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                  <text>����Editorial
La investigación aplicada y el desarrollo tecnológico,
prioridad nacional
Ricardo Viramontes Brown*
Actualmente en México hablar de investigación aplicada y/o desarrollo
tecnológico ya no se escucha fuera de contexto sino más bien se ha ido
asimilando y considerando como una necesidad nacional de primera
prioridad, así se reconoce en los medios industriales, académicos y
gubernamentales. Tal parece que las llamadas de atención que unos
pocos hicieron hace unos cinco o seis años, ahora han encontrado eco.
En México en las pasadas décadas, la actividad de la investigación
aplicada y el desarrollo tecnológico (IAyDT) había caído en un sueño
profundo pues los actores importantes no la tenían considerada como un
valor real de independencia y por lo tanto no figuraba dentro de sus
prioridades, se podían contar con los dedos de la mano, y ahora quizás
unas pocas más, a aquellas empresas que han mantenido un constante
esfuerzo aún a pesar de operar en un ambiente que no ha facilitado esta
actividad. En ese entonces, el recurso disponible se destinó a llevar a
cabo proyectos de investigación científica esencialmente de corte
académico.
Ahora, que constantemente somos invadidos por una serie de factores
externos de todo tipo (tecnologías, productos, divisas, regulaciones
ambientales, etc.) queremos reaccionar para proteger lo nuestro y nos
damos cuenta que ya no es tan fácil, más aún, en algunos sectores de la
industria nos estamos dando cuenta que los negocios que fueron muy
exitosos ahora, de la noche a la mañana, ya no generan el beneficio
esperado como es el caso de la industria que produce productos semiterminados o commodities.
En este año se ha hablado mucho
de mecanismos que están en
proceso de ser instrumentados para
incentivar el proceso innovador, los
que buscan dar al industrial
mexicano la posibilidad de tener una
independencia tecnológica a través
de desarrollar su propia tecnología y
así llegar a ser él quien controle el
destino de su propia empresa.
Mencionaremos algunos de estos
mecanismos:
* Director de Investigación y Desarrollo
HYLSAMEX, S.A. de C.V.

Ingenierías, Octubre-Diciembre 2001, Vol. IV, No. 13

3

�La investigación aplicada y el desarrollo tecnológico prioridad nacional

•
•
•
•

Incentivos fiscales como deducciones de impuestos.
Tener una banca que establezca sistemas apropiados de
financiamiento para proyectos de innovación.
Mejorar la oferta de recursos humanos calificados y laboratorios de
universidades y/o centros especializados.
Facilidades para equipar centros y laboratorios.

La realidad, es que el camino recorrido para aspirar a tener estos
mecanismos a la disponibilidad de los industriales ha sido muy largo y aún
no termina, ya que a la fecha prácticamente no se ve la luz al final del
camino.
En este momento cabe la pregunta:
¿Debemos seguir esperando a que se instrumenten los mecanismos
para incentivar la IAyDT?
Yo creo que debemos considerar que estos mecanismos llegarán algún
día y cuando lleguen se aprovecharán, pero sin embargo en el presente,
se deberá seguir haciendo el esfuerzo; los que ya están desarrollando
tecnología y los que quieren empezar, ubicados en la realidad actual, pues
es importante considerar que las inversiones en IAyDT se recuperan en
períodos del orden de 4 a 6 años tomando en cuenta que una muy buena
proporción de los proyectos de desarrollo de tecnología requieren de un
tiempo para demostrar que son viables técnica y económicamente (de 1 a
2 años), un período similar en su implementación y después, si todo sale
bien, viene la recuperación. Bajo este escenario no es recomendable
esperar a que los incentivos y otros mecanismos estén instrumentados
para iniciarse en el desarrollo tecnológico pues de hecho, ya vamos muy
tarde. Es muy recomendable definir proyectos utilizando al máximo la
infraestructura existente tanto en centros y/o universidades y con
paciencia aplicar para los apoyos existentes que aunque no son lo que se
requiere para llevar a la industria mexicana a jugar en las grandes ligas,
algo ayudan.
Podemos decir que la necesidades de desarrollo tecnológico en la
industria, en general, están bien identificadas y se sabe claramente hacia
donde es prioritario dirigir el esfuerzo de investigación y desarrollo
tecnológico, como un ejemplo de éstas se pueden mencionar:
• Producir a menor costo.
• Satisfacer la exigencia en la demanda de calidad.

4

Ingenierías, Octubre-Diciembre 2001, Vol. IV, No. 13

�Ricardo Viramontes

•
•
•
•

Encontrar soluciones a las limitaciones en la disponibilidad de la
energía y materias primas.
Cumplir y sobrepasar las exigencias ambientales.
Reducir los montos de inversión.
Procesos flexibles.

El problema fundamental es que ubicándonos en el contexto mundial,
nuestros competidores además de muchos elementos circunstanciales
que hacen que sus productos lleguen a nuestro país a competir con
menores precios y por lo tanto tenemos que competir en desventaja, pues
en la mayoría de los países se cuenta con una cultura y una
infraestructura establecida hacia la IAyDT y tienen un sistema de
incentivos ya implementados en materia de investigación y desarrollo
tecnológico.
Crecer en el gasto destinado a IAyDT del 0.3% del PIB al 1% es un reto
en el que todos tendremos que dar lo mejor: las Universidades preparando
investigadores con este nuevo enfoque y orientando su infraestructura
para dar servicio a la industria; la industria definiendo sus prioridades de
acuerdo a una planeación tecnológica seria y aprovechando al máximo los
servicios de las universidades; y el gobierno facilitando la disponibilidad de
los recursos.
Es tiempo de unir fuerzas y no conformarse con sumar, sino más bien
multiplicar, para tratar de recuperar el tiempo perdido. Vienen épocas de
grandes decisiones en donde se tendrá que transformar la gran industria
pesada y rígida en unidades flexibles en condiciones de operación y tipo
de productos.
Para esto se requiere de mucha creatividad, tenacidad y paciencia.

Ingenierías, Octubre-Diciembre 2001, Vol. IV, No. 13

5

�El futuro de la revolución industrial♦
Gabriel Zaid *
El capitalismo ♦comercial dejaba a los
productores en el campo y a los artesanos en su
casa. Fomentaba la protoindustria rural, encargando
manufacturas, además de cosechas. Aprovechaba
los tiempos libres del trabajo del campo para que
los campesinos produjeran hilados, tejidos y ropa
por cuenta del capitalista. El capitalismo industrial
fue más allá: no se limitó a sacar del mercado la
producción independiente, comprándola de
antemano, sino que trató de abolirla, contratando
como asalariados a los productores independientes
y llevándoselos a trabajar bajo su techo, en grandes
centros de producción. En vez de concentrar
productos en sus bodegas, concentró personal y
medios de producción en sus fábricas.
Este traslado explica los horrores del primer
momento. Muchos obreros acuden a la fábrica con
todo su taller: sus hijos menores de edad como
ayudantes, su herramienta casera, sus propios
métodos de trabajo, los horarios sin límite de la

La famosa foto de Lewis Hine, Niños mineros
en un yacimiento de carbón, ca.1900.

♦

Artículo publicado en la Revista Letras Libres de mayo
2001 y reproducido con permiso del autor.

6

producción doméstica. Todavía a fines del siglo
XIX, cuando Frederick W. Taylor (1856-1915) se
pone a cronometrar los tiempos, movimientos y
resultados de la simple operación manual de usar
una pala en los patios de una fundición, cada
paleador trabajaba con la pala que había llevado de
su casa y con el método que llevaba de su casa.
Taylor encontró palas de todas las formas y
tamaños, que cada quien usaba a su manera, por
ejemplo: con mucha paleadas ligeras de cinco libras
o con pocas paleadas copeteadas de cuarenta libras.
Analizó todos los aspectos de la operación, como
ahora se estudian cuidadosamente los tiempos y
movimientos más eficientes para las competencias
deportivas. Llegó a la conclusión de que la paleada
óptima era de aproximadamente 21 libras, que la
forma óptima de la pala variaba según el tipo de
material que se fuera a traspalear, que las palas
debían* ser estandarizadas y provistas por la
empresa, que el método de trabajo también debía
ser estandarizado y provisto por la empresa, que eso
permitía establecer cuotas diarias de producción
muy superiores, pero alcanzables, y que debía
pagarse un incentivo a los paleadores que las
cumplieran; todo lo cual requería un departamento
de planeación, medición y control de la producción.
Así logró aumentar la productividad por paleador de
16 a 59 toneladas diarias y sus salarios en 63%. Así
redujo el personal a la tercera parte y el costo de
traspaleo por tonelada a la mitad. Lo cuenta en
Principios de administración científica (1911),
donde también señala que, de esta manera, el saber
cómo se hacen las cosas pasó de los trabajadores a
la empresa.
Una vez puesta en marcha la productivitecnia,
todas las operaciones, de todo tipo, en todos los
campos de la actividad humana, han sido objeto de
*

Ingeniero, poeta y analista político.

Ingenierías, Octubre-Diciembre 2001, Vol. IV, No. 13

�Gabriel Zaid

estudio, no sólo con cronómetros, sino con cámaras
de video, pruebas de laboratorio, experimentos,
simulaciones, estadísticas, computadoras y modelos
matemáticos. Las soluciones para aumentar la
productividad también han sido muy variadas, pero
han predominado las que sustituyen energía
muscular con motores: trabajo con capital. En los
grandes patios de las grandes fundiciones, donde
Taylor redujo la mano de obra con una pequeña
inversión en palas, cronómetros y estudios, los
paleadores remanentes han sido desplazados por
unos cuantos operadores de palas mecánicas,
montacargas y grúas gigantescas. Existen plantas
químicas, y hasta mecánicas, tan automatizadas que no
requieren personal de producción: sólo de
mantenimiento. La administración científica ha llegado
hasta la mismísima ciencia: en los laboratorios de
investigación del genoma, muchos científicos han sido
desplazados por máquinas analíticas.
Paradójicamente, el gigantismo, que reúne a
miles de personas en un centro de trabajo, se
construye con el uso intensivo de capital, no de
trabajo. Para que al productor independiente le
convenga abandonar sus propios proyectos de
producción y sus escasos recursos, sumándose a un
gran proyecto con grandes recursos (donde no será
más que un empleado), es necesario que le ofrezcan
un sueldo muy superior a sus ganancias como
microempresario. Para pagar en este nivel, hay que
usar el trabajo en pequeñas dosis y hacerlo muy
productivo con grandes dosis de capital. Lo cual
sólo es posible si el capital es barato.
La extraordinaria productividad del trabajo que
se puede lograr con grandes dosis de capital se hace
a costa de los rendimientos decrecientes del capital.
Esto puede observarse en los censos económicos
que estratifican los centros de trabajo por número
de personas ocupadas. Las empresas más pequeñas

Ingenierías, Octubre-Diciembre 2001, Vol. IV, No. 13

usan menos capital por hombre, pero le sacan más
partido: producen más en proporción al capital,
aunque menos por hombre (por eso pueden pagar
tasas de interés agiotistas, pero no salarios altos).
Las empresas mayores usan más capital que trabajo
y producen más por hombre, pero menos en
proporción al capital (por eso pueden pagar salarios
elevados, pero no intereses altos). El capital
concentrado en las grandes empresas produce
menos (por unidad de capital) que en las pequeñas.
De igual manera, en las estadísticas sociales, puede
observarse que la concentración del patrimonio es
mayor que la concentración de los ingresos: que el
patrimonio rinde menos, a medida que se concentra.
El capital disperso produce más que
concentrado. Por eso, antes de la energía fósil, la
mayor parte de la población mundial trabajaba por
su cuenta o para un jefe que trabajaba por su cuenta.
Había muy pocos jefes que fueran empleados:
ejecutivos de las órdenes de jefes más altos. La
aparición de las grandes estructuras piramidales,
donde hay jefe de jefes de jefes, sólo fue posible
con el subsidio de la energía fósil. El sector
improductivo, que era, digamos, del 5% de la
población ocupada, pudo subir, digamos, al 30%.

Frederick W. Taylor
(1856-1915)

7

�El futuro de la revolución industrial

Pero no al 100%, porque es imposible que toda
la población mundial consuma energía, materias
primas, acuíferos, reservas biológicas, inversiones
físicas amortizadas, créditos blandos y, en general,
capital, con la misma intensidad que el sector
piramidado. Por eso, fuera de las economías
soviéticas, totalmente piramidadas por la fuerza de
las armas, el sector piramidado no ha podido abolir
la producción independiente. Nunca habrá recursos
suficientes para absorber su personal: para
equiparlo despilfarradamente, para extender a todos
el consumo intensivo de recursos subsidiados.
El nuevo tope está a la vista desde 1973, cuando
aumentaron los precios del petróleo. Por ejemplo: el
censo de población de los Estados Unidos mostró
en 1980 una reducción de la concentración urbana.
Las grandes ciudades y sus suburbios habían dejado
de crecer, por primera vez en la historia. Hubo que
imponer medidas para economizar energía. Así sucederá
con todas las formas de progreso improductivo, a medida
que el costo se tenga que pagar.
El agotamiento de la energía fósil no terminará
con las innovaciones, sino que les dará un nuevo
rumbo: hacia las soluciones ahorradoras de capital.
La racionalización del trabajo con dosis irracionales de
capital tendrá que someterse a la racionalización del
capital. El homo faber burocrático de los grandes centros
de trabajo irá perdiendo importancia frente a un nuevo
tipo de homo faber, más parecido al artesano medieval o
el artista del Renacimiento, con recursos tecnológicos
miniaturizados, pero intensivos de conocimientos.

diversas innovaciones: el taylorismo, la electricidad,
la electrónica, las computadoras, la biología
molecular, las redes de internet, la nanotecnología.

¿Termina así la revolución industrial? Los
conceptos históricos de revolución agrícola, urbana,
comercial, industrial, son elásticos. Se refieren a
grandes ciclos de innovación, cuyos comienzos y
contenido no son muy claramente definibles. Hay
quienes hablan de una revolución industrial de la
Edad Media. También se habla de una segunda o
tercera revolución industrial, en relación con

Medio millón de años después de domesticar el
fuego, los hombres descubrieron la energía fósil,
hicieron grandes fogatas, organizaron danzas
multitudinarias, se multiplicaron como nunca y
quemaron en unos cuantos siglos la energía atesorada
en millones de años. Si esto termina bien, como
esperamos, la gran parranda pasará a la historia como
un incidente pasajero en el desarrollo de la especie.

8

Lo que está claro es que en ciertas épocas se
produce una intensificación de las innovaciones, y
que los ciclos no terminan: bajan de intensidad y se
funden con las siguientes olas. La revolución
agrícola no ha terminado, después de la innovación
fundamental que fue sembrar. Y, como el tiempo
transcurrido entre cada ola se ha venido reduciendo,
será difícil distinguir las que vienen. Estamos en
una especie de revolución permanente.
Lo que no puede ser permanente es la inyección
excepcional de energía fósil y el despilfarro de
capital. Las innovaciones con futuro tienen que
ahorrar energía, agua, materias primas, daños al
medio ambiente; aumentar la productividad laboral
con muy poco capital; desarrollar soluciones de
pocos kilos o de pocos gramos; eliminar la
maquinaria,
instalaciones
y construcciones
innecesariamente pesadas; reducir el transporte
excesivo de personas y cosas; sustituir el transporte
por las comunicaciones; reinventar la producción
doméstica, la hospitalización doméstica, la
automedicación, el estudio en casa y la educación
permanente; reducir el tamaño de los centros de
trabajo, las escalas de producción y almacenaje;
producir en los lugares de uso o muy cerca; reducir
la piramidación del poder y la administración; crear
estructuras organizativas horizontales; favorecer las
microempresas y microinstituciones.

Ingenierías, Octubre-Diciembre 2001, Vol. IV, No. 13

�Estructura y compatibilidad de mezclas
de poliamidas con quitina y quitosán♦
Virgilio A. González, Carlos A. Guerrero, Ubaldo Ortiz Méndez*

Abstract
This work presents a comparative study about
the compatibilization of four binary blends with
slight differences on their chemical structure. The
natural polymers chitin, QA, and chitosan, QN, are
blended with polyamide 6, PA6, and polyamide 66,
PA66. The results, obtained by means of differential
scanning calorimetry, infrared spectroscopy and
light and scanning electron microscopy, give the
following compatibilization sequence: PA6/QN ≈
PA66/QN &gt; PA6/QA &gt; PA66/QA. This behavior
could be related to the ability of QN to form
hydrogen bonds and also to the capability of
packing of PA66.♦

Fig. 1- Estructuras químicas de la quitina y el quitosán.

Keywords: chemical structure, compatibilization,
chitin, chitosan, polyamide.
Fig. 2- Estructuras químicas de las poliamidas 6 y 66.

INTRODUCCIÓN
Entre los materiales compuestos naturales, los
exoesqueletos de camarones y cangrejos revisten
gran importancia por su abundancia como
desperdicio de la industria pesquera,1,2 siendo de
gran interés científico debido a las interacciones
químicas que presentan entre los polímeros que los
componen, quitina (QA) y quitosán (QN), con
proteínas. Aunque se sabe que en estas
interacciones contribuyen sales inorgánicas como
los carbonatos de calcio y magnesio,3 resulta
atractivo estudiar el efecto de las diferencias
estructurales entre la QA (Poly-N-acetyl-Dglucosamina) y su derivado el QN (QA
desacetilada), figura 1, con otros polímeros, entre
♦

Trabajo galardonado con el premio de investigación
UANL 2000 en la categoría de Ingeniería y Tecnología,
entregado en la sesión solemne del H. Consejo
Universitario de la UANL del 12 de septiembre 2001.

Ingenierías, Octubre-Diciembre 2001, Vol. IV, No. 13

los cuales, debido a su similitud estructural con las
proteínas, destacan las poliamidas, este estudio
resulta aún más interesante si escogemos dos
poliamidas que tengan muy pequeñas diferencias
estructurales, como los son la poliamida 6 (PA6) y
la poliamida 66 (PA66), figura 2.
De acuerdo a la termodinámica de mezclas de
polímeros de Flory-Huggins,4,5 la miscibilidad y
compatibilidad de dos polímeros está condicionada
esencialmente a la formación de interacciones
específicas entre ellos que contribuyan a disminuir
o hacer negativa la entalpía de mezclado (∆Hm). La
*
formación
de
puentes
hidrógeno
entre
macromoléculas de dos substancias diferentes está
en competencia con la formación de puentes
hidrógeno con otras moléculas de la misma especie,
estas últimas interacciones no contribuyen con ∆Hm.
*

DIMAT-FIME-UANL.

9

�Estructura química y compatibilidad de mezclas de poliamidas con quitina y quitosán

Es de esperarse entonces que la fuerza de los
puentes hidrógeno y los efectos estéricos sean
determinantes de la compatibilidad y miscibilidad
de dos polímeros.
Un análisis de la estructura de la QA, muestra
que ésta puede formar cuatro tipos diferentes de
puentes hidrógeno, estos son:
a)

Entre dos grupos hidroxilo (HO----HO),

b)

Entre el hidrógeno del grupo amida y los
oxígenos de los grupos hidroxilo (HO---HN)

c)

Entre los hidrógenos de los hidroxilo y el
grupo carbonilo (C=O----HO)

d)

Entre el hidrógeno sobre el nitrógeno de la
amida y el grupo carbonilo(C=O----HN).

Ya que la desacetilación de la QA para obtener QN
implica la desaparición de grupos carbonilo, en el QN
hay un número menor de puentes hidrógeno posibles en
los que intervienen los grupos carbonilo (C=O----HO y
C=O----HN), los cuales son más fuertes que cualquiera
de los otros enlaces hidrógeno, por lo que en mezclas
con otro polímero, esperaríamos que el QN sea más
efectivo en la formación de puentes hidrógenos que
contribuyan a la ∆Hm.

en cambios considerables en la capacidad para
empaquetárselo que se traduce en el hecho de que la
PA66 tiene una temperatura de fusión
considerablemente superior que la PA6, debido a
que este mejor empaquetamiento resulta en una
formación de puentes hidrógeno más eficiente que en la
PA6. Por lo tanto, es de esperarse que al mezclar estas
poliamidas con otros polímeros, sea más difícil para el
caso de la PA66 cambiar los puentes hidrógeno entre
moléculas de poliamida, por puentes hidrógeno entre
moléculas de polímeros diferentes.
Como se estableció en párrafos anteriores, la
miscibilidad y/o compatibilidad entre dos polímeros
es causada generalmente por la presencia de
interacciones específicas entre ellos, de las cuales
los puentes hidrógeno pueden ser detectados por
técnicas espectroscópicas,6-8 manifestándose como
el corrimiento o ensanchamiento de las bandas de
absorción infrarroja (FTIR) de los grupos
funcionales involucrados. Por otra parte, los
cambios en potenciales químicos se traducen en el
decremento de las temperaturas y entalpías de
fusión además de corrimientos en las temperaturas
de transición vítrea, fenómenos que se pueden
analizar mediante calorimetría diferencial de
barrido (DSC).

Por otra parte el grupo acetilo de la QA puede
presentar un impedimento estérico para la
formación de puentes hidrógeno en los que
intervenga el grupo hidroxilo vecino o el hidrógeno
amínico, lo que resulta también en una desventaja
relacionada a la compatibilidad y miscibilidad con
otros polímeros.

La tendencia de los polímeros a separarse a
niveles
macroscópicos
cuando
no
hay
compatibilidad y a mezclarse a niveles
microscópicos cuando se presenta la miscibilidad,
hace factible el uso de técnicas microscópicas en la
evaluación de la miscibilidad de las mezclas.

