<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<item xmlns="http://omeka.org/schemas/omeka-xml/v5" itemId="20363" public="1" featured="1" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance" xsi:schemaLocation="http://omeka.org/schemas/omeka-xml/v5 http://omeka.org/schemas/omeka-xml/v5/omeka-xml-5-0.xsd" uri="https://hemerotecadigital.uanl.mx/items/show/20363?output=omeka-xml" accessDate="2026-06-30T23:35:24-05:00">
  <fileContainer>
    <file fileId="16888">
      <src>https://hemerotecadigital.uanl.mx/files/original/440/20363/Pegaso_Revista_Ilustrada_1917_Tomo_1_No_13_Junio_7_n.pdf</src>
      <authentication>7129685ce13ce97d870e4dd6223e0a86</authentication>
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="4">
          <name>PDF Text</name>
          <description/>
          <elementContainer>
            <element elementId="56">
              <name>Text</name>
              <description/>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="570588">
                  <text>PEGASO
Revista Ilustrada

TODO LO
NECESARIO PARA
LAS PROXIMAS
LLUVIAS

~

~

La Ciudad
de Londres
"La Casa de la Moda"

•

El.POETA ESP.JU'ÍfOL

Francisco Villaespesa

FEvüG

No.

13

PRECIO 30 Cts.
Junio

z de

1~1

z

�AL SALIR DE ESTA CASA

. HOMBRE PREVENIDO VALE POR DOS

TODOS NUESTROS CLIENTES, LLEVAN LA CONFIANZA DE HABER ADQUIRIDO

Ya que la estación de lluvias se aproxima,

EL SOMBRERO .ADECUADO

compre con tiempo un BUEN PAR AGUAS

LA S01\\BRERERIA

- TARDANTIENE FAMA DE VENDER

S01\'1BREROS FINOS

- TARDAN -

Y DE MODA

Plaza Constitución 5 y 7
MEXICO, D. F.

Sírvase visitarno~
gooooooooooxoooooooooooooooooooooooooooooooo

§LA REFORMA INDUSTRIAL~
§·
~

p
A
R
A

.

~

\\

\\\

.M
p

\

\

.

1

·\
\

1

\

.

1

E

R.
MI

\

\

E.

G

u

A
_S

\

.
1

8
88
8

~

Nuestros artículos son preferidos por

~

lo bien acabados. De nuestros talleres

~

no sale nada mal hecho

:-: · :-:

:-:

~

B

L

\.

E

-

1

Gran fábrica de Ropa 61anca para SENORAS y NINOS

1

A

s

Tenemos Paraguas de Seda desde $6.00 hasta $20.00
En IMPERMEABLES Y ZAPATOS DE HULE, para
Señoras Y Caballeros; tenemos un surtido eompleto.

§Ponemos especial atención para el despacho de pedidos ! EN NUESTRO DEPARTAMENTO DE MAYOREO
GRANDES DESCUENTOS .
.§g
CARLOS B. F ARFAN
¡i
A LOS REVENDEDORES

4a. DE MEDINAS N9 93

8

TELEFONO ERICSSON, 206.

APARTADO POSTAL 4519 .

MEXICO, D . F.

80000000000000000000000000000~00~000000~

�REVISTA SEMANAL
Registrado como articulo de segunda clase el dfa 17 de marzo de 1917.

11

Mt;XIGO, O. f., 7 01; JUNIO 01; 1917.

11

1

NUM. 13.

LA ACTUALIDAD POLITICA
Nuestras relaciones con los Estados U nidos

DESPUES DE LA LUCHA, LOS CAMPOS ESPERAN SER LABRADOS.

Tenemos maquinaria
para•la Agrleultura.
ESCRIBANOS O VENOA A VISITARNOS.

Cía. Ingeniera, Importado•
ra y Contratista, S. A., SuG$de o. y O. Braniff y Cía. · - "
···--·- ---··----··-· ··- - -

__ __ - ......-'...-- - ..,

.

3a. DE LA PALMA 34.

-------·--·-·----~....

No sabemos si por exceso de suspicacia o por mala interen estos últimos años, sería casi indiscutible que nuestras simpretación de noticias de allende el Bravo, la prensa mexicana
patías, que nuestros intereses, que nuestros mismos ideales de
ha vuelto a tocar en estos días el asunto relativo a nuestras relibertad estarían al lado de los países que luchan contra el más
laciones internacionales con el país del Norte. Se ha visto en
terrible fantasma militar y contra el misticismo dominador más
ciertas medidas tomadas por los Estados Unidos, con motivo de
formidable que la Historia registra en sus anales. Pero entre
111 participación en la Gran Guerra, muestras bien claras de que
la nación norteamericana y la nuestra han surgido en épocas
no todo es amistad franca y buena voluntad sincera hacia nosreciente~ acontecimientos de esos que el tiempo tarda mucho en
otros, y la opinión pública, fácil de llevar por los:caminos sensaborrar, y es difícil ir fraternalmente a la lucha con quien ayer
cionales, ha sentido el consiguiente miedo de que México vaya
nos infirió la herida y nos causó la ofensa. Por ahora, mienacomplicar sus graves asuntos interiores con al2'o internaciotras nuestros votos se elevan por el triunfo de los aliados, el
nal cuya importancia no se escapa a nadie.
papel de nuestra patria debe ser el de la más estricta neuEl l!'Obierno, con tino y prudencia muy dignas de encomio, tralidad.
se ha dado prisa en desvanecer las especies circulantes, y ha
Guardarla es difícil si la guerra se prolonga¡ pero no impodeclarado que nada hay de cierto en los rumores que asegurasible. España nos pone el noble ejemplo de sostener dificulta'-n tirantez de relaciones entre nuestra patria y su poderoso
des sin número para conservarse apartada de la lucha sangrienYecino. Lo más curioso, dentro de la psicología de este país del
ta dejando incólume su dignidad de nación libre. Por fuera y
IIDarillismo agudo, es que el gobierno ha sido creído, y ello
por dentro ha tenido que luchar contra elementos exaltados que
li2nifica que el público le otorga su confianza y que el gobierno
quisieran verla desenvainar la espada en favor de uno u otro de
ha acertado con el procedimiento justo al no dar la callada por
los contendientes¡ pero su gobierno, enérgico y prudente, ha sarespuesta a las interrogaciones que surgen de la voz popular.
bido continuar imperturbable su camino de serenidad y de pruEs un adelanto de procedimientos gubernativos que todos comdencia. El popular monarca español y los hombres de su goprenden y que todo el mundo aplaude. Nadie pone actualmente
bierno habrán dado, si logran salir avantes en su empresa, la
en duda que nuestras relaciones con los Estados Unidos siguen más clara muestra de patriotismo y de cordura nacional.
ton la cordialidad compatible con los sucesos recientes, demaEl gobierno de México, para conseguir el mismo fin, debe
iado graves para que la cortesía de las formas internacionales
usar de los mismos procedimientos. Sabrá reprimir con mano
TBya aparejada con un sincero afecto entre los pueblos.
enérgica las exaltaciones subversivas, las oratorias oropelescas
El peligro inminente desaparece y la tranquilidad vuelve
que juran por Dios y por el Kaiser¡ sabrá volver al camino juspor ahora. Pero ¿significa esto que se descarte la posibilidad de
to a la prensa que intenta hacer comulgar con ruedas de molino
111a complicación con nuestro peligroso vecino? ¿Nos ecbarea los incautos, dándoles a entender que el casco prusiano nos
llOs a dormir seguros de que nada podrá alterar la amisto~a
vendrá bien para hacer el coco al poderío yanqui¡ sabrá hacer
tlitud que guardan ambas repúblicas? Creemos que no, y esta•
entrar en razón a los que pretenden evitar el yugo americano
IIOs sel!'uros de que un exceso de confianza sería tan riesgoso poniéndose al cuello el dogal alemán.
!Onto una nerviosidad fuera de me~ida. Nos bailamos precisaConfiamos en la prudencia del gobierno porque ha dado ya
lente en el instante supremo en que el pueblo y el gobierno
patentes pruebas de qu.e la tiene sobrada, y en su energía pordeben comprometerse a la más serena de las corduras, so pena
que hemos visto de qué modo ha sabido calmar las axaltaciones
4e dar entradá a las complicaciones tremendas de una situación
de germanofilia a2"11da de ciertos grupos que laboran en su pro"8agravarfa hasta hacerlos insolubles, nuestros asuntos intepio sen_o. Si continúa en esa actitud, nuestra neutralidad será
'-es.
un hecho, y saldremos del trance con el honor limpio y con
Si la amistad con los Estados Unidos no se hubiera alterado
nuestros intereses a salvo.

PEGASO
3

�'Pegaso" por tierra.s españolas
U na carta de Alfonso Reyes
Madrid, 23 de abril de 1917.
Señor don
Enrique González Martínez.
México.
Mi querido amigo:
Su carta me ha traído, junto con
el recuerdo de la patria y los amigos au·
sentes, la buena noticia de que han fundado ustedes la revista Pegaso, y la para
mí gratísima de que se me invita a colaborar en sus páginas. Regularmente le
enviaré a usted -si las desigualdades
del correo lo permiten- mis contribuciones.
Buena señal es la aparición de Pegaso
y yo la esperaba de un momento a otro;
porque no he dejado de seguir con ansiosa fe el trabajo literario de México,
que lograba manifestarse por sobre la
tumultuosa vida social; así como tampoco he dejarlo de propagarlo, en la medida de mis fuerzas, entre mis amigos de
España. Mi deseo de colaborar con los
míos era constante; y ya que antes no
pudo ser, diré que la musa de mis recuerdos ha sido esta vez tan tardía como
industriosa, haciendo con su vino lo que
con el suyo hizo la Musa Latina de SainteBeuve:
Cette Muse, moins prompte et plus indus.
[trieuse,
Travailla le nectar dans sa fraude pieuse,
Le scella dans l'amphore, et la, sans plus
[l'ouvrir,
Jusque sous neuf consulslui permit de murir.

Después de nueve cónsules, amigos
míos, vuelvo a vosotros con un vino añejo de memorias y de cariños. ¡Pueda él
agradaros tanto, cuanto a mí, en paciencia y fatigas, me costó el acendrarlo!

