<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<item xmlns="http://omeka.org/schemas/omeka-xml/v5" itemId="20364" public="1" featured="1" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance" xsi:schemaLocation="http://omeka.org/schemas/omeka-xml/v5 http://omeka.org/schemas/omeka-xml/v5/omeka-xml-5-0.xsd" uri="https://hemerotecadigital.uanl.mx/items/show/20364?output=omeka-xml" accessDate="2026-05-18T20:09:17-05:00">
  <fileContainer>
    <file fileId="16889">
      <src>https://hemerotecadigital.uanl.mx/files/original/440/20364/Pegaso_Revista_Ilustrada_1917_Tomo_1_No_14_Junio_14_n.pdf</src>
      <authentication>c853a126345a68b6bd06867a57e1849c</authentication>
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="4">
          <name>PDF Text</name>
          <description/>
          <elementContainer>
            <element elementId="56">
              <name>Text</name>
              <description/>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="570589">
                  <text>N\n~i~TIWA

SOMOS, HACE S2 AAOS,
LOS PROVEEDORES DE LAS
DAMAS ELEüANTES. NUESTROS MODELOS SON TAN
ORlülNALES COMO SUüESTIVOS

LA CIUDAD DE LONDRES
.R

\,!UtTE{

1

iuwA COLONI.RL.

1\

, 1&lt;..&gt; • 4

I AJ ROQUIA'. DE; OC OYOAC AC- ESTADO
Ül:.

M~XlCO

Pllf H rA DE"l

Ar RlO

Pl-&lt;1-.l ¡r ,

, !

�.
Acaba de recibir los Canotiers
"FALDA FLEXIBLE"
SIRV ASE VISITARNOS
TARDAN TIENE LA FAMA DE VENDER
SOMBREROS FINOS y DE MODA
-

Plaza Constitución 5 Y 7 •

MEXICO

TODAS LAS EXISTENCIAS
DE LAS ANTIGUAS OASAS ABASTECEDORAS PARA PLOMEROS

L. M. RUMSEY, MGF. CO. VMOSLER BOWEN &amp; COOK, SUCR.
HAN SIDO COMPRADAS POR NUESTRA OASA

......------------------------......
Señores INGENIEROS, CONSTRUCTORES, PLOMEROS: Tenemos todos los artículos indispensables para Baños, Excusados, Lavabos,
Cocinas, Etc., Etc., Material y Hercamienta para Plomero: Calenta•
dores y Boilers, Bombas, Cañerías y Conexiones de TODAS clases
y Dimensiones.

I I M . - . - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - -......

00000000~000000

000000~000~00000000

§
§

MUEBLES

8

Exposición Permanente
-~~
"&lt;

8

Pidan presUpuestos

§
§ AL PUERTO DE'VER.,ACRUZ
o • ',

8

-

MEXICO -

!00000000000000000000000000000000000000000

VISITEN NUESTRO DEPARTAMENTO ESPECIAL DE ARTICULOS SANITARIOS

"EL PALACIO DE HIE·R·R·O",
S . . A.

�REVISTA SEMANAL .
Registrado como artículo de segunda clase el día 17 de marzo de 1917.

TOMO l.

Mt;XIGO, O. f., 14 01; JlJNIO 01; 1917.

11

11

NUM. 14.

La danza, del oso y los gitanos

r

Por MANUEL DE LA PARRA
Son cuatro osos los que integran la troupe que,

EN
NUESTRO
DEPARTAMENTO
TEONICO
un perscnal de hábiles
Atendido por
eelallstas. formamos
y experto• esp
uestos para gran.
ctos y presup
proye
enas instalaciones
des Y pequ
eléctricas en cual~uier
parte de la RepubliGa.

ya en un barrio, ya en otro, hacen actualmente en

nuestra urbe el encanto de la chiquillería. ·
Yo fuí al campamento de los gitanos a ver a las
bestias fieras: el oso mayor se llama Nicolás. Hay
dos osas: Margarita y Valentina y un osezno que
responde al nombre de Pepe.
La singular vida gitana tiene yo no sé qué encanto. Peregrinos por rutas ignoradas van casi
siempre a pie; los hombres haciendo danzar osos,
las mujeres, de ojos negro,s y bellos, diciendo la
buenaventura.
Plantan sus tiendas en el más humilde ;illorrio
oen los arrabales de populosa ciudad, remendando cazos, desarrapados, melenudos, sucios, pero
con yo no sé qué intenso fulgor en las pupilas, penetrante, incisivo como un puñal. Levantan sus
tiendas sin que nadie sepa su partida. ¿ A dónde
iao? al acaso.

a mi balcón para gozar de la belleza del crepúsculo. A ese tiempo acierta a pasar por allí el gigantesco oso Nicolás. Detúvose frente a mi casa el numeroso grupo que le seguía, y, al son de la pandereta constantemente agitada por astroso gitano, la
bestia fiera desplegó toda la energía de su saber en
ejercicios casi humanos, ejecutando sus grotescas
danzas.
De un vuelo se me fué el espíritu a mi lejano y
herboso pueblo y resucité al encanto de días infantiles, cuando sentaba allí sus reales la errante caravana de gitanos: ¡Todo un mundo de recuerdos!
Y al ver el misterioso aduar de los eternos nómades, antójaseme que ellos vienen de un país tan
lejano, que se pierde en la noche de los siglos y así
continúan su interminable ruta, sin saber a dónde
v,in.
Acaso sean símbolo de nuestro propio corazón.

***

Cía. Ingeniera, Importadora y Contratista, S. A., Sucs.
de o. y o. Braniff y Cía.
-

-

3a. DE LA PALMA 34.

Cuenta un maravilloso cuentista germánico la
historia de Atta Trol!. Atta Trol! era un oso que
moraba en lo más abrupto de las sierras. Un día
bajó de sus montañas y llegó al valle en donde viven los humanos, y en su camino encontróse con
ana mujer de incomparable hermosura.
Era la castellana de esas tierras. Abordóla el
OSo y la raptó conducí~ndola a su caverna.
. ~ubo hijos de aquel extraño maridaje, seres de
Distintos feroces pero que habían heredado la beDeza materna.
. Eso cuenta la leyenda germana y, por asociación de ideas. siempre que miro a los gitanos me
acuerdo de ella.

* **

AP. 303.

Esta tarde, maravillosa tarde de oro, me asom·o
PEGASO_

Los ctauc¡11es&gt; del Ejército americano.

PEGASO

�E~~3
UN REINO LEJANO
Por MARIANO SILVA

Cada semana, durante una
hora, los habitantes de la ciudad,
por barrios, salían a la calle con
sus mejores vestidos pára recibir el saludo del Rey que les había de hacer felices por todo el
año, que para cada uno empezaba desde aquel día solemne en
que recibiera la gracia, Todos
desfilaban ordenadamente frente a la gran puerta del palacio
real donde había una mesa de
bronce en la que uno a uno debía abandonar el mejor objeto
de lujo que poseyera a cambio
del saludo de Su Majestad.
Dos hileras de criados con medias rojas y gruesas pantorrillas,
subían sin cesar la escalinata que
llegaba al trono del Rey, cargados con todos los objetos que la
gran mesa de bronce no podía ya
contener, y los ponían, con una
inclinación de cabeza profundísima, a los pies del Monarca que
se posaban en ellos, cubiertos

con sus holgados borceguíes de
franela blanca y lazos de oro.
En ese preciso momento, desde
una torre de marfil cercana, · un
soldado del Rey, con armadura
de plata, se llevaba a la boca un
agudo clarín y esforzadamente
soplaba para lanzar al aire dos
notas penetrantes.
Después eran llevados los objetos pór dos hi1eras de criados
con medias negras y escasas pan-,
torrillas a la cámara del tesoro
real, en lo más escondido del
palacio, para ser vendidos a los
mercaderes extranjeros.
De esa manera, aquel pueblo
fiel y generoso, desde los tiempos más remotos, había encontrado para sus reyes una leve
pero segura ocupación diaria,
así como también les permitía
mantener con los tributos una
corte espléndida, llena de fiestas
ruidosas que se sucedían tarde
con tarde.

i~upón que el absurdo sea la verdad!
Estamos, en plena sociedad sedentaria,
bajo la impresión' de que una caravana

invisible desfila por nuestras calles sin
que lo sepamos; en que todo un pueblo
,
,
'
un pueblo de nomadas, nos esta abando,
nando constantemente, está huyendo na,
die sabe adónde, no se sabe adónde. Es
el mito del Judío Errante realizado al im,
pulso de una ansiedad genuina y &amp;mna,
na, la del poeta que se decía siempre d~puesto a saltar a un estribo.
Y la naturaleza favorece la fuga. El di,
namismo universal-la filos0fía en que
vivimos-es una manera de la fuga¡ su
símbolo pudiera consistir en una serpien-

te de fuego cuya cola está huyendo siempre de la amenazante cabeza. Para el que
quiera huír, como en el Metzengerstein

de Edgar Allan Poe, los caballos de los
tapices se animan y se hacen de carne,
La fuga no es precisamente una escapa-

toria del peligro: es un desahogo necesa•
ri.o de la actividad: es el miedo a lo inmóvil. La ninfa Siringa, en Jules Laforgu~
no puede oír la palabra «caza» sin ech~rse
a correr, gritando, como una Walkiria,

por los campos.
¡Hoyotoho!
¡Heiaha!
¡Hahei! ¡Heiaho! iHoyohei!
Imaginad, en efecto, que os arrancáis
súbitamente a vuestra ciudad, a vuestn
vida ordinaria, a vuestros amigos y a
vuestra casa. Si conserváis aún vivaslas

energías del ser, las capacidades plásticas de vivir, no podréis menos de experimentar una saludable ansiedad, un in•

quieto regocijo: la alegría mística del
guerrero que siempre está dispuesto a

partir. No lo entendió el fabulista cuando hizo decir a la ardilla: •subo y bajo,

LOS DESAPARECIDOS

Ir

Por ALFONSO REYES
Una:estadística reciente nos hace samuy bien añadir, en el estilo imperatober que del primero de enero al primero
rio de sus proclamas:
de octubre, la policía de Nueva York fué
¡Queremos cantar las emociones de la
requerida para buscar, en total, a mil
Estadística; de la Estadística que desquinientos ochenta y cinco hombres y a
tuerce y analiza- terriblemente-las fisetecientos sesenta y seis mujeres desbras del tejido social: ley de reiteración
aparecidas tle sus casas. No se trata de
por quien la sonrisa se transforma en
mueca1 la gota de agua logra taladrar
desapariciones violentas ni de persecución de criminales, Sino de desaparicio.:;
las rocas, y la humanidad toda aparece
nes voluntarias y de pesquisas privadás
como una grey que tira atropelladamenen cierto modo, hechas a solicitud de fa.
te del carro, cuesta arriba o cuesta abajo!
milia y allegados,
Ignoro si la poesía futurista habrá pen. La Estadística de los neoyorkinos dessado ya en aprovechar las e.mociones de
aparecidos es una manifestación elocuen•
la Estadística. Marinetti debiera conside·
te de eSas fuerzas oscuras e inanimadas
rarle con detenimiento. Juntd al amor a
é¡ue trabajan la entraña de la sociedad;
las máquin3.S-q_ue t~nto aiarmaríari a
es tin caso precioso de la anomalía fre•
Platón y tanto alarmaban a ese deploracuente; ejemplo palmario de ia evoluble Ruskin, como Mai-inétti le llamaba~
ción descendente o ascenden"ie, nadie Ío·
junto al amo.r a 1~ g~er~a 1]~~to ~Í _elogio
sabef por lo menos, de ]a evolución conde la velocidad, Ue la bicicletá, del autó'
traria, del progreso . hacia lo anormal,
móvil, de todo ese mundo agitado, cuyo
hacia el milagro. Es el instante crítico en
amuleto es Billiken, el . futur.istá pY&lt;liera, .. •, que-San Antonio oye · decir· al tentador:
PEGAS'O

no me estoy quieta jamás», y al caballo

objetarle groseramente que si tantas idas
y venidas, vueltas y revueltas, eran de

alguna utilidad.
Desaparecer de Nueva York puede
ser, indudablemente, de alguna utilidad:
para el delincuente que elude la ley, o
para la enamorada romántica que sigue

al sujeto de sus cuidados, o para el pla·
giario que se lleva la presa a cuestas.

