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REVUE
HISPANIQUE
Recueil consacré à l'étude des langues, des littératures et de l'histoire
des pays castillans, catalans et portugais
DIRIGÉ

R.

PAR

FOULCHÉ-DELBOSC

Tome XIII. -

Numéro 43.

NEW YORK;
THE HISPANIC SOCIETY OF AMERICA
23, BROAD STREET, 23

PARIS
LIBRAIRIE C. KLINCKSIECK,

1905

II, RUE DE LILLE

��ti11BL.IOTECA

CENTRAL

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REV.UE HISPANIQUE

�HISPANIQUE
Recueil consacré à l'étude des langues., des littératures et de l'histoire
des pays castillans, catalans et portugais
DIRIGÉ PAR

R. FOULCHÉ-DELBOSC

MACOK 1 fl,\OTAT l'RÈRES 1 IMFlllMEUHS.

TOME XIII

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NEW YORK
THE HISPANIC SOCIETY OF AMERICA
23, BROAD STREET, 23

PARIS
LIBRAIRIE C. KLINCKSIECK, r_r, RuE

1905

DE LtLLE

�,

LOS ORIGENES DE

EL SOMBRERO DE TRES PICOS

Que Pedro Antonio de Alarcon recogi6 de boca del vulgo
el argumento de su deliciosa novela El Sombrero de tres picos, cosa
es que él mismo &lt;lice y repite en el Prefacio de esta obra 1 • Lo que
no aparece tan averiguado es el origen remoto que debe atribuirse _
a ese donoso cuento en verso referido par el do Repela en Ja fiesta
de la Cortijada. Nosotros vamos aapuntar algunos antecedentes de
la historia, fijandonos primero en cierta novela. de Boccaccio,
después en un romance publicado por D. Agustin Duran, y por
ultimo en un pliego de cordel que ha llegado a nuestro poder y
donde consta otra version del mismo suceso.
*

*

*

En la novella VIII, Giornata VIII, refiere Boccaccio 2 la aventura
Fechado en julio de r874.
Due usano insieme; l'uno con la moglie del! altro si giace; l'altro, ave.
dutosene, fa con la sua moglie che l'uno è serrato in una cassa, sopra la quale
standovi l'uno dentro, l'altro con la moglie dell' un si giace. » Cf. Il Decame,·&lt;m
di Messer Giovanni Boccacci; Firenze, G . Barbèra, 1873 : vol. III, pag. II7.
Sobre la influencia de Boccaccio en Espafia véanse : C. B. Bouriaud: Boccaccio
and the DECAl)1.ERON in castilian and catalan Literatu1·e, (en el tomo XII de la·
Revue Hispanique, aiio 1905); y Arturo Farinelli: Notesulla fortuna del Boccaccio in Ispag-na nell' Età Media (en Archiv für das Studium der neueren Spra~ben
J.

2. «

"

�6

A. BONILLA Y SAN MARTIN

EL SO,\,JJJRERO DE TRES PfCOS

de dos amigos, uno de los cuales se veoga del adulterio comerido
por el otro con su muger, haciéndole victima de analoga des-

la pqerta, de loquai el fue muy turbado, mas auisandose que por dar bozes o
haicr algun mouimie t to, la su injuria y verguença antes se acrescentaria que se
amenguaria, z assi les dia !agar que el juego passasse-, z trabajose de pensar
que. vengança toma ria de aqueste tal dafto que le era hecho, porque no se disfam;mdo el se veugasse assi que su coraçon fuesse contenta, z despues que
mucha penso, parescieildole am:r hallado Ja manera, tanto estuuo alli ascondido, quanto Espinelencio estuuo con su muger, y assi corna lo vido salir de
casa, el salio de alli do estaua y fuesse derechamente a la camara do estaua su
muger, la quai hallo que aun no auia acabado de adobarse las tocas, las quales
Espinelenci.o, burlando con ellas, le auia quitado de la càbeça, z dixole:
« mu.ger l que bazes? " « &lt;. z tu, dixo ella, no lo vees? " « si veo bien, dixo el,
z. no solamente [he) visto csto, mas aun otras cosas que no querria auer visto »,
z dixole todo -aquello que visto auia, y que ella, con muy grau micdo, despues
de muchas escusas, a Ja fin no pudiendolo negar, llorando z tremiendo lepidio
humilmente perdon; el Ceppa muy mansamente le dii;o: « guarda,. muger, tu
me has malamente errado, el qual yerro si tu quieres que yo te perdone, tu
conuiene que hagas cumplida y perfeètameme lo que yo te mandare, lo quai
es esto: yo quiero que t.u digas a Espinelencio que maftana a la hora de tercia
que el busque qualquier via, z corno el aqui sera yo tornare aqui, z como tu
me sientas encerrarlo en esta camara, z clerralo por de fuera, z drspurs que
esto sea hecho, yote dire loque adelante deues hazer, .: tu no ayas dubda de
bazerlo, ca yo te asseguro que el no resciba daiio ninguno; " la nwger, que
muy temerosa estaua, con muy gran voluntad de lo contentar, prometiole de lo
hazer assi. Venido el dia siguiente, la mug~r de Ceppa tlluo aquella manera
que su marido le aura dicho. Y estando el Ceppa y Espinelencio en vno, dixo
Èspinelencio al Ceppa : « yo he de corner 0y con vn mi amigo, z no quiero
hazerlc·tardar esperandome; por tanto quedate cou Dios, que yo me vo a tl; »
el Ceppa le diJto: « estemos vn poco, q_ue aun de aqui a vna pieça no sera hora
de comer ; ,, « no me bagas fuer,ça, dixo el otro, ca yo he de hablar con el en
otros negocios, y par tanto me conuiene yr vu poco temprnno."
Partiendose Espinelen.:io de alli, dia rna buelta par otra calle z torno a casa
del Ceppa, y ellos entrandose a la cmiara, llego el Ceppa, lo quai rnmo su
muger lo vido, rnostrando gran miedo hizolo entrnr en aquella casa que· el
marido le auia dicho, y cerro la puerta ror de fuera , y saliost: de la camara;
èl Ceppa 1e dixo: &lt;&lt; muger, &lt;. es hora de corner?' " u si, dijo ella, de oy mas."
«· Pues, dixo, el Espinelencio es ydo esta mafiana a camer con su amigo, y su
mugt"r come sala, parate a la fi.r1ies·1ra, llamala que. venga a corner con nosotros; » lo quai, la muger del Ceppa, que muy temerosa estaua, [1:j aui,a gran
voluntad de hazer su mandado, hizo aquello qu~ le mando, y rog.intlo muche
a la mugerde Espinelencio que alli viniesse a corner, la quai, sabiendo que su
marido Espinelencio ern combidado, vinose alli segmarnehte; el Ceppa la resci-

honra.
La novela, tal como consta tradueida en la versi6n castellana
impresa en Medina del Campo, par Pedro de Castro, en I 54 3 ',
dice asi:
«

Como dos anûros, durmiendo cada 11.1w con la muger del otro, sin otr.à vwg:auça,

Jiœron mas aruigos.
Pues deueys saber, valerosas duefias, que ·en Sena, assi coma ya yo entendi
par alguna relacion, fueron ya dos mancebos assaz gentiles, de buena compa:fiia
del pueblo, de los quales el vno ouo nombre Espinelencio Tauena, z el o.tro
fue llamado Cepa Dimino, y eran ambos vezinos, z assi eran concordes z de
vna voluntad,, que siempre andauan z vsauan en vno, z segun lo que en ell6s
parecia z se mostraua, assi se amauap coma si fuessen hermanos, z cada vno
dellos auia su muger assaz fermosa z graciosa; acaescio assi que auiendo est.os
dos cqm,pa.ûeros entre si tanta familiaridad y conuersacion, que Espinelencio,
vsando mucha en casa del Ceppa, assi quando el estaua presente coma ausente1
tanta fue Ia conuersacion, z a tanto vina el hecho , que ambos fueron de vn
aéuerdo Espinelen·cio z la muger de Ceppa, z,sin auer della fa1na lo continuaron por mucho tiernpo ; y e-s tando el Ceppa en su casa vn dia, z su muger no
_lo sabiendo, creyendo que ya se era ydo a andar por la villa, vino Espinelen~
cio a Lo buscar, z la muger de Ceppa dixole que no estaua ende, lo quai Espinelencio oyendo, su·bio par la escalera muy a·Iegremente, hasta la sala do ella
estaua, z viendo que ninguna persona con ella no era, el la començo a abraçar
y besar; el Ceppa, que todo aquesto vido, no· dixo nin~una cosa, mas estuuose
ascondido z callando hasta ver en que se pornia aquel hecho, z no tardo rnucho
que el vido ·q ueambos assi abraçados se fueron a la cam~ra z cerraron sobre si

und Litemturen, Band CXIV) . Aprovechamos la oportunidad para advenir qut
la novela VI , Giornata VII, del D ecameron, procede d,: la misrna fuente que el
cuento rotulado.: E11.xenplo ile/ setïor, z: del 01ï1e, z; de la inuger, z; Pl 111arido de la
muger, cotno se ay11n/m·o11 todos, en el Lîbrode los engaiïos z: los as,1yamientos de 1'1,s

mugères, traducido del arabe al castellano e111253 (véase nuestra edici6n'en la
Bibliotbeca hisfi,a.nica, toma XIV).
I. Las cie:nt 110/ue//a, de m-icer Juan Bqcacio Florentino/ , poeta eloquente. Fols.
79 v. a 80 v. La novela a que nos referimos llev; en esta edici6n el n° XXXIX.
La primera edici6n conociJa _de esta version castellana (b.istante defi~icnt~,
par cie~to) es de Sevilla, 1496.

7

�8

A. BOKILLA Y SAN MARTIN

EL SOMBRERO DE TRES PICOS

bio con muy buena bolumad, z tomandola por la mano, mando a su muger
que se entrasse en vn:t camara, y el lleuo a la otra cnnsigo a otra camara. E
como a11i fue entra.do con ella, cerro la puerta por de dentro ; la duena, quando
vido cerrar la camara, dixo : « 1 ay mezquina ! y l que quiere dezir esta que m
hazes? z &lt;hasme tu hecho aqui venir por esto ?y i corno ! les este el amor
que tu has a Espindencio, z la leal compaiiia que es entrevosotros ? » El Ceppa,
llegandole a la camara do Espioelendo estaua encerrado, y al fin que el lo
pudiesse oyr, z tcniendo a ella por la mano, dix.oie : « seiiora, antes que tu te
quexes ni acuytes, oye bien lo que yo te quiero dezir: tu deues saber que yo
he amado y amo a Espinelencio assi coma a proprio hermano, ·i:: ayer, aunque
el uo lo sabe, yo halle i:: aun vi que la fiança que yo en el auia es venida a ta!
estado, que el assi duerme con mi muger como contigo, z porque yo lo amo
muche, no entiendo auer del otra ni mayor vengança sino segua la quantidad
de la offensa ; el ha auido a mi tnuger ~ su guis::1, yo quiero, en cambio des te,
auer a ti a mi voluntad, c; donde esto a ti no te plazera, sey bien cierta que
ta! maldad yo no la dexe sin puoicion y vengança, z yo le harc a el vo tal
juego que el se vera en peligro, z si tu lo amas vcras del mal gozo; » la duefla,
oyeudo esto y otras muchas razones, las quales la coofinnaron z la hizieron
cierta del juego, respoodio assi : « Ceppa mio, assi es que la veogança del
yerro que mi marido hizo deue ser hecha en mi, yo soy contenta, con ta!
coudicion que tu me assegures que del yerro que yo a tu n1L1ger hare, que yo
sea della assi segura, como dia es de mi por la injuria que ella me ha hecho; "
el Ceppa, que, por vengar su injuria -i: cumplir su voluntad, prometiera quanto
possible z impossible le fuera de hazer, prometiole de lo assi hazer cumplir,
z allende desto dixo el: ,, yo te &lt;lare vn joyel tan rico, que tu no lo as mejor
ni mas precioso ; » y esto dicho, abraçandola y besandola encirna y en derecho
de aquel lugar do Espinelencio estaua, estuuo con ella holgando quanto a ella
plugo. El cuytado de Espineleocio, que en aquella camara estaua encerrado c;
aufa oydo todo lo que el Cepa. auia dich0, z tambieo lo que su muger auia
respondido, i:: lo que mas graue le tra, que auia sentido la &lt;lança trauisana
que encima del era hecha, z simio ta! dolor en Sll coraçon que penso morir,
z si no porque el se tt&gt;mia del Ceppa, el no se pudiera tener que a su muger
no huuiera dicho algun denuesto, pero despues, pensando en si z conociendo
como el fuera elcomie □ ço z la causa de aquel mal, y que el Ceppa con razon
hazia aquello, y vengando su iniuria humana y piadosamente se huuiera acerca
del, delibero entre si de ser mas amigo z compaii.ero del Ceppa que jamas lo
fuera; entretantO el Ceppa, despues que huuo estado con la mugcn de Espinelencio quanto quiso, descendio de la camara, y clla le demantlo el joyel que
le auia prometido, y el dixo que de grado le plazia, c; abierta la camara bizo
yenir alli a su muger, y ella, como vido a la muger de Espinelencio que salia
Je dançar con su marido, no le dixo otra cosa sino esta que le dixo riendo :

sefiora vezina, vos me aueys rendido rosca por fogaça . ,, El Ceppa le dixo :
dexemos estar esto .: abre e,ta camara »; la qual abierta, el Ceppa mostro a
la muger de Espinelencio al su marido que ende estaua encerrado, y quando
Espinelencio salio a la sala, viendo al Ceppa, z la muger de Espi.nelencio
viendo a su marido, z acordandose cada vao de lo que auia hecho, no podria
hombre biendeclarar quai huuo mayor verguença del otro. Pues estando assi
algo turbados, el Ceppa dixo a la duclia, mostrandole a su ruarido: « Ves aqui
el joyel que yo te mande. » Espinc::lencio, saliendo de la camara sin dezir
muchas palabras, dixo al Cepa: « nos tencmos sendas, z por tanto a mi me
paresce que es bien que aquellc:i que tu poco ha df'zias a mi muger, que sea assi,
que nos seamos amigos como antes lo eramos, no auiendo entre nos otra cosa
diuisa ni apartada saluo las mugeres, las quales poco ha que ygualmente comunicamos; » de aquesto que Espinelencio dixo, el Ceppa fue muy contente, z
con grande amor z paz se assentaron todos quatro a comer. E de aqucl dia
en adt!lante, cada vna de aquellas duciias huuo dos maridos, c; cada vno dellos
huuo dos mugeres, sin auer alguna question ni debate entre ellos. &gt;&gt;

9

«
«

*

**
En el tomo Il de su Romancero general' incluy6 D. Agustin
Duran un pliego suelto, de autor an6nimo, titulado El Molinero
de Arcos, donde la historia va ya por el cauce que directamente
aprovech6 Pedro Antonio de Alarc6n. No sera ocioso reproducir
aqui dicho romance, cuyo texto es como sigue:
&lt;i Galanes eoamorados, hijos de la primavera,
los que en batallas de amor gustosamente pelean,
procurando cada uno sacar los despojos del las:
1 no fi.ar del enernigo, que la fianza no es buena 1
Y asi, damas y galanes tengan con el cuento cueota,
porque ya se va â explicar sin detenci6n mi rudeza.
En esa invicta ciudad de Arcos de la Frontera,
nacio un bizarre mancebo, de una moderada hacienda ;
y porque aqueste caudal el mayor aumento tenga,
arrend6 un cierto molino de pan, en esa ribera
del rio de Maja-aceite, y, porno entender la piedra,

r. Tomo XV1 de la Biblioteca de Autores Espctiioles.

�IO

EL 50.\rBRERO DE TRES PICOS

A. BONILLA Y SAN MARTIN

acomod6 un oficial para que la harina hiciera.
En este tiempo dispuso casar con una doncella,
que es hija de un hortelano, hermosa como ella rnesma,
y con gusto de sus padres y toda su parentela,
se celebraron las bodas; y a su casa se la !leva.
De dia iba â su molino ; de noche, aunque tarde fuera,
iba â dormir con ~u esposa, por que sola no estuviera.
Y, para no incomo"darla, compuso una llave nneva
de la pucrta de la calle, para abrir cuando él viniera.
A todos los molineros de toda aquella riber-a,
el sefior depositario del p6sito, con frecuencia
los visita, para que el p6sito harina tenga,
por miedo â las arriadas que en el aiio venir puedan,
porque del depositario penden estas diligencias.
Este fué el primer motivo que el depositario encuentra
para hablarle â esta seiiora, diciendo que lo quisiera,
que seria respetada ella, el 1polino y sus tierras;
y como el depositario era hombre de altas prendas,
qued6 ella enamorada y convino con su idea,
mas le dijo que su esposo de noche duerme con ella.
Respondi6 el depositario: - « Yo compondréque hoy no duerma.
Se despidi1::ron gustosos hasta que la noche venga ;
luego mand6 â un arriero, hijo de la mis111a tierra,
le lleve un cahiz de trigo al molino, y que era tuerza,
antes que viaiese el dia en el p6sito estuvier-a .
Serian las oraciones cuando el buen arriero llega
al molino con el trigo, y entreg6 la papeleta.
Echaron mano a moler, por acabar mâs apriesa,
mas el mancebo, advirtiendo por aquella noche mesma
no pojia ir a su casa mucho lo siente, y se queja, .
y le _dicè el oficial: - « vaya ustcd, no se detenga,
que tengo lugar bastante aunque otro cahi1. viniera ; »
y con esta conlianza tom6 de Arcos la n1elta:
Vamos al depositario, que, para lograr su empresa,
se le hacen la, hôr..is afios por ver a la nJolinera,
y, â las animas en punto mand6 que le compusieran
el caballo, que iba al campo a hacer una diligencia;
pero la depositaria lo crey6 por cosa cierta.
Tenia un negro en su casa llamado Manuel de Cuenca,
el'cu..11 le et1sill6 el caballo, mas, al salir por la puerta,
le dijo el amo a Manuel: •-:- "Ten cuidado cuando venga,

,i

para que la pt1erta a bras sin que un punto te detengas. »
Con esto pic6 el caballo, fué :i ver â la molinera ;
ella, que lo esta aguardando, al punto abri6le la puerta.
En el patio at6 el caballo, y empezaron la contienda,
y, hartos ya de divertirse, ambos se pidieron treguas
y quedaronse dormidos. El , molinero, que llega,
sac6 la !lave y abri6, mas, al entrar por la puerta,
en el patio vi6 el caballo y adquiri6 alguna sospecha .
Dijo para su coleto: « sin duda que aquesta es treta,
y, sin diferencia alguna, el p:ijaro estâ en la percha .
i Ojala y fuera verdad, tuviéramos noche buena ! "
Y con un grande sigilo y con mucha sutileza,
fué apartando las cortinas, y v10 que en su cama mesma,
dormia el depositario con su esposa amàda y bella.
Agarr6 toda su ropa, sali6se al patio con ella,
desnud6 e de 1a suya, p611ese pieza por pieza;
hizo de la suya un lio que ni aun el diablo Lo hiciera;
la puso en la misma silla que estaba a la cabecera,
desamarr6 su caballo, at6 el suyo por la rienda,
salio ala calle furioso, desempedrando las piedras.
Ca,a del deposit:1rio llego, y tocando â la puerta,
abrio el negro cuidadoso, creyendo que su amo era,
que, como vido el caballo, y el molinero, que !leva
toda la ropa del amo, no dud.6 de la certeza .
Tom6 la cscalera arriba, y como estaban las puertas
abiertas para en viniendo, no foé menester que abriera.
Fué al cuarto de la se1'iora, que estaba como una rtina
entregada al dulce suefio, y, acos1âùdose con ella,
aunqueal pronto desperto, ella se pens6 qu~era
su esposo, que habia venido, y lo dej6 que anduviera
por los ca111pos deleitosos dando brincos y carreras,
el Lmo por la venganza y el otro por cosa n ueva.
Vamos al depositario, comenzarémos la fiesta,
pues apénas despen6, para saber gué bora era,
acord6se del reloj, que estaba en la faldriquer.i
de la clrnpa, y levant6se; vio que su chopa no era,
le dice: - « Mujer, levanta ; mira. qué chupa es aquesta ;
parece la de tu esposo : i Cierto ! i la hemos hecho buena !
&lt;'. Por doode diables ha entrado,
si estan ce-rradas las poertas ? »
Ella le dice: (&lt; Sd'ior, el tiene otra !lave nueva,
pero como usted me dijo : seguro esta que viniera,

I I

�EL SOMBRERO DE TRES PICOS

12

A. BONILLA Y SAN MARTfN

por eso yo me entregué tan facilmente y lijera,
para que ahora mi esposo, viendo a sus ojos la ofensa,
me dé la muerte furioso, por livia na y deshonesta. »
Mientras el depositario se puso, entre enfado y pena,
la ropa del molinero, su capotillo y montera,
unas polainas raidas y un zapato de trcs suelas,
que parecia un gaiian h:1ciendo la semcntera.
Fné y desamarr6 el caballo, y ,·i6 que el suyo no era;
l aqui se colm6 del todo, y no de trigo, la media 1
Sali6 a la calle enojado, discurriendo mil ideas
de loque diria a su esposa porque su ropa no llcva.
Afügido y pesaroso lleg6, y tocando a la puerta,
sali6 el negro cuidadoso, preguntandole quién era.
- « Abre, Manuel, a tu amo. " « 1 Qué amo, niqué friolera !
Vaya a engaôar al demonio con aquesta paroleta;
que hay ya que mi amo entr6 mas de dos horas y media. »
- « Abre, Manuel, que es engaiio . » - • Vaya ;\ engafiar a su
[abuda. »
Mas viendo que no es posible el amo, que el mozo abriera,
allî se mantuvo el pobre hasta que el dia viniera.
Viendo la depositaria que ac;uel su esposo no era,
le dice: - « Seiior l que es esto? l que traicion ha sido esta?
&lt;c6mo emr6 usted en mi casa 7 y mi esposo l d6nde queda ? »
Le respondi6 el molinero: « no me quiebre la cabeza,
y, en viniendo su marido, preguntele cuanto quiera. »
Tom6 la escalera abajo, y en ropas menores ella
sali6 para detenerlo ; llegan los dos a la puerta,
doode vi6 estaba su esposo con capotillo y montera,
que parecia un arriero, su vara en el cinto puesta .
Ella le dice : - « Sefior l has mudado de Jibrea 7
l es mejor ser molinero, 6 es tnejor la molinera? »
(porque ella se trasluci6 aquello mismo que era).
« Pasen ustedes adentro sin armar risa ni fiesta,
que va la gente pasando y entenderan que es comedia. ,,
· Pasaron los dos adentro, y a cambiar su ropa empiezan.
Miéntras la depositaria le dijo a la cocinera
que compusiera un almuerzo de cosa frita en cazuela,
y con el ama de llaves mand6 por la molioera,
la cual al instante vino, portada corno una reina;
y dijo : - « ya estamos juotos los cuatro de la comedia. »
Se sentaron a almorzar todos de risa y de fiesta;

pero la depositaria, muy astuta y lisonjera,
toma un vaso y ech6 un brindis, y dijo por la primera :
« a la salud de los novios »; di6selo a la molinera,
y dijo por la segunda : - « Brindo, por ser mas pequeiia,
a la salud del dormido y toda la nocheen vela. »
Di6selo al depositario, y dijo por la tercera :
« A la saJud del que tuvo tras de cuernos peniteocia. »
Y di6selo al molinero, quien dijo por la postrera :
« A la saJud del que supo cobrar del todo la deuda.
A ml no me del-en oada, que be ajustado bien la cuenta,
y salgo nueve por ttes, y si no digalo ella. »
- « Bien estâ, dijeron todos, vaya de risa y de fiesta. »
Se despidieron gustosos, y cada uno a su hembra
le preguntaba, dicieodo : «t qué tal te ha ido en la fiesta?
Tomad ejemplo, galanes, i cuenta con el cuento, cuenta 1
que si ha teoido desquite, otro puede no lo tenga.
Y ahora Pedro Marin advicrte que no es novela,
que, por testigo de vista, pone al ciego de la pe1îa. "

»

*

**
Directamente provieoe de la tradici6n consignada en el anterior
romance, la que relata el siguience pliego de cordel, que a la letra
reproducimos'. El original coasta de dos hojas en 4°, y !leva en
la primera pagina un tosco grabado :
CANCI6N NUEVA
DEL

CORREGIDOR

Y LA

MOLINERA

CHANZA SUCEDIDA EN ClERTO LUGAR OE ESPANA

En cierto lugar de EspaJ'ia
habia un molinero honrado,

que ganaba su sustenta
f:'n el molin~ arrendado.
Era casado

1. Poseemos ejemplar. Hemos visto otro, del mismo texto, en la Biblioteca
de la Real Academia Espaiiola.

�EL SOMBRERO DE TRES PICOS

A. BONILLA Y SAN MAllTlN

con una mo.za
como una rosa,
y era tan bclla,
que el Corregidor,
madre, se prend6 de ella ;
la visitaba y festejaba,
hasta que un dia
la declar6 _el asunto
que pretendia.

II
Respondi6 la molinera :
- « Vuestros favores admito,
pero temo que mi esposo
nos atrape en el garli to.
Porque el maldito
tiene una lia ve,
con la cual abre
cuando es su gusto,
y si viene y nos coge
tendré gran susto;
porque es un hombre
muy vengativo,
cruel y altivo,
y como le agravien,
no se la hara ninguno
que no la pague. »

III
Respondici el Corregidor;:
« Yo puedo hacer quenovenga,
enviandole al molino
co11 que alli le entretenga.
Pues, como digo,
sera de trigo
porci6n bastante,
que lo muela esta noche,
-

dados al sueii.o ;
y en una silla,
muy recogido,
todo el vestido ',
sin faltar nada,
reloj, capa, sombrero,
baston y espada.

que es importante
para una idea
que tengo oculta,
bajo la multa
dt! doce duros ;
y con esto podemos
estar seguros. S&gt;

IV
Consintici la molinera,
y luego, sin mas porfia,
el Corregidor dispuso
todo lo que dicho habia.
Pero aquel dia,
de acaso villo
a este molino
un pasajero,
que tenia el oficio'
de molinero ;
viendo la orden,
le dijo airoso :
- « Si usted esta ansioso
por irse, amigo,
v,iyase, que sin falta
rrîoleré el trigo. »

El molinero se puso,
con contenta y alegria,
del Corregidor el traje,
y dej6 el que él traia.
Tom6 la gui;i
para su casa,
por ver si pasa;
llam6 a la puerta;
le abrio d criado,
que estaba alerta,
y como iba
tan disfrazado,
sin ser notado
se entr6 en la cama
con la corregidora,
que es linda dama.

El Corregidor, temblando,
que el delito le acobarda,
en vestirse no se tarda
para volverse a su casa.
Con capa parda
toda girones ;.
chupa y calzones
con mil remiendos ;
las polainas atadas
con unos vendos,
y unas albarcas
de pie! de vaca;
con una estaca
y una montera,
se fué a su casa,
y siguele la molinera.

IX
Desperto el Corregidor
y ver la bora procura,
pero, al buscar el reloj,
extraiia la vestidura.
Con amargura,
la molinera
toda se altera,
y ha respondido:
- « 1 ay sefior !

1.

r. El texto:· « .afido ».

vm

VII

V
Le agradedci el molinero
y arrancci como un cohete ;
a las doce de la noche
llega ,i su casa y se mete
en su retrete,
cuando en la cama
vi6 a la dama
sin mucho empefio,
y al Corregidor,
que ambos estan

que es la ropa
de mi marido;
yo no se ahora
donde me oculte,
ci me sepulte,
que él no lo entienda;
yo me voy con usia,
que me defienda. »

2.

El texto : « veslido ».
El texto : ,, afrecia ».

Lleg6 llamando a la puerta,
y nadie le respondia ;
tanto llamo, que, de adentro,
preguntan que se ofrecia •.
Y él les decia
:i grandes voces :
- "&lt;. No me conoces
que soy tu amo?

�16

A. BONILLA Y SAN .MARTiN

EL SOMBRERO DE . TRES PICOS

que aquel no era su marido,
se arroj6 de la cama
cual le6n enfurecido.
Dijo : - &gt;&gt; i Atrevido !
l c6mo has entrado
y profanado
mi gran decoro?
l quién te di6 el traje
de mi marido,
que me has perdido? ,&gt;
Y con gran modo
la respondi6 :
- « Alla fuera
lo sabras todo. »

l c6mo no abres la puerta
cuando te llamo? »
Dijo el criado :
« Calle y no muela ;
i vaya ,\ su abuela
con esa trama ! ;
ea, calle, porque mi amo
esta durmiendo
ahora en su cama. &gt;&gt;
X

Se estuvieron a la puerta,
de buena 6 de mala gana,
hasta las nueve del dia
los dos toda la mafiana .
j Suerte tirana !
pues el cuitado,
muy afrentado,
con gran paciencia,
sufrio, tras de los cuernos,
la penitencia;
ella lo mismo
en compafüa,
pues no sabla
donde encubrirse,
hasta que el molinero
q uiso vestirse.

la aventura, 6 porque la modificase a su placer, con el pudi.co
prop6sito « de restablecer la verdad de las cosas, devolviendo a la
peregrina historia de que se trata su primitivo caracter, que nunca
dudamos fuera aquel en que salia mejor librado el decorv », como él
mismo &lt;lice, en el Prefacio? Nos inclinamos a creer lo ultimo, y
no esta de mas advenir cuan errado andaba el gran escritor en lo
del « primitivo caracter ii, en que « salia mejor librado el decoro »,
porque lo cierto y comprobado es que a medida que nos remontamos en el estudio de los origenes del cuento, vémoslo mostrarse con tonos mas crudos y menos castos.

A.

XII
Se salieron a la co.lle,
y, cuando todos se vieron,
porque nadie lo notase,
en la casa se metieron.
Y dispusieron,
como hombres sabios,
que, sin agravios,
por el desquite,
se celebre el suceso
con un con vite;
con el dinero,
hay mis corregidores
que molineros.

XI

FIN.

Viendo la corregidora

17

*
**

Corno se ve, las tres variantes del cuento u sucedido (que bien
puede serlo), aunque discrepen en detalles de procedimiento, coinciden en lo sustancial, y sobre todo en el desenlace : ambos adulterios se consuman. En El sombrera-de tres picas no llegan aquellos
arealizarse. &lt;. Seria porque Alarc6n tuviese a la vista otro texto, de
Revue hispaniq11e. xm.

BONILLA y SAN MARTIN.

�POESIA RUFIANESCA

germania en otros romances 6 recogiéndola personalmente en los

POESIA RUFIANESCA
(JACARAS Y BAILES)

I. -

OlUGEN y DESARROLLO DE LA JACARA

Se nece~itaria una larga y minuciosa investigacion para encontrar las pnmeras manifestaciones de este género en la literatura
popular, porque en las colecciones de jacaras que ued
s~ltarse, el géne~o no solo esta definitiva~1ente formado
c~on~~
t1tuyendo una !tteratura con autor conocido

si:~

. Si _la jatra no fuese otra cosa que una obra puramente imagmat1va e J~an Hidalgo 6 de Quevedo, poco valor tendrîa
para nu~stras ~nvestigadones, conceptùandola como uno de tan~os ca_pn-~hos o_ extravagancias del ingenio. Seguramente que no
espettana un mterés antropologico para buscar en ell d
rea~es_ a~er~~ de la criminalidad y sus manifestaciones
. ero a Jacara es otra cosa. Nos lo &lt;lice, ya que no el estudio
se~1al ~esde e] documento 6 la manifestacion mas primitiva a la
~ as eu ta, el modo de formacion de una de las colecciones de
Jacaras.

col:cti~:~~

~uan Hidalgo recopil6 el VocABULARIO DE GERMANIA y comp~so lo~ romances germanescos Al divs Marte, Descripcion de la
Vida Atrada, Apartamiento de Pedro de Castro y Catalina L
d C
.
, aveng
anz.a e antarote, La vida y muerte de Maladros y el Cumplimiento
~el ,testamento de Maladros. ~ Corno recopil6 el VocABULARIO ?
c Como compuso los romances ·~ De dos maneras . O recog1en
. do 1a

lugares truhanescos. Lo primero es seguro, porque aparece
como colector de los romances an6nimos Eerotudo y los cuatro
que le siguen, todos ellos claveteados de germania, y uno ( el tercera de la colecci6n) definidor de la germania nueva 1 • Pero
catalogada toda la germania de los Romances no supone toda la
del VocABULARIO y hay que admitir forzosamente 6 que la
recogi6 en otros documentos que se desconocen 6 que la tom6 de
v1va voz.
El estudio documenta! de la germania pudo hacerse muy bien
por dos razones. La primera, porque hay indicios suficientes
para suponer que la jacara fué un género muy en voga; la
segunda porque la jacara fué un género musical, muy popularizado, seguramente, en las calles, y muy difundido en reuniones
parecidas a las del actual cante flamenco, y aun en la escena.
De esto ùltimo nos ofrecen testimonios el entremés Las jacaras
y las « Jacaras entremesadas » El Mellado, Carrasco y La Chillàna,
que figuran en la colecci6n de obras escénicas de D. Pedro Calderon de la Barca. El Mellado es el comento de una jacara conocida, hecho por los propios personajes que en ella figuran ( el
Mellado y la Chaves) 2 ; y La Chillona es también unaespecie de
glosa de otra jacara en que Afiasco refiere el porque lo han
preso y calcula la pena que le pueden imponer 3 • Ademas en el
1.

2.

3.

habla nueva germania
porque no sea descornado
que la otra era muy vieja
y la entrevan los villanos.
Para ahorcar esta el Mellac:lo
Por cobrar de otros la renta
Y la Chaves le lloraba
Que su mal la desconsuela.
Con galeras me contenta
Que es mâs gala en este caso
Ver el chamt&gt;lote en aguas
Que el gorgo_ran aprensado.

�POESIA RUFIANESCA

20

entremés Las jacaras constituyen temas de donde deriva la
acci6n de los persooajes que intervienen, las jacaras referentes a
Zampayo y Mari Pilonga, Sornaviron el de Osuna, el Zurdillo
de la Costa, Dona Pizorra y el Narro de Andujar.
Precisamente ese entremés es la prueba de la voga que llegaron
a alcanzar las jacarns, y lo demuestra su ingenioso argumento y
su nota final. Un vejete (probablemente tutor 6 algo por el
estilo) habla con un gracioso (probablemente actor de una compaiiia ambulante) de la enfermedad de Mari-Zampa. Esta no hace
otra cosa que cantar con desenfado toda clase de jacaras. Es su
ocupaci6n constante noche y dia 1 • El gracioso promete que la
curara y se ausenta. Quédase el vejete y a poco se presenta
Mari-Zampa haciendo sonar las castafiuelas. El viejo le &lt;lice que
no cante y viendo que no le hace caso, le aiiade que permita el
cielo que se le aparezcan los personajes a quien nombre.
I.

21

RAFAEL SALILLAS

En Castilla no hay ni Andalucia,
Ni mujer libre ni rufian valiente,
Cuya vida en tonada diferente
No cante. Si azotaron en la costa
Al Zurdillo, parece que fué aposta
Solo porque se hallara
Otra jacara mas que ella cantara.
Si arrastrando la soga
Trae e) Narro, y se la enfalda donde ahoga,
Ca.tale que ya el Narro en dos instantes
Su vida tiene puesta en consonantes
Si a la vergüenza alla en Jerez sacaron
A la Pizorra y)a desvergonzaron
Solo fué porque hubiera
Otra jacara mas que ella supiera
Zampayo y:la Pilonga
Sornaviron, Ai'iasco y Serrallonga.
De modo que ocupada
En esto solo una doncella honrada
Tiene. Ved qué devoto Flos sanctorum
Libro de vidas, que es Flos latronorum

Este voto constituye la acci6n del entremés. Canta Mari:
Zampayo entr6, el de Jerez
En cas de Mari-Pilonga

y los dos aludidos se presentan, increpandola y no retirandose
hasta que promete no ocuparse de ellos. Lo propio hacen los que
se presentan seguidamente cuando cantan a su turno:
Enjaulado esta en Sevilla
Sornaviron el de Osuna
Al Zurdillo de la Costa
Hoy otra vez lo azotaron
Con mil honras, vive Cristo
Me llaman Doi'ia Pizorra
Cans6se el Narro de Andujar

Ûltimamente al volverlos a nombrar seguidos, para decir ,que
no volvera a ocuparse de ninguno de ellos, salen todos con el
vejete y Narro ( que probablemente lo representa el gracioso) le
&lt;lice que ya esta sana Mari-Zampa. Ésta pregunta la raz6n y el
vejete le descubre el enredo.
2AMPA. i. No son visiones?
ToDos.
No.
ZAMPA.
Pues.
Amis jàcaras me vuelvo.

Si con la primera parte del entremés supusieran los _interpretadores la intenci6n de curar en el publico la mania de las jacaras,
como se ha supuesto en el Quijote igual empei'i.o terapéutico contra otra clase de lecturas, el final dice bien claramente que el
autor considera la mania incurable. No lo fué, porque la jacara
ya no existe, pero el mismo espiritu fomentador de las inverosimilitudes y alardes de los libros de caballerias, se infiltra en las
jacaras, aniquilando su gracejo, para fomentar las bravatas y desplantes de los guapos.

�22

RAFAEL SALILLAS

En este punto, sin mas documentas y antecedentes, se puede
pbntear la cuestion de origen de las jacaras. Su éxito es la prueba
de su arraigo en las aficiones nacionales. Este arraigo estriba con
seguridad en dos casas : èle un lado en el tempetamento nacional
y de otro en el medio nacional que les dio vida. Quédese para otro
estudio (véase La hampa) la indagaci6n del fonda picaresco que
pueda existir en nuestro caracter. Este fonda, ~ es tradicional 6
adventicio ? ~ Corresponde a un periodo de nuestra historia 6 se
enlaza con todos nuestros antecedentès hist6ricos ? La cuesti6n
puede insinuarse, pero no resolverse por quien la plantea guiado
por la presunci6n de que nada que manifieste rasgos definidos
ha podîdo ser accidentalmente improvisado. Exigirfa una prueba
documentai recopilada en numerosos é intrincados escarceos y
aplazaria indefinidamente este estudio de querer desarrollarlo
sobre tal base, que, por otro lado, es la mas s6lida y positiva.
A partir de la significaci6n del hecho en que podemos apoyarnos, resulta : que de un fondo social, el de los burdeles, . corrales, carceles y lugares, truhanescos, sube a la superficie de la
literatura popular y de la literatura cuita, una emanaci6n que
poco a poco se ingiere par referencias, imagenes y apeladones 2
hasta que se person-ifica en un género, se desprende con vuelo
propio y se difunde. Asi sube al lenguaje comu11 el len·guaje germanesco. Asi el rufiân, el alcahuete, el chulo, el laJr6n, el fullero, la Celestina, la moza del partido, eon la mancebia, el corral, la taberna y la carcel, flotan en romances, narraciones y
novelas, hacienda ostentacion de desenfado, maj,eza, andares,
ambladorès, barateo, picardia, desplante y rumba. Asi la costumbre tolerada en el consentimiento ta.cira de la moral y de la
ley, se desemboza picarescamente y se prestigia con inmunidades
de buf6n, permitiéndose liéencias familiares, insinuaciones maliciosas, gracejos con insidia y deshonestidad. Asi se suplantan y
contrahacen los héroes hist6rico.s, que aunque no baya empei'i.o
ni intenci6n en ponderar las bajas acciones y aunque se les
aplique un modo de sa.tira, la ponderaci6n indirecta y el recrea-

POESIA RUFIANESCA

miento que produce constituyen una especie de familiarîdad
ehtre el asunto y el lector, que en cierto modo se pudiera hacer
extensiva a la naturaleza de ese asunto concordante con la naturaleza del lecror manifestada en sus aficiones, lo que-nos l1eva
nuevamente a preguntar si esta literatura ha emanado de una
condici6n especificada del caracter nacional 6 ha obedecido a
determinadas condiciones naciona.les.
La pregunta contiene un dificilisimo estudio de psicologia
colectiva que puéde orientar â los investigadores de este imeresante problema. Sin abordarlo franca y resueltamente, hay manera
de penetrar en él. La picardia, que entre nosotros ha constituido
una literatura nacional, no es una .condici6n naci~nal, sino bu mana.
Asi coma en todas partes hay delitos, y delitos derivados de condiciones picarescas, en todo pueblo hay su fonda de picardia con
manifestaciones mas o metios groseras 6 sutiles. Lo que no hay
en todos los pueblos es un estado de atenci6n, largamerrte sostenido, que los coloque eh condiciones adecuadas para contemplar, sobre otras modalidades de su r,nodo de ser, su indole picaresca. De otro modo es imposible que se forme una li.teratura
tan caracterizada, dado que si existen concordancias evidentes
entre la natutaleza del asunto y la del autor, mas deben existir
entre la nafuraleza y la literatura nacionales. Estas concordancias
se refieren al individuo, â la colectividad y al media. En lo que
respecta. al individuo y a la colectivid,1d, una literatura de ba jo
origen, coma las jacaras, que descubra, y que por ûescubrir
ensalce, lo mas grosero de nuestra condici6n, no es exclusiva de
ninguna raza, sino que a toâas las confonde en su naruraleza
comun. En lo que se refiere al media, hay paises que por sus
condiciol)es expansivas han derivado 6 transformado sus tendencias, y hay otros que por hallarse sometidos a un régirnen persis- .
tente de clausura mental, han vivido en condiciones mas cerradas y mas propias para sentir las palpitaciones de su propia vida.
La producci6n literaria de los pueblos se conexiona muy inrnediatamente con su vida de relaci6n y en un orden d.e relaciones

�25

RAFAEL SAL!LLAS

POESIA RUFIANESCA

intimamente ligadas con el caracter de nuestra vida nacional, se
halla el porq1.1è ~e la formaci6n, difusiôn, condensaci6n y especificaci6n de la literatura rufianesca, que tiene enlaces psicol6gicos
que hasta ahora nadie ha intentaJo descubrir.
Si me lo permitiesen mis tareas y mü aptitudes, investigaria
de buen grado las relaciones que en mi opini6n existen entre las
tendencias de la literatura mistica y las tendencias de la literatura
picaresca. En la vida hay cosas nobles é innobles, altas y bajas,
que proceden de un tronco comun, como, en opini6n de Darwin,
proceden de esa comunidad el hombre progresivo y el antropomorfo estacionario. En la vida hay también actitudes y posiciones que, con p:irecer opuestas. convergen en la contemplaci6n y
en la finalidad de sus alcances. El mistico empieza por contemplar
y analizar las mezquindades de la miseria humana y se somete
un tratamiento mortificador para desprenderse de las sujeciones
del mundo, de la carne y del demonio. El picaresco no abandona
nunca su condici6n de fil6sofo moral. Por lo mismo las obras
picarescas mas fondamentales constituyen una amalgama litera ria
y filos6fica . Junto a la exhibici6n de sutilezas y grosèrias 9 ue
constituyen el lado pkaro de la obra, esta el discurso, el comento,
lareflexi6n filos6fico-moral, tan unidas una y otra parte, en aigu nos autores, que lo segundo nace de la materia que le proporciona lo primero, y tan separadas que se pueden fraccionar, en
libros casi independientes, la filosofia y la novela. Diriase que
trabajan en intima colaboraci6n el espfritu picaro, de la mas
baja y redomada picardia, y el espiritu religioso, de b mas alta y
sublimada elevaci6n.
Uno y otro espfritu de ben nacer evidentemente de dos condensaciones del medio nacional. La literatura rufianesca y su sucesora la · literatura picaresca, exteriorizan cosas exteriorizadas
antes por la costurnbre. El prin1er fornentador de una y otra
literatura, es el empeno j uridico de penar in anim,1 populi por
los efectos que se atribuyen i la ejemplaridad de la pena. Al
rufian, al làdr6n, al bravo, a la prostituta, a la alcahueta, al fu-

llero, a la embaucadora y a tantos otros, los notononza ese
empeno, dandoles casi diariamente por escenario las calles y las
plazas, con cortejo de jueces, alguaciles, pregonero y verdugo, y
con la trompeta de este ultimo por anunciadora y vocinglera. Los
exhibian para avergonzarlos sin contar con que la vergüenza no
se asoma mas que a la cara de los actores primerizos, y con que
la exhibici6n bace los actores. Y que tan teatro es la calle coma
cualquier otro teatro, lo confirma una serie de interesantes observaciones del licenciado Chaves, que demuestran que el condenado a muertt! troc6 pronto, influido por la costumbre, el
papel expiarorio que le asignan los prejuicios legales, por el
papel de comedia de valentia y presunci6n, fomentado por el
ejemplo. Asi se dice que « cuando van a rnorir les parece que
van de boda » y asi, para las exhibiciones del suplicio, procedian
« como si fueran galanes de comedia que para hacer su figura
escogen de los vestidos el mèjor &gt;&gt;.
Y habia mas. Un aparato, coma el aparato jmidico, fué , el
patron, y si no el patron el estimulo, de otro aparato ideado por
los mismos delincuentes. La ejecuci6n de la sèntencia de muerte,
con sus tres &lt;lias de capilla 6 enfermeda, se convirÙ6 en obra
escénica de la carcel, fomentada par la laxitud y abandono de
nuestro sistema carcelario . Para despedir a un valiente se congregaban los valientes vist~éndose lutos alquilados, yendo en procesi6n a cantarle al reo las famosas y comentadas letanias . No los
movia el espiritu religioso a realizar un acto religioso, sino la
vanidad delincuente en manifestaci6n corporativa. A sus labios
no asomaba la consoladora exhortaci6n para llevar el pensamiento
a regiones mas serenas y benéficaf:, sino el elogio de la conducta
que lo habia llevado â tales trances y la promesa de venganza
contra el delator 6 el alguacil. No les importaba morir bien,
morir contritos y devotos, sino morir gallardamente. La obra,
el aparato teatral, el asunto, el empei'io, lo exigian con igual
rigor preceptivo que en obras menos hum:mas y reales; porque
en esto, que p,irece comedia imaginada 6 burlesco entremés,

a

�26

RAFAEL SALILLAS

existe la demostraci6n real de que los delincuentes, al reaccionar
c~ntra la pena, forman su estética y cultivan su particular estoic1smo.
Con preparaci6n tan abonada, p6ngase al reo en el escenario
de. la calte, llenos de publico balcones y ventanas, puertas y lindes, y se compretiderâ que como actor muy metido en su papel, ·
se perfila, se arregla, « saca los abanicos hechos », « se pone los
bigotes Ji, « se compone y endereza mucho de cuerpo haciendo
de la gentileza », y " hace demostraciones y visajes de bravo
dando a entender que no siente la muerte y que la tiene en
poco ». Para esto su querida 6 sus amigos le proporcionan comparsa de ciegos y muchachos que lo acompanen y lo animen.
Para esto habla en la carrera miradas que se encontraban con
la suya fortaleciéndolo en su vanidad . Y para es.to, en fin, al
hallarse pendiente de la horca, una mano amiga le limpiaba el
rostro, haciendo desaparecer las repugnantes babas de la muerte.
~ Hace falta mas, como incentivo, fomento y propaganda de
uua literatura? ~ No esta alli el héroe en papel prestigioso, ya
que no de martir de alentado? ( No estâ alli el pueblo, cuyo
natural se inclina a ponderaciones maravillosas, emanadas de su
.espiritu ignorante y sencillote? ( No esta alli la propia condici6n humana bastaote débil y bastante imperfecta para sentir la
reâlidad . de tales espectaculos, sin que la.5 torceduras del j uicio y
las ingerencias de la fantasia los desnatHralicen ? i No esta alli la
muene que es bastante, cuando no para endurecer el sentimiento,
para conducirlo a magnificaciones que transforman en el sentirniento popular, lo horrible en bello I con modos mas 6 menos
anormales de belleza?

1. A este proposito &lt;lice el autor de La Picara Justina : " para. que una vieja
sea cnoza, no hay otro remedio mejor que ser rnesonera 6 ajusticiada; porque
a la del mes6n no hay pasajt:ro que no diga : Hola seiiora hermosa; y si a una
mujer la sacan a ajusticiar, luego dicen: La mas linda mujer y de mas bellas
carnes que se vi6 j1mas » (loc. cit., p. 73).

POESIA RUFIANESCA

27

Con tener la literatura rufianesca varias fuentes, el cauce por
donde se derrama y se deriva es, en mi opinion, el de las exhibiciones del sentenciado y también el de las exhibiciones del preso
en las mismas rejas y en los mismos ranchos de la carcel. Por el
reo se va al delito, por el delito a sus causas y por estas causas a
los rincones y apartados de la vida brabucona y rufianesca. Ademas la carcel, al conjuro del abandono y el cohecho, de la tolerancia y el descuido sale de las lobregueces subterraneas, se avecina
sobre los cimientos urbanos, se asoma a sus ventanas, pide como
pobre vergonzante, se am para de la caridad, tien ta a la codicia,
y por buenos 6 malos sentimientos grietea los rigores de la ley,
se filtra por el mundo a la vez que el mundo se filtra en sus prisiones, y asi ocurre que la mas apesarada y sojuzgada de las
vecindades se convierte en la mas escandalosa y deshonesta.
Si para que una literatura se condense es indispensable una
tondensaci6n anteriot de las representaciones que la motivan,
nada mas directa é indirectamente representado que el asunto en
que intervienen la prostitutà y el rufian, ni en teatro mas grande,
ni con modos masllamativos, ni con impresiones mas hondas, ni
en medio mas propio, ni en terreno de mas arraigo. El germen lo
recoge y lo fecunda la impresionabilidad del pueblb; alli agarràn
las raices, crece el tronco_, y las ramas de la copa suben y se
biforcan en los altos y en los medios sociales y en los medios y en
las ci mas literarias. La jacara, ponderativa en parte, siempre burlona, à veces amorosa, con amor en que predominan el interés y
el dominio - lo que indica lo remoto del sentimiento que lb
mueve - ; noticier4 de personas, atavios, actitudes, empresas,
viajes, disputas, triunfos, venganzas y escarmientos; ·parladora
de germanîa - pues la germanla es su entronque., y por llegar a tanto se quiso dar lenguaje propio - ; desenvuelta como
moza del partido y excepcionalmente pecadora arrepentida; con
dejo picaresco, que por contraste es dejo moral, es la primera
estampaci6n del vicio publico, del pecado publico, del delito y de la
pena, y el germen de una literatura de fondo psicol6gico que tal

�RAFAEL SALTLLAS

POESIA RUFIANESCA

vez mis que ninguna otra y anticipandose a'los natu-ralismos actuales, penetr6 en el fondo de la picardia hmnana, que ha venido a
ponderarse como picardia espaiiola, en cuyo fondo y con mis
completas orientaciones, tiene que registrar mucho el antrop6logo
criminalista para hacer de una dencia embrionaria una ciencia
adulta.
Esta ciencia, como ·toda ciencia, nace de la curiosidad, y esta
literatura, como toda literatura objectiva, nace de la exhibici6n y
nace del estimulo de determinadas emociones. El estado emocional a que responde la literatura derivada de la rufianesca lo
constituye la aparatosidad y el rigor de la coacci6n juridica y la
àparatosidad y rigor de la coacci6n inquisitorial, determinantes
de un estado de clausura politico-religiosa de donde emana la
austeridad y exaltaci6n del mîstico y de donde emana a la
vez la sutileza y la ingeniosidad del picaro •.· Porque toda
coacci6n de esta indole constituye un modo de clausura que
infl.uye en un estado contemplativo, y por eso la mîstica ahonda
en la conciencia en la rebusca del pecado y la picaresca abonda
de igual modo en las condiciones narnrales originarias del delito.
Frente al delito y frente al pecado estuvieron, por la presi6n del
medio-, los escritores de una y otra indole.

JI. -

ARGUMENTO DE LA JA.CARA

Para estudiar el argumenta de la jacara, haremos cuatro agrùpaciones. Constituyen la primera los cinco romances de germania, an6nimos, que publica Juan Hidalgo ( Perotudo, tres sin
titulo y otro titulado Baile). La segunda, los seis romances de
Juan Hidalgo, colector del vocabulario de germania (Al dios
1. La Seiiora Pardo Bazin (Los pedagogos del renacimiento, pag 19) seiiala
estas influenci as de la clausura al decir : « porque la atm6slera del claustra,
predispone a la exaltacion mistica, conduce asimismo a la exageracion de la
caricatura impudica y bufonesca. &gt;&gt;

Marte, La •1,1ida airada, Apartamiento de Pedro de Castro y Catalina,
Venganz.a de Cantarote, Vida y 11werte de Maladros y Cumplimiento
del testamento de Maladros). L1 tercera, las jacaras y bailes de
Quevedo ( Carla de Escarraman a la Mendez., Respuesta, Carta de
la Perala a Lampuga, Respuesta, Pillagran, A una dama, Vida y
milagros de Montilla, Relacion que hace un jaque, Sentimiento de un
jaque, Desafio de dos jaques, Rejiere Mari Piz.orra, Moxagon, Pendenci~ mosquito, Postrùnerias de un rufian (jacaras), Los vaiientes y
tomayonas, Los valentones y destrez.a, Los galeotes, LJJs sopones de
Salamanca, Cortes de los bailes., Las sacadoras, Los nadadores, Bada
de pordioseros, Los borrachos, Las esta/adoras (bailes ). La cuarta, las
jacaras sueltas, Portillo el de Alcala ( de Miguel L6pez ), Los tres
jaques (del Licenciado Juan de Gamarra), Periquillo el âe Madrid,
(an6nima) y Elmulato de Andûjar (an6nima).
Perotudo podrà ser, segun afirma Juan Hidalgo, el primer
romance que se compuso en germania, pero la jacara y la literatura rufianesca tienen otros precedentes y orîgenes, que, con10
anteriormente se indica, no nos es dable invocar documentalmente,
En su origen, a mi parecer, la jacara, dentro de su caracter
narrativo, es poesia amatoria. Los personajes de las cinco jacaras
anonimas son siempre la prostituta y el rufian : Perotudo, que
con su maleta favorita la Méndez, se instala en Villal6n; un
jaque que manda a su criado Picafi.uelo a pedir recurs·os a su
marca, y ésta se los niega, alegando que tiene otros amores;
otro que al salir de la carcel de Toledo recoge a su iz.a, que le da
para armarse y equiparse, yéndose à Sevilla, hablando germania
.nueva; otro que sale de Toledo y se va a C6rdoba en busca de
la Pérez, que se le ha fugado y la castiga ; y Juan de la Membrilla que llega a Granada con la Paya Ruena, marca novatona,
la instala en el burdel y se va à robar con su jorjolin Antofüco.
En las jacaras de Quevedo Villagran, A ima dama, senora, par la
rubio y Moxagon preso celebra la hermosura de su iza, este cad.cter
amatorio aparece completameme definido. Lo propio ocurre en

�RAFAEL SALILLAS

P0ESIA RUFIANESCA

Los tres jaques del licenciado Juan de Gamarra, mereciendo la

la espada, el que en las jacaras se usa casi exclusivamente, el de
respeto, cuadra a la condici6n del rufian, porque cuando ha sido
cc desflorado », es decir de5acatado de algun modo, ya no puede
mantener el privilegio de sus funciones. Asi se ve en el cuarto
romance de los an6nimos que tiene como lema

30

siguiente nota de D. A. Duran: cc Asi como hubo un tiempo en
que los caballeros y poetas se disfrazaron para cantar sus amores
y hazanas &amp;•, con las costumbres y habitos moriscos y pastoriles,
este romance prueba que llevaron su mania hasta el punto de
tomar por modelo de imitaci6n a los jaques y rufianes. »
Pero este mismo caracter amatorio, si por acaso es un arrastre
del sentimiento fondamental en que se inspira, se acomoda no
a las numerosas variantes sentimentales del amor sino a una
modalidad hist6rica, per-petuada en el entronque a que obedece
la denominaci6n de germania y en el tipo de rufian, tan persistente en las sociedades actuales (véase EL LENGUAJE). En una
palabra, las relaciones amorosas que constituyen el argumento
de la jicara se refieren i un sentimiento primitivo, a um forma
de prostituciém, la utilitaria, en que la mujer, para explotar al
hombre, se apoya en el consejo y en la fuerza del rufian, y en
que éste vive de 1-a explotaci6n de la mujer.
Lo primero que puede recogerse de las jicaras son los rasgos
distintivos del rufian, que corresponden i los varios nombres
que tiene en german:ia. Estos nombres califican al rufian como
consejero y como valiente. Sus consejos constituyen una experiencia de las costumbres del burdel, para encaminar a la prostituta a que !ogre buena ganancia y esquive los peligros y las
quiebras. En muchas jacaras se pueden recoger estos consejos
pero en don de es tan mis .especificados es en el BAILE ultimo de
los romances an6nimos recogidos por Juan Hidalgo. Parecidos
consejos le da Perotudo i la Méndez cuando van de marcha. En
el BAILE de Quevedo Los valientes y tomayonas hace lo propio,
con sentido mas generalizador, el rufian Tasquillos. En los BAILES

Los galeotes, Las sacadoras, Las nadadoras y Las estafadoras

no se maneja ni otro argumenta, ni otra filosofia, sazonada con
el ingenio del autor.
El caricter de valentia se singulariza de igual modo en numerosas referencias. Uno de los nombres que se da en germania a

Quien fuere jaque afamado
Ha de ser determinado

y se ve en la conducta de este jaque i quien, quando se le escap6
su iz.a, se fué i C6rdoba
y diole con Juan Machiz ( machete)
un gran chirlo colora.do

y se volvi6 a Toledo después de vengarse. Argumenta parecido.
se maneja en el romance segundo, donde una pràstituta se niega
:i socorrer a su rufian enviândole a decir
que yo tengo otros amores
que mas los quiero y los amo.

Llega el jaque, la saca a un verd6n (campo),leestiva (castiga) el
cuerpo c&lt; con tres varas de membril 10 »; se encuentra al regresar con un gelje ( esclavo negro) de los « otros amores &gt;&gt; de su
dama, se acometen, lo derriba y
Vuélvense la Marca y Rufo
ella alegre y él lozano.

El romance La venganz.a de Cantarote, que tiene hechuras de
epopeya rufianesca, caracterizà todavfa mas esos rasgos distintivos, y en La vida airada se evidencia que el pu11to de valor es
punto de honor en los rufianes. La Farinas, rnarca de Olmedo,
le escribe i este que à instigaci6n de la Escalanta la ha pisoteado
Montes. AlH se pinta como la ofensa no es ofensa para ella sino
para él '.
I.

La iza que engiba el Cairo
la que mâs que â si te ama

�RAFAEL SALILLAS

Lastima es de ver tu houra
por mi causa aniquilada l

Por ultimo los denuestos que le dirige una marca a Maladtos
(De la vida y muerte de) completan el concepto de la valentia
como cualidad indispensable para ejercer el predominio rufianesco.
Adviértese también que el rufian representa una categorfa
con grados inferiores y aun superiores en la escala. Esto constituia una carrera en la universidad maldita del burdel, pudiendo
llamâtsele de este modo ya que en las jacaras de Quevedo se
llama a la carcel cc rnaldita universidad i). Por eso al referir la vida
de Maladros se &lt;lice que
cursc,i la Mandilandina
hasta que tuvo quinée afios.

Este cursd consistia en ser criado de prostituta 6 de rufüin,
debiendo distinguirse entre las varias clases de criados_que constan ~n la germanid y de bien do suponerse que algunos de ellos no
pasaban de tales 6 tomaban oti:o rumbo erî la especulaci6n manfiotesca. Este ruh1bo no podia set otro que el de padre (alcahuete), madre (alcahueta) cargo ejercido 6 por individuos con
aptitudes especialmente encaminadas 6 por ru6anes retirados
( cle lo que es un ejemplo Palomares ep el ùltimo romance de
Juan Hidalgo), lo propio que ocurre en las Celestinas que lo son
por inclinaci6n natural 6 por invalidez p~ra seguir en el oficio
de prostitutas 1 •
la que se nombra por mya
y por ti en la Manfla garla :
respetada hasta agora
que hizo el Respeto falta
pues Cerras de Jaque extrafio
tocandote me rnaltratan
1. En Dia y 1wçhe de Madrid de Francisco Santos, se lee : « En auanto a
lo de mi madre, respondio el otro, mientes en decir que fué alcahueta ~ no

POESIA RUFIANESCA

33

El rufian, que es representante de la fuerza para mantener los
privilegios é inmunidades de la mancebia, empezaba como « mandit del primer tercio » 1 , seguia por gr-ados hasta ascender a. e-spadachin 6 rufez.no 2 y adquiria titulo definitivo después de ser mandilandin 3, amaestran:dose en el servicio continuado de la prostituta
y el rufian. Este, apreciando los méritas y servicios de su adjunto,
lo colocaba, dandole mujer para el trato 4 6 lo recomepdaba para
el ascenso s •
poder mas, porque sé que mnrio de treinta an.os, y no era edad en que no
podia hacer primeros papeles » (pag. 418 . 2•) .
I. En La vida airada al hacer la descripcion del persona! -concurrente al
corral de los Olmos se dice :

Mandiles del primer tercio
que el -nuevo trato empezaban.
2. I~m ., id. Gran runfla de espadachines
Rufez.nos de media talla.
3. Idem., id. aqui los Mandilandines
que aJaques casi aspiraban,
En el Baile de los romances anonimos .publicados por J. Hidalgo se diçe de
Juan de la Membrilla
Jayan de Juana la Larga
y antes su Guarda - postigo.
En el Cttmplimiento del testarnento de Makulros se dice :
esta sirvio Malsemblante
Mandil de Ynes de Rivera
porque pretendia tener
una baca (vaca ?) en la dehesa.

4. Entre los dennestos que le dirigen a Maladros (Vida y muerte de) figura
este :
En J aen a MarianiHa
te la hizo alzar Polanco
a un Traynel de su Marquida,
y ante ella te dio mil palus.
5, En el testamento de Maladros se dice :
Item, manda a la Beltrana
Rt:Vue hispanique. xm.

�34

RAFAEL SALILLAS

Se comprender:i por lo mismo, que el principal escenario dd
la jâcara es el burdel 6 alguna dependencia conexionada con este
centro, 6 algun cam.ino que a él conduzca. Esto ocurre en todas
las jacaras coleccionadas 6 compuestas por Juan Hidalgo; y la IX
de Quevedo ( Sentimiento de un jaque por ver cerrada la mancebia)
constituye una donosisima adapraci6n elegiaca â la poesia rufia_
nesca, en que el burdel sirve de rnotivo paralas satiricas ponderaciones en que se desenvuelve. Todas las jâc1ras de este autor en
que se adopta un modo de forma epistolar, tienen residencia
para la data 6 en el burdel ( desde don de escri ben la Méndez y la
Perala) 6 en la carcel (desde donde es-::ribe Escarraman) 6 en la
galera ( desde donde escribe Lampuga). De igual modo que los
personajes primordiales de la jicara son la prostituta y el rufian,
los escenarios son el burdel, la carcel 6 la ·galera. La carcel aparece
en el romance Perotudo, en el del cc jaque afamado », en el Baile
y principal mente en la Vida y muerte de Maladros donde se desarrollan escenas carcelarias que parecen trasunto, imitaci6n 6 copia
de las descritas por el licenciado Chaves, trasladadas luego al
entremés de La cârcel de Sevi/la, y coïncide con este ùltimo en la
personalidad de la Beltrana que difiere no mâs que en ser querida de Maladros en vez del Paisano, como en el entremés ocurre.
De las quince jâcaras de Quevedo tres se representan en la carcel (Carta de Escarraman, Villagran, y Moxa[[on) y tres en galeras ( Respuesta de Lampuga, Montilla y Relacion que hace un jaque).
· Pero esta clasificaci6n es algo 4rbitraria, -porque lo que importa no
es la residencia sino la relaci6n y esta relaci6n comprende la vida
rufianesca, la vidadelincuente y la vida penal, que constituyen una
que :i mi Mandil Palomera
por obras y buen servicio
que nos hizo :i mi y :i ella :
que no lo deKe por otro,
y consigo lo entretenga,
hasta que sea de edad
que Marca en el Cerco tenga.

POESIA RUFIANESCA

35

sola vida y un solo drculo en que se da vueltas constantemente
hasta morir. Solo en dos jacaras aparece el arrepentimiento: en la
de Perotudo en que la Méndez (y eso que la Méndez no debi6
arrepentirse., pues es uno de los personages mas repetidos en las
jacaras) acude à. ver el cuerpo de este rufian en la horca y se burla
de él y lo maldice, diciéndole:
Cuervos os saquen los ojos
y :iguilas el corazôn,

y en Ja del Apai·tamiento de Pedro de CasLro y Catalina en que,
dolido de Ja muerte de su cvima,
Dexando el -Germano· trato,
se acogici â moler harina,
por pillarse de Ruidos
y vivir la Santa vida.

En el carâcter de rdaci6n de vida rufianesca, vida delincuent'e
y vida penal, radica el inter ~s antropol6gico de las jâcaras. Repre·
sentan, _por Io mismo, documentos autorizados de historia y
sociologia criminal. Describen tipos, actitudes, modos, trajes,
costumbres, relaciones é insinu;tll algo referente â los motivos de
b delincuencia. Constituyen una condensaci6t) de un medio
determinado, en que se cristaliza la sociedad en uno de sus aspect os, que arranca de su fondo y en parte de su modo de ser. La
misma sociedad es la que se manifiesta, se exhibe y hace alarde,
en un medio y por un impulso equivalente al que singulariza las
formas en la sinceridad de las manifestaci011es de 1a· naturaleza.
Por eso la jâcara es un documento natural que se convierte en
documento literario, y que en esta fase, aun con los disimulos y
donosidad~s del ingenio conserva sus manifestaciones primitivas.
En este en tender no ha de resultar extremoso que se incluya la jacara en los precedentes dela antropologia criminal, por lo menos
en los de la nuestra que aparece literariamente constimida en una
literatura esencialmente -espafiola.

�POESIA R.UFIANESCA
R.i\.FAEL _SALILLAS

La antropGlogfa en su historia, ofrecefuentes cientificas y fuentes. literarias. Actualmente en las avasalladoras tendencias del
ev:Olucionismo, se registran con predileccion todas las intuiciones
enc-aminadas a demostrar las influencias del medio tisico y mas
particulannente la de las conformaciones organkas, en el caracter
de los pueblos y de los individuos y se da mas valor i la giba y i
la forma del cra.neo de Thersite, indicadas por Homero, que a _
otras particularidades mas al alcance de la general observacion y
que explican hechos intimamente conexionados con el medio
social. Este rnedio tiene como vehkulo para perpetuarse y 1nan~
tenerse, el de la historia y mis bien el de determinadas literaturas, sin estudiar ,hasta· la·fecha, que constituyen fuentes positivas
de ensenanzas y pi.-ecedentes antropologicos . Entre esas litetaturas
la rufianesca y la picaresca son las mâs caracterizadas, y para
demostrarlo convenârâ desco1,11poner sus factores i fin de evidenciar sus peculiaridades.

Ill. -

ÈL TIPO DELINCUENTE EN LA JACARA

El primer hecho que se debe recoger, coma completamente
evidenciado en la jicata, correspondiendo al entronq ue de la germania (véase EL LENGUAGE) es el enlace intimo entre la prostitu~
don y la _delincuencia, que hace de la personalidad del rufian
una personalidad doble_, mitad rufianesca y mitad ladronesca, y
que hace del corral, del bnrdel y dè los numerosos lugares truhanescos, centra de intimidad y de contacto entre prostitutas y
ladrones.
Perotudo, rufian de tres marcas (prostitutas) - la Gâmez, la
Salme.ron y la Méndez-cuenta entre sus oficios el de cicaraz_ate
(Jadron de bolsas), entallador (no constaen el cc vocabulario de Germania &gt;) ) , meseguero (guarda de trigos ), segador (Io relaciona con lo
_anterior y querra decir que fué guarda y ladron de trigos, como
. ofici0s equivalentes), despalrnante ( que quita por fuerza), ondeador

37

de perchas ( tanteador de sitios par donde se puede robar en las
posadas), barahustador de cerrallas y alcandoras (acometed.or de ·
cerraduras de puertas y de camisas), cortador sobre la percha
(ladron debolsas, c.ortandolas sobre la un.a, que se Hama percha),
carduz_ador (que adquiere la ropa que hurtan los ladrones), alcatifero (ladron de tiendas de seda), cuatrero (ladron de caballerias),
certus' (cierto, seguro) de la tarafada - flor del juego de dadas,
es decir fullero, pues no solamente lleva tres tervi{as de tarafes
( tres ternas de dados) y una de minamayor (oro, es deoir para
ganar oro) si que también &lt;liez huebras de bueyes (barajas de naipes) marcadas convenientemente para practicar las flores que se
llaman raspa, cortadillo, tira, panda, balleston y alademosca - guinaron ( avisador), doble (astuto ), tercio ( que tercia en el delito,
abona 6 fia), gorra en las estafas (Io que se qui ta. al ladron por el
rufian) de tasquera (taberna) y muquici6n (comida) donde canta de,_
la cherinola y también del cherino ( es decir bravatea).
El lobo (Jadron) mayor que en el tercer romunce de los an6nimos de J. Hidalgo, sale de la trena ( carcel) después de haberle
palmeado (zurrado)_las espaldas con coton colorado (penadeazotes),
destemindolo después por &lt;liez an.os, se refugia ·en la altana
(iglesia) y al llegar la soma ( noche) se cala (entra)' en el .monte
( en el burdel) en busca de su maleta (prostitufa que lleva el rufian
para ganar con èlla), es un profesor de germanîa, cuyos términos
va explicando.
Los oficios de Juan de la Membrilla, el rufian instructor de la
Pava Ruerîa, cômprenden una grà.n parte de las especialidades
profesionales de los Iadrones y fulleros. Es calcatrife (ganapin 6
palanquîn), marcador (es palanquin que marca las casas en que

1-"rLo de certus 6 derto se deba aplicar exdusivamente a los fulleros. Lo
dice Cervantes al enumerar las clases de gente-s que se pasan a las Indias, que
son/ademas de otras cosas, « pala y cubierta de los jugadores » (aquien llaman
ciert~s los peritos en el arte). - Cervantes. E_l _celoso extremeiic, pag. I 59,
col.•.

�RAFAEL SALILLAS

se ba de robar); baxama11ero polido (baxama110 = ladr6n que
entra en una tien&lt;la y seii:ilando con una mano hurta con
la ocra: polido
su cil, astuto) ; lercio de chanza ( chanza =
sutileza 6 astucia: empleado de este modo supone un modo de
robar equivaleme al timo en que uno de los personajes hace el
oficio de tercero); « comad reja en todo nido &gt;&gt; (senti do literai de
entrometido r resudto para robar en cu:ilquier sitio), aguila de
flcres /fanas ( que usa flores ladronescas); ermitaiio de camino ( salteador); « justador &gt;&gt; de p/ctmada (pared) y calabaz.a (ganzua); « cttatrero disimulado »; murciador (Jadron) con tales procedimientos,
artes y recursos que cc negocia a boca de sorna » -en calleja 6 en
camino; que c&lt; deguzbalaro(agujero) 6 °escala (escalo)-no se le
escapa castillo »; que es hribil en adobar p11ertas para que no
bagan ruido y hace cc corner tocino &gt;&gt; alos « cerrojos chismeros »;
que « no vido el ojo ventana-donde el cuerpo no ha subido &gt;);
que c&lt; tarrascador (tarrascar=tirar 6 abrir) de tenazas-Ios clavos
desmonta al tino »; que « a&lt;lormece las gomarras (gallinas)-con
pan y pimienta y vino »; que cc calase en cualquiercasa-brivion
(pordiosero) 6 peregrino »; que es c&lt; gran hombre de un madrug6n-y al huésped dejar dormi.do »; que « corona le ha da&lt;lo
Câdiz-de pilota en puerto chico » (pilt1lo=ladr6n que guia a los
ladrones); que « fué aprendiz de Salmeron,-de San Martin, del
dormi.do &gt;&gt; (lo de Salmeron no consta en el Vocabulario pero
debe ser equivalentc a De San Mar/in el dormido que alude al
que roban 6 ma tan cuando duerme); es « certus de las cuarro y
ocho », esdecir, fullero y practica la leva, p.mda, redoblôn, maz..ada,
aslilla, partido, berrugueta, cortadillo, retéri, giba, bolsilla, lance de
tarafe limpio cc y descarga mejor que Cadiz-carga mejor que
castillo J). Es bravo y son notablesC&lt;su tajaluar (cuchillo)ya11t11biada » (golpe de ventaja, 6 madrug(m, como se &lt;lice en la jerga
moderna) .

=

La genealogîa rufianesca de Maladros ( C&lt; de Mal-ladr6n derivado ») esta expresada con decir que su padre fué un guardapostigo y que en cuanto naci6 lo ofreci6 al cambio. De primeras

POESIA RUFIA1 ESCt\

39

manifest6 su natural ladroncsco inclinado a toda clase de intrusiones. Concisamente se expresan sus procederes en estos cuatro
,·ersos:
Lol'&lt;l/011 (ladr6n) en los •vmiosos (campos)
Mttrcignlero (que hurta :i los que duerrucn) en el garo (pucbl?)
Poli11che (encubridor)d&lt;! 111,wiblages(criado de rufian 6 prosntuta)
G11i1ïaron (espia) en lo g11isado (mancebia).

Lo castigaron y desterraron de Segovia porque cc rastillaba
(robaba) en cruz. (encrucijada) y en gara_»; &lt;c.sangraba (r~baba
dinero) con la cerdn ( cuchillo); » « camb1aba a Plata Estano &gt;&gt;;
sornaba (dormia) con pescadas (ganzuas); jugaba de ~ocado (~ocado
se Hama al ladr6n que « juega de bocadt'llo » : bocadillo denva de
boca y se usa todavfa en la jerga tea_tral) y « se h~cia_ golondrero
(soldado) por pillar (robar) mas hbertado ». E1em6 despué~
joualcs oficios en Valladolid y Medina, y en C6rdoba debuto
c~mo cuatrero . En Sevilla lo condenaron agurapas (galeras)cumpliendo los seis anos. En esta ûltima campa~a? rematc_ de su
habilidad y experiencia « firm6se en la Ropa v1eia (i oficrna de
policia ?) por llama ( de llamar) y trava ( de trabar) los fa)'OS (paya
quiere decir pastor); cc acerrabales (agarrabales) las l~ivas (mangas)yguiiiaba el buho (daba el soplo) al amo (~ al al~acd ?) &gt;&gt;. D~spués de ser espia de la polida « levant6 cl vuelo mas alto »: h1zo
amistad con los poleos ( encubridores), bai les (!~drones), nifez.no:,
!le:uacoimas y maniblaxos ; (&lt; engolf6se en fullenas-y levas (ardtdes) de lo gennano &gt;&gt;; al fin los rnfos y los hacha~ (ladrones) &lt;&lt; lo
encorporaron por jaque-del Corral de los r aranios J) donde
Amansando el soplo y wîa
la (erra untando i Nuestramo (el escribano),
,. asi ca/caba (andaba) seguro
por cualquier parte del .f[&lt;1ro.

Entre las jâcaras de Quevedo ~61o hay una, la q uc rcficre la Vida
y milagros de M01zlilla, que especifique los oficios lad~o~escos,
practicados por un solo indi"iduo. Las demas ofreccn nottctas des-

�RAFAEL S.\LJLLAS
POESIA RUFIANESCA

glosadas de diferentes individuos con alusion asus pr:icticas deiincuentes 6 i los castigos que les imponen. Tampoco se especifica si
esos individuos tienen la doble personalidad de rufianes y de
ladrones, pero es de suponer si se advierte que es una prostituta
6 un rufiân quien da las noticias en l:ts cartas que se escriben.
Montilia en sus relaciones con Mari Corvioo, aparece mas que
arrufianado, porque ésta la ayuda en sus hurtos, sirviéndose de
de su habilidad de curandera c&lt; de mal de madre - con
emplastos de cerote ». Montilla, coma Maladros, empieza
de muy joven a rob:ir. Lo llevaban « por mozo de garabato-Je balcones en balcones ,, ; compaiiero del fresco era para
entrar por las ventanas, c&lt; el â guardarles el sueiio - yo a guardarles los colchones ,, ; es cuatrero y hurta unos borricos disfrazândolos con borlas cc en la recua de Villodres &gt;l; corri6 joyas; di6
chirlos a las maletas cc en posadas y mesones »; tenia chiquillos
en las comedias &lt;&lt; que cada tarde agarraban-con virillas dos alcorques ii; teniahurones (meninos) para dar tientos en las apreturas ,i;
fué caleta (ladr6n que hurta por agujero) y &lt;&lt; hermano de la
chanz..a » y fullero y organiz6 una sociedad con « esportilleros »,
« mozos de silla ,, y cc mozas de fregar » y tras tanto hacer par6
en galeras desde donde refiere lo que queda dicho.
Esta comunidad entre los rufianes, ladrones y prostitutas se
comprueba tambiéo en las mismas jâcaras cuando describen el
persona! concurrence a las mancebias 6 a los corral es. En La Venganz.a de Cantarote acuden ala g11anta (mancebia) de Jerez, Muiiiz,
padre (alcahuete) de la Ramb1a; Hormig6n y Mase Jorge, espadachines, siendo el ultimo
el que invent6 las heridas
de estocada, y tajo doble,
que a todos los que las usan
no absuelven los confcsores.

Ledesma, cualro mayor (ladr6n de caballos); Per0te, el caletero
,el escalader); Morejon, el salterio (salteador)

41

dicho Caco por mal nombre,
cl que en la Sierra de Ronda
fué igual :1 Machuca y Roque (bandidos •).

Garruncho poleo (encubridor); Cornejon soplo (aviso) y com
porte" (posadero); Melendrin el guiiiarol ( el a visado) ; y el carduzador Gibote. En la invitaci6n que hace el autor a que le oigan
( Vida y muerte de Maladros) todos los de « la cherinola esquifada »
( asociaci6n de rufianes y ladrones) del corral de los Naranjos,
enumera lzguilas y aguiluchos (ladrones y ladroncillos astutos),
albanegueros Gugadores de dados), lagartos (ladron de campo, 6
ladr6n que muda de traje), calcatiferos (palanquines), reclamos
(criados de prostitutas) y maestros de las chan-{as (estafadores). En el românce que sigue (Cumplimiento del testamento), al
enumerar los individuos que intervienen para apaciguar a Garrancho el rle la Rarnbla y Perotudo el de Estepa, que son jaques
godizos (ru6anes principales), « oficiales de la carda y negros
(astutos) en las revesas (ventas), los cita pon sus nombres, por
su localidad y alguna vez por su profesi6n deliocuente. A Matatus lo llama el Arador, nombre que no consta en el VocABULARIO
pero si se advierte que â la baraja se la !lama huebra y a los naipes
bue)'eS esta claro que quiere decir fullero. Cita tambiéo al poleo
Palenzuela y al soplo Hernin Mellado, y a Jaime « entruchon
(enteodido) en todas levas (ardides) ». Ocurre lo propio en el
ultimo romance de les an6nimos al hablar del interés que despierta entre los suyos Juan de la Membrilla, condenado i galeras.
Los cmrierines (ladroncillos) andan tristes, los similerates (ladroncillos) sin tino, lo visitan los ttrgamendales ( criados de prostituta),
le contribuyen los rastilleros (ladrones
de rastillo, mana) cc para
ayuda de camino », lo lloran los gariteros, y de las prostitutas y
rufianes no hay que decir, y lo lloran en diferentes loca1idades
diferentes personas citadas por sus nombres.

=

r. El escudero Marcos de Obreg6a habla de la partida de vaqueros de
Raque Amador en la serrania de Ronda.

�POESIA RUFIANESCA

RAFAEL SALILLAS

42

La jacara, com:&gt; la genwtnia, deo:uestra. que en el ag:r'.11anamiento de la prostituta y el rufüi.n cada cual tiene su ofic10 ! se
las busca â su modo, estableciéndose una forma de comumdad
de bienes y de auxilios reciprocos, que eran màs efectivos para el
rufian que para la prostituta, sobre todo cuando aquel daba_ en
la carcel, que es de presumir fuera muchas veces '. Pero ~1 se
desliodan los papeles resulta en ultimo analisis que la prosntuta
representa la debilidad que necesita un protector~do ~ paga u_n
tributo, y el rufian representa la fuerza, el poder a qmen se tr:buta, porque proteje. Por eso de los distiotos n~mbres del ~fian
dos aluden al aaermanarniento (germmw y german), dos al tnbuto
(engibador y en;ibacaire), uno â la rnstodia (~ay6n), uno à _la
enseôanza (consejo ), uno à la confi.dencia. (av1~6) y l~s dem~s,
hasta siete, a la fuerza y predominio (chemwl, ;ayan, ;aque, leon,
pendencia, rufo y ruido). Todos los carâcteres que supo~en esos
nombres aparecen justificados en los detalles, en el senudo Y en
el asunto de las jacaras, y el ultimo, el mas salien te, des~aca e_n el
argumento y ~n la acci6n y se evidencia por la pamculandad
casi constante de describir al rufiàn como hombre armado Las armas que lleva el jaque
diré en breve rt:laciéo : (Pcrotudo)

Baldeo (espada), rodancho (broqucl), remolfer6n (casco), fua11
Machiz. (machete), coton (jub6n) defcnsivo, once mil (cota), corva

- - - - - - - - - - - - - -- - - 1.

En el tercer romance de los a116ni111os de la colc.:cién

J.

Hidalgo,

llegar el fobo (ladr6nJ y la iz.a a Sevilla
El lobo se \'a a la altana (iglesia)
la iz.a se cn:rJ en el cambio (mancebia)
y esli1.•a la farda (t:mpeiia la ropa) al coi me (al se1ior)
y pidele \'eiott: gra110s (ducados de 11 reah:s)
para que el birlc (lad16n) despcnda
por ser recieo arribado
hasta que sepa la ti.:rra
porque no sea drscornadc, (dt!scubierto).

1

43

al hombro U 1,erà cobarba = ballesta ?) « con sus trece y pasador »), as/il (lanza). El Picanuelo en cl romance que sigue le &lt;lice
:i la ma1-ca que su rufüin ba perdido, ademas de las quùtas ( dineros) los alares (zaragüelles), las tirantes ( calzas), el sarzo (sayo), la
red ( capa), la gabia ( casco ), el baldro y el rodaucho. Cuando aparc:ce el rufiàn y le pregunta que qué garla (habla) le responde :
No le gal'lo nada, vida,
que con êl me e.•toy burl:indo.
qut: de mi~ gC1las (ricas) c11111prmas (sayas)
bart:is n/nrt"s y snr;c,
y de las q11i11as que crio
mercareis baldeo y roda11cbo.