***
Trataré de España: es lo que se espera
de mí. Y, puesto a escribir sobre la España que me ha tocado contemplar, me
asalta, desde que comienzo, un escrúpulo
técnico: ¿he de volver sobre los eternos
tópicos del viajero? ¿He cle procurar, al
contrario, sólo decir lo que me parezca
nuevo y personal? Lo primero es tal vez
ocioso; lo segundo, arriesgado. Lo pri•
mero es lo más prudente; lo más atractivo, lo segundo. Se compensa, pues, las
ventajas y las desventajas de las dos técnicas. Sólo que tratar los asuntos con el
estilo que les ha impuesto la reiterada
experiencia del alma humana, resulta anticuado para el ambicioso criterio de los
modernos; en cambio, no cabe duda que
el entregarse a los caprichos del impresionismo es uno de los males de nuestro
tiempo. ¡Hasta se ha olvidado que el es-

cribir es operación racional! Abrase algún libro francés del setecientos, y se
apreciará lo perdido: mas también lo !!ª"
nado; porque si los excesos de la nueva
mente literaria pudieron llevar hasta el
empeño de substituir, en la poesía las
emociones humanas evidentes -las que
en el Paraíso recibieron su nombre- por
todas las manías personales, individualísimas, ya un para los vicios de la educa:
ción familiar, en cambio confesemos que
sólo así hemos descubierto que la razón
no es todo, y sorprendido en el parpadeo
de lo inconsciente, atisbos de luz desconocida. Si esto es pecar ¿quién no ha
pecado? Y convéngase también en que
a veces, el pecado es gust'&gt;SO. Sino que,
arrojados por la pendiente, el impresionismo acabaría por disolver las normas
de nuestro arte, así como ha empezado
ya a desarticular la arquitectura robusta
de la lengua. A imitación de algún maestro, hoy los escritores van perdiendo el
resuello, la respiración honda y adormecedora-que acaso pecó de oriental- de
nuestra frase. Y bien está la frase cortada cua11do evoca el fulminazo del rayo;
pero no cuando se arrastra entre hipos penosos, como un viejo que va tosiendo, y acusa la escasa fisiología del
escritor. No; combinemos los dos criterios. En la norma racional y objetiva
-aunque ella importe repeticiones, inevitables en todo desarrollo- hagamos
campo a Jas palpitaciones de lo individual caprichoso, y aun al inarticulado
grito del «futurista». Verso ·antiguo y
pensamientos nuevos quería Chénier: haya de todo más bien, lo antiguo y lo nuevo. Porque ¿ no es verdad -oh Antonio
Caso- que los hombres vuelven un día
a los dogmas fundamentales, a los misterios inmóviles? ¿No es verdad - oh Julio Torri- que sólo el que se sabe llevar un profundo lastre de dignidad humana debe aventurarse sobre el hilo de
alambre de la sutileza? Y usted mismo,
querido González Martínez, que tan hondo penetra en los silencios del alma, ¿no
sabe usted muy bien que entre aquellas
olas del espíritu se destaca siempre algo
fijo, terrible, como el bulto negro de una
roca? No lo dudemos: esta es una de las
enseñanzas de la inmensa guerra. Y
¿por qué lo qu8'es cierto en psicología
no había de serlo en la doctrina literaria,
que de &amp;quélla procede? En mis artículos
hallará el lector, otra vez, b eterna España de los viajeros y, de vez en cuando,
algún toque personal en el cuadro. Desde los itinerarios de Cádiz, que ya aparecen en los «Vasos Apolinarios» del segundo siglo cristiano, hasta las últimas
divagaciones sociológicas, al modo de las
que publica Monsieur Imbart de Latour,

dando cuenta de sÚ misión española del
año pasado.

***
Trataré de España con amor. Es aquí
una verdadera fortuna oír el consejo de
Renán, y escribir tan sólo sobre las cosas que amamos. No por. eso he de
aplaudir siempre, como no aplaude Unamuno - gran patriota de España - el
espectáculo histórico de su raza. Por lo
demás, he entendido siempre que los
matadores_de mujeres suelen quererlas
más que los que se -pagan simplemente
/
con requebrarlas.
Por último, que se me permita una pequeña jactancia, ya que más redunda en
abono de la hospitalidad española que en
elogio propio: yo no soy pura y sencillamente un extranjero en España. Desde
mi llegada me ha rodeado un ambiente
tan acogedor que, a los dos años transcurridos, me parece que no todo lo veo
desde afuera, y que ya he comenzado a
ver algo por dentro. Así, me valdré de
esta doble vista que mi suerte me ha
querido otorgar; y si algún mérito pueden tener mis apreciaciones y relato!!, se
deberá seguramente a esta combinación
casual y feliz de poseer una voluntad
cismática y sobornada a medias.
Sin aspirar, pues, a las rigideces del
tratado, mis artículos tendrán siempre
uniformidad y podrán seguirse como un
libro contínuo.
Animo, pues. Ustedes cuentan con elementos valiosos, y el país necesita llu,
vias abundantes del cielo. Yo, desde
aquí o desde los mismos infiernos, soy
siempre el mismo para los nuestros, a
quienes confundo en un solo abrazo.
Suyo siempre, .

.

ALFONSO REYES.

LA VIRGEN DE LOS ANGELES
(Al margen de los evangelios)
Traducción especial para "PEGASO•'.

Durante los ocho días que María pasó
en el establo qe Belén, no tuvo que preocuparse para nada. Los pastores le llevaban queso, frutas, pan y leña para encender la lumbre. Sus mujeres y sus hijas
prodigaban toda clase de cuidados a la
madre y al niño. Además, los tres reyes
magos dejaron un montón de tapices,•telas preciosas, joyas y vasos ele oro.
Al cabo de una semana, cuando ya pudo andar, decidió volver a su casa de Nar.aret. Algunos pastores deseaban acompañarla, pero ella les dijo:
-No quiero que por nosotros dejen
ustedes sus campos y sus rebaños. Mi
hijo nos conducirá.
-Pero, -dijo José,- ¿vamos a dejar
aquí los presentes de los Magos?
-Sí, -replicó María.
Y distribuyó a los pastores los presentes de los Magos.
-¿No podríamos llevarnos aunque fuera una parte pequeña? -repuso José.
-¿Para qué la necesitamos? -respondió María. Poseemos un tesoro más valioso.
Hacía mucho sol en el camino, María
llevaba al niño en brazos; José cargaba
una cesta con ropa y algunas modestas
provisiones. A medio día se detuvieron
a sestear, muy fatigados, a la sombra de
un bosque.
En el momento, de detrás de los árbo-.
les, salieron varios angelitos, colorados y
mofletudos, con dos alitas en la espalda
que les servían para revolotear o para
hacer sus pasos fáciles y ligeros. Eran
listos y más vigorosos de lo que podría
suponerse a juzgar por su poca edad y
su cuerpecito.
Ofrecieron a los viajeros un cántaro de
agua fría y una buena provisión d_e frutlls que habían cortado quién sabe dón-

de.

A causa de~ serias dificultades
que hemos tenido para la lm·
presión de nuestra revista, dUI•
cultades que al fin vencimos, los
últimos números ben salido cea
más o menos dias de retraso J coa
defectos de impresl6n verdaderamente lamentables, que nuestro•
lectores, inteligentes y cultos cemo son, no habrán podido meaos
de notar.
Allanadas -dichas dificultades,
desgraciadamente Inevitables ••
esta clase de empresas, PEGASO
aparecerá en lo sucesivo coa to..
regularidad, mejorado notable•
mente en cuanto a su parte tlpegráfica se refiere.
.· ,como de:costumbre, segulri pi•
hlicando trabajos inéditos de l.,
poetas y prosistas mis distlaitl•
dos de México.

,

Cuando la santa familia emprendió de
'lluevo el camino, la siguieron los ángeles. A José le ayudaron con la cesta, pero María no quiso confiarles el niño.
Llegada la noche, los ángeles arreglaron lechos de musgo bajo un gran sicomoro y velaron toda la noche el sueño de

Jesús.

María llegó a su casa de Nazaret, situada en una callejuela populosa; casa blanca, plana de techo, con una terracita cubierta, donde José tenía instalado su taller.
Los ángeles no los habían abandonado
y seguían prestándoles toda clase de servicios. Cuando el niño lloraba, uno lo
mecía suavemente; otros tañían !'us arpas o en caso necesario, le mudaban pañales en un santiarr.én.
Así tan atendida por los ángeles y no
tenienclo nada que hacer María se fastidiaba y oraba más y más siempre reflexionando acerca de esta situación. Una
mañana, al levantarse, vió a los ángeles
ocupados en asear la casa, les quitó la
escoba y los despidió, aparentando enojo. Volvieron después de la comida y
trataron de levantar la mesa, pero lé dió
un capirotazo a uno de ellos y todos se
pusieron en fuga. Volvieron poco después. Cuando la Virgen hacía sus preparativos para hilar, un ángel trató de apoderarse de su huso; ella lo persiguió,
amenazándole hasta el taller de José. Al
cabo de un,a hora, mientras cosía, sentada cerca del niño, notó a los ángeles que
se habían deslizado bajo la cuna y lamovían disimuladamente. Ella se levantó,
los echó fuera y cerró tan prontamente
la puerta que uno de los ángeles quedó
prendido de un ala y lanzó un grito. María le soltó y le dijo: - Bien merecido lo
tienes por andarte metiendo en lo que no
debes. Avisa a todos tus compañeros y
no vuelvan por todo esto.
-Vamos,-dijo José, - ¿por qué echas
fuera a todas estas buenas gentecillas?
Me parece que nos prestan importantes
servicios ..
_ -Precisamente por eso, ...:..respondió
María.
-No te entiendo, -replicó José. Desde el momento que tu hijo es el Mesías, es muy natural que los ángele&amp;le sir·
van y que la madre se aproveche de la
ocasión.
-iOh!-dijo María,-vaya una observación falta de delicadeza. ¿No sabes que el
Mesías viene al mundo para sufrir con
los hombres. y, f,por¡, consiguiente,[para

Caballería canadense dirigiéndose a la línea de fuego momentos antes del asalto
de la posición de Vimy.

PEGASO
4

PEGASO·

soportar todos los males que es·natural
que experimenten los niños? Verdad es
que yo debo suavizar en cuanto esté en
mi mano estas molestias, supuesto que
soy su ma4re; pero no se da cuenta de
que vienen otros a encargarse de mis
asuntos. ¿Acaso las otras madres no cuidan con sus propias manos a sus chiquitines? ¿No sería cobardía de mi parte renunciar a mis labores maternales? Por lo
pronto, te puedo asegurar que a mi hijo
le gusta mas ser cuidado por mí que por
otros monigotes con alas; y sé que me
asocio más a su voluntad redentora aceptando las penas como las otras mujeres
y soportando toda la condición humana. Sí, quiero ser yo sola la que en•
vuelva en sus pañales a mi hijo, yo sola la que le adormezca y arrulle, y yo
sola la que me entienda con la casa y
la que -hile en la rueca y la que vaya al
lavadero ...... Y como todos estos traba· jos insignificantes me caus:1n verdadero
placer, no hay en ello mérito de mi parte; pero sería culpable si tolerara que los
ángeles usurparan mi puesto. . . . ¿Comprendes ahora?
-Me parece que sí, hija mía .... Mas
entonr.es va a ser preciso que yo renuncie también a los ligeros servicios que los
ángeles me prestan de vez en cuando?
-Indudablemente, amigo mío.
-Yo había entendido, sin embargo,
que el ser marido de la madre del Mesías
daba algunos derechos. Pero debes tener
razón, porque eres más inteligente y sabia que yo, a pesar de que tengas quince
años y de que haya yo pasado de los sesenta.
Ahora bien, como a la siguiente noche
el niño Jesús llorara sin poder dormirse
se _oyó de pronto en la calle una melodía
ligera y de extremada dulzura.
Abrió María la puerta, y vió a la luz de
la luna, en fila contra las paredes de la
casa, muchos ángeles que tocaban arpas
diminutas.
-¿Otra vez?-les dijo ella.-Y si a mi
hijo no le da la gana de dormir? ¿Y si se
le antoja seguir aguantando sus dolores
en las encías? .... Sobre todo ¿no estoy yo
aquí que soy su madre? .... Os largáis o
me enfado!
A la mañana siguiente no aparecieron
por todo aquello; pero al otro día, María
les vió en el patio agrupados debajo de
la higuera, tímidos, avergonzados y llorando en silencio.
-Angelitos míos,-díjoles ella,~puedo
pareceros demasiado severa porque estáis muy chiquillos para comprenderme.
Mas oíd: la vieja Séfora que vive enfrente está paralítica. Un poco más lejos está
la buena Raquel que tiene doce hijos y
que pasa la pena negra para criarlos. Y
en Nazaret podréis encontrar a muchas
otras mujeres pobres. Y bien, a ellas debéis ayudarles a arreglar la casa, a lavar
la ropa y a cuidar los niños .... Si queréis
dar gusto al mío, ese es el modo de conseguirlo.
Y viendo que arragaban las naricillas
dando señales de tristeza, añadió.
- Cuando esté más grandecito, pueda
ser que os dé permiso de jugar con él...
Pero, por ahora, haced lo que os mando.
Y ese año, todas las mujeres pobres y
enfermas que había en Nazaret fueron
ayudadas y todos los niños mecidos por
servidores invisibles (porque solamente
José y María veían a los ángeles); y los
bebés no lloraron más, excepción hecha
del niño Jesús que quería sufrir por
ellos.
JULIO LEMAITRE.