Pero tales casos particulares quedan
ahogados en la masa de los que se van a
buscar otra vida, o probar fortuna como
cualquier personaje de novela vieja española, o en pos de constelaciones nuevas como los Conquistadores en Valbu&amp;
na y en Heredia.

Yo no sé si los estadistas se creerán
obligados a desazonarse ante tan desen•
frenado apetito romántico: impulso de
echar la suerte, de quemar las naves, de
pasar el Rubicón. Lo cierto es que en B
se descubre algo de la fuerza misma dt
la humanidad. Mientras haya hombres
Que emi¡tren, habrá aventureros Yconquistadores; es decir, reyes de la tie~!1,

iH&lt;lfa funesta aquélla en que nadie salga
de su casa, ni menos se escape por la

ventana, -y en que •el último ]Jambre dt

Nietzsche se asome todos los días al baleón para conversar con el vecino! De los
que se van nos vienen las mayores vir.

tudes. La ingratitud, el desamor a lo que

nos abriga Ynos ~uarece, o en otra forma, la inadaptación, son cosas necesarias

para que la vida se mueva. Los inadaptados son los motores de la sociedad.
Rasselas, el príncipe de Abisinia-héroe de la novela de Johnson- vivía en
espacioso valle del reino de Amhara, cir•

cundado de montañas, fértil y hermoso,
,norada de todos los placeres. Pero los
bijas de aquel pueblo eran verdaderos
prisioneros del Val.le Feliz, y el más noble de ellos, Rasselas, acabó por sentirse
torturado de felicidad y padecer las necesidades del que nada necesita. Imlac,
un poeta venido de lejanísimas tierras, le

cuenta historias del mundo, le pinta el
cuadro de sus errores y desgracias. Rasselas, al oírlo, decide fugarse y, ayuda-

do por el poeta y por su hermana Neka¡ab, taladra la montaña y consigue escapar. Esta es, más o menos, la historia de
todos los desaparecidos.
En Stevenson, el perfecto y delicado
cuentista, hay, por el contrario, un már•
ür de la inmovilidad que, para colmo de
dolor, vive junto ·a un camino y mira dia•
riamente correr la vida ante sus ojos, sin
decidirse nunca a abandonar el molino
paterno. Se llama Will (Will O'The Mili).
Frente a la puerta de su molino, que es•
taba sobre las laderas de la montaña, una
carretera serpea .Y desaparece; cuesta
abajo pasan todos los días coches y caballos¡ cuesta abajo corre, junto"a la carre.
lera, un río; cuesta abajo sopla siempre
el viento. Es una conjuración de la ,na•
turaleza. Su padre le cuenta que el río
pasa bajo los puentes de una ciudad, de
diez ciudades, · y al fin, desemboca en el

mar.
-El mar-le dice-hijo, es la cosa más
grande que ha hecho Dios.
Los hombres de ciencia, observa el
cuentista, afirman que las aventuras de

los navegantes y las emigraciones de las
lribus borradas al polvo de los tiemposno obedecen rr.ás que a la ley de la oferta Yla demand&amp;, y a cierto amor instinti·
Yo por

los precios baratos. Y no es así:

las tribus que llegaron hormigueando
del Norte y del Oriente, si es cierto que
venían arrojadas por otras, vinieron tam-

bién atraídas por la influencia del Sur y
del Oeste.
Así los desaparecidos de Nueva York.
Yo no quiero entender razones de mate.
rialismo, ni de aventura amorosa, ni de

derecho penal. Yo creo que salieron, uno
1 uno,

a juntarse con la caravana que se

lllcamina haeia la Ciudad Eterna, hacia
la Roma espiritual de las emigraciones.
iTodos mis anhelos se van tras de los
dos mil trescientos cincuenta y un desiparecidos de Nueva York!
. Y ¿puede considerarse esta desapari'.

d6n como un suicidio

relativo? No, porque ella admite la posibilidad de corregir

salir, todas las mañanas-buzo de si proSaturnino Herrán, prestigio y cariño
nuestro, llora hoy un dolor único. En
su orfandad, lo circundamos, con la es..
peranza de mitigar en algo su pena.

pio- , desde el fondo del mar, sin siquie•
ra una alga marina enredada en los con-

fusos cabellos.
Y, en todo caso, ¿quién no es interior-

mente múltiple? A algunos es dable realizar una, dos perso~alidades. P~ro el

resto lo dejan como las estatuas de Rodin, que están ya quebradas antes de hael mundo. Pero al que se quiera suicidar
sin tener suficientes ánimos, puede acon•
sejársele, como ensayo, una desapari•
ción, una fuea. Que se vaya sin despe·
dirse. Que se escape una noche por la
ventana, descoleándose por una cuerda
y con un revólver en la mano. Procure

llevar deshecho el lazo de la corbata y el
sombrero abollado; algún desgarrón en
el traje no estará de más, y tanto mejor
si se cala un antifaz de terciopelo negro.
Trate, en fin, de tener el aire de un malhechor, de uno que va contra la vida, y
escápese así. Si su ansia de suicidio no
fuere más que un mal pasajero- produc•
to de una mala digestión, como el pesi•

ber sido acabadas; cuál sin cabeza y cuál
sin extremidades. Entonces no queda
más refu2'io que el arte inventivo: el teatro y la novela, en que el autor realiza

todas las posibilidades de sér que en la
vida no le ha sido dable desarrollar.
Donde Bergson funda su explicación psicológica del arte. Y en cada hombre hay
varios: uno que afirma, otro que niega,

otro que a ambos los admira, el que de
todos juntos se ríe y otro -¿el último?que a todos los justifica y se echa a dormir después tranquilamente. De modo
que la mejor representación del hombre
es la de un Eneas, que huyera del incen•
dio con un padre, una esposa y un hijo a

producto de una orgía excesiva, como el

cuestas, doblegado al peso del fardo. Y
Eneas hay que se sacude parte del fardo,
y deja morir entre las llamas a la esposa

que puede representar el Eclesiastés tras

y al padre para consagrarse a su hijo, por

de los espasmos de Sulamita; o producto,
tal vez, de una reciente lectura de Los

ejemplo. Y este Eneas, no suficientemente robusto, es algo que se fuga, es el

trabajos del joven Werther-entonces

que renuncia a su totalidad psicológica

pudiera curarse con un cambio de activi·

para consagrarse al hijo, a la parte aún
no conocida de sí mismo: a la novedad, a
la invención.
Siento que mis fábulas se entrecruzan,

mismo de Carlyle juzgado por Nietzche;

dad. Los casos de doble personalidad no
son ya un misterio para' nadie; proceden
-dice la ciencia-de una fatiga. Son una
escapatoria, una fuga; una pequeña juer•
ga psicológica, como las que, en su doble'
yo, se permitía cierto piadoso pastor pro·

!estante de que nos habla James. El impecable doctor Jekyll-para volver a Stevenson- se escapa periódicamente de sí
mismo; busca a media noche el escondite

de Mr. Hyde, y sale de él transfigurado.
Este cuento de Stevenson es lo más profundo que se ha escrito: hondo y teológicamente absoluto, alrededor de él podrían construirse mil filosofías; pero el
maestro ha tenido la bravura, la «J?arra»
de contarlo como un simple hecho, sin
divagaciones ni cosquilleos simbólicos,

. con la desnudez leal de la materia y sin
la brumosa atmósfera de los simbolismos. En cierto modo, pudiera decirse
que ese cuento es una representación de
la hipocresía, y aún de la hipocresía in•
glesa: el señor se entrega en su alcoba a

todos los horrores de la .cocaína y de la
danza ante el espejo, pero eso apenas su
camarero lo sospecha, porque el señor

y el hilo de Ariadna que ha de conducirnos por su laberinto, tiembla entre mis
dedos. Resumamos, pues, nuestras principales conclusiones: el hombre no quiere aceP,tar, lo que quiere es innovar; des•
de innovarse a sí mismo hasta innovar el

ambiente. En medio de nuestras ciudades estables, cruza una invisible carava-

na de los que están yendo a otra ciudad;
de los que se marchan por marcharse. Si
el hombre quiere renovación, 'es porque
no le satisface lo actual; es, porque en el
fondo protesta, sonríe. Su arma de reno·

vación es la libertad. Y la libertád es lo
que no existe, es el otro mundo, de don-

de el hombre quisiera atraer virtudes a
la tierra.
Y he aquí, ciertamente una palabra terrible: libertad. Porque si ella es ilusoria, la inquietud de los hombres es tan

inútil como la de la ardilla de la fábula;
y entonces, casi vale más dormirla bajo
los toneles de Marearita. Casi vale más,
como en Rimbaud, «un sueño de ebrio
sobre una playa desierta».

cumple todos los días sus obligaciones y

Grave cosa es plantearse bajo el crite-

se presenta a sus compromisos con el

rio provisional del sentido común, los
problemas del especia1ista. Pero mien..

traje de exquisito planchado, _pulcro el .
afeite y apenas una ligera sombra en la
ojera, que hasta le da mayor distinción:
el guante, como en un retrato de Veláz•
quez, cuelga de su mano, impecable.
Este modo de entender la vida, más
que hipócrita, me resulta intenso y viril.
Lo ideal es no tener abismos en el alma;
pero, quien los tenga, conviene que sepa
PEGASO

tras el especialista tecalienta sus alquitaras y destila gota a gota el licor precioso,
tenemos necesidad de pertrecharnos con-

tra los ataques de la confusión mental; y
si no hay granadas de mano, las haremos
con latas de conservas a1imenticias. En
la guerra, como en la guerra. Animo,

pues.
5

�LA REVOLUC~ON EN RUSIA

LIRICA EXTRANJERA
Publicamos una página de poemas entresacados del libro 11 LA CASA DEL SILENCIO" d
, e nuestro colaborador, el
Mariano Brull. Paladín del nuevo movimiento poético su canto sug,·
1 ·d
d
•
.
'
ere a 1 ea e una renovac16n
tota e arte cubano. La rotunda oratoria hase tornado en sutil meditación• a las 'an•a •
•
h .
•
,
1;
,, rr1as v1c1or uguescas de ayer
l
ól"
opone un arte más discreto, más recogido, más íntimamente humano con Ja humanidad
p68inas de George Rodenbach.
'
me anc 1ca que rebosan las

Joven
poeta d e eu b a,
1d l

Interíor

noct~rnal1 lentamente, disuelven el reflejo
del d1a, que en la sbmbra se funde y se silencia;
Y en la penumbra ambiente se ensimisma el espejo.

•
I

Soldados custodiando los cadáveres de los revolucionarios que cayeron en las calles baj_o el fuego de las tropas le~les a la monarquía.Solemnes funerales de los muertos por la revolución.-Soldados, estudiantes y obreros traDsportan~o los ataudes al panteón.

