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                  <text>�Contenido
Julio-Septiembre de 2007, Vol. X, No. 36

36

2 	Directorio
3 	Editorial


¿Y si la Tierra se calentara?

Ubaldo Ortiz Méndez

6 	Estimación fasorial con fasoretas
José Antonio de la O. Serna

16 	 El problema del árbol de empuje
en sistemas de telecomunicaciones

Karla V. Martínez Facundo, Jania A. Saucedo Martínez, J. Ángel Segura Ramiro,
Miguel A. Urbano Vázquez, Roger Z. Ríos Mercado

23 	 La causalidad en la física: Johannes Kepler
José Luis Álvarez García

33 	 Electrodo de carbón vítreo modiﬁcado con Ni-tri-etilendiamina:
Aplicación en la detección de clorofenoles
Leonor M. Blanco Jerez, Leonardo Jiménez Medina

40 	 Los altos hornos de la Fundidora de Fierro y Acero de Monterrey
José Oscar Ávila Juárez

47 	 Los vectores en la física

Felipe A. Robledo Padilla, Mónica Menchaca Maciel, Rubén Morones Ibarra

56 	 Oxidación del nitrógeno amoniacal con baja edad de lodo
y bajo índice energético
Jimmy Loaiza Navía, Jorge Bernal Pérez, Manuel F. Carlín Gutiérrez

64 	 450 años de igualdad... matemática
Carlos Prieto de Castro

66 	 Molino ultrasónico de rodillos de alta presión
para materiales frágiles

Luis Gaete Garretón, Yolanda Vargas Hernández, Alain Chamayou,
John Dodds

73 Eventos y reconocimientos
75 Titulados a nivel Maestría en la FIME-UANL
77 Acuse de recibo
78 Colaboradores
81

Información para colaboradores

Ingenierías, Julio-Septiembre 2007, Vol. X, No. 36

1

�INGENIERÍAS es una publicación trimestral arbitrada de la
Facultad de Ingeniería Mecánica y Eléctrica de la Universidad
Autónoma de Nuevo León, dirigida a profesionistas, profesores,
investigadores y estudiantes de las diferentes áreas de la ingeniería.
La opinión expresada en los artículos ﬁrmados es responsabilidad del
autor. No se responde por originales y colaboraciones no solicitadas.
Se autoriza la reproducción total o parcial de los artículos siempre y
cuando se solicite formalmente, se cite la fuente y no sea con ﬁnes
de lucro.
La correspondencia deberá dirigirse a: Revista Ingenierías, Facultad de
Ingeniería Mecánica y Eléctrica, UANL, A.P. 076 “F”, Ciudad Universitaria,
C.P. 66450, San Nicolás de los Garza, N.L., México.
Tel: (52) (81) 8329-4020 Ext. 5854
Fax: (52) (81) 8332-0904
Correo Electrónico: revistaingenierias@gmail.com
fjelizon@mail.uanl.mx
jaguilargarib@gmail.com
Página en Internet:
http://ingenierias.uanl.mx
Ingenierías está indizada en: Latindex, Periódica, CREDI, DOAJ.

ISSN: 1405-0676

UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DE NUEVO LEÓN
Rector / M.C. José Antonio González Treviño
Secretario General / Dr. Jesús Ancer Rodríguez
Secretario Académico / Dr. Ubaldo Ortiz Méndez
Secretario de Extensión y Cultura / Lic. Rogelio Villarreal E.

DIRECTOR
M.C. Fernando Javier Elizondo Garza
EDITOR
Dr. Juan Antonio Aguilar Garib
COORDINACIÓN EDITORIAL
Lic. Julio César Méndez Cavazos
Lic. Neydi G. Alfaro Cázares
CONSEJO EDITORIAL
Dr. Guadalupe Alan Castillo Rodríguez
Dr. Moisés Hinojosa Rivera
Dr. Boris l. Kharisov
M.C. César A. Leal Chapa
Dr. Juan Jorge Martínez Vega
Dr. Ubaldo Ortiz Méndez
Dr. Miguel Ángel Palomo González
Dr. Ernesto Vázquez Martínez
COMITÉ TÉCNICO
Dr. Efraín Alcorta García
Dr. Mauricio Cabrera Ríos
Dr. Rafael Colás Ortíz
Dr. Óscar Leonel Chacón Mondragón
Dr. Jesús de León Morales
Dr. Virgilio A. González González
Dr. Carlos Alberto Guerrero Salazar
M.I.A. Roberto Rebolloso Gallardo
Dr. Roger Z. Ríos Mercado
TRADUCTOR DE INGLÉS
Lic. José de Jesús Luna Gutiérrez
INDIZACIÓN
Sergio A. Obregón Alfaro
TIPOGRAFÍA
Gregoria Torres Garay
DISEÑO
M.A. José Luis Martínez Mendoza

FACULTAD DE INGENIERíA MECÁNICA Y ELÉCTRICA
Director / M.E.C. Rogelio G. Garza Rivera
Sub-Director Académico / Dr. Moisés Hinojosa Rivera
Sub-Director Administrativo / M.C. Alejandro Aguilar Meraz
Sub-Director de Desarrollo Estudiantil / M.C. Hugo E. Rivas Lozano
Sub-Director de Estudios de Posgrado / Dr. Guadalupe A. Castillo R.
Sub-Director de Vinculación / M.C. Esteban Báez Villarreal

2

FOTOGRAFíA
M.C. Jesús E. Escamilla Isla
WEBMASTER
Ing. Dagoberto Salas Zendejo
IMPRESOR
M.C. Mario A. Martínez Romo
Ingenierías, Julio-Septiembre 2007, Vol. X, No. 36

�Editorial:

¿Y si la Tierra se calentara?
Ubaldo Ortiz Méndez
FIME-UANL
ubaldo.ortiz@uanl.mx

París, 2 de febrero de 2007. Las Naciones Unidas a través del Panel
Intergubernamental sobre el Cambio Climático (IPCC) anuncia que los
cambios en la atmósfera, los océanos, glaciares y en las capas de hielo de
los polos muestran de manera inequívoca que la Tierra se está calentando.
Así mismo se confirma que el marcado incremento desde 1750, en las
concentraciones de gases causantes del efecto invernadero (dióxido de
carbono, metano, óxido nitroso, HFCs, PFCs y hexafloruro de azufre),
es el resultado de la actividad humana. Las emisiones globales de gases
de efecto invernadero han crecido desde la etapa preindustrial, con un
incremento del 70% entre 1970 y 2004.
El calentamiento de la Tierra se manifestaría, para el ciudadano común,
a través de temperaturas extremas (con ondas de calor), nuevos patrones
del viento, sequías en ciertas regiones e inundaciones en otras, deshielo
en el Ártico y aumento global del nivel promedio del mar.
En los últimos cien años la superficie de la Tierra ha incrementado
su temperatura en 0.74 grados C, y once de los últimos doce años se
encuentran entre los años más calientes registrados desde 1850.
El calentamiento global se ha asociado principalmente al CO2 cuya
concentración en 1750 era de 280 partes por millón (ppm) y en la
actualidad es cercana a las 380 ppm, y aumentando a razón de 2 ppm por
año. A este ritmo en 130 años la concentración llegará a ser de 650 ppm,
lo que provocaría un calentamiento global de 3.6 grados centígrados.
Dado que una consecuencia directa del calentamiento global es el
dehielo, a finales de este siglo el nivel del mar podría aumentar entre 28 y
58 cm con respecto al nivel que existía a finales del siglo XX, por lo que
las construcciones cercanas a las costas se verían afectadas.
Los cambios en los patrones de lluvias y el deshielo de las nieves
de las montañas, aumentarán las temperaturas, reducirán las fuentes de
suministro e incrementarán la demanda de agua. Por ejemplo, las aguas
subterráneas del acuífero Edwards en Texas podrían disminuir hasta
un 40% en volumen, un incremento de 2.5 grados centígrados en la
temperatura reduce en una quinta parte la recarga natural del acuífero.
Hasta 40% del agua necesaria para el sur de California puede estar en
Ingenierías, Julio-Septiembre 2007, Vol. X, No. 36

3

�Editorial: ¿Y si la Tierra se calentara? / Ubaldo Ortiz Méndez

peligro para el 2020 debido a la pérdida de nieve en la Sierra Nevada y de
su afluente que es el Río Colorado. Lo anterior aumentará las tensiones
entre usuarios de Norteamérica: industrias, ciudades, plantas generadoras
de energía a partir de agua, agricultores y pescadores.
Por otra parte un aumento de 3 grados centígrados en la temperatura
desencadenará una disminución del crecimiento de los bosques de la
parte norte del hemisferio boreal y la devastación de los bosques de la
parte sur de ese mismo hemisferio.
Sin acciones adicionales de los gobiernos, las emisiones de los seis
gases incluidos en el Protocolo de Kyoto crecerán entre un 25 y un 90%
para el 2030, comparadas con las emitidas en el año 2000.
Ya que ningún sector o tecnología puede detener completamente
el cambio climático, la mejor manera de resolver este desafío es el de
adoptar un portafolio diversificado de acciones y ofrecerlas a los sectores
más importantes. A continuación se listan algunas de las políticas y
tecnologías, en uso o emergentes, que pueden mitigar el cambio climático
manteniendo un crecimiento de la población y de sus ingresos económicos
y que, usted lector de INGENIERÍAS, puede tomar como objetivo al
llevar a cabo desarrollos tecnológicos:
• En el suministro de energía.- Capturar y almacenar, o transformar, el
CO2 generado por las empresas productoras de electricidad, a partir
de gas, biomasa y combustión de carbón; aumentar la confiabilidad,
rendimiento y seguridad de las plantas nucleares; fomentar el uso de
energías renovables (eólica, solar, marina); promover el uso de gas
natural en lugar de otros combustibles fósiles más pesados.
• En el transporte.- Desarrollar nuevos biocombustibles, aviones más
eficientes, vehículos eléctricos e híbridos más avanzados con baterías
más potentes y confiables. Eficientar los sistemas de transporte público,
y promover el uso de transportes no motorizados.
• En la construcción.- Diseñar los edificios considerando tecnologías
que permitan aprovechar al máximo la energía e incorporar otras
fuentes como la energía solar. Una gran contribución del gobierno
sería establecer políticas que actualicen continuamente los estándares y
códigos para el consumo de energía y vigilar su cumplimiento.
• En la industria.- Incorporar tecnologías que utilicen eficientemente la
energía; capturar y almacenar, o transformar, el CO2 generado en la
industria del cemento, amoniaco, acero, entre otras; utilizar electrodos
inertes en la manufactura del aluminio. La transferencia de tecnología
es esencial para acelerar la transición a tecnologías limpias en los
países en desarrollo.
• En la agricultura e industria forestal.- Mejorar los cultivos considerando
los aspectos energéticos, de biomasa y de transformación de CO2.
Debe implementarse una administración de los bosques que asegure
4

Ingenierías, Julio-Septiembre 2007, Vol. X, No. 36

�Editorial: ¿Y si la Tierra se calentara? / Ubaldo Ortiz Méndez

la biodiversidad y la producción de madera, fibras o energía bajo un
enfoque sustentable.
• En el tratamiento de deshechos.- Desarrollar biorecubrimientos y
biofiltros para la optimización de la oxidación del metano, de tal manera
que se reduzcan, a bajo costo, entre un 30-50 % las emisiones generadas
por los deshechos.
Para estabilizar los gases de efecto invernadero a 445-490 ppm para el
2050 se requiere que las emisiones globales de CO2 caigan a 50-85 % de
los niveles que se tuvieron en el año 2000. Esto limitaría la temperatura
media global a un incremento de 2-2.4 grados C por encima de los niveles
preindustriales.
Finalmente, de manera enfática, les digo que la forma más efectiva
para controlar el cambio climático es reducir la emisión de los gases que
producen el efecto invernadero, y la forma más simple de hacerlo es que
todos nosotros hagamos un uso más eficiente y racional de cualquier tipo
de energía.
¡Consumamos menos energía!

Glaciar Arapaho en 1898 y 2003. Fuente:

visibleearth.nasa.gov

REFERENCIAS
• Reportes del Intergovernmental Panel on Climate Change
(creado por la Organización de las Naciones Unidas en 1988):
- The Working Group I Summary for policymakers for IPCC.
- The Working Group II Report on climate impacts and adaptation.
- The Working Group III Report on mitigation.
• United Nations Environmental Programme. http://www.unep.org
• Carbon Dioxide Information Analysis Center, Oak Ridge National
Laboratory. http://cdiac.ornl.gov
• R.S. Brackett, T.Pfeffer. Institute of Artic and Alphin Research.
http://visibleearth.nasa.gov

Ingenierías, Julio-Septiembre 2007, Vol. X, No. 36

5

�Estimación fasorial con fasoretas
José Antonio de la O. Serna
FIME-UANL
jdelao@mail.uanl.mx

RESUMEN
Se establece la formulación matemática para estimar fasores a partir de
fasoretas, obtenidas de segmentos de señal de fracciones de ciclo, y se evalúan
las respuestas en frecuencia de los filtros que las generan. De la teoría y
las simulaciones numéricas se concluye que, cuando el segmento de señal
involucrado en la generación de la fasoreta, corresponde a una senoidal pura,
esta técnica ofrece una estimación fasorial más exacta y rápida, mejorando la
velocidad del filtro de Fourier de un ciclo. Sin embargo, ante señales transitorias
o senoidales impuras, la exactitud y comportamiento dinámico de este método
de estimación fasorial, que incluye al filtro de Fourier de un ciclo, dependerá
en gran medida de la técnica de extracción de ruido, dada la gran sensibilidad
de los filtros generadores de fasoretas a señales no senoidales.
PALABRAS CLAVE
Estimación fasorial, fasoreta, filtro digital, respuesta en frecuencia,
proyección de señales, bases no ortogonales, plano oblicuo.
ABSTRACT
The mathematical formulation for estimating phasors from phasorlets,
obtained from signal segments of a fraction of a cycle, is established and the
frequency responses of the phasorlet generator filters are evaluated. From
the theory and the numerical simulations it is concluded that, when the signal
segment involved in the phasorlet generation corresponds to a pure sinusoidal
signal, this estimation technique offers the quickest measurement of its phasor,
improving the speed of the well known one-cycle Fourier filter estimate. The
new estimates were found very useful for detecting and locating abrupt changes
in amplitude or phase between two sinusoidal states. However, before transients
or impure sinusoids, the exactness and the dynamic behavior of this estimation
method (which includes the one-cycle Fourier filter) will depend in great extent
on the applied noise extraction technique, given the huge sensitivity to nonsinusoidal signals of the phasorlet generator filters.
KEYWORDS
Phasor estimation, phasorlet, digital filter, frequency response, signal
projection, non-orthogonal basis, oblique planes.

6

Ingenierías, Julio-Septiembre 2007, Vol. X, No. 36

�Estimación fasorial con fasoretas / José Antonio de la O. Serna

INTRODUCCIÓN
La medición fasorial es muy importante para
monitorear y diagnosticar sistemas eléctricos de
potencia.1 Los fasores portan la amplitud y la fase
de una señal senoidal en estado estable (frecuencia,
amplitud y fase constantes). Para calcularlos, los
algoritmos actuales procesan segmentos de señal
(de voltaje o corriente) de duración igual a un
múltiplo de ciclo fundamental. Esto se debe a que
las señales coseno y seno de frecuencia fundamental
son ortogonales entre sí para esas duraciones. Bajo
esa ortogonalidad, ellas forman las referencias
para obtener directamente las componentes real e
imaginaria del fasor, con la ventaja adicional de que
las armónicas, por ser ortogonales al plano fasorial,
son eliminadas automáticamente en el proceso de
estimación.
Para señales de duración inferior al ciclo,
las referencias coseno y seno (de frecuencia
fundamental) forman una base oblicua y generan un
plano no ortogonal al plano fasorial. En este caso,
es necesario referir al plano fasorial la proyección
de la señal en el plano oblicuo. Desgraciadamente,
en esta composición de transformaciones se infiltran
en las estimaciones fasoriales armónicas y otras
componentes no ortogonales a los planos oblicuos.
Recientemente se propuso en2 un algoritmo para
estimar fasores a partir de estimaciones parciales
obtenidas sobre segmentos de señal sucesivos de
duración inferior al ciclo, ahí llamadas fasículas
(phaselets). Y con secuencias de éstas se va formando
un estimado fasorial de duración variable, hasta llegar
a un ciclo. En vez de la palabra fasícula, la cual
evoca solamente fase, en este trabajo utilizaremos
el término fasoreta, con la intención de significar
también magnitud. Las fasoretas son los “diminutos
vectores” en los que un fasor puede ser descompuesto
y desde los cuales éste se puede estimar.
En este artículo se establece matemáticamente
el proceso de estimación fasorial a partir de señales
con duración de fracciones de ciclo, se analiza la
respuesta en frecuencia de los filtros generadores
de fasoretas, y se evalúan tanto los errores por
infiltración como el comportamiento dinámico de los
estimados ante señales transitorias. Lo anterior con el
objeto de poder plantear nuevas y mejores estrategias
para obtener estimaciones fasoriales más rápidas y

Ingenierías, Julio-Septiembre 2007, Vol. X, No. 36

precisas, y con mejor comportamiento transitorio.
La principal contribución de este trabajo es el
haber demostrado que para señales senoidales puras,
las estimaciones fasoriales con fasoretas ofrecen el
mismo valor exacto que el filtro de Fourier de un
ciclo, pero en un intervalo de tiempo mucho más
corto. Se encontró también que los fasores estimados
a partir de fasoretas son muy buenos localizadores
de cambios abruptos en amplitud o fase entre dos
estados senoidales sucesivos. Además, la plataforma
matemática aquí planteada es muy útil para aquellos
que desean entender mejor lo que los modernos
equipos comerciales de protecciones de sistemas
eléctricos de potencia están aplicando con éxito para
conformar estimaciones fasoriales.
ESTIMACIÓN DEL FILTRO DE FOURIER DE UN
CICLO
Las partes real e imaginarias de la secuencia

ϕ ( n) =

2 0
e ,
N

n = 0,1,… , N − 1

iω n

(1)

que resulta al tomar N muestras por ciclo ( ω 0 = 2Nπ ),
de una exponencial compleja continua, forman una
base ortogonal que genera un plano en el espacio N dimensional. En cualquier instante k , la señal discreta
definida por la secuencia {s (n), n = 0,1, 2,… , N − 1}k
se proyecta ortogonalmente en el punto σ (k )
de dicho plano, mediante la siguiente suma de
convolución:
N −1

σ (k ) = ∑ϕ (n) s (k − n).

(2)

n= 0

En el caso particular de la señal exponencial
compleja

s (n) = Ae

i ( ω n+θ )

0 ≤ ω &lt; 2π ,

,

(3)

la secuencia de proyecciones es dada por la siguiente
ecuación:

σ (k ) = Ae

N −1

i ( ω k +θ )

∑ϕ (n)e

− iω n

= Φ (ω ) Ae

i ( ω k +θ )

(4)

n= 0

donde Φ ( w) es la función de transferencia de ϕ (n) .
Así, el proceso de proyección (o su interpretación
geométrica) se puede considerar también como un
proceso de filtrado, en el cual el filtro es un sistema
lineal con respuesta a un impulso ϕ (n) .

7

�Estimación fasorial con fasoretas / José Antonio de la O. Serna

Obsérvese que para obtener el fasor de una señal
cosenoidal s (n) = A cos(ω 0 n + θ ) , de frecuencia
fundamental ω 0 , se requieren Φ ( −ω 0 ) = 0 y
Φ (ω 0 ) = 2 , y compensar negativamente la rotación
en (4). En este caso, la secuencia fasorial de s (k − n)
será dada por

ρ(k ) = e

− iω 0k

σ (k ) = Ae

iθ

(5)
correspondiente a una secuencia de valores complejos
exactamente iguales al fasor de la señal cosenoidal.
Estos son los tradicionales estimados fasoriales
proporcionados por el filtro de Fourier de un ciclo.
En Teoría de Espacio de Señales, 3 es bien
sabido que el operador en (2) proyecta la señal
s (n) sobre el plano fasorial, generado por la base
ortogonal {{cos(ω 0 n),sin(ω 0 n), n = 0,1,… , N − 1}}.
La proyección es dada por las coordenadas
del punto en el plano formado por esa base.
Si s (n) no es una senoidal pura, digamos
s (n) = A cos(ω 0 n + θ ) + r (n) , donde r (n) es una
señal residual arbitraria, entonces la proyección
descompone r (n) en dos componentes, una
paralela al plano fasorial, y la otra ortogonal a
él. De manera que r (n) puede escribirse como
r (n) = r (n) + r⊥ (n) . La componente paralela
r (n) puede escribirse pues en términos de la base
{cos(ω 0 n),sin(ω 0 n)}nN=−01 y constituye un ruido para
el estimado fasorial de la componente senoidal s (n) .
Por otra parte, la proyección de la componente
perpendicular al plano, r⊥ (n) es nula, y no afecta
al estimado fasorial.
La ventaja del filtro de Fourier de un ciclo es que
todas las armónicas son ortogonales a los vectores
de la base que genera el plano fasorial, por lo que
ofrece la mejor estimación bajo condiciones de
periodicidad, para las cuales la carga espectral del
filtro se encuentra solamente en múltiplos de la
frecuencia fundamental ω 0 . Sin embargo, cuando
componentes transitorias están presentes en la
señal, o cuando no es constante la amplitud, fase,
o frecuencia de la señal senoidal, este filtro tiene
importantes defectos.4 Es por esto que el filtro de
Fourier de un ciclo es raramente utilizado solo en
aplicaciones donde la señal contiene transitorios
importantes. A menudo cuenta con un extractor
de señal aperiódica detrás de él, o un algoritmo
de mínimos cuadrados adelante, con el objeto de
mejorar la precisión de su estimación fasorial.

8

ESTIMACIÓN FASORIAL CON FASORETAS
Al calcular la proyección en (2), es
posible separar la suma de convolución en
Pj = 2 j , j = 0,1, 2,… , log 2 ( N ) sumas parciales,
cada una con W j = N / Pj términos, como se
muestra a continuación:
pW j −1

Pj

σ (k ) = ∑

∑

Pj

ϕ (n) s (k − n) = ∑σ (k ). (6)
j

p

p =1 n= ( p −1) W j

p =1

Para cada partición j , los términos
σ (k ), p = 1, 2,3,… , 2 , serán llamados fasoretas de
la señal s (n) . Con más precisión, diremos la fasoreta
p de orden j . La ecuación (6) se puede interpretar
j

j

p

como la descomposición de la proyección (o del fasor)
en fasoretas de orden j . Recuerde que el fasor difiere
de la proyección sólo por una rotación inversa.
Observe que cada partición j , divide un ciclo en
intervalos diádicos (fracciones de potencias enteras
de dos), de manera que las fasoretas se obtienen a las
salidas de filtros digitales de duración fraccionaria de
ciclo, al ser excitados por la señal s (n) . La menor
resolución ( j = 0 ), corresponde al filtro de Fourier
de un ciclo. La siguiente consta de dos filtros de
Fourier de medio ciclo, luego cuatro de un cuarto,
y así sucesivamente hasta la más fina resolución,
con N filtros de un solo coeficiente. Con el fin
de mantener el mismo espacio N -dimensional, es
posible obtener las fasoretas por convolución sobre
un ciclo completo, definiendo 2 j secuencias ϕ pj (n) ,
en las cuales se rellenan con ceros los coeficientes
ϕ (n) que no intervienen en el cálculo de la
correspondiente fasoreta

⎧ϕ (n) ( p − 1)W ≤ n ≤ pW − 1⎫
ϕ ( n) = ⎨
⎬ (7)
los restantes
⎩0
⎭
Así, para cualquier partición, la fasoreta p
j

j

j

p

se obtiene mediante la siguiente ecuación de
convolución:
N −1

σ (k ) = ∑ϕ (n) s (k − n),
j

j

p

p

p = 1, 2,3,… , 2 (8)
j

n= 0

Esta es la ecuación para generar fasoretas
con filtros de duración fraccionaria y respuesta
impulsional ϕ pj (n) . Note que entre más alto
es el orden j , más angosta es la ranura, y más
diminuta es la fasoreta. De hecho, cada fasoreta de
orden de resolución inmediato inferior se obtiene
sumando las dos fasoretas posteriores, esto es:
Ingenierías, Julio-Septiembre 2007, Vol. X, No. 36

�Estimación fasorial con fasoretas / José Antonio de la O. Serna

σ (k ) = σ
j −1

j

p

2 p −1

(k ) + σ (k ),
j

2p

p = 1, 2,3,… , P .
j −1

(9)
La figura 1 ilustra con cruces en el plano fasorial
las fasoretas más pequeñas (de sexto orden),
d e l a s e ñ a l cos(ω 0 n + π / 4), n = 0,1..., N − 1
con N = 64 . Los puntos corresponden a las
fasoretas de 64 señales senoidales con fases
igualmente distribuidas en la circunferencia unitaria,
θ k = ω 0 k , k = 0,1, 2,… , N − 1 . En esa figura, las
fasoretas para cualquiera de las fases se obtienen
girando la línea radial ( θ + = π / 4 ) con el haz de
cruces, a la fase correspondiente. Dado que la figura
1 muestra el nivel de resolución más fino, el conjunto
de fasoretas del nivel anterior se obtiene agregando
pares de fasoretas adyacentes como se indica en (9).
Esto reduce a la mitad el número de fasoretas. El
proceso de agregación de pares adyacentes puede
ser aplicado hasta que se obtiene una única fasoreta
( j = 0 ), la cual corresponde al fasor del filtro de
Fourier de un ciclo.
La figura 2 muestra la suma de fasoretas de
resolución más fina correspondientes a los 64 puntos
equiespaciados en la circunferencia unitaria. Como
ejemplo se ilustra con cruces la composición de eiπ / 4 .
Observe que la agregación sucesiva de fasoretas para
cada señal cosenoidal genera dos curvas cicloides
desde el centro al punto en la circunferencia unitaria
correspondiente a su fase.

