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                  <text>ISSN: 2007-1167

Año 8, No.15

UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DE NUEVO LEÓN

Enero-Junio 2013

Número Especial Dedicado a la Memoria del

M. C. Guadalupe Gerónimo Cano y Cano

(1939-2013)

�®
Una publicación de la Universidad Autónoma de Nuevo León

Dr. Jesús Ancer Rodríguez
Rector
Ing. Rogelio G. Garza Rivera
Secretario General
Dr. Juan Manuel Alcocer González
Secretario Académico
Lic. Rogelio Villarreal Elizondo
Secretario de Extensión y Cultura
Dr. Celso José Garza Acuña
Director de Publicaciones
Cand. Dr. Antonio Guzmán Velasco
Director de la Facultad de Ciencias Biológicas
Dr. José Ignacio González Rojas
Subdirector Académico Fac. de C. Biológicas
Dr. Marco Antonio Alvarado Vázquez
Dr. Sergio M. Salcedo Martínez
Dr. Víctor R. Vargas López
Editores Responsables
PLANTA, Año 8, Nº 15, Enero-Junio 2013. Fecha de publicación:
15 de junio de 2013. Revista semestral, editada y publicada por
la Universidad Autónoma de Nuevo León, a través de la Facultad de Ciencias Biológicas. Domicilio de la publicación: Ave.
Pedro de Alba y Manuel Barragán, Cd. Universitaria, San Nicolás
de los Garza, Nuevo León, México, C.P. 66451. Teléfono: + 52
81 83294110 ext. 6456. Fax: + 52 81 83294110 ext. 6456.
Impresa por: Imprenta Universitaria, Cd. Universitaria, San
Nicolás de los Garza, Nuevo León, México, C.P. 66451. Fecha de
terminación de impresión: 15 de Junio de 2013, Tiraje: 500
ejemplares. Distribuido por: Universidad Autónoma de Nuevo
León, a través de la Facultad de Ciencias Biológicas. Domicilio
de la publicación: Ave. Pedro de Alba y Manuel Barragán, Cd.
Universitaria, San Nicolás de los Garza, Nuevo León, México,
C.P. 66451.
Número de reserva de derechos al uso exclusivo del título PLANTA otorgada por el Instituto Nacional del Derecho de Autor: 042010-030514061800-102, de fecha 5 de marzo de 2010.
Número de certificado de licitud de título y contenido: 14,926,
de fecha 25 de agosto de 2010, concedido ante la Comisión
Calificadora de Publicaciones y Revistas Ilustradas de la Secretaría de Gobernación. ISSN: 2007-1167. Registro de marca ante
el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial: En trámite.
Las opiniones y contenidos expresados en los artículos son responsabilidad exclusiva de los autores.
Prohibida su reproducción total o parcial, en cualquier forma o
medio, del contenido editorial de este número.
Impreso en México
Todos los derechos reservados
® Copyright 2013
planta.fcb@gmail.com

2

Cuando en octubre del 2012 los miembros del Departamento de Botánica decidimos nombrar nuestra 8ª Jornada de Actividades Botánicas en honor al Biólogo M.
en C. Guadalupe Gerónimo Cano y Cano, él estaba sufriendo algún tipo de trastorno entérico que le impidió
acompañarnos a lo largo de todo el evento, como habría querido. Se mostró profundamente agradecido y deseoso de participar a pesar de su condición, por lo que
amablemente accedió a recibirnos en su casa y compartir con nosotros su opinión personal respecto a la
carrera de biólogo y algunas vivencias personales acaecidas a lo largo de su formación y de su desempeño
profesional. Culminamos el año plasmando en el
número anterior de esta revista, una semblanza del
maestro Cano y esperando que en breve recuperase su
salud.
Jamás imaginamos que este trastorno al parecer insignificante, iría quitándole poco a poco el apetito y
restándole fuerzas, mucho menos que tendría un desenlace fatal.
La tarde del 18 de Febrero, su señora esposa tuvo la
amabilidad de pensar en nosotros y comunicarnos a
través de nuestro Jefe de Departamento, el Dr. Rahim
Foroughbakhch, la terrible noticia de su fallecimiento y
al compartirla él con nosotros no podíamos dar crédito
a lo que nuestros oídos escuchaban. El amigo, el compañero, el maestro... se había ido, aquél que siempre
estuvo dispuesto a revisar y darnos una crítica constructiva a nuestros escritos, a redactar algunas líneas
respecto a un tópico botánico o a darnos una cátedra
de biología... ya no estaba.
Al darnos cabal cuenta de su partida, el dolor por no
volverle a ver comenzó. Sin embargo, al acompañar a
la familia en el duelo, ellos nos compartieron su fortaleza y decidimos que la mejor forma de despedirnos
del maestro Cano sería rindiéndole un tributo póstumo
con un número especial de nuestra revista. Así, en este
número recopilamos parte de su producción científica,
así como escritos de despedida de algunos de sus compañeros y amigos.
Maestro Gerónimo, descanse en paz.

Los Editores
Planta Año 8 No. 15, Junio 2013

�M.C. Guadalupe Gerónimo Cano y Cano
Una mirada a la Vida de un Maestro de las Ciencias Biológicas

A

l conocer al maestro Cano inmediatamente su figura
hacía pensar en el quijote, por su tez blanca, cabello
entrecano y complexión delgada, que no correspondía para
nada con su fortaleza, la cual era patente por su caminar erguido y paso firme. Al tratarlo la sensación quijotesca se
acentuaba aún más, ya que inmediatamente reflexionaba uno
que de existir todavía los caballeros medievales, deberían
parecerse a él, tanto por su conducta para con las damas
como por la propiedad en su hablar, además de su trato amable, calidez al dirigirte la palabra y por su saber cuándo escuchar y cuándo aconsejar. Todo lo anterior tenía congruencia
con la forma de conducirse en la vida, ya que profesaba una
moralidad y ética inquebrantables y una vocación de servicio
ejemplar.
Este noble caballero nació en el seno de la familia formada por la Sra. María del Pilar Cano Rodríguez y el Sr.
Eulogio Cano Campos en Atongo de Abajo, Delegación del
Municipio de Cadereyta Jiménez, N. L., el 1 de Octubre de
1939. Sus estudios básicos los inició en la escuela primaria
“General Gerónimo Treviño”, en su natal Atongo de Abajo,
Delegación de Cadereyta, N.L., y debido a que su familia
tuvo que migrar en pos del trabajo, los continuó en la Esc.
“18 de Marzo”, de Valle Hermoso, Tamaulipas. Terminándolos en 1954. En esta misma ciudad cursó la secundaria en la
Escuela “Ing. Eduardo Chávez” la cual concluyó en 1957.
Desde entonces tuvo que trabajar y estudiar, sin embargo,
esto no lo detuvo después de regresar a Monterrey, para ingresar al bachillerato en la Preparatoria No. 3 (nocturna) de
la UANL ubicada en Colegio Civil. Su avidez por el conocimiento le llevó a inscribirse en 1961 en la carrera de Biólogo
en la Facultad de Ciencias Biológicas de la misma universidad, donde obtuvo su título en 1965.
Al estar recabando información para su tesis le ofrecieron un puesto docente en el Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey en el Depto. de Botánica, donde después de aceptar cumplió 35 años desempeñando esta
labor, interrumpiéndola sólo 2 años para estudiar una Maestría en Ciencias con especialidad en Botánica Agrícola en el
Colegio de Posgraduados de Chapingo en el Estado de México, la cual terminó en 1974. Para complementar su formación siguió tomando Cursos de Posgrado en Etnobotánica
(UNAM, 1968), Microtecnia y Fotomicrografía (Chapingo,
1970), Fisiología Vegetal Avanzada (ITESM, 1970), Biología
de Pteridofitas (ENCB-IPN, 1972), Plant Ecology (U. Virginia,
1975) y Talleres de Pedagogía Universitaria y Diseño Curricular (Chapingo e ITESM en diferentes años) a lo largo de su

Planta Año 8 No. 15, Junio 2013

Propuesta de escudo para la Facultad de Ciencias Biológicas, UANL
presentada a concurso por el entonces estudiante Gerónimo Cano.
carrera.
Como profesor de tiempo completo en el ITESM impartió los
cursos de Botánica, Ecología, Anatomía de Plantas Cultivadas (Programa de Graduados), Biología Básica, Agrostología y Ecología y Desarrollo Sostenible en los departamentos
de Parasitología y Botánica, Biología y Recursos Naturales
en la carrera de Ing. Agrónomo y el Programa de Graduados
en Agricultura.
El profesor emérito e investigador del ITESM Campus
Monterrey, realizó decenas de investigaciones en las áreas
de Ecología, Biología y Botánica aplicada. En su faceta de
escritor, fue traductor, autor y co-autor de libros y numerosos
artículos de divulgación. Participó en la organización de congresos y biologías de campo. Colaboró con el ITESM, Gobierno del Estado y la iniciativa privada en la estructuración
de planes de carrera, elaboración de reglamentos y progra-

3

�mas de manejo de la vegetación metropolitana y silvestre. En
su labor de divulgación del conocimiento, participó como ponente en numerosos congresos, también contribuyó con la
formación de tesistas en la Facultad de Biología de la UANL
y de estudiantes del ITESM Campus Querétaro, en donde
impartió varias conferencias sobre investigación en Botánica
agrícola.

INVESTIGACIÓN
Asesor y co-asesor de 20 tesis profesionales, maestría y doctorado de estudiantes del ITESM y de la U.A.N.L.
Reportes técnicos

 Gramíneas de la Sierra de la Paila, Coah. México
(Taxonomía y Ecología).Rev. Soc. Nuev. Hist. Nat. I: 59106.1967.
 Las plantas y el tiempo. Biología México. II: 41-47-1971.
 Flora apícola de Nuevo León. Agronomía. Núm. 153.
ITESM, Monterrey. 1973.
 Posibilidades agronómicas de la jicamilla. Agronomía. Núm.
182. ITESM Monterrey.
 Un proyecto de forestación del camellón central de la carretera Monterrey- Allende y áreas adyacentes. Agronomía,
Núm. 182. ITESM, Monterrey.
 Problemas ecológico-forestales de Nuevo León y áreas
adyacentes. Agronomía. Núm. 167. ITESM Monterrey.
 Impactos ambientales causados por la deforestación en el
Estado de Puebla. Memoria de tiraje restringido para la
S.A.R.H. 1980.
 Varios reportes en Informe Bianual de Investigación
D.C.A.M., ITESM, Campus Monterrey.
 Co-autor (con Dr. Xorge A. Domínguez) en varios artículos
de investigación en fitoquímica (como identificador y recolector de material botánico).
 Prospección ecológico-botánica sobre acacia, cañagria y
cascalote (tiraje restringido para Asociación Nacional de
Curtidores, A.C.). 1984.
AUTOR DE MANUALES, LIBROS Y ENSAYOS

 Manual de Laboratorio de Ecología. Impresos ITESM. 1980.
 Ciencias Naturales III Enseñanza media básica. Editorial
Limusa. 1989.

 Biología I. Enseñanza Media Básica. Editorial Limusa.
1993.

 Biología II. Enseñanza Media Básica. Editorial Limusa.
1993.

 Biología III. Enseñanza Media Básica. Ed. Limusa.1978.

4

Inserto en Diario local que narra la obtención del título de Biólogo
por parte de Gerónimo Cano y Cano.

Planta Año 8 No. 15, Junio 2013

� Cuadernos de Trabajo para Ciencias Naturales y Biología.
Enseñanza Media Básica. Editorial Limusa. Varios años.

 Temas Selectos de Biología. Adendum para el libro Biología
de Claude A. Ville. Editorial Interamericana. 1987.

 Taxonomía de Plantas Superiores. Editorial Trillas. 1994.
 Ciencia Ambiental y Desarrollo Sostenible. International
Thomson Eds. 1997.

 Vida, Ambiente y Desarrollo en el Siglo XXI. Grupo Editorial
Iberoamérica. 2000.

 Flora Representativa de Chipinque. Árboles y Arbustos.
Consejo Consultivo Estatal para la Preservación y Fomento
de la Flora y Fauna Silvestre de Nuevo León. 1995.

 Flora Representativa de Chipinque. Flores y Helechos.
Consejo Consultivo Estatal para la Preservación y Fomento
de la Flora y Fauna Silvestre de Nuevo León. 1996.

 Vegetación y Flora de Nuevo León. Una guía BotánicaEcológica. CEMEX.1996.

 El Parque Natural “La Estanzuela”, Cultura al Bosque, Conservación y Uso Racional del Agua. Const. Est. F. y F. de
Nuevo León, Pronatura, UANL, ITESM. 2000.

Alumnos de la carrera de Biólogo en el patio del edificio de Matamoros, entonces sede de la Fac. de Ciencias Biológicas. De izq. a der.:
Gerónimo Cano y Cano, Absalón Lara Vargas, L. López Aldape, José
Francisco Longoria Treviño y Alejandro Asef Martínez.

 Tres ensayos introductorios: De la Armonía del Cosmos, De
los Ecosistemas, Del Neoambientalismo. Para el libro
“Ecodiversidad en Nuevo León-Acciones que Trascienden”.
Gobierno del Estado de Nuevo León. Roxana Leal (ed).
1993.

 Contaminación Atmosférica. Consecuencias e Implicaciones. Boletín de la Asociación de Profesores ITESM. Septiembre 1996.

 Contribución con información de la botánica mexicana para
el libro editado por la National Academy of Sciences de Estados Unidos de América: “Underexploited plants with promising economic value”. 1975.

ENSAYOS Y ARTÍCULOS DE DIVULGACIÓN ECOLÓGICA

 Un problema de México: La conservación de sus recursos
naturales. Periódico Panorama. Tecnológico de Monterrey.
Octubre, 1976.
 Ecología ¿Para qué? Periódico Panorama. Tecnológico de
Monterrey. Agosto, 1976
 A propósito de Heráldica Vegetal. Árboles exóticos y Flores
plebeyas. Periódico El Diario de Monterrey, Mayo 1 1977.
 Horticultura, Domesticación de Plantas. Revista Xóchitl
(publicación de la Federación Nacional de Asociaciones y
Clubes de Jardinería, A.C. Octubre- Noviembre, 1992.
 Plantas-Agricultura. En: Memorias del curso. La Tierra Viviente (The Living Earth), Sección Tierra y Temas Relacionados. Marzo, 2000.

Planta Año 8 No. 15, Junio 2013

CONSULTORÍA EN ECOLOGÍA Y ÁREAS AFINES

 Determinación taxonómica de plantas acuáticas del proyecto para el control de malezas acuáticas en el estanque de
enfriamiento de la planta termoeléctrica “Presidente José
López Portillo”, municipio de Nava, Coah. (El proyecto estuvo a cargo del Ing. Conrado Rodríguez). Junio de 1983.
 Caracterización de lesiones por aerocontaminantes a la
flora silvestre y cultivada de los alrededores de la planta
procesadora química Flour, de Matamoros, Tamps. (La investigación fue co-dirigida por el Prof. Manuel Rojas Garcidueñas, experto en herbicidas). 1976.
 Asesoría en caracterización (diagnóstico) y corrección de
impactos de naturaleza forestal a Promotora del Chipinque,
S.A. El proyecto, que incluyo la iniciación de un vivero de
especies arbóreas nativas del lugar, fue coordinado por el
Dr. Dieter Enkerlin.
 Impactos ambientales causados por la deforestación en el
Estado de Puebla. Estudio de campo, herbario y gabinete
para la Secretaría de Agricultura y Recursos Hidráulicos
(SARH) 1980. El proyecto fue dirigido por el Ing. Rodolfo
Treviño y el Dr. Carlos Mijares.
 Diagnóstico, recomendaciones fitosanitarias y de trasplante
del arbolado del Centro Cultural Alfa, Garza García, N.L. La
consultoría fue co-dirigida por el Ing. Luis Garza Blanc.
1980.
 Establecimiento de plantaciones piloto de cascalote
(Caesalpinia coriaria), especie arbórea productora de taninos curtientes. Una plantación se ubicó en León, Gto.; la
otra, en el Campo Agrícola Experimental del Tecnológico de
5

�Monterrey, Apodaca, N.L. Ambas poblaciones arbóreas
fueron financiadas por la Asociación Nacional de Curtidores, A.C., León, Gto. 1984-1985.

