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d ' ... t'r ;; ..~ de,--:-N_u_e_ ____
VO León
ioteca , Universitaria

Altons:no. Dibl'

MICROFILMADO'..#
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BIBUOTEC
,, ALFOA UNIVERSITARIA
NSO REYES"

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FONDO RICARDO COVARRUBIAS

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A religion es la principal ciencia del hombre; ella es la que le
distingue , sin equiYocacion , de los iroi '
,..._ ::
racionales: en Espa~~~::-:"'-"" ña se han reducido :i mélodo, y han sido
.' hechas verdaderas ciencias la natural y
· la r9yel.id¡¡. La mora I , unida á la reli' gion , ~lien~ al ,homhre en la perfecta
cot'lstituc1on de' su naluraleza: ni Roma, ni
m\,Sma poseen un Sénec.1 , el padre,
-e
ndc orador de la virtud. ,La union pohtlc, adoplada Pª"ª moderar el desórden de
la natura\, aplicó el mayor precio entre las
ci&lt;ft1dÁ¡,, 4espues del culto, á la lcgislacion, por
ser va el 'mas firme fundamento de la felicidad
hum~ma : el derecho de Roma, hecho comun en
toda Europa, aun despues de la destruccion de su imi+1é ~~fil dJ:. QQ...Jt¡paiiol , y con lod? eso Espana sola, srn mendigar leyes que se establecierou para
distintos tiempos , hombres y costumbres , posee en su
seno los mejores códigos legislativos que conoce hoy
la tierra , renovados sucesiva y prudentemente en las
alteraciones de su monarquía. El arte militar es el escudo
de la legislacion, el defensivo de las sociedades civiles,
ya protegiendo los intereses de cada. una, ya vengando las
infracciones de la fe pública : España cuando unió en sí
el imperio de casi dos parles del mundo_ J111ojuzg:indolas,
enseiió á ambas el arle de vencer. La náuftca enlaia la comunicacion de lodo el género hqmano ,interrumpida con
inmensos y soberbios mares que la dificultan: por ella se
hacen comunes los dones de la naturaleza • con sabia ceo-

p.

-~-

BEl:,EOIC.1'0

\.

no~ía distribuidos segun las cali~~des de las regiones; el
Europeo goza de las estimadas producciones de Oriente;
el Oriental de lo que produce la industriosa pericia del
Europeo. Si no suministró Espaiia el casual hallazgo de
la brújula, sus pilotos fueron por lo menos lqs primeros, •
que empleimdola premeditadamente en mas que atrevida$
empresas, tentaron entregarse á la vasta capacidad de mares nunca hollados, y dieron á la a~ombrada tierra el
inaudito ejemplo de -girar por toda la circunferencia del
globo : y ¿ de qué nacion ha copiado Europa su legislacion
marítima, sino de la que por la inmensidad de sus posesiones ultramarinas, hubo de formar un código especial para
el mar , cuando ni aun para la tierra poseía uno peculiar
ninguna de l~s demas naciones? El deseo d.e la propia conservacion es la primitiva ley de la naturaleza , sugirió -al
hombre lodos los medios de asegurar la tranquilidad de la
vid:,, y enlre ellos el preciosísimo de mantener los órga-:nos de ella en su natural orden: España ha sido despues
de Grecia la que ha defendido á la humanidad de las invasiones de nuevas dolencias; la que ha mantenido ilesQ
el dominio de la observacion; la que ha comunicado á
Europa el arte de investigar por las operaciones del fue
go las virtudes medicinales; la que en sus conquistas de
Oriente y Occidente abrió un nue,·o mundo , no menos
rico para los progresos de la medicir~, que para la negociacion del comerdo .
. Sin un profundo conocimiento, sin una Fccla aplicaciou de las artes sub;,lternas, que facilitan el uso de las
primili vas , ¿ cómo hubieran recibido tanta luz en España
la religion y la moral; la legislacion y la política; la·m~:licia y la náutica ; la farmacia y la medicina? No se trata
aqt;a.í de aparatos, en que embebido t&gt;l juicio se deje plácidamente arrastrar de olijetos , que tal -vez le estragan.
Sin grandes auxilios pueden inventarse opiniones célebres , qge despu-¡s, de haber dado pasto por medio siglo
la ociosa ~uriosi&lt;hf de la filosofía, conserven solo la me:.
moria de que de nada sirvieron al mendigo mortal. Mas
cs_menesler la lógica para di sol ver los sofismas, que para
forjarlos: la formaciori de un sistema es obra de las ,·eloces combinaciones de un ingenio apto para ordenar

