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                  <text>CIENCIA UANL / AÑO 25, No.112, marzo-abril 2022

1

�Ciencia UANL
Una publicación de la Universidad Autónoma de Nuevo León

Dr. Santos Guzmán López
Rector
Dr. Juan Paura García
Secretario general

COMITÉ ACADÉMICO

Dr. Juan Manuel Alcocer González
Secretario de investigación científica y desarrollo tecnológico
Dr. Guillermo Elizondo Riojas
Director editorial
Melissa Martínez Torres
Coordinadora editorial
Consejo editorial
Dr. Sergio Estrada Parra / Dr. Jorge Flores Valdés /
Dr. Miguel José Yacamán / Dr. Juan Manuel Alcocer González /
Dr. Bruno A. Escalante Acosta /
Dr. José Mario Molina-Pasquel Henríquez
Redes y publicidad: Jessica Martínez Flores
Diseño: Mónica Lozano
Correctora de inglés: Mónica L. Balboa
Corrección: Luis Enrique Gómez Vanegas

Asistente administrativo: Claudia Moreno Alcocer
Portada: Francisco Barragán Codina
Webmaster: Mayra Silva Almanza
Diseño de página web: Rodrigo Soto Moreno

Ciencia UANL Revista de divulgación científica y tecnológica de la Universidad Autónoma de Nuevo León, Año 25, Nº 112,
marzo-abril de 2022. Es una publicación bimestral, editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León, a través de la Dirección
de Investigación. Domicilio de la publicación: Av. Manuel L. Barragán 4904, Campus Ciudad Universitaria, Monterrey, N.L.,
México, C.P. 64290. Teléfono: + 52 81 83294236. Director editorial: Dr. Guillermo Elizondo Riojas. Reserva de derechos al uso
exclusivo No. 04-2021-060322550000-102. ISSN: 2007-1175 ambos otorgados por el Instituto Nacional del Derecho de Autor,
Licitud de Título y Contenido No. 16547. Registro de marca ante el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial: 1437043.
Impresa por: Serna Impresos, S.A. de C.V., Vallarta 345 Sur, Centro, C.P. 64000, Monterrey, Nuevo León, México. Fecha de
terminación de impresión: 1 de marzo de 2022, tiraje: 1,800 ejemplares. Distribuido por: la Universidad Autónoma de Nuevo
León, a través de la Dirección de Investigación.
Las opiniones y contenidos expresados en los artículos son responsabilidad exclusiva de los autores y no necesariamente reflejan
la postura del editor de la publicación.
Prohibida su reproducción total o parcial, en cualquier forma o medio, del contenido editorial de este número.
Publicación indexada al Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología, LATINDEX, CUIDEN, PERIÓDICA, Actualidad
Iberoamericana, Biblat.
Impreso en México
Todos los derechos reservados
© Copyright 2022
revista.ciencia@uanl.mx

2

CIENCIA UANL / AÑO 25, No.112, marzo-abril 2022

COMITÉ DE DIVULGACIÓN

CIENCIAS DE LA SALUD
Dra. Lourdes Garza Ocañas

CIENCIAS DE LA SALUD
Dra. Gloria María González González

CIENCIAS EXACTAS
Dra. Ma. Aracelia Alcorta García

CIENCIAS EXACTAS
Dra. Nora Elizondo Villarreal

CIENCIAS AGROPECUARIAS
Dra. María Julia Verde Star

CIENCIAS AGROPECUARIAS
Dr. Hugo Bernal Barragán

CIENCIAS NATURALES
Dr. Rahim Foroughbakhch Pournavab

CIENCIAS NATURALES
Dr. Marco Antonio Alvarado Vázquez

CIENCIAS SOCIALES
Dra. Veronika Sieglin Suetterlin

CIENCIAS SOCIALES
Dra. Blanca Mirthala Taméz Valdés

INGENIERÍA Y TECNOLOGÍA
Dra. María Idalia del Consuelo Gómez de la Fuente

INGENIERÍA Y TECNOLOGÍA
Dra. Yolanda Peña Méndez

CIENCIAS DE LA TIERRA
Dr. Carlos Gilberto Aguilar Madera

CIENCIAS DE LA TIERRA
Dr. Héctor de León Gómez

�29

SECCIÓN
ACADÉMICA

36

40
CURIOSIDAD

6

30

EDITORIAL

Protocolos universitarios contra el hostigamiento y acoso
sexual y la violencia
contra las mujeres
en los espacios académicos

Estudio de los
dispositivos con
tecnología de industria 4.0 usados
en el combate al
SARS-CoV-2

14
CIENCIA Y
SOCIEDAD
Microorganismos al
rescate
Fabiola Murguía Flores, Miriam Martínez
Chávez

OPINIÓN

El desafío del cambio
climático: movimientos socioambientales
y partidos verdes en
México y Nicaragua
Manzanares G., G.

22

EJES

Senescencia, las células
caprichosas
Joselyn Sánchez-Olivares,
Mariel Maldonado

Conservar alimentos más allá del
plástico, el reto de
desarrollar envases
biodegradables.
Entrevista con la
doctora Herlinda
Soto Valdez

Daniela Juanita
López-Araujo, Nohemi Alvarez-Jarquin

Karla Rodríguez-Burgos, Juliette Kourouma
Lima, Evelyn Meza
Lizardi

8

CIENCIA
DE FRONTERA

María Josefa Santos
Corral

59

49

CIENCIA
EN BREVE

SUSTENTABILIDAD
ECOLÓGICA
Ciudades del conocimiento y su
contribución a la
sustentabilidad
Pedro César Cantú-Martínez

60

COLABORADORES

�EDITORIAL

112

“Hay que perseverar y, sobre todo,
tener confianza en uno mismo”
- Marie Curie

*CARMEN AMELIA
MOLINA TORRES

La participación de las mujeres en la ciencia ha sido desde
tiempos inmemorables un proceso con muchas dificultades. Quizá el nombre de la científica que más nos suena es
el de Marie Curie, conocida por sus investigaciones sobre la
radioactividad y ganadora de dos Premios Nobel, el de Física en 1903 y el de Química en 1911. Marie atravesó por una
serie de inconvenientes desde pequeña teniendo que acudir incluso a una universidad clandestina y trabajar como
institutriz para costearse los estudios. Fue la primera mujer
científica en recibir el Premio Nobel y la primera catedrática de la Universidad de la Sorbona de París.

“Las mujeres deben saber que tienen un
lugar en la ciencia, la tecnología, la ingeniería
y las Matemáticas y que tienen derecho a
participar en el progreso científico.
- Audrey Azoulay, directora general de la
UNESCO

Otras mujeres han hecho enormes aportes a la ciencia,
pero sus nombres son poco conocidos. Sólo por mencionar algunas, tenemos a Mary Anning, paleontóloga inglesa
que describió el primer pterosaurio y los primeros esqueletos de ictiosaurio y plesiosaurio; Hedy Lamarr, inventora y
actriz austriaca, coautora de la tecnología en la que se basan
las redes móviles; Rosalind Franklin, química y cristalógrafa inglesa, quien tomó la primera foto de la doble hélice del
ADN; Vera Rubin, astrónoma estadounidense que realizó
investigaciones sobre la rotación espiral de las galaxias;
Valentina Tereshkova, astronauta rusa y primera mujer en
volar al espacio exterior, con un viaje de 48 vueltas a la tierra durante 71 horas, en 1963. En México destaca Helia Bravo-Hollis, mexicana que en 1927 se convirtió en la primera
bióloga titulada en el país. Pionera en el estudio de Biología
y especialmente de las cactáceas, tema en el que fue referente internacional.

niveles de estudio de grado y máster
y están en puertas de conseguirla en
los niveles de doctorado (44%), según
el Instituto de Estadística de la UNESCO. En México, si bien los datos de la
participación de las catedráticas en
proyectos de investigación resultan
alentadores, puesto que ellas representan 40.8%, aún es necesario impulsar la participación de las mujeres
en campos como el conocimiento
del universo, la energía y el desarrollo tecnológico. El Sistema Nacional
de Investigadores (SNI), órgano que
reconoce la labor de las personas dedicadas a producir conocimientos
científicos y tecnológicos, en 2017,
mostró que sólo 36.7% de quienes
pertenecían al Sistema eran mujeres.
La diferencia se agudiza conforme el
nivel del SNI aumenta.

Según Catherine Hill et al., la mayoría de las personas asocian los campos de ciencias y Matemáticas con
"masculino" y los campos de humanidades y artes con “femenino”. El sesgo implícito es común, incluso entre
individuos que rechazan activamente
estos estereotipos. Este sesgo no sólo
afecta las actitudes de los individuos
hacia los demás, también puede influir en la probabilidad de que las niñas y las mujeres cultiven su propio
interés por las ciencias.

Bajo este panorama, concluyo que
el progreso educativo de las mujeres
y su mayor inclusión en la ciencia, la
tecnología, la ingeniería y las Matemáticas es aún un tema pendiente. El
Estado y las organizaciones científicas
tienen el compromiso de implementar estrategias en el sistema educativo
para aumentar el interés de las niñas
por la ciencia y la tecnología. Asimismo, se deben garantizar legislaciones
y políticas públicas que favorezcan el
acceso igualitario a becas, programas
y fondos de investigación para las
mujeres científicas. Por último, como
sociedad debemos promover la eliminación de roles y estereotipos de
género que masculinizan y por tanto
acaparan el ámbito de la ciencia y la
tecnología.

El techo de cristal también sigue
siendo un obstáculo para las carreras
de las mujeres en el mundo académico, a pesar de algunos avances. A nivel
mundial, las mujeres han alcanzado
la paridad numérica (45-55%) en los

El número de mujeres en la ciencia y la ingeniería está
incrementando, pero aún los hombres continúan sobre-

*Universidad Autónoma de Nuevo León.
Contacto: carmelia7@hotmail.com

6

pasando en número, especialmente
en los niveles más altos de estas profesiones. En el libro ¿Por qué tan pocas? Catherin Hill et al., habla de los
recientes hallazgos sobre los factores
sociales y ambientales que contribuyen a una baja representación de las
mujeres en la ciencia y la ingeniería.
Hace treinta años había 13 niños por
cada niña que obtenía una puntuación superior a 700 en el examen de
Matemáticas SAT a los 13 años; hoy,
esa proporción se ha reducido a alrededor de 3:1. Este aumento en el
número de niñas identificadas como
“matemáticamente dotadas” sugiere
que la educación puede y marca una
diferencia en los niveles más altos de
rendimiento matemático. Mientras
las diferencias biológicas de género,
aún por entender bien, pueden jugar
un papel, y claramente no son la historia completa. Otro hallazgo muestra
que cuando los maestros y los padres
conminan a las niñas a aprender y a
que confien en su inteligencia obtienen mejores resultados en las pruebas y es más probable que digan que
quieren seguir estudiando Matemáticas en el futuro. Es decir, hacerles
creer en su potencial de crecimiento
intelectual, en sí mismas, mejora los
resultados.

CIENCIA UANL / AÑO 25, No.112, marzo-abril 2022

CIENCIA UANL / AÑO 25, No.112, marzo-abril 2022

El sesgo de género también se
constata en los procesos de revisión
por pares y en los congresos científicos, en los que se invita a hombres
a hablar en paneles científicos dos
veces más que a mujeres (los datos
sobre la proporción mundial de mujeres investigadoras se basan en la información recopilada en 107 países en
el periodo 2015-2018 por el Instituto de
Estadística de la UNESCO).

7

�Ciencia y sociedad

CIENCIA Y SOCIEDAD

Microorganismos al
rescate
FA B I O L A M U R G U Í A F L O R E S * , M I R I A M M A R T Í N E Z C H ÁV E Z *

Existen varios grupos de seres microscópicos que han vivido en nuestro planeta casi desde que surgió la
vida y se alimentan de gases de efecto
invernadero. Durante mucho tiempo,
estos seres pequeñitos han aprovechado la abundancia de diversos gases para subsistir; pero ahora, gracias
a su estilo de vida y existencia, pueden
ser nuestros aliados ante el cambio
climático global. En especial, dado
que éste ha sido provocado por el aumento en la concentración de gases
de efecto invernadero en la atmósfera, su principal alimento. ¿Te gustaría
saber de quienes se trata y cómo podrían ayudarnos?, a continuación te
lo contaremos.

* Universidad Nacional Autónoma de México.
Contacto: fmurguia@cieco.unam.mx

8

CIENCIA UANL / AÑO 25, No.112, marzo-abril 2022

GASES DE EFECTO
INVERNADERO Y
TEMPERATURA
Los gases de efecto invernadero son
llamados así ya que atrapan calor
dentro de la atmósfera, manteniendo
una temperatura constante y agradable para toda la vida del planeta. La
atmósfera terrestre está compuesta
en su mayoría por nitrógeno y oxígeno, con una abundancia relativa
de 78 y 21%, respectivamente; el 0.9%
restante de gases está compuesto por
helio, hidrógeno, argón y kriptón. En
esta fracción menor de gases atmosféricos (aproximadamente 0.04%)
se encuentran los de efecto invernadero: el dióxido de carbono –el más
abundante–, metano, compuestos
organofluorados y óxido nitroso. Los
cuales, si bien parecen una fracción
ínfima, son fundamentales para la regulación climática terrestre.
La concentración de gases de
efecto invernadero en la atmósfera
controla la temperatura terrestre y
ambos, en conjunto, han cambiado a través de la historia del planeta.
En los periodos en los que estaban
más concentrados, hizo más calor,
y cuando disminuyó su presencia,
el planeta se hizo más frío y hasta se
congeló en algunos periodos (Barnett
y Schlesinger, 1987). En la actualidad,
el problema es que desde la Revolución Industrial, las actividades humanas han producido muchos gases de
efecto invernadero –principalmente
dióxido de carbono y metano–, y esto
ha sido en muy poco tiempo, para los
estándares planetarios. Como resultado, el planeta se está calentando a

CIENCIA UANL / AÑO 25, No.112, marzo-abril 2022

9

�CIENCIA Y SOCIEDAD

ritmos sin precedentes y la necesidad
de encontrar soluciones para mitigar
el cambio climático se vuelve cada día
más apremiante.
Una vía es reducir los gases de
efecto invernadero a través de su
consumo por los seres vivos. En particular, el dióxido de carbono y el metano son producidos y consumidos
de manera natural por distintos microorganismos, seres muy pequeños
cuyo cuerpo se compone de una sola
célula –ya sea procariota como las
bacterias, arquea o eucariota como las
algas o los hongos–. En la actualidad
están presentes en los ciclos globales
de estos gases que tanto amenazan
nuestra existencia, consumiendo una
gran cantidad de ellos (Cavicchioli et
al., 2019) ¿quieres saber cómo?

