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                  <text>"Susana."
Modelo, creación
nuestra, que será
este año la última
palabra del buen
gusto y la comodi•
dad.

Ja 'Í¿)'\'r '1"'e.

Pregunte Ud. por
élen

..S-10

la Ciudad
de Londres.

NUM. 3

MÉXICO, 22 DE MARZO DE 19 17.

..

P recio: 30 centavos.

�Trajes para Niños.

til!l.-~ %~... 1~

I TI
-"''"""'"..,.••••••n•••••••""•••Hm..••••.,••".......- .........." ..-•.....,.._.,..,......,..........................,••,.,..,._ _ _ _ _,._ _ _............................,.,•••••••.,..,.. •••••••••n••••nm•••"..' \

PEGASO

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REDACCIÓN:

)Ianuel 'foussaint.
~lariauo Silva.
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Antonio CaHtro Leal.
Enrique Fern/indez Lcdesma
Esteban Plores.
DIBUJANTES
Carlos X e\·e.
Ger111,rn Ge•lovius.
Hoberto :\fontenegro.
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l•'raneis&lt;'o de la Torre.
Angl.'l Zárraga.

Autouio Qómez.
Saturnino Herrán.
L1'arnlro Izainirrc.

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Maxim's.

GERENTE:

GRABADOR:

•Jesús B. González.

Ah-arez Tostado.

COLABORACIÓN:
Alfonso l'runeda.
Carlos González Peña.
Genaro Garda.
Amado Nerrn.
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Carlos Díaz Dufoo, jr.
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Enrique Fernández Grnnn,los ,Juan H. I1;"1tíniz. •
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n;LEl-'ONO ¡.;RJCSSON

206

�IV

PEGASO

LA CASA TARDAN

REVISTA. SEMANAL
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TOMO l •

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LA MODA
1

EN

-- ---

1

SOMBREROS DE

-

- - - - -

PAJA
Esta Casa la. tiene

PLAZA DE LA CONSTITUCION 5 Y 7.

MEXICO, D. F.

Registrado como articulo de segunda clase el día 9 de marzo de 1917.

. .. . . .

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MEXICO, D. F., 22 DE MARZO DE
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1917

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NUM. 3

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l!JSl~
...J•li!Jellil@lelelelele!l~~-Je!li!le!!

-1-~@__,~~~~~!!~~~,-C A
UNA SEÑORA QUE HIZO VERSOS.~--POR, ENRIQUE GONZALEZ MARTINEZ
Una de estas tardes de viento y de polvo, mientras pa•
seaba sin rumbo por las calles de la ciudad, tropecé de ma•
nos a boca con un recuerdo. Un amigo a quien quise de un
modo entrañable, solía tropezar con las miradas. Era fre•
cuente que una de ellas lo apartara de mi lado, mientras
discurríamos de prisa enredados en animada conversación,
y cuando yo volvía el rostro para buscar a mi acompañan·
te, lo divisaba a tre!:'. metros de distancia, absorto en una
contemplación extraña. Su disculpa era siempre la misma:
&lt;perdóname, tropecé con una mirada&gt;. U~a vez, ya hace
años, sufrió el choque supremo con los ojo,s fascinadores
de la Pálida, y se quedó clavado para siempre ... . He de
hablar algún día de este amigo, casi 'g enial I que nada hizo
ni escribió nada que merezca la pena de recordarse, y que
tuvo y conserva el maraviJloso encanto d.e las almas iné•
ditas.
Los recuerdos con que suelo tropezar, me vienen por una
rara y misteriosa asociación de ideas · disímiles y, tal vez,
antitéticas. Así sucede que el paso de una · murga callejera
me trae a la mente el recuerdo de una novia, y la vista de
un señor gordo que balancea su insignific'ancia ostentOsa -.
en un coche de bandera azul, · me hace recordar una ·estrofa
juvenil olvidada. La vida está llena de sorpresas extravagantes, y por eso la amamos y la vivimos. Esta tarde de mi
cuento, no sé si un rapaz de diez años que se acercó a pe•
dirme la lumbre de mi cigarrillo, o el estrépito de una manifestación electoral, me hizo recordar a una señora que fue
mi .amiga y que hizo versos en su juventud
Aquella amistad no la enturbia la más leve sombra de
pecado, y acudimos ambos al terreno de las más íntimas
confidencias, sin' sortear el peligro de una pasión «abogada
en la Cuna&gt; o sacrificar nuestros ímpetus en aras del &lt;:sagrado deber&gt;. No tuvimos para qué esconder nuestros ha•
bituales paliques de la mirada celosa o suspicaz del marido,
un campesino bestia, bonachón, rico y casi guapo que la
quería a su modo y cumplía como Dios manda con los elementales deberes de su cargo. Cuando él entraba, ~in pre
vio anuncio, en la salita que era testigo de nuestra charla, ·
nunca se vió forzada mi amiga a retirar con presteza el pie
y esconderlo debajo de las faldas, como tampoco tuvo que
abrochar con discteción y disimiilo los botones de su blusa
almidonada y albeante. Fuimos sencillamente amigos, y
seguiríamos siéndolo s.i el tiempo, la distancia y mi pereza
epistolar no hubieran sido obstác1,1lo para nuestras relacio•
~es. Ahora mismo que me traslado en espíritu a aquellos
lugares, siento qué mi corazón no ha cambiado. Tampoco
vaya a suponerse q.ue mi amiga era fea o vieja. sino de muy
buen ver 1y apenas c~rcanfl a los treinta años. Yo tenía en- tonces veinticuatro, y ya se sabe que cinco o seis años d.e
diferencik en favor de la mujer, son un incentivo para las
grandes ligas amorosas. La mujer siente el indiscutible

prestigio de su sabiduría pasional que la transforma de
poseída en poseedora, y el hombre saborea el orgullo de
tener en las. manos, no la prenda hurtada a la inexperien·
cia, sino la dádiva consciente de la plenitud responsable.
Pero nosotros fuimos sólo amigos, y puedo hablar del caso
sin guiños de ojo ni reticencias equívocas.
La familiaridad del ambiente provinciano puso tn contacto nuestras almas, y fuí de sorpresa ~n sorpresa descu•
briendo en el espíritu de mi amiga, delicadezas nada comunes, modos personales de ver las cosas y una percepción
sutil de lo que· no se halla como muestra en los escaparates
de la vida. Su romanticismo espontáneo y natura} se ate·
nuaba con un buen gusto iñstintivo, sin perder la caracte•
rística de su sexo y sin que un delicioso ambiepte de ferni·
nilidad dejara de flotar en sus divagaciones. Nuestras plá·
ticas se iban cada día por te!'re.nos m~n,os frecuentados en
conversaciones con mujeres, y se fue formando entre nos·
otros una neéesidad de comunicacióri espiritual que estre•
chaba más y más la estimación mutua. Per,o mi descubri•
miento vino más tarde. · · · · ·
Un libro de versos que puse en sus manos para. ratos per•
didos, provocó la confidencia. Ella, mi •amiga, había hecho
también versos en su juventud. Confieso que experimenté
un estremecimiento d€sagradable con la noticia, y abrigué
temores fundados de que nuestro idilio amistoso terminara
con la más repugnante cursilería sentimental. No sé si ella
leyó t'-l miedo en mis ojos, pues se dió prisa en protestar
que no incurriría de nuevo en aquellos desvaríos juveniles.
Mis tranquilo con la protesta, me atreví a rogarle que ·me
mostrara sus poemas, y ella lo hizo con la sencillez de quien
está libre de presunciones literarias y casi con la naturalidad de quien muestra ohra ajena. El caso es que puso en
mis manos un cuaderno en que había borron€ado sus poe•
mas, y noté en la ·sonrisa que acompañó la entresa una ingenuidad encantadora, He dicho que mi amiga ejercía sobre
mí indiscutible influencia, y a eso se debe que la lectura de
sus poemas haya sido a mis ojos más impresionante que lo
que la obra mereciera. Versos como los que leí habrían pa.
sadO inadvertidos si los hubiera hallado en las páginas de
cualquier revista.literar:ia; pero confieso que 'en aquella ocasión dejaron en mi espíritu una r·esonancia qu'e sól~ el tiempo lqgró hacerme olvidar.
Ya dije'que mi amiga tenía el alma romántica, y los v€r&gt;:
sos que entregó a mi lectura delataban su actitud espiritual
sin tapujos ni componendas. Eran versos tristes, llorosoS, ·
en los que la idea de la muerte era como tema central y en
que el desencanto de la Yida engañosa surgía de la emoción
despertada por los objetos familiares. Porque la autora de
esas rimas sacaba sus inspiraciones de las cosas que tenía
al alcance de los ojos, ignorante de que toda sensación ha.y

PEGASO

1

�,

Se fue la noche, y al llegar la aucora
para. decir a mi dolo1· •ya. es hora-,
abrió los ojos del forzado dueño:

que tamizarla en el espíritu para transformarla en belleza.
Recuerdo de una estrofa del poema en que hablaba de un
ciprés que se erguía sobre las tapias de su casa:

................................. -

¡~

y lo miré alejarse distraído,
sin sospechar siquiera qt:re ha dormido
toda la noche, entre los dos, mi sueño.

Este ciprés vetusto donde zumba
un viento de agonía, me parece
que es un amigo pósttr.mo que crece
al borde de mi vida y de mi tumba.

Y esta otra en que habla de seguro de sus íntimas triste•
zas conyugales:
Mi alma el oído a la ilusión entrega:
siente una. voz que suena en lontananza
y se dice: ya vienes, esperanza ....
Mas cuando sale a abrir .... es él quien Hega.

Sólo guardo íntegro un soneto que copio:
Acurruqué mi sueño en la almohada,
maté las luces y entorné la puerta;
a.si ningún ruido lo despierta
ni puede sorprenderlo una mirada.
Aguardé entre las sombras la llegada,
-con alma libre y corazón alerta de quien me oprime entre sus brazos muerta
a 1nerza. de tenerme encadenada.

i

Eran, por todo, unos veintel!}oemas, algunos mejores que
los trascritos, y que siento no recordar. La retórica, bien
se ve, es pasada de moda, la versificación deja mucho que
desear y la obra adolece de un conceptismo de dudoso gus•
to aun para su tiempo. Ya entonces se empezaba a usar
&lt;añoranza&gt; y &lt;tramonto&gt; por algunos poetas y estas palabras habrían prestado verdaderos servicios a la rudimental
técnica de mi amiga.
Tuve el acierto delicado de no rogarle que insistiera en
versificar, y la dejé guardar noblemente el fugitivo sueño
de poesía que habían provocado sus propios dolores.
No cometeré la indiscreción de dar a la estampa su nombre,
hoy que debe ya de ser vieja y andará buscando una buena
coyuntura matrimonial para sus hijas casaderas. Guardaré
el incógnito y la dejaré tranquila en la paz provinciana que
ha'brá dado conformidad a su espíritu inquieto. Así ennoble•
ceré la memoria con que el acaso me hizo tropezar una de
estas tardes de viento y de polvo.

....................................... ,., .•,.,,.11.,,.,.,, •• ,..,.,, •.,.,,., •• ,.• ,•• ,.......,..1•,1• .. ,,, ...............,,.,,,, .• ,.,, .......... ,•• ,.,,., •.,...........,.,,.,,., .. ,••,., ..............,.,, ............... ,,., .....,.,,•.,.,,.,, .... ,•• ,.......,••,••,..• ,........ ,.,,.,,....,,., •. ,•. ,_

LA FLU.:M:ADE GANSO
F'OR

MARIANO

SILVA

Nil a.dm;rari.
TIORACíO, EP. I, Yl,

En todas las 'regiones del golfo de México estaban esperando el fin del mundo. Los grandes peces y las sirenas se con.solaban mutuamente antes de que sobrevi~
nie.ra la tremenda catástrofe. En las salientes más agu•das de los granados bancos de coral se prendían lánguidamente las algas marinas, llamando a los caracoles y a
las ostras para templar so gran miedo. U □ a ballena joven, aconsejada por mil peces de luz, trepó de súbito a la
cresta más alta de u □ a ola; desde allí maldijo de N·e ptuno, y luego se hun&lt;lió estrepitosamentP, dejando una
mancha de espuma. Esa locura suspendió tudas las convers1tciones y los ojos redondos de los pulpos se abrieron desmesuradamente ....... Fuera del mar, el mundo
pare'.!ía sonreír como siempre, satisfecho de su exii::.ten~
cia. Las aladas gaviotas y el albatros se mecían alegremente jugando con el movimiento de las olas.
Un delfín malhumorado por sus innumerables años
fue el autor de la noticia. Vais a saber cómo.
Se despertó un día preocupado por saber el paradero
de su prestigio ornamental en el arte de los hombres,
y se atrevió a dejar su cavidad submarina que durante
siglos habitaba. Así salió a la superficie tomando toda
clase de preca.uciones para no traicionar la prudencia de
sus ojos y todo un día anduvo recatado muchas leguas,
procurando saber algo. Su dorso brillante sintió varias
veces la caricia viva del sol y otras tantas las aguas se
juntaron encima. Ninguna información pudo tener dentro del mar que le dejara satisfecho. Todos los habitan·
tes del Golfo le daban con mucha cortesía las respuestas más vagas.
Ya empezaba a sentirse victima de una idea senil y a
agitar nerviosamente su cola rosada, cuando llegó muy
cerca de una isla fértil, en donde vió, a la orilla del agua,
un grupo de gansos que discutían con grande animación. El delfín se acercó resuelto a interrogara aquellas
aves por haber leído en sus modales una gran familiari·
dad con los hombres, desconocida en el mar.
U no de los gansos, inclinando el cuello hacia los demás
y alzando ligeramente las alas, les llamaba su atención
sobre una gran ploma blanca, ennegrecida en su extremidad más gruesa, que tenía en el pico otro ganso solem11e, con aires de secretario, y les dec/a en tono equivalente al que pudo tener Cicerón en su primera catilinaria.:
2

1.