Fig. 1. (+) Fasoretas en el plano fasorial de la señal

cosenoidal de amplitud unitaria y fase π /4. (.) Fasoretas
de 64 señales cosenoidales con fases uniformemente
separadas.
Ingenierías, Julio-Septiembre 2007, Vol. X, No. 36

Dada la ecuación (9) y la naturaleza aditiva
de la figura 2, la composición en fasoretas de
nivel de resolución antecedente se obtendrá
simplemente diezmando por dos puntos de la curva
correspondiente. Así, desde las fasoretas de más fina
resolución, cualquier conjunto de fasoretas se puede
obtener por diezmados de dos en dos, equivalentes
a diezmados por factores de 2, 4, 8, 16, 32 y 64, el
cual corresponde al menor nivel de resolución, y es
igual al fasor mismo. Puede demostrarse que cuando
la señal de entrada corresponde a una señal senoidal
de la forma s (n) = A cos(ω 0 n + θ ) las fasoretas son
periódicas de período Pj / 2 (el coseno cuadrado
tiene el doble de la frecuencia del coseno). Así, para
señales cosenoidales, cuyos puntos se encuentran en
el plano fasorial, tenemos

σ (k ) = σ
j

j

p

p + Pj / 2

(k ),

p = 1, 2,3,… , P / 2. (10)
j

Esto explica, porqué en la figura 1 sólo se
observan 32 cruces, en vez de 64.
La magnífica estructura de las fasoretas en la
figura 1 sugiere que existen relaciones matemáticas
en el proceso de generación. De hecho, si se expresa
(2) para s (n) , y j = 6 , se obtienen las siguientes
expresiones:

σ (k ) =
6

p

A
(e
N

i ( ω 0k +θ )

+e

− i ( ω 0k +θ )

e

− i 2 ω 0 ( p −1)

)

(11)

Fig. 2. Descomposición en fasoretas de $6°$ orden de
64 puntos igualmente separados en la circunferencia
unitaria. Los puntos extremos de las componentes de
σ = ej π /4 se muestran con cruces.

9

�Estimación fasorial con fasoretas / José Antonio de la O. Serna

para p = 1, 2,3,… , N . Y aplicando la rotación
inversa se tiene

e

− iω 0k

σ (k ) =
6

p

A
(e + e
N
iθ

− i ( 2 ω 0k +θ )

e

− i 2 ω 0 ( p −1)

). (12)

Para k = 0 , el primer término del lado derecho de
(12) representa el centro del círculo en la figura1, y el
segundo al “eslabón” que gira al doble de la frecuencia
fundamental. Esta ecuación explica cómo trabaja el
estimado fasorial del filtro de Fourier de un ciclo:
al agregar las fasoretas sobre un ciclo completo, la
suma de los primeros términos crece linealmente en la
dirección (y hasta) el fasor, y la suma de los segundos
términos, produce las curvas cicloides en la figura 2, las
cuales se cancelan dos veces: una a la mitad del ciclo, la
otra a su término. También se sabe que la adición sobre
un ciclo cancela las fasoretas de todas las armónicas.
Pero la estructura simétrica mostrada en la figura 1,
sugiere que para señales senoidales puras, una mejor y
rápida cancelación del segundo término sería la adición
de fasoretas apartadas de un cuarto de ciclo. Así, un
estimado mucho más rápido sería dado por:
N
N
ρ = Aeiθ = e − iω0k (σ 6p + σ 6p+ N ), p = 1, 2,3,… ,
4
2
4
(13)
produciendo el mismo valor exacto del filtro de
Fourier de un ciclo, pero en un cuarto de ciclo.
Ecuaciones cerradas similares resultan de (2) cuando
se aplican a otros grados de resolución. En la próxima
sección, se analiza la respuesta en frecuencia de los
filtros ranura.

ancho de banda de los filtros aumenta cuando aumenta
el orden de resolución. También se puede constatar
que las respuestas en frecuencia de los filtros son
simétricas con respecto a ω = ω 0 , y no con respecto
a ω = 0 . Lo anterior implica que la respuesta en
intervalos de frecuencias negativas no es la imagen
del intervalo correspondiente positivo (como en el
caso de filtros con respuesta impulsional real), de
tal manera que los filtros ponderan distintamente
las componentes de frecuencia positiva y negativa
de cada armónica. Por ejemplo, el filtro Φ12 (ω )
permite el paso de la frecuencia fundamental positiva
y negativa con ganancias disímiles, dejando pasar
una fracción de la componente de frecuencia positiva
de la 3a armónica, pero suprime completamente la
componente negativa.
Observe en (15) que los filtros de mismo orden
de resolución j tienen la misma respuesta en
magnitud, la cual depende solamente de la cantidad
de coeficientes W j del filtro, pero no del índice
p . El retraso debido a la diferencia de fase entre
filtros adyacentes del mismo orden de resolución
corresponde a su posición relativa en el intervalo de
tiempo, y para cada partición es igual a W j . Por tanto,
ante una misma señal de entrada, las salidas de los
filtros de igual longitud serán idénticas, excepto por
su retraso. Y por tanto, únicamente el primer filtro de
la partición será de interés, los otros son redundantes.
Es por esta razón que, en las simulaciones numéricas,
sólo se considerarán los resultados del primer filtro
( p = 1 ) de cada partición.

FUNCIONES DE TRANSFERENCIA DE FILTROS
RANURA
De acuerdo con (7), las fasoretas son generadas
por filtros cuya respuesta en frecuencia5 es dada por
su función de transferencia
N −1

Φ (ω ) = ∑ϕ (n)e
j

j

p

− iω n

p

p = 1, 2,… , 2 . (14)

,

j

n= 0

Aplicando series geométricas se obtiene la
siguiente expresión en forma cerrada para la
respuesta en frecuencia de los filtros ranura:

⎧
⎪
Φ (ω ) = ⎨
⎪⎩

2W j
N

j

p

2
N

para ω = ω

sin[( ω −ω 0 )(

Wj
)]
2

sin[( ω −ω 0 )( 1 )]

2

e

0

− i ( ω −ω 0 )[( 2 p −1)

Wj 1
− ]
2 2

⎫
⎪
⎬ (15)
ω ≠ω ⎪
⎭
0

La figura 3 muestra las respuestas en magnitud de
Φ p (ω ) para j = 0,1, 2 . Se puede observar que el
j

10

Fig. 3. Respuestas en Magnitud Φ p ( w), j = 0, 1 y 2.
j

Ingenierías, Julio-Septiembre 2007, Vol. X, No. 36

�Estimación fasorial con fasoretas / José Antonio de la O. Serna

CÁLCULO FASORIAL COMO TRANSFORMACIÓN
LINEAL
Es interesante expresar la formulación anterior en
ecuaciones matriciales. En el instante de tiempo k ,
la fasoreta p de resolución j queda definida por

σ (k ) = Φ s ,
j

j

p

p

j = 0,1, 2,… , log ( N ) (16)
2

k

donde s k es un vector N × 1 conteniendo las N
muestras de señal que preceden al instante k

s = (s (k ), s (k − 1), … , s (k − N + 1)
k

)

T

(17)

y Φ pj es una matriz rectangular 2 × N con las
partes real e imaginaria de los coeficientes del filtro
correspondiente a la fasoreta p de resolución j . Así,
las fasoretas son las proyecciones del vector s k en los
planos generados por los renglones de Φ pj .
El vector de señal de la secuencia
s (n) = s (n) + r (n) , donde s (n) = A cos(ω 0 n + θ )
puede expresarse como

s = FR ρ + r

(18)

k

k

k

j

⎛ cos θ ⎞
ρ = A⎜
⎝ sin θ ⎟⎠

(19)

R es la k ésima potencia de la matriz de
k

rotación
0

0

− sin ω ⎞
cos ω ⎟⎠
0

(20)

0

y F es la matriz N × 2 formada por las partes real
e imaginaria de los coeficientes del filtro de Fourier
de ciclo completo

cos 0
sin 0
⎛
⎞
⎜ cos ω
⎟
sin ω
⎟.
F=⎜
⎜
⎟
⎜⎝ cos ω ( N − 1) sin ω ( N − 1)⎟⎠
0

0

0

(21)

0

Sustituyendo (vectmat) en (LinTrans) y
resolviendo para ρ se obtiene

ρ = R (Φ F) (σ (k ) − Φ r )
−k

j

p

e (k ) = R (Φ F) (Φ r ),
p

donde ρ es el fasor de la señal senoidal

⎛ cos ω
R=⎜
⎝ sin ω

esta ecuación, la cual corresponde a la proyección
indirecta y rotada de la señal Coseno s (n) . Pero
esta ecuación implica que r(n) es conocida a priori.
Cuando r(n)=0, el segmento de señal considerado en
el cálculo de la fasoreta σ pj corresponde a la fasoreta
de señal senoidal pura σ pj , y las estimaciones
fasoriales dadas por (22) son exactas para cualquier
orden de resolución j (incluyendo j=0). De acuerdo
con esto, para señales senoidales de la forma s (n) ,
no se requiere esperar un ciclo completo para obtener
un fasor exacto. Es posible utilizar una base no
ortogonal intermedia, construida en un intervalo de
tiempo mucho más corto, para obtener una medición
exacta.
El problema del error aparece cuando la señal
r(n) no es nula. Esto incluye los casos de señales
transitorias, señales armónicas (señales periódicas),
o señales con ruido aditivo, tal como la exponencial
atenuada que aparece comúnmente en corrientes de
falla. En estos casos el error de la estimación fasorial
será dado por

−1

j

j

p

p

k

(22)

para j = 0,1,… , log 2 ( N ) . De nuevo, el valor exacto
del fasor puede ser obtenido (a condición de que
la matriz cuadrada Φ pj F sea invertible) a partir de
Ingenierías, Julio-Septiembre 2007, Vol. X, No. 36

−k

j

p

−1

j

p

k

j = 0,1, 2,… , log ( N ) (23)
2

y corresponde a la proyección indirecta rotada de
la señal r(n) en el plano fasorial. Note que, para
( j ≠ 0 ), en esta proyección compuesta de r(n),
no sólo la componente paralela al plano fasorial
( r (n) ) contribuye con un error, sino también la
componente ortogonal ( r⊥ (n) ),6 debido a que los
renglones de las matrices Φ pj no están en el plano
fasorial, generado por los de la matriz Φ10 = F T .
Esto explica los valores no nulos en las frecuencias
armónicas de las respuestas en magnitud de Φ pj (ω ) ,
para j ≠ 0 , en la figura 3. Y es el precio a pagar por
la proyección indirecta necesaria para obtener los
estimados fasoriales a partir de fasoretas.
En la aplicación reportada en,2 las matrices
inversas (22) fueron almacenadas en memoria
para diferentes valores de j y p, y aplicadas según
el caso. Pero estas matrices pueden también
resolverse en forma cerrada para p=1 como
funciones de W j y ω 0 .
El propósito de las técnicas de prefiltrado que
normalmente acompañan al filtro de un ciclo en
aplicaciones prácticas es suprimir la componente r(n).
Este es el caso del extractor aperiódico usado antes
del filtro de Fourier de un ciclo.7 Pero el error fasorial

11

�Estimación fasorial con fasoretas / José Antonio de la O. Serna

puede también reducirse en aplicaciones prácticas,
como se reporta en la referencia2, aplicando técnicas
a posteriori, tales como el algoritmo de mínimos
cuadrados, cuando ρ es estimado de una nube de
puntos obtenida de (22), asumiendo que σ pj = σ pj .
En la próxima sección, presentamos las estimaciones
fasoriales con fasoretas obtenidas en señales de fallas
reales asumiendo la suposición anterior.
RESULTADOS NUMÉRICOS
Con el fin de evaluar la dinámica de las
estimaciones fasoriales con fasoretas, consideramos
a continuación los estimados de fasoretas de
diversos órdenes, y los comparamos con los del
filtro de Fourier de un ciclo (fasoreta de orden cero).
Compararemos las estimaciones de amplitud y fase
de una señal de corriente y una de voltaje, registradas
durante una falla. Dichas señales, muestreadas a
N=64 muestras por ciclo, se encuentran disponibles
en,8 en un archivo llamado “reclosed”.
La figura 4 muestra las estimaciones de amplitud
de la señal de corriente, la cual se ilustra con la línea
con puntos y rayas. Como se puede apreciar, dicha
señal contiene una importante exponencial atenuada,
seguida por un segmento de estado estable, una súbita
interrupción, y un corto intervalo de restablecimiento.
Se puede observar, del lado izquierdo, que los
estimados de amplitud con la fasoreta σ 14 (línea
continua) contienen una fuerte infiltración de la
exponencial atenuada, la cual se manifiesta por la
importante oscilación a la frecuencia fundamental.
Mientras que en el segmento de estado estable, las
estimaciones de amplitud contienen ruido de alta
frecuencia. Este ruido se detectó en las estimaciones
de fasoretas de orden superior (superior a tres), y es
debido al amplio ancho de banda de los filtros ranura
más angostos, los cuales son muy susceptibles al
aliasing. Esto también se explica por el hecho de
que los filtros ranura más angostos tienen menos
coeficientes, de manera que la matriz σ 14 en (22)
es casi singular. De hecho, para las fasoretas de 6°
orden la matriz es singular.
La figura 5 muestra las estimaciones de amplitud
cuando se aplica un extractor de aperiódica a la
señal de corriente.9 Se muestran los estimados
con fasoretas de orden cero (línea segmentada) y
tres (línea continua). Como se puede apreciar, la

12

Fig. 4. Estimaciones de amplitud con fasoretas

σ

0
1

(línea

segmentada) y σ 1 (línea continua) de la corriente de
falla (línea con puntos y rayas).
4

Fig. 5. Estimaciones de amplitud de la señal de corriente
sin componente exponencial (línea con puntos y rayas)
con fasoretas
continua).

σ

0
1

(línea segmentada) y

σ

3
1

(línea

gran oscilación de la figura 4 fue cancelada, y las
estimaciones con la fasoreta de tercer orden tienen
un retraso menor que las obtenidas con la de orden
cero. Note también que el ruido de alta frecuencia
no aparece en los estimados obtenidos a partir de
σ 14 . Este ejemplo ilustra el caso de una técnica de
pre-filtrado para extraer una componente indeseable.
Observe, sin embargo, que un retraso inevitable es
introducido por el extractor aperiódico.
Ingenierías, Julio-Septiembre 2007, Vol. X, No. 36

�Estimación fasorial con fasoretas / José Antonio de la O. Serna

Al comparar las estimaciones de amplitud
obtenidas con fasoretas de diferentes órdenes, se
observa que poseen una dinámica muy semejante
(excepto por el ruido de alta frecuencia) a las de
la figura 4 y 5. Y cuando el orden de resolución
disminuye, convergen a la estimación de la fasoreta
de orden cero. Cómo éste corresponde al del filtro
de Fourier de un ciclo, se concluye que el método
de fasoretas aquí planteado nunca mejorará las
deficiencias transitorias de dicho filtro.
Ahora consideremos las estimaciones de amplitud
de la señal de voltaje. La figura 6 muestra las
estimaciones de amplitud obtenidas con la fasoreta
de orden cero (línea segmentada) y cuarto (línea
continua). Esta señal de falla está formada por cuatro
pedazos claramente separados por los picos de los
estimados con la fasoreta de cuarto orden. Como se
puede apreciar, las estimaciones contienen nuevamente
ruido de alta frecuencia. Este ruido desaparece cuando
los estimados se obtienen con fasoretas de orden
inferior o igual a 3 como se muestra en la figura 7,
en la cual se ilustran las estimaciones con la fasoreta
de segundo orden. Note que estas estimaciones son
muy buenas (rápidas y precisas) debido a que los
intervalos cortos siempre contienen un segmento de
señal senoidal, a excepción de los intervalos bajo los
picos, los cuales contienen un cambio abrupto. Por
lo que se concluye que las estimaciones fasoriales de
estas fasoretas son excelentes para detectar y localizar
con precisión los cambios abruptos en amplitud.

Fig. 6. Estimaciones de amplitud de una señal de voltaje
0
(línea con puntos y rayas) con fasoretas σ 1 (línea
4
segmentada) y σ 1 (línea continua).

Ingenierías, Julio-Septiembre 2007, Vol. X, No. 36

Las mismas observaciones hechas para las
estimaciones de amplitud son válidas para las de
fase: alta sensibilidad a componentes no senoidales,
como presencia de ruido de alta frecuencia en
estimados de fasoretas de alto orden. Las figuras 8 y
9 muestran las estimaciones de fase correspondientes
a las señales de las figuras 4 y 7 respectivamente.
Se observa nuevamente una oscilación (de fase)
debida nuevamente a la presencia de la componente
exponencial en la corriente, la cual hace balancear
al estimado fasorial. Nuevamente observe que
las estimaciones constituyen buenos detectores y
localizadores de cambios rápidos en fase, mejorando
por tanto la velocidad y capacidad de localización
temporal de los estimados del filtro de Fourier de
un ciclo, los cuales llegan mucho más tarde y con
menos resolución temporal.
Considerando la formulación matemática y las
simulaciones digitales anteriores, se desprende que
es necesario que la estimación fasorial con fasoretas
vaya acompañada de otra etapa de filtrado. Ésta
puede darse a priori (prefiltrado), para depurar la
componente de frecuencia fundamental antes de
entrar al algoritmo de estimación; o bien a posteriori
(postfiltrado) para reducir el error, cuando el
segmento de señal de entrada no corresponde a uno
de señal senoidal pura.

Fig. 7. Estimaciones de amplitud de la señal de voltaje
(línea con puntos y rayas) de fasoretas
segmentada) y

σ

2
1

σ

0
1

(línea

(línea continua).

13

�Estimación fasorial con fasoretas / José Antonio de la O. Serna

σ , que constituye el mejor extractor de ruido. Sin
0

1

embargo, aun cuando esta última estimación ofrezca
el fasor exacto bajo condiciones de estado estable, es
todavía susceptible a infiltración de transitorios.4,10 Y
de nuevo, se requiere una etapa adicional de pre- o
post-filtrado para reducir este tipo de error.
Sin embargo, cuando la señal de entrada es una
senoidal pura, las estimaciones fasoriales más rápidas
(y exactas) se logran con fasoretas en intervalos de
fracciones de ciclo, y son además excelentes para
localizar cambios abruptos de amplitud o de fase,
mejorando la velocidad y capacidad de localización
temporal de los estimados del filtro de Fourier de
un ciclo.
Fig. 8. Estimaciones de fase de la señal de corriente
con fasoretas
continua).

σ

0
1

(línea segmentada) y

σ

4
1

(línea

Fig. 9. Estimados de fase de la señal de voltaje con
las fasoretas
continua).

σ

0
1

(línea segmentada) y

σ

2
1

(línea

Dado que los filtros generadores de fasoretas
de un mismo orden poseen la misma respuesta
en magnitud (sólo difieren en fase), el proceso de
conformación del fasor deberá tener en cuenta la
secuencia de fasoretas de orden decreciente σ 14 , σ 13 ,
σ 12 , σ 11 para aproximarse a la estimación de un ciclo

14

DISCUSIÓN
Entre las principales aportaciones del trabajo están:
la definición misma de fasoreta; la demostración de
que todas las estimaciones fasoriales a partir de
fasoretas de distinta duración proveen el valor exacto
del fasor (su medición) cuando la señal de entrada
corresponde a una senoidal pura; y finalmente, el
advertir de la alta sensibilidad de las fasoretas a los
ruidos no senoidales.
Este trabajo establece la base matemática
para obtener estimaciones fasoriales a partir de
fasoretas en fracciones de ciclo. Estas ofrecen una
respuesta más rápida y mejoran la velocidad de la
representación fasorial de señales de onda de los
sistemas eléctricos. Muestra también, a través de
simulaciones, el comportamiento del proceso de
estimación, así como sus ventajas y deficiencias. Aun
cuando se concentre en aplicaciones de relevadores
de protección, el artículo demuestra la dificultad
general de las técnicas de medición que pretenden
ser rápidas y precisas. De esta manera, el artículo
contribuye a acrecentar los conocimientos en ésta
área de medición. La principal limitación de esta
técnica es que requiere una etapa adicional de filtrado
cuando la señal de entrada no es una senoidal pura. De
manera que este trabajo debe continuar con el análisis
del comportamiento dinámico de los estimados
fasoriales cuando técnicas complementarias de
filtrado son aplicadas para mitigar los efectos de las
componentes no senoidales comúnmente presentes
en las aplicaciones conocidas.

Ingenierías, Julio-Septiembre 2007, Vol. X, No. 36

�Estimación fasorial con fasoretas / José Antonio de la O. Serna

CONCLUSIONES
Las estimaciones fasoriales a partir de fasoretas
trabajan muy bien cuando el segmento de señal
de entrada corresponde a una senoidal pura. Esta
técnica de estimación ofrece fasores rápidos y
precisos cuando no existen otras componentes en
la señal, es por esto que es excelente para localizar
con precisión cambios abruptos de amplitud o fase.
Sin embargo, cuando el segmento de señal bajo la
ventana de observación no es una senoidal pura, se
deben aplicar técnicas de extracción de error a priori
o a posteriori. Y el comportamiento dinámico de las
estimaciones fasoriales dependerá fuertemente de la
técnica de extracción de ruido.
Finalmente, no se recomienda la técnica de
estimación de fasores a partir de fasoretas de alto
orden de resolución debido a que son susceptibles
a ruido de alta frecuencia y errores de redondeo
generados en el cálculo de la inversa de la matriz
involucrada en la fórmula de estimación.
AGRADECIMIENTO
Este trabajo de investigación fue financiado por la
Universidad Autónoma de Nuevo León a través del
Proyecto PAICYT CA561-01: “Medición Fasorial
desde Bases Oblicuas”.

REFERENCIAS
1. Advancements in Microprocessor Based
Protection and Communication, IEEE Tutorial
Course, Power System Relaying Committee
of the IEEE Power Engineering Society. IEEE
Catalog Number 97TP120-0, N. J., 1997.

Ingenierías, Julio-Septiembre 2007, Vol. X, No. 36

2. M. G. Adamiak, G. E. Alexander, W. Premerlani,
“Advancements in Adaptive Algorithms for
Secure High Speed Distant Protection”, GE
Power Management, Malvern, PA.
3. J. G. Proakis, Digital Communications, 4th Ed.,
New York:McGraw Hill Edición Internacional,
2001, pp. 231-238.
4. J. A. de la O, Martin K., “Improving Phasor
Measurements under Power System Oscillations”,
IEEE Transactions on Power Systems, Vol. 18,
No. 1, Febrero 2003. pp. 160-166.
5. L. Wang, “Frequency Responses of phasor-based
Microprocessor Relaying Algorithms,” IEEE
Trans. Power Delivery, Vol. 14, No. 1, pp 98-105,
Enero 1999.
6. L. A. Sadun, Applied Linear Algebra:The
Decoupling Principle, New York:Pearson
Education,2000, pp. 145-163.
7. G. Benmouyal, “Removal of dc-offset in Current
Waveforms Using Digital Mimic Filtering,” IEEE
Trans. Power Delivery, Vol 10, No. 2, Abril
1995.
8. URPCTM Program, disponible en la página web
de General Electric Industrial Systems: http://
www.geindustrial.com/cwc/products?famid=31
9. J. A. de la O, “Complementary Filters for
Fault Detection and Phasor Measurement”,
Proceedings of the International Conference on
Signal Processing, Orlando, FL, USA, Nov 99,
available at http://www.icspat.com.
10. J. A. de la O, “Improving the Transient
Shortcomings of the Fourier Filter,” Proceedings
of the Instrumentation, Systems and Automation
(ISA) Conference and Exhibition, Chicago, IL,
USA, Oct 2002.