*

�o

-2-

-3-

;-r--

novelas; pero el convencimiento ele la verdad es efecto
de muchas arles, que hacen servir á distintos objetos la
- ~bservacion , la experiencia , el raciocinio y la 'combir- ~-1!..v!:.~ :
.
p
h
.
~
!f\!On misma. ropóng:10nos en ora buena Francia, Itaij1\~lnglaterra sus profundos geómetras , sus eminentes
Í 1• ~f.-;:./ !4sJH omos, sus consumados físicos: sin envidiárse~J'll?,(Jnimos con. gust&lt;) nuestras alábanzas á las q\Je.• se m~':(-:\ \,~_~,. ~ en tan grandes hombres. Pero afirmaremos siempre sm
~ ~ ~ _ .téuí'or , que á ~e.w ton y D.es'carles les l~ubiera si~? infiui~ ?a"'mente mas fac1I hallar sus mundos srn el aux1ho de las
• •. , . ~l ., • ,t,n:;it~ll\áticas, que sin ellas á Maga llanes el famoso eslren · &gt; ·1 ? cho, •én~ue consagró su nomb1·e á la inmortalidad. ¿ Cóul:í.~•!i.n' 1 l\~•w~",ñ'lcnturára :í engolfarse eu inmensos mares jamits
visitados de la temeridad humana, ,¡uien no fiase de su
ciencia astronómica , física , cosmográfica , por lo menos
aquella probable seguridad, que ha establi·cido el atrevimiento docto en lo instable del mas bra,,o de los elemen1.es? Ni las reformas ó aumentos de las ciencias se ejecuActodegracias por los beneficios recibidos·durante el dia (1).,
tan tampoco con 'la conveniente solidez sin la posesion de
aquel círculo amplisimo, en que eslabonadas todas, enlína, dos y tres veces ,
y ciento y mil, Dios mio,
~ , \ s~iía_n. e~ la conexion las sendas que ha seguido el entengracias le rindo en forv9rosas preces_;
,ru·~~'pal':\ hallarlas, y por sus fines los modos con que
porque eres santo y pio,
han de ltaf.arl\is, ó la necesidad ó la conveniencia: No rey una, dos y tres veces ,
y ciento y mil, mi gratitud mereces.
~.., ' ')
orma la legislacion quien no penetra íntimamente la poTú la luz bienhechora
• ' " • 1tica interna y externa; quien no percibe las escondidas
del dia i oh Dios! me diste,
relaciones de los intereses públicos con los privados, de
y ardiente y pio le adoré á la aurora:
dulce y hermosa y triste
los nacionales con los extranjeros. No restaur,ftla ciencia
me das la noche ahora,
de la religion ,,quien no.,.e:xamina al hombre, ,y •ftcduce el
y otra 1·ez pío ~I corazo·n te adora.
iin de sus olm.c~i quien ,para convencer la verdad de orú. .. .. . .. .. . .
¡ Oh bondad soberana
culos iucomprhnsibles á la embotada y llaca _inteligencia
sin limite hi modo,
humana , uo vuelve la vista al mismo .o rí gen d·~1 ni ,·crso,
que. gracias,s,¡lo y bctteficios mana 1
y aclarando tiempos, desentrañando Jenguas, verificil!lliQ
lóel.e el mundo todo,
lóente rn voz ufana
h echos, calificando tradiciones, y en suma, valiéndos1r'81
día y noche , Seiior, tarde y maiíana.
cua~1l0 comprende en sí el círculo de la sabiduría p:rra
declarar los designios de Dios, no los hace de1 ostrables
l\liGUF.L AGUSTI~ PnísCIPE.
con la necesidad, con la autoridad y con el raciocinio.
¡_ Care.~eria del conocimiento de toda la enciclopedia ó
eiencia universal, el graride , el inmortal Vives; aquel
expugnador inilex.ible de los abusos; sagacísimo escudriiiador de cuanto supérlluo, vano, desordenado, pernicioso han metido en las ciencias el descuido 6 la., sofistería;
promovedor infatigable de la utilidad; verdadero y primer padre de la restauracion ; á- cuyos d&lt;,sengaiíos , no
aprendidos en la entonces bárbara .Paris (i lcnebrosa Bolonia, sino sacados del inesl.im:,ble fondo de su prudencia,
'
es deudor el entendimienlo de cuantos progresos sólidos
ha hecho despues de sus dias Qll el _sstµdio de la verdad·?
¡¡\ .fl,
' '-.),
La expresioa de buen gusto nació en Esp:uia, f de ella se
&lt;J
•-¡·
propagó á los países mismos , que_teniéudola siempre en
la boca é ignorando de dónde se les comunicó, tratan de
\
li.írhara á la nacion c¡ue promulgó con su enérgico laco'
Hisrno aquella lc_y fundamental del método de tratar las
ciencias. Pues calumnienos cuanto quiera la precipilad,1
ligereza de sus escritores: algo mas que ellos sabe, sin
duda la r egion en que aquellas se aumentan y reforman;
11lgo discierne en las ciencias larnacion que para expresar
la propiedad, órden y exactitud, hace general una frase
desconocida hasta de la fecunda Grecia . La culpable ignorancia de Espaiía ha estado solo en no haber sabido jamás
hacer hinchada y jactanciosa ostenlacion de los muchos é
illnegablcs beneficios con que ha obligado á todo e l linaje
~ l\'DALUCIA Í ! gftiMÑ!labt ~ ú l I me ,F!pll l
de los homhres. Desgraciada virtud es para el espaiíol la
~-~ ~ermoso país que no tenga grabados ·en
moderacion. Despierta en fin, ostigado de infames acusasu menle algunos recuerdos de sus inciones. y obligado á rechazarlas con las armas de la vernumerables encantos? El sol derrama
dad, le hacen tambien delito de la defensa. ·Es sabio, y le
. allí con mas profusion el rito tesoro
culpan de bárbaro: se defiende y le insultan : presen.,..
;:,¡ de sus viYos dc·stcllos, fecundizamlo
ta pruehas iuef'r:,gables , y sin escucharlas se obstina el sus rnlvas frondosas, y sus dilatadas y florecientes campiodio en sustentar su error; y todo cstó en el siglo de la
(1) Esta linda poesía está tomada del Devocionario poético y pinfilosofía ! ! !

rf~
t~·,
\-.1~fr1 ¡~:.~

\ J

ij

.. . .

tor~sco que D. ll1iguel Ag11stin Príncipe y D. Ram1,n de Satorres tan
sab_iamrntc redactan. l'ublícase en el establecimiento artlstico y literario de D. Juan llfanini, con extraordinario lujo. El precio de suscricion es dos reales ~ntrega en M1drid y tres en las pro,íncias. Recomendamos encarecidamente esta preciosa publicacion que terminará
en esta semana santa.

r

ii:is que bordadas de rosa y de azahar ven con orgullo cual
retlcj,m sus pintados colores en las m;insas ondas de las
claras fuentes. Los ríos al estendcr sus caprichosas linfas
se juntan y entrelazan encadenando aquel fértil. suelo que
se presenta á la vista como un magnílico ramillete prcn, elido y sujeto con cintas de límpida plat~. A~lí el azul ~el
ciclo es mas puro, mas clara la luz que 1lumma el perfumado ambiente, y todo en fin halaga los sentidos 11ue se
adormeeen á la mágica hermosura de aire, sol, ciclo y
tierra.
·
Así como ·aquel pais conserva los primitivos inaltcraLles dones que le dió naturaleza, cobija t¡unbicn en su
seno, y guarda con misterioso culto, algunos usos y costumbres de sus mas ricos dominadores, de aquellos árabes
poderosos, que rendidos á los halagos del sucio encantador
de A_n dalucía, se durmieron sobre sus laureles, para ver
al despertar el silio donde tremolaron el triunfante·pendon
de sus victorias, convertido en tumba funesta de sus brillantes ilusiones.
. Aun conservan los andaluces en muchas palabras la
aspiracion del idiom:} árabe, y el ceceo de su prouunciacion; aun conservan en sus ciudades sus escondidos ·caJlcjones, sus misteriosas celosías y sus platicas amorosas;
aun interrumpen el lra!1quilo silencio de la callada noche
los ecos dulcísimos de música delicada; aun n;ipiten las
auras los a-rdientes suspiros dd alma, las quejas y juramentos de amor, y aun en las apartadas rejas, y á la blanca
luz de la luna, se ven brillar las encantadoras luces de uno:5
ojos impacientes, enamorados, que ahuyentan al fin los inciertos resplandores de la aurora naciente, que tal vez sale
á nublar la mágica aurora de sus esperanzas risueñas.
El árabe rendido cantaba á su gacela á los blandos
acentos de célica sonora, y hoy el andaluz enamorado canta á su dulce chay al tierno compás de la española guitarra;
aquel embozado en su albornoz, cubierto con su turbante,
y armado de alfange corvo, celaba la razon de sus sospechas; este liao en su pmiosa, el ga'Cio colgado á una oreja,
y provisto de su serdaiií atisba tranquilo las dudas de sus
amoríos: ambos son en esto un solo tipo, nada importan
estas alteraciones, y es indiferente caminar por distinto
sendero cuando se va á un mismo tin.
Si no puede ·dudarse que desde tiempos lejanos adorna
al carácter andaluz esa pr
· ·1I galantería, sin a veri:....
guar ahora riosotros si
ó legaron los árabes al
sucio mas rico de su d
adie con justicia podrá
negar tampoco que ·entre sus sentimientos descuella m:,s
principalmente el del amor. Ahora bien, si esta es una
verdad, y como tal se respeta ¿quién duda que el amor es
la fuente mas rica y deliciosa de los placeres humanos? Si
añadimos á los solaces del mas dulce afecto los encantos
de la Bética y la hermosura de sus mujeres, á quienes
los árabes parece que al ausentarse para siempre del suelo
que amaban tanto, les legaron el fuego de sus rasgados
ojos, si agregamos á todo esto el temperamento de un
clima que está convidando á la molicie, ¿no deberemos
creer con razon que en el jardín de España, en la bella
Andalucía es donde los goces álicntan mas? No deberemos
creer que donde todo es·al suelo llor, al cielo estrella, y
al aire luz y perfumes, debe deslizarse la vida entre los
solaces mas halagüeños del corazon.
Cuando nos cercan goces tan plácidos como volubles,
no fucrn prudente dejarse encadenar de ellos, que vienen
por un momento, y se van tal vez para una eternidad; J
no es de estrañar que los habitantes del Medio-día, acostumbrados y .:idiestrados mas que otros en los placeres, sepan preservarse y defenderse mas que nadie de -J~ iqc()n~""
tancia de ellos.
Para sostener mas ciertos afectos se sujetarou los ·hom..,
hres á un lazo en que está ligada casi toda la humanidad,
y este lazo sagrado causa de tantos sacrilegios, si se acoge
con gusto ~
una inmensa mayoría no falta tambien quien
lo crea intm/;' pensando que el querer encadenar las afee- .
ciones de_! corazon, seria lo mismo que tratar de contener

