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BIBLIOGRAl'ÍA

11676. CASTELLANOS, C. A. - Et tema de&lt;,cDelgadina, en el folklore de
Santiago de Cuba. - LAnt, 1922, V, 43-48. -V. núm. 10944.
11 677. LA VAL, R. A. - Contribución al folklore de Carahue (Chile). Santiago de Chile, 4. 0 , 2ó4 págs.
11678. LEGUIZAMÓN, i\I. - Folklore Argentino. Ceiba y Seibo. - Humanidades, 192 1, II, 169· 182.

REVISTA
DE

FILOLOGÍA ESPANOLA

LITERATURA POPULAR

11 679. BERTON1, G. - Una 1·accolta di canzonette spagnuole posseduta da
Gittlia d'Este.-ARom, 1921 , V, núm. 1.
1 1680. PFANDL, L.-Sobre el Cancionero poético y musical del siglo X V f I
publicado p or J. A roca. - L GRPh, 1922, XLIU, 124• 126.
11681. PFANDL, L. - Sobre R. Mitjana: Comen/a,ios y apostillas al
•Cancionero poético y musical del siglo XVII» publicado por
J. Aroca.-LGRPh, 1922, XLIII, 124- 126.

Tomo IX.

JULIO·SEPTIE■BRE

1922

Cuaderno 3. 0

LOS ELEMENTOS ESPAÑOL Y CATALÁN EN LOS DIALECTOS SARDOS

OBRAS DIVERSAS

A. - Felipe Pedrell, der Gründe1· der spanisc/1en Nationaloper. - Spanien, 1921, JJI, 74-86.
11683. LERMANN-NITSCBE, R. - Unpnmg und Verbreitung von Lasso
1md !Vurfkugeln. - ZDWV, 1920, VI, 81 -88.
11684. Koca-GRÜNBERG, Tn. - lndianermti1·chen aus Südamerika . Jena, E. Diederichs, 1920, 344 págs., 8 ilust. y I mapa.
11682.

REIFF,

La dominación española en Cerdeña duró desde l 326
hasta 1714; pero quedó limitada en un principio a la parte meridional de la isla, y no se extendió sino poco a poco sobre el
resto del territorio sardo. Sólo a partir de 1478 se puede decir
que toda la isla está en poder de los españoles, es decir, a
partir de la batalla de Macomer (19 de mayo de 1478), por
la cual la lucha secular entre Arborea y Aragón fué decidida
en favor de este último. En este día «quedó de todo punto
Sardeña por el Rey», como dice el historiador Vico, Historia
general de la isla y reño de Sardeña, Barceloná, 1639.
Los conquistadores eran aragoneses y de habla catalana.
La lengua catalana cundió presto en las ciudades, sobre todo
en Cáller (Cagliari), donde antes, prescindiendo del dialecto
sardo nunca desarraigado, se hablaba el italiano introducido
por los pisanos, como aun hoy día lo testifican las palabras
tomadas a préstamo del antiguo toscano.
Resulta que ya en l 337 se publicaron en lengua catalana
los decretos del gobernador dirigidos a los empleados de la
Administración 1 •
1
Ton A Y GüELL; Bibliografía española de Cerdeiia, Madrid, 1890,
pág. 13, donde está reproducido el texto catalán d el pergamino conservado en el archivo de la catedral de Cáller.
TONO IX.
15

�222

M. L, WAGNER

No cabe duda de que el catalán se hablaba principalmente
en las ciudades, mientras en las aldeas se usaba, como siempre, el dialecto indígena. He aquí, en comprobación de ello,
lo que dice a este propósito Sigismundo Arquer en su Sardiniae brevis historia et descriptio (1588) 1 : «Sunt autem duae
praecipuae in ea insula linguae, una qua utuntur in civitatibus,
et altera qua extra civitates. Oppidani loquuntur fere lingua
hispanica, tarraconensi seu catalana, quam dedicerunt ab Hispanis, qui plerumque magistratum in eisdem gerunt civitatibus: alii vero genuinam retinent sardorum linguam.» Y cuando Bernart Boades, en su Libre dels Feyts cfarmes .de Catalunya asegura que en su época, es decir, en la primera mitad
del siglo xv, los sardos «parlan la lengua catalana molt polidament axí com si fos en Cat~lunya:. 2 , alude, por lo visto,
a las ciudades; y más explícito todavía es Mossen Cristófol
Despuig, quien escribió a mediados del siglo xvr: «En Sardeña ... tenen també la llengua cathalana, bé que alli tots no parlen cathalá, que en moltes parts de la illa retenen encara la
llengua antigua del reyne, pero los cavallers y les persones de
primor y finalment tots los que negocien parlen cathalá, perque 1~ cathalana es alli cortesana» 3 •
En l 565 los Estamentos reunidos en Cáller pidieron que
los estatutos de Iglesias, Bosa y Sácer, hasta entonces escritos en italiano, se trasladaran «al sardo o al catalán» 4, y
el virrey D. :Alvaro de Madrigal propuso la traducción al
catalán, la cual fué otorgada por decreto real de Felipe II,
1

En la Cosmographia de SEBASTIANO MüNSTEK, Basilea, 1588.
Edic. Aguiló y Fúster, Barcelona, 1875, pág. 401.
3
l\Iorel-Fatio, en Gró'bers Gmndriss, 12, pág. 842.
• «Per quant en lo present regne hi ha algunes citats, comes la vila
de Iglesias y Bosa, que tenen capitol de breu, ab lo qual se regexen,
y son en Jlengua pisana o italiana¡ y por lo semblant la ciutat de Sasser te'alguns capitols en llengua genovese o italiana¡ y per quant se
veu no convé ni es just que lleys del regne stiguen en llengua strana,
que sia provehit y decretat que dits capitols sien traduhits en llengua
sardesca o catalana, y que los de llengua italiana sien abolits, talment
que no reste memoria de aquells•, según ENR. BorrrN1-MASSA, La Sat·degna sotto iJ dominio spagnolo, Turin, 1902, pág. 51.
2

EL ESPAÑOL Y CATALÁN

EN

LOS DIALECTOS SARDOS

223

fechado a 22 de junio de I 565. De esto se desprende que
en esta época el catalán se comprendía más fácilmente que
-el italiano.
No cesó el uso del catalán en Cerdeña después de la reunión de los reinos de Aragón y Castilla ( 1469). Los virreyes, que a partir de esta fecha no eran catalanes sino en muy
raros casos, siguen publicando los «pregones» en lengua catalana, como antes. Pero poco a poco el español se abre camino. Hasta 16oo los edictos se publican exclusivamente en
-catalán; desde el año r6o2 se introduce el español; sin embargo, se continúa todavía empleando el catalán en los pregones, y no es sino a partir de 1643 cuando el español se
usa exclusivamente en las leyes y decretos 1 .
En la parte meridional de la isla el catalán había echado
raíces tan sólidamente que aun en 1738, cuando Cerdeña ya
pertenecía a la casa de Saboya, los marqueses de Quirra tuvieron a bien decretar en lengua catalana las prerrogativas que
concedieron a sus vasallos. Aun hoy en día se dice en el
Campidano de uno que no se sabe expresarse bien que «no sidi
su kadalánu» 'no sabe catalán'. Que el catalán se compren-diera y se haulara también en los pueblos de la llanura- junto
al dialecto autóctono, por supuesto - lo prueban las numerosas palabras catalanas usadas en el sardo campidanés. Únicamente a principios del siglo xvm, según el testimonio de un
-contemporáneo 2 , el español va suplantando al catalán también en el Sur de la isla, como lengua general.
En la parte septentrional se escribía hasta principios del
siglo xvn tan sólo en sardo o en latín; el catalán nunca logró
.arraigarse allí; mas, en cambio, fué siempre aquí muy fuerte la
influencia del italiano, dado que las comunicaciones y rela-ciones con el continente italiano eran más frecuentes y más
fáciles. Las actas del capítulo de Sácer se redactaron constan1 G1ov. S1ono-P1NTOR, Storia Letteraria di Sardegna, Turín, 1843I, 108.
2
Gws. Cossu, Della Citta di Cagliari. Notizie compendiose sacre e
profane, segunda edición, 1780, pág. 211.
·
4 8441

�224

M,

L. WAGNER

temente en logudorés hasta el año 16491, y el castellano ne&gt;
se usa en los registros de las reuniones del consejo y en las.
escrituras de arrendamiento de Sácer antes de 1610 2 • Martín
Carrillo relata lo siguiente sobre las condiciones lingüísticas.
de Cerdeña en su época (1611) 9 : «El reyno de Sardeña tiene
peculiar y particular lengua que llaman sarda, la qua! no sehalla, ni se sabe que está en otra parte del mundo : y aun en
el mismo reyno ay alguna differencia de la &lt;leste cabo deCáller a la del otro cabo de Sácer; en las ciudades principales.
hablan y entienden la lengua castellana y catalana. La catalana,
es más ordinaria en este cabo de Cáller por auer más comunicación con catalanes y castellanos; en el otro cabo usan más.
la italiana y genovesa por tener más comunicación con Italia
y Génova; todos entienden la lengua sarda como la común al
reyno, y se corn1erva tanto en las aldeas que no entienden
otra lengua.»
De esta manera, pues, se explica el hecho de que la influencia catalana sobre el sardo fuese escasa en el Norte 4 , y queallí predominara la castellana.
1 D. F1L1A, La Sartlegnti~Cristiana, II, 320, n. 2; comp. RAFFA GARZib
Gerolamo Araolla, Bolonia,- l-9-J•4, pág. 43.
2

ENR. CosTA, Sassari, Sassari, 1885, I, 286; GARZIA, Op. cit., pág. 43MARTÍN CARRILLO, Relacidn al Rey Don Pltilipe I Nuestro Señor ¡
Del Nombre, Sitio, Planta, Conquistas, Christiandad, Fer#lidad, Ciudades, Lttgans y govierno del Reyno de Sartle,ia I Por el Doctor Martín 1
Carrillo, Canónigo de la sancta Iglesia de la Seo de 1 (:arago;a, Visitadorgeneral y Real del dicho I Reyno en el año I6JI, Barcelona, 1612, pág. 81.
' Aquí es oportuno hacer observar que no es exacta la especie deque los elementos catalanes del sardo se deriven del dialecto catalán
de Alghero, opinión que corre como verdad aceptada en muchos escritos. Alghero fué tomada en 1354 por el rey D. Pedro el Ceremonioso;
los habitantes tuvieron que evacuar la ciudad, y en su lugar se esta-blecieron allí los catalanes. De ahí que se hable catalán en Alghero_
Pero no se puede comprobar ninguna influencia del catalán de Alghero
sobre los dialectos sardos colindantes; por el contrario, está el catalán
de Alghero lleno de sardismos, y la mayoría de sus habitantes hablan
también el dialecto logudorés. Una lista de sardismos del dialecto de
Alghero, que se podría fácilmente ampliar, se halla en A. CINFFO, lnfluéncies de l'italia i diferents dialf.ctes sards en l'algueres. Pnmer Con3

El ESPAÑOL V CATALÁN EN LOS DIALECTOS SARDOS

225

No estará de más advertir (porque es característico por
tas condiciones de las pequeñas ciudades en el interior de la
-isla) que entre los documentos del archivo parroquial de Ma{;Omer, los de los años 1573 y 1624 están aún redactados en
-sardo, desde entonces cada vez más en catalán y muy pronto
-en español, como pudimos averiguar en el lugar mismo.
El Sr. Toda y Güell presenta una considerable lista de
-escritores de origen sardo que escribieron en lengua española,
-entre ellos el famoso Antonio de lo Frasso, autor de los Diez
libros de fortuna de amor (Barcelona, 1573), que todo l~ctor
&lt;lel Quijote recuerda, por haber sido ellos también víctimas
&lt;le! cé!ebre auto de fe. Aun después de reunida la isla con
Saboya siguió siendo el español lengua generalmente conocida y usada en Cerdeña hasta los umbrales del siglo xrx. Sigue
hablándose y usándose durante todo el siglo xvnr, sobre todo
-en las iglesias, como se infiere de los numerosísimos sermones
y oraciones fúnebres redactados en español hasta 1797 1 . En
las escuelas y los Tribunales el español quedó como lengua
oficial hasta 1764; en este año decretó el .gobierno de Turín
que se reformaran las dos universidades de Cáller y Sácer, y
que de allí en adelante el italiano fuera la única lengua admitida en las escuelas.
En los conventos siguió usándose el español aun en las
primeras décadas del siglo xix 2 •
En el susodicho archivo parroquial de Macomer el primer
documento italiano lleva fecha de 1791; siguen muchos documentos redactándose exclusivamente en español hasta 1824,
y de aquí en adelante solamente documentos italianos.
Sentadas estas consideraciones no extraña que la proporgres Internacional de la Llengua Catalana, Barcelona, 1908, págs. 170 y
siguientes.
1 Véanse más pormenores en el artículo del autor Gli elementi del
sardo, en Archivio Storico Sardo, III, 1907, pág. 385 y sigs.
2
ToDA Y GUsLL, Boletín de la Sociedad Geográfica de Madrid, 1888,
XXV, 392, afirma que en el convento de Santa Clara, en Cáller, fundado por cinco madres venidas de Valladolid en 1644, se hablaba todavía español en la época de su visita.

�226

M. L. WAGNER

ción de elementos catalanes y españoles en sardo sea bastante
crecida. La cultura de las ciudades sardas en los siglos xv1 y
xvn era, principalmente, española; españoles eran los usos y
costumbres y, sobre todo, la moda. Como entonces no había
universidad en la isla, los jóvenes estudiosos tenían que matricularse en las universidades italianas o españolas. En Italia eran las universidades de Pisa y Bolonia las que más frecuentaron los sardos; en España, las de Zaragoza, Salamanca
y Alcalá. En la de Zaragoza encontramos como profesor deTeología al P. D. Giacomo Pinto, de Sácer; en Salamanca
estudiaron y se graduaron D. Pietro Frasso Pilo y D. Pietro
Quesada Pilo, los dos sardos; y en España había estudiado
filosofía y humanidades D. Alesio Fontana, sacerés, quien
más tarde acompañó a Carlos V a Alemania, Holanda y Bélgica como secretario 1 .
Por estos y muchos otros canales penetró la cultura española. No puede causar maravilla que esta influencia fuese sobretodo muy fuerte en la capital, y hasta hoy día Cáller conserva
cierto carácter español y muchas costumbres que recuerdan
las de España. Desde la capital y las otras pequeñas ciudades
del Sur, las modas y las lenguas catalana y española se difundieron también en el campo, y resulta que los elementos lexicales catalán y español, saliendo de Cáller, se extienden bastante uniformemente sobre toda la parte meridional de la isla,
es decir, sobre la gran llanura (el Campidano); pero muy a
menudo alcanza también las montañas y valles de la Barbagia, y se propaga hasta la región central del Nuorés, aunque
muchos catalanismos e hispanismos estén limitados a la llanura. Como llevo dicho, la parte septentrional está más sometida a la influencia española que la parte meridional; pero esto
no impide que el Sur haya acogido también, al lado de los
prevalecientes elementos catalanes, muchos hispanismos.
A veces compiten las palabras catalanas con las españo1

Véase P. TOLA, Dizionario Biograjico degli Uomini ll!ttstri di Sardegna, Turín, 1837, I, 14, n. 2¡ M. L. W AGNER, Di~ Rimas Spiritttales t·o11
Giro/amo Araolla, Dresden, 1915, págs. x-XI.

EL ESPAÑOL Y CATALÁN BN LOS DIALECTOS SARDOS

las o se emplean indiferentemente, como en campidanés:
cp. peca =esp., al lado depiga=cat.; cp. arratéra=cat. ratera, al lado de arratonéra = esp. ratonera; cp. orivéttu, = español ribete, al lado de (av)vorétta = cat. voreta; cp. arrekkóni = cat. racó, al lado de arreqkóni, arriqkóni = esp. rincón;
log. koíru, = cat. cuiro, al lado de koérzt = esp. cuero.
En otros casos se emplea en el Sur la palabra catalana, en
el Norte la española; así se llaman las alabanzas de los santos
en el cp. góccus = cat. goigs; en el log. gózos = esp. gozos,
o cp. armússa = cat., pero log. muzzétta (y también cp. -»utssétta) = esp. muceta; cp. skarmt = cat. escanz, pero log. iskárnyu = esp. escarnio.
Asimismo sucede que el campidanés emplea un hispanismo donde el logudorés prefiere una palabra italiana; por
ejemplo : cp. biázi = esp. viaje, log. biazu = ita!. viaggio;
cp. o!éras, u!éras = cat. zdleras, log. occáles = ita!. occhiali;
cp. pai~u = esp. país, Jog. paé~u, paé~e = ita!. paese; campidanés striyyulai = cat. estrijolar 'almohazar', log. stri!are =
ita!. strigliare.
Dada la identidad de muchas palabras catalanas y españolas, no siempre se puede decidir si el préstamo se debe a la
una o a la otra lengua.
Muchos hispanismos ya no se usan más que en las aldeas,
al paso que en Cáller y en los centros ciu&lt;;ladanos van introduciéndose los correspondientes términos italianos; así akkadésiri y akkontéssiri cede paulatinamente el paso a suzzédiri = ita!. succedere; aggwardai 'aguardar' a aspettai; afrénta a
affróntu; aorrai, aurrai 'ahorrar' a risparmiai; alabai a lodai
(ita!. lodare); alentai a animai; a!anai 'allanar' a appranai o
apparizai (ita!. appianare y pareggiarej; amparai a diféndiri o
protéyyiri; caskyai 'chasquear' a yogai (ita!. ginocare); dipneresiri 'desmerecer' a demeritai; di~obbedéssiri 'desobedecer' a
di~ubbidiri; luegu a súbittu (ita!. subito), etc.
_Este fenómeno sigue ganando terreno por la enseñanza
del italiano en las escuelas y el servicio militar en el continente italiano. Tanto es así, que numerosos hispanismos se comprenden todavía, pero no se emplean sino en son de broma,

�228

11(.

L. WAGNER

BL ESPAÑOL Y CATALÁN EN LOS DIALECTOS SARDOS

por ser considerados como anticuados; así, por ejemplo,
muccacca, Sttmbréri, alguazíli.
Sin embargo, los catalanismos e hispanismos del sardo
son aún bastante numerosos y no dejan de ofrecer muy grande interés, por enseñarnos claramente cuáles eran los dominios en que prevaleci6 la influencia cultural de los españoles.
Con la administración española se introdujeron naturalmente los términos oficiales que atañen a eUa. Los documentos sardos de la época rebosan de términos catalanes y españoles tocantes al derecho y la administración, la mayoría de
los cuales ha caído en desuso ya junto con las costumbres 1.
Pero aun hoy subsisten los siguientes: log.-cp. sfndiku = español síndico o cat. síndic; cp. yuyi, nuor. zuzze 'juez'= catalán ju{g"e (pero 1og.yuíge, z'uíge = lat. judicem); cp. abogau
esp. abogado y cp. aboga.ría = esp. abogacía; logudorés-cp. eréz, = cat. hereu, y en campidanés tambié n eredértt =
esp. heredero (en log. además eréde = ital. ); cp. albaséa =
esp. albacea; log.-cp. arguzzínu 'alcaide' = cat. algotzin; logudorés-cp. gómitu, kómitu 'cómitre'
cat. cómit; los guardias rurales a caballo se llaman todavía en cp. barra(n)céllus,
log. barranzéllos, barranzéddos, esp. ant. barracheles 2•
Otros términos administrativos aún empleados en el campo, en parte también en Cáller, son : cp. (y callerés) ápoka
'recibo notarial' = esp. ant. ápoca; log.-cp. autu 'decreto judicial' = esp. auto; cp. (en la región de Gerrei) krecu 'interés del capital' = cat. creix; log.-cp. mora 'demora, prórroga' = esp.; cp. prísya 'registro notarial' = esp. ant. prisia;
cp. ranzélu = esp. arancel; cp. lacea 'derecho de aduana' =
cat. tatxa; log.-cp . .finkare 'imponer contribuciones', fiIJka
'impuesto, hipoteca' = esp. fincar, finca; !(,g.-cp. derrama
'contribución sobre las mercancías'= esp.; log.-cp. imbargare, -ai 'retener judicialmente', imbargu
esp. embargar, -o;

=

=

=

1

Un registro muy útil de tales términos se encuentra en G1ov. P1LUTO, Dizionario del Linguaggio ATchivistico in Sardegna, Cagliari, 1886.
2
Véase sobre esta institución mi libro Das Landlicll.l Leben Sardiuiens im SpiegeJ der Sprache, Heidelberg, 1921 1 pág. 38, y el grabado
núm. 23, que representa a los barranzeltos.

229

iog.-cp. luire, -i 'remitir contribuciones', log. luissyóne, campidanés luizyóni 'remisión de contribuciones'= cat. !luir, lluició 'redimir o quitar censos, redención de censos' (Escrig y
Martínez, Diccionario valenciano-castellano, s. v.); log. rateare
'desfalcar' = esp. ratear; log. segrestare, sagrestare 'secuestrar, embargar'
cat. segrestar; cp. sikutai (Oristano) sukutai 'hacer embargo de los bienes de alguien' = esp. ejecutar 1 ;
log. afforrare 'dar una anticipación de dinero que después se
-descuenta en el precio medio de la mercancía', affórru 'adelanto' = esp. aforar, aforo; log. allegare, cp: -ai 'producir
documentos' = esp. alegar; log. pletare, pretare, cp. -ai 'liti.gar judicialmente', plétu = esp. pleito; y aquí huelga citar
también log.-cp. arcivu = esp. arcltivo, al lado de alciu, al.:::íu = cat. arxíu.
Notable es la influencia española en todo lo relativo a la
iglesia, que, como queda dicho, se puede comprobar en sardo
hasta los umbrales del siglo x,x. El fastuoso ceremonial español, las numerosas procesiones y las cofradías en las ciudades,
especialmente en Cáller, recuerdan a España. Y catalana y española siguió siendo la terminología. A la catedral de Cáller le
llaman popularmente sa ~éu = cat. seu (lat. sede); en el nuorés, con asimilación de la vocal final a la terminación usual del
femenino: sa ~éa; las procesiones se dicen en campidanés y
nuorés pnifassonis, -es= cat. professó; la de Pascua, en la
cual se encuentran en la calle y se saludan María y su Ilijo resucitado, viniendo los dos de dos iglesias distintas: s'i11kóntru,
como en España el encuentro; las cofradías, cp. yerme11dádis =
cat. gennandá,, y sus acólitos, yermánus o ku1ifráras = catalán germá, confrare; el obispo en cp. obispu; el arzobispo,
cp. arzebispu; el monje, log. 11tónzz1,, cp. 111ó11gu, correspondientes a la palabra española, transformada fonéticamente según
las normas que se explicarán más adelante; el fraile, cp. para=
cat.; cp. doméri 'cura semanero'
cat. domer; cp. donáu,
log. donádu 'lego de un monasterio' = esp. donado; log. pres-

=

=

1 [Supone sec1,tar, aun usado en Cervantes; véase MsNKNDKZ PmAL,
Antología de prosistas, 1917 1 pág. 66. - N. de la R.]

�llf. L. WAGNER

EL ESPAÑOL Y CATALÁN EN LOS DIALECTOS SARDOS

te, cp. -z· 'sacerdote celebrante' = esp. preste; log.-cp. sor
'religiosa' = esp.; cp. cántri = esp. chantre; cp.-log. vara
'sirviente de la iglesia'= esp.; cp.-log. (i)skolánu 'sacristán'= cat. escolá (al lado de gáganu = lat. diaconus);
cp. monasi!u = esp. monacillo; cp. is fiélis
esp. los fieles
(se. cristianos); log. filigrésu
esp. feligrés; cp. g11,véntzt =
cat. covent; log.-cp. monasteriu = esp. monasterio 1 •
Vestiduras eclesiásticas : cp.-log. kazu!a = esp. casulla;
cp. prapelissu, prapalíssz1, = esp. sobrepelliz; cp. rokkéttu =
cat. roquet, esp. roquete; cp.-log. ternu 'traje que el sacerdote
viste en la misa mayor' = esp. tento; cp. ropóni 'ropa larga
del sacerdote'= esp. ropón; cp. accamárra 'manto del sacerdote'= esp. chamarra; cp. armússa 'muceta del obispo'=
cat.; cp. mussétta, log. muzzétta = esp. muceta; cp. ennínize
'manto armiñado de los canónigos'= cat. enni (esp. ant. arminio); cp. kapí!a 'capucha del traje de los cofrades' = español capilla; cp. kué!u 'cuello del traje sacerdotal'= esp. cuello; cp. balóna 'esclavina sacerdotal' = cat. balona (esp. valona); cp. tókka 'prenda de lienzo blanco de las religiosas' =
esp. toca.
Objetos y utensilios eclesiásticos: cp. dróna, log. drójna,
trójna 'púlpito' = cat. trona; cp. faristólu, paristóltt 'facistol,
atril del coro'= cat. faristol; log. frontále, cp. -i 'parte delantera del altar' = esp. frontal; cp.-log. peág'a 'tarima :i.l
pie del altar' = cat. peanya, esp. peana; cp.-log. katijfa 'alfombra del altar'= cat. catifa (esp. alcatifa); cp.-log. níccu =
esp. nicho (del santo); cp. skaparátu 'alacena conteniendo
reliquias, relicario'= esp. escaparate; cp. si!ería = esp. sillería; log. dozél, tozél, cp. dozéliu = esp. dosel; log. impá!itt
'dosel portátil' = esp. palio; log. apparndóre 'mueble donde
se colocan los trajes sacerdotales'= esp. aparador; cp. yióni
'bandera de las procesiones'= esp. guión; cp. umi!adéri 're-

=

1

=

El cat. literario monas/ir se encuentra como nombre de lugar de
un pueblo cerca de Cáller, que popularmente se llama 111uristém~ forma ésta derivada del gr. MoYaotYjpt(oY). (Véase mi artículo sobre los elementos griegos del sardo en Byzantzilisch-Neugriechiscl1e Jahrbüclu,-,
1920, I, 165.)

clinatorio' = esp. humilladero; cp. kauade1a, call. karané!as 'vinajeras en que se sirven en la misa el vino y el agua'=
cat. cauadellas; cp. krizméra 'jarro en que se conserva el crisma' = esp. crismera; cp. izópu = esp. hisopo (para dar agua
bendita); cp. matrákka 'carraca que se usa durante la Semana
Santa' = cat., esp. matraca; cp. kadaffáli 'catafalco' = catalán cada/al; cp. mula 'catafalco', derivado del cat. mulassa de
idéntico sentido; cp.-log. círiu, sírin = esp. cirio; cp. cerz1a
'vela pequeña de cera para uso de la iglesia'= esp. cerilla;
cp. stadáli 'vela enroscada' = cat., esp. ant. estada!; cp.-logudorés acca, cp. accéra 'candelero para poner hachas' = español /zac/za, hachero; cp. blandóni, brandóni 'hacha de cera' =
esp. blandó11; call. arroséri 'rosario' = cat. roser; cp. kabréu,
'libro eclesiástico donde se apuntaban los diezmos' =cal. capbrett; cp.-log. kartí!a, log. kastt1a, 'documento que da al sacerdote el derecho de confesar' = esp. cartilla.
Y aquí cuadran además otras palabras tocantes a la esfera
eclesiástica: cp. koróna 'tonsura de los sacerdotes' =esp. (que
también se usa en italian.o; cp. arrezai, log. rezare, razare =
esp. rezar; cp. pernuliai 'administrar la Extremaunción (pernulitt) = cat. pernoüar 1 ; cp. sú.miri 'consumir el sacerdote en
la misa'= esp. sumir; cp. ressígta 'resignación, agonía del
moribundo' = cat. resigna; cp.-Jog. alabánzas 'versos cantados en loor de los santos'= esp.; cp. góecus, log. gÓ'fOS,
'ídem'= cat. goigs, esp. gozos (véase pág. 227); cp.-log. assusséna 'usado en las canciones en alabanza de la Virgen, por lo
inmaculada' = esp. azucena; cp. sa di deis fináus = esp. día
de los finados.
A la influencia eclesiástica hay que atribuir también los
numerosos nombres de bautismo de abolengo catalán que señaladamente persisten en el Campidano: Alési 'Alejo'= catalán Aleix; Bardíli 1 Baudilio' = cat. Baldirí; Bartuméu 'Barto1 Compuesto por lo visto con perna. Lo que dice C. Suv10N1 sobre
la palabra sarda en sus Note di Lingua Sarda, núm. 139 (Rendiconti
del R. Istit. Lomb., 1909, XLII, 840), no da en el hito. Considera él la
palabra como indígena y la explica como per +in+ oliare, de formación erudita. Pero, como se ve, esto no hace al caso.

�232

l\l, L, WAGNER
BL BSPAÑOL Y CATALÁN BN LOS DIALECTOS SARDOS

lomé'= cat. Bartomeu; Brái 'Bias' = cat. Blai; Gordi 'Jorge'= cat. Yordi; yiróni 'Jerónimo'= cat. Geroni; Impéra,
Péra 'Pedro' = cat. Pere; Piríkku = esp. Perico; Luizu =
cat.-esp. Luis; y a éstos puede añadirse la denominación del
Bastioni'e Santa Krézt en Cáller (del cat. creu 'cruz').
Cáller conserva hasta el día de hoy muchos usos y costumbres españoles y junlamente las palabras españolas correspondientes que frecuentemente se conocen también en los
pueblos de la llanura. Los amantes pasan sus horas delante
de las ventanas y las reccas ( cat. re(i)xa) a pelar la pava
(fastiyyái = cat. festejar); por querer a una muchacha se dice
stimai, como en Cataluña estimar. Las mozas de los barrios
populares gastan la 1nantilla española y un corpiño llamado
kóssu = cat. cos, y llevan pesadas arrekkádas o arrakkádas de
oro, y en los días festivos una joya preciosa pendiente del
cuello: su lá'í.u = cast. lazo, llamado así por la cinta en que
está colgada la alhaja. l\Iuchas prendas de moda tienen denominación española: log.-cp. botta = esp. bota; log.-cp. pezmku
'calcetín' =cat. pe(h)uc; cp. sabátta= cal. sabata; log.-cp. kott:1a = esp. cotilla; log.-cp. kambúsu 'cepillo, gorro de los
niños'= cat. cambuix; log. karétta 'cofia, gorro de mujeres'=
esp. careta; cp. cía 'especie de pañuelo de cabeza'= esp. chla;
log.-cp. korbátta = esp. corbata; cp. míya, nuor. miza 'media' = cat. mitja; cp. mukkadóri, log. mukkalóru 'pañuelo de
bolsillo'= cat. mocador; log.-cp. fétta 'cinta de hilo o algodón'= esp. veta; cp. tráu, log. traúku 'ojal'= cal. trau(c);
cp. ulléra, tt!lra 'anteojos' = cat. u/lera.
En la difusión de estos y semejantes términos que se refieren a la moda desempeñarían un papel muy importante los
comerciantes ambulantes que, según nos consta, frecuentaban
también las ferias rurales durante la dominación española. Lo
mismo sucede todavía hoy día con los mercaderes italianos
que recorren la isla y que introducen con sus géneros las palabras italianas con las cuales los denominan y despachan, y
en este trueque continuo estriba el hecho de que muchas
palabras sardas antiguas tocantes a la indumentaria cedieron
el paso a neologismos catalanes, españoles e italianos, y de

=

'

f
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i

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1

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: ,¡
'

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11

'

1

233

los catalanes y españoles muchos van poco a poco cayendo
en desuso, poniéndose en lugar de ellos los italianismos respectivos 1 •
Los diccionarios sardos contienen, por ejemplo, las palabras siguientes para paños y tejidos : log. brokkadzlu = español brocadillo; cp. kalamándra = esp. 2; log.-cp. kalmúk =
esp. ca/muco; log.-cp. kapiccóla = esp. capiclzola 8; cp. katablfa = esp.; log. ispolímt = esp. espolín; log. istuppzla =
esp. estopilla; log.-cp. pelfa 'felpa' = cat.; cp. pikkótti = español picote; log. ratína, cp. retínu = esp. ratina; y pueden
agregarse aquí los términos que atañen a la cama: cp. mataláffu 'colchón' =cat. mata/aj (Vogel); log. banítta 'colchón'=
esp. sabanita (con separación de la primera sílaba confundida
con el artículo sardo); cp. vánuva, fánuva, log. fánua, fáun1r
'frazada'= cat. vánova; log.-cp. frassáda, fressáda = esp. frazada.
Las plataformas en los tejados de las casas, como especialmente se estilan en Ozieri, se llaman suttéa = esp. azotea; los
pisos subterráneos en Cáller i~ bastes= esp. bajos (como también en Nápoles : vaso); en el italiano regional de la capital
usan para estas habitaciones situadas bajo el nivel de la calle
la expresión i sóttani tenida por italiana, pero en verdad española, sótano, como lo evidencia la acentuación enfrente de la
italiana sottano, donde el acento carga en la segunda sílaba,
palabra que además de esto no tiene igual significado.
Las tiendas donde se vende sal y tabaco se llaman stankus
como en España (cat. estanc/z, esp. estanco), y los puestos en
las calles donde se despachan toda clase de géneros parádas'cat.; allí se venden entre otras cosas karapíga 'helado' = es1

Véase lo que aduzco en varios pasajes de mi libro Das La11d-

liclie Le/Jen Sardiniens im Spieget der Spraclte, Heidelberg, 1921.
2
También en toscano: calama11dra según Fanfani; pero tratándo~e

de palabra sarda meridional, es más probable el ori~en espa~ol._
s La palabra capicciola se halla también en dialectos italianos
(a pul.= tarent. capisciola, de Vincentiis, 55; rom. = march. capicciola~
Raccolta Osimo, 39), pero tiene alli significado distinto 'cinta, tira•
( cbindella, fettuccia, bavetta&gt;).

.' ' ¡'
1

'

�2 34

M. L. WAGNéR

pañol garapi1ia; alkórzas 'pasta de azúcar y almidón' = español alcorza; guéffus, llamados también gueffitf de faldikéra = esp. huevos de faltriquera 1; bu-gólus (log. y sac. brugólu) 'buñuelos'=cat. bunyol; mantegadas = esp. mantecada.
La gente del pueblo acostumbra todavía contar con arriális (monedas de dos céntimos) = esp. real; pézzas (monedas
de 50 céntimos) = cat. pessa, y mezubézzas (2 5 céntimos);
durus (moneda de 5 liras)= esp. duro, y se trabaja a (i)skaráda 'a destajo' = cat. a escarada.
Con las costumbres españolas se introdujo también como
tratamientó formal el uso de usted en lugar del patriarcal
tuteo, y se dice cp. bostéi o bostétti, log. vosté = cat. vosté o
esp. usted (cruzado con el sardo vos); el saludo de despedida
es adióssu = esp. adiós, y Ios recuerdos afectuosos que se
mandan a una persona cp. arrekadus = esp. recado.
Numerosísimas son las palabras catalanas y españolas
que se refieren a la cocina y a la comida : cp. arrevé!u de óu
'yema de huevo' = cat. rovell; cp. andarínus, log. andarínos
'gnocchettrini, sorta di pasta da minestra che si fanno in
casa' = esp. andarines; cp. kaldu 'sopa de carne cocida' =
esp. caldo; cp. kapponáda 'especie de sopa de pescado'=
cat. caponada; cp. kassóla 'cazuela, guisado de pescado' =
cat. cassol,1; cp.jindéus, log.jindéos 'pasta para sopa'= catalán jideus, esp. fideos; cp. fiambre= esp.; cp. flan = esp.;
cp. gacápu 'conejo' = cat. catxap; cp. gi~áu, log. gi~ádu =
cat.-esp. guisado; log.-cp. impanáda = esp. empanada; log. iskabeccare, cp. skabeccai = cat. escabetxar, esp. escabechar;
cp. lepu,drída = esp. olla podrida; cp. mendóngu 'tripas, callos'= cat.-esp. mondongo; cp, mókka 'ventresca' = cat. moca;
cp. néula 'barquillo'= cat.; cp. piókku 'pavo'= cat. píoc; además log. ipnurzare, cp. zmurzai 'almorzar'= cat. esmorsar.
Utensilios de cocina : log. koccári, cp. kuccerínu, kucceróni = esp. cuchara, cucharón; cp. ku!éra 'cuchara'= cat. cu1

La forma faldiké,-a es la del antiguo español que persiste aún en
dialectos de la Península y de América, como también en el judeoespañol ( aldilzéra); véase mi L&lt;indliche Leben Sa,-diniens..., pág. 64 y nota.

