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                  <text>Vol. 5 Nº 9, primer semestre 2022

�Una publicación de la

Universidad Autónoma de Nuevo León
Dr. Santos Guzmán López
Rector
Dr. Juan Paura García
Secretario General
QFB. Emilia Edith Vásquez Farías
Secretario Académico
Dr. Celso José Garza Acuña
Secretario de Extensión y Cultura
Lic. Antonio Ramos Revillas
Director de Publicaciones
Dr. José Ignacio González Rojas
Director de la Facultad de Ciencias Biológicas
Cuerpo Editorial de Biología y Sociedad
Dr. Jesús Ángel de León González
Editor en Jefe
Dra. María Elena García-Garza
Editor Técnico
Editores adjuntos:
Dr. Juan Gabriel Báez-González
Alimentos
Dr. Sergio I. Salazar-Vallejo
Dra. Evelyn Patricia Ríos-Mendoza
Biología Contemporánea
Dr. Sergio Arturo Galindo-Rodríguez
Dra. Martha Guerrero-Olazarán
Biotecnología
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Dr. Eduardo Alfonso Rebollar-Téllez
Dr. Erick Cristóbal Oñate González
Ecología y Sustentabilidad
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Dr. Iram P. Rodríguez-Sánchez
Salud
Jorge Ortega Villegas
Diseñador Gráfico
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Desarrollo y Diseño Gráfico, Web
Ing. Jorge Alberto Ibarra Rodríguez
Página web
BIOLOGÍA Y SOCIEDAD, año 4, No. 8, segundo semestre de 2021, es una
Publicación semestral editada por el Universidad Autónoma de Nuevo
León, a través de la Facultad de Ciencias Biológicas. Av. Universidad s/n,
Cd. Universitaria San Nicolás de los Garza, Nuevo León, www. uanl. mx,
biologiaysociedad@uanl. mx Editor responsable: Dr. Jesús Angel de León
González. Número de Reserva de Derechos al Uso Exclusivo No. 04-2017060914413700-203, Ambos otorgados por el Instituto Nacional de Derecho
de Autor. Responsable de la ultima actualización de este número: y fecha:
Dr. Jesús Angel de León González, de fecha 18 de septiembrede 2018. ISSN
en trámite. Las opiniones y contenidos expresados en los artículos son
responsabilidad exclusiva de los autores y no necesariamentere flejan la
postura del editor de la publicación.
Queda prohibida la reproducción total o parcial, en cualquier forma
o medio, del contenido de la publicación sin previa autorización.

CONTENIDO
AVANCES EN EL DESARROLLO DE INGREDIENTES
NATURALES BIOACTIVOS CON USO EN
COSMETOLOGÍA

4

LA INVESTIGACIÓN CIENTÍFICA COMO
PROFESIÓN

15

LAS SERPIENTES VENENOSAS DEL NORESTE DE
MÉXICO II. CASCABEL DIAMANTADA OCCIDENTAL
(CROTALUS ATROX)

28

LOS AGROECOSISTEMAS COMO REFUGIOS DE
LA BIODIVERSIDAD: EL CASO DE LOS ANFIBIOS Y
REPTILES

37

BIOLOGICAL AND CULTURAL DIVERSITY IN
THE STATE OF OAXACA, MEXICO: STRATEGIES
FOR CONSERVATION AMONG INDIGENOUS
COMMUNITIES

48

�AVANCES EN EL DESARROLLO
DE INGREDIENTES NATURALES
BIOACTIVOS CON USO EN
COSMETOLOGÍA

4

Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

��Alma
  
Yesenia Gutierrez-Vences, Alejandra
Llanas-Meraz, *Ezequiel Viveros-Valdez
Universidad Autónoma de Nuevo León, Facultad de Ciencias
Biológicas,, Av. Pedro de Alba S/N 66450 San Nicolás de los
Garza, Nuevo León, México.
Correspondencia: jose.viverosvld@uanl.edu.mx

Resumen
Los productos naturales juegan un papel relevante
como fuente de ingredientes biológicamente
activos con importancia cosmética y dermatológica.
En los últimos años, los cosméticos basados en
productos naturales han ganado una gran cantidad
de atención no solo por parte de los investigadores
sino también del público debido a la creencia
general de que son mejores a los sintéticos, además
de ser inofensivos, lo cual no necesariamente
podría ser cierto, por lo que en este artículo se
aborda la ciencia detrás de la formulación en los
denominados cosméticos naturales, así como una
descripción general de los ingredientes activos
naturales que se pueden encontrar en ellos.
Profundizamos en algunas pruebas: in vitro, in silico
y ex vivo, utilizadas para analizar su efectividad
como fotoprotectores solares, antienvejecimiento,
anti-hiperpigmentación y toxicidad, así mismo
se aborda la controversia que genera el uso de
pruebas in vivo.

Abstract

Palabras clave: Productos naturales,
bioensayos, cosméticos, validación.
Keywords: Natural products, bioassays,
cosmetics, validation.
Vol. 5 Nº 9, primer semestre 2022

Natural products play an important role as a
source of biologically active ingredients with
cosmetic and dermatological importance. In
recent years, cosmetics based on natural products
have gained a great deal of attention not only
from researchers but also from the public due
to the general belief that they are better than
synthetics, as well as being harmless, thus which
probably couldn’t be true, which is why this article
addresses the science behind the formulation
in so-called natural cosmetics, as well as an
overview of the natural active ingredients that
can be found in them. We delve into some tests:
in vitro, in silico and ex vivo, used to analyze their
effectiveness as sun photoprotectors, anti-aging,
anti-hyperpigmentation and toxicity, as well as the
controversy generated using in vivo tests.
5

�Introducción:

D

esde tiempos antiguos el ser humano ha tomado
un gran interés en la belleza, dando como
resultado el uso de productos para el cuidado de
la piel o la higiene. Un ejemplo de esto son los baños
en leche agria que Cleopatra hacía con la finalidad de
hidratarse la piel, ya que uno de los componentes de la
leche agria es el ácido láctico, empleado por su uso en
preparaciones cosméticas como sustancia hidratante,
iluminadora y antimicrobiana (Algiert-Zielińska et al,
2019). Además, para el cuidado de la piel han surgido
muchos otros métodos lo largo del tiempo, dando
como resultado la cosmetología, la cual es categorizada
como una ciencia, así como un arte que se enfoca en
el cuidado y embellecimiento de los caracteres estéticos
de la piel sana, haciendo énfasis en la cara (Torres y
Torres, 2005).
En la actualidad, un cosmético es definido de acuerdo
con la FDA (2021) como un producto destinado a ser
aplicado al cuerpo humano para limpiar, embellecer,
promover el atractivo o alterar la apariencia. Tanto
hombres como mujeres se preocupan por su
estética, pero existen ciertas peculiaridades en torno
a los productos que seleccionan para su uso. Los
consumidores más jóvenes se preocupan por su
apariencia externa así que buscan productos para verse
mejor, mientras que los consumidores mayores escogen
los que mantiene su salud, por lo que tienden a buscar
productos antienvejecimiento (Torres y Torres, 2005).

La cosmetología, no solo se trata de perfeccionar
el rostro con maquillaje, también abarca el cuidado
del cuero cabelludo, limpieza de cutis, hidratación,
rejuvenecimiento y ciertos tratamientos de acuerdo con
el problema presentado en la piel, de tal manera que
se vea saludable. Como afirman Rodrígues et al. (2018),
Rodríguez-Sancan, (2019) y Mahesh et al. (2019) durante
los últimos 20 años, la innovación en la industria
cosmética fue enorme, resultando en una amplia gama
de productos diseñados para proteger e hidratar la piel,
así como para combatir la inflamación y las señales de
la edad. Esta innovación dio como resultado la llegada al
mercado de una gran ola de productos.
Paralelamente a esta explosión en el mercado, se
comenzó a ver un fuerte impulso hacia la cosmética
“natural”, “orgánica” o “verde” por parte de los
consumidores, quienes daban gran importancia
a la composición de sus productos, así como a su
producción (Aburjai y Natsheh, 2003; Fonseca et al.,
2015; Mahesh et al., 2019; Sabater y Mourelle, 2013).
Estos nuevos conceptos devolvieron el uso de extractos
naturales como ingredientes activos en cosmética a la
vanguardia de la industria, y combinaron la reutilización
de extractos antiguos como ingredientes activos con
nuevas técnicas de extracción y purificación (Rodrigues
et al. 2018).
Con este nuevo sistema de redacción en el etiquetado,
se ha observado una gran confusión en cuanto a su
significado. Con esto en mente, Fonseca et al. (2005)
propone una clasificación más clara, denominando
a los productos “verdes” como aquellos que fueron
desarrollados o mejorados de acuerdo con estándares
ecológicos y para satisfacer las expectativas del cliente,
teniendo la misma calidad que el producto normal, pero
causando menos daño al medio ambiente durante su
ciclo de vida. Es en términos de “cosmética orgánica” y
“natural” por ende la terminología se complica, iniciando
porque el trabajo de definir un producto natural no es
una tarea sencilla, ya que, estrictamente hablando, todo
se deriva de la naturaleza. Sin embargo, por productos
naturales generalmente se entiende que los productos
no están hechos por síntesis química, y deben contener
materias primas de origen orgánico (Fonseca et al., 2015;
Khan y Aburashed, 2011). Aparte de esto, dependiendo
de dónde se comercialice el producto, las regulaciones
sobre lo que constituye orgánico o natural cambia. Por
ejemplo, en Brasil, la agencia de certificación de estos
productos “Instituto Biodinâmico de Certificações”, IBD
(2019) los clasificó como: orgánicos (al menos 95% de
materias orgánicas certificadas), naturales (al menos
95% de materias primas naturales certificadas o no) y
con ingredientes orgánicos u orgánicos crudos (entre
el 70-95% de componentes orgánicos o naturales
certificados en la formulación).
Además, en Europa se produjo una consolidación para
crear un procedimiento estándar, llamado Cosmetics
Organic Standard–Cosmos. Según COSMOS-STANDARD
(2018), para que un cosmético se considere orgánico,
debe tener al menos el 95% de ingredientes producidos
orgánicamente. En el caso de la cosmética natural, no
es necesario utilizar un nivel mínimo de ingredientes

6

Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�Sub-Apartados Temáticos:
Ingredientes activos de plantas

Se ha dicho que “hay una planta para cada necesidad
en cada continente”. El uso de plantas es tan antiguo
como la humanidad. Alguna vez fueron la fuente
principal y la base de todos los cosméticos antes de
que se descubrieran métodos para sintetizar sustancias
con propiedades similares. Ahora se está produciendo
un renacimiento con plantas nuevas y antiguas que se
utilizan como ingredientes en productos cosméticos
ya sea como “extractos totales” de hierbas o “extractos
selectivos”. Los extractos totales siendo aplicados
principalmente de acuerdo con la tradición histórica
de su uso y los extractos selectivos empleándose de
acuerdo con una investigación previa de su actividad
específica (Aburjai y Natsheh, 2003).

Como resumen de los usos y plantas más comunes,
para el tratamiento de la piel seca se ha utilizado:
aceite de ricino (Ricinus communis), manteca de cacao
(Theobroma cacao), mango (Mangifera indica), aceite
de coco (Cocos nucifera), aceite de girasol (Helianthus
annuus) y aceite de oliva (Olea europaea). Para el
tratamiento del eccema: cúrcuma. (Curcuma longa
L.). Para acné, manchas y granos: artemisia (Artemisia
vulgaris y Artemisia absinthum), albahaca (Ocimum
sanctum), guisante (Pisum sativum), calabaza (Cucurbita
pepo) y cebolla (Allium cepa). Para el tratamiento
antienvejecimiento de la piel: ginseng (ginseng coreano,
Panax ginseng C.A. Meyer). Para efectos antioxidantes: té
(Camellia sinensis) y semilla de uva. (Vitis vinifera). Para
efectos antiinflamatorios: trébol rojo (Trifolium pretense),
manzanilla (manzanilla alemana Matricaria recutita L o
manzanilla romana Anthemis nobilis Linn.), fenogreco
(Trigonella foenum-graeceum), aceite de jojoba (Buxus
chinensis o Simmondsia chinensis) y regaliz. (Glycyrrhiza
glabra L.). Para protección de la piel: aloe vera (Aloe
vera L. Burm. F. o Aloe barbadensis Miller.) y avena
(Avena sativa L.) (Aburjai y Natsheh, 2003; Fonseca et al.,
2015; Khan y Abourashed, 2011; Mahesh et al., 2019;
Rodrigues et al., 2018).
Para el cuidado del cabello, se puede dividir en:
• Estimulantes del crecimiento del cabello: se
descubrió que las proantocianinas extraídas de
las semillas de uva promueven la proliferación
de las células del folículo piloso in vitro. Estudios
sugirieron que el extracto de hoja de Ginkgo biloba
también promueve el crecimiento del cabello. La
salvia (Salvia officinalis L.) ha sido utilizada como
loción para mejorar la condición del cabello.
• Como tratamiento de la caspa: Tradicionalmente,
la salvia (Salvia officinalis L.) es un antiguo
favorito para la caspa, la caída del cabello y
el cabello y la piel grasosa. También se ha
afirmado que el tomillo (Thymus vulgaris L.)
inhibe la caspa (Aburjai y Natsheh, 2003).
Todos estos usos se basan en la naturaleza fitoquímica
de la planta, su contenido cualitativo, el cual puede
ser clasificado dentro del ámbito cosmético en:
carbohidratos, resinas y taninos, glucósidos, grasas,
aceites y ceras, aceites esenciales y alcaloides (Mahesh
et al., 2019), cada uno teniendo propiedades distintas
que le confieren usos preferidos o áreas de la piel en
donde son mejor utilizados. (1) Carbohidratos: Los
productos naturales que contienen carbohidratos se
utilizan principalmente en cosmética como emolientes,
emulsionantes, suspensores y adhesivos. (2) Resinas y
taninos: Las resinas son productos amorfos complejos
producidos por plantas con amplia aplicación en la
industria cosmética. Los taninos son los metabolitos
secundarios de las plantas, utilizados principalmente
como astringentes y antisépticos en preparaciones
para el cuidado de la piel. Glucósidos: el componente
clave responsable de las actividades biológicas de
los glucósidos son los azúcares y son principalmente
usados como surfactantes. (3) Grasas, aceites y ceras:
la naturaleza química de la piel y el sebo promueve la
utilidad de grasas, aceites y ceras como productos para

Vol. 5 Nº 9, primer semestre 2022

7

Avances en el desarrollo de ingredientes naturales bioactivos con uso en cosmetología

orgánicos. Y en los EE. UU., el USDA (2008) permite
cuatro categorías principales de etiquetado según el
porcentaje de ingredientes orgánicos en el producto:
“100% orgánico”, “orgánico”, “elaborado con ingredientes
orgánicos” y “menos del 70% orgánico. Profundizando
en los componentes naturales de estos cosméticos
podemos deducir que, según su origen, tenemos
ingredientes cosméticos de alto valor de: algas marinas,
animales y plantas (Mahesh et al., 2019).

�el cuidado de la piel. (4) Aceites Esenciales: Los aceites
esenciales son principios aromáticos aislados de las
plantas y son usados como fragancias y preservativos,
entre otras funciones. Y (5) Alcaloides: Los alcaloides
son compuestos nitrogenados de considerable valor
medicinal y cosmético que se encuentran en las plantas
(Mahesh et al., 2019).
La mayoría de las plantas tienen estos metabolitos en
diferentes cantidades y partes de sí mismas, por lo
que los investigadores deben tener un conocimiento
profundo para desarrollar productos a partir de la
planta, sección e incluso de la epoca adecuada de
colecta.

de los cuales se revisan aquí. La miel es una secreción
dulce y viscosa que contiene principalmente azúcares y
se obtiene de las abejas (Apis mellifera), se utiliza para
tratar granos y labios agrietados. Comercialmente,
la miel se usa como ingrediente en formulaciones de
lavado de cara, mascarillas, lociones humectantes,
exfoliantes y cuidado del cabello. La cera de abejas
obtenida de A. mellifera se utiliza como base de
ungüento y agente endurecedor. Es un componente de
cremas frías, desodorantes, depilatorios, cremas para el
cabello, acondicionadores para el cabello y cosméticos
para los ojos (Bogdanov, 2016; Burlando y Cornara,
2013).

Investigación en Cosméticos Naturales
Ensayos In Vitro

El objetivo principal de los ensayos in vitro que se
expondrán en este caso, son de suma importancia para
evaluar la seguridad de los productos que se estarán
utilizando en la cosmetología y para el propio cuidado
personal. Así mismo, estos ensayos son de los recursos
más utilizados en este campo ya que, se desarrollan
fuera de un organismo vivo, ya sea mediante la
implementación y uso de tubos de ensayos, medios
de cultivos en ambientes artificiales entre otros (Real
Academia Nacional de Medicina de España, 2021).

Ingredientes activos de algas marinas
Aparte de los fitoquímicos terrestres, el mar es un
inmenso tesoro de compuestos bioactivos de algas, peces
y organismos submarinos. Las macroalgas son las fuentes
más ricas en ficocoloides, compuestos con la capacidad de
retener cantidades significativas de agua y la capacidad de
formar geles; y sus principales características explotadas en
la industria cosmética incluyen su capacidad antioxidante,
su actividad de potenciador de colágeno, actividad
antinflamatoria, protección solar, absorción de rayos UV,
inhibición de la producción de melanina e hidratación. Los
dos ficocoloides principales son el agar y el carragenano,
que se aíslan de Gelidium cartilagineum, Gracilaria
confervoides, Chondrus crispus y Gigartina mamillosa, estos
extractos se utilizan para la fabricación de cremas, lociones
corporales, jabones, champús, acondicionadores para el
cabello, pastas dentales, desodorantes, cremas de afeitar,
perfumes y artículos de maquillaje (Pangestuti y Kim, 2015;
Mahesh et al., 2019).
Uno de los ficocoloides de mayor valor en la industria
es la algina, que en su mayoría se extrae de Macrocystis
pyrifera, debe su valor a su uso como agente
emulsionante, suspensore, espesante, estabilizante y
gelificante en la industria.

Ingredientes activos de otras fuentes
naturales

La exploración y utilización de productos animales en
cosméticos está limitada por barreras éticas, étnicas y
religiosas. Por lo tanto, solo unos pocos productos se
usan regularmente en productos cosméticos, algunos
8

En este caso, los productos naturales están siendo
una revolución en la cosmética, se puede apreciar al
observar en las preferencias de las personas. Por lo
tanto, los productos verdes podrían ser capaces de
reemplazar a los productos que no lo son en el mercado,
por lo que se deben validar su efectividad y accesibilidad
(Ottman, 1993).

Determinación de Factor de Protección
Solar (FPS)
La piel está en constante exposición a la radiación ultravioleta,
lo cual trae consigo daños como lo son las quemaduras
solares, cáncer de piel y envejecimiento prematuro. Por lo
que existen productos de protección solar que se pueden
aplicar al cuerpo para prevenir estos daños a la piel, debido
a que estos contienen absorbentes o bloquedores de luz
UV. Estos productos son ampliamente comercializados y de
Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�Uno de los métodos más utilizados es el sugerido por
Ashawat y Saraf (2006) y Kaur y Saraf (2011). En donde
se exponen 200 μg ml− 1 de la muestra a analizar a
distintas longitudes de onda (290 nm a 320 nm) y se
determina la absorbancia/transmitancia de la sustancia,
para esto se realizan mediciones en intervalos de 5 nm,
utilizando un espectrofotómetro UV-Visible.
El intervalo de tiempo más bajo o la dosis de irradiación
de luz UV suficiente para producir un eritema más
pequeño y perceptible en la piel sin protección se conoce
como EMP. Por esto, la eficacia del protector solar FPS
se calcula al dividir una dosis de EMP con protector solar
y otra sin protector solar en piel protegida. Por lo tanto,
al obtener los resultados, si es más alto el valor de FPS,
indica que el producto es más eficaz en la prevención de
quemaduras solares (Roy et al., 2013).

Determinación de la inhibición de la elastasa
La elastina es material extracelular que forma parte de
un tejido y es una de las más abundantes en órganos
que aportan elasticidad a los tejidos conectivos. Así
mismo, forma fibra elástica en la dermis de la piel, lo
que puede dar resultado a un aumento en la elasticidad
de la piel. Un daño a estas fibras podría ocasionar
debilitamiento en la resistencia de la piel. Por lo que,
el tipo de ensayo de inhibición de la elastasa se puede
utilizar para determinar el efecto de mantener la
elasticidad natural de la piel. (Roy et al., 2013).
Los modelos in vitro utilizados para investigar este
efecto, se basan en técnicas espectrofotométricas,
siendo el sustrato más habitual el sugerido por Abhijit
y Manjushree, (2010). Primero se libera este sustrato,
el N- Succinil-Ala-Ala-Ala-p nitroanilida por 15 minutos
a 25°C y esto se controla midiendo la absorbancia a
410 nm. Además, la muestra de prueba tiene que ser
pre-incubada con la enzima durante 20 min a 25°C y
la reacción se inicia al añadir el sustrato que se estará
utilizando. Al mismo tiempo, se utiliza un buffer como
control y los cambios que se presentan se monitorean a
410 nm utilizando un espectrofotómetro UV.

Inhibición de la colagenasa
El colágeno es una proteína que compone el 80%
de la piel humana, la cual es responsable de aportar
elasticidad, flexibilidad y fuerza necesaria para prevenir
la degeneración de los tejidos presentes en el cuerpo
humano. Por ende, con menos deterioro y más
Vol. 5 Nº 9, primer semestre 2022

regeneración, la piel permanece de mejor manera, el
cabello se puede fortalecer, se mejora la resistencia en
los huesos y en las articulaciones (Schoenfeld, 2018). Por
lo anterior, la integridad de esta proteína es fundamental
para mantener la apariencia de turgencia y lozanía de la
piel, por lo que se han desarrollado ensayos in vitro para
analizar inhibidores de las enzimas colagenasas, las cuales
están involucradas en la degradación del colágeno.
En este tipo de ensayo la colagenasa se inhibe para
aumentar la elasticidad de la piel y fuerza extensible
(Roy et al., 2013). El ensayo rutinario se basa en
métodos espectrofotométricos reportados por Thring
et al. (2009), con algunas modificaciones para su uso
en un lector de microplacas. El ensayo consiste en
disolver la colagenasa de Clostridium histolyticum a una
concentración inicial de 0.8 unidades/mL en un buffer
de tricina de 50 mM. Se utiliza como control, el sustrato
N-[3-(2-furyl) acryloyl]-Leu-Gly-Pro-Ala (FALGPA). Las
muestras (extractos o compuestos) a 25 μg se incuban
por 15 minutos y se lee su absorbancia a 335 nm por
un lapso de 30 min en un lector de microplacas. Como
control positivo se utiliza epigallocatequina.

