante trabajo sobre los camarones carídeos de Tamaulipas,
destacando el estado actual del conocimiento de estos invertebrados para esa
zona, su importancia, principales amenazas y acciones para su conservación
entre otros temas. Por último, el Dr. lram Pablo Rodríguez Sanchez resalta
mediante una entrevista, el lado filantrópico de un miembro de una comunidad
del norte de Nuevo León, y su interés por la reforestación.
Reiterando nuestros más sinceros deseos de salud y bienestar, va nuestro
agradecimiento a quienes hacen posible que Biología y Sociedad siga
manteniendose como un foro de divulgación científica, puesto al alcance
de cualquier persona, sin importar su especialización en los diversos temas
tratados, a pesar de encontrarnos en plena contingencia sanitaria. Autores,
revisores anónimos e integrantes del Cuerpo Editorial. gracias a todos
ustedes.

# DR.. JESÚS ANGEL DE
LEÓN-GONZÁLEZ
Editor en Jefe

��LAS SERPIENTES
VENENOSAS DEL
NORESTE DE MÉXICO l.
CANTIL DE TAYLOR
(AGKISTRODON TAYLORI)
I MAN UEL D E LUNA'. ROBERTO GARCÍA-BARR IOS'.
ERIC ABDEL RJVAS-MERCADO2
DAVID LAZCAN~VILLAREAP Y DANIEL MONTOYA-FERRER'

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Palabras clave: Pichicuata, metapil, navaca, tepoxo,
navaja, rabo/cola de hueso
Key words: Pichicuat a, metapil, navaca, navaja, rabo/
cola de hueso

Universidad Autónoma de Nuevo León, Facultad de Ciencias Biológicas.
Laboratorio de Entomología y Artrópodos 1 •
Laboratorio de Herpetología 3•
Facultad de Medicina. Departamento de Farmacologla y Toxicologla2
Autor de correspondencia: scolopendra94@gmail.com

6, segundo semestre 2020

5

�RESUMEN
ste artículo compila información sobre diferentes aspectos de la biología del
cantil de Taylor (Agkistrodon taylori), un crótalo endémico de México que puede
encontrarse en los estados de Hidalgo, Nuevo León, San Luis Potosí, Tamaulipas
y Veracruz, donde habita en matorral submontano y bosque tropical subcaducifolio.
Específicamente, este artículo trata sobre su descripción morfológica, historia
taxonómica, distribución, hábitat, comportamiento, dieta, reproducción, veneno y
conservación.

E

THE VENOMOUS SNAKES OF NORTHEAST
MEXICO l .
TAYLOR'S CANTIL (AGKISTRODON TAYLORI)
ABSTRACT
This article compiles information on different aspects of the biology of the Taylor's
cantil (Agkistrodon taylori), a pit viper endemic to Mexico which can be found in the
states of Hidalgo, Nuevo Leon, San Luis Potosi, Tamaulipas and Veracruz, where it
inhabits thornforest and deciduous tropical forest. Specifically, this article deals with
its morphological description, taxonomic history, distribution, habitat, behavior, diet,
reproduction, venom and conservation.

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1-

1NTRODUCCIÓN

superior de la cabeza se encuentran grandes escamas a
forma de placas (Campbell y Lamar, 2004).

Viperidae es una familia de serpientes venenosas
cuyos miembros son comúnmente llamados "víboras"
("vipers·: en idioma inglés); el nombre proviene muy
probablemente del latín vivus debido a que las
víboras, en su mayoría, no ponen huevos sino que dan
a luz a crías vivas (Gotch, 1 986). Entre las víboras se
reconocen tres subfamilias: Azemiopinae, que incluye
a las víboras de Fea las cuales son nativas de varios
sistemas montañosos del sudeste de Asia; Viperinae,
que incluye a las víboras verdaderas las cuales son
nativas de África, Europa y algunas partes de Asia,
y Crotalinae, que incluye a los crótalos los cuales son
nativos de América, Asia y algunas partes de Europa
(Campbell y Lamar, 2004). Los crótalos pueden
diferenciarse de víboras pertenecientes a las otras
dos subfamilias debido a la presencia de una fosa
termoreceptora, llamada fosa loreal, a cada lado de
la cabeza, ubicada entre el ojo y la narina (Campbell y
Lamar, 2004).

Ex isten dos especies confirmadas del género
Agkistrodon que habitan los estados del noreste de
México: el cantil de Taylor Agkistrodon toylori (Figs.
1-2) que habita zonas tropicales y subtropicales del
sur de Nuevo León y Tamaulipas, y la cabeza de cobre
de bandas amplias Agkistrodon loticinctus (Fig. 3) que
habita zonas semidesérticas del norte de Coahuila
(Campbell y Lamar, 2004; Lemes-Espinal y Smith,
2016; Nevárez-de-los-Reyes et al. 2016; Terán-Juárez
et o/. 2016). Contreras-Arquieta y Lazcano (1995)
mencionan la posibilidad de que el mocasín de agua
Agkistrodon piscivorus (Fig. 4), presente en Texas,
EE.UU., pudiera estar presente en el Río Bravo o sus
afluentes al norte de los tres estados del noreste de
México, sin embargo, su presencia no se ha confirmado;
a su vez, también mencionan que A. laticinctus pudiera
distribuirse en Nuevo León, pero igual que el anterior
caso, esto tampoco se ha confirmado.

En el noreste de México se reportan cuatro géneros de
crótalos: Agkistrodon con dos especies, Bothrops con
una especie, Crotalus con nueve especies y Sistrurus
con una especie (Lemes- Espina l y Smith, 2016;
Nevárez-de-los-Reyes et al. 2016; Terán-Juárez et al.
2016). Agkistrodon puede fácil mente diferenciarse
de Crotalus y Sistrurus debido a que carece de l
característico cascabel y de Bothrops en que en la parte

Agkistrodon toylori (Figs. 1 -2) puede diferenciarse
de A. loticinctus en que presenta líneas claras en
los laterales de la cabeza y en que tiene un patrón
con bandas negras y grises, a menudo decorado de
amaril lo o anaranjado; en contraste, A. loticinctus
(Fig. 3) no presenta líneas claras en los laterales de
la cabeza y es de tonalidad rojiza (Campbell y Lamar,
2004). Agkistrodon taylori difiere de A. piscivorus en

Biología y Sociedad nº 6, segundo semestre 2020

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�que presenta una escama loreal y su cuerpo es gris
claro o negro, con un patrón bandeado muy marcado
tanto en adultos como en juveni les donde las bandas
claras a menudo presentan tonalidades amarillentas
en la parte inferior y ventral; en contraste, A.
piscivorus (Fig. 4) carece de escama lorea l y los
adultos presentan un cuerpo usualmente marrón de
manera uniforme o con bandas oscuras usualmente
difuminadas, mas notorias en ejemplares juveniles
(Campbell y Lamar, 2004).
Localmente, a A. taylori se le llama metapi l,
pichicuata (nombre que también recibe la serpiente
hocico de marrano mexicana Heterodon kennerlyi en
Nuevo León), navaca o navaja (nombres que también
recibe la boa constrictor común Boa imperator en
Tamaulipas) o tepoxo (nombre que también reciben
los crótalos sa ltadores del género Metlapilcoatlus
en Veracruz).

D ESCRIPC IÓN DE LA ESPECIE
Agkistrodon taylori es un crótalo que alcanza
60-90cm de largo, con un máximo reportado de
96cm (Campbell y Lamar, 2004; Gloyd y Conant,
1990). Cada lado de la cabeza, que es fuertemente
triangular, porta un notorio par de rayas de color
claro; ventralmente la cabeza tiene marcas blancas
y amarillas. El cuerpo presenta de 11 a 16 bandas
oscuras irregularmente delineadas con series
diagonales de escamas amarillas y blancas, entre
estas, el color varía pero es generalmente gris, gris
oscuro, negro o marrón; la coloración depende mucho
del sexo y edad del ejemplar (Campbe ll y Lamar,
2004 ; Gloyd y Conant, 1 990). La cola es larga y
esbelta y representa 1 3 -18% de la longitud tota l
de los machos y 1 6-19% de la longitud tota l de
las hembras; la cola es usualmente de color marfil,
amarillo, amarillo verdoso o verde (Campbell y Lamar,
2004; Gloyd y Conant, 1 990).
Se trata de una especie sexualmente dimórfica, los
machos son mas oscuros y los colores brillantes de
sus cuerpos se encuentran usualmente restringidos a
la parte inferior de sus laterales (Fig. 1); las hembras,
por su parte, son más claras en coloración y los colores
brillantes pueden ser vistos hasta la región dorsa l
(Campbell y Lamar, 2004; Gloyd y Conant, 1 990) (Fig.
2). Los juveniles de la especie son de colores muy claros
mientras que los ejemplares viejos, especialmente
los machos, suelen tornarse uniformemente negros
(Campbell y Lamar, 2004; Gloyd y Conant, 1990).
En cuanto a escamación, esta especie presenta escama
loreal y usualmente cuenta con nueve grandes escamas
simétricas en la parte superior de la cabeza, aunque
las posteriores pueden presentarse fragmentadas
(Campbell y Lamar, 2004; Gloyd y Conant, 1 990).
Presenta 7-9 supralabiales, 9 -12 infralabiales, 23
(raramente 2 1) filas de escamas a la mitad del cuerpo,
123-137 ventrales en machos, 130-1 38 ventrales
en hembras, 45-56 subcaudales en machos y 40-4 7
subcaudales en hembras (Campbell y Lamar, 2004).
Biología y Sociedad nº 6, segundo semestre 2020

2

H ISTORIA TAXONÓMICA
Agkistrodon taylori fue descrita originalmente por
Burger y Robertson (1951) como una subespecie del
cantil mexicano Agkistrodon bilineatus, el nombre
de la especie es en honor al herpetólogo americano
Edward Harrison Taylor (1 889-1978). Así permaneció
como subespecie hasta que Parkinson et al. (2000)
la elevaron como especie con base en re laciones
filogenéticas, morfológicas, divergencia molecular y
alopatría.

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Blair et al. (1 997) reportaron un ejemplar depositado en
el West Texas A.&amp;M. University Natural History Museum
colectado en Palma Sola, Veracruz, mismo ejemplar
el cual Smith y Chiszar (2001) usaron de holotipo
para describir a la subespecie Agkistrodon bi/ineatus
lemosespinali la cual Campbell y Lamar (2004) vuelven
sinónimo de A. taylori. Bryson y Mendoza-Quijano
(2007) hacen comentarios sobre la validez de A. b.
lemosespinali y contradicen que sea un sinónimo de
A. taylori con base a que los rasgos aún visibles en el
deteriorado espécimen tipo de A. b. lemosespinali no
corresponden con A. taylori, siendo más afines a A.
bilineatus.

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DI STRIBUCIÓN

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Los ejemplares usados en la descripción original
fueron un macho joven de Vi llagrán, Tamaulipas y
un macho adulto de Linares, Nuevo León (Burger y
Robertson, 1951). Smith y Darling (1 952) reportan
un ejemplar para Llera de Cana les, Tamau lipas.
Martín del Campo (1953) menciona un ejemplar del
Cerro de las Mitras, Nuevo León, sin especificar el
municipio. Martin (1 958) menciona que encontró
tres especímenes de esta especie cerca de Chama!,
una localidad ubicada en los municipios de Antiguo
Morelos y Ocampo, Tamaulipas. Burchfield (1982)
menciona un nuevo reporte para Allende, Nuevo León
y varios ejemplares que colectó en Aldama y Soto
la Marina, Tamaulipas. Gloyd y Conant (1 990) dan a
conocer el primer registro de la especie en San Luis
Potosí, proveniente de El Naranjo así como también
mencionan las localidades específicas de algunos de
los especímenes colectados por Burchfield (1982)
las cuales no fueron deta lladas en su publicación
original. Tovar-Tovar y Mendoza-Quijano (2001) dan a
conocer el primer registro de la especie en Hidalgo,
proveniente de At lapexco. Bryson y MendozaQuijano (2007) dan a conocer el primer registro para
Veracruz, proveniente de Tantoyuca y reportan otro
registro para Hida lgo proveniente de Huejutla de
Reyes. Terán-Juárez y García-Padilla (201 4) reportan
dos ejemplares, uno de Victoria y el otro de Gómez
Farías, ambos del estado de Tamaulipas. FernandezBadillo et al. (2016) reportan un individuo de San
Felipe Orizatlán, Hidalgo.
Gracias a todos estos registros se sabe que esta
especie es endémica de México y se distribuye en
los estados de Hidalgo, Nuevo León, San Luis Potosí,
Tamaulipas y Veracruz (Fig. 5).
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Figura 5 . Mapa de México
mostrando los estados (en
rojo) en los que se dist ribuye
Agkistrodon toylori. Creado en
www.simplemappr.net.
Figura 6 . Cantil de Taylor
Agkistrodon toylori, ejemplar
hembra. Municipio de Huejutla de
Reyes, Hidalgo, México. Foto de
Leonardo Femández Badillo del
Herpetario X-Plora Reptilia, usada
con autorización.
Figura 7 . Cantil de Taylor
Agkistrodon toylori, ejemplar
hembra. Municipio de Ocampo,
Tamaulipas, México. Foto de
Sergio A Terán Juárez, usada con
autorización.

10

Facultad de Ciencias Biológicas I UANL

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Figura 8 . Cantil de Taylor
Agkistrodon toylori, ejemplar
hembra, atropellada en el
proceso de consumir un
ortóptero (probablemente de
la famil ia Rhaphidophoridae
o Tettigoniidae). Municipio de
Ciudad Victoria, Tamaulipas,
México. Foto de Ricardo
Ramtrez Chaparro, usada con
autorización.

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H ABITAT
Burchfield (1982) menciona que el hábitat preferencial
de esta especie es el ecotono entre matorra l
submontano y bosque tropical subcaducifolio y
que prefiere los afloramientos de piedra caliza con
vegetación cuyo dosel sea mas o menos abierto. Entre
las plantas más prevalentes en el área de distribución
de esta especie en Tamaulipas, Burchfield (1982)
menciona: ébano Ebenopsis ebono, mezquite Prosopis
julifloro, indio desnudo Bursero simorubo, higueras
Ficus sp., nopales Opuntio sp., mala mujer Cnidoscolus
multi/obus, uña de gato Acacia wrightii, espino Acacia
berlondieri, chaparro prieto Acacia rigidulo, palmito
mexicano Sobo/ mexicano, bromelias epífitas Tillondsio
y bromelias terrestres Bromelio sp.
Una contribución importante a la biogeografía de la
especie es el modelado de nicho ecológico realizado por
Fernández-Badillo et o/. (2016).

C OMPORTAMIENTO
Se trata de una especie crepuscular o nocturna
que muestra mayor actividad durante las lluvias,
es más comúnmente observada en los meses de
octubre a marzo (Campbell y Lamar 2004; Gloyd y
Conant, 1990). Es un depredador de emboscada
que usualmente se encuentra escondido entre
la hojarasca (Fig. 6), uti liza una técnica llamada
caudal luring la cual consiste en menear su cola
como señue lo para atraer a presas potenciales
(Strimple, 1 995). Burchfield (1982) menciona que A.
toylori utiliza el refugio creado por las hojas espinosas
de las bromelias terrestres como guaridas contra
mamíferos depredadores (Fig. 7).
Al ser una serpiente robusta de cuerpo corto, no
puede escapar de manera rápida, por lo que si se le
confronta asumirá una postura defensiva: se aplana
y mueve su cola rápidamente para distraer a su
atacante, entretanto, puede moverse de un lado a otro
rápidamente, abriendo la boca y lanzando mordidas
Biología y Sociedad nº 6, segundo semestre 2020

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en el proceso, a veces esto se realiza tan rápido que
la serpiente se impulsa del suelo (Campbell y Lamar
2004).

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Los machos de esta especie hacen combates en los
cuales compiten por la dominancia de un territorio o
acceso a una hembra (Gloyd y Conant, 1 990).

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DI ETA
Poco se sabe de la dieta natura l de esta especie.
Burchfield (1982) reporta "restos de saltamontes y
pelo de mamífero" en excretas y en dos casos que hizo
regurgitar a ejemplares silvestres, obtuvo el cuerpo de
un ratón espinoso mexicano Heteromys irrorotus y un
ratón de patas blancas Peromyscus leucopus.
En cautiverio se reporta que los adultos de esta
especie aceptan ratones domésticos mientras que los
juveniles aceptan peces (sin especificar de qué tipo);
se conoce una instancia de canibalismo en la que una
hembra adulta consumió un macho con el que compartía
encierro (Gloyd y Conant, 1 990).
Se encontró una hembra (Fig. 8) la cual fue atropellada
en el proceso de consumir un ortóptero, ni el ejemplar
ni la presa fueron co lectados pero por la foto es
posible identificar que el ortóptero en cuestión era una
hembra de alguna especie perteneciente a la familia
Tettigoniidae o Rhaphidophoridae.

R EPRODUCCIÓN
Como la mayoría de las víboras, se trata de una especie
ovovivípara que da a luz a crías vivas. Cópulas han sido
observadas en diciembre, noviembre, enero y febrero
y se han observado el nacimiento de 3 -10 crías en
los meses de mayo a septiembre, las crías miden 1 8 27cm y pesan 7.2-14.79 (Gloyd y Conant, 1990). Se
ha reportado el nacimiento de gemelos los cuales fueron
más pequeños que sus hermanos, tanto en largo como
en peso (Titus y Foster, 2015).
11

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CON SERVAC IÓN

Dado que las manifestaciones clínicas y el grado de
severidad de la intoxicación dependen de diversos
factores resultando en variación, en términos generales
cuando el veneno de A. taylori es inoculado en el
humano a través de una mordedura, en un principio,
producirá efectos locales: dolor, sangrado, así como
inflamación y edema progresivo desde la zona de
mordedura (grado I o leve), sin tratamiento se puede
presentar además, ampollas, equimosis, respuesta
inflamatoria s istémica, hematuria, oligoanuria, caída
de presión arterial, náuseas, vómitos (grado 111 o severo)
e incluso, dermonecrosis, sin u lceración, síndrome
compartimenta!, respuesta inflamatoria s istémica,
falla orgánica múltiple (grado IV o grave) (SánchezVillegas, 2015). Agkistrodon taylori posee veneno tipo 1
(actividad de las metaloproteasas del veneno alta y baja
letalidad, &gt; 1.0 mg/g ratón) de acuerdo a la tipificación
propuesta por Mackessy (2008). Possani et al. (1980),
reportaron parte de la composición del veneno y
actividades biológicas como: leta lidad, hemólisis
y actividades enzimáticas (hidrolasa, fosfolipasa,
proteolítica); sin embargo, sus resultados provienen
de muestras de un ejemplar de localidad desconocida
proveniente del Zoológico Gladys Porter de Brownsville,
Texas. Posteriormente, Lomonte et al. (2014) realizaron
una comparación entre los proteomas reporta dos
para las diferentes especies y subespecies del género
Agkistrodon. La composición del veneno de A. taylori
resul tó muy similar a la de A. bi/ineatus, A. conanti, A.
contortrix, A. howardgloydi, A. laticinctus y A. piscivorus.

La conservación de las serpientes por med io de
educación ambiental es un gran y complejo desafío
debido al miedo y la desinformación los cuales llevan
a que la opción más frec uente sea darle muerte al
ejemplar apenas es divisado (Figs. 9 y 1 0). Este miedo
es aún más intenso en el caso de serpientes que se
saben que presentan venenos de importancia médica,
puesto que son inmediatamente reconocidas como un
peligro para la gente y sus animales domést icos y son
por ende eliminadas (Fernández-Badillo et al. 201 9).

