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                  <text>�MEMORIA

contenido
[ LA VIDA Y EL TRABAJO DE LA UANL EN EL TIEMPO ]
JUNIO DE 2016
AÑO VII / NÚMERO 77

3

Una publicación de la
Universidad Autónoma de Nuevo León

Novatadas y
bromas, la sencilla
vida estudiantil en
Colegio Civil

12

Dr. Celso José Garza Acuña
Secretario de Extensión y Cultura
Lic. Antonio Ramos Revillas
Director de Editorial Universitaria

Lic. Edmundo Derbez García
Coordinador del Centro de Documentación
y Archivo Histórico de la UANL
Edmundo Derbez García
Editor Responsable
Paula Martínez Chapa, Magda Isabel Hernández Garza, Cruz
Bravo, Myrna Gutiérrez Gómez, Juan Pablo Castro, Susana
Acosta Badillo y Erika Flor Escalona Ontiveros (investigación),
Maricela Beltrán Ríos Nehemías González (asistente), Jacob
M. Rodríguez

José Reséndiz
Balderas,
historiador

Redacción
Alejandro Derbez García
Diseño

POR EMILIO MACHUCA VEGA

20
Inauguran
Cátedra
Elena
Poniatowska

Arranque del
programa
UANLibre

MA Carmen del Rosario de la Fuente García
Secretario General

Lic. Humberto Salazar Herrera
Director de Humanidades e Historia

P OR F ILEMÓN T REVIÑO T REJO

21

MC Rogelio G. Garza Rivera
Rector

Jesús Gerardo Dávila, Efraín Aldama Villa, Juan Ramón Garza
Guajardo y Angélica Garza Martínez.
Colaboradores
Centro de Documentación y Archivo Histórico de la UANL
Circulación y administración
BOLETÍN DEL CENTRO DE DOCUMENTACIÓN Y ARCHIVO HISTÓRICO DE LA UANL MEMORIA UNIVERSITARIA,
Año VII, No. 77, junio de 2016. Fecha de publicación: 15 de
mayo de 2016. Revista mensual editada y publicada por la
Secretaría de Extensión y Cultura a través del Centro de
Documentación y Archivo Histórico de la UANL. Domicilio
de la publicación: Alfonso Reyes 4000 norte, planta principal
de la Biblioteca Universitaria Raúl Rangel Frías, Monterrey,
Nuevo León, México, C.P. 64440. Teléfono: + 52 81 8329-4000,
Ext. 6578 y 4265. Impresa por: Imprenta Universitaria, Ciudad
Universitaria s/n, San Nicolás de los Garza, N. L., México, C. P.
66451. Fecha de terminación de impresión: 10 de mayo de
2016, Tiraje: 1,000 ejemplares.
Número de reserva de derechos al uso exclusivo del título Boletín
del Centro de Documentación y Archivo Histórico de la UANL
Memoria Universitaria otorgada por el Instituto Nacional del
Derecho de Autor: 04-2010-071509450100-106, de fecha 15
de julio de 2010. Número de certificado de licitud de título y
contenido: 14,975. ISSN en trámite. Registro de marca ante el
Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial: en trámite.
Las opiniones y contenidos expresados en los artículos son
responsabilidad exclusiva de los autores.
Prohibida su reproducción total o parcial, en cualquier forma
o medio, del contenido editorial de este número.
Impreso en México
Todos los derechos reservados
® Copyright 2016
memoriauanl@uanl.mx
cedah@uanl.mx

�Novatadas y bromas,
la sencilla vida estudiantil
en Colegio Civil
Estas anécdotas rescatadas del Arcón de los Olivos, relatan que existió un alegre
grupo de jovencitos, ruidosos, peleoneros, discutidores, pero muy unidos, que por
azares del destino se transformó, en un momento dado, en una elite de caballerosos
estudiantes que, a finales de la década de los años cincuenta, trasciende la
adolescencia, madurando durante su ciclo escolar de la generación 1956-1957 en
la Escuela Preparatoria No. 1 del glorioso Colegio Civil, instalado en el sobrio y
vetusto edificio monumental de la Universidad de Nuevo León.

POR FILEMÓN TREVIÑO T REJO

EL COLEGIO EXCÉLSIOR
odos sin excepción se sentían, ellos,
muy machos y conquistadores, y ellas
señoritas sofisticadas y coquetas,
inalcanzables por la jauría de lobos que
las asediaban de tiempo completo, por ser apenas
unas cuantas osadas que se habían atrevido a
invadir los dominios masculinos de aquellos
“Bárbaros del Norte”, enjambre de inquietudes
juveniles que daba vida a la romántica placita del
Colegio Civil de verde césped y hermosos
jardines pletóricos de flores y tupidos árboles que
marcaba una notoria diferencia con la conducta
puritana de las alumnas del Colegio Excélsior,
exclusivo para señoritas, erigido frente a la
mencionada placita, lado norte.
Dirigido austeramente por un ejército de monjas,
cubiertas de cabeza a los pies con un austero
uniforme con el que, por lo largo, barrían el suelo,

T

crucifijo en mano, estrictas y ultra religiosas,
sufrían por tener enfrente al Colegio Civil con sus
desbocados preparatorianos; pero el colmo para
ellas era tener como vecino, pared con pared, a la
alegre nevería Acapulco, centro de reuniones de
los jóvenes, donde la radiola a todo volumen
tocaban sin cesar la estridente música de moda,
mancillando el silencio espiritual del Colegio
Excélsior.
Claro que había estudiantes juiciosos que
destacaban por su visión y unidad, entre ellos,
Manir González Martos, Rolando Guzmán Flores,
Francisco Valdés Treviño, Jorge Galván, Leobardo Lozano Benavides y muchos más.

DON POLO URDIALES
A finales de la década de los cincuenta, el prefecto
de la Preparatoria No. 1 del Colegio Civil, don
Polo Urdiales, era el austero, rígido, temido y

MEMORIA / JUNIO DE 2016

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�NOVATADAS Y BROMAS

El sobrio y vetusto edificio del Colegio Civil, escenario de las inolvidables anécdotas estudiantiles.

autoritario guardián del orden; se las sabia de
todas todas, y decían que en lugar de lengua tenía
un látigo. “¡Engarrótese ahí!”, nos gritaba furioso
y todos parecíamos estatuas. Su disciplina era
hitleriana, por lo cual le apodamos el “Nazi”. Una
mañana, mientras formados hacíamos fila, don
Polo, al frente, sacó su llavero para abrir el
candado para entrar al salón de clases, pero lo
que le llevaba unos cuantos segundos, se alargó
por minutos, pues no podía abrirlo. Al observar
por el cerrojo descubrió que estaba obstruido por
pequeños clavos metidos a presión. “¿Quién fue
el hijo de su tiznada m... que hizo esta chin….?”,
gritó como sólo él sabia hacerlo. “¡Cuando lo
descubra le voy a dar más cachetadas que besos
al hijo de su abuela! Por ahora se suspende la
clase, váyanse a la chin… mientras soluciono este
desm…”. Todos corrimos en dirección al estadio
porque había juego de futbol americano, por eso
la ocurrencia de tapar el candado.
Luego, tras nuestro regreso a clases, don Polo
nos esperaba en la puerta del salón donde nos
hizo una “gloriosa” disertación de lo más folclórico
de su aberrante lenguaje, diciéndonos: “hoy
tengo cosas importantes que hacer, pero mañana
ya verán la que les espera”. Al día siguiente, tras
4

abrir para que entráramos dijo: “regreso en un
rato, ¿estamos hijos de su…?” Cuando regresó
nos dijo: “ya casi se fueron todos los grupos,
sólo quedan ustedes, así que vamos a ver de qué
cuero salen más correas, ¿estamos? Los que no
participaron en lo del candado, párense”. Sólo lo
hicieron unos cuantos. “No quiero expulsar a
inocentes, así que no le hagan al valiente solidario,
los que no participaron, párense”. Transcurridos
unos momentos lo hicieron varios más: “así me
gusta, los árboles estorbosos ya no me impiden
ver el bosque”, dijo don Polo, “ahora retírense a
sus casas”. Sólo quedamos 12 alumnos, a los que
dijo: “así si baila mi hija con el señor, aquí
espérenme voy a cerrar el portón de la planta
baja”. Cuando regresó se extrañó de no encontrar
la mesa-escritorio y luego de preguntar que había
sido de ella, alguien musitó: “no sabemos don
Polo”. “Esto es el colmo de las chin… tramposos,
truculentos, mentirosos”, decía mientras se
paseaba como león encerrado por todo el salón.
El sonido del cláxon de los automóviles resonaba
por la calle 5 de Mayo y al asomarse para ver lo
que sucedía, descubrió que la mesa-escritorio
colgaba peligrosamente de la ventana del
segundo piso, meciéndose de un lado para otro.