sus latidos. Pues bien, ,¡ pesar de la rancia filosofía que
n·os manda · sujetar ó dirigir nuestras pasiones, como si
pudiera torcerse el ímpetu del aire en que d alma se agita, y á pesar lambicn de la moralidad del sigl'o venturoso
en que vjvimos, habita en esle valle de lágrimas un indi..:..
viduo raciona l, ó por mejor decir una individua, que sabiendo lo voluble de nuestras incliqaciones, vivió siempre
enojada con este santo lazo, que tiende á encadenarlas, y
que desde el principio dió yo no sé quien en llamarle matrimonio. Su inobservancia es la basa principal de las cos-lumbres qu_e dan el ser al tipo que trato de delinear en mi'
segundo ,irliculo.
EDUARDO ASQUERINO.
------Élll&gt;&lt;:&gt;-(IJO:a..---

Al que me gruiia le mato
que Jo compré la baraja:
. ¿Está osté?
Ya desnudé mi nornja,
.Lai-guc el coscon y el 11ovato
Su parnc,
Porque yo cobro el barato
e11 las chapas y el cané.
Tiemblan sargentos y cabos
Cuando me pongo furioso :
¿.Está osté?
Donde yo ca~1po y yo toso
No hay terncJales, no hay bra\'Os
¡ Cbacbipé !
Porque yo cobro los chavos
En las chapas ·y el caué.
A naide temo ni envidio;

Sr&gt;y mu feroz y mu crudo :
¿Está osté?

Y si la ley del eri1budo
lile echa maiían.a á ¡iresidio,
Yo sªbré
Cobrar en Ceuta el susídio
Pe las cha¡ias y el cané.
Rico trujan y buen ll'ágo ....
¡Tengo una vida de obis¡io!
¿Está osté?

Jlli voluntad satisfago
Y á co sta agena ·me achispo¡ ·
¿Y porqué?
Porque yo cobro y n o 11,ago
En las chapas y el cane.

Así camelo y rech¡lo
El corazoo de mi moza ;
¿Está osté?
Y aunque ha peinado coroza,
Seré su rey ausoluto;
¡ Lo seré!
lltiel)lras me paguen trih11to
En las chapas y el cané.

M.

BRl!YON DE LOS llllRRBROS•

(1) De la Iberia mu1ical, periódico ameno, por todos conceptos recomendable.

�•
-4-

LOPE UE VEGA.·

ACIÓ en Madrid en 25 de novi'cmhre de 1562.
Desde sns primeros años dió indicios del feraz
· _ ingenio que debió á la naturaleza; y niño componía yersos que trocabµ por juguetes de sus condiscípulos. A los doce años ha~ia ya estudiado las humanidades, y era diestro en todos los adornos de una educacion
liberal, como la danza, la música y la esgrima. Viéndose
huérfano y d'esvalido, entró ·primeramente en la familia
de D. Gerónimo M:mrique, obispo de Avila; y despues
-sirvió de secretario al duque de Alba. Fué casado dos veces, _y á la muerte de su segunda mujer se hizo presbítero y entró en la congregacion Je sacerdotes naturales de
Madrid. Su vida hasta entonces atenida á lo que le producian sus comedias y sus demas.escritos, y agitad:1 con
las vicisitudes de su fot·tuna inquiela, tomó una situacion
mas sosegada , y su reputacion y su gloria llegaron á
la mayor altura á que puede aspirar un escritor. La fertilidad singular de su ingenio, y la muchedumbre inmensa
de sus obras ocupaba y espantaba -la imaginacion de sus
contemporáneos, que le miraban como un prodigio. Tenido por un oráculo, las gen~es se p:1raban á verle v seña..:
!arle por las calles; venían muchos á Madrid por s~lo conocerle, y para calificar una cosa de buena se adoptó
generalmente el modo antonomiistico de decir que era de
Lope. El papa Urbano VIII le escribió una carla de su puiio
confiriéndole el grado de doctor en teología , y dándole
el hábito de San Juan ·en agradecí-miento del poema La cor~na trágica que le ~abia dediclo. Sus riquezas no fueron menores que su fama, y él ivia con opulencia en la
misma calle en que Cervantes, asi descono'Cido, pasaba
una vida ociosa y pobre. Viv¡1 asta el año de 1635 en
que murió á la violencia de un nfermedad aguda, de 73
de celad: y su entierro se hizo 'n la mayor solemnidad y
pompa á costa del duque de
a su testamentario. Sus
obras , sin contar las dramáticas, que á juicio de sus contemporáneos llegaron á cerca de dos mil, componen diez
y nueve tomos en c.u arto de la edicion que Sancha ha pu..:
I.Jlicado en nuestros días.
MANUEL JosÉ Q u1NHNA.

de Córdoba ~n los jardines
matóme por darme vida.
·Y en tanlo que ti' acataban
y tus favores gozaban
mil paladines ,
Azarque, en inútil queja,
tus esquiYCtes plañía
llorando al pié de tu n'ja.
Escucha, hermosa cristiana,
mis amores,
no se estrellen mis dolores
en· los vidrios de colores
de tu gótica ventana.
¡Ah! 1qué importa que al Profeta
en adoracion' secreta
yo bendiga,
y adwcs tú al Nazareno,
si en blanda coyunda amiga
un solo amor nos uniera t
Cristiana mas hechicera
que el ameno
paraíso, no te cura
de las palabras del conde,
que han de ser mi desventur~.
Escucha, hermosa cristiana,
mis amores,
no se estrellen mis dolorés
en los vidrios de colores
de tu gótica ventana.
JosÉ Zoaartu..
.::::i.&gt;~"'&lt;i!"""?.%&gt;--