En el siguiente romance, an6nimo también, la i~a (prostituta)
le es/ iva la cigarra (le llena la boisa) con cabas ( reales) y muchos
gra11os(ducados de once reales) para que se tolde (se visca) el navio
( cuerpo) al labo mayor que sa lia de la Irma ( carcel). Él, para
emprender con su iz.a el camino de Sevilla, se guarnece de on.emil, baldeo casco acer.1do, &lt;&lt; roda11cho de mayor ,J, z.ingttiz..angue
( terciado) y « manga y guante con aforro 1J. El jaque à qui en se
le trasmom6 la Pérez, al ir â C6rdoba a vengarse cc lleva el navio
artillt1do » ( el cuerpo am1ado) con c&lt; buen moller6n ( casco) de
acero, ro·on doble estofado de cofradin (malla), largo zinq11i::;,a11gue,
rodancho campanudo y baldeo acerado. &gt;l Juan de la Membrilla, el
proteccor Je la Pava Ruena, al irse à 111ariscar (robar) và « pertrechado y preveniJo &gt;l de c&lt; la de\"Oci6n de once mil " de un gran
descu!rnn. p1lrnslrc1s (machete 6 terciado) y un barcelonés muy fino
(broquel), que se Ilama barcelo,iésfaldudo. La Farinas en la cana
que le escribeâsu jaque pidiéndole vengaoza ( Vida airada)le dice:
Y ~i est:\ d baldeo preso (empeiiado)
6 las 011wnil prmdadas (id.)
yo lo rescataré todo,
que loS.fTnnos todo a~-aban.

Él va a la tabcrna donde tiene las armas: c&lt; aforrase de once mil -

�44

RAFAEL SALlLLAS

POESIA RUF!ANESCA

- - - - -- - - -- - - - - - - - -- - - -- - - 45-

y entrambas garras enguanta » ; rem11,ella m chapitel (guarnece su
cabeza con el casco), p6nese al lado el cuadrado (puôal) y bolea
( cuelga) del tachonado ( cinto) el barce/ones Jaldudo; co16case cuatro balas de hierro colado en la rata (boisa) y un p1mtarol de hacer
alcorques (alma rada de hacer alpargatas) en la demia ( en la_media
calza). Pedro de Castro, quejândose de lo malo de los uempos
dice que trae el respeto desnudo, la estaca (daga) dcsguarnecida, el
moller6n abollado, rodancho no lo tiene, y la trabada (cota) con
toda su cofradla esta en prision (en empeno). Por consejo de s_u
traine/ Izquierdo, se guarnece Cantarote con el fald11do de Onhuela (broquel, equivalente â barcelonés Jaldudo ), la trabada el
renwlleron « que la mecbusa ( cabeza) socorre », largo estoque, dos
milaneses (pistoletes) en las ratas, c&lt; larga estaca en el vencejo ( pretina) » y « dos cerdas (cuchillos) en los balanes ». En el testamento de Maladros dice :
Mi trabada y 11wllero11
mi roda11cbo de Orihuela
deposito en Palom:ues
que en confianza lo tenga
para cuando hubiere rumlios (peligros)
dallo a amigos por defensa.

Alouna vez insinua la jacara especies incorporables à lo que hoy
se c1:sifica en el capltulo de los origenes y causas del delito.
Empiézase por la genealogia, de que hay ejemplos en _el roma~ce
PeroJudo, en la Vida y muerte de Maladros, y en la Vida y Mi~agros de Monti/la ', genealogfa que no constituye un proceder sts-

I.

hijo es de un mesonero
muy pcrvcrso en condici6n.
Por naturaleza caza
el que es hijo del Azor (Peroltulo)
Hijo de un Guardapostigo
y Nieto de un Envesado.
Este luego que naci6
el padre le ofreci6 al Cambio (Malatlros)

tematico en el comienzo de la narraci6n, como ocurre en la
novela picaresca. Fuera de esta las conexiones especificadas entre
el delito y su supuesto origen son muy pocas é insignificantes,
:i no ser que se quiera entresacar todo lo que resulta involucrado
en la enumeraci6n de las costumbres rufianescas. Pero en este
panicular el autor no establece concordancias, no adivina, no
presume y no se le puede atribuir una intuici6n antropol6gica
deterrninada. Tal vez en alguna j:icara de Quevedo, y en los bailes sobre todo, la intuici6n existe. Ya lo veremos en el ultimo
apartado cuando se dilucide el sentido particular de cada grupo de
j:icaras.
Los sentimientos dominantes en las jacaras an6nimas de la
colecci6n de J. Hidalgo se reducen :i la intimidad del consorcio
entre el rufian y la prostiluta, de lo que son ejemplos el tercer
romance y el quinto; al dominio autoritario del rufian (r~mances
segundo y cuarto) ejercitado por el c.istigo 6 la venganza y :i la
protesta contra ese dominio (romance primera, maldici6n de la
Méndez). Las j:icaras de J. Hidalgo constituyen un conjunto
m:is definido y destacan iguales sentimientos mas en relieve. El
punto de honor rufianesco se dilucida en La vida airada y en la
contienda entre Garrancho el de la Rambla y Perotudo el de
Estepa (Cumplimiento del lestamento); el dominio autoritario del
rufian y la rebeldia de la prostituta, en La venganz.a de Cantarote; la verdadera coyunda 6 agermanamiento rufianesco, con
algun ribete afectivo en el Apartamimto de Pt!dro de Castro y
Catalina, y la superstici6n, en los amuletos que la madre Inés de
la Torre le coloca :i Camarote cuando v,i :i realizar su empresa.
Pero lo que especifican estas jacaras es la asociaci6n criminal.

Ponce se llam6 mi padre
y los mucbacl1os lo Ponce
lo juntaron a Pilatos
t:chandolo yo :i Leones.
Fué tabernero en SeviU:1 (.\1outil!t1).

�RAFAEL S-"LILLAS

Sin tener en c~enta muchas detalles alusivos â la educaci6n pro-fesional de los delincuentes, que ya se l1an mencionado; ni el
localizar b acci6n en lugares rofianescos, como el corral de los
Glrnos y de los Naranjos; ni la prolija enumeraci6n de los p.ersonajes, que mas adelante se estudia, asi como la geografia de la
jicara, todo lo que es incorporable al concepto de hi asociaci6n
de los delincuentes espafüoles, precisado en varias partes de este
estudio, en los dos romances de Maladros, hay escenas de asociaci6n, unas simbolizadas en la vida de este personaje (que en los
bai les de Quevedo es Hama do (( nuestro pa,dre fontlado1: »); otras
en la letania de la carcel, que es copia de la escena auténtica de
iQUa] indole de la RelaciJn de la Carcel de Swilla y otros en el
t;ibunal constituido por Palomares, asistido de Buharro y Gi•l
Buytrera para fallar las redamaciones de la Beltrana y condenar
J Lorenzo del Barca.
En todo esto hay referencias estimables para juzgar del caracter de las asociaciones delincuentes; pero como este caricter hay
que definirlo y diferenciarlo del de otras asociaciones de otros
paises cuando se baya alegado toda la prueba documentai, quede
en este punto como apéndice del contenido de la jacara en lo que
precisa el tipo delincuente de que es conmemoradora y narradora.

IV. -

POESIA RUFIANESCA

47

nimo de la olecci6n J. Hidalgo. Y no obstante no omite definir
el porque â la prostituta la llaman de aquel modo y &lt;lice:

a la Marquisa, tributo,
porque acude con el Cayro ,
Es cairo un término jergal cuyo modo de forinaci6n parece
consistir en una permutâci6n fonética y en u.na generalizaci6n de
concepto.
Lo que la mujer gana con su cuerpo se llam6 ·primitivamente

cald.i, aludiendo muy graficamente al mqdo de ganarlo. La caida
se permut6 jergalmente en caira, caire, cairo y cair6n (véase el
VocABULARIO de J. Hidalgo) y también en cairia segun un modo
excepcional empleado en la~ jicaras (Apartamiento de Pedro de Castro y Catalina, pag. 57 y Venganza de Cantarote, pag. 77 )- Tiene,
por lo tante, la caida un significado econ6mico que precisa la
repres_entaci6n de la prostituta en la jacara, y de 1aqui el uso repetido y variado de ese término.
A la prostituta, por deeirlo asi, la representan siempre en funci6n de caida. Dice el segundo rom,ance de los anonimos :
Yo me estando a!U. en la guant; (mancebia)
en la mi piitra ( cama) garlando (hablàndo)
mis blancas cerras (manos) torcia
y el caire estaba aguardando.

LA PROSTlTUTA EN LA JA.CARA.

En las proposiciones libidinosas que las dos mozas de la posada
del Sevillano (Cervantes, La ilustre 1regona) hacen à los dos
mancebos, esta especificado el caricter de la .pros-tituta en rel:.tci6n
con el rufian. &lt;&lt; No habrâ par de can6nigos mas regalados que
vosotros -10 sereis -destas tributirias vuesfras. »
La prostituta, entre otros nombres caracteristicos, tie?e en
gt:nnattia el de tributQ, y muchos de estes nombres se manepn. en
las jicaras. Lo que no se maneja es su significado y su sentido,
ni aun çn las definiciones. de german_ia del tei,:cei- romance an6-

Al describir la cherinola (j unta de rufianes y ladrones) en el
romancé de la Vida. airada, después de representar el cuadro de
los concurrentes al Corral de los Olmes, su festin, sus cantos, sus
peleas, reniegos y alardes) al disiparse los vapores de la juelga,
como hoy se &lt;lice, pinta a su mujer de este modo :
se adereza la inarquisa
de r-edejon (toca ô escofi6n de rèd), y carlancas (cu:ellos)
de volante y tocador
de cernicalo (n1anto) y campana(saya).
Calm (anda) â engü;ar (recibir) ·el cairnn
con que el rufo chirla y garla (habla, presume).

�POESIA RUFIANESCA

RAFAEL SALILLAS

De la Vayandina y de la Camarona, cuando van
sus jaques se &lt;lice ( Cnmplimiento del testamento) :

a apaciguar 'i

49

El mismo
si bnchaba (jugaba) el cherù1ol (rufian)

y a marcas pillaba el cairn,
coma esta ban en silleues ( sillas)
iarlando (pregonando) el caire en sus tiendas.,
sin aguardar mas adorno
al compas se salen fuera.

La preocupaciém de la Flores indignada por la estiva ( castigo)
de coces y de azotes que Cantarote le habia dado, la traduce el
mandil ( cria do) diciendo :
Esta ,ansia trafa la marca
llena dè imaginaciones,
sin èuidar de la cairia
sino de qµien la remolque.

hacialo su aparcero
en el corrincho (corro) y cerc,ido (corral).

La carta de la Farinas â su rufian empieza con esta apelaci6n
La iza (prostituta) que engiba el ca.û-o,

la que m,ls que a si te ama
la que se nombra por tuya,
y por ti en la man.fta (burdeI) rada.

El compor.te (posadero) de Villal6n, le propane
compartir las ganancias de la Méndez :

a

Perotudo

sea de entrambos la caira

El rufian dcjar.ia de ser rufian si no mantuviera insistentemen~e
el significado y la realidad del tributo. Perotudo (romance anonimo) :
Por gozar de las pe]oz.as 1
de los que bisonos son, .
trae tres marais golletias (principales)
que le ganen el cairo11.
De lo que las nwr~as ganan
comprara el rufo un troton :
fuerase de feria en feria
que le .ganen el cairon.

y vos justo partidor

y cuando Vfr que ni el rufiân ni ella estan conformes, la amenaza
diciéndole :
y si hablais demasiado
yo os haré dar un coton (azotes)
y al que tira vuestro cairo
lo haré paner al sol ( en la horca).

Entre los consejos que Jµan de la Membrilla le da
Ruena se halla éste:

ala Pava

Caire etigibado es lo cierto·

y propio lo poseido.

Maladros declara en el tormento:
Que desde mi tierna edad
he seguido lo germa1w
encargado de marquisas
_
Que me palmaban (daban por fuerza) ~el cairo.

l _

Debe ser pelota

= boisa con dinera.

Y entre las lamentacionesque le hace
P,al figura la falta de tributo :

a su trainel, coma princi-

Antofüco, dias ha
que no me vi t:m ga11dido (necesitado)
como la 5oma (noche) en qut: c.:stoy
tan sin c,iire y destruido .

�50

RAFAEL SALILLAS

POESIA RUFIANESCA

Pedro de Castro y Catalina salen :
Calcando (andando) de la chanz.aii,a (rufianesca)
bramando (gritando) de la cairia

y en una alegria(taberna) le &lt;lice:
mal engibas en Sevilla,
y si engibâs, no me acudes
con el caire' cada dia.

Al enterarlos de lo mal que anJa el negocio en Côrdoba,
le demuestra a Catalina sus modestas aspiraciones :
No qu;ero que -Vistas justo,
ni yo verme en la agonia,
antès quicro picolcaire, (pequeiio cafre)
que verte pasar cru xia.

Ella al e;x:hortarlo en el trance de la muerte para que se vaya Y
la deje sola a. fin de que
el coime de lo alto (Sefior de las alturas)
acompafie el alma mia

le recuerda lo que hizo por él en estos términos :
Engibandote el cairon
sin pillar solo una quitia (dinera),
martillando (andando) mil cntz.ados (cami □ os)
viendo mil canibios (burdeles) al dia.
Donde el tributo en empeiio
lo ma, del tiempo vi_via
y cuando se habia en rescate
ibagoda(rica) en ir sin lima (camisa).

Esto recuerda lo que en la jacara de Quevedo le responde
-Lampuga a. la Perala:
De limosna se ha venido
tras mi la tuerta de Orgaz
sus pecados son mi hacienda,

ella es mi vino y mi pau.
Es ejemplo de pobretas,
y no la conoceras;
peca con mucha cordura
todo el dia sin chistar.

Otro término germanesco relacionado con el carâcter que tiene la
prostituta en la jacara, no lo hubiera sabido interpretar, y ya lo
interpretaba falsamente, sin seguir ese cabo econômico que califica
:i la prostituta de tribf.l.to y que tan insistentemente desarrolla la
palabra especificadora de la tributaciôn. Me refiero a la percha.
Percha en germania significa posada ô ca~a, y por mucbo que
se esfuerce la imaginaciôn no da con el concepto representativo.
lnmediatamente se presume que no ha de tratarse de una representaciôn directa, porque no viene a que el admitir que de ninguna manera pueda suponerse al huésped colgado. La representaciôn de lo que esta colgado de ese modo la tienen estas gentes
al Ilamar alca11dora ( del arabe a!cétndara) a Ja petcha de sastre. La
representaciôn necesariamente debia ser otra, cumpliéndose la ley
del disimulo jergal que representa con un nombre una cosa aludiendo :i otra distinta. Se podria decir con los propios términos
jergales que era éste un bJjamano fonético.
Y, en efecto, al estudiar en la j,:icara el empleo de esa anfihologia jergal, adviénese que se llama predilectamente percha no
a la posada en general, sino a la posada de la prostituta:
Tcn perchas para las dupas (tontos)
coma lazos en camino.
(Baile auonimo.)

En media de cuatro calcas ( caminos)
toma percba y pon tu piltra (cama).
(Apa,·ta.miento &amp;•.)

Ami lananse las izas
temen el tiempo que corre
desam paran las sillenes
y a las perchas se recogen.
( Vmg(w,a de Ca11tm·ole.)

�52

POESIA RUFIANESCA

Lo que en ello hay que este Chulo
qued6 en percba con las flores
que estando con la sa1zg1tÏ11a (menstruaci6n)
estaban fuera del golpe.

habla Pedro de Castro, y el tributo que califica a Catalina, y la
caida, caîra, caire, cairo, cairon y cairfa que se enlazan con igual
concepto econ6mico,descubren que percha es una permutaci6n

(Idem.)

Y jayanes hay presentes
y 111arcas dentro en la percba
que han mil veces columbrado
darlas de la mia a su cerrn.
(fcstamento.)

Con gran fwio (pendencia) andaba el rumba
de parte â parte en la percha,
condenando y absolviendo
â la marquisa aquile1ia.
(Idem.)

Ûnicamente se alude a la posada propiamente clicha en los
siguientes pasajes.
De Perotudo al decir que tanteaba por donde habia de robar
(ondear ) lo llaman
y de perchas 011deador.

Pedro de Castro al pintarlc su situaci6n angustiosa
lin;i le dice :

a Cata-

el cemo debo a la percha
el rozo (comida) â la ostaleria (bodeg6n) .

El amigo

53

RAFAEL SA.LILLAS

acuya casa se acojen en Écija
Dales percha, pilti-a y rozo
y cuanto mas les cumplia.

En cualquier sentido que se aplique ' lo del censo, de que
r. Unicamente se cita la percha en un sentido que da lugar â dudas. Hablase
de la que hizo Maladros cuando volvi6 â Sevilla después de pasar seis aûos en
galeras.
Firmose en la Ropa vieja
por llama, y trava los payas :

de « pechar », permutaciones de que existen algunos ejemplos
en la germania y en todas las demas jergas de todos los paises
aunque agui llena bien las exigencias anfibol6gicas a que los formadores de este lenguaje son tan aficionados, porque hay permutaciones como chepo (pecho), greno (negro) taplo (plato) que
mudan la palabra sin formar otra que variando las letras se acomode a la signific~ci6n del lenguaje usual.
Para completar la representaci6n de la prostituta en la jacara,
que es igual a la representacion de la prostituta en germanfa,
véase en otro libro (EL LENGUAJE) las consideraciones y los datos
qu(amplian el concepto.
La germanfa como lenguaje y la jâcara como narraci6n, en que
se emplean términos germanescos, casan con toda exactitud, y
por lo mismo el papel de la prostituta, que se'define en varios
conceptos y apartados de la jicara, se condensa en el nombre
jergal de la prostituta, en los nombres de su ganancia, que es
tributacion que se le hace y que ella rinde a su vez, y en el
acerrabales (cogiales) las leyuas (mangas)
y guiiiaba el_b11ho al arno.
Metialos en la percha
do vasian (morian) agonizando
entre el doble y la compuesta
de /fores frescas guit1drados.
Llama no esta comprendido en el Vocabulario pero dice la que significa:
t ravar los payas quiere decir literai mente t&lt; sujetar los pastores » ; buho es descubridor 6 sopl6n; al amo a quien se alude, puede ser alguien de justicia porque el unico nuestramo que se reconoce en gennania es el escribano ; doble es
el que ayuda a engaûar y compuesta un ardid de los ladrones que consiste en.
aparecer delante del que han robado vestidos con diferentes trajes ; flores son
engaiios; gttindrados quiere decir perseguidos 6 maltratados. La percha â que se
alude es la carcel, muy bien calificada de ese modo porque la deJt&lt; pechar.,
es tan caracteristico, 6 mas si se quiere, de la carcel que de la mancebia·.
-•

�54

5S

RAFAEL SALILLAS

POES!A RUFJA}IESCA

nombre m,is caracteristico (porque tiene otros muchas) del lugar
donde ejercita su comercio.

Beltrana (la), Vayandina (la), Vizcaina, Catalina la de Haro,
otra Catalina, Cocolina (la), Camarona (la), Coronel, Delgada
(la), Delgada (Juana), Eufrasia, Escalanta (la), Flores, Frela, Farinas (la), Gamez, Godoy, Gutierrez (la), Ginesa de Prado, Guimara, Herrera, Larga (Juana la), Luisa de Santander, L6pez
(Andrea), Lorenza y Leonor de Oviedo, Méndez de Sotomayor,
Maca, Mendoza (la), Maldegollada (Ines la), Molina (la),
Marina de Rebolledo, Marianilla, Mé11dez (la), Mogollona, Mada1ena, Pava Ruena (la), Pino (Isabel del), Palacios (Ginesa de),
Pérez (Ja), Quevedo (la), Reyes (la), Rivera (Inés de), Rafaela,
Redondela, Sa1meron (la), Segura, Salazar (la), Saavedra
(Leandra de), Salvatierra, Trigueros (la), Torres (la), Torre
(Inés de la). - HOMBRES : Andresillo, Adrada, Aniero (Juan),
Argumedo, Aguado (Lope), Alvarado (Crist6bal), Antubion,
Veldomizo, Valenciano (Juan), Vera, Vayanduz, Beltran, Benjumea, Bufon, Buytron (Carlos), Barco (Lorenzo del), Bayandina,
Buitrera (Gil), Buharro, Basurtillo, Balaton, (aldron, Cortaviento, Castillo (Anton), Castro (Pedro de), Cantarote, Cruzado (Melchor), Cornejon, Calvote, Caxcote, Campanudo, Cana
(Marco), Camb;iloso, Cruzado (Beltran), Cartagena, Chancaya,
Chisposo, Desgarro (Cosme), Entrevo (Pedro), Espinosa, Emrucho, Fatigoso, Guillencillo, Guterillo, Grillo (Alonso), Galves,
Gramaja, Garruncho, Gibote, Guillen, Garrancho (Anton), Garrarnpies, Garrancho el de la Rambla, Grageda (Beltran ), Garitero,
Guto Prieto, Guirola, Guaocho (el), Hormigon, Izquierdo, Jaime,
Lor.:a de Haro, Ledesma, Lozano, Lobayno (Lope), Molina, Membrilla (Juan de la), Marquina, Mordido (Andrés), Mundano
(Anton), Manzanilla, Maladros, Montes, Muiïiz, Mase Jorge,
Monge(Anton), Morejon, Machuca, Melendrin, Margote, Montesclaros, Maymon (Andrés), Mimbrera (Blas),Matatus, Mantelada,
Marramao, Maullon, Mellado (Hernan), Magazo, Magazuelo,
Malstmblante, Mase Pedro, Moscon, Magullon, Magrena, Olmedo,
Origuda (Jorge), Horosquero, Hogazuela, Palanco, Pero Anton,
Polido (Juan), Pero Martin, Pizarro, Perote, Polanco (Juan),

V.

-PERSONAJES DE LAS JÀCARAS

Una de las particularidadcs clignas de r.:1enc1011 en la pocsia
rufianesca es el nûmero de personajes que mcncionan y que
ascienden por lo menos en las jacaras an6nirnas de la colecci6n
de J. Hidalgo y en las de éste a 59 mujl.!res_y 140 hombres y en
las de Quevedo a 55 mujeres (38 en las jâcaras y 17 en los
bailes) y 101 hombres (70 en las jacaras y 31 en los bailes), sin
contar los personajes que figuran en algunas de estas composiciones, como por ejemplo los Sopones de Salamanca y la Boda de

pordioseros.
Lo dificil es averiguar si estos personajes los invent6 el poeta
6 los perpetu6 la fama de la rufianeria. Aunque hay Je tmlo,
realidad é invenci6n, me inclina a creer que una literatura como
ésta, inrnediatamente derivada de elementos reales, recogi6 sus
héroes, demasiado exhibidos por la j usticia y por sus hechos, de
la propia realidad. Lo confirma la tendencia actual del romance
patibulario, que aun subsiste, romance anterior y posterior a la
jacara, que divulga en la memoria popular los nombres y hazai'i 1s
de ladrones, bandoleros y asesinos, los unos ponderados por su
valor, por su astucia, y por su arrojo y los demas por sus monstruosidades. Igual tendencia acusan los romances de bravos, de
que nos vamos ocupar en otro esmdio;
sin i r tan lejos, .
aunque esos romances estan mas cerca de nuestra época, puede
acudirse â la musa del bandolerismo que ha hecho populares
muchos nombres, ensalzandolos a la novela y al teatro en tiempos
muy recientes.
En las jacaras an6nimas y en las de J. Hidalgo figuran los
siguientes personajes : MUJERES - Andrea, Acebe&gt;do (Teresa),
BéltÎsta (Isabel), Velez (la), Bohorques (Teresa de), Violante,

a

y

�RAFAEL SALILLAS

POFSIA RUFIANESCA

Perrinches, Paleton, Perotudo, Payana, Picamulo, Palenzuela,
Palomares, Palerme (Benito de), Puebla, Polea (Pedro), Ruiz
(Anton), Relampago, Roque, Rubion, Rueda (Blas de), Riera
(Cosme), Reina (Juan de), Recio (Lope), Romi, Salmeron, Sabaiion, Serranillo, Testuz, Tarragon, Taguado (Lope), Trebazo,
Tenaza (Juan), Taladro, Xaramillo, Xara, Ximenez (Benito),
Zarzuela, Zamarujon, Zufrido.
En las jacaras de Quevedo, figuran los siguientes personajes MUJERES: Velasco (la), Verenda (la), Valdepeûas (Isabel de),
Coscolina, Cerdan (h), Carvajal, Collantes (la), Corvino (Mari),
Castro (Mic:1ela de), Caralnilla (la de Almagro), Chirinos (la),
Chillona, Chaves(la), Enrique(la), Escarraman (la), Guzman(la),
Gerigonza (Antoiiuela), Guanta, Horgaz (tuerta de), Luisa (la),
Lu jan (la), Maruja, Monda, Maldegollada, Mendez (la), Pava (la),
Pascual (la), Palomita (la), Perala (la), Pebete (la), Plaga (la),
Pizorra (Mari), Quijano(la), Rocha(la), Salazar (la), Tomas (la),
Tellez (la), Zolla (la). - HOMBRES. Andresillo (el desmirlado),
Arui'ion, Aiiasco, Valgarra, Valdorro, Blas, Beltran, Villagran,
Vicioso, Don Beltran, Carde.iioso, Cana (Marco), Caiiamar,
Cespedon, Cogullo, Carreiio, Cardoncha, Cazorla , Chucharro,
Escarraman, Fardado, Gayoso, Gangoso, Gaspe, Guardoso,
Grullo, Ganchoso, Gorgolla, Garabatea, Juan, Jiménez(Francisco),
Jeroncillo, Lobre:.mo, Lampuga, Luquilla, Lumbrera, Londofio,
Mama, Montufar, Mojarrilla, Manquillo, Mocbal, Monorros,
Miguelillo, Maguzo, Montilla, Mascaraque, Marquillos, Mogagon,
Mofiorros, Moxagon, Onofre, Perotudo, Padurre, Perote, Pablillos, Pangarrona, Palan con, Remolon, Roman (Bartolomé),
Santo Orcaz (Perico el de), Tiznado, Taita, Tiiioso, Xeldre,
Zaramagullon, Zamora, Zaguirre, Zamborondon, Zangullo.
En los bailes de Quevedo figuran los siguientes personajes. MUJERES : Vaqueria (la), Valientas (las), Villodres (la), Coruja
(la), Carrasca (la), Capona (la), Chicharra (la), Chacona (la),
Escobasa (la), Maripizca, Maldegollada (Inés la), Méndez (la),
Pironga, Pironda (la), Perales (Catalina de), Salmeron (la),

Zarabanda (la). - HOMBRES: Ahumada, Ahorca-borricos, Anton
de Utrilla, Butron, Vazquez de Escamilla (Pero), Carrascosa,
Escarraman, Garda (Diego), Gambalua, Gayoso, Ganchoso,
Lucas de Burgos, Lopez Labada (Francisco), Mostoles, Malla,
Mendrugos, Malliz (Juau), Mondonedo, Obregon, Olmedo,
Pantoja, Rastro, RedonJo, Rivas, Santa Engracia (Martin de),
Soria (Perico de), Santurde, Silva (Miguel de), Tonelero, Tasquillos, Xeniz (Gonzalo ').
De estes nombres una gran parte tienen bechura de apodados,
y no es de estrai'iar, aunque sea inventiva del autor, porque el
apodamiento constirnye unaderivaci6n del sentido jergal tan propio de las jacaras y de los personajes que conmemoran. Pueden
considerarse apodados 8 nombres de nrnjeres en las jacaras an6nimas y, en las de J. Hidalgo, 18 en las de Quevedo y 13 en los
bailes, y 68 de hombres en las primeras, 46 en las segundas y IO
en los ultimes. Este predominio del apodamiento, en lo que respecta alas mujeres, singulariza las jacaras y bailes ae Quevedo, no
advirtiéndose lo propio en lo que se refiere a los hombres. Lo
primero tiene su explicaci6n, porque en los bailes, por ejemplo,
donàe la tendencia se caracteriza mas, resulta que la mayoria de
los nombres apodados son representativos de los propios bailes 6
alusivos a elles (Coruja, Carrasca, Capona, Chacona, Pironga,
Pironda, Zarabanda). Tratase, pues, de una modalidad caracte•
ristica de toda la poesia rufianesca; y en la suposici6n bastante
fundada, de que esta poesia es trasunto de la realidad, tratase de
un hecho incorporable a las tendencias de estas gentes especificadas en sus modes de expresi6n (Véase EL LENGUAJE).
Algun nombre, como Benito de Palermo, no obstante el
detalle con que se lo personifica 2 tiene su representaci6n en la

57

1. Eo el romance Los tres jaques, del licenciado juan de Gamarra (colecci6n
de D. Agust!n Duran no 1759) figuran los siguieotes personajes : Roque y
Silvera, Jacinta, la Roja, la Valenciana, la Escalanta, Micaela, Marcela, Luisa,
D• Ana, la Bermeja, Remilgada, Angela y la Sevillana.
2.
revolvi6 a Cosme Riera

�RAFAEL SALILLAS

POESIA RUFIANESCA

jerga actual, y no en la delincuente, sino en la diseminada y
vulgarizada, en la que dar un San Benito de Palerm;o es dar una
palîza. También el nombre de Jorge tiene su representacién en
la misma jerga con referencia al juego. Tirar de la oreja ét Jorge,
equivale a jugar a la banca. En las jacaras la -representacién de
Jorge alude a la bravatt:ria. Dos veces se lo nombra : una como
Mase Jorge ', inventor Je Lis heridas « de estoc.ida y tajo doble »,
y otra como Jorge Origüela, al que se le llama por la mism t habilidad 11 diestro &gt;&gt; loque casa bien con el apellido Oügüela que se
aplica con el de barcelonés a los broqueles. También otros 110fnbres como el dt: Salmeron, que se enlaza en el texto de la jacara
con San Martin el dorniido 2 y el de Juan Valenciano y Juan
Artiero 3 , representan la tendencia a personificar y humanizar
las cosas inanimadas, aunque el disimulo jerg.tl no aparezca
claro. De otros como Marna y Taita, se comyrende el automatismo por un texto de la Pîcara Justina, y que aluden â ciertos
eunucos del burdel 4_

Otro hecho es gue caJa jacara y cada autor della tiene sus personajes, como cada comedia 6 entn:més los suyos. Pocas Yeces
se repiten los nombres para designar con u110 mismo al hombre
y la mujer. De este caso solo hay dos ejemplos, uno en los
romances de J. Hidalgo en que, sin relaci6n de apodamiento,
se llama un rnfo Bayandina y una niarca Vayandina (Cumplimiento del ttstamento); y otro en las jâcaras de Quevedo eu que
un rufian se Hama Escarraman (Jâc. I.) y la querida de Zamora,
muerto en Nâpoles y llorado por ella â cantat'os, se Hama la
Escarraman (Eugenia) (Jac. VIII). Pocas veces también, aunque
mas que en el caso anterior, pasa un nombre de las jicaras de
un autor a las de otro. Puede citarse el caso de la Cocolina
(Vida airada) y la Coscolina de Quevedo (J:ic. I), la Méndez
(Perot11do y Vida y nruerte de Maladros) y la Méndez (Ja~. X y
Baile V), Inés la Maldegollada (Vid. air:) y ·1a mism;,1 (Jac. IX
y Baile V), la Pava Ruena (Baile an6nimo) y la Pava (Jac 1),
la Salmeron (Perotudo) y la Salrneron (Baile ÎX). Entre los
hombres se repiten Andresillo (Baile, anénimo) y Andresillo
el desmirlado ( desorejado) (Jâc. XIII), Beltnin (Venganz.a de Cantarote) y Beltran (Jâc. IV) y Don Beltran (Jac. VIII), Carlos
Buytron (Vida y muerte de M 1la lros) y BÙtron el &lt;le Salamanca
(Baile 1), Marco C:16.a (Vid. y mu&lt;1rte de Mil.) y el 111ismo
(Baile I), Perote (Venganz.a de Cantarole) y Perote (Jac. VII).
Perotudo (titul 1 del rommcè y Cwn.plimiento del fé.slamento) y
Perotudo (Jac. I).
La mayoria &lt;le los personajes son prostitutas, gentes del burdel, rnfi mes de difèrentes grados y ladt:ones : la minoria, gentes
de justici.1. Figuran comJ mulres, Andr~a LopF!z, Il Segur.1 é
Inés de la Torre : como padres, Beltran Gramajo, Muîiiz, Palo-

con Benito de Palermo
que lo matci en Antequern
v a Palermo lo pillaron
y fué puesto en Basil~a (borca).
(Cumplimiento del testam.ento de Maladros.)
r. El titulo de Mase se aplica a los que ensefian la destreza. Asi llam,111 en el
Testamento de Malad-ros a Mase Juan y Mase Pedro.
2.
Fué aprendiz de Salmcron
de San Martin, dd Donnido
3.

desfrbrl'char (declarar) mudrns lenguas

Juan Valenciano ha s;1bido.
Sirviole Juan A, tiero
en Estafas y Rastillo.
Alude a las lubilidades de Jua,i de la M-:mbrilla (Baile), ultimo ro iance
de las ancinimos de la coleccion de J. Hidalgo).
4.
A Marna y aTaita el viejo
que en la guarJa vuestra estan.
(Càrta de Escarra111an d la Mendez..)

59

1

« y entre eaas a un muy melinJros0 capciu de n;i puebl0, que se sang· aba
muchas \'eces del tobillo, y a pesar dd diablo, que le habia ,le pom:r una
venda de sirgo; a este llamaba un sobrinito mio marna taita, por \'t:rle sin baibas » (Picara Justi11a, pag. I 38 col. 1•. Biblioteca de Autores espJiioles).

�60

RAFAEL SALILLAS

mares y Pizarro; como guardacoimas Marna yTaita; corno mandil Chisposo; como traine/, Izquierdo. De gentes de justicia
figuran el Teniente Espinosa, el alcalde Caldron y los alguaciles
Veldomizo, Marco Cana, Carrascosa el de Alcalâ, Diego Garcia,
Gambalua, M6stoles el de Toledo y Obregon el de Grnnada.
De estos personajes algunos, como Perotudo y la Méndez,
Juan de la Membrilla y la Pava Ruena, la Farinas y un jaque
que no se nombra, Pedro de Castro y Catalina, Cantarote y
Vayanduz, Maladros y Tarragon, Garrancho el de la Rambla
y Perotudo el de Estepa, Montilla y algôn otro personifican la acci6n de la jicara. Los demâs constiruyen el acompafiamiento y la referencia. Sin embargo, ninguno de los personajes principales consigue ser conmemorado en la novela picaresca, siéndolo uno de tantos personajes circunstanciales de las
jacaras y bailes de Quevedo : Perico de Soria. De éste se dice
en la Picara Justina (pâg. 63) : « El que gusta de decirles
semejantes gracias es tanto como tener gusto de Yer patalear las
gentes, como hacia Perico de Soria, el de la ~cuja de descoser
almas y tripas » 1 •
Volviendo ahora a la significaci6n de la ten&lt;lenci:.1 particularisima de la jacara de nombrar casi sin omisi6n todos los personajes de referencia, calificandolos por su panicularidad distintiva,
su habilidad, su oficio, su patria y û veces su remate, a punto
de resultar, como anteriormente se dice, 355 nombres en tres

'.

De este se dice en los Bailes.
l Quién vi6 â Perico de Soria
sastre de vidas humanas,
matar con un aguj6o
M:1s hombres que el beber agua?

Y en las j:lcaras Moxa~on al celebrar la hermosura de su i;;:a
Tu donaire es de la ampa,
tu mirar es de la hoja,
tus ojos en matar hombres
son dos Pericos de Soria.

POESIA RUFIANESCA

61

colecciones pequenas de jacaras (114 mujeres y 241 hombres)
es deadvertir que J. Hidalgo y Quevedo que recogen este género
popular convirtién&lt;lolo en género literario, siguen el estilo que en
este y orros particulares les seiialan las jacaras an6nimas, y seguramentc otras que no conocemos, y lo pumualizan de rai modo
que entre las jacaras de uno y otro autor si hay diferencia en
que las de aquél tienen un argurnento &lt;lefinido y las de éste, en
su mayoria, 6 por ser epistolares son noticieras, 6 por ingertarse
en el tcmperamento del auror son satiricas y :6los6ficas, 6 por lo
segundo se desarrollan afeccando un modo de simbolismo, como
en ciertos Bailes ocurre, en lo de nombrar los personajes con
detalles de filiaci6n, si algo se les pudiera achacar es qoe exageran la tendencia. Tal tendencia es nativa en el género y responde
û una expresi6n detallisLa que es comun â los origenes de la historia y â los origenes de las arres gr:ificas. En esto se evidencia el
entronque popular de la jacara, que empez6, segun su etimologia ( del irabe z.acar) por referir hechos memorables, hechos que
en su origen y en el modo de sentir del pueblo, estan mas
ccrca de la venganzl de Cantarote, que de las victorias del Cid,
porque el pueblo, aun hoy, estâ m:is dispuesto a conservar la
memoria de sus héroes locales que la de otros héroes de mayor
universalidad por la nobleza de sus obras, sencillarnente porque
el pueblo estâ mis cerca del modo primitivo de sentir. Luego,
al convertirse la j:icara en narradora de la picardia, cambiando de
modos de ponderJci6n, subsiste la tcndencia conmemorativa de
los personajes, tal vez exager,tda, y subsiste, por dos razones :
po~que en el mcdio en que la jacara adquiere su definitiva persooalid.1d rufianesca, esos personajes hallan en el teatro juridico
no un escenario mayor, sino mis a la vista, y un publico mas
grande, y porque los héroes carcelarios y patibularios, léjos de
rnanifestar tendencia al inc6gnito descubren la vanidad de exhibirse presumiendo.
Por lo dcmas, remitimos al lector al Origen y desarrvllo de la
jacara para recordarle las condicioncs del medio social que

�62

RAFAEL SALILLAS

permitie:ron sacar a flote y conservar en el vehiculo de una literatura personajes que por su condicion se mantienen en el fondo
de los sedimentos en roda sociedad aJelantada y pudorosa.

VI.~

GEOGRAFIA DE LA JACARA

A Lt tenden..:ia enumerativa de los personajes corresponde otra
que con~iste 6 en filiar al personaje por su naturaleza o en indicar el punto donde reside.
A lo primera responde la particularil.hid nominadora que en las
jâcaras de J. Hidalgo se precisa con los siguiemes ejèmplos:
Juan Valencjano, Lor,.:a de Haro, Lorenw del Barco: Garrancho el de la Rambla ; ; Perotudo el de Estepa, Rub1011 el. de
Valencia, Juan Tenaza el &lt;le Lucena, Jorge Orihuela, Mag~zo el
de Segovia, SantanJer, Cartagena, Romi Je Villanueva, L~1s:1 de
Santander, Catalina la de Haro,. Ginesa de Prado, Manna de
Rebolledo, Taesa de Bohorques, Lorenza y Leonor de Oviedo.
,, En las jâcaras de Quevedo sucede lo · mismo : Perotudo el de
Burgos, Perico el de S,mto Horcaz, Londoii.o el de Talavera,
Marquillos de Turuleque, Mascaraque el de ~evilla, _Ganchoso
el de Ci.empozuelos, Magaiion el de Valencia, Amnon el de
ZamorJ, Mojarrilla el de Segovia, Zamborondon el de Yepes,
Palancon el de Ronda, Catalnilla la de Almagro, Isabel de Valdepeii.as. También en los baîles: M6st0les, el de T_oledo,- Obreg-on el de Grana.da, Carrascosa el de Alcala ( alguac1les ), Olmedo
el de Calatrava, Perico de Sori.l, Lucas de Burgos, S,inturde el
de Ocana, Anton de Utrilla, Mondonedo el de Jerez, Ganchoso
el de Carmona.
1 . En el romance an6nimo Perotado se dièe de este r1 Meseguero es en la
Rambla ,, y en la Ve11ganz.a de Can/arole se habla de cc Mufüz de !a Rambla "·
Esto segundo indica que lo, de mese,;aero (gùard'.t ôe ;rigos) se die~ p~r la dt!
gnmo (ducado de once tealès), tod,1 vez qne la que c, padre y el rufian guardan y cooed1an soo esos triges 6 g1wws. •

POESIA RUFIANESCA

Lo segundo se confirma con tan numerosos ejemplos que por lo
numerosos no hay que citarlos. Abunda en las jae,1vas extraordinariamente l.i, menci6n de localidades, como punto de residencia 6 de
acci6n de los personajes que interviellen. Peratudo n;:tèe en Toledo,
practica en Laredo, en Burgos, en Jitiva; anda de feria en feria« de
Burgos i Villalon » con sus tres marcas 1 y dejando i la Gâmez en
Toledo y i la Salmeron en Burgo~, s.e và con la Mendez y en Villalon lo ahorcan. El labo y la iz.a que hablan la germania nueva en el
camino, van desde el monte (mancebîa) de Toledo, al cambio
(mancebia) de Sevilla. El« jag_ue afamado &gt;&gt; que va en ~eguimiento de la Perez hace el viaie de ida y vuelta de Toledo i
Cordob:,1. Juan de la Membrilla y la Pava Ruena, se establecen
en SeviUa procedentes de Grnnada, y a esta localidad desde
Sevilla va la Farinas con su jaque. El viaje de Pedro de Castro y Catalina, es de Sevilla à Cordoba, donde no entran por
malos informes, encaminândose a Écija donde ella fallece, retirandose él ,i. Villa Martin. Desde la guanta (mancel;,ro de Xerez)
acabando su cruz. ( camino) c&lt; en la an_cha Babilonia &gt;) (Sevilla) tor·
nando al punto de partida triunfarite, comprende la epopeya
rufianesca de Cantarote. Maladros es natural de Segovia; desterrado se fué a Toledo ; azotado se traspuso aV alladolîd y Medina ;
por igual razon se fué i Cordoba é hizo antesala a las galeras ·en
Sevilla. c&lt; Cumplida la penitencia l&gt; estableci6se en la gran ciudad,
donde hace largamente de las suyas y lo ahorcan. En Sevilla,
en fin, se: cumple el testamento de Maladros, que cierra el cido de
los seis romances. Desde Sevilla escribe Escarraman a la Mendez
y desde Toledo le contesta,. La Perala parece que escribe desde
Madrid y cita como puntos de su residencia Talavera y la feria de
Torrijos. Lampuga le contesta desde Sanlùcar cc en tas de s1,1
Magestad » es decir, en galeras. Cardoncha parece que refiere sus
sucesos desde la Venta de la Horca ( carcel) de Madrid, toda vez
que tu vo su riiia « en la pu ente de Segovia ». La vida y milagros
de Montilla parece que comienza en la Babilonia de los gertnanos,
aunque por la manera un poco oscura con que la jicara lo expone,

�RAFAEL SALILLAS

habria pleito entre las pilas bautismales de Sevilla y de Madrid.
Alegarian las primeras que el padre del famoso galeote de Quevedo « fué tabernero en Sevilla i&gt;, simbolizando con su nombre
un vina genuinamente andaluz. Alegaria~ las se~undas,. que
aunque eso es incuestionable, no se sabe s1 se mudo de res~dencia antes de engendrar su descendiente, pero que a Madnd se
refieren las primeras fechorias de su hijo y ~ate~6ricam_ente la
primera azotaina legal que por ser menor le d16 sm bornco cc el
libro de acuerdo &gt;J. Desde Madrid se fué a Toledo y huyendo de
los corchetes a Consuegra y desde alli a remar. Al salir c&lt; de los
eslabones » se instal6 en Granada y ya equipado y amueblado
regres6 a Madrid que hizo con él lo mismo que Consuegra : c&lt; doscientos, y d.iez de ,remo - me canta,ron los pregones ».
La relaci6n de un jaque esta hecha desde Velez, y ha~la e.ntre
sus transitas de justicia de la cueva 6 cuexca de Akala ( carcel
de) y Je Sevilla. El desafio de los dos jaques ocurre en la puente
Segoviana. Mari Pizorra no dice d6nde refiere cc honor.es suyos
y alabanzas &gt;i pero cita a Jerez, donde la azotaron, y a Ronda,
donde se cas6. Y no consta ni desde que carcel celebra Moxago?la hermosura de su iza, ni en que taberna ocurre la cc ~en~encia
mosquito &gt;J ni en que casa se presenciaron las « Posmmenas de
un rufian )) .
.
Ahora bien, si con los lugares geograficos de las jacaras q~1sieramos trazar un mapa de la rufianeria, éste ha de re:u~tar d1stinto segun los elementos de que se ~omponga. Es d1stmto en
las jacaras an6nimas y en las de J. Hidalgo co1:1paradas co.n las
de Quevedo, y es distinto en cada grupo _de iacaras se~n se
aprecian las apelaciones geograficas que,constituyen el apelhdo de
algunos personajes 6 los lugares geograficos que se no1:1bran.
Comenzando por los segundos, en las jacaras an6n~mas y en
Jas de J. Hidalgo, resulta que el mapa rufianesco_lo dom_ma _Andalucia, correspondiéndole a Castilla un pequeno . te~rlt~:1o. De
Aragon solo se cita una vez a Zaragoza. De Vale~c1~ a Jauva. ,
Las localidadesandaluzas que se citan son las s1gu1entes: Andu

POESIA RUFIANESCA

jar, Arriaran (isla de), Carmona, Cazalla, C6rdoba, Ecija,
Estepa, Granada, Jaen, 'Jerez, Lucena, Malaga, Marchena, Montilla, Moron, Osuna, Palma, Puerto, La Rambla (C6rdoba ),
Ronda (sierra de), Sanlùcar, Sevilla y Villa Martin. Las castellanas: Burgos, Monzon, Laredo, Medina del Campo, Segovia,
Toledo, Villalon y Valladolid.
En las apelaciones geograficas que constituyen apellido, el
trazado varia por completo : Andalucia ya no tiene esa privanza ;
la representaci6n es bastante salteada y comprende distintas
orientaciones de la Peninsula, como se puede ver consultando
los nombres que se citan.
Quevedo, lo mismo en un caso que en otro, mas se atiene a
localidades castellanas que a localidades andaluzas, aunque entre
unas y otras se repartan el territorio nifianesco, y cita una vez
a Napoles y otra a Roma.
En Quevedo i-nfluye una impresi6n de localismo, porque
conoce mas el medio castellano que el medio andafuz, y sus
citas de Napoles y Roma obedecen también a esta tendencia.
Aunque se pudiera presumir que en J. Hidalgo ocurre un fen6meno inverso (si tuviéramos noticias de quien fué este autor),
sus jacaras, no obstante, parecen, .en general, inspiradas en una
realidad mas directa·, como lo confirma el estudio detallado del
lenguaje germanesco que correspondi6 seguramente al estudio
detallado de las costumbres de las gentes que lo hablaban.
Por lo tanto, y en atenci6n a las referencias de toda clase de
jacaras, se podria decir que estas tien en dos escenarios : uno castellano, en donde nacen, y otro andaluz en donde se aclimatan
ganando en extensi6n y lozania. Por eso ocurre que tratandose
de nombres, hay representa,ciones · de todas partes y tratândose
ae localidades, se seiialan con preferencia las de Andaluda, lo
que indica que el escenario es un punto de atracci6n a. donde
acuden personajes de procedencias diferentes.
Andalucia, pues, es el gran escenario de las jacaras.
Revue hispmiq 11e. xm.

�66

RAFAEL SALILLAS

VII. -

POESIA RUFIANESCA

Gaoame, Marcas,_ ~aname
para comprar un Troton
para andar de feria en feria
de Burgos â Villalon.

EVOLUCI6N LITERARIA DE LA JACARA

&lt;c Este romance es el primero que se compuso en esta lengua »,
se dice después del titulo Perotudo, primer romance de los cinco
de la colecci6n an6nima de Juan Hidalgo.
La lengua a que se refiere es la germania 6 jerga de ladrones
y rufianes . Germania significa prirnordialmente hermandad 6 asociaci6n de ladrones rufianes y prostitutas : Germania es, por lo
tanto, la lengua de la sociedad delincuente y este hecho es grandemente caracterizador de la forma literaria que estudiamos.
En un pequeîio libro que acabamos de publicar 1 se traza el
esbozo del proceso dege.nerativo de la epopeya y se alude al juglar
pr6venzal que se hacia graz.ir als arlots ... et als hastes taverniers.
Efectivamente, la epopeya se hizo burdelesca y tabernaria, y los
arlots alcanzaron una doble preeminencia, primero en aquel rey
Arlot reconocido como jefe y amparador del ourdel de Valencia
y cuyo innoble oficio fué revocado por D. Pedro IV de Aragon
en 6 de marzo de r 337, y des pués y aun mas seîialadamente en
los romances de germania que se llaman jacaras porque su héroe
es el jaque, rufian 6 rey (xah) de las mujeres de mala vida, necesitadas del âmparo y defensa de un hombre (souteneur) en su
comercio-carnal.
Aunque parece irreverente, se puede decir que el espintu de
la epopeya al abandonar el cuerpo poético de los grandes héroes,
·que dejaron de ser porque paso su época, la edad her6ica se tr ansport6, degradandose, a lo que constituye una parodia de lo
her6ico, revelando en el pueblo la inercia de la tradici6n, el misoneismo, el amor y la preferencia por los primeros sentimientos y
las primeras manifestaciones literarias.
El rufian tal y como aparece retratado en 1a jacara es una
parodia del caballero andante. ·

Y aquf tenemos el porque de « gente de la heria )&gt; aplicado â.
los de _la hermandad delincuente 6 germania, ya que como ha
demostrado D. Felipe Pérez, heria es feria 1 •
•
De loque las Marcas ganan
comprara el Rufo un Troton l
fuerase de feria en feria
que le ganen el Cayron.

Tambien se podrà buscar eii este hecho el enlace de « heria y
pendon verde )&gt;.
En los romances de Juan Hidalgo, solo en el « Otro romance )&gt;,
el ultimo de todos, se emplea esa locuci6n, que no apareceusada
ni en los an6nimos ni en los de Quevedo.
'
Un hombre que ser solia
tenido, no ha muchos meses,
· por uno de los que llaman
de la Heria y Pendou verde.

Se refiere indudablemente à la calificaci6n sefialada en el hecho
hist6rico a que D. · Felipe Pérez alude 2 •
La locuci6n esta muy poco usada en la literatura picaresca y
no tenemos otros tnotivos para suponer que tuviera una acepci6n
mâs amplia. El Benito Ximenez de ese ùltimo romance de Juan
Hidalgo
Vino huyendo â Sevilla
que es Chîpre de los valientes,
por no se que nifierias
robos, capeos y rnuertes.

1.

r. Rafael Salillas. Un gran inspirado1· de Cervantes, pag. 26, Madrid. 1905.

2.

Felipe Pérez y Gonzalez. El Diablo Cojuelo, pâg. 36. Madrid 1903.
Ibid. , pâg 41.

•

�68

RAFAEL SALILLAS

POESTA RUFIANESCA

Y para aquesta jornada
traxo consigo a la Perez
mujer de buena gananGia
que por los hombres se pierde.

Es el vivo retrato de un rufiân y si los rufianes, los càbalÏeros
·andantes de la e.popeya degradada, se significaron por algun pendôn, este tenia que ser verde, color de la sensualidad. ~ El ·calificativo despectivo pend6n que. se aplica preferentemente ala mujer,
constituirâ una ciert.i re1nembranza histôrica?
Lo de feria es caracteristico é inequivoco. De feria en feria iba
el arlot andante a realiiar sus -ganancias delincuentes.

y un Rodancho de Mayor 1 ·
Zinguizangue • atravesado
Manga y guante con aforro
porque del es muy usado
y toma las de Sevilla
el y su male ta l al lado.

También se de.scribe particularmente la armadura del jaque
que sale de Toledo para realizar una venganza en C6rdoba, de
cuyo asunto trata el romance siguiente.
En La vida airada se de.scribe con precisi6n el momento de
armarse el jaque Olmedo :
Arrojase en la Vayunca 4
adonde estaban las armas
aforrase de Oncemil.. .....

La Gamez dejo en Toledo,
en Burgos la Salmeron:
la Mendez lleva consigo
que es Marca de Arte mayor.
Las armas que el Jaque lleva
diré-èn breve ·relacion.
·

Mas particularmente, porque interviene el Trainel 6 escudero
del rufian, se describe en la venganza de Camarote:
A éste garlo s llego Izquierdo
su Traynel 6 , y dixo: ponte
guarnicion contra los tiempos,
si hubit!se vientos que soplen,
el Faldudo 7 de Origuela,
la Travada 8 y largo estoque
y aqueste Remolleron 9
que la Mechusa 10 socorre ;

Esto de- describir al jaque ar~ado ·es uha_peculiaridad de que
rara vez se prescinde· en los romances àe germania. En el tercer
romance de los an6nimos
La Iza I cuan_do lo vido,
muy g~an contento ha tomado;
estivale la Cigarra •
~on Covas, ·y muchos Granos i
con que tolda~e el Navio4
-que estaba desbaratado ;
echose las Oncemil s
Baldeo 6 y casco azerado

1.
2.

3.
4.
5.
6.

Prostituta .
Llenole la boisa.
Reales y ducados de once reales.
Cuerpo.
Cota de malla.
Espada.

-

r. Broquel grande.
Terciado· 6 machete.
3. Mujer publica que la traen ganando.
4. Tabema.
s. ·Discurso.
6. Criado.
7. Broquel.
8. Cota.
9. Casco.
10. Cabeza.
2.

�70

RAFAEL SALILLAS ,

POESIA RUFIANESCA

aq uestos dos Milaneses'
en las'. dos Ratas 1 e&amp;condê. ,-.·''
Larg,a Estaca l en el V ef.!ceio 4
dos cerdas s en los balones 6 ;
fornece con esto el .arbol1
pues en tal rumbo té ponen, _
ynocalques 8 â,Xe~ez
.
·s ino vengado, 6 tu nombre . .
Guaroi.6 9 con esto el navio '°
el godi~o ': Cantarote.

En el ultimo de los romances an6nimos se senala una conceptuaci6n caballeresca muy sign-ificativa al llamar a esos trotes
de feria en feria del rufian y la prnstituta cc pasos de Amadis &gt;&gt;.
En la carta que le escribe i Olmedo su manceba, ·e &lt;lice a lo
caballeresco :
y que eres el Roldan mio,y el bravo de las levada~;
aquien los bravos respetan
contribuyen y dan parias.

Caracterisiico de todo esto son otras_'partiçiilaridades'caballefes;_
cas de la armadura. En la de Olmedo: · · , ··· •·
.
Un mqcai":ite r 2 ile.h"Iza· .. . . ~

a su rufiân en el Cumptimiento del

testa-

Que es este mi Rodamùote
Roldan de la vida ?uelta ?

r•

En fin, en los romances de Quevedo, Moxagon, celebrando la
hermosura de su iza se expresa al modo amatorio caballeresco,
:mnque lo parodie :
'

A este punto• se Jevanta
la madre In~s de la Torre, .
y en la mufieca dèrecba
una· rtômina le pone
y en-Jos ·bradas dètBaldéo •~
le -at6 lfn torzal de ètilores. · "
r/. ~.. ' , -..: :~,
Pistoletes.
Bolsillos 6 faltriqueras.
3. Daga,
4. Cintur6n 6 pretina.
5. Cuchillos.
6. Calzones
7. Cuerpo.
S. Vuelvas de regreso.
9. Guarneciô.
10. Cuerpo.
rr . Principal.
r2. Pafiuelo.
13. Brazo.
14. Gavilanes de la espada.

La Camarona le &lt;lice
mento de Maladros:
,!_

el brac!? [j diestro apretaba :

En la de Ci.;antatote :

71

Y miente todo Jayân, ·
y tres miente toda Tronga
que presume de belleza
en donde solo te nombran.
Yo soy el unico amante
de la sofamente hermosa.

1.

2.

• j

Las indicaciones que aca.bamos de hacer nos serv1ran para
razonar un asunto que particularmente bemos tratado en ·nuestro libro Hampa al demostrar que es un seiïalado carâcter de la
sociedad delincuente, tal y como se manifiesta en la german.i a,
el de la permanencia de algunos sentîmientos de la sociedad
civil, pero acomodados â la manera de ser de la 'sociedad delincuente y, por Io tanto, invertidos. El nombre y el concepto del
honor no desaparecen en esta segunda sociedad, prevalecen, pero
eq up senti9q egteramçn!e . qp_µesJo &lt;&lt; l_lam_an hombre honrqdq-dic~
Chaves-al salteador y matador, y es su propio no.mbre ». .

�72

73

RAFAEL SALILLAS

POESIA RUFIANESCA

- Ha tendido esto en la evolucion literaria de la jacara y de la
literatura derivada de ella, a dar un sentido grandemente realista
a esta literatura, cuyo sentido es trasunto del sentido historico
de nuestra epopeya naciohal. Corno &lt;lice mu y bien Menéndez y
Pelayo, « en Castilla la poesia épica es una forma de la historia y
la historia una prolongacion de la epopeya &gt;&gt;. Al degradarse la
epopeya en la jâcara, no se desliga en poco ni en mucho de esa
propension historica y lo' que hace tan !&gt;olo es variar de asunto,
hacienda historia criminal. Eso es la jâcara en el asunto tratado
en los romances anonimos y en los de Juan Hidalgo y tampoco
desdice ese caracter en los de Queyedo.
La jacara en aquellos romances no es mâs que la historia de
las relaciones del rufiân y. la prostituta y de los rufianes entre si
y en conjunto de toda la sociedad agermanada. Los cinco romances anonimos son otros tantos episodios de la historia criminal.
El primero, la vida, hechos y muerte lastimosa de Perotudo; el
segundo un episodio del trato que el rufiân suele darle a la prostituta, de la misma significacion que el de Juliana la Cariharta y
_Repolido en Rinconete y Cortadillo; el tercera, aunq ue es un pretexto para dar a conocer la germania nueva, que es otra tendencia historica evidenciada, descubre la permanencia de los lazos
establecidos entre la prosti-tuta y el rufian que no se rompen ni
cuando el esta recluso è~ °là' circet
q~é . se reanudan seguidamente cuando él queda libre; el cuarto es el patron primera de
la Venganz.a de Cantarote, tratândose aqui de la venganza del jaque
de Toledo que fué a Cordoba en busca de la Perez; y el quinto,
al referir el delito, proceso y sentencia de Juan de la Membrilla,
puede decirse el mas historico de todos pues da cuenta de muchos
personajes y de muchos lugares de la germania, precisando nombres y condiciones, todo, seguramente, puesto en la realidad y
nada imaginado.
Juan Hidalgo en el romance primera « Al dios Marte » loque
hace e~ un prologo para declarar que es hist6rico lo que cuenta.
Se puede comprobar perfectamente en el romance « De la vida y

muerte de Malàdros » cotejandolo con laRelaci6n de la carcel ·de
Sevil!à del Licenciado Chaves. En primer lugar Maladros con el
Paisano, Barragan, Pecho-de-acero y Garay, figura citado por
Chaves èn su relacion. Tan ajustada â ésta se balla el romance,
como el Entremés jamoso de la carcel de Sevilla. Las ·concordancias
son muchisimas, y siendo historicamente exacta toda esta parte
del romance, otro tanto puede decirse de lo demâs en la historia
de este jaque a quien se refiere Quevedo en Valient,es y tomajones:

y

En el nombre de Maladros
nuestro padre fundador,
sea, ninas, el daca y daca
terna de nuestro sermon.

Con la concision de su estilo &lt;lice en estos versos lo que ·es
tema reiterado en los romances de germania siempre que un
rufian alecciona a la prostituta con quien se acompaii.a.
Los romances de Juan Hidalgo no se pueden consi4erar aisladamente y constituyen un todo dentro de un mismoasunto historico-social. La vida airada nos presenta uno de los famosos lugares truhanescos, el Corral de los Olmos, y un episodio del burdel y la rufianeria, la ofensa que le hace la Escalanta la querida
de Olmedo y la venganza que toma éste en aquélla y en su
rufi.ân Montes. El Apartamiento de Pedro de Castro y Catalina no
lo debemos atribuir a una cierta intenci6n mistica, sino a un
suceso que ocurrio y fué propalado comb ejemplar en los burdeles. Lo propio es suponible De la Venganz.a de Cantarote en que
se citan con particularidad personas, lugares, costumbres y hechos
matonescos y burdelescos. Desde La -uida y muerte de Maladros los
romances que siguen se refieren a un mismo asunto a partir de
otro lugar truhanesco, el Corral de los Naranjos, precîsandose la
historia y las costumbres delincuentes en variedad de sucesos y
personajes, la Jucha de dos jaques, Maladros y Tarrag6n, la intervencion de la justicia, el proceso judicial, el tormento, la sentencia, las horas de capilla, tal y como Chaves lo consigna, la proce-

a

�RAFAEL SALILLAS

POESIA RUFIANESCA

si6n dë los valientes, la ultima voluntad del condenado respecto
a su persona y â la de su querida la Beltrana, la ejecuci6n, y
luego, como consecuencia en los romances siguientes y a partir
de un desafio que se evita de los jaques Garrancho y Perotudo,
un banquete en la mancebîa, que es un cuad.ro de costumbres de
esta indole, que termina oyendo las reclamaciones de la Beltraûa
contra Lorenzo del Barco, audiencia de testigos y sentencia de
expulsion qµe los rufianes dan contra el que consideran indigna
de su cofradia, disolviendo la reuniôn el asomo de los corchetes
que cercan el burdel para haœr una redada de rufianes.
Al afirmar el sentido histôrico de la jacara no nos mueve otra
idea que la de seiialar una de hs determinantes del realismo que
distingue â nuestra novela nacional y que no nace de propensiones c.ircunstanciales sino de una atenci6n permanente la realitlad de la vida, ya se trate de altos 6 de vergonzosos hechos-.
En el proceso formativo de la novela picaresca, la jacara no ocupa
un, lugar indiferent~. No conocemos la primera manifestaci6n y
los muchas desenvolvimientos de la jacara como literatura popular, pero hay un comprobante de su primitiva existencia y de su
difusi6n, en lo que todavia ocurre con los romances de ciegos
que han tomado y toman coma asunto los grandes criminales.
Por muchas razones esa literatura debi6 ser muy intensa en los
tie.m pos anteriores a la caracterizaci6n literaria de la jâcara. Las
jacaras que hemos estudiado corresponden al proceso literario
no al popular, y este ultimo fué el primer incentivo y en las relaciones populares la juglaria sustituy6 la primitiva épica con su
forma degradada, satisfaciendo de ese modo ciertas inclinaciones
populares y aun generales. Roy mismo la literatura criminal es la
que ocupa, siempre que hay asunto, mayor espacio en los pen6dicos, que atienden sobre todo a la actualidad de mayor interés.
Que infl.uy6 la jâcara en la novela es indudable. La infl.uencia
en el teatro la tenemos muy evidentemente en dos obras escénicas de Cervantes, Pedro de Urdemalas y El Rufian dichoso. La
ndvela picaresca tipo de- la que han deri-vado -las restantes, {Guz..-

man de Alfarache ), esta impregnada de asunto criminal, al extrema

74

.

a

75

de poder decir que novelescamente y aun criminol6gicamente es
un tratado incorporable a la ciencia penal y a la penitenciaria.
Rinconete y Cortadillo le debe â la jacara 1a mayor parte de su
ambiente y de su mspi.raci6n. Relacionesse pueden encontrarentre
algo del asunto de la Historia de la vida del Buscon y las jacaras de
Quevedo. Estas ûltimas, consetvando la tradici6n de este género
1iterario, lo hacen mas ingenioso afiadiéndole ciertas modalidades
liricas, alguna de caracter amatorio, como cuand0 Villagran refiere
sus sucesos y habla
de AntoiiueL1 Gerigcmza y también de Maruja
•· •
l
de las Victorias, y en loque herrios dicho de Moxagon. Muchas de las
jacaras, la mayorîa, constituyen telaci6n de vida penal, delincuente y burdelesca. Parodia elegiaca, muy donosa ciertamente,
es el Sentimiento de un jaque pot ver cerrada la mancebia. Un cuadro de costumbres es el Desafio de los jaques. La intenci6n satirica
contra los medicos parece ser el asunto de las Poslrimerias de un
rufian. En fin también hay ciertas intercalaciones filos6'Jficas coma
en ·1a Relaci6n que hace un jaqite de siy de otro, en lo de
Todo este mundo es prisiones
todo es carcel y penas.

Y par lo expuesto, que consrituye un analisis muy: somero de
esta literatura, se comprendera que en el orden positiva en que
los estudios literarios se orientan y en el estudio todavia no bien
documentado det proceso formativo de nuestra gran literatura
nacional, la novela picaresca, es muy digna de ser completada con
investigaciones particulares la Üteratura rufianesca â que hemos
con_sagrado estas ligerisimos apuntes.
Rafad

SALILLAS.

�NÉGOCIATIONS DE PIERRE IV D'ARAGON

NÉGOCIATIONS
DE

PIERRE IV D'ARAGON
AVEC LA COUR DE FRANCE
(r366-r367).

Le récit substantiel des faits qui sont l'objet de cette étude a
été écrit primitivement par Ayala, Froissart, et, d'une manière
plus sommaire, dans la Chronique de Pierre IV. Deux siècles plus
tard, Zm:ita, utilisant les Archives de la Couronne d'Aragon,
donna de plus amples détails pour la partie catalane ; plus tard
encore, Dom Vaissette, d.,ms !'Histoire' générale de Languedoc,
amplifia la connaissance de ces affaires politiques du côté français.
Telles sont, à peu près, les seules sources des ouvrages modernes
qui traitent spécialement ou incidemment des alliances et des
guerres ayant eu pour but la chute de Pierre de Castille et la
dissolutiori de son entente avec l'Angleterre et la Navarre, entente
aussi redoutable pour la France que pour l' Aragon.
Autant que nous pouvons le savoir, on n'a pas encore publié
les documents de la chancellerie aragonaise qui jettent une
lumière nouvelle et très ~ive sur ces affaires. Ni Lafuente, ni
Balaguer, ni Bofarull, ni le plus récent historien castillan de Pierre
le Cruel, M. Juan Catalina Garcia, n'ont fait de recherches spéciales sur les négociations qui préparèrent la conquête de la cou-

77

ronne de. Saint Ferdinand et d'Alphonse le Savant en faveur
d'Henri de Trastamare. Le seul auteur qui ait signalé et utilisé
- d'ailleurs dans une très faible mesure - les documents de la
dite chancellerie est Prosper Mérimée dans son Histoire de Don
Pèdre J•• roi de Castille. Si le regretté Siméon Lucè avait achevé
son Histoire de Du Guesclin, il aurait sûrement fait de sérieuses
recherches sur les relations de son héros avec le roi d'Aragon et
le bâtard castillan.
Nous nous proposons de présenter ici les documents trouvés
dans les registres de la chancellerie de Barcelone. Leur ense~ble
permet de connaître avec plus d'exactitude et de précision non
seulement les actes qui amenèrent la chute de Pierre de Castille
et réduisirent à l'impuissance Charles de Navarre au profit commun de la France et de l' Aragon, mais aussi et surtout l'importance capitale que ces affaires eurent à la dernière de ces cours,
qui traversa alors la période la, plus critique et la plus compliquée
de tout le x1v• siècle, importance parfaitement comprise par
Pierre IV, dont ces mêmes documents montreront l'activité,
l'agitation, et les frayeurs qui l'assaillirent pendant plus de trois ans.
Nous prenons les choses au moment où Charles de Navarre,
craignant l'arrivée pro~haine des Compagnies anglo-gasconnes
engagées par le roi d'Aragon pour venir à bout de son rival et
donner la couronne de Castille à son allié Henri de Trastamare,
montre qu'il veut non seulement maintenir, mais même resserrer
les liens d'amitié qui l'unissent .r Pierre IV.
Pierre entama volontiers de nouvelles négociations, et sans
renoncer à la coopération de ces bandes de pillards ni au maintien de l'entente secrète avec la France, dirigée contre fa Navarre,
il sut amener Charles à une neutralité, assez vague mais qui,
pourtant, suffisait à rendre aisée l'invasion de la Castille-.
Le résultat de ces relations diplomatiques fut la convention
signée et jurée à Barcelone par le roi et la reine d'Aragon, le
II décembre 1365, vingt jours avant l'arrivée des Compagnies.
Le texte original de ce traité fut livré le jour même à Jean Ramirez de Arellano pour qu'il le portât sans retard en Navarre.

�JOAQUIN ~11RET Y SANS

Voici la partie la plus intéressante de ce document :
Capitols ordonats sobre algunes couinençes que son tractades esser fetes entre
lo Rey Darago duna part et lo Rey de Nauarra de laltra.
Primerament que los dits reys Darag6 et de Nauarra sien bons amichs et
facen obres damichs la I. al aitre e quel I. contra !aitre de si ne de son Regne
ne de ses gents no taça ne tracte ne percur mal ne dampnatge ..... e que
aquesta amistat sia ferma et jurada per cascun dels dits Reys axi be et segrament con fer se puga, Juradora de vida de lis et de Jurs successors ,, . 1 e roy
d'Aragon « dar:i sots les condicions et formes dcius escrites per manera dacostament al fill primogenit del Rey de Nauarra per aytant de temps quant volra
esser acostat et penre aquest acostament Mil florins per case un mes ... los quab
li assignara en cens castells o lochs en aquella manera que sia rahonable et
quel dit infant faça per lo dit acostament sagrament et homenatge al Rey
Darago segons quen semblant cas es acustumat de fer.
Item li dara sou per a VI de caual\ es a sa ber XV florins per cascun mes et
per cascun de cauall aytant que la guerra durara entrels Reys Darago et de Castella .... e que de present que la guerra sia començada vbertament et palesa sis
vol per entrar en Castella ab los dits DC. de cauall ensemps ab les companyes
et ab los Comtes de Trestamara et de Denia sis vol en altra manera pus que
comcnçada sia palesament et vberta se paguen XXXmil florins qui naien en
paga del dit acostament .... c quel dit infant o son tudor qui tenra son peno
entre en Castella en aiuda et seruey del Senyor Rey ab los dits DC. de cauall
et ab les gents del senyor Rey et ab les dites Companyes et que façen guerra
dins Castella palesament et vberta et tot aquell mal et dampnatge que poran et
quel peno del dit infant sia sens tota difcrencia aytal con es lo del Rey de
Nauarra seruin al Rey Darago de tot son poder contral rey de Castella e trametra lo dit Infant o son tudor desafiaments al Rey de Castella per si et per
sos valedors ...
Empero per colorar lo rey de Nauarra de la pau en que es ab lo Rey de Castella que aquesta obligaci6 del dit Rey de Nauarra sia secreta e quels encartaments estiguen en poder del archabisbe de Saragosa fins quel Rey de Nauarra
sia palesament en la guerra o que ell o ses gents fossen lo contrari.

Aucun des deux contractants ne pourra, une fois la guerre
commencée, signer de traités de paix avec la Castille sans le consentement de l'autre; la rémunération du secours du Navarrais
consistera en 30.000 florins que Pierre lui paiera en deux annuités
égales. Enfin, pour garantir l'accomplissement des stipulations,
daran los dits reys la I. al aitre bones ral1enes de castells e de lochs durade-

NÉGOCIATION·s DE PIERRE IV n' ARAGON

79

res per V. anys, si donchsen lendemig los dits Reys nos sauenien de abreuiar lo
temps e de tot soltar e per aço faran los dits Reys sagrament homenatge e
aitres seguretats dels quais se auendr3n. E los castells e loch~ que dara en
rahenes _lo Rey Darago son aquestes: Uncastiello, Sos, Cercastiello, Sadaua,
Candalatub; e los que dara lo Rey de Nauarra son aquests : Galipenso, Bur i,
Santacara, Arguedes, Moriello frio...
g
. ~uius mod'. capitula fuerunt firmata et jurata per dominum rex (sic) die
JOu1s XI mensts decembre anoo a Natiuitate Domini MCCCLX quinto.

Le même j~ur, Pierre écrit une lettre à Charles pour l'informer de la renuse du traité; il lui en adressa peu après une seconde
dans_l_aquelle il s'engageait formellement à ne permettre en aucune
mamere que les Compagnies puissent causer le moindre dom~1age à_ la N~,·ar:e. Il_ semble que ledit document ne parvint pas
,lU destmata1re, a en Juger par un billet de Pierre daté de Barcelone, 1er Janvier 136~ : &lt;&lt; Cierto es que por Jaime Conesa (le
protonotaire) fueroo lmrados a Sancho Ramirez scudero del dicto
&lt;l?n Juan Rem irez, el quai Sancho dtze que por I. home suyo del
d1cto don Juan los envi6 enta Novales. »
_Charles écrivit :'t Pierre en lui manifestant quelque méfiance et
lui envoya Jean Testador avec des modifications et des éclaircissements à leur_ traité. Le roi d'Aragon, qui voulait à tout prix
que le Navarra1s demeurât tranquille, le rassura le 8 janvier :
Muy caro hermano, vuestra letra hemos recibido de creyentia comendada a
Johan Testador qui nos ha dito vcs respondemos que nos tenemos en nuestra
voluntat de seer con vos todos tiempos asi como hermano et buen amigo et
gua rd_ar por v~s et por vuestras gentes et valedores et ayudadores vos et vuestras tlerras ass1 como las nuestras mismas sin alguna diferencia. Creyendo firmamente que vo s guard ana
· des s1empre
·
et guardariedes por vos et por vostras
gentes ayudadores et valedores nos et nostras tierras .... Nos somos muyt occupa~os en estos alferes que hauemos e desembargar con estos contes et barones
qui deu~n fer por nuestro seruicio eotrada en Castilla, assi que sin turbacion
de los ~ictos aferes, no podriamos enteoder en algunos otros .... mas luego que
sea _vemdo don Johan Remirez de Arellano el quai es agora con vos et qui dize
'✓_cmr a nos seguut dize el dicto Johan Testador et dezir a nos vuestra entenc1oclaramente, nos la bora vos respoodremos.

Grâce à cette vaine promesse, Charles, qui avait en Pierre

�80

JOAQUIN MIRET Y SANS

d'Aragon un digne rival pour la ruse et la mauvaise foi, resta
inactif pendant quelques semaines, le temps nécessaire pour ne
pas entraver l'invasion de la Castille.
Pierre IV réussit tlonc à isoler son terrible colom&amp;rofw au
moment où s'élevaient de tous côtés des cris de vengeance, et
il y réussit sans rompre les pourparlers qu'il avait engagés avec
la cour de France pour obtenir aussi la perte du Navarrais à la
première occasion.
Pendant ce temps, on faisait à Barcelone des préparatifs de toute
sorte pour la prochaine arrivée des Compagnies. Par lettre du
2 décembre, le roi faisait venir à la Cour son majordome Don
Pedro Jordan de Urries, afin de Jonner toute solennité à la réception de Du Guesclin et de ses capitaines; il écrivit aussi à Don
Juan de Verdeyo, officier de la vaisselle : c, Corn per grans convits
et festes que hauem a fer ais barons qui venen en nostra ajuda sia
molt necessari que vos hic siats per servir vostre offici .... vingats
a nos de continent per servir lo rebost nostre. »
Le 29 du même mois (décembre) il ordonnait à tous ses gouverneurs et officiers de prêter aide et protection à « Adam Xarvende, qui es escuder et familiar de Mossen Bertran de Claqui
(Du Gueselin), capita de les Companyes de Ffrancia qui venen en
nosta ajuda e sen va de cami a Saragoça per apperellar viandas &gt;&gt;.
Zurita et Dom Vaissette (et les notes de l'édition Privat) ont
expliqué le passage des Compagnies à travers le Languedoc, le
Roussillon et la Catalogne et leur arrivée aux frontières de Castille. Nous ajouterons quelques détails sur la présentation à
PierreJV, dans Tarragone, le 5 février 1366, de Du Guesclin
et des principaux capitaines; ces détails se trouvent dans la lettre
adressée par le roi au Gouverneur du Roussillon, Arnau de Orcau
( 6 février). Le roi dit qu'il reçut la visite des « Comtes de Longa ville et de la Marca et Huch de Cauvilay, lo senyor de
13euiu (le sire de Beaujeu?) et gran res de tots los grans capitans
de les Companyes qui son vengudes a nostre servey et ab gran
voluntat et ab belles paraules han nos dit que ells son venguts a

81

NEGOCIATIONS DE PIERRE IV D'ARAGON

nosrre servey per fer la entrada en Castella ... e q11e be veen que
nos los hauem complit totço quels hauem promé§ et feta grnn
honor, pero que sils voliem acorrer de XXmil florins que han
mester per Ngar algunes companyes de lur empresa quels venen, ·
ans que nos pensavem queu tendriem en gran gracia, en serien
pus escalfats en nostre servey. &gt;&gt; Il dit ensuite qu'il a consenti à
payer cette somme moitié à Perpignan moitié à Saraoosse et
0
'
qu'il les a invités à sa table, avant de partir avec eux vers !'Aragon : cc vuy menjen ab nos et demi vemnosen ab ells ensemps
vers Saragoça e axi si james nos habets en cor de be seruir treballats de nit et de dia que aquestes X mi]ia florins qui aq uis an
a pagar, procurets per vies de vendes de castells, de jurisdiccions,
de rendes o daltre patrimoni nostre. &gt;&gt;
On n'ignore pas que le trésor de Pierre IV était épuisé et qu'il
ne savait où tr?uver de l'argent. Aussi, quand, quelques jours _
avant la demande faite par les Compagnies, le roi fut informe
de la résistance qu'apportait le Grand Maître de Montes~ à payer
une somme de 3 3 .ooo sueldos, lui adressa-t-il une forte remontrance : « Car be sabets la congoxa que nos hauem de hauer moneda ... e corn nos entenam a partir dema daci (la lettre est datée de
Barcelone, 19 janvier) per anar fer compliment de paga a les
grans companyas et al comte de Trestamara, lo qual _c ompliment
fer no podem sens la dita moneda. »
Mais Pierre IV ne tarda pas à voir les résultats de si grandes
dépenses et de tant d'efforts. La lettre du r 5 mars, qui donne
des nouvelles de l'expédition aux gouverneurs catalans de Calier
et de Logudor (Sardaigne) est très expressive :
« Per ta! com savem quen haurets plaer vos significam que les grans
companyes de les quais segons que creem ja hauiets oit perlar que deuien
venir a nostre seruey per entrar en Castella son vengudes, ço es _Mossen
Bertran de Claqui comte de Longauila e Mossen Huc de Cauirlay e molts
aitres capitans ab gran nombre de gents darmes los quais Mossen B. et mossen H. e los Comtes de Trastamara e de Dinia sou ja partits de les terres de nostra senyoria et de cami ; axi con sen anauen combateren et entraren per força
darmes Malien, castell et vila, e combateren et entraren les viles de Magallo,
Revue hi.rpaniq,ie. xm.

6

�JOAQUIN MIRET Y SANS

NEGOCIATIONS DE PIERRE IV - D'ARAGON

de Boria et de Taraçona et les prengueren et puys feren lur cami a la ciutat
de Calaborra, qui es del Regne de Castella e semblantment la combateren e la
entraren et la prèngueren et dalli sen son venguts a Alfaro qui es semblantment del Regne de Castella e es en Alfaro per capita Enyego Lopiz de Forosto
ab be D. de cauall e semblantment començarenla a combatre fortment e encootinent vench a pati (se rendit), axi que a la hora dara ial tenen ... Del Rey de
Castella hauem cert ardit que de Burgos on era sen es anat a Sibilia et fahia
gran armada et per la entrada daquestes gents hala lexada et solament enten
a sostenir les X. galees que sabets que te en mar, e nos feem armar VII.
galees cuytadament per combatras ab les sues e per soccorrer a vosaltres et
aquexa illa, tro que pus poderosament hi puxam girar la cara (allusion à la
rébellion du prince d'Arborea) axi con entenem a fer tantost que les dites
companyes sien apoderades en Castella e seranho breument Deu volent segons
que començen.

hermano, sabet que somos con. grant deseyo de saber buenas nuevas de vos et
de los afers en que sedes et fiamos en Dios que muy ahina las nos faredes
saber tales que seran a honra et pro de vos et de nos et de los afers vuestros
et nuestros segun vos et nos cobdiciamos. Certificando vos que nos de cosa
del mundo no poriamos hauer mayor plazer que saber amenudo de vos vuestro buen estado et vuestro buen acahicimiento, rogando vos que quanto mas
souent poredes nos ende escriuades. De nos vos /emos saber que hauemos
tenido nuestras Cortes aqui en Saragoça las quales han finado µiuy bien a
seruicio nuestro et a fortecimiento et endreçamiemo de los afers vuestros et
nuestros et atendemos de cadaldia las companyas de cauallo de los cathalanes
et ya que tenemos plegados los Daragon, saluant Don Luis Cornell que es
entrado con algunos CC. de cauallo et nos estamos por partir por fazer la
guerra de part daç:i ( du côté de Calatayud) la mas fuerte que fazer podremos
de guisa que Dios queriendo sera esfuerzo a vos et danyo a los enemigos.

Cette lettre est une nouvelle preuve du soin apporté par
Zurita au dépouillement des innombrables registres de la chancellerie de Barcelone.
Les principaux détails de cette lettre sont ~eproduits dans le
chapitre ·LXII du livre IX• des Anales. La date, qui manque peutêtre de précision, est celle de la concession du titre de comte de
Borja à Du Guesclin, puisque selon la lettre du Roi à son protonotaire Conesa, datée de Calatayud, 17 avril, la concession eut
lieu dans ce même mois : « Vos manam que continent façats et
espeeguets ( expédier ou délivrer) ab bulla daur a la q ual vos bestragats la carta de la donacio que la1tra dia fermam en poder
vostre a Mossen B. de Ciaqui del Comtat de Borja et con la dita
cana haiats feta bulla et espegada trametets laus o lans aportats
vos con vingats, car nos per causa volem tenir en nostres estoigs
(chartrier) la dicta carta r. &gt;&gt;
Pierre IV, connaissant les premiers succès du comte de Trastamare, lui adressa de Saragosse une lettre très affectueuse, le
30 mars, en lui donnant déjà le titre de roi de Castille :

Le même jour, Pierre adressa d'autres lettres, où se révèle
toute sa satisfaction, à Du Guesclin, à Calverly et au marquis
de Villena et délivra un sauf-conduit à un Anglais, Thomesiz
Reuant, qui devait, avec quelques soldats, traverser l' A_ragon.
La joie du roi était pourtant un peu troublée par di.:s nouvelles
secrètes qu'il avait reçues au sujet des intentions du roi de
Navarre, inquiet du rapide succès des alliés, et aussi par la
prévision des dangers qui pourraient surgir par suite de l'entrée
et du passage à travers ses États d'autres compagnies anglogasconnes.