EL ESPAÑOL Y CATALÁN EN LOS DIALECTOS SARDOS

2

35

llera; log. afuénte 'plato grande'= esp. fuente; log.-cp. saffáta 'bandeja, azafate' = cat. safata; cp. rebústu 'despensa, repuesto' = cat. rebost; cp. vinagréra = esp.
Expresiones que se refieren a la colada y lavado : campidanés bugada; log. bogada 'colada' = cat. bugada; cp. kóssiu 'coladero' = cat. cossi; cp. sindréri 'cernadero' = cat. cendrer; log. midóne, madóne; cp. imbidóni 'almidón'= cat. mirló;
cp. akkovonai, inkovonai 'poner la ropa en la lejía', del cat. cóven
'cuévano, lo que serveix pera posar lo llí en la bugada' (Saura).
Llama la atención lo numerosos que son los nombres de
peces de mar y otros términos relativos a la pesca tomados
al éatalán y al español. Esto se explica por el hecho curioso
de que los sardos, aunque habitantes de una isla, siempre
mostraban despego al mar y a las ocupaciones que con él se
relacionan; puede que la culpa de ello tenga que atribuirse a
lo riscoso y agrietado que es la costa que mira hacia Italia, a la
frecuencia y los peligros de las fiebres palúdicas en el litoral,
en la mayor parte empantanado, y al asolamiento de la costa
producido por estas causas y por el constante peligro de las
correrías de piratas berberiscos en los siglos pasados 1. Hasta
el día de hoy son los genoveses establecidos en Carloforte
(isla de San Pietro, cerca del litoral Oeste de Cerdeña) y los
catalanes de Alguer, y también los calleres¡;s medio catalanizados los que casi exclusivamente se dedican a la pesca y a
las ocupaciones marineras.
Nombres de peces: cp. agú!a 'aguja, espetón'= cat. agulla; cp. ancóva= esp. anchova; cp. araga 'pejearaña' = catalán aranya; cp. arengu 'arenque' = cat. arenclz; cp. bazúku
'bejugo' = cat. besuc; cp. kalamári = esp.-cat. calamar, campidanés cúkkara 'escombro' = cat. zuela; cp. korba1u 'corvina' = cat. corball; cp. yarréttu, log. zarrétte, zarréttu, 'smaris
cat. xerret; cp. lampúga 2 = esp. lampuvulg.' (ital. zerro)

=

1 Véase A. Cossu, L'lsola di -Saniegna. Saggio monograjico di geograjia jisica e d' antropogeograjia, Roma, 19001 págs. 1 38 y sigs.;
E. PAis, A,-ch. Sto,-, Sa,-do, VI, 96.
2 MARCIAt1s, Piccolo Vocabola,-io Sardo-Italiano, Fauna del Golfo de
Cagliari e Fauna degli a/tri ma,-i della Sa,-degna, Cagliari, 19141 pág. 12.

�236

EL ESPAÑOL

M. L. WAGNER

ga, cat. !lampuga; cp. lissa 'sábalo'= cat. llissa; cp. macconz,.
lag. mazzóne 'mujo!' = cat. maxón; cp. móllia 'salmonete'=
cat. mol/; cp. musóni, lag. musóne 'atherina sarda'= cat. mo(i)xó 1; cp.-Iog. mussóla 'mustelo'=cat. mossola (Vogel); cp. mustéla = cat.; log.-cp. múzulu, múzulu 'especie de escombro'=
esp.-cat. mújol; cp. orbáda 'rodaballo' = cat. oblada; cp.-log_
payéllu, 'pajel' = cat. pagel/; cp.-log. sabóga = esp.-cat.; campidanés salpa, sarpa = esp.-cat. salpa; cp. skritta 'raya' =
cat. escrita; cp. suréllu 'jurel' = cat. surel!, sorell; cp. ostióni,.
Iog. ostióne, ortióne 'ostra'=esp. ostión 2 • Además, campidanés mandrága 'la pesca de los atunes y la red con que se
pescan' = esp. almadraba; cp. bolíyyu 'especie de jábega'
cat. bolitu, cast. boliche; cp.-log. sássula 'cucharón para sacar agua' = cat. 3 •
Sobran los términos catalanes y castellanos en el lenguajede los artesanos, de donde se saca que los artesanos extranjeros sirvieron a no dudar de maestros a los indígenas.
'Términos relativos a la albañilería: cp. pikkaperdéri, logudorés pikkapedreri 'albañil'= cat. picapedrer; cp. mano'brcr
'peón de albañil' = cat. manobre; cp. címbria 'cimbra' = antiguo esp. cimbn'a; lag. síndria 'cimbra' = cat. cindria; logudorés-cp. bóveda=esp.; cp. (at)tapiai = esp. tapiar, y cp. tápiu'tapia', derivado del verbo; cp. arreyóla 'ladrillo'=cat. rajola;
cp. bróssa 'cascote'=cat. brossa, esp. broza; cp. argamássa=
cat. argamassa, esp. argamasa; cp. gurní~a, gnmí~a = español cornisa; cp. gabétta 'cuezo para transportar cal y morte-

=

1

Spano, s. v., explica clatterino (pesce che viene dall' isola Ivi1,11,
chiamato Moxón)•, y, en efecto, Dx LA RocH11:, Observations sur les·
poissons recueillis aux iles Baléares, A ,males du Musée d' Histoire N ature/le, 1909, da mochó, mochón como nombre de una aterina de Ibiza. Enlas costas de Cataluña y de la provincia de Valencia el mismo pe2 sellama moixó, moixonet, según BARBIRR (fils), Rerme des Langues romanes,.
54 (1911), pág. 172.
2
Véase Covarrubias, bajo ostra: «algunos corruptamente la dicen
ostia y ostión•, y así todavía en andaluz (ostión) y valenciano (ostió),.
según S1MONxr, Glos. de voces iblr., pág. 47.
3 Es más probable el origen catalán que el italiano (gen. sássua►
sicil. sássula, mil. sásser(a), etc.)

Y

CATALÁN EN LOS DIALECTOS SARDOS

237

ro'= cat. gabela; cp. guitas 'campanelle, gocciole' (término de
Arquitectura)= esp. gotas 'pequeño adorno cónico debajo de
un triglifo'; cp. fuiséllt, 'strum. de piccaperderi po usu de alzai
pezzus a sa fabbrica: árgano, grua' (Porru), 'torno para levantar pesos' = cat. fusell; cp. gaffa 'grapa, laña' = cat. gafa;
log.-cp. barra 'palanca'= cat.-esp.; cp. prapáli 'barra de hierro para levantar objetos'= cat. parpa!; cp. arrebussai, logudorés -are 'revocar, jaharrar las paredes' = cat. arrebossar;
cp. arraspa!ai, arrespa!ai 'repellar las paredes'= cat. respallar;
cp. imbarkinai 'enjalbegar las paredes' = cat. emb!anquinar;
cp. inkrostai 'escodar la superficie del mortero'=cat. encrostar.
Términos relativos a la carpintería: cp. fustéri 'carpintero' =cat. fuster 1; log.-cp. biga= cat. biga, esp. vi(!a; lag. bigaróne = cat. bigarón; cp. capai, cepai 'hender la leña'= catalán zapar.
Términos relativos a la herrería y cerrajería: cp. ferréri
'herrero'
cat. ferrer; cp. manca 'fuelle' = cat. manxa; campidanés tuvéra 'alcribís, abertura por donde se inyecta el aire
en la forja' = cat.-esp. tobera; log.-cp. karagólzt 'torno, prensa' = cat. caragol; cp. mo1a 'muelle, resorte' = cat. molla;
cp. filéra 'hilera para estirar en hilos los metales' = cat. ji/era; log.-cp. passadóre, -i 'barra de hierro' = esp. pasador;
arremaccai = esp. remacliar; cp. i1npavo1U;ú, lag. impaonare
'dar color azul o moreno al hierro y al acero' =esp. empavo11ar.

=

1

En los tiempos antiguos los artesanos se llamaban 'maestros' de
su arte con una añadidura respecto al género del trabajo; así se habla
en los antiguos documentos de un mastriu de franica et de linna (Condaglle di San Pietro di Silki, pág. 31 ), de 111aistrus in pedra et in calcina
et in ludu et in linna (Carie Volgari in campidanese, I, 2). De esta manera se llama todavía hoy día el carpintero en logudorés mastru de asa
·maestro de hacha', y en campidanés, a lado defustéri, también 111afstu
de linna; el sastre, cp. maistu de bannu (pannu); el carretero, maístu de
garrus (kan-us). Semejantes denominaciones se usaron antiguamente
también en Italia; por ejemplo, SERCAMBI, Novel/es ed. d'Ancona, página 101: «Antoniotto secretamente ebbe del suo paese uno maestro di
pietra•, y aún se emplean corrientemente ea el Sur de Italia, así en
napol. mastodasa, sicil. mastrudasa 'carpintero'; compárese en el Sydrac
Otrant: mestru d'ascia et de mannara (Arch. Glott. Ital., XVI, 67.
T0MO IX.
16

�M. L,

WAGNl!K

Términos relativos a la zapatería: cp. sabattéri 'zapatero'=
cat. sabater; cp. cap11u 'punta sobrepuesta de los zapatos' =
esp. capillo; cp.-log. móllu, cp. también mó!u 'horma de zapatos' = motilo; cp. púnca 'clavo largo y agudo' = cat. punxa;
cp. puncóni 'punzón, = cat. punxó; cp. skambéllu 'escabel de
zapatero' = cat. escambell.
Términos relativos a la sastrería: cp.-log. planea, pranca=
cat. plánxa, esp. plancha; cp. skotai unu bistíri = esp. escotar un vestido; cp. kóssu, 'ess' agit 'ojo de la aguja' = cat. cos.
Otros términos relativos a los oficios de los artesanos:
i::p. aína 'instrumento, enseres'= cat. ahina; cp. trapánti 'trépano'= cat. trepant; cp. skubi!a 'serrín que se hace en el trabajo de los plateros'= esp. escobilla, escobina; log.-cp. frontíssa 'bisagra' = cat.; cp. vía 'lista, veta' = cat.; cp. vóra,
(av)vorétta, voraviva 'orilla de un tejido'= cat. vora, voreta,
voraviva; cp. mángara 'almagre'= cat. mangra.
Aquí nos corresponde citar cierto número de nombres de
plantas, la mayor parte flores de adorno, las cuales se cultivan
en tiestos en las casas, y pertenecen, pues, a la cultura ciudadana: cp. dondiégu = esp. dondiego; log. doradí!a = español doradilla; cp. farzía 'culantrillo' especie de 'helecho'=
cat. falsía, farzía; cp. franzClí!a = esp.-cat. francesilla; logudorés-cp. yassínttu = esp. jacinto; cp. gravéllu gravé!u =
esp. clavel, cat. clavel!; cp. tulipáni = esp. tulipán; cp.-logudorés (af)frábika, fábika 'albahaca'= cat. aifábrega; cp. romanínu 'romer9' = cat. romaní; matafalúga, log. matijilúga
'matalahuga, anís' = cat. matafaluga. Además algunos nombres de pájaros: cp. 11erdarólu, log. birdalóru 'verdezuelo'=
cat. verderol (la forma logudoresa cruzada con el sardo birde
'verde'); cp. gavína 'gaviota'= cat.
Hay que mencionar, en fin, una serie de expresiones que
se refieren a la medicina y lo que con ella se relaciona: campidanés (ar)rebáttu 'acceso de fiebre'= esp.-cat. rebato; campidanés ka/entura = esp.; cp. liaga, 'apostema'= esp. llaga;
Iog.-cp. pigótta=esp. pigota; cp. skinénzia 'angina'= cat. esquinencia; log.-cp. riiipélla = esp. erisipela; cp. amorránas =
esp. almorranas; cp.-log. murénas 'almorranas' = cat. more-

BL

l!SPAÑOL Y CATALÁN BN LOS DIALl!CTOS SARDOS

2 39

nas; cp. sangria = cat.-esp.; cp. regla 'menstruo'= español-

&lt;:at.; cp. rClmi!a = esp. reZ1nilla 1 ; cp. kutis, log. kudis 'piel del
&lt;:uerpo humano' =esp. cutis; cp.-log. gaita 'ayuda, lavativa'=
esp.; cp.-log. gala 'supositorio'= esp. cala; log. bazzínu,
•orinal' = esp. bacín; log.-cp. si!éta, se!éta = esp. silleta;
Jog.-cp. baldare, -ai = esp.-cat. baldar; cp. intelai 'ponerse
turbios los ojos.' = cat. entelar 'apagarse los ulls'; cp. paladári = esp. paladar.
Además de estos términos técnicos que, como queda asentado, son característicos de ciertos oficios, en los que más se
-ejercía la influencia catalana y española, hay en toda Cerdeña
-un gran número de palabras españolas, de las cuales muchas
se emplean corrientemente en toda la isla, otras en determinadas regiones, sobre todo en la parte meridional.
Nos limitamos a citar algunos verbos de los más comunes
y más difundidos : log.-cp. akkabbare, -ai = esp. acabar;
log.-cp. akkatare, -ai 'observar' = esp. catar; log.-cp. akkuoire, -iri=esp. acudir; log.-cp. addobbare, -ai 'dar palizas'=
esp. adobar 'curtir las pieles'; log.-cp. alkansare = esp. alcanzar; log.-cp. allogare, -[1,i 'alquilar'= ant. esp. logar; logudorés-cp. ammuinare, -ai 'aburrir' = esp.-cat. amohinar; logudorés-cp. assustare, -ai = esp. asustar; log.-cp. brinkare, -ai
"dac- saltos' = e~p. brincar; log.-cp. ke'sízre, -ai = esp. quejar; log.-cp. diskansare, -ai = esp. descansar; log.-cp. gastare, -ai 'disipar dinero' = esp. gastar; log.-cp. infadare, -ai =
esp. enfadar; log.-cp. ispantare, -ai = esp. espantar; log.-campidanés lograre, -ai=esp. lograr; log. reufare, cp. arreuJai =
esp. rehusar. De difusión menos extendida son, por ejemplo,
los siguientes: cp. abbarkai=esp. abarcar; cp. arremangai=
esp. arremangar; cp. alziai, alzai, nuor. anziai 'subir' = cata'án alsar; cp. arrankai=esp. arrancar; cp. atturai, log. (Planargia) addurare 'pararse, detenerse'= cat. aturar; cp. akkar1

«Rezmilla (del genital miembro)•, como define Pedro de Alcalá,
380, 34; «la teste du membre viril&gt; (Oudin), y para el origen véase
Dozv ENGBLM&amp;NN, G!ossaire des mots esj. et portug. dérivü de l'a,-abe.
Segunda edición, pág. 335.

�M. L. WAGNl!R

cigai 'pisotear'= cat. calcigar; log. iskissiare 'decir desatinos,.
despropósitos' = esp. desquiciar; cp. skrukullai 'huronear,
escudriñar' = cat. escorcollar; cp. tragallai 'echar pestes contra algo' = cat. atraca/lar.
No faltan tampoco adjetivos de origen español, como logudorés-cp. bóvu 'tonto' =esp. bobo; cp. oráu 'loco'= cat. orat,.
esp. orate; cp. skundíu 'insolente, descarado'= esp. escondido; cp. stantíssu 'estadizo, rancio' = cat. estantís; cp. stremáu'excelente'= esp. extremado; cp. tiérnu 'cariñoso'= español tierno; cp. tóccu 'palurdo, tosco'= esp. tocho.
Hay también algunos pronombres : log.-cp. fulánu, = español; cp. kíni (?) 'quién'= cat. quin 1; log. matéssi 'mismo'=
cat. mateix; cp. própriu 'mismo'= cat. propri, y una serie de
adverbios y locuciones adverviales: cp. aíci 'así' = cat. aixi;
cp. aic e tóttu, accittótu 'asimismo'= cat. aixi e tot; cp. aúndi
'donde'= cat. alzont 2 ; log.-cp. luégu 'en seguida'= esp. luego; log. arréu, reu reu 'continuamente'= esp. de arreo; campidanés a~inúnka 'sino' = esp. así nunca; cp. attólla 'de repente' = cat. a tolla; cp. de rondóni 'impetuosamente' = español de rondón, cp. de supettóni 'de improviso'= esp. de
sopetón; cp.-log. finza(s) 'hasta' = cat. fins a (al lado del indígenafina(s) 3•
Ya se ve por lo apuntado que la influencia lexical de las.
dos lenguas pirenaicas en sardo es considerable, y si se qui1 El antiguo logudorés y campidanés poseen la forma ki corres-pondiente al lat. qui ( s); ésta se continúa en la forma del logudorés
moderno: Ue, con vocal paragógica; en el campidanés actual solamente se usa la palabra catalana.
2 Es verdad que ya en el campidanés antiguo se encuentra da undi,.
pero exclusiva mente en el sentido de 'de donde', como el undi de hoy
día; a 'donde' corresponde en las regiones campestres del Campidanoúa, a úa = lat. u bi (+ad ) ; de la repartición geográfica de los tipos.
se colige, pues, que aundi en Cáller y sus alrededores es empréstitocatalán.
3 Con ns&gt;nz corno en pensare&gt; penzare y muchas otras palabras;..
la explicación de SALvIONI, Rendiconti del R. 1st. Lomb., XLII, 696 1 según la cual finzas sería el Jat. fin (i ) s a, ha de desecharse ya por la.
caída de i, inadmisible en sardo.

EL ESPAÑOL Y CATALÁN EN LOS DIALÁCTOS SARDOS

-siera formar una lista completa de los hispanismos empleados durante la dominación española y más tarde en Cerdeña,
sería ésta bastante larga. Sin embargo, no hay que exagerar
tampoco la importancia de tal influencia. No solamente va retrocediendo paulatinamente, sino que en muchos casos se
-emplean palabras de pura cepa sarda o italianismos concurrentemente con palabras catalanas o españolas. Además
-están muchos hispanismos limitados a ciertas regiones. En
Cáller y su campiña la influencia catalana y española ha dejado la huella más profunda; pero también en pueblos más
.apartados del interior se usan a veces palabras de origen extranjero que en otras partes de la isla se han olvidado por
-completo en el curso de los tiempos. Así es que el espejo, que
en toda Cerdeña tiene denominación sarda derivada del latín
.speculum (en Bitti ispréku, en log. ispiyu, cp. sprigu, con
mezcla del sufijo -iculum ) , solamente en Fonni, en el riJ°íón mismo de Cerdeña, se llama mirálltt=cat. mira!!, y que
.allí también se emplea la palabragréma 'cólera, rabia', derivada
del cat. cremarse 'impacientarse'; y en la región del Sulcis se
oye rai por cosa indeterminada, equivalente del cat. ray. El
murciélago se llama arratapigáta = cat. ratapi1iata nada más
que en la ciudad de Cáller, mientras que en los pueblos cercanos del Campidano de Cáller se denomina con la palabra sarda
21trrzmdér}.r}.u, o la telaraña se llama tirttimzína=cat. taranyina solamente en el Campidano meridional y en la región del
Gerréi, al paso que en las otras partes tiene nombres indígenas
(nuor. bela de aranzólu); log. bélu (o con deformación ideológica kéltt) de aranzóln, bélude nmru, de velum; en la niayor
parte del Campidano napp' e arranyól1t y semejantes formas=
mappa).
A veces también se nota cierta diferenciación semántica.
La cuna de los niños se llama en nuor. lakku, lakkér}.r}.tt, y se
parece, como lo indica la palabra, a la artesa del pan, así llamada, pero a su lado se usa también la palabra barzólu, que
es la única empleada en el Campidano (brassólu, barzóltt) =
cat. bressol, con esta diferencia: que el barzól1t en nuorés es
una cuna elegante de aspecto ciudadano, no la primitiva de

�l\l, L. WAGNBR

los pueblos. El parral sostenido con armazón de madera que
se encuentra delante de las casas, en el Campidano y hasta en
el nuorés se llama a la española parra, parráli¡ pero con igual
sentido compite con la española la palabra sarda: nuor. umbráke¡ log. umbráyu, umbrágu¡ cp. umbrágu, únbrágu = u mb rac u l um; solamente en el extremo Sur, en Cáller y sus
alrededores, parra es la única denominación de los parrales
delante de las casas; imbragus se usa también, es verdad, pero
en otro sentido, indicando los pabellones entoldados de los
carruajes en que se va a las fiestas campestres y ferias.
Atendiendo al papel que el catalán y el español han tenido en Cerdeña como lengua general de la clase culta, no puede extrañar que la forma intrínseca de la lengua, di~ innere
Spracltform, para decirlo con Guillermo de Humboldt, acuse
también a veces tal influencia. Esto se refiere especialmente
al dialecto campidanés. A menudo se tomaron directamente
locuciones enteras, con el sentido de las correspondientes españolas, como cp. gettai una kucarada = esp. meter una cucharada¡ cp.-log. tokkare (-ai) sa bórta (porta) = esp. tocar a
la puerta¡ tokkare sa gampana (kampana)¡ cp. pigai krokkoríga = esp. llevar calabazas¡ cp. segai sa gonka (konka) = español romper la cabeza a alguien¡ cp. sentiri en el sentido
español de experimentar pena 1 ; cp. dormiri como verbo transitivo (dormiri a sstt bipíu 'dormir al niño'); cp. provai como
el esp. probar bien o mal. Y no extrañará tampoco que tales
particularidades pasen frecuentemente al italiano regional que
se habla en Cerdeña, con tal que en italiano exista palabra
idéntica, aunque con sentido o empleo distinto. Lo que hace
decir a de Amicis, en su reseña de los diferentes matices del
italiano regional en su libro L'ldioma gentile 2, dirigiéndose a
los sardos: «E anche a te, bruno Sardignolo ... , diró amorevolmente il fatto tuo... : a te che qualche volta, parlando italia1 Si sentís alguna Cl)Sa, 1 tti puru, filia, perdl)na (Si estás algo ofendida, perdona tú también, hija), como reza un pasaje de la comedia
La Coja de Pittanu del canónigo Luisu Matta, Cagliari, 1910, pág. 49.
z Edic. 12.a, 1905, pág. 54.

BL ESPAÑOL Y CATALÁN EN LOS DIALECTOS SARDOS

no, alzi le scale invece di salirle, e culli il tuo fratellino per
dormir/o, e non pigli cafle perche non ti prova ... »
No siempre resulta fácil el averiguar si, en tales casos, se
trata de verdaderas traducciones e imitaciones del empleo
extranjero («Lehnübersetzungen») que, como es bien sabido,
juegan un papel importante en todas las lenguas, o si entra
en cuenta una afinidad original con tanta mayor razón que el
sardo, ya por su trabazón sintáctica, ya por su morfología y
su léxico, tiene más parecido con el grupo occidental de las
lenguas románicas que con el oriental. Si, por . ejemplo, en
sardo es corriente nai ki si como en esp. decir que sí (en
oposición al ita!. dire di si), puede muy bien ser antiguo y
originario este uso. Si, por el contrario, tenemos que tratar
de locuciones limitadas al campidanés, que tienen al lado las
correspondientes sardas, es más probable el origen español;
así cuando se dice en cp. kustu, bistíri QQÍ sézzidi beni como
en esp. este vestido le sienta bien, o cp. impizz' e ssa me'fa
correspondiente al esp. encima de la mesa (mientras se dice
también, como en el resto de Cerdeña, assúbra de sa m~)¡
cp. y nuor. im palas dessa dómo por a espaldas de la casa (al
lado del originariamente sardo aisségui dessa domo = serns,
que es generalmente usado en la isla).
Cuestión muy ardua es la del influjo, gramatical del español sobre el sardo. En conjunto se puede decir que la tan
característica estructura gramatical y -sintáctica del sardo se
mantiene bastante bien en todos los dialectos. Donde se notan
desvíos de los fenómenos ordinarios es siempre conveniente
pensar en cruces o influencias exteriores. Desde luego hay
también que tener presente la estratificación geográfica.
Al lado de la acentuación ordinaria nárami 'díme' , sézzidi
's:éntate', corriente en toda Cerdeña, se encuentra en el Campidano otra más frecuente con un acento fuerte en el pronombre pospuesto: nárami, sézzidi. Dado que esta acentuación
solamente existe en la parte meridional, la más expuesta a la
influencia española, y que en el español antiguo y moderno
este modo de acentuar es frecuente (Menéndez Pida!, Manual 3,
pág. 170; Cuervo, Apuntaciones 'Í, pág. 48 y sigs.), fuerza es

�244

N . L. WAGNER

convenir que la imitación del uso español no debe excluirse
sin más ni más.
La construcción si &lt;
N'appze nau (a issu, issa, issos), 'se lo
he dicho a él, ella, ellos'; narafÍQc}u 'cuéntaselo' está limitada
al campidanés. En el antiguo sardo, tanto en logudorés como
en campidanés, el dativo li se combinaba con los acusativos
lu, la, etc., sin dificultad: deitindeliltt (Condaghe di Sall Pietro di Silki, pág. 83), no li lu deit (lbíd., pág. 83), keruiti!ilu
(lbíd., pág. 83); ant. cp. daullilla (Carte volg., V, 2). Así todavía se dice en nuorés (con supresión disimilatoria de la segunda l): 1zaralíit 'díselo', etc., y en el logudorés moderno el
adverbio bi ( lat. i b i) hace las veces del dativo li(s): narabilu. La construcción al uso español está, pue!j., restringida al
Sur de la isla, y por tal limitación, y por el hecho de no existir en la lengua antigua, es muy probablemente remedo de
la construcción parecida del español.
El pluscuamperfecto de subjuntivo era completamente desconocido en el antiguo sardo, ni tampoco existe en el logudorés moderno. En cambio, el campidanés tiene hoy un subjuntivo en éssi, éssis, éssit; éssimtts, éssidis, éssint, para las tres
conjugaciones. No vacilo en creer con Gamillscheg, Studien
zur Vorgeschicllle einer romanisc/1en Tempuslehre, pág. 72, que
esta formación no remonta más allá de la dominación española. El dialecto galurés ha introducido la misma formación,
independientemente, claro está, del campidanés.
Entre los sufijos de origen español es éfa=esp. -eza (pronunciado con z sonora en antiguo español) el que más ha cundido en sardo. No solamente se encuentra en muchas palabras españolas: altéza,jinéza, puréza, rikkuéza,fortaléza, turph,a =torpéza, limpiéza, baséza = bajeza; cp. maduréza=cat.;
log.-cp. grogéza 'amarillez'= cat. grog1usa; log.-cp. viudé.'.:'a=cat., sino que también se añade a muchos adjetivos puramente sardos ¡Jara formar abstractos, como cp. beccéza 'vejez'
(béccu = ita!. vecclzio); cp. krakkéza 'espesura' (de krákku, 'espeso', derivado de krakkai=lat. calcare); log.frittésa 'frío'
(defrittu = frig(i)du); log.-cp. mamzé~a 'grandeza' (de 1/lannu = magnu) ; log.-cp. pittikif;z 'pequeñez' (de pittík1e 'pe-

=

EL ESPAÑOL Y CAfALÁN EN LOS DIALECTOS SARDOS

&lt;¡_ueño); log.-cp. rubiéza 'lo encarnado' (de rúbiu, 'rojo'=
lat. rubeu ) .
El antiguo sardo tiene substantivos en -tura derivados de
participios pasados y hasta algunas derivaciones de adjetivos
(largura en los Estatutos de Sácer, I, 37). En la época española penetran muchas palabras españolas en -ttra (amargúra, dulzzíra (Araolla), ermopíra, lokúra, temúra), y a su
modelo se forman derivados sardos, como bellúra al lado de
belléJa; bruttú.ra 'bruteza, fealdad'; tristúra 'tristeza'; klarzíra
(Araolla, Gavina Triumph., 49, Io6, etc.); niec)c)úra 'negrura';
cp. bambúra 'insipidez' (del sardo bambu); log.-cp. kaldúra
'calor'.
El sufijo castellano -era se había introducido con palabras
españolas, como binagréra = esp. vi11agrera; cp. kabez::éra = cast. cabecera 'de la mesa'; cp. k/avéra 'molde para hacer
cabezas de clavo'= esp. clavera; cp. burracéra = esp. borrachera, y se extendía en sardo: log. bardéra 'alcachofa!' (de
bardu = card (u) us); log. kafi&lt;Jc)éra 'colmena' (de kafíc)c)u =
quasillnm ); log.-cp, osséra 'osario'; log. ozéra 'cantidad
de aceite' (de ozu = oleum); Jog.-cp. niéra 'nevera' (de
níe = nive). Hay otras formaciones en -era, que corresponden
más bien a italianismos en -iera, como Iog.- cp. piskéra 'vivero
&lt;le pescado' = ita!. pesc/ziera; log. lumérá = ital. lmniera.
El sufijo lat. -arius da en sardo ant. -ariu, en el mod.
nuor. -áriu, log. -árzu, cp. áryu. Las palabras en -eri de los
documentos antiguos (ispitaléri, CSP, 406) han de considerarse como toscanismos (ita!. ospitaliere). Así, barberi (Estatutos de Sácer, I, 72) = ita!. barbiere; consizeri (lbíd., I, 24) =
ita!. consigliere; presioneri (Ibíd., I, I 59) = ita!. prigioniere; etc. 1 . En los siglos de la dominación española se difunden
muchas palabras en -eri correspondientes a las españolas en
-ero y las catalanas en -er. Extraña que no haya terminaciones
&lt;!n -éne, como correspondencia de la española en -ero; pero
parece que los italianismos de la época antigua han impuesto
1 Véase GusT, HOFMANN, Die togudoresisclze tmd campidanesische
Mundarl, Marburgo, 1885, pág. 14.

�247

N, L. WAGNBR

BL BSPAÑOL Y CATALÁN BN LOS DllLBCTOS SARDOS

su terminación a los demás. Así es que en Araolla no encontramos sino la desinencia -eri: grosséri, 204; carniceri, 216;
cavagliéri, 216, y lo mismo se diga de los dialectos modernos
donde hay hispanismos y catalanismos, como cp. fustéri =
cat. fu.ster; cp. obbréri = cat. obrer; cp.-log. bagasséri = catalán bagasser; cp. patofcéri = cat. patotxer; log.-cp. soltéri,
sorteri = esp. soltero, cat. so/ter; pero también algunas formaciones derivadas del mismo modo de palabras sardas; cp.-logudorés koséri, 'mujeriego' (de kosa 'muslo, pierna') = coxa;
cp.-log. pastéri 'voraz, tragón, el que come mucha pasta'.
De los diminutivos, los españoles en -ito e -ico son los que
se han extendido en sardo. Hay que distinguir el sardo log. -íttu
(al cual corresponde en nuor. ipu y en cp. -ízzu) = lat. -itius,
y el -íttu común a todos los dialectos sardos y descendiente
en parte del español -íto, como en log.-cp. boníttu., esp. bonito,
en parte correspondiente al cat. -ét y al itaL -e/to 1 • Así, logudorés-cp. biafttu 'azulino' es el cat. blauet, y cp. altittu, el italiano altetto, cp. art,íttu, el ita!. agretto. Muchas veces se pueden
abrigar dudas de que se trate de uno u otro sufijo, y en efecto,
no se puede decidir si el -fttu en manníttu. ha de atribuirse a
la influencia del sufijo español o a la del italiano. Así se dice
poverittu, amart,ittu, moríttu 'moreno', bel!ítu, y hay substantivos diminutivos, como korittu 'corpiño' (de koro 'corazón';
ant. tose. coretto); kraítta 'llavín' (de log. kráe, cp. krái = clave); cp.follítta 'hojita' (de folla); cp. barrftta (de barra).
En el Condaglze di San Pietro di Silki figura el sufijo -ittze
en el nombre Garulittu (c. 205, 291 ), y como este es de origen sardo, parece que el sufijo también se usaba antiguamente
con los nombres de persona. Sin embargo, es más probable
que el sufijo actual, del que hablábamos antes, no sea originariamente sardo, sino el sufijo español, ya que la formación
sarda mucho más frecuente es la en -ice/fu (ant. sardo donni-

kellu, log. mod. donnigécJq.u, cp. mod. donnizécJcJu), y así se
dice log. krait,écJcJa, cp. kraiüq.q.a al lado de kraítta.
-ikku es popular en nombres de pila: Antoníkku, Arremzmdíkku, Luizíkku, Pippíkka, etc.; pero tiene a su lado formaciones en -écJq.u: Antonéq.q.z,i, etc. Se dice sigorikku 'señorito' y santíkku, 'hipócrita' 1, y no se puede poner en duda el
origen español.
Mucho más compleja es la cuestión del sufijo -inku. Si el
log. realinktt en la expresión saltu realinku 'soto que pertenece al rey o al fisco' reproduce sin duda el cat. rea/me, el
mismo sufijo aparece en derivaciones de nombres de lugar
para indicar la procedencia 2 : Bosinku 'de la ciudad de Bosa',
Sussinku, 'del pueblo de Sorso', y en campidanés hay el adjetivo spollinku 'despojado' (dicho sobre todo de una clase de
pipa de arcilla sin envoltura metálica); del verbo spollai=despoliare, y el substantivo log. y cp. pibinka 'persona fastidiosa',
y otras formaciones que no tienen paralelos pirenaicos o italianos. El sufijo -inctt se considera como prerromano, tal vez
ligurés; pero de todos modos está muy difundido en los países
del Mediterráneo, y siendo los ejemplos sardos más bien escasos y empleados solamente en las regiones exteriores y no en
las del Centro, es muy difícil determinar su origen 3 •
En cuanto al sufijo -aria, que sirve para formar abstractos
sacados de adjetivos relativos al espacio, nota Meyer-Lübke,
Rom. Gramm., II, § 470, que es sufijo común al sardo y al
catalán y de origen desconocido. Los ejemplos son efectivamente los mismos, tanto en catalán como en sardo: log.-cp. al-

1
Como la ~ cerrada del toscano, corresponde muchas veces a i en
palabras originarias del sardo (itaLp~/o sardo pi/u; ita l. s~no = sardo
si11u), instintivamente los sardos cambian la~ de palabras de advenedizas también en i. Daremos más ejemplos en una sección posterior.

=

1 As! dice Araolla, edic. Wagner, pág. 44, v. 142:
U•as Jropria.s sa#tiars tk Pajarts
T 'l,.1·111 U#I# ¡arrtr ,e,,,. urart 11itNU,
V111,,,.de, naro, a ,as jarUt11lart1.

[Comp. ibicenco 'de Ibiza'. - N . de la R.]
3 Véanse sobre -incu: Pa1LJPON, Romania, 1906, XXXV, 1 y sigs.;
SALv10111, Spigolature siciliane, núm. 731 Rendiconti del R. lstituto Lombardo (1907), XL, 1121; Maver, en Zeitschrift :f. oskrreichiscke Gymnasien, 65, ( 1914), pág. 756. Hay quien cree que Cerdeña estuvo en pose2

sión de los ligures antes de ser conquistada por los antiguos sardos,
as!, por ejemplo, Sca uLTEN, N 11mantia ( 1914), I, 55.

�M, L, WAGNER

BL ESPAÑOL Y CATALÁN BN LOS DIALECTOS SARDOS

tária (cat.); amplária (cat.); grussária (cat. grossaria); largária

gaciones recientes, eran el núcleo de la población de la tribu, el centro de defensa y habitación del jefe, rodeado por
las casuchas de la gente inferior. Los yolaei ocupaban también
las llanuras del Sur y del Oeste antes de la conquista cartaginesa, como lo demuestran las indicaciones de los autores
antiguos y la existencia de nuragues en aquellas partes; pero
se retiraron a las montañas del interior cuando la invasión
cartaginesa.
Según Pausanias sucedió a la inmigración líbica otra ibérica; Solino, IV, 2, dice que Norax vino de España a Cerdeña
coniu1tcto populo utriusque sangui1tis (id est Libyeis et Hiberis) 1 , y que él fundó la primera ciudad en Cerdeña, Nora. Pero
puede ser que 'iberos' no deba tomarse en el sentido étnico,
sino que signifique sencillamente 'habitantes de Iberia', y que
en verdad se trate de la fundación de la primera factoría comercial en la costa meridional de Cerdeña por parte de los
fenicios venidos de Tartessos, según opinan algunos investigadores 2 •
Hay alusión a otra inmigración ibérica en una época posterior. Los Balari, que, como cuenta Pausanias, eran tropas
mercenarias de los cartagineses, de estirpe líbica o ibérica
(Af~otc; ~ 'I~r¡pEc;), desertaron durante 1~ primera guerra púnica
y vinieron a establecerse en el interior montañoso de Cerdeña. Su nombre se conexiona con el de los habitantes de las
Baleares, y Balarus se llama también un jefe de los vetones
ibéricos, en Silio Itálico (III, 378).
Excusado es decir que muy difTcil resulta la distinción
entre libios e iberos, que, por lo general, se consideran como
pueblos muy afines.
Jac. \Vackernagel ses quien acertó a probar que el sufijo
-ta1tus en nombres de habitantes o pueblos es común a los
libios y los iberos; y el mismo sufijo es frecuente en Cerdeña:

(= cat. !largaría); además cp. ladária 'amplitud'; cp. longária
'largura'; log.-cp. mamzária 'grandeza'; log.-cp.jilzária 'fineza'.
Unos u otros de estos ejemplos podrían ser catalanismos
en sardo; pero sorprende la multitud de casos, y cuando
se considere que en napolitano también hay unos ejemplos
(longária, que podría ser catalán; pero también pontária 'mira'),
es más probable que se trate de un sufijo quizá prerromano
o de otro en todo caso no románico, común, como sugiere
Meyer-Lübke, al sardo y al catalán y tal vez más extendido
todavía.
Y aquí entramos de lleno en la intrincada cuestión de las
afinidades étnicas y lingüísticas entre los sardos y los habitantes de la Península Ibérica en la época prerromana.
Los indígenas de la isla eran, según los antiguos escritores,
los Yo/aei ('1o1aot, 'IolaEic;, 'IoA.ácnot) o Ilienses ('11.teic;), y Ettore
Pais 1 deriva este nombre del héroe líbico Iolaus (sobre el cual
ha de leerse Polibio, VII, 9, 2), y consta que en Cerdeña también se veneraba un dios Jolaus 2 • Con estos datos concuerda
la tradición clásica que considera los lolaei como invasores
de estirpe líbica 3 • Aun en los tiempos históricos se hacen
alusiones a la afinidad que existía entre sardos y libios en
cuanto a su exterior, su modo de vivir y su armamento; véase
sobre todo Pausania, X, 17, 2. El escritor Nicolao de Damasco
hasta llama a los sardos «sardolibios» 4 .
Los yolaei son, a no dudar, el pueblo que, antes de la conquista cartaginesa, ocupaba en la isla el primer lugar; celeberrimi in Sardinia populorum les llama Plinio, Hist. Nat., III,
85. Son ellos los constructores de los nuragues, especie de
torres cónicas, muy a menudo de dos o tres pisos, que se asemejan a los talayots de las Baleares, y que, según las investi1 ETTORB PA1s, Su/la civiltd dei nuraghi e su/lo svilttjjo sociologico
della Sardegna, Arch. Stor. Sardo (1910), VI, 99.
2 Véase A. MAYR, Globus, 86, ( 1904), pág. 135.
3 Véanse los pasajes en Pa1t1PP, P.1uly iVissowa, IX, 11 10621 bajo
Ilienses; PmuPON, Les lberes, París, 19091 pág. 116.
' ScaoLTXN, Numantia, I, 53.