LOS QUE CONSUMEN
DIÓXIDO DE CARBONO
El dióxido de carbono es el gas de
efecto invernadero más abundante
en la atmósfera, desde la Revolución
Industrial, por ahí de 1760, su abundancia en la atmósfera se ha duplicado. Este gas es producido de manera
natural por todos los seres vivos aerobios del planeta –es decir, los que
respiran oxígeno–, pero también es
el producto principal de la quema de
combustibles fósiles, como la gasolina
de tu carro o el gasóleo que se quema
para producir electricidad. De manera natural, este gas es consumido o removido de la atmósfera por los organismos fotosintéticos –los que utilizan
la energía del sol y el dióxido de carbono como fuente de energía–, principalmente las plantas, pero también

10

hay algas y bacterias fotosintéticas.
Gracias a los bosques, selvas y praderas llenas de vegetación, se consume
como 30% de todo el dióxido de carbono emitido cada año, pero también
hay otros organismos que ayudan a
removerlo de la atmósfera, vamos a
conocerlos.
Comencemos por el ambiente
marino. Existen unas bacterias fotosintetizadoras que se llaman cianobacterias, y junto con una gran variedad de especies de algas unicelulares
(de una sola célula eucarionte), forman el fitoplancton marino. Estos
organismos consumen cerca de 22%
de todo el dióxido de carbono que
se emite tanto de fuentes naturales
como humanas. El fitoplancton se
encuentra suspendido en la columna de agua, y son los primeros organismos en usar el carbono del CO2
y distribuirlo en el mar a través de la
cadena trófica, ya que es el alimento
de muchos organismos en el mar, y
a todos les viene bien el carbono. El
fitoplancton se encarga de 90% de la
producción de oxígeno del planeta y
la captura de dióxido de carbono que
realizan a diario es casi equivalente al
que realizan las plantas (Falkowski,
2012).
Hasta aquí todo muy bien, pero seguro te preguntarás, si el fitoplancton
es tan bueno consumiendo dióxido
de carbono, ¿por qué no motivamos
su crecimiento por todos lados? El
problema con las algas y las cianobacterias es que su crecimiento desmedido –que se conoce como florecimientos– puede ser nocivo para la fauna
marina o para otros organismos fotosintéticos, debe haber un equilibrio
entre su consumo y su proliferación.
CIENCIA UANL / AÑO 25, No.112, marzo-abril 2022

Así que regarlos por todo el mar no
es una opción viable. Pero por suerte
contamos con su ayuda en este combate.
En el ambiente terrestre, los microorganismos a observar, y de preferencia con microscopio, son los
hongos, ¡así cómo lo lees, los hongos!
Estos seres extraordinarios pueden
consumir de manera indirecta el dióxido de carbono de la atmósfera de
dos maneras. La primera es asociándose con unas algas fotosintetizadoras formando una estructura conocida como líquen. Existen alrededor de
18 mil especies descritas de líquenes,
la mayoría son simbiosis entre algas
verdes y hongos, pero también las
hay con cianobacterias. Los líquenes
han existido en nuestro planeta desde
hace aproximadamente 417 millones
de años, y actualmente suelen vivir
en todo tipo de ecosistemas terrestres,
desde las regiones polares y boreales
hasta los trópicos. Se calcula que forman entre 40 y 70% de la cobertura
viva en regiones polares y desérticas.
Estos seres fotosintéticos consumen
cerca de 1% de todo el CO2 de la atmósfera, de acuerdo con una estimación de Philip Porada y colegas de la
Universidad de Hamburgo en 2014.
Tal vez 1% te suene poco, pero representa 1.5 petagramos de C, es decir, un
1.5 x 1015 g o un 1.5 seguido de 15 ceros
y de no haber líquenes, todo este gas
estaría flotando en la atmósfera, calentando aún más el planeta.
La segunda manera en que los
hongos actúan como consumidores indirectos de dióxido de carbono
también es en una asociación mutualista, pero esta vez con plantas, se
les conocen como micorrizas. Los

CIENCIA UANL / AÑO 25, No.112, marzo-abril 2022

11

�CIENCIA Y SOCIEDAD

hongos micorrícicos extienden parte
de su cuerpo llamado micelio –que
son como hilos que se extienden por
todos lados y es microscópico– y lo
introducen en las raíces de las plantas.
Los hongos proporcionan nutrientes
a las plantas y las plantas les proporcionan carbono en forma de azúcares,
esta asociación con hongos aumenta
el potencial de la vegetación para consumir el CO2 de la atmósfera y almacenarlo en los suelos. Gracias a ello se
les atribuye 60% del almacenamiento
de carbono de los bosques. Recientemente, Nadejda Soudzilovskaia y colegas de la Universidad de Leiden, en
Países Bajos, en un estudio publicado
en 2019, hicieron una estimación de
la cantidad de carbono que se puede
almacenar en suelos con y sin micorrizas, revelando que los ecosistemas
con vegetación micorrizada capturaron doce veces más carbono. Se
calcula que la interacción puede establecerse con 250 mil especies de plantas, por lo que se encuentran en todo
tipo de ecosistemas. Sin embargo, son
muy sensibles a debilitar o romper la
interacción ante la pérdida de vegetación nativa y la deforestación, por lo
que una solución para mantenerlos
es evitar la fragmentación desmedida
de los ecosistemas por la agricultura y
el pastoreo. Al final queremos seguir
contando con su ayuda.

tración ha aumentado casi al triple
desde la Revolución Industrial.
Los microorganismos que se comen este gas se llaman metanótrofos
y son unas bacterias muy particulares. En los ambientes terrestres, las
bacterias metanótrofas viven casi por
todos lados, son muy abundantes en
los suelos de todos los ecosistemas,
incluso en suelos agrícolas. También
se han encontrado metanótrofos en
ríos, lagos, lagunas, pantanos, suelos
congelados y hasta en el fondo del
mar, siempre que haya metano ellos
llegan a la fiesta.
Estos microorganismos consumen 10% de todo el metano de la atmósfera cada año, de acuerdo con
una estimación realizada por Fabiola
Murguía-Flores y colegas de la Universidad de Bristol, en una publicación de 2018. De nuevo te sonará poco
10%, pero es mucho, son como 34
teragramos o 3.4 x 1012 gramos al año.
Si no fuera por ellos habría 10% más
metano en la atmósfera y una temperatura global mucho mayor, ya que el
metano es muy eficiente atrapando
calor dentro del planeta. Otro hecho
importante es que se comen hasta
90% del metano que se produce en el
suelo y el fondo marino, impidiendo
que llegue a la atmósfera.

UNA LECCIÓN DE LOS
MÁS CHIQUITOS
El consumo de carbono y metano por
parte de estos seres microscópicos no
es pequeño, ya que nos libran de grandes cantidades de gases de efecto invernadero, también son reguladores,
año con año, de los niveles globales de
estos dos gases. Pese a su tamaño, su
gran importancia radica en su número y su distribución, ya que se encuentran por todos lados, tanto en el mar
como en la tierra. Finalmente, la moraleja que nos dejan estos microorganismos es que las pequeñas acciones
–hasta las de los más pequeñitos–, si
las hacemos entre todos, repercuten
en todo el mundo.

REFERENCIAS
Berner, R.A. (2003). The long-term
carbon cycle, fossil fuels and atmospheric composition. Nature.
426(6964):323-326.
Barnett, T.P., y Schlesinger, M.E. (1987).
Detecting changes in global climate
induced by greenhouse gases. Journal
of Geophysical Research: Atmospheres. 92(D12):14772-14780.
Cavicchioli, R., Ripple, W.J., Timmis,
K.N., et al. (2019). Scientists’ warning
to humanity: microorganisms and
climate change. Nature Reviews Microbiology. 17(9):569-586.
Falkowski, P. (2012). Ocean science: the power of plankton. Nature.
483(7387):S17-S20.
Porada, P., Weber, B., Elbert, W., et al.
(2014). Estimating impacts of lichens
and bryophytes on global biogeochemical cycles. Global Biogeochemical
Cycles. 28(2):71-85.
Soudzilovskaia, N.A., Bodegom, P.M.
van, Terrer, C., et al. (2019). Global
mycorrhizal plant distribution linked
to terrestrial carbon stocks. Nature
Communications. 10:5077-5086.

Muchos científicos nos hemos
preguntado cómo podemos motivar
a estas bacterias para que consuman
más metano y sean una alternativa
de mitigación del cambio climático.
Bueno, la respuesta no es sencilla ya
que hay muchos factores que afectan
a los metanótrofos. Sin embargo, dentro de las posibilidades está el manejo
de los suelos agrícolas, y en particular

LOS QUE COMEN METANO
El metano es un gas hidrocarburo –ya
que se compone de carbono e hidrógeno– bastante abundante en el aire
que respiramos y es el segundo gas de
efecto invernadero más concentrado
en la atmósfera, con un poder de retener calor hasta 23 veces más eficiente
que el dióxido de carbono. Su concen-

12

disminuir el uso excesivo de fertilizantes nitrogenados. Esto se debe a
que a estas bacterias también les gusta
el nitrógeno, como el que tienen los
fertilizantes, y si pueden escoger entre metano y nitrógeno –resulta que
son de gustos caros–, prefieren este
último. Por lo anterior, en las zonas
agrícolas hay una disminución del
consumo de metano por parte de estos organismos. Si queremos que nos
sigan ayudando, debemos evitar excedernos con nitrógeno en los campos agricolas.

CIENCIA UANL / AÑO 25, No.112, marzo-abril 2022

CIENCIA UANL / AÑO 25, No.112, marzo-abril 2022

13

�OPINIÓN

Opinión

EL DESAFÍO DEL
CAMBIO CLIMÁTICO:
movimientos socioambientales
y partidos verdes en México y
Nicaragua
MANZANARES G., G.*

Santes-Álvarez (2015) considera que la Convención marco de las Naciones Unidas sobre cambio climático (CMNUCC) implícitamente define al cambio climático (CC)
como “una alteración atribuible directa o indirectamente
a la actividad humana que modifica la composición atmosférica y que se suma a la mutabilidad natural detectada en periodos de tiempo comparables” (Santes-Álvarez,
2015:90). La influencia de la actividad humana sobre el CC
implica que es una problemática global, social, económica y política. Es un problema global porque afecta a todo
el planeta, y por tanto implica llegar a convenios globales a cerca de los objetivos a seguir; es un problema social
porque se requiere replantear los niveles de las relaciones
sociales para lograr la mitigación y adaptación. También
es un problema económico porque es necesario internalizar los costos ambientales que genera la actividad humana, así como destinar recursos para la adaptación y
mitigación de los efectos del CC.

Asimismo, el CC es un problema
político porque requiere la toma de
decisiones a través de la negociación
de diferentes actores: sociales, políticos y económicos, y en diferentes niveles: global, nacional y local. En ese
sentido, en este ensayo se analizan
los movimientos socioambientales,
partidos verdes y el desafío del cambio climático desde una perspectiva de ecología política. Desde esta
perspectiva (Bryant y Bailey, 2000;
Durant, Figueroa y Guzmán, 2011;
Taylor, 2015) se considera que existen
relaciones de poder desiguales entre
el poder político, económico y social,
en detrimento del poder social. Y se
plantea la necesidad del empoderamiento social en la toma de decisiones como un desafío para lograr que
los costos y beneficios del cambio climático se distribuyan de forma equitativa y de esa manera evitar que las
desigualdades se sigan reforzando.

de la CMNUCC, algunos de los puntos clave del Acuerdo de París son:
aumentar y conservar los sumideros de gases de efecto invernadero,
adoptar medidas para controlar el
aumento de la temperatura media
mundial; aumentar la capacidad de
adaptación y mitigación, fortalecer
la resiliencia y reducir la vulnerabilidad al CC; así como promover un desarrollo con bajas emisiones de gases
y flujos financieros acordes con un
desarrollo resiliente del clima.

CONTEXTO
GLOBALNACIONAL

Cabe destacar que todos estos
acuerdos se plantean de forma más
operativa en los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM 2000-2015)
y los Objetivos de Desarrollo Sustentables (ODS 2015-2030). En ese sentido, otro logro a nivel global es que los
ODM y ODS han permeado en la escala nacional ya que se han adoptado
como directrices en las agendas de
desarrollo de la mayoría de los países
del mundo (PNUD, 2016).

En primer lugar hay que reconocer
los avances que se han dado en la
lucha contra el CC con la firma de
acuerdos a nivel global desde Estocolmo (1972), Río de Janeiro (1992),
Johannesburgo (2002), Río de Janeiro (2012), hasta París (2015). Este último ratifica los conciertos anteriores
y busca hacer realidad los objetivos

Estas medidas se deberán implementar con un modelo de gobernanza participativo, transparente y fomentando el desarrollo sustentable.
Además, el Acuerdo de París reconoce que el CC es un desafío mundial
que requiere la integración de todas
las escalas de actores: locales, subnacionales, nacionales, regionales e
internacionales (ONU, 2015).

Por ejemplo, en Nicaragua, el
Plan Nacional de Desarrollo Huma-

no (PNDH) 2012-2016 propone una
serie de estrategias para la mitigación, adaptación y gestión de riesgo
ante el CC, incluyendo la internalización de costos por la adaptación
al cambio climático, gestión integral
de residuos sólidos, inversión para el
reciclaje, control y tratamiento de los
vertidos de aguas residuales y gestión
de riesgos ante desastres climáticos.
Asimismo, el Programa Nacional de
Desarrollo Humano 2018-2021 menciona que se “desarrollarán acciones
acordes en el marco de Naciones
Unidas sobre el cambio climático,
incluyendo el Acuerdo de París. Se
formulará una política de desarrollo
económico y social de bajas emisiones de carbono y se implementará el
plan nacional de adaptación al cambio climático” (PNDH, 2018-2021:6).
Sin embargo, no hay datos sobre los
resultados de estas propuestas.
En el caso de México, el Plan Nacional de Desarrollo 2013-2018 (PND)
propone “fortalecer la política nacional de cambio climático y cuidado del
medio ambiente para transitar hacia
una economía competitiva, sustentable, resiliente y de bajo carbono”
(PND 2013-2018:135); las principales
líneas de acción de esta política se basan en desarrollar herramientas institucionales para el Sistema Nacional
de Cambio Climático, promover el
uso de tecnologías de alta eficiencia
para disminuir la emisión de gases
de efecto invernadero (GEI) y el manejo integral de residuos sólidos.

* Universidad Autónoma de Nuevo León.
Contacto: gonzalezrenataresearch@gmail.com

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CIENCIA UANL / AÑO 25, No.112, marzo-abril 2022

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�OPINIÓN

Asimismo, el PND 2019-2024
propone reducir la degradación ambiental y fortalecer la adaptación
ante el cambio climático de poblaciones, ecosistemas e infraestructura
estratégica. Sin embargo, según Velazco y García (2019), entre 2013-2018
hubo mayor avance en los objetivos
de adaptación respecto a los de mitigación y sugieren mejorar las consistencias entre las líneas de acción,
metas, indicadores y objetivos de la
política climática en México.

ECOLOGÍA
POLÍTICA
La implementación de los convenios globales se da en un contexto
mundial en el que los países “desarrollados” tienen mayor poder de
decisión que los “en desarrollo”, ya
que los países “subdesarrollados”
son condicionados principalmente
a través de los préstamos que reciben
de los organismos multilaterales; en
cambio, los países “desarrollados”
pueden reusarse a firmar pactos, por
ejemplo, el caso de Estados Unidos,
Australia y China que no firmaron el
Protocolo de Kioto (que busca reducir las emisiones de GEI en el planeta
y promueve el crecimiento sustentable).
Asimismo, existe una distribución desigual de los impactos del CC.
Acorde al informe del Intergovernmental Panel on Climate Change
(IPCC, 2007), en América Latina hay
muchas probabilidades de que aumenten los tornados, granizo, olas de
calor, precipitaciones, temperaturas
extremas, la intensidad y frecuencia de huracanes, el nivel del mar y

16

se extingan especies. El IPCC (2007)
también estimó que en 2020 el número neto de personas sufriendo
estrés por la escasez de agua aumentaría entre 7 y 77 millones, y en 2050
aumentaría entre 60 y 150 millones.
Sin embargo, según el Banco Mundial (2010), se espera que los impactos más severos del CC se concentren
en el sur global, especialmente en las
zonas rurales.

DESAFÍO POLÍTICO A ESCALA NACIONAL Y LOCAL:
MOVIMIENTOS
SOCIOAMBIENTALES Y PARTIDOS
VERDES

Estos efectos diferenciados del
CC exigen la integración de la gobernanza global y local para diseñar estrategias de adaptación y mitigación
institucionalizadas más allá de la
“adaptación autónoma”, de tal manera que se atenúe la doble carga de las
personas pobres y marginadas que
además de enfrentar las desigualdades existentes tienen mayores riesgos frente al CC (Taylor, 2015).

Para entender mejor los procesos
políticos en la toma de decisiones a
nivel nacional y local, Toledo (2015)
menciona que los actores que participan se agrupan en tres poderes: en
el poder político se encuentran los
partidos políticos y los gobiernos; el
poder económico agrupa los mercados y empresas, y el poder social es la
sociedad civil como fuerza de transformación impulsada a través de la
democracia.

En ese orden de ideas, Taylor
(2015) propone integrar la conceptualización de cambio climático con
los procesos inherentes de transformación social, debido a que los seres
humanos no están fuera de sus entornos. En ese contexto, la ecología
política es fundamental “porque sus
herramientas analíticas nos ayudan a
captar cómo los procesos climáticos
están incrustados en las relaciones
sociales ordenadas jerárquicamente
de manera que producen paisajes
sorprendentemente desiguales y, a
menudo, profundamente frágiles”
(Taylor, 2015:13).

Sin embargo, la mayoría de las decisiones políticas en materia ambiental toman en cuenta principalmente a
los gobiernos, partidos políticos y empresas, dejando excluida la participación de la sociedad civil (Bryant y Bailey, 2000). Cabe mencionar que desde
hace varias décadas se han hecho
esfuerzos para empoderar a la sociedad civil a través de los movimientos
socioambientales. Éstos han jugado
un papel importante en la defensa
de los derechos de territorios indígenas o como frente de resistencia ante
la implementación de políticas que
causan daños ambientales y sociales
(Bryant y Bailey, 2000; Pleyers y Álvarez-Benavides, 2019; Zibechi, 2017).