Rey amigo, el qua! muyto amamos et preciamos et tenemos en conte de

1. Registre

1214,

fol. 51. Archives de la couronne d'Aragon.

Le 25 mars, il reprochait à son cousin l'infant marquis de
Villena de ne lui avoir point envoyé de renseignements sui,- les
affaires de la cour de Navarre, bien qu'il eût été chargé , spécialement de le faire. Pierre lui ordonne de l'informer sans retard
des préparatifs de Charles contre les allies.
Quant au passage de nouvelles bandes de pillards, engagées
par Henri pour grossir son armée et achever la conquête de la
Castille, ou venant volontairement à la recherche d'aventures
et de butin, Pi"àre IV 111! pouvait l'autoriser après les terribles
excès commis par les premières. Aussi décida-t-il que le
vicomte de Castellb6 et ses soldats occuperaient ks points stratégiques du Roussillon, que le vicomte de Cardona serait capi-

�JOAQUIN MIRET Y SANS

taine ou chef militaire à Barcelone avec deux cents cavali;rs, et
que l'on proclamerait immédiatement l'usatge princeps namqite
(loi de convocation pour le service de guerre) dans toute la
Catalogne. Pour donner sur ces mesures préventives plus de
renseignements à son lieutenant, son fils aîné Jean, il lui dépêcha Francesch de Perell6s et Ramon de Planella, dans les derniers jours de mars. En même temps il écrivit au gouverneur
du Roussillon d'envoyer de oons espions en Languedoc et en
Provence. Il lui disait au·ssi « façats venjr dauant vos los Con. sols de Perpenyâ et ab ells et ab los de vostre consell haiats
informacio quais homens et fembres hi son qui sien a nos
o aquexa terra sospitosos et aquells quey trobarets sospitosos
en continent fets venir a Leyda o mes a ença ( en Aragon) et
si hi ha fembres qui haien Jurs marits fora nostra terra trametetsles a lurs marits ;1. Il semble que Pierre soupçonnait quelque
rébellion des partisans de Jacques, le roi détrôné de Majorque.
Peut-être est-ce pour cela qu'il pressait les officiers d"u Roussil_lon de lui envoyer les infants, son fils Martin et sa fille Leonor,
demeurés dans un château de l'intérieur de · ce pays, comme
otages donnés par leur père au roi de Navarre et à Henry de
Trastamare lors des conventions de I 364. Dans une lettre au
gouvaneur du Roussillon ( I avril), le roi dit qu'il ne sait rien
des infants« cars fill e filla nostres axi que no sabem si son fora
de les raenes ne si son saus o que es dells, de la qual cosa
merexets gran reprensio con pensa•· podets que desijam saber
que fossen fora de les raenes ».
La demande faite p.1r Henri de Trastamare à Pierre IV pour
obtenir le libre passage de nouvelles bandes d'auxiliaires, qui,
venant du Languedoc, devaient traverser la Catalogne et l' Aragon, fut refusée net, ainsi qu'il résulte de lettres datées de Calatayud (30 avril 1366) et adressées non seulement au roi Henri,
mais aussi à Du Guesclin et à Huch de Calverly. Dans la lettre
adressée au roi, on lit :
0'

Rey amigo, vos enviamos muyto a saludar como aquell que knemos en

NEGOCIAT10NS DE PIERRE IV · D'ARAGON

conta de ermano e por a quien queriamos tanta vida, salut et honra como
vos queriades. Recebiemos vuestra letra de aeença que nos enviastes por est_e
escudero May portador de la present, e entendido lo que nos dixo por la
dicta creyença vos respondemos que por honra et amor v_uestra entendemos
asanz toda cosa et dar aviamiento que poremos a las companyas de Ffrancia
et daquellas partidas que se van por a vuestro servicio. Mas quanto a lo que n~s
enviastes a rogar que les demos passatge por nuestras tierras, en verdat Rey
amigo tanto es lestragamiento et la destruccion que nuestras tierras han sostenido por el passatge de las otras companyas que tenedes, que no es de creyer
et que agora quando vieran las miessas de los panes, diessemos passatge a
daquestas gentes, estragarian aquello poco que ha fincado, assin que por ninguna manera no trobamos dacuerdo quel dicto passatge lo podamos dar sin
manifiesta e irreparable destruccion de las tierras nuestras, por do haurian de
passar, et vos rogamos que desto nos hayades por escusado 1 •

Il faut faire remarquer que Pierre connaissait bien dès le
6 avril, l'entrée et le couronnement d'Henri à Burgos et q n'il
lui adressa ses félicitations avant même de recevoir la communication officielle de la proclamation. Voici la lettre d~.1 7 avril,
datée de Calatayud :

t

« Rey hermano, tanto es lo grant goyo et plazer que hoviemos et hauemos
de vuestros buenos acriescimientos que non vos lo podriamos escriuir et en
special como sopiemos que fuestes recebido et coronado en Burgos por Rey
de Castiella e quel otro miest,-o enemigo que fue rey (Pierre le Cruel) sen fuè
dmde como aquell qui es. E en verdat maravellamos nos muyto como vos
hauedes assi oblidado que no nos hauedes escrïto despues nos escribistes como
fuerades jurado en Calahorra. E si vos sabiades quanto deseamos saber vuestros
buenos ardides de la gracia que Dios vos faze, _vos los nos fariad~s asaber •: ,,

On remarquera la mention hautaine et ·méprisante du rival
déchu et fugitif, nuestro enemigo que fué rey de Castiella , sen fué
dende coma aquell qui es; &lt;&lt; il s'enfuit de la capitale comme font
ces sortes dé gens sans honneur. » Tel est le sens.
Reg. 1217, fol. 57.
C'est le 8 ou le 9 avril que parvint au_roi .d'Aragon la: lettre dn roi
Henri annonçant son couronnement. Pierre envoya immédiatement des copies
de cette lettre à son fils aîné, au Conseil ~unicipal de Barcelone et au comte
d'Urgell.
1.

2.

�86

JOAQUIN MIRET Y SANS

C'est alors que le rai Henri supplia Pierre d'Aragon de lui
envoyer sa femme et ses fils qui se trouvaient dans le Roussillon.
Pierre voulut combler d'honneurs la nouvelle reine de Castille
et disposa le cérémonial du vavage. On en trouve les détails
dans une curieuse lettre qu'il adressa à l'évêque d'Elne _et datée
de Calatayud, I 3 avril :
·
« Bisbe, per tal corn lo Rey de Castella Don Enrich a nos car corn a frare
ha tremés per la Reyna sa muller et los infants sos fi.lis qui son a Opol (château du Roussillon, près le Narboru1ais), que sen vaien en Castella nos
hauem acordat que con passaran per nostra terra los sia feta aquella honore
aquell aculliment ques pertany de nos fer a qualseuol Reyna estranya . E entre
les aitres coses hauem ordenat que vos, ab aquelles persanes qui per ordinacio
nostra los acompanyaran per tota nostra terra, los acompanyets de Opol tro
a Gero.na et lo bisbe de Gero.na de Gero.na tro a Barchinona et lo bisbe de
Barchinona de Barchinona tro a Muntblanch et larchabisbe de lerragona de
Muntblanch tro a Leyda et lo bisbe de Leyda quel acompany tro a Saragoça
et larchabisbe de Saragoça tro en Castella o la on lo dit Rey volra que vaien '. »

Ce fut une véritable mobilisation de taus les prélats sur l'itinéraire de Dafia Leonor.
Tout cela arrangé, Pierre _IV crut venu le moment de communiquer officiellement au Pape, qui résidait à Avignon, aux
rois de France et d'Angleterre, au Duc de Bourgogne et aux
comtes d'Auvergne et de Faix, la victoire et la proclamation
d'Henri de Trastamare. La lettre adressée au Pape est datée de
Calatayud, 1•' mai, et les autres du 6 du même mais. Voilà en
quels tenues il expose les faits à Charles V de France :
« Serenissime princeps consanguinee carissi~ne ad vestre serenitatis aures
saltem per famam non ambigimus peruenisse qualiter Illustris Eoricus Rex
Castelle vel frater no bis carissimus cum turmis gallicis que in nostrum et
suum venerunt succursum ac quibusdam de naturalibus nostl'is in introitu
Reg.ni Castelle et Regem Castelle faustis fuit auspiciis eleuatus et consequenter
in ciuitate Burdugensis in qua Reges Castelle regnorum ·suorum consueuerunt

r. Reg.

1214,

fol. 78 .

NEGOCIATIONS DE PIERH.E IV .D'ARAGON

diadema suscipere tam feliciter quam solemniter coronatus et qualiter ipsa
- Regna acquirit dispositione diuina pro libito nullam fere in eis resistenciam
reperiens Regis olim Castelle hostis nostri vel quolibet aliorum.

Pierre IV dit aussi au rai de France que le nouveau souverain castillan lui envoie deux ambassadeurs, fray Juan Diaz,
religieux franciscain, et Robert de Miceres, licencié en droit et
archidiacre parvi talenti de l'église de Rouen, pour traiter avec
lui de ces affaires.
Un mois après la date de cette lettre, la satisfaction et
la confiance avaient déjà disparu de la cour catalane. Les
premiers symptômes que nous avons signalés en mars, vers la
Navarre, et que le marquis de Villena avait été chargé par
Pierre IV d'observer, avaient grandi : an parlait partout de
l'alliance de Pierre de Castille avec les Anglais et les Navarrais
pour chasser du trône le bâtard usurpateur. Cette inquiétude, le
rai d'Araoan l'exprimait très nettement et en termes qui
b
'
•
indiquent que la langue querelle des deux grandes manarcb1es
de la Péninsule ne finirait que par la mort d'un des monarques.
Dans la lettre que Pierre IV écrit aux magistrats municipaux de
Valence (Saragosse, 26 juin r3 66), pour se plaindre du peu
d'entrain que met ladite ville à payer le subside promis pour
la.guerre cantre Pierre de Castille (Valence prétexte que la paix
a déjà été obtenue grâce à la victoire du comte de Trastamare),
on lit : « E nos no veem que sia tan gran pau con dehits de
mentre quel Rey Don Pedro qui salia eser de Castella sia viu
car certa casa es que ell no cessa de fer tractaments et ligançes
ab los reys Danglaterra, de Navarra et de Portugal et ab lo
Princep de Gales, car sabem de cert quel dit princep fa grans
apperellaments de companyes et deu esser ajustat ab tot son
pader en Bordeu per tot lo migant mes de julial. » Ces mots
du roi d'Aragon sont d'une belle cruauté : no veem que sia tan
gran pau de mentre quel Rey Don Pedro sia viu. On trouve le même
sentiment et la même manière d'apprécier clairement la situation chez le Prince Noir, lorsque, ~après la bataille de Najera, il

�88

JOAQUIN MIRET Y SANS

apprit que le roi Henri avait pu s'échapper : ~ E lo bort, es mort
? demanda-t-il. On lui répondit qu'il avait pris la fuite. Il
répliqua tristement : Non ai res fait. Rien n'est fait.
Ces complications modifièrent la décision de Pierre N au
sujet du passage à accorder aux nouvelles Compagnies qui
allaient aider le roi Henri. Le 22 juin, il dit à ses officiers et
magistrats : &lt;( Corno Pedro de Vuyssant, en otra manera dito
Morclot, camarlengo de nuestro caro cosino el Duch Denjou et
nieto del Marescal Dodenchan (Arnoul, sire d' Audrehem, maréchal de France), de nuestra licencia sen vaye con cierta companya enta les partes de Castiella et de Granada, por esto a vos et
a cada uno de vos rogamos quel dito Pedro con sus companyas,
caualcadures et bienes dexedes passar. »
Et le mois suivant, alors que Pierre IV ne peut plus douter de
la gravité de la situation du roi Henri, menacé d'une formi~
dable coalition de ses ennemis, il accorda le passage des compagnies françaises commandées par le breton Olivier de Mauny,
mais sous certaines conditions qu'on peut lire dans la curieuse
convention, jusqu'ici inconnue, signée le 30 juillet ( 13 66), à
Barcelone:

NÉGOCIATIONS DE PIERRE IV

ni estan en les terres del dit senyor, ni encara en tota EspaAya, no daran ,nengun dapnatge ... ans faran tota vegada la via que tendra Mossen Bertran de
Claqui. Encara pus gue apres lo retorn Despanya sien exits de la terra del dit
senyor Rey dins un mes no li puguen dar nengun dampnatge.
.
Item que les dites rahenes prena lo Capita de Rossello e aquelles haia a liu.rar al Gouernador de Rossello, la q ual sia tengut de trametre aquel!es ben
:guardades al senyor Rey.
Item que si algu de la companya de Mossen Noliuer de Spuita et de Mossen
Guillem Boatell sen volia tornar per necessitat de sa persona o per altra manera
que puxa anar e passar per la terra del senyor Rey saluament e segura. Rex
Petrus.

o pres

Capitols fets entre el Sen.yor Rey els capitans de les companyes. •
Primerament per ta! que sia provehit que les companyes no puguen donar
dampnatge e !l1ils puguen trobar lurs viures es ordonat que les dites co111panyes
se pertesquen per tres rotes, de les quais la primera intre per clos dies abans a
fi que daqui auant fins que sien exides dels Regnes e terres del Senyor Rey
haia dues jornades de rota a rota, les quais jornades sien limitades a conexensa
del capita de Rossello e daquelles qui ell hi ordonara. Item que abans que
alguna de les dites rotes intre en la terra del Senyor Rey, los dits capit,ms
faran seguretat de no dampnejar la terra del dit Senyor Rey .. . mas comprar
ab lur argent lurs viures exceptat palles o blats que trobassen fora poblat.
Item .... que Mosen Noliue'r metra en rahenes en mans del Capita de Rossello,
lo quai les deia· trametre al Senyor Rey, son frare e sos dos cosins segons que
ha ofert. Item que cascun dels capitans ne metran tres (otages) dels pus apro,piats de lur companya. E no resmeuys .los dits mossen Noliuer e aitres capitans
faran sagrament e )1omenatge al Senyor Rey o al capita de Rossello, reebent en
_nom dd dit Senyor Rey, que ells en les terres del dit SenyClr Rey anan, vinen

n' ARAGON

r

·'

1

if
,1

On ne dira pas que le roi d'Aragon ne savait pas s'entourer de
toute sorte de pr.êcautions pour éviter que les excès de Barbastrô
se renouvelassent.
Le 3 I juillet, il d;nna à tous ses· officiers l'ordre de permettre
le passage des Français : &lt;( Corn Noliuer de Mayuni, caualler, ab
ses companyes se vaia en Castella passant per certes rotes, de
grat et licencia nostres per la terra nostra. »
'
Siméon Luce, dans le sommaire des Chroniques de Froissart
·placé au début de l'édition de la Société de l' Histoire de France, a
donné quelques renseignements sur le voyage des compagnies du
capitaine Olivier de Mauny à travers le Languedoc, vers le_
Roussillon.
Les inquiétudes augmentent de jour en jour à la cour de
Barcelone, où passent de plus en plus fréquemment des envoyés
de la cour de France au roi Henri. Le 7 août, Pierre IV délivre
un sauf-conduit à Guillaume Granet, vaylet de cambra del ait
duch Danjou,Jrare del rey de França, qui part pour la Castille; et .
le r 2, il écrivait à Pere de Centelles, aux députés et clauaris du
royaume de Valence, au vicomtlê: de Castellnou et à d'autres personnages, que certains désaccords qu'il avait avec le roi de
Navarre, lequel se trouvait à Bayonne avec le Prince de Galles,
et avec Pierre de Castille, pour disposer l'invasion du royaume
d'Aragon, rendaient nécessaire la concentration de troupes de
cavalerie valencienne, dans la ville de Lérida.

�JOAQUJN MIRET Y SAN'S

Vers la même époque, arrivait à Barcelone l'envoyé du roi de
France pour traiter des mesures à prendre par suite de l'attitude
des Anglais. Pierre informa le roi Charles V de l'entretien qu'il
avait eu avec son chambellan par une lettre, la seule écrite en
français que nous trouvions au cours des négociations, et qui
revèle une très profonde considération envers la cour de Paris :

l1
1

J

Tres cher et tres ame eaousin, nous auoais receus vos lettres et or tout ce
que nous ·out dir de vostre part messer François de Perellos, visconte de Roda
nostra cbamberlench e messer Gui Oudart, vostre chamberlench et mercious
vous mout la bone volente que auets a nous et a nostre Royaume et leur
auons respondu et deliurez sor les besoignes pour quoi sont venutz selont quels
vous diront pour quoi vous priou tres cher et tres ame cosin que vous vuellez
porsoir les besoignes en la maniere que sont orJonets. Escrita de nostre ment le
XVI jour da augost. Le Roy Daragon vostra cousin •.

C'est sûrement à cause de cette nouvelle négociation que
Pierre IV convoqua deux jours après à Barcelone l'infant Ramon
Berenguer, les comtes d'Empuries et d'Urgell, ·et les prélats de
Tarragone, de Barcelone et de Lérida, - et qu'il envoya son
écuyer, Pere d'Aragall, au roi Henri. Aragalldevait,communiquer
au monarque castillan la dangereuse intention qu'avait Charles
de Navarre de se concerter avec Pierre le Cruel et les Anglais :
Certificat plenerament lo dit senyor del mal enteniment et avol proposit quel
dit Rey de Nauarra ha; d~quest fet t rames daquestes jorns Mossen Francesch
de Perellos, vezconta de Roda, al Rey de França et al duch Danjou frare seu,
per tractar ligues entre ells contra los dits Reys Danglaterra et de Navarra, e
per ço corn lo Rey de .fran.ça es en pau ab los dits reys no ses poseur fer que
clarament ne vberta se puxa dir a present del dessus dit Rey de F~nça, mas lo
dit duch ha trames son camerlench ensems ab lo dit vescomte al senyor Rey
(Pierte IV) per fer et fermar liga en nom seu abîo dit senyor, contra lo dit rey
de Nauarra, la qual durttra tro quel dit rey de Nauarra sia confus et deserelat, et
açè 'per al corn ell ses menat no be (il ne s'est pas loyalement conduit) contra lo
dit senyor (Pierre IV) et lo dit rey Don Enrich. E axi quel senyor Rey ( d' Aragon) lo prega (prie Henri) que pau ne treua alcuna no fassa ab lo dit rey de

1.

Reg.

1213,

fol.

NEGOCIATIONS DE PIERRE lV D'ARAGON

91

Nauarra, car ell sab be e pot recordar ea con l.o dit rey de Nauarra es anat en lurs
affers en lo temps passat ey va encara al dia de huy.
Item li diga de part del dit senyor Rey que si per res del tnon se podia fer
que liga et bon;t confederacio fos {eta dells abdosos et del Rey de França, en
manera quels uns tosscn tenguts de voler ais aitres, parria al dit senyor que
fos cosa a cascun dells profitosa, et aço perles grans ligues quel dit Don Pedro,
qui fo rey de Caste!la, ha procurades et fetes ab los ·dis reys Danglaterra et de
Nauarra et ab Jo princep de Gales et sesforse a fer ab aitres. E axi si al dit Rey
Don Enrich sembla bo ne profitos, lo senyor Rey (Pierre IV) ho fara m1crnre et
hi traballara per manera que D'eu volent la cosa vendra a bona perfeccio. E es
ver semblant que pus ells tots tres fo ssen litats de valença (les rois Henri,
Pierre IV et Charles de France), que no baia al mon pode1· que noure el posques,
ni bairia rey ni reys al mon dels q11als ells tres 110 isquessen a cap ab gran lur bonqr,
Item que fassa son poder ab lo dit Rey en cas que les dites ligues li placien,
que tramera encontinent ambaxados solennes al dit senyor Rey (à Pierre IV),
ab plen poder de Jer et fermar les coses desus dites et lo dit senyor Rey traille~
tra aquells ensems ab los seus ambaxadors al duch Danjou, ab lo quai haura
ambaxadors del Rey de Frar,ça, qui hauran semblant poder de fer et fermar les
coses desus dites 1 •

Telles sont les instructions données par le roi d'Aragon à Pere
d' Aragall, et qui nous font connaître la direction diplomatique
qu'on voulait 'donner aux cours de France et d'Aragon dans les
premiers temps de l'alliance de Pierre de Castille avec. les Anglais
et la Navarre. Le but principal était, comme on a pu le voir, la
ruine de Charles le Mauvais de Navarre: quel ditrey sia confus et
deseretat, qu'il soit vaincu et dépossédé de son royaume. Lè vrai
motif de la guerre que Pierre IV projetait contre la Navarre est
moins, semble+il, Je désir de conquérir et d'annexer de nouveaux territoires à l'Aragon, que la frayeur inspirée par le retour
possible de Pierre de Castille allié au Navarrais.
A la cour de Barcelone on avait de jour en jour une compréhension plus claire de la gravité de la situation. Le roi, nous
l'avons dit, avait fait venir pour les consulter divers personnages
de premier rang; non content de cela; il voulut connaître aussi

121.
1.

Reg.

1213,

fol.

125

(Barcelone,

16

août' 1366).

�92

JOAQUIN MIRET Y SANS

l'avis des représentants du peuple et demanda le 2 r août, aux
conseils municipaux de Lérida, Gérone et Perpignan de lui
envoyer un délégué à son conseil : « un prohom tal et tan savi
que a nos puga et sapia donar consell sobre los a/fers nostres, los
quals toquen testament et honor nostra. &gt;&gt;
Dans les pouvoirs conférés à Francesch de Perellôs et à Roger
Bernat de Foix, vicomte de Castcllbô, en vue de l'alliance avec le
duc d'Anjou, on découvre bien le peu de franchise dont les cours
de Barcelone et de Paris, avaient cru devoir user au début des
négociations. C'est le même état d'esprit qui prévaut dans les
fostructions données à Pere d'Aragall. L'Aragon ne s'alliera pas
avec la France, mais personnellement avec le duc d'Anjou,
frère du roi, et son lieutenant en Languedoc: per ço com lo rey de

França es en pan ab los dits reys Dang!aterra et de Nauarra, 110 ses
posrut fer que clarament ne uberta se puxa dir a present del dessus dit
rey de França. Grâce à cette combinaison, le roi de France resterait en paix, mais les Français aux ordres du duc d'Anjou feraient
la guerre. Aussi Pierre IV délivre+il les pouvoirs des ambassadeurs ad tractandum conjederationes, et amititia vinc11la tam per-

sonalia videlicet et ad certu111 tempus, quam perpetua inter nos et 110stros ex una parte et inclitum ac magnificum Lodowicum illustris
Francie regis germanum Ducem Andagauensis et mos ex a/fera ... ad
tuicùmem, saluitalem et ccmserualio11em Regnorum et terrarum nostromm et Ducatus ac comitatus iam dicti Ducis... et ad invasùmem
comunium nostri et eius inimicorum ... et regnorum et terrarum i!lorum confusionem, occ11pacio11em atque destructionem •. »
Le vicomte de Castellb6 n'ayant pas accepté d'être envoyé
comme ambassadeur à Toulouse, on désigna pour ce poste
Mossen Berenguer de Abella.
Celui-ci, ainsi que Francesch de Pere116s et Guillem de Puig,
furent commissionnés par le fils aîné de Pierre IV, l'infant Jean,

I.

Reg . 1293, fol 134 (1oaoôt 1366).

NÉGOCIATIONS DE PIERRE IV D'ARAGON

93

pour négocier son mariage avec la princesse Jeanne, fille du feu
roi Philippe de France (lettres patentes du 7 septembre).
Le roi d'Aragon ne tarda guère à comprendre que l'alliance
qu'il de\·ait contracter avec Henri de Trastamare n'aurait ni le
prestige ni la force nécess:iires, si Je roi de France n'y entrait pas
ou vertement.
Jugeant insuffisantes ses négociations à Toulouse avec le duc
d'Anjou il voulut en entreprendre d'autres directement avec la
Cour de France. Voici en quelle forme Pierre IV exposait sa
pensée à son homme de confiance et premier conseiller, alors
ambassadeur, le vicomte de Roda, Mossen F. de Perell6s :
Lo Rey; vescomte, sapiats que apres que fos panit de nos, haguem acort
sobre la liga del Rey de França e finalment vos responem que nostre acort et la
fermança de nostre conseil es que nos havem gran plaer de fer tota liga de
amistat et de ben volença ab lo dit Rey, mas que nos nos estrenguessem de
ferli valença ab ço dt!! nostre, no veem que ley poguessem complir. E axi no
seria bo Jo pormetre si no en la forma seguent : Ço es que de p'tesent sia
comensada guerra poderosa contra lo Rey Danglaterra et lo Rey de Navarra
et el Princep et lurs valedors per lo dit Rey de Ffrança, e que per nos et per Jo
Rey Don Enrich sia feta guerra poderosament contra lo Rey de Navarra et
totes les terres quel dit Rey Danglaterra et princep han en les parts daça (le Sud
des Pyrénées).
E que en aquesta guerra daça nos haia a valer a son cost ab mil glauis (soldats glaives) o d,tlli a avall, si ais no podets fer, tro en D. E que nos siam
tenguts de valer al dit Rey de D. homens a cauall en la guerra de Ffranç1 finada
la guerra de Nav.irra et no avans, 6 que nos haguessem conquest lo dit regoe
e no haguessem a fer guerra de la part deça. Car lo dit Rey pot ben veure que
per destro11ir nostres t11amid1s et per ccbrar ço que el/ ha perd11t et es desberetat, es
necessari que de q11as&amp;1ma part poderosa111ent li sia dada. fuerra pe1· ell et p'er 110s, de
111a1zera que el/ (Charles de Navarra) jamis t10s prtxa j1tstar. E aço es ben seu et
nostre. Nos axi matex si emperam aquesta guerra, iassia que no aiam aclamar
deseret negu, proues que de tot nostre poder façam guerra de la part daça, a
!a quai guerra afer haucm mester la sua ajuda dels dits mil o almenys de D.
glauis. E finada la dita gu&lt;!tra de la part deça e conquest lo Regne de Nauarra
o la maior partida, plau a nos de ferli vaJença a nostre cost et messio de D.
homens a cavall, car en aquell cas nos ho poriem be fer et hi poriem bastar
pus no haguessem affers de la part daça; car en altra guisa en alguna manera no
hi poriem bastar. E axi es millor de no pormetre cosaque atendre no pogues-

�94

NEGOCIATIONS DE PIERRE IV

JOAQUIN MIR.ET Y SANS

sem. E si aço plau al dit Rey et a nos plau, en som aperel!ats de trametreus en
procuratori bastant. En altra manera no ho poriem for, pero plaunos tota vegada
de esser en amor et liançes et bona amistat ab el! et que contra ell nons ligarem
ab algun rey o princep el! faentnos semblant conuinença. E si vos veets que
aço tinga via haiamne vostra resposta per aquest correu que us trametem en
II. dies et deu tornar en aitres li. Datum Barclùnona sots nostre segell secret a
XVIII dies de setembre del any MCCCLXVI. Rex Petrus. Dom. Rex. mand.
m. Jacoba Conesa •.

Pierre IV désirait donc recevoir l'aide immédiate de soldats
français, afin de commencer simultanément les hostilités en Gascogne et sur les frontières de l' Aragon et dè la Navarre. On comprend le besoin de secours qu'éprouvait le roi d'Aragon : son trésor épuisé, ses peuples ruiné_s par de longues guerres, et les nouvelles complications en Sardaigne, où un rebelle, le prince d' Arborea, augmentait sa force et son audace, le tout sans compter
les conspirations du fils de l'infortuné Bernat de Cabrera et de
l'héritier du roi Jacques de Majorque. On compre.nd aussi comment, en présence de l'alliance menaçante de Piene de Castille
avec la Navarre et l'Angleterre, le roi d'Aragon ne voyait d'autre
·protecteur que le roi de France.
Les instructions données par Pierre IV à ses ambassadeurs à la
.Cour de France disaient :
Ordona et mana lo senyor Rey que mossen F. de Perellos; vezcomte de
.Roda et mossen B. Dabella, consellers et ernbaxadors· seus qui ja per aitres
affers van al Rey de Ffrança ', quant lia serant procuren et tracten ab ell, eu
cas ernpero qm: per lo dit rey o per alcu de part sua ne sien request et no en
altra manera, les coses seguents :
Primerament ço es en cas axi corn dit es que per lo Rey dessu~ dit e per
aitre en nom seu,. los sia mogut que entre los dits reys se dega. fer liga contratotes persanes, diguen al dit rey de Ffrança que al senyor Rey plau que ell et
lo dit rey de Ffrança et encara lo rey de Castella don Enrich si esser hi volra,

,

r. Reg. 129.3.
Ces autres affaires sont le projet de madage de l'infant Johan avec la
princesse Jeanne de France.
2.

t

'I

·n' ARAGON

95

sien conjunts et units de bona amor et de confederacio et de liga axi ques v:allen et saiuden contra tots aitres reys et princeps et totes aitres persanes del mon et
que sien amichs dels amichs de cascun dells et enemichs encara dels enemichs.
Item en cas que la liga aquesta se faça es ferm, sia. per los dits ernbaxadors
tractat quel dit Rey de Ffrança degua encontinen t et de fet et ab gran esforç
començar guerra al rey Danglaterra, al rey de Navarra et al princep de Gales
et a Jurs terres et sotsmesos et ais bens daquells et de cascun dells. E en aquèll
cas lo senyor Rey et el rey don Enric dessus dit, en cas que en la liga, aquesta
esser vulla, faran axi matex guerra contra lo rey ·de Navarra et son Regne et
contra les terres, ciutats, viles et lochs quels ditS"Teys Danglaterra et princep de
Gales han en lo ducat de Guiana et en aquelles comarques et eu la dita guerra
cascun dells esforçadament continuaran.
E per ço que la guerra dessus dita se faça plus fortement et mils quel Rey
de Ffrança a ses propries messions haia a tenir en la dita guerra los quais sien
et estien a obediencîa del dit Senyor Rey mil glauis e pagar lo sou daquells o
daqui ensus tro en D. segons quels dits embaxadors se po~an ab ell convenir,
axi empero que tot ço ques conquerra en lo Regne de Navarra sis vol per les
gents del senyor Rey, sis vol per aquel!es del dit rey de Ffrança, sia del dit
senyor Rey (Pierre) et dels seus et tot ço ques conquerra en lo ducat de Guiana
et en aquelles partides sia del dit rey de Ffrança et de sos hereters. E la dita
aiuda sia tengut fer lo dit rey de Ffrança al senyor Rey continua:me~t, entro
quel Regne de Navarra o la maior partida daquell sia conquesta.
Item los dits embaxadors oferran de part del sen yor Rey al dit Rey de Ffrança
que conquest lo Regne de Navarra o la maior partida daquell lo dit senyor Rey,
en cas empero que del rey Danglaterra o del i:ey de Navarra o del princep de
Gales o dalcu o dalcuns dells no hagues tal poder en.les fronteres de ses terres,
que aço li fos perillos, li fara valença de M. homens a cavall et recobrar les ciutats, viles, castells, lochs et terre,s quel dit rey Danglaterta li te occupades en lo
ducat de Guiana o comarques daquell, es a saber en aquelles partides de son
Realme quel dit rey volra deça mar entro que les dites ciutats, viles, castells,
lochs et terres o la maior partida daquells sia cobrada, dels quais M. homens a
cavall lo dit rey sia teagut dar :il dit SenY.or sou de cinchcentes lances, car daltra manera no li faria aiuda sino de cinchcents de cavall et en ferlen mil renteralo dit senyor maior honor et el dit Rey ne sera sens comparacio mils aiudat
et la guerra quen sera enansfinada. Sia empero empres et entes que, tecobrada
per lo dit rey de Ffrança la maior partida de les dites ciutats, viles, castells,
lochs et terres quel dessus dit rey Danglaterra li te occupades en- lo duçat dessus dit et comarques daqu,ell, sia tengut lo dit rey de Ffranca de remetreli, a
despeses del dit rey de Ffrança semblant aiuda que demunt es demanat que li
faça per conquerir Navarra et conquerre complidament tot ço que del dit
Regne de Navarra hi restaria a conquerir. E,axi matex, que la conquesta del

�JOAQUIN MIRET Y SANS

NEGOCIATIONS DE PIERRE IV D'ARAGON

dit Rey entegrament feta, lo dit senyor sia tengut remetre al dit rey de Ffrança
totes les gents que trameses li haura et encara enviarli semblant aiuda que dessus et a la manera que damunt se conte et aquella fara aturar ab ell o lia on el!
volra deça mar, entro quel dit ·rey haia cobrades entegramènt les dites ciutats,
viles, terres, castells et lochs.
Item que les dites coses li raonen los dits embaxadors saviament et poden
âirli, entre les altres coses, que la guerra dels dits reys no valria res si esforçadament en dites parts nos fahia, cor si en vna part era començada, los dits reys
Danglaterra et de Navarra et princep de Gales accorrerien en aquella et esser
en dues parts començada lo lur poder no es bastant a defendres del poder dels
dits tres reys qui seran duna part (Henri, Pierre IV et Charles de France), cascun dels quais es merce de Deu assatsgran. E ax.i matex rahonaran per que lo
senyor Rey demana primerament la dessus dita valença al rey de_ Ffrança, cor
si lo senyor Rey se met en guerra per ell et per clamar son desheret, raho es
que li faça aquest avantatge, lo quai toma en gran dan de son enemich et en
recobrament de tot ço de que lo dit rey Dariglaterra lo te desheretat.
Item si en la dita forma plau al dit Iey de Ffrança fer la liga aquesta, fermenla los dits embaxadors, axi empero quey haia a esser lo dit rey don Henric,
si essér hi volra, segons que dit es, per ta! que mils et pus- esforçadament la dita
guerra se puxa fer.
Es empero entencio del senyor Rey que en cas que liga sia fermada entre lo
dit senyor et lo duch Danjou, et per aquella lo dit duch deuia fer valença de
IIIIc glavis o de mes e de menys al senyor Rey, que la valença aquella que ya
que sia se comprena en la valença quel rey de Ffrança li permetra fer perla liga
ques fara entre ells. E axi matex, en aquell cas la valença quel senyor Rey ha
promesa fer al dit Duch se comprena en aquella quel dit senyor Rey promet
fer al dit Rey. E aquestes coses façen los dits embaxadors ab consentiment et
sabuda del dit Duch Danjou. E si per ventura no plahia al dit' rey de Ffrança
fer les dites liga et couinença en la forma que dess·us se conte, facen et tracten
los embaxadors dessus dits quel dit rey de Ffrança faça co11ine11ça et promissio de
no fer liga ne empreniment iames ab rey ne princep del mon, ·contra lo senyor Rey et
que sil ha jet lo 1·evoque e:&gt;..pressament aytant com sia Jet contra lo dit senyor. E semblant couinença et promissio sia feta per los dits embaxadors en aquell cas de
part del dit senyoi: al dit rey de Ffrança aytant corn !igues o empreniments per
lo dit senyor fets toquen lo dessus dit rey de Ffrança . Rex Petrus.
Dotninus Rex in consi!io in quo erant domina Regina et infans Petrus nec
non egregius Cornes Impuriarum, Elphus de· Proxida, Beiengarius de Relato,
P. Ça Costa et plures alii consiliarii mea mano P. de Tarrega 1 •

Nous ne croyons pas que ces propositions aient été présentées
au roi de France et que les ambassadeurs catalans aient eu des
conférences directes avec ce souverain. Ce fut à Toulouse que le
duc d'Anjou et son conseil décidèrent que pour le n1oment la seule
chose à faire était. un traité d'alliance personnelle avec le roi
d'Aragon, sans que Charles V y intervînt publiquement. Il faut
faire remarquer que Pierre IV soupçonnait la possibilité de menées
entre la Cour de France d'une part et les Anglais ou le roi de
Navarre d'autre part, au sujet de la question dynastique en Castille, et que le frère de Charles V apaisa ces soupçons dans les
entrevues qu'il eut avec les ambassadeurs de Pierre IV.
Francesch de Perell6s, la plus haute figure de la diplomatie de
ce temps à la Cour de Barcelone, l'homme de confiance de
Pierre IV et très appréci.é en France, put du moins obtenir sans
difficulté l'alliance avec le Duc d'Anjou.
Le traité fut signe le 29 septembre à Toulouse, en cette forme:

I.

Reg. 1293, fol. 140; on peut voir Zurita, livre IX, chap. 66.

97

In nomine Dei ... Notum sit universi presentibus pari.ter et futuris.' Quod
anno ab Iocarnatione eiusdem millesimo CCC-1 sexagesimo sexto, penultima
die mensis septembris .... existentibus et personaliter constitutis in castro seu
hospicio Regio ciuitatis Tholose inclito ac magnifico principe domino Ludovico
domini quondam Regis Francie filio .... duce Andegauensis Comitique Cenomanensis ex una pa,te et nobili viro ac potenti domino F. de Perillionibus
milite, vicè comite Rode procuratore et nomine procuratorio Serenissimi Principis domini Petri dd gr.atia Regis Arag .... cuins procuratorii et potestatis tenor
sequitur sub hiis verbis : ... (transcription des pouvoirs) ... que omnia et singula predicta per modum suprascriptum designata, specifkata et declarata
volentes ornnino deducere ad effectum dictus domious Dux volnit, approbauit
et ratificauit onmia et singula supradicta et eadem promisi~ tenere ac seruare et
complere et ad efectum deducere . ... et aliquatenus non contrauenire .... sub
pena centum milium florenorum auri dicto domino Regi applicanda et per ipsum
dictum Ducem exsoluenda et de bonis eiusdem don1ini Ducis exigenda .... Et
pro dicta pena compelli voluit et ac Ducatum, cornitatum, terram ac bona sua
que.cnmque presencia et fotura obligauit expresse et hipotecauit et submisit
viribus et coercionibus ac compul,ionibus camere domini nostri Pape necnon et
omnibus aliis compuîsionibus .... quibus vti volu&lt;::rint dictus dominus Rex contra ipsum domÏ11um Ducem .... Et in super ad maiorem confirmacionem premissorum dictus do minus Dux~... fidem &lt;ledit et homagium interueniente
Revue birpmique. xm.

�JOAQUIN \URET Y SANS
NÉGOCIATIONS DE PIERRE IV

osculo fecit et prestitit dicto domino vicecomiri premisa omnia et singula dicti
domini sui Regis Aragonensis recipienti ... Acta fuerunt hec concordata premisa
et iurata anno, die, mense, indictione, pontiticati et loco supradictis, presentibus Reuerendo in xhristo patre domno Guillelmo de Chanaco abbate Sancti
Florentii de Saumuro dicti domini Ducis cancellario ac domno Bernardo de
Mora licenciato in legihus ipsius Ducis consiliarium, testibus ad hec vocatis specialiter et rogatis.
Et nos Ludouicus ... Dux Andegauensis et cornes Cenomanensis ad maiorem
confirmacionem et valitudinem omnium suprascriptorum sigillum nostrum
magnum vna cum nomine nostro nostra manu propria hic inferius subscripto
presentibus duximus apponendum. Loys.
En nom de Deu sia : Tractat es estat entre lo senyor rey Darago duna part e
lo duch Danjou, frare del rey de Ffrança, del altra, que liga e confederacio sia
entre ells feta contra lo rey de Navarra e lo Regne e terras sues e sos valedors
en aguesta guerra, per la manera _e forma seguents : Primerament q~els dits
senyor Rey e Duch de tot lur poder façen personalment guerra al d~t rey de
Navarra a lurs propries despeses e aço tant e tan longament tro quel dit rey de
Navarra sia del tot desert o los dits senyon Rey e Dnch uaien lmuda lui- entencio, e
que iames la I, sens 1aitre dels dits senyors pau, treua o auinença no faça ne
puxa fer ab lo dessus dit rey de Navarra.
Item quel Regne de Navarra e tot ço que per los dits senyors o perqualsevol
dells o per lurs gents daquell se conquerra, sia per drct d~ g~erra o per. aitre
qualsevol dret del dit senyor Rey Darago e dels seus e s1a amstat e umt ais
Regnes e terres sues, entenent los dits senyors Rey e Duch que en ço ques conquerra per qualsevols gents de les terres quel dit rey de Navarra ha en lo
Realme de Ffrança, Io dit senyor Rey no haia dret aigu ney puxa res demanar.
Item que en cas quel dit Duch per necesitat de sa persona _o per alt~a r~o
110 podia venir pcrsonalment en Navarra per fer la dita guerra, o quant h1 sena
sen hauia a partir dega e sia tengut tenir quatrecents glauis a son despens en
la dita guerra los quais CCCC. glauis faen la guerra aquesta degen estar e
esser a ordenacio del dit senyor Rey.
Item que les gents quel dit Duch o son capita menaran en Navarr~ per rah_o
de Ja dita guerra estien e sien en cas que menys fesse~ a correcc1~ del dit
Duch, si present hi es o de son Menescal e en sa absencia, a .correcc10 de lur
capit:mi o de son Menescal e les gents quel dit senyor R?y enuiara a s~ruey del
dit Duch estien e sien en cas que menys fessen a correcc10 de lur cap1ta.
Item es entencio del dit Senyor Rey que començada la guerra aquesta en lo
regne de Navarra se dega aqui continuar sens fer guerra en altra part ent.ro
quel dit Regne o la maior partida daquell sia conquest o la guerra d~ssus d1ta
sia finida. E en cas que la dita guerra començas en altra part, quels dits senyor
Rey e Duch haien e sien tenguts seguir e tenir la dita guerra del Regne de

o' ARAGON

99

Navarra e no partirsen lo dit Duch o ferne partir los dits CCCC glauis sens tro
la conquesta del dit Regne de Nauarra o de la maior partida daquell sia feta.
Item en cas quel dit Duch Danjou no tengues o enuias CCCC glauis complidament e continua en la guerra dessus dira e que algun petit nombre ne
defallis, es a saber. de XX glauis enjus, que iens per axo la Iiga present no fos
rompuda nen valgues menys. E axi matex sia entes que si de les gents darmes
qu_el senyor Rey deu euuiar a les parts de Ffrança, per seruey del dit Duch,
i~irvaua semblant nombre quel dit senyor Rey non fos tengut, ne la present
hga ne valgues menys.
Item que feta la conquesta del dit Regne de Navarra ode la maior partida
daquell, lo dit Duch si hi es sen puxa tornar en Ffrança ab totes les gents quen
h'.1ura amenades o si ooy era, qucn posques ~er tornar en aquell cas totes les
dites gents sues sens tot contrast. E que la donchs, lo dit senyor Rey ço es
a~res que per letra o per misatge lo dit Duch Ion baura request, sia tengut Io
dit senyor Rey trametre socors a son despens al dit Duch a les partidcs de
Ffrança ab suficient capita, es a ssaber CCCC hom ens &lt;larmes per fer guerra al
dit rey de Navarra e a les terres que ha en Ffrança, a ordenacio e voler del dit
Duch, la quai tramesa sia. tengut fer lo dit · senyor Rey dins tres meses apres
que request ne sera, si en lo temps de la requesia es en Arago o en lb Re&lt;&gt;ne
de V_alencia e dins dos meses si era en la terra de Cathalunya. E sien , ten;u,s
los dits CCCC homens darmes aturar en Ffrança o en les partides on Io dit rey
de Navarra ha les dites sues terres tro tant que les terres aquelles o la maior
panida daquelles sien conquestes e que Iauors los dits CCCC homens &lt;larmes
o aytants corn anats hi seran, sen puxen tornar sens tot empatx.
Ite~ que per ço que la guerra damunt dita cornenç en temps qui siaauantatge
~els dits ~enyors Rey e Duch, que no sia cornençada troque al dit senyor Rey
s1a benu1st fahedor, e quant aquell matex senyor Rey la dita guerra volra
començar, que ho haje a signiticar al dit Duch e que la començ ab consell e
volentat sua, axi empero que la guerra, ne per conseguent les valences, no
puxen romanir si donchs los dits senyors abdosos ensemps nos concordauen
de pau. E quant lo dit senyor Rey haura significat al dit Duch que vol començar guerra al dit Rey de Navarra, sia tengut lo dit Duch venir personalment
ab tot son poder o trametre los dits CCCC glauis dins Navarra o en les front~re~ qui s?n entr~ Arago e Navarra, es a ssaber dins III. meses apres que
s1gmficat h sera, s1 la donchs es en lengua dohi e dins dos meses si sera en
lengua doc.
Item en cas que feta la conquesta del dit regne de Navarra o de la maior
partida daquell, lo dit Duch vehia que pus profitosa li fos valença de marque de
terra, quel senyor Rey li sia tengut fer aiuda daytantes galees armades corn
per. lo sou que li conuendria donar ais dits CCCC ho mens &lt;larmes, per any se
ponen armar, les quais fos tengut pagar lo dit senyor continuament, ~xi com

�!00

JOAQUIN MIRET Y SANS

faria los dits CCCC ho mens &lt;larmes trp la conquesta de les dites terres quel dit
rey de Navarra ha en Ffrança o la maior partida de les terres aquelles fos feta.
Item que les cases dessus dites sien per los dits senyors Reye Duch iurades
e ab homenatges e pena de Cm florins e altres obligacions firmades, axi corn
mils e pus fortement fer se puxa.
Item en cas que per aquesta liga lo rey de Navarra mogues o faes guerra al
dit Duch en ses terres, quel dit Duch faen la dita aiuda de CCCC glauis al
senyor Rey, lo dit senyor sia ttmgut fer guerra al dit rey de Navarra en son
realme a la mauera que dessus se conte.
Item quel dit Duch pro:ur e façe ab acabament quel rty de-França son frare,
piwnete e iur que les dites co.rns, en quant toque lo dit Duch, permetra esser fetes, e
que directament o indirecta no sostendra que empatx o embarg sia dat, que
complides no sien. En altra manera los dits procuradors les dites cosès no fermen o si les fermauen retenguense que si axi nos complien, que valor o eficacia no hagues ço que format haurien. Rex Petrus 1 •

Telles furent les propositions finales du roi d'Aragon, acceptées et signées .par le Duc d'Anjou, et qui constituent le texte du
traité d'alliance de 1366.
Le retard dans l'entrée en Espagne des Anglais, qui n'avaient
pas encore organisé Farmée expéditionnaire contre Henri de
Trastamare, ne donna pas au roi d'Aragon et au duc d'Anjou
l'occasion de faire exécuter les conventions stipulées à Toulouse.
Cependant, les nouvelles qui leur parvenaient étaient chaque
jour plus graves, surtout au mois d'octobre, après la conclusion
à Libourne de l'alliance de Pierre de Castille avec le Prince de
Galles et le roi de Navarr.e. Le duc d'Anjou envoya alors le
vicomte de Roda, Mossen F. de Perell6s, à Pierre IV qui se
trouvait à Barcelone, afin de savoir si le moment de commencer
les hostilités était venu, et afin d'offrir au roi d'Aragon sa coopération personnelle. C'est pour répondreà la demande;et à cette
marque de déférence que Pierre IV ordonna, le 2 novembre, à
Mossen Ramon de Perellos, que nous croyons être le frère du
vicomte de Roda, et à Mossen Joan Exemenez de Salanova, d'aller
sans aucun reprd à Toulouse. Voici les instructions du roi :
1.

Reg. r293, fol. 135.

NEGOCIATIONS DE PIERRE IV D'ARAGON

IOI

Capitols de la missatgeria faedora per Mossen Ramon de Perellons et Mossen
Johan Eximenez de Salanoua, consellers del senyor Rey, a les parts de Tolosa
al Duch Danjou.
Primerament los dessus dits sen iran al dit Duche apres salutacio acustumada
dirli hontde part del senyor Rey per vigor de vna letra de creença que sobre
aço li porten, quel vezcomte de Rod11, camerlench del dit senyor Rey e seu, es
vengut nouellament_de part del dit Duch et ab letra de creençaescrita de sa ma
al senyor Rey dessus dit, per vigor de la quai li ha dit de part del dit Duch,
que ell vol venir personalment et ab tot lo poder que haura a son seruey, a les
parts Darago, eu cas quel princep de Gales, qui certament se diu quey venra per
socors del rey P. qui fou de Castella, hi venga, la quai casa lo dit senyor Rey
graeix al dit Duc .: , aytant con plaer ne honor que ferli posques lo dit Duch,
nè rey, ne princep del mon et axi con aquella qui es e te lo dit senyor per casa
fort gran et fort notable et per la quai lo dit Duch obligue et ha oeligada
a .si et ais seus e queha axi cara la sua amor et la sua companyia çon de princep
ne aitre senyor del mon.
Item li diguen quel dit senyor los hi tramet per saber la sua partença quant
sera et per quai part volra venir, cor per aquella part on li sera pus auinent o
pus plasent ~a venguda, lo dit senyor li exira a carrera o li tremetra tais gents
que li renran bona companyi1 entra que sien abdosos justats.
Item que si plau al dit Duch'que la I. o abdosos delsdits embaxadors romangen en sa companyia que faran.
Item sil dit Duch demanaue perque lo dit vescomteno es tomat a ell axi corn
li ho hauie prames de fer en cas que al dit senyor plagues, diguenli quel senyor
Rey lo hauia gran mester en son seruey, per certes causes que aitre no sabie
sino lo dit vezcomte, perque no ses poscut fer. E axi quel naie per escusat si li
plaura, pero en cas quel dit Duch laie gran mescer, ne li placie que vaia a ell,
trametraloy a dir et a anuiarloy ha.
Item que da~o que faran et troueran tremeten correus cuytats tots iorns al
senyor Rey, per ço que puxe ab temps proueir en ço que necesssari li sera.
Rex Petrus'·

De ces instructions aux ambassadeurs catalans il ressort clairement qu'à la cour de Toulouse, dirigee en secret par la cour de
Paris, il y eut des aspirations belliqueuses pendant le mois d'octobre (1366) et que l'orgueil royal considéra comme un devoir
chevaleresque de présenter un prince de la maison de France aux
r. Reg. 1n6, fol. 5.

�102

JOAQUIN .\IIRET Y SANS

NÉGOCIATIONS DE PIERRE lY D'ARAGON

alliés de Pierre de Castille, dans le cas où le famenx Prince Noir
passerait les Pyrénées pour lutter contre Henri de Trastamare et Pierre d'Aragon. Ces aspirations ne tardèrent pas à se
calmer.

tot dampnatge et defendrem de tota persona que contra vos n~ ells pogues
venir per rao daquesta obra, dementre leyalmeot vos ne ells façats et cumplats
les coses des us dites ... Dada en Barchinona lo derrer dia de deembre en lany
de la Natiuitatde nostre Senyor MCCCLXVII. Rex Petrus•.

On peut remarquer aussi la faveur dont jouissait le vicomte
de Roda non seulement à la cour de Barcelone, mais aussi à la
cour de Toulouse. Il était le premier conseiller du duc d'Anjou et
du roi d'Aragon, et aucun des deux princes ne pouvait conduire
les affaires diplomatiques s'il n'avait auprès &lt;le lui ce personnage.
Il convient d'exposer ici - en interrompant le récit des néo-ociations diplomatiques- un fait inconnu gui montrera l'abse~ce
absolue de qualités morales chez Pierre IV; aucun scrupule de
conscience ne l'empêchait de prendre les résolutions les plus blâmables, si elles pouvaient le tirer d'un mauvais pas ou lui permettre de réaliser ses ambitions. Forcé de se procurer de l'argent par tous les moyens, afin de repomser l'agression des alliés
de Pierre de Castille, il trahit son ami Henri de Trastamare et
n'hésita pas à faire frapper de la fausse monnaie castillane, ainsi
qu'on peut le voir dans cette triste lettre (Barcelone, 3 r décembre) :

Ce n'était certainement pas la première fois qu'un monarque
devenait faux monnayeur, surtout pour contrefaire la monnaie
d'un prince ou d'un pays ennemi. Mais on n'avait pas encore vu
un roi contrefaire la monnaie d'un autre monarque ami et allié,
à un moment des plus critiques pour celui-ci, et jurer sur les
Évangiles aux ouvriers chargés de la frappe qu'ils seraient protégés et exempts de toute peine si la fraude était découverte par
le prince dupé.
Les dispositions prises par Pierre IV à la fin de l'année 1366
prouvent la frayeur qui dominait son esprit. Le 27 décembre,
il écrit de Barcelone à son neveu le comte d'Urgell, une lettre
lui ordonnant de se rendre à la frontière de Navarre:

Nos en Pere perla gracia de Deu Rey ... par la grau necessitat que hauem de
moneda, a la quai sino perla mallera dejus escrita bonament proueir no podem
sens dampnatge de nostre poble, per tenor de la present manam a vos feel
nostre en P. Çasala, moncder de Barchinona, que vos batats et batra facats
moneda d'argent en regne de Valencia, en lo castell de Muruedre, per tal fo;ma
que comra'.açats moneJa dargent castellana, a tot juhi aytal corn aquella que fa
lo rey Ennch. E vos de tot argent ques obrara en la dita obra siats teno-ut de
douar a nos aytal guany per march corn donen los Maestres de les Mon;derics
del dit Rey a ell, e per ço que tata sospita de frau sia foragitada, ordonam que
lamat de conseil nostre Mossen Bonafonat Sent Feliu, alcayt del dit Castell, sia
vesedor_en ladita obra per nos, lo qual faça un libre et vos dit P. Çasala aitre
semblant, en los quais sie contengut lo fet de la veritat, ço es quey sia escrit tot
argent qui entra ra en la dita obra. E encara a descarrech vostra lo dit Bonafonat
tinga los motlos tota vegada que no obraran ..... E nos juram per Deu et per
los sants illl euangelis, de nos corporalment tocats, que a neguna de les dites
• coses no contrauindrem .... et per virtut del dit sagrJment prometem a vos
dit P. Çasala et a tots aquells qui ab vos seran ne obraran, queus gardarem d1:

103

Car nebot, con nos baiam haut cert ardit quel princep de Gales àb Don
Pedro qui fou rey de Castella, et Jurs companyes fan lur poder de entrar brenment en los Regnes Darago et de Castella per dampnificar '.et offendre les dits
Rcgnes si poran, ço que Deu no vulla. E nos volents obijar a lur inich proposit haiam proueit et ordonat que vos siats en Arago, en la frootera de
Nauarra, ço es en aquell loch on conexerets esser pus necessari. E que façats
traure rotes les Yi an des dels lochs plans et aq uelles façats metre en les forçes,
e per ventura si les gents de la terra hi fahien difficultat, ço que no deucn fer,
aquelles façats :cremar, car mes ,·al que aquelles sien consumades o perdudes
que si seruien ais enemichs. E per aço mateix façats fer de tot lo moble dels
dits lochs plans qui portar se puxe e que tots los bestiars que dins les forçes
no poran estar façats emrar dins Arago o vers les· parts de Morelia , .

A la même époque, des bandes françaises de routiers et de
pillards engagées par le roi Henri quittaient le Languedoc pour
se diriger vers la Castille. Le lieutenant du gouverneur du Roussillon demanda à Pierre IV s'il devait autoriser le passage des
1. L'année de la Nativité ayant commencé le 25 décembre, le 31 du même
mois appartient encore à l'année 1366.
•
2. Reg. 1214, fol. 136.

�JOAQUIN ~IIRET Y S.-\l\S
NEGOCIATIONS DE PIERRE IV D'ARAGON

compagnies de M. de Mauny, et le roi lui répondit par lettre
du 29 décembre:
Nos no ,·olem nens plau que companycs algunes estranyes passeu pcr nostra
terra, per que volem que vos ab aqudles miUors maneres que porets façats ab
cils que per rcs no entren en ço del nostrc per les parts de Rosscllo, di,mtlos que
pus amichs son nostres e van en valença damich nostre, dcuen passar pcr
aqnclla part de nostre Rcgne que mt.:nys dapnatge façen c que hom los dara
loch que passen pcr les muntJnycs de Ja~ca de L. en L. segons que dcmanen.
E com vcesi::ts que per grat o pcr forsa volgucssen entrar pcr aquexcs partides,
volem eus man,1111 que, ab totcs aquclles manercs que semblant vos sera, los
deffenats los passes et cntrades de Rossello, de mancra que algu nonidi pas c
si assaiar ho volran, qucy trobcn t:1I rcsistcncia que sen tornen volcnters.

Mais d'autres bandes avaient fini leur engagement avec
Henri de Trastamare et quittaient la Castille pour retourner en
Languedoc et en Glscogne. Dans les derniers jours de janvier
1367, le roi Pierre d'Aragon ordonna à Fray Guillem de Guimerà, chevalier de l'ordre des Hospitaliers de Jérusalem, d'accepter le comm,mdernent militaire de la ville de Lérida &lt;&lt; per
guardar e defendre que les companyes dels franceses qui iason
&lt;lins nostra senyoria en Arago, no puxen aq uella dampnificar,
en cas que passen per Cathalunya; » et il écrit au Yicomte de
Rocabeni, à Dalmau de Queralt et au viguier de Yilafranca del
Penedés:
Fern ,·os sabcr que de cert hauem sabm que mosscn Benr:10 de Claqui ,·c
ab mil lances et no tincntse per content de ço qui:: li haucm fet, creem que dara
o fara en nostra terra tot aquell maior dampnatge que pora. Per que exprcssament vos dchim eus manam que \'ista la present cr tocs :titres affcrs lcxats,
dngats a nos ab tots aquclls mes homens de cauall que amenar porcts, wm nos
vullam que vos siats ab nos ans quel dit mossen Bertran sia en aque,ti::s
parts •.

Le comte &lt;l'Urgell ayant informé le roi qu'il avait eu une
1.

Ces lettres sont datées de Barcelone, 30 jam·ier 1367; registre
-

1214,

conférence avec Du Guesclin, en Aragon, et que celui-ci était
disposé à s'entendre avec Pierre IV, sur le chemin à prendre
pour son retour en Languedoc, Pierr~ lui répondit par lettre &lt;lu
30 janvier :
Nos ajustam nostre poder de Cathalunya et de Regne de Valencia de guisa
que con els af..:rs venguen, nos siam forts et poderosos per for ço ques pertanga a 110,tra honor. Apres sapiats que hauem reebuda una letra de Romeu
des Puig, qui cs ab mosscn Bt'rtran (Du Guesclin), la quai vos trametern e ....
parria a nos quel degucsscts fer ,·cnir deuant vos et que sabcssets dell si per lo
tractament qucns diu o pcr altra mauera se poria for quel dit mossen Bertran
et ses companves fesscn aitre cami. .... et si de res vos en podets•aiudar que
tornen a nostre st!ruey, fctsne ço que us parra segons que de vos se pertany.

Il paraît donc que _le roi d'Aragon autorisait son neveu le
comte d'Urgell à engager les bandes de Du Guesclin pour se
défendre contre les alliés &lt;le Pierre de Castille.
Malgré ces probabilités d'entente, Pierre IV activait les
mesures pré,·enrives. Il ordonne à son fils et lieutenant de lui
envoyer de Valence deux cents cavaliers et au maître de Montesa de venir à Barcelone a\'ec tous les chevaliers de l'ordre; il
écrit aux prélats, nobles, barons, et représentants des villes
réunis à Valence, dans le bourg de Sant Mateu, pour la célébration des Cortes, que le passage probable des compagnies françaises, en route pour leur pays, l'empêchait d'assister per~onnellement à l'assemblée:
E per la dicta raho nos conuenga romandre en Cathalunya per aiustar los
homens a cauall cathalans, per tal qut! poderosament puxam defendre Cath,1lun,·a c per aço haiam scrit a nostre car primogenir lo Duch (l'infant Joan,
du,:"h de Girone), ques cuyt tant com pux:1 pcr anar celi::brar les dites Corts en
abscncia nostra. Per ço us 111anan1, rcquerim i::t pregam que reebcu lo dit
nostrc primogcnit dt'gudament et ab reuerencia, axi corn aquell qui es part de
nostrc .:ors et representar:i nostra persona, en les dites Corts cr&lt;!gats et obecscats en cotes coses '.

fol.

139 à 1.p ·

1.

Lettre de Barcelone.

14

jan\'ier 1367 ; registre

121 7,

fol. 7 I.

�NEGOCIATIONS DF. PIERRE IV D'ARAGON

Quelques jours après, Pierre IV recevait une lettre du comte
de Foix, avec une nouvelle inattendue qui devait calmer momentanément ses soupçons et ses craintes. Gaston Phœbus, comte
de Foix et vicomte de Béar-n, dès qu'il apprit la conciusi0n d'une
conve~tion secrète entre le roi de Navarre et Henri de Trastamare, en vertu de laquelle les Anglais renonçaient à l'expédition
en Castille, s'empressa de la communiquer au roi d'Aragon, en
lui envoyant à cet effet un de ses écuyers. La conduite de Gaston Phœbus est étrange, puisque ses historiens, Gaucheraud,
Castillon et les autres, assurent que le comte de Foix, à cette
époque, penchait évidemment pour la cause des Anglais. Mais la
lettre de Pierre IV à Mossen Arnau de Orcau, lieutenant du
gouverneur du Roussillon, datée de Barcelone, 25 janvier, est
très explicite:

Trois semaines après les ordres donnés à Mossen Arnau d'Orcau, Pierre IV craignait encore l'entrée de Jacques de Majorque
en Roussillon, entrée annoncée par le comte de Foix. Le roi
écrit à Johan Vola, procureur des rentes en Roussillon, le 16
février, que « corn haiam molts ardits quel infant de Mallorques,
ab tractament e aiuda del princep de Gales, ab moltes companyes enten entrar en Rossello, per ço volem e manam &gt;&gt; qu'il
ait soin de ravitailler le château de Perpignan, dont on avait retiré
beaucoup d'armes pour les porter au château d'Opol, à l'époque
ou il servait de résidence à l'infant Martin, fils du roi, et aux
autres otages.
Revenons aux négociations engagées pour retenir comme
auxiliaires les compagnies de Du Guesclin, congédiées par Henri
de Trastamare. Par une lettre adressée au roi d'Aragon, à Barcelone, et datée du 29 janvier, le comte d'Urgell, qui se trouvait à
Saragosse, lui annonçait avoir conclu la convention avec pù
Guesclin; Pierre IV répondit:

A nos es vengut un escuder del comte de Ffoix et entre les aitres coses bans
recomptat que al princep de Gales, per la pau quel Rey de Nauarra ha feyta
ab Jo Rey de Castella don Enrich, _no es possible dentrar en Espanya, ans es
dacord de no entrar e per ço !infant de Mallorques ha hauts de les companyes
qui eren ab lo dit princep, XIII capitans, qui seran MDC lances, ab les quais
deu venir en Rossello et que lo germa de un quis diu Johan Guiter, lo quai
Johan es ab lo dit infant e lo dit germa seu es en Rossello, tracta o deu hauer
tractai que corn lo dit infant vengua, tota aquexa tt!rra se leuara ab ell,
e jatsia quel dit escuder nos haie dites moites coses en secret, les quais 110s trobem be
que son veres, empero no donam Je a les dites paraules quens ha- dites dû Jet del dit
i11Ja11t et daq1wxa terra (du Roussillon).

'1

107

JOAQUIN MIRET Y SANS

ro6

Cette affaire reste quelque peu mystérieuse; on ne peut savoir
si le comte de Foix penchait du côté de l'Aragon et désirait
réellement l'échec de l'alliance des Anglais avec Pierre de Castille, ou si au contraire d'accord avec le prince de Galles, il se
prêtait à rassurer Pierre IV par de fausses nouvelles et à le
détourner du but principal, en portant son attention et son
activité du côté du Roussillon, par la feinte d'une invasion immédiate et de la rébellion des partisans de la dynastie déchue. C'est
un incident inconnu et intéressant, sur lequel il y a lieu d'appeler l'attention des historiens.

Quant es de la auinença que hauets feta ab mossen Bertran que romanga
aqui ab ses companyes pcr la manera que diets, plaunos per les rahons quens
,,auets fetes saber. Empero, fets ab ell que no començ la guerra en Nauarra,
corn mes amam esser valedors que principals et mes defenedors que offenedors,
car tota vegada ne sera Deus mellor de nostra part , .

Il y a là une importante déclaration, qui prouve le changement des idées et des projets de Pierre IV. Il ne veut plus prendre
l'offensive contre la Navarre; il préfère attendre les événements.
Son ardeur belliqueuse est dirigée contre les compagnies françaises qui menacent de traverser la Catalogne. Il informe le comte
d'Urgell, dans cette même lettre du 29, de sa résolution de quitter Barcelone le lendemain et de se rendre à Lérida avec quelques
troupes, &lt;&lt; et alli esperarem alcuns pochs dies les altres companyes quins deuen venir, con ab letres de sanch los hauem escrit
1. Reg. 1214, fol. 143.

�108

ques cuyten et venguen detras nos, axi que fort breument nos
haurets aqui (a Saragosse) )). En effet, Pierre IV quitta Barcelone;
le 6 février il se trouvait à Vendrell, entre Vilafranca del Penedès et Tarragone, d'ou il écrit cette lettre adressée au roi de
France:
Serenissime princeps · consanguinee carissime, recedendo ab Illustri Henrico
rege Castelle magister Iuo Derian secretarius vester qui ad dictum Regem pro
faciendis inter vos et ipsum alliganciis ex parte vestra sicut accepimus pèr eum
accesserat sirnul cum Iuone de Tramanego scutiffero ad nos venit vt inter vos
et nos alligancie similes firmarentur et certe quamvis iam inter vos et nos amor
vigeat et confederacio ac alligancie sint et esse credamus ad inuicem honoremque vestrum pro ut et vos nostrum nos carum in omnibus tanquam pmprium
reputemus. Tamen pro maiori eorum validacione ac renouacione et super quibusdam aliis utriusque nost11.Jm comunem honorem tangentibus nobilem et
dilectum consiliarium et camarlengum nostrum ac vestrum Ffranciscum de
Perillionibus vicecomitem Rode ante predictorum aduentum proposueramus in
ambaxatorem nostrum ad vestram presenciam destinare. Set quia inter princi'pem Galearum et dictum Regem Castelle ac nos tenemus effirmo quod bellum
fiet de proximo dictus vicecomes vel alius equiualens nolnit nec vult hoc casu
a nobis recedere nec dictam vel aliam facere ambaxatam. Statim autem cun.1
dictum bellum fecerimus vel antea si forsitam differatur dicrnm vicecomitem
vel alium ex baronibus seu militibus nostris transmittemus ad vos super premrssis et aliis de intencione nostra Jiqnide atque plenarie iniormatum. Datum
in loco de Vendrello sub nostro sigillo secreto VI• die ffebruarii anno a Natiuitate Domini MCCCLXVII1. Rex Petrus 1 •

Il faut donc constater qu'en janvier r367, Ivo de Erian, secrétaire du roi Charles V, fut chargé d'une ambassade à la
Cour de Castille destinée à préparer une nouvelle alliance
d'Henri de Trastamare avec la France, et ce fait indique que
Charles V avait modifié sa politique de l'année précédente,
époque à laquelle il laissait croire que le duc d'Anjou, son frère,
s'occupait seul des négociations relatives aux affaires d'Espagne.
Maintenant, c'est le roi de France lui-même qui envoie l'ambassade et propose des alliances offensives non seulement à Henri de
1.

NEGOCIATIONS DE PIERRE lV D'ARAGON

JOAQUIN MIRET Y SANS

Reg. 1214, fol. 148.

109

Trastamare, mais -aussi a Pierre IV. Le péril s'est accru pour
les trois souverains : les Anglais, avec Pierre de Castille, ont
déjà franchi les Pyrénées et menacent de passer bientôt l' .C:bre.
Le roi de Navarre, avec sa politique énigmatique et inconstante,
va rendre plus délicate la situation de Charles V et de Pierre IV.
Ce dernier est à Tarragone le 9 février, et de là il ordonne
encore à tous ses officiers de se préparer a empêcher par tous
les moyens le passage à travers la Catalogne de Du Guesclin et
de ses compagnies, qui retournent en Languedoc. Il écrit aussi
à Fray Guillem de Guimera, chevalier hospitalier de Jérusalem,
que Du Guesclin devant probablement passer avec un millier de
lances aux environs de Lérida, ledit chevalier, comme capitaine
de la ville, doit pourvoir à l'approvisionnement des forteresses.
Le 20 fevrier, Pierre IV est à Lérida, et les nouvelles des
mouvements de l'armée du princ&lt;:: de Galles en Navarre augmentant ses frayeurs, il ordonne à Nicolau de Proxida de mettre
en parfait état de défense les places importantes d' Alicante ~et
d'Orihuela :
E encara hauem ardits certs que algunes ciutats et viles de Castella se son
alçades nouellament contra lo Rey de Castella, a nos car com a frare,
perque volem eus manam sots lomenatge que fet nos hauets que ab sobirana
diligencia gardets et façats guardar Oriola et Alacant et los altres lochs de la
vostra procuracio 1 •

Pierre IV laiss~ voir ses craintes à son fils aîné par deux
lettres du 17 et du 20 février, datées de Lérida et ·envoyées à
Valence, où l'infant héritier préside les Cortes :
Per les dites letres (de Ximenez de Urrea) porets saber clarament nos et
nostres afers en quin punt som, e es tal que 110 mtenem que 110s sens batalla
puxam defendre nostra terra, axi que ajustam nostre poder al mes que podem
et fort breument ab aquelles companyes que haiam poques o moltes, partirem
daci ens nirem en aquella part on los ene;nichs sabrem que deien entrar en
nostra terra et venim acordats de metre 11ostre Jet al juhi de Deu e de hauer batalla
ab los enemichs.
1.

Reg. 1214, fol. 150.

�ITO

Il dit encore que le Prince de Galles et Pierrè de Castille sbnt
sur les frontières de !'Aragon, vers la Navarre et que le comte
d'Osona est du côté d.e la Catalogne
E si nos, molt car fill, prestament no som justat ab no, tre poder per accorrer
la on maior mester sera, nos et los nostres regnes et terres porien encorrer tan
gran perfü et dampnatge cjuens seria mpl greu de reparar '·

Et ce qui montre mieux encore la manière dont Pierre IV
comprend la gravité extraordinaire des événements, c'est une
autre lettre, du 9 mars, datée elle aussi de Léi;ida et adressée à
son fils, pour lui communiquer les dernières nouvelles envoyées
par Lope de Gurrea, qui se tr'ouve à la frontière de Navarre :
Per aquelles porets veure nostres afers en que esran et si hauem temps nos
ne vos de entendre o oyr plets ne questions, mas quens cuytem nos et vos
ens aperellem de defendre nostres Regnes et terres e deu a nos mils basrnr Lo
cOJ; de ~efündre que nls enemicbs qui jais ban partits entre $.i de conq11ùtar o q1,e
mityrmn nos et vos ab bonor et dejeuen ço del nostre, com nies val be. murir qne mal
viure. Per moltes letres vos hauem escrit com nos, oos entenem a combatre,
car no veem que en altra manera pt1xam defeudre nostres terres e no par que
vos ne aqueys de la Cort (les membres dt!s Cortes de Vi!lence) o creegats
neus en sintats, de que molt nos marauellam en reprenenvos et vostre consell
et molt mes los de la Cort. Perque us manarn eus pregam sots obteniment de
benediccio paternal, quens trametats aquells mes homens a cauall que hauer
porets daquex Regne (de Valence).
2

A la fin de la lettre le roi dit qu'il quitte Lérida le iour
même (9 mars), pour Fraga et Saragosse.
Bien que le roi d'Aragon e-ôt donné des ordres sévères pour
défendre aux compagnies françaises de passer par la Catalogne,
il conservait encore des relations très amicales avec les principaux chefs; et une fois de plus il donna de l'arge11t à Du GuesReg. 1217, fol. 88-90.
Vinfant avait adressé peu de jours auparavant une consultation à son père,
surc la procédure à suivre et sur la solution de petites querelles d'un intérêt partkulier au secondaire.
' .
1.

NEGOCIATIONS DE PlER:RE lV D'ARAGON

JOAQUIN MIIŒT Y SANS

III

clin pour acheter sa bienveillance. Par lettre de 28 février,
Pierre IV dit au Comte d'Urgell :
Car nebot, nos nos som conuenguts ab mossen Bertran de Claqui per
manera que nos nexim be e el! se partex be pagat de nos e entre les altres
coses li hauem a fer dar en Saragoça tantost que eU hi sia \ •m florins, per que
us pFegam e us manam que, dels Xm florins assignats a 1 Reyna de Castella
(femme d'Henri) o dels drets de les faites o restes que ha_uem agui o de tota
altra cosa de que abans se puxen ha lier, li façats pagar ..... cor per altra cosa lo
dit mossen Bertran no ha a romanir agui'·

Ces cinq mille florins, Du Guesclii1 devait les toucher à
Saragosse. En même temps Pierre IV fait caqeau au fameux
capitaine breton d'un mulet avec ses harnais, acheté treize cents
sue/dos à Bernat. de Perapertusa, écuyer royal.
Le roi d'Aragon ordonne aussi à son trésorier de payer au
plus tôt au maréchal français Arnal d'Audrehem, un des auxiliaires d'Henri de Trastamare, la pension annu.elle qu'il lui avait
accordée :
Ja creem que sabets éom nos encany dom1111 al mane"scal Daudeuant 4110
milia florins dor de r!;!nda e ha I. iny el haura tost que le forei1 per nos atorgats, axi que li son ia deguts los dits 11. milia florins e com nos ent;rels aitres
barons e rnuallers de les companyes frances~s del d~t Manescal nos tiJJgam'
per molt be seruits, axi corn daquell del que som certs que es special seruidor
nostre ...

Nous croyons qu'à ce moment-là Pierre IV avait plus de confiance ou plus de reconnaissance pour d' Audrehem que pour
Du Guesclin.
Comme auxiliaires au service de !'Aragon nous trouvons
aussi deux nobles Italiens, les fi;ères Jean et :Xibaut, marquis de
Busca, Piémontais (de les parts de Pedamunt).
Les craintes du roi d'Aragon se -sont réalisées en partie,
puisque Je fils de Bernat de Cabrera, le comte d'Osona, ennemi

2.

1.

Reg.

1217,

fol.

114.

�13

JOAQUIN MIRET Y SANS

NEGOCIATIONS DE PIERRE IV D'ARAGON

de Pierre IV, a {}U entrer en Catalogne et soulever le vicomté de
C~brera, à la fin de mars, tandis que du côté de la Sardaigne, la
ré•bellion du prince d' Arborea ne cesse de grandir.
Au milieu de complications qui augmentent de jour en jour,
les craintes du roi sont plus grandes que jamais. Il écrit à
l'évêq_ue d'Urgell :

au gouverneur de Majorque, le 3 I mars, le roi explique pourquoi il avait ordonné à son fils de venir en Aragon avec ses
troupes, avant de ~avoir que cette mesure avait été critiquée à
la cour de l'infant : c&lt; per esser ab nos en la batalla que enténiem hauer ab qualsque gents estranyes volguessen entrar enamigablement en Arago axi com èsperauem ques faria et encara
dubtam sis fara. » La satisfaction de Pierre IV est manifeste
quand il commence à découvrir -que l'expédition des Anglais
en Espagne ne comporte pas dans son programme l'invas~on de
l'Aragon avec les Navarrais ou avec les Castillans de Pierre.
Le moment critique arrive enfin le 3 avril, quand Henri.. de
Trastamare est battu et renversé par le Prince de Galles et les
autres auxiliaires de Pierre le Cruel. Le 7 du même mois,
Pierre IV a déjà appris la funeste bataille de Najera et a décidé
de convoquer et de réunir promptement les Cortes de Catalogne
à Lérida. Il écr"it aux évêques d'Urgell et de Girone :·

II 2

Façats ben guardar los passes de la vall Dandorra et aitres que a vos parega
e sic gents da.rmes si acostauen, trencat los dits passes e axi matex fets estar
apercebuts tots vostres homens de cauall e de peu per defendre aquelles partides et per secorrer a les parts de Cerdanya '·

Il mande aussi à ses officiers de Huesca :
Par la preson del rey de Nauarra no tardedes punto ne bora de exequir et
complir las prouisiones que vos hauemos enuiadas por nuestras carras assin de,
enderrocamiento de las isglesias et casas qui son cerca de la tallada de Oscha
corno del despoblamiento de los Iugares flacos de las terras de Oscha., ..
porque segun los ar.dides cierto_s que hauemos es de-muyt gran necessidat que
assin se faga sin toda dilacion •.
·

Aux officiers d'Ejea il envoie l'ordre de démanteler la place,
afin que les ennemis ne l'occupent pas. Il serait interminable
d'énumérer les mesures dictées par le roi en ces moments d'angoisse et d'incertitude.
Le 14 mars il était déjà à Saragosse, d'où il adressa, le 22,
une lettre à la reine, pour la supplier de venir le rejoindre : elle
ne serait ras exposée â trouver sur sa route les bandes françaises,
ciui renonçaient à retourner en Languedoc et restaient en Aragon
et en Castille.
Cependant, Pierre IV se demandait si le plan des alliés de
Pierre le Cruel était de ne pas rompre les hostilités a:vec l' Aragon, de conserver l'état de paix ou de trêve indéfinie et de se
borner au renversement d'Henri de Trastamare. Dans sa lettre
I.

2.

Lettre du 6 mars 1367; reg-istre
Lettre du 14 mars, reg,- 1217.

I

Hauem haut ardit cert que dissapte prop passat a III dies del presem nîes
dabril lo rey Dop. Enrich fo vençut et desbaratat per lu princep de Gales et
per lo rey Don Pedro, per la quai casa se coué reforçar nostre poder per manera
que puxam defendre esforçadament et segons ques pertany los Regnes et terres
nostres e per aço hauem ordonat que tinga:m Co.rts als cathalans en Leyda a
XXV dies del present mes, per que us pregam que lexars tots afers vos personalment siats a Leyda 1 •

Il écrit aussi au malheureux Henri :
Rey amigo que tenemos en coma de hermano, nos el rey Daragon vos
enuiamos muyto a saludar deseando que Dios vos tome vuestros afers assi
como cobdiciades e femos vos saber que con gran desplazer et dolor de
coraçon hauemos entend.ido la desauentura que vos ha acaescida en lo feyto de
la pelea que houiestes con el princep, pero pues que a Dios ha plazido gradescetlo a ell e tomat aquell buen esfuerço que pertane·sce a buen Rey porque
fiamos en Dios que ell tornara vuesrros aferes por tal manera que seran l10nra
vuestra.

1217.
I.

Lettre du

7

avril 1367, à Saragosse; reg.

Rroue hispanique

Xl!I.

1217,

fol.

145.
8

�JOAQlil~ MIRëT Y SANS
. ïiGOCIATIO~S DE PIERRE IV D 1 ARAGOX

Par une sccon&lt;le lettre à Henri de Trastamare (7 avril), le roi
d'Aragon l'informe qu'il a reçu son messager, lequel a prié
Pierre IV d'envoyer un certain nombre. de chevaliers, commandés par Pierre de Luna, à Calatayud, lieu_ stratégique~ pou~
encourager et appuyer les populations des environs de Sona, qui
restaient dévouées à Henri après la bataille de Najera :
Et entendedes que tantas de las companyas qui eran con vos a la pek&gt;a se
vendran a vos que con ellos et ayuda de los nuestros qui serian a Calatayud
poriades revenir vuestros afen;. E dixonos mas, que nos roga~ades qu~ ~~s
fi?.iescmos armar vna galea en Bar,chinona con que podesscdes 1r ema S1b1ha
(Séville), on vos respoodemos que nos, hovido consello sob~e esto luego
quando supicmos el \'Uestro ta! acaescimicnto, acordemos de env1ar companyas
a Calatayud ..... et quanto al otro feyto de la ga!ea, vos dezimos que a nos
parece que podiessedes ir con la galea de Pere Beri:at, seguo lo poredes saber
por en Lagostera, qui de camino se va a vos e s1 vcyedes que. fazer n~ se
pueda tan ayna como vos hauedes menester, parecenos que po&lt;l1essedc~ 1r a
Valencia et alla trobared&lt;!S II. galiot~s et otros leoyos. con los quales ponades
ir mas desembargadamente que si haviades 3tteuder que nos vos armassemos
la galea que demandades, porque hauria mencstcr mas ticmpo.

Cette· lettre nous révèle trois faits importants : d'abord, que
Henri de Trastamare, trois jours après sa défaite jugeait encore
possible la continuation de la lutte ~t de la ré~istan~e; ensuite,
que le roi d'Aragon ne désapprouv~tt pas ~es 1?tent1~ns de son
ancien allié; et enfin, que la dramatique fuite d Henn aux Pyrénées pour gagner la France, ne fut ni si s~u~aine ni si cachée
que l'ont dit le.~ historiens, puisque le 7 :vnl. 11 correspond avec
Pierre IV et paraît être en Aragon, pas tres lom de Saragosse._
Quatre jours plus tard, Pierre IV est informé de la procharne
arrivée à la frontière de la femme d'Henri, accompagnée de l'archevêque de Saragosse, et il écrit, le 1 r avril, _à Mossen_ ~rancesch Çagarriga, qui se rrou\'e à Daroca, de bien accueillir la
reine.
Empero, porque entendêmos que muytos castellanos vernan a la dira Reyna
et seria periglo si ella fincava muyto en la dicta ciudat (Daroca), queremos que
apres III O UJI dias se vienga por aqui o en Muntalban, do mas querra.

11

5

On découvre chez Pierre IV le désir de ne rien faire qui
puisse d~plaire à Pierre le: Cruel; c'est ce sentiment qui l'anime
quand il ne permet pas que la femme d'Henri puisse rester près
de la frontière et être en relations avec les partisans de son
mari. Il commençait déjà à comprendre que grf1ce à la neutralité:
il pourrait conserver la paix avec la Castille et la Navarre et
qu'il n'avait que ce seul moyen d'éviter l'in\'asion des alliés.
C'est à ce plan que Pierre IV rncrifia ses devoirs d'amitié et d'alliance emTers son protégé, déjà battu et ruiné. La raison d'État
et Je salut du pays exigeaient cet abandon : l'histoire ne saurait
s'en pré,·aloir pour condamner toute la politique de Pierre IV.
Nous n'admettons pas la manière dont M. Catalina Garcia a
jugé le changement de conduite de Pierre IV, un des anciens
1lliés d'Henri de Trastamare « faciles à la fortuna favorable,
tanto coma boscos ,i la ad\'ersa ».
De los cfoctos del cambio prouto di6 cl aragoués varias muestras, tomando
â su hija, prometida del bijo de D. Enrique y dedaraodo disuelto el enlace

com·eoido; manifestandose tao poco hidalgo con la mujer del bastardo, â
p,:s:ir de los poderosos amigos que este 1enia en la corte aragouesa, que
cllos mismos la aconsejaron se alcjase de clla y fuesc en busca de su marido,
y, por ûltimo, acopendo la amistad del principe inglés y por consiguiente
dd rey D. Pedro, quienes ahora da.ban mucha importancia ,l esta amistad,
para que Aragon no pudiese ser ni refugio de Enrique, ni base de sus
futuras cmpresas.