Política· Agrícola.
EL PROBLEMA DE LA REPARTICION DE TIERRAS

6

En la bruma del Cielo, que la noche acrecienta
la imagen de la Luna asoma, macilenta,
'
los relieves brillantes de su faz espectral,

Intima angustia pone en entredicho
tu mirada serena. -¿A quién invoca
tu alma en silencio y muda como roca?
¡Mi virgencita de escondido nicho!

A su luz, de repente, despertar apa~ece
la estancia soñolienta. -Una faz resplandece
Y unos ojos me miran del fondo del cristal.

Se alza en mi pecho el Sinaí de un culto
más hondo, más callado y más sepulto
que en las entrañas de la catacumba.

V

Por tí, por tus dolores sin rerriedio,
que no dejaron florecer el tedio
en tu jardín cerrado como tumba.

I
Nuestro amor a la tierra, ese amor que bien orientado y
bien fortalecido podía habernos trasformado en un gran país
productor y opulento, adolece en nosotros de todos los defectos
propios de nuestra raza poco tenaz y poco laboriosa. Amamos
la tierra, pero no para fecundarla pacientemente, no para recibir al cabo de los años el producto seguro y constante de una
labor asidua, sino como la caja de sorpresa que un día de tantos,
como en un cuento de las Mil y una noches, muestre a nuestros
ojos el codiciado tesoro sin más trabajo que una oportuna paletada en el punto preciso en que se oculta el rico filón que ha de
cambiar en esplendor nuestra penuria. La agricultura rara vez
nos da esas sorpresas, y por eso mismo la minería nos atrae. El
azar yue preside en gran parte a los triunfos mineros nos seduce como la ·compra de un billete de lotería. Olvidamos los fracasos para recordar los triunfos, sin tomar en cuenta que éstos
son los menos y los otros constituyen la regla. Quien ha probado el goce del descubrimiento de una veta rica, desdeña verter sobre el suelo el grano que ha de producir a los pocos meses
la cosecha.
·
El menguado progreso agrícola, la producción insuficiente
que hoy nos orilla a los más graves problemas económicos, dependen de este afán de jugar a la lotería con el pródigo suelo
nacion~l que como madre consentidora da a sus hijos el oro de·
sus entrañas y los desvía del trabajo rudo, vigorizante y educador de la labranza. Y nos puede pasar un día lo que al viajero
fatigado y hambriento que halla al alcance de su mano un montón de piedras preciosas y las arroja airado por inútiles, ya que
ellas no han de saciar su hambre, ni calmar su sed, ni aliviar
su fatiga. Estamos ya en los momentos en que las trojes repletas valen más que las trincheras de barras de oro y que las minas diamantes.
El gobierno, no sólo para cumplir sus promesas, sino forzado p0r las necesidades del momento, va a verse obligado a desarrollar una política agrícola que salve al país del espectro amenazador del hambre, y es riecesario que cada cual en la medida
de sus fuerzas contribuya a resolver el problema vital y próximo. Desdichado el país que necesita de la iniciativa oficial para
dedicarse a resolver sus más apremiantes problemas¡ en que la

Esquívase el miraje familiar, como en viejo
retrato ya borroso que opacidad ausencia,
hasta quedar la estancia secreta en el espejo,
Y en los ojos, no más, sombra de su apariencia.

Te espero ansiando el virginal capricho
de tu beso; el 1esoro de tu boca.
Hay algo en tí que la inquietud provoca:
Filtro de amor. Secreto que no has dicho.

iniciativa privada duerme como Lázaro y necesita la voz milagrosa del gobierno para levantarse a andar. Y éste es el caso
entre nosotros.
Si en nuestra idiosincracia étnica existe la •causa primordial
del desastre agrícola de la República, no por eso deja 'de ser
interesante estudiar las causas concretas que han contribuído a
que el cultivo de nuestros campos y la producción de la agricultura hayan permanecido casi estacionarios PO los últimos año~.
Es preciso hablar de estas causas aunque sea someramente para
tratar de buscar el remedio de nuestros males.
Es cosa indiscutible que la poca densidad de nuestra población es factor muy importante en el atraso agrícola de México.
Quince millones de habitantes para dos millones de kilómetros
cuadrados de superficie territorial, son cifras desconsoladoras.
Los gobiernos no han cuidado siquiera de acrecentar la pobla·
ción útil ·por medio de leyes protectoras de la inmi¡;:ración, y el
resultado es que grandes extensiones de tierras potencialmente
productivas se encuentran en el abandono ' más absoluto y no
contribuyen en nada para la riqueza nacional.
Las condicionales excepcionales en que nos hallamos por
razón de los sucesos que hondamente nos conmueven hace siete
años, agrava la situación de un modo alarmante, ya que los
hombres que han tomado parte activa en la lucha revolucionaria son en gran parte hombres de campo que han dejado el ara·
do por el fusil. En la relátiva paz que hoy disfrutamos, no \odos
vuelven a sus viejas ocupaciones, ya porque han encontrado
mayor holgura económica en sus tareas de hoy, ya porque la
tierra que q.n tiempo recogió el fruto de sus sudores se encuen·
Ira todavía sustraída a la acción del gobierno y en manos de les
grupos rebeldes que impiden todo trabajo rural. Hay muchas
' reeiones de la república que, aun en tiempos normales, tropiezan con graves dificultades para encontrar braceros que se dedi·
quen a las labores del campo. ¿Qué pasará en la actualidad en
esos lugares? Los campos abandonados y la ruina amenazante
dan la respuesta.
En próximo artículo examinaremos otras causas importantes de la depresión de nuestra agricultura y trataremos después
de apuntar algunas ideas respecto de los medios de mejorarla-

PEGASO

Me encuentro mudo y solo en la estancia vacía
donde todas las cosas me hablan de su existencia;
parece que su•cuerpo, donde habitar solía
ha dejado una huella de espiritual esencia'.

II
Ha llegado la hora. Y a su conjuro los
espíritus del Véspero invaden nuestra estancia:
ha tiempo que el silencio habló para los dos
Y el vino del ensueñq en comunión se escancia.

La luna del espejo en donde se veía
finge a cada momento refJejar su presencia.
Canta en la jaula el pájaro con más melancolíá
Y la estancia la pueblan sordos ecos de ausencia.

Entra por la ventana una sutil fragancia;
tras un vago recuerdo va mi memoria en pos;
se iluminan las horas lejanas de la infancia
mientras sube en el Angelus la oración hasta Dios.

Con los filos dorados, 1m libro de oraciones
abierto sobre un mueble, dic;e: &lt;1:Las aflicciones
del mundo son pequeñas ... Volved la vista a Dios,.. &gt;

Piadosamente quieta sobre el cojín de raso
ella se transfigura: parece que el ocaso
es lumbre milagrosa para su idealidad.

Los ojos vuelvo. Y pienso melancólicamente:
¡Quién hubiera podido saborear dulcemente
la exquisita tristeza de su po:strer adiós!

Y al fondo, en el espejo, su imagen se dualiza
al tiempo que la Luna se asoma y se desliza
nimbando su cabeza de halo de santidad.

III

La cancíón del Vespero

En torno de nosotros el eco se ha dormido;
el mágico sonido de su palabra, cede,
y se allega el silencio, cual si fuese escondido
tras el són que, lejano, retornar ya no puede.

El ambiente se hace propicio a la oración;
lentamente la noche circunda mi jardín.
¿No sabes, jardinero, qué dice esa canción
esa canción que canta, lejano, un serafín? '

A la paz del ambiente ningún ruido sucede;
más yo siento llegar de alma a alma el latido:
sin turbar el reposo, sin que aleún rumor quede,
en la calma' silente de la estancia sin ruido.

Deja sobre los prados misteriosa impresión,
y del alma tramonta un anhelo sin fin.
¿No sabes, jardinero, por qué tu corazón
quiere volar en la canción del serafín?

De alma a alma una pausa musical nos confunde,
y_en la paz de las cosas, lentamente, difunde
los vestigios unánimes de una misma emoción.

¡Mirar Bajo la noche brilla la mar divina
surgen constelaciones del fondo, y se ilumÍn.a
como un cielo estelado de pasajera luz.

Se ha quedado en acecho el sonido disperso;
y en sonoro silencio se ha convertido el verso
que murió entre los labioS sin llegar a canción.

. Tú vuelas a la Gloria, Serafín. Y la tarde,
vago anhelo de luz, sobre una estrella arde
cual clavada en los brazos de luminosa cruz.

IV
Es noche ya. Los ámbitos llenos de evanescencia

PEGASO

7

�La actualidad· Extranjera
El apoteosis del espionaje
Los recursos más odiosos, sin faltar los complots ni las traiciones, han
puesto en juego los alemanes para
aterrorizar a los países neutrales y
obligarlos a volverse contra los alia·
dos. Nada más característico y más
apasionado desde este punto de vista, que los atentados alemanes en los
Estados Unidos, tal como lo traducimos especialmente para los lectores
de PEGASO, tomaado un artículo de
Gabriel Alphaud, el muy conocido esr.ritor, encargado de una misión diplomática en la vecina república del
Norte, y quien ha compilado los documentos más sensacionales e irrefutables sobre la materia. Una verdadera novela policial es la que se desarrollaráante los ojos de nuestros lectores; una relación de la mayor actualidad e interés
Desde que los Estados Unidos declararon la
guerra a Alemania, todos los días pueden encontrarse en los grandes diarios, entrefilets en
estos o semejantes términos:
&lt;New York, 13 de abril-En Treoton (New
Jersey), la señora Ana Keariog ha enviado a .
los agentes del distrito federal una nota que
encontró en la calle y que estaba concebida :ie
esta minera: Filadelfia, 14 de marzo. Listos
para hacer saltar el Eddystone. Envíen socorros.&gt;
cNew York, 14 de abril.-El jueves en la
madrugada pudo prevenirse una tentativa de
destrucción del puente de la Compañía d1d
Grao Ferrocarril Central, situado al Este de
Deering. El centinela sostuvo un tiroteo con
los malhechores, quienes pudier0n esca·par en
un bote de motor.&gt;

LOS ATENTADOS SE REPITEN
Estos atentados y otros análogos se registran
hace tiempo en los Estados Unidos. Desde
1914, la serie no se interrumpe. El punto culminante de estos complots lo marcó el primer
trimestre de 1910.
Probablemente nuestros lectores han oído
hablar de las intrigas de Dernburg, el enviado
especial del Kaiser a los Estados Unidos. Los
manejos de tal personaje no fueron satisfactorios y entonces el Embajador Conde Bernstoff
se decidió por los procedimientos extremos.
El 3 de julio se efectuó el atentado contra
Mr, Pierpont Margan. Un alemán llamado
Holt penetró en la residencia del magnate y
le disparó un revólver, hasta dejarlo gravemente herido. El mismo día se frustró una
explosión formidable, que habría de volar el
Capitolio de Washington. El mismo Holt resultó culpable. Dos . días después se encontró
su cadáver en el patio de la prisión, al pie de
la ventana de ;u celda, que estaba a veinte
m.etros de altura. Como sucedió en el caso del
espía alemán Kupferels, que salió de América
para ir a espiar a Inglaterra, y que murió mh:¡teriosamente, también de Holt se dijo que había muerto suicidado. Nadie se explica cómo
pudo cortar las barras dP. la celda, ni cómo se
consiguió la dinamita que destinaba a volar el
Capitolio.
·
El 12 de julio, se incendiaron los depósitos
de aceite y de petróleo en Filadelfia y en Boston,

8

El 14 de julio, tomó proporciones alarm;intes la huelga de Bayona, (New Jersey), que
comenzó en los talleres de la Standard Oil.
El 28 de julio el 1austriaco Baly pretendió
provocar nuevamente la huelga entre los obre·
ros de Bayotla.
Agreguemos a la lista anterior los incendios
y las explosiones a bordo de los barcos mercantes y guerra.
Desde entonces los atentados se suceden,
casi siempre en la misma forma, como dispuestos por una !!ola mano.