1)9ÍI llllL&amp;TC8,

debieron hacer parecer á la España, grande, magestuosa,
señora de ambos mundos, dominando á la Europa entera
con sus aguerridos ejércitos y brillante marina, en cuyas
naves victoriosas que cruzaban los mares del uno al otro
confin, tremolar se viera el pabellon nacional, libre, in:..
dependiente y respetado allí donde le presentára orgulloso
el valor de los dignos descendientes de Pelayo. Seiiora de
ambos mundos hemos apellidado á nuestra España, porque
asi es la verdad, pues siendo _ya harto limitado el i,mhito
del mundo conocido .para la fama inmensa del renombre
español, veremos á los hi.jos del gran Pelayo surcar los
inares, volar á remotos climas , descubrir nuevas tierras,
lidiar y vencer para hacer de la gloriosa España la mas
preciosa joya del orbe, envidiada siempre de la codicia eslranjera ¡ y entre el choque de las armas a!zar siempre su
cerviz victoriosa, como si el mismo Dios la tuviese destinada para marchar al frente de la civilizacion europea. La
causa, pues, de tanta gloria, el origen de tanto heroísmo,
de tan bellas esperanzas, de tanta realidad consoladora, de
tan vast-0 poder y gloriósa nombradía no es otro que Pelayo, el gran Pelayo, que al frente de un puñado de valientes .enarboló el santo pendon de independencia nacional en las montañas de Asturias.
Ni los esfuerzos que algunos capitanes como Pelayo,
Teodomiro y otros valerosos godos hicieron en diversas
partes de la Península par.a refrenar y contener el yugo
impet_uoso de los conquistadores,· ni la dificultad y repugnancia que los naturales tenian en rendirse á unas gentes,
de quienes no menos que por la religion , eran contrarios
por las coslumbres y crianza, fueron bastantes á evitar su
general rendicion, eximiéndose solamente de esta . comun
desdich-a tal. cual terreno, á quien libertó mas la :ispereza
y natural escabrosidad de su situacion, que los recursos y
el valor de sus habit~ntes.
(Se continuará.)

EL NEGRERO.
c,...c,on.

todas las provincias de España por
inmenso número de·sa·r racenos que continuamente reforzaban con
· poderosos desembarcos
el l'jército empleado en
OBIEll"TAL. (:1)
su conquista, fueron reEscucha, · he~mosa cristiana,
~ ducidos en el corto es-:
. . mis amores,
pacio de dos años , cast
no se estrellen mis dolorflS
lodos sus naturales al miserable yugo de los .mahometanos.
en los vidrios de colores
de tu gótica ventana.
Pero esta esclavitud ominosa, lejos de degradar y a~aAños há, bella señora,
tir
el
ánimo esforzado de los siempre denodados espano,que tu vista encantadora,
les, estaba destinada por la Providencia á s_er . precurso_ra
apetecida
de una nueva era de glorias y esperanzas, s1 bien de pri•·(1) Po~sías del autor, tÓmo x, que a:caban de publicarse y recomen- vaciones, fatigas y bélicas contiendas. Tras del horroroso
damos encarecidamente.
·· ··
cuadro de la dominacion estranjera, ocho siglos de cruzada

á un tiburon regalado
lia de ser que le triture
el primero que murmure
de mi carácter adusto.
Con mis-hombres de proa y mi corage
no temo tempestades ni motines,
ni que vengan con brio al abordage
contra mi bergantin tres bergantin¡is.

No en vano, bergantin fiero,
te puse el nombre de Hiena
antes que del astillero
salieses de Cartagena.
Muy codh:ioso te mira
de tí prendado el inglés;
verás con qué miedo vira
si le encaras el bauprés.
Porque los hijos de Albion
de dorados aladares,
·
mientras tengas tú un cañon,
no avasallarán los mares. ·
A la voz de za(arrancho,
·
marinero$ ,
es mio solo el mar ancho,
porque en sangrientas porfías
lo limpian mi,s baterías
de ·corsarios y cruceros.
co·n mis hombres de proa y mi corage
no temo tempestades, ni motines,
ni que vengan con brío al abordage
contra mi beJgantin tres bergantines.
El combate nunca empeño,
mas si el contrario me acosa,
á cañonazos le enseño
que eres, Hiena, valerosa.
Aunque tenga fuerza mucha,
no hay quien contigo se mida,
quo eres tan brava en la lucha
como veloz en la huida.
Y mil veces de despojos
y de sangrientas astillas
han sembrado mis enojos
los mares de las Antillas.
Nunca mi· buque zozobra;
mate lotes
diestros tengo en la maniobra
que és el agua su elemento ,
y de· las olas y el viento•.
menosprecian los azotes.
Con mis hombres de proa y mi corage
no temo tempestades, ni motines,
ni que vengan con brío al abordage
contra mi bergantin tres bergantines.
Si alguna .vez esos perros
que de sus playas arranco,
romper i_nlentan los hierros
con que les amarra el blanco,
la rabia en mi rostro brilla,
y apenas fuerzan la puerta
y trepan por la escotilla
para inundar la cubierta,
ayudado de mis bravos
y del puñal de mi cinto,
hirien&lt;lo y m·atando esclavos
dejo el puente en sangre tinto.
Y luego eri las vergas pongo
la ·cabeza
del ,vil Carb~ i y del Cong11 ,
y as1 sus perrts hermanos
tle mis bríos inhumanos
saben valuar..l&amp;, fiereza.
.
Con mis hombres llt!Jproa y-mi coraga,
no temo tempestades ni motines,
·
ni que vengan con brío a I abordage .
contra mi bergantín tres bergantines.

CUPADAS

-,

Tiempos corremos muy crudos·,
pero adelante, velera,
no temas, que doce nudos
se come la corredera.
Hiende las aguas salobres
sin buscar puertos ni calas,
pon, si no bastan los sobr.es 1
en los botalones alas.
Estas playas deja solas
con sus escollos y bancos,
mientras impotentes olas
van azotando tus flancos.
De negros está el sollado
que da gusto : •

Si me asaltan tiempos malos·,
los maldigo y no los t emo;
sin miedo pico los palos,
pero al picarles blasfemo.
Bebo ron, tabaco masco
y dejo eu banda el timon;
y así conjuro el chubasco
solo con tabaco y ron.
Yo al mar que rabioso brama
jamás he pedido tregua_s
ni en el canal de Bahama ,
ni en el golfo de las Yeguas.
El cordonazo jamás
me da miedo
ni me hace volver atrás;
echo ternos y echo votos
cuando los menos devotos