15

�El problema del árbol de
empuje en sistemas de
telecomunicaciones
Karla V. Martínez Facundo, Jania A. Saucedo Martínez,
J. Ángel Segura Ramiro, Miguel A. Urbano Vázquez,
Roger Z. Ríos Mercado
Programa de Posgrado en Ingeniería de Sistemas, FIME, UANL
{karla, jania, angel, akuma, roger}@yalma.fime.uanl.mx
RESUMEN
En los sistemas de distribución de información en sistemas de
telecomunicaciones se utiliza una combinación de “empujar” y “jalar”
paquetes de información para obtener los datos precisos en el lugar adecuado.
El problema principal de estos sistemas es el tráfico innecesario que se genera.
Una forma de minimizar dicho tráfico es resolviendo un problema del “árbol
de empuje” asociado. En este trabajo se presenta una descripción a detalle
de este problema, desde la perspectiva de la optimización de flujo en redes, y
una implementación computacional de un algoritmo heurístico para obtener
soluciones aproximadas, basado en el método de Havet y Wennink.
PALABRAS CLAVE
Investigación de operaciones, flujo, redes, telecomunicaciones, heurística,
árbol de Steiner.
ABSTRACT
In data distribution systems, a “push” and “pull” combination procedure is
used to obtain the correct data in the correct place. The main problem in these
systems is the unnecessary traffic that is generated. One way to minimize this
traffic is to solve an associated Push Tree problem. A detailed description of
this problem from the network flow programming perspective, and a heuristic
scheme for approximate solutions, based on the method developed by Havet and
Wennink, are discussed in this paper.
KEYWORDS
Operations research, network flow, telecommunications, heuristic, Steiner
tree.
INTRODUCCIÓN
El presente trabajo cae en el marco de la optimización de problemas de flujos
en redes el cual es un subcampo de la investigación de operaciones, que es la
ciencia que brinda sustento científico a los problemas de toma de decisiones.
Dentro de este subcampo, uno de los problemas importantes encontrados en el
área de telecomunicaciones es el derroche de recursos del ancho de banda. Esto

16

Ingenierías, Julio-Septiembre 2007, Vol. X, No. 36

�El problema del árbol de empuje en sistemas de telecomunicaciones / Karla V. Martínez Facundo, et al.

se debe al tráfico innecesario de información que
puede presentarse en la red causado por el envío de
información no requerida. Este tipo de problema se
puede resolver al plantearse como un problema de
árbol de empuje óptimo, el cual se describe en detalle
más adelante.
Recientemente, Havet y Wennink1 presentan una
heurística (algoritmo de solución aproximada) para
encontrar el árbol de empuje (al cual referiremos
como PT por sus siglas en inglés, Push Tree) para
una red determinada.
El primer objetivo de este trabajo es el de presentar
al lector una descripción formal del problema del
árbol de empuje. Posteriormente, se describe e
implementa la heurística de Havet y Wennink para
la solución aproximada del mismo. Otra contribución
de nuestro trabajo es el desarrollo de un programa
de optimización basado en CPLEX2 (paquete de
bibliotecas de optimización para problemas de
programación lineal entera). Finalmente se presenta
una evaluación empírica de la heurística de Havet y
Wennink y una comparación con la solución óptima
al problema reportado por CPLEX.
El artículo está organizado de la siguiente
manera. Primero se describe el problema del árbol
de empuje, seguido después por su formulación.
Posteriormente se plantea la formulación del
problema del árbol de Steiner mínimo y una
heurística para obtenerlo, ya que es necesario
para encontrar el PT óptimo mediante el método
presentado en.1 Por último se muestran resultados
de la experimentación computacional a partir de
los cuales obtenemos conclusiones.
DESCRIPCIÓN GENERAL DEL PROBLEMA
En los sistemas de telecomunicaciones encargados
de la distribución de información se utiliza una
combinación de empujar y jalar paquetes de
información para obtener los datos adecuados en el
momento y lugar correctos. La función de “empujar”
se emplea donde se encuentra la información y
consiste en enviarla a todos los usuarios (estén
interesados o no en ella), mientras que la función
de “jalar” les corresponde a los usuarios que están
interesados en obtenerla. En general el lugar de
origen envía mensajes actualizados a un conjunto de
nodos en la red, los cuales van a mantener réplicas
Ingenierías, Julio-Septiembre 2007, Vol. X, No. 36

actualizadas de la información y ésta se encontrará
a la mano de los nodos que así la requieran. Las dos
formas de distribución de información producen
tráfico en la red.
El objetivo es encontrar la mejor forma de distribuir
la información minimizando la cantidad total de
tráfico respetando las restricciones tecnológicas del
problema. Es decir, encontrar el conjunto de nodos
(usuarios) y aristas (rutas) a través de los cuales serán
trasmitidas las actualizaciones y requisiciones, de
tal manera que se minimice el tráfico generado por
las funciones de “empujar” y “jalar”, tomando en
cuenta los nodos requerimiento (los que necesitan
información y la solicitan) y la tasa de actualización
(cantidad de veces que la información cambia por
unidad de tiempo). Este problema, introducido por
Havet y Wennink,1 se denomina el problema del
árbol de empuje.
La solución óptima al problema del PT está
caracterizada por un árbol enraizado en el nodo
donde se genera la información. El problema del
PT se enfoca a la minimización de costos variables
asociados con la cantidad de tráfico generada por los
diferentes mecanismos.
Si sólo se utilizara el mecanismo de “jalar”
tratando de minimizar el costo variable generado
por dicho tráfico, correspondería a solucionar el
problema de ruta más corta entre todos los pares de
nodos; en cambio si sólo utilizamos el mecanismo
de “empujar” corresponde a encontrar la solución
a un problema del mínimo árbol de Steiner (ver
Apéndice). Una característica importante del
problema del PT es la transición entre estos dos
tipos de problemas cuando ocurren cambios en la
tasa de actualización.
FORMULACIÓN DEL PROBLEMA DEL ÁRBOL
DE EMPUJE
Para formular adecuadamente el problema del
árbol de empuje se utilizan conceptos básicos de la
teoría de grafos y de optimización de flujos en redes
(véase por ejemplo el texto de Ahuja, Magnanti y
Orlin).3 En el Apéndice se incluyen algunos términos
para darle mayor claridad a la exposición.
Sea G = (V (G ), E (G ) un grafo no dirigido
y sea l (e) = l (u , v) &gt; 0 la longitud de la arista

17

�El problema del árbol de empuje en sistemas de telecomunicaciones / Karla V. Martínez Facundo, et al.

l (e) la
e = (u , v) ∈ E (G ). . Además sea l ( H ) = e∈∑
E(H )
longitud del subgrafo H de G. Entonces se puede
modelar el problema del PT como sigue: Dado
un grafo G, un nodo origen s ∈ V (G ) , una tasa
de actualización μ ≥ 0 , un conjunto de nodos
requerimiento R ⊆ V (G ) , cada uno de estos con una

tasa de requerimiento r (v) ≥ 0 , ∀v ∈ R , encontrar
un subgrafo PT de G, con s ∈V ( PT ) , y rutas Pv de
v a cualquier nodo en V(PT), ∀v ∈ R , tal que:
μ l ( PT ) + ∑ r (v )l ( P )
v

v∈R

sea mínimo.
El nodo origen s contiene una parte de la
información la cual cambia μ veces por unidad de
tiempo. Después de cada cambio, la información
actualizada es “empujada” del nodo s a todos
los nodos en V(PT) usando las aristas en E(PT).
Medimos la cantidad de tráfico generado por un
mensaje al recorrer cierta distancia. La cantidad total
de tráfico de actualización por unidad de tiempo es
igual a a μ l ( PT ) donde a es el tamaño (número de
bits) de un mensaje de actualización.
La información requerida del nodo s por los nodos
requerimiento se almacena en r(v) que es el número
de veces por unidad de tiempo que se necesita
información en el nodo v ∈ R . Cada requerimiento
es causado por un mensaje requisitor (de tamaño
b) a ser enviado sobre la ruta Pv (sobre la cual se
aplica el mecanismo de “jalar”) del nodo v a un
nodo en PT el cual contiene una copia actualizada
de la información. Este nodo envía un mensaje de
respuesta (de tamaño c) a v usando la misma ruta
pero ahora en la dirección contraria. La cantidad total
de tráfico de requerimiento por unidad de tiempo es
igual a:

∑ r (v)(b + c)l ( P )
v

v∈R

Por comodidad, se normaliza el tamaño del
tráfico con a = 1 y utilizando tasas de requerimiento
ajustadas que son obtenidas de multiplicar la ecuación
original por un factor (b+c). Esto resulta en un tráfico
total que es igual a μ l ( PT ) + ∑ r (v)l ( P ) . Es fácil
ver que en la solución óptima PT es un árbol. Para
probarlo, suponga que PT=(V(PT), E(PT)) contiene
v

v∈R

18

un ciclo C. Sea e una arista del ciclo. Entonces el
subgrafo PT' = (V ( PT ), E ( PT )\{e}) todavía está
conectado y todos los nodos en V(PT) aún están
recibiendo mensajes de actualización. Sin embargo,
el tráfico de actualización generado por PT´ es μl (e)
y es más pequeño que el tráfico generado por PT.
Además, para un árbol dado PT, la ruta óptima
Pv para un nodo requerimiento v es una ruta más
corta de v a cualquier nodo en PT. Encontrar esta
ruta es fácil, sin embargo la principal dificultad es
encontrar el óptimo PT.
Suponga que μ es lo suficientemente pequeño
(digamos μ &lt; r (v), ∀v ∈ R ). Considere una solución
al correspondiente problema del PT en el cual se tiene
un nodo requerimiento que no está en PT. Por lo tanto
la ruta por la cual se “jala” la información tiene una
longitud positiva. Incluyendo todas las aristas en
Pv , en el árbol de empuje se generará un tráfico de
actualización adicional de μl ( Pv ) que resultará en
una reducción en el tráfico de requerimiento dado
por r (v)l ( Pv ) . El efecto en la red es una reducción
en el tráfico total. Todos los nodos en R deben ser
incluidos en el árbol de empuje, y el óptimo PT es
el mínimo árbol que conecta todos los nodos en
R ∪ {s} . Este árbol es conocido como el árbol
de Steiner de R ∪ {s} en G. Encontrar el árbol de
Steiner es un problema NP-difícil,4 por lo tanto el
problema del PT también es NP-difícil. Esto significa
que cualquier algoritmo que pretenda encontrar la
solución exacta al problema emplea un tiempo de
cómputo que crece exponencialmente con el tamaño
del problema en el peor de los casos.
Por otro lado si μ es suficientemente grande
r (v) ), entonces el óptimo PT
(digamos μ &gt; ∑
v∈R
consiste de un sólo nodo s. Sea w un nodo hoja de
un árbol de empuje PT, y sea e = (u , v) ∈ E ( PT ) .
Eliminar w y e de PT causa una reducción del tráfico
de actualización dado por μl (e) y un incremento en
r (v)l (e) .
el tráfico de requerimiento de al menos ∑
v∈R
Otra vez el efecto en la red es la reducción del tráfico
total. Este proceso puede ser repetido sólo cuando
s está en PT. El problema del PT es equivalente a
encontrar las rutas más cortas de cada nodo en R a s.
Se podría decir que el problema del PT cambia de
ser un problema de árbol de Steiner a ser un problema
de rutas más cortas cuando la tasa de actualización
μ se incrementa.
Ingenierías, Julio-Septiembre 2007, Vol. X, No. 36

�El problema del árbol de empuje en sistemas de telecomunicaciones / Karla V. Martínez Facundo, et al.

FORMULACIÓN DEL PROBLEMA DEL ÁRBOL
DE STEINER
Dado un grafo G=(N,A) donde N es un conjunto
de nodos y A es un conjunto de aristas, además de un
conjunto de nodos requerimiento R ⊂ N y un nodo
s ∈ R que representa el nodo fuente, una formulación
matemática del problema del árbol de Steiner está
dada como sigue.
Parámetros:

c = Costo por utilizar la arista (i, j )
ij

Variables de decisión:

x = Flujo de la arista (i, j )
z = 1 si la arista (i, j ) se utiliza y 0 si no.
w = 1 si el nodo i es fuente y 0 si no.
ij

ij

1. Calcular las rutas más cortas entre todos los pares
de nodos.
2. Calcular el mínimo árbol de expansión.
3. Construcción del árbol de Steiner.
A partir de un grafo dado se calculan las rutas
más cortas entre cada par de nodos (utilizando
el algoritmo de Floyd-Warshall) 3 y este valor
reemplazará el peso de las aristas. Una vez obtenida
esta información el siguiente paso es encontrar el
mínimo árbol de expansión considerando únicamente
los nodos requerimiento, después se agregará un
elemento del conjunto N\R. Para ilustrar la heurística
se presenta un pequeño ejemplo del cual su grafo
inicial se muestra en la figura 1.

i

Modelo:

min

∑ cz
ij

ij

( i , j ) ∈A

sujeto a:
(1) x ≤ z (| R | −1), ∀ (i, j ) ∈ A
(2) ∑ x − ∑ x = 0, ∀i ∈ N \ R
ij

ij

ij

(3)
(4)

ji

j ∈N

j ∈N

∑ x −∑ x
∑ w =1
ij

j ∈N

ji

= (| R | −1) w + (1 − w )( −1), ∀i ∈ R
i

i

j ∈N

i

i ∈R

(5) z , w ∈{0, 1}
(6) x ∈ Z
ij

i

+

ij

La función objetivo representa la búsqueda de la
longitud mínima del árbol de Steiner que para nuestro
modelo está estructurado como un problema de flujo
en redes. La restricción (1) asegura que el flujo que
pasa por la arista (i,j) no excede el requerimiento
solicitado por los nodos. La restricción (2) muestra la
ecuación de balance nodal para los nodos que no se
encuentran en el conjunto R. La restricción (3) señala
la ecuación de balance de los nodos requerimiento.
La restricción (4) establece que únicamente existe
un nodo fuente. Por último, la restricción (5) exige
que las variables zij y wi tomen valores binarios y
la restricción (6) limita las variables a tomar valores
enteros positivos.
HEURÍSTICA PARA ENCONTRAR EL ÁRBOL DE
STEINER
La heurística que se utilizó para encontrar el árbol
de Steiner consta de tres pasos:

Ingenierías, Julio-Septiembre 2007, Vol. X, No. 36

Fig. 1. Grafo inicial.

A partir del grafo inicial se genera la matriz de
incidencia nodo-nodo con las distancias más cortas,
en este caso desde el nodo 1 hasta el nodo 7, esto se
muestra en la figura 2. Es fácil observar que se trata
de una matriz simétrica.

Fig. 2. Matriz de incidencia nodo-nodo de las distancias
más cortas.

19

�El problema del árbol de empuje en sistemas de telecomunicaciones / Karla V. Martínez Facundo, et al.

Con la matriz de la figura 2 se buscan todos
los posibles árboles de expansión que puedan
construirse con los subconjuntos formados con los
nodos requerimiento (en este ejemplo nodos 1, 2 y
3) y cualquier otro nodo del grafo. Los pesos de los
árboles encontrados se muestran en la tabla I.
Tabla I. Árboles mínimos de expansión encontrados.
Árbol

Conjunto de nodos
a cubrir

Peso del árbol

1

(1,2,3)

9

2

(1,2,3,4)

8

3

(1,2,3,5)

9

4

(1,2,3,6)

12

5

(1,2,3,7)

9

De los árboles encontrados se selecciona el de
menor peso, para nuestro ejemplo el árbol mínimo es
el 2 con un peso de 8, este árbol es el mínimo árbol
de Steiner el cual se muestra en la figura 3.

está, contribuye con λ (e)l (e) . Si λ (e) &gt; μ sería
conveniente incluir a e en el árbol de empuje. Para
cualquier μ &gt; 0, el conjunto de aristas e tal que
λ (e) &gt; μ forman un subárbol de T que contiene el
nodo origen s, este subárbol entonces es el árbol de
empuje óptimo para un μ dado.
Supongamos la red mostrada en la figura 3.
Los números dentro de los nodos representan las
correspondientes tasas de requerimiento y los
números asociados con las aristas son los valores de
λ (e) . Las longitudes de las aristas son irrelevantes
para determinar el árbol de empuje óptimo, sin
embargo para obtener el tráfico si se toman en cuenta.
Se denota w(e) = l (e) ⋅ min{λ (e), μ} el tráfico que
pasa a través de la arista e . El total del tráfico es

∑
.
entonces
e∈E
En la figura 4 se muestran los niveles de tráfico
que corresponden al árbol óptimo presentado en la
figura 1 para diferentes valores de μ. La cantidad
total de tráfico se observa en la gráfica de manera
cóncava, no decreciente y parece que en algunas
secciones se comporta de manera lineal con respecto
a μ. La cantidad de tráfico generado por la función
“jalar” es no decreciente. Cuando μ se incrementa
el tamaño del árbol de empuje decrece.
w(t ) =

w(e)

Fig. 3. Mínimo árbol de Steiner.

MÉTODO PARA ENCONTRAR EL ÁRBOL DE
EMPUJE
Sea T = (V, E) un árbol con origen en s ∈V y
sea un conjunto de nodos requerimiento R ⊂ V .
Removiendo del árbol T cualquier arista e ∈ E se
va a dividir al árbol en dos componentes. Denotemos
Ve1 al componente que contiene a s y sea Ve2 el otro
componente. Se define la tasa de requerimiento de

∑
.Si una arista
una arista e como
v∈v
e está en el ábol de empuje, este va a contribuir
con μl (e) al total de tráfico, si la arista e no
λ (e) :=

r (v )

2

20

Fig. 4. Relación tráfico-tasa de actualización.

EXPERIMENTACIÓN COMPUTACIONAL
Para los casos-prueba que se han desarrollado para
verificar la eficacia de la heurística implementada se
utilizaron 2 herramientas computacionales: a) CPLEX
9.0 mediante su interfaz interactiva en un servidor
V440 de 4 procesadores bajo el sistema operativo
SolarisTM versión 9, ubicado en el Laboratorio de
Ingenierías, Julio-Septiembre 2007, Vol. X, No. 36

�El problema del árbol de empuje en sistemas de telecomunicaciones / Karla V. Martínez Facundo, et al.

Cómputo de Alto Rendimiento de la División de
Posgrado en Ing. de Sistemas (PISIS) de la FIME, y
b) lenguaje C con compilador GNU de Dev C++, en
una laptop Dell Inspirion 9400 con 1 GB de memoria
RAM y un procesador Intel Duo 1.66GHz, con sistema
operativo Windows XP profesional. Para llevar a cabo
nuestro análisis de comparación se crearon códigos
en lenguaje C para obtener instancias con diferentes
parámetros, dicho código genera: la cantidad de
nodos, de aristas y su longitud, un conjunto de nodos
requerimiento y su tasa de actualización; todo esto
se incluye en un archivo de texto a partir del cual se
construye un grafo de los siguientes datos: el número
de nodos, número de aristas, lista de aristas con su

respectivo peso, número de nodos requerimiento,
nodo s, lista de nodos requerimiento con su respectiva
tasa de actualización.
Se generaron grafos de 50, 100 y 150 nodos
con 5%, 10% y 15% nodos requerimiento del
total de nodos, todos los grafos con densidad del
10%. Para cada combinación se obtuvieron 3
distintas instancias. Los resultados se muestran en
la tabla II. Las primeras dos columnas muestran la
información de cada instancia (el número de nodos
y la cantidad de nodos requerimiento, representado
por un porcentaje del total de nodos). En la tercera
columna se presenta el tiempo en segundos que tardó
CPLEX para llegar a la solución mostrada en la

Tabla II. Resultados de la experimentación.
Cplex

Nodos

% de nodos
requerimiento

Tiempo(seg)

Solución

Cota

IOR(%)

Solución
Heurística

50

5

1.54

61

61

0.00%

61

50

5

1.36

35

35

0.00%

35

50

5

0.8

36

36

0.00%

36

50

10

3.3

42

42

0.00%

43

50

10

147.68

83

83

0.00%

87

50

10

1.78

45

45

0.00%

50

50

15

6.67

60

60

0.00%

61

50

15

6.58

61

61

0.00%

61

50

15

713.81

95

95

0.00%

98

100

5

2003.55

49

49

0.00%

50

100

5

695.26

34

34

0.00%

36

100

5

1996.41

40

40

0.00%

44

100

10

3600.02

47

42.2

10.17%

47

100

10

3600.01

52

34.2

34.21%

55

100

10

3600.02

52

34.5

33.58%

59

100

15

3600.01

66

44.5

32.45%

70

100

15

3600.02

74

50.1

32.27%

79

100

15

3600.02

83

60.8

26.70%

89

150

5

3600.03

36

19.4

46.03%

39

150

5

3600.02

42

21.1

49.70%

47

150

5

3600.02

47

26.6

43.24%

49

150

10

3600.02

64

43.4

32.05%

70

150

10

3600.01

76

35.7

53.02%

71

150

10

3600.01

83

42.0

49.33%

82

150

15

3600.06

99

53.5

45.92%

109

150

15

3600.01

83

40.2

51.56%

90

150

15

3600.02

79

47.4

39.90%

92

Ingenierías, Julio-Septiembre 2007, Vol. X, No. 36

21

�El problema del árbol de empuje en sistemas de telecomunicaciones / Karla V. Martínez Facundo, et al.

cuarta columna, esta representa el costo en unidades
para satisfacer la tasa de actualización de los nodos
requerimiento. En la quinta columna podemos ver
la cota inferior encontrada por CPLEX de cada uno
de los problemas. En la sexta columna se observa el
intervalo de optimalidad relativa (IOR) alcanzado
para cada uno de los problemas, es decir, la diferencia
relativa entre la mejor solución factible y la mejor
cota inferior encontradas por CPLEX. En dicha
columna, un valor de 0.00% indica que la solución de
CPLEX es óptima. En la última columna se observa
el valor de la solución encontrado por la heurística
que se implementó. El tiempo de ejecución de la
heurística no se muestra ya que es relativamente
pequeño (menos de 5 segundos en cualquiera de las
instancias), comparado con el de CPLEX.
Podemos observar que los resultados obtenidos
por la heurística para problemas de 50 nodos y 5%
nodos requerimiento la solución encontrada es óptima
mientras que para los de 10% nodos requerimiento
la solución de la heurística difiere de la óptima en
3.3 unidades en promedio, y 1.3 unidades promedio
para las de dimensión de 15% nodos requerimiento;
debemos aclarar que el tiempo de ejecución para
encontrar la solución óptima por CPLEX depende
en gran medida de la estructura del grafo.
Además para casos pruebas con 100 y 150 nodos
ya sea con 5, 10 y 15% nodos requerimiento el tiempo
que usa CPLEX para obtener una solución es grande,
a comparación de la heurística que da una solución
en tiempo razonable (menos de 5 segundos para las
instancias más grandes), la cual puede ser usada como
una buena cota superior para estos problemas.

REFERENCIAS
1. F. Havet y M. Wennink. The push tree problem.
Networks, 44(4):281-291, 2004.
2. ILOG, S.A. CPLEX 9.0 Online Documentation,
2003. http://yalma.fime.uanl.mx/cplex-manual/
3. R.K. Ahuja, T.L. Magnanti y J.B. Orlin. Network
Flows. Prentice-Hall, Englewood Cliffs, EUA,
1993.
4. M.R. Garey y D.S. Johnson. Computers and
Intractability: A Guide to the Theory of NPCompleteness. W.H. Freeman and Company.
New York, EUA. 1979.
APÉNDICE
En este apartado se incluye la definición de
algunos términos de teoría de grafos y redes usados
durante la exposición del trabajo.
Ruta: Una secuencia de nodos adyacentes
i1 − i2 − … − ir en un grafo en la cual no hay
repetición de nodos.
Ciclo: Ruta i1 − i2 − … − ir agregándole la arista
(ir , i1 ) .
Nodo hoja: Vértice de un grafo que tiene solo una
arista incidente.
Matriz de incidencia nodo-nodo: Representación del
grafo en una matriz de n × n H = hij donde
h es 1 si la arista (i, j ) ∈ A y 0 en otro caso.

{ }

ij

Densidad de un grafo: Cociente entre el número
m de aristas y el número de aristas del grafo
completo de n vértices. Se denota como:
d =

2m
n( n − 1)

CONCLUSIONES
Se pudo constatar que empleando la heurística
desarrollada se obtuvieron buenos resultados en
un tiempo razonablemente pequeño. La aplicación
de este método es de gran ayuda en el área de
telecomunicaciones para minimizar el tráfico en las
redes de información.

