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                  <text>REVISTA
DE

FILOLOGÍA ESPANOLA

NOTICIAS
•

Tomo l.
La Casa editora Fratelli Bvcca, de Torino, via Carlo Alberto, 3,
prepara la publicación de Letterature moderne : Studi diretti da Arturo
Farinelli. Entre las obras en prensa figura La vita e un sogno (A proposito del dramma di Calderón), por A. Farinelli; en preparación, entre otras obras referentes a diversas literaturas, Don Giovanni, por
A. Farinelli, y El Arcipreste de Hita, por E. Mele.
- La Junta para ampliación de estudios, Madrid, ha concedido una
pensión de un año a D. Miguel Artigas, doctor en Letras, para estudiar Filología latina en la Universidad de Jena con el profesor Goetz.
-Ha aparecido el primer número (abril-diciembre 1913) del Butlleti de Dialectología catalana, publicado por la Sección fi!ológica del Institut d'Estudis Catalans, Barcelona. En este Boletín la Comisión del
Diccionari general de la Llmgua catalana dará cuenta de la marcha
de sus trabajos y de los hechos que gradualmente vayan resultando
de los materiales recogidos. Contiene este primer número: Als lectors.-Sistema de transcripció. - Els 11wts atons en el parlar de Barcelona, por P. Fabra. - El padar «apitxat•, por P. Barnils. -Notes sobre'! parlar d' Eivifa i Formentera, por A. Griera. - Etimologies catalanes (colla, gresca, malver, petó, xai), por M. de l\fontoliu. - Notes sobre
l' a1·anes, por P. Barnils. - Bibliografía. - Crónica.
- Entre las publicaciones que prepara la Sección de Filología del
Centro de Estudios Históricos, Madrid, están en prensa, próximas a
aparecer, las siguientes : Cancionero de romances df Amberes, P.ºr R.
~d~z ~ l . - Comedias inédijtJ,s de los siglos XVI..,1 XVII, por
R. Menéndez Pida!, A. Castro y J. Gómez Ocerin.-Fueros leoneses, por
K:'"Castro-yF'. cÍe Onís. -Documentos del Alto Aragón, por T. Navarro
Tomás. Están en preparación, próximos a entrar en prensa, un mapa
de las Merindades y Señoríos de Castilla en I353, por P. González Magro, y ~~aJ&gt;ª de España en I2I4, por T. López Mata.
-

- -- -Nota. Añádase en la p-ig. 89 (cuaderno
0

Pale,·o existe hoy en

fleonés: «Palera en Astorga y paleira en Maragatería es el nombre del
, sauce o salguero•. Alonso Garrote, El Dial. vttlg. leonés, pág. 32.
1. ):

JULIO•SEPTIEIIBRE 1914

Cuaderno 3. 0

FRAGMENTO DE UN GLOSARIO LATINO

Nuestros
archivos,
ricos en códices ' no guardan, al parecer
'
d
gran ~umero e glosarios latinos; por lo menos los catál
'
mencionan
muy pocos. E guren, en su Memoria descriptiva
ogos
, .
de
nzás. notables conservados en los A rcmvos
' . ecleszash., .
clos codzces
,
os, pag. 90, cita dos vocabularios latinos de la A d . d
1 H· t · E
ca em1a e
; . is ona. stos son los glosarios que nombra Ewald en su
ezse
,
bl' naclt
d Spanien, págs. 333 y 334 , Y que, en el catálogo
pu ica o por el Sr. P~rez Pastor de los códices de San Millán
y Sa•n Pedr_o ~e Cardena, llevan los números XXI y XLIV 1
~n_la v1tnna 4.a, sala I.ª de la Sección de Manuscritos d~
la Biblioteca
Nacional
'l .
, .
' hay un cód'ice d e1 F uero Juzgo que en
susl u_ tl1mas p2ag1nas contiene un glosario latino con escritura
d e s1g o xu .
, El
. P . G u1·11ermo Antolín' en su notable catálo o de 1
cod1ces latinos de la Biblioteca de El Escorial, d!scribe :~
1

tel

•

B~l.GR.aGtoeLtz,
CoH,,!us Glossat·iltm latinorum, vol. IV, xxxv-13· Har,
r. at. zsp pácr 5 . L
'

L.

Visig., tab. XXIV; G. Go~tz
r~, oewe et Ewald, Exempl. Escrit.
logisch historischen Classe de~ i~e,_ Glos_sar~mt ( Abhandlungen der plzilosenschaften). Band XIII
Konzgl. Saclmsc!ten Gesellsclzaft der 1Vis.
's. 254.
2
V. C. Gl. Lat., IV, ix-3.
TOMO l.

�M. ARTIGAS

fragmento de un glosario latino del siglo xv1 (L-I-I 5), copia
de un antiguo códice de San Juan de la Peña, y que después.
perteneció a la Biblioteca del Conde-Duque. Habrá que añadir
a éstos el Líber Glossarum et Notarum de los códices del monasterio de Ripoll, ahora en el Archivo de la Corona de Aragón, y los correspondientes a los números 1.296, I.297 Y
1.298-lat. nouv. acq.-de la Biblioteca de París, que pertenecieron al monasterio de Silos y que ya han sido explotados
en el Corpus Gf. fat. Los que Harte!, en la obra citada, señala
como existentes en la Biblioteca Real de Madrid con las signaturas 2 D 5 y 2 K. 5, no son propiamente glosarios latinos.
En otros catálogos he visto códices citados con las palabras diccionario, vocabulario, glosas, etc.; hasta ahora no he
podido comprobar su existencia ni si en efecto se refieren a
·diccionarios comunes, a glosas sobre los Evangelios, etc.
Es casi seguro que existen algunos más ignorados y a los.
cuales no se les ha prestado atención, a causa del poco ambiente que entre nosotros tiene la filología latina.
Servían los glosarios en la Edad Media para la enseñanza
del latín; eran los diccionarios en que se explicaban las palabras.
ya desusadas o cuyo sentido no aparecía claro; daban explicaciones ortográficas, históricas, geográficas. Eran la fuente del
lenguaje misterioso, del que es un ejemplo laHispericafamina 1 •
La Historia de la Glosografía la resumen cuatro nombres.
El primero es Scaliger (Joseph), cuyas Glossae lsidori despertaron gran interés.
Si exceptuamos los glosarios de Labbé, reeditados en
1679 por Du Cange, apenas progresa la Glosografía durante
los siglos xvu y xvm. En el xrx aparecen los trabajos glosográficos de Mai, que aunque, en esto como en todo, falto de
método científico, sacó a luz una enorme cantidad de material.
Con la publicación del Prodromus Corporis Glossariorum
Latinoruin de Lowe, «wurde die Aufgabe aus dem Bereich der
E inzeluntersuchungen in die Hohe gehoben», según expresión
1

v. Goetz,J;zmkel-und Geheimspraclten (S. Ber. Sachs-Ges. d. \Viss.,

1896, 6211).

FRAGMl!NTO DE UN GLOSARIO LATINO

247

del profesor Goetz, que es el que, recogiendo la herencia de
Lowe, aumentándola de un modo considerable y sometiéndola
a una clasificación científica, ha compuesto la monumental
obra titulada Corpus Glossariorum Latinonmz.
Quien haya manejado el Thesaurus linguae latinae O el
Thesaurus linguae graecae, habrá notado cuántas veces ha serví-do el Corpus de fuente lexicográfica. Los trabajos filológicos
a que ha dado origen la publicación de esta obra, pueden verse
citados, en parte, en el artículo que sobre la palabra Glossograph_ie ha escrito el mismo Goetz en la Real-Encyclopiidie der
Classzschen Altertumswissenschaft, de Pauly-\Visowa. En este
mismo artículo nos ofrece un adelantamiento del tomo-introducción, todavía no publicado, resumiendo la significación
científica que la Glosografía tiene en relación con la filología.
En los glosarios, dice, se encuentran citas de autores antiquísimos. En ellos se han hallado y comprobado palabras y
frases de Enio, de las XII tablas, de Plauto y de Lucilio.
Las referencias se hacen siempre a lugares concretos de
los autores y suelen conservar las formas antiguas. Las glosas
dan aclaraciones de palabras, buenas o malas, pero casi siempre antiguas y que no pueden despreciarse. Conservan los glosarios una cantidad grande de formas que habían sido por
completo olvidadas y que han podido añadirse a los léxicos.
. \unque el lema conserva la forma antigua, la interpretación
ha sido escrita en un lugar y en un tiempo determinados.
Cuando se llega a la clasificación cronológica y geográfica de
un glosario, es un documento de gran valor lingüístico para
el latín de la época. En esto, no obstante, no puede obrarse
de _una manera precipitada. Aunque son numerosos los glosanos que han quedado de la Edad :Media, no son todos independientes e individuales. Existen unos cuantos glosarios.
tipos, de los que los demás salieron más o menos alterados.
Otros son reunión de varios diversos. En esta Überlieferzmg
la redacción primitiva se modifica por lo general muchísimo,
llegando a hacerse a veces completamente incomprensible.
En la Biblioteca de la Real Academia de la Historia, entre
los códices de San Millán, el correspondiente al número XXIV

�24

$

111. ARTIGAS

. d
tálogo del Sr. Pérez Pastor, cont'iene, a1 final de las
del cita o ca
.
.
n un fragmento de un voCollationes Sanctorum, cinco ho}as co ,
1 catálogo a media.
. . do i escrito, segun e
'
cabulario latino v1s1go
.
t'
egrecido y en algunas
. l
2 El pergamino es a enn
dos del s1g o vm .
b
d 1 escritura especialmente en
letamente orra a a
'
1
partes comp
.
.
Éste se halla además rasgado, y os
el vuelto del folio último.
·t
muy posterior, contienen
.
·· ales con escn ura
espacios margm
'
ú las aisladas y otras cosas
.
d la Salve letras may scu
comienzos e
.'
, d" .d. da en cuatro columnas, que
.
,
e da página
esta !VI l
sin mteres. a
. d
El folio primero recto
d
d senes e g1osas.
forman, dos a os, os
D dextera1n y la última legible
la palabra-lema a
'
comienza con
Al
losas están escritas con
del último vuelto es perfer. hgunads \ tas se lee Virg ili en
.
.
l lado de mue as e s
.
l
tinta roJa, Y ª
. . p •ci testis. También a
r
Pum1ci o omi
diversas iormas y
I t
llia Logium, Impu. to a las palabras c us,
'
.
margen, Y JUn
tra una abreviatura comne s Notus y Palleatus, se encuen
de las letras T, lz Y l.
puesta a1 parecer
F
11
hacía suponer que se traDesde luego, la glosa are ~,m d·ce en el códice: Si ali. Su interpretac10n 1
taba de una copia.
1 m dicimus eo quod
. .
od nos passeo u
..
qua legum1nis qu
bº
la glosa Fauni se lee : D11
bunt En cam 10 en
futura cane
.
d
t f t· dici dicti . Compárense
t
fando un e e ª 1
alios ua es a
d" tes a las palabras Phaselus y
éstas con las correspon ien á 8 del C. Gl. l., que, aunque
Phaseolus, en el vo~. VII,dp g. l4s,·gnificado de legumbre, y
. •d
e limitan a ar e i
no comc1 en, s
IS que d.ice.. F aun i dii alias uates
1
con la glosa V , 99 '
'
.
.
d f tura caneu
.
,
d et fatidici dicti eo q uo
a fando, un e
,
t O copista equivoco la
comprendera como nues r
1
unda glosa a la primera .
b an t, y se
línea y aplicó el final ~e a seg nalogías que nuestro fragmenEsta y otras semepnzas y ~
. . almente con los Exto presentaba con otros glosarios, pnnc1p
. citada ág. 503, y Goetz, Der Líber
Véase también Harte!, obia
d' ~-- g Sachs-Ges. d. Wiss,
h
der
phi!.
hist,
CI. · on ·
Glossarum, Ab ,
t

21:1

Band. XIII. Leipzig'. 1891, pág.
ym o principios del ix. De t~dos
2
Parece más bien de fines
á .· ·os ejemplares conocidos
modos iguala en antigüedad a los m s 'ieJ
del Liber Glossarum.

FRAGMl!NTO DE UN GLOSARIO LATINO

cerpta ex libro Glossarum, tomo V del Corpus, pág. 161 y siguientes, hacían sospechar que se trataba de uno de los primeros derivados del Liber Glossarum. Gracias a la extremada
amabilidad del profesor Goetz, me ha sido posible consultar
una copia que él posee del inédito Liber Glossarum.
Del examen resulta que efectivamente el glosario que nos
ocupa es derivado del Liber Glossarum, y no puede suponerse
el caso contrario, es decir, que nuestro glosario haya sido
recogido por el Liber Glossanmz, porque en aquél tenemos
reunidas glosas de Plácido, de Virgilio, Isidoro, etc., y esto no
se comprende más que siendo un excerptum de éste. Además, aunque en muchos casos las glosas están claras y bien
escritas relativamente, por lo general están más alteradas que
en el Liber Glossarzmt. Es curiosa la presencia del Pumici
l es t is. Si se trata de una fuente, ésta no se nombra en el
Liber Glossarnm. Las glosas a las que se aplica están atribuídas aquí a otros autores. Es posible que sea la manera que
tiene el autor de nombrar el ejemplar del códice que le sirve
de modelo 1 . Puede ser una r ecopilación anterior, que a su vez
se sirvió del Liber Glossarum .....
Conocida es la opinión, muy fundada, del profesor Goetz,
de que el autor del Liber Glossanmt, Kléisterliche Encyclopadie del siglo vm debió ser español. Y o creo que la comprobación está oculta en nuestros archivos. De todos modos, por la
extensión que tuvo en España (casi todos los glosarios españoles son derivados del Liber G!ossarum), será una fuepte de
gran valor para el estudio de nuestro bajo latín y, en general,
de la cultura en España en el siglo vrn. Por esto es de mucho
interés ir aportando materiales para la historia del texto, de las
fuentes y de sus transformaciones. La brevedad del fragmento
que nos ocupa, su antigüedad y el deseo de extender entre
nosotros estos estudios, me han movido a publicarlo íntegro.
Era imposible e inútil enmendar glosa por glosa, anotando
1

Circumcidi libros Siciliae primum increbuit. 1 Nam initio pumicabantur. Unde ait catullus I Cui donum lepidum novum libellum I Ari&lt;lo modo pumici expolitum? - (Lib. I, 1.) (lsid. Ety., lib. VI, c. XII, 3.)

�250

todas las variantes, corrección que habría que reservar en todo
caso para el Liber Glossarum. Pero la ocasión propicia de
poder manejar una copia del mismo me ha permitido hacer
conformé a ella las correcciones que me han parecido necesarías y que añado al fin.
Dadexteram
Distendunt
Dissonum
Disserti
5 Decorus
Diurnum
Distulit
Dispusitiones
Dispusitionem
10
Diuinascula
Defecta
Dispesci
(Inalius) Degluber~t
Despicientes
15 Dum
Distribulum
Dispulerat
Direxti
Diuos
20 Diruit
Donec
Dumeta
Defleta
Didicit
:?¿; Defit
Derunt
Dictor
Decora menta
Dualis
30 Didici
Dis

FRAGMENTO DE UN GLOSARIO LATINO

~l. ARTIGAS

Presta auxilium
Implent
Dissimilem
Relicti
Leni
In diem
Transtulit
Testamenti
Consilium
Sorte~
Sinesordibus
Dislungi
Decorar~t
Deorsum aspicientes (rojo) \'irgilis
Quousque
Dispersum
In diuersum tulerat
Direxisti
Deos
Distruit
Quosque
Spineta
Deplorata
Insubtusest
Non est minus est
Deerunt minus erunt
Censor (rojo)
Templi supersellia id est scamnallia
Diuisagemina
A discendo
Dehisdideo

.33

40

45

Diis
Dites
Didicit
Dedicit
Dediscere
Descendit
Dedecui
Ditiadona
Dulcoratur
Deicerat
Defossus
Digamiaetude
Datio legis
Distingueris
Duricium
Desueta

Diues singulum numerum
Diuite plulari numerum
Quod parabit tenet
Quod pareberat amisit
Est amitere quod didiceris
Leniter uenit
Dehonestaui
Datissima &lt;lona
Dulcedine repletur
Verum jurat
Transfixus
Illi dicitur qui uxores habuit
A dando dicitur
Sequestraberis separaberis
Nomen insulae
Inusitata
Item alias.

..50

55

60

6¿;

Emetrizio
Erdom
Elefantia
Exiliet
Exiluit
Efoti
Ex horno logesint
Extenta
Experimentis
Exteriorem
Effecta
Epimiticon
Excuderat
Existís
Elabitur
Explorar~
Exercit
Exeptat
Extorris

Febris (rojo)
Sanguis
Lepra
Saliet
Salibit
V estem sacerdotealem
Confesio grec~m
Externa
Periculis
Forinsecum
Aparire uel euacuare
Concupiscibile (rojo)
Excuserat
Ibistis
Precurrit celeriter
Delibar~
Fatigat
Frecuenter excipiunt
Extra suas terras remtratur

251

�252

Exolat
Exuderat
Eumunides
70 Euat
Eunurmis
Eletrum
Eug~
Effaegit
7 5 Excilare
Equones
Elinguis
Examusse
Ensis
So Edem
Emicat
Elicet
Effeta
Efflagitat
85 Extant
Exempta
Exaudire
Experientia
Effectos
90 Enauit
Error
Effinger~
Errebo
Eumenides
95 Exomnis
Exactis
Exim
Exert~
Erictonius
roo Extalis
Enigmaneum
Exameter
Efficis

FRAGMENTO DE UN GLOSARIO LATINO

?J. ARTIGAS

Extra solum suum habitat
Estudiose fecerat
Fur~ (Pumicitestis) (rojo)
Prouocat
Ingens
Aurum et argentum incoctum
Bene uel gratulatio
Bane loquitur alii effugit dicunt
Cum uxore esse
Sacerdotes rusticis
?llutus uel ei similis
Dilectissime
Giadium
Similiter
Emittit
Sollicitat
Longeba interfata
Expostulat (rojo)
Superant
Detracta extracta
Audientia commodare
Prudentia industria
Effecundos steriles
Enatauit transuolauit
Fraus inlusio
Formar~
Inferno
Dea infernales
Sine somno
Finitis
Deinde
Nud~
Qui primo currum jungit
Culusanus (rojo)
Genm¡ masculi
Uersus qui senarius dicitur
Facis

2 53

115

Errata
Erratic~
Eminentisimus
Exiit
Exiuit
Effugium
Eguerit
Eunucizati
Efraym
Efferantia
Ecultro
Exertantemora

120

Eruderat
Emungo
Expuo
Espes
Experiar

Errores ut illut et sua errata emendat
Erronae
Excelsus inlustris
Futuri temporis est
Preteriti temporis
Fuga fugacitas
Indigerit mendicauerit
Qui abominibus eunuci facti sunt.
Frugiter ebrayc~
Ora spirantia
Elano
Proferent temelocutionem id est nudavit uerbo aquisitas
Purgat sustollet
Lucernam retundo aut nasa expremo
Exputo
Exputas
Certior fiat

Filistim
Filargiria
Familiaris
Familiaritas
Fulcir~
Finxit
Forfices
Fluscellum
Furiosus
Furiatus
Funer~
Fructuum
Fastiscitur
Fragor
Fornía
Fucum
Fugacem
Fastigia

Cadentes de potion~ (rojo)
Avaritia
Domesticus uel obediens
Obedientia uel amicitia
Sustentar~
Composuit uel formauit
Gal~e (Virgilis) (rojo)
Floccollum
A quo fur non recedit
Qui furit ex causa
Cadauer~
Frugum
Soluitur uel rumpitur
Sonus armorum
Fornicatio
Genus herbe ex quo tinctura fit
Uelocem
Primordia

105

JIO

n.5

130

1 35

�254

40

·q .5

150

1 55

160

J05

,¡o

Flagrantia
Finire
Fidibulus
Forfuat
F eracioribus
Facies
Fusis
Furnece
Feralia
Federis
Froru
Famulus
Fulcrum
Feralem
Forsitan
Frigore
Fucus peru
Flauo auro
Fies
Fallv
Ficto pectorv
Foenices
Forte
Fucos
Feruet opus
Frenarv
Fraglantia
Frequentes
Ficta
Fabentes
Figida
Flabris
Fandicos
Ferarum tecta
Feta

M, ARTIGAS

Incendia quod fluctualitur.
Perficerv
Cordis circumdare
Fortuitu futurum significat
Fructousiori bus
Species
Prostatus uel occisis (rojo)
Saxocauo
Tristitia lugubrie
Pacis
Casu fortuna
Seruus uel minister
Summa pars lecti
Mortiferum
Utique
Timore eo quod timor frigidum faciat
corpus
Numero singulari
Quia pene ruseo
Fieri habes
Decipae
Falso scilicet
Tyrii popli
Fortituido ausa ex uentu
Animal apibus similv
Urgetur opera
Regerv
Olentia
Plurimi
Lassa simulata
Consentientes
Tela eo quod omnibus sunt contraria
a faciendo
Flatibus uentrum
Doli sermonis inuentor
Sylas spyssas
Responsa pagani dicebant

FRAGMENTO DE UN GLOSARIO LATINO

Feracorda
•75 Frigientes
Ferit
Forme
Ferrog nea
Fercat
,so Fallax
Finitimi
Fides
Foenissa
Fumea
.185 Fontunas
Foderet
Fefelit
Far
Farellum.

1()0

195

C:,00

:205

Fida
Fauni
Fundebat
Fetus teneros
Fiscellam
Faua
Fimum
Frumenti erbam
F eros fructus
Fodito
Fumata
Framen
Farcimina
Faber matbalis
Feriae
Frumens

2 55

Feraces animi
Frigidi numero singularis
Uictimam percutit
Imagines
Nigra colore dictam ferri
Expelit
Mendax
Proximi confines
Sinceritas iusticia
Dido a feniciae
Fumosa
Prouentus
Feriret percuteret
Decepit
Frumentum
Si aliqua leguminis quod nos passco
lum dicimus eo quod futura cane
bunt. Virgili
Certa
Dii alios uates a fando unde et fatidici
dicti
Stabiliat
Agnationem
Uas uiminis gracilis factum
Rusea fulua
Stercus
T eneram messem
Silbestres
Fodi u uergu primus humum fodito
Fumo plena (rojo)
Quod greci printhannis dicunt
Farciminen
Qui nauem fabricat
Otia quasi festa
Torrens q afrumen propie dicitur et
ipsa aqua quando crescit diffe rentia
est inter simen et fluuium

�256

Fulica

,.
210

Fluius
Furer
Fusus
Fusus

215

'20

225

230

2 35

Fruitus sum
Fiar
Fugitare
Fruere
Feminaesuo
Farias carnes
Factitatum
Fulgor
Fefellerae
Gebal
Gedeon
Gorgois
Grauiam
Gradum confer
Garamantes
Gerusia
Galerum
Gaus
Glouum
Gesserat
Genitor
Genetrix
Galbanum
Genus
Galenum
Gleua
Guibus

FRAGMENTO DE UN GLOSARIO LATINO

M. ARTIGAS

Genus auicul~ nigre quam greci uocantur coseradi
Perennis uiuus reuera quas ~per uere
Furtum faciam
Prostratus ut pote fusus exercitus
Quo netur lana quasi lana quasi lana
in eodem prosternantur
Husussum ad possidendo
Efficiar
Fugire
Utere
Femori suo
F araonicas scilicet
Factum
Coruscatio
Delu serunt febellerunt
Uallis uana (rojo)
Qui occidit oreb zeb zebe~ et salmana
Celer
Laurum
Pariter incedit
Gens ex extremafrice (rojo) Pumici
testis
Isenatus
Palleum pastoralem
Color aluus
Lumen
Administraberat (rojo)
Pater
Mater
Genus pimenti
Origo
Uas uinarium
Cespis id est terra
Abibus pluraliter

Gelones
Grauida
"~º Giros
Gestiens
Glires

,:,45

:250

2

55

260

265

Gurgilio
Grossos suas
Gestiamus
Gurgustium
Gelu
Guttat
Getule urbes
Hau secus
Hiulcum
Horrificant
Hiscelere
Hiari
Hiniant
Hasperi ar
Harondo
Hilitri
Hilitriones
Heleps
Heulbo
Haut
Hedoni
Halant
Hauserit
Historiografi
Ilespera
Ilalitus
Humneos

'2]0

Habilem

2 57

Gens arabum
Pregnans
Circuitos
Cupiens (rojo)
Animal in arburibus nutret simile mu
rilatine
Gutor quod greci lirix dicunt
De fico aint id est feminei genus
Cupamus delectemur
Guttorem
Glacies
Parum pluet quasi rorat
Mauritaniae ciuitates
Non aliter (rojo) Virgili
Fixum
Orrorem incutiunt
Est
Non loqui posse
Habere desiderant
Italia (rojo) Pomici testis
Sagitta
Serpentes aquatici
Scenici
Ferrum
Guttor
Non
Traces exparte (rojo)
Redolent odorem dantibus
Biberit consumserit
Storiarum auctores
Stella occidua qu ethes per su espera
prima apparens
Flatus aeris
Lustos nuptiarum toros nuptias iustissima
Aptum

�258

M. ARTIGAS
FRAGMRNTO DE UN GLOSARIO LATINO

Híades

IIispidi
Humandum
Horrorisono
Hibernisoles
Hiacincto
Hebenus
IIermus
IIirte aures
Hinnitu acuto
Hermon
Ilirsutius
Hiscaer,:
IIalitum
IIariolus
Horror
IIumunculus
Haut segnis
llecaten
Hamnon

Stellas plures signum facientes qu idas
decuntur
Peregrina
Sti l... quinque in modum quinque litterefacte
Setissordidi
Sepeliandum
Fragoso
Ibernides
Nomen herbae
J\rbor nigra indiae
Amnis aurcabundas turbidus erebro
Pilo,:e seto,:e
Clamore caballi
Consecratio ebraicae (rojo)
Nimis pilosus
Findere apcrire
Spiraculum
Augur
Metus pauor
Horno quia de humo sit
Non piter
Proserpina
lois

Inbecillitas
Iimahelit,:
Isimahel
Idomeus
Ingentia
Iscofus
lscenefes
Immolare
Infimus
Insumus
Istipendia
Istipen

Trepidatio domini uel uirtutis (rojo)
Obedies sibi
Obediens do
Sanguineus uel terrenus
Grandis
Recentales
Uermiculi
Sanctificare
Infidia id est uilis uel uilisima
Adsumi
Uicti necessaria
Alitionem

1-Iospita
Rudas

..
2¡;;

2~0

2S,;

290

2 95

300

305 Ingessit
Inuium
Ingenti
Instigationibus
Iscenobatis
310 Inrogare
lnterballo
Intolerabilis
Intimum
Inherer,:
3 1 5 Insumitur
lnotalgicum
lnpendebant
Inter istitiam
Imperefaniam
320 Ignotum pondus
Industriar,:
In or,:
Incertum
Ignitum
.325 Iub,:
Inrita
Inuerso
Instabiles
lnnocus est
330 Ignobilis
Inportans
Inspexero
Incultur,:
Imbuaer,:
335 Inplorat
Indutinae
lnterluit
lnextricabilis
Indicium
340 Inglubies
Insultat

z5&lt;)

lntulit
Sine uiam
Grandem
Stimulis
Funabulis
Inferre
Spatio
Insoportabilis
Intrinsecum uel secretum
Fictus star,:
Adsummitur
Oculo humur
Super pendebant (rojo) virgili
Inter instantiam
Super labiam
Infinitum pondus
Docere
In oper,:
Instabil,:
Igne probatum
Aut xpe aut barb,:
Ad nicilum deducta
In ordine
Fluctuantes
Cui non netur
Ignotus uel ex improuiso ueniens
Reddens
Uisitauero
Inimicis inridere percabillatione
Incoare uel instigare
Auxilium inquiret
Ferarum inquisitione
Interlauitur
Insolubilis
Ab indicando
Guila uel guttor (rojo) Pumici testis
Inludet uel inridet

�260

M. ARIJGA5
FRAGMENTO DB UN GLOSARIO lATINO

1

Intellexit
Incuria
Indoperator
3 45 Idsa
Iapex
Inclitus
Incassum
Igitur
.350 Inpendit
Inectit
Inpuuer
Inpenetral~
. Inc~lebr~
3 55 Iconisma
Incolens
Iniber~
Inlustrat
lnprobat
36o Insimulat
Immo
factura
Insignem
Inormae
365 Incentiba
Inlaben;~
Inmitis
lamto
lantaculum
.370 Iugamenta
Inirent
Inniti ped~
Instantem
Ictuss
375 Ictuum
Iubis
lanitor
lubissent

In fraude induxit
Neclegentica
Imperator
Silbe uel monstr~
Uelox
Clarus úel inuictus
Inanem
Ergo
Super erninet
Innoluit
Puer sine barbis
Quod ad ire non potest
Desertum
Hymago uel figura
Inprudens
Retiner~ uel conpescer~
Glorificat
Obicit
Acusat
Hoc est
Damnum
Nouilem
Inmanae
Adulteria uel inmunditia
Intrat~
Inplacabilis (rojo)
Gusto ante grandium
Gustarequod greci crastinam uocant
Iuncturas artuum
Pactum colligerent confirmarent
Conari ped~
Inminentem urgentem
Singulari numero
Plurimum
Comis
Ostiarius
Iubassent

Iudig na
380 Iuuer~s
Iero
Inliciar
Ineritos
Inthaca
.385 Iacitur
Inorruit
Iucundum
Ir~
Infensi
.390 Ilia
Ignem
Infola
Incomitata
Inrita
.395 Indomitas iras
Ingeminans
Iuuabit
Immelius
Illiria
400 Instant
Interdum
Iam pridem
Inspicare faces
Iolescer~
-405 Ingungem
!bucea
Iubam
lrim
lubencos
410 Ito
Inuictae
Inruat
lnnupt~
Iactat
-415 Incutetimorem
TOMO

l.

261

Ciuis
Delectaris quasi juberis
Ambulabero
Persuadar in lector
Nomen insule
Insul~
Iactatur
Pauorem fecit
Delectabilem
Perge ii perrexi
lnimici
Hocalaterum (rojo)
Amorem sub inde significat
Uitta ~xerdotalis
Sine comitibus
Inutilia
lnuincibiles
Repenter
Delectauit
In meliorem partero
Regio Itali~ uicina
Urgent
Aliquando
Iam olym
Propria facultas infindere
Inherer~
Inquadrum
Maris habentiarum
Cerbicem alibi per u inueni
Arcum grecam irimus dicitur
Bobes uimos
Occurrito uel uad~
Potens
lmpetum faciat
Uirgines
Gloriatur alias uexat fatigat
lnmitte
~

18

�262

Lot
Lance
Logium
Locustinum
420 Ligustra
Luctantes
Lauis
Lubricum
Liquitur
-425 Lusit
Laquei
Lita
Lancibus
Limbum
430 Lure
Legicon
Lipe
Lincis
Luit
435 Limphae
Leticines
Latices
Limpos
Lances
HO Liaues
Laustra
Laxa
Limbus
Laniat
445 Luetis
Lenit
Litres
Lupati
Linant
450 Lita
Labari

FRAGMENTO DE UN GLOSARIO LATINO

?d. ARTIGAS

Declinantes demones de honore angelico (rojo)
:Moderatione uel qualitate

Marnlal~
Adtacum
...
Flores candidie (rojo) Virgilu
Elaborantes
Ruina id est ad lapso
Qu~ lauitur dum teneretur
Defluit
Decipit
Cal~
Inlita id est distincta
Paudis ac patulis
Nauicula parua
Fallida
Rational~
Tristitia
·Fera uari colorís
Pena absolbit
.
Aque uel und,: (rojo) Pumici tesbs
Cornices uel tubicines
Liquores aquae
Clabos in osteo regul~
Uasa quibus sacrificantur
Ruin~
Cubilibus ferarum
Meretrix
Uestis
Afficit
Poenas persolbetis (rojo)
Niitigauit
Nauigii genus
.
Freni alibi per duas j5 inuems
Componunt diligunt fingunt
Aspera uariatarum
.
Incerta sta statum molaen

-455

Ludiera
Limes
Laberis
Lento
Linxit

Lituo
Linquens
Libamina
460 Ludificatio
Luxu
Lugior
Longadoliuia
Lucubratione
465 Liba
Libum
Lati cemli
Luc ui
Lapsantem
470 Lacenae
Lena
Linquitur
Labem
Lerna
475 Liceus
Lilia
Lepiscam
Luxuriem

480

485

Lacaonis
Lyadas
Lentem
Lancibus
Lances
Loromenta
Labina
Lamprebus

263

Ludorum certamina
Terminus
Decurrens
Uimine molli uirgulto et tenui
Lupus uarii coloris unde et uestis uaria
linxit dici potest
Tuba
Deserens
Sacrificia
Uanitas inductionis
Copiis diuitiis
Copiosior
Perpetuam oblibiscendiam
Nocturna lumina
Nam hac libum et hac liba pluraliter
Genus dulciamenti
Aeuum o latentem sub terri uinum
Lucern,: aut cande!,:
Cadentem
Lael,:n,: u erga ayt
Locus arcadi,: ubi fuit serpehs grandis
Defuit manat
Calamitatis crimen
Paulus argiuae
Mons frigidus
Non lilia uerg et grandia lilia quassans
Uas unarium antiqui ita nuncupabant
Ubertatem u est luxoriem genera de
pascis in erbam
Signum stellarum uer y plidus
Clarumque licaonis ara
Lenticula leguminis
Missoris
Missoria u lancesque et liba feremus
Plura lora (rojo)
Aqu,: per uiam allubionis
Splendidus ex greco patrem habet

�264

490

49;

500

l\f. ARTIGAS

Libidinosissimus
Librariorum
Labat
Linquam
Libabit
Luctificis
Limphatam
Litamina
Lepuscul
Lampas
Lapsantem
Lacena
Leuis
Lue...
Linquebant
Lucubro
Labes
Labat

Adulter nimius
Scribarum
Soluitur dissolbitur
Relinquam
Tegit unde inlibatum intactum
Luctum faciens
Mentem motum
Sacrificia
Lepuscellus
Gencis feminum
Cadentem leniter
Helenae
Placidus
Pestis
Amittebant
Uigilo
Pernicies tectis
Solbitur labat ari~tecrebro

Mitram
Mummona
Madian

Appam capitis ornati (rojo)
Diues iniquus
Relinquens iudicium id est non timens
iudicium dei
Ex patre hoc est recedentes a deo patre
Munera
Munerator
Exquiritur
Obediatur uel subieciatur
Sorditas inlusionis hominis
Territus
Multis delectationibus
Mentem pertracto (rojo) virgili
Similis morienti
Mensura
Uirgulta humillima
Nutat
Perturbatur

FRAGMB:STO DB UN GLOSARIO LATINO

52 5

530

535

5◄ 0

505

510

5,5

.520

Moab
Mutuo
Mutuatur
Mutilatur
Mancipatur
Menstru~
Motus
Multibolam
Memeditor
Moribunda
Medimno
Miricae
Mutilat
Miscitur

545

550

555

Mitra
Melodiam
Minatur
Minis
:.fonilem
Mitr~
Manantia
Mundum
Mulcare
Mutilat
:.fu nificus
Meret
Mitia
Maccf¡!
Micae
Muta
:.fass
11eroen
Merentem scelus
Machina
Manicas
:.futilat
Moleri
i\1agistratus
i\Iusam
Meditaris
Marillis
Melicebat
:\1enalios
:\1antua
Mixturo
Mactare
Massilii
Minas
Monstrua
Melesuada

265

Auri lumina
Dulcedines
Promitit
Malignis
Torquem
U luae
Fluentia (rojo) Pumici testis
Coelum uel agra le terum
Uexare uel male afflixere
Uiolat uel contaminat
Honorificus uel largitor
Tristis
Poma matura
Gaud~
Mittit
Condignatio
Uiri
Insulanili (rojo)
Merito sceleridandum
Fabrica
Catenas
Conuellit confrangit
Parareconando
Precores aut consules
Carmen
lmitaris
Roma antiqui ita apellare uolunt
Mihilicebat
Uersus loquaces
Urbs italia
Confusum
Inmolare
Populi interiore parte affric~ positi
lnterminationes
Pro diosa
Que malum compellet melius est male
suada dicitur

�266

Medidcatam
Merendo
56o

565

Meotid\!
Manes
Malatus
Metas
MiriC\!
Mus
Mergos
Maculas
Mutata

5¡0

5¡5

580

585

Malacia
Mus
Mandalus
Marteria
Monogamus
Moribundo or\!
Mana\!
Marcor
Molares
Nocticola
Neoffido
Nonnumquam
Noxius
Nenniue
Nomisma
Nociosus
Nemus
Nequs
Nequid
Nectaredulci
Nuces

PRAGMENTO DE UN GLOSARIO LATINO
?d. ARTIGAS

Medicamentum
Dum merentur beneficio queruntur dicitur
Palus scuathiue
Inferi inferos
Maxilatus
Terminos
Genus uirgulti ponsus nomen
Genus suricis
Aues nigre marine que et margi
Foramina retis (rojo)
Dea paganorum quam greci leum cinthea dicunt
Serenitas absque uento latín\!
Maris greci mis uocant
Genus clusure hostii
Uisiciola parua
Unius uxoris uir
Morti proximo
Matur\! surgente auror\!
Defectus quidam
Dentes maxilares sic dicuntur

.