�-6quizás rezarán un credo.
Con mis hombres de 1iroa y mi corage
no temo tempestades, ni motines,
ni que vengan con. brío al abordage
contra mi bcrgantin tres bergantines.
Para alimentar el vicio
es preciso tener oro;
por esto yo le codicio,
-por esto yo le atesorn.
Por el oro solamente
desde que nací navrgo ,
y la mar reto valiente
y con mi existencia juego.
Que al llegar su último tercio,
Jlue3to en Madrid ó en la Habana,
el lucro de este comercio
' que llaman de carne humana
me 111ldrá suposicion,
seré un rey;
sin tenerla, la razon
me darán aduladores;
tendré títulos y honores
y mas fuerza que la ley.
Con mis hombres de proa y mi corage
no temo tempestades, ni motines,
ni que vengan con brío al abordage
contra mi bergantin tres bcrgautrnes.
Navegamos á bolina,
B-iena mia; de babor
el viento viene y te inclina
por la parte de estribor.
¡ Bien t oman todas las velas!
_
i bien picas, hermosa, el vi cuto 1
¿á quién, cuando tú te encelas,
110 ganas el barlovento?
Tiempos corremos muy crudos,
pero )ldelante, ligera,
110 temas, que doce nudos
se traga la corredera.
¡ De u gros está el sollado
,¡ue da gusto!
¡este si que es buen ganado!
se venderá con usura ..•
¡ qué hermosa muswlatura /
¡qué fisico tan robusto!
No lo perderé, no; tengo corage·
y la tripulacion 110 es de alfcilique,
·-y si alguno mé escita al abordage,
caiíoues sobran para echarle á pique.
A, RIBOT Y FONTSERÉ.

e

CBONICA l!Nll'EBSAL.
-NQcstro compatriota el señor Salas ha sido extraordinariamente
aplaudido ejecutando en el teatro de Burdeos el Barbero de .SC~ittu.
-Leemos eu el Diario de los Debates, que el gobierno espanul accediendo al deseo de s~111. el rey de los franceses ha dado onlen para
que se entregúen á sus enviados los restos mortales del príncipe de
llorbon-Conti, que se hallan en Barcelona y-que serán depositactos en
las sepulturas de la capilla real de l&gt;reux.
-Acaba de ver la luz pública en l'aris una obra de que hacen grandes elogios todos los periódicos, y que ofrece uu interés particular para
nosotros. Es esta La historia comparada de las literaturas española y
francesa, escrita por Mr. Adolfo Puibusque, y que ha alcanzado e_l prc• mio'Señalado por la academia francesa al autor del mejor trabaJO sobre este vasto asunto.
,
-Se ha acabadu de construir el modelo de la tumba de Napoleon, y
el dia 13 se estaban haciendo preparat~os en los inválidos para recibir al mariscal Soult, que acompañado del mariscal Oudinot, del ministro del Interiúr l' de una com1sion .artistas y de arquitectos debe
ir á ver esta obra.
-La academia de Rua,n 'ha puesto á concurso el elogio y el análisis
de las obras de Casimiro Delavigue. El precio será una medalla o.le oro
valor de 300 francos. En el mes de agosto de 18!15 se celei'rará la sesioo en que debe adjudicarse el premio. Las memorias han de ser re1nitidas antes del i. 0 de junio de 1845.
-Acaba de descubrirse una mina de oro que promete ser abundantísima de tan precioso met;¡l, cerca de la villa de Lindsberg, provincia
de Nericke (Su ecia).
.
.
-Se ha concfuido en Nápoles la construcc10n del observatono meteorológico sobre el Vesubio, edificio en forma de torre, de arquitectura
del renacimiento algo mas arriba de la ermita á una altura de 1,\11S4
piés sobre el nivel del mar. En su piso superior se encuentra un pequeño aposento magníficamente decorado y amueblado para el uso de
la familia real cuando visita el Vesubio.
-Ha muerto en un pueblo de Francia á la edad de 114 aiíos M.,Ducercle, sócio correspon~al de las academias de Cbalons-sur-Maruc, de
Caen y de Macon: ha dejado muchos manuscritos y entre ellos mas de
200 crónicas sobre el antiguo condado de Charolais.
-Las artes francesas acaban de perder una de sus mas antiguas notabilidades, á M. Santiago Edme Dumont, nacido en 1761, discípulo del
c.éJebre Pajou , pensionado en Roma, premiado en 1788, y autor de mu-

chas obras de es,tatuaria que en el vecino reino adornan los monumentos públicos, entre ellas Ja estatua de Colbert en la cámara de los diputados, y la de l\lalesherbes en el Palacio de justiéia. Es el padre de
M. Augusto Dumont individuo del Instituto.
·
-Los periódicos ingleses anuncian la mu·crte de 1\1. Duncan Gregory, rector d\) la universidad de Cambridge. Era hijo del doctor James
Gregory, in,·entor del Telescopio Gregoriano, y heredó sus talentos
matemáticos.
-Ur_, poeta francés Mr. Barthelcmi está pró:limo á publicar un poema baJO el título de Arte de fumar, en que hace la apoteosis. del cigarro. Un librero ha comprado la edicion en 12,000 francos.
·
~Los señores Ste. J3eumc y l\ierimee han sido nombrados individuos de la Acadeniia francesa, en reemplazo de 1\1. Casimir Dclal'igne y de
lllr. ·Cárlos Nodier.
~
-A las cinco de la tarde del 23 del próximo pasado marzo S. 1\1. DoÑA MAníA C1usnNA DE BoanoN acompañada de sus escelsas lhJAs verilicó su ent.r.ada én la córt'e de España.
-El. día 23 han sido conducidos á la última morada los restos mortales del Extmo. Sr. D. Agustín Argüelles, que falleció en la mañana
del sábado último.
.

AIODAS DE PARIS,
PARA

SEÑORAS.

lfegligé de mañana. -Vestido oscuro ó rayado, gró de Nápoles,
talle medio subido y corsé cubierto : muceta de odalisca con forro de
ün~sima tela de lana; capota oscura de raso; guante$ piel de Suecia;
pa~uelo batista con rayas color de lila; bolitas negras.
Neglir¡é de noche. -Vestido tortalana color de ceniza; corsé senc_illo; tieita tul de Bruselas; gorro á lo C. Corday; guantes color de
lila; ramo; abanico de ,:oncha con 1·inta encarnada. ·
. 1'rnje de calle.-Ve~tido raso negro, merino del mismo color, lamlla ó lana de mezcla, los dos con anchos pliegues en la falda, capota
,·erde oscura d~ terciopelo africano, sombrerito de terciopelo tambien
1~1oteado de blanco con un adorno de plumas ó pedrería, pañuelo batista con entredos de encages.
Traje de sociedad: -Yestido raso blanco, con mangas; pfinado
italiano adornado de dos Liras de terciopelo con franja de perlas, guante blanco y paiíuet2 batista guarnecido de ancho eucage.
PAUA

CABALLEUOS.