Mínimo árbol de expansión: Árbol de expansión de
costo mínimo.

AGRADECIMIENTOS
Los primeros cuatro autores agradecen al
CONACYT por su apoyo económico como becarios
del Programa de Maestría en Ciencias en Ing. de
Sistemas de la FIME.

Problema del Árbol de Steiner: Dado un subconjunto
S ⊆ N de nodos, llamados nodos requerimiento.
Se desea determinar el árbol de mínimo costo (no
necesariamente árbol de expansión) que debe
contener todos los nodos en S y opcionalmente,
algunos nodos en N\S.

22

Árbol de expansión: Grafo conexo sin ciclos que
abarca todos los nodos de una red no dirigida.
Su costo es la suma de los costos de cada uno de
los arcos que lo conforman.

Ingenierías, Julio-Septiembre 2007, Vol. X, No. 36

�La causalidad en la física:
Johannes Kepler
José Luis Álvarez García
Departamento de Física, Facultad de Ciencias, UNAM
jlag@hp.fciencias.unam.mx

RESUMEN
En este artículo se presenta cómo aparece la noción de causalidad en la física
a través de la obra del gran astrónomo alemán Johannes Kepler, en contraste
con la tradición instrumentalista representada por la astronomía ptolomeica.
PALABRAS CLAVE
Causalidad, instrumentalismo, astronomía, física, Kepler.

Johannes Kepler [1571-1630].

Artículo publicado en el
Boletín de la Sociedad
Mexicana de Física, Vol.
20, No. 3, correspondiente
a julio-septiembre 2006.
Reproducido
con
la
autorización de la SMF y
del autor.

ABSTRACT
This article presents how the notion of causality in physics appears in the work
of the great german astronomer Johannes Kepler, by contrasting the notions that he
uses against the instrumentalist tradition represented by ptolemaic astronomy.
KEYWORDS
Causality, instrumentalism, astronomy, physics, Kepler.
LA NOCIÓN DE CAUSALIDAD
En la naturaleza nada permanece constante. Todo se encuentra en continuo
cambio y transformación. No obstante, descubrimos que nada surge simplemente
de la nada, sin tener algún antecedente que ya existía. De igual forma, nada
desaparece nunca sin dejar huella, en el sentido de que no exista después
absolutamente nada. Esta característica general del mundo puede ser expresada
en función de un principio que resume un enorme dominio de diferentes clases
de experiencias y que jamás ha sido negado hasta ahora por ninguna observación
o experimento, ya sea científico o de otra índole. Tal principio es el de que todo
surge de otras cosas y da origen a otras cosas.
Este principio todavía no es la afirmación de la existencia de la causalidad
en la naturaleza, sino que es incluso más fundamental que la causalidad, porque
es el fundamento de la posibilidad de que entendamos a la naturaleza en una
forma racional.
El siguiente paso es entonces el de advertir que, a medida que estudiamos
los procesos que se realizan conforme a una gran variedad de condiciones,
descubrimos que dentro de la complejidad de los cambios y transformaciones
existen relaciones que permanecen efectivamente constantes. De la extremada
generalidad de este tipo de comportamiento en los procesos, empezamos a
considerar la posibilidad de que en estos procesos, por medio de los cuales una

Ingenierías, Julio-Septiembre 2007, Vol. X, No. 36

23

�La causalidad en la física: Johanes Kepler / José Luis Álvarez García

cosa surge de otras, no es una mera coincidencia la
constancia de ciertas relaciones, dentro de una amplia
variedad de transformaciones y cambios. Más bien,
hacemos la interpretación de que esta constancia
significa que dichas relaciones son necesarias, en el
sentido de que no podrían ser de otro modo, porque
representan aspectos esenciales e inherentes de la
existencia de las cosas. Las relaciones necesarias
entre objetos, sucesos, condiciones u otras cosas en
un momento dado, y los subsecuentes, reciben el
nombre de leyes causales.
Sin embargo, en este punto nos encontramos con
que la necesidad de una ley causal jamás es absoluta.
Por ejemplo, consideremos la ley de que un objeto
soltado en el aire caerá. En realidad, esto es lo
que generalmente sucede; pero, si el objeto es una
hoja de papel, puede elevarse si “por azar” soplara
viento. En consecuencia, advertimos que debemos
concebir como necesaria a esa ley, solamente si
hacemos abstracción de las contingencias. Tales
contingencias conducen al azar. De aquí que
concibamos la necesidad de una ley de la naturaleza
como condicional, puesto que sólo es aplicable
en el grado en que estas contingencias puedan ser
despreciadas. En muchos casos así es. Por ejemplo,
en el movimiento de los planetas, las contingencias
son enteramente insignificantes para todo propósito
práctico. Pero, en la mayoría de los casos, es
evidente que las contingencias tienen mucha mayor
importancia. Sin embargo, incluso donde las
contingencias tienen importancia, por abstracción
podemos considerar a la ley causal como algo que
sería aplicable si éstas no se presentaran. En resumen,
podemos decir que a la categoría general de ley, que
incluye las leyes causales, las leyes del azar y las
leyes que relacionan a estas dos clases de leyes, se
les denomina leyes de la naturaleza.
Ahora bien, una asociación regular entre un
conjunto dado, A, de acontecimientos o condiciones
en el pasado, y otro conjunto, B, en el futuro, no
implica necesariamente que A sea la causa de B.
Por el contrario, puede implicar que A y B están
asociadas simplemente porque ambos son el
resultado de algún conjunto de causas comunes, C,
que es anterior a A y a B. Por ejemplo, generalmente
las hojas se desprenden de los árboles antes del
invierno. Sin embargo, la pérdida de las hojas no
es la causa del invierno, sino más bien es el efecto

24

del proceso general de descenso de la temperatura,
que primero provoca la pérdida de las hojas por
los árboles y luego el advenimiento del invierno.
Está claro, pues, que el concepto de relación causal
implica algo más que una simple asociación regular
en la cual un conjunto de acontecimientos precede
a otro en el tiempo. Implica, además (naturalmente,
haciendo abstracción de las contingencias), que los
efectos futuros surgen de causas pasadas a través de
un proceso que satisface las relaciones necesarias y,
como es evidente, la simple asociación no basta para
comprobar esta clase de conexión.
Una importante manera de obtener pruebas
a favor de la suposición de que un conjunto
dado de acontecimientos o condiciones proviene
necesariamente de otro, es demostrar que el hacer
una amplia variedad de cambios en una o más de
las causas supuestas, bajo condiciones tales que
los otros factores permanezcan constantes, produce
los cambios correspondientes en los efectos.
Cuantas más coordinaciones de este tipo puedan ser
demostradas en los cambios de los dos conjuntos
de acontecimientos, mayor es la evidencia de que
están causalmente relacionados; y con un número
suficientemente grande llegamos a tener la certeza,
para propósitos prácticos, de que esta hipótesis de
relación causal es correcta.
EL INSTRUMENTALISMO
La noción de causalidad que consideramos en
términos muy generales en la sección anterior,
corresponde a la noción clásica que caracteriza a
la ontología, es decir, a la rama de la filosofía que
estudia las causas últimas de las cosas. Esta noción

Tales [625-547 a.n.e.].

Heráclito[550-480 a.n.e].

Ingenierías, Julio-Septiembre 2007, Vol. X, No. 36

�La causalidad en la física: Johanes Kepler / José Luis Álvarez García

está en la línea de pensamiento que se inicia en
el siglo VII a.n.e. con las obras de los filósofos
jónicos como Tales, Anaxímenes, Anaximandro,
Empédocles, Heráclito etc.
Por el otro lado, tenemos la tradición filosófica
idealista iniciada por Parménides (siglo VI a.n.e.),
quien sostiene en su obra la idea de la preponderancia
de la razón sobre los sentidos para el conocimiento
del Mundo. Parménides considera que el camino de
las apariencias, el ser y el dejar de ser, es producto
de las limitaciones del hombre. El hombre se
sirve de los sentidos para conocer, pero éstos no
ofrecen al hombre sino apariencias. Parménides
hace también una cosmología, como el resto de los
filósofos presocráticos, pero haciendo notar que esta
cosmología no es sino producto de las opiniones de
los hombres, no de la razón. Para la razón no existe
otra cosa que la unidad.
Esta tradición es continuada por Platón (428347 a.n.e.) y es en La República donde el filósofo
ateniense muestra que ha adquirido una conciencia
plena del mundo “ideal” y de la irrealidad del mundo
de los sentidos, y pide a sus lectores no prestar
atención al cosmos visible:
“…Hemos de pensar, desde luego, de esa
policromía con que está adornado el cielo, que
es, con mucho, lo más hermoso y lo más perfecto
que puede existir. Ahora bien, esa belleza queda
por debajo de la belleza verdadera, que es lo que
produce la velocidad y lentitud características
en la relación de ambas, según el verdadero
número y según todas las verdaderas figuras que
se mueven a sí mismas y mueven a la vez lo que
hay en ellas. Todo esto es accesible a la razón y
al pensamiento, pero no a la vista.

Parménides [siglo VI a.n.e.].

Platón [428-347 a.n.e.].

Ingenierías, Julio-Septiembre 2007, Vol. X, No. 36

“…Por tanto…para la práctica de la
astronomía acudiremos a los problemas, lo mismo
que cuando empleamos la geometría. Dejaremos a
un lado las cosas del cielo, si realmente queremos,
ahondando en el estudio de la astronomía, obtener
algún provecho de la parte inteligente que por
naturaleza hay en el alma.”.a
Siguiendo ideas pitagóricas, Platón creyó que los
cuerpos celestes eternos deben moverse en círculos
perfectos a velocidad uniforme. Los movimientos
observados de los planetas parecían contradecir esta
hipótesis. Platón ya había planteado este problema
a los miembros de la Academia para explicar las
irregularidades de los movimientos observados, en
el supuesto de que, a pesar de las apariencias, los
cuerpos estaban, de hecho, moviéndose en círculos
perfectos a una velocidad uniforme. El astrónomo y
matemático Eudoxo (408-355 a.n.e.) da la respuesta
requerida y la astronomía de éste se convirtió en la
“verdadera” astronomía. Platón señala la inutilidad
de los sentidos para conocer la realidad profunda de
las cosas, a la cual sólo se puede acceder mediante la
razón. En este sentido aconseja que los astrónomos
no deberían intentar explicar la esencia de los
fenómenos sino contentarse con describir, utilizando
la geometría, sus observaciones. De esta posición
filosófica proviene el instrumentalismo de los
neoplatónicos, quienes para explicar el complicado
movimiento de los planetas –que a simple vista
parecen frenarse y, formando un lazo, retroceden
sobre sus mismos pasos- elaboraron sistemas de
esferas concéntricas para “salvar los fenómenos”.
Como resultado de las diversas concepciones que
se tenían del Universo desde tiempos muy remotos
tenemos la cosmología adoptada y desarrollada por
el astrónomo Ptolomeo en el siglo II y plasmada
en su obra el Almagesto o Sintaxis Matemática.
El origen de esta concepción radica en lo que se
denomina el universo de las dos esferas, concepción
aceptada desde el siglo IV a.n.e. por la mayoría de
los astrónomos y filósofos. Consiste de una esfera
inmóvil, relativamente pequeña que representa a la
Tierra suspendida en el centro geométrico de una
esfera mucho mayor, ésta está en rotación y lleva
consigo a las estrellas. En el espacio comprendido
entre estas dos esferas concéntricas se desplaza el Sol.
Fuera de la esfera exterior no había absolutamente
nada, ni espacio ni materia. La Edad Media heredó

25

�La causalidad en la física: Johanes Kepler / José Luis Álvarez García

una versión desarrollada de la teoría de las dos esferas.
De esta manera, ya desde el siglo II el ordenamiento de
los cuerpos celestes, dentro del espacio comprendido
por las esferas de la Tierra y de las estrellas era el
siguiente: la Luna, Mercurio, Venus, el Sol, Marte,
Júpiter y Saturno; todos ellos girando en torno a la
Tierra en órbitas perfectamente circulares.
El sistema de las dos esferas resultaba altamente
satisfactorio si se consideraban al Sol y a las estrellas
como los únicos cuerpos celestes. No obstante, se
conocen otros cuerpos en el firmamento, los planetas,
y el interés de los astrónomos por los mismos fue la
principal fuente de la innovación de Copérnico.
Aristóteles (384-322 a.n.e.), preocupado por hallar
un mecanismo real que explicara dichos movimientos,
consideró que existían unos caparazones concéntricos
al centro del Universo (la Tierra), formados de una
substancia muy sutil que denominó éter, y dentro de
los cuales se hallaban contenidos los planetas. Para
Aristóteles, el número total de esferas cristalinas
necesarias era de cincuenta, o en el mejor de los casos
cuarenta y siete, pero dejaba “a otros más hábiles el
cuidado de demostrarlo”.
En este sentido, el problema fue enfrentado
olvidándose del mecanismo real de dicho movimiento
y la búsqueda de su solución adquirió una forma
diferente (en la tradición instrumentalista expresada
por Platón anteriormente): se desarrollaron una serie
de ingeniosas y elaboradas técnicas matemáticas para
describir los movimientos planetarios. Apolonio e
Hiparco de Rodas (siglos III y II a.n.e.) elaboraron
epiciclos y deferentes; más tarde se elaboraron técnicas
más complicadas agregando excéntricas y ecuantes,
con la finalidad de describir con mayor precisión
los complicados movimientos planetarios. Fue en
el Almagesto donde se recopiló la parte esencial de
la astronomía antigua y representó el primer tratado

Aristóteles [384-322 a.n.e.].

26

Ptolomeo [100-170].

matemático elaborado de una manera sistemática,
que daba una explicación completa, detallada y
cuantitativa de todos los movimientos celestes.
Era éste, en términos muy generales, el estado de
la cosmología en la época en que Nicolás Copérnico
(1473-1543) plantea su innovación, quitando a la Tierra
del centro del Mundo y colocando al Sol en su lugar.
Y es la tradición instrumentalista, si nos atenemos al
famoso Prefacio que Andreas Osiander (1498-1552)
escribe como presentación del Revolutionibus Orbium
Coelestium, la que continúa esa obsesión por la esfera
y el círculo que dominó al pensamiento occidental
durante dos mil años, y la que estará operando al inicio
del periodo de la ciencia conocido como Revolución
Científica de los siglos XVI y XVII.
KEPLER Y LA CAUSALIDAD
“Johannes Kepler, Keppler, Khepler, Kheppler,
o Keplerus, fue concebido el 16 de marzo del año
1571, a las 4:37 de la madrugada, y nació el 27 de
diciembre a las 2:30 de la tarde, tras un embarazo
que duró 224 días, 9 horas y 53 minutos”.b
Todas estas formas de deletrear su nombre y los
datos exactos de las fechas de concepción, embarazo
y nacimiento fueron registradas en un horóscopo que
Kepler (1571-1630) realizó para sí mismo, y revelan
-tal y como lo señala A. Koestler en la biografía que
realizó del gran astrónomo alemán- una mente para la
cual la realidad definitiva, la esencia de la religión, la
verdad y la belleza estaban contenidas en el lenguaje
de los números.
Kepler empezó su carrera con la publicación
de cartas astrológicas. Lo hizo para ganarse la
vida, llamaba a la astrología “la hermanastra de
la astronomía” y a las profecías populares “una
asombrosa superstición” y “una imitación de
sortilegios y hechicerías”. En su diario escribió: “Una
mente acostumbrada a la deducción matemática,
cuando afronta los imperfectos fundamentos [de la
astrología], resiste durante largo, largo tiempo, como
una obstinada mula, hasta que, obligada por los palos
y las maldiciones, no tiene más remedio que meter
su pata en ese sucio charco”.c
Despreciaba esas burdas prácticas y se despreciaba
a sí mismo por tener que recurrir a ellas, pero creía
al mismo tiempo en la posibilidad de una nueva y
auténtica astrología como una ciencia experimental
exacta. Escribió algunos tratados serios sobre
Ingenierías, Julio-Septiembre 2007, Vol. X, No. 36

�La causalidad en la física: Johanes Kepler / José Luis Álvarez García

astrología tal y como él la entendía, y este tema se
inmiscuye constantemente incluso en sus tratados
científicos más clásicos. Uno de esos tratados lleva
como lema “una advertencia a algunos teólogos,
físicos y filósofos…de que, aunque rechacen
justamente las supersticiones de los astrólogos, no
olviden que no deben tirar al niño junto con el agua
del baño”. Porque “nada existe ni ocurre en el cielo
visible que no sea sentido de alguna manera oculta
por las facultades de la Tierra y la Naturaleza: [así
pues] esas facultades del espíritu aquí en la Tierra
se hallan tan afectadas como en el propio cielo”; e
insiste nuevamente: “Que el cielo influye sobre el
hombre es bastante obvio; pero de qué forma lo hace
es algo que aún permanece oculto”.d
Vemos, entonces, que Kepler consideraba
las prácticas astrológicas de su tiempo como
charlatanería, pero solamente en la medida en que
un médico moderno, por ejemplo, desconfía de una
dieta adelgazante no comprobada, pero sin dudar por
un momento de la influencia de la misma en la salud
y en la silueta. Y añade: “La creencia en el efecto
de las constelaciones deriva en primer lugar de la
experiencia, que es tan convincente que sólo puede
ser negada por la gente que no la ha examinado”.e
Para una mente inquisitiva, desconocedora del
proceso mediante el cual la herencia y el medio
ambiente modelan el carácter de un hombre, ¿qué
otra explicación podía haberse encontrado en aquella
época? La astrología, de muy diversas maneras, era
el medio obvio de relacionar al individuo con el
Universo, haciéndole reflejar la total constelación
del mundo, estableciendo una íntima simpatía
y correspondencia entre el microcosmos y el
macrocosmos. A menos que pudiéramos explicarlo
todo mediante la predestinación por sí misma, y
haciendo entonces que careciera de sentido cualquier
investigación posterior sobre la Naturaleza, era
lógico suponer que la condición y el destino de los
seres humanos venían determinados por los mismos
movimientos celestes que determinan el clima y las
estaciones, la calidad de las cosechas, la fertilidad
de los animales y plantas, etc. En pocas palabras,
para una mente científica como la de Kepler, el
determinismo astrológico era el precursor del
determinismo biológico y psicológico.
Vayamos ahora al 9 de julio de 1595 de la vida
de Kepler –fecha que fue registrada minuciosamente
Ingenierías, Julio-Septiembre 2007, Vol. X, No. 36

Kepler [1571-1630].

en su diario-. Él se encontraba haciendo el dibujo de
una figura en la pizarra para sus alumnos, cuando de
improviso le llegó una idea con tal fuerza que lo hizo
estar convencido de que poseía la clave del secreto
de la creación en la mano. “El deleite que extraje de
mi descubrimiento –escribiría más tarde- es algo que
jamás seré capaz de describir con palabras”.f Este
descubrimiento determinó el curso de su vida y fue
su principal inspiración a lo largo de toda ella.
La idea era que el Universo está construido con
base en ciertas figuras simétricas (triángulo, cuadrado,
pentágono, etc.) que forman su esqueleto invisible.
La idea, no obstante ser completamente falsa, llevó
a Kepler a formular sus leyes, a la demolición de la
antigua concepción del Universo y al nacimiento de
la moderna cosmología. Esto lo hallamos expuesto
en su primer libro, el Mysterium Cosmographicum,
que publicó cuando tenía veinticinco años.
Después de largos y laboriosos intentos en los
que fracasó en su búsqueda por hallar proporciones
en las órbitas de los planetas, llegó la mencionada
clase. Pensó en insertar las figuras geométricas
entre las órbitas de los planetas, pero no funcionó.
“Y entonces seguí avanzando. ¿Porqué buscar
formas bidimensionales que encajaran entre sus
órbitas en el espacio? Había que buscar formas
tridimensionales…[y he aquí, querido lector, que
ahora tienes mi descubrimiento en tus manos]”.g
En términos generales su modelo es el siguiente:
Es posible construir tantos polígonos regulares como
se desee en dos dimensiones, pero sólo se pueden
construir cinco sólidos regulares en un espacio
de tres dimensiones. Esos “sólidos perfectos” o
“pitagóricos”, en los que todas las caras son iguales,
son el tetraedro, el cubo, el octaedro, el dodecaedro y

27

�La causalidad en la física: Johanes Kepler / José Luis Álvarez García

el icosaedro. Dado que son perfectamente simétricos,
cada uno puede ser inscrito dentro de una esfera, de
tal modo que sus vértices se apoyen en la superficie
de la misma. Igualmente, cada uno de ellos puede ser
circunscrito en torno a una esfera, de forma que ésta
toque el centro de cada una de las caras del sólido
correspondiente. Euclides había demostrado que sólo
pueden ser construidos esos cinco sólidos.
En aquel entonces sólo se conocían seis planetas
(Mercurio, Venus, Tierra, Marte, Júpiter y Saturno)
entre cuyos espacios –pensó Kepler- se podían
insertar los cinco sólidos pitagóricos. Era sumamente
difícil creer que esto fuera producto del azar y no de
la disposición divina. Proporcionaba la respuesta a
la pregunta de por qué sólo había seis planetas y no
veinte o cien. Permitía comprender también el por
qué de las distancias entre las órbitas planetarias;
éstas debían estar dispuestas de tal manera que los
cinco sólidos pudieran encajar perfectamente dentro
de ellas. Kepler pensó que encajaban. Dentro de la
órbita, o esfera, de Saturno, Kepler inscribió un cubo;
y dentro del cubo otra esfera, que era la de Júpiter.
Inscrita en ésta se hallaba el tetraedro, e inscrita
en él la esfera de Marte. Entre las esferas de Marte
y la Tierra estaba el dodecaedro; entre la Tierra y
Venus el icosaedro; entre Venus y Mercurio estaba
el octaedro. El misterio del Universo había sido
resuelto por el joven Kepler, profesor de la escuela
protestante de Gratz, y así lo expresa en el Mysterium
Cosmographycum:
“¡Es sorprendente! Aunque aún no sabía
claramente el orden en que debían estar
dispuestos los sólidos perfectos, lo conseguí…
disponiéndolos con tanto acierto que, cuando
después hice las pertinentes comprobaciones, no
tuve que cambiar nada. Ahora ya no lamentaba
el tiempo perdido; ya no me sentía cansado de mi

Modelo cosmológico de Kepler.