Entre las poliamidas 6 y 66, la única diferencia
estructural es la distribución de los grupos metileno
entre los grupos amida. Mientras que la PA6 tiene
invariablemente 5 grupos metileno entre los grupos
amida, en la PA66 se alternan 6 y 4 grupos
metilenos, sin embargo estas diferencias se traducen

En este escrito, se presentan los resultados de un
estudio
comparativo,
estructural
(FTIR),
termodinámico (DSC) y morfológico (microscopía
óptica y microscopía electrónica de barrido o SEM),
de la compatibilidad de las mezclas binarias
QN/PA6, QA/PA6, QN/PA66 y QA/PA66.

10

Ingenierías, Octubre-Diciembre 2001, Vol. IV, No. 13

�Virgilio A. González, Carlos Guerrero, Ubaldo Ortiz Méndez

PARTE EXPERIMENTAL
Materiales
Se utilizaron PA6 grado fibra en forma de
granza (o pellet) de Celanese Mexicana y PA66
grado inyección en también en forma granza de
BASF (Ultramid A5), ambas poliamidas sin
aditivos. La QA y el QN, este último con 72 % de
grado de desacetilación ambos en forma de hojuelas
extraídos de caparazón de cangrejo se adquirieron
de Sigma Co.
Caracterización de materiales
Las poliamidas se caracterizaron en cuanto a
pesos moleculares mediante separación por elusión
en
columna
(SEC)
de
sus
derivados
trifluoroacetilados9 utilizando un cromatógrafo
Waters GPC-150C, en cuanto a transiciones físicas
mediante calorimetría diferencial de barrido usando
un analizador térmico DuPont 1090 con una celda
base DSC estándar a 10 °C/min en atmósfera de N2
a 100 ml/min. Los resultados se muestran en la
tabla I
Tabla I.- Características de peso
propiedades térmicas de las poliamidas

molecular

y

La QA y el QN se caracterizaron en cuanto a
grado de desacetilación mediante espectroscopía de
infrarrojo de acuerdo a la técnica reportada por
Moore14 y Domzy15 utilizando un espectrofotómetro
FTIR Nicolet 710. En cuanto a pesos moleculares se
utilizó viscosimetría capilar en sistemas de
disolventes para los que se encuentra reportados los
valores de las constantes de Mark-Houwink, esto
es: un buffer de CH3COOH 0.2 M / CH3COONa
0.1M para el QN16,17 y ácido fórmico para la QA18
la cual se solubilizó mediante procedimientos
previamente establecidos. Los resultados de esta
caracterización se muestran en la tabla II.
Tabla II. Características de
desacetilación de la QA y el QN
Muestra

a

peso

molecular

GD (%)

[η] g/dl

Mv (g/mol)

b

49

14.36

840,100

c

79

4.04

502,600

QA

QN

FTIR

según

Moore

14

y

a)

Obtenido por
15
Domszy

and

b)

Constantes de Mark-Houwink reportados por
18
Muzzarelli

c)

Constantes de Mark-Houwink reportados por
17
Rathke and Hudson

Muestra

PA6

PA66

Mn

46,800

38,500

Mw

80,600

91,000

MWD

1.72

2.37

Tg (ºC)

45.3

51.7

Las muestras de QN y QA se analizaron en
forma de película con un difractómetro de rayos-X
Siemens D-5000, usando como portamuestras una
cámara de polvos y un detector de centelleo.

Tm (ºC)

209.3

255.2

Preparación de las mezclas

∆Hm (cal/g)

14.3

11.0

Las mezclas se prepararon por evaporación de
disolvente en una caja Petri, a partir de 10 ml de
disoluciones al 1% en ácido fórmico y a una
temperatura de 30 °C. Se prepararon mezclas de
PA6/QN, PA66/QN, PA6/QA y PA66/QA en todo
el intervalo de composiciones (0/100 - 100/0). Una
vez formadas las películas, éstas se lavaban
repetidas veces con agua destilada y se secaban en

(1-λ) (%)

31

a

18

a

a) para el cálculo del grado de cristalización, se
utilizaron las entalpías de fusión al equilibrio reportadas
10
11
por Magill e Inoue

La quitina soluble en ácido fórmico, se obtuvo
mediante el procedimiento por tratamiento con
álcali descrito previamente.12,13

Ingenierías, Octubre-Diciembre 2001, Vol. IV, No. 13

11

�Estructura química y compatibilidad de mezclas de poliamidas con quitina y quitosán

un liofilizador, almacenándose en un desecador con
pentóxido de fósforo para su análisis posterior.
Caracterización de las mezclas
La caracterización calorimétrica se realizó
mediante DSC bajo las condiciones ya mencionadas
y en un intervalo de temperaturas entre -150 °C y
300 °C. Antes de hacer el análisis espectroscópico,
las mezclas se secaban por tratamiento térmico19 a
160 °C durante 3 min., y después mediante FTIR en
condiciones instrumentales de resolución de 2 cm-1
y 65 barridos se obtenían los espectros
correspondientes. El análisis morfológico se hizo
utilizando un microscopio óptico Olympus con luz
polarizada a amplificaciones entre 50X y 500X y un
microscopio electrónico de barrido Phillips XL-30
con detector de rayos-X EDX a amplificaciones de
hasta 10,000X. Para su observación en el SEM las
muestras fueron recubiertas con Au/Pd, observando
siempre la cara de las películas que no estuvieron en
contacto con el vidrio.
RESULTADOS Y DISCUSIÓN

formar puentes hidrógeno, por lo que es de
esperarse de este último un mayor carácter
higroscópico. La deshidratación de estos materiales,
observada mediante termogravimetría, figura 3,
muestra que originalmente el QN contiene el doble
de agua que la QA. En el análisis DSC de muestras
calentadas a diferentes temperaturas,19,20 (figura 4),
encontramos que este contenido de agua siempre es
mayor en el QN. Evidencias que apoyan al análisis
estructural.

Fig. 3. Curvas termogravimétricas de la quitina y el
quitosán.

Análisis preeliminar
A simple vista, las disoluciones de todos los
polímeros y sus mezclas resultaron ser homogéneas
y transparentes, pasando de incoloras a ligeramente
amarillentas al aumentar el contenido de QA o QN;
las películas obtenidas fueron translúcidas y rígidas,
reblandeciéndose al ser sumergidas en agua. Los
difractogramas de rayos-X de las películas de QA y
QN no mostraron ningún pico que indicara orden
cristalino descartando así que futuras observaciones
al microscopio fueran influenciadas por la presencia
de cristales de estos biopolímeros.
Análisis calorimétrico
Del análisis estructural de la QA y el QN se
puede prever una mayor capacidad del QN para

12

Fig.4. Efecto del tratamiento térmico por 3 minutos sobre
la entalpía de deshidratación de la quitina y el quitosán.

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�Virgilio A. González, Carlos Guerrero, Ubaldo Ortiz Méndez

La figura 5 muestra cuatro trazas calorimétricas,
una por cada tipo de mezcla, apreciándose en ellas
dos endotermas, la de baja temperatura asignada a
la deshidratación y la segunda correspondiente a la
fusión de la poliamida.19,20 Se puede apreciar que al
aumentar el contenido de poliamida, la intensidad
relativa de la endoterma de deshidratación respecto
a la de fusión disminuye; además observamos que
es necesario hacer un análisis meticuloso de la
entalpía de fusión (∆Hm), de las mezclas de
PA66/QN, ya que inmediatamente después de que
funde la PA66, inicia la degradación del QN.

mediante la cual en cualquier momento se puede
determinar ∆Hd usando una sola función lineal de la
composición, mientras que en las demás muestras
hay un cambio de pendiente aproximadamente al
50% de composición lo cual se podría asociar con
una inversión de fases.
En el análisis de las endotermas de fusión, se
encontró que la PA6 y la PA66 mantuvieron una
temperatura de fusión (Tm) constante e
independiente de la composición (PA6: Tm = 219.5
± 0.6 °C, PA66: Tm = 257.8 ± 1.3 °C). Las entalpías
de fusión observadas (∆Hobs), en las mezclas se
normalizaron al contenido de poliamida al dividir
sus valores entre la fracción peso de poliamida
presente, y se graficaron en función de la
composición (figura 7), apreciándose que a
excepción de las mezclas de PA66/QA, todas
muestran un abatimiento de la entalpía de fusión de
la poliamida correspondiente en función del
contenido de biopolímero.

Fig. 5- Curvas DSC de cuatro mezclas estudiadas.(a)
PA6/QN 50/50, (b)PA6/QA 70/30, (c) PA66/QA 60/40 y
(d) PA66/QN 70/30.

Los resultados del cálculo de las entalpías de
deshidratación (∆Hd) de las mezclas se presenta en
forma gráfica en la figura 6 donde se puede apreciar
que la presencia de QN o QA en concentraciones
bajas (&lt; 50%) hace que aumente en forma más o
menos lineal el contenido de humedad en las
mezclas con cualquiera de las poliamidas, sin
embargo en las muestras PA6/QN este
comportamiento se mantiene en todo el intervalo de
composición, pudiendo aplicar la regla de aditividad

Ingenierías, Octubre-Diciembre 2001, Vol. IV, No. 13

Fig. 6. Efecto del contenido de QA o QN en la entalpía
de deshidratación de sus mezclas con las poliamidas
PA6 y PA66.

13

�Estructura química y compatibilidad de mezclas de poliamidas con quitina y quitosán

energías de los puentes hidrógeno preexistentes. Por
otra parte, las mezclas de las poliamidas con QA
solo mostró las modificaciones de los espectros
resultado
del
traslape
de
las
bandas
correspondientes a los polímeros que componen las
mezclas (figuras 8 y 9).

Fig. 7. Efecto del contenido QA o QN sobre la entalpía de
fusión normalizada de las poliamidas PA6 y PA66.

El abatimiento en ∆Hm es un indicador de que: o
se ha alterado el potencial químico en la fase de
poliamida de las mezclas lo suficiente como para
alterar el comportamiento de cristalización, o bien
que parte de la poliamida ha pasado a otra fase,
disminuyendo así la cantidad de poliamida como
fase pura y por lo tanto el porcentaje de poliamida
cristalizada en relación con la masa total de muestra
disminuye. Esta última suposición se ve fortalecida
por el hecho de que la temperatura de fusión de
ambas poliamidas no se ve desplazada al añadirle el
biopolímero.

Fig. 8 Espectro FTIR de mezclas de PA6/QA en
muestras con bajo contenido de QA

Análisis espectroscópico
En el análisis de infrarrojo, la presencia de PA6
en el QN produce un corrimiento de la banda de la
amida del QN (1655 cm-1) de hasta 29 cm-1 hacia la
región de menor energía,18 por su parte el PA66
produce solo un ensanchamiento de esta banda.19
Así, podemos decir que mientras que en las mezclas
PA6/QN se forman puentes hidrógeno entre
macromoléculas de polímeros diferentes, más
fuertes que los que originalmente había entre
moléculas de QN, el efecto del PA66 parece ser
solamente de un aumento en la distribución de

14

Fig. 9 Espectro FTIR de mezclas de PA6/QA en
muestras con alto contenido de QA.

Así
las
evidencias
calorimétricas
y
espectroscópicas indican que en las mezclas entre
las poliamidas y el quitosán se producen
interacciones entre los polímeros lo suficientemente

Ingenierías, Octubre-Diciembre 2001, Vol. IV, No. 13

�Virgilio A. González, Carlos Guerrero, Ubaldo Ortiz Méndez

grandes como para alterar tanto las entalpías de
fusión de las poliamidas como los espectros de
infrarrojo, aunque en el caso de la PA66 el efecto
sobre este último es menor que el de la PA6,
indicando posiblemente una menor compatibilidad
en las mezclas PA66/QN que en las mezclas
PA6/QN.
Análisis morfológico
Al observar la morfología de las mezclas, se
encontró que en las muestras de PA66/QA la
segregación en todo el intervalo de composición es
evidente y casi macroscópica (figura 10), indicando
una nula compatibilidad entre estos polímeros,
mientras que en las mezclas PA6/QA se observan al
microscopio óptico morfologías esféricas (figura
11), algunas de las cuales muestran la cruz de malta
característica de las eferulitas.

Fig. 10. Imagen del microscopio óptico con luz polarizada
a 500X de la mezcla PA66QA : 50/50.

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Fig. 11. Imagen del microscopio óptico con luz polarizada
a 500X de la mezcla PA6/QA : 70/30

Las imágenes de SEM de las mezclas PA6/QA,
(figura 12), muestran claramente dos morfologías,
de las cuales podemos deducir al compararlas con la
imagen de microscopía óptica (figura 11), que son
una amorfa formando glóbulos bien delimitados y
que aparecen en la imagen de microscopía óptica
como regiones grises por no desviar el plano de luz
polarizada y la otra en forma de discos,
seguramente semicristalina y responsable de las
regiones brillantes en la figura 11, las cuales
eventualmente forman la cruz de malta. La forma de
estos discos se puede apreciar mejor en mezclas con
menor contenido de quitina como en la figura 13,
donde podemos suponer21,22 que la forma de cono
que se observa, es debida a que durante el secado de
la película, la parte superior de las morfologías
queda afuera de la disolución, deteniendo el
crecimiento esferulítico, mientras que la parte
inferior, aún dentro de la disolución continua
creciendo.

15

�Estructura química y compatibilidad de mezclas de poliamidas con quitina y quitosán

observaciones FTIR, no hay interacciones puente
hidrógeno significativas.
En el caso de las mezclas entre las poliamidas y el
QN, las morfologias presentes son muy diferentes a
las mezclas con QA, en el caso de las mezclas
PA6/QN se han observado estructuras más o menos
esféricas en todo el intervalo de composición
(figuras 14 y 15), las cuales se han interpretado19
como esferas de poliamida semicristalina
encapsuladas en quitosán amorfo y embebidas en
una fase continua de una mezcla de quitosán y algo
de poliamida amorfa dispersa.
Fig. 12. Imagen de SEM a 730X de la mezcla PA6/QA :
85/15.

Fig. 13. Imagen de SEM a 1,200X PA6/QA 70/30 de la
mezcla.

De cualquier manera, morfológicamente,
podemos diferenciar claramente las mezclas
PA66/QA como de nula compatibilidad y las
mezclas PA6QA con una mayor compatibilidad, lo
que se traduce en segregaciones de componentes
con la formación de dos fases de dimensiones casi
macroscópicas en la primera y microscópicas en la
segunda, en esta última una fase semicristalina y
una fase amorfa, entre las que: de acuerdo a las

16

Fig. 14. Imagen de microscopía óptica con luz polarizada
a 200X de la mezcla PA6/QN : 85/15

Esta morfología es completamente diferente a la
observada en las mezclas PA66/QA, donde se
encuentran estructuras fibrilares cuya forma cambia
con el contenido de quitosán (figuras 16 y 17), y
cuya composición química no ha sido elucidada.

Ingenierías, Octubre-Diciembre 2001, Vol. IV, No. 13

�Virgilio A. González, Carlos Guerrero, Ubaldo Ortiz Méndez

Fig. 17. Imagen SEM de la muestra PA66/QN 15/85
mostrando estructura fibrilar.
Fig. 15. Imagen de microscopía electrónica de barrido de
la muestra P06/QN : 40/60 recubierta con Au/Pd a 3233X
de amplificación.

Observaciones finales
Las morfologías encontradas en las mezclas de
cualquiera de las poliamidas con quitosán, refuerzan
las observaciones hechas por FTIR y DSC de una
mayor compatibilidad por la presencia de
interacciones puente hidrógeno que las mezclas con
quitina y los resultados obtenidos tanto
calorimétricos, de FTIR como morfológicos indican
diferencias cualitativas en las interacciones
PA6/QN y PA66/QN aunque no permiten
diferenciar en forma definitiva en grado de
compatibilidad.

Fig. 16. Imagen SEM de la muestra PA66QN : 50/50
mostrando esferas embebidas en matriz fibrilar.

Ingenierías, Octubre-Diciembre 2001, Vol. IV, No. 13

Por lo antes expuesto, podemos establecer como
orden de compatibilidad de las mezclas, el
siguiente:
PA6/QN ≈ PA66/QN &gt; PA6/QA &gt; PA66/QA.

17

�Estructura química y compatibilidad de mezclas de poliamidas con quitina y quitosán

Es interesante notar que la presencia de un
mayor contenido de grupos acetilo en la quitina
(51%) que en el quitosán (21%) se traduce en una
disminución de la compatibilidad, lo que nos mueve
a pensar que además del impedimento estérico que
pudieran presentar los grupos acetilo para la
formación de puentes hidrógeno y aunque se supone
que la desacetilación de los grupos oxiránicos es al
azar, posiblemente un 50% de desacetilación
represente
una
regularidad
estructural
(probablemente de grupos desacetilados alternados),
con relación al quitosán, que permite un mejor
acomodo de las moléculas del biopolímero y por
ende mayor dificultad para que las poliamidas
rompan las interacciones entre sus moléculas. Sin
embargo este fenómeno debe ser estudiado
posteriormente mediante técnicas como RMN en
estado sólido.
De nuevo, el mejor empaquetamiento que puede
tener la PA6 con relación a la poliamida 66 (que se
traduce en una temperatura de fusión mayor en esta
última), hace que se observe un cambio dramático
de compatibilidad con la quitina, mientras que la
PA6 puede considerarse compatible con la QA
debido a la uniformidad de su morfología (aunque
sin interacciones puente hidrógeno), la mezcla
PA66/QA es notoriamente incompatible.
Estas diferencias estructurales de las poliamidas
no permite establecer un orden de compatibilidad de
éstas con el quitosán, pero sí se traduce en
diferencias morfológicas radicales, como lo son
estructuras fibrilares en las mezclas PA66/QN y de
esferas encapsuladas en las mezclas PA6/QN.
Hay que hacer notar que las morfologías como
las mostradas en las figuras 15 y 17 son atractivas
en la búsqueda de aplicaciones que involucren la
separación de contaminantes (como metales
pesados y otros), ya que el área de superficie en las
esferas de la figura 15 es de quitosán, el cual tiene

18

propiedades quelatantes, mientras que la estructura
fibrilar mostrada en la figura 17 plantea como
posibilidad la conectividad de los poros entre las
fibras lo que implicaría que podrían ser usadas
como filtros con propiedades quelatantes.
CONCLUSIONES
Pequeñas diferencias estructurales en los
polímeros que componen mezclas binarias, se
traducen en cambios apreciables en compatibilidad.
Utilizando las técnicas de DSC, FTIR y
microscopías óptica y electrónica de barrido, es
posible diferenciar los grados de compatibilidad de
las mezclas de las poliamidas 6 y 66 con quitina
(GD = 49%) y con quitosán (GD = 79%). El orden
de compatibilidad propuesto es: PA6/QN ≥
PA66/QN &gt; PA6/QA &gt; PA66/QA, el cual puede
explicarse por la mayor capacidad de empaquetarse
de la PA66 que la PA6, la habilidad de formar
puentes hidrógeno de los polímeros involucrados, y
el efecto estérico de los grupos acetilos en la
quitina. De esta manera se alcanza el objetivo
propuesto al corroborarse la hipótesis planteada y
encontrar morfologías en las mezclas compatibles
que se pueden considerar interesantes en la
búsqueda de aplicaciones en membranas para
purificación de efluentes contaminados.
BIBLIOGRAFÍA
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Chem., 176, 1191 (1975)

Ingenierías, Octubre-Diciembre 2001, Vol. IV, No. 13

19

�Análisis virtual de la gamitadera
Roberto Velázquez Cabrera*

Abstract

ANTECEDENTES

In this article is analyzed an extraordinary clay
Mexican aerophone from the Olmec zone, using
experimental replicas and digital spectrograms of
its sounds.

La información que se pudo obtener *sobre la
Gamitadera original es la siguiente:

Keywords:
sound.

aerophone,

Mexico,

spectrogram,

INTRODUCCIÓN
Este estudio es un ejemplo ilustrativo de
acciones recomendadas en estudios anteriores del
autor,1 y 2 para comprobar la efectividad y la relativa
sencillez de una metodología propuesta, analizando
casos específicos de aerófonos mexicanos
relevantes. El caso seleccionado es un
extraordinario aerófono de barro que se encuentra
en exhibición en una vitrina de una sala del Museo
de Antropología de Xalapa, Veracruz, mismo que
ha sido designado como Gamitadera. El análisis es
virtual porque se hace mediante réplicas
experimentales como la mostrada en la figura 1, y la
visualización de las frecuencias de los sonidos que
pueden producir, utilizando espectrogramas
digitales.

Fig. 1. Réplica de aerófono de barro quemado “Oaxaca”
(11 cm de largo).