Le roi d'Aragon s'efforce de ne donner Je motifs de plaintes
ni à Pierre de Castille ni à Charles de avarre. Par une lettre
du r 5 mai, datée de Saragosse, la reine de Navarre témoigne à
Pierre IV sa crainte qu'Olivier de Mahuny et les chevaliers qui
sont à Borja, ne commencent la guerre contre la Navarre, bien
qu'il ait défendu les hostilités, et elle le supplie de lui dire si les
Français de ces bandes inquiètent les populations de la frontière.
Malgré ce changement dans la politique péninsulaire, le roi
d'Aragon n'abandonne pas ses dispositions préventi,·es et se tient
prêt à résister à un coup &lt;le main. Le r3 Jvril il écrit à son

fils :

�NEGOCIATIONS DE PIERRE IV

116

Per aço vos manam que a la maior cuyta que fer se puxa façats acabar
lo mur de Barchinona qui es començat entre la ciutat et la mar et en
aquella patt on nol car fer gros perqué pora esser abans fet. E axi mateix
fets escurar et afondar los valls dP la dita ciutat et metre apunt tots los
murs et la dita ciutat de mariera que la &lt;lita ciutat sia be defènent a tot
poder.

Il ordonne aussi de restaurer les murs de Lérida et de démolir
les maisons situées hors de l'enceinte; dans tout le Roussillon
il fait abandonner les villes et bourgs ouverts pour les châteaux
ou lieux fortifiés.
Mais les désirs de pacification augmentent chaque jour aussi
biën à la cour de Saragosse qu'à celles de Burgos et de Pampelune. Leprince de Galles est le premier partisan de cette politique,
qui lui permettra de mettre un terme à ses affaires d'Espagne
et de retourner à Bordeaux, repenti de son alliance avec Pierre
le Cruel. Ayala et Zurita affi ment que l'initiative des négociations venait du prince anglais, qui envoya le célèbre Huch de
Calverley comme ambassadeur en Aragon. Nous avons trouvé
un document qui semble indiquer que l'initiative vint de
Pierre IV.
Car primogenit, los :10s1res missatgers que hauiem trameses al princep de
Gales son tornats et creem quesson convenguts ab lo princep sobre aço por quels
hauiem trameses, segons que vostre canceller de manamènt nostre vos ho
fa saber pus largament, pero per aço no esdats de fer alçar viandes et aitres
coses, segoos que .ja us escriuim per aitres Jetres. Dada en Saragoça sots
nostre segell secret a IIII dies de juny del any MCCCLXVII. Rex Petrus '.

Pourtant une a.utre lettre du roi au vicomte de Roda semblerait démontrer l'initiative du prince de Galles :

fer

Del
del tractament de la pau començat entre nos êt lo princep e lo
Rey Don Pedro, als al present no us podem fer saber sino que es ver que
mossen Huch de Caluiley et mossen Guillem Elima□, los quais de part del

princep vengueren a nos en aquells dies que vos daci partis, sen tornaren al
dit Princep ab mossen Ramon de Peguera et mossen Jacme Desfar missatges nostres, ·e apres son tornats et es estat auengut entre lo dit princep et los
nostres missatges, que missatges solemnes de cascuna part vaien a les marches
o fronteres Darago et de Castella per tractar et acordar lo fet de la &lt;lita pau,
con encara no son venguts a neguna especîalitat. E huy partexen de nos
per missatges nostres lo bisbe de Leyda, lo Castella Damposta, io Comte
Durgell et lo Vescomte de Cardona ;· et mossen Jacme r;&gt;ezfar es ja partit,
ques ne ana ensemps ab mossen Huch a Faritza (Ariza). Nos fem aturnr açi
lo caualler quel Rey de França nostre cosi, nos ha trames per ta! que per e11
li puxam fer saber tots los afers segons que seran passais et a vos semblantment escriurem tot clar de ço que los missatges finaran e siat's certs, vescomte, que aytant mes com nos porem, nos eutenem a guardar la amistat et
la honor de la casa de França, pregantvos et manants que us atL1rets en
aquexes partides tro que de nos haiats altre arâit '· &gt;i

Ce document est très intéress,int et nous montre les dessous
diplomatiques de l'époque.- Pierre IV entrait en négociations
avec les Anglais· et avec Pierre de Castille sans en infonner son
allié le roi de France. Son amitié pour Charles V , ne va pas
jusgu'à faire la guerre au prince de Galles pour lt:: detourner pendant quelque temps de la France; mais il comprend la nécessité
de maintenir l'entente avec le duc d'Anjou et de satisfaire l'ambition du vicomte de Roda, son premier conseiller et homme
d'État, qui semble être plus le serviteur et l'auxiliaire de
Charles V que de Pierre IV; son influence et son prestige à la
cour de Toulouse et à celle de Paris est considérable, et il surveille la cour de Saragosse pour obliger le roi d'Aragon à respecter les conventions antérieures.
Les négociations des ambassadeurs de Pierre IV et du prince
de Galles ont lieu à Ariza. Ces ambassadeurs sont pour le roi
d'Aragon Joan Fernandez de Heredia, chevalier hospitalier de
Jérusalem et châtelain d'Emposte, Romeo Çescomes, évêque de
Lérida, l'infant Pierre. comte d'Urgell, Ramon Folch,, vicomté

I.

1.

n' ARAGON

JOAQUIN MlRET Y SANS

Reg. 1217, fol. 193.

Lettre du

I5

juin 1367, Saragosse; reg.

1217,

fol, 198.

�II 8

JOAQUIN MIRET Y SANS
NEGOCIATIONS DE PIERRE IV D' ARAGON

de Cardona, et Jacme Dezfar; pour le prince de Galles : Huch
de Calverley et Guillaume Eliman.
Pierre IV donne à ses ambassadeurs les instructions suivantes :
Manamvos que en los capitols que us ne hauets portats sobre la mîssatgeria per que certs de no_stra cort et de nostra senyoria van a Fariza sobre los
tractes que son entre nos et lo princep de GJles, metats micer Bertran Dezvall, axi que lo dit micer Bertran sia haut per missatger et capia entre vosaitres en tots tractaments et conseils que aguis faran.

Il est étrange que le roi adjoigne un autre personnage à l'ambassade, peu d'heures après le départ des cinq personnes déjà
citées; cette lettre de nomination de Dezvall porte, elle aussi, la
date du r 5 juin.
Six jours plus tard, Pierre IV reçoit une lettre du prince de
Galles et de l'évêque de Burgos accréditant Huch de Calverley,
mais un détail matériel l'étonne :
Es ver que som marauellats corn la letra del princep tramesa a mossen Nuch
no es sîgnada de sa ma ne daltra, car entes hauem quel princep acostuma de
signar les letres que tramet '.

Le prince anglais pr.oposa de prolonger les négociations, et
Pierre IV y consentit :
A nos plau lallongament, que creem que sia axî com mossen Nuch (de
Calverley) nos fa saber per la vostra creença e volem que romangats segons que
ja fem saber per altra letra ais aitres nlissatges nostres. E quant a ·allo que
diets que mossen Nuch vos ha dit que estiats ferms en aquells fets declarats.
en vostra letra, plaunos eus manam queu digats a vostres companyons '·

Il semble que Calverley, peut-être sur une instruction secrète
du prince de Galles, voulait favoriser le roi d' Ai:agon plutôt que
r. Lettre du roi à ses ambassadeurs, 21 juin 1367, Saragosse; reg. 1217,
fol. 199.
2. Lettre du 11.1 juin, à Jaume Desfar, ambassadeur, à Ariza ; reg. 1217.

119

l'allié de son seigneur, le roi Pierre le Cruel, et il conseille aux
ambassadeurs de Pierre IV de ne pas modifier les propositions
qu'ils ont présentées.
Le roi d'Aragon correspond alors activement avec Francesch
de Perell6s, vicomte de Roda, son représentant à la cour de
France.
Charles V doit a Pierre IV une grosse. somme à payer en florins. Perell6s propose au monarque catalan d'aller à Paris pour
régler l'affaire promptement. Pierre accepte et lui envoie P. Dezpla, un des officiers de la Trésorerie, avec pleins pouvoirs pour
recevoir la dette; et comme preuve de gratitude pour ce service
il promet au vicomte dix mille florins et quelques autres privilèges:
E si tots los dits florins hautns plaunos et volem, corn dit vos hauem,
quen haiats Xm florins que us hauem promes o per raho de ço qqe sen
haura per examplament dd vostre vezcomdat, per exemplar lo quai nos tenim
per tenguts quen façam molt maior gracia que aquesta con la merescats, be
esguardats los serueys asenyalats que tro sus aci nos hauts fets e us esforçats
de fer tot dia continuament.

Il est indubitable qu'à la mort de Bernat de Cabrera, Francesch .
Perell6s devint le premier personnage de la cour de Pierre IV'.
Nous ne savons si Perell6~ se présenta à Charles V pour réclamer cet argent; à la fin du mois de juin, il se trouvait a Toulouse, auprès du duc d'Anjou; ce prince et le vicomte de Roda
écrivirent à Pierre IV, à Saragosse, en le suppliant de faire durer
les négociations avec le prince anglais, jusqu'à çe qu'il eût
entendu le chevalier Gauvain de Bailleul, envoyé spécial du roi
de France. Par lettre du 29 juin, Pierre IV informa Perell6s qu'il
avait parlé au chevalier.
E apres alguns dies lo dit missatger fo deuant nos ab letra de creença del
dit rey de Ffrança et del Duch ... ens explica tot ço qui era passat ne estat

1,

Lettredu 22juin 1367; reg-. 1217, fol.202.

�120

JOAQUIN ,\URET Y SANS

NEGOCIATIONS DE PIERRE IV

n' ARAGON

121

parlat ~ntre vos de nostra part et lo dit duch Danjou et lo Conseil del dit
.rey qui es de les parts d~ça e corn los dits duch et consell daço hauien escrit al
dit rey de Ffrança et que &lt;lins breus dies ne deuien hauer resposta final.

Axi que aportets a pnnts certs tot ~o quel dit Rey de Ffrança enten a fer per
nos en los dits afers et nos de quina ajuda podem fer compte que haiam
dell•.

Le chevalier de Bailleul dit au roi d'Aragon qu'il n'était autorisé ni à signer une convention, ni à transmettre à Charles V et
au duc d'Anjou les observations et les propositions du monarque
. catalan, mais que ce même monarque pouvait envoyer directement un de ses conseillers :

Des paroles de Pierre IV on peut inférer qu'il redoutait encore
de voir ses terres envahies par les alliés de Pierre de Castille, et
qu'il englobait alors la France dans sa méfiance. Il doute de la
bonne foi de Charles V et de son frère le duc d'Anjou et se
demande si ceux-ci désirent le tenir dans des liens étroits, sans
lui rien accorder, jusqu'au moment où la France saura si elle
recommence ou non la guerre contre les Anglais. La diplomatie
du roi d'Aragon se tirera de ce conflit; il réussira à s'entendre
avec le prince de Ga11es et avec Charles de Navarre, sans perdre
l'amitié de la France. ·
Pierre IV avait raison de douter de la probité de Charles de
France, l'histoire de ce prince le prouve. M. Edmond Meyer;dans
son livre sur le roi Charles de Navarre, a mis en évidence d~s
actes de mauvaise foi du monarque français. En réalité on peut
dire qu'aucun des personnages du drame n'en était exempt,
quelles que fussent les différences d'âge et d'expérience 2 •
Malgré les avertissements et les supplications de Pere116s et du
duc d'Anjou, qui ne sont que l'écho du Conseil de Charles V,
Pierre IV continua les négociations avec le prince de Galles, et
dans la dernière semaine de juillet il lui envoya encore d'autres
ambassadeurs parmi lesquels figurait doh Lope de Gurrea. Son
voyage ne fut pas sans dangers, quelques compagnies de Gascons,
auxiliaires de Pierre de Castille, ayant traversé ·l'Èbre pour se
livrer au pillage sur le territoire aragonais.
Perell6s adressa une autre lettre à Pierre IV, le priant de lui

E nos veents quel dit missatger no hauia aportades sino paraules generals et
no de alguna specialitat de fèt sobre lesquals nos nos poguessem en res fermar,
resppnemli que be podien saber los dits reys de Ffrança, Duch et Consell que
nos ab·g-e11eralitats ni ab paraules no podiem Jer nostre Jet con lo Pr incep ( de Gales)
et lo poder seu fos en Esp,mya aperellat deacostarse a 11çstres fronleres.

Pierre IV dit encore à Gauvain de Bailleul que, par suite de la
limitation de ses pouvoirs il adresserait une lettre à Perel16s pour
lui communiquer ses vues et pour que celui-ci les communiquât
ensuite au duc et au Conseil du roi de France :
Con los pugats dir que segons que saben be nos hauem haÙdes grans
guerres et spedalment de XI anys a ença, perles quais nos et nostres .Regnes
sari v-enguts a estranys perills, que veiam en lo cas, dat lo perill qui apperellat
nos esta, no solament si requiren paraules ni profe1·tes generals, ans si requir
obra et gran ruuda per la quai sia contr.istat al inich propo~it de nostrés e11en1ichs. E marauellamnos encara del dit Duch d'Anjou et del Consell del dit
·Rey de Ffrança, con per,les paraules quel dit missatger nos ha reportades entenem que aquelles sien bastants de empar;rnos de tan sabrera guerra con aquesta
e que nos parem primer et que metam nostres Regnes et terres en tan forts
punt, car be poden entendre et pensar quel Princep et lo Rey Don Pedro son
ustats ab lo maior poder que poden e que volran esser cl ars ab nos de pau o
de guerra. Esi nos preniem lo partit de la guerra hauriem mes ter del dit Rey ( de
France) et de son Regne aitre millor esforç que no son paraules generals, per
lo quai esforç, ab la aiuda de Deu, nos poguessem contrastar al inich proposit
de nostre~ enemichs et guarJar de dan nostres Regnes et terres.

En conséquence, Pierre IV ordonne à Perell6s de s'efforcer
d'obtenir la protection et l'aide effectives de la France :

Lettre de Pierre IV a Perell6s, Saragosse, 29 juin I3 67.
En r 366, le roi d'Aragon avait 47 ans, Pierre dè Castille 32, Charles de
Navarre 34, Charles de France 29, son frère le duc d'Anjou z7, Henri dè
Trastamare 33,le prince de Galles 36, et Du Gt1esclin 46. Pierre IV était le plus
âgé et le plus rusé.
1.

2.

�122

l\ËGOCIATIONS DE PIERRE IV

JOAQUIN MIRET Y SANS

no es nostra inlencio de emparar part una ne altra, cor rahô r.os han
dada, ço es la un que li vu! lam gran mal et ltJ.Ltre poch ben.

· dire où en étaient les négociations avec le prince de Galles afin de
rassurer le duc d'Anjou. Le roi répond le 30 juillet, toujours de
Saragosse :
Es ver que encara no hi ha res fet ne finat ans nostres missatgers hi deuen
are tornar et deL1ense veme ab los seus en lo loGh de Taraçona e e.std e,n veritat
que·si nos fossem certs qurns poguessem recoldar eu la casa de Ffrança et en sa
ajuda, nos en lo fractament de la pau tenguerem vna ma,ura et der11a.11arem moites
cases et are haure1JLne àltra et calla r ço que lauon dem.warem, perq ue nos hagllerem plaer si sobre aço hagL1essem sabuda la volentatdel Rey de França, empero
bens plau qL1e sapiats que per neguna auinença que façam ab Jo dit princep
nolls entenem a departir de la bom arnistat que hauem ab la casa de Ffrança
ne de fer ligues ab ell per les· quals desalt ne desamistança se pognes seguir
entre nos et la casa de Ffrança. Item a aço quens diets que us marauellats que
nos façam pau ab lo rey Don Pedro de Castella, vos responem que nostra intencio ·es de hauer pau ab tote et ab totes les persanes del mon qui ab nos la vullen et no es nostra intendo de emparar part una ne altra en los afers del dit
rey Don Pepro ne del rey don Enrich, cor rabo nos han dada, ço es la I. que,
li vullain gran mal et laltre .poch bm.
Quant es.del vostre anar al duch Denjou et Consell del Rey de França per
estreny~r lo fet e.t p·er sa ber lur volentat, bens plau queu façats, no e1zta11t quels
donassets de res ferma esperança, perque nos ne vos non poguesseni venir a vergçmya et de ço que sabrets escriuitsnos per correus cuytats, per ta! que si nos
encara no hauiem finat nostre tractament ab lo princep, poguessem mils acordar qÛal 'partit pendriem, car si ja hauiem finat, poch nos valria lajL1da. Dada
en Saragoça sors nostre segell secret a XXX dies de juliol del any MCCCLXVII.
Rex Petrus ' .

Dans cette lettre, Pierre IV est plus sincère que dans toutes les
précédentes; il avoue les raisons qui ont déterminé la nouvelle
orientation de sa politique. Il I ne se sent attiré vers aucun des
deux frères qui se disputent la couronne de Castille, car Pierre le
Cruel avait long,temps fait la guerre à l' Aragon et Henri n'avait
pas· tenu ses engagements envers son protecteur pendant le temps
qu'il occupait le trône. La phrase par laqueile Pierre IV exprime
ce sentiment de double aversion mérite de devenir historique
1: Reg. · 1217, fol.

210.

o' ARAGON

Il résulte aussi de cette lettre que Pierre IV s.e décida à continuerles négociations avec le prince de Galles, quand il vit arriver
le moment critique soit de commencer les hostilités· avec Pierre
le Cruel et ses alliés soit de pactiser s;1ns avoir obtenu de la France
une assurance de protection et d'assistance en argent et en soldats.
Les promesses de Charles V tardaient, mais il était encore temps
pour lui de conclure une véritable alliance offensive, "le roi
d'Aragon lui donnant un dernier délai par l'entremise du vicomte
de Roda qui semblait plus que jamais l'ami du _roi dè Franœ.
C'est ce même Pierre IV qui se demandait si l'inclination de
Perellôs vers la France, pourrait le porter à faire des avances
excessives ou à accepter des conventions contraires aux désirs du
roi d'Aragon : no entant quels donasets de res ferma esperança.
On ne peut savoir si Henri de Transtamare et son frère don
Tel10, à l'exemple de Perell6s, priaient Pierre IV dene pas négocier
avec Pierre de Castille et le prince de Galles; mais nous avons
une lettri; très significative du roi Pie~·re IV au comte don Tello :

•

Comte, recebiemos vuestra letra que nos enuiastes poreste hombre portador
&lt;le la prescnt, e rcspondemos vos que hauemos plazer de todo vuestro bien. E
quanto es de nos sabet de cieno que no faremos sino lo que deuremos et
siempre con toda verdat et lealtat, segu.nt siempre acostumbremos et fizieron
los nuestros. Dada en Saragoça dins nostro sid!o secreto a VIII dias de agosto
dd anyo MCCCLX VII.

C'était la fière réponse d'un monarque lassé des avis et des
supplications des partisans d'Henri et de la France.
Malgré les négo.:iations, Pierre IV croyait encore possible une
attaque impsévue des Anglais; aussi écrivait-il au capitaine de
Tauste et aux magistrats municipaux de Sos:
Sabed quel Princep (de Gales) es en Alfaro et todas sus gentes son entre
Alfaro eLogronyo; porque ~vos mandamos que vos guardedes et vos receledes

�124

JOAQUIN MIRET Y SANS
NEGOCIAT10NS DE PlERRE IV D1 ARAGON

muy bien et fagades guardar et recelar los lugares de vuestra capitania de guisa
que no puedan seer escalades ni furtados '.

Telle était la situation quand survint un incident gros de conséquences. LesFrançaisdes bandes de Du Guesclin qui occupaient
la ville de Borja firent prisonnier un grand personnage gascon, le
seigneur de Barbazan. Le comte d'Armagnac, ami de ce seigneur,
protesta vigôureQsement au près du roi d'Aragon et ce dernier
ordonna au capitaine de Borja de mettre immédiatement le prisonnier en liberté :
Be entes e regonegut lo dit fet sapiats que hauem hauda per fort mal feta la
dita preso ... e per rnostrar al Princep (de Gales)e a totes gents quel dit fet
desplau molt a nos .. . . hauem fetes les prouisions seguems : primerament
hauem ordenat que dema per lo mati partesquen daci Exemen Perez de Salanoua, procurador de mossen Bertrand de Clequi e I francés dels de mossen
Bertran per anar a Boria a fer ab lo Capita quencontinent lo dit Senyor de
Barbesa sia Hurat, al qual Capita diran con nos hauem fets pendre e tenim
presos a~i be XXX franceses, els entenem tots mmetre al Princep si lo dit
senyor de Barbesa no es encontinent deliùrat. E daltra part hi tr.ametem
Garcia Biscarra sobrejuntero de Taraçona, per fer escombra del castell de Beria
quis deu fer segons fur e axi ma tex hi trametem la batle general daquest Regne
per requerre la postat del castell de Beria.

Avec cette lettre -adressée par le roi aux ambassadeurs alors à
Tarazona pour les négociations avec le prince de Galles, nous
avons trouvé un billet se référant à cette affaire:
Apres que haguem feta la letra nos vench en dubte que en quant lo Comte
Darmanyach no ama nos ni ,la nostra casa, ell no bagues fet metre en fama
que la preso aquella seria feta faent anar lo haro aquell a altra part on estigués
secret, per dar occasio de torbar los tr actaments o que de fet ell acordadament
lagues fet pendre pfr fer meure lo Princep e darli occasio e manera quel Princep ab totes ses gents entras poderosament en aquest Regne ... Escriuim vosho
en aquesta cedula a fin que us en auisets et que puxats mostrar la letra sens la
cedula ais embaxadors del Princep •.

1.

2.

125

On voit à quel point Pierre IV tenait à ne donner au prince
de Galles aucun motif de mécontentement et qu'il en arrivait
même a menacer Du Guesclin et ses officiers 'pour accorder satisfaction de l'injure faite au prince anglais.
Non content de cela, il décida d'envoyer son conseiller et
majordome Pedro Jordan de Urries au duc de Lancastre, projet
qui dut être abandonné, ledit conseiller ne pouvant monter à
cheval causa infinnitatis secrete.
En août, le roi de France adressa une lettre autographe à
Pierre IV par l'entremise du chevalier -Gauvain de Bailleul, que
nous avons déjà mentionné, lettre à 11:tquelle Pierre IV répondit
qu'il garderait à Saragosse ledit chevalier jusqu'à la conclusion de
la convention avec le prince de Ga!les, pour pouvoir lui donner
des nouvelles de cet arrangement diplomatique. Mais la prolongation et le retard des négociations ne permit pas de retenir plus
longtemps le seigneur de B:ülleul, et le roi d'Aragon, écrit le
22 août au roi de France :
On molt car e molt amat cosi, com los nostres ambaxadors los quals han
estat eosemps ab los ambaxadors del princep sobrels dits tractaments ben dos
meses entre diuerses vegades, sien ara tornats a nos ens haien feta. plen:i relacio
de tot ço que han fet sobrels dif, tractaments, nos veents queencara los dits tractaments no han fi et que retenriem massa lo ,fa mossen Galuany de Baylol sil
fahiem esperar mes auant, hauem acordat de remetreluos ab la presem, perla quai
vos significam quels dits ambaxadors nostres et del princep han axi acordat et
fermat que ha treua entre nos et lo Rey don Pedro de Castella tro a la festa de
Pasca de resurreccio primera vinent. E quànt al fet dds tractaments tocant nos
e lo princep, femvos saber molt car cosi que res encara noy ha finat, mas que
son partits los dits ambaxadors nostres et seus que sien ensemps al XV die apres
de la festa dt Sent Miquel primer vineot per concloure et fioar los dits tractaments entre nos et Jo princep. E volem que sapiats molt car et molt amat cosi
que en tots nostres affers es nostra intencio de hauer memoria de la bona amistança que es entre vos et nos et les nostres cases. Dada en Saragoça sots nostre
segell secret a XXII dies dagost del any MCCCLXVII. R\!x Petrus. Fuit
directa Regis Francie '.

Lettre du 8 août 1367; reg. 1217, fol. 215.
Lettre du 10 août, du roi aux ambassadeurs, registre 1217.
1.

Reg. 1217, fol. 230.

�126

NÉGOCIATIONS DE PIERRE I\' D' ARAGO~

JOAQUJN MlllET Y SANS

-- -- -- - -- - - - - - - - -- - - - - - - - -- - -127
-

Pit:rre IV eut l.1 courtoise sagacité de communiquër au roi de
France la c~lébrati m de l I trêye a·,,ec la Castille peu de jours
après ~a conclusion, en 1'111forn 1a11t aussi que le 15 octobre
re:ommenceraienr les conférences a,·ec les ambassadeurs anglais
pour arriver à une entente défi.ni~iYe, laquelle ne serait en aucun
cas contraire à l'amitié de la France et de !'Aragon. Malgré ce
te. moionaae
de déférence ' la nouvelle de la trêve et des négociat'\
0
tions dut être forcement désagréable à Charles V et au duc d' An-

Pierre IV, décidé plus que jamais à rester neutre et à éviter les
dangers que ne manquerait pas de causer le passage des bandes
françaises, n'oubliait pas de donner secrètement quelques espérances de protection et quelques preU\·es d'amitié à Henri de Trastamare . Le ro août il lui adressa cette lettre:

JOU .

Le + septembre, Pierre IV répondait aux observations du duc
d'Anjou et à sa demande en fa\'eur d'Henri de Trnstamare pour
que celui-ci et ses soldats français pussent traverser la Catalogne
et l' Aragon dans leur nouvelle expédition contre Pierre de Castille:
E fem moites gracies al Rey de Ffrança et a ,·os de la bona proferta de b.
ajuda quens haucts tramesa a dir e jassia que de present la &lt;lita ajuda no haia
loch per ço com lo princep de Gales sen es ja tomat en sa terra t:t no es passat
per res de nostres terres. Empero graim,·osaytaut la &lt;lita proferta con si de pn:· sent hauiem bauda la dita ajuda. Cenificantvos que tots temps haurem plaer
dd be et de la honor del dit Rey et vostra et de la casa de ffrança. Encara vos
fcm sabcr molt car cosi, que nos som en .:erts tractes ab lo dit princcp, entre
els quais ha I. capitol que nos no lexem pas~ar per nostra terra lo_ rey don
Enrich de Castella ne aitres gens darmes viuents per occupar o esuah1r les terres quel dit priucep o lo rey Don Pedro de Castella poset:xen . E aço deu durar
daci a XV dies apres la festa de ·sent Miquel primer vinent et encara apres
aymm con duraran les vistes ques deuen fer et començar ~ins lo dit termi~i
entre los missatgers nostres et dd dit Princep. E corn ara ha1:1m cotes quel d1t
Rty don Enrkh -se ajusta ab grans companyes especialmcnt del reialme de
Ffrança pcr anar a Castella passant per nostra terra, ço que no solament seria
contra los tractes dessus dits, ans encara seria gran dan de nostrcs sotsmeses.
Per ço la ,·ostra bona amistat et perentesch affectuosament pn:·gam, que ,·os
no consintats en alguna manera que les dir.-s companyes passen per nostra
terra ans los ho vuU:1ts del tot vedar, maiorment com no entcnam que al
Rey 'de Ffrança ne a vos placia nt: sia imeucio sua ne Yostra que les ducs companyes passen per nostra terra ncns estrebantegen aquella ncns maltracten nostres gents ' .
1.

Lettre datée de Sarago~se, i ~cptembre 136ï ; registre

1 218 ,

fol. 3·

Rey amigo, nos el rey Daragon vos enuiamos muyto a saludar como aqucll
qut: tcnemos en conta de hermano et por a quien querriamos que diesse Dios
tanta vida et salut et honra como vos querriades, sabct que recibieruos algunas
letras castcllanas de las nuevas et estado de Castiella e cnuiamosvosla porque
cntendemos quen hauredes plazer. Dada en Çaragosa dins nuestro siello secreto
a X dias dagosto del ano MCCCLXVII.

Mais les preuves d'amitié pour le vaincu de I ajera n'allaient
pas jusqu'à autoriser le passage des bandes recrutées en Languedoc; et le même jour ou Pierre IV avait écrit au duc d'Anjou la
lettre que nous avons reproduite, c'est-à-dire le 4 5eptembre, il
en adressait une autre à Henri de Trastamare, pour lui expliquer les motifs qui l'empêchaient d'autoriser son passage:
Faiemos vos sabt:r que nos somos en ciertos tractes con ell Princep de Gales
et entre las otras cosas hi ha capitol que non dexemos passar por auestra tierra
vos ni otras gentes darmas vinicntes por occupar et esueguir las terras quel dito
Princep et el rey Don Pedro possid~n en Castella e aquesto deue durar fosta
XV dias despues de la fiesta de Sant :Miquel. .... E como haiarnos entendido que
rns vos ajunçades con grandes companyas por passar por uuestra tierra eu
entrar en las partes de Castiella, la quai cosa si ya no era passado el tiempo
dessuso assignado seria contra los tractas sobreditos, por aquesto vos rogamos
et requerimos como arnigo que vos dentro cl dito tiempo, d quai no puede
muyto durar, non querades passar por nuestra tierra ne metre en aquella gt:ates
cstranyas que siet derto que si lo faziades hauriarnos ,·oslo a vedar por todo
o nuestro poder mal et grieu que nos sabria. Dada en Saragoc;a dins nostro
siello se,reto llll dias de seticmbre en el anyo de la Natiuitat de Nostre
Senyor MCCCLXVII.

Cette lettre montre que Pierre IV, après l'expiration de la
trêve avec Pierre de Castille, c'est-à-dire au delà du r 5 octobre,
serait probablement disposé à autoriser Henri de Trastamare à

�NÉGOCIATIONS DE PIERRE IV D'ARAGON

JOAQUIN MlRET Y SANS

128

passer par ses États. Mais Henri ne voulait pas attendre un mois
et demi, ses partisans en Castille le pressant de se mettre à la tête
de la rébellion, et avant la fin du mois de septembre il pénétrait
en Aragbn, et arrivait dans la vallée de l'Èbre. Cette désobéissance
irrita beaucoup le roi d'Aragon.
Par un curieux billet contenant des ordres secrets et accompagné d'une lettre datée du II septembre, Pierre IV annonce à son
fils, l'infant Joan, que par suite de la prochaine arrivée d'Henri
et du comte d'Osona, avec 200 lances, il fallait abriter dans les
forteresses de Catalogne les céréales et les provisions, et appeler
les hommes à l'armée par la proclamation de l'ancien usatje de
copvocation, princeps namque:
Si les companyes eren ja aconseguides aqui ans que vos, tenim per bé quels
auets de prop per empatxar et detenirlos et ells no poran caminar e soferran
gran afany de -v iandes e poran se perdre per fretera de aquelles e aço sàbem nos
per tal cor anam a Oriola per fornirla de viandes a nos sesdevench que no
poguem anar de mati tro a prim son dues legues tant nos empatxaùa lô poder
del rey de Castella, qui continuament anaua prop la nostre. Pero si vos los
erets tan prop que fos en les companyes de darvos la batalla et la us daven,
caualcant terissets en ells ·que pus siats ab co1,1inent nombre de gent a cauall
ferho porets ab la ajuda de Deu. E si ells axi con han en costuma de.descaualcar
quant volent dar batalla,. lauors vos 110 la los donassets cor aquella es lur art
de vencre.lurs enemichs, mas estiguessets los tan luny que quant se acostassen
a vos, vos vos poguessets a vostre pas caualcan lunyar dells tant tro que fossen buiats et lauors haurien a cauakar et quant fossèn caualcats, si us esperauen
axi, lauors poriets mils ferir en ells et si ells tornai1en descaualcar et vos Vos
aturassets, exi con damunt es dit et per aquesta rnanera couendria que ells faessen petites jornades et ab gran affany on conueudria que morissen de set et de
fam et de tot desayre 1 •

Pierre IV donnait des instructions à son fils pour la tactiqoe
militaire à employer contre les routiers français, auxquels l'habitude de combattre à pied donnait un avantage serieux; et la
haine qu'il manifestait à l'égard des soldats d'Henri de Trasta-

1.

Reg.

1218,

fol. 9.

129

mare, qu'il au~ait voulu réduire à mourir de faim, s'accentuait
du fait qu'un rebelle, le comte d'Osona, se trouvait parmi eux.
Pierre IV se sentit aussi offensé par le duc d'Anjou parce que
celui-ci aiJait Henri et lè comte d'Osona à pénétrer en Cat;i.logne
contre sa volonté; sou dépit perce dans la lettre qu'il lui écrit
le 13 septembre :
1'.1olt al~, am_able et car c0si, jassia vos haiam ja daço escrit, empero per
ma1or certificac10 altra vegada vos fem saber que en los tractaments que son
estats fets entre nos et lo princep de Gales es estat auengut entre los ambaxadors nostres et seus que sia treua entre nos de una part et lo rey don Pedro
de Castella..... E corn haiam entes quel dit rey don Enrich se apperella ab
grans companyes del Reyalme de Ffrança per anar a Castella passan per nostra terra, certificamvos que nos per guardar nostra fe e perque no consentriem
cosaque pogues esser reprensensio daquella ans tro al pont de la mort, qui es
lo derrer cors dels homens en lo mon, estariem per cjefendre et sostenir aquella.,
car le fe es sobirana en los homens et, de gran virtut, especiahucnt enlos
Reys, qui son doctrina et eximpli a les altres gents e 'per tal encara que nostres
sotsmeses no sien dampnificats, no dariem paciencia que negunes ge:o,ts estranyes passen per nostres Regnes et terres, '.pregants la vostra bona amistat et
perentesch que vos no consintats en alguna manera ans vedets que les dites
companyes et altres ab lo dit Rey don Enrich o en altra manera entren del
Reyalme de Ffrança en nostres Regnes et terres &lt;lins lo dit termini (pendant la
trêve avec Don Pedro) ..... car en altra manera nostres sotsmeses los haurien
a contrastar la entrada et passatge de nostres regnes , .

On voit Pierre IV décidé à tenir ses engagements vis-à-vis de
Pierre de Castille et à ne pas permettre que la France néglige ou
annule indirectement ses conventions; il rappelle au duc d'Anjou
que la bonne foi et la probité sont la grande v~rtu des princes,
lesquels sont la règle et l'exemple du peuple, ia fe es sobirana e1i

los homens et de gran virtut especialment en los reys, qui son doctrina
et eximpli a les aitres gents. Malheureusement, Pierre IV oubliait
ce noble précepte aussi souvent que le duc d'Anjou, le roi de
France et les autres princes de l'époque, peut-être même plus
souvent encore qu'eux. tous.
r. Reg.

1218,

fol. 10.

]t"tVue J,ispanique. xm.

9

�13 I

JOAQUIN MIRET Y SANS

NEGOCIATIONS DE PIERRE IV D'ARAGON

Le roi d'Aragon n'est pas très satisfait à ce moment-là de la
manière d'agir de Fràncesch de Perell6s et, par lettre du 18 septembre, il lui ordonne de faire comprendre énergiquement au
duc d'Anjou pregan ét requerinlo de part nostra, qu'il ne doit pas
laisser les auxiliaires d'Henri de Trastamare se préparer en toute
tranquillité, lui adresse aussi des remontrances au sujet de la
forme inusitée de sa dernière lettre :

Malgré tout, Pierre IV ne voulait pas employer une sévérité
extrême et le bruit de ses préparatifs suffisait à contenter et à
satisfaire Pierre de Castille, sans qu'il fût besoin d'en arriver à
la rupture complète avec Henri et ses protecteurs. C'est ainsi que
par lettre du 5 octobre, Pierre IV avait écrit à Pons Descatllar,
viguier de Cerdagne, que les Castillans des compagnies d'Henri
de Trastamare que le dit officier royal avait fait prisonniers à son
entrée en Catalogne, devaient être mis dans de bonnes prisons,
sans vexations inutiles, et en leur laissant leurs vêtements et
leur argent. En même temps Pierre IV témoignait une grande
satisfaction du renouvellement de la trêve avec Pierre de Castille
et ordonnait aux magistrats de Calatayud, Daroca, Teruel et
Tarazona et au gouverneur de Valence de ne tolérer aucune
hostilité aux frontières; et quand il fut informé que l'évêque de
Saragosse et ses hommes avaient pénétré sur le territoire castillan pour combattre le roi Pierre, il fit punir tous ceux qui avaient
pris part à cette audacieuse expédition.
Le IO octobre, le roi ordonna au comte d'Urgell et à l'évêque
de Lérida, de se présenter à Mequinenza pour être consultés sur
les affaires politiques, et trois jours après il écrivit à son protonotaire Jaume Conesa, de se faire porter en andas, sur un brancard, à Lérida, pour se joindre aux autres ambassadeurs et de se
diriger vers la vallée de Breoto, ou aurait lieu la conférence avec
les envoyés du prince de Galles. Mais l'évêque de Lérida tomba
malade et le roi écrivit à Ramon Perez, officier royal de ladite
vallée, d'informer les commissaires anglais que les envoyés catalans auraient un retard de trois ou quatre jours. Leur départ ne
tarda guère, puisque le 3 novembre Pierre IV leur adressait des
remontrances au sujet de leur silence à son égard.
La sympathie s'affermissait entre Pierre IV et le Prince de
Galles. Jean de Brayton, procureur d'Huch de Calverley, se présenta au roi d'Aragon, à Pina, le 8 octobre, et il obtint immédiatement la permission &lt;1 per pendre possessio dels castells et lochs
de Ecla et de la Mala, en regne de Valencia constituits, los quals

130

De la letra quens hauets tramesa sens canalar, segons que porets veun:, car
dins la present la us remetem, nos marauellam quai es la raho per que !ans
hauets axi tramesa, car vos nou hauets acostumat, pero pensam queu haiats fet
per tal con vos hauem heretat en Arago (il lui avait donné le vicomté de Roda)
et volets semblar als aragoneses, qui nul! temps fan en lurs letres canelar, e
valria més que en aitres coses boues los volguessets semblar.

Cette invective finale est très significative et permet de se
demander si le roi trouvait dans la forme inusitée de la lettre du
vicomte de Roda l'indication de quelque intrigue favorable au duc
d'Anjou et à sa politique.
PierrelV partit de Saragosse le 21 septembre; le 23 il se trouvait à Pina, prêt à revenir dans sa capitale pour y organiser rapidement un corps d'armée à opposer aux compagnies d'Henri de
Trastamare, qui commençaient à passer les _Pyrénées. Mais une
maladie de la reine l'obligea à séjourner quelques jours de plus
dans ce village. Le 9 octobre les royaux époux sortirent de Pina
et par Sastago arrivèrent aµ monastère de Rueda. Le I3 ils étaient
à Caspe et le 16 à Mequinenza.
C'est le -4 octobre que Pierre IV envoya Francesch de Sant
Climent comme ambassadeur spécial au Prince de Galles, pour
l'informer de la prorogation de la trêve avec la Castille et des
mesures prises pour empêcher Henri de Trastamare de passer par
ses états; parmi les mesures on doit citer l'ordre donné à Elfo
de Pr6xida de poursuivre avec trois galères les vaisseaux au service du bâtard castillan 1 •
1.

Reg.

1218,

fol. 26.

�NÈGOCIATIONS DE PIERRE IV

132

o' ARAGON

133

JOAQUIN MIRET Y SANS

nos haven dats al dit noble &gt;&gt;. Le Prince de Galles et le duc de
Lancastre écrivirent au roi d'Aragon pour obliger le noble Aragonais Pedro Jordan de Urries à payer sa rançon, comme prisonnier de la bataille de Najera, et Pierre IV s'efforça d'arranger
cette affaire à l'amiable.
D'autre part le roi d'Aragon ne ménageait pas les témoignages
de considération envers Du Guesclin. Le 2 octobre il écrivait aux
députés aragonais : « Por parte del noble Beltran de Clequin,
conte de Boria, nos es estado proposado que los hombres suyos
de Boria et de Magallon han pagado en tiempo passado muyto
mas que no deuian en algunas profertas del dito Regno e como
sia de razon que sobre aquesto los sea feyta justicia »; et il
ordonne de faire une déduction équitable. Et le 29 du même
mois, il adresse à Du Guesclin la lettre suivante :
Lo Rey; mossen Bertran, vostres letres hauem reebudes perles quais hauem
entes la fermança que vos hauetsfeta de vostra preso, de laquai fermança hauem
haut molt gran pler e quant es aço quens fets sa ber que vullam douar tot ço que nos
vos deuem a mossen Guillem Delamt::ny, vos responemque nos trametcm nostre
embaltlldor al Rey de Ffrança per hauer aquells cent mille florins quens deu,
dels quals volem et hauem manat que vos siats pagat ..... e siats cert que nos
hauem haut molt gran despler com açi de present no us hauem pogut pagar per
tal cor vos nos hauets seruit en tal manera q11ws /e11im per 111es te11guts a vos
que a altra persona del mon.

11 dit encore qu'à ce moment-là il devait consacrer tout son
argent à la guerre de Sardaigne.
Le 17 octobre, Pierre IV partit de Mequinenza et le lendemain il entrait à Urida. Le 20 il coucha au monastère Je Poblet,
le 21 à celui de Santa Creus; le 2 3 il passa par Vilafranca de
Penedés et le 28 il était déjà à Barcelone, où il reçut une lettre
du Prince de Galles le priant d'excuser ses ambassadeurs de
n'avoir pu se trouver au lieu fixé pour les conférences à la date
convenue. 11 semble que le Prince ait fait quelques observations
au roi d'Aragon de n'avoir pas su arrêter les troupes d'Henri de
Trastamare. Pierre IV répondit au Prince qu'il acceptait les

excuses et que, en ce qui concernait le passage des compagnies
françaises, il avait déjà chargé Mossen Francesch de Sent Climent
de lui donner des explic.'ltions.
Le même jour, le roi écrit au viguier de Cerdagne de lui
envoyer à Barcelone « :i.b feels guardes ben guardats ensemps ab
qualsevol besties, robes, joyes et altres coses que daquells tenits
o detenir fets Mossen Garcia de Logran, Sancho Ferrandez,
Nicholas Lopez et Domingo Johan et qualsevol aitres de compa•
nya del Rey don Eorich los quals vos o alguns de vos segons ques
diu detenits preses ». Pour montrer aussi sa loyale neutralité,
Pierre IV avait écrit, le 7 octobre, à Garcia Lopez de Sesse, lieutenant du gouverneur d'Aragon :
Entendido hauemos de cierto que el maestro de Calatrava don Pedro Munyiz
et el noble don Gonzaluo Gonçaluez de Luzio et muytos otros assi nobles
caualleros et escuderos como otros naturales nuestros se son idos enta las partes de Castella, por fazer danyo al Rey don Pedro de Castella et a sus regnos
~t terras, no queriendo tener ni guardar la uegua ... por que nos querio:ndo
poner escarmiento sobre aquesto, dezimos et mandamos vos, dius pena de perder la cabeça, que encontinent vista la present, tomedesa vuestras manos qualesquiere castiellos et lugares que el dito Maestre e otros de su orden, qui se an
idos a las &lt;litas partes por semblant razon, hayan dentro vuestra senyoria •.

Le monarque catalan envoya, peu de jours après, en Castille,
son huissier Francesch Çagarriga, donner des explications sur
l'expédition du Maître de Calatrava au roi Pierre le Cruel et
pour contraindre ses sujets ou ses vassaux qui étaient au service
du bâtard castillan, à rentrer en Aragon.
A la fin du mois d'octobre ou au commencement de novembre,
le duc d'Anjou envoya à la Cour de Barcelone le religieux
dominicain Pierre Bovet, pour traiter des affaires de Castille, les
besunyas de Castella el eri qttùza prosperitat lo rey don Enrich devia
venir. Pierre IV répondit par lettre du 12 novembre 1367, lui
donnant quelques nouvelles de la guerre civile castillane et l'infor1.

Reg.

1219,

fol. 27.

�JOAQUIN MlRET Y SANS

NÉGOCIATIONS DE PIERRE IV D'ARAGON

mant de la continuation des négociations avec le Prince de Galles:

La rébellion de la Sardaigne, les menaces d'insurrection des
partisans du roi de Majorque et Je manque absolu d'argent ne
permettaient pas à Pierre IV de dangereuses aventures du côté de
l'Occident; mais malgré ces raisons, on ne saurait s'abstenir de
rendre hommage à la sagesse et à l'habileté politique du roi
d'Aragon, à sa manière d'agir et à son intervention dans le conflit international produit par la querelle de Pierre de Castille et
de son frère Henri de Trastamare.

1 34

mût car cosi, los11ostres müsatgers son en la ciutat de Tarbaab aquells
del Princep e encara nos no hauem neguna nouella de ço que ells han
Jet, mas be volem que sapiats que nos hauem guardat e guardarem ço
que deuem envers lo Rey vostre /rare 1 )&gt;.
Nous nous arrêtons ici. Les conférences de Tarbes n'eurent
pas de résultats bien importants, ainsi qu'on peut le voir dans
les Anales de Zurita 2 • Sitôt que le roi d'Aragon fut d'accord avec
le prince de Galles pour accorder ùne protection decisive à Pierre
le Cruel et pour écraser Henri de Trastamare (si le premier consentait à la cession de Murcie et de la Biscaye), la France. éprouva
de la défiance et de la colère; mais Pierre IV sut apaiser promptement Charles V et conserver son amitié. La période des négociations diplomatiques de la France avec l' Aragon au sujet des
affaires de la Castille et de la Navarre était ' fini. Les embarras
intérieurs de la France attirèrent l'attention de Charles V sur
un autre point. Ce monarque se préparait à recommencer la
guerre contre les Anglais; et le duc d'Anjou était occupé par
l'invasion de la Provence et par ses démêlés avec la reine Jeanne.
Pierre IV put donc conclure librement des prolongations successives de la trêve avec Pierre le Cruel et attendre avec moins
de frayeur et de danger le dénouement du drame que jouaient les
deux fils d'Alphonse XI.
Nous estimons que le plus grand service rendu par Pierre IV
à ses peuples fut le refus ferme et prudent qu'il apporta aux instances réitérées du roi de France, du duc d'Anjou et du vicomte
de Roda de déclarer la guerre aux Anglais, aux Castillans et amc
Navarrais, après le désastre de Najera. Il ne se laissa pas séduire
par de belles promesses pour tourner l'activité guerrière du
Prince Noir dans la péninsule au profit exclusif de Charles V.
Reg. 1219, fol. 82.
Livre IX, chap. 71; pour les négociations postérieures avec la France,
voir livre X, _chap. 2 et 3.
1.

2.

Joaquin MIRET

I

Y

SANS

35

�ÇURIOSTDADES LITERARlAS

1 37

I

CURIOSIDADES LITERARIAS

Trato de las posadas de Seuilla Il y lo que en ellas passa, con vna carta a
vna monja y repuesta Il della en juguete. Compuesto por quien paso por todo
lo vno Il y lo otro para que sirua de consejo al que lo quisiere tomar.

DE LOS SIGLOS XVI Y XVII

(Viiietas).

Reproducimos i continuaci6n varias pliegos sueltos, uno del
siglo xv1, los demis de principios del xvu, en que se contienen
materias de entretenimiento. Conservamos escrupulosamente la
ortografia de los originales, sin mas variantes que cambiar las
ff !argas en ss cortas, rectificar la puntuaciôn, y enmendar las
en-atas evidentes, advirtiéndolas, sin embargo, en nota.
Todos los pliegos son en 4° y a dos columnas, excepta el 'VI,
que estâ impreso a rengl6n corrida.
El que figura en primer término, perteneciente boy i la Biblioteca Nacional de Madrid, y antes a la de Don Pascual de
Gayfogos, fué ya descrito en el tomo I, col. r 13 8, del Ensayo
de una Biblioteca Espano/a de Gallardo, Zarco y Sancho.
El seii.alado con el nùmero II. aparece mencionado en el mismo
Ensayo, col. r27r del tomo III. Los restantes pliegos se conservan en una biblioteca particular de Madrid, en union de otros de
caracter historico que quizi mâs adelante reimprimamos.
Adolfo

BoNrLLA Y SAN MARTIN.

1

ç

Sabras, amigo dichoso,
(a quien de Dios vida larga),
si a Seuilla en algun ticmpo
fueres a tomar posada,
Coma por esta te auiso
de lo que eu ellas oy passa,
que soy tesrigo de vista
y es de reuista esta carta.
Siruatede executoria,
pues por ella, si la 'guardas,
te libraras de pagar
el pecbo que todos pagan.
Que yo, coma acuchillado,
d&gt;:?stas cossas puedo a espaiia
curar, que estoy de manera
que soy vno de la fama.
Lo primera, si llegares
aquella braua possada
que esta en catie de Bayona,
doude los Principes paran,
Te daran lindo aposento
en alto, y cama colgada,
adornada de tapices,
y el verano:sala baja,
Colgada de tafetanes
v damascos, y de plata
el seruicîo de la mesa,
que es Salera, jarro, y taça.
Esto con dos candeleros
te daran, sin que aya falta;
teq cuenta porno hazella,
en llegando a la posada,

Sa ber lo que as de: pagar
y lo que el mes v semana,
dia v noche tu aposento
cuesta, y lo que del se paga.
No lo tomes a merced;
hazmela a mi si no iguala,
quel concierto en todo es bueno
que es de gente concertada.
Otras posadas ay muchas,
que tiene Seuilla tantas,
coma algun lugar famosq
tiene vezinos y cassas.
Vnas bazia el atambor,
y otras en el Alfalfa,
pajeria, en cal de jimios,
todo es sitio de posadas.
Aylas en calle lanceros
y en san Leandre, y mill casas
otras, sin estas que digo,
sirueo solo de posadas.
En qualquiera parte &lt;lestas,
si llegas, te haran tantas
caricias quando llegares,
que oluidaras a tU casa.
Mas I ojo a la boisa! y mira
coma te mides y gastas;
tiemplate coma el balcon;
conformate con la caza.
Mira que ay posada reyna,
y posada de la Garça,
y que ay nebli bolador,
y Sacre, y no las alcan~.

�138

CURIOSIDADES UTERARIAS
DE LOS SlGLOS XVI Y XVII

Si dixese dofia ydea : « agui esta, seiior, mi casa;
siruase della y de mi ; »
abre el ojo, que te engafia.
Que ay perulero que llega,
y mientras le dan su plata,
le dao posada y comida,
y dineros si le faltan.
Y llegados a la cuenta,
el pobre indiano e~capa
de suerte, que alli se queda
lo que truxo, y el sin blanca.
Antes era visitado
por momentos de las damas,
y su güespeda de todas
y del viento lo celaua,
Y Cl). boluiendo el pobre a estallo,
como la pobreza enfada,
ya da eo rostro, y le mormuran,
y le dizen que se vaya.
f O pobre,za, que te amo
solo Dios, que es quien te abraça,
bienaueoturado el que es
rico de bienes del alma!
Pues si el que fue perulero
y tmxo hazienda tanta,
les dio en rostro, l que sera
el pobre que va a buscalla?
Este posara en lo bajo
si es inuierno, y si se abrasan
los pajaros de calor,
tendra la parte mas .ilta.
A este no daran gusto
ni le visitarao damas,
ni le dirao quien lo busca,
aunque lo busquen con cartas.
Siemrre le haran capote,
y el de sus hombros, si escapa,

r . El texto : « lo » .

sera la capa del justo,
sobre que las cuentas cargan.
Si es cauallero galan
que adornado de mil! galas
entro-por ver la ciudad,
flota, galeras o armada,
Luego le dao a 1a mano
tanto vicio, que las galas
se consumeo y deshazen,
y el se embarca para ytalia.
Dezia vn amigo mio,
honrrado y de buena casta,
que aquestas posadas son
como frescas de baoasta,
que entre ciento ay vna buena
y las demas son saladas,
y rodas al parescer
que a la misma vista engaiian.
No porfalta de justicia,
que justicia veras tanta,
que casi par ella mueren
tantos como los que mat.an.
Estas son otras quinientas,
mira con quien te acomp:uias,
y, si es posible, de noche
no salgas de la posada.
Y si a cal de Francos fueres
a comprar algunas galas,
mira al guardar de la boisa
por ella, que ay quien la saca.
Y si a gradas acudieres,
mira de lo que te agradas,
que dan el gato por liebre
y es costosa la 1ebrada.
Si te salieres al rio,
a passear por la I playa,
mira que la que te mira
no es banco que buelue nada,

Huye de las ocasiones,
porque ay ocasiones rantas
destas a cada momento,
que no podras escusallas.
Todo va por intcres,
no ay quien sin el haga o:ida.
que si no le sopla vieoto,
se esta queda la Giralda.
Esto te sirua de espejo,
que coma lo digo pasa,
y, amigo, lo podras ver
en Seuilla quaodo vayas.
Ella es la mejor Ciudad
de nuestros reynos de espafia,
mas Dios me guarde mi aldea,
que se biue a pata llana.
Alli si que voy de noche
por las calles y fa plaça
hablandô con mis amigos,
siguro de la eoboscada.

139

Y si acaso bueluo solo,
aunque buelua' a la mafiana,
llamo, y entra sin encuentro
peligroso de mi capa.
Alli tengo mi requiebro,
y vn rnonasterio no falta
donde le escribo a vna monja
y me responde a mi c:irta.
Y porque sepas que digo
verdad,aqui iocorporada
la suya y la mia escriuo;
y a Dios, que: ya va de cartas.
Fin.
Carta a vna m:mja en juguete
Hermana marica
sabras \'na cossa,
como yo he sabido
que eres vna diosa,
Y que de fayciooes

2•

r. El texto : « bnelua ».
El galanteo de las monjas era cosa bastante usual en el siglo XVI y en el
xvn. Recuérdese el Processo de carias de amores que entre dos amantes passaro11
(Toledo, r 548), y sotre todo las Jmlr,lfferzâas co11ctdidas d los ,ln1i&gt;tos
de monjas y el capitulo XXII de la Historia de la Vida del Busctfa, de Quevedo, donde cueota Pablillos : « Despedime de todos : fuéronse, y yo,
que entend/ salir de mala vida con no ser farsante, si no lo ha v. md.
por enojo, di en amante de red, como cofia, y por hablar mas claro, en pretendiente de Ante-Cristo, que es lo mismo que galan de monjas. Tuve ocasi6n
para dar en esto, teniendo yo entendido que era la diosa Vénus una monja a
cuya petici6n habia hecho muchas villancicos, que se me aficion6 en un auto
del Corpus viéndome representar un San Juan Evangelista. Regalâbame la
mujer con cuidado, etc. »
Pero lo mas curioso con relaci6n a este punto es el folleto : Pmsion del ende1,otado, compuesto por Francisco de Andrade y Ribera y dedicado a Don Francisco de Lora, Familiar del Santo Oficio (8 fojas en 40). Alli figura el soneto: 2.

Tu, que â una monja adoras, l qué és tu intenta?
que puede verse en ri Ema)'o de Gallardo, Zarco y Sancho (I, col. 195).

�140

CURIOSIDADES LITERARTAS
DE LOS SIGLOS XVI Y XVU

eres tan hermosa,
que de tus mejillas
se engendra la rosa;
Y que es vn coral
tu boca graciosa,
nariz afilada
al mundo vistosa.
Y en tus ojos grandes
que voa mariposa
se abraso en sus rayos,
qua! si fuera antorcha.
Cejas y pestanas,
que las otras moojas
con solo mirallas
quedao inbidiosas.
Es tu lisa frente
aocha y espaciosa,
tan lin da, que en vella
se obscurecen otras.
Y el oro de Arabia
que cubreo tus tocas,
paresce vn brocado
las pumas que cortas.
1 Ojala quisieras
darme a mi vnas pocas
para vna medalla
que teogo en mi gorra !
Que yo te prometo,
si tu me la bordas,
de poner por cifra
Veras y mendoças 1 •
I.

De tu liso pecho
Venus inbidiosa,
le rogo a cupido
te metieras monja.
Porque le cubrîeras
con las !argas tocas,
que si le descubres,
mil aimas apocas.
Braços de Marfil,
que de nieue esponja
paresce el sudor
que por ellos brota.
Son tus bellas manos
conadas de alçorca,
tao aljofaradas
quai porpurea Rosa;
Que juzgo entre mi
si los dedos doblas,
quando al escreuirme
a la pluma tocas.
Es tu lindo cuerpo
con quel mundo asombras,
tan proporcionado,
que vences a todas.
Y tienes sin estas
dos mil gracias otras,
que eres inbidiada
y a nadie inbidiosa.
Eres tan discreta,
siendo tan hermosa,
que no te paresces

1 Oh que disforme manera
Dequerer,
Es en la gorra traer
Cualquier hombre
La primer letra del nombre
De la dama!
exclama ha en el sigloxv1 el menor Aunes en cierto Sermo11 de amores, 11:1euafflÇ11te cc111puesto, a los gala11es i damas de la corte (12 fojas de let. g6t. sioa.)-

a las otras ruonjas :
Porque tu no fiuges,
oi escriues lisonjas,
ni eoganas a nadie
como hazen otras;
Y por si quisiereo
esas mis senoras
ver este pape!
que va escrito en copias,
Diles de mi parte
a las mas hermosas,
que tengo vn juguete
para J,1s curiosas,
Con que se entretengan
vna noche a solas,
que si vna le gustan,
le buscaran otras.
Fin.
Repuesta de la monja.
Hermano Francisco,
reciui tu carta
como la embiaste,
cerrada y sellada.
Diome gran contento,
que con pena estaua
como no escriuias,
que lo desseaua.
Metila en el seoo
despues de besada,
que nos reprehenden
si nos hallan c:;rtas.
Y porque si a caso
junto a 1ni passara
la comendadora,
no me la tomara.
Que sintiera mucho

1.

El texto :

&lt;&lt;

puarta ».

joya tan preciada
que me la coxera
y me la rasgara.
Entreme eu mi celda,
y, a puerta ' cerrada
di con tu papel
consuelo a mi alma.
Comence a leella,
y bolu i a besalla
viendo que al principio
de Diosa me tratas.
Dizes que las rosas
fueron eogendradas
destos mis carrillos
que mejillas Hamas,
Y que es de coral
mi boca agraciada;
besote la tu ya,
que taoto me alaba.
Hazes mis oarizes
lindas y afiladas,
y que todo el mundo
gusta de alaballas.
Mira, vida mia,
que aficion te engaâa,
l como las ve el mundo
si yo esto enccrrada ?
Y en mis ojos grandes
dizes que abrasada
fue vna Mariposa
como en vna hacha.
No digas, amores,
mentiras tan claras,
que solo en leellas.
quedan comprouadas.
Dizes que me erubidian
cejas y pestafias
aq uestas seâoras

�142

CURIOSIDADES LITERARIAS

moojas desta casa :
Ellas te responden
que se lo leuaotls,
que con las que tienen,
se passan y callan
Dizes que es mi frente
espaciosa y ancha,
yo se, si la vieras,
que te retrataras.
Y dizes que cubro
el oro de Arabia
con mis blancas tocas,
i ay Dios, como rajas 1
Hasta en el mentir
tienes dos mil gracias,
que Hamas brocado
mis puntas cortadas.
No te hagas bobo,
amigo del alma,
que al daroos el velo,
cabellos se acaban.
1 Ojala tuuiera
mis pontas guardadas,
que yo te las &lt;liera
para tu medalla 1
Dizes que pondras
en letra cifrada
veras y mendoças,
si yo la bordaua.
No me digas tal,
que me llcga al alma
quando se me acuerda
de aquesa palabra,
Que me la escriuio,
estando en mi casa,
vn pariente mio
que mucbo me amaua.
Pidiome diuisa

1.

El texto : « re ».

que yo le bordara,
para que el salie ra
a jugar las canas.
Dizesme que Venus,
de puro inbidiada,
le rogo a cupido
que monja me entrara,
Por que este mi pecho
cubran tocas largas,
que si le descubro,
apoco las aimas.
Mira que mentira
te • saco a la cara,
l donde viste a Venus?
o, l como le hablas ?
Vistela en el arte
quando lo estudiauas,
porque alii el Antonio
cuenta mil patrafias.
Fabulas de ouidio
me escriues por cartas;
guardete Dios nino,
que tanto me alabas.
De mis braços juras
que nieue esponjada
parece el sudor,
siendo cosa clara
Que ellos son de carne
y an de sudar agua,
y si estc&gt; es verdad
l por que no la tratas?
Pintasme las manos
de alcorça cortadas;
esso te quisiêras
porque te vengaras.
Quando como dizes
que desseas besallas
mordierasme dellas,

DE LOS SIGLOS XVI Y XVII

f buena me dejaras 1
juzgas entre ti
como me doblaua
los dedos la pluma
quaodo la tocaua.
Con esta disculpa
quedo disculpada;
si no te escriuiere,
ya sabes la causa.
Dizes que es mi cuerpo
que a todos espauta,
y que en gentileza
ninguua me gana.
Si les causo espanto,
luego tengo falta,
y si es que la tengo
l para que me engaiias?
Dizes que no embidio
y soy embidiaqa;
sera, vida mia,
por teoer tus cartas,
Que todas las monjas
reliquias les llaman
a estos tus papeles,
y me los demandau.
Dizes que no cscriuo
lison jas fundadas;
doy gracias al Cielo
que vna verdad hablas;
Que si las supiera,
luego te embiara
a dezir mil cosas
con que te espantara.
Dixerate, amores,
que por ti penaua,
y que me trayas
desasosegada.
Hizierarue enferma
porque me embiaras
:ilgunos regalos,
aunque los hurtaras.

Y si dos rosquetes
solos te embiara,
dieras tu el açucar
y el agua rosada.
Oierate a entender
que solo te amaua,
teniendo mas cuyos
que en la fuente el agua,
y si por el torno
a ti te hablar.i,
csperaran otros
locutorio y grada.
Y pues me conosces
que no se patraiias,
dame gran cooteoto
quando veo tus canas.
Dizes que les muestre
a estas mis hermaoas
de este tu pape!
Jas copias galanas,
Y que les daras
a las mas humanas
no se que, que tienes
para las profanas.
Yo se lo conte,
y aunque son tiranas,
en el dar de d:irte
tienen bueoas ganas.
Aunque tambieu dizen
que deven ser vanas,
nino de mis ojos,
tus dos auellanas.
Dilcs tu, mi vida,
que sus buenas ganas
tomaran bacias
quando falten sanas,
Quanto mas las tuyas,
que si las villanas
vieran tu auellano,
vieran que son sanas.
Y no I es escribas

1 43

•

�r44

CURIOSIDADES LITERARIAS

r45

DE LOS SIGLOS XVI Y XVII

•

aquestas truhanas,
a sus antiguallas.
porque tomo celos
Y porque en el choro
de palabras vanas;
suena la campaoa,
Y porque he sabido
y yo soy cantora
que vnas a1abanças
y hago alla falta,
de aquesta ciudad
Perdooa si alguoa
tieoes acabadas,
fuere en esta carta,
Dame a mi vn treslado,
que en lo que es seruirte,
para ver si alabas
a fee que no la aya.
como a mis faycioocs
Fin.
Fueron impresas en Seuilla, en casa de Francisco Percz impressor de libros,
a.iïo de I 596 a.iïos.

II
El Casamieoto Il gracioso del famoso Codillo Il con la hermosa Chacona.
Con vna loa muy curiûSII. JI Y vo Romance nueuo y muy Il sentido. Il

Computsto por Esteuan Martin de la Pue11te.
Con licencia en Barcelona, en casa Sebastian de Cormellas, al Cali. aiio

1608.
(Vifieta)
Pvbl-iquense ya Jas fiestas
desdel Oriente a la Europa
con pifanos y con caxas,
y celebrarse han las bodas
Con chir:imias y trompetas,
sacabuches y çanAoynas,
vihuelas, harpas y citras,
vihuelas, laudes y trompas.
Los que semis al amor,
notad bien aq uesta historia
de vn hijo de aquestos Reynos
de nuestra ciudad famosa.
Enamorose Codillo
de la hermosa Chacona,
y parà poder gozalla
comprole vna !ioda toca.
De Tortosa truxo vn peyne
I.

2.

EL texto : « leno ».
El texto : « piedra ».

y estucbe de Barcelona,
de ltalia vn hermoso espejo,
y de Toledo vna boisa.
Y de la insigne Granada
arrebol y otras cosas,
que de las buenas colores
es siempre la mas famosa.
Truxo de Africa chapines
y vnos çapatos de Europa,
pintados dentro la China
de mano de las Matronas.
De Flaodes vn verdugado,
de Berberia vna mona,
porque con ella se huelgue,
y estaran mona con mona.
Truxole vn rico collar
lleno ' de pied ras ' preciosas,
que segun le han estimado

vale sesenta mil doblas.
Esto truxo vn mercadcr
entre otras muchas joyas
que desembarco eu Seuilla
de aquella famosa flora .
Truxole vnos ricos guantes
que eran de vna piel de çorra
que mataron los Alarbes,
y se hizierou en Sodoma.
Tru:KO!e medias azules
de rica seda, costosas,
y vnas ligas encamadas
con rapacejos de aljofar.
Truxole vn rico n-:anto
de la noble Çaragoça,
que se hizo dentro en Xaca,
todo cubierto de borlas.
Truxole ricas camisas
de Olanda delgada y fofa,
que las obro vna randera
que fuc bruxa en Babylouia.
Y las mangas de los braços
cortadas a la balona,
bien anchas, mejor labradas,
que parezca Reyna Mora .
Con sus ricos paôiçuelos
de obras ricas y costosas,
hechos en Ingalaterra,
tierra fertil y abundosa.
Truxole vn escudero
para el dia de la boda,
que quiere que la acorupane,
con !ioda estatura y forma.
Vestido a la vsança vieja
en su cabeça vna gorra,
y puesta vna martingala
con vna capita corta.
Truxo vna dança de negros
con que piensa hazerle homa,
que van cantando y diziendo: « \"ZÎha la mi senora. »
Rt1111t hispanique . &gt;r:m.

Y entendieudola akançar
presentandole estas joyas,
ella en resolucion
k dixo de aquèsta rorma
Que si prerende gozalla
y llegar a su per~ona,
le ha de traer del buen vino
\1ue hallare en la mejor bota
De Toro o de Madrigal,
catad.o gota por gou
segun la opinion de Charles,
ques hombre que en estas cosas
dara buena relacion,
pues va de contino çorra.
O rigüeb que esto entiende,
al momento se alborota,
juuta trey nta mil brindones
y cien picaros de bonda.
Y armados de punta en blanco
con rodelas y manoplas,
'
y espadas mas de la mida
destas que quitan en ronda,
Y pnestos en sus trincheas
el la delantera toma,
cercaron el Hospital
antes que aclare el Aurora.
Codillo que lo tal sabe,
metiose en vna tahot1a
por guardarse del peligro
y defender su persona.
Villanueua su amigo,
viendo aquestas disconcordias,
procura las amistades
destas bonradas personas.
Y dexen el casarniento
para quando esta seôora
dexasse de beuer vino
y en su c-abeça no ponga
sombn:rito Aragones,
que es trage de labradorns.
Assi se hizierou las pazes,
JO

�CU!UOSIDADES LITERARIAS

y a do quiera que se topan
se hazen muchas cortesias,
porque al fin es gente de honra.
Laa.
Sale vna famosa armada
del alegre ·y dulce puerto,
tirando a la despedida
mil culebrinas y versos.
Nauega vn alegre dia
con prospero y feliz tiempo,
ayudada de las aguas
y ayudada de los vientos.
Llega la noche enemiga
tendiendo su manto negro,
boluiendo del mar en sombras
los hermosos azulejos.
Braman los callados vientos
enojase y grita el cielo,
arrojando por sus ojos
n1il relampagos de fuego.
Las naues j un tas se esparzen
temerosas del estruendo ;
vnas hasta el cielo su ben,
y Otras baxan al infierno.
Viendose en tan gran peligro
procurando el graue miedo,
confuses y alborotados
dan gritos los marineras :
i Que me anego i
i echa !an chas apriessa !
i arroja hierro !
; piedad, supremo Dias!
i fauor Santelmo !
Escapose el gran Troyano
de aq~el repentino inœndio
que fue en la soberaia Troya
puesto por manos de Griegos.
Sale ofendiendo las o)as,
y, ofendiedo el mar soberuio,
conuierte ligeras naues

en que nauegan contentas.
Pero coma estan las aguas
en su soberano imperio,
y tienen de sus districtos
el mando, tridente y cetro,
Comiençase a embrauecer,
y a rajar sus altos cerros,
leuantando sus escamas
hasta la region del fuego.
Aqui representa Boreas
su forocissimo aspecta,
y el embrauecido rostro
alli le ensefia muy fiero.
Rompe eleuadas naues,
ocupa el agua sus senos;
vnos se èscapan nadando,
y otros diz.e n media muertos :
j Que me anego i &amp;c.
Pane Xerxes a las aguas
dorados grillas de hierro,
q ues de las da ras del Lesto
a las turbias del Cebero.
Tambien sacude su piedad,
aunque se vale en su centro,
ques donde mas sè veran
los hùydos elementos.
Pero descuydose Xerxes,
y ellas, con furor immenso,
quieren del pesado jugo
sacudir sus libres cuellos.
Corno veen que les' importa
salir de su cautiuerio,
de las mues despedaçan
sus esquadrones espessos.
Quieren boluer sobre si,
y halla11 su poder deshecho,
media anegaclas las naues
y el de las olas cubierto.
Vee los soldados turbados,
ve(!. los pilotas suspenses,
y assi d ize a vozes altas,

DE LOS SlGLOS XVI

~i1:ndose en tan grande aprieto
i Que me anego i &amp;c.
Codicioso el gran Colon
de conquistar muchos Reynos
frequentados de Elefantes
y abitados de Camellos,
Naucgo mil anchos golfos:
busco mil naues entre ellos,
rompio mil inciertos siles
y mil alydes inciertos.
Passaron muchos estios,
passaron muchas inuiernos
que del puesto no alcançaron
el sabroso refrigerio.
Hasta que vna tarde sorda
que el mar guardaua silencio,
del nueuo Reyna Galiages
las riberas descubrieron.
Pero estandolos mirando,
quiso embrauecerse Alesto,
y vn Bragan se leuanto
peleando con vn Zefiro,
Que dia temor a las naues
y a los soldados dia miedo ;
vnos llorando callauan,
y otros gritauan diziendo :
i Que me anego i &amp;c.
Yo 'pues con la chica naue
de mi corto entendimiento, _
salgo imitando al Troyano
y luego imitando al Griego.
A Xetxes con poder grande,
a Colon con el pequeüo,
do par el mar de dar gustos
entre naufragios nauego 1 •
A Cayno el franco monte
de los desseados Reynos,
mostrandose el mar en calma,
manso, apazible y quieto.
1.

El texto : « naueuo i&gt;.

y xvrr

1 47

BaUome en aqueste golfo
y en tantos buenos ingenios
casi a pique de anegarme
entre las olas del miedo;
que importa dezir a gritos
(si no quiero verme muerto
entre el callar de los sabios
y entre el hablar de los necios)
1 Que me anego i &amp;c.
LETRA
La tragedia lastimosa
que en el theatro sublime
rcpresenta la priuança
que con Reyes muere y viue
De don Aluaro de Luna,
despues de su eterno eclipse
escuchaua èl Rey don Juan
a su tio don Henrique.
Y viendo la gran cayda '
de aquella machina insigne,
derribada de sus rayos,
assi le c~rntempla y dize :
j O Luna triste !
saliste tarde, y presto te pusiste.
Nunca a crecer llegaras,
porque si no crecieras, no men[guaras.
De los exemplos del mundo
segundo plus vitra fuiste,
porque ay exemples Christianos
coma los huuo Gentiles.
Son los Reyes como el Sol,
de n uues se cerca y vis te,
con la fuerça que las haze,
con la misma las derrite.
De la tierra con mis rayos
te leuante donde quise,
hizete grande en mi gracia,

�CURIOSIDADES LITERARIAS

y en mi enojo te deshize.

Fuiste en mi cielo Luzbel,
y el cielo no los permite,
y en el mar de mis crecientes
espuma ligera fuiste.
Entre tu Luna y mi Sol
te puso la tierra libre,
y ansi te eclipso la muerte,
menguando porque creciste.
j O Luna triste 1 &amp;c.
Fih.

i O Luna triste !
saliste tarde, y presto te pusiste.
N unca a crecer lleg&lt;1ras,
porque si no crecieras, no n1en[guaras.
Es tan poca la distancia
dentre el .Rey y quien le sirue,
de la priuança al cuchillo,
que con vn dedo se mide.

III
_ Nueua Instincion, y Ordenança, Il para los que son, o han sida Cofrades del
Grillimon, o mal Frances : Il con las libertades y exemµtiones a el necessarias.
A do çlaro se Il conoceran los que deuen ser Hamadas a esta her- Il mandad y
cofadria. li r
Agora nueuamente hec'has por vn Cofadre, ll.tmado Gabriel Robert. Il
Con Licencia en Barcelona, por Sebastian de Cormellas, al Cali. aiio r6rn.
Sepan quantas son, o han sido,
o fueren del Grillimon
estafados,
como en Corte es proueydo
que sean sin dilacion
registrados.
Porque somos infonnados
que es desprecio y rebeldia
de vna cierta Cofradia
que votaron ;
con el alma la juraron
y el cuerpo no la rehusa,
y aora _quie,en con escusa
eximirse.

Hauiendo de comedirse
a vn tan noble ayuntamiento
donde sefiores sin Œento
han entrado,
lo qual negar es pecado,
porque es cierto muy notoûo
ser el caso obligatorio,
justo y firme,
y no aura nadie que afirme
jamas auer exempcion
sobre ta! obligacion
como aquesta.
Vista que es tan bien dispuesta
y que sin razon se eximen,

r. Recuérdese la Paradoja en loor de las bubas, y que es raz.on que todos la$
procuren y estimen, escrita por los afios de 1569 y contenida en el famoso codice
A• - 14r -

4 de 1a Biblioteca Colornbina.

DE LOS SIGLOS XVI Y XVII

mandamos que les inti men
la tal patente
a todos generalmente,
sin dt xar ningun estado,
agora sea consagrado,
o seglar,
y a qualquier particular,
assi macho coma hembra,
en quien este mal se siembra
o ramo del,
cuyo traslado muy fiel
es aqueste. que se sigue:
escuchad coma prosigue
todo vn Afio:
Nos Micer Noch Galicano,
Principe del mal Frances,
Illustrissimo Marques
de las fleumas,
Duque de fadas las reumas,
Conde de llagas y humores,
Sefior de cien mil dolores
&lt;leste mal,
Gran Capitan General
de todos los del heridos,
coxos, mancos y tullidos,
y llagados,
caudillo de los pelados,
d·e lisiados y marchitos,
consuelo de los afflitos
de la zorra;
De la vieja y la cachorra
muy antiguo original,
etcetera. Cardenal
de los ojos:
a todos sin mas antojos
nuestros subditos vassallos,
mandamos amonestallos
con la presente,
Porque ante nos juntamente
contra ellos fue pedido

1 49

lo de suso contenido
en esta carta.
Y porque razon coharta
a proueer de remedio,
de oy mas, en ta! comedio
les mandamos
Y par ley firme ordenamos,
que todos sean auidos
por Cofadres conocidos
sean quien fueren,
En los quales concurrieren
pa_rte &lt;lestas condiciones,
que par quitar diuisiones
les ponemos.
Y aqueste aranzel queremos
sea luego pregonado
y en todas partes fixado
por muy cierto,
Y siguiendo par concierto
esta nuestra instituci on,
la primera condicion
sea aquesta :
EL que tuuiere la cresta
con qualquier dafio o rotura,
si ay dolor en coyuntura,
sea confiesso.
Si alguna l!aga o diuiesso
tres semanas le durare,
este tal no se prepare
con escusa.
Al que algnn dolor_ le acusa,
y no le basta encersido,
sea el tal certîficado
par muy vero.
Si alguno de muy artero,
golpes, caydas fingiere,
si testigos no tuuiere,
no se exima.
El que a algun junco se arrima
no auiendo lo sobredicho,
sea como auemos dicho

�I 50

CURIOSIDADES L1TERAR1AS

seiialado.
El que sal1ere pintado
con cerezas garrofales,
sea entre los principales
admitido.
Qualquier que pluma ha perdido
bolando por monte espesso,
por quanta fue muy trauies'So,
no se escuse.
No importa que nadie escuse
al que vierè buruîon,
si no prueua cozcorron,
es patente.
Q4alquiera generalmente
que palo o vncion tomare,
el, y aquel que le escusare
sean auidos.
Los que encordios, o nacidos,
o almorranas veys que tienen,
mensageros que del vienen
son sin duda.
El que quando el tiempo muda
se siente de algun humor,
bien podreys par tal dolor
adtnitillo .
El que en na riz o galli llo
tiene alguna ocupacion,
bien podreys sin diladon
registrallo.
Tarn bien podreys· assignallo
par Cofadre, sin misterio,
aquel que de çahumerio
se aprouecha.
No menos en tal endeeha .
podeys poner sin engafios
al que sudores y baiios
exercita.
El que la calor marchita
tuuiere sin accidente,
si de humor esta doliente
es gran sefia.

El que tratare. con dueii.a
que aya sido sospechosa,
este por ptquefia ·cosa
se sefiala.
Tambien con esto se iguala
el que tuuiere infeccion, ·
saluo gota, opilacion'
.o hydropesia.
Assi que por esta via,
qualquiera, aunque no discreto,
puede saber el secreto
del cuytado,
Que del mal fuere tocade:
y como fuere sabido,
luego al punto _sea tenido
por Hermano.
Al que, si par ser tyrano
no quisiere consentir,
m:indamosle req4erir
con aquesta.
Y pues que niega y protesta,
si porfia re a negar,
denselo al braço scglar
por nefario.
Al qual (corno es ordinario)
castigue , Criminalmeote
como falso e inobediente
a su Seta.
Y al que con fe muy perfeta,
confessada la verdad
entrare en nuestra hemiandad,
concedemos,
De la suerte que podemos
por nu estras instituciones
dozientas mil essempciones
eminentes .
LA primera (parad· mientes)
es, que lé es otorgado
en qualquier tiempo vedado,
sin temer,
que pueda came corner,

DE LOS SIGLOS XVI Y XVII

con que no sea peliaguda,
porque esta vianda es dura
è indigesta :
n1as no obstante, si les presta,
que de ternera o cabrito
pueda corner vn poquito
muy sin pena.
ITEM, de segunda estrena
le damos al ta.! lisiado
sea Astrologo formado ·
y verdadero.
Item, se le da de vero
por nuestra cartà sellada,
que trayga ropa f@rrada
con pellejas.
Item, que pestaiia o cejas,
si las tuuiere peladas,
que las trayga alcoholadas
o tenidas.
Item, que trayga raydas
las barbas, si se le pelan;
y el pela, si se repelan,
escofiado.
Item, puede arreboçado
yr, sin que vayan a velas:
y que finja mal de muelas
permitùnos.
Item mas, le consentimos
que, si estuuiere muy lacio,
con junco vaya de espacio
libremente..
Item mas, se le consiente
al herido en el alon,
vna gracia y essempcion
jusu y pia;
y es, que hagâ cortesia
con abaxar la cabeça,
sin q uitar bonete o pj eça
a ninguno.
Item, si ·estafado alguno
foere en piemas, al p,1ssar charco,

que haga tJ:as &lt;:ada tranco
reuerencia.
ftem mas, par excclencia
le dama~ pueda rezar
en pie, sin se '!lrrodillar,
sea . do quiera.
ltem, para casa 6 fuera,
le damos al ta! vasallQ
pueda tenc:r, sin cauallo,
dos muletas.
Item, si por hazer coruetas
se tendiere el ta! Hermano,
puedan lleuàrlo de mana
coma a duefia.
Item, que de qualquier peüa,
en cara y fuera, ::eüido
trayga çatJJarro garrido
sin reproche.
Item, que de dia y noche
trayga, y despues de acostado,
bonetico colorado
y sombrero.
Item, que pueda de vero
trae.r pantuflos polidos
con · dos corchos bien crecidos
todo el aào.
Item, par euitar daüo,
le damos de buena gana
que trayga armilla de grana
junto al pecho.
Item mas, al ta! eontrecho,
que pueda vsar, si le puja,
de calça y milnga ·de aguja
por abrigo.
Item, Si! da al ta! amigo,
si en pierna huuiere hinchazon,
que trayga bota o calçon
no ajustado.
Item mas, le ~s otorgado
al que ha pi~rna de afiafiles,
ca lça y calça y borzeguines

�152

CURlOSlDADES LITERARlAS

juntamente.
Item mas, se le consiente,
que sobre aforrada ropa
trayga ropa y sobre ropa
si le vaga.
Item, si en la cara llaga
rnuiere, o algun rezelo,
de parche de terciopelo
pueda vsar.
Item, por mas abreuiar,
para otra qualquier rotura
el dicho parche y ligadura
le otorgamos.
Pero al tal le denegamos
que jamas en tal jornada
la carne arriba exceptada
corner pueda.
En especial se le veda
por antiguo priuilegio,
tocino fresco y ai'iejo,
que es nociuo.
Item mas, al tal captiuo
negamos en general
carne que aya sido en sal,
que es dafiosa.
Item, toda y qualquier cosa
que fuere hecha de leche,
porque es vn mal escaueche,
se les niega.

Item mas, se les deniega
todo y qualquier pescado,
porque es manjar reprouado
por recepta.
Item mas, se 1es excepta
toda y qualquier verdura,
porque aguza y no assigura
el tal humor.
Item mas, y por peor
qualquier agro les negamos,
porque por cierto hallamos
ser daiioso.
Item, todo lo flemoso,
fruta, manjar, apetite,
mandamos que se les quite
comunmcnte.
Item, no se les consientc
que salgan de so tejado
hauiendo• niebla o iiublado,
o sereno.
Lo quai hauiendo por bueno,
assi mandamos guardar,
so pena de siempre estar
en tormento.
Dada en el nuesfro aposento,
de Mayo a los veynte dias,
Aiio despues del Messias
M.DC.X.

IV
Obra maravillosa nueva- Il mente compuesta por muy apazible y gracioso
estilo. Donde Il se trat3 las alabanças del puerco, juntamente con Il sus propriedades·. Il Compuesta por Francisco de Palencia'.

El texto : « hauienda ,,.
Ya que Don Diego Hurtado de Mendoza alabci la z.anahoria; Baltasar de
Alcazar el raton; Gutierre de Cetina la pulga, la cola y los cornudos; y Rodrigo
1.

2.