MEMORIA / JUNIO DE 2016

�“En la mother”, gritó, “pero que pend… tan
estúpida se les ocurrió, bola de imbéciles, van a
matar a un transeúnte si eso llega a caerse”.
“No se cae”, musitó alguien, “la mesa está bien
amarrada con alambre acerado a la silla del
‘Gordo’; y como pesa más de 100 kilos, hace
contrapeso”. “¿Entonces todo ese desma... pende
de las nachas de ese güey? A ver, vamos a
organizarnos y solucionar esto, ustedes cuatro,
empujen al ‘Gordo’ con su silla hasta la puerta,
pues así la mesa subirá y desde aquí la agarramos,
¿estamos?”
Como los que empujaban al ‘Gordo’ sobre su
silla batallaban, uno de ellos dijo: “no podemos
don Polo, el peso de la mesa y los más de 100
kilos del ‘Gordo’ son muchos”.
Al oír esto, el ‘Gordo’, queriendo ayudar, se
levantó y su silla se arrastró velozmente por todo
el salón saliendo disparada por la ventana. La
mesa se hizo pedazos al estrellarse contra la
banqueta y la silla se incrustó en el techo de un
automóvil. “Ya sacamos boleto”, gritó don Polo,
“ahora sí nos va a llevar la chin…, pronto”, le dijo
a cuatro de los muchachos, “vayan ustedes por
la mesa y escóndanla bajo las gradas del estadio
y ustedes córranle y tráiganse la silla al salón,
ustedes dos lleven escoba y bote de basura y
barran muy bien la banqueta y la calle”.
Al bajar a la calle, don Polo revisó el carro y
volteando para arriba preguntó: “¿cómo se ve la
banqueta y el techo del auto?”, el Gordo contestó
sonriente: “muy profundo” y don Polo enardecido
le contestó: “métanse y cierren esas ventanas”.
Pasada media hora, ya en el salón, nos regañó
luciendo lo más folclórico, pintoresco y florido
de su aberrante vocabulario: “son unos
desmadrosos ejemplares, si los hubiera tenido
Hitler de generales, de seguro habría perdido más
pronto la guerra; tanto desm… en tan poco
tiempo, pero pongan atención: aquí no ha pasado
nada, ¿estamos? No los expulso porque también
me embarré, hay apúntenmelo en el hielo, se las
paso pero me la deben sólo observando un buen
comportamiento, ¿estamos?”
A su manera, don Polo en el fondo era comprensivo y solidario, yo lo recuerdo con cariño,
pues sin ser nuestro profesor, nos enseñó mucho
de lo que necesitamos saber y aprender de la vida,
y aunque furioso nos gritaba que no teníamos
madre, la verdad, con él… tuvimos mucho padre.

Filemón Treviño Trejo y su grupo de amigos en una
excursión.

LAS NOVATADAS DE ANTAÑO
Las novatadas estudiantiles consistían en la
“cordial bienvenida” que los alumnos del
segundo año de preparatoria le daban a los recién
llegados de la secundaria. Por principio, los
pelaban a tijeretazo limpio, y el que ya venía bien
peloncito le iba como en feria, pues se le obligaba
a empujar a lo ancho de la calle, de acera a acera,
una ficha con la nariz o la boca, pero no era tan
fácil, la ficha llevaba una canica y al que se la caía
debía empezar de nuevo.
A los demás, se les arremangaban los pantalones para ver quién tenía las pantorrillas más
velludas; al elegido se le desvestía, poniéndole
una falda corta muy llamativa, un collar estrafalario, aretes llamativos, un brasier relleno con dos
globos con agua, se le calzaba con huaraches
que mostraban sus pies, se le colocaba una peluca
con fleco y cola de caballo, se le pintaban las
uñas de pies y manos de color rojo, cejas y ojos,
labios y mejillas, y finalmente una blusita sin
mangas para que luciera las dos trencitas del pelo
que se habían pegado con goma en cada axila.
Luego, a la “chica” se le llevaba al restaurante y
farmacia Benavides por la calle 5 de Mayo para

MEMORIA / JUNIO DE 2016

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�NOVATADAS Y BROMAS

La generación 1956-1957 de la Escuela Preparatoria No. 1, a la que perteneció Filemón Treviño, la
conformaba un grupo de jovencitos inquietos, pero muy unidos.

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MEMORIA / JUNIO DE 2016

�que atravesara todo el restaurante y saliera por la
calle Juárez, parando coquetamente el tráfico de
automóviles.
A la gran mayoría se le formaba en fila sobre la
banqueta y desde la terraza del Colegio Civil les
llovía frutas y verduras; a otros se les obligaba a
participar en una carrera de esquina a esquina, de
Washington a 5 de Mayo, calzando zapato de
tacón alto de mujer; el que menos caídas sufría
ganaba el concurso; los demás teníamos que
participar en juegos como brincar a la cuerda, la
bebeleche, a los encantados, la matatena. Estos
fueron algunos de los muchos juegos de
bienvenida en que participaron los alumnos de
nuevo ingreso a la preparatoria.

asegurado porque no tenía dinero, quiero
morirme, mi auto”. Con la cabeza inclinada se sentó
en una banca sollozando. Nosotros, conmovidos,
haciendo de tripas corazón, acordamos decirle la
verdad y cuando la supo, nos abrazó a todos y
cada uno de nosotros diciéndonos: “gracias hijos,
son ustedes unos buenos chicos; la broma estuvo buena, a lo mejor yo hubiera hecho lo mismo si
tuviera su edad, gracias, gracias, gracias”.
En seguida bajamos el auto y mientras lo
limpiaba, le daba palmaditas cariñosas, volteando
a vernos con una cara de felicidad, difícil de
olvidar. La broma duró apenas unos minutos, pero
trascendió hasta la eternidad.

LA MANO DE LA MUERTE
EL CARRITO EUROPEO
Era una tarde calurosa, para tomar la sombra, unos
recargados, otros en cuclillas y unos más de pie,
estábamos junto al edificio del Colegio Civil,
conversando y observando lo que acontecía a
los alrededores, en especial, la llegada del profe
que salía cada momento que podía a sacarle brillo
a su auto Fiat 500 conocido popularmente como
Topolino.
En eso, llegaron un camión de mudanza y una
grúa, estacionándose junto al Aula Magna; tras
enganchar un piano que venía en el camión, la
grúa lo levantó lentamente hasta introducirlo por
el balcón al Aula Magna, por lo que supusimos
que esa noche había evento.
Los choferes de ambos vehículos, tras cumplir
su tarea, se alejaron caminando rumbo a la calle
Juárez hacia una cantina. Uno de los que
estábamos ahí se acercó a la unidad y nos gritó:
“oigan, dejaron las llaves pegadas al tablero”. Otro
más revisó la grúa diciendo: “yo la puedo
manejar”, por lo que un tercero propuso: “vamos
a jugarle una broma al profe del Topolino, vamos
a meter el mini carro al Aula Magna”. Esto provocó
que todos nos pusiéramos de pie. El compañero
arrimó la grúa hasta el autito, lo amarramos con
las correas de lona y lo izó metiéndolo al edificio.
Apenas terminada la maniobra, llegó el profe trapo
en mano para sacarle brillo a su simpático auto;
pero al no verlo, volteó para todos lados y de
pronto soltó el llanto: “muchachos, me robaron
mi carrito, qué voy a hacer, los ahorros de muchos
años y las privaciones que me impuse para juntar
para comprarlo. Y lo malo es que no lo tenía

A finales de la década de los cincuenta, Monterrey
era una pequeña ciudad, a los bailes no hacía
falta invitar a nadie, de la nada aparecían
jovencitas y jóvenes y las reuniones eran un éxito.
Cierta ocasión a los estudiantes de preparatoria
se les ocurrió hacer una broma macabra.
Conseguimos un saco y una camisa, a ambos le
dibujamos una mano sobre hombro y espalda, la
recortamos y con un cigarro le quemamos el
contorno. Esa noche uno de nosotros se vistió
con la camisa y el saco, cubriendo la mano con un
suéter colocado sobre el hombro. En seguida, a
las 12:00 de la noche en punto entró a la casa
donde se celebraba el animado baile y gritó:
“!Ayyyyyy!, ¡auxilio!, ¡bailé con la muerte! Me
quemo, miren”. Al quitarse el suéter del hombro,
todos vieron la figura de la mano quemada y
gritaron horrorizados. Una muchacha muy bonita
exclamó: “por aquí anda, la acabo de ver, corran
los va a quemar a todos, es la muerte”. En un dos
por tres todos los presentes salieron corriendo
horrorizados y se acabó el baile. Ese era el tipo de
bromas que hacíamos los preparatorianos de
aquellos años.