Las dos fam ilias de proteínas de mayor abundancia
en el veneno de A. taylori (así como en el resto de
especies y subespecies del género Agkistrodon) son,
las fosfolipasas A 2 34% y metaloproteasas 30%, y en
menor proporción se encuentran otros componentes
como : serinproteasas, L- aminoácido ox i dasas ,
desintegrinas, proteínas t ipo lectina C, factor de
crecimiento nervioso, proteínas secretoras ricas en
cisteína, factor de crecimiento de endotelio vascular,
albúmina y otros péptidos (Lomonte et a/. 2014),
todos ellos, componentes reportados en la mayoría
de serpientes de la fa milia V iperidae. Componentes
asociados con mayor letalidad como la crotamina y
crotoxina no han sido reportados para esta especie.

Para la conservación de los cantiles, Porras et al. (2013)
recomiendan que se deben evaluar las poblaciones
de todas las especies en cada loca li dad en la que
se las reportan, desarrollar planes de manejo para
determinar si se distribuyen dentro de áreas protegidas
y establecer colonias en cautiverio las cuales puedan en
un futuro ayudar a la recuperación de las poblaciones
silvestres.
Gracias al modelado de nicho realizado por FernándezBadillo et al. (2016) así como los reportes de la especie,
se conocen las zonas donde A. taylori se distr ibuye.
En el noreste de México esto incluye Áreas Naturales
Protegidas (ANPs) importantes tales como el Parque
Nac iona l Cumbres de Monterrey y la Reserva de
la Biósfera "El Cielo", entre otras menos conocidas
y de menor extensión. Desgraciadamente, pese a
encontrarse bajo la categoría de "Amenazada" por la
NOM- 059-SE MARNAT-2010 y ser una especie de
coloración atractiva (Fig. 11), no existen evaluaciones
poblacionales así como tampoco Unidades de Manejo
para la Conservación de la Vida Silvestre (UMAs) que
trabajen con esta especie.

AGRA DECIMIENTOS
Se agradece en gran manera a Diego Almaráz Vida!,
Javo Olivos, Scott Delony, Nigel Smith, Ricardo Ramírez
Chaparro, Pedro Ángel Lara Arguelles, Luis Enrique
Martínez Hernández, Leonardo Fernández Badillo del
Herpetario X-Plora Reptilia, Sergio A. Terán Juárez y
Cesar A. Arcardia Hernández por autorizar el uso de sus
fotos en este artículo♦

Figura 9 . Cantil de Taylor Agkistrodon toylori. ejemplar hembra,
muerta por acción humana. Municipio de Tempoal. Veracruz, México.
Foto de Pedro Ángel Lara Arguelles. usada con autorización.
Figura 10. Cantil de Taylor Agkistrodon toylori, ejemplar juvenil,
muerto por acción humana. Municipio de Ciudad Valles. San Luis
Potosí. México. Foto de Luis Enrique Martínez Hernández. usada con
autorización.
Figura 11. Cantil de Taylor Agkistrodon tay/ori, ejemplar juvenil.
Municipio de Altamira, Tamaulipas, México. Foto de César A ArcadiaHernández, usada con autorización.

12

Facultad de Ciencias Biológicas I UANL

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Biología y Sociedad nº 6, segundo semestre 2020

13

�LITERATURA CITADA

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BIOLOGIA CONTEMPORANEA

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Palabras clave: Batoideos, pesca artesanal,

abundancia, riqueza, vulnerabilidad, resiliencia,
Isla Espíritu Santo, Golfo de California.
Keywords: Batoids, artisanal fishing, abundance,

richness, vulnerability, resilience, Espíritu Santo
lsland, Gulf of California.

RESUMEN
I Golfo de California alberga una extraordinaria diversidad y abundancia de
peces batoideos, también conocidos como rayas y mantarrayas. La pesca
artesanal de estos organismos es una actividad sumamente importante
para el desarrollo socioeconómico del país y la participación de sus integrantes
representa un valioso aporte para los estudios de fauna marina. Por esta razón,
el presente trabajo se enfocó en estudiar por primera vez la abundancia y
riqueza de batoideos que son capturados regularmente por la pesca artesanal
en la Isla Espíritu Santo y, además, determinar cuales de estas especies
se encuentran categorizadas como vulnerables y cuales podrían presentar
mayor resiliencia ante presiones pesqueras. De las 13 especies de batoideos
previamente reportadas para la Isla Espíritu Santo, se adicionaron cuatro
especies nunca antes registradas en la región: la raya de Vélez (Rostrorojo
velezi), la raya guitarra punteada (Pseudobotos gloucostigmus), la raya redonda
de Cortéz (Urobotis mocu/otus) y la manta mobula (Mobu/o mobulor). Además, se
det erminaron cuatro especies dominantes: la manta enana (Mobu/o munkiono).
la raya diamante (Hypanus dipterurus), la raya eléctrica (Norcine entemedor) y la
raya tecolote o chucho (Rhinoptero steindochneri), de las cuales se sugiere que
la raya tecolote podría presentar una mayor vulnerabilidad ante las presiones
pesqueras, mientras que la raya eléctrica una mayor resiliencia. Este trabajo
representa una importante contribución al conocimiento de la abundancia
y riqueza de batoideos en la Isla Espíritu Santo y para el manejo efectivo de
los recursos pesqueros y la conservación de especies marinas. Sugerimos
seguir estudiando estos organismos para determinar sus niveles de resiliencia
y vulnerabilidad con el fin de mejorar los sistemas de control de pesquerías y
evitar la sobreexplotación de especies marinas.

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A BSTRACT
The Gulf of California is home to an extraordinary diversity and abundance
of batoid fishes, also known as stingrays and rays. The artisanal fishing of
batoids in this region is an important activity that contributes to Mexico's socioeconomic development, and fishermen's participation represents a valuable
contribution to the studies of marine fauna. For this reason, the present
work focuses on assessing for the first time the abundance and richness of
batoids that are regularly caught by artisanal fisheries in the Espíritu Santo
lsland and determining which species are currently categorized as vulnerable
and which could present greater resilience to fishing pressures. Of the 13
species of batoids previously reported for the lsland of Espíritu Santo, four
species, Rostrorojo velezi, Pseudobotos gloucostigmus, Urobotis mocu/otus
and Mobulo mobulor, were incorporated to the list and four dominant species
were determined: the pygmy devil ray (Mobu/o munkiono), the diamond stingray
(Hyponus dipterurus), the Cortez electric stingray (Norcine entemedor) and the
Pacific cownose ray (Rhinoptero steindochneri). Of these species, the Pacific
cownose ray is suggested to exhibit a higher vulnerability toward the pressure
of fisheries and other human activities, while the Cortez electric stingray is
considered to possess greater resilience. This work represents a significant
contribution to the knowledge of the abundance and richness of marine species
in the Espíritu Santo lsland and to the conservation of marine batoids and the
effective management of fishery resources. We suggest to continue studying
these organisms to determine the levels of resilience and vulnerability to
improve fisheries control systems and avoid overexploitation of marine species.
17

�1NTRODUCCIÓN

Los océanos son esenciales para la existencia de la vida
en el planeta, ya que cubren alrededor del 70.8% de
toda la superficie terrestre y producen cerca de la mitad
del oxígeno que respiramos (Snelgrove, 1999) Estos
importantes cuerpos de agua también son participantes
activos en la regulación del clima y en el ciclo del
carbono, absorbiendo una enorme cantidad del dióxido
de carbono que generamos diariamente (Heinze et o/.,
2015). Sus aguas son refugio temporal y permanente
de millones de especies, desde diminutos organismos
invisibles al ojo humano hasta el mamífero más grande
registrado en la historia. Por lo tanto, conocerlos,
explorarlos y aprovechar los recursos que nos aportan
de manera sostenible es y será esencial para conservar
su inmensa pero finita biodiversidad.
México es considerado uno de los países con mayor
diversidad marina (CONABIO et o/., 2007), resultado de
su ubicación geográfica y particulares características
fisiográficas, hidrológicas y biológicas (Benítez y Bellot,
2007). Su territorio se encuentra rodeado por dos
océanos: en el oeste por el Océano Pacífico y en el este por
el Atlántico. El Océano Pacífico cuenta con una importante
extensión conocida como el Golfo de California, también
llamado Mar de Cortés y bautizado como 'El Acuario del
Mundo' por el explorador Jacques-Yves Cousteau.
El Golfo de California, un mar ciento por ciento
mexicano compuesto por más de 900 islas e islotes
(CONANP, 2020), se ubica al noroeste de México
entre la península de Baja California y los estados de
18

Sonora y Sinaloa. Esta región resalta por sus aguas
altamente productivas que albergan una extraordinaria
diversidad y abundancia de especies marinas (Brusca,
201 0), entre ellas un grupo de vertebrados llamados
elasmobranquios, que incluye a los t iburones y
batoideos. Estos últimos, también conocidos como
rayas y mantarrayas, cuentan con un esqueleto formado
por cartílago y están perfectamente adaptados a zonas
costeras tanto pelágicas como bentónicas.
Los batoideos desempeñan funciones ecológ icas
sumamente importantes ya que contribuyen al
funcionamiento de los ecosistemas costeros y pelágicos
(Ferretti et o/., 2010) y a la dinámica y estructura de
comunidades bentónicas (VanBlaricom, 1982). Además,
algunas especies constituyen un importante componente
de los recursos pesqueros (Rocha-González, 2018) a
nivel global. Estos interesantes atributos han captado
la atención de pescadores desde principios de los años
noventa, posicionando a México como el país con las
mayores pesquerías de elasmobranquios en América
(Bonfil, 1994) y al Golfo de California como la región con
mayor producción pesquera del país (Brusca, 2010).

LA PESQU ERÍA

ARTESANAL RI BEREÑA

La pesca artesanal es un tipo de pesca tradicional de
baja escala que utiliza embarcaciones menores a 1 5
metros (FAO, 1986) y pocos recursos y tecnologías
para la captura de organismos marinos para consumo
humano (García, 2009). Esta actividad desempeña un
papel fundamental en la generación de ingresos a nivel
Facultad de Ciencias Biológicas I UANL

�local y nacional y contribuye a brindar alimento a miles
de mexicanos (Fernández-Rivera, 2018).
La pesca artesanal de batoideos en el Go lfo de
California ha evolucionado significativamente durante
las últimas décadas (Márquez-Farías y Blanco-Parra,
2006), generando empleos en diversas áreas, desde la
captura de organismos y comercialización de productos
hasta la fabricación y distribución de materiales (DOF,
2007). Por lo tanto, esta región cuenta con áreas
dedicadas específicamente a la pesca, consideradas
entre las más importantes en México (Lluch-Cota et o/.,
2007) y constituyen una actividad fundamental para su
desarrollo económico, social y cultural.
Esta actividad se practica en varias islas del Golfo
de Cal ifornia, especialmente en aquellas con alta
abundancia de organismos marinos, como la Isla
Espíritu Santo. Esta región es conocida por su increíble
riqueza biológica y se destaca por ser una de las
áreas con mayor diversidad de peces de importancia
ecológica y económica. Su singular topografía presenta
distintivas montañas submarinas y extensos arrecifes
rocosos que se transforman en hábitat, refugio y zonas
de reproducción, crianza y alimentación de numerosos
organismos marinos. Esto, junto con las corrientes
marinas que contribuyen al movimiento de nutrientes y
enriquecen las aguas de la isla, favorecen la riqueza de
especies en esta zona (Del Moral-Flores, 2010).
En áreas tan ricas como la Isla Espíritu Santo, la
pesca suele ser considerada como un enemigo para la

biodiversidad debido al impacto negativo que puede
tener en la fauna marina y sus hábitats (Ehemann et o/.,
2000) ya que suele haber una constante y desmedida
actividad de captura (Cinner y McClanahan, 2006). Sin
embargo, esto no es siempre acertado para la pesca
artesanal, ya que es considerada como una actividad
que utiliza, en cierta medida, los recursos de manera
sostenible (FAO, 201 6). un factor fundamental para la
conservación de la biodiversidad marina.

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Para conservar una especie, es esencial conocer su
historia de vida, la cual está definida por características
biológicas tales como el crecimiento, maduración,
reproducción y longev idad; y en general, por la
interacción entre ellos. Para entender la evolución de
estas importantes historias de vida, se han propuesto
estrategias como los modelos estructurados por
edades o estadios de desarrollo, los cuales consideran
información básica como edad, crecimiento, mortalidad
y fecundidad (Ramírez, 2002). A partir de esto, es
posible evaluar el efecto que tienen algunas actividades
humanas, como la explotación pesquera, sobre el
crecimiento de una población y determinar con mayor
precisión el papel que juegan los atributos de historia de
vida ante efectos como la pesca (FAO, 2003).

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Una pesca sostenible asegura que las poblaciones de
fauna se mantengan en niveles óptimos para asegurar su
sobrevivencia y, al mismo tiempo, que los ecosistemas en
donde habitan se conserven sanos y productivos (Hilborn,
2005). De esta manera, los pescadores artesanales
pueden transformarse en aliados al otorgárseles un rol en

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Biología y Sociedad nº 6, segundo semestre 2020

19

�las acciones de manejo para la protección y mantenimiento
de sus propios recursos (Campredon y Cuq, 2001). El
conocimiento y la práctica de los pescadores artesanales
cumplen un papel esencial en las investigaciones de
campo. Su vasto conocimiento empírico, obtenido
mediante años de convivencia con el océano y sus
habitantes, representa un valioso aporte al conocimiento
científico, especialmente en estudios de batoideos que,
aunque se han incrementado en años recientes (BurgosVázquez et o/., 201 7) continúan siendo subexplorados.
Debido a esto, nuestro equipo científico del Departamento
de Pesquerías y Biología Marina del Instituto Politécnico
Nacional de México en conjunto con la Fundación
SQUALUS y WCS Colombia, se adentró a un área de
esta importante zona para estudiar por primera vez la
abundancia y riqueza de batoideos que son capturados
regularmente por la pesca artesanal. Además,
investigamos cuales especies presentan una mayor
vulnerabilidad ante las presiones pesqueras y aquellas
que poseen una mayor resiliencia para poder evaluar el
efecto que tienen dichas actividades humanas sobre sus
poblaciones (Del Valle González-González et o/., 2020).

MÉTODOLOGÍA Y ZONA DE ESTUDIO
La Isla Espíritu Santo pertenece al complejo Insular
Espíritu Santo, un Área Natural Protegida ubicada en
el Golfo de California, frente a las costas de La Paz,
Baja California Sur. La investigación fue llevada a
cabo en la zona sur y sureste de esta isla, frecuentada
por pescadores ribereños para la pesca de batoideos
y tiburones.

sexado (por la presencia de órganos copuladores del
macho), pesado y medido por el grupo de biólogos que
participan en los acompañamientos de pesca.

RESULTADOS Y DISCUSIONES
RI QUEZA Y ABUNDANCIA DE BATOIDEOS
EN LA ISLA ESPÍRITU SANTO
La abundancia de una especie es uno de los parámetros
más relevantes en los modelos de captura y recaptura
(Chao, 2001) y un factor esencial en la mayoría de los
programas que involucran manejo y conservación de
poblaciones de fauna (Nichols y MacKenzie, 2004).
Los estudios de abundancia y riqueza de batoideos
en México han reportado 36 especies en total, de las
cuales 31 se encuentran distribuidas en la Bahía de la
Paz (Burgos-Vázquez et o/., 201 7)
En el 2017, se creía que habitaban solamente 1 3
especies de batoideos en la Isla Espíritu Santo (Ehemann
et o/., 201 7). Sin embargo, de acuerdo a los resultados
de este estudio, se sumaron cuatro especies al elenco: la
raya de Vélez o bruja (Rostrorojo ve/ezi), la raya guitarra
punteada (Pseudobotos g/oucostigmus), la raya redonda
de Cortéz (Urobotis mocu/otus) y la manta mobula (Mobulo
mobulor), siendo un total de 1 7 especies las que habitan
en las productivas aguas de esta isla. Esto posiciona
a la Isla Espíritu Santo como la isla con mayor riqueza
de especies de batoideos en todo el Golfo de California,
seguida por la Isla Cerralvo que alberga un total de 13
especies (Del Moral-Flores et o/., 2013).

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Durante esta invest igación, se documentó de
forma precisa las especies que son capturadas
con mayor frecuencia por los pescadores ribereños
de la Bahía de la Paz, BCS, durante poco más de
dos años consecutivos. Para esto, se realizaron
acompañamientos a los viajes de pesca con uno de los
pescadores más experimentados de la región: Don Juan
Higuera, ocasionalmente acompañado por su esposa y
su nieto Daniel - quien aprendió de él y decidió continuar
practicando esta importante labor.
La pesca artesanal no es tarea fácil, ya que requiere
de extensa mano de obra y tiempos de actividad
prolongados (Urciaga et o/., 2009). A través de años
de experiencia, Don Juan Higuera ha desarrollado y
perfeccionado todo un proceso metódico de captura.
En los caladeros de pesca, Don Juan extiende las redes
utilizadas para esta actividad, conocidas coloquialmente
como chinchorros agalleros, los cuales son tendidos
durante el atardecer y recuperados durante las primeras
horas del siguiente día.
Una vez recuperados los equipos de pesca, Don Juan
separa de la captura aquellas especies que legalmente
están permitidas capturar, mientras que aquellas que
están protegidas por leyes internacionales y nacionales
son puestas en libertad lo más pronto posible y
devueltas vivas al mar. Una vez separadas las especies
de interés, cada individuo es identificado, contabilizado,
20

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Océano Pacifico

Isla Espíritu
Santo

Bahía de
La Paz

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500

1,000 Km

110º20'0"W

Figura 3 . Zona de estudio: Isla Espíritu Santo, Golfo de California.
Crédito: Centro lnterdisciplinario de Ciencias Marinas, Instituto
Politécnico Nacional.
Facultad de Ciencias Biológicas I UANL

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En poco más de 20 viajes de pesca se capturaron más
de 2000 ejemplares, esto es, un promedio de 1 00
ejemplares por viaje de pesca (aunque hay ocasiones
en los que Don Juan regresa sin producto a La Paz).
pertenecientes a cuatro órdenes, 1 0 familias, 10
géneros y 15 especies, revelando la sorprendente
diversidad de batoideos que habitan en la Isla Espíritu
Santo.

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El orden mejor representado fue Myliobatiformes, con
seis familias, seis géneros y 11 especies habitando en
esta zona. Dentro de este orden, fue el género Urobotis
quien contribuyó con el mayor número de especies, con
tres representantes. Estas especies son sumamente
importantes en el funcionamiento del ecosistema, ya
que desempeñan un rol importante como depredadores
bentónicos (Oñate et o/., 2017). Sin embargo, las
rayas de este género no tienen importancia comercial,
por lo cual no son aprovechadas por los pescadores
artesanales.

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Los resultados también revelaron que existen especies
dominantes dentro de la Is la Espíritu Santo que
predominan durante todo el año, con variaciones
estacionales en su abundancia. Estas especies son:
la manta enana (Mobulo munkiono), la raya diamante
(Hyponus dipterurus), la raya eléctrica (Norcine
entemedor) y la raya tecolote o chucho (Rhinoptero
steindochneri). La variación estacional de estos
organismos podría deberse a diversos fac tores,
entre ellos los cambios temporales signif icativos que
impactan a las islas del Golfo de California, afectando
la temperatura, salinidad y productividad de sus aguas
(Thunell, 1998) y, asimismo, la distribución y ecología
de sus habitantes marinos (Villegas-Amtmann et o/.,
2011).