20

Fue descubierta por el arqueólogo Marco
Antonio Reyes López, exinvestigador del Instituto
de Antropología de la Universidad de Veracruz,
quien nos informó que fue recogida en un muestreo
superficial de 1970, realizado en San Pedro,
cabecera municipal de Soteapan. Los estratos
inferiores de ese sitio son Olmecas, pero los objetos
superficiales tienen influencia Teotihuacana de 600900 d.c. Está elaborado con barro arenoso de esa
zona situada al sur de la Ciudad de Veracruz, que
cuando se quema es rojo, lo que indica que tiene
mucho óxido de fierro. Se ignora su designación
antigua. Su designación actual se relaciona con la
costumbre de esa región de llamar gamitos a los
venados con una mancha blanca en la frente o de
cola blanca. Para los cazadores, gamitear significa
hacer el sonido del animal pequeño para atraer al
macho o hembra adultos para cazarlos. Dicen que el
caribú de Canadá, mayor que el venado, emite un
sonido parecido.
Los empleados del Museo de Antropología de
Xalapa, que han escuchado los sonidos producidos
por la Gamitadera original, dicen que se parecen al
rugido del ocelote o jaguar o a los sonidos que
producen las aves de rapiña como el buitre. A
algunos se les enchina el cuero y se les paran los
pelos, cuando escuchan sus sonidos. No se han
encontrado fotografías, radiografías o sonidos
grabados del instrumento. Parece que Antonio
Zepeda grabó sus sonidos pero no se ha podido
entrevistar ni localizar sus grabaciones. No ha sido
analizado formalmente, ni desde el punto de vista
de la organología ni de la acústica y no hay
*

Investigador en acústica, especialista en instrumentos
prehispánicos de viento.

Ingenierías, Octubre-Diciembre 2001, Vol. IV, No. 13

�Roberto Velázquez Cabrera

publicaciones disponibles sobre ese extraordinario
aerófono. De la rica organología de esa zona, sólo
se ha encontrado un estudio específico, que fue
realizado desde el punto de vista musical: el de
Charles Boiles,3 sobre la flauta cuádruple
Tenennexpan, con fotos de Francisco Beverido.
El único documento público donde se hace
referencia a ese aerófono es un artículo de Susan
Rawcliffe,4 quién ha analizado flautas antiguas, y
construido y tocado sus esculturas sonoras de
cerámica por cerca de 25 años. En su artículo
incluye un breve análisis sobre la Gamitadera, que
ella llama "chamberduct flute". Comenta que tiene
un tubo de salida situado alrededor del hoyo de
salida, y el tubo resonador agregado tiene una larga
apertura lateral para permitir variaciones limitadas
de tono. En su opinión el sonido de este instrumento
es extraordinario y variado. Incluye una descripción
de los sonidos que es difícil de traducir con pocas
palabras, mismo que a la letra dice: "from a raspy
throat gurgle to a wreching cry" dependiendo de las
prácticas de construcción y desempeño. En su
artículo incluyó un conjunto de dibujos con vistas
de cortes de aerófonos (que ella llama flautas) de
varios museos y colecciones, elaborado por el
artista Jim Grant sobre la base de un cuidadoso
análisis visual de los instrumentos realizado por ella
misma y entre los que se contempla el de la
Gamitadera. El dibujo de la Gamitadera (que no
conocía) y los comentarios de Susan Rawcliffe, me
motivaron para hacer el viaje a Xalapa.
Don Brígido Lara,5 quién es uno de los mejores
escultores de réplicas de arte antiguo mexicano con
cerca de 50 años de experiencia artesanal y que
ahora trabaja en el Museo de Antropología de
Xalapa, opinó que el barro utilizado en la
Gamitadera original es del mismo lugar y similar al
material que él usa. También mencionó que no es
fácil la elaboración de réplicas que suenen bien.

Ingenierías, Octubre-Diciembre 2001, Vol. IV, No. 13

ANÁLISIS.
Habiendo observado la Gamitadera original en
su vitrina y con la ayuda del dibujo de Sisan
Rawcliffe y de Don Brígido Lara se elaboró un
boceto con la vista de un corte, que muestra su
estructura y componentes interiores (figura 2).

Fig. 2. Boceto de la vista lateral del corte de la
Gamitadera.

Componentes:
1.

Primer cámara resonadora en forma de dona
aplanada en el centro.

2.

Segunda cámara de forma globular.
Resonadora principal o cámara de oscilación.

3.

Tercer cámara resonadora de forma tubular.

4.

Pequeños huecos.

a.

Primer orificio central, de entrada de aire de
soplado o insuflación.

b.

Segundo orificio central, de entrada a la
cámara resonadora globular.

c.

Canal de salida hacia el tubo resonador.

d.

Orificio de salida final.
Basándose en el boceto anterior, se elaboró un
conjunto de réplicas (figura 3) utilizando varios
tipos de barro, entre los que se incluyen los
proporcionados por Brígido Lara y por Mario y
Gregorio Cortés de Santo Cruz de Arriba, Texcoco
del estado de México (ellos son los más

21

�Análisis virtual de la gamitadera

experimentados flauteros de barro), y uno de
Oaxaca que se vende en la Ciudad de México. Los
tres barros son muy buenos. Los dos primeros, son
arenosos, excelentes para disminuir la posibilidad
de cuarteaduras en piezas grandes. El último, es
bueno para piezas pequeñas con detalles minuciosos
y para obtener superficies pulidas o bruñidas.

Fig. 3. Réplicas de barro.

Las réplicas fueron hechas con la ayuda de
moldes esféricos, para formar la cámara principal
(2) y con ayuda de un carrizo y las manos se
moldeó el tubo resonador. El resto se terminó con
técnicas de pastillaje y pegado de las piezas. Con un
palito redondo y picudo se perforaron y terminaron
los hoyos. Se trato de obtener réplicas con pequeñas
variaciones en su forma y dimensiones, para ver sus
efectos.
La forma de generación de sus sonidos es similar
a la de los de viento o “de fuelle de aire”, como los
llama José Luis Franco,6 quien los analizó por más
de 10 años. Él es uno de los pocos que han escrito
sobre la rica organología de la Cultura Totonaca7
pero no incluyó en sus publicaciones a la

22

Gamitadera, posiblemente por su descubrimiento
reciente. De acuerdo a su explicación (adaptada a
éste aerófono), su funcionamiento sería:
La corriente de aire se introduce por el orificio
de entrada (a) y se dirige al orificio de entrada (b) y
a la cámara de oscilación.2 En ella el aire se
comprime hasta que llega el momento en que la
presión dentro de ella es igual a la presión del aire
que se está soplando, entonces ya no entra más aire
a la cámara,2 pero el aire que se está soplando jala
más aire y llega el momento en que dentro de la
cámara2 hay menos presión que la del soplo;
entonces entra más aire dentro de la cámara2 hasta
que vuelve a nivelarse la presión con el soplo. Este
ciclo se repite indefinidamente produciéndose el
sonido.
Lo anterior no es suficiente para explicar las
diferencias en los sonidos producidos, entre los de
la Gamitadera y los convencionales de fuelle de
aire, ya que difieren notablemente. Tampoco
incluye los otros elementos organológicos que se
incluyen en el boceto. Faltaría explicar, al menos, el
posible efecto de la primer cámara.1 Es necesario
hacer notar que las oscilaciones de ese muelle de
aire tendrían que funcionar al mismo tiempo en una
gama muy amplia de frecuencias, que superan al
audible. Hasta que se disponga de la tecnología para
simular y analizar en detalle el comportamiento
dinámico en tres dimensiones del aire y las ondas
sonoras de muy altas frecuencias en cámaras
múltiples e irregulares, será posible conocer el
posible funcionamiento detallado de aerófonos
sonoros complejos como la Gamitadera.
Lo que se puede afirmar, es que el tubo
resonador, es un amplificador de las frecuencias
correspondientes a sus dimensiones internas. Como
en la mayoría de los aerófonos con un hoyo de
obturación (d), pueden variarse las frecuencias de
los sonidos si se tapa parcialmente y/o se forma una

Ingenierías, Octubre-Diciembre 2001, Vol. IV, No. 13

�Roberto Velázquez Cabrera

cámara adicional de salida con las manos. Si
coinciden en una línea los hoyos (a), (c) y (d), se
puede mejorar su sonoridad, y se facilita su ajuste
con un palito desde el exterior.
También ayuda a generar mejor los sonidos, el
aplanar un poco la parte superior de la esfera
globular, alrededor de su hoyo de entrada. Por
supuesto, se cumplen los principios generales de los
resonadores: las frecuencias que más se amplifican
son las que corresponden a las dimensiones de la
cámara principal2 y del tubo resonador.3 Si se
incrementan sus dimensiones, bajan las frecuencias
de los sonidos más fuertes y éstas se elevan cuando
se disminuye el tamaño de sus cavidades internas.
Fue necesario elaborar varias réplicas para poder
producir sonidos (audibles). Se tuvieron que
“matar” varias replicas silenciosas antes de su
posible nacimiento. Ángel Mendoza, quien me ha
acompañado en estas experiencias, también elaboró
dos réplicas que tocaban crudas, pero cuando se
quemaron se quedaron casi mudas.
Se ha visto que es muy difícil lograr que
produzcan sonidos fuertes y claros. Los elementos
que afectan son: la distancia, alineación (de los
centros) y dimensión de y entre el hoyo superior de
insuflación (a), que debe ser de menor diámetro, y
el hoyo (b) de la cámara resonadora esférica.1
También influyen, en menor medida, las
dimensiones, el acabado, la alineación y superficie
del canal de salida (c) de las dos primera cámaras1 y
2
y el tubo resonador.3 Parece ser que las pequeñas
cavidades4 de la parte terminal del tubo resonador3
no tienen mucha influencia en los sonidos
producidos. Se probó que con los tres tipos de barro
profesional utilizados, se pueden elaborar réplicas
que “canten”, “hablen” o “lloren”. Se comprueba
que cuando se logran obtener sonidos, éstos son
extraordinarios y pueden variar, dependiendo de su
estructura, dimensiones y forma de tocarse.

Ingenierías, Octubre-Diciembre 2001, Vol. IV, No. 13

Este tipo de artefacto no se pueden catalogar
como instrumento musical, porque no produce
sonidos musicales. Aunque algunos investigadores,
como Samuel Martí,8 han tratado de analizarlos y
ajustarlos a criterios y conceptos musicales, como
cuando dicen que están entonados en tal o cual nota
musical.
Los sonidos de las réplicas se registraron con
una computadora personal, con tarjeta de sonido
(tipo soundblaster) y un micrófono. Las señales
grabadas son muy cortas, de menos de un segundo
de duración, mismas que se almacenaron en
formato Wav. Este tipo de formato es el que usa el
sistema Windows. Hay métodos para analizar
señales en el tiempo, pero son muy complejos para
propósito del trabajo.
A continuación se incluye una comparación
visual de los espectrogramas de los sonidos de
cinco de las réplicas elaboradas, para mostrar
algunas de sus diferencias en componentes de
frecuencias. Un espectrograma es una gráfica del
espectro de potencia de los componentes de
frecuencias de una señal, para diferentes tiempos.
Los espectrogramas son útiles para analizar sonidos,
como los de este caso, que tienen una combinación
compleja de frecuencia e intensidades, dentro de
rangos amplios de frecuencias. Existen analizadores
de espectros pero son caros y no se han encontrado
laboratorios que los tengan disponibles.
Por lo anterior, la última versión del programa
“Gram” de Richard Horn, disponible en forma
abierta y gratuita en Internet,9 fue utilizada para
obtener los espectrogramas. Los espectrogramas
que genera este programa se muestran en dos
dimensiones: frecuencia (kHz) y tiempo (seg.). Los
colores corresponden a los niveles relativos de
amplitud de las señales (dB), que es la variable de la
dimensión,3 en este caso se seleccionó una escala de
-60 dB (figura 4):

23

�Análisis virtual de la gamitadera

finales, todas las frecuencias son de mayor amplitud
y las componentes del ruido tienen rangos más
amplios. Eso demuestra que con pequeñas
variaciones de la estructura pueden generar sonidos
diferentes, pero es posible elaborar grupos de
réplicas que generen espectros de cierta semejanza.

Fig. 4. Niveles de las señales (en dB)

En la parte superior de las gráficas (figura 5) se
incluye la señal de las ondas en el tiempo, mismas
que parecen manchas por sus componentes de
frecuencias.

Fig. 5. Espectrogramas pegados de 5 réplicas

Se observa que todas las réplicas producen
sonidos con frecuencias en rangos de cierta
amplitud, con las crestas más fuertes entre 1-5 kHz.
Las dos primeras producen adicionalmente notas
con fundamentales y armónicas, determinadas en
función al tamaño del tubo resonador. En las tres

24

Cada una de las señales anteriores se puede ver
con más detalle. Por ejemplo, seleccionando la
última señal de la figura 5 anterior se puede
producir un espectrograma cambiando el color del
fondo, la ventana de frecuencias o la tasa de
muestreo (a 44.1 kHz), las escalas del tiempo y de
la amplitud (en este caso a 30 dB) de la gráfica. Eso
conduce a que se utilicen los colores de la parte
superior de la figura 4, lo que hace que los niveles
máximos se muestren ahora en colores rojo, naranja
y amarillo del espectrograma de la figura 6.

Fig. 6. Espectrograma de una réplica sonora

En esa figura 6 se muestra la causa de la
sonoridad de la réplica, ya que incluye un rango
amplio de señales de alta intensidad. La gama de
frecuencias producidas rebasa la frecuencia máxima
de los sonidos audibles por el ser humano (20 kHz).

Ingenierías, Octubre-Diciembre 2001, Vol. IV, No. 13

�Roberto Velázquez Cabrera

Si embargo, las frecuencias mostradas arriba de 12
kHz son cuestionables, por las características del
micrófono utilizado, ya que es uno común de
capacitor para computadora personal.

generadas por
resonadoras.1 y 2

las

dos

primeras

cámaras

Esa misma señal también se puede visualizar en
sus 3 dimensiones (amplitud, frecuencia y tiempo),
utilizando el programa para afinar instrumentos
musicales Tunit,10 como se muestra en el
espectrograma de la figura 7. En el espectrograma
se puede ver que las frecuencias mínimas también
rebasan (hacia abajo) al límite que puede oír el ser
humano (20 Hz). Se nota que en todo el rango de
frecuencias las señales son de magnitudes
significativas. En las frecuencias bajas se producen
batimentos.

Fig. 8. Espectro de potencia de la misma señal.

CONCLUSIONES

Fig. 7. Espectrograma en 3D de la réplica sonora.

La figura 8 muestra el espectro de potencia de la
misma señal, obtenido con un programa "Sat32".11
Como en este caso las coordenadas se dan en
escalas lineales, se destacan la distribución de sus
frecuencias y las señales de mayor amplitud. La
mayor y más baja en cerca de 1 kHz es del tubo
resonador mayor3 y las otras dos de menor amplitud

Ingenierías, Octubre-Diciembre 2001, Vol. IV, No. 13

El resultado comprueba que la metodología
utilizada es efectiva para ayudar a encontrar y
divulgar secretos de la rica organología mexicana,
que fue desarrollada durante varios milenios y ha
sido destruida, prohibida y olvidada desde hace
cinco siglos. Sólo después de hacer análisis
similares de cada tipo de aerófono mexicano
relevante, se puede aspirar a hacer comparaciones y
correlaciones entre ellos. La dificultad para hacer
que suenen bien demuestra que los artesanos o
sacerdotes que elaboraban estos extraordinarios
artefactos eran muy hábiles, y requerían ser
especialistas.

25

�Análisis virtual de la gamitadera

REFERENCIAS
1.

2.

Velázquez-Cabrera, Roberto, "Estudio de
Aerófonos Mexicanos Usando Técnicas
Artesanales y Computacionales. Polifonía
Mexicana Virtual", Tesis de Maestría en
Ciencias de la Computación, CIC, IPN, Mayo
2000.
(http://www.geocities.com/rvelaz.geo/tesis/tesis5
.doc).
Velázquez-Cabrera, Roberto, "Analisis de
Aerófonos Mexicanos", Ponencia presentada en
el Congreso Internacional de Computación CIC99, IPN, México, Nov. 17 de 1999.
(http://www.geocities.com/rvelaz.geo/tesis/c_cic
99.doc)

3. Boiles-Lafayette, Charles. “La flauta triple de
Tenenexpan”. La palabra y el Hombre, II, Epoca
34, Revista de la Universidad Veracruzana,
Abril-junio de 1965.
4. Raucliff, Susan. “Complex Acoustics in PreColumbian Flute Systems”, Experimental
Musical Instruments, Organology, Vol. III, #2,
1986 (Hay duda sobre los últimos 3 datos, ya
que la copia que me mandó no tiene esos datos).
Publicado también en el libro “Musical
Repercussions of 1942: Encounters in Text and
Performance”, Smithsonian Institution Press,
1992.

26

5. Vacio, Minerva, “Brígido Lara, inventor del
nuevo
arte
prehispánico”,
Arqueología
Mexicana, Vol. IV, Núm. 21, Septiembreoctubre de 1996.
6. Franco, José Luis, “Flautas de Muelle de aire”,
Excélsior, México, 14 de octubre de 1962.
7. Franco, José-Luis, “Musical Instruments from
Central Veracruz in Classic Times”, Ancient Art
of Veracruz, Exhibition Catalog of the Los
Angeles County Museum of Narural History,
1971.
8. Martí, Samuel. "Instrumentos Musicales
Precortesianos." INAH. 1968.
9. Horne, Richard, Spectogram V 5.0.5, Freeware,
Gram. Atentamente, ha autorizado a utilizar y
mencionar su excelente programa en mis
estudios.
http://www.monumental.com/rshore/gram.html
10.

Volkmer,
D.,
"TUNE!IT",
(http://www.zeta.org.au/~dvolkmer/tuneit.html.).
Shareware. El programa se utilizó en el tiempo
de prueba.

11. Liangson He, Signal Analyzer Toolkit V.2.,
Sat32. Usado en tiempo de pruebas,
http://www.userworld.com/users/hlingso/remote.
htm). Shareware.

Ingenierías, Octubre-Diciembre 2001, Vol. IV, No. 13

�Autoafinidad de superficies de fractura
del vidrio
Moisés Hinojosa Rivera, Leonardo Chávez Guerrero *

Abstract
This article depicts glass fracture surfaces as an
example of natural fractals. The fractal character of
the different regions of the fracture surface is
discussed and characterized, first qualitatively and
then quantitatively. The self-affine analysis is
performed starting from height profiles obtained
using atomic force microscopy. The variable
bandwidth method is briefly described and applied
to the determination of the roughness exponent and
the correlation length.
Keywords: glass, fracture surfaces, self-affinity,
fractals, roughness exponent.
INTRODUCCIÓN
Las superficies de fractura de los materiales
heterogéneos son objetos fractales naturales cuya
principal característica es la invarianza escalar. 1-7
Si una parte de un objeto fractal natural se separa de
él y se amplía, dicha parte lucirá igual que el cuerpo
original, estadísticamente hablando. Por ejemplo,
una imagen de microscopía electrónica de barrido
(MEB) de una superficie de fractura en alta
magnificación luce muy similar a una imagen en
baja magnificación, figura 1. Si no se especifica la
magnificación, aún los especialistas vacilan en su
intento de discernir entre las imágenes mostradas en
dicha figura
Los fractales residen en la frontera entre el orden
de la geometría euclidiana y el desorden total
aleatorio. Los objetos euclidianos poseen
dimensiones expresadas por números enteros,
mientras que los fractales poseen dimensiones
fraccionarias. Una superficie plana (euclidiana)
tiene dimensión 2, al ser cortada se obtiene una
línea o perfil de dimensión 1. Una superficie fractal

Ingenierías, Octubre-Diciembre 2001, Vol. IV, No. 13

Fig. 1. Imágenes de superficies de fractura vistas a
diferentes magnificaciones en MEB.

posee dimensión entre 2 y 3. A mayor irregularidad,
mayor es la dimensión fractal. Si se extrae un perfil
de alturas de una superficie fractal, éste tendrá una
dimensión *entre 1 y 2. En la práctica es
conveniente, y generalmente más fácil, analizar el
carácter fractal de las superficies estudiando perfiles
de alturas extraídos de ellas.
AUTOAFINIDAD Y EL EXPONENTE DE
RUGOSIDAD
Los fractales matemáticos son autosimilares. Los
fractales naturales no son autosimilares en sentido
estricto, solo lo son estadísticamente, se dicen que
autoafines.
son
Manifiestan
escalamiento
anisotrópico. Si se observa un perfil de un
micrómetro de longitud con alturas del mismo
orden, no se observarán en general alturas cien
veces mayores si se analiza un perfil de una
longitud de cien micrómetros.
El concepto de dimensión fractal no puede
aplicarse en sentido estricto a objetos autoafines
*

Doctorado en Materiales de la FIME-UANL.