28

trabajo; ya no temía los cálculos, por difíciles que
fueran. Pasé día y noche efectuándolos para ver
si la proposición que había formulado encajaba
con las órbitas copernicanas o si mi alegría era
barrida por los vientos… Al cabo de unos pocos
días todo encajaba en su lugar. Vi cómo, uno
tras otro, los sólidos simétricos encajaban tan
perfectamente en las órbitas adecuadas que si
un campesino preguntara de qué tipo de gancho
están colgados los cielos para que no se caigan,
resultaría muy fácil explicárselo. ¡Adiós!”h
Es sumamente interesante ver cómo la errónea
creencia de Kepler en los cinco sólidos perfectos
no fue una ilusión pasajera, sino que la mantuvo, en
una versión modificada, hasta el fin de sus días, y
–tal y como señala Koestler- aunque presenta todos
los síntomas de una ilusión paranoide, sin embargo
funcionó como el vigoroso motor de sus inmortales
logros. Kepler escribió el Mysterium cuando tenía
veinticinco años y publicó una segunda edición
un cuarto de siglo más tarde, hacia el final de su
vida, cuando ya había realizado todo su trabajo
y había descubierto sus tres leyes, destruido el
universo ptolomeico y sentado los fundamentos de
la moderna cosmología.
El Mysterium Cosmographycum es el primer
reconocimiento público del sistema copernicano.
Galileo, seis años mayor que Kepler, y algunos
astrónomos como Maestlin, guardaban silencio o sólo
se mostraban de acuerdo con Copérnico en privado.
Kepler pretendió añadir en el primer capítulo de su
libro una prueba de que no había contradicción con
las Sagradas Escrituras, pero el director de la Facultad
de Teología de Tubinga, cuyo consentimiento era
necesario para la publicación del libro, le indicó que
abandonara –en la tradición del famoso prefacio de
Osiander- cualquier reflexión teológica y tratara las
hipótesis de Copérnico como algo puramente formal
y matemático. Sin embargo, Kepler hizo todo lo
contrario, proclamando que el sistema copernicano
era literal, física e incontrovertiblemente exacto. El
sistema de Copérnico era, para Kepler, “un tesoro
inagotable de intuición auténticamente divina acerca
del maravilloso orden del mundo y todos los cuerpos
que se hallan en él”. La primera parte del libro habla
de teología, astrología, numerología, simbología
del Zodiaco y habla de la armonía de las esferas,
buscando correlaciones entre sus sólidos perfectos
y los intervalos armónicos de la música.
Ingenierías, Julio-Septiembre 2007, Vol. X, No. 36

�La causalidad en la física: Johanes Kepler / José Luis Álvarez García

La segunda parte es diferente y sólo se hallan
unidas entre sí únicamente por su leitmotiv común.
La primera parte es medieval, apriorística y mística;
la segunda es moderna y empírica. El Mysterium
Cosmographicum es el perfecto símbolo de la gran
línea divisoria entre dos edades del pensamiento.
En la segunda parte Kepler se pone decididamente
a comprobar las proporciones de su modelo del
Universo con los datos observados. Puesto que los
planetas no giran en torno al Sol en círculos sino en
órbitas ovaladas (que años más tarde identificó como
elipses a través de su primera ley), la distancia de
cada planeta al Sol varía dentro de ciertos límites.
Esta variación (o excentricidad) la resolvió otorgando
a cada planeta una envoltura esférica del espesor
suficiente como para acomodarse a la órbita ovalada
entre sus paredes. La pared interior representa la
distancia mínima del planeta al Sol, la pared exterior
su distancia máxima. El espesor de cada envoltura
y los intervalos entre ellas fueron extraídos de los
cálculos de Copérnico. En el prefacio, Kepler había
afirmado que las órbitas estaban espaciadas de tal
modo que los cinco sólidos cabían exactamente entre
ellas. Ahora descubría que no.
Kepler encontró que para las órbitas de Marte,
Tierra y Venus había una buena correlación, pero no
para Júpiter y Mercurio. Eliminó el problema respecto
a Júpiter con la ingenua observación de que “nadie
pensará mucho en ello, teniendo en cuenta la gran
distancia”. Respecto a Mercurio, simplemente hizo
trampa. En los siguientes capítulos Kepler intentó
varios métodos para explicar las incoherencias de su
modelo. La falla debía residir o bien en éste o en los
datos de Copérnico; y Kepler prefería culpar a los
últimos. Descubrió que Copérnico había colocado
en el centro del Universo no exactamente al Sol,
sino al centro de la órbita de la Tierra. Intentó con
nuevas cifras, e incluso recurrió a la ayuda de su viejo
maestro, Michael Mestlin, pero no sirvió en absoluto;
sin embargo, consiguió de golpe, y sin darse cuenta,
colocar el centro del Sistema Solar en el lugar que
realmente le correspondía.
Posteriormente tuvo problemas también respecto
a la posición de la Luna. Aquí simplemente decidió
tomar la decisión que más se adaptara a su modelo.
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Decidió, entonces, emprender un ataque frontal
contra los datos de Copérnico. Encontró que los datos
del astrónomo polaco eran poco confiables e incluso
afirmó que también había hecho trampas.
En los primeros veinte capítulos de su libro,
Kepler había estado preocupado por hallar razones
para el número y distribución espacial de los
planetas. Se había convencido a sí mismo de que los
cinco sólidos proporcionaban todas las respuestas, y
de que las discrepancias observadas se debían a las
cifras erróneas de Copérnico.
En estas circunstancias se enfrentó con un
problema distinto y más prometedor, que ningún
astrónomo antes que él había planteado: buscar una
relación matemática entre la distancia de un planeta
al Sol y su periodo de revolución en torno a éste.
Estos periodos eran conocidos desde la antigüedad
con una considerable precisión. En números
redondos, Mercurio necesita tres meses para
completar una revolución, Venus siete meses y
medio, la Tierra un año, Marte dos años, Júpiter
doce años y Saturno treinta años. Cuanto mayor
es la distancia al Sol, el planeta ocupa más tiempo
en completar una revolución. Pero esto es cierto
en términos completamente generales, faltaba una
relación matemática. Saturno, por ejemplo, se
halla dos veces más lejos del Sol que Júpiter, y en
consecuencia debería necesitar el doble de tiempo
en recorrer su órbita, o sea veinticuatro años; pero
lo hace en treinta. Algo similar se puede afirmar de
los demás planetas. Kepler encontró que a medida
que los planetas se alejan del Sol su movimiento
se torna más lento. Si viajaran siempre a la misma
velocidad, Saturno, con una órbita dos veces más
larga que la de Júpiter, necesitaría el doble de tiempo
para completar una revolución; sin embargo necesita
dos veces y media.
Nadie antes que Kepler se había planteado la
pregunta de por qué era así, y nadie se había hecho
también la pregunta de por qué solamente había
seis planetas. La última resultó totalmente estéril, la
primera resultó enormemente fértil. La respuesta de
Kepler fue que debía existir una fuerza que emana
del Sol y que hace posible que los planetas se muevan
en sus órbitas. Los planetas exteriores se mueven
más lentamente debido a que esta fuerza les llega

29

�La causalidad en la física: Johanes Kepler / José Luis Álvarez García

disminuida en proporción a su distancia “del mismo
modo que lo hace la fuerza de la luz”.
Por primera vez desde la antigüedad, se hacía
un intento no sólo de describir los movimientos
celestes en términos geométricos, sino de asignarles
una causa física.
Hemos llegado al punto en que la astronomía y
la física se hallan de nuevo, en un divorcio que duró
dos mil años. La unión de estas dos mitades produjo
las tres leyes de Kepler, que son los pilares sobre los
que Newton construyó el universo moderno.
En el siguiente pasaje clave del Mysterium
Cosmographycum vemos cómo Kepler llega a su
resultado:
“Si deseamos acercarnos a la verdad y
establecer alguna correspondencia en las
proporciones [entre las distancias y las velocidades
de los planetas], entonces debemos elegir entre
estos dos supuestos: o las almas que mueven los
planetas son menos activas cuanto más lejos se
halla el planeta del Sol, o existe tan sólo un alma
motora en el centro de todas las órbitas, es decir el
Sol, que dirige a los planetas más vigorosamente
cuanto más cerca está, pero cuya fuerza se halla
casi exhausta cuando actúa sobre los planetas
exteriores debido a la larga distancia y a la
debilitación de la fuerza que lo vincula”.i
Los detalles de la teoría de Kepler eran de nuevo
completamente erróneos. La fuerza motriz que él
atribuía al Sol no se parece en nada a la fuerza de
gravedad, era –como señala Koestler en su libro- una
especie de látigo que acicateaba a “los indolentes
planetas para que sigan su curso”. Como resultado
de ello, el primer intento de Kepler de formular la
ley que relaciona las distancias planetarias con los
periodos era tan claramente errónea, que él mismo
lo tuvo que admitir. Pero fue el mismo Kepler quien
encontró la solución correcta, al final de su vida, a
través de su tercera ley.
Sin embargo, poco faltó para que Newton no pudiera
disponer de las leyes de Kepler. Éstas sólo podían ser
descubiertas con la ayuda de los inigualables datos
del “tesoro de Tycho”; y cuando Kepler lo conoció
sólo le quedaban dieciocho meses de vida.
Kepler parte para su encuentro con Tycho Brahe
(1546-1601) el 1 de enero de 1600. Su llegada a
la isla de Tycho significó una reorganización en
el trabajo de los asistentes de éste. A Kepler le

30

encomendaron el estudio de las posiciones del
planeta Marte, cuyo movimiento había derrotado a
Tycho y a sus asistentes. Kepler alardeó de que iba
a resolver el problema de su órbita en ocho días, e
incluso hizo una apuesta en torno a ello. Los ocho
días se transformaron en ocho años, pero de esa
lucha con el recalcitrante planeta surgió su libro
Astronomía Nova.
Tycho murió el 24 de octubre de 1601, el 6 de
noviembre de ese año, Kepler fue nombrado sucesor
de Tycho en el cargo de matemático imperial, y
permaneció en Praga como tal entre 1601 y 1612,
hasta la muerte de Rodolfo II.
Fue el periodo más fructífero de su vida, durante
el cual publicó la que podríamos considerar su obra
maestra, la que lleva por título:
NUEVA ASTRONOMÍA basada en la causalidad o
FÍSICA CELESTE derivada de las investigaciones
de LOS MOVIMIENTOS DE LA ESTRELLA MARTE.
Fundada en las observaciones del NOBLE TYCHO
BRAHE

Kepler trabajó en ella ininterrumpidamente
desde 1600 hasta 1606. Contiene las dos primeras
de sus leyes planetarias: 1) Los planetas se mueven
alrededor del Sol describiendo órbitas elípticas con
el Sol en uno de sus focos. 2) Los planetas no se
desplazan en sus órbitas con velocidad uniforme,
sino de forma tal que una línea trazada desde el
planeta hasta el Sol barre áreas iguales en tiempos
iguales. La tercera ley la publicaría más tarde.
Las leyes de Kepler constituyen las primeras
leyes naturales en el sentido moderno. Afirmaciones
precisas y verificables acerca de las relaciones
generales que rigen fenómenos particulares,
expresadas en términos matemáticos. Separaron a
la astronomía de la teología y la unieron a la física.

Tycho Brahe [1546-1601].

Ingenierías, Julio-Septiembre 2007, Vol. X, No. 36

�La causalidad en la física: Johanes Kepler / José Luis Álvarez García

Además, pusieron fin a la obsesión que gobernó la
cosmología occidental durante dos mil años, que
era la de esferas girando sobre otras esferas, y la
sustituyeron por una visión de cuerpos materiales,
similares a la Tierra, flotando libremente en el espacio,
movidos por fuerzas físicas actuando sobre ellos.
La forma en que Kepler llegó a su nueva
cosmología es verdaderamente fascinante y es
imposible comprenderla en toda su dimensión en
este apretado resumen. No obstante, mencionaremos
a grandes rasgos algunos de los hechos más
sobresalientes de dicha historia.
Recordemos que Tycho encomendó a Kepler el
estudio del movimiento de Marte, que había agotado
la paciencia de los colaboradores de Tycho y de él
mismo. Kepler comentaría más tarde:
“Creo que fue un acto de la Divina Providencia
el que yo llegara precisamente en el momento en
que Longomontanus estaba ocupado con Marte.
Porque sólo Marte nos permite penetrar en los
secretos de la astronomía que de otro modo
permanecerían para siempre ocultos”.j
La razón de esta posición clave de Marte es
que, de entre todos los planetas exteriores, su
órbita es la que mayor excentricidad tiene, y como
todos esperaban que los planetas se movieran en
círculos, era imposible reconciliar la teoría con las
observaciones.
Kepler, ya contando con las cifras confiables de
Tycho, y asumiendo una actitud de absoluto respeto
ante éstas, comienza a modificar su modelo. Él no
sabía aún que la órbita era una elipse; todavía creía
que era un círculo. Pero incluso así, para conseguir
unos resultados aproximadamente correctos, era
preciso situar el centro del círculo fuera del centro
del Sol. En consecuencia formuló esta pregunta: si
la fuerza que mueve los planetas procede del Sol,
¿por qué insisten en girar en torno a un punto fuera
del centro del propio Sol? Kepler respondió a la
pregunta suponiendo que cada planeta estaba sujeto
a dos influencias conflictivas: la fuerza del Sol y una
segunda fuerza localizada en el propio planeta. Esta
competencia ocasionaba que unas veces se acercara
al Sol y otras se alejara de él.
Estas dos fuerzas son, como sabemos, la gravedad
y la inercia. Kepler nunca llegó a formular tales
conceptos, pero preparó el camino para Newton
(1642-1727) estableciendo dos fuerzas dinámicas
Ingenierías, Julio-Septiembre 2007, Vol. X, No. 36

Primera y segunda leyes de Kepler.

para explicar la excentricidad de las órbitas. Antes
que Kepler no se había sentido la necesidad de una
explicación física; el fenómeno de la excentricidad
era simplemente “salvado” mediante la introducción
de un epiciclo que hacía girar el centro de la órbita del
planeta en torno al centro del Sol. Kepler reemplazó
las ruedas ficticias por fuerza reales.
La tarea que se le presentaba consistía –y la
presentamos enormemente resumida- en definir
la órbita de Marte. Eligió del tesoro de Tycho
cuatro posiciones de este planeta observadas en
las fechas cuando el planeta estaba en oposición
al Sol. El problema geométrico que tenía que
resolver era, por tanto, determinar la órbita de esas
cuatro posiciones. Era un problema que no podía
ser resuelto por un método matemático riguroso,
sino sólo por aproximación, es decir, por una
especie de procedimiento por tanteo que tenía
que ser proseguido hasta que todas las piezas del
rompecabezas encajaran aceptablemente. El increíble
trabajo que esto representa puede calcularse por el
hecho de que el borrador de los cálculos de Kepler
(conservados en el manuscrito) ocupa novecientos
folios escritos con letra pequeña.
Al final de ese capítulo de la Nueva Astronomía,
Kepler parece haber conseguido el triunfo. Como
resultado de sus “más de setenta tanteos”, obtuvo
para el radio de la órbita y para los puntos centrales,
valores que daban, con un permisible error de menos
de dos minutos, las posiciones correctas de Marte
en las diez oposiciones registradas por Tycho. El
invencible Marte parecía haber sido finalmente
conquistado. Kepler proclamó su victoria con una
inusitada modestia:
“Verás ahora, diligente lector, que la
hipótesis basada en este método no solamente
satisface las cuatro posiciones en las cuales se

31

�La causalidad en la física: Johanes Kepler / José Luis Álvarez García

basa, sino que también representa correctamente,
dentro de un margen de dos minutos, todas las
demás observaciones”.k
Después siguen en su libro tres páginas de tablas
para probar lo correcto de su afirmación; y luego,
sin otra transición el siguiente capítulo empieza con
estas palabras:
“¿Quién hubiera pensado que fuese posible?
Esta hipótesis, que tan exactamente concuerda
con las oposiciones observadas, es sin embargo
falsa…”l
En los siguientes capítulos Kepler explica, con
gran cuidado, cómo descubrió que la hipótesis
era falsa y por qué debía ser rechazada. A fin
de verificarla con una nueva prueba, seleccionó
dos piezas especialmente raras del tesoro de
observaciones de Tycho, ¡y no encajaban! Y cuando
intentó ajustar su modelo a ellas fue aún peor: las
posiciones observadas de Marte diferían de las que
su teoría exigía en más de ocho minutos de arco.
Era una catástrofe. Ptolomeo, incluso Copérnico,
podían permitirse despreciar una diferencia de ocho
minutos, debido a que sus observaciones eran exactas tan
sólo con un margen de diez minutos. Y Kepler señala:
“Pero nosotros, que por la divina bondad
hemos dispuesto de un observador tan exacto como
Tycho Brahe, estamos obligados a reconocer este
divino don y utilizarlo… En consecuencia, voy a
tener que seguir el camino hacia esa meta según
mis propias ideas. Porque si creyera que podía
ignorar esos ocho minutos, hubiera elaborado mi
hipótesis de acuerdo con ello. Pero, puesto que
no me resulta permisible ignorarlos, esos ocho
minutos indican el camino hacia una completa
reforma de la astronomía…”m
Tal y como señala Koestler, era la rendición de
una enorme voluntad de trabajo y de una mente genial
ante los “irreductibles y obstinados hechos”. En una
época anterior, si un detalle menor no encajaba con
una hipótesis importante, se hacía un poco de trampa
o se dejaba de lado; ahora esta indulgencia ya no
era permitida. Se había iniciado una nueva era de
austeridad y rigor en la historia del pensamiento.
El momento crucial de este cambio se encuentra
expresado de forma dramática en la obra de Kepler.
En el Mysterium Cosmographicum se fuerzan los
hechos para encajarlos en la teoría. En la Astronomia
Nova, una teoría, edificada sobre años de labor y

32

tormento, es inmediatamente rechazada debido a una
discrepancia de ocho miserables minutos. En vez de
maldecirlos como una roca con la que se tropieza,
Kepler los transformó en la piedra angular de una
nueva ciencia.
Amén de todas las causas de carácter general que
formaban el telón de fondo de todos los cambios que
estaban teniendo lugar en esta época, lo que convirtió
a Kepler en el primer constructor de leyes de la
naturaleza fue algo muy específico y fundamental:
fue su introducción de la causalidad física en la
geometría formal de los cielos lo que hizo que
resultara imposible para él ignorar los ocho minutos
de arco. Mientras que la cosmología estuvo regida por
reglas puramente geométricas, independientemente
de las causas físicas, las discrepancias entre teoría y
hechos podían ser superadas insertando otra rueda
dentro del sistema. En un Universo movido por
fuerzas reales, eso ya no era posible.
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México (1959).
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NOTAS
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Séptimo, pp. 291 y 292.
b. A. Koestler, Kepler, p. 9.
c. Ibid., p. 22.
d. Ibid.
e. Ibid., p. 23.
f. Ibid.,, p. 25.
g. Ibid., p. 26.
h. Ibid., p. 27.
i. Ibid., p. 33.
j. Ibid., p. 79.
k. Ibid., p. 85.
l. Ibid.
m. Ibid.
Ingenierías, Julio-Septiembre 2007, Vol. X, No. 36

�Electrodo de carbón vítreo
modificado con Ni-trietilendiamina:
Aplicación en la detección de clorofenoles

Leonor M. Blanco Jerez, Leonardo Jiménez Medina
División de Estudios Superiores, FCQ-UANL
leonyjerez@gmail.com, jljm_korn@hotmail.com
RESUMEN
En este trabajo se realizó la modificación de un electrodo de carbón vítreo
con el complejo Ni-trietilendiamina, empleando la técnica de voltamperometría
cíclica bajo la influencia de ultrasonido (US). Se aplicó la técnica de
cronocoulombimetría para determinar la capacidad del electrodo modificado
para detectar el 2,4-diclorofenol en disolución acuosa. Los resultados muestran
que el límite de detección del electrodo modificado es de 0.86 ppm para el 2,4DCF y de 50 ppm para el 4-CF. Para comparación se aplicó el tratamiento
anódico Fenton asistido por US, para degradar el 2,4-diclorofenol y se cuantificó
la degradación utilizando el electrodo químicamente modificado y la técnica
de HPLC. Los análisis muestran que no hay diferencias significativas por
ambas técnicas, por lo que es posible considerar la aplicación del electrodo
químicamente modificado, reportado en este trabajo, como sustituto del detector
de UV de un HPLC, para evaluar la degradación de clorofenoles en disoluciones
acuosas.
PALABRAS CLAVE
Electrodos modificados, clorofenoles, voltamperometría cíclica, tratamiento
anódico Fenton.
ABSTRACT
In this work a vitreous carbon electrode was modified by applying the Nitrietilendiamine complex using the cyclic voltammetry technique under the
influence of ultrasound. This electrode was used to detect 2,4-diclorophenol
and 4-chlorophenol using the chronocoulometry technique. Experimental
results show that the detection limit of the modified electrode is 0,86 ppm for
2,4-diclorophenol, and 50 ppm for 4-chlorophenol. Also was used the Fenton
anodic treatment assisted by ultrasound to degrade the 2,4-diclorophenol.
The degradation percentage was determined by chronocoulometry using the
modified electrode and also by HPLC, in order to compare the results of both
techniques. From the experimental results it is concluded that the electrode
developed in this project could be used as a sensor of clorophenols in aqueous
dissolutions, replacing the UV detector used in HPLC.
KEYWORDS
Modified electrode, chlorophenol, cyclic voltammetry, anodic Fenton
treatment.
Ingenierías, Julio-Septiembre 2007, Vol. X, No. 36

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�Electrodo de carbón vítreo modificado con Ni-tri-etilendiamina: Aplicación en la... / Leonor M. Blanco Jerez, et al.

INTRODUCCIÓN
Los compuestos fenólicos clorados tienen
propiedades antimicrobianas, por lo que se les ha
utilizado para preservación de la madera, pinturas,
fibras vegetales, cuero, y como desinfectantes. Tienen
aplicación, además, como herbicidas, fungicidas e
insecticidas y como agentes intermediarios en la
fabricación de productos farmacéuticos y tinturas,
sin embargo, estos compuestos son considerados
peligrosos debido a su elevada toxicidad y sus
propiedades refractarias.1
Las aguas contaminadas por la actividad humana
pueden, en general, ser procesadas eficientemente
por plantas de tratamiento biológico, por adsorción
con carbón activado u otros adsorbentes, o por
tratamientos químicos convencionales (oxidación
térmica, cloración, ozonización y permanganato de
potasio, entre otros).
Sin embargo, en algunos casos estos
procedimientos resultan inadecuados para alcanzar
el grado de pureza requerido por la ley.
Las técnicas que se utilizan para el tratamiento
de contaminantes fenólicos clorados incluyen los
procesos de oxidación avanzada. Entre estas técnicas
se encuentra el tratamiento anódico Fenton (AFT),
el cual consiste en el uso de H2O2 con disoluciones
de sales de hierro, principalmente Fe (II), y la
aplicación simultánea de un campo eléctrico. Dicho
tratamiento ha demostrado ser un método eficaz para
la degradación anódica de contaminantes orgánicos
poco biodegradables.2
Por otra parte, Gómez Pinto y col.,3 en una
investigación realizada en el 2000, reportan los
resultados sobre la degradación del fenol en el
cual hacen una comparación entre dos diferentes
técnicas: la electroquímica y la sonoelectroquímica.
Sus resultados muestran que con la técnica
electroquímica se alcanza un porcentaje de
degradación del fenol del 22%, mientras que para la
técnica sonoelectroquímica ésta fue de 71%.
Blanco y col.,4 reportaron en el 2004 elevadas
eficiencias de degradación del 2,4-diclorofenol por
la vía sonoelectroquímica.
La combinación de la técnica de ultrasonido con
el proceso Fenton, ha sido reportada por Jih-Gaw
Lin et al.;5 en este trabajo se reporta el incremento de
la efectividad del reactivo de Fenton al combinarlo

34

con el ultrasonido, en el proceso de degradación del
2-clorofenol.
En años recientes, se ha reportado el uso de
electrodos químicamente modificados para sensar y
electrocatalizar la degradación de estos compuestos
orgánicos; algunos de los agentes modificadores son
ftalocianinas, porfirinas y complejos de hierro, níquel
y cobalto con macrociclos como ligantes.6-16
Un Electrodo Químicamente Modificado (EQM)
se define como aquél que presenta un diseño
intencional de la estructura molecular de su superficie,
para mejorar su desempeño en la búsqueda de nuevas
aplicaciones analíticas.
Estas superficies modificadas pueden lograrse
mediante la aplicación de varios métodos de
inmovilización de modificadores, que pueden ser:
a. Adsorción directa.
b. Inmovilización covalente.
c. Modificación de la matriz del electrodo.
d. Inmovilización de polímeros.
La modificación de electrodos por
electropolimerización presenta una atractiva ventaja
sobre cualquiera de las otras técnicas de preparación
de electrodos modificados, dado que permite el
seguimiento y control del proceso monitorizando
los picos redox característicos de la película que
se va formando y depositando. Manríquez J. y
col.6 en el 2001, estudiaron compuestos de cobalto
como la meso-tetrakis-(4-hidroxifenil)-porfirina
y el complejo Co-Salen para sensar y degradar
compuestos fenólicos clorados, sobre electrodos
de carbón vítreo. En el caso de los compuestos
clorados derivados del fenol (2-, 3- y 4-clorofenol)
establecieron un intervalo de detección de 25-46 ppm
para el 3-clorofenol y 25-67 ppm para el 2-clorofenol
y el 4-clorofenol, respectivamente.
El presente trabajo reporta la obtención de
electrodos de carbón vítreo químicamente modificados
con Ni-trietilendiamina y su aplicación a la detección
de compuestos fenólicos clorados presentes en
muestras acuosas pre-tratadas con el Tratamiento
Anódico Fenton asistido por Ultrasonido (AFT-US).
METODOLOGÍA
La modificación de la superficie del electrodo se
efectuó por medio de voltamperometría cíclica, con
un Potenciostato BAS CV-50W; el proceso tuvo
Ingenierías, Julio-Septiembre 2007, Vol. X, No. 36

�Electrodo de carbón vítreo modificado con Ni-tri-etilendiamina: Aplicación en la... / Leonor M. Blanco Jerez, et al.

lugar en una celda convencional de tres electrodos,
con carbón vítreo de 7.069 mm2 de área como
electrodo de trabajo, Ag, AgCl/Cl- como electrodo
de referencia y un alambre de platino como electrodo
auxiliar, todos de la marca BAS. La modificación
química de la superficie se realizó en presencia de
una onda ultrasónica empleando un Ultrasonido
Fisher FS2OH de 44 kHz. Para encontrar las
condiciones más apropiadas para la modificación
del electrodo se aplicó un diseño de experimentos,
las variables que se consideraron fueron número de
ciclos y velocidad de barrido de potencial. Al final
de cada modificación se realizó la comprobación de
ésta, la cual consistió en realizar la voltamperometría
cíclica bajo las mismas condiciones de modificación,
pero en ausencia del agente modificante.
Se obtuvo la curva de calibración para el 2,4diclorofenol (2,4-DCF) y 4-clorofenol (4-CF),
utilizando el electrodo modificado como sensor,
como electrodo de trabajo, Ag, AgCl/Cl- como
electrodo de referencia y un alambre de platino
como electrodo auxiliar. Para la determinación
de la curva de calibración se aplicó la técnica de
cronocoulometría, con un pulso de potencial de
600mV y tiempo de pulso de 250ms (para 2,4-DCF),
y pulso de potencial de 870mV con tiempo de pulso
de 250ms (para 4-CF), empleando como electrolito
soporte el NaH2PO4, y un pH de 8.1 ajustado con
NaOH 0.1M. La variable función de la concentración
de cada clorofenol en la curva de calibración, fue la
corriente de pico (ip) de oxidación correspondiente
a los pulsos de potencial aplicados en cada caso.
Para la aplicación del AFT-US, en la degradación
de 2,4-DCF, se utilizó una celda dividida compuesta

Potenciostato BAS CV-50W y generador ultrasónico
Fisher FS2OH de 44 kHz utilizados para realizar
la voltamperometría cíclica bajo influencia de
ultrasonido.
Ingenierías, Julio-Septiembre 2007, Vol. X, No. 36

por un ánodo de platino, un cátodo de platino, y
NaH2PO4 0.05 M, como electrolito soporte, H2O2
al 50%, FeSO4.7 H2O, y se ajustó a pH ≈ 3.3 con
H 3PO 4. Se utilizó un diseño factorial, con las
siguientes variables y niveles: densidad de corriente
10 y 20 mA/cm2, tiempo de tratamiento 60 y 120
min., y relación molar Fe2+: H2O2 1:5 y 1:25. La
determinación de la concentración final se realizó
utilizando dos técnicas de cuantificación; primero por
la técnica de cronocoulombimetría antes mencionada
y, segundo, por la técnica de HPLC, usando un
cromatógrafo Varian 9012, con columna Spheri-5
ODS, no polar, 5 micras, 250 X 4.6 mm con detector
UV Varian 9065.
La cantidad de complejo inmovilizado sobre el
electrodo se determinó por medio de una electrólisis
exhaustiva y haciendo uso de las leyes de Faraday.
RESULTADOS
Se encontró que las condiciones más apropiadas
para la modificación del electrodo fueron las
siguientes: velocidad de barrido de 250 mV/s, 50
ciclos, manteniendo constantes la concentración del
complejo modificante (0.35 mM Ni-trietilendiamina),
la frecuencia del ultrasonido durante todo el tiempo
de la modificación (44 kHz), pH de 13, y 0.1 M
de NaOH como electrolito soporte. En la figura
1 se muestra el voltamperograma resultante de la
modificación bajo estas condiciones.
En la tabla I se presentan los valores de corriente
de pico (ip), los potenciales de oxidación y reducción

Fig. 1. Voltamperograma de modificación (250mV/s, 50
ciclos, pH=13 y 0.35mM Ni(en)32+).

