<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<item xmlns="http://omeka.org/schemas/omeka-xml/v5" itemId="19930" public="1" featured="1" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance" xsi:schemaLocation="http://omeka.org/schemas/omeka-xml/v5 http://omeka.org/schemas/omeka-xml/v5/omeka-xml-5-0.xsd" uri="https://hemerotecadigital.uanl.mx/items/show/19930?output=omeka-xml" accessDate="2026-05-18T02:36:59-05:00">
  <fileContainer>
    <file fileId="16299">
      <src>https://hemerotecadigital.uanl.mx/files/original/407/19930/Biologia_y_Sociedad_2021_No_8_Segundo_Semestre.ocr.pdf</src>
      <authentication>c139e0d276589d9c9be42436ee9583a7</authentication>
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="4">
          <name>PDF Text</name>
          <description/>
          <elementContainer>
            <element elementId="56">
              <name>Text</name>
              <description/>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="554237">
                  <text>�Una publicación de la
UN I VERS IDAD AUTÓNOMA DE NUEVO LEÓN
Mtro. Rogelio G. Garza Rivera
Rector
Dr. Santos Guzmán López
Secretario General
QFB. Emilia Edith Vásquez Farías
Secretario Académico
Dr. Cetso José Garza Acuña
Secretario de Extensión y Cultura
Lic. Antonio Ramos Revillas
Director de Publicaciones
Dr. José Ignacio González Rojas
Director de la Facultad de Ciencias Biológicas
Cuerpo Editorial de Biología y Sociedad
Dr. Jesús Ángel de León González
Editor en Jefe
Dra. María Elena García-Garza
Editor Técnico
Editores adjuntos:
Dr. Juan Gabriel Báez-González
Alimentos
Dr. Sergio t. Salazar-Vallejo
Dra. Evelyn Patricia Ríos-Mendoza
Biología Contemporánea
Dr. Sergio Arturo Galindo-Rodríguez
Dra. Martha Guerrero-Olazarán
Biotecnología
Dr.José Ignacio González-Roias
Dr. Eduardo Alfonso Rebollar-Téllez
Dr. Erick Cristóbal Oñate González
Ecología y Sustentabilidad
Dr. Reyes S. Tamez-Guerra
Dr. lram P. Rodríguez-Sánchez
Salud
Jorge Ortega Villegas
Diseñador Gráfico
M. C. Alejandro Peña Rivera
Desarrollo y Diseño Gráfico, Web
lng. Jorge Alberto lbarra Rodríguez
Página web
BIOLOGIA Y SOCIEDAD, año 4, No. 8, segundo semestre de 2021, es una
Publicación semestral editada por el Universidad Autónoma de Nuevo
León, a través de la Facultad de Ciencias Biológicas. Av. Universidad sin,
Cd. Universitaria San Nicolás de los Garza, Nuevo León, www. uanl. mx,
biologiaysooedad@uanl. mx Editor responsable: Dr. Jesús Angel de León
González. Número de ReseNa de Derechos al Uso Exclusivo No. 04-2017060914413700-203, Ambosororgados por el Instituto Nacional de Derecho
de Autor. Responsable de la ultima aaualizadón de este número: y fecha:
Dr.JesúsAngel de León González, de fecha 18 de septiembrede 2018. ISSN
en trámite. Las opiniones y contenidos expresados en los artículos son
responsabilidad exclusiva de los autores y no necesaríamentere flejan la
postura del editor de la publicación.
Queda prohibida la reproducción total o parcial, en cualquier forma
o medio, del contenido de la publicación sin previa autorización.

•

MARINOS
••
• • • • • •••

•

• •
•
•

•

RINOS

•

• .:

'

FIBROSARCOMA
SUBCUTÁNEO EN UNA;
SERP.IENifE DE CASCASE~
DE ROC..A: ifAMAULIP.ECA
(CROTAL!US MORULUS) EN
CAUlilVERIO

.

•

�partir de la aparición del primer número de Biología y Sociedad
en 2017, el compromiso Editorial de esta Revista Electrónica de
Divulgación Científica ha sido el de incentivar la Apropiación
Social del Conocimiento. Así como lo hemos estado haciendo a lo largo
de 4 años, en este Octavo número de Biología y Sociedad, se expone a
la sociedad en general, con bases científicas y en un lenguaje accesible,
el conocimiento de diversos temas. En primera instancia, Adrián
González Martínez nos da a conocer la biodiversidad de coníferas
del estado de Nuevo León, 31 especies de diversos géneros, además,
resalta el endemismo de una especie, Picea martinezii, conocida
solamente para este Estado de la República Mexicana.

A

Aurelio Ramírez Bautista y colaboradores, presentan un artículo en el
que hacen una reflexión sobre la formación de recursos humanos y la
importancia de generar cuerpos académicos sólidos y con metas comunes.
En otro trabajo, Sergio Alberto Luna Pet'ia nos recuerda el peligro de la
introducción de especies con potencial invasivo como una de las principales
causas de pérdida de biodiversidad a nivel mundial, este artículo se enfoca
en una especie de pez, el clclido joya (Hemichromis guttatus) especie
nativa de Africa pero ya establecida en un ecosistema frágil como lo son las
pozas de Cuatro Ciénegas, Coahuila, proponiendo un método de control y
erradicación mediante la introducción de cromosomas sexuales troyanos a
la población.
Al respecto de promover la apropiación social del conocimiento, en este
Octavo número Maria Ana Tovar Hernández y Sergio Salazar Vallejo
presentan al público en general un grupo zoológico poco conocido, los
cuales viven en ambientes extremofilos a grandes profundidades en
el océano, se trata de los sibogllnidos, anélidos osmotrófos que utilizan
bacterias mutualistas que producen compuestos orgánicos a través de
las fuentes de sulfuro de las fosas hidrotermales, así como de hielos de
metano como fuente de energía.
En otro articulo ltzahi Silva Morales nos muestra otra parte de la fauna
desconocida de nuestros mares, se trata de los gusanos cacahuate. En
este trabajo nos muestra aspectos generales de los sipúnculos, su forma
de vida, importancia ecológica y económica, así como un análisis de los
escasos estudios en nuestros litorales.
Por último, David Lazcano y colaboradores nos presentan un caso en
el que se describe un tumor canceroso subcutáneo en una serpiente de
cascabel de roca tamaulipeca, tratándose de un macho en cautiverio de 20
anos con una masa tumoral visible que le fue extirpada mediante cirugía.
En este trabajo los autores proporcionan datos para fututos estudios
oncológicos de serpientes en cautiverio.
Las contribuciones inmersas en este Octavo número de Biología y
Sociedad no serían posibles sin el compromiso de parte de todo el Cuerpo
Editorial, de los árbitros y de los autores de estos trabajos, muy agradecidos
por su generosidad con el tiempo dedicado a Biología y Sociedad, así
mismo a la promoción de la Apropiación del Conocimiento.

I DR. JESÚS ANGEL DE LEÓN-GONZÁLEZ
Editor en Jefe

�'

BIODIVERSIDAD DE
CONIFERAS DEL ESTADO DE
NUEVO LEON, MEXICO
/

/

I

ADRIÁN GONZÁLEZ-MARTi NEZ

Palabras Clave: Coníferas, Nuevo León, Sierra
Madre Oriental, Abies, Cupressus, Juniperus, Picea,
Pinus, Pseudotsuga, Taxodium, Taxus.
4

/

Key Words: Conifers, Nuevo León, Sierra Madre
Oriental, Abies, Cupressus, Juniperus, Picea, Pinus,
Pseudotsuga, Taxodium, Taxus.
Facultad de Ciencias Biológicas I UANL

�RESUMEN
Las coníferas son plantas vasculares que producen
semillas en "conos" o estróbilos ovulíferos. Su
importancia ecológica radica en su ubicuidad en
los bosques templados y de galería en México. Se
aprovechan económicamente en la producción de
madera, papel, resinas, semillas comestibles, así como
árboles de ornato y árboles de navidad. México es uno
de los centros de diversidad de coníferas, con cerca de
94 especies, 43 de ellas endémicas al país. Tras una
revisión bibliográfica y taxonómica, se encontró que
en el estado de Nuevo León habitan 31 especies de
coníferas pertenecientes a los géneros Abies, Cupressus,
Juniperus, Picea, Pinus, Pseudotsuga, Taxodium, y Taxus.
Los géneros mejor representados son Pinus (15 especies
y 5 taxones infraespecíficos) y Juniperus (7 especies).
Picea martinezii es la única especie con rango geográfico
restringido a Nuevo León.
Vol. 4 No. 8, segundo semestre 2021

ABSTRACT
Conifers are vascular plants that produce seeds on
"eones" or ovule-bearing strobili. Their ecological
relevance in Mexico lies in their ubiquity within
temperate and gallery forests. Economically, they are
a source of timber, paper, and resins, as well as edible
seeds, and ornamental and Christmas trees. Mexico is
a centre of diversity of conifers with about 94 species,
43 of them endemic to the country. After a bibliographic
and taxonomic revision, 31 species from the genera
Abies, Cupressus, Juniperus, Picea, Pinus, Pseudotsuga,
Taxodium, and Taxus were found to inhabit the northeastern Mexican state of Nuevo León. The genera with
most native species present are Pinus (15 species and
5 infraspecific taxa), and Juniperus (7 species). Picea
martinezii is the only species with a geographic range
restricted to the state.
5

�INTRODUCCIÓN
as coníferas (de las voces latinas conus 'cono', y
fero 'portador1 son un grupo de plantas vasculares
productoras de semillas, pero no de flores ni frutos.
En su lugar, dichas semillas son producidas en estructuras
denominadas "conos", "estróbilos femeninos'' o, de forma
más específica, estróbilos ovulíferos (Figuras 1 y 2). Esta
definición puede confundirse con aquella asignada al
término arcaico "gimnosperma", el cual engloba diversos
grupos emparentados, pero no a todos los descendientes
de un ancestro en común (un grupo parafilético), en
particu lar, a las coníferas mismas, a Ginkgo biloba
(Gingkoopsida), las cícadas (Cycadopsida), y a Gnetum,
Ephedra y Welwitschia (Gnetopsida) (Ruiz-Oronoz et al.,
1975), excluyendo así al resto de las plantas con semilla:
las angiospermas o "plantas con flores". El concepto de
conífera puede estrecharse para sólo incluir a aquellas
plantas con formas de vida arbóreas o arbustivas con
un crecimiento secundario (madera) compuesto por
traqueidas con puntuaciones areoladas circulares en
sus paredes celulares y en sus radios, hojas simples
con venación paralela, canales resiníferos, estróbilos
poliníferos y ovulíferos separados, y una sola copia de una
gran repetición invertida en el ADN de los cloroplastos (a
diferencia del resto de las plantas conocidas, que poseen
dos copias de la misma), de acuerdo con Farjon (2008).

L

Figura 1: Estróbilo ovulífero o •·cono• de Pinus hartwegii en Galeana,
Nuevo León. Crédito: Carlos Gerardo Velazco Macias (CC BY-NC).
Figura 2: Estróbilo ovulífero de Taxus globosa en General Zaragoza,
Nuevo León. Crédito: Jeff Bisbee
BY-NC).

ccc

Taxonómica mente, por lo tanto, "conífera" refiere de
forma particular a las especies pertenecientes a la clase
Pinopsida y orden Pina les, del phylum Tracheophyta. Se
reconocen actualmente ocho fam ilias: Araucariaceae (37
especies), Cephalotaxaceae (8 especies), Cupressaceae
(135 especies), Phyllocladaceae (4 especies), Pinaceae
(231 especies), Podocarpaceae (175 especies),
Sciadopityaceae (1 especie), y Taxaceae (24 especies),
con un total de 615 especies repartidas en 70 géneros
(Roskov et al., 2020). Incluye grupos como los pinos
(Pinus), abetos y oyameles (Abies), ayarines (Pseudotsuga),
cipreses (Cupressus), cedros (Cedrus), juníperos o
enebros Uuniperus), tuyas (Thuja, Platycfadus), entre
otros, comúnmente utilizados en la industria maderera
y papelera, como leña, árboles ornamentales, árboles
de navidad y como alimento (gálbulas carnosas de
enebros, piñones de d iversas especies de Pinus, entre
otros) (Farjon y Page, 1999).
Estas plantas ocurren de forma predominante en el
hem isferio norte, con un marcado incremento en
diversidad en dirección al ecuador. Se les encuentra
en las taigas del Círculo Polar Ártico (Larix, Picea), en
los trópicos (Podocarpus), tanto a nivel del mar como a
grandes alturas (Pinus, Abies, Araucaria), y hasta el otro
extremo del mundo, en las latitudes más australes de
América del Sur (Pilgerodendron uviferum) (Farjon, 2017a;
Holz et al., 2018).

B IODIVERSIDAD DE CONÍFERAS EN MÉXICO
México es considerado uno de l os centros de
d iversidad para las coníferas (Farjon y Page, 1999) con
aproximadamente 94 especies nativas al territorio
nacional, de las cua les, 43 (el 4 6%) se consideran
6

Facultad de Ciencias Biológicas

I UANL

�endémicas al país. Se clasifican en las fam ilias Pinaceae
(géneros Abies, Picea, Pinus y Pseudotsuga) con 61 especies,
Cupressaceae (géneros Calocedrus, Cupressus, Juniperus
y Taxodium) con 29 especies, Podocarpaceae (género
Podocarpus) con 3 especies, y Taxaceae (género Taxus) con
una especie (Gernandt y Pérez-de la Rosa, 2014).
Algunas de las especies y todos los géneros de coníferas
mexicanas se comparten con los Estados Unidos de
América y Canadá, principalmente en su costa oeste,
siguiendo las cadenas montañosas de las Rocallosas
y la cordillera de las Cascadas. Esta parte de la flora
norteamericana es afín a la de Eurasia oriental, y se
extiende hacia el sur hasta Guatemala, El Salvador,
Honduras y Nicaragua en Centroamérica, donde las
coníferas de afinidad boreal detienen su distribución
debido a la llamada "Depresión de Nicaragua", que
separa las altas montañas de este país y las de Costa
Rica (Rzedowski, 1978).
Con la notable excepción de Taxodium mucronatum,
el sabino o ahuehuete (denominado Árbol Nacional
de México en 1921) (Figura 3) y Pinus caribaea var.
hondurensis, que pueden encontrarse desde el nivel
del mar, las coníferas mexicanas habitan y forman
parte esencial de los ecosistemas montanos en el país
tapizando las laderas en la Sierra Madre Oriental, Sierra
Madre Occidental, Sierra Madre del Sur, Sierra Madre de
Chiapas, Faja Volcánica Transmexicana y las sierras de
la península de Baja California, formando comunidades
dominadas por coníferas (bosque de Pinus, matorral
de Pinus, bosque de Abies, bosque de Pseudotsuga y
Picea, bosque de Cupressus, matorral de Juniperus) o
bien, mezcladas con latifoliadas (bosque de QuercusPinus, bosque de Pinus-Quercus, bosque mesófilo de
montaña, matorral xerófilo, bosque de galería), y son
de los últimos árboles y pocos arbustos que pueden

encontrarse por encima de los 4,300 msnm en el centro
de México, y 3,700 msnm en el norte del país (Gernandt
y Pérez-de la Rosa, 2014; Rzedowski, 1978).

~

z

o
_,
""
o

810 DIVERSIDAD DE C ONÍFERAS EN N UEVO L EÓN
Nuevo León, estado mexicano ubicado al noreste del
país, cuenta con una fis iografía fuertemente marcada
por la Sierra Madre Oriental, la cual divide crudamente al
territorio estatal en tres grandes regiones: las llanuras al
este y noreste, de naturaleza semiárida con matorrales
espinosos xerófilos; la Sierra Madre Oriental, del sureste
hacia el noroeste del estado, de climas semiáridos a
templados, con matorrales submontanos a sus fa ldas,
y densos bosques de Quercus, Quercus-Pinus, PinusQuercus, mixtos de coníferas y matorrales de coníferas;
y el Alt iplano Mexicano al oeste y suroeste, árido, con
grandes extensiones de pastizales y matorrales xerófilos
(INECC, 2007; Rzedowski, 1978).
Las coníferas en Nuevo León pueden encontrarse en las
tres regiones, pero con una importante concentración
de especies y abundancia en la Sierra Madre Oriental,
apareciendo aproximadamente a los 900 msnm y hasta
el punto más alto del norte de México, el Cerro El Potosí
en el municipio de Galeana, con 3,720 msnm en su cima,
la cual alberga a Pinus culminico/a. Todas las especies de
coníferas nativas a Nuevo León pueden encontrarse en la
Sierra Madre Oriental y sus cerros y serranías asociados.
En el Altiplano Mexicano y las llanuras orientales del
estado (correspond ientes a las Llanuras Costeras del
Golfo de México y las Grandes Llanuras de Norteamérica)
se presentan pocas especies de coníferas. Taxodium
mucronatum es, indudablemente, la más abundante en
ambas regiones, habitando en las riberas de ríos y arroyos

Figura 3: Sabinos o Ahuehuetes (Taxodium mucronacum), árbol nacional de México, formando el bosque de
galería en Allende, Nuevo León. Crédiro: Rigel Nava (CC BY-NC).

Vol. 4 No. 8, segundo semestre 2021

8

X
,...,

7

&gt;
....
::::&gt;

z

.u

o
o
o

¡::

....

V)

_,
...,

o

~
.....,_,

z
8...,
o
o
&lt;
o
a:
...,

V)

&gt;

o

o

a,

�formando "sabinales". Ubicado en el municipio de Cerralvo
al norte del estado, el Parque Nacional "El Sabina!", el
más pequeño de México con poco más de 7,200 m 2 de
extensión (SEMARNAT, 2016), cuenta con cientos de
ejemplares centenarios de esta especie, como también se
pueden encontrar en el Parque Fundadores de Apodaca, y
el Río Ramos en Allende, entre muchos otros sitios.

partes de San Luis Potosí y Zacatecas) son}uniperus zanonii,

Abies vejarii, Pinus culminico/a, P. johannis, P. nelsonii, P.
pinceana y P. stylesii (Estrada-Castillón et al., 2014).

De los 1O géneros de coníferas conocidos para México,
8 se encuentran en Nuevo León: Abies, Cupressus,
Juniperus, Picea, Pinus, Pseudotsuga, Taxodium y Taxus.

También se presentan especies con muy amplios rangos
geográficos, como Pinus hartwegii y P. pseudostrobus
comunes en los vo lcanes y altas montañas desde
Honduras y Nicaragua hasta los estados de Chihuahua
y Sinaloa. La última, con una importante variabilidad
morfológica a lo largo de los territorios que ocupa. Pinus
cembroides incluye en su distribución a todo el Desierto
Chihuahuense y ecosistemas asociados, desde el estado
de Puebla hasta Nuevo México y Arizona, en los Estados
Unidos de América. Pseudotsuga menziesii domina
las cimas más altas en cerros, volcanes y sierras del
territorio mexicano desde la latitud 17º en Oaxaca hasta
Chihuahua, cruzando la frontera por toda la costa oeste
de los Estados Unidos y Canadá, hasta la latitud 17°, en
los límites del estado de Alaska y el territorio de Yukon.

La única conífera que se puede considerar como endémica
restringida al estado es Picea martinezii, el Pinabete de Nuevo
León (Figuras 4 y 5). Se trata de una especie amenazada,
con una población estimada de 350 individuos en unas seis
cañadas húmedas de los municipios de Montemorelos,
Aramberri, y General Zaragoza (Royal Botanic Garden
Edinburg, 2019). Otras especies endémicas al noreste de
México (estados de Nuevo León, Coahuila, Tamaulipas y

A través de los años se han publicado diversos trabajos
enfocados a la diversidad de coníferas en Nuevo León, o
bien, incluyendo al grupo entre la flora estudiada. El primer
listado formal de la flora nativa y cultivada del estado
de Nuevo León, realizado por el ilustre Dr. José Eleuterio
González "Gonzalitos" incluye una especie de pino (como
Pinus occidentalis H. B., sinónimo de P. montezumae),
un ciprés (como Cupressus thurifera H. B., posiblemente

Figura 4: Pinabete de Nuevo León (Picea martinezil) en Rayones, Nuevo
León. Especie endémica al estado, reducida a unas pocas cañadas de la
Sierra Madre Oriental. Crédirn: Jeff Bisbee (CC BY-NC).

Figura 5: Conos de Picea martinezii. Crédirn: Jeff Bisbee (CC BY-NCJ.

Sólo otros dos géneros se distribuyen en estas zonas, siendo
estos Juniperus y Pinus, con escasa abundancia y riqueza
en bosquetes de pocos individuos. El primero en suelos
principalmente calcáreos, y el segundo en planicies con
abundante yeso en el sustrato, en particular, con poblaciones
de Pinus arizonica var. stormiae en los municipios de
Aramberri, Doctor Arroyo, Galeana y General Zaragoza.

8

Facultad de Ciencias Biológicas

I UANL

�alguna especie de)uniperus erróneamente identificada,
de acuerdo con los comentarios de Martínez (1947)), y al
sabino (como Taxodium disticha H. B.) (González-Mendoza,
1888).
Martínez (1963) reportó 12 especies para el estado en
la tercera edición de Las Pináceas Mexicanas, mientras
que Rojas-Mendoza (1965) menciona 26 taxones.
Capó-Arteaga (1972) encontró un total de 42 especies
pertenecientes a siete géneros en tres familias. FavelaLara (1999) considera a Nuevo León el estado con mayor
diversidad de Pinus, reportando un total de 24 especies
del género, colectadas en 265 localidades. VillarrealQuintanil la y Estrada-Casti llón (2008) reportan 40
especies en 11 géneros y cuatro fam ilias. Velazco-Macías
(2009) menciona 35 especies correspondientes a ocho
géneros y cuatro familias. El libro "Coníferas de Nuevo

León, México", por Estrada-Castillón et al. (2014) incluye
35 especies (algunas de ellas introducidas y de cultivo
común) en 11 géneros y cinco fam ilias.
Utilizando estos listados, además de las bases de datos
Conifers of the World (Farjon, 2021) y el Sistema Nacional
de Información sobre Biodiversidad (SNIB) (CONABIO,
2021 ), así como la información proporcionada por
Farjon (2017a, 2017b), se obtuvieron registros para
las especies de coníferas en el estado de Nuevo León.
Posteriormente, se utilizaron los servidores taxonómicos
en línea Plants of the World Online (2021 ), Catalogue of
Life (Roskov et al., 2020), The Plant List (2013) y World
Flora Online (2021) para contrastar la nomenclatura y
descartar nombres obsoletos y sinónimos, resultando
en un listado taxonómico actualizado para la fecha
presente (Tabla 1).

Especie

Cupressaceae Gray

Pinaceae Spreng. ex F.
rudo/phi

Cupressus Jusicanica Mili. (Registro dudoso)

LC

Juniperus angoscurana R. P. Adams

vu

Juniperus coahuilensis (Martfnez) Gaussen ex R. P. Adams

LC

Juniperus deppeana Steud. var. deppeana

LC

Juniperus f/accida Schltdl. var. flaccida

LC

Juniperus pinchocii Sudw.

LC

Juniperus sa/Cillensis M. T. Hall

EN

Juniperus zanonii R. P. Adams
Toxodium mucronacum Ten.

NE

Abies durangensis var. coahuilensis (l. M. Johnst.) Martínez
Abies religiosa (Kunth) Schltdl. &amp; Cham. (Registro dudoso)

vu

Abies vejarii var. macrocarpa Martínez
Abies vejarii var. vejarii Martínez

vu
vu
vu

A

Picea enge/monnii subsp. mexicana (Martínez) P. A Schmidt

EN

p

Picea martinezii T. F. Patt. (endémico de Nuevo León)

EN

p

Pinus arizonico var. arizonica Engelm.

LC

Pinus arizonico var. stormiae Martínez

vu

Pinus cembroides subsp. cembroides Zucc.

LC
EN

::::&gt;

z

.u

o
o
o

¡::

....

V)

_,
...,

o

~
.....,_,

&gt;

Pr

o

o

a,

LC
LC

p

LC

Pinus greggii var. greggii Engelm. ex Parl.

NT

Pinus hartwegii Lindl.
Pinus johannis M. -F. Robert

LC
NE

Pinus moncezumae var. montezumae Lamb.

LC

Pinus nelsonii Shaw

EN

Pinus pacula Schiede ex Schltdl. &amp; Cham.

LC

Pinus pinceana Gordon &amp; Glend.

LC

Pinus pseudostrobus var. apu/censis (Lindl.) Shaw (Registro dudoso)

LC

Pinus pseudoscrobus var. pseudostrobus Lindl.

LC

Pinus remota (Little) D. K. Bailey &amp; Hawksw.

LC

Pr

Pinus scy/esii Frankis ex Businsky

NE

Pr

Pinus ceocote Schiede ex Schltdl. &amp; Cham.

LC

Pseudotsuga menziesii var. glauca (Beissn.) Franco

LC

Pr

Taxus globosa Schltdl.

EN

Pr

Pr
p
p

Listado de especies de coníferas nativas al estado de Nuevo León, México, con evaluaciones de categorías de riesgo - Red Use ofThreatened Species
de la IUCN (2021 ): LC (Low Concern - Bajo Riesgo}, vu (Vulnerable), EN (Endangered - En Peligro), NT (Near Threacened - Casi Amenazada), NE (Noc
Evaluaced - No Evaluada) - NOM-059-SEMARNAT-2010 (DOF, 2019): A(Amenazada), P (En Peligro de Extinción1 Pr (Sujeta a Protección Especial).
Vol. 4 No. 8, segundo semestre 2021

&gt;
....

V)

LC

Pinus hartwegii Andresen &amp; Beaman
Pinus enge/mannii Carriére

Taxaceae Gray

NOM-059·
SEMARNAT-2010

Cupressus arizonica var. arizonica Greene

Abies vejarii var. mexicana (Martfnez) T. S. Liu

z

o
_,
""
o

o
o
&lt;
o
a:
...,

Categoría de Ri esgo
IUCN

~

z
8...,

Tabla 1: Listado de especies de coníferas nativas al estado de Nuevo León, México, con evaluacione.s de categorías de riesgo
Familia

8

X
,...,

9

�DISCUSIÓN
Este listado incluye tres especies con distribución dudosa
en el estado de Nuevo León. Los registros de Cupressus
/usitanica incluyen los ejemplares ASU0006941 del
Herbario de la Universidad de Arizona colectado en el
Parque Ecológico Chipinque, en San Pedro Garza García en
el año 2002 (como C. /usitanica var. benthamil), e INIF-19261
del Herbario Nacional Forestal Biól. Luciano Vela Gálvez,
colectado en el Cerro de las Mitras, en Monterrey en el año
1970 (como C. lindley,) (CONABIO, 2021; Farjon, 2021 ). Esta
especie también es mencionada por Villarreal-Quintanilla
y Estrada-Castillón (2008) como C. benthamii var. lindleyi,
aunque Estrada-Castillón eta/. (2014) la reportan en Nuevo
León como cultivada.