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P ESQUERÍAS SOSTENIBLES PARA LA
PROTECCIÓN DE BATOIDEOS
Aunque la pesca artesanal representa un elemento
importante para mantener la capacidad alimentaria y
disminuir la pobreza (FAO, 201 6), puede significar una
amenaza para especies de batoideos cuyas poblaciones
son vulnerables a la sobreexplotación (Sys, 2019).
Por esta razón, es esencial estudiar los niveles de
resiliencia y vulnerabilidad de las especies de batoideos
distribuidas en el Golfo de California y determinar cuales
especies se encuentran clasificadas como vulnerables o
amenazadas.
La resiliencia de una especie se centra en la habilidad
de los individuos de continuar su función ecológica aún
después de pasar por una presión o disturbio (Zaccarelli
y Zurlini, 2008). Entender la resiliencia de una especie,
ya sea para fines de investigación o desarrollo de planes
de manejo, es fundamental para comprender el tipo de
amenaza, presión o estresor (Hobfoll et o/., 2016) que
pueda afectar la estabilidad de sus poblaciones.
De las cuatro especies dominantes de la isla, la manta
enana, representando casi el 75% de la captura total
de las especies presentes, es la única el asificada
Biología y Sociedad nº 6, segundo semestre 2020

Figura4. Don Juanduranteel proceso depesca Crédito: Centro
lnterdisciplinario de Ciencias Marinas, Inst ituto Politécnico Nacional.
21

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ORDEN/FamllJa/Espede

Peso (kg)

Talla (cm)

Total

Mln-Max

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Mln-Max

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MYLIOBATIFORMES
Dasyatldae

Hypanus dlpterurus (Jordan &amp; GIibert. 1880)

636

3604.4

0.9-35.3

5.7 :t4.1

28.1·89AD

48.0 :t16.1

Hypanus longus (Garman, 1880)

54

469.1

1.1-36.6

8.7 :t3.5

30.3-110 AD

63.5 :t16.3

12

34.4

0.5-8.2

2.9 :t2.5

38·93AD

59.9 :t 18.3

723

2264.8

0.6-17.0

3.1 :t2.0

41 .1·112AD

64.0 :tl0.2

Gymnurldae

Gymnura marmorata (Cooper, 1864)
Mobulfdae

Mobula munklana Notarbartolo-di-Sciara 1987

MoblJ/a mobular (Bonnaterre, 1788)

9.9

107.6AD

Mytloballdae
Mytlobatis JongfrostrlsApplegate &amp; Atch, 1964

16

81.4

1.0-11.8

5.1 :t3.0

42-97 AD

70.1 :t 15.6

Mytiobslís caltfomlros Gl 11, 1865

5

10.1

0.8·3.1

2.0 :tl .O

392-60.5AD

52.1 :t18.3

169

879.6

2.2-14.9

52 :t32

54-91 .6AD

69.1 :t16.6

UrobatíS hal/erl (Cooper, 1863)

12

11 .2

0.4-t.7

0.9 :t32

20·29AD

23.5 :t2.8

Urobatts concentricus Osburn &amp; Nlchols, 1916

8

12.8

0.7-2.7

1.6 :tD.6

26.5-37.6 AD

31.5 :t3.9

Uroba/lS maro/atus Garman, 1913

6

3.5

0.2-0.9

0.5 :t02

18.7-24.3AD

21.7 ±2.4

5

17.0

2.2-5.2

3.4 :t1.2

56.5--68.0 AD

61.7 :t5.4

26

30.2

0.7-1.8

1.2 :tD.6

59.5-75 LT

68.8 :t3.6

59

107

1.3-3.2

1.8 :tD.3

64.5-80.4 LT

73.2 :t3.4

251

748.4

0.8-6.4

3.0 :t12

41 .5-84 LT

64.5±8.7

Rhlnopterldae

Rhlnoptera stelndachner/ Evermann &amp; Jenklns, 1891
Urotrygonldae

RAJIFORMES
Rajldae

RostrOl13/a velezl (Chl rtch lgno F., 1973)
RHINOPRISTIFORMES
Rhlnobatldae
Pseudobatos g/aucostlgmus (Jordan &amp; GIibert, 1883)
Trygonorrhlnidae

lapteryx exasperata (Jordan &amp; Gilbert, 1880)
TORPEDINIFORMES
Narcinldae
Narcine entemedor Jordan &amp; Starks, 1895

(b)

(e)

Figura 5 . Número total de individuos de batoideos capturados y pesados por especie (n). AD: ancho de disco; LT: longitud total; Min: mínimo;
Max: máximo; : promedio y SO: desviación estándar.
Figura 6. Las especies dominantes de batoideos de la Isla Espíritu Santo son (a) la manta enana (Mobu/o munkiono; Notarbartolo-di-Sciara,
1987); (b) la raya diamante (Hyponus dipterurus; Jordan &amp; Gilbert. 1880); (c) la raya eléctrica o toque (Norcine entemedor; Jordan &amp; Starks,
1895); y (d) la raya tecolote (Rhinoptero steindochneri; Evermann &amp; Jenkins, 1891). Crédito: Centro lnterdisciplinario de Ciencias Marinas.
Instituto Politécnico Nacional.

22

Facultad de Ciencias Biológicas I UANL

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2

2
:::;

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u
..,
Q

como una especie vulnerable de acuerdo a la Unión
Internacional para la Conservación de la Naturaleza
(IUCN, por sus siglas en inglés), siendo protegida por
leyes internacionales y nacionales. Por dicho estado
de conservación, así como por especificaciones de
normas nacionales como la NOM-029-PESC-2006,
los pescadores artesanales no pueden capturar estos
organismos para uso comercial, por lo que todos los
ejemplares son devueltos al mar vivos una vez liberados
de las artes de pesca.
La raya diamante, por otro lado, no se encuentra
actualmente protegida. Por lo tanto, esta raya es la
única de las especies dominantes que es aprovechada
para consumo humano, comercializada de forma local
en la ciudad de La Paz, BCS. Su alta dominancia en
esta región podría reflejar una alta resiliencia ante
actividades humanas como la pesca artesanal.
Por otra parte, la raya eléctrica y la raya tecolote se
encuentran en un estado saludable en la Bahía de la
Paz (Jiménez García, 2020), por lo que los niveles
actuales de mortalidad por pesca podrían no afectar a
la población. Sin embargo, a pesar del aparente estado
saludable de la raya tecolote, se sugiere que es poco
probable que su población soporte un incremento en la
mortalidad por la pesca artesanal y/o comercial u otra
actividad que pueda afectar su sobrevivencia.
La raya tecolote, por lo tanto, podría presentar un mayor
riesgo a disminuciones en su población por presiones
pesqueras en comparación con la raya eléctrica. Por
esta razón, es fundamental continuar con análisis de
resiliencia y estudios de abundancia y riqueza para el
monitoreo de sus poblaciones y para definir los límites
de la pesca artesanal.
Hoy en día, las rayas y mantarrayas se encuentran
entre los organismos marinos más amenazados y con
menor porcentaje de protección a nivel global (Dulvy et
a/., 2014), especialmente por que sus características
biológicas y ecológicas se encuentran entre las menos
estudiadas (Stuart et a/. , 2004), lo cua l lleva a un
desconocimiento de su estado de conservación. Las
actividades humanas, como la sobreexplotación y la
pesca incidental, podrían alterar la riqueza de especies
de batoideos, incrementando el riesgo de reducción de
su población y orillándolas a una posible extinción en las
próximas décadas (IUCN, 2016). Como consecuencia,
estaríamos perdiendo especies con gran importancia
ecológica, económica y cultural que juegan un papel
esencial en el funcionamiento y en la salud de nuestros
vastos pero amenazados océanos.
Desde mediados de los años ochenta, los conservacionistas
han trabajado con pescadores artesanales para contribuir
al desarrollo de pesquerías sostenibles para mejorar la
Biología y Sociedad nº 6, segundo semestre 2020

protección de recursos marinos y costeros (Brusca, 2010).
Por lo tanto, la protección y conservación de batoideos es
tan esencial como el arte de pesca y el aprovechamiento
de recursos. Ambas acciones solamente serán posibles
mediante la creación e implementación de planes de
manejo de recursos pesqueros y el apoyo de proyectos de
investigación y desarrollo de estrategias de conservación de
batoideos en México.

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1-

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2

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V)

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Es fundamental que las pesquerías artesanales continúen
avanzando hacia la sostenibilidad para permitir que
aquellas especies en riesgo se recuperen y, a su vez,
prevenir que especies que hoy son resilientes se conviertan
en especies en riesgo durante los próximos años.

V)

&lt;
...,

.....

Q

V)

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Q

o

~

a:,

C ONC LUS IONES

.....

Este trabajo representa una contribución en el manejo
de recursos pesqueros y conservación de especies
silvestres de ecosistemas marinos. Nuestros resultados
enfatizan que las especies de batoideos estudiadas se
encuentran susceptibles a una explotación no regulada
o a extinciones loca les, siendo poco aptas para
compensar un aumento en su mortalidad.

u

Q

Aunque la pesca ribereña artesanal continúa siendo
una de las actividades de captura más sostenibles en
México, es necesario asegurar esta sostenibilidad
mediante la reducción de la captura y mortalidad de
algunas especies de batoideos, especialmente aquellas
categorizadas como vulnerables. Además, se requiere
tener un control de captura de aquellas consideradas
resilientes para evitar su futura explotación y, asimismo,
conservar la riqueza y productividad del Golfo de
California y de las islas que lo componen.
Los análisis de resi l iencia y vulnerabi l idad son
instrumentos de alto impacto en la conservación que,
en conjunto con estudios de abundancia y riqueza,
permiten proporcionar una perspectiva multidimensional
para el desarrollo de planes de manejo de recursos.
Estos serán esenciales para predecir riesgos generados
por presiones del ambiente o actividades humanas
como la pesca y, a su vez, para identificar las áreas a
proteger hoy para que mañana continúen albergando
una alta riqueza de especies.
Finalmente, será esencial continuar estudiando los
aspectos de la historia de vida de este enigmático
grupo de elasmobranquios, ya que la comprensión
de sus roles ecológicos continúa siendo insuficiente.
Conocer sus características demográficas, como su
tamaño, mortalidad, y patrones de migración, así como
su capacidad de recuperación, será fundamental para
asegurar el futuro de sus especies, de sus hábitats y de
la importante pesca ribereña artesana l ♦
23

&lt;

z

&lt;

Q

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&lt;

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�•

•

BIOLOGIA CONTEMPORANEA

EMl l'.IA GONZÁlEZ

Q

•

. .

.

�1NTRODUCCIÓN

La taxonomía es una de nuestras activ i dades
intelectuales más antiguas (Britz et a/., 2020). Mucho
antes del surgimiento de la agricultura, clasificamos
a los organismos en úti les o perjudiciales movidos
por la curiosidad y por la necesidad de sobrevivir. La
formalización de la taxonomía como ciencia, empero,
empezó muchísimo más tarde y principalmente gracias
a dos obras de Linneo (Fig. 1): Species Plantarum en
1753 para la taxonomía botánica, y la décima edición
de Systema Naturae en 1758 para la zoológica.
260 años de tradición taxonómica han resultado
en la descripción de casi dos millones de especies.
Una división simple mostraría que el promedio
de caracterización de especies es de unas 7700
especies por año. No obstante, el desarrollo del
conocimiento taxonómico ha variado mucho desde las
breves diagnosis de Linneo para las 1 2000 especies
contenidas en sus obras. En efecto, las diagnosis se
fueron extendiendo hasta llegar a ser descripciones
progresivamente más detalladas, incl uyendo
ilustraciones; recientemente, hay una tendencia
creciente a acompañar las desc ripciones con la
secuenciación de por lo menos un gen.
El trabajo taxonómico se ha realizado en obras de
distinta extensión, que algunos consideran como
una serie progresiva. Iría desde la descripción de
especies individuales, o grupos de especies en un área
biogeográfica, hasta llegar a trabajos de mayor alcance
en los que se estudian los componentes de una unidad
evolutiva, lo que corresponde a las revisiones.
Una buena proporción de los taxónomos ha realizado
descripciones sueltas de especies. Pese a tener el
material ya analizado, a veces describen una especie a
la vez por artículo, en la misma o diferentes revistas, con
un posible interés en incrementar su producción (aunque
algunos objetarán que es resultado de las presiones del
'publicar o perecer1. Unos pocos taxónomos deciden
revisar el material tipo de todas las especies de un
grupo (complejo de especies, género, tribu, subfamilia,
familia) y realizar una caracterización estandarizada
para los taxa incorporados, incluyendo ilustraciones
más o menos homogéneas . Con ell o, modifican la
calidad de la información sobre el grupo y facilitan, por
dicha caracterización y por las claves incorporadas,
la mejora progresiva en el conocimiento del grupo
(Boero, 2015). Las revisiones son poco frecuentes, o
raras. Por ejemplo, en 2001-201 5 Zootaxa publicó
1 7808 artículos (1 1 90/año), y en el mismo lapso
1190 monografías (68/año), lo que indica que menos
del 6% de la pro ducción ed itorial de la revista se
dedica a las monografías (https://www.mapress.com/
zootaxa/support/Statistics.htm#Number%20ofº/o20
monographs/books).
Las revisiones serían, por su rareza y porque sus
resultados transforman y potencian la ca lidad del
conocimiento taxonómico, análogas a la piedra filosofal
de los alquimistas. Es decir, transforman el 'plomo' de la
información atomizada y heterogénea, en el 'oro' de una
Biología y Sociedad nº 6, segundo semestre 2020

Figura 1 . Carl van Linné en 1738, retrato de su boda. Fuente: https://
es.wikipediaorg/wiki/Carfos_Linneo#/media/

monografía de la mayor calidad posible. Por supuesto,
los alquimistas no hallaron la piedra filosofal. Además,
aunque sean las revisiones tan poco frecuentes, siguen
siendo la obra cumbre de un trabajo taxonómico. Por
fortuna, hay algunas referencias básicas sobre cómo
realizar las revisiones taxonómicas y su consulta es
recomendable a los interesados (Maxted, 1 992; Bolton,
2007; Salazar-Vallejo, 201 8, 2019).
El que no haya mayor esfuerzo para hacer las revisiones
se podría comprender como extensión del argumento
sobre la fragmentación de los resultados: las revisiones
requieren mucha mayor inversión económica, de
esfuerzo personal y de horas de t rabajo, y resul tan en
una única publicación. Cierto que ha habido muchas
voces para abandonar el enfoque cuantitativo en la
evaluación curricular, concentrado en el número de
publicaciones y el factor de impacto de las revistas
correspondientes, pero parece distante que se cambie
el esquema (Salazar-Vallejo y Carrera-Parra, 1998).
Hay que insistir todo lo que podamos y ser optimistas
al aspirar a que nuestros productos sean valorados por
su calidad, pero no ingenuos. El enfoque simplista del
factor de impacto no desaparecerá pronto.

C IENCIA DE FRONTERA
Los fondos para investigación taxonómica han sido
muy escasos en México por lo menos desde los años
80 del siglo pasado (Lamothe-Argumedo, 1989). El
Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (CONACYT)
abrió una convocatoria sobre ciencia de frontera y el
motivo de esta reflexión es indagar sobre su significado
y si la taxonomía, o las revisiones taxonómicas, podrían
considerarse como ciencia de frontera.
La convocatoria correspondiente solicita "proyectos de
investigación científica que aborden retos, preguntas
o problemas de investigación de una ma nera no
27

�convencional:' Esta definición refleja que la "ciencia
de frontera es cualquier intento de investigación que
trascienda los paradigmas científicos:· Sin embargo, no
parece estar bien aterrizado el marco de referencia. Por un
lado, según comentó Yureli Cacho Carranza, de la Agencia
Informativa Conacyt: la investigación de frontera "se ubica
en los límites del desarrollo de la investigación científica
y tecnológica para generar cambios tecnológicos y
de conocimiento importantes, vinculados al progreso
económico e industrial de cualquier país:• Dicho sea
de paso, difiere de lo que el Foro Económico Mundial
considera como fronterizo, o lo que denomina fronteras
del futuro: biología cuántica, aprendizaje de computadoras
con datos cortos, superconductividad a temperatura
ambiente, y venómica (https://www.weforum.org/
agenda/2018/11/frontiers-of-science-research -globalfuture-councils-2018n.
Para comprender mejor el asunto y mostrar cómo la
taxonomía y las revisiones son ciencia de frontera,
procede revisar unos antecedentes y brindar unas
explicaciones. En los Estados Unidos, la síntesis de
Vannevar Bush (Fig. 2) al terminar la segunda guerra
mundial (Bush, 1 945), muy apropiadamente denominada
Ciencia: la frontera infinita, tuvo gran impacto en las
políticas públicas, incluyendo el establecimiento de la
National Science Foundation y de otros programas. La
obra ha sido vuelta a considerar en varias ocasiones,
en particular porque al definir la investigación básica
combinó aquella orientada a la innovación práctica
con la que era movida por la curiosidad. Según Wilcox
(2016) los tres principios fundamentales de Bush eran
que el gobierno federal debe f inanciar la investigación
básica, que los académicos deben tener libertad de
investigación, y que el ingreso a las universidades debe
depender de las capacidades de los interesados.
Pielke (2010) afirmó que conforme la política científica
se orientó a buscar beneficios para la sociedad, el
término investigación básica entró en desuso en
las revistas Nature o Science. Un corolario de esa
perspectiva en la que la investigación básica es movida
sólo por la curiosidad correspondería con la del sabio en
una torre de marfil, una crítica del distanciamiento de
la problemática social que se popularizó en el siglo XIX.
O todavía peor, discurriendo cuestiones obtusas como
el adivinar cuántos ángeles cabrían en la cabeza de un
alfiler, como narra la anécdota de los monjes bizantinos
ante la invasión de Constantinopla por los turcos
otomanos en 1 453.
28

En la taxonomía, como en muchas otras disciplinas,
el principal motor para la investigación es abatir la
ignorancia: 'lo que no sabemos y deseamos saber'
(McGuinness, 2015). Seguro que la curiosidad fue
uno de los catalizadores para seleccionar un grupo de
estudio por los taxónomos en ciernes. No obstante,
encaminamos nuestra acción intelectual a resolver
incógnitas de distinta intensidad o relevancia social. Es
decir, hacemos taxonomía para conocer la composición
de especies de una región particular, lo mismo que para
hallar especies productoras de metabolitos secundarios
con utilidad en farmacia, o para caracterizar especies
para potenciar la agricultura o el control biológico
de plagas. El panorama, entonces, cubriría desde lo
elemental, hasta lo más orientado a la solución de
problemas sociales o económicos. Por supuesto, cada
temática tiene su propia frontera, misma que radica
en el umbra l de la ignorancia. Del mismo modo, la
percepción de la urgencia de atender alguna de estas
fronteras depende de muchas variables, por lo que sería
temerario dejar de fomentar una para priorizar otra.