5

�..

~
~-

r

~

La Capilla del Pocito

tos se abrieron el tQ de junio de 1777;
continuándose la construcción a instan.
cias de don Calixto González Avencerraje, y después, del gaditano don Nicolás
Zamorátegui, comerciante de México; a
expensas públicas, pues se hizo de limosnas, por los obreros de México que trabajaban en ella cuatro horas los días festivos, con licencia del Arzobispo don
Alonso Núñez de Haro y Peralta, y ganando ·p or ello 80 días de indul2"encias.
Hasta la piedra para la fábrica fué traída
del Tepeyac por los fieles, lo mismo que
la tierra para terraplenar la calzada. Con
el sobrante de los materiales se hizo una
casa para los sirvientes de la capilla, casa que se conserva aún.
La obra duró 14 años. Y el ornamento
de la capilla fué también hecho de limosnas. En la Gazeta de México del martes
27 de diciembre de 1791 se publicó el
plano de la capilla y un extracto de las
cuentas de construcción. Y por las notas
se sabe cómo, los plateros dieron la lámpara, con peso de 119 marcos, 1 onza y
4 adarmes; los que tenían puestos en el
Baratillo y en el Puente de Palacio dieron los dos altares y tres campanas; el
herrero don Joseph Antonio Zavala dió
las cruces veletas; el talabartero don
Bartolomé Espinosa, el aguamanil; los
carpinteros, principalmente don Marcos
López, hicieron las obras de madera; don
Pablo Milier y otros sastres los orna•
mentos. Y el principal, el autor de la obra, el
que la había delineado-suyo es el dibu•
jo que se publicó en la Gazeta y se reproduce ahora-el que la dirigió durante
los catorce años, «don Francisco Guerrero y Torres, maestro mayor de esta
muy noble y muy leal ciudad, y de otras
fábricas reales», trabajaba también sin
extipendio alguno, mere gratis. Don 12·
nacio Carrillo y Pérez en su Pencil Americano (1793) es quien da esta noticia,
añadiendo quel «tenía que ir· desde esta

Capital a aquel santuario, de donde era
nativo».

Así se edificó esta pequeña obra maes-

tra. Dejemos su historia y estudiémosla
tal como se conserva hoy. St1 planta demuestra una gran habilidad para repartir
el peso de la cúpula, sin hacer contrafuertes al exterior: recurre para ello a cuatro
capillas consagradas a las apariciones.
Los muros sirven de base.a las cúpulas y
esto, que Báxter censura porque según él
resta dignidad a la obra, está disimulado
por una especie de crestería rematad::i. de
estípites de loza, y revestida toda ella por
azulejos i2"uales a los de las. cúpulas.
Dicha crestería !parece una corona erguida sobre la capilla. En la parte que corresponde al gran cuerpo se hicieron los
campaniles, y un barandal completa el
campanario.
El magnífico azul de las cúpulas, brilla~te por el reflejo luminoso, la felpa
ro¡1za que parece revestir la capilla en el
tezontle de sus muros, las originales clarab?yas en forma de estrella, dan a fa
capilla un aspécto peculiar de una gran
armonía en medio de una lujosa brillantez.
Los adornos que rodean a la gran estrella que está sobre la puerta, por la
danza inimitable que tejen los serafines
entre el rico follaje, hacen pensar en un
Luca de la Robia que hubiese ganado en
esplendidez, cuanto había perdido de
puro candor. Las golondrinas que han
anidado al arrimo de las cornisas y cuyos
vuelos concéntricos parecen cobijar a la
capilla, pudieran deciros que nunca viero? relieves de más delicado dibujo, de
~s amorosa complicación, que los que
cmen a esta Virgencita erguida en su
estrella.
Si e~tráis conmigo a la capilla, veréis
que el mterior desmerece mucho de lo
que el exterior parecía prometernos. Las

La Capilla del Pocito
PoR MANUEL TOUSSAINT

r

Cuando recorréis ~l monótono, feo y
sucio poblado que, como ciñendo la idea
que le dió origen, se agrupa en torno de
la colegiata de Guadalupe, venís, por
fuerza, a refugiar vuestros pasos junto
a la capilla del pocito. Es aquí donde la
virgen esperó, bajo la sombra de un árbol, que Juan Diego tornase con su cosecha de rosas; y es aquí donde al contacto
divino se produjo el milagro de la pintura sobre la tilma. Seais o no aparicionistas, convendréis conmigo en que la capilla del pocito bien vale un milagro; yo
os doy, en cambio, la horrible capillita
edificada en frente, para que la hagáis
desaparecer si queréis y no se compare
más, con gran detrimento de nuestra
época, la arquitectura colonial y esta que
ya casi ni el nombre de arquitectura me6

rece, pero que goza de gran privanza en
el día.
La capilla encierra un gran significado en el arte y en la vida de la Colonia.
La capilla es la iglesia hecha y casi administrada por los fieles; es la intervención
directa de la Feligresía para procurarse
un templo suyo, cerca de su hogar; o
con objeto de que se conmemorase algún
hecho notable. Había capillas de barrio
-algunas subsisten aún-; y había capillas de gremios de artesanos, como la de
talabarteros en la plaza mayor; y había
capillas para recordar un hecho notable,
como la de San Hipólito, o un milagro,
como las capillas guadalupanas.
La construcción de la capilla del pocito, nos enseña más acerca de la capilla
que cuanto podamos referir. Los cimien•
PEGASO

Los adornos que rodean la gran estrelll
que está sobre la puerta, hacen pen·
sar en un Luca de la Robia...

El magnífico azul de las cúpulas, brillante por el reflejo laminoso,
dan a la Capilla...

;~~a;:~~Ff~!~~
JJ~,(,-~.,,t};:

V«r"/4:,J,iff,n, "1¡il~.
'E~,,,_¡¡,Ñ,

Plano de la Capilla, que se l)ublicó en la Gaz eta de México el martes
27 de diciembre de 1791
'

restauraciones hechas de 1880 a 1882
como lo enseña una placa, ¿habrán destrozado la capilla, según costumbre? Parece que el interfor de la cúpula era dorado; las pinturas que ahora la cubren
son de lastimosa pobreza; los altares que
ocupan las capillas de las apariciones son
modernos, de una vulgaridad desesperante. Las cuatro apariciones están pintadas en sendos lienzos; uno tiene la firma de Cabrera, todos parecen de su misma mano, aunque restaurados. Fué quizá al hacer la reconstrucción de 1880
cuando se recurrió a un medio burdo para salvar la fábrica; con todo, se salvó.
La primera capilla, la que cubre el pocito, la más bella sin duda, comenzó a separarse del _resto del edificio y para evitar su caída, fué asegurada por medio de
unos cinchos de hierro, con deterioro
de los adornos. Tiempo es de iniciar una
reparación hábil.
P:Ji;GASO

E I pocito está clausurado desde much
tiempo hace. Los derrames que existían
al exterior para bañar a los enfermos y
que figuran en el plano de 1791, fueron
cegados en fecha inmemorial. Sólo se
acercan los curiosos a mirar por los pequeños postigos de la gran puerta, que
están abiertos. Miremos. Cierra el brocal del pozo una reja de hierro; lo sombrío del lugar, hace que pensemos, más
que en el agua de la fuente de Juvencio,
en un monstruo desconocido, en un Minotauro que sufre la doble prisión de la
capilla y del pozo.

Busque Ud. el próximo número de

PEGASO
que contendrá selecto material.
7

�POEMAS INEDITOS
DE ENRIQUE GONZALEZ MARTINEZ
De "El libro de la fuerza, de la bondad y del ensueño", en pre~sa
ORACION A LAS ESTRELLAS
A Ramón López Velarde.

Porque sois lejanía,
silencio y luz, mi espíritu os envía
una cordial salutación, hermanas
mudas, resplandecientes y lejanas.
Porque sois como rosas
abiertas a las auras misteriosas
de un gran vergel, el alma se consume
en ansias de aspirar vuestro perfume
hecho de emanaciones luminosas.
¿Qué divino mensaje
desde la excelsitud mandáis de viaje
o qué enigma profundo
al alma de los hombres? ... . Cada nueva
lumbre del sol lo trunca, y lo renueva
la grave noche cuando baja al mundo.
En la sutil fragancia
del nocturno silencio, las remotás
señales enigmáticas son gotas
de un filtro azul que el universo escancia ....
¡Y el sueño se depura en la distancia!
Un lazo nos sujéta
y nos une al través del infinito;
hay un augurio escrito
en vuestros parpadeos, y el poeta
una patria distante
mira en vosotras. . . . ¿Qué pareja amante
en su dulce querella,
no ha concertado cita en una estrella?
Tal vez en el arcano
del hondo cielo, os apag:ó la mano

helada de los siglos; mas perdura
vuestro fulgor. La eternidad se asila
en vuestra luz, y a la visión futura
de otros planetas, surgirá tranquila
en otra edad .... Vuestra vislumbre pura
arderá mientras haya una pupila.
Pues guardáis un tesoro
de purificación en vuestro fuego,
purificad mi sér, caed en lloro
lustral, haced que luego
se limpie mi palabra
para que nada empañe su tersura,
para que salga de mi verso pura
como la g.ota de cristal del abra
visible apenas en la roca dura.
Haced mi pensamiento
sencillo y dócil como el manso viento
que columpia los trigos y las rosas ....
Yo lo daré a los hombres y a 1as cosas
sin frase oculta ni intención extraña,
como da sus aromas la montaña.
Sólo mi afán secreto
guardaré en vuestras luces escondido,
lejos del vano ruido,
del mirar indiscreto
y de las asechanzas del oído.
¡Oh, divinas hermanas
mudas, resplandecientes y lejanas!
Seguid en vuestro imperio
dista!}te, con enigmas de misterio.
Brillad eternamente
dando besos de luz a nuestra frente.
Bajad, gemas floridas,
en lluvia de silencio a nuestras vidas.

DE RAMON LOPEZ VELARDE
Despilfarras el tiempo ..

Y frente al ínclito derroche
de los tesoros que atesora
el yacimiento de las almas, algo,
muy hondo en mí, se escandiza y llora.

Prolóngase tu doncellez
como una vacua intriga de ajedrez.
Torneada como una reina
de cedro, ningún jaque te despeina.
Mis peones tantálicos
al rondarte a deshora,
fracasan en sus ímpetus vandálicos.
La lámpara sonroja tu balcón;
despilfarras el tiempo y la emoción.
Yo despilfarro, en una absurda espera,
fantasía y hoguera.
En la velada incompatible,
frústrase el yacimiento espiritual
y de nuestras arterias el caudal.
Los pródigos al us9
que vengan a nosotros a aprender
cómo se dilapida todo el sér.
Tu destino y el mío, contrapuestos,
vuelcan el apogeo de la vida
febril e insomne que se va, en la ida
de un cofre que rebosa
y se malgasta en una fecha ociosa.
Las monedas excomulgadas
de nuestro adulto corazón
·
caen al vacío, con
lúgubre opacidad, cual si cayera
una irreparable sordera.
8

Noviembre de 1916.