Desde el tarlan mas sencillo basta la lujosa cachemira, figuran una
multitud de telas para batas á cual mas cómoda y mas bien dispuesta.
Las mas elegantes son de seda, sobrelegida de flores y d" forma turca; .
los pantutlos de terciopelo colorado ó amarillo á ·10 Lord By ron, y el
casquete griego con bellota caida bordada de seda y oro.
El paletó se usa por la mañana sobre el frac ó redingote, chaleco
de cachemira, raso lloreado, ó bien de terciopelo escocés con cuadros;
la corbata de raso con llores ó rayado, pantalon sin trabillas.
A la hora de las visitas ó de las comidas, sustituye á este traje, el
frac negro ó ahumado de Lóndres, con un sobretodo de color ceniza ó
blanquecino, forrado de seda; pero sin terciopelo,'ni ninguna clase de
bordado, y teniendo por único adorno un sencillo cordoncito en todo
su alrededor• .
Inútil nos parece decir.que el frac negro, con anchos faldones, poco
sesgado por delante, con el cuello muy pequeño, y sin ninguna clase
de adorno, es el traje que debe ..-.tarse para presentarse al púhliro,
en una reunion á en un baile. Lá corbata es de raso negro ó de muselina blanca; el chaleco ·de cachcmtllt.bwica bor(lada de seda ó de color de paja con bordados· del mismo color; tambie·n los hay de esquisitos dibujos verdosos ó gris perla, en cuyo fondo resallan algunos ramos de plata ú oro, cortados por algunos fiuos hilos color grosella ó
amarillo egipcio, que alc;,nzan á desvanecer en cierto modo la monotonía de esos chalecos blancos- tan comunes con el frac negro y cuyo
uso parece estar consagrado por una eternidad . .
Las medias de seda, el zapato charolado, el guante blanco, el pelo
corto, un anillo en la mano derecha, un brillante ó dos prendidos de
la camisa ó de la corbata, bé aquí el complemento del traje de baile
de ahora•

PALMETAS.
EL DÚi\llNE LOCAS Y CARTAPACIO.
DIÁLOGO l.
Cartapacio. Quiá!. .. no es posible que V. se atreva ...
Dómine Lucas. Que no es posible'! Ya se lo dirán á
usled de misas.
Cartapacio. Pero y lo que se prometió en el cartel?
Dómine Lucas. Qué se prometió en el cartel?
Cartapacio. Quenada se &lt;liria de política.
Dómine Lucas. Por supuesto que nada se di_rá de políLica en este periódico. Maldila mil veces sea la política!
Pero cree V. que zurrar al gobierno sea hablar de política?
Cartapacio. Como el gobierno es el que manda, puede
disgustarse y ....
Dómine Lucas. Verdad es que el gobierno manda,
pero si verdaderamente se interesa por las glorias de su
pais, debe agradecer y lisonjearle m.i.s la verdad aunque

:,marrrue
que los inciensos .de la servil adnlacion, aunque l1
No le ha de valer San Gil
o
sea mas dulce que un alqiibar.
ni la Virgen del Rosario ,
CJ,rtapacio. Eso me parece á mi que debiera ser en
pues pondré su tafanario
efecto ; pero á nadie le gusta que le casquen las liendres
como hoja de perejil.
mas que con razon sea; y un pode_roso resentido ... •. es
)VENCESLAO AYGUALS DE Izco.
tan temilile que .....
Pues seiior está visto que la manía de imitar á los extranjeros se
Dómine Lucas. Bah!. .... ya veo yo que tengo mal co- nos ha introducido hasta las castaiíuclas. Mientras hay ingl(•s que se
Jaborador. Seüor CARTAPACIO, en chico charco se aboga Vd. viene de Londres con el solo objeto de ver bailar la fandanga , como
dicen ellos, se han empeñado los señores directores y maestros de
Cartapacio. Yo, Dómine mio; e·s toy dispuesto á todo, bailes nacionales en extranjerizar una música y unos ademanes seducy si liay que zurrará un ministro, verá Vd. con que sart- tores que nos envidia la Europa. La música de nuestros bailes es u11irlunga 'te desataco y cargo con él sacando it relucir su bu- Hrsalmente celebrada, tiene un no sé qué peculiar de este pais , que
derrama por todas partes la sal española, y con escándalo vemos todos
llarengue para que le zurre Vd. de lo lindo.
los-dias componer unas boteras de una cavatina de Rossini ó un re/)ómine Lucas. Pelillos, pues, á la mar y manos i, la quejo de algun -¡vals de Straus, como si nos faltara buena música y
obra , que es una mala vergüenza ver la ninguna protec- buenos compositores en este género. Tambicn es ridiculo sustituir á .
la sandunga nacional de un jaleo un pas de vasque ó un temps de zecion que dispensa el gobierno á las ciencias y á las arles. phyr , y suspender el alegre repique de las castañuelas para formar un
A buen seguro que no hubiera tantos aspirantes á empleos grupo á la francesa, ó dar vueltas á la italiana convirtiendo el bolero
si los literatos y artistas obtuviesen en la proteccion del en estravagante padcclú. Esto ademas de intolerable, es tan estrambótico como si se nos descolgase la Gisela bailando la cachucha, la SHgobierno el galardon que su aplicacion y talento propor- {ide
el :.apateado, las Hadas la jota aragonesa, y los Ingleses en el
cionarles debiera. Pero , ya se vé, pasa el literato las no- Jnilostan el zorongo.
ches en vela , quemándose las pestañas á la luz de un mal
Hemos observado con indignacion, que cuando se estrena una fnncandíl.. .. concluye una tragedia, un drama, un canto épico cion teatral, dcspues de haber perdido los aficionados algunas horas
qu~ se abra la l'Cntanilla del despacho de billetes parn toy .. ... ¿cuál es el resultado, CARTAPACIO mio?
_ agoardando
mar el suyo, se les suele d_e cir .!JU e ¡·a no hay buenas localidades , y lnrCartapacio. El tesultado debe de ser altamente lison- go los revendedores piden exorbitantes precios. La autoridad tieneoblijero para el escritor, porque me parece á mí que no es gacion de corregir y castigar estos escándalos, toda 1:ez qne las cmp1·csa~ prefieren el interes á su decoro y al respeto que se debe al público.
moco de pavo componer una comedia y ..... .
que hay emulacion entre las empresas de los muchos teatros
Dómine Lucas. Moralin decia que para escribir µna queAhora
se han abierto en la córte, esperamos que el público estará mrjor
lmena comedia se necesitaba la vida de un hombre; pero servido, y que no se verán en ninguno de ellos bastidores con asqueesto es una exageracion ó por mejor decir un disparate rosas manchas de aceite , ni telones mas curtos de lo que requiere la
perspectiva para r,o destruir la ilusion. .
·
aunque lo haya dicho Moralin. Si este hombre viviese en
De todas partes recibimos quejas ele estravios de cartas. Esto, y el
el dia , tambien le alcanzarian las palmetas del Dómine estropearse la correspondencia porque se moja con las lluvias, no suLucas; pero respetemos sus cenizas y sus necedades, y cede en ningun país ch•iliiado. La mano del qut estrae algo de Cornplaudamos sus liellezas que verdaderamente las hay tam- reos deheria ser cortada por el verdugo; pero donde la autoridad no
á tan justos y repetidos clamores, no hay mas que tener pahien en ¡,us escritos, que se parecen á la viiia del Señor en atiende
ciencia y barajar. El DófütsE LucAs delatará il los culpables.
que hay de todo. Esto no quita- que el componer un' buen
drama no sea cosa muy difícil, y tiene V d. razon, amigo
EPIGRAMA.S.
CARTAPACIO, en decir que debe serle lisonjero á un escritor el quedar airoso en tan arriesgada empresa ; pero
:mn así no son seguros los aplausos, porque suced(, con
frecuencia que el público ilustrado aplaude i, rab-iar un
·y
absurdo, mientras silba con encantadora candidez una obra
maestra. De esto se vé todos los dias en gracia de Dios.
Cartapacio. Pues dígole 4,Vcl. que en este caso, vale
mas no escribir comedias. • ···
Dómine Lucas. Ya se vé c1ue vale m:1s cuando los ingenios se ,•en abandonados á la rechilla !le los i"nor.tnles,
it la miseria y al hambre por falta de proteccio1~.
Cartctpacio. Falta de proteccion dice Vd.? pues ¡no ha
premiado el gobierno á nuestros amigos y dignos ct;laboradores los Sres. Rubí , Zorrilla, Hartzenbusch , Brclon
de los Herreros y otros_C()n la cruz de Cúrlos JU"?
Dómine Lucas. Así es la verdad, CARTAPACIO de m i
alma; pero no cabe duela que la cruz de Cárlos III suele
hacer el caldo gordo. Buen modo de crucificar.
.
Cartapacio . . Es que no solo se ha crucificado á varios
ingenios, sino que se les ha dispensado e~a protcccion mas
Jlositiva que Vd. desea, dando á muchos de ellos destinos
decorosos con su decente sueldecíto.
Dómine Lucas. Y con éso se ha cometido ·el doble
~bsurdo de colocar en el mi.n istcrio de haciend:i, supongamos, á un hombre, que si despacha los expedientes lo
hará con torpeza y en vi1rios metros, mientras se ha roh:1do á u~ poeta av~ntajado, el tiempo precioso que dedicar debiera al culhvo de las Leilas letras, para enriquecer con sus obras la lité11atura nacional.
(artapacio. Bravísimo, Dómine del alma mia. Convenci_dísiI?o estoy ·d e que nadie ~orno el gobíerno merece
el primerito que se le zurre la pámpana. Le desataco ya? ... ·
e -. -"
Saco su volúmen posterior á la púbica vero-üenza? ·
.-?~
D &lt;&gt;117:ine
,
1Jucas. 'I'o davta
' no: bastaran
' cuatro
"
palmetas
~ ~·,~ 6
por pnmera vez.
Cartapacio. ¿ Y si se hace ·el sueco á nuestras insiMedraban un dia á poie
nuaciones?
los malandrines bergantes
liásta ·que dijo Cerv1111tes
Dúmine Lucas. Entonces ... oh! ... entonces ...