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�OPINIÓN

En Latinoamérica, algunos movimientos socioambientales se han
transformado en partidos verdes con
el objetivo de obtener el poder político como un medio para alcanzar los
fines del poder social (Toledo, 2015).
Por ejemplo, según Acosta y Machado (2012), el Partido Verde de México
es de los de mayor influencia en Latinoamérica, ya que llegó a ser la cuarta agrupación política mexicana en
cuanto al número de representantes
en el Congreso nacional. Al respecto
mencionan que “la opción verde se
estima que cuenta con 2 millones de
votos, pero que, en las últimas elecciones [2012] presidenciales, montados sobre caballo ganador, han
corrido de la mano en alianza electoral con el tan cuestionado Partido
Revolucionario Institucional (PRI)”
(Acosta y Machado, 2012:87); de igual
manera hicieron alianza con el Partido Acción Nacional (PAN) en 2000,
con lo que se posicionó a Vicente Fox
como presidente (Acosta y Machado,
2012).
A pesar de la presencia de la
“agenda verde” en el gobierno nacional, durante la elecciones estatales
y municipales de este año muchas
comunidades indígenas denunciaron la usurpación de candidaturas
indígenas por parte de personas
mestizas (AJ+ Español, 02 de junio de
2021) con lo cual se trata de silenciar
las demandas contrahegemónicas (a
nivel social, ambiental y político) de
los pueblos originarios.
De manera similar, el Partido Yátama de Nicaragua surgió como un
movimiento que luchaba por los derechos territoriales y autónomos de
los pueblos indígenas. Los dirigentes

18

de este partido formaron parte de los
actores clave que lograron la aprobación del Estatuto de Autonomía
de las Regiones de la Costa Caribe
de Nicaragua. Sin embargo, luego de
varias alianzas con otros partidos se
han perdido los ideales con los que
fue creado; en parte estas alianzas
han causado que intereses de partidos políticos permeen la estructura
organizativa de los pueblos indígenas, influenciando así las decisiones
en la gestión de la naturaleza a favor

de un modelo de desarrollo extractivista y su consecuente efecto en el
CC. En este contexto, defensoras de
derechos humanos constantemente denuncian un etnocidio debido
al enfrentamiento entre indígenas y
mestizos por la invasión de territorios indígenas con fines extractivistas (CEJIL, 2020).
Al respecto, los resultado de una
investigación del Organized Crime
and Corruption Reporting Project

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�OPINIÓN

(OCCRP) en Nicaragua mostraron
que Osorno Coleman Salomón,
miembro del Partido Yátama y diputado de la Asamblea Nacional por la
Alianza con el Frente Sandinista de
Liberación Nacional (FSLN), tiene
10% de participación en la empresa
Vida Group, el principal exportador de resina de pino en Nicaragua,
que ha sobreexplotado los recursos
forestales del Caribe Norte del país,
brindando empleos precarios a los
indígenas, sin cumplir sus compromisos de reforestación. Esto ha sido
posible por la influencia de Coleman
en las comunidades indígenas, quienes lo reconocen como “cacique”, y
a la vez por los pactos políticos que
éste ha establecido con el partido de
gobierno, los cuales le facilitan la obtención de permisos de explotación
y exportación al margen de la ley.
Cabe destacar que Coleman es candidato para su reelección como diputado de esta misma alianza.
Los ejemplos anteriores respaldan la tesis de Acosta y Machado
(2012), quienes afirman que los partidos verdes en Latinoamérica han
perdido conexión con el frente social ambiental, han disminuido su
influencia como agentes de cambio
para la transformación social y se
han convertido en una plataforma
de alianzas electorales en busca de
cargos políticos e institucionales.
Esto se refleja en la desconexión de
los gobiernos mexicanos y nicaragüense con los movimientos indígenas cuyas demandas exigen la
reconfiguración de las estructuras
existentes, la defensa de los recursos
naturales, oposición al extractivismo
y el respeto a los derechos colectivos
de los pueblos originarios.

20

Si bien los movimientos indígenas no se autoperciben como ecologistas, sus saberes, estilos de vida
y modos de producción evidencian
que otros mundos son posibles. Adicionalmente, Aldunce et al. (2020)
consideran que los pueblos originarios experimentan una vulnerabilidad diferenciada a las consecuencias
del CC debido a su estrecha relación
material, espacial y espiritual con la
naturaleza, en la cual se fundamenta
su cultura, estructura organizativa y
productiva y su conjunto de valores
y creencias.

CONCLUSIONES
La lucha contra el CC ha tenido logros en la esfera global con la firma
de arreglos internacionales y su posterior operativización en los ODM y
ODS. Asimismo, en la esfera nacional se han adoptado los ODM y ODS
como directrices de las agendas de
desarrollo. En México ha habido mayores avances en la adaptación respecto a la mitigación, sobre Nicaragua no hay datos, y según Aldunce et
al. (2020), en América Latina ha habido avances en la integración de la
adaptación con la mitigación del CC,
no obstante, estos esfuerzos han sido
mayores en temas de infraestructura,
sistemas naturales y biodiversidad, y
en menor medida con la dimensión
social. Es decir, la dimensión social es
el eslabón más débil de la lucha contra el CC.
En ese sentido, la experiencia de
los movimientos socioambientales y
partidos verdes de Nicaragua y México muestran que el empoderamiento sociopolítico es el mayor desafío
del CC porque hay una cooptación

de las iniciativas socioambientales
que surgen “desde abajo” y representan los intentos del capitalismo por
colonizar el clima (Lohman, 2012); y
como se mostró en los Planes de Desarrollo de estos dos países, las estrategias de adaptación y mitigación del
CC terminan siendo un negocio para
reciclar el carbono. “Y lo que resulta
más preocupante es que la atmósfera
se transforma cada vez más en una
nueva mercancía diseñada, regulada
y administrada por los mismos actores que provocaron la crisis climática
y que reciben ahora subsidios de los
gobiernos con un complejo sistema
financiero y político” (Acosta y Machado, 2012:72).
Ante esta problemática, se requiere la transformación de visiones,
valores y de la organización social y
política que desarrolle alternativas
con una visión decolonial del mundo, que promueva relaciones horizontales entre los diversos actores de
la sociedad, así como herramientas y
mecanismos que logren integrar al
ser humano y la naturaleza (Acosta y
Machado, 2012; Gorz y Bosquet, 1975).
Y de esta manera construir modelos
de gobernanza en los que todos los
actores tengan capacidad de influir
la toma de decisiones para la resolución de las problemáticas relacionadas al CC, sobre todo que los grupos
más vulnerables sean tomados en
cuenta de tal forma que se integren
sus saberes, vivencias y experiencias
con el conocimiento científico y técnico (Aldunce et al., 2020).

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21

�Ejes

EJES

CICLO CELULAR
El ciclo celular está constituido por
una serie ordenada de acontecimientos en la cual la célula duplica su contenido y se divide en dos
células hijas. La duración del ciclo
varía según el tipo celular, siendo la
duración media de 24 horas. El ciclo
celular está compuesto por interfase y mitosis (o meiosis). La interfase
representa 95% del ciclo, consta de
tres etapas: G1, S y G2, así como una
fase G0 para las células que dejan de
dividirse y que coloquialmente se les
refiere como en reposo; por ejemplo, las neuronas o las del músculo
esquelético. Reposo porque dejan de
proliferar, pero claro que su actividad
continúa. Se les llama G por gap, intervalo en inglés (Lodish et al., 2015;
Alberts et al., 2016).

Senescencia,

las células
caprichosas

J O S E LY N S Á N C H E Z - O L I VA R E S * , M A R I E L
MALDONADO*

Los seres vivos estamos formados
por células. La célula es la mínima
unidad estructural y funcional de
los organismos. Los postulados de la
teoría celular indican también que
cada una surge a partir de otra célula
preexistente, la cual se divide en dos
(Alberts et al., 2016). En este artículo explicaremos a grandes rasgos el
ciclo celular y la senescencia, que es
una de las formas en que el ciclo se
detiene.

La fase G1 es la primera del ciclo,
en ella se observa crecimiento celular con síntesis de RNA y proteínas.
Es el periodo que transcurre entre
el fin de una mitosis y el inicio de la
síntesis de DNA. Tiene una duración
de entre 6 y 12 h, y en el transcurso de
esta etapa la célula aumenta su tamaño y masa. En esta fase, la célula es
diploide o 2n. Continúa con la fase S
que es la de síntesis o replicación del
DNA, tiene una duración promedio
de 6 a 8 h. Después sigue la fase G2,
la cual ocurre entre la duplicación
del DNA y el inicio de la mitosis; en
esta fase continúa la síntesis de RNA
y proteínas, y el contenido de DNA
es tetraploide o 4n, tiene una dura-

ción promedio de entre 3 y 4 h. Por
último, separado de la interfase, se
pasa a la mitosis, la cual puede durar
desde pocas horas hasta varios días,
dependiendo del tipo celular. Incluye
la cariocinesis, que es la división del
núcleo 4n en dos núcleos 2n (para
células somáticas) y la división de la
célula como tal en dos células hijas,
proceso llamado citocinesis (Sánchez González et al., 2006).
Para regular el paso de una etapa
a la siguiente existen proteínas llamadas ciclinas que aumentan o disminuyen su expresión de acuerdo con
las características metabólicas de la

célula; asimismo, se tienen enzimas
cinasas que dependen de esas ciclinas. Precisamente se llaman cinasas
dependientes de ciclina o CDK por
las siglas en inglés. Las CDK fosforilan a la proteína del retinoblastoma
(Rb), la cual regula la transición G1/S
y forma parte de un mecanismo de
transducción de señales que conecta
el sistema de regulación del ciclo celular con la maquinaria transcripcional de la célula para dirigir el paso de
una fase a la siguiente. Este punto es
muy importante y se retomará más
adelante (Echeverría-Machado et al.,
2002; Lodish et al., 2015).

* Instituto Nacional de Enfermedades Respiratorias “Ismael Cosío Villegas”.
Contacto: marielmb@comunidad.unam.mx

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�EJES

Hernández-Segura et al., 2018; Gorgoulis et al., 2019; Barnes et al. 2019).

SENESCENCIA CELULAR
La senescencia es un estado celular caracterizado por la detención o
arresto del ciclo celular con características secretoras específicas que
se describirán más adelante, daño
macromolecular como el observado
en DNA y metabolismo alterado. La
senescencia se considera irreversible
porque ningún estímulo fisiológico
conocido puede hacer que las células
senescentes vuelvan a entrar en el ciclo celular, se quedan en fase G0. En
condiciones fisiológicas normales,
la senescencia contribuye a la remodelación tisular durante el desarrollo embrionario de los mamíferos,
puesto que forma parte del proceso para eliminación de células que
consta de a) inducción de senescencia, b) limpieza de células senescentes por parte de células fagocíticas, y
c) regeneración.

En el arresto del ciclo celular
suele observarse un aumento de la
expresión de las proteínas llamadas
inhibidores de las CDK: p21 (CDKN1A), p16 (CDKN2A), p15 (CDKN2B)
y p27 (CDKN1B). Cuando se inhiben
las CDK no se puede fosforilar Rb, lo
cual resulta en una detención irreversible del ciclo en la fase G1 (figura
1). Otras características observables
en las células senescentes son las
marcas de daño al DNA que se muestran evidentes por microscopía de
los focos de heterocromatina asociados a la senescencia (SAHF), tinción
de algunas proteínas de reparación,
fosforilación de la histona H2AX, o
bien por el acortamiento acelerado
de los telómeros.
Se considera acortamiento acelerado cuando el largo de los telómeros se encuentra abajo del percentil
diez de la población a evaluar, esto
es, dentro de 10% de los más cortos.
Otras características de células arrestadas son la actividad de β-galactosidasa asociada a la senescencia (SA‐
βGal), alteraciones citoesqueléticas
y otros cambios fenotípicos como el
aplanamiento celular. Sin embargo,
ninguna de estas características es
esencial para la senescencia ya que
no hay un solo marcador específico
de este proceso, es por eso que para
decir que una célula es senescente es
necesario identificar más de dos características (Echeverría-Machado et
al., 2002; Lozano-Torres et al., 2019).

No obstante, también está implicada en varias respuestas en el
organismo adulto, debido a que se
puede activar en caso de daño como
en la reparación de heridas o en enfermedades fibróticas, entre otras.
Usualmente, al inicio limita la expansión de las células dañadas (por
ejemplo, con daño al DNA), pero en
etapas avanzadas puede contribuir
a agravar la patología en caso de que
las células senescentes se acumulen.
Diversos factores pueden conducir a
senescencia celular en el organismo
adulto: oncogenes, disfunción mitocondrial, acortamiento acelerado de
telómeros, daño al DNA, o bien, estrés como la hiperoxia o el generado
por patógenos (Muñoz Espín et al.,
2013; Storer et al., 2013; Regulski, 2017;

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�EJES

Figura 1. Ciclo celular y proteínas reguladoras. El ciclo celular avanza de G1, a S, a G2 y a M. En cada fase aumentan una o varias ciclinas. Durante la fase G1 la proteína Rb
(pRb) es fosforilada por las cinasas dependientes de ciclina (CDK) 2, 4 y 6. Distintos tipos de estrés llevan al aumento de inhibidores de CDK como p15, p16, p21 y p27, en
tales circunstancias, pRb permanece hipofosforilado y la célula se detiene en G1 (G0).

Las células senescentes secretan
una gran cantidad de moléculas que
incluyen citocinas y quimiocinas
proinflamatorias, moduladores del
crecimiento, factores angiogénicos
y metaloproteasas de matriz (MMP),
denominados colectivamente fenotipo secretor asociado a la senescencia (SASP), la mayoría de sus
factores están regulados transcripcionalmente por el factor nuclear κB
(NF-κB) y CCAAT/proteína de unión
a potenciador β (CEBP‐β). A través de
los factores del SASP se lleva a cabo
una señalización parácrina, de manera que las células senescentes también pueden iniciar un mecanismo
de retroalimentación positiva perju-

26

dicial, al promover la inducción de
la senescencia a las células cercanas,
ya sea por la secreción de los componentes del SASP al medio extracelular de manera libre, o bien, dentro
de vesículas como los exosomas y
las microvesículas. Asimismo, se ha
visto que en este proceso resulta relevante la señalización yuxtácrina,
que se refiere a aquélla en la que las
células involucradas tienen contacto
directo entre sí. Por ejemplo, en determinados contextos la inducción
de la senescencia hacia las células
contiguas depende de Notch (Casella
et al., 2019; Gorgoulis et al., 2019; Misawa et al., 2020).

El contenido del SASP varía dependiendo del inductor de senescencia, tipo celular, edad del organismo,
tiempo desde el inicio del estímulo,
entre otros factores, indicando que
no hay un único SASP, esto es, los
fenotipos secretorios asociados a la
senescencia son diferentes de acuerdo con las variables mencionadas;
sin embargo, aunque se ha reportado que son distintos entre sí, las
diferencias entre cada uno no están
bien descritas (por ejemplo, SASP de
hepatocitos senescentes por activación oncogénica versus SASP de células “naturalmente” senescentes de
pituitaria). Esas diferencias incluyen
el que en ciertos casos como en la
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senescencia observada en desarrollo
embrionario, el mismo SASP atraiga a las células del sistema inmune
que fagocitarán a las senescentes;
sin embargo, en otros casos como en
patologías, el SASP no llama a ninguna célula que pueda eliminar a las
senescentes, al contrario, parece promover la senescencia en las demás
células (Casella et al., 2019; Gorgoulis
et al., 2019).
Los hallazgos recientes relacionados con rutas moleculares que afectan el SASP sugieren que es posible
manipular los efectos parácrinos de
la senescencia. Por ejemplo, la inhibición de ciertas cinasas o de NF-κB
en células senescentes es suficiente
para disminuir los efectos parácrinos perjudiciales regularmente asociados a este proceso. Manipular el

SASP podría ser un blanco terapéutico prometedor, así como la eliminación directa de las células senescentes a través de las llamadas drogas
senolíticas (Malaquin et al., 2016).

para regenerar el daño, no se puede
regresar a condiciones fisiológicas
normales y al mismo tiempo evita
que se inicien procesos de muerte celular programada.

CONCLUSIÓN

Aunque pareciera un tema bien
conocido, en realidad es necesario
seguir haciendo investigación experimental en el campo del ciclo celular y la senescencia. Por ejemplo,
para describir a profundidad el contenido del SASP dependiendo del
tipo celular, así como el alcance de
sus efectos, o bien, cómo promover
que el sistema inmune fagocite a las
células senescentes.

Este es, grosso modo, el proceso mediante el cual las células senescentes
detienen su ciclo celular, pareciera
que “se ponen en huelga”, “se vuelven piki” o “se ponen exquisitas”,
por eso nos atrevemos a decir que
son “células caprichosas”, se detienen en fase G1 y aunque continúan
con actividad metabólica, es diferente a la que suelen realizar pues
no se dividen, no inician procesos
de muerte celular y la maquinaria de
reparación de daño al material genético no se da abasto, no es suficiente

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La senescencia es un mecanismo
importante en el desarrollo de diversas enfermedades crónicas de hígado y pulmón, por ejemplo. Nosotras

27

�EJES

en el laboratorio nos avocamos a
intentar descifrar el papel de la senescencia en las células epiteliales y
en los fibroblastos en el contexto de
la fibrosis pulmonar idiopática. Nos
interesa investigar cómo ocurren los
fenómenos de senescencia y señalización lateral tanto parácrina como
yuxtácrina entre células epiteliales
alveolares y fibroblastos del pulmón.
Si se conoce a detalle el proceso,
entonces sería posible diseñar tratamientos dirigidos a un blanco en
particular que evite esta comunicación parácrina y que quizá también
evite la omnipresencia de células
senescentes de una manera más eficiente. Con esas bases podrían plantearse nuevos modelos usando no
sólo fármacos senolíticos, sino otro
tipo de compuestos que alteren el
proceso de comunicación de senescencia parácrina con el objetivo de
evitar la progresión
Esperamos que las condiciones
de la pandemia actual nos permitan
regresar pronto a realizar los experimentos de laboratorio para seguir
aportando con nuestro granito de
arena al conocimiento de la senescencia, cuyo fin último es descifrar
los mecanismos patogénicos, la etiología de las enfermedades y con ello
mejorar la calidad de vida de los pacientes.