POR LA HVl!LGA Y POR EL INCENDIO
Las huelgas ocupan el primer lugar en los
complots alemanes. En las registradas a fines
de 1916, los obreros de los talleres de acero de
East-Youngtown, en el Estado de Obio, se
apoderaron de 250 kilogramos de pólvora, volaron barcos, los robaron y destruyeron las habitaciones. Hubo más de 30 muertos y de 50
heridos.
Después de las huelgas vienen los incendios.
El mismo díá, cuatro siniestros destruyeron
cuatru fábri~as de Delaware que trabajaban
para los aliados. Un quinto ·incendio, y éste
sumamente grave, acabó con los talleres número 4 de la Betléem Steel Company, que
suministraba acero al ejército francés. Los
edificios habían sido construidos; recientemente y fueron destruidos completamente, perdiéndose en ellos más de mil máquinas, cuyo
valor pasaba al de quince millones de francos y un material de guerra listo para ser enviado al frente occidental y que comprendía,
entre otras cosas, 800 cañones de grueso calibre, perfectamente acabados. Hubo que de·
plorar la pérdida de gran cantidad de hombres
y mujeres, comprendidos entre los dos mil
obreros que trabajaban en las fábricas.
En Erie, Penosylvania, y en las fábricas de
municiones de Topeka, más de veintitrés incendios se registraron eti i.a misma semana.
Pero los alemanes no se limitaron a usar de
las huelgas y del fuego, sino que emplearon
otros medies de destrucción. En una fábrica

El Príncipe J.evoff Jefe del Gabineteru·
y uno de los miembros más notables del
partido revolucionario queactnalmente dirige la política de aquella inmensa nación.

PEGASO

de pólvora situada cerca de Wilmington, se
produjo una explosión,queocasionó la muerte
de treinta personas; tres obreros de origen alemán, mezclados entre el personal, habían disparado. En la región de San Francisco se su.
cedieron nuevos atentados en los depósitos de
municiones, así como en los almacenes de
provisiones destinadas a los aliados. Poco después cerca de Pittsburg, se descubrieron junto a las vías ferrocarrileras y no lejos de las
fábricas de municiones, explosivos sumamente
poderosos, que apenas hubo tiempo de arrojar
al agua.
Ni aun las personas se han librado de esta
vigilancia y de estos atentados de los espias
alemanes. En septiembre ~e 1915, los comisionados franco-ingleses, encargados de negociar
un empréstito, recibieron cartas tras cartas,en
las que se les amenazaba con el asesinato, con
el envenenamiento y con atentados de todo
•g énero, contra sus perSonas en América y
contra sus familias y bienes en Francia y en
Inglaterra. Los comisionados se vieron preci•
sados a no salir de su hotel, sino en compañía
de amigos de toda confianza y escoltados con
policías suficientemente armados.
En resumen, se cuentan más de mil quinientos atentados desde noviembre de 1914
hasta fines de 1915. Figurao!&gt; la cifra a que se
hubiera llegado si no se toman eficaces precauciones.

VNA NVBI! DE l!SPIAS
Para hacer funcionar su sistema de espiona•
je, los alemanes han echado mano de todo género de &lt;capacidades&gt;. En primer lugar, de
gente de todas clases, de profesores de las
universidades, de periodistas, de diputados,de
grandes industriales, de simples particulares.
Estos últimos no eran los menos ardientes
partid·a,·ios de los intereses alemanes ni los
menos peligrosos para los aliados, como lo
prueba el caso de la señorá Walsb, que in·
trigó activamente contra el empréstito alia·
do. Sin embargo, es necesario convenir que
los agentes más numerosos fueron los ale•
manes y los austriacos. Y sobre todos, colocaremos el trío Dernburg-Bernstoff-Dumba. Bet·
nardo Dernburg, el enviado especial del Kaiser, el antiguo ministro alemán de las colonias.
es un hombre de muy clara inteligencia, de
espírilu muy vivaz; es doctor de todas las
universidades; habla y escribe como su propia
lengua el inglés, el franCés y el ruso; es muy
versado en cuestiones financieras y conoce a
fondo la política inglesa. Había completado
por medio de hábiles ramificaciones y puntos
de vista ingeniosos, todo lo que no le dió so
erudición y su prodigiosa actividad personal.
El Conde Bernstoff, embajador ale~án, se
distinguió por la falta de escrúpulos naciosales e internacionales, cada vez que se trataba
de luchar por la supremacía y la influencia
germánicas. Quería usar a la vez todos los sis-temas, la estratagema diplomática y el terror
estupefaciente, la cautelosa y dulzona efusión
y las intrigas de un maquiavelismo sin precedente. Un solo ejemplo basta para caracterizar
sus procedimientos.
Cuando fueron publicadas las cartas encon-tradas al periodista Archibald, detenido et1
Falmoutb el 30 de agosto de 1915, a bordo del
vapor Rotterdam, en lugar de embarazarse
por dicha publicación, como a cualquiera otro
le hubiera sucedido, el Conde Bernstoff se limitó a declarar que todos los papeles en cuestión los juzgaba sospechosos y que le parecían
fabricados por el espionaje inglés, Para enga·

ftar a los Estados Unidos. En cuanto a Dumba, el Embajador austriaco apareció en esta
ocasión con una impudicia igual a la de su colega.
En 1906, cuando Bernstoff era primer se·
cretario en la Embajada alemana de Londres,
fné sorprendido en ciertas visitas que hacia a
los arsenales británicos, entregado a un grosero espionaje que, después de comentarse acremente en los círculos financieros y periodísti·
cos, llegó a oídos de la Corte. El gobierno inglés lo invitó a abandonar la Gran Bretaña, y
van Bernstoff salía con una lección que después practicó a maravilla: la de tirar la piedra y esconder la mano.

LOS CVATRO HOMBRES DE
Bl!RNSTOFF
Cuatro principales agentes ejecutivos empleó el Embajador alemán: el agregado mililitar von Papeo, el agregado naval, capitán
Boy-Ed, el capitán von Rintzeler y, después
de la expulsión del agregado militar, su antiguo s~cretario, que llegó también a agregado
militar, el teniente Wolf von Igel.
Ya se conocen las circunstancias en que
Boy-Ed y van Papen fueron obligados a aban·
donar el país en donde tenían acreditada representación diplomática. En cuanto al capitán von Rintzeler fué encarcelado desde enero de 1916 en una prisión de Inglaterra y van
Egel fué arrestado en Nueva York el 18 de
abril del mismo año, En vano invocó la inmunidad diplomática. En vano, y en presencia

En las fábricas de municiones de Topeka
se registraron más de veinte atentados en
una semana.
de tres de sus compatriotas, se opuso a las
pesquisas de que fué objeto su domicilio; los
policías americanos io sujetaron fuertemente
y así lo condujeron a la presencia del juez.
Los papeles encontrados en la casa de von
Jgel eran de lo más comprometedor para todos
los altos personajes alemanes radicados en la
Unión norteamericana. En la Casa Blanca se
llegó á. decir que von Bernstoff reclamaría una
parte de la correspondencia decomisada, pero
el diplomático se hizo el sordo y llegó a decir
que tales documentos eran falsos.
Boy-Ed, von Papeo, Rintzeler y voo Igel
emplearon en su servicio un gran número de
alemanes y de austriacos. Para conocer una
cifra aproximada de estos agentes, baste decir
que al declararse la guerra con Alemania,
60.000 fueron detenidos. Entre los alemanes
se encontraban algunos particulares, como poi
ejemplo, la señora Reisinger, cuyo, hotel situado en la Quinta Avenida, el barrio más
&lt;fashionable:&gt; de Nueva York, era el rendez•
vous de los alemanes. Boy-Ed y van Papen
lo frecuentaban asiduamente. Inútil es agregar ·
que allí se encontró una excelente instalación
Ae telegrafía sin hilos. Pero especialmente los
grandes hombres de negocios estaban a las 6r·
denes de los individuos mencionados: Hugo
Schmidt, agente general del Banco Alemán;

Kerensky, Ministro de guerra, hombre
que -por so extraordinaria energía parece el
llamado para encauzar y dirigir las futuras
operaciones del ejército moscovita.
Albert, agente financiero de la Embajada;
Lindhein, abogado de la Embajada; Acbweit- •
ser, químico de la Embajada y Karl Heymann,
antiguo agente general en México de la Compañía Hamburgo-América.
Los agentes de la policía secreta inglesa lograron sustraer a Albert una cartera, cante·
nieodo muy curiosos documentos, y entre éstos algunos extractos de un informe de von
Papen a Berlín, sobre los asuntos más Variados: compra de cloro . líquido y de etiquetas
para aeroplanos, adquisición de fenal para explosivos, y correspondencta con 'la Bridgeport
Projectile Company.
También los cónsules prestaron su_ayuda a
la obra común: En Seattle, gran puerto americano del Estado de Washington, sobre tacos~
ta del Pacífico, frente a la isla inglesa de Van•
couver, el cónsul alemán Wilhe!m Muller y su
secretario Schultz fueron arrestados en abril
de 1915, por inpulpación de haber tratado de
sobornar a un empleado, a quien querían des·
pajar de ciertos documentos secretos. Durante los meses de julio, agosto y septiembre de
19r5, el cónsul general de Austria en Nueva
York, Nuber de Pereked, había recomendado
a todos los cónsules austro-húngaros en los
Estados Unidos, por indicación expresa del
embajador Bernstoff, de no perdonar gasto,
propaganda, persuasión y aun amenazas, para
que los obreros americanos abandonaran los
talleres de municiones. Para este fin se llegó
hasta fundar algunas sociedades secretas.
También fué un cónsul, el cónsul austriaco
Goricar, quien bacía fines de 1915, por intermedio del Provz"dence Jou1-nal, produjo revelaciones s•ensacionales. Sospechoso de simpatías por los eslavos, su gobierno lo relevó de
su puesto al declararse la guerra, y cuando
dec:empeñaba sus funciones en San Francisco.

El doctor Goricar publ.icó prnebas de que los
procedimientos usados por la Embajada austro-húngara en Washington eran los mismos
que los de la alemana. Las mismas intrigas, el
mismo espionaje y los mismos complots. Al·
gunos meses antes de la guerra el capitán Burstyn, agregado militar a la Embajada austriaca
en Washington, había solicitado del doctor
Goricar el apoderamiento de los planos de todas las fortificaciones americanas de la costa
del Pacífico. Goricar se negó. Los oficiales
rivalizan con los cónsules: oficiales de todas
armas llamados a los Estados Unidos por van
Bernstoff. Fueron reclutados especialmente
por la W-illulmtrasse y el famoso &lt;servicio
secreto&gt; del ministerio de la guerra en Berlín,
Estos oficiales, en número de cuatrocientos,
llegaron cada uno por su lado a la Unión norteamericana, bajo nombres supuestos y con
los oficios más inocentes: nego-::iantes, empleados de comercio, mayordomos, camaristas, peluqueros, etc .. ,, Apenas desembarcaron fueron enlistados por la Embajada de Alemania.
¿Cuál ha sido el resultado de tanta intriga?
Sin duda todos estos atentados, todas estas
huelgas han paralizado, en una proporción
mur reducida, la producción que s~ destina a
!os aliados. Pero, sobre todo, ha contribuido
a dar a los americanos la idea más exacta de
lo que son los alemanes y los austriacos, y a
llevar su fortnidable esfuerzo a sumarlo a los
de las naciones de la Entente. Por otra parte,
la gran publicidad que se díó a estos actos criminales, puso en guardia a todos los pueblos

Los almacenes de artículos y municiones
para la Entente han sido objeto de un tenaz espionaje coronado por misteriosos
atentados.
contra sémejantes procedimientos. En Brasil,
prevenidas las autoridades por el ejemplo de
los Estados Unidos, han fracasado los complots de los alemanes.
Nada más elocuente que los hechos apunta·
dos, para creer en el fracaso irremediable de
la ckultura.&gt;

Libros nuevos y de oca.,
s1on, todos
baratos

Porrúa Hnos.
U na bomba estalla en la cala de un va por
que conducía mercancías para los aliados.