Figura 2 . Fotografía de Vannebar Bush en 1945 . Fuente: https://sites.
google.com/site/lindacorc huelo07/194 5 -vannevar-bush-y-el-memex

Facultad de Ciencias Biológicas I UANL

�Faltaría comprender el significado de los paradigmas
y cómo definir una actividad científica que pudiera
trascenderlos. Stuessy (2009) indicó que 'un paradigma
es una forma de conceptualizar una porción del
universo; es decir, un marco de referencia filosófico
o téorico.' En la historia de la ciencia, ha ha bido
propuestas que son aceptadas de manera generalizada
y han sido dignas de tan alta consideración, que
devienen dogmáticas. Los ejemplos más comunes en
taxonomía serían las conclusiones sobre sinonimias
rea lizadas por especia listas, a veces basadas en
información fragmentaria o secundaria, y, entre los
anélidos marinos, la consideración de que la mayoría de
las especies eran cosmopolitas. En este terreno, ese era
el paradigma hasta fines de la década de los 80 del siglo
pasado. Rechazarlo requirió revisiones taxonómicas,
incluyendo materiales tipo, y de realizar comparaciones
directas entre ejemplares de distintas procedencias.
La conclusión fue, y sigue siendo en la mayoría de los
casos, que las cosmopolitas son muy raras, excepción
hecha de las especies que acompañaron a otras para
maricultura, o de las que pueden trasladarse con las
embarcaciones, fijos al casco en el agua de lastre.
Incluso en esas condiciones, sólo serían aceptables
las ubicables en el mismo horizonte ecológico (SalazarVallejo et o/., 2014).
Para sorpresa de algunos, la mecánica fundamental del
quehacer taxonómico, la misma usada para trascender
los paradigmas taxonómicos mencionados, proce de
también de Linneo. En efecto, la int roducción a su
Genero P/ontorum de 1 737 (Fig. 3), realizada a sus
29 años, contenía diagnosis para 935 géneros de
plantas. Dicha introducción es conocida como Ratio
operis, consta de 32 aforismos, con referencias
cruzadas, en los que Lineo critica a sus predecesores y
contemporáneos, y proporciona explicaciones sucintas
sobre el proceder del taxónomo. Müller-Wille y Reeds
(2007) hicieron la primera traducción al inglés y para
los fines de estas consideraciones, lo más relevante de
la teoría y práctica (Müller-Wil le, 2007) serían que el
proceso involucra un razonamiento inductivo, basado en
la recolección de toda la información disponible y por sí
mismo (autopsia), y en cotejar los atributos ejemplar por
ejemplar, especie por especie. Por el apremio, también
deberíamos reconsiderar el uso de las diagnosis
(Renner. 2016).

¿CUÁNTO FALTA PARA DOCUMENTAR LA
DIVERSIDA D PLANETARIA?
Abatir la ignorancia sobre la biota del planeta es
extremadamente urgente (Dubois, 2010). Estamos en
una crisis ambiental generalizada, en la que es posible
que muchas especies se extingan, aunque no se hayan
documentado extinciones masivas todavía, los impactos
a las poblaciones son ya evidentes (Young et o/., 2016;
Briggs, 201 7; Ceballos et o/., 201 7).
Mora et o/. (2011), con una serie de modelos y consulta
a los especialistas, concluyeron que habría unos 9
millones de eucariontes en el planeta y que si medimos
nuestra ignorancia por la proporción de especies
Biología y Sociedad nº 6, segundo semestre 2020

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Figura 3. Portada del libro Genero Plontorum. Fuente: htt ps://www.
brit annica.com/topic/Genera-Plantarum-by-Linnaeus

indescritas, rondaría el 88º/o en promedio (86%
continentales, 91 % marinos). También hicieron otras
estimaciones. Si se describen unas 6200 especies
por año, cada taxónomo describe unas 25 especies, y
cada descripción cuesta un millón de pesos, entonces
la humanidad necesitaría unos 303000 taxónomos,
que trabajen unos 1200 años, y que tengan un
financiamiento de unos 7.3 billones de pesos.
Una ruta crítica sobre lo que los taxónomos mexicanos
podrían hacer se perfiló en otra parte (Salazar-Vallejo et
o/., 2018). La esencia era fortalecer e incluso diversificar
las actividades taxonómicas en las instituciones de
cada región, incluyendo el crecimiento en plazas,
infraestructura y programas de entrenamiento, y para
los que la colaboración e interacción entre las distintas
sociedades científicas e instituciones de educación
superior o investigación científica podrían fructificar en
un programa nacional.
29

�P ROPUESTAS
La síntesis del maestro Lamothe-Argumedo (Fig.
4) publ icada en 1 989 no incluyó la necesidad de
entrenamiento. Los programas de estudio de las
licenciaturas en Biología incorporaban unos cinco
cursos en Zoología y otros seis en Botánica, mismos
que incluían salidas de campo, y a menudo obligaban
una colección para aprobar los cursos. Eso cambió
drásticamente cuando se colapsaron los cursos a uno
o dos para estas disciplinas y se empeoró porque con la
inseguridad creciente, las salidas de campo dejaron de
realizarse casi por completo.
Unos pocos años después, se empezó a percibir un
grave problema para acometer el reto de la ignorancia
de la diversidad: el impedimento taxonómico. Este
bloqueo intelectual y temporal involucra la reducción
o desaparición de cursos de entrenam iento en
taxonomía, la re ducción del número de especialistas
en los museos del mundo, y el reducido interés y
f inanciamiento para proyectos de investigación en
estos temas (Coleman, 2015).
Han habido muchas propuestas con distinto nivel de
detalle y varias han sido publicadas (Salazar-Vallejo
y González, 201 6; Orr et a/., 2020; Wheeler, 2020).
La pregunta fundamental sería ¿por qué no se han
habilitado? o, dicho de otra manera, ¿en qué consiste
que estas iniciativas no hayan progresado?
Una posible explicación es la inequidad en los recursos
disponibles para las instituciones mexicanas. Es decir, si
una institución como la Universidad Nacional Autónoma
de México mantiene colecciones que son, por derivación,
nacionales, entonces devienen sus programas también
de ese nivel. Además, si algo está bien o funciona para
la UNAM, entonces también lo será para la nación. No
es así. Es verdad que buena parte de la investigación
nacional se realiza en su seno; también es cierto que
igualmente son relevantes las universidades estatales
y los centros CONACYT (Liedo y Salazar-Vallejo, 2010).
Empero, deberíamos reconocer que las iniciativas y
programas académicos de la UNAM se han quedado
cortos ante el reto de la biodiversidad nacional, y al
papel que los taxónomos mexicanos deberían tener con
la biodiversidad planetaria. No porque falte talento sino
porque la magnitud del reto es tal que una institución
no podrá resolverlo. El punto es delicado y merece una
reflexión serena antes del rechazo automático, mismo
que cabría más en el principio de autoridad, o del
dogmatismo, que en una discusión entre científicos.
También vale la pena considerar la trascendencia, en
cuanto a programas nac ionales, de las sociedades
científicas del país, especialmente de las orientadas a
la diversidad animal, toda vez que las botánicas t ienen,
o tuvieron, los programas Flora de México y Flora
Mesoamericana como las plumas de su sombrero.
Por ello, las propuestas principales de esta opinión
serían dos, equivalentes e interdependientes: 1) que
la UNAM encabece, de la mano de las sociedades
científicas, un programa nacional en investigación
taxonómica que vaya más allá de las bases de datos
30

que tan bien ha emprendido CONAB IO; 2) Que el
CONACYT incentive esta y otras propuestas similares
al otorgar reconocimiento y respaldo presupuesta! a
través de fondos directos para hacer revisiones y
tesis doctorales, estancias de investigación, y para
modernizar o expandir infraestructura y plazas para
nuevos taxónomos. Por ejemplo, una propuesta
limitada a los invertebrados marinos, y que merecería
actua lización, indicó que unas 2 1 0 nuevas plazas
(70 curadores, 140 especial istas), cada una con
dos microscopios y una computadora, así como un
mobiliario modesto, costaría unos 130 millones de
pesos por año (Salazar-Vallejo et al., 2007).
Los taxónomos practicantes podrían echar mano
de algunas herramientas que permitan resolver el
cuello de botella de las descripciones taxonómicas.
Una sería tener una plataforma para generar
descripciones automáticas (Magalhaes, 201 9), otra
sería combinar diagnosis con fotos de buena calidad
de los atributos diagnósticos, y acompañarlos de
la secuencia de por lo menos un gen, lo que se ha
denominado Turbe-Taxonomía. Ya hay muchos avances
en estos esfuerzos colectivos que han resultado,
por citar unos pocos ejemplos, en la descripción de
unas 100 especies de insectos por artículo (Riedel
et al., 201 3a, b; Meierotto et a/., 2019). o de 6070 especies de líquenes (Lücking et al., 2016), o de
plantas (Muñoz-Rodríguez et a/., 201 9).
Australia presenta varias semejanzas con México
y no sólo en ser megadiversos, contar con una alta
marginación social y población indígena, ya que también
t ienen los taxónomos muchos problemas (Hutchings,
201 7). Pese a ello, los científicos australianos se han
organizado para proponer un programa nacional, e
incluso han conjuntado intereses con Nueva Zelandia

Figura 4 . Fotografía de Rafael Lamothe-Argumedo al recibir la
medalla UNAM. Fuente: httpJ/wwwscieloorg.mx/pdf/rmbiodiv/
v85n1/v85n1a36pdf

Facultad de Ciencias Biológicas I UANL

�para lanzar un programa binacional (Fig. 5) en taxonomía
para la siguiente década (TDPWG, 2018). Cierto que no
hay garantía de recursos, pero han alcanzado un nivel
de organización que merece imitarse. Ojalá lo podamos
conseguir en el futuro mediato. Un mecanismo sería
promover que haya una reunión naciona l, de la que
emane un comité ad hoc, y que la ruta crítica involucre
la propuesta ante CO NACYT y reuniones con las
comisiones correspondientes de las cámaras con miras
a la asignación presupuesta! correspondiente.

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A G RA DECIMIENT OS

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Parte de estas reflexiones fueron presentadas durante
el XXIV Congreso Nacional de Zoología en la Facultad
de Ciencias Biológicas, Universidad Autónoma de Nuevo
León, en Monterrey en noviembre de 2019. La Sociedad
Mexicana de Zoología y el comité organizador local fueron
muy amables con nosotros. Las recomendaciones de un
revisor anónimo ayudaron a mejorar la claridad de esta
contribución♦

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Figura 5. Portada del programa binacional Australia-Nueva Zelandia para la biodiversidad. Fuente: https://
www.science.org.au/support/analysis/decadal-plans-science/discovering-biodiversity-decadal-plantaxonomy
Biología y Sociedad nº 6, segundo semestre 2020

31

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�RESUMEN
a biodiversidad puede ser definida de diferentes maneras,
ya sea por el número de especies de un área, por las
especies endémicas presentes, por la complejidad de
ambientes, o por la diversidad genética que ocurre en una
población o entre las poblaciones de las diferentes especies
que conforman el ecosistema. Sin embargo, es menos común
describir la biodiversidad en términos de otros componentes
que son cruciales para la estabilidad y permanencia del
ecosistema, como las interacciones biológicas. Se describen
para la isla Catalana en el Golfo de California tres interacciones
que comúnmente pasan desapercibidas ante los ojos de
los observadores que visitan la isla, una entre hormigas
y garambul los (Pochycereus schottii), otra entre arañas y
la biznaga gigante (Ferococtus diguetii), y otra más entre
murciélagos y cardones (Pachycereus pringlei).

L

A BSTRACT
Biodiversity can be defined in different ways, by the number
of species in an area, by the endemic species present, by the
complexity of environments, or by the genetic diversity that
occurs in a population or between populations of different
species that make up the ecosystem. Furthermore, it is less
common to describe biodiversity in terms of other components
that are crucial to ecosystem stability and permanence, such
as biological interactions. In this document, three interactions
that commonly go unnoticed in the eyes of observers visiting
the island are described for the Catalan island in the Gulf of
California, one between ants and garambullos (Pachycereus
schottii) , the other between spiders and the giant biznaga
(Ferococtus diguetii), and another one among bats and cardons
(Pachycereus pringlei).

Q

Palabras Clave: isla Catalana, mutualismo,

comensalismo, antagonismo
Key Words: Catalana lsland, mutualism,

commensalism, antagonism

�Figura 1. Ecosistema desértico de la isla Catalana, con cardones (Pachycereus pringlei} y biznagas
(Ferococtus diguetii}. Foto: Gustavo Arnaud.

El paisaje de la Isla Santa Catalina (conocida localmente
como Catalana), ubicada a 65 kilómetros al sureste de
Loreto, en el Golfo de California, está dominado por cardones
(Pachycereus pringlei) y biznagas gigantes (Ferocactus
digetii), en abundancias que dependen de las características
de cada geoforma (laderas, cañadas, cauces de arroyos
arenosos o pedregosos, planicies o mesetas), mostrándose
majestuosos ante la vista de sus visitantes (figura 1). El
gigantismo es una característica típica en islas, que no es
exclusiva de las cactáceas columnares, también hay plantas
herbáceas que toman la forma de árboles o bien mamíferos
y reptiles con mayores tamaños, comparados con sus
parientes continentales (Lomolino, 2005).
Los cardones son cactáceas imponentes, cuyos individuos
de tallas mayores a un metro de altura, tienen más de un
siglo de edad, ya que crecen aproximadamente de 1 a 3
centímetros por año (Delgado-Fernández et al., 2016),
dando al apacible paisaje isleño, una sensación de que el
tiempo pareciera haberse detenido.
La isla Catalana (25 ° 39'N, 110 ° 49'W) con un área
de 41 km 2, se localiza a 25 km de la península de Baja
California (Murphy et al., 2002), forma parte del Parque
Nacional Bahía de Loreto, así como del Área Natural
Protegida "Área de Protección de Flora y Fauna Islas del
Golfo de California'; declarada en el 2005, Patrimonio
Mundial de la Humanidad por la UNESCO. Esta isla de
basamento granítico, ha estado aislada por millones
de años (Carreño y Helenes, 2002), generando así
su propia historia, en la cual la f lora y fauna han
evolucionado dando lugar a una biodiversidad muy
36

particular; este ecosistema árido está caracterizado
por laderas rocosas separadas por cauces arenosos,
con una vegetación constituida por un mat orral xerófilo,
típico del Desierto Sonorense.
Justamente uno de sus atractivos turísticos, es la
observación de su biodiversidad, ya que la mayoría
de sus visitantes se centra en observar los elementos
más conspicuos de la isla, como la forma pecul iar
de sus rocas, las cactáceas gigantes y sus reptiles,
resaltando entre ellos la serpiente de cascabel Crota/us
catalinensis, que no presenta un cascabel en su porción
terminal (figura 2), en esta isla el 80% de sus reptiles
son endémicos (Grismer, 2002).
En general, la biodiversidad la conocemos por el número
de especies presentes en una región, o por las que
son especies únicas (endém icas), así también por la
complejidad de ambientes particulares (microcl imas) y
var iada vegetación, pero también existe la diversidad
genética que ocurre en una pob lación o entre
poblaciones de las diferentes especies que conforman
el ecosistema. Sin embargo, es menos común describir
la biodiversidad en términos de otros componentes
que son cruciales para la estabilidad y permanencia del
ecosistema, tales como las "interacciones biológicas''.
¿Qué son este tipo de interacciones? y ¿qué importancia
tienen para la biodiversidad de los ecosistemas en
general y en la isla Catalana en particular? Como se
puede suponer, estos fenómen os pueden escapar
de la vista de los visitantes, por ello, resaltamos su
importancia ecológica.
Facultad de Ciencias Biológicas I UANL

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L AS INTERACCIONES BIOLÓGICAS

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Las interacciones biológicas tienen un papel importante
en el funcionamiento y equilibrio de los ecosistemas,
puesto que permiten la sobrevivencia y regulación de las
poblaciones en forma natural (Franklin et al., 2016). En el
caso de los ambientes desérticos, como el de isla Catalana,
la temperatura y la disponibilidad de agua, son factores
críticos que obligan a los organismos a adaptarse o sucumbir.
Para sobrevivir, los organismos requieren de adaptaciones
especia les para tolerarlos, s iendo las interacciones
biológicas un medio a través del cual las especies enfrentan
los desafíos para la sobrevivencia. Estas interacciones
son diversas, ya que pueden involucrar diferentes grupos
de organismos o diferentes niveles tróficos de la cadena
alimentaria, o bien tener efectos diversos sobre la manera en
que los individuos interactúan unos con otros, así como con el
grado de dependencia de las especies a estas interacciones,
muchas veces necesarias para la sobrevivencia. En este
contexto, la naturaleza de estos aspectos ha sido tomada
en cuenta para clasificar los distintos tipos de interacciones
biológicas. Así tenemos por ejemplo el mutualismo, que es la
interacción entre dos especies, donde las dos se benefician
de su relación; el comensalismo, que se presenta cuando una
especie se beneficia de otra, pero sin que esa otra obtenga
beneficio o perjuicio, y el antagonismo, que resulta de la
interacción entre dos especies, donde una se beneficia a
expensas de la otra (Villee, 2001). En cada una de estas
interacciones no existe dependencia entre la presencia de
una especie en relación a la otra, a esta relación se le llama
"facultativa"; en cambio, cuando existe una dependencia
de la presencia de una especie en relación a la otra,
porque raramente interactúa con otra especie diferente,
a esa relación se le llama "obligada''. Por otra parte, existen
especies que se les llama "generalistas·; porque interactúan
con varias especies, en cambio, las que interactúan solo con
ciertas especies se les llama "especialistas" (Villee, 2001).

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Todas estas interacciones pueden variar a través del
tiempo y el espacio, es decir, entre temporadas del año y
lugares en los que se encuentran, pudiendo cambiar del
mutualismo al antagonismo, de acuerdo con el contexto
del ambiente en que se encuentren. En esta inmensa red
de interacciones biológicas, las obligatorias representan
solo una pequeña fracción. Un ejemplo de este tipo es
la especialización que ocurre en la polinización Tal es el
caso de los murciélagos que polinizan a los cardones en
el Desierto Sonorense, en el oeste de México (MolinaFreaner et al., 2004) (figura 3).
Las interacciones biológicas en el Desierto Sonorense,
también señalan las afectaciones o beneficios que
provocan. Entre las afectaciones está el daño t isular
y la interrupción de otras interacciones; mientras que
entre los beneficios están la polinización, d ispersión
de semil las y la adquisición de nutrientes para la
planta (Marazzi et al., 201 5). Con base en lo anterior,
existen varios tipos de estas interacciones: dos del t ipo
antagónico entre p lanta-herbívoro y entre huéspedparásito de la planta; uno del tipo de comensalismo
entre p lantas; y diversas fo rmas de mutualismo, tal
como polinizador de p lantas, dispersor de p lantassemillas, agente protector de plantas, e interacciones
planta-microbio.
Biología y Sociedad nº 6, segundo semestre 2020

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Figura 2. Serpiente de cascabel sin cascabel (Croto/us coto/inensisJ.
Foto: Francisco J. García-De León.
Figura 3 . El murciélago pálido (Antrozous poi/idus), visitando flores y
bebiendo el néctar del cardón (Pochycereus pringlei) en el noroeste
de México. Foto: Mary X. Dennis (https://www.thedodo.com/the-workof-a-real-batman-843781039.html).

37

�Figura 4 . Interacción
mutualista entre arañas
del género Phidippus (de la
familia Salticidae, que incluye
a las arañas saltadoras, fotos
inferiores) y la biznaga gigante
(Ferocactus diguetii), foto
superior. Foto: Francisco J.
García-De León.