35

�Electrodo de carbón vítreo modificado con Ni-tri-etilendiamina: Aplicación en la... / Leonor M. Blanco Jerez, et al.

Tabla I. Resultados de la modificación del electrodo y su comprobación a una velocidad de barrido de 250mV/s.
Mod.
25 ciclos

Comp.

Mod.
50 ciclos

Comp.

Mod.
75 ciclos

Comp.

Ep
Oxidación
(mV)

410

509

527

517

475

532

Ip
Oxidación
(A)

2.1x10-4

2.1x10-4

4.5x10-4

4.0x10-4

3.8x10-4

3.7x10-4

Ep
Reducción
(mV)

303

329

251

291

342

307

Ip
Reducción
(A)

-9.7x10-5

-9.4x10-5

-2.0x10-4

-2.7x10-4

-1.3x10-4

-1.1x10-4

107

180

276

226

133

225

0.47

0.44

0.458

0.67

0.327

0.28

Δ

E (mV)

Ipc/Ipa

del sistema (Ep), para la velocidad de 250mV/s
aplicada a diferentes ciclos. Además de los datos
de modificación (Mod.), se presentan los de la
comprobación (Comp.) de la modificación.
En la figura 2 se presentan los resultados de la
aplicación de la técnica de cronocoulometría para
valorar la capacidad de detección del 2,4-DCF por
el electrodo químicamente modificado.
Con el valor de la carga correspondiente a
la oxidación anódica del clorofenol, la cual es
función de su concentración, se obtuvo una curva
de calibración para el 2,4-DCF de 0 a 50 ppm, con
Factor de Correlación de 0.9946 y un límite de
detección de 0.86 ppm. De igual manera se procedió

para el 4-CF; en este caso la concentración varió de
0 a 150 ppm, con Factor de Correlación de 0.9805
y un límite de detección no menor de 50 ppm; los
resultados se presentan en la figura 3.
Se aplicó el AFT-US a muestras ideales de 2,4DCF y se evaluó la concentración final del mismo
utilizando dos vías para su cuantificación (tabla
II); la primera empleando el electrodo modificado
como sensor y la segunda por medio de la técnica de
HPLC; los análisis efectuados permiten plantear que
no existe diferencia significativa entre los resultados
obtenidos por ambas técnicas.
Se realizó una prueba de t para la comparación de
medias de dos muestras, y así con esto poder concluir
acerca de la similitud de los resultados. En la tabla III se
presentan los resultados obtenidos con esta prueba.

Fig.2. Cronocoulometría con el EQM como sensor del
2,4-DCF.

Fig.3. Curva de Calibración para el 2,4-DCF y para el
4-CF.

36

Ingenierías, Julio-Septiembre 2007, Vol. X, No. 36

�Electrodo de carbón vítreo modificado con Ni-tri-etilendiamina: Aplicación en la... / Leonor M. Blanco Jerez, et al.

Tabla II. Porcentaje de degradación del 2,4-DCF obtenido con el EQM y por HPLC.
Experimento

2,4-DCF
(ppm) EQM

DSR

%
Degradación

2,4-DCF
(ppm) HPLC

DSR

%
Degradación

7
(j = 20, t = 1h, 1:25)

8.07

2.97 %

83.86

9.82

9.82 %

80.36

5
(j = 20, T = 1h, 1:5 )

4.03

2.63%

91.94

5.11

5.11%

89.78

3
(j = 10, t = 1h,1:25 )

3.42

0.62%

93.16

3.51

3.51%

92.98

4
(j = 10, t = 2h,1:25 )

3.27

1.76%

93.46

3.27

2.36%

93.1

1
(j = 10, T = 1h, 1:5)

5.87

1.65%

88.26

5.48

2.10%

89.04

8
(j = 20, t = 2h, 1:25 )

6.43

2.42%

87.14

7.08

2.63%

85.84

2
(j = 10, T = 2h,1:5 )

5.16

1.89%

89.68

4.87

1.74%

90.26

6
(j = 20, T = 2h,1:5 )

3.87

1.58%

92.26

4.14

3.56%

91.72

Los resultados muestran, comparando la t
calculada (1.53248521) contra la t de la tabla o
t crítica (1.89457751), que no existe diferencia
significativa entre ambos valores con un 95% de
confianza.
Para poder determinar la cantidad de material
inmovilizada sobre la superficie del electrodo,
se realizó una electrólisis exhaustiva con el
electrodo modificado como electrodo de trabajo y se
supervisó durante el proceso, la corriente asociada
a la oxidación del Ni(II) presente en el complejo
inmovilizado en la superficie del electrodo de carbón
Tabla III. Resultados de la prueba t para comparación
de medias.
Prueba t para medias de dos muestras emparejadas
Variable 1

Variable 2

Media

5.41

5.015

Varianza

4.63228571

2.85108571

Observaciones

8

8

Coeficiente de Pearson

0.95646663

Grados de libertad

7

Estadístico t

1.53248521

P(T&lt;=t) una cola

0.0846331

Valor crítico de t (una
1.89457751
cola)

Ingenierías, Julio-Septiembre 2007, Vol. X, No. 36

vítreo, ver tabla IV. Los restantes electrodos de la
celda electrolítica fueron los electrodos auxiliar y de
referencia mencionados en la sección experimental.
La electrólisis se detuvo hasta que la corriente
detectada representó el 1% de la corriente inicial.
En la figura 4 se presenta la curva cronoamperométrica resultante de dicha electrólisis.
Con esta información y aplicando las leyes de
Faraday es posible calcular la cantidad de materia
depositada sobre el electrodo modificado.
m =Qe
donde:
Q = I t, C
e = Equivalente electroquímico = E/F, g/C
E = Equivalente químico, g/mol
F = Constante de Faraday, C/mol
(Q) (PM)
m=
(#e) (F)
Tabla IV. Resultados de la electrólisis exhaustiva.
iinicial

9.44x10-7 A

ifinal

1x10-8 A

Relación en % de la Corriente

1.06%

Tiempo

1228s

Carga Total

2.22x10-5 C

37

�Electrodo de carbón vítreo modificado con Ni-tri-etilendiamina: Aplicación en la... / Leonor M. Blanco Jerez, et al.

Se empleó el EQM para el sensado del 2,4-DCF
presente en muestras pre-tratadas con el AFT.
Se compararon las mediciones realizadas para el
sensado del 2,4-DCF por el electrodo modificado
con los obtenidos por la técnica de HPLC, y se
encontró que no hay diferencia significativa entre
los resultados obtenidos por ambas técnicas. Este
resultado permite considerar la aplicación del EQM
reportado en este trabajo como sustituto del detector
de UV de un HPLC, para monitorizar la degradación
de clorofenoles en disoluciones acuosas.
Fig. 4. Electrólisis exhaustiva del Ni(II) inmovilizado en
el electrodo de carbón vítreo modificado.

(2.221 x 10 ) (334.76)
(1) (96500)
-5

m=

m = 7.70x10 g
-8

Conociendo la cantidad de materia depositada
sobre la superficie del electrodo y el área del
electrodo, es posible determinar la cantidad de
moles de material inmovilizados por unidad de
área del electrodo, Γ. Efectuando los cálculos
correspondientes se obtiene para Γ un valor de 2.17
x 10-8 mol/cm2.
Mediante este resultado es posible plantear
que sobre la superficie del electrodo de carbón
vítreo se inmovilizó un polímero del complejo
adicionado como monómero en el electrolito, dado
que, de acuerdo con la literatura, para el caso de
inmovilización polimérica el recubrimiento se
encuentra entre 10-6 y 10-10 mol/cm2.
CONCLUSIONES
Se modificó satisfactoriamente la superficie de un
electrodo de carbón vítreo con Ni-trietilendiamina,
y se encontraron las mejores condiciones de
modificación dentro de los parámetros establecidos
en el estudio.
Se obtuvo un recubrimiento polimérico sobre
la superficie del electrodo de carbón vítreo por
la técnica de electropolimerización empleada. La
superficie modificada detecta a los clorofenoles,
2-4DCF y 4-CF, con un límite de detección de 0.86
ppm y 50 ppm, respectivamente.

38

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28;587(2):240-6.

EL INSTITUTO MEXICANO DE ACÚSTICA
Invita al

XIV CONGRESO INTERNACIONAL MEXICANO DE ACÚSTICA
14 - 16 de noviembre de 2007
LEÓN, GUANAJUATO, MÉXICO

CONFERENCIAS, POSTERS, CURSOS, EXPOSICIÓN
TEMÁTICAS: Audio, Acústica Arquitectónica, Música, MIDI, Acústica Física, DSP,
Ruido, Vibraciones Mecánicas, Bioacústica, Comunicaciones, Normas, Etc.
INSTITUCIONES PARTICIPANTES: Acoustical Society of America, Asociación Mexicana
de Ingenieros y Técnicos en Radiodifusión, Cámara de la Industria de la Construcción, Del.
Oaxaca, Cenidet, Centro Nacional de Metrología, CIIDIR Oaxaca, Colegio de Ingenieros
en Comunicaciones y Electrónica, Instituto Politécnico Nacional, Tecnológico de Veracruz,
Universidad Autónoma de Nuevo León, Universidad de Guadalajara, Universidad de
Guanajuato, Universidad de las Américas en Puebla, Universidad Latina de América,
Universidad Tecnológica Vicente Pérez Rosales (Chile).

SEDE: Centro de Convenciones del Hotel Real de Minas
en León, Gto., México.
Límite para entrega de trabajos en extenso: 15 de julio de 2006
INFORMACIÓN

Coordinación General. M.Sc. Sergio Beristain: sberista@hotmail.com
TEL. (52-55) 5682-2830, 5682-5525, FAX (52-55) 5523-4742

Ingenierías, Julio-Septiembre 2007, Vol. X, No. 36

39

�Los altos hornos de la Fundidora
de Fierro y Acero de Monterrey
José Oscar Ávila Juárez
joscaravila@aol.com

RESUMEN
El alto horno se convirtió en una de las instalaciones fundamentales para la
fabricación de acero en Fundidora Monterrey. El Alto Horno 1 de la empresa
impulsó su camino acerero durante las primeras tres décadas de funcionamiento;
el Alto Horno 2 cubrió la producción en las décadas de los cuarenta y cincuenta;
y el Alto Horno 3 se empleó para diversificar la producción de materiales de
acero en el decenio de los sesenta. En 1986, la compañía tuvo que cerrar sus
puertas y, con ello, tuvo que parar definitivamente los Altos Hornos.
PALABRAS CLAVE
Acero, arrabio, alto horno, Fundidora Monterrey.
ABSTRACT
The blast furnace was a key to iron and steel producing process at “Fundidora
Monterrey”. Specially, Blast Furnace No. 1 was tremendously important
during thirty years from its blasting in 1903 until the beginning of the 1940s
when Blast Furnace No. 2 operation was started. Blast Furnace No. 2 became
the main supplier of iron to steel making process along the 1950s. The Third
Blast Furnace was built to increase steel production in the 1960s. In 1986, the
company closed its doors. Consequently, all the blasts furnaces in “Fundidora”
were stopped forever.
KEYWORDS
Steel, pig-iron, blast furnace, Fundidora Monterrey.
INTRODUCCIÓN
La fabricación de acero tuvo un largo camino para alcanzar los estándares
que permitieron que esta aleación tuviera la durabilidad y flexibilidad necesaria
para ser empleado en un ramillete de productos cotidianos. En este proceso para
lograr su consolidación, la refinación del hierro en su etapa conocida como de
primera fusión o arrabio jugó un papel de primer orden, ya que ésta se vio envuelta
en un sinfín de experimentos realizados a lo largo de varios siglos, mismos que
se dieron al parejo del desarrollo de cada nación en un tiempo y en un espacio
determinado. La sustitución del carbón vegetal por el mineral en el siglo XVII
permitió el avance de la siderurgia mundial, pero es hasta el siglo XIX cuando
ésta entró en una etapa de expansión sin precedentes. Durante esa centuria,
Henry Bessemer (1856), Frederick Siemens (1856), Pierre y Émile Martin
(1863) y S.G. Thomas (1875), innovaron el proceso de aceración y gracias a su

40

Ingenierías, Julio-Septiembre 2007, Vol. X, No. 36

�Los altos hornos de la Fundidora de Fierro y Acero de Monterrey / José Oscar Ávila Juárez

propuesta tecnológica se pudo ampliar la capacidad
de producción de acero y, con lo anterior, se cubrió
la vertiginosa demanda de derivados siderúrgicos
que estaba generando la industrialización de Europa
y Estados Unidos, principalmente. Al mismo tiempo
que se mejoraba el método de aceración, también
se hicieron modificaciones en las demás fases de
fabricación, tales como: alto horno, materia prima,
laminación y acabado.
LOS ALTOS HORNOS EN MÉXICO
A lo largo del siglo XIX se fue perfeccionando
el alto horno que, como su nombre lo indica, es
un horno con la característica de ser elevado y de
tener inyecciones de aire que sirven para mejorar
la combustión del carbón que permite la reducción
del hierro. Paulatinamente, los viejos hornos serían
sustituidos por otros modernos con más capacidad
en el crisol, más altura y mejor utilización de energía
y combustible. Lo anterior redundaría en una
mayor producción de arrabio y, por ende, en más
materia prima para la siguiente fase del proceso de
fabricación de acero, la aceración en sí.
La llegada de la tecnología del alto horno a
México se produjo en 1807 mediante la ferrería
Guadalupe instalada por Andrés Manuel del Río
en Coalcomán, Michoacán. Dicho establecimiento
inició operaciones el 29 de abril1 con un horno de
reverbero2 y un alto horno de grandes proporciones.3
Más adelante, conforme avanzaba el siglo, otras
ferrerías emularon el camino inaugurado por la
pionera Guadalupe, y de esta manera, a la par de
la demanda y de la inversión de capitales, estas
compañías sustituyeron sus instalaciones viejas,
como el horno catalán, 4 por tecnologías más
modernas como el alto horno.
EL ALTO HORNO 1 DE LA FUNDIDORA DE
FIERRO Y ACERO DE MONTERREY
Al despuntar el siglo XX, las ferrerías serían
relevadas por compañías siderúrgicas de mayor
envergadura que iban surgiendo al ritmo del
desarrollo económico e industrial que estaba
experimentando el país. La más importante de ellas
fue la Fundidora de Fierro y Acero de Monterrey,5
empresa que modificaría drásticamente la forma
de fabricar acero en el territorio nacional. Dicha
Ingenierías, Julio-Septiembre 2007, Vol. X, No. 36

acería fue constituida el 5 de mayo de 1900 en la
ciudad de Monterrey, Nuevo León. Lo sobresaliente
de su fundación es que fue erigida por un grupo
de inversionistas nacionales e internacionales,
quienes vislumbrando un extraordinario negocio
aportaron un capital inicial de 10 millones de pesos
(5 millones de dólares). El capital invertido sirvió
para edificar una planta capaz de producir acero en
grandes proporciones y de manera vertical, es decir,
que partía de la explotación de la materia prima
hasta la producción y venta del producto. Al iniciar
operaciones en 1903, sus instalaciones albergaban
a mil 500 trabajadores y se encontraban entre las
más vanguardistas de la época, ya que utilizaban
la tecnología siderúrgica que se estaba aplicando
en Estados Unidos, país que estaba en pleno auge
industrial. Aunque muchos de los equipos y la
maquinaria de sus distintos departamentos ya habían
sido empleados en acereras estadounidenses, estaban
en perfectas condiciones para cubrir la demanda del
mercado mexicano, incluso, eran capaces de generar
una producción de 100 mil toneladas anuales de
acero, cantidad muy elevada para las expectativas del
incipiente mercado interno. Una de las instalaciones
que moldearon a esta colosal empresa fue el Alto
Horno 1.
El equipo y la maquinaria que conformaron dicho
horno fueron traídos en su gran mayoría de Estados
Unidos. La instalación estaba diseñada para producir

Alto Horno 1 de Fundidora Monterrey, a principios del
siglo XX.

41

�Los altos hornos de la Fundidora de Fierro y Acero de Monterrey / José Oscar Ávila Juárez

350 toneladas de arrabio al día, tenía una altura de
32 metros y un diámetro de crisol de 3.6 metros.
También contaba con cuatro estufas y 14 máquinas
de vapor de 4 600 caballos de fuerza en conjunto para
las sopladoras y para el convertidor de los hornos del
departamento de aceración.
Después de casi dos años de trabajos de edificación,
el Alto Horno fue puesto en operación a principios
de 1903. Para lo anterior fue necesario contar
con suficiente materia prima para echar andar tan
colosal instalación. El hierro para abastecer el horno
procedió de las minas Piedra Imán y Golondrinas
ubicadas dentro del estado de Nuevo León; el
carbón mineral fue sustraído de las minas El Menor
y Saltillito de la región carbonífera de Coahuila; y la
piedra caliza se trajo de las montañas nuevoleonesas.
Durante los primeros años de funcionamiento, la
industria se vio afectada por la escasez de carbón,
por lo tanto, los empresarios tuvieron que recurrir
a la importación de este material. De igual manera,
para mejorar el proceso de coquización se erigió una
planta coquizadora de 60 hornos en los terrenos de
la planta industrial.6 Sin embargo, el problema del
coque se intensificó a tal grado que fue motivo de la
paralización productiva de la empresa. El obstáculo
fue resuelto gracias a las sugerencias de Adolfo
Prieto, quien había llegado en 1907 a la sociedad
como Consejero-Delegado. Prieto solicitó explotar
eficientemente las minas del grupo y comprar carbón
barato con proveedores nacionales e internacionales.7
Pedimento que se hizo al pie de la letra, y con lo
anterior, mejoró sustancialmente la producción de
la planta acerera.
Por otro lado, cuando el Alto Horno 1 estaba
en constante ascenso productivo, se presentó
la Revolución Mexicana, coyuntura que afectó
drásticamente la operación de la planta industrial,
ya que obstaculizó la llegada de materia prima y la
distribución de productos debido al desmantelamiento
de la red ferroviaria nacional. Durante 1915, el horno
no produjo ningún lingote de arrabio. Todo lo anterior
se vería reflejado en la operación posterior del horno.
Su antigüedad e inactividad fueron la causa principal
para que en 1920 sólo produjera 15.4 mil toneladas
de arrabio cuando en 1910 había producido 45
mil toneladas.8 Para incrementar su producción, el
Horno Alto 1 fue sometido a diferentes programas
de ensanche y mantenimiento. En 1919 se le colocó

42

un nuevo revestimiento; en 1921 fue sometido a una
serie de reparaciones; y en 1923 fueron removidas
las quebradoras de mineral y se le dotó de elevadores
automáticos a las tolvas del horno.9
La recuperación económica del país al iniciar
la década de los treinta provocó una demanda de
derivados del acero, misma que obligó a los dirigentes

Vista de las estufas del Alto Horno 1 de Fundidora
Monterrey, principios del siglo XX.

de Fundidora a poner en pleno funcionamiento
las instalaciones, entre ellas, el Alto Horno. Sin
embargo, su antigüedad, los varios momentos en que
tuvo que parar a causa de la guerra civil, la escasa
demanda en los periodos de crisis y los programas de
mantenimiento, le rindieron factura y no pudo cumplir
con las expectativas. Entre 1936 y 1937, la empresa
tuvo que importar 40 mil toneladas de pedacería de
acero de Estados Unidos por la deficiente producción
de arrabio.10 Los problemas en el revestimiento y en
las estufas del horno, provocaron nuevos quebrantos
productivos. En 1938, la producción de arrabio fue
de 306 toneladas diarias, en 1939 de 274 toneladas
y en 1940 de 255.11
En vista de esas reducciones y a la imperiosa
necesidad de más producción, los directivos de la
acería regiomontana decidieron reconvertir y ampliar
sus instalaciones. A finales del decenio de los treinta,
los accionistas acudieron a la firma Brassert de
Nueva York para que hiciera una evaluación general
de la planta industrial. Del análisis se desprendieron
las siguientes sugerencias para el Alto Horno 1,
mismas que estuvieron englobadas en tres etapas: en
la primera se pidió la eliminación de los finos o ciscos
Ingenierías, Julio-Septiembre 2007, Vol. X, No. 36

�Los altos hornos de la Fundidora de Fierro y Acero de Monterrey / José Oscar Ávila Juárez

del coque antes de la carga de gases y la limpieza de
gases; en la segunda etapa se demandó la instalación
de tolvas para el mineral de hierro y piedra caliza, un
puente-grúa para el manejo del mineral, la instalación
de una nueva estufa, la reparación de las otras tres,
la dotación de quemadores modernos y equipo para
controlar la combustión; y en la tercera se recomendó
la instalación de otro Alto Horno.12 Esta última
petición daría lugar a la incorporación del Alto
Horno 2, horno que iniciaría una serie de escaladas
productivas que proyectarían significativamente a
Fundidora Monterrey.
E L A LTO H O R N O 2 D E F U N D I D O R A
MONTERREY
La incesante demanda y el deplorable estado
técnico que guardaba el Alto Horno 1, propiciaron
que los dirigentes de la compañía apostaran por
una nueva instalación productora de arrabio. Las
negociaciones para acceder a los capitales para
adquirir la unidad y los permisos de importación
del equipo y la maquinaria de Estados Unidos, se
dieron en un ambiente complicado por la incursión
de ese país en la Segunda Guerra Mundial. Después
de varios contratiempos, en diciembre de 1941
empezó la construcción del Alto Horno 2, tarea que
rindió frutos en julio de 1943, fecha en que entró
en operación el productor de arrabio. El horno se
convirtió en la instalación más importante de los
programas de ampliaciones y mejoras iniciados
al despuntar la década de los cuarenta. La obra
estaba compuesta por un horno propio, una caja
de vaciados, inclinado, malacate y fosa de carga,
equipo lavador de gas y aire, 3 estufas, carros-ollas
para fierro y escoria, turbina sopladora, servicios
de agua y drenaje, línea eléctrica, edificios, vías
férreas, casetas de instrumentos de control y demás
auxiliares. El horno tenía 4.75 metros de diámetro,
51.21 metros de altura y un volumen interior de 500
metros cúbicos. Estaba diseñado para producir 500
toneladas de arrabio diarias.13 Con su incorporación,
Fundidora amplió su capacidad de producción de
arrabio, de 300 que producía diariamente antes del
Alto Horno 2 a 800 toneladas después de él. De igual
manera sucedió con la capacidad anual, que pasó de
100 mil toneladas antes del horno a 200 mil toneladas
después de él.