Ensayos In silico
Vivimos en un mundo de químicos. Se sabe que
existían más de 60 millones de compuestos químicos
en 26 de mayo de 2011 (Raunio, 2011). Por lo tanto,
aprovechar sus propiedades en diferentes áreas como
el desarrollo de medicamentos, la investigación de
cosméticos y productos para el cuidado personal es una
necesidad. Los productos naturales nos proporcionan
una gran ventaja porque, como afirman representan
una fuente casi infinita de productos químicos, tienen
una diversidad asombrosa y actualmente se cuenta
con millones de datos ya conocidos que pueden ser
utilizados para extraer conocimiento aplicando métodos
in silico (Rollinger et al., 2006).
La metodología in silico, representa una de las más
recientes incorporaciones al cinturón de herramientas de
los investigadores en el área de investigación y desarrollo
de nuevas terapias. Razón por la cual resulta menos
conocida para el público que los métodos in vitro e in
vivo, por lo que a continuación se abordará de manera
breve una introducción sobre el uso y fundamento de
estas técnicas: In silico, es una expresión que se utiliza
para referirse a “realizado en computadora o mediante
simulación por computadora” (Raunio, 2011). Este enfoque
puede reducir drásticamente tanto el tiempo como los
costos asociados con la búsqueda de DTI o interacciones
fármaco-objetivo. Cabe destacar que la tecnología in
silico se desarrolló en la industria farmacéutica, pero sus
usos han crecido más allá de esta rama y hoy en día son
ampliamente utilizadas en el área cosmética.
Hay cinco enfoques computacionales, según lo
establecido por Fang et al. (2018) para identificar
nuevos objetivos de productos naturales: (1) basados
en objetivos, (2) basados en ligandos, (3) basados en
quimiogenómicos, (4) basados en redes y (5) enfoques
de biología de sistemas basados en la “ómica”. De
9

Avances en el desarrollo de ingredientes naturales bioactivos con uso en cosmetología

gran importancia para el cuidado personal por lo que deben
someterse a pruebas que evalúen su seguridad y determinar
las cantidades adecuadas para su uso. El criterio biológico
para la determinación del SPF, siglas de la palabra en inglés
“Sun Protection Factor” o Factor de Protección Solar (FPS) es
el enrojecimiento de la piel, también conocido como eritema.
Los métodos in vitro utilizados para validar de este tipo de
productos son seguros, sencillos, rápidos y económicamente
más rentables en comparación a los modelos in vivo (Roy et
al., 2013).

�ellos, los dos primeros son los más utilizados en el
área cosmética. Cada una de estas estrategias ha
desarrollado sus propias técnicas, que se describen a
continuación e incluyen algunos ejemplos.

Enfoques basados en objetivos
También se les conoce como enfoques basados en la
estructura de proteínas, predicen proteínas diana de
productos naturales, que se basa en el conocimiento de
la estructura tridimensional (3D) de la diana biológica
(Fang et al., 2018). El “docking molecular” es el enfoque
basado en objetivos más común.
La técnica de “docking molecular” se puede utilizar
para modelar la interacción entre una molécula
pequeña y una proteína a nivel atómico. El proceso de
acoplamiento implica dos pasos básicos: la predicción de
la conformación del ligando y la evaluación de la afinidad
de unión. Estos dos pasos están relacionados con los
métodos de muestreo y los esquemas de puntuación,
respectivamente, que nos dan la disposición más probable
(Meng et al., 2011). A partir de este enfoque, se han
desarrollado múltiples softwares, y están en constante
uso en la industria cosmética. Prueba de ello son las
investigaciones realizadas por Deniz et al. (2020), Fong et
al. (2014), Palacines et al. (2020), ya se ha reportado el uso
de la técnica de acoplamiento para confirmar la capacidad
del ácido cumárico para inhibir la tirosinasa (Varela et
al., 2020). Esta enzima interviene en los pasos iniciales
de la síntesis de melanina, el pigmento responsable del
color de ojos, cabello y piel, abriendo así la posibilidad de
utilizarla como tratamiento para la hiperpigmentación.
Palacines et al. (2020) también implementaron estudios de
acoplamiento a la tirosinasa y los principales metabolitos
de la planta Cakile marítima Scop. (Brassicaceae), utilizando
el resultado de esta técnica junto con otros estudios para
determinar que los extractos de estas plantas también
tenían la capacidad de inhibir esta enzima.
Deniz et al. (2020) adoptaron un enfoque más amplio,
utilizando los compuestos aislados de Cotinus coggygria Scop.
en la técnica de acoplamiento contra las enzimas colagenasa,
elastasa y tirosinasa, ya que son uno de los principales
objetivos de la industria cosmética para el desarrollo de
nuevos compuestos antiarrugas y aclaradores de la piel,
encontrando resultados prometedores en sus compuestos,
concluyendo que su planta sería una materia prima vegetal
adecuada para productos cosméticos con propiedades
antienvejecimiento. Finalmente, Fong et al. (2014) en su
trabajo, más de 20.000 ingredientes herbales de 453 hierbas
fueron acoplados a un modelo de tirosinasa con la esperanza
de encontrar un inhibidor más fuerte que los encontrados
en el mercado, encontrando 7, además de este requisito de
selección se predijo que no resultarían irritantes, corrosivos
ni cancerígenos.

Enfoques basados en ligandos
Se utilizan comúnmente cuando la estructura 3D de una
proteína objetivo no está disponible. Este enfoque se
basa en el conocimiento de otras moléculas similares
10

que se unen al objetivo biológico de interés. Los enfoques
basados en ligandos se pueden dividir ampliamente en
enfoques basados en similitudes y basados en aprendizaje
automático (ML) (Fang et al., 2018).
La industria cosmética maneja mayoritariamente
la basada en similitudes, siendo el más conocida, el
software PASS, que permite estimar el perfil probable
de actividad biológica de un compuesto orgánico tipo
fármaco en base a su fórmula estructural. Esto se basa
en el análisis de las relaciones estructura-actividad
para un amplio conjunto de entrenamiento que incluye
sustancias farmacológicas, candidatos a fármacos en
diversas etapas de la investigación clínica y preclínica,
agentes farmacéuticos, sondas químicas, y compuestos,
para los que se conoce información específica de
toxicidad (Filimonov et al., 2014). Mediante el uso de
esta herramienta Deniz et al. (2020), demostraron el
potencial de compuestos aislados de Cotinus coggygria
en la inhibición de enzimas utilizadas como blanco para
el desarrollo de productos antienvejecimiento.

Ensayos Ex vivo
Las formulaciones de los cosméticos funcionales deben
incluir principios activos reconocidos como seguros
y aporten algún efecto beneficioso (Espinosa-Leal y
García-Lara, 2019). En este reconocimiento, uno de
los métodos de prueba más controvertidos ha sido la
metodología in vivo o la experimentación con animales.
Como afirma Kabene y Baadel (2019) el valor de la vida
animal está en el centro de los conflictos emocionales
que surgen cuando los animales se convierten en
sujetos experimentales en los campos médico y
cosmético.
Aquellos que se oponen al uso de pruebas con animales
para cosméticos creen que es indignante y cruel usar
la vida animal por la simple razón de hacer que los
humanos se vean mejor, y que los beneficios para los
seres humanos no validan los daños causados a los
animales. Por tales razones, el uso de animales para
probar productos cosméticos está prohibido en la Unión
Europea desde 2013 (Díez-Sales et al., 2018).
Como tal, se están desarrollando nuevos enfoques
para llenar el vacío dejado por este enfoque, una de
esas estrategias es el enfoque ex vivo, que representa
un modelo entre in vitro e in vivo, donde se pueden
cultivar cortes de tejido completo. Y así, los procesos
metabólicos representan más de cerca la situación que
se observaría en la experimentación in vivo (Dusinka et
al., 2017). En el área cosmética hay que diferenciar dos
aspectos principales de esta metodología; el primero
es el origen de la muestra, que puede ser: humana,
animal o sintética, y el segundo es el tipo de prueba al
que se somete la muestra, que puede ser hecho para
determinar sus propiedades bioactivas o capacidad de
penetración.
Las muestras humanas se han obtenido de dos formas
principales, la primera, superficialmente, mediante un
método no invasivo como el decapado, utilizando cinta
Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�Las muestras de animales pueden obtenerse como
subproducto de los mataderos, y están enfocadas a
aquellos animales cuya piel asemeja a la humana en su
composición y anatomía, en su mayoría cerdos, como lo
afirman Taofiq et al. (2019).
Finalmente, las muestras sintéticas se refieren a
las nuevas tecnologías que se han introducido para
diseñar y desarrollar modelos de piel biológica o
artificial que imiten la estructura altamente compleja
de la piel humana. Se pueden fabricar modelos
complejos de piel humana mediante diversas técnicas,
como liofilización, bioimpresión tridimensional (3-D),
electrohilado y sistemas de microfluidos, etc. Ya se
encuentran disponibles algunas opciones comerciales,
incluido EpiSkin® (L ‘Oreal, Francia), Epi-Derm®
(MatTek Corporation, EE. UU.), SkinEthic® (SkinEthics,
Francia), epiCS® (CellSystems, Alemania), Holoderm®,
Kaloderm®, Phenion® (Henkel, Alemania) y NeoDerm®
(Tegoscience, Corea) (Yun et al., 2018; Pellevoisin et al.,
2018).
Una vez que se obtiene la muestra, la prueba puede
comenzar, en el ámbito de las posibles propiedades
bioactivas, por lo general, el experimento está diseñado
para exponer la muestra a un factor de estrés, luz
ultravioleta, contaminación, luz azul, humo de cigarrillo
y ozono, así como un extracto o similar para probar
su capacidad para proteger la muestra. Algunos
ensayos para validar esa afirmación pueden ser ensayo
de inhibición de colagenasa, espectrofotometría,
birrefringencia e inmunotinción. Este tipo de estudios
han sido realizados por y Francois-Newton et al. (2021),
Granger et al. (2020), Ratz-Łyko et al. (2015) y Tubia et al.
(2020).
Granger et al. (2020) combinaron explantes humanos,
como muestras, con inmunotinción, técnica que
permite la identificación y valoración de la distribución
topográfica de los diferentes tipos de células cutáneas
utilizando anticuerpos específicos contra el colágeno
(Schaffer y Willerth, 2017), para validar la capacidad
de una crema de noche que contiene melatonina,
carnosina y extracto de Helichrysum italicum para el
tratamiento del daño cutáneo y el foto envejecimiento.
Los resultados de su experimento mostraron que la
aplicación de crema de noche después de la exposición
a los rayos UVA, la contaminación y los rayos infrarrojos
redujeron significativamente el daño de la piel en
los explantes causado por el estrés oxidativo.
Tubia et al. (2020) diseñaron un modelo ex vivo para
evaluar la capacidad protectora de un compuesto
de Alteromonas macleodi contra la contaminación del
agua. Este modelo consistió en las hebras de cabello
sano de un donante caucásico que se utilizaron para
documentar el impacto del agua contaminada en la
Vol. 5 Nº 9, primer semestre 2022

estructura del cabello. Para evaluar su eficacia se utilizó
la birrefringencia, que es un parámetro intrínseco de la
muestra, dependiendo de su material y estructura. El
retraso, sin embargo, también depende del grosor de
la muestra, encontrando que el tratamiento previo del
cabello con el compuesto (0.1 g / L) niega el efecto de
la contaminación del agua y restaura la respuesta del
cabello a la luz al compararse con el control, lo que
demuestra el efecto protector del compuesto sobre la
estructura global de la fibra de queratina.
Ratz-Łyko et al. (2015) probaron de manera similar las
propiedades de una emulsión con extractos de residuos
de semillas, utilizando como muestra el estrato córneo
obtenido por el método de “tape stripping” emparejado
con espectrofotometría. Esta técnica permite determinar
las sustancias activas y la capacidad antioxidante en
diferentes capas de la epidermis, utilizando la capacidad
de los antioxidantes para neutralizar los radicales
sintéticos. Descubriendo que la emulsión con extractos
de residuos de semillas tiene actividad antioxidante y
propiedades antiinflamatorias. Y se puede sugerir como
una posible estrategia para prevenir y modular los
daños oxidativos de la piel.
Y Francois-Newton et al. (2021) demostraron que
aceite de sándalo indio funciona como ingrediente
activo protector contra el efecto perjudicial de los
estresores ambientales. Ellos evaluaron las propiedades
antioxidantes y antienvejecimiento, y para lo anterior
utilizaron explantes de piel contra diferentes factores
de estrés con o sin el aceite y evaluaron el ensayo de
inhibición de la colagenasa. La inhibición de esta enzima
estaría relacionada con mantener cantidades adecuadas
de colágeno y por ende mantener la apariencia sana de
la piel.
Para evaluar la penetración de los principios activos
que se utilizan en el tratamiento de distintas dolencias
se requiere penetrar el estrato córneo, ya que ejercen
sus efectos biológicos en los tejidos más profundos de la
piel. El método validado para evaluar la permeabilidad
cutánea se describe en la Guía de pruebas 428 de
la Organización para la Cooperación y el Desarrollo
Económicos. Según este ensayo, la sustancia de prueba
previamente colocada en un aparato de difusión se
aplica sobre la superficie de la piel (células de Franz).
Luego, la permeación de los componentes se analiza
en el compartimento receptor, mediante cromatografía
líquida de alta resolución o HPLC por sus siglas en inglés.
Utilizando esta técnica se determinó la permeabilidad
de una gran cantidad de compuestos de Ganoderma
lucidum y Pleurotus ostreatus utilizando un modelo de
piel de cerdo (Eberlin et al., 2020). Ebada et al. (2021),
Pillai et al. (2005), Sauce et al. (2021), Taofiq et al. (2019)
y Westfall (2020).
11

Avances en el desarrollo de ingredientes naturales bioactivos con uso en cosmetología

adhesiva, del estrato córneo, la capa más externa de la
piel. El segundo es la adquisición de explantes de piel
humana residual, luego de cirugías más invasivas, como
una mamoplastia, todo bajo consentimiento informado
de los donantes (Ratz-Łyko et al., 2012; Granger et al.,
2020).

�Conclusiones
La industria cosmética ha crecido de manera exponencial en la últimas décadas, este
rápido crecimiento en parte es producto de la habilidad que poseen las compañías
de adaptarse a los cambios y exigencias de los consumidores. Por lo que en los
últimos años se han incorporado ingredientes de origen natural, eco-amigables y
libres de crueldad animal, ya que son las condiciones más importantes impuestas
por los compradores al momento de elegir un tratamiento cosmético. Lo anterior
explica la constante demanda de nuevos productos de origen “natural”, por lo que
el descubrimiento de nuevos y/o mejores ingredientes con aplicaciones cosméticas
es una de las áreas de mayor crecimiento en la investigación de productos naturales.
En este sentido, uno de los grandes retos es garantizar la efectividad y seguridad, por
lo tanto, las pruebas, especialmente de modelos in vitro e in silico se han convertido
en herramientas rutinarias para la validación de los ingredientes de origen natural.
Además, se espera que en un futuro se desarrolle una legislación encaminada al
establecimiento de metodologías estandarizadas con la finalidad de regular los
ingredientes cosméticos de origen “naturales”.

Agradecimientos
Los autores agradecen al PROVERICYT por dar la oportunidad de formar parte del
XXIII Verano de Investigación Científica y Tecnológica de la UANL.

12

Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�Literatura citada
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�LA INVESTIGACIÓN
CIENTÍFICA COMO
PROFESIÓN

�Sergio
  
I. Salazar-Vallejo

El Colegio de la Frontera Sur, Unidad Chetumal

Palabras clave: evaluación,
financiamiento, posgrado,
producción académica.
Vol. 5 Nº 9, primer semestre 2022

15

�Resumen
Recorrer la senda para hacer investigación científica como profesión requiere unos
5-6 años después de la licenciatura, contar con grado de doctor, realizar por lo menos
una estancia posdoctoral, y una producción científica relevante. El otorgamiento
del grado de doctor en ciencias en México inició en 1945. Terminar la ruta requiere
varias decisiones importantes, empezando por la temática de investigación, el
posgrado a realizar, y la selección del mentor, así como la organización del trabajo
de investigación para potenciar la producción personal y optimizar el perfil curricular
por encima de los promedios nacionales. Esto último permitirá competir y salir
avante en las evaluaciones académicas para contratación o promoción, por lo que
también se mencionan algunos detalles del Sistema Nacional de Investigadores. La
situación del financiamiento y la problemática del reconocimiento social de la ciencia
se complementa con reflexiones y recomendaciones para mejorar la situación.

Introducción

E

n esta contribución presentaré una perspectiva
sobre la investigación científica como profesión,
un sendero que requerirá la inversión de 5-6 años
de estudio y dedicación para alcanzar el doctorado, y
otros 2-3 para el posdoctorado, y trataré de brindar una
visión equilibrada y optimista. El panorama incorpora
experiencias y recomendaciones concretas con algunas
sugerencias de varios autores. Debo adelantar que no
persigo abordar la cuestión de manera comprensiva
como lo hizo Medawar (1979), o desde el punto de vista
filosófico o sociológico, porque esos detalles se analizan
en otra parte (Bourdieu 2001). En realidad, el panorama
actual difiere tanto de la utopía trazada hace unos 60
años (Polanyi 1962), que el contenido busca optimizar
la comprensión del campo de la ciencia como forma
de vida profesional, incluyendo los aspectos básicos
de entrenamiento, consistencia y producción. También
trataré algunos detalles importantes sobre la evaluación
académica que deben tomarse en cuenta para auxiliar
o guiar el desarrollo de los interesados, y que podrá
ayudar a consolidar el perfil curricular.

16

Para satisfacer estos objetivos, presentaré algunos
aspectos históricos, y luego unas reflexiones sobre cómo
seleccionar el posgrado y el tutor correspondiente,
seguidas de cómo aprovechar los cursos y potenciar
la dinámica de la investigación para la tesis. A
continuación, insertaré una breve consideración sobre
el posdoctorado. Enseguida, haré un repaso sobre los
marcos de evaluación curricular para la contratación
de personal y con ello espero explicar los planes
de publicación futura, sin soslayar aspectos éticos.
Continuaré con la consideración de la búsqueda de
financiamiento para realizar investigación científica,
en particular con los recursos de la federación o de
los estados, con algunos apuntes sobre los recursos
para realizar estancias de investigación o colaboración
en otros países. Cerraré la nota con algunas
reflexiones sobre la repercusión social de la ciencia
y cómo podemos mejorar su percepción mediante
publicaciones o acciones de divulgación.
La mejor recomendación es hacer una elección temprana
de la temática de investigación que sea más atractiva,
siguiendo algunas de las recomendaciones de Wilson
Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�Historia
Considerada como profesión, la investigación científica
es muy reciente. Cierto que durante muchos años hubo
personas destacadas por su inventiva, o por tratar de
entender el universo, lo que nos puede remontar a las
etapas más antiguas de las civilizaciones en China o Japón,
en los países árabes, en las culturas griega o romana,
o en algunas civilizaciones del continente americano.
Sin embargo, los practicantes no se reconocían como
científicos y, en muchos casos, tampoco orientaban todos
sus afanes para realizar investigación, ya que tenían otras
ocupaciones. En Inglaterra, incluso, se hacía para beneficiar
a la humanidad por lo que no se esperaba remuneración
alguna. Dicho sea de paso, el término científico puede
trazarse hasta Aristóteles y había acepciones en lenguas
romances medievales, pero la formalización del término
en inglés (scientist) se realizó entre 1834 y 1840, y pese a
cierta resistencia en su uso, ahora es el término aceptado
(Ross 1962).
La Edad Media desembocó en el Renacimiento. Una
de las razones fue que los señores feudales, así
como los estados pontificios, empezaron a financiar
a arquitectos, ingenieros, artistas o interesados en
la historia natural, un colectivo que incorporaba la
geología, la botánica y la zoología. La importancia
de la primera es obvia por la minería, la agricultura
y la farmacéutica para la segunda, y la ganadería o el
control de plagas para la tercera. Uno de los impulsos
principales provino de la familia Medici, en Florencia,
y asociamos a esa época las figuras emblemáticas de
personas destacadas como Dante, Leonardo da Vinci,
Miguel Ángel, o Sandro Botticelli. Aunque hubo otras
personas involucradas en varios países, Florencia fue
la cuna del Renacimiento.
Los señores feudales (reyes, condes, duques, príncipes)
tenían cortes que incorporaban a lo más refinado

de las sociedades y competían entre sí para invitar a
destacados compositores, ingenieros, arquitectos, o
inventores. Lo que no se había hecho era el contar con
plantas y animales exóticos, para ser mantenidos en
vida, o para tenerlos preservados para exhibición. Esto
empezó a fines del siglo XVII y se hacía con organismos
ya preservados en Cuartos de Maravillas (Fig. 1), que
luego se denominarían gabinetes de historia natural
(Pardo-Tomás 2018), o se mantenían vivos, en lo que
devendrían jardines botánicos o zoológicos. Esto tuvo
un impulso con la extensión de las rutas mercantes
marinas, y avanzó de la mano del comercio del té y
especias.
El primer gabinete documentado data de 1599 en
Nápoles, pero los holandeses ya tenían avanzado el
terreno desde la década de 1520. Dos comentarios
ilustrarán la relevancia de estas iniciativas: 1) Pedro
I, luego llamado El Grande, zar de Rusia, fue tan
cautivado por Ámsterdam que pensó construir una
ciudad parecida en lo que ahora es San Petersburgo, y
2) El Jardín Hortus, todavía en funciones, atrajo a Lineo
para estudiar las plantas exóticas ahí cultivadas, traídas
principalmente de las Indias Orientales, y que le sirvió
para impulsar el sistema binomial de nomenclatura.
Pero volvamos a la historia.
Una temprana organización resultó en las academias
reales de ciencias en Inglaterra (1660) y en Francia
(1666). Aunque los miembros eran profesores
universitarios en su mayoría, los interesados en
botánica o zoología eran médicos, mientras que
los geólogos se ocupaban de la minería. La inglesa
mantiene su nombre como real, mientras que la
segunda fue transformada luego de la revolución
francesa. En Francia, los miembros recibían
remuneraciones por su desempeño y eran sostenidos
por la realeza y luego por la república, mientras que
en Inglaterra tenían respaldo modesto de la realeza
y se mantenía por cooperación de los miembros.
Por coincidencia, estas organizaciones lanzaron
las publicaciones científicas en 1665: Le Journal des
Sçavans y Philosophical Transactions of the Royal Society.
Entonces, academias y revistas estaban vigentes en
estas dos naciones en el siglo XVII (Fig. 2).

Figura 1. Vista de dos Cuartos de Maravillas, el de Nápoles (1599) y de Copenhague (1655) (modif. Wikipedia).
Vol. 5 Nº 9, primer semestre 2022

17

La investigación científica como profesión

(Salazar-Vallejo 2016), mantener el paso para consolidarse
como un especialista productivo y alcanzar reconocimiento
nacional e internacional. Ese será el antídoto al desánimo o
incertidumbre por la baja disponibilidad de plazas.