 Asesoría a Malabar Productos Naturales. 1998.
SERVICIO A LA COMUNIDAD
 Diagnostico ecológico preliminar del cuerpo de agua de la
Presa La Boca (Rodrigo Gómez), Santiago, N.L. para los
servicios de Agua y Drenaje de Monterrey. 1977. En este
estudio participamos: Dr. Salvador Contreras (Ictiología),
Biól. Manuel Rojas Garcidueñas (control de malezas), Dr.
César Morales (Ingeniería Civil) y Biól. Gerónimo Cano
(plantas acuáticas).
 Propuesta de un proyecto al Municipio de Garza García,
N.L., para construir un vivero forestal, con vistas a producir,
en el corto plazo (2-3 años), alrededor de 20,000 arbolitos
de especies idóneas para el clima de la región.
 Contribución a la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (a su titular, el Sr. Romárico Arroyo Marroquín) con una
estrategia para incentivar la producción en tierras de temporal y marginales. Dicha estrategia forma parte del ensayo
Agricultura arbustiva: Una opción de Desarrollo Sostenible
para nuestras áreas rurales” El documento fue preparado
por el Dr. Gabino de Alba y Biol. Gerónimo Cano.
 Presentación al Sr. D. Bernardo Elosúa, de un proyecto
para construir y administrar un jardín botánico. El proyecto
se elaboró conjuntamente con el Arq. Fernando Rubio.
 Presentación a las autoridades del Parque Fundidora del
proyecto Jardín Agronómico-Arboretum.
 Contribución a la Exhibición Anual de Diseño de la Federación de Clubes de Jardinería, mediante preparación y montaje de especímenes de nuestra flora silvestre regional. Cintermex. 1990. En este esfuerzo se recibió la colaboración
técnica de la Dra. Rosa Elia Hernández.
 Siembra de especies arbóreas regionales: jaboncillo, nogal,
pino, anacua, en Universidad Mexicana del Noreste, Campus Colonia Caracol. 1977.
 Exhibición de material herborizado de especies forrajeras
en el stand del ITESM de las Exposiciones de la Unión Ganadera de Nuevo León. Varios años.
 Asesoría al Congreso del Estado (a través de la diputada
Cobis Niembro de Lobo) mediante información ecológica
relevante al Proyecto de Ley del Equilibrio Ecológico y Protección al Ambiente del Estado de Nuevo León.
 Asesoría técnica y co-dirección de a los alumnos avanzados de Agronomía que coordinaron los cursos de la Escuela de Jardinería para jardineros empíricos de los municipios
de Monterrey, Garza García y San Nicolás de los Garza,
N.L.
 Rehabilitación ecológica y de instalaciones del parque de la
Colonia Estadio, mediante gestoría ante el Lic. Alejandro
Chapa, Srio. del Ayuntamiento presidido por el Lic. Sócra6

Entrega del Premio ROMULO GARZA al M.C. Gerónimo Cano y Cano
por parte del Rector del ITESM Rafael Rangel Sostmann.
tes Rizzo y ante el Sr. Juan Lozano, Director del área deportiva de Monterrey. Esta gestoría incluyó acciones legales para rescatar dicho espacio ecológico de un club adventicio que intentaba adueñarse y usufructuar ese patrimonio
ajeno.

 Participación como jurado en el Premio Estatal de la Juventud, otorgado por el Gobierno del Estado de Nuevo León.
Área: Protección al ambiente.
 Dictado de conferencias y coordinación de talleres sobre
didáctica de la Biología y Ecología a profesores de enseñanza media básica (secundaria) en las ciudades: Guadalajara, Jal., Hermosillo, Son., Cd. de México, Monterrey, N. L.,
Puebla, Puebla, Sabinas, Saltillo y Torreón, Coahuila, Cd.
Valles, y San Luis Potosí, S.L.P. Conferencias dictadas:


La Biología Moderna, un Reto al Docente



Genética Clásica y Genética Moderna



Tipos de Vegetación Natural de México



Caracterización de los Sistemas Vivientes



Desarrollo sin Adjetivos



Ecología para Niños

 Conferencias sobre Flora Silvestre y Ornamental en los
congresos de la Federación de Clubes de Jardinería (varios
años). Conferencia: Ecología Natural y Ecología Humana.
Semejanzas y diferencias. Reflexiones. Presentada en el IV
Congreso Nacional de la Federación Nacional de Clubes de
Jardinería. 2000.
 Contribución al Municipio de Monterrey (a través de Monterrey Verde) con un diagnostico del estatus (condiciones
botánico-ecológicas) de parques y jardines, así como las
recomendaciones correspondientes.
 Conferencias-talleres sobre flora apícola a los apicultores
de la región citrícola de Nuevo León y Tamaulipas (varios
años)
 Constitución de un fondo de apoyo a programas de conservación de recursos bióticos, mediante el 4% del monto de
Planta Año 8 No. 15, Junio 2013

�regalías generadas por las ventas de Ciencia Ambiental y
Desarrollo Sostenible, y de Vida, Ambiente y Desarrollo en
el Siglo XXI. Este fondo fue iniciativa del Dr. Ernesto Enkerlin Hoeflich.

 Cano. G. Guía de Estudio para Ecología- Bioética. Preparatoria. ITESM.

 Rotulación científica de los árboles del vivero El Centenario
del Municipio de Garza, García, N.L.

 Cano, G. Capacidad de carga y transición demográfica.

 Cano, G. Biorregionalismo y globalización.

 Publicación, en periódicos de Monterrey, de varios artículos de divulgación sobre ecología y conservación de naturales.

 Cano, G. El botánico profesional ante el reto de la explotación-preservación de los recursos renovables.
Conferencia a los alumnos de la Dra. Hilda Gámez.
Facultad de Ciencias Biológicas. UANL.

 Asesoría ecológico-agronómica al anteproyecto Ciudad de
la Senectud, estructurado y promovido por el Lic. Fernando
Ancira, delgado del INSEN durante varios años.

 De Alba, G. y G. Cano. Agricultura arbustiva: Una estrategia para incentivar la productividad en tierras de
temporal y marginales.

 Asesoría técnico-científica al Centro de Investigación y Tecnología de Cactus, A.C. de San Luis Potosí. Objetivo del
centro: Establecimiento de un cactario de setenta especies
nativas de México.

 De Alba, G y G. Cano. El impacto de la humanidad sobre el ecosistema. Nuestra especie en expansión frente a un mundo finito y desestabilizado.

 Asesoría técnica al programa “Monterrey Verde” del Municipio de Monterrey.

 De Alba, G y G. Cano. Capacidad de carga de la población humana. Concepto, cálculo y reflexiones.

 Conferencia Flora Silvestre Regional, dictada al Club Observadores de Mariposas. Centro Cultural Alfa. 1997.

 De Alba, G. y G. Cano. La sexualidad de la especie
humana: Perspectiva etológico-ecológica. Implicaciones biológicas y sociales.

 Ponente en un Cursillo sobre Protección de Recursos Naturales a empleados de la SEDUE (Secretaría de Desarrollo
Urbano y Ecología), Saltillo, Coah. 1985.

 Zertuche, M., G. Cano y J. Gaytán. The Reform of
Higher Agricultural Institutions. ITESM (Documento
preparado durante 2003 para UNESCO). Paris.

 Conferencia a la Asociación de Laguneros por el Agua, sobre recursos de zonas áridas y desarrollo sostenible. Torreón, Coah, 1998.
 Conferencia Desarrollo Sostenible y Problemas BiológicoEcológicos, a estudiantes de la Universidad Tecnológica
Gra. Mariano Escobedo. Escobedo, N.L. 2002.
 Participación en el Seminario Orígenes, características y
manejo de las zonas áridas, con la ponencia: Zonas áridas
de México: Su flora silvestre y recursos asociados. Un enfoque ecológico; Saltillo, Coah. y Monterrey, N.L. 2002. Este
evento fue organizado por el Dr. Hugo Velasco Molina.
 Ponente en un taller organizado por el INIA (Instituto Nacional de Investigaciones Agrícolas) sobre estrategias para
aumentar la producción en áreas marginales. Matamoros,
Coah. 1982.
 Participación en el comité para implementar en Nuevo León
el programa “Ciencia y Tecnología para Niños”. Este programa fue desarrollado por la Academia Mexicana de Ciencias.
 Participante en el curso La Tierra Viviente (The Living
Earth) organizado por el Colegio de Estudios del Medio Ambiente y Consejo Mexicano de Jueces en Horticultura y Diseño. Conferencia impartida: Las Plantas en la Agricultura.
Resumen (anexo) Marzo de 2000.
ENSAYOS Y TEXTOS
 Cano, G. Piratería mediante patentes. El caso del
“neem”.
Planta Año 8 No. 15, Junio 2013

PREMIOS Y RECONOCIMIENTOS
 Charola de plata. Sociedad de Alumnos de Agronomía
del ITESM-Campus Monterrey. 1982.
 Premio Científico Rómulo Garza para profesores investigadores del Tec de Monterrey. 1989.
 Premio Científico Rómulo Garza. 1992.
 Premio Rómulo Garza por Publicación de Libros. 1996.
 Premio a la labor docente y de investigación. ITESM
1989.
 Diploma al Mérito Educativo. ITESM. 1986.
 Premio Campus Monterrey al Desarrollo de Proyectos
de Rediseño de Cursos, ITESM. 2001.
 Mención Honorífica del Premio Campus Monterrey al
Desarrollo de Proyectos de Rediseño de cursos.
ITESM. 2001, por el proyecto de Mejor Rediseño
Didáctico.
 Reconocimiento del Gobierno del Estado de Nuevo
León, Secretaría de Educación y Cultura por Expositor
en los Cursos de Verano para Profesores. 1990.
Siempre con el apoyo de su esposa, Martha Gaona
García, y de sus tres hijos, pudo combinar sus dos pasiones en la vida: la investigación y la docencia.

7

�Muestra de Textos del
Maestro Gerónimo Cano y Cano
A continuación presentamos una selección de cuatro textos breves del M.C. Guadalupe Gerónimo Cano y Cano. En
ellos se pone de manifiesto la claridad de su pensamiento, su actitud reflexiva y preocupada por los problemas biológico
ambientales y su fino estilo de redacción y comunicación escrita. Disfrutémoslos.

ECOLOGÍA Y DESARROLLO
Gerónimo Cano, Agosto del 2007
El mercado tiene una relación muy estrecha con el medio ambiente. La contaminación no
solo infesta al aire, a los ríos y a los bosques sino a las almas. Una sociedad poseída por el
frenesí de producir más para consumir más tiende a convertir las ideas, los sentimientos, el
arte, el amor, la amistad y las personas mismas en objetos de consumo… Ninguna sociedad había producido tantos desechos como la nuestra. Desechos materiales y morales.
Octavio Paz
Estocolmo, Suecia
8 de diciembre de 1990

L

a ecología, conceptuada como interrelación de seres vivos,
como actividad recíproca entre el mundo biótico y la naturaleza inerte (es decir entre los organismos vivos y su entrono
físico) es muy antigua. Por el contrario, la ecología como ciencia, como método de investigación de fenómenos bióticoambientales es muy reciente; la ecología como bandera política
también lo es, pero este es un tema ajeno al objetivo del presente ensayo.
La ciencia ecológica, no obstante su juventud significa
una perspectiva aleccionadora respecto a la problemática que
enfrentan el mundo natural y el mundo social contemporáneos,
es decir, nos ha enseñado y nos está enseñando fórmulas y estrategias que coadyuvan a la perdurabilidad y sostenibilidad de
los recursos naturales, particularmente de los sistemas ecológicos: selvas y bosques, sabanas y praderas, etc.
He aquí algunas de estas fórmulas que le han garantizado a la naturaleza viva trascender en el curso de vastísimos períodos de tiempo: conservación, reciclaje, uso de recursos renovables, restauración, control de las poblaciones y adaptabilidad.

 Recursos renovables. Aire, agua, plantas y animales se





 Conservación. Es la naturaleza los organismos, están



8

diseñados para utilizar con eficacia solamente los recursos que necesitan. Esto tiene mucho con ver con austeridad y escasa generación de residuos.
Reciclaje. Dado que el planeta Tierra es un sistema cerrado (con excepción de incidencia de luz) todo se tiene
que reutilizar una y otra vez generación tras generación: el hierro que forma parte de nuestra hemoglobina
pudo haber circulado en la sangre de los neandertales o
inclusive en el cuerpo de reptiles o aves del remoto
pasado. Sin el reciclaje, cualquier sistema ecológico cae
en crisis o en el colapso definitivo.



regeneran constantemente vía procesos biológicos o
geológicos. Nuestro propio cuerpo v. gt. es un generador de agua puesto que esta resulta de la combustión
(oxidación) de los alimentos.
Restauración. Los ecosistemas, aún los más frágiles, se
purifican, cicatrizan, curan o renuevan a sí mismos. La
lava que se derrama y destruye una ladera arbolada se
convierte en suelo que vuelve a colonizarse con otro
arbolado. Asimismo el agua que se infiltra y “ensucia”
en el subsuelo llega limpia a los mantos acuíferos subterráneos.
Control de la población. Todo ecosistema tiene una
limitada capacidad de carga, es decir un número máximo de individuos que pueden vivir y reproducirse indefinidamente. Siempre hay un equilibrio entre la oferta
(producción de alimentos) y demanda (consumo). Esto
impone a cada especie un necesario balance entre natalidad y mortalidad, lo cual garantiza la continuidad de
todas las comunidades (todas las poblaciones) a través
del tiempo.
Adaptabilidad. La naturaleza es elitista y muy rigurosa.
Mediante un proceso de selección y mejoramiento continuo rediseña y readapta sus especies de plantas y animales. Los defectuosos o discapacitados no tienen
oportunidad de llegar a la madurez sexual y dejar descendencia.

ESTRUCTURA Y FUNCIÓN DEL ECOSISTEMA
Producción, consumo y reciclaje son procesos comunes a
un bosque, matorral o arrecife coralino. El paralelismo con los
sistemas socioculturales es evidente: la oferta (producción) y
Planta Año 8 No. 15, Junio 2013