Abies religiosa es reportada con el ejemplar 3000 de Meyer,
colectado en el Cerro de la Vieja, General Zaragoza, en 1948
(Farjon, 2021) y por Earle (2020) en la Sierra Peña Nevada y el
Ejido La Encantada del mismo municipio, en 2007.

Pinus pseudostrobus var. apu/censis contiene 15 registros
de colectas en Conifers of the World (Farjon, 2021)
entre los años 1899 y 1984, provenientes de diversas
localidades en la Sierra Madre Oriental, y es considerado
nativo por Favela-Lara (1999) y Velazco-Macías (2009).

Villarreal-Quintanilla y Estrada-Castillón (2008), y VelazcoMacías (2009) incluyen a la especie Juniperus ashei. Es
posible que las colectas e identificaciones correspondieran,
más bien, a J. ashei var. saltillensis (M. T. Hall) Silba,
sinónimo de). saltillensis (Figura 6). Además,}. monosperma
(Engelm.) Sargent es mencionado por Capó-Arteaga
(1972), y Velazco-Macías (2009). Adams (2018) reporta a
J. ashei y J. monosperma como nativas únicamente para el
suroeste de los Estados Unidos de América, mientras que
las poblaciones mexicanas que han sido identificadas bajo
dichos nombres correspondiendo aj. ovata R. P. Adams
(R. P. Adams) en el norte de Coahuila, y J. angosturana,
respectivamente.
Capó-Arteaga (1972) comenta sobre un par de colectas
dudosas de Abies conco/or (o A. /asiocarpa) por Antonio
Hernández Corzo en 1945, y Humberto Sánchez Vega en
1962, depositados hasta ese momento en el herbario
de la Facultad de Ciencias Biológicas, de la Universidad
Autónoma de Nuevo León, sin estróbilos. Aunado a
esto, incluye a las especies Pinus cembroides var. edulis
(Engelm.) Voss (= Pinus edulis Engelm.), P. michoacana
var. cornuto Martínez (= Pinus devoniana Lindl.), y
P. durangensis f. quinquefo/iata Martínez, (= Pinus
durangensis Martínez), las cuales no se registran para
Nuevo León en los otros trabajos consultados.

Figura 6: Juniperus

�8

Tabla 2: Sinonimia de especi es de coníferas nativas de Nuevo León en literatura seleccionada.
Sinónimos

Especie

X
,...,

Referencia

Cupressus arizonica

Hesperocyparis arizonica (Greene) Bartel

Plants of the World Online (2021)

Cupressus /usitanica

Hesperocyparis lusicanica (Mili.) Bartel

Plants of the World Online (2021)

Juniperus angosturana

Juniperus monosperma var. graci/is Martínez

Martínez (1963), Velazco-Macías (2009)

Juniperus coahuilensis

Juniperus erychrocarpa var. coahuilensis Martínez

Martínez (1963), Capó-Arteaga (1972)

Juniperus pinchoUi

Juniperus erychrocarpo Cory

Velazco-Macías (2009)

~

z

o
_,
""
o
&gt;
....
::::&gt;

z

.u

Juniperus deppeana

Juniperus mexicana Schiede ex Schltdl. &amp; Cham.

Capó-Arteaga (1972)

Juniperus zononii

Juniperus montico/o f compacca Martínez (ún icamente
los registros para el noreste de México)

Martínez (1963), Rojas-Mendoza (1965), Capó-Arteaga
(1972), Velazco-Macías (2009), Villarreal-Quintanilla y
Estrada-Castillón (2008)

¡::

Taxodium discichum var. mexicanum (Carriére) Gordon
&amp;Glend.

Plants of the World Online (2021)

_,
...,

Abies mexicana Martínez

Martínez (1963), Rojas-Mendoza (1965), Capó-Arteaga (1972)

Abies vejarii subsp. mexicana (Martínez) Farjon

Farjon (2017a)

Abies religiosa subsp. mexicana Strandby, K. l. Chr. &amp;
M. S0rensen

Plants of the World Online (2021)

Picea enge/mannii
subsp. mexicana

Picea mexicana Martínez

Martfnez (1963), Rojas-Mendoza (1965), capó-Arteaga (1972)

Picea enge/manniivar. mexicana (Martínez) Silba

Villarreal-Quintanilla y Estrada-Castillón (2008)

Pinus hartwegii

Pinus rudis Endl.

Zobel y Cech (1957), Rojas-Mendoza (1965), CapóArteaga (1972), Favela-Lara (1999), Villarreal-Quintanilla
y Estrada-Castillón (2008)

Toxodium mucronatum
Abies vejarii var.
mexicana

Pinus johannis

Pinus cembroides var. bicolor Little

Pinus pseudoscrobus var. Pinus escevezii (Martínez) J. P. Perry
pseudoscrobus
Pinus pseudostrobus var. escevezii Martínez

~
.....,_,

z
8...,
o
o
&lt;
o
a:
...,

V)

&gt;

o

Plants of the World Online (2021 ), The Plant List (2013),
World Flora Online (2021)

o

a,

Favela-Lara (1999)
Zobel y Cech (1957), Rojas-Mendoza (1965), CapóArteaga (1972), Villarreal-Quintanilla y Estrada-Castillón
(2008), Velazco-Macías (2009)
Zobel y Cech (1957), Capó-Arteaga (1972), Favela-Lara
(1999)

Pinus remota

Pinus cacarinae Passini, 1981

Favela-Lara (1999), Villarreal-Quintanilla y Estrada•
Castillón (2008), Velazco-Macías (2009)

Pinus montezumae var.
moncezumae

Pinus moncezumae var. lind/eyi Laudan

Zobel y Cech (1957), Capó-Arteaga (1972)

Pinus ceocote

Pinus teococe f macrocarpa (Shaw) Martínez

Rojas-Mendoza (1965), Favela-Lara (1999), VelazcoMacías (2009)

Pinus scylesii

Pinus ayacahuice var. brachypcera Shaw

Zobel y Cech (1957), Rojas-Mendoza (1965), CapóArteaga (1972), Favela-Lara (1999), Villarreal-Quintanilla
y Estrada-Castillón (2008), Velazco-Macías (2009)

Pinus flexi/is I Pinus J/exi/is var. flexi/is E. James

Capó-Arteaga (1972), Favela-Lara (1999), Velazco-Macías
(2009), Farjon (2021)

Pinus ref/exa (Engelm.) Engelm.

Capó-Arteaga (1972), Favela-Lara (1999), Velazco-Macías
(2009)

Pinus scrobiformis Engelm.

Favela-Lara (1999), Villarreal-Quintanilla y EstradaCastillón (2008), Velazco-Macías (2009), Farjon (2021)

Pseudotsuga flahualti Flous

Martínez (1963), Rojas-Mendoza (1965), Capó-Arteaga (1972)

Pseudotsuga rehderi Flous

Martínez (1963), Rojas-Mendoza (1965)

Pseudotsuga macro/epis Flous

Martínez (1963), Rojas-Mendoza (1965), Capó-Arteaga (1972)

Pseudocsuga mucronata (Raf.) Sudw.

Capó-Arteaga (1972), Velazco-Macías (2009)

Vol. 4 No. 8, segundo semestre 2021

....

V)

o

Pinus pseudostrobus f protuberans Martínez

Pseudocsuga menziesii
var.g/auca

o
o
o

11

�Velazco-Macías (2009) incluye a Pseudotsuga taxifolia
(Lindl.) Britton (= Pseudotsuga menziesii var. menziesii
(Mirb.) Franco). Esta especie sólo se distribuye en la
costa oeste de los Estados Unidos de América y Canadá
(Farjon, 2017b).
La nomenclatura de múltip les especies y taxones
infragenéricos se ha modificado desde la publicación
original de algunos de los trabajos utilizados para
compilar este listado, en la Tabla 2 se presentan las
sinonimias.
Gracias a los estud ios filogenéticos realizados por
Cruz-Nicolás et al. (2021) sobre el género Abies, las
poblaciones de Abies durangensis var. coahui/ensis
(Figura 7), presentes en Coahuila y Nuevo León,
podrían regresar al binomio A. coahui/ensis l. M. Johst.
ya que este taxón se encuentra notablemente separado
filogenéticamente (y geográficamente) de A. durangensis
var. durangensis, y más cercano a A. vejarii (Figura 8). Al
momento de la redacción de este texto, ningún servidor
taxonómico ha aplicado o sugerido este cambio.
El caso de Pinus stylesii (Figura 9) corresponde a la
evolución del entendimiento un complejo conformado
por varias especies de pinos blancos (Pinus subsect.
Strobus). Se le encuentra bajo los nombres P. ayacahuite
var. brachyptera Shaw, P. flexilis o P. flexilis var. flexilis
E. James, P. reflexa (Engelm.) Engelm., y P. strobiformis
Engelm. en diversos trabajos, algunos de ellos incluso
reportando dos o más de estos taxones en el estado.
Considerando las diferencias morfológicas, moleculares
y geográficas propuestas por Moreno-Letelier y Pi ñero
(2009), Frankis (2008; 2009), así como las observaciones
en campo de Bisbee (2018), es probable que las
poblaciones de Nuevo León correspondan únicamente

a P. stylesii.

12

Facultad de Ciencias Biológicas

I UANL

�C ONCLUSION ES
El estudio de las coníferas en el estado de Nuevo León,
como en el resto del país, es una fuente inagotable
de conocimiento botánico. Numerosos trabajos
han abordado la complicada y exhaustiva tarea de
documentar la totalidad de esta flora en el territorio
nacional y estatal, pero el imparable avance de las
técnicas y puntos de vista dejan a estas obras con la
urgente necesidad de actualización. La fina li dad de
este trabajo es, precisamente, faci litar la comprensión
y lectura de obras anteriores para poder seguir
valorándolas como lo que son: los fundamentos de
nuestro conocimiento, y siempre con la meta de que
este trabajo mismo sea obsoleto en un futuro.
Los bosques templados en el estado de Nuevo León
enfrentan en la actualidad gigantescos retos, como
el cambio climático, el peligro de la desertificación y
las sequías, las plagas, los incendios foresta les y, por
supuesto, la intromisión y destrucción causada por
el hombre. Es de vital importancia conocer y tener
presente la biodiversidad que tenemos para así poder
ejercer programas pertinentes para la preservación de
nuestros ecosistemas.

Hasta este momento, la IUCN reporta 6 especies
vulnerables, 6 especies amenazadas y una casi
amenazada, mientras que las autoridades mexicanas bajo
la NOM-059-SEMARNAT-201 O consideran una especie
amenazada, 5 en peligro de extinción, y 5 merecedoras
de protección especial. Los estudios taxonómicos, así
como los que conciernen a la ecología de las especies
son necesarios para tener una visión clara de qué y cómo
debemos proteger nuestra biodiversidad.

8

X
,...,

~

z

o
""
....
o
&gt;
....
::::&gt;

z

.u

o
o
o

¡::

AG RADECIM IENTOS

....

V)

A mis estimados amigos Valería Magalli Garza, Pedro Adrián
!barra, Valeria Barra, Jorge Madrazo, Samantha Alejandra
Leal y Rafael Lucero por su apoyo y recomendaciones para
la realización del estudio. Al Dr. Christopher J. Earle, al Dr.
Aljos Fa1on, y al Dr.Juan P.Jaramillo Correa y colaboradores
por proporcionar y facilitar información de gran utilidad,
además a los revisores por sus excelentes comentarios,
correcciones y pertinentes opiniones sobre el manuscrito.
A todos los cuerpos de combate que ayudaron a extinguir
los catastróficos incendios en la Sierra Madre Oriental a
principios del 2021, y a los seguidores del proyecto "Flora de
Nuevo León" en lnstagram y Facebook.

_,
...,

o

~
.....,_,

z
8...,
o
o
&lt;
o
a:
...,

V)

&gt;

o

o

a,

Figura 7: Abies durangensis var. coahuilensis en Galea na, Nuevo
León. Crédito: Jeff Bisbee (CC BY-NC).
Figura 8: Abies vejarii en el Cerro El Potosí, Galea na, Nuevo
León. Crédito: Jeff Bisbee (CC BY-NC).
Figura 9: Cono de Pinus stylesii en los límites de Coahuila y
Nuevo León. Crédito: Rafael Torres Ramírez (CC BY-NC).

Vol. 4 No. 8, segundo semestre 2021

13

�LITERATURA CITADA

Adams, R. P. 2018.Juniperus of Canada and the United States:
Taxonomy, Key and Distribution. Lundellia. 21 (1 ): 1-34.
https://doi. org/10. 25224/1097-993X-21. 1

Farjon, A. 2021. Conifers of the World - Resources for Conifer
Research. En: https://herbaria. plants. ox. ac. uk/bol/conifers
(consultado el 19/03/2021).

Bisbee, J. 2018. Conifers of the Sierra Madre Oriental, Mexico, trip
report. Bu/letin of the Cupressus Conservaüon Projea. 7(1 ):344. http://www. cupressus. net/bulletin/17/BullCCP07_ 1. pdf

Farjon, A, y Page, e N. (edsJ 1999. Conifers. Status Survey and Conservation
Action Plan. IUCN/SSC Conifer Specialist Group. Gland, Suiza, y
cambridge, Reino Unido de la Gran Bretaña, 121 pp.

Capó-Arteaga, M. 1972. Observaciones sobre la taxonomía y
distribución de las coníferas de Nuevo León, México. Tesis
de Licenciatura, Facultad de Ciencias Biológicas, Universidad
Autónoma de Nuevo León. San Nicolás de los Garza,
México, 190 pp.

Favela-Lara, s. 1999. Taxonomía de los pinos del noreste de México.
Facultad de Ciencias Biológicas, Universidad Autónoma de
Nuevo León. Informe Final SNIB-CONABIO Proyecto No.
H038. Ciudad de México, México, 29 pp.

CONABIO. 2021. Sistema Nacional de Información sobre
Biodiversidad en México. CONABIO. En: https://www. snib.
mx/ (consultado el 21/03/2021).
Cruz-Nicolás, J., Villaruel-Arroyo, A., Gernandt, D. s., Fonseca, R.
M., Aguirre-Planter, E., Eguiarte, l. E., y Jara millo-Correa, J.
P. 2021. Non-adaptive evolutionary processes governed
the diversification of a temperate conifer lineage after
its migration into the tropics. Molecular Phylogeneücs and
Evolution. 160. Art. 107125. https://doi. org/1 o. 1 016/j.
ympev. 2021. 107125
DOF. 2019. Modificación del Anexo Normativo 111, Lista de especies en
riesgo de la Norma Oficial Mexicana NOM-059-SEMARNAT-201 O,
Protección ambiental • Especies nativas de México de flora y
fauna silvestres - Categorías de riesgo y especificaciones para
su inclusión, exclusión o cambio • Lista de especies en riesgo,
publicada el 30 de diciembre de 2010. Diario Oficial de la
Federación - Secretaría de Gobernación. En: https://www. dof.
gob. mx/nota_detalle. php?codigo=5578808&amp;fecha=14/11/2019
(consultado el 11/05/2021).
Earle, C. J. 2020. Abies religiosa. The Gymnosperm Database.
En: https://www. conifers. org/pi/Abies_religiosa. php
(consultado el 21/03/2021).
Estrada-Castillón, A. E., Villarreal-Quintanilla, J. A., Salinas-Rodríguez,
M. M., Cantú-Ayala, c. M., González-Rodríguez, H., y JiménezPérez, J. 2014. Coníferas de Nuevo León, México. Universidad
Autónoma de Nuevo León. linares, México. 145 pp.
Farjon, A. 2008. A Natural History of Conifers. Timber Press.
Portland, E. U. A, 304 pp.
Farjon, A 2017a. A Handbook of the Wor/d's Conifers. Volume 1. (2da.
Ed.). Brill. Leiden, Países Bajos, y Boston, E. U. A., 544 pp.
Farjon, A. 2017b. A Handbook of che World's Conifers. Volume 2. {2da.
Ed). Brill. Leiden, Países Bajos, y Boston, E. u. A., 61 o pp.

Frankis, M. 2008. pp. 6-7. En: Businsky, R. The Genus Pinus l., Pines:
Contribution to Knowledge. Acta Pruhonidana. 88:1-126.
Frankis, M. 2009. The high altitude white pines of Mexico and the
adjacent 5W USA (Pinus L subgenus Strobus Lemmon, Pinaceae).
lntemational Dendro/ogy 5ociety Yearbook, 2000: 64-72.
Gemanclt, D., y Pérez-de ta Rosa,j. A (2014). Biodiversidad de Pinophyta
(Coníferas) en México. Revista Mexicana de 8iodiversidad, Supl. 85.
5126-5133. http://doi.org/1 o. 7550/rmb. 32195
González-Mendoza, J. E. 1888. Un Discurso y Un Catálogo de Plantas
Clasificadas - La Flora de Nuevo León. Imprenta Católica,
Monterrey, 27 pp.
Holz, A., Hart, s. J., Williamson, G. J., Veblen, T. T., y Aravena, J. c.
2018. Radial growth response to climate change along
the latitudinal range of the world's southernmost conifer
in southern South America.Journal of Biogeography. 45(5):
1140-1152. https://doi. org/10. 1111/jbi. 13199
INECC. 2007. Capítulo 11. Caracterización ambiental de México y
su correlación con la clasificación y la nomenclatura de las
comunidades vegetales. Instituto Nacional de Ecología y Cambio
Climático - Gobierno de México. En: http://www2. inecc. gob.
mxtpublicaciones2/libros/421/cap2. htrnl#:-:text=Uanura%20
costera %2 0d e 1%20Go I fo%205 u r, -Aba rea %201 as %20
regiones&amp;text'=Localizada%20en%201a%20parte%20baja,el%20
Coatzacoalcos%20y%20el%20Papaloapan. {consultado el
21/03/2021).
IUCN. 2021. Red List ofThreatened Species - lnternational Union
for the Conservation of Nature and Natural Resources. En:
https://www.iucnredlist.org/ (consultado el 11/05/2021).
Martínez, M. 1947. Sobre la no existencia del Ciprés Cupressus
churifera H. B. K. Boletín de la Sociedad Botánica de México.
5:10-11. http://www. doi. org/1 o. 17129/botsci. 937
Martínez, M. 1963. Las Pinóceas Mexicanas (3• ed.). Universidad
Nacional Autónoma de México, Oudad de México. 400 pp.

�Moreno-Letelíer, A., y Piñero, D. 2009. Phylogeographic structure
of Pinus strobiformis Engelm. Across the Chihuahuan Desert
filter-barrier.Joumol of Biogeography. 36(1 ):121-131. https://
doi. org/1 o. 1111/j. 1365-2699. 2008. 02001. x
Plants of the World Online. 2021. Plants of the World
Online - Royal Botanic Gardens, Kew. En: http://www.
plantsoftheworldonline. org/ (consultado el 19/03/2021).
Rojas-Mendoza, P. 1965. Generalidades sobre la Vegetación del
Estado de Nuevo León y Datos acerca de su Flora. Tesis
Doctoral, Facultad de Ciencias, Universidad Nacional
Autónoma de México. Ciudad de México, México. 107 pp.
Roskov, Y., Ower, G., Orrell, T., Nicolson, D., Bailly, N., Kirk, P. M.,
Bourgoin, T., DeWalt, R. E., Decock, W., van Nieukerken,
E. J., y Penev, L. (eds.). 2020. Species 2000 &amp; ITIS
Catalogue of Life, 2020-12-01. Species 2000: Natura lis,
Leiden, the Netherlands. ISSN 2405-8858. En: https://
www. catalogueoflife. org/data/taxon/GG (consultado el
19/03/2021).
Royal Botanic Garden Edinburg. 2019. Picea martinezii. Threatened
Conifers ofthe World. En: https:J/threatenedconifers. rbge.
org. uk/conifers/picea-martinezii (consultado el 22/03/2021).
Ruiz-Oronoz, M., Nieto-Rearo, D., y Larios-Rodríguez, l. 1975.
Tratado Elemental de Botánica. Editorial E. C. L. A. L. S. A.
Ciudad de México, pp 565-584.
Rzedowski, J. 1978. Vegetadón de México. Editorial Limusa. México,
432pp.
SEMARNAT. 2016. Parque Nacional El Sabina!. Secretaría de Medio
Ambiente y Recursos Naturales - Gobierno de México. En:
https://www.gob.mx/semarnat/articulos/parque-nacionalel-sabinal (consultado el 11/05/2021).
The Plant List. 2013. The Plant List. Version 1. 1. En: http://www.
theplantlist. org/ (consultado el 19/03/2021).
Velazco-Macías, C. G. 2009. Flora del Estado de Nuevo León. México:
Diversidad y Análisis Espacio- Temporal. Tesis Doctoral,
Facultad de Ciencias Biológicas, Universidad Autónoma de
Nuevo León. San Nicolás de los Garza, México. 272 pp.
Villarreal-Quintanilla, J. A., y Estrada-Castillón, E. (2008). Ustados
Florísticos de México XXIV. Flora de Nuevo León. UNAM 1nstituto de Biología. México, 153 pp.
World Flora Online. 2021. World Flora Online. En: http://www.
worldfloraonline. org/ (consultado el 19/03/2021).
Zobel, B., y Cech, F. 1957. Pines from Nuevo León, México.
Madroño, 14(4): 133-144.

�CRECIMIENTO
.,
ACADEMICO:
REDES DE
INVESTIGACION
Y JOVENES
INVESTIGADORES
/

/

I

AURELIO RAM i REZ-BAUTISTA 1• • RACIEL CRUZ-ELIZALDE', ANA
PAOLA MARTÍNEZ-FALCÓN 3 , 1RERI SUAZO-0RTUÑO'. LIZZETH A .
TORRES-HERNÁNDEZ', ADRIÁN LEYTE-MANRIQyP, JORGE LU IS
BECERRA-LÓPEZ•, Y DAVID RAMIRO AGUILLÓN-GUTIÉRREZ 7

�R ESUM EN
La generación de conocimiento y productos académicos es el reflejo de la calidad
de los investigadores e instituciones. Sin embargo, debido al alto número de
doctores egresados de los programas de doctorado y, a la limitada disponibilidad
de plazas académicas en instituciones públicas y privadas, además de la falta de
condiciones adecuadas para la jubilación de investigadores, el crecimiento de las
líneas de generación y aplicación del conocimiento (LGAC), es limitado y, por lo
tanto, la producción científica baja. En este escrito se hace una reflexión sobre
la formación y la importancia de generar grupos académicos, llamados Cuerpos
Académicos (CAs) de trabajo sólidos con metas comunes para plantear y resolver
problemas enfocados a las LGAC del grupo. Cualquier resultado en la dinámica
de los CAs, se implementa con la incorporación en estos a jóvenes investigadores
a las instituciones, los que enriquecen y promueven nuevas LGAC, formación de
recursos humanos y, por lo tanto, producción científica del CA de la institución.
La formación académica de un alumno, desde la licenciatura, y especialmente
en los niveles de posgrado, es fundamental para el estudiante, y con ello el
cumplimiento de las actividades por parte de los investigadores (formación
de recursos humanos). La dinámica continua de producción y colaboración de
pares académicos dentro y fuera de la institución refuerza en muchos casos el
conocimiento generado en el interior de los grupos. Esta actividad, se desarrolla
mejor al incluir a investigadores jóvenes que generen conocimiento innovador,
que fortalezca a cada investigador, al grupo de investigadores y, a las instituciones
educativas. Las redes académicas apoyan el trabajo científico, especialmente
los grupos multidisciplinarios que incorporan no solo investigadores nacionales,
sino también internacionales. En la actualidad, solo queda que las autoridades
reconozcan la necesidad de crear redes y mantenerlas económicamente para
consolidarlas, así como la creación de programas y un mayor presupuesto para la
incorporación y contratación de nuevos investigadores a ellas .

.., 1 , .,

-;,,- r\:
') I''

INTRO DUCCIÓN
a generación de conocimiento es una forma de ver
materializada la producción científica en cantidad
y calidad, que se reflejan en una alta diversidad
de tópicos publicados en revistas científicas nacionales
e internacionales de alto impacto. La generación de
conocimiento se nutre con la producción en términos
de pub licaciones, sobre todo en tesis de los tres
niveles educativos (licenciatura, maestría y doctorado),
artículos de difusión, y artículos en revistas indizadas
o con arbitraje. Se considera que las publicaciones
científicas arbitradas e indizadas reflejan mayor calidad
en la formación, ya que son evaluadas con un alto rigor
científico (revisión por pares). Por esto, es deseable
que los profesores-investigadores de una universidad,
realicen este tipo de publicaciones, pues de esta forma,
se fomenta el prestigio del profesor-investigador y, por
lo tanto, de la universidad (Castañeda-Cortés, 201 O;
Orozco et al. 2017). Bajo esta dinámica, se fortalecen
las diferentes líneas de aplicación y generación del
conocimiento (LGAC) de las universidades, promovidas
por la Secretaría de Educación Pública (SEP), mediante
el Programa para el Desarrollo Profesional Docente
(PRODEP) para cumplir con la misión y visión de las
Instituciones de Educación Superior (IES).

L

Vol. 4 No. 8, segundo semestre 2021

Palabras clave: Instituciones
educativas, Interacciones académicas,
Investigadores, Producción científica.