�Por curioso que pueda parecer, la investigación científica
no era una profesión independiente si partimos de
los enfoques entonces vigentes en las universidades,
y en las actividades remunerativas que realizaban sus
egresados. La dinámica de las universidades durante
la Edad Media y el Renacimiento era enfatizar cuatro
disciplinas primarias: artes, jurisprudencia, medicina
y teología. Otorgaban doctorados en esas temáticas,
aunque se hacía para conseguir ser profesores
en las universidades, no tanto orientados hacia
la investigación. Es cierto que muchos sacerdotes
como Nicolás Copérnico, Gregorio Mendel o Lázaro
Spallanzani, realizaban investigación científica, pero la
mayor parte era realizada por médicos que indagaban
en la anatomía, histología o embriología comparadas,
o en la anatomía o reproducción de las plantas,
especialmente desde el Renacimiento. Los resultados
eran de gran calidad y las ilustraciones de extraordinaria
belleza, pero la profesión no aparecía como tal
todavía ya que no había énfasis en la investigación
independiente o experimental.
En 1810 la Universidad de Berlín, en su facultad de
filosofía, empezó a requerir una tesis basada en
investigación original para otorgar el grado de Doctor
en Filosofía; este requisito no aplicaba para los otros
doctores. Como ya se indicó, había investigación
relevante pero el establecimiento del grado, de la
mano de la necesidad de investigación original y la
generación de una tesis, impulsaron la formación de
científicos como no se había hecho antes. Pronto el
esquema se estableció en Inglaterra, aunque no se
hizo formal sino hasta 1882, se adelantaron en la
Universidad de Madrid (1850) y luego en los Estados
Unidos en Yale (1861); el nombre cambió en algunas
naciones a Doctorado en Ciencias, como se ha
hecho en México desde 1945 (Hernández-Guzmán y
Nieto-Gutiérrez 2010). Entonces, si consideramos al
establecimiento del grado de doctor en ciencias como
el inicio de la profesionalización de la investigación
científica en nuestro país, notamos que no cumple
100 años todavía.
Por otro lado, como en la mayoría de las escuelas de
ciencias el único mecanismo para titularse era realizar
una tesis, uno podría suponer que la licenciatura
equivaldría al doctorado en ciencias. No era así; no
podía ser así por la sencilla razón de que la investigación
en la tesis de licenciatura era generalmente un estudio
diseñado, acotado y casi impuesto por el director de la
tesis. Dicho de otra manera, por el tiempo involucrado
no había el tiempo necesario para dominar la literatura
y proponer un tema realmente novedoso, sino que
había que hacer el ejercicio y seguir adelante. Esta
obligación o restricción para hacer una tesis ocasionó
que fueran pocos los que podían titularse, lo que
afectaba la eficiencia terminal.

Figura 2. Portadas de las primeras revistas científicas (Wikipedia).

18

En los años 80 del siglo pasado, las autoridades
universitarias empezaron a confrontar la necesidad
de subir los perfiles curriculares de sus académicos
porque la ‘excelencia académica’ se ligó con la
proporción de doctorados en relación con el total de la
plantilla docente. Cuando esa percepción se convirtió
Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�La investigación científica como profesión
Figura 3. Tendencia en ofertas de posgrados de los centros CONACYT en México (Sánchez-Soler et al. s/a).

en indicador de la calidad institucional, en el que se
empezaba a usar también la eficiencia terminal, el
sistema universitario tuvo una sacudida generalizada.
Hubo dos respuestas principales. Algunas instituciones
presentaron alternativas para la titulación, tales como
cierto promedio general, un informe de servicio social,
o tener algunos cursos o créditos de una maestría.
Unas pocas, como el Tecnológico de Monterrey,
tomaron una postura extrema al argumentar que
sus egresados no harían tesis porque estaban bien
preparados. La otra respuesta fue generar posgrados.
Con esta opción podían matar dos pájaros de un tiro:
podrían incrementar pronto la eficiencia terminal, y
promover/permitir que su personal docente alcanzara
por lo menos la maestría y mejorar el perfil del personal.
No sorprenderá que, si este tipo de respuesta se
generalizó, el número de posgrados tuvo un incremento
considerable. Una muestra es que el Sistema Nacional
de Posgrados del CONACYT incluye unos 2000 en todo
el país y por lo menos el doble está disponible, aunque
no estén reconocidos como de calidad (Fig. 5).

Posgrado
Las decisiones iniciales sobre elegir un posgrado son
triples y están relacionadas. Debemos elegir la temática
de investigación, un posgrado en donde se realicen
investigaciones en ese terreno, y una persona especialista
que nos ayude a mejorar nuestra formación e impulse
nuestro desarrollo. Las posibilidades para realizar el
posgrado en México son abrumadoras. Cada estado
o ciudad principal ofrece varias opciones, y algunas
instituciones cuentan con una docena o más de posgrados.
La segunda decisión es seleccionar un programa que esté
en el padrón de CONACYT por dos razones principales: la
primera, habrá becas para los estudiantes aceptados; la
segunda, la obligación de realizar evaluaciones periódicas
implica que los procesos administrativos y las dinámicas
académicas estarán reguladas. No significa que las otras
Vol. 5 Nº 9, primer semestre 2022

instituciones no tengan personal valioso, pero sin el
respaldo de la beca y el seguimiento de normas estrictas,
es fácil anticipar problemas e incomodidades de varios
tipos. Seleccionar la ciudad plantea el problema de la
movilidad, en particular porque la beca tarda unos meses
en llegar a los estudiantes, por lo que deberán ahorrarse
algunos recursos para sobrellevar los primeros meses del
posgrado.
Una recomendación complementaria es buscar un
programa que ofrezca continuidad hacia el doctorado.
No obliga que deba seguirse ahí, pero la opción reduciría
la necesidad de moverse a otras ciudades o países.
En caso de tener experiencia y resultados publicados,
podría optarse por un doctorado directo.
Los interesados deberán revisar cuáles son las
condiciones vigentes al momento de buscar un
posgrado, ya que se están realizando algunos cambios
en este terreno por parte del CONACYT.
Por cierto, es más fácil obtener una beca para hacer la
maestría en México y luego buscar el doctorado en otra
nación. Sin embargo, hay alternativas para irse directo a
otros países y las becas disponibles se pueden hallar en
internet. En esencia, quizá la decisión más importante es
la selección del tutor para realizar el posgrado. Algunas
recomendaciones adicionales y relevantes, dado que el
posgrado es el inicio de la vida como profesional de la
ciencia están en las notas de Gu y Bourne (2007), Erren
et al. (2015) y de Huang (2020).

Tutor
Debe repetirse: la elección del tutor para realizar el
posgrado es sumamente importante. En nuestro
sueño para ser científico consideramos varias figuras
destacadas con las que nos gustaría tener alguna
interacción y mejorar nuestra formación. Empero,
es fácil anticipar que un científico reconocido tendrá
varios estudiantes en su laboratorio, de varios niveles
19

�de escolaridad, y quizá deba cumplir algunas funciones
administrativas. Esto repercutirá en el tiempo disponible
para la interacción con los estudiantes, y puede resultar
en contactos escasos con un científico reconocido.
Como quiera que sea, dado que la ciencia se aprende
como la escultura, o la música, en una relación maestroaprendiz, si hay poco tiempo para la interacción, el
aprendizaje no será todo lo rápido que se desea. Es
posible que el dominio de un tema o problemática de
investigación nos tome 10 años, como refirió Greene
en su libro Maestría (Salazar-Vallejo 2014) por lo que
debemos ser pacientes y potenciar nuestros avances
con el profesor, sin el profesor, o a pesar del profesor.

los cursos tienen algo que ofrecer e incluso cuando su
contenido parezca distante, hallará por lo menos una forma
complementaria para comprender el mundo o la sociedad.
No faltarán problemas, pero como está en un terreno que
usted seleccionó, no serán tan abrumadores. Sin embargo, si
las temáticas de algunos cursos le resultan particularmente
problemáticas por su formación universitaria, haga lo mejor
posible por subsanar sus deficiencias y sacar el máximo
provecho de cada curso. La razón medular es que los cursos
y entrenamientos complementan la formación y potencian
la consecución de un empleo en áreas colaterales a la
temática de la tesis de grado.

De las muchas recomendaciones disponibles para
seleccionar un tutor (Bhartiya y Ichhpujani 2013,
Bankston y Gurel 2017, Henschel 2020) las principales
son: i) Aclare sus intereses y planes futuros. Además,
la persona seleccionada: ii) debe ser respetada y
reconocida en su campo, tener disponibilidad para
orientar a los jóvenes, y compartir experiencia y
tiempo; iii) debe ser accesible y brindar recursos para
la investigación deseada, o respaldar a los estudiantes
para encontrarlos; iv) debe estar consolidada en el
tema de nuestro interés, y la dinámica para generar las
publicaciones en el grupo de trabajo deben ser lo más
claras y satisfactorias posibles. Otras ideas relevantes
serían visitar el laboratorio o grupo de trabajo de la
persona seleccionada para hablar con los estudiantes
para conocer detalles de la dinámica interna; si no
puede viajar, inténtelo por medios electrónicos.
Considere tener otros asesores, en el mismo tema o
en temas parecidos, para complementar el desarrollo
de su investigación y que, de preferencia, no sean
antagónicos con su mentor, o entre sí. Satisfacer estas
recomendaciones permitirá reducir la ansiedad y
mejorar la creatividad, lo que evitará la frustración.

Tesis

Otras recomendaciones personales serían valiosas para
todos los interesados, incluyendo a los investigadores
establecidos (Erren et al. 2007): trate de hacer algo
significativo en su temática de investigación al buscar
problemas importantes; no importa tanto la edad sino
su dedicación sostenida y efectiva; no busque excusas;
revise los pros y contras de sus ideas y mantenga la puerta
abierta a otras ideas, particularmente si son estimulantes.
Una última recomendación: considere una a tres
alternativas de posgrado y tutor. La mejor posibilidad
será que el tutor no tenga demasiados estudiantes y
esté interesado en la temática de investigación en la que
le interese formarse en ciencia. Si consigue aceptación
en todas, podrá darse el lujo de elegir la óptima. Algunas
recomendaciones para optimizar la percepción, o
mejorar el desempeño de los tutores pueden hallarse
en DesJardins (1994).

Cursos
Los programas de maestría y los de doctorado directo
requieren algunos cursos obligatorios y otros tantos
optativos. Algunos le resultarán muy afines a sus intereses,
y otros le sonarán ajenos o aburridos. Considere que todos
20

Ya en la dinámica del posgrado, la mejor recomendación
es adelantar todo lo posible en el desarrollo de su
investigación. Considere seleccionar la literatura crítica,
familiarizarse con los métodos, técnicas o equipos
del laboratorio, e incluso hacer algunas salidas de
prospección para conocer el terreno de primera
mano. La maestría, en particular, al transcurrir en 24
meses para la obtención del grado, porque esa es la
duración de la beca, implica una mayor concentración
y constancia en el trabajo de investigación. En el
doctorado hay el doble del tiempo, pero también
aumentan los problemas a tratar o su profundidad, de
modo que tampoco se debe uno echar a la hamaca.
De cualquier manera, si se decidió por un posgrado
que cuente con doctorado y trata de enlazarlo desde la
maestría, seleccione una pieza de información completa
de su tesis de maestría y remita el documento para
publicación. En ECOSUR se obliga que haya un producto
enviado a publicación para optar al grado de maestría,
además de la tesis, por lo que satisfacer el requisito
le abriría la puerta para seguirse con el doctorado. Si
cumple los requisitos, su aceptación sería condicionada
a que obtenga la maestría, y así podrá enlazar ambos
grados.
La investigación doctoral podría ser una expansión
del tema de la maestría, o quizá un refinamiento
para alcanzar mayor profundidad en los análisis o
estudios realizados. Si consigue mantenerse en la
misma temática de investigación alcanzará un dominio
razonable de su tema de investigación y, si se organiza
bien, contará con varias publicaciones al terminar su
doctorado. Esto es muy importante y mostraré las
razones en los rubros siguientes.

Posdoctorado
Conforme las plazas disponibles en universidades
y centros de investigación se fueron llenando y por
el estancamiento o reducción en las nuevas plazas,
aumentaron los requisitos académicos para conseguir
empleo. Uno de ellos fue que los interesados deberían
contar con una estancia posdoctoral; en algunas
instancias de la UNAM se enfatizaba que fuera en una
institución de prestigio y en un país angloparlante. El
requisito se fue generalizando y son raras las instancias
Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�Hay mucha información disponible en línea (Inst. Medicine
2000) y algunas organizaciones para la asesoría, como la
Asociación de Posdoctorados Estadunidenses (https://
www.nationalpostdoc.org/); la búsqueda en internet
mostrará las opciones disponibles para distintos países
y las becas disponibles. En México, el CONACYT cuenta
con un programa de becas (https://posdoctorado.
conacyt.mx/) de consulta obligada para los interesados
en realizarlos en México. También se puede hallar
muchas recomendaciones para seleccionar un programa
posdoctoral en general (Bourne &amp; Friedberg 2006), y
muchas instituciones tienen su propio reglamento o
recomendaciones para los interesados.
El aumento en los requisitos tiene repercusiones
negativas al diferir el ingreso de los científicos
jóvenes al mercado laboral, particularmente porque
la mayor especialización no siempre corresponde
con las necesidades de la academia, o incluso de la
industria. Por ello, no sorprende que apenas un 5%
de las personas que realizaron un posdoc consigan un
empleo para realizar investigación (Woolston 2019). La
situación en la década pasada era menos severa ya que
entre 2005 y 2009, las instituciones estadounidenses
otorgaron 100,000 grados de doctor, y hubo 16,000
nuevas plazas; es decir, 16% de los doctorados podrían
conseguir empleo (Kirton s/a). No obstante, la mejor
recomendación es no desanimarse, seguir buscando
(Powell 2020), y sortear los episodios de ansiedad e
inseguridad que surgirán (Woolston 2020). En un estudio
de 7,600 posdocs en 93 países, en las que un 63%
manifestó interés en seguir en la academia, 56% percibía
un futuro negativo o muy negativo, y un apabullante
74% consideraba sus opciones laborales como peores o
mucho peores que las de generaciones previas. Pese a
esa perspectiva, 47% de los colegas recomendarían a los
jóvenes hacer una carrera en la investigación científica.
Yo también. No obstante, también debemos reflexionar
cuidadosamente acerca de nuestras decisiones de
vida ya que, para invertir un lustro, o una década, en la
mejora de nuestras capacidades académicas, debemos
comprender que el panorama seguirá sombrío. Otras
propuestas más extremas apuntan a no realizar el
posdoc, o abandonarlo para moverse hacia la industria
si nuestra temática de investigación y experiencia lo
permiten (Hankel 2021).
Por otro lado, dado que las estancias posdoctorales
a menudo repercuten en una mayor y más sólida
producción académica, algunas acciones relevantes para
una futura contratación no están a su alcance, por lo que
se considera que su labor es precaria (Herschberg et al.
2018); en particular, sobre el control de los proyectos en
que participan, por la brevedad de sus contratos o becas,
y por las responsabilidades que se les imponen, o se les
invita a aceptar, en la organización de las actividades
académicas del laboratorio. Un detalle importante es
la formación de recursos humanos ya que a menudo
se les solicita experiencia docente y dirección de tesis
de posgrado (Fig 4). No obstante, pese a involucrarse
Vol. 5 Nº 9, primer semestre 2022

también en esas actividades, no reciben el crédito formal
sobre ello ya que por su condición no pueden tomar
esos créditos, mismos que le son asignados al jefe del
laboratorio, por lo que terminan las estancias sin ser
reconocidos como responsables de cursos o directores de
tesis. Por supuesto, los interesados deberán reclamar, en
los mejores términos, las constancias o reconocimientos
correspondientes a dichas actividades para complementar
su experiencia profesional y mejorar la categoría que
podrían alcanzar en una futura contratación.

Figura 4. Mecanismo del sistema Profzi (en alusión al esquema Ponzi)
que priva en muchas instituciones (original de Jorge Cham, modificado
de www.phdcomics.com).

Evaluación
Algunos podrían pensar que, si nuestra tradición
profesional de la investigación científica es tan breve,
no debería evaluarse con la misma rigurosidad con la
que se consideran los resultados en otras naciones.
No puede ser así. Aunque puede haber investigación
científica de primera orientada a la solución de
problemas locales o regionales, la ciencia se debe
evaluar también en el escenario mundial.
La evaluación formal de los científicos o académicos
en México comenzó en 1983, con el establecimiento
del Sistema Nacional de Investigadores (SNI), al que
siguieron mecanismos similares para las universidades
(López-Molina 2017). Debe mencionarse que la situación
económica era de hiperinflación y devaluación, lo que
motivó a que la Academia de Ciencias propusiera un
programa emergente de remuneraciones para mejorar
el salario de los académicos. Consistía en reconocer los
productos de investigación y separar a los académicos
en varias categorías acordes a su producción y otorgar
estímulos según dichas categorías.
El SNI agrupa a los miembros en varias áreas y ha ido
creciendo desde unos 1400 miembros en 1984 (Peña
1995) a más de 33000 en la actualidad. Los requisitos
de ingreso y promoción han ido aumentando, pero no
hay un criterio único para todas las áreas, y tiene una
serie de problemas pendientes de solución (Lloyd 2018,
Ramos-Zinckle 2018, Pérez-Chavarría 2019), incluyendo
una extendida carga burocrática (Lomnitz 2016). Por otro
lado, la prevalencia de los miembros de la UNAM en las
comisiones dictaminadoras podría haber generado un
21

La investigación científica como profesión

en que se obvia el posdoctorado, por lo que los
interesados deberán realizar por lo menos una estancia
posdoctoral para fortalecer su perfil curricular.

�efecto corporativo y quizá inadvertido; es decir, en igualdad
de condiciones, el personal académico de la universidad
nacional tendría niveles mayores que los no-unamitas.
La producción de artículos en revistas arbitradas, o los
capítulos publicados en libros con arbitraje han sido las
actividades consideradas más relevantes. Sin embargo,
quizá por las diferencias entre las áreas académicas, se
considera como mínima la generación de un producto
anual en esas categorías. De hecho, ese era uno de los
requisitos principales en los contratos que se hacían con
el personal académico. No se estableció, por desgracia, la
condición de que la persona fuera el único o primer autor,
por lo que parecían similares una publicación con un autor
que la realizada por todo el personal de un departamento.
Esto ha limitado la producción científica en México ya que
la actividad ha decrecido de contar con 0.9 publ/invest/
año a mediados de los años 80, a 0.4 en 2011 (RodríguezMiramontes et al. 2017), o 0.5 en 2015 (CONACYT 2016)
pese a que la membresía del SNI superó los 30 mil (Fig. 4).
Con datos del 2017, estábamos rezagados en relación con
Brasil, por lo menos en dos indicadores fundamentales:
la inversión federal (1.3 vs 0.5% PIB) y el número de
investigadores por millón de habitantes (1635 vs 488)
(Scimago Lab 2018).

Los mecanismos de evaluación y los estímulos
correspondientes han guiado los esfuerzos del personal
académico y el resultado ha sido que artículos o capítulos
de libro tengan muchos autores. Por un lado, la evaluación
de los posgrados apreciaba e impulsaba las publicaciones
realizadas por los estudiantes con sus tutores, pero a
menudo ocasionó que se trepe todo el comité tutelar a
los resultados de los jóvenes y en algunas instituciones
se ha reglamentado. Por el otro, la organización del
personal universitario en cuerpos académicos, y los
mejores estímulos a los productos con varios autores
del mismo grupo, resultaron en los típicos bloques de
autores en los que cada uno realiza un documento, pero
anota a todos los demás. La simulación resulta en el
abultamiento de la lista de productos, pero la proporción
de la producción per cápita no aumenta. Es decir, si cinco
académicos incurren en esta práctica, al final del año cada
uno tendría 5 productos, pero la producción real sería de
uno por académico. La solución es promover la restricción
del número de autores a aquellos que contribuyan de
manera relevante, o significativa, en la planeación de la
investigación, en la generación y análisis de los resultados,
y en la generación del documento. Las participaciones
limitadas o tangenciales se deben reconocer en los
agradecimientos. La ética de la publicación es tan

Figura 5.
Producción científica
en el mundo (2011),
en México, y los
máximos en 2018.
22

Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�2-3 publicaciones, lo que podría llegar a 0.5 publ/invest/
año. Un valor que no se puede presumir y que tampoco
abrirá las puertas a becas o a contrataciones.

Entonces, la mejor recomendación para los jóvenes es
que traten de publicar como autores primeros o únicos
para ganar su sitio en el mundo, o por lo menos para
construir y mantener una reputación como científicos
(Bourne y Barbour 2011), y participar con otros colegas
de manera relevante para ameritar coautorías. Debo
reconocer, empero, que el posgrado es una escalera
que hay que recorrer por completo, y que la mejor
forma de hacerlo es comprendiendo las reglas y
continuar de la mejor manera posible. En particular
para las publicaciones, ayudará mucho comentarlo
con sobrada anticipación con los colegas directores de
tesis para evitar tragos amargos cuando el documento
esté terminado. Otros aspectos pueden hallarse en la
compilación de Castaños y Muñiz (2014).

Dado que la expectativa es tan modesta, deberíamos
movernos como institución, y como nación, a modificar
el esquema y demandar más productos a nuestros
estudiantes de posgrado, de la mano de mayor
participación y asesoría por parte de sus tutores. No
trato de decir que hacer publicaciones sea sencillo,
sino que debemos movernos a una mejor organización
de la investigación y a potenciar la producción de los
estudiantes. Resultará más pesado para todos, por
supuesto, pero movernos en esa dirección será muy
útil para la vida académica de nuestros egresados,
y repercutirá en la mejora del perfil nacional de
producción científica.