28

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CIENCIA UANL / AÑO 25, No.112, marzo-abril 2022

SECCIÓN
ACADÉMICA
Protocolos universitarios contra el
hostigamiento y acoso sexual y la violencia
contra las mujeres en los espacios
académicos

CIENCIA UANL / AÑO 25, No.112, marzo-abril 2022

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�SECCIÓN ACADÉMICA

Protocolos universitarios contra el hostigamiento y
acoso sexual y la violencia contra las mujeres en los
espacios académicos
Karla Rodríguez-Burgos*, Juliette Kourouma Lima*, Evelyn Meza Lizardi*

DOI: https://doi.org/10.29105/cienciauanl25.112-1

RESUMEN

ABSTRACT

El hostigamiento y acoso sexual (HAS) así como la violencia
contra las mujeres (VCM) en México es una problemática que
ha ganado relevancia en años recientes. Puntualmente, el HAS
y la VCM dentro de las instituciones universitarias se ha hecho
cada vez más visible gracias a movimientos en redes sociales
como el #MeToo y #AcosoEnLaU y en actividades de protesta
como tendederos de acosadores. Esto ha traído atención a la particular manera en que se vulnera, entre otras cosas, el derecho a
la educación de las mujeres.

Harrasment and Molestation (HM) and the Violence
Against Women (VAW) in Mexico is an issue that has
gained relevance in recent years. Specifically the HM
and VAW within university institutions has been made
more visible because of movements in social networks
like the #MeToo and #AcosoEnLaU, and in protest activities such as the aggressor’s exposure line. This has
brought attention to the particular way that women’s
right to education is being undermined.

La importancia de la presencia de acciones contra el HAS y
la VCM dentro de los protocolos de acoso y legislaciones universitarias reside en que es una de las maneras de hacerle frente
a dichas problemáticas y así crear espacios más seguros para que
las alumnas, docentes, investigadoras y trabajadoras puedan desarrollarse libremente, ya sea en el estudio o en el trabajo. Es así
que el objetivo de este artículo es comparar los protocolos universitarios de cinco universidades mexicanas, así como su respectivo cumplimiento con las variables propuestas por la ONU
Mujeres para erradicar la VCM en las universidades. Entre los
resultados encontrados, la Ibero es la que más se apega a dichas
propuestas, mientras que la UANL es la que presenta mayor
área de oportunidad para la atención y prevención de la VCM
y el HAS.

The importance of the presence of actions against
HM and VAW within the universities’ legislations is
one of the ways of facing said issues and thus creating
safer spaces for female students, teachers, researchers
and workers so they can develop freely in their education or jobs. The purpose of this article is to compare
the compliance of five university protocols with the
guidelines proposed by UN Women for the eradication
of VAW in universities. Among the results obtained,
Ibero is the university that’s closer to fulfilling the
guidelines, whereas UANL is the one with most areas
of opportunity for the attention and prevention of VAW
and of HM.

Palabras clave: violencia contra las mujeres, hostigamiento y acoso sexual, entorno

Keywords: sexual harassment, university sports, coaches.

universitario, protocolo, México.

* Universidad Autónoma de Nuevo León.
Contacto: karoburgos@yahoo.com.mx

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CIENCIA UANL / AÑO 25, No.112, marzo-abril 2022

Una de las herramientas que las instituciones de educación superior tienen para disminuir e intentar erradicar la
violencia contra las mujeres (VCM) y el hostigamiento
y el acoso sexual (HAS) es por medio de la legislación
universitaria y los protocolos de acoso, de ahí la importancia de compararlos y evaluarlos para conocer su alcance
y áreas de oportunidad. El objetivo principal del presente
artículo es comparar los protocolos que, de la mano de las
respectivas legislaciones universitarias, tratan los casos de
HAS y la VCM. Las universidades escogidas fueron el
Instituto Tecnológico de Estudios Superiores de Monterrey
(ITESM) en todos sus campus, la Universidad de Monterrey (UDEM), la Universidad Autónoma de Nuevo León
(UANL), la Universidad Nacional Autónoma de México
(UNAM) y la Universidad Iberoamericana (Ibero).
La metodología de evaluación se basa en el Paquete
de servicios esenciales para mujeres y niñas que sufren
violencia (ONU Mujeres, 2015), herramienta de evaluación emitida por la Organización de las Naciones Unidas
Mujeres. Para su adaptación al contexto universitario,
se utilizó el informe Guidance note On campus violence prevention and response (ONU Mujeres, 2018) de la
misma organización.

VIOLENCIA CONTRA LAS
MUJERES, HOSTIGAMIENTO
Y ACOSO SEXUAL EN LOS
ESPACIOS UNIVERSITARIOS
En la Declaración sobre la Eliminación de la Violencia
contra la Mujer de 1993, se define la violencia contra las
mujeres (VCM) como: “todo acto de violencia basado
en la pertenencia al sexo femenino que tenga o pueda tener como resultado un daño o sufrimiento físico, sexual
o psicológico para la mujer (...) tanto si se producen en
la vida pública como en la vida privada” (OACNUDH,
1993). Entendemos entonces que la VCM es un comportamiento históricamente gestado que se basa en cánones
antiguos de comportamientos socialmente aceptados que
reducen a la mujer como un sujeto inferior al hombre, poniendo obstáculos para que ambos puedan desarrollarse
de manera plena y justa. La importancia de garantizar el
acceso a la educación a las mujeres es, como menciona
la ONU Mujeres (s.f.), para que tengan posibilidades de
CIENCIA UANL / AÑO 25, No.112, marzo-abril 2022

desarrollarse plenamente, ya que con educación no sólo
contarían con la posibilidad de acceder a trabajos mejor
remunerados, sino que también se abre la posibilidad de
alejarse de un ambiente de violencia (Rodríguez-Burgos
et al., 2020).
El acoso y hostigamiento sexual es definido por MacKinnon (1989) como la afirmación de un lugar dentro de
una jerarquía. Shultz (2018), en lo que denomina como
una nueva teoría del acoso sexual, incluye dentro del concepto comportamiento expresamente sexual, actitudes
no sexuales, pero hostiles, de agresión física, tratamiento
condescendiente, ridiculización personal, la exclusión,
marginalización, negación de información y el saboteo
laboral por razón del sexo o género de la persona. De
acuerdo con lo escrito por Echeverría, Paredes y Evila
(2018), es importante notar con esto la normalización del
HAS en entornos universitarios y que la falta de información sobre los procesos de denuncia y su efectividad juega un papel muy importante en la decisión de denunciar
de la víctima.

METODOLOGÍA
ONU Mujeres (2015a) recomienda que para abordar
este problema deben existir ciertos pasos mínimos. En el
documento expone diez puntos esenciales para dar servicios jurídicos de calidad y así combatir la violencia, por lo
que fue tomado como documento base para contrastar y
calificar los protocolos de las universidades con adecuaciones basadas en la Guidance note: On campus violence
prevention and response (ONU Mujeres, 2018).
Para la elaboración del presente estudio se contrastan
los protocolos más recientes de atención al HAS de cinco universidades mexicanas, dos públicas y tres privadas:
ITESM, UDEM, UANL, UNAM e Ibero. Los protocolos
se obtuvieron de las páginas oficiales de estas instituciones, siendo éstos el Protocolo de actuación para la prevención y atención de violencia de género del ITESM, de
noviembre de 2020 (ITESM, 2020; s.f); el Protocolo para
la prevención y atención de los casos de violencia, hostigamiento, acoso, abuso y discriminación de la UDEM, de
septiembre de 2020 (Universidad de Monterrey, 2020); el
Protocolo de atención para casos de acoso u hostigamiento sexual de la UANL, de 2019 (UANL, 2019; 2020), el

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�SECCIÓN ACADÉMICA

Protocolo para la atención de casos de violencia de género en la UNAM, de marzo de 2019 (UNAM, 2019; s.f.), y
el Protocolo para la prevención y atención de la violencia
de género en la Ibero, de marzo de 2019 (Universidad Iberoamericana, 2020a; 2020b).
La evaluación se realizó de la siguiente manera: se
considera con un puntaje de 3 si los requisitos propuestos
están completos o son eficientes; con un puntaje de 2 si
los requisitos propuestos para esta categoría se encuentran y funcionan en su mayoría; con un puntaje de 1 si los
requisitos propuestos para esta categoría no se encuentran completamente en el documento o existe evidencia
de que son deficientes, mientras que un 0 indica que la
información sobre los requisitos de categoría no existen o
no están disponibles al público para su análisis.

RESULTADOS
El ITESM tiene una comunicación deficiente con las denunciantes y las estudiantes organizadas, lo que provoca
que sus acciones y procesos no sean lo suficientemente
sensibles a las necesidades de las denunciantes, como la
falta de información de contacto accesible para denuncias

y preguntas, así como la falta de especificaciones sobre
reparaciones para la víctima. A pesar de que contempla
un Plan de Igualdad de Género, éste no fue encontrado
para consulta en sus portales oficiales.
Con respecto a la UANL, se menciona la incorporación de la perspectiva de género a nivel institucional, sin
embargo, no se encontró suficiente evidencia de esto. Las
posibles sanciones van desde la amonestación verbal o
por escrito a la expulsión, pero la Universidad no ha presentado ningún reporte de resultados que lo demuestre.
Además, contempla apoyo psicológico hasta la finalización del procedimiento de investigación y la resolución.
Por su parte, la UDEM considera plazos de acción,
procesos de supervisión a las recomendaciones, pero no
reparaciones y el archivamiento de casos conocidos si la
persona agredida decide no iniciar el procedimiento.
Por otro lado, se observó que la Ibero cumple casi en su
totalidad con los parámetros establecidos. Además se encontró que requiere que el dictamen final incluya medidas
con enfoque restaurativo y considera casos no previstos.

En la tabla I se presentan las evaluaciones y cumplimiento de los protocolos universitarios por las cinco universidades analizadas.
Tabla I. Nivel de cumplimiento de los protocolos universitarios.
VARIABLES
Prevención
Contacto
Investigación
Proceso prejudicial
Procesos judiciales
Rendición de cuentas
Seguridad y protección
Apoyo y asistencia
Comunicación
Coordinación intrauniversitaria
TOTAL (MÁXIMO 30 PUNTOS)

ITESM
1
1
2
2
2
1
2
2
2
1
16

UNIVERSIDADES
UDEM UANL UNAM
2
1
2
1
1
2
2
2
2
2
1
2
2
2
2
2
1
1
1
2
1
2
2
2
1
1
2
2
2
1
16
15
17

Ibero
2
2
2
2
1
2
2
2
2
1
18

Finalmente, la UNAM, en el portal web del CIG, demuestra iniciativas educativas de diversos tipos. El protocolo mantiene la confidencialidad y la debida diligencia
como principios rectores y un proceso de denuncia por
diversos medios. No se mencionan las posibles sanciones, solamente se menciona la reparación y seguimiento
cuando se habla del procedimiento alternativo.

CONCLUSIONES
El resultado de esta investigación encontró muchas áreas
de oportunidad en los protocolos de HAS y VCM en las
universidades estudiadas, así como en su aplicación, específicamente en el área de rendición de cuentas y asistencia prejudicial a las personas denunciantes. La Ibero
es la que más alto puntaje obtuvo, presentando, además,
grandes avances en cuanto al cumplimiento de los puntos
por la ONU Mujeres, aunque presenta áreas de oportunidad para llegar al completo cumplimiento (nivel 3).
La UNAM resultó ser un ejemplo en cuanto a transparencia por parte de los organismos encargados de llevar los procesos de denuncia del protocolo. Lo que podría
mejorarse es sin duda la rendición de cuentas por parte de
los agresores, ya que limitarse a levantar un acta administrativa no sólo deja en riesgo a la víctima, si no que pone
en riesgo a las demás personas.
Las áreas de oportunidad detectadas dentro del protocolo de la UANL fueron las de prevención y la necesidad de brindar más apoyo a Uniigénero, ya que ésta
es crucial durante todo el proceso de atención y prevención en casos de HAS. Además, en la actualidad no hay
transparencia ni un sistema de rendición de cuentas por
parte de los organismos encargados de aplicar el protocolo, lo cual es una herramienta que permite medir la
efectividad del protocolo.
En el caso de la UDEM, es necesario volver a evaluarla en tanto el CEGI presente su primer reporte de
actividades, dado que el protocolo y el organismo son
de reciente creación, es difícil evaluar cabalmente el correcto funcionamiento del protocolo. Las áreas de oportunidad que encontramos se podrían resolver una vez el

CEGI presente la forma en la que ha estado trabajando
y sus resultados.
Es importante que las universidades establezcan
mecanismos propios de evaluación y que se apeguen
a las recomendaciones y guías técnicas emitidas por los
organismos internacionales. Con lo anterior, y considerando que tres de los cinco protocolos estudiados son
de reciente actualización, se considera que es necesario
volver a conducir la investigación, igual o con modificaciones, una vez que hayan tenido un periodo considerable de actuación.
Asimismo, es importante que cumplan con recomendaciones internacionales con sus respectivas legislaciones y protocolos de acoso, ya que es una de las
herramientas con las que cuentan para erradicar el HAS
y la VCM en sus aulas e instalaciones, ayudando así al
desarrollo pleno de las mujeres estudiantes, investigadoras, docentes y trabajadoras en sus instituciones.

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Fuente: elaboración propia.

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CIENCIA UANL / AÑO 25, No.112, marzo-abril 2022

CIENCIA UANL / AÑO 25, No.112, marzo-abril 2022

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35

�CURIOSIDAD

Curiosidad

ESTUDIO DE LOS DISPOSITIVOS
CON TECNOLOGÍA DE
INDUSTRIA 4.0 USADOS EN EL
COMBATE AL SARS-COV-2
DA N I E L A J UA N I TA L Ó P E Z -A R A U J O * ,
N O H E M I A LVA R E Z - J A R Q U I N *

36

con un gran potencial de desarrollo
a futuro para el tratamiento de enfermedades.
Si bien no hay una definición
formal de cuáles son las tecnologías
usadas en la I4.0, en general se consideran nueve que han revolucionado
la producción industrial (Rüßmann
et al., 2015; Alcácer y Cruz-Machado,
2019): robótica, ambientes de simulación, sistemas de integración horizontal y vertical, el internet de las
cosas, ciberseguridad, cómputo en
la nube, manufactura aditiva, realidad aumentada y Big Data. A lo largo
del tiempo, y dependiendo del tipo
de industria, también se han incluido la inteligencia artificial, los sistemas ciberfísicos y –en el último par
de años– la red 5G, por mencionar
las más relevantes, o bien han sido
agrupadas por tipo de aplicación,
permitiendo incorporar aún más
tecnologías, por ejemplo, Chiarello
et al. (2018) proponen 11 clústeres,
cada uno con 15 tecnologías habilitadoras.

* Cátedras Conacyt, Centro de Información en Ciencias
de Información Geoespacial Aguascalientes.
Contacto: djlopez/nalvarez@centrogeo.edu.mx

La cuarta revolución industrial,
mejor conocida como Industria
4.0 (I4.0), consiste en un conjunto
de tecnologías que, trabajando en
conjunto, logran el desempeño superior de un producto, optimizar la
producción o la cadena de suministro, disminuir costos, predecir necesidades de mantenimiento de manera remota, etcétera. La principal
característica de la I4.0 es la creación
de industrias inteligentes, capaces
de lograr que la fabricación sea más
eficiente y menos propensa a fallos;
sin embargo, debido al gran potencial de aplicación, este conjunto de
tecnologías ha sido utilizado en diversos ámbitos, como la domótica,
smart-education o smart-cities. A
pesar de que la I4.0 ya se utilizaba en
el tema de la salud, la crisis sanitaria mundial ocasionada por el virus
SARS-CoV-2, más conocido como
COVID-19, contribuyó a que se creara un conjunto de aplicaciones dirigidas al combate a la pandemia, o
bien, que las tecnologías existentes
fueran llevadas al entorno sanitario,

CIENCIA UANL / AÑO 25, No.112, marzo-abril 2022

TECNOLOGÍAS
DISRUPTIVAS
Y SUS
APLICACIONES

tico y pronóstico automatizado mediante tomografías computarizadas
de tórax, una revisión bibliográfica
de este tipo de aplicación puede
encontrarse en Chassagnon et al.
(2020) y Wynants et al. (2020).

Se realizó una revisión sobre cómo
se han usado estas tecnologías para
hacer frente a los retos surgidos al
hacer frente a la pandemia de COVID-19 y sobre las propuestas existentes para usos futuros. Se analizaron portales de noticias de distintos
países, la información encontrada
se clasificó en el tipo de tecnología y
el uso que se le está dando. Fueron
revisados 57 artículos que incluían
el uso de alguna tecnología de I4.0
para paliar los efectos negativos de
la pandemia, de éstos se descartaron 18 debido a que la aplicación
no estaba directamente relacionada, por ejemplo, el uso de IA para el
desarrollo de nuevos fármacos (ya
existía y sólo incrementó su uso debido al confinamiento), el comercio
electrónico, o bien que la noticia de
distintas fuentes se refería a la misma aplicación.