En este contexto, una universidad que mantiene esta
dinámica, se le cataloga como triunfadora, y visible
a nivel nacional e i nternaciona l por promover el
conocimiento y, por lo tanto, la métrica académica es
valorada por las citas a los trabajos científicos de sus
investigadores, que es una dinámica para avanzar frente
a la realidad académica actual como exigencia de la
globalización (Gorostiaga y Tello, 201 1). Esta tendencia
se ha hecho aprem iante frente a las necesidades
académ icas para echar a andar los programas
educativos de alto nivel que hoy día demandan las
IES (Hernández Arteaga, 2009). Con base en estas
características académicas, los jóvenes doctores juegan
un papel importante dentro de un grupo académico
bajo el liderazgo de un profesor-investigador, Cuerpo
Académico (CA; grupo de profesores que comparten
una o más líneas de investigación en común; Martínez
et al. 2006; Yurén et al. 2015) y Redes Académicas (grupo
formado por investigadores de diferentes universidades,
cuyo objetivo es la vinculación del conocimiento bajo las
diferentes LGAC, mecanismo de apoyo, intercambio de
información; REFAMA, 2015) para cumplir los objetivos
de la Misión y Visión de las IES, promovidos en gran
parte por la SEP a través del PRODEP. Estos objetivos
se cumplen bajo múltiples factores integrados, que son
los parámetros medibles (clases frente a grupo [entre
17

�18 y 24 horas/semana], asesorías y tutorías [3-6 horas/
semana] obligatorias, formación de recursos humanos,
redes académicas, publicaciones en revistas nacionales
e internacionales, entre otros), lo que conlleva a grandes
retos y desafíos para cumplirlos (López Melina, 2017).
Esta forma de vida académica dinámica globalizante
del siglo XXI, incita a una fuerte reflexión crítica hacia
las universidades y administración, aunque hablar de
éstas, siempre será un tema de actualidad y complejo
para ser discutido a mayor profundidad (Rastrepo, 2008;
Hernández Arteaga, 2009).
La generación y aplicación del conocimiento se
manifiesta en diversos escenarios, desde un contexto
puramente científico-tecnológico, cuya apropiación es
de grupos selectos de académicos (centros e institutos
de investigación), cuyo objetivo es hacer investigación,
ya sea básica y/o aplicada, integrando en este a jóvenes
en la ciencia, pero poco a la docencia (ejemplo, institutos
y centros de investigación de varias universidades de
México, no es un requisito las clases frente a grupo).
Mientras que otro grupo, es el que realiza un trabajo
m ixto, docencia e investigación, siempre sesgado
a la docencia y poco t iempo le queda para hacer
investigación. Por otra parte, se encuentran los que
hacen investigación desde un lenguaje puramente
empírico, como resultado de experiencias de vida (por
ejemplo, recolectores de datos de la historia natural de
diferentes grupos biológicos), pero no necesariamente
deben estar empapados con la generación de un
conocimiento científico y metodológico (Torres, 2006;
Schmelkes del Valle, 2017). Esta diversidad de forma
de hacer ciencia se encuentra en los Institutos, Centros
de investigación, IES y, posgrados de este país, quienes
llevan a cabo la labor de transmitir el conocimiento
a las nuevas generaciones de profesionistas, y en su
caso, a los futuros investigadores en las diversas áreas
del conocimiento que se formaran en dichos centros
educativos (Chúa y Orozco, 2016).
Independientemente de cualquier tipo de formación
académica, todos pasamos por diferentes formas de
procesar el conocimiento recibido en el seno familiar,
en un aula educativa y, de la experiencia recibida de
la vida. En la familia, se reciben los valores cívicos para
relacionarnos con la sociedad; en el aula de clase, se
reafirman y confirman los valores de comportamiento
frente a la gente y a nuestros maestros, pero éstos
nos enseñan otros temas en los que van implícitos el
conocimiento general de la vida, como es la riqueza de
cultura, religión, lengua, etnias, así como la diversidad
vegetal y animal; por lo tanto, el profesor es un
facilitador de la enseñanza a sus alumnos, quienes lo
serán en un futuro cercano con nuevas metodologías
interdisciplinarias (Giordan, 1984; Porlán Ariza, 2011 ).
Todo esto integrado es lo que se llama conocimiento o
cultura.
El crecimiento intelectual de un científico y de un grupo
académico y, por lo tanto, de una institución educativa
(IES, Institutos y Centros de Investigación), se debe a
una serie de factores que promueven la generación
en la innovación de un nuevo conocimiento (Boshell
Villamarín, 20 11). Sin embargo, para que este se
18

realice de forma exitosa, existen limitantes de distinta
índole (presupuesto, material, conflicto de intereses,
entre otros) que pueden detener o hacer muy lento su
proceso. Partiendo de esta visión, entonces, ¿Qué hace
el científico para tener una dinámica académica donde
no sólo saldrá favorecido a nivel personal, sino también
a un grupo y, por lo tanto, a la universidad? El científico
que tiene una visión amplia hacia la generación de un
conocimiento mayor, verá la forma de ir integrando un
grupo de investigadores con diferentes herramientas y
datos para participar en un mejor trabajo científico más
globalizado y, por lo tanto, a una tasa de producción
mayor que el promedio (Boshell Villamarín, 2011 ).
La generación del conocimiento de un profesorinvestigador, requ iere no solo de tener un proyecto
individual, sino de formar redes de interacciones, no
solo con sus colegas dentro de su institución, sino con
Cuerpos Académicos que trabajen con el mismo tema
con diferentes grupos biológicos, como es el caso de
la Red Académica Biología, Manejo y Conservación de
Fauna Nativa en Ambientes Antropizados (REFAMA,
2015), esto con el fin de intercambiar información en los
hallazgos científicos y así incrementar el conocimiento y
avanzar en el mismo (Boshell Villamarín, 201 1).
En algunas universidades, el requisito para ingresar en
ella como profesor-investigador de tiempo completo,
se exige el título de doctor, pero no necesariamente
contar con un trabaj o científico extenso y de rigor
(publicaciones en revistas de impacto JCR). La razón es
que para dar clases a nivel educativo de la licenciatura,
no se neces ita estar publicando en revistas de
impacto continuamente, con sólo dar las clases y, de
vez en cuando publicar un trabajo de divulgación,
es suficiente para mantenerse en el puesto y con la
plaza de profesor-investigador, aunque no genere
publicaciones de forma sistemática. Sin embargo,
esto depende mucho de que la universidad esté o no
dentro del programa de la SEP-PROD EP (2006), ésta
tiene el objetivo de plantear e integrar las LGAC de los
investigadores que forman los Cuerpos Académicos (CA)
para cumplir con la misión y visión de las instituciones
bajo el programa de esta institución. En parte se
cumple en aquellos CA conso lidados que tienen
proyectos PROMEP y/o CONACyT, pero poco para
los que están en vías o en consolidación que carecen
de proyectos con recursos financiados (REFAMA,
2015). Esto último también se relaciona con la falta de
presupuesto de las universidades y tampoco existen
los mecanismos para crear nuevas plazas, y al crecer
la matrícula, la respuesta en la mayoría de los casos,
es incrementar el número de horas/clase frente a
grupo a los profesores ya contratados (en ocasiones,
dos cursos nivel licenciatura y dos nivel posgrado),
saturando de esta forma al profesor-investigador
(López Melina, 2017). El ciclo se repite, los tiempos se
deben de repartir entre la docencia e investigación
para cumplir con los objetivos y planes de trabajo del
personal bajo la demanda académica que exige la
SEP-PROD EP y/o de otras instituciones que aportan
recursos económicos a proyectos. Las autoridades
de las instituciones universitarias deben analizar esta
dinámica académica de su plantilla de profesoresinvestigadores, ya que estos no solo imparten clases
Facultad de Ciencias Biológicas

I UANL

�en los tres niveles educativos (licenciatura, maestría y
doctorado), sino que también son líderes de proyectos
de investigación, ya sea con recursos federales, estatales
o propios (del profesor-investigador), dirigen tesis de
los tres niveles educativos, dan asesorías y tutorías
de forma obligatoria, tienen generalmente cargos
académicos-administrativos y deben de publicar en
revistas científicas de alto impacto para cumplir con los
estándares internos de las universidades, especialmente
si cuentan con la d istinción de pertenecer al Sistema
Nacional de Investigadores (SNI) del Consejo Nacional
de Ciencia y Tecnología (CONACyT).
Por otra parte, a los jóvenes doctores con una muy
buena formación académica y, que incluso fueron
becados por el gobierno federal (CONACyT), se les
dificu lta encontrar un empleo como profesoresinvestigadores, porque ya existen otros profesores que
sin contar con el perfil académico competitivo, ya están
contratados. Esto limita en mayor medida el crecimiento
académico de una universidad, puesto que las LGAC se
ven truncadas o con avances lentos, que finalmente
este estancamiento le perjudica a la institución, pero
parece ser que es poco percibido por las autoridades de
las universidades a pesar de que tienen conocimiento
de la eva l uación de los programas educativos de
nivel superior. Esto no se logra comprender, ya que
desde hace más de 20 años existe un programa de
becas del gobierno federal (CONACyT) para formar
nuevos investigadores mexicanos competitivos, y
recientemente, se creó un solo programa como lo
fueron las Cátedras CONACyT, el que ha sido descuidado
para incorporarlos laboralmente a una institución. Esto
refleja un fuerte problema del país al no generar nuevas
plazas de profesor-investigador a la misma tasa en la
que están egresando estudiantes con doctorado con
el perfil necesario para ingresar a la academia, aunque
se debe de señalar que esto varía entre institución
educativa, programas educativos y, entre egresados
(López Malina, 2017).
Por lo anterior, estamos de acuerdo que el crecimiento
científico y la generación de conocimiento, se derivan de
una base, que es la persona o profesor-investigador líder
en su campo, generador de ideas (facilitador académico),
gestor de recursos para trabajo de campo y de laboratorio,
el cual tiene el fin de formar recursos humanos donde
se va integrando y produciendo nuevo conocimiento
bajo las LGAC que promueve el PRODEP en las IES. Con
la dinámica actual de acceso a la información en páginas
web que almacenan bases de datos y bibliotecas virtuales
(digitales), entre otros, para obtener datos sobre un tema
y grupo biológico en particular, hoy día, los alumnos de
posgrado, maestría y doctorado cuentan con este recurso
y nuevas herramientas para bajar la información y realizar
los análisis de su competencia. En parte, con esta nueva
forma de hacer ciencia, se plantean ideas bajo diferentes
hipótesis ecológicas y evolutivas, implementando nuevas
metodologías que el profesor-investigador líder va
dirigiendo, pero estas nuevas implementaciones, son
generadas por los doctores jóvenes. El método de obtener
la información para realizar investigación, amortigua
de alguna forma los gastos de trabajo de campo y
laboratorio, pero también limita en el sentido de explorar
Vol. 4 No. 8, segundo semestre 2021

V)

.....

a:

o
o
&lt;

o
I.....
V)

z&gt;
...,
....z
V)

&gt;

·O
&gt;-

z
u&lt;

·O

o

¡::

...,
&gt;
z
V)

.....
C)

.....
o
....,
V)

a:

6

u
2

""'
C)
&lt;
u
&lt;

~
z

""'

2

u.....
a:
u

el conocimiento actual de los cambios en tiempo y espacio
de las poblaciones animales y vegetales; sin embargo, el
método de explorar la información extraída de las páginas
web y/o colecciones científicas virtuales, es bien manejada
por los jóvenes investigadores y con esto generan nuevo
conocimiento para la ciencia, demostrando su habilidad
para producir ciencia de calidad (artículos JCR), así siendo
egresado de la universidad y contratado por la misma, en
este caso no se aplica el término "endogamia académica"
(factor que atenta contra la calidad de la investigación),
sino que éste suma de nuevas ideas e implementa nuevas
líneas de investigación con diferentes métodos y técnicas
y demostrada en su producción individual, de esta forma
es como se genera el crecimiento académico o nuevo
conocimiento de frontera ante esta dinámica del mundo
globalizado (López Malina, 2017).
El presente trabajo tiene como obj etivo la reflexión
de las condiciones para el trabajo en grupo basada en
la experiencia laboral dentro de la institución; por lo
que, no se basa en una comparación de problemas de
LGAC y CA entre universidades del país, y menos una
pretensión de análisis general del tema (estado del arte).
Este parte bajo la v isión general que actualmente se
encuentran los estudiantes egresados de los diferentes
19

�programas de doctorado, pero también tiene mucho
que ver con la calidad de la formación de los nuevos
doctores (as); un programa de posgrado, busca la
formac ión de recursos humanos de alto nivel y, por
lo tanto, con el conocimiento académico base para el
crecimiento académico, generando nuevas LGAC. En
este sentido, el escrito se divide en tres secciones breves
de reflexión, (1) reclutamiento de alumnos de los tres
niveles educativos (licenciatura, maestría y doctorado),
(2) formac ión de grupos o redes académicas, y (3)
formación de grupo de trabajo con nuevos doctores
egresados.

R ECLUTAMIENTO DE A LUMN OS EN LOS TRES
N IVELES EDUCATIVOS
La docencia frente a grupo es una plataforma que da la
oportunidad de la interacción profesor-alumno. En esta
actividad se da a conocer el profesor por medio de la
difusión de sus proyectos, publicaciones, anécdotas de
su trabajo y, experiencia, por lo que muchos alumnos
son motivados para integrarse en a lguno de los
temas de mayor interés. Este es un proceso que se va
generando paso a paso, en algunos casos se logra, pero
en otros no, es lo que se llama "filtro"; si un alumno se
interesa en el tema y grupo biológico (en el caso de la
carrera de Biología) de forma inherente, se asegura un
futuro académico de éxitos; si el estudiante lo percibe
sólo como un requisito a cumplir, entonces, no pasa
nada, su finalidad es trabajar un tema para una tesis,
y ahí finaliza el trabajo. Esta forma de interacción o
vinculación del profesor con los alumnos es la base
para la formación de recursos humanos y, el inicio
de la generación de conocimiento y nuevas líneas de
investigación.
En este andar académico, los alumnos que están
interesados en hacer una carrera académica después
de una licenciatura; por ejemplo, maestría y doctorado,
inician el proceso de una formación de conocimientos
vinculándolos a las línea de investigación del profesor,
que no sólo se verá reflejado en concluir un proyecto
de tesis doctoral y defenderlo para obtener el título
de doctor, sino tener el conocimiento teórico y la
habilidad para plantear nuevos proyectos innovadores,
integrando nuevos temas (LGAC) con metodologías
renovadas, si es así, inicia con una nueva formación
de conocimiento que fue incu lcado por su profesor
guía (López Moli na, 2017). Sin embargo, para llegar
a esto se requiere que el alumno de forma inherente
tenga el gusto y disciplina para hacer investigación,
así que la base se inicia desde la formación a nivel de
la licenciatura, que es la puerta principal para que el
alumno se interese en un tema e irlo explorando bajo
el conocimiento teórico y práctico, que pueda derivar
en un planteamiento hipotético baj o un buen diseño
metodológico para responder las preguntas planteadas,
siendo así, este presenta la calidad de un proyecto para
un programa de estudio de un posgrado, y por lo tanto,
fina lizar con las herramientas teóricas y prácticas para
iniciar una carrera científica, por lo que el haber tenido
un profesor en la licenciatura que hace ciencia, puede
ser vital para formar futuros científicos mexicanos.
20

F ORMACIÓN DE GRUPOS O R ED ES
A CADÉMICAS
Una de las formas para mantener dinámico el
conocimiento es el contacto con colegas de diferentes
universidades, nacionales o del extranjero. El acercamiento
con profesores de otras universidades que trabajan
temas similares, pero con métodos diferentes, es lo
que enriquece la ciencia, haciéndola más productiva,
de esta forma se va fortaleciendo y generando mayor
conocimiento y, por lo tanto, se cumple con la misión
y visión, objetivo principal de PRODEP para las IES. El
trabajo colaborativo entre profesores-investigadores (CA)
de diferentes instituciones educativas (universidades),
tiene como meta el desarrollo académico entre éstas
y los investigadores de las Redes Académicas (Boshell
Villamarín, 2011; REFAMA, 2015). Esto no es una tarea fácil,
pero si la mente de los profesores que forman la red es
abierta y sin mucha egolatría, lo acepta como un reto a la
integración del mundo globalizado, ya que de esta forma,
los avances de la ciencia son a través de las interacciones
que suman con las nuevas herramientas (metodologías) y
técnicas aplicadas en la investigación (Boshell Villamarín,
2011; López Molina, 2017). En las Redes Académicas, se
integran los nuevos profesores-investigadores, quienes
retroalimentan al grupo con nuevas ideas, métodos y
ganas de enriquecer el conocimiento frente a este mundo
globalizado, forta leciendo de esta forma los proyectos
de ciencia básica y la aplicada que hoy día demandan las
universidades y la sociedad en general (Boshell Villamarín,
2011; López Esquive!, 2017; López Melina, 2017). Esto
fluye si entre el grupo no existe percepción de poder
(protagonismo), sino de un buen liderazgo que dirige al
grupo para beneficio grupal, con una buena producción
científica, talleres, congresos, vinculación con los diferentes
sectores sociales y, apoyo a los estudiantes de los tres
niveles educativos, un ejemplo de esta dinámica es la Red
Académica REFAMA (2015), entre otras (Martínez et al.
2006; Yurén et al. 2015). Por lo que, el éxito académico,
ya sea como red o como grupo de nuevos doctores
formados por un profesor-investigador, la universidad se
verá beneficiada y, por supuesto, el grupo mismo. Esto
tiene visibilidad dentro y fuera del país, reflejado en la
métrica de citas a la producción científica, colocando a la
institución (universidad) en un nivel académico de prestigio
derivado de un grupo académico interdisciplinario. Así
que, la institución debe cuidar y mantener este grupo,
facilitándole los recursos básicos para mantener la buena
generación del conocimiento (LGAC; Yurén eta/. 2015).
Actualmente, la mayoría de las universidades
públicas tienen sus propios grupos de investigación
denominados cuerpos académicos (CA), promovidos
y apoyados por la SEP-PRODEP (2006), que tiene
el objetivo de forta lecer la misión y visión de los
programas educativos, principalmente nivel superior.
Estos están conformados por un grupo de profesoresinvestigadores que se unen por intereses académicos
comunes, trabajando temas de investigaciones similares
para fortalecer las LGAC, y así, publicar de forma
conjunta (en ocasiones cuestionado), pero sin dejar su
producción ind ividual y/o con sus alumnos formados
o en formación. Sin embargo, como se mencionó
previamente, lo deseable es que estos grupos, no sólo
Facultad de Ciencias Biológicas

I UANL

�se integren localmente (universidades del mismo país),
sino con investigadores de otros países; es decir, formar
una red internacional, ya que el conocimiento avanza
más exitosamente sí varías personas trabajan en un
tema y comparten sus respectivos hallazgos, como
lo han hecho otros profesores extranjeros (Wílson
et al. 2013). En algunos casos puede ser suficiente
tener un grupo de investigación local (regional), sí
el tema solo es de ese interés, pero se sí trata de un
tema global, es indispensable la creación de redes de
investigadores a través del mundo, tal ha sido el caso
de las investigaciones médicas, las cuáles suelen ser de
una importancia internacional, por lo que, se requieren
grupos más numerosos y con amplío conocimiento del
tema, lo mismo sucede con varios temas en biología, por
ejemplo, la diversidad biológica (Ramírez-Bautísta et al.
2017) y ecología y conservación de fauna en ambientes
antropizados (Ramírez-Bautísta y Píneda-López, 2018).

F ORM ACIÓN DE GRU PO D E T RABAJO CO N
N UEVOS DOCTORES EGRESADOS
El trabajo académico de forma i nd ividua l, es mal
visto (no en nuestro caso) por cua lquier autoridad
de las instituciones educativas, ya que se piensa que
no se está trabajando en la formación de grupos de
investigación, que es lo que impulsa y apoya la SEPPRODEP (2006) para fortalecer las LGAC. Sin embargo,
esto es cuestionado, ya que al trabajar en grupo,
va más allá de la buena voluntad de los profesoresinvestigadores y una fuerte responsabilidad de las
universidades (instituciones) promotoras, que ofrezcan
los mecanismos reales para la formación de grupos
de investigación con liderazgos verdaderos que se
evidencien por su producción científica de alto rigor
(Yurén et al. 201S; López Malina, 2017).
Este tercer punto es otra forma de crear, mantener y
fortalecer la generación del conocimiento, integrando
nuevos doctores egresados de un laboratorio, es
decir, formados por el profesor bajo sus propias líneas
de investigación, pero con innovación, aportando el
conocimiento de nuevas herramientas a la metodología
del trabajo, siendo así, no existe la forma de considerarse
como "endogamia" el trabaj o en equipo dentro de
un laboratorio, siempre y cuando se demuestre la
capacidad del nuevo doctor que genera conocimiento
nuevo para forta lecer las LGAC del laboratorio, y es con
su producción científica. Sin embargo, para forta lecer
un grupo de trabajo con nuevos doctores egresados,
estos deben tener ciertas características académicas
y de ética. Entre las académicas, que sea capaz de
generar ideas con nuevas metodologías, que son las
que enriquecerán e innovarán la investigación, estas
formarán las bases para crear nuevas líneas, contar
con el diálogo para la posición de las autorías de un
trabajo científico, pero sobre todo, estar d ispuesto de
trabajar para mantener el grupo en forma dinámica. La
ética de un grupo de trabajo debe mantenerse dentro
del mismo, siempre pensando en cómo mantener y
hacer crecer académicamente al mismo, si los intereses
personales no son fuertes, esto se puede dar con fluidez;
sin embargo, debe haber tolerancia para aceptar casos
Vol. 4 No. 8, segundo semestre 2021

en los que, en un momento dado, alguien de este, por
alguna razón académica, tiene que trabajar fuera del
grupo, pero sin que éste se vea disminuido. Esto último
no se refiere a una imposición del grupo, sino más bien
a una continua colaboración en la cual todos aporten y
todos produzcan de buena forma.

V)

.....

a:

o
o
&lt;

o
I.....
V)

z&gt;
...,
....z
V)

Las interacciones académicas en grupo con jóvenes
doctores egresados favorecen y enriquecen la generación
del conocim iento. La formación de grupos académicos
no es fác il, h istóricamente se percibe lo complicado
que ha sido formar grupos consolidados. Una barrera
fuerte y negativa ha sido el protagonismo, la soberbia,
y sentimientos de que a un profesor se le limita su
expansión de conocimiento individual, cuando debería
ser lo contrario, no limitar barreras del conocimiento a
d iferentes escalas espaciales (geográfico). La formación
de redes o grupos académicos, puede ser un arma de
doble filo, y es cuando alguno o algunos de los profesores
investigadores no siguen la ética, pero sí el protagonismo
para moverse entre el grupo o los grupos con la finalidad
de conseguir una autoría o coautoría. A esto, se le ha
llamado en el medio académico como vedettes que caen
en el vedettismo, quienes creen que su labor académico no
se les retribuye, siendo ellos que toman por cuenta propia
esta posición, muchas veces sin darse cuenta, ya que se
pierde el autoanálisis que les indique que no son capaces
de escribir un trabajo científico por ellos mismos, sino
que usan el trabajo de los demás (Yurén et al. 2015; López
Malina, 2017). En las nuevas generaciones de doctores, se
podrían sentir limitados, sin independencia, pero esto no
es así, ya que, trabajando en grupo, su conocimiento va
sumando y creando interacciones con otros investigadores
y colegas de su propia generación, sólo que como se
mencionó, este debe estar cimentado en una fuerte
disciplina y código de valores (Torres, 2006; López Malina,
2017). Finalmente, con estos recursos humanos, se vería
beneficiada la universidad, el grupo e individuo a escala
nacional e internacional. Siendo así, el docente (profesorinvestigador) frente a grupo (clases), es importante para
la universidad, el profesor motiva y vincula al estudiante
para sus estudios futuros de posgrado, pero todo el
proceso para adquirir las bases teóricas y prácticas y
generar conocimiento (el alumno) es bajo el apoyo del
facilitador académico (profesor), por lo que, es un largo
camino que toda institución debe meditar para darle la
verdadera importancia a los formadores del conocimiento
bajo el rigor científico del mundo globalizado que estamos
viviendo.
Basado en lo anterior, las interacciones académicas
(CA y Redes Académicas) y sus resultados deben ser el
reflejo de la innovación científica de cada individuo, que
sumada a la de otros integrantes del grupo, se reflejará
en una alta tasa de producción académica, no solo de
artículos, capítulos de libros, entre otros, sino en la
formación de recursos humanos (López Esquive!, 2017).
Esto hace que el trabajo multidisciplinario sea exitoso,
manteniendo las raíces académicas, pero generando
nuevo conocimiento y dando realce a los profesoresinvestigadores, al grupo de trabajo y, por lo tanto, a las
instituciones. Ante el mundo globalizado, la academia
debe ser puerta y maquinaría del desarrollo como
país, integrando aquellos profesores-investigadores de
21

&gt;

·O
&gt;-

z
u&lt;

'Ü

o

¡::

...,
&gt;
z
V)

.....
C)

.....
o
....,
V)

a:

6

u
2

""'
C)
&lt;
u
&lt;

~
z

""'

2

u.....
a:
u

�muchos años de experiencia con los nuevos doctores,
sin duda favorecerá a la ciencia y siempre en busca
del b ien común. Por lo que, toda institución, debe
promover y apoyar con los recursos básicos necesarios
para enriquecer el quehacer científico de la plantilla de
sus profesores (Yurén et al. 2015), porque finalmente
los directivos de estas, en sus informes anuales, dentro
de los rubros a informar, está el trabajo científico del
profesor- investigador y el de sus alumnos, más que
el número de clases o grupos que estos imparten,
métrica evaluada por la SEP-PRODEP, pero no para
CONACyT (SNI). La producción científica de calidad, es
una mirada a nivel internacional, que se refleja en las
citas a los trabajos publicados por revistas nacionales
e internacionales de impacto, que es también lo que
las autoridades de las instituciones de nivel educativo
superior informan a sus superiores. Asim ismo, es
importante que las autoridades correspondientes del
gobierno federal reflexionen en la necesidad de crear
p lazas nuevas para los jóvenes investigadores, así
como la creación de nuevos centros de investigación y
universidades que enfrenten las necesidades actuales
de investigación y difusión de la ciencia. Esto es una
necesidad inmediata para la incorporación de j óvenes
investigadores y el acceso a poder liderar proyectos
de investigación, siendo así, no solo se fomentará el
despegue de una carrera científica personal, sino que
se verá reflejado en el desarrollo científico del país;
tristemente se diseñan nuevos programas para estudios
de maestría y doctorado, programas que llegan a ser
evaluados y estar dentro del padrón de excelencia del
CONACyT, y de esta forma contar con las becas PNPC,
pero no hay un plan de estrategias a nivel nacional
por parte del Gobierno Federal para crear nuevas
universidades con una buena estructura de laboratorios
para crear nuevas plazas de profesores-investigadores y
contratar a los nuevos doctores egresados.

de los posgrados de las universidades del país, es que sus
egresados busquen colocarse en otras universidades, hoy
día es muy complicado, ya que no hay ofertas de empleo,
y cuando alguna universidad saca una convocatoria, ésta
está publicada con un perfil de retrato hablado, candidato
que es apoyado por un grupo (CA) que quiere que ingrese
como profesor-investigador, sin que este o esta reúna el
perfil académico de calidad (producción científica), así
existan buenos competidores con una alta producción
científica de cal idad UCR), no pasa nada con estos
últimos, la plaza ya tiene un ganador, justificado en que
la convocatoria fue abierta y se presentaron contrincantes
académicos, oficialmente así queda manifestado, todo
fue legal. Así que estos doctores seguirán buscando
nuevas convocatorias de trabajo y tocando puertas hasta
encontrar la oportunidad, justicia académica.
Finalmente, las Redes Académicas, en la mayoría de
los casos, sí apoyan el quehacer científico, sobre todo
los grupos multidisciplinares (REFAMA, 2015); algunas
logran incorporar nuevos profesores-investigadores,
no solo nacionales, sino también internacionales, pero
son pocos los casos. Las Redes Académicas en las que
se integran varios cuerpos académicos (CA) logran ser
multidiscipli narios, esto ayuda a enfrentar los retos
académicos actuales del país. Incorporar investigadores
con amplia experiencia y jóvenes investigadores en un
mismo grupo, puede implicar un éxito para los proyectos
de investigación, solo falta que las autoridades reconozcan
esta necesidad de crear redes y establecer un programa
de incorporación de nuevos investigadores a las mismas,
crear nuevas líneas de investigación para forta lecer
los laboratorios ya creados, de lo contrario, estos son
aniqu ilados (se trunca la LGAC de un laboratorio y de
una red) cuando un profesor se retira o se jubila de la
institución.
Agradecimientos

Esta falta de creación de espacios para jóvenes egresados
de doctorado representa una incongruencia, puesto
que el gobierno federal ha invertido un elevado recurso
económico en el desarrollo de programas de doctorado en
las universidades del país que se encuentran en el PNPC;
sin embargo, sus doctores egresados, no encuentran
donde desarrollarse académicamente, hay una fuerte
crisis de fuente de empleo. Si bien es cierto que la política

22

Los autores agradecen al cuerpo Académico de Conservación
Biológica de la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo,
a PRODEP-SEP, a los jóvenes doctores que han colaborado
como grupo en varios proyectos que se han realizado con
algunos de los integrantes de este estudio; se agradece a los
doctores Sergio Ignacio Salazar Vallejo y Rubén Pineda López
por sus sugerencias para enriquecer el trabajo.