Ingenierías, Julio-Septiembre 2007, Vol. X, No. 36

A lo largo de las décadas de los cuarenta y
cincuenta del siglo XX, la demanda de productos
derivados de acero siguió al alza. Por lo que, también
provocó un programa permanente de mantenimiento
en los Altos Hornos de Fundidora. En 1950, el horno
2 fue remodelado para incrementar su producción de
arrabio. Asimismo en 1952 a sugerencias de asesores
siderúrgicos provenientes de la Arthur G. Mckee de
Estados Unidos, los dos hornos fueron sometidos
a un programa para mejorar el patio de carga y la
circulación de los gases, reacondicionar las estufas
y corregir algunos detalles de operación. Al año
siguiente se hicieron trabajos para incrementar la
temperatura del aire de las estufas, la conservación de
los revestimientos de las mismas y la recuperación de
gas (mínimo de impurezas) en las calderas. Durante
1953 también se hizo un revestimiento completo
de las estufas y se instaló un segundo elevador de
gases. En 1955, el Alto Horno 1 fue sometido a
una reconversión general para elevar su capacidad
instalada a 600 toneladas de arrabio diarias, y se le
agregó un nuevo turbosoplador al Alto Horno 2.
Las reparaciones continuaron, y en 1959, el 2 fue
sometido a una reforma en su diámetro de hogar,
al pasar de 4.72 metros a 5.8 metros con el objetivo
concreto de aumentar su producción a 650 toneladas
diarias de arrabio.14

Alto Horno 2 de Fundidora Monterrey, durante la década
de 1960.

43

�Los altos hornos de la Fundidora de Fierro y Acero de Monterrey / José Oscar Ávila Juárez

Los programas de reconversión y ampliación
de los hornos para incrementar la producción de
arrabio no fueron suficientes para satisfacer las
necesidades de acero del mercado interno, por lo que
los directivos de Fundidora Monterrey decidieron
instalar otro Alto Horno, el 3.

Con la integración del Alto Horno 3, Fundidora
Monterrey alcanzó una producción de arrabio
muy importante y la consecución de un millón de
toneladas anuales de acero, cifra que la proyectó
para convertirse en la acería privada más importante
de México.

EL ALTO HORNO 3 DE FUNDIDORA
La incesante demanda, el apoyo gubernamental
y los créditos internacionales, incidieron para que
durante la segunda etapa de los planes oficiales
denominados de “Modernización y Expansión”,15
se optara por edificar el Alto Horno 3. El horno
diseñado por la firma Mckee, tenía un diámetro
de hogar de 8.50 metros, una carga mecánica de
operación automática y un soplador de 15,000 H.P.
Además tenía una capacidad de producción de 1,500
a 2,000 toneladas de arrabio diarias. Dentro de sus
características estaba la flexibilidad operativa y
eficiencia especial, donde destacaba un programador
electrónico de carga de materias primas y el sistema
automático de cambio y control de combustión de
las estufas. La nueva instalación que elevaría la
producción de arrabio a 750 mil toneladas de arrabio,
inició a montarse en octubre de 1965 y fue puesta
en operación en enero de 1968. El establecimiento
del Alto Horno 3 originó el cese del Alto Horno 1,
que el 22 de diciembre de 1967 produjo sus últimas
cargas de arrabio.16

L O S A LTO S H O R N O S D E F U N D I D O R A
MONTERREY ENTRAN EN CRISIS
Al entrar la década de los setenta, Fundidora
enfrentó una crisis productiva muy importante.
En los primeros días de enero de 1970 el bloqueo
de las minas de Cerro de Mercado en Durango,
detuvo la llegada de mineral de hierro a los altos
hornos provocando una reducción de arrabio que
inmediatamente impactó a los demás departamentos.
A la carencia de materia prima se agregó la
contracción del mercado interno. De esta manera,
las instalaciones fueron sometidas a programas
de rehabilitación en espera de mejores tiempos.
Durante la implementación de la tercera etapa de
los planes de Modernización y Expansión17 que tuvo
como objetivo llegar a una capacidad instalada de
1.5 millones de toneladas de acero anuales, el Alto
Horno 3 fue sometido a un plan de ampliación y
modificación en el cual participó la Nippon Steel
Corporation con tecnología siderúrgica de punta.18
El camino productivo de los hornos nuevamente
fue interrumpido por una ola de huelgas que enfrentó
Fundidora a consecuencia del estancamiento e
inflación que atravesó el país a lo largo del decenio
de los setenta. Sólo durante un breve periodo que
corre de 1979 a 1981, la producción de arrabio se

Alto Horno 3 de Fundidora Monterrey a punto de entrar
en operación en 1967.

44

Esquema del Alto Horno 3.20

Ingenierías, Julio-Septiembre 2007, Vol. X, No. 36

�Los altos hornos de la Fundidora de Fierro y Acero de Monterrey / José Oscar Ávila Juárez

normalizó por la incesante demanda de la industria
petrolera. Al presentarse la crisis económica de
1982, los Altos Hornos volvieron a paralizarse en
largos periodos y fueron sometidos a reparaciones
constantes.
En 1983, el Alto Horno 3 fue sometido a una
rehabilitación general, por lo que se contrataron
dos mil hombres para los trabajos.19 A pesar de los
esfuerzos por seguir contando con los hornos, el
enorme déficit de atención técnica y de recursos que
padecieron desde la década de los setenta, influyeron
para su deterioro. El 10 de mayo de 1986, el gobierno
cerró Fundidora Monterrey y, por ende, dejaron de
operar esos grandes colosos productores de arrabio,
materia prima indispensable para la fabricación de
acero.
CONSIDERACIONES FINALES
A lo largo de 86 años, Fundidora albergó tres
altos hornos, mismos que operaron al ritmo de
las necesidades de la planta industrial. El Alto
Horno 1 enfrentó las vicisitudes provocadas por
la Revolución Mexicana y la Crisis de 1929,
padeció las pautas en la producción y experimentó
constantes reparaciones por su antigüedad; el Alto
Horno 2 emergió a consecuencia de la demanda
de productos siderúrgicos debido a la incursión de
Estados Unidos en la Segunda Guerra Mundial; y
el Alto Horno 3 padeció los momentos finales de la
política sustitutiva de importaciones y los trastornos
del capitalismo.
Los tres hornos fueron unidades productivas
de vital importancia para el funcionamiento de

Acereras integradas en México en la década de los
ochenta del siglo XX.

Ingenierías, Julio-Septiembre 2007, Vol. X, No. 36

Fundidora Monterrey. Emergieron en diferentes
espacios de tiempo, tuvieron sus obstáculos de
instalación y operación y, en la medida de lo
posible, sacaron adelante la producción de acero de
Fundidora, que por más de 50 años fue la siderúrgica
más importante del país, y por 86 años ocupó un lugar
trascendente dentro del espacio acerero nacional.

Alto Horno 3 de Fundidora Monterrey en plena operación
en la década de 1980.

NOTAS Y REFERENCIAS
1. Gerardo Sánchez Díaz. Andrés Manuel del Río
y la ferrería de Coalcomán. Trabajo inédito,
Morelia, 2005, p. 21.
2. El horno de reverbero es un horno cilíndrico vertical
que sobresalía de los anteriores hornos porque no
había un contacto directo entre el combustible y el
mineral. T.K. Derry y Trevor Williams. Historia
de la tecnología. Desde la antigüedad hasta 170.
Volumen 1. México, Editorial Siglo Veintiuno
Editores, 1994, p. 208.
3. José Alfredo Uribe Salas. Historia de la minería
en Michoacán. Volumen I, Morelia, Universidad
Michoacana de San Nicolás de Hidalgo, 2002,
p.103.
4. Hornos antiquísimos de forma cilíndrica que
requerían de fuelles para alentar el fuego y
martillo para templar el hierro.
5. En adelante Fundidora Monterrey o Fundidora.
6. Aurora Gómez Galvarriato Freer. El primer
impulso industrializador de México. El caso
de Fundidora Monterrey. Tesis de licenciatura

45

�Los altos hornos de la Fundidora de Fierro y Acero de Monterrey / José Oscar Ávila Juárez

(inédita), México, Instituto Tecnológico
Autónomo de México, 1990, p. 162.
7. José Oscar Ávila Juárez. “El empresariado que
participó en la Formación de la Fundidora de Fierro
y Acero de Monterrey”, en Camilo Contreras
Delgado y Moisés Gámez (Coordinadores),
Procesos y espacios mineros. Fundición y
minería en el centro y noreste de México durante
el porfiriato. México, El Colegio de la Frontera
Norte y Plaza y Valdés, 2004, p. 117.
8. Carlos Prieto. “La industria siderúrgica”. México
50 años de Revolución. I. La Economía. México,
Fondo de Cultura Económica, 1960, p. 217.
9. Galvarriato Freer, Op. cit., pp. 109 y 110.
10. José Oscar Ávila Juárez. La industrialización
y siderurgia: reconversión y expansión de la
Fundidora de Fierro y Acero de Monterrey, 19401970. Tesis de Licenciatura (inédita), San Nicolás
de los Garza, Universidad Autónoma de Nuevo
León, 1994, p. 58.
11. Archivo Histórico Fundidora Monterrey, Informe
Anual de 1940, p. 2.
12. Ávila, La industrialización y siderurgia…, pp.
64-67.

46

13. Ibid., p. 71.
14. Ibid., pp. 133-135.
15. La primera etapa se llevó a cabo entre 1957 y
1960, sobresaliendo en la misma la incursión en
la producción de planos y la diversificación de
productos laminados; mientras que la segunda
se verificó entre 1964 y 1967, teniendo como
objetivo principal la ampliación de la capacidad
instalada de los departamentos de Materias
Primas, Aceración, Laminación y Hornos
Altos.
16. Ávila, La industrialización y siderurgia…, p.
136.
17. Puesta en marcha entre 1973 y 1976.
18.José Oscar Ávila Juárez. El poder empresarial
en la Industria Siderúrgica Nacional. Caso de
la Fundidora de Fierro y Acero de Monterrey
(1941-1977). Tesis de Maestría (inédita), El
Colegio de Michoacán, Zamora, pp. 205 y
206.
19. El Porvenir, 24 de agosto de 1982, Sección B, p. 1.
20. Folleto La nueva Fundidora de Monterrey.
México, Compañía Fundidora de Fierro y Acero
de Monterrey, 1968.

Ingenierías, Julio-Septiembre 2007, Vol. X, No. 36

�Los vectores en la física
Felipe A. Robledo Padilla, Mónica Menchaca Maciel,
Rubén Morones Ibarra
Facultad de Ciencias Físico-Matemáticas, UANL
frobledo@fcfm.uanl.mx, monica.menchaca@uanl.mx,
rmorones@fcfm.uanl.mx,

RESUMEN
Las leyes de la física están expresadas en forma matemática; uno de los
requisitos fundamentales de estas expresiones es que tengan la misma forma
para todos los observadores inerciales. Este requisito, conocido como invarianza
de forma o covarianza, se satisface cuando las ecuaciones se escriben en forma
tensorial. Los vectores son tensores de primer orden y por lo tanto una ecuación
escrita en forma vectorial satisface el requisito de invarianza de forma. Como
una aplicación en este trabajo se muestra cómo el uso de cuadrivectores en el
espacio-tiempo, conduce a una evidente manifestación de la unificación de los
campos eléctrico y magnético, mostrándolos como aspectos diferentes de una
entidad única: el campo electromagnético.
PALABRAS CLAVE
Vector, simetría, covarianza, invarianza de forma, tensor.
ABSTRACT
Physical laws are written by using mathematical expressions; among the
fundamental requirements for these expressions is that they have the same
mathematical form for all inertial observers. This requirement, called form
invariance or covariance, is fullfilled when the equations are written in tensor
form. Vectors are tensors of first order, hence, a vector equation satisfies the
form invariance requirement. As an application, it is also shown how, by using
four-vectors in the spacetime, the electric and magnetic fields appear as different
aspects of the unique entity: the electromagnetic field.
KEYWORDS
Vector, symmetry, covariance, form invariance, tensor.
INTRODUCCIÓN
Los vectores se introdujeron en la física como cantidades que se necesitan
para representar ciertas variables físicas cuyas características no pueden ser
expresadas mediante números reales, debido a que sus propiedades no se reflejan
en el álgebra de los números reales. Como un ejemplo sencillo tenemos el
problema de ubicar la posición final de un objeto que se desplaza en un plano
una cierta distancia, digamos a 10 metros de un punto inicial. La posición final
no queda determinada debido a que el objeto puede estar en cualquier punto

Ingenierías, Julio-Septiembre 2007, Vol. X, No. 36

47

�Los vectores en la física / Felipe A. Robledo Padilla, et al.

alrededor de un círculo de 10 metros de radio con
centro en el punto inicial. Para que la posición final
del objeto quede determinada necesitamos otra
cantidad, aparte de la longitud del desplazamiento:
la dirección. Estas dos magnitudes son necesarias
para la determinación de la posición final del objeto
y muestran la necesidad del empleo de los vectores.
Si en este ejemplo agregamos la información de
que, después del primer desplazamiento el objeto se
mueve, digamos 15 metros más en otra dirección y
queremos determinar la posición final, nos daremos
cuenta de que requerimos para efectuar la suma, no
la regla para sumar números reales sino la regla de
suma de vectores.
Muchas otras cantidades físicas derivadas de
los segmentos dirigidos, como la velocidad y la
aceleración se regirán por las reglas del álgebra
vectorial. Cantidades físicas como la fuerza, el
campo eléctrico, el magnético y muchas más caen
en la categoría de los vectores. Sin embargo, el
verdadero poder y la utilidad de los vectores no se
circunscribe a su álgebra, la cual se requiere en el
cálculo de cantidades físicas, sino en sus propiedades
de transformación.
Después de que Einstein estableciera en el
primer postulado de la teoría de la relatividad
especial que todas las leyes de la física tienen la
misma forma matemática en todos los marcos
de referencia inerciales, los vectores han jugado
un papel fundamental en esta ciencia porque con
ellos se puede garantizar el cumplimiento de este
postulado.1 El concepto de vector como se usa en
la física ya no está limitado a la idea de una flecha,
de una cantidad con magnitud y dirección, sino que
es un objeto matemático con ciertas propiedades de
transformación que permiten asociarlo con conceptos
más profundos y fundamentales de la naturaleza.
El desarrollo moderno del concepto de vector y
de la notación vectorial se debe al científico británico
Oliver Heaviside y al físico norteamericano John
W. Gibbs. Maxwell había escrito las ecuaciones del
electromagnetismo en forma de componentes, lo que
las hacía aparecer con una enorme abundancia de
símbolos. En su formulación original, las ecuaciones
del electromagnetismo eran veinte, conteniendo
veinte variables. Posteriormente Maxwell intentó
una reformulación matemática de sus ecuaciones
que tampoco resultó ser sencilla. Veinte años

48

El científico británico Oliver Heaviside y el físico
norteamericano John W. Gibbs desarrollaron el concepto
de vector y de la notación vectorial.

después de la formulación matemática original del
electromagnetismo, Heaviside y Gibbs escribieron
las ecuaciones en forma vectorial, obteniendo una
simplificación notable. La elegancia y la belleza que
adquirieron las ecuaciones de Maxwell fue tal que el
físico alemán Ludwig Boltzmann, cuando terminó de
leerlas exclamó: “¿fue un Dios quien escribió estos
símbolos?”, en una franca alusión al placer que sintió
el Fausto de Goethe cuando abre el libro donde se
revelan los misterios del macrocosmos.
La simplicidad y la belleza de estas cuatro
ecuaciones de Maxwell, donde quedan sintetizados
todos los fenómenos del electromagnetismo y de la
luz, causaron gran admiración en el mundo científico.
Sin embargo, la utilidad de la notación vectorial no
se reduce solamente a que proporciona una forma
compacta de escribir expresiones matemáticas.
Subyace en la estructura de los vectores un aspecto
conceptual que los hace muy poderosos desde el
punto de vista de su utilidad en la física. El poder
y alcance de los vectores se puso de manifiesto a
principios del siglo XX, con el desarrollo de las
ideas de Einstein sobre la invarianza de las leyes
de la física.
Existen varios principios en la física cuya
importancia no se destaca en los tratados
elementales. Aquí nos referiremos solamente a dos
de ellos: la homogeneidad y la isotropía del espacio.
Homogeneidad del espacio significa, en términos
sencillos, que la descripción matemática de un sistema
físico no debe depender del origen de coordenadas
utilizado para la descripción. Similarmente,
la isotropía significa que no hay direcciones
privilegiadas en el espacio, o, equivalentemente,
Ingenierías, Julio-Septiembre 2007, Vol. X, No. 36

�Los vectores en la física / Felipe A. Robledo Padilla, et al.

Albert Einstein (1879-1955). Su trabajo impulsa la ciencia
del siglo XX. Describe con éxito el efecto fotoeléctrico y
explica el movimiento browniano con la naciente teoría
cuántica. Desarrolla la Teoría de Relatividad.

la orientación del sistema de coordenadas no debe
reflejarse en las ecuaciones que describen un sistema
físico. Estos dos principios o postulados, implícitos
en toda teoría física, exigen que las ecuaciones que
describen el comportamiento físico del sistema, deban
ser invariantes ante traslaciones y rotaciones de las
coordenadas. Cuando las ecuaciones se expresan en
forma vectorial el requisito de isotropía del espacio
se satisface automáticamente, como se verá más
adelante. En cuanto al requisito de homogeneidad
del espacio, se satisface cuando los términos en las
ecuaciones contienen derivadas respecto al tiempo
o factores que dependen solo de la distancia entre
dos puntos.
INVARIANZA DE LAS LEYES DE LA FÍSICA
Lo primero que se desea asegurar en la
formulación de una teoría física es que las leyes que
aparecen en la teoría sean las mismas para todos los
observadores. Sin embargo, para establecer bien este
principio, conocido como “Principio de Invariancia”,
necesitamos especificar de qué tipo de observadores
estamos hablando. Nosotros nos concretaremos aquí
a considerar los observadores inerciales, es decir, los
observadores para los cuales tiene validez la primera
ley de Newton, esto es, la ley de la inercia. Todas las
demás teorías físicas, excepto la teoría general de la
relatividad, son construidas en marcos de referencia
inerciales, que es donde se ubican los observadores
inerciales.2 En un marco de referencia no inercial
Ingenierías, Julio-Septiembre 2007, Vol. X, No. 36

tendríamos que incluir las fuerzas ficticias, las cuales
son fuerzas no atribuibles a sistemas físicos sino a la
misma elección del marco de referencia.3
La herramienta matemática que permite garantizar
la invarianza de forma de las leyes de la física es
el análisis vectorial (en realidad la rama de las
matemáticas que trata este tema en forma más
general se conoce como análisis tensorial). Un
vector se define en términos de sus propiedades
de transformación. El vector de posición es el
prototipo de vector y lo usaremos para introducir
este concepto.4
Primeramente, dada la hipótesis de la isotropía
del espacio, debemos garantizar que las rotaciones
no modifican la forma de las ecuaciones de la física.
Para esto introducimos la definición de vector a
través de sus propiedades de transformación ante
rotaciones de coordenadas.
ROTACIÓN DE COORDENADAS (COORDENADAS
CARTESIANAS)
Consideremos un sistema de coordenadas con
una base ortonormal5 {eˆi }; tenemos entonces que
eˆi ieˆ j = δ ij , donde:
⎧
⎪ 0 si i ≠ j
δij = ⎪
⎨
⎪
1 si i = j
⎪
⎩

es la delta de Kronecker.
Sean (x1, x 2 , x 3 ) las coordenadas de un punto
en el marco de referencia original y (x1' , x 2' , x 3' )
las coordenadas del mismo punto en un marco
de referencia rotado. Las transformaciones de
coordenadas que preservan la distancia, se conocen
como transformaciones ortogonales, las cuales son
casos particulares de transformaciones rígidas. Un
punto en el espacio determina el vector de posición
r = (x1 , x2 , x3 ).
En este sistema de coordenadas este punto se
puede representar o escribir como

r = ∑ xi eˆi
i

con eˆ1 = (1, 0, 0) , eˆ2 = (0,1, 0) y eˆ3 = (0, 0,1)
Por otra parte, en un marco de referencia rotado
respecto al primero, ver diagrama, y con una base

{}

ortonormal eˆi' , este mismo punto se expresa como
r ' = ∑ xi' eˆi'

.

i

49

�Los vectores en la física / Felipe A. Robledo Padilla, et al.

⎛

∑∑ ⎜⎝ ∑ λ λ
ij

j

l

il

i

⎞
2
⎟⎠ x j xl = ∑ xi
i

Para que se satisfaga la ecuación (3) se debe
cumplir que

∑λ λ
il

ij

= δ jl

(4)

i

∑∑ δ
j

jl

l

x j xl = ∑ xi 2
i

∑ x x =∑ x
j

j

i

j

El punto no cambia, lo que cambian son las
coordenadas de este punto expresadas en diferentes
marcos de referencia, por lo tanto: r = r '

∑ x ' eˆ ' = ∑ x eˆ
i

i

j

i

(1)

j

j

Multiplicamos escalarmente la ecuación (1) por
la izquierda por eˆ 'k , obtenemos,

∑ x 'i eˆ 'k ieˆ 'i = ∑ x j eˆ 'k ieˆ j
i

j

Es decir,

∑ x' δ
i

ki

i

= ∑ λ kj x j
j

Lo cual equivale a

x 'k = ∑ λ kj x j

(2)

j

donde λ = (λ kj ) = (eˆ 'k ieˆ j ) es la matriz formada por
los cosenos directores de los vectores coordenados
unitarios del sistema primado, en el marco de
referencia no primado.
La condición que se impone sobre la rotación
es que se preserve la norma del vector de posición,
es decir, r ' = r o bien r ´2 = r 2 . El tipo de
transformaciones que satisfacen esta condición como
ya se mencionó se denominan “Transformaciones
Ortogonales”.6
(3)
r '2 = ∑ x ' 2 = r 2 = ∑ x 2
i

i

i

i

2

⎛
⎞
∑ ⎜⎝ ∑ λij x j ⎟⎠ = ∑ xi 2
i
j
i

∑∑λ x ∑λ
ij

i

j

j

l

il

xl = ∑ xi 2
i

⎛
⎞
∑ ⎜⎝ ∑ ∑ λij λil x j xl ⎟⎠ = ∑ xi 2
j
i
l
i

50

∑x

2

i

2
j

j

= ∑ xi 2
i

La ecuación (4) se puede escribir como,

∑λ

T
li

λij = δ jl

(5)

i

y la ecuación (5) se escribe en forma matricial
como

λT λ = I

(6)

La ecuación (6) es la condición que deben
satisfacer las matrices de transformación para
que dejen invariante la distancia entre dos puntos
cualesquiera del espacio. Una matriz λ que
satisface la ecuación (6) se dice que es una matriz
ortogonal.
Por extensión, definimos un vector cartesiano
A como un conjunto de tres componentes
A = (A1,A2,A3 ) que se transforman ante una rotación
de coordenadas descrita por la matriz ortogonal
(λij ) , en A' = (A'1,A'2,A'3 ) de la misma manera que
las coordenadas de un punto, es decir, mediante la
relación.
Ai' = Σ λij Aj
j
(7)
donde Ai' y Ai representan las componentes del
vector A en el sistema rotado y en el original,
respectivamente.
Con los resultados anteriores podemos probar que
cualquier ecuación expresada en forma vectorial es
invariante de forma ante rotaciones.
Consideremos la ecuación vectorial expresada en
el marco de referencia O, como

α A = βB +γC

(8)

Donde A, B y C son vectores, como lo indican
Ingenierías, Julio-Septiembre 2007, Vol. X, No. 36

�Los vectores en la física / Felipe A. Robledo Padilla, et al.