Corno en la Salve- . ...
¡Oh bienaventuranza fértil de los que saben
ir gimiendo y·llorando deprecativamente,
como en la Salve, que es un óleo y una fuente!
Yo también supe antaño de la bondad del cielo
que en mis acerbos pésames llovía,
y compuse mi Salve, con la fe de un cruzado,
bajo los muros de Antioquía.
Mas hoy es un vinagre
mi alma, y mi ecuménico dolor un holocausto
que en el desierto humea.
Mi Cristo, ante la esponja de las hieles, jadea
con la árida agonía de un corazón exhausto.
¡Señor, Tú que colocas
resina en la corteza impenitente
y agua entrañable en las adustas rocas,
hazme casto y humilde para poder llorar
la bienaventuranza de aquel llanto deshecho
que fertiliza y lava el pecho,
y verás cómo mi alma se atavía
y trueca su congoja en alborozo
para escalar los muros de Antioquía!

PEGASO

]

El Gran Duque Miguel, íntimo
Los destinos de Rusia estuvieron a punto de confiarse al Gran Duque Miguel,
hermano del Czar, a quien Nicolás II h ; bía designado como su sucesor, después de
firmar la abdicación a la corona. En estos momentos en que el gobierno revolucionario se im.pone en Rusia, estamos seguro~ de respoader a la curiosidad de nuestros lectores, dándoles a conocer algunos detalles del hombre que pudo hacer sido
el continuador de la dinastía de los Romanoff en el vasto e inquieto país de la Europa oriental.

_____.,
Grande, de estatura atlética, de aspec-

to enérgico, la mirada penetrante, la
frente muy despejada por el tiempo, ralo
el pelo, los bigotes cortos, a la inglesa,

el mentón voluntario, tal es, expuesta a ·
¡randes rasgos, la fisonomía del Gran
Duque Miguel Alexandrovitch, que estuvo a punto de ser el Czar de todas las
. Rusias.
De pronto nos parece un poco frío,·pero de carácter amable, enemigo del fausto, huyendo siempre de la vida cortesana, buscando la compañía de algunos
amigos sinceros y devotos; y así es él,
de modo principal, tanto por la sencillez
de sus maneras como por la franqueza
de sus ideas y el liberalismo de sus tendencias políticas, un tipo de príncipe moderno. Sus simpatías han sido siempre
para Inglaterra y especialmente para
Francia; en ningún tiempo ha ocultado
desdén para Alemania, de cuyo pueblo
dijo un día que de civilizado sólo tenía el

guel transcurrieron en Petrograd, en el
palacio de invierno y el de Tzarcoselo y
en esos períodos magníficos y solemnes
el aburrimiento fué su mejor compañero,·
de tal suerte que siempre resultaba para
él un nuevo deleite la llegada de todas
las vacaciones. Entonces fué la familia
imperial a instalarse a Livadia, dominio
encantado, lleno de sol y de perfumes.
Llegaba después de los soberanos dane-

nombre.
De los tres hijos del Czar Alejandro III,
seguramente es el Gran Duque Miguel
quien, desde el punto de vista físico, se
parece a su padre: la misma gran altura,
las mismas vastas espaldas, igual fuerza
muscular prodigiosa. Pero desde luego
se nota también que no heredó nada de
su padre en cuanto a sus ideas en materia de gobierno: comprendió el carácter
de su tiempo y entró en su espíritu.
EL PERIODO DE JUVENTUD

El Gran Duque M.iguel ha cumplido el
año trigésimo nono. Cuando nació parecía destinado a no subir ·nunca al trono.
Tenía dos hermanos de más edad que él:
el Gran Duque Nicolás, que fué después
el Emperador Nicolás II, y que acaba de
abdicar en circunstancias que son bien
conocidas de los lectores de PEGASO, y
el Gran Duque Jorge que por sufrir una
enfermedad del pecho murió todavía joven. ·La infancia y la adolescencia de Mi-

La Gran Duquesa con sus libros preferidos.

El Gran Duque_Miguel.

ses, de esos reyes a quienes se llamaba
los abuelos de Europa. En efecto, ;!rededor de los dos nobles viejos se agruparon durante algunos días casi todos los
soberanos del viejo continente. Empéradores y reyes, y los hijos de éstos, y con
ellos los primos alemanes formaron, durante algunas sem_anas, la más alegre de
las tertulias. Lejos de toda contrariedad,
fuera de todo protocolo, hacían paseos
inacabables a pie, a caballo o en automó.:vil. Partían en la madrugada y rej?resaban por la noche; se comía y se merendaba sobre la yerba y se mezclaban a la
muchedumbre de los aldeaO&lt;Js y, en las
campiñas tenían el placer de dejarse llamar sencillamente señor o señorita.
De este período en Dinamarca, el Gran
Duque Miguel ha ~ardádo siempre el

PEGASO

mejor recuerdo. No· obstante, al terminar las vacaciones el Gran Duque se empeñaba en regresar a Petrograd a reanudar los estudios momentáneamente interrumpidos. De esos estudios las preferencias del Gran Duque Miguel eran por
las ciencias exactas y también por la filosofía y la sociología, por lo que alguna
vez lo reprendí~ su padre tratándole de
ideólogo. De allí data su educación, orientada esencialmente hacia la carrera de
las armas, por la que se manifestó siempre muy interesado.
Era aún muy joven cuando.murió Alejandro III. Durante los primeros años
del reinado de Nicolás II tuvo una existencia voluntariamente retirada. Vivía
muy cerca de la emperatriz viuda, de
quien fué siempre el niño mimado y se
consagró completamente a sus ocupaciones militares, sin aparecer nunca en las
ceremonias de la Corte.
Sin embargo, llegó un día en que fué
el heredero presunto de la corona. Su
herr:1~no menor, el Gran Duque Jorge,
mur10; su hermano mayor, el Czar no
tenía aún descendencia masculina ... ~ Inmediatamente se formó un partido poderoso al cual pertenecían algunos miembros de la familia imperial. La oportunidad de substituir al Czar por su hermano fué discutida. Presintiéndolo, el Gran
Duque Miguel, con una lealtad que le
hace honor, rehusó a prestarse a tales
maniobras: «Soy únicamente el hermano
del Emperador, respondió, y no quiero
ser otra cosa.» Estas intrigas, a las cuales fué absolutamente extraño, estuvieron a punto de atraerle la enemistad de
la Czarina, quien para impedirle todo derecho a la corona, pretendió que se decretara que en Rusia, como antes, las
mujeres podían tener acceso al trono.
DEL MATRIMONIO AL DESTIERRO
El nacimiento del czarevitch Alexis pareció concluir con toda mala inteligencia
entre el Czar y su hermano; por el contrario, un incidente de familia atrajo una
ruptura completa. Apartándose de todas
las costumbres de la Corte, el Gran Duque Miguel contrajo matrimonio morganático con una joven burguesa, de mediana posición, con una divorciada. A pesar
del veto absoluto del Emperador, hubo
de casarse en 1911 con la señora Natalia
Schernerestky, hija de un buen abogado
de Moscow, cuyas opiniones se acercaban al socialismo. La nueva Gran Du-

La revoluoión en Rusia.-El pueblo reco·
rriendo las calles de Petrograd.
9

�,• -_.r·¡·
il.

f....

' '
¡

.,..; :" •

~

/.·

; ---

· ~·· -;~_¡
i~ _ • _ _t ~

,

:,r/1

~t ;,

4'

'

cés ocupado todavía por las leiriones del
Kaiser. Con ello prolongará más tiempo
el soberano teutón el desgaste de sus
fuerzas y con él la acción de su flota submarina ....

,

-~

~-.
. _.!~4.

.

No basta a un Impermeable tener el nombre de ''Impermea-·
ble" para ser efectivamente

IMPERMEABLE
l.,_

El fin de una dinastía. - La abdicación del Czar Nicolás II.

quesa fué casada con un austriaco, un tal
von Voulfert, que le daba muy mal tratamiento.
,
Al saber que su hermano habia desobedecido su orden, Y a pesar de las súplicas de la Emperatriz madre, el Czar
determinó el dPstierro del Gran Duque;
le retiró los títulos, los cargos Y las dignidades; lo despojó de los derechos a la
corona y puso sus bienes bajo secuestro.
Los jóvenes esposos abandonaron Rusia y fueron a instalarse a Inglaterra para después pasar el invierno en Cannes.
Se les veía circular sin cesar a caballo;
se les encontraba en algunas casas de té
a la moda, en algunas tiendas de anticuario. Fervientes aficionados al golf Y al
tennis, practicabtm con pasión estos dos
deportes y de tiempo en tiempo pasaban
una larga temporada en París, de cuya
atmósfera intelectual se manifestaron apasionados.
.,
En París los sorprendió la declarac10n
de guerra. No necesitó más Y envió al
Emperador este sencillo mensaje: «Corro a poner mi espada al servicio de mi
patria. • E inmediatamente tomó el cami,
no de Petrog-rad.
La entrevista de los dos hermanos fue
emocionante: uno se echó en brazos del
otro y así perma necieron largamente. El
Gran Duque fué restablecido en sus cargos y en sus dignidades; su mujer fué
autorizada a volver a Rusia en donde se
le hizo condesa Frassof.
EL GRAN DUQUE EN EL EJERCITO
Poco tiempo después el Gran Duque
10

ingresaba al ejército. A la cabeza de la
División caucásica combatió en Galitzia
y en los Cárpatos. Su División, que por
su heroísmo fué llamada la «División
salvaje•, se cubrió de gloria en 1915 al
derrotar a tropas escogidas como son los
cazadores tiroleses. El joven jefe fué
promovido al grado de Mayor General,
después al de Teniente General y, por
último, al de Comandante de un Cuerpo
de caballería.
De una bravura a toda prueba, el Gran
Duql.\e quería verlo todo por sí mismo y
se le encontraba siempre en la primera
línea. Sus dragones lo habían premiado
con el bello apodo de «el Gran Duque
bravo de la muerte• y más familiarmente
le llamaban «su Miguel.•
Durante un corto período el Gran Duque volvió a Petrograd, de donde se trasladó al Cuartel General del Czar. El Eroperador quería frecuentemente tenerlo a
su lado y gustaba de consultarlo en las
más graves circunstancias y lo admitía
en los consejos de la corona y se hacía
acompañar por él en el acto solemne del
cuarto período de la Duma.
Ya saben los lectores de PEGASO que
el 16 de marzo, a las tres de la mañana,
el Emperador era obligado a firmar el
acta de abdicación en que, por no separarse de su pequeño hijo, dejaba el trono
a su hermano. Tal es, a grandes rasgos,
la fisonomía de este noble personaje que
a no haber sido por la voluntad de los
revolucionarios rusos, ocuparía en e~t?s
momentos el trono cuyo es el domm10
más vasto de la tierra.

PEGASO

Cuando nosotros ofrecemos un
Impermeable, el comprador
lleva nuestra garantía, y esto
quiere decir que devolveremos
el dinero si la prenda compra·
da no satisface del todo y que
esta GARANTIA lS EFECTIVA aun
después de varias semanas de
uso.

EL MODELO QUE ANUNCIAMOS
AQUI ES DE RECLAME, YTIENE

Nuestra. Ga.ra.ntia
SU PRECIO DE

$25.oo_-_
Permite a todos tener un IMPERMEABLE.