PEGASO

2• DEL RELOJ Y DONCELES
9

�Conferencia de generales durante las operaciones en la Champagne.

Puede juzgarse por ella la inagnitud ·
que de continuar la lucha adquirirá dentro de algunos meses en que tan formidable contingente de hombres entre en
el campo en que actualmente se juega la
suerte de la humanidad!

va se adivinaba entonces por una estupenda concentración de fuerzas. El geÍleralísimo distribuía sus grandes masas

Quentin. Esta vez le tocó su turno al
sector de lpres en el vasto y metódico
plan de la armada británica. Como de

de su raza. Douai, Lille, Cambrai -dijo
el corresponsal- se hallan ahora en poder de los alemanes; pero cualquiera
que sea la resistencia que opongan, caerán pronto en manos de los soldados

te la suerte del Czar y la Revolución.'ha
podido continuar su marcha, libre de los

Una vez, en cierto país, en cierto rei-

obstáculos que pudieran oponerle estos

no, vivían dos hermanos; uno era rico y
el otro pobre. Un día, el hermane, pobre
vino al rico y le pidió un caballo para
traer leña del bosque. El rico le prestó
un caballw. Después el pobre le pidió

grupos humanos endurecidos por el es-

Rusia no ha podido todavía resolver el
problema capital que la tiene atada y que
amenaza llevarla a los abismos de la
anarquía. Los grupos de soldados y obre-·
ros obstinados en imponer su voluntad
al gobierno provisional continúan en
Kronstadt con las armas en la mano. La
Duma parece vacilar ante la medida extrema de buscar en los cañones la salud
pública y el período de pláticas entre
unos y otros se prolonga con mengua de
los deberes internacionales que reclaman
en otras partes todo el peso de la energía
moscovita.
A consecuencia de este estado de cosas
provocado por la acción de los agitadores sobre masas sin honor y sin vergüen•

za comienzan a circular rumores pesimi~tas acerca de la conducta futura del pueblo ruso y de la que asumirán los poderes aliados en caso de que falte a sus
compromisos Se habla ya de que el. Japón intervendrá en los asuntos de aquel

pectáculo de la sangre y de la muerte.

la maravilla de su promesa de redención.
La ignoran, y aguardan sin curiosidad las
sorpresas del tiempo, sintiendo quizá n0
ver en el horizonte el relampagueo inter-

MáS todavía: quizá con el tiempo encuen-

mitente de los cañones rayando de fuego
la frente de la noche.
La leyenda pinta al cosaco tan íntimamente ligado a la dinastía que el pensa-

que se agitan en la sombra y que pudie-

miento del Czar evoca instantáneamente

el del cosaco. Por siglos ha permanecido
como una sombra, jinete en su caballo

salvaje, con la gorra peluda sobre la
faz angulosa, erguida al cielo la punta

ción francesa, con su correspondiente
rey sacrificado y su cortejo de crímenes.

El hermano pobre devolvió al rico el
caballo sin cola. Al ver al animal en este

No le faltaría ni la semejanza moral de
las víctimas: por su carácter débil y bonachón, Nicolás recuerda al consorte de

roso. Parecía que la revolución al arrojarse frenética sobre la autocracia iba
a chocar irremediablemente contra la

•
••

país, si las circunstancias lo requieren,

nieta.

¿Quién podría dudar que el pueblo
qorteamericano ha entrado casi con júbi•

lo en el conflicto europeo?
.
La epidemia guerrera ha alcanzado tal
magnitud que el yanqui no podría substraerse a ella y hace tiempo que la juventud transbravinaempezóa darse cuen-

ta de que las espadas brillan más que
los arados en ciertas épocas del mundo.

Sin embargo, llegada la hora de alistarse en las filas, requeridos para cum·

vienen tan escasas noticias de aquella

plir con los terribles deberes que impone
a todos los hombres esa divinidad que
llamamos Patria, parece que un helado
soplo de tardía reflexión ha pasado por
ella y que la cruzada de la Libertad, vis-

parte del mundo, que es imposible formarse una idea relativamente clara del
curso que seguirán los acontecimientos

en ella: sólo se advierte el profundo desconcierto que trajo consigo el cambio
inesperado y violento del régimen político, y con él la inacción de las tropas que
en la fronfera tenían a raya el ímpetu
militar germano. Entre ellas apenas los

ta más cerca, carece de tantos encantos
como contemplada únicamente en Ja nu·

be dorada de una posibilidad.
Afortunadamente para los aliados, en
pueblos educados en el sentimiento del

cosacos elevan su voz agresiva sobre la

IO

el movimiento libertador de Rusia en
una bacanal tan trágica como la Revolu-

ran, si llegaran a predominar, convertir

la Archiduquesa de Austria María Anto-

fidelidad ancestral de las milicias del
Don. Los hechos, sin embargo, han des_

Uno de los botes patrulla inventados por
los americanos para la caza y ataque de
lo:-. submari~os en las costas.

también una collera; a esto se negó el

hermano rico y se puso furioso. Entonces el pobre decidio atar la leña a la cola
del caballo. Y cabalgó hacia el bosque.
Tanta leña cortó, que el caballo apenas
podía arnastrarla. Al llegar a casa abrió
la puerta, pero se olvidó de quitar el través. El caballo saltó por encima; pero se

ducir a la nada los elementos anárquicos

de la lanza, tras el monarca todopode-

de tal manera, que si vuelve la espalda a
los teutones se encontrará tarde o temprano con las bayonetas de los aliados.
Pero es tan compleja la situación rusa, y

espectación general. Raza de presa habituada al tumulto de los combates presta
poca atención a los sucesos que se des•
arrollan en Petrograd bajo la dirección
de los políticos. La gran ilusión de la Re-

tre en ellos la fuerza irresistible y disciplinada que necesite para agarrotar y re-

arrancó la cola.
estado

HO

quiso tomarlo, sino que se fué

con el pobre ante el juez Shemyak. El
pobre fué con su hermano, barruntando
que lo pasaría muy mal, pues la sentencia sería de destierro; el pobre es una

cabeza de turco para todo, ya que nada
puede dar.
Los hermanos llegaron a casa de un
campesino rico y le pidieron alojamiento
por una noche. El1campesino dió al rico

de comer y beber bien, pero nada al pobre. El pobre se acostó junto al hogar,
viendo qué alegremente lo pasaban los
otros dos; pe'ro cayóse y mató al niño

que estaba en la cuna.

El campesino resolvió entonces ir con
los hermanos para presentar una nueva
acusación contra el pobre. Salieron juntos, el campesino y el hermano rico por

delante y el pobre detrás de ellos. Tuvieron que cruzar uñ puente, y al pensar

el pobre que saldría difícilmente con vida del juzgado, saltó desde el puente para suicidarse. Pero debajo del puente un
hijo bañaba a su padre enfermo y el pobre cayó pesadamente sobre el viejo e
hizo que se ahogara. Entonces el hijo se
fué también al juzgado para presentar su
denuncia contra el pobre.

El rico alegó ante el tribunal que su
hermano pobre le había arrancado la cola al caballo. Entretanto, el pobre había
envuelto una piedra en ·un pañuelo y
con ella, detrás de su hermano, amena-

zaba al juez, pensando:

deber, este movimiento de retroceso, ca•
si instintivo, dura poco; y así, pasado el
primer momento, las listas de inscripció~
registraron la enorme suma de trece nu-

cien rublos para probar su inocencia y

llones de hombres.

otra vez le creciera la cola.

-Si el juez va contra mí, le mato.

El juez creyó que el pobre le ofrecía
falló que el rico dejara el caballo en posesión del campesino pobre hasta que
Luego vino el campesino y se quejó

PEGASO

de hombres con la frialdad característica

que tengo el honor de mandar ....

El Juez Shemyak ·

mentido esta socorrida creencia mundial:
el cosaco ha permanecido indiferente an-

pública no ha cantado todavía a sus oídos

precisión verdaderamente matemática.
Un corresponsal visitó hace poco aquel

los ingleses han reanudado su ofensiva
con la misma tenacidad que emplearon
para romper la inexpugnable posició11 de
Vimy y acercar sus líneas a Leos y Saint

rea de abrir el paso a la infantería y las
trincheras alemanas han quedado sepul-

Gral. Micheler.

la amplitud calculada del tiempo con una
frente y pudo cruzar al¡¡unas palabras
con sir Dou¡¡las Haigh. La actual ofensi-

costumbre se confió a los cañones la ta·
Gral: Nivelle. Gral. Anthoine,

en este avance ni vacilaciones ni apresuramientos: se ha ido desenvolviendo en

•••

Después de algunos días de respiro,

Gral. Petain,

!atlas bajo el hierro inglés. No ha habido

de que el pobre había matado a su hijo.
De nuevo levantó el pobre la misma piedra en forma amenazante contra el juez,

a espaldas del campesino Y el juez creyó esta vez con toda seguridad recibir
otros cien rublos por la sentencia. Y ordenó al carnpesinó que entregara su

mujer al pobre hasta que naciese otro
hijo.
-Entonces puedes llevarte la mujer y
el niño.

Llególe el turno. al hijo y alegó que el
pobre había asesinado a su padre. Una
vez más el pobre sacó la• piedra del bolsillo y se la mostró al juez. Entonces el
juez creyQ seguramente que iba a recibir

trescientos rublos en junto por el pleito
y ordenó al hijo que se fuera al puente.
- Y tú, pobre hombre, vete allá, pon-

te bajo el puente y que el hijo salte de
golpe al agua sobre tí y te mate.
El juez Shemyak mandó su criado ·al
pobre para pedirle los trescientos rublos.

No basta a un Impermeable tener el nombre de "lmpermea·
ble" para ser efectivamente

IMPERMEABLE
Ouando nosotros ofrecemos un
Impermeable, el comprador
lleva nuestra garantía, y esto
quiere decir que devolveremos
el dinero si la prenda compra·
da no satisface del todo y que
esta GARANTIA ES EFECTIVA aun
después de varias semanas de
uso.

Entonces el pobre enseñó al criado la

piedra con que había amenazado al juez:
-Si el juez no hubiere fallado en mi

EL MODELO QUE ANUNCIUIOS

favor, le hubiere matado con esta piedra.
Cuando el juez oyó esto, se santiguó

AQUI ES DE RECLAME, YTIENE

piadosamente y dijo:
-Gracias a· Dios que me decidí por la
parte justa.
El hermano pobre se fué al hermano

Nuestra Garantia

rico para recoger el caballo, de acuerdo

con la sentencia del juez, hasta que le
creciese de nuevo la cola. El rico no

quiso darle el caballo y en su lugar le dió

SU PRECIO DE

cinco rublos, tres fanegas de trigo y una
cabra de leche, e hizo con él las paces
para siempre.

$25.00_

Luego el pobre se fué al campesino y,

Permite a todos tener un IMPERMEABLE

de acuerdo con la sentencia, le pidió la
mujer para que se quedara con él hasta
que viniese otro niño. Entonces el campesino hizo un arreglo con el pobre, le
dió cincuenta rublos, una vaca y una ternera, una yegua con un potro, cuatro fanegas de trigo, y zanjó la cuestión con él.
En seguida el pobre se fué al h\jo cuyo

padre había matado y le leyó la sentencia,

según la cual el hijo tenía que saltar so-

Despachamos en el día que se recibe todo pedido foráneo.