&lt;No apartéis los ojos de allí y la seguridad de nuestra
existencia será cierta. No puede tolerarse que los hom·
bres usen de nuestras plumas para escribir, en vez de
adorna.rse con el1as. Con esa pluma que os he traído se
han cometido actos repugnantes, tales como firmar tra·
tados de amistad dos pueblos que se odian y escribir
versos bucólicos en honor de un general. La negra tinta
como veis, ha roído sn extremidad más gruesa y cubierto
con inmundicia las luces nacaradas con que nació. Esa
pluma, aunque apareciera inmóvil entre los finos dedos
de un retrato, por nadie será apreciada ya en si misma,
sino se la convertirá torpemente en símbolo de la sabiduría, con lo que perderá todo el porvenir que la esper~ba, sirvienuo para embellecer el tocado de los boro·
bt·es. Y, cuando además de este error fundamental, en
un país como yo he visto ahora, se observa que todos los
habitantes escriben y publican, podemos afirmar, con
seguridad, que la especie humana acelera trágicamente el fin del mundo. Juremos, pues, en nombre de
la raza, defender nuestras plumas y esperemos con orgullo los ultrajes que vengan&gt;.
. .
El orador habló tan bien, que todos los gansos h1me•
ron sonar sus picos en seflal de aprobación, y el viejo
delfín, creyendo que el tiempo le faltaba, no pensó
más en lo que sería de su prestigio-ornamental en el ar·
te de los hombres, y se lanzó vertiginosamente a_r~correr
el mar, pregonando con toda su fuerza esas noticias.
... , .. ,, . . , .......................... ,,,,,,,,,,,,,,,,, .. ,, ... ,,,, ... , ... ,, .. ,,, .. n11Ht,IIC:&amp;11nn, ......... -

...- · - " " \

~

Ofrecimos pubffcar en este número las declaraclottes del
señor licenciado Urueta, 11bre la ~ran Guerra. El notable
orador nos las proJaell6 hace quiaca dlas y e1perába1R01
cumplir hoy nuestro propósito. Desgraciadamente, ocupaclones de carácter ltfge.11•, •~rltuu• &amp;U campaia alee•
toral, han Impedido al señor llceac:1-,. Urueta dedicar su
tiempo a ute aaUAto, y noa vemos akllta4os a .a¡plazar par.a
más tarde, la p•bllcaclón de tlln lat,r..ante flfllH.

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1

Historia Mexicana

_
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:

1¡

_,_

i.

UNA VIRRSINA EN LA INQUlSICION
POR., ALFONSO TORO

Al finaliza,· el siglo :X\' [II, uo era yn In 'Santa Inqni8ición1 el temido tribunal r1ue el pueblo cm.:aeterizara en
el viejo )r conocido proloq~io de: con el Rey y la lnqu.isició11, chitón. El indiferentismo francés iba extencliénclose
por Espaíia 1 colándose a la 1nás importante lle sus coloniai;\ y los despreocupados de la N"11e\'a España, perdido
el respeto al Tribunal de la Fe, lo clescribfo,n ,en estos versitos1 que- no dejaban nada bien par'1clos a los s~ñ01:es in-

de ellos (1); y así se había observado en México; pero en
aquellos dfos se enconfu'uba vaeía la easa principal de la
Inquisición, pol' muerte ael inquisid"1' don Nicolás Galante y Saa:vedra, y como su excelencia la ,•irreyna tuviera que concnrri:r al balcón principal del edificio, para
ver la procesión de los 'l'eos penitenciados, -se procedió a
decorar y amueblar la oas~ "con rica$ colgach:rras, pantallas de plata y muebles exquisitos," y se preparó 1lll l!uquisidol'es:
c,1lento almuerzo para la ~~rreyna y su acompllllmniento.
Un Santo ('riüo,
Llegado el día de la visita, que fue el 2 de junio •dél
dos -cmtdelero&amp;
Tefericlo año, se presentó su excelencia en ,!J J)altio de la
Inquisición a las nueve y mecfia de la mall~na, acóm-paña'!J tres mrUar1eros.
da &lt;le su sobrina doña Ana Fernández de 'Posada, esposa
Corría el afio del Sefior de 1783 y acababa de cncargm·•
del fisca1 de lo Civil, de 11n gentil hombre, clos pajes, dos
se del gobierno del -virreynato el exalabarderos de custodia y so gnat·dia
celentísimo se-ñor don ]latías ele Gálordina1~a. Bajaron a reeibn· a tan lucives, que hahía llegallo a :l)1éxico acomda comitiva, hasta el pie ele 'la escalepafiatlo de su 1:'SpO"ia doña Ana ele Sa.
ra, los señores inqnisic101·es 1 acompayas y Ramos.
ñados de los ministros lhil Tribunal
de la Fe, en traje de gala con venera,
La Pi1·cunstf111cia de ser el nuevo vilos oidores don Francisco Jawier Gn:mlTt'Y hermano del ministro de Indias
boa 'Y don Baltasar Lail:rón de •Guey 'marqués de Sonora don José de
vara, consultores del mismo tribunal,
Gálves, que tan gran privanza disfr1.,1el alcalde de corte y el ijscal del er.itaba CCYll el l"f')' Carlos JII, hizo que
men.
todos los petsonajes, tribunales y corporaciones, se. excedieran e.n festejar
Reunidas ambas oorn.iti-vas, pasaron
n los recién llegados, no siendo d.e ]os
a la sala preparaila al efecto, donde
últimos en 1·endirles sus homenajf)-S
departieron amigablemente con -todo
el Tribunal del Santo Oficio.
el grave y cortesano ceremonial de la
Se preparó, al efecto, 1a celebración
época, basta qmi se dió aviso ae la sade un auto particular de fe en el Imlida de los reos. 'Dirigióse ent&lt;111ces la
pe-rial Convento de Santo 'Domingo,
señora virreyna til corredO'r a c:onacer~
para el clía primero de junio ele dilos, pasando luego a1 balcón a ver ·el
cho año i y según la costumbre admipaseo qne ,preceáía a la eje&lt;lllciém ele
tida y el cel'emonial ele la época, pas6
las sentencias dictadas el ifía anterio1·
el sccr&lt;'lario ele! Santo Oficio, don
en el auto de 'fe celebrado en Sattio
Juan :-Jicolás Abad. a invitar a los viDomingo. Ji'igtl'l'a'ba:n ·en la 'J)rocesión
rreyes a que dieTan, con su presencia,
trece reos, ae los cuales siete :i,01· bilucimiento al act.o; _pero como el seg-amos, dos por haberse fingido sMerñor ele Gál ves se encontrara f'-nfe1•mo
dotes, nno por haberse fngado de prede gota, se excusaron de hacerlo; aun•
sifüo. uno por b.aberse extraído 'la Hos,¡ue la virreyna 1 ([ne f:legún las crónitia de 1a boca, 'Ulla por prop¡,siciones
cas de la época, era bondadosa y sen"heréticas 'Y uno, a quien se 'había mno1cilla de trato en (.•xtremo, manifestó
clazado, por blasfemo. 'l'ban los &gt;minisESCUELA N, DE MEDICINA
vivos deseos ele conocer la Tnquisicióu.
tros del San:to Oficio. c¡ue no i!ran
EdUicio que en la época colonial ocupó
No eclrnron en saco roto el capricho
eclesiá~icos, en tr~je de ·gala 'Y a -cala Inquisición
_de mi señora doña Ana los inquisidolrn 110 esco'ltando ·a los reos qrre 1ttaréhares, y nl Uía siguiente, so pretexto a~
ban custodiados par veinticinco dravisitar a su excelencia el virrey, que aún se hallaba en cagones al mando ele un cabo, y s~guiaos por el ·v-erUugo, -prema por e1 ataque de gota 1 se presentaron en Palacio los
goneros, ñsicos :v Cll'ujanos --y gran cantidad de pueblo,
inquisidores don Juan Mier y \'illa1· y don Antonio Berque esperaba ansioso el espectáculo, de ver azotar ·a ms
gosa y Jordán, pasando a conversar con doña Ana, quien
condenados; pues todos ellos lo habían sido a doscienvolvió a manifestar el deseo Ue vrr la inquisición, ditos azotes y a vario8 afios de ·prisión.
ciendo gustaría ir el lunes siguiente a ver salir a los reos,
Luego que hnbo desfilado aquella procesión, pasó .la sosentenciados en el auto de fe, a la vergüenza pública.
fí.ora virrcyna con todo su acompaij.amientQ, .a visitar las
Deshiciéronse los visitante§_en cumplidos y cortesías, agrasalas del 'l'ribunal de la Fe, y estando en la principal de
deciendo A sn excelencia el deseo de co11cu1Tir a la Inellas, sacaton los señores inguisidor.es las llaves del , sequisición, y procedieron desde luego a .preparar todo lo 1creto del Santo Oficio y abrieron las puertas .del Cllncel,
conducente a la recepción ele tan distinguida huésped.
(1) Instrueeio:n.es _para la fundaci6n ae la Inquisición lnl- M"kico,
Conforn1e a los reglamentos Lle! San.to Oficio, en las caen el tomo "V de '' Documentos para la "Historia il.e Mb.rico '' ae Qe.
sas a él destinadas. debía haber un departamento para
h11bihtci6n de Jos inqTiiRltlon):-;: cuando mf'nos para uno

naro García.

PEGASO

P6:Gíiso

3

�declarando el inquisidor decano que suspendía la exco- que se emplearon en las sangrías. ¡ Beber es para treinta
munión en que incurríán los profanos que entraran en personas!
Sirviéronse: jamones, galantinas, fricandó de ternera,
aquel lugar, a fin de que pudiera visitarlo su excelencia.
pechugas
de pollo, seis caldos todos distintos, dos pasteles
Entraron luego en las salas del secreto, cuatro pasos sola-grandes, cuatro medianos. innumerables pastelillos de
mente, la virreyna y los inquisidores, quedando :fuera Pl
dulce, dos grandes quesos de Flanresto de los acompañantes, y salido
des, cinco tern1tes de aceitunas sevique hubieron, se continuó la visita de
llanas, uno de alcapart'as; platos de
las cárceles, casas de los inquisi9-obobo, bacalao, pescado blanco. alcares y demás dependencias del edifichofas. postre y arroba y cuarta de
cio de la Inquisición.
dnlces.
Vueltos luego a las habitaciones
Es t r banquC'tt'i ve1·dadera111ente
del decano, se sirvió en ellas un alga,rgantuesco, qur nos hace• 1·t&gt;lainC'rmuerzo de treinta cubiertos. Curionos los 1a bios y l1acer agna la boca
sas son las cneutas de lo que costó
:t su sola lectura, uo costó más_ tlL!''
ese banqnete, que se conservan entre
trescientos nueve peRos tn•s n'nleR.
los papeles del Santo Oficio, en la Biblioteca del Museo N amoual; tanto
i Dichosa edad aquc•lla en qnc a 1an
poca costa po¡:l.ían nuestros abwc.los
porque nos dan una perfecta idea
d.e lo que era un banquete en aquedarse el gusto de un indigestión!
Concluida la comida ~- clp¡;;pués de
llos tiempos, como · también porque
reposar en el estrado aquel ga ndea•
sirven para entablar comparaciones
;n,us. la señora virreyna, casi al mesobre el valor de los víveres y caldos,
en aquel entonces y en la actualidad.
dio día, se despidió ele los anfitrioEl aspecto de la mesa era verdanes, tomando su coche en el mismo
deramente suntuoso, por la gran canpatio de la Inqnisición , adonde batidad de piezas de plata que figurajaron a despedirhl los señores inquiban en el servicio, el enorme ramisidores, cornmltores y ministros del
llete de flores artificiales que ocupaba el centro y las muchas esparcidas El Exmo. Sr. D. Matias de úálvez y Gallardo Tribunal ,le la Fe.
,Así crlt•bró éste, la visita de mi wen otros sitios.
fiora
excelentísima
,
doña
Ana de Sayas y Ra111os: quedanConsumiéronse dnrante el almuerzo: diez v ocho bot3llas de vinos generosos seis de Burdeos, didz ~..- ocho de do de eUa tan satisfecha ]a yirreyua, ltUr- r¡.o h1vo empaCa;lón, doce de _Jerez ;. dos docenas de .f rasqlútos ele r é- cho en decir en Palacio: qur en ninguno ele los públicos
solis (2). Esto srn contar con tres botellas más de Carlón agasajos, qlle le habfan hecho las corpora?io1ws. de l~ ciudad de "Thléxico, había estado tan complacida, 111 habrn co·
mielo tan gusto.
(2) Resolis o rosoli. bebida hecha &lt;'0}1 ;;i,g11arrliente. ar.(war. 1•ime·
México, &lt;1iciernhre de 1916.
la y otras especias1 y teñida casi siempn&gt; &lt;le &lt;•olor &lt;le 1·osa.

DE ANDRES TERZAGA
Leo de nuevo "El Quijote," _y se despiertan en mí.
para redimirme de las ruinas diarias1 la buena risa
la piedad, la ternura,, el fervor, el respeto, m1 in~
menso respeto. iie colma no sé que loco orgullo dP raza; me visto de no sé qué loca dignidad: reparto perdones y bienes y castigo injusticias; me m-mo caba1le11:,
bajo los milagrosos cielos de florecidos ~ilenrios; lflealizo mi dama hasta la levedad del suspiro y mP sif'nto Célpaz de orar y bendecir; me parece 1'f'Rcatado1·a la bru•
talidad irreflexiva de mi lanza; me creo con la boca an·
ciana de consejos; hago de mis sueños 11anura.c;· manchegas, y de cada pensamiento una temeraria aventnra 1 ~de cada sombra un gigante a quien matar: me empurpuro de entusiasmo _,. me solemnizo de tristeza: alargo
mi mano, lirio de seda, para acarieiar la cabeza de Sancho, ese mal filósofo de buena entraña ; lo doy todo: birnes y corazón. Y ya conclnída mi aventura, qm• fne honor y justicia, y mi deber, que fue resignación :,.· hw
amor, me voy lejos, muy lejos, a mi patriall a descansar. Me voy convertido en un par de alas, en un trasunto de nube, en un cuerpecito de pluma, en una columnita de éter 1 en nn te-mhlor dP. Tezo.
Tenemos maestros--¡ tantos !-que se pasan la vida Pnseñándonos a ignorar, y tenemos ignorancias qn _i·- JJO!i
confortan como• maestros.
He aquí una verdad muy común y muy· saludable:
Pasamos la mita,d de nuestra vlfl:.1 aprendiendo muchas cosas 1 y 1a oha mitad tl'atando enJ: vano de comprender lo que aprendimos. La .muerte ·nos somrendr
convertidos en niños de prll:Q.erai:; letras, encorvados so•,
bre la 11rimera ca ,·tilla : a, b, e. , ..... .