DE LOS SIGLOS XVI Y XVII

1 53

Con licencia del Ordinario, en Barcelona, por Antocio Thomas, junte al
Fossar del Pino, Aiio 1627.
Qvalquiere que sude ser
de nouedades amigo,
nueuamente podrà ver
y en este papel leer
el bien que del puerco digo.
Tiene gracias especiales,
que casi son infinitas,
y pues Dios se las dià tales
entre otros animales,
razon es que sean escri tas.
Personas muy valerosas
y en ciencia calificadas,
assi en metro como en prosas
alabaron muchas cosas
indignas de ser loadas.
De la mosca vno tratà,
la reuerencia sea salua,
otro del asno escriuio,
la quartana vno alabà
y otro sublima la calua.
Pues si de lo relatado
huuo tante que dezir,
no deuo de ser culpado
yo, que la pluma he tomado
para del puerco escriuir.
Assi &lt;leste animal viendo
tanta materia que sabra,
y en el la aficion poniendo,
por esto que del entiendo
dare comienço a mi obra.
Comiença la obra.
Qvando Noe fabricà
el arca, segun leemos,

Puerco y Puerca alli metio,
de los quales procedio
la casta que oy dia vemos.
Auiendo multiplicaJo
en pocos dias y meses,
vnos dellos se han quedado
a viuir en lo poblado,
otros quedaron monteses.
Entre muchas calidades
que el Puerco vemos tener,
declarando sus bondades,
es que en todas las edades
es muy bueno de corner.
Quando lechon, es muy fino;
sabroso quaodo marrano,
qi.tando grande, su tocino
es gustoso de contino,
en el inuierno y verano.
Ya que las gracias y todo
de aqueste animal dezimos,
sera que siempre le vimos
rebolcandose en el lodo
en el quai nos conuertimos.
El puerco en esto no yerra
si mirarlo bien queremos,
quel domestico y de sierra
nos dize que somos tierra
y en ella nos tornaremos .
Razon es muy verdadera,
y assi yo por tal la cuento,
que en aquella edad primera
las bellotas y agua era
principal mantenimiento.
Y puesto que entre la gente

Fernândez àe Ribera el as110, no és extraiio que el buen Francisco de Palencia
creyese oportuno can tar los loores del puerco, y preciso es confesar que no lo
hizo enteramente mal.

�I

l

54

CURIOSIDADES LITERAlUAS

tal comida no es vsada
en este tiem po presente,
de los puercos-solamente
,·emos ser muy estimada .
Qualquiera olla o guisado
que se tiene de guisar,
es bien experimentado
para corner buen bocado,
que tocino ha de lleuar.
Con el vuto del tocino
sanan llagas y dolor,
y por tanto yo imagino
que la 0119 sin tocino
no puede tener sabor.
Si fuera de poblacion
puercos vemos ajuntados
y lobos les dan passion ,
luego hazen esquadron
como si fuessen soldados.
No solamente en man jar
nos ponen contentamiento,
mas de1 arte militar
para saber pelear
tienen gran conocimiento.
Los senores delicados
como son tiernos de fuera,
los friores demasiados
y los calores sobrados
sientenlos sobremanera.
Se'r el puerco gran senor
es notorio, y yo lo fio,
pues no ay an imal mejor
que tanto sienta el calor
juntamente con el frio .
Al lin:e quiso Dios dar
excelencia para ver,
y los hombres, si11 Judar,
la tienen en ,el tocar,
los buytres en el oler.
Animales ha criado
nuestro Dios de gran sentido ,

DE LOS SlGLOS XVI Y XVII

mas al puerco agui loado
sobre todos fue dotado
de muy excelente oydo.
No ay muger ni varon,
por pobre que sea, en fin,
que no crie algun lechon
para su consolacion,
y le da su san Martin.
Y si en ello aueys mirado
al tiempo que vno se muda,
con las carnes que ha tomado
luego dizen que ha engordado
como algun lechon de viuda.
Si armada se ha de ordenar ·
para Leuante o Poniente,
por cosa muy singular
tocinos han de lleuar
para que coma la gente.
Esta muy aueriguado
que &lt;leste animal que cuento,
de qualquier modo guisado,
vale mas del vn bocado
q 'Je de ocra carne ciento.
Gran plazer es el que tiene
el puerco en la tierra seca,
y mirando, aunque mal suene,
lo mucho qae se mantiene
comiendo de su manteca.
Las personas estimadas
de noble suelo y cimien.to,
merecen ser veneradas
y de todos alabadas
por su gran merecimien to.
Del puerco y de sus fauores
esta gracia se me acuerda,
que el y sus progenitores
son dignos de mil loores,
por ser de los de la cerda.
Do quiera que figurado
està sefior sa:-i Anton,
y de bulto dibuxado,

siempre ponen a su lado
vn porquesito lechon.
No solo con sus bocados
el puerco nos da alegria,
mas sus pedaços echados
en adobo, y bien assados,
son buenos en compaiiia.
Muchos autores conclu yen,
donde biuoras empecen,
que los puercos las destruyen,
porque sintieodolos huyen
que mas alli no parecen.
Ser el puerco virtuoso
puedese bien colegir,
pues todo animal dafioso
que de suyo es ponçoiioso,
echa dd luego a huyr.
Quando nuestro Dios crio
quanto en el 111 undo se encierra,
su bendicion les echo
y que creciessen mandb
sobre la haz de la tierra.
Ningun animal criado
tanto en esto satisfaze,
pues es tan determinado
en auer multiplicado,
como "eys quel puerco ha1.e.
Otra excelencia mayor
haze el puerco de gran non brc
y le da mucho loor,
que en todo lo interior
es nrny scmejante al hombre.
Y assi vereys cada dia
Medicos estar en cerco
cabc la carniceria,
por Yer el Anotomi2,
quando mat:m algun put'rco.
Quando nos pone en trabajo
I.

El texto

« cerea ».

1 55

la langosta y nos molesta,
si ay de puercos vn atajo,
ellos la hoçan de quajo
que vna tan sola no resta.
. Grande es la virtud secreta
del puerco a lo que del callo,
pues do quiera que se meta
es triaca muy perfeta
contra todo loques malo.
c: Que mayores rnarauillas
del puerco quereys saber,
sinoque nos da morzillas,
longanizas, y costillas
para que podays corner?
Danos mil consolacione~
que dezirlas sera justo,
huessos, lomos y rifiones,
picatostes, chicharrones
de muy agradable gusto.
Qukn dt! puerco dizc mal ,
manifestarnente peca ,
porque ningun animal
nos da medicina tal
especial con su n1auteca.
Mirad como nos ha dado
con su grossura prouecho,
put:s el vnguento rosado,
de todos tan estiniado,
es de la manteca hecho .
Quando cose vn çapatero,
a todos se nos acuerda,
despues que agujera el cuero,
no mete el hilo primero
sin que le ml'ta vna cercla '
Y aqudlas cc;:rdas .que ecban
siruen a los çapateros,
y otros pelas"que desechan
,·ernos tambien que aprouechan

�CURIOSJDADES LITERARIAS
DE LOS SIGLOS XVI Y X\'!I

para alnafes y braseros.
Seria nunca acabar
y cosa muy c~cusada,
del puerco aqui relatar
los bienes que ay que contar
solamente ' en su quixada.
Puesto que naturalmente
aprouecha en mil maneras,
ya ,abe toda la genre
que es medicina excelente
para el mal de las p:iperas.
Muchas casas hallareys
por aquessos lugarejos,
que ya que pafios no v-cys,
rapi?.adas las vereys
con tocinos bien afiejos.
Es vna grau prouision,
que todo el mundo dessea
para su consolacion,
ver colgado vn morcon
debaxo la chiminea.
Si qu~reys en conclusion
saber vna marauilla,
vn puerco fue la ocasion
que vna casa de oracion
se edificasse en Casrilla.
No carece de mysterio
dar al puerco esta alabança,
porque a mi me es refrigerio,
que se Hama el monasterio
sefior sar. Pedro de Arlança.
Yo no me harto en dezillos
los bienes que salen del,
por ende quercd oyllos,

1.

El texto : ,, solamentte ».

que nos da el puerco colmillos
para brunir el pape!.
En fin, nada se desecha
del puerco con los discretos,
que hasta la hienda que echa
es muy cicrto que aprouecha
para diuersos cfetos.
Otra cosa tiene pues
este gracioso animal,
y sabed que aquesta es,
que en los cascos de los pies
tiene virtud especial.
Muchos son fauorecidos
dd puerco por sus bondades,
que aun sus colmillos, molidos,
son preciados y tenidos
para mil enfcrmedades.
Del rabo a lo que sospecho,
es razon que esro se note :
que si fuera mas derecho,
nos pudicra dar prouecho
para seruir de virote.
Queriendo ya concluyr
en vn processo tan luengo
desre animal sin mentir,
muy mas se podia dezir
de loque del dicho tengo.
En la estima que conuienc
tengalo qualquier hombre,
y por todo el mundo suenc
que cosas malas no tiene
el puerco, si no es el nombre.
Fin.

V

Romance contra Il las mvgeres qve se po- Il nen Mofios y cabellos postiços.
Y .:ontra los Il hombres que disfraçan sus canas con Il cabelleras y tintas. Il
Por el Bacbtfler M,1catrefa, 11ezJ110 de Ba1·ce/011a ..
(Dos \"inetas)
Contar os quiere mi Musa
con todas sus pocas gracias
vn caso tan nueuo y necio
que • a las viejas tanto agrada.
Quiero dczir de los Moiios,
que sobre cabeças caluas
ancianidades descubren,
desmintiendo edadt!S !argas.
A Caliope pidiera
vu sorbito solo de agua
de aquella que h,1110 P.:gasso
con su caualluna planta.
Pero temo que mis ve1sos
si no la enojan, la enf.i&lt;lan,
por ser en estt: pcca&lt;lo
algo pecante la dama.
A Thalia al fin la pido,
qUt~ aunque seys dkntes le faltan,
es juguetera y de brio,
que no ay ya muger sin tachas.
Ay, pues, \"ieja e11 e5te tiempo
que, vista demro la cama
es eterna calauera,
con vn Memento de canas,
Dos o tres dientes en boc1,
la nariz muy alilada,
de color de Berengena,
con su poquito de salsas.
Las cejas, que vn tiempo fueron

1.

El texto: « qne ».

del amor arco y alj,ma,
no auiendo ya rastro della,
Aqui Jue Tro_va seiialan.
Los ojos, que fueron soles,
su candor illustre acaban
(parecidos al açufre)
licores que dellos mana.
Esto es quanto a la nochc,
mas, venid,t la lllJriana,
pone sobre los ch.tpi nt:s
sus dos pcuetes o caüas .
Vasse luego a su retrett:,
lleno de n:Jomas varia~,
con mas vnguentos y botes
que de vn Boticario CJSa .
Ponesc primero el Moiio,
que ,·erse sin d le enfoda,
pareciendo pelirubia
la de anoche pdiblanca.
Lauase tan fuertemente,
que se desuella la cara,
que es mucho que se desuelle
vna vieja desollada.
Mexill~s que anoche fueron
del proprio color del Ambar,
ya son Rosas y Carmin
con el color de Graoada.
Ya son negras coma pe1.
las œjas de anoche blancas,
que foiras de mil emplastros

�CURJO,JDADES LITF.IURlAS

- - - - suplen Almendras quemadas.
Ciertos diemes de Marfil
con los proprios tncarama,
vnos del color dd oro,
otros del color de plat.1.
Es verdad que al escupir
teme que 110 se le salgan,
ruas sufrira mil disgustos
por 110 verse desdentada.
Soliman Turco foroz
muchas me11udencias tapa
pucsto en \'azios de arrugas
que se atreuen a su cara.
Sale con esto la vieja
(y con lo que ella se calla)
con Justroso frontispicio,
aunque a todo el mundo enfada.
Nn faltan moç:is )' hermosas
que estan tambien conden:idas
a traher cabello ageno,
porque el suyo proprio falta.
Vnas, de puro enrizarsc,
con fuego Je echan de casa;
por querer boluerle otras
del color que les agrada.
En algunas no le ay
(y estas son ya madrigadas)
por bumon:s que acarrea
el mal que vino de Francia.
Todas con Mono se arrean,
todas con laças se enlaçan,
todas con fuego se queman,
todas nos roban y engaôan.
Aun no esta la triste enferma
para dar a Dios el ,1lma,
quando su pobre cabello
ya es dozel de alguna cara.
Y ansi los que ser deuotos

1.

El texto: « lo ».

-- ------

querran, de las bueuas aimas
diran \'Il Req11it-111 .ulrnr,1111
en vicndo :tlguna cnmonada.
Pero, de~mJo las to.:as,
de1.ir quiero de las b.irbas.
digo, de vno, viejos verdes
en cl si.:sso calabaças.
Ay barbado Caluinista
que con cabcll~ra hurtada
quien.: remedar los moços
eu fas obras y palabras.
Otros, que de sus llanesas
dan fiel testigo las canas,
quieren boluer con kt tinta
en azauache la plata.
Mas esta g,mte (se1iores)
puede estar bien disculpada,
pues quieren poner !;1 tinta
donde tinteros les labran.
Pero vn cucmo a sucedido,
y no en tierra muy estrana,
bien cerca de B.arcelona:
contarele? no; mas, vaya.
Eranse pues dos casados,
caluo el, casquipelada
e!Ja, mas siemprc con Mo1io
y el con cabeUera falsa.
Estando vn dia en la mesa,
sobre si no esta salJda
o si esta sa!Jda la• olla,
se leuanto gran borrasca.
Oixeronse quienes cran,
si me as dado, no me as dado,
e11 camisa tt: tome,
y cosas de aquesta data.
Mas el maridon cruel,
la mano y braço lleuama,
y diole en las narizes

DE LOS SIGLOS X\'( Y xn1

lo que aca llaman puiiada.
Ella se leuanro al punto
como vna Leona braua,
y agarrando del marido
puso en duda la t&gt;atalla.
Andaua pues la pendcncia
muy bien refüda y trauada,
el :Mono y la cabellera
por el suelo en partes varias.
Comlumbraron los vczinos
las vozcs desentonadas,
y subiendo a la palestra
\·ieron la genre pelada.
.Mas ellos que \'Ïeron gente,
por que no salgan a plaça
sus pelados caJuetruenos
jugaron :1 la trocada.
Tomo el buen mariJo el Mo1io,
h:u.iendo del antkalua,

15 9

y ella la cabellera
con la prissa temeraria.
Muy ri~uenos los vezinos,
los dos consones mirauan,
que mirandos.:, curridos,
vicron sus prendas trocadas.
:Muy saiiuda la muger
d.: su marido arrebata,
y arrancandole su Mono,
descu brio \'Il monte de tabas.
Boluiole la cabellera
tan desecha y acabada,
que el fondo, que era de tela,
por muchas partes mostraua.
Encascosela el marido,
dizicndo en \'OS ronca y baxa:
mal aya el Caluo que fia
en cabellera comprada 1
Lavs Deo.

Cou Lici.:ncia del Ordinario, en Barcelona, en casa Esteuan Liberos, en l::i
Calle de Santo Domingo, Aiio 1627.

VI
Prono~tico y h·yzio Il astronomico, de las calidades Il y configuracioncs que
los Ci dos assefialan al Con se- li jero Mene~tral que saldra Iu~ues :\ trcynta Il
de Nouiembre del presente Il Aiio 1628, li

Calculado al lteridi11110 de la Ciudad de Bnrcelo11a:
11nlural de A11teq11era. 11

Il

Por el Licmciado Perri110,

(Escudo)
Con Licencia en Barcelona, por Esteuan Liberos,
Domingo, Aôo 1628.

Il

en la Calle de Santo

AL PIO LECTOR

Con iusta razon (ô Pio Lector) puedo temer en este Pronostico que agora
sa.:o a Luz, la reprchension de mud1os, no solo por el poco caudal que en mi

�r6o

CURIOSIDADES LITERARIAS
DE LOS SlGLOS XVI Y XVII

confiesso, pero ' aun mas particularmente por la mala opinion qu.e con justissima razon se tiene de los Astrologos, que abussaudo de la Sciencia que
professan, y saca.ndola fuera de sus limites, se alargan tante, que parecen conformarse con la opinion ciega de los Estoycos y Calàeos, que sugetaron al
poder de los Astros todas nuestras obras. Casa es esta para los hombres doctes
verdaduameme muy aborraecida. Y assi, para mostrar que sigo solamente a
los que lo son y me aparto mucho del comun etror, he acordado dezir aqui
breuemente loque en este proposito enserra el doctissimo don Diego de Noche
en su Itinerario, en el eap. 39. fol. 28., Don Pablo el Buscon en su Cosmographia, cap . 16 q. §. 4. y • otros Auctores que han escrito, como el Licenciado Pedro Por Demas y el Doctor Quintanona y el Doetissimo Pedro de
Vrdemalas, todos doctissimos en esta facultad. Y siguiendo al Maestro Don
Diego de Noche, a quien se puede dar crëdito por su grnn Doctrina, y quien
mejor ha entendido el punto &lt;lesta Sciencia. E imaginè en que podria emplear
mis penetraciones de cnt.endim.iento y mis subtilidades de ingenio; se me
offrecio al punto seria bueno valerme de mi Astrologîa, y confiesso que como
es Sciencia que pide vn claro entendimiento y agudissimo, seria , en esta ocasion el mejor ingenio el de los Sastres, por ser la gente mas enxuta de todo el
mundo. Y vLendo tanta trulla de Astrologos que han salido este Afro à caça de
Planetas, como si fuess.en à caça de Grullas, boluiendolos de vna parte a otra,
y 1 viendo que es Sciencia que tante se estima en el mundo, por saber lo
future, y como consumado en ella, por los muches aiios que la he deprer,dido,
no dexarè por esso de tirar al blanco como los demas, dtziendo 5 la verdad
·infalible, y vsarè della como manda nuestra Santa Madre Iglesia Romana, ço
la quai me someto, porque dize: A stra regunt homines, sed sapiens dominabitur
Astris, &amp; Dms super omnia. Y vîendo quan affectados son en esta Ciudad à
ganar dineros con poco trabajo y sin sudor de su persona, de sacar los dinems de sus bolças, corriei:ido las mujeres y hombres tras el dinero, y el dinero
tras elles, tropeçando vnos con otros, hasta tante quedan à buenos dias.

ASTRONOMICO DISCURSO

Y Ansi, propuesto todo lo dicho, hallandome \'l1a nocbe en mi cama, muy
de espacio, midiendo alturas y notando Estrellas por vn agujero de la ventana,
r. El texto: «Pero,,.
El texto:&lt;&lt; Y».
3. El texto; « Seria "·
4. El texto:« Y».
5. El texto; « Dizîendo "·

2.

r61

estando en medio de los colchones, siruiendome de Ephemeridas : Hallo que
Iue~es _à 30. de Nouiembre del prescnte Aiîo 1628 entra el Sol en el Signe de_
Sag1tano, a las II. boras y 54. minutas de la mafiana, le seguirà el Escorpion.
De do ve~go a_ colegir d~ la opinion de los dichos Astrologos : el Cons ejero
que sal~ra el
de_san _Andres, ha de esser Mene,tral à examinado de alguua
Cofadna; y _discu_r~1endo con mucha atencion por làs cdades y calidades que
tendra, las .h1re dJz1endo segun lo que entendiere de mi Sciencia, fondandome
en la opinion de los Dotores sobredichos.

~Jf

PHYSONOMIA QUE TENDRA EL CONSEJERO ' MENESTRAL QUE HA DE SnLIR ESTE
ANODE 1628.

1

Digo pues, Iueues à treynta, entrando; el sol con el Signo de Tauro y
Aries por la puerta de San Anton, a honse boras dos quartes de rnedio dia
nos• significa serà hombre comJ los demas,,y que tendr:i. nombre que empe~
çarà por vna letra del A, B, C, y que serà nacido vn dia de la Semana, 0 en
vo_a de sus _noches, y que tendra casa con ventana à ventanas y puerta, o propna 6 alqmlada, y que _es:arà cituada en la tierra)or mas seguridad, el tect1o
en lo alto y el pozo (s1 t1ene) en lo baxo. Mas nos significa Iupiter, que tendra en su casa alaxas, pocas à muchas ; y el mismo Iupiter nos declara serà
de estatura alto, medîano à peq ueiio, y q l)e caminarà con sus pies, si e.stà
bueno: Y as~i mesmo el sol entraodo por la Plassa Nueua en el Signe de
Aquano, nnrando de aspecte a la calle de la Paja, nos declara que serà
hombre ~ue gustarà de corner quando tenga hambre. Y la Luna entrando por
lo.sCamb1os en 25. grados de Piscis: quando yrà por las calles yrà vestido de
su cuerpo, y que en su cabeça tendrà cabellos, pocos à muchos.
~a physonomia de su cara serà proporcionada con su cuerpo: por estar
Iup'.ter sentado en la Linterna del Mue!Je demuestra que tendra la frente
enc1ma de las cejas, y los ojos baxo de ellas, la nariz larga, chata, llana 0
redonda, con d~s agujeros debaxo ; mas abaxo tendra ]a boca, y dentro della
la lengua con d1entes y muelas; tendra barba y bigotes, con cabellos del color
que fueren, si acaso no fuesse capon.
Serà hombre que naturalmente hablarà y o-us-tarà de conuersar y quando
ha~larà abrira la boca, y finalmente ·serà casad~, viudo 6 amancebado, y tendra muy grande gozo el dia que saldrà.
- Este es (o discreto vulgo) mi juyzio, y lo que he podido alcançar de mi

1.

2.

El texto: « enrrando
El texto: cc Nc,s ,, .

».

Revue hùpa.,,iq11e. x1u .
l-1

�CURIOSIDADES LITERARIAS

facultad. Si en alguna cosa he errado, a, to do me someto a los ·1uyzios. de vues-i
sas mcrcedes y de los beneuolos Lectores, y sobre todo a la correcc1on de m

l J

Madre la lglesia Santa.

LOS VICIOS DE MADRID

Lavs Deo '·

I Las sitiras contra la Astrologia abundan en la literatura espanolab.1 La q~e
. '
.
d d ran chiste lie vin dole nota e ven aahora reimprimimos no ttene, en ver a 'g
.
· ·to de toda la
1
ja entre otras, el Ju-icio sacado por Juan del Encwa_ e o mas ;e~ de los ulti. 1 ·a . Don Diego de Torres Villarroel, en el s1glo
xvm, ue
ai·'1 /OOgt
. .
mos que 1rn b1.é ro n de poner en ridicule estas superst1c1011es.

d

Le manuscrit dont sont extraits les passages que l'on trouvera ci-après a
176 feuillets, non compris un feuillet de titre sur lequel on lit : Los Vicias de
Madrid.li Dlalogo entre Perico y Aut0 • Il Por el Subtenie11te del Real Il Cuerpo de
y ;ngenieros. Il Dn. J. M. S. Il Aifo de 1807. Crne date est celle à laquelle fut
composé l'ouvrage, et vraisemblablement aussi celle à laquelle fut exécuté Je
manuscrit utilisé par nous. La reliure, simple mais fort soignée, et d'une con~
servation parfaite, est de la même époque. Si nous n'imprimons pas cet ouvrage
in extenso, c'est que certains passages ne méritent pas d'être reproduits : il est
inutile d'en dire plus long à cet égard. Les suppressions, indiquées chaque fois
par une ligne entière de points, ne nuisent d'ailleurs en rien à l'intérêt des parties que nous avons copiées.

R. FouLCHÉ-DELBosc.
TARDE

r•

...............................................
,,

PERICO. Vamos al Prado.
ANTONIO. Y&lt;. si me echan menos en casa ?
PERICO. Echas un par de mentiras y queda todo compuesto.
Los militares deben lucirlo.
ANTONIO. Vamos, y quiero me instruyas loque te pregunte.
PERrco. Di loque quieras.
ANTONIO. &lt;. Qué casa es esta tan pintada, con este t~rgeton tan
grande a la puerta ?

�LOS VICIOS DE MADRID
LOS VICIOS

DE

165

MADRID

PERICO. Es la Fontana de Oro.
ANTONIO. Pero&lt;. es fabrica, o que se vendè aqui?
PERICO. No, aqui se toma café, té, licores, bebidas de todos
generos, y comidas de todos precios. Entra todo el que quiere,
y asi venis de diferentes naciones.
ANTONIO. Y &lt;. como pueden abastecer a tanta gente ?
PERICO. No todo el que entra, toma. Los mas vienen a conversacion : unos hablan de geografia y ponen a Marsella en la
China, otros tratan de govierno sin que sepan governar su casa,
otros de las mozas que ha,n obsequiado sin que las conozcan,
otros de bailes, cual de poesia, cual de teatros; ultimamente
cada uno trata de lo que mata. Vamos adelante, que luego
entraremos.
ANTONIO. Dime &lt;. que casa es esta que tiene redonda la
esquina?
PERICO. Es del marques de Santiago viudo ; su difunta muger
era una de las mas escandalosas /de su clase : no habia uno, chico
o grande, en su casa, que no la hubiese tratado; llegando a
tanto su desemboltura, que habiendo despedido un page, este la
suplic6 que lo volviese a tomar, siquiera por las confianzas que
habia tenido; y eHa le contest6 : « &lt;. A eso te agarras? Hasta el
ultimo galopin de la cocina me ha atacado, y el dia que me dé la
gana los pondré a todos en la calle. » Yba siempre tan pintada,
que en una ocasion le dijo la condesa de Fernan Nufiez (que era
~ui gruesa): « l Jesus ! marquesa, pareces a mi coche nuevo )),
y ella contest6 : cc Y tu, condesa, a las mulas que tiran del
mio. )&gt; Cuando la hacian la cama, echava una bola rodando desde
la cavezera a los pies, y si se ladeaba, la desacia, llamando putas
e indignas a las criadas. Ultimamente tratava con un tal Pover,
oficial de guardias, y estando en el cuerpo de guard.ia de palacio
con él , la dio un accidente del cual no ha vuelto.
ANTONIO.Y&lt;. su marido no sabe nada?
PERICO. Si lo sabe, pero calla, y hace bien ; no es tan tonto que
se espusiese a que le diese un golpe. A ella le debe el ser mar-

ques, y cuando venia el amante, se iba a las posadas 1 a decir
chicoleos a las muchachas, que tambien es hombre que lo
entiende. Una noche entr6 en el aposento de su esposa a tiempo
que estaba en un sofa con Pover, y ella mui enfadada le dijo :
« &lt;. A qué has entrado aqui? Vete a la tertulia, que es tem- .
prano &gt;&gt;; y él mui humilde la respondio : « Venia a preguntarte si sabias la opera que se echava esta noche en los Caiios. J&gt;
Ha dejado dos nifias, de las cuales la mayor, a quien todos conocian por la Paca Santiago, llevava el mismo camino que su madre,
y la otra Hamada Paula, de siete afios savia ya por donde parian
las mugeres, gracias a Da Micaela su aya, que las llevaba las
noches de verano al Prado, y hablaban con todo el mundo.
ANTONIO. Pues que, ( no duermen juntos?
PERICO. En ·una casa si, pero no en un mismo departamento.
ANTONIO. Y ~ porque es eso? Yo, si me casara, habia de ser
para dormir con mi muger.
PERICO. Ya, porque tu no eres grande; estos lo han introducido para ocultarse uno a otro sus respectivos contravandos. '
Poco tiempo hace muri6 una Hamada la Mariscala, por ser su
marido el mariscal de Castilla, y se pasaban ocho y quince dias
sin verse, y cuando se encontravan en la calle se preguntaban
mutuamente por sus cortejos, advirtiendose lo que debian observar con ellos, segun lo que de cada uno sabian; despidiendose
con mucha alegria. Los lacayos eran· Ios espectadores de esta
contradanza. : pues nunca tienen que murmurar, pues que ellos
no saben mas sino que las amas paren
los nueve meses de
estar em barazadas.
ANTONIO. Esta casa parece nueva.
PERICO. No lo es, pero estâ nuevamente revocada; aqm vive
el Duque de Tamames. Al ver su cuerpo conocerâs su alma.
Toda su educacion la ha tenido entre los lacayos y toreros; ya

a

r. Posadas en casa de los grandes se lfaman las salas donde hacen sus !avares las doncellas.

.)

�r66

11
l

LOS VICJOS DE MADRID

puedes figurarte cuales seran sus principios. Todo el dia le tenias
a la puerta de su casa con un latigo en la mano, diciendo :
« Arre Cana, arre Gallarda )&gt; de suerte que todo Madrid conocia el marquesito de Campollano, que era el titulo de su padre.
Este estaba poseido de la gota, y no podia hacer carrera con él.
Su tio, el Marques de las Hormasas, trat6 de casarle con la
Socorro Tud6, hija del intet~dente del Retiro.
ANTONIO. ,!_ Pues qué? ,!_ pues qué ? Un grande como ese
~ queria emparentar con la hija de un intendente?
PERICO. Calla, que entramos en el Prado, y hay cosas que no
se pueden decir en semejantes sitios.
ANTONIO. Prosigue lo que ivas diciendo.
PERlCO. La Socorro no podria aspirar a mas que a casarse con
un titulo semejante. Habl6 al Principe de la Paz, y consinti6,
pero el nifio se iba detras de todas las putas, y algunas veces
delante, sin que le sirviesen los consejos ni amenazas de su
padre y tio. La Socorro le dijo al Principe que ella no queria
casarse con un hombre de esta conducta, no por lo q~e ello era
en si, sino porque aquellas mugeres le pondrian malo, y ella
tener que padecer sin nécesidad. Entonces se le mand6 a Montarco, que era governador, extinguiese las putas de Madrid; pero
la conmiseracion de algunos alcaldes de barrio hizo que quedasen
bastantes para que el sefiorito siguiese en sus nifierias. Un dia
estaba en un palco en el Coliseo de la Cruz con una llamada
Catalina, que vivia en la Calle ancha de Peligros y su criada, y
eran tantas las carcajadas y gritos que davan, que no dejaban oir
la representacion. Los chisperns decian (&lt; fuera », arnm,pafiando
un buen pufiado de picardias. El alcalde pregunt6 quien habia
en aquel aposento, y diciendole era el matquesito de Campo1lano y dos putas, le paso un recado para que callase o se retirase ; y él mui enfadado respondi6 al ministril : « Digale Vm. al
alcalde, que a mi nadie me manda ~ino el Rey, el governador del
consejo, y mi padre. » El juez Je vqlvi6 a decir que no le mandaba sino le suplicava, por no tener que dar parte a los que

LOS YICIOS

DE MADRID

habia citado; entonces se march6 gruüendo, y figurandosele que
el alguacil le seguia, empez6 en la calle a tirarle pedradas, albQrotando el barrio. Su padre viendo no habia remedio, trat6 de
embiarlo a los Torivios de Sevilla; pero su tio lo tuvo en un
pueblo hasta que aquel muri6. Entonces tom6 posesion del
mayorazgo, se cas6 con la hija del Conde Je Sastago, y ha
echado el tren que has visto; y su trato familiar es con comicos,
toreros, caleseros, pioches, y truanes; ellas le chupan, y ellos se
rien, y a él no se le da nada del que diran.
ANTONIO. Se va la caveza de ver tanta gente junta.
PERICO. I'. No bas venido nunca al Prado?
ANTONIO. Algunos &lt;lias al sol salia con mi padre por la puerta
de Toledo, y siguiendo la ronda, entravamos par la de Atocha
a subir la maldita cuesta de Anton Martin.
PERICO. Vamos al lado de los coches segun costumbre, y
luego iremos junto a las sillas donde estan las mugeres de infanteria pasando revista.
ANTONIO. YI'. porque es esa costumbre?
PERICO. Para saludar con gracia, segun el mayor o menor
interes que haya. Si es de cumpiimiento, te quitaras el sombrero
hasta abajo, inclinando la caveza sobre el pecho sin mover nada
mas del cuerpo, moda que han introducido los oficiales de la
covachuela. Si es de confianza, menear un poco el sombrero
sobre la caveza atras y adelante, sonriendose un poco, y observa
si las senoritas te hacen el besamanos con el abanico cerrado o
un poco abierto, seûales de riûa o amistad.
ANTONIO. Yo no conozco a nadie.
PERICO. No importa : rodas las que van ahi desean que las
saluden aunque jamas los hayan visto.
ANTONIO. Y ( 110 se apea11?
PERTCo. No; unas porque su rnadre, o tia, o quien cuida de
ellas 110 puede andar o no quiere, otras porque no se han vestido
decentes y se han encerrado alli con cualquier trapo, otras por
venir en trage de visita, y seria ridiculo presentarse asi donde el

�r68

LOS VICIOS DE MADRID

LOS VICIOS DE MADRID

mayor numero va de man tilla y basquifia; y otras porque no la
tienen.
ANTONIO. &lt;!_ Quien es este manolo, con el capote terciado, que
viene entre dos guardias de corps, y fumando?
PERICO. Este es el Marques de Perales, que en su conducta es
primo hermano de Tamames : su vida la pasa entre toreros, y
su grande amigo es el pregonero.
ANTONIO. &lt;!. El pregonero?
PERICO. j Toma! el pregonero de Madrid es hombre de millones, y por consiguiente trata con lo mejor de la corte. Cuando
se casô el Principe de Asturias, le vi corner con él en publico,
encima del toril, en un mismo plato, un pisto de pimientos y
tomates. Si no lo hiciese asi, lo tendrian por Quixote.
ANTONIO. i Que trope! viene aqui de mugeres bien vestidas,
curas, militares, y paisanos ! Parece vieneq contentos, segun las
risotadas que se oyen al otro estremo del Salon.
PERICO. Esa que viene delante como haciendo caveza, la mantilla al desgaire, con los brazos caidos, el pafiuelo en la 111ano,
cuellierguida y tan pintada, es la Soledad Fontanar. El militar
que va a su lado, rechonco y cojo, es Marchal, oficial de suizos,
que ahora le hace el amor. El otro, chiquitito y gordo, es su hermano Villamayor. El cura vestido de militar es un ta! Madrigal,
que a todas las mugeres saluda, aunque no las conozca, y se
hace de pieza, siendo ochavito ; pero irte contando sus ~ualidades, y de los demas, sera nunca acabar.
ANTONIO. Vamos, que se va haciendo tarde.
PERICo. Vamos, y entraremos a beber.

ANTONIO. Deseo aprender, que dicen es el juego mas bonito
y sefiorito.
PERICO. Pero estaran todos ocupados, y los buenos estan Îejos.
Al de la corredera van los guardias; al del Prado hay jugadores
de fama y con partido hecho ; al de la calle de la Cruz va mucha
pilleria; al barrio nuevo es oscuro; al de Levante habra un gentio. tremendo; el del Principe se abre solo de noche; mas para
pasar el rato, cualquiera es bueno. Vamos al de la Soledad.
ANTONIO. &lt;!_ Quien es este de la peluca rubia, que cuando entré
estaba a la puerta del café, y ahora tam bien?
PERICO. Ese es un poeta llarnado Salas, tan indecente en sus
cornposï"ciones que no se le puede oir. Su filosofia la funda en ir
cochino; no habla una palabra que no sea una desvergüenza.
ANTONIO. Yo le be oido nombrar, y . dicen que es rnui gracioso, y que ha compuesto copias a las torres de Madrid.
PERICO. Ese es otro : capellan de las recogidas de la calle de
San Anton, hombre segurarnente gracioso, mui satirico, excelente
' preciorepentista, y casto en sus modales, hacompuesto cosas mui.
sas, entre ellas la definicion de la calle de San Anton donde él
vive, en una decima sin u~ verbo, y otra infinidad de guintillas
y cuartetas que hace al cabo del dia.
ANTONIO. Dime la decima.
PEruco. Deja ver si me acuerdo.

TARDE

2"

PERICO. Pues signe lloviendo, vamonos a un billar.

Perros, borricos, y machos,
viejas horribles y eternas,
bodegoncillos, tavernas,
y cagadas de muchachos,
gran numero de borrachos,
juramentos y disputas,
càscaras de varias frutas,
ravaneras y cabreras,
muchos chiquillos en cueros,
e infinidades de putas.

,,

�170

LOS vrcros DE MADRID
LOS VICIOS DE MADRID

1

1

ANTONIO. Pues e] agua va apretando.
PERrco. y ( cuanto te ha costado el sable ?
ANTONIO. No sé, mi padre me lo ha
.
semos en la calle t,, lo
- .
comprado. S1 no estuvie' " ensenana.
PERico. Muchos dicen que es feo
1
..
sacando el sable e l
Il
. que os militares anden
n a ca e, pero el pnme
l d'
mero gue lo hace.
ro que o Ice es el priANTONIO. Y ( si se moja?
PERICO. Entremos en este portal.
ANTONIO. Tiene dos letreros· en el
d'
raz.on; y en el otro . No
b' . . . u no ice No me saques sin

p

·

me em aines szn honor.

ERrco. Estos renglones son superfluos
..
saca sin razon el sabl
.1
.
1 pues un milnar nunca
e, nt o mete sm honor.
A
NTONIO. ~ Corno?
PERICO Escu h
.
·
c a. 1 vas atravesar una calle
·
cornendo contra todas 1
d
, Y v1ene un coche
'
as or enes por s d
roso, aunque te grite
'
er e un senor po&lt;leque te apartes no 1 J o
pararse y aguardarse tod
1 .
o iabas, pues deve
.
o e t1empo que a t'
dé 1
hac1endo!o ya tienes razon
.
l te
a gana, y no
trastazos al cochera qu.., e'lparadt1_rar edl sable y darle un par de
'
" - no eiara e ga!opar s1. 1o emp 1umaran, y ademas que tus
munecas no haran O h •
.
1as espaldas de un galleoo
y
d
rnc a 1mpres1on en
n ·
que a con hono · S· l
acera, viene una recua d.e I .
J.
I a pasar par la
11esero y un burro
h
.
ya tienes razon para sacar I h '
1
se te ec a enc1ma,
'
a c arrane a y e
.
a trastazos • y si él te e
.'
mpezar con e1 arnero
.,
'
spone que no t1ene culpa
1
met10 por media contr I J
d
.
pues e asno se
.
.
a as eyes e buena cnanza t 1
cc c Vm. me rnsu]ta~ » y Je d
.
, u e rep 1cas:
·
as otro 1mterna
.
d
honor. Si al pasar por una cal le est
~ zo pa1 a que ar con
espesa de carbon gue t d . I·
recha v1ene una polvareda
.
e e1a ,i casaca de 11 e 1
·
d
siada razon para empezar a ,, l
1 zc a, t1enes
emallos efectos
.
t&gt;o pes con los conductores de agueh~ bieres d~ h~:;r a~:~:: edsto pended de la 1:1ala policia, si tu la
mo o tenras q e
Marguina y· acabar con el e1ese
.
l '
u empezar con
u trmo so dado d 1 • d d
ca_bo Santos Redano.
'
e a 1 on a e que es

s·

1

t
f
l

r

171

ANTONIO. Y&lt;. si alguna vez encuentro con quien pueda mas
que yo?
PER1co. Siempre hay medio de quedar con honor. Suponte que
estâs en casa de una puta, y tratas de dormir aquella noche con
ella, mas a la hora entra uno : preguntas quien es, y ella &lt;lice
es un hermano o primo, que te vayas o vuelvas; tu no te satisfaces, y tornando el sable, le examinas diciendo: « I'. Que se le
ofrece a Vm. en este cuarto? amigo », y él sin temerte responde :
« Echarle a Vm. a puntillones »; y va a la alcoba a buscar un garrote, pero sin aguardar este curnplimiento echas a correr y llegas
a un corro de compaiieros, y cuentas el lance en otros terminas,
aiiadiendo que si no hubiera sido por perderte lo pasas, porque
tienes un genio que en semejantes casos te ciegas; y quedas con
honor.
ANTONIO. Ya podemos ir al billar.
PERICO. Poco podemos estar, pues va anochecer, y tu tienes
que retirarte. ·
ANTONIO. Quiero que me des a leer algunas cosas. Si son
versos, meior.
PERICO. Bien, registraré mi cajon.
ANTONIO. He oido celebrar mucho una obra que ltaman el

E11sevio.
PE1uco. A mi no me gusta, porque no cumple lo que propone. Los principios de educacion son excelentes, pero la trama
esta llena de inveric;iniilitudes. Deja una casa en Sevilla pagada
por tres aiï..&gt;s, y lnce tres viages a Filadelfia como si estubiese
detras de la puerta para que alli le encontrasen el contravando,
alli lo pren:liesen, y sucediesen mil anecdotas que al autor le
parecen. La muerte de Ardil mui repentina. El viejo pastor que
cuenta su nacimiento traido por los cabellos. Las gracias del
esclavo, para mi no lo son. Al principio de èlla pone una nota
que viene a decir : ,, Catolicos, seguid vuestra religion, que es
la verdadera, y no os metais en mas &gt;&gt; ; pero Montengon nos
deja a Eusevi9 en la Pensilvania, sin decir que secta o religion

�LOS VICIOS

DE MADRID

LOS VICI0S
siguio, sin embargo de que el tio le dijo que la catolica. Se
conoce que tuvo miedo, y asi es que le prohivieron la primera
parte al instante. Por eso Tojàr, cuando tradujo las Cartas de
Heloisa en Salamanca, envi6 exemplares a rodas, las provincias,
de modo que cuando el tribunal las prohivio, hasta los nifios
sabian de memoria En este silencioso y triste alvergue &amp;•.
ANTONIO. A mi me gustan mucho las novelas y he leido algunas como son las de D• Maria de Zayas, Voz de la Naturalez.a,
Los Viages del Capitan Gulliver, Wanton o el Pais de las Manas, el
Quixote, la Matilde, Yi qué sé yo cuantas !
PERrco. No sirve que las leas, sinoque las entiendas. De esas
que bas nombrado, las dos primeras no valen nada. Conozco te
ha bras reido con los hombres de siete pulgadas y los fieros brondignangenses, pero es una criticâ demasiado oculta de la Escocia,
aunque le toca generalmente a todas las naciones, asi como
Wanton es de las provincias de Espai'ia. Sobre todas la mejor es el Quixote de Cervantes. En ella se ve el verdadero lenguaje espafiol;
las gracias y Jichos pitantes sin ofender los oidos, el obgeto de
desterrax los libros de cavalleria conseguido, y por ultimo es una
obra alavada y admitida con admiracion en todas partes del orbe.
No hay nacion que no la tenga, contandose una porcion de sucesos en honor suyo. Muchas le han querido imitar sin que nadie
le haya alcanzado a la suela del zapato, aungue el que mas se
aproxïm6fue el P. Ysla. El Quixote de la Cantabria seria gracioso,
si el primera no se hubiera dado a luz. El Quixote de Avellaneda
que es tan criticado de Cervantes en su segunda parte, es tan
indecente que no se puede leer, y si no, cuan diferente es el paso
del uno al otro ! La moz.a (Maritornes) le dio palabra de que en
dur-1:niendose el amo iria a voyar con el una buena piez.a. Y Avellaneda en boca del escudero : No es ella (la comica) la que me dijo que

si queria dormir con ella esta noche en la caballeriz.a la diese un real
de a ocho? No por eso deja de tener el de Cervantes bastantes
defectos, pero se ha de considerar que lo hizo en una carcel, que
no le p1Jlio, y que al cabo de &lt;liez aîios de escribir la primera

DE MADRID

1

73

parte dio a luz la segunda. Ahora pow salio el AnticQ.uixote
por 0" José Perez de Setaviense. Cualquiera que oiga el titulo
creera que es enteramente opuesto a el; mas entra diciendo en su
prologo: No es rni anima criticar el Quixote. Con efecto no hace
mas que repetir lo que dijo Mayans, el Blain, y la Academia
Espafiola. De las novelas menos malas, son la Carolina de Litftel,
aunque tiene algunas invero.similitudes : la Matilde o el Subterraneo, que tambien han mezclado fabulas con algunos hechos
verdaderos; la Pamela Andrei11s, bastante pesada : se la podTian
quitar los ultimos tomos; la Clara Arlowe, que es pesadisima al
principio y mui interesante al fin. No son malas las lecturas
urilt:s y entreten.idas de Monroy, Alexo o· la Casita en el basque, y
otras muchas. Ya estamos en el billar.
ANTONIO. i Cuanta gente r
PERICO. Parece que juegan guerra, segun la bulla.
ANTONIO.~ Qué es guerra?
PER1co. Li guerra la ju~gan entre dace por no hab;r mas bolas,
y la hay de diferentes clases -: a la mas larga, a la mas corta, a la
francesa, con dos bolas, o a la rusa, o del fraile, en piramide~ y a
la bilbaina, que no hay ventas ni p.ujas.
ANT0"1IO. Alli hay uno que dtce: &lt;&lt; esta virgo. &gt;&gt; ( Quésignifica eso ?
PERICO . Haber una bola que no ha perdido raya; est.a palabra
se ha adquirido por la costumbre, aunqu~ es indecente.
ANTONIO. Queriendo jugar todos, ( babra muchas rifias?
PERICO. Observando las ordenes del goviêrnoJ no debe haberlas. Qualquiera que IL-ga el primero es duefio de la mesa, y si
juega el mozo, aunque sea partido de grande interes, tiene que
dejarlo. Los partidos son preferibles a las mesas, o para la casa;
de estos los de dinero depositado a los de boca, y a todo la
guerra, adviniendo que los chap6s son preferibles a panido de
dos, aunque se atraviese mas en éste, pero nunèa lo sera siendo
el numero de jugadores igual al del chap6. Partido de tres con
d.inero deposita.do es preferible a cualquiera otro partido por ser
guerra, pero ha de ser jugando cada uno para si.

�174

LOS VICIOS DE

MADRID

ANTONIO. En este juego no se haran trarnpas.
PERICO. Mucbisimas, y ahi estan haciendo mu que no todos
lo han comprendido, y es de dos, que el uno juega mucho, y el
otro no juega nada. Este tira detras del otro, y se han concertado
que no le venda, sino le tire siempre a cavana, por lo gue los
demas se van matando uno a otro hasta que queda el jugador solo
con otro infeliz que lo mata cuando guiere, y entonces le da el
suyo a su valedor. Escucha la conversacion que tienen estos del
lado : yo conozco ai nno que es un trucha que se mantiene del
juego, y le dice al otro que le dari diez tantos, y que juegue por
tabla, que es mui dificil, a cuyo fin ha estado tandeandola toda
la tarde; ya parece que se han convenido para el otro dia, y ten
cuidado como le da el truan un duro al mozo para que afloge las
barandas antes de venir al desafio, aon lo que queda destruido el
calculo del otro. Re para : el mozo interin menea el bulto, o boisa,
como dice no se permite apuntar al punto, y mientras hace
tiempo para que se hagan las apuestas por debajo de cuerda
(pues él saca tambien su parte) porque estâ alli un alguacil que
aguarda un renuncio para pillar la peseta del soplo. Ya creo que
no quieren echar la guerra; mira : este ha apostado con aquel a
que mano caera primero, y un jugador que es su amigo no tira
palos como no sea por aquel lado. Los otros que estan en el rincon han apostado cuatro duros a cada mesa : el uno es amigo
del que sabe mas, y fingen no se conocen, pues han de partir
las ganancias; su companero va por el contrario y el otro se tira
a perder, pues le importa poco perder cuatro cuartos de mesa
ganando un par de duros por otro lado.
ANTONIO. ~ Cuanto vale cada mesa?
PERICO . La policia las arregla segun el precio del aceyte, aumentando cuando es por horas.
ANTONIO. ~ Que es jugar por boras ?
PERICO. Dar un tanto por cada una, sea el numero de 111.esas
que fuere. Esto tiene cuenta a los jugadon:s, porque casi siempre
hacen golpe, y emplean muchas mesas, pero en nada conviene a
los chambones.

LOS VICIOS DE

MADRID

175

ANTONIO. Entonces~ los duefios de las mesas no dejaran jugar
sino a los que no sepan, y siempre por horas?
PERICO. Si en ellos consistiera, bien lo harian, pero como el
juego es publico, no pueden impedir a nadie como no sean los
que prohive ~l gobierno, y son jovenes de corta edad, vagos, y
artesanos, como no sea en el dia de fiesta. Y el jugar por horas
o por mesas es a arbitrio de los jugadores, y si algun mozo se ha
opuesto, ha salido con la cabeza rota.
ANTONIO. Vamonos.
PERico. Vamos, que ya han dado las oraciones.

............................................. ...... .
-

ANTONIO. i Que cansado vengo !
PERICO. Pues('. que ha habido ?
ANTONIO. Ya te contaré.
PERICO. Que traigan copas, que tambien tengo yo un humor
endemoniado.
ANTONIO. Pues i qué te ha sucedido?
PERICO. Que he perdido 26 duros, y no sé como no me doy
contra una esquina.
ANTONIO. Conque~ tambien juegas?
PERICO. Pues si no fuera por eso, ('. como habia de . corner y
mantener a mi madre con nueve reales?
ANTONIO. Otra vez ganaras; conque vayanse las duras por las
maduras.
PERrco. Tienes razon. Cuentame como te ha ido.
ANTONIO. Pues, amigo, entré en casa, y estaba alli Juanita con
su madre : la mia le pregunto si yo habia estado el dia antes; la
cabeza me dolia de hacerla sefias que digera que si ... Por fin salimos de aquel apuro : me semé junto a ella, y a un descuido le

�enseiïé el papel; me entendio, y al marcharse dej6 caer el pafiuelo
donde méti la carta, y se lo di arrebujado. Esta mafiana fui a
verla, y me salio a abrir la niiiera, quien Jandome la respuesta
me dijo : « Tome Vm. esta que me han dado para Vrn.; no me
puedo &lt;letener, que nos varnos a misa a los Basilios. » Fue tanto
·mi gozo que la adverti no se &lt;liera por entendida de haver yo
estado, y me marché sin eutrar, y en el portal me la lei dos, tres
veces, de cabo a rabo, deseando llegase la bora para ensefiartela.
PERlCO. Y I'. bas ido a los Basilics ?
ANTONIO. I'. A qué?
PERICO. Pues, hombre, I'. no conoclas que eso te lo decian para
que supieses donde iban? Es menester comprendas que cuanto
dice una muger lleva dos sentidos; tu debias haber ido allà, y
haverte aguardado a que llegasen para levantar la cortina, y dar
agua primera a la madre y cuando llegases a ella encorvar un poco
los dedos que si hiciera lo mismo os quedabais enlazados; ponerte en un rincon o junto a un confesonario de suerte que ni
estubieses delante porque seria conocido que anduvieras volviendo
la cabeza, tampoco detras porque sucederia respecta de ella lo
mismo, sino a un lado de modo que mirando los dos de reojo se
encontrasen vuestras miradas. Al concluirse la misa, como es
regular tenga rosa:rio, libro? o paiiuelo en la mano y con la otra
tenga que apoyarse, la agarraras por debajo del sobaco, estirando
el dedo de corazon por si llega a las manilas. AI salir, repetir la
operacion y quedarte a la puerta hasta que se pierda de vista.
ANTONIO. YI'. que hago yo alli parada ?
PERlCO. Decir casas a la gente que va saliendo. Si es moza, la
&lt;lices ·: « j Cuanto tiempo hace que me muero par ese cuerpo ! »
A btra: « j Que ojos tan divinos tiene Vm. ! &gt;&gt; Si es vieja: « A
verla boy, como es Domingo no 1hay escuela &gt;), y otras ocurrencias semejames.
ANTONIO. YI'. que se adelanta con eso?
PERTCO. Prepararte a nueva conquista, por si falta la primera,
que « a mas moros, mas ganancias &gt;&gt;. Mas veamos lo que te dice.

177

LOS VIClOS DE MADRID

LOS VICIOS DE MADRID

« No soy tan necia que me vanaglorie de hermosa, pero tal
cual sea, me tengo por dichosa en haverle agradado. Si Vm. es
~
'I,
constante, en mi hallara una roca; no puedo creerlo, todos los
hombres son ingratos. Quando Vm. quiera volverme a participar algo, entreguelo Vm. a la Mariquita : es tmichacha que se
puede encargar cualquiera secreto. Man.ana hay baile en casa de
O,t Mariquita, no dege Vm. de ir y hablaremos. Corno no ha
tenido la politica de finnarse, yo me desquito de e~ta manera. »
. ANTONIO: c'. Ves como se queja de que no me firn10?
PERICO. No le hace otra vez : pon las iniciales de tu nombre
y apellido.
ANTONIO . Dice que todos los hombres son ingratos : luego
2: ella ha tratado con muchas?
PERICO. No juraré yo en contrario; pero esa .es una formula
general de que ellas usan mucho, para atraer a los que no las
c~nocen. A eso contestan los horn bres &lt;&lt; No hay regla sin escepc10n &gt;&gt;.
ANTONIO. Lo que siento es que me cire a un baile, pues en
mi vida las he visto mas gordas.
PERICO. Y&lt;. crees que todos los que bailan saben? Si alguno
&lt;lice que ha aprendido la escuela francesa, es porque save la
gavota y los rigodones, que se llaman asi porque el que la sac6
fue un tal Rigodon, y asi se las conoce, aunque sean de Vestris,
Loli, Espinosa, &amp;•. Estas son mui bonitas y se bailan entre
ocho formando cuadro : el paso es vivo y difi.cil, y las figuras
son adecuadas a la musica.
ANTONIO. I'. Que tal? para que yo me ponga.
PERICO. A estas no sacan los bastoneros sino a quien sabe. Tu
bailaras contradanzas ynglesas que son facil es. El paso, lo- baces
levantando un pie y despues otro alternativamente -y si lo haces
como los gallegos cuando cantan el Valame Nostra 'sinora no
'
import.;J que otros harân otro tanto. Las figuras ya, se sabe què la
segunda parte es de ordenanza su paseo, y cedazos, y la prin1era
cuatro compases, y media cadena, s1lida o barrile,e, cruz, esquiR.t."tlue bispatiiq1te.

x1 11.

12

�LOS VICIOS DE MADRID
LOS

nas, u otra friolera sem~jante: ten cuenta con lo que hace el que
lapone, y tu saldras adelante.
ANTONIO. Y ( si me toca el ponerla ?
PERICO. Haces como que vas a poner una figura mui dificil, y
adviertes a tu compaiiera que no quieres ponerla por varios
motivos que te asisten, que ella por curiosidad o cumplimiet~to
accederâ, y la llevas a lo ultimo, o donde te parezca: antes d1le
al de tu izquierda que la ponga; habrà aquello de &lt;&lt; Permitame
Vm .... , Suplico a Vm ... )) pero tu, no contestes mas que largarte de alli. Y si la seîi.ora es tan imprudente como muchas, que
desea saber la causa, di claro que no sabes bailar.
ANTONIO. Y c'. si antes de concluir esa pantomima principia la
musica?
PERICO. No sucederâ, pues el bastonero que hace de ayudante
de semana vendra a tomar la orden para que rampa la orquesta.
ANTON!~. El caso es de que si bailo pierdo este tiempo de
hablar con Juanita.
PEtuco. Baila con ella, y te estâs hablando toda la contradanza.
ANTONIO. c'. Pues qué ? c'. Se puede bablar bailando ?
PE1uco. Es donde mejor se hacen las conquistas. Los cedazos es
la figura mas a proposito. Esta se hace echandose los brazos por
las espaldas uno a otro, y el que no sabe bailar lo hace tan a lo
vivo que se· agarra como el volatinero en la cuerda floja, de
suerte que abraza con ella, coma no sea viuda o casada, delante
del rnarido zeloso, que entonces tiene buen cuidado de ponerte su
mano y guante sobre el hombro para que no te aproximes; pero
con Juanita podras acercarte a su oreja a decirla reservadamente
cuanto quteras.
ANTONIO.· i Lo notaran !
PERrco. No importa: el · golpe es que todos se impongan de
lo que tratas.
ANTONIO. Pues, si se han de imponer, c'. para qué me tengo que
arrimar tanto ?

VICIOS

DE t,{ADRID

1 79

PERrco. Porque al descuido puedes espetar un beso.
ANTONIO. Y c'. si lo ven ?
PERrco. No podran jurarlo, porque esta operacion se ha de
hacer a lo ultimo de la contradanza en que la musica va echando
demonios, y como el beso no es mas que arrimar tus labios al
pelo, a la oreja, al paiiuelo, o al pescuezo, o donde alcance, y desp1egar1os por aquella superficie, adivina quien te dio.
ANTONIO. Y si lo hago, c'. no se enfadara ella?
PERICO. Bueno es hacerlo con quien h:iya confianza,. porque si
no, te esponès a que te diga que como lo ·vuelvas a hacer te ha
de dar un bofeton, y no es malo escusar este cumplimiento.
ANTONIO. Juanita ha tenido maestro, y para las contradanzas
ha ido en casa de Peregil, y de Molina.
PERrco. Por la cana conozco que es sef:iorita del gran tono, y
por tus espresiones comprendo que lo entiende. Esas casas son
excelentes para uno de nosotros. Alli entran de todas clases,
aunque la mayor parte son comicas, que todas tienen cortejo, y la '
que no lo tiene lo tiene a menas, y no es malo el que vayan alti
to~as las ninas de_ Madrid para que se suelten 1 . y si quieren
hablar con alguno van con la criada y el amante donde se les
antoja, el tiempo preciso que puede durar la instruccion, esto es
si no esta cerca la casa, que van solas. Muchos quieren que las
senoritas aprendan con maestro en su casa delante de sus padres,
y que para las figuras de contradanza Ilamen a las criadas o
amigas; pero este es 'un disparate 1 porque no adquieren aquella
soltura de miembros que en estas escuelas se aprende.
ANTONIO. ( Me bas traido los papeles?
PERico. Si; ya se me habia olvidado dartelos ; toma.
ANTONIO. Jesus ! cuanto !
PER1co. Vé tomando. Estas son las famosas Cartas de Abe/ai-do
y Heloisa.
ANTONIO. ;, Es este el retrato de ella ?
PERrco. Asi dicen.
ANTONIO. Creo que es mentira que haya havido tales sugetos.

~-

�LOS VICIOS DE i1ADRID

PERICO. No consta que San Bernardo le dio a el la comunion.
ANTONIO. Y este librito?
PERICO. Ese es un libro de cuentos sacados de Voltaire, Rousseau, Bocacio, y otros. Los tienen mui graciosos.
ANTONIO. Voi a ver como principia.
Voy a contaros un cuento
que una vieja me conté,
la primera vez que yo
con vieja me vi contento &amp;a.
Pmuco. Esta es una oda que compuso el celebre Piron, intitulada Ym,ocacion a Priapo dios de la lujuria, traducida por un
primo de Cevallos, el ministro de Estado.
ANTONIO. Esta es comedia.
PEruco. Si, y famosa. Se intitula Vasta, Reyna de Sodiela, tambien de Piron. Lee, aunque no sea mas que el paso de cuando
sale un soldado a dar parte a la Reyna de que el exercito enemigo
entraba en ·la ciudad.
••••••••••••••

r81

LOS VICIOS DE MADRID

180

■

••

•

•••••••

•

••

•

••••••

■

•••••••••••••••••

PERICO. Eso no vale nada. Es una letrilla que compuso un tal
Pisoni a la Bernardita Vega del Pozo en el Escorial. Este es el
sovervio Arte de putear de Nicolas Fernandez de Moratin, tio de
D. Leandro; es larguisimo, pues tie □·e tres cantos. En él te pone
todas las pu tas que habia en Madrid en su tiempo ...

............... . ....................... "' ............ .
PERICO. Vamos al paseo, _pues ya es hora.
ANTONIO. Vamos. Dime que son alcahuetas, pues aunque sé
I-o que es ser alcahuete, pero no entiendo ...
PERICO. ·Estas son unas mugeres que regularmente son viejas, y en su tiempo fueron putas. Se entretienen en llevar a su
casa las nuevas, donde concurre todo el que quiere. Yo no las
trato porque es la canalla pe ir que· hay. Si la das a la moza 40,
la piden 30; si &lt;las a una. 20, y a otra otros 20, la e:Xigen ro, para
que siempre resulte 30.

ANTONIO. Y hay muchas? .
PERICO. Un enjambre immense, mas que abogados en el colegio; y asi coma ellos las hay de farna, de guardilla, de casas
grandes, principiantes, &amp;a. Ahi en la calle de Hortaleza vive la
Sa. Vicenta; en la calle de Valverde la Sa. Teresa; en la calle de
Sn. Juan hay dos, otra en la calle de Ira, otra en la calle del
Governado,, y por ultimo en cada casa y en cada barrio hay
una infinidad. Estas son las que yo conozco de vista, pues me
incomodan, y ademas la Dientes y la Zenana. Todas admiten
Da. o Seiiora. Esta ultima es la mas nombrada. Vivia en la calle
del Cavallero de Gracia: esta tal llego a tener tanta fama que
la temian. En diciendo (&lt; Yo quiero a fulana », como ella su
palabra, no habia remedio; pero era de las mas caras: una
buena moza no te bajaba de seis duras. Este fue el motivo de su
caida. Un guardia de corps la ofrecio r 2 duras si le traia a fulana,
que era una sefiorita decente, que no nombro, la CU?,-1 estaba
doncella, hija de buen·os padres. Fingese bordadora, y se introduce en la casa; tuvo alguna satisfaccion y un dia dijo tenia '
unos dibujos para que los viese la sefiorita, pero que se le
habian olvidado, y si su madre no tenia inconveniente, la llevaria a su casa.- Consintio, y justarnente era un domingo que
habian citado al guardia. Empiezan a seducirla, promesas, juramentos, nada basto a convencerla; por ultimo el cavallerito
aument6 un -doble la paga: ella era hermosa, y entre él, ella,
y otra puta, la abrieron el canal, dejandola estropeada. Corno
loca, derramando sangre, busca a su madre, y la cuenta lo que
la ha sucedido. Ni los ruegos, ni los perdones de los otros sirvieron. Su madre con el mayor sigilo dio pane, y sin embargo
que se mud6 a la calle de Sil. Pedro y S Pablo, no se libr6 de
las garras de los alguaciles·, que con ocho pollitas llevaron la
clueca a la galera para internum. Fue un sentimiento general,
pues alli ivan consegeros, grandes, &amp;•. Un dia fue un togado a
desaogar su naturaleza, y Da Zenana le dijo tenia una sefiorita
mui decente, que la daba rubor presentarse, y que estaba en un
11 •

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LOS VlCIOS DE MADRID

cuarto inmediato. Va él a entrar, y se encuentra una hija suya.
La sorpresa fue igual ; cerr6 su puerra, ni él pregunt6 jamas, ni
ella se dio por entendida. Para que no pierda nadie, fué, segun
creo, aunque no lo aseguro, una hija de Parayuelos.
ANTONIO. No quisiera llegar al Prado con el emboltorio de
papeles, pues sin embargo que los llevo liados con el pafiuelo,
parezco un escribano.
PERICO. Pues aun no te he traido otras dos comedias que se
titulan El Conde de Cominges y la Eufemia. Ah ! procura que no
te los vean, porque estan prohividos.
ANTONIO. Yo tengo miedo de la Y nquisicion : dicen que hasta
en los militares manda. ( Es verdad que queman vivos?
PERICO. Antes lo hacian; ya se acab6 eso. Si queman ahora,
es despues de dar garrote.
ANTONIO. No tengas cuidado, que nadie los vera.
PERICO. Tampoco los quem~s, como hizo uno que habiendole
prestado un amigo el Filangieri, entr6 en su cuarto un familiar
del Santo Oficio, buscando el Contrato social, y viendo el otro
encima de la mesa, se lo hizo entregar al fuego en su presencia,
lo que ejecut6 de miedo ; cuando el otro lo supo, y que las !lamas habian devorado una obra que habia costado tantos pesos,
rio se sabe como no le dio una estocada.
ANTONIO. Y cuando lo mandan, ( hay que hacerlo?
PERICO. Muchos no lo hacen, como hayan empleado buenos
cuartos en ellos.
ANTONIO. Habia mas de no permitir imprimirlos, y que se registrasen antes ?
PERICO. No eres tu el primera que lo has dicho, pero
en esto hay muchas intrigas. Tratas de dar una obra al
publico, como tengas amigos en el Consejo, aunque lleve alguna
cosilla contra el gobierno, como esté disimulada, la dejan pasar,
y para que no suene su amigo, dicen en su licen(ia es escelente,
y en caridad te advierte le guite aquello antes de imprimirlo: él
lo ha,e o no. Va a la Vic:aria, como haya dinero todo va bien,

LOS VICTOS DE MADRID

pues si encuentran algo contra la religion o buenas costumbres,
y pasa. Yo conozco uno que ha
traducido una novelita del francés, intitulada Enriqueta de Gerstenfeld, y sin embargo de no tener nada contra el govierno y las
costumbres, no la pudo imprimir por no tener media onza que
dar a los galafates de contaduria. Pasa el juez de imprentas :
aunque el notase muchas cosas, callaria por no indisponerse.
Esto es loque comunmente sucede.
ANTONIO. ( Hay muchos prohividos ? ·
PERrco. Millones.
ANTONIO. Y no te acuerdas de ninguno?
PERICO. Por la Y nquisicion estan las obras de Voltaire, de
Rousseau, de Montesquieu, La Pucelle d'Orléans, L'Emilie, el
Aretino, que se me ha olvidado el traherte, el Gerundio, solo porque habla de frailes, y otros que no me acuerdo. Por el govierno
estan la Vida de Catalina 2•, Ruinas de Palmira, Memorias del
Marques de Pombal, el Tizon de Espaiia y otros.
ANTONIO. Y ( que bacen con ellos ? Los queman cuando 1os
recogen?
PERrco. No ; los llevan los que tienen licencia para leerlos, y
los que sobran los venden en Baycma.
ANTONIO. Entonces ( volveran a correr ?
PERICO. Por supuesto. Muchos han equivocado el concepto que
tienen hecho de este tribunal. Él se compone de hombres, y por
consiguiente espuestos a errar, pues no se sabe que el Espiritu
Santo los ilumine cuando se reunen. Como en materia de religion son arbitras, estan proximos, como cualquiera orro, al despotisme. Asi es que Yemos a la puerta de una iglesia un edicto
de prohivicion de libros, y debajo con letras de marca: cc Nadie
le guite pena de descomunion mayor. »( Pues gué? Arrancar un
pape! del sitio en que esta va ( es delito para separar a un hombre
del grerr.io de la Yglesia baviendo tanto pape], tan ta imprenta,
tanto engrudo, y tantas manos que pongan otro? ( No tiene el
tribunal otro modo de amenazar? bien que de esto de esc:omuniones bay mucho que hablar ,

te encargan lo reboces un poco,

�LOS

1

l

l

J

VTCTOS

DE MADRID

ANTONIO . Cuentame, cuentame.
P-ERICO. Sucedio en America que un gobernador quiso prender
una criada suya no sé por q oe delito, y ella por !mir se metio en casa
de un cura, pidiendo auxilio: el governador iva a entras, y mi
cura s&lt;1,lio poniendole las manos en el pecho, diciendo: &lt;c Sagrado !
sagrado ! » El otro no hizo caso, entr6, y cumplio su comision .
El cura dio parte al obispo, y éste lo descomu1g6 con lo de
cc Entrant tu alma en los infürnos, como esta vela en el agua &amp;a» .
"Los criados se le marcharon, la ronda no le hacia caso, por loque
represent6 al Rey que èra un governador de palo, contando al
pie de la letra lo que habia sucedido. Se pidio informe al Consejo, y este espidio unaorden al obispo para que immediatamente
levantase la escomunion sin replica alguna, so pena de perder la
mitra.
ANTONIO: &lt;'. Es cierto que los escomulgados se quedan secos ?
PERICO. Si fuera cierto, mientras se concluyo esta causa, 1ugar
tubo de ha verse quedado asi el governador.
ANTONIO. Y a estamos en el Prado.
PERrco. Subamos al Retira.
ANTONIO. Es temible que a uno lo delaten a la Ynquisicion.
PERICO. Y las mas veces es sin fundamento. Estaban dos jornaleros solos, en la tierra de Murcia, cabando ; y hablando uno del
infierno, dijo otro: &lt;c Pues que,&lt;'. hay infierno? &gt;&gt; Por solaesta palabra
va el otro y lo delata, diciendo a la Ynquisicion de Murcia, que
fulano no creia que habia infierno ; al instante se plantaron alli
dos familiares, con grandes dietas averiguando su vida y costum. bres. Un abogado de mucha fama, hombre de talento, llamado de
apellido Zenor, le hizo un escrito en que manifestava era cristiano viejo, C.A. R., y que 1o que havia dicho era una broma,
pues siempre crey6 en que havia infierno. Pues, amigo, buenos
cuartos le c:ost6 que saliesen de alli los dos perillanes.
ANTONIO. Conque, ( por cualquiera palabra dan parte ?
PERICO. Por meterse a delatar asi sin ton ni son. Cuentan de
uno que estava mirando uncrucifijo_que estava en unos claustras;

LOS YICIOS DE

MADRID

r85

pas6 un lego y le dijo : cc Ola, ( esta Vm . mirando ese Cristo?
pues hace mas de 2.000 sifios que esta ahi »; y el otro con mucha
J
formalidad respondio : &lt;&lt; Pues me cago en él », y se march6 . El
!ego dio parte y lo delataron a la Su prema. Formanle causa y le
preguntan si en tal parte, tal dia, delante del hermano tal, dijo
que se cagaba en un crucifijo que estava mirando, y respondio
que si, porque el m1smo lego que lo havia delatado le advirtio
que havia 2000 anos que estaba alli, y como no havia mas que
1800 y tantos que Nuestra Sefior a quien él adorava havia venido
al mundo, podia ser él algun ladron del tiempo del Cesar. A lo
que le respondieron : « Tiene Vm. razon. »
ANTONIO. Milagro que no le hicieron algo.
PERrco. No, eso no. No creas loque te dicen, que en la Ynquisicion hay cadenas y obscuridades. Nada de eso; tratan bien a los
reos. Si huvo algun tiempo, y aun me parece que dura, usan del
tormento como en las causas civiles ; ni hay aquello de cuarto
oscuro, con un Cristo y dos velas, ni asomos, ni sorpresas : todo
fabula. Mucho rezar, mucho confesar, eso si. En sus causas van '
con mucha pulso, como sucedio con la beata de Cuenca, y la hermana Clara, que hasta el mismo inquisidor general estubo en su
pueblo para averiguar su conducta de pequefia. En donde mas
se escede es en libros, y se dejan llevar de apasionados porque coma
son curas y .frailes, en tocando algo de ellos abusan de la justicia.
He oido decir a personas fidedignas que una vez pusieron un
cartel en la Puerta del Sol, que decia : c, Tal libro, sin embargo
de no tenernada contra las buenas costumbres, el tribunal de la
Suprema ha resuelto prohivirlo. ii Que tal? ( Quieres mas despotismo ? Un conocido mio estava leyendo un libro que habla de
historia y no tiene nada de malo, y otro le dijo : c&lt; ( Sabe Vm.
que eso esta prohi vido ? » c&lt; Y porqué ? ii continuo ; y el otro
prosiguio : cc Porque està aprovado por todas las religiones, menos
de la que es individuo el confesor del Rey. i&gt;
ANTONIO. Y&lt;:'. si hay algun libro bueno que tenga dos o tres
palabras escandalosas ?

�186

LOS nCIOS DE MADRID

PERICO. Prohiven aquello solo como La historia del hombre de
Hervas y Panduro, que estan prohividas unas cuatro hojas del 4°
tomo: no creo las habran arrancado muchos, como les baya costado el dinero.
PERICO. ~ Qué te parece el Retiro ?
ANTONIO. Mui bien; los estanquesson hermosos. Pero se hace
tarde.
PERICO. Vamonos.
ANTONIO. i Quien es éste que baja hacia el Salon, que parece
va vendiendo proteccion ?
PERICO. Ese es D. José Marquina Galindo, corregidor de
Madrid. Muchos le tienen por loco, y se cuentan de él mil casos
graciosos, aunq ue tam bien le achacan otros. Siempre esta cchando
votes y ternos. Tiene dos hijas mui putas, y una noche que
estaban cenando con unos cuatro amigos en su cuarto, entr6 el
padre, y les dijo al ver las borellas encirna de la mesa : (( Yo
sabia que erais putas, pero no tenia noticia fueseis borrachas. »
De simple abogado le hicieron secretario de la Presidencia, luego
alcalde de corte, consegero, y ahora es governador de la Sala de
Alcaldes, s □ perintendente general de policia, y corregidor.
Cuando fue a tomar posesion de la sala, pas6 por Santa Cruz, y
al ver los alfareros vendiendo sus cacbarros, mand6 pasar la berlina, y dando on grito dijo : « Cuidado que, cuando yo vuelva
de tomar posesion de la sala, no haya nada de esto aq □ i. »
~ inguno hizo caso de lo que de.:ia, pues con tanta gente no lo
oieron. Cuando volvio, se apea, y ernpieza a dar puntillones a los
pucheros, &lt;liciendo: « &lt;N"o he dicho que ningun titere habia de
p 1rar agui ? » En esto rodaban pucheros, bacines, cazuelas, &amp;•,
y !&gt;ac6 su competente multa. Otro dia iYa a las 7 de la nocbe
con su ronda por la Red de San Luis, y se encontrô a D. Carlos
Mori, oficial de guardias de corps; y con voz bueca le pregunt6:
« ( Quien va a la ronda? &gt;&gt; Y el otro contesté: &lt;&lt; Un hombre J&gt; «&lt;Y
dondeva Vm. ?&gt;&gt; &lt;1 A la mierda &gt;1 « ~ Sabe Vh1. queest:i hablandocon

LOS

\'ICIOS

DE MADRID

D. José Marquina Galindo, corregidor de Madrid?)) &lt;&lt;Y Vm. isabe
con quien habla? Acerque \"m . la !interna. » Se desemboz6, y le
eoseû6 la faja de teniente general. E□ tonces le pidio perdon, y
Mori ùijo: « No perdono. Yi qué hora es esta de detener a nadie
en la calle? ,, Dio parte, y al otro dia le dijo el Principe de la
Paz en la corte : « Marquina, cuidado con los m ilitares de noche. &gt;&gt;
Cuando le dieron el nombramiento dd govierno de la sala, y la
superintendencia expresada en el, con inhibicion de c □ alquiera
otro tribunal, con esto crey6 ser superior al mismo Rey. Sucedio
que el Principe de la Paz habia recibido un mayordomo por respetos a la Pepa Tud6; éste le havia $en·ido de alcahuete, pero
cansado de él lo despidio_, y por no dejarlo en la calle, le dijo a
Mootarco, que solo era superintendente de la fabrica de cristales,
si renia en que acornodarlo; mas no habiendo mas que un empleo
de nueve v., se lo dio interin vacaba otro. Este hombre no
cesaba de clamar que renia tanta familia que no poùia comer,
mas no haciendole c.iso, lrnbo de pont&gt;r algunas expresiones ,en
un memorialque al Prin.:ipe le hubieron de incomodar; y mand6
a Marquina, que con mucha sigilo le prendiese con toda la familia, y recogiese todos sus papeles. Marguina, amigo de mangotear en todo, se fue a la fabrica con su ronda a !as r2 de la noche:
11am6, y el portera, que era un invalide de cachaza, se asom6
por la venta na, preg□ nrando quien era. &lt;&lt; Abra V 111. a la ronda
de D. José Marq~1ina y Galindo, corregidor de Madrid y superintendcnte general de policia. ,i &lt;&lt; V . S. sera q □ ien dice, contesté
el portero, pero mi entras V. S. no me traiga una orden del
Sr. Gowrnador del Coosejo, como superintendeme de la fabrica,
no puedo abrir. &gt;&gt; &lt;&lt; Echaré la puerta abajo, le pondré a Vrn. en
un pre~idio ... » •&lt; Baga V. S. lo que quiera, yo no abro. » El
escrivano le advirtio a Marquina que a mediante de estar tan
cerc.t la casa de Montarco, que el pasaria por la orden . « No
senor, rep1ic6, que voy yo mismo. » Fuése alla, pidio permiso,
entr6, y dando voces le dijo al governador: &lt;c Es preciso que
V. E. mande castigar al portero de la fabrica: no me lm querido

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LOS vrcros DE MADRID
LOS vrcros DE MADRID

abrir reconociendome, sin que V. E. se lo mandé. » « Y ~ como
quiere V. S., contest6 Montarco, que yo castigue a un hombre
porque ha cumplido con su obligacion? V . S. hubiera tenido la
politica de pasarme un recado, no hubiera sucedido eso. » « Es
que tengo una orden del Sr. Gent&gt;ralisimo ... » « Aunque V. S.
la tubiese de S. M ... » Entonces mand6 un portero para que se
le franquease la fabrica . Hizo su prision, y al dia siguiente dio
parte Montarco, y salio una orden de nuevo diciendo que el
Governador del consejo era justicia mayor del reyno, y superior
a cualquiera otro juez. Ha tenido que dar mil satisfacciones. Ha
creado una multitud de alguaciles, que son otros tantos ladrones;
de suerte que habia un refran que decia: &lt;1 Los alguaciles de Marquina sacan multa por tener las medidas boca abajo, y tenerlas
boca arriba. » Uno se entretenia en subir a las escaleras y apagar
el faro!, luego llamava a un cuarto y preguntaba : « ~ A quien le
toca encender el faro! ? Ad. la multa. )) « Seiior, lo hemos encendido. &gt;l « Yo lo veo apagado )) , y sacaba la multa. Otro pedia en
las tieodas una libra de garvanzos, y al sacar el dinera para pagar,
con disimulo se guardaba un buen puiiado, y decia: cc Yo no lo
he visto pesar; peselo Vm. ll Lo hacia el tendero, y faltava lo
que se habia guardado, y sacaYa la multa. Éste fue a presidio. Lo
mas gracioso de Marquina es que se pone a pasear solo en su
cuarto, y los criados, sin que él lo note, se ponen a escucharle,
y élpaseandosese deciaa si mismo: c, Sr . Marquina, Vm.~qué
es? Vm. era un pobre abogado de guardilla, y lo hicieron secretario de la Presidencia de Castilla, muy buen escalon para hacer
su carrera; luego le hicieron alcalde de corte, eso es lo que V m.
queria; despues consejero, i éste si que es buen bocado ! Ahora es
Vm. corregidor de Madrid, governador de: la Sala de Alcaldes y
Superintendente general de policia. Ahorasi, estarâ Vm. contenta,
ya no hay mas que esperar ... Pero, Marquina, ~ iris a presidio? Me
parece que si, Marquina. &gt;l
ANTONIO. Sin duda es un loco. Mas se va haciendo tarde; me
voy a casa.

PERICO. Y yo a la tertulia.
ANTONIO. Conque, adios.
PERICO. Maiiana no nos veremos, como estâs de bayle ...
ANTONIO. Siempre vendré, aunque estemos poco juntos.
PERICo. Pues bien, adios.
ANTONIO. Abur.

PERICO. Yo creia que ya no venias.
ANTONIO. No he podido venir mas tcmprano, por haver acaba&lt;lo mui tarde el exercicio.
PERICO. Pues ya es mui tarde y no podemos ir a paseo.
ANTONIO. Si tu conocic-ses alguna alcahueta, po&lt;lriamos ir alH,
hasta la bora del baile.
PEiuco. Ya te he Jicho que no las trato, pero, ~i quieres, salgamos· hacia la Puerta del Sol, a la que salte. Ya estan encendiendo, que es la hora a proposito de salir a corso .
ANTONIO. Vamos.
PERICO. Veremos a ver que ta! te manejas.
ANTONIO . Yo no lo entiendo. Tu lâ hablaras, porque yo
tengo miedo me echen. a pasear.
PERlCO. Repara a esa que se arrima a esa esquina: esa es de las
que se llarnan de soldados. Repara, a la luz oel farol, su talle: el
zagalejo azul que cubre tres o cuatro pares de naguas, por encima
de la pantorrilla, la mantilla que casipasa elgran culo que ostenta
con movinuento de un lado a otro, recogi&lt;lo por bajo de los
sobacos, en jarras; las tetas caidas, mas grandes que las de una
vaca, y tan blandas de puro sobadas; el color que representa la
oscmida&lt;l de la no'che: niirala bien, ahora que va a parar por
&lt;l~lante de nosotros, y la oleras a cebolla, o aceda.
ANTONIO. La be olido, y apesta a vino que trasciende.
PERICO. Tocala con disimulo en el trasero, y ved.s como se

�LOS VIC10$ DE MADRID

mete por la calle de la Vitoria, y en un portal te pide el precio
de su traba·o, ajustando como libra de fruta si han de ser 12 quartas o 2 reales; tientala la piel, semejante a la de la culebra, y
verâs se necesitan palengues para so~tener las ropas. Mas deja.lo,
que vendds lleno de mugre, sevo, piojos, y laceria, y vamos tras
de esta muchacha, que, aunq ue va pintada, tiene buenas carnes.
Observa la mantilla de un palmo recogida en medio de los pechbs,
con artifi.cio elevados que no le pasa el pescuezo, la basquina
alta con ayre, las puntas de los pies hacia fuera, y el meneo que
ïndica el modo de ganar la vida ...
ANTONIO. Se ha parado a hablar con un lacayo: ~ ser,i criado de
algun sen.or que la trate? _
PERICO. 0 serâ el mismo lacayo el que se la tire.
ANTONIO. Y a se ha marcha.do.
PER1co. Sigamosla.
- Nina, mui sola va Vm.
- Mas vale sola que mal acompanada.
- Yremos con Vm. si Vm. gusta.
- Muchas gracias.
- ~ Donde vive Vm?
- En la calle de S•• Maria del Arco.
- ~ Va Vm. a.su casa?
- Si seîior.
- ~ Yremos juntos?
- Bien, pero quedese Vm. un poco atras cuando yo entre.
ANTONIO. Que? no quiere?
PE1uco. Si_, pero es necesario hacer la deshecha, y no acompanarla.
ANTONIO. Porque?
. PERICO. Porque puede venir otro y ponerse a habhr con ella,
y nosotros quedamos hechos unos virotes.
ANTONIO. Ya se ha entrado.
PERICO. Entremos.