La interacción del tipo de agente protector de plantas,
es una interacción mutualista, que ocurre entre las
plantas y hormigas, donde las hormigas proporcionan
protección contra insectos herbívoros que pretenden
afectar a la planta, actuando como un ejército protector
(Del Val y Dirzo, 2004) (figura 4) Como parte de la
interacc ión, estas plantas han evolucionado para
secretar néctar fuera de las flores (conocidos como
nectarios extrafoliares o EFN) (Mauseth et al., 2016), lo
cual representa una recompensa r ica en carbohidratos,
que sirve para atraer a las hormigas protectoras. En el
Desierto Sonorense existen por lo menos 30 géneros
de plantas que poseen EFN, la mayoría de ellas son
cactáceas (familia Cactaceae) (Franklin et al., 201 6), de
ellas se presentan en la isla Catalana la biznaga gigante
Ferocactus diguetii, el nopal Opuntia lindsayi, el cardón
Pachycereus pringlei y la pitahaya agria Stenocereus
spp, así como algunas leguminosas (familia Fabaceae),
entre las que destaca e l palo verde Cercidium spp.
(Rebman et al., 2002). Las plantas con EFN constituyen
una fuen te crucial de nutrientes y agua para una
d iversidad de artrópodos, como moscas, mar iposas,
escarabajos y avispas, pero las hormigas son los
consumidores más comunes, con hasta 12 especies
viviendo en una misma p lanta (Rudgers y Gardener,
2004; Chamberlain y Holland, 2008).
38

El mutualismo es un fenómeno complejo, debido
principalmente al contexto del ambiente (biótico y/o
abiótico) en el que se desarrollan estas interacciones.
Un ejemplo ilustrativo de esto es el mutualismo entre
las hormigas y el cactus conocido como garambullo
Pachycereus schottii (=Lophocereus), el cual recibe
la visita a sus flo res por cuatro especies de hormigas
comunes (Camponotus ocreatus, Crematogaster
depi/is, Forelius mccooki y Pheidole obtusospinosa)
(Chamberlain y Holland, 2008). La visita de las
hormigas disminuyó cuando el suministro de néctar
extrafloral las sació, de tal manera que no tuvieron
necesidad de entrar a las flores para consumir el polen.
De esta manera, no interfirieron con una mariposa
que t iene una relación mut ualista con el garambullo,
al ser su polinizador obligado. Esto muestra que los
niveles en la producción de EFN, regula la interacción
entre las hormigas que protegen al garambullo y a las
mariposas polinizadoras, originando así una interacción
antagónica. Este fenómeno tiene importancia ya que, al
existir bajos niveles de EFN, puede haber competencia
entre las hormigas y las mariposas por el polen, lo
que puede amenazar el potencial reproductivo del
cactus. Con lo anterior se demuestra la necesidad de
conocer y entender la dinámica de las interacciones
biológicas en esos microcosmos, para así comprender
Facultad de Ciencias Biológicas I UANL

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la sobrevivencia de uno de los cactus columnares
más conspicuos Desierto Sonorense. Por lo tanto, es
importante entender que la presencia de especies
exóticas, como las abejas (Apis me/Jifera). podrían
desestabilizar el frágil equilibrio de las cactáceas
gigantes de una isla como en Catalana. La presencia
de estas abejas ya ha sido reportado en diversas islas
del Golfo de California (Bowen et al., 2006; ArriagaJiménez y González-Vanegas, 2019).
También en isla Catalana observamos otra aparente
interacción mutualista, pero entre arañas del género
Phidippus (figura 4) (familia Salticidae) y la biznaga
gigante Ferocactus diguetii. La interacc ión que
aparentemente existe entre ellos se interpreta del t ipo
de agente protector, porque la cactácea puede obtener
un beneficio de la araña si ésta disminuye su nivel
de herbivoría, pero también podría perjudicarse si la
araña se alimenta de otros agentes protectores como
las hormigas (figura 5). Una interacción parecida ha
sido reportada en arañas del género Peucetia (familia
Oxyopidae). que viven asociadas a especies de plantas
que poseen t ricomas glandulares (Vasconcellos-Neto,
2006). En nuestras observaciones la araña actuó
como un depredador en los entornos de las flores,
consumiendo hormigas, moscas y otros artrópodos
que rondaban esas partes de la planta. Sin embargo,
es imprescindible estudiar esta interacción con más
detalle, para definir con mayor precisión sus presas y
conocer el papel que desempeñan en el microcosmos
de esta cactácea gigante. Esto es importante dado que
forman parte de una red de interacciones entre animales
y cactáceas, donde está el potencial reproductivo de
estas plantas del desierto y por lo tanto, el equilibrio
ecológico de este apacible ecosistema.

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CONC LUS IONES
La relación entre hormigas y garambullos, arañas y
la biznaga gigante, murciélagos y cardones en la isla
Catalana, son ejemplos de cómo especies de diferentes
reinos y niveles t róficos pueden establecer relaciones
de beneficio mutuo. En este caso el mutualismo provee
defensa anti-herbívoros para las plantas a cambio de
alojamiento y/o comida para la colonia de hormigas
y arañas, así como alimento para los murciélagos
favoreciendo la polinización.
Las interacciones planta-animal que se presentan en la
isla, pueden variar en t iempo y espacio de acuerdo a las
condiciones ambientales, de tal manera que las especies
presentes son en gran medida, el resultado de la dinámica
co-evolutiva de dichas interacciones. Así, para comprender la
biodiversidad de la isla y la de otros ambientes desérticos en
los que ocurre fragmentación de hábitats propiciando "islas
biológicas·: habrá que evaluar estas relaciones con mayor
profundidad para entender cómo repercute en su dinámica la
ruptura de estas interacciones.

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El estudio de las interacciones entre especies hace
evidente la importancia de la conservación de los
procesos ecológicos, ya que no es posible mantener a las
especies aisladas, pues viven en asociación con muchos
otros organismos, tanto en interacciones mutualistas
como antagonistas, y por lo tanto la conservación de la
biodiversidad no puede concebirse manteniendo especies
aisladas. Si bien dentro del campo de la Biología de la
Conservación se busca evitar la extinción de especies
y poblaciones, es necesario considerar también la
conservación de los procesos ecológicos, incluyendo las
interacciones biológicas♦

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Figura 5 . Ej emplo de mutualismo del tipo agente protector en una flor de biznaga (Ferococtus diguetii), foto
superior y del fruto de la planta de pitaya agria (Stenocereus gummosus), por hormigas, foto inferior. Foto:
Francisco J. García-De León.

Biología y Sociedad nº 6, segundo semestre 2020

39

�LITERATURA CITADA

Arriaga-Jirnénez.A. y P. A. González-Vanegas. 2019. Occurrence
of the honey bee (Apis mellifera L.) in the Sea of Cortés
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Bowen T., D. W. Bench, y LA. Johnson. 2006. Recent colonization
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Villee C . A. 2001. Biología (8va. edición). Ed. Me Graw Hill,
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�ECOLOGÍA Y SUSTENTABILIDAD

�RESUMEN
La Reserva de la Biósfera de Mapimí fue de una de las primeras reservas de
Latinoamérica. Es un sistema desértico en el que a pesar de las las limitantes
hídricas y/o altas temperaturas, se presenta una importante diversidad de
vertebrados, siendo las aves y mamíferos los de mayor riqueza. Sin embargo,
existen presiones antrópicas que han generado diversos problemas para la
conservación de algunas de las especies de la reserva. En este artículo, se
exponen los diferentes grupos de vertebrados con algunas de sus especies
más emblemáticas, así como los beneficios que proveen al sistema y sus
principales amenazas. Así mismo, se exponen algunos de los retos para la
conservación de la reserva.

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Palabras clave: Endemismos, Desierto

Chihuahuense, diversidad, Mapimí,
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1NTRODUCCIÓN

A NFIBIOS

Al norte de México, en el desierto Chihuahuense, justo
donde se unen los Estados de Durango, Coahuila y
Chihuahua se encuentra la Reserva de la Biósfera de
Mapimí (RBM) (Insertar figura 1 ). La cual, posee gran
legado histórico ya que junto con la Michilía, fueron las
primeras Reservas de la Biósfera del sistema MABUNESCO en América Latina (1976), las cuales fueron
ejemplo para la creación de otras áreas protegidas
en esta región (Halffter, 1984). Pero, ¿qué es una
Reserva de la Biósfera? y ¿por qué son importantes?:
son sitios dedicados a la conservación de la variedad
genética, de especies y de ecosistemas (biodiversidad);
en donde se gestiona el desarrollo socioeconómico
sustentable de los pobladores locales, así como el
apoyo a las investigaciones científicas, promoviendo
una apropiada convivencia entre los seres humanos
y la naturaleza (Halffter, 1 984). Esto es importante
ya el mantenimiento de la biodiversidad, por medio de
servicios ecosistémicos, es fundamental tanto para el
bienestar humano como para los procesos naturales
y ecológicos de los que depende el planeta (Guevara y
Halffter, 2007).

Las cinco especies de anfibios de la RBM son
admirables, ya que sobreviven en un clima inhóspito,
en donde el agua requerida para su desarrollo y
reproducción es limitada. Debido a esto, gran parte del
año permanecen enterrados, saliendo a reproducirse
cuando las lluvias de verano han llenado los bordos y
charcas temporales del área. Son los machos quienes
llaman a las hembras a través de fuertes cantos. La
especie más conspicua en tamaño y forma regordeta es
el sapo manchado (Anaxyrus cognatus), contrastando
con el sapo verde (Anaxyrus debi/is) que es de menor
tamaño y de un vistoso color verde (Halliday, 2016).
(1 nsertar f igura 3)

Algunas personas han escuchado acerca de la RBM
por la "Zona del Silencio''. la cual ha sido continuamente
visitada por t uristas en búsqueda de experimentar
alguno de los mitos paranormales que allí se han forjado
(Insertar figura 2). Sin embargo, a pesar de ser un lugar
aparentemente inhóspito debido a la escasez de agua y
a la alta radiación solar, la reserva destaca por la gran
cantidad de plantas y animales que logran prosperar
en estas condiciones. En ella habitan alrededor de
270 especies de vertebrados, de las cuales 5 son de
anfibios, 37 de reptiles, 158 de aves y 70 de mamíferos
(CONANP, 2006). A continuación abordaremos algunos
datos interesantes sobre la historia natural de estos
grupos.
42

REPTILES
En la RBM podemos encontrar 17 especies de lagartijas,
18 de serpientes y 2 de tort ugas las cuales están
adaptadas para soportar las condiciones ambientales
extremas (CONANP, 2006). Cada especie posee
características únicas y fascinantes, como los colores
brillantes y azulados de la lagartija de collar del desierto
(Crotaphytus collaris), las escamas en forma de espinas
del lagarto cornudo (Phrynosoma cornutum), hasta el gran
tamaño de la tortuga endémica de Mapimí (Gopherus
flavomarginatus) (Grenot, 1983) (Insertar figura 4). La cual,
puede llegar a medir hasta 46 cm de longitud, ¡casi del
tamaño de un microondas!; por esta razón se le considera
la tortuga terrestre más grande de Norteamérica. Pero,
¿cómo sobrevive una tortuga en el desierto? La especie
tiene la capacidad de cavar madrigueras que les proveen
de una temperatura más afable de 18ºC comparada con
la exterior que puede superar los 40ºC. Es por ello que
son un refugio estupendo y solo salen de éste para comer
y/o reproducirse. Además también son utilizadas como
refugio por serpientes, roedores y otros mamíferos. Esta
Facultad de Ciencias Biológicas I UANL

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Figura 1. Ubicación de la Reserva de la Biósfera Mapiml. Se señala el
Laboratorio del desierto. Sitio dedicado a la investigación de diversas
especies nativas. Crédito: Perla D. Ventura-Rojas
Figura 2. Atardecer en la Reserva de la Biósfera Mapimí. Crédito:
Alberto González-Romero
Figura 3. Sapo verde (Anoxyrus debilis). Permanecen enterrados gran
parte del año, sólo salen durante el período de lluvias. Crédito: Alberto
González-Romero
Biología y Sociedad nº 6, segundo semestre 2020

43

�tortuga es una importante dispersora de semillas de los
pastos que consumen; sin embargo, la desaparición de su
hábitat y la cacería son su principal amenaza, por lo que
se encuentra en peligro de extinción (Kiester et al., 2018).
Por estas razones, es de las especies más estudiadas y de
gran importancia para la conservación, convirtiéndola en
especie emblemática en la RBM (Kiester et al., 201 8).

A VES
La RBM es hábitat de muchas especies migratorias,
siendo las de invierno su mayor componente (60%
aproximadamente) (Garza-Herrera et al., 2007).
Éstas, visitan la reserva cuando las lluvias del año
anterior fueron lo suficientemente buenas para llenar
los bordos o presones que fueron construidos para el
almacenamiento de agua. Es frecuente la presencia
de grandes parvadas de gorriones y de aves acuáticas
como patos, garzas y playeros. En algunas ocasiones,
se pueden observar a las magníficas grullas cenicienta
(Antigone canadensis) y a los grandes pelícanos blancos
(Pe/ecanus erythrorhynchos). Por otro lado, las especies
residentes enfrentan un clima prevalentemente seco
y en consecuencia con la falta de alimento (GarzaHerrera et al. , 2007). Especies icónicas de la RBM
son la matraca de los cactus (Campylorhynchus
brunneicapi//us), la cual es más fácil escuchar que de
observar, aunque se puede sospechar de su presencia
por sus nidos globosos construidos en las chol las
44

(Cylindropuntia fulgida). Los correcaminos (Geococcyx
californianus) (Insertar figura 5) son un deleite a la vista
debido a su carismático y curioso comportamiento.
Los cardenales, cenzontles, calandrias y cuitlacoches
constantemente alegran con sus cantos. Fácilmente
se puede avistar a la aguililla de cola roja (Buteo
jamaicensis) (Insertar figura 6) surcando los cielos
en busca de alimento o perchada en los qu ietes
(inflorescencias) de los magueyes. Por la noche se puede
distinguir el enigmático ulular de los búhos cornudos o
tecolotes (Bubo virginianus) y el fantasmagórico grito de
las lechuzas blancas (Tyto albo). El vuelo de éstas aves
es un verdadero espectáculo.

M AMÍFEROS
Los roedores de la RBM destacan por su abundancia
y riqueza al contar con 25 especies, las cuales han
sido objeto de estudio por más de 20 años continuos
(Hernández et o/. , 201 1). Cotidianamente se pueden
observar a las ardillas terrestres corriendo a lo largo
del día, inclusive en las horas de mayor calor, buscando
alimento o quizá escapando de algún depredador,
contrastando con las ratas y ratones quienes son
principalmente nocturnos. De dichas especies,
destaca la rata canguro (Oipodomys nelson;J, la cual
recibe su nombre por los saltos que rea liza para
desplazarse (Best, 1 988). Puede rascar agujeros en
el suelo, que favorecen la acumulación de las semillas
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�de las que se alimentan y que son arrastradas por el
viento. Para posteriormente recolectarlas y guardarlas
provisionalmente en pequeñas bolsas que tiene en
sus meji l las llamadas abazones, para fina lmente
llevarlas a sus madrigueras, evitando exponerse a sus
depredadores. Sus refugios los construyen cerca de
arbustos y son un elemento notorio del ambiente, ya que
al tener varias entradas y túneles internos se asemejan
a condominios (Best, 1988).
Uno de los roedores más grandes y abundantes en
la reserva, es la rata nopalera (Neotomo leucodon)
(Hernández et al., 2011) (Insertar figura 7). Ésta,
construye sus nidos entre nopales, magueyes o debajo
de arbustos uti lizando ramas, hojarasca, troncos,
espinas, huesos, excrementos secos de otros animales
e incluso objetos brillantes como llaves o latas, de tal
manera que forman un montículo bastante llamativo
en el ambiente. En general, los roedores proveen de
grandes beneficios al sistema ya que promueven la
aireación e infiltración de agua al suelo, son grandes
depredadores de insectos, dispersores de semillas, sus
madrigueras sirven de refugio para otros animales y son
parte principal de la dieta de varios carnívoros (Brown y
Ernest, 2002; Grajales-Tam y González-Romero, 201 4).

Algunos mamíferos carnívoros son indicadores del
bienestar o salud de los ecosistemas (del Rio et o/.,
2001 ) y, aunque en los desiertos parezca difícil que
puedan sobrevivir, en la RBM podemos encontrar a
varios como el gato montés, el puma, los zorrillos, los
tejones, entre otros. De hecho, es frecuente observar
algún coyote (Canis /otrans) (Insertar figura 8) o zorra
gris (Urocyon cineroorgenteus) trotando como si fueran
tarde a llegar tarde a una cita. Sin embargo, hay otros
que son de difícil avistamiento y que solo con mucha
suerte o paciencia se logran observar. Tal es el caso de
la zorrita del desierto (Vu/pes mocrotis) (Elizalde et o/.,
201 4) (Insertar figura 9). la cual está muy bien adaptada
a las zonas áridas ya que no requieren consumir agua,
sino que la obtienen a partir de sus presas (Golightly y
Ohmart, 1984). Son nocturnas y del tamaño de un gato
doméstico. Prefieren establecerse sobre suelos planos
y sueltos ya que cavan complejas madrigueras para
refugiarse de las altas temperaturas del día, criar a sus
cachorros, así como para escapar de otros carnívoros
como el coyote. En nuestro país, las poblaciones de
ésta especie están declinando principalmente por
la transformación de su hábitat a terrenos agrícolas
(Cypher, 2015), por lo que la RBM representa un refugio
sumamente importante para su preservación.

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�También podemos encontrar grandes herbívoros
ramoneadores como el venado bura (Odocoileus
hemionus) (Insertar figura 10), especie de importancia
cinegética, es decir que ha sido buscada por cazadores
ya sea como trofeo o para el consumo de su carne desde
tiempos remotos. En México, su distribución se limita al
noroeste y aunque actualmente se encuentra protegida
gracias a la RBM, su densidad poblacional promedio
es baja con alrededor de 3 individuos/km2 • Por ello, su
ecología ha sido estudiada desde los años 90 (SánchezRojas y Gallina, 2000). Gracias a estos estudios se sabe
que su actividad se concentra en las primeras horas de
la mañana y en el atardecer (Pérez-Solano et al., 2017).
Forman grupos de hembras con sus crías y prefieren los
lugares con pendiente, ya que les permiten escapar de
sus depredadores, principalmente el puma, a través de
grandes saltos (Pérez-Solano et al., 2017).

IMPORTANCIA Y AMENAZAS
Como podemos apreciar, la RBM presenta una diversidad
faunística extraordinaria que, junto con su riqueza vegetal,
constituyen un sistema único del Desierto Chihuahuense.
Si bien, uno de los objetivos principales para considerarla
como RB fue la conservación de la tortuga de Mapimí

(Gallina y Martínez, 2016), los estudios realizados dentro
de la reserva han recabado información valiosa acerca de
la composición de los diferentes grupos de vertebrados
nativos e introducidos. En ellos, se resalta la importancia de
la función ecológica que cada grupo provee al sistema de
la RBM, por lo que es de vital importancia su preservación
(CONANP, 2006). Sin embargo, este delicado ambiente
está enfrentando retos para su conservación, como lo es
la crianza extensiva de ganado vacuno (1 nsertar figura 11),
principal actividad productiva de la zona, la cual debe ser
controlada ya que de seguir aumentando podría ocasionar
competencia por los recursos con las especies nativas,
así como la transmisión de parásitos, enfermedades,
entre otras afectaciones. El cambio climático también
está teniendo impactos negativos, a través de las sequías
prolongadas o las súbitas e intensas lluvias de las cuales
dependen muchas de las especies antes mencionadas.
Las futuras investigaciones que aborden estas últimas
temáticas, junto con el conocimiento del estado actual
de las poblaciones, comportamiento, hábitat y ámbitos
hogareños de las especies, serán clave para el manejo y
conservación de este ambiente tan importante para el país.
Además, la integración de instituciones gubernamentales,
privadas y la sociedad podrían asegurar la conservación
de este maravilloso ambiente equivalente a un laboratorio
natural excepcional para las futuras generaciones♦

�LITERATURA CITADA

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�ECOLOGÍA Y SUSTENTABILIDAD

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I

MARiA CONCEPCIÓN )üRDÁN-H ERNÁNOEZ
Y GABINO ADRIÁN RODRJGUEZ-ALMARÁZ

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Palabras clave: camarón
carideo, langostino, Tamaulipas.