El Ministro Ribot acaba de hacer en la
Cámara de Diputados declaraciones que
definen claramente la conducta que se2uirá el gobierno francés con los elementos socialistas que en momentos de tanto
peligro para la causa nacional pretenden
llevar a las conferencias pacifistas de Estokolmo la voz de la nación. «La paz, dijo el Ministro, no puede ser acordada por
ninguno de los partidos políticos. Es un
asunto que concierne a la Francia entera
y sólo puede ser negociada por el pueblo
francés legalmente representado por su
¡robierno. La paz vendrá únicamente con
la victoria . ... • Tanto en Rusia como en
Francia se mueven hace tiempo los agitadores, inoculando en el organismo de
la defensa común, el virus de la disolución, inconscientes unos, conscientes tal
vez otros, de que al hacerlo trabajan por
la pérdida de los suyos. Las consecuencias de esta agitación se están palpando
en Petrograd, donde masas de obreros y
soldados, exaltados hasta la demencia,
paralizan la acción del gobierno, mientras
sus hermanos, llenos del ensueño de su
naciente república, mueren heroicamente en los campos de batalla, sosteniendo
el honor de su bandera. Ultimamente estos grupos anárquicos han llegado hasta
la franca rebeldía, apoderándose de la
fortaleza de Kronstadt y constituyendo un
poder frente al g-obierno provisional. Por
fortuna parece que su actitud ha sido
condenada por la mayor parte de la naci0n y que tendrán que volver sobre sus
pasos. Si no lo hacen así, la fortaleza desaparecerá junto con ellos bajo el fuego
combinado de los buques y de las tropas
leales. En Francia, la anarquía, corriprida por el buen juicio y el patriotismo galos, no ha dejado de gruñir, de lanzar al
viento algunos gritos; todo inútil: el pueblo no le ha prestado atención y el gobierno .... el gobierno se halla dispuesto
a ponerle una mordaza si es necesario.
En Alemania no se ha visto en realidad
con malos ojos este movimiento de los
socialistas hacia Estokolmo. Es una de
tantas esperanzas de que la paz alboree
en el horizonte ennegrecido por las derrotas. En una conferencia, el grupo socialista alemán llevará, por su disciplina,

la voz cantante; y si del cambio de ideas
no sale la paz, bien pueden salir de allí
¡zérmenes de discordia para los aliados
que contribuyan a mejorar, con la ayuda de Dios, la situación de los siempre
victoriosos, aunque reculadores, ejércitos del Mariscal Hindenburg.
Previendo esto, y aleccionada por lo
que está ocurriendo en Rusia, Francia ha
cortado por lo sano, haciendo saber a los
socialistas, por boca del Ministro Ribot,
que su patria no los autoriza para embarcarse en la aventura alemana de EstokolIl_lO, porque el arreglo de la paz es asunto que ya ha sido encomendado a otros:
a los que están, cerca de la lumbre, en
las trincheras.

***
Los italianos, amenazados en concepto
de los críticos militares por una ofensiva
fulminante, han desarrollado la suya con
un brío estupendo. Nada ha podido contener el avance de los soldados de Cadorna: posiciones que parecían inexpug-nables han sido deshechas por la artillería, divisiones escogidas enviadas a la
línea de fuego han tenido que ceder el
terreno maltrechas y desalentadas; y el
¡zobierno austriaco, angustiado por la tremenda presión ejercida en su frente, se
dispone a abandonar el gran puerto del
Adriático que debería ser el centinela vigilante de los intereses de los Imperios
centrales en el flanco de Italia.
A pesar de que la inactividad de la armada rusa ha dado largas semanas de
respiro a los teutones, éstos no han acudido en auxilio de sus aliados. Acontecimientos tan graves como los de esa reg-ión se registran en otros sectores y no
se hallan en condiciones de distraer las
tropas que defienden sus propias posiciones amenazadas por la ofensiva franco-británica. De la importancia de esta
acometida formidable pueden dar idea las
pérdidas que el ejército inglés sufrió en
el mes de mayo (106.000 hombres) y que
el gobierno de Londres confiesa con su
habitual honradez. No es extraño que la
prensa empiece a hablar, como de un rumor escapado a la censura alemana, de
la próxima evacuación del territorio fran-

Despachamos en el día que Se recibe
todo pedido foráneo.

RlCIBA lL MAXIMO POR SU DINlRO

HIGH LIFE
L. BLOGK

El soldado alemán, además, ha perdido, bajo la inevitable eficacia de los golpes enemigos, su primitivo arranque. Ya
no log-ra, como antes, quebrantar fácilmente la resistencia de sus adversarios;
ya no impone su voluntad bajo la tempestad de hierro de sus cañones; ya no
da lecciones de valor y disciplina: cuan•
tas veces es lanzado al fuego, y va con
frecuencia porque sus jefes son pródigos
de la sangre de los suyos, vuelve castigado a sus posiciones, sintiéndose impotente para afianzar definitivamente los
piés en la codiciada tierra francesa.
El retorno a la patria, el contacto más
íntimo con los de su raza, el sentimiento
instintivo que impele a todos los hombres a defender el patrimonio nacional,
le inyectarían nuevas fuerzas y tal vez
luciría sobre sus banderas, antes de apagarse para siempre, el rojo sol de Charleroi. ...

El pueblo alemán ha celebrado con júbilo el aniversario de la batalla naval de
Jutlandia. Ya que no es posible ale1rrarse por victorias recientes hay que hacerlo por las viejas. Con ello se refresca un
poco el orgullo militar asfixiado en la atmósfera de fuego del presente; y sobre
todo se reanima el espíritu decaído de los
soldados.
Lo malo es que esta victoria naval nadie se la puede atribuir en realidad. Los
alemanes porque si bien echaron a pique
algunos buques mientras lucharon con
una fracción de lá escuadra inglesa, pusieron piés en polvorosa en cuanto el
l?'rueso de la escuadra enemiga apareció;
y los ingleses porque si bien sacrificaron
heroicamente algunos buques para dar
tiempo a que el resto llegara, dejaron escapar a sus adversarios cuando estuvieron en condiciones de aniquilarlos.
Pero si Inglaterra no puede vanagloriarse del choque de Jutlandia, Alemania
mucho menos. Desde que su flota volvió
victoriosa de las aguas de Jutlandia no
ha podido salir de sus agujeros; y esto
puede ser una señal o de que volvió muy
maltratada o de que todavía no se le pasa el susto!

Sitio de

ANGELINN

dis;;;;;}

Lugar único
Paraje delicioso

Joya del valle

Esq. Ave. Madero y Gante.

PEGASO

II

�CARICATURA EXTRANJERA

Una luz inesperada

ña, y estas camas pequeñas-próximamente
medio centenar- han sido fabricadas, con
apresuramiento febril, empleando ramas sin
descortezar, y se asemejan a lo que llamamos,
en nuestros jardines, muebles de estilo rústico. Pero, ¿ por qué existe este calor, casi irres·
pirable, que desprenden las estufas? Nunca es
bastante elevada la temperatura cuando se
trata de pulmones asfixiados. Y esta obscuridad, ¿para qué esta obscuridad que da aspecto
dantesco a este lugar de martirio y que debe
de molestar tanto a las amables y blancas en·
fermeras? Es que los bárbaros están ahí, en
sus agujeros, muy cerca de este pueblo, cuyo
campanario y cuyas casas se han complacido
más de una vez en destrozar, y si, con sus anteojos, siempre en acecho, viesen en este triste
anochecer de noviembre, iluminarse la hilera
de ventanas de una sala grande, inmediatamente olfatearían que era una ambulancia, y
los proyectiles lloverían sobre los humildes lechos: ¡conocida es su predilección por ametra·
llar los hospitales, los convoyes de la Cruz Ro·
ja y las iglesias! ....

la imaginación y para mantener durante más
tiempo el odio indignado y la sed de las s..ntas
represalias!
Porque hay un hombre que nos ha preparado detenidamente toe.lo esto, y ese hombre continúa viviendo; vive, y, como el remordimiento es sin duda desconocido para su alma de
buitre, ni siquiera sufre, a no ser que sufra el
furor de haber errado el golpe .. . .
Nuestros soldados que, con los pulmones
abrasados. jadean en sus reducidos lechos rosticos, muestran expresión de gratitud cuando
alguien, acompañando al médico, se aproxi~a
_a ellos, y, si se les estrecha la mano, fijan en
el visitante una mirada bondadosa. Me detengo ante uno completamente hinchado, imposi•
ble de reconocer, sin duda, para los que le vieron cuando aún no había sufrido esta horrenda
inflamación; basta tocarle, aunque sólo sea¡¡.
gerísimamente las doloridas y dilatadas mejillas, para sentir bajo los dedos la crepitación
de los gases infiltrados entre la piel y la carne.
«Vamos, esto marcha mejor desde la mañana&gt;,
dice el médico militar. Y añade, en voz baja,

Una página histórica
La noche del 2 de abril en
el Capitolio
•••. Sumidas en profundo silencio observaban la grave, pálida figura de
Wilson, al pie del estrado del Presidente de la Cámara, a medida que en
voz baja y resonante iba enunciando
las palabras de un discnrso ·q ne ha de
perdurar como la obra maestra de los
estadistas americanos.

Washington, la ciudad burocrática, la
más tranquila y quizá la más bella de las
ciudades americanas, se convirtió de
pronto, la noche del 2 de abril, en la ciudad imperial, a la que, como a una Meca,
han de llegar de seguro los peregrinos
de todos los países aliados y, acaso, al~n día, de todas las n~ciones del globo.

CARICATURA EXTRANJERA

te. Todos esperaban al Presidente y su
decisión en favor de la guerra.
En el ambiente se respiraba guerra,
guerra en el Capitolio y guerra en la
gran multitud que apenas podía contener
el piquete de caballería apostado en las
cercanías.
Por fin llegó la hora. Tres automóviles atraviesan a toda velocidad la gran
Plaza frente a la larga línea de soldados
de caballería, que esperan con las armas
terciadas; y se detienen de pronto junto
a la escalinata de la Cámara de Diputados.
Es difícil analizar la extraña fascinación de este Presidente que ha tomado
su puesto entre los grandes hombres del
mundo.
Wilson habla bien casi desde que era
un muchacho; y en Princeton, especialmente, se dedicó con celo al estudio de
ese arte. No obstante, Wilson nunca
«hace oratoria&gt;. Es expedito y va directamente al punto. Su figura, alta y escuálida, da la impresión de un activo
hombre de negocios, y al mismo tiempo

Narraciones de PIERRE LOTI
Un lugar de horror, que pudiera creerse
imaginado por Dante. El ambiente es pesado,
sofocante; dos o tres lamparillas, que arden
cual si temiesen alumbrar demasiado, taladran
un poco la obscuridad nebulosa, muy cálida y
como impregnada de sudor y fiebre. Varias
personas, atareadísimas, cuchichean con an·
siedad. Pero predominantemente se oyen es·
tertores de ~genia . . . E sos estertores surgen
de multitud de camas pequeña~. alineadas has·
ta tocar unas con otras, en las cuales se vislumbran formas humanas, pechos que palpitan
con excesiva fuerza, con excesiva rapidez, y
levantan las sábanas cual si hubiese llegado la
hora de exhalar el postrer suspiro . .
Estamos en una de nuestras ambulancias de
la línea de combate, en una ambulancia improvisada del mejor modo posible, al siguiente
día de una de las más abominables maquina·
cienes alemanas; la índole de la lesión recibida
por estos hijos de Francia, que jadean como
agonizantes deshauciados, no permite que sean
trasladados más lejos. F.sta sala espaciosa, cu•
yas paredes se hallan deterioradas, fué basta
ayer una bodega para los toneles de champaCARICATURA EXTRANJERA