No hay enfermedad más te~ible que la fiebre de confesión. DevoTa como el -fuego, nos entrega maniatados
a. las pedradas· públicas, ·y hace que saquemos a la puerta. el cajón de la basura. ·....
Toda la mujer, incluyendo el sexo, reside en sus
ojos. Mejor dicho: en la mirada 1 en a(luella luz dulce o
terrible, pálida o ardiente 1 1bienhechora i.o m~n1.al, que
la poseedora parece aumentar o dismjnuir a: voluntad
de un juego niisterioso; en aquella mirada que la inunda de pies a cabeza cnvo~viéndola en un v_elo sutilísimo.
~adie sabe la postergación o el ascenso que allí le espe•
ra, el alba o la noche que perpetuarán sn ángel o su
bestia.
En presencia de una mujer hermosa nos invade a me•
nudo algo como un vago temor. És un sentimiento indefinible el que se posesiona de _;. .nosotros &lt;'11 s11 presencia: repulsión instintiva, poniéndonos en guardia ante
lo desconocido que hay en ella~ atracción animal, · casi
preguntando los deleites de un posible ayuntamiento; admiración de artista por el arco inefalJle de las cejas, o
pQr la noble recta de la nariz, o por la \\állardía. del busto, o por lo diminuto &lt;le! pie. . . . . .
·
Recuerdo muchas lecturas, muchos autores, muchas sugestiones. Recuerdo nnos ojos inmensos y asesinos, negros
tle toda negrura, por los cuales me sentí hombre. Pienso en el pobre Maupassant: "la mujer con los brazos
t.endirlos y la boca entreabierta. es un cepo donde se preeipita e-1 hombl'e." Pienso 1.:'ll Schopenhauer-tan calurn·
niado como mal comprendido-y en Reine y en Nietzsche
y en una conversación de Alma-Fuerte. Pienso sobre to_ do, en los Padres de la Iglesia, que son, a mi juicio, los
1¡ue supie,·on -ver mejor a la mujer ..... ,

PEG-ASO

~ UEMf\5 íllE.UíTD
DE ENRIQUE .FERNANDEZ LEDESMA
A LA QUE HA DE VENIR.....

ERAS COMO UN PERFUME •..••

¡Dónde estará. la que en mi üJa inquieta
r~gará su perfmue7 1,En qué lejana
~m?a?, en qué país, en qué secreta
mtmudaU alentara su cspfritu i ·
¡Bajo qué soJ descansará. su sombra
men?cla y g1·ácil?. ¡Bajo qué ,cntana,
-1ruentras su labio nombra
un romá11tico anhelo-harán labor sus manos?
¡En cuáles horizontes y en qué cielo.
y eu c_uál inexplorada lejanía.
se perderán sus ojos-? ¡ En qué vago
malestar de inquietud
se incendiará, con f11~go deleito,;o
su cándida y paciente jm·entnd !
¡ Qué gesto bondadoso,
qué sencillez tranquila. qué eficacia
providente tendrá parn las rosas
humildes? ¡ Qué perfume
de candor y de gracia
envoh-erá el recato de sus horas'l
¡, Cómo será? ¿, Qné pensará, ¡,Qué \'Oces
seel'etas y sonoras
ag:itarán las ,·oces de su júbi1o
en un ril:meño y diú fano poema 't

Yo c:1cud1abu. tu risa.
la tarde vac.ía y oncaJrna&lt;la
Je aquel domingo de provincia. Siempi·e
reias, aunque hablaras
de solemnes protestas
o &lt;le 1a. lluvia .... Ibau tus palabras
en nn vaivén confuso
Je temas incoherentes
o .de efusivas pláticas,
nuentras tu personilla
se engreía, confiada
a mis hipérboles admirativas.
011

Así, bajo la palma
Je ramajes exót1cos
y de frescura pródiga; me ,Jabas
fa. sensación inquietadora de esos
novísimos perfumes : una ráfaga
de emanaciones desvaídas; una
ambigüedad desconcertante; rara
fusión de vahos singulares; pérfidos
efluvios irritantes
de un dulce capitoso,
de un ácido incisivo y crüel, (hasta -·
para un olfato irónico .. -.. )
Tenía
ese agridulce equívoco
tu juvenil fragancia.
Así eras tú: desconcertante, ilógica,
enerYante y voraz, maligna y casta;
inquieta y débil, acuciosa y tibia,
tormentosa y pueril; a veces diáfana:
una cómplice mezcla de dulzura
v de acidez picante .... Así me dabas
la impresión de un perfume
de lúbridas tibiezas desmayadas;
así, radiosa o gris, fúlgida o tenue,
dulce bajo tu frente, circundada
por la corona fértil y salvaje
de una pomposa mata
de pelo negro y cruel ..
Horas leja.nas,
horas en que aspiré todo el aroma
üe toda tú .
i Qué queda de la ráfaga
enervante y eqnlvoc.a
de tu alma .... o

Señor : si acaso existe
para mi vida la bondad suprema
Je su Yida; si en una transparencia
de lealtad me ofrece el dón precioso
(le su feminidad; si el generoso
fulgor de su presencia
es reservado para mí, que espero
con fe el alto minuto de mi ,·irla.
ampara esa existencia
Señor, esa existencia que ya quiero.
y a cambio de su dádivR &lt;le a.mm\
deja, en mi escepticismo
un süaw y recóndito temblor
de bondad, una sombra de frescura
y un eco de candor
que se diluyan en su ,·ida pura.
Y a través de la lírica distancia
en que mi heroico anhelo se consume
encuentro mi inquietud · su resonanc&gt;ia'
en la Amada lejana,
y en cambio de ese· d.ndido perfume
ofrezca yo mi resto de fragancia ....

TODA LLENA DE GR.\CIA
A Jes·ús L6pez Velarde.
Bendice a la que uu día
ha de amarme; bendice su alegría,
bendice su dolor·;
hazla como el poeta lo decía:
1
'
toda llena de gracia, c&gt;omo el Ave :Marín. · ·
toda llena de amor;
con el alma templada para la melodía
de su mundo interior,
·
y explorando, animosa, la senda de la vida
por donde al fín habremos ele encontrarnos los dos?
PEGASO

�EL ZAR NICOLAS

11 INTIMO

eepeionee oficiales. Se ha ensellado al niñ.o a be11decir, después rle

UN RELATO DE PALPITANTE ACTUALIDAD

.....,.............,,,,.,,...,,.,,.,,,,.,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,........,,,................,. ,,......,...,......,........ .....,.,,,,.,............,......,.........

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1·

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1

La rá~ida revolución que a.caba de reghtrarse en Potr~grad y en ~lgu.
nos otru puntos del vasto Imperio ruso, dan palpllanle , actualidad al
brillante relato que hoy ofrecemos a los lectores de PEGASO, acerca de
la Vida privada.de la· familia Imperial de los Romanoff, alrededor de la
culll se ha !armado una leyenda que eiertamente eslá muy lejana de la
realidad. En los curiosos datos que publicamos, encontrará el público

,

i

;

::.~:::~::::::::7~:.:;:~:;:_:~:::::.::::t•:::::

¡¡,,,,,,,,.. ,,,,,,,,,, .. ,.. ,,,, .... ,,,.,, ...... ,•• ,.......... ,,, .. ,~.. ,... ,.,,,,,.,,,,,,,, .. ,,,,,, .. ,, •• ,,,.,,,,,,,, .. ,.,,,, ............. ,..... ,,,,,,,,,,,.,,.

El día de trabajp del Z_ar comienza muy
temprano.. .;:\.. las ocho, y algunas veces
antes, la vida del palacio llega al máximo. A las nuern, el Emperador concluye su primera comida, muy
frhgal, y se dirige directamente a s.u gabinete d~ trabajo, para leer
los diarios de la mañana y la , corresnonclencia. Sobre su escritorio
e.1,mentra el programa del día, en donde se resume todo lo que debe ocupar su atención, escrito en un can\at-ealan,dario, que siempre
está colocado al alcance de su mano.
Hasta las diez y media el Emperador recibe los informes de sus
más allegados y conversa con diversos. dignatarios. Sólo después de
esa hora puede dar por el parque un priJner · y corto paseo. La mayor parte de las veee,.&lt;+ se pasea, solo, algunas- ,;,eoos en compañia.
del Tsarévitch, pero invariaillemente seguido . de sus perros fa,·oritos 1
de los 'i collies'' escoseses, fielmente unidos a su- amo.
Ordinariamente,, el Emne.1-a:dol' vuelve.. al palacio a las once, y a
menudo acompañado de su hijo, se - detiene. para nrobar el J'Rncho
de la infantería de la Guardia o de.. su escolta ¡lersmial. Los platos
le son presentados por el sargento maY.or o el mariscal del ('.na.rtt&gt;l
en vasijas espeeiaJes. En seguida principian los informes de los ministros, que dttran hasta la una, momento fijado pa:r::t. el altm•erzo.
Esta comida se efectúa en familia y algunas veces son invitados
los oficiales de servicio. El almuerzo es abundante -pero sencillo. Al
dejar la mesa siguen varias recepc-il:m.es. El tiempo restante, hasta
las cinco, se dedica al segundo . paseo. Estos p~oos Yarían mucho:
a veces Nicolás II los hace a i- pie., . a· veceg,. a caballo; en verano,
en Peterhof, situado a orillo.s-, del Gqlfo de Finlandia, sube a bordo de una esp®if} de c.halupa llama.da... "bai'darJrn," Fl'etuente-

Cómo trabaja el Zar
Nicolás

El Zai- y su Éstado Mayor
mente lleva consigo al príncipe heredero y a veces a sus hijas las
grandes duquesas. Es notable la perfección con que rem:t el 7,ar.
De cinco a seis el Emperador toma el té en familia, y no pocas
veces aprovecha este momento para tener a la Emperatriz al corriente de los negocios de Estado y para leer en alta voz, distracción
que prefiere sobre todas, porque lée admirablemente.
Desde las seis hasta la hora del refrigerio-ocho de la noche-el
Za.r trabaja de nuevo. Cuando el soberano no ha recibido más
ministros, lo qlle es raro, vuelve solo a su gabinete y allí revisa informes y anota dfrersos negocios. Dedica solamente hora y media
para comer en familia y para la charla íntima. A las , nueve y me•
dia de la noche Ynelve a sn oficina. A las doec o doce. y media de
6

·1a noche y a ,·ec~es más tarde, se retira a sus departamento priYados.
Cuando por casualiclad su trabajo nocturno tormina a bnena hoi·a,
el Emperador
a husca. a _l~ Nmperat~iz, Entonc?s le lée y
comunica sns impresiones del dia; toman Juntos el te y el traba,¡o
del día concluye corno eomenzó, es clecúr, con las 01·adones.
Cada noche, antes ele aeostarse, el Zar anata en su diario las impresiones cotidianas, por medio ele mms e.nantas palabras, .Y .esto en
cualquier lugar en donde se encnentrc, en sti casa , d(' naJe o en
el extranjero.
'l'al ('111plco del tiemJJO de.ja m11v poro
,·agar al sohel'ano. Sus conversacione8 con
El Zar y su familia
los snvos sólo se efectúan en los raro,;
momentos que tiene libres. Cua¿&lt;lo la familia impe1·ial se lcnrnta
más temprano que el Empera(lor, Sil:1mpre baja a darle los buenos días: l)Hf'.~
/
mientras sus departame.n.toi; estan si!
tuados en el segundo piso, los de sus
~ajestades se encuentrau en el. primero. Habitualmente, a la hora del almuerzo, se efectúa el prime1· . encuentro
y siern_pre, por la noche, saludan a . su
padre, quien los abraz.a y · los bendice.
El té de las cinco reune., una vez
más a los miembros- tle 1a familia. No
hay' cena. Las horas que se dedicarían
a ésta, se destinan al cle~canso. El Zar
ríe y conYrrsa ro11 los suyos. Bu O&lt;'asiones bromea, dice chistes y, en
general, hace que
@tre sus familia•
res reine nna franca alegría.
Es un · pla..cer pa•
ra los hijos dal
Zar encontrarse -con
su padre. Cuando
están enfermos_¡ la
llegada- del Emperador seca s_us. lágrimas y disipa su
aburrimiento: l e·s
Jle,·a u.n regalo sin
iillportancia, p ero
que los llena ele
gozo. Durante la
última enfermedad
d e I Tsarévi tch, el
niño se ponía feliz
El Tsar~vitch
&lt;&gt;uando su padre le
llevaba, después de
la,., caza, los . c-a::;gnUlos Yrt&lt;&gt;ÍO!- de lofl c&gt;artuchos qnf' había 1lispalado.
Có~n~ e~ _natural, rl En)peradoi· se inter('~a especialmentE.' vo1· el
Ts.arevitch: fr~cn~n~emeute lo c~ndure ~1.1 sus paseos a_.~ie o en
coche; a los eJercic10s y_ las renstas militares, y durante · sus \·aca,cio»es, el príncipe pasa tres o cuatro horas al día en unión de
su augm.to padre.. Éste no perdona ni11gún ejercicio ni trabajo manual que 1rneda favorecer a su hijo. Juntos construyen fortaleza-s_ de tierra~ o de niev~,. abren canales, cortan madera y rompen
la,:. meve; e-n estío se- divierten en rnma1·. El gran duque Alexís
sigue. con atención. lo.s trabajos de carpintería a los cuales el Empera&lt;lor es muy aficionado. A~üite tmnbién algunas ,·ece!! ?, las re•