LAS

OCHO NOVIAS

Recién había terminado la Segunda Guerra
Mundial y la bomba atómica llevó al mundo a otra
época; en Monterrey, aunque pocas cosas habían
cambiado, la influencia de la guerra se hizo notar
en los bailes de aquellos años. Se decía que como
en la guerra murieron millones de hombres, había
una población mayor de mujeres y nosotros
sacábamos la conveniente cuenta de que nos

MEMORIA / JUNIO DE 2016

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�NOVATADAS Y BROMAS

Filemón Treviño Trejo, al centro, en una actividad del Club Cardenales.

tocaban a cada uno ocho novias, así que
andábamos muy activos a la “caza” de novias.
Estaba de moda bailar en el espacio que abarca
un mosaico y muy “arrejuntaditos”, y si una niña
se negaba a bailar, dándonos un cortón; poníamos
en movimiento el equipo de la venganza que
consistía en formarnos todos en fila y luego uno
a uno la invitaba a bailar hasta que hacíamos que
dijera que sí, entonces nosotros le decíamos:
“viéndolo bien, mejor no”, y la niña salía corriendo
del baile. Ellas, vengándose, se negaban a formar
parte de los “harems” de ocho novias, pero al
final el cazador terminaba por ser “cazado”, y
todos caímos en las redes del matrimonio, como
debía ser; con una sola noviecita.

EL EXHIBICIONISTA
Hubo un profesor suplente que sólo acudió unas
cuantas veces, pero lo recuerdo porque como
levantaba pesas llegaba al salón enfundado en
camiseta que dejaba ver su musculoso torso y
tremendos bíceps. En una actitud de exhibicionista
se acercaba a la mesa-escritorio, con el brazo
izquierdo sacaba delicadamente el cajón,
levantándolo en vilo con los dedos, mientras con
la mano derecha tomaba gises y borrador. Ya nos
tenía hartos con su espectáculo así que un día
8

trajimos cuatro pesados ladrillos rojos y los
colocamos dentro del cajón, el cual enceramos y
aceitamos previamente para que se deslizara
fácilmente al abrirlo. Por la mañana, al llegar el
profesor y extender su brazo izquierdo para tomar
con los dedos de la mano el cajón y levantarlo en
vilo, éste se deslizó cayendo los ladrillos sobre
su pie izquierdo, mientras su cara se estrellaba
contra la mesa. El ruido y sus gritos fueron
escuchados por don Polo, quien al llegar al salón
dijo: “en la torre, éste ya se dio en toda la mother”,
llevándolo rápidamente a la enfermería. Al poco
rato regresó don Polo y al caminar por el corredor,
levantó el brazo con el puño cerrado y el dedo
gordo levantado, carcajeándose, volteó a vernos
con una pícara sonrisa de oreja a oreja como
diciendo: “bravo muchachos”.

EL TRÍO UNIVERSITARIO
Como parte de un festival por el Día de las Madres,
los integrantes del Trío Universitario, terminando
de cantar “Ojos cafés”, bajamos del escenario del
Aula Magna del Colegio Civil y salimos casi
corriendo, pues teníamos que dar 14 serenatas ya
pagadas.
Subiendo a mi automóvil estacionado en la
placita, le dimos una última revisada a la lista,

MEMORIA / JUNIO DE 2016

�checando en el mapa los domicilios, eligiendo el
más alejado para empezar: la casa de la mamá de la
ex-novia del “Flaco”, con la que hacía apenas un
día había terminado su relación, pues andaba
chiflado con otra chica, pero arrepentido quería
volver con ella y ese era el motivo de la serenata.
Al llegar, afinamos bien las guitarras y apenas
íbamos a mitad de la canción cuando llegó un
automóvil convertible último modelo con la ex
novia del “Flaco”. Al vernos, entró de inmediato
a su casa y el “Flaco”, tras hacerse de palabras
con su rival en amores, se lió a golpes, teniendo
que entrar al quite para separarlos e iniciar el
recorrido de las serenatas.
Al llegar al domicilio ya nos esperaban, pues
salió nuestra amiga y nos invitó a pasar para
cantarle a su mamá en su recámara pues estaba
enferma. Aquello fue un éxito, porque toda la
familia se sumó a entonar las mañanitas. Al
retirarnos, nos dirigimos a las siguientes serenatas, pero en una de ellas nos equivocamos de
domicilio, porque en lugar de América Norte
fuimos a América Sur, y apenas empezamos a
cantar: “madre tus hijos te cantan”, salió furiosa
una mujer: “infames, cobardes, insultarme así, yo
soy una señorita decente, lárguense de aquí”.
Corriendo nos subimos al automóvil y arrancamos
a la siguiente cuadra, a América Sur, donde riendo
iniciamos, ahora sí, en el domicilio correcto, la
serenata.
Ya casi para terminar el recorrido se nos ponchó
una llanta y al cambiarla se nos recorrieron los
tiempos, eran las 6:30 de la mañana y nos faltaba
la última serenata.
A las 7:00 que íbamos a iniciar, salió nuestra
amiga muy enojada diciéndonos que toda la
noche nos estuvo esperando: “mi mamá no está,
se fue a la tienda a comprar la leche y el pan” y
agregó: “miren, allá viene”. Nosotros corrimos y
la acompañamos cantándole hasta la puerta de
su casa, la señora feliz nos invitó a desayunar
chocolate y donas. Nos la pasamos cantándole y
el “Flaco”, que tenía un vozarrón tremendo, le
declamó varios versos. Terminamos nuestras
serenatas a las 8:30 de la mañana, dos horas y
media después de lo planeado.

LA TRAGEDIA DE LA CANCHA DE BACHILLERES
Una mañana los integrantes del Trío Universitario
nos hallábamos ensayando en el Aula Magna

pues en unos días participaríamos en un festival,
cuando de pronto una chica entró gritando:
“corran, hubo un grave accidente en el estadio”
(Se refiere a la cancha de bachilleres). De
inmediato guardamos las guitarras en sus
estuches y nos dirigimos al lugar. Aquello era un
caos. Durante la celebración de un juego las viejas
gradas llenas de jóvenes se vinieron abajo
aplastando a dos estudiantes que habían ido al
bebedero a tomar agua. Ayudando en lo que
podíamos, pronto llegó la Cruz Roja y empezó a
atender a los muchos heridos, subiendo a la
ambulancia sólo a los más graves, mientras los
camilleros llevaban un cuerpo inerte a un lugar
más apartado diciéndonos: “este chico está
muerto”. De inmediato varios de nosotros
asustados nos acercamos para ver de quién se
trataba. Alguien gritó: “es el Güero”. De inmediato
me acerqué y me quedé viéndolo impactado.
En eso un profesor me preguntó: “¿lo
conoces?”, “si, contesté, es mi amigo, vivía a la
vuelta de mi casa”. “Pues anda, corre, ve a avisar
a su familia”. Moviendo la cabeza dije: “no”. “Esto
es una emergencia, anda ve avisar a su familia,
corre”.
Asustado subí a mi automóvil y partí a la casa
del “Güero”. No había nadie en la casa. Al regresar
a Colegio Civil me fui por toda la calle Espinosa,
di vuelta en Villagrán y en mi desesperación
atravesé la Alameda hasta salir por la avenida Pino
Suárez, avancé hasta 5 de Mayo y al dar vuelta a
la izquierda, la calle estaba llena de cientos de
estudiantes y había dos ambulancias de la Cruz
Roja, patético espectáculo, inolvidable por lo
triste.

EL EXAMEN, UNA ENSEÑANZA DE VIDA
“¡Buenos días jóvenes!, ¿listos para presentar su
examen final?”, preguntó el joven profesor. “¡Esto
va a ser pura pérdida de tiempo!”, contestó un
alumno. “Su materia es facilísima y no nos va a
servir para nada en el futuro; además todo, todo,
todo lo que nos pregunte, se lo contestaríamos
como de rayo y tendríamos 100”. “Si profe –replicó
otro alumno–, con su perdón y sin querer
ofenderlo, esta materia que usted nos da no nos
llena, porque está de relleno”. “Yo ni la estudié,
es un insulto a mi inteligencia, pues me sé todo el
libro, desde la primera hasta la última página”,
contestó otro alumno.

MEMORIA / JUNIO DE 2016

9

�NOVATADAS Y BROMA S

El grupo de juvencitos se transformó en una élite de caballerosos estudiantes que a finales de la década de
los años cincuenta trasciende la adolescencia madurando durante su ciclo escolar.