RECIBA EL MAXIMO POR SU DINERO

bre él desde el puente para matarle.
Entonces el hijo empezó a pensar:

-Si salto, es posible que le mate y es
posible que no; de todos modos, el muer-

HIGH LIFE

to seré yo.
Así es que hizo un arreglo con el pobre,

L.BLOOK

le dió doscientos rublos, un caballo y
cinco fanegas de trigo, y vivió en paz con

él para siempre.

PEGASO

Esq. Ave. Madero y Gante.
II

/

�La flota mercante de Europa

CARICATURA

EXTRANJERA

Después de dos años de guerra
La Europa soporta casi enteramente el peso de la guerra y los
buques mercantes son constantemente cañoneados o torpedeados en
sus aguas. De agosto de 1914 a agosto de 1916 la flota europea disminuyó en 693 buques de vapor con un total de 2.293,484 toneladas,
que reducen el número de sus naves a 14.250 vapores con un total
de 35. 567. 937 toneladas , es dedir, un 5% en el número de barcos y
un 6½ %en el tonelaje. Cosa curiosa: las flotas que no navegan, las
de Alemania y Austria son las que han sufrido más pérdidas.
Todo el mundo sabe lo que es una expediciPn de mercancías por ferrocarril,
cuando el servicio se halla bien organizado. La operación es sencilla: van las
mercancías a la estación y allí se les acomoda en los carros de carga. Un empleado aplica a los bultos recibidos la tarifa
y señala el precio de transporte mediante una multiplicación. Después, las mercancías marchan a su destino, adonde deben llegar en un plazo estipulado. Si no
sucede así la compañía paga una indemnización por el retardg o la pérdida de los
objetos. No intervienen en la expedición
ni discusión de precios ni cuestiones de

competencia.
No pasa lo mismo cuando se trata de
trasportes por mar. Si algunas veces, en

el caso de líneas de navegación regular,
se hacen las remisiones con una especie
de automatismo, no ocurre lo mismo

siempre. Tratándose de envíos por mar,
se goza de entera libertad: el armador
no depende del Estado y el precio del
flete resulta de los arreglos especiales
que armadores y comerciantes celebran.

La distinción entre los dos medios de
transporte es esencial para darse cuenta
de la organización de la marina mercante europea, cuyos elementos son, en las
manos de los particulares, autónomos,

porcional sino efectivamente; y el segun-

do lugar que ya había conquistado entre
las marinas del mundo le va a ser arrebatado por la marina norteamericana,

que en 1914 contaba con 2.500.000 tonelacias menos.
De 1909 a 1914, la marina alemana ga·
nó en material naval un 33 %. Actual-

evidente que una flota mercante es pro-

El KroO:prinz: - ¿Cuántos mareos son
$7.000.000.000, papá?l

porcionada a las necesidades de un país
cuando trasporta en mercancías el equi-

valente de las que constituyen las importaciones y las exportaciones de él. Sin
embargo, cuando se examinan las diversas marinas se encuentra entre ellas tana manera el comercio marítimo de las
en el momento en que la guerra fué de-

na ascendía a 1.016. 638 toneladas en agosto de 1914 ha perdido el 22% de ella y

mas del material naval de la tierra y la
Inglaterra con sus colonias el 25% de

tiene también numerosos buques inmovilizados en los puertos neutrales. Tur-

ese material.

Las figuras 1 y 2 indican el valor comparativo: 19- De la flota europea con re-

quía, cuya ~arina sumaba 116.445 toneladas no cuenta en la actualidad sino
67.691. Bulgaria, que entró muy tarde a

lación a las flotas americana y asiática;

29-De la flota británica con relación a
las demás flotas europeas en el momento de romperse las hostilidades. En esta

la guerra, aumentó su tonelaje mientras
El precio de la paz exigido por las víctimas de la gu.erra.

comparación entran únicamente los buden a desaparecer y su material tiene en

Consecuencias del CQnfticto mundial:
DOS HERMANOS DE ARMAS.

guientes:

dos a los Imperios centrales han venido

14.143 vapores con 37.861.421 toneladas.
1.708
3.081.510
"
"
936
"
1.691.238
"
"
"
3
2.216
"
"
"
Esta última es tan reducida que no vapeso de la guerra: sobre su territorio se
le la pena tomarla en cuenta en esta
libran los combates¡ en su s aguas son
comparación.
torpedeados o cañoneados los navíos. Las
Actualmente, si nos proponemos exacausas de·pérdidas de buques son variaminar los resultados de las hostilidades
das: las mina.s, les torpedos, los cañones
en las flotas mercantes, hay que estudiar
se encarnizan en ellos y abren enormes
el caso bajo un doble punto de vista y
vacíos en las armadas mercantes. Mienestablecer la situación creada en el muntras en las aguas lejanas se hallan en sedo. La rivalidad entre las flotas europeas
guridad, los barcos que navegan en torno

12

pero las ventajas que pudo alcanzar no
modifican en manera alguna la situación

neladas únicamente, porque los navíos
recientemente constr~ídos y 10s capturaa compensar la mayor parte de sus pérdidas. La armada mercante inglesa acu-

americana .. .
asiática ..... .
africana ...._.

La Europa soporta casi enteramente el

fué espectadora de la enconada lucha;
de la flota germánic·a, cuyas pérdidas pasan ya de l. 700.000 toneladas.
Las flotas mercantes de los aliados están lejos de haber sufrido tales pérdidas,
no obstante la destrucción metódica llevada a ca0o por los subm3.rinos. Su reducción puede calcularse en 300.000 to-

Flota europea . ... .

importancia al primero.

"
"
"
"
"
"
"

la misma situación: Austria, cuya mari-

sola, aproximadamente, las nueve déci-

ques de vapor, porque los de vela tien-

"
"
"
"
"
"
"

sible.
Los aliados de Alemania se hallan en

clarada, la Europa, la más pequeña de
las cinco partes del mundo, poseía ella

la primera figura representa son las si.-

es uno de los puntos; la concurrencia de

pérdidas por este capítulo son en verdad
poco importantes, sino de capturas o ventas obligadas por las circunstancias. Por
estas últimas causas navegan ahora bajo
pabellón extranjero los si¡¡uientes buques alemanes:

126 vapores con 490. 032 toneladas.
33
162. 750
" 19.995
"
japonés ......
8 "
"
"
noruego .. . ...
1.884
3 "
"
"
holandés .....
5.939
3 "
"
" 90.598
"
ruso .........
51
"
"
turco ....... ..
2 "
6.115
" 194.307
"
portugués . . .. 63 "

tenimiento de los navíos inmovilizados
en los puertos neutrales y en los nacionales y que no tienen compensación po-

diferentes naciones. Se puede decir que

cantes, cuyo valor no guarda proporción

las flotas de otros continentes contra las
flotas europeas es otro que no cede en

únicamente de las destrucciones, pues las

americano ....

Al lado de estas pérdidas hay que poner la que importan los gastos de entre-

les diferencias que no explican de ningu-

libres.
Esta libertad ha ayudado singularmente al desarrollo de ciertas marinas mer-

,,
,,
,,

mente apenas cuenta con 1.074 vapores
con 3.527.487 toneladas en vez de los
1.540 con 5.072.993 que poseía en agosto
de 1914. Ha perdido, pues, un 28, 7 % de
su tonelaje total, es decir, casi todo lo
que había ganado antes de la guerra.
Esta considerable merma no proviene

Bajo pabellón inglés ........
mo de los países a que pertenecen. Es

general un destino especial. La flota de
velá mundial disminuyó en el período de
1909 a 1916 en 5.000 naves, más o menos 1.500.000 toneladas, y los dos años
de guerra no le han causado-en realidad
pérdidas extraordinarias. Las cifras que

con la importancia del comercio maríti-

estos países han sido capturados en el
mar y otros detenidos en los puertos porque las flotas de ¡¡uerra de Alemania y
Austria han dejado el campo libre a los
aliados.
Alemania, que con tanto ardor destruye, ha perdido más que los otros, no por-

saba en agosto de 1916 una disn,inución
de 640.000 toneladas, cifra en sí misma

El último esfuerzo, con ·"la ayuda de
Dios."

El retorno del Scimme llena de tristeza el
paternal corazón de Guillerll!-o,

ta del número de los perdidos y de los
que han llegado a reemplazarlos.
Si las destrucciones son frecuentes, nueEn agosto de 1916 la flota europea havos buques reemplazan a los echados a
bía perdido 692 vapores con un tonelaje
pique y no se puede tener una idea exac- de 2.292.484.
de Europa están cercados de enemigos.

PEGASO

Esta disminución podría haber sido soportada proporcionalmente por las marinas de todos los países en guerra; pero
en realidad no ha sucedido así: las arma-

das que han experimentado más fuertes
pérdidas son precisamente las que en la
actualidad no navegan, las que se hallan
eñcerradas en sus puertos, las de los Im-

¡,erios centrales. Numeroso.s navíos de

muy importante, pero que afecta poco la
eficacia de la flota: es un poco más del
3 % del tonelaje total. La armada mercante francesa ha perdido proporcionalmente más. Sus pérdidas pueden estimarse en 29 buques (85.698 toneladas),
que constituyen el 4 % del tonelaje total.
La única nación seriamente afectada es
Bélgica. De los buques que se encontraban en sus puertos durante la violenta
invasión de su terriforio, unos han sido
destruídos, otros confiscados. El reino

belga contaba al principio de la guerra 138
vapqres que sumaban en junto 347.124
toneladás: hoy sólo pose~ 102 con 237.277,
· PEGXSO

"

"

"

es decir, ha sufrido una pérdida de 31 %.
En cambio otros países han aumentado durante la guerra su marina mercan-

te. Italia ha ganado 230.073 tonelad,as;
Rusia, 24.816; Rumania, 5.941; Portugal,
que sólo tenía 80.167 cuenta ahora con
312.819; el Japón ha incorporado a su
marina 136.000.
Lo situación recíproca de los aliados y
los imperios centrales bajo el punto de
vista de su marina mercante no podría

ser definida independientemente de las
flotas comerciales de las potencias europeas neutrales, que han obtenido, sin

disputa, muchas ventajas durante la contienda. El gobierno inglés, urgido por
las exigencias de la guerra, ha dispuesto
de la tercera parte de su flota mercante,
y el francés, de los dos tercios. Debido
a esto los buques neutrales han encontrado muchas facilidades para obtener
fletes a precios muy elevados y sus respectivos países, libres de las contingencias de la guerra, han estado en condicio-

nes de impulsar el desarrollo de sus flotas mercantes. Sin embargo, de los datos que se han podido recoger se desprende que salvo Noruega y Dinamarca
las demás no han sabido aprovechar las
circunstancias favorables que se les han
presentado.
Noruega poseía e11 agosto de 1914,
1.299 vapores con 1.914.029 toneladas;
hoy tiene 1.427 con 2.139.751. Ha ganado, pues, un 12%.
Dinamarca sólo tiene en la actualidad
2 vapores con 14.931 toneladas más que
antes del conflicto.
Las marinas neutrales que han disminuído son las de Holanda, Suecia, Grecia

y . España, q'ue han perdido, respectivamente, los siguientes·buques:

. ·

·Holanda .. 25 vapores con' 66.335 ton.
Suecia .. . . 87
,,
,, ... 96.282 ,,,
Grecia ... 57

,,

,, 137.063 ,,

España .. . 38

,,

,,

8~.734 . ,,

�~----=u[~

La marina mercante
Viene de la página 13.