"ª

estos Yiajer:. ejeeuta·n colectione1:1 enterati de clisés, perfectamente
acabados.
Las relaciones del Emperador con todas las per!!onas que se ].e.
nataeión; juega al 1 'tennis,' ' y es un tirador de fusil, de primer
acercan, tienen siempre el sello de una completa bondad~ La bonorden.
&lt;l.ad distingue al Zar y a su familia; faltas e irregularidades o.b·
Comunmente, en la vida cotidiaJ1a, el Ernperado1· manifiesta nn
tienen de ellos una i.n(lulgencia exquisita. Mezclados a la vid111 ingusto pronUJ1ciado por todo lo ruso; le eucan.tan los platillos natima de todos los que los rodeau1 los soberanos y sus hijos comcionales, como el ''bot:stch'' (sopa de betabeles), el lechón, los
parten con ellos sus gozos y sus penas. l!ll ·Za.r y la, Zarina están
14
archas" (harina do ·alforfón..), y los "blinisí' (chunos en manpendientes- de las fiestas familiares de cada uno de los tripulantes,
tequilla). Le gusta el ' 1 kvass1 ' ' llamado de conYento, hecho con
los felicitan, y les hace)l rega.los de acuerdo con sus grados y gusjugo de sidras y cuya receta fue recogida por los sobei-ano.s1 du·
tos personales. La imparcialidad del Emperador, su rectitud, su
rante un viaje, en el convento de Sarow. La champaña que ~ siroportunidad para señalar un error, todo lo que hace para satisfave en la corte es exclusivamente rusa. En general, la mesa imcer la su~cept.ibfüd.ad de cada uno, son proverbiales en la, &lt;tOl'te.
perial es sana y abundante, pero desprovista de todo lujo.
Esta defere~cm augusta ha creado un tipo especial de sil'vientes,
Las vacaciones de la eorte son numerosas; una de las Jistra(•de una .fid(&gt;hdad a toda prueba, presta a todos los saerificios. Tal
ciones faxoritas del Emperador es el paseo en
es, por ejemplo1 Kondrati, o el marinero Dérécalesa con !a Emperatdz y sus hijos; por los alvenko, agregado a la persona del Tsaréviteh; o
rededores Je Tsarkoe o de Peterhof ..
la nodriza María _lYano,Ya Wischniakowa, u otros
La estancia. en Crimea. o en Livacha. es ocamuchos individuos. Los •criados que por cuaJ.quiet'
sión de largas marchas a. pie seguidas de baños
motivo han dejado el palacio; tienen el derecho
de mar. En otras exclll"siones el Emperador se
de volver a visitar a la familia imperial, y esdedica a la caza. Todo el mundo recuerda los fapecialmente a los hijos del Zar.
mosos paseos en las cercanías ele Livadia y ele
La Navidad y las Pascuas son siempre, en la
Yalta, en donde el Zar se pres~nta ,·estido de
corte, ocasión de gmndes fiestas eii lá:s cuales
soldado, a pie, con el largo abrigo de ordenanza
se manifiestan la generosidad y la ternura de
y con el fusil al hombro. El jefe supremo de las
la familia imperial: Poco antes de Noel se pretropas rusas quiere experimentar, por sí mismo,
paran los árboles tradicionales, que Jian sido
el peso que soporta, el soldado,. tal como Jo hacía
ado,rnados en el Paiacio por la· familiat del Emsu célebre abuelo el Zar Pedr.o, quien durante toperador, sus empleados, los oñaiales .ilil ]a Guardo un mes, se alimentó de pan y de agua, para
dia de Corps y los de la escolta del Zar, las fasaber qué ración podría ser necesaria para un
milias de éstos y, por último, los criados y los
solilado.
soldados. La ceremon.ia se efectúa en el picadeEsas excursi011es no libran al Zar de su traro. El Zar, la Zarina y sus hijos toman una parbajó diario. Los negocios 01·dinarios continúan en
ticipación muy activa en escoger los regalos y
abundancia, el Emperador lée todos los informes
en adornar el árbol. Una vez arreglado éste, el
y, de esta manera, las comunicaciones entre LiTs"lré,,itch y sns hermanas ayu&lt;lan a colocar los
vadia y Petrograd no se interrumpen. Además,
regalos, y se divierten en subirlos muy alto paen determinadas fechas, los ministros llegan de
ra desesperación. de los que los desean.
la ctipital para acordar con el soberano.
En la Pascua, después de la comida de meTambién la familia imperial hace largas camidia noche, se efectúa la cena tradicional ( Raznatas a pie y en automóvil de Livadia a Ya.Ita,
govénié) 1 para la servidumbre y otra para el
en donde se ocupa en las compras de vituallas
personal de la casa y los soldados. El Emperay especialmente de los productos de los ''kousdor abra_¡,a tres veces a cada uno de los asi!!taris '' ( objetos varios, elaborados con un arte
especial por los campesinos.)
tentes y la Emperatriz, de acuerdo con la costumbre, les da a besar la mano. En esta ocaOtras veces el soberano y su famfüa se va.u a
sión, el Zar da el beso de Pascua a más ele tres
Darmstadt, a pasar algunas horas en el castillo
mil persona.s, y cada uno recibe tm lrne,•ecillo
del Gran Duque ele Hesse, hermano de la Empe•
de metal precioso, o piedra füira del Onral, cinratriz, o se dedican a excursionar por los fiords
de Finlandia.
&lt;'elaclo artísticamente.
El Tsaréviteh Alexis
El proyecto de estos viajes llenan de aleg.ría
Nicolaiévitch ~omenzó
Los hijos del Zar
a la Emperatriz y a sus hijos. únicamente los
sus estudios ;regulares
más cercanos a la casa imperial tienen autorizaen octubre de 1911, bajo la inmediata dirección
ción de viajar con aquéllos en el yatch de fris
de la Emperatriz, quien consagra a sn hljo todo
zares. Cuando baJa a tierra, la familia del Z¡:u·
el tiempo de que puede disponer. Entre los prose pasea, recoge hongos en las radas abruptas, '&gt;e
fesOJ:es de las jóvenes princesas, tres fueron nomentretiene con juegos rústicos, se mece en balanLa Emperatriz
brados para apUcar a sus Altezas el plan eclucines improvisados y visita las casitas de
cativo pJ·oyectado por la Emperah'iz 1 y son, palos campesihos, en donde acepta pan negro y lecho que éstos le
ra las lecciones religiosas, el archiprcste Alejandro Vasiliew, capeofrecen.
llán de las hermanas de la Elevación de la Cruz; para la len. A bordo &lt;lel yacht Etendard se- baila y se patina. El Tsa.révitch
gua rusa, el antiguo profesor del cuerpo de pajes, el consejer_o
inspecciona det~ladam~nte la ~ripulación, se interesa en las ocupaciq_
privado Petroff y para el idioma francés el ~-eñor Gillard1 3¡n\1nes y en la vida de los marmeros y acompaña a su padre cuanguo profesor del duque, Sergio &lt;le Leuchtenberg. En cuanto l:l- las
do éste va probar el rancho.
lecciones de inglés, la Emper.atriz se encarga de ellas y algunas
La familia imperial se ajusta escrupulosamente al programa de
veces de las de alemán1 pues no hay qné olvidar su origen teutóla vida de a bordo. Asiste a la ceremonia de la bandera, a las nuenico que, ~ parecer, es una · ele las causas determinantes de la rev~ de la mañana y por la tarde, al ponerse el sol.. Lar víspera y el
Yolución que acaba de conmover al i.n,perio. Todos estos profesores
m1Smo día de las fiestas, toda la familia oye misa, que celebra el
acompañan a sus alumnos en los viajes que se efectúan en la priPadre Dobrovolsky.
mavera y en el otoño. Las Yacaciones del TsaréTitch comprenden
El comandante y los oficiales del yatch (que son diez y siete); vi
los meses de junio y julio.
ven la misma vi&lt;la del soberano, y muestran 1m señalado placer
Para el pequeño príncipe el trabajo comienza, ordinariameri.te,
en divertirse con los marineros.
a las nueve de la maña.na. Si el tiempo es favorable, el heredero
Cada miembro de la familia tiene un aparato fotográfico v en
del trono da un paseo matinal y en ese caso las lecciones-que no

su padre, los estandartes y los regimientos que salen de se'rvicio.
El Emperador e.s aficionaJo a varios deportes, especialmente a la

!e

Las Grandes duquesas Oiga, María y Tatiana, hijas del Zar
PEGASO

7

�son más (le tres diarias- se efectúan de~pués del desayuno . .El Em•
perador en persoua dirige Jos cjcrc·ieios al n.irc libre dp sus hijos.
La saJud del 'l'saJ"évitch está escrupulosamente atendida por los rné·
dicos de la Corte, B . S. Botkine y S . A. Ostrogor:=:.ky.
El Gran D11q11e Alexis es de uo temperamento muy Yivo y bullicioso; se ocupa asiduamente en la montería y recibe üistrucción
militar preparatoria, _tal como se enscfia en los nne,·os regimientos
infan:tiles, Uamados · ? ' potééhTiié. ' 1 D11rnnte Ja tcmporaCla en Crimea,
tres veces por semana hace el recorrido de Li,·ada,·ia a Massandn1,
en donde, incorporado , a 1 una eRcna&lt;lra. de jbwues 1 'potédmi6, ·'
ap_1·eni.te· a 1llauejar .das armas de f.nego· y bace gimnasia y ejercicios
militares. Por•-su taIJe, el 'J1sarédteh tiene el primer Jugar en l:1
segunda semiescuadra. .
'l'odo su tiempp libre lo iledica , a Jos juegos el prínci_[le Álexi~.
En verano se divierte·con el ciclismo, los baiios al ail"e l.íbre y las
excursiones para buscar 1 hongos en las playas. Durnute el inderno
sus j,uegos· consií'&gt;ten en coustruir n¡ontaiías üe .hielo, bolas de nieve, muñecos y fortalezas _de nieve1 eh-. Cna11üo el ti(':1i1po uo es bue
no para permauecer fuera 1le las lmbitacio1ies, la. anima('i(rn más
grande reina cu la sala (\e. juegos, sobre todo en los días festivos,

en qne las lwrmttna::i mayores y alg11t10s primos Yan a reuni~e con
el 'l'saréYitch.
Dos personas agregadas al augusto niño no lo aba_ndonan nunca:
su aya, M. I. Wischuiak0\\·a 1 y el antiguo marinero D~~évenko, q,ue
le sirve de guardia de corps. Por Jo que toca a las JO\'e11es prrn·
cesas, reciben una educación al mismo tiempo familiar ·y severa;
no se les ,;,e nunca sin trna labor en las manos; no se les dan menos
de treinta il'&lt;'cio11es por sPmana, y traba.jau (lesrle las !'tueve de la
mañana. lrnsta . la 1111a de la tal"lle. y, desp11é!'. del a!murrzo, desde
las cuatro ele la tarde hasta las orho 1le la noche.
Tal es la existencia de&gt; la :famüia imperial, de r11ya :merte nos
fla el eflble tan f'ontrallietorias 11otirias. Loi'. cui(lailo~ &lt;"otidianos ~ie
ratla. ' ni10 de s11$ 1!wimbros no son menos fatigosos que los nuestros, y sin titula_ qnc nnestro!'\ hijos trabajan menos que aqnellas
· pri1wC'sitas estudiosas y earitatirns, ele (',uya suerte hasta l1oy no se
tienen (leta1les exactos, ¡mes mientras que nnos informes hacen ercer
en el fin de la monarquía rnsa, 0tros nscgnran que 1a f•Orona de
todas las J{usias va a cefill' la frente del peqneiío príuc:ipe qne
juega co11 los mnñecos Je hielo y las bolas ile nieve.

Se han registrado en el imperio moscovita acontecimien+
tos de tal importancia rprn la atención del mundo, fija
durante las últimas semanas en el CUl'SO que seguían la
C'ampaiía submarina y el avance victorioso de las armas
inglesas en el frente del Somme y en Mesopotamia, se ha-

La Caricatura Extranjera

El Zar llegó a Petrogratlad y (lespu6s de celebrar un
consejo con los miembrns de su familia abdicó .. rl'odavía
no ha llegado el Zar. Se ignor? cloncl(;' se e!1euenüa. B1
Gran Dnqne :Miguel aceptó la co1·ona. Kazan, Kharkov,
Odessa y Uronstadt se han unido al movimiento. El gabi+
nete revolucionario quedó constituido como sigue: Presi+
dellte, Elvoff; Relaciones l\11lnkoff i Instrucción, Manuiloff; Guerra, Gnclikof.f; Hacit~rn.la, rrereschteuko; Agricultura, ·Yehingareki Justicia, i\(•eensky; Connullcaciones, Nekrasoff. Revolucionarios quemaron todos los archi+
vos. Protopopoff no fue asesinado: se halla p1:eso. El Zar
ha. publicado un manifiesto al pnrblo ruso. Es esperado
el Zar: lo escoltan varios regimie_ntos y h:aé mucha arti+
l lel'Ía. Se ignora ia · suerte q ne haya corrillo el Zar. . . La
(-'scuadra _del :Mar Báltico reconoció al gobif'rno provisio+
nal. El Gran Duque Kicolás, nombrado generalísimo del
ejército, puso en libertad a los reos políticos. El Zar tra+
tó de suicidarse. El Príncipe Alexis murió .. rrodavía ~e
ignora el paradero del ·Zar ...
Pasarán muchos días antes de. que se llegue a saber la
verdad de lo que ha pasado y sigue. pasai1rlo en Rusia.
Examinado las pocas noticias que nos ha traído el ca+
ble se ve claro que aunc.lue el impulso inicial del movimiento que acalla de modificar el estado de cosas del gran
imperio moscoYita, partió de lo más hondo de las eutra+
fias del pueblo, el éxito de él no se debió a las masas exas+
peraclas por la opresión política y el hambre, sino al brazo armado de la guarnición de PetTograd, que en el mo+
mento crítico volvió las espaldas al gobierno imP.erial y
tomó el puesto ele más peligro en las fllas populares. ,La
Duma no ha recibido el poder de las manos del pueblo:

u,
(_.,-.Luce. f\·
o'

.a: 1.r. \"").More
~-lh~

~1A. ...,. ..