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1NTRODUCCIÓN

¿CóMO ES UN CAMARÓN CARIDEO?
Los camarones carideos, conocidos también como
langostinos, camarones de río, acamayas, gambas o
quisquillas (Martínez-Guerrero y Cid-Rodríguez, 2010),
pertenecen al infraorden Caridea, uno de los grupos de
crustáceos decápodos más diverso.
Los carideos han colonizado ambientes acuáticos
marinos, estuarinos y dulceacuícolas (De Grave et
al., 2008; Rodríguez- Almaráz et al., 2010) estando
presentes en gran variedad de hábitats, entre ellos,
arrecifes de coral, ventilas hidrotermales, macroalgas,
pastos marinos, zonas de mangle, ríos, lagos, lagunas,
cuevas y cenotes. Algunas especies son pelágicas
y otras viven asociadas simbióticamente a distintos
organismos como moluscos, equinodermos, esponjas y
corales (Jayachandran, 2001).
A pesar de la variedad de ambientes que habitan estos
camarones, conservan un patrón morfológico similar
descrito a continuación (Fig. 1 ). De acuerdo con Bauer
(2004), los camarones carideos presentan un cuerpo
aplanado lateralmente y dividido en dos regiones:
cefalotórax y abdomen. El cefalotórax está conformado
por la fusión del cefalón o cabeza y el tórax, incluye un
caparazón que se extiende desde la cabeza hasta cubrir
los segmentos torácicos de fonna cilíndrica hidrodinámica.
El área de la cabeza presenta una carina dorsal que
se alarga hasta formar un rostro que puede presentar
dientes, pequeñas espinas y setas, que como quilla de
un barco le ayudan al carideo a mantener su posición
estable en el agua. En esta región también se sitúan los
ojos pedunculados y dos pares de antenas (antena y
anténula), éstas últimas poseen quimioreceptores que
permiten detectar diversos compuestos disueltos en
el agua y receptores táctiles que le permiten al carideo
explorar alrededor de su cuerpo para detectar objetos
cercanos. Posteriormente están tres pares de apéndices
bucales conformados por las mandíbulas y dos pares de
maxilas. La región torácica presenta ocho apéndices,
los primeros tres pares llamados maxillípedos están
asociados con la parte bucal para manipular el alimento.
Los siguientes cinco pares de apéndices son las patas,
también llamadas pereiópodos (de ahí que formen parte
del orden Decapoda "diez patas'). Los pereiópodos tienen
distintas funciones como acopio de alimento, limpieza,
Biología y Sociedad nº 6, segundo semestre 2020

locomoción, comportamiento defensivo y ofensivo. Los
primeros dos pares de pereiópodos pueden presentar
pinzas (quelas) bien desarrolladas, el tercer par de patas
no presenta esta pinza y junto con el cuarto y quinto par
terminan en una uña simple. La respiración se lleva a cabo
a través de branquias que se encuentran en una cámara
branquial dispuestas a los lados del cefalotórax y son de
tipo filobranquias, parecidas a una serie de láminas.
Por otra parte, la región abdominal está dividida en
segmentos llamados pleuras. En los camarones carideos
la segunda pleura es muy notoria por su tamaño y forma
de "pera•: se encuentra t raslapada parcialmente arriba de
la primera y la tercera pleura. En el abdomen también se
encuentran cinco pares de apéndices o patas adaptadas
para nadar en forma de paleta o remo llamados pleópodos.
Los pleópodos presentan una estructura llamada apéndice
interno que t iene ganchos llamados cincinullis que sirven
para unirse con el pleópodo par. En la parte terminal del
abdomen se encuentra el telson, de forma triangular con
dos pares de urópodos a cada lado en forma de abanico
que sirven para direccionar los movimientos del carideo
como el timón de un barco.
Aunque el nombre de camarón (shrimp) ha sido otorgado
a distintos grupos de crustáceos (Bauer, 2004),
algunos de ellos no están relacionados cercanamente
a los carideos, por ejemplo, los camarones "hada"
{fairy shrimps) (Subclase Anostraca), los camarones
renacuajo (Subclase Notostraca) ambos de la clase
Branquiopoda, o bien los camarones mantis (Orden
Estomatopoda) de la clase Malacostraca. Los llamados
"verdaderos camarones" se encuentran constituidos
en dos principales grupos: 1 ) dentro del suborden
Dendrobranquiata (Penaeoideos y Sergestoideos)
(Perez-Farfante y Kensley, 1997) y (2) en el suborden
Pleocyemata (Carideos y Estenopod ideos). Los
camarones Dendrobranquiata son los que tienen
la mayor importancia económica pesquera, los que
comúnmente relacionamos con comida, aquellos
que encontramos en nuestros cocteles, de forma
empanizada, en aguachile o en los tacos de camarón.
Presentan una fertilización externa (Tavares y Martín,
201 0), es decir, los huevos fecundados son liberados
directamente al agua. Por su parte, en el suborden
Pleocyemata, las hembras presentan hábitos de
incubación de los huevecillos en el abdomen, unidos a
los pleópodos (patas nadadoras) (Bauer, 1989). Los
49

�Figura. 1. Patrón morfológico
general de un camarón carideo.
A, cefalotórax; B. abdómen; C,
rostro; D, anténula; E, antena; F.
pereiópodos; G, quela; H. cámara
branquial; 1, pleuras; J, pleópodos;
K, telson; L, urópodos. Fotografía:
Leonardo Garda Vázquez.

crustáceos pleocyemata incluye acociles, langostas,
cangrejos ermitaños, cangrejos braquiuros, camarones
estenopodideos (lnfraorden Stenopodidea) y los
camarones carideos (lnfraorden Caridea), objetivo de
este artículo. En la tabla 1 se resumen las principales
características que separan a estos grupos de
camarones, incluyendo el tipo de fecundación, el tipo de
larva que eclosiona del huevecillo, el tipo de branquias
que presentan, disposición de la segunda pleura
abdominal, pinzas en los pereiópodos y t ipo de cuerpo.
Curiosamente, a pesar de su parecido morfológico,
evolutivamente los camarones carideos están más
relacionados a otros miembros del suborden pleocyemata
(langostas, acociles y cangrejos) que a los camarones
dendrobranquiados (Burkenroad, 1963; Bauer, 2004).
Por otra parte, el ciclo de vida de los carideos es diverso,
puede ser extendido (con varias etapas larvales),
abreviado (con un número de etapas larvales reducidas)
o mediante desarrollo directo (cuando el organismo que

eclosiona es un juvenil) (Rodríguez-Almaráz et al., 201 0;
Bauer, 2013). Los ciclos de vida abreviado y directo
ocurren generalmente como adaptación a los ambientes
dulceacuícolas que no presentan conexión directa con
el mar, aunque también hay representantes en zonas
marinas profundas, latitudes altas (ártico y antártico) y
en especies eusociales (especies cuyos integrantes se
agrupan bajo un sistema social y genético que consta
de varios niveles, reina, socio y ayudantes, semejante
al de las termitas, hormigas y abejas), por ejemplo del
género Syna/pheus (Bornbusch et al., 2018). Algunas
especies dulceacufcolas completan su ciclo larval
en agua salobre o marina. Dependiendo del hábitat,
existen diferencias también en el tamaño y número de
huevecillos que puede portar cada hembra, teniendo
huevos más pequeños y en mayor número en carideos
habitantes de ambientes marinos y estuarinos, mientras
que los que habitan cuerpos de agua dulce presentan
menor cantidad de huevecillos y de mayor tamaño,
probablemente como adaptación al medio dulceacuícola
(Bauer, 2013).

Tabla 1 . Principales diferencias entre grupos de camarones decápodos
Camarones carideos

Camarones estenopodideos

Camarones dendrobranquiados

Pertenecen al suborden Pleocyemata.

Pertenecen al suborden Pleocyemata.

Pertenecen al suborden Dendrobranchiata.

Los huevos fecundados son incubados por
la hembra. permanecen adheridos a los
pleópodos (patas nadadoras) hasta que
eclosionan.

Los huevos f ecundados son incubados por
la hembra, permanecen adheridos a los
pleópodos (patas nadadoras) hasta que
eclosionan.

Los huevos fecundados son liberados
directamente al agua.
La fertilización es externa y se lleva a cabo
por atracción química de gametos (óvulo y
espermatozoide).

Primera larva libre es una zoea.

Primera larva libre es una zoea.

Primera larva libre es un nauplio.

Branquias filobranquiadas.

Branquias tricobranquiadas.

Branquias dendrobranquiadas.

Segundo segmento del abdomen, arriba del
primer y tercer segmento.

Segundo segmento del abdomen arriba del
tercer segmento, no del primero.

Segundo segmento del abdomen arriba del
tercer segmento, no del primero.

Los dos primeros pares de pereiópodos
(patas) por lo general con pinza. El tercer par
de pereiópodos nunca tiene pinza.

Los tres primeros pares de pereiópodos
(patas reptantes) con pinzas. El tercer par
de pinzas es mucho más grande que los
primeros dos.

Los tres primeros pares de pereiópodos
(patas reptantes) con pinzas pequeñas.

Cuerpo liso, con pocas espinas.

Cuerpo generalmente con muchas espinas.

Cuerpo liso, con pocas espinas.

50

Facultad de Ciencias Biológicas I UANL

�V)

DIVERS IDAD: ¿ C UÁNTAS Y CUALES
ESPEC IES DE CAMARONES CARIDEOS SE
CONOCEN EN TAMAULI PAS?
Actualmente, los camarones carideos comprenden
aproximadamente 3,400 especies a nivel mundial (De Grave
eta/., 2009; De Grave y Fransen, 201 1) distribuidas en 36
familias, de las cuales Palaemonidae (137 géneros, 967
especies), Alpheidae (47 géneros, 659 especies), Atydae
(42 géneros, 468 especies) e Hippolytidae (37 géneros, 336
especies) (Ahyong et al., 2011) presentan la mayor diversidad
de especies.
En el Estado de Tamaulipas han sido registradas las
familias Palaemonidae (13), Alpheidae (6), Hippolytidae

(5), Atydae (2) y Processidae (1) (Tabla 2) sumando un
total de 27 especies de carideos reportados hasta
ahora , siendo en su mayoría de afinidad salobre y
estuarina (Rodríguez-Almaráz y Campos, 1996; Barba,
1999; Bowles et al., 2000; Leija-Tristán et al. , 2000;
Rodríguez-Almaráz et al., 2000; Barba et al., 2005;
Rodríguez-Almaráz y Muñiz-Martínez, 2008; Felder
et al., 2009; Montalvo-Urgel et al., 201 0; HerreraBarquín et al., 201 8; Rodríguez- Almaráz et a/., 2018),
sin embargo, la diversidad de fami lias y especies podría
incrementarse, ya que existen registros considerados
no formales frente a las costas de Tampico y Altamira
en las bases de datos Ocean Biogeographic lnformation
System (OBIS) y Biodiversity of the Gu lf of Mexico
Database (BioGoMx) (Duarte, 201 9).

Tabla 2 . Listado de especies de camarones carideos presentes en Tamaulipas.
Nombre Cientlfico

Autoridad taxonómica

Localidad

Afinidad ecológica

Alpheus angulosus

McClure, 2002

Laguna Madre

Estuarino

Alpheus cf. packardii

Kingsley, 1880

Laguna Madre

Estuarino

Alpheus floridanus

Kingsley, 1878

Laguna Madre

Estuarino

Alpheus heterochaelis

Say, 1818

Laguna Madre

Estuarino

Alpheus nuttingi

Schmitt, 1924

Laguna Madre

Estuarino

Alpheus w ebsteri

Kingsley, 1880

Laguna Madre

Estuarino

Atya scabra

Leach, 1816

Laguna Champayán, río Tamesí,
Altamira.

Dulceacuícola

Potimirim mexicana

de Saussure, 185 7

Río Soto la Marina

Dulceacuícola

Hippolyte obliquimanus

Dana, 1852

Laguna Madre

Estuarino

Hippolyte zostericola

Smith, 1873

Laguna Madre

Estuarino

Latreutes fucorum

Fabricius, 1798

Laguna Madre

Estuarino

Latreutes parvulus

Stimpson, 1871

Laguna Madre

Estuarino

Tozeuma carolinense

Kingsley, 1878

Laguna Madre

Estuarino

Leander tenuicornis

Say, 1818

Laguna Madre

Salobre

Macrobrachium acanthurus

Wiegmann, 1836

Laguna Madre, rlo Bravo, Oeste
de Tampico, río Pánuco.

Dulceacuícola-Salobre

Macrobrachium carcinus

Linnaeus, 17 58

Laguna Madre, río Purificación,
Padilla, Gómez Farias, al sureste
de La Florida en el río Frío.

Dulceacuícola-Salobre

Macrobrachium olfersii

Wiegmann, 1836

Laguna Madre, rlo Limón,
Cd. Mante, río Pánuco, río
Purificación, Padilla, río Sota la
Marina.

Dulceacuícola-Salobre

Palaemon floridanus

Chace, 1942

Laguna Madre

Estuarino

Palaemon hobbsi

Strenth, 1994

Río Mante, Cd. Mante.

Dulceacuícola

Palaemon kadiakensis

Rathbun, 1902

Laguna Madre, rlo Álamo, Cd.
Mier, presa Falcón, Miguel
Alemán, río Bravo, Matamoros.

Dulceacuícola-Salobre

Palaemon mundusnovus

De Grave y Ashelby, 2013

Laguna Madre

Salobre y Estuarino

Palaemon northropi

Rankin, 1898

Laguna Madre

Estuarino

Palaemon pugio

Holthuis, 1949

Laguna Madre

Salobre y Estuarino

Palaemon vulgaris

Say, 1818

Laguna Madre

Salobre y Estuarino

Troglomexicanus
perezfarfanteae

Villalobos Figueroa, 1971

Tamaulipas

Dulceacuícola

Troglomexicanus tamaulipensis

Villalobos, Alvarez e lliffe, 1999

Cueva del Nacimiento del río
Frío.

Dulceacuícola

Ambidexter symmetricus

Manning y Chace, 1971

Laguna Madre

Estuarino-Marino

Biología y Sociedad nº 6, segundo semestre 2020

51

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�DI STRI BUCIÓN: ¿ EN DÓNDE PODEMOS
ENCONTRAR A LOS CAMARONES
CARIDEOS?
Los camarones carideos se distribuyen en todas las
regiones biogeográficas, exceptuando la antártica (De
Grave et al., 2008), con representantes pelágicos y
bentónicos, siendo cerca del 75% especies marinas y
estuarinas, mientras que el 25º/o son de agua dulce.
En Tamaulipas la mayoría de los reportes de carideos
corresponden a especies estuarinas de los géneros
Alpheus, Hippolyte, Lotreutes, Leonde~ Mocrobrochium,
Poloemon y Tozeumo distribuidas en el Area de Protección
de Flora y Fauna (APFF) Laguna Madre de Tamaulipas,
representando el 1 4.6% de los decápodos estuarinos
de esta laguna (Leija et al., 2000), sin embargo, otras
especies también de los géneros Mocrobrochium y
Po/aemon son continentales restringidas a ambientes
dulceacuícolas (Fig. 2).

Las especies de afinidad estuarina habitan principalmente
en vegetación acuática sumergida {pastos marinos y
macroalgas) (Barba et al., 2005), zonas de mangle y
bancos de ostión (observación personal), mientras que
las especies dulceacufcolas, han sido reportadas en ríos
y bahías, en fondos lodosos, zonas con poca corriente,
áreas cercanas a la orilla, entre raíces de vegetación
riparia, troncos hundidos y sustratos rocosos (MontalvoUrgel et al. , 2010). Por otra parte, los registros de
especies marinas han sido en la zona costera y zonas
oceánicas adyacentes al Estado de Tamaulipas a distintas
profundidades de acuerdo con las bases de datos OBIS y
BioGoMx.
Distintos autores han dado registro de carideos
en Tamaulipas correspondientes a las s iguientes
localidades: Matamoros: Afluente del Río Bravo, Playa
Lauro Villar, Playa Washington, Laguna Conchil lal,
El Mezquite; San Fernando: APFF Laguna Madre,
La Carbonera, Boca de Catán, Punta Piedra; Soto la
Marina: La Pesca, río Soto la Marina; Tampico: Río
Panuco; Altamira: Laguna Champayán, río Tamesí y
Ciudad Mante: río Mante.

¿POR QUÉ SON IMPORTANTES LOS
CARI DEOS?
Los carideos son de gran importancia ecológica en los
cuerpos de agua donde habitan, ya que intervienen en la
transferencia de energía en las redes tróficas y sirven de
alimento a mamíferos, aves, peces y otros invertebrados
(Barba et al., 2000; Flowers, 2004; Chaplin-Ebanks y
Curran, 2007), algunos de ellos de importancia comercial.
Asimismo, debido a su abundancia en los ecosistemas
acuáticos, junto con otros grupos de crustáceos pueden
servir también como bioindicadores de contaminación y de la
calidad del agua (Álvarez et al., 1996; Raz-Guzmán, 2000).
Por otra parte, especies de camarones carideos,
principalmente del género Macrobrachium tienen
importancia comercial, como alimento humano, obtenido por
medio de captura directa del medio silvestre o por medio de
la acuacultura. Dentro de las especies listadas en la Norma
Oficial Mexicana NOM-024-PESC-1999, el langostino
Macrobrochium aconthurus y la acamaya Mocrobrochium
corcinus son aprovechados como recursos pesqueros en
el embalse de la presa Vicente Guerrero, presa derivadora
La Patria es Primero y en el canal principal, ubicados en los
municipios de Padilla, Güémez, Casas, Abasolo, Jiménez
y Soto la Marina, en el Estado de Tamaulipas. Asimismo,
el Instituto Nacional de Pesca registra en el estado de
Tamaulipas, cultivos del langostino malayo Mocrobrachium
rosenbergii, especie originaria de Malasia, introducida
a nuestro país con fines acuaculturales, considerada
actualmente como una especie exótica invasora.
Figura. 2. Especies de camarones carideos presentes en Tamaulipas.

A. Camarón chasqueador (A/pheus heterochaelis); B, Camarón de
coral (Leander tenuicornis}; C, Camarón flecha (Tozeuma corolinense);
D, Camarón de pasto (Pa/oemon vulgoris), hembra ovlgera; E,
Acamaya (Macrobrachium carcinus). Fotografías A, B, C y E: Arthur
Anker. Fotografía D: Eric Lazo Wasem, Yale Peabody Museum of
Natural History, número de catálago YPM IZ 0 4 0529. Las fot ografías
mostradas son sólo para propósitos ilustrativos, los organismos
fueron colectados en distintas áreas de distribución de cada especie
y no necesariamente en el Estado de Tamaulipas.

52

Los carideos también son considerados uno de los
grupos más importantes de invertebrados marinos en el
comercio de ornato (Simoes et al., 2004). En México,
el comercio de especies de carideos para acuarismo es
un mercado no regulado, aún con deficiencias en cuanto
al manejo de organismos, biología e infraestructura
(Martínez-Guerrero y Cid-Rodríguez, 201 O) por lo tanto,
Facultad de Ciencias Biológicas I UANL

�no existen reportes oficiales para Tamaulipas, aunque
es probable que exista una demanda y oferta de estos
organismos sin regulación.