“Yo opino lo mismo –dijo una de las jovencitas
del grupo– y propongo el que nos ponga un
examen oral para acabar pronto con esta materia
inservible”.
El maestro visiblemente contrariado musitó en
voz baja: “esta materia de relleno como ustedes la
llaman, forma parte esencial del plan de estudios
que aprobó la Dirección General de Preparatorias,
pero si insisten en su posición, creo que podría
darles el gusto”.
“Sí, sí, –gritaron a coro los alumnos–, usted
sabe que todos sacaremos 100, pregunte lo que
pregunte, pues la materia es tan inútil que resulta
ser más que fácil, es un insulto a nuestra
inteligencia”.
“¿Les gustaría un examen oral?”, “¡claro profe!”,
contestaron varios, “acabemos con esta pérdida
de tiempo, pero ¡ya!, órale”.
Pensativo el joven profesor, se nos quedó
mirando casi a cada uno de nosotros, y tras
suspirar profundamente nos preguntó calladamente: “¿aceptarían que el examen constara de
una sóla pregunta para todos? Sería un examen
que duraría menos de cinco minutos”. “Sí, sí”,
gritamos todos emocionados, felices porque
creíamos haber convencido al profe de lo inútil
del examen.
10

Sereno; el profe, luego de respirar hondo y
profundo, dando un paso hacia adelante, como
los toreros cuando se van a tirar a matar dijo: “les
voy a hacer una sola pregunta para todos, y
bastaría con que uno sólo de ustedes la conteste
acertadamente para que todo el grupo pase el
examen. ¿De acuerdo todos?” “Sí”, contestamos
casi en coro.
Todos lo miramos con una sonrisa pícara, lo
habíamos convencido fácilmente; así pues, nos
preguntó casi en secreto, con una voz serena:
“¿cuántas páginas tiene el libro que estudiaron
para este examen?
Un silencio sepulcral, ojos desorbitados, bocas
abiertas, cuerpos semiparalizados invadieron el
salón de clases. El aula parecía estar vacía, la
sorpresa de la pregunta impactó a todos, los
inteligentes y sabiondos, que con la mirada
perdida y un rictus de pánico contenido, parecían
estatuas, pues la parálisis facial y física impactó a
todos por igual, que tensos y demudados,
miraban al vacío.
Uno a uno se fueron sentando en sus
sillas, mientras el profe caminaba muy
lentamente entre todos, a la vez que recogía
los exámenes y finalmente, al llegar a su escritorio rompió el silencio diciendo: “esto fue

MEMORIA / JUNIO DE 2016

�resultado de un acuerdo caballeroso propuesto por ustedes”.
Enseguida se retiró; y yo al ver que se le había
caído un examen, me levanté, fui a recogerlo y lo
seguí para entregárselo. “Gracias”, me dijo y
agregó: “¿me acompañarías hasta mi casa?, vivo
aquí cerca”. Tras decirle que sí, me puso la mano
en el hombro como apoyándose en mí y al llegar a
su casa, al darme las gracias, me miró con una
infinita tristeza, que nunca he olvidado, diciéndome: “todos ustedes reprobaron el examen
por prepotentes, pero diles a tus compañeros que
todos van a pasar con el promedio diario, no habrá
ningún reprobado”.
Al regresar les di la buena noticia a todos y no
la podían creer; de todos modos propuso una de
las chicas: “creo que esto que pasó fue vergonzoso, debemos callarlo por al menos 50 años, que
no se sepa hasta transcurrido ese tiempo, pues
quizá para entonces, muchos de nosotros ya
habremos muerto, juremos que esto será un
acuerdo caballeroso, ¿aceptan?” “Sí”, dijimos
todos en coro: “callemos lo sucedido por 50 años,
después ¿quién le creería a un anciano que,
después de transcurrido ese lapso de tiempo,
revelara lo sucedido?”.

Al volver a clases, me avisaron que tenía que ir
a la dirección de la Preparatoria. Así que fuí y al
presentarme, la secretaria me dijo: “el director
quiere hablar contigo”. Lleno de pavor, me
acerqué al temido No. 1 quien, al verme me dijo:
“gracias por venir, tengo algo muy importante
para ti”, y llevándose la mano a su saco, extrajo
de su bolsillo una carta, entregándomela solemnemente. “Compártela con quienes tu sabes,
es todo”.
Salí asustado y lleno de pesar; al verme mis
amigos me preguntaron: “¿te expulsaron?” “No,
es algo para todos”, contesté. “¡Ya!, suéltala, ¿de
qué se trata?” “Murió el profe y me dejó una carta
para todos, la leeré”:
“Filemón, cuando tengas esta carta en tus
manos, ya tendré tiempo de haber muerto de
diabetes; léeles a mis alumnos lo siguiente,
gracias.
“Cuando la oportunidad esté ante ustedes,
atrápenla, no la dejen ir porque jamás volverá”.
Hoy, a casi 60 años de ocurrida esta anécdota, la
conservo como un hermoso recuerdo de lo que
es la vocación magisterial, pues como él sabía
que su muerte estaba próxima, nos legó una
enseñanza digna de vida.

Filemón Treviño junto a Joaquín A. Mora y Roque González Salazar.
MEMORIA / JUNIO DE 2016

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�PERFILES

José Reséndiz
Balderas, historiador
En 1974, con la creación del Colegio de Historia en la Facultad de Filosofía y
Letras, la disciplina histórica en Nuevo León entró en un proceso de
profesionalización que se consolidaría hacia la década de 1980, cuando
aparecieron las primeras tesis del Colegio, entre ellas “La política de Vidaurri
y la expulsión de las tribus nómadas en el noreste de México”, investigación
realizada por el entonces alumno José Reséndiz Balderas.

POR EMILIO M ACHUCA VEGA

¿

Cuáles son sus orígenes?
Yo nací en un ejido de aquí de Nuevo
León que se llama El Peñuelo, y que
pertenece al municipio de Galeana. Está
al sur del Estado, casi por donde colinda con San
Luis Potosí, Zacatecas y Coahuila. Mis padres
fueron José Reséndiz Camarillo y María Guadalupe
Balderas García, ellos son también originarios de
ese ejido de El Peñuelo. Mi madre se dedicaba a
los quehaceres domésticos y mi padre era
campesino, dedicado a la agricultura ahí en ese
ejido. Yo estudié en El Peñuelo hasta cuarto año
(porque sólo había hasta ese grado). El profesor
que nos daba clases tenía dos hijos, que
terminaron también cuarto, y se los llevó a Saltillo,
a un internado. Como yo era muy amigo de ellos,
me invitaron y de esa manera el profesor también
me tramitó una beca en un internado que era para
campesinos de escasos recursos, en Saltillo, que
se llamaba Campo Redondo. Su espacio estaba a
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las orillas de donde esta ahorita el parque de
beisbol de Los Saraperos (en ese tiempo que yo
terminaba, lo estaban apenas construyendo). Se
llamaba Campo Redondo el internado, y era el
número 6 “Vicente Suárez”. Ahí terminé cuarto,
quinto y sexto (volví a repetir cuarto, porque ya
no había lugar para quinto). La secundaria la
realicé en Monterrey, en la número 7 “Fray
Servando Teresa de Mier”, en la colonia Martínez.
Estudié Normal Básica, eran tres años entonces,
y terminé como profesor y luego me metí, después
de dos o tres años, a estudiar la carrera de Historia
en la Facultad de Filosofía y Letras.
¿Y de dónde nace su interés por la historia?
A mí me nace el interés por la historia con el
maestro de primaria de El Peñuelo, quien le ponía
mucho entusiasmo y hacía unos discursos
extensos, como que a él le encantaba la historia.
Nos daba clases en la mañana, y la tarde la dejaba
para la historia. Y te relataba una historia chulísima,

MEMORIA / JUNIO DE 2016

�que yo la tengo muy presente, y de ahí me
entusiasmé mucho.
¿Cuándo ingresó al Colegio de Historia?
Yo no sabía que existía el Colegio de Historia. Yo
me enteré por el entonces Subdirector Académico.
Él era un conocido que también era profesor, y
habíamos estado juntos en la Normal Básica. Yo
venía a la Facultad a inscribirme al Colegio de
Pedagogía. Ya traía el documento para llenar los
datos, cuando sale él y yo ni sabía que estaba
aquí trabajando. Me saludó y me dijo “¿Por qué
no te inscribes a historia, a ti que te gusta mucho?
¿Pues a cuál te vas a inscribir?”. Le contesté: “Pues
a Pedagogía, es la otra que me gusta, pero si hay
historia, yo me cambio”. Y así fue como yo entré
al Colegio de Historia, de manera circunstancial
porque no sabía ni siquiera que existía, pero lo
hice porque me gustaba y me gusta mucho
todavía. Fue en agosto de 1974.