27

�Autoafinidad de superficies de fractura del vidrio

como las superficies de fractura. Dichos objetos
deben describirse mediante una “dimensión de
autoafinidad”. En la práctica se calcula el llamado
exponente de Hurst también llamado exponente de
rugosidad, que está relacionado a la dimensión
fractal mediante la relación:

ζ = 2−D

(1)

dónde ζ es el exponente de rugosidad y D es la
dimensión fractal del perfil. Una superficie plana
tiene D = 2 y ζ = 0; una típica superficie de fractura
muestra D = 1.2 y ζ = 0.8.
FRACTALES Y FRACTURAS
En 1984 Mandelbrot8 exploró cuantitativamente
por primera vez el carácter fractal de las superficies
de fractura de aceros sometidos a diferentes
tratamientos térmicos y reportó una correlación
entre la dimensión fractal y la tenacidad a la
fractura, propiedad que fue estimada mediante la
energía de impacto. Estos resultados, aunque fueron
cuestionados posteriormente, iniciaron una nueva
era en las disciplinas de la fractografía y la
mecánica de la fractura. Desde entonces el análisis
de la autoafinidad de las superficies de fractura
representa un campo de investigación muy activo,9
que se ha enriquecido con el desarrollo de
modernos y sofisticados métodos estadísticos y
matemáticos.
Existen diversos métodos para analizar la
autoafinidad de las superficies de fractura. La
mayor parte de ellos emplean perfiles extraídos de
la superficies a través del uso de alguna técnica
experimental.10 Uno de los métodos más confiables
es el método de ventanas de ancho variable.11 El
perfil se divide en franjas o ventanas de tamaño r.
Se calcula para cada ventana la cantidad Zmax, que
es la diferencia entre la máxima y la mínima altura;

28

promediando para todas las ventanas posibles.
Variando el tamaño de las ventanas se obtiene la
distribución Zmax(r). Para un perfil autoafín se
cumple la siguiente ley de potencia:

Zmax(r ) ∝ r ζ

(2)

Un gráfico log-log de Zmax(r) vs. r permite
verificar la validez de esta ley; si la relación se
cumple el perfil es autoafín y el exponente ζ viene
dado por la pendiente de la línea recta en el régimen
autoafín.
Las superficies de fractura son autoafines para
longitudes de escala menores a la llamada longitud
de correlación, más allá de la cual la superficie
puede considerarse un objeto euclidiano plano.
Dicha longitud de correlación puede determinarse
también del gráfico de Zmax(r) vs. r. Las
superficies de fractura del vidrio son autoafines y su
exponente de rugosidad así como la longitud de
correlación pueden determinarse mediante el
método descrito.
LAS TRES ZONAS EN LA FRACTURA DEL
VIDRIO.
En la región del origen de la fractura en una
superficie de ruptura de vidrio es posible, aún a
simple vista, distinguir tres zonas. Los fractógrafos
las llaman zona “espejo”, zona “difusa” y zona
“fibrosa”.12 En la figura 2 se muestran dichas zonas
tal como se observan en la fractura de un vidrio
común vista al MEB. A partir del análisis de estas
zonas se pueden hacer inferencias sobre los niveles
de esfuerzo y las condiciones cinéticas de
propagación. La zona “espejo” es llamada así por su
notable reflectividad y tersura, tradicionalmente se
le describe como si fuera un objeto euclidiano
plano. Las zonas difusa y fibrosa presentan una
irregularidad o rugosidad perceptible a simple vista.

Ingenierías, Octubre-Diciembre 2001, Vol. IV, No. 13

�Moisés Hinojosa Rivera, Leonardo Chávez Guerrero

Fig.3 Imagen de microscopía de fuerza atómica de la
zona especular.

EL ANÁLISIS AUTOAFIN

Fig. 2. Las tres zonas características en la fractura del
vidrio.

En la figura 4 se muestran dos perfiles de alturas
extraídos de diferentes regiones de una superficie de
fractura de vidrio, ambos perfiles constan de 512
puntos o pixeles, pero son de diferente longitud, la
escala en la ordenada es la misma, aunque está en
unidades arbitrarias.

LA MICROSCOPIA DE FUERZA ATÓMICA
La microscopía de fuerza atómica (MFA) es una
herramienta muy poderosa capaz de proveer los
datos topométricos13 necesarios para el análisis de
autoafinidad de las superficies de fractura del
vidrio, incluso en la zona espejo. La figura 3
muestra una imagen de MFA de la región especular
en la superficie de fractura de un vidrio común que
fue fracturado en flexión. Esta superficie es
claramente irregular, no es plana como
tradicionalmente se describe cuando se le observa a
simple vista o mediante técnicas como microscopía
óptica o electrónica. La MFA permite la
observación y, mejor aún, la cuantificación de la
rugosidad en escalas submicrométricas.

Ingenierías, Octubre-Diciembre 2001, Vol. IV, No. 13

4

3

h(x)

2

1

0
0

100

200

300

400

500

600

(x)

Fig. 4. Perfiles extraídos en la zona especular
(abajo) y en la zona difusa (arriba).

29

�Autoafinidad de superficies de fractura del vidrio

En la parte superior se muestra un perfil de 5
micrómetros de longitud perteneciente a la región
llamada “difusa”. El perfil en la parte inferior tiene
una longitud de medio micrómetro y corresponde a
la región especular. Ambos perfiles lucen muy
similares en su irregularidad, la única diferencia
radica en la amplitud y la longitud de escala de
análisis, existe una diferencia de un orden de
magnitud en la longitud y en la distancia entre
puntos, nótese que las alturas no manifiestan esa
misma diferencia de escalamiento. Estos perfiles
claramente muestran los conceptos de autoafinidad
de manera cualitativa y demuestran que las
superficies de fractura del vidrio son bien descritas
como objetos fractales naturales.
El carácter autoafín de los perfiles se revela y
cuantifica en la figura 5. Este gráfico corresponde al
análisis de perfiles pertenecientes a la región
especular. Es evidente que la cantidad Zmax
obedece la ley de potencia dada por la ecuación (2).
Los perfiles analizados son incuestionablemente

autoafines. El exponente de rugosidad tiene un
valor de 0.8. Este resultado no es sorprendente ya
que se han reportado valores similares para las
superficies de fractura de diversos materiales
fracturados en condiciones cinéticas similares. Este
exponente es considerado universal14 aunque existe
actualmente una controversia fuerte al respecto.
En la figura 5 puede verse además que la ley de
potencia deja de ser válida para longitudes de escala
mayores a 100 nanómetros. Este es el valor de la
longitud de correlación e implica que la región
especular puede considerarse plana para longitudes
de escala mayores a este valor. Nótese que este
valor es menor que la longitud de onda de la luz
visible. Se ha demostrado que la longitud de
correlación tiene fuerte relación con el tamaño de
grano en algunos metales.15-18 En polímeros
parcialmente cristalinos este parámetro parece estar
ligado al tamaño de las esferulitas.19-21 Resultados
recientes sugieren que en el vidrio opalino este
parámetro corresponde al tamaño de las partículas
opacificantes.

100

SUMARIO
En resumen, las superficies de fractura del vidrio
son objetos fractales naturales, anisotrópicos.

Zmax(r), (nm)

10

El análisis de su autoafinidad puede realizarse
mediante métodos estadísticos aplicados a perfiles
de alturas obtenidos mediante microscopía de
fuerza atómica.

1
ζ = 0.8

0.1
1

10

100

1000

10000

r (nm)

Fig. 5. Curva de autoafinidad correspondiente a la
región especular.

30

El exponente de rugosidad y la longitud de
correlación son los parámetros autoafines que
describen y cuantifican el carácter fractal de estas
superficies.

Ingenierías, Octubre-Diciembre 2001, Vol. IV, No. 13

�Moisés Hinojosa Rivera, Leonardo Chávez Guerrero

REFERENCIAS
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Nature. New York, Freeman , 1982.
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Ingeniería”, Ingenierías, Vol. IV, No. 10, pp. 5359,
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Fundamentos y Aplicaciones. Parte II,
Aplicaciones en Ingeniería de Materiales”,
Ingenierías, Vol. IV, No. 12, pp. 15-20, JulioSeptiembre
2001.
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4. Ubaldo Ortiz Méndez y Moisés Hinojosa Rivera.
Geometría de Fractales y Autoafinidad en
Ciencia de Materiales, Ingenierías, Vol. I, No. 1,
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5. Moisés Hinojosa y Ubaldo Ortiz, “Geometría de
Fractales Aplicada a la Descripción de
Microestructuras Metálicas”, Ciencia UANL,
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11. J. Schmittbuhl, J.P. Vilotte y S. Roux,
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12. D. Hull, Fractography, Cambridge U.P., 1999.
13. Moisés Hinojosa, Martín Edgar Reyes Melo,
“La Rugosidad de las Superficies: Topometría”,
Ingenierías, Vol. IV, No. 11, pp. 27-33, 2001.
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14. E. Bouchaud, G. Lapasset y J. Planés, Europhys
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15. M. Hinojosa, E. Bouchaud y B. Nghiem.
Materials Research Society Symposium
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16. Moisés Hinojosa, Elisabeht. Bouchaud y
Bernard Nghiem, “Rugosidad a Larga Distancia
en Superficies de Fractura de Materiales
Heterogéneos”, Ingenierías, Vol. III, No. 7, pp.
27-33,
Abril-Junio
2001.
www.uanl.mx/publicaciones/ingenierias/7/
17. Jorge A. Aldaco, Tesis de Maestría, FIMEUANL, 2000.
18. M. Hinojosa, J. Aldaco, U. Ortiz, V. González,
“Roughness Exponent of the Fracture Surface of
an Al-Si Alloy”, Aluminum Transactions, Vol.
3, pp. 53-57, 2000.

7. J.C. Russ, Fractal Surfaces, New York, Plenum
Press, 1994.

19. Edgar Reyes, Tesis de Maestría, FIME-UANL,
México, 1999.

8. B. B. Mandelbrot, D. E. Passoja y A. J. Paullay,
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Metals”, Nature, Vol. 308, pp. 721-722, 1984.

20. M. E. Reyes y C. Guerrero , “Autoafinidad de
Superficies de Fractura en Materiales Plásticos”,
Ingenierías, Vol. IV, No. 10, pp. 27-37, 2001.
www.uanl.mx/publicaciones/ingenierias/10/

9. E. Bouchaud, “Scaling Properties of Cracks”, J.
Phys.:Condens. Matter Vol. 9, pp. 4319-4344,
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10. Francisco J. Garza, Tesis de Licenciatura,
FIME-UANL, 1999.

Ingenierías, Octubre-Diciembre 2001, Vol. IV, No. 13

21. E. Reyes, C. Guerrero, V. González y M.
Hinojosa, “Self-Affine Measurements on the
Fracture Surface of Plastics Materials by AFM”,
Materials Research Society Symposium
Proceedings, Vol. 578, pp. 357-361, 2000.

31

�Procesamiento de materiales por medio
de microondas en la FIME
Juan A. Aguilar Garib *

Abstract
The aim of this paper is to introduce the
facilities that exist at FIME and present some
representative cases as examples of the
investigation that is being conducted on processing
of materials. Then an overview of the principles that
support this technology and the challenges that
must be faced is presented. Although several
materials have been tested, this paper is focused on
magnesia-alumina spinel (MgAl2O4), which is a
ceramic widely employed in the refractory industry.

suministrada. A continuación se describe de modo
general el laboratorio que existe en la FIME
seguido de los aspectos básicos sobre los
mecanismos que rigen el calentamiento mediante
microondas.*
LA SECCIÓN DE PROCESAMIENTO DE
MATERIALES MEDIANTE MICROONDAS

materials

Esta sección se encuentra ubicada en las
instalaciones del laboratorio del Programa de
Doctorado en Ingeniería de Materiales de la FIME.
La figura 1 muestra una imagen global del equipo
existente en esta sección.

El propósito de este artículo es describir
someramente el equipo para el procesamiento de
materiales mediante el microondas con el que se
cuenta en la FIME y presentar algunos casos que
sean ejemplo de los logros alcanzados. Se presentan
de modo general los principios que son la base de
esta tecnología, así como los retos que deben ser
enfrentados. Como ejemplo para ilustrar el tipo de
investigación que se hace en la FIME se tomó el
procesamiento de espinel magnesia-alúmina
(MgAl2O4) por su gran aplicación en la industria de
los refractarios.

Fig. 1. Vista general del equipo para el estudio del
procesamiento de materiales mediante microondas.

Keywords: microwaves,
processing, spinel.

ceramics,

INTRODUCCIÓN

Las microondas corresponden a la porción del
espectro electromagnético situado entre los 300
MHz y 300 GHz, pero para utilizarlas en el
procesamiento de materiales se requiere una serie
de equipos y accesorios, que van desde un
dispositivo para generarlas y luego un sistema para
conducirlas hasta la muestra que se desea calentar.
Se debe contar además con la posibilidad de medir
la temperatura, la frecuencia y la energía

32

Se cuenta con dos generadores de microondas de
2.45 GHz, de potencia variable hasta 1.5 y 3 KW
respectivamente. También se cuenta con guías de
onda para dirigir la energía hacia la cavidad en la
que se coloca la muestra, coples direccionales para
*

Profesor del Programa de Doctorado en Ingeniería de
Materiales.

Ingenierías, Octubre-Diciembre 2001, Vol. IV, No. 13

�Juan A. Aguilar Garib

poder medir la eficiencia del sistema, sintonizadores
para ubicar onda y desviadores o circuladores para
evitar que la onda reflejada regrese al generador.
Adicionalmente se tienen dos hornos de tipo
doméstico, uno de ellos instrumentado para poder
medir y controlar la temperatura (Figura 2).

conoce como “carga”. La guía de onda consiste en
una sección a través de la cual pasan las
microondas. El tamaño depende de la frecuencia y
la potencia que se desea transmitir.
Desviador
Las microondas que se conducen por medio de
una guía de onda hasta la cavidad en la que se
encuentra el material que va a ser calentado pueden
ser reflejadas por éste. De hecho, como la absorción
de energía nunca es total, siempre se tiene una parte
que se refleja y que regresa por la misma guía hasta
el generador o la fuente. Esta situación daña al
generador y entonces lo que se hace para evitarlo es
desviar mediante un desviador, llamado también
circulador (Figura 3) la onda hacia una cámara de
agua que absorbe esta energía.

Fig. 2. Horno de microondas instrumentado en el que se
aprecia una muestra calentándose.

DESCRIPCIÓN DE LOS COMPONENTES DE
UN SISTEMA DE MICROONDAS PARA
PROCESAMIENTO DE MATERIALES
Generador
Es la parte principal del equipo ya que produce
las microondas a la frecuencia deseada. Para este
propósito se utiliza un magnetrón que requiere
mantenerse a temperatura relativamente constante
para que la onda generada sea estable.
Guía de onda
La función de la guía de onda es conducir con un
mínimo de pérdidas las microndas desde el
generador hasta la cavidad en la que se encuentra la
muestra. El material que se coloca en la cavidad se

Ingenierías, Octubre-Diciembre 2001, Vol. IV, No. 13

Fig. 3. Esquema de un desviador o circulador. La onda
puede viajar del puerto 1 al puerto 2, pero cuando trata
de viajar desde el puerto 2 hacia el 1, un campo
magnético la desvía hacia el puerto 3.

33

�Procesamiento de materiales por medio de microondas en la FIME

Cople direccional

Reflectómetro

Para poder estimar las propiedades dieléctricas
de los materiales expuestos a microondas y hacer
cálculos energéticos se requiere conocer la cantidad
de energía que va desde el generador hacia la
muestra y la que se refleja de ésta hacia el
generador.

Este dispositivo (figura 5) se coloca como parte
de la guía de onda y permite medir la energía que
pasa a lo largo, de manera que si se conoce la
longitud de onda y los valores de potencia en cuatro
puntos de los cuales se conoce su ubicación,
entonces es posible describir la ubicación de la
onda, de manera que se puede confirmar la función
del sintonizador. También es posible hacer
estimaciones de las propiedades dieléctricas del
material observando el comportamiento de la onda.

Para este fin se utiliza un cople direccional
(figura 4), que tiene la capacidad para hacer la
medición descrita. También sirve para calibrar otros
dispositivos y para medir la eficiencia del sistema.
También tiene la forma de la guía de onda por lo
que es parte del sistema para suministrar energía.
La razón entre las energías, hacia la carga y la
reflejada es suficiente para calcular la eficiencia con
la que se está llevando a cabo el proceso mediante
microondas.

Fig. 5. Reflectómetro con cuatro detectores (arriba)
colocado como parte de la guía de onda.

Sintonizador
Este dispositivo permite ubicar el patrón de
ondas dentro de la guía de onda o la cavidad de
manera que se optimice la energía que se suministra
al sistema. Se puede sintonizar la onda cambiando
la longitud de la guía (figura 6) o poniendo
obstáculos en ella.
Cavidad
Fig. 4. Esquema de un cople direccional, la onda viaja a
través de la sección cuadrada pues es una guía de onda
y tiene dos detectores, cada uno apunta a un extremo, de
manera que se puede medir la potencia que viaja en
cada dirección.

34

Es el lugar en el que se coloca el material a
calentar o procesar, y es a este lugar al que llegan
las microondas. Se puede utilizar un espacio
cerrado como en la figura 1, o la misma guía de

Ingenierías, Octubre-Diciembre 2001, Vol. IV, No. 13

�Juan A. Aguilar Garib

onda como en la figura 6. Al mover la pared se
tiene un cambio en la longitud de la guía. Dado que
la onda sigue una función periódica es posible
conocer el campo eléctrico en la muestra
midiéndolo a una distancia L (figura 6).

Fig. 6. Esquema de la guía de onda utilizada como
cavidad. Se muestra la ubicación de reflectómetro y de la
pared móvil.

PROCESAMIENTO
DE
MEDIANTE MICROONDAS

MATERIALES

Una de las formas en que se explica el
calentamiento de los materiales mediante
microondas es relacionando la interacción del
campo eléctrico y la materia, una de estas teorías se
basa en que los materiales presentan un fenómeno
llamado polarización, el cual consiste en la
modificación de la distribución de las cargas
eléctricas en un material.
Al aplicar un campo eléctrico a un material
dieléctrico se origina un cambio en la orientación de
la carga de las partículas, la cual induce dipolos que
a su vez responden al campo aplicado. A este

Ingenierías, Octubre-Diciembre 2001, Vol. IV, No. 13

fenómeno se le conoce como polarización. Existen
varias formas, la polarización electrónica, que se
produce al cambiar la distribución de la nube
electrónica en el átomo, mientras que la
polarización iónica consiste en que los iones se
desplazan cambiando la interacción entre ellos.
Algunos materiales cuentan con dipolos naturales,
los cuales existen independientemente de la
presencia del campo eléctrico. La relación que
existe entre el calentamiento de los materiales y la
polarización se presenta cuando se aplica un campo
eléctrico alternativo a un material cuyos dipolos, ya
sean naturales o inducidos, no son capaces de seguir
totalmente la inversión del campo eléctrico,
teniendo como consecuencia que la polarización de
éstos se retrasa con respecto al campo aplicado, el
resultado es que la energía se transfiere al material
en forma de calor.
El mecanismo descrito se conoce como rotación
dipolar, pero también puede darse calentamiento
resistivo, calentamiento electromagnético y
calentamiento dieléctrico. Dependiendo de la
substancia,
la
respuesta
puede
deberse
exclusivamente a un solo mecanismo o una
combinación de ellos.
La rotación dipolar actúa sobre moléculas
polares eléctricamente neutras con cargas eléctricas
positivas y negativas espacialmente separadas. Las
moléculas expuestas al campo responden rotando
sus polos respectivos en la dirección del incremento
de la amplitud del campo de microondas. La
“fricción molecular” resultante genera calor
instantáneamente y uniformemente a través del
compuesto.
El calentamiento resistivo se provoca en
conductores (o semiconductores) de conductividad
relativamente baja. Dentro de éstos hay dos
categorías que pueden experimentar este tipo de
calentamiento cuando se exponen a energía de

35

�Procesamiento de materiales por medio de microondas en la FIME

microondas; (a) Aquellos materiales que tienen
electrones libres o pares de electrón-vacancia, tales
como el carburo de silicio, y (b) aquellos materiales
que tienen suficientes iones con suficiente libertad
de movimiento para generar corriente, tales como
los radicales libres en soluciones electrolíticas o en
matrices sólidas.
El calentamiento electromagnético ocurre en los
materiales que poseen gran susceptibilidad
magnética y que se exponen a la energía de las
microondas. Los polos magnéticos de estos
materiales se hacen rotar de una manera análoga a
las moléculas polares en campos eléctricos
oscilantes. Los óxidos magnéticos son un buen
ejemplo de materiales en los que se presenta este
fenómeno.
El calentamiento dieléctrico es una función de
rotación dipolar y calentamiento resistivo. Efectos
de relajación con los voltajes cargados asociados
con el campo de microondas, determinan las
propiedades dieléctricas y el factor de pérdida
dieléctrico.
Dado que las propiedades dieléctricas son un
buen indicativo de la interacción entre la onda y el
material. Una manera de cuantificar la energía que
absorbe un material es mediante la ecuación
siguiente:

P = 2πfε 0ε r tan(δ ) E 2

(1)

En donde P es la potencia absorbida, f es la
frecuencia, ε0 es la permisividad del aire, εr es la
permisividad relativa del material, tan(δ) es el
factor de pérdida y E es la magnitud del campo
eléctrico.1
De esta ecuación se conoce con certeza
únicamente la frecuencia de las microondas.

36

La permitividad y el factor de pérdida son función
de la temperatura y deben ser calculados, en tanto
que el campo eléctrico depende de la posición de la
onda dentro de la muestra, pero ésta a su vez
depende de la permitividad. Así resulta que aunque
se cuenta con una ecuación que permite calcular la
cantidad de energía que entra a un sistema el
problema sigue siendo complejo.

INVESTIGACIONES EN EL LABORATORIO
DE LA FIME
A continuación se presentan algunos de los casos
de estudio y las consideraciones que se enfrentaron.
En este documento se utiliza el espinel MgAl2O4
como ejemplo para mostrar parcialmente el tipo de
investigación que se hace en este laboratorio. Se
consideró el uso de auxiliares térmicos y aditivos.
El propósito de este documento está más orientado
a mostrar una metodología y una línea que a
demostrar hipótesis específicas. Sin embargo en los
casos que se muestran a continuación se trató de ser
concluyente.
Utilización de auxiliares térmicos para procesar
materiales con microondas
Los cerámicos base alúmina, como el espinel
MgAl2O4, son materiales que absorben las
microondas de manera limitada. Sin embargo, su
capacidad de absorción mejora significativamente a
temperaturas alrededor de los 600 °C. Estos
comportamientos pueden describirse de modo
general a través del factor de pérdida (tan δ) (figura
7), ya que la conversión de la energía de
microondas en calor dentro del material es
proporcional a este factor.