LOS

VICI0S

DE MADRID

PERrco. Por fin ya estamos en la calle, y todavia es temprano.
ANTONIO. Yo estava aturdido.
PERICO. Ya lo conoci al ver con que politica te quitaste tu
sombrero.
ANTONIO. Y j qué po-:os trastos tiene esta!
PE1uco. Lo mismo que toJas: la cama, una arca, dos sillas,
el espejo, el velon de ojadelata, dos cortinas de coton, la palancana y orinal a un mismo tiempo, una mesita, y un vaso con
una prra.
ANTONIO. Por fin, ya conozco a la Pepa.
PERrco. Esta noche es Pepa, y maiiana seri Juana.
~NTONIO. Me parece que no necesito mas para hablar ya a cualqu1era.
PERICO. YI'. vas tu solo al baile ?
_ANTONIO. Si, por primera vez voi solo a u·n a casa; pues aunque ·
mis padres me han dado permiso creyendo iba con Da Bernarda 1
yo la he dicho a esta que alla nos encontraremos.
1
PERICO. Tus padres parecên unos santos, y cuando muchachos
puede que fuesen unos diablos.
ANTONIO. Ahora quiere mi madre lea El Evangelio en triunfo.
PERICO. Tu madre sed demasiado credula, y lo leera al pie de
la letra, pero esa obra tiene mas malicia de la que parece. En
particular en la segunda cana v1erte todo el veneno. Olavide
desplegô en ella todo su talento, o, como se suele decir, agot6
el pozo de su saber. Era intimo de Voltaire; sus obras le bicieron perder la chaveta: le dio a en tender en Sevilla, sien do asistente. Aquella gênte acostumbrnda a la hipocresia, son entusiastas por la devocion exterior y la aparente vinud. Mandé quitar
los santitos de las caltes, pues a presencia de ellos se hacian mil
indecencias; y ojalci se hiciese aqui lo mismo. Los sevillanos
llegaron a aborrecerle y la Ynquisicion principi6 a perseguirle.
Por ultimo salio bien de la primera, y se le dio la asistencia,
haviendo sido antes intendente de la Carolina. L-0 hermoso de
este sitio en medio de la aspereza de Sierra Morena se le debe a

�LOS Y!ClOS DE MADRID
LOS \'ICIOS DE MADRID

este hombre sabio. Trat6 de conocer él mismo a Voltaire, y lo
consiauio. Pue a Francia, se bizo amigo suyo, y lo trajo disfrao
..
zado a Espaîia. No sé si entr6 en Madrid, pero me consta v1v10
algunos dias en un pueblo que esta dos leguas de aqu i, y se llama
Leganés, en una casa que esta junto a la confiteria en la pl~zuela de Paris. o dudo que tomasen aquella casa los dos am1gos para venir de cuaodo en cuando a Madrid ~e incognitos,
pues Olavide era mui conocido. Ya ha muerto cmco leguas de
aqui, y ha dejado un sobrino que no le cede en talento, y aunque es bastante instruido, no ha querido d~rse a conocer. .
ANTONIO. Mi padre quiere que estudte las matemaucas a
fondo, para entrar en un cuerpo facultativo, pues &lt;lice que ~n
los reaimientos no se estudia oada, y que para ser un ofic1al
0
.
adocenado, que bastantes riene Espafia, y se engana, q~c en m1
regimiento damos cuanto hay que saber porun tal Gaudm ...
PERICO. Y que,&lt;. tu padre ha estudiado matematicas?
ANTONIO. No, pero se lo mete en la caveza un viejo fastidioso que
va a casa. El otro dia me pill6 por su cueota, y me dijo: « Niùo,
si quieres hacerte hombre, estudia las matematicas a fondo_, pero
no lo tomes como un juguete. Algunos ponen a los ch1cos a
estudiar las ciencias abstractas en tiempo que no pueden comprender loque leen, y de aqui resulta que se fastidian, y to~1an
aversion al estudio. Se me arguirâ que aprenden la gramauca;
y&lt;. como la aprenden? De memoria, a fuerza de azotes y patr:i~tas.
Pero una ciencia en que hay que meditar sobre una propos1c10n,
no puede ser. Conozco que los princi~ios son en~ados~s en
toda facultad, y te incomodads con lo ando de la antmet1ca, Y
aun se te opondra la sencillez de la tabla pitagorica; mas si tu te
persuades de la utilidad de las matematicas, llegaris a ton~arle
tal gusto que tu mismo ansianis ~or libr_os d\ matem~ncas:
En la geometria, aprenderas la meior logtca. Nt G_audm, 01
Jaquier, ni Baldinoti, ni Condillac, ni cuant~s han escrno en es~a
materia, podran argui rte sobre la demostrac1011 de una. propos:cion geometrica. Saviendo bien l.t especulativa y pract1ca, ded1-

193

cate algun canto a la mecanica, en particular la maquinaria. Estudia la fortificacion, tanto la real como la de campaôa, y aumenta
tus ideas y conocimientos en la ultima; aprendiendo a trazar,
atacar, y defender cualquier especie de atrincherarniento en todo
terreoo regular: sobre todo aprende radicalme111e la t,tctica
ioferior y sublime; y con es:o y buscando buenos autores, y
exercitando lo que vayas conociendo, en poco tiempo, no
digo seras un oficial completo facultativo, pero podrâs desempe11ar buenas comisiones. Las matematicas, hijo mio, tanto puras
como mistas, es la ciencia de las ciencias. Todas las demas participan de ella. Las artes y ofic1os la necesitan. Los artesanos la
practican sin conocer la teorica . .Un sombrerero toma tres veces
el diametro de un sombrero, y le afiade un poquito, y encuentra lo que necesita de galon ; y él sin saver lo que se hace alla la
razon del diametro a la circunferencia, que sac6 Adriano Mecio
de 1,o, 14159 ... La fisica, y por consiguiente la medicina, no
sirve de nada sin la matematica. Los que no la sabe!1 son meros
rutineros, y arbolarios. La cirugia en todas sus partes, las leyes,
la quimica, metalurgia: la historia natural, aun la misma teologia. No digo nada de las artes liberales, imposible de hacer sin
ella.. Esta ciencia es la. que no ad mite sofismas; convence el entendimiemo del hombre, y que no le queda par demostrar mas
que la cuadratura del circulo, la triseccion del angulo, y dos
medias proporcionales, pero que su aproximacion es la maxima
posible. El celebre Culero se entretuvo en aproximar la cuadratura del circulo hasta r 28 deci males. j Que vengan los teologos
confundidos con su diYinidad, con sus formas y materias, a
negarse que los tres angulos de un triangula son iguales a dos
rectos 1 »
A este tenor siguio su discurso, acalorandose cada vez mas,
y yo me quedé en ayuoas de todo cuanto havia dicho.
PERICO. Las mat~maticas, como di.:c Sen:roLopez, se parccen
a la poesi,1. Dicen los matematicos que los solidos son asi y ·
asado; vn. a buscarlos y halla que solo e"isten en su imaginaRtt-,N bu14niq-ur.

xm .

1;

�1 94

LOS VICIOS

DE MAD.RID

LOS VlClOS

cion. Un poeta pinta el rnanso arroyo, la verde yerba, la linda
pastora, el precioso z:igal: la ovegita tan limpia; salirnos al
campo y nos le encontramos lleno de bofiigas de buey; las pastoras, negras del sol, hediondas y llenas de jarapos, y los pastores con unas zamarras asq uerosas, pues todo aquello solo
existe en su cabeza. Yo tambien las he estuJiado en San Ysidro, o por rnejor decir he asistido a la clase como los bancos;
pues todo el dia estava hax:iendo saltamontes de pape], y pintando caras en los respaldos de los asièntos. De aritmetica sé las
cuatro reglas principales, que se reducen a surnar, y restar, y la
regla de tres que tambien llamamos de oro, que es. lo unico que
necesito en mi oficina: pues~ para qué quiero saber las raices,
ni los logaritmos, y si los invent6 don Juan Nepero, y si era
escocés, tudesco o aleman? Bien que esto no lo trahe mi autor,
que lo he oido por fuera. Geometria? Si no he de ser agrimensor,
&lt;. para qué la quiero? Pero hay una caj~ de solidos mui bonitos
en San Ysîdr-o, y a mi me gustava desarmar continuarriente el
p,isma que se &lt;livide en piramides. Geometria practica? Cuando
salimos al campo con Ybarra, nos pusirnos todos a jugar a
moros y cristianos, y él se qued6 solo tirando las visuales. Las
ecuaciones me gustan, aunque no las entiendo, en particular una
de las hueveras que trae Bails. De lo demas no he querido saber
nada. Geografia? Si no pienso salir de Madrid,&lt;. qué necesidad
tengo de saver si Marruecos cae en la Moreria? Astronomia ? El
mismo Ybarra dice que es una ciencia tan ilimitada, que sino los eclipses y todo lo que guarde periodo, de lo demas no
se puede asegurar nada. Artilleria? Para los moros que yo mate,
me basta saber que hay caii.ones, que los he visto cuando el
entierro de la Ynfanta D• M• Josefa. Marina? Yo no me tengo
de embarcar nunca; conque escuso si naufragan o no los barcos,
·aunque eso mè parece mui facil, pues he visto manejar los
buques del canal de Manzanares. Bien sé yo que otro que
me
escuchase me tendria por un erudito a la violeta, pero no se
diria en boca del difunto coronel, porque él pint6 a los que no

tu

DE MADRID

1 95

sabian y creian eran sabios, y yo confieso mi ignorancia, porque
no quiero calentanne los cascos.
"
ANTONIO. ~ Quien es ese coronel ?
PERICO. Don José Cadahalso, que murio desgraciadamente de
un casco de granada por entrar de servicio por un amigo suyo
que se lo pidio de favor, y de resultas el otro se metio fraile.
Componia mui bien, aunque muchos le tiraron al deguello. El
abate Andres, en un discurso sobre las ciencias, &lt;lice que Cadahalso escrivio los Eruditos contra si misrno, pero él le sacudiria
si lo oyese como Jo hizo en otras ocasiones. Moratin ha compuesto la Derrota de los peda1ites, y no sé que nadie se la baya
criticado, y las Cartas marruecns de Cadahalso no le ceden la
palma.
ANTONIO. Pues yo creo que mi padre me va a poner tambien en
San Ysidro. ~ Qué tal son los catedraticos?
PERlCO. Don José Ramon de Ybarra es excelente matematico,
y le comparan al celebre Carnot, hombre mui vivo, ;y que nadie
le ha sobrepujado en el calculo, confuso en su e~plicacion para
los principiantes, sublime en el escribir, aunque no ha querido
dar nada a luz : sobre todo lo que mejor h:i hecho es el Tratado de series recurrentes para los · cadetes de cosmografos. Es
atœvido en el encerado, y desafia a codas las ciencias, por lo
que ha tenido que dar muchas s,nisfacciones a los demas catedraticos. Estuvo loco por una expresion que se encontr6 leyendo
un dia, que decia « la llama azul de un candi! &gt;J ; le choc6 y se
puso a estudiar quimica. La locura le dur6 cuatro rneses. Un dia
salio de su casa a paseo, y se encontr6 en . Vicalvaro cuando volvio en si. Siendo cabo de artilleros de marina, estando haciendose la oposicion a la catedra, por muerte de Rosell, se present6
él con sus cintas de cabo ante el direc:tor: le prtgunt6 qué se le
ofrecia, y con el mayor desembarazo contest6 iva a hacer oposicion, pues era publica; se lo permitieron, y se llev6 la catedra nemine discrepante. Quiso ir a Paris con una comision por la
parte astronom1ca, y el Rey le concellio pasar a estudiar los

�LOS VICIOS DE MADRID
« instrumentas astronomicos

se pic6 y respondio que si los
astronomes franceses querian aprenderlos de él, los enseîiaria de
val de. Su sueldo lo di vide en tres partes iguales : una para corner,
otra para libros, y h tercera para putas. Asi tiene tan buenos
libres coma muchachas ha tratado.
Don Francisco Verdejo Gonzalez es excelente matematico, y
un aiio fue maestro de Ybarra, aunque jamas ha alcanzado a su
discipulo, en particular en el calculo; pero le escede en la maquinaria. Era cabo de gastado-res de guardias espafiolas ; le dieron la
catedra, se cas6 con una joven herrnosa, que ha poco tiempo
enferma, y gast6 todo su caudal con ella. Mas despues de una
porcion de afios de enfermedad se le muri6, y él qued6 alelado
de la pesadumbre; asi siempre esta distraido, y en la clase
hacienda en la mesa con yeso el juego de tres en raya. Ha compuesto el Compendio de matematicas, sacado la mayor parte de
Bails y Bezout, y sus manuscrites, sin embargo de estar perfec. tamente hechos, aun él los tenia luego que estudiar, pues no los
entendia.
ANTONIO. Pues son cerca de las ocho, me voy a mi funcîon.
PERICO. Tengo ya gana de que me cuentes lo que ha havido.
ANTONIO. Mariana mismo.
PERICO. Conque, adios.
ANTONIO. Adio~.
il ;

PERICO. Ola, ya estas agui? Me alegro ! Que te traigan_ café.
ANTONIO. Estoy mui contente por haver hablado a Juamta.
PERICO. Y yo tambien por haver ganado unas cuantas medallas.
ANTONIO. Te contaré desde el principio. Pues seiior, entré en
casa de D"- Margarita, y te confieso que al ver tanta gente en el
gavinete, y ser la primera vez que iva solo, me _turbé un_ poco,
pero acordandome de loque me habias dicho, d1ge en mt inte-

LOS VICIOS DE MADRlD

1 97

rio.r: que caray ! a mi quien me ha de corner ? par lo que
tirando el sombrero en una silla, saludé en general y me arrimé
a la duefia de la casa a hacerla el cumplimiento ordinario.
Estava con otras seiioras mayores, hablan&lt;lo de los partos que
habian tenido, y de las malas criadas; si habian despedido a
Fulana o a Mengana, por esto o por aquello. Corno no me
imporrava nada esta maldita y repetida conversacion, ~e fui:
donde estaba mi Juanita con otras jovenes : su conversac10n se
reducia a los vestidos ; al trage que lleva va una en la acadernia
de la calle del Principe ; si la modista de la calle de las Carretas
era mas varata gue la francesa del CavaUero de Gracia; si la
batista lucia mas en los hombres, y duraba mas que los chalecos de muselina, &amp;•. Luego mi amada se levant6 trescientas
veces, una a ver un gorro que habia hecho una seiiorita de la
casa, otra a mear, otra a que sé yo: a cada salida echava una
maldicion, pues no conocia qué no era ocasion de hablarla, y
me paré a un rincon de la pieza donde habia cuatro 1seiiores de
edad. Hablaban un poco bajo y al acercarrne m~ miraron como
sorprendidos, bif'rr fuese por mi mala crianza, bien par entraîiar
ver un muchacho junto ;i elles. Tornavan polvos, arqueaban
la~ cejas, hacian visages y decian «... que esto va cada vez
peor. .. que en tiempo de Fernando el 6 °.. . que Napoleon era
mucha hombre ... &amp;• &gt;l; sin duda la casa va mui mala segun
elles se impacientavan.
PERICO. Esos viejos cansados de sus mocedades, se entretienen
todo el dia en hablar de noticias y arreglar goviernos. Ese que
&lt;lice que Napoleon ... ni él le conoce ni nadie tampoco. Prosigue.
ANTONIO. Yncomodado tambien de su conversacion, me
aproximé a un carra de rnuchachos de mi edad que estaban de
pie arrimados a una mesa; estaban alegres, y dando risotadas:
uno cont6 habia dada un mico a D• Ysabel. Yo que oi mico
y Dona, me figuré seria una alcahueta, pues segun loque me has
dicho ..•

�hRrco. Si : a esa la llaman Da Y sa bel la Catolica; es dificil
darselo, pues siempre prim.:ro pide el dinera.
ANTONlO. Seguimos contan.do cuentos, y a hablar de las
muchach.as de la sala, uno dijo le gnstava Juanita: yo calté,
pero sin duda me puse colorado, pues se me abrazaban las orejas. En esto estavamos cuando principiaron a tocar èl piano. Asi
que se oio el instrumento, los j0venes nos plantamos en media
de la pieza: los vitjos se salieron a otra inmediatà a continuar
su gazeta, las viejas se arrimaron a la pared para dejar mas espacio a los que hàbia.n de danzar. Las senoritas, unas se cogian la
cola, otras davan los abanicos a su madre. Ya entraban mas
gentes, t0d@s hablaban a un ti_e mpo y de diferentes cos,1s, y yo
estaba azorado, temblandome las rodillas y dandome golpes el
corazon. Por fin me llegue a Juanita para sarnrla a bailar, y me
lo concedio. Principiase la ccmtradanza, y por respetos a Juanita
me pusieron o me toc6 s@r la segunda pareja. Esperava que el
que la ponia hiciese una de las figuras que tu me havias dicho
y que yo llevava en mi cabeza, cuando mui de prisa me dice:
&lt;&lt; Latigo, pelota, ~demanda con la contraria, y cedazos con la
misma. » Ay ! Perico, todoesto era para mi un gazpacho estremeno,
unsudorfrio mecubria todo el cuerpo: por fin, gracias aJuanita sali
bien dè aquelapuro, pero en la segunda partesucedio que la tal contraria era una seiiora mui garda, que baylabaoon una mantilla de
blondasobre los' hombro~, y al dar la buelta Je los cedazos se me
.enred6 un corchete de la casaca en ella, y salio colgando media
mantilla. Ca\16 vor prudencia o cortesia, y la musica iba apretando sucesivamente; ya habian mudado figura y la orquesta
echaba demonios, como tu &lt;lices; y sin saber como, le di tan
fuerte pisoton a un guardia que estaba a mi lado, que, echandose mano, esclamo: cc Voto a brios que me ha deshecbo Vm.
un callo que tenia &gt;&gt;; y luego mas bajocontinu6: cc~ A qué vendra11 estos virotes a los bailes ? &gt;l Yo le respondi: cc Pcrdone .
Vm. &gt;l, y me bagé a ver si le habia lastimado rnuêho, pero aun
no habia indinado la cabeza, cuando me clan un grito a la oreja,
'

1

1 99

LOS YlCIOS DE MADRID

LOS VlCIOS DE MADRID

diciendo: « Arcos pronto. ➔&gt; Por quererlos hacer a prisa, le di
con la cabeza un go] pe a otra sefiora 'e n las narices, que en1pez6
a echar sangre. Se acab6 la co11tradanza, y se principi6 Ja murmuracion. Unos me llamaban bruto, y otros bestia, y aun las
mugeres anadian: « No tiene de bueno ma~ que ser m.ilitar. &gt;&gt;
La que se mostrava mas tompasiva decia: cc j Que cara de asnito
tiene ! » Yo n9 sabia que hacer, si dejar bien puesto mi honor
desafi.andolos a tôdos, o echar a correr y no volver a poner los
pies en la casa; pero por no dejar a Juanita me q uedé. El annar
ot:ra contradanza hizo olvidar la primera, y mientras se bailabà
tuve este diaJogo con Juanita, que porno andar con« dijo, dije,
contesté, &amp;ai&gt;, te lo contaréseguido, que tu lo entenderas con solo
que alce o baje la voz.
•••••••• •

••

• ••• • •

••••

• •.

• • • • • • • .- • • •

r •

• •

• • • .... •

. .. • •

• • ·•

Entonces pas6 pvr alli uno que no le vi bailar en toda la noche,
con sombrero debajo del brazo, y me dijo: « Vaya, cavallerito,
j gué bien se pela la paba ! &gt;l No entendi esta espresion, pero
observé que J.uanita baj6 la cabeza, y se puso colorada. El otro
no se par6.
Agui llegaba yo wn mi conversacion, cuando una de las viejas
se present6 en rnedio, y con voz gangosa llam6 &lt;). tres hi jas suyas
para marcharse . El bastonero se opuso diciendo: &lt;c Mi seîiora D-1
Gertrudis, si Vm. se va, se acab6 el bai le: nos falran las tres
mejores parejas. - Es mui tarde, ptosiguio, aquel est.ira con cùida&lt;lo; ya sabe Vm. su genio. - Siquiera la greca. - Vaya, si
es la ultima me aguardaré. » .
Salimos todos a bailnr la greca, pues era preciso que hasta los
perros entrasen, segun oi decir; y se concluyo fclizmente, gracias a mi cligna compaîiern.
Te contaré antes la conversacion que tube con mi padr~ ... cc Los
desafios son justamente prohividos, pues se cometen a:sesinatos,
barbaries, por un h:)n :)r mal entendido, E verdadero honores
la hombria de Qien.

�hRrco. Si : a esa la llaman Da Y sa bel la Catolica; es dificil
darselo, pues siempre prim.:ro pide el dinera.
ANTONlO. Seguimos contan.do cuentos, y a hablar de las
muchach.as de la sala, uno dijo le gnstava Juanita: yo calté,
pero sin duda me puse colorado, pues se me abrazaban las orejas. En esto estavamos cuando principiaron a tocar èl piano. Asi
que se oio el instrumento, los j0venes nos plantamos en media
de la pieza: los vitjos se salieron a otra inmediatà a continuar
su gazeta, las viejas se arrimaron a la pared para dejar mas espacio a los que hàbia.n de danzar. Las senoritas, unas se cogian la
cola, otras davan los abanicos a su madre. Ya entraban mas
gentes, t0d@s hablaban a un ti_e mpo y de diferentes cos,1s, y yo
estaba azorado, temblandome las rodillas y dandome golpes el
corazon. Por fin me llegue a Juanita para sarnrla a bailar, y me
lo concedio. Principiase la ccmtradanza, y por respetos a Juanita
me pusieron o me toc6 s@r la segunda pareja. Esperava que el
que la ponia hiciese una de las figuras que tu me havias dicho
y que yo llevava en mi cabeza, cuando mui de prisa me dice:
&lt;&lt; Latigo, pelota, ~demanda con la contraria, y cedazos con la
misma. » Ay ! Perico, todoesto era para mi un gazpacho estremeno,
unsudorfrio mecubria todo el cuerpo: por fin, gracias aJuanita sali
bien dè aquelapuro, pero en la segunda partesucedio que la tal contraria era una seiiora mui garda, que baylabaoon una mantilla de
blondasobre los' hombro~, y al dar la buelta Je los cedazos se me
.enred6 un corchete de la casaca en ella, y salio colgando media
mantilla. Ca\16 vor prudencia o cortesia, y la musica iba apretando sucesivamente; ya habian mudado figura y la orquesta
echaba demonios, como tu &lt;lices; y sin saber como, le di tan
fuerte pisoton a un guardia que estaba a mi lado, que, echandose mano, esclamo: cc Voto a brios que me ha deshecbo Vm.
un callo que tenia &gt;&gt;; y luego mas bajocontinu6: cc~ A qué vendra11 estos virotes a los bailes ? &gt;l Yo le respondi: cc Pcrdone .
Vm. &gt;l, y me bagé a ver si le habia lastimado rnuêho, pero aun
no habia indinado la cabeza, cuando me clan un grito a la oreja,
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LOS YlCIOS DE MADRID

LOS VlCIOS DE MADRID

diciendo: « Arcos pronto. ➔&gt; Por quererlos hacer a prisa, le di
con la cabeza un go] pe a otra sefiora 'e n las narices, que en1pez6
a echar sangre. Se acab6 la co11tradanza, y se principi6 Ja murmuracion. Unos me llamaban bruto, y otros bestia, y aun las
mugeres anadian: « No tiene de bueno ma~ que ser m.ilitar. &gt;&gt;
La que se mostrava mas tompasiva decia: cc j Que cara de asnito
tiene ! » Yo n9 sabia que hacer, si dejar bien puesto mi honor
desafi.andolos a tôdos, o echar a correr y no volver a poner los
pies en la casa; pero por no dejar a Juanita me q uedé. El annar
ot:ra contradanza hizo olvidar la primera, y mientras se bailabà
tuve este diaJogo con Juanita, que porno andar con« dijo, dije,
contesté, &amp;ai&gt;, te lo contaréseguido, que tu lo entenderas con solo
que alce o baje la voz.
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Entonces pas6 pvr alli uno que no le vi bailar en toda la noche,
con sombrero debajo del brazo, y me dijo: « Vaya, cavallerito,
j gué bien se pela la paba ! &gt;l No entendi esta espresion, pero
observé que J.uanita baj6 la cabeza, y se puso colorada. El otro
no se par6.
Agui llegaba yo wn mi conversacion, cuando una de las viejas
se present6 en rnedio, y con voz gangosa llam6 &lt;). tres hi jas suyas
para marcharse . El bastonero se opuso diciendo: &lt;c Mi seîiora D-1
Gertrudis, si Vm. se va, se acab6 el bai le: nos falran las tres
mejores parejas. - Es mui tarde, ptosiguio, aquel est.ira con cùida&lt;lo; ya sabe Vm. su genio. - Siquiera la greca. - Vaya, si
es la ultima me aguardaré. » .
Salimos todos a bailnr la greca, pues era preciso que hasta los
perros entrasen, segun oi decir; y se concluyo fclizmente, gracias a mi cligna compaîiern.
Te contaré antes la conversacion que tube con mi padr~ ... cc Los
desafios son justamente prohividos, pues se cometen a:sesinatos,
barbaries, por un h:)n :)r mal entendido, E verdadero honores
la hombria de Qien.

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LOS \'fCIOS DE ~IADRID

LOS YICIOS DE MADRID

- Padre, interrumpi, muchas veces no se puede evitar un
desafio : v. g. si uno sabe de una iglesia o de una concurrencia,
y me da un pisoton, y le digo: « j Habd pedazo de bestia ! » y él
me dice: cc j Vaya Vm. a la mierda ! » tengo que desafiarle o
sufrir la baja de los compai'leros.
- Es cierto, continu6, que como los militares no se dedican a saber si tienen ra.7.011 o no, unos a otros se obligan a desafiar. Supongamos que tu salias al campo: el ser una espada mas
larga que otra, el escurrirse, el ladearse, el estar desigual el terreno, &amp;2, hace que un cobarde mate un valiente; si él te daba
una estocada, te quit6 la gana de volvcr a desafiar, y si tu se la
Jas a él, ~ tendras entonces razon para haverle llamado bc-stia?
Desafin bueno foe el de Pardo hallandose &lt;le capitan general de
Castilla, que lo ret6 un ayudante de la Plaza, diciendole en un
billete que fuera del servicio eran todo!i iguales: él, conociendo
lo podia perder, lo ech6 a risa y mand6 al criado que entrase,
pues estaba en la cama todavia, y mui serio le dijo: cc Digalc
Vm. a su amo, que se figure que hemos salido, y que me doy
por muerto &gt;&gt;, y se tendio otra vez tapandose con la ropa.
Mi padrese rio, yo bice lo mismo, y nos fuimos a acostar.
PER1co. Mil anecdotas y cuentos hay de desafios. Lo cierco es
que si desafias, o ad mites desafio, eres perdido; y sino, te tienen
por un cobarde, los compatieros no alternan, y los gefes los cri-•
tican.

.................................. . ..................

TARDE

7•

......... . ..... . ............ . .... . .... .... .. . ..............
ANTONIO ... Tengo mucho miedo a los curas.
PERTCO. A los curas? ]a ! ja !
ANTO , 10. Te ries?
PER1co. Pues~ no me he de reir? Escucha : un cura, como es

201

ruinistro del Altisimo, deve ser exemplo de , irtud, modelo de
picdad, casto en sus acciones y palabras, caritativo, activa en el
excrcicio de sus funciones, nada vicioso; ni debe gastar lujo en
su mesa, tr,1ge, ni casa; no &lt;lebe ser hipocrita, ni tener jo,·enes
en su casa a titulo de amas, sobrinas, o parientas, ni estarse
jugando, caz.mdo, o di,·irriendose dias enteros, &amp;a. Pero cual al
contrario srn:ede: puteros, jugadores, borracbos, y cuantos
vi..:ios pue&lt;len tener los libertinos poseen la mayor parte . Yo no
digo que no haya algunos que no posean el espiritu del E,·angelio, pero otros ... Yo te diré lo que regularmente sucede. Si es
un cura, como se suele decir, de misa y olla, j qué bajezas, qué
adulaciones, qué infamias no comete por pillar la peseta! Dicen
que como se ha de rnantener, y con que obgcto tomô esa carrera
fue el de aliviar al proximo, darle los consuelos espirituales, o fue
por la propension a la hipocresia, por pasarse buena ,·ida, por
hacer lo que se quiera, con la capa del sacerdocio; ~ porqué no se
va a cavar?
Supongamos que es un capellan en casa de una seôora
viuda : la primera jicara de chocolate para don Francisco, y
todo para don francisco. L1 senora le !lama a consultar, y
le dice ha pasado mala noche, porque es dia de ayuno y
es fuerza ayunar. « Seiiora, ni por pienso, contesta don Francisco; en conciencia no debe V. S. hacerlo, todo lo contrario.
V. S. ha de tomar alguna cosita para confortar el estomago: un
pollito, una magrita. » Al fin, con beneplacito de don Francisco
se traen las magras, que con suspiros y ayes y suplicas de don
Francisco, se concluye medio jamon, y si apretase mas el bueno
del capellan, se comeria la seiiora el plato. Con esto logra él que
ella diga a sus amigas : « Don Francisco es una alma candida, y
de talento. Estoy contentisima con él, y no con el secator de don
Fulano, tan hipocrita que me criticava si iba a un baile. Este es
tan gracioso, panicularmcnte cuando toma a la Manolita por su
cuenta, y la &lt;lice unas cosas, que la pone tan sonrojada. El otro
dia la hablaYa de la primera uoche de novios, si ella llega a

�202

LOS \"ICIOS DE MADRlD
LOS YICIOS DE MADRID

casarse, y se le ofrecian ,1 don Francisco unas cosas, que nos
tendiamos rodas de risa. Ah muchacha tambien le gusta que la
digan algo de esto, y asi es la que le entra agua para laYarse, y el
desaynno, &amp;•. »
Esto poco maso menos les sucede a lo,; holgazanes capellanes
de casas grandes. Si el cura es capellan de regimiento, ya se les
concede ir de militares, pues siendo el color del vesti&lt;lo obscuro,
se ronen currutacos cual nadie. Se reunen con los oficiales, y
como la COD\'ersacion de estos regularmente es de putas, meten
tambien su cucharad:i. Cuantos estan con una moza, y dos ocres
horas despues se van a decir misa. A esto replican que los militares lo hacen y que ellos son hombres. Y porque Vm. sea
hombre,~ ha de ser putero? Van a un lugar, y si se alojan con
otro, ponen en practica la seduccion, fiados en que con mas facilidad echaran la culpa al otro que a él.
Si es cura parroco de parroquia de Madrid, son los mas despotas: tienen dos o tres tenientes, no d:10 los sacramcntos sino
a personas de gran caracter, y para paner e la capa corta han de
llevar una onza . ro entierran si no pagan; y el que no tiene con
que, Yieoe la rnisericordia y poneal difunto en una esquina por
tres &lt;lias, hasta que junta con que pagarla toJa la familia, llena
la casa de moscas, causando hedioudez y asco a los que pasan.
Sin embargo de que rodos nos morimos poco mas poco menos
de un mismo modo, los cntierros se han de diferenciar en gra11
damor, medio clamor, y misericordia. Este se hace mui de pris.1, sin
acabar de pronunciar, como se acostumbra en los hospitales. Si
es de rnedio clamor, se &lt;loblan algun tanto las c.·unpanas, y hay
bayetas, &amp;•. El de gran clamor es para condes y &lt;luques: suele
haver piporro, y los curas se pouen en filas, cantan&lt;lo mui pausado, y con voz hueca; y mientras ri paternoster, se ponen dos
a hablar de noticias y de gaceta : y al rcspondi.:r el coro Sed libera
110s a mnlo, &lt;licen lle\·an&lt;lo compas, y grnYes, a 111alv. Concluyen
y van a decir el pesame al que hace el duelo, y en voz baja pronunciao « Requiescal in pace, Dios nos dé salud para encomendarle

203

a Dios », y entre si 11 y para pillar pesetas ». A la noche se aparece
en el dudo &lt;le la casa uno de ellos, que no esta contento con los
derechos que le rocaron, y se sien ta en un rincon de la sala, sin
hablar con nadie, hasta que sacan el chocolare y pan tostado, y
&lt;lice al del lado: « Que buen senor ! yole conoci alguo tiempo »,
y esto arqueando laç ceja-;, y sorbien&lt;lo la morenilla. La ,·iudaque
no le conoce, ni nadie le da razon, se acerca a él, y éste la pide
algunos calzoncitos que dej6 el difunto. Al dia siguiente se presenta el sa.:ristan mayor, apodera&lt;lo y recau&lt;lador de estos bienes, v sac.1 una cuenta mas larga que las del Gran Capitan. Alli
Ya pu.estoque al cru:œro, esto es alsegun&lt;lo sacristanque salio con
la cruz desde la sacristia al medio de la iglesia, ocho reales, y se le
dio medio. A los campaneros, que de rato en rato hacian blon,
seis reale , y eran monacillos que se dieron seis cuartos. Corno
él ,·a con su vestiJo ri 5 uroso, su chorizo, y tetrico, y ademas de
esto es cl ultimo gasto que hace el heroe Je la funcion, no
repara la viu&lt;la en darle cuanto pide, porque se le quite delante.
Si el mueno es gran sefior, hay partidas mayores que las de una
plaza. Lu;.;:go siguen las honras, que to&lt;lo se podia hacer de una
vez, pero no se podrian llevar los &lt;lerechos dobles. Hay ciertos
personages, que se entretieneo en buscar curas por todas las
posadas pa ra d1:cir misas, y su propina sale de la ca' a de los
mueno,. A-;i una &lt;le las pani 1as es al encarga&lt;lo de misas.
Pues vere a un lugar, y encontraras nna porcion de ignorantes
por curas; en to 'os ellos ni confiesan, ni &lt;licen misa, amancebados con sus ama-;. Cura he conocido yo, y no lejos &lt;le agui,
q 1e se e~tuvo tres &lt;lias Sëguidos jugando mediator; dt'. jan imbuir
a sus feligreses en supersticiones, unos porquë no entiendcn la
religion, y orros porqm: les conviene. Se ponen su balandran,
y se van de visita por codas las cas.1s, donde le reciben como a uu
dios: y asi es un despota en su pueblo.
Figurate ahora un canoaigo. Entra en su casa, y verns la rica
silleria. Grandes cuadros en la sala, aunque pint;tdas las paredes
con colores ooscuros, por la decencia. Entra al gabinete, y repara

�204

LOS \'JCIOS DE MADRID

LOS \'ICJOS DE MADRID

las alfombras de que esta \'estido, los tapices con que se cuhren
las tapias; en su bufere hay un Cristo con su calavera, y varios
libros, la G11in de forasteros, un aiialejo, v un breviario. Detras de
su silla hay un pequeôo esrante, donde· se colocan el Padre Fleuri, el Aiïo cristia110, la Biblia, el Kempis, la Historia de Espa,ia de
Mariana, y alguno que otro de moral; mas este estanteoculra un
secreto donde esta Vida de Catalina 2•, Vida de M• Luisa de Barbon, escrita por Covarrubias, Vida secretn de Felipe 2°, Vida del P.
de la Paz. por Azara cuando estu,·o de cmbajador en Paris, y
otra multitud que callo, que solo él tiene permiso de leer. Pasare
a la alcova y hallarâs la cama bien colgada, un gran sillon que
encubre el servicio forrado en terdopelo carrnesi; en un armario
conriguo esta la ropa que se cornpone de camisas de fino holan,
pues tiene que mudarse diariamente, un rico sombrero de castor
eu papel dt estraza embuelto, otro de tn:s picos para cuando
sale de militar, orros dos para lo diario, habitos de scda y pano,
ya finos, ya orJinarios, panuelos, chalecos, ch upas un sin fin,
medias, zapatos, boras, de todo. En otro cuarto estan colgados
en □ na percha el balandran, las capas de color, el caporon de
caza, y trt's o cuatro pares de boras y borines. Unas alforjas
bien tegidas, con SL1s borlones en el remate; y en un rincon una
escopeca con canon de Bilbao, oido de oro "abraz:1dera de plara ·
tambien son de plata el pu,io del latigo, la escrîbania, la bajilla,
y el orinal. En la cocina estan ardiendo \'arias hornillas. Llegate
al fogon, y oleras no a ver&lt;luras saladas como los padres del
desierto, sino a rico jamon. Observa las poilas que se tuestan en
el asador, los guisados, y pichones que se desmenuzan. Sube a
las guardillas, y no podras entrar en ellas por los cestos de cascajo de que es tao pro vis tas ; y los techos eu biertos de uvas,
melones, man7anas, chorizos, y todo genero de cocina. Baja al
sotano donde estan no los cilicios, ni urensilios de penitencia,
sino grandes cubas de excelentes vinos. En la cavalleriza se encuentra un caballo para pasear y carrer liebres, y una mula que se
anda quince leguas en un dia.
,

J

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205

Para su servicio tiene una ama de llaves, y de gobierno, pero
. tiene edad, y necc:sita otra que la ayude: mas no quiere una
vieja, estan siempre llenas de histerico, y enfermas; tampoco
una niiia mocosuela que no llegue al fregadero; mejor sera de 18
a 20 anos. Por fin ya encuentra una moza de un lugar cerca de
la corte; esta escuvo enamorada de un joven gallardo, hombre de
punos, 7 u 8 afios, como en Ios lugares se acostumbra, y despues de muchos requiebros y musicas por la reja, la prometio ser
suya, y la regalo una cinra ancha azul que le sirvio de hacer el
papel del rcy en una comedia que hicieron en el lugar; y ella en
cambîo unas medias rayadas, con loque los dos eran conocidos,
en particular ella que la nombraban Blasa, la de lti ci11ta. El la
pîdio que fuese suya, pues en aquel Mayo les habian de echar
por el coro, y colgarles la coiunda. Ella consintio, y enrrando
por el con al, sin embargo del alboroto de lasgallinas, que crt'ian
era Li clueca, se fueron al pajar donde ella le dio una flor en
se1ial de huena novia. Pa\ados &lt;lias se enconrr6 la muchacha con
que iba aumt:nrar la poblacion, y le apre16 para que cumpliese Io
de marras; pero él contesta que anta1io era otra cosa, y que
hogano ha mudado de hisiesro. Ella renia IJ zumba de las moza~
del pueblo, por ser conocida por la de la CÎllta: mas no dio a luz
con felicidad, y salida de aquel susto, trata de continuar el
pleito, y se va a servir en casa del canonigo, quien la ofrece su
proteccion. A fin de agradarle, se esmera en cuidarle, y él le echa
algunas puntadillas para hacerla ver que la quiere: ella lo conoce
y se pone a discurrir: 11 Yo ya no me tengo que casar con Anromo .....
A:-.ToN10. Ola ! que se llamaYa como yo?
Pmuco . No, estas son nombres que yo finjo, para hacerte \·er
loque son los canonigos.
ANTONIO. Sigue.
PER1co. Pues senor, ella sigue hacienda sus cuentas: &lt;&lt; A mi
me gusta desdc que lo hice con él... Si muere el ama de
gohieno, ose va, yo me quedo duena de roda ... Para confesarme

�LOS VIC105 DE ~IADRlD

LOS VJO0S DE MADRID

ha de ser con él. .. pues n:ida arriesgo ... si me d ii.:e algo dire que

sonario, haceis de la religion el juego de los cubiJetes, Geronimos, en cuyas mesas hay mas viandas y se destroza mas
carne que en casa de un potentado, cuyo procurador en
Madrid, y administrador de hospital en Guadalupe sou dos pingües mayorazgos, 2 porque enfaÎlais con la ollita de miel, milagrosa por los tu vos que ella oculta, y os va.le mas de 20 mil duca-dos el ano? Y tu, prior del Escorial, cuyo trato con los reyes te
hace ser en la apariencia el savio mayor, aunque no bayas visto
un libro !
Mercenarios, en cuyas celdas se reparte mas dinero que en
casa de un .::ambista, que con el mediarorcito arreglado, y el
tresillo, pasais al monte, banca, y parar, atravesando muchas
miles, ( en que invertis lo que sacais diariamente para el rescate de
cautivos? c: Porque no aumentai~ esas perdidas y ganancias a este
fin, y no llorarian tantos en las mazmorras? Y tu, general, ( porque admires el tratamiento de Excel encia y te timlas Grande de
Espaûa, como el de los franciscos y San Ju:111 de Dios? Lo pone
1
eso el instituto?
Capuchinos, ,! que aparentais humildad, y manteneis dos cocinas, una bien distinta de ]a otra?
Franciscos, que a cuenta del ajito y el cominito vais con las
alforgillas, seduciendo jovenes incautas, ( porque aparentais
pobreza, cuando el sindico conserva una porcion de capitales?
Fra.iles de San Juan de Dias, que os preciais de curanderos
y habeis sacrificado en vuestro hospital mas victimas que enfermes, ( a qué venis enganando con los paoecitos de San Rafael,
si destinais el producto de limosnas en hacer meriendas en los
mc,linos, y en la Virgen del Puerto?
Cartujos que aparentais sileocio y ningun trato con el mundo,
,! p0rque no imitais a los religiosos de la Trapa? y no que os
juntais los jueves y domingos en la huerta don de leeis los papeles
publicos, versos, canciones, y asuntos amorosos? Y tu, prior,
cuya celda, mesa, y trato, es mejor que la de un principe,&lt; quien
te permite rse fausto? ( en dondc esü el capitulo que esprese
&lt;levas tener esas riquezas, e~as yeguadas, y esos criados ?

206

SI. »

El cura la saca mucha~ veces Lt con ve1·sacion : cc Te acuerdas
del novio? - Si sen.or. - Com:&gt; que querrias se te apareciese
por alii, en algun pajar. .. - Vaya, sen.or, no me diga su merced
esas cosas. » Mien tras se vis te, estâ el\a presente, le lim pia los
habitos, y él dandola la mano para que se la b:!se, la aprieca, di.::iendo: &lt;&lt; Adios, hija, que me voi al coro. » Al salir se le presenta
un pobre, y exclama:« Vaya, t porque no ttabaja? &gt;) y remangandose la sotana, se qui ta un boton de la pretina, y saca un puîiado
de duros, pt&gt;st:tas, y reales, y le entrega un ocha.rn al pordiosero,
suplicandole le encomiende a Dios. No ha andado cuatro pasos,
y viene uno a decirle si gusta comprar anguîlas, pero que son a 9
reales lib1a. cc Si, amigo, que ha.ce algun tit&gt;mpo no pruevo
bocado tan ddica fo )l ; y le dice i Blasa que encargue al a.ma de
gobi.erno se aproveche de la ocasion, y le compre trt&gt;s )ibrita&lt;;.
Cuando vuelve a ..:amer, le da sus finezas a la criadita, y ella
dice: « Comaselo Vm ., Senor, que esta bueno », haciendose la
desdeiïosa. Luego se aœrca al cura ...
Si le preguntas a un fraile porque tom6 el habita, no te dirâ gue
es por auxiliar enfermes, asistir al ·: onfesonario &amp;•, sino por
pasarse buena vida. A las Joce tie11e la mesa puesta, sin gue les
cueste un cuarto. Se visten, se pasean, dan rn:nro gritos en el coro,
cenan, y se acuestao. Todo pura holgazaneria. Y como bay tanta
beata, gazmona, alcah ueta, e insensatos que, porque lie van aquel
trage, los juzgan incapaces de pecar, se burhm del bello s, xo, y
dominan en muchas partes. Tambien se ponen petimetres, ya
conandose el cesguillo de esta rnanera, o de la otra, ya alzandose
maso meno~ d cordon, ya bajandose el zapato, &amp;•.
·Oh! voso,ros que nos predicais con voces de grajo y gritos
desaforados el Evangelio, co1110 si qu 'sierais convertirnos a fuen.a
de pulrnon, vosotros que regoldando en vuesrros claustras, retumban las bovc::das wn d ahito, rnsmro; que senudos en cl confe-

�208

LOS \'!CIOS DE ;1IADRID
LOS VlCIOS DE MADRlD .

Con codas las rcligiones hablo. I'. Observais lo gue previenc la
regla? loque manda el instituto ? lo que dej6 cstablecido el fundador? Si no lo haceis, en lugar de ser utiles, sois unos zanganos del Estado y perjudiciales ala sociedad.
Deseogan:ite, Antonio : los religiosos de la Trapa son los unicos que aun conservan sus estatutos, y los que efecth-ameme
estan separados del mundo. Son limpios, travajadores; no hablan
sin permiso del abad, no son hipocritas, y cumplen con cuanto
esta prevenido; ignoran cuanto pasa en el mundo, pues ni atm
corrcspondencia tienen con sus familias. Estos si, son ,erdadcros
religiosos.
ANTONIO. I'. Que &lt;lices tu de los Jesuitas? Mi padn: los alava
mucho.
PERrco. Los Jesuitas eran los mas perversos. Trataron de
dominar el mundo, como los Templarios y ocras comunidades.
He leido de ellos poco bueno y mucho malo, y aqudlo escrito
por ellos mismos. El Padre Mariana fue el que mas sac6 la c:tra,
y antes de morir a los 82 arios de edad, se retract6 dt: todo en
descargo de su conciencia. En las carras de Clemente XIV se lec
en el decreto de su escincion, que despues de tantos aiios de
maduro examen se hace preciso extinguirlos, por ser peores que
los Templarios y que otras comunidades. Tenian obligacion de
manifestar la confesion de los penirentes al general : i cuanto
mal no podia resultar de esto ! Asi el padre Richi estando preso
en el castillo de S1 Angelo en Roma, le dijo a un cardenal :
(' Eminentisimo, en esta silla estoi gobernando toda la Europa »,
y solo se fiaba de eso. Ellos fueron los mocores de la revolucion
de Madrid cuando el motin contra Squilace, que por no encontra.r al pueblo dispuesco al regicidio, lo adelantaron al domingo
de Ramos, deviendo haber sido el jueYes santo. i En cuantas
causas no han estado inculcados ! Te podria enseùar una porcion de libros y manuscritos que indican sus infamias. Solo
el que se intit~ln Origen, progreso, y decadencia de la Comp" de
]estlS ce dice las causas que originaron, y te cita el padre, el

209

dia, el ai'io, el sitio, y el cajon del archiva donde se conserva.
Ellos comerciaban, y en las letras llevaban mas que a lo que
corrian en la plaza, porque decian que los bancos suyos no
podian quebrar, y era falso que el de Sevilla quebr6 en cuarenta
mil ducados.
ANTONIO. Pues sefior, me voy.
PERico. Adios. Hasta mafia.na.

TARDE~

. . . ... . ... . ....... . .... ............ . ............... .
'"

PERrco .. .. Vamos al teatro?
ANTONIO. Vamos.
PERico. Pues por poco nos quedamos sin voletines.
ANTONIO. Porque?
PERico. Porque es una comedia nueva, y hay mucho empujon y mucha picardia. Cuantas veces he estado desde las siete
esperando hasta Jas &lt;liez, y al dar la hora abrir otra puerta, o
dejar puesta una cadena donde iban cayendo todos, para diversion
de los repartidores ! Un dia entré el primero para tomar un palco,
y &lt;lice Villanueva no hay que pedir aposentos, que estan ya
todos dados. Una de dos : o es mentira, pues se abren ahora las
puenas, o Vm. los da por debajo de cuerda, lo que estâ prohivido efectiv:unente. Don Lazaro Ios estava dando del modo que
te &lt;liré. Viendo esto, me hice amigo de un tal Simon, que ahora
estâ de acomodador del alogero en la Cruz; que&lt;laba tratado el
dia antes: iba yo, le pedia una grada, y me daba un palco; luego
un aposento segundo me costava 60 o 70 reales, no debiendo
ser mas que 48. Asi Don Lazaro hacia sus enjuagues.
ANTONIO. Y no se puede evitar eso?
PERICO. Se ponen alguaciles y patrullas, para que no haya
confusion, y no haya revendedores, esto es algunos que toman
&amp;vue J,i1pa11ique. xiu.

�210

LOS VICIOS DE MADRID

lunetas y palcos, y por la tarde los venden a doble precio; pero
los alguaciles y los centinelas son los de estos monopolios.
ANTONIO. ~ Porque llaman los comicos de este coliseo los polacos
y al otro los chorizos?
PE1uco. Porque habia antes muchas disputas par unos y otros,
y uno de los mas apasionados de este era un fraile llamado el
P. Polaco; y al otro porque estando un gracioso hacienda un
sainete, y debiendo sacar unos chorizos, y habiendosele olvidado,
fue tantas las exclamaciones que hizo y cosas que se le ocurrieron, que ·causo tanta gracia que le qued6 al corral ese nombre.
Salieron tonadillas y canciones por los diferentes apasionados. Una
me acuerdo principiava ;
Muchos van a los chorizps
aunque no haya Ji version,
y de los polacos huyen
aunque sea buena funcion,
porque cada unp tiene
su santo de devocion &amp;c.
Donde puedes ver todo esto es en un libro, Epitome del teatro,
por Manuel Garcia Parra, aungue no es idea suya, pues se le
hizo Pellicer, el de la Biblioteca. Al principio pone en verso un
catalogo de autores, y los tales versos tienen consonantes trahidos por los cabellos; me acoerdo de uuo que dice ;
Cuando nos vino por que bien lo allano
Don Vicente Rodriguez de Arellano.
ANTONIO. ~ Esta aqui la Rita Luna ?
PERICO. No siempre. Ha representado en la Cruz.
AN-romo . Creo que es buena comica?
PERICo. Lo es sin duda. No, coma algunos quieren, bace toda
clase de pape!, pues esto es imposible, ni eso es ser comico, sino
hacer perfectamente el caracter de que se reviste. La Rita tiene
lo que ninguna actriz, y es que posee tanto el teatro, y es tan

LOS VICIOS

DE MADRID

2II

sentimental, que cuando el papel lo reguiere, Uora, rie, y se
enfada de corazon, segun los diferentes afectos que ha de espresar. Asi no se ha encontrado nadie que pueda alcanzarla en los
papeles amorosos. Siendo tan excelente y verdadera comica, no
puede hacer un papel fuerte como el de Atalia, ni lo desempefi.aria coma la Tirana, la Bermejo, y la Mariguita Garcia, porque no
es ese su caracter.
ANTONIO. Y ~ no hay quien trate de imitarla?
PER1co. Si, y puede salga tan buena coma ella, y es la Pepa
Leon, criada de la Rita.
ANTONIO. Y la .Rita,, es puta?
PERICO. Se puede decir ;que no, aunque trata con un ta! Castellanos, hombre rico, y apasionado por ella; pero en su casa
tiene un trato mui fi.no, y concurren gentes mui decentes.
ANTONIO. Es cierto que es de buena familia?
PERico. Si. Ella no se Hama Luna ; su padre, que ahora esta
jubilado, y tambien ha salido a las tablas, hizo una tra~1esura de
muchacho, cuando pequeiio. Por temor de que en su casa no le
castigasen, se escapo, se mud6 el nombre en Luna, y se puso a
servir. No sé como, vino a parar de criado de un oficial de marina,
y se va con él a la isla de Leon : enamorase de uoa criada de su
amo, se casa, y el marino los despidio. Viendose sin tener que
corner, se pusieron de comicos de la legua; tuvo cuatro hijas :
la Pepa, la Andrea, la Rita, y otra que esta en Aragon y casa
con un tal Esnoz, y nunca ha representado; pero tuvo un hijo
llamado Pepe Esnoz, que ha salido a cantar en la Cruz algunas
tonadillas, y no gust6; hace poco murio de galico. La Ritagust6
tanto que la hicieron primera dama, y la temporada de verano se
iba a Valencia a co11tinuar un pleito en que litigaba el conde de
Arlés, que le pertenecia. Lo gano dos veces, y lo perdio en tercera suplica.
ANTONIO. Ouien creo es buen comico es Querol?
PERrco. Es el unico completo. Su caracter jocoso lo sostiene
cual nadie. Lo mas dificil y que caracteriza a un comico de bueno

�LOS VICIOS DE MADRID

LOS VICIOS DE MADRID

es la accion. L1 de Querol es tan viva, que en las escenas mudas,
manifiesta con las manos lo que sien te su corazon. Quando hace
de anciano, toma una edad en el primer acto, la que conserva
hasta el fin de la pieza. Es el unico que he visto que no mude
de 40 en 50, de 50 en 60. Pero es ho~a de entrar: entremos.
ANTONlO. Cuando se principia?
PERrco. Cuando el alcalde de corte de semana lo manda.
ANTONIO. Y porque no manda la Villa?
PERICO. Porque el alcalde viene en nombre de toda la sala de
lo criminal, que es la quinta del consejo de Çastilla, y por consiguiente superior al Ayuntamiento de Madrid.
ANTONlO. Y si viene el Rey?
PERI CO. Lo mismo sucederia, si no viniese en publico; pero
por politica y sumision, pediria la venia.
ANTON[O. Parece que principian : que comedia es?
PERICO. Los Templarivs. Calla, que en los intermedios pregun·
taras lo que quieras .
ANTONIO. l Quien es ese que hace de galan?
PERICO. Antonio Ynfantes; y luego te contaré lo que le suce-

vanidad fuera de las tablas. Desde que le hicieron Director del
teatro, lo ech6 a perder. Por él se march6 la Lorenza, di vina
en el canto; por él Manolito Garcia excelente actor de cantado;
por él Bernardo Gil, que aunque no sabia una nota de musica,
sac6 excelentes casas, entre ellas El delirio, que nadie ha podido
sacar por la parte del represemado ; por él la Rita estâ. incomodada; por el el famoso Vicente Garcia, uno de los mejores
barbas que se han conocido, &amp;a.
ANTON1o. Parece que sigue la funcion.
PERICO. Te gusta?
ANTONIO. Si. Dime, i Maiquez esta casado?
PERICO. Si, con la Antonia Prado, que es la primera dama de
este coliseo. Regularmente nunca viven juntos, pues cada uno
tiene su cortejo. Ella hay donde la vez que parece una nifia,
pasa de 45 anos, y a fuerza 'de almohadillas y resortes tiene ese
cuerpo. Cuando moza, lo tuvo mui bonito, pero ya es como el
caballo de Gonela. Tiene mucha gracia, y en particular para
cantar a la guitarra canciones del pais, canas, tiranas, jotas, &amp;a.
Es tan desgarrada, que diciendole en una casa un guardia que ya
era vieja, se metio la mano, sac6 una teta, y dijo : « Aun tiene
un hombre donde agarrarse.
ANTONIO. Conque \'. Maiquez ha echado a perder el teatro?
PERICO. Le ha echado porque nos ha quitado excelentes papeles, pero la funcion que él prepare es cligna de verse : los trages,
las decoracionesJ el alumbrado, todo primoroso. Su hermano
Pepe le ayuda igualmente, pues es uno de los mejores tramoyistas.
ANTONIO. Otro acto. Parece funcion de polvora.
PERico. Pues aun no sé en que vendra a parar este drama.
ANTONlO. Y quien es el gefe de los comicos?
PERICO. Es conforme. Hay autores, o impresarios. Aqui los
habia antes, y han sido nombrados Ramas, y Robles. Ahora
estan sugetos a la villa, y se entienden con el marques de Perales. Esto es en cuanto a las contratas que se hacen por carnaval.
Luego en su republica hay otro gefe immediato que es el direc-

2I2

dio .
ANTONIO. Pues, ~ no es el primer galan Maiquez ?
PERICO. Si, pero no babia. quien desempenase el papel de Gran
Maestre, y ha tenido que hacerlo Ysidoro.
ANTONIO. Tambien ese creo que es excelente actor.
PERICO. Si, es bueno; particularmente en la tragedia. Sin
embargo si Rafael Perez tuviese el cuerpo del otro, luciria tanto
como él, porque tiene muchisimo teatro. Maiquez no es un
galan completo; y sino, ~ cuando ha hecho un papel amoroso?
~ cuando podra compararse a Carretero? Su frialdad es incompatible al primer papel, y asi solo hara los bernes de tragedia, coma
el Otelo, la Xayra, el Pelayo, pero no El desden con el desden,
Ar1nida, y Reyna/do, &amp;a. Tambien ha sacado perfectamente los
papeles de medio caracter, como la Sofia, la Casa en venta, el
Cuadro, el Zeloso confundido, y otras. A mi me incomoda por su

i,

213

�215

LOS VICIOS DE MADRID

LOS VICIOS DE MADRID

tor del teatro. En cuanto a la representacion esta el director de
la escena, que naturalmente es el galan. Has de saber que entre
los comicos hay tres papeles, que son el galan, el barba, y el
gracioso. Luego hay dos accesorios que son el segundo y el tercera, o como vulgarmente se &lt;lice-, el traidor. Los de mas se liaman papeles de mectio caracter, y comparsas. Entre las mugeres,
hay dama, graciosa, y sobresalienta. Este papel eguivale al del
tercera en los hombres, aunque indiferentemente hace cualquier
papel. Hay tambien segunda, y medio caracter. En las mugeres
entran de actrjces las de comparsa, y coros. En los saynetes, el
director es el gracioso, y todo lo que se saca de corner en él y se
costea por la compai'iia, le pertenece de derecho, y regularmente
lo regala a la graciosa. En Zaragoza se form6 un pleito entre
Paco Cubas y el galan, porque este se metio a repartir los papeles en un sainete. El galan de musica, o primer cantarin, tiene
slis subditos, y sucede lo mismo que en el representado.
ANTONIO. Veremos a ver en que para esto, pues ya levantan
el tel011.
PERICO. Gracias a Dios que se ha concluido_
ANTONIO. Luego que salgamos de aqui, hablaremos de la foncion. Dime, que sueldo tiemm los comicos?
PERICO. No i:ienen mas que las partes, y a~nque oîgas que la
Rita tiene 45 mil reales, es para tomar su parre; asi la parte de
una dama es mas que la de una segunda. Esto es segun las contratas, y segun lo que ellos pagan, y las entradas. Hablarte de
esta es demasiado dîfuso, pues es preciso tratar del o-usto de la
provincia, de los embargos de los cornicos, &amp;a. En ni;guna parte
los pagan coma en Barcelona.
ANTONio. ~ Corno «embargos»?
Pimco. Madrid embarga los comicos para sus teatros. A la
ciudad de Granada le cost6 &lt;liez mil reales desembargar a Alfaro.
ANTONIO. Que sigue ahora ?
PERICO. La tonadilla.
ANTONIO. Y si algun comico hiciese algo, y lo prendiesen, &lt;. no
podria seguir aqllella funcion?

PERlCO. Parqué? Corno de esas veces que be visto venir los
comicos desde la carcel con un alguacil a representar, y volverlos

214

alla.
ANTONLO. Principia la tonadilla. Sentémonos.
PERICO. Ya sera tarde ...
ANTONIO. Hoy no téngo cuidado, pmis saben en casa he venido
a la comedia. Di, i y los comicos se visten y desnudan unos delante
de otros, y las mugeres en presencia de los hombres ?
PERICO. Cuando los coliseos son capaces, hay cuartos para las
mugeres : pero siempre tienen separacion la dama y la graciosa;
bien que todos estan tan unidos, que te encontraras por un lado
a Ca.rretero con la Gamborino, a Mufioz con la Concha Lled6
que ahora es porcionîsta, ·y despues a esta misma con Caprara, a
la Marianita Camas con Ronda, y con Lean, a las dos Briones
con cualesquiera, a Cristiani con la Gertrudis Torres, a la
Maqueda •.. y par ultimo a todas con quien no estan casadas.
ANTONIO. &lt;. Que significan estas palmadas con ese compas?
PERtco. La gente que quiere se principie el sayn5te, y han
inven tado ese modo de sil var.
ANTONIO. Eh! que significani esta? Parece que hay dtra comedia.
PERICO. Ya le conozco. Este es el de Los comicos cm-ttivos en
Argel. Es mui gracioso. Escuchemos ...
ANTONIO. Vamonos?
PERICO. Vamos.
ANTONIO. ~ Que te ha parecido la funcion ?
PERICO. No me ha _gustado. Es pesadisima, no tiene moral
alguna, todo el argumenta se reduce a quemarlos o no quemarlos. El joven Marini savemos que fue templario y deserto, mas
no nos ha dicho el autor la causa. Me pareGe impropio que
pudiendo el rey llamar a su palacio al maestre y a los demas,
se incomodase toda la familia real en ir alla. Par otro lado es
impropio que . siendo el edificio del templo espacioso, sucediese
todo en la sala de sus seiiores, donde salen los reyes y toda su

�2r6

LOS VICIOS

DE MADRID

comitiva, y por poco el repostero tambien. En lo del emplazamiento hay mucha que hablar, pues si eran malos efectivamente,
condenados estaran aunque emplazase el gefe a todo el mundo;
a no set que se verificase en él lo del antigua epigrama :
Novenas bace don Pablo
· por ganar un pleito injusto;
si harâ Dios pot darle gusto
que . al juez se lo lleve el diablo?
ANTONIO. Acompaîiame hasta la Plazuela del Angel, y te vas
por la Calle de Carretas.
PERrco. No, te acompaîiaré hasta la esquina de la Concepcion
Geronima, pues me voy por la Plaza a mi oficina.
ANTONIO. Que comedias te gust;m mas?
PERICO. Hay muchas mui aprecütbles. Tales son la Raquel, la
· Numancia, la Xayra, el Pelayo de Quintana, y su Duque de Viz.eo,
la Condesa de Castilla de Cienfuegos. El café de Moratin, aunque
le han criticado, no se debe tirar a una pers0na determinada.
ANTONIO. y a quien tira ahi?
PERrco. A don Luciano Francisco Comella, a quien siempre
timla don Eleuterio Crispin de Andorra, en el Semanario de Cordova le Hama asi igualmente; en esta corne.dia todos los actores
son sugetos existentes. Don Hermogenes es Nipho, el traductor
del Telemaco. Don Pedro es el mismo Moratin. Don Antonio es
el P. Navarrete, su atnigo Pipi es un manolo que anda por ahi ...
ANTONIO. Y ~ no ha compuesto mas que esto?
PEJnco. Si, de comedias tiene el Viejo ,y la Nina, donde pinta
una cosaque dicen le sucedio a él mismo. El si de las ninas, el
Baron, y la Mogigata. Tambien ha compuesto otras casas preciosas, entre eilas las trovas de arte mayor, en verso antiguo castellano, al Principe de Ja Paz, un memorial a Floridablanca, her•
· mosisimo y gracioso.
ANTONIO. Y que otro hay?
PERrco. Esta dofia Maria Rosa de Galvez, y el famoso Are-

LOS VICIOS

217

DE MADRID

llano, que ha dado su Pintor .fingido, la Fulrencia, Cecilia j Dorsan, y otras.
ANTONIO. Aun no me has contado lo que le paso a Ynfantes.
PERICO. Es verdad. Escucha. Habia aqui un francés, cuyo
nombre no hace al caso, y solo diré que lleg6 la hora de su
muerte, y un poco antes, llamô a su muger, y la dijo, pidiendola perdon, que tenia una hija de una criada suya, que tambien
habia muerto, y la suplicava no la. abandonase, manifestandole
estava criandose en éasa de un carpintero en la Calle de la Paz,
detras de los correos. La muger del carpintero era buena moza,
y muchos creyeron que la chica era de aquella. La muger le dio
palabra de cuidar de la nifia. Ya crecidita; se la llevô a su casa,
y fne creciendo tambien en hermosura. Era rica y la ensefiô roda.
clase de lavores, por lo que ya casadera, la puso a setvir en casa
de la duquesa de Abrantes, donde la vio el duque del Ynfantadô, y se enamor6 de ella. Ma.dama Spa, muger del cirujano
del Ynfantado, se hizo amiga de su madre y casi todos los &lt;lias
iba a su casa. Un dia salta la nifia, que se llamava Mabolib.i, que
queria ser monja capuchina; la madre empezô a disuadirla, pero
n,o hubo remedio. Salese de casa de Abrantes, y se va a la suya.
Ya la madre empezabi a hacer cliligencias, cuando un doinîngo
va la Manolita con Madama Spa a misa a San Luis : tardava
demasiado, buscala la madre y no la encuentra hasta que aparece
en Avila, y en el palacio del duque del Ynfantado, donde este la
habia trasplantado. Ponele pleyto, pero él era duquè, la madre
putativa no tenia derecho alguno sobre eila, y :la nifia habia ido
voluntariamente, por cuyos·motivos lo perdîo. Trahela a Madrid,
y la pone una casa brillante en la Calle de las Aguas, la destina
qn coche, criadas, y cuanto pudiese menester. Varias veces quiso
el duque comprarla la casa que hace esquina a la carrera de San
Francisco, frente a la suya, comprarla tierras, una hqerta. Nunca
quiso ella y siempre invertia todo en peynetas, mantillas, y ropa
de mucha lujo. Ha tenido varias hijos y le hàn quedado dos
muy bonitos, en particular la Sofia. Estan bautizados en San

.

�LOS VICIOS DE MADRID

LOS VICIOS DE MADRID

Andrés, y en la pila consta son hijos naturales de don Pedro
Toledo, duque del YnfantaJo. La madre de este estava incomodada con este trato, pero el duque estava ciego, y la dijo que si
no queria asi, se casaria con ella, y seria peor. A pesar de cuanto
el duque ha hecho por ella, le ha sido infiel algunas veces. El
primer niiio que se le murio, decia descaradamente era de Bernardo Gil. i Cuantos &lt;lias iba a la sombrereria de Blanco en la
Calle de Fuencarral, donde pasabamos un rato dibertido con
ella ! - Se estava echando en los canos del Peral el Otelo por la
primera vez, donde Ynfantes hacia un papel mui interesante,
cual era el de Loredano. Gust6 a Manolita y trat6 de conquistarle. En efecto dicele la duena de la tienda de vinos generosos
de la Calle del Lobo, que una seiiorita tenia que hablarle
de cosas interesantes. Conocio seria alguna alcahueteria~ la cit6
para la noche siguiente en las cuatro conchas del Prado. Fue
y se encontr6 a la · Manolita con una criada. Le llam6 y le
dijo que una amiga suya queria hablarle. El contest6 que tenia
bastante mundo y que conocia que era ella misma, en lo que
tenia mucha satisfaccion, pero que sentia no poderse comprometer con ella, pues mediaba el duque del Ynfantado. Manolita le
replic6 no podia dejar su amistad, pues su fortuna dependia de
él, pero que despues de retirarse a su casa de noche, podia entrar
Ynfantes. Con efecto fue unas cuantas veces, y un dia se descuidaron; y por soplo, o sospechas, vase el duque al amanecer alla.
Las criadas lo advierten, ponese él levita azorado, y ella animandole le dice : « Ajo, ~ no eres tu tan hombre como él? »
Entra el duque y le dice a Ynfantes : « Me conoce Vm.? - Si
seiior, sé que Vm. es el duque del Ynfantado. - Y~ sabe Vm.
que esta casa y esta sefiora son de mi cuenta? - Tambien lo
sé, pero V. E. no ignora que cuando una muger admite en su
casa a un hombre, éste no debe intimidarle nada. -Tiene Vm.
razon; ya veo que todas las mugeres son iguales. Hagame Vm.
el favor de marcharse. - Con permiso de V. E. Sefiora, a los
pies de Vm. - Abur, Ynfantes )&gt;, cont~stô ella. Se cuenta que

el duque le dio una felpa, pero siguio con ella. Poco despues
le escribio un pape! a Y nfantes, diciendole volviese, no fuera
tonto. Volvio llevando dos serenos y un criado, que le avisasen
de cualquier acontecimiento. El duque lo supo y le escri~io un
billete, en que le encargaba no pusiese los pies en casa de Manolita, pues habria coosecuencias mui funestas. Por lo que no volvio. - A poco tiempo metese con Fernan Nufiez, se fue con él
a Caravanchel, dijole el duque que estava ciego por ella, que la
dejase pues hacia un pape! mui ridiculo en las tertulias. No
quiso, y cuando la campafia de Portugal, la dej6 6 mil reales de
pension, y la abandon6. Fue ella a Badajoz, y le llorô. i Cuanto
no pueden las lagrimas de una puta ! Volvio a comprometerse.
Ahora no la da dinera, pero si cuanto pide., y se ha mudado
frente de los Doctrinos, donde estaba la fabrica de azucar de
Holanda.
ANTONIO. Conque ... hasta manana.
PERICO. Donde siempre?
ANTONIO. Si;&lt;. tu te vas a tesoreria?
PERICO. Si, que es tarde.
ANTONIO. Adios.
PERICO. Adios.

2r8

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219

TARDE ro•

ANTONIO. &lt;. Hacia donde nos dirigimos?
PERICO. Vamos a la Puerta de los Pozos.
ANTONIO. ~ Sabes en que voi pensando? en lo que dijo aquel
amigo tuyo en la fonda el otro dia, que lo rnismo se tiraria a la
Matilde Galvez que a cualquiera otra. Quien es esa?
PERICO. Es una de las mugeres mas bonitas que se han conocido en Espana. No hay uno que no la cobre amor, apenas lave.
De suerte que justamente le han dado el nombre de la divina

•

�220

22!

LOS VICIOS DE MADRID

LOS VICIOS DE MADRID

Matilde. Es hija de un gobernador de America. Era doncella, y el
PrinC:ipe de la Paz determin6 por buena providencia que no lo
fuese. No solo hizo este favor, sino que la dej6 embarazada, y
por ocultarlo, la cas6 con un tal Minutulo, a quien hicieron coronel de Farnesio. El marido march6 a campafia con el regimiento,
y ella se gued6 _en Madrid. De cuantos quisieron obsequiarla,
nadie consiguio sus favores tanto como el marques de Mora,
joven gallardo, sobrino del duque de Hijar. La Matilde fue jun~
tandose con las del gran tono, y su mayor amiga era la Aliaga,
que tratava con don Diego Godoy, hermano del Principe de la
Paz é inspector de cavalleria. Ponesebs en la cabeza un dia cambiar de amantes. Facil era que don Diego quisiese, pero no Mora;
ellas qu·e ya lo habian determinado no hacen caso, y desprecian
a los salientes, para que se vengaran los entrantes. lncomodase de
tal suerte Mora que las insulta, y ellas resentidas dicen al viejo
que Mora tratava de obsequiar a su nuera, y que las importunava continuamente. Enfadado el Duque, da orden que no permita_n entrar en su casa a su sobrino. Llega este, le intima el portera la resolucion, y le pega un bofeton que lo tendio en el suelo.
Sube arriba desesperado de perder la mejor moza del reyno, con
el sable desembainado, diciendo ha de matar el mundo entero.
Los lacayos que le ven con un ayre tan guerrero, echan a correr
y se esconden. El Duque estava solo en su quarto, le va a reprender, le agarra de un brazo, y echa a rodar a su tio. Entra en un
gabinete donde estaban los dos, y dice : « Grandisimas putas, me
seria indecoroso daros con el sable, pero no con la vaina. ·&gt;J
Zurralas el polvo, y se va a su casa. Llama a un criado, toma dos
caballos, un poco de dinero, y se va a Cadiz. El duquc dio parte
al Rey; ellas lo dijeron al Principe, y este lo tom6 a risa y broma
y le espuso al Rey que no habia sido nada, que como Hijar era
viejo, fue el otro a apattarlo y se cay6; y no se hable mas del
asunto. Save Minutu1o el escandalo, y pide al Principe le embie a
su muger; y sale la orden que immediatamente vaya la Matilde ·a
reunirse con su marido. Ponese en camino con un cabo y cuatro

hombres de caballeria de escolta. Llega a noticia de Mora, disfrazase como un simple particular, y sale al camino esperandola en
una posada por donde habia de pasar. Cuando lleg6 alli, va a
pajar del coche y le ve : da un grito y se mete apresurada en su
cuarto, poniendo un centinela en la puerta con orden de no dejar
entrar a nadie. A media noche se levanta Mora, con dos pistolas;
impidele la entrada el soldado : tirale a un brazo y cae herido;
entra y la &lt;lice : cc Puta, quien te ha dado facultad para poner
centinelas ? Crees que eres tu lo mismo que tu marido ? &gt;J Pegala
una zurra, y se sale. A los gritos y al tiro dispiertan todos,
pero el tenia ya prevenidos los câballos, y se marcha. Entran
todos en su habitacion y la encuentra.n llorando, y encarga no se
incomoden pues son asuntos de familia. Unese a su marido,
siempre iba a su lado a caballo, con el uniforme de Farnesio y
su bordado de brigadiera. Cuando faltava su marido, Java ordenes en el regimiento como coronela; y~ qui en seria capaz Je disputar la antiguedad a la di vina Matilde? Sucedio que Famesio no
tuvo tiendas en un campa_m ento, y se qued6 al raso. ' Solano la
embi6 un recado a la Matilde que se retirase, pues estava lloviendo
muchisimo. Contesté que era ind.ividuo del regimiento de Farnesio, y que interin padeciese este incomodidades, las pasaria ella
tambien. Volviola a decir Solano, que el era general del exercito,
y_por consiguiente ella esta va sugeta a sus ordene.s, y pues no
obedecia la que le habia dado, pasase arrestada a Badajoz. Se
puso en la orden general, y todo el mundo salio a ver la di vina
Matilde alabando la providencia de Solano. Mora se present6 en
Badajoz al Rey y se ech6 a sus pies, pidiendo le perdonase. El
Rey le dijo : « Levâ.ntate, Mora, ya estas perdonado. Todo lo he
savido : al fin, cosas de muchachos. &gt;&gt;
ANTONIO. i Que significa ese letrero: « Aqui se albergan pobres
por dos cuartos? &gt;&gt;
PERICO. Que hasta para ser pobre es menester dinero, como
se dice en un cuento. En ese corralor1 se a.nidan todos los pordioseros de Madrid.
&lt;!_

&lt;!_

�222

LOS VICIOS

DE MA.DRID

ANTONIO. l Quieres que volvamos, que no puedo parar?
PERICO. Si. Pues, como iba diciendo, no te puedes imaginar
las picardias que se hacen ahi. Cuando Montarco trat6 de quitar
los pordioseros de la Corte, dispuso que todos los forasteros se
marchasen a sus pueblos, y que los de aqui los mantuviesen las
diputaciones del barrio, para cuyo fin estan las juntas de caridad,
aprehendiendo a los infract0res, ·pero ellos, aunque les diesen un
millon en el barrio, siempre habian de pedir. Trat6 de sorprender
·el corralon, y se encoutr6 pobres y pobras todo revuelto. Alli se
jugava monte, parar, cane, y toda clase de juegos. Se atravesavan miles de reales, y habia banquetes y borracheras. Alli andaban
los cojos, veian los ciegos, bailaban los impedidos. Las palabras
favoritas eran votos y ternos. Y para ocultar esto, tenian pagados
al alcalde del barrio, a los alguaciles, a la ronda de vagos, &amp;•.
· ANTONIO. Y ~ de doode sacan tanto dinero?
· PERICO. Yo te lo diré, y te pin taré la vida de un pordiosero en
Madrid. Se levanta al amanecer y se planta en una yglesia, donde
-mil almas caritativas le van echando cuartos, hasta las once, en
cuya hora, con una velocidad que no se les coooce, corren todo
el pueblo, pillando en casa de los comerciantes, orteras, viudas,
y casas donde saben han de sacar; tienen lista de los sugetos que
acostumbran dar principalmente los dias de confesioo, sabados,
_viernes de cuaresma, semana santa &amp;•. En esto emplean una hora
·o dos, y como los relaxes de Madrid van todos desiguales,
siempre les dan las doce en casa de Medinaceli, Altamira, Arzobispo de Toledo, orden tercera, y otras casas donde les dao comida, y alguna vez limosna. De esta comida toman lo que les
parece, y lo demas lo guardan. Â las cuatro recorren la fonda de
San Sebastian, San Luis, la Fontana, y otras casas publicas
donde reparten las sobras a los pobres. Si tienen mas gana, comen;
y sino, lo guardan. Todo esto lo hacen dinero, pues venden la
comida a los que no llegaron a tiempo; el pan lo venden en las
·confiterias para hacer almeodrucos, que se venden luego en las
esquinas en unas cestas.
1

LOS VICIOS DE MADRID

22j

ANTONIO. ~ Qué son almeodrucos?
PERico. Son unos almendrados que se hacen de pan duro desmenuzado en -agua, y se le echa almendras, azucar, y canela, y lo
venden para los nifios, con los que les da buenos entripaditos.
ANTONIO. Prosigue.
PERICO. Los huesos los venden en los hospitales, en particular
los que tienen pocas rentas, para caldos, pues es mejor para Ios
enfermos: este se hace con la olla de Papin, y a tres libras de
hueso sale una de sustancia. Por la tarde se van a los paseos o a
las caltes por donde se va a ellos, y siempre sacan algo; y por la
noche, antes de retirarse, suelen arrimarse a una esquina, a plafiir con tono doliente. Mira tu si en Madrid hay gente, y caridad,
y bajo este supuesto si juntaran dinero. Y~ en que lo han de
invertir? Comida, se la dan; vestido, con una capa de remiendos tiene hecho el uniforme, y su casa es el corralon. Luego
todo para vicios. Y o me hice amigo de un cojo ( dandole limosna)
con una pata de palo, llamado Tio Antonio, con tal de que me
dijese su vida. Este se ponia en el callejon de Oîiate, luego le
vi en el arco de la de Abrantes. Le pregunté un dia ( que tal iba?
y me contest6 : « Ay, sefiorito, roui mal. He tenido que dejar
una peseta que me daba todas las semanas un parroquiano, porque la pierna me incomoda para subir las escaleras. Por otro lado
estan los tiempos tan malos, y es necessario mantener la familia con decencia, he tenido que comer principio de patatas, que
nunca, beodito sea Dios, se habia visto en mi casa. &gt;&gt; ~ Que tal?
Efectivameote en su casa se juega los iovieroos un mediator mui
fuerte. - A don Francisco Gil de Lemus, teniente general y
hombre mui formal, le oi decir lo siguiente. Acostumbraba a ir
todos los &lt;lias al jubileo, y dar limosna a todos los pobres. Un
dia entr6 en los Capuchinos, y por darle a una un cuarto, le dio
una moneda de cuatro duros. No lo advirtio, pero si el lacayo:
se lo dijo en su casa. Examin6 Lemus y not6 que era cierto; y
el criado le expuso que si gustava, iria a buscarla. Condescendio,
pregunt6 a los compafieros, dio las sefias, y le dijeron al Avapies.

y

�LOS VICI0S DE MADRID

LOS VICIOS DE MADRID

Llamo en un cuarto bajo, y le salio una joven decentemente
vestida: pregunt6 por la pordiosera, y contesté: « Entre Vm.,
que ahi esta mi ama. » Con efecto, paso a un cuarto bien amueblado, y ella bien puesta. Le conocio, y prorrumpio: « Ah! Vm.
sera el lacayo del Sr. General: ya sé a loque viene Vm. Muchacha, trae la basquina de pedir )&gt;; y en un remiendo tenia la
monedita. Se la dio, y continuo: cc Diga Vm. a su amo, que
gracias a Dios no lo necesito por ahora. ))
ANTONIO. Pues yo les tenia mucha lastima. j Cuantas _de esas

sa~u~-ad?res, y sacar con ellas buenos cuartos, y gozar ... muchas
pnv1leg10s. Do1i"de mas se creen estas cosas es en Andalucia, donde
hay tanta su persticion ; y sin en tender la religion, son entusiastas por todo lo superficial, y todo nacido de la ignorancia. Se les
figura que l~s t_ormenta~ es un amago de Dios por nuestros pecados, como s1 D1os neces1tase tanto ruido para quitarnos a todos de
en medio.
ANTONIO. Yo tambien lo he oido.
PER1co. Habras oido tanto ! y todo disparates.
ANTONIO. Cu entame algunas de esas majaderias.
PERICO. Escacha. ~l ~ulgo cree que cuando se duerme un pie,
no_ puede vol ver en s1 s1 no se hace una cruz en el zapato con
saliva, y se canta esta copla:

224

seran brujas !
PERICO. Tu crees en brujas ?
ANTONIO. No las hay ? Desde pequeno estoy oiendo hablar de
brujas, duendes y endemoniados.
PERrco. Son tresavechuchos que tengo gana de ver. He oido
a personas formales que han visto vestiglos y aparecidos, pero
puede haber habido miedo. Regularmente los duendes son como
las fantasmas que siempre median mugeres. Cuanto a espiritados
se dicen tantas cosas y tantos cuentos, que parecc patraiia. Yo he
visto una muger en la Merced, que va los dias de fiesta a misa
de doce, que se decia tener los diablos en el cuerpo, y al alzar
empezar a dar rugidos como un toro, y un hombre que manifestava ser su marido echarle agua bendita por la caveza; pero si
vas a ver el origcn, te resultara alguna cosa oculta. Lo mismo
digo de brujas y hechiceras; tengo gana de quedarme con alguna
a solas, coma sea buena moza. Hay viejas que hacen mal de ojo;
y sé de una que habia aqui, que por adquirirse esa fama, y por
corner a costa de otros iba a besar un niiio, y poniendose un
caustico en el dedo, se lo aplicava al trasero, con lo que moria;
y no hay duda le hacia mal de ojo. Quien mas cree en bru jas son
los Canarios; tanto que no hay quien los desimpresione. Es verdad que se rezan oraciones contra ellas, pero tambien se conj uran las nuves, y siendo las tempestades una cosa tan admirable,
y portentosa de Dios, no tiene en si nada de diablos. Yo creo que
estas oraciones se interpretan hoy dia por los frailes para fingirse

225

Este pie se me ha entumido;
Jesu Cristo sea conmigo:
cada vez que le nombrare,
el dolor se me quitare.
~unque la canten no se quita, sinoque la repiten &lt;liez O doce 0
qumce veces hasta que la saugre circula, que es loque se necesita.
A~emas qu~ ~oner la cruz en un zapato es mas desprecio de esta
senal de cnst1ano ~ue santitad. - Otra cosa semejame hacen en
Estremadura. Se d1sloca un pie, y plantan un ovillo de hilo carreto, o bramante? sobre el hueso dislocado, y sacando una aguja
e1_1 hebrada, Y meuendola por el ovillo varias veces, cantan tamb1en otro cantar basta que la dislocacion se compone. No hay duda
~ue se logra_ el efecto, pero no consiste en la aguja ni en la copia,
su~o que apnetan_ tanto el o:illo, que el hueso va a su lugar. Dicen que en sahendo los d1ablos del cuerpo a un energumeno,
que se conoce en que se tocan las campanas por si solas y aparece_r un c~av~ mui gra~de en la puerta de la parroq uia. Si esto
es cierto, 1~d1ca que D10s no puede bacer este milagro sin que
le acom~anen otros dos, que es hacer se mueva un cuerpo sin
agente mnguno. - Ütra de las supersticiones mas admitidas es
Rnmc l,irpan ique. xm.