�demanda (consumo) son parte de la fórmula que confiere vitalidad y permanencia a la aldea, la ciudad o el estado.
La producción del ecosistema es la fotosíntesis, función
exclusiva de las plantas verdes. Gracias a sus cloroplastos
(especie de Prometeos microscópicos) la planta puede no solo
adueñarse de las partículas más veloces del universo (fotones)
sino además convertir su energía luminosa en energía eléctrica
y energía química (en forma de alimento). La hazaña de estos
minúsculos transductores energéticos incluye la disociación de
la molécula, de la cual extraen el hidrógeno para añadírselo a
ese veneno que es el CO2 y convertirlo en azúcar. Por si esto no
bastara, el oxígeno resultante nos lo obsequian por toneladas
para enriquecer la atmósfera e impulsar el metabolismo de todo (o casi todos) los seres vivos.
Las plantas, por lo tanto, constituyen un verdadero
“sector primario” de la economía natural.
Este peculiar proceso de producción es uno de los inventos más antiguos que aún no hemos podido imitar, aunque sí
usufructuar y eficientar mediante un invento que si es nuestro:
la agricultura, es decir la producción de nuestro propio alimento
en condiciones semi-naturales consistentes en eliminar competencia y monocultivar una especie en densidades fuera de lo
común.
INEFICIENCIA…. PERO PROVISIÓN PARA TODOS
En la naturaleza, la fotosíntesis es un mecanismo de conversión energética tan ineficiente que apenas llega al 1.5-2.0%
(Muy por debajo de los aparatos y máquinas inventadas por los
ingenieros), sin embargo, los productos elaborados alcanzan
para alimentar a todas las especies que habitan en cualquier
comunidad de productores-consumidores ¿Cómo es posible
que con una eficiencia de conversión tan baja los productores
pueden nutrirse a sí mismos y además nutrir a los herbívoros,
carroñeros y los demás consumidores?
La pregunta tiene una respuesta amplia o varias respuestas. En primer lugar, la biomasa de los productores es mucho
mayor que la de los consumidores primarios (herbívoros), excepto cuando éstos alcanzan niveles muy altos de densidad, en
cuyo caso, como en el Serengueti, las poblaciones de cebras,
antílopes y ñues tienen que emigrar periódicamente. Por otra
parte, existen consumidores nada remilgosos respecto a la dieta. Los hay que consumen madera (termitas, hongos, perforadores de madera y la corteza como ciertas larvas de escarabajos), otros son voraces come-hojas (orugas, monos, iguanas);
otros son un poco más exigentes (leopardos, leones). En fin,
detritívoros, saprófagos y coprófagos no son precisamente
gourmets, y los omnívoros tampoco saben de melindres o de
exigencias anormales.
Un hecho importante es oportuno consignar. Si bien la
naturaleza es, según quedó dicho, ineficiente para producir
“riqueza” (alimento), es por el contrario eficientísima para distribuirla: La energía alimenticia de todo el sistema se eroga a
prorrata, es decir, proporcionalmente al nivel que cada población ocupa en la cadena alimenticia; la eficiencia de transformación de alimento en otro tipo de alimento suele ser, en promePlanta Año 8 No. 15, Junio 2013

dio, del 10% en cada nivel o eslabón de una cadena alimenticia.
Así, una biomasa de forraje de p.ej. 1000 kilogramos se trasmuta en 100 kilos de cuerpo de herbívoros; a su vez estas 100 unidades de peso acaban convertidas en 10 kilos en forma de biomasa de carnívoros.
Expresado de otra manera: construir el cuerpo de un
carnívoro de 50 kg implica un gasto de forraje de 5 toneladas.
¿Qué le ocurre al 90% de alimento en esta secuencia de transformación? La mayor parte se disipa en calor (se trata de un
impuesto que la segunda ley de la termodinámica le impone a
la maquinaria metabólica; por tanto la frase bíblica “toda la
carne es hierba” es una gran verdad pero hay que completarla
“y calor”). Otra pequeña parte de la energía alimenticia se desaprovecha, se trata de los desechos digestivos: corcho, lignina,
celulosa, ceras.
En consecuencia, en la naturaleza todos los organismos,
en lo individual, pagan impuestos, incluso aunque no acaben en
el estomago de los depredadores puesto que al morir, su energía alimenticia contribuye al mantenimiento y reproducción de
los microorganismos de la corrupción o putrefacción los cuales
transforman los cadáveres o sus detritos en minerales, CO2 y
agua que son precisamente los ingredientes que necesita la
planta para construir su cuerpo mediante la fotosíntesis y su
anabolismo.
Otra forma de tributación es la que se cubre no a nivel
de individuo sino de especie, es decir de entidad grupal. Como
sabemos casi todas las especies son extraordinariamente prolíficas, sin embargo, sus poblaciones se mantienen numéricamente estables generación tras generación: la razón de este
fenómeno es que la natalidad es contrarrestada por la mortalidad: De cada 800 o 1000 huevos que las tortugas marinas sepultan en la playa quizá solo una o dos de las tortuguitas resultantes se conviertan en individuos adultos; de las 8 mil o 10 mil
bellotas que produce un encino en cada temporada de fructificación, tal vez ninguna logre germinar y convertirse en árbol
adulto. En estos ejemplos, las crías recién nacidas y los numerosos frutos se malogran y se “sacrifican” pues de esta manera
sus padres restituyen al ecosistema la energía que sustrajeron
de él. Así funciona la economía de la naturaleza; cada individuo
es una ofrenda de vida para los demás. Es esta peculiar transacción lo que garantiza al reino vivo un balance saludable en su
contabilidad. La conocida frase “pagar tributo a la madre tierra”
no es metáfora ni recurso retórico: es un imperativo ecológico.
La madre naturaleza nunca condona ni transige, no es una
acreedora altruista y generosa, recupera de sus hijos que fallecen y se reproducen todo el capital mineral que les prestó para
mantenerlos con vida. Tal es la razón, de que la naturaleza viva
se baste a sí misma a diferencia de la naturaleza humana y la
civilización que se sostienen a base de enormes subsidios de
materia y energía.
En resumen, la fórmula que garantiza la sostenibilidad de
cualquier ecosistema depende de su propio sector primario,
depende asimismo de un delicado balance entre producción y
consumo, así como de un eficiente reciclaje.

9

�El hombre pre-agricultor, fiel obediente de las leyes del mundo natural
Los homínidos primitivos estuvieron integrados a la naturaleza. Carentes de tecnología formaban parte de las cadenas
y tramas alimenticias; durante miles de años ellos mismos fueron alimento para gatos, los grandes felinos del Paleolítico; intemperie, enfermedad y hambre – es decir, inseguridad- eran
sus acompañantes permanentes. La naturaleza era implacable:
eliminó al australopiteco, el Homo habilis, el H. erectus, el H.
neanderthalensis y 10-12 especies homínidas más.
Solamente los hombres de Cro-Magnon le hicieron frente con éxito, si bien durante milenios los enfrentamientos acababan en empates, treguas o “armisticios”. Así transcurrió la
prehistoria, entre infortunios y calamidades. El tejido social se
limitaba al clan, la horda, bandas itinerantes y tribus. No existía
la división del trabajo, todos los recursos se compartían, nadie
era propietario de nada; tal era la verdadera sociedad igualitaria; una igualietariedad impuesta por la naturaleza, donde nadie
es vasallo ni señor de nadie.
LA NATURALEZA EN RETIRADA. REVOLUCIÓN DEL NEOLÍTICO Y
REVOLUCIÓN INDUSTRIAL
Consecuencias sociales: del Igualitarismo a la Cleptocracia.
Impacto sobre el ambiente
Aquel estilo de vivir y sobrevivir cambio radicalmente en
los albores del Neolítico, hace entre 8 mil y 10 mil años. En esa
época, en el área conocida como Creciente Fértil (una media
luna geográfica que se extiende desde Mesopotamia hacia el
norte hasta Turquía y de ahí hasta Jordania) algunos grupos
humanos aprendieron a cultivar la tierra. Sin saberlo, aquellos
audaces autodidactas fueron los protagonistas de una historia
revolucionaria, puesto que la agricultura significó desde ese
momento una especie de acta de declaración de independencia
(¡y desobediencia!) de la naturaleza. Significo asimismo la modificación del paisaje, y el cimiento de la civilización.
El tránsito de la recolección a la producción de alimentos
tuvo repercusiones irreversibles sobre el entorno natural y social. Por primera vez la sociedad conoció excedentes alimentarios, graneros y corrales repletos de cereales y de animales
domésticos. Este “exceso de inventarios” y el crecimiento poblacional humano generaron en la sociedad, antes igualitaria,
una organización estratificada constituida por:
 Una élite cupular-grupuscular de sacerdotes, sátrapas (o
sus equivalentes) y militares y,
 Un numeroso contingente de subordinados o súbditos
obedientes carentes de poder y de privilegios, quienes
tuvieron que realizar tareas agotadoras de cultivar, sembrar y cosechar.
Con el tiempo surgió una especie de clase media conformada por artesanos de la hilatura y la tejeduría, curtiduría y
talabartería, que tarde o temprano se volverían indispensables.
Esta organización fue el antecedente del estado moderno, ya
consolidado en la actualidad mediante un territorio, una población, un gobierno y un régimen jurídico.
¿Cómo incidieron estos cambios culturales tan extremos

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sobre la naturaleza? Todas las culturas de todos los tiempos
han ejercido una hegemonía sobre el entorno natural y una
especie de adicción hacia la energía, el agua y las materias primas y ello impone sobre el ambiente una escalada de extracción y demanda cada vez más acentuada. Comparemos p.ej. las
cuotas de energía que los humanos de distintas épocas y culturas se han exigido para hacer frente a sus necesidades; las cifras
correspondientes a la vida moderna son tan desmesuradas que
ya preocupan seriamente no solo a los ingenieros sino a los
estadistas.
Advirtamos asimismo las cuotas de agua que hay que
cubrir en cada proceso productivo o de transformación. El volumen de agua que demanda la producción de alimentos es particularmente significativo: la cuota que cobra la naturaleza para
producir un kilogramo de trigo es de 1-2 toneladas del vital
líquido. Estos hechos han generado el concepto de agua virtual.
Así, el lado bueno de que México importe alimentos básicos
como el trigo consiste en que por cada tonelada de cereal que
entra al país “ingresan” también entre mil y dos mil toneladas
de agua virtual ¿Cuánta agua virtual abandona el país en cada
envío de tomate de nuestros productores hacia los Estados Unidos? ¿Contabilizarán nuestros naranjeros este recurso virtual
en cada una de sus remesas de fruta hacia el extranjero?
La escalada de demandas de energía y de agua es muy
fácil de explicar: altos niveles de confort de las sociedades desarrolladas e incesante incremento poblacional de las sociedades
en desarrollo, como la de México cuya evolución demográfica
sigue en aumento.
EPÍLOGO
La ciencia y la tecnología han sido fuentes inagotables de
satisfactores materiales, impulsan el progreso, generan bienestar y prosperidad. Sin embargo, todo ello implica el pago de un
alto precio ecológico: el hábitat continúa bajo presión, la resiliencia de la biota está llegando a su límite, la vida silvestre se
repliega, se le cierran espacios. Es obvio que la naturaleza necesita una tregua y una oportunidad para recuperarse frente al
industrialismo y las economías de escala que generan no solo
satisfactores sino también necesidades (que son, en no pocos
casos, antojos, caprichos y extravagancias).
Nos encontramos pues, en una encrucijada histórica
puesto que el crecimiento sostenible* es, en palabras del economista Herman E. Daly, un oxímoron**. La única opción para
esta sociedad desestabilizada es, por tanto, el desarrollo orgánico, armónico y perdurable, es decir, el desarrollo sostenible.
Ello garantizará una condición de ganar-ganar, es decir
un desarrollo económico duradero articulado a una evolución
armónica de los recursos renovables y la viabilidad de un entorno saludable.
Notas de los editores:
*Desarrollo sostenible: Proceso mediante el cual se satisfacen las necesidades (económicas, sociales, de diversidad cultural y de un ambiente
sano) de las generaciones presentes sin comprometer la habilidad de
hacerlo por las generaciones futuras.
**Una figura del lenguaje que combina términos contradictorios p. ej.
Luz negra, muertos vivientes, caos controlado, entre otros.

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�BOTÁNICA Y DESARROLLO SOSTENIBLE
Gerónimo Cano

E

l desarrollo de la sociedad, cuando se expresa en plenitud
de armonía y perdurabilidad - es decir, orgánica y sosteniblemente – maximiza el bienestar humano, respeta los límites
correspondientes al entorno y al capital natural (flora, fauna,
suelo, agua, atmósfera) y asegura su distribución equitativa
entre los diferentes sectores que componen la sociedad.
¿En qué medida contribuye la botánica (la botánica como sujeto del conocimiento, es decir, como quehacer científico,
y la botánica como el objeto del conocimiento: el mundo vegetal) a traducir en realidad todo esto que parece pertenecer al
reino de la utopía? ¿Debe un botánico asumir el reto que entraña este noble desideratum? ¿Qué actitud se espera de las nuevas generaciones ante la actual perspectiva que ofrece el desarrollo del país?
No necesitamos pertenecer a la aristocracia de la inteligencia
para contribuir a la buena marcha de la sociedad. Como miembros activos de ella es nuestro compromiso señalarle derroteros
en los que nosotros sabemos hacer, es decir, en la prospección,
inventario, valoración y revaloración de recursos naturales, sobre todo en estos cruciales momentos en que advertimos signos ominosos de insostenibilidad de toda índole.
Los pioneros de la botánica
Los legos y despistados de la historia natural suelen creer que el mundo de la prehistoria poco difería del mundo actual; su problema consiste en que ignoran la profundidad del
pasado. Sus coordenadas de espacio-tiempo son tan limitados
que parecen vivir en un plano y eterno presente. Tienden a creer que surgimos repentinamente a la vida y que la naturaleza es
como una madre generosa que nos da de todo a cambio de
nada. Ignoran pues, que el mundo vivo funciona a base de
transducciones y transacciones de energía y que en este mundo
todos pagan impuestos y que no se admiten evasores ni moratorias ni negociaciones: el corpulento encino paga con miles de
bellotas año tras año; esta “ofrenda” de vida incluye hojas, brotes, yemas y flores.
Con todo ello restituye al medio los minerales, agua y
otros materiales que sustrajo de él para mantenerse con vida y
fructificar. Así pues, nada resulta gratis y cuando el encino muere sigue pagando tributo a los hongos y los escarabajos de la
madera, quienes a su vez son también tributarios para otros
recaudadores y transformadores de impuestos energéticos. La
única energía que no participa en este proceso de dar y recibir
es el calor.
Estos sencillos hechos no los develaron los pioneros de la
botánica y la ecología, pero algunos pioneros de la botánica
empírica fueron aún más allá: Nos enseñaron a concentrar la
energía, es decir, a producir alimentos; esta hazaña -la agricultura- constituyó nuestra acta de independencia de la naturaleza
puesto que dejamos de vivir como tuaregs y gitanos errantes, a
salto de mata y en permanente persecución de manadas de
Planta Año 8 No. 15, Junio 2013

animales, o bien a la angustiante espera de la temporada de
fructificación de arboleadas y matorrales para saciar el hambre.
Muchos de aquellos expertos de la transhumancia se
convirtieron por necesidad en botánicos empíricos de la sostenibilidad alimentaria y tuvieron que depender de la prueba y el
error para alimentarse, curarse, “comunicarse con sus dioses” y
sobrevivir.
No pocos de nuestros congéneres de la actualidad subsisten aún con base en esta economía rudimentaria. Muchos
otros prójimos recurren al vegetarianismo como una excelente
fórmula para abatir costos y proteger su salud. La decisión es
más que sensata y ecológicamente obvia: la segunda ley de la
termodinámica y la naturaleza misma nos enseñan que solo
algunos pocos y costosos comensales de sus pirámides alimenticias disfrutan del privilegio de nutrirse de carne (o de tejido
animal, no necesariamente carne).
La sostenibilidad en el pasado; fórmulas ineficientes de producción
Las despensas del Neolítico Temprano se llenaban
(cuando eso era posible) casi enteramente a base de recolección (bayas, nueces, tubérculos), cacería y pesca, así como cultivo incipiente e ineficiente de cereales. Las cerealicultura fue
ciertamente una invención genial que incentivó la evolución
cultural de las comunidades humanas puesto que el fruto de los
cereales es alimento concentrado, fácil de transportar y de almacenar. Sin embargo, los problemas para alimentarse con este
fruto subsistían después de la cosecha porque la molturación y
cocción no son nada fáciles: demandan cuotas extras de energía. (Aún en el siglo XIX muchos campesinos irlandeses preferían
la papa a la avena porque para moler esta última tenían que
recurrir a molineros especializados).
Aquel rudimentario sistema de cultivo demandaba cuotas de energía relativamente bajas puesto que se invertía solo
energía biológica del campesino y de su yunta y naturalmente,
energía solar. Paradójicamente, aquella fórmula para producir
tenía mucho que ver con el concepto de sostenibilidad puesto
que, aunque ineficiente, utilizaba energía renovable.
¿Tuvo algo que ver la botánica en aquél proceso productivo? Ciertamente, pero no en la medida que la tiene en la actualidad. El campesino “conocía” sus semillas y sus plantas pero
ignoraba la botánica fundamental, por ejemplo el mecanismo
fisiológico que hace producir a la planta, ignoraba asimismo sus
patrones de heredabilidad y reproducción así como muchas de
sus limitantes estructurales que ahora conoce y corrige la botánica agronómica moderna v. gr.: tallos demasiado ramificados o
muy flexibles y propensos al acame, frutos prematuramente
dehiscentes como la legumbre o la cápsula; drupas y drupáceos
con semillas excesivamente grandes, etc.
Desde luego, desconocía las causas de la vulnerabilidad
ante patógenos. Para él e incluso para los técnicos eran un com11