Financiamiento
Plan de publicación
Para tener una mejor idea del desarrollo curricular
personal, los estudiantes deberían tener un plan
de publicación con los resultados de sus tesis. Por
supuesto, deberán hacerlo de acuerdo con su tutor,
sin perder de vista los principios de la ética de la
publicación que se mencionaron brevemente. Hay
mucha información disponible sobre la interacción con
los colegas que es importante consultar (Lewitter et al.
2019), por lo que prefiero comentar un poco más sobre
la estrategia personal.
Durante muchos años, los jóvenes que me padecieron
debían hacer una publicación única emanada de su
tesis doctoral. Pensaba que contar con una pieza
completa de información era preferible a una serie
de notas cortas, incompletas de por sí, aunque fueran
parte de una serie. Me equivoqué. Aunque aspiraba
que la evaluación del personal no fuera por números
simplones como el factor de impacto o el número de
citas, algo a lo que nos habíamos opuesto abiertamente
(Salazar-Vallejo y Carrera-Parra 1998), no anticipé que
la inercia social sería difícil de modificar. Incluso ahora
y después de la Declaración de San Francisco (https://
sfdora.org), establecida en 2013, la evaluación descansa
principalmente en esos números, o en sus derivados,
como los índices h o similares. El cambio será difícil,
pero no imposible (Hatch y Curry 2020).
En consecuencia, mi recomendación ahora es que los
resultados se organicen como piezas completas de
información, pero ya no como publicaciones únicas,
sin perder de vista que los documentos remitidos sean
de la máxima calidad posible ante el alud de muchas
publicaciones de mala calidad (Sarewitz 2016). Hay
varias razones para ello, y la principal radica en la
producción. Al terminar el doctorado, los jóvenes en
busca de una estancia posdoctoral o de una cátedra o
plaza tendrían, en el esquema de ECOSUR, apenas una
publicación y otra aceptada, ya que el requisito para la
maestría es la remisión de un documento. Entonces,
luego de 6 años de beca, los egresados tendrían apenas
Vol. 5 Nº 9, primer semestre 2022

La transición de ser estudiante de posgrado a personal
académico de una institución es raramente directa y a
menudo requiere, como se mencionó líneas arriba, la
realización de por lo menos una estancia posdoctoral. Es
reconfortante hacer el posgrado en una institución con
laboratorios bien equipados y con recursos generosos
para realizar salidas de campo, muestreos, estancias
y pagar por las publicaciones. Ser contratado por otra
institución con menos recursos y libertad económica
es siempre complicado. Por ello, una de las tareas
primordiales es la consecución de financiamiento para
equipamiento y para realizar las actividades básicas de
los proyectos de investigación.
Aligerar la transición dependerá de las condiciones
imperantes en cada nación o institución. En un país en
el que el estado sea prolijo en la asignación de recursos
para la investigación científica, habrá que hacer algunas
propuestas y dada la disponibilidad de recursos, más
temprano que tarde el personal recién contratado
podrá tener algunas condiciones para mantener sus
intereses y productos de investigación (Figuras 6 y 7).
Lo contrario ocurrirá en una nación en la que no se
disponga de recursos generosos para la investigación
científica. Si hay financiamientos disponibles, quizá
estarán etiquetados para atender ciertas demandas
concretas en los rubros de salud, alimentación o
educación, que son fundamentales para el bienestar
de las naciones. Si hay recursos para otras áreas de
investigación, deberá anticiparse competencia intensa
con pocos resultados positivos, por lo que realizar
propuestas para buscar recursos será una tarea
cotidiana. Luego de dos o tres rondas de competencia
sin obtener fondos, el personal tendrá problemas
para establecer o consolidar su línea de investigación
y, dependiendo del sistema de evaluación para los
estímulos, quizá no pueda obtenerlos si el énfasis
descansa en la generación de financiamientos externos.
Anotamos en otra parte que el pago de los intereses de la
deuda externa consume buena parte del presupuesto de las
naciones (Salazar-Vallejo y González 2016). No ahondaré en
23

La investigación científica como profesión

relevante que hay un volumen completo dedicado casi
exclusivamente a esa cuestión (CSEPP 2009), y pueden
hallarse otros detalles en López-Calva et al. (2017).

�ello, aunque valdría la pena mencionar que, si no aumentan
los recursos financieros de una nación, debería renegociarse
el pago de los intereses y contar con un poco más de dinero
para atender a las necesidades nacionales, incluyendo la
investigación científica. La pregunta, empero, es ¿qué se
puede hacer con poco dinero?
En efecto, las comparaciones entre las naciones, o en la
misma nación, muestran que los países o instituciones
más productivos no son los que invierten más dinero
en investigación, sino los que hacen mejor uso de los
recursos disponibles (Liedo-Fernández y Salazar-Vallejo
2010). La respuesta pasa, de manera ineludible, por
la optimización de los financiamientos para realizar
investigación, así como de la búsqueda de fondos
complementarios, así sea para el desarrollo de las
investigaciones de los estudiantes.
La desaparición de las becas mixtas de CONACYT tuvo
un impacto mayor ya que las estancias de investigación
serán más complicadas, toda vez que quizá era la
principal actividad involucrada para solicitar dichas
becas. Hay algunos recursos disponibles en varios
países o instituciones, y también sigue la solidaridad
entre colegas para permitir las estancias sin requerir
financiamientos extra. Este sería un paso importante
para establecer colaboración internacional (de Grijs
2015), pero hay otras alternativas. No obstante, la
reinstalación de las becas mixtas será de gran ayuda
para los interesados en ese tipo de actividades.
Durante los últimos 30 años, ha habido cierta presión
sobre la autonomía de los centros de investigación o
de educación superior ya que, al reducirse los fondos
disponibles, se han incrementado las presiones para
asociarse con la industria, para obtener recursos
complementarios de otras fuentes, o ambas, en lo que se
ha denominado capitalismo académico (Slaughter y Leslie
1997). En el peor de los casos, deberíamos reflexionar
sobre el testamento cultural de Enrique Rioja, un destacado
sabio español que llegó a México como exiliado por la

guerra civil, y que impulsó la hidrobiología y la zoología
marina en nuestro país. En lo que podría considerarse una
retrospectiva personal, dadas las dificultades que tuvo que
encarar para realizar sus investigaciones, y dirigiéndose a
los jóvenes interesados en la ciencia como profesión anotó
(Salazar-Vallejo 1989): “Oiréis a las plañideras lamentarse
de la incomprensión, de la falta de posibilidades y de
medios. Falso, estas son las voces de los indiferentes, de
los fracasados o de los simuladores; siempre hay un sector
modesto en que se puede hacer algo. No importa que ese
algo sea capital o accesorio …”

Repercusión
La investigación científica es relevante para el desarrollo
del conocimiento y, generalmente, para el bienestar
de las sociedades. No obstante, la percepción social ha
cambiado mucho durante los últimos 70 años, por lo
que algunos argumentan que nos falta cultura científica
y reducir la ignorancia o analfabetismo funcional o
científico (Cereijido 2009, Aldana 2012). Es decir, los
practicantes de la ciencia eran considerados como
las personas más sabias, de modo que los jóvenes
interesados eran admirados por sus compañeros y
familiares. Lo mismo podría decirse de los profesores
de primaria o secundaria, que eran apreciados como
padres vicarios y su autoridad no era cuestionada. Con
el paso del tiempo y quizá como resultado inesperado
de las guerras, de la influencia de los medios masivos en
los que los científicos eran mostrados como personas
locuaces, o los maestros como gente abusiva, se
redujo mucho la estimación de ambas profesiones. Los
estudiantes aplicados devinieron ratones de biblioteca,
matados, o nerds, por lo que eran rechazados por sus
compañeros de clase. Quizá el efecto fue más severo
para las jovencitas al sumarse a otras derivaciones
del maltrato hacia las mujeres. Como en el caso de la
evaluación curricular, tampoco pueden anticiparse
cambios radicales en estas perspectivas por la inercia
social.

Figura 6. Financiamiento ciencia y tecnología en varios países,
incluyendo México (Andrade-Ochoa 2017).

�La investigación científica como profesión
Figura 7. Gasto de investigación
y desarrollo en relación con el
número de científicos e ingenieros
por millón de habitantes en varias
naciones (Mx: México, NZ: Nueva
Zelandia, Rum: Rumania, SA:
Sudáfrica, Tw: Taiwán).

Otra dimensión del deterioro de la percepción social de los
científicos se percibe en los salarios y en la disponibilidad
de nuevas plazas para los recién doctorados. El Dr. Samuel
Gómez, miembro de mi comité doctoral, me comentó
que con su primer salario como profesor universitario
había saldado sus deudas y comprado un reloj de buzo.
En aquellos años, la única marca disponible era Rolex, y
eran tan caros como ahora. Agregó que los salarios eran
equivalentes a los de diputados y senadores. La diferencia
creció muchísimo a favor de estos últimos, quizá porque
están mejor organizados.
Una indicación de la percepción social del Estado hacia
la ciencia como profesión se manifiesta en la inversión
en ciencia como porcentaje del producto interno bruto
(PIB). Cuando se publicó la primera Ley de Ciencia y
Tecnología, se había fijado que era responsabilidad del
Estado destinar el 1% del PIB. Mi entusiasmo fue tal
que remití una carta festiva a la revista Nature. Hubo
dos decepciones inmediatas. Se adicionó el transitorio
vengador de “a reserva de disponibilidad” lo que
significa “ya veremos qué hacer ahora que se publicó”.
La segunda fue que el editor indicó que no publicaban
propaganda. Ahora celebro que no se hubiera
publicado; era producto de un entusiasmo febril por
una idea que no cristalizó. Crucemos los dedos para que
las nuevas generaciones disfruten que el Estado supere
el 2% del PIB para la ciencia, ya que el pasado no ha sido
venturoso (Plata 2005, Pérez-Tamayo 2017).
Por supuesto, los científicos en funciones debemos
reconocer que el estado actual de la ciencia nacional
es también resultado de nuestras actividades. Si no
orientamos a los tomadores de decisiones, si no
correspondemos con entrenamientos, charlas en distintos
Vol. 5 Nº 9, primer semestre 2022

foros, o notas de divulgación para los no especialistas, la
perspectiva social seguirá siendo la clásica del aislado
y encumbrado en una torre de marfil (Shapin 2012,
Mendízabal 2018), cuya visión no rebasa el límite de su
nariz. Debemos cambiar nuestro aislamiento y reducida
interacción con un mayor entusiasmo para convencer
a la sociedad, incluyendo al aparato del Estado, de las
bondades de impulsar el desarrollo de la ciencia nacional,
incluyendo el incremento generoso en los financiamientos
disponibles, en el establecimiento de nuevas plazas o
instituciones dedicadas a la investigación de problemas
regionales o nacionales, y al fortalecimiento de los
programas que han tenido una perspectiva mundial y
merecen consolidarse. Será por la mejora de la ciencia, de
nuestros estudiantes, y de la nación. No sobran esfuerzos
y, la verdad, nadie lo hará por nosotros.

Agradecimientos
El Dr. Pablo Liedo (ECOSUR) me invitó a realizar estas
notas para un libro de utilidad potencial en el seminario
de comunicación científica de la maestría en ciencias
de ECOSUR, en donde el curso se denomina Seminario
de Tesis. Aunque la idea está en pausa, espero que el
resultado satisfaga sus expectativas y que los lectores
encuentren algunas ideas o reflexiones positivas para
su desarrollo académico. La cuidadosa lectura por
Yessica Chávez-López, Christopher Cruz-Gómez, Daniel
A. López-Sánchez y Gabriel A. Gómez-Rodríguez (todos
de ECOSUR) resultó en notables mejoras para esta
contribución. La atinada recomendación de María Ana
Tovar-Hernández (UANL) de incorporar las cuestiones
del posdoctorado complementó el panorama para esta
contribución.
25

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�LAS SERPIENTES
VENENOSAS DEL
NORESTE DE MÉXICO II

CASCABEL DIAMANTADA
OCCIDENTAL (CROTALUS ATROX)

�Daniel
  
Montoya-Ferrer1, Eric Abdel Rivas-Mercado2,
Sergio Barcenas-Arriaga3, Manuel de Luna4, Roberto GarcíaBarrios5 y David Lazcano-Villarreal6 Universidad Autónoma
de Nuevo León, Facultad de Ciencias Biológicas1,5,6,
Facultad de Medicina2, Facultad de Ciencias Forestales4
Universidad Nacional Autónoma de México, Instituto de
Biotecnología3

Autor de correspondencia: scolopendra94@gmail.com

28

Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�Resumen
Este artículo compila información sobre diferentes aspectos
de la biología de la cascabel diamantada occidental (Crotalus
atrox), un crótalo norteamericano que puede encontrarse en
EE. UU. y México. Específicamente, este artículo trata sobre su descripción
morfológica, historia taxonómica, hábitat, comportamiento, dieta,
reproducción, veneno y conservación.

Abstract
This article compiles information on different aspects of the biology of the
western diamondback rattlesnake (Crotalus atrox), a pit viper native to USA
and Mexico. Specifically, this article deals with its morphological description,
taxonomic history, habitat, behavior, diet, reproduction, venom and
conservation.

Palabras clave: Víbora
serrana, víbora de cascabel,
rabo seco, vipéridos, crótalos
Key words: Viperid, pit viper.

Introducción

L

a familia Viperidae se encuentra compuesta
por serpientes venenosas de dentición de tipo
solenoglifa (con dientes inyectores delanteros
móviles) las cuales son comúnmente llamadas “víboras”
(“vipers” en idioma inglés). En América se presenta solo
la subfamilia Crotalinae la cual presenta la característica
de tener un par de fosas termoreceptoras (llamadas
fosas loreales), que se encuentran entre la narina y
el ojo (Fig. 1) y tienen la función de detectar el calor
emanado por su presa, las víboras de esta subfamilia
son llamadas “crótalos” (“pit vipers” en idioma inglés)
(Campbell y Lamar, 2004). En el noreste de México
(Coahuila, Nuevo León y Tamaulipas), esta subfamilia se
encuentra representada por cuatro géneros: Agkistrodon
que incluye al cantil de Taylor y a la cabeza de cobre
de bandas amplias, Bothrops que incluye a la nauyaca,
y Crotalus y Sistrurus que son las cascabeles (LemosEspinal y Smith, 2016; Nevárez-de-los-Reyes et al. 2016;
Terán-Juárez et al. 2016). El género Crotalus difiere de
Agkistrodon y Bothrops en que presenta un cascabel
(o botón) en la cola (Fig. 2) y de Sistrurus debido a que
presenta muchas escamas pequeñas en la cima de
la cabeza, mientras que en Sistrurus solo hay nueve
escamas grandes (Campbell y Lamar, 2004).

Los géneros Crotalus y Sistrurus presentan un
característico cascabel el cual consiste en la acumulación
de piel mudada del botón que se encuentra al final
de la cola (Fig. 2); es utilizado como herramienta de
Vol. 5 Nº 9, primer semestre 2022

advertencia ante amenazas percibidas por la serpiente.
La advertencia consiste en vibrar dicha ornamentación
de forma extremadamente rápida causando un sonido
fuerte y reconocible. El cascabel es de naturaleza frágil,
por lo que no es raro que se fragmente o se pierda. Cada
vez que la serpiente muda de piel se añade un segmento
al cascabel, añadiendo varios segmentos al año; es
por esta razón que la creencia de que el número de
cascabeles determina la edad de la serpiente es errónea
(Bradley et al., 2016).

Figura 1. Aspecto lateral de la cabeza de una nauyaca (Bothrops asper);
puede apreciarse la foseta termorreceptora entre la narina y el ojo,
característica de la subfamilia Crotalinae.
29

�Figura 2. Aspecto lateral de la cola de una
cascabel diamantada occidental (Crotalus
atrox); puede apreciarse el cascabel y la
cola blanquinegra.

En México se distribuyen 45 especies de Crotalus,
haciéndolo el país con mayor diversidad de especies
de este género. Particularmente, la porción noreste de
México alberga 9 especies: la cascabel diamantada del
oeste Crotalus atrox (Fig. 3), la cascabel moteada de las
rocas Crotalus lepidus, la cascabel cola-negra Crotalus
molossus, la cascabel tamaulipeca de las rocas Crotalus
morulus, la cascabel cola-negra oriental Crotalus ornatus,
la cascabel de manchas gemelas Crotalus pricei, la
cascabel verde de Mojave Crotalus scutulatus, la cascabel
tropical totonaca Crotalus totonacus y la cascabel de las
praderas Crotalus viridis (Lazcano et al. 2019; LemosEspinal y Smith, 2016; Nevárez-de-los-Reyes et al. 2016;
Terán-Juárez et al. 2016), estas se encuentran presentes
en prácticamente todos los ecosistemas de la región,
algunas especies incluso incursionan a zonas rurales y
periurbanas, donde frecuentemente se involucran con
actividades antropogénicas, lo cual puede derivar en
eventos o accidentes que pueden ser perjudiciales tanto
para la serpiente, como para el humano.
De todas las cascabeles de México, Crotalus atrox es la
especie más larga; es fácilmente distinguible de C. lepidus,
C. morulus y C. pricei por el patrón de su cuerpo el cual es
diamantado (Fig. 3), a diferencia de estas tres cascabeles
que presentan un patrón bandeado o manchado. Difiere
de C. molossus, C. ornatus y C. totonacus en el patrón de
su cola, el cual es bandeado: blanco y negro (Fig. 2), a
diferencia de estas otras especies que presentan una
cola usualmente negra y sin patrón (pueden distinguirse

algunas bandas difuminadas en algunos ejemplares).
Crotalus viridis generalmente tiene un color gris verdoso y
las bandas de su cola son del mismo color que su cuerpo,
en vez de blanquinegro. Crotalus atrox es má similar a C.
scutulatus, de la cual puede ser fácilmente diferenciada por
las escamas presentes entre las escamas supraoculares,
numerosas en el caso de C. atrox (Fig. 4) y apenas 2 o 3 en
el caso de C. scutulatus (Fig. 5).
Muy similar a todas las especies del género Crotalus,
el nombre común que se le da en México a C. atrox
es “víbora de cascabel”, “serpiente de cascabel” o
simplemente “cascabel”, aunque también se le llama
“víbora serrana” o “rabo seco” (SEMARNAT, 2018).

Descripción De La Especie
Crotalus atrox es una de las serpientes más grandes del
noreste de México, siendo solo superada por la arroyera
negra Drymarchon melanurus, la ratonera tigre Spilotes
pullatus, la nauyaca Bothrops asper y la mazacuata Boa
imperator. Si bien la longitud promedio es de 120 cm,
existen reportes de ejemplares que superan los 230 cm
(Lemos-Espinal et al 2015; SEMARNAT, 2018).
La coloración dorsolateral es usualmente gris con manchas
oscuras, presentando un patrón vertebral con un gran y
marcado rombo o “diamante” de color claro, bordeado
por ejes oscuros (Fig. 3). Si bien se mantiene este patrón y
color base normal, es posible que se presenten variaciones
de acuerdo con las poblaciones y tamaño del ejemplar
(Spencer, 2008). La cola es siempre bicolor, blanquinegra
y en la mayoría de los casos, las bandas negras son
subiguales en tamaño a las bandas blancas (Fig. 2).
Una banda de color gris oscuro, con bordes anteriores
y posteriores delineados por blanco, enmascaran de
forma diagonal los laterales de la cabeza, camuflando
parcialmente los grandes y claros ojos (Tennant, 2006)
(Fig. 6).

Figura 3. Cascabel diamantada occidental (Crotalus atrox) tomando una
postura defensiva
30

La escamación de esta especie es la siguiente: Posee 1218 escamas supralabiales, 14-20 escamas infralabiales,
23-29 filas de escamas a la mitad del cuerpo, 168-193
escamas ventrales en machos y 174-196 en hembras,
21-32 escamas subcaudales en machos y 16-24 en
hembras.
Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�Fue originalmente descrita por Baird y Girard en 1853.
Crotalus atrox ha sufrido pocos cambios taxonómicos,
dentro de los cuales destaca una confusión entre los
años 1822 y 1935 en el que no solo C. atrox, sino también
C. viridis, eran referidas como Crotalus confluentus
(Campbell &amp; Lamar, 2004). Amaral en 1929 propuso a
Crotalus tortuguensis como sinonimia, posteriormente,
esta sería considerada como una subespecie, C. atrox
tortuguensis y luego de nuevo como una sinonimia
de C. atrox. Aunque Zaher et al. (2019) encontraron
suficiente diferencia genética entre las poblaciones de C.
atrox del continente y de Isla Tortuga para catalogarlas
como especies distintas, esto no ha sido ampliamente
aceptado y algunas autoridades taxonómicas no
reconocen a C. tortuguensis como una especie válida.

Distribución

Figura 4. Aspecto dorsal de la cabeza
de una cascabel diamantada occidental
(Crotalus atrox).

Crotalus atrox es una de las cascabeles con mayor rango
de distribución (Castoe et al. 2006). Se le encuentra
desde el noreste de Baja California a través de Sonora y
norte de Sinaloa, sobre casi todo Chihuahua excepto por
la Sierra Madre Occidental. A través de Coahuila, Nuevo
León y Tamaulipas, y en la parte noreste de Durango
y Zacatecas. También en Querétaro, Guanajuato e
Hidalgo, el extremo norte de Veracruz y casi todo San
Luis Potosí excepto por la parte más sureña. En Estados
Unidos se distribuye desde Arkansas y norte-centro
de Oklahoma, extendiéndose hacia el oeste, hasta el
sur de California, y hacia el suroeste a través de partes
de Arizona, Nuevo México y por supuesto, gran parte
de Texas (Lemos-Espinal et al. 2015). Existen registros
que localizan a la especie con incluso un rango más
occidental en los estados de Aguascalientes (QuinteroDíaz &amp; Carbajal-Márques, 2017) y Jalisco (VillalobosJuárez &amp; Sigala-Rodriguez, 2019); el registro mas al sur
de esta especie se encuentra en el estado de Oaxaca

Hábitat

Figura 5. Aspecto dorsal de la cabeza de
una cascabel verde de Mojave (Crotalus
scutulatus).

Vol. 5 Nº 9, primer semestre 2022

Crotalus atrox puede ser encontrada en prácticamente
todos los hábitats terrestres que están dentro de su rango
de distribución. Su rango altitudinal va desde el nivel del
mar hasta los 2,500 metros (Lemos-Espinal et al. 2015).
Proliferan especialmente en las zonas que presentan el
tipo de vegetación de matorral espinoso tamaulipeco.
Debido a su afinidad por los roedores (sean estos nativos
o introducidos) es común encontrarlas en áreas rurales
y zonas periurbanas. Cabe mencionar que esta especie
comparte hábitats con otras cascabeles de nichos más
específicos tales como elevaciones rocosas (C. lepidus, C.
molossus y C. ornatus) y praderas (Sistrurus tergeminus);
sin embargo, la especie con la que más comparte hábitat:
matorrales bajos, praderas y pastizales halófilos, es C.
scutulatus (Tennant, 2006).
31

Las Serpientes Venenosas del Noreste de México II. Cascabel diamantada occidental (Crotalus atrox)

Historia taxonómica

�Figura 6. Aspecto lateral de
la cabeza de una cascabel
diamantada occidental (Crotalus
atrox).

Comportamiento

Reproducción

Se trata de una especie de hábitos crepusculares y
nocturnos, variando sus picos de actividad de acuerdo
con la temporada. Para los meses de Mayo y Junio, las
actividades de caza se dividen en la mañana y en la
noche, mientras que las altas temperaturas de Julio
y Agosto limitan estas actividades a las altas horas
de la noche (Fig. 7). En algunas zonas norteñas de su
rango de distribución, esta especie dedica los meses
de invierno a brumar en madrigueras comunales que
pueden albergar decenas de individuos de esta y otras
especies. En las regiones sureñas de su rango, dentro
de la cual entra la región noreste de México, este
comportamiento no ha sido registrado. En cambio,
se presentan picos de actividad en meses invernales
en días donde la temperatura aumenta lo suficiente
(Tennant, 2006).