Luna (rojo)
No uellaplantio (rojo)
Non aliquando id est numquam
Incumberet premit
Pulcritudo
Forma ad numos
Qui melius uespere uidet
Silua
Nocens
No potuit
Melifluo sapore uel odore
Cuneta poma que textu clauduntur
nuces dicuntur u est castaneasque
nuces

Nimphe
Numerosiora
Nebecaba
Nidor
Nuit
-595 Non inmerito
Ne manda
Noba
Nedefeceris
Notus
wo Nartissum
Nequs
Nundinae
390

Nundina
Nouerca
Noar
Naufrago orb\!
Nox
Napae
Nouium
~'ª Nardus mea
Nucum hortum
Nimxit
Niuali
Nereus
'615 No~idi\!
Nobo
-6o5

~20

Oreb
Operosa
Opimacem
Optunderit
Obiare
Obtalmicum
Orgae

267

Deae fontium pagani dicebant
Plus numerum habentia
Nebula
Ignis odor qui a grecis nifa dicitur
Operuit texit
Id est merito
Ne mandaberis
Incognita
Nedefeceris necesseris
Uentus a meridi\! fl.ans
Genus hebe odori fere porcae
Pessimus (rojo)
Loca mercati uniuersa quod greci penegins uocant
Locus mercati quod greci augurius dicunt
Patris uxor secunda
Coner moliar
Perdito delecto
A nocendo dicta quod oculis noceat
Deae agrestes super flore puto
Multarum scilicet
Genus feminis in cantica canticorum
Pluraliter dicitur
Niuauit
Niaeo
Stagnus
Mauritaniae
Conjungenduco
Foramen colobre (rojo)
Odiosa uel laboriosa
Lacertam
Fuscaberit uel impedierit
Contrarium esse
Aurium morbus
Hira (rojo) Virgilii

�268

625

630

635

640

6H

650

65s

66o

Optupiscit
Opes
Optare
Orescunt
Oblustro
Opfertus
Oficiebat
Obliso
Obscines
Obstrum
Orbus
Obnubet
Obliquus
Obuallat
Obruit
Obprobium
Otra
Obnixius
Orsus
Onis
Opulentium ,
Obiscum
Opex
O!eae
Obumcumberl¡!
Obpeterl¡!
Obtonsa
Opis nostr~
Obstentaturus
Odiis
Onera
Orcades
Orion
Ostro
Obuerlunt
Oradomus
Obstitit

M. ARTIGAS

Animo percutitus
Posibilitas
Elegere
Contremescunt
Circumeo
Infectus uel infusus
Nocebat
Percussum
Corus (rojo) pumici testis
Purpuraregalis
Affectibus destitutis
Operit obteget
T ransuersus
Undique munit
Obstipuit
Improperium
Pars fructus
Humilis calcabilis
Lucutus
Genus marmoris
Opibus plenum
Turpe ludum impudicum
Artifex
Frena equi
Mori
Moner~ (rojo)
Stulta que a cacie sapienti~ caret
Facurtatis nostr~ singularis numero
Monstraturus
Inimiciis
Sarcina
Nimph~ montan~
Sidus nauigantibus infestus
Purpura
Conuertunt
Feredomus
Contrarium fnit

FRAGMBNTO DB UN GLOSARIO LATINO

665

Orans
Oblibo
Opulentia
06 patriam
Osusti
Obduc herba
Ostri feriabundi
Oblisatrum
Ostitor

6¡o

Oscipitium

675

680

ós5

69°

Odoramenta
Orbita
Offensamdi
Orbatur~
Obstusum
Offendidit
Oriona
Orbis
Oraculum
Oraculum
Obsordisset
Obelo
Olimpiadam
Oae notri
Obortis lacrimis
Opacat
Olimpum

Pallorae
Pollicibus
Proritu

Rogans
Oblibisco
Diuidia
Propter patriam
Partís proprie
Producto
Purpure ~ferax anmi
Genus herbule latin (rojo)
Os aperio quam de somno quod somnus oscitet
Locus post auriculas quod uere soma
c\icunt
Quasi timeama
Semita grece tribus dicitur
Iram eo quod offendatur
Desoland~
Retunsum
Preteritis temporis est
Stellarum signum
Girus quidam quod greci speram dicunt
Oris eloquium
Oratorium
Surdus efficitur
Ueru id est uirgula ferrea
Quattuor anni olimpiadam faciunt
Greci
Subito natis subito exoritis
Teget
Nun celum nunc montem olimpus tamen mons est excelsus in provincia ubi nullus ater neque pluuia
uadet
Specia~ (rojo)
Manubriis id est manibus
lmpetu uel agonia

�Pedagra
Prominens
Parilitate
Palustri
~5 Perpeditum
Penuria
Pullulat
Pitonem
Pietas
"700 Para stans
.. . ..... ces
Piornia
•••••

♦

.....

..... pipolo
705

••••

FRAGMENTO DE UN GLOSARIO LATINO

M. ARTIGAS

270

♦

•

•

•••

........ pe
Procliues
Pollitae
Preuellat
710 Preblema
Premulgans
Preuellat
Penitus
Patulum
7 1 5 Patens
Pareri:
Pauidus
Perruptus
Pergit
720 Palleria
Postrema
Periclum
Peplum
Preceps
J25 Primr:
Pedicas
Profluuies

Pedum dolor
Altus uel excelsus
Quatione
Paludestri
Impeditum
Iniuria uel laboriositas
Pulluit crescit
Necromantia id est diuinatio
Fides (rojo)
Adolans
Actuales
Fornicatio
Gratia
Conuicio
Prabum
Precurrens
Ascensiones
Sufragia
Rumpat
Inigma id est parali:
Porrigens
Rumpat
Interius
Quod semper patet
Quod aperitur et clauditur
Obedirr:
Semper timens
In altum lebatus
Perseuerat
Palles dependentes ex gutture bobi
Uilis
Periculum
Speculis
Sine respectum salutis
Maxime
Laquei pedum
Sordis effusio

730

"735

"74º

"745

¡50

¡55

76o

Precipantes
Petas
Prouidens
Pontifices
Palpat
Pellixit
Perduaelis
Perculsus
Pancano
P!uuinaria
Pluscolum
Parus
Parsimonia
Procul
Pruno
Penetralia
Palleatus
Plaudit
Penetrat
Promuntorium
Panget
Prodigis
Profanat
Puuerat
Proculus
Proselitum
Prius
Progenies
Parili modo
Perculit
Parata
Potiuntur
¿Poelum?
Polus
Presolem
Priuilegium

271

Festinantes
Impetus gladiatorum
Prouideui uobis
Iudices (rojo) pumici testis
Blanditur
In fraude induxit
Osti inimici
Permotus uel turbalus
Rapina
Lucra sacra inrigua
Plus quam oportet
Insula marmoria
Frugalitas
Longe
Carbones uiui
Interiori secreta
Ueste uon candida huius
Sonum facit
Intrat uel inrumpi
Saxum in mari
Carminat
Largis profusis
Polluit uel uiolat
Crescet uel incrementat
Qui nascit uel quu patrem peregrinatur
Transiens de lege ad altera
Lapis marmorius candidus
Posteritas
Simili modo
Accidit
Parata ¿est?
Fruuntur
Maformen
Tenebre noctis
Primum
Dignitas

�272

765

770

775

780

Pascae
Panacea
Pareas
Pesti
Pellacis
Pauitans
Piaret
Postes moti
Premia
Prolaps
Peragro
Proluit
Pateram
Pelta
Penates
Pedum

Palmes
Pestum
Prohibet
Primici~
785 Proinde
Prescia
Padaniagri
Proras
Puppes
790 Pender~
Proles formis
Penitus
Piacula
Pressore
795 Peraemtum
Piram
Paeram
Prodigiis
Perosi

FRAGMENTO DE UN GI.OSARIO LATINO

M. ARTIGAS

..... tas ..... (rojo)
Radix sala... herbe
Facta dicebam ...inquam?
Morti eo quod .....
Calamitatis
Callidia... tutis
Timens
Absoluet et ¿orquet?.....
Qui a masculi .....
Mercedes
Aelisa dicti
Circumeo per diuerse
Perfudit
Fialam
Scutum ama
Deos domesticos dicti
Fu . . re curbas quod pastores pedes
omuium capiunt
Eoque pars uitis in expr.
Oppidum campum
Uetat
Frugumini
Itaque
Antequam quid fiat scita
Padi scilicet
Priores nauium ¿partes?
Posteriores nauium ¿partes?
Prestar~
Origo forma dupplica
Introrsus
Expiacula
Cia...
Occisum
Seruem lignorum
Maticam
Ostentis
Odio habentes

:soo

:so;

Pristinus
Plaudunt pedibus
Plurimus
Pudici
Perculsus
Perfer

273

Prior
Percutiunt
Magnus

8. Dispositionis, lib. gl. - l 2. disiungi, lib. gl.- 20. distruxit.-24. instructus est?-27. Dictator, lib. gl.-3 I. Deis de
Deo? - 35. par,-verat, lib. gl. - 46. Dulichium.-48. Emetri.teo, lib. gl. - 5 5. Extenta extensa, lib. gl. - 58. Effeta aperire
uel euacuare, lib. gl. - 59. Epithymeticon. V, 65,7. -65. Ex-ceptant, lib. gl. - 66. remoratur, lib. gl. - 78. diligentissime,
lib. gl. - 87. Audientiam, lib. gl. - 89. Effetos, lib. gl. 104. emendent, lib. gl. - II 5. Exertantem ora, proferentem
-elocutionem id est nudauit verba quae erant operta, lib. gl.121. V. Isid. IX, 2,20. - 127. Farnices galeae, lib. gl. 128. Flosculum, lib. gl.-135. stopvwx. - 139. flatu alitur, lib.
gl. - 146. Fornice, lib. gl. - 147. lugubria aut tristia, lib. gl.161. Forte sua fortuito ex euentu, lib. gl. - 167. falsa, lib.
gl.-169. a figendo, lib. gl.-170. uentorum, lib. gl.-189. Faselum silique leguminis quem nos passeolum dicimus, lib.
gl.-191. dicti eo quod futura canebant. - 199. foli Virgilus,
lib. gl.-201. pritanis, lib. gl.-203. naualis, lib. gl.-206. herodius vocant, lib. gl. - 2 IO. Quod neetum lana quasi fila in
-eodem prosternantur, lib. gl. - 2 l 9. fefellerunt. - 229. nolumen, lib. gl.-237. Gruibus? Goetz.-243. lari dicunt, lib. gl.255. Hiniant, lib. gl.-264. odoren dant B', lib. gl.- 267. quae
et hesperus uespera prima apparens, lib. gl. - 269. himeneos
iustos nuptuarum toros nuptias iustissimas, lib.gl.-277. hiberni dies, lib. gl.- 280. auro abundans, lib. gl.-290. piger, lib.
gl.-302. insumitur adsumitur, lib. gl.-312. importabilis, lib.
gl. - 318. Interstitiam interstantiam, lib. gl.-319. iperefania
superuia, lib. gl. - 325. iube criste ñ iube parbe, lib. gl.-345.
Ida silua uel mous trae, lib. gl. - 368. Ianto, lib. gl.-369. agratissima, lib. gl.-388. ii perg ñ. ii perrexi, lib. gl.-403. propie
faculas, lib. gl. - 426. Laquei galaee, lib. gl. - 43 I. Logicon,

�M. ARTIGAS

274

lib. gl. -442. laxa luxuriosa, lib. gl. - 450. apers uariati, lib_
gl.-463. longa obliuia, lib. gl. -468. Licini, lib. gl. -470_
elene uirgilius ait, lib. gl.-478. Ubertatem uirgilius luxuriem
segetum tenera depascit in erba, lib. gl.-483. missoria. Virgilius, etc., lib. gl.-486. Lamprobius.-499. Lues, lib. gl.-505_
Mitra cappa capitis ornata, lib. gl.- 5o6. Mammona, lib. gl.510. muneratur. - 529. celum uel opera terrarum, lib. gl.530. affligere, lib, gl.-536. micat mittit, lib. gl.-538. Mares,.
lib. gl.-5 56. prodigiosa, lib. gl.-5 57. Malesuada quae ad malum melius male suasa, lib. gl.-5 59. beneficium que sunt digni,.
lib. gl. - 56o. scistiae, lib. gl. - 568. Matuta leucotheam, lib.
gl.-571. Mandulus,lib. gl.-589. Uirgilius,lib. gl.-6o2. panegiris, lib. gl.-6o3. agoreus, lib. gl.-6o6. Naufragio orbe perdito deleto, lib. gl.-614. Nereus istagnus, lib. gl.-633. Obstrusum, lib. gl.-643. Onix, lib. gl.-645. Obricum, lib. gl.650. Obtunsa quia acie sapientiae caret, lib. gl.-655. Oreades, lib. gl. - 659. domus fores, lib. gl. - 666. Obdurat herbas producat, lib. gl. - 670. Occipitium quod greci bregma
dicunt, lib. gl.-688. in provincia greciae ubi nullus aer, lib.
gl.-697. polluit, lib. gl.-700. parasitans, lib. gl.-710. parabola, lib. gl.- 744. Paleautus usus, lib. gl.-76o. Peplum mafurite, lib. gl. - 765. salutaris herbe, lib. gl. - 772. Postes
emoto quia masculinum est, lib. gl.-780. Fustis recuruus quo
pastores pedes ouium capiunt, lib. gl.- 781. ea pars uitis ubi
uua uascitur, lib. gl. - 782. Campaniae, lib. gl. - 794. Pesso
ore clauso, lib. gl.___:796. struem lignorum, lib. gl.-797 . Manticam, lib. gl.
Jena, mayo 1914.

M.

NUEVOS DOCUMENTOS
RliLATIVOS .'\

JUAN DEL ENCINA

En 1895 recogí en un folleto, hoy agotado 1, muchos de
los documentos concernientes al famoso poeta y músico salmantino, fundador de nuestro teatro, que tuve la fortuna de
encontrar registrando los archivos capitulares de la catedral
de _Málaga. Posteriormente continué mis averiguaciones y pesquisas, con tanto más ahinco cuanto que la crítica erudita había aceptado todas mis presunciones, logrando allegar nuevos
datos, complemento de los anteriormente publicados, y hoy
creo llegada la oportunidad de someterlos al criterio de los
estudiosos, como ilustraciones del curioso documento que al
final de este artículo se reproduce, y en cuyo pie figura la
firma-quizás el único autógrafo que en la actualidad existe de Juan del Encina.
El acta en que se consigna la toma de posesión del arcedianazgo mayor de Málaga, que le había sido conferido en 1509,
transcrita de los libros del cabildo malacitano, no había visto
hasta ahora la luz pública 2 :

ARTIGAS.
1 Sobre Juan del Encina, músico y poeta. Nuevos datos para su biografía. (Tirada de 150 ejemplares.) Málaga, 1895.
2
cRegistro de actas capitulares y otros conceptos que pasaron
ante mi Gonzalo Perez notario apostolico y ante Francisco de Torralva desde el año de 1504 hasta el año de 1509 que fueron notarios de
los Sres. dean y cabildo de la iglesia de Malaga con otros actos que
en _este tiempo y en este lugar pasaron ante los dichos notarios apostohcos que fueron firmados de sus nombres.-üonzalo Perez, not."
apostolico. - F. de Torralva, apostolico notario.•

�276

RAFAEL MITJANA
NUEVOS DOCUMEI\TOS RELATIVOS A JUAN DEL ENCINA

«En once de abril del dicho año [ I 509].
.
.
»Estando los dichos Sres. dean y cabildo de la dicha igle»sia de Malaga ayuntados en su cabildo, segun que lo han de
)&gt;uso y costumbre, y estando presente el honrrado P:dro de
»Hermosilla, vei;ino desta dicha i;ibdad, que por escritura ~e
»un instrumento de posesion y cola&lt;;;ion del Sr. D. Juan,_ ob1s-»po brictinoriensis forumpopiliisque 1 y nun&lt;;;io apos~olico en
»estos reinos de Granada, por la que en efecto pare&lt;;;10 que el
»dicho Sr. mando por escritura de una presenta&lt;;;ion real firma»da del Rey D. Fernando nuestro señor y sellada con el s~llo
»real de Castilla, de la qual original se me fizo pre~enta~1on
»y quedo en su poder, que por escritura de &lt;;;i~rta li&lt;;;en~1a y
»facultad de que faze rela&lt;;;ion el dicho Sr. nuni;10 en el d1c~o
»su instrumento que le fue dada y acordada por el S_r. D._ D1e. ez de Villaescusa 2' obispo desta dicha iglesia
»go R am1r
• fizde
»Malaga para lo infrascripto, por lo ~ue ~icho Sr. nun&lt;;;10 ~
-&gt;,Cola&lt;;;ion y canonica institui;ion al L1&lt;;;en&lt;;;1ado D. Juan ~el En
.
clerigo de la dioi;esis de Salamanca, del ar&lt;;;ed1anazgo
»zma,
.
"bd d
»principal y calongia a el anexa desta dicha iglesia y c1 a
»de Malaga, por renuni;ia&lt;;;ion que del fizo en sus manos ex
»uso y mutaciones Diego Gomez de Aro~he en nombre y a
}&gt;poder del Li&lt;;;en&lt;;;iado D. Rodrigo de En?1so, maestro en sa:»grada theologia, ar&lt;;;ediano que fue y ultimo pose~dor de la
. ha dicrnidad segun que mas largamente se contiene en el
» d IC
b
'
.
. . al
»dicho instrumento, el que le fue tomado por m1 ongm men»te al dicho Pedro de Hermosilla; el que requirio a los Sres. ba»chiller Diego Gomez de Spinosa, canonigo thesorero de la
»dicha iglesia, y al bachiller D. Francisco de Melgar, ma:stre
»escuela, a los cuales y a cada uno in solidum comet10 el
. ho Sr• nunr-io
por el dicho instrumento, sus ve&lt;;;es,
.» d IC
.,, '
d E para
.
»fazer le fuese dada la posesion al dicho D. Juan e_l nz1na
»del dicho ar&lt;;;edianazgo, y sobre ello pudiese apremiar a los

1 Probablemente Juan Rufo de Theodoli, no~brado ~or Julio l!,
-en 18 de abril de 1505, obispo de Bertinoro y Forhmpopoh, en la Em1lia Murió como arzobispo de Cosenza, en 1527.
; Ocupó la sede malacitana desde el año 1500 al de 15 i 8.

277

»tassadores sy algo huuiese y ocurriese en justi&lt;;;ia et tambien
»aceptase la dicha comision; y el dicho Sr. bachiller la acepto
»con la debida solemnidad, y cuanto al cumplimiento dijo que
»la escritura era buena y segun uso; y vista dijo que reque»ria a los dichos Sres. &lt;lean y cabildo que la obede&lt;;;iesen y
»cumpliesen por cuanto en ella se contenga. Y los dichos Sres.
»la vieron y la oyeron leer, y habido parei;er y delibera&lt;;;ion
»mandaron llamar al dicho Pedro de Hermosilla, procurador
»del dicho D. Juan del Enzina, el que juro en fo:ma en anima
»y presente sobre dicho lo contenido en un estatuto fecho por
»el dicho Sr. D. Diego, que habla &lt;;;erca de lo que han de
»jurar los benefi&lt;;;iados nuevamente re&lt;;;ibidos en la dicha igle»sia, lo qua! juro en un libro misal y sobre una cruz, en manos
»del dicho señor maestre escuela, y habiendo jurado los di»chos Sres. &lt;lean y c:ibildo cometieron a los Sres. Mosen Pe»dro de Amate, arcediano de Velez, y a Diego Mexia para que
»juntamente conmigo le dieran la posesiori real y efectiva del
)&gt;dicho arcedianazgo y prebenda al dicho Pedro de Hermosi»lla en el dicho nombre; los quales asi lo fizieron, y fueron asi
»al choro y le sentaron en su silla, y en señal de posesion de»rramo cierta moneda para los asistentes, que fueron presen»tes D. Yñigo Mares y el Sr. Lii;en&lt;;;iado Pedro Perez y el
»Sr. mayordomo Francisco de Enciso, Luis de Ofueros, perti»guero, y Luis Mulhos; y despues le llevaron al cabildo y le
»señalaron lugar para se asentar y votar segun su dignidad
»y costumbre, y le mandaron sentar, estando presente el per»tiguero de la dicha iglesia, Luis de Ofueros. Y o Gonzalo Pe»rez, apostolico notario. »
Algunos meses tardó Juan del Encina en establecer su residencia en Málaga, ya que su nombre no figura en ninguno de
los cabildos celebrados antes del 2 de enero de r 5 ro. Pero bien
pronto se percataron los capitulares malagueños de que se
trataba de un hombre de verdadero mérito y gran valimiento
en la corte, pues en 20 de marzo siguiente le confirieron
poder para que él y el canónigo Gonzalo Pérez «representasen a la mesa capitular y cabildo, y pudiesen pare&lt;;;er ante
el Rey e la Reyna y ante su consejo e contadores mayores y
TOMO

l.

19

�NUEVOS DOCUMENTOS RELATIVOS A. JUAN DEL ENCINA

279

RAFAEL ldlTJANA

practicasen cuantas diligenc;;ias fuesen conduc;;entes sobre la
dotacion y privilegio desta sta. iglesia y su mesa capitular,
y para que assi mismo a su nombre pudiesen impetrar cualquier privilegio nuevo, y assi mismo para que pudiesen denunc;;iar si necesario fuese el privilegio que por sus AA. se hauia.
conc;;edido al cabildo y su mesa capitular, y assi mismo para
que pudiesen recibir y aceptar para dote de la dicha su mesa
capitular cualesquiera diezmo de los cristianos nuevos o viejos de dicho obispado, y assi mismo se lo confirieron para
que pudiesen suplicar a nuestro santísimo Padre la confirmacion e aprobacion dello».
Precisamente a estos asuntos se refiere la «Instruc;;ion que
llevaron el reverendo sennor Don Juan del Enzina, arcedianode Malaga, y Gonzalo Perez, canonigo, a la corte» que a continuación se publica. Partieron los delegados del cabildo en martes 21 de marzo de I 510. La misión que les había sido encomendada era de grin importancia para la constitución definitiva
y futuro régimen de la iglesia malacitana. Por esto, sin duda, se·
extendió la conveniente acta en presencia de
Antonio de Aguilar,
notario de 1 cabildo,
exigiéndose que además de él la firmaran.
asimismo ambos mensajeros. No cabe, pues, dudar que la firma que dice «Joan
del Enzina, arcedianus malacitani», es original y autógrafa del
insigne poeta y músico salmantino.
Las gestiones cerca de los reyes se prolongaron algún
tiempo, así que en Ir de octubre del referido año I 5 ro, el
cabildo acordó «que el Sr. arcediano que se hallaba en la
corte se viniese, y quedase alli cuidando de los asuntos pendientes el canonigo Gonzalo Perez». Atendiendo a tal requerimiento regresó Juan del Encina a Málaga, y en 20 de noviembre siguiente hizo relación, ante los capitulares, «de lo que
habia negociado en la corte», dando al mismo tiempo «cuenta
de los gastos que habia tenido en ella y que assi mismo dio,..

r

t

Permaneció por entonces el arcediano mayor de Málaga
desempeñando las funciones de su cargo; pero como el pleito
pendiente con el Gobierno no se resolvía y la situación de la
iglesia era precaria, en 14 de julio de I 5 I I «se determino por
todos los Sres. del cabildo que el Sr. arcediano y D. Gonzalo
Perez volvieran a la corte a concluir asi el negocio de la dotacion como otros que el cabildo tenia pendientes, los quales
fuessen con lic;;enc;;ia gozando enteramente de sus prebendas, y
se les prometio que concluido el negocio se les gratificaría
como les estaba prometido».
Aquel mismo día «se expuso por el Sr. arcediano D. Juan
del Enzina, como hauia llegado a su conocimiento que el cabildo hauia ordenado c;;iertos estatutos en el año pasado de r 510,
en que se mandaua que el presidente que por derecho fuesse
en la dicha iglesia, no pudiese llamar a cabildo sin expreso
mandato de tocio el, que dicho Sr. como presidente derroo-aua
Y contradec;;ia el citado estatuto, por quanto era en perj:ic;;io
de lo_s &lt;lemas presidentes, e les quitaba su libertad de presidencia; y se añadio que se le oia e que hauria respuesta, y se
le mando ~alir fuera de dicho cab ildo ». Acto seguido «se
trato y platico por el cabildo que ningun canonigo ni dignidad que no fuese ordenado in sacris, no debe ser admitido a
cabildo ni ser rec;;ibido su voto, asi como por lo que disponían
los canones como el estatuto de esta santa iglesia. y assi se
aco:do c~ue se notificase al dicho Sr. arc;;ediano de ;\falaga y
al l1c;;enc;;1ado Pedro Pizarra, canonigo, que mientras aquellos
n~ eran º:dena~os in sacris se abstuvieran del ingreso en el
dicho cabildo s1110 fuese por st1 mandado». Con este incidente
come~~ron las discusiones entre el poeta salmantino, que aun
se re_s1sba a orde~a:se, y sus compañeros de cabildo, que pretend1an el cumpl1m1ento de las constituciones de la iglesia, y
como al cabo de cierto tiempo la situación se hizo insostenible, Juan del Encina acabó, como es sabido, por renunciar a la
dignidad y prebenda de que gozaba.
Por lo pronto urgía la solución de los asuntos en litigio,
de modo que en 30 ele julio de IS II trató otra vez el cabildo
sobre si el señor arcediano y D. Gonzalo Pérez pasarían ele

�NUEVOS DOCUMENTOS RELATIVOS A JUAll DEL ENCINA

280

RAFAEL MITJANA

nuevo a la corte a terminar los negocios pendientes, ambos a
dos o uno solo, «sobre lo que hubo varios pareceres, por lo
que se determino se votase, y por el mayor número se acordó
que fuese el Sr. an;ediano en los términos que hauia ofre&lt;;;idc,
que era traer los nego&lt;;;ios despachados dandole 100 ducados
de oro para las costas».
Sin que conozcamos las razones, esta solución no debió
agradar mucho a Juan del Encina, puesto que manifestó «que
en el caso de que el Sr. canonigo [Gonzalo Pérez] fuese en
las mismas condi&lt;;;iones que el, renun&lt;;iaba el cargo». Y ante
semejante actitud, el aludido prebendado hubo de conformarse con el nombramiento, y marchó a la corte. Es de suponer
que la tal renuncia molestó algún tanto a los capitulares,
quienes pocos días después, en 21 de agosto siguiente, sin
duda por sentirse desairados, tomaron una resolución violenta,
que hasta entonces no se habían atrevido a adoptar : «Que al
Sr. ar&lt;;;ediano se le diese la mitad del pan que le cabia por el
repartimiento, por quanto por no estar ordenado de sa&lt;;erdote, segun derecho no debia gozar mas de la mitad de la prebenda.»
No obstante esta tirantez de relaciones, el cabildo apreciaba en lo mucho que valían las altas prendas y el preclaro
talento del arcediano; así que no tardó mucho tiempo en darle
un nuevo testimonio de estimación y confianza, otorgándole
poder en 3 de enero de l 512, «para que pares&lt;;iese ante el
Rev. Sr. arzobispo de Sevilla 1 en el con&lt;;ilio provincial que
ha&lt;;;ia, en nombre de este lllmo. cabildo y su mesa capitular,
para que solicitase las cosas que le convengan y fuesen en
pro y utilidad de este cabildo, y que apelase de las que contra
este se dieren ».
En cumplimiento de tal mandato, Juan del Encina asistió
al cuarto Concilio hispalense que se celebró en la capilla de
San Clemente de la catedral sevillana, desde el I I al I 5 de
1 El dominico fray Diego Deza, que rigió la archidiócesis hispalense desde 1505 a 1521, año en que fué trasladado a la sede primada.
Murió en 1525.

►

enero del .citado año 1• Terminada su misión, regresó a Thlálaga, donde la vida no parece haberle sido muy grata, dado el
interés que ponía en buscar medios para ausentarse. Hay que
r econocer que la ciudad andaluza no debía ser el lugar más
adecuado para las aficiones y gustos del músico poeta, acostumbrado a residir en centros donde el movimiento intelectual era mucho más intenso. Por esto, en el cabildo de 17 de
mayo siguiente pidió, y le fueron concedidas, «todas las redes
que le cupiesen para ir a Roma y otras partes que dijo tenia
ne&lt;;;esidad» .
Sabido es que, una vez en la capital pontificia, Juan del
Encina no tardó mucho en hacerse el lugar a que le hacía
acreedor su talento y en conquistarse el favor de Julio II, que,
a pesar de sus empresas guerreras, encontraba tiempo para
proteger eficazmente las artes y las letras. Encina brilló en la
corte romana bajo el triple aspecto de poeta, músico y actor.
En aquel ambiente de tan refinado buen gusto, plenamente
saturado del espíritu del repacimiento, debió hallarsé tan bien
el arcediano de Málaga, q ue permaneció en Roma más de un
año, no volviendo a figurar su nombre en las actas capitulares
de Málaga hasta el día 13 de agosto de 1513. Pero ya a fines
del año anterior el cabildo se había acordado de él, y discutido si se le conferiría el encargo de solicitar de la corte romana el pronto despacho de la bula de confirmación del privilegio de la iglesia malacitana 2 • A pesar de muchos pareceres
1 ~a~ía sido convocado en 15 de septiembre de 15 11, y a sus sesiones asistieron representantes de los obispos y capítulos de Cádiz, !\!álaga, l\farruecos y Canarias. Según Ortiz de Zúñiga (Anales eclesiásticos
Y seculares de la vmy noble y muy leal ciudad de Sevilla ..... l\ladrid, 1 796.
Tom? III, pág._ 283), en representación del obispo de l\Iálaga, D. Diego
Ramirez de V1llaescusa, asistió al Concilio ~su provisor y canonigo
D. Pedro Pizarro, y por aquella iglesia su arcediano, cuyo nombre no
leo•. (Loe. cit., pág. 284.) Las actas del Concilio se hallan en el tomo I V
de la colección publicada por Aguirre.
2 Vid. Acta de 15 de no\'iembre de 1512: cSe confirio en este
cabildo en orden a la confirmacion del pri\'ilegio de esta iolesia que
se hauia de traer de Roma a quien se hauia de encome.,ndar esta
diligencia para su mas breve despacho, sobre lo que hubo pare1;eres

�NUEVOS DOCUMENTOS RELATIVOS A JUAN DEL ENCINA

282

RAFAEL MITJANA

favorables, los capitulares se inclinaron a confiar dicha misión
al canónigo Gonzalo Pérez, y en realidad hicieron bien, pues
por entonces Juan del Encina se ocupaba en asuntos de muy
diverso carácter y por completo ajenos a su dignidad de
arcediano.
Precisamente por aquellos días escribía su Farsa de Plácida
e Vittorimw, quizás la más atrevida de sus creaciones dramáticas, en la que parodiaba el oficio de difuntos (Vigilia de
la enamorada muerta), y la representaba él mismo en presencia del Sumo Pontífice, del embajador de España, del marqués
Federico de :\Iantua y de otros muchos ilustres personajes de
la corte romana, el día de Reyes de I 513, en el palacio habitado por el cardenal de Arborea 1 . Existe un documento que
nos da curiosas noticias de aquella memorable fiesta. Trátase
&lt;le una carta escrita por Stazio Gadio, con fecha I I de enero
del citado año, y dirigida al marqués de Mantua, Francisco
Gonzaga, dándole noticias de su hermano Federico, detenido
2
en rehenes por el batallador Pontífice Giulio della Rovere •
El fragmento que nos interesa dice así:

«Zovedi a VI, festa de litre Re, il S:r Federico ..... si ridusse
»al/e XXIII lzore a casa del Cardinale Arborensis, invitatto da
»fui ad zma commedia ..... Cmato adunclze si adusseno tutti i11
»una sala ove si auea ad representare la comlzedia (sic). Il p:to.
)) R:no. era sedmdo tra il S:r Federico, pasto a man drita, et lo
»Ambasciator di Spag11a a 111a1t sinistra, et molti vescovi, poi
»a torno, tutti spagnoli, et piu putane spagnole vi erano clze lzo»mini ilalimzi, perclzé la comnzedia fu recitata in lingua casti&lt;listintos, unos a fa,·or del Sr. arcediano y otros al del Sr. Gonzalo
Perez. &gt;-Acta de q de noviembre : e Se tr;1to sobre el mismo particular y Yoto el Sr. canonigo Giralte que se debía encargar al Sr. arce&lt;liano ele Malaga, porque estaba en Roma y otras razones.»
1 El español Jacobo Serra, natural de Valencia y arzobispo de
Arborea. Alejandro VI le creó cardenal del título de San Stefano in
.llfontc, en 1500. :\lurió en Roma el 15 de mayo de 1517, siendo enterrado en la iglesia ele Santiago de los Españoles, en Piazza Navona.
2
Publicada por Alessandro Luzio en su estudio: Federico Gonzaga,
ostaggio al/a Co,-/e di Gittlio JI. (Arclzivio della R. Societá Romana d1
Storia Patria. Roma, 1887. Yo!. IX, pág. 46.)

»liana, composta da '.lomme de Lenzina, qua! i11ten•e111ze fui ad
»dir le forze et accideuti di amare, et per quanto dicono spagnoli
»1101t fu molto bella et poccho deleito al S:r. Federico ..... »

•

El interés de estas noticias salta a la vista. En primer lugar,
nos sirven para determinar la fecha exacta de la representa-eión de la famosa Farsa, que fué el 6 de enero, y no en los
-primeros días de agosto del mismo año, como generalmente
, creyend o t , y en segundo, porque nos prueban, con.se verna
tra la creencia más admitida, que los espectáculos dramáticos
no cesaron en Roma durante el pontificado del Papa guerrero,
y que el propio autor, no obstante su dignidad eclesiástica,
intervenía por sí mismo en la interpretación de sus obras,
.aunque éstas fueran de carácter profano, cosa poco decorosa
para espíritus timoratos, pero muy en connivencia con el carácter libre de aquellos tiempos.
Volvió Juan del Encina a Málaga en el verano de 1513,
pues, como ya he dicho, asistió al cabildo celebrado el día 13
&lt;le agosto, pero su estancia en la citada ciudad no se prolongó mucho. Durante el otoño siguiente estaba de nuevo en la
-corte, ya que los capitulares, en 7 ele octubre acordaron «escribir al Sr. arcediano ..... para que aya una c,;edula de su Alteza, para los oidores de Granada, para el pleyto de Juanole
Plana, y en 24 de enero de I 514 le mandaron hacer un libramiento a quenta de su viaje a la corte y a Sevilla».
Además, el deseo ele regresar a Roma, donde tan bien le
l1abía ido, no dejaba de acuciarle; así que en los primeros mes:s del citado año l 514 emprendió otro viaje a Italia, requiriendo al cabildo malacitano en 3 I de marzo «para que se le
diesen todas sus redes conforme a la Bula, pues ya estaba de
camino para Roma».
. ~1ientras tanto, a Julio II había sucedido León X, quien,
s1gu1endo las tradiciones fastuosas de la casa de Médicis, a la
1 En efecto: si el arcediano ele ;.\[álaga asistió al cabildo celebrado
:n 13 ~e agosto de 151 3, como consta por testimonio irrefutable, era
imposible que, dada la lentitud con que se efectuaban los viajes en
.a&lt;1.uella época, hubiese podido encontrarse en Roma a principios del
J nusmo mes.

�RAFAEL NITJANA
NUEVOS DOCU?,IENTOS RELATIVOS A JUAN DEL BNCIN .\

que pertenecía, desde su advenimiento se mostró decidido
protector de sabios y artistas. De modo que apenas llegado a
la capital del mundo católico, nuestro compatriota se encontró con un nuevo y poderoso favorecedor, que bien presto le
demostró el aprecio que le inspiraba. En efecto : el cabildo
malacitano, disgustado por sus continuas ausencias, no sóloinsistía en pedirle su regreso, sino que le privaba de la mitad
de la renta de su prebenda, apoyándose para ello en los estatutos fundamentales de la iglesia. Esta situación violenta y
desagradable venía prolongándose hacía ya algunos años; pero
una vez en Roma, Juan del Encina logró resolverla favorablemente para sus intereses, mediante la eficaz protección del
nuevo Pontífice, y no debió ser pequeña la sorpresa del cabildo, cuando en II de octubre de 1514 «por parte del Sr. arcediano de ~!alaga, fueron presentadas ciertas bullas del papa
Leon moderno y la diligencia sobre su ausencia para que
estando fuera de su iglesia en corte de Roma por suya propia
causa u agena no pudiese ser privado, molestado ni perturbado, no obstante la institucion, ereccion o estatutos de la
dicha iglesia». Su victoria fué completa, y los capitulares, ante
semejante orden, no tuvieron más remedio que inclinarse.
Hasta comienzos de IS 16 permaneció Juan del Encina en
Roma, sin que por aquellos tiempos su nombre figure - contra
lo que han afirmado Ticknor, \ Vollf, Clarus y otros eruditos en ninguna de las listas de los cantores de la Capilla pontificia~
sin embargo, parece ser que estuvo agregado al servicio particular de León X en calidad de músico 1 •
1 Sólo conozco un documento, pero de época muy posterior, que
confirme esta opinión, citado por Pastor en su Gucltichte der Ptipste
(\'ierter Band. Erste Abteilung. Leo. X.-Freiburg in Breisgau, 1906.
Cap. X. Leo X als fre,md der .Afusik, pág. 399, not. ,.ª): cAus dem
Introitus et e.\·itus du ptipstl. Geheim-Archivs ,,otiere iclt folgende Zaltlungen: 560. - 1520 = Dieselbe Namen (Joh. :\faria de l\ledicis, Ni col.
et Jacob, Jacotino Le\·el, Joh. Brugis, Joh. Ambrosio, Georgia de Parma,
Andree de Silva); ausserdem April 30: Cesari To/entino mus. sec. Aug,tst 12; Simoni .Vallo (oder Jlelle) can/. sec. - September 16: .llarti110,
mus. sec. und Joannes Esquino wohl der beriihmle Encina) mus. sec.» T¡:- 1

i\o he de extenderme a relatar de nuevo los demás pormenores consignados en mi folleto antes mencionado. Allí
expuse detenidamente como después de su regreso a la patria,
el arcediano de :\!álaga, en 4 de febrero de IS 16, pidió le
«mandaran poner redes para salir de la ciudad», sin que hasta
el presente me haya sido posible averiguar adónde fué esta
excursión, que se prolongó muy poco. Asimismo di cuenta
de su viaje a la corte, llamado por el obispo D. Diego Ramírez de Villaescusa para tratar el pleito de los excusados 1 ,
y del nuevo favor que le dispensó el Papa nombrándole subcolector de espolios de la Cámara Apostólica. En fin, como
ya es sabido, después de haber transcurrido más de un año
sin que en las actas capitulares se mencione para nada a
nuestro arcediano, en 21 de febrero de IS 19, D. Juan de Cea
se presentó pidiendo que le diesen posesión del arcedianazgo mayor y de la canonjía a él anexa, por la permuta que
había hecho con Juan del Encina, a la sazón ausente, contra .
un beneficio simple de la colegiata de :\!orón. Puede presumirse que, hastiado de sus continuas disputas con el cabildo
acerca de la residencia, y confiando en la protección de León X,
Juan del Encina aprovechó la primera ocasión propicia para
noro en qué se funda el erudito historiador para su~tentar semejante
afirmación. Sólo puedo añadir que el citado Joannu Esquino cobraba
tan sólo 7 ducados mensuales.
1 Sobre este particular puedo agregar las siguientes noticias, consignadas en los libros de actas capitulares: 30 de diciembre de 1516:
Libramiento ele 20 ducados al señor arcediano de '.\lálaga, para que se
remitiesen a la corte para gastos del pleito que trataba con el señor
obbpo sobre los excusados.-27 de marzo de 151 ¡: El señor arcediano
&lt;lió cuenta al cabildo de lo que había operado en la corte en el negocio de los excusados. El cabildo, en su inteligencia, acordó su aprobación y determinó que volviese el dicho señor arcediano a la corte
para fenes&lt;;er dicho particular.-14 de abril de 15 q: Pidió el señor arcediano le enviasen dinero a la corte para seguir el pleito ele los excusados y se le concedió. -1 2 de septiembre de 1517: Como dió relación
el señor arcediano de lo que había operado en la corte. - Esta es la
última vez que Juan del Encina ap1rece como prc,:,;e:,te a una sesión
del cabildo eclesiástico de :\!álaga.