S ITUACIÓN Y ESTADO DE CONSERVACIÓN
De Grave et al. (2008), reportan del total de especies de
carideos de agua dulce a 1 3 especies como amenazadas
o en peligro de extinción a nivel mundial. De acuerdo con
la Norma Oficial Mexicana NOM-059-SEMARNAT-2010,
la especie de caverna Troglomexicanus perezfarfanteae
distribuida en Tamaulipas y endémica de México, se
encuentra en peligro de extinción, mientras que, para
la especie endémica, T tamaulipensis reportada en la
Cueva del Nacimiento del Rio Frío, en el Municipio de
Gómez Farias, Tamaulipas, no existen datos suficientes
que permita conocer el estado actual de sus poblaciones.
En la IUCN sólo se tiene registro de T perezfarfante,
sin embargo, se encuentra bajo la categoría de datos
deficientes (De Grave et al., 201 3).

que varias especies son hospederas de algún crustáceo
parásito, m icrosporidio, tremátodo o dinoflagelado
(Shields, 1994; Kunz y Pung, 2004; Hernáez et a/., 201 0).
En Tamaulipas, se tiene registro de carideos parasitados
por los isópodos epicarideos Probopyrus pandalicola y
Probopyrinella latreuticola que afectan especialmente
a especies de los géneros Palaemon y Latreutes,
respectivamente (Rodríguez-Almaráz et al., 2000) (Fig.
3), provocando que sean fácilmente depredados y sus
poblaciones puedan disminuir considerablemente si ocurre
una infestación.
Asimismo, las especies exóticas invasoras Macrobrachium
rosenbergii, Procambarus clarkii, Cherax quadricarinatus
y Penaeus monodon, presentes en el Estado, se han
registrado coexistiendo con carideos nativos de los
géneros Macrobrachium, Palaemon y Troglomexicanus,
(Rodríguez-Almaráz y Campos 1996; Villalobos et al.,
1999; Bortolini et al., 2007) representando otra amenaza
para su conservación.

A CCIONES PARA LA CONSERVACIÓN
A MENAZAS PARA LA CONSERVAC IÓN
Al igual que en otras especies, la destrucción, modificación
o reducción drástica del hábitat y el aprovechamiento no
sustentable de los recursos hídricos son las principales
amenazas para la conservación de los camarones
carideos, ya que estos organismos, por su papel ecológico
están sumamente relacionados con las redes tróficas y la
dinámica del cuerpo de agua donde habitan, provocando
que cualquier alteración a éste repercuta en sus
poblaciones.
Por otra parte, entre las amenazas naturales que afectan
a los camarones carideos se encuentran los parásitos, ya

Hasta el momento no existen acciones para la
conservación de los camarones carideos más allá de
las regulaciones oficia les a las especies de interés
pesquero. Los carideos por su papel ecológico están
sujetos al manejo integral de los cuerpos de agua
de la región y a los programas de conservación
de otros grupos biológicos de flora y fauna, que
actúan como "especies sombrilla". Resulta entonces
de gran importancia establecer medidas que sean
específicas para la conservación de los camarones
carideos, especialmente de las especies endémicas
Troglomexicanus tamau/ipensis y T perezfarfanteae,
ésta última en peligro de extinción.

Figura. 3. Camarón
carideo del género
Poloemon parasitado por
el isópodo epicarideo
Probopyrus pondolicolo.
Fotografía: María C.
Jordán-Hemández

Biología y Sociedad nº 6, segundo semestre 2020

53

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�CONSIDERACIONES FINALES
El Estado de Tamaul ipas cuenta con una riqueza y
diversidad de camarones carideos considerable, ya
que se presentan en el Estado cuerpos de agua dulce,
estuarina y marina.
Como ya se mencionó en este artículo, las especies de
camarones carideos son ecológica y comercialmente
relevantes, por lo cual deberán encausarse esfuerzos
de conservación ante las amenazas antropogénicas
que afectan a los cuerpos de agua donde residen.
A pesar de la existencia de distintos estudios, en su
mayoría ecológicos y taxonómicos y del monitoreo de
las poblaciones de ciertas especies de interés científico
y económico, el reconocimiento de la biodiversidad
de este grupo de crustáceos representa un primer
acercamiento para fomentar el incremento en el
conocimiento de los camarones carideos y proponer
acciones para su conservación en Tamaulipas.

AGRADECIMIENTOS
Esta contribución forma parte del Fondo Sectorial
de Investigación Educativa SEP-CONACYT (Ciencia
Básica), Proyecto "Sistemática y estructura genética
poblacional de langostinos del género Po/oemon (Weber,
1795) (Crustacea, Palaemonidae) de la Laguna Madre,
Tamaulipas, México" con clave No. 256808. Los autores
agradecen a Leonardo García -Vázquez, Arthur Anker
y Eric Lazo-Wasem por las fotografías proporcionadas
para la presente contribución♦

54

Facultad de Ciencias Biológicas I UANL

�LITERATURA CITADA

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�ECOLOGÍA Y SUSTENTABILIDAD

FILANTROPÍA ECOLÓGICA,
TRABAJO YVISIÓN DE UN
SABINENSE
l lRAM PABLO RODIÚGUEZ SÁNCH EZ
Laboratorio de Fisiologia Molecular y Estructural
Facultad de Ciencias Biológicas (Unidad B)
Universidad Autónoma de Nuevo León
Ave. Pedro de Alba sin cruz con Ave. Manuel L Barragán. San Nicolás de los
Garza, Nuevo León, 66455 México.
Conmutador: 01 (81) 8329-4110 / Fax 01 (81) 8376-2813

M

éxico está entre los países con mayor diversidad biológica y
riqueza forestal: cuenta con más especies de encinos que ningún
otro país. Su riqueza tiene su origen en la extensa diversidad de
climas de buena parte del territorio nacional. Los recursos forestales con
que cuenta México lo ubican entre los diez primeros países del mundo por
su biodiversidad.

De acuerdo con la información vertida por la Organización Mundial de la
Salud, 92% de las personas que viven en las grandes ciudades no respira
aire limpio. Por ello, se requiere al menos de un árbol por cada tres personas
y un mínimo de 1 0 y 15 metros cuadrados de zonas verdes por habitante
para mejorar la calidad de aire en las zonas urbanas.

/ / NO PARAMOS DE PREGUNTARNOS QYÉ MUNDO
DEJAREMOS A NUESTROS HIJOS, CUANDO LA
CUESTIÓN ES QYÉ HIJOS DEJAMOS A ESTE MUNDO"
LEOPOLDO ABADÍA

/ / LA EMPATÍA POR LOS RECURSOS NATURALES
ES UN VALOR EN DECADENCIA QYE QYEDARA
EXTINTO EN LAS PRÓXIMAS GENERACIONES DE NO
ESTRUCTURAR LA CONCIENCIA ECOLÓGICA"

Los proyectos de reforestaciones son
iniciativas esenc iales para recuperar
el equi librio entre el medio ambiente
y el impacto ecológico producido por
la sociedad. La deforestación tiene
como justificación varios fines como la
uti lización de los recursos vegetales,
la urbanización y el remplazo para la
agricultura, todos los anteriores con
consecuencias inmediatas en la ecología,
la economía y la salud.

Los productos forestales de un proyecto
de reforestación incluyen: madera,
pulpa de celulosa, postes, fruta, fibras y
combustibles, las arboladas comunitarias
y los árboles que siembran agricultores
alrededor de sus viviendas o terrenos. Las actividades orientadas hacia
la protección incluyen los árboles sembrados a fin de estabi lizar las
pendientes, fijar las dunas de arena, las franjas protectoras, los sistemas
de agroforestación, las cercas vivas y los árboles de sombra.

DAVID GONZÁLEZ MORTON

Sabinas Hidalgo, Nuevo León es un municipio que se encuentra a escasos
1 00 km al norte de Monterrey, con un clima semiárido, la reforestación
es una actividad que recientemente se ha tomado de manera seria y
responsable. Un joven empresario dedicado al manejo de materiales para
construcción, el lng. David González Morton, con una visión a futuro ha
iniciado un programa de reforestación con plantas regionales, en particular
y por el momento con encinos.

�En seguida una breve conversación al Sr. González Morton:

.!A rafz de qué nace su interés por el medio ambiente?
Primero que todo siempre he sido una persona responsable con el
medio ambiente y con la sociedad en general, mi proyecto surgió a
consecuencia de la problemática tan grande del calentamiento o global,
efecto invernadero.
.¿Tiene su propio vivero?
No, estos árboles son comprados en el municipio de Santiago, Nuevo
León, México, y traídos hasta Sabinas Hidalgo.

.!.Qué especie estó usted utilizando y cuóles son sus caracterfsticas?
Encino siempre verde, la especie Quercus virginiana, esta especie
es nativa del sur de estados Unidos y norte de México, por lo que nos
encontramos en el rango de distribución natural. Este es un árbol que
tiene como característica principal su altura la cual puede llegar a variar
de entre los 1 5 y 25 metros y el dosel de su copa de aproximadamente
15 metros de diámetro, aunado a su hoja perene, lo anterior según las
condiciones del lugar donde se ha plantado, es muy atractivo por su
sombra, presenta follaje color verde (de ahí su nombre), es muy resistente
a plagas y enfermedades, además, es una especie muy longeva, ya que
puede vivir varios cientos de años.
..!.Cuól es la razón por la cual hacer esto?
En particular, nuestro municipio, al encontrase en una zona semiárida,
presenta pocos espacios arbolados y el propósito es incrementar su
cobertura arbórea para mitigar los efectos de las altas temperaturas,
además de dejar un mejor planeta para las generaciones futuras .

.!.Lo hace sin fines de lucro?
Todos los ejemplares de encinos en este programa son donados a la
población, la actividad no tiene fines de lucro .
.!.Alguien mós de su familia tiene un proyecto parecido?
No, hasta el momento nadie lo tiene, pero ven con entusiasmo la labor
que estamos realizando .

..!.Cuóntos encinos planeo donar?
Los más que se puedan dentro de la respuesta de las personas, y dentro
de las posibilidades económicas de un servidor.

58

Facultad de Ciencias Biológicas I UANL

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e!.Tiene algún criterio en cuanto a /as personas a /as que se /es donan estos órboles?
No tengo ningún criterio, solamente que adopten el encino por voluntad y que se
hagan responsable de él.

.&lt;

c!.Cómo se realiza la donación de órboles?
Mediante un compromiso verbal, no se le obliga a nadie a sembrarlo, dejo que
ellos me cuenten por qué les interesa tenerlo y les hago saber la importancia de
mantener un ejemplar como el que se están llevando.

....

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:s

c!.Pertenece a alguna organización civil?
No, todo es por iniciativa propia.
c!.Hay gente que apoya en esta labor?
No, solamente yo.

c!.Porque precisamente plantar encinos?
Porque es un tipo de árbol muy adaptable a los cambios climáticos y además tolera
la escasez de lluvia, se sabe que puede adaptarse a climas tan extremo como el
clima de nuestro municipio; son capaces de resistir temperaturas oscilantes desde
los -20ºC hasta los 45ºC.
c!.Beneficios visualizados a corto y largo plazo?
A corto plazo es crear un pulmón verde en nuestro entorno geográfico además de
tener más lugares agradables al aire libre, a largo plazo es contribuir a un cambio
climático con el fin de reducir las altas temperaturas de nuestra localidad.
c!.Hace algún anó/isis de suelo para ver en dónde plantar?
No es necesario, el encino se adapta a casi cualquier tipo de suelo a excepción del salitroso.
c!.lnfluye el clima en el desarrollo del órbo/?
No, como se mencionó anteriormente, esta especie puede desarrollarse en un
rango de temperatura muy amplio.

c!.Cuóles son /os requerimientos para el crecimiento de la planta?
La persona que reciba en donación un encino hace el compromiso de sembrarlo
adecuadamente, esto consiste en cavar un pozo 1 .5 veces mayor al tamaño
del cepellón de la planta, poner tierra negra abajo y alrededor del cepellón, y
regarlo lo más posible durante los primeros 5 años, estas serían las condiciones
+óptimas para un buen desarrollo del árbol.
c!.Hay algún lugar idóneo en el que deseen /os personas plantar /os encinos?
La mayoría los planta en los patios de sus casas, aceras y bulevares.

e!.Tiene algún medio de difusión poro llegar a lo gente?
Sólo por redes sociales, periódicos locales y la comunicación más efectiva que
conozco que es la de recomendación de ciudadano a ciudadano.
Biología y Sociedad nº 6, segundo semestre 2020

59

�.!.Cómo te comunicas con lo gente poro llevar o cabo tu proyecto?
Se comunican por medio de mis redes sociales, llamadas y mensajes a mi celular o
vienen directamente a buscarme .

.!.Cuánto tomo un encino en que esté listo poro plantarse?
Solo con germinar la semilla está listo para plantar, sin embargo, nosotros
manejamos árboles de 3 -4 metros de alto y un grosor de tallo de entre una pulgada
y media y dos pulgadas, lo que lo hace totalmente viable para su desarrollo.
.!.Se les aplico algún tipo de sustancio o los encinos poro acelerar su crecimiento?
Realmente no es necesario ningún producto químico, la especie que estamos
manejando tiene un desarrollo de moderado a alto, esto va a depender de los
cuidados que reciba, a pesar de que no necesita fertilizantes, si se les aplica,
ayudará incrementar la tasa de su crecimiento, aunado a una constante irrigación.
.!.¡Como concluyes esto noto? Incitando o lo sociedad o desarrollar conciencio
ecológico poro el bienestar de nuestro entorno y el de generaciones futuros.
Con lo anterior, se le agradece profundamente al señor David González Morton por
otorgarnos esta entrevista y permitir hacer difusión de su altruista labor dirigida a
la ecología regional.
Mas iniciativas como la aquí difundida resultan prioritarias para el bienestar social
y la conciencia ciudadana .

.!.Usted tiene en mente otro tipo de proyecto relacionado con el actual?
lamentablemente por la contingencia del COVID-1 9 no hemos podido continuar
con el proyecto de reforestación con encinos, ni dar comienzo a la segunda fase,
mediante la cual estaremos reforestando y ayudando a generar recursos para las
fami lias.
.!.De que troto esto segundo fose?
Con el primer proyecto estamos ayudando directamente en la reforestación
con una especie nativa, pero con este segundo estaremos apoyando a generar
un sustento para las familias que adopten la idea. En este segundo proyecto se
donarán árboles frutales a fami lias que puedan mantener un huerto, esto es, que
posean un área de tierra adecuado para tal efecto, a futuro la idea es generar una
derrama económica indirecta en nuestro municipio .
.!.Cuáles son sus redes sociales?
Primero empecé a utilizar mi Facebook personal pero al tener tantos mensajes e
interacciones en mi publicación decidí crear una fan page en Facebook y también
cree Twitter e lnstagram que son las redes que más alcance tienen con los jóvenes.
Me pueden seguir en cualquiera de estas redes como @davidgzzmorton.

60

Facultad de Ciencias Biológicas I UANL

�SOBRE
LOS
AUTORES
DR. ALBERTO GONZÁLEZ-ROMERO
(alberto.gonzalez@inecol.mx).

Sus estudios de licenciatura y posgrado los realizó en
la Facultad de Ciencias de la UNAM. Es Investigador
Titular By Nive l I del SNI. Ha dedicado su vida
académica al estudio y conservación de vertebrados
en México, en especial en mamíferos (roedores y
pequeños carnívoros) y reptiles (lagartos).
BIÓL. ALEXIS ANTONIO CORREA-PÉREZ
(a1exis.corpe93@gmail.com).

Biólogo egresado de la Universidad Veracruzana.
Actualmente es estudiante de posgrado en el Instituto
de Ecología. Sus estudios se centran en pequeños
reptiles de zonas áridas y semiáridas, principalmente
lagartij as, teniendo como proyecto de investigación,
la evaluación de las diferentes dimensiones de nicho
en las comunidades de lagartijas en la reserva de la
biosfera de Mapimí, México.
ANDRÉS FELIPE NAVIA

Biólogo y Magíster en Ciencias-Biología de la
Universidad del Valle, Colombia y Doctor en Ciencias
Marinas del Centro lnterdisciplinario de Ciencias
Marinas de México. Ca-Fundador y director de
la Fundación SQUALUS" grupo de investigación
escalafonado en categoría A-MINC IENCIAS -, e
Investigador Senior M INC IENCIAS. Dieciocho
años de experiencia en investigación marina.
Durante mi carrerea he desarrollado como línea
central de investigación la función ecológica de las
interacciones depredador presa y su relación con la
estabilidad de las redes tróficas. En la construcción
de la información necesaria para los aná lisis de
redes, incursioné en estud ios de pesquerías,
historia de vida, dinámica de poblaciones, ecología
de comunidades, diversidad funciona l, hábitats
esenciales, macroecología, entre otros temas. He
desarrollado numerosos proyectos sobre recursos
marinos explotados comercialmente en Colombia
México y Ecuador. Miembro del Shark Specialist'
Group de la UICN (desde 2007). Ca-editor del Plan
de Acción Nacional para la Conservación y Manejo de
tiburones, rayas y quimeras de Colombia y del libro
Rojo de Peces Marinos de Colombia. Co-autor de 50
artículos científicos y 18 capítulos de libro. Director
de 2 tesis de doctorado, 1 4 de maestría y 16 de
pregrado. Participación en 38 eventos científicos
divulgando en ellos 1 09 trabajos. Conferencista
invitado al VII I Encuentro de la Sociedad Brasilera
para el estudio de elasmobranquios, IX simposio

colombiano de ictiología, y el 111 Shark lnternational.
He d i ctado 49 cursos, char las y/o talleres
relacionados con tiburones y rayas.
BIÓL. DANIEL MONTOYA FERRER
(daniel.tapaja@gmail.com)

Licenciatura en Biología por la Facultad de Ciencias
Biológicas, UANL. Su área de especialidad es manejo
de herpetofauna silvestre enfocada a la resolución
de condicionantes emitidas por la SEMARNAT en
cuanto a estudios de impacto ambiental, así como
de estudios de naturaleza herpetológica realizados
puntualmente en la región noreste de México.
Instructor y capacitador de cursos de identificación
de serpientes de esta región, asi como de cursos de
manejo de serpientes venenosas. Ha publicado en las
revistas Herpetology Notes, Bulletin of the Chicago
Herpetological Society y Herpetological Review.
Funge como vicepresidente de la Asociación Civil:
Sociedad Herpetológica del Noreste de México.
DR. ERJC ABDEL RJVAS MERCADO
(rme.abdel@hotmail.com)

Licenciatura en Biología por la Universidad Autónoma de
Aguascalientes (UAA). Maestría en Ciencias en el área de
Toxicología por la UAA. Doctorado en Ciencias en las áreas
de Farrl')acología y Toxicología por la Facultad de Medicina,
UANL. Area de especialidad y línea actual de investigación,
moléculas en veneno de serpientes con potencial
farmacológico, específicamente, la familia de péptidos
denominados desintegrinas y su potencial en el desarrollo
de nuevos agentes anti-metastásicos. Actualmente labora
para el Departamento de Farmacología y Toxicología
de la Facultad de Medicina, UANL. En el aislamiento
y caracterización de desintegrinas del veneno de
vipéridos endémicos mexicanos así como la obtención de
desintegrinas recombinantes. Participa como Docente
para la Facultad de Ciencias Químicas, UANL. Participó
en los congresos: XIII Reunión Nacional de Herpetología,
Aguascalientes, Ags., 1er Curso de Reptiles Venenosos de
Sonora, Sonora,Hermosillo. XI y XIII Congreso de Ciencias
Naturales, Aguascalientes, Ags., 2do Congreso Nacional
de Vipéridos Mexicanos y Ofidismo, Aguascalientes, Ags.,
30° Congreso Nacional De Investigación e Innovación en
Medicina, Monterrey, N.L.