Región donde se desarrolla actualmente
la ofensiva británica

.
La Civilización y Guillermo II
Del ºLife", de Nueva York.
8

PEGASO

tamiento, se dirigió a rrzarcoselo, adonde llegó sin nove•
dad. El tren en que viajaba el Zar fue detenido por los
revolucionarios. }Jl Zm· no ha abdieado todavía. El Za,r
abdicó en su nombre y en r-1 de su hijo el Zarévicht. El
Gran Du4ue Uigucl ha sido nombrado Zar. El Gran Duque abdicó la corona ....

lla actualmente absorbida por el conflicto ruso. Es este,
en efecto, de tal naturaleza, que en los primeros room.en+
tos se creyó que podría cambiar radicalmente la marcha
del formidable problema europeo.
Las noticias que hasta la fecha se han recibido, son tan
contradictorias, que no es posible ver claro en ellas.
Hélas aquí en extracto :
La revolución ha estallado en Petrograd. El pueblo 1
hostigado por el hambre, reconió las calles pidiendo pan
Las autoridades llamaron 1u1 batallón para disolver a lo'"3
m:,rnifesta11tes. Los soldados se negaron a hacer f-nego
contra ]a,&lt;.; masas inermes. Conflictos entre las policía y la.e.;
tropaR. ]\iluertos, heridos; la rebelión crece, nueYos bata~
Uones se unen a los primeros J' se adneiían de la sitm1+
ción. RI p1·íncipe de Galitzia preso; Protopopoff clf'tenido
Y arrastrado por la nieve de las avenidas. El 7.ar se lrnlla
eu el frente. Se ignora dón&lt;le se encuentra el Zar. L3
familia imperial reclnida en Palacio .....

Petrograd.-La Catedral de San Isaac

La Dnma se ha hecho cargo del gobierno y la cit1dad
empieza a recobrar la tranquilidad. El Zar abdicó la corona y se nombrará regente del imperio a,l Gran Duque
Miguel. El Zarévitch se halla gravemente enfermo de escarlatina. El Zar, en cuanto recibió la nueva del levan+

nna pa1·te del ejército, comprái1dolo con sn sangre en las
calles de la gran nrbe nevada, se Jo ha entregado; y su
suerte, velada por este vicio de origen, continuará sujeta al capricho móvil y tenible de las milicias.
¡ Li bcrtad ! ....

PEGASO

9

�La libertad 110 puede sutgir de un .1110\'imiento que tiene las características de un cuartelazo; no la adquieren
los pueblos, desgraciadamente, a tan poco precio.
A Nicolás II, monarca débil y bien intencionado,

Gouiemo eonstituído uajo el resplandor de los sables,
el futuro gobierno ruso teudrá que seguir eL camino d:e
la guerra. No se concibe que la clase militar haya c\en,i,.
bado a su jefe sin miis objeto que buscar una brecha para
eludir cobal'demente las exigencias del deber, que la re-clan1a en 1a frontera, donde ('l águila prusiana, con las
garras crispadas sobre los monstruosos Krup, Clava sus
ojos coléricos fü las heladas llanuras de la Santa Rt,sia.

"º"

ba-n. en. los topes,
toda&amp; sus barl'Us y toda.s sas eske·
llas, la bandera de la Unión, de la misma que cuando se
estremece
. . . . hay un hondo .temblor
que pasa por las vértebras enormes de los .&amp;ndes.

• * *

Pa lacio imperial en Petr.ograd

que no se atrevió a romper la Íél'J'ea estructura política
de su imperio, batida constantemente por la expansión
formi,lable de las ansias de la gleba, sucederá el Grai, Duque l\iiguel, o el Gran Duque Nicolás, o el Gran Duque . . . . Cual quiera que por sus cualidades ele conductor de hombres cuente con más votos en el ejército, que
seguirá teniendo, como bajo el gobierno de Nicolás II, la
suerte del imperio suspendida ele la punta de sus bayonetas.
La Duma gobierna hoy en Petrograd, apoyada por la
guarnición. Se mueve, dispone, trata de controlar la situación . Detrás de ella hay prestos treinta mil fusiles.
¡ Se consolidará!
En las fronteras, dando la cara al enemigo, existen cinco millones de hombres, la masa combatiente de la nación, que no han dicho nada todavía .....
En Alemania se han recibido con regocijo las nuevas
de los transtornos interiores de Rusia. Caído el Zar, que
herido en pleno rostro por el brutal mensaje de Guillermo II, inició la guerra continental, se abrigaba la esperanza de apartar a Rusia del ·gigantesco bloc de la Entente; pero los acontecimientos han tomado un sesgo muy
distinto del que se presumía: en Petrograd no solo no se
piensa en la paz, sino que el sentimiento que dom~na en➔
tre los di.rectores de la rebelión es enteramente antigermano, y el gobierno que se establezca, cualquiera que sea, se
verá en el caso de continuru.· la guerra, tal vez con mayor ímpetu que el mostrado hasta la fecha.
De todas las naciones mezcladas en el drama europeo,
la más castigada ha sido Rusia; sus derrotas han asumido proporciones colosales; SR sangre ha corrido a torrentes desde las planicies de Riga hasta los montes de Armenia; y annque su prestigio miJitar se ha lavado en Ga-

Cosacos resistiendo en el frente

litzia el fango que recogió al pasar en fuga por los lagos massurianos, no luce todavía con la viva fulguración
que despiden en el h01~zonte el heroico ejército francés y
la impetuosa armada británica.
10

Poco tiempo resistieron los alemanes en Baupame. La
plaia había siclo acondicionada para un largo asedio. Se
reunieron allí no solo los diversos batallones que se han
ido retirando drl frrnte ante la presión inglesa, sino algunos sacados de las reservas; la población civil reeibió
orden de salil' ,v salió;· las casas fueron convertidas en re,.
duetos. . . . Pel'o los cañones ingleses arrojaron sobre- ,i
lugar tal cantidad de bombas, que Ja posición empezó a arder poi.' todas partes y las fuerzas germanas, asfixiadas eu aquel infierno de hierro y fuego, tuvieron que
1·ecoger sus banderas y co1~~ii:mar la retirada.
.
A B-aupame, han seguido .\fesle y Peronne, considerada tambi€:n como inexpugnable; y sesenta puntos de menos
importancia situados en una zona que tiene sesenta millas de largo por diez de profundidad y que ha caído totalmente en poder de Donglas IIajg, como resultado ole las
últimas opetaciones.
Los franceses han conquistado también mueho terreno

Lo grave es que la. enemistad del mercader que respira más allá del Bravo no es cosa de juego, y que Alemania podría arrepentirse un día de haber bromeado con \a
seriedad de semejante sujeto. Tiene en sus cajas la mitad
del oro del mundo y en· sus venas sangre del pueblo que
e-n menos de dos años ha creado el ejército ante el cual
van recuhlndo, desalentadas, las antes victoriosas hnesteB
de Prusia.
Y aunque por ahora car:ezca de .fuerzas terrestres organizadas para nna seria campaüa, no hay que olvidar que
su escuadra ocupa el tercer lngar en el m11ndo y que apurado por las- cfrcunstancias puede encontrar en- su genio
inventivo recursos apenas sospechados. Es explicable que
permanezca pensativo y te·meroso, ante la pe.rs,pe.ctiva de
que se convierta en 'lluvia de sangre la llu~ia,. de oro que
caía, que aúni cae, sobre sus vastas colmenas~ }?ero una yez
forzadb a tirar de la e-spada1 seguramente ira muy leJos.
Un destacament o
de las fuerzas fran1.
cesas que operan en
los Vosgos, deseen ..
diendo por una pen diente.

comprenswn del deber y de la vida, y ese, amor a la tierra, tan íntimo, tan hondo, que pone un hierro en sus
manos cuando el viento le trae del Rh in 'el rumor de los
pasos del enemigo ancestral.

Sir Oouglas Haig, General en Jefe de las fuerzas ing_lsas
que operan en el Somme

en el Sur y continúan avanzando. Una extensa Línea de
fortificaciones en que los alemanes resistieron más de dos
años el fuego de las fuerzas de la República, cayó hace
días en su poder. Ro ye y Koyon han visto ondear sobre
sus edificios destrozados por la metralla la bandera tricolor.

llfienti-as los sokfados se baten, el Gabinete ]l)Jresi&lt;liiol.o
poi· Briand presenta, en París su dimi~ión. En el Parla-.
mento se había estado haciendo ·viva Campaña contra el
]\[inistro de la Guerra, Lyautey, por.que, este milit~ no había querido dar ciertos inform!CS sohre las OJi)erae10nes que
se llevan a cabo en el frente. Encolerizado po, sns adve:,-sarios, que llegaron éll .su ceguedad hasta la inj.ntfo, ilimitió manifestando que prefería hacerlo antes que filirvulg¡r cosas que eu su concepto podria,n perjudiear a su
patáa. '!'ras. la renuncia del Ministro llegó la de BrÍM!d,
quien encontró senas res1stenc1as pa,ra remtegrar el Gabinete v el Pi-esidente Poincaré, después· de e:x:plorar el
ánimo' del Presidente de la Cámara; Deschanel, que declinó la honra de. formar uno ·nue-vo, se dirigii,, al ~
tro Ribot . . . .
Estas diferencias se fundirán pronto al calor del patl'iotismo. París es i:i&lt;\rv'.ioso y ·exaltado, y su c.abeza, q11.ie tangrandes cesas crea, . arde a veces hasta la demencia. Pero
París no es Francia. Francia es ahora la, provincia. La
provinciil. con sus brazos muscnlosos, su sencilla y clara

PEGASO

Al Presidente Wilson no le sonríe la suerte. Ha eludido cuanto le ha sido posible una pendencia con Alemenia y la pendencia viene a su encuentro con aires de desafío . H'izo uso del expediente. de las notas diplomáticas hasta que sus• notas empezaron a.. haner sonrefr al mundo;
fru nció después ligermnente- el oeñn,; cortó en seguida1 sus
relacioi;ies; acalló por amenazar- coni dotar de. artillt3ría a
los- barcos mer.cantes de la Unión .. Ni" e1: severo entrecejo,
ni la rota amistad, ni las naves armadas han logrado conjurai· el lívido- fantasma· de la guerra qrn,-turba el áureo
sueño norteamericano, El KáJHer für visto, lia oído, ha tomado nota y 1 en contestaciOll, los sumergibles alemanes
acaban de echar a pique tres barcos indefensos qtre lleva-

El Oran Duque Nicolás
nombrado por el go\)ierno revol ucionario General en Jefe
de los ejércitos de Rusia

De sus arsenales empiezan a salir buques Construídos
especialmente para la caza de smnergibles, y si el conflicto sobreviene, la guerra submarina entrará en una faz muy
interesante para los hombres ele guerra.

•••

Combate.entre..bar.cos. mercantes.armados y un sumergible.

La República ohina se ha puesto del lado de la Entente.
l\Iuehos deben preguntarse, al saberlo, qué clase de ayuda podrá prestar a los aliados después de lo ~ne han hecho los japoneses.
Y, en efecto, t,.,qué podrían hacer?
Generabnente se cree. que el ex-Imperio Celeste carece
de ejército. Es un error: la raza china ha sacado provecho de las duras lecciones que le han dadb sus vecinos y
se ha alistado con una rapidez que en la actualidad le
permite mandar a lbs campos de batalla un ejército ele
.trescientos mil hombres, armados y equipados a la europea;
]
Guillermo II tuvo en un tiempo la obsesión del peligro
amarillo. Vió al Dragón asiático devorando al mundo y
hasta ocupó su lápiz imperial en dibujar su sueño.
Pobre DraglÍD ....
¡ Para conjurar el peligro, el Káiser le madrugó!

P&amp;G:/111110

11

�Libros

Revistas

y

ÉNIILÉ BOUTROUX: El Co,1c,pto de Ley N atnral en la Ciencia
.1/ la Pilosofia contemporánea.~.Primera 1:c1:si6n castellana lle·vada 11
,·11lJ0 con la venia del autor Jf prrceclida de una introducción p91· .dnto11io Caso. México. Librería -le Ponúa Hermanos, MCMXVII, 0n 8.oEl año de 1879 presentaLJa en la
Rorbona 1\f. Émile Bo11troux1 romo
tesis de tloctora&lt;lo, un estudio sobre
'' la contingeneia rle las leyes ele 1:-i
11atnraleza," bien pronto pnblicado
!'on ese título, y tl'ece aiios después,
&lt;laba ahí mismo sns célebres Ieee-iones "sobre PI (•onrepto ele ley natural,' que fue1·on la materia del libro

!

.México el renacimiento de la filosofia, que 1·etiucida a escolástica
sólo alentó durante largos años en la quietud de los seminarios.
Iloy presta Caso a nnestra incipiente cultura filosófica el inapreciable sen'icio de una nueva labor. Ella resulta tanto más valiosa
cuanto era de difícil hallazgo para nosotros el libro de Boutroux,
del cual casi no hay en México ejemplares franceses.
M.H.L.