Facultad de Ciencias Biológicas

I UANL

�LITERATURA CITADA

Boshell Víllamarín, M. G. 2011. Redes académicas y producción de
conocimiento pertinente. Hallazgos. 16(8): 43-62.
Castañeda-Cortés, J. B. 201 o. Los cuerpos académicos del Promep:
Su constitudón y desarrollo en los institudones de educación
superior de México. Universidad Autónoma de Sinaloa,
México, 153 pp.

c. Chúa, y R. Orozco. 2016. La producción científica. Revist.o Médica.
155(1 ): 7-13.
Giordan, A 1984. ¿Qué tipo de investigadón desarrollar para favorecer
la construcdón de los conocimientos científicos? ll Jornada de
estudios sobre la investigación en la escuela, Sevilla, s/p.
Gorostiaga, J. M. y c. G. Tello. 2011. Globalización y reforma
educativa en América Latina: un análisis ínter-textual. Revisto
Brasileira de Educar;iio. 16(47): 363-S14.
Hemández Arteaga, l. 2009. El docente investigador en la formación
de profesionales. Revista Tumbaga. 27(4): 185-198.
López Esquive!, M. de los A 2017. Producción del conodmienco, un
diagnóstico del instituto estatal de investigadón y posgrado en
educodón. Congreso Nacional de Investigación Educativa,
COMIE, 1-15, San Luís Potosí.
López Melina, s. A 2017. Lo producción científica en México,
una visión de la subcultura del neoliberalismo académico.
Universidad de Colima, 110 pp.
Martínez, P. C., R. M. Rico Venegas, y s. E. Preciado Tarabay. 2006.
Evolución de los Cuerpos Académicos en la Universidad de
Guanajuato. Acta Universitaria. 16 (3): 15-24.
Orozco, R., J. Saquimux, C. Chúa, y V. Argueta, 2017. La
importancia de las publicaciones científicas en el ranking
de universidades: reto para una universidad pública. Revista
Médica. 156(1 ): 30-34.
Parián Ariza, R. 2011. El Maestro como investigador en el aula.
Investigar paro conocer, conocer poro enseñar. Pp. 25-45. En:
Morán Oviedo, P. (Comp.). Universidad Nacional Autónoma
de México, Instituto de Investigaciones sobre la Universidad
y la Investigación, 201 pp.
Ramírez-Bautista, A. y R. Pineda-López. 2018 (Eds.). Ecología y
conseNadón de fauna en ambientes antropizados. RefamaCONACyT-UAQ. Querétaro, México, 403 pp.
Ramírez-Bautista, A, A Sánchez-González, G. Sánche.z-Rojas, y
C. Cuevas-Cardona. 2017 (Eds.). Biodiversidad del estado de
Hidalgo. Tomos I y 11. Universidad Autónoma del estado de
Hidalgo/Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología. Pachuca
de Soto, Hidalgo, México, 646 pp.

Rastrepo, B. 2008. Política pública sobre calidad de la educación
superiory retos de la educadón superior hoy. Distrito Federal
México. ASIESDA.
REFAMA. 201 S. Red Temático Biología, Manejo y ConseNación de
Fauna Nativa en Ambientes Antropizados. Consejo Nacional
de Ciencia y Tecnología, Universidad Autónoma de
Querétaro, Proyecto #271845.
Schmelkes del Valle, c. 2017. Retos y desafíos de los investigadores
de la formación de investigodores en educación. Congreso
Nacional de Investigación Educativa-Comie.
Secretaría de Educación Pública (SEP). 2006. Programa de
mejoramiento del profesorado. Un primer análisis de su
operación e impactos en el proceso de fortalecimiento
académico de las Universidades Públicas. Secretaría de
Educación Pública, México: SEP. 146 pp.
Torres, J. 2006. Los procesos de formación de investigadores
educativos: un acercamiento a su comprensión. Revista
Regional de Investigación Educativa. 2: 67-79.
Wilson, L D., V. Mata-Silva, y J. D.Johnson. 2013. A conservation
reassessment of the reptiles of Mexico base on the EVS
measured. Amphibion and Reptíle Conservotion. 7(1 ): 1-47.
Yurén, T., C. Saenger, A Escalante, e l. López. 2015. Las prácticas
de los Cuerpos Académicos como factor de la información
ética de los estudiantes. Estudio en casos. Revista de lo
Educadón Superíor. 174 (2): 75-99.

�/

EL PEZ CICLIDO JOYA
(HEMICHROM/S GUTTATUS) EN
CUATROCIENEGAS,
COAHUILA:
,
UNA ESPECIE EXOllCA INVASORA
/

I SERGIO ALBERTO LUNA PE Ñ A
Laboratorio de Ecofisiología, Facultad
de Ciencias Biológicas. Universidad
Autónoma de Nuevo León

Facultad de Ciencias Biológicas I UANL

�R ESUMEN
La introducción de especies exóticas invasoras es una de las principales causas de pérdida
de la biod iversidad a n ivel mundial, siendo los ambientes acuáticos especialmente
susceptibles a su impacto. El pez cíclido joya (Hemichromis guttatus) es una especie nativa de
África que fue reportada por primera vez en Cuatrociénegas, Coahuila, en 1996, donde se
ha expandido rápidamente. Esta especie invasora ha provocado impactos por competencia
sobre algunas de las especies de peces nativos de la región, algunas de las cua les se
reportan bajo alguna categoría de riesgo. En especial han sido afectadas las poblaciones
de la mojarra endémica Herichthys minckleyi. Considerando lo anterior, resulta imperativo
establecer un método de control para mitigar de manera eficaz la invasión del cíclido joya.
En el presente artículo se describe el proceso de invasión de esta especie en Cuatrociénegas,
y se describe una alternativa para su control mediante la introducción de cromosomas
sexuales troyanos a la población.

I NTRODUCCIÓN
a introducción de especies exóticas invasoras
es actualmente uno de los principales factores
causales de pérdida de la b iodiversidad a nivel
mundial (Pysek et al., 2020). Los ambientes acuáticos
dulceacuíco las se han destacado por ser más
susceptibles al impacto generado por las especies
invasoras, los cuales además presentan una mayor
tasa de extinción de especies con respecto a los
ecosistemas terrestres (Rahel, 2002; Leprieur et al.,
2008). En México, se tiene registro de 506 especies de
peces dulceacuícolas, de los cuales 169 se encuentran
en alguna categoría de riesgo y 25 se consideran ya
extintos, siendo la introducción de especies exóticas uno
de los principales factores causales (Contreras-Balderas
et al., 2003; Mendoza y Koleff, 2014).

L

El pez cíclido joya (Hemichromis guttatus) es una especie
nativa de África que fue reportado por primera vez en la
Poza Churince de Cuatrociénegas, Coahuila, México, en
1996. Se desconoce el motivo por el cual fue introducida
esta especie, aunque se ha sugerido que fue debido a
su liberación por algún acuarista ya que está poza fue
empleada anteriormente con fines turísticos y las especies
de cíclido j oya son comercializadas en el acuarismo
(Contreras-Balderas y Ludlow, 2003; APFFC, 2008).
Desde su introducción el cíclido joya se ha expandido
rápidamente a otros sistemas acuáticos de la región
como Laguna Intermedia, Poza San José del Anteojo,
Mojarra! Este, Río Churince y Poza Bonita (Cohen et al.,
2005; Lozano-Vilano et al., 2006; Aguilar-Aguilar et al., 2014;
Hernández et al., 2017). Algunas de las características
que contribuyen a su éxito como especie invasora son su
alta agresividad hacia otros peces y una dieta omnívora
oportunista (Froese y Pauly, 2020). Además, posee una
gran capacidad de reproducción ya que se ha reportado
actividad reproductiva durante todo el año, los individuos
alcanzan la edad reproductiva en el primer año y la especie
Vol. 4 No. 8, segundo semestre 2021

muestra cuidado biparental; es decir, ambos progenitores
participan en el cuidado de la descendencia durante
las primeras etapas de vida (Espinoza-Hernández et al.,
2006; Hernández et al., 2017). En individuos silvestres
se reporta una fecundidad máxima de 498 huevos por
hembra (Espinoza-Hernández et al., 2006), aunque en
cautiverio hemos observado desoves de hasta 991 huevos
(observación personal).
,

C UATROCIÉN EGAS UN A REA NATURAL
PROTEGIDA
El valle de Cuatrociénegas se encuentra ubicada en el
estado de Coahuila (Figs. 1 y 2). Es una región con un
clima árido tipo BWh, aunque está rodeado por sistemas
de montañas que funcionan como fuentes de captación
de agua y brindan condiciones de aislamiento entre los
cuerpos de agua formados. Lo anterior ha ocasionado
una alta presencia de especies endémicas, razón por lo
que fue decretada como Área de Protección de Flora y
Fauna en 1994. Además, se encuentra clasificada como un
sitio RAMSAR, por lo cual es un humedal de conservación
prioritario a nivel mundial (Carabias et al., 1999; Ruiz, 2010).
Dentro de la biota nativa destaca la presencia de
comunidades formadoras de estromatol itos en
diferentes puntos del valle, una condición poco
común en cuerpos de agua dulce ((arabias et al.,
1999). Las comunidades microbianas formadoras
de estromatolitos, constituidas principalmente por
bacterias, se consideran entre las formas de vida más
antiguas de la Tierra. En Cuatrociénegas, a diferencia de
otros sitios, estas poblaciones coexisten con animales
superiores que se alimentan de ellas (principalmente
caracoles), fo rmando la base productiva de las pozas
que da sustento a la existencia de otras especies
endémicas. Por lo cual su estud io es de una gran
importancia para comprender los cambios en la historia
evolutiva del planeta (Elser et al., 2005).
25

�Coah u1/a

)

Noreste y
Sierra Madre
Oriental

..,._.,

GJ,mwuoe

Soffillo

~

~ .,

Figura 1. Localización del Área
de Prorección de Flora y Fauna de
Cuatrocienégas, Coahuila.

I MPACTO DEL C íCUDO JOYA
En la región de Cuatrociénegas actualmente se reportan
13 especies de peces bajo alguna categoría de riesgo
(Cohen et al., 2005; Jelks et al., 2008). El cíclido joya (Fig. 3)
ha provocado impactos por competencia sobre algunas
de estas especies como /ctalurus sp., Gambusia marshi,
Herichthys minckleyi y Astyanax mexicanus (LozanoVilano et al., 2006; Marks et al., 2011). En especial han
sido afectadas las poblaciones del cíclido H. minckleyi,
ya que se ha reportado que el cíclido j oya es muy
agresivo hacia esta especie, inhibiendo potencialmente
su reproducción (Dugan, 2014) y competiendo por
alimento con los individuos juveniles de acuerdo con
estud ios de isotopos estables en la dieta (Marks et
al., 2011 ). Además de lo anterior, los cambios en la
composición de la comunidad de macroinvertebrados y
alteraciones de las redes tróficas debido a la presencia
de la especie invasora, pueden conducir eventualmente
a un impacto en las comunidades formadoras de
estromatolitos presentes en Cuatrociénegas (Elser et al.,
2005; Hulsey et al., 2005; Dugan, 2014), lo cual tendría
graves repercusiones para la biodiversidad del lugar.

C ONTROL DEL CÍCLIDO JOYA
Considerando lo anterior, resulta imperativo establecer
un método de control para m itigar de manera
eficaz la invasión del cíclido joya en Cuatrociénegas.
Históricamente se han empleado d iversas estrategias
para el control y erradicación de poblaciones de peces
invasores, como el uso de químicos (Hill y Cichra, 2005)
26

Figura 2. Detalles de dos cuerpos de agua de cuatrociénegas: Poza
Churince (a) y Poza de La Becerra (b).

Facultad de Ciencias Biológicas

I UANL

�Figura 3. Oclidos joya capturados en Cuarrociénegas (a), macho adulto
protegiendo su nido en cautiverio (b}, y una pareja cuidando sus larvas (c).

o el control biológico (Hoddle, 2004). Sin embargo, estos
métodos suelen ser inespecíficos, controversiales o de
difícil implementación.
En el caso de la invasión del cíclido joya, se ha reportado
un esfuerzo de erradicación aparentemente exitoso
mediante su captura, así como la restauración de la
fauna nativa en la poza San José del Anteojo (LozanoVilano et al., 2006). No obstante, aunque esto demuestra
la factibilidad de remoción manual de especies exóticas
en espacios reducidos, el procedimiento puede ser
costoso y prolongado, ya que fueron requeridas un
total de 20 visitas durante un período de 4 años para el
trampeo.

Recientemente se ha sugerido una forma de control
de poblaciones exóticas med iante la introducción
de individuos portadores de cromosomas sexuales
"troyanos" (TYC, por sus siglas en inglés). Esta estrategia
impl ica la liberación de individuos portadores de
dos cromosomas sexua les Y, de ahí el nombre de
cromosoma troyano, ya sean machos YY, también
conocidos como supermachos, o (preferiblemente
en teoría) hembras (Gutierrez y Teem, 2006). Esto
funcionaría de la siguiente manera; la introducción de
estos individuos en una población exótica durante varias
generaciones conduciría a un cambio en la proporción
de sexos através del tiempo. Lo anterior debido a que
un supermacho solo produce gametos sexuales con
el cromosoma Y, por lo cual al reproducirse con una
hembra XX su descendencia consiste exclusivamente
de machos XY. El impacto en la proporción de sexos
sería aún mayor si fueran introducidas hembras
YY, ya que éstas al reproducirse con un macho XY
silvestre, producirían una descendencia que consistiría
en 50% de machos XY y 50% de machos YY, y estos
últimos continuarían reduciendo la proporción de
hembras durante la siguiente generación. Además, en
generaciones sucesivas existe la posibilidad de cruza
entre estos machos YY silvestres con hembras YY
introducidas, generando una descendencia de 100%
de machos YY (Fig. 4). Con el tiempo eventualmente
el número de hembras llegaría a cero, por lo que al
alcanzar este momento se lograría la extirpación local
de la población al dejar de introducir más individuos
(Gutierrez y Teem, 2006; Gutierrez et al., 2012).
De esta forma, en el caso del cíclido joya, la introducción
de organismos YY durante varias generaciones,
conduciría a un aumento paulatino en la proporción
de machos debido a un mayor flujo del cromosoma
Y, reduciendo el número de hembras hasta lograr la
extinción de la población (Cotton y Wedekind, 2007).

2
o

V)

~

z
u&lt;

1'Ü
X
.....

......

u...,
.....
&lt;
z::::&gt;
&lt;
_,
c..
V)

::::&gt;
J:

¿§
u
vi

&lt;

....

C)

z
.,...,
u
~
~

::::&gt;

u
z
....,
V)

::::&gt;

~

::::&gt;

C)
V)

¿

oa:
J:

u
~
....,
J:

;::
Q

o

a
_,
,u

.. .. ..

F'tminización

. ..

..

..

..

...

.. .. ,... ..
► ' ►
► : ►

.

..

., . .,

u
N
...,
"_,
....,

....,

''

o • I!

y

.e ' .e

.,~ .: :e"E

..•
..
.

.,¡: :

M achos YY

1----

XX, XV = Genotipo
Hembra
= M acho

= Portador YY
Vol. 4 No. 8, segundo semestre 2021

Ft-mlnlzación - - -

liberación a
Cuatroch~nt¡as.

l

Hembras YY

Figura 4. Esquema de los eventos
reproductivos, reversión sexual
e introducción de organismos YY
para el control del cíclido joya en
Cuatrociénegas. Se muestra el efecto
de la introducción de machos YY
producidos en cautiverio (F2), cuya
descendencia (F3) consiste sólo de
machos XV; o de la introducción
de hembras YY para lo cual sería
necesario un segundo paso de
feminización de la F2. El fenotipo
y genotipo sexual esperado de los
individuos se muestra en el recuadro.
Los porcentajes indican la proporción
esperada de los individuos en la
descendencia.

27

�Un aspecto fundamental para la implementación
de esta estrategia es la obtención de los individuos
YY. Para lo cua l el mecanismo que se ha empleado
más frecuentemente es la reversión sexual, donde
son administradas hormonas a los peces en etapas
tempranas de desarrollo de forma que los individuos se
desarrollan como machos (masculinización) o hembras
(feminización), independientemente del sexo genético.
En el caso de la estrategia TYC se realiza la feminización
mediante la administración de estradiol, por ejemplo.
De esta forma se obtienen hembras revertidas, es
decir, individuos con un fenotipo de hembra, pero cuyo
sexo genético es XY. Posteriormente estas hembras
son cruzadas con machos normales XY y una parte
de su descendencia consiste en machos YY. Con un
segundo paso de feminización estos últimos pueden
feminizarse a hembras YY. Durante este proceso es
necesario contar con un método de identificación de
los genotipos sexuales de los individuos mediante el
uso de marcadores moleculares, ya que normalmente
no es posible machos o hembras YY de los individuos
normales de forma física (Piferrer, 2009; Schill et al.,
2016).
El análisis de un modelo matemático aplicado a la
tilapia, otra especie de pez cíclido, que también es
exótico en América, ha mostrado que la introducción
continua de al menos 3. 2% de hembras YY durante
varias generaciones puede conducir efectivamente a la
extinción de la población (Figura 5; Gutierrez y Teem,
2006; Cotton y Wedekind, 2007). En el caso de aquellas
especies en las que las hembras YY no son viables, la
introducción de machos YY también podría conducir a
la extirpación de la población, aunque sería necesario
un mayor tiempo o frecuencia de introducción de estos
individuos (Parshad et al., 2013). El tiempo necesario
para lograr la extirpación de la población se encontrará

definido por el número total de individuos silvestres
presentes y la cantidad y frecuencia de introducción
de los individuos YY, así como su éxito reproductivo y
competitivo (Cotton y Wedekind, 2007; Day et al., 2020).
Desde su postulación como estrategia para el control
de especies invasoras (Gutierrez y Teem, 2006), el uso
de cromosomas Y troyanos ha generado mucho interés.
Por ejemplo, se ha extrapolado el modelo a especies
con sistemas de determinación sexual distintos al XY
(Cotton y Wedekind, 2007; Senior et al., 2013), se ha
modelado la dinámica poblacional de acuerdo con la
distribución espacial de las poblaciones (Gutierrez et
al., 2012; Day et al., 2020), se ha evaluado su potencial
uso en combinación con otras estrategias de control
de especies invasoras (Teem y Gutierrez, 2014) y se
ha analizado la influencia de distintos parámetros
poblacionales (Parshad, 2011; Parshad et al., 2013; Wang
et al., 2014, 2015).
Considerando lo anterior el empleo de esta estrategia
para el control de las poblaciones de cíclido joya podría
resultar factible ya que esta especie además de cumplir
con los requisitos básicos del modelo: susceptibilidad
de reversión sexual y un sistema de determinación
sexual XY; también se apega a la factibilidad teórica
del modelo aplicado a la tilapia Oreochromis niloticus
(Gutierrez y Teem, 2006), una especie filogenéticamente
cercana (Schwarzer et al., 2015). Además, se encuentra
introducida en algunas pozas con espacios reducidos, lo
cual facilitaría el monitoreo de las poblaciones durante
la implementación de la estrategia. Por último, debido a
su comportamiento de cuidado biparental, es posible la
disminución del éxito reproductivo conforme aumente
el sesgo en la proporción de sesgos, lo cual ha sido
reportado en otras especies de cíclidos (Rogers, 1987), y
facilitaría aún más el control de esta especie.

160 1

---

140

------------......
--- ---------- -- --

120
)(

100

)(

u. 80

60
40
20

-------..__

o ---r
V') --.-..__
-.;t"
11

:::1. M

•

11

::l

M

V")

11
•
:::1. " '

!

N

---.._

11

~

-

------------~

_

_ _ _ _ ___.

1"--

__,

~r--_.-- -

:1. ¡¡ !V')
:j_

---

___

1

O &lt; t &lt; 200

Figura 5. Cambio en la proporción de hembras (Fxx) a cravés del ciempo para diferentes porcentajes de individuos YY
incroducidos (comado de Gurierrez y Teem, 2006).

28

Facultad de Ciencias Biológicas

I UANL

�LITERATURA CITADA

Aguilar-Aguilar, R., A. Martínez-Aquino, H. Espinosa-Pérez, G. PérezPonce De León. 2014. Helminth parasites of freshwater
fishes from Cuatro Ciénegas, Coahuila, in the Chihuahuan
Desert of Mexico: inventory and biogeographical
implications. tntegrative Zoo/ogy. 9 (3): 328-339.
Área de Protección de Flora y Fauna Cuarrociénegas {APFFQ.
2008. Monitoreo del Pez Joya (Hemichromis guctatus) en el
Área de Protección de Flora y Fauna Cuatrociénegas. Área
de Protección de Flora y Fauna Cuarrociénegas, Comisión
Nacional de Áreas Naturales Protegidas, (200), pp 1-3.
Ca rabias, L J., E. Provencio, J. De la Maza, Y. s. Moneada. 1999.
Programa de manejo del Área de Protección de Flora
y Fauna Cuatrociénegas. Instituto Nacional de Ecología
SEMARNAP. D. F, México, 167pp.
Cohen, A. E., D. A Hendrickson, c. Parmesan, J. c. Marks. 2005.
Habitar segregation among rrophic morphs of rhe cuatro
Ciénegas Cichlid (Herichthys minckley1). Hidrobiológica. 1 5 (2):
169-181.
Contreras-Balderas, S., A. Ludlow. 2003. Hemichromisguttatus Günther,
1862 (Pisces: Cichlidae), nueva introducción en México, en Cuatro
Ciénegas, Coahuíla. VertebratD Mexicano. 12: 1-5.
Contreras-Balderas, s., P. Almada-Villela, M. L. Lozano-Vilano, M.
E. García-Ramírez. 2003. Freshwater fish at risk or extinct in
Mexico. Reviews in Fish Biology ond Rsheries. 12: 241 -251
Cotton, s., c. Wedekind. 2007. Control ofintroduced species using
Trojan sex chromosomes. Trends in Ecologyond Evo/ution. 22
(9): 441-443.
Day,

c. c.,

E. L. Landgurh, R. K. Simmons, W. P. Baker, A. R.
Whiteley, P.M. Lukacs, A Bearlin. 2020. Simulating effects of
fttness and dispersa! on the use of Trojan sex chromosomes
for rhe management of invasive species. Journal ofApplied
Eco/ogy. 57(7): 1413-1425.

Dugan, LE. 2014. lnvasion risk and impacts of a popular aquarium
crade fish and the implications for policy and conservation
management. PhD dissertacion. The University ofTexas ar
Austin, 166pp.
Elser, J. J., J. H. Schampel, F. García -Pichel, B. D. Wade, V. Souza,
L. Eguiarte, A. Escalante, J. D. Farmer, 2005. Effects of
phosphorus enrichment and grazing snails on modern
stromatolitic microbial communities. Freshwater Biology. so
(11 ): 1808-1825.
Espinoza-Hernández, s., M. E. García-Ramírez, M. L Lozano-Vilano.
2006. Aspects of growth and reproduction of spotted

jewelfish, Hemichromis guttatus (Cichlidae), an exotic species
in Poza Churince, Cuatro Ciénegas, Coahuila, Mexico. 29.
Proceedings OfThe Deserr Fishes Council - VOL. XXXVIII
(2006 SYMPOSIUM).
Froese, R., D. Pauly. 2020. Hemichromis guttatus Günther, 1862.
Rshbase. World Wide Electronic publicarion. https://www.
fishbase. in/summary/Hemlchromis-guttatus
Gutierrez, J. B., M. K. Hurdal, R. D. Parshad, J. L. Teem. 2012.
Analysis of the Trojan Y chromosome model for eradication
of invasive species in a dendritic riverine system.Journal of
Mathematica/ Bio/ogy. 64 (1 -2): 31 9-340.
Gutierrez,J. B.,J. L Teem. 2006. A model describing the effect of
sex-reversed YY fish in an esrablished wild population: the
use of a Trojan Y chromosome to cause extinction of an
introduced exotic species.Journal ofTheoretica/ Biology. 241
(2): 333-341.
Hernández, A., H. S. Espinosa-Pérez, V. Souza. 2017. Trophic
analysis of the fish community in the Ciénega Churince,
Cuatro Ciénegas, Coahuila. Peer}. S,:e3637.
Hill,J. E., C. E. Cichra. 2005. Eradication of a reproducing population
of convict cichlids, Cid1/asoma nigrofasciatum (Cichlidae), in
North-Central Florida. Florida Sdentist. 68 (2): 65-74.
Hoddle, M. s. 2004. Restoring balance: using exoric species to control
invasive exotic species. Conservation Biology. 18 (1 ): 38-49.
Hulsey, c. D., D. A. Hendrickson, F.J. García De León. 2005. Trophic
morphology, feeding performance and prey use in the
polymorphic fish Herichthys minck/eyi. Evolutionary Eco/ogy
Research. 7 (2): 1-22.
Jelks, H. L., S.J. Walsh, N. M. Burkhead, s. Contreras-Balderas, E.
Diaz-Pardo, D. A. Hendrickson, J. Lyons, N . E. Mandrak,
F. Mccormick, J. s. Nelson, S. P. Platania, B. A. Porter, c. B.
Renaud, J. J. Schmitter-Soto, E. B. Taylor, M. L. Warren.
2008. Conservation status of imperiled North American
freshwater and diadromous fishes. Rsheries. 33 (8): 372-407.
Leprieur, F., O. Beauchard, S. Blanchet, T. Oberdorff, S. Brosse.
2008. Fish invasions in the world's river systems: when
natural processes are blurred by human activities. PLoS
Biology. 6 (2): 0404-0410.
Lozano-Vilano, M., A. J. Contreras-Balderas, M. García-Ramírez.
2006. Eradication ofSpottedJewelfish, Hemichromisguttatus,
from Poza San José del Anteojo, Cuatro Ciénegas Bolsón,
Coahuila, Mexico. The Southwestern Natura/ist. 51 (4): 553555.