Hembras y machos suelen alcanzar la madurez sexual al
rebasar los 70-75 cm lo que ocurre entre los 2 y 4 años
dependiendo en gran medida de la disponibilidad de
alimento (Taylor y Denardo, 2005). Las temporadas de
actividad reproductiva son similares entre las poblaciones
del este y oeste norteamericano, observándose cópulas
tanto a finales de invierno y durante la primavera en
los meses de febrero, marzo y abril, como en otoño,
durante los meses de septiembre y octubre (Taylor y
Denardo, 2005). Las hembras comienzan la vitelogénesis
en primavera y ovulan al iniciar el verano para dar a luz a
finales de éste, se han observado camadas desde mediados
de julio hasta mediados de septiembre (Landreth, 1973;
Taylor y Denardo, 2005). Las camadas pueden variar desde
2 a 7 neonatos (Taylor y Denardo, 2005). A pesar del peligro
que representa, esta especie es comúnmente mantenida
en cautiverio por particulares quienes a menudo buscan
criar variedades con fenotipos aberrantes (Fig. 8) o
“morphs”, como se les llama en la herpetocultura; hasta
ahora los genes causantes de estas mutaciones de patrón
en C. atrox son todos recesivos (Bartlett &amp; Wray, 2005).

Esta serpiente es considerada una serpiente
altamente alerta y defensiva, que responde
rápidamente a cualquier amenaza ya sea de día
o de noche. El comportamiento típico consiste en
enroscarse y levantar el cuerpo varios centímetros
formando una “S”, agitando vigorosamente el
cascabel, preparada para morder al atacante (Fig. 3),
generalmente retrocediendo en la búsqueda de un
refugio (Lemos-Espinal et al. 2015).

Dieta
Se han documentado numerosas presas para esta
especie (Campbell &amp; Lamar, 2004), de entre las cuales
se encuentran roedores (géneros Dipodomys, Microtus,
Neotoma, Perognathus, Peromyscus, Rattus, Mus,
Sigmodon, Spermophilus, etc), lagomorfos (géneros Lepus
y Sylvilagus), aves (géneros Eremophila, Amphispiza,
Pipilo, etc.) y lagartijas (géneros Aspidoscelis, Phrynosoma,
Sceloporus, Coleonyx, etc.).
32

Veneno
Crotalus atrox es una de las serpientes de cascabel
que causa el mayor número de mordeduras en el
Sur de Estados Unidos y Norte de México (Gold et
al., 2004). Su veneno está compuesto por diferentes
familias de proteínas: metaloproteinasas (49.7%),
serinoproteinasas (19.8%), L-amoniácido oxiadas (8%),
fosfolipasas A2 (7.3%), desintegrinas (6.2%), proteínas
secretoras ricas en cisteina (4.3%) y péptidos vasoactivos
(3%); sin embargo, hasta la fecha no se han registrado
componentes neurotóxicos como ocurre en otras
serpientes de cascabel, por ejemplo Crotalus scutulatus,
Crotalus tigris, Crotalus lepidus y Crotalus simus (Calvete
et al., 2009; Calvete et al.,2012). Cabe mencionar que
Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�Los envenenamientos causados por C. atrox, se
caracterizan por inducir citotoxicidad, miotoxicidad,
hemotoxicidad y hemorragias en las personas
mordidas. Las principales responsables de estos daños
son las metaloproteasas, serinoproteasas y fosfolipasas
A2 (Calvete et al., 2009).
Una persona mordida por C. atrox, debe acudir
inmediatamente a un hospital para recibir atención
médica y que puedan administrarle los antivenenos.
Dichos antivenenos están constituidos por
inmunoglobulinas (o parte de ellas) obtenidas a partir
de un animal previamente hiperinmunizado (en México
se utilizan caballos), siendo el único tratamiento
validado científicamente. Su función es muy básica, las
inmunoglobulinas se unen a las toxinas de los venenos y
detienen su actividad dañina (Gutiérrez, 2018). Nunca se
debe recurrir a tratamientos tradicionales como hacer
cortes en la zona de la mordedura, succionar, aplicar

hielo, choques eléctricos, torniquetes, entre otros; ya
que se ha demostrado su ineficacia (Gil-Alarcón et al.,
2011).

Conservación
El conflicto entre humanos y serpientes (en especial
serpientes venenosas), se define como cualquier acción
de una de las partes que tiene un efecto adverso en
la otra (Conover, 2001). Los efectos de este conflicto
pueden ser lesiones o incluso la muerte por ataquesde
humanos a serpientes o serpientes a humanos (Karanth
et al. 2018). Otra vía de disminución por muerte a esta
y otras especies de reptiles, son los atropellos con
vehículos (Saint-Andrieux et al. 2020) de esta ultima
forma de conflicto ha sido plenamente observada
durante los recorridos que son parte de la actual
colaboración con el Instituto de Biotecnología, UNAM,
como parte del esfuerzo para re-caracterización del
veneno de esta especie. Esta serpiente se encuentra
incluida en la categoría de “Protección Especial” en la
NOM-059-SEMARNAT-2010.

Figura 7. Cascabel diamantada occidental (Crotalus atrox)
encontrada durante la noche.
Vol. 5 Nº 9, primer semestre 2022

33

Las Serpientes Venenosas del Noreste de México II. Cascabel diamantada occidental (Crotalus atrox)

la composición del veneno de C. atrox puede variar
entre individuos, por región geográfica, ontogenia y
temporada del año (Rex y Mackessy, 2019).

�Figura 8. Patrones aberrantes de la cascabel
diamantada occidental (Crotalus atrox) que
comúnmente se crían en cautiverio. A) Bubblegum
(morfo de diseñador, combinación de Albino
Tiranosina - y Hypermelanistic). B) Hypermelanistic
(morfo simple, con mucha expresión de melanina).
C) Patternless (morfo simple, sin patrón en cuerpo ni
cola); foto de Patrick Talmon de Elite Venom Reptiles.
D) Albino Tiranosina – (morfo simple, sin expresión
de melanina).

34

Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�Literatura citada

Amaral, A. 1929. Studies of nearctic ophidia IV. On Crotalus
tortugensis Vandenburgh and Slevin, 1921, Crotalus
atrox elegans Schmidt, 1922, and Crotalus atrox lucasensis
(Vandeburgh, 1920). Bull. Antivenin Inst. America 2 (4): 8586.
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Series, New York, USA
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Diamondback Rattlesnake, Crotalus atrox, via Snake
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Approaches. J. Proteome Res., 8, 3055–3067.
Calvete, J.J., Pérez, A., Lomonte, B., Sánchez, E.E. y Sanz, L. 2012.
Snake venomics of Crotalus tigris: The minimalist toxin
arsenal of the deadliest neartic rattlesnake venom.
Evolutionary clues for generating a pan-specific antivenom
against crotalid type II venoms. J. Proteome Res. 11, 1382–
1390.
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the western hemisphere Volume 1. Comstock Publishing
Associates. 274-290.
Cardwell, M. 2020. The Mohave Rattlesnake – and how it became
an urban legend. ECO Publishing, USA.
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Rattlesnake) Mexico: Jalisco: Municipality of Ojuelos
Herpetological Review 50 (2): 330.
Zaher, H., Murphy, R.W., Arredondo, JC., Graboski, R., MachadoFilho, P.R., Mahlow, K., Montingelli, G.G., Bottallo-Quadros,
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divergence-time estimation, and the fossil record of
advanced caenophidian snakes (Squamata: Serpentes). Plos
One 14(5).

�LOS AGROECOSISTEMAS
COMO REFUGIOS DE LA
BIODIVERSIDAD:
EL CASO DE LOS ANFIBIOS
Y REPTILES
�Adrian
  
Leyte-Manrique1, Carlos Jesús Balderas-Baldivia2*,
Samuel Cadena-Rico3 y Claudia Ballesteros-Barrera4

1
Laboratorio de Biología, Tecnológico Nacional de México, Campus, Salvatierra,
Guanajuato, México. Manuel Gómez Morín 300, 38933, Janicho, Salvatierra, Gto.
2
Biodiversidad y Conservación de la Naturaleza, Dirección de Formación e
Investigación de la Dirección General de Divulgación de la Ciencia, Universidad
Nacional Autónoma de México, Zona Cultural, Cd. Universitaria, 04510, Coyoacán,
CDMX.
3
Instituto Municipal de Planeación (IMPLAN). Blvd. Villas de Irapuato 1460, Local 5,
36643, Plaza Provincia Cibeles, Irapuato, Guanajuato.
4
Departamento de Biología, Universidad Autónoma Metropolitana, Unidad
Iztapalapa. Av. San Rafael Atlixco 186, 09340, Col. Vicentina, Del. Iztapalapa, CDMEX.
*Correspondencia: cjbv@unam.mx

Vol. 5 Nº 9, primer semestre 2022

37

�Resumen

Abstract

Tradicionalmente, se considera que la mayor diversidad
de especies ocurre en sitios conservados. Sin embargo,
los ambientes modificados como los agroecosistemas
pueden contener una parte importante de la diversidad
original. En este trabajo, comparamos la herpetofauna
de cuatro agroecosistemas en dos localidades del
estado de Guanajuato. Janicho y Urireo, con un
sistema de producción de temporal, y El Copal y San
Nicolás de los Agustinos, con sistema de riego. Así
mismo, comparamos la herpetofauna de estos sitios
(no conservados) con la de sitios semiconservados y
conservados del estado de Guanajuato. Encontramos
que la localidad de El Copal, presentó el mayor número
de especies, lo que sugiere que, al ser un sistema de
producción de riego, aporta a los anfibios y reptiles
que se encuentran en él, refugio y alimento constante,
a diferencia de las localidades de Urireo y Janicho, con
sistemas de producción temporal, y que dependen
de las lluvias para retener una mayor cantidad de
especies. En el caso de San Nicolás de los Agustinos,
consideramos que la cercanía con la selva baja permitió
un flujo de especies en ambas direcciones, por ello, su
menor cantidad de especies. Al hacer la comparación
de los sitios (no conservados) de estudio con los
semiconservados y conservados, encontramos que en
conjunto albergan una herpetofauna equiparable con
estos últimos. Sugerimos que los agroecosistemas,
pueden funcionar a modo de zonas de refugio y
alimentación temporal para las especies de anfibios y
reptiles tolerantes a la perturbación, o que transitan
de zonas perturbadas a aquellas semiconservadas y
conservadas. Por lo tanto, sugerimos que, en estudios
futuros, se analice con profundidad la estructura
ecológica de estos sitios y determinar a partir de ello,
hasta qué punto los agroecosistemas pueden mantener
la diversidad de anfibios y reptiles.

Traditionally, the greatest diversity of species has been
considered to be found in conserved sites. However,
modified environments such as agroecosystems can
contain a significant part of the original diversity.
In this work, we compare the herpetofauna of four
agroecosystems in two localities in the state of
Guanajuato. Janicho and Urireo, with a temporary
production system, and El Copal and San Nicolás de
los Agustinos, with an irrigation system. Likewise,
we compared the herpetofauna of these sites (not
conserved) with that of semi-preserved and conserved
sites in the state of Guanajuato. We found that the
agroecosystems in the town of El Copal, presented the
largest number of species, which suggests that being an
irrigation production system, provides amphibians and
reptiles found in it, shelter and constant food, unlike
of the towns of Urireo and Janicho, with temporary
production systems, and that depend on the rains to
retain a greater number of species. In the case of San
Nicolas de los Agustinos, we consider that the proximity
to the lowland forest, allowed a flow of species in both
directions, therefore, its fewer species. When comparing
the study sites (not conserved) with the semi-preserved
and conserved ones, we found that together they harbor
a herpetofauna comparable to the latter. We suggest
that agroecosystems can function as temporary refuge
and feeding areas for amphibian and reptile species that
are tolerant to disturbance, or that move from disturbed
to semi-conserved areas. Therefore, we suggest that, in
future studies, the ecological structure of these sites
be analyzed in depth and determine from it, to what
extent agroecosystems can maintain native diversity of
amphibian and reptiles.

Palabras clave: anfibios, reptiles, diversidad, Irapuato,
Salvatierra, Guanajuato.

Key words: amphibians, reptiles, diversity,
Irapuato, Salvatierra, Guanajuato.
38

Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�L

a diversidad biológica de anfibios y reptiles de
México es una de las más ricas y complejas del
mundo, pues es el resultado de numerosos eventos
geológicos y biológicos (Flores-Villela y Gerez, 2005), y
particularmente para el caso de estos vertebrados se
han registrado hasta el momento en el país un total
de1,362 herpetozoos, de las cuales 417 son de anfibios
y 945 de reptiles (Herpetología Mexicana, 2021). Esto
pone de manifiesto la gran diversidad de anfibios y
reptiles en distintas regiones ecológicas de nuestro país.
Los listados para los anfibios y reptiles de México se
inician entre los años 40´s y 60´s con los trabajos de
Smith y Taylor (1966), los que culminarían con la “lista
anotada” para la herpetofauna mexicana, y que siguen
siendo hasta hoy la base para el inventario taxonómico
en nuestro país (Ramírez-Bautista et al. 2014). Más
allá de las listas de especies para incrementar el
conocimiento de la herpetofauna de México en cuanto
a su diversidad, riqueza, biogeografía y ecología,
hay una trascendencia notable porque éstas sirven
para implementar planes de manejo y estrategias de
conservación. Los estudios herpetofaunísticos han sido
llevados a cabo en ambientes conservados, que por su
peculiaridad y valor ambiental suelen ser enmarcados
en lo que conocemos como áreas naturales protegidas
(ANP; Jiménez-Sierra et al. 2014; Ramírez-Bautista et al.
2014; Cruz-Elizalde et al. 2018). Lo anterior, debido a que
la relación de la ecuación es simple; a menor impacto
de los ecosistemas, se tendrá la mayor diversidad por
causas naturales, generando así, la visión general que
se ha manejado en los últimos casi 30 años (ValleRodríguez, 2006). Las ANP no sólo se vislumbran
como centros de diversidad biológica, sino también
de diversidad paisajística y biocultural, pues dentro de
ellas, también se encuentran comunidades humanas
(mestizas y/o indígenas) que conviven directamente
con la diversidad que les rodea junto con muchas de
las actividades que se llevan a cabo (Jiménez-Sierra et al.
2014).
Lamentablemente, las actividades humanas (e.j.,
industria, ganadería y agricultura), han afectado la
riqueza y diversidad de diversos grupos biológicos, así
como su distribución y estructura de poblaciones y
comunidades, sea el caso de los anfibios y reptiles (LeyteManrique et al. 2019). En este sentido, pocos estudios
han sido generados en relación con la diversidad
de especies de anfibios y reptiles en ambientes
modificados, como es el caso de los agroecosistemas
(Pineda y Halffter, 2004; Macip-Ríos y Casas-Andreu,
2008; Leyte-Manrique et al. 2019). Altieri (1999) define
a los agroecosistemas como “comunidades de plantas y
animales interactuando con su ambiente físico y químico
que ha sido modificado para producir alimentos y otros
productos para el consumo y procesamiento humano”
y dentro este contexto, la agricultura es vista como un
agroecosistema en el que se encuentran interactuando
tanto las especies cultivadas como especies silvestres,
son sistemas abiertos muy complejos de intercambio de
energía y que conllevan distintas formas de producción
(Faden &amp; Beauchamp, 1986; Ruiz, 2006).

Vol. 5 Nº 9, primer semestre 2022

En el estado de Guanajuato existen 24 ANP, en las que
se ha registrado una herpetofauna de 86 especies (21
de anfibios y 65 de reptiles; Báez-Montes, 2018). Sin
embargo, y a pesar de este avance sobre la herpetofauna
en Guanajuato, aún quedan huecos de información
biológica que recabar sobre las especies y poblaciones.
Específicamente, aquellas que se encuentran fuera de los
límites de las ANP, ya sea en ambientes no decretados bajo
ninguna categoría de protección, o bien, aquellas inmersas
en los territorios de la industria, agricultura, ganadería y
asentamientos humanos. No obstante, estudios realizados
en ambientes alterados muestran que, aunque las
modificaciones de los hábitats conlleven a la pérdida de
hábitat para algunas especies, hay otras especies para las
que representan nuevas condiciones favorables para la
colonización, ayudando a su permanencia en los ambientes
resultantes (Van Horne, 1983; Urbina-Cardona et al.
2006). Sin embargo, ello no es fácil de evaluar y conlleva
a preguntarse ¿qué es lo que pasa con la herpetofauna en
los ambientes antropizados?, de los cuales se piensa que
los valores de diversidad son bajos y que las condiciones
para retener a las especies son desfavorables (PachecoFigueroa et al. 2015). Considerando lo anterior y teniendo
como base a los agroecosistemas y su percepción negativa
para la biodiversidad, el objetivo del presente trabajo
es presentar el listado de anfibios y reptiles registrados
en agroecosistemas de maíz de cuatro localidades en
los municipios de Salvatierra e Irapuato, Guanajuato.
Además, se hace una comparación con datos de riqueza
entre ambientes con distinto tipo de manejo, como serían
los agroecosistemas estudiados con sitios conservados
como las ANP y sitios semiconservados, como son algunos
lugares que, aunque presentan perturbación humana,
aún mantienen áreas conservadas con la finalidad de
resaltar un aspecto pocas veces revisado y analizado en
los agroecosistemas y su capacidad para dar refugio a los
anfibios y reptiles.

Área de estudio
Los sitios de trabajo corresponden a agroecosistemas
de maíz de los municipios de Irapuato y Salvatierra. El
Copal (COP; 20° 44´ 33.69´´N y 101° 19´ 27.05´´O;
elevación: 1741 msnm; clima semicálido-subhúmedo,
con vegetación de selva baja caducifolia (SBC),
vegetación secundaria (VS) y zonas de cultivos (ZC);
municipio de Irapuato. Para Salvatierra, las localidades
de estudio fueron: Janicho (JAN; 20° 12´ 15.97´´ N y
100° 53´ 47.13´´O; elevación 1814 msnm) con una
vegetación de SBC y ZC; Urireo (URI; 20° 13´04.35´´N
y 100° 49´06.43´´O; elevación de 1828 msnm), y
una vegetación representada por SBC y ZC, y San
Nicolás de los Agustinos (SNA; 20° 14´19.86´´N y
100° 58´29.96´´O, elevación de 1747 msnm) siendo
SBC y ZC la vegetación representativa; el clima para
las tres localidades es semiseco tropical (García, 2004;
Rzedowski y Calderón de Rzedowski, 1987) (Figura 1).
Para la elección de las localidades se consideraron los
tipos de producción de los cultivos, es decir, si estos
eran de riego y/o temporal, dado que esto podría influir
en la riqueza de especies en cada sitio. El COP y SNA
presentan sistemas de riego, y en URI y JAN, sistemas
de temporal. Finalmente cabe añadir, que en los cuatro
39

Los agroecosistemas como refugios de la biodiversidad: El caso de los anfibios y reptiles

Introducción

�a

b

Figura 1. Área de estudio en la que se muestran las localidades. a = el Copal, Irapuato; b = San Nicolás de los
Agustinos, Janicho y Urireo, Salvatierra.

sitios y paralelamente a las zonas de cultivo, se presenta
vegetación de selva baja caducifolia, de la cual no se
evaluó ni su cobertura ni estado de conservación, pero
se tomó como un elemento externo que puede influir
en la composición de la herpetofauna por su cercanía
con las zonas de cultivo (Pacheco-Figueroa et al. 2015).
Especies presentes en los agroecosistemas. Se
generaron registros de anfibios y reptiles para el
municipio de Irapuato de 2012 a 2017, en tanto que
para Salvatierra fue de 2015 a 2020. Los datos de los
registros se obtuvieron de tres fuentes: 1-Muestreos
de campo. Para la localidad de El COP, se efectuaron
muestreos sistemáticos de julio a noviembre de 2016
y de febrero a junio de 2017, con una duración de dos
días, y con un esfuerzo de muestreo de 8 horas/hombre
por día, siendo tres personas las que participaron en
el mismo. Se emplearon técnicas convencionales de
colecta y búsqueda de anfibios y reptiles, sugeridas por
Casas-Andreu et al. (1999). Para Salvatierra, se llevaron
a cabo muestreos sistemáticos en las localidades de URI
y SNA en los meses de mayo de 2016 a diciembre de
2016, y enero de 2017 a agosto de 2018, siguiendo para
ello, el mismo método y técnicas que en la localidad de
el COP en Irapuato. 2-Donaciones. De 2012 a 2015, se
tuvieron organismos de donaciones para el municipio
de Irapuato, incluyendo la localidad de el COP, de la
cual se tomaron los registros para el presente estudio,
ya que incluye zonas de cultivo. De 2015 a 2020, se
tuvieron donaciones de organismos procedentes de las
localidades de JAN, SNA y URI, con presencia de zonas
de cultivo. Los organismos donados se incorporaron
a la Colección Herpetológica del Tecnológico Nacional
de México, Campus Salvatierra. 3-Fuentes electrónicas
como bases de datos GIBF (2021), HerpNet (2021) y
VertNet (2021), la literatura especializada regional, así
como de referencias alojadas en AmphibiaWeb (2021) y
The Reptile Database (Uetz et al. 2021).
Como los datos de los registros procedieron de distintas
fuentes, solo se consideró el número de especies y su
abundancia. Nosotros asumimos, que posiblemente el
tipo de sistema de producción es un factor importante
40

en la cantidad de especies en cada localidad. Si bien no
se cuenta con estudios específicos en los que el sistema
de producción (riego y/o temporal) determine la riqueza
y composición de herpetozoos, se considera como base
el trabajo de Leyte-Manrique et al. (2019) en el que se
comparan zonas de cultivos en sistemas de producción
de riego y temporal con respecto a la vegetación
conservada (selva baja caducifolia), en las localidades de
SNA (sistema de riego) y URI /sistema de temporal).
Comparación de ambientes. Se llevó a cabo una
comparación del número de especies de anfibios y
reptiles considerando el impacto de las actividades
humanas y su afectación. No se midió el efecto ni la
fuente de perturbación, pero si se estableció un valor
cualitativo para su designación, conforme a su estado de
conservación a partir de la propuesta de emplazamiento
ambiental de Canter (1999), la cual consiste en evaluar
cualitativamente, la afectación de un sitio en razón del
número de actividades humanas y su impacto. Para el
presente estudio se consideraron tres categorías: 1-Sitios
conservados (ANP´s, con actividades reguladas de uso
de recursos de flora y fauna, y baja densidad poblacional,
con amplia cobertura de componentes vegetales nativos),
2-sitios semiconservados (fuera de ANP, y con actividades
no reguladas de uso y extracción de fauna y flora pero con
componente vegetales nativos presentes), y 3-sitios no
conservados (fuera de ANP, sin regulación ambiental, uso
de suelo agrícola y ganadero, con asentamientos humanos,
y sin componentes vegetales nativos). Finalmente, se
estableció el estado de riesgo de las especies presentes en
los agroecosistemas a partir de la NOM-059-ECOL-2010 y
el de la lista roja de la UICN.