¿Qué libros se leían entonces en la Facultad?
Yo entré cuando en el Colegio teníamos que cursar
cincuenta y siete créditos. Entre otros textos,
leíamos un libro de Israel Cavazos, de historia de
Nuevo León y otro de Bernardo Flores, parece
que en segundo semestre. Uno de historia de
México de Halperín Donghi, que era un libro muy
bueno, ya hablaba sobre la lucha de clases. Esos
los llevábamos, entre otros, en los primeros
semestres. Con Arturo Delgado Moya leíamos
algo sobre el marxismo, pero no directamente de
Marx. Como que los primeros maestros que
llegaron a historia no dominaban el discurso de la
izquierda, ellos eran de otra tendencia. Hasta que
llega Cerutti, él empezó a hablar sobre el marxismo
pero como otra opción, porque tampoco se
dedicaba a puro marxismo. También el discurso
de Arturo Delgado Moya era de izquierda, y con
él veíamos más el marxismo porque su materia así

MEMORIA / JUNIO DE 2016

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�PERFILES

Mtro. José Reséndiz Balderas
Nació en el ejido El Peñuelo, municipio de
Galeana, N. L.
Egresó de la Escuela Normal Estatal “Miguel
F. Martínez” y de la Escuela Normal Superior
del Estado.
Licenciado en Historia, por la Facultad de
Filosofía y Letras de la UANL.
Maestría en Metodología de las Ciencias por
la División de Estudios de Posgrado de la
Facultad de Filosofía y Letras de las UANL.
Inició como profesor de educación primaria,
1966.
Se desempeñó como profesor de educación
secundaria, 1974 – 1994.
Trabajó como docente en la Escuela Normal
Superior, impartiendo los cursos Historia
moderna y contemporánea, así como
Corrientes contemporáneas del pensamiento, 1978 - 1985.
Catedrático en la Facultad de Filosofía y
Letras de la UANL, 1979.
Coordinador del Colegio de Historia de la
Facultad de Filosofía y Letras de la UANL,
1983 -1985 y 1995 – 1997.
Presidente de la Sección Sindical No. 8 del
Sindicato de Trabajadores de la UANL, 1986
– 1989.
Secretario de Pensiones y Jubilaciones del
Sindicato de los Trabajadores de la UANL,
1992 – 1995.
Se desempeñó como Subdirector de la
Facultad de Filosofía y Letras de la UANL,
2000 -2003.
Presidente de la Red de Escuelas y Facultades de Filosofía, Letras y Humanidades
de México, 2003 - 2005.
Director de la Facultad de Filosofía y Letras
de la UANL, 2003 – 2009.
Miembro de la Comisión de Licencias y
nombramientos del H. Consejo Universitario
de la UANL, 2004 - 2009.
Director del Centro de Información de
Historia Regional, 2009 - 2015.

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lo ameritaba. El profesor Mario Pérez o el maestro
Flores no eran de izquierda, o no eran muy
radicales. Tomás González de Luna, el director,
era el que tenía un discurso muy coherente y fuerte
de izquierda, pero yo nunca tomé clases con él.
Doménico Síndico, un italiano que me dio Historia
Contemporánea I y II, también manejaba un
discurso de izquierda, pero no radical.
¿Qué maestros y qué materias del Colegio
considera que lo marcaron más?
Sin discusión las de Cerutti, porque yo fui incluso
maestro adjunto de él tres años, es decir, yo me
encargaba de llevar las lecturas que él requería. Y
las otras fueron las de Doménico Síndico, que
son parte de las materias que doy. Yo quería dar
las de historia de América Latina, pero Cerutti no
se fue y Doménico sí, entonces me dieron esas. Y
finalmente entré, como tres semestres después
de egresar, dando esas materias de Historia
Contemporánea I y II.
En sus días de estudiante ¿llegó a participar como
ponente en encuentros o congresos?
Aquí Héctor Jaime Treviño Villarreal, que iba como
dos semestres adelante de mí, era muy inquieto y
organizó el Primer Encuentro Nacional de
Estudiantes de Historia, que todavía existe. Él fue
el que empezó a hablar de eso. Y se organizó por
primera vez aquí, y Héctor me pidió que yo fuera
ponente, porque se presentaban trabajos de
archivo y nadie aquí estaba yendo al archivo más
que yo. Claro, tampoco tenía trabajos de archivo,
pero yo estaba leyendo una fuente que se llama
“Concluidos”, y el encuentro consistía en eso: la
experiencia que se tenía como estudiante en los
archivos. Y Héctor Jaime me dijo: “Oye, sácanos
de este apuro, porque tu sí estás yendo. Ayúdanos
con eso”. Y le pregunté: “¿Y cómo lo tengo que
presentar? Porque yo no tengo un trabajo formal,
tengo el manejo y varias fichas hechas”. Y me
dijo: “Sólo describe en qué consiste esa fuente”.
Y esa fue mi participación en el Primer Encuentro
de Estudiantes de Historia. Y aparte fui el
representante de aquí para la comisión, junto con
otros compañeros de Puebla y Veracruz, para
redactar el documento del encuentro. Y esa fue la
experiencia que tuvimos.
¿Los estudiantes o maestros entonces hacían
investigación histórica?
No. Te voy a decir, sin presunción, que una vez
llegué con Arturo, que era el coordinador, y le dije

MEMORIA / JUNIO DE 2016

�¿Por qué motivo decidió hacer una tesis de grado,
si nadie más lo hacía?
Porque yo empecé a ir al archivo desde mucho
antes, desde que estaba con Cerutti como alumno.
Y luego ahí mismo, cuando la maestra Leticia
Martínez Cárdenas se hizo cargo del archivo, me
encargó que realizara unos trabajos, sobre todo
del informe de la comisión pesquisidora. Ese es
un documento que hizo una comisión que vino
de México en 1872, que habla sobre cómo estaba
la frontera norte en ese tiempo. Entonces a mí me
pidió que la revisara e hiciera un trabajo sobre
eso. Hice una interpretación sobre la comisión
pesquisidora en un libro que publicó el Archivo
de Nuevo León1. Y así me inicié yo, pero ante
todo yo iba al archivo porque Cerutti iba y me
empezó a gustar la investigación. De esa manera
comencé a introducirme, y ya después yo lo hacía
solo.

“Ya estaba yendo al archivo y me
estimulaba a seguir aprendiendo
otras cosas que no aprendes en el
salón de clases. Te empieza a
enriquecer mucho y abrir tu
horizonte de manera grande”.

que yo quería hacer mi tesis sobre un trabajo de
investigación de archivo. Me dijo: “pero no hay
quien te asesore”, y le contesté: “bueno, pues
nómbreme uno sólo para justificarme, pero yo la
puedo hacer”. Yo ya estaba yendo al archivo, con
Cerutti. Y yo no mencionaba a Cerutti porque no
era un trabajo sobre América Latina. Me empecé
a encontrar muchos datos sobre las tribus
indígenas que venían del norte y sobre eso lo
hice.

¿Con qué dificultades se topó en el proceso de
investigación?
Yo me propuse originalmente hacer la
investigación sobre las haciendas de Nuevo
León, pero dejé de encontrar datos y, en cambio,
encontré muchos datos sobre los indígenas que
venían del norte, e hice mi tesis sobre eso2.
Después, sobre la marcha, un maestro que
después se fue a Tamaulipas, se llamaba Roberto,
se enteró de que yo no tenía asesor y me dijo:
“oye, yo sé que no tienes asesor, si me quieres a
mí como asesor, sirve de que yo también me
justifico”. Y de esa manera empezó a ser mi asesor,
sólo para justificarse, y al poco tiempo se fue a