�Marks,J. c., c. Williamson, D. A. Hendrickson. 2011. Coupling stable
isotope studies with food web manipulations to predict the
effects of exotic fish: lessons from Cuatro Ciénegas, Mexico.
Aquatic Canservatian: Marine and Freshwater Ecasystems. 21
(4): 317-323.
Mendoza, R., P. Koleff. 2014. Introducción de especies exóticas
acuáticas en México y en el mundo. Pp. 17-41. En: Mendoza,
R., P. Koleff (Eds.). Especies acuáticas invasoras en México.
Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la
Biodiversidad, México, 555pp.
Parshad, R. D. 2011. Long time behavior of a PDE model for
invasive species control. lnternadonaljoumal o/ Mathemadcal
Analysis. 5 (37-40): 1991-2015.
Parshad, R., S. Kouachi, J. Gutierrez. 2013. Global existence
and asymptotic behavior of a model for biological
control of invasive species via supermale introduction.
Communications in Mathemadcal Sdences. 11 (4): 951 -972.
Piferrer, F. 2009. Determinación y diferenciación sexual en los
peces. Pp. 249-278. En: Carrilli -Estévez, M. A. (coord).
La reproducción de los peces: aspectos básicos y sus
aplicaciones en acuicultura. Fundación Observatorio
Español de Acuicultura. Madrid, España.
Pysek, P., P. E. Hulme, D. Simberloff, S. Bacher, T. M. Blackburn,
J. T. Carlton, W. Dawson, F. Essl, L. C. Foxcroft, P. Genovesi,
J. M. Jeschke, l. Kühn, A. M. liebhold, N. E. Mandrak, L. A.
Meyerson, A Pauchard, J. Pergl, H. E. Roy, H. Seebens, M.
Kleunen, M. Vila, M. J. Wingfield, D. M. Richardson. 2020.
Scientists' warning on invasive alien species. Biological
Reviews. 95 (6): 1511-1534.
Rahel, F. J. 2002. Homogenization of freshwater faunas. Annua/
Review o/ Ecology and Systemadc.s. 33: 291 -315.
Rogers, W. 1987. 5ex ratio, monogamy and breeding success in
the Midas cichlid (Cichlasoma citrinel/um). Behaviora/ Eco/ogy
ond Sociobiology. 21 (1): 47-51.
Ruiz, R. 2010. Estimación y actualización al 2009 de la Tasa
de Transformación del hábitat de las áreas naturales

protegidas SINAP I y SINAP II del FANP: Área de Protección
de Flora y Fauna Cañón de Santa Elena. México. México:
Fondo Mexicano para la Conservación de la Naturaleza,
A. C. y Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas,
49 pp. https://simec. conanp. gob. mx/TTH/SantaElena/
SantaElena_TTH_2000_2008. pdf
Schill, D. J., J. A. Heindel, M. R. Campbell, K. A Meyer, E. R.J. M.
Mamer. 2016. Production of a YY male brook trout
broodstock for potencial eradication of undesired brook
trout populations. North American Joumal o/Aquaculture. 78
(1): 72-83.
Schwarzer, J., A. Lamboj, K Langen, B. Misof, U. K Schliewen. 2015.
Phy1ogeny and age of chromidotilapiine cichlids (Teleostei:
Cichlidae). Hydrobiologia. 748: 185-199.
Senior, A. M., M. Krkosek, s. Nakagawa. 2013. The practicality of
Trojan sex chromosomes as a biologlcal control: an agent
based model of rwo highly invasive Gambusia species.
Biologica/ lnvasions. 15 (8): 1765-1782.
Teem, J. L., J. B. Gutierrez. 2014. Combining the Trojan Y
chromosome and daughterless carp eradication strategies.
Biologica/ lnvasions. 16 (6): 1231 -1240.
Wang, X., J. R. Walron, R. D. Parshad. 2015. Stochastic models
for the Trojan Y-Chromosome eradication strategy of an
invasive species.Joumal o/ Biological Dynamics. 1 O (1 ): 179199.
Wang, X,J. R. Walton, R. D. Parshad, K. Storey, M. Boggess. 2014.
Analysis ofthe Trojan Y-Chromosome eradication strategy
for an invasive species. Joumal o/ Mathematical Bio/ogy. 68
(7): 1731 -1756.

��expulsados se acumulan en estructuras elevadas y
complejas (Fig. 3) que denominaron chimeneas.

I NTRODUCCIÓN
I año 1977 estuvo marcado por varios eventos. Se
estrenaban dos películas que hicieron época: Fiebre
del sábado por la noche y La guerra de las galaxias;
se fundaba la empresa Apple; la sonda espacial Voyager
1y la nave espacial Voyager II eran lanzadas al espacio; se
descubrieron anillos alrededor de Urano. En el medio marino,
el sumergible Alvin iniciaba las exploraciones en el mar
profundo a 400 km al norte de las islas Galápagos, en una
zona donde se unen dos placas continentales: Nazca y Cocos.

E

El Alvin fue una embarcación sumergible tripulada
dedicada a la investigación oceánica (Fig. 1 ), que operó
desde el barco de soporte RV Atlantis (AGOR-25),
propiedad de la Marina de los Estados Unidos y dirigido
por la Institución Oceanográfica de Woods Hole (WHOI).
El sumergible se popularizó por su relevancia en el
hallazgo de los restos del Titanic en 1986.
Los hallazgos de esa expedición financiada por la National
Science Foundation cerca de las Galápagos cambiaron
la forma de ver la vida extrema en nuestro planeta,
pues a 2,500 m de profundidad descubrió un nuevo
ecosistema lleno de vida, que ahora se conoce como
ventilas hidrotermales o chimeneas volcánicas (Corliss et
al. 1979) (Fig. 2). Estos ecosistemas son pequeños volcanes
activos que lanzan incesantemente agua con productos
sumamente tóxicos (Fig. 2), como ácido sulfhídrico y
metano, y a temperaturas inesperadas, de hasta 400ºC,
que se mezclan con las aguas frías (~2ºC) típicas de las
regiones abisales (Desbruyeres et al. 2006). Los materiales

•

Los exploradores del Alvin registraron grupos de miles
de cangrejos, almejas, camarones, y unos organismos
bastante raros de color carmesí que sobresalían de unos
tubos blancos de gran tamaño, algunos de hasta 2 m de
altura. El paisaje era tan espectacular que le llamaron
Jardín de Rosas. Estos organismos tubícolas metían y
sacaban una parte de su cuerpo fuera del tubo, como
un lápiz labial, y sus tubos, que estaban unos juntos a
otros, estaban anclados a las rocas (Fig. 4).

¿QUÉERAN

LOS TUBÍCOLAS?

La tripulación recolectó muestras de esos tubos y más tarde
las enviaron al curador de gusanos del Instituto Smithsoniano,
el prestigiado investigador MeredithJanes (1926-1996) (Fig. 5).
El Dr. Janes estudio su morfología e hizo estudios histológicos,
con lo que mostró que estos gusanos no tenían boca ni tubo
digestivo. En 1981 nombró estos organismos como Riftia
pachyptila, ubicándolos en una nueva familia Riftiidae, orden
Vestimentifera, Phytum Pogonophora Uones, 1981 ).
¿(óMO SOBREVIVEN?

Las riftias no tienen tubo digestivo y, en vez de eso, tienen
un trofosoma. Es un órgano de color pardo, esponjoso y
que ocupa más de la mitad del largo del cuerpo del gusano
(Fig. 6). El trofosoma no es un intestino, pero contribuye
con la nutrición. En él no hay nada parecido a la comida,
pero en vez de eso hay cristales de azufre.

·•

Figura 1. Vista lateral izquierda del sumergible Alvin. Al frente el sistema
para recolectar muescras. cromada de Internet, dominio público).

32

Facultad de Ciencias Biológicas

I UANL

�Trazet

◄ km

¾
1000II

Pluma ascendente

~

Comunidad da vantllea
Ague en
/parcoleclón

Dlltente

Par11 culat sedl merunlH

!
V)

oC)
.::;
...,
z
&lt;

Figura 2. Ventilas hidrotermales

o chimeneas volcánicas. [íomada
de Internet, dominio público}.
¿(óMO VIVEN SIN LUZ NI FOTOSÍNTESIS?

En el agua circundante a las ventilas hidrotermales hay ácido
sulfhídrico, que para la mayoría de las formas de vida es
altamente tóxico. En el marco de una conferencia académica
impartida por el Dr. Jones en el Instituto Smithsoniano,
Colleen Cavanaugh, una estudiante de biología de la
Universidad de Harvard, argumentó que si el trofosoma no
era el órgano que alimenta al gusano, quizá este era un filtro
o algo similar que pudiera ayudar a descomponer todo el
sulfhídrico con ayuda de bacterias dentro de su cuerpo.
Como era de esperar, la hipótesis de Cavanaugh no
fue bien recibida, pero más tarde el Dr. Jones le envío
un ejemplar para que lo estudiara (Kunzing, 2000). Así,
después de un análisis basado en estudios químicos
y del ADN, con respaldo de microscopía electrónica
de barrido y de transmisión, Cavanaugh confirmó su
hipótesis. Ella descubrió que trillones de bacterias viven
en el trofosoma y que éstas usan el ácido sulfhídrico de
las ventilas hidrotermales como fuente de energía en un
proceso llamado quimiosíntesis (Cavanaugh et al. 1981 ).
Cavanaugh obtuvo su doctorado en 1985, siendo su tesis
sobre este peculiar tema. Hoy se sabe que esas bacterias
son quimiolitotróficas (bacterias que oxidan sulfuros,
específicamente) y que ésta simbiosis también involucra a
bacterias que oxidan metano, como en los ambientes de
filtraciones de hidrocarburo-metano (Thurber et al. 2020).

gusano, mientras que los sulfuros son captados por las
plumas color carmesí. Esas plumas se encuentran en una
región corporal que se denomina obturáculo, que es un
pedúnculo carnoso que tiene forma de embudo (Fig. 6). El
obturáculo tiene un lóbulo derecho y uno izquierdo. Cada
lóbulo tiene muchos palpos pinulados (que son las plumas).
Estas plumas son carmesí porque las hemoglobinas de su
sangre les otorgan esa coloración, como ocurre en nuestra
sangre. Las estructuras tipo branquias atrapan el oxígeno,
sulfuros o metano necesarios para la quimiosíntesis, y
luego son transportados por las hemoglobinas hacía el
trofosoma, donde son reducidos por las bacterias (Bright
&amp; Giere, 2005).
Aunque la quimiosíntesis de Riftia en las ventilas
hidrotermales se descubrió en el siglo pasado, podría ser
tan antigua como ~420 millones de años, por la estimación
más extrema en el registro fósil de tubos de otros

La quimiosíntesis es un proceso que utiliza compuestos
químicos como fuente de energía, por lo que es opuesto
a la fotosíntesis, donde se usa la luz solar para generar
energía. A 2. 5 km de profundidad no hay fotosíntesis,
en vez de sol las bacterias ingieren y procesan los
sulfuros de las ventilas hidrotermales, que a su vez
sirven de alimento para los gusanos. Como las bacterias
están dentro del animal, se trata de una endosimbiosis.
¿(óMO ENTRAN LAS BACTERIAS Y El SULFURO DE HIDRÓGENO
AL CUERPO DEL GUSANO?

La forma en que las bacterias entran al cuerpo no es bien
conocida, pero podría ser a través de la epidermis del
Vol. 4 No. 8, segundo semestre 2021

Figura. 3. Fumarola de una ventila hidrmermal (el sedimento en el
agua semeja humo}. (Tomada de Internet, dominio público).

33

�Figura. 4. Los cubos blancos y la punta rojo intenso, con un área media pálida corresponden con los
siboglínidos Rifciapachyprila. (Tomada de lmernet, dominio público).

siboglínidos, aunque la mayoría los sitúa en alrededor de
100 millones de años (Georgieva et al. 2019). Sabemos que
esta relación simbiótica con bacterias que oxidan sulfuros
es un fenómeno que también se ha observado en otros
animales marinos (bivalvos, oligoquetos, nemátodos) y no
solo en animales asociados con las ventilas hidrotermales.
Sin embargo, para los amantes del mar, el descubrimiento
de las ventilas hidrotermales y de Riftia constituyen uno
de los hallazgos más relevantes de todos los tiempos. No
sorprende, entonces, la intensidad y variedad de temas de
investigación realizados en el grupo.

con metano, y se asocia con huesos de ballenas y otros
vertebrados en descomposición. Inclusive no solo se
han encontrado a grandes profundidades. En Florida
se ha reportado una especie a 24 m de profundidad
(Southward y Cutler, 1986), mientras que en la zona
hadal de la trinchera lzu-Bonin en Japón, está el registro
a mayor profundidad: 9,735 m (lvanov, 1957).

¿ESTÁN RtFTIA y OTROS SIBOGLÍNIDOS EN México?

Sí. Riftia pachypti/a también se ha encontrado en
la cuenca de Guaymas y en la dorsal oceánica del
Pacífico Este, a los 21 ºN (Malakhov y Galkin, 2000) y
hay registros de otras especies de siboglínidos en San
Eugenio, Baja California (Hartman 1961 ). Además, una
especie fue descrita para el Golfo de Tehuantepec
como Galathealinum mexicanum Adegoke, 1967. Es
sorprendente el alto número de estudios sobre metales
pesados, genética, fisiología, biología reproductiva,
histología, bioquímica y filogenia conducidos por
investigadores extranjeros con muestras de R. pachyptila
de Guaymas, y la participación de investigadores
nacionales también es de destacarse.
¿POGONÓFOROS O SIBOGLÍNIDOS?

La clasificación de estos gusanos que dependen de
bacterias simbiontes internas para su nutrición ha sido
controversia! y, como es de esperarse, ha cambiado a lo
largo del tiempo en la medida que se conoce más sobre
ellos. Así, Riftia pasó de ser parte del filo Pogonophora (que
incluía a los frenulados y vestimentíferos), hoy en día se
reconoce dentro del Phylum Annelida, familia Siboglinidae.
Siboglinidae tiene representantes no solo en las ventilas
hidrotermales, sino también en los manantiales fríos
34

Figura. s. oocwr Meredith L.Jones mostrando un siboglínido del
género Ritcia(Tomada de Smithsonian lnstitutionArchives).

Facultad de Ciencias Biológicas

I UANL

�G USANOS COME HUESOS (OSTEÓFAGOS)

El 6 de Febrero del 2002, Robert Vrijenhoek, un biólogo
marino del Instituto de Investigación del Acuario de la
Bahía de Monterrey (MBARI, por sus siglas en inglés),
buscando almejas en el Cañón de Monterey (California)
con un vehículo sumergible, encontró restos de una
ballena gris a 2,891 m de profundidad cubiertos por una
carpeta de diminutos organismos. Estos organismos
fueron descritos más tarde como un nuevo género de
gusanos: Osedax (O. rubiplumus) (Rouse et al. 2004).
Osedax también es un siboglínido.

Osedax es un género de gusanos osteófagos diminutos
que se alimentan de los esqueletos de las ballenas que
se descomponen en las profundidades del océano,
ayudando así a devolver al ecosistema la materia
orgánica almacenada en los huesos (Fig. 7). A pesar de
no poseer boca, ni tracto digestivo, ni trofosoma, estos
gusanos poliquetos presentan un ovisaco posterior con
un sistema vascularizado de raíces (Higgs et al. 2011 ). El
interior del ovisaco, además de tener los ovarios, aloja

Los machos son pedomórficos; es decir, conservan
rasgos larvales, son enanos y viven dentro del tubo
de las hembras. Su única función es la reproducción,
y cada hembra cuenta con unos 50-100 machos en el
tubo construido por la hembra sobre el hueso de la
ballena. De la región de estos tubos que da al exterior
sa len unos palpos plumosos muy coloridos que, a
modo de branquias, realizan el intercambio de gases
mientras que la otra parte que queda hacia el interior
almacena las bacterias degradadoras en unas inusuales
estructuras semejantes a raíces (Rouse et al. 2004;
Maderspacher, 2015). El ovisaco, el sistema de raíces y la
degradación heterótrofa son únicos entre los metazoos
y de ahí la relevancia del grupo.

o
z

co, --tt•

co,

HSHb02

H,S - -

',( ~~ - - - H1S

sistema
circulatorio

r-r~~ -'----bacterias
sulfuro

trofosoma

o.- 1.--+---t--t- oxidación

+

cólula dol

sulfuros

ATP

NAO(P)H

bactoria
-A--',,1,1- capilar
tubo
capilar

002-

1

t 4--t---t--1-

cido de
Calvin

compue•tos
raduc1dos
carbón

nutrientes

opirtosoma

- v • ..,..,

bacterias
ondosimbiontos

¡~~.
H,S

t ejido animal

Figura. 6. Esquema de la estructura del
trofosoma y de los principales compuestos
involucrados. (Tomada de Internet.
dominio público).

dueto espermático

tro~o
(contraído)

mancha

Figura. 7. AJ Vén:ebras de ballena cubien:as por
Osedax, 8) Acercamiento a unos ejemplares mostrando
los palpos pinados, C) Esquema de un macho enano de
Osedax (A-8 con autorización de MBARI. C) Tomada de
Internet, dominio público).

Vol. 4 No. 8, segundo semestre 2021

a:
&lt;

z
o
a:
o

ci?
~
.....
V)

º•

A-,lji#--- o ,

R&lt;."iMIL -

o

plumas

plumas

V)

bacterias del orden Oceanospirillales, cuya característica
principal es la degradación heterotrófica de compuestos
orgánicos complejos retenidos en los huesos de la
ballena, de manera que pueden absorberla fácilmente.
El sistema de raíces penetra en los huesos de las
ballenas y, con la ayuda de las bacterias, degradan los
compuestos orgánicos (Tresguerres et al. 2013).

35

a:
&lt;
¿

V)

oC)
.::;
...,
z
&lt;

�El hallazgo de Robert Vrijenhoekfue la punta del iceberg,
pues desde entonces se han descrito 27 especies de
Osedax en varias partes del mundo, incluyendo la Antártida
y tan al norte como los 73°N (Eilersten et al. 2020). Osedax
también coloniza huesos de otros vertebrados como vacas
0ones et al. 2008), tortugas, peces, aves y otros mamíferos
marinos (Rouse et al. 2018). En la era molecular en la que
nos encontramos, Osedax es el único género de anélidos
marinos en el que para todas las especies se han generado
y registrado secuencias genéticas (Tovar-Hernández y
Salazar-Vallejo, 2021).
A pesar de que el descubrimiento de Osedax es reciente,
Danise y Higgs (2015) registraron su presencia en huesos de
plesiosaurios y tortugas del Cretácico Temprano, hace unos
100 millones de años. Aunque los reptiles plesiosaurios se
extinguieron en masa al término del Cretácico (66 millones
de años), los quelónidos sobrevivieron y se diversificaron,
por lo que pudieron ser la principal fuente de alimento de
Osedax durante los 20 millones de años que precedieron a
la radiación de los cetáceos, la principal fuente de alimento
de Osedax en la actualidad. Lo anterior sugiere, además, que
Osedax pudiera tener una habilidad generalista para colonizar
diferentes sustratos de vertebrados, tales como peces o aves
marinas.
¿E STÁ 0SEDAX EN AGUAS MEXICANAS?

No. Sin embargo, se han registrado en restos de ballena
gris. La distribución de dichas ballenas abarca los
mares de Okhotsk y Bering hasta el litoral occidental de
la península de Baja California y el golfo de California
(Mate et al. 2015). Además, siendo las lagunas costeras
sus zonas de parto y crianza, es altamente probable
que las especies de Osedax descubiertas en California
(Estados Unidos) se extiendan a lo largo del Pacífico
oriental tropical, incluyendo México.

¿Los SIBOGLÍNIDOS SON LOS ÚNICOS GUSANOS OSMÓTROFOS?
No. Recientemente se reportó una especie indescrita del
sabélido Bispira (familia Sabellidae) y otra del serpúlido
Laminatubus (familia Serpulidae) en una ventila hidrotermal
de Costa Rica con una nutrición a base de metano (Goffredi
et al. 2020). El hallazgo es relevante pues hasta hace poco
se pensaba que todos los m iembros de Sabellidae y
Serpulidae eran suspensívoros Oumars et al. 2015), ya que
usan las estructuras de su corona radiolar para capturar
partículas de alimento y dirigirlas hacía la boca. Las
nuevas especies de Bispira y Laminatubus descubiertas en
Costa Rica tienen una simbiosis nutricional con bacterias
metanotróficas del orden de las Methylococcales que viven
adheridas a los radiolos (Goffredi et al. 2020).

36

C OLECCIO NES
Sibogli nidae está conformada por 32 géneros y 178
especies (Pamungkas et al. 2019). En México, solo
tres colecciones cuentan con algunos ejemplares de
siboglínidios: la Colección de Anélidos Poliquetos de
México (DFE. IN. 061. 0598) del Instituto de Ciencias del
Mar y Limnología, UNAM cuenta con ejemplares de Riftia
pachyptila Janes, 1981, que fueron recolectados por la
Dra. Vivianne Solís-Weiss en el marco de una expedición
en el Alvin en 1998 en la cuenca de Guaymas. Un
ejemplar de éstas muestras fue donado al Dr. Rolando
Bastida-Zavala para fines de docencia y actualmente se
encuentra depositado en la Colección de Invertebrados
Marinos de la Universidad del Mar, en Puerto Ángel,
Oaxaca (OAX-CC-249-11 ). Por su parte, la Colección
Regional de Poliquetos, del Instituto de Ciencias del
Mar y Limnología con sede en Mazatlán (MAZ. POL.
078. 1198) tiene ejemplares de R. pachyptila y Oasisia
alvinae recolectados por el Alvin en la dorsal oceánica
del Pacífico Este, a una latitud de 21 ºN.
Paradójicamente, en colecciones de Estados Unidos
hay más siboglín idos recolectados en México que
en las colecciones naciona les . En la Colección de
Invertebrados Bentónicos del SCRIPPS hay un
importante número de ejemplares de Polybrachia,
Siboglinum, Oasisia y Riftia de l golfo de Cal ifornia
(SCRIPPS Benthic lnvertebrate Collection, 2020), así
como en la Colección de Invertebrados del USNM para
ejemplares del Pacífico mexicano y la parte mexicana
de l go lfo de México (USNM lnvertebrate Zoology
Collections, 2020). Desafortunadamente no hay
colegas mexicanos especializándose en la taxonomía
de Sibogl i nidae, por lo que este vacío podría ser
una buena oportun idad de estud io, especialización
y trabajo para las futuras generaciones de
poliquetólogos, que cada vez son menos pues la falta
de oportunidades laborales en el país desan ima a
cualquiera.

A GRADECIM IENTOS
Agradecemos a Pablo Hernández-Alcántara y
Michel Hendrickx de l Instituto de Ci encias de l
Mar y Limnología (UNAM), y a Rolando BastidaZavala (Un iversidad de l Mar) por la información
proporcionada sobre las colecciones que manejan.
Dos revisores anónimos emitieron recomendaciones
que mej oraron la nota . Las imágenes de Osedox
fueron utilizadas con lo autorización de MBARI, a
quien agradecemos su apoyo y colaboración.

�LITERATURA CITADA

Adegoke, O. S. 1967. Pogonophora from the northeastem Padfic: First records
from lhe Gutf ofTehuantepec, Mexico. Padfic Science. 21: 188-192
Cavanaugh, c. M., s. L Gardiner, M. L Jones, H. W. Jannasch, J. B. Waterbury.
1981. Prokaryotic celts in the hydrothermat vent tube worm Ríftía
pachyptila Jones: Possible chemoautotrophic symbioms. Science. 213
(4505): 340-342. DOI: 1o. 1126/science. 213. 4505. 340.
Corliss,J. B,J. Dymond, L l. Gordon,j. M. Edmon, R P. von Herzen, R D. BaUard,
K. Green, D. Witliams, A Bainbridge, K. Crane, T. H. van Andel. 1979.
Submarine thermal springs on the Galápagos Rift Science. 203 (4385~
1073-1083.
Danise, S., N. D. Higgs. 2015. Bone-eating Osedax worms lived on Mesozoic
marine reptile deadfalls. Bio/ogy Letters. 11 (4): 20150072. doi:1 o. 1098/
rsbl. 2015. 0072
Desbruyéres, D., M. Segonzac, M. Bright. 2006. Handbook of deep-sea
hydrothermal vent fauna, 2nd edition. Biologiezemrum der
Oberosterreichischen Landesmuseen, Linz Austria, 1-544.
Eilertsen, M. H., T. G. Dahlgren, H. T. Rapp. 2020. A new species of Osedax
(Siboglinidae: Annelida) from colonization experiments in the Arctic
deep sea. Frontiers Marine Science. 7 (443): 1-8.
Georgieva, M. N., C. T. S. Uttle, J. S. Watson, M. A Sephton, A D. Ball, A G.
Glover. 2019. ldentification of fossil worm tubes from Phanerozoic
hydrothermal vents and cold seeps.Joumal ofSystemaríc Pa/aeonco/ogy.
17 (4): 287-329. DO1: 10. 1080/14772019. 2017. 1412362
Goffredi, S. K., E. Tilic, S. W. Mullin, K. S. Dawson, A Keller, R W. Lee, F. Wu, l.
A Levin, G. W. Rouse, E. E. Cardes, V.J. Orphan. 2020. Methanotrophic
bacteria! symbionts fuel dense populations of deep-sea feather
dusterworms (Sabellida, Annelida) and extend lhe spatial influence of
methane seepage. Science Mvances. 6, eaay8562; 001: 1O. 1126/sciadv.
aayB562
Hartman, o. 1961. New Pogonophora from the Eastern Pacific Ocean. Padfic
Science. 15: 542-546.
Higgs, N. D., c. T. S. Uttle. A G. Glover. 2011. Bones as biofuels: a review of
whale bone composition with implications for deep-sea biology and
paleaoanthropology. Praceedings ofthe Royal Sodety. B 278: 9-17.
lvanov. A V. 1957. Neue Pogonophora aus die nordwestlichen Teil des Stillen
Ozeans. laologischeJahrbücherAbteilungfür Systemarik, Geographie und
Biologie der TJere 85: 431-500.
Jones, M. L 1981. Riftiapachyptilo, new genus, new species, the vestimentiferan
worm from the Galápagos Rift geothermal vents (Pogonophora).
Praceedings af the Biological Society ofWashington. 93: 1295-1313.
Jones, W. J., s. B. Johnson, G. W. Rouse, R. c. Vrijenhoek. 2008. Marine worms
(genus Osedax) colonize cow bones. Praceedings ofthe Royal Sociecy. B
275(1633): 387-391.