�pleto misterio los genes y la relación suelo-raíz, polinización y
endogamia, vigor hibrido, selección natural y otros muchos
fenómenos de naturaleza esencialmente botánica o botánicoecológica.
Por su parte, el experto en plantas de la Europa medieval
y renacentista (principalmente el taxónomo) solía no interesarse en la causalidad y la aplicabilidad de su ciencia, por ello poco
podía hacer para apoyar el trabajo del productor. Conocía al
detalle la morfología vegetativa, los pormenores del fruto y la
flor, el parentesco entre unas y otras especies pero su preocupación se enfocaba a la determinación, catalogación, montaje y
archivo de especímenes muertos; tal vez hasta desdeñaba, si lo
conocía, el método experimental que es el que valida y auspicia
todo quehacer científico. En este sentido el trabajo de aquellos
botánicos “clásicos” tenía poco que ver con la problemática
agroproductiva. Tuvieron que pasar muchos años para que
Mendel, Johansen, Went, Mangelsdorf, Galinat, Vavilov, Schultes, Borlaug y Hernández X. re-encausaran el conocimiento
botánico y lo aplicaran a la solución de problemas relacionados
con el mejoramiento genético, la eficientización agrícola y la
terapéutica vegetal y humana, así como la prospección, y acopio de materiales botánicos en bancos de germoplasma.
Por lo tanto, las perspectivas y las motivaciones del botánico de la actual generación tienen que servir de enlace entre el
quehacer del botánico tradicional y el quehacer del botánico de
mañana, privilegiando siempre el cómo, el por qué y el para qué
de tanto saber acumulado, es decir, articular su ciencia y sapiencia a las estrategias de producción alimentaria y preservación de los bancos naturales de germoplasma (ecosistemas).
Botánica moderna y sostenibilidad
El objetivo prioritario, es decir, el imperativo de toda
sociedad humana moderna es la producción de satisfactores
alimentarios. Ninguna máquina viviente está dispuesta a negociar acerca de combustibles (carbohidratos y grasas) y materiales de construcción (proteínas). La demanda calórica diaria de
un cuerpo adulto es de 2,000 calorías, de las cuales no menos
de 1,200 se destinan al metabolismo basal. Durante su gestación, una criatura exige alrededor de 50,000 calorías distribuidas en el curso de 9 meses. La proveedora principal de tan altas
cuotas de energía es la agricultura con todas sus variantes
(horticultura, fruticultura, praticultura, etc.).
¿Cuál es el papel de la ciencia vegetal y del científico de
la botánica en el complejo sistema de la productividad de alimentos? Antes de responder consideremos que nuestra función
de consumidores en el ecosistema plantea retos sin precedentes a nuestro país, que año tras año tiene que importar entre 4
y 5 millones de toneladas de granos. Esta es una realidad decepcionante: Nos revela que nuestra agricultura es incapaz de
alimentar a poco más de 100 millones de mexicanos. Nos revela
asimismo que se nos está escapando la autosuficiencia y quizá
la soberanía alimenticia.
La producción agrícola junto con el agua son temas de la
más alta prioridad, son temas de seguridad nacional. Recordemos que insuficiencias y carestías no son fenómenos exclusivos
12

del México contemporáneo, son crisis recurrentes a lo largo de
toda nuestra historia¹.
En consecuencia, se necesita que la nueva generación de
científicos eficientice y maximice el proceso de transformación
de la energía física (luz) en energía química (alimento). Esto
significa producir más con la misma superficie de tierra arable
que explotaron nuestras anteriores generaciones (20 millones
de hectáreas).
Si examinamos los factores que inciden en y condicionan
el proceso de producción se advierte que no es suficiente disponer de una especie o cultivar idóneo. Las poblaciones mejoradas se erosionan genéticamente y, por lo tanto, las expone al
ataque de insectos, nematodos, hongos o bacterias. Asimismo
advertimos que a diferencia de una variedad silvestre poseedora de una genoma extraordinariamente heterogéneo (a nivel
poblacional) que le permite luchar por sí misma frente a plagas
y enfermedades, un cultivar suele ser una población vulnerable
frente al asedio de patógenos puesto que es resultado de selección artificial. Frente a una élite entomológica o fúngica resultante de la rigurosa selección natural, una planta cultivada necesita la protección de pesticidas, con todo lo que ello implica.
En esta guerra biológica no hay capitulación ni armisticio ni
cuartel. Los insectos y los hongos nos pueden dejar sin alimento, es decir, nos pueden matar de hambre: Recuérdense el casi
millón de muertos en la Irlanda del siglo XIX debido al tizón
tardío de la papa que dejó vacías las despensas de los agricultores. Recuérdense asimismo el éxodo de aquellos años de hambre, éxodo cuyas consecuencias políticas subsisten aún en los
Estados Unidos³. ¿Hay alguna semejanza entre aquella tragedia
del campo irlandés y lo que está sucediendo en el campo mexicano? ¿Qué garantía de sostenibilidad vislumbramos si esta
situación se prolonga indefinidamente?
En los ecosistemas naturales las batallas plantas versus
patógenos suelen terminar en empates; en los agroecosistemas
una población vegetal acaso resulte triunfadora… pero sólo
temporalmente. El patógeno nunca se rinde porque se reproduce en cantidades astronómicas o su ciclo de vida es de mayor
brevedad; además, su genoma se rediseña y reprograma generación tras generación. Por el contrario, un cultivar puede recibir como herencia un arsenal genético obsoleto. Sus únicos aliados son la diversidad, el fitomejorador y el fabricante de pesticidas. Dado que los venenos están causando problemas a nuestra
salud, la única vía alternativa sensata es la genotecnia o fitomejoramiento.
En el fitomejoramiento ortodoxo tradicional el genetista
recurre a la polinización controlada y la inducción de mutaciones sobre el germoplasma (principalmente semillas). Las fuentes de genes para restituir resistencia residen en los genomas
de ancestros o parientes silvestres de las especies domesticadas. De ahí la trascendencia de proteger las comunidades naturales pues son los mejores bancos de genes; de ahí también la
importancia de las llamadas razas o variedades criollas. En estos
casos la labor de taxónomos y parataxónomos es fundamental;
éstos son los mejores aliados del fitomejorador, puesto que le
han legado un catálogo de al menos 1,000 especies de valor

Planta Año 8 No. 15, Junio 2013

�agronómico y económico.
En el mejoramiento no ortodoxo (o transgenia) se cartografían genes individuales de una especie donadora, se extraen
y luego se empalman en el genoma de otra especie receptora.
En este método suelen usarse plásmidos bacterianos como vectores.
El caso del arroz enriquecido con provitamina A (betacaroteno) codificada por un gen procedente del narciso, ilustra
muy bien el proceso de transgénesis. Este arroz transgénico,
conocido entre los botánicos y genetistas como arroz dorado,
resultó de la manipulación transgénica a cargo de un equipo de
científicos liderado por el profesor suizo Ingo Potrykus.
Como sabemos, los éxitos de la ingeniería genética son el
banco de ataques cada vez más virulentos por parte de grupos
ambientalistas. Suponiendo que la vía transgénica sea bloqueada definitivamente (cosa que dudamos), el único camino para el
mejoramiento sería el método tradicional. Cualquiera que fuese
el caso, el botánico tiene mucho que aportar a favor del desarrollo sostenible. Sin embargo, para lograr esto último no basta
con llenar silos y colmar graneros; es necesaria la contraparte:
reducir el consumo y también los consumidores, en otras palabras, cambiar nuestros patrones alimentarios y detener el crecimiento demográfico; pero en ambos casos los botánicos ya no
pueden hacer nada, excepto optar ellos mismos por el camino
de la frugalidad y la temperancia.

lo de nuestro campesino del siglo pasado: “Éramos muchos, y
parió la abuela”:

Perspectivas y proyecciones
Una de las cualidades de toda verdadera ciencia es su
capacidad de predicción. En el curso de estas últimas décadas
hemos sido testigos de la merma inercial del capital botánico
debido a imprudencias de toda índole. La miopía de la sociedad
ante esta problemática no tiene curación posible, pero la ciencia si es capaz de ver más allá del presente, y el escenario que
se vislumbra es desalentador.
Si la población mexicana continua multiplicándose al
ritmo presente del 1.8% anual, se duplicará en alrededor de 40
años, así que hacia el año 2045 el país contaría con 200 millones de consumidores. Por tanto, para el año 2100 habría que
llenar 400 millones de estómagos. Si estas cifras proyectadas
grosso modo se convierten en realidad incluso los economistas
más optimistas se pondrán a temblar (o a rezar) pero eso no
cambiaría las cosas: la insostenibilidad se expresaría dramáticamente en todos los ámbitos, bosques y matorrales incluidos.
¿Habrá combustibles fósiles para entonces? ¿Habrá leña
para todos los hogares o se cocinará con energía solar?, ¿Cuál
será la frontera agrícola? En la actualidad, si repartiéramos
equitativamente las 20 millones de hectáreas de tierra productiva con la que ahora contamos, nos tocaría a cada uno la quinta parte de una hectárea; para el año 2100 cada mexicano podría reclamar para si mismo… unos cuantos surcos, si es que la
erosión no habrá reclamado ya su propia cuota de tierra arable
productiva.
Confiamos sin embargo que los mexicanos del siglo XXII
serán más prudentes, así ya no tendrían que lamentarse al esti-

Literatura citada
Del Bajío, A. 1987. Crisis alimentarias y subsistencias populares en
México. Leche industrializada Conasupo, México.
Duke, J.A., S.J. Hurst y E.E. Terrell. 1975. Ecological distribution of
1000 economic plants. Información Al Día. Alerta. IICA-Trópicos,
Agronomía No. 1. Turrialba, Costa Rica.
Fagan, B. 2000. The Little ice age. How climate made history,
1300-1850. Basic Books. Nueva York.
Nash, J.M. 2000. Grains of hope. Revista. Time, edición latinoamericana (Julio). Nueva York.

Planta Año 8 No. 15, Junio 2013

Epílogo
La sostenibilidad es una compleja condición del desarrollo que se alcanzará mediante acciones concertadas en dos
grandes vertientes: la dimensión socio-económica y la dimensión de los recursos ecológicos. Tal y como hoy impulsamos el
desarrollo, una no puede subsistir sin su contraparte puesto
que estamos íntima e inseparablemente vinculados al ecosistema. Por tanto, el vector de sostenibilidad se ha de mantener
equidistante entre la abscisa de los recursos y la ordenada de la
dimensión socio-económica, siempre con base en una interacción de ganar-ganar; dicho de otro modo, no podemos privilegiar las acciones a favor de los recursos sin comprometer nuestra dimensión social y económica, ni debemos lograr el bienestar material a costa de la pauperización de la flora y la fauna. Es
corresponsabilidad del botánico que el vector se mantenga en
la dirección señalada.
Ante este escenario, el profesional de la botánica de esta
generación tiene que hacer frente a un reto nada convencional:
Incrementar el acervo de conocimientos y sabiduría que nos
legaron los pioneros, y coadyuvar al sostenimiento de un patrimonio florístico y ecológico que garantice la continuidad de la
vida humana en este hospitalario planeta.

Literatura consultada
Baker, H.G. 1968. Las plantas y la civilización. Herrero Hermanos
Sucesores. México.
Castro, Y. y M. Banuett (eds) 1988. La nueva biotecnología en
agricultura y salud. IICA-Costa Rica.
Christiansen, M.N. y Ch.F. Lewis. 1987. Mejoramiento de plantas
en ambientes poco favorable. Limusa. México.
Hernández X., E. 1970. Exploración etnobotánica y su metodología. Colegio de Postgraduados, Chapingo, México.
McNeely, J.A., K.R. Miller, W.V. Reid, R.A. Mittermeier y T.B.
Werner, 1990. Conserving the world-s biological diversity. IUCN,
WRI, CI, WWF-US, The World Bank, Gland, Switzerland y Washington, D.C.
Revista Diversity (edición especial dedicada a los recursos fitogenéticos de América Latina). 1991. Vol 7. Nos. 1 y 2. Washington,
D.C.
Simmonds, N.W. 1976. Evolution of crop plants. Longman. Nueva
York.
13

�EL BOTÁNICO PROFESIONAL ANTE EL RETO DE LA EXPLOTACIÓN-PRESERVACIÓN DE LOS RECURSOS RENOVABLES
Gerónimo Cano, Septiembre 1990
Reflexiones Preliminares
En el mundo de las profesiones universitarias, el biólogo es una
especie nueva, diríamos que recién llegada. ¿Qué circunstancias
determinaron el advenimiento del biólogo, en nuestro país? Este
no debe ser un tópico exclusivo para el historiador en educación, debiera discutirse y analizarse en el aula porque la historia
es la que nos da la pauta para entender los sucesos del presente. Por otra parte ¿por que estudiamos biología? Y sobre todo
¿para qué? Para algunos de quienes estamos aquí estas preguntas son de fácil y rápida respuesta. Pero para otros- quizá los
más – entrañan una preocupación realmente mortificante.
A estos últimos colegas me permito recordarles un hecho histórico que nos demuestra palmariamente como las circunstancias
influyen de manera decisiva en el destino profesional del individuo….
En el siglo pasado, luego de un viaje de 5 años, Darwin regresó a
Inglaterra “para tomar posesión de una herencia consistente en
dinero y una hacienda en la campiña inglesa, y llevar toda una
vida independiente dedicada al trabajo y estudios que cambiaron de manera radical los conceptos de la humanidad acerca de
la vida y de nuestro puesto en el mundo viviente”.
¡Cuántos jóvenes biólogos de hoy desearían tener la buena suerte y las afortunadas circunstancias del Carlitos Darwin recién
“graduado “ de sus estudios a bordo del Beagle. La realidad es
que el biólogo de hoy carece de tan desproporcionados privilegios. En efecto, luego de su titulación las tribulaciones lo acosan
sin cuartel, su magro salario inicial es erosionado hasta polvo
por la carestía y la inflación y lo que es peor: Las puertas de trabajo se le cierran. Para completar este cuadro desolador carece
de amigos “palancudos” en el P.R.I. Por ello a nadie debe extrañar el cada vez más numeroso ejército de desertores de la biología.
Un Perfil del Problema
¿Vale la pena preguntarnos qué es lo que está sucediendo? ¿Es
perder tiempo intentar un diagnóstico objetivo y sincero de esta
patológica (y patética) situación?. Yo creo que a nivel individual,
por lo menos, sí vale la pena hacer un intento serio de diagnosis.
Porque una respuesta simplista sería “es la crisis”. A algo o alguien tenemos que echarle la culpa.
Y sin embargo la actual situación no es nada novedosa puesto
que casi nunca ha habido épocas de vacas gordas para el profesional de la biología. Por lo demás quizá las causas habría que
buscarlas dentro de nosotros mismos y suspender toda búsqueda de chivos expiatorios. Echemos un vistazo retrospectivo….
¿Que resortes impulsan al joven expreparatoriano a inscribirse
en una carrera de biología?¿Lo hace motu proprio, por convicción personal?. Me parece que en no pocos casos aquí precisamente se incuban los gérmenes del problema, porque no olvidamos que el joven siempre se ha de enfrentar más temprano que
14

tarde a una crisis de identidad: “¿Quién soy?, ¿ Hacia dónde
voy?. El problema está en que el joven permite que otros decidan por él. No descartemos en primer lugar la influyente recomendación del amigo y del pariente, o la de sus maestros de
Secundaria y Preparatoria: “Puesto que tus mejores calificaciones las obtuviste en la asignatura de biología, esa debe ser tu
carrera”. Seducido por tan acomedidos y contundentes argumentos el chico muerde el anzuelo y lucha por convertir en realidad los anhelos de los demás; tal vez existan otras “causas” de
mayor peso, como la moda del momento: Hoy están en boga
por ejemplo la contaminación y la palabra “ecología”, que por
cierto no se les cae de los labios a los locutores y los periodistas
aunque ignoren su cabal significado; asimismo la deforestación,
el trasplante y empalme de genes, la biología especial. Otros
factores determinantes tienen su origen en un condicionamiento mental por parte paterna, o lo que es lo mismo: El tigre quiere que su hijo sea pintito. Argumenta el muchacho “Estudio o
voy a estudiar biología porque mi papá es biólogo”. Es decir el
padre insiste en perpetuar sus errores y aciertos a través del
hijo y ¿por qué no? también de sus nietos. A esto no sé porqué,
le encuentro una tenebrosa similitud con lo que le ocurre a la
familia revolucionaria que nos gobierna y por eso no va como
nos va. Esto también parece concordar con lo que solía ocurrir
en la Escuela de Chapingo de hace dos o tres décadas: El campesino, a menudo en la miseria, estaba convencido que el destino
de sus hijos debía ser la tierra y luchaba contumazmente para
conseguirles un lugar en aquella escuela-hospicio del Estado de
México ¡Como no iban a querer estudiar agricultura aquellos
pobres parias si en tan caritativo hospicio los vestían, los calzaban, los alimentaban gratuitamente desde que llegaban al primer año de preparatorial. El caso es que un buen número de
aquellos parasitólogos, edafólogos, forestales o zootecnistas
medran hoy en oficinas con clima artificial en la banca o en
algún puesto burocrático, o bien dieron un prematuro viraje de
180 grados hacia la composición musical, como el finado Álvaro
Carrillo (El viraje hacia la “grilla” por cierto es el pan de cada
día).
Me apresuro a aclarar que no les estoy reprochando su claudicación sino tratando de explicarla. Nada más. Ellos jamás habían
contraído un compromiso auténtico consigo mismos. Simplemente consiguieron titularse en respuesta a expectativas ajenas. Así que su aspiración por convertirse en agrónomos se fincaba en un devaneo pasajero, no en cariño genuino por la tierra.
La Decisión de Querer Ser
Pero volviendo al punto ¿quisiéramos entonces que el muchacho resuelva estudiar biología inspirado y acuciado por una especie de revelación sobrenatural? (en que aparezca ante él el
fantasma de una vaca sagrada como Lamarck, Pasteur o Linneo