249

CIL, X, 787.
E. PAts, Atti della R. Academia dei Lincei, 1881, págs. 269 y sigs.;
Arch. Stor. Sardo, VI, 99; PwuPON, Op. cit., pág. 116.
1 Archiv.f. lat. Le.r:ikograpl1ie, 1905, págs. 23 y sigs.
1

2

i\loMMSEN,

�W. L. \VAGNEk

Calaritanus, Celsitanus, Cunusitanus, Scapitanus, Sulcitanus 1 •
La semejanza de los nombres de tribus ibéricas y sardas ya
fué subrayada por Ettore Pais 2, y más materiates acarrea
Schulten en su Numantia 3 , basándose sobre el parecido fonético de muchos nombres de lugar, y aun cuando uno no se
atreva a aceptar a ciegas todas las ecuaciones lingüísticas del
insigne arqueólogo, sobran bastantes analogías para dar crédito a sus conclusiones generales.
En la época cartaginesa, y más todavía en la romana, los
ilienses se concentraron en las montañas del interior, en la
Barbaria, como fué denominada por los romanos (la Barbagia
actual) 4; de allí hicieron sus incursiones contra los invasores,
hasta que acabaron ellos también por romanizarse.
Los pueblos de la Barbagia conservan hasta el día de hoy
algunas palabras, que no se pueden explicar con el fondo
Jexical del latín; son, por lo común, denominaciones que se
refieren a animales o vegetales característicos de la isla o a la
formación del terreno. \·oy a dar algunos ejemplos. La zorra
se llama hoy en Cerdeña: en el centro mariáne (Nuoro, Bitti,
Orani, Orgósolo), nzarzáne (Dorgali, Olzai, Ollolai, Gavoi),
margáni en todo el Campidano; en el logudorés se dice maz.zóne. La primera denominación parece idéntica al nombre de
persona Mariane, tan frecuente en la Cerdeña medieval; la
segunda ha penetrado desde el Norte y manifiesta.con su .zzorigen italiano; se enlaza con el ital. mazza y alude a lo tupido
y poblado de la cola de la zorra 5 • El lat. vulpes no existe
más que en· algunas aldeas de la Barbagia al lado de man.áne,

..

1

ScHULTEN, Numantia, l, 52.
Arch. Stor. Sardo, VI, 125 y sigs.; Studi storiciper I' antichita classica, II, 2 1 19091 págs. 113 y sigs.
3 Pág. 37.
' Civitater Barbariae in Sardinia se llaman los ilienses en una inscripción de la época de Tiberio (CIL, XIV, 2954), y Barba1"icini los
titula Justiniano y Gregorio Magno. Véase E. P.u s, l?ivista di Filologia,
i878, VI, 482-498¡ MoMMSEN, CIL, X, 818; G. LA CORTE, I Barbaricini
di Procopio, Turín, 1901.
5
Compárese en galurésjattamacconi como nombre de la marta.
2

EL ESPAÑOL Y CATALÁN li:N LOS DIALECTOS SARDOS

como gurpe en OUolai. De seguro vulpes estuvo más difundido antiguamente, y lo comprueba la derivación kannaúrpina
'cañaheja', pero la denominación creada en Cerdeña, y probablemente jocosa, mariane y la venida de fuera mazzóne desalojaron casi por completo la antigua palabra latina. En
otros pueblos subsiste además otra palabra más curiosa todavía: 1rró,J4e 1 o lo&lt;}.&lt;}.e, empleada en el valle del Tirso, en Bono
y Macomer, y también en Fonni. Es enigmátíca esta palabra,
pero recuerda en seguida el nombre de persona Lo&lt;}.&lt;}.o, anti•
guamente Lollo, tan frecuente en la isla, y sin que se pueda
decir nada positivo sobre el origen de la palabra, me inclino
a considerarla como perteneciente a la lengua de los sardos
prerromanos.
Palabras de esta clase son las siguientes denominaciones
de plantas, casi todas empleadas únicamente en el interior de
la isla :
apáf!&lt;}.a 2 (Nuoro, Oliena, Dorgali, Gavoi, Urtuléi, Orgósolo,
Lollove); sa práf!&lt;}.a (Orani) 'amapola', la cual planta lleva en
el resto de la isla denominaciones correspondientes al lat. p ap a vere (log. pabaúle, cp. pabaúlz) o nombres metafóricos
(log. siJía, propiamente 'gorrita') .
maprigúJia (Nuoro); mapigrúda (qHena); ma(r)tigú~a (valle
del Tirso); marzigt4Ja (S. Lussurgiu); matticúza (Gerrei) 'retama,
hiniesta'; en el resto de la isla derivaciones del latín genista
(log. binistra, inistra) o el ital. yinéstra (en todo el Campidano).
túnniu (Nuoro); tunníu. (Gavoi, Orgósolo, Oliena); tuntúnnu (Bitti, Siniscola); tuntuníu (Dorgali, Posada); túnna (Orani);
antúnna (Valle del Tirso); antunnu (Planargia) 'hongo'; en
log. kugumé&lt;}.&lt;}.u. = cucumellu; cp. fungu .
gi&lt;}.&lt;}.óstre (Oliena, Olzai); gi&lt;}.Mstra (Barbagia meridional y
Gerrei) 'brezo' (Erica), llamado en cp. túvara, en log. iskol,a
(ital. scopa).
1

[Nótese que esta &lt;;1 representa siempre una ápico prepalatal oclusiva, y no una oclusiva interdental, como en nuestro alfabeto. N. de la l?.]
2
[Esta 1.1 es una cacuminal (ápico prepalatal), no nuestra interdental. - N. de la l?.]

�M. L. \\'AGNBII.

BL ESPAÑOL Y CATALÁN BN LOS DIALECTOS SARDOS

golósti'e (01gai);golóst(r)i (Barbagia meridional) 'acebo'.
9úguru (Fonni); yuru (log.) 'apio silvestre'; la misma planta se llama en otras regiones con nombre no menos extraño.
purgúsa (Bitti); prugú'ftl (Nuoro) en log., y ::i-, zzt-, za(si-, su-, sa-) en cp.
pa!akúku (Nuoro); palakú'a (Fonni), tapalúka (Árzana);..
sazzalúga (Campidano); tiligugu, attiligúgu 'una especie de
lagartija particular de Cerdeña, del género Podacris'.
paparulé&lt;JcJa (Nuoro) 'una tarántula que en el Campidanose llama pistillóni'.
pilipi1 ke (Bitti, N uoro); pilibrl'e (Oliena); piliprí'e (Ollolai ►
Gavoi, Orgósolo); tilzjirke (log.), zilibriku (gal.) 'langosta'.
pulunkóne (Orune) 1; pilingróne (Lollove); tilingóne (log.);..
zin·ngóni (cp.) 'lombriz'·
pzjirriólu (Siniscola); tintirriólu (Planargia); tirrióbt (log.);.
zirrióla (Tempio); zurnmdécJ&lt;Ju (cp.) 'murciélago', en algunos.
pueblos empleado por el ciervo volante u otros escarabajos.
puntlía (Nuoro); tundía, tirolía, tiloría (log.); ::urulía (cp.),
'milano'.
pi!ikérta (Nuoro, Bitti); pili'érta (Oliena, OUolai); pala'érta(Gavoi); tiligérta log. ziligérta (Campidano septentrional); kaluürsula (cp.) 'lagarto'.
De todos estos nombres el último es el más claro; no cabeduda que corresponda al lat. lacerta, pero tiene la misma
sílaba pi-, si- que ocurre en las otras palabras. En tilipirke y
similares ve Schuchardt (ZRP!t, XXXI (1907), pág. 17) formaciones onomatopéyicas, y lo mismo en pipirriólu, tirrióltc
(ZRP!t, XLI (1921), pág. 349). Pero aun admitiendo esto comomuy probable, extraña la frecuencia de la sílaba pi-, ti-, zi-, etc.
en los demás ejemplos. Ni convence lo que Guarnerio decía
sobre este elemento ascitizio en su artículo, Romania, XXXH[
(1904) 1 págs. 66-70. Parte él del nombre del mosquito, quees en sardo nuor. pipula, log. títtula, tíntula, cp. zínzula, sbzzula, que se combina con ita!. zanzara, rum. tintar, ant. cincel/e, etc. (véase ahora Meyer-Lübke, REW, 9623), y que se1

Compárese Tkurungone como nombre de persona en el CSP, 135.

2 53

remonta a la forma zinzala transmitida por las glosas. La base
verbal lat. zinzilulare significaba 'zumbar', y según Guarnerio el sentido de 'zumbar' conduce fácilmente al de 'volar'; así
zinzi-, sinzi-, etc., habría acabado por significar 'lo que vuela'
y se habría extendido a toda clase de volátiles. No tengo dificultad en admitir que hay entre los varios nombres de insectos y reptiles relaciones y cruces fonéticos y semánticos, y
creo también en el factor onomatopéyico, al cual sobre todo
Schuchardt atribuye un papel sobresaliente. Sin embargo, las
palabras aducidas no dejan de tener cierto aspecto exótico, y
el prefijo pa-, pi-, pu- recuerda bastante el prefijo líbico y bereber pa-, ta-, que es el artículo femenino (comp. Schuchardt,
ZRP/z, XXXIII (1909), págs. 350.52). Es verdad que los dialectos bereberes no ofrecen, según parece, ningíin vocablo
correspondiente directamente, en cuanto al significado y la
forma exterior, a las palabras sardas. Pero ya se sabe que los
dialectos bereberes actuales se han alejado mucho del antiguo
líbico y sufrido toda suerte de mezclas; por otra parte, el
líbico antiguo nos es poco conocido, y aún no sabemos si la
lengua de los antiguos ilienses era simplemente el líbico. Así
nos quedamos en medio de las conjeturas e hipótesis, y estoy
lejos de atribuir a la posibilidad aludida importancia exagerada. Si no la he suprimido del todo, es porque me parecía
oportuno mencionar en este artículo todas las posibles influencias étnicas y lingüísticas prerromanas que pudieran desempeñar un papel en la historia de la lengua.
Ilay además algunas palabras enigmáticas, como zarra,
auzarra (Smilax, planta), lipórra 'lattaiola' (planta); zúrra, en
Fonni 'pequeña trucha', cp. zingórra 'anguila pequeña', que
con sus terminaciones en -arro, -orro, -urru recuerdan voces
semejantes en el territorio ibérico. Y aquí hay que citar también mí.rra 'grieta de montaña', empleado en el nuorés 1 y tan
frecuente en denominaciones topográficas en Cerdeña.
1
cVoragini, screpolamento di terreno; cosl si chiamano quelle
voragini che si trovano nei monti di Lula, Ol_iena, ecc., e a~c~e _q~ei
pozzi profondi ne! territorio di Orgósolo, e s1 credono sagg1 d1 m101eT0No IX.
17

�M.

.
'

L, WAGNER

Paso por alto otras palabras más problemáticas todavía.
Como se ve, no se trata de mucho, y aun lo poco es dudoso. Sabemos demasiado poco de los antiguos idiomas líbicos, y además es posible que otras lenguas indígenas hayan dejado acá
y acullá sus huellas. Pero claro está también que palabras que
no son romanas ni de otro origen conocido y que no pueden
prestarse tampoco a interpretaciones onomatopéyicas, forzosamente tienen que atribuirse al fondo lingüístico prerromano, y eso sobre todo donde se trata de denominaciones de
plantas y animales y de formaciones del terreno. Lo mismo
se observa en español, en francés y en los dialectos alpinos
respecto de los residuos ibéricos, gálicos y réticos, respectivamente. ¿Por qué habría de ser de otra manera en Cerdeña?
En esos mismos pueblos de la Barbagia es donde toda k
entre vocales y en algunas combinaciones con otras consonantes se sustituye por un sonido producido por la oclusión de la
glotis, equivalente al del gain árabe, sonido este que en las
lenguas románicas no se conoce sino en muy raros casos particulares y fuera de las normas ordinarias, pero que es frecuentísimo en las lenguas semíticas y camíticas y muchas
otras de África 1 .
Entre las palabras que se consideran como ibéricas hay
una, a lo menos en Cerdeña, y es bega 'vega', que ya se encuentra en un antiguo documento de la época del juez Torchitorio (I 107-1129), el cual nos ha sido conservado en un pergamino original de aquel tiempo (Carte Volgari, II, 2). La
etimología * vica (de vix, -cis) propuesta por Schuchardt
(ZRPh, XIII, 174; XXIX, 553) no podría ponerse de acuerdo
con la forma sarda, prescindiendo de la dificultad del cambio
semántico (Meyer-Lübke, REW, 9172), y por lo tanto, es

re•, explica SPANO en sus Apuntes manuscritos conservados en la biblioteca de Cáller, y habla de ellas también E. PAis, en Arch. Stor. Sardo, VI, pág. 190.
1 Véase C. ME1NHOF, Die Ergebnisse der afrikanischtn Sprac!iforsclmng, Arch.f. Antrojologie, 37, 1910, pág. 185.

EL ESPAÑOL Y CATALÁN EN LOS DIALECTOS SARDOS

2

55

1

más probable la base ibérica ya reivindicada por Baist (con
otras que se refieren al terreno y al cultivo de los campos, como nava y páramo) y nuevamente por Meyer-Lübke
(REW, 9172).

APÉNDICE
Antes de terminar conviene decir.cuatro palabras sobre el
aspecto fonético y las transformaciones de las palabras catalanas y castellanas en sardo.
Puesto que los hispanismos penetraron en sardo señaladamente en los siglos xv y xvI, su forma exterior corresponde
muchas vect:s a la antigua española; así, por ejemplo, log. attorgare = ant. esp. atorgar 'otorgar'; log.-cp. kattivériu = antiguo esp. cativerio 'cautiverio'; log.-cp. akkzmortare, -ai =
ant. esp. conhortar (y así todavía en jud.-esp. konortar) 'confortar'; cp. affógu = ant. esp. afogo 'ahogo'; cp. cbnbria =
ant. esp. cimbria 'cimbra'.
Las permutaciones esenciales del consonantismo español
no tuvieron lugar, como se sabe, antes de finalizar el siglo XVI.
?or consiguiente, las palabras españolas del sardo tienen las
particularidades de pronunciación del antiguo castellano. Se
distingue, pu~s, sobre todo, la s sorda y las sonora, la s sorda
y la z sonora, igualmente que en el judeo-español y en parte
también en algunos dialectos de España 2 •
z: laztt 'lazo', ant. esp. con· z : Ford, Sibilants, 54, jud.-español azo; azúltt 'azul', ant. esp. con z: Ford, Sibilants, 26,
jud.-esp. azúl; eccizai 'hechizar', ant. esp. con z : Ford, Sibilants, 54, jud.-esp. ecizar; gozare,-ai 'gozar', ant. esp. con z:
Ford, Sibilants, 24, jud.-esp. gozar; vazyare, ai 'vaciar', Ford,
1
BA1sT, « Vega• und «nm:Ja•, en Philol. u. volkskundliche Arbeiten,
K. Vollmo1ler dargebracht, Erlangen, 1909, págs. 251-265, y el artículo
de ScHUCHARDT, ZRPh, XXXIlI, 462-468, donde el mismo Schuchardt
no excluye una afinidad con el vasc. ibai 'río'. [Habrá que tener en
cuenta las formas que cita R.M. I'IDAL, Cantar, II, 501.J
2
Comp. MBN{¡NDEZ PmAL, Manual,§ 35; SueAK, Zl?Ph, XXX (1906),
págs. 150 y 152; WAGNll:R, :Judenspanisc/1 von Ko11stanti11opel, J§ 28, 36.

�N . L. WAGNER

EL ESPAÑOL Y CATALÁN EN LOS DIALECTOS SARDOS

IO, jud.-esp. bazío; -éza (altéza, etc.), jud.-esp. -éza; -ózu (ermózu, etc.), jud.-esp. ermozo 1 •
s (sorda): kassa 'caza', ant. esp. con f: Ford, 40, jud.-español kasa; kodíssia, ant. esp. con f : Ford, 79, jud.-esp. kovdísia; pedássu,, ant. esp. con f: Ford, 52, jud.-esp. pedaso,appressurare, -ai, jud.-esp. apresurar; assusséna (en Lebrija
a;ucena con ;=s); destrossai (en Lebrija destro;ar con ;=s);.
-éssiri, esp. -ecer, jud.-esp. -eser 2 •
z (sonora): cp. biázi 'viaje', jud.-esp. viaze, Subak, 148;
cp. (Gerrei) lizerai 'aligerar'.
s (sorda): basu, ant. esp. con s: Ford, 121, jud.-esp. baso,brusa 'bruja', jud.-esp. brusa; kesare, -ai, ant. esp. con s: Ford,
120, jud.-esp. kesar;fasúgu 'fejugo', jud.-esp. fesuguar (Wagner, col. 109).
Después de n y r las española (ant. f y z) se vuelve s igualmente ts (z), según la costumbre fonética sarda; como en sardo pensare se hace penzáre, así : erénzia = esp. herencia; pinzéllu = esp. pincel; ranzélu = esp. arancel; galanzétte = español galancete; cp. sparziri = esp. esparcir.
En algunas palabras las esp. z, c (ant. esp. z y s, esp. moderno 8) se vuelve en sardo z (z), la cual en campidanés es frecuentemente e (e), ya que la z logudoresa corresponde normalmente a e en el dialecto meridional. Parece que estas palabras.
pertenecen a una capa más reciente y se difundieron en una
época en que el sonido castellano era ya la fricativa interdental 8: log.-cp., muzzu 'pinche de cocina'= esp. mozo; log. bazzímt, cp. baccinu 'silleta' = esp. bacín; log. rezzíre, cp. arricciri = esp. recibir (en sasarés rezzibiz); log. azzótta, cp. accottu=
esp. azote; cp. adderezzai = esp. aderezar.
En la sílaba inicial ce-, ci- españolas se convierten a menudo en ce-, ci- según el modelo de las palabras italianas y el uso
campidanés : log. celémbru = esp. cerebro; cp. címbn'a = antiguo esp. cimbria; cp. cízini = esp. cisne.
La clz castellana se conserva como e en campidanés y a
1

Los ejemplos judeo-españoles en

2

lbid., col.

105-106.

WAGNER,

Op. cit., col.

103-104_

257

menudo también en logudorés, pero tiende a volverse z (ts)
en este último dialecto, y sobre todo en las variedades dialectales del centro, según las tendencias de este grupo :
Log.-cp. manca, log. también mánza = esp. mancha; logudorés-cp. planea, pr-, nuor. pranza = esp. plancha; logu&lt;lorés-cp. cáccera, nuor. zázzera=esp. cháchara; log.-cp. trinia, log. también trínza=esp. trincha; cp. di~dícca, nuor. derdízza = esp. desdicha.
Lo mismo sucede con e de origen catalán :
Cp. goccu = cat. goig (gqc); cp. buccákka 'bolsillo'= catalán butxaca; log. buccínu, buzzínit 'verdugo'= cat. butxí (en
campidanés con sonorización buyyímt); cp. (ar)récca, log. recca, rezza 'reja' = cat. retja.
La y catalana, pronunciada hoy día en la mayoría de los
-casos z, se ha conservado con la pronunciación antigua (y); en
Jogudorés tiende a pronunciarse z, como la y italiana :
Cp. yúyi, nuor. zúze 'juez'=cat. jutge; cp. ayyudai, logudorés ayyudare, azudare=cat. aj11,dar; cp. galliyai, log. gal/izare
'gallear'= cat. gallejar; cp. fastiyyai, log. fastizare 'festear'=
-cat. festejar; cp. striyyulai 'almohazar' = cat. estrijolar; campidanés stuyyai 'guardar, esconder'= cat. estajar; cp. fénya,
log. (v)énza 'envidia, venganza' = cat. venja; cp. miya, nuorés
miza 'media'= cat. mija; cp. arrelóyu, log. relózu 'reloj'=
cat. rellotge.
Mientras en goccz1, la e final permaneció inmutable, el catalán lleig [!ec] 'feo' se volvió en cp. léyyu, nuor. lezzt, puede ser
que partiendo de la forma femenina [!eya]; asimismo cp. di~iyyu, log. di~izu 'deseo'= cat. desig [dJ~íc]; cp. anúyyu, logudorés anúzu 'enojo' = cat. enuig, anuig [.múc); cp. stzíyyu
'estuche', probablemente por influencia de los respectivos
verbos desijar, enujar, estajar.
Se dice en Cáller y en el Campidano meridional aíc [escrito aicí] 'así', que corresponde al cat. áixi, hoy. pronunciado
(.;,sz], y en el Gervei vive la palabra krécu 'añadidura', que es
el cat. creix, hoy [krés]. Parece tratarse de fases de pronunciación más antigua. Prescindiendo de estos casos particulares, la pronunciación catalana con s se conserva: cp. kamb.ú-

�M, L. WAGNl!R

...

su= cat. cambuix; log.-cp. bastasu 'mozo de cordel' = catalán bastafr; cp. biasu 'sesgo, oblicuo'= cat. biafr; log. kasále,
cp. kasáli 'muela'=cat. caixal; log. arrusare, cp. -ai 'rociar'=
cat. arrufrar; cp. sugáriu 'ajuar' = cat. aixovar; cp. simpnt
'lelo' = cat. ximple; cp. gísu 'yeso' = cat. guix.
Sorprende log. matéssi = cat. mateix con -ss-.
Las l Y n palatales del español y catalán (y también del
italiano) no existían originariamente en sardo, y la articulación sarda era rehacia a tal pronunciación, sustituyéndola con
lo n larga; pero andando el tiempo la pronunciación extranjera cundió también y se consideraba más elegante que la primera. Muchas veces las dos pronunciaciones se usan :
Log. kallare y ka!are, cp. ka!ai = esp. callar; log. billa
y bi!a = esp. billa; log. senzíllu, cp. sinzíllu y sinzí!u = español sencillo; cp. arrullai 'rizar el cabello' = cat. rullarcp. tragallai 'insultar' = cat. atraca/lar; cp. skrukullai 'escu~
driñar' = cat. escorcollar; log.-cp. móllu y nzó!u 'molde' =
cat. motilo; cp. muskatelló y -e!ó = cat. moscatelló; cp. anélla
Y ané!a 'aldaba'= cat. a,ze/la; log.-cp. ninnu y ni-gu = español niño; log.-cp. kari-gu, nuor. karínnu = esp. cariño;
log.-cp. karapí-ga, nuor. karapinna = esp. garapirla; cp. stamé-ga = esp. estameña, cat. estamenya; cp. tirinnína 'telaraña' = cat. taranyina.
La ll inicial del catalán se pronuncia /- simple en algunas
palabras : cp. lúllu 'joyo' = cat. llull; cp. lántia 'lámpara' =
cat. !!antia; log.-cp. liúru 'esbelto' = cat. lliure; en otras se
imita más o menos bien : cp. lyéska o !éska 'rebanada' = catalán llesca; cp. lyúsku o !usku 'bizco'= cat. llusco; cp. lyaúna
o !aúna 'hoja de lata' = cat. !launa.
En algunos casos aislados la ñ española o catalana es tratada como la -gn- italiana, es decir, se pronuncia en cp. ny,
en log. nz 1 : log. mónztt 'rodete del pelo de las mujeres' =
esp. moño; cp. akkarronyai 'infectar de sarna aJ ganado' =
1
Así acontecía ··coñ las palabras italianas introducidas antiguamente : log. bifónzu, cp. bípn9u = ital. bisogno; log. pzínzu, cp. pún~u =
ital. pugno; log. prínzu, cp. prln9u = ital. pregno.

EL ESPAÑOL Y CATALÁN EN LOS DIALECTOS SARDOS

2

59

esp. carr01zar (tal vez bajo la influencia del sardo runya 'sarna'); cp. staménya al lado de staméña.
Las transformaciones de vocablos extranjeros obedecen,
como fácilmente se concibe, a las tendencias de los dialectos
sardos, y se comprende igualmente que estas transformaciones son más acentuadas en los dialectos rústicos que en el
habla de las ciudades.
El sardo tiene propensión a la asimilación vocálica, asimilación de las sílabas protónicas a la tónica o a la sílaba más
vecina de la tónica, y así se dice popularmente tanázi al lado
de tenázi 'tallo, pezón' = tenacem, listínkzt, al lado de lestínku
'lentisco', y así log. (Meilogu) razare = log. general rezare=
esp. rezar; cp. trapai 'taladrar'= e~p. trepar; log. attropo!are, cp. -ai = esp. atropellar; cp. (Oristano) sukutai, al lado de
sekutai=esp. ejecutar 1 ; log.-cp. arramaléttu =esp. ramillete,
cat. ramellet; caller. varda,rólu, al lado de verda,rólu = catalán verderol; cp. (Gerrei) makkadóri, al lado de mukkadóri =
cat. mocador.
En attropo!are puede también haber influído la presencia
de una consonante labial, que en sardo, como en otras partes,
produce a menudo la labialización de la vocal: cp. froméntu=
fermentum; cp. soberai, al lado de seberai 'escoger'=seperare; y así log.-cp. sojfátta, al lado de sajfata 'azafate' =catalán safata; log. morfíliu=esp. marfil; nuor. romallétte, log. roma!éte, al lado de rama!éte.
De dos sílabas con a, la primera, si es átona, se disimila
en e: cp. prencai=prancai=esp. planchar; logudorés (Macomer) sengrare=sangrare=esp. sangrar; en cambio, dos e
se disimilan en a-e o e-a: cp. varyéri, frayéri = cat. verger;
cp. prapelíssu, prapalísszt = esp. sobrepelliz. La e protónica,
en general, se inclina a transformarse en a. Como popularmente se dice cp. lanzóltt por lenzóht 'sábana'= linteolu,
cp. (Oristano) maú99u por nzeúcJcJu 'meollo'= medull-u,
así: caller. bafúku = b~úku=cat. besuc; log. accizare, cp. -ai
al lado de eccizare, -ai = esp. lzeclzizar.
1 [Véase antes, pág. 229.)

�260

M. L. WAGNER

Grupos de consonantes inusitados en sardo se resuelven
por medio de vocales epentéticas : cp. lándiri 'bellota'= español landre 1; log. toroní!u = esp. tornillo; log. típiri (campida:nés tipli) = esp. tiple; log. rézima = cast. resma.
Es frecuente, como en las palabras sardas, la intercalación
de n delante de las africadas alveolares : log. (Meilogu) transa
'astucia', al lado de log. trassa = cat.; log. attransare, al lado
de attrassare 'ir atrás' = esp. atrasar; log. transtru, al lado
de trastru 'utensilio'= esp. trasto; log. barranzéllu, cp. barrancéllu, al lado de cp. barracellu = ant. esp. barrachel;
log. kensare, kesare = esp. quejar; log. cáncara, al lado de
cácara = esp. cháchara; y la de nz delante de las oclusivas o
fricativas labiales : cp. arrembussai, al lado de arrebussai =
cat. arrebosar; cp. (Seni) bardúmfula, al lado de bardúfula
'peonza'=cat. baldufa; log. umfanóJu, al lado de ufanózu, ufánu = esp. ufano.
Una r aparece a menudo detrás de la dental t: log.-cp. fistra, listróne, -i=esp. listón; cp. assustrai, al lado de assustai=
esp. asustar.

...

Son casos metatéticos: cp. reniga 'rencor'= cat. renyina;
ca11er. karane1a 2 =cat. canadella; log. abbalansare, al lado de
alabansare, derivado del esp. alabanza.
La s líquida va precedida de i en 1ogudorés; la sílaba isfrecuentemente se confunde con los prefijos ex- y dis- (log. iskidare, cp. sidai 'despertar'= lat. excitare), y Jo mismo
ocurre con palabras españolas : log. iskalabrare, cp. skalabrai
'causar daño'= esp. descalabrar; log. ifkissiare 'descomponer'= esp. desquiciar; log. iskíttu = esp. desquite; log. isperdíssizt, cp. sperdízziu 'derroche'= esp. desperdicio; log. istázu,
istáyyu = esp. destajo; log. ipariare 'delirar' = esp. desvariar.
El vocalismo de las palabras castel1anas, catalanas e italia-

nas se conforma muchas veces a las normas sardas. Como ins-

EL ESPAÑOL Y CATALÁN EN LOS DIALECTOS SARDOS

tintivamente se sabe que i y it tónicas en sardo corresponden
a e y o de las otras tres lenguas, se transforma e en i y o en u,
según proporciones, como sardo pilu enfrente del italiano y
esp. pelo; sardo gula enfrente del ital. y esp. gola. Así no
solamente cp. sukkúrru = esp. socorro; nuor. terziupílu al
lado de Jog.-cp. terziupélu = esp. terciopelo; log.-cp. sútta
'figura de naipe' = esp.-cat. sota, donde las palabras sardas
kúrrere, pilu, sutta (abajo) podrían haber ejercido su influencia, sino también Jog.-cp. istrfna, 'regalo que se da a la servidumbre'= esp. estrena; cp. kunfiyyiri 'deletrear'= cat. confegir; cp. rebústu 'despensa'= cat. rebost; cp. kacúrru = español cachorro; cp.-log. muzzu = esp. mozo (de cocina) 1 •
A veces el deseo de pronunciar bien la palabra extranjera
produce nueva proporción al revés, así cuando se dice karénu
al lado de karín(n)u = esp. cariño; log.-cp. istokk11, = español estuco (o ita!. stucco).
Prescindiendo de las sustituciones fonéticas regulares
de que se habla en los capítulos precedentes, se pueden,
en todas partes, hallar casos en que la palabra extranjera se
trata por analogía con las tendencias de los respectivos dialectos.
El esp. seguir da sigíre en logudorés, y sigíri en campidanés; pero en nuorés es sikíre, porque en este dialecto la -gde los demás dialectof corresponde a -k- en palabras donde
había k en latín (nuor. áku, log.-cp. agu 'aguja' = acu; nuorés
fóku, log.-cp. fógu, focu); y de la misma manera nuor. matafilúka, 'anís' enfrente de log. matafilúga, cp. matafalúga = catalán matafaluga. Los dialectos centrales evitan el hiato intercalando una b (tra'bu 'toro', log.-cp. trau = tauru); así, pues,
también en nuor. rebuJare = log. reuzare = esp. rehusar, y
en nuor. trabu 'ojal'= cp. trau, cat. trau.
Las sonoras intervocálicas que en los dialectos logudorés
y campi&lt;lanés suelen caer a menudo se suprimen también en

1

En log. gral)c).e, lal)c).e = lat. glandern.
La d intervocálica, prnnunciada d en sardo, se confunde con r en
el dialecto callerés.
2

1 y para citar algunos ejemplos italianos: cp. simu 'imbécil', italiano scemo; log. terrínu = ita!. terreno; cp. (Gerrei)ferímt = ita!. veleno; log.-cp. (i)shíppa = ita!. stopja; log.-cp . .ftúsu = ita!. lloscio.

�M. L. WAGNER

EL ESPAÑOL Y CATALÁN EN LOS DIALECTOS SARDOS

palabras extranjeras: Iog. rezzire, cp. arric.c.iri = esp. recibir;
fonnés palári = cp. paladári = esp. paladar 1 .
La l larga, resultado de la l palatal española, catalana o
italiana, se vuelve fácilmente -&lt;;1&lt;;1-, como en las palabras sardas
que originariamente tuvieron -ll-. En las aldeas del Campidano
se oye gravé&lt;;l&lt;;lu por gravéllu o grave1u 'clavel'= cat. clavel/;
el pueblo campesino del Logudoro dice attrobo&lt;;l&lt;;lare por logudorés atropollare, atropo!are, cp. atrope!ai = esp. atropellar;
en cp. prapé&lt;;l&lt;;la 'párpado' = cat. parpella; cp. a&lt;;l&lt;;lttllíit 'marchitado', derivado de lúllu = cat. llull.
Semejantes formaciones debidas a proporciones son : disíllu. usado en la región Ogliastra, por cp. di~íyyu, log. dizízu =
cat. desitj; formado según la proporción: cp. palla, log. pa::a
(paja); al revés, fonnés kayyénte = cp. kallénti = esp. caliente,
porque al cp. -ll- corresponde en Fonni -yy- (fonnés payya,
cp. palla); cp. istállu 'destajo'= log. istáztt, istayytt = español destajo.
Y como los dialectos centrales tienen una preferencia por
el sonido interdental 8, que en estos dialectos corresponde a la
z campidanesa, este sonido se introduce fácilmente en palabras
extranjeras que en el Campidano se pronuncian con z. Así se
dice en la Barbagia bar8ólt1, por barzólu 'cuna'= cat. bressol;
en Dorgali brápa por el nuor. brazza, cp. bálza = esp. balsa;
en Orune addere8are por el cp. adderezzai = esp. aderezar, etc.
Como se sabe, en los dialectos sardos, con excepción de
los centrales, las consonantes intervocálicas, tanto en el interior de la palabra como en el de la frase, o se debilitan, haciéndose sonoras o fricativas, o caen por completo. Este proceso estaba ya en plena evolución al tiempo de penetrar las
palabras catalanas y españolas.
Hay la tendencia de pronunciar las oclusivas iniciales
sonoras de las palabras italianas y españolas sin aflojamiento; pues se dice log.-cp. sa gana y no * sa gana (esp. gana),

como sa danza, no * sa danza= ital. danza; su biadtt = italia-

262

...

Igualmente log. rebaire, ribaire 'remachar un clavo'
dire; log. zúu, cp. &amp;fu 'clavo'= ita!. chiodo.
1

= ital. riba-

no beato) 1 •
Este modo de pronunciación algo alargada produce no
raramente una oclusiva sorda 2 : cp. karíta al lado de garita=
esp.; log. karabáttu 'gancho'= esp. garabato; log.-cp. kwáppu,
9
al lado de gwáppu = esp. guapo; log.-cp. traga 'embuste' =
esp. droga; Jog. (11árghine) terdízza = esp. desdiclza; log. terramare al lado de cp. derramai = esp. derramar, y lo mismo
puede suceder en medio de la palabra: log.-cp. (a1 )rekátu 'provisión'= esp. recado; log. apprikare al lado de abbrigare,
cp. -ai
esp. abrigar; log. attelentare al lado de adddentare,
addelantare=esp. adelantar; log. akkazazare, cp. akkazayyai=
esp. agasajar; log. appurrire
esp. aburrir; log. binzatéri,
cp. binyatéri 'viñero'= cal. vinyader.
No extrañará que al lado de estas formaciones haya pronunciaciones al revés: log. addu.rare (Bosa, Cúglieri)= cp. aturai 'pararse'= cat. aturar; nuor. addoppare 'encontrar'= campidanés attopai (esp. topar); log. septentrional addztlgare =
Jog. attorgare (ant. esp. atorgar) i; nuor. aggtmóltu (Riv. delle
tradiz . pop., II, 222) == log. akkunórtu. = ant. esp. conlzorto;
log.-cp. gómitzt al lado de kómitrt = cat. cómit.
.
v (labiodental) siendo en sardo el resultado de f en posición intervocálica (férrn, su vérrzt), las palabras extranjeras
con v- inicial se pronuncian aisladamente o después de consonante muchas veces con f-: log.-cp. fentana, sas fentanas, etc. = esp. ventana; log. felóne 'lámpara antigua'= es-

=

=

1 G. CAMPus, Arck. Stor. Sardo, VII, 346, hasta escribe sa ggána,
sa ddanza, para poner de relieve lo enérgico de la pronunciación.
2
Compárese con este fenómeno otro parecido que ya en sardo
antiguo hacía cambiar dos oclusivas sonoras en sordas: ant. log. aj(p)atissa, CSP, 2, 8; sdpad11, Estatuto de Castelsardo, LX; (jUid Deus &gt; sardo

ittéu.

s La idea hipotética de SALV ION 1, Rendic. deJ R. 1st. Lomb~ X~II, 668;
núm. 3 , según la cual «troga 'pretexto', vada.c-on trovare, d1 cu1 non n
ha traccia in Sardegna•, ha de rechazarse desde luego.
, CAlllPUS, Ardi. Stor. Sardo, VII, 1591 se dejó engañar por las apariencias, derivándolo del lat. indulgere.