�286

RAFAEL MITJANA

renunciar un cargo que limitaba su independencia, no sin acariciar la esperanza de obtener en breve otra buena prebenda
-que viniese a consolidar su situación. Y así fué, en efecto,
pues no había transcurrido un mes sin que Su Santidad pre.sentase a Juan del Encina para el priorazgo de la catedral de
León, del que el canónigo legionense D. Antonio de Obre_gón tomó posesión en su nombre el día 14 de marzo del 519 1•
Ko hace muchos años que D. Eloy Díaz-Jiménez y Molleda,
-después de haber estudiado los libros capitulares de la catedral antedicha, nos ha dado a conocer nuevas e interesantes
noticias 2 acerca de la última parte de la vida del insigne
])Oeta y músico salmantino, determinando la fecha aproximada de su muerte, que debió acaecer antes del 10 de enero
de l 530, puesto que en dicho día el canónigo Juan Xuárez,
como procurador del reverendo Sr. García de Gibraleón, resi&lt;lente en Roma, se posesionó, mediante las fórmulas acostumbradas, «del priorato que en la dicha iglesia vaco por fin e
muerte de Juan del Encina, prior que fué della».
RAFAEL illrrJANA.
l\ladrid, julio 191.¡..

Inftru;ion que lleuaron et Revere11do sennor don Iuan I del E11=i11a,
arcediano de A/alaga, z Gonrato Pere~, canonigo, 1 ala corte. Partieron
en martes XXI de mar;o de 1510. 1
Jnftru1;ion para lo que fe ha de fazer enla corte o donde convenga, 1
por los menfajeros que los sennores dean i: cabildo dela ygle/ja I de
~!alaga enbian. 1
Han de llevar las escrituras contcnjdas en vn memorjal, asj del
-priuilegjo abtorjzalndo yn traslado, commo de otras escrituras contcnjdas en el dicho memorja!. I Et en lo tocante al p1·iujlegjo han de eftar
mucho sobre aviso para quefe vea lo q1te I rinden los diezmos de criftianos viejos, i: asj mefmo los diezmos delos nuevajmente convertidos,
1
Acta publicada por Barbieri en su Cancionero musical de los
.siglos XV y XVI (Madrid, 1894, pág. 29), y reproducida por Menéndez
Pelayo: Anto.'ogía de poetas !ti·icoscastellanos, tomo VII, pág. x.v.
2
Vid. el folleto: Jzian del Encina en Lein. Madrid, Victoriano
Suirez, 1909.

NUEVOS DOCUMENTOS Rl!LATIVOS A JUAN Dl!l. ENCINA

287

~ que fe ,·ea la parte que cabe al cabildo en los vnos diezmos i; 1 en
Jos otros, z de aquello se haga vna fuma. ¡
Yten : han de ver lo que rinden los efcufados, asj los que hafta
.agora llevan I el sennor obifpo, commo los que ha lleYado la mefa
-capitular, z: de aquellos se haga J otra fuma .
Yten: han de ver alj mjfmo lo que rinden las posesyones del cabildo, i: con la conposy1;ion I del conde de Orneua, z: con efto se haga
otra suma; z asj podra pares1;e-r I ljgera mente que es lo que falta para
el cuento z 1;ie11to i: noventa z dof mili maravedís que es el I dote dela
mesa capitular, excepto lo delos efcufados que hafta agora llevava I su
sennorja del ~ennor obifpo, z: lo delos djezmos de criftianos nue~os;
todo l lo otro se prueva muy abjerta mente por las averjguac;iones
fechas I por Diego l\Iendo de Tablada. ¡
Yten : para que puedan hablar en la renuncia1;ion del priujlegjo,
han de tener los I apuntamjentos que hjzo el chantre para que con toda
segurjdad se pueda renunl1;iar, z; tenjendo lo con1;ertado servjra al cabildo para que nya con entera I delibera1;ion z con toda seauridad z
firmeza, pues es de tanto peligro i: perjjuyzjo lo que asj enefto se ha
de fazer. 1
Yten : enlo del sacar dela declaratoria z: enlo delos aprec;ios del
pan del anno, 1 dareys para remedjo los 1;ient mjll maravedís sufpen&lt;lidos; pues fabe el canonigo Gonralo I Perez lo que se ha de fazer, a el
se remjte, que commo lo hjzjere lo avra el cabildo I por bueno, z sj
enello algo fuere menefter de gaftar, que con fe buena J z; verdad le
sea creydo i: pagado lo que enello se gastare extraordjnarjo; ¡ z; asj
mefmo se ha de a ver memorja delo que se deve por Alonfo de Herrera I i: don11a Beatriz Pon1;e, difunta, delo dela declaratoria del anno de
quinjentos I z treze, i: faber fi ovo otros fiadores o abonadores z que:xosos grave I mente del licenciado ~apata, de commo hjzo soltar a
Alonfo de Herrera en l\ledjna [Fol. 1 v.] el anno de DIJllº annos, i;
delas fuspenfiones que le hjzo con1;tder, por via I que! cabildo efta por
pagar afu absen;ia. 1
Yten : hase de Pero l\Iartinez enlo delos defunctos, z; faga saber asu
alteza commo I no ha fido al cabildo admjnjslrada jufticia, i: supljcade
que pues efta conlcluso z entera mente p1·ouado lo que es devjdo al
cabildo, que lo mande ver z I determjnar, z q1te commo fu alteza mandare, que lo dela satjffa1;io11 sera I contento el cabildo. 1
Yten: a ver proujsjon la que convenga para lo que quedo devjendo
Ferrando de Gumjel, relc;ebtor, ala mefa capitular, del anno de DVIllº
annos. 1
Asj mjfmo prncura,· en todo caso que las posesjones casas i: huertas
z fornos I i: \"annos i: mezquitas que tiene la mefa capitular, que rinden
vn anno con I otro treynta mjll maravedis, que en conpenfacion delo
&lt;lelos defunctos quedese para I nos rentar ala mefa capitular en fu

�RAFAEL !IIITJANA

dote ¡,; para las memorjas que fe hazen I delos prini;;ipes, i: qr,ando mas
no ser pudiere, fazer que para en lo dela dote qt.eedase I perpetuamente tasadas las didias pofesiones en los djchos treynta mili I maravedis o enlo que parefca alos dichos menfajeros. 1
Otrosj : se ha de comunicar con el sennor obifpo todo lo sufo
dicho, i asj mjfmo (i: asj I mifmo) sobre lo delos reales i sobre lo del~s
abseni;;ias que fe piden por I parte dela fabrica, para que fu s~nno:J,.
aya por bjen lo qtu fe fea fecho para seguirjdad delas confi;;1e~\;JaS
en lo delos reales, con toda tenplano;;a, i manden que I no se pidan
absem;ias delos presentes njn cofas delos que resjden, z mucho menos
cofas delos qut han fecho resjdeni;;ias, i: para efto llevaran la clabJsula
del prinjlegjo. 1
•
Otrosj : que fupliquen afu sennorja que los capellanes que de aqu1
adelante fueren proueydos I sean ordenados de orden sacra o alo menos que fu sennor;a les lemjte tiempo I para ello en la proujsjon o en
otra escritura, por que ay grand falta de serujcio para el altar. 1
•
Yten : q11e fe pratique con fu sennorja ai;;erca dela ljtis pendeni;;1a
que1 cabildo tiene con los ca¡pellanes, sj deven de comunjcar los legatos que fe hazen al cabildo i: por el I contrarjo. 1
Yten: por que fu sennorja diz que fea transcripto, que quería yncorporar con fu huerta I la huerta del cabildo que pofe~ el c~nonigo Domjngo l\fexja, z afj mifmo yncorporar con el I palai;;10 obifpal la casa
en que mora el majordomo Juan del Castillo, que fue I dex~da al c~bildo para l,iertas memorjas quel cabildo avía plazer, que su I sennory_a
sea serujdo enefto, a viendo refpecto ala equivaleni;;ia dela mefa capitula,· ¡ porque enello no exi;;eda de su poder. _
. .
.
[Fol. 2 r.] En veynte djas de mari;;o de mJII i qu3mentos i ~1ez.
annos, se aprobo efta ¡ yftrui;;ion por los sennores dea~z i cabtld?,
eftando ayuntados en preseni;;ia de mj I Antonjo de Agu3lar, notarJ0
delos dichos sennores, en fe de lo qrtal lo firme I de mj nonbre. Antonjo de Agujlar, appoftolico notario. 1 Joan del Enzina, arcedianus :lllalacitani. (Firma autógrafa.]-Goni;;alo Perez. (Firma autógrafa.]
Documento en papel; dos folios de 305x215 mm.; en el pliegue
muestra las cerraduras, señal de encuadernación anterior; el papel
tiene por marca una mano abierta y extendida, y bajo ella una e~tre!la
floreada de cinco puntas. En el folio I r., en el ángulo superior izquierdo con letra manuscrita del siglo xvm, pone: Nomina e Instruccion I d;los documentos que se le I enf1·egaron I a dic!UJs se11ores I Y a/q
que ¡ flavian de I solicitar, y ¡ particulares I que l1avi~n _1 de tener pr~I
sentes pa1·a ¡ el buen exi,to de dicho par¡ticular. Transcnb1mos. Pº: s o ~,
según requiere cada caso, las o del documento.-Transcnpc1ón de
Federico R. Morcuende.

MISTICI, TEOLOGI, POETI E SOGNATORI
DELLA SPAGNA
ALL' ALBA DEL DRAMMA DI CALDERON

•

Uno sguardo ancora alle manifestazioni del pensiero, al sogno della
-..-ita e al fluttuare e transitare dei beni terreni nella Spagna de' tempi
&lt;:he preludiano al gran dramma. Scarseggiano in verita. Siamo avvezzi
.a considerare la Spagna come una nazione di trasognati e riteniamo i
poeti suoi perduti dietro il volo di un' imaginazione sbrigliata e focosa
&lt;:he Ji allontana dalla terra e li traspo1ta correnti al cielo tra le nubi,
per ricadere poi, spossati, fiaccati alla terra ancora. Ma alle visioni
e all' estasi intense, ai rapimenti r.elle sfere altissime sotto cui, per&lt;luto e obliato, delira il mondo delle nostre miserie e dei nostri affanni
raramente si concedono gli ingegni di Spagna; e non e forse popolo
&lt;:orne lo spagnuolo che ami stringersi alla sua dura e amata terra, fissarla ancora con tenerezza quando lo chiama il cielo el' ammoniscc
!' eterno. L' ideale tutto e penetrato della realta visibile e tangibile.
Vivere in aspettazione dell' al di la, spegnere in cuore la energie poi&lt;:he da ogni lato ci incalza la morte, a questo tendono gli asceti di
professione gettati fuori da! mondo e chiusi nell' eremitaggio dell' anima. \'ano e il pascersi di lamenti e di giaculatorie. Non muti coi tuoi
sospiri il corso alle vicende umane. l\Ieglio agguerrirsi perla lotta che
&lt;:i e decretata, provvedersi di esperienza, di scienza pratica, di quella
«sabiduría de la vida• specchiata negl' infiniti proverbi e nelle massime e sentenze che si dicono popolari e che per secoli rimangono
nel cuore della letteratura di Spagna. E necessario infine addestrarsi
bene per vincere gl' inganni e le insidie, e, quando i beni di Dio scarseggian·o miseramente, acuire l' ingegno ed iscaltrirlo si da campare
in onta al destino che opprime e in barba alle genti di poco senno e
accorgimento. Grande maestro ai cpicari• e stato Lazarillo.
Piu della «Sehnsuchh romantica opera, nel paese a cui i romantici
tendevano con tante fiarnme dello spirito, il gran buon senso. La filosofia della ragion pratica e quella che piu seduce ed ha maggiore e

�ARTl'RO FARINlLll

piu durevole potere sulle menti. I poeti e gli artisti che piu vigorosamente sanno creare e plasmare e dar vita ai loro fantasmi scendono
alle viscere del popolo, ascoltano le voci che sorgono dalle zolle terrene prima di assorgere alle loro sfere tacite e solitarie ed esprimere
il loro sogno, la loro visione. Ed hanno sapor di terra piu che sapor di
cielo le opere della Spagna piu belle, che piu attrassero ed ebbero
maggior poter sugli animi. Dagli icari voli, dalle frenesie dell' immaginazione, in cui ogni visione del concreto dilegua, comunemente si
rifugge. Il mondo della cavalleria piu fantastica, per cui tanto si e pu1delirato, e, in realta, in gran parte, un mondo d' importazione che
offendeva la sana e ]impida natura indigena, quanto il mondo dei
Pastori e delle Ninfe, Arcadia languida e sospirante vantata e celebrata
dai poeti nelle ore d' ozio e di sfinimento. E si capisce che di tali
vaneggiamenti ridcsse col suo pianto in cuore il Cervantes. Dateci la
sostanza delle cose e non i distilli di vani pensieri.
I piu accorti e saggi intendono e seguono cotesto grido. 11 codice
dcll' onore e della galantería con tuttc le sue aberrazioni e un codice
di societa, inteso a sollevare la dignita dell' uomo, a metter riparo ai
pericoli e cert' ordine e misura nel seguito delle umane vicende. E:
tutta la letteratura che ha respiro di vita trae il respiro, il fremito,
riproduce la speranza e i timori, le ansie e l' estasi e gli amori del
popolo che vi\·e e lotta per la vita. Vera «Atalaya de la vida humana&gt;
e il romanzo, la novella. I drammi le «comedias• di Spagna, c.:oi loro
motteggi e intrighi ridanno i costumi, le usanze dell' epoca; offrono brani della vita e appena si gustano e si intendono, se non ci e famigliare
la civilta, l' ambiente storico che li hanno generati. Chi torna ad esse
e immagina di riprodudi s' illude di risalire in su quella corrente di
cultura e di vita che mena inesorabilmente innanzi alla trasformazione
continua, perpetua di tutte le cose di quaggiu, e darebbe ragione alla
sentenza popolare che Lope riproduce nella «comedia• del suo Barlaamo: , Al cabo de los años mil vuelven las aguas por do solían ir.•
Certo e limitazione obbligata nell' ostinato concentrare e condensare della luce spirituale entro que! pugno di terra su cui ci lancio il Dio
e dove a fianco dei conterranei nostri trascorrono i giorni e gli anni; il
particolare ci toglie la conternplazione dell' universale; dalla realta che
strettamente ci avvince difficilmente giungiarno al simbolico. Non e
gradito e dolce agl' ingegni di Spagna naufragare nell' immensita. 11
mistero si fiuta, non si affronta con audacia e baldanza.
Dove lo spirito e minacciato di smarrirnento s' ode un: arresta ti;
acquetati. Non troppo scompiglio; non soverchie burrasche; le profondita paurose come le vertiginos~ altezze si foggono; non si conduca
la tragedia sino allo strazio, allo schianto orribile e ali' infinito dolore;
Dio pur vuole che tutte le avversita si plachino ed abbian termine e
si rimarginino le ferite dell' anima.

IL DRAMM,\ DI CALDERÓN

Non dobbiamo escludere, s' intende, che certe nature fossero portate a fantasticare entro 1' astratto, il vaporoso el' ignoto e amassero
Je grandi idee, i grandi simboli; sappiamo quanto li prediligesse il
Calderón. Concediamo ali' individuo la virtu di vincere col potere
degl' istinti l' ambiente, di crearsi e di imporsi il suo mondo. E che in
questa riluttanza al misticismo nei cuori, in questo rifuggire dagli arca ni
immensi, dall' assoluto, dall' universale, in questa scarsita di aspirazione verso 1' infinito, pur fosse posto e campo di vita alle anime turbate dal mistero, anelanti ad un congiungimento con Dio, stanche dd
mondo e dei suoi rumori che assordano, la tribu degli scrittori mistici
operante e spasimante nel pieno secolo della Rinascita, e in seguit&lt;&gt;
ancora, luminosamente ce lo attesta. Non ci seduca per altro e non tra,·ii
il no~tro giudizio il fatto che le terre di Spagna furono per gran tempo
ingornbre da legioni di teologi, tutti sapientissimi e risolutissimi; e
fruttasse in meraviglioso modo il seme sparso dai ragionatori sui misteri della fede, e grande rispetto incutesse la possente gerarchia ecclesiastica av\·ezza a dominare e tiranneggiare le coscienze, sempre influentissima nei maneggi dello stato, sempre vittoriosa nei concili.
maggiori. Tutta la sacra eloquenza, le discussioni accalorate, i sillogismi
calzanti, la Yirtuosita dialettica clei casisti non ti danno una concezioncnuova ecl originale della vita; sono ginnastica di un pensiero esistente,
non stimolo alla fecondazionc e creazione di nuovi pensieri.
E dovremmo dire quanto si celasse ancora di secreto amore perla
terra impreca ta nelle effusioni dei mistici, nelle di vine ebbrezze, nelle
appassionatissime,ardentissime esaltazioni di Santa Teresa e nel voluttuoso assaporare del!' unione santa dell' amina col figlio di Dio, l' estremo •gozo• tutto spirituale che si conceclevano quegli estatici che
s' imponevano 1' ascesi e l' assorbimento nella contemplazione. l\Ia
avremmo l' aria di sottilizzare a capriccio. Che da loro giungessero gli
ammonimenti piu fervidi e costanti a scostarci dagli allettamenti fugaci,
a trincerarci nell' anima, a fuggire le insidie monda ne per tutto trasfondere il pensiero in Dio e nell' al di la, era ben naturale. Al mondo
erano lanciati per compiere una missione altissima: fare che ai mortali
scomparisse la ten-a e solo apparisse il cielo. Purificare la vita significa
indirizzarla tutta al conseguimento dell' ultima beatitudine e della
pace estrema. «Debe pensar el verdadero cristiano que no es ir de la
vida a la muerte, sino de la muerte a la vida• , scriveva il «maestro•
Alexo Venegas nell' Agonla del trdnsito de la muerte, che e del terzc►
decennio del 500 1 •

1

Si lcggc ora comodamenle nclla ristampa offerla dal compianto 11. Mir,
191 I : Escriture~

nella Nueva Bióliot!ca d,1 Autons E sp,1,,0/u , vol. X\'I. :Madrid,
místicos espat7ola, to mo l. Si veda pag. 122.

�ARTURO FARINELU

IL DRAMMA DI CALDl!RÓN

Giobbe, Salomone el' Ecclesiaste tuonano ancora con frequenza 1.
Si commenta il gran libro; si ri,petono i salmi piu gravi; si enumerano
le gioie umane por condann~rle tutte e gettarle nel gran mare delle vanita ove tutto si estingue. Gia conosciamo le esposizioni e le parafrasi
ai lamenti di Giobbe di Fray Luis de León. In questo místico, innamorato di Platone, c' era ancora un culto si vivo della bellezza che gli e
forza ripudiare come caduca e vana 2; con tanta soavita e dolcezza discorre delle miserie terrene, l' impero della morte, il passar dei giorni
umani «como vuelo• il discolorirsi d' ogni nostra immagine di vita
«qua! flor y lirio pierde su lindeza• e sen Ya ,cual fugitiva sombra e
inconstante•. Tutto questo Yivere infine e un correre e correre senza
posa: «corremos sobre la tierra como aguas que no tornan jamás•.
Nelle Cuide ai peccatori, nelle Arti di servir Dio, Compendi di do/trina spiritualc, Esercizi di perfezione, Conforti agli afjlitt,~ De contemjtu mundi rifatti sui trattati ascetici dell' Eta Media o ritessuti,
gonfiati di nuove considerazioni morali dovevasi, s' intende, prodigare
il memento alle vanita, le esortazioni a fuggire le ombre e le immagini fallace del mondo ingannatore. l\fa le voci si sciolgono placide; non
si impauriscono le anime con angosciate visioni; non si additano spettri; non si aprono ai derelitti baratri e abissi. Anche i piu ardenti e
devoti e convinti, come Fray Luis de Granada, raddolciscono la Bibbia;
ridanno le sentenze antiche togliendo ogni asprezza e rigidezza; blandiscono le ire e i fremiti dei salmisti e dei profeti: - «Toda carne es
heno, y toda la gloria della es como la flor del campo.• - «¿Qué es
nuestra vida sino una flor que se abre a la mañana, y al mediodía se
marchita, y a la tarde se seca?, - «Hoy es el hombre, y mañana no
paresce., - «Todo es vanidad, si no amar y servir a Dios.• - Di tali
massime e immagini bibliche s' infiorano i trattati di Fray Luis de Granada diffusi anche f~ori di Spagna, come le divagazioni morali, gli oratori e gli oracoli del buon vescovo di l\Iondoñedo, Antonio de Guevara.
Ci rassegniamo pur male a vedere tutta spoglia questa bella e ricca

creazione di Dio sicche appaia un deserto, a spegnere tutta in cuore
questa nostra brama di felicita, perche Dio decreta si breve termine
alla vita terrena e perche nel reprimere ogni palpito della carne frale,
ogni anelito al piacere caduco el' unica nostra salvezza! Ridesse la rosa
oltre il vibrar di un giorno! l\fa e dovere dei santi uomini che banno
le anime in cura_frustare il temporaneo per magnificare l' eterno, mostrare •como el alma ha de traer siempre a Dios delante,, secondo consigliava Fray Juan de los Ángeles in un trattato notissimo di edificazione spirituale. Necessita pur Fray Luis de Granada muover rimprovero ali' •amor engañoso deste siglo•,perduto dietro cuna falsa imagen
y aparencia de bien•; mostrare agli acciecati e delusi «que no era más
que sombra lo que tenían.....; así com·iene que lle,·emos ahora éstos
por la sombra destas cosas mundanas, que tan desordenadamente
aman..•.. , para que claramente vean como es vanidad y sombra todo•;
ricordare non essere che breve soffio la vila: cSi la comparas con la
eternidad de la vida ad venidera, apenas te parescerá un punto. Por do
verás cuán desvariados son los que por gozar deste soplo de vida tan
breve, se ponen a perder el descanso de aquella que para siempre ha
de durar• 1•

292

1 E noto un «auto• cinquecentistico La pacimcia de J'ob, riprodotto da! compianto Rouanet, Colección dt Autos, Farsas y Coloquios del siglo XVI, vol. I\'.
Barcelona, Madrid, 1901. Apag. 123, dice Giobbe rivolto al suo «Señor poderoso»:

Mírame, pues, que en el polvo me duermo,
Que polvo soy, pues dél me formaste.
2 E Juan de la Cruz, nella Subida del Monte Carmdo (cap. XX): «La hermosura es vana....., la hermosura y todas las demás partes naturales son tierra, y
de ahí vienen y a la tierra vuelven; y que la gracia y donaire es humo y aire de
esa tierra.• - «El deleite de la vida pasa como sombra, que no se puede detener pasando su cuerpo• (versione della missiva su! 11-fmosprecio dd Mundo, del
vescovo agostiniano Eucherio, che Jeggo nella Biblioteca de Autores Espmio-

les, IV, 177).

293

1 Ampie considerazioni sulla vanita e la brevita della vita offrono i Discursos
dt la Pacietuia Cristia,ia, di Fray Remando de Zárate (la prima edizione
del 1553; la seconda del 1597; si veda libro IV, disc. 1.0 ). Si rimembrano le

e

sentenze di Giobbe: •Que el hombre nacido de mujer vive poco tiempo....., lleno
de miserias, y que huye ligero como una sombra, y nunca, mientras vive, permanece en un mismo ser..... El Salmo dice: Ciertamente el hombre que vive
es un montón de toda vanidad, y todo se pasa en farsa o figura ..... Otra traducción dice: Ciertamente Iivianísima y vanísima cosa es el hombre, y más vana
que la misma vanidad; porque como una imagen vana y una sombra, sin cosa
firme ni estable anda en este angostísimo carril desta vida..... Otros dicen que
nuestra vida es humo, otros sombra. Los malos, que suelen reirse desta sentencia, por parecerles que tienen experiencia de Jo contrario, la vienen a confesar
en el infierno; allí la comparan a sombra, que en un instante nace y en otro
muere; y su vida y ser es no ser: compáranla los mesmos a correo, que pasa
con gran priesa....., a águila, que no deja rastro en el aire; a navío, que no le deja
en el agua; al fin viene a decir que antes se vieron muertos que nacidos; así que
juzgan no haber vivido por la brevedad con que vivieron..... Los Santos y la
Escritura usan de otras muchas comparaciones para significar esta brevedad,
compáranla a la ceniza, que con un soplo desaparece; a imagen, que no tiene
más de apariencia; humo, que el viento brevemente le deshace; agua, que corre
y nunca vuelve; telas de araña, que con un soplo se deshacen; rastro de nube,
que el sol consuma en un punto; flores del campo, que a la tarde están marchitas; heno, que presto se seca; espuma de la mar, que la tempestad prestamente
junta y aparta; tela, que se corta; navíos, que llevan fruta, que van apriesa, a todas velas, porque la fruta no se pudra o porque en pasando no dejan más que
sólo un olor della; a gota de agua comparada con la mar; a sueño breve de las
TOMO

I.

20

�IL DRAMMA DI CALDERÓN

ARTURO FARINELll

Allora i teologi di Spagna erano inchinatissimi; e piu assumevan
]' aria di Salomoni maggior rispetto incutevano. Bisognava tenesserole briglie a chi pazzamente minacciava correre per i campi ameni deí
fugacissimi diletti mondani, soccorrere gl' ignoranti con la luce della
sapienza divina. Gli scritti che sciorinavano passavano rapidi alle
stampe; Je edizioni si moltiplicavano; i traduttori erano ali' opera e
risparmiaYano col Javoro Joro agli ingegni devoti in patria la briga
di spremere e distillare nuove devotissime meditazioni 1. Quantl►
fayore godettero i ditirambi sulla cVanidad del Mundo&gt; esposti ne!
Libro di Diego de Estella che correva per ogni terra e si riproduceva in ogni lingual V' era grande sfoggio di dottrina sacra, perche il
gran e Vale l\Iundus&gt; riuscisse piu persuasivo e solenne. V' era una profluvie di sentenze, tutte battute sulla massima fondamentale: Bre,·e e
que! che diletta, eterno que! che tormenta. Tutto e falso e ricolmo di
inganni; gli onori del mondo altro non sonoche vento, e le nostre \'ite
rnn rivi che precipitano al mare della morte.
Soccorso dalla sapienza de' teologi e dalla filosofia morale dilagatasi
per Je terre di Spagna, Pedro Hurtado de la Vera immagina un su&lt; ►
folle intreccio drammatico su! sonno del mondo, certa ccomedia&gt;: Dolería d'et Sueiio d'et 1itundo, lo manda a stampare ad Anversa nel
1572 2, «cosa moral y traslado de la Vida humana&gt;, avverte; in YeritiL
cosa senza scnno e senza respirn di vita artistica. Poteva farne un

guardias o centinelas en quien la no~he se reparte..... La razón desta tan encarecida brevedad parece que da en diversas partes la misma Escritura SagradaT
porque en una parte della nos dice que todos vamos corriendo y con gran priesa a !d muerte..... Pues si comparamos la m~sma vida con la eternidad, no qucd,
comparación..... Y cierto, todo hombre viviente es un poco de vanidad, y tode&gt;
sc pasa en farsa.• (Bióliottca de Au!oru Españoles, XXVII, 517 ss.)
1 Della diffusione ali' estero e p3rticolarmwte in Germanía degli scritti tcologici spagnuoli del '500 e del '6oo, discorsi io asciuttamcntc in una mía vccchia
crecensione• nella Ztitscflrift fiir vergl!iL',i:nde Literaturgeschichtt, "N'. F., XllT.
41 3 e seguenti.
2 Una seconda edizione apparve pure ad Anversa, ne! I 595, una terza a
l'arigi, ne! 1614. Si veda Gallar&lt;lo, Ensayo, lll, 259. Ora l' opera bizzarris~ima e riprodotta da! Menéndez y Pelayo, Origmes de la Novela, 111, 312 e sg.:.,
e presa in esame nel\a dotta introduzione. •Dudo mucho, dice qui il ~[cnén&lt;lez (pág. CCLXXV), que D. Pedro Calderón conociese la Do/eria, nunca impresa en España, pero el título y el pensamiento general de la comedia alegóric1
de Hurtado, traen a la memoria el título y la idea moral de La Vid,i es simio, si
bien no hay en la ejecución ningún punto de contacto.• Sorprende ricordi
questa Comedi" de la Doleria il Baist ne! Grwulriss der romanischCJt Phi/o.'ogie, U, 2, pag. 4io, chiamandola, non si sa per quale aberrazione o confusionc.
,ein wirres Ehebruchstück mit judcnspanischen Anklangcr.•.

sermone e \'olle farne una dcclamazione dialoghizzata, movendo Je sue
povere e pallide astrazioni sulle scene. Meno delirano ali cautos• di
que! che delira la ccomedia, tessuta su! letargo del mo~do protratto
per sei millcnni e cessato poi perche si caricasse la gran macchioaria
mondana gonfia di Yuoto e d' aria sulla barca di Caronte che tragitta. Un tale sonno non comporta azione, ma solo deliquio di personaggi astratti, ridde di fantasmi. In realta non abbiamo che ombre
che si muovono e che fayellano. «Este mundo es el theatro, nosotras
las figuras, Dios el que ordena la comedia, , annuncia Astasia. E Jo
spettacolo che s' offre e l' ostinato, irrimediabile dormire della vita,
mentre immagina operare come ben desta, s,·olgendo la sua chimerica
storia, componendo i suoi inganni, le dillusioni, i vani allettamenti.
Cosí_ vane?gia, col suo poeta, il mondo, Yantando i regni e gl' imperL
E gh
d1etro, schernendolo, l\Iorfeo: «Q ué de viento trae!» Ma non
R' accorge lo sciagurato che sogna? «Primero me dirás si te paresce
sueño 1~ que dixe., E il Mondo: cLo pasado sueño paresce., A
che replica l\Iorfeo: • Y lo presente, sueño presente d' el adormidl&gt;
mundo.&gt;
In questo catti,·o sogno di una notte interminabile, s' inti-ecciano ¡
poveri destini umani. Vibra nei cuori Amore, l' Amore che tuttomuove, «causa de todo mal y bien». Si congiungono e si spezzano i
cuori. Andronio e Melania corrono alle loro follie. Si celebrano le
nozze fallaci. l\Ielania sogna, immagina clestarsi e rimpiange J' incanto
p~rduto. «O _dulce sueño ..... por qué te acabaste?» E tutte quelle lal'\'e
d1_personagg1 err~no qua e la forsennate, nella perplessita piu angosc10sa. «O esto srn duda es sueiío, o ésta ha p.erdido el seso. - i\fas
q_ué ~iabl_o_sé yo si clormiendo hize lo que ella clize que despierto, 0
s1 nu espmto anda de noche por do de día el pensamiento. - Gran
caso es este..... o los diablos andan sueltos, o yo estoy durmiendo.•
Echeggia nel :uoto il grido: «.\Iira que ,·os soñays• che pur ripetesi
nel dramma d1 Calderón. Che ci importa di questo simulacro vano di
Yit~?. Meglio non '.rnscere. «O cielo que movéys esto de abajo, por qué
q~1s1ste que n_ac1e~e?&gt; A Logistico che impreca: «:\Ialdito sea aquel
cha I que nasc1ó m1 pensamiento,, Heraclio ricorda il «Recuerde el
alma dormida, . La fantasmagoria umana e piu folle nella selva incantata dove le ombre assumono aspetto di corpi e i corpi si fanno ombre
e ombre si riconoscon_o le pe~sonc che agiscono nel drnmma del sogno.
~osa che deve a,·ere 11 suo s1gnificato simbolico, poiché «de lo bueno•
111 questo mondo pcn·erso, «no hay en él más que la sombra y de lo
malo tod~s son_ cuerpos». Nell' ombra, ne! sogno, ne! yacuo immenso.
nell~ vamta um,·crsale tutto si risolve. E non c' e di pensabilc e ricor~a~1le che la sostanza del sogno : • Y a la postre, ¿no para todo en sue11?· _,No hablamos d'ello o no recordamos d'ello como de suei'ío?, Un
s 1m1l mondo ben potern durare ncll' eterno sonno. \'aleva la pena lo

"ª

r

2 95

�ARTURO FARINl!LLI

IL DRA:\l:IIA DI CALDERÓN

svegliasse Caronte. &lt;Señor l\Iundo, ya ,·eys en qué paráys•- pernavigar con esso ai lidi ove non e piu letargo e ove domina lddio?

bra a volte, nel metro svelto e semplice, la canzone sacra dello Spee 1_
Di tutti i nuovi giullari di Dio il Valdivielso e forse chi piu turbamento rivela allo spettacolo della fuga dei diletti terreni e piu riesce
ad animare il verso di un soffio di vera poesia. Al suo Romancero spirituale s' accende e s' ispira talora il Calderón. Vive deluso l' uomo, si
concede al gaudio e al piacere, e non sa ch' egli e preda d' ombre vane,
schiavo del sonno. Sogna, senz' avvedersene, ad occhi aperti: «¡Qué
de lozanos placeres i Que soñó mi pensamiento!, 1 Y bien los llamo
soñados, 1 Porque soñaba despierto. 1 En la noche de mis años I Va
mi vida anocheciendo, 1 Que es la vida sol de un día, 1 Casi al mismo
nacer puesto, 2• Quanto colpisce i sensi e vano. Tutto va in fumo e
scompare. Tienti alla visione del cielo. Lassu si debbono svolgere i
tuoi destini. E il concetto che pur informa l' «auto» El Pe1·egrino : • El gusto se pasa I Como sombra y como sueño. 1 Cual sueño el gusto
voló, 1 Que siempre el gusto es soñado.• Durevole quanto il piacere
e la vita intera: «Mi vida es viento I Que está en un punto de no ser.»
Troppo naturale che concetti analoghi, considerazioni sull' uomo
follemente aggrappato ai fantasmi e alle apparenze, sulla brevita della
vita, si ripetessero nelle rime profane che rimeggiavano alle Laure
terrene. S' aprono a tratti spiragli al cielo ove sorride Beatrice. Un' intonazione morale e in molte liriche dei Petrarcheggianti, una gravita che
esulava dalle rime dei fratelli d' Italia e che particolarmente si manifesta negli sfoghi e negli esercizi poetici del!' Herrera che dissero «divino•. L' «ubi sunt, ubi sunt» degli antichi lamenti torna nei lamenti
nuovi e la mente corre alle grandezze d' un tempo mentre ha innanzi
un pugno di polvere o misere rovine: «Casi no tienes ni una sombra
vana I De nuestra antigua Itálica•, geme il poeta del\' Epístola moral
a Fabio. Tutto trascina nei suoi vortici il tempo; tutti gli edifizi
umani precipitano, e noi ancora ci illudiamo e restiamo impassibili a
q uesto crollare dell' universo: e Cayeron, y nosotros a porfía I En nuestro engaño inmóviles vivimos.&gt; L' Epístola assume un tono solenne;
ci pone innanzi )'arcano della vita prontamente risolta col cenno al

Come de' trattati, de' discorsi e de' fermoni, v' era pur copia di ca1mi, di colloqui, di egloghe che celebra,·ano la gloria di Dio e la t~a~quillit:a dell' anima, dimentica della terra e tutta rivolta al cielo. S1
mavano ancora i De contemptu mundi. E, quasi non bastassero quelh
pullulati nella Spagna stessa nel fervore o nella voga del!' ascesi, si
ripresero i lamenti e le imprecazioni d'altri popoli. In p'.eno
le
effusioni di Jacopone da Todi s' impongono agli Spagnuoli che ridan1
no tradotti i Cantos morales, espirituales _v contemplativos • Non nego
la serieta di intendimenti nei valentuomini che spremevan rime per
la salute dello spirito e volevano fugato il profano, per concedersi
puri, sollevati, trasfigura ti, alla visione dell' eterno, roa certo in po~hissimi e il tremito del!' anima di fronte al grande mistero, commoz10ne
che li fa grondar lagrime, intimo e prepotente bisogno d' aver vareo
al dolore conforto nel verso. Non ci sono turbini, non ci sono procelle,
all' interiore. La tragedia del!' anima s' e ammorzata in ~olle elegi_a.
E si accendono, con placidezza le visioni alla beatissima vita cuila:ª 1~
grembo a Dio. - «Ahy como dura el bien tan breve rato», sosp1ra il
dominicano Fray Pedro de Enzinas nei Versos espirituales que tratan
de la conversión del pecador, menosprecio del mundo y vida de nuestro

n:

'5?º

señor 2 •
Una dialettica sui dogmi e i Sacramenti della Chiesa s' era sviluppata negli «Autos&gt; con ogni raffinatezza del din~ ed u?a _sman'.a i~temperante di dare corpo e figura ali' astratto, amm, a1 s1mboh. S1 allegorizzava allegramente. Amavasi opporre alle «obras a lo ~umano•'.
abbondantissime, le «obras a lo divino»: pastorali, colloqU1, canzom
e canzonette, «villancicos», madrigali, romanze, «ensaladas, coplas,
adivinanzas» tutte ripiene di santa dottrina, e di puro amore divino.
Ed a profo~dere rime devote gareggiav~ col _vec~hio con~inent~ _i_l
nuovo. ll messicano Gonzalo de Eslava chiude 1 suo1 Coloqmos esp111tuales y sacramentales, con un mazzo di «poesías sagradas»,_ di canzo~i
e canzonette, tutte svelte, tutte giulive, tutte candide, tutte m pace; e 11
poeta «abrasado en la llama• della fede piu intensa canta cosi s~renamente, come se mai avesse avuto torbidi e sgomenti in cuore e nmem1 Ne conosco un' edizione di Lisboa, 1576.-Si veda la nota di E. Teza, Le
J.audi di fra Jacopom cantate ntl Portogallo e nella Spagna, in Augusta Perusia,

1g:,7, II, 175 ss.
2 Edizione di Cuenca, 15g6. (Egloga VI su! Mmosprecio del Mumlo.) Al
Desprecio del Mundo sciolse pure piu canti Luisa de Carv~j~l (era nata ~el 1566),
che si !eggono in un' edizioncina delle sue Poesías espmtuales. Sev,lla, 1885.
(Página 130: •Que sólo el vivir muriendo I porque no mueres te place, ecc.).