Prosa y verso. Selección y Prólogo de
GUILLERMO PRIETO

Luis González Obregón. Cultura T_ III
N. 3 México 15 de mayo 1917. La anto-

1,ogí~ periódica que, bajo la dirección de los señores Agustin Leora y Chávez y Julio Torri, ha emprendid,) la noble tarea de divulgar la buena literatura, dedica el último número al autor de la
Musa Callejera.
l'U)'a vi·irnera versión tastr-llana lta \levado a huen tél'mino, reeieuE~ Guillermo Prieto de aquellos autores nuestros cuya. fama,
tf'meute, Antonio Caso.
grandísima en su época, no ha bastado a crearles uua reputación
Son esos libros dos monic11to8 eu la ddu J.e una tesis: -las misimperecedera. Puede afirmarse que hoy nadie lee a Guillermo
mas ideas fllnclameutales _&lt;'irculan libremente por las páginas c~e uno
Prieto, a lo menos con un interés puramente literario porque el
y de otro, el pensamiento que los preside, que no se rt;ipite sino
Folk-Lore nq cuenta en la gloria de ningún poeta del mundo Y
,¡ue se desarrolla, logrn por ('f-tc doblC' esfnerzo mn.nifC'starse en toda
es, sin embargo, de gran interés conocer la obra de este cantor de
su plenitud.
·
Así, por ejemplo, a.un el magistral t·apítulo Jmli&lt;·ado al anáUsi:s tipos populares, de 0;ste sincero que supo apasionar en su p0esia
del valor de las leyes sociológieas en el último libro, sobre las cua- y en su prosa -la prosa torpe y desaliñada de quien se rie de los
prejuicios de estilo y a veces de los prejuicios gramati~ales- las
les nada &lt;liee el anterior, ya se hallaba en germen en aquellos generosos co1H•eptos &lt;le u La Contingencia 1 ' que pudieran sen·irle de vislum~res fuga:ces de esce.nas y de personas desaparemdas y que
C'pígrafe: "La societla&lt;l es el ROstéu ,·isible Je la libertad lmma- nadie recordará ya sin estos conservadorea de la vida que huyP.,
Jla,' • 1' ei,; 11ua jerarquía mon1l r poRee a ese título 1111a nni1lad sil- " ;_'p}ieto, Facundo Micrós. Por eso resulta muy 1Jtil para el públi1
perior.''
: co, más útil quizá para los mismos autores,. cuyas obra1t completas
De estirpt,&gt; kantiana, ambos libros estudian el problc-ma del 1·0a.terr0rarian a quienquiera, presentar una selección atinada ,en
uoeimiento y res11eh·en por él, 1·011 genia.! originalidad, el del libr&lt;"
que se sintetiza la tarea de cada escritor.
albedrío: descubren la 1.:011tingencia en el Uni\'erso y, pm1all(lo del
La selección de Prieto es de las más difíciles que pueda. haber.
signo a la reafühul signifi('füln, enc·uent,ran la libertad en el fonLamultiplicidad de escritos de Fidel, su valor rar~~ ve~es unifordo mismo ele las c:osas. Su 110:,:;ibilidarl, pol' lo menos, la dejan esme basta la dificultad de reunir tanta compos1c1ón impresa en
tablecida de moflo irrecnsahle y abierto el rnmino al análisis bergso•
per'iódicos, hace la tarea verdaderamente penosa. D_on Luis Gon11iauo que habría de afinuar la -renlirlail del acto libre sobre "los
1.ález Obregón ha intentado dar en extracto, un retrato literario ·de
datos inmediatos ele la toncie11cia. '·
Guillermo Prieto, y la reminiscencia que preside el !olleto es, ele
Ri C'l primero de ellos realiza sn tarea est\l(liando en abstracto las
('ategorías de la. exiSte1lC'ia (la neresidad desde luego, el ser, los gran interés por los datos personales que da el re·c opilador, ob~egéneros: "formas susceptibles de ser concebidas pero no sentidas;''
nidos de sus conversaciones con Prieto a quien conoció y trató inde::;pné;. la. materia, los (•uerpos, lol-l seres Yivjentes: ' 1 formas sentima mente.
sibles -(too se sobreponeu a las anteriores¡'' y por encima de todas.
M. T.
('] hombre, en enya conciencia 1 ' c! mundo es sentido, conocido y
ilomina(lo' '), el segundo se ocupa, ya concretamente, de las leyes
mismas ' 1tal como las ciencias nos Jas presenbrn, repartidas en gn1ENRIQUE DÍAZ LOZANO: Diatomeas Fósiles Me;:cicanas, Méxivos distiutos; '' pero ambos emplean el mismo -procedimit'nto-sns- co, Oficina Tipográfica de la Secretaria de Fomento, 1917, en 49-El
tituir al análisis (le la reafülad \'isfo por fnera el efltudio íntimo estudio cuyo título encabeza esta 'nota, se encuentra en l~s ~nales
de eil:i ;-obtienen condnsiones se!Uejai1tei,;: '' el punto (le Yista tlel
del Instituto Geológico, que acaban de aparecer en sust1tnc1ón de
entendimiento no es definitivo en el conoeimicnto de las rosas,'' '' lo los Parergones que antes publicaba dicho ~epartamen_to.
.
En este estudio se ban :reunido los trabaJ0S sobre diatomeas fós1que llamamos leyes de la. 1rnt11raleza es el conjunto di" métodos hallados para asimilar las cosas a 11uestra inteligencia y someterlas les, cuyos extractos fueron leídos en la Sociedad Geológica Me¡xial designio rle nuestra voluntfül '' ( nótaréis que cito indistintamencana.
Las diatomeas-según la descripción del señor Diaz Lozano-son
te el&lt;&gt; una y ele otra) ;-y, en de.finitiva, persiguen idéntico propósito---' 1 averiguar si dado el esta&lt;lo aC'tttal ele las denrias nos es plantas unicelulares 'de extraordinaria. pequeñez; _afectan _un:9. gran
variedad de formas y estructuras, con dec~rac1ón muy_ v1~tosa,
permithlo todavía considerarnos como &lt;'aparitados (le obrar libre·
complicada y elegante; las hay redondas, c1rcnlares,, el1pt1~as Y
mente.''
triangulares, alargadas en forma de ba1:ras; alg~nas estan provistas
Nada más conforme al punto tle ,·ista motlerno de 1a. filosofía
qlle este \·igoroso ensayo &lt;le 1 ' totalización ,le la experiencia 1 ' ' en el de salientes en forma de alas o de espmas, y vistas 1,ateralmente,
cnal visiblemente todas las ciencias, como qniere Nietzsche, prepa- ap~recen recta?gulares o lenticulares.
ran la tarea del filósofo. '' Hemos visto en las leyes, dice :Boutroux, los datos que proporcionan las ciencias a la filosofía. así coCULTURA:. Salvador Rueda. Poesías Escogidas. selección de J •
mo 1a ciencia ve en lo"s hechos los dato,; qne le proporciona la na- Torri México tomo III número 2, 1917. --Con dos artfoulos prelituraleza. ''
mina;es: uno de Julio Torri y otro de Grego-rio Martinez Sierra.
'' La Contingen·c e'' encontró e11 Diego Ruiz quien la vertiera al
Trne, además, el bello tPórticon, escrito por Rubén Dario para el
11
castellano.en lo que de más sólido" tiene a juicio del traductor. libro «En Tropeh, de Salvador Rueda.
)Ierced a esta mutilaciá11 imperdmiable, Jos lectores de habla española desconocen el capítulo tle ''conclusión:'· admirables páginas
en las que se recoge el frnto de to,la la obra y se renue\·a la Est~tira, haciendo de los seres ' 1 un itleal que se realiza y que conl'liste en aproximarse a Dios.'• '' L 'Llée de loi 11aturelle,'' más a.fortnnado que i:;u predeeeRor, ha pasado al castellano, sin merma del original, cuidadosamente traducido por Antonio Caso.
F.n México se escriben muchos libros .... ron ideas ajenas (hasta e:J l!ortor Parra1 cuando se ocupa del silogismo numéricamente
tleteJ"miuatlo, okitla citar a ).Iorgan, cuyas idea!:i repite); pero falBusque: ust d d pródmo nllme:ro.
tan eH absoluto traductores, y es que nos parece el de traducir, menguado €&gt;111peño, indigno de ocuparnos. No piensa así el autor de
SELECTOS ARTÍCULOS.
· 'P.1·oblema~ Filos6ficos 11 y d~ 1 ' Filósofos y Doctrinas )!orales1 ' ·
qn&lt;&gt; ha1·e li"l,t'Os 1•on esfuerzo propio y hadnce i:;in embargo a BouHÉRMOSOS POEMAS.
troux-: raro ejempJo, de11tro de lll1estro medio fotelectual, de ver- _
t,lade1:a poudera&lt;"'illu en la ¡•ultnra. ·
TODO INÉDITO.
La iutrodut•rión de qne viene precedida la traducción es un ca•
pítulo máR de laya rnsta obm tle exposición y ele rritica, llena de
Pora subscripcione:s cfirfjose al apartado_
¡a más intensa pasión filosófica y realizada en el libro, en la cánllme:ro I ao4,
tedra y en la conferencia, por la cual es Antonio Caso, a pesar de
su juventud, el maestro de esta generación y , quien ha suscitado en

■-----------■

PEGASO

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12

PEGASO

A iniciativa d, 1
señor don Franós •
co J. de Gamoueda, gerentt:1 de la
Librería Biblos, un
numeroso grupo de escritores mexicaomól va.
a trabajar eu lá redacción de una obra sobre
laNueva Espafia, en sus aspectos geográfico, Politico, administrativo, ,i.rti1H,ico, científico, etc.
Los estudios con que hasta ahora se cuenta para el n11evo libro
Ron los siguientes: El Teatro, por Nicolás Rangel; Instituciones
Polit.icas y Socia.les, por Alfonso Toro; La Arquitectura Colonial,
por Federico Mariscal; Ideas y aspiraciones políticas en los últimos tiempos de la. Nneva España, por Joaquin Ramirez Cabañas;
la Inquisición, ¡.,or Luis González Obregón; la Hacienda en la
Nueva Et1paña, p&lt;&gt;r Antonio Ramos Pedrueza; Ciudades Coloniales, por Ignacio B. del Ciu1tillo; las Artes del Dibujo en la épo(·a
colonial, por Mateo Herrera; lofl Colegios de la Nueva Españ:1,
por Gen aro Estrada; Fundación y desarrollo de los Obispados t-n
la Nueva E1,1paña, por Jesús Gl\rda Gutiérrez; la Literat1,1ra en lit
Nueva España, por Alfonso Rey( s; Descripción geográfica, descubrimientos, etc., por Enrique Sautibáñez; las Bibliotecas Públicas y Privadas de la Nueva España, por Juan B. Iguiniz; la Conquista¡ la Imprenta en la .Nueva España, por Jesús Galiodo y
Villa; la Raza Indígena durante la Dominación Española, por
Manuel Gamio; la Cerámi&lt;'H- en la N~eva España, por Ramón
Mena; la Real y Pontificia Universidad; el Comercio en la Nueva
España, por Alberto Maria Carreña, la Obra civilizadora de las
órdenes religiosas ell la Nueva España, por Atanasio G. Sarabia;
Artes industrialeM coloniales, por el Marqués de San Francis00;
la Enseñanza y Ejercicio de la Medicina en México durante la
época colonial; Fundición de tipos de Imprenta e Imprentas de
pal€1, por Nicolás León. Se cuenta, además, con la colaboración
de los señores Fernll.ndo Iglesias Calderón, \Dr. Manuel Flore1,1,
José de J. Núñez y Dominguez, Carlos Diaz Duffóo, Luis Castillo
Ledón, Alfonso Teja Za.bre y Andrés Molina. Enriquez, quiene"
próximamente señalarán sus temas.
UNA OBRA NUEVA
SOBRE LA
NUEVA ESPAÑA

Llegan noticias de Nueva York, sobre
el magnifico éxito alcanzado en aqmfüa
ciudad por el maestro Miguel Lerdo de
Tejada, quien con los artistas nacionales que lo acompaña.n ii.ió un concierto
de m1Jsica mexicana en la Carnegie Chamber Mnsic Hall. Cono
cidos artistas de nuestra patria tuvieron a su cargo canciones del
país, bailes t.ipicos y números de orquesta.
MÚSICA MEXICANA
EN LOS
ESTADOS UNIDOS

En el Teatro Ideal se efectuó el examen final, de práctica, del señor don
PR:ACTICA
Agustín Sáncbez, alumno de la Escueli1
de Arte Teatral. El sustentante representó uno de los papeles del drama 1&lt;Mar y cielo», de Ange1 Guimerá, con éxito muy estimable. El jurado estuvo compuesto por
los señores profesores don Enrique Tovar y Avalos y don Feman. do Orozco y Berra,
EXAMEN DE

En la Escuela Nacional de Música y
DOS CLASES
Arte Dramático, se ha inaugurado la
clase de Preparación y Práctica CineDE ARTE
matográfica, y se han abierto ya las inscripciones correspondifmtes.
En la Academia de Bellas acaba de establecerse la carrera de
pintor escenógrafo, y se ha nombrado el personal necesario para
atender la nueva asignatura.
El joven pianista mexicano, don José
F. Velázquez, dió la semaaaanterior s:1
segundo recita.l de piano en la Sala
Wagner. Aunque hace pocos dias Velázquez se presenta. en las salas de música, su labor artística era
ya estimada por el público, porque el pianista ya babia ejecutado
números musicales, repetidas veces; en v.a.rias festividades públicas.
LOS CONCIERTOS
VELÁZQUEZ

El primer domingo del entrante mes
de abril 1 se efectuará en ela.nfiteatrode
la Escuela Nacional Preparatoria, el
tercer concierto-conferencia. de la serie, organizado por la Dirección General de la-s Bellas Artes.