~:::&lt;~~r

aquí hace faita un QuuoTE,

�Nú-111. 2.º

f.

0

DE MAYO DE

1844.

-8TSATBOS• .

Y hoy los malandrines obran
y medran á discrecion,

pot la contraria razon
de que los Quuons sobran!!!
WENCESLAO AYGUALS DE

]zco.

Un pastor de Carr&amp;traca
á l\langiamele encontró
y le dijo ¿ á que no saca

las cuentas que le eche yo?
El matemático mozo
le ofreció ver lo contrario ,
y el otro le echó en un pozo
las cuentas de su rosario.
JUAN l\lARTl)Sll;t VIJ.LERGAS_.
Se me desbocó el cabal lo ,
que no hay un vicho mas fiero ;
dió tres saltos de carnero,
hizo-diablu ras que callo.
·Por cien collados rodó
sin tirarme; solamente
tirar logró á mi asistente,
que él era quien lo montó.

.lu,eio Ct•ífieo de laJ' Funciones n11eea11 t•et,H•e•
setatadas en el •nes 11róxinao 11asndo /tosta
·et tlia e,a que ent,•ó e,a prensa. este pe••-1.ó•
d_lco.
Dia 2.

1

~n el PntNCJP..E: se represent6 Cuoodo se acaba el amor, .••

JU~u.e te dramático _de muy poco interés. Hubo aplausos y
ch_icheos. L?-s gracias de _Gedeon, cay.eron en gracia al públtto, gracias á, la gracia con que represe.ntó el gracioso
Fernandez su papel. Ambas piezas detestabtes y traducidas
del francés.
Dia 3. En la Cauz: La dicha •en la desdicha, soporífero drama
en lS actos, de Dúmas, traducido por una patrnlla, esto ·es,
por CUATRO ingenios y un cabo. Los espectadores le oyeron
con tanta boca abierta.

SALE

VEINTE

U~A VEZ

RE_ALES

AL hrns:

AL AÑO.

A. -RIBOT Y FpNTSllJUÍ.

Por 1Jna hora y 'escasa
pidió up recluta licencia ,
y cometió la imprudencia
de estar seis años en casa,
Cuando el capitau le vió,
ilijo : ¿ es hora ya, menguado'?
Señor, contestó ei soldado,
.si po }le oí&lt;!o ~l rtló.
JUAN MARTINEZ

VILLERGAS,

eneielopedla pintoresca unirersal.

Dia 7.

Elegante, atento )' lino
saludó Don Juan Bautista
á su objeto peregrino.
!\las... qué horror !... era un pollino !! !
.J,o qt¡e es ser corto de vista!
.
WENCBSLAO AYGUALS Dll

,,
lzco,

TOllOS.
Na,la de positivo podemos-aun decir á los aficionados, y eso que se
nos echa encima la tem¡&gt;orada. Parece que los Sres. Caramazana y
Salaya andan recorriendo las Andalucías en busca de toros y toreros.
Buenas cosas pueden traernos de la tierra de Maria Zantízima; pero
no por eso debe mirarse con desden á los hijos de Madrid. Sabemos
que estos tienen motivos de queja por la especie de predileccion que
se prodiga á los de fuera. Si esto es cierto, desaprobamos altament~
la conducta de los señores asentistas. Venga Jo bueno, donde quiera
que se encuentre; pero no se postergue á los lidiadores de Madrid,
· que por cierto merecen la distincion que el públic.o les dispensa. P_rocúrese no ,:rear rencillas que originan siempre graves perjuicios al público. Sabemos que se han hecho proposiciones inadmisibles y que parecen mas bien una burla que otra cosa. Dícese que por este motivo carecerémos del célebre Montes y del intrépido Cúchares. El primero se
retira y establece el) Cbiclana, porque se ha casado y huye de ]os
cuernos. (No es malo el medio.) El segundo tiene ajuste p3ra Sevilla,
donde ha sido la empres,1 mas generosa que en Madrid. Labi .y su hermano son al pareeer los escriturados hasta la presente, y si los asentistas se duermen en l.as pajas, la indiferencia y abandono del público
les dará su merecido.
·
El Menudo no está .a un enteramente restablecido de la herida del
pié. Seria lástima no pod.e,r s·a car partido de la intrepidez de este chulo. ·