2 97

1
Le opere sacre di Fernán Gonzales de Eslava, stampate ne! 16IO al Mexico, Emprenta de Diego López Dávalos, si riprodussero in una nitida edizione,
«conforme a la primera• da J. García Icazbalceta. México, 1877. I miei amici
messicani, sempre genti!i e generosi, me ne mandarono una copia. Un Epitafio
la Muerte, con una relativa Glosa del P. Bustamante, chiude la raccolta (pagina 291 ss.) Svolgono il tema comunissimo nell' Eta Media studiato dal Kohler
(Der Spruck d,r Totm ª" die Lebe,ulm) in Klei,ure Sckriftm, II, 28 ss., che
pero trascura r Eslava: «Tú que me miras a mí I Tan triste, mortal yfeo: 1 Mira,
pecador, de ti, I Que cual tú me ves, me vi, 1 Verte has cual yo me veo.•
2
Comodamente puó ora leggersi il Romatturo espi,·itua/ del Valdiviclso,
nella Coücdón d, Escritores Castd/a11os. ~Iadrid, 188o.

,ü

�IL DRA:.IMA DI CALDERÓN

299

ARTURO FARINELLI

· t enza, entro il termine d' un
&lt;lileguare e allo spegnersi d' ogm• es1s
giorno:
Qué es nuestra vida más que un br:\·e día
Do apenas nace el sol, quando se pierde
En las tinieblas de la noche fría?
E il poeta si commuove al «Recu~rd: el alma dormida•, e rinnovella
dietro que! memento!' immagin b1bl~ca:
Como los ríos que en veloz corrida
Se lleva a la mar, tal soy llevado
Al último suspiro de mi vida.
E chiude invocandola questa morte eh e pon fine ali' incalzar dell'ombre e al seguir degli inganni e concedera pace: •~ muerte!, ven cah ·1 Góngora che considcriamo ab1tualmcnte come
liada.•- E non ª 1
. .
b r d. •an macchi·
-aran corruttore della poesía, costruttore di iper o i e l g'.
.
"narie di parole tutto sfarzo e addobb1• e ampo11os1·ta' ·i vers1 suo1 sem•
lici e schietti sul vanire della vita? Non seduce ancora e n?n vmc~
~olla dolcezza del ritmo e il fervere del sentimento la «letnlla• all,1
i·osa, colla soavissima apostrofe:
Ayer naciste y morirás mañan~. . ,
Para tan breve ser, ¿quién te d1ó nda:
.
!te il prode moralizzare.
Al fantasticare dolce s' aggiunge troppe vo
. . .
.
•
. ' rendi padri e frati agostimam, domemcam,
Comunemente sono 1e\e
,
.
'f be
.
d' altri ordini predicatori di profess1one, gesu1 i e
f rancescam e
'
d ll'
·verso la
. .
tt'
. destini dell' uomo ne! teatro e um
'
&lt;11stillano conce 1 sm
·
ma
il Grah
I
◄ feria de todo el mundo•, la «jaula de todos_• _come o. c ia ui Andre&lt;:ián nel Criticón («Estoy viendo cosas prod1g1osas•, dice~
.
.
1 undo y así todo se lo lleva el viento•), ed
mo «todo es ay1e en e m
,
d
·¡
-ese~ 'tano norme e precetti per ben reggersi su questo mo~ o osc1 lant;1 discutono della perfezione dei principi e delle forme d1 golver~t~
'
.. , d •
r ammaestrano. con
so enm ,t
piu convenienti per la fehc1t&lt;1 e1 popo i, . .
.
. ¡.
.
r T e i possenti additano i m1lle pencoh che Cl m
e su~s1egoegc~~:\'.ano amore e \imore di Dio come rimedio ai ~ali
nacc1ano,
. g
. . d' mondo non sacrati alla Ch1esa,
e alle sciagure. Ma anche uom1m i
'
. t' e
sene
"
.
.
saturi di esperienza, g1ud1cano e sentenziano con grande
. .
_.
·o e Offrono mescolanze storiche, zibaldom d1 dott11na mo-compunzi n ·
.
ll'
,ta novelle
rale trattati guide, cdirettori•, caleidoscop1 de umana ' 1
-e aliegorie ~ insistono perche si aprano gli occhi alla luce c e p!O\ e
&lt;lal cielo e'si fuggano le tenebre che vengon su dalla te'.ra.
' Sappiamo come amasse moralizzare il farsante, rec1tatore e com_'o Agustín de Roi·as e come ripetesse l' aneddoto del dot.
n1ed 1ogra,,

h ..

mente perche si Yedesse qullle soporífera sostanza a,·esse in cuore il
mondo. Esce piu volte in sentenze e rimbrotti gravi ne! Viaje entretenido: «Todo este mundo es fingir.• Fumi di Yanagloria acciecan
J'uomo e lo muovono al peccato e ali' onta. Sa egli mai che sial' amo1·e? • Y si lo sabe es un sueño• 1. Al declinare della vita, raccoglie il
pensiero e lo concentra sui fastidi e le calamita di questa instabil vita;
scrive con molto sfoggio di dottrina storica Et Buen Repúblico, intrec-ciando e mescolando «muchas variedade5, por ver la de nuestra vida,
y la poca firmeza della, la mudan&lt;;a de los usos y costumbres tan remotos de sus principios con la inconstancia de los tiempos• 2•
A ,·eva gia allora Luis de Zapata gonfiata di considerazioni morali
-certa sua «l\Iiscelánea•, provveduta di consigli saggi «De que el bien
hacer nunca se pierde», e sentenziato sulla • Miseria humana• e la
•Gloria Yana del mundo •, con rinvii a Giobbe e al Petrarca: «l\1ucho
.antes que el Job lamentaba su infelicidad diciendo: El hombre nacido
de mujer vive tiempo bre\·e, lleno de muchas miserias, que como una
flor sale y se huella y huye como sombra, y que nunca en un mismo
estado permanece..... Representantes somos de farsa, y que unos salen
reyes y otros pastores al teatro, y a las veces los que salen reyes salen
otro día ganapanes ..... y los felicísimos pasan como las representaciones de un retablo de jugadores de manos• 3,
Un segretario del marchese de Algava, Rodrigo Fernández de
Ribera, lettore assiduo del Quijote, intinto della scienza artemidoriana dei sogni, scri ve sui vaneggiamenti e gl' intrighi e le insidie del
mondo un suo fastidioso trattato J.fesón del J.fundo, diffuso poco prima che Calderón concepisse il suo dramma, ed esce in invetti\·e
contro quest' officina d' inganni e di falsita che rinchiude l' uomo. Ci
affezioniamo al mondo come ali' unica nostra patria, ed e una miserabil terra d' esilio. 11 sogno lo riempie: «El Mesón de la \'Ída humana.....
es el sueño.• Bisognert::bbe fare astrazione d' esso, considerarlo come
l Nell' edizione del Viaje, gia qui citata vol. ll, pagg. 2o6--221.-Declamazioni
contra la «grandísima necedad I y aun locura no pequeña..... del hombre• a pa~ina 1 34 del JI vol.
2
Opera ormai di cstrema rarita, e ricordata appena dagli storici delle lettere: El bu¿n R¿pzíblico. Por Augustin de Rojas ViL/a11dra,zdo, Escf'illa110 del Rev
11uestro St1i.or, y ,'\'otario publico, 11110 dtl 11u111ero de la Audimcia Episcopal de 9amora, vcúno dtlla, y 11atural de la villa de Jl,fad1·id. Dirigido a Don Pdro ,'11excia
,IJ Tovar, Cavallero del habito de Santiago, Salamanca, 16u, Emprenta de Ant_onia Ramirez, viuda. Precede una Apolo!(ia de Do" Frn,.c-isco Cid de Jl,foli11a a,
Lector: «Ilien sé no awé despertado á los que duermen... ni do1mirán los que
velan... ,. Vi figurano elogi del Quevedo e di altri. Sovente vi si attinge dottrina
-5torica e política dal \'illani, da! Boccaccio, da! Ilotero, da! Bodin.
3
Questa curiosa 11,fiscdánea, edita da P. de Gayangos, figura ne! tomo XI del
.lümoriat histórico espa,iol. lliadrid, J 859. Si ,·edano pa¡:;g. 40 ss.

�300

30,

ARTURO FARINELLI

ll DRAM~A DI CALDERÓN

inesistente. Risolve infatti il segretario di flbbandonarlo ai suoi destini,
poiche lo conobbe si rio e perverso; carico di disinganni, dice, «me
salí de aquel mundo•, determinato a cno bol ver a él a gastar más vida
en su confusión, sino pasarlo en él, como si no estuviera• 1• V' e chi,
in novelle e romanzi, intreccia casi e avventure favolose, prepara agli
eroi trascelti i paradisi e gl' inferni d' amore, turbini di gioia, turbini
di dolore, per conchiuder poi, sfasciando con dis;:regio la gran baracca
burattinesca dove s' agitano e dolorano i miseri cuori umani e vagheggiando come termine ai travagli, nei labirinti della vita, il cielo. «Considerando que en vez de los resplandecientes rayos del sol eligía,
ciega y loca, las temerosas tinieblas de la noche•, ripudia\·a stanca e
contrita, le fallaci lusinghe terrene 1' eroina del «Poema trágico del
español Gerardo y desengaño del amor lascivo,., di Gonzalo de Céspedes y )feneses.
Agli invalidi dello spirito si ammanivano farmaci e ricostituenti.
Le eta mutavano, ma i De Remediis dovevano ripetersi, perche sanassero le ferite e non si corresse ai Tartari e agli abissi del male. Quindi
un diluviar novello di libri ascetici, in tanta poca virtu di vera asce~i
e disposizione si debole alla totale rinuncia. Al lato delle Sommc
spiriluali, le Vie Sacre, le Calle de amargura, le llfística teológica, scorte
e sostenti come il Directorio espiritual del alma pn1denle, di Jerónimo
de Ampos (Madrid, 1573); gli E11,púws del alma a Dios y sn correspondencia, di Melchor Rodríguez de Torres (Burgos, 1611 ); i S1tstentos del
alma, di Juan de Torres (Madrid, 1625); il Tratado de la inslabilidad de
la vida, di Luis de San Evangelista (Madrid, 1625); l' Espejo de cristal
fino y antorcha que aviva el alma, di Pedro Espinosa (verso il 1625) 2;
Al lato dei Confessionari, degli Avvisi ai pmitenti, le Istm::ioni ai direttori spiritualt~ le Sveglie delt' anima addormentata, particola:rmente gradite nella cerchia degli Agostiniani, famigliare al Calderón.
Un Dispertador del alma dormida para orar a Diosª'' despertar d
lt0111bre del suúio en que está, Jancio ai de\·oti Juan González de Critana, ne! 1613 3 , poco dopo aver raccolto dalla Bibbia, dai Santi

Padri, a preferenza da San Basilio e San Gerolamo, una selva di similitudini che ordina e dispone in un suo volume, e in cuila «vita• aveva per necessita grandissima parte 1• E non so bene, poiche ogoi mia.
ricerca fu vana, se distinguere o ritenere fusi in un sol volume, le divagazioni ascetiche di Fray Alonso de Vascones, che da! 1617 al 1620

1 Rodrigo Fernández de Ribera, Jllesóii del ,itundo.11adrid, 1632, pagg. 21,
56, &amp;&gt;, g6, 139.
2 ~icolás Antonio ritiene questo trattato identico ali' Art: d~ bim morir, ma
il biografo recente dell' Espinosa, F. Rodríguez 1farin, Pedro Espi71osa, l\Iadrid,
1g:¡7, pag. 343, sospetta sia opera distinta. lo non potei vederla; so tuttavia che
una medesima opera scritta a ristoro spirituale era divulgata a volte or ton
questo, or con quest' altro titolo e che talara le distinzioni nostre risultano fallad
e illusorie.
3 Di cotesto Dtspertador non si ha piu nessuna notizia. Xon lo ricorda il
Gallardo nell' E11Sayo llI, 88, e nemmeno il Cotarelo, nella Bibliografía de /11s
Co11/roversias sobre la Licitud del Ita/ro en Espa,ia. 1!adrid, 1904, pagg. 325 $S.,

che estrae da! Confaio11ario alcuni giudizi e premette pochi cenni sulle opere
del frate agostiniano. Il titolo e non altro, tolto dalla Bibl. di Nicolás Antonio,
registra C. Pérez Pastor, nella sua diligentissima Bibliografia Jlfadr;/tíia, II (Madrid, 1go6), pag. 254. Pare s' indichi il Despertador col titolo Excitalorium a11imae dormimtis registrato in una brevissima nota su Fray Juan González de Critana, nell' opera del P. Antonio Blanco Bibliotua Bibliog,·ájico-Agustittiana dd
Colegio d! Valladolid. Valladolid, 1909, pag. 238. lo lo cercai anche nei chiostri d' Italia e di Spagna, invano.-Nell' edizione madrilena, pure del 1613, del
COllfessionario nuroo y br,'Vt, Juan González de Critana aV\'ertiva: •El primer
espejo en este librito..... es de conocer como en un espejo las faltas del hombreinterior, y se Ye claramente el desengaño de lo que parece bueno y no lo es.•
Del Critana pur vidi alla Biblioteca Angelica di Roma (Z-8-10) il compendio aridissimo Libro de la archicofradía de la Ci1'ta ¡{¿ Sa1i Augustü,, y Santa Jlfonica .... _
llm un Compmdio Elistoria/ de como N. P. S. Augustin vivió vida 111011ástica....•
Valladolid, por Luys Sánchez, 1004 (vi si ricorda a pag. 75 il Stcrduum del Petrarca) di cui, nel 1612 appan-e ad Anversa una traduzione latina.
1 Nov-a11tü¡ua Co!llparationum ve/ similium Sylva. Ex Sacra Scriptura, SSPatribus, aliisque doctorióus ~xcerpta..... per Rever. P. Joanem de Gonsalez de
Critana..... Coloniae, 1611 (Esemplare della Biblioteca Angelica, Y-1v-18): paginas 6¡4 ss.: Vita pratsms 11ulla111 ltabd quidm, pag. 675: Vita praesms bdlu111,
d dassis est vio/mio turbiiu acta. Ali' immagine del turbine, aggiunge: •etiam
mare intumt'scere, atque ab imo subYerti, rapidumque Aquilonem e nubibus.
dcorsum erumpere, horribilemque procellam ingentibus fluctibus exurgere :
post haec ventis undique concursantibus..... • Pag. 676: Vita haec dicitur via ptr
quam qui/ibet prop!rat ad fim111. «Vidisti de via plantam, herbam, aquam aut
aliud quidvis non indignum spectatu&gt;..... haec interim a te defluxerunt. Rursus.
in lapides incidisti, in conrnlles, precipitia, scopulos, lignave acuminata, aut forte
in fcras incurristi, et aria permolesta?..... talis est vita.• Pag. 6¡¡: Vita hulllatta ut
umbra bo11or11lll varietati co1iiu11da. «Sicut umbra ipsa speciem quandam prae se
ferre videtur humani corporis quam si proprius contempleris, membris omnibus.
destitutam inYcnies.....• Pag. 682 : Vita !tau mari i11tumtscmti similis tsl. Pagina 683: Vita ltatc trmuit nullo sui vestigio relicto. •Quid ergo superbis, terra et
cinis. Interroga maiores tuos, illos qui dignitate fulgentes sunt ante te. Ubi sunt
potentes duces, quos mundus timebat? ubi horrendi lucidissimique militum exercitus?ubi sunt reges, principes et imperatores? perijt memoria eorum cum sonitio;
mors fuit omnibus aequa conditio.....&gt; Giobbe sentenzia per bocea di San Gre¡.;orio: •Sicut quanto citius flores in campo virescunt, tanto citius ad siccitatcm
a,cedunt: ita caro nostra quasi flos egreditur, et conteritur, et transit velut umbra,
et nunquam in eodem ílatu permanet..... • Pag. 685: ,Templa, saxa, marmora,
ferro, plumboque consolidata, tamen cadunt, et horno nunquam putat se moriturum! Discite diligere aetcrnam vitan1&gt;.

�ARTURO FARINELLI

302

si annunciano come: El des¡ertar a quien duerme e Esflmulo y desper-

tador del alma dormida

1.

Un Arle breve para a_vud ar a bien morir,

apparsa nel 1620, parve aJlargarsi nel 1624 ad una « Vidima del alma
en i•ida y en muerte. Para ay11dar a bien morir y para aprender a bim
1J:vil » '· Al ris\·eglio delle moltitudini dormenti pron·ede,•ano con
calorosi sermoni oratori elctti, acclamati anche dai poeti maggiori.
Lope s' inchina\·a a Fray Hortensio Paravicino, come ad un «Crbóstomo españo:». Calderón l' a\·ern un po' in odio, per certi attacchi
&lt;1vvenuti, e faceva lo mordcsse il «grncioso» Brito, nel Prí11cijeftrftcio, e en cmponónico Hortén~ico » 3 • Certo a vern notizia dei fa1 Ogni mia ricerc-a di quest' op&lt;&gt;ra del \' ascones fu ,·ana. Conosco in\'CCl'
e posseggo la •Sveglia• spirituale, posteriore di piit di 30 anni al dramma di
Calderón, di Diego Enríqucz de \'ill&lt;"gas ( •Cavallero professo, y Comendador c-n
la Orden, y Cavalleria de nuestro S!"ñor Jrsu Christo, y Capitán de Cora~as Españolas•), El Desptrlador m d simio ,it la vida. Madrid, 1667. •El argumento
es el más serio de la Política Christiana•, dice Antonio de Herrera nell' Aprobación, •pues el precioso peso de sus sentencias, no es menos invencible para influir el desengaño en los cuerdos, que la desesperación en los embidiosos•. Ed
e in tulla l' operetta ascetica morale un grande arraffar di sentenze, particolarmente dagli antichi e dai Padri della Chiesa. Al dramma calderoniano non v' e la
mínima aIlusione. F. 12: cPassa toda humana felicidad! es breve flor, que con los
desprecios de morir, nació á tan corta ,·ida! con que es más cierto vh•ir muriendo,
&lt;(UC poder llc:¡¡ar á vivir futuro día.• (Le note rimandano a Sant' Agostino: •Sicut
torrens pluvialibus aquis colligitur, redundat, praestrepit, currit, et currcndo,
decurrit, id est, cursu finit; sic est omnis iste cursus mortalitatis•); f. 18: •no ay
divisible cantidad entre la vida, y la muerte; entre nacer, y morir; entre hombn·,
). cadáver; entre ser, y no ser individuo animado; entre unión, y separación d!'l
alma; entre la cuna, y la tumba; entre respirar, y espirar•; f. 19: •Exclama Euripides, quien ay, que conozca, si esto a que llamamos vida, es muerte, o es ,·ida'
pues que andamos sepultados en nuestros cuerpos mismos.• • ..\manecen flores, anochecen sombras los días de la vida• (si ricorda in nota il • fugít velut
umbra• di Giobbe); f. 47: «se muere siempre, por ser la vida, una continua
muerte•, ecc.-~on conosco il Disptrtador dtl alm,i al szmw dt la 1,i,/a dí Apolinario de Almada, posteriore pur csso al dramma di Calderón, stampato non so
se una prima volta a Lisbona, ne! 1695.
2 \'idi ali' Angelica di Roma la 2.ª edizione del Dtstitrro dt ig,iora11cias .V
avisos dt pmilmtts de Fray Alonso de Vascones (Predicador y Guardián del
Santo Convento de nuestra Señora de la Hoz de Rule, de los frayks Descal,;os
de la Recolección de la Provincia de Granada, de nuestro Seráfico Padre San
Francisco). Año 1610. Por Juan de Lanaja y Quartanet, impressor d&lt;'l Rryno d,·
Ara¡;ón y dt• la l·niversic.lad.-J: approva1ione e dd 1613. l.opc ele \'e¡:a r;alta
come un portento r umil frate: •La ardiente espada l Tomó \'ascones del zeloso
Elías 1 \' engando los agravios ! De tantos necios 11ue se llaman sabios.• lila il
Dtstürro non e in "erita che un Conf,ssio11alt pictoso e pedestre, dottrina cristiana umilissima amministrata ai peccatori.
a Si \'eda un articolo di E. Dorer, Ca!,/tro11 1111,/ di: Jfofpredig,r, ne! llfagc1-

JL DRA:\lllA DI CALDl!RÓll

303

mosi e pomposi quarcsimali del Padre Gridati ai dernti di :'.\Iadrid
ne! 2.º e 3.º decennio del '600 1 in cuí, anche per dovere di ufficio,
bisognava flagellasse il tempora\e per magnificare l' eterno, e chiamas-sc la vita dell' uomo «una comedia», il mondo e le cose sue una «sombra» e tutto il visibile &lt;mentira».-«En fin no ay verdad, no ay cuerpo, sombra ay.»-&lt;Los que en el día de la vida duermen, no es mucho
~ue en la noche de la muerte estén desvelados• 1 •
Non discutono i poeti, s' intende, de' rapporti intimi o lontani fra
-sogno e realta, vita dell' immaginazione e vita tessuta dalle vicendc
ed esperienze del di corrente; si concedono alle loro finzioni, le accarezzano, le invocano, benefiche, quando tace el Nume ispiratore e minacciano spegnersi in cuore le stelle. L' arte e mai concepibile senz:t
il sogno che intensifica la visione nostra e desta, muove i fantasmi
alla loro vita verace? Figli della notte, popolatori misteriosi dei mondi
&lt;!el silenzio e delle tenebre, i sogni ancora si dicono, e vero, ombre
&lt;lel morire; «muda imagen de la muerte•, apostrofa il sonno Quevedo;
pauroso appare a un tratto a Lupercio Leonardo de Argensola, «imagen espantosa de la muerte•, «de dura muerte y fea I Eres débil hermano», dice in una c:mzone «al Sueño» l' Herrera 2• :'.\la infine, benchc
larva mcndace dell' csistenza, fragil tessuto aereo che nell' aere si
i-isoh-e, il sogno ancora ·si celebra perche agli affiitti e miseri mortali
ceca una sembianza di felicita, que! dolce inganno negato dal crudo
vero, spoglio di immagini.
«Dulce soñar y dulce congojarme I Cuando estaba soñando que
soñaba•, esclama\·a il Boscán, «Durmiendo en fin fui bien aventurado 1
Y es justo en la mentira ser dichoso». Ti stringono le ansie, ti accascia
il dolore quando apri gli occhi alla luce del ,·ero e son messi in fuga,
,distrulti i fantasmi. Durasse il sogno! Non ccssassero gl'inganni! Co:,;;,, fúr di, Litm,tur des /11 1111,I Ausla11ds. Leipzig, 1887, n.º 2¡, pagg. 395 ss.
&lt;:he conterranno mai le ,V,111orias dt Fr. Hort,nsio Paravi110, manoscritte nella
Xazionale di ~[adrid, provenienti dalla ricca collczione del Gayangos (Cat.íl..;:o, 126)? Io non le pott•i vedere.
t Fray Ortensio Félix Paravicino, Orado,us n•,mg.'lfras dt adi•imto y qua rama. Madrid, 1645, pagg. 92,112, n6, 131,138, ecc.
2
E •Dicen que de la muerte eres hermano,, ripcte di!'tro lui un oscuro
versificatore del 'Goo, Antonio de l\lalv&lt;.'nda, sonetto Al Srmio in Algunas rimas cast,/la11as dtl abad D. A. ti, JJ[. (pubblicate da J. Pérez de Guzmán), Srvilla, 1892 1 pág. 92. Parecchie rime rivolge il l\ialvenda contro gl' ingami della
vita •el engañoso amor, caduco, humano, 1 Que su veneno por el seso extiende•. •Desfallezcan, pues, ya tus gustos breves I Mundano amor y ciego desatino, : Deshechos, como polvo, al recio viento; 1 Y el dulce rayo del amor divino 1
Deshaga, como l'I sol las canas nieves, 1 Tu débil y tcrr&lt;.'no fundamento.• (DuhtgaÍÍlls dtl amor dd 1111mdo, pag. 138), ecc.

�IL DRAMMA DI CALDERÓN

ARTURO FARINELLI

prisse la verita il tenue e leggiadro velo della rnenzogna! •Ü Sonno,.
o de la queta, mnida, ornbrosa I Notte, placido figlio•, sospirava il
Della Casa. E i Sogni invoca l' Herrera, discesi da! cielo, largiti ai rnortali dagli Dei: «los sueños que con sombras voladoras, 1Engañan al
humano entendimiento, 1 Que en el reposo de calladas horas I Mandan los dioses del celeste asiento• (Octavas al Sueiio). Scendano a sollievo ed a conforto dell' anima, mescolino alle verita che succedon&lt;&gt;
le • grandes falsedades• .
Sueño con quien se aplaca
Del trabajo el dolor;
Descanso que a nuestra alma así recrea:
Tú, de la vida flaca
La parte eres mejor,
Ligero hijo de la madre Astrea.

............. .. ...... .. ... ...........

Autor cierto unas veces y otras vano,
Del venidero estado
Y de todas las cosas padre amado.
Mentre cosí inneggiava al sonno il poeta , divino• di Siviglia, rapit&lt;&gt;
dal fantasticar soave del «puro, el terso y el gentil Toscano•, veniva
accogliendo il Quevedo, nella gioventú fervida, le immagini della vita
sconvolta e torbida, e i mille esempi dei vaneggiamenti umani. Non si
proponeva di empire le sue carte di sogni vani. Questi benche il vecchio Omero dicesse di doverci prestar fede (El Sueño de la Calavera),
son pu.re ne! piu dei casi burle, ciancie, e inganni della fantasia, «oci&lt;&gt;
del alma• (Las Zahurdas de Plutón). Occorreva tutti penetrarli della
realta piu spiccata e viva, porvi tutte le esperienze amare, capricci,
i deliri di questo mondo pazzesco, allargarli ad una visione complessiva di tutti gli uffici e le condizioni; rifoggiarsi insomma, nell' assorbimento del sogno ad occhi aperti tutta la commedia umana, e poi
averne pieta, oppure muovere la frusta, schizzare il velen o della satira.
Nacquero i Sueños y discursos o desvelos so1iolientos de verdades
soiiadas descubridoras de abusos y enga1ios, i quadri della vita stretti
entro la cornice del sogno che ebbero gran voga in Spagna e in ogni
terra, e si ripeterono e variarono ali' infinito, soddisfacendo talora
piu che il bisogno di dare forma e acconcia espressione ali' accesa
visione 1 , l' arbitrio e la demenza di miseri sognatori e bizzarri
caricaturisti. A furia di sognare e fantasticare, perduto entro il labirinto della vita, il poeta doveva infastidirsi della vita, imbrunire il pensiero, torcere in lamento e in pianto il riso a volte cosl sguaiato e
1 Xon riuscii ,mi a vedere le Vig!li.is del sueño di Pedro Alvarez de Lugo.
1Iadrid, I 664.

1

feroce. Non si chiudera il Quevedo nell' ascesi; non imprechera alle
larve vanissime del mondo; roa lo stringera lo sconforto, il profondo
abbattimento; e, nel contributo ch' egli pur dovra dare alle Lágrimas dei penitenti e contriti, chiamera polvere tutte le umane gran-dezze, futili trastulli i destini che si svolgono quaggiu: «Que todo al
fin es juego de fortuna J Cuanto ven en la tierra, sol y luna•, e sentenziera: «Pues si la vida es tal, si es desta suerte I Llamarla vida,
.agravio es de la muerte• 1.
Nel sogno arcadico La Galatea, il Cervantes immagina raccolti
:alla tomba di Meliso, i suoi pastori Tirsi, Elicio, Damon e Lauso. Tra
pianti, e dolenti sospiri, entro la funebre elegia che sollevano in coro
-quegli umili sentenziano sui misteri della \'ita colla gravita dei salmisti. E dice Damon:
Es nuestra vida un sueño, un passatiempo,
Un vano encanto, que desaparece
Quando más firme pareció en su tiempo 2•

11 cpassatempo• che trascorre lontano da! mondo, nella solitudine
-dei prati e delle selve reca in verita piu dolore che piacere; vibra
1' amore per congiungere e poi fendere i cuori. Aperti alcuni appena
alla vita, gia sentono il travaglio della vita, fasciano il pensiero di me-stizia. Geme Silerio, ventiduenne, sui guai passati e sui miseri destini
-degli uomini, e rompe con sospiri il silenzio del suo eremitaggio. Chi
mai avra fede nella • instabilidad• e «mudanr,;a de las humanas cosas?&gt;
&lt;Con alas buela el tiempo pressurosas, 1 Y tras sí la esperanca I Se
lleva del que llora y del que ríe.&gt; La terra non ha che miserie e disin-ganni. Unica salvezza il cielo. Al cielo solleviamo l' anima con santo
ardore, «en fuego de su amor deshecha&gt;. E si mutera allora in riso
il continuo pianto.
Malinconie che assalivano il poeta, smarrito a volte negli Elisi creati
&lt;lalla sua immaginazione, e che necessariamente dovevano serpeggiare
-entro i cuori dei suoi eroi, pur cosi saldi sulla dura terra che percorrono, cosí tenacemente avvinti al loro sogno, rassegnati alla lotta, determinati a riporre nella real ta vi vente l' idealita piu fervida e tenace.
Esce malconcio dalla sua grotta di Montesinos Don Quijote, ed apre
1 Lágrimas de un pmitente, in Obras completas de Don Francisco de Queved&lt;J
Yillegas, vol. II. Sevilla, 1903, pág. 239.
2 Ora e sopraggiunta un' edizione nuova della Gala/ea, curata dallo Schevill
e da! Bonilla (Obras completas de Cervantes, tomo I e IL Madrid, 1914). Si veda
-il vol. II, pag. rg8. Questi versi gia erano ricordati dallo Schevill, A Note on Calde1wt's La vida es sue,ío, in Modern La11guage Notes, Aprile, r9ro, pag. 109. Per

una leggera inavvertenza

e qui sostituito Tirsi a Camon.

�ARTURO FARINELLI

IL DRAMMA DI CALDERÓN

gli occhi come se allora si svegliasse da profondo sonno. La visione
eroica e vanita. Ha di fronte Sancho. E allora gli sovviene il biblic&lt;&gt;
csicut umbra dies nostri sunb, il cfugit velut umbras&gt; e sentenzia:
cEn efecto, ahora acabo de conocer que todos los contentos desta vida
pasan como sombra y sueño, o se marchitan como la flor del campo• 1. Affluivano alla mente del folle sublime le massimc- sagge, le
comparazioni e similitudini piu calzanti, al passare di illusione in illusione, di sogno in sogno. Creavasi con poter magico un universo,
rifatto sulle apparenze del mondo esteriore, un universo fittizio gagliardissimamente poggiato ne! suo interiore e guardavasi dall' urtare
con quella che gli uomini ritengono realta, di toccar con mano clasapariencias..... para dar lugar al desengaño•. Ma il mistero lo preoccupa~
i suoi rovesci di fortuna non gli frangono le forze audaci e le speranze;
ma pur lo affliggono. Che e mai il suo destino? Che e il destino degli
uomini tutti?
Ad ogni passo s' offre un nuo,·o specchio della Yita. I farsanti del
Carro della l\Iorte, col Demonio in capo, vanno, dopo malaugurate&gt;
scontro, al villaggio che li attende, e Don Quijote ragiona con la sua.
scorta Sanchopanzesca al fianco. Come quegl' istrioni, siamo noi tutti.
E rappresentiamo noi, vi vendo, una farsa come la rappresentano loro,
,somos y ..... habemos de ser corno la comedia y los comediantes•. Introducon loro nella recita imperatori e pontefici e re e dame e cavalieri, ruffiani, soldati, mercanti i semplicissimi mortali; poi, a commedüt
finita, cade ogni distinzione tra gli attori. Similmente nella commedia
della vita chi recita la parte sua da imperatore e chi da pontefice, e
sopravviene poi la morte, e tutti nella fossa finale sono eguali 2• Al

che Sancho, che di giorno in giorno facevasi piu accorto, aggiunge a
rincalzo la similitudine dello scacchiere e delle sue figure: mentre dura
il giuoco ogni pezzo ha il suo valore particolare; venuto poi il giuoco
a termine i pezzi si mescolano tutti alla rinfusa in una borsa, «que es
como dar con la vida en la sepultura•.
Certo non vi e opera piu alta del cDon Quijote, a mostrare il
potere della trasfigurazione del reale nella coscienza di un uomo, posseduto, guidato dalle sue intense visioni, sulla tragica e comica scena
del mondo, la virtu di una fede incrollabile in un mondo di fantasía,
visibile solo ali' occhio interiore, intimissimo, individualissimo e in
opposizione eterna colla realta che diciamo riconoscibile, tangibile.
Chissa non vi sia ne! cuore del sogno una forza misteriosa capace di
prodnrre figure e immagini di vita reali piu del vostro reale medesimo, di una sostanza che non sai definire, come non definisci I' essenza
del suo mondo visibile e sensibile! L' essenziale sarebbe allora nutrire
il sogno perche rimanga profondo e non ci distragga dall' assoluto
assorbimento. Cessato ali' croe della Mancha il sogno, l' arb o r vi ta e,
perde le radici, dissecca e muore. Veoite ad oppormi il nostro vero
nudo e squallido a que! vero vivente, operante in me con un vigore
arcano, ma possente. Vaneggero io, stretto ai miei simulaci·i di vita,
delirerete voi aggrappati alle vostre apparenze, ai fantasmi ches' agitano ali' esteriore? Non dev' essere il mondo come ognuno se lo foggia,
come ognnno se lo immagina? Il mio assurdo pío eguagliare il vostro
sublime. Lasciate ch' io veda a modo mio e tenti penetrare cogli occhi
dell' anima e badate a tenerc aperti i vostri occhi e a ottenerc voi
non oscillante la vostra particolare visione. «Eso que a ti parece bacía
de barbero,, dice il ca valiere allo scudicro, «me parece a mí el yelmo
de l\Iambrino, y a otro le parecerá otra cosa.• Tutta la grande e prodigiosa illusione clonchisciottesca e di una formidabile congruenza e
fermezza; muo,·esi con figure vive, fuori del vago e del nebuloso, con
contorni marca ti, limpidi, determinatissimi. E come il cielo ha le
sue slelle che fiammeggiano e illuminano la notte oscura, il procle

1 Ragiona l' amico mio Rodríguez Marin su questo improvviso sentenziare{ediz. del Quijote in Clásicos Cast,/lanos, VI, 86): «A juzgar por esta reflexión,
más bien que de la cueva de Montesinos, pensaríase que Don Quijote acababa
de salir de una cátedra de Escritura.•
2 Possiamo sovvenirci del sentenziare calderoniano nclla •comedia&gt; Sabrr
dd mal y del bim (f, 12):
Y aquel punto, aquel instante
Que representar tragedias
Así la fortuna sabe,
Que dura el papel, es dueño
De todas las voluntades.
Y en el teatro del mundo
Acabóse la comedia,
Todos son representantes;
Cual hace un rey soberano,
Y como el papel se acabe,
Cual un príncipe o un grande
La muerte en el vestuario
A quien obedecen todos;
A todos los deja iguales.

E ricordiamo ancora ccrto discorso &lt;li Democrito nella «comedia&gt; di Fernando de Zárate, Los dos Filósofos de Grtcia (II. 0 , atti):
l\lira, en el solio sagrado
Los comediantes, ya ves,
t::na comedia los dioses
Hombres y mujeres fueron;
Milagrosa compusieron.

Repartieron los papeles,
Uno noble, otro plebeyo,
Aquél rey, éste \'illano,
Aquél grande, éste pequeño,
Y empe~ósc la comedia.
\'algámonos del exemplo:
Quando un comediante acaba
De hazer un rey muy soben·io,
&lt;Xo se entra en el vestuario,
Adonde pierde su reyno,
Y queda igual, ya se ve,
Con todos sus compañeros?

Pues assí somos nosotros:
Los dioses nos repartieron
Estos papeles; ahora,
En quanto vida tenemos,
Hemos de r&lt;'presentar
La comedia al universo.
Dexa que venga la muerte,
Que en acabando con ellos,
Iremos al vestuario
Del mausoleo tremendo,
Donde seremos iguales
Los grandes y los pequeños.

�IL DRAl\l:IIA DI CALDEKÓN

ARTURO FARINELLI

-cavaliere ha accese in cuore le sue luci divine, e agisce al loro sfavillare, e in quelle ha fede. Dulcinea che dentro lui vi\•e non e piu fantasma, ma donna vera, con carne ed ossa e sangue e lo spirito che
muove lui alle azioni magnanime, a raddrizzare torti, a soccorrere i
bisognosi. «Yo vivo y respiro en ella y tengo vida y ser.•
O Sancho, io non nego che quello che tu chiami cielo sia cielo davvero, e terra la lua terra, ma non potrai tu contendermi la verita
&lt;leila mia visione, la reale esistenza del mio cielo, della mia terra. Se
tu sorridi di quello che vedo, con santissima ragione debbo io aver
pieta di que! poco che afferra il tuo sguardo. A me sono serbate le
meraviglie e gl' incanti della grotta di Montesinos. lo ci fui, io ci vissi,
io mi ritrovai cogli eroi del mio stampo.
Ora la virtu di questo prodigioso, intensissimo sogno sta appunto
nel palesarsi umana tutta la gran macchinaria fantastica, palpabile ai
-secondi sensi del gran folle pri vilegiato l' impalpabile e l' etereo. Pre-cisamente egli ha profondamente, internamente conosciuta e praticata
la terra di Sancho prima di assorgere alla visione di un mondo supc-i-iore; quella sfera in cui gli e forza rimanere, finche l' antica luce lo
ferisce, si desta alla realta degli uomini comuni, e muore. Alla sua
immaginazione ardente che noi chiamiamo delirante, sferzata dal pieno
-sole della Mancha, approdan pure i rivi della sapienza delle cose terrene. 11 folle sorprende con la dottrina dei piu saggi ed una somma spettacolosa di esperienze precise, direste consumatissime. Egli ha bi-sogno di Sancho, bisogno del respiro di quell' uomo di popolo che
-dirozza a grado a grado, addestra al suo sogno, nobilita, solleva e lra-sfigura. Chi si arresta al contrasto di quei due spiriti, di quei due corpi
-giudica grossolanamente, e non s' avvede che Sancho e il signor suo
sono indivisibili, perche a vicenda si completano, perche v' e pure
-grande affinita nelle loro nature, malgrado le disuguaglianze enormi;
e perche il poeta che entrambi li crea questi due esseri singolaris-simi errabondi per le contrade asciutte e squallide, popolate solo delle oasi e dei giardini dell' immaginazione, e dalle sue alture li guarda,
finissimamente e argutissimameate ridendo dei destini che annoda,
&lt;legl' inganni che prepara, delle estasi che suscita e della fantasmagoria di tutte le vicende svolte sulla scena del mondo, battute dall' ala
rapida del tempo, pensava in cuor suo aquella armonia intima, secre-ta che e in lutte le cose di quaggiu, in apparenza opposte tra loro come
-contrari mondi impossibili a conciliare; pensava, colla bizzarria del genio che e fulminea intuizione, a fondere insieme in una sola anima
vi vente sogno e realta il visibile e l' in visibile, il mondo dei sensi e i1
mondo dello spirito, terra e cielo, il naturale e il sovrannaturale,
1' immagine aerea e la figura concreta, 1' apparenza e l' evidenza,
stravaganza e buon senso, il sublime e l' assurdo, la follia estrema
e l' estrema saggezza.