Ingenierías, Octubre-Diciembre 2001, Vol. IV, No. 13

�Juan A. Aguilar Garib

microondas utilizando el grafito como auxiliar
térmico es posible.

0.01

Factor de pérdida

0.009
0.008

El espinel se puede tener en un intervalo de
composiciones bastante amplio en el diagrama de
equilibrio MgO-Al2O3 y la temperatura mínima a la
que se encuentra una fase fundida es de 2135 °C.

0.007
0.006
0.005
0.004
0.003
0.002
0.001
0
0

200

400

600

800

Temperatura (°C)
Alúmina

Magnesia

Espinel

Fig. 7. Comportamiento del factor de pérdida (tan δ)
2
como función de la temperatura.

Los espineles tienen la fórmula básica
A2+B23+O4. Los iones de oxígeno forman una red
cúbica centrada en las caras y los iones A y B se
pueden encontrar en los sitios tetraédricos y
octaédricos, dependiendo del tipo del espinel.3 La
distribución de los cationes en los sitios tetraédricos
y octaédricos en la estructura del espinel depende de
las condiciones de procesamiento.4 Esta distribución
determina algunas de las propiedades prácticas de
estos materiales.
El anión se caracteriza por un parámetro de
posición, cuya magnitud exacta depende del grado
de distorsión de la red. La celda elemental del
espinel tiene 32 aniones, 64 sitios tetraédricos (A) y
32 sitios octaédricos (B). Los cationes ocupan solo
1/8 de los sitios A y la mitad de los sitios B. Por eso
en la estructura se puede tener diferentes tipos de la
distribución de los cationes, los cuales dependen de
la temperatura de formación y de factores
energéticos.5
Termodinámicamente el MgO y la Al2O3 pueden
reaccionar para formar el espinel MgAl2O4 a 1200
°C.6 En trabajos7 se ha demostrado que la
producción del espinel MgAl2O4 mediante

Ingenierías, Octubre-Diciembre 2001, Vol. IV, No. 13

Los resultados de esta investigación confirman
que es posible producir espinel MgAl2O4 utilizando
grafito como auxiliar térmico. El comportamiento
del grafito y las mezclas muestra que en efecto el
comportamiento es exclusivamente el que
corresponde a un auxiliar, ya que la muestra se
calienta más allá de lo que el grafito podría lograr y
que éste no aparece ni en solución ni formando
fases. Este comportamiento sugiere que el grafito
podría utilizarse como auxiliar en la reacción de
otros materiales cerámicos. Para el caso del espinel
se requiere de este agente para poder producirlo en
el orden de horas en lugar de días.
Influencia de los componentes de la mezcla de
inicio para obtener un material cerámico
Aún sabiendo que la capacidad de absorción de
estos materiales mejora con la temperatura, los
estudios que se han llevado a cabo no han permitido
dilucidar sobre argumentos tales como el efecto
“catalizador” y la mejora de las reacciones
químicas8 y el de difusión que se argumenta que se
da en algunos materiales simplemente por ser
expuestos a las microondas.9 Una suposición que se
ha enunciado en otros trabajos10 es que el contenido
de alúmina tiene influencia en el grado de
conversión de los reactivos alúmina y magnesia a
espinel.
La ganancia de calor por microondas está
relacionada con el factor de pérdida. De manera que
éste se incrementa cuando hay precalentamiento y
por eso se dice que la álumina puede influir en tal
comportamiento, incluso presenta el fenómeno de

37

�Procesamiento de materiales por medio de microondas en la FIME

corrimiento térmico, es decir, hay una temperatura
en la cual la absorción de energía de microondas
cambia drásticamente, elevándose la temperatura
hasta el punto en que se puede sinterizar4 o fundir.
Los experimentos que se llevaron a cabo para
este trabajo se basaron en el planteamiento de que al
aumentar la cantidad de alúmina en la mezcla de
reactivos se favorece la formación de espinel,10 ya
que ésta es la encargada de absorber la energía en el
sistema. Debido a que se tiene que observar la
influencia de la alúmina en una reacción expuesta a
microondas, se realizaron experimentos tanto en un
horno de microondas como en un horno
convencional para ver realmente cual es la
influencia de la adición de la alúmina y cual es la
influencia de la aplicación de microondas.
Los resultados de esta investigación permitieron
decir que es posible conocer la temperatura a la cual
se estaban procesando los materiales. Por otra parte
se tiene una comparación realista entre los procesos
de microondas y convencional.
Se conocen además las cantidades de espinel que
se pueden formar en 20 minutos y a 1200 ºC a partir
de varias composiciones iniciales, utilizando
microondas como fuente de energía y un proceso de
calentamiento convencional. En cuanto al efecto
catalizador se puede decir que éste está relacionado
a efectos térmicos.
Influencia del hierro en la producción del espinel
MgAl2O4
Aquí la idea fue aprovechar el efecto que tiene el
hierro, agregado como hematita, en el equilibrio
químico del espinel, así como para tomar energía de
las microondas. Se probaron una serie de mezclas
con diferentes composiciones en el sistema MgOAl2O3-Fe2O3 y en el sistema MgO-Al2O3-Fe a partir
de precursores Fe2O3, Fe, MgO y Al2O3. En trabajos
anteriores las pruebas se llevaron a cabo colocando

38

la mezcla de reactivos en un crisol sobre un lecho
de grafito como auxiliar térmico en contacto con los
reactivos, en este caso éste no formó ningún
compuesto nuevo. En cambio aquí, dado que la
hematita puede tener reacción con el grafito, se
decidió colocarlo de manera que no tuviera contacto
con la mezcla de alúmina (Al2O3)-magnesia (MgO)hematita (Fe2O3) o alúmina (Al2O3)-magnesia
(MgO)-hierro (Fe).
La primera observación que se desprende de este
trabajo es que la presencia del Fe influye en el
calentamiento y en la morfología de las superficies
de las muestras y también en el tipo de espinel que
se presenta en los productos. En los lugares donde
el contenido de hierro disminuye, los granos tienen
menor tamaño y menor grado de sinterización. Esto
hace que en estas zonas haya una mayor
probabilidad de tener grietas. La presencia de
defectos en los límites de granos favorece la
difusión de hierro hacia esos sitios. Lo mismo se
puede decir de los planos cristalinos incompletos o
menos compactos. Esta situación está de acuerdo
con la morfología de terrazas y escalones que se
presentó en algunas muestras. En cuanto a las
diferencias que se tienen cuando se utiliza hierro
puro en lugar de hematita, se pueden deber a la
diferencia en gradientes térmicos dentro del sistema
al ser calentado por las microondas.
COMENTARIOS FINALES
Como se habrá apreciado a lo largo de este
escrito, la Facultad de Ingeniería Mecánica y
Eléctrica de la UANL cuenta con la infraestructura
necesaria para realizar investigación sobre el
procesamiento de materiales cerámicos utilizando
microondas. Se pueden hacer estimaciones
energéticas, y se pueden alcanzar y medir
temperaturas del orden de los 2000 °C. Por otra
parte, la tarea que se ha venido realizando durante

Ingenierías, Octubre-Diciembre 2001, Vol. IV, No. 13

�Juan A. Aguilar Garib

los últimos años ha llevado a la formación de
recursos humanos que tienen en su mente este
método como una alternativa para suministrar
energía a un sistema.

8. G. Fanslow Microwave enhancement of chemical
and physical reactions. Materials Research
Society Symposium Proceedings, 189, 43-48.
(1991).

REFERENCIAS

9. M. Janney, H. Kimrey. Diffusion-controlled
processes in microwave-fired oxide ceramics.
Materials Research Society Symposium
Proceedings, 189, 215-227. (1991).

1. J. Thuery.- Microwaves: Industrial, Scientific and
Medical Applications. Ed. Artech House, King’s
College, London, p.p. 103. (1992)
2. W. Wesphetal .- Tables of Dielectric Materials,
Vol. VII, Laboratory of Insulation Research,
MIT, Cambridge Massachusetts, (1977).
3. W. D. Kingery.- Introduction to Ceramics,
Second Edition, John Wiley and Sons, U.S.A.
p.p. 64, 132 (1976)
4. J, Katz, J. Blake.. Microwave Sintering of
Multiple Alumina and Composite Components.
Ceramic Bulletin, 70(8), 1304-1308. (1991)
5. Della Giusta, S. Carbonin, Temperaturedependent disorder in a natural Mg-Al-Fe spinel,
Mineralogical Magazine, August,Vol 60,
pp.603-616
6. R. West, Chemistry of Solid State and its
Applications, John Wiley, , pp. 5-17 (1975)
7. J. Aguilar, J. Pearce, Study of the thermal
behavior of materials exposed to microwaves
achieving temperatures over 650 ºC , 33rd
Microwave Power Symposium, International
Microwave Power Institute, Chicago, ILL. Jul.,
pp.47-50.(1998)

Ingenierías, Octubre-Diciembre 2001, Vol. IV, No. 13

10. J. Aguilar, S. Salazar. Producción de MgAl2O4,
utilizando grafito como auxiliar en el
calentamiento. XX Encuentro de Investigación
Metalúrgica y V Congreso Internacional en
Materiales, Instituto Tecnológico de Saltillo, pp
544-555. (1998).

RECONOCIMIENTOS
Los ejemplos que se presentaron en este artículo
corresponden al tema desarrollado por el autor en
conjunto con Oxana Kharissova, Ubaldo Ortiz y
Zarel Valdez.
AGRADECIMIENTOS
El autor agradece al CONACYT el apoyo
otorgado para la compra de los equipos mayores y
el financiamiento de estas investigaciones. Por otra
parte también se reconoce el apoyo brindado por la
propia Universidad a través del PAICYT para
continuar con esta línea de investigación.

39

�Modelaje de la viruta en el proceso
de maquinado
Primera parte.
F. Eugenio López Guerrero, Miguel Ruiz, Rafael Colás Ortíz *
Abstract
A survey on machinability has been done, first to
understand the process, and then to optimize and
improve it under a particular criterion. In a
machine-tool system, the role of the NC-code is
critical, as it concerns not only the tool paths but
also the cutting values. The optimal code is
determined not only by the machine’s control, but
also the geometric conditions and the materials
involved both in the tool and part to be machined.
This first article presents a method to study the
relationship between the parameters of the NC-code
by means of a mathematical model. Experimental
results allowing the validation of the method are
presented.
Keywords: geometric
machinability, CNC.

modeling,

ángulo de corte ϕ toma un valor tal que minimiza el
trabajo de corte requerido.
*

machining,

INTRODUCCIÓN
La forma y dimensión de la viruta obtenida por
el proceso de maquinado refleja la calidad con la
que fue hecho el proceso.1
El análisis ortogonal2 es la forma básica de
estudio en el campo del maquinado. El objeto de
estudio es la formación de la viruta al momento del
corte de la herramienta (ver figura 1). Algunos
estudios consideran diferentes ángulos de ataque3 y
disposiciones geométricas que determinan el
espesor de la viruta y, en consecuencia, el trabajo
efectuado, el acabado, tiempos y costos del proceso.
El análisis ortogonal supone que la viruta se
comporta como un cuerpo rígido que se mantiene
en equilibrio por la acción de las fuerzas que se
trasmiten a través de la zona de contacto entre la
viruta y la herramienta a través del plano de corte.
La base de la teoría fue la suposición de que el

40

Esquema mostrando el proceso de corte a modelar.

OBJETIVOS
Los objetivos que el presente trabajo tiene son:
a) observar el proceso de corte de una aleación de
aluminio comercial bajo condiciones particulares y
b) validar por medio de experimentos un modelo
propuesto como mejora del análisis ortogonal
convencional del proceso de maquinado. Se espera
poder establecer relaciones entre dicho modelo y las
propiedades del material y de esta manera inferir
resultados en situaciones de maquinado que puedan
mejorarse.
A continuación se muestra cómo alcanzar ambos
objetivos. Trabajos posteriores deberán establecer
las condiciones que permitan la aplicación de este
método a nivel industrial.

*

Facultad de Ingeniería Mecánica y Eléctrica UANL,
México

Ingenierías, Octubre-Diciembre 2001, Vol. IV, No. 13

�Eugenio López, Miguel Ruiz, Rafael Colás

Un análisis puntual5 permite estimar los valores
geométricos de espesor y longitud de viruta.
REPRESENTACIÓN DE LA POSICIÓN DE
LOS ÁLABES POR MEDIO DE CURVAS

Fig. 1. Análisis ortogonal ideal

1

ANÁLISIS ORTOGONAL
Los tipos generales de la viruta según la
Asociación Americana de Ingenieros en
Herramientas1 son tres:
1. Segmentos individuales que en algunos
casos se adhieren unos a otros.
2. Viruta sin fractura, formada
deformación continua del metal.

por

3. Similar al tipo 2, excepto que la
herramienta presenta una masa del metal
formado por adherencia como resultado del
deslizamiento de la viruta en la cara de la
herramienta.
La relación que existe entre la profundidad de
corte y el ancho de la viruta tipo 2 es.4

tan(φ ) :=

r ⋅ cos (α )
1−

r ⋅ sin(α )

.

En donde r = t1/t2 Ver figura 1.

Ingenierías, Octubre-Diciembre 2001, Vol. IV, No. 13

(1)

Las condiciones geométricas del proceso de
corte pueden representarse por medio de ecuaciones
de posición y movimiento de los puntos de contacto
de los filos de la herramienta sobre el material.5
Estas ecuaciones determinan la cantidad de material
que la herramienta arrancará. Los valores de las
constantes de las ecuaciones de movimiento
enmarcan una situación de corte en particular. En
esta sección se plantean dichas ecuaciones
utilizando valores de corte recomendados por
fabricantes de herramientas.
Considerando el punto radial del filo de una
herramienta giratoria que se traslada en un plano, la
ecuación de movimiento puede ser descrita en
forma paramétrica por medio de:
x(t) = r cos (t) + Vx
(2)
y(t) = r sin (t) + Vy
en donde t es la variable independiente en un
intervalo de 0&lt;t&lt;π. Vx y Vy son las componentes
de la velocidad de corte programada Vc, que puede
representarse en términos del avance F:

x ( t) := r ⋅ cos ( t) +
y( t) := r ⋅ sin( t) +

Fx
2π

Fy
2π

⋅t

(3)

⋅t

La ecuación (3) se puede utilizar para calcular la
posición de cada álabe de la herramienta, en donde
existe un desfasamiento entre ellos de:

41

�Modelaje de la viruta en el proceso de maquinado. Primera parte.

MAX t :=

2π
N

(4)

Siendo N el número de álabes de la herramienta.

 0 10 
P := 


0

0

X := P 〈0〉

Fx

Y := P 〈1〉

(5a)

⋅t
y1 ( t) := r ⋅ sin( t) +
2π

D :=

(X1 − X0)2 + (Y1 − Y0)2

para el primer álabe, y

Fx

)

x2 ( t) := r ⋅ cos t + MAXt +

(

)

y2 ( t) := r ⋅ sin t + MAXt +

2π

Fy
2π

Fx := F ⋅
⋅ t (5b)
Fy := F ⋅

(7)

(X1 − X0)
D

(Y1 − Y0)
D

⋅t

para el segundo.
CONDICIONES TEÓRICAS DE
MAQUINADO
Si se asume que la herramienta se moverá en
línea recta entre dos puntos, los cálculos pueden
simplificarse trasladando el origen del movimiento
al primer punto y colocando el segundo en
cualquiera de los ejes, como se muestra en (5a).
Considerando la situación de maquinado con los
datos de la tabla I para un recorrido entre los puntos
del vector P:

42

(6b)

Las componentes de avance F se calculan con la
distancia del recorrido D:

Fy

(



En donde:

Las ecuaciones resultantes son:

⋅t
x1 ( t) := r ⋅ cos ( t) +
2π

(6a)

Las curvas de desplazamiento en relación de un
álabe con respecto al otro en cada eje se muestran
en la figura 2.

Tabla I.- Valores utilizados para los cálculos y los
experimentos de maquinado
Número de álabes

N

2

Radio de la herramienta. (mm)

r

10

Velocidad de giro (rpm)

S

800

Avance (mm/min)

F

.3

Ingenierías, Octubre-Diciembre 2001, Vol. IV No. 13

�Eugenio López, Miguel Ruiz, Rafael Colás

Para el caso de los valores de maquinado de la
tabla I, el resultado de la ecuación (8) está graficado
en la figura 3. El eje X no presenta desfasamiento,
mientras que el eje Y presenta un espesor de 0.15
mm.

0.01

x1( t )
0

ALABES AL MISMO LADO DE CORTE

x2( t )

0

0

1

2

3

mm

0.01

y 1( t )

4

t,t

y 2(t + π)

0.1
0.2
0.3

0.02

0.01

0

0

x1( t ) , x2(t+ π)
mm

Alabe #1
Alabe #2

y 1( t)
0.1

0.01

.

(a)

y 2( t)

0.1502
0.2

0

1

2

3

4

t,t

Y( t)

Fig. 2. Curvas de desfasamiento para los álabes de la
4
herramienta.

El valor de corte calculado para el espesor de la
viruta está determinado por la diferencia posicional
de cada eje:

Y( t) := y1 ( t) − y2 (t + π )
X( t) := x1 ( t) − x2 (t + π )

Ingenierías, Octubre-Diciembre 2001, Vol. IV, No. 13

0.15

0.1498
1 .10

17

5 .10

18

0

X( t )
.

(8)

(b)
Fig. 3. Geometrías calculadas a) posición de cada álabe
por ciclo, b) diferencia entre álabes en milímetros.

43

�Modelaje de la viruta en el proceso de maquinado. Primera parte.

METODOLOGÍA EXPERIMENTAL
Caracterización del material utilizado en los
ensayos.
El material usado en los experimentos fue un
perfil forjado de aluminio comercial para
maquinado cortado en piezas de 88.9 x 50.8 x 12.7
mm (3 ½ x 2 x ½ in). La preparación de las
muestras se hizo para caracterizar el material y para
la medición de los espesores de rebaba.
El análisis electroquímico permitió identificar al
material como aluminio 6063 de acuerdo a las
tablas del Manual de Aluminios de la ASM. Los
datos del manual6 y los valores producto del análisis
se muestran en la tabla II.
La microscopía óptica (figura 4) reveló una
matriz homogénea de aluminio con precipitados de
Mg2Si6. La homogeneidad de la microestructura del
material
garantiza
propiedades
mecánicas
macroscópicas
relativamente
isotrópicas
y
7
homogéneas, lo que en el caso del proceso de
maquinado es deseable.8
Tabla II. Comparación de los elementos
químicos encontrados y los de la aleación
6063 (% peso)
Elemento

Aluminio

Análisis

químico

ASM 6063

químico

Al

-

98.8

Si

0.2-0.6

0.48

Mg

0.45-0.9

0.497

Fe

0.35 max

0.167

El tratamiento térmico para los aluminios de la
serie 6xxx determina el subgrupo correspondiente
(T1 a T9, norma ANSI H35.1). Las designaciones
de subgrupo T se aplican a productos térmicamente
tratados.

44

Fig. 4. Micrografía de la muestra de aluminio utilizada en
los experimentos.

La identificación del grupo T se hizo a través de
ensayos de tensión. Los valores de estos ensayos se
presentan en la tabla III y se comparan con los
estándares6 de la tabla IV.
Tabla III. Valores resultantes de los ensayos de
tensión
Ensayo
No.

Esfuerzo
máximo
(MPa)

Esfuerzo
cedencia
(MPa)

%
Elongación

1

244

244

13

2

276

269

18

3

280

269

16

Promedio

266

260

15

Ingenierías, Octubre-Diciembre 2001, Vol. IV No. 13

�Eugenio López, Miguel Ruiz, Rafael Colás

Tabla IV. Propiedades mecánicas típicas de la
aleación 6063 según la ASM
Tratamiento
térmico

Esfuerzo Esfuerzo %
máximo cedencia Elongación
(MPa)
(MPa)

T1

152

90

20

T4

172

90

22

T5

186

145

12

T6

241

214

12

T83

255

241

9

T831

207

186

10

T832

290

269

12

Los resultados de las pruebas a tensión revelan
que el material es una aleación de aluminio tipo
6063 con tratamiento térmico clase T83. Las
aleaciones conteniendo magnesio y silicio, en las
proporciones para formar el compuesto Mg2Si
tienen
buena
formabilidad,
soldabilidad,
maquinabilidad y resistencia a la corrosión. La
maquinabilidad es de suficiente a buena según la
escala utilizada por la ASM. Este material es
utilizado para tubería, rieles, muebles, extrusiones
arquitectónicas, pisos, ventanas, puertas.

Fig. 5. Muestra de virutas bajo el microscopio óptico a
50x.

Ingenierías, Octubre-Diciembre 2001, Vol. IV, No. 13

Condiciones de maquinado.
Para los experimentos se maquinó la barra de
aluminio con condiciones de corte fijas para los
puntos de la ecuación (6a). El corte se hizo a 2.54
mm (0.1in). No se utilizó refrigerante. El resto de
los valores de corte experimentales fueron los
mismos que los usados en los cálculos teóricos
(tabla I).
RESULTADOS OBTENIDOS
Utilizando el microscopio óptico (figura 5), el
microscopio de barrido electrónico (figura 6) y un
programa computacional de análisis de imágenes
digitales se obtuvieron los datos de ensayo de la
figura 7. El promedio de espesor máximo es de
149.54 micrómetros, que es bastante aproximado al
valor teórico calculado con el modelo propuesto en
la figura 3; la desviación estándar es de 71.45.
Considerando un intervalo de confianza del
99.5% para un ensayo de 14 grados de libertad, las
tablas estadísticas de tα arrojan un valor de 8.1061.
La media calculada del universo está en el intervalo
de 88.2 a 210.9 micrómetros.