Solo de violín, interrumpido
12

El pequeño se resiste... Pero ...
Así, pues, casi no se ve aquí, entre una es•
pecie de bruma desprendida por el agua que
hierve en los hornillos, A cada instante las
enfermeras traen enormes balones negros, y
los enfermos que más sienten el abogo, tien·
den las manos trémulas implorando ese auxilio: es oxígeno, que les permite respirar mejor
y sufrir menos. Muchos de ellos tienen los ba·
Iones negros colocados sobre el pecho jadeante, y, en la boca, sujetan ávidamente el tubo
por donde sale el gas salvador; se les tomaría
por niños grandes tomando el biberón; y er
efecto es de bufonería fúnebre en estos cuadros
de horror, La asfixia, según las constituciones,
actúa de diversos modos que requieren distin·
tas formas de tratamiento. Algunos, casi rlesnudos en el lecho, están cubiertos de ventosas
o embadurnados por completo con tintura de
yodo. Hay otros--por desgracia gravisimostotalmente hinchados, pecho, cara, brazos, y
que se asemejan a muñecos de tripa llenos de
aire . .. Muñecos de tripa, niños con biberón,
aunque tales imágenes sean las únicas exactas,
parece casi un sacrilegio emplearlas cuando
la angustia nos oprime el pecho y cuando se
sienten ganas de llorar de compasión y de llorar de rabia.... Pero jojalá estas comparaciones brutales, precisamente por su misma
inconveniencia, sirvan para grabarse mejor en
1

PEGASO

dirigiéndose a la enfermera: &lt;Empiezo a creer,
señora, que a éste le salvaremos también; pero
es absolutamente preciso no dejarlo ni un mi·
nuto.&gt; ¡Qbl La recomendación es inútil, por·
que la blanca enfermera, cuyos ojos están ro·
deados de un circulo violáceo producid, por
cuarenta y ocho horas de vela sin descanso,
no tiene la menor intención de dejarlo. No,
ninguno será &lt;dejado;&gt; para confiar en ello,
basta con mirar a todos los juveniles médicos
y a todas estas enfermeras, algo rendidas por
el cansancio, es cierto, pero muy vigilantes.
muy animosas y sin perder un momento de
vista a los enfermos.
JY, gracias a Dios, se salvarán casi todos!.
Tan pronto como se encuentren en
ciones de ser transportados, se les llevará le¡os
de este infierno de la línea de combate, don~e
las granadas del Kaiser se ensañan volunta~a·
mente en los moribundos; descansarán me¡or
y en mejores lechos, en ambulancias ~ás tran·
quilas, donde aún sufrirán mucho c1ertameo·
te, durante ocho días, quince o un mes, pero
de donde no tardarán · demasiado en vo!ver,
mejor prevenidos, más prudentes y a031~
de batirse de nuevo. Puede afirmarse que e
gol pe de la asfixia h_a fallado, ~orno falló el
las grandes acometidas salva¡es; no ha d~
de sí lo que la cabeza de Gorgona espera

co~•-

~!

Pasa a la página 17•

Al fin ....

Washington nunca había presenciado
una escena como la que presenció esa
noche.
En la colina del Capitolio, en la Cáma-·
ra de Diputados-una sala demasiado pe•
queña e inadecuada para los tremendos
acontecimientos que van a desarrollarse
en ella-se habían reunido los diputados,
los senadores, hasta el mismo La Follette,
arrogante, obstinado; Stone, el evasivo;
Vardaman, el de las grandes melenas, y
el resto de los doce del pequeño grupo
de «obstinados&gt;, como les llamó el Presidente Wilson. Ahí estaban también,
ocupando curules, en virtud de un tradicional privilegio, los ministros de algunos de los aliados de los Estados Unidos.
Jusserand, de Francia, siempre activo
Y vivaz; el flemático Sir Cecil Spring
Rice, el Ministro de Bélgica, el señor
Calderón, de Bolivia; otros de los Ministros de Sud-América, y, por último, el
~ñor Ignacio Bonillas, el nuevo EmbaJador de México en Washington, quien
entraba a la sala en los momentos en que
se pronunciaba el nombre de su país.
Ahí estaban también los jueces de la Suprema Corte y los miembros del Gabine-

Un catcher poco afortunado

al Senado a deliberar y a redactar la declaración de guerra a Alemania.
La escena de la votación en la Cámara
de Diputados es también emocionante.
Son las dos y media de la tarde, y ya
los gritos de los Diputados y de los curiosos de las e-alerías se confunden: «¡A
votar!» El Presidente de la Cámara,
Champ Clark, ha vuelto a ocupar su
asiento. La última de las enmiendas propuestas ha sido desechada. Cada uno de
los Diputados, y la única Diputada, ocupan ya sus curules. A las tres, a medida
que el Secretario va pasando lista, la
opresión y el suspenso que reina en la ·
sala se hacen casi insoportables. Por fin,
el Secretario grita: «Miss Rankin; Mis
Rankin!» y por tercera vez, «Miss Rankin&gt;!. ... Entonces la mujer se levanta
y con voz palpitante de emoción, dice estas sencillaslfpalabras: - «¡Yo también
quiero servir a mi patria, per0 no puedo
votar por la guerra!»
El Secretario termina de pasar lista, y
a las tres y catorce minutos, se da lectutura a la votación, 373 contra 50.
¡Guerra!

CARICATURA EXTRANJERA

Los gases mortíferos

CARICATURA EXTRANJERA

DONALD WILHELM •.

da la impresión de algo que se remonta,
que se mantiene aparte. Por eso la gran
multitud que le aguardaba vaciló en recibirle con vivas a su llegada, en esa memorable noche; pero al final, en toda
aquella inmensa muchedumbre no había
más que dos personas que no le lanzaran vivas. Eran dos mujeres que estaban
en el palco del Ejecutivo: la esposa del
Presidente de los Estados Unidos y su
hija Margarita. Sumidas en un profundo
silencio, observaban la grave, pálida figura de Wilson, al pie del estrado del Presidente de la Cámara, a medida que en
voz baja y resonante iba enunciando las
palabras de un discurso que ha de perdurar como la obra maestra de los estadistas americanos. Mientras otras muchas mujeres lanzaban vivas entusiastas
que no podían ser acalladas, esas dos mujeres permanecían silenciosas, inmóviles
sin una sonrisa en los labios. Cuando sa:
Iieron de su ensimismamiento, ya el Presidente había salido, con la frente inclinada hacia el suelo y alargando las manos a la multitud que le salía al paso. y
entonces, los senadores- lo mismo los
&lt;obstiaados&gt; que los otros-se dirigieron

PEGASO

CARICATURA EXTRANJERA

Un dulce sueño ....

13

�LTEATROS y CINES!
ARBEU

La semana teatral ha sido poc-o novedosa. En el Arbeu sigue Onofroff haciendo
a los estudiantes de medicina que se quiten los calcetines y que marquen verónicas a una silla sin que en realidad la importancia de los experimentos aumente
como en público se creía. El quinteto baturro, en el mismo coliseo, ha continuado
con bastante éxito, porque en verdad la
Pilarica sigue a esos cinco sus hijos a
quienes puso sal, mantones, alpargatas y
un tantico de «Angel» para jlanarse lo de
la casa de asistencia y al¡¡-o más.
La Compañía de zarzuela de este teatro fué disuelta mediante una areng-a de
García Prieto, bastante tierna. Siguen
ahí Etelvina Rodríguez, Villarreal, Arozamena, Arnaldo y no sabemos qué otra
persona, encargados de poner piezas chicas, para salir del paso sin que la nómina
s_ea un ~f~ ? '-!n viruela de esas de poder
hbertar10 1hmitado, que hoy por hoy tienen al Consejo sin punto de reposo.
El público ha estado asistiendo con
buena voluntad, pero como quiera que la
luneta cuesta$ 4.50 (palabras de un re•
vendedor, el domingo último) pensamos
que la taquilla está expuesta a sufrir un
derrame de bilis.
No, señor García Prieto, por$ 4.50 se
puede conseguir un magnífico Ford que
en el sitio produce algunos hidalgos y
u~a que otra defunción por atropellamiento.
COLON

Por este teatro han sido las novedades:
La Cirés Sánchez debutando con Madrigal, de Martínez Sierra. 0bra que gusta
porque es Tu eres la Paz arreglada a

la escena, y Tu eres la Paz gusta y ~ustará siempre a la mayoría de los publicos. La Castillo en Madrigal está constantemente atinada y ni un solo momento decae en voluntad y entusiasmo.
Próximamente se presentará una bailarina, que creo que baila en serio.
Maurente sale o salió ya para España
y es muy natural esperar algo bueno de
este viaje, porque en todos es conocida
la actividad de este empresario. Díez se
quedó al frente de la Unión Teatral.

De venta en la Librería

"ATENEA"
Calle de Gante No. 1 - Apartado 5358
MEXICO. D. F.

FRANCISCO VILLAESPESA.
Mis mejores versos. . .. . . . . . • .. . . .
El Alto de los B okemi·os.......... .
Las horas que pasan veladas de
Amor .............. . ......... ..
Luchas, Confidencias. Prólogo de
Var~as Vila ...•. , . . . . . . . . . . . . .
Las Joyas de Margarüa, Brevt'a·
rio de Amor, La Tela de Penélo•
pe, El Milagro del Vaso de 'Agua
Intimidades, Flo'l'es de Almendro,
Prólogo de Pompeyo Gener .......
Los Nocturnos del Generalife. Poe·
sías .......... ·······• · • · ~•· · ···
Doña Maria de Padilla, Las Cenas
de los Cardenales ..... .........
En el Destz'erro ...................
Una Partida de Ajedrez. Arreglo
castellano de la comedia de Giuse ·
ppe Giacosa ........ ... . ... .. . .. .

$

r.20
1.80

,,

1. 80

..

1 80

.,

1.80

.,

1.80

,,

1,80 •

.,
.,

1.80
0.70

.,

0.70

IDEAL

,

,

En el Ideal veremos a la Compañía de
Rafael Arcos, en la que figura la primera
actriz María Tubau. Según las crónicas
que nos llegan de la Península Yucateca
en donde hizo una brillante temporada¡~
referida Compañía, Arcos es un actor cómico de valer y la Tubau una dama llena
de gracia y gentileza. Hace algún tiempo
que murio en España una notable actriz
que llevó el mismo nombre de María Tubau y alguien se supone por ahí que es la
Tubau famosa, la debutante. No, señores¡ repito que la que llamó mucho la
atención en época pretérica ya figura en
una acta del Registro Civil -acta nel!ra- allende los submarinos.
La Copa del Rey de Tkule, La Musa Enferma con prólogo de Juan
R. Jiménez.... .. .... , .. .. .. . .. . ..
Alcáza.r de las Perlas . . , . . • • . . • . .
Lámparas Voti'vas .. . . ............
El Espejo Encantado., ...••.......
Judith.. .. . . . . . .. . . . . . .. . . . . . .. ..
Doña Maria de Padilla, Ed, Renacimiento ............. , . .........
Campanas Pascuales ... . .... , . . . . .
El Reloj de Arena.... . ....... . .

., 1.8o
, , 2 .10
,, 1 80
., 2.10
., 2. 10
JI

2.ro

,,
.,

2.10
1.20

Revista Mensual Ibero-Americana.
Directores: Francisco Villaespesa,
Luis G. Urbina y José Ingenieros.
Colección completa ......... . 7 vol. ,.

10.00

DEPORTES
Por- A . B. C.