E_n el Crnco: La isla del a~or, gr~n baile, scgun.Iós anuncios; pero muy corto y muy malo en realidad. El maquinis-'
ta estuvo !orpísimo; pero en .qimbio bailaron bien la céleb~! Guy-Stephan, la Petit, Ferranti, Rouquet y algunos·
nmos de ambos sexos que hacen progresos admirables,
dan_d? una nueva prueba de que en los españoles hay díspos1c1on para t-odo.
Día 9. En el PntNCIPE: La ambicion, en lS actos. l\furiú al nacer
para no resucitar jamás. Su autor tiene talento para repa__rar fácilmente esta desgracia.
Dia 12. En la Cauz: Juan de las Viño.s, comedia en dos actos de
Hartzenbusch. Jlluy linda., bien representada y justamente
aplaudida por el público. Dijo no obstante cierto zoilo al
concluirse ce¡ qué saineton !» palabras de moda entre los
tontos siempre que se representa alguna pieza jocosa.
J;)ia 16. E!1 el Pnt_NCIPE: Bandera Negra, e~ cuatro actos, de Rubt. ~ste ¡~ven poeta se ha !"ostrado en esta s~bli,me pro.
ducc10n digno de la celebndad que supo adquirir con su
famosa Rueda de la fortuna. No hemos presenciado triunfo
mas completo en el teatro. La representacíon fué interrum•
pid,a val'ia~ veces J)Or estrcP.it?sas salvas de ~plausos, y á
su final fue espontanea y unánime la aprobaé1on de los espectadores, que entusiasmados aclamaron al autor. Este
'modesto literato se presentó á recibir el premio que á su·
distinguido talento prodigaba-el aprecio y la ádmiracion de
una. n_umero~_a concurrcrtcia. La Perla 1el teatro español
la d1vrna l\fat1lde se ha hcchfJ en todas las representaciones
de esta comedia superior, si cabe, á su colosal celebridad.
Ha1J est.ado tambien felices las Sras. Lamadrid y Llorente
así como los- hermanos Ro!Jlea, y Guzman.
'
En la CRUZ: Tambien en amor se acierta, comrdia en tres
actos, traducida del francés, muy mala; y aunque otras
peores aplaude el público ilustrado cuando está de buen talante, esta mereció los honores de una silba á toda orquesta.

·- 1\rlt,~1º ~e a~rillraelon al ~érlto.
QJJJNTILLA.
La Bandera negra ví ,
y lleno de asombro al verla
¡ oh l\latilde ! conocí
cuánio realza una PERLA
las bellezas de un nuall •. .
WENCESLAO AYGUALS DE

Izco,

llladr~d. -Soeledad Literaria. -t.8,t,t.
Imprenta de D. Wenceslao ..tyguals de Izco, calle de S. Roque, n : 4.

dad, y autorizar la sofisterfo; no en discursillos frenéticos,
que ponen su precio en la maledicencia. Saber lo que se
-debe y cvmo se debe es el mérilo oientifico de mi patria.
¿ No lo creeis, naciones sibaríticas, cuya sed y ansia por
las delicias os· induce á pensar del mundo literario com_o
II.
del civil; qu-e así como preferís el mo.Ies~o boato y voltaria
superfluidad del lujo á la conveniente compostura y desiglo ostentador, edad indefini- ~encia sábia, anleponeis ·tambien los csccsos y estravable · para las venideras, en que gancias del entendimiento á su juiciosa rooderacion y .docta
los estudios del hombre y de la continencia? Registrad ,_ si os 11? permite la lcctm·a. de
verdad yacen desprecia1los por vúeslras rapsodias, el brevísimo cuadro que os P?ºe a la
la fanática iuclinacion á inves- vista un español que en la misma defensa de su patria pelea tigaciones y Óbjetos 1¡ue nos dis- por el triunfo de lá verdad·, y sigue la inaltcr~ble costumtraen si no nos corrompen ! bre de sus patricios de trabajar en el destierro de los er¿cuúndo veré yo en tí los desea- rores: Abreviaré el discurso para no horrorizar con ~argas ·
dos dias én que la razon juzgue páginas la impaciente y turbulenta a_plicaeion que rema en
sin temeridad; la superficial turba de tus escritorcillos nuestros sábios días.
Tomó Roma su legislacion y cultura d·e fos gFiegos,
deje el lugar á la prpfunclidad ~e los modestos . sábios ·
que ríen en silencio; el disoluto desahogo huya á vista de cuando ilustrada ya mucha parie de Espa~a por los fenila virtud cándida; se estime.n l.o.s Jibros por lo que instru-· cios, cartagineses y griegos mis_mos , sus ciu~ades ~arí,yan, no por lo que deleiten; se llame gra11de hombre á un timas ostenli,ban indubitablé_mente mayor magnificenc1~ que
· benéfico lcgi$l~por, á un ilustrador de nl!estras tinieblas, la capital de aquel rµslico imperio, que despues babia de
á un áµsiliador _de nuestras necesidades, y uo á µn poeta subyugar al orj}e. Greci~ di,sdpul~ del Egipto: ~crecenimpío y falsario, ii un deli_n mte -.con máséara de filósofo, tando y haciendo mejores las doclrlnas que rec1b16 , coná un soberbi? escarnecedor de la virt_u d y de la justicia? siguió ser ip.,testra del universo, ·esparcien'd? su saber ya
Aprende á pensar, y desnudándote de la ridícula altanería por medio de .s9s colonias, ya por la estenswn de la docon que , sin considerar la grande distancia que hay de minacion romaru..· La gloria latina, que se dej? embelesar
formar las ciencias á recargarlas ,c on aumentos, Ia.s· !llªs -con la felicidad y. pompa d~ sus triunfos, qu)SO persuavece~ inútiles, .te jactas de haber escedido á la inv.en~wa dirse, ·cuando · apenas empezaba á gustar .las ciencias y las
Grecia, cuanclo ni ¡iun tienes .ojos para penetrar la escelen- artes, qué trasladadas estas á Roma mejoraron entre las
cia' de una de sus estátuas, resuéJvele á dar á las .cosas su manos de unos hombres que acababan de echar de su rev-erdadero precio: y si estimas esta enseñanza como sola pública á lós maesl_ros de retó.rica y á los lílós?fos, decladigna del ho_!llbre j de liUS fines, y de su naturaleza, aban- rando perniciosas sus enseñanzas._Aun no posma Roma u_n
dona el futil magisterio de la vanilocuencia, y acóge.tc ú Virgilio, 110 Horacio, un Livio, un Séneca, y ya se cre1a
España á aprender solidez, &lt;lecoro, y desengaños qpe le superior en la literatura á la patria de l_os }lo~eros, Pính~rán juzgar de tu eiéncia menos presuntuosamente-. En daros, Platones, Aristóteles, Demóstenes, Eur1pedes, Xeesto co)oca ella el mérito 'de su saber; no en dramas nofontes, Tucidides. Jaml.ls supo Italia sino lo que copió
trawdos p;,ir,a .c ombatir la religion pública; no en cursos de Atenas, ~¡ se esceptuan las cavilosas respuestas de s'us
de educacion , dispuestos para destruir la socieda'd: no en Jurisconsultos; -y nunca pudo resolverse á confesar s~
diccionarios hacinadoi; malignamente para ofuscar la ver- inferioridad. ¡ Tan antiguo es en los literatos de ¡¡que! pa1s

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