DR. FRANCISCO GARCÍA DE LEÓN
(fgarciadl@cibnor.mx)

Doctor en Ciencias por la Universidad de Marsella 2 ,
en Francia. Maestría en la Universidad de Bretaña
Occidental, Francia y Licenciatura en Biología, por
la UANL. Nivel 11 1 del SIN. Es investigador titular del
Centro de Investigaciones Biológicas del Noroeste
(CIBNOR) (2005-actual), adscrito al Programa de
Planeación Ambiental y Conservación, y miembro de
la Línea Estratégica sobre Biodiversidad de México.
Es responsable del Laboratorio de Genética para la
Conservación y miembro del cuerpo de profesores
del Programa de Posgrado del CIBNOR. Ha publicado
más de 1 60 artículos y capítulos de libros científicos y
ha dirigido nueve estudiantes de doctorado y trece de
maestría. Ha prestado sus servicios profesionales en
la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo

�(1981-1987), Instituto Tecnológico de Ciudad Victoria
(1987-2005) y ha realizado dos años sabáticos, uno en
Guelph, Canadá (2002-2003) y otro en Punta Arenas,
Chile (2013-201 4). Interesado en procesos ecológicos
y evolutivos que conforman la diversidad de animales
y plantas en México. Utiliza métodos de genética de
poblaciones, genética de paisajes, filogeografía y
evolución, con aplicaciones en conservación, pesca
y acuicultura. Actualmente, privilegia los estudios
genómicos y simulación de la biodiversidad.

M . EN C. GABRIEL ANDRADE-PONCE
(gpandradep@unal.edu.co).

Biólogo egresado de la Universidad Nacional de
Colombia, con maestría en Ciencias del Instituto
de Ecología A.C. Actua lmente, estudiante de
doctorado de la misma institución. Su trabajo se ha
enfocado en el estudio de la ecología de mamíferos,
particularmente carnívoros. Sus intereses de
investigación se centran en el uso del fototrampeo
para analizar la ecología espacial, principalmente
mediante el uso de modelos jerárquicos.
DR. GABINO ADIRAN RODRÍGUEZ ALMARAZ
(ba1anus2006@yahoo.com.mx)

Biólogo desde 1 982, con Maestría en Ecología
Acuática y Pesca y Doctorado en Ciencias Biológicas
con especialidad en Acuacultura, estudios realizados
en la Facultad de Ciencias Biológicas de la Universidad
Autónoma de Nuevo León (UANL). Actualmente, el
Dr. Gabino Adrián Rodríguez Almaraz es profesor,
investigador y Subdirector de Investigación de la
Facultad de Ciencias Biológicas de la UANL. Además,
forma parte del Sistema Nacional de Investigadores
(SIN nivel 1) adscrito al Consejo Nacional de Ciencia y
Tecnología (CONACYT) y es miembro de la Academia
Mexicana de Ciencias. También es reconocido por el
PRODEP-SEP como Profesor con Perfil Deseable hasta
2022. Desde 1982, es docente impartiendo cursos
en programas de licenciatura y postgrado. Ha dirigido
49 tesis de nivel pregrado y postgrado. Funge también
como líder del cuerpo académico "Invertebrados No
Insectos" y de la Red Nacional "Especies Exóticas de
México''. Entre sus principales líneas de investigación
figuran: bioecología y taxonomía de invertebrados
acuáticos, ecología de crustáceos de agua dulce y
marinos, y especies exóticas de México: estado actual y
análisis de riesgos. Esta investigación se ha desarrollado
a través de 32 proyectos de investigación. Es autor
de 4 7 artículos científicos, 1 4 capítulos de libros y 7
libros. Los resultados de investigación se han difundido
en reuniones científicas nacionales e internacionales,
con 1 65 ponencias. Es Editor Asociado de la Revista
Mexicana de Biodiversidad y de la Revista Hidrobiológica.
DR. GUSTAVO ARNAUD FRANCO
(garnaud04@cibnor.mx)

Doctor en Ciencias por la Universidad de Paris XII I, en
Francia. Maestría en la Universidad Nacional Autónoma
de México y Licenciatura en Biología, por la UANL.
Es investigador titular del Centro de Investigaciones
Biológicas del Noroeste (CIBNOR) (1986-actual),
adscrito al Programa de Planeación Ambiental y
Conservación, y miembro de la Línea Estratégica
sobre Biodiversidad de México. Es responsable del

Laboratorio Ecología Animal y miembro del cuerpo de
profesores del Programa de Posgrado del CIBNOR.
Ha publicado más de 60 artículos y capítulos de libros
científicos y ha dirigido tres estudiantes de doctorado,
1 5 de maestría y 15 de licenciatura. Es miembro de los
Consejos Asesores del Parque Nacional Bahía de Loreto
y del Área de Protección de Flora y Fauna Islas del Golfo
de California, de la CONANP Ha trabajado en las islas
del Golfo de California en aspectos de historia natural
y conservación de la fauna nativa. Actualmente centra
sus estudios en ecología y venenos de las serpientes de
cascabel del género Crotalus del noroeste de México.

M. EN C. )ESSJCA DURAN-ANTONIO
Uess.durant@outlook.com).

Es bióloga por la Universidad Veracruzana y Maestra en
Ciencias por el Instituto de Ecología A. C. Actualmente
trabaja en su tesis doctoral con mamíferos carnívoros
de la Reserva de la Biósfera Mapimí, investigando el
conflicto humanos-carnívoros y el traslape de actividad
entre carnívoros, sus presas y el ganado.
DR. !RAM PABLO RODRÍGUEZ SÁNCHEZ
(iramrodriguez@gmail.com)

Profesor-Investigador titular A, Jefe y Fundador del
Laboratorio de Fisiología Molecular y Estructural
de la Facultad de Ciencias Biológicas (Unidad B) de
la Universidad Autónoma de Nuevo León. Químico
Bacteriólogo Parasitólogo, Maestría y Doctorado en
Ciencias con Acentuación en Entomología Médica,
todas por la Facultad de Ciencias Biológicas de la UANL
Pertenece al Sistema Nacional de Investigadores, Nivel
11. Miembro del Comité Evaluador de la editorial BMC,
de la Asociación Mexicana de Bioquímica, Genética
y AMCA. Cuenta con 1 1 0 artículos científicos
publicados, 96 publicados en revistas indexadas al
JCR y 14 de divulgación, 11 capítulos de libro y 896
citas a su obra. Ha presentado más de 1 50 trabajos en
congresos nacionales e internacionales. Ha desarrollado
y colaborado en diversosproyectos de investigación
científica con el Children's Hospital Oakland Research
lnstitute, Oakland, CA., Texas Biomedical Research
lnstitute, San Antonio, TX., University of Texas Health
Science Center, San Antonio, TX., Bread lnstitute of
MIT-Harvard, Cambridge, MA., The University ofTexas
at San Antonio, San Antonio, TX., Facultad de Ciencias
Veterinarias, UNLP, Argentina., CNR, Research Area,
Naples, ltaly. , State Key Laboratory of Pharmaceutical
Biotechnology, School of Life Sciences, Nanjing
University, Nanjing, Jiangsu, China.

M. EN C. MANUEL DE LUNA
(scolopendra94@gmail.com)

Biólogo y Maestro en Ciencias con Acentuación en
Manejo de Vida Silvestre y Desarrollo Sustentable
titulado por la Facultad de Ciencias Biológicas de
la UANL. Su área de especialidad es el estudio de
los artrópodos terrestres, aunque ocasionalmente
incursiona en e l estudio y divulgación referente
a serpientes mexicanas . Ha publicado en las
revistas Revista Ibérica de Aracnología, Biología y
Sociedad, Herpetology Notes, Bulletin of the Chicago
Herpetological Society, Herpetological Review y Boletín
de la Sociedad Entomológica Aragonesa. Actualmente

�se encuentra cursando un programa de doctorado en
la Facultad de Ciencias Forestales de la UANL, siendo
becado por CONACYT, la Rufford Foundation y el Field
Museum of Natural History de Chicago; también funge
como presidente en una asociación civil denominada
Sociedad Herpetológica del Noreste de México.
BIÓL. MARÍA CONCEPCIÓN JORDÁN H ERNÁNDEZ
(maria.jordanhr@uanl.edu.mx)

Candidata a Doctora en Ciencias con acentuación en
Manejo de Vida Silvestre y Desarrollo Sustentable
por la Facultad de Ciencias Biológicas (FCB), de
la Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL).
Miembro del laboratorio de Entomología y Artrópodos
y colaboradora del laboratorio de Ecología Molecular
de la FCB- UANL. Profesora de nivel superior y medio
superior en la UANL. Ha participado en distintos
proyectos relacionados al campo de la carcinología.
Dedicada a la taxonomía y sistemática de crustáceos
con énfasis en langostinos palemónidos.
DRA. NORMA EMILIA GONZÁLEZ VALLEJO
(negv0707@hotmail.com)

Bióloga Marina (Universidad Autónoma de Baja
California Sur, 1991 ). Doctora en Ciencias con
acentuación en Manejo de Vida Silvestre y Desarrollo
Sustentable (Universidad Autónoma de Nuevo León,
2018). Autora y coautora en 18 artículos científicos
con arbitraje, 10 capítulos de libros y coeditado uno
sobre Biodiversidad Marina y Costera de México y
en 12 artículos de divulgación. A dirigido 5 tesis de
licenciatura e impartido 2 cursos-taller sobre Taxonomía
básica de Moluscos en el Instituto Tecnológico de
Chetumal. A tomado 23 cursos de actualización y
de posgrado sobre conservación, ecología marina,
análisis multi-variados y manejo de la zona costera.
Actualmente es técnico Académico titular C en el
Laboratorio de Poliquetos y Colección de Referencia y
está a cargo de ésta. Áreas de Interés: Taxonomía de
moluscos marinos y Equinodermos, conservación y
manejo de recursos naturales.
M . EN C. PERLA DOLORES VENTURA-ROJAS
(perla.ventura@posgrado.ecologia.edu.mx).

Egresada de la Facultad de Biología de la Universidad
Veracruzana. Realizó la Maestría en Ciencias en
el Instituto de Ecología A. C, donde continúa sus
estudios de Doctorado. Su principal interés es la
ecología y conservación de pequeños mamíferos,
especialmente los roedores.
ROBERTO CARLOS GARCÍA BARRIOS
(roberto.garciab98@gmail.com)

Estudiante de la carrera de Biólogo en la Facultad
de Ciencias Biológicas de la UANL. Ha participado
como coautor en 5 publicaciones, tres de ellas sobre
arañas en las revistas Revista Ibérica de Aracnología
y Biología y Sociedad y las otras dos sobre reptiles
en las revistas Herpetology Notes y Herpetological
Review. Actua lmente participa fungiendo como
secretario en una asociación civil denominada
Sociedad Herpetológica del Noreste de México la
cual tiene como enfoque el estudio de los reptiles y
anfibios presentes en el noreste mexicano, así como

la correcta divulgación de información sobre estos
organismos a la población en general.
DRA. SANDRA H. MONTERO-BAGATELLA
(helena.bagatella@gmail.com).

Bióloga egresada de la en la BUAP. Su maestría
y doctorado en el Instituto de Ecología A. C. Es
Candidata a Investigadora Nacional por parte del
SNI. Su línea de investigación se centra en pequeños
mamíferos, especialmente en aquellos con problemas
de conservación.
DR. SERGIO l. SALAZARVALLEJO
(savs551216@hotmail.com)

Investigador Titular C de ECOSUR Biólogo (1981),
Maestro en Ciencias en Ecología Marina (1 985),
Doctor en Biología (1998). Miembro del Sistema
Nacional de Investigadores desde 1985 (Investigador
Nacional desde 1 988, SN I 3901, Nivel actual: 11 1).
Ciento cuatro artículos en revistas JCR y 3 en revistas
non-JCR, 27 capítulos de libro. Tres libros publicados
(1989. Poliquetos de México; 1991. Contaminación
Marina; 2005. Poliquetos pelágicos del Caribe) y tres
ce-editados (1 991. Estudios Ecológicos Preliminares
de la Zona Sur de Quintana Roo; 1993. Biodiversidad
Marina y Costera de México, 2009. Poliquetos de
América Tropical); 49 publicaciones de divulgación.
Veintiseis tesis dirigidas: 8 de doctorado (todos
SNI). 10 de maestría y 8 de licenciatura. Profesor de
Licenciatura en ocho instituciones (Cursos: Zoología
de Invertebrados, Ecología Marina, Biogeografía,
Comunicación Científica, Taxonomía de Poliquetos).
Profesor de Posgrado en seis instituciones (Cursos:
Ecología del Bentos, Comunicación Científica, Ecología
Costera, Sistemática Avanzada) y del Diplomado
Reserva. Veintiocho ponencias en congresos nacionales
y 33 ponencias en congresos internacionales. Treinta y
seis distinciones académicas. Arbitro de 33 revistas
o series y miembro del comité editorial de cuatro
de ellas. Veintinueve estancias de investigación en
Museos e Instituciones de Estados Unidos, Europa
y Sudamérica. Áreas de investigación: biodiversidad
costera, taxonomía de invertebrados marinos, política
ambiental y científica (evaluación académica).
DRA. SONIA GALLINA
(sonia.gallina@inecol.mx).

La licenciatura, maestría y doctorado los realizó en la
Facultad de Ciencias de la UNAM. Es Investigadora
Titular C y SNI nivel 11. Es Coordinadora de la Región
de Norteamérica del IUCN-SSC-Deer Specialist
Group. Fue presidenta de la Asociación Mexicana de
Mastozoología 2008-2010. Es pionera en los estudios
ecológicos a largo plazo sobre venados en México en
áreas protegidas.
DRA. PAOLA ANDREA MEJÍA-FALLA

Bióloga y Doctora en Ciencias-Biología de la Universidad
del Valle, Colombia. Ce-fundadora de la Fundación
SQUALUS, grupo de investigación escalafonado en
categoría A-MINCIENCIAS-, e Investigador Senior
MINCIENCIAS. Actualmente me desempeño como
líder marino de WCS Colombia. Mi principal interés
de investigación está en el estudio de las estrategias

�de historia de vida y la evaluación de la vulnerabilidad
de los peces a actividades antrópicas como la pesca,
habiendo desarrollado trabajos sobre reproducción,
edad y crecimiento, demografía de diversas especies
de elasmobranquios, así como aspectos relacionados
a sus dinámicas pesqueras y evaluaciones de riesgo
ecológico. Recientemente he incursionado en procesos
de declaratoria y gestión de áreas marinas protegidas,
trabajando en la planeación estratégica basada en la
participación comunitaria y en el manejo adaptativo,
como mecanismos para direccionar y ejecutar acciones
hacia la sostenibilidad de los recursos y de sus servicios
ecosistémicos. Co-editor del Plan de Acción Nacional
para la Conservación y Manejo de t iburones, rayas y
quimeras de Colombia y del libro Rojo de Peces Marinos
de Colombia. Co-autora de 39 artículos científicos y 15
capítulos de libro. Ce-directora de 2 tesis de doctorado,
1 2 de maestría y 16 de pregrado. He participado en 38
eventos científicos divulgando en ellos 109 trabajos.
Miembro del Shark Specialist Group de la UICN (desde
2007)

DR.. VÍCTOR H. CRUZ ESCALONA

Profesor-Investigador del CICIMAR-IPN. Biólogo
egresado de la Escuela Naciona l de Estudios
Profesionales lztacala de la UNAM (1 996). Maestría
en Ciencias con especia l idad en el Manejo de
Recursos Marinos y Doctorado en Ciencias Marinas
en el CIC IMAR del Instituto Politécnico Nacional.
Ha publicado cerca de 50 artículos científicos en
revistas nacionales e internacionales, cinco capítulos
de libros, y participado en congresos nacionales
e internac ionales en donde ha presentado 7 5

ponencias. Ha dirigido siete tesis de licenciatura,
siete de Maestría y tres de Doctorado y en la
actualidad dirige cuatro tesis de doctorado (en
codirección), así como cuatro tesis de maestría (en
codirección). Como distinciones en investigación, es
miembro del Sistema Nacional de Investigadores,
Área 2 Biología y Química (Nivel 2, 2017-2020);
asimismo, desde 2016 es miembro de la Academia
Mexicana de Ciencias. Sus principales áreas de
investigación son la dinámica trófica de ecosistemas
costeros marinos y la morfología de organismos
acuáticos.

M. EN C. YANET SEPÚLVEDA DE LA ROSA
(yanetsepulvedadlr@gmail.com)

Licenciatura en Biología por la Facultad de Ciencias
Biológicas, UANL. Maestría en Biología de la
Conservación por la Universidad de Sussex, Reino
Unido. Su área de especialidad es Ecología del
Comportamiento con un enfoque en la incorporación
de estudios eto lógicos en las estrategias de
conservación de especies terrestres y marinas.
Labora actualmente en la Alianza Nacional para
la Conservación del Jaguar, en la iniciativa Stop
Extinction y como docente en la Facultad de
Ciencias Biológicas, UANL. Contribuye de manera
independiente en la comunicación científica nacional
e internacional en organizaciones como Research
Outreach y Science Animated y como traductora
científica en obras literarias como el libro Vida Marina
de México: Tesoro de las Profundidades. Participó en
el XXIV Congreso Nacional de Zoología y es miembro
de la Asociación de Mujeres en la Ciencia.

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                <text>La revista Biología y Sociedad, nace en el 2018 que se mantiene activa y es una publicación de divulgación científica en formato electrónico de la Facultad de Ciencias Biológicas, Universidad Autónoma de Nuevo León. La filosofía de la revista es que los ciudadanos provistos de la mejor información posible tendrán la capacidad de tomar decisiones óptimas, con bases científicas, sobre diversas problemáticas. En consecuencia, los artículos publicados deberán estar escritos con claridad para un público amplio no especializado, por lo que se espera que los documentos remitidos para publicación estén acordes a la filosofía de esta publicación. Su frecuencia es semestral;  dirigida a transmitir conocimientos con la intención de lograr que permee dentro de la propia comunidad universitaria y fuera de ella. Publica trabajos de autores nacionales y extranjeros en español o inglés, basados sobre cualquier tema relacionado con las ciencias biológicas. La publicación de la revista cuenta con la participación de especialistas nacionales e internacionales como miembros del Comité Editorial.</text>
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              <text>La revista Biología y Sociedad, nace en el 2018 que se mantiene activa y es una publicación de divulgación científica en formato electrónico de la Facultad de Ciencias Biológicas, Universidad Autónoma de Nuevo León. La filosofía de la revista es que los ciudadanos provistos de la mejor información posible tendrán la capacidad de tomar decisiones óptimas, con bases científicas, sobre diversas problemáticas. En consecuencia, los artículos publicados deberán estar escritos con claridad para un público amplio no especializado, por lo que se espera que los documentos remitidos para publicación estén acordes a la filosofía de esta publicación. Su frecuencia es semestral;  dirigida a transmitir conocimientos con la intención de lograr que permee dentro de la propia comunidad universitaria y fuera de ella. Publica trabajos de autores nacionales y extranjeros en español o inglés, basados sobre cualquier tema relacionado con las ciencias biológicas. La publicación de la revista cuenta con la participación de especialistas nacionales e internacionales como miembros del Comité Editorial.</text>
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              <text>León González, Jesús Ángel, de, Editor Responsable</text>
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              <text>García Garza, María Elena, Editor Técnico</text>
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              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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