Por ejemplo, mediante una aplicación se rastrean personas con las
que un paciente pudo tener contacto en los diez días previos a la aparición de síntomas, también se hace
monitoreo en tiempo real de la pandemia y se ejecutan simulaciones
para predecir dónde puede surgir
un nuevo brote. En tercer lugar se
encuentra la minería de datos, que
ha sido usada para dar seguimiento
a la evolución de la pandemia usando bases de datos de acceso abierto,
para identificar los síntomas reportados por personas en redes sociales
y con ello saber si había alguno que
pudiera ayudar en la detección temprana; y para conocer las recomendaciones hechas en redes sociales
por profesionales de la salud. Por
último, se ha usado la red 5G –que es
una tecnología habilitadora del internet de las cosas (IoT)– para transmisión de datos en puestos de toma
de muestras, Big Data para rastreo
y seguimiento de contactos de un
paciente positivo, y se ha equipado
a personal de seguridad con sensores en lentes y cascos para medir la
temperatura de forma remota y hacer controles biométricos en calles,
aeropuertos y fronteras.

Se encontró que la tecnología
más usada es la robótica, en algunos
casos asistida por inteligencia artificial (IA), la mayoría de las aplicaciones tiene por objetivo minimizar el
contacto con (posibles) portadores
del virus, aunque también fueron
usados para automatizar el estudio de muestras con la técnica de
reacción en cadena de polimerasa
(PCR). Los tipos de robots más usados son humanoides y los vehículos
aéreos y terrestres no tripulados. La
segunda tecnología más mencionada es inteligencia artificial, los mayores usos que se le dan se enfocan
en la contención de brotes, diagnós-

La figura 1 muestra un grafo con
los resultados obtenidos, el tamaño
de los nodos es proporcional a la
cantidad de aplicaciones de determinada tecnología, mientras que
el grosor de los vértices es proporcional a las veces que fue citada una
aplicación. Así, por ejemplo, para

CIENCIA UANL / AÑO 25, No.112, marzo-abril 2022

robótica los mayores usos encontrados fueron en la desinfección de
superficies y en el reparto de comida, medicamentos, etcétera, para
pacientes hospitalizados. En algunos casos, los robots son capaces de
identificar a cada paciente mediante
un escaneo facial, logrando un seguimiento y control automático de
cada caso. En la figura 2 podemos
observar que China, Corea del Sur
y Estados Unidos son los países en
los que más se han usado las tecnologías identificadas, los tres países se
han apoyado en la robótica y en la IA
para enfrentar a la pandemia.
En nuestro país, la Universidad
Veracruzana (Medel-Ramírez y Medel-López, 2020) utiliza los datos oficiales –puestos a disposición pública a través del Laboratorio Nacional
de Geointeligencia– para identificar
el estado de un paciente positivo (recuperado, activo o defunción), aplicando minería de datos y métodos
de aprendizaje automático para estimar escenarios de atención medica. La empresa mexicana “Gestión
de Servicios Digitales”, dedicada al
diseño de robots programados con
inteligencia artificial, ha modificado
su tecnología para atender algunas
necesidades que emergieron con la
pandemia, por ejemplo, la atención
remota de pacientes, servir de guía
y dar información (Corona-Chávez,
2020). En el Tecnológico de Monterrey (Ortega, 2020) se están utilizando algoritmos de IA, aprendizaje
profundo y automático, como método de diagnóstico al evaluar radiografías de tórax y determinar las
características que separan los casos
positivos de los negativos.

37

�CURIOSIDAD

CONCLUSIONES

Figura 1. Tecnologías y sus aplicaciones.

Fue encontrado que los países que
han implementado más acciones
tecnológicas han sido China, seguido
por Corea del Sur, sin embargo, mientras que China se ha enfocado en el
uso de robots asistidos por IA, Corea
del Sur ha apostado por el uso de Big
Data para rastrear contagios mediante redes 5G. El mayor uso se ha dado
con los robots para disminuir el contacto entre personas, éstos emplean
varias tecnologías, como IoT para la
transmisión inalámbrica de datos e IA
para reconocimiento facial de pacientes. También fue posible observar que
existe una gran cantidad de investigación en torno al uso de IA para diagnóstico y pronóstico usando imágenes de tomografías computarizadas,
aunque aún no se ha expandido su
aplicación en el entorno hospitalario.
En algunos casos el uso de ciertas
tecnologías para rastreo de contactos
pone en riesgo la privacidad personal. En este artículo nos enfocamos
en tecnologías cuyo uso se orientó
directamente en la atención a la COVID-19, sin embargo, en nuestra búsqueda y revisión de noticias también
encontramos muchas aplicaciones
indirectas, por ejemplo, el aumento
de la cantidad de dinero que se puede
pagar por celular en la Unión Europea
para evitar transacciones en efectivo,
uso de robots autónomos en almacenes, el incremento del comercio electrónico, entre muchas otras.

REFERENCIAS

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doi.org/10.1136/bmj.m1328

Figura 2. Países y tecnologías.

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�CIENCIA DE FRONTERA

Ciencia de frontera

¿Cómo descubre la doctora Soto su vocación de investigadora?

Conservar alimentos más allá del
plástico, el reto de desarrollar envases
biodegradables.
Entrevista con la doctora Herlinda Soto
Valdez

Nací y viví los primeros años de mi vida en un
rancho donde estaban también mis abuelos,
padres y otras pocas personas. Mi papá siempre nos enseñó a asegurarnos, a demostrar
cualquier cosa que encontráramos o viéramos.
Teníamos que hallar la causa de cualquier suceso que se presentara. Me quedé con esa costumbre, comprobar antes de señalar algo o de
asustarme con algo.

M A R Í A J O S E FA S A N T O S C O R R A L*

En aquel entonces para mí era un sueño
cursar una carrera universitaria, pero se podía
soñar. Sólo había que pensar la ruta, cómo hacer la primaria, la secundaria, la preparatoria y
luego llegar a la universidad que para mí estaba
lejísimos. Por el tema de la educación salimos
de ese rancho y nos fuimos a Cananea, donde
pude cursar hasta la preparatoria, lo que me
abrió las puertas del mundo. Para ingresar a la
universidad tuve que convencer a mi papá, un
hombre muy tradicional, para que me permitiera mudarme a Hermosillo, que era la ciudad
donde se localizaba la Universidad de Sonora.
Estando allí se presentaron nuevas oportunidades. Finalmente, la respuesta a tu pregunta es
que cuando vives en un rancho y tienes pocas
cosas que hacer te fijas en todo, el mosquito, el
chapulín quieres abrirlo, aprendes a desmenuzar las cosas para poder comprenderlas y cambiarlas si es necesario.

L

a doctora Herlinda Soto Valdez es investigadora
titular del Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD). Estudió la licenciatura
en Ciencias Químico-Biológicas, con especialidad en
Tecnología de Alimentos, en la Universidad de Sonora,
y tiene un doctorado en Ciencias de los Alimentos por la
Universidad de Leeds en el Reino Unido. Su línea de investigación ha estado vinculada con el desarrollo tecnológico de envases, incluyendo las interacciones entre éstos
y los alimentos.
La doctora Soto desarrolló una película plástica para
eliminar etileno, lo que en 2000 la llevó a obtener el Premio Nacional de Tecnología de Alimentos. En 2010 volvió
a ganar el mismo premio, con un proyecto relacionado
con la migración de tocoferol de películas de ácido poliláctico a aceite de soya y su efecto en la estabilidad oxidativa. Actualmente la doctora Soto trabaja en tres temas:
envases activos con actividad antimicrobiana, contaminación de alimentos por componentes de sus envases y
aprovechamiento de residuos agroindustriales para desarrollar artículos de un solo uso.

En la construcción de mi vocación por la
Química puedo sumar también la influencia de
mi mamá. Ella era la única que sabía inyectar en
todas las rancherías cercanas a la nuestra, tenía
un montón de frasquitos de colores de lo que
sobraba de las ampolletas, a mí me encantaba
ver esos frasquitos que también eran mis juguetes. Fueron quizá esas experiencias de niña las
que encaminaron mi vocación por la investigación y específicamente por la Química.

*Universidad Nacional Autónoma de México.
Contacto: mjsantos@sociales.unam.mx

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�CIENCIA DE FRONTERA

¿Qué ventajas y qué desventajas ha tenido ser mujer en su trayectoria de investigación y vinculación?
Para mi caso no encuentro haber tenido ventajas o desventajas por ser mujer. Primero, porque estudié Química que, en los ochenta, se
consideraba una carrera de mujeres, si hubiera
estudiado alguna otra carrera, como ingeniería,
posiblemente hubiera tenido otros problemas.
Además, mi especialidad fue en alimentos, que
era un tema legitimado para las mujeres. El doctorado lo hice en la Universidad de Leeds, ubicada en el norte de Inglaterra, un país pionero en
equidad de género, y ahí tampoco tuve problema. Así puedo decir que ser mujer nunca ha sido
un obstáculo para mi carrera profesional. Cuando ingresé a trabajar al Centro de Investigación
en Alimentación y Desarrollo (CIAD), tampoco
hubo diferencia, pues es una institución donde
los hombres y las mujeres tenemos el mismo
salario, las mismas responsabilidades y oportunidades. Además, el CIAD es un centro donde el
personal académico femenino supera al masculino (58% mujeres). Por supuesto a veces hay
problemas con ciertos colegas que tienen esos
complejos muy arraigados, pero en general las
oportunidades se han presentado. No puedo decir que sufrí discriminación o me retrasé por ser
mujer, creo que no.

¿Qué habilidades se necesitan para
formar e integrarse a redes internacionales de investigación?
Primero, debes contar con instalaciones para
trabajar y hacer investigación al nivel que lo hacen en otros países. Segundo, la disponibilidad
para viajar, cuando se planean reuniones en
otros países debes estar dispuesta, antes no había Zoom. Tercero, debes contar con los medios
para hacer estancias de investigación en otros
países y recibir investigadores y estudiantes de
otros lugares. No sólo se requieren habilidades
para hacer investigación, también están relacionados los aspectos sociales.

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Cuando recién regresé del doctorado, participé en dos
proyectos del Programa Iberoamericano de Ciencia y Tecnología para el Desarrollo (Cyted), lo que fue muy bueno
porque tuve interacción con investigadores e investigadoras de países iberoamericanos. Hice estancias de investigación en Chile, en Cuba y en España, recibí gente de esos
países y eso va enriqueciendo no solamente mi trabajo,
sino el del equipo. Los y las estudiantes, por ejemplo, pudieron hacer estancias. Eso fue un buen inicio en los años
noventa. También ayudaron los proyectos de Conacyt que
te permitían comprar equipo para montar un laboratorio,
aunque últimamente ya no hay dinero para eso, situación
que representa un problema pues los equipos caducan
rápidamente y si quieres estar a los niveles de los colegas
internacionales, tienes que buscar la manera de conseguir
financiamiento.
Participamos, con investigadores de España y Portugal,
en los proyectos de Foncicyt del Conacyt. Este equipo fue
muy productivo porque los españoles y los portugueses
producen muchos artículos, y nosotros, por nuestra parte,
también. Además, se establece el compromiso de que si
alguien publica tiene que incluir a todos los participantes
del proyecto que aportan al artículo. Entre más laboratorios participan en una investigación es mejor, porque éstos
tienen diferentes facilidades e instalaciones que se van acoplando y complementando. Por el contrario, cuando sólo
participa tu laboratorio estás restringida a tus equipos, y
difícilmente puedes producir algo suficientemente bueno
como para publicarlo en una revista internacional, que demanda que el trabajo sea novedoso y perfecto.
Por otro lado, no puedes estar publicando eternamente
en el mismo tema porque caduca, siempre hay que estar
evolucionando y adaptándose a las demandas que van surgiendo. Por ejemplo, el tema de materiales de envase biodegradables en el que todos queremos y tenemos que trabajar, es muy complicado, pero debemos dar una respuesta
a la creciente demanda por esos materiales, no podemos
ignorarlo porque es un problema serio en el planeta.

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No puedes
estar publicando
eternamente en
el mismo
tema porque caduca...
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�CIENCIA DE FRONTERA

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¿Qué retos supone la creación de envases biodegradables y su posterior
transferencia?
El reto de trabajar con envases biodegradables es
monumental. Sobre todo después de usar plásticos no biodegradables con los que se había logrado conservar los alimentos por más tiempo
y reducir las pérdidas, durante más de 50 años.
Ello debido a que estos materiales no son degradados por los microorganismos, son inertes.
Esta propiedad contribuyó a que se incrementara la demanda y los precios de los plásticos disminuyeran. Adicionalmente, se desarrollaron
estructuras de varias capas de diferentes polímeros para complementar sus propiedades, algunos proporcionaban barrera al vapor de agua,
otros al oxígeno y para mantenerlos unidos se
utilizaban adhesivos, lo que hacía que no fuera
posible despegarlos, e imposible su reciclaje. Los
plásticos nos facilitaron la vida y ahora nos cuesta trabajo sacrificar esa comodidad.

donde el poder adquisitivo de la mayoría de la población
es bajo, se esperaría que la alternativa de alimentos envasados en materiales biodegradables no tuviera gran impacto,
a menos que sea el único material utilizado.
Sin embargo, existen ciertos grupos de personas que
dentro de su filosofía y sus hábitos está el cuidado del
medio ambiente. Ellos se decidirían por la opción biodegradable. Esto se observa con mayor frecuencia en países
desarrollados en los que los consumidores cuentan con
mayor capacidad adquisitiva. También es una actitud de
las nuevas generaciones de jóvenes que ven su futuro amenazado por la contaminación por plásticos. Sin embargo,
aún forman parte de una baja proporción de la población.
Existen otros retos técnicos en los envases de material biodegradable, éstos no siempre son transparentes, ni tienen
la resistencia a ciertos factores. Pueden estar fabricados de
materiales que provienen de la naturaleza como proteínas,
almidones, celulosa y otros polisacáridos, o bien una combinación de ellos que no ofrecen la misma capacidad de
proteger al producto.

Los materiales biodegradables no cumplen
con los requerimientos de conservación que
ofrecen los polímeros convencionales. Así, durante siete décadas, los plásticos no degradados
se fueron acumulando en el medio ambiente,
de tal manera que actualmente existen miles de
millones de toneladas en diferentes lugares del
planeta. Casi la mitad proviene de envases y embalajes. Éste es un serio problema que requiere
de la colaboración de todos los sectores involucrados para atacarlo.

No presentan la resistencia mecánica de las poliamidas,
ni la estabilidad térmica del PET, ni la transparencia del polietileno de baja densidad, etcétera. Ya existen polímeros
sintéticos que pueden degradarse en ciertas condiciones
como el composteo, como el ácido poliláctico (PLA) y los
polihidroxialcanoatos (PHAs) aún son más caros que los
convencionales y su principal desventaja es que absorben
humedad y eso cambia sus propiedades. Pero el agua provoca hidrólisis de la cadena polimérica, lo que contribuye
a que los microorganismos puedan degradarlos. Existen
miles de investigaciones que tratan de mejorar las propiedades de estos biopolímeros para que sustituyan exitosamente a los polímeros no biodegradables.

En el área de investigación y desarrollo es
muy importante diseñar y desarrollar envases
que cuando estén en contacto con el alimento lo
protejan, pero una vez en la basura se degraden.
Éste es el reto tecnológico, pero hay otro económico. Los pocos materiales biodegradables que
existen son más caros que los convencionales,
por lo que el precio de los alimentos que los utilizan se incrementa. Los consumidores tendrían
que decidir si pagan esta diferencia en favor del
medio ambiente o prefieren el alimento en envase convencional, más económico. En un país

Una alternativa adicional son los aditivos oxodegradables que se agregan a los polímeros convencionales
durante la fabricación de bolsas, botellas, tarros, popotes,
etcétera. En teoría provocan la degradación de los polímeros, pero si bien ayudan a romper las cadenas, no existen
evidencias de que llegan a descomponerse en bióxido de
carbono y agua, que es lo que se necesita para hacer un
material completamente biodegradable. El uso de estos
aditivos no está aprobado en muchos países porque lo que
hacen es disminuir el tamaño de las cadenas, quedando
como contaminantes invisibles en los rellenos sanitarios.