�M, L, WAGNKR

BL KSPAROL Y CATALÁN BN LOS DIAUICTOS SARDOS

pañol velón; log.-cp. fétta 'cinta'= esp. veta; cp. fiúdu =
esp. viudo; cp. Jasé/la 'vajilla'= cat. vairella; cp. fánuva,
log.fánua,fáuna 'frezada'= cat. vánova.
En palabras que empiezan con a-, esta sílaba fué tomada
como parte del artículo sa ( = i psa) y, por lo tanto, aparece
en cp. sabéyya 'amuleto de azabache'= cat. azabetja; camp.i&lt;lanés-log. siénda 'fortuna, haber'= esp. hacienda; cp.-log. sutéa = esp. azotea; por confusión con el artículo masculino su
( i p su) fué falsamente separada la primera sílaba en logudorés (Gennargentu) manáyyu = esp. homenaje (su 1nanayyu) y
en cp. prepalíssu = esp. sobrepelliz (su prepalissu), y por igual
causa el esp. sabanita dió en log. banítta.
En logudorés se dice zinzías, cp. sínzias (mientras en nuorés se conserva el originario yinyibas= lat. gingiva). Esta
forma deriva del cast. encías, que en la época antigua tenías
sonora; se añadía la s del artículo del plural, y esta añadidura
&lt;le las- hay que atribuirla ya al antiguo español, puesto que en
judeo-español también se dice zinzías, formado de la[s] enzías
(véase mi Yudenspan. von Konstantinopel, § 29).
Dado el estrecho parentesco fonético o ideológico entre
muchas palabras sardas, españolas e italianas, no pueden faltar
ejemplos de cruces entre ellas o de lo que se suele llamar etimología popular. La forma salfátta que se emplea en Cáller
por saffátta 'azafate'= cat. safata, se debe por lo visto a la
influencia del esp. salva, salvilla; easkotare en logudorés al
lado de eakotare es cruce del esp. chacotear con chasquear.
El log. ajétte, ojétte 'ojal' al lado de ayyette, ayyétta = español ojete, está influenciado por el log. oju 'ojo', ya que j española (ant. cast. z) da regularmente y.
Log. bircklónt al lado del cp. berdalóru 'verdezuelo' es el
cat. verckrol, cruzado con sardo birde = vi (i )de; log. jlkkétte
'jalón' es el esp. piquete influenciado por el sardo jlkkire 'poner, hincar'; el nuor. filindéos 'pasta en forma de hilo' (italiano fidelini, vermicelli) resulta cruce del esp. fickos con sardo
filu (log. findéos, cp. findltes); log. spettazzare 'despedazar la
carne' es el esp. despedazar (cp. spedazzazJ cruzado con logudorés pétta 'carne'=* p ett i a; cp. skwadriliai al lado de sku-

driii.ai = esp. escudri,iar+ ita!. squadrare; cp. tostorrúdu, tusturrúdu 'obstinado'= esp . testarudo+ sardo tostu 'duro';
log. (Bosa) puzéma 'espliego'= esp. alhucema+ ita!. puzzo,log. pumátta 'tomate'= esp. tomate + sard o pumtt ' manzana'1 &gt;
y los turrones de Alica11te se denominan popularmente en,~l
Campidano turrónis dilikántis, como si fuera derivado de dtliktt, díligu 'delicado'.
M. L. \VAGNER,
1 El mismo cruce ocurre en dialectos italianos: pomates en cremonés y bresciano (Biondelli, 76).

�UNOS ARANCIILIIS DII ADUASAS Dl!L SIGLO Xlll

267

brouet de gelines, métez les gelines cuire en vin e en eue; puis
prener alemandes, e girofle, e canele, e poivre lonc, e folion,
e guaringal... e meter ensemble&gt; 1 • Falta por conocer la etimología, y la forma en que deriva la palabra española de la

UNOS ARANCELES DE ADUANAS
DEL SIGLO XIII
1

III
FERRETE (pág. 12 35) . - No poseo otros ejemplos de esta
palabra, que manifiestamente es un provenzalismo derivado
-deferret (en Levy), que designaba diversos objetos de hierro
por ejemplo, «uno ferreto pro extraendo ignem in stabulo»:
&lt;mete hun feret au cap deu pont», etc. No hay modo de saber la acepción en que se usa aquí ferrete; modernamente es
el cabo de metal de las cintas o agujetas: «gujetas con herretes» (Lucas Fernández, pág. 32). Ko conozco el origen de la
frase aragonesa dar ferrete 'dar u ocuparse con insistencia en
una cosa' (Borao).
F1LA~A {pág. 9 13). - Comp.: «La carga de la filasa en que
aya quarenta arrouas, treynta mrs.&gt; (Cortes de Jerez 1268 I
J l). La hilaza se exportaba: «Fillache d'Espaigne&gt; (Péage
les bateau.r qui remOJttent et descendent la Seine, 131 5) 2. _
Llamábase tambiénfilafa a los hilados en general: «Mugieres
testiguen en todas cosas que en banno, o en forno, o en fuente
o en rrío fueren fechas, et otrossi en sus fila&lt;;as et en sus texeduras» (Fuero de Plasencia, pág. 107).
Fou (pág. 12 24 ).-No conozco otro ejemplo de este nombre de especia; quizá se trata de un derivado del fr. ant. folion
'Íeuille de mOrier; feuille d'lnde'. En francés aparece también
mencionado con especias como las nuestras; véase esta receta
&lt;iel citado Traité de citisine de hacia 13o6: «Por fere blanc

;u;

...

francesa.
FRENO (pág. 13 6). - «El freno faze a la bestia que non
vaya sinon por do quiere aquel que la caualga&gt; (Partida II,
edic. cit., II, 237). «Frenos esorados» (Disputa del alma, verso 34). «Ca él es tan mesurado, 1 que non digo una capa, 1
mas freno syn mueso e chapa I vos daría aun enprestado&gt;
(Canciouero de Baena, pág. II2). «Un freno ginet, sin riendas&gt; (lnvent. arag., 1393, BAE, IV, 520). «Dos muessos de
freno ginet» (/dem, 1404, lbíd., IV, 525) 2 • «Una barniella
paral freno del rey, .m. mrs.&gt; (Libro de la casa de Sancho IV,
fol. 178).
(pág. 10 26• 28). - Véanse los artículos Casteldú1t y
Estampas, y la RFE de 1920, pág. 381.
FusT, FUSTA (pág. 12 92) . - La forma fttst 'madera, palo'
se encuentra a menudo (Fuero de Soria, pág. 185; Fuero de
Plasmcia, pág. 32; Fuero de Navarra, pág. 124). «.m. cuilares de fusb (lnvent. arag., 1331, BAE, II, 553). Fusta 'madera' : «Capellina de fierro... e adaraga de fusta&gt; (Conq.
Ultram., pág. 171). «Grandes palos de fusta, que han en el
cabo un fierro&gt; (Marco Polo, pág. 45). «Quatro sillas de fusta&gt; (lnvent. arng., 1497, BAE, II, 89).
GANIUETE (pág. 9 8). - El Diccionario de la Academia
solamente cita gañivete: «Cada falconero deue traer sus gañiuetes muy grandes para aparejar la vianda de su falcón&gt;
(Ayala, Aves de cafa, pág. 164). «Dos ganyvetes grandes de
taula&gt; (lnvent. arag., 1365, N, 342). «Un ganivete, mango
de bori, figura de donzella&gt; (lbíd., 1378, N, 349). «Dos ganivetes guarnidos de plata, con su vayna&gt; (lnvent. Cat. To!.,
1434) 3 • «El quinto [cuchiello] es menor de todos, bien delFRISA

1
1

~

Véanse págs. 1-29 y 325-356 del tomo Vlll.
F AGKmz, Documenfr, 11, 36.

t
i

Bibl. &amp;ole de Chartes, XXI, 220.
Comp. M. P1DAL, Cantar de Mio Cid, s. v.freno.
Arclt. Cat. Tol., Z-4-1-.4, fol. 2 r.

�268

...

AlllÉRICO CASTRO

gado de tajo, e tiene el ca&lt;;o derecho e llano, e su tajo tornado a la punta e cerca del cabo; e a tal clisen gañiuete» (Villena, Arte Cisoria, pág. 27); en Salamanca aún se usa gañivete(Lamano, Dial. sahn.), forma que alterna con canivete en la
Edad Media y después: canivet (Conq. Ultram., pág. 6oo);.
caizivete (Aves de cafa, pág. 45). En salmantino es 'navaja de
hoja ancha y corta' (Lamano); Lucas Fernández escribe ca1iivete (edic. Cañete, pág. 141) y caviii.ete; con este último concuerda el zamor. cavineti (en Sayago). La etimología es e~
fr. ant. canivet, ganivet, en prov. ganifet, ganiveta.
GANT (pág. ro,. 23 ). - Véanse los artículos camelín y escarlata, que a veces venían de Gante. Además: «El mejor
panno tinto de Gante, [vala] tres mrs. la vara» (Cortes de Jerez, 1268, I, 65). Durante el siglo XIV hay mención de paños
viados o listados de Gante, usado para capas, en inventarios
aragoneses: «Una capa de viado de Gant, con cendal verde»
(1362, BAE, IV, 210). «Una capa de muller, vermella, de
viado de Gant, con cendal verde» (1378, lbíd., IV, 217). «Una
capa vermella, de panyo viado de Gant, forrada de tafatárr
verde» (1397, lbíd., IV, 521).
GARENGAL (pág. 12 25) . - Es el rizoma de la planta Uamada'galanga': «Ally son las espe&lt;;;ias, el puro garengal» (Alex. O.,
1301). «Et fazesi gingibre et guaranga!» (Marco Polo, página JI). «Han [en Bengala] muchas maneras de specias et
espliguo et guaranga!» (Ibíd., pág. 50). «E aquí debía nascer
guaringal e gengibre» (Conq. Ultram., pág. 322). «Cargua de
galangal, .u. sol.» (Lezda de Calibre, 1252, en Capmany,.
II, 20). Las formas fr. prov. garingal, garengal coinciden con
las nuestras. El origen es el ár. u ~ (xalanzán), que, ar
parecer, a través del persa, viene del chino Ko-liang-kiang
'jengibre dulce de la ciudad de Ko' (cerca de Cantón) 1. La frecuencia de la palabra en francés y su rareza en español hace
pensar en préstamo a Francia o Provenza, aunque sea dificil decidirlo. El latín medieval conoce galanga, galinga, formas re1 MuRRAY, A New English Di&amp;tionnary, s. v. galingale. Aparece ya,
en textos del año I ooo.

UNOS ARANCELES DB ADt"ANAS DEL SIGLO XIII

gresivas reflejadas en ita!., esp. cat., fr. galanga. Lo único seguro es que la etapa europea más antigua de la palabra está representada en lat. med. gallingar, galingan, inglés med. galiugale, med. a. al. galgan, fr. garingal, esp. garengal, cat. galangal, prov. galengal, garengal, port. galingal (Rev. Lusit., XIII,
320) y la más moderna, en galanga. Acerca de sus usos culinarios informan textos franceses que trae Godefroy (garingal) 1 •
Según Gordonio (Lilio de Medicina, Toledo, l 513, fol. 177 r ),
«el galingal, si lo hizieren en conserua... haze empreñar».
GAVILÁN (pág. 13 12). - «Los gauilanes son aues de ca&lt;;;a
muy lindas et gentiles et de grand esfuer&lt;;o, et en todas sus
costumbres et fa&lt;;;iones paresi;en ser ai;ores pequeños et ai;ores de Noruega, ca así ha el plumaje et la pinta» (Ayala, Aves
de Cafa, pág. 146). «Et son los gauilanes más priuillejados que
ninguna otra aue de cai;a, que qualquier mercador que licue
falcones a vender pagará portadgo, et si leuare vn gauilán
con ellos es franco » (lbíd., pág. 148); a este respecto cuenta
el Canciller un suceso acaecido en un puerto del reino de Aragón. Las Cortes de Sevilla de l 2 52 dicen: «Gauilán prima
que non cai;e que non vala más de medio mr. » (edic. cit.,
pág. 134). «Mando que ai;or nin falcón nin gauilán que le non
tomen yaciendo sobre los hueuos nin faziendo su nido nin
mientre que touiere fijos» (lbíd., pág. 133). Este pasaje explica este otro del Fuero de Soria (edic. cit., pág. 9): «El que
fuere fallado prendiendo los gauilanes, peche dos mr. z pierda los gauilanes.» El Fuero de Navarra da la forma gavillán
(págs. 33 y l 14).
GENGIBRE (pág. l 2 21). - Usábase como medicina 2 y como
condimento: «Ca si alguno comprare uino o gengibre o cinamomo o alguna de las otras cosas semejantes destas que
han los homes por costumbre de las gostar ante que las com1 Además véase DucANGE, s . v. Salsa pictavina, y el citado Traité
de cuisine, 1306, Bibl. École' de Chartes, XX, 222.
2 Véase GoRDONIO, Lilio de Afedicina, T oledo, 1513, fol. x r: «gengibre, lacea, anís, almastic• y otras drogas entran en la composición de
unas píldoras tan eficaces «que ninguna fiebre crónica será osada de
estar ante la presencia dellas&gt;.
TOMO IX.
18

�A:IIÜICO CASTRO

pren• (Partida V, edic. cit., pág. 187). «Estos materiales destas píldoras han de ser tres partes de ac;;íbar y dos de almodaciles y dos de tornique y menos de una parte de gengibre»
(Ayala, Aves de ca~a, pág. 181) 1 . « Y a grandes montanyas
[en China] en do se faze el ruybaruo et el gingibre ... Por un
dinero veneciano de argent ende ha hombre bien .LX. libras
de seco o de verde» (Marco Polo, pág. 70). En el peaje o telonario del Fuero de Zorita se dice: «De libra gingiberis ...
quatuor denarios» (edic. cit., pág. 407). «Gingebre dat .v. sob
(Lezda de 1221, Capmany, II, 4). J. Ruiz (edic. Ducamin, copla 1335) trae una rara forma: «El diarrodón abatys con el
fino gengi,brante, 1 mjel rosado, diac;;imjnjo, diantioso va delante». Hay también las formas zingibre (A. de Palencia, Vocabulario, fol. 407).
GrnOFLE (pág. l 2 21 ). - Este galicismo presenta en la Edad
Media las formas girofle 2 y gi,rofre 3, generalmente en la expresión clavos de gi,rofre: «Ellos han mucho gingibre et girofre, et el árbol en que se faze es así como laurel et la flor es
blanca et chica et ha muy grant olor» (Marco Polo, pág. 43).
«Longanizas confec;;ionadas con espec;;ias, gengivre e clavos de
girofre» (Corvaclzo, pág. 89).
GLA&lt;;:A (pág. 12 16) . - Es la resina llamada 'sandáraca'. No
conozco otros ejemplos castellanos. Para las formas en latín
medieval y provenzal, véase A. Thomas, Rom., XXXVIII, página 138. En catalán hay también classa: «Carga de classa,
.vi. drs.» (Orden. Barc., 1271, fol. 233 b). La corrección que
hago a mi manuscrito se basa en no conocer yo la formaglaca, aunque su existencia no sería imposible admitiendo un
cruce de glassa y laca.
GRANA (pág. 9 16). - «Ayuntáronse en vno en vn fuerte
vallejo ... , cojen y mucha grana con que tinnen bermejo» (Fernán González, copla 746). «Et en estos coscojos ay en algu1 En las glosas finales, pág. 185, ocurre la forma gengifre. En
Alex. O., 1301, y Coro&lt;UIIIJ, pág. 89, la grafía es gengiure.
2 Conq. Ultram., pág. 322; PALENCIA, Vocab., fol. 59.
3
Alex. O., 1301; Aves de cafa, pág. 64; GoRDONIO, Lilio de ilfedicina,
fo)s. XXVUI y CXIX.

UNOS ARANCELES DII: ADUANAS DEL SIGLO XIII

nas tierras en que nac;;e grana, que es cosa muy aprovechosa»
{Juan Manuel, Caballero escud., en Roni. Forsclz., VII, 508).
«Ora uos yd comigo, que asas verná quien venda grana e brasil e cera e todas otras uuestras merchandías» (Rrey Guille/me,
Bibl. Esp., XVII, 221). «Do e otorgo a uos, don Remón de
Tolosa, las casas que son fechas en el corral do solien uender
la grana en tiempo de moros» (Doc. de Sevilla, 1253) 1 • Estaba prohibida su exportación 2 • Grana pasa a significar la
tela de ese color: «Inglés de grana, la vara del mejor, tres mrs.»
(Cortes de Jerez, 1268, I, 65.) «Marica, veme a casa de mi prima a que me preste su saya de grana» (Corvaclzo, pág. 165).
«Arroua de grana valeat decem et octo libras portugalenses»
(1253, Port. Monum. Hist., I, 193). «Carga de grana, .xvr. diners de corredures, etc.» (Ord. Barc., 1271, fol. 233 b).
GREAL (pág. 12 81) . - 'Vaso o vasija usado en la mesa'.
Véase Ducange, grada/e 3, gradalus; Godefroy, graal. «Un
greal de Má!ega» (lnvent. arag., 1397, BAE, IV, 220). «Dos
gradales de tierra de Málaga» (Ibíd., pág. 219). «Dos gradales
grandes de tierra, de obra de Málega» (lbíd., 1380, IV, 350).
«Dos gradales z una parreta de tierra, de obra de Manizes»
(lbíd., r403, IV, 525). ,exir. gradaletes d'argent» (lbíd., 1356,
IV, 209). «Todo lo fizo lauar a las sus lauanderas, 1 espetos e
griales, ollas e coberteras» (J. Ruiz, 117 5). «Dos escudiellas
d'argent gradaladas» (Invent. arag., 1444, BAE, II, 557), es
decir, escudillas en forma de grial. La forma derivada del
francés es greal (de *cratale), hecha luego grial por yotiza&lt;:ión de la e; grada/ es la forma española que hay que añadir
en REWb, 2301.
GRrSA (pág. 12 6) . - 'Especie de ardilla': «Girifaltes ay
que son llamados grises, porque Jo que han preto es como
una pequeña grisa» (Ayala, Aves de Cafa, pág. 25). En póia
grisa, grisa está adjetivado, ya que era natural asociar el nombre del animal y el del color de la piel: «Hia .v. maneras de
1

~

BALLESTEROS, Ob. cit., pág. xxv.
Cortes de Sevilla, 1252, edic. cit., pág.

11, 65 [,

131;

Pa,·tida III, edic. cit.,

�AMhRICO CASTRO

aurells ... , la quinta manera son grisas et vermellas» (MarcQ
Polo, pág. 20). «Ropas forradas en peñas grisas» (Santillana,
NBAAEE, XIX, 570). « Un cobertor [forrado) en peña grisa»
(lnvent. Cat. To!., 1273, Bibl. Nac., ms. 31022, fol. 188).
La forma grisa, como femenino de gn·s, podía ser un aragonesismo (véase el ejemplo citado de Marco Polo); pero quizá
se trate más bien de un provenzalismo: «pels grizas» (Raynouard, III, 5 11 ).
!PRE (pág. 105 , 15, 23).-Los aranceles hacen venir de Ipres.
paños planos y viados (es decir, 'lisos y listados'), «viadiellos y
ensays». Las Cortes de Jerez de 1262 citan el paño y el «ensay
de Ipre» (edic. cit., I, 65), y le asignan como precio a la vara
«2 mrs. y medio» y «diez sueldos de dineros alfonsíes», respectivamente.
La tasa portuguesa de 1253 menciona el paño tinto, eJ
viado y el estanforte viado de «lpli», al precio, el codo, de40 sueldos, una libra y 11 sueldos, respectivamente. (Port~
Monum. Hist., I, 193). Las Cortes de Valladolid de 1351 prohiben que las barraganas de los clérigos traigan «pannos de
grandes quantías con adobos de oro e de plata», y manda el
rey que «trayan panos viadas de Ypre, sin adobo ninguno,.
porque sean conos&lt;;;idas e apartadas de las duennas ordenadas.
e casadas» (II, 14). Durante los siglos xrv y xv sigue siendo
usual esta tela: «Agora de vos de Y pre queremos aver un
paño» (Rimado de Palacio, edic. Kuersteiner, copla 467). Su
precio, en 1369, es de 6o maravedís la vara del «Y pre mayor», 45 la del «Y pre menor» y 18 la del «viado de Ypre»(Cortes de Toro, II, 173). Ejemplos del siglo xv: «Hun cot
['gabán'] vert de Ipre» (lnvent. arag., 1402, BAE, II, 220)~
«vn mantón de panno mayor azul de Y pre... , vna hopa de panno de Y pre claro ... , vnos capero tes de panno de Y pre prieto»
(lnvent. de 1434, Arch. Cat. To!., Z-41-4, fols. 8 v y 9 r);
«una aljuba de Yple añilada» (lnvent. de 1466) 1 •
YxARcA, NUEZ DE (pág. 12 23). - 'Malagueta'; véase Dor-

UNOS ARANCELES DE ADUA..'IAS DEL SIGLO Xlll

veaux, Rom., XLIII, pág. 241. «Et faze se hi [SO. de la India]
mucho bresil et nuezes d'axarch et gran quantidad de pebre»
(Marco Polo, 92). «Carga de nou d'exarch» (Lezda de Colibre,
1252, Capmany, II, 20). «Nous d'exarch» (Orden. Barc., 1271,
fol. 233 a). Nuestra forma yzarca no coincide exactamente
-con ninguna de las citadas por Dorveaux; es intermedia entre
1zot ycherca y mtx :xarclz. Dada la escasez de ejemplos de esta
rara palabra, no puede decidirse si se trata de un galicismo o
si es la Península el punto de partida de esta voz árabe.
LENDESCA (pág. 126).-Es difícil saber qué clase de piel sea
ésta. Desde luego ocurre relacionar lendesia con lendesina, y
quizá esta debiera ser la forma de nuestro texto: «La garnacha en [s. e. forrada] peña lendesina et el manto en peña
blanca» (lnvent. Cat. To!., 1273, ms. Bibl. Nac. 31022, folios
188-193). En las Cortes han impreso mal landesma por !andesina: «penna de gris, &lt;;;inquenta mrs.; penna de landes[in]a,
ocho mrs.» (Cortes de Jerez, 1268, I, 70). ¿Se tratará de una
alteración de lesendrina? Comp.: «quatro peñas lesendrinas a
LXXX mrs.» (Libro de la casa de Sancho IV, fol. 14 v). Nada
puede decidirse sin más formas.
LETI[cr]A (pág. 11 19).-Es la piel blanca llamada en fr. antiguo letice (véase Godefroy). Comp.: «Otra mantonada de
panno de &lt;;;estre de lanillas, enforrada en veros blancos, con
su caperotada del dicho panno, enforrada en leticia» (lnvent.
1434, Arclz. Cat. To!., Z-41-4, fol. 8 v). Me ha hecho vacilar
en esta corrección el siguiente texto : « Unum frontalem ... de
serico, forrato de licia» (año 1265, Arclz. Cat. Zam.) 1 . Aunque los Aranceles dicen claramente letia, es claro que bien
podría ser *lecia; pero no sabiendo con qué relacionar esta
forma, me decido por mi corrección.
LETUARIO (pág. 12 2i). - Era no sólo una preparación farmacéutica (como dice el Diccionario de la Academia), sino
también fruta confitada 2, como en nuestro texto, o dulce
1

1

pág.

En L.
212.

SaRRANO,

Coleccidn diplomática de San Salvador del Moral,.

273

Cax. M, leg. 3, núm. 5.
En judeo-español de Marruecos se dice aún letua,·io de na1·anz.a,
de beren'i.ena, etc.
z

�2¡4

2¡5

AMÉRICO CASTRO

UNOS ARANCELES DE ADUANAS DEL SIGLO XllI

en general. «Sacó sus melesinas el meje del almario, ¡ de todas
las más finas tenpro su letuario» (Afer. P., 888). Pero: «Quien
dirie los manjares, los presentes tamaños I los muchos letuarios, nobles e tan estraños» (J. Ruiz, 1333). «Dó son los confites ... et los letuarios de marauilloso[s] sabores con que tomavas grandes deleytes» ( Visión de Filiberto, en ZRPh, TI, 52).
«Granadas para letuario al rey, xx mrs.» (Libro de la casa de
Sancho IV, fol. 176 r).
L1[N]JAUERA (pág. 13 6). - Corrijo así la forma del manuscrito porque en este caso como en otro 1 se trata de olvido &lt;l-c
tilde sobre la i. Según el Diccionario de la Academia, li11jt1vera es 'carcaj'; pero en vista de los textos que poseo parece
más bien 'bolsa' : «Guisa entonces que trayas contigo en una
pequeña linjauera de lieni;;o, limpiamente, una pierna de gallina» (Ayala, Aves de Cafa, pág. 41). «Deue traer [el falconero}
sus pequenas linjaueras de lien&lt;;o bien fechas, do acorra a meter et a esconder et cobrar el anade, o la rralea que! falcón
tomare, porque la non vea... et deue traer vna linjauera grande, do traya sus gallinas muertas, et plumas et roederos, et
sus viandas para quando han de dar de comer a sus falcones»
(lbíd., pág. 164). Como las aljabas lujosas 2 , las linjaueras eran
a veces de oropel y argentpel 3 ; pero las corrientes eran de
lienzo, como hemos visto.
Este detalle sugirió a la Sra. 111ichaelis 4 la etimología
linum lineus, liüa vera 5 , como caiia vera, rechazada en el
REFVb, 5o64. Pero aun cuando dicha etimología no esté bastante fundamentada, nos parece un acierto. Esta voz, refugiada

en el tecninismo de la cetrería, debió tener sentido más amplio, 'bolsa' en general y 'lino puro o verdadero' como tejido
y como planta. Este último sentido está asegurado por el vascuence linavera 'algodón, algodonero' y mejor por el alavés
finabera 'cáñamo' (Baráibar). Queda por explicar cómo de * liiia'vera, que debió ser la primitiva pronunciación, se pasó a
linjavera; una explicación posible sería la influencia de aljaba,
a/javera 1, que significando cosa parecida, convivían con *liíi.avera. Compárese además: «Fallaron [en la tela] alaraves fegurados con sus tocas en sus cabe&lt;;as... e en los arzones de las sillas
sus lingaveras» (Crónica de IJ44, en M. Pida!, Crónicas Generales, II, 62). Esta última forma sólo es una variante gráfica.
LILA (pág. 10 6) . - He aquí unas citas de paños de Lille:
«La vara del mejor camelín de Gante e de Lilia ... a vn mr. e
medio• (Cortes de Jerez, 1268 1 I, 65). «Cobitus de meliori
uiado de Lila aut de Ipli ['Ipres'] esforciato, ualeat unam libram» (1253, Po1't. Mommt. H ist., I, 193).
LrnOIAS (pág. 9 6) . - La importación de objetos de Limoges fué muy abundante, según se desprende de nuestros datos.
Los esmaltes y repujados de Limoges vinieron a España, lo
mismo que a otros países de Europa, desde el siglo xn 2 - He
aquí las indicaciones que poseemos: «nn°r paria candelabrorum, de opere lemonicense .... n. peines mediocres et
unam magnam ueterem, et alía duo de Alimoges» (Arclt. Cat.
Zam., 1265) 3 • «Quatro ciriales de Limoges uieios ... Otra
cruz pequena de Limoges, con pie de latón... Dos ciriales
de Alimoges con leoncetes e sobre dorados. Item otros siete
ciriales d'Alimoges ... Dos escodiellas d'Alimoges sobre
doradas ... Otra uinagera d'Alimoges (l m:ent. Cat. Salam.,

1

Corles de 1252, Anales de la Jttnta, III, 124; el ms. 4260, fol. 67 v,
de la Biblioteca Nacional, traejngattera, otra errata, por lingattera, que
cito al final del artículo.
2 Véase RL, XIII, 240.
3 Cortes de 1252.
4
RL, XIII, 337.
5
La denominación * lino vero, * liña v. se usaría para distinguirlo
de otras especies. l\úsTRB GIRALDO, en su Livro de Alveiteria (RL, XJI,
52), habla de •linho caneue, ¡ con éste confundió el alavés la linabera
'cáñamo'.

1 BAE, lV, 355. En portugués, a/javera subsistió con el significado
de 'bolso', hoy algebeira, algibeira (RL, XIII, 240) .
!
Véanse MARQUBT os VASSELOT, en la Histoire de I' Art, dirigida
por A. l\lichel, JI, 939 y sigs.¡ E. RuPIN, L'auvre de L imoges. Para esmaltes de Limoges en España, véase E. BERTAux, Exposición ret,·ospecliva de Artes en Zaragoza, 19 081 págs. 3 19 y sigs. (Espléndidas reproducciones.)
3 Cax. l\f, leg. 3, núm. 5.

�AMÉRICO CASTRO

1 27 5, en RABM, 1902, págs. 17 5-177). La iglesia de Épila (Zaragoza) poseía en 1330: «Una cruc; de plata e otra cruc; de
Limogines... 1II copas pintadas et dos copas de Limogines...
dos candeleros de Limogines» (BAE, II, 548, 549, 550).
«~uatro textes de plata ... e dos textes 1 de Limoges ... Ciriales .vm., los dos de la lauor de Limoges, z los quatro de
cobre, z dos de cristal» (lnvent. Cat. To!., siglo xrrr, AH.N) 2_
«Una arqueta pequenna de Limoies... Dos bacines de Limoies, pequennos ... Dos testes viejos e una arqueta de obra
d: Limoies» (Invent. Cat. To!., 1277) 8 • «Una cruc; chiqua de
Limoges ... Una cruc; de Limoges con piedras, con un cordonet morado de seda, con su estuch ... Una cruc; grant, biella,
de Limoges, smaltada» (BAE, 1390, IV, 518,519). «Vna corona grande para Santa María, de latón, con piedra de Ja obra
de Limages (sic) (htvent. Cat. To!., siglos XIV a xv) 4_ Para Portu~aJ, véase el Elucidario de Santa Rosa, pág. 225 (cruz de
Lzmoges). Además, «hüa cruz de AJimages veJh·a,, (Im:ent. do
seculo XIV, en Arclzeol. Port., VII, 306). Véase, en fin el
Glosario de Ducange, s. v. Limogia.
'
, LIRON (pág. 12 8 ).-Comp. : «Et penna lirones que non vala
mas de mr. et tercia, la meior» (Cortes de Sevilla, 1252, edic.
cit., pág. 127). «Et melior pena de Jirionibus Iumbada ualeat
quadraginta quinque [solidos] » (1253, Port. Mommt. Hist.,
I, 193).
LoHERE.'.\fS (pág. 10 30 ).-'Lorena'. Ko encuentro otros ejemplos. Cita paños de i\Jetz en Marsella, Schaube, Historia del
Comercio, págs. 464, s..i3.
LONGA~IARCA (pág. IOi;)· - 'Langemarck', ciudad de Flandes, al Korte de Ipres.
(Continuará.)

1

AMÉRICO CASTRO.

'Liber seu Codex Evangeliorum ... auro gemmisque ut plurimum
exornatus' (Ducange).
2
Becerro 11 de Toledo, fol. s9 v.
3
Arc!t. Cat. Tol., X-12-1-1, líneas 47 • 49.
' Arc/1. Cat. Tol., X-12-1-2, fol. 29 v.

LES ALLEMANDS EN ESPAGNE
DU XVE AU XVIIIE SIECLE
La plus ancienne citation, en allemand, faite par un Espagnol est, a mon avis, celle d'Alfonso de Santa l\faría ou· de
Cartagena. Elle a été publié par D. José Amador de los Ríos
(Obras de D. Íii.igo López de Mendoza, marqués de Santillttna) 1 •
C'est une réponse qu'adresse Alfonso, au marquis, sur les
ordres de chevalerie, et elle est datée du 17 mars 1444: «Yo
vi al rey de los romanos, Alberto, quando yva a la guerra
pol6nica, algunos gentiles ornes armar cavalleros, é facíalo
asy: estando delante dél humillados, dava a cada uno tres
golpes con la espada de lo llano en las espaldas, dic;;iendo a
cada golpe en su lengua: peszer n"cter deul renet; que quiere
dei;;:ir: mejor es ser cavallero que escudero.» f).lfonso de Cartagena, né a Burgos en 1384, éveque de Burgos de 1435
a 1456, fut envoyé par le pape et le concile de Bale, en 1438,
pour calmer le différend entre Ladislas VI, roi de Pologne, et
Albert II d' Autriche. It revient e n Castille en 1439, a pres
avoir séjourdé a Rome et mourut a Villasandino, Je 22 juillet 1456 2 • Les mots du roi Albert ont été notés (sauf pour le
dernier) assez correctement, et ils sont en allemand moderne:
Besser Ritter demz Knec!tt.
Au xv1° siecle, ce sont surtout les Reitres (en allemand
Ritter) ou les Herreruelos (ferremelos) qui attirent l'attention.
Ilornkens, dans son dictionnaire, donne: «rdtres, lzerrerue-

1

Page

2

FLóREz, Espaiia sagrada, XXVI, 388-402.

501

des Obras, paragraphe XVIL

�A,

M0REL·FATI0

los, tudescos a cavallo» 1, et Bernardino de i\1endoza cite 2 :
«La caballería alemana de lzerreruelos, que en su lengua se
llama Swertruyters» (en allemand moderne Sclzwarzritter).
Dans la seconde partie du Lazarillo de Tormes ( l 5 5 5), l'auteur parle avec enthousiasme des reítres allemands, qui vinrent a Tolede, en l 52 5: «Si alguna vez yo de industria echa va
mano a la bolsa fingiendo querer lo pagar, tomávanlo por
afrenta y mirávanme con alguna ira y dezían: Nite, Nite, Asticot, lanz, reprehendiéndome, diziendo: Que do ellos estavan
nadie avía de pagar blanca» 3 , ce qui veut dire: lvic/zt, Nic/zt,
dass dic/z Gott... lanz (lanceman), et traduit: 1Von, Non, que
Dieu te... pays (ou compatriote). Covarrubias, dans son Tesoro
de la lengua castellana, donne cette interprétation du mot
La1tciscot: «Lanciscot es palabra tudesca corrompida. Suelen
quando en combites y recocijos se combidan unos a otros para
beber el que tiene la ta&lt;;;a mirando al compañero le dice:
brindez, y el otro responde Godt segent licden, que vale tanto
corno «bendigáoslo Dios mi señor», y en castellano valdrá lo
mismo que «buen prouecho os haga.» Dans Godt segent licden,
on peut voir Gott et segen ou segnen, rnais licden? II est probable que asticot et lanciscot sont le meme mot et sont apparentés au fran&lt;;;ais dasticotter, qui, d'apres les auteurs lexicographiques du xvn° siecle, signifient «fluchen, jurare», et, de
la, «parler allemand» 4 • On trouve dans Rabelais (Gargantua, I, 17): «das dich gots leyden(mart) schend», c'est-a-dire:
«que la passion (ou le martyre) de Dieu te confonde!» Sur le
lanz ou laiu:eman du Lazarillo, il y a deux interprétations: les
uns le traduisent par Landsman, pays, compatriote; les autres
par Lanzeman, lancier. Dans le dictionnaire imprimé a Perpignan, en I 502, par Johan Rosembach: Vocabolari molt pro1
Recueil des dictionnaires franfoys, esjaignols et latins. Bruxelles, 1599.
2
Comentarios de las guerras de los Países Bajos, ea Bibl. de Aut. Esp.,
XXVIII, ch. XI.
3
La segvnda parte de La~arillo de Tormes. En Anvers, en ·casa de
Martín Nucio, 1555, cap. l.
' LAZARE SA1~ÉAN, Revue dtt m"zieme siecle, III, 65.

LES ALLEMANDS EN ESPAGNE DU xv• AU xvm• SIECLB

279

fitos per apendre Lo Catalan Alamany y Lo Alamany Catalan,
et réimprimé, fort bien, par l\I. Pere Barnils (Vocabulari Catalan-Alemany de l'any I502, Barcelona, 1916) 1, il y a sur le
titre une «portada», qui représente les deux nations : agauche,
le «spanyol», avec sa guitare, et, a droite, le «lancarnan»,
avec sa hallebarde. M. Barnils traduit lancaman par «home de
l!an&lt;;;a, llancer»; tandis que M. Lazare Sainéan traduit lauz ou
la1tceman par· «pays, compatriote»: je crois que les deux ont
raison, sauf que, dans le Lazarillo, lanza plutót l'air de signifier «compatriote ».
La '.Josefina ( r 546) commence par un prologue prononcé
par le «faraute», et, au cours de sa harangue, les mots allemands qu'il dit sont: «Si queréis del tudesco, hasticoz hex
tinguert tanque gutliber her hex lifex lanceman» 2 • Hasticoz
est le pendant de asticot, lanciscot, et l'on peut voir, dans
gutliber !ter, l'allemand moderne gut lieber Herr; lanceman est
pour Landsman: quant aux autres mots, peut-etre tanque est¡¡ pour Dank (merci). La Tinellaria de Bartolomé de Torres
Naharro contient quelques mots allemands: «Nite carne y
obbigot.» Nite (nicht),y obbigot (bei Gott?) 3 •
Au xv18 siecle, le vice fondamental des Allemands est
l'ivrognerie : «Yo nunca los dexava boquisecos, queriendo los
llevar comigo a lo mejor que yo avía echado -en la ciudad, a
do hazíamos la buena y espléndida vida y xira, allí nos acontecía muchas vezes entrar en nuestros pies y salir en agenos»
(Lazarillo, 2. 0 partie, ch. I). Et c'est ce qui explique bigote,
brindis, caraus ou carattz, veliconzen, qui viennent de l'alle-

1 Ce tres rare vocabulaire est cité parmi les livres achetés par Fernando Colón (B. J. GALLAllDO, Ensayo de ttna Biblioteca espaiiola de libros
raros y curiosos, II, 539): cCostó en Lérida 20 maravedís, aano 1 51:.,
por Junio.•
2
Tragedia llamada Josefina, por Micael de Carvajal; va precedida
de un prólogo por D. Manuel Cañete. Madrid, 1870, p. 5. Cf. Romania,
XV, 463-468, ou j'ai parlé d'une édition de 1540, app¡irtenant a M. de
la Sizeranae.
3
BARTOLOMÉ DE ToRRBS NAHARRO, Projaladia, Madrid, 1880, I, 345
(Libros de anta,7o).