Planta Año 8 No. 15, Junio 2013

�y le indique conminativamente: Tu “onda” son los gusanos planos, las levaduras y los onicóforos). De lo contrario jamás tendrá
el ánimo dispuesto ni para enfrentarse a un programa curricular
diseñado con toda formalidad académica ni para sobreponerse a
decepciones imprevisibles. Debe pues, responder al llamado de
su propia vocación porque ésta es la que permite superar obstáculos ciertamente peculiares, desde tener que aprender a bucear y lanzarse a muestreos extenuantes en bancos de coral hasta
internarse entre el breñal con una prensa botánica a cuestas; o
bien lanzarnos a capturar peces en aguas termales o contaminadas y desde luego aguantar estoicamente a maestros gruñones y
tan rigoristas como el más exigente afinador de pianos.
Remembranza y Testimonio de Gratitud
Estas cosas que les comento me transportan inevitablemente a
mi experiencia personal como estudiante de mi querida alma
matter. Pertenezco a una generación (la de 1961-1965) que formo parte de la Facultad de Ciencias Biológicas cuando ésta era la
cenicienta de la Familia Universitaria, es decir la escuela más
pobre de las escuelas pobres de mi admirada Universidad. Dudo
que alguien me pueda refutar este ultimo aserto puesto que en
aquella época nuestra Escuela carecía de una mínima infraestructura que le permitiera sobrevivir decorosamente desde el
punto de vista académico…. económicamente por cierto ya era
casi un cadáver. Pero sobrevivió y nosotros con ella… aunque no
todos: De 35 jóvenes inscritos originalmente nos graduamos
solo 9; los 26 restantes habían recuperado la cordura y el buen
juicio y a medio camino decidieron abandonar aquella aventura
idealista y romántica de estudiar biología. Y es que aquel grupito
de 7 muchachos y 2 muchachas ya habíamos decidido “quemar
las naves” y conquistar nuestros títulos. Esto puede sonar hoy a
pura demagogia pero hace 25 años realmente aquello constituyó un rasgo de audacia y romanticismo; porque ¿cómo explicar aquella terquedad nuestra de permanecer en un plantel educativo que carecía de biblioteca, de laboratorios y de invernadero, que no contaba con equipo, instalaciones ni espacio suficiente? ¿Donde estaban las oficinas de los maestros? ¿Cuáles oficinas? ¿Dónde estaban el Herbario y el Jardín Botánico? Por ninguna parte.
No hay más que una explicación para aquella terca actitud:
Amor a la camiseta y a una universidad generosa sin límites que
nos legó lo mejor que un joven necesita en momentos de inestabilidad y vacilación: Espíritu de lucha y de búsqueda.

Retos y Oportunidades
Tal vez no respondí a mis preguntas planteadas inicialmente
pero parte de la respuesta quedo implícita: Sin la genuina convicción acerca de que lo que estamos estudiando e investigando
tiene un gran valor intrínseco (incluido en ello una alta autoestima) no encontraremos, por nosotros mismos, incentivos que
nos impulsen hacia el logro de una sólida preparación técnicoprofesional. Entender esto es fundamental en una sociedad tan
dinámica donde la demanda de empleo sobrepuja holgadamente a la oferta. Lo que quiero decir es que hoy por hoy prevalece
una situación de competitividad sin precedentes. De ahí que
ante igualdad de oportunidades solo el mejor será seleccionado

Planta Año 8 No. 15, Junio 2013

o promovido. Empero esa misma sociedad busca ahora mismo
soluciones alternativas apremiantes a los mismos viejos problemas, que son esencia de recursos renovables, particularmente
en este momento en que las faraónicas instalaciones nucleoeléctricas están suscitando tan acaloradas controversias.
Estos viejos problemas han sido siempre el mercado de trabajo
del botánico profesional solo que este tiene ahora que enseñarse a vender sus conocimientos en forma de proyectos, de planes
de preservación y explotación, de estrategias para rescatar especies olvidadas o subexplotadas, en suma en forma de propuestas realistas y viables de solución. Tales son los retos y las
oportunidades. El botánico tiene que decidir si las acepta o las
rehuye.
Pero lo toma de decisiones implica un cambio de actitud y de
mentalidad. Hasta ahora por ejemplo los botánicos tradicionalistas nos hemos atrincherado en una actitud pasiva, casi contemplativa hacia el fascinante y retador mundo de las plantas. Consideramos al árbol y la vegetación silvestre como santuarios intocables y los conservacionistas a ultranza- contraparte del codicioso rapamontes- se convierten en jeremías inconsolables ante
la devastación del incendio forestal pero no hacen nada al respecto, excepto lamentarse y humedecer sus pañuelos.
Esta descontinuado enfoque de ver la vida vegetal lo traemos
pegado hasta el tuétano como perfume barato pero debemos
sacudírnoslo si es que entendemos que gravita sobre nosotros
una deuda hacia una sociedad que nos ha educado con no pocos
sacrificios y que espera de nosotros una justa retribución en
forma de soluciones prácticas no nada más la solidaridad pasiva.
Por tanto la nueva generación de biólogos no tiene derecho a
contentarse con responder a la pregunta ¿Qué es esto?. El que
es debe constituir solo el medio y la catapulta que lance al botánico hacia el ¿para qué es? En un país tercermundista y además
en crisis la pauta del botánico la ha de dictar un espíritu práctico.
No podemos darnos un lujo semejante al que se dan algunos
criptozoólogos de países superdesarrollados que se dedican a la
localización y captura de dinosaurios voladores supuestamente
vivientes o monstruos de Loch Nees o incluso abominables hombres de las nieves. El botánico de este México en crisis está fuera de nuestra lastimante realidad cuando intenta dedicar lo mejor de su esfuerzo y su talento hacia por ejemplo la miniaturización de árboles; los bonsáis y aberraciones semejantes ciertamente le vienen bien al biólogo jubilado, al arreglista floral o al
decorador de interiores. Naturalmente “primero es comer que
ser cristiano”: Si para sobrevivir con dignidad hemos de criar y
vender pececitos de colores pues…. renegociaremos nuestra
deuda con la sociedad.

Sobrevivencia o Realización Personal ¿Un Dilema?
Entre el reclamo de su vocación y el llamado de una sociedad
angustiada y enferma por la irrestricta explotación de sus recursos naturales el botánico parece estar ante una preocupante
disyuntiva. Empero no tiene que ser así, porque siempre existe
la posibilidad de crecer profesionalmente durante el cumplimiento de una obligación laboral.
¿Cómo podemos entonces estar en armonía con nuestras pro-

15

�pias motivaciones e intereses y al mismo tiempo satisfacer
nuestras necesidades económicas?
El biólogo recién graduado tiene ante sí dos grandes alternativas de acción: Una conduce hacia el claustro académico: La cátedra, la cual no deberá constituir jamás refugio para inadaptados
sino sustrato fértil para el florecimiento del intelectual. La otra
conduce hacia el ejercido profesional en el abigarrado e ilimitado contexto del ámbito viviente en todas sus formas y manifestaciones. Cualquiera que sea la opción a seguir el biólogo como
botánico jamás debe perder de vista que ha recibido un entrenamiento esencialmente científico. Sin esta insustituible brújula
que es el espíritu científico se perderá entre la maraña de problemas que lo asaltarán a cada momento.
“La Montaña No Viene a Mahoma”
Los problemas de recursos vegetales son cada vez más graves
pero la mayoría de ellos no vienen a nuestro encuentro. La aceptación del reto incluye el ir en su busca. Si advertimos que el
saqueo de cactáceas amenaza ya con la inminente extinción de
especies únicas e irremplazables lo menos que debemos hacer
es localizar estas especies y preservar su existencia mediante un
banco de semillas. Envolvernos en el pretexto de que carecemos
de espacio para el establecimiento de un cactario, menoscaba
sin remedio nuestra condición de profesionales de las ciencias
biológicas. ¿Qué deberíamos hacer por cierto en relación a la
bárbara extracción de nopal silvestre para fines forrajeros?. Al
menos un sistemática labor de sensibilización pero de ninguna
manera encogernos de hombros.
Menciono el caso de los cactos porque forman parte inseparable
de nuestros símbolos patrios. Pero la lista de especies amenazadas sabemos que incrementa día con día.
Las campañas del botánico conservacionista no tienen que cumplirse necesariamente en base a la filosofía de “el arte por el
arte” o adquirir la dimensión de un desmedido altruismo rayano
en ciego apostolado.
Una o varias especies pueden ser rescatadas propagándolas en
viveros hasta un número de individuos lo suficientemente grande como para garantizar no solo su rescate, sino además la recuperación de la inversión implicada en ello mediante la oferta al
público, de especímenes convenientemente presentados o bien
mediante provisión a laboratorios farmacéuticos si las especies
demuestran poseer principios medicinales. Nadie tendrá derecho a reprocharnos nada si como consecuencia de las estrategias de protección, el asunto da pie al surgimiento de un floreciente negocio. El fin en este caso justifica los medios… Cuando,
hace algunos años, el Dendroctonus, un escarabajo descortezador del pino, mató miles de árboles en la sierra de Anáhuac, se
le concedió permiso oficial a un maderero para retirar del arbolado natural todos los pinos que sucumbieron a la plaga ya que
constituían focos de infestación y propagación del escarabajo. El
maderero aumentó ciertamente su cuenta bancaria, pero contribuyó en gran medida a la tarea de protección de la especie amenazada.
Cuando la Domesticación es la Única Alternativa
A veces no basta declarar Reserva de la biósfera o Parque Na-

16

cional al sistema ecológico donde se refugian especies en peligro. La alternativa entonces es la domesticación. Domesticar
una planta implica inversión de tiempo, esfuerzo y dinero. Pero
vale la pena el intento cuando las especies están expuestas al
doble peligro del saqueo y de la inminente destrucción de su
hábitat. La tarea comprende en no pocos casos, una verdadera
lucha contra el reloj y el calendario.
Tal es el caso de las orquídeas de nuestras selvas tropicales, es el
caso asimismo de los helechos arborescentes, del cedro y la caoba, las zamias, el tepescohuite, el barbasco, el cascalote y tantas
otras cuyo valor va mucho más allá de la solución a necesidades
del presente, puesto que sus potencialidades reales no son desconocidas. El botánico tiene que aprender las técnicas de domesticación para incorporar muchas de estas especies al cultivo
porque nada nos garantiza que la naturaleza tenga la capacidad
para salvarlas. Una planta silvestre es una obra maestra de la
selección natural diseñada para hacer frente a cualquier eventualidad o contingencia excepto a la amenaza del bulldozer, la
sierra eléctrica y otras herramientas tan efectivas para el desmonte rápido y a gran escala.
Afortunadamente nuestro patrimonio florístico es tan vasto que
toda vía en el pasado reciente se veía como una reserva inagotable. Pero hoy tal forma de ver ya es insostenible. Si realmente
queremos contribuir al programa de sustitución de importaciones tenemos que evaluar las perspectivas que ofrecen nuestros
recursos forestales. La industria de la curtiduría por ejemplo
busca ya en el cascalote, el guamúchil, los encinos y la cañagria
la sustitución de taninos importados derivados del quebracho
argentino, el castaño europeo y la acacia del Brasil.
Ese objetivo de sustitución no se va a lograr jamás a base de la
mera recolección. La alternativa más viable es someter a nuestras especies tanígenas a la domesticación y explotación intensivas. El botánico no puede delegar esta misión en técnicos improvisados o profesionistas cuyos campos de acción e intereses
apunten hacia otros rumbos. Estos retos y estas oportunidades
son definitivamente nuestros.
Restauración de Genotipos Erosionados
El genoma de cualquier planta silvestre se renueva y enriquece
generación tras generación. No sucede tal cosa en el caso de los
cultivares.
En su intento por mejorarlos, el fitomejorador suele suprimirles
genes “indeseables” que le confieren a la planta su natural inmunidad y resistencia o su capacidad de dispersión. El resultado
de estas técnicas agrogenéticas son genotipos debilitados a los
que hay que restituirles su capacidad autoadaptativa. La fuente
de esa capacidad reside por supuesto en los germoplasmas silvestres. México, es la cuna de numerosas especies cultivadas
cuyos ancestros aun sobreviven a pesar del deterioro ecológico.
Lo que se requiere es que aprendamos a implementar programas para incorporar a los bancos de germoplasma del
I.N.I.F.A.P. y otras instituciones de investigación, los genotipos
silvestres de mayor valor agro-ecológico.
Control Sobre la Sucesión Ecológica
“La naturaleza-señala el autor de conocido texto-aborrece el

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�vacío”. Cuando un área de
sobre fraccionadores, gabosque sufre la radical denaderos, carboneros irresvastación por efecto del
ponsables y rapamontes
fuego, aludes gigantescos,
voraces…. Los reproches y
cenizas volcánicas u otros
reclamaciones
recaerán
factores, grandes continsobre el botánico, y no
gentes de plantas pioneras
solo sobre el botánico
inician de inmediato la reburócrata, es decir el gespoblación. Esperablemente,
tor ambiental, sino sobre
a la vuelta de algunos años
el botánico académico, el
el paisaje se restablece por
investigador, el administrasí mismo hasta alcanzar su
dor de la vida silvestre, el
fisonomía original, es decir
estudiante de biología.
hasta su etapa normal de
clímax. La naturaleza entonEpílogo
ces, cuenta con recursos
Las plantas son, junto con
suficientes para lograr su
la lluvia y el viento, los
propia restauración. Sin
arquitectos modeladores
embargo, los suelos despro- M.C. Guadalupe Gerónimo Cano y Cano (2o. de izq. a der.) y compañeros de trabajo del paisaje natural. A lo
tegidos, de laderas con penlargo de millones de años
en Amecameca, Estado de México.
dientes demasiado acenhan construido el suelo
tuadas quedan peligrosamente expuestos a los deslaves y a la
que nos nutre y el medio que nos rodea. Muchas de ellas- si no
erosión irreversible en el corto plazo. La fase de recuperación
es que todas- ya ocupaban un sitio en el mundo antes del arribo
por tanto tendrá que reanudarse a partir de cero desde la roca
de esta criatura tan destructiva que es el Homo Sapiens. Estas
madre expuesta o material parental. Si conceptuamos al suelo
son verdades elementales y casi axiomáticas. Y sin embargo no
como una especie de placenta para la comunidad ecológica, un
pocos colegas ven en las plantas a seres estáticos, como si fueconservacionista no puede cruzarse de brazos con indiferencia
ran monigotes empolvados en la trastienda del taxidermista o
ante un peligro de tal magnitud y dedicarse a ver como la natucomo especímenes momificados dentro de las vitrinas de los
raleza trabaja y se restablece pausadamente.
museos. Les inspiran el mismo atávico y entelarañado concepto
Si conocemos los patrones sucesionales lo que se espera de noque al taxónomo chapado a la antigua: Objetos inertes para cosotros sería la implementación de estrategias para prevenir la
lección, identificación y catalogación pero no como lo que son
erosión y acelerar el proceso sucesional. La flora nativa en este
en realidad: Sistemas dinámicos altamente organizados y en
caso podría pasar a segundo plano. Lo que tal situación de emerevolución continua, capaces de reprogramarse, renovarse y redigencia requiere es la siembra de especies de inmediata germinaseñarse en cada generación.
ción y crecimiento rápido, sean o no autóctonas. La naturaleza
Tampoco las vean como inagotables fuentes de información que
se encargará del resto, desplazando progresivamente a las espeencaminan al investigador hacia la búsqueda y derivación de
cies intrusas y cediendo el puesto a la flora del lugar.
principios unificadores de validez biológica universal como leyes
de la herencia, ciclos de energía, teoría celular, diferenciación,
Inventariar para Conocer, Conocer para Proteger
patrones de invasión, dispersión y distribución geográfica, genes
Muy pocos son los casos que nos pueden inspirar deseos de
saltarines, antibiosis, fenómenos morfogenéticos…
protección si los desconocemos. El conocimiento ciertamente
El botánico por inercia, “el incapaz de modificar las condiciones
conduce a la valoración de un recurso. Esto puede parecer una
de su estado de reposo o de movimiento sin la intervención de
perogrullada, pero solemos pasar por alto el hecho de que el
alguna fuerza” puede caer en la trampa de la pasividad mental
inventario de nuestra flora aún está en marcha y tomará varios
(la más funesta de la trampas) y permitir que lo remolquen los
años completarlo. El biólogo no puede delegar tan trascendental
prejuicios o los enfoques esclerosados y rutinarios ¿Cómo podría
misión de investigación en nadie. El tiene que asumir esa resen tales condiciones de marasmo intelectual creer tan siquiera
ponsabilidad y ese compromiso. Y no tiene manera de escudarse
en la evolución si el mismo se niega a adaptarse y a asimilarse a
en pretextos para rehuirlo, puesto que contamos con una larga y
una sociedad que se transforma ante sus ojos?
perdurable tradición botánica que se remonta a tiempos de preLa nueva generación de biólogos tiene ante sí un mundo ilimitaconquista y colonización españolas.
do en opciones y oportunidades siempre y cuando tenga la auMuchas son las especies cuyas virtudes y potencialidades reales
dacia de ver hacia el futuro. Al botánico conservacionista modesconocemos. Si están en peligro de extinción y aún ignoramos
derno, al de mentalidad fértil e innovadora las plantas tienen
hasta su amenazada existencia, los reproches de mañana no van
siempre mucho que enseñarle. Si aprovecha o no las lecciones
a incidir sobre los ingenieros civiles que construyen presas y
que ellas le ofrecen depende de su receptividad; depende de
aeropuertos, desvían ríos y abren amplias vías de acceso y coque él quiera aprender. De nadie más.
municación a costa de la vegetación nativa, tampoco incidirán
Facultad de Ciencias Biológicas, UANL , Sep., 1990