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Los plásticos nos
facilitaron
la vida y
ahora nos
cuesta trabajo sacrificar esa
comodidad.
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�CIENCIA DE FRONTERA

¿Cuáles son los principales retos de la
transferencia de conocimientos y tecnología en México?
Las empresas y los investigadores somos dos
sectores diferentes. La velocidad con la que trabaja la empresa es mucho mayor a la que tiene
la investigación. Allí está la primera brecha. El
empresario que llega con una solicitud o un problema requiere la solución urgente, si tienes suficiente experiencia en ese tema puedes dar una
recomendación inmediata. Pero la mayoría de
las veces, cuando la empresa consulta al Centro
es que ya exploró otras soluciones que no funcionaron. Entonces, el personal de investigación
del Centro propone un plan experimental que
logre encontrar la solución lo que puede llevar
unos meses, mínimo.
Cuando se trata de desarrollar materiales
biodegradables, el proceso comienza con el diseño del material y su experimentación, que puede llevar meses o años. Una vez que se obtiene
debe probar que tiene capacidad de proteger el
alimento por un tiempo definido. Adicionalmente se debe comprobar que en realidad es
biodegradable, esto puede llevar al menos un
año. Actualmente muchos envases que dicen ser
biodegradables realmente no lo son. No existe
una norma oficial nacional que indique cuando
se debe etiquetar el envase con la leyenda biodegradable. Todo este proceso puede tomar varios
años. Este es uno de los retos para la vinculación,
las distintas velocidades a las que trabajamos los
dos sectores. Lo que se explica porque la empresa tiene sus líneas de producción ya establecidas.
Mientras que, al investigador le lleva tiempo
asimilar, experimentar, entender, a veces equivocarse y volver a repetirlo, hasta encontrar la
solución.
Mientras no existan opciones de materiales
efectivos y biodegradables, la industria de los
alimentos seguirá usando materiales convencionales hasta que se vayan generando materiales
que contribuyan a disminuir el uso de plásticos

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no biodegradables, lo que llevará tiempo. El otro reto es el
precio de los nuevos materiales. El implementar nuevas
tecnologías en cualquier sector implica una inversión y
precios altos al principio. Después con la demanda y con
la masificación de la producción los precios van bajando,
como sucedió con los plásticos convencionales que ahora
son relativamente baratos y no impactan tanto en el precio
final del alimento.

¿Cómo ha ayudado a su carrera de investigación la obtención de dos premios tan importantes como el Nacional de Tecnología y Alimentos?
El objetivo de los premios es reconocer el trabajo
que has hecho. En este sentido los premios han
sido un reconocimiento. Incluye un monto que
no es mucho si lo quieres utilizar en un proyecto de investigación, pero para los participantes
puede ser una motivación, sobre todo para los
estudiantes. Los premios son una gran satisfacción porque tu trabajo compite con otros, que
también son buenos, y cuando el comité escoge
tu investigación como la mejor es como decirte
vas bien, síguele trabajando por ahí. Para los estudiantes es un reconocimiento al arduo trabajo y desvelos que les cuesta la obtención de un
grado, es muy motivante para ellos que también
están buscando labrarse un futuro.

¿Qué le ha dado el CIAD a la doctora
Soto y usted que le ha dado a este centro?
El CIAD ha sido mi único centro de trabajo. Me
abrieron las puertas desde que buscaba un lugar
para hacer mi tesis de licenciatura hace 36 años,
cuando el Centro apenas comenzaba. Entonces
se encontraba en una casa adaptada con dos o
tres laboratorios y muy poca gente trabajando.
Mi primera tesis fue sobre una enzima que causaba problemas a las manzanas producidas en
Hermosillo. Cuando terminé la licenciatura me

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Actualmente
muchos
envases
que dicen
ser biodegradables
realmente
no lo son.
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�CONCIENCIA

Sustentabilidad ecológica

inscribí en una maestría sobre polímeros y materiales de la
Universidad de Sonora, entonces con pocos estudiantes, a
la que me invitó un profesor japonés que me dio clases en
la licenciatura. Al mismo tiempo, en el CIAD me ofrecieron
un trabajo como técnica.
Al principio no quería dejar ninguna de las dos cosas,
pero después me decanté por el CIAD que era un trabajo
seguro, y aunque terminé todos los créditos de la maestría
e hice una parte de la tesis, nunca me titulé. Esa maestría
me abrió la puerta para que el director general, que tenía
un plan de crecimiento, me conminara, igual que a otros
jóvenes, a buscar un lugar donde hacer el doctorado, para
después de ello regresar a hacer crecer el Centro y ampliar
las líneas de investigación. Como tenía el antecedente en
alimentos y polímeros me propuso que estudiara sobre envases. Busqué pues un lugar donde hacer un doctorado en
el área y encontré que en Inglaterra podía hacer un doctorado directo, no necesitaba el título de la maestría.
Finalmente creo que he utilizado más los conocimientos de ésta. En 1996 terminé mi doctorado en la Universidad de Leeds y regresé al Centro, donde tuve que trabajar
para conseguir fondos para equipar un laboratorio. Fue
entonces cuando participé en los proyectos del Cyted que
me abrieron puertas, no para equipar el laboratorio, pero sí
para aprender a manejarme en el sistema de investigación

y ubicarme en las necesidades de México que no eran las
mismas del lugar donde estudié el doctorado.
Desde hace 25 años soy investigadora. El CIAD ha financiado mis distintas estancias de investigación internacionales, en East Lasing, Michigan, La Habana, Cuba, y la
última en Penang, Malasia, donde colaboro con una investigadora en un proyecto sobre migración de componentes
de envases a alimentos. Sigo colaborando con la School of
Packaging de Michigan State University donde soy profesora adjunta.

Ciudades del
conocimiento y su
contribución a la
sustentabilidad
PEDRO CÉSAR CANTÚ MARTÍNEZ*

En cuanto a lo que le he dado al CIAD, pienso que he
contribuido a la producción académica y a la formación de
recursos humanos en licenciatura, maestría y doctorado.
También he tenido puestos administrativos, de 2015 a 2019
me alejé de la investigación para ocupar el puesto de coordinadora de Programas Académicos, con el objetivo de subir a nivel internacional al menos un posgrado de los cuatro que tenemos. Durante mi coordinación logré que dos
(maestría y doctorado en Ciencias), alcanzaran este nivel
en el Programa Nacional de Posgrados de Calidad (PNPC)
de Conacyt. En 2019 volví a mi puesto de investigadora, y
aquí estoy, trabajando en proyectos sobre aprovechamiento de residuos agroindustriales para desarrollar artículos
de un solo uso.

En este marco de referencia, las
naciones más desarrolladas han trascendido de un esquema de carácter
industrial hacia otro sustentado en el
conocimiento, con lo cual han edificado metrópolis bastante prósperas
y extremadamente atrayentes en
materia de inversión económica. Sin
embargo, en un escenario opuesto,
en los países en desarrollo esto no ha
sucedido ya que se encuentran aún
en una fase que impulsa preponderantemente el contexto industrial
(Hernández, 2017). No obstante, el conocimiento es contemplado:

* Universidad Autónoma de Nuevo León.
Contacto: cantup@hotmail.com

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En nuestra sociedad, el conocimiento siempre ha sido un recurso sumamente valioso, pero particularmente
a finales del siglo XX, y en estos primeros 20 años del siglo XXI, el conocimiento ha requerido de una gestión
adecuada y estratégica, esencialmente
por el protagonismo explicito que ha
tenido en el progreso de la sociedad
humana. En este sentido, el desarrollo
económico que hoy se ostenta tiene
como nodo central el conocimiento, y
sus avances –como innovaciones– se
han instaurado como la base para acceder a un bienestar social de carácter
generalizado en el mundo (Cabrero,
2014).

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como un activo fundamental, el
mundo empresarial se dio cuenta
muy pronto de que éste necesitaba
ser gestionado de una forma eficiente. A lo largo de los últimos años, la
gestión estratégica del conocimiento viene encontrando aplicación en
otros campos, como pueden ser los
de la educación, la planificación territorial o la gobernanza (Romeiro y
Méndez, 2008:2).

49

�SUSTENTABILIDAD ECOLÓGICA

¿QUÉ ES LA ECONOMÍA DEL CONOCIMIENTO?
Hace algunos años se contaba con
el precepto de que sólo las naciones
que lograban un fortalecimiento social, económico y ambiental eran
aquéllas que desarrollaban exclusivamente sus sectores productivos
mediante la incorporación de infraestructura y tecnología, las cuales
aportaban grandes dividendos a la
productividad. Sin embargo, esta noción ha cambiado posterior a la identificación que tiene el conocimiento
como bien capital para acrecentar la
competitividad laboral y productiva
de los países, al igual que contribuye
a la sustentabilidad.
Cuando se hace referencia a
la economía del conocimiento –
knowledge economy–, debemos entender que se refiere a la manera en
que el sector productivo y social hace
uso de la información y del conocimiento para crear valor –en los servicios y productos– que se incorpora a
la sociedad con el objetivo de mejorar
la calidad de vida y el bienestar de las
personas. De hecho, los ámbitos en
los que la economía del conocimiento se hace patente son muy diversos,
entre éstos pueden estar: educación,
investigación, informática, comunicaciones, robótica, biomedicina,
biotecnología, nanotecnología, entre
otras (Brinkley, 2006).
Esto no significa que antes no
haya sido así, ahora se hace referencia a la forma tan vertiginosa en
cómo se ha creado, acumulado y

50

usado el conocimiento. Esto suele
interpretarse como una alusión que
se acepta universalmente, como lo
hace saber correctamente Smith
(2002). De acuerdo con Sánchez y
Ríos (2011), el concepto de economía
del conocimiento fue formulado por
la Organización para la Cooperación
y el Desarrollo Económicos (OCDE)
–cuyo objetivo es coordinar políticas sociales y económicas entre las
naciones agremiadas–. Las bases, de
acuerdo a la OCDE, son principalmente la generación, divulgación y
uso del conocimiento.
Igualmente, estos mismos autores –Sánchez y Ríos (2011)– indican
que el Banco Mundial contempla
que en toda economía del conocimiento deben subsistir cuatro fundamentos: educación calificada, infraestructura tecnológica, sistemas
de innovación –por ejemplo, vinculación entre la empresa y centros de
investigación– y regímenes de orden
gubernamental que incentiven y
aseguren esta actividad. Inclusive, la
economía del conocimiento ha dado
origen a normas y pautas que se erigen como gerencia del conocimiento, que consiste en la forma en que
el conocimiento mismo se inscribe,
almacena, se combina, se cataloga y
se examina (David y Foray, 2002).
De esta manera, el conocimiento se organiza como un recurso o
producto que actualmente retoma
suma importancia en las actividades
socioeconómicas. El cual puede ser
imperceptible o tangible. De hecho,
Vilaseca, Torrent y Díaz (2002:8-9)
comentan lo siguiente:

en la actualidad hay dos tipos de
mercancías conocimiento: las mercancías conocimiento observable y
las mercancías conocimiento tácito. Por tanto, hemos visto cómo las
tecnologías digitales no sólo han
asentado las bases de una mayor
utilización del conocimiento como
recurso, sino que también han definido un conjunto de nuevos bienes
y servicios, que agrupamos bajo el
denominador común de mercancías conocimiento observable y
mercancías conocimiento tácito.

ritu empresarial y el dinamismo de
su economía”.
Por ende, Beatriz Pescador (2014)
asevera que la sociedad del conocimiento se particulariza, como aquella colectividad social que ostenta las
competencias e infraestructura para
constituir el conocimiento que se posee en un instrumento, para aplicarlo en su propio bienestar con un alto
sentido social. Al respecto, Pérez et al.
(2018:10) comentan que “la creciente
demanda de conocimiento científico
en nuestros tiempos ha marcado un
hito en la evolución científico-tecnológica, de ahí que se estén generando
sociedades para identificar, obtener,
generar, transmitir y emplear la información a favor del desarrollo humano”.

Por lo tanto, el recuento del conocimiento tangible y tácito evidenciado como observable, conjuntamente
con la difusión de éste, ha permitido
que el conocimiento se haya constituido en un bien estratégico, económico y social, que de manera virtuosa ha permitido la generación de más
conocimiento en la posmodernidad.

En estos términos, toda sociedad del conocimiento es capaz de
edificar estructuralmente su conocimiento mediante la experiencia
compartida, ya no sólo presencialmente entre personas o de manera
colectiva, sino ahora haciendo uso
de la tecnología de información y
comunicación principalmente, que
a su vez les conduce a construir nuevo conocimiento. El cual se origina
de las habilidades y competencias
que emanan de las transferencias de
información y que modifica grandemente –en muchos sentidos– las actividades cotidianas; transformando
la información en un insumo –que
sirve de cimiento– para el desarrollo
económico y socioambiental.

CARACTERÍSTICAS DE LA SOCIEDAD DEL CONOCIMIENTO
Una sociedad del conocimiento es
aquella entidad en la que los distintos sectores que la constituyen hacen
uso del conocimiento de manera
exhaustiva, con lo cual se contribuye al fortalecimiento del desarrollo
económico y ambiental (Rohrbach,
2007). Es así que la Organización de
Estados Americanos (2021, párr. 1)
hace mención que la sociedad del conocimiento atañe: “a la sociedad que
está bien educada, y que se basa en
el conocimiento de sus ciudadanos
para impulsar la innovación, el espíCIENCIA UANL / AÑO 25, No.112, marzo-abril 2022

Cabe destacar que en la sociedad
del conocimiento se pretende facultar a todo ser humano para hacer uso
de la información y que le permita

CIENCIA UANL / AÑO 25, No.112, marzo-abril 2022

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�SUSTENTABILIDAD ECOLÓGICA

propiciar un enriquecimiento en su
persona, tanto de carácter cultural y
técnico como del orden científico. En
otras palabras, se busca la prosperidad de todos los individuos, y donde
la educación se yergue como un bastión para lograr esto, abonando a una
mayor comprensión de los saberes
universales, en la que se involucran
prácticas, convicciones y capacidades con alto contenido analítico.
La sociedad del conocimiento se
ha constituido en la respuesta al frenético entorno global, en el que cada
vez se hace pertinente establecer
nuevas formas de interaccionar entre las personas, así como desarrollar
distintos estilos de trabajo y nuevas
combinaciones de aprendizajes, habilidades y actitudes que den pauta
a un modelo de carácter más integrador, donde se requiere, además,
contar –sin lugar a dudas– con ámbitos sociales y económicos estables y
competitivos.

CIUDADES DEL
CONOCIMIENTO
Y LA SUSTENTABILIDAD
¿Por qué las ciudades se tornan relevantes en el marco de la sociedad del
conocimiento? Esencialmente esto
sucede porque es en las metrópolis
donde se da génesis, se aglutina, se
divulga, se intercambia y se aplica
todo conocimiento; traduciéndose
estas acciones en medios para constituir el conocimiento en un insumo
de mejora de las condiciones de vida
de las personas, por ello se les denomina ciudades del conocimiento.

52

Por esta razón, Cabrero (2014:37)
tipifica a las ciudades del conocimiento como “el espacio geográfico
en el que se integran e interactúan las
actividades económicas con las actividades vinculadas a la innovación
y a la generación de conocimiento
científico y tecnológico”. Inclusive
señala que cuentan con seis particularidades distintivas: alta productividad, nivel de vida elevado, capital
intelectual, actividades innovadoras,
acceso a infraestructura informática
para su conectividad y un marco administrativo y legal que promueve el
establecimiento de nuevas inversiones.
En tanto, la contribución de las
ciudades del conocimiento a la sustentabilidad puede evidenciarse mediante el logro de generar espacios
urbanos cuyas particularidades sean
más seguras, inclusivas y resilientes,
como lo advierte el Objetivo 11 de Desarrollo Sostenible (Fondo para los
Objetivos de Desarrollo Sostenible,
2021). Pero, además, como Cabrero
(2014) lo menciona, al establecimiento de un compromiso para el empleo
de tecnologías y procesos productivos contemplados como limpios,
cuyo impacto se refleje en el contexto ambiental como en la progresión
del bienestar de las personas.
Es así que, en el marco de desempeño de una ciudad del conocimiento,
descuella el capital humano e intelectual con el que se cuenta, adicionalmente al empleo de tecnologías
más amigables con la conservación
del ambiente y donde subsiste una
gestión urbana inclusiva. Con lo cual,
Alvarado (2017:8) señala:

De esta manera la evolución territorial y, por tanto, el desarrollo
de un modelo de ciudad inteligente y sostenible requiere de nuevas
formas de organización e interrelación, considerando que las nuevas
tecnologías y sistemas (económicos y sociales) evolucionan en nuevas lógicas basadas en la interrelación activa de varios actores, tanto
de la esfera social como ambiental,
económica y de gobierno.

carácter urbano donde la sustentabilidad tanto económica como ecológica no necesariamente implique –de
manera coyuntural– un atraso social
en la calidad de vida de sus ciudadanos. Y, por ende, se encaminen a un
modelo de gestión urbana considerando el conocimiento como el principal insumo para lograr esto.

Por lo tanto, una ciudad del conocimiento, sustentable e inteligente,
sería el sitio donde sus ciudadanos
son el nodo central de todo progreso
y desarrollo económico, que conlleve por consecuencia a elevar la calidad de vida de las personas alineando su funcionamiento a la equidad,
eliminación de la pobreza y sustentabilidad de sus procesos en el tiempo.