Jumars. P. A, K. M. Dorgan, S. M. Undsay. 2015. Diet of worms emended: an
update of polychaete feeding guilds. Annual Reviews Marine Sdence. 7:
497-520.
Kunzing, R. 2000. Mapping the Deep: The Extraordinary Story of Ocean
Sdence. WW Norton &amp; Company.
Malakhov, V. V., s. v. Galkin. 2000. A synopsis of the vestimentiferan system.
Russianjauma/ofMarine Bio/agy. 26: 311-324. https://doi. org/10. 1007/
BF02759472
Maderspacher, F. 2015. Evolution: They never come back, or do they? Current
Biology 25 (2~ R62, 3 pp.
Mate, B. R., Y. V. llyashenko, A L Bradford, V. V. Venyankin, G. A Tsidulko, V. V.
Rozhnov, L M. lrvine. 2015. Critically endangered western gray whales
migrate to the eastern North Pacific. Biology Letters. 11 (4): 20150071.
doi:10.1098/rsbl.2015.0071
Pamungkas, J., c. J. Glasby, G. B. Read, s. P. Wilson, M. J. Costello. 2019.
Progress and perspectives in the discovery of polychaete worrns
(Annelida) of the world. He/ga/and Marine Research. 73, 4 https://doi.
org/10. 1186/s10152-019-0524-z
Rouse, G. W., S. K. Goffredi, R. C. Vrijenhoen. 2004 Osedax: Bone-eating marine
worms with dwarf males. Science. 305: 668-671.
Rouse, G. W., s. K. Goffredi, s. B.Johnson, R. c. Vrijenhoek. 2018.An inordinate
fondness for Osedax (Siboglinidae: Annelida): Fourteen new species of
bone worms from California. Zooraxa. 43n: 451-489.
SCRIPPS Benthic lnvertebrate Collection, 2020. https://sioapps. ucsd. edu/
collections/bi/search/?q=FK181031 &amp;page=1
Southward, E. C.,J. K. Cutler. 1986. Discovery of Pogonophora in warm shallow
waters of !he Florida Shelf. Marine Eco/ogy Progress Series. 28: 287-289.
Thurber, A R., s. Seabrook, R M Welsh. 2020. Ridcles in thecokt Antarctic endemism
and rnicrobial succession impacr rnethane cydirg in the Southem Ocean.
Proceed,rgsofthe Ro¡al SoceyB 287: 2020113420201134.
Tresguerres, M., S. Katz, G. W. Rouse. 2013 How to get into bones: proton
pump and carbonic anhydrase in Osedax boneworms. Proceedings of
the Royal Society B. 280: 20130625, 9 pp.
Tovar-Hernández M. A., S. l. Salazar-Vallejo. 2021. Siboglinidae Caullery,
1914. En: Paliquetos (Annelida: Palychaeta) de América Tropical. De
León-González JA. JR Bastida-Zavala, LF Carrera-Parra, ME GarcíaGarza, SI Salazar-Vallejo, V. Solís•Weiss &amp; Tovar-Hernández MA (Eds).
Universidad Autónoma de Nuevo León, Monterrey, México. pp. 835854. En prensa.
USNM tnvertebrate Zoology Collections, 2020 https://collections. nmnh. si.
edu/search/iz/

�Figura 1. Sipúnculo del género Siphonosoma,
recolectado por Uriel Jiménez en la bahía
San Agustín, Bahías de Huarulco, Oaxaca,
México. º Rolando Bascida-Zavala

�R ESUMEN
Los sipúnculos son gusanos marinos de los que se conoce muy poco,
incluso por los mismos investigadores de la vida marina. Este trabajo
tiene el objetivo principal de describir aspectos generales sobre su
morfología, hábitat, alimentación, reproducción y su importancia ecológica
y económica. Al final, se incluye un apartado sobre los estudios que se han
realizado en México.
Palabras clave: Arrecifes

de coral, invertebrados
marinos, México,
sipúnculos, taxonomía.

A BSTRACT
Sipunculans are poorly understood marine worms, even by marine life
researchers. The main objective of this work is described general aspects of
their morphology, habitat, feeding and reproduction, and their ecological
and economic importance. A summary of studies conducted in Mexico is
included.
I NTRODUCCIÓN

as prácticas de campo forman una parte
fundamental en el proceso de aprendizaje durante
la carrera de Biología Marina. Los estudiantes
aprendemos sobre las diferentes formas de vida que
habitan en el océano. Es normal que algunos animales
nos parezcan más llamativos que otros, ya sea por su
gran tamaño o porque son más carismáticos dentro
de la cultura popular, en los ámbitos de la literatura,
el cine y la televisión en general. La experiencia de
poder observar y aprender sobre majestuosas ballenas,
coloridos peces arrecifales, extravagantes estrellas de
mar y enigmáticas tortugas marinas es indescriptible;
sin embargo, esos animales representan una ínfima
parte de la diversidad que se puede encontrar en el mar.

L

Una de las delicias intelectuales que ofrece el estudio
de esta carrera científica es tener la oportunidad
de estudiar anima les asombrosos y desconocidos
para muchas personas, que pasan desapercibidos a
simple vista, ya sea por su pequeño tamaño o por lo
difícil de acceder a su hábitat. Un claro ejemplo son
los sipúnculos, conocidos también como gusanos
cacahuate. Pero ¿cómo es y dónde encuentro un
sipúnculo? ¿qué comen y cómo se reproducen? ¿cuál es
su función en el ecosistema? ¿tienen alguna importancia
económica? Estas son, estimado lector, las preguntas
que responderemos a lo largo de este texto.

Key words: Coral reefs,
marine invertebrates,
Mexico, sipunculans,
taxonomy.

"trompa" mejor conocida como introverto, que es más
delgada y puede retraerse. Estos gusanos tienen una
inconfundible forma de moverse. Cuando el introverto
se retrae, se enrolla dentro de sí mismo y queda adentro
del tronco (Fig. 2), similar a lo que hacen las tortugas
terrestres cuando esconden la cabeza. Este curioso
movimiento les permite desplazarse, alimentarse
y protegerse (Cutler, 1994). La forma que obtienen
algunas especies cuando el introverto está retraído es
parecida a un cacahuate, de ahí su nombre común.
El significado del nombre Sipuncula es del griego
siphuncu/us que significa "pequeño tubo".

.....·.:.........
.

.

•

.

'

.

•

.•... .. ..
.
.
.
. . . . ...
.
... . . . ......
.... . .. . . .
. . . .. . .
... .

M ORFOLOGÍA

Los sipúnculos son gusanos que pueden ser tan
pequeños que no rebasan el tamaño de una uña
humana (desde 3 mm) hasta tener el largo de un
antebrazo (hasta 40 cm) (Fig. 1). La mayoría de las
especies miden entre uno y tres centímetros (Cutler
1994). Su cuerpo está dividido en dos partes; un
tronco, que regularmente tiene forma cilíndrica y una
Vol. 4 No. 8, segundo semestre 2021

.

. .. ... .. .

.. . .

.

.

Figura 2. Movimiento de retracción del introverto.
39

�Los sipúnculos tienen tentáculos muy llamativos (Fig. 3)
que pueden estar reducidos en tamaño. Las principales
estructuras que poseen en la piel son tres: papilas,
ganchos y escudos (Brusca y Brusca, 2005). Las papilas
son pequeñas protuberancias que se distribuyen a
lo largo de todo el cuerpo y varían en su distribución,
color, forma y tamaño, dependiendo de la especie (Fig.
4). Los ganchos son estructuras microscópicas que
aparentemente son utilizados para raspar su alimento
de las rocas (Cutler, 1994). A simple vista se pueden
observar ordenados en líneas en el introverto (Fig. 5),
aunque también pueden estar dispersos. Si los ganchos
son observados en un microscopio, se puede notar la
variedad de formas que existen entre las diferentes
especies (Fig. 6-7). Por último, algunos sipúnculos tienen
una o dos regiones endurecidas que se conocen como
escudos (Fig. 8) que son utilizados para protección
como un tapón que ocluye la entrada a las galerías que
forman (Cutler, 1994).

Figura 3. Tentáculos de un sipúnculo,
vistos desde arriba.

Figura 6. Gancho extraído de un
sipúnculo del género Phasca/osoma,
observado a través de un microscopio
compuesco.

40

H ÁBITAT
Son difíciles de encontrar a simple vista, debido a que
algunos sipúnculos habitan en el fango o en la arena de
las playas, pero la mayoría de las especies vive debajo
de rocas, dentro del coral muerto, en las conchas de
algunos moluscos o hasta en tubos de otros gusanos
marinos (Murina, 1984; Cutler, 1994; Schulze, 2005;
Kedra y Murina, 2007; Adrianov y Maiorova, 201 O).
Algunos simplemente ocupan galerías o conchas vacías,
mientras que otros tienen la capacidad de secretar
sustancias acidificantes que degradan el material rocoso
para crear nuevas cavidades (Rice y Maclntyre, 1972).
Los sipúnculos tienen limitaciones fisiológicas que no
les permiten sobrevivir en ambientes con baja salinidad,
como en las lagunas costeras, por lo que se considera
que son de animales exclusivamente marinos (Cutler,
1994). Se sabe que pueden habitar p layas fangosas,

Figura 4. Sipúnculo de la
especie Anti//esama antil/arum.
Las flechas señalan las papilas.

Figura S. Sipúnculo de la especie
Phasca/asama (Phasco/osoma) varians, las
flechas señalan las hileras de ganchos.

Figura 7. Hileras de ganchos de un sipúnculo
del género Aspidosiphon, focografía tomada con
un Microscopio Electrónico de Barrido " Luis F.
Carrera -Parra.

Figura 8. Sipúnculo de
la especie Aspidosiphon
(Poraspidosiphon)
steenstrupii dentro de una
roca coralina, las flechas
señalan los escudos.

Facultad de Ciencias Biológicas

I UANL

�arenosas o rocosas, desde la zona donde rompen las (Cutler, 1994). Esto significa que pueden formar un nuevo
olas hasta profundidades de 4,000 metros (Murina, gusano a partir de la partición de su propio cuerpo (Fig.
1984). La mayoría de las especies viven en las aguas 11). Otras pocas especies son hermafroditas, que quiere
cálidas del trópico, pero también se han encontrado en decir que son machos y hembras al mismo tiempo.
las aguas frías del Ártico (Kedra et al., 2017).

o
&lt;
z

.....

"fj
V)

A LIM ENTACIÓN

g

Existen tres formas en las que los sipúnculos pueden
obtener los nutrientes necesarios para su desarrollo. En
primer lugar, pueden filtrarlos directamente del agua,
a través de sus tentáculos (Pilger, 1982). Otros ingieren
arena para digerir los nutrientes que van adheridos a las
partículas del sedimento (Edmonds, 1962). Por último,
las especies con ganchos pueden raspar algas de las
rocas o atrapar pequeños animales marinos como
crustáceos u otros gusanos (Cutler, 1994).

o
o
z

.....

V)

a:
&lt;

~

....,
_,

V)

&lt;

~

z
&lt;

"'
a:
&lt;

2

_,
.....

REPRODUCCIÓN

z
....,

Es difícil distinguir entre un sipúnculo macho de una
hembra, por eso se dice que no tienen dimorfismo sexual
(Rice, 1975). Para reproducirse, los gusanos liberan sus
gametos en el mar. Cuando el esperma y los óvulos de los
sipúnculos se unen, pueden ocurrir cuatro eventos diferentes
dependiendo de la especie (Fig. 9): 1) El huevo formado de
la unión de los gametos se desarrolla directamente en un
pequeño sipúnculo adulto; 11} el huevo se desarrolla en una
larva llamada trocófora y después de una metamorfosis, se
convierte en un gusano adulto; 111} el huevo se convierte en
larva trocófora y en una primera metamorfosis, se convierte
en una segunda larva, llamada pelagósfera (Rg. 1O}, en una
segunda metamorfosis, la larva pelagósfera se convierte en
un gusano adulto; la pelagósfera es una larva exclusiva de los
sipúnculos, ya que ningún otro animal la desarrolla; esta larva
puede sobrevivir sólo algunos días en la columna de agua; IV}
en algunas especies el proceso es parecido al caso anterior, la
diferencia es que la larva pelagósfera puede sobrevivir desde
algunas semanas hasta varios meses (Boyle y Rice, 2014).

V)

.....

t::&gt;
:i::

6
&lt;
u

'"

Figura 10. Fotografía de una laNa pelagósfera, exclusiva de los

Existe un par de especies de sipúnculos que no necesitan sipúnculos. ºÁlvaro Migotto.
combinar sus gametos para crear un nuevo individuo, en Figura 11. Sipúnculo del género Aspidosiphonen proceso de reproducáón
cambio, tienen la capacidad de reproducirse asexualmente asexual, las flechas señalan el nuevo indMduo que se esra formando.
Figura 9. Los cuatro tipos de
desarrollo de los sipúnculos.
Tomado de Boyley Rice (2014).

•
•
I

Vol. 4 No. 8, segundo semestre 2021

••••

-♦♦♦♦ -II

m

IV
41

�I MPORTANCIA ECOLÓGICA Y ECONÓMICA
Los sipúnculos también son fuente de alimento para
otros animales, principalmente para peces (Kohn, 1975).
Asim ismo, por medio de su actividad erosinadora,
pueden participar en la regu lación del crecim iento
arrecifa! (Kedra y Wiodarska-Kowallczuk, 2008).
Otras especies de sipúnculos son bien conocidas en
las regiones costeras de China, por ser un alimento
común entre la población (Fig. 12), y al m ismo tiempo
es ofrecido como un platillo exótico para los extranjeros
(Ha et al., 2007; Du et al., 2009). Asimismo, en Portugal
y España son extraídos de su hábitat natural para
utilizarse como carnada en la pesca (Fig. 13), donde son
conocidos como "titas" o "bibis" (Núñez et al., 2011 ). Los
pescadores reconocen que es uno de los mejores cebos
para la pesca, debido a la dura piel y a la resistencia
contra peces pequeños. Por otra parte, científicos de
China descubrieron que las proteínas de una especie de
sipúnculo son potencialmente útiles en el tratamiento
de la hipertensión humana (Guo et al., 2017).

EL ESTUDIO DE LOS SIPÚNCULOS EN M ÉXICO
Existen alrededor de 160 especies en el mundo. Los
estudios que se han realizado en México son escasos
y están enfocados en poquísimas regiones del país.
Por ejemplo, en la península de Baja Californ ia se
encontraron 12 especies (Fisher, 1952). Particularmente
en un par de cuencas sublitorales del golfo de California,

un grupo de investigadores encontraron ocho especies
y analizaron la presencia de sipúncu los y su relación
con algunos parámetros como salinidad, profundidad,
temperatura, p H y el tipo de sedimento (HermosoSalazar et al., 2013). Por otro lado, en la costa occidental
de Baj a California, los i nvestigadores estudiaron
cuáles eran los organismos, entre ellos dos especies
de sipúnculos, que viven en la laguna Guerrero Negro,
perteneciente a la Reserva de la Biosfera El Vizcaíno
(Morales-Zarate et al. 2016); con ese trabajo se pudo
generar un inventario de especies marinas que ayudaría
en la construcción del plan de manejo de la reserva.
Recientemente, en la costa central del Pacífico mexicano,
se descubrieron cuatro nuevas especies de sipúnculos
para la Ciencia, es decir, se encontraron gusanos cacahuate
que hasta ahora nadie había nombrado (Gómez-Vásquez
y Silva-Morales in prep). Asimismo, en el Pacífico sur de
México, en las costas de Guerrero, Oaxaca y Chiapas, nadie
había intentado averiguar qué especies de sipúnculos
existían en la zona, no existía un solo registro. El primer
trabajo sobre sipúnculos en esta región fue la descripción
de una nueva especie utilizando morfología y datos
moleculares (Silva-Morales et al., 2019). En otro artículo
científico que está a punto de publicarse, se registran las
especies que viven en esas costas, además de describirse
otras dos nuevas especies (Silva-Morales y Gómez-Vásquez
en prensa). En la costa del Atlántico mexicano también se
han realizado estudios sobre sipúnculos. Por mencionar
algunos, en la península de Yucatán se encontraron 13
especies (Frontana-Uribe et al., 2018) y está por enviarse a
publicar el reporte de nuevas especies en la zona.

Figura 12 Platillo de sipúnculos, ofrecido en un restaurante chino. ©Chun.
42

Facultad de Ciencias Biológicas

I UANL

�Los sipúnculos se estudian poco debido probablemente
al escaso número de especies que existen y la mayoría
de los especialistas se enfocan en estudiar especies más
carismáticas. Sin embargo, existe un gran potencial para
descubrir cosas nuevas dentro del grupo. Aunque su
monofilia está confirmada, las relaciones dentro el grupo
aún distan de ser aclaradas completamente, además
la subestimación de su diversidad poco a poco está
despejándose.
Como comentario personal, desde m i formación como
Bióloga Marina egresada de la Universidad del Mar, me
he dedicado a realizar estudios sobre los sipúnculos, la
oportunidad de trabajar con animales que nadie había
estudiado en mi área de estudio fue una de las principales
motivaciones. Empecé estudiando el área del Pacífico sur
de México. Posteriormente, en la Maestría en Ciencias de El
Colegio de la Frontera Sur (ECOSUR) me dediqué a estudiar
a los gusanos cacahuate de la región del Gran Caribe
(que abarca desde el norte de Florida, hasta el norte de
Brasil). En general, mis estudios se centran en los aspectos
taxonómicos de este grupo de animales marinos. La
taxonomía "determina el ordenamiento de los organismos
mediante características naturales que indican una historia
evolutiva compartida. Para conseguirlo, la taxonomía
descansa en la nomenclatura binominal y en una serie de
códigos que garantizan el uso universal de los nombres de
las especies" (Salazar-Vallejo y González, 2016). Es decir, mi
trabajo consiste en recolectar sipúnculos o solicitarlos a
colegas nacionales o extranjeros, siempre con el apoyo de
mis asesores, investigadores especialistas en taxonomía.
Una vez que tengo a los gusanos en mi laboratorio, reviso
y analizo cientos de ellos. Averiguo la identidad de los
sipúnculos, es emocionante saber cuál es su nombre.
Me enfoco en estudiar cómo son anatómicamente y
cómo se pueden diferenciar de otras especies. A veces
he complementado estos estudios al analizar algunos
genes, mediante el uso de técnicas moleculares. Cuando
encuentro gusanos que nadie había registrado antes, los
inspecciono detalladamente y describo nuevas especies.
El último paso consiste en preparar un artículo que
será evaluado por otros investigadores para publicarse
en una revista científica. Asimismo, me he encontrado
con nombres que se les han asignado erróneamente a
algunos sipúnculos, por lo que, corregir estas situaciones
también es una de las tareas que realizo como taxónoma

en formación, basándome en el Código Internacional de
Nomenclatura Zoológica (ICZN).

El objetivo de estudiar sipúnculos desde una perspectiva
taxonómica nos permite saber cuántas y cuáles especies
están presentes en México, una tarea que está lejos de
poderse concluir en las costas de nuestro país. Como
en muchas partes del mundo, en México aún existen
regiones donde no se ha explorado la presencia de
sipúnculos, por lo que el potencial de encontrar especies
nuevas es elevado. Tampoco nos hemos asomado a
explorar el mar profundo. La cantidad de trabajo que
aún está pendiente en el campo de la taxonomía de
éstos, y otros invertebrados marinos, es enorme.
Conocer las especies de sipúnculos que habitan en las costas
de nuestro país es el primer paso y la pieza fundamental
para el desarrollo de otras áreas de la Ciencia, pues significa
sentar las bases del conocimiento para estudios de otras
disciplinas. Un mayor interés en estos gusanos marinos
permitirá explorar el uso potencial de los sipúnculos en
la fabricación de medicamentos u otras sustancias de
utilidad para el hombre; asimismo, se deben estudiar
como un recurso natural cuyo manejo y explotación sean
sustentables. Practicar la taxonomía no es nada fácil, estudiar
a los sipúnculos tampoco, pero esta tarea me ha dejado
múltiples satisfacciones y, sobre todo, el deseo de continuar
descubriendo novedades de estos animales tan maravillosos,
pero tan ignorados, hasta por los mismos biólogos marinos.

A GRADECIM IENTOS
Gracias al Dr. Rolando Bastida-Zavala por sus sugerencias
para mejorar este escrito, además, gracias por sugerirme
el camino del estudio de los sipúnculos, sin duda alguna,
dedicarme a estudiarlos me ha llenado de múltiples
satisfacciones. Gracias al Dr. Luis Fernando CarreraParra por seguir dirigiendo mi investigación en el campo
de la taxonomía y apoyarme en el deseo de continuar
trabajando con estos maravillosos animales. Gracias a los
M. en C. Gerardo Flores-Taboada y M. en C. Christopher
Cruz-Gómez por sus sugerencias y comentarios para
mejorar este escrito. Gracias a la M. en C. Sarita Claudia
Frontana Uribe, por sus acertadas sugerencias y
correcciones para mejorar este artículo.

Figura 13. Sipúnculo insercado en anzuelo.

preparado para la pesca. ©videosdepesca.
Vol. 4 No. 8, segundo semestre 2021

43

o
&lt;
z

.....

"fj
V)

g

.....

o
o
z

V)

a:
&lt;

~

....,
_,

V)

&lt;

~

z
&lt;

"'
a:
&lt;

2

_,
.....

z
....,
V)

.....

t::&gt;
:i::

6
&lt;
u

'"

�LITERATURA CITADA

Adrianov, AV. &amp; AS. Mairova. 201 O. Reproduction and development of
common species of peanut worms (Sipuncula) from the Sea of
Japan. Russianjournol of Marine Biology. 36: 1-15.

Kedra, M. &amp; M. Wiodarska-Kowalczuk. 2008. Distribucion and diversity
of sipunculan fauna in high Artctic fjords CWest Svalbard). Polar
Biology. 31: 1181-1190.

Boyle, M.J. &amp; M.E. Rice. 2014. 5ipuncula: an emerging model of
spiralian development and evolution. The lnternationol journal of
developmental biology. 58: 485-499.

Kedra, M.,J.M. Grebmeier &amp; L.W. Cooper. 2017. 5ipunculan fauna in the
Pacific Arctic region: a significant component of benthic íníaunal
communities. Polar Biology. 41(1 ): 163-174.

Brusca, R.C. &amp; G.J. Brusca. 2005. Invertebrados. McGraw-Hill/
lnteramericana de España, Madrid, 1005 pp.

Kohn, AJ. 1975. Predation on Sipunculans. Pp. 313-333. En: Rice, M.E. y
Rodorovié, M. (Eds.). Proceedings ofthe Internacional Symposium
on che Biology of the Sipuncula and Echíura, Belgrade.
Morales-Zarate, M.V., A. Zayas-Álvarez, C.A. Salinas-Zavala &amp; A.
Mejía-Rebollo. 2016. Biocenosís de la comunidad bentónica
en la Laguna Guerrero Negro, Baja California Sur, México:
caracterización espacio-temporal. Latin American Journal of
Aquatic Research, 44{4): 726-741.

Cutler, E.B. 1994. The Sipunculo. Their systemotics, biology and evolution.
Cornell University Press, lthaca, Nueva York, 453 pp.
Du, X.O., ZA Chen, Y.W. Deng &amp; Q.H. Wang. 2009. Comparative analysis
of genetic diversity and population structure of Sipunculus
nudus as revealed by mitochondrial COI sequences. Biochemicol
Genetics. 47: 884-89.
Edmonds, S.J. 1962. Sorne notes on the abundance, environment,
and nutrition of Sipunculus nudus L (Sipunculoidea) at Morgat,
Brittany. Cahiers de Biologie Marine. 3: 183-190.
Fisher, W.K. 1952. The sipunculid worms of California and Baja
California. Proceedings ofthe United Sroces Noüonol Museum. 102:
371-450.
Fronrana-Uribe,

s.c.,

M. Hermoso-Salazar &amp; V. Solís-Weiss. 2018.

Sipunculons from intertidol and l~er subüdal coralline substrates
of che Mexican Caribbean Sea. Pp. 169-185. En: Boyle, M.J.,

Murina, V.V. 1984. Ecology of Sipuncula. Marine Ecology Progress Series.
17: 1-7.
Núñez.J., L. Núñez &amp; Y. Maggio. 2011. Invertebrados que se comerdalizan
en Canarias como cebo vivo para la pesca deportiva. Consejeña de
Política Territorial y Medio Ambiente del Gobierno de Canarias,
40pp.
Pilger, J.F. 1982. Ultrastructure of the rentades of Themiste lageniformis
(Sipuncula). Zoomorphology. 100(2): 143-156.

G.Y. Kawauchi (Eds.) Proceedings of che Second Internacional
5ymposium on the Biology of the Sipuncula, 245 pp.

Rice, M.E. 1975. Sipunculo. Pp. 67-127. En: Giese, A.C. y Pearse,J.S. (Eds).
Reproduction of marine lnvertebraces. Nueva York: Academíc
Press.

Gómez-Vásquez J.D. &amp; l. Silva-Morales (in prep). New records of
sipunculans (Sipuncula) from the central and northwestern
Mexican Paáfic, with descriptions of four new species.