Fig. 6. Imagen de virutas bajo el microscopio electrónico
de barrido.

45

�Modelaje de la viruta en el proceso de maquinado. Primera parte.

En la figura 6 se muestra la morfología de la
viruta, observada utilizando un microscopio de
barrido electrónico.

relación proporcional al espesor de la viruta de una
manera simple. El presente trabajo no considera
experimentos exhaustivos que permitan relacionar
completamente la morfología con la situación de
corte ni las propiedades de materiales.8

Fig. 7. Diagrama de densidad de frecuencias de los
espesores máximos para las muestras de una misma
situación de corte.

A través de las ecuaciones (8) es posible
modelar las marcas de la herramienta en el material.
La figura 8 muestra que las huellas de la
herramienta son de la misma forma que las
calculadas. La micrografía (b) no está a la misma
escala que (a).

(a)

DISCUSIÓN DE RESULTADOS Y MEJORAS
A DESARROLLAR
El estudio de la maquinabilidad debe contemplar
algo más que las propiedades de maquinado de un
material bajo un análisis ortogonal simple. El
desarrollo de nuevas tecnologías, criterios de
evaluación y complejidad de productos obligan a
replantear el estudio del proceso de maquinado en
forma integral.
Se ha demostrado que bajo condiciones de
maquinado moderadas es posible determinar una

46

(b)
Fig. 8. Comparación de las huellas de la herramienta
durante su trayectoria. a) teórico, b) experimental.

Ingenierías, Octubre-Diciembre 2001, Vol. IV No. 13

�Eugenio López, Miguel Ruiz, Rafael Colás

El ángulo de corte es calculable por medio de la
relación trigonométrica que existe entre t1 y t2 de la
figura 1. Un análisis posterior debe mostrar el
efecto de la morfología en los extremos relacionada
con la posición de los álabes en cada ciclo. Es
conveniente validar los ángulos de salida para la
viruta en la herramienta que determinan el arco de
la viruta.
Es necesario considerar y validar la inferencia de
la calidad del maquinado por medio de la
características de la viruta tales como rugosidad y
textura dentro del modelo propuesto. Sería útil
comparar el presente modelo con el de corte
ortogonal presente al inicio de este artículo.
RECONOCIMIENTOS Y EQUIPO
UTILIZADO
El presente trabajo fue realizado por los autores
como parte de su proyecto de investigación en el
Doctorado de Materiales FIME-UANL bajo el
apoyo de PROMEP y PAICYT 2001 (contrato
CA556-01), utilizando las instalaciones del Centro
de Manufactura Integrada por Computadora y del
Programa Doctoral de Materiales de la FIME
UANL:
•

Centro de Maquinado EMCO VMC 300.

•

Licencia de software SurtCAM v6.1b

•

Microscopio electrónico de barrido LEO
Stereoscan 440, 30keV, hasta 300,000X
equipado con espectrómetro de rayos X

•

Microscopio óptico NIKON a 5X, 20X, 40X y
100X

Los autores agradecen la colaboración de los
ingenieros Roberto Mireles, Francisco Delgado y
Eleazar Sánchez de la Coordinación de
Automatización y al Dr. Moisés Hinojosa del
programa doctoral de materiales de FIME.

Ingenierías, Octubre-Diciembre 2001, Vol. IV, No. 13

REFERENCIAS
1. American Society of Tools Engineers. Tool
Engineers Handbook. Mc Graw Hill, 1949.
2. Shaw, Milton. Metal cutting principles. Oxford
University Press, 1984.
3. Stevenson, Robin and Stephenson, David. The
effect of prior cutting conditions on the shear
mechanics of ortogonal machining. The
Minerals, Metals and Materials Society, 1996.
4. Groover, Mikell P. Fundamentals of Modern
Manufacturing, Ed. Prentice Hall, 1996.
5. V. Chiles, S.C. Black and Arnold. Principios de
Ingeniería de Manufactura. CECSA, 1999.
6. Metals Handbook 9th edition, vol 6
“Aluminium”. ASM International, 1989.
7. Cavazos García, José Luis. Tratamiento térmico
de una aleación de aluminio 6063. Tesis
Doctoral FIME-UANL, 1998.
8. Metals Handbook 9th edition, vol 16
“Machining”. ASM International, 1989.
BIBLIOGRAFÍA
1. Degarmo, Paul E, Black, J.T. y Kohser, Ronald
A. Materials and Process in Manufacturing. Ed.
Prentice Hall, 1997.
2. Boothroyd, Geoffrey. fundamentos de corte de
metales y de las Maquinas-Herramientas. Ed.
Mc Graw-Hill Latinoamericana S.A. 1978.
3. Schaffer, Saxena, Antolovich, Sanders &amp; Warner.
Ciencia y Diseño de Materiales para Ingeniería.
Ed. CECSA, 1999.
4. Schey, John A. Introduction to manufacturing
processes. Ed. Mc. Graw Hill, 1987.
5. Mangonon, Pat. The principles of materials
selection for engineering design. Ed. Prentice
Hall, 1999.

47

�El rol de la física en la formación
del ingeniero
Rogelio G. Garza Rivera *

Abstract
The present document analyses the importance
of physics in the engineers upbringing based on the
three
curricular
perspectives:
conceptual,
methodological and axiological. Theres three
dimensions delimit the knowledge, skills,
procedures, values that students must develop and
the attitudes to guarantee them an integral
education as well as their successful participation
in a global society.
Keywords: physics, engineering, education, basic
sciences.
1. INTRODUCCIÓN
Desde hace algún tiempo, ha sido preocupante el
papel de las ciencias básicas, y en particular de la
física, en el curriculum de las ingenierías. Ejemplo
de ello son algunos congresos académicos
relacionados con esta temática y las publicaciones
reportadas al respecto.1
En los criterios para la acreditación de los
programas de ingeniería, desarrollados por el
Accreditation Board for Engineering and
Technology (ABET), se define a la Ingeniería como
"la profesión en la cual el conocimiento de las
ciencias matemáticas y naturales obtenido por el
estudio, la experiencia, y la práctica se aplica
conscientemente para desarrollar maneras de
utilizar, eficientemente, los materiales y las fuerzas
de la naturaleza para el bien de la humanidad".2
Aquí se destaca la intención de dar a las ciencias
básicas el papel de fundamento de las ciencias de la
ingeniería. En los criterios de acreditación de los
programas de ingeniería de esta organización, para
el ciclo 2001-2002,3 se plantea que los programas
de ingeniería deben mostrar que sus graduados

48

alcancen la habilidad de aplicar los conocimientos
de matemáticas, ciencias e ingeniería.
Otras publicaciones refuerzan la intención de dar
a las ciencias básicas el papel de fundamento de la
ingeniería, como por ejemplo, la Universidad de
Drexel4 quien desarrolla un curso titulado "Los
Fundamentos Matemáticos y Físicos de la
Ingeniería" en el cual brinda una introducción a la
matemática y la física de los problemas de
ingeniería.*
La Reforma Académica de la FIME5 igualmente
propone que el egresado de la facultad deberá
contar con una sólida formación en conocimientos y
habilidades del campo de las ciencias básicas.
El presente trabajo pretende analizar el rol de la
Física en la formación del ingeniero a partir de tres
dimensiones curriculares: la conceptual (referida al
contenido),
la
metodológica
(referida
el
entrenamiento en el modo de actuar del ingeniero) y

*

Subdirector de la FIME-UANL.

Ingenierías, Octubre-Diciembre 2001, Vol. IV, No. 13

�Rogelio G. Garza Rivera

la axiológica (referida al desarrollo de actitudes y
valores). Se exponen las características que cada
una de estas dimensiones tiene en la curricula de
Ingeniería.

c)

El nivel de actuación o asimilación del
contenido.

d)

El nivel de sistematicidad del contenido.

El nivel de profundidad del curso viene dado
por:

2. DESARROLLO

•

El uso que se haga de las matemáticas.

En cualquier curso de Física, los temas tratados
casi siempre son similares y reflejan un orden
generalmente dado en los índices de libros de texto.
¿Cómo diferenciar un curso de otro? ¿Qué
determina el contenido a impartir en un curso dado?
¿Cuál debe ser el nivel de la complejidad del curso?
¿Cuál es la relación entre el curso de Física y las
materias de la especialidad de Ingeniería? Las
respuestas a éstas y otras preguntas son muy
importantes tanto para los responsables del
desarrollo de los planes y programas de Ingeniería
como para los maestros de Física de estas carreras.
Algunos criterios para analizar un curso de una
materia dada pueden ser definidos en función de
tres dimensiones: la conceptual, la metodológica y
la axiológica. Estas tres dimensiones delimitan el
contenido, las habilidades o procedimientos, las
actitudes y los valores que deben desarrollarse en
los estudiantes para garantizar una formación
integral en los mismos y que les posibilite su labor
en una sociedad globalizada. Analizaremos estas
dimensiones por separado.

•

La
correlación entre los
macroscópicos y microscópicos.

•

El uso de determinados modelos más o
menos complejos.

•

La correlación entre lo cuantitativo y lo
cualitativo.

•

El uso del método
presentación del curso.

2.1 Dimensión conceptual
La dimensión conceptual está relacionada con
una serie de aspectos que determinan la misma para
cada curso en particular. Entre estos aspectos
podemos señalar:
a)

El nivel de profundidad del curso.

b)

La situación del objeto físico.

Ingenierías, Octubre-Diciembre 2001, Vol. IV, No. 13

histórico

enfoques

en

la

Desde este punto de vista, el curso de Física para
Ingenierías debe estar caracterizado por un mayor
uso de modelos matemáticos, una descripción de
fenómenos con un punto microscópico que le
permita al futuro ingeniero conocer y dominar la
explicación más interna de los mismos para
posibilitarle su uso adecuado y modificación.
El enfoque de los fenómenos a estudiar debe
estar dado por el perfil profesional del Ingeniero. Es
tradicional, en cursos de Ingenierías, que el
programa de Física incluya los temas básicos de
Mecánica, Calor, Electricidad y Magnetismo,
Oscilaciones y Ondas y en algunos casos algo de
Óptica. La física moderna se está incluyendo en los
años más recientes por la necesidad de la
incorporación de tecnologías modernas, que se
fundamentan en temas de esta ciencia.
La situación del objeto físico está dada por las
condiciones o situación en la que se coloca el objeto
para su estudio, o lo que es lo mismo, el estado del
objeto en dependencia de su relación con el medio
que lo rodea. Algunos casos de diferente situación

49

�El rol de la física en la formación del ingeniero

del objeto físico son: fluidos con y sin fricción,
medios homogéneos, campos electromagnéticos en
el vacío o en la sustancia.
Mientras que en la enseñanza media superior se
muestran las situaciones más simples y generales,
en la física para ingenieros, las situaciones deben
ser las típicas del objeto de la profesión del futuro
graduado. El estudiante debe ver la relación entre el
problema de Física que se le presenta y su futuro
trabajo como profesionista. Aquí tiene que ver la
habilidad a desarrollar en el estudiante de la
modelación de una situación real típica de la
profesión, para su estudio. Por ejemplo un problema
de mecánica traslacional-rotacional puede ser
calcular la velocidad de desplazamiento de una
banda transportadora accionada por una rueda
motriz de determinado diámetro y que gira a una
cierta velocidad angular. La modelación de esta
situación se puede hacer despreciando fricción,
aplicando modelo de cuerpo rígido o partícula, etc..;
pero el estudiante observó que se partió de una
situación real.

situaciones nuevas, e incluso creando nuevos
procedimientos
para
resolver
situaciones
desconocidas en un nivel creativo.
¿Qué tipo de ingenieros necesita México para
garantizar su desarrollo? Evidentemente, sí se
requieren ingenieros que desarrollen nuevas
tecnologías y puedan trabajar con las técnicas más
modernas, no se puede pensar que el nivel de
actuación pueda ser reproductivo, que es típico para
aquellos que trabajan con tecnologías elaboradas en
el exterior. Es por ello que los cursos de física
deben contribuir al desarrollo de un nivel de
actuación productivo y creativo en nuestros futuros
ingenieros. Como señala el exdirector del Instituto
Politécnico Nacional, D. Guerra Rodríguez: "En la
formación de los ingenieros se deberá considerar de

De esta forma se logra que el alumno vea la
relación de la Física con su profesión futura y que
posteriormente, en las materias de la especialidad,
conozca de dónde parten los modelos
fenomenológicos o empíricos que en esas materias
se utilizan. Cuando se dice que "los contenidos de
algunas materias de Matemáticas y Física no tiene
aplicación real en los cursos posteriores.."6 se
refiere precisamente a que en ocasiones los cursos
de Física no se plantean con este enfoque y se
mantienen situaciones del objeto físico no
vinculadas al perfil de la profesión, lo cual es
incorrecto.
En cuanto al nivel de actuación o asimilación se
refiere a la forma en que el estudiante interactuará
con el medio, reproduciendo lo que conoce hasta
ese momento, aplicando lo que conoce en

50

Ingenierías, Octubre-Diciembre 2001, Vol. IV, No. 13

�Rogelio G. Garza Rivera

manera estratégica el desarrollo de habilidades para
el diseño, la innovación y la creatividad...".7 Con
esto los cursos de física contribuyen a la formación
integral de nuestros graduados.
El nivel de sistematicidad del contenido está
dado por el despliegue que se haga de los diferentes
temas expuestos en el programa de los cursos.
Puede ser que el despliegue llegue a la ley, la teoría
o el cuadro. En el nivel medio superior es típico
llegar a las leyes sin llegar a desarrollar
completamente la teoría, con exclusión de la Teoría
de la Mecánica Newtoniana que se desarrolla en
forma más desplegada.
En los cursos de Física para Ingenierías el nivel
de sistematicidad debe incluir hasta el cuadro. Así,
se ven el Cuadro Mecano Clásico (incluyendo
Relatividad), el Cuadro Electromagnético y
elementos del Cuadro Mecano Cuántico, que es el
que marca el nivel de la Física Moderna y que aún
se estudia su introducción en los curricula de
ingenierías, como por ejemplo los proyectos
desarrollados en la Universidad de Maryland.8 En la
reforma Académica de la FIME se prevé el
desarrollo de una materia de Temas Selectos de
Física, donde se aborde la problemática de aquellos
temas de Física más actuales vinculados al perfil de
los futuros ingenieros.
2.2 Dimensión Metodológica
Relacionado con el modo de actuación del
ingeniero debemos ver el papel de la Física en la
apropiación, por parte de nuestros estudiantes, de un
conocimiento de tipo metodológico. ¿Qué
procedimientos, qué método utilizar para resolver
una situación, un problema de forma más eficiente?.
Básicamente la ingeniería es un proceso de toma
de decisiones9 para la solución de situaciones
problemáticas dentro de su campo de acción. Como

Ingenierías, Octubre-Diciembre 2001, Vol. IV, No. 13

regla el proceso de toma de decisiones se puede
considerar compuesto de las siguientes etapas:
a)

Delimitar la situación.

b)

Planteamiento de la estrategia de solución.

c)

Obtención de información experimental o no
experimental.

d)

Análisis y elaboración de la misma.

e)

Selección de criterios valorativos sobre las
posibles soluciones.

f)

Elección de la variante óptima.

g)

Corrección de la decisión durante su
implantación.
Para lograr que nuestros graduados estén
entrenados en este modo de actuación es necesario
enfrentarlos desde nuestras clases a la necesidad de
aplicar métodos de solución de situaciones nuevas.
Esto se logra mediante el planteamiento de las
clases de Física a partir de la aplicación del Método
Científico.10 La estrategia de impartición de las
clases de Física debe estar orientada a presentar al
alumno ante situaciones y permitirle intentar la
solución de las mismas aplicando el Método
Científico, lo cual le permitirá desarrollar
habilidades como: delimitar un problema, formular
hipótesis de solución, diseñar experimentos,
observar, medir, reunir información y datos,
analizarlos, elaboración de conclusiones, etc. Como
señala La Reforma Académica de la FIME11 "el
método y la investigación deben ser elementos
esenciales en el desarrollo de las nuevas
generaciones".
Aquí, además se ven reflejadas las tendencias de
enseñanza-aprendizaje "centradas en el alumno". El
profesor debe pasar a tomar un rol de facilitador de
la solución dando recomendaciones, formulando
interrogantes, ayudando al alumno en el proceso de

51

�El rol de la física en la formación del ingeniero

toma de decisiones y permitiendo al alumno
desarrollar su tarea de forma independiente.
¿Por qué la Física es apropiada para desarrollar
estas habilidades en los alumnos? Una serie de
aspectos pueden tenerse en cuenta:
•

La Física es una Ciencia experimental,
basada en situaciones reales.

•

Se imparte en los primeros semestres.

•

Los modelos que utiliza son simples por lo
que se puede enfatizar el procedimiento de
solución.

•

Las situaciones que analiza pueden ser
cotidianas, conocidas por los estudiantes
(fuerza, temperatura, sonido, velocidad, etc.).

Se demuestra además, en diversas fuentes,12 que
el hecho de que el estudiante tenga una
responsabilidad en su aprendizaje contribuye a una
mejor asimilación de los contenidos, el
conocimiento no se puede inyectar desde afuera,
debe ser "construido" por el propio alumno. Es por
ello que el plantear los cursos de física para
ingenieros con este enfoque no sólo contribuye al
desarrollo en ellos de habilidades de investigación y
solución de problemas sino que contribuye a un
mejor aprendizaje de la propia materia.
Ya se realizan en nuestra Facultad actividades de
laboratorio en Física con un enfoque basado en la
aplicación, por parte de los alumnos, del Método
Científico y aunque todavía este trabajo está en una
etapa de introducción ya se han obtenido resultados
alentadores.
2.3 Dimensión axiológica
La tercera dimensión a analizar está dada por el
desarrollo de actitudes y valores en nuestros futuros
graduados. Se conoce que en la UANL se ha

52

desarrollado un Programa de Estudios Generales
que contempla la impartición de una serie de
materias que se propone un acercamiento de los
estudiantes con las ciencias sociales y las
humanidades.13 Independientemente de esto,
cualquier curso de cualquier materia debe ser
planteado de forma que contribuya a la educación
del estudiantado. La Educación a través de la
instrucción es un principio que debe seguirse en el
diseño de cualquier proceso de enseñanza
aprendizaje.
La
responsabilidad, la honestidad, la
independencia, la creatividad, la comunicación, la
capacidad de trabajar en equipo, son algunas de las
cualidades sin las cuales un profesional de nuestro
siglo no puede trabajar con eficiencia en beneficio
de la sociedad.
Estas actitudes y valores no se desarrollan en
forma teórica. Es necesario hacerlo mediante la
actuación diaria. Cuando se plantea una actividad
de aprendizaje en la cual el alumno tiene la
responsabilidad ante su grupo de elaborar
determinado material, se está fomentando el
desarrollo de estos valores. Cuando hacemos una
actividad de discusión o debate donde se permita a
los alumnos expresar sus criterios, discutir con
libertad de expresión y respetando y aceptando las
ideas u opiniones de los demás miembros del grupo
se está fomentando el desarrollo de estos valores.
Las actividades marcadas dentro de la tendencia del
aprendizaje colaborativo muestran sus posibilidades
de desarrollo de actitudes y valores necesarias para
el trabajo del futuro profesional de nuestro tiempo.
Las clases de Física, al igual que las de las
demás materias deben contribuir a partir de su
diseño al desarrollo de estas actitudes y valores sin
lo cual no es posible pensar en el diseño de ningún
curso para Ingeniería.

Ingenierías, Octubre-Diciembre 2001, Vol. IV, No. 13

�Rogelio G. Garza Rivera

3. CONCLUSIONES
De lo expresado anteriormente, se puede
concluir que la importancia de la Física en la
formación de los ingenieros va más allá de brindar
una serie de conocimientos de la propia ciencia. La
formación debe abarcar desde el entrenamiento en
la forma de actuación del futuro ingeniero hasta el
desarrollo de actitudes y valores necesarios para
trabajar en una determinada sociedad. El estudiante
debe ver desde el primer día la relación de la Física
con su perfil de la profesión a través del
enfrentamiento a situaciones prácticas que pueda
resolver aplicando los conocimientos de Física que
se le imparten.

Ingenierías, Octubre-Diciembre 2001, Vol. IV, No. 13

Para lograr esto, los cursos de Física deben ser
diseñados teniendo en cuenta los aspectos señalados
en este trabajo y sin perder de vista el futuro
profesional del estudiante para el cual se le va a
impartir determinada materia.
El aumento del rol del estudiante, la aplicación
de métodos dinámicos de impartición en las clases y
la utilización del Método Científico constituyen
algunas de las premisas indispensables para lograr
el éxito en la enseñanza de la Física vinculada al
perfil de nuestros Ingenieros, logrando que los
graduados vean a esta Ciencia no como una más,
sino como el fundamento de las Ciencias de
Ingeniería.