Alvarado, R.A. (2017). Ciudad inteligente y sostenible: hacia un modelo de innovación inclusiva. Paakat:
Revista de Tecnología y Sociedad.
7(13):1-17.
Brinkley, I. (2006). Defining The
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Economy Programme Report. London: The Work Foundation.
Cabrero, E. (2014). Ciudades del conocimiento, ciudades sustentables.
Ciencia. 65(4):34-39.
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introducción a la economía y a la sociedad del saber. Comercio Exterior.
152(6):472-490.
Fondo para los Objetivos de Desarrollo Sostenible. (2021). Objetivo 11: Ciudades y comunidades sostenibles.
Disponible en: https://www.sdgfund.
org/es/objetivo-11-ciudades-y-comunidades-sostenibles
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oas.org/es/temas/sociedad_conocimiento.asp

CONSIDERACIONES FINALES
Como hemos podido observar, las
circunscripciones geográficas denominadas ciudades se han establecido como nodos que potencializan
el conocimiento, con la finalidad
de elevar el desarrollo y progreso
económico de toda persona. Donde las capacidades tecnológicas y
capital intelectual se conjugan para
incursionar en distintas áreas con el
propósito de reducir la pobreza y la
desigualdad, lo cual está acorde con
los preceptos de los objetivos del desarrollo sustentable.
Para esto, sobresale que en estas ciudades del conocimiento se
abogue y resguarde un ambiente de
CIENCIA UANL / AÑO 25, No.112, marzo-abril 2022

REFERENCIAS

CIENCIA UANL / AÑO 25, No.112, marzo-abril 2022

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Rohrbach, D. (2007). The development of knowledge societies in 19
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cambio estructural. Un análisis empírico e internacional para la economía española. Working Paper Series
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53

�Ciencia en breve

CIENCIA EN BREVE

con una serie de graves incidentes de
seguridad relacionados con los tubos
de Pitot.
En su área de distribución geográfica natural en América del Sur y Central y en el Caribe, se sabe que las avispas de esa especie construyen nidos
aprovechando cavidades hechas por
humanos, como huecos en las ventanas, enchufes eléctricos y espacios en
cerraduras.
Hay un cliché en las películas holliwoodenses en el que un ave, casi
siempre un pato, se estrella o con
el parabrisas o con una turbina del
avión del protagonista o la novia de
éste generando un gran accidente
del cual surge la aventura de la que
trata la película. Siempre me había
preguntado qué tan posible era que
eso sucediera. Y sí, según las estadísticas las interacciones de aeronaves en
vuelo con animales voladores son frecuentes y pueden tener graves consecuencias de seguridad. Pero luego me
pregunté, y qué pasa cuando el avión
está en tierra, por aquello de los nidos
y las plumas, pero la verdad no se sabe
mucho al respecto, pero luego me surgió otra pregunta, ¿y qué hay de otros
voladores como los insectos?
Pues bien, un equipo de la empresa Eco Logical Australia investigó, y
dio a conocer en la revista PLoS ONE,
la posible responsabilidad de las avispas Pachodynerus nasidens en la obstrucción de las sondas del tipo conocido como “tubo de Pitot”, utilizadas en
los aviones para medir su velocidad,
en el aeropuerto de Brisbane, Australia. Y encontraron que entre noviembre de 2013 y abril de 2019 se notificaron en el aeropuerto 26 problemas
relacionados con las avispas, junto

54

Basados en esta información, los
investigadores utilizaron impresión
3D para construir réplicas de tubos de
Pitot que montaron en cuatro lugares
del aeropuerto. En 39 meses, las avispas P. nasidens fueron responsables
de 93 casos de obstrucción completa
de las réplicas.
Según los autores del estudio, P.
nasidens representa un riesgo significativo para la seguridad de la aviación,
y es necesario investigar más a fondo
su conducta para desarrollar estrategias que permitan erradicar o al menos mantener a raya a las poblaciones
de esta especie.
Los resultados del estudio se han
hecho públicos a través de la revista
académica PLoS ONE.
(Fuente: House, A.P.N., Ring, J.G.,
y Shaw, P.P. (2020). Inventive nesting
behaviour in the keyhole wasp Pachodynerus nasidens Latreille (Hymenoptera: Vespidae) in Australia,
and the risk to aviation safety. PLoS
ONE. 15(11): e0242063/ NCYT de Amazings).

Y hablando de películas y animales, me acordé de aquella primera entrega de Predator o Depredador en la
que una creatura extraterrestre tiene
la habilidad de camuflarse o prácticamente volverse invisible. Pues esta habilidad para esconderse en cualquier
escenario también la tienen, sin ser
del espacio exterior, los cefalópodos,
por lo que han inspirado a los investigadores a replicar su fascinante técnica para camuflarse en el espectro
infrarrojo (IR) y visible.
Recientes avances ofrecieron una
serie de mecanismos físicos para reproducir las funciones de camuflaje
de estos animales marinos. Sin embargo, la mayoría de los trabajos se
centraron en el camuflaje en el rango
visible o en el IR solamente: no en modos duales en una estructura de un
solo dispositivo que pueda cambiar
fácilmente entre el modo visible y el
IR según una situación adecuada.
No obstante, un grupo de la Universidad Nacional de Seúl, en la República de Corea, demostró una piel activa de camuflaje de visible a infrarrojo
que proporciona una plataforma de
ocultamiento bajo demanda tanto a la
luz del día como de la noche con una
única variable de entrada: la temperatura (T). Se trata de un dispositivo
termoeléctrico con enfriamiento y
calentamiento activos que sirve como
estructura de base para ajustar la su-

CIENCIA UANL / AÑO 25, No.112, marzo-abril 2022

perficie de cada píxel y, por lo tanto,
permite el camuflaje térmico en la
gama de infrarrojos al igualar la temperatura ambiente. El grupo amplió
aún más el rango de camuflaje hasta
el espectro IR-visible incorporando
cristal líquido termocrómico en la superficie, que cambia la reflectancia de
la luz (R) en función de la temperatura
del dispositivo, lo que permite expresar una variedad de colores mediante
el control de la temperatura.
Además de la capacidad para camuflarse durante el día y la noche, el
dispositivo está altamente “pixelado”.
De esta manera, la piel de camuflaje
puede fusionarse con el sofisticado
fondo térmico y crómico o incluso camuflarse cuando está en movimiento
transitorio de un fondo a otro. Finalmente, el grupo demostró la piel artificial de camuflaje en una epidermis
humana, siendo capaz de camuflarse
ante un fondo sofisticado, como un
arbusto, o cuando se desplaza de un
fondo a otro tanto en el espectro IR
como en el visible (fuente: Universidad Nacional de Seúl/NCYT Amazings)

Vaya, ni la capa de invisibilidad
de Harry Potter puede superar este
invento. Pero si de piel se trata, déjame contarte de un material que imita
la piel humana en cuanto a su resistencia, elasticidad y sensibilidad que
podría utilizarse para recoger datos
biológicos en tiempo real. La piel elec-

trónica, o e-skin, puede jugar un papel
importante en la próxima generación
de prótesis, medicina personalizada,
robótica blanda e inteligencia artificial.
Según sus inventores, la e-skin
ideal imitará las muchas funciones
naturales de la piel humana, como la
percepción de la temperatura y el tacto, con precisión y en tiempo real. Sin
embargo, hacer electrónica adecuadamente flexible que pueda realizar
tareas tan delicadas y al mismo tiempo soportar los golpes y rasguños de
la vida cotidiana es un desafío, y cada
material involucrado debe ser cuidadosamente diseñado.
La mayoría de las e-skins se fabrican colocando un nanomaterial activo (el sensor) en una superficie elástica que se adhiere a la piel humana.
Sin embargo, la conexión entre estas
capas suele ser demasiado débil, lo
que reduce la durabilidad y la sensibilidad del material; por otro lado, si
es demasiado fuerte, la flexibilidad se
limita, lo que hace más probable que
se agriete y rompa el circuito.
Así, un equipo de la Universidad
de Ciencia y Tecnología Rey Abdalá,
en Arabia Saudí, ha creado una piel
electrónica duradera utilizando un hidrogel reforzado con nanopartículas
de sílice como sustrato fuerte y elástico y un MXene de carburo de titanio
en 2D como capa de detección, unido
con nanohilos altamente conductores.
Su prototipo puede detectar objetos a 20 centímetros de distancia, responder a los estímulos en menos de
una décima de segundo y, cuando se
utilizó como sensor de presión, pudo
distinguir escritura escrita en él. Con-

CIENCIA UANL / AÑO 25, No.112, marzo-abril 2022

tinuó funcionando bien después de
5,000 deformaciones, recuperándose
en un cuarto de segundo cada vez.
Tales e-skins podrían monitorear
una serie de informaciones biológicas, como los cambios en la presión
sanguínea, que pueden ser detectados
a partir de las vibraciones en las arterias, o los movimientos de las grandes
extremidades y articulaciones. Estos
datos pueden ser compartidos y almacenados en la nube a través de WiFi (fuente: KAUST).

El mundo de los nanomateriales es fascinante, pues el uso es casi
ilimitado y cada día nos enteramos
de uno nuevo, como el caso de un
nuevo trabajo de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL), Sede
Palmira, que ha utilizado cáscaras y
semillas de naranja y aguacate para
generar puntos cuánticos de carbono, un material semiconductor que
presenta gran fluorescencia y que se
podría usar para detectar metales pesados como el mercurio.
Entre los usos que se le han dado
a este novedoso material –que ya se
emplea en otros países– se destaca
el electrónico, en pantallas de alta
definición, tarjetas de procesamiento de datos de computadores, celdas solares o baterías. Asimismo, en
medicina se usa para detectar ciertas
moléculas o compuestos invasores

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�CIENCIA EN BREVE

en el cuerpo, y se está evaluando su
capacidad para detectar células cancerígenas, entre muchos otros usos.
El punto cuántico de carbono es
un tipo de nanomaterial que por su
diminuto tamaño (de uno a dos nanómetros) crea características ópticas, físicas y químicas especiales,
como la fluorescencia y la semiconductividad, que es la capacidad de ser
conductor de corrientes eléctricas o
aislante.
Los materiales de carbono no
son conductores sino aislantes, pero
los puntos cuánticos de carbono se
vuelven semiconductores porque al
reducir el material a una escala tan
pequeña, sus configuraciones electrónicas se alcanzan a modificar.
Entonces, a esta escala, a los electrones les cuesta menos lograr hacer la
conducción, y por eso pasan de ser
aislantes a semiconductores.
Por su parte, la característica óptica de la fluorescencia es muy importante en el área de la ingeniería
ambiental, ya que el material se puede usar en las aguas como sensor de
metales pesados, especialmente del
mercurio.
Se escogió la naranja porque es
uno de los frutos que más se consumen en todo el mundo, y el aguacate
por el notorio auge que tiene en el
Valle del Cauca. Sin embargo, el alto
consumo de estos dos frutos implica su contribución al aumento de
una problemática ambiental: la ya
alta producción de residuos agroindustriales, por lo cual es importante
pensar qué hacer con ellos. Fue así
como el equipo de trabajo encontró
una forma de aprovechar y revalorizar estos residuos mediante la obten-

56

ción del innovador material (fuente:
UNAL/DICYT).

Y si de alimentos se trata, quiero contarte sobre el quinto cereal de
cultivo agrícola más importante del
mundo: el sorgo o zahína. Como cultivo alimenticio, tanto para humanos
como para animales de granja, el
sorgo se siembra en muchas partes
del mundo. Incluso, en algunas zonas de África y Asia, es un cultivo de
importancia crítica para la seguridad
alimentaria y nutricional.
No sé si tú lo sepas, pero todos los
cultivos agrícolas, incluido el sorgo,
tienen parientes evolutivos salvajes,
sí, así como los lobos son parientes
salvajes de los perros domésticos.
Pues bien, hablando del sorgo, las especies silvestres son muy resistentes y
están presentes en muchos sitios, desde laderas rocosas y dunas de arena
hasta prados y bosques. Sólo por eso
(como si fuera poco), se ha llegado a
la conclusión de que vale la pena usar
estos rasgos para desarrollar nuevas
variedades de sorgo agrícola que se
adapten mejor que el convencional a
condiciones más cálidas y secas.
De hecho, una investigación, realizada por la Universidad Monash en
Australia, ha encontrado la mayor
abundancia de parientes silvestres
del sorgo en ese país, a pesar de haber sido domesticado en África. Los

especialistas encontraron 23 de estos
parientes evolutivos silvestres en Australia, mientras que sólo uno en América y cinco en África y Asia.
Según los resultados, los parientes
australianos del sorgo poseen cualidades que podrían ayudar a la variedad
agrícola a soportar mejor la sequía y
el calor extremo, que van en aumento por culpa del calentamiento global.
Por desgracia, 12 de las 23 especies
silvestres australianas están aparentemente en peligro de extinción, cuatro
son vulnerables y cuatro más podrían
estar también amenazas pronto. Por
lo que urgieron a tomar medidas para
proteger estas plantas silvestres, alimentaria y económicamente importantes (fuente: NCYT de Amazings).

Y ya que hablamos de cosas salvajes y domésticas, es bien sabido que el
mejor amigo del hombre es el perro,
sin embargo, hoy en día, en varios países, el cerdo doméstico, especialmente el de tamaño pequeño, se ha convertido en un animal de compañía
popular que ocupa en la familia humana un nicho social similar al que
ocupa el perro. Este nuevo papel del
cerdo crea la necesidad de comprender mejor la relación cerdo-humano
en el entorno familiar, y especialmente la relación de los animalitos con sus
dueños.

Una nueva investigación de la
Universidad Eötvös Loránd en Hungría, ha explorado la cuestión de si un
cerdo doméstico confía en humanos
desconocidos tanto como lo hace un
perro doméstico o, por el contrario,
rehúye su contacto incluso si esto
implica apartarse de un humano con
quien convive y junto a quien acudiría
de no ser por la presencia del desconocido.
Los cerdos observados en el estudio fueron criados en familias humanas desde las 6-8 semanas de edad.
Esto no sólo proporcionó una oportunidad única para investigar la relación
cerdo-humano, sino que también
permitió comparar directamente su
comportamiento ante humanos con
el de los perros.
Los perros son conocidos por
ser especialmente sociables con los
humanos desde una edad muy temprana. Incluso aquéllos que tienen
un contacto limitado con los humanos se acercan fácilmente a personas
desconocidas y buscan la proximidad
humana. Además, pueden reconocer de entre gente desconocida a las
personas con las que tienen relación.
Se cree que esta sociabilidad especial
de los canes es el resultado tanto de
su domesticación como de su socialización con los humanos durante la
infancia temprana del sabueso. Los
autores del estudio se propusieron
averiguar si los cerdos domésticos, al
ser mantenidos como miembros de
la familia desde una edad muy temprana, como los perros, y por su condición de animales sociales, mostrarían comportamientos similares de
búsqueda de proximidad a su dueño.
Los investigadores comprobaron
que tanto los cerdos como los perros

CIENCIA UANL / AÑO 25, No.112, marzo-abril 2022

preferían quedarse cerca de su dueño en lugar de estar cerca de algún
objeto familiar. Cuando el dueño de
la mascota estaba acompañado por
una persona desconocida, los perros
preferían quedarse cerca de ambos
humanos en vez de estar en otro lugar
de la habitación, mientras que los cerdos preferían mantenerse alejados de
las dos personas, lo que podría reflejar
un ligero miedo hacia el humano desconocido.
Curiosamente, la investigación
también reveló una diferencia en la
forma en que las dos especies se comportan cerca de su dueño humano.
Los cerdos necesitaban más contacto
físico: “tocaban al dueño con el hocico, de manera similar a como lo hacen con sus congéneres, y se subían
al regazo de su dueño” (fuente: Eötvös
Loránd/NCYT).

dos es que está hecho enteramente de
componentes naturales y se degrada
en el suelo, dando lugar a sustancias
sin toxicidad para los seres humanos,
los animales y las plantas.
Los hidrogeles que se utilizan en
la agricultura y la silvicultura sirven
para retener la humedad en el suelo,
lo que afecta directamente a la germinación. También se utilizan como
complemento de los fertilizantes, ya
que reducen la volatilidad de éstos y,
por lo tanto, controlan la dispersión
indebida de los mismos.
Gracias a los hidrogeles, las plantas requieren menos riego y menos
fertilizante. Eso ayuda a la conservación de agua dulce en el planeta y, por
otro lado, reduce el efecto perjudicial
de una presencia profusa y descontrolada de fertilizantes en el suelo.
Sin embargo, la mayoría de los
hidrogeles disponibles en el mercado
no son totalmente biodegradables,
por lo que se les considera posibles
agentes contaminantes del suelo.
Aunque los componentes en sí no son
tóxicos, sus formulaciones comerciales contienen trazas de residuos neurotóxicos y cancerígenos.

Volviendo al campo y sus cultivos, es bien sabido que la escasez de
agua y la pérdida de fertilizantes de
suelos agrícolas por escorrentía, que
además acarrea la contaminación de
otras zonas, son problemas cada vez
más comunes en la agricultura. Al
respecto, científicos de la Universidad
Politécnica de Tomsk en Rusia han
desarrollado un nuevo hidrogel para
uso agrícola que es capaz de retener la
humedad y los fertilizantes en el suelo. La diferencia del nuevo hidrogel
con respecto a otros productos pareci-

CIENCIA UANL / AÑO 25, No.112, marzo-abril 2022

En cambio, el equipo de especialistas ruso utilizó proteína de suero de
leche y ácido algínico como componentes primarios, éstas son sustancias
asequibles, naturales y sin toxicidad,
lo que le da un plus a este desarrollo
(fuente: Universidad Politécnica de
Tomsk).