�LOS VICIOS DE MADRID

que echando un huevo en agua y poniendolo al sereno a las
doce de la noche la vispera de San Juan o San Pedro, al mismo
tiempo de dar la primera campanada en la yglesia mas proxima,
al otro dia aparece un navio con sus velas y jarcias. Lo he hecho
yo mismo con la mayor exactitud y escrupulosidad, y _efectivamente resulta que sumcrgiendose la yema al fondo del vaso por
mas pesada, la clara filtra hasta la superficie del agua, y por la
refraccion de la luz en el vaso, parece la yema un casco; pero
lo mismo sucede que se eche a las ocho o las diez, y en vispera
de San Juan o San Hermogenes. - Tambien he oido muchas
veces que las centellas son unas piedras que cuando caen al suelo
se rneten siete estados de tierra, y al cabo de siete aûos las abo1ta
la tierra ; las que conocen los paswres, y son buenas para el mal
de orina. He visto estas piedras, cuya figura es la que llaman
los matematicos esferoides, y tienen unas vetas encarnadas; no
he esperimentado si son buenas para ese mal, pero niego que
sean centellas: ( quien ha ~icho a esos majaderos que la centella
es piedra? Y aun cuando lo fuese, ( quien ha dem~strad~ que un
orave transpasa la solidez de la tierra, y que esta t1ene v1rtud de
;arirlas en un tiempo determinado ? Las piedras que llaman de
centellas son mui comuoes en Espaiia. - Algunas viejas be tratado
(no una ni dos), que dicen que cuando se muere un nino, no
puede irse ala gloria si no le echa la bendicion el padrino. i Desgraciados aquellos que los sugetos que los tuvieron en la pila fueren
destinados a America! - En Sevilla van las mugeres embarazadas a
la yolesia de San Francisco de Paula, y oyen una misa, toda de pie,
y d~en que no dura mas elpartoqueloqueduralamisa. Si alguna
vez dura mas, dicen que es que se ha distraido: i infeliz la que le
toque un viejo setenton y perlatico! - En San Fran~isco de
Sevilla esta San Antonio el Cartero. Este buen santo pod1a haver
escogido un oficio mas sosegado, pero puede ser que no _fues~ tan
lucrativo. En la manga le ponen cartas, y a los ocbo dias v1ene
la respuesta si dan limosna. Los frailes autores de esto, dicen que
el santo no permite hagan contestaci?n cuando se habla _de amores. Las respuestas las ponen ellos m1smos en tono ambiguo. -

LOS Y{CIOS DE MADRID

227

!guai a esto es la ollita de miel de Guadalupe, donde llegan infi.nidad de gentes en tiempo de la feria, y t0man una tacita de miel
bendita de una orza pequeiia, echando limosna para la Virgen
(porque sino no hay milagro ), y cuama mas miel se saca, mas
llena esta. El milagro consiste, segun me ha dicho un relioioso
de alli bien despreocupado, que de unas grandes tinas salen °unos
tubos por donde destilan a la oUita, y va a la comunidad veinte
mil ducados al a110. -El San Diego de Alcala estâ encerrado en una
caja de plomo, luego 9tra de plata, y las dos en una de madera. El
milagro es quehuele siemprea cosas agradables, y nose sabelo que
es, y que con la mayor facilidad se mueven aquellas arcas. Las
he olido mil veces, y siempre me huelen a almizcle, y por si yo
estaba en pecado mortal, he preguntado a todos y me dicen lo
mismo . Es verdad que se mueven, y yo las he ladeado de un
lado a otro con un dedo, pero be sabido que para sacar el cuerpo
con facilidad, tiene debajo unos rodillos, con lo que se descubre
el milagro.
Tambien he visto alli la cabeza de San Francisco hecha segun
' ' todos
' los
dicen, de un puchero. Cuentan que un alfarero rompia
cacharros al sacarlos del horno, y exdam6 sin incomodarse :
« Vaya este en nombre de San Francisco », y sac6 a San Francisco en un puchero. Cuando yo la vi, estava metida en una
urna de cristal en un altar, y no le vi por detras; pregunté al
lego, me dixo no le habia visto, y no creya semejante patrafia,
pero que siempre era &lt;ligna de verse. Efectivamente es de barro,
y representa el santo en el acto de espirar. Segun todos los inteligentes, es una de las mejores piezas de escultura.
No me descuidé en ver el San Carlos Borromeo. Es un lienzo
que hay en el camarin donde se representa San Carlos echado.
Lo que cuentan es, que entrando en una posada acenar se salia
.
'
sm pagar, la huespeda le pidio lo devengado, y el santo contest6 : &lt;c En el cuarto lo he dejado . &gt;&gt; Fue, y se encontr6 su
retrato en las dos sabanas estampado; y una de ellas es la de
Alcala. Primeramente es estraiio que un San Carlos entrase en
una posada, y se metiese en la cama , y en seoundo
luoar
que
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be '

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-1

228

LOS VICIOS DE MADRID

quedando estampado en la sabana, la cabeza devia estar en la
almohada, y par comîguiente separada de la savana. Es asi que
la almohada esta pintada en la savana, luego es un engaiio manifiesto. Dicen los frailes al instante que se conserva la autentica :
tan falsa sera como ellos mismos,
Y si no, el pergaminito que se conserva en la catedral de Santiago, del vota de Santiago hecho por Ramiro 1°, a quien &lt;lice
le apareciô el santo en un caballo blanco, en la batalla de Clavijo.
Pero todo es patraiia de los canonigos, para éstafat a los labradores, a quienes tratan indignamente los recaudadores. El pergamiho estâ en un latin que no se usaba entonres : ponen la fecha
d1:;l aiio de 872, y ningun escritor, ni los de aquellos tiempos,
colocan a Ramiro antes de 888; firman varios que no existieron,
o fueron posteriores, y entre ellos el obispo de Cantabria, que
jamas lo ha habido.
~ No tienes en Sevilla que no se ha acabado una de las puertas
de la Catedral porque los canonigos goz~n una renta para la obra
de la Ca.tedral, y siempre hay que hacer ?
En Cordova esta un cuerno colgado en la catedral, en una de
fas capillas, y le llaman el punto. Dicen ser de uno de los bueyes
que condujeron la primera piedra. para lab~ar la Catedral. A mi
me ha parecido mui grande para que en tiempo de los moros
huhiese bueyes tan disformes. Pero a lo menoslo pongo en duda,
coma el Cristo hecho en la columna con la uiia del cautivo, el
Cristo hecho por la morn, que estâ en la Merced, la mana negra
de Jesus en tiempo d·e Felipe 2°, la v:ida de don Luis de Ma11.ara,
lo del cura de Zaragoza que se qued6 muerto en la capilla del
Pilar, lo de la mano negra en el refectorio de San Pablo de Se villa,
lo que cuentan en Jaen de la Santa Faz, y tan tas cosas como cuentan y no hay tiempo para esplicarlas. Lo mismo digo de milagros que de las otras brujerias. Si quieres divertirte, lee al Rmo
Feyjoo, que trae buenas cosas.
ANTONIO. Adios, que voy a metenne en la cama.
PERI CO. Adios ...

se

CARTA CRJTICA
SOBRE LA OBRA DEL QUIXOTE
CARTA CRITICA SOBRE LA ql3RA DEL QUIXOTE, y EL
QUE LA AcADEMJA EsPANOLA HA RECHO PRECEDER
EDICIONES 1 •

AN.ALISIS

A.sus ULTIMAS

... Facîlis descensus A verni
N actes atq ue dies patet -atri jauua Ditis
Sed revocare gradum superasque evadere ad auras
Hoc opus, hic labor est .....

Vn.1.Gn..
ADVERTENCTA

No pretendo justificar las reflexiones que s:iguen, sobre la obra
~el Quixote; dimanadas de la soleJad en que vivo, son tal ve:z
rnfundadas, y son ciertamente fuera de sazon, tratandose de derribar un idolo nacional, esto es, un idolo descansado sobre la
doble base de la autoridad y del amor propio. Sin embargo, si
alguna vez estas pensamientos fuesen publicos, pido a Ios criticos
que los lean, si es posible, sin preocupacion. Despojar a el Quixote de unas bellezas imaginarias es dar nuevo reake a las muchas
que le son propias; y fixar la idea comparativa de lo bello para.
e~ta especie de composiciones en una ohra· de tan general aceptac!o~ y lectura, es dar un paso no mediano acia la menor imperfecc10n de nuestros estudios de literatura.

I.

Copié sur un ms. m'appartenant. -

R.

FouLCHE-DELBOSC.

�SOBRE L,\ OBRA DEL QUIXOTE

230

231

CA RTA CRTTlCA

Empresa es bien ardua la que Vm. se sirve encarganne en su
cana del diez; escribir un Examen imparcial del Quixolt, y del
Analisis que la Academia espai'iola ha hecho preceder a sus ultimas
ediciones, es meterse en una senda llena de espinas y de abrojos,
donde nadie debia ser osado de entrar, que no tubiese los mismos talentos y la misma aceptacion de Cervantes : no ha menos
de dos siglos que de comun consentimiento de las raciones mas
ilustradas se halla escrito a el frente de esta obra coma a el lado
de las armas de Roldan
Nadie las mue\·:t
Que estar no pueda con Rolùan a prueba.

Y a la verdad, o bien se tratc de elogiarla, ode exponer sencilbmt!ntc lo que parezca digno &lt;le censura, debemos confesar que
silo primero es superfluo, lo otro es odioso, y demasiadamente
arriesgado.
( Censurar a el Quixote, y censurarlo a el Tribunal de nuestra
misma Nacion y en nuestro idioma? ( Decir mas que el
Sor Mayans, y ta! vez lo contrario de lo que opinaron la R1 Aca&lt;lemia espai'iola y D. Vicente de los Rios? Ah ! si el obedecer a
los preceptos de Vm. con mi sincerida&lt;l acostumbrada me
llebas&lt;! sin poderlo remediar a tamaiio desacato, l con quanta
razon no mereciera los castigos mas atroces de la Republica
literaria ?
Sin embargo, es tal mi desgracia que, despues de leido muchas
Yeces el Quixote, pareceme (lo confesare ya &lt;le llano) que ni sus
graciosisimos y felices conceptos, ni sus graves defectos en la
formacion y conduccion de la obra se han examinado hasta aora
con la debida imparcialidad. Valg:.une Dios ! Y que es lo que dije?
Vea Vm . lo que pueden sus preceptos ..... Arrancarme un pensamiento con el quai he luchado comtantemente. Aora, pues no
me queda otro recurso sino procurar aclararle con aigu na extension en los parrafos que siguen, y si, como lo creo, apenas mereciesen el que Vm. los lea con una mezcla de compasion y pacien

cia, sera mi ventura sin par quando sepa que ocultados a los
dem:is h3n sido entregados luego luego a las Hamas como si fuesen obra de herege.
Si hubiese un camino para desmoronar de una vez todo cl crédito del Quixote, lo era ciertamente el que tom6 la Academia en
la publicacion del .d.,wlisis, siendo este ademas una copia sen·il
del que bi.zo Addison para el Poema de Milron : comparar Cervanres a llomero, Virgilio, el Taso y Milton, darle aun la preferencia, ora se considereo la novedad del objeto y las qualidades
de la accion, ora los caracteres de los personages, la proprieda&lt;l
del estilo, y la d,îscrecion y utilidad de la moral, es renovar la
misma novela del Quixote y, forjada aU:i en la imaginacion una
oueva Dulcinea, representarla de una vez hermosa sin tacha, grave
sin soberbia, amorosa con honestidad, y cortés por bien criada,
quando en la realidad no es mas que la Aldonza Lorenzo, moza
de chapa y de pelo en pecho, y que sabe tirar tan bien una barra
como el mas forzudo zagal del pueblo.
Entendamosnos : el Quixote, como un conjunto de dichos chistosos y sumamente naturales y oportunos, es tal vez inimitable;
pero mirado en toda la extension de la idea que de las fabulas
epicas uos trazaroo Homero y Virgilio imitados despues por el
Taso y el Ariosto, es debil, nada poetico, y sin invencion; lo
quai iré manifestando poco a poco.
Desde lucgo no podemos de modo alguno hacerle convenir la
rnz de fabula epica, aun quando queramos, a imitacion de Aristoteles, expresar con esta voz el modo de disponer la accion en
la epopeya. Es meramente una novela trazada a el acaso, sin
plan formai, en donde no hay otra variedad ni poetica ni verosimil, sino los objetos mas triviales que pneda presentar a la vista
un solo camino de la Mancha a Barcelona.
Es muy importante la distincion entre fabula y novela como
ya lo advirti6 el P. Ysla en su celebre Prologo con morrion a la
obra de Fray Genmdio. La fabula debi6 agradar mucha mas a el
Poeta, por franquear a su imaginacion un anchuroso campo, do

�232

1

1

,l

f

CARTA CRITICA

pudiese correr sm limite y desfogar aquel sagrado fuego que
Apolo y las Musas le hubiesen inspirado y alimentasen en su
mente con un infl.uxo constante. De alti aquella serie tan varia
como feliz de ideas, ya derivadas de la Mitologia o de la Naturaleza, o criadas de nuevo, como por un instinto incapaz de sugetarse a todo lo visto y oido; de alli las maravillas tan j ustamente
admiradas por Horacio en las obras de Homero; los Ca·npos
Eliseos de la Eneida, los Jardines de Armida y las discordias del
campo de Agramante tan noblemente inventadas por el Arioste.
A la Yerdad, en Homero y en Virgilio la intervencion de las
Deidades profanas ya en la proteccion o en el perseguimiento de
sus heroes, la misma multiplicidad de semideos, de ninfas, de
transformaciones que dictaba la teogonia, y los hechos heroicos
que describia la historia, pudieron subministrar un caudal inagotable de ideas hermosas y no violentamente entre si trabadas ;
entre los Poetas catolicos, al contrario, era irn:posible una tan frecuente introduccion de los principios religiosos, sin incurrir en
la profanacion o en Ias ideas pueriles y monasticas. Comparemos un momento los continuos contrastes de Juno y de Venus
en la Eneida con los de S. Jorge y S. Dionisio en la Pucelle
d'Orléans, o tambien si se quiere con los aparecimientos de S.
Luis en la Henriada, veamos que de pronto el Arioste y el Taso
se ven ellos mismos arrastrados a la mitologia y a las ideas de
una religion profana; y saldra en claro la necesidad de que los
Poetas epicos prefiriesen la fabula a qualquiera otro argumente.
U na novela, a el contrario, es mas bien el sugeto de una cornedia o una tragedia, no puede apartarse de la verosimilitud o mas
bien de la realidad, no adroite otros realces que los que subministra la sola naturaleza, y por la misma razon mas propensa a el
dialogo a los vicios de los hombres y a sus -pasiones ha de buscar la variedad en los trances comunes de la vida, que no en la
intervencion ~ilagrosa de la Divinidad o de sus agentes inmediatos; que las historias fingidas, &lt;lice el mismo Cervantes, tanto
tienen de bueno y de deleitable quanto se llegan a la verdad o a

SOBRE LA OBRA DEL QUIXOTE

2 33

la semejanza de elta, y las verdaderas tanto son mejores quanto
son mas verdaderas.
No me aventuraré, a imitacion de la Analisis, a deterrninar con
certeza guales fueron el animo y el sistema del autor en la composicion del Quixote, pero si podré decir con franqueza que ban
mui errados los que le atribuyen la mui plausible idea de de.s terrar la andante caballeria. Quien considere atentamente los varios
trances de la vida literaria de Cervantes, su pasion malograda por
las comedias, y la otra mas feliz por la composicion de las novelas, ta! vez se inclinara a creer que toda su moral en la idea del
Quixote se reducia a substituir la lectura de las novelas a la de los
hechos caballerescos que tanto prevalecia a la sazon : y en verdad que en el prologo &lt;lice el mismo gue hacia la guerra a los
libros y no a las costumbres.
Con esta sola sospecha, no tan infundada como se ha visto, que
no merezca una cierta atencion de los criticos, ya pudieramos
examinar la novela con mayor imparcialidad de la que se ha usado
hasta aora, y dexandonos de compararla a las fabulas epicas, la
analizariamos por si sola, coma realmente unica en sù clase, muy
difrcil de ser imitada; y sobre todo, como vestida de unas gracias y escrita en un lenguage, que por muchos siglos causaran
grande placer a los que la lean. En el celebre quadro de la
Madonna del pez, depositado en el Escorial, no dejamos de admirar la habilidad de Rafaelo, aunque la composicion fuese de su
principio diso~ante, no admitiese despues sino unas combinaciones mal urdidas, y aun en el dia presenta un asunto indiferente
sobremanera : las actitudes, las proporciones y el colorido alexan
muy luego la refl.exion del que le mira, de los anacronismos e
inconexiones que encierra, y todo nos ad111ira por hermoso, porque do bolbamos la vista hallamos un objeto sumamente hermoso.
Seame, pues, perrnitido dexar aparte en el Analisis las comparaciones : de las bodas de Cama.:ho con los juegos funebres de
Patroclo y el anniversario de Anchises ; de la morada de

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r

'

CARTA CRITICA

D. Quixote en cas:;i de los Duques con la detencion de Eneas en
Cartago ; de la monteria de la nùsma casa con la de Dido; de la
relacion de la Trifaldi con la del saco de Troya; de la aparicion
del Clavileiio alio-ero
con la del Paladion trovano;
de los amores
b
•
de Altisidora con los de Dido; del desencanto de.Dulcinea anunciado por Merlin con la magnificencia del Bosque encantada del
Taso, y del cuento de S_ancho sGbre la cabezera de la mesa con la
fabula de Niobe referida por Aquiles para convidar a Priamo.
Ni menos convendré a que pueda el Quixote ser comparado a
el sublime Poema del Paraiso pe1dido : Cervantes no tubo otro
trabajo en su imaginacion sino conducir el Heroe par un camino
real, y de quando en quando hacerle trastrocar la que encuentre
con los 0oraciosos disfraces de su cabeza ; Milton, elevado desde
el primer verso hasta el ultimo en un estado, en unas regiones,
y entre personages cuya perfeccion debia mas bien serle borrada
de la mente por todo lo que oia y habia visto, no desmaya sin
embargo en sus pinturas, ni en la conduccion e interese de la historia •. Separado de los demas hombres y transportado a el Parais◊
terrenal, bien asi como Newton se transfiere a el Sol para considerar la magnificencia del sistema de la Naturaleza y descubrirnos las leyes invariables a que esta sujeto, la mayor parte se
cansarin en seguirle, y desmayados le perderan de vista; habra
pows qu:e con feliz imaginacion y una reflex.ion constante puedan acompafiarle a la tegion sublime que habita.
He s1:qui la razon verdadera o a lo menos esencial, porque a la
historia del Quixote los niflos la manosean, los n1ozos la leen,
los hombres la entienden, los viejos la celebran, y finalmente es
tan trillada, t;tn leida y tan sabida de todo genero de gentes, et~.
Todos sus objetos son triviales o quando menos de muy facil
inteligencià; y a el contrario las epopeyas necesitan eleva_rse a lo
· sublime de la Poesia, y examinar tanto el que escribe coma el
que lee·
Quid ferre recusent,
Quid valeant humeri.

SOBRE LA OBRA DEL QUIXOTE

2

35

Pero el argumenta de maie&gt;r fuerza para los defensores del
Quixote a todas luces ha sido siempre decir que los extrang~ros
han hallado en su lectura tante o mas placer que nosotros . Es
preciso satisfacerle. En primer lugar, por hque toca a una autoridad absoluta de los tales jueces, la mîsma Analisis la destruye,
con objetar a Mr. d'Argens: « que no es mucho que un·extrancc gero no entendiese que en castellano se llania gracioso todo lo
cc que hace rèir,; lo digno de estraiiar es que hable ton tanto
« magisterio de lo que no entiende.... &gt;) Hacese despues digno
de reparo, que el mismo Florian, el ciego admirador, o por
mejor decir apasionado de Cervantes, no ha podido. eximirse en
su traduccion del Quixote de cercénar o trastrocar todo lo que le
pareci6 neces~rio para hacer sabrosa su lectura a los de su
Nacion. Y por ultimo I'. que extraiio fueta que los e:xtrangeros
poco o nada enterados de nuestras costumbres vulgares, no
pudiesen analizar la. verosimilitud y propiedad de la obra con
aquel crisol que a nosotros corresponde ? Ni ellos a la verdad
tnbieron otro intenta en la lectura y traducciones de la novela
sino gozar de las extravagancias del heroe, y mucha rnas de las
gradosisimas simplicidades de Sancho, siendo este mas bien que
no el primera su maior o unico atractivo; a lo qual tambien
parecian guiarles los ultimos renglones de la introduccion de
Cervantes. Quizas no fuera desatino el asegurar que Santho es
el heroe principal de la novela, bien asi como Dryden decia con
mucha gracia que en el ~oema de Milton lo ·era ei Diable.
Para la maior ·evidencia de lo que he dicho, y para demostrar
que en el Quixote las ideas, mas bien que el dirigirse a un fin
seguido, o son aisladas en la realidad, o . pueden considerarse
como tales, a lo menos entre extrangeros, yo convidaria a el ·
lector nacional y desapasionado a recorrer conmigo brevemente
las acciones principales de la novela, y destubrir primera su
inverosimilitud, y despues su inconexion. Hubiesen o no sucedido las aventuras de los molinos de viento, de la venta encantada, o el combate del Vizcaino,, o precediesen las unas a las otras

�CARTA CRITICA

SOBRE LA OBRA DEL QUDWTE

como lo indica el mismo Cervantes en su capîtulo 2°, la ilusion
de las manadas de obejas por exerciros tendria srempre el mismo
lugar : y es facil aun parac el menos re:flexivo el trastrocar el
lugar de la maior parte de las aventuras, sin que por ello
aumenten un punto, o del donaire y naturalidad, o de la frialdad e incongruencia que nos presentan en el dia.
A buen seguro que toda persona no nada ociosa que quiera
entretenersè algun rato con la letura no seguida ni material del
Quixote, se inclinarâ a leer mas bien muchas y muchas veces los
dialogos de Sancho, el encantamiento de Dulcinea en aldeana,
o la oportuna reflexion de aquel escudero a los pueblos del
Rebuzrio, que no una sola vez las novelas del Curioso impertinente, y del Cautivo, o qualquiera de las aventuras de là casa
de los Duques o de Barcelona.
Todos conoceran a primera vista, quanto son violentas las
retlexiones del Analisis sobre el encadenamiento oportuno y
natmal de las varias partes de la novela. Para el hielmo de
Mambrino v. g. no puede mirarse como enlace el que D. Qui·xot'e hiciese juramento de buscalle; y olvidadole despues
tubiese Sa1:i.cho ocasion de recordarselo : el tal empefio era una
tacita consecuencia de sus desvarios y proyectos, y el olvidarle
debia mas bien parecer una inconsecuencia que no un enlace
natural de la historia. Ni sobre todo por de:xar aora aparte
otras · mil reBe:xiones que se agolpan a la memoria, jamas convendré en que sea oportuno arrebato en medio de las maniobras
de las galeras el proponer D. Quixote a Sancho que se valiese
del comitre para acelerar el deseado desencanto de Dulcinea:
segun el decreto de Merlin, los azotes, para ser en menas
numero, debian darse por manos de Sancho; ni en aque11a ocasion era el comitre instrun1.ento bportuno, pues corriendo por
_costumbre por toda la cruxida, jamas da de intenta ni a una sola
persona.
Despues de las reflexiones anteriores, es inutil detenernos en
una discusion prolixa, sobre el tiempo a el qual corresponda la

accion de la novela, segun la idea de Cervantes : si en la edad
de los Orlandos y Amadises ; si en tiempo de los Godas y los
Arabes; si despues de la batalla de Lepanto o la expulsion de
los Moriscôs de la Peninsula, como parece por la novela del
Cautivo y el encuentto de Ricote, o bien despues de fundada, la
Religion de Cartuxos y escrito el libro de los Desengaiws de
celos de Ninjas y PastoreJ de Henares.
Ni tampoco es preci-so para la verosimilitud agradable que
haya habido en Aragon la sima do cai6 Sancho con el Rucîo,
que se consulte.a por minutos y segundos los tiempos de los
varias rrances de la desaforada batalla del Vizcaino, o. se examine si es o no natural el soliloquio de Camila en el Curioso
impertinente; apenas caben semejantes acusaciones en la critica
aun mas nimia y sutil) ni pudieramos siquiera tachar por ello a
Cervantes de haber dormitado alguna vez : asi es, que en la
batalla indicada v. g. no costara mayor dific □ ltad de poner el
cocl1.'e y cada personage en una u otra postura, de la que debi6
encontrar Sancho en obedecer las ordenes de su arno, y en la
figura de la encantada Dulcinea, quitar esas perlas de los ojos y
pasarlas a los clientes.
La asercion del Analisis de la qual no es posible desentendetme
es la g_ue se refiere con una excesiva difusion a las costumbres
del tiempo de Cervantes ·en quanto a fos vicios caballerescos, y
abusas del valor y de la autoridad. Pudiera a mi vez explayarme
otro tanto para justificar la andante caballeria; pudi.em hacer ver
con muchas autores clasicos, y en particular Sainte-Palayey Gilbert
Stuart en su Perspectiva de la Sociedad de Europa, quales eran sus
estatutos, sus hazaùas, y el pro que resultaba de ellas a la Socièdad. &lt;&lt; Lespremieres leçons qu'on leur domioit~ diceSainte-Palaye,
regardaient prinâpalement l'amour de Dieu &amp; des Dames,
c'est-à-dire, la Religion &amp; la Galanterie )l. Asi la guerra, el
galanteo y la devocion, &lt;lice el segundo, se reunian en formar
el caracter del caballero; y uuos modales tan sua~es y tan romanescos debian por muchas siglos atraer Sllll.1.0 lustre a.la Europa

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�238

CARTA CRITICA

SOBRE LA OBRA DEL QUIXOTE

con dirigir la suerte de sus Naciones, y miuistrar tales exemplos
de magnanirnidad y valor que no hay poderlos hallar semejantes en los Annales de la especie humana. Y estos efectos en la
politica y en la guerra, por quanta sean brillantes, parecen aun
de poca importancia si se comparan a el tono permanente que
han comunicado a la Sociedad; el caracter de humanidad con
que se distinguen los tiempos modernos asi en la guerra coma
en la paz, la politica y finura que prevalecen en nuestras conversaciones y relaciones particulares, en nuestros teatros y en
las reuniones publicas o diversiones; el pundonor que enfrena la
violencia de las pasiones con aumentar nuestra delicadeza, y la
idea de lo que es conveniente y decoroso, y que enseiiandonos a
apreciar a los demas hace asi que apreciemos en mas a nosotros
mismos : todas estas circunstancias han procedido de la caballeria, y son las que constituyen la mayor diferencia entre nuestras costumbres y las del mundo antiguo. cc Ni fueron las mofas
« de Cerbantes las que acabaron con ella, si.no su vejez, desam« paro e inutilidad. La veneracion supersticiosa por el sexo en
cc la edad de la caballeria andante, aîiade el Dr Priestley, ayu« daba a la virtud, y servia para reprimir la violencia y el liber« tinage de los tiempos antiguos »; y M'. Burke, en sus célebres
reflexiones sobre la Revolucion francesa, no titubea en atribuir del mismo modo a los tiempos del derecho feudal y de
la caballeria andante toda la dulzura, ciencia, y afinarnientos
que nos caracterizan en el dia.
No he leido los aurores de fazaüas caballeresèas, pero en los
Poetas italianos Bernardo Tasso, Arioste, Pulci, y Forteguerri,
autores del Amadis, Orlando, Morgante, y Ricciardetto, puede
formarse una idea bien justa del sistema y conduccion de las
demas obras del mismo talante. En ellas veo sobresalir constantemente tres principios harto plausibles para los pasos y hazafias
de los caballeros andantes: la fidelidad a su Rey, que por lo
comun es Carlomagno, con una grandisima puntualidad en acudir a su socorro; la ley de la amistad fraterna que tan tas veces

conduce los unos en ayuda de los otros; y la fuerza del amor
que los lleba de uno a otro extrema del mundo conocido, o para
merecer su dama, o para recobrarla. cc Yo vos le otorgo y con&lt;&lt; cedo, responde el mismo D. Quixote a la Princesa Micomi« cona, como no se haya de cumplir en daîio o mengua de mi
« Rey, de mi patria, y de aquella que de mi corazon y libertad
« tiene la llabe. &gt;&gt;
Pero qualq uiera que sea el juicio que debamos formar de las
tales costumbres, siempre habemos de confesar, recorrida la historia del siglo 16. y principios del r7., epocas en que vivia Cerbantes, que ya estaban a la sazon en un total desuso, abandono, y talvez desprecio. En la ultima mitad del siglo r 5. ya habianse
mudado enteramente las opiniones, la legislacion, las costumbres
y el sistema militar de la Europa. La invencion de la polvora
hacia inutiles el valor y fuerza persona les, a lo menas en la guerra,
quando no en las justas y desafios. La reunion de los exercitos
y su tactica bajo la escuela del inmortal Gonzalo de Cordova
ya requerian otra experiencia y otro teson para acaudillar las tropas, que no el solo valor y destreza; ya no era el objeto de las
invasiones el talar los campos, asolar las ciudades, y dispersar a
pocas semanas una tropa mochilera que no podia subsistir si.no
de lo que robaba o lo que consigo traia. Conquistaronse rein os
y provincias, se apareci6 la America; pusieronse frenos a la osadia morisca y otomana; las leyes, las tropas, el govierno civil
de paises inmensos, una carte ostentosa, y finalmente el suave
dominio de las ciencias y las Musas, que traido de Italia, se arraigaba rapidamente en nuestras grandes ciudades, eran agentes
harto poderosos para distraer la Nobleza de las antiguas irieas y
estudios caballerescos. Y aun quando no hubiesen bastado tantas
causas reunidas para sosegar de un todo el espiritu turbulento de
los siglos anteriores, bastarian la energia y constancia de los tres
reynados de Fernando el Catolico, Carlos 1° y Felipe 2° para
desterrarle de una vez de nuestra Espafia.
Ni de ben coofundirse con las Hamadas sinrazones caballerescas

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�CART A CRITICA

SOBRE LA OBRA ])EL QUIX01E

de la edad media aquel valor y destreza persona les que en el siglo
1 5. procuraron explayar en toda la Europa, para solo ganar, como
ellos decian, prez y honra. D. Gonzalo Guzman, Juan de Merlo,
Juan de Polanco, Alfaran de Vivero, Pero Vazquez ~e Saavedra,
Gutierre Quixada, Diego Valera y otros muchas. V1eronse tambien en el exercito del Gran Capitan trabarse combates de_ d~ce
caballeros franceses contra doce espafioles u otros ta_n~o: nahanos. Esta especie de encuentros y bazaiias, siempre dmg1da a las
dos maximas fondamentales de la nobleza, valor, y destreza persoüales en la guerra, moderacion y es:udios utiles en_ _tiempo de
paz, de ningun modo potlian confund1rse con las son.tdas proezas de los Doce Pares de la Tabla Redonda a las quales, fabulosas
por si, dio despues tanto realce el Arioste coma ridiculez y desprecio la inmensa caterba ~e escritor~s. que con tan ta razon
moteja Cervantes en su grac10~0 Escrut11110.
.
Pero si es una quimera la pas1on por los hechos caballeresco:- en
tiempo de Cervantes, no lo es ciertamente el q~e t_odo: gustab~n
de leer semejantes libros, llenos de ideas extranas mutiles y d1sparatadas, lectura que procur6 ~esterrar nuestro Autor co~ su
Quixote movido o bien de reflex10nes morales, o de un egoismo
literari;, como a cada uno mas agrade suponerlo. Esta lectura era
aun mas recivida entre las sen.aras jovenes, las quales encerradas
en sus casas, y entregadas a la tirana vigilancia de la caterva
duei'iesca tan justamente aborrecida par Sancho, se ena_m?raban
mas bien de oidas que a vistas. El valor es la caractensuca del
hombre como la modestia y la fidelidad lo son de la muger. Y
par tanto ~ que extrafi.o es que estas jovenes antes gustasen de leer
quanto valor desplegaban los homb;es en las edades pasadas para
agradar a su dama, y despues dexasen anid:r el rapaz _ceguezu:lo
en un corazon encendido por las salas hazanas de un 1oven bien

tiempo de Cerbantes podia regir, aunque violentisima a favor de
las novelas caballerescas. En el dia son la coostancia y conducta
de las mugeres en unos trances harto delicados y peligrosos las
que forman el nudo principal de las novelas, coma en los tiempos pasados lo eran la constancia y conducta de los hombres; y
par una extrafia inconsequencia leemos con ioual placer e interese
la graciosa mofa de Cervantes a las doncellas de la bedad caballeresca, « quando a no ser por algun follon o aloun villano de acha
« y capellina, o algun descomunal gigante, hubo doncella que al
« cabo de ochenta aîios, que eu · todos ellos no durmi6 -un dia
« debajo de tejado, se fue tan entera a la sepultura coma la madre
« que la habia parido. » Y despues creemos y admiramos con una
tacita aprobacion los accidentes no mui raros de nuestras novelas
del dia, quando una joven para buscar o seguir a su amante se
enluta vestida de hombre entre mil soldados o marineros, se abandona sola a vagar por regiones desconocidas, o a imitacion de
Claudia Geronima acude, para vengar su honor a ]os medios
mas violentas y a el amparo de una compafüa de' bandidos !
Esta corta digresion no pareceri importuna, o bien para
demostrar que no era tan extrafi.a la lectura de las novelas
caballerescas en el tiempo de Cervantes, o que las vemajas derivadas del_ Quixote en la vida civil no fueron de la importancia
que podna suponerse a la primera vîsta. Ni a la verdad nuestro
Autor pudo declarar una guerra tan enconada a las ideas caballerescas, mezcladas con prodigios de enanos, gigantes y encantadores, quando en su Escrutinio apartaba por buenos muchos
de los tales libros, y el mismo se confesaba por uno de los
admiradores del Arioste « cuias estancias se preciaba de saber
« cantar, y cuio libro como hablase en su idioma original queria
« ponerle sobre su cabeza. )&gt;

nacido?
..
Consultemos con imparcialidad el siglo en que v1v1111os; Y
veremos substituida entre nuestras seûoras jov.enes la lectura de
las novelas inglesas y francesas con igual pasion a la que en

Aora bi~n, ~ como podremos justificar despues de todo esto
que se atnbuya tanta utilidad moral a el Quixote, y que para
ensalzarla se declame tan altamente contra los efectos de las ideas
caballerescas, confundiendo la realidad con la fabula, unos siglos
Rel1ru hispanique. xm.

16

�CARTA CRITlCA

SOBRE LA OBRA DEL QUIXOTE

.
. . tos de un despreciable interese,
con otros, y los nies sugenm1en
. de un amor que
con los gloriosos de un valor ~ dtodase~:reb:i;cI y variedad nececstribasesobre aquella ~ase: S1 e~pu a el poeta mil aventuras
saria de nna larga h1stor_1ad~ugierenbl la intervencion de los
le es in 1spensa e ,
d. ·
extraor manas Y
rtuna la de las Deidaque no es opo
•
1 b · ,·a
, igromantes Y as rups, 1 •
Virgilio en todas
1
f t n uni a 10mero y a
'
.
des subalternas que ue a.
samientos peligrosos, y as1
ellas no habia poderse_ alucinar co~ pen e segun los preceptos de
no era util ni necesana la cor:ecc10n qu

Oliverio del Ricciardetto halla en el viemre de la ballena un
convento de frailes, y despues de haber platicado y cenado muy
bonitamenre, a un solo esfuerzo de su valor

Horacio mezclase ~I utile d11~ci. d dos tan distintas matcrias las
Adviertase tamb1en que sien_ o
e entrambas forma1 de aquel uempo, aunqu
.
i
fabulas y as nove as
.
balleros andantes de mndas sobre las hazaûas de los anttguosbca
la obra de irnitae a entram as una so
,
d. d
gun modo po ia a aptars
l
.
autor se prescribia la
. .
b 1
mue 10 mas s1 su ,
cioo sattnca y ur esca~
d 1
1 como era natural, habianse
verosimilitud de la acc10n, e a qua '
desentendido los poetas.
d
·iderarse 110 bien tri.llada
.
d d Ce ·antes pue e cons
i i la sen a e "d n dis razada
la Secchia rapita y el mismo
por otros. La Ene1 a
if;
b' b lescas italianas contra las
. .
t as tantas o ras ur
R1cctardetto, son r
ro vari'ldas con extremo Y
fabulas de los caballeros erranltes, pde la po, esia Yo no sé porque
dos los co ores e
·
.
d
hermosea as c~n to
de Fierabras quai le pinta D. Qmbaya de prefenrst: el balsamob ·ta1nente la mitad del cuerpo que
él puesta om
'
l
d
xote, ~&lt; e q~e con
I sobre la otra mitad que quedare en a
« hub1cse c:11do en el sue o
nzana » con los dos verano que una ma ,
d •
« silla, se que ~na mas sl, p I d" o a quien cortaron la cabeza, y
sos del Tassom de aque a a in
aun seguia peleando :

°

Il poverino non se n'era accorto:
aodaba combattendo ed era roorto.

a presentar la pintura del Religioso
N
'que mas moral pu ed
.
T
·.
o se
la del Ecclesiasttco del assom .
comensal del Duque que
E in vece di dir vespro e ma~tino,
Giuocaba i benefici a sbaraglino .

...

Usci pd culo il Paladin di Francia.

El Lutrin de Boileau y el Vert-Vert de Grasset, el Gif Blas y el
Genmdt"o, son composiciones igualmente felices, y tal vez mas
miles y verosimiles; no tienen episodios, es verda&lt;l, pero
hablaodo de buena fee , podremos aun considerar el Quixole
como un poema :epico y un pensamiento seguido, y determinar
en su diseccion todas las leyes de la Retorica y la hermosura de
la Poesia?
El no imaginarlo siquiera, fue con mucha probabilidad lo que
mas contribui6 a el bucn exito de la empresa de Cervantes; y él
mismo, aunque no nada escaso en elogiarse en su segunda parte,
no indica sin embargo una tal intencion, cii'iendose a caracterizar
su obra como una historia del mas gustoso y menos perjudicial
entretenimiento que hasta aora se baya visto, porque en toda
ella no se descubre ni por semejas una palabra deshonesta, ni un
pensamiento menos que catolico.
Para juzgar despues por una prolixa comparacion del Gemndio
con el Quixote, quai de los dos es mas gracioso, mas mil y mas
verosimil, para analizar las dificultades que debieron hallarse en
ambos sugetos queriendolos tratar con propiedad y decoro, fuera
precisa una digresion harto difusa que no nos hace al caso.
Quiza las persecuciones que sufri6 y sufre el Gerimdio pudieran
ministrarnos la mejor prueba de su maior utilidad moral corn parada a el Quixote : quiz:is advertiriamos quanto es mas reducido
y por lo mismo mas dificil el teatro de aquel, ciùendose a un
claustro, a un pulpito, o quando mas a un lugarejo, donde
hubiese de predicar, y se ocurriria quizas el observar « que no es tal
&lt;&lt; defecto el de no imitar a Homero y a Virgilio sobre la edad del
&lt;&lt; heroe para el principio de la accion », que por ella sola debamos
decidir quan dificil es quitar la clava de las manos de Hercules.

�2

44

CARTA CRITICA

Pero pasemos ya a un examen directo del mismo Quixote,
para el qua! debo repetir a Vm . que mirecomo norte de misrazonamientos el solo deseo de obedecerle y decir lo que siento, que
no la esperanza de retraer a nuestros compatriotas del juicio
exagerado que hubiesen formado de la tal novela; y para seguir
con tal qual metodo que a el paso de no ser tan difuso y nimio
como el Analisis, sea sin embargo claro e inteligible, empezaré por
abandonar toda idea de que Cervantes pensase componer una obra
epica, cifiendome par la rnisma razon a aquellos defectos cuia
existencia sea real y verdadera, en qualquiera semblance que
quiera darse a la COtl}posicion del Quixote .
He manifestado a el principio que era mui diferente el punto
devista en el qual debiamos mirarle nosotros y los extrangeros.
Para estas pudo muy bien parecer una fabula y no de otra manera presentarseles D. Quixote atravesando la Espana, que Astolfo,
Brandimaste, u Orlando atravesando la Hircania, la Persia y el
Catay : fuesen o no verosimiles los accidentes, ni podian ni les
importaba averiguarlo. Todos los hombres ademas tenemos una
secreta propension â la satira y a la burla, y somos tambien
inclinados a el remedo; ni hay escena alguna en el teatro de la
vida, donde logre nuestro amor propio mayor complacencia que
en l,a representacion satirica y en el remedo burlesco de un
vicio; y mucha mas si estando contraido a determinadas personas
el enfado o ultrage que de ello les resulte a el paso de divertitnos
no nos campromete en modo alguno. Estas ventajas las tenia
efectivamente para extrangeros el caracter moral de D. Quixote,
pues le consideraron como un q uadro comparativo y burlesco para
todos los que en las sociedades numerosas quieren elevarse a la
cumbre o como valientes o como enamorados, y se hallan derribados repentinamente muy mal trecho. Mientras no falten los
tales personages, siempre se hallaran una cierta utilidad o deleite
en aquella composicion; yadoptada esta alegoria unanime ( quizas
la unica) entre todas las Naciones de la Europa, suce de ra a los que
quieran imitarla o repetirla lo mismo que sucederia a quien qui-

SOBRE LA OBRA DEL QUIXOTE

siese substituir una voz nueva a otra ya universalmente admitida,
para expresar con propiedad una idea, esto es, que el solo proyecto
y mucho mas la execucion excitaran o compasion o enfado.
Para q4e una satira agrade a todos, es por la misma razon de
absoluta necesidad que recaiga sobre costumbres ya desusadas, y
sobre personas que no ex.isten; y conviene advenir de paso que
esta reflexion convinada con el agrado universal con que fue recivido el Quixote nos prueba otra vez que ya ni los rastros existian
de la andante cavalleria. Por esto los extrangeros, naturalmente
divertidos con las extravagancias del eroe y las graciosas simplicidades del escudero, tal vez afiadian un nuevo placer a su lectura
con reprocbarnos, aunque injustamente, a los espaiïoles aquel
dicho de Horacio : Quid vides? De te fabula narratur : y quando
quisiesen desmenuzar las circunstancias de la historia buscando la
verosimilitud, o debieron desechar a poco tiernpo semejante
empresa, o mirar la Espaiïa como 1:1n teatro oportuno para tales
aventuras.
Nosotros, a el contrario, o sea por lé! identidad del idioma, o
por la vista quasi diaria de los objetos que forman el enfa,.ce de la
novela, o finalmente por aquel secreto placer que nos infunden la
natural jocosidad y el lenguage de Cervantes, nos vemos invenciblemente arrastrados a buscar nuevo deleyte y entretenimiento,
do ya le encontramos en tan ta copia : el deseo nos enciende, el
amor nacional nos deslumbra, el c.lesengaîio tiene en contra suya
la opinion vulgar, y por ultimo confundimos lo bueno con lo
rnalo, y toda la obra con algunas partes de ella.
En efecto, cônsiderando la accion con imparcialidad, no podremos menos de reparar mui luego quan poca diferencia habria
entre las dos epocas sefialadas, si pudiendo en la una un caballero
andante matar a su salvo en las encrucijadas a quien no confesase
la preferencia de hermosura a la su dama, en la otra un loco
rematado, y par lo comun furioso, fuese arbitro de atravesar todo
un reyno, estropeando y no ligeramente a quantas encuentra
por el solo afan de que escribiesen su historia.

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CARTA CRITICA

SOBRE LA OBRA DEL QUIXOTE

Y o no sé si los que suponen el placer de la verosimilitud en la
narracion de Cervantes han atendido a este gravisimo inconveniente de su invencion; yo no sé corno el lector nacional, tan
solo entretenido a la par de los extrangeros con las repetidas
locuras del heroe, pueda o no mirar alguna vez con tal qual interese, o la cabeza del arriero partida en quatro a el tiempo de ser
armado nuestro hidalgo de caballero, o el monge benito derribado
repentinamente y muy mal trecho de su mula; o el Vizcaino
ecbando sangre por narices, ojos y oidos a presencia de sus amos
y los mayorales, o la espàlda rota de uno de los yangueses, o la
fatal suerte del Bachiller y demas cômitiva del cadaver transportado a Segovia, o la perdida y mal trato del barbei::o poseedor
del hielmo de Mambrino. Ponense en libertad los condenados a
galeras mal herido un guarda con una Ianzada; un infeliz cabrero
se ve remacbadas las narices con el rostro lleno de sangre, y
molido a coces de Sancho; el Bachiller Sanson Carrasco da tal
caida que sin mover pies ni manos parece ser muerto ; abrese la
jaula a dos leones en me:dio de un camino real; un pueblo de
mil vecinos veese hecho el juguete de dos Duques ociosos; no es
otra. tampoco la suerte de las quatro galeras fondeadas en Barcelona y de su ilustre general. Y esta es la moral, estas son las circunstancias agradables, estos los disfraces con que viste la fantasia de D. Quixote los objetos que se le presentan; y esta finalmente es la propiedad ·de los caracteres de la fabula. Las corridas
de toros que el Analisis reprueba con tanto teson y eloquencia,
y cuia gustosa fiereza debia ser reformada por la novela del
Quixote, son por cierfo mucho menos sangrientas, y harto mas
racionales que los espectaculo~ y destrozos que acabamos de
recorrer.
Pero~ quai es la moral que podemos derivar del fraude vol un. tario de Sancho de los cien ducados ballado a poco rato su dueiio
Cardenio? rnucho mas comparandole con el cabrera que en seis
meses no habia querido tocarlos. ~ Que del mal trato de Zoraida
con su padre? que de los gastos intempestivos de los Duques quando

un su labrador riquisimo tiene que prèstarles dineros y salir por
.fiador de sus tram pas por momentos? El mismo Sancho, no sien do
sino de D. Quixote los dineras con que debia pagar el hospedage
de la venta, prefiere ser manteado a la puntualidad de pagar.
Roque Guinarte y la su quadrilla exercen sus infames asesinatos
quasi a las puertas de Barcelona : es intima la amistad y correspondencia entre Roque y D. Antonio Moreno, y entre este y
el virrey. A vista del mismo virrey y en la plaza de Barcelona,
un hombre armado y desconocido, sin encomendarse a Dios ni
al diablo, embiste con otro y le derriba medio muerto en el suelo;
y D. Antonio Moreno o sus cornpafieros son tan poco respetados
aun antes de la pueril invencion de poner un cartel a espaldas de
D. Quixote, que muchachos traviesos ponen y encajan sendos
manojos de aliagas debajo de las colas del Rucio y Rocinante, y
dan con sus ginetes en el suelo. Sucede cabalmente con esta
riovela lo mismo que veriamos acaecer con qualquiera otro loco
sacado a el publico, no siendo furiqso. Pueden el populacho y
la gente ociosa entretenerse con él por algun tiempo, y hacer de
su desgracia un objeto de risa; pero sus parientes, sus amigos y
las gentes cuerdas y caritativas ~ podran sufrirlo con paciencia, o
tomar trastulo? &lt;:'. No procuraran ellos mismos recogerle quando
sea un objeto ridiculo, o la policia encerrarle si lo es peligroso?
·
Creemos capaz de ser corregida con la ironica mofa de losarnores
de Dulcinea la antigua costumbre de las damiselas de enamorarse a furto de sus padres del caballero del Sol, de la Sierpe, o
de las Estrellas, y seguirle a la grupa del caballo con tod:a su virginidad a cuestas; y despues en el caracter de Dorotea, la amable,
la inocente, la bien criada Dorotea, el unico consuelo, el unico
baculo de la vejez de sus padres, vernosla entregarse voluntariamente a un pastor para que la dirija, a otro para que la alimente, a la soledad de los bosques para la seguridad de la fe conjugal, y a un cur,a y un barbera, inventores de una farsa, para el
consuelo y descanso de sus pasados afanes.

2

�SOBRE LA OBRA DEL QULXOTE

CART A CRITICA

El amor violenta, esa pasion desenfrenada que ha sido y sera
siempre el movil principal de las acciones arrebatadas, el idolo de
los poetas, y el unico sugeto digno de las novelas, ese amor que
conduxo a Cardenio a una locura rabiosa y a una vida brutal, y
a Dorotea a una situacion infeliz y desco,nocida, desaparecese a
el punto, y sin otro intercse que pocos razonamientos del cura se
le ve convertido c11 una disposicion jocosa, en un rotai olvido de
los afanes pasados, y en un subito reparo de la salud y robustez
por naturaleza tan deterioradas : y despues quiere el Analisis que
veamos en Cervantes retratado el amor a el natural con todas sus
posiciones y actitudes, el precipitado y mudable e11 las historias de
Cardenio y Dorotea, el fingido y burlesco en la pasion de Altisidora, y el ligero y poco decoroso en la aventura de la Duena
Rodriguez. Ah! si en el espectaculo tan nuevo como horrible de
la famosa exp-edicion nocturna de la Duena hubiese una imaginacion capaz de entretenerse en analizar el amor, debieramos creerla
poseida de una locura mayor que la de D. Quixote, y el mismo
diablo con el trage de muger debiera preguntarle : Si estamos
seguros?
A estas reflexiones sobre la moral, que no aumentaré mas por
no hacer con estudio un quadro enfadoso y molesta, siguense
otras no menos importantes por lo que toca al decoro de las costumbres. En la graciosisima navegacion del Ebro se nos presenta
Sancho habitualmente lleno de piojos; asiste despues con esos
mismos trages a la mesa del Duque y a la siesta de ,... Duquesa.
El Duque, por otra parte, guardando con un loco una intempestiva
consecuencia y atencion, se hace enxabonar el rostro por las
criadas despues de corner, y los mozos de cocina son osados de
entrar en el cornedor con cernideros, artesas y aguas de fregar, y
a presencia de sus amos tomar ellos tambien solaz y pasatiempo
con las simplicidades de Sancho. Este mismo escudero, cuya graciosa malicia en lo del encanto es la idea mas feliz y mas bien
llebada de Cervantes, destruyela despues con acceder a las persuasiones de la Duquesa de que realmente Dulcinea estaba encantada;

I

2 49

bien asi como D. Quixote destruye por dos veces sus graciosisimas
visiones de la Cueba de Montesinos, antes con responder a Sancho que las crea, si el ha de creer lo de las siete cabrill::is, y despues
con preguntar a la cabeza de D. Antonio Moreno si fue verdad
lo de la cueva.
Tantas inconsecuencias en la harmonia general de las ideas no
exceden sin embargo ni en numero ni en ca1idad a las otras que
se refieren directamente a la naturaleza. EJ Analisis repara que no
es facil comprender el aparato interior del Clavileno para que
volando por los aires con estrano ruido (sus trozos sin duda) den
con amo y escudero en el suelo medio chamuscados sin que estas
safran el menor dano. Yo creo mucho mas clignas de reparo y
sobrenaturales la caida del heroe con Rocinante, empenada su
lanza en las aspas del molino, y la otra aventura quando el trope! de los toros brabos y el de los mansos cabestros, con la rnultitud de los baqueros y otras gentes pasaron sobre D. Quixote y
sobre Sancho, Rocinante y el Rucio, dando con todos ellos en
tierra, echandolos a rodar por el suelo. El dia siguiente a la aventura de los molinos es quando D. ·Q uixote y Rocinante manifiestan mas fuerza y bizarria con el encuentro del Vizcaino, y a
poco rato de la desgracia de los taros « socorriendo una fuente
« clara y limpia a el polvo y cansancio que sacaronamo y escudero »,
este se pone a corner a su sabor y el otro empieza a predicarle.
Tampoco hay tiempo para que Ricote baya a sacar el tesoro a
la Mancha y se halle de buelta en el momento del cautiverio de
su hija Ana Felix. D. Quixote en estos casas debiô mas bien
SUP.Oner que encantadores le defendian, y guiaban sus empresas a
felice fin y acabamiento que no que fuesen sus perseguidores, y
dirigiesen en contra de él todos los trances de la guerra.
En esta clase de inconsecuencias no podré tampoco pasar en
silencio la grande inverosimilitud de los efectos de la locura de
Dn. Quixote. Caminaba dias enteros, albergaba entre muchas
gentes, encontraba como es natural una variedad infinita de
objetos, nada le excitaba el desvario sino ta! qual ocasion esco-

�CARTA CRITICA

SOBRE ~A OBRA DEL QUIXOTE

gicla a el acaso. La disputa golpeada con Cardenio sobre lo
de Madasima y el Maestro Elisabat, y el repentino destrozo de
las figuras de Maese Pedro son ciertamente natu raies y propias
de un tal ramo de locura, pero el embestir a troche y moche
a un pobre Religioso a caballo, y quererle Sancho desnudar ya
caido, el equivocar una vacia de afeitar por yelmo de Mambrino,
hacer frente a un tropel de toros brabos y desafiar un leon
cara a cara son cosas no naturales en si, y no naturales por
las dem:is circunstancias de la narracion. Porque~ quantas vacias
de afeitar no habria ya visto colgadas despues de empezada su
extraîia peregrinacion, sin que le pareciesen hielmos ? quantos
Religiosos sin parecerle nigromantes, y quantos toros, aunque
sueltos, a que no crei6 proporcionadas sus fuerzas? Si los gigantes se le trastrocaron una vez por encanto en molinos de viento,
las historias que habia leido debian hacerle entender que no siempre seria asi, y otra vez que se le presentasen, otra Yez debia
embestirles hasta desengafiarse que eran molinos y no gigantes.
En una palabra, la imaginacion de D. Quix.ote se nos presenta
en el discurso de la novela o alterada, unas veces por lo que ha
leido, otras par lo que vé, y ottas por lo que quieren que vea los
que pretenden solazarse con el; o en estos m.ismos tres casos perfectamente ajustada a la realidad y a el juicio, lo qual no es en modo
alguno natural o verosimil, y sin embargo echarse ha de ver mas
que en otra parte en las cansadas aventuras de Barcelona.
El caracter del Bach iller Sanson Carrasco presen ta tam bien
objetos poco conformes con la naturalidad necesaria: un trastulo
y regocijador de los patios de las Escuelas Salmanticenses yun socarron famoso emprende pelear con un loco, y con armas desusadas,
y escoge para ello un caballo peor que Rocinante. Ni para aqui
el cuento : apenas curado de su mortal caida, atraviesa la mitad de
Espana para buscar de nuevo el mismo peligrocon gastos, incomodidades, y el semblante ridiculo de llebar una carga de armas
desusadas, y todo esto por una obra de caridad de mui dificil

suceso, resultando asi ser el unico hombre caritativo en todo el
discurso de la historia.
Pero no culpemos a Cervantes de las incongruencias hasta aqui
numeradas, ni de otras muchas que se omiten por brebedad:
nunca pens6, como se ha visto, en hacer una obra epica que
pudiese competir, no digo con Homero y Virgilio, sino tampoco
con el Taso y el Ariosto. Dexar carrer su graciosisima imaginacion en las soledades de una carcel, reunir muchas ideas y composiciones suelcas dt: tiempos anteriores, motejar talvez con las
armas temibles de lo ridiculo algunas personas de las que a la
sazon contribuyeron a su desgracia, no perder de vista un solo
instante las costumbres y objetos del pais que habitaba, explayar
su inclinacion irresistible, aunq ue siernpre desventurada, por el
enlace y estilo de las comedias, y sacar a luz la ta! qual erudicion
de que estaba adornado : he aqui el conjunto de cosas que en
mi sentir dictaron la primera parte del Quixote, obra inimitable
por la naturalidad y gracia de los dialogos, y por la pureza y
elegancia del estilo, aunque no tan feliz por su ii;ivencion o
moral.
Si Cervantes en esta composicion se hubiese propuesto un
plan de epopeya, i que de ideas no le hubiera subministrado inrnediatamente el mismo asunto ! Por quanta fuese debil su instinto
poetico, la cueba de Montesinos hubiera llenado quasi un tomo con
muchisima propiedad. Bajando Sancho con su amo, y alucirutdo con
su frecuente credulidad, lo obsuro y triste del parage, la resefia de
los gigantes y otros adversarios o muertos o mal feridos en los
encuentros anteriores, el embeleso a las veces de espectaculos agradables, en otras el horror de los tristes y melancolicos, los manjares
aparentes y el hambre real, la musica imaginaria y el sueiio y
cansancio efectivos, las fantasmas, los gi.gantes, los enanos, las
damiselas vagando a su placer, quai contenta de su suerte y con
su amantea el lado, quai esquiva, y qualacongoxada;yreunidas
a esto una cierta dificultad de salir de la cueva, y las agudisimas
e inciertas reflexiones de Sancho, i que de entretenimiento y

�CARTA CRITICA

SOBRE LA OBRA DEL QUIXOTE

sabor no hubieran causado a los lectores pintadas de la elegantisima mano de Cervantes !
Quando el heroe despues caminase por un bosque o por un
camino real, la transformacion de los arboles, de las piedras y
quantos objetos viese o ya en ninfas y sirenas o en gigantes y
rufianes, subministrarian bastante cebo para que diese a su
salvo lanzadas, taxos y reveses, sin dai'io proprio ni de los infelices caminantes, razon que hace tan gustosas y felices las aventuras de los batanes, y de los muebles de Maese Pedro. Si Dulcinea encantada le siguiese a las veces por una nueva convinacion
semejante a la de su encanto, j quanto reake podrian tener las
ideas amorosas del heroe graciosamente combinadas con la imposibilidad de entenderse los tres, él, Sancbo, y Dulcinea en una
tan distinta aprension de todos los objetos ! Finalmente en la
casa del Du que, los bosques, los jardines, el govierno domestico,
la alegria y felicidad general, la situacion del rio, los atractivos
de la estacion, las frutas &amp;a, ya hubieran conducido a nuestro
autor a represeutarnos los jardines de Armida.
Despues de esta rapida reseiïa, me es forzoso sospecbar que la
imaginacion de Cervantes fuese harto limitada, y no nada poetic.1. Le veo demasiado mezquino en los adornos, demasiado uniforme a finalizar las aventuras por encanto, harto cefüdo a los
objetos reales del pais que habitaba, harto necesitado de introducir episodios importunos para alongar la novela, y en fin acordandose con mayor frecuencia de objetos adequados a una vida
pobre, aunque honrada, que no de los que pudiesen sugerirle los
inclitos Mecenas que protegian el Taso y el Ariosto.
Jaruas convendré en que la segunda parte pueda considerarse
como una continuacion de la novela; dimana en un todo de la
pubJicacion de la primera, y de la obra del Licenciado Avellaneda, accidentes casuales o momentaneos, posteriores a la epoca
de ' Cide Hamete, sea la que fuere, y que representan esta nueva
produccion mas bien como una apologia de la primera sugetada
a el mismo plan en quanto a la conduccion y a el estilo. En

entrambas los materiales utiles apenas bastaran para escribir tres
tomos en lugar de los seis; y es lastima (a lo menos para todo
el que mire con verdadero interes el concepto de Cervantes) que
se empeiiase su autor en estenderlas tanto, pues a menos de la
mitad se advierte en todos los pensamientos una violencia, una
verbosidad,
una adop:ion de quantas sandeces o malicias vulaares
.
0
cornan entonces, que a la verdad 1a elegancia y amenidad del
estilo apenas bastan para hacerlas materia de un honesto y
util entretenimiento.
Hay sin embargo en el Quixote una materia de mas que
mediana instruccion, la misma que nos hace deber a Aristofanes
lo mas que sabemos de las costumbres griegas, esto es, la numeracion no nada superficial de la mayor parte de los usos del
tiempo de Cervantes; usos que no dan a la verdad una idea muy
favorable del estado de la Espafia a fines del siglo xvr, pero que
por la misma razon debierao estudiarse con una atencion desnuda
de todo amor propio nacio11al, y de aq uellas pinturas e ilusiones
orientales que forjaban a su sabor Ios escritores politicos de los
tiempos pasados : los labradores, los hidalgos, los grandes, los
que frecuentaban la Corte, los eclesiasticos, los arrieros, los bandidos, los comicos, los comerciantes, los Moriscos, los militares,
todos desplegan a la vista del lector curioso una buena parte de
sus usos y costumbres ; adviertese la multiplicidad de generos
extrangeros que entonces se usaban en la Peninsula: una sotana
del cura de raso de Florencia, las camisas de Holanda, y el
co!eto de ambar de Cardenio ; el pensar Sancho vestirse de oro y
de perlas a uso de conde extrangero, y vender los esclavos de
su Ynsula para comprar titulo o oficio con que vivir descansado;
el ser las ventanas del oidor en Madrid guarnecidas con lienzo en
hi_bierno y celosias en :'erano; el régresar de Ytalia el capitan
Vicente de la Rosa vestido a la soldadesca, pintado con mil colores,
lleno de mil dixes de cristal y sutiles cadenas de acero, poniendo
boy una gala y maiiana otra, pero todas sutiles pintadas de poco
peso y menos tomo; el repugnar Teresa Panza _a que Sanchica

2

53

�CARTA CRITICA

pusiese verdugado, y saboyanas de seda ; el presentarse el Alcaide
de la cueba de Montesinos con una gorra milanesa negra, y el
usarse en casa de los Duques jabon napolitano, toallas alemanas,
sabanas y herreruelos de Holanda.
Adviertense la calidad de las ventas: las maneras de caminar, las
tram pas de los romeros y titereteros, la estrechez y falta de imbalidos de la soldadesca, las seducciones de las jovenes, el estado de
Sierra Morena; y la suma debilidad de la justicia, o ya en la soltura
de los presos, y en la malograda aprension de los de Sierra Morena,
o en la multiplicidad de ladrones y asesinos, o en el Recitante que
decia Sancho haber visto estar preso por dos muertes y salir libre
y siu costas, o finalmente en la quexa a el Governador de la Ynsula
en que deciale el vendedor de puercos que de alcabalas y socalifias
le habian llebado poco menos de lo que ellos valian. Hacese tambien digno de reparo « el alzar de estas figuras que llaman judicia« rias que tanto aora se usan en Espafia, que no hay mugercilla ni
« page ni zapatero de viejo que no presuma de alzar una figura
« como si fuera una sota de naipes del suelo echando a perder
&lt;&lt; con sus mentiras e ignorancias la verdad maravillosa de la ciencia. » Notanse por ultimo varias costumbres eclesiasticas, los disciplinantes, las imagenes de los santos, y el acto de las Cortes de
la Muerte hecho en la octava del Corpus. Todos estos asuntos y
otros muchos a ellos semejantes seran materia instructiva para los
que quieran buscar en el Quixote algo mas que la perfeccion del
estilo, los infinitos chistes a el sumo naturales, y un entretenimiento no nada cansado para distraerse de otros cuidados
mayores.
Pero no nos engafien en modo alguno el canto melodioso y
las hermosuras exteriores de esta nueva sirena. No busquemos la
realidad en loque es meramente una chimera; a el solo arrimarnos a ella là veremos desaparecer de golpe; y el afan de multiplicar los placeres no hara mas que entibiar los que antes gozabamos. con un tranquilo reposo.
Diré por ulti!110 una idea ya apuntada anteriormente, y es que

SOBRE LA OBRA DEL QUIXOTE

'

un poco de refl.exion sobre el conjunto de la novela la descubre
luego luego como una reunion de ideas comicas, ocupacion predilecta de nuestro Cervantes, y por tanto como de una facil transformacion en algunas comedias. Debianse por supuesto adoptar
quantas frases, dialogos y pensamientos fuese posible del autor
original; consul tarse empero con mayor cuidado la verosimilitud
y el decoro; de ningun modo sugetarse a el orden o a la localidad, o a la precision de las aventuras, hacer maior uso del caracter de Dulcinea, dandole como a Sancho un semblante biforme
.
'
o ya de maliciosamente encantada, o de inocentemente alucinada
con las esperanzas de una suerte brillante. Entonces la Nacion
lograria mas extensamente y a menudo de las sales y elegancia
del Quixote, y no seria extrafio oir en la boca del pueblo frecuentemente repetida una buena parte de sus dialogos y refranes, bien
asi como en la Grecia se cantaban los episodios de la Odisea o la
Yliada, y las estrofas de la Jerusalen en los canales de Venecia.
Concluio pues, sefior mio, esta difusisima carta, en la qual,
como es facil percibirlo, no ha sido mi pensamiento el analizar el
Quixote con una nimiedad y encono viperinos, o hacer bna enfadosa ostentacion de principios retoricos y poeticos. Solo he querido obedecer a Vm. ciegameme, y hacerle ver que en mi sentir
no era tal esta obra, aunque sumamente honorifica para su
Autor, que la Nacion pudiese escudarse con ella para todas las
ciencias con,10 con un nuevo Paladion Troyano; y que D. Vicente
-de los Rios y la Academia espafiola debieron corregir y no
fomentar esta extraordinaria idea que se habia formado de la
novela en la ultima mitad de este siglo.

�VARIA

VARIA
Fragment. d'un romance inconnu.
Le feuillet sur un des côtés duquel se trou~e, dispos\~:i: d~~l:
colonnes le fragment que l'on va lire, apparuent à un 1 10p
' . M S Babra .. e lui adresse de nouveau tous mes remer:i:r::l~;:a~;ur Ï'oblig~anc~ ]avec laquelle il_ m'a confié cette intéressante
relique. L'écriture est du début du xvi• siècle.

3 5 y a uos dexo tres maestrazgos
que dexar mas no podia,
Akantara y Santiago,
Calatraua en conpariia. »
Que lengua pora dezir,
40 ni mano escrcuir podia
el dolor quel triste rrey
de aquesto sentir podia?
u Esforça, la gran leona,
esforça, sei'iora mya,
4 5 que si vuestrn alteza mucre
pierdo quanta bien tenia. »
Estas palabras diziendo

HE.CHOPOR MOSSEN(?) }AYME ... '·

Aôio de mil y quinientos
y de quatro nonbre auia,
el mesmo mes de novienbre
al veinte cinqueno dia,
5 estando la triste rreyna
en la cama do dormia,
vino la Muerte callando
por le hazer conpaiiia :
« Sepaste, rreyna despafiia,
10 daragon y de ca,tilla,
quel alto rrey poderoso
por mensajero menbia,
que querades yr conmigo
por me hazer conpaiiya. . .
1 S _ Soy contenta de yr conugo
pues que Dios por mi tenbia;
dexesme llamar el rrey

Jas cosas que mas queria. »
Vino el rrey siendo llarnado,
20 non tardo la su venida.
Desque lo vio dclante,
dix.oie : « Sperança mya,
es la volunta de Dios
que partamos conpaiiya,
25 pues quen \'ida ose amado
quanta amar os podia;
rruegos que os acordeis
de mi alma noche y dia,
y que no me blasfemeis
30 de merçe os lo pedia.
De mi hija dofiia Joan.\
que prinçesa se dezia
dexo rreyna y eredera
de los rreynos que tenia,

The resemblance between the eighty-first of Edmund Spenser's
Amorelli (London, 1595) and the twenty-third sonnet in the Obrns
del Bncbiller Fmncisco de la Torre (Madrid, 1631) was first pointed
out, so far as I can gather, by the late Archdeacon Churton in 1862.
On page r 38 of the second volume of his Go11gora 2 , Churton printed
the followiag version of the Spanish poem.

LOVE SONNET
BY FRANCISCO DE LA TORRE

Fair is my love, when ro the summer air
She doth her locks of tangled gold unbind;
Fair, when, relenting to my heart's despair,
Sbe bids her stem eyes grant one glancc more kind ;
Fair, wben, to still the troubled waves and wind,

See the Revue Hispa11iq11t, Xll, pp. 259-26o.
Go11g-ora. A11 Historical &amp; Critical Essay 011 !be 1imes of Philip Ill. &amp;
If'. of Spain. Witl, Trans/atio11s. By Edward Clmrto11, 2 volumes. Lo11do11 :
John Murray, Albemarle Street, 1862.
1.

2.

1.

Suit un nom que je n'ai pu lire.

el cruçifixo pidia;
de que lo tuuo en las manos,
50 adoraodo asi dczia :
« A ti adoro, el rredentor,
a ti doy el alma mya
pues que me hizistc rreyna
destos rreynos que teoia,
55 y si no los goucme
como la rrazoo queria,
a todos pido perdon. "
Y a codos perJoo pidia;
y esa que todos los moros
6o de Granada y de Castilla .. .

Not.a on three sonnets. 11 1

R. FouLCHÉ-DELBosc.
Tl!STA~Œ:-:To DE LA RREYNA DOj:lIA YsABEL LA CATOI.ICA

257

�VARIA

She bids th.1t Jight break forth, which I adore;
Fair, when her gentlest grace of heavenly mind
Hath turn'd to joy the pining grief I bore :
Fair in her mildness ; fair, though harsh ', before;
Fair, cruel; fair, disdainful; fair, still fair,
E'en when mv heaven seems gloom for evermore ;
But he; fair smile of beauty debonaire
Can ne'er be known, till see11 in its own light;
Nor, seen, can word or thought report it right.
See Note.

The note in question occurs on page 295 of the same volume. It
reads thus :

VARIA

259

for thirty-six years before it was made again in a manual of Spanish
literature '· Still no solution was forthcoming. At last in The Times
(London) of June 24, 1904 aletter, dated June 17, was inserted from
the well-known scbolar Mr. Sidney Lee 2 • The following passage is
relevant.
I find I omitted to quote in my essay on « Elizabethan Sonnets » which
.
'
you rev1ew to-day, an instructive contemporary notice of Dauiel's strange
habit of plagiarism :

. ......... ......... .
M? recent reading, too, proves that I have underestimated the dependence of
Dame!, no less than of Spenser and ôther Elizabethans, on Tasso's sonnets.
For example, Spenser's sonnet lxxxi- is little better than a literai translation
of Tasso, as the following quotations prove.

SONNET BY FRANC.lSCO DE LA TORRE

This sonnet is added, because it does not seem to have been previously
observed that it is almost i&lt;lentical with Spenser's eighty-first among those
entitled "Amoretti ». It might be of some weight in determining t~e con:r?versy about the name of Francisco de la Torre, whom some Spa_msh cnucs
suppose to have been a contemporary of Garcilaso, others that ~e 1s no more
than a name, the poems being actually written by Quevedo. It 1s not easy to
believe that Quevedo was the author of poems so unlike his own, nor that he
should have imitated Spenser. Nor, again, that Spenser should have imitated
Francisco de la Torre. Possibly both may have followed some Italian poet.
Probably this indication was noticed by few scholars in Spain or
Italy : at all events, no light came from either country. Nor _from
England, though not less than five editions of Spenser were prmted
between 1862 and 1884 2 • The point seems to hav~ been overlooked

x. The comma after the word harsh seems to destroy thesense, but I follow

Churton's punctuation.
2. The Works of Edmund Spenser, ed. J. P. Collier, 5 vol., 1862 [reprinted,
-1866]; (2) Complete Works of Edmund Spenser, ed. R. Morris, 1 vol., London,
1869; (3) The Poetical Work; of Edmund Spenser, ed. C. C. Clarke, 5 vol.,
London, 1876-1877; (4) The Poetical Works of Edmund Spenser, 1 vol. London, 1880; (5) The Complete Works in verse and prose of Edmund Spe11ser, ed.

Fair is my love, when her fair golden hairs
With the loose wind ye waving chance to mark;
Fair, when the rose in her red cheeks appears,
Or in her eyes the fire of love does spark .....
But fairest she, when so she doth display
The gate with pearls and ru hies richly dight;
Through which ber words so wise do make their way
To bear the message of ber gcntle sprite.
(Spenser, Amoretti lxxxi.)
Bella

e la donna mia, se del

bel crine
L'oro al venta ondeggiare avien, che miri;
Bella se volger gli occhi in dolci giri
0 le rose fiorir tra le sue brine .....

A. B. Grosart, 9 vol. [Printed for private circulation onlyJ, 1882-1884.
No editiou of Spenser's works has been issuedin England since the appear_
ance of Grosart's nine quartos, though tliere may probably be reprints of
previous editions. The Arnoretti have once been republished separately (London, 1904), but without notes.

r. A History of Spanisb Literatttre by James Fitzmaurice-Kelly . London :
William Heinemann. MDCCCXCVIII, p. 186.
2. Tbe Times Literary Supplemeut, London, Friday, June 24, 1904, p. 197,
col. 2.

�VARIA

260

Ma quella cb'apre un dolce labro, e serra
Porta di bei rubin si dolcemente,
E beltà sovra ogn' altra altera, ed alma;
Porta gentil de la pregion d' l' alma,
Onde i messi d' Amor escon sovente.

COMPTES RENDUS

(Tasso, Rime 1585,iii, 17 b.)

It was at once obvious that Mr. Lee had discovered the comn:on
sourceofSpenser's and Torre's sonnets, and, as allstudents of ~pan01sh
do notread The Times, it seemed worth while torecord t~e fact m N 41
of the REVUE HISPANIQUE. I have just learned that, cunously enough,
the little problem, which had remained unsolved, an~ even unattempted, for at least forty-two years, engaged the attention of another
investigator besicles Mr. Lee. On August 2 r, r 904, som: two mont~s
after the publication of Mr. Lee's letter 1, Signor- Eug_emo Mele, ev_1dently unaware that he had been anticipate~, ~ealt w1th the matter 1~
the Fanfulla della Domenico (Rome) 2 • The pnonty b;longs t_o ~r. Lee,
but it is only right to call attention t~ Signo_r Me~e s contnbut100, so
tbat be may receive the credit to wh1ch be_ 1s en~1tled. I _have all the
more pleasure in doiog this since the startmg-pomt of bis ~esearches
was, apparently, the passage referring to S?e,nser an~ Franc~sco de la
· s D Adolfo Bonilla y San Martm s Spamsh versmn of the
T orre m
r. .
a bove-named manual.
James FITZMAURICE-I{ELLY,

1. The identification is mentioned aga in incidentally by M. Lee in his interesting volume entitled Great Englis/nnen of the Sixteenth CentZLry (London,

1904), p. 183 n.
2,

Fanfulla della Domenica, Amw XXVI. -

N. 34. Roma,

2r

Agosto r904.