Rice, M.E. &amp; I.G. Maclntyre. 1972. A preliminary study of sipunculan
burrows in rock thin sections. Caribbean Journal ofScience. 12(1 •
2): 41-44.

Guo, M., X. Chen, Y. Wu, L. Zhang. W. Huang. Y. Yuan &amp; D. Wei. 2017.
Angiotensin 1-converting enzyme inhibitory peptides from
Sipuncula (Phascolosoma esculenta): Purification, idencification,
molecular docking, and antihypertensive effects on
spontaneously hypertensive rats. Process Biochemisuy. 63: 84-95.

Salazar-Vallejo, S.I. &amp; N.E. González. 2016. Crisis múltiples en taxonomía,
implicaciones para la bíodiversidad y recomendaciones para
mejorar la situación. Códice. 29: 28-56.

Ha, N.T.T., M.T. Nhuan, N.T. Ngoc &amp; H.T. Dung. 2007. The distribution
oí peanut-worm (Sipunculus nudus) in relacion with geoenviromental characteristics. VNU Journal of Sciences, Earrh
Science. 23: 110-11 .

Silva-Morales, l. &amp;j.D. Gómez-Vásquez (en prensa). First records and new

Hermoso-Salazar, M., s. Frontana-Uribe, V. Solís-Weiss, V.R.M. ProlLedesma &amp; A Estradas-Romero. 2013. The occurrence of
Sipuncula ín the Wagner and Consag Basins, northern Gulí of
California. Cahiers de Biologie Marine. 54: 325-334.
Kedra, M. &amp; G.-V.V. Murina. 2007. The sipunculan fauna of Svalbard.
Polar Research. 26: 37-47.

Schulze, A. 2005. Sipuncula (peanut worms) from Bocas del Toro,
Panamá. Caribbeanjournal o/Sdence. 41: 523-527.

spedes of sipunculans (Sipuncula) from the Southem Mexican Podfic.
Silva-Morales, l., M.J. López-Aquino, V. lslas-Villanueva,J.R. Bastida-Zavala
&amp; F. Ruiz-Escobar. 2019. Morphological and molecular differences
between the amphiamerican populations ofAntillesoma (Stephen
&amp; Edmonds, 1972) (Sipuncula: Antillesomatidae), with the
description oí a new species. Revista de Biología Tropical. 67(55):
101-109. httpS:l/doi.org/10.15517/RBT.V671S538934

�,

FIBROSARCOMA SUBCUTANEO
EN UNA SERPIENTE DE CASCABEL
DE ROCA TAMAULIPECA
(CROTALUS MORULUS) EN
CAUTIVERIO

I D AV I D LAZCANO' . KATYA
ÜRTIZ-MORALES', ARMANDO
TREJO-CHÁVEZ2 • JUAN
ANTONIO GARCÍA-SALAS'.
LYDIA ALLI SON FUCSKO'. Y
LARRY DAVID WILSON 5

' Universidad Autónoma de )luevo
León, Facultad de Ciencias Biológicas.
Laboratorio de Herpetologia, Apartado
Postal-! 57. Sau Nicolás de los Garza, C.P.
66450. Nuevo Leó1~ México.
1 Uni,ersidad Aulonoma de l\uevo León.
racultad de Medic111a Veterinaria y
Zootecnia, Departamento de Patología,
Calle francisco Villa s'n, Ex-Hacienda El
Canadá, Escobedo, 66050, Nuevo León,
México.
' Universidad Autónoma de Nuevo
León.. Facultad de Ciencias Biológicas,
Labor.itorio de Ornitología.. Ciudad
Uní versitaria sin. San Nicolás de
los Garza.. Nuevo León, C.P. 66450,

México.
'Department of Humanities and Social
Sciences, Swinbume University of
Technology.. Melboume .. Vic1oria.
Australia:
'Centro Zamorano de Biodiversidad.
Escuela Agrícola Panamericana
Zamorano. Departamento de Francisco
Morlll:án, Honduras: 1350 Pel ican
Court.. Homestead. Florida 330351031, USA.

PALABRAS CLAVES:
Fibrosarcoma subcutáneo,
Crota/us moru/us, Nuevo León
KEY WOROS: Subcutaneous
fibrosarcoma, Crotalus
moru/us, Nuevo Leon
Vol. 4 No. 8, segundo semestre 2021

RESUMEN:

SUMMA~Y

Un espécimen macho de cascabel
de la montaña (Crota/us moru/us)
con más de 20 años en cautiverio
se presenta a consu lta por la
presencia de una masa de aspecto
tumoral en la parte media dorsal
del cuerpo. El único signo clínico
que presentó fue anorexia,
ya que no mostraba cambios
significativos en su actividad ni
condición corporal. Se llevó a cabo
la cirugía de recisión tumoral como
tratamiento de elección y la masa
pudo ser retirada completamente
en una pieza y enviada para
su estud io h istopato lógico.
Lamentablemente, el paciente
falleció 16 días después de la
cirugía. No se realizó necropsia.
Al estudio de laboratorio con las
tinciones de hematoxilina y eosina
así como tinción tricrómica de
Masson se encontró anisocitosis y
anisocaríosis con células fusiformes
y po l igonales en fascículos
irregulares, entremezcladas
con fibras de colágena; el índice
mitótico era marcado, con 2 a 3
nucléolos por núcleo, y fue notable
la presencia de numerosas mitosis
atípicas. También había presencia
de numerosos vasos sanguíneos
y escasas células inflamatorias.
Se diagnosticó fibrosarcoma
subcutáneo con alto riesgo de
metástasis. Mediante el presente
reporte de caso, se pretende
aportar información que permita el
estudio de los procesos oncológicos
en ofidios en cautiverio.

A male Tamaul i pan rock
rattlesnake ( Crota/us morulus)
that had been i n captivity
for more than 20 years was
presented for a medica! check,
because it showed a tumorlike mass on the dorsal half of
the body. The only clinical sign
was anorex ia; it showed no
significant changes in its activity
or body cond it ion. We carried
out surgery by extracting the
tumor as a treatment of choice
and the mass was completely
removed in one piece and sent
for h istopathologica l studies.
Unfortunately, the patient
died 16 days after surgery. A
necropsy was not performed .
The laboratory study w i th
hematoxylin and eosin staining,
as we l l as Masson trichrome
staining, showed anisocytosis
and anisokaryosis with polygonal
and fusiform cells in irregular
fascic les, interspersed with
collagen fibers; the mitotic index
was marked, with 2 to 3 nucleoli
per nucleus, and the presence
of numerous atypical mitoses
was noticed. There were also
the presence of numerous blood
vessels anda few inflammatory
ce l I s. The diagnosis was
established as a subcutaneous
fibrosarcoma with a high risk of
metastasis.

45

�Figura 1. Area con unidades experimental donde

se alojan las cascabeles de montaña.

I NTRODUCCIÓN

obtener es insuficiente para determinar con precisión las
causas etiológicas que propician su aparición.

entro del estudio de las neoplasias en las diferentes
especies animales, los reptiles eran un grupo al que
no se le había proporcionado la suficiente atención
hasta hace algunos años, contando al principio con pocos
casos documentados ya sea de manera individual así como
estudios grupales en colecciones zoológicas recopi lados
en un lapso de tiempo determinado (Ratcliffe, 1943; Effron
et al., 1977; Hubbard et al,, 1983; McNulty and Hoffman,
1995; Ramsay et al., 1996; Catao-Dias and Nichols, 1999;
Page-Karjian et al., 2017). Conforme ha pasado el t iempo,
las condiciones de pérdida de biodiversidad, así como la
alza en la popularidad de este grupo como animales de
exhibición y compañía ha obligado a las diferentes ramas
profesionales del estudio de la conservación a mejorar
las condiciones de vida de los ejemplares en cautiverio,
así como a actualizar a la rama de la medicina veterinaria
en el conocimiento de las diferentes patologías que
pueden llegar a afectar a estos ejemplares para lograr
un diagnóstico rápido y preci so, y consecuentemente un
tratamiento adecuado. A raíz de esto, particularmente
en el caso de las neoplasias y de los ofidios, el número
de casos individuales reportados se ha incrementado
0acobson et al., 1980; Jacobson, 1984; Jiménez et al., 2006;
Orós et al., 2009; Gumber et al., 201O; Santos et al., 2015;
Dietz et al., 2016), los cuales son de gran importancia para
determinar la prevalencia, signología y particularidades
de cada tipo de tumor en las diferentes especies que
integran esta fam ilia; sin embargo, es necesaria una
mayor documentación sobre la presencia de los diferentes
tipos de tum ores ya que la información que se ha logrado

Los fibrosarcomas son masas tumorales malignas que se
presentan en tejidos blandos, con una alta tasa metastásica
los cuales son definidos por la OMS (Organización Mundial
de la Salud) como caracterizados por la presencia de haces
entrelazados de fibras colágenas y por la ausencia de
otros tipos de estructuras histológicas, tales como hueso y
cartílago (Hendrick et al., 2016). No se conocen las causas
exactas por las cuales se presentan neoplasias en ofidios,
sin embargo, distintos autores señalan varias posibles
etiologías, entre las que se sospechan factores genéticos,
hormonales, virales, radiación e incluso cadmio (Orós et
al., 2009; Keck et al., 2011; Cardona et al., 2011; Christman
et al., 2017). También es señalado que la edad puede ser
un factor clave en la aparición de neoplasias (Salinas et al.,
2013), ya que a raíz de una mejora en las condiciones de
manej o, la esperanza de vida de los ejemplares se alarga;
siendo ésta una causa probable en el aumento de casos
reportados a través de los años (Skyes and Trupkiewicz,
2006; Gumber et al., 201 O; Santos et al., 2015; Christman et
al., 2017). En ofidios, los casos registrados de f ibrosarcoma
han sido pocos comparados con tumores de otra índole,
sin embargo, se han observado en todos los grupos de esta
famil ia, los cuales incluyen boidos, colúbridos, elápidos
y vipéridos (Garner et al., 2004; Skyes and Trupkiewicz,
2006; Orós et al,, 2009; Gumber et al,, 201O; Santos et al,,
2015; Christman et al,, 2017); ésta última siendo la familia
a la cual pertenece el ejemplar del presente estudio. El
aumento en el número de casos registrados y la alta

D

46

Facultad de Ciencias Biológicas

I UANL

�variedad de especies las cuales son afectadas hacen de
esta patología una de suma importancia por lo cual es
imperante el registro y análisis de más casos clínicos que
nos puedan proporcionar más información acerca de los
aspectos etiológicos y fisiopatológicos de esta enfermedad.

MATERIALES Y MÉTODOS
EL PACIENTE
Se presenta a la consulta un ejemplar de cascabel de
montaña (Crota/us morulus) macho adulto, con un peso
de 0.194 kg mantenido en cautiverio por más de 20 años
originario de la localidad de El Tejocote, municipio de
Santiago, Nuevo León, México; con número de catálogo
UAN L-5597. El ejemplar era albergado en el Laboratorio
de Herpetología de la Facultad de Ciencias Biológicas de
la Universidad Autónoma de Nuevo León, en unidades
experimentales con las siguientes medidas (90 X 68 X
37cm = 226.44 cm 3 ), estaban hechos de madera, con
una malla fronta l y superior para una mejor ventilación
(Figura 1). Su dieta consistía exclusivamente de ratón
común (Mus musculus) con una frecuencia de 6 a 12
ratones por año. Se mantenía a una temperatura
amb iental de 17º C a 2 1 º C durante los meses de
diciembre a marzo, lo cual lo considerábamos como un
periodo de hibernación o en nuestro caso ayuno y de
22ºC a 34ºC durante los meses de marzo a noviembre.
Se mantenía en un sustrato de corteza de pino, similar al
que se encontraba en la localidad donde fue colectada.
En cuanto a la humedad, esta fluctuaba entre 41 -85%,
por tal motivo reciben humedad en su unidad de
experimentación 1 a 2 veces a la semana.
Se describe una masa de aspecto redondeado, compatible
con lesión tumoral y con una evolución alrededor de 1 año
8 meses, la cual no fue tratada anteriormente debido a la

falta de conocimientos veterinarios por parte del personal
a su cargo. Ésta masa era fácilmente perceptible a simple
vista, en la zona dorsal de la parte media del cuerpo, la cual
presentaba supuración moderada. (Figura 2) A la palpación
se percibe un tej ido de crecimiento anormal delimitado
por aparente tejido de encapsu lación. El único signo
clínico que presentaba a la consulta era anorexia, ya que el
ejemplar había disminuido considerablemente su apetito
desde meses anteriores. No presentaba cambios en su
actividad, ni cambios visibles en su condición corporal.
El ejemplar llego al laboratorio el 15 de octubre de 1998,
de la localidad Tejocote, Santiago, Nuevo Leon, los datos de
longitud y peso se perdieron al llegar al laboratorio, pero si
se llevó un registro de su alimentación, mudas anuales desde
su llegar hasta su facimiento que fue el 17 de noviembre
2017. Su alimentación era variable a través de los años
que iba desde 6 a 12 ratone consumidos, la tumoración se
observó cuando el espécimen fue pesado (190 g) después de
haber pasado por su periodo de hibernación que era desde
diciembre 2016 hasta marzo del 2017, durante este año tuvo
3 alimentaciones positiva, hasta 11 de ju lio y después de 1
de agosto dejo de comer, ya presentaba el tumor agradando,
con algo de sagrado es su borde dorsales a través de las
escamas, aquí se decidió hacer su consulta.

o

a:
&gt;
¡::
:.u
;::¡

6
z
.....
V)

;::¡

....,

;::¡

a:

o¿

::;
;::¡

&lt;

¿

~

6
oa:

,...,
C)

....,
.....

:o

u&lt;
u&lt;
...,
V)

PROCEDIMIENTO Q UIRÚRGICO

Una vez inducido el paciente en el plano anestésico
deseado, se procedió a incidir piel y tejido subcutáneo,
ya que la masa se encontraba en este plano y por encima
del tejido muscular, para posteriormente proceder a la
separación de la masa tumoral por debridación. Ésta pudo
ser extraída completa, en un solo corte, notándose que
presentaba una irrigación moderada. La herida quirúrgica
fue cerrada por planos uti lizando sutura sintética
absorbible de 2 ceros con aguja atraumática, de la marca
American Suture.

a

.....

¡...

z
.....

c.

a:
....,
V)

&lt;

z;::¡
z
....,
o.....
z

·&lt;
¡...
;::¡

u

""
;::¡
V)

&lt;
2

8a:
&lt;

V)

~
:o
u.

Figura 2. Ejemplar de Cascabel
de la montaña (Crocalus morulus)
macho de 20 años de edad, el cual
presentaba una masa de aparente
origen tumoral en la parte medial
dorsal con supuración y sangrado.

Vol. 4 No. 8, segundo semestre 2021

47

�MUESTREO
La masa tumoral fue extraída completa, tuvo un peso de 4
gramos, y sus dimensiones fueron 3.5 x 2 cm. (Figuras 34).

P osTOPERATORIA

El paciente comenzó a mostrar actividad motora
cuatro horas después de la aplicación de la anestesia
mencionada. Veinticuatro horas después de la cirugía, se
observaron signos de hipotonía. Se decidió administrar
solución Hartmann (Solución HT, laboratorio PiSA) (3
mi) por vía oral, utilizando una sonda metálica con el
objetivo de ayudar a una más rápida eliminación del
anestésico. A las 48 horas de la cirugía, el paciente
mostró signos de recuperación, aunque se apreciaba
una debilidad generalizada. La administración por vía
oral de solución Hartmann continuó cada 24 horas,
durante las siguientes dos semanas. El paciente recibió
también antibiótico por vía intramuscular (Enrofloxacina
5 mg/kg) (Baytril, laboratorio Bayer) cada 72 horas, y
dos aplicaciones de analgésico (Flunixin meglumine 0.1
mg/kg) (Flunixin Sanfer, laboratorio Sanfer) el primer y
tercer día después de la cirugía. Desafortunadamente,
el paciente falleció 16 días después de reali zado el
proced imiento quirúrgico. No se realizó necropsia
posterior al fallecimiento del ejemplar.

D ESCRIPCIÓN HISTOPATOLÓGICA MACROSCÓPICA

Al estudio de patología se recibió la neoplasia de flanco
derecho que consistía en 1 pieza quirúrgica con las
medidas de aproximadamente 4.5 centímetros de largo
X 3.5 centímetros de ancho X 2.0 centímetros de grosor,
de color blanco cremoso, consistencia suave, aspecto
irregular, conformación irregular, superficie rugosa y al
corte se apreciaba un patrón sólido.

D ESCRIPCIÓN HISTOPATOLÓGICA M ICROSCÓPICA

Al microscopio se observó una marcada proliferación
de células fusiformes y otras poligonales, las cuales
se encontraban arregladas en fascículos irregulares,
entremezcladas con cantidades variables de fibras de
colágena, las cuales presentaban un patrón verticilar.
Muchas de estas células presentaban a nivel nuclear
2 a 3 nucléolos, el índ ice mitótico de los núcleos
era marcado, así como la presencia de numerosas
mitosis atípicas (2 por campo a 40X). Por otro lado,
se apreció gran cantidad de célu las con diferentes
tamaños y formas (anisocitosis), así como de cromatina
(anisocariosis), además de numerosos vasos sanguíneos
y escasas células inflamatorias (Figuras 5-6).

DIAGNOSTICO

Al estudio histopatológico se determinó que se trataba
de un fibrosarcoma con un alto riesgo de metástasis,
por lo cual se recomendó mantener al paciente bajo
supervisión médica continua.
48

Figura 3. Masa cumoral después de su extracción. Se
puede apreciar que ésca se encontraba poco irrigada,
presemaba una consistencia suave y era de forma
irregular. Las medidas de la masa fueron 3.5 x 2 cm y tuvo
un peso de 4 gramos.
Figura 4. Masa tumoral conseNada en formol después
de su análisis hisropatológico. Los resultados revelaron
que se trataba de un fibrosarcoma subcutáneo con alto
riesgo de metástasis.

Facultad de Ciencias Biológicas

I UANL

�esta ocasión se decidió por la cirugía de resección de
tumor como el tratamiento a elegir, sin embargo en la
literatura se registra un caso de neoplasia en reptiles el
cual se ha tratado de manera exitosa con quimioterapia
intravenosa y radiación (Folland et al., 2011 ), así como
también se han experimentado otras opciones de
tratamiento como la electro-quimioterapia, la terapia
de láser, crioterapia, y terapia fotodinámica (Ramsay et
al., 1996; Christman et al., 2017); todas éstas opciones
siendo normalmente utilizadas en mamíferos. Una
particu laridad del presente caso es la ausencia de
signos clínicos a excepción de la disminución del apetito,
característica que ha sido previamente observada
en otros casos de fibrosarcoma en serpientes; sin
embargo, en éstos también destaca la presencia de
letargia y disminución de la movilidad (McNulty and
Hoffman, 1995; Gumber et al., 201 O; Santos et al., 2015).
Los casos de fibrosarcomas descritos anteriormente no
mencionan la presencia de supuración, sin embargo,
se sugiere que ésta pudo deberse a la exposición
de la zona donde se localizaba la neoplasia, siendo
fáci l el ingreso de microorganismos que pud ieran
provocar una infección oportunista al sufrir la piel
alguna lesión externa. Los distintos diagnósticos
diferenciales que deben ser considerados incluyen:
procesos inflamatorios como abscesos, granulomas
de distintas etiologías, deficiencias nutricionales como
hipovitaminosis A, procesos degenerativos y trauma
(Christman et al., 2017).

o

a:
&gt;
¡::
:.u

;::¡

6
z
.....
V)

;::¡

_,

;::¡

a:

o¿

::;
;::¡

&lt;

¿

~

6
oa:

,...,
C)
_,
.....
:o

u&lt;
u&lt;
...,
V)

a

.....

1-

Figura s. Esrudio hiscopatológico microscópico de la
masa tumoral con rinción de hemacoxilina y eosina.
Puede observarse una amplia variación entre los
tamaños y formas de las células y los núcleos de
éstas (anisocitosis y anisocariosis}, así como una
cantidad importante de fibras de colágena.
Figura 6. Estudio hisropatológico microscópico de la
masa tumoral con tinción rricrómica de Masson, en la
cual se pueden apreciar con mayor detalle las fibras
de colágena. Estas presentaban un patrón verticilar.
También puede apreciarse un alto índice mitótico en
los núcleos de las células.

En los últimos años la tenencia de miembros de esta
familia se ha popularizado, siendo estos ya considerados
animales de compañía con un alto valor sentimental
para sus propietarios; así como también representan
un alto valor biológico en las colecciones zoológicas
y privadas. Por lo tanto, ya que este caso apoya la
evidencia acerca de la presencia de fibrosarcomas
como una condición con alto riesgo de metástasis y, por
consiguiente, la muerte; resulta importante su registro
para el estudio de estos procesos en ofidios para poder
conocer más sobre los factores predisponentes, la
signología y su tratamiento para una correcta detección
temprana; así como su prevención para reducir las tasas
de incidencia y mortalidad.

z
.....

c.

a:
....,
V)

&lt;

z;::¡
z
....,
o.....
z

·&lt;
1;::¡

u

""
;::¡
V)

&lt;
2

8a:
&lt;

V)

ÜiSCUSIÓN

Como anteriormente se había mencionado, a la revisión
de la literatura los casos de fibrosarcomas reportados
en ofidios han sido variados entre especies (Ratcliffe,
1942; Effron et al., 1977; Hubbard et al., 1983; Jacobson,
1984; McNu lty and Hoffman, 1995; Catao-Dias and
N ichols, 1999; Skyes and Trupkiewicz, 2006; Orós et al.,
2009; Gumber et al., 201 O; Salinas et al., 2013; Santos
et al., 2015: Dietz et al., 2016), y dentro de éstos, no
se encontró registro de algún caso clínico descrito de
manera individual en el grupo de las serpientes de
cascabel (Crota/us sp) en México, sin embargo existen
registros en este grupo reportados en una colección
del zoológico de Atlanta (Page-Karj ian et al., 2017). En
Vol. 4 No. 8, segundo semestre 2021

Actualmente la colección de cascabeles de montaña
alojas un total de 136 ejemplares con especies y sus
números: Crotalus aquilus (16:4: 12), Crotalus /epidus
/epidus (4:1 :3); Crota/us /epidus k/auberi (26:26:6), Crota/us
moru/us (20:14:0) y Crotalus willardi silus (2:2:0), la
relación es (machos: hembras: crías) lo cual es un gran
reto su manejo y atención.
Nos gustaría agradecer a nuestros estudiantes por su
apoyo en las labores de este laboratorio. La investigación
y recolección se realizó bajo la autorización del permiso
de investigación científica OFICIO/NUM/SGP/DGVS/
011906/2017 expedidos a David Lazcano-Villarreal, mucho
más reciente, pero hemos contamos con innumerables
permisos de colecta científica a través de los años que
iniciamos el trabajo en cautiverios con las cascabeles.

49

~
:o
u.

�LITERATURA CITADA

Barnes, L., J.W. Evenson, P. Reinchart, and D. Sindransky. 2005.
World Health Organization Classification ofTumors. Lyon:
IARC Press.

Jacobson, E.R. 1984.Chromomycosis and fibrosarcoma in a
mangrove snake. Journal of the American Veterinary
Medical Association 185(11 ): 1428-1430.

Catao-Dias, J.L., and D.K Nichols. 1999. Neoplasia in snakes at the
National Zoological Park, Washington, o.e. (1978-1997).
Journal of Comparative Pathology 120(1 ):89-95.

Jiménez, J, C. Juan-Sallés, L. Caballero, and C. Veciana. 2006.
lipoma Multicéntrico en una Serpiente del Maíz (Elaphe
guttata). Asociación de Veterinarios Españoles Especialistas
en Pequeñas Especies 26(2):167.

Christman,J., M. Devau, H. Wilson-Robles, s. Hoppes, R. Rech, KE.
Russell, and J.J. Heatley. 2017. Oncology of reptiles: diseases,
diagnosis, and creatmenc. Veterinary Clinics: Exotic Animal
Practice 20(1 ):87-11 o.
Cardona, J.A.C., KJ. Conley, J.F. Jr. Wellehan, L.L Farina, F.C. Origgi,
and H.L. Wamsley. 2011. lncomplete ovariosalpingectomy
and subsequent malignant granulose cell tumor in a female
green iguana (Iguana iguana). Journal of the American
Veterinary Medica! Association 239(2): 237-242.
Dietz, J., K O. Heckers, H. Aupperle and M. Pees. 2016. Cutaneous
and Subcutaneous Soft Tissue Tumors in Snakes: A
Retrospective Study of 33 Cases. Journal Comparative
Pathology. 155:76-87.
Effron, M, L. Griner, and K. Benirschke.1977. Nature and Rate
of Neoplasia Found in Captive Wild Mammals, Birds, and
Reptiles at Necropsy,Journal ofthe National Cancer lnstitute
59(1 ):185-198.
Folland, D.W., M.S. Johnston, D.H. Thamm, and D. Reavill. 2011.
Diagnosis and management of lymphoma in a green iguana
(Iguana iguana). Journal of the American Veterinary Medica!
Association 239(7): 985-991.
Garner, M.M., S.M. Hernandez-Divers, andj.T. Raymond. 2004.
Reptile neoplasia: a retrospective study of case submissions
to a specialty diagnostic service. The Veterinary Clinics of
North America. Exotic Animal Practice 7(3): 653-71.
Gumber, S., J.G. Nevarez, and O.Y. Cho. 2010. Endocardial
Rbrosarcoma in a Reticulated Python (Python reticularis).
Journal ofVeterinary Diagnostic lnvestigation 22(6):1013-1016.

Keck, M., D.M. Zimmerman, E.e. Ramsay, M. Douglass, and D.R.
Reavill. 2011. Renal adenocarcinoma in cape coral snakes
(Aspidelaps /ubricus /ubricus). Journal of Herpetological
Medicine and Surgery 21(1): 5-9.
McNulty, E., and R. Hoffman.1995. Fibrosarcoma in a Corn Snake,
Elaphe guttaca. Bulletin of the Assocíation of Reptilian and
Amphibian Veterinarians 5(3):7-8.
Orós,J, P. Monagas, M. Andrada, P. Calabuig, andJ. Pether. 2009.
Metastatic fibrosarcoma in a captive Saharan horned viper
(Cerastes cerastes) with high hepatic levels of cadmium. The
Veterinary Record 164(22): 690.
Page-Karjian, A., M. Hahne, K. Leach, H., Murphy, B. Lock, and S.
Rivera. 2017. Neoplasia in snakes at Zoo Atlanta During
1992-2012 Journal of Zoo and Wildlife Medicine 48(2): 521524.
Ratcliffe, H. 1943. Neoplastic Disease of the Pancreas of Snakes
(Serpentes). The American Journal of Pathology 19(2): 35969.
Ramsay, E.e., L Munson, L. Lowenstine, and M.E. Fowler. 1996. A
retrospective study of neoplasia in a collection of snakes.
Journal Zoo Wildlife Medicine 27(1 ):28-34.
Salinas, E.M., B.O. Arriaga, J.R. Lezama, A.M. Berna!, and S.J.l.
Garrido. 2013. Ora I fibrosarcoma in a black iguana
(Ctenosaura pectinata). Journar of Zoo Wildlife Medicine
44(2):513-516.