57

�CIENCIA EN BREVE

miento sustentables, en un proceso
de economía circular.

Y si de alimentos se trata, ahora
déjame contarte un poco a cerca de
micoseaweed, un producto de alto
contenido proteico elaborado a partir
de la biomasa de un hongo marino
y nutrientes de algas, en un proceso
que potencia sus propiedades e incrementa su actividad antioxidante,
y esperemos que también mejore su
sabor.
Con el fin de generar productos a
partir de biomasa, investigadores de
la Universidad de Chile comenzaron
a investigar y seleccionar hongos marinos con capacidad de extraer compuestos bioactivos de las algas. Hoy,
gracias a sus esfuerzos, han conseguido como resultado una microproteína que potencia en 60% sus proteínas
y 42% sus aminoácidos, incrementando la actividad antioxidante, características que la hacen muy valorada
por la industria alimentaria.
Después de investigar y analizar
hongos, se dieron cuenta del potencial que tenían por sus concentraciones de proteínas y la calidad de sus
aminoácidos. Además, llegaron a la
conclusión de que si bien pueden ser
utilizadas para la alimentación animal, también podían servir para la
alimentación humana, considerando
que existe una demanda creciente de
fuentes de proteínas alternativas, sostenibles y con tecnologías de procesa-

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De esta manera nace micoseaweed, que posee una baja concentración de grasa y carbohidratos, es
alto en fibra y betaglucanos, junto con
carbohidratos propios de las algas que
son asimilables por los seres humanos y que ayudan a la microbiota para
poder tener una dieta más saludable.
Este proceso, además, es amigable con el medio ambiente pues no
requiere grandes gastos energéticos.
No se utiliza tierra cultivable, ya que
se puede hacer en tanques fermentadores (parecidos a los que se utilizan
para la producción de cerveza), y tampoco requiere riego ni se utilizan fertilizantes (fuente: UCHILE / DICYT).

Y ya que estamos hablando de
cosas buenas, confortadoras y asequibles, quiero platicarte sobre los
alentadores resultados de unos experimentos que se llevaron a cabo en la
Universidad de Harvard, en Estados
Unidos, con ratones, los cuales constituyen la primera demostración de
que es factible reprogramar con seguridad tejidos complejos, como las
células nerviosas del ojo, para que regresen a una edad biológica más temprana. Además de reajustar el reloj
de envejecimiento de las células, los
investigadores han logrado revertir la

pérdida de visión en los ratones que
padecían un trastorno equivalente al
glaucoma humano, una de las principales causas de ceguera en el mundo.

del condado, aparece entre las diez
ciudades estadounidenses con mayores picos ocasionales de abundancia
de partículas PM2.5.

Este avance representa el primer
intento exitoso de revertir la pérdida
de visión inducida por el glaucoma,
en lugar de simplemente detener su
progresión. Si se logran los mismos
resultados en estudios futuros e independientes, la estrategia podría abrir
el camino hacia terapias que promuevan la reparación de los tejidos no sólo
en los ojos, sino en diversos órganos, e
incluso hacia terapias para revertir en
los seres humanos muchas facetas del
envejecimiento, así como las enfermedades relacionadas con la vejez.

En el nuevo estudio, el equipo de
la Universidad de Utah encontró que
la mayor frecuencia de picos de abundancia de partículas PM2.5 estaba
asociada con una puntuación reducida en pruebas de matemáticas y de
idioma inglés en niños de 8 y 9 años
de edad en todas las escuelas públicas
primarias del condado de Salt Lake
durante el curso 2016-2017.

Los autores advierten que sus hallazgos aún deben ser reproducidos
en más experimentos, incluyendo algunos en diferentes modelos animales, antes de iniciar cualquier experimento con humanos. No obstante,
añaden, los resultados ya obtenidos
ofrecen una prueba de la validez general del concepto y una vía para diseñar tratamientos contra una serie
de enfermedades humanas relacionadas con el envejecimiento.
El tratamiento tuvo múltiples
efectos beneficiosos en el ojo. En primer lugar, promovió la regeneración
de los nervios tras una lesión del nervio óptico en ratones que lo tenían
dañado. En segundo lugar, revirtió
la pérdida de visión en animales con
un trastorno equivalente al glaucoma
humano. Y en tercer lugar, revirtió la
pérdida de visión vinculada a la edad
en animales viejos sin esa dolencia
análoga al glaucoma (fuente: DICYT).

CIENCIA UANL / AÑO 25, No.112, marzo-abril 2022

Pero no todo es miel sobre hojuelas, pues hay un tema que parece nunca acabarse: la contaminación ambiental. De hecho, cada vez hay más
datos sobre los efectos nocivos para
la salud que son generados por la contaminación atmosférica causada por
humos de instalaciones industriales y
vehículos con motor de combustión.
Un componente habitual de la polución atmosférica lo constituyen las
partículas del tipo PM2.5, que tienen
diámetros de 2.5 micrómetros o más
pequeños, por lo que resultan fácilmente inhalables.
Estas partículas amenazan la salud de adultos y niños y, en el caso de
estos últimos, el nuevo estudio indica
que también dentro de las aulas. Cada
vez hay más pruebas que relacionan
la exposición crónica a las partículas
PM2.5 con un bajo rendimiento académico en estudiantes menores de
edad. Hasta ahora, ninguna investigación había examinado el impacto
de los episodios de contaminación
atmosférica aguda en los picos de un
día en la abundancia de partículas
PM2.5.

Teniendo en cuenta que diversas
investigaciones anteriores indican
que la contaminación del aire está
asociada con la inflamación de células cerebrales, los científicos plantean
la necesidad de que se realicen nuevas investigaciones para examinar si
las exposiciones breves, pero repetidas, a niveles altos de partículas finas
podrían ser más perjudiciales para
el funcionamiento del cerebro de los
niños que una exposición crónica de
nivel modesto.
Los autores del estudio recomiendan que se legisle para impedir que
se construyan escuelas en zonas propensas a sufrir una alta contaminación. Entretanto, mejorar los sistemas
de filtración de aire en las aulas podría
ayudar a mitigar significativamente la
entrada de partículas PM2.5 (fuente:
NCYT de Amazings).

Para los estudiantes del condado
de Salt Lake, en Utah, Estados Unidos,
estos episodios son una realidad peligrosa: en el último informe de la Asociación Estadounidense del Pulmón,
Salt Lake City, la ciudad más grande

CIENCIA UANL / AÑO 25, No.112, marzo-abril 2022

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�COLABORADORES
Carmen Amelia Molina Torres
Química farmacéutica bióloga, maestra en Ciencias, con especialidad en Microbiología Médica, y doctora en Ciencias,
con especialidad en Microbiología, por la UANL. Profesora
titular del Servicio de Dermatología y del Departamento de
Microbiología, FM y HU-UANL. Cuenta con perfil deseable
por el Prodep. Su línea de investigación es el diagnóstico,
susceptibilidad, epidemiología molecular y estudio de factores de virulencia de Mycobacterium tuberculosis y otras
micobacterias no tuberculosas. Miembro del SNI, nivel I.
Daniela Juanita López Araujo
Ingeniera en Electrónica por el ITSLP. Maestra y doctora
en Ciencias, con especialidad en Control y Sistemas Dinámicos, por el IPICyT. Realizó estancias postdoctorales en
el Laboratorio de Señales y Sistemas de CentraleSupélec,
Francia, y en el IPICyT. Cátedra Conacyt en CentroGeo. Sus
intereses de investigación son la estabilidad de sistemas no
lineales, control adaptable y en tiempo finito y los modelos
tecnológicos de Industria 4.0
Evelyn Meza Lizardi
Estudiante de la Licenciatura en Relaciones Internacionales de la UANL. Miembro del Frente Universitario Feminista (FUF).

60

Fabiola Murguía Flores
Bióloga y maestra en Ciencias Biológicas por la UNAM.
Doctora en Geografía por la Universidad de Bristol. Realiza
un posdoctorado en el IIES-UNAM. Sus líneas de trabajo
son los ciclos de nutrientes de los suelos y la interacción de
los microorganismos y el medio ambiente a nivel local y
global.
G. Manzanares
Estudiante de la Maestría en Ciencias Sociales, con orientación en Desarrollo Sustentable, en el IINSO-UANL. Desarrolla líneas de investigación sobre sustentabilidad, democracia, defensa de territorios indígenas, su identidad,
autonomía y cosmovisión, especialmente vinculadas a
la Costa Caribe de Nicaragua. Premio Eduard Conzemius
2019-2020 por la AGHN.
Joselyn Sánchez Olivares
Pasante de Biología por la UNAM. Su línea de investigación
es la senescencia.
Juliette Koinla Kourouma Lima
Estudiante de la Licenciatura en Relaciones Internacionales de la UANL. Ha trabajado con grupos de activismo de
la UNICEF, Frente Universitario Feminista (FUF), así como
en colectivos de derechos humanos y participación política.

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Karla Rodríguez-Burgos
PhD. en Ciencias Políticas. Profesora de tiempo completo de la FCPyRI-UANL. Expositora de cursos y talleres en
metodología científica, métodos, técnicas, herramientas y
análisis de información cualitativa y cuantitativa aplicadas
a las ciencias sociales y otras ciencias. Cuenta con perfil
Prodep. Miembro del SNI.
Luis Enrique Gómez Vanegas
Licenciado en Letras Hispánicas por la UANL. Diplomado
en periodismo científico por la FCC-UANL. Corrector de la
revista Ciencia UANL y de Entorno Universitario, de la Preparatoria 16-UANL.
María Josefa Santos Corral
Doctora en Antropología Social. Su área de especialidad se
relaciona con los problemas sociales de transferencia de
conocimientos, dentro de las líneas de tecnología, cultura y
estudios sociales de la innovación. Imparte las asignaturas
de ciencia y tecnología para las RI en la Licenciatura de Relaciones Internacionales y Desarrollo Científico Tecnológico y su Impacto Social en la Maestría de Comunicación.
Mariel Maldonado
Bióloga y doctora en Ciencias Biomédicas por la UNAM. Investigadora en ciencias médicas C en el Instituto Nacional
de Enfermedades Respiratorias “Ismael Cosío Villegas”.

CIENCIA UANL / AÑO 25, No.112, marzo-abril 2022

Miriam Martínez Chávez
Bióloga por la UNAM. Maestra en Ciencias del Mar y Limnología, con especialidad en Ecología de Plancton. Candidata a doctora por la UNAM. Docente en la FC-UNAM.
Nohemi Alvarez Jarquin
Licenciada en Ingeniería de Sistemas Electrónicos por ITM.
Maestra en Control Automático por el Cinvestav (Unidad
CDMX). Doctora en Física por la Universidad París-Sud XI.
Investigadora titular del Programa de Cátedras Conacyt en
CentroGeo (Aguascalientes). Sus intereses de investigación
incluyen sistemas conmutados, sistemas implícitos, sistemas no lineales e Internet de las cosas.
Pedro César Cantú-Martínez
Doctor en ciencias biológicas por la UANL. Doctor Honoris
Causa, con la Mención Dorada Magisterial, por el OIICE.
Trabaja en la FCB-UANL y participa en el IINSO-UANL.
Su área de interés profesional se refiere a aspectos sobre
la calidad de vida e indicadores de sustentabilidad ambiental. Fundador de la revista Salud Pública y Nutrición
(RESPyN). Miembro del Comité Editorial de Artemisa del
Centro de Información para Decisiones en Salud Pública
de México.

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�Lineamientos de colaboración
Ciencia UANL
La revista Ciencia UANL tiene como propósito difundir y divulgar la producción
científica, tecnológica y de conocimiento en los ámbitos académico, científico, tecnológico, social y empresarial.
En sus páginas se presentan avances de investigación científica, desarrollo tecnológico y artículos de divulgación en cualquiera de las siguientes áreas: ciencias
exactas, ciencias de la salud, ciencias agropecuarias, ciencias naturales, humanidades, ciencias sociales, ingeniería y tecnología y ciencias de la tierra. Asimismo, se incluyen artículos de difusión sobre temas diversos que van de las ciencias naturales
y exactas a las ciencias sociales y las humanidades.
Las colaboraciones deberán estar escritas en un lenguaje claro, didáctico y accesible, correspondiente al público objetivo; no se aceptarán trabajos que no cumplan con los criterios y lineamientos indicados, según sea el caso se deben seguir
los siguientes criterios editoriales.

Criterios editoriales (difusión)
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Sólo se aceptan artículos originales, entendiendo por ello que el contenido sea producto del trabajo directo y
que una versión similar no haya sido publicada o enviada a otras revistas.
Se aceptarán artículos con un máximo de cinco autores, en caso de excederse se analizará si corresponde con
el esfuerzo detectado en la investigación.
El artículo debe ofrecer una panorámica clara del campo temático.
Debe considerarse la experiencia nacional y local, si la hubiera.
No se aceptan reportes de mediciones. Los artículos deben contener la presentación de resultados de medición
y su comparación, también deben presentar un análisis detallado de los mismos, un desarrollo metodológico
original, una manipulación nueva de la materia o ser de gran impacto y novedad social.
Sólo se aceptan modelos matemáticos si son validados experimentalmente por el autor.
No se aceptarán trabajos basados en encuestas de opinión o entrevistas, a menos que aunadas a ellas se realicen
mediciones y se efectúe un análisis de correlación para su validación.
Para su consideración editorial, el autor deberá enviar el artículo vía electrónica en formato .doc de Word, así
como el material gráfico (máximo cinco figuras, incluyendo tablas), fichas biográficas de cada autor de máximo 100 palabras y carta firmada por todos los autores (formato en página web) que certifique la originalidad del
artículo y cedan derechos de autor a favor de la UANL.
Los originales deberán tener una extensión máxima de cinco páginas (incluyendo figuras y tablas).
Se incluirá un resumen en inglés y español, no mayor de 100 palabras, además de cinco palabras
clave.
En el apartado de referencias se deberá utilizar el formato Harvard para citación.
Material gráfico incluye figuras, imágenes y tablas, todas las imágenes deberán ser de al menos 600 DPI.

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Criterios editoriales (divulgación)
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Sólo se reciben para su publicación materiales originales e inéditos. Los autores, al enviar su trabajo, deberán
manifestar que es original y que no ha sido postulado en otra publicación.
Se aceptarán artículos con un máximo de tres autores.
Los contenidos científicos y técnicos tienen que ser conceptualmente correctos y presentados de una manera
original y creativa.
Todos los trabajos deberán ser de carácter académico. Se debe buscar que tengan un interés que rebase los
límites de una institución o programa particular.
Tendrán siempre preferencia los artículos que versen sobre temas relacionados con el objetivo, cobertura temática o lectores a los que se dirige la revista.
Para su mejor manejo y lectura, cada artículo debe incluir una introducción al tema, posteriormente desarrollarlo y finalmente plantear conclusiones. Se recomienda sugerir bibliografía breve, para dar al lector posibilidad de profundizar en el tema. El formato no maneja notas a pie de página.
Las referencias no deben extenderse innecesariamente, por lo que sólo se incluirán las referencias utilizadas
en el texto; éstas deberán citarse en formato Harvard.
Los artículos deberán tener una extensión máxima de cinco cuartillas y una mínima de tres, incluyendo tablas,
figuras y bibliografía. En casos excepcionales, se podrá concertar con el editor responsable de Ciencia UANL
una extensión superior, la cual será sometida a la aprobación del Consejo Editorial.
Los autores deberán proponer por lo menos tres imágenes para ilustrar su trabajo.
Las figuras, dibujos, fotografías o imágenes digitales deberán ser de al menos 600 DPI.
En el caso de una reseña para nuestra sección Al pie de la letra, la extensión máxima será de dos cuartillas, deberá incluir la ficha bibliográfica completa, una imagen de la portada del libro, por la naturaleza de la sección
no se aceptan referencias.
El artículo deberá contener claramente los siguientes datos en la primera cuartilla: título del trabajo, autor(es),
institución y departamento de adscripción laboral (en el caso de estudiantes sin adscripción laboral, referir la
institución donde realizan sus estudios), dirección de correo electrónico para contacto.
Los autores deberán incluir, por separado, cinco ideas clave de su manuscrito.

Notas importantes
• Sólo se recibirán artículos por convocatoria, para mayor información al respecto consultar nuestras redes sociales o nuestra página web: http://cienciauanl.uanl.mx/
• Todas las colaboraciones, sin excepción, serán evaluadas. Todos los textos son sometidos a revisión y los editores
no se obligan a publicarlos sólo por recibirlos. Una vez aprobados, los autores aceptan la corrección de textos y la
revisión de estilo para mantener criterios de uniformidad de la revista.

Todos los artículos deberán remitirse a la dirección de correo:
revista.ciencia@uanl.mx
o bien al siguiente dirección:
Revista Ciencia UANL. Dirección de Investigación, Av. Manuel L. Barragán, Col. Hogares Ferrocarrileros, C.P. 64290,
Monterrey, Nuevo León, México.
Para cualquier comentario o duda estamos a disposición de los interesados en:
Tel: (5281)8329-4236. http://www.cienciauanl.uanl.mx/
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CIENCIA UANL / AÑO 25, No.112, marzo-abril 2022

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              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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