Cirot (Georges). Études sur l'historiographie espagnole. Les histoires générales d'Espagne entre Alphonse X et Philippe II ( r 28415 5 6). Thèse secondaire présentée à la Faculté des Lettres de l'Université de Paris. Bordeaux, Feret; Paris, Fontemoing, 1904, in-8, xr180 pp.
L'ouvrage de M. C. est divisé en quatre parties : dans la première,
l'auteur s'occupe des Histoires générales d'Espagne qui ont précédé le
Parnlipomenon de Jean de Girone; dans la deuxième, il va « de Jean de Girone à
Ocampo »; la troisième est consacrée à l'œuvre d'Ocampo; la quatrième aux
successeurs immédiats de ce dernier.
Écrit dans une langue simple, abondamment documenté, garni de notes
copieuses, ce livre sera utile ; on le consultera comme un complément des
Histoin:s de la littérature espagnole.
Le sujet abordé par M. C. était vaste, trop vaste même pour une « thèse
secondaire», travail qui, d'après les usages universitaires, doit être de dimensions restreintes. Il y avait un moyen de lOurner la difficulté résultant de
l'ampleur- de la matière : c'était de dresser un catalogue. M. C. a préféré nous
donner un exposé dogmatique : a-t-il pleinement réussi dans son entreprise?
Certaines parties du sujet étaient neuves; d'autres avaient déjà été étudiées.
Pour ces dernières, l'auteur s'est borné à résumer les résultats acquis ; pour les
premières, il a fait, sauf exception, les recherches nécessaires. Or, quand M. C,
résume les résultats obtenus par les érudits espagnols ou étrangers, il se
laisse très visiblement accabler par les matériaux qu'il a accumulés : lorsque,
par exemple, il énumère les refontes, dérivés, continuations ou traductions
de la C/Jronique générale, de I' Historia Gothica et du Cbronicon Mundi (Ire partie, ch. I, § r, 2 et 3, pp. 1-18), il semble recopier simplement une longue
série de fiches. De plus, quand il parle de l'historiographie aragonaise et
catalane (pp. 21-31), ou rédige des notices sur Diego de Valera (pp. 40-44),
Jean de Girone et ses successeurs (pp. 47-63), Diego Fernândez de Mendoza

�COMPTES RENDUS

COMPTES RENDUS

et Davalos de la Piscina (pp. 89-91), il ne semble pas maître de son sujet;
on e~t parfois tenté de croire qu'il n'a pas lu, ou qu'il a parcouru ~ien hâùvement les ouvrages qu'il analyse, dans ces pages superficielles et andes. Au
contraire, quand M. C. aborde directement une question déterminée, il
ressaisit et cesse d'être l'esclave de ses notes et de l'opinion des autres; 11
nous ·présente alors des chapitres solides et de forme agréable : tels sont ceux
qui concernent Marineo Siculo (pp. 76-89), Ocampo (pp. 97-~47), Be_uter,
Médina, Vaseo et Tarafa (pp. 149-170). Cet assemblage de chapitres étriqués
et de chapitres développés normalement, ce mélange d'impersonnafüé et
d'oriainalité produisent une impression pénible : le livre de M. C. n'est ni un
" ni un ouvrage original; il e;t l'un et l'autre. Il est dommage qu '1
manuel
1 · ne

s:

soit pas l'un ou l'autre.
La thèse de M. C. débute mal: était-il nécessaire de commencer par« passer
en revue les différentes Histoires générale, d'E~pagne qui ont été écrites entre
Alphonse X et la grande époque de l'humanisme i, (cf. p. x), c'est-à-~ire
d'énumérer, sans la moindre omission, toutes les refontes et tous les dénvés
de la Chronique genérale, de l'Historia Gothica et du Chro11icon Mimdi? M. C.
estime que ce dénombrement devait servir (&lt; d'introduction à l'examen plus
détaillé 11 qu'il a fait &lt;&lt; des travauit du même genre composés sous Isabel1e et
Ferdinand et sous Charles-Quint ,i (cf. ibid.). Resterait à savoir si ces refontes,
dérivés, etc., sont du même genre que les « travaux i, de Jean de Girone et
autres hum:anistes : il y avait là un problème à poser et à résoudre. M. C. l'a
supposé résolu, ou même n'en a pas soupçonné l'existence. Cela est fâcheux,
car, en regardant les textes de près, on coocluerait sans doute dans, un sens
opposé à la doctrine de M. C. - De toutes manières, une énumération sèche
et forcément fastidieuse ne constitlle pas une « introduction » satisfaisante ;
une litanie monotone de noms propres et de titres d'ouvrages laisse le lecteur
indifférent: pourquoi M. C. n'a-t-il pas essayé de dégager en une bréve, mais
lumineuse synthèse, les caractères essentiels de l'historiographie médiévale à
son déclin? - En outre, que l'on adoptât le procédé employé par M. C., ou
qu'on accordât la préférence à celui que nous venons d'indiquer, il était impérieusement nécessaire d'analyser la Cbronique générale, l' Historia Gothica et le
Çhronicon Mundi avant d'en citer les refontes, dérivés ou continuations : M. C.
~ous rappelle en quinze lignes (préface, p. vn) le contenu de ces trois grandes
chroniques; cela ne suffit pas.
Au demeurant, quel point de départ devait-on choisir? Page X, M. C.
.écrit : « Jean de Girone a été le principal rénovateur et le premier représen&lt;( tant indiscutable de la Renaissance en Espagne.
Ceux qui l'ont précédé,
« bien que quelques-uns aient été imbus d'humanisme, appartienneot encore
« au Moyen-Age, dont ils ont l'esprit et la forme scholastique, et aux tradi« tious duquel ils conforment généralement leurs _idées touchant les origines

&lt;t

sans rien apporter de nouveau

i,. Page 47, nous

lisons : « Depuis la Chro-

« nique générale, aucun historien espagnol n'avait cherché à renouveler et à

« accroitre les connaissances acquises ou les idées traditionnelles sur les ori-

« gines et antiquités espagnoles... Les Paralipomenoit Hispaniae libri X de
cc Juan Margarit, évêque de Girone, sont probablement le premier essai tenté
(&lt; de ce c6tê en Espagne. Amador (!] en parle très sommairement dans une
(&lt; note. Il ne semble pas avoir vu qu'avec cet ouvrage l'historiographie espa(&lt; gnole entrait dans une phase nouvelle ». Pourquoi l'auteur de ces lianes
n'a-t-il pas supprimé presque en entier la première partie de son tra;ail,
celle où sont précisément dénombrés les historiens « qui appartiennent encore
au Moyen-Age "? Comment n'a-t-il pas vu que c'est avec l'œuvre de Jean de
Giroue qu'il lui fallait commencer? Ajoutons, d'ailleurs, que cette première
partie contenait les éléments d'une bonne introduction à l'étude des historiens
humanistes : ce sont les§ 1, 2 et 4 du chapitre IV (pp. 32-40 et 44-45), dans
lesquels M. C. expose« ce qu'on racontait [aux xm•-x1ve siècles] sur les antiquités nationales », montre par opposition « l'éveil de la critique et de l'érudition " à la fin du x1v• et au début du xve siècle, et marque les rapports
entre le «latinisme" et l' « humanisme ,i. Notons aussi que M. C., ayant
reconnu l'importance du Paralipomenon, n'aurait pas dû passer si rapidement
sur cet ouvrage : après la déclaration trés nette de la page 4 7, on s'attend
à un chapitre copieux et on ne trouve que cinq pages (pp. 48-52); véritablement on est déçu. M. C. aura sans doute pensé que le mémoire du
P. Fita (El Germzdense y la Espana primitiva) épuisait la question. 1
Le volume de M. C. ne finit pas d'une façon heureuse. En premier Heu, il
ne renferme pas de conclusion, car on ne peut guère appliquer ce terme aux
quelques phrases rapides qui occupent le haut des pages 177 et 178. Voilà donc
un livre qui n'a ni l'introduction qu'il devrait aYoir ni la conclusion que l'on
est en droit d'attendre : en l'ouvrant, 011 ne sait pas d'où l'on part; en le fermant, on ne voit pas où l'on en est arrivé. En second lieu, l'exposé de
M. C. s'arrête ou trop tôt ou trop tard. « C'est avec les noms de Vaseo
c&lt; etde Tarafa, dit M. C., p. 171, que se termine la période que nous nous
c&lt; sommes proposé d'étudier dans l'histoire de l'historiographie espagnole. A
« la même date, deux œuvres, l'une d'aspect, en somme, tout moderne, l'autre
" semblable à ce qu'on faisait en :Espagne depuis plusieurs siècles_ Elles
&lt;( marquent vraiment l'une un commencement, l'autre une fin ». Puisque le
« manuel à la moderne &gt;&gt; (p. 163) de Vaseo (( marque vraiment un commencement », pourquoi ne pas le rattacher à l'étude des " travaux de Garibay et
de Morales », que caractérisent « une méthode et une êouception qui sont les
nôtres i, (p. 171)? Vaseo, Garibay et Morales ne forment-ils pas trois anneaux
d'une même chaîne? Et dès lors, ne fallait-il pas ou bien poursuivre l'examen des Histoires générales d'Espagne jusqu'à ce)le,de Morales inclusive-

�CO~PTES lŒNDUS

COMPTES RENDUS

ment, ou liien s'arrêter avec Beuter et Medina &lt;&lt; plagiaires et dupes d'Ocampo » ?
M. C. observe quelque part que certains historiens « paraissent avoir assez
d'exposer les faits, sans chercher a les présenter ». Cette méthode est évidemment la bonne quand on dresse un répertoire ; mais quand on compose un
ouvrage, et surtout une thèse, n'est-il pas nécessaire de « présenter » le sujet,
d'établir, grâce à quelques idées, un lien entre des « faits ,, qui, en euxmêmes et par eux-mêmes, n'ont jamais de signification, de bâtir, en somme,
au lieu d'amonceler des matériaux? M. C. s'est borné à « exposer les faits »,
et n'a nullement cherché à les cc présenter ,, . Joignant bout à bout une suite de
notices qui ne perdraient nullement, qui peut-être même gagneraient à être dissociées, il a conçu son livre à la manière d'un dictionnaire bio-bibliographique, sans lui en donner la disposition matérielle. A coup sûr, il
s'est trompé en voulant simplement « passer en revue » (l'expression
est répétée a plusieurs reprises) les Histoires générales d'Espagne; ce qu'il
fallait, en effet, c'était non pas « passer une revue », mais montrer une évolution, en déterminer les causes et en préciser les étapes. Il serait injuste, du
reste, de ne pas reconnaître que M. C. a noté certaines idées qui, mises en
relief, auraient transformé son travail un peu incohérent en un travail forte•
ment systématique : mais ces idées, il les a exprimées comme à regret (voy.
p. 45, in fine, p. 66, pp. 76-77, etc.). Apparemment, il n'était pas facile d'introduire dans le sujet choisi par M. C. un peu d'air et de lumière ; toutefois,
si le sujet avait été mieux délimité, on a11rait pu, selon toute vraisemblance,
faire graviter l'ouvrage autour d'u11e idée maitresse. Que ne s'est-on, par
exemple, borné à la période qui s'étend de Jean de Girone à Beuter et à
Medina? Très certainement, on reprochera à M. C. d'avoir trop complaisamment relaté les étymologies fantaisistes et les fables qui touchent aux origines
esp.tgnoles (voy. pp. 32-37, 40, 42-43, 49, 55-56, etc.)», fables qui n'ont
rien de particulièrement instructif, et qui ressembh:nt fort à celles que
l'on débitait autrefois sur les origines françaises, par exemple. (Oiso.ns en
passant que M. C. aurait pu insti.tuer des comparaisons entre ces diverses
légendes). L'exposé de ces fables semblera donc fastidieux : il n'en
aurait pas été ainsi, si l'on n'avait e"!!:aminé que les Histoires générales d.e la
période ci-dessus désignée : n'est-ce pas, en effet, sur les antiquités de l'Espagne que s'est porté, volontairement ou non, l'effort plus ou moins critique
des Jean de Girone, des Ocampo et des Beuter?
M. C. a « cru qu'il entrait dans » son « sujet de parler de l'historiographie
catalane; aragonaise el navarraise aussi bien que de la castiUane ,, ; mais on ne
comprend pas pourquoi il a exclu « la portugaise &gt;&gt; ( cf. p·. x). Il s'explique
-ainsi : « Durant toute la période que je considère, le Portugal, à la différence
« des autres royaumes hispaniques, a gardé son individualité. Si une place lui

« a été faite dans les Histoires générales d'Espagne. écrites alors, nous n'avons
« qu'à ~n _prendre acte : le souvenir de l'Espagne ancienne et la géographie

y

« autorisaient les Espagnols; l'histoire moderne devait, sauf un temps bien
« court, les démentir » Si je ne me trompe, cette explication est loin d'être

ck1ire. D'ailleurs, quand il s'agit d'histoires générales, les classements par langues
ou par régions n'ont pas grande raison d'être : ce qui importe, c'est le sujet lui~ême; et no~ pas l'idiome dont l'auteur s'est servi ou la contrée dans laquelle
11 a vecu. Mais, en revançhe, quaud il s'agit d'bistoires générales, il ne faut pas,
ce semble, s'occuper d'historiographie strictement locale : or M. C., pp. 213 r, cite des chroniques catalanes ou aragonaises qui n'intéressent que la Catalogne ou l'Aragon, à l'exception, parfois, de quelques chapitrés préliminaires;
de même, pp. 56-60, il analyse la Coronica de Arag-an, de Gauberto Fabricio de
Vagad, et pp. 90-9r, la Coronica de los muy excele11tes reyes de Nrwarra, de
Ramirez Davalos de la Piscina. Pareillement, dans un ouvrage consacré aux
Histoires générales, pourquoi mentionner (pp. 5-7) des histoires de règnes et
des lùstoires des croisades (pp. 13-14)? Ici, on ne voit plus du tout suivant
quels principes M. C. a prC'cédé. Il va de soi qJ.le l'auteur, pour se rendre
compte de ce qu'il avait à faire entrer dans son ouvrage. devait, avant toute
autre chose, se poser la question suivante : -" Que faut-il entendre par histoire
générale? » En vérité, il est assez étrange qu'il n'ait pas songé a définir cette
formule.
M. C. a soigneusement respecté l'ordre chronologique ; on ne pourrait que
l'en féliciter, si.l'observation stricte de cette règle ne l'avait pas amené' à scinder en deux tronçons (pp. 92-95 et pp. 149-r 53) l'étude de l'œuvre de Beuter.
~u reste, ce n'est pas la seule faute· de composition qu'il soit possible _de
signaler : M. C. parle, en deux endroits différents (p. ro et p. 18) de
l' Anacephalaeosis d'Alphonse de Carthagène. Remarquons en outre que, logiquement, le chapitre II de la première partie (exception faite peut-être du
§ III) doit être rattaché à la deuxième partie, et que, dans la deuxième partie,
les § III et IV du chapitre I devraient être soudés . au chapitre III.
· M. C. n'a pas dressé la bibliographie des Histoires l{énéral-es dont il s'est
oc_cupé : il renvoie constamment au Catdlogo de la Biblioteca de Salvd, et parfois au Catalogue- de la Bibliothèque de M. Ricardo Heredia. Le premier de ces
catalogues est sériet1se1P-ent établi et digne de foi; mais _le second, rédigé en
vue d'une vente par des libraires dépourvus de connaissances spéciales en
bibliographie hispanique, ne peut être consulté qu'avec précaution. Sans entreprendre des descriptions minutieuses, qui auraient été hors de propos, pourquoi M. C. n'a-t-il pas donné à ses lecteurs autre chose que des références?
Dans l' cc index des auteurs et des traducteurs » (pp. 177-178), M. C. a
suivi « l'ordre alphabétique des prénoms (abstraction faite de leurs formes)
et, secondairement, celui des noms» (cf. p. 177, n. 1). Ce système est abso~

�266

COMPTES RENDUS
COMPTES RENDUS

lument inadmissible. Les cas dans lesquels on doit « suivre l'ordre alphabétique des prénoms », sont très précis et très peu nombreux. Que l'on classe
Alphonse de Palencia à Alphonse, c'est fort bien; mais classer Jean Vassée
ou Vaseo à jean et Francisco Tarafa à Fra11cisco, c'est, actuellement, commettre
une hérésie. Depuis Nicolas Antonio, on a réalisé en Espagne, et, à plus forte
raison, hors d'Espagne, des progrès sérieux en matière de classement alphabétique de noms de personnes.
N'étant pas accompagné de tables, le volume de M. C. est d'un maniement
difficile.
Au hasard de la lecture, nous avons relevé un certain nombre de légères
taches. En voici quelques-unes. P. vm, p. II, M. C. emploie l'expression
Corpus Pelagia111m1, au lieu de la formule Liber Ptlagii qui est plus communément usitée. - P. 61, p. 155, note, il se sert du mot espagnol portada;
p. vm, n. 2, p. n, du mot chro11ico11, p. 6, du mot cro11ista, p. 63 du mot
a,-d,ii•er : que ne fait-il usage des termes français correspondants? - L'auteur n'a pas adopté de régies pour la transcription des noms propres : le
compilateur du Liber Ptlagii est tantôt appelé Pelayo (ainsi, p. vm, p. 11)
et tantôt Pélage (p. IX); le fondateur de la monarchie asturienne est, de
même, tantôt nommé Pliage (p. 5, p. 128, etc.) et tantôt Pelayo (p. 62,
127, 144). M. C. dit Rodrigue de Tolède, mais, par contre, il écrit Sebaslùin
de Salamanque (p. vm et passim). - P. ~. n. 4 et 6, p. 4, n. 1, 2, 3, 4,
p. 5, etc., etc., M. C. abrége par trop le nom du célèbre auteur de
!'Historia critica d, la literatura espa,iola : Amador n'était qu'un prénom. Rectifier dans ce sens la bibliographie, p. 173 : au lieu de AMADOR DE LOS Rios
(Jose), mettre Rios (José Amador de los). - De même p. 98 et suiv., il désigne
constamment Ocampo sous son prénom de Fl&lt;&gt;riari. Pourquoi cette fâcheuse
habitude d'abuser des prénoms? - P. 7, note, M. C. écrit Pérez. pour
Péaz. de Guz:man : c'est un lapsus assez regrettable. - M. C. dit tantôt
Juan M11rgt1ril ou Margarit, tantôt jean de Giro11e (voy. notamment p. 51).
Le lecteur inexpérimenté s'y trompera. - P. 4, n. 1, p. 9, n. 3, etc., nous
lisons Ba)'tr pour Pénz. Bayer. - P. 21, nous rencontrons cette expresssion :
« annales chronologiques » ; existerait-il, par hasard, des annales qui ne
seraient pas chronologiques? - P. vm, M. C. parait convaincu que la Chronique dite de Sébastien ou d'Alphonse III « est en réalité l'œuvre du roi
AlphonselII »; de même, ibid., et p. 129, il semble persuadé que la Chronique dite d'Albelda a été composé par Sébastien, évêque d'Orcnse. M. C.
accepte les raisons alléguées par le P. Fita en faveur de ces attributions; mais
est-il bien sûr que l'argumentation du P. Fita soit inattaquable? - P. 10 et
p. 18, M. C. parle trop brièvement de !'Historia hisp.mica de Rodrigo Sânchcz
de Arévalo et de l'A.11aceph,1l.uosis d'Alphonse de Carthagène. - P. 6, cc
qu'il dit de la Chronique de Jean Il est un peu inexact et incomplet : il ne

semble pas avoir reconnu l'importance d'un ms. de la Bibliothèque Nationale
(fonds espagnol n° 104), il ne signale pas l'édition de ladite chronique parue
dans la Coleai611 de documentes illtditos para la historia de Espa,ia, t. XCIX et C
(1891), et il n'utilise pas une note de M. A. Morel-Patio parue dans !'Annuaire
deI'i:'roledes Hautes-Etudes, 1895, pp. 11r-122. -P. 9, n. 3,citantdestra\'aux à consulter sur !'archiprêtre de Talavera, il oublie celui de M. Pérez Pastor, c'est-à-dire la préface du Corbacho 6 reprobaci611 del amor 1111111d&lt;1110, Madrid,
1901 (Bibliofilos espa1ioles). - P. 14, il ne mentionne pas, à propos de la Gra11
Co11q11ista de Ultramar, le beau travail de Gaston Paris, La Cha11so11 d'A11tiocbe
prum,çale et la Gm11 Conquista de Ultramar, dans Roma11ia, XVII (1888),
pp. 513-541; XIX (1890), pp. 562-591 et XXII (1893), pp. 345-363). Jgnorant les Frag111e11ts inédits des Gesta Co111it11111 Barcliino11msi11111 que j'ai
publiés, fort mal d'ailleurs, dans la Re-11ue Hispa11iq11e, 1902, pp. 472-484, il
commet, p. 22, n. 6, une inexactitude : la date finale des Grsta n'est pas
1296, mais r299, 2 octobre.
En terminant cc long compte rendu, qui est peut-être sévère, nous devons
apporter un correctif à nos critiques : ce qui est faible dans l'ouvrage de M. C.,
c'est surtout la première et la deuxième parties; les deux autres sont trés
sénsiblement supérieures. On lira a\·ec intérêt les pages pénétrantes, - ce
sont les meilleures du livre, - consacrées à Ocampo (pp. 97· 147). Peut-être
M. C. s'est-il montré trop indulgent envers Ocampo qui, somme toute, fut un
falsificateur, mais on doit féliciter l'auteur d'avoir instruit le procès de ce
maitre faussaire avec une impartialité suffisante et souvent avec habileté. De
même, M. C. a soigné le portrait qu'il a tracé de Vasco (pp. I 57-168), savant
méticuleux, patient, qui appuyait sur un texte chacune de ses affirmations
et oc se servait qu'avec prudence des travaux de ses prédécesseurs. Si toute
la thèse d.: M. C. avait valu ces derniers chapitres, nous n'aurions eu que des
éloges à lui adresser.

L.

BA.RR•.\U-DIHIGO.

a

Homenaje D. Francisco Codera en su jubilaci6n del profesorado.
Estudios de erudici6n oriental con una introducci6n de O. Eduardo
Saavedra. Zaragoza : Mariano Escar, tipografo, r904, gr. in-8, xxxvm656 pp. portrait.

Cc bel ouvrage comient trente-huit études, dont vingt-quatre dues à des
i:rudits espagnols et quatorze à des érudits étrangers. L'fapagne, le Portug:il,
la France, la Hollande, l'Italie, les États-Unis, le Danemark, l'Allemagne et
l'Égypte sont représentés dans ce recueil offert à D. Francisco Codera y

�268

COMPTES RENDUS
COMPTES RENDUS

Zaidrn au moment où il abandonne la chaire d'arabe qu'il occupa à l'Université de Madrid pendant vingt-hait ans, de 1874 à 1902. Jamais pareil hommage ne fut mieux mérité, et si M. Codera emporte dans sa retraite la respectueuse amitié de ceux qui furent ses disciples, il y est aussi accompagné par
l'estime profonde da monde savant et la reconnaissance de tous ceux à qui il
prodigua avec une inlassable générosité les trésors d"une science à laquelle on
ne faisait jamais appel en vain. C'est une des plus pures gloires de l'Es~agne
qui disparaît de l'enseignement public, mais ses admirateurs ont du moms la
consolation de penser que le maitre pourra poursuivre a,·ec plus de liberté et
plus de loisir les études dont le catalogue figure en tête du livre actuel, aussitôt
après une introduction biographique écrite par M. Eduardo de Saavedra.
Des trente-huit études que comprend le volume, nous ne mentionnerons que
celles coucernant les Musulmans de la Péninsule hispa11ique.
M. David Lcpes recherche « Quem era o rei Esmarda batalha de Ourique n,
et conclut que c'était le gouverneur de Santarem.
M . .Manuel Ferrandis étudie la reddition du château de Clüvert (Chisbert).
aux Templiers, le 28 avril 12 34, et public la carta-puebla délivrée à cette occasion.
M. Mariano de Pano transcrit un texte aljamiado, El recontamimto de Al111itded )' Almar,•sa d'après le manuscrit dont il avait déjà extrait Las ccplas del
alhicbautc d; Puey Mo11ço11. C'est une sorte de roman de chevalerie des plus
curieux.
M. Eduardo Ibarra publie onze documents latins du xn• siècle relatifs à des
relations entre chrétiens et musulmans.
M. Chr. Fr. Seybold écrit une savante dissertation sur un point de topographie valencienne.
L'étude de M. José Alemany a pour titre « Milicias cristianas al servicio de
los sultanes musulmanes del Almagreb ».
M. R. Garcia de Linares publie le texte arabe et le résumé de seize actes
privés dont les originaux se trouvent à Saragosse, à l'Archivo de N.-D. del
Pilar.
M. Joaquin Miret y Sans publie et commente la li:ttre de franchises concédée par le comte de Barcelone aux Juifs de Tortosa le 23 décembre I 149.
M. Francisco Carreras y Candi étudie les relations des vicomtes de Barcelone avec les Musulmans du x• au xn• siècle.
Sous Je titre cc Cordobeses musulmanes en Alejandria y Creta », M. Mariano
Gaspar écrit un curieux chapitre de l'histoire du IX• siècle en prenant pour
base de son étude quelques fragments de Nowairi ,qu'il publie d'après le ms.
de l'Académie de !'Histoire.
M. A. F. Mehren expose les vues d'Avicenne sur l'astrologie et sur le rapport
de la responsabilité humaine avec le destin.

M. Rafael de Ure1fa y Smenjaud esquisse l'histoire d'une famille de jurisconsultes cordouans, les Beoi-Majlad.

M. Manuel Gomez-Moreno présente de curieuses remarques sur
tien chez les Maures de Grenade».

u

l'art chré-

M. Miguel As!n disserte sur l'avcrrhoïsme théologique de saiot Thomas
d'Aquin.

M. Leopoldo Eguflaz Yanguas étudie l'origine de Garnata, d'Illibcrri, et de
l'AUiambra.
M. Luis Gonzalvo donne quelques notices de Musulmans madrilènes.
M. R. Menéndez Pidal écrit de judicieuses remarques « Sobre Alnacaxi y
la elegia arabe de Valencia ,1.
M. Roque Chabas publie le résultat de ses recherches sur Mochéhid ibn
Yusuf et AH ibn Mochéhid, deux personnages de première importance pour
l'histoire de Denia.
A M. Ahmed Zeki nous devons un remarquable « .Mémoire sur les relations
entre l'Égypte et l'Espagne pendant l'occupation musulmane ».
M. M. Menéndez y Pelayo se line à de curieux et savants rapprochements
au sujet de La donulla Ttodor.

M. Antonio Vives étudie I' « lndicacion del valor en las monedas ar:ibigcespanolas ».
Sous le titre cc Mezquinos y exaricos », M. Eduardo de Hinojosa a réuni
quelques données pour l'histoire du servage en Na,•arre et en Aragon.
M Eduardo Saavedra traite diverses questions prosodiques.
M. Pablo Gil y Gil décrit les manuscrits aljamiados qu'il possède.
M. L. Barrau-Dihigo condense en une vingtaine de pages de substantielles
et très remarquables notes sous le titre modeste de « Contribution à la critique de Conde ».
On sera redevable à M. Hartwig Derenbourg de « Notes critiques sur les
Manuscrits arabes de la Bibliothèque Nationale de Madrid».
Enfin M. René Basset clôt dignement ce beau volume par un« Extrait de la
description de l'Espagne tiré de l'ouvrage du géographe anonyme d'Almeria ».
]. CHASTENAY.

J. Saroïbandy. Remarques sur la conjugaison catalane. Bulletin
hispa11iq11e de Bordeaux, 1905, VTI, pp. 128-139.
L'article de M. S. comprend les Remarques qu'il a écrites pour la seconde
édition du Gn11ul1 iss de Grôber, et un table,m contenant, d'aprés l'auteur, les
formes verbaks les plus importantes actuellement usit.:cs en Catalogne.

�COMPTES RENDUS

C~ qui surprend au premier abord dans ce tab_leau,_ c'est d'y voir figurer

l' « ancien prétérit ,, canti, cantares, etc. et les sub1onct1fs en e et en a cante,
cantes, etc., tema, temes, etc. L'auteur lui-même nous apprend, ~ans une note,
que « cette forme de prétérit (canti, etc.) n'est plus guère usitée que dans

tr

quelques régions, notamment dans les campagnes de l'île d'Iviça ,, (q~i, comme
on sait, n'est pas une région de la Catalogne). Il nous apprend aussi que« des
subjonctifs comme cante; parle, ne se trouvent plus qu'à Valence et dans la
partie la plus occidentale de la province de Lérida. » Donc, ces formes en e,
inconnues à Barcelone et dans toutes les variétés dialectales si nombreuses
où l'e et l'a atones sont devenus,, ne sauraient être les formes actuelles les plus
importantes. Ce sont les formes en i que l'on attendrait dans le tableau. On
y attendrait aussi he arribat, etc., au lieu de so arribat, _etc.
.
Il faut relever encore dans ce tableau : les graphies cantaba, habi,i; les
graphies cantéù, culliu à côté de heu, 1,eu, riu; la _forme meresch à côté de la
forme serveixo; véja, cantdres accentués à côté de nga, cantabes non accentués.
Les graphies cantaba, habia, sont surtout surprenantes; l'ort~ographe usuelle
écrit cantava havia · est-ce pour éviter que les lecteurs français ne prononcent
un v labio-d~ntal q~eM. S. écrit cantaba, habia? Cela ne l'empêche pas d'écrire
valér voler, véncer (p. 128 1 note 1), provebir (p. r 30, note 2), etc., êt même
havb- (p. 128, noter). Notons que l'ancienne langue littéraire ne connait que
cant,wa, /Javia, que les dialectes qui ne confondent pas lev et le b, prononcent
cantava, bavia, et que les dialectes qui n'ont pas v, ne possèdent pas non plus
b intervocalique (= b français) mais b (= b cast. intervocalique).
11 est regrettable que M. S., qui n'oublie pas d'enregistrer soigneus~°:ent_les
deux prononciations mqr~ et m~rfis de merûx, ne fasse aucune d1stmct1on
entre les deux voyelles catalanes É et ç, qui sont toutes les deux représentées
par é; ainsi les lecteurs ignorent-ils que l' é des terminaisons ém, éu, éix_ est un
e ouvert tandis que l'é des terminaisons é, ires, és est une fermé. ?r l'.ex1stence
des deux voyelles f et ç est d'une grande importance dans la coniuga1son catalane : c'est, en effet, par leur~ que les gérondifs des verbes en ~(r) (lat. ère) ~e
distinauent des aérondifs des verbes en G(r) ou r, (lat. (ëre), et que, par consequent~ le catalai~ ét~blit au gérondif aussi bien qu'à l'infinitif,. une distinction
entre les quatre conjugaisons: CiJnt-a(r), C(Jnt-an(t); sab-tf...r), saêl-fn(t); tçm-G(r),
tqm-çn(t); ditrm-i(r), durm-in(t).
.
.
Examinons maintenant quelques-unes des Remarques desunées au Grimdriss.

Indicatif préstnt.
« Les premières pers. sing. terminées en ch (= k) sont actuellement fort
nombreuses. Quelques-unes d'entre elles ont en castillan une forme exactement
correspondante : dich (digo), caich (caigo), poncb (pongo), valch (va/go). D'autres

COMPTES RENDUS

comme bech (bebo), rich (rido) 'pourraient s'expliquer par un échange à la finale
entre P, t k &gt;i._ Cette explication n'est guère admissible; un échange spontané
entre les 1mplos1ves p, t et k est au moins aussi invraisemblable que ce changement de fa en va admis par M. Nonell et que M. S. blâme avec raison.
, • ·: · on. aur~it dit bek au lieu de bep et rik au lieu de rit. &gt;&gt; Mais bep et rit
n ont Jamais existé! Lorsque la voyelle finale s'efface, les deux consonnes catalanes
b, d (provenant de P, t) se changent bien en p, t; mais les consonnes intervocaliques l~tines b, d, devenues fricatives en catalan (?, Il), ne se changent plus en
P, t, mais en U· : SAPA &gt; saba, LUPU &gt; *lobu &gt; llop; FABA &gt; *fa~a &gt; Java, SEBU
&gt; *se?u &gt; seu; SETA&gt; seda, SITf &gt; *sede &gt; set; SUDAT &gt; *su1ia &gt; sua NIDU
-~
.
•
'
&gt; *mou
&gt; 11111.
Donc BIBO, RIDO ne peuvent donner que beu, ritt. Mais en
admettant l'existence inexplicable des radicaux bep, rit et en admettant aussi la
possibilité du passage spontané de p, t à k, il y a encore une difficulté : comment
expliquerait-on que p, t ne se changent pas en k à la 3• personne et surtout à
la 2•, la seule personne où, à cause de l's final, un tel échange aurait été possible? Notons, en outre, qu'aucun des verbes rebre, saber, etc., où la suppression
de la terminaison o donnerait réellement des radicaux en p (rep, sap) ne présente
une 1re personne terminée en k.

:t

« L'e de la 3• pers. sing. du présent de l'indicatif disparaît d'ordinaire : tem
( cast. teme), val (cast. vale), romp (cast. rompe). (Quel e disparaît dans ces formes,
dans romp par exemple? Est-ce l'e du castillan rompe? •). Il n'est maintenu

I • rido. J'avoue ne pas connaître cette forme castillane « exactement correspondante ».

2 . On croira~t, en effet, que les formes catalanes tem, val, romp, proviennent
des_f?rmes casttl~anes tem~, vale, rompe. On penserait aussi, d'après la remarque
anteneure, _que c est expliquer les formes die, valc, etc., que de dire qu'elles
out en castillan une forme exactement correspondante. Citons encore : « L'ancien feits représente sans doute le latin facitis. Cp. anc. cast. Jeches. A quoi
bon citer fecbes ? Le français faites provient aussi de facïtis. - « . . . no /'ha vist
( cast. no lobe vis!~) » ('.~ - « Pour l'~lternance entre i tonique et e atone que
nous a~ons dans tse~ (esim) cp. le castillan plden (pedimos) » li ést le représen~
tant dir~ct (~honét1quement régulier) de EXIT. On sait, en effet, qu'en cata1.u:1 { I &gt; z : PECTU &gt; Pfitu &gt; pit · SPEC 1LU &gt; estril &gt; espill; MEDiu &gt; mt(tt &gt;
m1g; donc EX~T &gt; {isit &gt; ix. - &lt;&lt; Les verbes en -ir sont au contraire généralement accentues sur la finale: partir, llegir,ferir. Notez cependant escriure (cast.
escribfr), viure (cast. vh1ir), concébre(cast..concebir) " · Nous nous étions imaginé
que les _verbes en -_ir c'éta_ïent les verbes dont l'infinitif est terminé par -ir et
que escnure (lat. scribere) vmre (lat. vive,·e) et co11cebre (lat. concipere) étaient des
verbes en -re.

+

�COMPTES RENDUS

COMPTES RENDUS

. nous a' ·oos .. romp, vmç, torç, sent,
qu'après uo groupe de consonnes. » Mrus

confusion que, dans l'article de M. S., tout ce qui se rapporte aux verbes
inchoatifs manque absolument de clarté.

perd.... h
• g · peut amener d'autres modificad l'e à la z• et 1a 3° pers. sm
« La c ute e
.
. . ts
/ · sentir: se11s, sm; perder : pers, pa;
tioos : saber : saps, sap, pode, · po ' po '
d vmdrr sont sans doute des
i•e,u/er : •11ms, vr,i ... » P~rder' t•enderdp~u_r pu :et~e cité ici son radical n'étant
· . mats vendre ne e\att pas "
•
d,.
fautes impression, '
.
d
d'a etc mais vwem vmia, t•e11mt,
.
,. ne dit pas ven e111 1.Je11 1 ,
••
'
pas i·oul mais 1.'m \on
.
a' C . ·dr• 1,.,,,Jre). M. S. lui-même
' d 'à r·111101
fi "t 1f (111· &gt; 11 r p. 1u, •, r
vmut); il na qu ·
. 1. • • emontent à .. YE..'-Di~tOs, FOND!. (
1 1 3) : » •.. i•mem,
.
1 011t111 r
nous dit P. 13 5, · .
. d
ou e ,,d dans les deux derniers exemples,
MUS. Pour la réduction a 11
u gr p O
o·t bien que la chute du d dans

« La plupart des verbes en -ir, tels que servir, p,trlir, agraliir, provebir,
malehir, ont adopté des formes de la conjugaison inchoative. &gt;&gt; Dans quels temps

272

M \NDARE 111a11ar ».
11 V I
comparer u~DA o11a, , la su ression de la voyelle de la désinence.
'1Je11s' t'f/1 n est pas due à
. pp . 'l . 1 l m ne laissent pas de surprendre.
&lt;( Les formes catalanes dtltem, , 1 iem, , 11,e
• ,. •rbes soient
C I
é ondifs clihe11/ rihmt, dubenl. li semble que ct&gt;s trois c Il
p. es g r
. .. '
our ado ter des formes de la seconde. » s sont,
sorti, de la 3• con1uga1son p
dp .
t adopté autrefois quelques formes
·
d
"rbes de la secon c qui on
au contnure, es ,c
.
.
d
emontant it •mciMUS, RIDEMUS,
1
•. èm' Les formes dum rum, umi r
b
de a tro1s1 c.
.
,'
1 (infinitifmo/dre, non moure), evtm,
-Oochn;s sont aussi s11rpr~1a11f.t, que mo tm s VENomus FUNDIMl,;S (p. 13 5,
i•.:11r111, fo11e111, remontant a M0LIMUS, BJBIMU '
•
'

J. I 3).
Subjo11ctif pdsmt.
Les anciens subjonctifs en a, tels que tema, {t~:•~::u~!~~~s:ri ~.~~
A B celone ils sont presque tous tom s
d"f
Len a...
ar .
'.
dont le radical était égal au radical du géron I '
pas c~act: les sub1oncnfs en a
. 1
ut es persistent encore à côté des
bés en désuétude; mais es a r
.
sont tous tom .
•
d lus à Barcelone lema, rnlla, perda; mais on y
b'o ctifs en 1 • on n enten P
•
1
su l n
.
.
.
vulua à côté dcfiissi, di[[lû, sigrti, vu :g111.
entend encore Jassa, d1ga, s1ga,' o
•
1 est impossible d'attribuer l'apd la diffêrencc d acceotuauon, 1
A
«
cause e b'
, . ) à l'"tnfluence de diua
"f de ce genre (murrga
" ' siga •.. »
parition des su 1onct1 ,s
. pd ·l
pdrlic parmi les formes ayant adopté
Cela n'empêche pas qu on ne ctte , uc,
le, de duc, die.
0

. "d

Verbes i11cboatifs.
d' . t" n entre les verbes comme mcreixer (Cp. le
. M. S. ne fait aucune ist1~c io d
.) a pénétré dans toutes les formes
,
se
(non
modifié on evenu s
,.
)
cast. merear ou
1
1
• du radical verba , et es ' ·e rbcs comme /rair (Cp. l Jt.
fa .
et
tt partie
llé ent flexionnel venant s'interposer entre
trad ire) où isc est devenu un c
i te C'est sunout à cause de cette
le radical et la désinence dans les ,ormes or s.

:11

2 73

et dans quelles personnes? « Un certain nombre hésitent encore à le faire :
pour mentir on trouve à la 3• p. sg. men/ ou menl~ix. Cp. ressent (rcs&lt;enteix),
recull (reculltix), /mil (bullâx), co11s11111 (co11mmtix), co11tradi11 (co11tr,ulei:r:) .•. Au
dire des grammairiens (?) awdir, ajupir .•. 1111myir ... auraicat seuls jusqu'ici
échappé :\ l'inAucnce des formes inchoatives » Acudir et 1111myir n'ont pas
échappé ,i cette influence anultix et 111w1_vûx sont même plus fréquents que
b11/leix ou rn.·ullûx. Quam â. co11/n1dir, ~a place n'est pds ici : dans ressmlir,
recullir, etc., il s'agit d'une hésitation dans les personnes à désinences atones,
entre les formes purès et les formes inchoatives (usse11/ et rtssmttix; mais
ressmti111, ressmtiu, ressmlis, ressenti11/); dans co11tradir, il s'agit d'une hésitation
qui a lieu dans tous les temps tt dans toutes les personnes, ce verbe se conjuguant
tant61 comme le verbe simple Jir, tantôt comme un ve1be en ir régulier (co11fl•adii1 et co11/r,ull'ix; et, analoguement, co1ttradie111 et co11trndi111, co11tradti,1 et
co11tradia, co11traJ1tués et co11tr11dis, co1tlndim1 et co11tradi11t).
« Aux verbes incho:itifs proprement dits, nous joignons tixir et cruixir, dont
le développement :tété le même ,i. Dans les verbes inchoatifs, sk et sproviennent
tous les deux directement de se; dans eixir, sprovient de x et sk est analogique;
quant à cruixir, son s n'a rien .1 voir avec l'i des verbes inchoatifs; cruixjr est
inchoatif au même titre que bullir, c'est-à-dire en tant qu'il peut prendre l'infixe -eix-; on dit, en effet, cruix et crnixeix, comme on dit b11ll et bulleix.
« .•. co,zech CONOsco, crecb CRESC0 sont des exemples de verbes sortis de la
conjugaison inchoative. J&gt; Dans co11cixer, ce sont seulement certaines formes
qui ont anciennement été remplacées par des formes en c ou g (co11ec, co,uga,
co11e1Iu6, co11cg11t), mais on a dit de tout temps co11eix, coneixm, coneixia,
coueixm/, et actuellement il y a même une tendance à remplacer les formes
t:o11ec, co11~f{•l et aussi co11eg11ls par amei:r:o. ,011eixi, cimeixls (Barcelone). Quant
à la forme crecb, elle ne traduit pas CRESC0 mais CREDO; CRESco est en catalan
cresc ou creixo, donc inchoatif.
« Aux Baléares et sur quelques points à l'ouest de la Catalogne, la forme
actuelle de la conjugaison inchoative est encore comme autrefois 111ercsch (subjonctif meresca), servescb (seruesca). Mais cette forme tend à disparaître, surtout
à l'indicatif. On n'entend plus guère à Barcelone que ofereixo, sen:eixo, lle1;eixo. »
Dans les verbes comme seri•ir où l'infixe ne se présente que dans les formes
fortes, sk tend ;\ disparaître au subjonctif ,1ussi bien qu'à l'indicatif; dans les
verbes comme mtrcixer, où l'infixe a pl!nfaré dans toutes les formes, sk tend à
disparaitre surtout dans les formes fortes. (Au participe passé, par exemple, on
ne dit jamais merti:r:ut m::iis merescut).

,s

�2 74

COMPTES RENDUS

COMPTES RENDUS

Temps composés.

ban tancada ou quina porta han tancada; mais on dit la porta, l'han tancada 1 et
aussi l'ban Jeta tancar, l'han volguda ta11car (accord du participe de l'auxiliaire
avec le complément du verbe principal).
« Sous l'influence de han trobat, on peut dire parfois van trobat au lieu de
van trobar. (El van trobat mort. Grandia. Gram., p. uo) ». Il est ~urieux de
voir M. S. prendre au sérieux M. G:andia et parler des travaux très importants
de ce grammairien. Cette fois, du reste, il a mal compris Grandia : d'après cet
auteur van trobat, ne remplace pas van trobar, mais han trobat •.
M.
n'aime guère à donner d'énumérations complètes ou d'indications pr~cises · il a souvent recours à des expressions telles que presque tous, un certain
nomb,re, plus guère, parfois, qui, d'ailleurs, ne sont pas toujours ~xactes. V., par
ex., p. r 3 r, note l. 4 : « Dans un certain nombre de verbes (en réalité dans _presque
tous) il existe une corrélation entre la forme irrégulière de la 1re pers. smg. du
prés. de l'ind. et la forme du prés. du subj ... et quelquefois aussi, du participe passé»
(lisez : et du participe passé faible). V. aussi p. 128, note I. 22 : ''. En même
temps que tenir, venir, on emploie tindre etvindre. Cp. ~ncore ohir (~re~ et,
dans quelques villages de Majorque, dorme à côté de dormir ». Et a~ss1 cul:er
(Roussillon), fugere (Ampourdan) etc. V. encore p. I 34, 1. 26 : &lt;&lt; Les 1mparfa1ts
tels que reya (riure), creya (créure), seya (séure), treya(tréure) sont pour des p~us
anciens rehia ..... Cp. encore duya, feya (valencien fea), veya (val. ve.a) au heu
de duhia, etc ..... Autrefois (?) on trouvait pleya, beya ... » Il aurait été plus
simple de donner la lï'ste complète des imparfaits en_ .,_ia..
.
On remarque une certaine confusion dans les dés1gnat10ns géographiques :
Barcelone, Lérida, etc. signifient tantôt les villes tantôt les provinces ; Catalogne
est quelquefois employé comme synonyme de domaine ';talan (comren:~t
par ex. l'île d'lviça). On lit dans une note p. 128 : « L r _final de_ ~ mfimtif
ne se fait plus entendre aujourd'hui que dans quelques localités avo1smant les
provinces espagnoles » (Le fait énoncé ici est, d'aill~urs, inexac~)- .
Quelquefois il manque une désignation géographique et un fait dialectal ap~araîtainsi comme étant commun aux différents dialectes. Par exemple, où l'on dit:

M. S. est mal renseigné : bai, vai, qui figurent dans son tableau, n'ont
jamais été les formes les plus importantes (Pour l'ancienne langue cp. le futur
ca11tar+hé.)
« A Barcelone be sigût et ha sigzit se sont confondus dans la prononciation
et sont devenus ln sigût. » Personne ne dit à Barcelone jo he sigut bo.
« Dans la région pyrénée::nne, c'est plutôt l'auxiliaire être dont on fait usage,
non seulement avec des verbes neutres : es arribat, es sortit, mais avec des
verbes actifs : so menjat, so dormit. Le même usage existe en Roussillon : sun
parlai, sun escrit, qu'els dit, qu'ets Jet? » Il est vrai que l'on dit sun partat, sun
escrit, ets escrit aussi bien -que sun arribat, mn sortit, ets arribat; mais à côté de
es arribat, es sortit, eri arribat, etc., on ne dit pas es parlat (il a parlé), es escrit
(il a écrit), e1·i menjat (j'avais mangé), mais ha partat, ha escrit, havii 111enjat.
Dans un verbe tel que menjar, nous avons sun, ets, sem, seu menjat, mais ha, han
me11jat, bavii, havies, etc. menjat, bagués ou hagés, etc. 111enjat,hauré, etc. menjat,
baver menjat. Le verbe haver ayant délaissé quelques-unes de ces formes (be
bas ... ) qui ont été remplacées par les formes correspondantes du verbe esser, ces
formes d'esser (sunt, ets ... ) devenues communes aux deux auxiliaires, s'emploient naturellement avec tous les verbes; mais, ces quelques formes exceptées
les verbes menjar, fer, dir, escl"iure, dormir (qui, soit dit en passant, n'est pas
un verbe actif), parlar exigent haver ', tandis que arribar, sortir se conjuguent
tantôt avec esser tantôt avec haver (Roussillon).
« L'accord du participe passé peut se faire presque dans tous les cas ». L'accord ne peut avoir lieu que quand le complément direct est un des pronoms la,
los, les, ne 1. Personne ne dit à Barcelone han tancada la porta ou la porta que
2

r. Exemples tirés de Bingnas y donas d'Oun Tal (Saisset) : ara sun trapat lo
que me cal et bauré trapat loque me cal; m'et'salvat la vida et ana jo tabé me /'ha
salvada ,· te sundit, m'et'pas dit, mais m'ha dit, m'havien dit, qui m'hagés dit; sun
sapigut, sun remarcat calcom, ho sunt vist, s1111 inventat calcom, ets inventai
calcom, ets acabat de te despullar, mais l'ha cercat, l'ha pas acompanyada, m'ha
calgut girar, me l'han pas volguda donar, si havies Jet calque invenciu, havien
tancat la porta, quan hauré acabat, si m'bagés vist, si'gés rebut instrucciu, d'haver
mai inventat res.
2. Ex.: es vingut, er~ anat, es ixida, etc.; mais aussi ba pasvingut, hi'gu.és anat,
han ixit; s'es despertat, s'es estufat, s'era mort, se Slln congeminades, etc., mais
aussi lot loque s'han cuinat, 110s'viem tant alegrats, s'ha11 enllestits. Certains temps
semblent préférer esser, d'autres, au contraire, haver.
3. Barcelone et la plus grande partie du domaine catalan.

275

S.

r. Le participe passé peut rester invariable même dans ce cas surtout quand
le complément est lus.
2. « HABUI, HAB-UI-STI, etc. del llat! digué hay, bares (!); compares HABEO,
hay o he, y AMAVISTI, amares (!) Luégo l'h se feu v (!), y resulta vay, vares. Es
encora molt comu (?) sentir gent que fan aquèx cambi en el present hay, bas,
ha (Donc: han trobat &gt;van trobat) ... Es molt natural el pas de /J av : HODIE,
vuy (dues aspirades) » (!!) Par ce morceau, on peut juger de l'importance des
travaux de M. Grandia.

�COMPTES RENDUS
COMPTES RENDUS
« L'accord du participe passé peut se faire presque dans tous les cas », il fallait
ajouter : « à Majorque». M. S. oublie aussi de nous dire quelles sont les régions
où l'on substitue l'imparfait du subjoqctif à l'impératif dans les phrases néga-

tives. ·« Ne-tombe pas : No' t caiguesses au lieu de No't caigas; Ne le perds pas :
No'l perdesses au lieu de N~'l perdas » (Caigas ·et perdas sont surprenants ; on
attendrait Clfigues, perdes, d'après les paradisme_s te.mes; culles, p. 129, 1. 10. C'est
là une faute incompréhensible de la part de M. S., qui, dans une note où il
s'occupe des graphies -as et ·-es, s'exprime ainsi : (&lt; Il serait à souhaiter que ces
dernières graphies (les graphies -es) fussent définitivement adoptées». Notons,
en outre, que caure n'est pas réflexif en catalan.)
Quant au système graphique adopté, il présente des échantillons de tous le~
systèmes orthographiques usuels mélangés à des graphies phonéüques ou demiphonétiques. L'i subjonctif d"une diphtongue est représenté par i (caicb), par y
(baycb) et ·par ï (bai); cb représente tar:tôt le son k (orthographe catalane la plus
usuellè), tant~tle son é (orthographe valencienne : llicben,fuchen). Oi1 trouve
dans un même paragr3:phe : ...percb, omplicb ... , vensk, torsk. » Parmi les graphies phonétiques citons meres, festets, où un même .signe (e) représente deux
~onsdifférents (!f etf).; isen, ~sim ppur isftt) !fsim.; puits,fûits où rien n'indique
l'existence de la diphtongue uî.
Le système ·d'accentuation est absolument 'arbitraire.

•I

P.

FABRA.

lrénéé Lameire. Les occupations militaires en Espagne pendant lei
guerres de l'ancien droit. Paris: Rousseau. ·1905. ln-8° xv-755 pp.
Sous ce titre,. un peù énigmatique, M. Irénée Lameire, professeur d'histoire
du droit public à la Faculté de droit de l'Université de Lyon, publie le trùisième volume d'une série d'études sur la Tbéorie et la pratique de là conquête dans
l'ancien droit', et nous donne une histoire fort curieuse des rapports des autorités ·espagnoles avec les autorités militaires françaises pendant les campagnes
qui amenèrent nos armées en Espagne, depuis le règne personnel de Louis XIV
jusqu'à la campagne de 1719.

'

'
f

· 1. Théorîe et pratique de la. conquête dans l'ancien droit. Introduction. Paris : Rousseau, 1902. In-8°, 84 p.
Les occupations militaires en Italie pendant les guerres de Louis· XIV-.
Paris : Rousseau, I 903. vm-400 p.

277

M. L. laisse de côté, de propos délibéré, tous les événements antérieurs,
mê'.11e la grande guerre des Segadors (r640-r652) parce qu'à son avis, l'occupanon de la Catalogne à cette époque n'est pas due à une conquête mais à une
translation volontaire de souveraineté, consentie par la province en vertu du
trait: ~e Péronne de 1641. M. L. voit dans ce traité la source d'une précarité
« qm mfec~e toutes les conquêtes françaises de cette époque en Catalogne »
(p. 6.). Mais nous ne voyons pas que les autres occupations militaires de la
Catalogne aient été moins précaires. Nous croyons même qu'elles l'ont été
beaucoup plus que celle de 1641, car en I 641 il y eut réellement translation
de souveraineté. Louis XIII, et après lui Louis XIV, furent pendant dix ans
!~gaiement et réellement comtes de Barcelone, tandis que les guerres postérieures ne furent jamais entreprises dans un but de conquête et ne donnèrent
lieu qu'à des occupations de fait, essentiellement temporaires. M. L. veut dire,
sans doute, qu'au temps de la guerre des Segadors, l'autorité s'exerçait au nom
du roi de France, considéré comme comte de Barcelone, et se montrait
comme telle plus respectueuse des fors catalans qu'elle ne le parut dans les
occupations militaires subséquentes, mais un très grand nombre des faits relevés par l'auteur indiquent, au contraire, que les généraux français s'accommodèrent le plus souvent aux institutions et aux coutumes locales et n'innovèrent
presque jamais en matière d'administration. La distinction que M. L. a voulu
établir entre la guerre des Segadors et les guerres suivantes ne nous paraît
donc pas absolument justifiée.
Dans le cadre - un peu étroit - qu'il s'est tracé, M. L. nous offre une
t~ès ample e~ très riche collection de documents, empruntés en grande majorité aux archives communales de Puycerda, Llivia, Palamas, La Bisbal, La
Seo de Urgel, Girone, Bariolas, Olot, San Feliu de Guixols, Blanes, Arenysde-Mar, Matar&lt;&gt;, Barcelone, Tarrasa, Manresa, Ygualada, Vich, Viella, Tolosa,
Fontarabie, Yrun, Saint-Sébastien, Hernani. Les détails donnés par l'auteur
sur tous ces dépôts sont une des curiosités du livre. Il est regrettable que
M. L. ne les ait point réunis en une introduction critique, placée en tête du
volume ; il y aurait gagné de présenter ses savantes et méritoires recherches
e~ _bien meilleur ordre et il n'eût pas été forcé de mêler, à chaque instant, la
cnt1que des sources à son récit.
Son procédè de composition manque d'art et même de clarté. Il consiste
surtout à rattacher les uns aux autres les innombrables textes .copiés par lui.
Il les donne d'abord en français, puis en catalan, latin ou espagnol, si bien
qu'un même paragraphe contient parfois des phrases entières écrites en ces
quatre langues. Rien de plus bizarre et de plus choquant que ce polyglonisme.
Il eût été bien aisé de l'éviter en reportant en notes les textes en langue étrangère ; le corps du récit, dégagé de ces bigarrures, aurait couru plus alerte et
plus clair. Ajoutons que les textes ne sont .pas toujours transcrits avec un soin

�279

COMPTES RENDUS

COMPTES RENDUS

suffisant et apparaissent parfois incompréhensibles. Nous lisons à la page 200 :
« Vient ensuite l'énumération des droits du lieutenant-général vis-à-vis de
« certaines professions ..... - portandi arte bisicae et chirurgiae utendi conce« dere possit etiam tutores et curatores pupillis et minoribus dare, et loco prae« mortuorum alios suficere, et ordinare causasque appellationum et suplica« tionum seu alias casuis seu aliquarum illarum articulum per lapsum tempo~ ris forte sopitas vel sopitum instaurare .... &gt;&gt; Nous défions le meilleur
latiniste de se n:connaître au milieu de cette phrase chaotique; mais il ne
serait pas difficile de la rendre intelligible en remarquant que le mot portandi,
par le_quel elle débute, s'applique à up membre de phrase cité dix lignes plus
haut, et mal interprété. Le lieutenant-général avait le droit d'établir des foires
et marchés - etiam tenendi nundinas et retronundinas, ac etiam mercatum in
aliquo die et loco faciendi et habendi - il avait le droit de concéder des cens :
et licentiam manulevandi censualia mortua et violaria 11ec non capibre:vimdi il avait le droit de percevoir des droits fiscaux : juraque pontagii et barchae
colligendi. - Il concédait des licences de port d'armes : arma defensiva etiam
offensiva portandi ... Or M. L. sépare tous ces gérondifs du membre de phrase
auquel ils appartiennent légitimement, et les applique au membre suivant, avec
lequel ils n'ont aucun rapport. Il écrit : « nec non capi b1·eviendi juraque pontagij et barcbae. - Colligendi arma defensiva etiam offensiva - portandi arte
bis.icae et chirurgiae utendi concedere possit. Et il devient impossible de comprendre un traître mot à un texte si bizarrement découpé. De même le seu
alias casuis qu'on lit dans la même énumération doit se lire seu alias causas, et
le sens devient alors clair et complet.
Les textes catalans sont remplis de mauvaises lectures qui en rendent l'interprétation presque impossible : seenuien ne présente aucun sens ; se em;ien en
présente un (p. 147)-Il ne faut pas dire: mil legades, mais mil vegades(p. 147)
- passar asser, mais passar a fer (p. 147) - sohe la camp (p. 175) mais sobre
lo camp; - ciutudans (p. 252), mais ciutadans.
Quelques erreurs sont parfois amusantes. Les habitants de'la Catalogne avaient
été divisés en plusieurs classes pour le paiement de la capitation. La première
est composée des nobles, la seconde des docteurs en droit et en médecine, la
troisième des marchands et notaires publics, et la quatrième, dit M. L., « de
personnes inférieures à ressources suffisantes« ce qui est énigmatique» (p. 252.)
mais le texte catalan dit: quarta de 1/'lenors, de majors comoditats ; ce qui veut
dire : des personnes les plus aisées de la petite classe. Les nobles, les docteurs,
les marchands, les notaire, sont gens de la haute classe, des grands; les apothicaires, les chirurgiens, droguistes, notaires royaux, et clercs de la cour
ecclésiastique, sont de la basse classe, des petites gens, mais les plus fortunés
parmi les petites gens.
Les textes castillans sont plus maltraités encore. Comment pourrait-on tra-

&lt;luire l'article 1er de la capitulation provinciale de Guipuzcoa avec le maréchal
de Berwick (p. 712) « que nos edara ningunto que a los fueros? - N'est-il
pas évident qu'il faut lire: &lt;&lt; Que 110 se dara ningim toque a los fueros. &gt;&gt; - que
l'on ne portera aucune atteinte aux fueros? - Les moxadores·de la page 713
ne sonts-ils pas évidemment les nwradores, · les habitants du Guipuzcoa? Que
veut dire la phrase : « Y de los sentte que les parmiere el mas util par la susistencia de los putblos » (p. 715)? - Qu'est-ce que le Va.callao de Hacienda? Qu'est-ce que les Pu.entes de Terra-NCYlla?
Ce sont là des fautes vraiment inexcusables et qui rendent l'usage du livre
de M. L. très difficile et trè, dangereux.
Ces erreurs de lecture en entraînent parfois de beaucoup plus graves. M. L.
s'étonne que les Basques songent encore en 1719 à demander la liberté de la
pêche sur le banc de Terre-Neuve; il ignore que les traités d'Utrecht ont
expressément reconnu aux Espagnols le droit de pêche sur les côtes de TerreNeuve, mais que les Anglais ont chassé les Espagnols quand ceùx-ci vinrent en
1 721 essayer de remettre en vigueur leurs droits séculaires, reconnus par les
traités. - La question de droit n'était pas tranchée en 1719.
M. L. commente ses textes avec science et sagacité, mais dans un esprit
trop juridique, qui frise parfois la subtilité. Louis XIV ayant voulu faire contribuer la Catalogne au paiement de la capitation, envoya au maréchal de Noailles
un exemplaire de l'édit, enregistré au Parlement de Paris, et imprimé en cette
ville. M. L. s'étonne que les magistrats catalans n'aient point fait observer que
l'édit, pour avoir force de loi en Catalogne, aurait dû être enregistré par le Conseil de Roussillon. C'est une subtilité, car, en pratique, les édits passaient pour
exécutoires lorsqu'ils avaient été enregistrés par le Parlement de Paris. Le
Parlement de Rennes usait parfois du droit de remontrance, mais le contrat
de mariage de la duchesse Anne avait mainteüu à la province de Bretagne des
privilèges que n'avait certainement pas le Roussillon. - M. L. constate qu'aux
plaintes des magistrats catalans, le maréchal répondit que la villa de Paris, aussi
privilégiée à coup sûr que la Catalogne, payait elle-même la capitation. Il
conclut de cette expression : la villa de Paris, que de Noailles, en qualifiant
Paris de villa et non de ciutat,a voulu marquer que Paris était une ville sujette,
comme Madrid, qui est villa, et non une commune autonome comme Barcelone, qui est ciutat. C'est encore donner à un simple mot une valeur qu'il n'a
point. Noailles a dit la villa de Paris, parce qu'en français on dit toujours ; la
ville de Paris et non la cité de Paris. Barcelone est ciutat, et Ma&lt;l.rid est villa,
non parce qu'elles sont soumises à des régimes différents, mais parce qu'elles n'ont
pas la même antiquité. Barcelone était grande ville dès le temps des Romains,
elle a toujours été comptée au nombre des grandes cités de l'Espagne ; Madrid
n'a été longtemps qu'une bourgade et n'a cessé de s'appeler ville, même quand
elle est devenue cité, de même que Toléde s'appelle encore cité et n'est plus
qu'une simple ville.

�280

COMPTES RENDUS

Il est fort dommage que le travail de M. L. soit dé.paré par toutes ces taches
qu'un peu plus de méthode et de soin aurait fait disparaitre; son livre eùt
constitué une contribution intéressante à l'histoirè catalane· pour des périodes
peu connues et qui méritaient d'être étudiées.
G.

Ûl;SDEVISES DU DEZERT

Derecho consuctadinario y economia popalar de la provincia
de Alicante. Memoria esc1ita por el Sr D. Rafael Altamira y Crevea.

µadrid, 1905, in-4°, 127 -pp.
M. Altamira a publié beaucoup de bons ouvrage-s; il n'a rien écrit de meilleur, de plus plein, de plus intéressant que ce mémoire sur la vie rurale et
ouvriére de la. province d' Alicante; nous sommes d'autant plus heureux de
rendre ce juste hommage à notre collègue et ami que nous lui avons parfois
reproché de verser dans l'abstraction nuageuse, que tant de savants espagnols
persistent à prendre · pour la science ; ici rien de pareil, tout est le fruit de
l'observation directe et de la réflexion personnelle, tout est vu, compris, décrit
d'après nature, dans un style simple et limpide; le plan est bon et suivi, tout
marche au but, sans digression ni hors d'œuvre, et l'impression laissée par le
livre est la plus nette, la plus heureuse qui nous ait été laissée de longtemps
_par un livre espagnol.
Les lecteurs de la Revue hispanique nous sauront gré, nous en sommes
certains, de leur donner une analyse aussi complète que possible de cet excellent ouvrage.
Le chapitre 1er est consacré à la géographie de la province d' Alicante, région
intermédiaire entre les royaumes de Valence et de Murcie, entre les pays
catalan et castillan. Une étude sur les sources consultées par l'auteur termine
cette exposition. M. A. ne s'est pas contenté des renseignements épars dans
les livres, il est allé dans le pays, il a soumis des questionnaires bien étudiés
aux personnes capables de le renseigner, il a récolté une riche moisson de
détails inédits et nous donne le résultat d'une enquête sérieuse, d'où toute
fantaisie a été scrupuleusement bannie.
Dès le chapitre II, nous sommes en plein dans le sujet. La famille repose en
Alicante sur la double garantie de l'inclination naturelle des époux, éprouvée
par une année de fiançailles, et sur le consentement des parents, qui n'acquiescent au mariage projeté qu'après enquête sur l'honorabilité des familles et
sur leur situation pécuniaire. Quelques détails pittoresques complètent la physionomie des mariages champêtres. Dans certaines localités isolées, le novio a le droit
de prendre le repas du dimanch.e chez sa novùt. Dans certains bourgs subsiste la

COMPTES RENDUS

281

coutume du retour de nocés (la tornaboda) chez les parents du fiancé. Le charivari pou, les veufs remariés est encore en usage presque. partout; les vieilles
danses au contraire se perdent de plus en plus. C'est la fleur du basilic qui
est l'emblème cher aux amoureux. La jeune fille reçoit des parents de son fiancé
ou de son fiancé même, un cadeau en argent qu'etre emploie à sa fantaisie, et
dans lequel on pourrait voir une coutume analogue au ,i présent du matin ,,
des vieilles lois germaniques; elle donnait autrefois à son fiancé un gilet de
luxe, une chemise brodée et bien blanchie et un caleçon de toile surfine; cet
usage tend à disparaître, mais subsiste encore à Elche.
Dans la famille, le rôle prépondérant appartient à la femme; c'est elle qui
gouverne la maison, qui discute les baux, qui porte les fermages, qui représente
les intérêts du ménage en face du patron ou du propriétaire. La raison de cette
prépondérance -vient sans doute de ce que la femme reste presque toujours au
logis, tandis que la pêche et les travaux des champs éloignent souvent l'homme
de sa demeure, mais il faut reconnaître aussi que cette coutume n'est qu'un
juste et délicat hommage rendu par l'homme à la sagesse de sa compagne,
plus attachée que lui, en général, à l'intérêt de la maison, plus fi.ne et plus
souple, plus maîtresse d'elle-même dans la discussion.
Un grand nombre de familles paysannes de la lmerta· d' Alicante ont l'habitude de prendre en.nourrice un enfant trouvé, et quand l'enfant est sevré, au
lieu de le rendre à l'i'.nclusa, on le garde à la maison, où il est élevé avec les
propres enfants de la famille, et loin que l'on fasse moins bonne chère au petit
étranger, c'est lui_qui est le plus choyé et le plus aimé, et l'or a vn des mères
nourrices refuser aux parents naturels de leur rendre l'enfant lorsqu'ils venaient
le réclamer. Cette coutume extraordinaire est toute à l'honneur des bonnes·
gens de la huerta et donne une haute idée de la noblesse de leur cœur.
Le paysan devenu vieux a encore l'habitude de répanir son bien entre ses
enfants, soit par acte authentique, soit par contrat sous seing-privé, sous
céserve de l'usufruit total, ou simplement du droit d'habitation et d'une pension payable en argent et en nature. Comme partout, cet arrangement produit le plus souvent 1es plus fâcheux résultats. Notre vieux Loysel disait :
Qui le sien do'nne avant mourir,
Souvent s'expose à moult s.ouffrir.
En Alicante on dît: cc El que donasi6 en vida jasa, que li piquen el cap ,i. Et
la coutume va disparaissant peu à peu.
Les enterrements d'enfants donnent lieu à Pego et Jijona à la cnrieuse coutume de la veillée (vella). On convie ses amis à manger et à boire avec soi
pour fêter le bonheur de la famille qui a donné au ciel un ange de plus. A
Campello, des pleureuses suivaient encore les enterrements, il y a quelques
années.
Le ch~pitre III nous. met en face de la grande affaire du paysan, la tenure de

�COMPTES RENDUS

COMPTES RENDUS

la terre. Tous les modes connus sont usités: fermage, adjudication annuelle,
métayage, colonage partiaire, emphytéose. Le prix se paie en fruits ou en
argent. Il y des règles spéciales pour les vignes, les plantations d'amandiers,
d'oliviers et de grenadiers, pour la culture de l'aljafa, pour Je règlement des
dépenses d'amélioration faites par le fermier sur la terre.
Le chapitre IV traite des terres communales et nous apprend qu'elles ont
presque entièrement disparu depuis un demi-siècle ainsi que les fours et les
moulins banaux. C'est une constatation très intéressante, qui est loin de se
vérifier dans le reste de l'Espagne.
Dans le chapitre v, l'auteur aborde l'étude si intéressante du salaire,, des
heures de travail, et des équipes de travailleurs venues du dehors. Les salaires
ordinaires à la campagne varient de 6 réaux (r fr. 50) à 3 pesetas. Dans certaines localités, l'ouvrier reçoit en plus du salaire en argent un litre de vin; dans
d'autres, le vin lui est compté à raison d'un réal. Sur les grands domaines,
l'intendant se charge de nourrir les hommes, le prix de la nourriture est retranché du salaire. L'hiver, le prix de la journée s'abaisse jusqu'à un franc, et
beaucoup d'ouvriers restent inoccupés. Quelques travaux spéciaux se paient plus
cher. Pour les semailles du riz, le salaire monte parfois à 4 francs ou 4 fr. 50.
La récolte donne des journées de 5 et 6 francs.
La journée est comptée « de soleil à soleil » ou de 7 h. à midi et de
2 à 6 heures du soir. La durée de la sieste varie beaucoup avec les localités.
Presque partout le travailleur a droit à un certain nombre de cigares : trois le
matin et trois le soir à Mon6var et à Pego, deux à Relleu.
Certains petits propriétaires travaillent pour les hommes aisés, et cultivent
ensuite leurs propres terres avec les chevaux et les bœufs des riches.
Les conditions de la vie matérielle vont en s'améliorant; le pain d'orge a à
peu près disparu et il n'est guère de paysan qui ne possède aujourd'hui son
lopin de terre.
Les travailleurs émigrants sont presque partout syndiqués en petits groupes
de huit ou dix, commandés par un mayoral, manejero ou capa.taz. qui .s'entend
avec les propriétaires, répartit ses ouvriers et partage les gains entre les
membres de la cuadrilla. Si quelque cuadrillero tombe malade par sa faute,
c'est à lui qu'incombe le soin de rétablir sa santé, s'il gagne quelque maladie
imprévue (malaltie que dona Deu), c'est la cuadrilla qui paie les remèdes et les
frais de médecin.
Le chapitre VI est relatif au travail industriel. La province a des fabriques de
tissus de laine, de chaussures, de dentelles, et de sparteries. L'industrie du
sparte a presque complètement disparu devant celle de la pita. Les salaires
industriels atteignent parfois un chiffre assez élevé. Les déchargeurs du port
gagnent 5 francs par jour, ceux qui travaillent à bord des navires 8 fr. 75, les
contre-maîtres dans l'industrie métallurgique touchent jusqu'à ro francs. Les
ouvrières de la fabrique des tabacs se font de 75 à 150 francs par mois.

Le chapitre vu traite de la pêche, qui se fait de deux manières, avec des
barques naviguant toujours deux à deux, et à la seine. Les pêcheurs d' Alicante
vont pêcher à Larache, sur la côte du Maroc, pendant les mois de mai et de juin,
et c:n rapportent des cargafaons de poisson sec et salé. Le poisson pêché est
généralement réparti entre tous les pêcheurs, déduction faite de la consommation de l'équipage et des droits du patron.
Entre les travailleurs s'éveille l'esprit de solidarité et de mutuelle assistance.
Le chapitre vm passe en revue les associations de prévoyance, les sociétés de
secours, les sociétés coopératives qui commencent à fonctionner dans la province à côté des anciennes confréries religieuses. Là comme ailleurs, se font
sentir les fâcheux effets des jalousies sociales et des divisions politiques.
Le chapitre IX est consacré au règlement des eaux courantes, quest!on vitale
pour un pays ou les récoltes en terrain non irrigué (secano) sont touiours des
plus aléatoires.
Enfin le dernier chapitre, qui forme peut-être un sujet un peu différent des
autres, traite des fondations philanthropiques du cardinal Belluga. Ce grand
prélat, évêque de Carthagène au début du xvm• siècle, fit dessécher_ de
vastes terrains marécageux situés entre Elche et Orihuela, en opéra le lotissement et y fonda trois centres de population .: Nuestra Seiiora de los Dolores,
San Fulgencio et San Felipe Neri, auxquels le roi reconnut le titre de villas en
1732. Le régime des nouvelles colonies était l'emphytéose; l'emphytéote
payait chaque année à l'œuvre des Pias f1mdaciones un sixième de sa récolte, et
devait en cas de vente un dixième du prix pour luismo; l'achet'eur devait de son
côté 6 réaux vellon pour fadiga. Il était interdit aux colons de construire des
moulins à huile ou à farine, et des fours à pain, et d'établir des auberges, des
boucheries et des tavernes. Ils ne devaient vendre d'herbes et de fourrages
qu'à d'autres colons et pour la nourriture de leurs bestiaux r. Ils ne pouvaient
semer de riz. La loi limitait leur droit de disposition des terres, prohibait le glanage, la vente des fumiers, la vente au détail dans les maisons du vin, de
l'huile et du vinaigre, et défendait l'établissement de pâtisseries dans l'étendue
du territoire.
Les lois de désamortissement ont abrogé les règlements du Cardinal, les cens
ont été presque tous rachetés et aujourd'hui, dans la vega florissante, Dolores
renferme 3 .400 habitants, San Fulgencio en a I ooo, et San Felipe, plus petit,
a été réuni à la juridiction de Crevillente.

G.

DESDEVISES DU DEZERT.

1 . « A excepciôn de las que necesiten los censualistas para la manutenci6n y
consume de los precisos averios (?) que tengan para sus labores » - Ce mot
averios rappelle absolument le mot normand « avers " employé dans les fermes
pour désigner le gros bétail et les porcs.

«

�COMPTES RENDUS

Correspondance du Comte de la Forest, ambassadeur de France
en Espagne ( 1808-1813) publiée pour la Société d'histoire contemporaine, par M. Geoffroy de Grandmaison. - Tome I (avril 1808
- janvier 1809).Paris: Picard. 1905, in-8°, XLv-456 pp.
MM. Morel-Fatio et Léonardon ont déjà publié le Recueil des Instructions
données aux ambassadeurs de France en Espagne de 1650 -à 1789, M. Geoffroy
de Grandmaison a étudié L'ambassade fran çaise en E sjXlfne de 1780 à 1804. Il
ne reste qu'une lacu11e de quatre ans entre le point jusqu'où il a poussé son
précédent travail et l'ambassade de la Forest dont il s'occupe aujourd'hui.
M. de G. connaît bien l'Espagne et les sources de son histoire, il est en pleine
possession de la méthode historique et était, plus que tout autre, qualifié pour
entreprendre l'importante publication dont il nous donne le premier volume.
L'ouvrage est ordonné suivant les meilleurs principes. Il est précédé d'une
biographi.e détaillée du comte de la Forest, et d'une indication sommaire de
l'état des manuscrits et de la méthode générale suivie par l'auteur. Le texte
est réparti entre plusieurs chapitres, qui portent chacun un argument analytique
indiquant les principaux faits mentionnés dans la correspondance. Les noms
d'un grand nombre de personnages cités dans Je texte sont accompagnés de
courtes notes biographiques, suffisantes, en général, pour les faire connaître au lecteur. Un index des noms propres rend le volume plus aisé à consulter.
Antoine-René-Charles-Mathurin de la Forest, né le 7 août 1756 à Aire-sur-la
Lys en Artois, suivit aux États-Unis le chevalier de la Luzerne, plénipotentiaire français auprès du congrès, et resta de Jongues années en Amérique. On
le voi: successivement vice-consul à Savannah, gérant du consulat de Cbarlestown, consul à New- York, consul-général près du gouvernement américain. Révoqué comme aristocrate en novembre 1792, il fut envoyé à Paris
par Washington pour supplier le gouvernement français de rappeler son
ministre, l'extravagant Genet, le frère de Mme Campan, qui saisissait dans les
ports les vaisseaux sous pavillon neutre et déclarait la guerre de son autorité
privée. M. de la Forest eut le courage d'accepter et d'accomplir cette dangereuse mission et revint de Paris, confirmé une fois de plus dans son titre de
consul; mais le 3 vendémiaire an III une nouveHe révdcation l'atteignit,
parce que la citoyenne la Forest avait porté le deuil de « la furie Antoinette ».
Il se consacra dès lors à l'exploitation d'un grand domaine qu'il avait acheté
en Virginie, et dont le père de FenimoreCooper fut régisseur. Sa connaissance
du pays et son sens pratique lui permirent de rendre des services à Talleyrand,
et quand l'ex-évêque d'Autun devint ministre du Directoire (1797), il donna
à son ancien conseil une place importante dans ses bureaux, ou son expérience

COMPTES RENDUS

et son activité ne tardèrent pas à le mettre eu grand crédit. En 1800, il aide
Joseph Bonaparte à traiter avec les États-Unis; iJ le suit a Lunéville en 1801,
il est ministre di! France en Bavière, commissatre à Ratisbonne pour les opérations du recez de 1803. Ministre de France à Berlin, il ose noter dans son
bulletin le déplorable effet c.-iusé en Prusse par la mort tragique du duc
d'Enghien, et Talleyrand l'engage « à ne plus marquer le moindre embarras
« sur un acte :i_uelconque du gouvernement . .. rien ne manque à son habileté
« comme homme d'affaires, il faut que rien ne manque aussi à la dignité de
c&lt; son caractère». Après les campagnes de Prusse et de Pologne, M. de la
Forest refuse l'ambassade de S•Pétersbourg, et mis par ce refus mémeen arande
réputation de sagesse, il obtient en avril 1808 l'ambassade d'Espagne: sans
savoir très clairement ce qu'il y doit faire, et sans se douter le moins du monde
des tempêtes qui l'y attendaient.
M._ de la Forest est donc le type du diplomate de carrière; il appartient par
sa naissance, ses manières et ses goûts à l'ancienne France; ses idées libérales
le rattachent à la nouvelle ; il a sur beaucoup d'hommes et sur beaucoup de
choses le scepticisme qui sied à l'homme d'expérience; il est plus honnête et
plus courngeux qu'un grand nombre de ses contemporains ; il semble donc
que sa correspondance en une année aussi dramatique que le fut 1808 va présenter un intérêt tout à fait exceptionnel.
Nous ne pouvons pas dire qu'il en soit absolument ainsi et nous ne goûtons
pas autant que M. G. de G . le style de notre honnête ambassadeur. M. de la
Forest est un impeccable fonctionnaire, cc c'est, comme le dit Napoléon, un
homme de mérite et propre à tout ,1, mais précisément à cause de cela, ce
n'est ni un tempéramc::nt ni un caractère, et il ne faut chercher dans sa volumineuse correspondance ni une vue person~elle, ni une idée originale ; c'e·s t
le parfait agent, exact et consciencieux, sans r.èle, tel que les aimait Talleyrand ;
c'est aussi, bien souvent, le parfait égoïste ou du moins le parfait courtisan qui
cherche surtout à présenter les choses commeil croit qu'elles agréeront le mieux
en haut lieu, et comme:: il n'est pas toujours dans le secret des dieux, il commet,
themi.n faisant, plus d'un impair, dont on lui fait sentir sans façon toute
l'inopportunité. Reconnaissons d'ailleurs qu'il arrivait à Madrid profondément
ignorant des choses d'Espagne et disposé par ses instructions même à lès mal
voir et à les mal comprendre. Il voit l'Espagne comme la voyaient Napoléon
et Murat: un pays amolli et abruti par les moines, gouverné par des princes
imbéciles et mûr pour la conquête.
li ne comprend rien à la popularité de Ferdinand VII, il déclare le changement de dynastie " généralement attendu &gt;&gt; (p. 5) , il croit à la popularité de
Murat et _se lait l'imprudent interprète de l'ambition secrète du prince (pp. 917). Il voit dans le soulévemem des provinces un effet des intrigues del'Angleterre.
Il annonce à tout moment que tout. va s'arranger.• Palafox est pour lui c&lt;. un

�286
&lt;c

COMPTES RENDUS

jeune officier des Gardes auquel on ne reconnaît pas de grands moyens et

« qui semble avoir pour objet de ramener à l'obéissance en se prêtant à l'insur« rection » (p. 52). Il est bientôt au plus mal avec Savary, sans soupçonner que

Savary est l'homme de confiance, l'âme damnée du maitre, et sans reconnaitre
l'énergie presque sauvage avec laquelle Savary tient tête à une ~ituation pr~squ_e
désespérée. La correspondance de Savary montre quelle différence existait
entre le courtois mais médiocre ambassadeur, et le brutal ruais actif militaire,
qui croyait gagner à Madrid son bâton de maréchal. A mesure que l'insurrection s'allume, M. de la Forest s'inquiète davantage, mais à chaque nouvelle
alarmante, il ajoute un correctif, comme s'il craignait d'indisposer le ministre
ou !'Empereur contre lui. li voudrait qu'à son entrée en Espagne Joseph tint
un langage plus menaçant (p. 165). Pendant la retraite de Joseph sur Vict0ria,
il a peine à cacher son découragement, et se plaint à chaque instant de ses
embarras personnels, de la difficulté qu'il trouve à se procurer un logement
ou à voir le roi. Ce n'est que vers le 2 3 août qu'il commence à reprendre
quelque assurance. Il renseigne le ministre sur tout ce qu'il peut apprendre et
devient presque à chaque dépêche plus optimiste. Le 12 octobrt:, il n'attache
plus qu'un intérêt de curiosité à ce que fait la Junte centrale. L'arriv~e de
!'Empereur lui semble le gage assuré de la victoire; il reprend à la suite de
Joseph la route de Madrid, détourne lt:S yeux du pillage de Burgos « il est
« malheureusement difficile de contenir le soldat dans les bornes et l'excès se
« mêle trop souvent à la nécessité» (p. 371). Rentré à Madrid, il est institué
par !'Empereur rcdacteur en chef de la Gazette et renseigne en outre Na~oléon
sur l'état de la capitale par des bulletins qui ne sont pas une des rnomdres
curiosités du livre, mais qui, à cause du caractère de l'auteur, ne peuvent être
acceptés comme l'exacte expression de la vérité.
En somme, M. de la Forest s'est laissé conduire par les événements et ne
les a januis dominés ; il les reflète, mais décolorés et d~formés par le so~c'. de
son intérêt personnel et par les préjugés dont il est unbu. Ses dépos1ttons
n'en gardent pas moins une haute valeur, comme étant celles d'un témoin
oculaire ; cependant combien on aimerait mieux lire, au_ lieu de s~ prose
insipide, les rapports moins distingués, mais autrement vivants et s10cères,
des chargés d'affaires et des ambassadeurs du Directoire !
G. DESDEVISES DU DEZERT,

El Coronel de Mondragon, apuntes para su biografia, por D.
Angel Salcedo Ruiz, auditor de brigada del cuerpo juridico militar.
Madrid, 1905, Marceliano Tabares. in-8°, 200 pp.
Crist6bal de Mondrag6n y Mercado, né vers I 514 à Medina del Campo, a

COMPTES RENDUS

été l'un des plus grands capitaines de son siècle. Soldat à dix-huit ans, il
prit part aux eKpéditions de Tunis et de Provenc,-: et gagna son grade d'alfercz
à la bataille de Mühlberg. Capitaine de chevau-légers en Flandre en 15 58, gouverneur de Damvillers en 1) 59, il leva en 1567 un régiment de Wallons
et fit campagne sous les ordres du duc d'Albe contre les rebelles de Flandre.
En 1572, à la reprise de la guerre, il était dt":jà compté parmi les meilleurs officiers de l'armée. Les vingt-quatre dernières années de sa vie furent marquées
par autant de campagnes presque toujours victorieuses. Il traverse avec ses
troupes le bras de mer qui sépare du continent l'ile de Zuydbeveland pour
aller au secours de Goes (1572), il bat les orangistes devant Berg-op-Zoom
(1573), défend contre eux Middelbourg (1574), empêche Anvers de se révolter
(1575), s'empare de Zierickzee (1576) et répond l'un des premiers en 1578 à
l'appel de D. Juan d'Autriche. Il est à Gembloux, manque sauter dans la citadelle de Limbourg, prend Dalheim, contribue à la prise dr Maastricht, obtient
en 1582 le commandement du tercio viejo, prend part à la bataille de Gand
contre le duc d'Alençon, est fait châtelain d'Anvers par Alexandre Farnèse,
et l'année même de sa mort, tient en échec pendant plusieurs mois toutes les
forces de Maurice de Nassau.
Cette glorieuse vie d'homme de guerre a été retracée de façon très attachante par M. Salcedo Ruiz, et ce qui vaut mieux encore, l'auteur a appuyé
son récit sur une documentation sérieuse, dont il emprunte les éléments aux
Archives de Simancas, aux Archives historiques nationales, à la Bibliothëque
nationale de Madrid et aux ouvrages publiés sur les guerres de Flandre en
Espagne, en France et en Belgique. Il ne manque à ce chapitre, pour être irréprochable, qu'une notation plus précise des ouvrages cités et l'indication de
quelques ouvrages hollandais, comme ceux de Bakhuizen Van den Brink, de
Van Vloten, de W. J. Nuyens, de Muller, de Fruin et de Van Gronîngen,
qu'on s'étonne de ne pas voir cités dans un pareil sujet.
L'auteur est Espagnol ; nous ne lui ferons pas un reproche de se passionner
pour les gloires de sa patrie ; mais c'est, à notre avis, pousser trop loin l'enthousi:isme que de justifier aussi complètement qu'il le fait le fanatisme de Philippe II et l'horrible cruauté des chefs de guerre du xv1e siècle. Que le fanatisme de Philippe fût celui de son peuple, c'est possible, mais un moderne ne
pem pas croire « que la conservation de l'unité catholique soit le plus grand
« bien dont puisse jouir une société humaine .. (p. 112). Il ne faut pas dire
non plus que la cruauté à la guerre est« utile » (p. 143), parce qu'elle rend
les guerres plus courtes; la vérité est qu'elle les éternise, et la guerre de
Flandre est justement là pour le prouver.
Ces propositions outrancières sont rares chez M. Salcedo Ruiz, et rares aussi
tes erreurs de détail. Cependant il écrit La Brielle pour Brielle, Mitldtbo11rg
pour Middelbottrg, Zetpbe11 pour Z11tpbe11, le; ge11ms de mer pour les gueux de mlr.

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I'

288

:L.i·S:

COMPTES RENDUS

r1 orthog"raphiè de la manière là· plus ·fantaisiste le norri du comt~ de Mansfèld
(Mansfelt, Manfeld (p. 42), Marefeld (p. 67), Mansfeltl (p. 121). Il parle des dialectes rhénans, et écrit los dialectos riuhianos. Il loue avec raison son héros
de ne pas avoir connu « la pose·», mais il écrit « la posse » et ajoute par surcroît
« comme disent les Français ll, ce qui ne laisse pas d'être amusant.·
- Ce ne sont là que des Yétilles. Un défaut p.lus grave, c'est de couper â chaque
instant le récit par des digressions, qui ne tiennent pas toujours de très près a·u
sujet. Nous voyons défiler devant nos _yeux, à propos de Cristôbal de Mondragon, les escribanos de Medina del Campo, les tercios, le Grand-Duché de
Lu,;embourg, les régiments wallons, Crist6bal de San Vicente, la Zélande,
les tercios en 1576, l'intolérance p,rotestante, le coup d'État de Namur, Alexandre Farnèse, le capitaine Verdugo et la politique générale de Philippe II.
:rout cela gagnerait certainement à être plus serré et plus méthodique, mais
il n'est què juste de reconnaître que presque toutes ces digressions sont intéressantes et abo'ndent en détails caractéristiques et pittoresques, en épisodes savoureux, en aperçus originaux. De cet ensembfe, un peu flottant, et pa~fois un
peu confus, se dégagent cependant la noble figure de Crist6bal de Mondragon
et les grandes lignes du long drame politique et militaire auquêl il a été mêlé.
Si M. Salcedo Ruizvoulait · bien apporter encore quelques soins à laconstructiou
méthodique de ses œuvres, il compterait certainement parmi les érudits les
pl"' fa&lt;ffig,é, de son p,ys.
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. . G. D&amp;n,v&lt;m no)
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Le Gérant: M.-A.

JU.CON, PROTA.T FRËRES 1 JMPRIIIEURS.

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DESBOIS.

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~a hispanic•

I. ~ Comedla lleOüisto z Melihea (Uùi&lt;o texto auténtico Ile~ c.ks#t14).
~resiôn publicada por R. Foukho\-Oelb=.. . • • . . • • . • • . . . • • 8 ~ -~..,-,. ,, if, - Vida del soldado espaool Miguel de Castro (IS93-161r), escrita por

a tllim,o y J!l&gt;blitada por A. Paz y M'.aïa................. :..

12 ~ , . . .

m. -

4 ~ de Lazarillo dê Tonbes, y de sus forlUJ&gt;as y aduersid:Mleo.
'.Ïl,i,s\jtildài, de Ill edicMn prln~pe por R. Foulcl»Delbosc, •• , • • • 4 ~ "hr.ge • graild ~_.au t-,o,u. (n• t à2s)•-··--•··· .. ······ .................. .as pctm,U.
""~. . -,· '·"· lY- -Di~o de Negueruela. Parsa llamada Ardamisa. Réimpression publiée

~ ~ Roiiàri.et ..... ' .•••.•• -• • • • • • ••• • • • • • • • .• . • • • . • • • • • 4 ~ "'-'-" ·• •c,·,
V., Vl, 'ffl; VID. - Coleccidn de Autos, Farsas, y Coloqujos del siglo XVI,
~
1)(lr 1.éo Rouanet. Les q ~ voltinœs,........... . . . . 6o1"'5etas,
a!M~''
~ - 0 b r e f ~ de Jo!di de SatitJordl (segles XIVLXV"), recuJljdes i
~ per J. Màssô '.rom:nts .. .......... .... .... ·• .. .. .. • 4 pesetas.
~ lllir ~-~ da Japon {aoa z l 12) .. ...... ···•,· ....•....•... , ...... ,. .. • ~ ,

X, - PeifmcManuel de Urrea. Peoitencia de amor (Burgos, ts 14). R'""e"""·' ces.-, ~J!Ublù:àdaporR. Follkbé-Délbosc. ... ... .. . .. .. .. •• .. . 4 ~ )0. - Jorge Manrrique. Caplas por la muette de su pàdre. Primera ediciôn
i;pdca. Pùblicala Jl.. Foukhé.Delbosc.................. •. •• . • 4 pese!àS.
·"-'"' , .• •

. . . _. ~ J ppftr da j-.poe (n• 1 à

~5)...... ... . ...... .... . .... ...... ...

2.p pe,iltàs.

XII. -Comedlà de CaliSIO t Melibëa {Burgos, 1499). Reimpresicln-publicada
R. Foukhé-Delbosc... ............ ... .. .. • .. .. .. .. .. •• 10 pesetas.

por

n:. Sflrpadpapiar ® JapÔa (ao-

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·1 25) .••• , ••• ••••••••, , 0

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~ pote:tas.

XJIL -PenUvare.deAyll6ny Luis Hurtad&lt;&gt;deToledo. Comedia Tibaldà,
abola por primera vez publicada segtln la futma original por .A,dalfu Bonilla y
San Martin ................... , . .. .. .. .. • . . . . . .. .. .. .. .. . 4 pesetas.
XlV.·- Libro de los eogailos 1; los asayamieotos de las mugeres. Pobllcalo
Adolfo Bonilla y San Martin.. . .. . .. .. .. . .. . . .. • .. . . .. .. • . 4,,..__
XV. - Diego de San Pedro. Carœ1 de amor (Sevilla, 1492)... 4 pesetas.
~ .tQr pnd ~er du Japoa (n• ,-à,

12} • • , ~h • . •• •• ...... •• ••• ... .•••• ••

:as ,._..,

XVI, XVIJ. - Obras poéticas de D. Luis de Gi,ogora, publlcadas J&gt;Or
11.. FoulèhéJlelbosc ............................ , • . . ... .. . Sous
xym. - SpiU o Libre de les Dones per Mestre Jacme Roig. lldiCÎ&lt;!a critlca
-lat'tarianté&lt;de todas las publicadas y Ill$ del Ms. de la Vatlana, pr,!logo,
~ y comètitarios pot Roque CliaMs ... ". • • .. .. .. .. • .. 10 pesetas.

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Les volumes de !a.lllb&amp;theal·hispa,,/az sont eu vente à BARClll'..Clm (Libr.ûtie
&lt;le ~ L'A- •• RDnd,, de l'Uni\&gt;e!'Sitat, 20), et à MADIUD (Li~• de
;-&amp;,f;'Murillô, Akabl, 7).

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              <text>Revue Hispanique, recueil consacré à l'étude des langues, des littératures et de l'histoire des pays castillans, catalans et portugais, 1905, Tomo 13, No 43</text>
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