FOOT-BALL
MEJER Y HUERTA - A. B. C.
El pasado domingo a las 10,30 de la mañana
jugaron su primer juego de liga los equipos
A.B. C. y Meyer y Huerta en terrenos del
primero en la Colonia Roma. El •partido fué
poco interesante, resultando empatado: 1 a 1 .
El interés por los juegos de foot-ball de Ja li·
ga de segunda fuerza ha. decaído considerablemente. Quizá lo largo de la temporada
tenga mucho que ver. Les jugadores se han
cansado.

INTERNACIONAL• MILITARIZACION
Ests partido resultó más interesante. El Mi/itarizaci'tfo se ha reforzado considerablemente. En la actualidad tiene, de buenos jugadores, a Aurelio Hernández, quizá el mejor

half-back mexicano, a Pérez Meléndez, que
por más que se ha querido hacerlo pasar como ~e segunda fuerza en el campo, debería
cons1derársele como de primera, a Sandoval
que juega en la primera del Junior, a los hermanos Muñiz, a Félix del Canto, quejugaba
ala derecha del A. B. C. Con todos estos ele·
mentas el Internacional los venció; 2 a I en
campos del Juni'or. El juego fué por la tarde
Y hubo bastante concurrencia.

FIESTA DEPORTIVA EH PACBUCA
Organizada por el Club A11ahuac, se efectuará una fiesta deportiva en la ciudad de Pa·
chuca el próximo domingo. Han sido invitados
los elementos de Mi'lz'tari'zacidn y el sábado
por la tarde, en tren especial, saldrán los equi•
pos de foot-ball, basket·ball y team de pista,

"CERVANTES"

NOVEDADES LITERARIAS
E. HoMs. Las Unicas Rosas. Comedia en dos acto~ ................
RAMÓN R. PÉREZ DE AYALA. Las
Máscaras. Ensayos de crítica teatral ................. .. ...... ..
J. v. LASTARRIA, La. América vol. I.
América y Europá vol. II. Y último: Revoludones y Guerra.s Ame·
rz'canas ................ . ......
M. A. BEDOYA. El Rifo del Doctor
Woljfan . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
EDUARDO ZAMACOIS. Duelo a muerte

Los vencedores.

El equipo de foot-ball va muy bien integrado.
Las señoritas que forman el team basket-bai¡
están muy entusiasmadas y el conjunto puede
cmisiderarse fuerte Para los saltos con garrocha van A. B. Cuéllar, Alfredo Ramos, Becerril, Fernández y Villagómez. El team de1pista
lo forman Bernardo Hernández, en la media
milla, P, Villagómez en el cuarto de milla, A.
B. Cuéllar en las 220 y W. Piana, en ·las 100
Ya tendremos a nuestros lectores al tanto
del resultado de este festival que ofrece ser
interesante, dados los elementos que en ·él to•
marán parte.

JUNIOR • MIXCOAC
,.

1.8o

,,

2.10

El juego entre estos dos equipos resultó interesante. El score o a o. Sentimos no poder
obsequiar a nuestros lectores con fotografías
por no haber concurrido el señor fotógrafo,
como babia prometido.

Las últimas carreras de automóviles. -La partida.
\

.,

4.80

,.
"

2, 10

1.50

~oooooooooooooooooooog

ig
8

No pierda usted su
tiempo en boberías.

Ni su estómago en

0

o

malos Restaurants

Yaya a comer con

8 lA FRANCIA MA~ITIMA
~

g
8
8
8

~

8

Trajes para Caballeros
Traje con saco ''Norfolk'':
$12, 16 y 18.ºº
T~aje con saco "Reclame" $20. ºº
Pantalón "lennis": $7.

8

Asimismo tenemos un gran
surtido en Casimires del país

~f: ;~~ :1:1:;:~qu;na" § vI~f~e~~J:i;s;~~-A.

AV. 16 DE SEPTIEMBRE N9 11'

A:tos

ACABAMOS DE RECIBIR
UN GRAN SURTIDO EN

~~

i U rq·uij o 1
8

GRAN CAJON DE ROPA Y NOVEDADES

Looooooooooooooooo&amp;

PEGASO

Esq. Isabel la Católica y la. Cap,chinas.
IS

�La mujer americana
y la guerra
Una carta de Emma Sherldan Fry

Por impulso propio, muy explicable en
su sexo, o influenciada por el elemento
tudesco que trabaja en Estados Unidos
por apartar al pueblo de la guerra europea, la señora Villard, Directora de la
Federación de la Paz, ha e~tado haciendo
una campaña muy activa en la prensa
con el fin de apagar el naciente entusiasmo bélico de sus compatriotas.
Ultimamente apareció en el New York
Times, firmado por la señora Villard, un
llamamiento en favor de la paz, que causó sensación.
Ocupaba una plana entera del gran
diario neoyorkino y decía en todo su terrible laconismo:
«Madres, hijas y esposas de los hombres. ¿No tenéis corazón? ¿No tenéis
ojos? ¿No tenéis voz? Se nos está arrastrando a la guerra y vosotras no queréis
la guerra.~
·
Las protestas no se hicieron esperar, y
una de ellas merece conocerse por la virilidad con que está escrita y el ejemplo
que entraña en sus duras e inflexibles
líneaa.

Dice así:
«Yo soy una de las mujeres americanas
que protestan contra el llamamiento de
la señora Henry Villard, de la Federación de la Paz. Yo no puedo insertar un
anuncio de una plana entera en los diarios, y llamar sobre mí la atención del
público como ella. Ojalá pudiera, porque
estoy segura de que hay en los · Estados
Unidos muchas «madres, hijas y esposas
de los hombres)) que hablarían por mi
boca.
·
Las vidas que han sido ya sacrificadas, los hogares desolados, los niños que
han quedado en la orfandad y las madres
que lloran, me dicen que hay alj!o peor
para mis «hombres» -que ser pasados a
cuchillo, y algo peor para mí que lamentar su muerte.
Ningún hombre que sea digno de haber sido llevado en el vientre de una mujer ha rehuido jamás una lucha de honor
porque dos brazos femeninos se colga•
rana su cuello para «salvarle». Yo estoy
segura de que nuestros hombres, los de
la señora Villard y los míos, serán hombres, ya sea que les ayudemos o que les
-estorbemos. Y mi deseo más ferviente es
ayudar, no estorbar, a los míos.
Yo no deseo la guerra. Quiero qlie
mi patria sea un lugar de paz y de confraternidad; quiero que mi hogar esté a
salvo, y yo, libre, respetada, sin temo-

res. No deseo la 1?Uerra, pero «si mi voz
pudiera ser oída», habría guerra y la
habría sin demora: guerra contra las
fuerzas del terror que amenazan con subyugarnos y destruirnos. .
Nuestro mayor peligro está en sumetgirnos espiritualmente y en identificarnos con esas fuerzas; levantarnos contra
ellas es nuestra salvación, vivos o muertos.. Si esas fuerzas nos traen la muerte,
¡bendita sea! Menos miedo le tengo a la
muerte, para mí y para los míos, que a
la tranquilidad y a la vergüenza y a la
paz absorbidos bajo su yugo.
Yo soy una de las mujeres americanas
que protestan contra el llamamiento de
la señora Villard.
·
Emma Sherldan Fr1.

Brooklyn, N. Y.&gt;
Un curioso al chaulfer:
-¿Y deja usted subir a su esposa en el
aeroplano?
-¡Ah! Ella se ha empeñado. Yo domino
el viento, pero ¿quién domina una mujer?

***

Durante un estreno.
-Es un éxito.
- No, señor: un fracaso.
-Pues aplauden estrepitosamente.
-Oh .... , es para no dormirse.

NOVELAS BAQATAS

ta. Calle de Bolínr No. 9. Apartado No. 94t. México, D. F.

Paul Bourget. -Ultramar. Un vol. ... ~ .....•........ ,,

1.00

-

La duquesa azul. Un vol. ..•...........••.... . ..... • ,, 0.50
La dama que Iza perdido su pintor... ... ........ ,., ., 0.20
Emilio Zola.- El ensueño. Un vol. .............. , .. .. , ., o 50
Mauricio Leblanc.-Arsenio Luptn Ladrón de Levita,
Arsem'o Lupín contra Slzerlock Holmes, La Aguja
hueca. Un vol. ..............•...... : .......... ,., .. ,• " 1.00
· - 8I3. El hombre negro. Un vol. ..........•.. • . , • • • • • " 1.00
Gastón Leroux.- El fantasma de .la ópera. Un vol..• ,. 0.50
Vicente Blasco lbáñez,- Sangre-" Arena. Un vol.. .. ,, 0.50

En esta librería encuentra usted el libro que busca Y
Siempre le cuesta algo menos.
16

H CALLE DE SANTA TERESA NUM.. 12
Antes Escalerillas núm. 14

0.50

La.Corte de Carlos IV. Un vol............ •... , .•• ,. 0.50
Zumalacárregui. Un vol. ............•••••••••.... ,, 0.50
Angel Guerra. Tres tomos ......••••••............ ,. 1.50
Misericordia. Un vol....... . . . . . .. . . . • . • . . . ..... ., 0.50
Armando Palacio Valdés.-El Maestrante .. .... ., 0.50
Solo. (Cuento.) Un vol. .......... ·................ ,. 0 ,20
Goron. -Las industrias del amor. Un vol.. ... ...... , •.• ,, 0.50
Los parias del amor. Un vol. •••• : • • • • • • • •• . ... " 0.50
Amor criminal. Un vol. ..•............•.......• , , , ,. 0.30
Los grttndes crímenes de París . .. ...... . .. ...... . . ., 0,30
G. Mace.- Mi primer crimen. Un vol..................... 0.30
Javier de Montepin.- El hombre de lás figuras de
cera. 4 tomos en dos vols. . . . . . . . . . . . . . . .......... , , 1.00
Alejandro Duntas.-El Conde de Monte-Cristo Y La
Mano del Muerto. Dos vols........... . ....... .. .. ., o.So
Camilo Flamarion.- Sueños constelados............. ,, 0.30

Sección de Ajedrez

Viene de la página r 2.
se ha intentado este golpe, e ligiendo siempre
los momentos más propicios! Sabido es que los
alemanes, maP.stros en el espionaje y constantemente informados de todo, nunca dejan de
escoger para sus ataques, sea n del género que
sean, los días de «relevo», las horas en las cuales los nuevos recién venidos ante ellos, se hallan aún bajo el influjo d? la coa fusión consiguiente a la llegada, Así, pues, ia noche en
que se realizó esta última fechoría, seiscientos
de nuestros hombres acababan de ocupar sus
puestos en las avanzadas, tra~ una larga y fatigosa marcha; de repente, entre una salva de
bombas que los sorprendió en el primer sueño,
escucharon, acá y allá, débiles y discretos silbidos, como lanzados por taimadas sirenas de
vapor, y era el gas mortífero que deflagraba
en torno de ellos, extendiendo sus densas y
lúgubres nubes grises. Al mismo tiempo y de
modo súbito entre aquella niebla menguó la
luz de las linternas. Enloquecidos entooces,
ahogándose va, pensaron demasiado tarde en
las caretas de que iban provistos y en cuya
eficacia, la verdad sea dicha, casi no creían,
Coa torpeza extraordinaria se cubrieron con
ellas; algunos, por irresistible instinto de conservación, al sentir la quemadura de los bronquios cedieron al deseo de correr, y esos fueron los más terriblemente dañados, a causa
del exceso de cloro inhalado en las grandes
aspiraciones efectuadas durante la carrera.
Los idiomas humanos no habían previsto
estas trascendentales ignominias, ante las cua.
les experimentarían repugnancia los caníbales
más abyectos, y, como no las habían previsto,

1

TELEFONOS:

Mexicana 2213 Neri.

trlcsson 704.

i

~~:~a:~:::::~~~~~~*~~~-)1i$~!~:.