Chi dice Don Quijote dice anche col fiato medesimo Sancho. u
-;;ogno dell' uno e condizione imprescindibile del sogno dell' altro.•Juntos salimos, juntos fuimos y juntos peregrinamos; una misma fortuna Y una misma suerte ha corrido por los dos.• - Sapevano i due
-&lt;:roi di appartenersi l' un l' altro con tutto l' anelilo dell' anima e di
.s~ntirsi congiunti, due in uno, in tanta di,·ergenza di azione e di pen1:,1ero. Le smanie, gli smarrimenti di Sancho allo staccarsi del suo
-;;ignore che compassiona ed ama e venera, la gioia ineffabile al ritrovar'-i, all' ambulare di nuovo, somaro e ronzino, scudiero e ca valiere
-best'.e ~d uomini, indivisi, laaciati alla ventura e al sole, e sempre coperh d1 busse e di vituperi! ll dolore di Don Quijote, la malinconia
ver~ ~~e subito lo invade quando e lontano da lui Sancho! Pare gli
vacilh 11 mondo sprovvisto della sua base terrena. Un giorno gli e pur
tolto quella sua perla di servitore che va alla sua isola sognata per
dar prova del suo governo; e allora reclina in se meditabondo ed ha
l'. a~ima triste: •Apenas se hubo partido Sancho, cuando Don Quijote
.smhó su soledad, y si le fuera posible revocarle la comisión y quitarle el gobierno, lo hiciera.•
Quello che piu importa nella vita e sapersi tener ritto e saldo sul
mondo costrutto dalla tua ,·olonta tenace e indomita, nutrire la tua
fede, sicche mai non affievolisca, o venga a mancare. E sieno pur
-omhre i tuoi sogni, abbraceiali, stringili a te come cose sostanziali.
Non stendere le armi mai, non cedere, non flettere sul cammino che
~ercorri ~ ~u cui fulge ridente il sole delle tue speranze; immaginare
-s1eno baci 1 ~orsi del destino, e, quando si e schemiti nella polvere,
p~nsare_ che m un avyenire non lontano sarai rimesso sfolgorante su~h. altan. _Come altrimenti ti avvieresti al conseguimento di quella fehc1t~ a cm peregrinando ne! vi ver fugace ognuno aspira, per cui ognuno s1 sobbarca al martirio? Da! tuo volere fermissimo di pende la tua
realta. La scienza su¡:,rema della vita si risofre nella volonta del vi1
vere , L' imperativo che risuona in te: Devi credere ai fantasmi che
lddio ti manda, devi alimentare la fiamma accesa ai tuoi sogni e alle
1

Ricordo quanto afferrna M. de wnamuno: «Xo es la inteligencia, sino la
~•oluntad, la que nos ~ace el mundo•, nel suo coraggioso libro Vida de Do,i Qui1,ote J' Sancho..... Madnd, 1905, pag. 149, di cui e come una gcnialc combinazione
1 opera recente e gia qui citata, Dd sentimiento trágico de la v!da m los /wmbres ?' m los pueblos. Madrid, 1914. Similmente dice P. Savj-López, nclla sua
:;uc_c,~ta, bella ed efficacc caratteristica, Cerva11tu, Kapoli, 1913 (cap. Do,,
Chucwlte). •Non e un sognatorc; e un corpo e una volonta al comando dclle
sue visioni e dei suoi sogni.• Benche scpolta in un pcriodico della Germanía e
da ncssuno piu ricordata, ancora non ripudierci la sintesi ch' io volli tentare
dcll' operad:~ Ccrvant~s in una mia Festrde: Ctrva11tes. Zur .soo jahrigm Fei,;
des •Do,, Quljole•, ded,cata a Paul Stcyse (Be'lage zur Allgm1d11:11 Ztitung,
1905, 113-115).
TOMO

J.

21

�310

ARTURO FARINBLLI

tue illusioni, e voce sacra, vangelo di conforto e stimolo di profonda
e gagliarda vita agli eroi. Dalla officina delle astrazioni piu possenti
escono i messaggi del vero. E !'anima, spenta la vita dell' immaginazione, soccorsa dalle sole realta comuni, si smarrisce esausta in un deserto. Sogna Sancho, come sogna Don Quijote. La sua isola e il suo mondo
piu vero, piu tenacemente costrutto, fissi in lui, come son fissi gli
astri nel cielo. l\Ia quando giunge al dominio invocato ed entra nel
suo Eliso, I' isola si sommerge nell' arcano dei disinganni e sparice~
tutto quel paradiso di dolcezze sognate gli si converte in un inferno
di amarezze e di dolore; l' inganno disceso al livello della rea\ta, stordisce e affligge come burla atroce; e si discolorise allora, si disabbellisce ¡¡ mondo, cadono i desideri e la speranze. Sancho, a cui si spesso
volgono il pensiero i narratori delle esperienze del dormente risveglio, moralizza sbigottito. Bisognava restare nella sfera umilissima che
il destino gli assegnava e non sollevarsi con fumi di gloria e di grandezza, salendo «le torri dell' ambizione e della superbia&gt;. Guarda in
se e sospira: «Se me han entrado por el alma adentro mil miserias, mil
trabajos y cuatro mil desasosiegos.&gt;
L' accorto Montiel, a cui il poeta del Quijote, in un vivace «intermezzo», fa compiere il piu spettaculoso inganno, vivificando il «Retablo
de las ]\[ara villas • , ideato da que! fior di sapienza ch' era Tontonello,
speculava su quella seconda vista, assai piu acula e penetrante della
vista naturale, che doveva essere nel suo pubblico di cristiani puri,
Jegittimissirui; e faceva che entro il vuoto e il nulla si movessero Sansone, il toro feroce, le acque del Giordano, una tribu di topi; suscita,·a
fantasmi mutati d' un tratto in corpi veri dall' ardore della credenza.
Chi vuol vedere vede davvero. E sara l' uomo cosi da poco da non
disporre di quella forza di volanta? Poste dalla nenia del «músico de
entre sueños• le visioni sorgono. 11 vuoto si popola. Vedono tutti cose
giammai vedute. Teresa pub esclamare soddisfatta: «tan cierto tuviera
yo el cielo, como tengo cierto ver todo aquello que el retablo mostrare•.
Certo piu si avanza nella vita piü amaramente pungono gli strali
del disinganno, piu tormento reca il tuo mondo ideale che chiudi in
cuore; anche del sogno esula la felicita che si vagheggia. Si cade e si
cade, pur volendo affrontare sempre impavidi le larve del vero. ~ul
capo del piu nobile e pii:t magnanimo dei cavalieri si addensano le sc1agure. O Sancho, va; son nato per vivere morendo, dice 1' infelice. Ma,
atterrato dal rivale, vinto, orbato del suo gran sogno di eroiche avventure, di fronte a chi lo prostra e si misero lo rende, raccolte l' ener~ie
dell' anima, proclama altamente la verita luminosissima, incrollab1le
che nessuna sconfitta el' armi pub contendere: «Dulcinea del Toboso
es la más hermosa mujer del mundo.• In que! suo abisso di dolore
precipita pur Sancho; il sole della glor:a piu fulgida e º"curato ormai~

IL DRAMMA DI CALl&gt;BRÓN

311

debbono posare le armi, debbono vanire coi sogni, sciogliersi qua!
fumo al vento le promesse; quello che realmente avveniva sembrava
opera di un malvagio iocanto, effetto di sogno -«parecíale que todo
aqll'el suceso pasaba en sueños• - Eppure, per aver vita ancora,
all'eroe caduto, piu non potendo battagliare da prode, soccorrere gli
afflitti, vendicare gli oltraggi, conveniva filare nuovi sogni, concedersi
a nuove finzioni, dar «vado a la imaginación• mutare le terre dei porci
che dovranno calpestarlo in giardini d' Arcadia, farsi pastare Jui e
pastare Sancho, errare cantando, sollevando il bucolico lamento per
le selve e per i prati e le rive di acque !impide, dolcissime. Apollo
manderá il verso, e si acquistera cosi fama immortale.
Quanta malinconia stringe noi al vedere rientrare il povero cavaliere, sognatore di castelli e d' imperi al suo umile villaggio, perche
abbiano lomba i suoi superbi ideali e guarisca dalla sua follia sublime!
Guarire significa ahime morire. Una nuova luce balenata a fugare l' antica, un breve istante di pace e di quietudine al cu ore, l' elegiaco rimpianto delle pazzie che furono, la condanna delle letture perturbatrici,
della sua «amarga y continua leyenda», la suprema conciliazione col
mondo della realta tangibile, un abbraccio ai fidi parenti, fuori delle
ombre, e poi la morte. Tramonta il sogno e il respiro di vita piu ar~ente si soffoca. Nessun fremito piu sulla lira che l' uomo impugna,
mvaso dalle sue estasi, acceso a!le sue visioni. 11 canto tace e la lira
e spezzata. E Sancho che vorrebbe ridato ancora alla vita del sogno il
suo signare eccelso, ed ha pieta e sgomento del buon senso sopravvenuto a distruggere ed a dissipare la demeoza pur cosi benefica, desiderache si torni alle avventure, grida ai venti il suo: «¡Vuelva en sí!
¡Vuelva en sí y déjese de cuentos!»
Ma il poeta, creatore e plasmatore di due meravigliosissimi eroi,
chiusa la sua commedia donchisciottesca umana e divina, perche la
vita non fosse d' intollerabil peso, davasi a nuovi sogni e ameni inganni; intrecciava nuovi destini; immaginava nuove commedie. «Busca un
pasatiempo I que al alma engañe, en tanto que se pasa I este desamorado ayrado tiempo•, consigliava il suo Tirsi ne! sogno arcadico della
«Galatea». Sprona lui, negli anni estremi, l' immaginazione impossibile
ad infiacchire, e scrive un romanzo delle piu bizzarre e romantiche e
sbrigliate e favolose avventure, una storia di estasi e di dolore, di amori e di inganni di u mili e di possenti battuti dal destino, peregrioanti di
!ido in !ido dal settentrione pi u remoto coperto di ghiacci alle spiaggie
d' Italia piu ridenti e floride; storia spezzata in mille storie idilliche e
tragiche, ora svolte tra turbini e bufere e incendi, or nella quiete pii:t
silenziosa, nella pace indisturbata e serena: la fantasmagoría del «Persiles», grande caleidoscopio dell' umana vita che affratella e congiunge
la realta al sogno, il -particolare all' universale, il naturale al mondo
clcll' incanlo e della magia, e congeda I' opera quando, senza un tre-

�312

ARTURO FARINl!LLI

mito, gia ha il piede nelle staffe per l' ultima cavalcata nel regno della
morte.
l\fosse e guido il grandissimo poeta la fantasia d' altri sognatori
attraverso le sel ve piu fitte di avventure, suggeri nuovi ioganni della
vita e «pasatiempos•, per confortare questo nostro peregrinar vano
a cuí -il destino ci sprona. Al «Persiles» indubbiameote si ricollega la
fantasticissima «storia• d' amore «Eustorgio y Clorilene» immaginata
sulla fine del secondo decennio del '600 da Enrique Suárez de Men&lt;lo,;;a, nota al Calderón, e forse gradita per quella dottrina morale che
si mescola al bizzarro racconto, «lo grave de las sentencias Y fábulas•,
«lo útil, magistral y necesario de lo moral que enseña», come e detto
nel Prologo. Storia di grandi e continui vagabondaggi di amanti
sventurati che, disgiunti, messi a durissime prove, delusi, traditi, frustati dalla sorte avversa, martorizzati per gran tempo, alfine si ritrovano e vedon luce divina dopo le tenebre patite, precisamente come
¡ due amanti dell' ultima fantasia romanzesca del Cerrnntes. Dove la
realtafinisca e dove cominci I' illusione non sai. Alf'ggia il mistero entro
le «oscure, dense e ampie seke» del «poderoso Reyno de Moscovia•,
dominio despotico un tempo del gran duca Basilio, e nelle nordiche
regioni della Svezia dove si svolge una parte cospicua dell' azione.
In fondo ad uno specchio della vita umana tendeva l' umile inventore
&lt;ii cotesta fiaba che intreccia profondendo discorsi e sentenze, contorcendo, gonfiando lo stile, immaginando di sollevare a símbolo il
grande e stravagante groviglio di sperieoze. Per poco non trasse il
ti tolo di «Príncipe Perfecto» o «Privado Cristiano•, che si ano uncia nel1' esordio 1. Eustorgio doveva temprarsi al fuoco di tutte le esperienze, attraversare vittorioso i labirinti della colpa e del peccato, e da!

1

«Otros le dieron el título que nace del fin con que se escrivió, que es

Et f'ri11cipe Perfecto y Privado Christiano•, cosi ne! Prólogo al lector ( del .Maestro
Fray Enrique de Mmdofa, en respuesta a tma carta del Auto,·, en que le pide v,a
su Poema y le cor1'ija, data da Guadalaxara, 6 gennaio 1628). Lessi la novella,
che e pur ricordata nella combinazione dell' Ema)'O del Gallardo (lV, 653), in
un esemplare della Palatina di Vienna (40, Q., 45): Eustorgio y Clorilme. Hi.rtotoria Moscovica. Por Don Enrique Suárez de /lfmdo,a y Figueroa, ~[adrid, 1629
(e dedicata al duca di Feria, Don Gómcz Suárez de Figueroa; 1' «approvazione•
del Maestro Gil Gon&lt;;ález Dávila del 26 aprile 1628). La rimembra Milton A. Buchanan, ncll' Appendice alla sua edizione La Vicia es sueiú&gt;, Toronto, 1909, pag. IOI; ma come mai affermare: •Only the second edition (Zaragoza, 1665), of this work is now entant?• Chiudesi la fantasmagoría romanzesca
colle nozze di Eustorgio, e Clorilcne, e colla promessa del no\·ellatore (f. 151):
• Y si el hijo que naciere fuere de tan admirable vida como sus padres, ofrezco
el trabajo de escriuirla.•

e

IL DRAIJMA DI CALDERÓ~

313

perpetuo disinganno salire ad una visione !impida del mondo e ad
una felicita durevole.
Un mentore gli e a fianco, anticipato Clotaldo del dramma calderoniano, cayo y maestro», consigliere espcrto e saggio degno di gran riverenza e non mai a corto di massime saggissime, per bene e convenientemente reggersi in questo burrascoso mare che e la vita. Di predicozzi morali del vecchio Pigmerio e empita la storia. Ma stupisce in
mezzo a tanta assennatezza di precetti, tal cumulo di folli avventure;
tale viluppo di fatti fuori d' ogni naturalezza e verosirniglianza, dementi persino nel sogno. Verso la fine particolarmente la storia impazzisce fuori d' ogni rimedio e degenera in assurda fanciultaggine.
Non vi e la minima conoscenza del cuore, nessun' ombra di studio o
di esame interiore di quelle povere e fantastiche creature che corrono,
simili a fantasmi, alla loro vita. effimera. 11 caso impera, intreccia e
scioglie gl' impossibili destini. L' estrema perversita si oppone ali' estrerno candore. Due volte la duchessa rapace che medita le trame piu
inique, e data per ben morta e ben sepolta, e due volte risorge minacciosa. Dai genitori si staccano le figlie erranti perle sel ve gettate alla
ventura in abito maschile, come Rosaura. E ali' onore vilipeso si grida
vendetta, doverosa riparazione: «Con fuego purificarás el oro de tu
honor.» Sulle sorti di quaggiu vigilano in cielo le stelle; le interrogano i sapienti; e gli oracoli caduti alla nascita giammai si smentiscono 1 •
Qualche irnmagine smarrita, soffocata dalle riflessioni insistenti doveva pur colpire il poeta della «vita e un sogno». Ombra del morire e
detta la notte. «Crece el pensamiento, y sube más alto, considerando
la noche como retrato del alma ocupada en la obscuridad de la culpa,
fea, triste y abominable, como poseída del Príncipe de las tinieblas,
y en el día contemplo su hermosura, naciendo en ella el sol lucido y
resplandeciente de la gracia, y en el discurso desta noche y &lt;leste día
se me representa la brevedad de la vida presente y el corto momento
que tenemos los mortales para negociar las grandezas de bienes y
gloria o de penas y males, que a cada qua! se le espera en aquellos
años eternos y siglos perdurables.• Tra que! piovere e turbinare di
casi e di vicende strane, e pure un desiderio di fuggire il mondo, ricco
solo di travagli e di illusione, di appartarsi negli alti silenzi dovc
incontaminata vi ve la natura e sereno opera lddio, e la vcrita puo manifestarsi. Talora i personaggi di que! povero dramma sooo come storditi; non sanno se son desti, o se chiudono ancora gli occhi al sonno.
«¿Es sueño, verdad o quimera lo que he visto?»~deve chiedersi l' avve1 Eustorgio avverte (f. 14): «Consultaron a un gran Judiciario, y él ali,;6 figura sobre mi nacimiento y dixo que sería ,;ahorí.• Similmente si assicura di Clorilene (f. 151): ,y haciendo memoria de lo que el Judiciario avía dicho de Clorilene..... , hallaron aver acertado en todo.•

�ARTURO FARINELLI

dutissimo Pigmerio. Eustorgio lascia un giorno l' Infanta con Carloto,
•como quien sale de un sueño•. E tutti errano, soffrono, sospirano,
vittime delle fallaci apparenze. Tutto e finzione, tuttu e sogno, tutto e
vanita. l\Ienzogna anche la bellezza. 11 piu saggio lo dice: «Debaxo de
un rostro de ángel ay siempre tanta mentira y engaño.• Il femminino
eterno e un male senza fine. Guardati dai miraggi vani. «Todas estas
cosas y otras..... son pura imaginación, son obra de la fantasía en su
perpetuidad, que oy son, y mañana no ay dellas memoria.•
Ricordiamo ancora, come tra il chiudersi del '500 el' esordire del
nuovo secolo tornasse in voga l' anticbissima storia di Barlaamo e di
Giosafatte zelanti inventori e intrecciatori di comedias che cercavano
soggetti per distrarre il pubblico e seguivano accorti quell' onda moralizzatrice e purificatrice delle coscienze rovesciatasi sulla Spagna in
seguito alle grandi conquiste. Abbondavano gli «autos», le commedie
dei Santi. San Giosafatte che sacrifica un trono e fugge le gioie della
reggia e del mondo per vivere la piu umile e solitaria Yita in un deserto, inneggiando a Dio e ali' eterno, merita va si additasse sulle scene a memorando esempio. Quando gia fuor di Spagna rappresentavasi
in due misteri di Francia 1 e nelle scene dialoghizzate di Bernardo
Pulci la storia cuna santa, divota e degna storia» della gran rinuncia di Giosafatte, il catalano Francisco Alegre, volgarizzatore di molte
scritture, stendeva una Vida de Sant 7osafat (Barcelona, 1494), che
il figlio di Cristoforo Colombo comprava, ne] 1513, per un «reah 2•
La Silva curiosa, del Medrano, accoglieva la santa sto:r:ia. I Flos Sanctormn la riproducevano nelle frequentissime edizioni ne! '500 e ancora nel '600 3 • Chi piu degno di figurare tra le elette schiere di Dio
del vecchio anacoreta Barlaamo e del ferventissimo suo discepolo?
Soldados de Cristo si dissero nella versione castigliana della storia
famosa, sempre attribuita a Giovanni Damasceno, che allesti Juan de
Arce Solorzano intorno al 1603 4. E militi in Cristo pure li cbiamo

Petit de Julleville, Les Mysteres. París, 188o, II, 277 ss.; 474 ss.
Gallardo, Ensayo, II, 541 (N. 3g62 del registro dei libri posseduti da
Femando Colombo). Ora di questa Vida non e piu memoria. Non figura nc-1
magro articolo dedicato ali' Alegre da Torres Amat, Memorias....., BarceloJ1a, 1836, pag. 12; e sfugge anche agli studiosissimi catalanisti contemporanei.
3 Particolarmente gradita I' edizione di Cuenca, I 594.
4
Si stampó poi a Madrid ne! 1608. •La spada del cielo a molti apersc,,
dice di Giosafatte la ra¡ípresentazione del Pulci. Menéndez y Pelayo ricorda
ancora nelle Observaciones prel;millares alla ristampa del dramma di Lope (Obras,
IV, pag. IX), la compilazione posteriore di Baltasar de Santa Cruz, Verdad nad"
amarga, ecc., Manila, 16g2. Delle derivazioni da) dramma di Lope nella Vida es
sue,ío, del Calderón, discorre a pagg. XX\'I ss. E vedi Origmes de la Nove¡a, vol. I, pag. XXX\'Il. Ricordero qui ancora la versione portoghese della leg1

2

IL DRAM:IIA DI CALDERÓN

Lope de \'cga nel suo dramma. In altre «comedias» agiscono come
Defensores de C1:isto, oppure come Los dos luceros de Oriente. In altra
ancora, allestita da Diego de Villanueva y Núñez e José de Luna y
l\lorentín, le gesta dei santi uomini si annunciano come prodotte da!
Príncipe del desierto y ermitaii.o de Palado. E San Giosafatte deliziava
-ed edificava il pubblico ancora come El P1·odigio de la India, come
Benjam{n de la Iglesia y mártir 1.
Per un capriccio, piu che per un impulso dell' anima, Lope s' in-clusse a drammatizzare la leggenda di quella spettacolosa conversionc.
l\Ia di che cosa non faceva mai dramma il fecondissimo poeta? Come
mcravigliosamente, con quale inaudita prontezza e facilita metteva ncl
rncconto piu blando e placido l' azione piu concitata e viva, animava
I' astratto con la visione sua concreta e !impida! Forse neil' una o nel1' altra stampa giunse a luí, lettore assiduo di opere italiane, la Rappre.sentazione, del Pulci 2, ove tuonavasi contro le insidie del mondo,
chiamavasi «forse ..... piu beato,, cchi non nasce•, ove Barlaam, moren-clo, sentenziava ancora sull' instabilita della vita:
Tu vedi il viver nostro quanto e breve,
Che presto come fior passa, e non dura
Ogni nostra speranza al vento breve,
Piacquegli la storia riprodotta ne! florilegio dei santi, spagnoliz:zata dall' Arce Solorzano e la sminuzzo in sccne che han no a tratti sapore di un cauto»; v' aggiunse un po' della casistica teologale, si cara
al Calderon, e un finale, pur di gusto calderoniano, che esalta la croce
e i suoi miracoli, e celebra la conversione di una Maddalena ten ta trice:
«Hoy vivo, que muerta be sido.•
Che poteva a ver luí il poeta di comune con 1' ascesi professata dal
suo príncipe eremita? Placide scioglieva le condanne al mondo in
omaggio alla leggenda, ripeteva, sen:za tormento al cuore, il pul vis et
umbra: «Yo soy polvo, sombra y viento.»-«Que todos son polvo y
nada I Respeto de Amor, que es Dios• fara esclamare a Custodio
nelle Bodas entre et Alma y et Amor divino. Bene egli, osservatore
sagace e profondo delle commedie umane, solle,·avasi a tratti alla vi-

_genda che attribuivasi a Giovanni Damasceno, edita da G. de\'asconcellos, Texto
.crWctJ da lmda dos Sa11tos Barlaílo t :Josa/ate. Lisboa, 18g8.
1 «Comedia quest' ultima di Nicolás del \'alle y Estrada. Si veda il Catálogo
-citato del Paz y l\íelia, pag. 55, X. 363; e perle altre cornmedie: pagg. 15¡; 420;
e le aggiunte al saggio del Kulin, del De IIaan, gia qui ricordatc, JJfodtm Lan.xuagt A'otts, X, 141 ~s.
2
Ora figura tra le Sacre Rapp1·es:ntaz'o11i d!; Secoli Xfl~ .\'Ve XVI, raccolte
&lt;la! D' Ancona, vol. li, Firenze, 1872.

�316

IL DRAMMA DI CALDERÓN

ARTURO FARINEt.LI

sione dei cieli con la sapienza delle Sacre Scrittzwe; leggeva i Salmistr
i Profeti, gli Evangelisti; si estasiava al solenne Cantico dei canfici; indossava l' abito del teologo che poco in verita gli conveniva, obbligatocom' era a cercar riparo fuori" dei laberinti mondani: e Dejé las galas
que seglar vestía,., dice en un egloga. «Ordenéme Amarilis, que importaba I ordenarme a la desorden mía,, e moralizzava dialoghizzandocon impeto divino di natura. Accendeva tra le fiamme di amor profano¡ fuochi dell' amor sacro; intreccia\·a per amor di Dio e della fede,
sovente con adorabil candore e freschezza, cautos, e «coloquios•, ed
allegorizzava pur luí da prode, movendo sulle scene le personificatevirtu ed i vizi, angeli e demoni, l' anima e il corpo, i1 diletto e la penitenza, il temporale el' eterno; riproduceva il dolcissimo canto dellesirene e delle Circi allettatrici, perche ammutolisse poi ai richiami ancora piu dolci delle voci di Paradiso; e celebrava i trionfi riportati:
dallo spirito sulla carne, compiacevasi di ricondurre al sacro ovile,
dopo molti smarrimenti, le pecorelle uscite pazzamente dal chiuso.
Tanto aveva prelibato dei piaceri terreni, da potersi pur concedcrele sue sferzate alle lascivie e «locuras, del mondo. «iAh, leyes del
mundo vanas!, sospira Dulimán nel Negro del m~jor amo. ll mondo
che «por de fuera I regala, pero en los fines I y adentro, mil penas.
deja• (La Isla del Sol}, e tratto alle piu acerbe sconfitte. L' anima peregrina con l' uomo e na viga tra flutti per il gran mare della vita, e
la tien desta l' accorto e saggio «Entendimiento»; sussurra gra\·e il
.Recuerde el alma dormida: «Recuerda, recuerda ya, 1 Del alma dormida vela, 1 Pues ella dormida está» (El Viaje del Alma). Ma tenta
cullarla cosi soavemente la soave carca di quell' anima il coro dei Vizi,
e certo dovra indugiare a raggiungere la divina sponda: «Esta es nave
en que la vida I Pasa, y corre el universo, 1 Que no ay temer tiempo
adverso, 1 Mientras dura al viento asida.» Tutte le Icggende devotc
vivificava i1 poeta col soffio del suo spirito; il divino si umanizza insensibilmente; il tenero o appassionato canto terrestre sorge e compete·
talora con le possenti e gravi melodie dei cieli. Il profano ha pui·e la
sua sacra virtu, e non invano Dio getto agli uomini le semenze e i prodigi della sua creazione. Sopprimerai il godimento ingenuo e sereno,
pcr darti alla riflessione cupa, alla tortura e macerazione degl' istinti?Lope dovra da buon cristiano atteggiarsi all' ascesi, ma il palpito del
s110 cuore non seconda la preghiera devota, le labbra mormorano un,l
maledizione obbligata, e nell' intimo del cuore muovesi tremante l,L
parola che inneggia e benedice.
11 suo «gran príncipe» del!' India, costretto per decreto di nascita
a occultarsi agli uomini e al mondo e a condurre vita segregatissima,.
ha ingegno precoce, «raro entendimiento,, vince di sapienza naturalela tribu dei saggi che gli danno per maestri, «a los maestros excede»_
E si capisce intristisca cosi in quella reclusione forzata, aneli all,L

I

liberta, al sole, ed esca, seccato da! rigore eccessivo del padre, in un
«¿En qué, Señor, te ofendí?., e seguiti comparando i1 suo misero stato
a quello degli animali stessi che liberi vanno chi per l' aere e chi peí
prati e bevono tutti la luce; meraviglie domande e lamenti che i1 Calderón, comme tutti sanno, concede senza scrupoli all' eroe del suo
dramma, languente nel cieco carcere. Ma non sara destino davvero
che l' avvolgano tenebre eteme. Esce alla luce, alla «hermosa luz,;
vede cielo, vede terra, una festa di colori, vede citta e strade e piazze
e gli pare debba aver fine allora la sua tristezza! «¡Válgame Dios!•
Ma subito fanno ressa attorno a lui le miserie umane. Saluta la donna,
«esta I de hermosura y de lágrimas compuesta•, figlia del re vinto;
conosce il mendico, l' infermo, il vecchio coi suoi acciacchi e non e
cosa che non offra spettacolo di pianto e di dolore. Non c' e stabilita.
nella vita: «Así son desta vida I Las mudanzas; que en ella no hay
firmeza » L' uomo decisamente e nulla, Dio e tutto. Barlaam puo convertire senza sforzi, in un baleno. Sul capo del príncipe discende benigna l' acqua celestiale. E il nuovo campione di Cristo lascera con
giubilo la reggia, ove impreca il padre, desolato che invano resista il
desiderio «a los hados forzosos», ed abbiano sprecato scienza i maestri agguerriti di tanti libri. Venga ora col carteo dei terrestri alletta•
mentí, tutto «un escuadrón de mujeres•, e la bellissima Leucipe alla
testa, per tentare il convertito e tormentario con ansíe e febbri; il príncipe ha ben cinta la sua corda; vince il disprezzo, e il potere del mondo
si fiacca.
Dal cuore del candidato del cielo che emigra al suo eremo si sprigiona dolce l' addio ai regni della terra, e gli e di sollievo il ripetuto
e prolungato: «Dejé, dejé, dejé•, con cui si congeda dalle false apparenze, dalle larve ingannevoli, dalla bellezza corruttrice, -datle ombre
dei beni umani, dal sogno della vita:
Dejé un perpetuo desvelo,
Dejé un sueño de la vida,
Dejé una imagen fingida
Idolatrada del suelo.
Dejé un espejo fingido,
Dejé un cuidado inmortal
Con sombra de bien, un mal,
Tarde o nunca conocido.
Sgombrate le ombre, puo sollevare l' inno alla quiete del suo ritiro,
ripetere il «Beatus ille• che tanto moveYa il cuore del suo poeta: «santisima Soledad• - «calladas soledades I Apacible silencio, 1 Que el
alma levantáis a bien más alto•. Veramente l' ascesi del cantare novello
delle sacre vittoric di Barlaamo e di Giosafatte riducevasi al bisogno

�318

ARTURO FARINELLI

di raccoglimento e di pace, fuggire i turbini del mondo, «remoto y
apartado I Del traxe y del bullicio I Do las maldades hacen su exercicio•, trincerarsi nella solitudine doYe tace l' uomo e parla la natura,
non gravar l' anima di affanni e desideri, poiche «negocios a la Yista
son veneno• ( Et villano en su rincó1t); un •pobre techo• entro un
Yillaggio, la «libertad del alma,, «der stille Frieden•, «die schuldbefreite Brust», l' ideale vagheggiato dal poeta che· piu l' amo e pi u fortemente subi il fascino del suo spirito 1• Popolera i deserti e le romite
spiaggie coi fantasmi della propria immaginazione. Cosi li popolava
il principe, ridotto alla santita di Y ita; e i libri cari al padre poseranno;
libri saranno •las hojas de las flores I Adonde hallar espero I Altas
filosofías,. Una solitudine squallida e senza Yerde, il nirYana della natura sarebbe stato un nirvana dell' anima a Lope che amiamo figurarci
ancora perduto nel suo «huertecillo•, deliziarsi ai suoi fiori che chiamava «alivio de mis males• .
Nessuna dolorosa scissura in Lope tra il suo mondo di fantasia e
il mondo della realta tangibile. Dei rovesci di fortuna, delle delusioni
inevitabili, degl' inganni avuti non fece argomento di pianto e di elegía. Si acqueta al suo destino; spegne in se prestissimo ogni germe di
ribellione e si concilia con la terra su cui il buon Dio e pur disceso
per largire agli uomini conforto e beatitudine. Fanciullo eterno, di una
ingenuita adorabile, e di eterna freschezza, si balocca con gli eventi e,
come ape che vola di fiore in fiore, toglie OYunque nutrimento vitale
al suo poetico sogno. In quella sua pienezza ed armonia di vita non
y' e pasto per il dubbio che strazia e per le meditazioni angosciose
sui misteri dell' universo. La lagrima che spunta cede al riso che balena in cuore. E non c' e crudezza di destino, acerbita di sventura che
lddio non plachi. Non ci sono abissi, voragini di dolore che non sappia
valicare la fermezza del volere e la santa rassegnazione. Bene ci debbono ferire le tragedie che si svolgono sulla scena del mondo, ma non
sieno tali da frangerci le speranze e ci risparmino lo scbianto. Se il
nostro vero destino e lassu, e si e quaggiu per prova, non inondiamo
di pianti e di sospiri questa valle d' esilio, e passiamcela senza intristire e sciuparci, godendo i pochi beni di natura e serbandoci intatti
per l' estremo tragitto. Ci scuotano, ci tolgano alle leggerezze folli le
gravi sentenze di Giobbe e di Geremia, ma non ci pongano innanzi
,!gli occhi, il nudo ed orrido scheletro della Yita. Le creature di Dio
hanno pure figura piacente, e non si muovono come ombre; hanno
Yene, hanno sangue, hanno carni che non oltraggiano lo spirito, ma
dolcemente e con amare lo fasciano. E dovere di Giosafatte ripudiare
1 Debbo rimandare, in tanta poverta di studi sull' anima vera di Lope, al
ropera mia giovanile, Grillparzertmd Lopede Vega, Berlín, 18g4, vedi pag. 279
e seguenti.

IL DRAMMA DI CALDERÓN

la donna, fuggirla, considerarla come invasa da! demonio e fare infine
che le acque di Cristo ne !avino le colpe e purifichino quell' essere
immoodo e tentatore. 11 poeta ha superate tutte le ansie e i timori
dell' asceta ed ha vista la donna gia partecipe della grazia di Dio, circonfusa del divino sorriso. L' amo con ogni vena del cuore, e si porto
curioso di tutto, in ogni labirinto dell' anima e volle esplorare, ricondurre alla luce del sole il mondo degli affetti muliebri inesplorato.
Sofferse per la donna, e pur godette per lei estasi ed ebbrezze, non
illanguidite anche quando, stretto «fuertemente a las aldavas de lo
divino•, come scrive al duca di Sessa, fila va umanamente assai gli
«ultimi» amori.
Sapieoza, Amor divino, Temperanza, Carita, Castita, Giustizia,
Fede, Penitenza e quante altre Dee della virtu operano sulle scenc
per umiliare la carne e svergognare e sconfiggere il mondo e indurrc
J' anima alle mistiche nozze con Dio, non hanno potere di distruggerc
nel poeta, che le muove a capriccio per l' efficacia dei suoi «autos»;
il piacere sano e sereno alla vita el' invincibile attaccamento ai «regalos del mundo• che l' uomo di Chiesa condanna per ufficio e per dovere. Appunto perche fugad questi beni e perche la vita e breve sogno-quante vol te pur Lope lo ripete!-: rincresce lasciarli derelitti e
spregiati preda del tempo che li consuma ingoduti; l' eterno Yerra,
ma anche nella vita fuggente c' e mezzo di assaporarne qualche anticipata delizia. Sogniamo, giacche sognare dobbiamo, e nel sogno
apriamo bene gli occhi; immaginiamo d' essere desti; comandiamo i
nostri fantasmi. «Despertar a quien duerme• ecco l' imperativo del1' uomo saggio; e non importa che con quel titolo conesse una «comedia» di Lope intesa a mostrare come inconsideratamente si iuscisse a
destare nel cuore passioni d' amore non mai avvertite. Come mai non
si risolve Lope a drammatizzare la fiaba del dormente risveglio, pur si
nota ai suoi tempi? E possibile sfuggisse a lui, cosi avido di tradizioni
e leggende, dete1·minato talora a miracolosamente fare atti e scene
del piu futile racconto, come di quello messo a base dei «Porceles de
,\forcia?• Un suo dramma tessuto sull' antica fiaba d' Oriente ci avrebbe offerto il piu curioso contrapposto al dramma del Calderón. Sulla
tragedia della vita umana infusa avrebbe gettato il suo riso fino e bonario; certo avrebbe \·ivificata la burla, intrecciate, per maggiore stupore della vittima del grande inganno, nuove avyenture. l\Ia del memento finale del Vi Yes non avrebbe fatto il cardine dell' opera. l\Ioralizzare non era nella sua natura. E nemmeno trattenersi con riflessioni
serissime sui misteri di questa Yita che passa come un turbine e
inganna con fantasmi \·ani.
Il pensiero che si Yolge e rirnlge tormentoso entro le sue spi.re
risulta in danno ali' arte ed opera a volte una carneficina spietata. Lope
bada a plasmare nel concreto e non a fantasticare nell' astratto. Ha

�320

IL DRANJl!A DI CALDERÓN

ARTURO FARINELLI

bisogno di contorni marcati e limpidi, di figure e non di ombre. E la
parola gli e sempre strumento di azione, respiro di vita. Se egli dovesse animare a poesia le immagini ondeggianti, irresolute, effimere
sorte dall' illusione condannata come fallace, che balenavano alla fantasía di Calderón frustata da! pensier grave e dolente alla vita del1' oltretomba, egli lottando fuori del suo naturale, si dispererebbe. Anelava ai liberi spazi, alla piena manifestazione dell' individualita umana.
Male riusciva a sommettere lui e le sue creature a un destino tiranno
e cieco. Imperi il fato, decretino le di vinita ce!esti quello che in terra
dovra avvenire, dettino clemenza od inclemenza alle stelle, sempre
l' uomo riuscira, viva o soccomba, ad affermare il proprio libero \'Olere. Stelle nei cieli, m:t stelle anche nei cuori, cosi completasi la luce
che sfavilla all' umanita che soffre espera. Amera il poeta sbizzarrirsi.
e quasi violentare la sua credenza, rimando una «comedia» su! tema
Lo que Iza de ser, ove muore Alessandro, appunto come volevano le
«estrellas inexorables» e la «temerosa astrología», invano tentando
di opporsi a quanto per decreto di Dio rimane fisso; maqui appunto,
entro il vangelo fatalistico del •siempre fué lo que ha de ser I por más
que el hombre se guarde», il poeta ha cura di porre il suo vangelo
umano e fortissimo del libero arbitrio; Leonardo sentenzia essere il
saggio, «el que es fuerte», «señor de las estrellas»; potro io quindi,
dira, «con mi albedrío I gozar de mi señorío, 1 y dejar de obedecellas».
Come scienza buona per il volgo e gl' ignoraQti e bollata l' astrología
ne! Gran Duqtte de .Afoscovia, e il pover uomo che la professa e delira
coi vaticini finisce sulle forche 1•
Passavano gli anni e restava ancor sempre nel poeta la !impida
Yisione della vita; sulla fronte serena posavasi qualche ruga; non martira il pensiero alla morte a questo grande sognatore e plasmatore di
vite, ma infine l' affaccia, e batte, e fa che il capo reclini. Montalván
nella Fama póstuma ricorda come il poeta negli anni estremi fosse
«rendido a una continua pasión melancólica». Quanti disingam¡i in
questa eterna corsa agl' inganni e alle dolci illusioni! «Tristezas no
me han faltado», scrive al suo príncipe, e bisognava stringersi ben
saldo alla fede per reggersi nelle nuove sciagure minacciate. Qualche

t Umanizza il divino, ricluce il sovrannaturale al naturale. L' ingenuita. dd
fanciu\lo non gli toglie di sorridere delle superstizioni del volgo. I suoi interpreti de' sogni che fa\liscono negli oracoli non han no la triste fine dell' astrologo
ne! «Gran Duque• o dell' indovino nell' «auto• di Mira de Amescua La ma¡•or
sobervia humana, ma certo Lope non usa loro particolari riguardi e tenerezze;la scienza dei presagi e pure a lui scienza di chimere-• Y de dar crédito a sueños, 1 el mismo cielo se ofende•-, cosi nell' ,auto• El !tijo de la lgluia(Obras,
II, 536). Sui sogni nelle «comedias• di Lope si veda G. Klausner, Die drei Dia111a11tm des Lope de Vtga 1111d dü Mage/onm-Sagt. Berlin, 1907, pagg. cjj ss.

l

321

lagrima scenden. C' e pure un vortice che trascina senza pieta. E la
luce piu Yidda dovra pur essa, ahim~, farsi fioca ed estinguersi. «Ansi
contemplo I Nuestra Yida veloz, que va corriendo I Al mar de nuestra
muerte•, dice sospirando il conte nel dramma El Gran Duque de Moscovia. E necessita di natura questo trapassar veloce. 11 poeta non si
affligge e non si consuma in lamenti, ma e mosso pur lui a sentenziare non essere che rapido sogno la vita, brevissimo respiro - «vida .....
ida» - mentre si annuncia passa, dice, canta in un meraviglioso soneto, dove suppone cogli antichi, i Manichei e Socrate trovarsi come due
anime nell' uomo e preludia lui pure con Racine, Rousseau, ,vieland,
Schleiermacher al sospiro di Faust: «Zwei.Seelen wohnen, ach, in
meiner Brusb:
¡O engaño de los hombres!, ¡vida breve!,
Loca ambición al ayre vago assida;
Pues el que más se acerca a la partida,
Más confiando de quedar se atreve.
O flor al yelo, o rama al viento leve,
Lexos del tronc;i, si en llamarte vida
Tú misma estás diziendo que eres ida,
¿Qué vanidad tu pensamiento mueve?
Dos partes tu mortal sujeto encierra:
Una que te derriba al baxo suelo,
Y otra que de la tierra te destierra.
Tú juzga de las dos el mejor zelo;
Si el cuerpo quiere ser tierra en la tierra,
El alma quiere ser cielo en el cielo 1•
Follia Yoler supporre togliesse a Calderón il solcnne memento,
pensare che al dramma del poeta assai piu di Lope grave e austero
alludessero i versi del Castigo sin venganza: «Bien dicen que nuestra
vicia I Es sueño, y que toda es sueño, 1 Pues que no sólo dormidos, 1
Pero aun estando despiertos, 1 Cosas imagina un hombre.• Correva
ormai ed era famigliarissima la sentenza discesa dalle Sacre Scritture.
Quando Lope apre la Bibbia e legge i salmisti non rannuvola il pensiero, malo stringe u1~a insolita gravita. Negli «autos• che immagina,
quante volte il sonno appare simbolo del perdurare dell' uomo nella
colpa, assorbito dalla terra, dimentico del cielo! II corteo dei vizi, il
demonio, il mondo, la morte fanno a gara per tener l' uomo sopito,
1 Obras sueltas, colecc. San cha, XIII, 211. Pcr il motivo delle d11e anime
Zwei Seelcn (qui V&lt;'ramente Lopc dice «dos partes•) si veda : Goet!te-:Jahrbuc!t,
IX, 238; Jl,I. Morris, Goelhe-Studim, II, 294 (della 2.ª ediz, Ilcrlin, 1902); J. Minor, God!tes-Faust, Stuttgart, 1901, U, 141 ss.