Diversidad en los agroecosistemas
Conjuntamente, los agroecosistemas tuvieron
una herpetofauna compuesta por 14 familias y
29 especies (9 anfibios y 20 reptiles; Figura 2 con
especies representativas). Las serpientes (incluida
una especie introducida Indotyphlops braminus
conocida como serpiente ciega enana afro-asiática)
Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�Figueroa et al. 2015; Hernández-Ordoñez y SuazoOrtuño, 2016). En este contexto, se ha mencionado
que la mayor cantidad de reptiles tiene que ver con
una mayor capacidad para moverse y de adaptarse
al ambiente, así como a los cambios estacionales
(Vitt y Caldwell, 2014; Cadena-Rico et al. 2020), lo que
también implica que la falta temporal de agua no los
restringe completamente.

Figura 2. Especies representativas de cada familia para los anfibios y reptiles en las cuatro localidades. En
paréntesis se ponen los nombres comunes que les dan los agricultores en la región. Ranas y sapos. Familia
Bufonidae: a = Incilius occidentalis (sapo), b = Anaxyrus punctatus (sapito de motas/rojo); Craugastoridae: c =
Craugastor augusti (ranita ladradora), Hylidae: d = Dryophytes eximius (ranita de hojas/arbolada); Ranidae: e =
Lithobates neovolcanicus (rana); Scaphiopodidae: f = Spea multiplicata. (sapito excavador) Tortugas, lagartijas
y serpientes. Kinosternidae: g = Kinosternon integrum (tortuga casquito), Dactyloidae: h = Anolis nebulosus
(abanico), Phrynosomatidae: i = Sceloporus grammicus (lagartija de mezquite/lagartija espinosa), Teiidae:
j = Aspidoscelis gularis (sabandija), Colubridae: k = Conopsis lineata (hocico de puerco), y Natricinidae: l =
Thamnophis cyrtopsis (culebra de agua).

Vol. 5 Nº 9, primer semestre 2022

41

Los agroecosistemas como refugios de la biodiversidad: El caso de los anfibios y reptiles

y las lagartijas fueron las más diversas, con 12 y siete
especies, respectivamente. Al respecto, algunos
estudios en ambientes conservados y perturbados
mencionan que hay un patrón consistente en el
que los reptiles presentan una mayor cantidad
de especies con respecto a los anfibios, y que los
agroecosistemas no son la excepción (Macip-Ríos y
Casas-Andreu, 2008; Berrizobal-Islas, 2012; Pacheco-

�De los cuatro agroecosistemas, El COP, con sistemas
de riego, presentó más especies, con un total de 23 (7
anfibios; 16 reptiles), seguido de URI con 19 especies (3
anfibios; 16 reptiles), JAN con 17 (3 anfibios; 14 reptiles),
y con menor número SNA con 13 especies (3 anfibios;
10 reptiles). En la Tabla 1 se observan las especies
presentes en cada localidad y el tipo de sistema de
producción agrícola. En anfibios, y de manera general
para los cuatro sitios, la abundancia fue baja, a excepción
de la rana Lhitobates neovolcanicus (88 individuos), y la
lagartija Sceloporus torquatus con 201 individuos. En la
localidad de el COP se albergó una mayor cantidad de
especies de anfibios y reptiles, lo que sin duda puede
ser contrastante para un ambiente antropizado. En este
contexto, se puede decir que el sistema de producción
de riego en COP, puede proporcionar un suministro
constaté de refugio, alimento y humedad para los
herpetozoos, y siendo la estación de lluvias dónde se
observó un flujo migratorio de especies, entre ellas
otros grupos biológicos (insectos, pequeños mamíferos
y aves migratorias granívoras), particularmente desde
la selva baja hacia los cultivos e infiriendo que pude
proporcionar alimento a los anfibios y reptiles. Al
respecto, esto puede ser apoyado por autores como
Macip-Ríos y Casas-Andreu (2008), quienes mencionan
que los sistemas agrícolas son una fuente constante
de alimento, por lo tanto, los herpetozoos que han
superado la alteración del ambiente exploran nuevos
sitios de caza.
En el caso de los agroecosistemas en URI y JAN (ambos
de temporal), dos factores explican su abundancia de
especies: 1- Presencia de pozas de agua permanentes
en URI, y agricultura de traspatio en JAN, con actividad
incipiente. La tortuga Kinosternon integrum fue de
mayor abundancia no solo en URI y JAN, sino en las
cuatro localidades. En este sentido, K. integrum, es una
especie de amplia distribución y plasticidad a diversos
ambientes, por lo cual no es extraña su presencia
en pozas, arroyos y canales asociados a los sistemas
agrícolas (Leyte-Manrique et al. 2019; Cadena-Rico
et al. 2020). Para SNA, con la menor abundancia de
especies, se podría decir que, a pesar de tener un
sistema de producción de riego (mayor humedad),
existe un alto impacto a los herpetozoos, el cual
tiene que ver con un mayor grado de persecución de
especies, principalmente a las serpientes, en la que el
colúbrido más abundate fue Thamnophis melanogaster
(12 individuos). Esta intensa persecución de serpientes
resulta en la mayoría de las veces con la muerte de los
ofidios y que refleja el irracional e injustificado conflicto
con ellos en México (Fernández–Badillo et al. 2021). Lo
que resulta preocupante si se considera que la nación
mexicana es el país más biodiverso en serpientes del
planeta (Midtgaard, 2021) y cuya cultura ancestral
estaba basada importantemente en la veneración de
estos seres vivos, y donde incluso actualmente ocupan
un lugar en los símbolos patrios (Balderas-Valdivia et al.
2014). Esta persecución y sacrificio intencional parecen
causar un efecto negativo en las serpientes (Figura 3), así
como de otras especies y sus abundancias observadas.
A esto hay que añadir no solo la percepción cultural
negativa, los mitos y creencias locales afectan a los
herpetozoos (Leyte-Manrique et al. 2016a; Fernández42

Badillo et al. 2021), sino, además, los incidentes con
vehículos, tractores y trilladoras que aplastan o mutilan
animales durante la cosecha y en carreteras (LazcanoVillarreal et al. 2009, 2017; Cervantes-Huerta et al. 2017).
En SNA el caso de los anfibios, la contaminación del agua
podrá ser un factor importante en la escasa presencia
y abundancia de ranas y sus puestas, a diferencia de
las localidades JAN, URI y el COP, en donde las puestas
observadas fueron de Lhitobates neovolcanicus, y que
puede ser un indicador de perturbación del ecosistema
acuático tal como sucede con otras especies del género
(Oldham et al. 1997; Cadena-Rico et al. 2020). En general,
los cuatro agroecosistemas presentan distintos efectos
con los sistemas de producción, lo que determina
la abundancia y cantidad de especies de anfibios y
reptiles que albergan. Para el COP se realiza el sistema
de riego con dos ciclos de cultivo para maíz, lo que
parece proporcionar alimento constante y refugio a
los herpetozoos. Aquí se observa en particular una
riqueza en reptiles, donde las 11 especies de serpientes
presentan en general una baja abundancia, en tanto
algunas especies de lagartijas como las de cola de
látigo Aspidoscelis gularis y las lagartijas espinosas
Sceloporus spinosus y S. torquatus presentaron mayores
abundancias. En anfibios, 7 de las 9 especies, estuvieron
presentes, y con abundancias altas (a excepción del
sapito de espuelas Spea multiplicata). Lo que indica que
los agroecosistemas en general son sitios activos de
reproducción, desarrollo y supervivencia de las especies
de anfibios que lograron adaptarse (Pineda y Halffter,
2004; Macip-Ríos y Casas-Andreu, 2008; HernándezOrdoñez y Suazo-Ortuño, 2016).

a

b

Figura 3. Interacciones
negativas para la conservación
humano-ofidios. a = Macho
adulto de la culebra Pituophis
deppei, conocida como
Cencuate, b = Hembra de
Masticophis mentovarius,
conocida como Chirrionera
o chicotera. Ambas en la
localidad de San Nicolás de los
Agustinos, Salvatierra.
Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�AMPHIBIA

COPL*

SNA*

Salvatierra
JAN**

URI**

NOM-059

Los agroecosistemas como refugios de la biodiversidad: El caso de los anfibios y reptiles

Irapuato

UICN Distribución

Anura
Bufonidae
Anaxyrus compactilis

20

0

0

0

Nc

LC

E

Anaxyrus punctatus

14

0

0

0

Nc

LC

Ne

Incilius occidentalis

18

0

0

0

Nc

LC

E

0

0

6

2

Nc

LC

Ne

Craugastoridae
Craugastor augusti
Hylidae
Dryophytes arenicolor

8

3

10

0

Nc

LC

Ne

Dryophytes eximius

12

1

2

0

Nc

LC

E

Dryophytes plicatus

0

0

0

5

Nc

LC

E

20

35

8

25

A

LC

E

3

0

0

0

Nc

LC

Ne

7

3

4

3

5

6

3

10

Pr

LC

E

0

0

0

1

Nc

LC

Ne

Ranidae
Lhitobates neovolcanicus
Scaphiopodidae
Spea multiplicata
S = 9 especies
REPTILIA
Testudines
Kinosternidae
Kinosternon integrum
Lacertilia
Dactyloidae
Anolis nebulosus
Phrynosomatidae
Sceloporus aeneus

0

0

0

1

Nc

LC

E

Sceloporus dugesii

0

60

8

19

Nc

LC

E

Sceloporus grammicus

6

2

0

0

Pr

LC

Ne

Sceloporus spinosus

26

0

6

2

Nc

LC

Ne

Sceloporus torquatus

16

10

5

170

Nc

LC

E

56

25

10

7

Nc

LC

Ne

Teiidae
Aspidoscelis gularis
Serpentes
Colubridae
Conopsis lineata

5

3

2

1

Nc

LC

E

Conopsis nasus

1

0

1

0

Nc

LC

Ne

Drymarchon melanurus

1

2

1

4

Nc

LC

Ne

Lampropeltis polyzona

2

0

8

2

Nc

LC

Ne

Masticophis mentovarius

3

5

22

2

Nc

LC

Ne

Pituophis deppei

2

0

5

2

A

LC

E

Salvadora bairdi

0

0

0

1

Pr

LC

E

Natricidae
Thamnophis cyrtopsis

2

0

3

1

A

LC

Ne

Thamnophis melanogaster

2

12

0

0

A

EN

E

1

0

1

0

Pr

LC

Ne

1

0

1

1

Nc

LC

Ne

4

12

0

1

Nc

NE

Ne

16

10

14

16

Viperidae
Crotalus molossus
Elapidae
Micrurus tener
Typhlopidae
Indotyphlops braminus
S = 20 especies

Vol. 5 Nº 9, primer semestre 2022

Tabla 1. Familias de anfibios y reptiles presentes
en los agroecosistemas. Localidades: 1- El
Copal = COPL, 2-San Nicolás de los Agustinos
= SNA, 3-Janicho = JAN, 4-Urireo = URI. Sistema
de producción: Temporal = *, Riego = **.
Distribución: E = endémica de México, Ne = no
endémica.
Nota. NOM-059-ECOL-2010: P = peligro
de extinción, A = Amenazada, Pr = Sujeta a
protección especial, Nc = No considerada.
UICN, 2021: NE = No evaluada, DD = datos
insuficientes, LC = preocupación menor, NT
= casi amenazada, VU = vulnerable, EN = en
peligro, CR = peligro crítico, EW = extinta en vida
silvestre, EX = extinta.

43

�Comparación de ambientes
Los anfibios y reptiles responden diferencialmente a
los ambientes, lo que puede tener implicaciones de
tipo fisiológico y reproductivo (Cadena-Rico et al. 2020),
y al hablar de ambientes, debemos suponer la calidad
y estado de conservación de los mismos, es decir, que
el hábitat sea el idóneo para los herpetozoos (Van
Horne, 1983). Algunos estudios, comparan valores
de diversidad de especies, y hacen alusión a que la
disponibilidad de alimento y refugios durante el año, así
como la estructura vegetal y grado de conservación, son
determinantes en la composición de las comunidades
de anfibios y reptiles (Urbina-Cardona et al. 2006). Los
resultados de nuestro estudio muestran para los cuatro
agroecosistemas en conjunto, una herpetofauna de 29
especies (Tabla 2; COP = 23; URI = 19; JAN = 17 y SNA
= 13 especies), donde el caso del COP fue mayor que
otros sitios (conservados y semiconservados) dentro del
estado de Guanajuato. Por ejemplo, el ANP Culiacán y
la Gavia, con 22 especies (5 de anfibios y 17 reptiles,),
tuvo una menor abundancia. En esta ANP se destaca
el aprovechamiento forestal, zonas de pastoreo y
cultivos de temporal (cerro el Culiacán), además de que
se hace uso de reptiles para consumo como alimento
(comúnmente Sceloporus spp), con fines curativos y
para peletería (particularmente Crotalus molossus), por
lo que se asume que puede afectar a la herpetofauna
del sitio (Báez-Montes, 2018) (Figura 4). En el caso de
Yuriria, esta ANP es considerada como un sitio Ramsar,
sin embargo, existe una problemática de contaminantes
de origen agrícola como insecticidas químicos (BáezMontes, 2018; Walter y Brooks, 2009), y por supuesto,
los fertilizantes, que pueden tener efectos negativos
sobre las especies acuáticas como anfibios (Oldham et
al.1997) y tortugas, lo que se agravan con actividades
de pesca y asolvamiento de la presa, y que a su vez
reduce los sitios de puestas para los anfibios. En este
sitio, la herpetofauna es baja si se le compara con los
agroecosistemas de COP y URI, pero similar a JAN. La

Cuenca baja del río Temascatio (CBRT) y el cerro de
El Veinte son sitios semiconservados que cuentan
con zonas de bosque de encino (CBRT) y selva baja
caducifolia en buen estado (Leyte-Manrique et al. 2016),
donde en ambos sitios se llevan a cabo manejo forestal
regulado y se tienen zonas de pastoreo con algunas
porciones de zonas de cultivos de temporal. En ellos, se
presentaron 31 especies (11 anfibios y 20 reptiles) en
CBRT, y 23 (6 anfibios y 17 reptiles) en Cerro de El Veinte.
Para el ANP Las Musas, Leyte-Manrique et al. (2018)
registran un total de 40 especies (Figura 4), siendo el
sitio con mayor número de especies, ello explicado por
qué a pesar de que en ella se tienen asentamientos
humanos, conserva zonas amplias y heterogéneas
de vegetación nativa, arroyos, ríos y presas que
pueden proporcionar refugio, humedad y alimento a
los herpetozoos (Leyte-Manrique et al. 2019). En un
contexto general, los ambientes antropizados, como los
agroecosistemas estudiados, mantienen condiciones
de refugio y alimentación temporal para los anfibios y
reptiles. Sin embargo, deben analizarse de manera más
profunda los factores de orden demográfico, ecológico
y conductual que promueven el flujo de las especies
de zonas conservadas a perturbadas, y que permitan
conocer los patrones de riqueza y diversidad de los
anfibios y reptiles en estos sitios.

Conclusiones
Los resultados de este trabajo muestran que los
agroecosistemas pueden mantener a diversas
especies, en algunos casos semejante a los
ambientes conservados o semiconservados
estudiados en Guanajuato, sobre todo en las selvas
bajas caducifolias, y en las que los cambios en
la composición de refugios y alimento son muy
marcados entre lluvias y secas. Bajo esta visión, los
agroecosistemas pueden verse al menos para los
anfibios y reptiles que han sobrevivido a la alteración

Figura 4. Comparación
de la diversidad de
especies de anfibios y
reptiles entre ambientes
conservados (C),
semicornservados
(SC) y antropizadosagroecosistemas (NC) en
Guanajuato.

44

Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�Agradecimientos
A los pobladores de las localidades de San Nicolás de los
Agustinos, Janicho, Urireo y El Copal en los municipios de
Salvatierra e Irapuato, Guanajuato, por dejarnos trabajar
en sus parcelas. A Ma. Fernanda Rodríguez Gutiérrez,
Ma. del Carmen Portilla Mendoza, David López, José
Antonio Piña García y a Abel Antonio Buelna Chontal por
su apoyo en campo. Al Tecnológico Nacional de México
por el apoyo económico otorgado para la realización del
proyecto “7689.20-PD: Diagnosis ecológica y ambiental
de recursos biológicos e hídricos asociados a sistemas
agrícolas del municipio de Salvatierra, Guanajuato,
México”.

Tabla 2. Comparación de la herpetofauna en tres diferentes tipos de ambientes en Guanajuato que incluyen este estudio. A = Anfibios, R = Reptiles,
T = Total. CBRT = Cuenca baja del río Temascatio, COP = El Copal, SNA = San Nicolás de los Agustinos, URI = Urireo, y JAN = Janicho.
Sitio

Ambiente

No. Especies

Fuente

CBRT, Irapuato.

Semiconservado

A= 11 /R = 20; T = 31

Cadena- Rico et al. (2020).

Cerro de El Veinte, Irapuato.

Semiconservado

A = 6 / R= 17; T = 23

Leyte-Manrique et al. (2016).

ANP Yuriria.

Conservado

A = 6/ R = 11; T = 17

Báez-Montes (2018).

ANP Las Musas.

Conservado

A = 12/R = 28; T = 40

Leyte-Manrique et al. (2018).

Charco Azul, Xichú.

Conservado (zona núcleo BSG, Gto.).

A = 6/R = 12; T = 18

Leyte-Manrique y Domínguez-Laso (2014).

ANP Cerro del Culiacán-La Gavia
(zona núcleo).

Conservado

A = 5/R = 17; T = 22

Arenas-Monroy (2012).

Sierra Santa Rosa, Gto.

Semiconservado

A = 11/ R = 20; T =31

Mendoza-Quijano et al. (2001).

ANP Cerro de Arandas.

Semiconservado

A = 9/ R = 18; T = 27

Báez-Montes (2018).

SNA, URI, JAN y COP.

Antropizados-Agroecosistemas

A = 9/R =20; T = 29

Este estudio

Vol. 5 Nº 9, primer semestre 2022

45

Los agroecosistemas como refugios de la biodiversidad: El caso de los anfibios y reptiles

original del ecosistema, como ambientes con cierta
estabilidad aun no cuantificable que proporcionan
refugio y alimentación, y que se comportan
metafóricamente como un “ nicho colchón”, porque
amortiguan la pérdida total de especies por el
efecto de la transformación del hábitat. De estas
observaciones se puede desprender que los hábitats
originales que ahí se perdieron, pudieron haber
contenido una biodiversidad aún mayor. En un
contexto general, el papel de los agroecosistemas, por
lo menos como espacios de refugio y alimentación,
debe reevaluarse para conocer su dinámica espaciotemporal y el efecto real sobre la biodiversidad de
anfibios y reptiles que todavía albergan.

�Literatura citada

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�48

Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�BIOLOGICAL AND CULTURAL
DIVERSITY IN THE STATE OF
OAXACA, MEXICO:
STRATEGIES FOR CONSERVATION AMONG
INDIGENOUS COMMUNITIES

�Elí
  
García-Padilla1, Dominic L. DeSantis2, Arturo Rocha3, Lydia
Allison Fucsko4, Jerry D. Johnson3, David Lazcano5, and Larry
David Wilson6

1
Oaxaca de Juárez, Oaxaca 68023, MEXICO,, 2Department of
Biological &amp; Environmental Science, Georgia College &amp; State
University, Milledgeville, Georgia 31061, 3Department of Biological
Sciences, The University of Texas at El Paso, El Paso, Texas 799680500, USA 4Department of Humanities and Social Sciences,
Swinburne University of Technology, Melbourne, Victoria AUSTRALIA,
5
Universidad Autónoma de Nuevo León, Facultad de Ciencias
Biológicas, Laboratorio de Herpetología, Apartado Postal-157, San
Nicolás de los Garza, C.P. 66450, Nuevo León MEXICO, 6Centro
Zamorano de Biodiversidad, Escuela Agrícola Panamericana
Zamorano, Departamento de Francisco Morazán, HONDURAS; 1350
Pelican Court, Homestead, Florida 33035-1031, USA

Key words: biodiversity, cultural diversity,
Oaxaca, Mexico, indigenous communities,
community conservation initiatives, social
tenure of the land
Palabras claves: biodiversidad, diversidad
cultural, Oaxaca, México, comunidades
originarias, iniciativas de conservación
comunitaria, propiedad social del territorio

Dedication
To the late Francisco Toledo “Chico Toledo,” the maximal Zapotecan-Oaxacan artist, who also stood out as a socioenvironmental fighter contributing in a forceful way to the defense of the native maize (Zea mays) and against genetically
modified organisms (GMOs) and glyphosate (Bayer-Monsanto). His efforts, social perspective, and commitment not
only consolidated several institutions now referable to the arts, such as painting, engraving, and photography, but he
was also a committed defender of the Cerro del Fortín State “Protected” Natural Area against the megadevelopments
orchestrated by the state and the private iniative. His role as a socio-environmental fighter was manifested in his
direct intervention in the campaign around the liberation of the Lightning Jaguar (“Jaguar de la luz”) in the indigenous
community of Cristo Rey la Selva-Asunción Lachixila, Sierra Madre de Oaxaca. In 2019, he convened a forum in Atzompa,
Oaxaca, where he made a strong call to civil society to defend their territories and common natural resources against
the eco- and ethnocidal megaprojects of the Mexican government (“4T”) known as the Tren “Maya” and the Interoceanic
Corridor in the Isthmus of Tehuantepec. In an interview for the newspaper “El Universal” (2019) he said: “It is very good
that holes are made in mother earth to ask for permission, but if this is the case, who should be consulted are the lords of the
earth - who are the jaguars - if they want a train or they don’t want a train.”
Vol. 5 Nº 9, primer semestre 2022

49

�“

We are vanishing from the earth, yet I cannot think
we are useless or God would not have created us.
He created all tribes of men and certainly had a
righteous purpose in creating each.”
—Geronimo

Summary
Oaxaca is the state in Mexico with the greatest level of
biological and cultural diversity. The indigenous people
of Oaxaca are all descendants, in whole or part, of the
ancient Olmec culture also known as “Pueblo del Jaguar.”
These indigenous peoples presently are trying to
defend their ancestral territories and common natural
resources from exploitation by governments and large
commercial enterprises. Oaxaca is the fifth largest state
in Mexico and encompasses 12 physiographic regions
and 16 indigenous-ethnolinguistic groups. The high
cultural diversity seen in Oaxaca is interrelated with the
considerable biological and environmental diversity and
it must be understood that the protection of the one is
dependent on the protection of the other. Knowledge of
the biodiversity of Oaxaca continues to be augmented,
especially among the tetrapod vertebrates. The cultural
diversity in Oaxaca, especially with respect to languages,
is the most diverse in the entirety of Mexico. In various
communities, ejidos, and with small landowners there
exists a system of Community Conservation Areas
(CCAs), which allows for the protection of various
species not included within federal Natural Protected
Areas (NPAs), as well as water bodies and forests
within the state. These CCAs are part of a resistance
movement against involvement in the formal NPA
system. The indigenous peoples of Oaxaca are part of a
global community of such people who are known to be
responsible for protection of some 80% of the world’s
remaining biodiversity. The Mexican government’s own
efforts at conservation date back to the administration
of President Lázaro Cárdenas del Río. Community Forest
Management attempts by indigenous peoples around
the world have been supported (or not) by federal
governments. Low-impact ecotourism is being used
by indigenous people in the Sierra Madre de Oaxaca
as an additional means of conserving their land and
for supporting sustainable lifestyles, while resisting
the exploitative efforts by non-indigenous groups in
society. The Corredor Interoceánico constitutes the
most significant threat to the efforts of such indigenous
groups, as well as other large-scale commercial activities
undertaken by industrialists underwritten by their
political allies in the federal government, calling into
question why NPAs really exist and what people they
are supposed to benefit. In light of this reality, we have
made a number of recommendations for the alleviation
of these problems for indigenous peoples to allow for
the continuation of their efforts at preserving native
biodiversity and their own cultural diversity.