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17

�TAXONOMÍA: PRINCIPIOS, IMPORTANCIA, APLICACIONES
Gerónimo Cano ( Documento manuscrito)

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�Planta Año 8 No. 15, Junio 2013

19

�20

Planta Año 8 No. 15, Junio 2013

�Tarjetas de herbario con especies de la familia Papaveraceae y del género Lupinus en el estado
de Nuevo León manuscritas por el maestro Gerónimo Cano

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�En las siguientes páginas presentamos los testimonios, anécdotas, recuerdos y pensamientos de un selecto grupo
de personas, entre ellos familiares, amigos, alumnos y colegas del maestro Gerónimo Cano. Estos escritos muestran la
sencillez, ética profesional y calidad humana del maestro Cano.

IN MEMORIAM
GERÓNIMO CANO y CANO (1939 – 2013)
Jorge S. Marroquín de la Fuente

C

on motivo de la 8ª Jornada de Actividades Botánicas “M. C. Gerónimo Cano Cano” organizada
por el Departamento de Botánica de la Facultad de
Ciencias Biológicas de la U.A.N.L. del 23 al 25 de octubre de 2012, por invitación de su titular Dr. Rahim
Foroughbakhch y coordinador del comité organizador, presenté con fecha 23 del mismo mes y año su
semblanza al inicio del evento.
Empero, admito que no es lo mismo dirigir
unas breves líneas en vida del personaje, que en su
ausencia. Ahora retomo la tarea, más difícil aun, a
raíz de su reciente deceso. Es un privilegio que acepto con responsabilidad. Gracias.
Habrá literatos como don Federico Gamboa
(1864–1939) que desearían su vida fuese narrada
con la fuerza de la ficción, noble propósito en un autor de obras famosas. Qué distinto tratar de hacerlo
en referencia a un científico, en cuyo campo, la Botánica, como en toda ciencia, apegarse a los hechos del
fenómeno, describirlos, medirlos, valorarlos, discutirlos, compararlos, resulta tarea ardua, no se diga
hablar de su interpretación y alcances.
Lo anterior porque al asomarnos a la vida de un
académico como el biólogo Cano, que ha dejado
huella por décadas de ejercicio profesional impecable, nos mueve a resaltar virtudes y logros, más que
enumerar sus trabajos, estudios, cátedras, publicaciones, premios, participaciones en grupos de trabajo, etc.. Con todo, su curriculum vitae en orden cro22

nológico es impresionante y vale per se.
Cuando se pasa inadvertidamente de la historia
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�vanidad, la ambición exacerbada; por el contrario su
celo fue, desde estudiante, cumplir con sus compromisos y responsabilidades. Sé que no exagero porque
también he escuchado de fuentes que me son harto
respetables y honorables, varios de sus atributos éticos y morales. En suma, afirmo que Cano y Cano fue
persona íntegra. Por eso su partida causó una general consternación.

Festejo de la titulación de la generación del Biól. Cano. Arriba, desde
la izq., Daniel Molina, Leonel Salinas, Ramiro González, Francisco
Longoria, Rebeca Gracia, Alejandro Asef, Absalón Lara, Glafiro
Alanís. Abajo desde la der., Gerónimo Cano, Eduardo Aguirre Pequeño, Ricardo Morales (padrino de la generación) y al extremo como
invitado el entonces Secretario de Industria y Comercio.

a la leyenda, del relato sencillo a la biografía completa, del encanto subyugador del cuento de hadas a la
realidad galopante de una vida fructífera, tendríamos
que centrarnos en lo más destacado y este es nuestro objetivo.
Recordemos que él decía pertenecer a la época
romántica de la Facultad de Ciencias Biológicas, durante su formación profesional, a cuyo término no
tardó en colocarse en el Instituto Tecnológico y de
Estudios Superiores, campus Monterrey, desde 1965.
En esta institución desarrolló su carrera profesional.

Cuando estudiaba la carrera de biólogo en la
Universidad de Nuevo León, Cano formó parte de la
generación 1961 – 1965, compuesta por 12 integrantes: 10 alumnos y 2 alumnas. Esta generación tuvo
muy buen desempeño escolar.
En su plan de estudios anual tuve el gusto de
impartirles la Botánica IV (plantas vasculares) y Ecología y Biogeografía. Hubo oportunidad de salir frecuentemente al campo, a realizar colecciones, levantar censos florísticos, captar rasgos de los tipos de
vegetación y compartir el pan y la sal a la hora del
itacate (“lunch”).
A eso se añade su formalidad en clase, entrega
de reportes, laboratorios, consultas, una colección
de 50 ejemplares identificados de plantas al fin del
curso y exámenes parciales. Del diario ajetreo estudiantil (formó parte de la directiva de la Sociedad de
Alumnos), una breve pasantía, hasta sus estudios de
Maestría en el Colegio de Postgraduados en Chapingo y una función docente que pronto hubo de afron-

En mi opinión sus rasgos personales fueron:
discreción, modestia, rectitud, disciplina, formalidad,
eficiencia, compañerismo, dedicación, honradez,
prosa nítida y elegante, cultura, entusiasmo, participación, ecuanimidad de juicios, superación.
Alguien de mis exalumnos dijo alguna vez que
cuando opino sobre sus logros, estoy mirándolos a
través de una lente de aumento. Será o no así, pero
en el caso que nos ocupa, el de Gerónimo Cano, no
se requiere de tal figura: la hipérbole.
Muy lejos de su forma de ser y de su carácter
jovial estuvieron la envidia, la ostentación, el ego, la
Planta Año 8 No. 15, Junio 2013

M.C. Gerónimo Cano (3o. de izq. a der.) y compañeros estudiantes
realizando trabajo de campo.

23

�tar, surgió un botánico investigador completo, como
lo revela su lista de publicaciones.
Fue redactor (autor y coautor) de libros de texto, manuales de laboratorio, alocuciones en el día del
biólogo, discursos de presentación de libros, conferencias, ponencias en congresos y reuniones entre
pares, comités diversos, dirección de tesis y cargos
de responsabilidad como Coordinador de laboratorios de Biología, Director del Departamento de Biología del ITESM, etc. Su labor de docenteinvestigador comprendió 35 años antes de su retiro.
De esa institución fue nombrado Profesor Emérito,
que de algún modo compendia, sintetiza, su ejercicio
profesional.
Sus trabajos de servicio a la comunidad son
prolijos. Intervino en traducciones, ensayos en revistas de difusión, artículos críticos, organización de
eventos tales como simposios y trabajos (giras) de
campo con alumnado nacional y extranjero, evaluador de proyectos, jurado en premios, revisiones de
textos técnicos de alumnos y colegas en una labor
editorial continua... y le gustaba escribir.
Como todo buen profesional, Cano tuvo una
buena dosis de autodidacta. Lo menciono porque lo
vi trabajar en su tesis profesional sobre pastos. El fue
mi primer tesista, de modo que presté toda la atención de que pude disponer para que llevara a feliz

Ceremonia de titulación de la generación del Biól. Gerónimo Cano
(6o. de izquierda a derecha)

término su estudio, aportando mi lista de especies
(no pastos) y facilitando la bibliografía disponible,
aunque él tuvo acceso a la asesoría desinteresada de
otros investigadores, en especial la del Ing. José Angel de la Cruz, Jefe del campo experimental del Instituto Nacional de Investigaciones Forestales “La Sauceda” en donde era bien recibido. Así salió la publicación:
Cano Cano G. Gerónimo &amp; J. S. Marroquín. 1967. Las
gramíneas de la Sierra de la Paila, Coahuila, México.
Bol. Soc. Nuevol. Hist. Nat. “J. E. Gonzz.” I (2): 59 –
106. Monterrey. Esta tesis sirvió de motivación para
que otros estudiantes siguieran la línea de estudio
sobre las gramíneas (Agrostología), con éxito.
Sus estudios de posgrado en Chapingo, estado
de México, cuando aun el Colegio de Postgraduados
estaba adscrito a la Escuela Nacional de Agricultura,
culminaron con la preparación de su tesis de grado:
“Estudio morfológico comparado del fruto de nueve
razas mexicanas de maíz (Zea mays L.)” fechada en
1973 (59 pp. y Apéndice), bajo la asesoría de los doctores E. Mark Engleman y Ma. Luisa Ortega. Su examen de grado tuvo lugar en 1974.

Evento en el restaurante Los Jacales. De izq. a der. Biól. José Ortíz,
Biól. Adolfo González, Biól. Gerónimo Cano. Al fondo Dr. Salvador
Contreras, Biól. Rosales y esposa, Biól. María Ana Garza Barrientos.

24

Debo agregar que esta tesis de maestría ha sido muy solicitada y consultada por botánicos y fitomejoradores, ya que he escuchado entre investigadores de la Universidad Autónoma Agraria “Antonio
Narro” positivos comentarios en diversos aspectos:
Planta Año 8 No. 15, Junio 2013

�su bibliografía, estructura, redacción y sobre todo la
información técnica vertida, meollo del estudio.
Corriendo el tiempo, me invitó a participar como coautor en el libro:
Cano Cano Gerónimo &amp; Jorge S. Marroquín de la
Fuente 1994. Taxonomía de Plantas Superiores. Editorial Trillas. México. 359 pp. Una grata experiencia
que nos llevó 5 años de preparación, revisiones a detalle y algunos tropiezos.
Cano recibió en el Tecnológico tres veces el
premio científico “Rómulo Garza”: en 1989, 1992 y
1996, este último gracias a la publicación del libro
anotado arriba. Debo decir que Cano de motu proprio, generosamente, compartió conmigo este premio. ¿Me equivoco acaso al reconocer su integridad?
Leí con gusto la entrevista que le hiciera Perla
Melchor G. (“Integratec” jul.- sep. 2005: 32 – 33,
Monterrey) y no tiene desperdicio. Toca el tema con
acierto y fidelidad hacia el personaje. Aunque me vi
tentado a entrecomillar aquí algunos pasajes, tan
merecidos como enjundiosos, en su artículo titulado
“Cultivar la investigación, una tarea interminable”,
preferí intentarlo por mi cuenta.
A pesar de ello, resalto la afirmación de Cano
en el sentido de que “la investigación es un campo
interminable de cultivo en el que no cabe la palabra
saturación”; en otras palabras, en el campo científico
no existen los ‘caminos trillados’, i.e. siempre habrá
nuevos enfoques.
Sabedor de su interés y acendrada vocación
hacia los temas biológicos en sus especialidades:
Agrostología, Anatomía e Histología vegetal, Ecología y en general la Botánica y las ciencias ambientales, no deja Cano y Cano de revelar su propia cosecha
de investigador y aportar su experiencia.
No se olvida de la bibliografía en cada caso y
hace uso responsable del conocimiento generado
por otros autores, es decir, no recurre al fácil expediente de la paráfrasis ni a las citas descuidadas. Su
rigurosidad al respecto lo enaltece.
Planta Año 8 No. 15, Junio 2013

Señalo lo anterior porque en el libro:
Enkerlin E., G. Cano, A. N. Correa &amp; A. G. Robles
(eds.). 2000. Vida, ambiente y desarrollo en el siglo
XXI: lecciones y acciones. Grupo editorial Iberoamérica, S.A. México. 251 pp.
Cano, aparte de co-editor, escribe ahí varios
capítulos: “Mascotas: pros y contras”; “Vida extraterrestre: prospección y reflexiones”; “La revancha de
los gérmenes” (y algunos más en coautoría). Pues
bien, tomo como ejemplo a destacar “La revancha
de los gérmenes” porque es un dechado no sólo de
precisión técnica, sino -a mi ver- toda una pieza literaria. Me baso en su madurez de escritor, su elegancia discursiva, impecable, de grata lectura, amena
trama y buena factura. Por el estilo están escritas sus
otras contribuciones.
Para valorar la obra toda de un académico como el maestro Cano, no sería suficiente (como se
mencionó ut supra) enlistar sus logros científicos y
educativos, trabajos publicados y cátedras servidas
de por vida, sino recurrir a sus tiempos y entornos,
su lucha cotidiana, a mi juicio de mayor alcurnia
axiológica. Por supuesto fue exigente con sus alumnos y colaboradores, pero mas lo fue consigo mismo... ¡sáquele punta al lápiz y...!
¿Qué es preferible atender, el proceso de la
caza o la presa misma? ¿la carrera o la meta? ¿Un
estilo de vida o los títulos, pergaminos y diplomas
colgados? A fin de cuentas lo que está en juego es la
persona, su peso específico como maestroinvestigador-escritor en donde se conjugan las actitudes tomadas, que en Cano y Cano fueron asertivas,
propositivas, concurrentes y acordes con sus mas
caros principios.
Por otra parte sus aptitudes de acucioso observador, crítico justo, documentado, le valieron amistad y aprecio en todos los círculos profesionales y
gremiales. Formó parte de grupos de trabajo productivos. Lector perspicaz fue poseedor de vasta cultura
que se advierte en sus escritos, sobre todo en los de
difusión.
25

�No es casual que sus comentarios sobre educación, técnicas de evaluación a maestros, métodos
pedagógicas y polémicas institucionales, respetuosas
y respetables, fueran siempre bienvenidos, discutidos y dados a conocer en las instancias correspondientes, por ejemplo en el periódico“Panorama”, la
revista “Tetla-Ni” y el Boletín oficial de la Asociación de Profesores del ITESM.

MI AMIGO GERÓNIMO

H

ace aproximadamente cuarenta años conocí a
Gerónimo Cano, biólogo de profesión, huma-

nista, gran educador, gran amigo y colega.
Gerónimo fue de esos casos no muy frecuentes

Se refleja lo anterior en los cargos que ocupó
de Secretario y Presidente de la Asociación de Profesores del ITESM, A. C. entre 1979 y 1983.

en lo que la profesión de origen se rebasa con creces

Creo que esa autoridad moral acumulada a lo
largo de años de experiencia académica, amén de su
entereza para expresar sus puntos de vista correctamente, y alentar al mismo tiempo un ambiente de
respeto y participación, son atributos muy escasos
hoy en día y dejan huella.

conocimiento, Gerónimo fue un gran amigo, fiel co-

En el campo científico colaboró ampliamente
en proyectos de investigación, bajo rigurosos protocolos, con el Dr. Xorge A. Domínguez, fitoquímico de
primer nivel, a quien le allegaba plantas silvestres
para estudio, bien determinadas, gracias a que Gerónimo Cano fue curador del Herbario de plantas vasculares del ITESM durante 30 años.