�IL DRANMA DI CALLERÓN

322

ARTURO FARINELLI

«a que guarde al hombre el sueño» 1• S' aiutano talora con la musica
addormentatrice, dolce e perfida sirena; ma le potenze celesti operano
perchel' assopimento non avvenga e perche, chiusi gli occhi appena,
si aprano alla luce piovente dall' alto. «Hombre, despierta», tuona
sollecito Amore, quando scorge reso al sonno l' infelice, ed ode dal
Tempo che giammai dorme: «yo nunca· duermo»; estese gli uomini
2
vittime di un letargo fatale cque la mitad de la vida I duermen» •
Al vaneggiare di Madama Morte, nell' «auto» Las ave;1tm·as del Hombre
si oppone il Conforto, e risolutamente il messo del cielo rimanda al
libro di Giobbe per confondere quella sconsigliata:

Y preguntádselo a Job:
\'eréis que la Yida es sueño,

Y tela que el dueño corta,
Cuando quiere, por en medio.
Ma i critici non odono quella voce e vaneggiano pur essi nei loro
.giudizi e nelle fallaci derivazioni 3• Cuando s' appressava la fine,
1 «Con sueño le voy venciendo•, dice la Superbia nell' •auto• La Siega
(Obras, II, 517): eMientras yo Je aduem10•, ecc.-•Pues ver aquel Joco sueño,
Que os hizo perderlo todo•; nell' •auto• De !a pumte del mundo, II, 432. La
Memoria nell' •auto• Et hijo de !a Iglesia: «Que es despertador que enseña i

Con el índice que tiene, 1 Cómo se pasa la vida, 1 Cómo se viene la muerte.•
Satana fa che un canto soavc, cla dulce armonía• addormenti !' uomo : •Duerme seguro, duerme \ Que aquesta vida no es vida de muerte.• E 1' uomo allo
svegliarsi esclama: c¡Ay! Mi bien un sueño ha sido I Mas no es sueño•, ecc. (IT,
536).-Suole divorare clú dorme il lupo nell' •auto• El Pastor tobo y cabaña celestial. Dice qui il e Cuidado• all' cAlma•: cDespierta y vela•, e ali' •Apetito•: •Pues
sueño me das? 1 Desvela la lumbre clara I y aduerme la noche obscura; 1 ¿Cómo,
si eres claridad, 1me das sueño?-E ancora esclama il •Cuidado•: •Voces de el
Alma, y yo duermo.• TI •Lobo• a sua vo!ta: cNo cantéis más, que se duerme.•
Parla la Pastora, nel sogno: cFué sueño, 1 pues es dichoso dueño \ soñaba
yo•, ecc. (lI, 345 ss.).-In questo •auto• ripetesi (II, 350) il detto comunissirno
«Que los sueños sueños son•. Poteva avvertirlo lo Schevill, neUa nota On Ca!dero1t's La Vida es sueño, in Modent Language Notes, 1910, aprile, pag. 109. Gia Marcello Filosseno dolevasi in uno strambotto: •ma duolmi sol che sonno
sogno e stato•.
2 Las aventuras del Hombre (Obras, II, 288). -Sgomento, dopo la rivelazionc
avvenuta, Bruno nellc •comedia• di Tirso El mayor dtsmgaño (III, 9), si chicde:
c¿Xo despertamos, señores? 1 ¿Nos dormimos descuidados'•
3 Avrcbbe dovuto far comodo questo rinvio a Giobbe ali' amico Buchanan, per precisare e completare la nota troppo succinta aggiunta alla sua edizione del dramma calderoniano ( La Vida es sueño, Toronto, 1909, pag. 99 ss.)Tagliuzzato poi qua e la, mescolato con frammenti di altri •autos• di Lope e
vcrsi di «comedias• di altri poeti, l' cauto• Las avmturas del Jlombre si trasfiguro in un Auto de las Cortes d~ !a 11luerte, che il compianto Mcnéndez y Pe-

senza un tremito, Lope pon mano alla lira e scioglie ¡¡ canto estremo·
sp:ona ancora pei campi eterei la sua bella immaginazione, e ancor~
ch1ama sogno la ~ita. Per trov~r !' oro nei secoli occorre trasportarsi
ne! passato, amm1rare quelle virtu e i soavi, gli onesti costumi che or
sembrano esulare da! mondo. Or vince !' inganno e strazia la frode·1 e
pare che le umane faccende vadano maledettamente al rovescio e tu tti
torc~n? dal retto ca~1mino. La verita aveva un tempo dimora tra gli
uomm1, «como dorn11da en celestial sosiego, \ quedó la tierra en paz,.
~ran~e _ora le leggi piu sante, desolata la terra, la Dea celeste tornasi
mornd1ta con rapido volo al cielo:
Viendo, pues, la divina Verdad santa
La tierra en tal estado,
El rico idolatrado,
El pobre miserable,
A quien ni aun el morir es favorable
Mientras más \·oces da, menos oído· '
El sabio aborrecido,
Escuchado y premiado el lisonjero,
Vencedor el dinero,
José vendido por el propio hermano,
Lástima y burla del estado humano·
Y entre la confusión de tanto estru~ndo
Demócrito rkndo,
'
Heráclito llorando,
La muerte no temida,
Y para el sueño de tan breve ,·ida
El hombre edificando,
Ignorando la ley de la partida,
Con presuroso vuelo
Subióse en hombros de sí misma al cielo

1_

lay~, no~ avvedutosi dell' inganno, stampava tra le opere de Lope (III, 595 ss. ).
All o_ccluo saga~e del Restori non sfuggl il pasticcio. Si veda la sua •prolusionc•
Degl, •Autos• d, Lope dt Vega Carpio, Parma, 18g8, pagg. XVII ss.-Nel nuovo
«auto•_un angelo si so_st'.tuisce al Consuelo, e pronuncia il e Veréis que la vida
es sueno• (llI, 599). Vt s, aggiunge qui un predicozzo del Pecado (pag. 6oz) :
........ . .................. .
No hay en el mundo contento
Pag.6o3= Si es flor el homl&gt;re
Ninguno, pues todo cuanto
Producida de los rayos
Miro y toco, hallo un encanto,
Del Sol, y queda marchita
Un prodigio y un portento.
Cuando espira en el Ocaso;
Todo es sombras y apariencias,
Si es una soml&gt;ra su vida
Todo sueños y visiones,
Que jamás en un estado
Todo antojos e ilusiones,
Permanece.....
Todo horrores y violencias.
1 El Siglo Je oro (ne:Ja Coücdó1t escogida de obras no dramáticas..... offcr-

�ARTURO FARINl!LLI
IL URAMMA DI CALDERÓN

Altri poeti di Spagna, colti dallo spettacolo della fuga della vita _e
delle miserie e vanita gett.tte in terra, moralizzano con rigidezza, e scnvono commedie, piu che per distrarre, pcr mettere in_ fuga il piacere
vano e concentrare il pensiero in Dio. Scendevano a Mira de Amescua
le immagini piu dclicate e soavi; ma quell' uomo di chiesa si ~ffanna a
clissiparle, perche non profanassero i propositi devoti; e quas1 ha s~omento della dolcezza del verso che talora lo conquide. Per la gravita
&lt;leí concetti le rnassime morali profuse negli intrecci drammatici, la
dottrina teologica apparsa allora veneranda e sublime anche quand~
uccideva miseramente l' arte nel cuore 1, il Calderón l' aveva assai
caro e facevaali posto cospicuo tra i suoi ispiratori. Una sua eroina
•
·
vantata
come " &lt;la hermosura mayor que el mundo tiene•,
tocca d a1
disinganno, uscita dal diabolico sortilegio, sfugge santific~~a alla terra
e si solleva al cielo dopo aver sciolto il cantico alle caduc1ta mondane.
«Quien no advierte I que es un sueño aquesta vida?» 2• Chi ma~ non
l' avvertiva? Instancabile lo ricorda il poeta e dottore, sermoneggiando
nei drammi d' intrighi, d' amore, di dolore e di finale rinuncia. 11 diavolo ha in terra una sua appendice di regno e di magistratura; tenta,
conquista soggioaa. Schiavo di lui non e il solo Don Gil del dramma
"'
El esclavo' del demonio;
lo sono molti altri personagg1. cu1. d'A me~cua
provasi a dar vita e ombra di carattere e destina alle sce_ne. l\Ia poi ~oi
saggi consigli e l' aiuto di Dio, dopo amaris:ime espenenze e folh:,
si Jiberano e si redimono. Guai se non sentissero tuonare ognora 11
memento sulla brevita della vita- «La vida, el mundo, el gusto y gloria
vana ¡ son junto nada, humo, sobra y pena; 1 del alma que es eterna ~l
bien importa•-, se non inorridissero al pensiero d~lla_ morte, dopo_ 1~
funesto traviare e non sapessero che nella morte s1 nsolvono tutti 1
piaceri di questa vita, che e menzogna quanto luce ne! mondo, che
non e conseguibile un vero bene, e non e che fiore del campo la belJczza, finzione anche l' amore, vano fantasma anche la donna: claque
me diste• dice Don Gil a Angelio, «es fingida, 1 humo, sombra, nada,
muerte• 3•
ta dal Rosell nella Biblioteca d, A11tores E.,pañola, ora ristampata. Madrid,
1g&gt;S, pag. 371.
1 Ricorda il Grillparzer negli studi saltuari di egli fcce del teatro spagnuolo
(S:i,nmtlickt w,rke; edizione quarta, Stuttgart, 1887, v~I. XIII, pag:_25_5.) El n~gro
del 1lltjor amo di Mira de Amescua, e bis in die Halfte em_~a~z vorz~gh~hes ?tuck,
bis sich der theologische Unsinn einmischt, der aber fur Jene Ze1t em hoherer
Sinn war•.-Altrove (pag. 79), parlando del Esdavo dtl dtmonio, riconosce nel
poeta •ganz Calderons Schivung, Klarheit und Kraft•.
2
Vida y mu,rte dt la Monja dt Portugal, che leggo nella 79.• _Pª:te dell~
raccolta Comedias dt difermtes autor-es, pag. 199 {esemplare della B,bhoteca d1
Parma). E ricordata anche da! Buchanan. La Vida u sue,w, pag. 100.
3 Mi giovo dell' edizione del Esc!a~o dd áemonio, curata da Milton A. Bucha-

Come Lope e come il suo Porceles del drarnma l\'o lt:zy die/za ni
desdicha hasta la muerte, non aveva gran tencrezza perla scienza degli
astrologhi ( e Aunque siempre fuí dudoso J De la judiciaria yo •) 1;
eppure egli era co:ne in vaso da! pensiero di una Fortuna che capricciosamente gira, corre, vola, tra volgendo con se gli umani desti ni.
E pure un fato che incombe agli uomini inesorabile. Quella ruota
fatale: «rueda inconstante e importuna• , il poeta I' ha sempre innanzi;
sempre ne addita il vertiginoso e instancabil moto. Della vita veracc
non afferri per \'i1·tu sua, che una debo! sembianza; tutto e incostante
e passa con precipitosa fuga, «todo en fin es mudable, 1 nada hay firme, todo rueda•, dice Don Juan a Donna María (.ll/011/a de PcJrtugal,
1.º atto), e Leonicio narra le tristi esperienze, I' inveire crndele e
inesorabile del destino nel dramma che a Calderón suggeri la fantasmagoria En esta vida todo es verdad)' todo mentira, e moralizza sulla
Fortuna tiranna: «No ay cosa firme y estable; J lo que cuerpo vivo
es oy I mañana es cadlve1· frío.• Che gioveranno i regni, se tramontano al ti-amontare di un giorno? L' uomo non s' a,·vede della sciagurata commedia ch' egli rappresenta quaggiu entro la Ronda del 1111111do.
«Miserable teatro• el' impero a cui i principi aspirano. «Teatro violento• e il mondo su cui si agitano forsennati gli uomini. E sono sognati i domini, i trionfi, le ,·ittorie, «fué mi estado como un sueño I que
gozándole soñé&gt;, dice Leonicio, ripensando al glorioso passato; sognati come gli averi anche i diletti, «el deleyte humano es sueño,; e
un sogno, «un brl!ve sueño, J corrido sueño, , e la ,·ita intera 2 •
nao (Baltimore, 1905, pag. 118), a cuí vorrei pure consigliare, fuori degli schcmi
in voga presso i colleghi americani, uno studio approfondito ed interiore su Mira
&lt;le Amescua che e indubbiamente tra i precursori piu geniali ed originali del
Calderón (La dissertazione di Th. G. Ahrens, Zur Cltarakteristik des spanisclun
Dramas im Anfang des XVII :Jah,·hunderts-Luis Vjfez de Guroara und Jl,fira de
,Wescua. Halle, 1911, ha scarsissimo valore.)

1 Anche alla virtu dei sogni sembra prestasse poca fedc, se e giudizio suo
quello che esprime Aureliana nella Rueda dt la fortuna (I. 0 atto): &lt;Aunque es
verdad que los sueños I no tienen de ser creydos I por ser confusas especies 1
&lt;le aquellas cosas que oymos.•
2
Aureliana, I' imperatrice sventurata, non e a corto di definizioni e, buon1
lettrice dclle Sacre Scritture, quanto il suo poeta, chiama la vita ( Rueda de ta
fortuna, II. atto) :
0

Figura que, pasando, el tiempo engaña;
Flor que marchita el caluroso estío;
Ampolla echa en el agua ya por frío;
Correo de la muerte, débil caiia;
Sombra que haze tela de una araña;
Ave ligera, despeñado río;
Hoja del árbol, y veloz navío

To:.w I.

2Z

�ARTURO FARIKELLI

Solo pe1·che si avesse estrema pieti di r¡uesta vita meschina, e perche si fuggissero le vanaglorie umane per amore della gloria cli\·ina,
ilpoeta immagina e intreccia la grancommedia sui favolosi destini dell.1
Afonja de Portttgal, e chiede consiglio e aiuto alle forze celesti; mescola bizzarramente il naturale al sovrannaturale; muove sulle scenc
accanto ad angeli e demoni, la Vanagloria, la Lusinga, l' Adulazione,
il Diletto, il Disinganno. Frenesie di amore, rapine audacissime, scalatc
ai conventi, stragi mietute dallo spirito del male che spadroneggia in
terra e annoda a suo talento gli eventi umani, persecuzioni ostinate,
fughe e conversioni, tutto il carnevale babilonesco prodotto dall' infuriare degl' istinti e delle passioni ha termine con la trasf1g1:razionc
di r¡uel prodigio di bellezza ch' era la monaca Donna María e il dissolversi della sua fasc:a terrena pcr accedere alle regioni degli spiriti
puri, ove troneggia lddio. Dal suo carcere cieco e lugubre l' anima ~i
svincola e vola leggera e ridente alle stelle. Bisogna che i1 disinganno,
disceso dall' alto, pellegrini tra gli uomini con la face che arde e rischiara, snebbi le menti dalle dense caligini, sveli le insidie di Lucífero, scuota dal sonno I' calma dormida• . Ode Donna :\laría il grido:
cBuelve en ti, mujer,; c::\fojer, huye las tinieblas • ; bada cque esta
vida I es un sueiio momentáneo• ; e ancora: . ~lira que un soplo es 11
vida. • Esultano angeli e serafini alla redenzione anrenuta. E il figliJ
di Dio che perla scarcerazione di quell' anima era pur lui calato ancor
una volta in terra, pub celebrare il suo trionfo e il raggiare della luce
novella:

La noche obscura pasó,
Llegó la alegre mañana,
Y tras ~1 lnvierno triste
La Primavera gallarda.

Un ¡;oeta oscurissimo Gerónimo Guedeja Quiroga, certamente colpito dai drammi di Mira de Amescua, immagina pur lui, nella «gran
co:nedia,: En el suei,o estJ la muerte, non priva di brio e di vigore,
una spettacolosa conversione; dialoghizza le vicende di un diswluto,
cescándalo de Palermo• , arditissimo, temutissimo, seduttore pertinacc
di donne, avvezzo a considerare legge il suo capriccio mo:11ent11neo,
Que navega este mar, a tierra estraña;
Cn punto invisible, un breve sueño,
Corrido sueño, y muerte prolongada.
Tale

e la vita, soggiungc:
..... la Yida del hombre desabrida,
:Miserable de mí si es tan pequeño
El curso de mi edad que es casi nada,
Porque pase tan mal, tan corta vida.

IL DRAMMA DI CALDERÓN

·

• ·

327

msens1bile per gran tempo a tutte le e
. . .
horas• del padre che maJt tta
sortaz1om, a1 sermoni «de diez
'
ra e calpesta t: ·
sotto le mentite spoglie d. L '
.' e ensce. 11 demonio, atth·o
1 1sardo avv1a l' · f: 1• .
c1p1tosa del delitto intrecc1·a 1' . '
.
m e ice perla china pre.
'
g mganm e le f d'1
,·
mire la sua vittima che si fa b d '
ro , e s 1llude di gherinfine, reso al sonno piu pro~n ~to
~ottrarsi alla giustizia, e muore
Ludovico e manda le sue vo ¡°n o.. 1g1la ali' alto lddio sui destini di
c che s1 perdono per gran tratto ai venti:

\~_r

Ludovico, enfrena el curso
De tu precipicio ardiente·
l\Iira que la vida es sueñ~
y en el sueño está la mue~te.
. tra\·iato· Ji s
Talara un
1 o assa 1e 11
. trem't
.
meno; npete a se ¡¡ solea
' g emb1 a che le forze gli vengan
ne memento· cmi 'd
_
cede fatalmente per ¡¡ su
.
·.
vi a es sueno,; ma poi pro¡ d
o cammmo d1 ner¡uizie·
bb
a onna che piu la alletta
. .
' vorre e abbracciare
• •
, ma avv1cmato appen
..
1
. .
a que prod1g10 di bel1ezza s1 nsolve nella finta femmma
terrore dell
·
• orte sogghigna· Sogna 1•¡ misero~
.
' Ha r
1\r
h' e menti
. medievali • e la'
.
g i occ i aperti! ll demonio che
«la torpe lucha de los se t'd
n I os, vorrebbe · ¡ ·
dello spirito provvede ad dd
nso ta m danno e in onta
•
a ormentar bene ¡
d
nnta da estrema stanchezza· e L d .
a pre a vagheggiata,
I'.me
t 11etto- ca las acciones 'l
u. OVICO
sente
t
b
. . ottenebrarsi
1
.
ur a1s1,
·
es qmta su acción el
neg1a nel sogno;-donde estoy' s· t
sueno•; dorme, var
I es oy soñand &gt;
odo encanto,· e sempre pi', , .
o. • - «todo es sombra
fit
'
u s immerge nel su ¡ t
'
co, perche gli concede il pent·
t .
o e argo che e pur benc.
unen o sincero ¡0 1
,
naz1one, e se gli da la
t
• sa ,·a dall eterna dan,
'
mor e, pur lo condt
11
•
. d'
ice a a vita dello spirito.
p uo. ora operare la grazia el1e te
ime e .trasfigu.1 . 1 1
.
.
.
ª• e a otta
nnnovat asi ancora fra l' angelo e 1•¡ d emomo
per 11 p
,
gran peccatore presto s· . 1
ossesso del1 anima del
1 nso ve col trio f: 1 11
,
. •
'
1 angelo congeda il drnmma sent
. d n o e e o spmto del bene e
,
enz1an o:
Vea el mortal desta suerte
Para redimir su empeño,
'
Que toda la vida es sueño
Y en el sueño está la mue;·te 1.
1 Sapessi suggcrire anche a
• .
&lt;lia• del Guedeja Quiro&lt;1a che l~~~.ossml1latt:ament~ una data a cotesta «comev
.,
"
.,.,o ne a , -m·te duo y
d C.

• ucogwas d¿ los 11,eio,-es ;,,,,,~,,,·o J E
• nueve ~ omedias 11uev,1s
G ·11
~
., ,., s "" sP1111.a M d .d 66
, G) trova\'a
' ª«gn ' I r3, fol. 77 ss., e che il
11 parzer Siimmtliche J,V,,-ke, .1X!If, -3
O
me s~mbra decisamente anteriore alla Vid.
- r ssar ,g, voll Phantasie• ..\
. , a es sumo del Calderón. Su! Guede¡·a
che nterrei andaluso {ma fors

. .
,
e vaneog,o) ma
. .. .
,
1e clucs, al mio intelligentissimo ami~o R' . nea ogm ~otiz,a b1ografica e invano
ga A. L. Stie fcl.
odnguez 1\fann, e al sno valente colle-

�ARTUKO l'AKISELLI

IL DRAN:\IA DI CALDERÓN

A considerada in certi alteggiamenti, nelle meditazioni cupe di
:ilcuni suoi poeti, in que! tedio della vib ches' annuncia ne! pieno fiore
della vita, nell' avanzare come trasognati per una selva di misteri,
parrebbe, ali' albeggiare della creazione calderoniana piu intensa, che
la Spagna fo3se Amleto, un Amleto cristianeggiante che si trascina,
premendo in cuore l' interior cruccio e affanno per le sceiie. del folle
teatro della ,·ita, e attende gli f.iccia grazia il cielo. Un' atrnosfera di
sogno an·olge gli anirni. Su! presente, su! passato, sulla realta che
dovrebbe colpire l' occhio, su tutte le immagini di vita si posa un velo,
il vago tessuto dell' apparenza e dell' illusione. Ed e un succedersi di
angosciose doman de e di esclamazioni per quello stringere del dubbio
e del!' incertezza. Vedemmo-non vedemmo? Dormimmo-Yegliammo?
Siamo-11011 siamo? Cista innanú un' ombra, o un corpo vero?Evisione
mendace la nostra o e manifesta ,·erita?
- «Estás so:iando•, chiede Leonora a Isabella ne! dramma del
\' Enciso Los Afédicis ,:k Florellcia, e meravigliasi Cosimo qui pure:
«¿Estoy soñando?• e Lorenzo non sa bene que! che a,·venga: &lt;Leonora,
o tú me engañas, o yo sueño.• Muove !' Enciso sulla scena minacciosl
J' «Ombra• che sgomenta il grande Imperatore e deve ricordargli la
vanita del suo regno. Che sarai tu mai? •¿Q ué he visto? 1 .... ¿Sombra,
o visión?• Vedesi tra catene il principe. follemente innamorato di Celaura, nella Piedad en la justicia, di Guillén de Castro, e straluna, e
geme: e ¡Cielo, cielo piadoso! 1 ¿Es soñado cuanto veo?• Leonido, nel1' «Amor constante•, pure di Guillén de Cástro, svegliasi con un ritratto
tra mani che non e piu il suo posseduto e piu non riconosce, e delira:

Tocchiamoci, palpiamoci, per assicurarci che esistiamo davvero; spalanchiamo gli occhi. l\la poi, se abbracciamo I' ombre o il reale, se
siamo desti o chiusi al sonno, se entro la vita si annida la morte, che
importa?-:\Iorire, dormire, non altro. Rinnovasi il soliloquio di Amielo: To die-to sleep;- 1 To sleep! perchance to dream;-ay, there 's
the rub; 1 For in that sleep of death rohat dreams may come, ¡ \Yhen
we have shuffled of this mortal coll, 1 Must give us pause•.
Della giocondita e freschezza di vita d' altri tempi perdevansi Je
traccie. 11 doman morremo, lungi da! consigliare alla scioperatagginc
intimoriva le coscienze, a priva gran vareo al dolore. Dalle labbra di
Dio quale giudizio tremendo dovra cadere? Dalla terra tanto amala,
a poco a poco anche gli spiriti risoluti e forti si scostaYano. Ed una
stanche.zza dell' anima, I' interiore travaglio, I' affanno, il disgusto, il
tedio, lo stento sembrava dovessero riflettersi nei lineamenti del viso
patito e smunto. Tante ombre passavano, e s' oscurava il cielo cosi
prontamente! Nella patria cosi grande tante fenditure apparivano,
aperte per dar IU&lt;?go ai sepolcri! Compie in Ispagna, intomo al 1629,
la sua missione il conte Giambattista Ronchi e si nota in una sua missiva: «Questo abito malenconico per lo piu si vede in tutti perche
ogni cosa e piena di tristezza • 1• Sara passata allora al canto del popolo di Spagna la nenia grave sulla fugacita della vita e il nulla che
involge ogni gloria mondana? Chi dei poeti spandeva tra gli umili tanta
tristezza e foggia va i versi :

El rostro que estoy mirando,
¿No es el que en la mano tengo?
Casi a persuadirme vengo
Que aun ahora estoy soñando;
¿Pero no imagino bien,
Que estoy despierto no es cierto?
Mas soñar y estar despierto
Suele suceder también.
¿Tengo sentido? ¿Estoy loco?
¡Con qué de ilusiones lucho!
¿No me hablo? ¿No me escucho?
¿No me miro? ¿No me toco?
Ni sueño ni estoy dormido 1•
t Pcr qualche leggera reminiscenza nella Vida u sueiio, di Calderón vedasi
il saggio di R. :\fonner Sans, Don Guillén de Castro, Buenos Aires, 1913, pagina 54 ss.-Moreto intreccia un dramma sul sogno di due secoli di sette martiri
della Chies3, Los siet, durmimtes, che al gran risveglio ben debbono stupire
(atti Ill): , ..... yo lo avré soñado; 1 que de sucesos extraños I en tan breve un

Es sombra lo pasado;
Niebla el futuro;
Relámpago el presente.....
¡La vida es humo! 2.
sueño ofrece.• - •iÜ lo que son sueños vanos!• - ,rn abismo, ¡ un siglo d&lt;'
años soñé, 1 que ha que dormido quedé.• - ,Todos soñamos lo mismo.• • Entremos por la ciudad; 1 que yo juzgo que soñamos.•- ,¿No ves que es todo
soñado?• - ,O este es sueño, o yo estoy loco.• - lnfine Dionisio scntenzia:
Tú no niegas que esta vida
Por centro el hombre no tiene,
Pues hay otra, que es la eterna,
Donde iguahnente se premia,
Al que obró bien, con la gloria,
Y al que mal, con fuego ardiente.
1 Si veda una memoria di P. Negri, Rdazioni italo-.,pag11uol, ,u/ seco/o XVII,
nell' Archivio storico italiano, 1913, LXX[, 294.
2
Cantos popu/,1,-,s españoles, raccolti e illustrati da F. Rodríguez :\Iarín,
tomo l\', Sevilla, 1883, pag. 243. Ritengo questi versi, poco popol~ri in verita,
¡,osteriori al dramma di Calderón.

�330

ARTURO l'ÁRINELLI

Frutta,·ano decisamentei cDespertadores• dal sonno della vita al
I' eterna veglia della morte. E un poeta, che preludia alla gravita morale del Calderón, Diego Ximenes de Enciso, agita innanzi aire le ombre
che sentenziano solenni: «Saber morir es la mayor hazaña• ( La mayor
!tazafia del Emperador Carlo.r Quinto). Saper morire! La scienza della
vita convertesi in scienza della morte. L' Enciso dedica un dramma
1
alle vicende del principe Don Carlos, gia preda alla leggend~ ; ed
immagina la tragedia di due possenti: un padre e un figlio che si amano
e non si intendono e si straziano a vicenda. E piu che un desiderio di
,·i,·ere e di operare, anima I' uno el' altro una brama di morte e di
meditare. Chiede il padre al figlio: «Qualcosa ti potrebbe far piacere?•
E risponde asciutto Don Carlos: e De estar muerto.• A che gli va ricorclando I' austero ed infelice monarca, che tutti noi corriamo ne! teatro
del mondo, che lui medesimo con quella «pesada carga• del regno,
corre e corre guidato dalla sua luce, finche compiuto il suo tragitto,
tocchera a lui correre per poi sparire? 11 principe commisera il trono
e I' esistenza stessa. Ditegli che vi sono leggi e prescrizioni, e lui, insofferente di freno, tutti sommettera al suo arbitrio¡ l' istinto sara legge¡ vivere sara ripudiare ogni misura e saggezza di vita, ridere per
coprire il pianto interiore, trastullarsi da folle, burlandosi dei cortigiani e dei sudditi, perche non sco;&gt;pi il cuore d' amarezza e di dolore.
Spettatrice assidua di questa commedia, la morte. La vede Don
Carlos nelle sembianze del padre dormente, la sente palpitante, dissolvente entro le viscere della natura, el' anima di tutte le povere

1 Rimando con piacere ali' esame fino ed accurato che di questo dramma
fece I' amico, E. Levi, Storia poelica di Don Carlos, Pavia, 1914, pagg. 123 ss.
Parmi evidentissimo che il Príncipe Don Carlos dell' Enciso abbia preceduto La
Vida es sut1io di Calderón. Ormai sulla date dei due drammi si e discusso a sazieta, e mi auguro non torni ad infastidirci con ipotesi novelle il valente Buchanan, che, nelle Modem La11guag, .Kolts, vol. XXII, n. 7, opponendosi allo Schevill (The Comedias o/ Diego Ximé11es de E11ciso, nelle Pub/icatio11s o/ tite Modem
Languáge Association o/ Amtrica, :X\'111, 204 ss., avvertiva, «There is alway_s
a possibility that Enciso may have turned to Calderon 's play rohen dramattzing the similar situation in the life of Prince Carlos•; e nell' edizione del
dramma calderoniano (pag. 102), promettcva, pur troppo, tornare sulla faccenda,
in vol. II of the present work•. Gia N. Maccoll (Stlect Plays o/ Ca/dero1t, London,
1888, pag. 184, nota al verso 453), e II. R. Lang, prima dello Schevill, avvcrtiyano rimembranze del Don Carlos dell' Enciso nella Vtda es sueño del Calder.Sn.-Un giovane, N.11argraff, in una sua dissertazione recente, Der JJfmscl, uml
sdn Su/mltben;,, dm Autos Sacrammtalts des Don Pedr0Calder611 ..... Bonn, 1912,
s· immagina un Siuismondo tutto foggiato sullo stampo del Príncipe Don Carlos,
e fantastica ( pag~ 52): «So kann man Calderons \Verk als einen Kranz bctrachten, den der Dichter am Grabe des vVeisen Konigs (Filippo 11) viedergekgt hat.• Ora ali' Enciso intende dedicare un ampio studio il danese K. Bratli.

IL DRAllllllA DI CALDERÓN

331

-cose umane, nei perpetui inganni e raggiri della \"ita. Son fantasmi i
-co?i e un cen:~ma no declarado•, il padre stesso vuole raggiungere,
;;tnngere a se\ 10lante, e il destino gli muta la donna amata nel cadavere dell' amico. Davvero il poeta che ideo que! principe con quel
1' immenso sconforto in cuore, maturo alla morte nel maggior vigore di
gioventu, determinato, nei vortici della sventura, a spegnere la fiamma
che gli da vita, csi esa misma no se muere•, doveva sciupare il dramma dell' anima, mutando, nell' impossibil finale, la tragedia in spcttacolo coreografico, serbando Don Carlos contrito, rifatto, trasfigurato
dopo una caduta fatale, ai fasti della reggia, nunzio ormai di grandezza
e di prosperita ai popoli, •mancebo florecente•, che terra alta, c,·i,·a•,
&lt;refulgente• , clargos siglos la encendida vela?• '·
Sappia:no quante rime sciorinassero i migliori «ingegni• di Spagna,
perle beatificazioni degli uomini santi¡ le varie, divine cscinflle• che
manda vano le l\luse accese alle laudi sublimi erano di tratto in tratto
ra~coite a focol~ri di luce, perche s' illuminasse I' anima nel suo peregnnar fatale e s1 fugassero le tenebre del profano. I poeti erano spronati a versar lagrime ed a premere lamenti sulla caducita evidente di
questa gramissima vita, ad an·ertire in cantici, romanze, decime, seh·e,
clegie, canzoni e sonetti che la morte cista a fianco ognora e che alfine
non siamo che poh-ere. Ci sfuggono le sollecitazioni fatte da Don Lui;;
Ramírez de A rellano ai colleghi suoi in e Parnaso•, ma bene conosciamo
gli «Avi.ros para la lll!terte escrito.r por algunos ingenios de E.rpaiia• da
luí ordinati e raggruppati intorno al 1633 1 melliflui distilli • para espi1itual regalo de las almas• , come dice nell' «approvazione• il padre
gesuita Francisco de l\facedo, libro, assicura il Valdivielso, cen el
qua!..... se avía de esculpir, no en las láminas y pedernales que deseava ..... , sino en las almas..... , para que en ellas, como eternas, lo sean
sus duraciones; libro que, aunque para estudios de la muerte, tiene
mucho del Libro de la Yida • 2.
1 Pur troppo questo finale sembra essere dell' Enciso, ed e del Cañizares
invecc quello che si lcgge nella 1edazione del dramma de Valencia, 1773 (sudta),come dimostra, felice della scoperta di un autografo del Cañizares, J. P.\\'.
Crawford, El Príncipe Don Carlos of Xi11,énez dt E11ciso in Modern La,uruage
_\otes, del 190¡, pag. 238 ss. (articolo sfuggito al Levi). Si veda anche un: nota
&lt;li G. \\'. Bacon, Tlu lije a11d d1wuatic wo,·ks o/ Doctor J"ª" p¿res de Monta/vá11, nella Revue Hispa11iqu1, XXVI, 364.
2 L' Ensayo del Gallardo (vol. l\', n.0 356¡) ricorda la prima edizione del
florilegio di Luis Ramírez di Arellano, Avisos para la muerte, che e del 16H
(I' approvazione del Valdivielso reca la data del 1633), e recava ]' elenco dci
poeti spasimanti sulla morte, tra cui figurava il Calderón. lo mi giovo di una
cdizione che si annuncia come la scttima (año 1672; en Madrid, Viuda de Melchor Alegre), e dev· csserc in rea!ta l' undiccsima, succeduta alle edizioni: l\Ia-

�332

ARTCRO FARINELLI

Qui ritro,·i in copia abbondante i sospiri dei vati afflitti e contriti,
le giaculatorie fastidiose su! rapido volo della vita, varianti dei salmi,
delle sentenze di Giobbe, languori e consunzioni che dissanguano
l' arte e la vita; qui si confessa il Montalván : «Confieso que he sido
y soy I humo, polvo, nada y sombra,; rirnlge a Dio la sua preghiera
il Godínez: «Vos sois aquel mar inmenso I de donde como los ríos
salen las vidas, y vueken I al mar de donde han salido•; sentenzia
Antonio de Hue1·ta: «Entre el nacer y el morir I breve suspiro se
alienta; 1 no más de lo bien obrado j la posteridad respeta•; qui il Salcedo Coronel, illustratore valente delle rime del Góngora, ha pietiL
della «misera fabrica &lt;leste cuerpo•, formata de «leve polvo•, pietá
della vita:
¿Qué es la vida sino sombra,
Caduca flor, humo y viento,
Una pena repetida
Y un continuado riesgo?
La felicidad mayor
De los mortales, ¿no es sueño,
Cuyos gustos, siendo nada,
Son desvanecidos menos?
Qui il Calderón versa un fiume di quelle Lágrüttas que vierte 1m
alma arrepentida 1• Aveva poco piu di trent' anni e si i:nmagina gia
disfatto, «descompuesto este vital artificio•, candidato della morte,
col petto «helado y frío, 1 descoaipasado el aliento, ! los miembros
estremecidos•, sgomento di essere «a este letargo rendido•; e si distende in gerniti, minacciandosi, torturandosi con un «Ahora-ahora»
drid, 1634; \·alcncia, 1634; Barcelona, 1636; Madrid, 1639; Zaragoza, 1640;
Madrid, 1648; Zaragoza, 1648; Madrid, 1652; Zaragoza, 1654; Madrid, 1659;
L'sboa, 1659. - Conosco una ristampa posteriore di Sevilla (Lucas Martín)
del 16g7, ed una di Valencia (Salvador Faulí) del 1772.
1 Poteva risparmiarci A. i\fonteverdi nel suo articolo Le follli de •La Vid,,
u srmio (Studi di ji!ologia moderna, VI, fase. 3-4) certe osservazioni sulla data
delle Lígrimas, •stampate primamente nel 1672 e composte certamente verso
quel tempo (il poeta vi parla a lungo della sua vecchiaia)•.-Le «decime• caldcr;iniane A la muert!, non dissimili nello spirito alle Lágrima.,, stampate ncl florilegio di Juan Xúñez de \'elasco, Varias unte/las de amor divillo, Madrid, 1656,
saranno davvero posteriori di un quarto di secolo al •romance• stampato negli
Avisos di Ramírez de Are llano? Mi duole di non essere prcdso in quest' inezia.Ncmmeno so decidermi se attribuire a Calderón una variante poetica del .J.lisrruc: Afectos dt un Pecador arrepmtid~ haú/am{o co1t Dios m forma de co11fesió11,

apparsa col suo nome in una stampa del 1732, su cui vedasi F. de la \'era e
Isla, Traducció1t m verso del Salmo L d:: David ,,,linrere mei Dms•, Madrid,
l 879, pagg. 41 SS.