Oaxaca es el estado de México con mayor diversidad
biológica y cultural. Los pueblos originarios de Oaxaca
son todos descendientes, total o parcialmente, de
la antigua cultura madre Olmeca también conocida
como “Pueblo del Jaguar”. Estos pueblos originarios
actualmente están tratando de defender sus territorios
y bienes naturales comunes de la explotación por
parte de los gobiernos y las grandes empresas
multinacionales. Oaxaca es el quinto estado más grande
de México y comprende 12 regiones fisiográficas y 16
grupos etnolingüísticos originarios. La alta diversidad
cultural que se observa en Oaxaca está interrelacionada
con la considerable diversidad biológica y ambiental
y debe entenderse que la protección de una depende
de la protección de la otra. El conocimiento de la
biodiversidad de Oaxaca continúa aumentando,
especialmente entre los vertebrados tetrápodos. La
diversidad cultural en Oaxaca, especialmente con
respecto a los idiomas, es la más diversa en todo
México. En varias comunidades, ejidos y con pequeños
propietarios existe un sistema de Áreas Comunitarias de
Conservación, que permiten la protección de diversas
especies no incluidas dentro de las ANPs federales,
así como cuerpos de agua y los bosques dentro del
estado. Estas ACC son parte de un movimiento de
resistencia contra la participación en el sistema formal
de ANP por decreto. Los pueblos indígenas de Oaxaca
son parte de una comunidad global de personas que
se sabe que son responsables de la protección de
alrededor del 80% de la biodiversidad remanente del
mundo. Los propios esfuerzos del gobierno mexicano
por la conservación se remontan a la administración
del presidente Lázaro Cárdenas de Río. Los intentos de
manejo forestal comunitario de los pueblos indígenas
de todo el mundo han sido apoyados o no por los
gobiernos federales. Los pueblos indígenas de la Sierra
Madre de Oaxaca están utilizando el ecoturismo de
bajo impacto como un medio adicional para conservar
sus tierras y para apoyar estilos de vida sostenibles, al
tiempo que se resisten a los esfuerzos de explotación
de los grupos no indígenas de la sociedad. El Corredor
Interoceánico constituye la amenaza más significativa
para los esfuerzos de estos grupos indígenas, así como
otras actividades comerciales a gran escala realizadas
por grandes consorcios industriales suscritos por sus
aliados políticos en el gobierno federal, cuestionando
por qué las ANPs que existen realmente a qué personas
se suponen un beneficio. A la luz de esta realidad,
hemos realizado una serie de recomendaciones para el
alivio de estos problemas a los pueblos originarios que
permitan continuar con sus esfuerzos de preservación
de la biodiversidad nativa y su propia diversidad cultural.

Resumen
50

Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�B

iodiversity is the variety of living things that
inhabit a given place (Wilson, 1988). Mexico is
considered one of the top five megadiverse
countries worldwide, harboring ca. 12 % of the entire
worldwide remnant of biological diversity (Sarukhán
et al., 2009). The Mexican state of Oaxaca comprises
the most biologically and culturally diverse entity in all
Mexico (García-Mendoza et al., 2004); its bio-cultural
diversity exceeds even that of entire Central American
countries. All the native and mestizo peoples that
currently inhabit this territory descend (at least partially,
if not completely) from the Olmec culture (the mother
culture of Mesoamerica), also known as “El Pueblo del
Jaguar” (Piña-Chan and Covarrubias, cited by Nahmad
and Sittón, personal communication, 2017). The
Olmec founding myth says that the gods would agree
to create a primordial couple: a jaguar father and a
(human) woman from whose cross the ancestors of
all current Mesoamerican indigenous peoples arose
(Ayuujk [“Mixes”], Ang pøn [“Zoques-Chimalapa”], Tsa ju
jmí´ [“Chinantecos”], Bini Zaa [“Zapotecos”], Ñuu Savi
[“Mixtecos”], and others).
At present, all these native peoples are in resistance and
fighting for the defense of their territories and natural
common resources that belong to them legitimately and
ancestrally over millennia. The mega-projects, such as
open-pit mega-mining, hydroelectric dams, wind farms,
extensive livestock farming, large-scale monocultures,
especially of genetically modified organisms (transgenic),
geoengineering, fracking (hydraulic fracture), Special
Economic Zones (“ZEE”), the “Tren Maya”, and the
Corredor Interoceánico, are just some of the greatest
threats faced in these times, also known as those of
“suicide capitalism at the end of the world” (Bartra, 2017).
These peoples have historically been seen as “backward”
or “reluctant to progress” and “development.” The reality
is that they have lived (coexisted) for no less than 3,000

years in these territories that represent the last great
bastions of ecosystems in good conservation status in
the region and in the world. They have undoubtedly
become the last and most effective guardians of life,
with ca. 80 % of the worldwide remnant biodiversity,
within their ancestral territories that represent currently
25% of the world´s terrestrial surface (United Nations
Organization, 2018).

Physical and cultural environment in
Oaxaca
The Mexican state of Oaxaca has a territorial extension
of 95,364 km²; it is the fifth largest federal entity of
the Mexican Republic, occupying 4.8% of the national
territory (Figure 1). Socio-politically, it is divided into
30 districts, 570 municipalities, and about 10, 500
localities or towns (INEGI, 2010). The name of the entity
comes from the Náhuatl language word huaxyacac,
which means “en la nariz de los guajes” (in the nose of
the guajes [Leucaena sp.], a type of bean-like fruit on a
leguminous tree, which is used for food and medicinal
purposes). It borders to the north with Veracruz and
Puebla, to the east with Chiapas, to the south with the
Pacific Ocean, and to the west with Guerrero. Oaxaca
has a political-economic regionalization that consists of
8 regions: Cañada, Costa, Istmo, Mixteca, Papaloapan,
Sierra Norte, Sierra Sur, and Valles Centrales (Instituto
Nacional de Estadística, Geografía e Informática (INEGI),
2022). For its floristic and faunistic study, however, it is
divided into 12 physiographic regions: Sierra Madre de
Oaxaca, Central Valleys, Western Mountains and Valleys,
Central Mountains and Valleys, Isthmic Depression
of Tehuantepec, Sierra Madre del Sur, Gulf Coastal
Plain, Pacific Coastal Plain, Tehuantepec Coastal Plain,
Fosa de Tehuacán, Balsas Depression, and Sierra
Madre de Chiapas (their description is in Mata-Silva et
al., 2015, 2021). In the entity there are 16 indigenousethnolinguistic groups: Amuzgos (Tzjon noan), Chatinos

Figure 1. The physiographic
regionalization of the Mexican
state of Oaxaca.
Vol. 5 Nº 9, primer semestre 2022

51

Biological and Cultural Diversity in the state of Oaxaca, Mexico: Strategies for Conservation among Indigenous Communities

Introduction

�(Né cha´tña´), Chinantecos (Dza jmiib), Chochos (Rru
ngigua), Chontales de Oaxaca (Lajl pima), Cuicatecos
(Y´an yivacu), Huaves (Ikoots), Ixcatecos (Xwja), Mazatecos
(Ha shuta enima), Mixes (Ayuuk ja´ay), Mixtecos (Ñuu
savi), Nahuas (Mexicanos), Tacuates (Tu´un va´a), Triquis
(Yi ni´nanj nï´ïn), Zapotecos (Binnizá) and Zoques (Ang
pon) (Figure 2; De Ávila-Bloomberg, 2004; Barabas et al.,
2004).

Biological diversity in Oaxaca
In 2000 the Interdisciplinary Research Center for Integral
Regional Development, of the National Polytechnic
Institute (CIIDIR-IPN) convened the “Biodiversity of Oaxaca”
Symposium. This important forum confirmed that Oaxaca
is the most biodiverse entity in Mexico. Likewise, it revealed
the lack of management plans and effective actions for
the conservation of said biological and cultural wealth at
the institutional level (García-Mendoza et al., 2004). From
this effort arose the proposal for the publication of the
bibliographic work entitled “Biodiversidad de Oaxaca”
(2004), thanks to which the information available at that
time was dispersed about the biological and cultural
heritage of Oaxaca. As a result of this work, today we
know that for the 16 cultural groups registered in Oaxaca,
the existence of 157 native languages ​​is documented, a
number higher than that of any other entity in the country
and even those registered in Central American countries.
High cultural diversity is correlated with elevated biological
and environmental diversity. In terms of floristics, Oaxaca
has a total of 8,431 species of vascular plants, which places
the state as one of the richest and most diverse in the
country. Likewise, Oaxaca encompasses approximately
40% of the flora of Mexico and 70% of the types of
vegetation registered for the country. Regarding the
fauna, a total of 1,130 species of Lepidoptera (butterflies),
127 of continental freshwater fishes, 378 of amphibians
and reptiles, 736 of birds, and 190 of mammals were
registered. In summary, as a result of the contributions
of the authors of this work, the presence of 8, 431 species
of flora and 4, 543 species of fauna is documented for
Oaxaca, giving a total of 12, 974 species (García-Mendoza
et al., 2004; Table 1).
Table 1. Faunistic and floristic diversity of Oaxaca (García-Mendoza et
al., 2004).
Fauna

Species

Invertebrates

3,112

Vertebrates

1,431

Total

4, 543

Flora
Pteridophytes
Gymnosperms
Angiosperms

52

627
52
7, 752

Total

8, 431

Grand total

12,974

It should be noted that these preliminary data are
very fluid. More recently, we know, for example, that
the diversity of birds in Oaxaca now totals 776 species
(Blázquez-Olaciregui, 2016). That of amphibians and
reptiles is a total of 480 species (Mata-Silva et al.,
2021) and that of mammals is 216 species (BrionesSalas et al., 2015). As exploratory and formal research
work continues, new species will be added to the
total figures of the entity. If we use as a model the
terrestrial vertebrates, we would find that Oaxaca is
in fact the entity at the country level with the highest
level of biodiversity, with ca. 50 % of the total number
for the entire country (Table 2). Oaxaca also harbors
the two regions with the highest diversity of terrestrial
vertebrates at the country level (Table 3).

Cultural diversity in Oaxaca
According to the Ethnologue database, the number of
established languages listed for Mexico is 294. Of these,
289 are living and 5 are extinct. Of the living languages,
282 are indigenous. The Mexican state of Oaxaca is
the most diverse entity at the country level in terms
of its cultural richness (Figure 2). Therein are found 16
ethnolinguistic families distributed throughout the vast
geography of this megadiverse entity. The total number
of the linguistic diversity of the state is 157 (languages
and dialects). This number exceeds that of any other
state in Mexico and those of any of the countries
in Central America (De Ávila-Bloomberg, 2004). The
total amount of native speakers of the 16 indigenousethnolinguistic groups in Oaxaca is as follows: Amuzgos
(4, 819), Chatinos (40, 004), Chinantecos (107, 002),
Chochos (770), Chontales de Oaxaca (4,617), Cuicatecos
(12, 128), Huaves (13, 678), Ixcatecos (17), Mazatecos
(174, 352), Mixes (105, 443), Mixtecos (245, 755),
Nahuas (10, 979), Tacuates (496, 038), Triquis (15, 023),
Zapotecos (377, 936), and Zoques (5, 282) (De ÁvilaBloomberg, 2004; Barabas et al., 2004). Additionally,
the previous authors also refer to the Pochuteco as an
extinct language and the relative recent presence in the
state of native speakers of Maya, Tzotzil, and Totonaca
languages.

The role of indigenous communities

in the conservation of biological and
cultural diversity in Oaxaca
Indigenous people number over 300 million worldwide.
They live in about 75 of the world’s 184 countries and
are inhabitants of practically each major biome of the
Earth. Indigenous peoples, also called tribal, aboriginal,
autochthonous peoples, national minorities, or first
peoples, are best defined by using several criteria.
Indigenous peoples can be characterized by all or part
of the following criteria: (a) they are the descendants
of the original inhabitants of a territory, which has
been overcome by conquest; (b) they are “ecosystem
peoples,” such as shifting or permanent cultivators,
herders, hunters and gatherers, fishers, and/or
handicraft makers, who adopt a multi-use strategy of
appropriation of nature; (c) they practice a small-scale,
Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�Country and States

Amphibians

Reptiles

Birds

Mammals

Totals

Mexico

394

898

1,123

564

2,979

Oaxaca

149

293

776

216

1,434

Veracruz

122

237

719

178

1,256

Chiapas

107

223

659

211

1,200

Puebla

89

178

595

161

1,023

Guerrero

78

181

539

124

922

Table 3. Terrestrial vertebrate diversity among the four Mexican megadiverse regions (Aguilar-López et al., 2016; NavarroSigüenza et al., 2008; Lira-Torres et al., 2012; González-García, 1993; Luna-Reyes, 2019; Hernández-Ordoñez et al., 2015;
Naranjo and Bolaños-Citalán, 2019; Vázquez-Pérez et al., 2019; Rivero and Medellín, 2015; López-Paniagua et al., 2017).
Regions

Amphibians

Reptiles

Birds

Mammals

Totals

Los Chimalapas (Selva Zoque)

51

105

464

149

769

La Chinantla (Sierra Madre de
Oaxaca)

22

75

400

119

616

El Triunfo (Sierra Madre de Chiapas)

32

64

396

120

612

Montes Azules (Selva Lacandona)

35

90

344

134

603

labor-intensive form of rural production, which produce
little surplus and has low energy needs; (d) they do not
have centralized political institutions, organize their
life at the level of community, and make decisions on
a consensual basis; (e) they share a common language,
religion, moral values, beliefs, clothing, and other
identifying characteristics, as well as a relationship to a
particular territory; (f) they have a different world-view,
consisting of a custodial and non-materialistic attitude
to land and natural resources, based on a symbolic
interchange with the natural universe; (g) they are
subjugated by a dominant culture and society; and (h)
they consist of individuals who subjectively consider
themselves to be indigenous (Toledo, 1999).

Figure 2. The cultural and
ethnolinguistic diversity
in the Mexican state of
Oaxaca.
Vol. 5 Nº 9, primer semestre 2022

The concept of biodiversity was conceived relatively
recently by Walter G. Rosen, from the National Research
Council/National Academy of Sciences (NRC/NAS) in
1985, while planning to conduct a forum on biological
diversity (Wilson, 1988). As Alcom (1993) stated,
however, “...while proof of conservation success is
ultimately biological, conservation itself is a social and
political process, not a biological process. An assessment
of conservation requires therefore an assessment of
social and political institutions that contribute to, or
threaten, conservation.” One of the main social aspects
related to biodiversity is, undoubtedly, the case of the
world’s indigenous peoples. Both cultural diversity and
biological diversity are endangered. There exists a biocultural axiom: that the world’s biodiversity only will be
preserved effectively by preserving diversity of cultures
and vice versa (Toledo, 1999). Scientific evidence shows
53

Biological and Cultural Diversity in the state of Oaxaca, Mexico: Strategies for Conservation among Indigenous Communities

Table 2. Terrestrial vertebrate diversity in Mexico as a whole and in the five megadiverse Mexican states
(Flores-Villela and García-Vázquez, 2014; Parra-Olea et al., 2014; Mata-Silva et al., 2021; Johnson et al., 2015;
Johnson et al., 2017; Navarro-Sigüenza et al., 2014; Blázquez-Olaciregui, 2016; Sánchez-Cordero et al.,
2014; Briones-Salas et al., 2015; Woolrich-Piña et al., 2017; Palacios-Aguilar and Flores-Villela, 2018; TorresHernández et al., 2021).

�that virtually every part of the planet has been inhabited,
modified, and manipulated throughout human history.
Although they appear untouched, many of the last
tracts of wilderness are inhabited and have been so
for millennia. Indigenous peoples live in and have
special claims to territories that, in many cases, harbor
exceptionally high levels of biodiversity. On a global
basis, human cultural diversity is associated with the
remaining concentrations of biodiversity (Toledo, 1999).

Sierra Madre de Oaxaca and the Sierra Madre de
Chiapas (Chimalapas region). These regions also are not
just highly diverse in terms of biodiversity but also in
terms of cultural richness.

In the case of Oaxaca, México, there are 16 ethnolinguistic groups that, in some cases, have been
occupying this territory for at least ca. 3,000 years.
This is the case of the Mixe-Zoque and the Chinantec
ethnic groups in the Sierra Madre de Chiapas-Isthmus
of Tehuantepec and the Sierra Madre de Oaxaca,
respectively. In the case of the first ones known as
Zoques or Chimas (Ang pøn), they paid to the Spanish
Empire (“Nueva España”) the price of 25, 000 gold
pesos delivered on “jícaras” (traditional pots from the
tree called “morro” [Crescentia alata]) to obtain the
titles that credit them as the legal owners of this vast
territory currently recognized as the one harboring the
most megadiverse biological richness at the country
level (García-Aguirre, 2013; García-Padilla, 2018). In
fact, this ethnic group is considered as the pioneer in
the formal efforts of community conservation at the
country level with the establishment of the Reserva
Ecológica Campesina de los Chimalapas back in 1992 as
an alternative method to the imposition of the Natural
Protected Areas (NPAs) decrees orchestrated by the
Mexican Federal Government and its environmental
institutions (García-Aguirre, 2013). The main reason why
they neglected to accept a federal decree of NPAs is
because they were not disposed to loss of the autonomy
and legal right they possess by Federal Constitutional
recognition, as the ancestral owners of this vast territory
for many centuries before the foundation of Mexico as
an independent nation. According to anecdotal data
provided by the Comisión Nacional de Areas Naturales
Protegidas (CONANP, personal communication), the
rhythm of annual deforestation in Los Chimalapas is
three times lower than in the Selva Lacandona (Montes
Azules) that is the supposed recipient of a Natural
Protected Area federal decree since 1978. In addition
to this, the population of the Jaguar (Panthera onca),
the most emblematic, iconic, and important umbrella
species, reaches the highest densities at the country
level in this region (CONANP personal communication,
2017; Lira-Torres et al., 2012).

In the case of Oaxaca, the Community Conservation
Areas (CCAs) for the conservation of the Jaguar and
the associated biodiversity are protected areas at the
initiative of communities, ejidos, and small landowners
(Figure 3). This is of particular importance for at least
two reasons. First, despite the relatively high percentage
covered by Natural Protected Areas (NPAs), the great
diversity and heterogeneity of species in Mexico means
that many of the species are not included within these
NPAs (for example, the Jaguar [Panthera onca]). An
analysis of gaps and omissions in the conservation of
terrestrial biodiversity in Mexico (CONABIO-CONANPTNC-Pronatura-FCF-UANL, 2007, cited in Galindo-Leal,
2010) identified that only 15.9% of the highest priority
sites for conservation in the country lie in some NPAs
with federal decree. Second, between 70 and 80% of
water bodies and forests are socially owned; that is,
the owners are the people of ejidos and communities
(Galindo-Leal, 2010). For example, Oaxaca, where about
80% of the territory consists of a social order (communal
and ejidal), there has been serious resistance to
the formal and institutional model of biodiversity
conservation by the federal NPAs decrees.

In a recent study on the distribution of the Jaguar in
Oaxaca (Briones-Salas et al., 2012), it was found that,
despite monitoring and field work, there are no formal
records in or near NPAs with state or federal decree in
the entity, and that of the 31 specific records of veracity
of the Jaguar identified in said study, nine were located
within Community Conservation Areas (CCAs) without
certification owned by indigenous communities and
seven more (16 records, 51.6% of the total) less than
15 kilometers away from the same. This highlights
the conservation value of these community and social
conservation efforts. The regions with the highest
number of records of the Jaguar in Oaxaca were the
54

The community conservation system vs.
the formal institutional conservation
system

In the case of La Chinantla region, within the Sierra
Madre de Oaxaca, there exists scientific research
evidence available, based on the community
conservation initiatives of the Jaguar (Panthera onca)
by the Chinantecos indigenous people (Lavariega et al.,
2020; Figel et al., 2009). The community conservation
efforts they practice are not yet recognized in many
cases by the Mexican governmental institutions;
however, they have been doing very well in maintaining
the best preserved, the most biodiverse (GarcíaPadilla, 2020), and the highest remnants of cloud forest
at the Mesoamerican level (see the map provided
by Toledo, 2009). Worth mentioning is that some
native and mestizo communities have established
Community Conservation Areas (CCAs) that lack official
recognition (certification) but have functioned since time
immemorial, thanks to community organization, the
social tenure of the land, and conscious and voluntary
community conservation efforts (García-Mendoza et al.,
2004; Galindo-Leal, 2010). At present in Oaxaca, where
about 80% of the territory is communal, and, therefore,
there is no private property, we can find the pioneering
initiatives in Mexico and possibly the entire world in
terms of the formal Community Conservation Areas.
For its own part, the institutional and federal
governmental conservation efforts for Oaxacan
biodiversity date back to 1937, when they were created
by Federal Decree, when General Lázaro Cárdenas
del Río was President of the Republic, including two
Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�national parks: Benito Juárez and Lagunas de Chacahua.
Additionally, in 1986 the beaches of La Escobilla and
Chacahua were declared reserve zones and refuge
sites for the protection, repopulation, development,
and control of the various species of sea turtles; and in
2002 both areas were recategorized as “sanctuaries.” In
1998, the Tehuacán-Cuicatlán Biosphere Reserve was
established, constituting the largest “protected” area by
federal decree in Oaxacan territory. In that same year,
the Bays of Huatulco National Park was also created
on the Oaxaca coast. Finally, in 1999 the Yagul Natural
Monument was established in the Central Valleys, which
would achieve the declaration of World Heritage Site
by UNESCO (2000) for being considered, among other
things, as the place with the oldest archaeological
evidence of domestication of the milpa system (Zea
mays) and other Mesoamerican sacred crops, such as
pumpkins, beans, and chilis. As in the vast majority of
the country’s parks and nature reserves, however, the
administrative neglect and corruption in which they
have been maintained has not allowed them to fulfill the
purposes for which they were created. Currently, many
of these NPAs serve as fertile territory for biopiracy
and establishment of concessions and subsequent
exploitation of oil and minerals. Additionally, many other
environmental crimes have been observed inside them,
such as illegal logging, hunting, and traffic of species.
Despite the aforementioned efforts, to date, large gaps
in biological and cultural information persist among all
levels of social and governmental-institutional actors.
For this reason, the purpose of the present document
is to compile, discuss, and actualize the inventory
figures of the biological richness in the Mexican state
(Oaxaca) with the highest level of cultural diversity at the
country level and the relevance of the social community
initiatives to guarantee the conservation for perpetuity
of this rich and invaluable bio-cultural patrimony.