53

�El rol de la física en la formación del ingeniero

4. BIBLIOGRAFÍA
1. Garza Rivera, Rogelio G. "La enseñanza de las
ciencias en la formación de ingenieros",
Ingenierías FIME, Vol. II, No. 5, Sept.-Dic.
1999, pp. 55-58.
2. Criteria for accrediting engineering programs,
Engineering Accreditation Commission (EAC),
Accreditation Board for Engineering and
Technology,
Inc.
(ABET),
2000-2001
Accreditation Cycle, Nov. 1999.
3. Criteria for accrediting engineering programs,
Engineering Accreditation Commission (EAC),
Accreditation Board for Engineering and
Technology,
Inc.
(ABET),
2001-2002
Accreditation Cycle, Nov. 2000.
4. Thomas, D.H. and Venkataraman, T.S. "Drexel
University's Freshman Engineering Physics
Course" in The Changing Role of Physics
Departments in Modern Universities, E.F.
Redish and J.S. Rigden, editors, AIP Conference
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5. Proyecto de Reforma Académica y Curricular,
UANL, FIME, página 14, Abril 12 de 2000.
6. Proyecto de Reforma Académica y Curricular,
UANL, FIME, página 8, Abril 12 de 2000.

54

7. Guerra Rodríguez D., "Situación actual y
perspectiva de la educación en ingeniería en
México", Ingenierías FIME, Vol. III, No. 6, En.Marzo 2000, pp. 8-14.
8. Redish E. F., Steinberg R.N., Saul J.M., "The
distribution and change of students expectations
in introductory physics", The International
Conference
on
Undergraduate
Physics
Education,
1996;
http://www.physics.umd.edu/rgroups/ripe/perg/e
xpects/icupeex.htm.
9. Barreto Argilagos G., "El desarrollo histórico de
la formación de constructores", Ingenierías
FIME, Vol. II, No. 4, Mayo-Ag. 1999, pp. 2431.
10. Hestenes, D.. “The scientific method.” Am. J.
Phys. 67(4), 274, 1999
11. Proyecto de Reforma Académica y Curricular,
UANL, FIME, página 13, Abril 12 de 2000.
12. Anderson, J.R. Reder, L.M. and Simon, H. A.
"Radical
Constructivism
and
Cognitive
Psychology” in Brookings Papers on Education
Policy-1998, Diane Ravitch, ed. (Brookings
Institution Press), pp. 227-278.
13. Fernández Delgado, J. A. "Programa de
Estudios Generales de la U.A.N.L.", Ingenierías
FIME, Vol. II, No. 5, Sept.-Dic. 1999, pp. 51-54.

Ingenierías, Octubre-Diciembre 2001, Vol. IV, No. 13

�La ciencia y la sociedad mexicana♦
Manuel Rojas Garcidueñas*

La sociedad urbana de México vive rodeada de
automóviles, aparatos eléctricos y electrónicos,
alimentos industrializados, etc., que utiliza en el
hogar, el trabajo y el tiempo libre. Algunos aparatos
están hechos en el país conforme a técnicas
extranjeras, pero ninguno ha sido creado o
desarrollado por mexicanos.♦ Utilizamos tecnología
extranjera, pero no creamos la propia y esta
continua adaptación a productos foráneos nos va
haciendo perder nuestra identidad.
El mexicano común disfruta las ventajas de la
tecnología, pero en el fondo no la entiende. El Dr.
Mazuri, africano en la Universidad de Nueva York,
dice de sus compatriotas: “nos gustan los artículos
occidentales, pero nos desconciertan sus talleres...
hemos aprendido a desfilar con brillantez, pero no a
ejercitarnos con disciplina”.1
Del mismo modo, pocos mexicanos han
entendido que tras la industria está la tecnología y

tras ésta la ciencia: Sin física no hay ingeniería y sin
ella no hay fábricas.
En México la ciencia no es negocio: los
empresarios juzgan preferible comprar tecnología
extranjera, a veces quizá obsoleta, a desarrollar la
propia.
La ciencia no es cultura: en sus secciones
culturales la prensa trata de arte, de literatura y tal
vez de filosofía. La ciencia no es historia: en los
textos se relatan los hechos heroicos de militares y
logros de políticos, pero jamás se cita a alguno de
nuestro pocos hombres de ciencia. La ciencia es el
gran ausente en la vida de México y por ello el
científico carece de status social.
en
páginas
Dice
Bünning
(p
12),2
autobiográficas, que hacia 1930 los profesores
universitarios alemanes tenían salarios muy
raquíticos y, sin embargo, la investigación y la
docencia superior eran muy perseguidas, pues los
académicos tenían un status social por encima “de
los que poseían un Rolls Royce o un Mercedes
Benz”.* Esto explica en buena parte que en dos
ocasiones Alemania se haya recuperado en pocos
años de la postración de dos terribles derrotas,
volviendo a ser una potencia industrial. Tenía el
material idóneo para ello: el material humano.
Un suelo estéril no produce cosecha; después de
tres cuartos de siglo de paz social, México está aún
en el subdesarrollo. Una sociedad que no aprecie la
ciencia, que no tenga la comprensión íntima de la
cadena ciencia-tecnología-industria, no puede tener
verdadero desarrollo.
Para que la ciencia florezca es preciso reeducar
al mexicano.
*

♦

Artículo publicado en la Revista Ciencia UANL de
abril-junio 2001 y reproducido con permiso del autor.

Ingenierías, Octubre-Diciembre 2001, Vol. IV, No. 13

Profesor Emérito del instituto Tecnológico y de
Estudios Superiores de Monterrey. Miembro de la
Academia Mexicana de Ciencias.

55

�La ciencia y la sociedad mexicana

LA EDUCACIÓN CIENTÍFICA

QUÉ ES LA CIENCIA

Hace sesenta años Ramos escribió: “El
mexicano considera que las ideas no tienen sentido
y las llama despectivamente “teorías”; juzga inútil
el conocimiento de los principios científicos... está
muy seguro de su sentido práctico” (p 59).3 Algo
debe andar mal en la educación para que esto siga
siendo verdad después de tantos años. Sin duda las
escuelas transmiten conocimientos de ciencia y sin
duda las universidades producen profesionales de la
ciencia competentes. Pero sin duda también la masa
popular, aún los que han cursado la secundaria, no
tienen idea de lo que es el espíritu científico. Y esto
es lo importante pues, como se ha dicho, la
educación es lo que queda cuando lo que se sabía se
ha olvidado y esto es lo que la escuela no transmite:
la ciencia como una manera de ver la vida, de
entender al mundo; una manera de ser.

Para plantear una educación en el espíritu
científico habrá que exponer sus componentes
básicos (algunos están expuestos con mayor
amplitud en Pérez Tamayo p. 27-33).4
La ciencia es objetiva; esto se opone a nuestra
idiosincrasia, pues en México toda discusión, aun
artística, toma un cariz exaltado: “La pasión es la
nota dominante de la vida de México” (p 17).3 Al
ser objetivos limamos nuestra emotividad, pues la
ciencia no nos dice lo que nos gusta o lo que nos
disgusta; nos dice lo que en la realidad,
objetivamente, es cierto.

Pérez Tamayo afirma que “el mejor regalo de la
ciencia no está en los resultados prácticos ni en los
grandes esquemas conceptuales...El mayor regalo es
el método científico que es confrontar sistemática y
rigurosamente los modelos teóricos con los
fenómenos de la naturaleza” (p 20).4 Así entendida,
la ciencia nos dará verdaderos técnicos, pues “para
ser exitosa la tecnología requiere seguidores con
real rigor científico...con conocimientos básicos que
la sustentan.”5 Incluso para gozar realmente de las
ventajas tecnológicas es preciso entender la ciencia.
Fourastié y Vimont afirman que “la verdadera
riqueza es la ciencia experimental y las
concepciones del mundo vinculadas a ella.... (las
sociedades africanas) no entrarán al progreso, si no
han asimilado el espíritu de un Galileo o un
Newton... sólo así gozarán de las ventajas de la
técnica” (p. 53-54).6 Y entiéndase bien: no los
conocimientos de Galileo o Newton sino su espíritu;
esto es lo que necesita el ciudadano común, sea
cualquiera su actividad.

56

La ciencia es lógica: busca y encuentra leyes
naturales y, al conocerlas, se hace predictiva: nos
capacita para hacer predicciones conforme a la
lógica. Quien concibe su vida según expectativas
racionales, la toma en sus manos; contrariamente a
quien la concibe sujeta a un azar, y la considera una
lotería sobre la cual no tiene control. “La vida
mexicana da la impresión, en conjunto, de una
actividad irreflexiva, sin plan”.3
La ciencia es crítica: “En esencia el pensamiento
científico consiste en examinar los problemas desde
distintas perspectivas y buscar explicaciones a los
fenómenos naturales y sociales sometiéndolos a
análisis críticos”.7 Esta actitud nos hace oponernos a
la aceptación ciega de conceptos que nos han
llegado por tradición familiar o social. El criticismo
ha dado a la cultura occidental su flexibilidad
característica y su progreso frente a la rígida
inmovilidad de otras culturas, entre ellas la de
muchas de nuestras etnias.
La ciencia es factual: crea modelos teóricos,
pero en cuanto es posible, los compara con los
hechos y los reconstruye conforme a la observación
y el experimento. A diferencia de la tecnología, la
ciencia no tiene contenido ético: conocer las

Ingenierías, Octubre-Diciembre 2001, Vol. IV, No. 13

�Manuel Rojas Garcidueñas

propiedades del cloro no es bueno ni malo;
aplicarlas para hacer un gas asfixiante puede ser
bueno, si se utiliza contra ratas portadoras de la
peste, o malo, si se emplea contra presos políticos
en un campo de concentración.
La ciencia es limitada: no se propone preguntas
que no puede contestar con sus métodos, ni explica
con argumentos incomprobables al menos de una
manera teórica. Así es que la ciencia indaga la causa
de una enfermedad determinada, pero no el porqué
existe la enfermedad en generalización abstracta; la
vida después de la muerte es un problema
importante para todo hombre, pero no es objeto de
la ciencia sino de la filosofía o de la teología. Por
esta limitación la ciencia no pretende erigirse en el
único valor de una sociedad; hacerlo así no es
científico, es cientificista.
Por sus características, la ciencia es fría. Si un
niño muere por una enfermedad, el médico podrá
explicar cómo la contrajo, cómo progresó y por qué
fue al final inevitable la muerte; esta explicación no
será nada consoladora para la madre: la ciencia no
tiene palabras de consuelo, tiene palabras de verdad.
Por su frialdad la ciencia se mira con prevención en
muchas culturas o estratos sociales: el hechicero
maligno de los cuentos se transforma en el Dr.
Frankestein. Pero, al final, es la ciencia lo que nos
ha dado la defensa contra las enfermedades y contra
los agentes naturales y las innumerables
comodidades, que diferencian la vida en una ciudad
moderna de la vida en una aldea primitiva.

sociedades de escaso desarrollo conocen el progreso
técnico –automóviles, radios, electricidad-, pero
usan mal las máquinas y son pocos productivas,
porque “su cultura técnica es irracional porque no la
integran en su concepción del mundo” (p 37-39).6
En muchos estratos sociales de México hay una
profunda contradicción entre el deseo de bienes
tecnológicos y la no-aceptación de las condiciones
para tenerlos.
Bien afirma White (p.72)8 que los científicos
deben atender a la complejidad de las relaciones de
la ciencia con el contexto total, pues puede haber
corrientes dominantes peligrosas. La Revolución
Verde elevó la productividad del campo al causar
un cambio técnico y mental en muchos agricultores
que elevaron su nivel de vida, pero muchos otros
campesinos carentes de apoyos económicos y, sobre
todo, incapaces de acceder a una nueva cultura que
chocaba con sus hábitos de trabajo y su visión de la
vida, quedaron en peor situación que antes. Si se
quieren evitar choques culturales y desgarramientos
internos debe entenderse qué es ciencia, qué es
tecnología, qué se puede esperar de ellas y qué
lugar deben tener entre los valores que conforman
la vida social.
Afortunadamente, parece que al fin empezamos
a darnos cuenta de que enseñar ciencia no es

HACIA UNA CIENCIA PROPIA
Los conceptos y métodos de la ciencia son
universales, pero cada sociedad debe integrarla
conforme a sus necesidades, trabándola con valores
éticos, estéticos, filosóficos, etc., para formar una
estructura en la que afirme su vida. Muchas

Ingenierías, Octubre-Diciembre 2001, Vol. IV, No. 13

57

�La ciencia y la sociedad mexicana

simplemente hacer que los alumnos aprendan las
partes de la célula y memoricen las leyes de
Newton, sino que “son necesarias nuevas relaciones
ciencia-sociedad para resolver los problemas de
pobreza,
del
ambiente,
del
crecimiento
demográfico...” (p 49).7 Es gratificante que la
Academia Mexicana de Ciencias haya presentado al
actual presidente de la República un escrito donde
se expone que “es necesario elaborar programas y
políticas de comunicación para estimular el interés
de los jóvenes y de la sociedad en conjunto,
valorando temas científicos como componentes
fundamentales de la cultura nacional.”9
Ojalá sea así y ojalá haya respuesta positiva de la
sociedad para que no solamente el profesional en
alguna rama científica o tecnológica, sino también
el ciudadano común que sólo haya alcanzado la
educación media, posea el espíritu científico como
uno de los valores que normen su vida.

REFERENCIAS
1. R. M. Sapolsky, Requiem for an overachiever.
The Sciences (New York Acad. Sci.) Jan-Febr
1997 p. 15-19.
2. E. Bünning. Fifty years of research in the wake of
Wilhelm Pfeffer. Annual Review of Plant
Physiology 1977. 28: 1-22 (1978).

58

3. S. Ramos. Perfil del hombre y la cultura en
México. Espasa-Calpe. (Col. Austral) México
1972 (orig. 1931).
4. R. Pérez Tamayo. Acerca de Minerva. Fondo de
Cultura Económica. (Col. La ciencia desde
México), 1987.
5. M. Pérez de la Mora. Los grandes problemas
nacionales. Ciencia (AMC), Vol. 51 núm. 3,
(septiembre 2000), p. 3.
6. J. Fourastié y C. Vimont. Histoire de Demain.
Presses Universitaires de France. Paris, 1960.
7. A. M. Cetto. Ciencia para el siglo XXI.
Declaración sobre la ciencia y el uso del saber
científico. ICSU (Consejo Internac. Ciencia) y
UNESCO. Conferencia mundial. Budapest.
Junio 26-Julio 1. 1999, Ciencia (AMC), Vol. 51
núm. 3, (septiembre 2000), p. 49-53.
8. L. White Jr. Science, scientists and politics. En:
Science and Society-Selected Essays. Edit. A.
Valvoulis y A. W. Colver. Holden-Day, San
Francisco, 1996.
9. AMC. Estrategias para el desarrollo de la ciencia
y la tecnología en México en los umbrales del
siglo XXI. Texto presentado por la Academia
Mexicana de Ciencias al Sr. Vicente Fox, en
noviembre 10 de 2000. Carta Informativa de la
Academia
Mexicana
de Ciencias, 28
(noviembre-diciembre de 2000).

Ingenierías, Octubre-Diciembre 2001, Vol. IV, No. 13

�Ingeniero en manufactura
Nueva oferta educativa en la FIME-UANL
José Luis Castillo Ocañas*

Abstract
This article describes some aspects on the
implementation of the academic program of
manufacturing engineering at the bachelor level at
FIME-UANL. The first part describes the
foundations of the program, the objectives that this
program aims to reach are then exposed. Finally,
the balance of academic credits in the curriculum is
presented.
Keywords: manufacturing engineering, education,
curriculum, academic credits.

INTRODUCCIÓN
Las instituciones de educación deben ser
sensibles en forma continua a los cambios del
entorno, por ejemplo, entre otros, a los avances
tecnológicos y a las exigencias del mercado laboral.
De acuerdo a dicha premisa, la Facultad de
Ingeniería Mecánica y Eléctrica (FIME) de la
Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL)
llevó a cabo en 1997 una reforma académica y
administrativa de fondo acorde a los tiempos
actuales que produjo entre otras acciones, primero
la creación de la Maestría en Ciencias de la
Ingeniería en Manufactura con dos especialidades:
Diseño de Productos, y Automatización, y
posteriormente, en el 2000, la implementación de
adecuaciones de las carreras existentes a nivel
licenciatura y la creación de carreras nuevas, entre
las cuales está la de Ingeniería en Manufactura.
En el presente artículo se describirán la
fundamentación, objetivos y planes de estudio de la
carrera de Ingeniero en Manufactura ofrecida por la
FIME-UANL.

Ingenierías, Octubre-Diciembre 2001, Vol. IV, No. 13

1. FUNDAMENTACIÓN
Para el diseño de la carrera se partió de la
premisa de que la principal fuente de trabajo de los
egresados de la UANL son las empresas del estado
de Nuevo León, uno de los más dinámicos e
industrializados del país [UANL94]. 1* Actualmente
se encuentran instaladas más de 50,700 empresas,
de las cuales 5,722 se crearon entre octubre de 1997
y febrero del 2000.
En lo que al desarrollo industrial del estado de
Nuevo León se refiere, conviene resaltar dos
características relevantes:
a)
La numerosa incorporación de empresas
pequeñas y medianas basadas en procesos de
manufactura con alta tecnología.
b)

La importancia que se da en el sector
empresarial a la incorporación de tecnología
de punta para mantener o aumentar sus
índices de competitividad.

Esto exige y permite la incorporación de nuevos
campos de actividad profesional para los ingenieros.
Un campo con futuro promisorio, retador y
*

Jefe de la Carrera de Ingeniero en Manufactura, FIMEUANL.

59

�Ingeniero en Manufactura: Nueva oferta educativa en FIME

exigente, por la gran velocidad con la que están
sucediendo los avances tecnológicos, es el campo
de la manufactura.
Justificación de la carrera
Para conocer las perspectivas y necesidades del
sector productivo del estado de Nuevo León en
materia de ingeniería en manufactura se constituyó
una comisión integrada por 15 profesores de la
FIME, quienes tuvieron a su cargo la tarea de reunir
la información necesaria para fundamentar y
justificar la creación de una carrera especializada en
manufactura. Entre las actividades realizadas se
pueden mencionar:
•

Entrevistas con directivos de empresas en las
áreas de recursos humanos, ingenieros de
procesos o de manufactura, así como de
mantenimiento industrial.

•

Demanda de trabajo en las carreras de FIME
obtenida de los departamentos centrales de
rectoría de la UANL.

•

Recopilación y revisión de las solicitudes de
trabajo por medio del periódico en los años
1998 y 1999.

•

Encuestas a estudiantes de preparatoria y de
los primeros semestres de la facultad en
FIME.

•

Encuestas en el sector productivo y a
profesionistas en estudios de posgrado sobre
la demanda de una nueva carrera profesional
en manufactura.

Necesidad del Ingeniero en Manufactura
Con objeto de conocer las tendencias y
necesidades de ingenieros con habilidades y
conocimientos adecuados y actualizados para
desempeñarse en el área de manufactura se consultó

60

a funcionarios de empresas tanto pequeñas como
medianas y grandes; se realizaron reuniones con
profesionistas con estudios de posgrado que laboran
en campos afines a la manufactura en el sector
productivo; se consultó con profesionistas y
representantes de asociaciones ingenieriles. Como
resultado de estas consultas se observa que existe
una creciente demanda de ingenieros formados
especialmente para atender los sistemas de
manufactura.
Hasta ese momento el método para satisfacer esa
demanda era el de contratar a profesionistas
formados en ingeniería mecánica o eléctrica, para
después capacitarlos. Esto trae como desventaja que
una capacitación de esa magnitud involucra tiempos
largos hasta que sea posible asumir algún tipo de
responsabilidad significativa, además de costos
extras para la empresa.
En general, el consenso en el sector productivo
plantea la necesidad de ingenieros en manufactura
cuyo perfil permita planear, balancear y administrar
líneas de producción; resolver problemas referidos a
la calidad, mejorar el proceso y los productos,
mantenerse actualizados en nuevas tendencias como
lo es la operación de equipos y maquinaria.
Estos son los resultados que presentaron los
estudios en cuanto la demanda de trabajo en
diferentes áreas relacionadas con la manufactura,
según la bolsa de trabajo de Infosel.
Es posible inferir que en el aparato productivo
de Nuevo León existe una necesidad de contar con
ingenieros formados específicamente para atender
los diferentes aspectos de la manufactura. Tal
necesidad constituye un área de oportunidad
estratégica para mantener la competitividad; un área
con un mercado de trabajo importante, con
requerimientos específicos que hasta este momento
se han estado atendiendo de manera incompleta.

Ingenierías, Octubre-Diciembre 2001, Vol. IV, No. 13

�José Luis Castillo Ocañas

Tendencias nacionales e internacionales

Expectativa y oferta educativa
Aunque la carrera con el nombre de ingeniero en
manufactura aparece en la educación superior
mexicana en 1998, desde hace ya mucho tiempo se
ofrecen carreras relacionadas con el campo, como lo
es Ingeniero Industrial e Ingeniero en Producción.
En 1997 la matrícula total en esta área en el ámbito
nacional era de 5,565, figurando Nuevo León en
dicho valor con el 10.4% correspondiente a los
estudiantes que cursan la carrera de Licenciado en
Diseño Industrial. Cifra que contrasta con la
magnitud de la planta productiva y el alto nivel de
desarrollo tecnológico de la industria estatal frente
al resto del país.
Para conocer las expectativas de los candidatos a
estudiar ingeniería en la UANL, se realizaron
encuestas tanto con alumnos del último semestre de
preparatoria que manifestaron intención de ingresar
a FIME como con estudiantes del tronco común de
FIME, quienes aún no inician su especialización.
Poco más del 50% de los encuestados indicó que
tendría interés en estudiar la carrera de ingeniero en
manufactura si es que ésta se ofreciera en la
facultad.