Tecnológico que nos conocimos maestros de diferen-

Colaboró también con el maestro Manuel Rojas
Garcidueñas y con el Dr. Gabino de Alba (ver lista de
publicaciones en su curriculum vitae), con la Dra.
Magdalena Rovalo y con otros colegas más dentro y
fuera del Tecnológico. Con todos ellos se dieron publicaciones, algunas en segundas ediciones. ¿Qué
más se puede decir?

Gerónimo fue un hombre inteligente y culto,

y se enriquecen con la incursión en otros campos del
saber. Además de estas virtudes intelectuales o del
mo pocos al ingrediente de la amistad sincera, de esa
amistad a través de la cual se comparten valores, ideas, proyectos, acciones.
Fue a través de la Asociación de Profesores del
tes profesiones: contadores, economistas, ingenieros, agrónomos, arquitectos, administradores, gente
de letras, y fue así como conocí al biólogo Gerónimo
Cano. Hombre de pocas palabras pero casi siempre
dichas en su momento y muy bien dichas.

pero además, un hombre prudente, un hombre que
hacía acrecentar su figura no con una falsa modestia,
sino con una gran sensibilidad humana y la seguridad
que le daba el conocimiento de su propia y correcta
ubicación. Le gustaba escuchar y su mirada traspasaba a su interlocutor hasta los rincones más ocultos;

Finalmente, vaya un reconocimiento afectuoso
para su dilecta familia, tanto a su distinguida esposa
doña Martha Gaona Vda. de Cano como a sus hijos, a
quienes siempre el maestro Gerónimo Cano ha agradecido su apoyo, comprensión y afecto entrañables.

conocía a las y sabía distinguir entre lo valedero y lo

Q.E.P.D. un Biólogo que fue muy estimado en
su comunidad, así como en la gran familia de profesionales de la Botánica en escala nacional.

honesto, íntegro. Sus valores siempre estuvieron por

26

chabacano, entre lo profundo y lo superficial, entre
la inteligencia y la estulticia.
Gerónimo Cano fue un hombre congruente,
encima de prebendas de todo tipo; se fue sin deberle
nada a nadie y con la satisfacción de haber cumplido
Planta Año 8 No. 15, Junio 2013

�con su deber en todos los

Ernesto Delgado y yo es-

ámbitos en los que vivió y

tuvimos con él unos días

se desempeñó. Fue de los

antes de su partida y du-

maestros

siempre

rante más de una hora

unieron sus dichos en el

nos reímos, recordamos

aula con su comporta-

anécdotas y platicamos

miento de todos los días,

sobre todo aquello que

su pensamiento con su

nos unió por tantos años,

actitud y con su acción

no solo en el Tecnológico

personal.

sino después en El Grupo

que

Plural y de manera infor-

Mi amigo Gerónimo
fue permanente y gran
lector, pero además sabía

Reunión en la Quinta de Atongo del Maestro Cano, lo acompañan desde la
derecha Alejandro Asef, Glafiro Alanís, Ramiro González y otro invitado.

Gracias a él, el Boletín de Profesores del Tecnológico siguió su marcha aun después de que noso-

que nos reuníamos con
cierta periodicidad: Vete-

escribir y escribía muy bien; cosa rara, aun en los
ámbitos universitarios.

mal en el grupo de amigos

ranos de nuestras aventuras en El Senado Académico
y en la Asociación de Profesores de la que Gerónimo
fue presidente.

tros nos retiramos en los ochentas. Gracias también

Gerónimo tenía la serenidad del hombre sabio,

a esta especial habilidad, Gerónimo pudo ayudarme

del que sabe vivir, del que sabe lo que quiere y del

con algunos de mis escritos y recuerdo también co-

que quiere lo que sabe; era un hombre tranquilo pe-

mo escribió una minuta de nuestras reuniones del

ro firme en sus convicciones, un hombre que siem-

Grupo Plural de tal manera que algunos de los com-

pre creció, en unión de su familia, de sus colegas, de

pañeros me pidieron que lo felicitara. Quedará para

sus alumnos y de sus amigos.

la historia como una “minuta ejemplar”. Recordare-

Siempre me he visualizado como un hombre

mos también los que integramos este grupo, la gene-

privilegiado, premiado por la vida, entre otras cosas,

rosidad de Gerónimo y de Perlita, su hija, ya que du-

por tantos amigos valiosos, inteligentes, cultos,

rante muchas ocasiones, nos vimos favorecidos con

honestos, que me han acompañado durante tantos

la dotación de libros que nos regalaban puntualmen-

años en las diferentes instituciones donde he traba-

te.

jado. Por esto siento tanto la partida de mi gran amiComo investigador, produjo artículos y varios

go Gerónimo. Hasta donde estés, gracias por tu amis-

libros sobre su especialidad, además de que colaboró

tad, por tus consejos, por tus opiniones, por tu com-

con la Facultad de Ciencias Biológicas de la Universi-

pañía, por tus aportaciones, por tu ejemplo. A pesar

dad Autónoma de Nuevo León en la dirección y su-

de todo, estas aquí, entre nosotros, tu esencia se-

pervisión de tesis de posgrado. Precisamente, fue la

guirá brillando por siempre y tu imagen quedará en

Facultad de Ciencias Biológicas la que le rindió un

nuestra memoria. Gracias Amigo.

merecido homenaje no hace mucho tiempo.
Planta Año 8 No. 15, Junio 2013

Monterrey, N.L. 16 de marzo de 2013
27

�ÉRAMOS CINCO DE LOS DOCE

L

legamos como alumnos a la Escuela de Biología
de la Universidad de Nuevo León, iniciando el

mes de Septiembre del año 1961. Nos inscribimos 63
estudiantes al primer año, para cursar el plan anual
de la carrera de Biólogo, que comprendía en aquel
entonces cuatro años. La Escuela estaba ubicada en
la esquina de las calles Padre Mier y Rayón, una casona vieja de sillar con grandes ventanales, donde teníamos un gran salón, pequeños salones, laboratorios,
una biblioteca, un taller de taxidermia, el Museo de
Historia Natural (desaparecido desafortunadamente,
por una mala decisión administrativa), la administra-

En primer plano desde la izq., Biólogos Glafiro Alanís, Alejandro Asef, Francisco Longoria, Gerónimo Cano y al fondo Rebeca Gracia.

ción, un patio central (usado como cancha de volibol
y futbolito) y una fuente.
Tan pronto nos inscribimos, conocimos a nues-

había que tomarles en poco tiempo todas sus ideas y
conocimiento.

tro director, el bien querido Dr. Eduardo Aguirre Pe-

El primer año también inició un buen sistema

queño, que se caracterizaba por llegar todos los días

de selección como biólogos, de lo cual nos percata-

muy acelerado y cargando un maletín lleno de libros,

mos en los años subsiguientes ya que fuimos que-

pero también por siempre darse tiempo para tratar

dando cada vez menos estudiantes. Ya para el segun-

de explicarnos a los jóvenes, sobre el valor de los re-

do año y después de cambiarse la escuela para ocu-

cursos naturales y hablarnos acerca de los grandes

par ahora el edificio de la calle Matamoros entre

investigadores y naturalistas que habían formado

Zuazua y Dr. Coss, sumábamos sólo 10 los alumnos

nuestra Escuela de Biología.

de nuestra generación. En el tercer año se integraron

Nuestro primer año cursamos las materias de

a nuestro grupo dos compañeros que habían queda-

Física, Química y Matemáticas, pero las clases que

do rezagados, llegando así a sumar sólo doce, los que

más nos presionaban eran la Botánica que impartía

terminamos la carrera de Biología.

la maestra María Ana Garza Barrientos, “la maestra

En todas las generaciones, hay grupos que se

Anita” y la clase de Zoología que impartía la maestra

constituyen para preparar trabajos, estudiar y para

Irene Mir Araujo, estas clases eran de “acelere” ya

algunas otras cosas... como divertirse y nosotros no

que las maestras escribían en el pizarrón, dictaban y

fuimos la excepción. Nuestro grupo lo integramos

28

Planta Año 8 No. 15, Junio 2013

�Leonel Salinas Ramos (†) “la yegua o pitaya” de
Ciudad Mier, Tamaulipas; Alejandro Aseff
Martínez “el árabe” y Ramiro González Garza
“el gordo o el durazno” ambos de Monterrey,
N.L., un servidor Glafiro J. Alanís Flores “el coco” de Allende N.L, y el líder de nuestro grupo,
el centrado, ecuánime, serio, responsable, intelectual, el gran Jerónimo Cano-Cano (†)
“caño-caño”, originario de Atongo de Abajo,
Cadereyta Jiménez, N.L.., quien leía mucho, escuchaba y conocía de música clásica y de boleros, siempre estudiaba más que nosotros, escribía perfectamente bien español e inglés, es-

De izq. a der. Dr. Glafiro José Alanís Flores, M.C. Guadalupe Gerónimo Cano y
Cano y Biól. Ramiro González.

cribía excelentes discursos, era buen orador y
un pensador de corrientes filosóficas.

Realmente el amigo, compañero y biólogo,

Nosotros, Leonel, Ramiro, Aseff y un servidor,

Jerónimo Cano-Cano, como parte de nuestra genera-

éramos los más jóvenes e inquietos, tan inquietos

ción, siempre nos marcó regularidad, forzándonos a

que la maestra Anita, un día le dijo a nuestro direc-

cumplir con trabajos y tareas, pero también siem-

tor, el maestro, gran botánico y Doctor Jorge S. Ma-

pre nos escuchaba y estaba dispuesto a colaborar

rroquín de la Fuente: “Marroquín esos muchachitos

en los trabajos de aula, laboratorio y de campo. Al

son unos rebeldes sin causa, nunca serán biólogos no

final de la carrera su liderazgo fue reconocido por

deben de estar en esta Escuela”. El Dr. Marroquín

todos los compañeros de generación, de tal manera

con la seriedad que le caracteriza, nos dio un discur-

que en la ceremonia de graduación él fue asignado

so para que reconsideráramos nuestra actitud y en

por el grupo para escribir y dar el discurso de gradua-

esa ocasión, como en muchas otras, también nuestro

ción, como siempre en forma excelente, pero en for-

líder, el gran Cano-Cano nos dio una regaño verbal

ma adicional organizó el evento, nos consiguió un

con sus centradas palabras, para que reflexionára-

buen padrino de generación, una magnifica cena y

mos nuestra actitud como estudiantes de la Escuela y

además una gran foto del recuerdo con el Dr. Eduar-

futuros Biólogos profesionales. Total que invariable-

do Aguirre Pequeño.

mente Jerónimo tenía la razón y hasta nos aguantaba algunas travesuras pesadas, como pedirle
“prestadas” las colecciones (de insectos, plantas,
etc.), para pasar los cursos a pesar de que algunas
veces “Caño-Caño” se quedaba para sí mismo con
ejemplares de mala calidad y “sacrificándose” por

Gerónimo Cano-Cano, siempre te recordaremos como compañero de estudio y amigo de andanzas por esta querida ahora Facultad de Ciencias Biológicas de la UANL.
Mayo 2013

nosotros.
Planta Año 8 No. 15, Junio 2013

29

�BIÓLOGO GERÓNIMO CANO
Irene Mir Araujo

E

l Biólogo Cano y yo ingresamos a la

planta de maestros del Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey en el año 1965, como maestros de
Tiempo Completo, en la conocida en aquel
entonces como Escuela de Agricultura y Ganadería (posteriormente denominada División de Ciencias Agropecuarias y Marítimas).
Durante algunos años compartimos el mismo
cubículo, por lo tanto tuvimos oportunidad
de hacer una buena amistad. Al poco tiempo
de conocernos el Biólogo contrajo matrimonio con su querida esposa Martha, con la
que formó una hermosa y ejemplar familia.
Más adelante tomó una licencia temporal con el objeto de realizar estudios de
postgrado en el Colegio de Graduados de la
Escuela Nacional de Agricultura en Chapingo,
ubicada en Texcoco, Edo. de México, y obtener la Maestría en Botánica.
Años más tarde inicié mi doctorado en Enfrente desde la izq. Manuel Rojas, Rogelio Portales, Eduardo Caballero, Irene Mir,
la Escuela de Graduados en el mismo Institu- María Ana Garza B., Arturo Jímenez. Atrás 6o. Desde la der. Gerónimo Cano, entre
to Tecnológico de Monterrey y siendo el Bió- Ernesto Zavala (izq.) y Ramiro González (der.).
logo Cano profesor de esta Escuela fue mi maestro
vida a la docencia y a la investigación, asesorando
en el curso de Anatomía Vegetal.
diversas tesis tanto de Licenciatura como de MaestrEn el año 1994 el Biólogo es nombrado Director
ía. En el aula era exigente pero justo, él realmente
del Departamento de Tecnología de Alimentos, al
enseñaba por lo tanto tenía el derecho de exigir.
cual yo pertenecía, por lo tanto se convirtió en mi
Siempre mantuvo la puerta abierta para recibir a sus
jefe. Durante el tiempo que fungió como Director de
alumnos, los que llegaban con diferentes problemas
Departamento, siempre fue una persona muy justa y
académicos o personales y él siempre estuvo ahí pahonesta, manteniendo una excelente relación con
ra ayudarlos a resolver todas sus inquietudes.
sus profesores y empleados.
El Biólogo, como es sabido por todos, era un
Más adelante trabajamos juntos en un proyecapasionado por la lectura, su acervo cultural era
to de reingeniería, cuando hubo cambios en los sistemuy amplio, se podía hablar con él de diferentes temas de enseñanza en el Instituto Tecnológico. A nomas: política, ciencia, historia, arte, etc. que él siemsotros nos correspondió rediseñar el curso de Biolopre tenía respuestas y argumentos para rato.
gía, por el que me tocó compartir con él el premio
Los que lo conocimos, siempre lo recordareque otorgó el Instituto Tecnológico al mejor curso
mos como una excelente persona y un gran amigo.
rediseñado en esa área.
Abril 2013
El Biólogo Cano se puede decir que entregó su
30

Planta Año 8 No. 15, Junio 2013

�PENSAMIENTO HACIA EL COLEGA Y AMIGO
Fernando A. Manrique

C

uando se conoce a una persona, por
lo general uno no se imagina como

se irán a desarrollar sus relaciones con
ella en el futuro; eso fue lo que me pasó
con el Biol. Gerónimo Cano a quién conocí en 1967, cuando ambos nos iniciábamos como profesores en el Tecnológico
de Monterrey. Al principio, y durante varios años, nuestras relaciones fueron
principalmente profesionales, no solo
porque ambos éramos profesores y trabajábamos en la misma institución, sino
debido a nuestra formación profesional
de Biología, y aunque él se orientó hacia

M.C. Gerónimo Cano con estudiantes en los pasillos del ITESM

la Botánica, y yo hacia la Biología Marina,
nuestros intereses básicos eran comunes, ya que

Biol. Cano para escribir, y tuve la fortuna de convivir

además de nuestra área de especialidad, a ambos

con él en la redacción, y después publicación de dos

nos interesó siempre la investigación, y la ciencia en

libros técnicos; a través de esta relación conocí una

general; todo esto hizo que nuestras relaciones se

de sus cualidades, que además me permitieron enri-

fueran fortaleciendo con el tiempo, y pude apreciar

quecerme.

no solo sus conocimientos, sino su respeto hacia los
demás, su seriedad y su formalidad.