CAPE Y DULCERIA
Q
ILJI

tJ

~

"EL GLOBO" ij
\j

El grupo de las marinas mercantes
neutrales, teniendo en cuenta las pérdidas y las ganancias, ha disminuído 140.000
toneladas.
Hemos expuesto sumariamente la si·
tuación de la marina de los alemanes, de
la de los aliados y de·1a de los neutrales.

De lo dicho resnlta que la primera se halla en decadencia, que la de los segundos ha aumentado proporcionalmente y
que la de los terceros se encuentra más
o menos estacionaria.

CASOS Y COSAS
-Le recomiendo a usted mucho ejercicio, mucho so], mucho aire, y sobre

todo, nada más que un cigarrito, un solo
cigarrito después de comer.
A los ocho días vuelve el médico y le
pregunta a nuestro enfermo:
-¿Qué tal el plan?
-Voy mejorando..... :todo me sienta
bien menos el cigarro.
-¿Cómo es eso?
-Es que no había fumado en mi vida.

"MERCURIO"
Revista mensual ilustrada de actualidades,
Ciencias, Artes, Crítica, Viajes, Política, Industria, Modas, etc, Colaboración de Benavente, Galdós, Ugarte, Linares Rivas, Zamacois, B . Varela, A. Nervo, Gómez Carrillo,
R. Altamira, Villaespesa, Santos Cbocano, Larrubiera, Goy de Silva, etc.
Acaba de llegar el número del mes actual.
~jemplar, $o 40. Suscripción all.ual, $5.00,
franco de porte.

Esqnina Francisco l. Madero y Bolívar.

~ EMILIO HOMMEL
&amp;=~=====J L::-=-J)

"EL GRAFICO"
Revista mensual ilustrada. El número de
mayo de .esta publicación, que acabamos de re·
cibir. ptib\ica originales de A. Coester, R.
Cardona, M. Machado. J. Palafox, P. G. Báez, ·
Salvador Rueda, J. Hornaza, Antonio Vigil, R. G'amio, Información gráfica, Aspectos bélicos, La Nueva Ali anza, Zamacois, Por la fraternidad continental, Modas, Teatros, La epidemia reinante. por Rodrigo Soriano, Caricaturas y LA NEUTRALIDAD DE MEXICO,
por M. C. Rolland. Ejemplar, $o 50 , Suscripción anual, franco de portes, $5 . 00.

De venta en la Librería
"ATENEA"

AGENCIA DE ESTAS DOS PUBLICACIONES

Calle de Gante No. 1 - Apartado 5358
MEXICO. D. F.

_Librería de Andrés Botas e Hijo

I.-Flota europea.
II.-Flota americana,
111.-Flota asiática.

1a. Bolívar núm. 9.

Apartado núm. 941.

MEXICO, D. F.

FRANCISCO VILLAISPISA.
&lt;La Argentina&gt;, notable bailarina española,
que trabaja actualmente en el Colón.

TEATROS Y CINES
COLON .-«LA ARGENTINA&gt;. Luz que

balta y oro que se rte.

El viernes de la semana pasada debuió
en el teatro Colón una verdadera maravilla que se hace llamar •La Argentina•.
Ya la empresa nos había dado a conocer
algunas opin~ones europeas y suramericanas y supusimos desde luego que •La
Areentina]J levantaría entusiasmos en la
crítica mexicana, pero a fuer de sinceros, diremos que jamás llegamos a pensar que la bailarina en cuestión habría de
hacer violencia sobre nuestra expresión
modesta, para obligarnos a exaltarla. ·
•La Argentina• presenta bailes españoles depurándolos de todo lo canallesco y
vulgar para elevarlos a un nivel estético.
No es una bailadora de jotas y boleros,
es algo más, mucho más, es una artista,
y una artista en un arte raro y prodigiosamente bello. •La Argentina• ha estilizado los bailes españoles y los ha presentado;ante la cultura francesa, belga y americana, consiguiendo de todos los críticos
el premio que se le merece. •La Argentina&gt; tiene conciencia exacta de los valores
estéticos dentro del baile y practica el
culto del ritmo y del m ovimiento, to14

mando un poco de l0s bailes clásicos y
otro poco de los bailes españoles para
hacer algo exóticamente personal. ,La
Argentina• es una mezcla de Salomé y
una maja de Gaya. Esbelta y elegante, ,
·se mueve en la escena con tanto decoro
y gentileza que se confunde a momentos
con la luz del reflector. ¿Y tocando las
castañuelas? Nosotros creímos que las
castañuelas tendrían en el mundo la misión única de entusiasmar cálidamente
Jas escenas de una feria cualquiera; que
estarían destinadas a despertar en los
expatriados iberos y en los mexicanos
hispanófilos el grito bronco y libertino,
pero todo, todo, dentro de una estallante
monotonía. •La ArgentinalD viene revelando que las castañuelas pueden producir
voces diferentes. Las castañuelas en las
manos virtuosas de esta bailarina lloran
y se ríen, semejan un clamor de entu·
siasmo y se adormecen en un secreto
amoroso y dulce. Los empresarios del
Colón están de plácemes y con toda justicia, .ya pueden vanagloriarse de haber
presentado al público un espectáculo exraordinario que agradará a los profanos
y a los cultos.

PEGASO

Mis mejores versos . ... .... • .......
El Alto de los Bohemz·os ...•...... ,
Las horas que jasan veladas de
Amor ..... .. ..... ........ •••....
Luchas, Confidencias. Prólogo de
Var~as Vila. . .. • . . ............
Las Joyas de Margart'ta, Brevz"an·o de Amor, La Tela de PenélojJe, El Mz1agro del Vaso de Agua
Intimidades, Flores de Almendro,
Prólogo de Pompeyo Gener ..... ..
Los Nocturnos del Ge,zeralife. Poesías. . ........ ........ . . ......
Doña María de Padi'lla, Las Cenas
de los Cardenales .. ••• ,. ........
En el Destzºerro .. , .• , ...... .......
Una Partida de Ajedrez. Arreglo
castellano de la comedia de Giuse•
ppe Giacosa..
. .......... .
/,a Copa del Rey de Thule, La Musa Enferma con prólogo de Juan
R. Jiménez ......... , ............
Alcáza.r de las Perlas ..•....• .. , .
Lámparas Votivas . ..... , .... , . . . .
El Espejo li.ncantadp, ..•• • •...... .
judi'tlt .. .. .. . . . ..................
Doña María de Padt'/la, Ed. Renaci•
miento ............... , ... , .•..
Campanas Pascuales, . . . . . . . . . . . . .
El Reloj de Arena.... , ... , . , .• ,

$

1 .20
1.80

,,

1,80

,.

1,80

.,

1.80

u

1.80

"

1,80

,, 1.80
,, 0,70

Llame al Ericsson 10-27
Mexicana 64 Neri
O AL

Y pida unos primorosos cuadernos que contienen infini·

,, 0.70
., r.So
,. 2,10
,, 1 So
,, 2.ro
., 2. 10
,. 2.10
., 2. 10
., 1.20

"Cl!RVANTES"
Revista Mensual Ibero-Americana.
Directores: Francisco Villaespesa,
Luis G. Urbina y José Ingenieros.
Colección completa .......... 7 vol. ,, 10.oO

NOVl!DADl!S LITl!RARIAS
E, HoMs. Las Uni"cas Rosas. Comedia en dos acto~ ................ ., 1.So
RAMÓN R. PÉREZ DE AVALA. Las
Máscaras. Ensayos de crítica tea. tral.... . .. . . .. . . ............ ,. 2.10
J. V. LASTARRIA. La Améri'ca vol. l.
Améri'ca y Europa vol. 11. Y últi•
mo: Revoludones y Guerras Ame••
ricanas .. .... ... . . .. .. , . . . . . . .
4.80
M. A. BEDOYA, El HljO del Doctor
Wolffan.....
. ...... .. ,, 2,10
EDUARDO ZAMACOJS. Duelo a muerte .. 1.50

(

1

dad de labores femeninas. Se
los regalamos. Nosotros so•
mos tos que vendemos

HILOS, HILAlAS YSf □AS
que no encontrará usted
en ninguna otra parte.

Desde una made¡a basta 1000 ca¡as
R.A.DAY
5 de Mayo 32.
PEGASO

Despacho 311.
¡5

�tisfecha el hambre, se acostó a dormitar;
pero de pronto, se incorporó y yendo
hacia el escondite sacó el último que
quedaba.

VARIEDADES
Noticias útiles y curiosas
Experimentos efectuados en Suiza a
una altura de 600 metros sobre el nivel
del mar demuestran que el aire es allí
completamente puro y está libre de toda
bacteria.
El cuerno de un _reinoceronte no está
adherido al hueso de la cabeza, sino que
se desarrolla sobre la piel del animal.
No conviene mezclar leche fría con la
recién ordeñada.
Los árboles que crecen en la parte que
mira al Norte de una montaña o colina
proporcionan madera mejor y más duradera para construcciones que aquellos·
que crecen al Sur.
De una mina bel1?3 de carbón se ha
extraído tierra de la profundidad de cien
metros, y al poco tiempo de estar al aire
germinaron plantas de especie completamente desconocida para los botánicos.
El reflejo de la luz eléctrica en los bu·

ques de guerra es tan poderoso, que muchos ·marinos padecen de prematura pérdida de la vista y algunos lle1?3n a perderla totalmente.

La Colección Leblanc

La inteligencia de un perro
Un médico ruso, el doctor Timofieff,
ha hecho curiosas experiencias sobre la
inteligencia del perro. Si es verdad que
el cálculo es la base de la inteligencia en
el sér humano, los indígenas de Polinesia, qne no pueden aprender a contar
más que hasta diez, están muy abajo del
perro, y he aquí la prueba.
El doctor Timofieff, tenía uri perro de
aguas, que según costumbre de su raza,
una vez que había comido buscaba un
rincón tranquilo para dormir. El médico
regaló un día á su can veintiséis huesos
con sus tendones y él los tomó y los enterró como reserva.
Al día siguiente no dió nada al pe·
rro.
Este, cuando el hambre lo acosó, se
fué al escondite y empezó a desenterrar
uno p©r uno los huesos: primero sacó
diez, después reflexionó un poco y sacó
nueve, y después seis; los limpió y, sa-

Sección de Ajedrez

9- D2R
ro. D4 R
II . CXP(3)
12. D XC
13 o-o ( 4)
14. D51'
15. PXA
16. C2D
17. P4CD
18. R rT (5)
r9. P3T
20. TX D
21. R2T
22. R3C
23. R4C
24 C1A
25. D5D
26 R 5C
27. CXT
28. R4T
29. P3C

Acargo de f. Gonzalez Martínez jr.

PROBLE,\\A NUMERO 10.

Hace poco fué oficialmente inaugura.
da, en París, la maravillosa colección biblio!lráfica e iconográfica de la guerra,
perteneciente a los esposos Leblanc.
Es una verdadera enciclopedia de la
guerra; ¡y qué enciclopedia! Todo está
allí. Tres mil estampas, cinco mil volúmenes franceses. Todos los carteles, todas las proclamas, todos los diarios,
todas las revistas. Hay colecciones de
sellos postales, álbums de papel moneda de todos los países beligerantes. Una
gran sala, la sala alemana, está tapizada
de publicaciones, de estampas, de reproducciones fotográficas, de cromos, provenientes de Alemania.
Toda una casa, cuyo alquiler es de
60.000 francos al áño, está ocupada por
el Museo Leblanc, que cada día enriquece
sus colecciones. Numerosos empleados
se ocupan en clasificar y catalogar. Doce
dactilógrafos trabajan constantemente.
Después de la guerra, el Museo Leblanc,
único en el mundo, será ofrecido al Estado francés y abierto al público.

por L. NOACK
BLANCAS:

A 1C D, P2CD, P3AD, P5AD,
A7AD, C4D, C5D, RI AR,
P 5 CR , (9, pi"za,).