MEMORIA / JUNIO DE 2016

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�PERFILES

Tamaulipas. Y total, terminé solo. Ya después
Cerutti me dijo “nómbrame a mí como asesor,
aunque no te pueda atender. Tienes que tener a
alguien”. Dos de los lectores fueron Cerutti y
Arturo Delgado Moya.
¿Qué fue de su desarrollo profesional una vez
concluida la Licenciatura en Historia?
Yo soy profesor normalista, y tengo la especialidad en matemáticas en la Normal Superior. Yo
estaba trabajando como maestro de secundaria y
luego me ofrecieron trabajo en el Colegio y, al
mismo tiempo, en la Normal Superior. Creo que el
causante era Cerutti porque el andaba detrás de
mí, y como yo seguía investigando, él me propuso
con Bernardo, que era entonces el director y me
tenía cierto aprecio, y también me insistió para
que me quedara trabajando en la facultad. Yo no
quería, y lo rechacé como tres veces porque yo
les decía: “voy a tener que dejar mis proyectos de
investigación”. Fue Bernardo quien me pidió que
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le ayudara en la administración, y
desde entonces, desde agosto de
1979, estamos aquí. Fui coordinador
del Colegio de Historia en 1983, pero
ya empecé a abandonar la investigación, porque el Colegio me quitó
mucho tiempo.
¿Qué otras investigaciones llegó a
realizar a lo largo de su trayectoria?
¿Cuáles son sus líneas de investigación?
Tengo una investigación en una
compilación que se llama Los lugares
y los tiempos, que publicó Editorial
Nuestro Tiempo, que fue un trabajo
publicado en Xalapa, de los que
llevábamos a presentar, que eran
trabajos de archivo. Es un libro donde
aparece mi trabajo primero3, luego
otro de Cerutti, etc. Pero además
tenemos ese trabajo de la comisión
pesquisidora, y en la revista Cathedra, de la Facultad de Filosofía y
Letras, también tengo varios trabajos
de archivo. En el Archivo de Nuevo
León publiqué algunos trabajos, en
unos boletines que editaba la maestra
Leticia Martínez. De hecho, en la
inauguración de la Semana de la
Historia, que ella implementó, yo fui
el que inauguró esos trabajos. Yo presenté el
primer trabajo, que era un comentario sobre las
tribus del norte, que ya estaba yo investigando,
y hablé un poco de la comisión pesquisidora.
¿Cómo recuerda su experiencia en los archivos
y en la investigación?
En ese tiempo mi tesis fue la única, si acaso
Nicolás Duarte hablaba de que él tenía una, pero
yo nunca la conocí4. La gente no quería irse por
tesis (hasta la fecha). Yo tenía buen promedio
general, un 97 o algo por así, y eso que el maestro
Israel Cavazos me puso un 70, no sé por qué. El
caso es que yo podía titularme por promedio, y
no quise, porque ya estaba yendo al archivo y me
gustaba y me estimulaba a seguir aprendiendo
otras cosas que no aprendes en el salón de clases.
Te empieza a enriquecer mucho y abrir tu horizonte
de manera grande. Eso me pasó a mí. A veces ya
no me interesaban tanto los libros, sino la
información que encontraba en el archivo, yo me

MEMORIA / JUNIO DE 2016

�refiero a los trabajos de investigación. Ya las
demás materias las tenía que estudiar, te guste o
no te guste. Pero eso me atrajo mucho desde
entonces. Y ya después solo, seguí con mi tesis y
luego me dieron trabajo de inmediato aquí en la
Facultad. Y yo no quería aceptar trabajo aquí
porque yo trabajaba como profesor de secundaria,
y luego iba en la noche a la Normal Superior y el
poco tiempo que tenía lo quería dedicar al archivo.
Pero me insistieron tanto, y Cerutti mismo tuvo
que convencerme y yo en realidad me inclinaba
más por la investigación, pero no se pudo. Me
ocupé tanto, que abandoné la investigación casi
por completo. Después se vino la cuestión
administrativa. Yo había jurado y perjurado que
nunca pretendería ser nunca director de la
facultad, pero se dieron otras circunstancias
aunque yo no andaba detrás de eso, yo quería
seguir investigando. Ahora el tiempo es el que no
deja.
¿Qué consejo le daría a los actuales y futuros
tesistas e investigadores?

tramitara el título con mis calificaciones. Así es
que, independientemente de los promedios, vayan
por una tesis. La investigación abre mucho
camino, considero que más que las propias
calificaciones. Donde estén, combínenlo con la
investigación, y de preferencia con archivos.
Claro, la investigación bibliográfica tampoco se
olvida y es necesario hacer trabajos sobre eso.
Pero deben ir a los archivos, y más ahora que
muchas fuentes archivísticas están en internet, y
se pueden consultar en casa tranquilamente. Un
historiador no debe abandonar la investigación.
El historiador se prepara para dar clases y para la
investigación, y si se pueden combinar las dos
cosas, mucho mejor. Yo no lo hice, desgraciadamente. Tengo algunos trabajos de investigación, pero mi idea era combinarlos. Pero no lo
hice porque el ofrecimiento de trabajo, en la
facultad y en la Normal Superior, me lo impidió
por ciertas circunstancias. Los invito a que,
independientemente de todo, vayan a los archivos
a investigar. Yo creo que ese es el camino.

“El historiador se prepara para dar clases y para la investigación,
y si se pueden combinar las dos cosas, mucho mejor.”
A los que han hecho tesis para la titulación, los
felicito. La tesis la valen y reconocen incluso más
que los promedios de las materias. Fuera, incluso
para trabajos de investigación, generalmente
preguntan si hiciste tesis. La tesis cuenta mucho,
incluso para trámite de becas, por más sencilla
que sea. No quiere decir que los promedios no,
incluso tu titulación la puedes hacer por promedio.
Pero la tesis cuenta mucho, porque son los inicios
de una investigación. En historia hay mucho
trabajo. Todavía hay posibilidades para encontrar
trabajo en cualquier parte. Yo les digo a los que
están elaborando tesis que, independientemente
de su promedio, sigan trabajando en investigación. Y si hacen la tesis, pero urge la
titulación y la pueden hacer por promedio, pues
háganla. Eso me pasó a mí. Yo me tuve que titular
por promedio porque en ese tiempo empezaban a
pedir el título. Yo entré sin título, porque no lo
pedían, pero ya trabajando empezaban a pedirlo.
Y ya no alcanzaba en el tiempo que daban a
terminar la tesis, y el director me sugirió que

Notas
1. Informe de la Comisión Pesquisidora de la Frontera
del Norte al Ejecutivo de la Unión (1984). Reproducción
facsimilar de la edición de 1874, introducción de José
Reséndiz Balderas. Monterrey, México: Archivo General del Estado de Nuevo León.
2. Reséndiz Balderas, José (1983). La política de
Vidaurri y la expulsión de las tribus nómadas en el
noreste de México. Tesis para optar por el grado de
Licenciado en Historia. Monterrey, México: Colegio de
Historia, Facultad de Filosofía y Letras, Universidad
Autónoma de Nuevo León.
3. Reséndiz Balderas, José (1989). “El problema del
agua y de la tierra en Nuevo León en el siglo XIX”, en
García Quintanilla, Alejandra y Abel Juárez (coords.),
Los lugares y los tiempos. Ensayos sobre las estructuras
regionales del siglo XIX en México. Xalapa, Veracruz:
Consejo Mexicano de Ciencias Sociales / Universidad
Veracruzana / Universidad Autónoma de Nuevo León /
Editorial Nuestro Tiempo.
4. Esta investigación de Duarte constituye, de hecho, la
primera tesis del Colegio de Historia. Véase Duarte
Ortega, Nicolás (1981). La técnica y la producción de
azúcar en el siglo XIX. El caso de San Nicolás Tolentino.
Tesis para optar por el grado de Licenciado en Historia.
Monterrey, México: Colegio de Historia, Facultad de
Filosofía y Letras, UANL.

MEMORIA / JUNIO DE 2016

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EFEMÉRIDES

1958 SE INAUGURA LA LIBRERÍA

UNIVERSITARIA

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5 DE JUNIO. En sencilla ceremonia presidida por el
gobernador del estado, Raúl Rangel Frías; y el rector
Roberto Treviño González, es inaugurada la Librería
Universitaria, la primera en los estados, que pondrá
a disposición de maestros, estudiantes y público en
general libros de texto a menor precio que en el
mercado. La librería funcionará de manera
provisional en la casona de Zaragoza y Espinosa con
un lote de cuatro mil libros editados por la UNAM,
entre ellos las obras de la colección Estudiante
Universitario. Como invitado asiste Carlos Bosch
García, director de la Librería Universitaria de la
UNAM que, junto a la Imprenta Universitaria,
colaboró en la realización de este proyecto. El acto
inaugural reúne a los directores de escuelas,
preparatorias y facultades de la Universidad.

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1942 SOLICITAN AYUDA PARA

DEPORTISTAS

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Acudirán a los Primeros Juegos Deportivos
Universitarios

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23 DE JUNIO. El Consejo Universitario autoriza, a
petición del rector Enrique C. Livas, la ayuda
económica de las escuelas y facultades que disponen
de fondos, para el sostenimiento de la delegación de
30 personas que conforman los equipos de beisbol,
basquetbol, voleibol y atletismo que, organizados
por el Ing. Bernardo Dávila Reyes, viajará a la
Ciudad de México a representar a la Máxima Casa de
Estudios en los Primeros Juegos Deportivos
Universitarios, que habrán de celebrarse del 27 de
julio al 2 de agosto. Dicha ayuda, que “de ninguna
manera será onerosa”, completará la aportación de
tres mil pesos de la partida destinada al deporte
ofrecida por el gobernador del estado, Arturo B. de la
Garza, para la transportación de los atletas. “Lo que
importa –dijo Livas– es que no decaiga el entusiasmo
de los estudiantes por los deportes”.

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28/junio/1977. El Consejo Universitario
aprueba la creación de los Centros de
Investigaciones de las facultades de Ciencias
Químicas, Ciencias Físico Matemáticas y
Ciencias Biológicas, que dependerán y
seguirán los lineamientos de la Dirección de
Investigaciones Científicas de la UANL.