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A. J\IOREL-FATIO

mand: bei Gott 1, /ch bringe dir's (zu), gar aus (ganz ausge2
trzmken) , Wilkommenbecher: «Deleite. Brindis á vuestra merced ... juventud, brindis, juego, garaus» (Lope de Vega, El Peregrino en su pat?ia, éd. de 1733, p. 195). «Carauz, palabra
tudesca introducida en España, quando se brindan unos a
otros, y vale tanto como acabar el vaso y beber lo todo» (Covarrubias, Tesoro de la lengua caste!la1Za). «Alemán y flamenco es lengua breve ... garhaus» (Quevedo, Libro de todas las
cosas y otras muclzas más) 3 • Ces deux derniers mots répondent aux franr;ais Brindes et Carousse 4 • Velicomen (analogue
au franr;ais vidrecome) a été étudié par D. Ramón Menéndez
Pida] (Romaizia, XXIX, 37 5), qui cite cet exemple de Quevedo: «Instantáneamente aparecieron allí Iris y Ilebe con néctar y Ganimedes con un velicome1z de ambrosía» (La hora de
todos); il y a un autre exemple encore dans El diablo cojuelo,
éd. A. Bonilla, i\fadrid, 1910, p. 6S.
L'ivrognerie, c'est le synonyme du Tudesco : «El otro tudesco, que había ya pespuntado la comida más apriesa a brindis de vino blanco y clarete y tenía á orza la testa con señales de vómito» (E/diablo cojuelo) 5. «Y bebe como un tudesco» (Rojas, Entre bobos anda el juego) 6 • «Bebióse en él á lo
alemán» (Estebanil!o) 7 • «A un tudesco, humana cuba, Quiere
mi musa pintar» (l\Ianuel de León Marchante) 8. «Digo que si
1

e Bigote, vocablo alemán, quieren algunos valga tanto como per
Deum, porque quando hazían algún juramento se estirauan los bigotes,
o quando amenazan a alguno&gt; (CovARRUBIAs, Tesoro de la Lengua castellana, s. v. mostaclio et bigotes). (Etimología muy dudosa, RETV,
1097. - N. de la R.]
2
FR. Drsz, Etymologiscltes Woi·terbuclt der romanischen Sprachen,
Bonn, 1878, pp. 328 et 360.
3
Quevedo, Bibl. de Aut. Esp., XXIIf, 4 25 a.
' Les mots carousse et lanceman ont été étudiés par M. LAZARE
SA1NÉAN, Revue des études rabelaisiennes, VI, 285- 291, et VII, 83-88; Revue
du sei::;ieme siecle, III, 62-7 r.
5
VáEz DE GuEVARA, El diablo Cojuelo, Madrid, Soc. de Biblidjilos
madrileíios, 191 o, p. 49.
6
Bibl. de Aut. Esp, LIV, 18 c.
7
Estebanillo, en Bibl. de Aut. Esp., XXXIII, 342 b.
8
Obras poéticas póst/1umas, Madrid, 1720 1733, I, 185.

LES ALLE:IIANDS EN ESPAGNE D U xv• AU x vm• SIECLK

beue a la alemana, yo beveré a l,i tudesca hasta dar de hocicos» (Salazar, Espejo) 1 . «Fuera alemán o tudesco, Mas ¿de qué
puedo servir?, Que ya los brindis del Tajo No le deben nada al
Rhin» (Quevedo) 2 • «Y Jo peor de todo que esta furia infernal
(digo la embriaguez), la qua! en los tiempos pasados ocupava
solamente las Alemanias y las regiones septentrionales, ya se
estiende por toda Italia y España, exercitando su bestial tyranía, y la que oprimía y sojuzgava solamente los plebeyos y
populares, tiene ya un misto imperio sobre los varones y príncipes, sobre los hombres de letras y, lo que no se puede dezir
sin lágrimas, sobre los eclesiásticos» (Dr. Andrés de Laguna,
Dioscórides, éd. de Salamanque, l 563, p. 504). Les Alle mands eux-memes sont obligés de reconnaJtre qu'ils péchent
par l'ivrognerie. Henri Doergangh, qui imprima, a Cologne,
ses lnstitutz'ones in linguam hispanicam (1614), s'éleve avec
indignation contre ce vice: «Dicam quod mihi ibi accidit: Erat
quidam sacerdos Germanus mihi amicissimus et vir alioqui
piissimus et bonus hic fuerat in prandio apud suos patriotas qui more suo plus vino suos onerare solent quam decet.
lnde rediens transit nostram domum et me vidit stantem ianua.
Accurrit ad me et dixit : Mi Doerganck, absconde me usque
ad vesperam, ut in t enebris redeam domum, ne Hispani animadvertant me vino vacillare, nam si perciperént, omni forem
honore privatus et nunquam auderem redire ad sacellum regis. Sed quid dico de clericis? Ebrietas est tale vitium in Hispania et adeo odiosum, etiam inter seculares ut nullus honestus vir aliquem patiatur in aedibus suis quem sciverit semel
fuisse ebrium. Idem etiam faciunt Itali et Galli. Sed Hispani
in primis, nam illi solent Gallos vocare borraclzos, id est ebriosos, quamvis tamen comparati cum Germanis sint sobriissimi,
et lepido hoc dicterio solent Gallos exagitare quando illi&amp;
adsunt Toda la Francia está perdida por una calabaya de vino.
Tota Gallia perdita est propter unam lagenulam vini. O Germania si in hac virtute sobrietatis Hispanos imitareris quae
1
2

Espejo, Roueo,
Bibl. de Áut. Esp., LXIX, nº 523.

AJ\IBROs10 DE SALAZAR,

16 14,

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�A. MOKEL·FATIO

natio te posset superare in sapientia, fortitudine, magnamm1tate et magnificentia? Certe nulla ... Nolito ergo credere, o Germane studiose, ve! quisquis tandem es, talibus helluonibus et
stultis, qui asseverant et dicunt: quod melius possint studere
et vacare scientiis resque efficere, wan sie bissweilen ein rau,ss
saujfen, hoc est si aliquando se inebriant.»
Les Allemands étaient en outre pelerins. C'était, alors, la
grande réputation de Saint Jacques de Galice ou de Compostelle : tout le monde y allait et le clzemin de París a Saint
:Jacques en Galice, que les Espagnols appelaient le «chemin
fran&lt;;;ais» et que le fils de Christophe Colomb, bouquiniste
effréné, se procurait ala foire de Lyon, en I 535 1, nous montre
la célébrité de ce sanctuaire: c'était le Lourdes d'aujourd'hui.
«Alemanes romeros ... » (Juan de Mal-Jara, Filosofía vulgmj 2•
« .•• ya piden cantando Las niñas, como alemanes (Quevedo) 3,
et Cervantes, daos son D on Quijote (II, 54), ou il nous fait
voir des pelerins allemands, qui, pour implorer la charité, pro11oncent le mot guelt (argent) 4 • Clemencín, dans son commen1

cEste libro costó .r. dinero en León por setiembre de 1535 •
Excerjta Colombiniana, Paris, 1887, p. 67).
2
Sevilla, 1568, cent. ITI, nº 37.
a Bibl. de Aut. Esp., LXIX, nº 311.
4
cVió que por el camino por donde él iba venían seis peregrinos
&lt;:oo sus bordones, destos extranjeros que piden la limosna cantando,
los cuales en llegando a él se pusieron en ala, y levantando las voces
todos juntos, comenzaron a cantar en su lengua lo que Sancho no pudo
entender, si no fué una palabra que claramente pronunciaba limosna ...
Ellos lo recibieron de muy buena gana y dijeron guelte, gue!te.» Le
morisque Ricote raconte ce qu'il a vu en Allemagne: cPasé a Italia,
Uegué a Alemania, y allí me pareció que se podía vivir con más libertad, porque sus habitadores no miran en muchas delicadezas; cada uno
vive como quiere, porque en la mayor parte della se vive con libertad de conciencia. Dejé tomada casa en un pueblo junto a Augusta,
juntéme con estos peregrinos, que tienen por costumbre de venir a
España muchos dellos cada año a visitar los santuarios della, que los
tienen por sus Indias y por certísima granjería y conocida ganancia.
Ándanla casi toda, y no hay pueblo ninguno de donde no salgan comidos y bebidos, como suele decirse, y con un real por lo menos en
&lt;lineros, y al cabo de su viaje saleo con más de cien escudos de sobra,
(H. HARRISSE,

LES ALLEMANDS EN ESPAGNE DU

xv• AU xv111•

SIECLE

taire, cite encore d'autres passages qui font allusion aux pelerins allemands : «Excusarse han los franceses y alemanes que
pasan por estos reinos cantando en cuadrillas, sacándonos el
dinero ..., y se dice que prometen en Francia a las hijas en dote
lo que juntaren en un viaje a Santiago de ida y vuelta, como
si fuesen a las Indias, viniendo a España con invenciones»
(Cristóbal Pérez de Herrera, Discursos). «Los alemanes cantando en tropa» (Mateo Alemán, Guzmán de Alfaraclie, partie I, livre III, ch. II). Fernández de Oviedo nous raconte,
&lt;lans ses Quinquagenas (t. I, p. 121, Madrid, 1880), avoir vu
des Allemands qui faisaient danser un ours en jouant d'un instrument; pendant la représentation, un des Allemands recevait
les cuartos des assistants dans son chapeau; ils se donnaient
pour des pelerins allant a Saint Jacques de Compostelle. Lassota von Steblau fait le tableau de ce qui lui est arrivé a Compostelle: «Nach Zeigung der Reliquien pflegen die Pilgrim zu
beichten. \Vas Ausslender sein, beichten gemeiniglich einem
Italiener, welchen man den Linguarium nennet, von wegen
der viel Sprachen Welsch, Spanisch, Franzosisch, Deutsch,
Lateinisch, Crabatisch, welche er alle wol reden kan. Nach
gethaner Beicht comunicieren die Pilgrame gemeiniglich in
der franzosischen Capellen, so hart hinter dem hohen Altar
ist. \Ven solches verrichtel, gibt man einem Jéden ein Prieff
und Passport gedruckt auf Pergament, mit angehengten Insigel des obristen Cardinals, davor zalt zwen real, auch einem
kleinen gedruckten Beicht Zettel, davor zalt man ein Quart.»
Le passeport remisa Lassota déclare qu'il a visité en personne
Compostelle, qu'il s'y est confessé, qu'il, se propose d'aller visiter Ste. Marie de Czenstochwes en Pologne, et qu'on implore
pour lui parce qu'il est pauvre, ,la charité des fideles. Le billet
que trocados en oro, o ya en el hueco de los bordones, o entre los
remiendos de las esclavinas, o con la industria que ellos pueden, los
sacan del reino y los pasan a sus tierras, a pesar de las guardas de los
puestos y puertos donde se registran» (Don Quijote, II, 54). Ce mot
guelte a été adopté par les rufiaos, mais sous la forme gueltre : • Gueltre, s. m., Jo mismo que dinero. Es voz usada de los rufianes y xácaros» (Diccionario de Auton'dades).

�A, MOREL·FATIO

LES ALLBlllANDS EN ESPAGNB DU

de confession est ainsi libellé: «Universis et singulis prresenteslitteras inspecturis, Bonifacius de Almonacir, major Cardinalis
ac pcenitenciarius almre ecclesire Compostellanae, salutem in
Domino sempiternam. Cum itaque, sicut accepimus, devotus
in Christo Ericus Lassota, peregrinus, confessus et absolutus.
fuit atque Dominicum Corpus in prredicta ecclesia recepit: in
ejusdem ei testimonium has nostras prresentes literas nomineet signo nostro solitis et consuetis roboratas et munitas eidem
concessimus. Dat. Compostellre ann. dom. 1581, die vero 2 5
mensis Januarii» (Tagebuch des Erich Lassota von Steblau) 1 Les Allemands se faisaient remarquer par les Espagnols,
parce qu'ils sont blancs et blonds. «Lo volví de blanco alemán.
en tostado africano» (Estebanillo) 2• «Con6cese el alemán En
lo rojo y corpulento» (Lope de Vega, Mirad a quién alabáis) 3 •
«Los alemanes rubios como espigas, Haciendo de sus barbas
sus jergones, Y haciendo cabeceras los capotes, Mullen, para
acostarse, sus bigotes» (Quevedo) 4 • «Belfo sin ser alemán»(Tirso de Molina, Don Gil de las calzas verdes) 5 • Belfo signifie«lippu», et c'est une allusion aux princes de la maison d'Autriche. «Vi6 (el peregrino) dos mancebos con sus bordones y
esclavinas, cuios blancos rostros, rubios i largos cabellos, mostraban ser flamencos o alemanes» (Lope de Vega, El Peregrinoen su patria, Madrid, 1733, p. 50); «Guarda de español roxoy de alemán moreno» (La Doleria, París, 1614, fol. 65 v).
Comme les Aragonais (testarudos), ils sont obstinés. «Los.
amantes finos son como tudescos, que de donde ponen el pienadie los quita» (Lope de Vega, La Dorotea) 6 • «Resolución
de mujer, Tudesco, sin paso atrás» (Lope de Vega, El amigo
hasta la muerte) 7 • «Unas (mujeres) mudables por andar más
frescas, Y otras firmes de amor como tudescas» (Lope de.

xv• AU xvm• SIECLE

285

1.

Vega, Bizarrías de Be/isa)
«¿Para qué te haces tudesco?:.
(Lope de Vega, El amigo hasta la muerte) 2 • On vante aussi la
simplicité allemande : «D. Sancho . En España No se usa hablar los criados Con las donc,füas de casa Tan familiarmente. - Gascón. Acá, La llaneza de Alemania Todo esto, señor,
permite• (Tirso, El celoso prudente) 3 • Et Diego de Saavedra
parle de la candidez et du generoso trato des Allemands.
L'industrie allemande, qui a pris une si grande extension
au Xlx8 siecle, n'importait que peu d'articles en Espagne. Cervantes cite les «alemanas toallas» 4 • Suárez de Figueroa dit :
«En Alemania (se cargan) latones labrados, estaños, cuchillos,
alfileres, cascabeles y una infinidad de diversas mercadurías,
como telas, flautas y cosas así» 5 • Guevara, dans son Arte del
marear, mentionne : «Manteles limpios, tovallas largas y pañii;;uelos alemaniscos» 6 • Et Lope : «El alemán Trae lienzo,
fustán, llantés; Carga vino de Alanís» 7• Enfin, Suárez de Figueroa, qui loue les couteaux et les rasoirs d'Italie et d'Espagne, traite avec un certain mépris de ceux. d'Allemagne et
de Genes: «La excelencia (de los cuchillos) se vee oy particularmente en Cremona, en Bresa, en Milán, Barcelona,
Guadalaxara, Valladolid y otras partes, donde se fabrican cuchillos y tigeras de boníssimo temple. Los T~descos y Ginoveses valen comúnme~te poco, si bien tienen apariencia de
buenos» 8 •
Au xvrn8 siecle, !'industrie allemande prend un nouvel
essor, grace aux troubles que la Révolution frani;;aise amenait
avec elle et qui rendirent les Espagnols hostiles a tout ce qui
venait de France. Nous avons sur les progres de !'industrie
allemande un livre assez curieux, publié anonyme, mais que
Bibl. de Aut. Esp., XXXIV, 559 b.
Bibl. de Aut. Esp., LH, 328 c.
3 Bibl. de Aut. Esp., V, 626 a.
4 Don Qui.Jote, 11, ch, XXXII. Cf. CLEMENcfN, Commentai1·e, V,
5 Plaza universal, Madrid, 1615, fol, 247 ,._
G Barcelona, 1613, fol. 238.
7 El arenal de Sevilla, en Bibl. de Aut. Esp., XLI, 527 b.
8 Plaza universal. Madrid, 1615 fol. 204 ,-,
1
To:110 IX.
19
1

1 Halle, 1866, p. 42.
2

3

'
5
6

7

Bibl. de Aut. Esp., XXXIII, 298 a.
Bibl. de Aut. Esp., LII, 468 b.
Orlando, en Bibl. de Aut. Esp., LXIX, 288 b.
Don Gil de las calzas verdes, ~n Bibl. de Aut. Esp., V,
Bibl. de Aut. Esp., XXXIV, 47 b.
Bibl. de Aut. Esp., LII, 324 c.

2

403

b.

174

�286

A. MORRL-FATIO

les bibliographies allemandes attribuent a Lp. Ant. Kaufhold :
Spanien wie es gegenwiirtig ist, in physischer, moralisclzer, politisclzer, religiiiser, statistisclur und literarisclzer Hinsiclzt aus
den Bemerkzmgen eines Deutsclun, wiihrend seines Aufenthaltes
úz Madrid in den Jahren I790, I79I und I792. Gotha, 1797,
2 vol. in 16 1. Ce marchand ou cet ouvrier nous donne sur les
industries allemandes en Espagne (t. I, pp. 547-549 ), les détails
suivants : «Auch unser deutsches Vaterland liefert eine sehr
grosse Menge von Fabrikwaaren nach Spanien; in allen spanischen See-und etwas ansehnlichen Landstadten sind deutsche
Kaufleute etablirt, und diese ziehen so viel nur moglich die
\Vaaren aus ihrem Vaterlande, und treiben damit ihren Handel. Diese Kaufleute sind grosstentheils Bohmen, die seit
undenklichen Zeiten schon den W eg nach Spanien und Portugal gefunden haben; ihr Verfahren ist so wie das der Italiener in Deutschland; sie kommen ganz jung nach Spanien, werden als Diener gebraucht, treten am Ende mit in Compagnie,
gehen nach Hause, heirathen da, kehren wieder zu ihrer Handl ung zurück, und wenn sie sich so viel erworben haben, dass
sie davon in Ruhe und Gemachlichkeit leben konnen, so geben
sie die Handlung auf, und ziehen in ihr Vaterland zurück; ich
habe keinen einzigen gefunden, der mit einer Spanierin ware
verheirathet gewesen. Diese deutschen Kaufleute handeln
meistens mit deutschen Waaren; Bohmen liefert Gfaser-Christalle und Spiegel, auch Thüringen liefei:t viel Glas; Nürnberg
Spielsachen und allerhand Galanterie-Waaren; Schlesien Leinwand, Sachsen desgleichen, besonders sehr viel Wachsleinwand, Messing-und Kupferwaaren und Porcellan; auch sehr viele Eisenwaaren kommen aus Deutschland; sogar Messingdrath
zu Stecknadeln; auch Potasche, ohngeacht in neueren Zeiten
ein hoher Zoll darauf gelegt worden ist. Deutsche wollene
Zeuge, rothe Garne und robe schlechte Leinwand zu Segeltuch
wird in Menge nach Spanien gebracht; viele Sachsische Fabriken haben ihren vorzüglichsten Absatz nach Spanien, und
1 J. S. ERScH, Literatur der Gesckichte, Leipzig, 1827 1 núm. 7095,
col. 842.

LES AI.LEMANDS EN ESPAGNE DU

xv•

AU

xvm•

SIE::LE

Sachsen liefert nebst einer Menge Hornwaaren auch noch
verschiedene Farben, wie z. B. das Berlinerblau, und die blaue
Koboldfarbe, die zu dem Porcellan und feinem Glase gebraucht wird; auch sogar die weissen und schwarzen Schmelz.tiegel aus Hessen und aus Sachsen werden in betrachtlicher
Menge nach Spanien geliefert; auch Rheinwein geht nach
Spanien, um den Luxus der Grossen und Reichen zu befrie-digen. »
Un ·autre voyageur allemand, Chrétien Auguste Fischer,
-de Ía méme époque a peu pres, décrit les négociants allemands
.a Bilbao (Voyage en Espagne, auz années I797 et I798;faisant
suite au Voyage en Espagne, dzt citoyan Bourgoing. Par Chrétien Auguste Fischer. Traducteur Ch. Fr. Cramer. Paris, 1801,
I, 134-136): «Parmi les négotians étrangers de Bilbao, les
Allemands sont en plus grand nombre. Ce sont principalement des marchands de verre bohémierrs qui, peu a peu, se
montent en marchandises de toute espece; et finissent par
-commercer sur tout le reste. On trouve ces maisons de commerce dispersées dans toute l'Espagne, et elles rer;oivent la
plupart des marchandises qui viennent de Nuremberg, Augsbourg, Renscheid, Heilbronn, etc., par Amsterdam et Hambourg... Cependant, l'établissement d'une maison,de commerce
étrangere ne laisse pas de souffrir ici beaucoup de dificultés...
Cela arrive surtout a l'égard des maisons franr;aises, envers
lesquelles on use ordinairement de plus de rigueur qu'envers
les maisons allemandes, parce que les A/imanes ont en général
ici la renommée d'étre una nación más 1wble.»
On cite aussi, dans une sainete de la fin du xvm0 siecle
{Paca la Salada, p. 4), des horlogers allemands de la calle de
La Cruz. Dans une autre sainete (Casado por fuerza, p. 4) on
revient sur la tenue robuste des Allemands: «robusto_ como
un Tudesco». Les guerres du xvrn° siecle ont rendu célebre
Frédéric II, et les militaires espagnols allaient lui rendre visite,
par exemple le comte de Fernán Núñez 1 et un «castellano de
1
A. J\foREL-FAT101 Étttdes sur l'&amp;pagne, deuxieme série, deuxieme
~dition, pp. 352-357.

�.,288

A, MOREL-FATIO

1757) 1:

Avilés» (Oviedo, qdécembre
aussi nenousétonneronsnous pas de voir le peuple espagnol faire grand cas de la «marcha prusiana» (daos la comédie Hacer que hacemos, p. 66), etc.
Sur les imprimeurs allemands en Espagne, il suffit de renvoyer aux travaux de Konrad Habler et de K. Burger, qui ont
amplement étudié la question; voy.' Farinelli, Viajes por Espaii.a y Portugal desde la Edad Media hasta el siglo XX, Madrid, 1921, pp. 67 et 83.
Charles V, ayant des besoins d'argent pour ses guerres,
s'adressa aux Fugger d'Augsbourg et leur concéda des revenus sur les grandes mattrises de Santiago et d'Alcántara:
ces revenus étaient, en partie, les mines d'Almadén et de Guadalcanal. La premiere mention ou l'on trouve le nom des Fugger est la pétition 141 des Cortes de Valladolid de l'an 1552,
qui réclame contre les privileges accordés a cette famille a!Jemande. Mais les rois d'Espagne n'en tinrent pas compte et, a
partir de Philippe II jusqu'a Philippe IV, les Fugger s'établirent en Espagne ou ils jouirent de grands privileges, au point.
qu'ils nommaient les juges de la ville d'Almadén. Les Fugger
les plus connus sont: Marc et Christoph Fugger, nés en l 564
et en I 566, et dont la mémoire a été conservée daos la rue
du Fúcar, qui existe encore aujourd'hui a Madrid 2 • lis mou1 Bibl. de Aut. Esp., LXII, 184-193. «Carta del castellano de Avilé~
a un amigo suyo en Madrid, sobre la presente gueJ"ra de Alemania, la
corte y estados del rey de Prusia, su vida, tropa, gobierno, etc.•
2
Sur les Fugger, il faut consulter: le Commeataire de Oemencin
sur le passage du Don Quijote, II, ch. XXIII; KoNRAD HXsLER, Die Ge.rcltichte der Fugger'sclten Handlung in Spanien, Weimar, 1897; et le~
deux otivrages de Tomás González, archiviste de Sima neas: Registro y
relación general de minas de la corona de Castilla, .Madrid, 1832, dos vols.,
et Noticia ltistórica documentada de las cltebres minas de Guadalca11al,.
desde su descubrimiento el 1555 Ita.ria que defaron de labrar.re por cuenta
de la Real I-facienda, Madrid, 1831, dos vols. Sur les Fú.cares, nom donné
aux Fugger allemands par les Espagaols, saos compter l'exemple du
Don Quijote, voyez CERVANTES, Ruftán dichoso ( Comedias y entremeses
Madrid, 1749, II, 30): •En virtud hecho un Fúcar presto en Sevilla t;
veas»; LoP&amp; o¡¡ VEGA, El amigo l1a.rta la muerte, en Bibl. de Aut. Esp.,
LI[, 340 a; Luis ZAPATA nous conte, daos sa Afi.rceldnea, p. 601 l'histoire

LES ALLEMANDS BN ESPAGNI! DU xv• AU xvm• SIECLE

289

rurent avant 1632 et Philippe IV fit' un nouvel arrangement
.avec Juan Jacome Holzapfel et Juan Christoval Eberlin, héritiers de Marc et de Christoph Fugger, daté de Barcelone,
17 mai 1632 1 . II existe a la Bibliotheque Nationale de Paris
un mémoire de Juan Jacome Holzapfel, qui débute ainsi: «Juan
Jacome Holzapfel, visitador y factor general de los herederos
de Marcos y Christóbal Fúcar, hermanos, dize : a su noticia
ha veaido, por mandado de V. M., se ha hecho junta sobre el
estado de la casa de sus mayores y determinar su remedio,
para el cual eran merecedores... Los dichos Fúcares, como
es notorio al mundo, ha más de cien años que en Alemania,
Italia, Flandes y estos Reynos han servido a las Magestades
Cesárea y Católica el emperador Carlos Quinto, reyes don
Felipe Segundo y Tercero, visabuelo, abuelo y padre de V .M., ·
que santa gloria ayan, y a V. M. en sus dichosos años, socorriendo en este tiempo con más de 50 millones de ducados ... ;
cantidades tan grandes y tiempo tan largo, que ninguna casa
del mundo la ha podido aventajar ni igualar. Assimismo
han socorrido en esta Corte a Duques, Marqueses, Condes,
Cavalleros y otras personas, con muchas sumas de ducados,
siendo su casa Erario o Monte de Piedad, que sin ningunos
interesses les socorría y prestava, como se huvitra continuado
en más cantidad, si de su parte no huviera faltado la buelta
del dinero ... En el derecho de herencia y cesión de la casa
de los dichos Fúcares han sucedido y la mantienen oy el Conde
don luan Hernesto Fúcar, presidente del Imperio en la Corte
Cesárea, y su hermano ei'Conde Otton Enrique Fúcar, Cavallero del Tusón, General de unos regimientos de infantería y
cavallería de la liga Católica y Coronel en los Estados de Fland'un Juan Xelder, repi-ésentant des Fugger volé par un sbire, qui se
faisait passer pour ua familier de l'Inquisitioa; et enfin Lirián y Verdugo: «lo que me sucedió con uno que se medió por muy amigo, q~
en mi opnión esta va en la de un Fúcar o Cor1;0 de Sevilla•, puis: «los
gastos for1;osos destos Cor1;0s y Fúcares• (Guia de forasteros, Valencia, 1635, fol. 33 v. et 84).
1 D. EUGENIO LARRUGA, Afemoria.r politicas y económicas sobre los frutos, comercio, fábricas y minas de España, Madrid, 1795, XXXVI, 136.

�A. MOREL-FATIO

des, y de presente Administrador desta hazienda; y don Juao
Fúcar, su primo, del Consejo de Estado de la Magestad Cesárea, interesado en la mitad de la hazienda. Los quales ... ponen sus personas, vidas y hazienda en defensa de la fe Católica y Sereníssima Casa de Austria ... » Holzapfel demande
qu'il luí soit permis de prendre certaines mesures pour rétablir le crédit de la maison atteint par des crises monétaires 1•
La médiocre compétence des mineurs espagnols avaient surtout attiré les Allemands, Suédois, Anglais, qui pouvaient tirer
partí de ces mines; mais les agents des Fugger, voyant que,
sur les réclamations des Espagnols, on voulait leur enlever la
mine de Guadalcanal, l'inonderent, et ceci amena, la rupture
des négociations avec les Fugger. L'un des étrangers qui traiterent, au xvrn° siecle, avec le gouvernement espagnol fut Lieberto \Volters, suédois, mais assez aventureux, et qui ne réussit pas 2 • Le directeur des Mines, D . Rafael Cabanillas, auque}
s'est adressé D. Pascual Madoz, dit que les Fugger quitterent
les mines vers 1645, «sans qu'on sache la cause qu'ils avaient
a cela»; on fit venir des mineurs d'Allemagne «qui vendaient
bien cher1eurs services». Enfin, le 28 mars 1843 l'adjudication
des mines d'Almadén fut adjugée a D. José de Salamanca, qui
la céda a la maison Rothschild 3 •
En 1766 Charles III, pour repeupler l'Espagne, essaya de
faire venir des colonies allemandes afio d'occuper la Sierra
Morena et l'Andalousie. Il confia au péruvien Pablo de Ola1

cl\lémoire de Jeao-Jacques Holzapfel, visiteur et facteur géoéra)
de la maisoo Fugger d'Espagoe, au nom des héritiers l\fa1·c et Christuphe Fugger freres, sur la situation de la maison», seis fols., impr.
(A. l\foRl!L-FATro, Cinq ,-ecuezls de pieces espagnoles de la bib!iotheq1,e de
l' Univenité de París et de la Bibliotl1eque Nationale, París, 191 1, p. 1 2,
art. 41. Extrait de la Revue des Bibliotlrlques, Janvier-Mars 1911.) Sous
les numéros 38 et 39, il y a deux mémoires concernant les Fugger.
2
D. EuGE~10 LARRUG,, Afemorias poHticas, etc., p. 251.
3
PASCUAL l\fADoz, Diccionario geográfico. A Rentería (Guipúzcoa) il
y avait une fonderie, la premiere connue en Espagoe, qui ne marchait
qu'avec des ouvriers allemands (Diccionario geográjico-ltistórico de España por la Real Academia de la Historia, l\Iadrid, MDCCCH, t. II, article Rrntería).

LES ALLEMANDS EN RSPAGNE DU

xv• AU xvm• Sl.ECLE

vide le soin de pourvoir a cette entreprise. Olavide, tres melé
aux idées des encyclopédistes, vint en Espagne, apres ·avoir
habité Paris, et s'adressa, patronné par des ministres, au colonel Jean Gaspar Thürriegel; il fit avec lui des contrats, qui
n'eurebt pas beaucoup de succes 1 . Thürriegel était un aventurier, né a Gossersdorf en Baviere, en 1733, et un bon nombre de ces colons, recrutés en Allemagne, en Suisse et en
Flandre, ne purent pas réussir a s'acclimater. Wilhelm Stricker a cherché a retrouver, d'apres les récits des voyageurs,
des traces allemandes de ces colons, et il n'est pas arrivé a
des résultats bien importants 2 • Comme l'église se méle a tout
en Espagne, Olavide, tres suspect, fut arrété par l'Inquisition,
le 14 novembre 1776, sur la dénonciation d'un capucin allemand, le P. Romualdo de Fribourg. On appele l'autiJlo d'Olavide (car il n'était plus question, au xvm0 sieclé, d'autos de
fe) la condamnation du délinquant qui consistait dans la lecture du Simbo/o de la fe de Luis de Grenade et d'autres livres
1 S ur OtAVIDB, voy. MANUl!L DANVILA Y COLLADO, Reinado de Ca,-.
los III, Madrid, s. d., IV, 3-71. «La colonización de Sierra Morena.•
J. A. DE LAvALLE, Don Pablo O!avide: apuntes sobre su vida y sus ob,-as.
Segunda edición, Lima, 1885. Daos l'Inventaire sommaire de la correspondance politique d'Esj&gt;agne, t. II, il y a sous le nº 55a, quelques clettres confidentielles de Grimaldi a Fuentes sur le passage par la France
d' Allemands envoyés pour peupler la Sierra Morena•; sous lenº 555:
«Avertissement publié a Madrid par Gaspard de Tbürriegel&gt;; et sous
lenº Supplément 16. Bienfait de S.M. C. en faveur de six mille colons
Flamands et Allemands, du contrat de l\f. Jean Gaspar de Thürriegel,"
pour Ieur introduction et établissement en Espagne,. Les «reales
cédulas• prises par Je roi Charles Ill, en faveur du peuplement de la
Sierra Morena, avec la collaboration de Pedro Rodríguez Campomanes et Miga el Murquiz, le 5 juillet 1767, ont été insérées dans la Novísima ,-ecopilación, libro Vll, título XXII. Thürriegel jouissait d'une tres
mauvaise réputation; voy. Aff. Etrang. Esp. 551, fol. 36 v. •Je suis
bien aise que 1\1. le Mis. de G rimaldi vous reod justice sur le fait de
Thuiri&lt;&gt;uiel· vous avez grande raison de l'appeler un franc fripon ... •
(Ahbé "'seli~rdi a Choiseul, 11 avril 1768). Sur son expulsion de France,
voy. une lettre de Choiseul a Ossun, du 28 mars 1768 (Esp. 555,
•
fol. 20).
2
\VrurnLM STRICKER, Die Deutsclten in Spanien und Portugal, Leipzig, 1850, pp. 45 a 58.

�A. lllORBL·FATJO

pieux. En vertu de sa condamnation, Olavide passa del!lx ans
alors et se
rendit en France a la fin de 1780, ou il se remit a fréquenter
les philosophes jusqu'au mois de septembre 1798. Olavide,
qui, sur les réclamations de l'Inquisition d'Espagne, ne put
pas rester en France, revint en Espagne, ou il fit amende
honorable et publia El Evangelio en triunfo, ó lzistoria de u1t
filósofo desenga1iado, imprimé a Valence en 1797 et traduit en
fran&lt;wais. Cet écrit est une entiere palinodie. Re&lt;wu par Charles IV, une Real órden lui rend 90.000 réaux (14 novembre 1798); et il se dirige sur Baeza, ou il mourut en 1803·
A partir de 1776, la colonie de la Sierra Morena_ passa au
su~~élégué D. Miguel Ondeano, qui, en 1782, estima &lt;jue les
pnvileges de cette colonie n'avaient plus de raison d'ctre et
propasa de 1~ supprimer. Les événements de la fin du xvmº
et du xixe siecles paralyscrent cette réforme et il fallut
attendre 1835 pour l'abo]ition des privileges de la Sierra
Morena. D. Manuel Danvila finit son chapitre par la réflexion
suivante: «Aquellos campos, yermos y estériles, que eran vergüenza de la nación española, se convirtieron y representan
hoy una gran población y una inmensa riqueza. Qualesquiera
que hayan sido los inconvenientes y dificultades con que tropezó tamaña empresa, España no puede guardar para Carlos III y para su auxiliar D. Pablo Olavide más que sincera
gratitud y el reconocimiento de una nación agradecida» 1 .
Le souvenir de la maison d'Autriche a-t-il laissé des regrets
a l'Espagne? J'ai eu l'occasion de traiter cette question dans
Le Correspondant du 25 janvier 1915, ou je disais: «il n'est
pas sans intérct de noter qu'il subsiste en Catalogne quelques
vestiges de l'attachement des Catalans a la maison ·impériale
autrichienne. Au commencement du dix-huitieme siecle, la
cause des libertés catalanes se confondit avec celle de la 'résistance a Philippe V. L'adversaire de celui-ci, I'archiduc Charles, devenu plus tard l'empereur Charles VI, se posa en défenseur de ces libertés, qu'il aurait sans doute tres vite sacri-

a Sahagún et a Murcie, mais il ne se convertit pas

1

DANVILA ET LAVALLI!,

passim.

LES ALLEMANDS EN ESPAGNE DU xv• AU xvm• SIECLE

293

1iées s'il était devenu roi d'Espagne; les Catalans s'enticherent
de luí, ainsi que de sa femme, Elisabeth-Christine de Brunswick-\Volfenbüttel, et aujourd'hui encare certains d'entre eux
se plaisent a célébrer les vertus de ces deux souverains. Un
&lt;:urieux livre publié en 1902 a Barcelone par un citoyen de
.&lt;:ette ville, Joseph Rafel Carreras y Bulbena, en catalan et en
allemand, nous offre, apres une dédicace «a la mémoire de la
royale et impériale maison d'Autriche, de l'éminentissime
maison de Liechtenstein et de la tradition catalane», le panégyrique, en seize chapitres, de Charles et d'Elisabeth» 1 . Les
officiers allemands qui vinrent offrir leur épée a D. Carlos,
frere du roi Ferdinand VII, étaient attentifs a la persistance
de l'Espagne dans le culte de la maison d'Autriche, entre
autres le prince Félix de Lichnowsky, qui nous cante, dans
ses Erinnerttngen (Frankfurt, 1841, II, 138 et suiv.), l'histoirc
suivante: «In Cardedeu, einem Stadtchen bei Barcelona,
wohnte eine wohlhabende Bürgerfamilie; der Grossvater lebte
noch 1818 und oft ist mir erzahlt worden, dass er am Beginn
e ines jeden Jabres wettete, dass bis zum Ende desselben das
Haus Oestreich über Catalonien herrschen würde. Ein Trutbahn war der Preis der Wette; am \Veinachtsabende musste
er entrichtet werden, da am demselben jeder gute Hausvater
in Catalonien einen Truthahn auf den Tisch setzt, wie in
Deutschland eine Gans .zu Martini. Dem al ten Grossvater war
diese Wette von seinem Vater, Gross-und Urgrossvater überkommen,. und manches Jahr soll sich Niemand im Orte gefunden haben, der sie eingehen wollte. Ebenso fest hangt ein
grosser Theil des catalonischen Adels an den ostreichischen
Traditionen. Mehrere alte Familien, die durch die habsburgischen Konige Tite! erhalten, haben nie vom Hause Bourbon
die Grandezza annehmen wollen, wie z. B. die Grafen von Fonollar; und die Markgrafen von Centmanat.» Sauf que Lich-

1

Carlos d'Austria y Elisabeth
y Girona, Barcelona, 1902. cAI

JosEPH RAFEL CARRERAS Y ButBBNA,

de Bronswick-WolfenlJüttel a Barcelona

bon recort de la Reyal y Imperial Casa d'Austria, de !'Eminentísima
Casa de Liechtenstein y de la Tradició ca.talana.•

�294

A. MOREL·FAT!O

nowsky orthographie centmanat, au lieu de sentmanat, il est
probable que le fait est vrai. Les partisans espagnols de l'ATchiduc Charles l'accompagnerent en Autriche, apres la reddition de Barcelone en 1714, et demeurerent aupres de leur
souverain. Ils ne rentrerent en Espagne, que par suite d'une
amnistíe octroyée par Philippe V: notamment le comte de·
Galve, allié aux ducs d'Albe 1 . Néanmoins, quelques-uns resterenten Autriche, et l'on peut comparer ceux-la a nos émigrés
Franc.;ais, qui devinrent autrichiens, comme les princes de
Rohan, dont une princesse a épousé D. Carlos, pere du prince
D. Jaime. Stricker ne manque pas une occasion de marquer
l'attachement des Espagnols a la maison d'Autriche: il note
que le bruit du mariage d'Isabelle avec un archiduc d'Autrichc
produisit une profonde impression, surtout en Catalogne 2 •
Sur l'état intellectuel et moral des Allemands, nous avons
l'avis de deux écrivains célebres, Diego de Saavedra et Baltasar Gracián. Diego de Saavedra Fajardo était diplomate au
temps de Philippe IV et il fut !'un de ceux qui parlerent pour
l'Espagne au congres de Munster. Né aAlgezares le 6 mai 1584,
et mort a Madrid le 24 aoOt 1648 3 , ses écrits ont joui, de son
temps, d'une grande réputation, et on y revient de nos jours.