Ingenierías, Octubre-Diciembre 2001, Vol. IV, No. 13

También se consideró la factibilidad y
pertinencia de la carrera más allá del estado de
Nuevo León, por medio del análisis de programas
de estudio en otras universidades, tanto nacionales y
extranjeras. Estos análisis muestran las tendencias
del campo de la ingeniería en manufactura en el
mundo. Se advierte en ellos una fuerte tendencia a
la integración de la tecnología moderna para la
automatización de procesos de producción, lo que
indica que se deben considerar elementos tales
como los sistemas y controles automatizados,
robótica, calidad, normas ambientales y ecología,
entre otros.
Todos los estudios convergen en prever que, en
un futuro próximo, será común encontrar empresas
en las cuales sus sistemas de producción estén
controlados por dispositivos basados en inteligencia
artificial y sistemas expertos, requiriendo la
presencia de grupos de trabajo multidisciplinarios,
capaces de resolver los problemas que plantea la
producción.
Las universidades han tomado plena conciencia
del panorama que se abre para la ingeniería en el
campo de la manufactura y han emprendido
profundas transformaciones en los métodos y
prácticas relacionadas con la educación.

2. OBJETIVOS DE LA CARRERA
El principal objetivo de la carrera de Ingeniero
en Manufactura de la FIME-UANL es la formación
de ingenieros altamente capacitados en la aplicación
de estrategias de manufactura automatizada que
generen la integración de funciones para optimizar
los sistemas de producción existentes, que diseñen e

61

�Ingeniero en Manufactura: Nueva oferta educativa en FIME

implementen nuevos sistemas que coadyuven a
incrementar la eficiencia y la competitividad y
calidad de la organización. Otros objetivos están
encaminados a posicionar la carrera mediante la
satisfacción de la demanda de profesionales en el
mercado productivo.
Perfil del egresado
La correcta definición del perfil de un ingeniero
en cualquier especialidad es una de las principales
tareas de una institución educativa, ya que de esto
depende la aceptación laboral y la pertinencia social
del egresado.
Para definir el perfil de un egresado de un
estudio de ingeniería no basta con acotar las
características que el profesional tendría en cuanto a
conocimientos, sino que implica la formación
integral del individuo para beneficio de la sociedad.
El sector laboral demanda del profesional los
conocimientos necesarios entendidos y aprendidos
para su aplicación en el desempeño laboral y
profesional, habilidades que le permitan conectar e
integrar el conocimiento para su mejor aplicación
convirtiéndolo en un resolvedor de problemas,
actitudes y valores que actúa como consecuencia de
haber aprendido valores con actitud permanente de
búsqueda de la verdad, personalidad y moral bien
definidas.
La Licenciatura de Ingeniería en Manufactura
deberá generar egresados con conocimientos,
habilidades, actitudes, valores y personalidad
necesaria para seguir transformando los modelos de
desarrollo ingenieril haciendo concordancia con el
documento de Visión 2006 de la Universidad
Autónoma de Nuevo León y del plan de desarrollo
Institucional de la Facultad de Ingeniería Mecánica
y Eléctrica 1997-2006.

62

En el aspecto técnico el egresado de la carrera de
Ingeniero en Manufactura debe ser capaz de
planear, diseñar, automatizar y establecer un control
adecuado en sistemas para la producción,
cumpliendo con normas internacionales, programas
de mantenimiento, operar equipos de alta tecnología
y adaptarse a cambios tecnológicos, con
comportamiento social para preservar el medio
ambiente.
Flexibilidad del plan de estudios
Una de las características de la reforma
curricular, en el sistema de créditos a cursar en
cualquiera de las carreras que ofrece la FIME, es
que el estudiante tiene la oportunidad de diseñar de
acuerdo a sus posibilidades y capacidad el esquema
para cursar las materias. Al mismo tiempo, tiene la
responsabilidad de seleccionar hasta un 26 % del
total de créditos; siempre apoyado por programas
que nacen de la propia reforma: el de tutorías para
los estudiantes de primer ingreso y el de asesores
académicos para orientación específica.
El fortalecimiento por área se subdivide en:
•

Diseño de productos.

•

Aseguramiento
manufactura.

de

la

calidad

en

•

Automatización.

•

Control numérico computarizado
máquinas-herramienta.

en

3. PLAN DE ESTUDIOS DE LA CARRERA
Para obtener el grado de Ingeniero en
Manufactura el estudiante deberá completar un
mínimo de 431 créditos y no rebasar un máximo de
450.

Ingenierías, Octubre-Diciembre 2001, Vol. IV, No. 13

�José Luis Castillo Ocañas

La cantidad mínima de créditos deberá estar
compuesta de las siguientes proporciones.
Tabla
I.
Créditos
ofrecidos
por
áreas
en el plan de estudios de Ingeniero en Manufactura
de la FIME-UANL
de

La carrera de Ingeniero en Manufactura se
empezó a ofrecer a los estudiantes a partir de
agosto del 2000.

REFERENCIAS

Área

Fundamentales

Complementarias

Total
créditos

Ciencias
Básicas

68

22

90 créditos

1. Universidad Autónoma de Nuevo León, Informe
"Universidad en cifras". UANL 1994-1995

Ciencias de la 108
Ingeniería

25

133 créditos

2. Gago, A. &amp; Mercado R., La evaluación de la
educación superior mexicana, 1998

Ingeniería
aplicada

52

36

88 créditos

3. CACEI, Consejo de acreditación de la enseñanza
de la ingeniería. Junio 1996

Materias
generales

60

30

90 créditos

4. CIEES, Manual de CIEES, ANUIES, SEP.
Octubre 1994

Servicio social
y
Prácticas
profesionales

30

Total
créditos

de 318 (74%)

30 créditos

113 (26%) 431 (100%)

COMENTARIOS FINALES
En la reunión de la Junta Directiva de la FIMEUANL, celebrada el día 12 de abril del 2000, el
Director de la Facultad, el Ing. Cástulo Vela
Villarreal en su segundo punto del orden del día,
puso a consideración de la Junta Directiva el
Proyecto de la Reforma Académica, donde se
contempla la creación de la nueva carrera de
Ingeniero en Manufactura, siendo ésta aprobada por
unanimidad.
La aprobación por parte del Consejo
Universitario de la UANL se dio en la sesión
celebrada el día 27 de junio del 2000.

Ingenierías, Octubre-Diciembre 2001, Vol. IV, No. 13

5. Medellín F., Perfil del universitario. Dirección de
Servicio Social, UANL. 1998
6. Delors, Jaques, La educación encierra un tesoro.
Ediciones UNESCO, 1998.
7. Naisbitt, J. &amp; Aburdere, P., La evaluación de la
educación superior mexicana. Megatendencias
2000.
8. Nyerere, J., The university's role in the
development of new countries. World university
service assembly, Dar es Salaam, Tanzania.
1996.
9. Vargas, M., Práctica profesional y pertinencia de
la educación en ingeniería. Febrero 1999.
10. Castillo, J., Manufactura en FIME. Revista
Ingenierías Vol 1 Num. 2. FIME/UANL, 1998.
11. Garza, J., Elementos que contribuyen a la
formación del perfil de ingeniero en FIME en los
próximos años. Abril 1998.
12. FIME, Plan de desarrollo institucional para
FIME 1997-2006. FIME, 1998.

63

�Reconocimientos
Fernando J. Elizondo Garza*

I.- PREMIO DE INVESTIGACIÓN UANL 2000

II.- PREMIO UANL A TESIS DE POSGRADO *

Los doctores Virgilio González González, Carlos
Guerrero Salazar y Ubaldo Ortiz Méndez fueron
reconocidos por su trabajo “Mezclas de quitina y
quitosán con poliamidas y poliésteres” con el
Premio de Investigación UANL 2000, en la
categoría de ingeniería y tecnología.

Durante la sesión solemne del H. Consejo
Universitario de la UANL efectuada el 12 de
septiembre de 2001, el M.C. Jorge Aldaco
Castañeda y su asesor el Dr. Moisés Hinojosa
Rivera recibieron el Premio a la Mejor Tesis de
Maestría, en el área de ciencias exactas, que año
tras año otorga la Universidad Autónoma de Nuevo
León, por el trabajo “Autoafinidad de superficies de
fractura en una aleación aluminio-silicio”.

Los doctores recibieron su premio de manos del
Rector de la UANL durante la junta solemne del
consejo Universitario del 12 de septiembre del
presente año.

Doctores Carlos Guerrero, Ubaldo Ortiz y Virgilio
González, Investigadores de la FIME que recibieron
el Premio de Investigación UANL 2000.

La investigación consistió en efectuar un estudio
sistemático exhaustivo de mezclas de polímeros
bajo la hipótesis de que pequeñas diferencias en la
capacidad de formar puentes hidrógeno afectan en
forma importante la compatibilidad y miscibilidad
de los polímeros.
Los resultados del estudio, publicados en el
Journal of Applied Polymer Science (V78, p. 850,
2000), permitieron contribuir al conocimiento de la
compatibilidad de polímeros expandiendo el
potencial de uso de los polímeros involucrados
debido al descubrimiento de la alta compatibilidad
de algunas de sus mezclas y nuevas morfologías
encontradas.

64

El M.C. Jorge Aldaco y su asesor el Dr. Moisés
Hinojosa recibieron de parte de la UANL el Premio
a la Mejor Tesis de Maestría.

En el trabajo de tesis se utilizaron técnicas de
análisis autoafin, desarrolladas a partir de la
geometría fractal, para la caracterización de las
superficies de fractura en una aleación de aluminio
de amplio uso. Se corroboró la hipótesis de que la
longitud de correlación de la superficie de fractura
está relacionada al tamaño de los elementos
microestructurales más grandes, que en el caso
estudiado fueron los granos metálicos y las
dendritas. Los resultados fueron publicados en la
revista Aluminum Transactions (V3, No. 1, p. 53,
2000).
*

Secretario de Proyectos Especiales de la FIME-UANL.

Ingenierías, Octubre-Diciembre 2001, Vol. IV, No.13

�III Verano de la investigación
científica y tecnológica
Patricia del Carmen Zambrano Robledo*

El Verano de la Investigación Científica y
Tecnológica es un Programa de la Universidad
Autónoma de Nuevo León encaminado a despertar
el interés de los jóvenes estudiantes por la
investigación. Esta fue la tercera edición y dio
inicio el pasado 2 de julio para concluir el 10 de
agosto, tiempo durante el cual con mucho
entusiasmo y ganas de trabajar 19 estudiantes, todos
talentos provenientes de preparatorias y facultades,
respondieron al llamado a participar en los
laboratorios de nuestra institución, dirigidos por
nuestros investigadores. En la Facultad de
Ingeniería Mecánica y Eléctrica, los resultados han
sido muy satisfactorios, reflejándose en los trabajos
realizados, aunados a las ganas de seguir
participando en el mismo, este año por ejemplo, se
hizo extensiva la invitación a alumnos de
licenciatura, a lo cual respondieron 9 alumnos que
en su mayoría habían participado en los veranos
pasados siendo aún estudiantes de preparatoria. Las
áreas en las cuales se desempeñaron los estudiantes
fue Ingeniería de Materiales, Eléctrica y Potencia,
Sistemas, y Control.

FIME, José Luis Rivera Mendoza, Luis Martín
Espino Rivera, Juan David Sánchez Medina, Ana
Georgina Escamilla Guzmán, Nasser Mohamed
Noriega, Rosa Montalvo Páez, Israel Ángel
Barragán Serna y Karla Yesenia Hipólito Moreno.*
Los maestros de la FIME participantes como
asesores en el verano de la investigación científica
fueron:
Dr. Salvador Acha Daza, Dr. Juan Antonio
Aguilar Garib, Dr. Efraín Alcorta García, Dra. Ada
M. Álvarez Socarrás, Dr. Guadalupe Alan Castillo
Rodríguez, Dr. Rafael Colás, Dr. Oscar Leonel
Chacón Mondragón, Dra. Martha Patricia Guerrero
Mata, Dr. Virgilio González, Dr. Moisés Hinojosa,
Dr. Slava V. Kalashnikov, Dr. Jesús de León
Morales, MC. Francisco Eugenio López Guerrero,
Dra. Patricia Rodríguez López, Dr. Ernesto
Vázquez Martínez y Dra. Patricia Zambrano
Robledo.

Sería muy constructivo para estudiantes e
investigadores que se notara una mayor
participación en este tipo de programas, los cuales
se continuarán realizando por intermedio de la
Dirección de Investigación Científica y Tecnológica
de nuestra Casa de Estudios.
Los alumnos participantes en este programa
fueron: de la preparatoria 7 Ote., Nadia Eunice
Cortina Contreras y Juan Manuel Gracia Reyes; de
la preparatoria 8, Ana Cristina de la Portilla de
León, José Hilario García Duarte, Mayra Guadalupe
Torres Gaona y Milagros Janeth Esquivel Argueta;
de la preparatoria 9, Carlos Arturo Alvarado Ruiz y
Mayra Alejandra Pérez Vázquez; de la preparatoria
23, Félix Monsiváis Puente, Arturo González
Franco y José Ángel Vázquez Serrato; y de la

Ingenierías, Octubre-Diciembre 2001, Vol. IV, No. 13

Rotafolio donde se presentan los resultados de uno de
los proyectos de investigación realizado en la FIME por
estudiantes preparatorianos durante el verano de la
ciencia y la tecnología UANL 2001.

*

Programa doctoral de Ingeniería en Materiales, FIMEUANL.

65

�Eventos
•
•

Sección estudiantil de ASHRAE en la UANL
Congreso ICAM 2001
Jesús Garza Paz*, Moisés Hinojosa Rivera**

SECCIÓN ESTUDIANTIL DE ASHRAE EN
*
LA UANL

VII CONFERENCIA INTERNACIONAL DE
**
MATERIALES AVANZADOS ICAM 2001

El pasado miércoles 30 de mayo del año en
curso, se llevó a cabo la ceremonia de toma de
protesta de la primera Mesa Directiva de la sección
estudiantil del Capítulo Monterrey de la Sociedad
Americana de Ingenieros en Calefacción,
Refrigeración y Aire Acondicionado (ASHRAE,
American Society of Heating, Refrigerating &amp; AirConditioning Engineers, Inc.), teniendo como
principal base estudiantil la FIME.

Los días 26 al 30 de agosto se llevó a cabo la VII
Conferencia Internacional de Materiales Avanzados
ICAM 2001, en la ciudad de Cancún. Dicho evento
fue organizado por la Academia Mexicana de
Ciencia de Materiales en coordinación con la
Unión Internacional de Sociedades de Investigación
en Materiales. La FIME-UANL estuvo representada
por* un grupo de maestros y estudiantes
investigadores que tuvieron una activa participación
exponiendo diversos trabajos de investigación.
Entre las ponencias estuvieron la del Dr. J. L.
Cavazos, que versó sobre el comportamiento de la
aleación de aluminio 6063; el M.C. Octavio
Covarrubias discutió el efecto de la plasticidad
inducida por transformación en aceros. El Dr. J. A.
Aguilar analizó la confiabilidad de las mediciones
de temperatura en el procesamiento de cerámicos
empleando microondas.

La Mesa Directiva, quedó conformada de la
siguiente manera:
Presidente.- Esteban Ernesto Román González
Vicepresidente.- Bertha Alicia García Garza
Secretario.- Juan Carlos Navarro Aguirre
Tesorero.- Laura Grimaldo Padilla
todos ellos alumnos de la FIME.
La protesta fue tomada por el Ing. Gerónimo J.
Quintanilla Rodríguez, primer Presidente del
Capítulo Monterrey.

El M.C. Francisco Garza exponiendo resultados de sus
investigaciones durante el congreso ICAM 2001.
Toma de protesta de la Mesa Directiva de la ASHRAE
estudiantil.

*

Catedrático de la FIME-UANL.

**

Doctorado en Ingeniería de Materiales, FIME-UANL.

66

Ingenierías, Octubre-Diciembre 2001, Vol. IV, No. 13

�Acuse de recibo

Revista NEW WORLD

Revista SOUND &amp; COMMUNICATIONS

La versión en Español de la revista de Siemens
ofrece en su No. 2 un contenido balanceado con
una bien lograda combinación de artículos de
interés general y temas tecnológicos. En su
sección de ciudades y regiones descubrimos el
Líbano y el dinamismo de la ciudad de Beirut. En
su sección de Investigación e Innovación se
presenta un sensor tridimensional de objetos para
el automóvil y los chips desechables de plástico,
que amenazan con invadir todo tipo de productos,
los que prometen agilizar las compras y proteger
contra la piratería. Un vistazo al ciclo completo
del papel se ofrece en la sección de Empresas y
Mercados. En otro artículo podemos enterarnos
que para desarrollar un plaguicida para proteger
las plantas contra la mosca blanca fue necesario
realizar 100,000 ensayos antes de lograr el éxito.
El artículo Ciudad Emergente indica que el monje
con celular es el símbolo del nuevo Pekín, ciudad
en la que el gobierno Chino está invirtiendo
sumas millonarias para establecer laboratorios de
vanguardia y recuperar a los científicos
emigrados.
e-mail: new-world@hoca.de
suscripciones: Nwreaderservice@hoca.de
(MHR)

Ingenierías, Octubre-Diciembre 2001, Vol. IV, No.13

La revista Sound &amp; Communications es una
publicación en inglés dedicada a los integradores,
contratistas y consultores en las áreas de audio y
comunicaciones. Se publica mensualmente y se
distribuye en forma gratuita entre los especialistas
que acrediten su relación laboral con el tema
central de la revista.
En cada número de esta publicación aparece
información sobre próximos eventos, nuevos
productos, novedades bibliográficas, páginas de
Internet, reportajes de los principales eventos y
congresos, entrevistas y por supuesto artículos
técnicos sobre los últimos desarrollos.
En todos los números aparecen descripciones de
proyectos en los que se analizan los diseños o
rediseños de sistemas de audio y comunicaciones
en diferentes tipos de espacios arquitectónicos,
desde iglesias hasta parques de diversiones. Por
ejemplo en el numero 6 del volumen 47
correspondiente a junio del 2001 se analizan los
casos de la Opera House de Aspen, Colorado, el
Goodman Theatre de Chicago y el Newport
Music Hall.
Para información puede contactarse a Sound &amp;
Communication en el Fax (516) 767-9335 o al email soundcom@testa.com
(FJEG)

67

�Acuse de recibo

AVANCE Y PERSPECTIVA

CIENTÍFICA ESIME

Sabe usted: ¿Cómo y dónde se origina un
huracán, tifón o ciclón? ¿Cuáles han sido los más
dañinos? que El Gilberto es el que tiene registrada
la más baja presión atmosférica, que hubo uno
que destrozó la isla y la ciudad de Galveston y
que un huracán puede consumir la energía de
varias bombas atómicas por segundo.

La revista Científica ESIME es el órgano de
divulgación científica de la Escuela Superior de
Ingeniería Mecánica y Eléctrica del Instituto
Politécnico Nacional. Su número 22 está
dedicado al tema de la mecánica fractal de la
fractura. Los diferentes artículos presentados
resumen los trabajos del grupo de mecánica
fractal del ESIME. A. Balankin expone el estado
del arte en el artículo Mecánica de la Fractura:
pasado, presente y futuro. Otro artículo expone el
comportamiento fractal de sistemas complejos,
donde se describen y analizan las propiedades de
escalamiento
de
interfases
en
medios
desordenados. Una interesante aplicación al
análisis de ductos para prevenir sus fallas se
expone en el trabajo mecánica de la Fractura
Probabilística para Análisis de Integridad de
Oleogasoductos. Otros temas que se abordan son
la modelación de flujo de petróleo en medios
porosos y la aplicación de la mecánica fractal en
la inspección de soldaduras en la central nuclear
Laguna Verde.

De todo esto nos habla Luis Capurro en la revista
Avance y Perspectiva, órgano de difusión del
Centro de Investigación y de Estudios Avanzados
del IPN, en su número de julio agosto de 2001
correspondiente a su aniversario número 20.
Además, Luz Manuel Santos Trigo escribe acerca
del Potencial didáctico del software dinámico en
el aprendizaje de las matemáticas, de Biofísica
José M. Méndez A, y otros interesantes artículos.
Correo electrónico avance@mail.cinvestav.mx
Pagina en Internet:
http://www.cinvestav.mx/webelect/avance.html
(JCM).

La revista es bimestral, mayor información:
http//www.esinez.ipn.mx/científica/revista.html
(MHR)

68

Ingenierías, Octubre-Diciembre 2001, Vol. IV, No.13

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                <text>Revista de la Facultad de Ingeniería Mecánica y Eléctrica de la UANL. Publicada a principios de la década de los noventa, editada por Rafael Covarrubias Ortiz. Contiene información sobre las actividades académicas, estudiantiles y administrativas de la Facultad, así como investigación y difusión de la ingeniería.</text>
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              <text>Revista de la Facultad de Ingeniería Mecánica y Eléctrica de la UANL. Publicada a principios de la década de los noventa, editada por Rafael Covarrubias Ortiz. Contiene información sobre las actividades académicas, estudiantiles y administrativas de la Facultad, así como investigación y difusión de la ingeniería.</text>
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              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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