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25/junio/1938. La rectoría solicita
informes sobre la proposición presentada
ante Consejo Universitario por la Facultad
de Medicina de la UNAM de admitir sólo
alumnos de primero y segundo año, pues
dicha traba pone en duda los estudios
efectuados en los años superiores en la de
Nuevo León.

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15/junio/1992. Raúl Herrera Becerra,
director de apoyo del Conacyt, sostiene
reunión con directivos e investigadores de la
UANL, donde anuncia la aprobación de
cuatro proyectos para el equipamiento de
laboratorios y centros de cómputo de las
facultades de Medicina, Ciencias Biológicas
y Agronomía por dos mil millones de pesos.

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10/junio/1965. El Consejo Universitario
aprueba en el caso especial de la Preparatoria
No. 6 de Montemorelos, N. L., que subsista
únicamente el primer año, sin crearse el
segundo, y que los alumnos egresados de
primer año se inscriban para terminar su
preparatoria en la No. 4 que funciona en
Linares, N. L.

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6/junio/1989. Los integrantes del Taller
de Teatro de la Escuela de Teatro de la
Universidad Autónoma de Nuevo León
estrenan en el Aula Magna la obra de teatro
Drácula de Bram Stocker, bajo la dirección
de Raúl González Morantes, director del
plantel, la cual aborda la lucha por amor de
una mujer entre el bien el mal.

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SUCEDIÓ EN JUNIO

En la casona de Zaragoza y Espinosa

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MEMORIA / JUNIO DE 2016

�LECTURA RECOMENDADA

BIBLIOGRAFÍA UNIVERSITARIA
Alfonso Reyes/Enrique González Martínez. El
tiempo de los patriarcas. Epistolario 1909-1952
FONDO DE CULTURA ECONÓMICA, 2002
Tras la muerte de Enrique González Martínez en 1952, la revista Ábside
convocó a amigos y allegados del poeta a publicar su correspondencia
privada como una forma de honrar la memoria del recién fallecido. Del
conjunto de intelectales destacó Alfonso Reyes. A través de la articulación
de este texto se muestra la confluencia de intereses y la solidaridad
poética de dos autores pertenecientes a una generación que se propuso
imponer un nuevo ritmo en la creación y el pensamiento mexicanos.
ISBN: 968-16-6765-4
14.5 X 22 cm

1968. La escuela y los estudiantes

Podría dejarlo todo al azar:
conversaciones
MIGUEL COVARRUBIAS
UANL, 2014.

C UAUHTÉMOC DOMÍNGUEZ NAVA
UNAM, SEGUNDA EDICIÓN 2015
El valor de este libro reside en llamar la atención, una
vez más, sobre la siempre vigente y necesaria
reflexión de la significación profunda, y en torno de
las múltiples consecuencias, de ese vasto
movimiento social que fue la revolución cultural de
1968, en México y en todo el planeta. Porque, como
lo subraya desde el inicio el autor, no puede ser
adecuadamente comprendida más que si la
analizamos y reubicamos dentro de una perspectiva
realmente planetaria, por eso estudia “casos típicos”
entre 1966 y 1969 como la Revolución Cultural
China, el Mayo Francés y México 68, y como se
vivió en Praga, Berkeley, Nueva York, Berlín,
Turquía, Argentina, India, Brasil, Portugal y la
Unión Soviética.

Las dieciocho conversaciones, entrevistas y
cuestionarios incluidos en Podría dejarlo todo al
azar abarcan lo que en otro tiempo sería una
enormidad: casi medio siglo. Medio siglo que cuenta
una vida y, sobre todo, una trayectoria de trabajo
continuo pero asaz diversificado. Esa vida y esa obra
definen a Miguel Covarrubias. La unidad de estas
páginas descansa principalmente en las respuestas
insustanciales o tautológicas o insuficientes o
controversiales de un poeta que insiste desde hace
más de cinco décadas en cultivar las letras que
otorgan de manera inquietante, a sus devotos, gozos
o sufrimientos muy auténticos y muy cabales.

MEMORIA / JUNIO DE 2016

ISBN: 9786072703810
156 páginas; 22 cm.

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24 - 26 de junio

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En la apertura del evento el rector
Rogelio Garza Rivera anunció la
postulación de Poniatowska para
el otorgamiento del reconocimiento Doctor Honoris Causa.

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on la presencia de la periodista y escritora Elena
Poniatowska se inauguró en Colegio Civil Centro Cultural
Universitario la Cátedra de Periodismo Elena Poniatowska, cuyo objetivo será que reconocidas figuras compartan sus
conocimientos acerca de los nuevos retos del periodismo. Al hacer
la presentación de su trayectoria literaria y periodística, el rector
Rogelio Garza Rivera anunció su postulación para el otorgamiento
del reconocimiento Doctor Honoris Causa. Sanjuana Martínez,
coordinadora de la cátedra, adelantó que contará con la participación
de Juan Villoro, Cristina Pacheco, Paco Ignacio Taibo II, Elia
Martínez Rodarte, Joaquín Hurtado, Al día siguiente, 7 de junio,
se efectuó el evento “Un café con Elena Poniatowska”, con la
presentación de su novela Dos veces única, cuya protagonista es
Lupe Marín, esposa de Diego Rivera; donde destacó que México
carece de intelectuales de arrastre por lo que la sociedad necesita
grandes figuras a quién seguir. En las dos oportunidades el patio
ala sur registró un lleno total de alumnos de periodismo,
profesionistas de distintas generaciones y público en general.

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Inauguran Cátedra de Periodismo
Elena Poniatowska

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2016

HISTORIA DEL PRESENTE

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6 de junio

REGRESAN LAS FIESTAS A LA
HACIENDA SAN PEDRO
Tras cinco años de ausencia la Hacienda San
Pedro en Zuazua, N. L., recuperó la
tradicional Fiesta de la Cultura Regional
dirigida a la comunidad universitaria y,
especialmente, a los habitantes del Valle de
las Salinas: Zuazua, Salinas Victoria, El
Carmen, Abasolo, Ciénega de Flores, Marín
e Higueras. El 24, se hizo la entrega de
reconocimientos a personajes de la cultura
regional; además participaron el Ballet
Folclórico Mecehani, la Compañía Titular
de Danza Folclórica de la UANL, Nando y
Nando de Zuazua, N. L; y Catarino Leos y
los Rancheritos del Topo Chico. El 25, los
ballets de la Secundaria, de Santa Elena de la
Cruz y de pensionados y jubilados del
STUANL; los conciertos con el dueto de
los Hermanos Martha y Fidencia, Pico de
Gallo, Grupo Tanguma y Kiko Montalvo;
y el 26 cerraron el Grupo El Tigre, los
Montañeses del Álamo y el Grupo Infantil
Antonio Garza Villarreal y Escencia del
Mezquital. Hubo talleres, ventas de libros
y artesanías, se presentó la exposición
“Dame un abrazo que yo te pido”, dirigido
al público infantil, y observaciones
astronómicas con el telescopio de la Facultad
de Ciencias Físico-Matemáticas.

10 de junio

REINAUGURAN OBSERVATORIO

ASTRONÓMICO

E

n la Hacienda San Pedro en Zuazua, N. L., la Facultad
de Ciencias Físico-Matemáticas reinauguró el
observatorio astronómico dotado con un telescopio
digital que recibe imágenes, realiza mediciones de luz así
como la energía solar y las implicaciones electromagnéticas
en satélites o sistemas de comunicación de la Tierra. Además
de prestar un servicio de divulgación, el observatorio será un
punto de investigación a nivel nacional.

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MEMORIA / JUNIO DE 2016

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30 de junio - 4 de julio

GANA EQUIPO DE EIAO EN TORNEO
INTERNACIONAL ROBOCUP 2016

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A

los jardines y explanada de Ciudad Universitaria
llegaron las familias en el arranque del programa
UANLibre, que tiene como fin convertirla el último
domingo de cada mes en un espacio abierto para la promoción
de actividades culturales, artísticas, deportivas y de
asistencia social. La Escuela y Preparatoria Técnica Médica
ofreció detección oportuna de diabetes y mediciones de
presión arterial y agudeza visual; la
Clínica de Nutrición y Orientación
Alimentaria de la Facultad de Salud
Pública y Nutrición hizo evaluaciones de peso, talla, cintura, así
como diagnóstico y asesoría nutricional al público en general y
talleres de menú saludable. En el
programa cultural Foco Teatro
impartió el taller de construcción
de títeres con Orlando Tovar y
Debbie Báez, y presentó la obra En busca del Snark; Ana
Fabiola Medina dio el taller “Arte y Juego” y la Orquesta
de Música Popular ofreció el concierto didáctico “De
película”. También se hicieron recorridos guiados a los relieves
de Ciudad Universitaria y Torre de Rectoría, a la Biblioteca
Universitaria Capilla Alfonsina y por las tres cabezas
colosales del escultor Javier Marín.