8. P3D
rn. PXC
rr. R2R
I2. A5CR (3)
13. P XA
r4. RXA
r5. DrAD (5)
r6. A2R
r7. P4TR (6)
r8. R XT
19. R3R
20. D1AR
21. R4A (8)
22. RXC
23. R6A
24. R7R

PROBLEMA NUMERO 9.
por O. WURZBURG
BLANCAS:
NEGRAS:

CSTD, T2CD, A7CD, R6AD,
T7AD, C8D ( 6 piezas).
R2TD, P3TD. CSD, T6AR,
C4TR (5 piezas).

Las b lancas juegan y dan mate en tres jugadas.

; Sanatorio ~ fábrica ~e muñecas ~ bebés
~

*

UNICO EN LA REPUBLICA
Patente núm. 9048

1
;

Se garantizan todos los trabajos y se pone buen
materia~v:::::e ::::c~a~~e::::: :::::do.

1
1

1

1

ESTA C-ASA NO TIENE SUCURSALES
(¡CUIDADO CON LOS INTRUSOS!)

1
i~~~~-~~~~*~~;¡*~~--

lí

PEGASO

Dr. R~';!~~~e ~~,!!!';~rrizar

g. C X PR!!

ro. A7AR
D5TR
12. AXC + (4)
t3. DXA
14. TDrD
15. T7D+
16. TRrD
17. TXA+ !
r8. D7CR+
rg. C5D !
20. C4 &gt;\R+ !! (7)
2r. D6CR+
22. P3CR+
23. T3D +
24, D4R mate.
II.

NOTAS

PARTIDA NUMERO t4.
APERTURA VIENESA
BLANCAS
NEGRAS
!. .....

P4R
2. C3AD
3- P4AR
4. C3AR
5 PXP
6 . . CXP
7- C3AR
1.

( r ) Sacrifican,fo un pe:.n por un desarrollo
rápido.
(2) Se ve que las Blancas hao sido un poco
imprudentes aceptando el sacrificio del Peón;
su desarrollo es tardío y débil. Sin embargo,
g. AsCR parece preferible a la jugada escogi•
da Las Negras tienen ahora la ocasión de penetrar en el juego adversario por un nuevo sacrificio.

A. Goetz.

P4R
A4AD
3, P3D,
4· C3AR (r)
1.
2.

5. P X:P

/3) Casi forzado.

0. o-o
7, C3AD

no tienen palabras para designarlas . . . Para
elevar hasta el paroxismo la sed de venganza
y las indignaciones sagradas, quisiera yo que
todos, sus padres, sus hijos y sus hermanos,
viesen a nuestros infelices asfixiados, jadeantes en sus reducidos lechos; sí, quisiera e,hibirlos y hacer que sus estertores fuesen oídos
por todas partes, focluso por los neutrales, pa·
a sembrar la alarma por doquiera contra la
Gran Barbarie, en erupción sobre Europa.

· (4) Evidentemente má~ fuerte que 12. D X A,
que permitiría a la Dama rllanca entrar en
juego después de: , _¡. "X A

(5) La simple jugada A3D era mucho más
fuerte. Ahora el ataque de l '!s Negras se va a
volver irresistible.
(6) Para evitar el jaque en 5TR. Es di.ticil
encontrar una jugada satisfactoria.
··
(7) Aquí anunciamos las Negras mate en 5
jugadas. _·
( 8) Si "21. PXC, D7D + ;

mate.

Llame al Ericsson 10-27
Mexicana 54 Neri
O AL

Y pida unos primorosos cua.
dernos que contienen infinidad de labores femeninas. Se

~~lé~OIIIBlll~*~~~~~;.~~*~~~f&lt; OfflZ~:lllt.~

8. A5CR

g. C4TD (2)

A cargo de E. González Atartínez jr.

Y, sin embargo, icon qué calculada habilidad

--------------

De venta en la Librería de Andres Botas e hijo.
Benito Pérez Galdós.- Trafalgar. Un vol ••.. •. ... . $

Los gases mortíferos

los regalamos. Nosotros somos los que vendemos

HILOS, HILAZAS YSf□AS
que no encontrará usted
en ninguna otra parte.

_Desde una madeia basta 1000 cajas
R.A.DAY
5 de Mayo 32.

Despacho 311.

22.

R4R, D5D

�N\n~i~TIWA

SOMOS, HACE S2 AAOS,
LOS PROVEEDORES DE LAS
DAMAS ELEüANTES. NUESTROS MODELOS SON TAN
ORlülNALES COMO SUüESTIVOS

LA CIUDAD DE LONDRES
.R

\,!UtTE{

1

iuwA COLONI.RL.

1\

, 1&lt;..&gt; • 4

I AJ ROQUIA'. DE; OC OYOAC AC- ESTADO
Ül:.

M~XlCO

Pllf H rA DE"l

Ar RlO

Pl-&lt;1-.l ¡r ,

, !

�</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </file>
  </fileContainer>
  <collection collectionId="440">
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="560784">
                <text>Pegaso, Revista Ilustrada</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="41">
            <name>Description</name>
            <description>An account of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="560785">
                <text>Pegaso fue una revista de variedades publicada en la Ciudad de México en 1917. Cubrió varios temas del momento e incluía una sección donde tuvieron cabida los escritores de la transición entre Modernismo y Posmodernismo. Su giro no era exclusivamente literario, pues la intención era tener sustentabilidad, lo que no se habría logrado sin diversidad temática. Enrique González Martínez, Ramón López Velarde y Efrén Rebolledo, tres reputadas figuras del momento, fueron sus fundadores y directores. Según lo refiere el propio González Martínez en una carta a Alfonso Reyes, el impulso inicial se debía a un interés puramente artístico y a la comunión de visiones. A pesar de no tener una declaración de principios ni un manifiesto, la postura estética es patente en la selección de materiales y colaboradores; además, algunas tendencias estéticas, como el “coloquialismo”, y grupos literarios del momento, como el Ateneo de la Juventud y el grupo de la revista Nosotros (1912-1914), tuvieron un escaparate en Pegaso. Esta “magazine de actualidades con literatura”, según la define la introducción a la edición facsimilar del Fondo de Cultura Económica, alcanzó los veinte números. Duración 08 de marzo de 1917 a 27 de julio de 1917.</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
  </collection>
  <itemType itemTypeId="1">
    <name>Text</name>
    <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
    <elementContainer>
      <element elementId="102">
        <name>Título Uniforme</name>
        <description/>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="566655">
            <text>Pegaso, Revista Ilustrada</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="97">
        <name>Año de publicación</name>
        <description>El año cuando se publico</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="566657">
            <text>1917</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="55">
        <name>Tomo</name>
        <description>Tomo al que pertenece</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="566658">
            <text>1</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="54">
        <name>Número</name>
        <description>Número de la revista</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="566659">
            <text>13</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="98">
        <name>Mes de publicación</name>
        <description>Mes cuando se publicó</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="566660">
            <text>Junio</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="101">
        <name>Día</name>
        <description>Día del mes de la publicación</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="566661">
            <text>7</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="100">
        <name>Periodicidad</name>
        <description>La periodicidad de la publicación (diaria, semanal, mensual, anual)</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="566662">
            <text>Semanal</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="103">
        <name>Relación OPAC</name>
        <description/>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="566681">
            <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1753234&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
    </elementContainer>
  </itemType>
  <elementSetContainer>
    <elementSet elementSetId="1">
      <name>Dublin Core</name>
      <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
      <elementContainer>
        <element elementId="50">
          <name>Title</name>
          <description>A name given to the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="566656">
              <text>Pegaso, Revista Ilustrada, 1917, Tomo 1, No 13, Junio 7</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="39">
          <name>Creator</name>
          <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="566663">
              <text>González Martínez, Enrique, 1871-1952, Fundador</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="566664">
              <text>López Velarde, Ramón, 1888-1921, Fundador</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="566665">
              <text>Rebolledo, Efrén, 1877-1929, Fundador</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="49">
          <name>Subject</name>
          <description>The topic of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="566666">
              <text>Modernismo</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="566667">
              <text>Posmodernismo</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="566668">
              <text>Literatura</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="566669">
              <text>Letras</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="566670">
              <text>Arte literario</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="41">
          <name>Description</name>
          <description>An account of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="566671">
              <text>Pegaso fue una revista de variedades publicada en la Ciudad de México en 1917. Cubrió varios temas del momento e incluía una sección donde tuvieron cabida los escritores de la transición entre Modernismo y Posmodernismo. Su giro no era exclusivamente literario, pues la intención era tener sustentabilidad, lo que no se habría logrado sin diversidad temática. Enrique González Martínez, Ramón López Velarde y Efrén Rebolledo, tres reputadas figuras del momento, fueron sus fundadores y directores. Según lo refiere el propio González Martínez en una carta a Alfonso Reyes, el impulso inicial se debía a un interés puramente artístico y a la comunión de visiones. A pesar de no tener una declaración de principios ni un manifiesto, la postura estética es patente en la selección de materiales y colaboradores; además, algunas tendencias estéticas, como el “coloquialismo”, y grupos literarios del momento, como el Ateneo de la Juventud y el grupo de la revista Nosotros (1912-1914), tuvieron un escaparate en Pegaso. Esta “magazine de actualidades con literatura”, según la define la introducción a la edición facsimilar del Fondo de Cultura Económica, alcanzó los veinte números. Duración 08 de marzo de 1917 a 27 de julio de 1917.</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="45">
          <name>Publisher</name>
          <description>An entity responsible for making the resource available</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="566672">
              <text>Editor no identificado</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="37">
          <name>Contributor</name>
          <description>An entity responsible for making contributions to the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="566673">
              <text>Estrada, Genaro, 1887-1937, Redacción</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="566674">
              <text>Urueta, Jesús 1868-1920, Redacción</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="40">
          <name>Date</name>
          <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="566675">
              <text>07/06/1917</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="51">
          <name>Type</name>
          <description>The nature or genre of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="566676">
              <text>Revista</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="42">
          <name>Format</name>
          <description>The file format, physical medium, or dimensions of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="566677">
              <text>text/pdf</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="43">
          <name>Identifier</name>
          <description>An unambiguous reference to the resource within a given context</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="566678">
              <text>2020416</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="48">
          <name>Source</name>
          <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="566679">
              <text>Fondo Alfonso Reyes</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="44">
          <name>Language</name>
          <description>A language of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="566680">
              <text>spa</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="86">
          <name>Spatial Coverage</name>
          <description>Spatial characteristics of the resource.</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="566682">
              <text>México, D. F.</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="68">
          <name>Access Rights</name>
          <description>Information about who can access the resource or an indication of its security status. Access Rights may include information regarding access or restrictions based on privacy, security, or other policies.</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="566683">
              <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="96">
          <name>Rights Holder</name>
          <description>A person or organization owning or managing rights over the resource.</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="566684">
              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores.</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
      </elementContainer>
    </elementSet>
  </elementSetContainer>
  <tagContainer>
    <tag tagId="6178">
      <name>Alfonso Reyes</name>
    </tag>
    <tag tagId="36692">
      <name>Capilla del Pocito</name>
    </tag>
    <tag tagId="36693">
      <name>El gran duque Miguel</name>
    </tag>
    <tag tagId="36694">
      <name>Gases mortiferos</name>
    </tag>
  </tagContainer>
</item>