El poeta español
don Salvador Rueda, que como saben los lectores de
PEGASO, visita la
República y eti llg1H:1l'jado con numerosas manifostacioues, estuvu algunos días en!&amp; ciu•
d,tJ de Puebla, en donde recibió el sa.ludo y los festejos de diversas
corporaciones de aquella ciudad.
Eu su honor se efectuará mañana vi8I'nes una fuución de gala
en el Teatro Colón, organizada. por la Colonia E-i!pílñola de Méxi•~o. Se representará el drama c(La Rima Eternan, de los señore1:1
Alvarez Quintero, y recitará el doctor don Tomás 'G. Perrin una
t1e las poesías del bardo malacitano.
OTRAS FIESTAS
EN
HONOR DE RUEDA

El señor don Dario Rubio, conocido
UN ESTUDIO SOBRE crítico teatral y escritor muy versado en
Jolk lore mexicano, leyó e-1 !!ábado últiMEXICANISNIOS

mo, en la redacción de c(Rtivista de Re•
vit1Las)), un excelente estndio sobre mexicanismos que el último
diccionario de la Rel\l Academia Española, publica ·con datol:l
t:'rróneos. A la lectura del sfñor Rubi'o concurrieron numerosos
escritores.
En la Librerín. uBibloén leyó el martes
último, la señora doña Eugenia Turres
de Me!énciez, la comedia uVencida_n, de
que es autora. La señora de Meléndez,
cuya labor es muy conocida como profesora de declamación y
a.rtista teatral, recibió nutridos aplausos p0r esta. nueva muestra
de su ingenio.
La redacción de PEGASO, a quien fue dedicada la lectura, agradece profundamente tan exquisita cortesía.
LECTURA DE UNA
CONIEDIA

Se anuncia qne el conferenci,ta colombiano, Gustavo A. Ortega, vendrá. a
México, en compañia del literato argentino Mannel Ugatte, a ba.cer obra de
propaganda pan aiu.ericana.
,
El Sr. Ortega estuvo cerca de un año en el frente de guerra
francés, y ba recorrido las rep1Jblfoas de Venezuela., Pedí, Bolivia:, Ecuador y Panamá.
VENDRÁ
UN CONFERENCISTA

La noche de boy, a las 7.30, se efectuará en la sala de actos del Museo Nacional de Arqueología, la segunda conferencia de la serie, organizada. por la
Socíeda.d Italiana ((Dante Alighieriu.
La conferencia será sustentada por el señor Attilio de Vecchi,
acerca de los origenes remotos de la guerra actual.
Estas veladas h.au sido organizadas con gran empeño por la señorita profesora Maria Appendi, propagandista en México de la
lengua italiana.
CONFERENCIA
ITALIANA

En la Secretaria de Comunicaciones
se ha declarado que hay grandes posibilidades de qne en breve · se reanuden
las obras del hermoso Teatro Nacional,
proyectado por el arquitecto Boari. En
caso de que continúe la construcción, mil obreros serán emple_ados en las obras, a fin de dar cima en el menor tiempo posible
a esta magna fábrica., en la cual ya se han invertido quince millones de pesos.
LA TERNIINACION
DEL
TEATRO NACIONAL

En la última junta celebrada por el
Congreso Local de Estudiantes, se acor•
dó nombrar una comisión que, en nom•
bre de aquel gremio. recibirá al escritor
argentino Manuel Uga.rte, próximo a
llegar a esta capitfl.l. El señor Mariano Nagore, llevando la voz de
los estudiantes, irá a Veracrnz a saludar al prestigiado literato.
Otras varias personas y corporaciones se preparan también :-1,
orgHnizar manifestaciones en bomensije a UgartP.
CON\ISION PARA RECIBIR A
NIANUEL UGARTE

RECITAL HAYDN

La audición estará dedicada a Haydn, de quier¡ se ejecutarán
obr&amp;a selectas, por la. Orquesta Sinfónica y los coros de la Escuela
de México.

PEGASO

PEGASO

Pa11a subsc11ipciones diríjase
al apa11tado 1408. rn

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TEATROS Y CINES
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EN DONDE SE CONOCERA LA

Guillermo Shakespeare, ahora da .revistas y .vaudevilles, dosifica

OPINION DE UN AMIGO DEL

la tragedia en marcospour rire, y nadie hal1ariaun soplo de Anti·
gona en la S11'iá Pat11_.o de «La Sue:rte .Penan, ni a Ofeli&amp; en la he-

CINEMATOORAFO • · • · • • • • •

El cinematógrafo-dijo ..mi a.migo Pánfilo, mientras que en la.
cándida. pantalla erigfa an triunfante bellezary su arte eminente
Vera Vergani-...:el cinema:tógrafo ha. derrotarlo a los foros, y el fracaso de Is.a bambalinas y los bastidores es una. cue@tión que ie Ji_
quidatá muy pronto; la película se acerca a los limites de lo per·
fo.oto y su triunfo, ahora debat-ido por los empresarios Ylos amigos
de loe empresarios, está próximo a ser indiscutible.
-¿Cree usted-repuse-que el arte teatral se acercit. a su 61timo
capit,n lo Y qne dentro de poco tiempo se le harán funeri:1les y ee
le c0loca-rá una lápida conmemorativa!
-No; el tea.tro no va a morir, lejos
va a renovarse;
poco a po.co se
hará menos ficticio y sus escenarios, cuya
utilería es una
lamentable y
estrecha imitación de la verdad, se traslada1 áo a los sitios que preci
samente deben
corresponder a.
cada acción y
a determinados
Actrices y tiples que fungieron de reinas
en la novillada que a beneficio de la
per&amp;onajes,y ya
Cruz Roja se verificó la semana pasada
no nos veremos
en la Plaza del Toreo.
torturados &amp;
mantene:rnos
en esa odiosa simulación con que finjimo·s aceptar las tiradas de nn prólogo de 'Beuavente, los frecuentes &lt;&lt;aparte·s» de ·cierto¡;:¡ auto.res, los mares extátioos que nunca mueven sus olae de
brocha. gorda, los bosques c~ya.s b~ju eitás pa.ralizadas, lAs montañas que se asientan en un piso de tAbla.s macbihPmbradas, la
impertinenre «c1.mcb1rn de don.de se escapa. la desapa.sible vuz de los
ap.untadores y los reflectores que arrojan Juoes de anilina en lss
escenas patéticas y en las poses de las primeras ti.ples. Ut1&amp;ed cree
que el cine es un articulo mercantil y que el test.ro es una mani•
festación de indiscutible carácter estético. Nada más discutible:
el cine, que comenzó por divertir a los cbicoa y a la.a niñeras, con
E)l .Dia.blo en el Convento y La Serpentina de Loie FiUler, -que pasó
después a la pastorela y al folletín, ha acabado por acoger a los
artistas mis eminentes de la escena y a loe mis ilustres hombres
de la. pluma; el .teatro, que tiene el ilustr.e abolengo de los si.glos,
que mantiene imbouablee l'a:s sombras inmortales de "Esquilo y de

rirlo de una. roan era g.eneral a todo el mundo y I aP-1, coneide!larlo
como u.n arte cuyas manifestaciones son evidentemente supnio.rea a h,e del cine, y mucho más perdurables.
-E ➔ verdad . .Ah.o ra mel'e'lier.o a México; aquí, las circunstan•
cias hicieron decaer al teatro, y-si éi:ftas no cambiaran muy pronto, el público acabará por pon.e rse aeI lado de loe ci1;1es, q~.~ :i;:ios
traen ,una visión deJos .gr..a.ndes .a.r.:t,istas y nos acercan a eHos, .con
más facilidad que la que brindan las empre~as't¡t:1edan espeatáculos inferiores y a precios inaccesibles. Provisional mente y con permiso de lo que qpinen los .empresanios, sigo creyendo que el cine
domina .e n México, {811 loa .bolsillos y en los espíritus.
Yo asentí a lo que me .decl&amp; mi amlgo Pánfilo.
L_¡.;óN Jil.El!REO.

-Me parece que tn mujer se pinta demasiado.
-¡ Que si se pinta 1 En tres aiíos que llevo de casado,
no le he podido ver la ,cara.

__.. ... . . .............. ... . .............. ...........................................
,.,, , ,,, ,,

, ,.,, ,

"

·I\ 40 MINUTOS SE ENCUENTRI\ LI\ FELIC10AO
ES MUY SENCILLO TENERLA

ANGEL

l

INN

...,......,",........._,,.......................,,......,,,,,...,,,. ,,,,,,,,,,.,,,.,..,,,. ,,,,,,,,,. ,.,,,,..,,,.,,,,,,,,...,.,,,,,,,. ,,. ,,,,,,.,.,,.. ,,,,,,,,.. . ,,,...,...,...,,,_,
,

14

Equipo del "Junior"

parte de los vencidos, su capitán Alfredo B. Cuél\ar, en el centro,
atacando siempre con oportunidad y decisión; Félix del Canto en
el a.la. derecha., centrando siempre bien y tirando magistralmente
pn corner y el goal keeper, parando muy bien un penalty aplicado
al «A. B. C.n
Dtil ((Junior)) sobresalió Abigail, en la defensa, jugando con la
oportunidad que le cuacterha, parando admirablemente un corner del «A. B. C » y evita.ndo en más de una. ocasión que los con·
trarios llegaran a la meta de su eqnip0; Alexanderson y Ferreiro,
a quienes también anota.moa muy buenas juga.das, y en general
todos los jugadores, estuvieron oportunos, combinando con acierto
y JMV&gt;idc&gt;-,7, y contrarresta.nrlo con eue,rgía los vigorosos ataques del
((A, B. C.n que varia.a veced los pusieron en aprietos.

notarnos carga.a fuera del lugar y dadas por detrás, off s-ides quepa.
saron inadvertidos etc. etc.
Además, nos llamó la atención el que el Sr. García de León, del
uTacubaya,,, pateara alto cuando la bola venía a ras del suelo, lo
qne o,iginó que MontBñ o, del &lt;{Mixcoacn, recibiera una patada en el
estómago que le impidió continuar jugando. Estos golpes son explica.bles cuando la. bola viene por alto, y ae encuentran dos contrarios para recibirla, pero son inexplicables, al menos para nosotros, cuando la bol~ viene rodando, como aco!lteció eJ el caso.que
nos ocupa, Nos abstenemos rle hacer comentarios, limitándonos
a relatar simplemente los hechos, reservándonos para el próximo
domingo, que volverán a jugar estos dos equipos, el dar nuestra
opinión, put::s siendo la imparcialidad nuestra norma, queremos

___

PEGASO

.Momentos interesantes en el juego
Durante el segundo tiempo hubo una ligera interrupción debida
a.la discusión del .penalty aplicado al uA. B. C.n, la que terminó
con la int»rvenoi{&gt;n del capitán del uA.. B. C.n Sr. Ouéllar, ordenando a eu equ.ipo acatar sin discusión las decisiones del referee.
Felicitamos al Sr. Cuéllar por su actitud, pues las decisiones del
referee deben ser inapa~ables cualesquiera que sean.
Ilustramos estas lineas con las fotografías de ambos equipos,

.,,._.,

.........,..,.,,,,,,,_.., ............,,,,,,,,,,,,,...

esperar aqueel próximo juego nos baga confirmar o modificar la
opinión que tenemos formada.
El próximo domingo están anunciados los siguientes juegos:
En la mañana. s. las 10.30.
c(Mb:coac)) y uT:HmbRya)), eu terrenos del uMixcoac))_
nlngenieroe), y «Williame)1 1 en terrenos del ((Willia.msn.
uMedicinan y uLa Internscionaln, en terrenos del uPreparatoria),.

-■No■1 ................. ,■1U11••"11•1m•111m••11111•"1"11•1111 .. 1m1H•m11•••"•""""'''"''"'''' .......... ,,.,,1•11tfl101•11•1••0111•••1•111•"11tt1•1111•11m• 11•••11u••Ht&lt;■111111•••••••••••••••••••11•0111t110"1••111•••1ttl11••m11110,••1■ m••• ..•• ....•••

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¡i

SIEMPRE SA• AftGEl 1NN

~

,.,,:

SOLAMENTE SAN ANGEL INN

l,,_

Equipo del "A. B. C."

Actores y periodistas que tomaron parte
.e n la fiesta

-

SAN

proponiéndonos publicar sucesivamente las de los demás equipos
de la liga actual.
uTacubaya)I contra ciMixcoacn, tablas -por cero a cero. El «Tacubayan pone cátedra ......... de jugadas sucias.
Muy deslucido resultó este juego debido a las. m6ltiples faltas
del ((Tacubayau, que durante todo el juego estuvo infringiendo las
reglas siendo llRmados al orden por el referee, pues varias veces

roína lacrimosa de «El Puñao dt, Rosa.a»,
1
¿Cree usted que en México, Sin el cinematógrafo, reconoceriamos ni lejana.mente uno de los g.est.os de Mounet Snlly en los que
noe ofrece todas las moches el recomendable ePñ11r Mntio? ¿PrPfie•
re usted oir La Mujer de Loth. por un peso, l!Jl Hombre del Pueblo,
también por un pesa; la 11farandola11 ¡Ry! de Los Molinos Cantan
y sufrir la literatura consiguiente, a ver a Franceses. Bertini o a
Asta Nielsen, por veinte oen.tavos, con buenos argumentos y con
arre~los escénicos excelentes?
-Usted, amigo Páofil:o, tiene una. opinión unilateral sobre el
c'boque del arte teatral y el del cinematográfico; sus ideas refié·
rense únicamente al as.pecto contemporáneo y mexicano de la
cuestión; pf'ro al tefltrn no.bRy qneju2garlo a,t es necesario refe-

........."-''".........................,-.................,......,,__ .,...,.......................,....,,....... ...........,.......,........_....
1.,,,,,,

EJ ,Junior,, venoe•a1:uA.!B. C.n por;dos ,goals contra cero.
Ante numeroso p6blico se celebró el domingo pasado, en terrenos del ((Juníorn, el match:entre los teams ((Juniorn y uA. B. C.i)
qae Jorman una de las combinaciones más a.trayentes de la liga
actual.
Por demás ·r eñido e interesante resultó este juego, pues ambos
c1dba estuvieron animosos y trabajadores, distinj?'uiéndoPe por

1

LA

CORSETERIA

FRANCESA

EMILIO MANUEL Y
AVENIDA

CIA.

16 DE SEPTIEMBRE

NUM.

65.

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PEGASO

�~1111111111111111 IIII Ulll lll llllll llll lll lll llll llffllll Hll III IIUI 1111111111/~\l 11111111111 IIIUllllll lll 111111111111111111 H1111111111111111 III III III III IIII/~

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JUAN DUFRESNE -Uno de loa autores alemanes más fecundos _ y de los autores mis fuertes (Juan Dufresne,) murió en
Berlin el l8 de abril del año próximo pasado a los 84 años. Contemporáneo de Anderasen, con el que jugó un gran número de
partidas, no tomaba parte desde hace mucho tiempo, en las luchas intarnacionales, contentándose con ser historiador de ellas.
El número Qe obras de ajedrez que publicó fue considerable: teoría, colecciones de partidas, pequeños manuales, trl\tados completos, problemas, todas las fases del jnt&gt;go las·expuso y trató con
ciencia extremada, mereciendo algunas de sus obras los honores
de varias ediciones.
Al morir, Dufresne erll. redactor de la columna de ajedrez del
diR-rio ((Deber La.ad 11nd l\feeni.
Como una muestra. de sn juego brlllante y hermoso, repi;oduci
mos el final de una partida que jugó hará próximamente 50 :1ño"'
contra el célebre maestro D. Harrwitz y que ganó de una manen1
magistral, mediante una magnifica combinación.