IL DRAlll~A DI CALDERÓN

333

ostinato, che toglie a lui o toglie a noi il respiro. Saben e 1' uomo se egli
vive, o se egli muore? «Todo se hace de un camino.• Non c' e distacco
tra la cuna e la tomba. Con pianto veniamo al mondo, con pianto ne
usciamo. Perche ti affatichi a crearci, o Dio? «¡Oh cuánto el nacer, oh
cuánto I al morir es parecido'., L' essere e ben simile al non essere.
Meglio non fiutar l' aria, non nascere, non a ver respiro, non a ver gemito: «Oue dulce:nente en la nada I durmiera en ocio tranquilo.-¡Qué
mucho ~ue a mí me pese ¡ el haber, Señor, nacido?, ll peccato originale, «de Adán la ofensa primera• ci lancio al carcere della vita; bisogna che Iddio non piu crucciato ci redima e lavi la colpa sacrileg?Salgano le preci al dolce Gesu e si commuo,a il divin figlio agli struggimenti dell' anima pentita.
Ccrto erano coteste lagrime sollecitate, supplicate; e doveva tacer
I' arte mentre piangeYa cos'i miseramente il cuore. •Cese el sentimiento, cese el llanto•, ripetiamo noi stessi al poeta l' esclamazione
sfuggita a luí nelle ottave a San Isidro. Ma ne! verso languido, che rimanda a Sant' Agostino, a Giobbe, a Da vide si annuncia un pensier
grave, una disposizione innata al dolore e alla malinconia, un bisogno
di sovvenirsi sempre che la vita e bre,·e sogno, ombra fuggente, che
i destini umani appena si annunciano in terra per risolversi in cielo.
L' idea del dramma La Vida es sueño e gia matura in luí; ed e doveL·
nostro ormai studiare in apposito volume la concezione della vita del
mondo, particolare al poeta, messa a base della sua creazione.
ARTURO FARINlLLI.

�CouET.-Le mysticisme musical espag11ol au XVI' siecle.

RESEÑAS

ConET, H. - Le 111_rsticisme musical esjagnol ar, XVI&lt; siecle. Félix Alean, 1913, 4.º, 536 págs.

Paris,

Si el Sr. Collet se hubiese limitado a estudiar con la detención
debida una sola de aquellas insignes figuras que tanto honran el arte
musical español del siglo xv,, tal vez su acierto hubiese sido más grande; pero en vez de esto ha quer:do abarcar toda una época, pretendiendo demostrar que todas las tendencias y todos los esfuerzos del
periodo más complejo y abundante de nuestra historia artística se
resumen y condensan en Victoria, al que considera como un miisico
sintético. Él mismo nos lo dice (pág. 5) : Par la sobre austérité des Anda!ous, l'ardeur exultante des Valenciens, le paganisme latent des Catalans
italianisés, enfin la grave et ájre jrofondeur des Castillans, nous nous
acheminerons vers le synthétique Tomás Luis de Victoria, vers le mitsicien
mystique, le continuatettr progressif de Palestrina. En esto estriba su
más grave error, ya que toda la obra está redactada para demostrar
una tesis, la cual, según veremos, carece del apoyo de los hechos.
Cierto es que el gran maestro abulense es sin duda alguna uno de los
músicos más notables y eminentes de todos los tiempos y de todos los
países, pero esto no basta para que se le estime como el principal y
casi el único representante de la música española. El mismo Sr. C. tiene
que reconocerlo al afirmar, por lo demás, gratuitamente, qu'il demeura
inconmt a ses compatriotes, y al proclamar que Victoria n'est jas plus
austere que !,forales, ni plus 111ystique que Guerrero, ni 111eilleur musicien
que Comes (pág. 381). Esta declaración jusla y terminante no es, con
todo, suficiente, puesto que a pesar de ella el autor persiste en consit!erar al maestro abulense como un músico sintético; pero en ningún
modo es posible admitir que en Victor;a se integren las peculiares tendencias de las escuelas de Andalucía, de Valencia y de Cataluña. Nada
tienen que ver con el arte enérgico, yigoroso, sobrio y severo del
gran compositor castellano, cuya filiación puede hallarse en Morales
y Escobedo, los deliquios un tanto mórbidos del sevillano Guerrero,
la grandilocuencia y los arrebatos líricos de Comes, ni la refinada elegancia de los Vilá y los Pujo!. Victoria es un genio extraordinario, un

335

temperamento original y vigorosísimo, pero nunca el único y genuino
representante del misticismo musical español.
Además, considerar la cuestión sólo desde el punto de vista místico
es reducir mucho la talla de este artista. Es verdad que Victoria es
un místico, pero no por esto deja de ser un temperamento en extremo dramático, violento, crudo y realista, a la manera de Ribera o de
Berruguete. Basta estudiar el portentoso Officium Hebdomadae Sanctae (Roma, 1585) para convencerse de ello. Allí se revelan y descubren todas las fases del complejo espíritu del maestro abulense, y si
en los famosos motetes Vere languores y O vos omnes le vemos des/allecerse de amor y abrasarse en la ardiente llama del amor vivo, en cambio en las Pasiones según San 11-fateo y San Juan se nos manifiesta como
un realista, digno émulo de los maestros de nuestra novela, que copia
al vivo el natural, sin que nada le espante, reproduciendo con igual
intensidad todos los sentimientos, sean nobles o bajos, sin atenuar en
nada su grandeza o su fealdad. Por esto precisamente se ha podido
decir de nuestro compatriota que, a diferencia de Palestrina, cuya
música suele ser seráficamente hermosa, aunque siempre impersonal,
él no puede permanecer impasible y toma parte activa y eficaz en su
obra. El Sr. C., ofuscado por una idea preconcebida, no ha querido ver
nada de esto, y para evitarse el tener que reconocer semejante aspecto
del temperamento vigoroso de Victoria, adopta un proceder en extremo inocente, dedicando apenas Yeinte líneas (pág.461 ) al estudio de las
Pasiones.Basta leer la bellísima Pasidn según San J,Fateo para observar
cuán diferentes son todos los versículos canlados por los judíos - rebosantes de odio y de ira-de aquel otro que interpreta el acto de fe
tan piadoso y sentido que envuelven las palabras del centurión: Vere
Fzlius Dei erat iste. Romain Rolland, aunque poco conocedor de Yictoria, al hablar de Palestrina y de otros maestros de la escuela romana, llega a decir: le sentiment dramatigue pénétre ces 11msiques, bel/es et
pures comme ttne tragédie grecqtte; y esta obsen·ación tan exacta y pertinente debiera haber despertado la atención del Sr. C., tanto más
cuanto que la primera mitad de dicha frase es aún mucho más aplicable a los grandes maestros españoles, que si no son griegos, son ante
todo y sobre todo humanos. El error del Sr. C. al pretender caracterizar a Victoria corno un místico por excelencia, prescindiendo de sus
otros rasgos esenciales, no puede ser mayor. El misticismo en sí, me
parece envolver cierto principio de renunciación, de negación total del
J O, que no se compagina muy bien con las manifestaciones de artistas
como l\Iorales, Guerrero y Victoria, que en todo caso tratan de afirmar enérgicamente su personalidad. En sus creaciones nos descubren
y revelan una verdadera tragedia-la más intensa y profunda de todas-,
l:l. tragedia de Dios y del alma humana. Y esta tendencia expresiva,
individual y dramática, propia de la música española, se observa muy

�336

RESEÑAS

particularmente en el arte de Victoria, uno de los creadores del elemento primordial del drama lírico, es decir, de la expresión musical
de la vida interior, y más especialmente de la vida real.
El Sr. C. cree hallar en el maestro abulense los gérmenes del arte
de Juan Sebastián Ilach, como si fuera posible relacionar de algún
modo el espíritu de un maestro de capilla, católico y español, del
siglo xv,, con el de un cantor, alemán y protestante, de la siguiente
centuria. Bach es un pensador, y Victoria un emotivo. La diferencia
entre ambos temperamentos no puede ser mayor. Para demostrar su
teoría, el Sr. C. no vacila en dar como probado que Victoria pul
revenir en Espag11e apres son séjour a la cottr de Baviere, y que más
tarde ap,·es 1605, et malgré son age avan,é, Victoria partit pour l'Allemag11e pour n' en plus revenir..... (pág. 392). Poco sabemos de la vida
de Victoria, pero el Sr. C. se engaña en absoluto al formular la anterior suposición, demostrando ignorar por completo los numerosos.
documentos, que tanta luz arrojan sobre los últimos años del maestro abulense, publicados por Pérez Pastor en la parte tercera de su
Bibliografíamadrileíia (~fadrid, 1907. Vid. Apénd. 2.0 , págs. 518-521 ).
Por dichos documentos, conservados en el Archivo de Protocolos notariales de la villa y corte, hemos adquirido la certeza de que Victoria,
desde 1596 hasta 1607, residió siempre en la capital de España adscrito
a la servidumbre de la emperatriz D.ª María y de su hija D.ª i\Iargarita de Austria, ambas recluídas en el convento de las Descalzas
Reales. Por un mandamiento real del año 1611 (Archivo Histórico Nacional. Iglesias. Lib. 8, fol. 246) sabemos que el anciano maestro, poi·
los años de 1606, había desempeñado las funciones de organista de
la citada capilla con el mezquino salario de 40.000 maravedís anuales,
suma bien tenue y escasa aun para aquellos tiempos. El último documento otorgado por Victoria parece ser un poder, fechado en ~Iadrid
a 10 de enero de 1607, y este dato no contradice la opinión generalmente admitida de que debió morir en Madrid hacia el ai'ío 1608 1•
Como puede ver el Sr. C., Victoria, después de su salida de Italia y de
su regreso a España, permaneció en su patria, donde lle,·ó hasta sn
muerte la vida modesta y escondida a que ya aspiraba en 1583 (Vid. la
dedicatoria del J.1issarum libri dtto ..... Roma, 1583. Dom. Basa).
Y lo mismo que el maestro no emigró a Alemania, ocurrió con su
arte, tan español y tan católico, que muy difícilmente hubiera podido
arraigar en aquellas tierras barridas por el espíritu de la Reforma.
Contra lo que opina el Sr. C., las obras de Victoria fueron conocidas
y apreciadas en España. l\Iuchas capillas de música las adquirieron
1 Después de escritas estas líneas, gracias a nuevos documentos descubie,tos
por mi amigo D. Francisco J. S:ínchet Cantón, se puede afirmar que \'ictoria.
vivía aún en 1611.

CuLLET.-Le mys/1dsme musical espag11ol au XVI' siede.

33-;

cuando su primera aparición, y en numerosos archivos de catedrales
se conserran aun hoy día aquellas preciadísimas ediciones. Las hay
en Burgos, Toledo, Córdoba, Zaragoza, Segorbe, Albarracín, Tarazona,
Valencia y, sin duda alguna, en otros muchos lugares cuyas riquezas
artísticas no han sido todavía debidamente inventariadas. Las tradiciones de la polifonía vocal perduraron en España mucho tiempo, no
obstante las transformaciones que con el transcurso de los tiempos iba
experimentando la música. Aun persistían en los comienzos del siglo
próximo pasado, y conozco obras, como las Lamentaciones del maestro
valenciano D. José Pons, fechadas en 1815, plenamente inspiradas en
aquellos procedimientos del pasado, y en las cuales se observan todas
aquellas cualidades típicas que vienen a constituir lo que el Sr. C. llama
caprichosamente el misticismo musical espafiol. El espíritu que animó
a los Victoria y Morales re,·i ,·e en las creaciones menos conocidas,
siempre bellas, de Aguilera de Heredia y Vivanco, Vargas y Babán,
Salazar y Ruiz durante el siglo x,·11, así como en muchas admirables
obras de Torres Martínez, Valls, Francés de lribarren y otros reputados maestros del siglo siguiente. Esta genuina manifestación del
genio nacional dvió y murió donde había nacido: a la sombra de las
catedrales españolas.
Hechas estas observaciones que atañen al fondo y a las tendencias
generales del libro del Sr. C., quien parece haber querido desarrollar
una tesis análoga a la que sustenta l\fauricio Barrés en su famoso Greco
011 le secret de Tolede 1, añadiré que su trabajo demuestra mejor voluntad que positivo esfuerzo. Tal es el número de errores, más o menos
i:raves, que se observan al recorrer sus páginas, que sería por demás
largo y prolijo irlos recogiendo uno a uno.
, Cree sinceramente el S1·. C. que Alejandro Agrícola, muerto
.
&lt;·n '1526, pudo venir a España llamado
por Felipe 11, como lo asegura
por dos veces (págs. 59 y 62)? ¿Puede hablar en serio de la escuela de
mú~ica fundada en Roma en 1534 por Claudio Goudimel (pág. 382)
1 No observa el Sr. C. que la evolución sufrida por el Greco obedece a las
influencias del medio ambiente castellano, con el qne se compenetró hasta el
punto de haber creado una nnc va manera artística a fin de interpretarlo de
modo conveniente, en tanto que el proceso psicológico de nuestros grandes
compositores es completamente diverso, ya que, aun residiendo en países extranjeros, no aceptan ninguna influencia extraña sin acomodarla a su propia y
peculiar manera de ser, hasta tal punto que los comentadores de Palestrina
(Bonini y Baini) califican la música de Victoria como gm,rata da sangue moro;
que Victoria después de largos años de residencia en Italia, proseguía vistiendo
a la usanza de Castilla, de modo que los maestros romanos, sorprendidos por
la originalidad de su traje y de su arte, llegaron a aconsejarle, no sin cierto dejo
de ironía, qne abandonase su ma11tello ibero y se vistiese con piit óuon guslo

afia nuova foggia romana.

�CoLLET.- Le mysticisme musical espagnol au X Vf• siec!e.

RESEÑAS

después de existir el notabilísimo estudio sobre este gran músico
francés, que nunca estuvo en It~lia, escrito por el erudito Michel Brenet (Claude Goudimel, essai bio-bibliograp!dque, Besam;on, 1898 ) y
citado por este mismo autor en su volumen sobre Palestrina, que el
Sr. C. menciona como fuente de información? ¿De dónde saca que las
cuatro colecciones de Laudi spirituali (pág. 87), publicadas por nuestro compatriota el Padre Soto de Lang (sic, por Langa) en los años 1588,
1589 y 1591, contengan obras de Animuccia y de Palestrina, y estu,·iesen durante largo tiempo en el repertorio de la Capilla Sixtina, cuando se trata de obras de carácter popular, escritas sobre textos en
idioma vulgar y para_los ejercicios de la confraternidad del Oratorio?
¿Qué fe prestar a la afirmación de que los Cruzados avaie11t pris goztf
a la 11msique orimtale, essentiellement po~vplt0nique (pág. IOo\ cuando
los autores que se han ocupado de aquel arte proclaman que persas,
árabes, hebreos y turcos sólo conocen el canto homófono o al unísono:
La lista de observaciones de esta índole podría hacerse interminable,
dada la ligereza con que el Sr. C. ha hecho citas -a tort et atravers-,
sin tomarse el trabajo de someterlas al más elemental juicio crítico.
Si esto sucede con respecto a la historia de la música en general,
donde al menos el Sr. C. contaba con fuentes abundantes de conocimiento, ¿qué no sucederá cuando se trata de la música española, donde
casi toélo está por hacer? Nada más arbitrario y caprichoso que las noticias y datos que aquí se aportan. Todavía cree el Sr. C., fiándose en
la afirmación equivocada de Eslava y censurando al erudito l\Ir. Expert, que lo colocó sans raison, parmi les Alaftres franrais de la Renaissa11ce (pág. 352), que Antonio Fé,·in puede figurar entre los músicos pertenecientes a la escuela castellana, cuando Glareanus, en su
famoso Dodeca::hordon (Dasilea, 1547, t)ág. 354), nos declara que era
Aurelianensis, es decir, de Orleáns, sabiéndose, además, que nunca
estuvo en España, aunque sirvió a Felipe et Hermoso; noticias todas
ya divulgadas por Ambros. Con igual seguridad clasifica a los maestros aragoneses en el mismo grupo que los castellanos, siendo evidente que por múltiples razones étnicas, históricas y políticas fueron más
influídos por las escuelas de Cataluña (especialmente por la Escolanía
de Monserrat) y de Valencia, que por la de Castilla. Declara ignorar
quién sea Pedro Ruimonte (pág. 308), y con sólo consultar a Nicolás
Antonio hubiese sabido que era C(esarauguslanus, y Van der Straeten
o Eitner Je añadirían que residió largos años en Bruselas, al serdcio
de la archiduquesa Isabel, y que en Amberes publicó diversas obras,
tanto religiosas como profanas. No me explico qué fundamento puede
tener el Sr. C. cuando al hablar de Infantas se inclina a penser que 11:
musicien de Cordoue sttbit jrtsqu' a la fin de sa vie l'injluence a1·tistiq11e
italienue et jlamande, et que son tempérameut d' EspagnfJl zoéltément et
mystique, ne p11t s' exprimcr en une langue adéq11ate, en un sty!e austere

lilurgiqtte comme celui del'Éco.'e A11da!ouse, ,l'une si prma11te originalité (pág. 283). Precisamente ocurre todo Jo contrario, y si el Sr. C. no
conociera sólo de auditu las composiciones del atrevido teólogo cordobés, seguramente modificaría su juicio. Nada puede darse más estrictamente litúrgico que sus obras, casi todas compuestas super excelso Gregoriano canfu, y en las que se observa una influencia predominante y
claramente manifiesta, la del insigne Cristóbal de Morales, el más característico y original de los compositores de la escuela andaluza. En otro
lugar, el Sr. C. atribuye al monarca lusitano D. Juan III ( 1521 a 1557)-a
quien Luis l\lilán dedicó en 1536 su célebre Libro de 1mtsica de vi/mela
intitulado Et .11/aestro- la Defensa de la música moderna contra la errada opinión del obispo Cyrilo Franco, escrita por el duque de Braganza,
después Juan IV de Portugal, que reinó desde 1640 a 1656, y publicó
su obra en Lisboa en 1649. (V. pág. 123).
En la página 108 escribe el Sr.C.:111t0us parait inttfile d'i11sistcr sur
la mmlalité exclusivement religiettse dtt peuple esjagnol att XVI• ,iecle;
esta afirmación me parece completamente equivocada. Reflexionando
un poco, no puede sostenerse que fuera exclusivamente religiosa lamen•
talidad de un pueblo que produce el Cancionero general de 1511 con su
parte de Ob1·as de b1trla, y el escandaloso y desvergonzado Cancionero
de obras de burla provocan/es a risa (1519). Recuérdese además que
por entonces se leen con placer los libros de caballería con sus aventuras maravillosas y fantásticas, a ,·eces picantes y hasta licenciosas;
que Juan del Encina escribe su Farsa de Placida e Vittoriano, donde
parodia las ceremonias del culto ( Vigilia de la enamorada muerta);
Torres Naharro su Propaladia, y Juan de la Cuern sus coloquios, pasos
y comedias, en los cuales derrocha chistes, sales y agudezas de Plauto
y Terencio; aparece aquella visión tan cruda de la vida real que se
llama La Celesti11a, y nace la no,·ela picaresca. No olvidemos tampoco
la indignación de Fr. Hernando de Tala vera, del beato Juan de Ávila,
de la misma Santa Teresa de Jesús, ante la relajación de las costum bres rayanas en el libertinaje, que no sólo reinaba en todas las clases
sociales, civiles y militares, sino que había invadido tl clero y hasta
las órdenes monásticas; todo lo cual me parece muy alejado de ese
misticismo que para el Sr. C. viene a ser la nota predominante del ingenio español durante el siglo xv1. Y como es natural, la música, hermana gemela de la literatura, refleja todos esos matices del alma nacional; buen testimonio de ello es el Ca11cio11ero de Palacio, dado a luz por
Barbieri, con sus abundan.tes Yillancicos populacheros y tabernarios,
llenos de conceptos obscenos y palabras soeces, precisamente los más
prietamente castizos de toda la colección, y las humorísticas y satíricas Ensaladas de Mateo Flecha, y el Cancümero de Upsala, donde dominan las composiciones de carácter amatorio y cortesano, y los dos
libros el.e Villa11d:os y Canciones (Osuna, 1551, y Se,·illa, 1556) de Juan

el

•

339

�E. \ VAIBLINGBR. -Beitnige zur Feststelltmg des Tonfa!ls.

341

RESEÑAS

Vázquez, y todo el repertorio de romances y obras profanas recogida"
en la no corta serie de Li/Jros de cifra para vihuela.
Errores no menos graves se notan en el capítulo V que el Sr. C.
dedica a estudiar La tradition s:olastiquc, merecedor de una larga y
seria refutación, impropia de este !ligar; con tanto más motivo por
cuanto el autor no ha vacilado en reproducir todas sus deducciones
en otro trabajo intitulado Contribution a l'etude des théoridens espa,,7nols
de !a 1,/usique att X VI• siecle, publicado en L'amzée mttsicale, Paris,
Alean, 1912. Entre otras muchas, se me ocurre una pregunta. ¿Ha
leído el Sr. C. el libro de Bartolomé Ramos de Pareja, conocido, a falta
del verdadero titulo, con la arbitraria denominación de De musica tractatu sive 111ttsita practica, Bolonia, 1482? Creo firmemente que no, pue-s
todas las citas que de él hace están extractadas del Tratado manuscrito que se conserva en la Biblioteca de Berlín (Ex collectione Georgii
Poelclzatt; Barthol. Ramis 1m1sica), obra en todo diferente-basta leer
los indices respectivos-del famoso libro en que el maestro de Baeza
expuso su atrevida teoría del temperamento, base y fundamento de
la armonía moderna. En fin, tampoco me explico por qué expone las
doctrinas del bachiller Tapia Numantino, que esc.-ibió su Vergel de
,Wúsica en el último tercio del siglo xv1, antes de analizar las obras
didácticas de Domingo Marcos Duráo, Juan de Espinosa, Francisco
Tovar, Gonzalo Martínez de Bizcargui y de todos los demás teóricos
que le precedieron en más de cincuenta años.
Al terminar estas observaciones conviene reconocer que el Sr. C.
demuestra haber hecho gran acopio de materiales, aunque no ha sabido
utilizarlos de modo conveniente. Cosa muy de sentir, ya que abordaba, casi el primero, un tema de gran interés y tan poco conocido
como complejo y difícil. R. l\IJTJANA.
0

IlALLV, Cn.-Le Langage et la vie.-Geneve, édition Atar, 1913 1 8.
113 páginas.

,

El autor rehace en este tomito algunas conferencias pronunciadas
en la Universidad de Ginebra y en la Sorbona. Llevan evidentemente
estas páginas la intención de popularizar ciertas nuevas tendencias
de la lingülstica. Desde hace algún tiempo preocupa a los investigadores del lenguaje la fatal incongruencia entre el estudio anatómico
&lt;le! habla y lo que ésta e~ en realidad. Y hay un deseo, que repercute
en todos los centros lingüisticos, de completar el estudio orgánico del
lenguaje con su estudio funcional. El tópico de la época consiste en
oponer a lo racional lo vital, y el Sr. Dally se desliza por la rampa de
ese tópico sin mostrar resistencia alguna. No basta con decir que el
lenguaje no es la razón cristalizada en la gramática tradicional, ni,
dando a esto una expresión pos:tiva, decir que el lenguaje es vida

para que sepamos algo nuevo. Y poco más dice el Sr. B. en sus conferencias tan gratamente escritas, amenas y vagas. Según el autor, el
lenguaje sólo es un medio de la acción - entendiendo por acción
«inclusive lo que es propio a los perezosos•. No tiene un fin estético
ni lógico. Es predominantemente afectivo. No puede afirmarse que
progresa. Todo ello es veroslmil, pero no anuncia los nuevos métodos
que permitan sorprender el habla en su movimiento vital. Y es a
todas luces insuficiente sugerir lo tantas veces repetido: que convendría comenzar las investigaciones por lo más complejo de la función
expresiva y descender poco a poco hasta el estudio de los sonidos.
La dirección manifiesta en el Sr. B. de entregar la nueva gramática
a los métodos psicológicos no creo sea por nadie censurada. La cuestión está en cómo y en cuál psicología será suficiente para apreciar el
fenómeno semántico. Nada de esto dice el autor y hasta parece no
estar al tanto de las nuevas investigaciones que en tal sentido comienzan a hacerse, tales como las realizadas por la Denkpsycliologie (Külpe,
l\Iarbe, l\Iesser, Koffka, etc.), por Husserl y sus discípulos, por la escuela de Graz (Memong, Hofler, Mally, etc.).
Aparte de esto, el librito del Sr. B. sería encantador si en él se
-ejercitara, al modo que Galatea, «la noble estratagema de la fuga•.
Hay cuestiones de que conviene denodadamente huir, so pena de verterse en un libro tan breve y donde se aspira a hablar en concreto del
idioma sobre temas tan excesivos como «qué es la vida• y «qué es el
progreso• y «qué es la evolución&gt;. J. O. G.

E.-Beitrlige zur Feststellung des Ton/alis in den romaniscken Spraclien. Inaugural Dissertation.-Halle a. S., Extracto del Ar·cltiv für die gesamte Psycltologie, tomo XXXII, 4. 0 , 95 págs.

\VAIBLINGER,

Estudia el Sr. \V. la cadencia en las lenouas romances· entre los
distintos elementos que la constituyen sól~ considera la 'entonación.
Hace sus experiencias en el laboratorio de fonética de Hamburgo con
el tonómetro de l\Ieyer y con el cilindro registrador. Sírvele de base
la pronunciación de cuatro franceses: París, Nevers, Sedán; un provenzal: Narbona; dos italianos: Roma, Turín; un portugués: Madeira,
Y un _rumano : Bucarest; para el español ha utilizado tres personas :
l\Iadnd, Barcelona y Buenos Aires. Renuncia a textos literarios, limitándo~e al análisis de la conversación corriente; las frases españolas
estudiadas son de este género : - Buenos dias, seiiora. ¿Cómo está 11sted.' - Muy bieu, gracias. ¿Y ttsted.' - Pe1fectamentc, gracias.
La inflexión musical de la voz se manifiesta principalmente en las
voc_ales; pero no es _la vocal la unidad de entonación, sino el grupo
tónico. El grupo tómco no es la vocal, ni la sílaba, ni la palabra, ni la
frase, sino el sonido o serie de sonidos reunidos bajo un tono domiTOMO

l.

23

�342

J. M. BuRNAM. -

Rl!Sl!!(AS

nante dentro de un mismo momento de esfuerzo espiratorio. El grupo
tónico puede, pues, constar de una o más palabras; la frase puede
constar a su vez de uno o más grupos tónicos. El Sr. \V. divide su,;
frases romances en tales grupos, clasificándolos según la forma de entonación que el análisis experimental le ha revelado en cada uno dcellos. Ahora bien; esta división de las frases en grupos, base y fundamento de todo lo que el autor ha de decir a continuación, es precisamente la parte más débil e incompleta de su trabajo. Los trazos del
cilindro registrador señalan con claridad los límites de los grupos.
espiratorios; pero un grupo espiratorio puede encerrar en sí ,·arios
grupos tónicos, sin que haya sobre el trazado marca exterior que lo
manifieste. Las gramáticas tampoco son guía cierta en este punto;
para serlo tendrían que detallarnos cuáles son las palabras tónicas)'
átonas en la conversación, y en qué circunstancias las átonas suelen
recibir el tono o suelen perderlo las tónicas. Guiarse simplemente poila impresión del propio oído (sobre todo si se trata de la comparación
de seis idiomas extranjeros) sería un critc::rio harto vago y empírico.
El Sr. \V. ha dividido las frases españolas según muestran los siguientes ejemplos : 1 Que tuted ¡ lo pase bien. 1 El otro I día I encontré I a mí
amigo. 1 Haz I el favor de dejarme en pa:;. 1 ¿ Cómo I estd ustedr ¡ ¿Estab,i
1tsted presente.&gt;, 1 etc. Nótase por lo menos la falta de una explicación
sobre estas di visiones. Ha sido desacierto, por otra parte, valerse para
nuestro idioma de tres sujetos tan distintos como son un madrileño,
un catalán y un argentino. No es de extraiíar la declaración del autor,
página 227, de no haber podido deducir de sus experiencias un tipo
característico de entonación española.
En conjunto, todo el material estudiado se compone de 285 grupos
romances, los cuales han producido 46 formas tónicas diferentes; de
éstas se hallan 23 en español. Las formas fundamentales simples son
cuatro: /• •,"-. •/; bs formas fundamentales compuestas, derivadas
.
'-..., /
/ '-...
d 1
ta
/•
•"-; to as as res od e 1as anteriores, son otras cuatro: / •"-.
tes son formas de transición o modificaciones de estas mismas. La
forma ascendente-descendente, /''-..., es la que predomina : en los 285
grupos se ha dado 58 veces, 18 veces en los 63 grupos españoles.
Halla el autor que la inflexión inicial ascendente se da por igual en
frases enunciativas, exclamativas e interrogativas, mientras que la
inflexió11 final es descendente en las primeras y segundas, y ascendente en las últimas. Sabido es, sin embargo, que hay formas muy
frecuentes de interrogación con inflexión final descendente. Las variantes de la entonación interrogativa merecerían por sí solas un estudio detenido. El Sr. W. ha procurado principalmente descubrir las.formas de la entonación romance; el uso y el valor de estas formas como

Pala:ograpltia iberú:a.

343

~de?ios_ de expresión lógica y emocional, no obstante algunas breves
m 1cac1ones' ha qued ad o, en rea1.idad, fuera de su estudio. T. N.T. ·

Bu;NA:11, JoHN M. - Pala:ographia iberica. Fac-similés de Manuscr·t
ti spa~ols ?t Port~gais (ix•-xv• siecles) avec notices et transcr:p~
ons. rem1~r fasc1cule. - Paris, Champion, 1912. In folio. So á ·•
nas y 20 lámmas, 25 francos.
P gi

tra!ien p_uede decirse que la paleografía ibérica no tiene todavía un
do c1:ntlfico, pues los trabajos del siglo pasado relativos a la
parte espanola-aun los más perfectos de M unoz
~
R.1vero-, están llenos de graves faltas y son parciales t y empíricos.
Sobre todo, el estudio de nuestros manuscritos no se hab'
zado El Sr B
• . .
1a empe. .
. urnam micia con este fascículo una obra que nos propor
c1ona un r·ico ma t e_na
· 1'_base utilísima para investigaciones paleográ-Jicas sobre los códices ibéricos.
. Él mismo, sin duda, elaborará en un trabajo final los datos
.
;;::a~os por el conjunto de láminas que han de formar la obras::::
1 ¡-ºsd?s~léndidos_ fotograbados que reproducen las páginas elegidas
te os istintos códices l van acompañados de dos hojas con descrip1

Digna de citarse es la magnífica obra de p Ewald

G L

scr;;turae vis'.goticae. XL Tabulis expressa. Heid~lbergae~~-,.18;;we, Exempla

No hubieran _es~do de más algunos preliminares sobre lo que ha de comprend er esta pubhcac,ón.
3 He aquí el índice de las láminas de este fascículo:
l. Le3: Ronuma visif(othorum. París, Bibl. Nat., f. lat. 4667 t01
• II. Lwro sa1tcto do c. t • d. S
• · 49 v. , ano 828.
T
ar orto e anta Cruz de Coimóra (en latín) L. b 0
orre do Tombo _(sin signatura}, fol. 25 v.º, año II 55_
· is ª•
III. Kalmáarium et RegulaSanctiBml!áicti. Lisboa Bibl Pub! Alcoba
'
·
·•
&lt;;a 300,
fol. 65 r. 0 , hacia u6o.
. IV. A Regra de S. B.mto em portuguez. El mismo ms. fol xxx· in

c,a 1385.

_v.

,

· -

• h
v. , a- .

Gr~1¡orii Lióer Quaestionum. Lisboa, Bibl. Pub!. Alcoba 38 f 1
'
'&lt;;a , o.

anos n6o-7s.

0

1

r.

,

VI. hzcerti tractafr,s. El mismo ms., fol. 71 v.•
_Vil. August;,tus in Psalmos. Lisboa, Torre do Tombo Lorvao 26 f 1 6o •
ano n83.
•
, o. 2 r. ,

n~!

O livro das Aves. Lisboa, Torre do Tombo, Lorváo 5, fol. 71 r.º, años

IX. Passio et Jl,fi.-acula Sancti Tlwmae Ca1tl11arimsi.s. Lisboa Bibl Pub! Alcobac;;a 290, fol. 139 r.º, año II85.
'
.
.,
añ!~1~~at11s in Apocalypsim. Lisboa, Torre do Tombo, Lorváo I, fol. 107 r.º ,
XL Papiae ele111mtari11111. Lisboa B1'bl Pub] Alcob
, J
hacia
1210.
'
•
·
ac;;a 392, ,o.

121

r.°,

�J. M. BuRNAM. -

RESEÑAS

344
dones y noticias sobre el manuscrito, observaciones _Pªl_eográficas ª,ce:ca de la escritura y abreviaturas, y por fin la transcripción del facs1m1I.
Este primer fascículo parece tener una unidad. Todos los facsímiles son de códices escritos en Portugal, ya en latín ya en portugués. Sin embargo no sé por qué motivo incluye el Sr. B. el ~ri~er
texto. En otros, a pesar de la importancia de este dato, la localización
no está bien ind;cada; no creo suficiente el que los manuscritos provengan de antiguos conventos portugueses para marcar la región en
que se confeccionaron. Tal vez en la bibliografía empleada por el ~r. B.
haya alguna noticia sobre este punto, pero tr~tándose de cu~stiones
tao importantes, la repetición no es pecado. S1. con este fas~1culo da
por concluso el estudio paleográfico de esa re~1ón de la pemnsula, la
obra será incompleta en cuanto a los textos latmo-portugueses de los

siglos 1x al x11.
En general ha elegido manuscritos fec~ados y muc~as veces n~s
presenta la pftgina en la que la fecha se ve md1cada. Alguo dato de~1a
aportar sobre la del facsímil III y también respecto al manuscrito
Alcoba~a s (Pl. V y VI). Tampoco da indicación sobre la de los ma3
nuscritos Alcoba~a 392 y 394 (Pl. XI a XV). En la lámina XVIII supone para la última fecha el año 1406, pero el manusc~·ito ~ice: ~r~
1\1ª CCCCª va, o sea año 1367. Sobre la de la lftmma XIV, dice.
e De temps en temps il y a des annotations, les plus anciennes étant
de cEra sasaeenta• c'est -a- dire 1470 ou an 1432, ce qui permet de
dater le manuscrit vers 1430•. Pero sasaeenta no es 70, Y por tanto
hay que rebajar todos los cálculos en diez años, y siguiendo su razonamiento dar como fecha probable el año 1420.
Acerca del método de transcripción hay que hacer algunas observaciones generales.
Ya que pretende reproducir el original casi fotográficamente, º,º
debía descuidar ciertos detalles. Para las rúbricas, títulos, etc., sena
conveniente otro tipo de letra, que además e,·itaría algunas confusiones: Pl. III, el ris que finaliza la línea 18 completa confesso, de la
XII-XV. De Nwmris. Lisboa, Bibl. Pub!., Alcoba,;a 394, fols. 250 v.º, 251 r.º,
2 51

v.º y 252 r. 0 , hacia 1210.
0
XVI. Pelri Cetlarimsis Epístola. Lisboa, Bibl. Pub\., Alcoba,;a 28, fol. 128 r. ,

1309.
.
XVII. Frater Iohannes de Paredes. Compmdittm Sacrae T!uologiae. L1Sboa,
Bibl. Pub!., Alcoba,;a 231, fol. 135 v.º, año 1332.
.
XVIII. Livro da Noa deSa11cta Cruz de Coimbra (en portugués). Lisboa, Torre de Tombo (sin signatura), fol. 22 r.0 , años 1362-1367 (vid. más arriba).
XIX. A Regra de S. Bmto em portuguez. Lisboa, Bibl. Pub!., Alcoba&lt;;a 3i8,
fol. u8 v.º, hacia 1420 (vid. más arriba).
XX. Defenifilts antigas e novas da Ordw, de Cister. Lisboa, Bibl. Pub\., Alcoba,;a 335, fol. 84 v.º, años 1439 Y 40.

año

Pala:ographia iberica.