1 En 1724, d'apres SAN FxLJPR, Comentarios, U, 321, on concede a la
marquise del Carpio, femme du duc d'Albe, et a ses petits fils, fils du
conte de Gálvez (sic pour Gal ve). le droit de rentrer en Espagne. «En
vertu de l'aministie générale portée par le 9.• article du traité de paix
conclu ave\: le roí d'Espagne, plusieurs seigneurs Espagnols se disposent a retourner incessamment daos leur patrie et de ce nombre sont
le comte de Galves (sic) par la retrait'"e duque] il vaque un régiment
impérial de Cuirassiers,'et le comte d'Oropesa qui est partí ce matin
pour se rendre a Madrid par la route d'ltalie. • (Vienne, 18 juillet 1725 1
Gazetle de France) . 11 y a dans la Collection de Lorraine a la Bibliotheque Nationale, 781, 809, 810, des lettres dé partisans de!' Archiduc,
et, entre autres du comte de Gal ve. Cette collection provient &lt;le Charles-Henri de Lorraine, prince de Vaudémont ( 1649-1723).
2
W1LHELM StRICKER, Die Deutschen in Spanien und Portugal, pages 42-43.
3
Saavedra Fajardo: sus pensamientos, sus poesías, sus opúsculos...,
por el CoNDx DE Rocex y D. JosÉ Pío TEJERA, Madrid, 1804.

LBS ALLBMANDS EN ESPAGNE DO

xv• AU

XVIJl 6 SIECLR

295

C'est daos !'Idea de un príncipe cristiano representada m cie,z
empresas (LXXXI et LXXXV), qu'il a jugé les Allemands
comparés aux autres nations. II est étrange que ce Diego de
Saavedra, chargé de défendre les intérets de la maison d'Autriche, ait parlé avec autant de modération des F ranc.;ais, tandis qu'il se montre assez sévere pour les Allemands. «En
Alemania, la variedad de religiones, las guerras civiles, las
naciones que militan en ella, han corrompido la candidez de
sus ánimos y su ingenuidad antigua; y como las materias más
delicadas si se corrompen quedan más dañadas, así donde ha
tocado la malicia extranjera ha dejado más sospechosos los
ánimos y más pervertido el buen trato. Falta en algunos la fe
pública: las injurias y los beneficios escriben en cera, y lo
que se les promete en bronce. El horror de tantos males ha
encrudecido los ánimos, y ni aman ni se compadecen. No sin
lágrimas se puede hacer paralelo entre lo que fué esta ilustre
y heroicá nación y lo que es, destruída, no menos con los
vicios que con las armas de las otras. Si bien en muchos no
ha podido más el ejemplo que la naturaleza, y conservan la
candidez y generoso trato de sus antepasados, cuyos estilos
antiguos muestran en nuestro tiempo su bondad y nobleza.
Pero aunque está así Alemania, no le podemos 'negar que generalmente son más poderosas en ella las buenas costumbres
que en otras partes las buenas leyes. Todas las artes se ejercitan con grande primor. La nobleza se conserva con mucha
atención: de que puede gloriarse entre todas las naciones. La
obediencia en la guerra y la tolerancia es grande, y los corazones animosos y fuertes. Hase perdido el respeto al Imperio,
habiendo éste, pródigo de sí mismo, repartido su grandeza
entre los príncipes y disimulado la usurpación de muchas provincias y la demasiada libertad de las ciudades libres : causa
de sus mismas inquietudes, por la desunión de este cuerpo
poderoso.» Et plus loin, apres avoir comparé les Italiens aux
AlJemands: «Bien al contrario de los alemanes, los cuales,
tardos en obrar y perezosos en ejecutar, tienen por consejo al
tiempo presente, sin atender al pasado y al futuro. Siempre
los halla nuevos el suceso; de donde ha nacido el haber ade-

�A. M0REL·FATIO

u:s ALLEMANDS

Jantado poco sus cosas, con ser una nación que por _su valor,
por su inclinación a las armas y por el número de la gente,
pudiera extender mucho sus dominios. A esta misma se puede
· atribuir Ja prolijidad de las guerras civiles que hoy padece el
Imperio, las cuales se hubieran ya extinguido con la resolución y la celeridad. •
L'autre auteur, B:1ltasar Gracián, né a Calatayud le 8 janvier I6oI, et mort a Tarazona le 6 décembre 1658 1, dont les
écrits ont égalé a peu pres ceux de Diego de Saavedra, nous
montre l'idée qu'il se fait des Allemands, dans El Criticón
{1651-1657): « ... ¿Cómo quedáis con los alemanes? Yo muy
bien -dixo Andrenio-; hánme parecido muy lindamente, son
de mi genio; engáñanse las demás naciones en llamar a los
alemanes los animales; y me atrevo a dezir que son los más
grandes hombres de Ja Europa. Sí - dixo Critilo - , pero no
los mayores : tiene dos cuerpos de un español cada alemán,
sí, pero no medio corac;ón. ¡Qué corpulentos!, pero •sin alma.
¡Qué frescos!, y aun fríos. ¡Qué bravos y aun ferozesl ¡Qué
hermosos!, nada bizarros. ¡Qué altos!, nada altivos. ¡Qué rubios!, hasta en la boca. ¡Qué fuerc;as las suyas!, mas sin bríos.
Son de cuerpos gigantes y de almas enanas. Son moderados
en el vestir, no assí en el comer. Son parcos en el regalo de
sus camas y menage de sus casas, pero destemplado en el
beber. lle, que esse en ellos no es vicio, sino neccssidad. ¿Qué
avía de hazer un corpacho de un alemán sin vino?; fuera un
cuerpo sin alma: él les da alma y vida. Hablan la lengua más
antigua de todas, y la más bárbara también. Son curiosos de
ver mundo, y si no no sería dél. Ay grandes artífices, pero
no grandes doctos : hasta en los dedos tienen la sutileza, más
valiera en el celebro. No pueden passar sin ellos los exércitos,
assí como ni el cuerpo sin el vientre» 2 •
Les Espagnols se sont toujours vantés de descendre des
Goths, et lzacerse de los godos équivalait a une preuve de noblesse. Inutile de chercher des exemples de ce dicton, mais
1

2

Bulletin Hispanique, XH, 201-2061 330-334.
Et Criticdn, Anvc!rs, i;o2, I, 270.

BN IISPAGNE

DU xv•

AU

xvm• s1tcu

297

on peut au moins citer Je passage de Covarrubias dans son
article Godo : « Y de las reliquias dellos (les Goths) que se
recogieron en las montañas, volvió a retoñar su nobleza, que
hasta oy día dura, y en tanta estima, que para encarecer la
presunción de algún vano le preguntamos si deciende de la
casta 'de los godos., Dans I'Amérique du Sud, on traite volontiers de Godo les Espagnols férus de noblesse.

A.

•

~loREL- FATIO.

•

�EL RO~ANCK DEL «PALMERO&gt;

EL ROMA rcE DEL &lt;&lt;PALMERO»
En su descripción de Un pliego de romances desco1Zocido, de
los primeros aiios del siglo XVI en la Revista de Filología Espa1Iola, 1920, VII, 41-42, el Sr. Sánchez Cantón transcribe once
versos 1 del célebre romance del Palmero. Dice que la nueva
versión, que supone publicada en Zaragoza en 1506 o poco
después, es «la lectura más antigua conservada». Cosa semejante había dicho ya Menéndez Pelayo (Antología, X, 133),
pues afirmó que el tal romance «por caso raro no ha llegado
íntegro a nosotros en las colecciones antiguas».
Hay que rectificar estas aserciones. El romance del Palmero se halla en el Cancionero del Museo Británico que publicó el profesor Rennert: Der Spanisclze Cancionero des Britiscli Museums (Ms. add. I04JI), en Romanisclze Forsclttmgen, 1899, X, 1-176. Yo ya había llamado la atención de los
romanceristas sobre esta colección ( Romanic Revieu;, 1916,
VII, 54), pero veo que conviene volver sobre el asunto.
No es segura la fecha de este Cancionero. El Sr. Rennert
es de opinión que se copió «nach den Siebziger Jahren
&lt;les XV Jahrhunderts»; no hay nombres de poetas ni alusiones «welche uns veranlassen konnten, sie in eine spatere
Zeit zu verschieben als die letzten Decennien des genannten
Jahrhunderts» (Loe. cit., pág. 2). De todos modos, se puede
dar por cierto que es anterior a l 500, y por este motivo los
romances que contiene ofrecen gran interés, habiendo tan
pocos copiados en el siglo xv.
•
Hay en el Cancionero de Rennert dos romances viejos y
siete artísticos, amén de algunas glosas sobre romances viejos.
1

Cuento los versos siempre como de diez y seis silabas.

2

99

Representan aquéllos las primeras versiones conocidas de «Yo
m'era mora Morayma» (núm. 57, atribuída a Pinar; Primavera, 132; la versión del Cancionero de Rennert es la más completa) y del Palmero (núm. 351). Los romances trovadorescos
son los números 26, 36, 6o, 67, 220, 305 y 349 1 •
Aunque está al alcance de todos el tomo de Romanisclze
Forsclumgen, tengo por conveniente transcribir íntegra la lectura que el Cancionero del Museo Británico da del romance
del Palmero, tanto por lo desconocida que es, cuanto por la
necesidad de tenerla presente al establecer su filiación con las
demás versiones :
R,·omance.
Yo me partiera de Francia fuérame a Valladolid,
encontré con un palmero, rromero atan gentil,
¡ay!, dígasme tú, el palmero, rromero atan gentil,
nuevas de mi enamorada sí me las s:i.brás dezir.
5 Rrespondióme con nobleza, él me fabló y dixo asy:
«¿Dónde vas el escudero, triste, cuydado de ti?
Muerta es tu enamorada, muerta es, que yo la vy,
ataút lleba de oro, y las andas de un marfil,
· la mortaja que llevava es de un paño de París,
10 las antorchas que le lleban,
triste yo les encendy.
Yo estuve a la muerte della, triste, cuydado de mí,
(y) de ty lleva mayor pena que de la muerte de sy.,
Aquesto oy yo cuytado, a ca vallo yba y cay,
una visión espantable delante mis ojos vi,
15 hablóme por conortarme, hablóme y dixo asy:
«No temas el escudero, non ayas miedo de mí,
yo soy la tu enamorada, la que penava por ty;
ojos con que te mira va, vida, non los traigo aquí,
brai,;os con que te abrai,;ava, so la tierra los mety.,
20 «Muéstresme tu sepoltura y enterrarme yo con ty.•
Biváys vos, el caballero, biváys vos, pues yo mory,
de los algos deste m1V1d0 fagáis algund bien por mi:
tomad luego otra amiga y no me olvidedes a mi,
que no podíes hazer vida, señor, sin estar asy.
1 El número 67 empieza: «Por unos puertos arriba•, y se atribuye
a Mexia, pero se imprimió en el Cancionero de Juan del Encina. También este romance se halla en el pliego suelto aragonés descrito por
el Sr. Sáncbez Cantón (pág. 45). La versión del Museo Británico es

�300

S. GRJS\\"01 D lllORLEY

EL ROMANCE

Las versiones antiguas.

Son ocho las versiones que conozco anteriores a 1650 1 :
A, del Cancionero de Rennert; B, del pliego aragonés, ya citado; C, del pliego suelto de Praga 2; D, del pliego suelto de la
Biblioteca Nacional de Madrid 3 ; E, la impresa por Sepúlveda 4 ,
versión casi idéntica con la precedente; luego, los fragmento&amp;
introd_ucidos por tres autores dramáticos en sendas tragedias.
suyas; F, l\Iejía de la Cerda, en La tragedia de doi"ia Inés de
Castro, acto III, 2 5; G, Guillén de Castro, La tragedia por los
celos, acto III 6; H, Vélez de Guevara, Reinar después de morir,.
acto III 7 •
muy defectuosa: empieza con cuatro versos rimados en -ura para,
convertirse luego en una imitación (la primera conocida} de cDígasme tú, el ermitaño•, asonancia en ia. Véase la nota del Sr. Rennert,
págs. 152-153.
1 Creo que el ,Romance y suma de todo el viaje de Joan del Encina•, impreso en GALLARDO, E,¡sayo, II, col. 820, es una contrahechura
del romance del Palmero. Tiene la misma asonancia en -i, y empieza:
e Yo me partiera de Roma I para Jerusalén ir.• Pero en los deipás versos hay poca semejanza con el Palmero. Debió de escribirse poco
después del 1521.
2 FxRDINAND WoLF, Ueber eine Sammlung spaniscker Romanzen in
jliegenden Btattern, etc., pág. 276; Antol., IX, 220.
3
Antol., X, 362-363.
• LORENZO ox SEPÚLVEDA, Romances nuevamente sacados, etc., Anvers, MDLI, reimpresión en facsimile, New York, 1903, fols. 236-237~
DuRÁN, Rom. gen., núm. 292.
5
Rivad., 1612, XLIII, 405.
6 Libros raros o curiosos, 1622, XII, 206-207. Creo que nadie basta
ahora ha recogido la noticia de Schaeffer (I, 232) sobre la existencia
del romance en esta comedia. La obra de Guillén de Castro no trata,
el asunto de Inés de Castro c9mo las otras dos; pero después de cantado el romance por un pastor explica éste que es cun romance viejo ¡ del rey don Pedro y doña Inés de Castro•. Yo no creo que el rornance del Palmero haya tenido su origen en la leyenda portuguesa.
sino que fué ésta más bien la que se apropió dicho romance.
7 De fecha incierta, Rivad., XLV, 122. Doña Carolina Poncet discurre acerca de las versiones de Vélez y de lllejía de la Cerda, El Romance en Cuba, págs. 304- 306 (Reoista de la Facttltad de Letras y Ciencais de la Universidad de la Habana, 1914, XVIII).
0

•

DBL •PALMERO&gt;

301

D y E tienen 20 versos cada uno y ostentan entre sí
sólo divergencias ligeras. B, de I I versos, falto de principio
y fin, concuerda aproximadamente en lo existente con D, con
una excepción: contiene un verso notable que falta a todas
las demás lecturas antiguas. Después del conocido apóstrofe
«¿Dónde vas tú, desdichado? 1 ¿Dónde vas, triste de ti?» inserta las palabras:
Buscando la mía señora, días ha que no la ui.

Casi todas las versiones modernas de tradición oral ostentan
una frase semejante, por ejemplo, la de Osuna :
Boyen busca de mi esposa que hace años que la bi.
(A11tol., X, 192.)

C, la versión de Praga, es un fragmento de 8 versos, pero se
diferencia en muchos detalles de B, D y E. No menciona ni
a Burgos ni a Valladolid 1 ; lleva
duques, condes la lloraban, todos por amor de ti,
dueñas, damas y doncellas llorando dicen así,

en lugar de
siete condes la llevaban, caballeros más de mil
lloraban las sus donzellas, llorando dizen assí. '

Pero con ser bastantes las discrepancias entre B C D y E
es innegable que todas estas lecturas pertenecen a la misma
familia.
'

J

,

A, el romance del Cancionero de Rennert se distingue considerablemente de los demás. Es el más largo : consta de 24
versos. Su comienzo es el único que se conforma a los moldes
del metro de romance. La forma más conocida, la publicada
por Sepúlveda, empieza con dos versos sin consonancia ni
asonancia:
En los tiempos que me vi más alegre y plazentero,
yo me partiera de Burgos para yr a Valladolid.
1

• Yo me partiera de Burgos I para ir a Valladolid• es el segundo
verso de .D y E.
TOMO IX.
20

�302

S. GRJSWOLD MORLBY

Exactamente iguales son los primeros versos del pliego de
Madrid. En cambio, el de Praga presenta una redondilla:
En el tiempo que me vi más alegre y placentero,
encontré con un palmero que me habló y dijo así.

Sólo la versión del Museo Británico guarda la asonancia en -i,
y sin duda es la primitiva y buena:
Yo me partiera de Francia, fuérame a Valladolid,
encontré con un palmero rromero atan gentil.

Es casi seguro que el verso
En los tiempos que me vi más alegre y plazentero

es un añadido. No se encuentra en ninguna versión moderna.
Señalar todas las variantes de A sería volver a copiar el
poema entero, pues no hay más que tres hemistiquios idénticos con otros tantos de D y E. Son éstos: «encontré con
un palmero», «muerta es tu enamorada, 1 muerta es, que yo
la vy• .
Como veremos luego, las versiones modernas se titulan
generalmente La Aparición, tomando su nombre de la sombra de la difunta querida, que se acerca al dolorido amante
para dirigirle la palabra. Pues bien : la versión del Museo Británico es la única antigua que nos presenta La Aparición tal
y como aparece en muchas versiones tradicionales de hoy
día (versos 14 y sigs.). También es la única antigua que alude
a la corrupción de las partes del cuerpo. Más adelante, al considerar los romances tradicionales, trataré con detención estos
detalles.
Dirijamos ahora la vista sobre las versiones del teatro.
F tiene 13 versos; G, 6, y H, 4. Todas tres son artificialísimas, muy corrompidas por el mal gusto de la época. Todas
empiezan con la consagrada cuarteta: «¿Dónde vas, el caballero?», etc. Luego, en el drama de Mejía de la Cerda se lee:
Las señas que ella tenía bien te las sabré decir:
los ojos son dos estrellas; mejillas, nieve y carmin;
los dientes, menudo aljófar; los labios, clavel de abril, etc.

EL ROMANCE DEL cP.t.LMERO&gt;

Don Guillén de Castro aun le supera en culteranismo:
Diéronla de puñaladas, y de la muerte el buril
trocó la grana y la nieve en un cárdeno alhelí.

Es lo que se dice en inglés una «metáfora mixta•. Vélez
&lt;le Guevara es el que más discretamente retoca el romance.
Añade sólo una cuarteta a la inicial :
Las señas que ella tenía bien te las sabré decir :
su garganta es de alabastro, y sus manos 1 de marfil.

Las versiones dramáticas carecen de valor intrínseco; pero
.alcanzan mucha importancia para la historia de la tradición.
Salvo en la cuarteta inicial, ofrecen pocos puntos de contacto
con la familia B-E 2 • Los romances cantados en las tragedias
de Mejía de la Cerda y Guillén de Castro constan de dos detalladas descripciones: primero, de las señas de la esposa muerta
{véanse los trozos que acabo de citar), y segundo, de los adornos de su cuerpo y del aparato funerario. De todo esto nos
presentan B-E un solo verso bastante lacónico:
Las andas que la leuauan de negro las vi cobrir (B) .
Las andas en que la llevan de negro las vi cobrir (D, E ) .
Las andas en que ella iba de luto las vi cubrir ( C) .

En cambio, A, aunque calla las «señas de la difunta», contiene el germen de los «adornos», pues dice:
ataút Beba de oro, y las andas de un marfil, etc.
(Versos 8-10.)

Así, Mejía de la Cerda :
La mortaja que la visten es de un cendal muy sutil.
Las andas son de oro fino con reliquias de neblí...,
y el paño con que le cubren es de tela carmesí.

Guillén de Castro :
Las andas que le aperciben de ébano son y marfil,
cubiertas de tela negra con una cruz carmesí.

Está clara la afinidad.
1 cSu cuello de marfil», dice Menéndez Pelayo, citando a Vélcz.
{ Antol., IX, 278).
2 Mejía coincide con C en el hemistiquio «todos por amor de ti&gt;.

�S.

GRIS\VOLD IIIORLEY

Análisis del romance. - Sus elementos.

Todo juicio sobre los romances tradicionales tiene que ser
prematuro, antes de salir a luz el tan e;perado Romancero del
Sr. Menéndez Pidal. Por esta razón quisiera no entrar en
el laberinto de las muchas versiones modernas. Mi trabajo
no puede ser definitivo; sin embargo, creo que las versiones
ya publicadas nos suministran datos suficientes para establecer a grandes rasgos la filiación entre éstas y las copiadas hace
cuatro siglos y más. Después de cierta vacilación decido escribir las páginas que siguen.
Al considerar 'el método de la narración', desde luego echamos de ver que los romances del Palmero, o de La Aparició1t,
se dividen en dos tipos: el I es del romance en que hay dos
diálogos, uno entre el amante y una persona desconocida (por
ejemplo, el palmero), y otro entre el amante y la sombra
(en algunos casos, la voz de la sepultura). Esta forma, que
debió de ser la primitiva, se simplificó, siguiendo las leyes de
la tradición 1, y así se formó el tipo 2; o bien, tipo 2 a, desaparece la sombra, quedando tan sólo al final la «triste voz»,
sin diálogo, o bien, tipo 2 b, el palmero es quien se pierde
de vista, y en este caso la sombra misma dirige la palabra al
viajero. En ambos casos los dos diálogos se funden en uno 2•
Todas las versiones antiguas pertenecen al tipo I (así A),
0 al tipo 2 a (así B, C, D, E; en las canciones dramáticas

EL ROMANCE DEL &lt;PALMERO&gt;

no hay diálogo). Las modernas se distribuyen entre los tres
tipos.
Pasando adelante, y dejando el 'método' de la narración
para fijarnos en su 'materia', distinguimos cinco elementos significativos: (a), la sombra (que falta en las versiones antiguas
B-H); (b), las señas de la enamorada muerta; (e), los adornos
de su cuerpo y del ata6d o andas; (d), la corrupción de las
partes del cuerpo; (e), la bendición que concede la difunta a su
amante, aconsejándole que se case 1 .
Pongamos ejemplos de cada elemento 2 :
(a) Una visión espantable delante mis ojos vy (A).
En la ermita de San Jorge una sombra obscura vi.

(Asturias, J. 1\1. Pidal).
y estando haciendo oración ha visto un bulto salir.
(Castilla, Alonso Cortés, II.)
En una playa arenosa

una blanca sombra vi.
(Nuevo l\Iéjico.)

(b) Este es el elemento que más escasea. Ya hemos citado (pág. 303) las formas gongorinas bajo las cuales los dramáticos del siglo de oro daban expresión a su evocación de
la hermosura muerta. Hay solamente dos rom~nces modernos,
ambos andaluces, que traen este rasgo:
La cara era de sera y los dientes de marfí.

Véase R. MENIÍNDBZ PmAL, Poesía popttiar y romancero, en Revista
de Fi!ologfa Espaiiola, III, 254.289.
2 El nombre del ,Palmero• falta a todos los romances modernos
con una sola excepción: la del romance de Tánger ( véase más abajo).
También es éste el único que trae el verso ,Yo me partiera•, etc. Empiezan muchos con unos versos de introducción:
1

En la ermita de San Jorge

una sombra oscura vi;

otras veces la conversación carece de prólogo:
¿D6odc ,·as, el caballero?

(Osuna.)
La carita era de seda y los dientes de marfí.
(Espinosa, Anda!., I.)

Como se ve, aparte la palabra «marfil», no hay relación
alguna entre estos versos y los de las tragedias. Para mí tengo
que los modernos se aproximan a la tradición original.

¿Dónde vas, triste de ti?

A algunas versiones va unida un trozo. en diverso ason~nt~. Véase
l\h:NIÍNDEZ PELAYO, Antot., X, 132- 1 33. DeJo a un lado este anad1do. Muchas versiones se han convertido en un lamento por la muerte de la
reina l\lercedes, esposa de Alfonso XII. Véase /bid., pág. 134•

1 Me doy cuenta perfectamente de que sería posible fijar el número
de los elementos en una cifra muy superior a cinco. l\le limito a los
que tengo por más importantes y de índole más particular.
2
Véase más abajo la indicación detallada de fuentes.

�306

EL ROMANCE DEL &lt;PALMERO&gt;

S. GRJSWOLD MORLEY

(e) El elemento predilecto hoy día. Para las versiones antiguas, véase arriba, pág. 303:
La mortaja que llevaba era de lienzo país;
las andas que la llevaban eran de oro y mar.fil;
su manada de cabellos la caja quieren cubrir 1•
(Castilla, Alonso Cortés, II.}
er pañuelo que llebaba era rico carmesí.
(Osuna.}

(d)

Hoy se halla muy esparcida. Me parece que debe de pertenecer a la tradición primitiva.
De estos cinco elementos, A tiene cuatro, todos menos (b) .
B, el fragmento de Aragón, y C, el de Praga, carecen de todos,
a no ver en «el luto de las andas» un lejano recuerdo de (e).
Con D y E pasa lo mismo, pero al final ostentan además un
eco de (a) en la «triste voz» que sale de la sepultura. Los
versos
Dios te dé ventura en armas y en amores assí,
que el cuerpo come la tierra ...

También muy popular:
ojos con que te mira va vida, non los traygo aquí,
brai;os con que te abrac;ava so la tierra los mety (A).
Los brasos que te abrasaban a la tierra se los di;
la boca que te besaba los gusanos dieron fin.
(Osuna.)
Brazos con que te abrazaba a la tierra se los di;
labios con que te besaba turbados los traigo aquí,
y ojos con que te miraba los cerré y no los abrí.
(Castilla, Alonso Cortés, II.)

(e) Biváys vos, el caballero, biváys vos, pues yo mory;
de los algos deste mundo fagays algund bien por mí;
tomad luego otra amiga y no me olvidedes a mí (A).

Vive, vive, enamorado; vive, pues, que yo morí;
Dios te dé ventura en armas y en amores assí (D, E).
Cásate, buen cabayero, cásate y no andes así;
la primer hija que tengas ponle Rosa como a mí,
pá cuando a llamarla fueras que te acuerdes tú de mí.
(Osuna.)

La mujer con quien casares non se llame Beatriz,
cuantas más veces la llames tantas me llames a mí.
¡Si llegas a tener hijas, tenlas siempre junto a ti,
non te las engañe nadie, como me engañaste a mí.
(Asturias, J. M. Pida!.)

La alusión al nombre de la futura esposa y a las hijas que
pueda tener en ella el amante, falta en los romances antiguos.
1 Es una lectura única por la frase cde lienzo país,, recordativa
de A, y por la mención de la emanada de cabellos».

pueden interpretarse como reminiscencias pálidas de (d) y (e).
En cuanto a las canciones dramáticas, las de Mejía y de
Guillén de Castro encierran dos elementos nada más, (b) y (e);
la de Vélez, sólo (b) . Pero estas versiones son de suma importancia para nosotros, por contener un detalle, «las señas de la
difunta», que falta en A, B, C, D y E, y que se encuentra en
sólo dos romances recogidos de la tradición oral moderna 1.
Los dramaturgos, pues, nos han suministrado un eslabón imprescindible entre las versiones de los siglos xv y xvr y las
de hoy día.
El poema de hacia 1480, del Cancionero del Museo Británico, las canciones del siglo de oro, los romances cantados
por aldeanas del siglo xrx, coinciden en describir el fatal
ataúd, hasta en repetir algunas palabras. Lq aparición, los detalles realistas del cuerpo, el consejo de la difunta para que
se case su amante, son comunes a la tradición oral y a A;
las señas de la querida se hallan en la tradición oral y en

F,G,H.
Las versiones tradicionales. - Clasificación.

Intentemos una somera clasificación de los romances tra..
dicionales que conozco, con asonancia
-z. Pongo 1a reg1'6 n, e1
tipo y los elementos que contiene cada uno.
1 En este aserto, y en todos los semejantes míos, se entiende en
los romances hasta ahora publicados. No dudo de que existan aún inéditas muchas versiones más. Pero sí dudo de que nuevas versiones
puedan rectificar considerablemente las conclusiones de este artículo.

�s.

GRIS\VOLD l\JORLEY

ANDALUCÍA. - Menéndez Pelayo, A11tología, X, 192-193.
Osuna. Tipo I: (a), (b), (c), (d), (e); única versión publicada
que reune todos los cinco elementos y una de las dos modernas donde se halla (b) .-A. M. Espinosa, Traditional Ballads
from Andalucía, en Flügel Mem. Volwne, Stanford University,
1916, pág. 94; dos versiones: I.3, tipo 1: (a), (b), (c), (d). La
otra versión moderna con (b). II.3, fragmento, (c).
ARGENTINA. - R. Menéndez Pida!, Romances tradicionales
m América, en Cultura espmfola, 1906, I, 101, núm. 17. Fragmento, (c).
ASTURIAS. - J. M. Pida!, Colección de los romances, etc.,
Madrid, 1885, núm. LXXIII (Antol., X, 132). Tipo 2 b: (a),
(d), (e).
CASTILLA.-N. Alonso Cortés, Romances populares en Castilla, Valladolid, 1906, 32-34. Dos versiones: I.3, tipo 2 b: (a),
(d), (e). II.3, tipo l: (a), (c), (d). Única versión que trae las palabras «romero &gt; (cfr. A), de «lienzo país&gt; y «su manada de
cabellos».-]. M. de Cossío, Romances recogidos de la tradición
oral de la Montafza, en Boletín de la Biblioteca Menéndez Pelayo, 1920, II, 69-70, núm. XIV. Tipo 2 b: (a), (d), (e). En este
romance la bendición de la difunta se ha vuelto más bien maldición. - Dámaso Ledesma, Cancionero salmantino, Madrid,
1907, 164-165. Tipo l: (a), (d), (e).
CATALUÑA. - Milá, Romancerillo, en Obras completas, VIII,
183, núm. 227. Tipo 2 a, (e).
CuaA.-Chacón y Calvo, Romances tradicionales en Cuba,
en Revista de la Facultad de Letras y Ciencias de la Universidad de la Habana, 1914, XVIII, 97-98. Tipo 2 a (Alfonso XII), (c). - Carolina Poncet, /bid, 1914, XVIII, 302-303.
Tipo 2 a (Alfonso XII), (c), (e).
MARRUEcos.-R. Menéndez Pida!, Catálogo del romancero judíoespmiol, en Cultura espa,iola, 1907, I, 164, núm. 56.
Tánger, tipo 1, (a), (c), (d). Es, como ya indicó el editor,
una de las versiones menos alteradas. Es la única moderna
que contiene la frase «Yo me partiera... », y que menciona al
Palmero. Termina con unos versos «Ya murió la flor de
mayo», etc. (véase más abajo, pág. 309, nota).

BL ROMANCE DBL &lt;PALMERO&gt;

MÉJICO. Chacón y Calvo, Romances tradicionales en
'
Cieba, ya citado, pág. 103. Fragmento (Alfonso
XII).
NuEvo :MÉJICO. - A. l\L Espinosa, Romancero nuevo-mejicano, en Revue Hispanique, 1915, XXXIII, 31-33. Tres ver.siones, todas tipo 2 b: I.3, contiene (a) (c); II.3, (a), (c), (e);

III.3, (a), (c)

1.

PORTUGAL. - Braga, Romanceiro geral portuguez, Lisboa,
1907, II, II2-II6. Dos versiones, ambas del tipo I: P, O Soldadinlzo, (c), (d), (e); II.3, Entrada de Maio, (a), (c), (d), (e) 2 •
PUERTO Rrco.-A. M. Espinosa, Romances de Puerto Rico,
en Revue Hispanique, 1918, XLIII, 31-33. Cuatro versiones,
todas tipo 2 a (Alfonso XII), (c).
URUGUAY.-R. Menéndez Pidal, Romances tradicionales en
América, ya citado, pág. 101, núm. 17. Fragmento, (a), (C) 3•
Conclusión.

El romance del Palmero ofrece un hermoso ejemplo de la
perdurable tradición popular. Como un río del desierto, desaparece, se le cree perdido, y luego asoma a la superficie con
todos los caracteres primitivos. Presenta, además, una muestra admirable del procedimiento por el cual la «canción amplia» se reduce a la «canción breve». El principio que anuncia
1 Nada hay en las versiones de los siglos xv y xv1 que apoye el supuesto del profesor Espinosa, quien opina (Loe. e#., pág. 33) que son
.antiguos el hemistiquio inicial de las versiones nuevo-mejicanas ( &lt;En
una play' arenosa•) y los versos finales

Ya murió la ftor de mayo, ya murió nel mes de abril,
ya murió la que reinaba en la suidá de Madrl.

Éstos últimos se encuentran también en las versiones de Tánger,
Cuba y Puerto Rico.
t La alteración continua que sufre la tradición oral se señala a cada
paso en el estudio de los romances; los perfiles cambian, y el cuerpo
queda. Así, la versión portuguesa l." describe el vestido de la querida: &lt;0 cinto que a apertava I era de ouro e marfim•. En cambio, dice
la II.ª : •A touca de oleado I o caixao de ouro e marfim•.
' Existe una canción francesa análoga (véase DoNCT.Rux, Romancero
¡,opulaire de la France, París, 1904, pág. 326, y PuYMAIGRB, C/1ants populaires recueillis dans le pays messin, París, 1881, I, 69).

�310

S. GRIS\VOLD MORLl!Y

el Sr. Menéndez Pida! con estas palabras: «El romance tradicional se deriva de una narración poética en estilo, por lo general, más amplio y circunstanciado» 1, halla nuevo apoyo en
este romance.
¿Cuál era la forma primitiva? La reconstrucción de una
poesía popular es empresa temeraria, y debe intentarse con
todo lujo de precaución y salvedades. Yo creo que la versión
del Cancionero de Rennert, aunque contiene versos palpablemente corrompidos (tal, la repetición de «rromero atan gentil»), se acerca más a la genuina. Cotejándola con las de
Tánger y de Osuna, sin ir más lejos, reuniríamos casi todo lo
preciso para reconstruir el poemita.
Después habría que demostrar el parentesco de las versiones de la misma región, cosa que no sería difícil. Pero para
seguir el camino señalado por el Sr. Menéndez Pida! en su
bello estudio sobre Gerineldo 2 hay que poseer gran capacidad y muchos materiales que no se hallan a mi alcance. Mi
modesto trabajo ya se ha extendido demasiado, y dejo gustoso el completarlo a otra persona con más autoridad.

S. GRiswow MoRLEY.

1
2

Revista de Filología Española, III, 269.
Revista de Filología Española, VII, 229-339.

MISCELÁNEA

UNA COMEDIA DE LOPE DE VEGA
CONDENADA POR LA INQUISICIÓN
El documento que insertamos a continuación, además de
ser un bello autógrafo, contiene una curiosa información sobre
un incidente surgido entre Lope y el Tribunal de la Inquisición. He aquí la transcripción y su original 1 :
En Madrid, 21 de octubre de 1608. - Que no a lugar 2•
Lope de Vega Carpio, familiar del Santo offü;io de la ynquisicióo
digo, que de haber vuestra Alteza 3 mandado recoger vna comedia
que yo escriuí de la conuersión de S. Agustín, por haber tenido algunos
argumentos ynde,;;entes para representarse en parte pública, me ha
resultado grande nota en mi honor y reputación, hablando en mí diuersas personas con diuersos jui,;;ios, por lo qua! supplico humildemente
a V. Alteza, que con su acostunbrada benignidad se sirba de que, tildando y borrando todo lo que pare,;;iere conuenir, que sea quitado y
borrado se me buelba la comedia para que yo la buelba a escribir, y
poner en el modo que es bien que esté para poderse representar, que
luego la bolueré a V. Alteza para que en ella se baga la censura y califica,;;ión que antes, que desta suerte se entenderá claramente la verdad y yo quedaré restituído en mi honor y buena opinión, y V. Alteza
faborecerá vn criado suyo tan desseoso y cuidadoso de servir esse
santo tribunal a cuyos pies me postro humildemente, pidiendo esta
1 Fué hallado en el Archivo Histórico Nacional, entre papeles de
la Inquisición, por el Sr. Sáncbez Arjona, y me fué comunicado por
el archivero Sr. Fuentes: a ambos doy aquí las gracias. Es lástima que
no se baya hallado el proceso a que hace referencia el documento.
2 El Consejo de la Inquisición desestima la petición de Lope.
3 El Consejo tenía tratamiento de Alteza.

�312

!IIISCl!LÁNEA

llllSCELÁX&amp;A

merzed por algunos, aunque pequeños seruicios, y por los que pienso
hazer lo que tuuicrc de vida. Lope de \'ega Carpio.

3 13

1

1894, IV . El Divillo Africa110 está citado en la segunda
lista de El Peregrino (r6r8), y ahora sabemos que ya existía
diez años antes. Ahora bien, ¿esta comedia es la prohibida
por la Inquisición? En la dedicatoria a D. Rodrigo Mascareñas, obispo de Oporto, no hay ninguna alusión a este incidente; en ella da Lope a esta comedia título parecido al quefigura en su solicitud: «Cuyo sujeto es la com:ersión del Divino Africano.» No me es posible decir si a pesar de la terminante negativa del Consejo, Lope se hizo de nuevo con su
manuscrito, si reescribió la comedia y si en el texto impreso
figuran o no los lugares incriminados.
De cualquier forma, juzgo interesante citar algunos pasajes
que no es imposible tuviesen relación con este pleito inquisitorial. En la discusión entre Mónica y Agustín, cuando éste rechaza los argumentos con que su madre intenta probar la verdad
del cristianismo, el futuro santo formula algunas tesis que tal
vez fuesen las que hicieron fruncir el ceño a la Inquisición~
Ag-ust. Lo que al entendimiento ajuste y quadre
baze siempre que cessc mi porfía,
que no es possible, madre, que dudasse
lo que a mi entendimiento se ajustasse.
¿Qué ciencia puede ser, o madre, aquella
que por dcmonstración no se conoce?
¿Dios y carne mortal de una donzella?
l\ladre, si Dios quisiera por el hombre
tomar la humana forma que dczías,
hallara muchos de más alto nombre
entre nueve divinas gerarquias.
Qualquier acto de Dios que al ciclo assombre
bastara por tus culpas y las m!as
para mil redenciones; y bastara
que forma de ángel no mortal tomara 2•

l\Iás lejos dice Agustín a sus amigos :
Conocemos una comedia de Lope sobre la conversión de
San Agustín, titulada El Divino Africa1to, publicada en la
décimoctava parte de sus comedias (Madrid, Juan GonzáJez, r623), y reimpresa por l\fenéndez Pelayo, Obras de Lope,

No puedo
quadrar con mi sutil entendimiento
1

En la reseña de R&amp;Sroa,, ZRPh, XXIII, 2751 no hay ninguna adición esencial.
2
Parte XVIII, 16231 fol. 56 u, 57 r.