Community forest management
Community Forest Management (CFM) is a “rightsbased approach.” Securing land and resource rights for
indigenous and/or local communities, and for women,
within these groups is key to confronting the biodiversity
and climate crises, while assuring sustainable livelihoods
and food security. The achievements and the magnitude
Vol. 5 Nº 9, primer semestre 2022

of the challenges in devolving rights are noted in a new
report, which finds that 49.2% of the area of a 42-country
sample consists of territories of indigenous, local, and
Afro-descendant peoples. Of these lands, 53.5% are
recognized by national governments, whereas in 46.5%
communities have still unrecognized and frequently
threatened customary rights. Evidence is accumulating
that community participation is key for the success of
forest conservation initiatives. For example, indigenous
territories cover 30% of the area in the Amazon Basin. In
this fraction, deforestation and fire occurrence are lower
and it contains more than half of the region’s carbon
stocks, while having only 10% of recent forest loss,
despite multiple threats. Another study of social and
conservation outcomes in a large sample of protected
areas found that those with positive socioeconomic
outcomes and cultural and livelihood benefits for
communities also had improved conservation (Bray,
2021).
The case of Mexico represents an unusual set of
circumstances where agrarian policy beginning in the
third decade of the 20th century established communal
governance institutions (in some cases blended with
traditional forms of governance), and a common
property resource on a nation-wide scale. The agrarian
governance institutions, with episodic influence from
forestry legislation, then served as the organizational
and social capital platform for the development of more
entrepreneurially-oriented institutions that permitted
the vigorous development of a very large sector of
community forests managed for the commercial
production of timber (Bray et al., 2003 cited in Bray et
al., 2006). Reforms to agrarian law, at the constitutional
level, in 1992 encouraged a transition from state-led to a
community-led community forestry sector (de Janvry et
al., 2001 cited in Bray et al., op. cit).
The Sierra Norte de Oaxaca or Sierra Madre de
Oaxaca is recognized as an iconic region in the world
for the CFM that is practiced there. This makes the
conservation of forests and care of biodiversity coincide
in the same territory. A recent study of 23 community
forestry companies (with a total territory of 201, 994
hectares) showed that they use and conserve their
forests according to the criteria of sustainable forest
management. Seventy-eight % of said territory (156, 550
hectares) is forested and, according to its uses, is divided
55

Biological and Cultural Diversity in the state of Oaxaca, Mexico: Strategies for Conservation among Indigenous Communities

Figure 3. Natural Protected Areas, Community Conservation
Areas, mining concessions, and the distribution of the Jaguar
(Panthera onca) in Oaxaca, Mexico/ Áreas Naturales Protegidas,
Áreas de Conservación Comunitaria, concesiones mineras y la
distribución del Jaguar (Panthera onca) en Oaxaca, México.

�into wood production areas (37%), strict conservation
areas (36%), restoration areas (5%), agricultural areas,
and other uses (22%). This forest territory is highly
productive, since in a period of 20 years, it has produced
approximately three million metric tons of wood. In the
1990s, the Community Forest Development Program
supported the diversification of forest production into
ecotourism and spring water bottling (Bray, 2018).
The success of this productive community initiative
depends on what is currently called “comunalidad.”
The notion of “comunalidad” was born as a category of
anthropological analysis. The late Floriberto Díaz-Gómez
(2004) defined it as “the space in which people carry out
activities of recreation and transformation of nature,
while the first relationship is that of the Earth with the
people, through work.” It means that all the efforts and
the derived economical resources are produced and
distributed among all the community members equally
also known as “comuneros.” Currently, the organization
known as Unión de Comunidades Forestales Zapotecas
y Chinantecas (UZACHI) has set an example now
considered as a world leader referent in terms of the
CFM, creating the basis for the utopic social progress in
harmony with Mother Nature.

Sustainable or low-impact ecotourism
We consider here a third ally for conservation
biodiversity within an indigenous context in Oaxaca, i.e.,
sustainable or low impact ecotourism. According to the
United Nations World Tourism Organization´s (UNWTO,
2022) definition, ecotourism refers to forms of tourism
which have the following characteristics:
1. All nature-based forms of tourism in which the
main motivation of the tourists is the observation
and appreciation of nature as well as the
traditional cultures prevailing in natural areas.
2. It contains educational and
interpretation features.
3. It is generally, but not exclusively organized by
specialized tour operators for small groups.
Service provider partners at the destinations
tend to be small, locally owned businesses.
4. It minimizes negative impacts upon the
natural and socio-cultural environment.
5. It supports the maintenance of natural areas
which are used as ecotourism attractions by:
• Generating economic benefits for
host communities, organizations and
authorities managing natural areas
with conservation purposes;
• Providing alternative employment and
income opportunities for local communities;
• Increasing awareness towards the
conservation of natural and cultural
assets, both among locals and tourists.
The sustainable or low-impact ecotourism is currently
an economic sustainable activity within the Zapotecan
and Chinantecan communities in the Sierra Madre
de Oaxaca (Sierra de Juárez). Communities such as
Calpulalpan de Méndez and Santa Catarina Lachatao
56

in the Sierra de Juárez (Sierra Norte; SMO). These two
are splendid examples of how human societies have
been producing a sustainable lifestyle due to low-impact
nature tourism. At the same time, these “comuneros”
are struggling against the illegal forest exploitation and
against the mining concessions inside their ancestral
territories that they legally own. Each year, the people
of both communities celebrate the “Festival de Tierra
Caliente,” as part of a pacifist resistance movement
against the eco- and ethnocidal capitalism represented
by mining concessions operating on their lands.
The other referent of sustainable or low-impact
ecotourism in the Sierra Madre de Oaxaca are the six
Chinantecan communities of CORENCHI (Comité de
Recursos Naturales de la Chinantla Alta AC) in the
Chinantla region. Specifically, Santa Cruz Tepetotutla
and San Antonio del Barrio Chinantecan communities
celebrate each year the “Festival de la Biodiversidad
de la Chinantla,” an event consistent on multiple
activities to promote the low impact ecotourism in the
region in benefit of the local owners of the land. Worth
mentioning is that these communities do not have
Community Forest Management; however, they are
doing well in terms of the social conservation initiatives
and low impact ecotourism in favor of the conservation
of this indigenous territory that is in fact the largest
remnant of cloud forest at the country level (Toledo,
2009).
Within the Sierra Madre de Chiapas-Isthmus of
Tehuantepec, there is also a community-based, lowimpact ecotourism known as “Paraíso Jaguar” in the Ejido
La Esmeralda, located in the municipality of Santa María
Chimalapa. The comuneros there are facing several
challenges to combine the community conservation
system and, at the same time, the low-impact
ecotourism activities as an alternative economic method
to avoid non-sustainable activities long established in
the region, such as cattle-raising and illegal logging that
are affecting the largest remnant of a mosaic of tropical
forests of ca. 400, 000 hectares harboring the highest
levels of biodiversity at the country level.
Together, all of these low-impact ecotourism activities,
led by the social actors and their strategic level of
organization, represent an effective ally for the
conservation of some of the most biologically and
culturally diverse regions at the country level (e.g.,
Chinantla and Chimalapas).

The principal environmental pressures
on conservation efforts

There are several types of environmental issues affecting
the biodiversity within the Mexican state of Oaxaca.
Examples of them are the megaprojects, such as the
mining concessions, hydroelectric dams, wind and solar
farms, fracking, and cattle expansion, genetical modified
organisms (GMOs), and the use of pesticides and
glyphosate. In the region of the Isthmus of Tehuantepec
and in general in the whole state of Oaxaca, there are
different environmental pressures; however, the most
Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�The Corredor Interoceánico in the Isthmus of
Tehuantepec is placing under a lot of social and
environmental pressure the most biodiverse and
ethnoculturally diverse region of Mexico. This region is
also highly valuable in terms of water resources, with
ca. 40% of the reservoir of fresh water available at the
country level. This same trend is observed in the Yucatan
Peninsula with the “Tren Maya” megaproject, which is
already suffering from several environmental pressures,
such as deforestation, GMOs, soy crops, oils spills,
bad drainage management, the plague of sargassum
seaweed (Sargassum sp.), massive tourism, crime,
and land speculation due to the imminent creation of
tourist development nuclei of ca. 50, 000 habitants in
every train station. In the case of the “Megaproyecto
del Istmo,” there are considered the creation of various
industrial development nuclei, which will demand the
use of land and natural resources at an unprecedented
rate in the region. The Isthmus of Tehuantepec is
currently suffering in general a lack fresh water even for
agricultural purposes and human consumption. Given
that we are entering a sixth major extinction crisis;
we advocate for alternative sustainable practices to
guarantee the continuity of life on planet Earth.

Conclusions
1. Oaxaca is the most biologically and
culturally diverse state in Mexico.
2. The native and mestizo peoples presently
inhabiting Oaxaca are all descendants, either
partially or completely, from the Olmec culture.
3. The native peoples of Oaxaca currently are
attempting to defend their ancestral territories
and resources from exploitation by large
commercial enterprises, including largescale open-pit mining, hydroelectric dams,
wind farms, livestock farming, large-scale
monocultures, geoengineering, and fracking.
4. Oaxaca is the fifth largest federal entity in
Mexico and is divided into 30 districts, 570
municipalities, and around 10, 500 towns. The
state comprises 12 physiographic regions and
supports 16 indigenous-ethnolinguistic groups.
Vol. 5 Nº 9, primer semestre 2022

5. High cultural diversity is correlated with equally
high biological and environmental diversity.
6. Our understanding of the biodiversity of
Oaxaca continues to increase. For example, the
diversity of birds now stands at 776 species,
that of the herpetofauna at 480 species,
and that of mammals at 216 species.
7. The cultural richness of Oaxaca is the
most diverse in the country of Mexico,
especially in terms of languages.
8. Cultural and biological diversity in Oaxaca are
heavily intertwined and it is understood that
biological diversity will be preserved only by the
protection of cultural diversity and vice versa.
9. The system of Community Conservation Areas in
Oaxaca consists of protected areas maintained by
various communities, ejidos, and small landowners,
and is important for two major reasons. First,
because they offer protection to a variety of
species that are not included within the natural
protected areas system (NPAs) of the federal
government, and second, because between 70
and 80% of water bodies and forests are owned
by ejidos and communities. Thus, members of
these ejidos and communities have resisted
being involved with the formal NPA system.
10. The Chinantecan indigenous people of Oaxaca
are part of the indigenous peoples in the world
in general that are recognized by the United
Nations as the guardians of approximately
80% of the remnant global biodiversity.
11. The Mexican government’s efforts to protect
Oaxaca’s biodiversity date back to the presidency
of General Lázaro Cárdenas del Río, when the
national parks Benito Juárez and Lagunas de
Chacahua were established. Since that time, a
number of subsequent initiatives have been
introduced in the federal government’s efforts to
add to the system of natural protected areas.
12. Community Forest Management efforts by the
world’s indigenous peoples have constituted
almost half of a 42-country sample of such
efforts, which involve the securing of resource
rights for indigenous and/or local communities,
as well as for women. While 53.5% of these
lands are given recognition and given protection
also by federal governments; the remaining
46.5% are still unrecognized and frequently
threatened by non-indigenous societal
elements. In Oaxaca, such community initiatives
have been effective in the social struggle
against previous non-indigenous groups.
13. Some indigenous groups living within the Sierra
Madre de Oaxaca are utilizing low-impact
ecotourism as another means of conserving
their lands and allowing for sustainable lifestyles,
while at the same time struggling against the
exploitative efforts by outside interests.
14. The greatest threat to such indigenous efforts is the
large project known at the Corredor Interoceánico,
which is a federal government effort to restore
some 300 km of railways in the Isthmus of
Tehuantepec, ostensibly to move goods rapidly
from the Pacific Ocean to the Gulf of Mexico.
57

Biological and Cultural Diversity in the state of Oaxaca, Mexico: Strategies for Conservation among Indigenous Communities

significant threat is the mega- project known as “Corredor
Interoceánico,” orchestrated by the Mexican Government.
Additionally, we have been witnessing how the laws at
the constitutional level are changing dramatically in the
last decades in benefit of the private interests of the big
capitalists and to the detriment of the real owners of the
land. The Ley Minera and the Ley General de Biodiversidad,
which allow the legal establishment of mining concessions
inside the natural protected areas by federal decree, are
just a couple of examples of how the conditions for the
dispossession and extractivism of the territories and
the natural resources are created by big capitalists and
politicians working for them and their agenda. To date,
there are documented ca. 1, 609 mining concessions inside
the Natural Protected Areas (Armendariz-Villegas and
Ortega-Rubio, 2015). Based on this activity, the questions
arise as to what NPAs are for and who they are supposed
to benefit.

�15. Several environmental pressures exist that impact
the community conservation efforts of indigenous
peoples by allowing extractive activities within
protected areas by political interests in the federal
government, including large-scale mining activities.
This deleterious activity is so widespread that it
calls into question why natural protected areas
really exist and who they are supposed to benefit.

Recommendations
1. We recommend to the Mexican Government and
the environmental institutions such as SEMARNAT,
CONAFOR, and CONANP, to recognize and declare
formally that the native people as not just the real
owners of the land but also the real social and
environmental heroes. The environmental agenda
should include the recognition of the rights among
the multiple indigenous groups of Mexico over their
ancestral territories, which in many cases were
even recognized by the Spanish Empire before
the independence of Mexico ca. 200 years ago.
2. We propose also the inclusion and strengthening
of Community Conservation Initiatives, Community
Forest Management, and Low-Impact Ecotourism
as just three of the main alternative productive
and sustainable activities in favor of the social
and environmental justice. Together with other
achievements led by the Oaxacan indigenous
people, such as fair coffee trade and agroecology,
these will determine the achievement of the still
unattained sustainability and preservation for
perpetuity of wildlife and human societies.

3. We call on the new generations of “comuneros”
and community members in general of the
Mexican and Oaxaca societies to defend
their fundamental human rights for a healthy
environment and so a quality of life based on
social justice in harmony with Mother Nature,
translated into a more sustainable lifestyle that
guarantees the viability of the coming generations.
4. To the Mexican Government, we request the
abolition of all faces of these ethno- and ecocidal
megaprojects that act in favor of capitalists and
to the detriment of the civil population. The
Ley Minera and Ley General de Biodiversidad
ought to be extinguished to guarantee the
conservation of the last remnants of biodiversity
in possession of the indigenous communities.
5. We strongly call for the civil societies to consider
better and more sustainable practices to
guarantee the survival of not just the entirety
of biodiversity but also of our own species.
We are still have time to create collectively the
conditions to achieve social and environmental
justice. As a predominant mestizo society
in Mexico, we still have a lot to learn from
indigenous communities and their traditional
uses and practices among their ancestral and
legally-owned territories and common natural
resources. What the environmental elite in
Mexico ignore or do not want to recognize is
that for the indigenous peoples, their territories
and common natural resources possess a
value (cultural, ecological, symbolic, magical,
and religious), but never a monetary price.

I love the song of the mockingbird,
Bird of four hundred voices,
I love the color of jade
And the intoxicating scent of flowers,
But more than all I love my brother, man.
—Nezahualcóyotl

58

Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

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The herpetofauna of Puebla, Mexico: composition,
distribution, and conservation. Mesoamerican
Herpetology 4: 791– 884.

�Biological and Cultural Diversity in the state of Oaxaca, Mexico: Strategies for Conservation among Indigenous Communities

1. Francisco Toledo (seated second from the right) during the
last forum he organized in defense of the territories and natural
common resources in 2019 in the community of Atzompa,
Valles Centrales of Oaxaca. Photo by Elí García-Padilla.

2. The landscape in the Valles Centrales of Oaxaca. Photo by Elí
García-Padilla.

Vol. 5 Nº 9, primer semestre 2022

61

�3. The native maize (Zea mays) in the Sierra Madre del Sur,
Oaxaca. Photo by Elí García-Padilla.

4. The Jaguar represented in the rupestrian art inside the Cave
Los Machines in the Ejido Unión Zapata, in the municipality of
Mitla (Lyobaa). Photo by Elí García-Padilla.

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5. People from the Triqui culture in the community of San
Andrés Chicahuaxtla, Sierra Madre del Sur. Photo by Elí GarcíaPadilla.

6. The sale of domestic turkey (Meleagris gallopavo) in the
market of Tlacolula de Matamoros, Valles Centrales. Photo by Elí
García-Padilla.

Vol. 5 Nº 9, primer semestre 2022

63

�7. Cacao (Theobroma cacao) in the region of the Los Chimalapas,
Isthmus of Tehuantepec. Photo by Elí García-Padilla.

8. The mescal and diversity of agaves (Agave sp.) in the region of
Sola de Vega, Sierra Madre del Sur. Photo by Elí García-Padilla.

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�Biological and Cultural Diversity in the state of Oaxaca, Mexico: Strategies for Conservation among Indigenous Communities

9. The pulque (octli) obtained from the pulquero agaves (Agave
americana) in the vicinity of El Almacén, Santa María Apasco,
Mixteca region. Photo by Elí García-Padilla.

10. The Mexican horned pit viper (Ophryacus undulatus) found
in the community of Santa Catarina Lachatao, Sierra Madre de
Oaxaca. Photo by Elí García-Padilla.

Vol. 5 Nº 9, primer semestre 2022

65

�11. A pair of military macaws (Ara militaris) in the vicinity of San
Pedro Jocotipac, Cañón del Sabino, Cañada region. Photo by Elí
García-Padilla.

12. The vegetation composed of tropical evergreen forest in
the vicinity of La Gloria in Los Chimalapas region, Isthmus of
Tehuantepec. Photo by Elí García-Padilla.

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�Biological and Cultural Diversity in the state of Oaxaca, Mexico: Strategies for Conservation among Indigenous Communities

13. The individual of Baird’s Tapir (Tapirella bairdii) in the photo
was photographed in captivity in the Zoológico Regional Miguel
Álvarez del Toro in Tuxtla Gutiérrez, Chiapas. Photo by Elí García
Padilla.

14. A Zapotecan woman from the Central Valley of Oaxaca. San
Miguel del Valle, Oaxaca. Photo by Elí García-Padilla.

Vol. 5 Nº 9, primer semestre 2022

15. A Zapotecan woman from the Sierra Madre del Sur, Santa
Lucía Miahuatlán, Oaxaca. Photo by Elí García-Padilla.

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�16. A group of Zapotecan women from Sierra Norte (SMO),
San Melchor Betaza, Oaxaca. Photo by Elí García-Padilla.

17. A baby Jaguar called “Pitao Bedxé” (God Jaguar)
photographed in captivity at the local zoo “Yaguar Xoo,” Tanivet,
Oaxaca. Photo by Elí García-Padilla.

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�Biological and Cultural Diversity in the state of Oaxaca, Mexico: Strategies for Conservation among Indigenous Communities

18. The olive ridley sea turtle (Lepidochelys olivacea) on the
shore of the community of La Ventanilla, Santa María Tonameca,
Oaxaca. Photo by Elí García-Padilla.

19. The Oaxaca spiny-tailed iguana (Ctenosaura oaxacana) and
habitat in the vicinity of Morro Ayuta in the Isthmus-Coast of
Oaxaca. Photo by Elí García-Padilla.

Vol. 5 Nº 9, primer semestre 2022

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�20. The Chamula mountain brook frog (Duellmanohyla
chamulae) in the vicinity of Santa María Chimalapa in the
Isthmus of Tehuantepec. Photo by Elí García-Padilla.

21. The Conant´s false brook salamander (Pseudoeurycea
conanti) in the vicinity of Vega del Sol, in the municipality of Sola
de Vega. Photo by Elí García-Padilla.

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�Biological and Cultural Diversity in the state of Oaxaca, Mexico: Strategies for Conservation among Indigenous Communities

22. The community forests of the Sierra de Juárez, worldwide
pioneer of the Community Forest Management. Santiago
Comaltepec, Oaxaca. Photo by Elí García-Padilla.

23. A group of Amazona guatemalensis hunted by local people to be
consumed as forest meat. This species supposedly is protected and under a
high category of vulnerability according to the Mexican and international legal
instruments. However, we personally observed that in the region of the Los
Chimalapas, a bastion of ca 400, 000 hectares of well- preserved forests, it is
a very common species. Photo by Elí García-Padilla.
Vol. 5 Nº 9, primer semestre 2022

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�24. The tropical deciduous low forest and xeric vegetation
typical of the Reserva de la Biósfera Tehuacan-Cuicatlán and
the communal lands of San Pedro Jocotipac in the “Cañada”
region, sanctuary of the last populations of Military macaw (Ara
militaris). Photo by Elí García-Padilla.

25. The tree ferns typical of the mountain cloud forest in the
humid zone of the Sierra Norte or Sierra Madre de Oaxaca,
Sendero Relámpago, La Esperanza, Santiago Comaltepec. Photo
by Elí García-Padilla.
72

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        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
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                <text>La revista Biología y Sociedad, nace en el 2018 que se mantiene activa y es una publicación de divulgación científica en formato electrónico de la Facultad de Ciencias Biológicas, Universidad Autónoma de Nuevo León. La filosofía de la revista es que los ciudadanos provistos de la mejor información posible tendrán la capacidad de tomar decisiones óptimas, con bases científicas, sobre diversas problemáticas. En consecuencia, los artículos publicados deberán estar escritos con claridad para un público amplio no especializado, por lo que se espera que los documentos remitidos para publicación estén acordes a la filosofía de esta publicación. Su frecuencia es semestral;  dirigida a transmitir conocimientos con la intención de lograr que permee dentro de la propia comunidad universitaria y fuera de ella. Publica trabajos de autores nacionales y extranjeros en español o inglés, basados sobre cualquier tema relacionado con las ciencias biológicas. La publicación de la revista cuenta con la participación de especialistas nacionales e internacionales como miembros del Comité Editorial.</text>
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    <name>Text</name>
    <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
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              <text>Biología y Sociedad. 2022, Vol. 5, No 9, Primer semestre</text>
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              <text>La revista Biología y Sociedad, nace en el 2018 que se mantiene activa y es una publicación de divulgación científica en formato electrónico de la Facultad de Ciencias Biológicas, Universidad Autónoma de Nuevo León. La filosofía de la revista es que los ciudadanos provistos de la mejor información posible tendrán la capacidad de tomar decisiones óptimas, con bases científicas, sobre diversas problemáticas. En consecuencia, los artículos publicados deberán estar escritos con claridad para un público amplio no especializado, por lo que se espera que los documentos remitidos para publicación estén acordes a la filosofía de esta publicación. Su frecuencia es semestral;  dirigida a transmitir conocimientos con la intención de lograr que permee dentro de la propia comunidad universitaria y fuera de ella. Publica trabajos de autores nacionales y extranjeros en español o inglés, basados sobre cualquier tema relacionado con las ciencias biológicas. La publicación de la revista cuenta con la participación de especialistas nacionales e internacionales como miembros del Comité Editorial.</text>
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              <text>León González, Jesús Ángel, de, Editor Responsable</text>
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          <name>Relation</name>
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              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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