345

línea antecedente, y no oct ,, de la rúbrica. Con la distinción de tipos
se vería claramente en la PI. VIII el título De nido turtulris dividido entre las líneas 11 y 10. En la separación de palabras no se ve
un criterio fijo, pues mientras en la lámina I no sigue la del manuscrito, en las otras sí, aunque une palabras evidentemente desunidas.
Para lo escrito entre líneas convendría emplear otra letra más pequeña: vid. PI. XII y XVIII. Se nota poca fijeza al transcribir palabras
en las que se mezclan mayúsculas y minúsculas: léase aMeN II8 ,
VIIn16 , l. T &amp;oas XIh11 , etc. La conservación de las ff altas es conveniente porque obedece su empleo a ciertas reglas paleográficas, y en
algunos casos podría tener valor lingüístico.
En la resolución de algunas abreviaturas y signos especiales no
estoy conforme con el Sr. B. Los signos &amp;, z, tienen en los escritos
latinos el valor de et y así deben transcribirse, tanto cuando son conjunción como cuando forman parte de palabras; no comprendo por
qué transcribe uidelic&amp; Il27 , acciper&amp; Vw pertin&amp; \\2 , scilic&amp;
Xln22 , etc. Sólo en los textos españoles los signos de conjunción han
de dejarse sin resolver, pues no se sabe si equivalen a e, et, y o ye. La
representación por un 7 del signo minúsculo es algo inexacta; mejor
estaría el z. El Sr. B. resuelve las abreviaturas m 1 , n 1 , t 1 , m O , q uom O ,
etcétera, de esta manera: mihi, nisi, etc.; pero no considera que es
de síncopa y no de apócope esta forma de abreviar. En las distintas
contracciones: xpo, xps, xº, xi,i, xpistum 1 , xpiaois, etc., nunca se puede dar a las letras griegas X y p la equivalencia de las latinas clt y r; deben ir, por tanto, en bastardilla. Lo mismo pasa en ~ p c
XI13 con la c=t ~La e tiene Yalor de ae y así debe transcribirse en eclessiam IJ8
X112, q~ 7 XI1,,1 1&gt; ~tiam XI1241 posit 7 Xfol&gt; etc.
'
'
En cuanto a la puntuación, no vemos las ventajas que pueda traer
el conservar la insuficiente y casi siempre mala de los mismos textos.
Transcribir es interpretar, y por tanto es necesario desechar todo
aquello que no tenga un valor inmediato o no añada claridad.
He notado ciertas inexactitudes en la transcripción y en las observaciones de cada lámina. Adelanto una fe de erratas que el Sr. B. tendría preparada para el final de su libro. Para no aumentar mucho la
lista prescindo de los olvidos, muy disculpables, de tal o cual letra
que debía ir en bastardilla por estar embebida en abreviatura.
PI. I, línea 1, per(i)culi, no habría que suponer la i, pues el sentido pide perculi 2; l. 10, en nu-uat, omite el guión; J. 21, léase romaEn VIII112 no desenvuelve esta contracción.
Parece que en esta lectura se ha dejado arrastrar por la de Zeumer, Ltges
Vtsigothorum, Mon. Ger. Hist. Legum sectio I. Tomus I, Uannoverae et
Lipsiae, 1902, pág. 120, l. 8.
1

2

�ANÁLISIS SUMARIOS

RESEÑAS

naam. Observa, pág. 2, que la N y la U se parecen, pero no es exacto:
en la U el rasgo transversal arranca del medio del primer palo, mientras que en la N arranca de arriba. La observación sobre las grafías
dinoxitur y prisxe (pág. 3) no puede tener el fundamento filológico que el Sr. B. supone.
II. L. 31 zolei.maz y no zoleiniaz; líneas 7 y 8, estaría más claro
transcribiendo:

I

u. T~stamentum .....
N

nomme.....

J. 7, domini y no domni, pues dice, l. 8, nomine, etc.; l. 19,
&lt;per)prophetam y no perprophetam; l. 33, alijs y no ali is.
Para otras observaciones v. Cirot, Bult. Hisp., XVI, 1914, pág. 97.
III. L. 18, al margen se lee el n. 0 v; es errata, l. 20, diocletanio
por diocletiano. En la transcripción de la escritura marginal da
como existentes ciertas letras que en el grabado no se leen, tal vez
porque éste se haya reducido demasiado por las márgenes.
lV. L. 51 antes de aj u doy ro hay algo raspado y se distingue sobre
la raspadura una a pequeñita.
V. En el fotograbado está mal puesta la numeración de las líneas.
L. 9 (8 del fot.), uacua?, cfr. con uacua, l. 11; l. 13 1 Responsio está
escrito al margen.
VI. L. 13 1 studet?, cfr. con l. 10, student; l. 181 la a de ipsa
está hecha sobre una e; l. 191 no es i el rasgo que hay sobre la t': debe
transcribirse tibi.
VII. L. 5, hay que transcribir loc(us)uttts, indicando la supresión de us . Otras observaciones en Bull. Hisp., XVI, pág. 98.
VIII. Pág. 29: La d uncia! se encuentra también en l. 41 aliud, y
l. 13, quod.
IX. L. 21, la f y la e de scriptura están hechas sobre otra letra;
l. 22, en teRa a·eo que lo único abreviado es la e, pues la R tiene valor reduplicativo; no hay por qué transcribir T ERRA; l. 23, lamen
multo no es mayúscula.
X. Hay f- en tritic~um, col. I, l. 4; rss~, II2; ~cclesi~, IJ6; CflO,
II ; ~cclesia, 1123 ; ~cclesiam, II 25 ; en cambio pone cedilla a la se16
gunda e de ecºel' a rn, que no es más que un rasgo para indicar el sitio
donde debe ir la e superpuesta; el escriba hizo sin querer una e en
vez de una e; Burnam transcribe ecclesia m (?).
XI. Col. I, l. 4 y 11, que y n'o qu'e; l. 24, etiam y no etiam;
col. H, l. 1, léase posite; 1.'2, dice: ..... d. e. e. breuis.
XII. Col. I, l. 14, liase qvia; l. 23, en capere no hay~; l. 30,
enim y no enim; Magister y discipulus están en las márgenes
)' no dentro del texto: 123 , Ilu,, 16• 18 Y 10·
XIII. Col. I, l. 20 y 22, Discipulus y Magíster, al margen; en la

347

fotografía han cortado éste demasiado y falta el principio de aquellas palabras. Col. 11, J. 3 • léase auGttstinus, como en la l. 15.
XVI. Col. I, l. 1, uullelmi y no uuilelmi.
XVlll. L. 14, hay una tilde ociosa en adpud ~; l. 14, no creo que
la adición interlineal pueda atribuirse a la misma mano que escribió
las líneas 8- 1 1.
XIX. L. 1, vida y no u ida; l. 15 1 no hay e,; en Dalcobaca; página 7 3: no es cierto que en este texto la ff tenga valor de e,;. La z de la
línea 12 es curiosa.
XX. Col. I, l. 1 1 léase das y no ds; J. 2, seia y no seja; l. 8,
oulorgada y no otorgada; J. 9, defesa y no defensa (ha tornado
por tilde lo que es el rasgo de una g de la linea anterior); la rúbrica
de la l. 22 y el principio de párrafo de la Col. II, l. 4, las pone en letras
mayúsculas; esto es algo inexacto; y ¿por qué no la rúbrica de la
Col. I, l. 1 ?; l. 29, stabil icidos y no stabel.. ... ; Col. II, l. 9,
lionrrado, con tilde ociosa; l. 16, sc,· ipueeo?
Todos estos pequeños descuidos que ha tenido el Sr. B. no empañan en nada el conjunto de la obra, y son por todos conceptos perdonables, pues la atención más serena decae en trabajos tan largos y
minuciosos. Vea sólo en nuestras advertencias un deseo de completar
su obra, que en todo lo demás es exacta y cuidada.
Los que se dediquen al estudio de nuestros manuscritos tendrán
,¡ue agradecerle siempre el gran servicio prestado con su loable publicación 1. A. G. SouuNDE.

ANÁLISIS SUMARIOS
Mi,:1t1MÉE1 HENR1. - L'a1·t dramatiqrte a Valencia depuis les origines
jtuqu'au commcnccment dtt XVII' siecle. -Toulousse, E. Privat, 1914,
4.º, 734 págs. Bibliotheque mériclionale publiée sou~ les auspices de
la Faculté des Lettres de Toulouse, 2• série, torne XVI.= Esta
obra - presentada como tesi,; doctoral en la Universidad de París,
donde obtuvo la máxima calificación-es, sin duda, la monografía más
importante que se ha escrito sobre el teatro español. A una investigación directa y fecunda de los archivos valencianos, que ha revelado
al autor multitud de noticias interesantes, ha unido el Sr. M. un estu•
dio profundo del drama español desde el punto de vista literario; ello
presta armonla al conjunto y hará que la labor del Sr. M. guarde largo
tiempo su valor dentro de la historia de nuestra literatura. En la imposibilidad de hacer por el momento una reseña crítica, nos limita•

1 Para otras advertencias, Yéase el ya citado Bt1ll. lfisp., XVI, 95-98, y Roma11ia,

XI.U (1913), 47 3.

�ANÁLISIS SUMARIOS

remos a dar una noticia de esta tesis. Y más bien que hablar por nuestra cuenta, preferimos reproducir parte del análisis hecho por el autor
mismo en el Bulletin tle la Société d'études des langues meridionales, 1914,
número 34, págs. 19-25, en el cual de modo claro expone las principales conclusiones a que llega en su obra :
•Quelle est dans la formation du théatre espagnol la part qui reYient a Valencia? Cela se peut discuter sur des textes et sur des documents.
,Il serait désirable que cette discussion s'appuyat sur une rigoureuse chronologie. Les dépóts d'archives a Valencia ont livré en grand
nombre des documents qui ont permis de remettre bien des auteurs
et bien des ceuvres a leur vraie place dans la suite des temps, mais
les renseignements ont manqué qui auraient permis d'atteindre dans
tous les cas a une précision parfaite. Cependant, avec toutes leurs
!acunes, les recberches entreprises me semblent avoir éclairé quelques
points. A titre d'exemples, j'en indiquerai trois ou quatre.
,Vers Je milieu du xv1• siecle, on a pratiqué a Valencia avec Jean
de Timoneda un tbéatre qui ne s'adressait plus a une élite, mais a la
masse des spectateurs. Ce théatre-la, qui done a eu le mérite de l'introduire a Valencia? Est-ce le valencien Timoneda? On ne peut plus
guen: le soutenir, maintenant qu'il est avéré que Lope de Rueda a
passé par Valencia au temps méme ou Timoneda s'occupait d'art dramatique. Rueda a fait mieux que de passer par Valencia: il y a pris
ses quartiers. l\Iieux encore: il s'y est marié en 1560. Joignez a cela
que Timoneda, si on considere sa vie et !'ensemble de ses ceuvres,
se révele comme un professionnel du plagiat et que d'ailleurs, s'il a
imprimé un recueil de pieces destinées au théatre, il n'a pas osé en
revendiquer la paternité. ll me semble que, les données en étant ainsi
précisées, la question de J'influence de Valencia sur Madrid ou de
11adrid sur Valencia au milieu du xv1• siecle se trouve tranchée du
méme coup. Timoneda n'est pas un novateur, il est plus simplement
J'imitateur ou, plus modestement encore, l'éditeur de Lope de Rueda.
Et c'est une vérité qui se dégage clairement de !'examen des faits et
des dates.
• Voici rnaintenant une autre vérité dont peut-etre il n'a pas été
tenu, jusqu'a present, un compte suffisant. Il y a eu en Espagne vers
les années 1575 a 1585 une renaissance de la tragédie classique, oh!
d'une tragédie qui souvent se rattacbait de bien loin a ses modeles et
qui peut-étre valait d'autant plus qu'elle s'en écartait davantage, mais
qui, par le seul fait qu'elle se donnait pour une tragédie, semblait remonter, par dela tant d'ceuvres informes, jusqu'aux chefs-d'reuvre de
J"antiquité. Dans cette renaissance, quelle est la place de Valencia?
On citait depuis longtemps, parmi les poetes tragiques, les deux valenciens Artieda et Virués, mais on ne précisait rien. Nous savons

ANÁLISIS SUMARIOS

349

maintenant que si Yirués n'a guere résidé a Valencia, si ses tragédies, con&lt;;ues en Italie ou elles ont été publiées sur Je tard, n'ont
peut-etre jamais été jouées, Artieda, au contraire, malgré ses origines
,aragonaises, est un valencien véritable et que sa tragédie Los Amantes, qui remonte a 1578, fut une des premieres tragédies pseudoclassiques qui aient été jouées en Espagne. leí, Seville plutót que Madrid pourrait disputer la palme a Valencia. Si l'on s'étonne que Valencia, pour une fois, ne se soit pas laissé devancer par Madrid, on
s'e,-..pliquera cette avance en constatant que Valencia a possédé au
xv1• siecle un théatre universitaire, completement ignoré, mais qui
n'en a pas moins eu des représentations fréquentes et un auteur
attitré, le probe Palmyreno, plus riche de bonne volonté que de talent.
D'ou il faut condure que, si Valencia joua a un moment le role d'initiatrice, ce fut en matiere de tragédie pseudo-classique.
•l\fais Je gros débat est ailleurs. Si le tbéatre espagnol possede une
forme originale, c'est celle de la comedia. Ce type caractéristique de
l'art dramatique dans la péninsule, ou s'est-il formé? D'ou s'est-il répandu? De Valencia ou de Madrid?
,Pour nous en imposer, les Valenciens ont coutume d'énumérer le
groupe compact de Jeurs compatriotes qui, vers l'année 1600, ont écrit
des comedias. Ils sont nombreux, en effet: Castro, Aguilar, Tárrega,
Boyl, Turia, Beneyto. Mais on a tort de les citer en bloc, car ils appartiennet a des générations différentes. Leur biographie, presque inconnue, n'est pas impossible a reconstituer. On les groupe alors, non
d'apres lenr mérite comme daos un palmares, mais d'apres la chronologie: Tárrega et Aguilar, Castro et Beneyto, Boyl et Turia. Ainsi Je
probleme de la priorité de Valencia ou de Madrid dans la constitution
de la comedia se trouve beaucoup simplifié; ils ne sont plus six a
entrer en Jigne de cornpte, ils sont deux, pas davantage.
•Regardons-y maintenant de plus pres. Ces Valenciens, que la
chronologie rnet au premier rang, sont-ils vraiment les fondateurs de
la comedia? lci encore, des qu'on veut bien s'éclairer a la lumiere
des documents contemporains, l'hésitation n'est guere possible. En
1589 et en 159.9, celui qui était la vivante incarnation de la comedia,
Lope de Vega, a séjourné a Valencia. A aucun de ces deux séjours, il
n'a passé inaper&lt;;u: il s'est ml\lé a la vie de la cité, et en 1599, il a été
jusqu'a jouer un role de premier plan, mais des 1 589 il a\•ait installé
sur les rives du Turia une sorte d'atelier dramatique, d'ou les pieces,
nouvellement écrites, étaient envoyées aux acteurs dans la péninsule
entiere. Or, par une co10cidence troublante, la plus ancienne comedia
valencienne qui puisse etre datée, El p1·ado de Valencia de Tárrega,
remonte a l'année 1589, l'année méme ou Lope de Vega enseignait
par l'exemple aux Valenciens comment on s'y prend pour fabriquer
une comedia. Remarquons encore que, lors méme qu'il n'y résidait

�350

ANÁLISIS SUMARIOS

ANÁLISIS SUMARIOS

pas, Lopede Vega recevait a Valencia un culte fcrvent: on reconnaissait en lui le patron incontesté de l'art dramatique.
•Des lors, la cause est entendue. Lope de Vega a importé a Valencia cette conception de l'art dramatique, que nous désignons du nom
de comedia. De méme que sans Lope de Rueda, Timoneda nºaurait
point travaillé pour le théatre, de méme le groupe de dramaturges
qu'on a appelé a tort l'école de Guillén de Castro, ne se serait pas
formé sans le passage de Lope de Vega a Valencia. Aux deux tournants de 1 560 et de 1 590, a ces deux étapes décisi ves de l'histoire du
tbéatre espagnol, nous ne découvrons aucune initiative issue de Valencia, nous saisissons, au contraire, dans des documents incontestables, l'influence de deux dramaturges étrangers a Valencia. C'est a
ceux-ci, et a eux seuls, que le titre de chef d'école ou d'initiateur doit
étre réservé.
• Il faut done refuser au théatre valencien pendant la seconde moitié
du xv1• siecle le mérite de la nouveauté. Ni les picces dans le goüt de
Lope de Rueda, ni les comedias a la maniere de Lope de Vega n'ont
été com;ues etcultivées por la premiere fois sur les rives du Turia.
Est-ce une raison pour dénier tout talent dramatique aux Valenciens?
Et s'ils ont produit, a d'autres époques ou dans des domaines voisins,
des ceuvres moins serviles, n'est-il pas Joya! de les faire entrer en
ligne de compte? I1 convient d'élargir le cbamp, un peu étroit, ou les
partisans et les adversaires de Valencia ont poursuivi jusqu'a présent
leur controverse. En scrutant les origines du théatre, en étudiant le
théatre religieux, nous trouyerons peut-étre le moyen de rcstituer a
Valencia un mérite que nous lui enlevons d'autre part.
•L'histoire des origines du théatre profane montre que deux influences prépondérantes se sont exercées a Valencia. l)'abord, l'influence de la Castille: Jean del Encina, Torres Naharro, l'auteur de la
Célestine ont eu des disciples ou des continuateurs dans la cité du
Turia. En second lieu, l'influence de l'ltalie: un prince magnifique et
cbarmant, Fernand d'Aragon, duc de Calabre, lorsqu'il devint valencien en 1526 par son mariage avec la vice-reine, Germaine de Foix,
importa dans sa patrie d'adoption les mceurs, les jeux, la laogue meme
de l'ltalic; dans les jardins de son palais, des féeries et des mascarades se déroulerent, des fétes de Mai furent organisées. Cependant, ni
la Castille, ni l'ltalie n'étoufferent des essais trop tiroides qui attestent, des Je début du xv1• siecle, la vitalité du génie valencien. Une
ceuvre nous reste, le Col/oque des dames valenciemzes, simple bluette de
Jean Fernández de Heredia, représentée en 1524 devant !'élite de la
société mondaine, dont elle peignait les manieres avec une ironie
discrete.
•Le théatre vraiment populaire au début du x'\T1• siecle, c'était le
théatre religieux, et parmi les pieces assez nomb1·euses qu'il a vu

i
1

35 1

éclore dans la région de Valencia, nous en gardons quatre, trois écrites pour le jour de la Fete-Dieu, une pour le jour de l'Assomption.
Ces pieces, on peut essayer de les dater: le mystere de l'Assomption
d mort de la Vierge remonte incontestablement au début du xv• siecle.
On peut surtout montrer que les mysteres de la Fete-Dieu ont représenté la meilleure part des richesses artistiques de Valencia, car ils
sont restés vivants pendant pres de deux siecles, se rajeunissant
&lt;l'année en année et se développant a mesure que les ressources de
la mise en scene croissaient. En vain, vers 1570, Timoneda et Ferruz
ont introduit a Valencia des «autos • importés de Castillc ou construits
sur le type castillan. Les mysteres indigenes n'ont succombé qu'apres
une longue et glorieuse défense.
.
»En résumé, une enquéte impartiale n'aboutit pas a nier l'originalité valencienne; bien plutót, elle la placerait ailleurs que les Valenciens ne la placent habituellement.....
&gt;Ce qui demeure, c'est que Valencia, pendant plus d'un siecle, a
connu une activité dramatique d'une intensité extraordinaire. 11 n'y a
pas eu une école valencienne, mais Valencia a été une des métropoles
&lt;le l'art dramatique daos la péninsule..... &gt;
GALOCHA v ALoNso, J.- Gramática fundamental de la Let¡gua castellana. - Madrid, Suc. de Hernando, 1914, 4.0 , 324 págs.= No obstante
su título, esta Gramática difiere poco de la Gramática de la Academia;
es una obra de vulgarización, que no informa convenientemente del
estado actual de los conocimientos gramaticales. C.
MARTÍN :\IíNGUEz, B.-De la Cantabria.-Madrid, Tip. «Revista de
Archivos•, 1914, 8.0 mayor, 341 págs., 6 ptas.=El capítulo dedicado a
Santillana del Mar contiene principalmente un estudio de las fórmulas religiosas de los documentos notariales antiguos; en el capítulo de
Liébana hay datos interesantes sobre la fundación de Santo Toribio y
Santa María, apa_rte de una extensa refutación del mozarabismo en e l
arte español; en el de Santa María del Puerto, después de una copiosa
enumeración de escrituras diversas, hállaose consideraciones sobre
el derecho germánico y sobre el arte románico. Falta en la exposición
orden y claridad; faltan asimismo conclusiones. Revélase en este libro
una admirable laboriosidad, malograda en gran parte por el tono excesivamente personal que el autor pone en sus apreciaciones. N.

lsP1zuA, S. DE.- Historia de los vascos en el descubrimiento, amqttista
J' civilización de América. Tomo l. - Bilbao, Lerchundi Ledesma, 1914,
1x-274, 8.º=Breves noticias sobre los navegantes vascos, expediciones

,l las Indias en que tomaron parte, adelantos de la región en la cons-

trucción de naves, y competencia de sus pilotos en navegación y tra-

�352

ANÁLISIS SUMARIOS

zado de cartas marinas. El Sr. lspizua recoge estas noticias de los cronistas primitivos de Indias; para el elogio de Juan de la Cosa, como
piloto y como cartógrafo, se sirve en particular de Humboldt y Fernández Duro. Interesan estos datos como información para un estudio
del papel que desempeñaron las regiones españolas en el descubrimiento y conquista de las Indias. P. G. JI,/.
CERVANTES DE SALAZAR, F. - C1·ónica de Nueva Espafia. Tomo l. :\ladrid, Hausser y Menet, 1914, 4.0 , Lv1-363 págs. (Papeles de Nueva
España compilados y publicados por Francisco del Paso y Troncoso.
Tercera serie: Historia.)= Dos son las ediciones que en poco tiempo
se han hecho de la Crónica de N11eva Espat'ia de Cervantes de Salazar, hasta ahora inédita: la del Sr. Magallón -véase arriba, págs. 192193 -y la del Sr. Paso y Troncoso. El Sr. P., en su estudio prelimi·
nar, analiza el plan seguido por Cervantes, a imitación, al parecer, de
Gómara; la obra completa debía llevar el título de Historia general de
las Indias y constar de dos partes: la primera, con la «Descripción,
descubrimiento y conquista de la Grande España•, en que se referirían los sucesos desde el primer almirante Colón hasta la conquista
de Yucatán; no se sabe si llegó a escribirse; en la página 8 declara
Cervantes que, dándole Dios vida, trataría de ella copiosamente. El
Sr. P. estudia el contenido de la segunda parte, única que se conoce,
«Conquista de Nueva España, , y analiza los epígrafes y argumentos
de cada uno de los seis libros que la componen. Describe el manuscrito de la Biblioteca Nacional de l\Iadrid, y hace historia de él. Duda
que los cuadernos que lo componen sean los originales enviados por
Cervantes al cabildo de Méjico, en Jo cual difiere de la opinión del
Sr. l\Iagallón. En este primer volumen sólo se publican los tres primeros libros de la obra. Respétase cuidadosamente la ortografía del
códice. Las notas contienen las acotaciones marginales o interlineales
del manuscrito; otras tienen carácter bibliográfico o son aclaraciones
históricas y rectificaciones ortográficas de nombres mejicanos. Acompaña a la edición el facsímil de una carta geográfica con las costas
descubiertas desde Nombre de Dios hasta Florida entre los años 15oz
y 1519. Al final del volumen son analizados someramente el cuarto
viaje de Colón, los de Pinzón y Solís, Juan Ponce de León, Hernández de Córdoba, Juan de Grijalva, Cortés y l\Iontejo, y de los pilotos
de Garay, en sus relaciones mayores o menores con el descubrimiento
de las costas de Nueva España. P. G. Af.
BALLESTEROS, A. - Sevilla en el siglo XIII. - :\Iadrid, Juan Pérez
Torres, 1913, 4.0 mayor, 256-cccxuv págs., 12 láminas. = El Sr. Ballesteros nos ofrece en esta obra una minuciosa pintura de la ciudad sevillana durante la segunda mitad del siglo x111, en forma muy literaria.

ANÁLISIS SU111ARIOS

353

Para su composición utiliza fuentes contemporáneas de los hechos narrados - documentos, crónicas, textos literarios y jurídicos, miniaturas, etc.-, y también la bibliografía moderna. Cada cuadro que nos presenta lo suponemos apoyado en los datos, suficientemente criticados,
que le suministran todos esos materiales. La exposición tal vez peque
de un amontonamiento innecesario. El autor parece haber sentido el
apremio a que obedecen el comediógrafo o el pintor de historia al formar una escena única acumulando en ella todos los elementos y personajes de escenas similares acaecidas en distintos momentos. Por debajo
de las descripciones detalladas, e informando toda la obra, va la narración de los hechos que conmovieron el reinado de Alfonso X desde la
conquista de Se\'illa y muerte de D. Fernando hasta el fallecimiento
del rey sabio. La rica colección de documentos - en número de 246que publica el Sr. B. en apoyo de su texto, son un material muy útil
no sólo para el historiador, sino para el lingüista, a juzgar por su aspecto ele buena transcripción. Los apéndices, a modo de notas al texto,
aclaran muchas afirmaciones del Sr. B. Se echa de menos un índice
alfabético de nombres propios. La bibliografía puesta al final de cada
capítulo, aunque tiene sus ventajas, obliga a muchas repeticiones, por
ser la materia de todo el libro muy uniforme. Recogerla en una bibliografía final hubiera sido más cómodo. A. G. S.
BBNOT, E.-Los casos y las oraciones.-Madrid, Suc. de Hernando,
1914, 8.0 , 175 págs. = El autor expone en forma clara y sencilla los elementos de la sintaxis castellana. Abundan los ejemplos bien elegidos,
los cuadros sinópticos, que por su sistematización facilitan el estudio,
y los ejercicios prácticos bien graduados. Acaso para la enseñanza
, primaria sea este libro un poco excesivo y para la secundaria no del
todo suficiente. En uno y otro caso el maestro podrá hallar en él un
auxiliar útil reduciéndolo o completándolo convenientemente.M G. A:l.
l\IARTNER, D. - Spanische Sprachlehre zum Selbst-und Schulunterricht. - Bonn, F. Cohen, 1914, 8.0 , 311 págs.=9i.gue el autor de este
libro ~n mét~do análogo al de las gramáticas de J. Gross, Heidelberg.
Da la 1mpres1ón de estar hecho con gran esmero. Los ejemplos y los
temas están bien redactados, aparte de ciertos americanismos y descuidos, como ¿qué !toras eran cuando regresaste?, tema ro; mutua/mente,
página 163, etc. En el carácter práctico y sucinto de este manual cabía
la omisión de ciertos detalles muy especiales, como el del uso de Nos
Y Vos, pág. 45; en cambio no debieran faltar otras indicaciones más
útiles, como, por ejemplo, la del empleo impersonal de los verbos ser,
estar, lzacer: es temprano, está obscuro, hace frío. K.

Antología de poetas vallisoletanos modernos. - Biblioteca Studimn.
Valladolid, Viuda de Montero, 1914, 8.0 , 280 págs. = Figuran en esta

�ANÁLISIS SUMARIOS

NOTICIAS

Antología, coleccionada discretamente por D. Narciso Alonso Cortés.
trozos de los más conocidos poetas vallisoletanos desde principios del
siglo x1x hasta el momento actual. De cada uno de ellos ha redactado
el colector una sucinta biografía, seguida de las composiciones que a
su juicio reflejan del modo más característico el temperamento y la
originalidad del autor. F R. M.

pilación, cuya lectura aprovechará principalmente a los poco versados
en nuestra historia literaria. C.

354

Bibliograp!tie Hispanique 19w. - New-York, The Hispanic Societyof America, sin año, 12.º, 139 págs.-Idem íd. 19/l. 163 págs.=Según
indica una tarjeta de la Hispanic Society que acompaña estos volúmenes, estas bibliografías periódicas son recopiladas por el Sr. FoulchéDelbosc. Han aparecido en tomitos aparte las correspondientes a los
años de 1905 a 1911. Hemos examinado los dos últimos volúmenes.
Como los anteriores, comprenden los libros y artículos de revistas que
se han publicado sobre las distintas regiones de lenguas latinas peninsulares; muchos libros se refieren a la América española. Las materias
principales son lengua, literatura e historia, sin que por esto dejen de
indicarse obras de otros asuntos relacionados con aquéllas. Los anuncios están ordenados alfabéticamente; de preferir era la clasificacióll
por materias, que aunque requiera del copilador un trabajo más grande y menos mecánico, ofrece después una mayor utilidad a los lectores. Estas bibliografias, a pesar de no ser completas, interesan a los
hispanistas, pues encontrarán en ellas obras desconocidas. La de 1910
contiene en apéndices suplementos a las de 1905 a 1909. La de 1911,
además de los suplementos a los años 1909 y 1910, añade una «Liste
des principaux périodiques dépouillés pour la Bibliographie Hispanique• desde 1905 a 1911. Son en número de 758. A. G. S.
GossART, E.-Les Espagnols m Flandre. Histoi1·e et poésic, par..... Bruxelles, H. Lamertin, 1914, 8.0 , 332 págs.=Las hazañas de los españoles en los Países Bajos tuvieron abundante reflejo, según se sabe.
en la literatura contel\lporánea, sobre todo en el teatro. El Sr. Gossart
analiza las comedias que tratan de asuntos relacionados con Flandes:
Et Pdncipe Don Carlos, de Ximénez de Enciso; Et segundo Séneca de
España, de Montalván; El rebelde al beneficio (Guillermo de Orange),
de Tomás Osorio, y varias otras relativas a los sitios de Breda, Namur
y Douai; a la vida del soldado español (por ejemplo, Et Hércules de
Ocaiia, de Vélez de Guevara), etc. Incluye en su estudio los romances
relativos a las guerras de Flandes, La vida y ltec!tos de Estebanillo González y un relato sobre una fiesta de Cama val en la corte de los Archiduques. A cada una de las obras analizadas precede una somera
indicación histórica sobre los hechos que la inspiraron; expone luego
el autor detalladamente el asunto de la comedia y da la traducción de
los pasajes más salientes. Este libro es, en suma, una agradable com-

355

RooRiGUBZ MARÍN, F.-Burla burlando..... menudencias de varia, letJe
y en/retenida erudición, por..... -Madrid, Tip. «Revista de Archivos•,
1914, 8.º, 438 págs., 3,50 ptas. = Aparecen ahora reunidos en volumen cincuenta artículos que anteriormente vieron la luz en la prensa
de Madrid. Su contenido es, en efecto, va1·io, leve y entretenido. El
autor no ha pretendido hacer, sin duda, más que un libro ameno y de
vulgarización; no obstante Jo cual, hay en él más de un dato interesante para el curioso de las incidencias de nuestra historia literaria:
El peor enemigo de Cervantes (Juan Blanco de Paz, delator de Cervantes
en Argel), La casa de A/ateo Alemán, Una escritura inédita de Cervantes
(venta de las comedias La Confusa y El trato de Constantinopla ;
muerte de Selim), etc. Valor para el folklore ofrecen los artículos Amuletos, Las supersticiones del juego, Lo que cltarlan los pájaros y algunos
otros. En un trozo que publica del poema inédito La Ca1·idad Gu::;.
mana, de Fr. Pedro Beltrán (pág. 209), hay una enumeración abundantísima de nombres de peces, la mayoría de los cuales no figuran en
los diccionarios. C.

NOTICIAS
C~m motivo del quincuagésimo aniversario de su doctorado, ha
re_c1b1do ~! profeso'. H~go Schuchardt un mensaje de la Real Academia Pru:,1.ana de Ciencias. Recuérdanse sumariamente en ese documen~o - ~eflejo de la prof~nda y afectuosa admiración que los académicos s1ente_n P?r su anciano colega-los principales méritos de la
l~ga carrera cu:nt1fic:i del Sr.. S~huchardt. En primera línea, el Vokalzsmus des Vulgarlatems, ampliación en tres tomos de su tesis doctoral.
«~sa ,obra - dice el me1;1saje-:-- repr:senta una arriesgada empresa
c1entifica, fruto del ardor JUveml..... Senaló nuevos caminos a la investigación, y elevó notablemente los puntos de mira de la ciencia lingü!stica. • Viene después un recuerdo sucinto de los posteriores traba¡os de Schuchardt: los idiomas prerrománicos (sobre todo el vascuence) y las.relaciones lingüísticas extrarromanas; las leyes fonéticas
Y sus excepc10nes; en fin, Schuchardt fué el primero en indicar la importancia del estu~io ?~ ~palabras y cosas•, problema que hoy ocupa
centralmente a la l10gu1sttca. Réstanos tan sólo asociarnos al homenaje de que ~a s(do objeto el ':enerable filólogo, pues, aparte del interés general oenbfico, la filolog1a española debe a Schuchardt muchos
y valiosos estudios, bien conocidos en nuestro país.

- Bajo la dirección de Guido l\fanacorda ha iniciado el edito1·
G. C. Sansoni, de Florencia, la publicación de ~na Biblioteca Barbat·a,

�NOTICIAS

REVISTA

o sea colección de textos extranjeros revisados críticamente, con introducciones y notas italianas. Los textos españoles que anuncia son,
como próximos a publicarse, algunos dramas escogidos de Lope de
Vega, por Angelo Monteverdi; y en preparación obras de Garcilaso
de la Vega y del marqués de Santillana.

DE

FII_¿OLOGÍA ESPANOLA

- En el mes de julio marchó a Buenos Aires el director de nuestra Revista, D. R. Menéndez Pida], llamado por la Institución cultural
española con el fin de dar una serie de conferencias sobre D. Marcelino Menéndez y Pelayo. Esta Institución cultural, colocada por su presidente, el Dr. Avelino Gutiérrez, bajo los auspicios de la Junta para
ampliación de estudios, ha inaugurado de esa suerte las tareas de su
cátedra española, que cada año ocupará un profesor español; esta cátedra ha sido donada generosamente por el Dr. Gutiérrez a la Universidad de Iluenos Aires. Al terminar su labor en esta ciudad, el señor
Menéndez Pidal se trasladó a Santiago de Chile, a instancias de aquella Universidad, para explicar un breve curso de Filología castellana.

Tomo l.

-En los meses de julio y agosto se ha celebrado en Madrid el tercer curso de vacaciones para extranjeros organizado por la Junta para
ampliación de estudios. A su tiempo debido se anunciará para el año
que viene el cuarto de estos cursos, que vienen realizándose con éxito
creciente.
- La desigualdad con que se publican las revistas en este trimestre de verano, mucho más en las circunstancias actuales, nos ha decidido a incorporar la Bibliografía de este número a la del próximo,
en el cual publicaremos toda la correspondiente al segundo semestre
del año, presentándola as[ en forma más completa y sistemática y por
lo tanto más útil a nuestros lectores.

Cuaderno 4. 0

POESÍA POPULAR Y ROMANCERO

- Con motivo de la situación que atraviesa Europa, el Gobierno
español ha suspendido todas las pensiones que para realizar investigaciones cientificas en el extranjero había concedido la Junta para
ampliación de estudios.
- Víctor Said Armesto ha muerto. Las letras españolas han perdido uno de sus más valiosos cultivadores; más todavía, una de sus
más leg[timas y seguras esperanzas. Porque la vida de Said Armesto
es una de esas vidas trágicas cortadas en el momento de plenitud en
que están a punto de recogerse los frutos lentamente elaborados por
un rico espíritu, cuya obra queda así truncada y perdida. Las obras
que Armesto había publicado ya-La Leyenda de Don 'Juan; la edición,
con introducción y notas, de Las Mocedades del Cid, de Guillén de Castro; la edición de Los Cigarrales de Toledo, de Tirso de Molina; sus
discursos, conferencias y artrculos, etc.-, por valiosas que sean, no
eran más que un anuncio de su labor futura. Muerto en la plenitud de
la vida, en el momento en que acababa de obtener la cátedra de Lengua y Literatura galaico - portuguesa del doctorado de Letras en la
Universidad de Madrid-que sólo él estaba capacitado para desempeñar-, ha dejado sin publicar las obras capitales que tenía emprendidas sobre esta especialidad, a la que consagró su vida: sus estudios
sobre la poesía galaico-portuguesa de la Edad Media, sobre el romancero y la poesía popular gallegas, de que tan brillantes anuncios habíamos tenido en conferencias y estudios breves.

OCTUBRE·DICIEIBilE 1914

Los estudios que voy a publicar bajo este epígrafe tienen
por principal objeto examinar el texto de algunos romances,
lo cual nos permitirá indagar su origen, fijar la condición de
su estilo y sacar algunas conclusiones relativas al carácter de
la poesía popular en general.

I
«EN SA..1~TA GADEA DE BURGOS»
1. -

Textos conocidos del romance y juicio que éste ha merecido.

El texto del romance de la jura en Santa Gadea nos era
conocido hasta ahora en dos versiones antiguas principales:
una, la del Cancionero de Romances, impreso en Amberes,
sin año (probablemente después de r 545 y seguramente antes
de I 5 50); y otra, la de la segunda edición de ese Cancionero
de Amberes, hecha en I 5 50; ésta es igual a la de la primera
edición, salvo la añadidura de algunos versos.
Ponemos a continuación el texto del Cancionero de RoTo1110 l..

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                <text>Fundada en 1914 por Ramón Menéndez Pidal, es la revista más antigua de todas las publicadas por el CSIC. Cuenta con edición impresa y comienza a estar disponible online en 2007 en formato PDF. Los contenidos anteriores están igualmente disponibles en ese formato.</text>
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              <text>Fundada en 1914 por Ramón Menéndez Pidal, es la revista más antigua de todas las publicadas por el CSIC. Cuenta con edición impresa y comienza a estar disponible online en 2007 en formato PDF. Los contenidos anteriores están igualmente disponibles en ese formato.</text>
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              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores.</text>
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      <name>Martim Codax</name>
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