�314

l\llSCELÁNEA

MISCELÁNEA

la fe, la ley de los cristianos; tanto,
que me cuesta notables pensamientos.
Tiene cosas estrañas y exquisitas:
un Dios que es uno y trino en las personas,
el Padre, el Hijo y el Divino Espíritu,
y sólo un Dios 1.

A.

Pensando en el requebrajo
Acos chamelotes 2•

Aco puede explicarse como ecc(mn)-lwc y compararse con
el demostrativo provenzal neutro aco 3 , y parece ser la única
representación superviviente de hic en España, excepto la
forma ablativa empleada en ogaízo o agora.
Los demostrativos reforzados mediante el auxilio del prefijo eccum (arcaico de ecce-eum), tales como eccu(m)-ille&gt;aque4,
o por la adición de alterum, tal como illum-alteru,m &gt; el/otro, o
igualmente reforzada en ambos modos, tal como aquel(l)otro,
son bastante comunes.
La forma acotro, aunque no tan rara como aco, ha sido,
sin embargo, poco señalada. Parece también pertenecer al
dialecto de Sayago. Ejemplos:

CASTRO.

ACO, ACOTRO
Hasta la fecha no parece haberse prestado atención sobre
el demostrativo español aco, aca. En los antiguos textos españoles no se han hallado ejemplos, y acaso únicamente apare&lt;:e una docena de veces en textos dramáticos del siglo xv1 en
el lenguaje de los pastores que usan el llamado dialecto sayagués, el cual se supone localizado en la región leonesa, provincia de Zamora.
Los autores representados en las citas que damos a continuación son naturales, respectivamente; de Extremadura,
(Torres Naharro y Diego Sánchez de Badajoz) o de Salamanca
(Horozco?). La forma aco ha podido ser, por consiguiente, una
forma olvidada del español occidental :

- También acotros marranos
confessos perros malditos 5 •
- También la toma el diablo
acctra por su marido 6•
- ¡Son lámparas concejiles?
Más aceite les echá,
o de acotras lo quitá
que cuido están rebosando 7•

-Digo l que la gente de Mahoma, l como son perros traydores J
por accs [no poracos] huertes cramores I están llenos de carcoma 2.
No me harto J de pensalla cuarto a cuarto J acos becachos torra&lt;los I como terrón quebrajados J branditos como un esparto 3•
Que hará quien más los siente I acos fuertes rabadanes, 1 abades y
-sacristanes 4 •
Yo me acuerdo juri a ños I que aca [no aca1 noche angelical bai•
Jamos... 5•
¡Cómo no soy yo criado I por acas [no actir] manos de Dios: 6•

- Soys vos también del lugar
do viene acotra doncella 8•

1

Ibíd., fol. 58 r.
Égloga interlocutoria, edic. Cronan, Rev. Hisp., 1916, XXXVI,
477, lío. 6-10.
3
ToRRxs NAHARRO, Propaladia, edic. Cañete-Menéndez Pelayo,
1, 225.
' D1EGO SÁNCHEZ DE BADAJOZ, Recopilación en metro, edic. Barrant-es, II, 42.
5
lóíd., II, 64.
6
Ibíd., H, 77. También en II, 121, 122, 163, 166.

I que tuve con aca moca 1•

2

1

'

1 S.sBASTIÁ.N DE HoRozco, Entremés, Cancionero, Sevilla, 1874, página 167.
2
SEBAST!ÁN FERNÁNDEZ, Tragedia Policiana, 1547, edic. Menéndez
Pelayo, Orígenes de la Novela, HI, 42 b. Véase Ibíd., págs. 43 a y 52 a.
3
MEYER-LÜBKE, Grammaire, II, § 98.
' M.sNÉNDEZ PmAL, Manual, 19 18, §§ 98-99. Baist, sin embargo
(Grundriss, I, 910), deriva aquel de atque-ecct1(m)-ille. Verdad es que
el cambio de inicial e en a no es fácil de explicar, aun en proclisis.
s llgloga interlocutoria, Loe. cit., lío. 11-12. También Ibfd., lío. 230.
o FRANCISCO DE Av.sNDAÑO, Comedia Floriana, 1551, edic. Bonilla,
Re'O. Hisp., 1912, XXVll, 415.
7
l\I1GUEL DE CARVAJAL y Luis HuRTADO DE TOLEDO, Las Co1·tes de la
Afuerte, 1557; Bibl. Aut. Esp., XXV, 9 a.
s At1eto de la Verdad y la Mentira, en Colección de Autos, Rouanet,
II, 436. (Acotro ocurre tres veces más en los cuatro volúmenes de la
colección de Rouanet.)

�316

MISCELÁNEA

MISCELÁNEA

Acotro podría ser &lt; eccu(m)-alterum, pero es difícil aceptar tal combinación, a menos que se suponga que en ecrnm&lt;
ecce-eum el artículo haya podido sentirse como tal.
De otro modo alterum, siendo en realidad una parte intensiva sin valor propio peculiar, eccum-altermn, quedaría sin
sentido. Y es inverosímil que eum, átono en eccum, pudiera
aún sentirse, cuando en eccu(m)-illum &gt; aquel y combinaciones análogas eum era la parte que más sufría.
l\Iás lógico quizá sería considerar acotro como una forma
posterior basada en aco: ac(o)-otro, similar a aquel-otro&gt;
aquel/otro o este-otro &gt; estotro.
El hecho de que acotro no aparezca en los textos antiguos
españoles 1 mayor número de veces que aco suministra a estouna explicación posible. - JosEPH E. GUILLET.
Universidad de Minmsota.

Escobar, Cristaes d'ahna (xvn8 siecle) :
Esta queima,;ao de sangue
he hua nova Noruega
que continuam as noites
os meses &amp; annos de ausencia.

(L'absence de la bien-aimée est comparée
tuelle de la Norvege.)
Anatomico jocoso (xvm8 siecle) :

a la

nuit perpé-

Grande homem perdeu em vós a Noruega para zombar das suas
sombras diuturnas, na industria que tendes de fazer as noytes pequenas.

l\L Ribeiro nous apprend encore que chez les Jaboureurs
du Brésil (pres S. Paulo, Minas, Rio de Janeiro) noruega désigne
'o terreno que nao recebe sol' (cf. déja Figueiredo, Dice. da
lingua port., s. v. Noruega 1 ). - LEo SPITZER.
Université de Bonn.

LA NORVEGE COMME SYMBOLE DE L'OBSCURITÉ
J'ajoute aux exemples produits par M. Castro, RFE, VI,
184-186, pour esp. «Noruega symbole de l'obscurité&gt; les passages portugais suivants que je copie du livre de M. Joao Ribeiro, A lingua nacional, S. Paulo [en Brésil], 1921, que l'auteur
a eu la bienveillance de me faire parvenir:
Antonio Prestes, xv1e siecle, Auto dos dois irmiios (c'est
un fainéant qui parle) :
- Sou muito soturno.

UN TEXTO DESCONOCIDO DEL FUERO DE LEÓK
En el Liber Fidd 2, que hoy se conserva con los demás fondos procedentes de la catedral y de algunos monasterios de la archidiócesis
de Braga, en el Archivo público de la ciudad, hemos tenido la fortuna
de encontrar un texto inédito y desconocido del llamado fuero de
León, que concedió Alfonso V en la Curia plena reunida el día de las
calendas de agosto del año 1020. No se trata de una versión distinta,
de una copia diversa de aquellas que hasta ahora han sido aprove-

-E's?
- Sou Noruega,
do dia nao se me pega
mais que tres horas.

(ll ne travaille que trois heures par jour, comme les Norvégiens
sont censés le faire n'y voyant ríen le reste de la journée.)
1 KELLER, Historische Formenlehre, pág. 32, lo menciona, a propósito de los autos del siglo xvr, como refuerzo con ac (!). GESSNH, Dassjaniscke Possesiv-und Demo11strativpro110111en, en Zeitsc/1, fiir rom.
Phi/., 1893, XVII, 3461 no menciona ni aco ni acotro.

1 Pour noruega nom d'habitant cfr. mon article sur les bnxo,va en portugais,
Biól. ,Arel,. rom.•, Ir, 2 passim (spéc. Franfa, gra,tjola, lisboeta, etc.).
2

Este famoso tumbo ha sido estudiado de

un

modo incompleto por Pedro

A. de Acevedo (•O Lióer Fidn da mitra de Braga•, en Academia das Scimcias da Lisóoa, Boietim da segunda classe, 19u, V, 400), y por Alberto Feio
(,O Arquivo Distrital de Braga•, notas histórico-descriptivas, Boldim da Biólioteca prtólica e do Arquivo distrital de Braga, 1920, I, 85). Se trata de un códice
en pergamino, a página entera, de 43 X 30 cms., escrito en letra de la primera
mitad del siglo xm. Consta de 256 folios de 38 a 40 lineas, con numeración
antigua romana e iniciales y títulos en rojo. Ha sido encuadernado en tablas

de castaño, sin duda en fecha moderna y ante el deterioro de la antigua encuadernación, deterioro que alcanzó a las diez y seis primeras hojas del tumbo.
TOMO

IX.

21

�141SC&amp;LÁ..~&amp;A

MISCELÁNEA

chadas por los eruditos en sus diferentes ediciones del citado fuero.
Nos hallamos en presencia de una redacción anterior, preparada en
una sesión ordinaria de la Curia regia que se celebró en León el dla
cinco de las calendas de agosto del año 1017. El documento, que hoy
darnos por primera vez a la estampa, comprende tan sólo las disposiciones generales del fuero leonés. Todos los preceptos de éste relativos a la vida municipal faltan en el texto que aparece encabezando
el Li/Jer Fidei.
Estudiadas comparativamente ambas redacciones, se advierte en
la que ahora publicamos un orden distinto y un lenguaje más rudo,
cual corresponde a la obra de un consejo compuesto en su mayoría
µor laicos semieducados. Algunos pasajes son totalmente diversos,
otros faltan en el texto primitivo. En ciertos párrafos de éste el concepto aparece expuesto con menos claridad y de un modo difuso. En
la redacción conocida de antiguo se nota sin esfuerzo una forma más
cuidada, una mayor precisión, ciertos retoques de estilo, algunas adiciones; en suma, se adivina la pluma de un clérigo letrado que en la
asamblea magna del año 1020 corrigió el texto elaborado por el con•
sejo del rey, quizá en más de una reunión estival, y le añadió toda la
parte referente a la organización de la ciudad. Las dos redacciones se
completan y aclaran en muchos extremos.
Nadie, que sepamos, babia apuntado la sospecha de que el famoso
texto legal hubiera sido preparado en varias reuniones sucesivas de
la Curia. El documento descubierto en el Li/Jer Fidei revela el mecanismo íntimo y desconocido que se empleó para elaborar el primer
ensayo de codificación del derecho consuetudinario leonés, que se
se había ido tallando en las entrañas de la sociedad astur-leonesa
durante el siglo x, y que entonces se recogía y consignaba por escrito.
Algunos pasajes de la redacción primitiva permiten identificar al
/zQmo mandationis con eljunior. Otros nos hablan de los iudices qui in
concilio electi sunt, de los que no hallamos vestigios en el texto conocido del fuero. Gracias a este documento, hasta ahora ignorado, teneEn ~ se copian 953 documentos, numerados al margen en cifras arábigas. El primer folio empieza de esta forma: clncipit cronica eorum que pn- magna parte
spectant utl I spectare debent ad ecclesiam bracharenum et eius diocesim ,siue 1
prouinciam, et uoca/ur Liber fidei id ut cui fides debet adbiberi I uocatur etiam
liber testamrotorunr.• Los documentos más antiguos de la época sueva y del siglo 1x fueron publicados por Risco en la E.rpaña Sagrada, tomo XL, y lo han
sido recientemente por Alberto Feio en un trabajo titulado «O Térmo de Braga•,
aparecido en el volumen II, núm. I (1921), del Bo/tlim da Bib/iotua pública t do
Arquivo distrital de Braga. Del siglo x se copiaron muy pocos en el Libtr Fida;
de los siglos XI y xu hay una enorme colección, y bastantes del xm. El más
moderno está fechado en la era 1291 1 año 1253 (foL CCXL v}, y es una escritura
de venta hecha por Domingo Femandes a Juan Paris, canónigo.

mos noticias de cierta revisión general de juniores hecha en el reioado de Bermudo II, y merced a él será quizá posible encontrar una
explicación aceptable de la frase que tanto ha dado que hacer a los
eruditos: usque in lertia uil/a. Pero el estudio de todas estas novedad~s y de otras varias, también relativas a instituciones de lndole jurí&lt;hca, cae fuera de la caracteristica especial de esta Revista y merecerá
ta atención que su interés reclama en otro trabajo de conjunto que
preparamos sobre el derecho leonés en el siglo x.
. En cambio, pueden tener cabida en este lugar algunas considera-c1ones respecto al lenguaje. El texto B, dentro del carácter de la lengua documental de la época, plagada de incorrecciones, procura una
redacción más latina. En el texto A hay formas vulgares que en B se
r?s~uran, co:no soldus (solidos), domni (domini). Usa A de palabras
v1v1entes, que en el texto B se sustituyen con un cierto sentido de la
prnpiedad clásica: saccauerit (a/Jstraxerit), magnati (optimates). En A es
-corriente quebrantar las más sencillas reglas de sintaxis, redactando
el escriba sin grave preocupación del valor de los casos, mientras que
-en B, en general, se salvan al menos estas elementales incorrecciones;
así abundan en A construcciones como éstas : in sedis el concilio legionense, accipiat ecclesiam ve! seruos domini veritatem, legem dicit 'la ley
dice', qui aulem scriplura non a/Juerit, maneant illas kreditates, det i/k,
de rajina medio jro ad rex et medio ad do,ninum. En B, solvat 111ediu111
.autem calumniiz regi, aliud autem medium domino haereditatis, quijudicet
veritas ect.•.
Es en definitiva el redactor de A menos perito en los rudimentos
de la sintaxis latina y emplea en más ocasiones que el de B voces que
no corresponden a la buena latinidad, aunque, naturalmente, en la
-esencia de la lengua no hay una discrepancia que caracterice estos
documentos, ni siquiera una distancia considerable, como no podía
haberla, dada su fecha y sus posibles redactores. No puede decirse
por esto que uno sea obra vulgar y otro erudita.
Lástima que el estado deplorable en que se encuentran los primeros folios del Li/Jer Fidei no permita conocer sino fragmentariamente
-el texto que publicamos a continuación:

A
In era Mª Lª Vª, Vª Kalmdas august'!s. 1 In p~e_sentia regis domni adeIons1 adunataet fuerunl omms pontil

Sub era M LVIII, Kal. Augusti in
presentia Regís Domini Adefonsi, et
uxoris eius Geloirre Reginre conveni-

1 El texto B está reproducido del publicado por Muñoz y Romero en su
Cokuión de Fueros municipales y Carlas pueblas, Madrid, 1847, pág. 6o. A pesar

de la fecha remota de esta edición y de sus indudables deficiencias, no ha sido
apenas superada por la de Colmeiro, que puede verse en la Cok"w" de Cortes,

�MISCELÁNEA

320

[fi]ces atqttt magnati palatii sui ante
ipsius princeps in sedis tt concillio legioneme.
•

Et elegimtts inttr nos, ut corrigamus
nttr nos tam I potentes quam etiam
ti nobiles utl innobiles in ueritate tt
iusticia, 1sicttt ab antiqttis patnbus tst
constitutum ti canonicali sentmcia auctorizat, 1 ut p,-imitus accipiat ecclesia
ueritatem suam et inde regi tt potestas
utl I populi uniuersitas.

IIUSCl!LÁNRA

mus apud Legionem in ipsa sede Beata: Marire onnes Pontifices, Abbates,
et Optimates Regni Hispanire, et iussu
ipsius Regís talia decreta decrevimus,
qure firmiter teneantur futuris temporibu's.

Iu primis i~itur censuimus, ut in onnibus conciliis qure deinceps celebra buntur, causae Eclesire prius iudicentur, iudiciumque factum absque falsitate consequantur.

VI
Iudicato ergo Eclesire iudicio, adeptaque justitia, agatur causa regis, deinde causa populorum.

II

II

In pnmis accipiat eccltsiam utl seruos donzini ueritatem; 1 qtti abuerint
scnptos de hereditate qui ad eccl,siam
deseruierint, tt eam I illis in contemptione miserint, paremus illas scnpturas in concilio ,t inquiramus ueritatem,
sicut lex docet, quart legem dicit, ut
qui ueritatem facit, dei I uoluntatem
adimplet; D,o enim fraude facit, qui
ueritatem resindet. Qui I aut,m sc.-iptura non abuerit det suos sapie1ttes ,t
firmet h,.-editat,m de I eccl,sia, et accipiat eam, que non parent ei tricenium, qttart non tst ueritas I u,l ptr
tricenium de i,iiuriam.

Prrecipimus etiam, ut quidquid testamentis concessum et roboratum aliquo tempere Eclesia tenuerit, firmiter
possideat. Si vero aliquis inquietare
voluerit, illud quod concessum est testamentis, quidquid fuerit testamentum
in concilium adducatur, et a veridicis
hominibus utrum verum sit exquiratur~
et si verum inventum fuerit testamentum, nullum super eum agatur judicium, sed quod in eo continetur scriptum, quiete possideat Eclesia in perpetuum. Si vero Eclesia aliquid iur&lt;&gt;
tenuerit, et inde testamentum non habuerit, firment ipsum ius cultores Eclesire iuramento, ad deinde possideat
perenni revo, nec tempere triennium
juri habito seu testamento, Deo etenim
fraudem facit qui per triennium rem
Eclesire rescindit.

IV

IV

... re I inuitissime, sd om11ia sua causa
intemerata... 1 eccltsie.

Mandamus adbuc et nullus audeat
aliquid rapere ab Eclesia; verum si aliquid infra cimiterium per rapinam
sumpserit, sacrilegium solvat; et quidquid inde abstulerit, ut rapinam reddat, si autem extra cimiterium iniuste
abstulerit rem Eclesire, reddat eam, et
calumniam cultoribus ipsius Eclesire,
more terrre.

V

V

Et, si acciderit ocasio, facia11t homicidio... 1 prendat ille p.-inceps ille homicidio medio... 1 maneant illas htreditates intemeratas post part...

Item decrevimus, ut si forte aliquis
hominem Eclesire occiderit, et per se
ipsa Eclesia iustitiam adipisci non potuerit, concedat maiorino Regis vocem
judicii, dividatque per medium calunniam homicidii.

VI

VII

... rit li,,-editates infra testamentum

III

III

Intullamus ,t no1t parent ad... uos 1
abbates co1ttemptione suos monacos,
nec supe,- refu... inde I comedant panem nec bibere nequ, ciuata non carne...

Decrevimus etiam, et nullus contineat seu contendat episcopis abbates
suarum diocesseon, sive monachos,
abatissas, sanctimonialas, refugannos,.
sed onnes permaneant subditioni sui
episcopi.

ni por la de D. Bernardino Martín Mínguez, que apareció en la Revista quedirige el docto decano de la Facultad de D erecho de Madrid. Hemos preferido
el texto de Muñoz porque tiene sobre los demás la ventaja de ser el más usual
y conocido. Esperemos la edición que prepara el Sr. Canseco.

321

eccltsie integra care... 1et non faciat ibi

populatura ,t de parte regie... 1 no,i
conparent ullum hominem htreditatem
seu et de casa... 1

Decrevimus itemm ut nullus emat
hrereditatem servi Eclesire, seu Regis
vel cuiuslibet hominis: qui autem emerit perdat cam et pretium.

VII

VIII

... de illos homicidios inquirant illos
maiordomos de... 1 illitts ad integrum
foris de eccltsiis sicttt de sup,r resonat ,t reddat...

ltem mandamus, ut homicidia et rausos onnium ingenuorum hominum Regí integra reddantur.

Vlll

XII

Et ... 1 ta utl fiscalía regís et faciant
suos labores de suas uillas uel quod 1
soluti fueru11t fac,re auolum utl parentum suorum.

Mandamus iterum, ut cuius pater,
aut mater soliti fuerunt laborare brereditates Regis, aut reddere fiscalía tributa, sic et ipse faciat.

IX

XIV

Et qui iniuriauerit sagio I nem regis
pareat soldus quingentos.

Et qui injuriaverit aut occiderit saionem Regis solvat quingentos solidos.

X

XV

EJ qui fregerit caract,r regis pa¡riat
soldus cmtum. Et qui saccauerit inde.
si firmauerit supe.- eum, det illo I de
rapina medio pro ad rex et medio ad
dominum suum; ti si non lucet illu,n 1
quantum inde abstulit et pariat eum sic
de rapina ti de illos comitatos 11

Et qui fregerit sigillum Regis reddat .c. solidos; et quantum abstraxerit
de sub sigillo, solvat ut rapinam, si
juratum fuerit ex parte Regís; medium
autem calunnire Regi, aliud autem medium domino hrereditatis. Et si jurare
noluerit ex parte Re~s, criminatus habeat licentiam iurand,, et quantum iuraverit, tantum ut rapinam reddat.

�MISCBLÁNBA
MISCELÁNEA

322

XI

IX

Romines qui fuerint de benefacturia et comparaverint hereditatem I de
bomine de mandatione non faciat in
tus uilla populatura, nec non teneat 1
ibídem solarem nec ortum, set foras
uitla uadat. Set cum illa media hereditalte uadat de uilla quos comparauerit
et non faciat populationem usque in
IDª 1uilla. Et iuniore qui fuerit de una
mandatione et fuerit in alía et compal
rauerit hereditate11~ de iuniore, si uoluerit seruire pro ea, possideat illa; 1
sine aliud inquiret uilla ingenua ubi habitet et seruiat ei ipsa meldia uilla usque in IIl ª uilla.

Pr.ecepimus etiam ut nullus nobilis.,
sive aliquis de benefactoria emat solare, aut ortum alicuius junioris, nis•
solum modo mediam hereditatem d~
foris; et in ipsam medietatem quam
ernerit, non faciat populationem busque in tertiarn villarn. Junior vero qui
transierit de una rnandatione in aliarn,
et emerit b.ereditatem alterius junioris, si babitaverit in eam, possideat
earn integram; et si noluerit in ea habitare, rnutet se in villam ingenuam
busque in tertiam rnandationern, et babeat rnedietatem pr.efat.e b.ereditatis,
excepto solare et horto.

XII

XI

Et quando obtinuit rex domino Uermudo I suo regno c,mstricto discurrentes suos sagiones per omnem terram
suam, 1qui fuit iuniore seruiat post parte mandatione, et qui fuerit de benel
facturia uadat ubi uoluerit. Seu etiam
et hereditates qui in diebus suis I non
preserunt post mandationes, no,i eas
inquirant.

Itern decrevimus, quod si aliquis habitans in mandatione asseruerit se necjuniorern, necfilium junioris esse, maiorinus Regís ipsius mandationis per tres
bonos homines ex progenie inquietati,
habitantes in ipsa mandatione confir-rnet jurejurando eum juniorem et junioris filium l'sse, quod si juratum fuerit, moretur in ipsa hereditate junior,
et babeat illarn serviendo pro ea. Si
vero in ea habitare noluerit, vaddat liber ubi voluerit cum cavallo et atondosuo dimissa integra b.ereditate, et tonorum suorum medietate.

dent illi sua ueritate. Et qui pi¡¡lnora[uerit sine) iussio regís utl ipsi mdices, qui electi sunt, uel sagione Iin ua ...
uilicus sed procurator uel quislibet ingenuus uel serluus... possidet usurpare
presumat ante iudicium et ante iudices.

que judicio reddat in duplum; et si
facta fuerit qu.erela ante judices de
suspectione, ille cuí suspectum habuerit, defendat se iuramento et aquacalida per manus bonorum hominum; et
si qu.erimonia vera fuerit et non per
suspectionen, perquirant eam verecidi
homines, et si non poterit inveneri
vera exquisitio, parentur testimonia ex
utraque parte talium hominum qui viderunt et audierunt; et qui convictus
fuerit, solvat more terr.e illud, unde
qu.erirnonia facta fuerit. Si autem aliquis testium falsum testificasse probatus fuerit, reddat pro falsitate Regi
.LX. solidos, et illi ex quo falsum protulit testimonium, quidquid suo testimonio perdidit reddat integrum; domusque illius, falsi testis destruantur a
fundarnentis, et deinceps a nullis recipiatur in testimoniis.

CLA UDIO

SÁNCHl!Z· ALBORNOZ.

DOS CARTAS INÉDITAS DE LOPE DE VEGA
En el Archivo del Instituto de Valencia de Don Juan, de Madrid,
existen los autógrafos de estos dos curiosos documentos: una carta
latina a Urbano VIII, y una esquela al duque de Sessa, que estudiaré
sepatadamente 1.
La carta es la que sigue:

xm
Pr.ecipimus adhuc, ut horno qui est
de benefactoria, cum onnibus bonis
et h.ereditatibus suis eat Jiber quoqumque voluerit.

XIll

X

Et qui present mulier I de mandatione, et fecerit uota in alio loco, leuet
hereditate de I illa; et qui fecerit uota,
si uoluerit, faciat ibi scruicitium pro
illa, et, 1 si non, dimittat ea.

Et qui acceperit mulierem de mandatione, et fecerit ibi nuptias, serviat
pro ipsa h.ereditate mulieris, et habeat
illam. Si autem noluerit ibi morari,
perdat ipsam h.ereditatem. Si vero i~
h.ereditate ingenua nuptias fecerit, habeat h.ereditatem mulieris integram.

XlV

XIX

Et qui babuerit debitum uadat ad domino suo pro aclcipere sua ueritate, et,
si noluerit eam dare in uoce, det duas
uel I rn•• de ipsa uilla qui uideant ueritas et postea pergant ante ipsos 1
iu[dices qui in) concilio electi sunt et

Et qui aliqul'm pignoraverit, nisr
prius domino illius conqu.estus fuerit,
absque judicio reddat in duplum quantum pignuraverit, et si prius facta qu.erimonia aliquem pi¡?nuraverit, et aliquid ex pignora occiderit, plane abs-

•Sanctiss. Pater:
»Iustum timorem debitus vicit amor imo et pudorem, qui non me
solum (cuius exigua ingenii vis ad tam inmensae lucis fulgorem caligat),
sed doctissimum quemque a scribeodo potuit deterrere, qui supremam
a Xpo. domino institutam dignitatem honore debito suspicit et veneratur. Quem tamen terret digoitatis magnitudo patris sanctissimi venerandum nomen invitat, ut pastoralis charitatis amor alliciat ovem affectu, nomine Lupum, qui his suplicibus l[it)teris vestre sanctitatis numen
adorem, ingenium et studi[um) (quando imitari non datur) admirer.
Nam o illud os aureum et sacrae vestrae poesos odae, quas nocturna
pariter et diurna non solum maou sed mente verso! dum contemplor
stupeo, quoties relego, toties venerabundus oculis aplico, deosculor,
et altamente repono amidius quam Alexander Homeri Illiada in cap-

1 Debo la noticia a mi maestro D. Américo Castro, a quien quiero expresar
aquí mi agradecimiento.

�MISCELÁNEA

MISCELÁNEA

sula quae sibi a Darii spoliis oblata fuit preciosissima. Hae enim pauperum supellex, in tenui fortuna diues animus. Auream illam odem,
quae «Adulatio perniciosa» inscribitur, hispanis versibus donaui, ne
careat nostra vernacula lingua italijs diuitiis, quae ex auri fod ina vestri
diuini oris fluxere. Reliquas ni tanti solis splendor me Phaetontem
precipitem aduxerit ita in vulgus dare est animus modo vestre placeat
Beatitudini.

"tradujo, y estampó al principio de La Corona trágica, un epigrama
.sobre la muerte de María Estuardo:

•lllustrissimus dominus meus Cardinalis Franciscus Barberinus, inter consuetae benignitatis honores, me torque, a quo aurea vestra pendebat imago, donauit, quae tanti mihi est, vt hoc torque pro Vega Torquatus appellari malim. Pro tanto beneficio hoc hispano epigramma
remitto vestrae sanctitati. Grauem fateor perhorresco censorem, vehementer tamen amo diuini ingenii vestrae comitatem, et in Domino
meo Vrbano vrbanitatem. Idem dominus meus Cardinalis in causa pro
qua ad vestrae sanctitatis pedes supplex me deijcio, promisit mihi se
patronum presto affutw·um.
• Verba michi desunt eadem tan sepe roganti, non pudeat vanas fine
carere preces.

Te quarnquam immeritam ferit, o Regina, securis... t
en el soneto que comienza:

Aunque te hiere, ¡oh, reina!, el duro acero... 2
Sólo puede añadirse a esa traducción una cita, relativamente larga
(seis versos), de El laurel de Apolo, en cuya silva I figura, corno es sabi&lt;lo, un hiperbólico elogio de Urbano VIII:
Hoy, pues, alma ciudad, los siete montes
al gran Mafeo humilla,
y tú la verde orilla
excede hasta besar los pies sagrados,
¡oh, siempre dulce y venerable río!,
y del afecto mío,
deja en humildes versos informados
tus cándidos oídos, donde sólo
debiera resonar délfico Apolo,
que leyendo sus líricos divinos
enmudecieron griegos y latinos,
y más en los heroicos, donde admira...
cuando en su fértil quinta
el ocio ameno retirado pinta... :
•Ya los campos las lluvias humedecen,
tiempla el calor el aura, y el estio
huye ligeramente,
los prados llaman y los aires crecen.
Aquí se espacia y goza el gusto mío,
midiendo el largo campo alegrem;nte.•
Mas ¡cómo, pluma intrépida, pudiste
correr al sacro Febo la cortina
y a la musa latina
la española atreviste? 3

• V ester humillimus seruus,
Lupus a Vega Carpio•

1.

A esta carta debe referirse la que inserta La Barrera 2, en que el
cardenal Barberini agradece a Lope su rendimiento en nombre del
Papa. La cart a del cardenal Barberini es de diciembre de 1627; la de
Lope corresponde, pues, a una fecha inmediatam~nte anterior. Poco
podemos decir de su contenido, adulador sin medida; es dificil, ante
los fríos y elegantes versos de Maffeo Barberini, encontrar sinceras las
alabanzas de Lope, que nunca llevó a efecto sus promesas de traducir
los poemas latinos del Pontífice 3_ De la oda «Adulatio perniciosa•,
que comienza
Cum luna caelo fulget &amp; auream
Pompam sereno pandit in ambitu
Ignes coruscantes, voluptas
Mira trahit renitetque visus ',

Compárese a los versos entrecomados:

no hemos encontrado nada en sus Obras sueltas. Que sepamos, sólo
Archivo del Instituto de Valencia de Don Juan, envio 38, III, n2.
Nueva Biografía, pág. 409.
3 Hay, con todo, traducción castellana por D. Gabriel del Corral, poeta elogiado por Lope en Et laurel de Apolo, R-XXXVIII, 1g8 ó.
' 1'ÍAPHEI, S. R. E.; card. BARBERINI... , Poemata. [edic. J. Brown] Oxo,ii, e
typograp!uo Clarendoni,m o, M. DCC. XXVI., pág. 179. Cito el comienzo por si
pudiera ser útil para una nueva búsqueda.

325

Arva madent pluvüs, &amp; amabilis aura caloris
Jam fregit, celerique fuga se proripit aestas;
Rura vocant, laetisque pateos in collibus aer
Ric recreor, spatiorque libens, ubi libera longos '·

2

t
2

'
..i

Ióíd., pág. I 30.
Oór-as sueltas, IV, I 59.
El laurel de Apolo, R-XXXVIIl, r8g a. Rosell no destaca la cita.
Loe. cit., pág. cj5.

�MISCl!LÁNl!A

Los versos españoles que Lope envía al Papa deben ser el soneto:
&lt;A un retrato de Su Santidad en una medalla de oro•, impreso también en La Corona trágica.
La esquela dirigida al duque de Sessa es la siguiente:
&lt;La carta de la Arellano, yo la tengo, que por ocasión destas fiestas del Corpus la suspendí, pareziéndome no ynportaua. La carta de
Córdoua yrá otro ordinario, porque es justo que v. ex.ª responda ccmoquien ha visto el libro; y ni Ita de ser tan presto que él lo dude, ni con tan
poco acuerdo que no crea que se entiende 1 • V. ex.ª perdone la escusa.
si se lo parece, que parte tiene desto la ocupación. Guarde Dios
a v. ex.ª los años que yo le pido y deseo. De casa, 2•
Es de notar el carácter picaresco de la carta, que tan bien nos
imaginamos en Lope. Por lo demás, no puedo decir quién es ese Córdo!Ja, hacia cuyo libro tan poca curiosidad sentía el Fénix, ni adivinar,
claro está, de qué clase era la tal obra. En El laurel de Apolo sólo figura un doctor Córdova, citado también por Cervantes en Et canto d~
Caliope. Sin más datos no podemos intentar la identificación. - Jos&amp;
F. MoNTl!SINos.

Universidad de Hamburgo.

OTEAR
Otear 'mirar, acechar desde un lugar alto', lo considera A. Castro.
RFE, V, 28 y sigs., como derivado de a I tu, aduciendo pruebas decisivas de la toponimia española y desechando la etimología optare propuesta por Diez.
Para apoyar esta etimología y lo que dice A. Castro cde la abundante vitalidad de ot- junto a alt-,, puede servir la forma altear=
'otear', empleada, según Franc. J. Cavada, Cl1iloé y los clzilotes, en Rev.
Cltit. de Hist. y Geogr., 1913 1 VI, 450, en el Archipiélago de Chiloé. M. L. w AGNl!R.

PORT. «GIRIA»
Se me ocurre una pequeña duda a propósito de la etimología propuesta en RFE, IX, 178. Hallo ahora, como nombre de una jerga de
los tejeros asturianos, la palabra xériga (Llano, Dialectos jerga/es asturianos, Oviedo, 1931), que con su g parece formada de gerigonza.L. SPITZKR.

1
2

Subrayado en el original.
Archivo de Valencia de Don Juan, 38, III, 112.

NOTAS BIBLIOGRÁFlCAS
RoHLFS, G. - Ager, Area, Atrium. Eine Studie zur romanischen
Wortgeschichte (con un mapa). - Borna-Leipzig, Noske, 1920, 4.º,
69 págs.= Estudio hecho con gran método y competencia. El tema fué
propuesto por la Universidad de Berlín en 1913, sin duda pensando
en los cruces que han tenido los derivados de estas palabras en las
lenguas románicas, por el hecho de coincidir sus formas en algunas
partes. Estudia Roblfs el uso latino de esas palabras, y luego su dispersión fonética y semántica a través de los romances; muchas de las
observaciones interesan al español.
Ager, agrum plantea la cuestión del tratamiento de -gr- en romance. Agro, en portugués, no es cultismo, según supuso Cornu (Romanía, XI, 81), pues está de acuerdo con negro y nombres de lugar
Agro, Agrella; el port. ant. ero piensa R. que tal vez sea hispanismo
(pág. 5, n. 7). Según R . el resultado de -gr- depende del acento: después de vocal acentuada se conserva (nég,-o, ágro); cuando el acento
va después de este grupo de consonantes, se vocaliza la g (}eriza
pigrítia). Contradice esta regla intégru entero, port. enteiro; R. lo
explica, diciendo que influye aqu[ el sufijo -ariu, -ero; también Meyer-Lübke (ZRP!t, XXXIX, 265) supone para entero causas extra fonéticas, y escribe: cdie jüngere Forro. ente,-o statt ent,-ego ist von frz. entier abhangig,. Desde luego la explicación de R. es más verosimil
que ésta, aunque le veo el inconveniente de que su teoría sobre -grsc basa en escaso número de ejemplos; la comparación que hace con
-dr- justifica mis dudas: para R., ágro es a cuádro como peréza a cuarénta, lo cual no prueba mucho después de lo que digo sobre -df"- en
RFE, 1920, pág. 57. El ejemplo de cadéra catbedra hace presumir
que si tuviésemos más casos de palabras latinas con -gr- que hubiesen
evolucionado, sería imposible reducir a un tan simple esquema la historia de -gr-. Flagrare&gt; port. chei,-ar no puede decidir la cuestión
por ser verbo y variar el acento según las personas 1• Pero dado que
esta influencia del acento no ha permitido basta ahora obtener leyes
exactas, sigo pensando que entero, port. enteirn son dedvados de in1 Meyer-Lübke (ZRPh, XXXIX, 265) piensa que cluirar viene del fr. Jlairer;
pero -gr- puede -vocalizar su primer consonante, como en gall. port. ,gnja &gt;
rireja (v. GARCIA DE Dil!G01 Gram. gal/., pág. 47).