NEGRAS:

P 3TD, P 2D, R4D, A1R, P 6AR,
P 3CR P4T R (7 piezas;.

Las bla ncas j ue·gan y matan en tres j ugadas.

PARTIDA NUMERO 16.
Jugada en el "New York Internationa! Tournament" 1 1889
RUY LOPEZ

BLANCAS

NEGRAS

Max Weiss
{Viena).
1.

2.
345.
6.
7.
8.

W. H. K. Pollock.
(Londres),

P4 R
C3AR
A5C
A4T
P3D ( 1)
A3C
P 3A
PXP

P4R
C3AD
P3TD
C3A
P 4CD
€i. A4A (2)
7. P 4D
8. CX P

r.
/ ~3.
4.
5.

§
8
8

GRAN CAJON DE ROPA Y NOVEDADES

ACABAMOS DE RE.CIBIR
UN GRAN SURTIDO EN

Trajes para Caballeros
Traje con saco ''Norfolk'':
$12, 16 y 18.00
Traje con saco "Reclame.. $20. ºº
Pantalón "Tennis..: $7.ºº
Asimismo tenemos un gran
surtido en Casimires del país·
y extranjeros a precios increíblemente baratos.
· · -

§
§
8

§

tiempo en boberías.

8

Ni su estómago en

8

malos Restaurants
==

1
8

AY. 18 DE SEPTIEMBRE No 17

Altos d-e "La Mallorquina"

(Frente a Motoliofa.)

~

@00000000000000000000
BltGASO

II.

cxc

12 C5CD!
13 CXF
14. AX A
15. TrR
16. D 2 R
17. A X Pt !
18 D8R! (6)
19 C X A!!
20. T &gt;(T t
2r. A8Ct
22. T 6 R t
23. C7R!
24. P3C
25. P4Tt
26. R2C! !
27. P31\ t
28. A7A t
29 A ,( P ma te.

••

( 1) Lo usua l es 5. 0-0.
(2) Ahora se juega con preferencia A2R.
(3) Esta jugada es m uy peligrosa.
(4) Si 13. P X C, AXP"i"; 14. C3A, A X A,
etc.

(5) Si T XA, C X T seguido de D8R f y ganan.
(6) E ! preludio de una de las má~ ingeniosas
y espléndidas combinaciones de ajedrez.-

Steinitz.
Esta partida fué pr emiada como la más brilla nte del T orneo.

'

Atraviesa un joven el Ebro en ocasión
que estn muy crecido, y pregúntale tembloroso al barquero:
- ¿No tiene usted miedo al agua?
-¿Quién yo? ¡Quiá! La conozco ende
que era pequeñito.
- ¿Y alguna vez volcará la barca?
- Algunas, sí, señor.
- ¡Cielos! Pues también algunas veces
habrá perdido a algún pasajero.
- Eso, nunca. Siempre que se me pier• ·
de alguno, se halla el cadáver dos o tres
días d isp ués.
Un abogado a su cliente:
- ¿Le presentó usted el pagaré a su
deudor?
- Sí, señor.
, -¿Y qué le dijo?
- Que me fuera al diablo.... . Por eso
he venido a verle a usted.

La fatiga

Las dificultades

DIARIA EN LAS LABO-

TAN FRECUENTES DE

RES.

LOS PESADOS

EL

CANSANCIO

NATURAL DE SUS OCUPACIONES

DIAS

DE ABRUMADOR TRABAJO

Vaya -acomer con

§Urquijo
§
!g

VEYAN, Ji~AN YCIA. 8
Esq. ·tsabel la Católica y Ja. Capuchinas.

No pierda usted su

- Ar¡uí donde usted me ve, - le decía
u n mocetón a Rossini,- también yo soy
músico.
- ¿Com posito r?
- No, de orquesta.
- ¿Y qué instrumento tocas? ¿De viento o de cuerda?
- De cuerda.
- ¿Y cuál es?
- La campana de misa, porque soy el
sacristán de la parroquia.

NOT AS .

0000000000000000000000

lA FRANCIA MARITIMA

9 o- o
A3R

JO

--,,

Pueden olvidarse
OCURRIENDO AL UNICO SITIO DE PAZ

a SAN ANGEL INN

�-1

1

1

ZI'• o

1 1t

1tt\f1 alA. il!iTfW7A
F

=

r

1

. .
e

;,',&lt;

..-~

·I
'.,\,

Tenemos primores
para los niños y pa
ra los papás de los
niños.

la Ciúdad··
de Londres
"La Casa de la Moda"

ANTONIA MERCE
Notable bailarina que act ualmente trabaja
en el Teatro Colón .

No 15
PRECIO 30 Cts.
Jueves 21 de 19 1 r

�</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </file>
  </fileContainer>
  <collection collectionId="440">
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="560784">
                <text>Pegaso, Revista Ilustrada</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="41">
            <name>Description</name>
            <description>An account of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="560785">
                <text>Pegaso fue una revista de variedades publicada en la Ciudad de México en 1917. Cubrió varios temas del momento e incluía una sección donde tuvieron cabida los escritores de la transición entre Modernismo y Posmodernismo. Su giro no era exclusivamente literario, pues la intención era tener sustentabilidad, lo que no se habría logrado sin diversidad temática. Enrique González Martínez, Ramón López Velarde y Efrén Rebolledo, tres reputadas figuras del momento, fueron sus fundadores y directores. Según lo refiere el propio González Martínez en una carta a Alfonso Reyes, el impulso inicial se debía a un interés puramente artístico y a la comunión de visiones. A pesar de no tener una declaración de principios ni un manifiesto, la postura estética es patente en la selección de materiales y colaboradores; además, algunas tendencias estéticas, como el “coloquialismo”, y grupos literarios del momento, como el Ateneo de la Juventud y el grupo de la revista Nosotros (1912-1914), tuvieron un escaparate en Pegaso. Esta “magazine de actualidades con literatura”, según la define la introducción a la edición facsimilar del Fondo de Cultura Económica, alcanzó los veinte números. Duración 08 de marzo de 1917 a 27 de julio de 1917.</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
  </collection>
  <itemType itemTypeId="1">
    <name>Text</name>
    <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
    <elementContainer>
      <element elementId="102">
        <name>Título Uniforme</name>
        <description/>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="566685">
            <text>Pegaso, Revista Ilustrada</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="97">
        <name>Año de publicación</name>
        <description>El año cuando se publico</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="566687">
            <text>1917</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="55">
        <name>Tomo</name>
        <description>Tomo al que pertenece</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="566688">
            <text>1</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="54">
        <name>Número</name>
        <description>Número de la revista</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="566689">
            <text>14</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="98">
        <name>Mes de publicación</name>
        <description>Mes cuando se publicó</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="566690">
            <text>Junio</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="101">
        <name>Día</name>
        <description>Día del mes de la publicación</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="566691">
            <text>14</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="100">
        <name>Periodicidad</name>
        <description>La periodicidad de la publicación (diaria, semanal, mensual, anual)</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="566692">
            <text>Semanal</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="103">
        <name>Relación OPAC</name>
        <description/>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="566711">
            <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1753234&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
    </elementContainer>
  </itemType>
  <elementSetContainer>
    <elementSet elementSetId="1">
      <name>Dublin Core</name>
      <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
      <elementContainer>
        <element elementId="50">
          <name>Title</name>
          <description>A name given to the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="566686">
              <text>Pegaso, Revista Ilustrada, 1917, Tomo 1, No 14, Junio 14</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="39">
          <name>Creator</name>
          <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="566693">
              <text>González Martínez, Enrique, 1871-1952, Fundador</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="566694">
              <text>López Velarde, Ramón, 1888-1921, Fundador</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="566695">
              <text>Rebolledo, Efrén, 1877-1929, Fundador</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="49">
          <name>Subject</name>
          <description>The topic of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="566696">
              <text>Modernismo</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="566697">
              <text>Posmodernismo</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="566698">
              <text>Literatura</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="566699">
              <text>Letras</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="566700">
              <text>Arte literario</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="41">
          <name>Description</name>
          <description>An account of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="566701">
              <text>Pegaso fue una revista de variedades publicada en la Ciudad de México en 1917. Cubrió varios temas del momento e incluía una sección donde tuvieron cabida los escritores de la transición entre Modernismo y Posmodernismo. Su giro no era exclusivamente literario, pues la intención era tener sustentabilidad, lo que no se habría logrado sin diversidad temática. Enrique González Martínez, Ramón López Velarde y Efrén Rebolledo, tres reputadas figuras del momento, fueron sus fundadores y directores. Según lo refiere el propio González Martínez en una carta a Alfonso Reyes, el impulso inicial se debía a un interés puramente artístico y a la comunión de visiones. A pesar de no tener una declaración de principios ni un manifiesto, la postura estética es patente en la selección de materiales y colaboradores; además, algunas tendencias estéticas, como el “coloquialismo”, y grupos literarios del momento, como el Ateneo de la Juventud y el grupo de la revista Nosotros (1912-1914), tuvieron un escaparate en Pegaso. Esta “magazine de actualidades con literatura”, según la define la introducción a la edición facsimilar del Fondo de Cultura Económica, alcanzó los veinte números. Duración 08 de marzo de 1917 a 27 de julio de 1917.</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="45">
          <name>Publisher</name>
          <description>An entity responsible for making the resource available</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="566702">
              <text>Editor no identificado</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="37">
          <name>Contributor</name>
          <description>An entity responsible for making contributions to the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="566703">
              <text>Estrada, Genaro, 1887-1937, Redacción</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="566704">
              <text>Urueta, Jesús 1868-1920, Redacción</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="40">
          <name>Date</name>
          <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="566705">
              <text>14/06/1917</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="51">
          <name>Type</name>
          <description>The nature or genre of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="566706">
              <text>Revista</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="42">
          <name>Format</name>
          <description>The file format, physical medium, or dimensions of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="566707">
              <text>text/pdf</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="43">
          <name>Identifier</name>
          <description>An unambiguous reference to the resource within a given context</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="566708">
              <text>2020417</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="48">
          <name>Source</name>
          <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="566709">
              <text>Fondo Alfonso Reyes</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="44">
          <name>Language</name>
          <description>A language of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="566710">
              <text>spa</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="86">
          <name>Spatial Coverage</name>
          <description>Spatial characteristics of the resource.</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="566712">
              <text>México, D. F.</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="68">
          <name>Access Rights</name>
          <description>Information about who can access the resource or an indication of its security status. Access Rights may include information regarding access or restrictions based on privacy, security, or other policies.</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="566713">
              <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="96">
          <name>Rights Holder</name>
          <description>A person or organization owning or managing rights over the resource.</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="566714">
              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores.</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
      </elementContainer>
    </elementSet>
  </elementSetContainer>
  <tagContainer>
    <tag tagId="36697">
      <name>Dernburg</name>
    </tag>
    <tag tagId="36699">
      <name>Flota europea</name>
    </tag>
    <tag tagId="36698">
      <name>Kerensky</name>
    </tag>
    <tag tagId="36696">
      <name>Mariano Brull</name>
    </tag>
    <tag tagId="36700">
      <name>Marina mercante</name>
    </tag>
    <tag tagId="36695">
      <name>Politica agrícola</name>
    </tag>
    <tag tagId="3846">
      <name>Revolución en Rusia</name>
    </tag>
  </tagContainer>
</item>