Con el tiempo fui conociendo, y reconociendo
su capacidad intelectual y profesional, y apreciando

Tanto yo como otros colegas sabíamos que si

la formalidad y seriedad con que se desarrollaban

teníamos algún problema o alguna pregunta relacio-

nuestras relaciones, que al pasar los años se fueron

nada con las plantas, o si queríamos saber algo sobre

enriqueciendo, y transformándose de profesionales,

Botánica, podíamos acudir a él, seguros que nos

en amistad. Había mucha coincidencia en nuestras

podría ayudar, lo cual además hacía con mucho gus-

relaciones lo que permitió que éstas se enriquecie-

to. No podemos dejar de decir que sus conocimien-

ran.

tos y experiencia en la Flora de Nuevo León eran inigualables.
Para todos era reconocida la capacidad del
Planta Año 8 No. 15, Junio 2013

Con el paso del tiempo se formó un pequeño
grupo de amigos en el cual éramos 3 Biólogos y 1
Agrónomo, y del cual formábamos parte; este pe31

�queño grupo se reunía una vez a la semana para to-

GERÓNIMO, MAESTRO Y AMIGO…

mar café y convivir; en esas reuniones los temas de

Enrique Aranda Herrera

conversación eran variados, aunque predominaban
los aspectos científicos y técnicos, debido desde luego a nuestra profesión, pero también había temas de
historia, geografía, política, etc. Ahí pude conocer y
apreciar la formación integral y sólida del Biólogo
Cano. Estas reuniones nos permitieron consolidar y
reforzar nuestra amistad y aprecio. Algo que también
nos unía era nuestro interés por la lectura, y con relativa frecuencia intercambiábamos libros, revistas y
artículos científicos, a veces como préstamo pero a
veces también como regalo, y conservo con orgullo y
gusto varias evidencias de esto.
Dentro de nuestras relaciones hubo dos cosas
que contribuyeron a que esa amistad se reforzara, la
primera fue que ambos nos retiramos de nuestra vida profesional el mismo año, esto permitió que nuestras relaciones fueran más estrechas y frecuentes; y
la segunda que ambos ingresamos a la Asociación de
Profesores Eméritos del ITESM donde convivíamos
con relativa frecuencia.
Con el paso de los años nuestra relación y
amistad se fortalecieron, entre otras cosas debido a
que nuestras esposas empezaron a formar parte de
esa amistad. Con cierta frecuencia nos reuníamos
con un pequeño grupo de amigos y sus esposas para
convivir, y estas reuniones eran muy gratas.
Recientemente, cuando el Biol. Cano empezó a
tener problemas de salud fuertes, y ya no salía de su
casa, con cierta frecuencia lo fuimos a visitar y convivir con él; también, recientemente, yo iba a su casa
cada mes para llevarle algunas publicaciones de los
Profesores Eméritos, que yo sabía disfrutaba mucho.

32

D

ebió ser por el año de 1970 que tuve el agrado
de conocer al “Biol. Cano” ―como después
nos referíamos a el quienes fuimos compañeros de
generación en Agronomía del Tec de Monterrey―,
siendo su alumno en un curso de agrostología. El
Biol. Cano, si no me equivoco, acababa de regresar
del Colegio de Posgraduados (ubicado entonces en la
ex hacienda “Chapingo”) estrenando un flamante
título de Maestro en Ciencias.
La tal materia de agrostología, recuerdo, era
tradicionalmente un dolor de muelas para la mayoría
de los estudiantes por la cantidad de nombres científicos y características botánicas morfológicas de las
gramíneas cultivadas y silvestres que debíamos memorizar. A mas de la colección de especímenes que
debíamos entregar al final del semestre, como requisito parcial para aprobar el curso. Recuerdo muy bien
la prodigiosa memoria y conocimientos ―del que
con el paso del tiempo llegó a ser mi entrañable amigo “Gerónimo”―, de que hacía gala el maestro Cano
para identificar y describir al instante todo tipo de
rasgos de las diversas especies que encontrábamos
en nuestros viajes de colecta al campo.
El estilo en que dictaba su clase ―que incluía la
puntualidad con “precisión inglesa” y la asistencia sin
faltas―, su trato siempre respetuoso y amable (en
mi vida le escuché una palara altisonante ni un epíteto ofensivo contra nadie, algo impresionante), y su
habilidad para dibujar estructuras vegetales en el
pizarrón y la pasión que ponía en sus clases, en mi
caso realmente hicieron de la agrostología una materia fascinante que recordaría por muchos años.
Después de un tiempo de profesar la agronomía, el destino quiso que volviera al Tec de Monterrey
Planta Año 8 No. 15, Junio 2013

�de visita, y un antiguo profesor mío ya
fallecido y muy querido, me ofreciera
una beca para estudiar ahí mismo una
maestría en parasitología agrícola. Mi
buena estrella quiso que al paso del
tiempo me incorporara al cuerpo de
maestros del Departamento de Agronomía, y así mi relación con el profesor
Cano se renovó, ahora de una manera
más cercana pues, aunque él formaba
parte del Departamento de Biología,
ambos coincidíamos en las juntas de la
División.

Patio del Edificio de la Fac. de Ciencias Biológicas en la calle Matamoros. Desde la izq., Biólogos Othon R. Núñez, Absalón Lara, Alejandro Asef y Gerónimo Cano. Cano.

Nos tocó también en el trabajo
académico colaborar como sinodales de tesis de investigación de los alumnos de licenciatura. De alguna
manera imperceptible nuestra amistad fue haciéndose más fuerte, al grado de que me incorporé a un
“selecto” grupo de tres amigos ―a la sazón todos ex
– profesores míos―, entre ellos el Biol. Cano, que
habían dado en reunirse religiosamente a tomar el
“cafecito” los viernes por la tarde en el VIP´S de Garza Sada, justo contra esquina del mismo Campus
Monterrey del Tec. Escucharlos a los tres hablar de
los mas diversos temas, pero sobre todo historia de
México, política, y de la misma vida académica del
Tec, fue siempre todo un deleite y una oportunidad
única de enriquecer mis conocimientos en tal temática.
Gerónimo era un ávido lector no sólo de novelistas mexicanos destacados, sino también de autores de tratados de filosofía e historia de la ciencia, y
un muy diverso género de temas relevantes. La manera en que citaba autores y títulos de libros para
aderezar su charla fue siempre asombrosa ―de
hecho en su casa de Monterrey y su finquita de
Atongo, dejó una valiosa colección de obras litera-

Planta Año 8 No. 15, Junio 2013

rias. A más de su afición a la lectura, Gerónimo era
un virtuoso de “la pluma”. En los boletines de la Asociación de Profesores del ITESM y en otras publicaciones internas dejó su huella de escritor ágil, ameno
y erudito, siempre crítico y elegante en su prosa. Yo
siempre lo admiré por ello.
Una dolencia gástrica que lo aquejó durante
largo tiempo finalmente fue la causa de su fallecimiento. Mi último encuentro con él, fue en su lecho
de enfermo en su casa de la colonia Estadio ―algo
totalmente fortuito―, apenas el domingo previo a
su deceso. Será algo imborrable en mi memoria. Fue
para mi un verdadero privilegio conversar con él, ya
muy debilitado su cuerpo, mas no su espíritu, de un
tema por demás trascendente. Me dolió en verdad
en el alma despedirme de él: nos estrechamos la mano, yo me despedí desde la puerta de su recámara
con el pulgar de mi mano derecha hacia arriba; él
entrelazó sus manos y las ondeó en el aire en señal
de asentimiento. Ambos sabíamos que pronto llegaría lo inevitable, pero el lo enfrentaba con total entereza.
Mayo 4 de 2013
33

�A LA MEMORIA DE MI PADRE
Lic. Perla Aurora Cano Gaona

Sin duda esta fue una de las palabras favoritas de mi
G racias.
padre. La pronunció inagotablemente a lo largo de su vida, como un deber, como una plegaria, como un himno. Su discurso en los
días finales estuvo iluminado por la gratitud. Y hoy, sin duda, se
sentirá agradecido tímidamente por la presencia de todos ustedes reunidos en su honor.
Su vida, marcada por la pasión, la curiosidad, el asombro, el
deber, transcurrió como la brisa en el corazón de quienes tuvimos el
privilegio de acompañarlo en su día a día. Y como huracán en la
vida de aquellos que se atrevieron a alzar la voz junto con él cuando
fue necesario, a cuestionarlo todo cuando su razón les dictaba que
había que hacerlo, a zambullirse en los hoyos negros que a veces representaba la búsqueda insondable del conocimiento.
Su aprecio sublime por la vida le permitió el privilegio de gozar de la belleza que la madre naturaleza le ofreció día con día. Siempre llevaba consigo papeletas y
pluma para anotar. Anotarlo todo, observarlo todo. Y una lupa con la que se arrodillaba si en su camino
aparecía una flor nunca vista o una tímida hoja asomaba entre la yerba esperando a ser admiraba. El
biólogo se postraba ante ellas, acariciando con asombro y gratitud ¡semejante obra! e invadiendo la imperturbabilidad de aquel ser que había pasado inadvertido para muchos hasta que él notó su presencia.
Una vez admirada, reconocida, auscultada por su olfato privilegiado, por supuesto anotada, y algunas
veces fotografiada, el botánico la regresaba a su quietud y a su feliz anonimato.
Dice el poeta Octavio Paz que “el amor no es la eternidad; tampoco es el tiempo de los calendarios
y los relojes, el tiempo sucesivo. El tiempo del amor no es grande ni chico: es la percepción instantánea de
todos los tiempos en uno solo, de todas las vidas en un instante.” Un instante, eso parece la vida de
nuestro Gerónimo al mirar atrás. El amor fue su religión, la familia su templo sagrado, los amigos, colegas y alumnos su devoción.
34

Planta Año 8 No. 15, Junio 2013

�En las discusiones acaloradas en la sobremesa de los sábados por la noche (así le decíamos a cualquier sobremesa aunque fuera lunes por la mañana) el catedrático no alzaba la voz, alzaba el conocimiento
de las miles de páginas que leyó durante su vida y que no ostentaba porque no era necesario, alzaba la
razón, lanzaba preguntas que nos dejaban a veces vulnerables, conmocionados y quizá sin poder dormir y
tenía la contundente humildad de escuchar a quiénes, animados por su generosidad, nos atrevíamos a tocar algún tema en el que nos llevaba ventaja inalcanzable sin importar de qué se tratara.
Una de las noches en que velaba su sueño al final de sus días y mientras leía a su lado me preguntó
¿qué lees? A Quevedo, le dije. Abrió sus sempiternos ojos de asombro y me dijo: se necesita una vida
entera para leer a Quevedo, y prosiguió con una breve cátedra. Al final le dije, ¿por qué has leído a
Quevedo, si tú eres biólogo, porqué lo lees todo? A Quevedo hay que leerlo, dijo, indudablemente.
En efecto, lo leía todo. Desde grandes tratados científicos o novelas y poesía, hasta instructivos y correos electrónicos masivos que no pocas veces contestó tratando de iluminar al remitente que ingenuamente lo
creía todo y “generosamente” lo compartía decía él. Entre los innumerables recortes de periódico que hemos
encontrado entre sus cosas, destaca la traducción de un poema de su admirado Walt Whitman. Al leerlo
descubro a mi padre en cada línea. No te detengas, se titula y saltan a mis ojos los versos siguientes:

“No abandones las ansias de hacer de tu vida algo extraordinario
No dejes de creer que las palabras y las poesías
Sí pueden cambiar al mundo”
Hoy la experiencia del biólogo, el padre, el esposo, el colega, el amigo, el hombre, nos ayudan a
caminar por la vida, sin duda. Porque de él aprendimos que el respeto es un derecho y una obligación,
que la libertad se construye día a día y se lucha por ella con pasión. Que el asombro nos hace humildes y
la curiosidad nos conduce a la sabiduría. Con asombro amó el talento de Carlos, la dulzura de Fabi, la
entrega sin límites de Martha a quién amó también sin límites, y amó generosamente mis preguntas interminables.
Hoy, en honor a su mayor legado, la gratitud, la familia Cano Gaona les extendemos nuestros brazos con nuestro agradecimiento profundo, por acompañar a mi padre en su camino por la vida, como
cómplices, soldados de mil batallas, protagonistas de tertulias interminables, arreglando mundos y diseñando estrategias, abriendo caminos donde sólo había abrojos y provocando mentes en la aventura apasionada por el conocimiento.
Planta Año 8 No. 15, Junio 2013

35

�Contenido
XIX SIMPOSIO DE BOTÁNICA CRIPTOGÁMICA

Las Palmas de Gran Canaria, España
24 al 28 de junio de 2013
http://www.criptogamia2013.org/
IX CONVENCIÓN INTERNACIONAL SOBRE MEDIO
AMBIENTE Y DESARROLLO

Palacio de Convenciones de La Habana, Cuba
8 al 12 de julio del 2013
www.cubambiente.com
www.eventospalco.com
BOTANY CONFERENCE 2013, SYMPOSIA, COLLOQUIA, WORKSHOPS, AND DISCUSSION SESSIONS

New Orleans, LA, USA
Del 26 a 31 de julio de 2013
http://www.2013.botanyconference.org/info/index.php

EDITORIAL…………….....………..…….……...……...……….2
M. C. GUADALUPE GERÓNIMO CANO Y CANO
Una Mirada a la Vida de un Maestro de las
Ciencias Biológicas………………………...…………...3
MUESTRA DE TEXTOS DEL MAESTRO
GERÓNIMO CANO
Ecología y Desarrollo………………………....……….8
Botánica y Desarrollo sostenible…..……….…..11

VII CONGRESO COLOMBIANO DE BOTÁNICA

El Botánico Profesional Ante el Reto de la
Explotación-Preservación de los Recursos
Renovables……………………………………………….14

Ibague, Colombia
6 al 10 de Agosto de 2013
http://www.viicongresocolombianodebotanica.org/

Taxonomía. Principios, Importancia,
Aplicaciones……………………………………………….18

34 JORNADAS ARGENTINAS DE BOTÁNICA
Ciudad de la Plata (Buenos Aires), Argentina
2 al 6 de Septiembre de 2013
http://www.botanicargentina.com.ar/jornadas.htm
22ND INTERNATIONAL GRASSLANDS CONGRESS
Sydney, Australia
15 al 19 de septiembre de 2013
http://www.igc2013.com/pages/destination-sydney.php
XIX CONGRESO MEXICANO DE BOTÁNICA
Tuxtla Gutiérrez, Chiapas.
20 al 25 de octubre de 2013
http://herbario.uson.mx/?p=311
XXIV REUNIÓN ANUAL DE LA SOCIEDAD BOTÁNICA DE CHILE
Talca, Chile
7 al 10 de Noviembre de 2013
http://www2.udec.cl/~botanica/
XI CONGRESO LATINOAMERICANO DE BOTÁNICA
Belo Horizonte, Brasil
10 al 15 de Noviembre de 2013
http://www.64cnbot.com.br/
Tania Miranda, Coordinación de Promoción Becas Fulbright-García Robles
Comisión México-Estados Unidos para el Intercambio
Educativo y Cultural (COMEXUS) Berlín 18, 2°Piso, Col.
Juárez, México D.F. 06600 T:(+52 55) 5592 2861 ext.
104 Email: taniamiranda@comexus.org.mx

36

RECUERDOS DEL PADRE, EL MAESTRO, EL AMIGO...
IN MEMORIAM
GERÓNIMO CANO Y CANO 1939—2013
Dr. Jorge S. Marroquín de la Fuente…..22
MI AMIGO GERÓNIMO...
Dr. Benito Estrada…............................26
ÉRAMOS CINCO DE LOS DOCE
Dr. Glafiro J. Alanís Flores ………………...28
BIÓL. GERÓNIMO CANO
Biól. Irene Mir Araujo …..…………………..30
PENSAMIENTO HACIA EL COLEGA Y AMIGO
Dr. Fernando A. Manrique.………..……..31
GERÓNIMO, MAESTRO Y AMIGO
Dr. Enrique Aranda Herrera……………….32
A LA MEMORIA DE MI PADRE
Lic. Perla Aurora Cano Gaona…………...34
AGENDA BOTÁNICA….………...……...……………………36
Imagen Portada:
M.C. Gerónimo Cano de Colecta en el Norte de Nuevo León.
Planta Año 8 No. 15, Junio 2013

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                <text>Planta es una revista de divulgación científica enfocada a la difusión del conocimiento botánico en todas sus ramas, especialmente, el que es generado en nuestra región. Incluye, entre otras, las secciones Editorial, Personajes de la botánica, Conoce tu flora, Flora amenazada, Etnobotánica, Flora urbana, Desarrollo sustentable y Agenda botánica; además de artículos de investigación inéditos o revisiones bibliográficas sobre una amplia variedad de tópicos relacionados con el estudio de las plantas. Inició en el 2005, su periodicidad es semestral y sigue activa.</text>
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              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores.</text>
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