�NOTAS BIBLIOGRÁFICAS

tégru, entre otras razones, porque si fr. vergier da 1Jergel, y mestier,
mester, no se ve la causa de que entier dé ente,·o y no *enter.
En la reseña que Meyer-Lübke hace del libro de R. (Literatur.blatt, 1921 1 pág. 42) se adhiere a la idea de que agrum no dejó
derivado en castellano, y se opone a mi explicación en RFE, V, 28:
«ager ist fast vollig verschwundea», R., pág. 10; «warum nun freilich
ager im Spanischen aufgegeben worden ist, liisst sich nicht sagen•,
Meyer-Lübke, loe. cit. La vitalidad de ero a gru habrá sido mayor o
menor en castellano; pero que ero ha existido con el sentido de 'campo',
independientemente de era, no ofreced uda 1• He aq ui la prueba : «Una
terra enaos Foios, alía terra ennos eros Lóngares• (Documento de 1109,
de San Milláa) 2• Se trata de una enumeración de terrenos: Foios es un
término cerca de Berceo (Hoyos), y otro término o campo serían esos
eros Longans. Por consiguiente, cuando Berceo escribe «Munnon que
es bien rica de vinnas e de eros• (S. Mil!., 474) 1 no hay que pensar,
como Meyer-Lübke, que Berceo, apurado por la rima, usó aquí forzadamente ero, en lugar de era 1Tenne11 sino que empleó la palabra que
en su pueblo significaba 'campo'. Tampoco creo que en Juan Ruiz, 1297,
ero signifique 'era' ( «enbya derramar la semiente al ero•, 'das Getreide
auf der Tenne ausbreiten'), porque la simiente 1 Samenkorn' no se pone
en la era sino en el campo. Siendo esto evidente, en el otro ejemplo
de Juan Ruiz, 1092, «non so para lidiar en carrera nin ero•, palabras del
buey viejo, no hay que dar a ero el valor de 'era', porque es más frecuente que el buey are el campo que el que trille en la era; el buey se
referirá a lo que suele hacer : tirar de la carreta por un camino o carrera, o del arado, en un campo. Como en ambos casos ero es 'campo', sería
extraordinario que significase otra cosa en 327 d: clevólo e comiólo a
mi pesar en tal ero•, y en 746 b, donde por último ocurre esa palabra:
«fué sembrar cannamones en un vic;ioso ero•. Según R., pág. 40, y Meyer-Lübke, loe. cit., aquí ero es el area aucupis, 'lugar donde se
pone la red para coger pájaros'; pero Juan Ruiz no dice nada de eso,
sino que un pajarero va a sembrar cañamones (una simiente) en un
campo, para que nazca cáñamo, y con él tejer redes y hacer lazos. Y si
todavía les cabe duda a los dos distinguidos filólogos de que el ero es
el campo donde se siembra, vean este ejemplo del Cancionero de
Baena: «Que dizen que Dios da trigo I ea algún ero sembrado• (página 111 ). En fin, si en el siglo xvrr, Correas, glosando el refrán: e Hielo
de hebrero, dale del pie y vete al ero», nos dice que ero es 'heredad',
no veo cómo sea posible negar que ero 'campo' ha existido en español,
puesto que durante siete siglos viene siendo atestiguado.
1 Rohlfs, pág. 35, reconoce que ero es 'campo cult[vado', pero lo identifica
con ár,a.

2

MENÉNDEZ P!DAL,

Documentos linguisticos, pág. n6.

NOTAS BIBLIOGRÁFICAS

329

La razón para no reconocer que ero sea 'campo', o que no viene de
a gru rn, procede de que R. no cree posible que -gr-, después de sílaba
acentuada, vocalice lag en hispano-portugués, por haber dado nigrum
negro, y que esta palabra forzosamente es popular (pág. 6). Pero corno
digo antes, un ejemplo es poca cosa para formar una ley, y no hay
además razón para rechazar entero intégru; nadie puede tampoco
asegurar que neg,·o no haya predominado sobre *neiro, como allt&gt;
sobre oto, outo. En la toponimia existe Negro con muchos derivados
(v. Madoz); ¿quién prueba que San Pedro de Neil·o no corresponde a
San Esteban de Negros, ambos en Galicia? A su vez, Castro Dairo
(Nunes, Gram. Hist., pág. 113) puede venir de agro, pues si Campos
entra en topoaimicos (Castilleja de Campos, etc.), agro pudo entrar
perfectamente. R., pág. 27 1 resuelve estos casos, o sus análogos, en
derivados de area, con diversos prefijos: neira, leira. Pero es bastante
difícil que sirva esa combinación morfológica para explicar nombres
tan difundidos, que deben ser viejos (río Neira). Más verosímil sería,
en último término, explicar los Neira de Nerii, Neria, nombres de
un pueblo prelatino. Parece también bastante dudoso que port. leira,
esp. lera 'tierra de regadío, huerto' (Lamano) sea siempre fusión del
artículo; Nunes (Gram. Hist., pág. 92), piensa que se trata de glarea. ¿Y qué formación es el arag. a/era (no asturiano), que R. (páginas 27 y 35), explica por el artículo árabe, o ad illarn aream? El
asunto requiere aún estudio.
Creo, en cambio, que tiene razón R. en dar origen francés a aire en
tener aire de (pág. 48), pues los ejemplos franceses son convincentes.
Es instructiva e interesante la evolución semántica de estos derivados
en romance. En conjunto se trata de una excelente monografía.A. Castro.
F1TZMAURICE·KBLLY, J. - Cambridge Readings in Spanish Literature,
edited by... Cambridge, University Press, 19201 4.º1 x-325.=Este libro
brilla ya, a primera vista, por la bella presentación, característica de
las labores salidas de las prensas inglesas. Hay algunas finas reproducciones de cuadros y monumentos, y cada autor va precedido de
unas líneas introductorias.
Aparece en la crestomatía que nos ocupa un predominio de la
prosa sobre la poesía, lo cual se explica por el hecho de que cof Spaaish lyrical verse there is already arnple illustration in a number of
books• (Preface, pág. vr). En efecto; ahí tenemos, por ejemplo, The
Oxford Book o/ Spanish Verse, también coleccionado por el ilustre exprofesor de la Universidad londinense, a quien podernos reconocer
desde hace muchos años como el foco vivaz de todo el movimiento
hispanista inglés.
Se abre la obra con un trozo de la Coronica de don Pero Niño, de la

�33 1

NOTAS BIBLIOGRÁFICAS

NOTAS BIBLIOGRÁFICAS

cual dice el Sr. Fitzmaurice-Kelly que cit may be dot:bted if we have
in the English of the fourteenth century anything that can match in
lightness of touch and gaiety of spirit tbe Coronica• (pág. v1). Pero
&lt;cómo puede compararse con un texto inglés del siglo x1v cuando el
Vitoria! acaba cE fallesció esta noble Condesa Doña Beatriz á diez
&lt;lias del mes de noviembre del nascimiento de nuestro Salvador JesuChristo de mil quatrocientos é quarenta é seis años?» (edic.
Llaguno, pág. 220). Líneas después el colector añade que esta obra del
.abanderado de D. Pero Niño cis, in my judgment, the first Spanh;h
book likely to interest the foreigner reader•. Y ¿no interesaría tanto
- por lo menos - algo del Rey Sabio o algún enxiemplo del Conde
Lucanor.l No quiero decir que esté mal la inclusión de la Coronica;
muy lejos de eso, ello habla muy alto del buen gusto del Sr. F.-K.;
pero las afirmaciones que copio no creo que se puedan suscribir sin
restricción.
Se nota la ausencia de La Celestina, obra que por su mérito excelso
representa más que muchos volúmenes de prosa española. El Sr. F.-K.
nos habla en el Prefacio de que no se puede cfeel certain as to the
origin of Amadís de Gaula• (pág. vn). ¿Es esta la causa de la no inserción de página alguna de la famosa novela? La incerteza acerca de su
origen la compartimos muchos; pero parecía más justificada la posición que el Sr. F.:K. había adoptado en su Historia de la literatura
española, cuando decía (pág. 117 de la edic. de 1916): •Entretanto, no
olvidemos que, si bien no hay certeza de que existiera un texto poi;-tugués, Amadis de Gaula se conserva únicamente en castellano.&gt; Y esa
novela, de valor estético indudable, alcanza, además, un valor histórico
excepcional, y crea, como española exclusivamente, un género en
nuestra novelística e influye poderosamente. en las extranjeras.
También se echa de menos a Guevara, de popularidad tan extremada en toda Europa en el siglo xv1. (Especialmente en Inglaterra
recuérdense las versiones de Berners y North y el hecho de que todos
los eruditos que estudian a Lyly y su Euphuism, aunque rechacen la
tesis extremada de Landrnann, se ocupan del estilo del obispo de
Mondoñedo para compararlo con el del famoso inglés. Hay más materia aprovechable en la comparación de ambas figuras literarias que en
la absurda tesis de la influencia de Góngora en Lyly, tesis completamente descartada y contra la que arremete el Sr. F.-K. en la pág. 101).
Hay páginas en Guevara que merecen gran consideración y aprecio.
Si deseaba unos párrafos altamente característicos del arte un tanto
extremoso, pero arte innegable, aunque hoy excesivamente menospreciado, del estilo de Guevara, ¿por qué no acudir, por ejemplo, al
comienzo de la epístola III, en la página 81 del tomo XIII de la Biblioteca de Autores Espa11olesr
Excelente, en cambio, parece la inclusión de Juan de Valdés-aun-

-que yo preferiría algo del Diálogo de Mercun·o y Carón en lugar del
de la Lengua - y de aplaudir igualmente es el insertar unas cartas de
Antonio Pérez.
El Sr. F .-K. parece tener poca simpatía por la manera gongorina
de Góngora. En su Oxford Book ya se notaba omisión de alguna muestra de este procedimiento artístico (que muchos finos esplritus creen
extremadamente bello y que, sin duda, tiene un extraordinario influjo
-en la evolución de la poesía española), y ahora se limita a darnos una
letrilla y cuatro romances. Sin duda la lectura de ese género de composiciones es difícil para un extranjero, como lo es para un español;
pero las gentes interesadas de modo particular en la literatura hispana, corno han de ser los lectores de estos Readings, no pueden cerrar
los ojos a algo tan típico de nuestro arte y de nuestra actitud mental.
El incluir seis composiciones de Campoamor y ni un verso de Herrera o de Quevedo, el que aparezca Pedro Antonio de Alarcón y no
tigure Pérez Galdós, nos parece discutible.
Hay que comprender la dificultad - nadie podrá dudarlo - de la
selección de autores contemporáneos. Para un juicio exacto sobre
ellos nos falta perspectiva. Sin embargo, el hecho de hallarse alejado
y exento, por consecuencia, de los prejuicios del ambiente de camarillas literarias, y el conocimiento profundo de otras literaturas-como
es el caso del Sr. F.-K.-podría ponerle en condiciones especialmente
favorables para alcanzar una apreciación acertada. De autores vivos
puede leerse algún espécimen de Blasco lbáñez, Benavente, Linares
Rivas y Artigas (sic, por Astray. ¿Por qué escribir en la página 231 •José
Ignacio Xavier Oriol Encarnación de Espronceda y Lara?, Parece que
sólo para dar lugar a la burleta que añade acerca del nom copieux),
cAzorín», Díez-Canedo, García Morales, Juan Ramón Jiménez y Ramón
Gómez de la Serna. El haber escogido más de uno de esos autores y
más de uno de los trozos que se ofrecen: se presta a objeciones. Faltan otras figuras de primera magnitud del campo literario del momento actual. El Sr. F.-K. explica que «Sorne omissions in the present
compilation may be set down to difficulties imposed by copyright
law• (Preface, pág. vi).
Dejemos a un lado a los poetas - como Rubén Darío o ambos Machados -que hallaron acogida en The Oxford Book. Parece extraño
que no hayan concedido su permiso para figurar en este volumen ni
Palacio Valdés, ni Valle-Inclán, ni Baroja, ni Unamuno, ni los Quintero,
ni Arniches, ni Marquina, ni Pérez de Ayala, ni Ortega Gasset, entre
otros. Y esta ausencia es tanto más inexplicable cuanto que el Sr. F.-K.
.afirma con gran justeza en su Prefacio que «The selection of extracts
is, of course, a manifestation of individual taste, but even taste is based
to sorne extent on principle-&gt;.
Algunas de las observaciones que me atrevo a presentar acaso

330

�33 2

NOTAS BIBLIOGRÁFICAS

constituyan materia discutible; pero no me ha parecido convenienteomitirlas aun tratándose de hispanista tan merecedor a la fama y a la
consideración de todos, como el benemérito colector de los CambridgeReadings. - E. Buceta.
FiGUEIRKDO, F. ox.-Cartas de Menéndez Pelayo a Garcia Peres, publicadas por...-Coimbra, Imprensa da Universidade, 1921, 8.º, 108 páginas. (Separata del Boletim da Academia das Sciencias de Lisboa.) =
El Sr. Fidelino de Figueiredo es, por muchos conceptos, una figura
de primera magnitud en la crítica portuguesa actual. Brilla de modoespecialisimo, entre otras altas cualidades de su labor,. ~n carác_ter
que merece ser señalado con particular elogio. En opos1c1ón al tipo
de erudito estrecha y lamentablemente nacionalista, que desgraciadamente es muy familiar a un lado y a otro de la frontera que s~pa~a.
ambos paises ibéricos, el Sr. F. comprende con ju~teza y ?ers~1c~c1a
que no se puede hacer obra de valor perdurable m en _la h1stona literaria portuguesa ni en la historia literaria española, sm alcanzar una,
vista de conjunto de civilizaciones tan conexas como las de los ~os
pueblos hermanos. A una de estas incomprensiones alude precisamente Menéodez Pelayo refiriéndose, en la carta XCIII de esta colección al dictamen de la Real Academia de Ciencias de Lisboa acerca
del Catálogo razonado de García Peres. El maestro de lo~ estudios
literarios hispánicos manifiesta con sobrada razón: cNoto cierta exageración al apreciar el influjo de Portugal en C~stilla, siendo asi quefueron recíprocos. Me parece error grave el decir que «las formas su&gt;periores de la historia fueron reveladas en España por D. Fraocisco&gt;Manuel de Melo&gt;. Cerca de un siglo llevaban dichas formas de estar
naturalizadas en España por D. Diego de Mendoza, el P. Juan de Mariana, D. Francisco de Moneada y muchos otros. Tampoco me parece
exacto que clos portugueses hicieran á la literatura española una de&gt;las más originales, principalmente en el teatro•, puesto q. en el crecidisimo catálogo de dramaturgos españoles del siglo xvn están muy
en miooria los portugueses, y aun estos, como Jacinto Cordeiro Y M~ttos Fragoso 00 son de primer orden (pág. 90)&gt;. Co_n harta frecu~naa.
en cambio, somos nosotros los que revelamos una imperdonable 1gno•
rancia enciclopédica de todo lo que atañe a Portugal.
Caso bien contrario era el de Menéndez Pelayo, que tuvo en sus
estudios un amplio y admirable criterio peninsular, y natural es, por
consiguiente, que F. sienta por él verdadera simpatía. Cuando-como
nos dice en el prefacio de esta colección- preparaba F., en el verano
de 1919, su articulo Menéndez y Pelayo e os estudos portugueses tuvo
noticias de esta correspondencia que ahora P1:1blica. Son 114 cartas de
Meoéndez Pelayo, que cubren un espacio de veinte años (de 188&lt;&gt;
a 1900). En ellas el autor de la Historia de las ideas estéticas se nos

NOTAS BIBLIOGRÁFICAS

333

muestra fundamentalmente, de modo casi único y exclusivo, como
bibliófilo. Tao leve es, y tan espaciado, el tono personal que casi lo
declarariamos inexistente. Acaso faltase la indispensable resonancia
espiritual en el destinatario. Pero acaso también nos atreviésemos a
diputar éste como un rasgo español muy característico. En una literatura tao rica y excelsa en otros géneros, pocos son los ejemplos de
lo epistolar, escasos los de Memorias. Parece que la expresión subjetiva, la expansión amistosa que tiene en la mente al ser formulada un
espíritu gemelo distante en el espacio o en el tiempo, al verterla en
el papel se desvanece y evapora. Punto es éste merecedor de reflexiones, pero abandonemos el problema para apuntar, ahora si que
firmemente, un rasgo muy castizo de Menéndez Pelayo, que es el de
verse obligado en numerosas cartas a empezar excusándose de su tardanza en contestar. Esta demora lleva en una ocasión a Garcia Peres
a acudir al gracioso arbitrio de decir falsamente que posee un manuscrito de Luis Vives (cartas VIII y IX). El artificio parece que causa
los deseados efectos.
En las páginas de esta correspondencia hormiguean nombres de
autores, títulos de libros, fechas, ediciones (de la Antoniana Margarita de Gómez Pereyra se contenta con la segunda, pág. 17). De vez
en cuando, caleidoscópicamente, surgen nombres y hechos de contemporáneos: Valera es ministro de España cerca de S. M. Fidelísima, y la valija diplomática-acaso nunca mejor empleada-trae y lleva
estas viejas y queridas ediciones, el paradero de las cuales, cuando
no vienen por medios tan seguros, perturba el ánimo de D. Marcelino;
después se piden estos favores a D. Saturnino Álvarez Bugallal y el
mismo artilugio porta los mismos efectos; Castelar escribe una carta
pomposa, que Menéodez Pelayo remite a· su corresponsal, pidiendo
auxilio para la publicación de La Revoludón religiosa por la casa Montaner y Simón, choorados e ilustradísimos editores&gt; (pág. 12), aunque
a D. Marcelino le parece, años más tarde, que los editores de Barcelona ,tienen mucho más dinero q. los de Madrid, pero menos gusto,
y sólo editan obras de lujo, con las cuales hacen negocios fabulosos,
aunq. nada literarios&gt; (pág. 61); Gayaogos conoce por Cánovas la existencia de dos manuscritos de la Fastigimia, los pide prestados cy todavía los tiene en su casa• (pág. 39)1 pero Meoéodez Pelayo los va a
rescatar pronto; Catalina anda de aventuras electorales por la Sierra
de Cuenca; Galdós y Pereda van de viaje a Portugal, y el marqués de
Jerez de los Caballeros aparece por Madrid ccada vez más activo y
más afortunado en su empresa de buscar libros viejos para varias
reimpresiones• (pág. 80). Todo esto ha pasado. Otras cosas tememos
que no tanto: «En España es pésimo todo lo q. depende del Gobierno• (pág. 87).
Aficionados a sorprender el valor de documento humano, prenden
TOMO

IX.

22

�334

NOTAS BIBLIOGRÁFICAS

en la memoria, entre las peticiones de libros de muy variado caráctér,
en la fría objetividad de una corre,;pondencia esencialmente libresca,
unos rasgos personales : la noble modestia del grande escritor hablando del Homenaje en su honor: cClaro es q. mi criterio en este
punto difiere radicalmente del q. expone su nieto de Vd. y Vd. patrocina; y q. yo de ninguna manera (aun prescindiendo de la gratitud,
q. aquí no viene al caso, y juzgando con entera imparcialidad) me
atrevería a tratar con tan supremo desdén trabajos tan doctos y concienzudos como los de Hinojosa, Hübner, Menéndez Pida!, Haan, Berlanga, C. Michaelis y otros muchos. Confieso q. me siento incapaz de
ejercer una crítica tan severa y trascendental, y q. por mi parte
p r eferiría ser autor de algunas de esas Memorias á serlo
de la mayor parte de lo q. he escrito&gt; (pág. 107); un fino toque
humorístico: cEl recurso propuesto por Vd. de pagar nosotros un
cajista, no puede aplicarse por el caracter especial de esta imprenta,
q. es de sordomudos. El único q. oye y habla es el regente, pero me
temo q. se va contagiando del medio en que vive&gt; (pág. 72); una confesión sobre su temperamento: cLo q. hay es q. soy el hombre más
torpe, más inútil del mundo para negocios editoriales ó de cualquier
otro género. Por todas partes encuentro dificultades. Quizá si Vd. se
hubiera valido de persona más hábil y más práctica que yo, el libro
estaría impreso á estas horas en buenas condiciones. Por lo mismo
q. conozco esto me duele y me apena q. haya sido mi negligencia ó mi
poca maña la causa de q. un libro tan importante no se haya impreso,
y q. vaya á perderse quizá sin fruto para nadie&gt; (pág. 99), y un juicio
un tanto vitriólico acerca de Sánchez Moguel, vibrante, que muestra
su dominio de la expresión, preciso de palabra, una verdadera agua
fuerte: cMoguel es trabajador y hace lo que puede, pero puede muy
poco, y esta impotencia suya contrasta con sus pretensiones de erudito é historiador y con la vana pompa oficial de q. gusta rodearse,
creyendo q. las gentes son cándidas y q. se pagan de oropeles. No ha
hecho ni hará nunca un libro, porq. le faltan ideas generales, cultura
clásica, imaginación y arte de estilo. Pica en los asuntos, los desflora,
pero no pasa de ahí&gt; (pág. 102).
Con razón apunta F. en el prefacio que Menéndez Pelayo se muestra como la generosidad personificada en el asunto de la publicación
del Catdlogo 1·awnado de García Peres. Además, más de una vez alude
a trabajos que desea emprender sobre Luisa Sigea, D. Francisco l\lanuel de Melo y el sebastianismo. ¡Lástima que su labor ciclópea no
haya tenido ocasión de entrar en campos tan sugestivos! Dentro de
lo exclusivamente español resulta ya obsesionante en esta correspondencia la petición de novelas de los siglos xv1 y xvu, y en especial de
las de Castillo Solórzano y Salas Barbadillo, deseo que constituye un
rilorne/lo constante. Por ellas ofrece dinero, libros en trueco. Tam-

NOTAS BIBLIOGRÁFICAS

335

bién iban a servir de materiales para su estudio sobre los Orígenes tú
Ja Novela (Cfr., 11, cux), y que, por desgracia, partió de este mundo
sin haber concluido. - E. 811ceta.
GARcfA-Lows v GARcfA-COllus, G. A. -Estudio del dialecto popular mo11ta1iés. Fonética, etimologías y glosario de voces. Prólogo de
D. Mateo Escagedo y Salmón. -San Sebastián, Nueva Editorial, S. A.,
1922, 8.0 , v-370 págs.= El libro del Sr. García-Lomas se parece a los
publicados hace unos años por el Sr. Garrote sobre El dialecto vulga,· leonls hablado en Maragatería y Sierra de Astorga, Astorga, 1909,
y por el Sr. Lamano y Deneite sobre El dialecto vulgar salmantino,
Salamanca, 1915, es decir, es obra de un cultísimo aficionado más bien
que de un filólogo. Presta, sin embargo, como aquéllos, grandes servicios a los que se dedican a estudios dialectológicos y etimológicos. E l
valor del libro estlt en la riqueza de sus materiales lexicológicos, en
parte recogidos por el autor en la Montaña de Santander y en parte
sacados de fuentes escritas. Sirven a este último propósito las obras
de Pereda, Alcalde del R!o, G. Morales y otros escritores locales. Lástima que la bibliografía sea algo confusa.
El Sr. G.-L. se da perfectamente cuenta de la diferenciación de lo
que llama dialecto montañés, insistiendo varias veces sobre este punto tan importante para explicar la estructura dialectológica del lenguaje de su pais (págs. 11 y sigs., 161 etc.). No obstante, no se atreve
a limitar los fenómf"nos lingüísticos ni el empleo de las palabras recogidas con una exactitud rigurosa que pudiese formar la base de un estudio profundo sobre esta materia. Sólo intenta dar una ligera distribución geográfica de lo recopilado, apuntando, por ejemplo, que una
palabra determinada pertenece al pejino, es decir, al habla marinera,
que otra es propia de la zona fronteriza de Asturias, otra del lenguaje
pasiego, etc. Esto ya es algo, y continuando el Sr. G.-L. sus recolecciones como promete, hará una obra que merecerá el aplauso de todos
los interesados por tales materias.
Decíamos que la parte principal del libro la forma el vocabulario
(págs. 53-370), precediendo a éste una introducción gramatical (fonética, morfología, rasgo3 característicos de sintaxis). Ésta completa el
estudio del Sr. :\lúgica sobre los Dialectos castellanos ( 1892); aquél excede con mucho las Palabras, giros y bellezas del lenguaje de la .Montaña de E. de Iluidobro (1907) y el vocabulario montañés publicado recientemente por el mismo autor en el BBAIP, 1920, JI. No nos proponemos corregir los errores que hay en las explicaciones fonéticas
y etimológicas presentadas por el autor; preferimos más bien hacer
algunas observaciones generales que puedan serle útiles en trabajos
posteriores. Algunas veces la definición que da es bastante general, y
por lo tanto, oscura. Página 68, ariegu 'especie de arado', lo que nos

�337

NOTAS BIBLIOGRÁFICAS

NOTAS BIBLIOGRÁFICAS

interesa conocer es precisamente la forma de tal arado y el nombre
de todas sus partes. Figuran en el libro los términos que se dan a las
partes del carro; sería, sin embargo, conveniente una descripción detallada de cada pieza en particular y del carro en general. ¿Qué significan, por ejemplo, n,eña (pág. 309) 'pieza del carro de labranza', sojao
parte del carro de labranza' (pág. 322), trenca 'pieza del carro de labranza' (pág. 340), verdugos 'piezas del carro de labranza' (pág. 354), etc.?
Lo mismo puede decirse del yugo: perniano 'clase de yugo, como lo
son el pasiego y vizcaíno' (pág. 274); nos interesaría conocer la forma
de tal yugo, que lleva un nombre especial para relacionarlo, con los
existentes en otras partes de la Península. Página 293, se habla de una
clase particular de molino, pero no se encuentran en el libro indicaciones detalladas relativas a él. Son imprecisos los datos que se dan
del daye (págs. 72 y IOo). Lástima que el autor no aproveche la fuente
rica que representa la toponimia del país; una recolección de los términos geográficos de la Montaña (en la pronunciación local) sería de
sumo interés. - F. Krüger.

do, creemos, en Inglaterra. A la preferencia que muestra por Las Nubes, de «Azorín,, ofrendarnos todos nuestros plácemes.
Las traducciones en verso, especialmente, son - acaso sea obligado-bastante libres. Sin embargo, mejoran otras versiones anterioresCorno los romances tuvieron tanto éxito en Inglaterra a principios
del siglo XIX y se popularizaron tanto por Lockhardt, de modo principal, Miss Faroell no presenta más que el Conde Arna/dos. Habla de
las traducciones de Lockhardt y Gibson. También hubo otra del famoso George Borrow con el título de The Singing lvfariner, que empieza:

FARNELL, I.- Spanish Prose and Poetry, Old and New, with translated specimens. - Oxford, Clarendon Press, 1920, 4.0 , 185 págs.= Un
español sincero aficionado a las cosas inglesas ha de verse, naturalmente, poseído de simpatía por un libro de una dama británica que
admira •la hospitalidad y cortesía españolas• y que ofrece como principal objeto de este .florilegio ce! alegrar e inspirar, a algunos de sus
compatriotas, los cuales viven, según ella manifiesta, cen una edad en
que, a pesar de toda nuestra creencia en el futuro de nuestra raza, y
de la exaltación de nuestros corazones por las gloriosas proezas de
nuestro Imperio, la vida es infinitamente trágica y nos circundan el
dolor y graves amenazas•. Uno se siente altruísticamente satisfecho
al ver que estas producciones escritas en una lengua cque es la de un
pueblo que una vez guió a Europa y que aun representa una porción
muy considerable de la raza humana&gt;, puedan ir a confortar un condolido y amable hogar en Bristol o en Edimburgo.
Respecto a la elección de obras y autores habría motivo de discusión. Es subjetiva en exceso. ¿Por qué dedicar veinte páginas a Pepita
Jiménez, cuando además confiesa que existe ya una versión inglesa, o
más de veinte a La Celestina, cuando reconoce el valor clásico de la
traducción de Mabbe? Estamos siempre dando vueltas a lo mismo.
Sería de desear que una persona que ha vivido, según dice, mucho
tiempo en España, llevara a su país una mayor novedad de visión.
Núñez de Arce, sin duda, no merece diez páginas en un volumen de
185, y la selección de las composiciones de_Rubén Darío no es verdaderamente muy feliz. Mejor parece, en cambio, la existencia de las
veintiséis páginas que van bajo el epígrafe de Juan Ruiz, autor ignora-

Who will ever have again,
On the land or on the rnain,
Such a chance as happen'd to
Count Arnaldos long ago.
(The Monthly Magazine, 1824, LVII, 335). Compárense y se verá que
se ha progresado bastante en punto a traducciones. - E. B.
ALvARADO v ALBO, J. - Colección de cantares de boda recogida en et
valle de Labiana, Babia y Alto Bierzo. - León, 1919, 8.0 , 57 págs.= La
Colección de cantares de boda, que presentan amigos del fallecido autor, como obra póstuma, al público, proviene de una comarca que ofrece gran interés folklórico y lingüístico: del Bierzo. Sabida es la importancia que tiene este distrito para estudios de tal índole. En 1861
publicó A. Fernández y Morales sus Ensayos poéticos en dialecto berciano, siendo esta obra, según mis datos, hasta la fecha, la única contribución de importancia para el conocimiento de las costumbres y del
lenguaje de aquel país; los textos están escritos en lenguaje local y
acompañados de un vocabulario aun hoy muy útil. Desde la publicación de dicho libro han pasado más de sesenta años y mientras tanto
muchas tradiciones antiguas habrán desaparecido. Por esto hay que
celebrar que un folklorista de nuestros días se haya interesado en la
tarea de recoger datos locales, que seguramente, considerando la carencia de materiales a propósito, serán muy útiles. Nos dicen los editores de la Colección de cantares de boda que el Sr. Al varado, al morir en 1914, dejó un copioso vocabulario lacianiego y una colección
de derecho consuetudinario del mismo valle de Laciana (parte de la
provincia de León que raya con Asturias y Galicia). Pero estos dos
trabajos siguen hasta hoy inéditos y no se sabe si algún día se publicarán. Sería una lástima que una obra realizada con tanto esfuerzo y
de interés indudable, quedara sin publicar (como varios otros estudios
locales, vocabularios, etc., que no están al alcance del público). Por
esto hacemos votos porque los editores del trabajo presente, cel menos interesante de los tres,, consigan dar a luz por lo menos el vocabulario que, según parece, es el de mayor amplitud e importancia. La

�NOTAS BIBLIOGRÁFICAS

NOTAS BIBLIOGRÁFICAS

Colección de cantares de boda está compuesta en castellano, ofreciendo, por lo tanto, casi exclusivamente interés folklórico. La publican
los editores en su forma original y sin comentario. Una mera comparación con los cantares de boda publicados por M.F. Fernández Núñez, Folklore ba11eza110, en la RABM, 1914, XXX, págs. 407 y sigs.,
resulta ya interesante. - F. Krüger.

como el no indicar respecto de muchos su calidad de artículos de
revista.
Es de sentir asimismo que el autor haya excluído de su repertorio
obras que se refieren a la cultura material del país. El que desee
rnformarse sobre la indumentaria, la construcción de la casa, los aperos agrícolas y utensilios de casa, etc., buscará en balde en el libro del
Sr. G. Hacemos estas observaciones para animar al Sr. G. a present~rnos algún dí'.l un repertorio completo de folklore español basado
sobre el sistema mencionado. Porque él seguramente es persona indicada para llevar a buen cabo tal tarea. -F. Krüger.

Gu1cROT Y SIBRRA, A. - Noticia histórica del Folklore. Orígenes en
todos los países hasta 1890; desarrollo en España hasta 1921.-Sevilla, 1922, 8.0 , 256 págs. = El Sr. Guichot, a quien ya debemos gran número de publicaciones relativas al folklore español, ha realizado un
trabajo muy útil trazando en su libro la historia del folklore en general y la de su desarrollo en España en particular. El que se pusiera a
examinar detenidamente los datos que ofrece el Sr. G., encontraría
seguramente bastantes omisiones, particularmente en lo que se refiere
a los estudios del extranjero. Pero en todo caso puede decirse que
los que se pongan al estudio de cualquiera cuestión de folklore español (tal como lo interpreta el autor) no podrán prescindir del repertorio del Sr. G. como primera fuente de información.
Si es, pues, incontestable el valor de la publicación, no podemos
dejar de mencionar las desventajas evidentes que tiene. Describir separadamente el desarrollo de los estudios folklóricos en las diversas
regiones de España es indudablemente un método que sirve para poner de relieve los méritos de cada una en este respecto. Pero desde el
punto de vista rigurosamente científico y al mismo tiempo práctico,
habría sido más a propósito no dividir por regiones y dentro de las
regiones por dos épocas diferentes (lo que dificulta enormemente una
información rápida), sino por materias. No lee uno más que títulos de
publicaciones heterogéneas. Tal libro debería servir para fines científicos, para facilitar y fomentar las investigaciones folklóricas; en este
sentido habría sido conveniente trazar en capítulos diferentes la historia de los diversos ramos del folklore español, describir en un capítulo, por ejemplo, las tendencias generales que en el mismo se manifiestan (fundaciones de sociedades y museos, publicaciones de revistas especiales, de series folklóricas, de obras generales, etc.; lo cual ya
habría dado una idea general de la participación de las diversas regiones); en otros, la historia de los estudios dedicados al romancero, el
desarrollo de la recolección de cuentos, los trabajos relativos a supersticiones, costumbres especiales, etc. Así habría resultado con toda
claridad lo que se ha hecho y lo que hay que hacer. Habría sido, además, un libro clasificado de esta manera un cómodo complemento de
la bibliografía folklórica anual de Hoffmann,Krayer.
Otro inconveniente, no menos grave, es el de citar las obras recopiladas dándoles, traducido al español, un título que no llevan, así

339

!ªs

. Rfos Qu1NTE!º• F. DE Los.-Algunas notas del •Quijote• . - GuadalaJara, 1 920, 16. , ~o págs.=Para que nuestros lectores no crean que
se trata de anotac10nes al Quijote, diremos que este folleto, anticipo
de obra más extensa, es una breve compilación de ciertas doctrinas
del Quijote, con algún comentario personal.

�REVISTA
DE

FILOLOGÍA ESPANOLA

NOTICIAS
Conferencias de Lingüística. - El profesor Meyer-Lübke, de la Universidad de Bonn, dió, el 25 y el 27 del pasado mes de abril, dos conferencias en el Centro de Estudios Históricos sobre cLa influencia de
los centros de cultura en la evolución del lenguaje• y e Los cambios
de significación de las palabras•.
-Curso del profesor Millardet.-M. Georges Millardet, profesor de
la Universidad de Montpellier, explicó en el Centro de Estudios Históricos, desde el 6 al 17 de mayo, un curso sobre cProblemas y métodos
actuales de la lingüistica y la dialectología románicas•, desarrollando
el siguiente programa: I: El método comparativo. - 11: El método
experimental.-lll: El método geográfico. - IV: Convergencia de
los métodos. - V : El problema fonético. - VI : El problema lexicológico, semántico y etimológico.-VII: El problema morfológico. VIII : Del método en sintaxis.
- Viaje del Sr. Solalinde. - Nuestro colaborador D. Antonio
G. Solalinde se halla actualmente en los Estados Unidos, donde ha
sido invitado por algunas universidades para hacer durante el presente Curso varias series de conferencias sobre literatura española y
sobre diversos aspectos de la vida española contemporánea.
- Del 8 de julio al 20 de agosto se ha celebrado en Madrid el undécimo Curso de vacaciones para extranjeros que, bajo la presidencia de
D. Ramón Menéndez Pidal, organiza el Centro de Estudios Históricos.
Se matricularon 132 alumnos, de ellos 119 norteamericanos, 10 ingleses, un irlandés, un chileno y un francés. Muchos de los norteamericanos vinieron formando grupos dirigidos por profesores norteamericanos o españoles residentes en Norte América. El profesor Charles
\Vagner, de la Universidad de Michigan, dirigía uno de los grupos;
otro, D. Joaquín Ortega, profesor de la Universidad de Wisconsin, y
otro, D. Ramón Granados, director de la Escuela Española de Washington. Para dar la bienvenida a profesores y alumnos se celebró una
velada, en la que tomaron parte el Sr. Navarro Tomás, subdirector del
Curso, en representación del Sr. Menéndez Pida!; el Sr. Carracido, rector de la Universidad de Madrid, y el poeta D. José Moreno Villa.
Contestó en nombre de los americanos el profesor Wagner, haciendo
notar la importancia del estudio del español en los Estados Unidos
y agradeciendo la cordial acogida que el Curso les dispensaba. El
Curso se desarrolló conforme al programa anunciado. Se concedieron 42 diplomas de suficiencia y 43 certificados de asistencia.

Tomo IX.

OCTUBRE· DICIEIBRE 1922

Cuaderno 4.0

DE EPIGRAFÍA IBÉRICA
EL PLOMO DE ALCOY
. El p: oblema de interpretar los textos hispánicos prelatinos
sigue leJOS de resolverse; mucho más de lo que aparentan las
disertaciones elaboradas sobre ello. Con todos los aires de
adelanto estamos a la altura de 1871, cuando D. A ntonio Delgado publicó su teoría sobre transcripción del alfabeto monetal ibero 1 , mediante la que se alcanzaron a leer unos cuantos
nombres geográficos de la España citerior , y de ahí no se ha
pasado. Más aún: las inscripciones indígenas consignadas en
car~cteres r omanos tampoco se entienden; de modo que no
esta el escollo en el alfabeto, sino en el lenguaje también. Muc hos eruditos vienen derrochan do ingenio con pretensiones
de tocar la deseada meta, sin que ninguno convenza a los
demás; probablemente la causa esencial del atasco radica en
h allarse mal planteado el problema; convendrá, pues, remover sus bases.
H ay una obra monumental y respetable sobre estos asunt os : los,Monume,~ta linguae ibericae, por Hübner, varón digno
d e la mas alta estima, y particularmente, como maestro ópti1

Nuevo método de clasificación de las medallas autónomas de Es-~ -"'

'Iª" ª'

·11
S ev1
a, 1871- 1879.
TOMO

IX.

23

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      <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
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              <text>Revista de Filología Española, 1922, Tomo 9, Cuaderno 3, Julio-Septiembre</text>
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              <text>Junta para Ampliación de Estudios e Investigaciones Científicas, Centro de Estudios Históricos</text>
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              <text>Menéndez Pidal, Ramón, 1869-1968, Director</text>
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              <text>Filología española</text>
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              <text>Fundada en 1914 por Ramón Menéndez Pidal, es la revista más antigua de todas las publicadas por el CSIC. Cuenta con edición impresa y comienza a estar disponible online en 2007 en formato PDF. Los contenidos anteriores están igualmente disponibles en ese formato.</text>
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              <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
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              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores.</text>
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      <name>Les allemands en Espagne</name>
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