Hubbard, G.B., R.E. Schmidt, and KC Fletcher. 1983. Neoplasia in zoo
animals. TheJoumal ofZooAnimal Medicine 14(1): 33-40.

Santos, E, J. Silva, T. Machado, s. Dau, R. Rodríguez, and A Motta.
2015. Oral fibrosarcoma in jararaca (Bothrops pubescens):
anatomopathological and immunohistochemical aspects.
Pesquisa Veterinária Brasileira 35(7): 664-670.

Hendrick, M. 2017. Mesenchymal tumors of the skin and soft
tissues (Pages: 142-175). In: Meuten D.J, ed. Tumors of
domestic animals, 5 1" ed. lowa, USA. Academic Press.

Sykes,J.M., andJ.G. Trupkiewicz. 2006. Reptile neoplasia at the
Philadelphia Zoological Garden, 1901-2002.Journal ofZoo
Wildlife Medicine 37(1 ):11-19.

Jacobson, E.R., J.C. Seely, and M.N. Novilla. 1980. Lymphosarcoma
associated with virus-like intranuclear inclusions in a
California king snake (Colubridae: Lamprope/tis). Journal of
che National Cancer lnstltuce 65(3): 577-583.

�SOBRE

LOSA UTORES
ADRIAN LEYTE MANR!QYE. Biólogo por la Universidad
Autónoma Metropol itana. Maestro en Recursos
Bióticos y Doctor en Ciencias en Biodiversidad y
Conservación por el Centro de Investigaciones
Biológicas de la Universidad Autónoma del Estado
de Hida lgo. Su interés se centra en aspectos de
d iversidad, ecología y conservación de los anfibios
y reptiles en ambientes antropizados y conservados
del estado de Guanaj uato. Autor y co-autor de tres
obras literarias que versan del conocim iento de
los herpetozoos en los estados de Guanaj uato e
Hidalgo. Cuenta con seis capítulos en libro en temas
relacionados con la herpetofauna. Su producción
científica contempla alrededor de 30 trabajos
publicados en revistas de d ivulgación, arbitradas e
indexadas, nacionales e internacionales. Ha dirigido 12
tesis a nivel licenciatura y ha participado como sinodal,
y jurado de examen en ocho trabajos. Actualmente se
desempeña como profesor-investigador de tiempo
completo "Titular A" en el Tecnológico Nacional de
México, Campus Salvatierra (ITESS). Imparte las
cátedras de Ecología, Desarrollo Sustentable, Taller de
Investigación, Agroclimatología y Entomología.
aleyteman@gmail.com

ANA PAOLA MARTÍNEZ FALCÓN. Licenciada en biología
en la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo
México. Realizó la Maestría en Recursos Bióticos
en la UAEH, México. Obtuvo el grado de Doctor en
Biodiversidad: conservación y gestión de las especies
y sus hábitats por parte de la Universidad de Alicante,
España, con la tesis titulada "Diversidad y ecología de
las especies de Copestylum Macquart 1846 (Díptera:
Syrphidae) asociadas a cactáceas en la Reserva de la
Biosfera Barranca de Metztitlán, México". Cuenta con 6
años de experiencia docente en diferentes instituciones
públicas mexicanas, ha dictado numerosos cursos,
entre los que destacan materias como análisis de la
biodiversidad, entomología, redes ecológicas y análisis
estadísticos empleando R software. Es especialista en
medición de la biodiversidad, ecología de comunidades,
procesos de descomposición de tejidos vegetales e
interacciones planta-animal empleando el enfoque
de redes complejas. Ha real izado estancias de
Investigación en la Universidad de Edimburgo, Escocia
y en el Instituto Cavanilles de Biología Evolutiva,
Valencia, España. Realizó tres estancias posdoctorales,
una en el Centro de Investigaciones en Ecosistemas,
UNAM, México en, una segunda estancia posdoctoral
en el Instituto de Ecología A.C. México y una tercera
estancia en el Centro de Investigaciones Biológicas,
UAEH, México. Ha realizado trabajo de campo en
selvas tropicales mexicanas, bosques templados, zonas
semidesérticas y ambientes mediterráneos españoles.
Cuenta con publicaciones en revistas 151 y dos capítulos
de libro. Ha sido revisora de las revistas PLoS ON E,
PeerJ, lnsect Conservation and Diversity, Biodiversity
Vol. 4 No. 8, segundo semestre 2021

and Conservation, entre otras. Es miembro del Sistema
Nacional de Investigadores Nivel l.
apmartinez@cieco.unam.mx

AUR EL/0 RAMiREZ- BAUT !STA. In ició su carrera
herpetológica real izando investigaciones como
estudiante de licenciatura en la Estación Biológica
de Campo Los Tuxtlas, Veracruz, México. Recibió su
licenciatura en Biología de la Universidad Veracruzana
en Veracruz, México. Obtuvo su Maestría en Ciencias
y su Doctorado en la Universidad Nacional Autónoma
de México (UNAM), y recibió un nombramiento
postdoctoral en la Universidad de Oklahoma, Norman,
Oklahoma, Estados Unidos. Su principal investigación
incl uye estudios sobre eco logía, demografía,
reproducción, conservación y evolución de la historia
de vida, utilizando como modelos a los anfibios y
reptiles de México. Se desempeñó como presidente de
la Sociedad Herpetológica Mexicana, como editor de
sección de la revista Mesoamerican Herpetology y como
profesor en la UNAM. Actualmente es profesor de la
Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo (UAEH),
donde imparte cursos de Ecología de poblaciones,
Herpetología, y Biología y ecología de la reproducción
en anfibios y reptiles. Ha sido autor y coautor de 336
artículos y libros revisados por pares sobre herpetología,
ecología, evolución de la historia de vida, dimorfismo
del tamaño sexual, reproducción, cambio climático
global, distribución potencial, demografía, conservación,
comportamiento y ecología térmica. Como profesor, ha
graduado a 74 estudiantes, incluidos 47 de licenciatura,
19 de maestría y ocho de doctorado. También ha
participado como asesor externo de Ph.D. estudiantes
de la Universidad Brigham Young, the University of
Miami, and Eastern Carolina University, en Estados
Unidos. Aurelio ha recibido varios premios nacionales
(Premio Helia Bravo Hollis del Consejo Técnico de
Investigaciones Científicas de la UNAM, e internacionales
(Premio Dona Id Tinkle de la Southwestern Association of
Naturalists), y tiene un perfil PRODEP (Programa para el
Desarrollo Profesional Docente) en la UAEH. Miembro
del Sistema Nacional de Investigadores Nivel 11.
Correo electrónico: ramibautistaa@gmail.com

DAVID LAZCANO is a herpetologist who earned a
bachelor's degree in chemical science in 1980, and
a bachelor's degree in biology in 1982. In 1999 he
earned a master's degree in wildlife management,
and latera doctoral degree in biological sciences
with a specialty in wildlife management (2005), all
gained from the Facultad de Ciencias Biológicas of
the Universidad Autónoma de Nuevo León. Currently,
he is a full-time professor at the same institution,
where he teaches courses i n an imal behavior,
b iogeography, biology of chordates, and wildlife
management. He is also the head of Laboratorio
de Herpetología and Coordinación de Intercambio
51

�Académico de la Facultad de Ciencias Biológicas
at UANL. Since 1979, he has been teaching and
provid ing assistance in both undergraduate and
graduate programs. His research interests include the
study of the herpetofaunal diversity of northeastern
Mexico, as well as the ecology, herpetology, biology
of the chordates, biogeography, animal behavior,
and population maintenance techniques of montane
herpetofauna. In addition, the species Gerrhonotus
lazcanoi has been named in his honor.
DAVID RAMIRO AGUILLÓN- GUTIÉRREZ. David Ramiro
Aguillón Gutiérrez es Médico Veterinario Zootecnista
egresado de la Universidad Autónoma de Nuevo León,
México, Maestro en Ciencias Biológicas con especialidad
en Embriología y Doctor en Ciencias Biológicas con
especialidad en Embriología y Zoología por la Universidad
Estatal de Moscú M. V. Lomonosov, Rusia. Realizó el
postdoctorado en Biodiversidad y Conservación por la
Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo, México. Ha
publicado como autor y coautor 22 artículos científicos,
cuatro capítulos de libro y tres libros. Ha presentado
trabajos de investigación en México, Estados Unidos,
Rusia, Brasil y Panamá. Sus líneas de investigación se
centran en el uso de organismos como bioindicadores de
salud ambiental, biología y medicina de la conservación,
ecotoxicología y ecofisiología. Ha impartido clases a nivel
licenciatura y postgrado en la Universidad Autónoma del
Estado de Hidalgo, la Universidad La Salle, la Universidad
Iberoamericana, la Universidad Juárez del Estado de
Durango y la Universidad Autónoma de Coah uila.
Actualmente es Profesor-Investigador de Tiempo Completo
en el Centro de Investigación y Jardín Etnobiológico de la
Universidad Autónoma de Coahuila, México, en donde es
encargado del Laboratorio de Bioindicadores. Es Miembro
del Sistema Nacional de Investigadores.
david_aguillon@uadec.edu.mx

fRERI SUAZ0- ORTUÑ0. lreri Suazo-Ortuño es ecóloga
y herpetóloga del Instituto de Investigaciones sobre
los Recursos Naturales (INIRENA), Universidad
Michoacana de San Nicolás de Hidalgo (UMSNH),
M ichoacán, México. Su investigación se centra
principalmente en la ecología y conservación de
anfibios y reptiles en el Bosque Tropical Seco del
occidente de México. Fue Directora del IN IRENA,
Coordinadora Genera l de Estudios de Posgrado
y Coordinadora de Investigación Científica de la
UMSNH. Es miembro del Sistema Nac ional de
Investigadores Nivel l.
ireri.suazo@umich.mx

ITZAHI SILVA MORALES. Bió loga Marina por la
Universidad del Mar (UMAR), campus Puerto Ángel,
Pochutla, Oaxaca (2018). Maestra en Ciencias por el El
Colegio de la Frontera Sur (ECOSUR), Unidad Chetumal
(2020). Estudiante de primer año del Doctorado en
Ecología y Desarrollo Sustentable (2021-Presente).
Producción académica de tres artículos científicos y
un capítulo de libro. Colaboradora en dos proyectos
de investigación concluidos: "Evaluación del potencial
de las técnicas de Secuencia masiva, ADN ambiental
y Código de barras genético para la descripción de la
biodiversidad bentónica de los ecosistemas marinos
52

y costeros de Oaxaca" y "Especies exóticas de México:
Riesgos y Propuestas de Manejo". Participación en
seis congresos nacionales e internacionales. Cuatro
cursos de actualización en herramientas moleculares
y sistemática de invertebrados marinos. Dos estancias
profesiona les, en El Colegio de la Frontera Sur,
Unidad Chetumal y en la Universidad de Antioquia,
Medellín, Colombia. Miembro de la Red Temática
Código de Barras de la Vida (M EXBOL). Interés en la
sistemática y taxonomía de invertebrados marinos,
específicamente sipúnculos. Análisis morfológicos y
moleculares aplicados a la resolución de problemas
taxonómicos. Divulgadora científica en la página de
Facebook Cacahuate Marino.
JORGE LUIS BECERRA- LÓPEZ Egresado de la Facultad de
Ciencias Biológicas de la Universidad Juárez del Estado
de Durango (2003-2008). Cuento con una maestría en
Recursos Naturales y Medio Ambiente en Zonas Áridas
por la Universidad Autónoma Chapingo (2010-2012), un
doctorado en Ciencias en Biodiversidad y Conservación
por la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo
(2013-2016) y un pos doctorado en Conservación
de Ecosistemas en el Centro de Investigación en
Sustentabilidad Energética y Ambiental del Noreste
(CISEAN) (2017-2018). He realizado diversas estancias de
investigación científica en universidades del extranjero,
dentro de las que destacan las rea lizadas en la
Universidad Miguel Hernández, España, y la Universidad
de la Ciudad de Nueva York (CUNY), Estados Unidos de
Norte América. Actualmente d irijo el Laboratorio de
Cambio Climático y Conservación de Recursos naturales
de la Facultad de Ciencias Biológicas, perteneciente a la
UniversidadJuárez del Estado de Durango. Mi programa
de investigación integra conocimientos y metodologías
de diversos campos científicos para comprender los
procesos evolutivos que dieron lugar a los patrones de
biodiversidad actual, como la biodiversidad responde a
los cambios globales y como esta puede ser conservada.
Así mismo, el cambio climático, la alteración del hábitat
y las invasiones biológicas son temas particularmente
importantes en mi línea de investigación. Es miembro
del Sistema Nacional de Investigadores Nivel l.
biologo.jlbl@gmail.com

LARRY DAVID W! LSON is a herpetologist with lengthy
experience in Mesoamerica. He was born in Taylorville,
l ll inois, United States, and received his university
education at Millikin University in Decatur, ll linois,
the University of lllinois at Champaign-Urbana (B.S.
degree), and at Louisiana State University in Baton
Rouge (M.S. and Ph.D. degrees). He has authored or
co-authored more than 430 peer-reviewed papers
and books on herpetology. Larry is the senior editor
of Conservation of Mesoamerican Amphibians and
Reptiles and the co-author of eight of its chapters. His
other books include The Snakes of Honduras, Middle
American Herpetology, The Amphibians of Honduras,
Amphibians &amp; Reptiles of the Bay lslands and Cayos
Cochinos, Honduras, The Amphibians and Reptiles of
the Honduran Mosquitia, and Guide to the Amphibians
&amp; Reptiles of Cusuco National Park, Honduras. To date,
he has authored or co-authored the descriptions of 74
currently recogn ized herpetofaunal species, and seven
Facultad de Ciencias Biológicas I UANL

�species have been named in his honor, including the
anuran Craugastor lauraster, the lizard Norops wilsoni,
and the snakes Oxybelis wilsoni, Myriopholis wilsoni,
and Cerrophidion w ilsoni. Currently, Larry is Co-chair
of the Taxonomic Board for the journal Mesoamerican
Herpetology
LYDLA ALLISON FUCSKOis an amphibian conservationist
and environmental activist .. She is also a gifted
photographer who has taken countless p ictures
of amphibians, including photo galleries of mostly
southeastern Austral ian frogs. Dr. Fucsko has
postgraduate degrees in computer education and in
vocational education and training from The University of
Melbourne, Parkville, Melbourne, Australia. Additionally,
Lyd ia holds a Master's Degree in Counseling from
Monash University, Clayton, Melbourne, Australia. She
received her Ph.D. in environmental education, which
promoted habitat conservation, species perpetuation,
and global sustainable management from Swinburne
University of Technology, Hawthorn, Melbourne,
Australia. Dr. Fucsko, in addition, is an educational
consultant. The species Tantilla lydia has been named
recently in her honor.
LIZZETH A. TORRES- H Ef{NÁNDEZ. Es pasante de
Licenciatura en Biología en la Universidad Autónoma
del Estado de Hidalgo. Está interesada en el campo
de la ecología, diversidad y conservación de anfibios y
reptiles de México, así como en el estudio de los efectos
del cambio climático en la distribución de estos grupos
biológicos. Ha realizado aportes sobre la diversidad y
conservación de anfibios y reptiles de México.
lizzeth.torres97@gmail.com
MARÍA ANA TOVAR- HERNÁNDEZ es bióloga egresada
de la UNAM (2000), Maestra en Ciencias en Manejo de
Recursos Naturales y Desarrollo Regional y Doctora
en Ecología y Desarrollo Sustentable por ECOSUR
(2003 y 2006). Realizó dos posdoctorados (ECOSUR
2007, DGAPA-UNAM 2008-201 O). Es miembro del
Sistema Nacional de Investigadores desde 2009 (nivel
11) e Investigadora Honorífica de Sinaloa desde 2012.
Se ha especializado en biología, ecología y sistemática
(morfológica y molecu lar) de po liquetos y otros
invertebrados marinos exóticos invasores en marinas
y puertos de México; así como en la elaboración de
análisis de riesgo y planes de detección temprana y
programas de monitoreo. Su producción académica
versa en la publicación de 52 artículos en revistas
ind izadas (como primera autora en 30 de el los),
3 artículos de divulgación, 2 artículos en revistas
no indizadas, 1 libro y 15 capítu los de libros. Ha
presentado trabajos en 27 congresos nacionales
y 21 internacionales. Ha establecido 49 especies
nuevas para la ciencia y dos nuevos géneros. En los
últimos cuatro últimos años se ha desempeñado en
la Facultad de Ciencias Biológicas de la Universidad
Autónoma de Nuevo León.
RACIEL CRUZ- EL!ZALDE. Es un herpetólogo mexicano
que recibió su grado de Licenciatura en Biología, y
los posgrados de Maestría y Doctorado en Ciencias
en Biodiversidad y Conservación de la Universidad
Vol. 4 No. 8, segundo semestre 2021

Autónoma del Estado de Hidalgo (UAEH). Realizó
una estancia posdoctoral en la Universidad Nacional
Autónoma de México, y actua lmente es Profesor
de Tiempo Completo de la Universidad Autónoma
de Querétaro. Raciel está interesado en la ecología,
evolución de la h istoria de vida, d iversidad y
conservación de anfibios y reptiles de México. Es autor
o coautor de cerca de 65 publicaciones, que incluyen
artícu los, notas, capítulos de libros y libros sobre
ecología, evolución de la historia de la vida, dimorfismo
del tamaño sexual, reproducción y conservación de
anfibios y reptiles. Ha d irigido tesis de licenciatura,
y miembro de comités de alumnos de posgrado. Su
investigación incluye la evolución de la historia de vida
de diversas especies de lagartijas del género Sceloporus,
temas de conservación en áreas naturales protegidas
y el análisis de rasgos ecológicos y morfológicos en la
composición de comunidades de anfibios y reptiles,
principalmente en el bosque mesófilo de montaña. Es
miembro del Sistema Nacional de Investigadores Nivel
l. Correo electrónico: cruzelizalde@gmail.com
SERGIO LUNA es biólogo por parte de la Facu ltad de
Ciencias Biológicas, U.A.N.L. y M. en C. en Acuicultura
por parte del Centro de Investigación Científica y de
Educación Superior de Ensenada, Baja California .
Actualmente es estud iante del Doctorado en
Conservación, Fauna Silvestre y Sustentabilidad, en
la Facultad de Ciencias Biológicas, U.A.N.L. Es coautor
de dos artículos de investigación, dos capítulos de
libro, una nota científica, ocho reportes técnicos y seis
presentaciones en congresos y cuenta con 58 citas a
sus trabajos. Su área de investigación incluye análisis
de riesgo y control de especies acuáticas invasoras y
fisiología y reproducción de peces.
SERGIO l. SALAZAR- VALLEJO investigador Titular C de
ECOSUR. Biólogo (1981 ), Maestro en Ciencias en Ecología
Marina (1985), Doctor en Biología (1998). Miembro
del Sistema Nacional de Investigadores desde 1985
(Investigador Nacional desde 1988, SNI 3901, nivel actual
111). Noventa y seis artículos en revistas JCR y 3 en revistas
non-JCR, 27 capítulos de libro. Tres libros publicados (1989.
Poliquetos de México; 1991 . Contaminación Marina;
2005. Poliquetos pelágicos del Caribe) y tres co-editados
(1991. Estudios Ecológicos Preliminares de la Zona Sur
de Quintana Roo; 1993. Biodiversidad Marina y Costera
de México, 2009. Poliquetos de América Tropical); 47
publicaciones de divulgación. Veinticuatro tesis dirigidas: 8
de doctorado (todos SNI), 8 de maestría y 8 de licenciatura.
Profesor de Licenciatura en ocho instituciones (Cursos:
Zoología de Invertebrados, Ecología Marina, Biogeografía,
Comunicación Científica, Taxonomía de Poliq uetos),
Profesor de Posgrado en seis instituciones (Cursos: Ecología
del Bentos, Comunicación Científica, Ecología Costera,
Sistemática Avanzada)y del Diplomado Reserva. Veintiocho
ponencias en congresos nacionales y 33 ponencias en
congresos internacionales. Treinta y seis distinciones
académicas. Arbitro de 31 revistas o series y miembro del
comité editorial de cuatro de ellas. Veintinueve estancias de
investigación en Museos e Instituciones de Estados Unidos,
Europa y Sudamérica. Areas de investigación: biodiversidad
costera, taxonomía de invertebrados marinos, política
ambiental y científica (evaluación académica).
S3

��</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </file>
  </fileContainer>
  <collection collectionId="407">
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="554004">
                <text>Biología y Sociedad</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="41">
            <name>Description</name>
            <description>An account of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="554005">
                <text>La revista Biología y Sociedad, nace en el 2018 que se mantiene activa y es una publicación de divulgación científica en formato electrónico de la Facultad de Ciencias Biológicas, Universidad Autónoma de Nuevo León. La filosofía de la revista es que los ciudadanos provistos de la mejor información posible tendrán la capacidad de tomar decisiones óptimas, con bases científicas, sobre diversas problemáticas. En consecuencia, los artículos publicados deberán estar escritos con claridad para un público amplio no especializado, por lo que se espera que los documentos remitidos para publicación estén acordes a la filosofía de esta publicación. Su frecuencia es semestral;  dirigida a transmitir conocimientos con la intención de lograr que permee dentro de la propia comunidad universitaria y fuera de ella. Publica trabajos de autores nacionales y extranjeros en español o inglés, basados sobre cualquier tema relacionado con las ciencias biológicas. La publicación de la revista cuenta con la participación de especialistas nacionales e internacionales como miembros del Comité Editorial.</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
  </collection>
  <itemType itemTypeId="1">
    <name>Text</name>
    <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
    <elementContainer>
      <element elementId="102">
        <name>Título Uniforme</name>
        <description/>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="554202">
            <text>Biología y Sociedad</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="97">
        <name>Año de publicación</name>
        <description>El año cuando se publico</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="554204">
            <text>2021</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="54">
        <name>Número</name>
        <description>Número de la revista</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="554205">
            <text>8</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="98">
        <name>Mes de publicación</name>
        <description>Mes cuando se publicó</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="554206">
            <text>Julio-Diciembre</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="101">
        <name>Día</name>
        <description>Día del mes de la publicación</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="554207">
            <text>1</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="100">
        <name>Periodicidad</name>
        <description>La periodicidad de la publicación (diaria, semanal, mensual, anual)</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="554208">
            <text>Semestral</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="52">
        <name>Volumen</name>
        <description>Volumen de la revista</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="584061">
            <text>4</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
    </elementContainer>
  </itemType>
  <elementSetContainer>
    <elementSet elementSetId="1">
      <name>Dublin Core</name>
      <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
      <elementContainer>
        <element elementId="50">
          <name>Title</name>
          <description>A name given to the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="554203">
              <text>Biología y Sociedad, 2021, Vol 4, No 8, Segundo Semestre</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="39">
          <name>Creator</name>
          <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="554209">
              <text>Guzmán Velazco, Antonio, Director</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="49">
          <name>Subject</name>
          <description>The topic of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="554210">
              <text>Ecología y sustentabilidad</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="554211">
              <text>Biología contemporánea</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="554212">
              <text>Investigación</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="554213">
              <text>Divulgación científica</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="554214">
              <text>Ciencias de la salud</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="554215">
              <text>Alimentos</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="41">
          <name>Description</name>
          <description>An account of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="554216">
              <text>La revista Biología y Sociedad, nace en el 2018 que se mantiene activa y es una publicación de divulgación científica en formato electrónico de la Facultad de Ciencias Biológicas, Universidad Autónoma de Nuevo León. La filosofía de la revista es que los ciudadanos provistos de la mejor información posible tendrán la capacidad de tomar decisiones óptimas, con bases científicas, sobre diversas problemáticas. En consecuencia, los artículos publicados deberán estar escritos con claridad para un público amplio no especializado, por lo que se espera que los documentos remitidos para publicación estén acordes a la filosofía de esta publicación. Su frecuencia es semestral;  dirigida a transmitir conocimientos con la intención de lograr que permee dentro de la propia comunidad universitaria y fuera de ella. Publica trabajos de autores nacionales y extranjeros en español o inglés, basados sobre cualquier tema relacionado con las ciencias biológicas. La publicación de la revista cuenta con la participación de especialistas nacionales e internacionales como miembros del Comité Editorial.</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="45">
          <name>Publisher</name>
          <description>An entity responsible for making the resource available</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="554217">
              <text>Universidad Autónoma de Nuevo León, Facultad de Ciencias Biológicas</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="37">
          <name>Contributor</name>
          <description>An entity responsible for making contributions to the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="554218">
              <text>León González, Jesús Ángel, de, Editor Responsable</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="554219">
              <text>García Garza, María Elena, Editor Técnico</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="40">
          <name>Date</name>
          <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="554220">
              <text>01/07/2021</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="51">
          <name>Type</name>
          <description>The nature or genre of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="554221">
              <text>Revista</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="42">
          <name>Format</name>
          <description>The file format, physical medium, or dimensions of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="554222">
              <text>text/pdf</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="43">
          <name>Identifier</name>
          <description>An unambiguous reference to the resource within a given context</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="554223">
              <text>2020101</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="48">
          <name>Source</name>
          <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="554224">
              <text>Fondo Universitario</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="44">
          <name>Language</name>
          <description>A language of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="554225">
              <text>spa/eng</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="46">
          <name>Relation</name>
          <description>A related resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="554226">
              <text>http://www.fcb.uanl.mx/bys/#</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="86">
          <name>Spatial Coverage</name>
          <description>Spatial characteristics of the resource.</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="554227">
              <text>San Nicolás de los Garza, N.L., México</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="68">
          <name>Access Rights</name>
          <description>Information about who can access the resource or an indication of its security status. Access Rights may include information regarding access or restrictions based on privacy, security, or other policies.</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="554228">
              <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="96">
          <name>Rights Holder</name>
          <description>A person or organization owning or managing rights over the resource.</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="554229">
              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
      </elementContainer>
    </elementSet>
  </elementSetContainer>
</item>