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Se abre al público el espacio
central de Ciudad Universitaria

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26 de junio

l equipo de la Escuela Industrial y
Preparatoria Técnica “Álvaro Obregón”,
conquistó el primer lugar en la categoría
Best Mechanical Hardware en el Torneo
Internacional RoboCup 2016, celebrado en
Leipzig, Alemania. Sus integrantes son Mariana
Zul Rivera, Sabrina
Lizeth Barrón Cadena,
Eduardo Castro Garza,
Rafael Vázquez Barragán, Luis Jacob Laureano
Aranda y Miguel Ángel
Salazar Leal, estudiantes
del bachillerato técnico
en Mecatrónica. Guiados por los profesores
Carlos Fernando Méndez Rodríguez y Andrés
Fernando Rivera Frías, diseñaron, fabricaron,
ensamblaron y programaron, en su totalidad, a
robots con forma de los personajes de la película
animada Toy Story: Buzz Lightyear, de metro y
medio de altura como principal; y Zurg, Slinky,
Rex y el caballo Tiro al Blanco como secundarios.
Estos robots integraron un performance cuyo
principal mensaje fue el compañerismo. Además
de obtener el primer lugar en la categoría Best
Mechanical Hardware, el conjunto de la UANL
se colocó en el quinto lugar general en Best
Performance Onstage.

E

14 de junio

RECONOCEN MÉRITO ECOLÓGICO DE
UNIVERSITARIOS

E

n sesión solemne del Ayuntamiento de Monterrey
se entregó la Medalla Monterrey al Mérito
Ecológico al Dr. Glafiro Alanís Flores (foto),
Profesor Emérito de la UANL, en el área de Ciencia y Tecnología; y a la Facultad de Ciencias de la Comunicación, en
la categoría de Proyectos, por su programa Entono Verde de
Sustentabilidad, realizado con apoyo de estudiantes,
personal administrativo y docente.
MEMORIA / JUNIO DE 2016

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Idolina Leal Lozano (31 de mayo). El segundo
segmento de entrevistas se dirigió a los maestros
fundadores: Víctor Joaquín Rodríguez, Héctor
Manuel Hernández Ruiz e Ismael del Toro Puente
(19 de abril), Claro Francisco Escamilla Martínez e
Idelfonso Manuel Vázquez García (27 de abril). El
tercer conjunto de entrevistas se realizó a 33 alumnos
de la primera generación 1966-1968, contactados
gracias a la colaboración de Alicia Guillermina de la
Garza Hernández, Anselmo Garza Hinojosa y Juan
Jesús Gutiérrez Vela, y se efectuaron por grupos. El
grupo A: Anselmo Garza Hinojosa, Alicia
Guillermina de la Garza Hernández, Fernando Garza
Ochoa, Graciela González Garza y Olivia
Armendáriz Suárez (26 de abril); grupo B: Antonio
Benítez Vizcarra, Víctor Manuel Cavazos Sada,
Patricia Alma Rodríguez Maldonado y Juan Treviño
Rodríguez (27 de abril); grupo C: Alfredo Jiménez
Ramírez, Lilia Guillermina Sánchez Rodríguez, Juan
Jesús Gutiérrez Vela y Guadalupe Zavala Zavala
(28 de abril); grupos D: Juana Gloria Garza Martínez,
Laura Cerda Díaz, Norma Hortensia Saldaña García
y Blanca Esthela Alemán García (2 de mayo); grupo
E: Alejandro Heredia Lara, Alfonso Garza Flores,
Javier Luna Treviño, Javier Puente Alemán, José
Gerardo Velasco Castañón y Manuel Javier Vázquez
Niño (2 de mayo); grupo F: Jorge Reza Holguín,
Gilberto Fernández Ramos, Gabriel Contreras
Cordero y Homero Gutiérrez Benavides (3 de
mayo); grupo G: Merced González Gutiérrez,
Ricardo Lozano Garza y Servando Santos
Maldonado Guerra (18 de mayo); grupo H: José
Garza Quiroga, Mario Abel Fernández Moreno y
Mario Jesús Peña Garza (31 de mayo). Además se
entrevistó a quien se desempeñó como intendente
por 30 años, José de Haro Mejía (13 de junio).

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Acervo testimonial de la Preparatoria 7
Como parte del trabajo colaborativo con la
Preparatoria 7 para la elaboración del libro histórico
Preparatoria 7 de la UANL. 50 años de excelencia
educativa, se realizó un sistemático levantamiento
de los testimonios de quienes contribuyeron al
nacimiento, desarrollo y consolidación de la
dependencia educativa. Este material ahora forma
un importante acervo con más de 20 horas de
videograbaciones dentro del archivo histórico de este
Centro. El primer bloque de entrevistas se realizó a
los directores: Héctor Rolando Solís Montemayor
(13 de abril), Alfonso González Alvarado (13 de
abril), Oliverio Anaya Arizpe (13 de abril), Pura
Concepción Galván Villanueva (14 de abril), Ricardo
Oziel Flores Salinas (14 de abril), Gilberto R.
Villarreal de la Garza (15 de abril), Jerónimo
Escamilla Tovar (15 de abril) y María Guadalupe

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Actas y Memoria Universitaria en el Repositorio
Institucional de la UANL
Los artículos aparecidos en las ediciones impresas
de Actas. Revista de historia de la UANL y Memoria
Universitaria, que edita este Centro, han sido
depositados en el Repositorio Institucional de la
Universidad Autónoma de Nuevo León para, como
el resto de su acervo, asegurar la continua
accesibilidad y legibilidad de los textos. De esta
manera podrán ser consultados en acceso abierto
vía internet por estudiantes y maestros,
investigadores y lectores en general, ampliando sus
alcances en cuanto a su propósito de difusión
histórica y cultural. Una de las ventajas del
Repositorio es que asegura el almacenamiento
indefinido de los artículos depositados.

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NOTICIAS

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CENTRO DE D OCUMENTACIÓN Y
ARCHIVO HISTÓRICO DE LA UANL

MEMORIA / JUNIO DE 2016

�CENTRO DE D OCUMENTACIÓN Y
ARCHIVO HISTÓRICO DE LA UANL

IMÁGENES DEL ACERVO

En el acceso principal de la Facultad de Medicina se aprecia, en esta imagen de los años ochenta, grupos de
alumnos, futuros nuevos médicos que se sumarían, como cada año, a los egresados que salen de sus aulas con
el objetivo de mejorar la calidad de vida de los habitantes del país. En esa década, la dependencia ampliaba y
diversificaba su oferta educativa relacionada con las necesidades de la comunidad local y nacional, en un
trabajo permanente de evaluación y rediseño de sus modelos educativos y estructuras curriculares de todos
los programas; además de mantener el compromiso de asegurar la pertinencia y calidad de sus programas
educativos para la formación integral de sus estudiantes. La Facultad de Medicina, a unos 30 años de
distancia de la esa imagen, ofrece actualmente un total 45 programas educativos de licenciaturas,
especialidades médicas, maestrías y doctorados, clasificados el 100 por ciento en el nivel 1 del Padrón de los
Comités Interinstitucionales para la Evaluación de la Educación Superior (CIEES), como un reconocimiento a
su calidad.

MEMORIA / JUNIO DE 2016

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        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
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                <text>Memoria Universitaria : Boletín del Centro de Documentación y Archivo Histórico UANL</text>
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                <text>Memoria Universitaria: Boletín del Centro de Documentación y Archivo Histórico de la UANL, nace en el 2010. Los artículos incluidos esta publicación mensual tienen como finalidad proporcionar fuentes de información poco exploradas, como lo son los testimonios, por medio de entrevistas y el uso de documentos hemerográficos, conjugando todo con los nuevos recursos electrónicos. De esta forma aborda aspectos académicos, culturales, científicos, deportivos y políticos desarrollados en el pasado y con ello se espera que forme una base de fuentes y referencias indispensables para la historia de la UANL. Además, no olvida la importancia del registro gráfico, sin relegarlo como mero accesorio del texto, sino que le otorga a la fotografía un papel preponderante como fuente documental. Se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
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              <text>Memoria Universitaria: Boletín del Centro de Documentación y Archivo Histórico de la UANL, nace en el 2010. Los artículos incluidos esta publicación mensual tienen como finalidad proporcionar fuentes de información poco exploradas, como lo son los testimonios, por medio de entrevistas y el uso de documentos hemerográficos, conjugando todo con los nuevos recursos electrónicos. De esta forma aborda aspectos académicos, culturales, científicos, deportivos y políticos desarrollados en el pasado y con ello se espera que forme una base de fuentes y referencias indispensables para la historia de la UANL. Además, no olvida la importancia del registro gráfico, sin relegarlo como mero accesorio del texto, sino que le otorga a la fotografía un papel preponderante como fuente documental. Se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
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              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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