AUTOMATICOS,

El cine en México
Ha quedado definiLivamente establecida en e&amp;ta capital la com•
pafiía que para tomar películas cinematográfic'as estaba organizando hace tiempo Mimí Derba.
El grabado que pnblicAmos . hoy 1 representa. un momento en

Pianos
ELECTRICOS,

Pianos
REPRODUCTORES,
1

Pianos /s cola
AUTOMATICOS

FINAL DE PARTIDA
Blancas: -J. Dufresne. Negras: D. Harrwitz.

Los últimos modelos.

Posición despllés de la jugada 21 de lat1 negras.
Bl~ncse.-P 2 T D. T 1 T D. A 2 CD, D 2 A D C 5 D. I' 5 R,
P 2 AR, R 1 C R. P 2 C R. T 3 C R, P 2 T R (11 pi"'-"')·
Negrit.s. ~ '1"1 'J''J), P 21' O, P 2 CD, A 3 CD. P :~ A D, 'l' l AR

P 2 AR, R 1 C R, P 2 C R, b 3 C R, D 5 T R. (11 p,ezas).
BLANCAS

El mejor mecanismo.

NEGRAS

22 C 6 AR j.
23 T x C j . ~
24DxPj.
25 p X p
26 D x T
27 R l T
28 T 1 C R
29 D 8 R
30 P 7 A

22
23
24
25
26
27

Px C
P x T
R 1 T
T 2 AR
T 1 CR
O4CR
28 Ax P
29 R 2 T
Las nPgras a.handonan.
SENECTU:,

Partida número cinco
CONTRA GAMBl1'O u¡.; FAl.l,KRE~;H..

BLANCAS

NEGRAS

f1A RDrFJ'

BRíSTOT,

-----

- -------

'

-- l P·4- R
P 4R
2 Pi D
P 4 AR
P x P D
3 P5R
4 P3A
A 5 C j.
f) 1:' :&lt; p
5PxP
6 ]) i\])
o A. 4 T
7 P 4 A
7 D 3 D
8 A 5 C
8 C2R
9 D6 D
9 0-0
10 T 1 R
10 A 4A j.
11 D 6 A j. !
11 R 1 A?
12 P x D
12 A 6 T maLe.
¡U aa miniatura brillante, jugada por correspondencia entre dos
C':lnh!ól rl.e primera. fnerza !

1
2
3
4

((Meyer y Huerta)) e (1lngenieros B.)) en terrenos de 1,Meyer y
Huerta11.
Por la. t1nde a l~s 3 30.
((Luz y Fuerzan y c(Palacio de Hierron, en terrenos de «Luz y
Fuerzan.
({A. B. C.n y !(Juninrn, en terrenos del.nA. B: C.)1,
((Prepara.torian y (1J uárezn, en terrenos del 11Preparatoria)1.
(()filitarización)) y ccNorrnaln, en terrenos del ((Militarización)),
11PEN.ALTY KICK&gt;i.

16

que el operador, bajo la dirección del señor Joaquín Cos81 imprA•
t'liona una película. muy interesante.
La empresa cuenta con toda clase de elementos y es seguro que
obtendrá el éxito que merece.
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CLASICOS, Teatro de Calderón ........ ..................... ,,
JOSE NICOLAS MATIENZO:-EL GOBIERNO REPRE·
SENTATIVO FEDERAL DE LA RÉPUBLICA AR·
GENTINA:-La Constitución Argentina, los partidos
políticos, el poder ejecutivo 1 los presidentes, los mi•
nistros, · crítica e historia ...................................... ,,
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de Ma..rtínez Sierra ............................................... ,,
CARLOS ARNICHES:-DEL MADRID CASTIZO, saine•
tes rápidos, Los pobres, Los culpables, El premio de
Nicanor, Los neutrales, El zapatero filósofo, etc ......... ,,
GONZALO PICON. FEBRES:-EL SARGENTO FELIPE,
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JOSE FRANCES:-EL ALMA VIAJERA, novela ........... ,,
EL CABALLERO AUDAZ:-10 QUE RE POR MI, (confesiones del siglo) .............................................. .. 1 ,

PEGASO

2.25

3. 75

2.20

4.00
2.20

3. 25
1.90
2.20
2.20

1 60
2 20
2.20
2.20

~:ftt~);1.,.• .

_._¡_·:.:•·.-·-··•·r·····!,',

[~íª?iifA

plano inclinado en la for·
...,·, ma que indica el dibujo.
.••• ·1
Estesistemaofrecetam•
· ··' bién la ventaja db impedir
,
que se levante polvo, y a•
demás, no deja que el carbó11 obstruya las portezuelas impidiendo cerrarlas.

La ~ntorcha que reproduce nuestro dibujo es
muy ut1l para el campo. Para hacerla se necesita un trozo de ca!lería de unos cuantos centíme.
tros de diámetro por quince de ancho, con rosca
en los extremos.
En uno de estos se atornilla una tapa y en el
otro una reducción de cuatro centímetros por dos
para aJustar un tubo de este último diámetro.En
este tubo peque!lo se pone la mecha, que puede
ser de algodón torcido. El · aceite o la grasa se
echan ene! tubo ancho. El mejor coBJbustible es
la grasa o el aceite común.

El tiempo y los grandes hombres.
·schiller ha dicho : "La misma eternidad. no podría recobrar los minutos ya pasados.''
Dante: "el perder. tiempo a quien lo tiene da más espacio.''
'
Shakespeare: "El tiempo camina con diverso andar y
según las personas. Con algunas va al paso, con otras' al
t~ote, con otras al galope, y finalmente, con muchas se
para."
Lord Chesterfield: '' Por todos los instantes perdidos,
hay otras tantas cuahclades y Yentajas perdidas, mientras
cada IDOll)ento bien empleado 1 significa el tiempo sabiamente colocado, y a un interés enorme. 1 '
Goethe: ''¿Habla uno seriamente? Pues entonces afé.
rrat~ a ·este minuto, y lo que tú pienses o vayas a hacer,
com1énzalo sin pérdida de tiempo.''
.
Thackeray : '• El corazón humano es corno la máquina
de un molino: si le metéis trigo, pronto lo reducirá a har1na; pero si nada le lleváis, continuará girando en el
,·acío y reduciéndose a polvo a sí mismo. n

Una pa,pelera sencilla.
La fabr~ca~ión de una papelera como la que se ve en el
grabado s1gmente, es cosa sencillísima.

e

En un trozo de cartulina o de cartón delgado se traza
y se recorta, ampliado a las dimensiones que convenga ,'!l

patrón que reproduce el dibujo.

'

�VII
.:,

VI

LOS SANATORIOS MODERNOS

MUY PRONTO
SE PONDRA
A LA VENTA

Una nueva manifestación de la actual cultura.- PEGASO hace una visita informativa
al Sanatorio Quirúrgico del doctor Moreno.
La civilizaci6n moderna, transformando todas las roo· traen a la imaginación, no la idea de enfermedad, sino la
dalidades de la actividad humana, tiende a crear constan- de la salud y bienestar.
Las salas de curaciones y de operaciones con sus autotemente nuevas y nuevas manifestaciones de su evolución
claves,
sus mesas de operaciones, sus servicios modernísique adaptan las necesidades del hombre a las tendencias
agua y calefacción, su grande arsenal de instrumos
de
que produce el ascenso de la humanidad hacia su mejora·
mentos quirúrgicos que se vislumbran ante la transparencia
miento social.
Ninguna manifestaci6n más importanse en este sentido de los cristales de las vitrinas, dan el aspecto de un laboraque las transformaciones radicales que han sufrido los torio científico.
El tocador elegante y lujosamente amueblado más pare·
establecicimientos curativos.
cía
el Boudoir de un palacio aristócrata que el sitio donLa actividad moderna no permite el reposo, no permite
el estancamiento; la lucha por la existencia es intensa. Si de se asean los enfermos de un hospital: ante un soberbio
antiguamente un in- tocador de mármol de Carrara blanco encontramos todos
di vid uo enfermaba, los elegantes bibelots y chucherias necesarias para la toilet~
dada la escasa inten- te de una dama o de un caballero com'il faut. Un elegante
sidad de la actividad Parloi1· de severo mueblaje donde los enfermos pueden
de la época, le era recibir sus visitas, trae a la imaginaci6n las cultas conver·
permitido retirarse saciones y el finísimo trato de los aristócratas modernos.
temporalmente de la Visitamos también la Capilla, aun no terminada, en donde
vida activa y privll• el Redentor del Mundo surge en medio de un altar de des•
damente, en su ho- lumbrante blancura; el recinto inspira recogimiento, paz
gar, era atendido por e ideal, que tan necesario es para todos los que sufren.
Entrevistamos al Dr. Moreno en los momentos quepasus familiares. Ahora todo hacambiado. saba visita a sus enfermos y que bondadosamente contest6
Un hombre enfermo a todas nuestras preguntas: ¿Qué cualidades debe llenar,
es un atrasado, uno le preguntamos, un Sanatorio moderno?-Las condiciones
que detiene su movi- que he procurado llenar aquí, nos contestó: se debe ahumiento, es una rémo- yentar de los enfermos, por todos los medios posibles, las
ra, un obstáculo para ideas lúgubres y tristes que despiertan en ellos sus sufrisus familiares que a. mientos, por eso he procurado que abunden aquí las flores.
su vez tienen que sus· la luz y los colores claros: la experiencia me ha ensefiado
pender sus activida· que no hay peor enemigo de un enfermo que el desaliento
des para atenderlo. que le producen las caras tristes y los paisajes sombríos.
De esto ha tenido que Además se debe atender preferentemente al servicio cuisurgir necesariamen- dadoso de los asilados; aquí tengo especial atención con las
te una nueva mani- alimentos que todos son sabrosos y nutritivos a la par que
festaci6n de la mora- sanos, lo mismo que con el personal de médicos y enferme·
lidad social: &lt;El Sa- ras que vigila constantemente a los enfermos. ¿Qué ope-.
raciones de importancia ha efectuaao Ud. en este Sanatonatorio&gt;
El enfermo moderno no se atiende en su hogar. Los 'ho- rio?tornamos a preguntar.-Muchas, nos contestó,-pasen
gares actuales tienen también el sello de la época, la mar- Uds. Y conduciéndonos nos llevó a la Sala de curaciones
ca. de la actividad, en los hogares modernos no se vive, se donde nos mostró, sacándolo de un frasco, un metro de intransita, como en una estaci6n en que los viajeros descien- testino que había resecado tíltimamente ~- un grueso to·
den momentáneamente para volver a tomar el tren que mor que había extraído
pasa a toda máquina; no está acondicionado para la enfer- de la axila y que lucía
medad. ni para la calma. El enfermo tiene que buscar le· su monstruosa deformidad conservado en alcojos de él el reposo que necesita para :volver a la lucha.
Por otra parte la ciencia haciendo cada vez más nuevos hol.
No queriendo molesdescubrimientos que necPsitan diferentes objetos e insta·
la.ciones de que hay que rodear a un enfermo, y que no tar· más nos despedimos
pueden de ninguna mánera existir en los hogares. Sólo en y salimos del SanatoestablPcimientos especiales se pueden reunir todas las con- rio, llevando una im·
presión que no esperádiciones.
PEGASO, queriendo hacer un artículo informativo de bamosencontrar. y penlo que en este ramo se ha hecho en México, ha visitado samos ya ante nuestrit
varios establecimientos de esta clase, deteniéndose espe- mesa. de trabajo: iQué
cialmente en uno que a su juicio reunirá dentro de poco tendencia tan marcada
tiempo. cual ningún otro las condiciones que exige la ac- la de la humanidad de
tual cultura.. ~os referimos al que ha establecido el Dr. ir hacia la dicha, hacia
el placer, de ocultar to·
Donato Moreno. en la 1\J. calle de Bucareli.
iQué diferencia entre un Sanatorio moderno y los anti- do lo que sea triste, toguos hospitales de que hablan las le.rendas, y que para do lo que sea repugnan·
ludibrio de la época aun existen entre nosotros! En ellos te. Así como el homtodo era triste, todo era lúgubre: desde el olor que al en- bre civilizado oculta rns perversidades y sus muecas d
trar se respiraba de drogas infectas y gente aglomerada, dolor bajo la sonrisa de exquisita finura que se acostum·
h11.sta la f1dta de luz; el decorado lúgubre y serio que era bra en el trato social, así los médicos modernos nos oculel adorno obligil.do de los establecimientos de esta clase. tan nuestras podredumbrE&gt;s y nuestras enfermedades ba."
Aquí todo es luz y alegría. Los departamentos de los en- las gasas y cortinajes de una sala de enfermos lujosamen
fermos elega.ntemente amueblados, con colores alegres, 11.mueblada. lo mismo que la llaga hedionda bajo la desalbeando de limpios, relucientes los mueble~, recuerdan, lumbrante blancura de un lenguaje estéril.

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                <text>Pegaso fue una revista de variedades publicada en la Ciudad de México en 1917. Cubrió varios temas del momento e incluía una sección donde tuvieron cabida los escritores de la transición entre Modernismo y Posmodernismo. Su giro no era exclusivamente literario, pues la intención era tener sustentabilidad, lo que no se habría logrado sin diversidad temática. Enrique González Martínez, Ramón López Velarde y Efrén Rebolledo, tres reputadas figuras del momento, fueron sus fundadores y directores. Según lo refiere el propio González Martínez en una carta a Alfonso Reyes, el impulso inicial se debía a un interés puramente artístico y a la comunión de visiones. A pesar de no tener una declaración de principios ni un manifiesto, la postura estética es patente en la selección de materiales y colaboradores; además, algunas tendencias estéticas, como el “coloquialismo”, y grupos literarios del momento, como el Ateneo de la Juventud y el grupo de la revista Nosotros (1912-1914), tuvieron un escaparate en Pegaso. Esta “magazine de actualidades con literatura”, según la define la introducción a la edición facsimilar del Fondo de Cultura Económica, alcanzó los veinte números. Duración 08 de marzo de 1917 a 27 de julio de 1917.</text>
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              <text>Pegaso, Revista Ilustrada, 1917, Tomo 1, No 3, Marzo 22</text>
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              <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
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              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores.</text>
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      <name>Enrique Fernandez Ledesma</name>
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      <name>Una virreina en la inquisición</name>
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