Isacc Newton (1642-1727). Desarrolló el cálculo
diferencial e integral y formuló las leyes de la mecánica
y de la gravitación. Su principal obra, Philosophiae
naturales principia mathematica, establece las bases
donde se apoya la ciencia actual.

las flechas sobrepuestas, y α, β y γ son escalares
(números) que no cambian en la transformación de
coordenadas.
Usando la notación de componentes, en el marco
de referencia rotado, O’, la forma de esta ecuación
la podemos obtener multiplicando (8) por (λij ) y
sumando sobre j , obtenemos,

α ∑ λij Aj =β ∑ λij B j + γ ∑ λij C j
j

j

j

La cual, de acuerdo con la regla de transformación
dada por (7), se puede escribir como,

α Ai ' = β Bi '+ γ Ci '

(9)

Como podemos ver, la forma matemática de las
ecuaciones (8) y (9) es la misma, lo que significa
que cada observador, en su marco de referencia
con diferente orientación, podrá usar la forma
vectorial de las ecuaciones con la garantía de que
son las mismas para los demás observadores. Este
es el concepto de covarianza de las ecuaciones ante
rotaciones de coordenadas.
Un ejemplo de una ecuación que no fuera
invariante de forma ante rotaciones, sería aquella en la
que apareciera, por ejemplo, un término escalar y uno
vectorial. Se puede probar que el producto “punto”
entre dos vectores A = (A1,A2,A3 ) y B = (B1,B2,B3 ) ,
3

Ai Bi
definido como AiB = ∑
es un escalar, esto es,
i =1
una cantidad que no cambia de forma ante rotaciones.

Ingenierías, Julio-Septiembre 2007, Vol. X, No. 36

Una ecuación como A ⋅ B + C = D , donde D es un
vector, no puede representar una ley de la naturaleza,
ya que A ⋅ B es un escalar mientras que C y D son
vectores. En el momento de efectuar una rotación
de coordenadas, la ecuación cambiaría de forma,
ya que A ⋅ B no cambia de forma, mientras que los
vectores C y D se transformarán de acuerdo con
la ecuación (7).
Toda ecuación de la física debe escribirse en
forma vectorial o de una manera tal que todos
sus términos se trasforman de la misma manera,
covariantemente. Esto garantiza la invarianza de
forma o covarianza, de las ecuaciones.
En particular, en el caso de la mecánica
Newtoniana, la ley fundamental que describe el
movimiento de una partícula de masa m sobre la que
actúa una fuerza F , es la segunda ley de Newton,
expresada matemáticamente como

F = ma
Siendo la masa m un invariante absoluto. La
invarianza de esta ecuación ante rotaciones queda
garantizada por el resultado general, discutido
anteriormente, para una ecuación vectorial. La forma
matemática de la segunda ley de Newton también
nos asegura que la homogeneidad del espacio
se satisface, ya que la aceleración es la segunda
derivada del vector de posición respecto al tiempo.
En cuanto a la homogeneidad del tiempo, esta queda
garantizada en la mecánica Newtoniana debido a la
hipótesis de que el tiempo es absoluto, es decir, es
el mismo para todos los observadores.
Respecto al electromagnetismo, cuya descripción
se hace a través de las ecuaciones de Maxwell, la
forma vectorial de estas ecuaciones nos garantiza su
invarianza de forma ante rotaciones. Este es el aspecto
esencial del uso de los vectores en la física.
Las transformaciones dadas por (7), garantizan
el postulado de la isotropía del espacio. Sin
embargo, existe otro tipo de transformaciones que
involucran al tiempo y que conectan los marcos de
referencia inerciales. En estos marcos de referencia
las transformaciones de Galileo nos garantizan que
las ecuaciones de la mecánica son las mismas para
todos los observadores inerciales.7 En este caso,
la forma vectorial de las ecuaciones es también de
mucha utilidad.

51

�Los vectores en la física / Felipe A. Robledo Padilla, et al.

Galileo Galilei (1564-1642). Astrónomo y matemático que
estudió la caída de los cuerpos, el movimiento relativo
sentando las bases para el desarrollo de la mecánica.

Sin embargo, con el electromagnetismo ocurre
algo diferente a lo que sucede con la mecánica;
el electromagnetismo no es invariante ante
transformaciones de Galileo. Para satisfacer el
requisito de que todas las leyes de la física sean las
mismas para todos los observadores inerciales, se
requirió modificar la mecánica y la introducción de
un nuevo tipo de transformación para relacionar las
observaciones entre diferentes marcos de referencia
inerciales. Las nuevas transformaciones se conocen
como “Transformaciones de Lorentz”.
La mecánica relativista es construida a partir
de cuadrivectores, llamados vectores de Lorentz,
los cuales son definidos bajo el requisito de que
la velocidad de la luz en el vacío permanezca
constante y que las ecuaciones de transformación,
las transformaciones de Lorentz, dejen invariante
la longitud del intervalo ds, definido en un nuevo
espacio de cuatro dimensiones, el espacio-tiempo o
espacio de Minkowski. El elemento de longitud en
el espacio de Minkowski se define como:8

LAS TRANSFORMACIONES DE LORENTZ COMO
ROTACIONES EN EL ESPACIO-TIEMPO
En la relatividad especial, el tiempo y el espacio
pertenecen a la misma categoría de objetos, juegan
papeles equivalentes. Por esta razón debemos ampliar
el espacio matemático en el que elaboramos las leyes
de la física a un espacio de cuatro dimensiones.
La idea de un espacio matemático abstracto, el
espacio-tiempo, no es de Einstein, sino del físicomatemático alemán H. Minkowski quien introdujo
en 1908 la manera de medir distancias en este
espacio, mediante la generalización de la métrica
euclidiana, al introducir una coordenada temporal
imaginaria: x 4 = ict . Un punto en el espaciotiempo se representa mediante las coordenadas
(x1, x 2 , x 3 , x 4 ) . La cuarta componente en el espacio
de Minkowski es ict , donde la unidad imaginaria i
se introduce como factor para obtener la métrica de
Minkowski dada en la ecuación (10) la cual garantiza
la invarianza de la velocidad de la luz en el vacío
ante las transformaciones de coordenadas. El factor
c , que es la velocidad de la luz, proporciona a la
componente x 4 las dimensiones de longitud, en
concordancia con las dimensiones de longitud de
las otras tres componentes.
De acuerdo con Minkowski, no solo el tiempo
y el espacio deben considerarse como diferentes
componentes del espacio cuadridimensional que él
E
propone, también el trimomentum p y la cantidad c ,
donde E es la energía y c la velocidad de la luz,
forman un cuadrivector en este espacio abstracto. La
generalización de estas ideas a otras cantidades físicas
es también posible. Con esta construcción se logra
la formulación covariante de la mecánica relativista
y también del electromagnetismo. Toda teoría física

ds 2 = ( dx )2 + ( dy )2 + ( dz )2 − ( cdt )2

(10)
Las transformaciones de Lorentz pueden ser
interpretadas como rotaciones en el espacio-tiempo
de Minkowski.
Con las leyes de la física, expresadas en
forma vectorial o tensorial, como tensores de
Lorentz, garantizamos que estas son invariantes
de forma cuando hacemos la transformación entre
observadores inerciales, lo cual satisface el primer
postulado de la Teoría Especial de la Relatividad.

52

Hendrik Antoon Lorentz (1853-1928). Su contribución a
la física fue fundamental para el desarrollo de la Teoría
de la Relatividad.

Ingenierías, Julio-Septiembre 2007, Vol. X, No. 36

�Los vectores en la física / Felipe A. Robledo Padilla, et al.

o modelo nuevo que pretenda ser consistente con la
teoría de la relatividad es formulada en este espacio
cuadridimensional.
La generalización de la definición de la distancia
en el espacio cuadridimensional se realiza en forma
natural, simplemente definiendo la distancia s del
punto (x1, x 2 , x 3 , x 4 ) al origen (0, 0, 0, 0) como
4

s 2 = Σ xi2

(11)

i =1

Tenemos entonces que el elemento de longitud
ds entre dos puntos (x1, x 2 , x 3 , x 4 ) y (x '1, x '2 , x '3 , x '4 ) ,

muy próximos entre sí, está dada por

ds 2 = ( dx1 )2 + ( dx 2 )2 + ( dx 3 )2 + ( dx 4 )2

lo cual corresponde, en una notación ligeramente
diferente, a la ecuación (10). Con esta notación, la
extensión de las ideas ya establecidas sobre rotaciones
de coordenadas en el espacio tridimensional a
rotaciones en el espacio-tiempo se obtienen de
la misma manera que en las ecuaciones (1)-(4).
Las transformaciones de Lorentz que son las
transformaciones que dejan invariantes las ecuaciones
relativistas, resultan ser rotaciones en el espaciotiempo. Estas rotaciones en cuatro dimensiones
se pueden separar en traslaciones con velocidad
constante en las tres direcciones de los ejes espaciales
más las rotaciones en el espacio, del tipo que ya
hemos mencionado en otra sección de este artículo.
Un caso particular de transformaciones de
Lorentz está dado por las transformaciones que
conectan las mediciones de dos observadores en
marcos de referencia inerciales O y O’, donde O’ se
mueve con velocidad constante v en la dirección
+x respecto al marco de referencia O.9
En este caso particular las transformaciones de
Lorentz toman la siguiente forma:

LA UNIFICACIÓN DE LA ELECTRICIDAD Y EL
MAGNETISMO
Aún cuando las ecuaciones de Maxwell muestran la
unidad de los campos eléctrico y magnético, el estudio
de estos fenómenos en el espacio tridimensional no
muestra el aspecto fundamental de la unificación,
la cual sólo se observa cuando analizamos los
fenómenos en el espacio-tiempo. En este espacio
de cuatro dimensiones se manifiesta de manera
clara la estructura de la teoría electromagnética,
poniendo en evidencia que la electricidad y el
magnetismo son sólo aspectos diferentes de los
fenómenos producidos por las cargas eléctricas y que
el hecho de que se manifieste uno, el otro o los dos,
depende solamente del observador. Estudiando los
fenómenos en el espacio-tiempo se logra observar
también que el magnetismo es de hecho un efecto
relativista. Esto significa que el magnetismo puede
obtenerse como resultado de exigir que se cumpla
el segundo postulado de la relatividad especial, es
decir, la invariancia de las leyes de la física ante
transformaciones de Lorentz.
Consideremos dos marcos de referencia inerciales,
moviéndose el sistema primado en la dirección +x
con velocidad v . Consideremos ahora la ecuación
de Maxwell10
1 ∂B
∇×E =−
c ∂t
Consideremos la componente en y de esta
ecuación:
∂E ∂E
1 ∂By
(13)
(∇ × E)y = x − z = −
∂z
∂x
c ∂t
Apliquemos ahora la transformación de Lorentz
dadas por las ecuaciones (12)

x'= γ(x − vt)
y'= y

z'= z

(12)

⎛
v ⎞
t'= γ ⎜ t − 2 x ⎟
⎝ c ⎠
v2

donde γ = 1 − c2 .
Usaremos estas transformaciones para describir, en
el siguiente punto, la relación entre las observaciones
de un fenómeno electromagnético hechas por dos
observadores inerciales.
Ingenierías, Julio-Septiembre 2007, Vol. X, No. 36

James Clerk Maxwell (1831-1879). Desarrolló las
ecuaciones que describen los fenómenos eléctricos y
magnéticos sintetizando los trabajos de Ampere y Faraday
en la teoría electromagnética.

53

�Los vectores en la física / Felipe A. Robledo Padilla, et al.

∂E x ∂E x ∂x' ∂E x ∂y' ∂E x ∂z' ∂E x ∂t'
=
+
+
+
∂z
∂x' ∂z ∂y' ∂z ∂z' ∂z ∂t' ∂z
∂ Ex
∂ Ex
∂ Ex
∂ Ex
∂ Ex
(0) +
(0) +
(1) +
(0) =
∂x '
∂y '
∂z '
∂t '
∂z '

∂E x ∂E x
=
∂z
∂z'
Obtengamos ahora ∂E z

por lo tanto

(14)

∂x

∂E z ∂E z ∂x' ∂E z ∂y' ∂E z ∂z' ∂E z ∂t'
=
+
+
+
∂x
∂x' ∂x ∂y' ∂x ∂z' ∂x ∂t' ∂x
=

v
∂ Ez
∂ Ez
∂ Ez
∂ Ez
(γ ) +
(0) +
(0) +
(− 2 γ )
∂x '
∂y '
∂z '
∂t '
c

por lo tanto

⎛ ∂E
∂E z
v ∂E ⎞
= γ⎜ z − 2 z ⎟
⎝ ∂x' c ∂t' ⎠
∂x

(15)

Por otra parte,
∂By
∂t

=

∂By ∂t' ∂By ∂x' ∂By ∂y' ∂By ∂z'
+
+
+
∂t' ∂t ∂x' ∂t ∂y' ∂t ∂z' ∂t

Nuevamente, de las trasformaciones de Lorentz
dadas por (12)
∂B
∂By ∂By
γ + y (−vγ)
=
∂t
∂t'
∂x'

⎛ ∂B
∂By
∂B ⎞
= γ⎜ y − v y ⎟
∂t
∂x' ⎠
⎝ ∂t'

(16)

Sustituyendo las ecuaciones (14), (15) y (16) en
la ecuación (13), obtenemos
⎛ ∂E
∂B ⎞
∂E x
v ∂E ⎞
1 ⎛ ∂B
− γ⎜ z − 2 z ⎟ = − γ⎜ y − v y ⎟
∂z'
⎝ ∂x' c ∂t' ⎠
∂x' ⎠
c ⎝ ∂t'

Agrupando términos, obtenemos:
∂E v ∂B
∂E x
1 ∂B
v ∂E
−γ z − γ y =− γ y − 2 γ z
∂z'
∂x' c ∂x'
c ∂t' c
∂t'

∂ Ex
∂ ⎡
v
1 ∂ ⎡
v
−
γ Ez + By ⎤⎥ = −
γ By + Ez ⎤⎥
∂z '
∂ x ' ⎢⎣
c
⎦
c ∂t ' ⎢⎣
c
⎦

)

(

)

(17)
Puesto que esta ecuación fue obtenida
transformando solamente las coordenadas espacio
temporales y no los campos, podemos encontrar
cómo deben transformarse éstos para que se cumpla
la invarianza de forma de la ecuación (13) frente a
las transformaciones de Lorentez dadas por (12).
El requisito es que la ecuación (13) debe tener la
forma que se indica en la ecuación (18) en el marco
de referencia transformado,
∂E x' ∂E z'
1 ∂By'
−
=−
∂z'
∂x'
c ∂t'

54

E x' = E x
⎛
v ⎞
By' = γ ⎜ By + E z ⎟
⎝
c ⎠

continuando con un tratamiento semejante para
los demás términos, y haciendo lo propio para las
demás ecuaciones de Maxwell, obtenemos que la
transformación de los campos está dada por las
siguientes expresiones:
⎛
v ⎞
E y' = γ ⎜ E y − Bz ⎟
⎝
c ⎠

⎛
v ⎞
E z' = γ ⎜ E z + By ⎟
⎝
c ⎠
E x' = E x

Bx' = Bx

⎛
v ⎞
By' = γ ⎜ By + E z ⎟
⎝
c ⎠

es decir

(

Comparando las ecuaciones (17) y (18), obtenemos
que para que se satisfaga la invarianza de forma,
deberemos identificar los términos correspondientes,
con lo cual se obtiene que:
⎛
v ⎞
E z' = γ ⎜ E z + By ⎟
⎝
c ⎠

(18)

(19)

⎛
v ⎞
Bz' = γ ⎜ Bz − E z ⎟
⎝
c ⎠
Debido a que hemos tomado el movimiento
relativo del marco de referencia en la dirección +x,
observamos lo siguiente:
E' = E y B' = B
⎛
⎛
v × E⎞
v × B⎞ ;
⎟
E'⊥ = γ ⎜ E ⊥ +
⎟ B'⊥ = γ ⎜ B ⊥ −
⎝
c ⎠
⎝
c ⎠
En esta notación E y B , indican las componentes
paralelas al eje x de los campos eléctrico y
magnético, respectivamente. Similarmente E⊥ y
B⊥ indican las componentes perpendiculares a la
dirección x .

Una vez que hemos obtenido las ecuaciones de
transformación entre los campos podemos plantear
el siguiente problema. Consideremos una carga
eléctrica en reposo en el marco O. Esto significa que
sólo tendremos la presencia de un campo eléctrico
observado por O. Consideremos ahora un observador
en O’ que se mueve con velocidad v en la dirección
+x. De acuerdo con las reglas de transformación
de los campos, encontramos que el observador O’
también detecta la existencia de un campo magnético.
Ingenierías, Julio-Septiembre 2007, Vol. X, No. 36

�Los vectores en la física / Felipe A. Robledo Padilla, et al.

Las componentes de este campo se obtienen de las
ecuaciones (19); Con E = (Ex , Ey , Ez ) y B = 0 en
el marco de referencia O, obtenemos que
Ey ' = γ Ey
Ez ' = γEz

E x' = E x
Bx ' = Bx = 0
v
By ' = γ Ez
c
v
Bz ' = γ − Ez
c

( )
( )

Este resultado muestra que la presencia del
campo magnético en el marco de referencia O’ es
consecuencia de la invarianza relativista.11 Fenómenos
que son de naturaleza puramente eléctrica solo lo son
en un marco de referencia particular; en general
el fenómeno es electromagnético. Los campos
eléctricos y magnéticos no son independientes,
por el contrario, están ligados estrechamente y la
relación entre ellos depende del marco de referencia
seleccionado.12
La consistencia entre este desarrollo teórico y lo
observado experimentalmente, muestra la utilidad de
los conceptos de invarianza y de los vectores como
el instrumento matemático para implementarla.
COMENTARIO FINAL
En el desarrollo de este trabajo se ha puesto
de manifiesto que el uso de vectores, definidos
como objetos matemáticos que satisfacen ciertas
propiedades de transformación, nos garantiza que la
forma matemática de las ecuaciones que representan
leyes de la naturaleza, no cambiará durante las
transformaciones. El significado físico atribuido a una
transformación es que ésta es equivalente a cambiar
de observador. Que la ecuación sea invariante
de forma significará que ambos observadores
llegan a las mismas conclusiones físicas sobre el
comportamiento del sistema observado.
Para elaborar un modelo matemático que
represente una ley de la naturaleza, se debe recurrir
a una estructura matemática que garantice el
cumplimiento de ciertas simetrías que suponemos
válidas para el espacio y el tiempo. Entre las
simetrías fundamentales están las de homogeneidad
del tiempo y la homogeneidad e isotropía del espacio.
Ingenierías, Julio-Septiembre 2007, Vol. X, No. 36

La estructura matemática que garantiza esto es el
análisis tensorial, donde los vectores son casos
particulares de los tensores. Cuando escribimos
una ley de la naturaleza en forma matemática, todos
los términos de la expresión deben ser de la misma
naturaleza tensorial, lo cual garantiza la invarianza
de la ecuación ante las transformaciones que exige la
simetría. Este hecho nos libera de la preocupación de
que otros observadores obtengan formas matemáticas
diferentes para las leyes de la física. Cuando
escribimos una ecuación en forma vectorial, estamos
seguros que su forma matemática no cambiará
cuando realizamos ciertas transformaciones en las
coordenadas. Estas transformaciones son las que
nosotros, de antemano, hemos impuesto guiados por
la simetrías que suponemos deben satisfacerse en la
naturaleza. Así mismo, la aplicación del concepto
de vector en el espacio-tiempo nos permite lograr
una comprensión más profunda de los fenómenos
electromagnéticos.
REFERENCIAS
1. Sokolnikoff, I. S., Análisis tensorial, Limusa,
1976.
2. W. S. C. Williams, Introducing Special Relativity,
Ed. Taylor and Francis, 2002.
3. Wolfang Rindler, Introduction to Special
Relativity, Clarendon Press, 1982.
4. Wrede, R. C. Introduction to vector and tensor
analysis, John Wiley and Sons, 1963.
5. Butkov, E. Mathematical Physics, AddisonWesley, 1980.
6. Lebedev, L. P. and Cloud, M. J., Tensor Analysis,
World Scientific, 2003.
7. Morones, J. R., Ingenierías Julio-Sept. 2006, Vol.
9. No. 32, P. 25.
8. Mohammad Saleem and Muhammad Rafique,
Special Relativity, Ed. Ellis Horwood, 1992.
9. W. S. C. Williams, Introducing Special Relativity,
Ed. Taylor and Francis, 2002.
10. Eyges, L., The Classical Electromagnetic Field,
Dover, 1980.
11. Ohanian, H. C., Classical Electrodynamics, Allyn
and Bacon, Inc., 1988.
12. Barut, A. O., Electrodynamics and Classical
Theory of Fields and Particles, Dover, 1980.

55

�Oxidación del nitrógeno
amoniacal con baja edad de
lodo y bajo índice energético
Jimmy Loaiza Navía, Jorge Bernal Pérez, Manuel F. Carlín
jimmy.loaiza@sadm.gob.mx, jorge.bernal@sadm.gob.mx

RESUMEN
El sistema de aeración de la planta bajo estudio fue cambiado de oxígeno puro
a burbuja fina, lo que implica que el volumen del reactor haya quedado corto, en
el límite del proceso convencional y el de alta tasa. La literatura menciona que
para lograr una nitrificación plena se requiere una edad de lodo mayor que el
proceso de remoción de la fracción carbonácea, por lo que el reto consistía en
lograr la nitrificación con baja edad de lodo y bajo tiempo de retención. En un
primer intento el sistema de burbuja fina quedó corto, por lo que fue necesario
rediseñarlo vía simulación en estado estacionario con ayuda del programa GPSX. Los resultados obtenidos han superado las expectativas, destacando además
una disminución en el consumo de energía.
PALABRAS CLAVE
Lodos activados, requerimiento de oxígeno, burbuja fina, nitrificación.
ABSTRACT
The aeration system of the WWTP under study was changed from pure
oxygen to fine bubble, which implies that the volume of the reactor has remained
short, in the limit between the conventional process and the high rate one. The
literature mentions that to achieve a full nitrification, the sludge time must be
longer than the time dedicated to the carbonaceous fraction removal process.
The challenge was consisting of achieving the nitrification with low sludge age
and low detention time. In its first try the fine bubble system remained very
limited, for what it was necessary re-design via simulation in steady state
with GPS-X program. The obtained results have overcome the expectations,
emphasizing besides a decrease in the consumption of energy.
KEYWORDS
Activated sludge, Oxygen requirement, Fine bubble, Nitrification.
INTRODUCCIÓN
La remoción biológica del carbono y del nitrógeno describe el proceso de
lodos activados, en el cual el substrato contenido en el agua residual entra en
contacto con una población de microorganismos heterótrofos, que retornan al
reactor desde el fondo del clarificador. Al líquido del reactor se le refiere como
“licor mezclado”, mismo que debe ser mantenido en suspensión. Las condiciones

56

Ingenierías, Julio-Septiembre 2007, Vol. X, No. 36

�Oxidación del nitrógeno amoniacal con baja edad de lodo y bajo índice energético / Jimmy Loaiza Navía, et al.

aeróbicas se alcanzan mediante la difusión de aire de
fondo de burbuja fina ú otros sistemas como turbinas
de aeración superficial, así como con oxígeno
gaseoso puro.
En el proceso la materia orgánica se transforma
en biomasa activa y CO 2. El licor mezclado,
(microorganismos que han crecido, los que han sido
reproducidos y hasta los que han completado su ciclo
de vida), serán capaces para agruparse formando
flóculos biológicos, con características adecuadas
de sedimentación y deberán pasar al clarificador
donde tendrá lugar la separación por gravedad. En el
fondo, se concentra la fase sólida (lodo) para retornar
al proceso, mientras que el sobrenadante (efluente
clarificado) se desborda por la canaleta, con calidad
acorde a los límites de descarga permitidos. Otra
porción menor de lodo es purgada del sistema desde
la línea de retorno de lodos. La cantidad desechada
por día, corresponde a la producción diaria de
biomasa.
La tasa de remoción del substrato es función
de la rapidez con la que puede ser adsorbido,
sintetizado, y oxidado por la biomasa activa, así
como del tiempo que permanecen en contacto con
los microorganismos y de otros factores ambientales;
cuanto más eficientemente pueda el proceso biológico
aprovechar dichos factores y condiciones, tanto más
eficiente resultará el tratamiento.
En un sistema de lodos activados, la biomasa
heterótrofa lleva a cabo la conversión de la materia
orgánica, de acuerdo a las siguientes relaciones
estequiométricas, donde COHNS representa la
composición típica de la materia orgánica disuelta.
Síntesis celular:
COHNS+N+P+(otros)

heterótrofo
⎯⎯
⎯⎯⎯s⎯→

materia orgánica

C5H7O2NP+H2O
nuevas células

(2)

materia orgánica

Respiración endógena:

C5H7O2NP+5O2 → 5CO2+H2O+NH3+energía

(3)

células (bacterias)

De la demanda bioquímica de oxígeno total
(DBO), hay una fracción asociada con la oxidación
del nitrógeno amoniacal; esta oxidación se da cuando
Ingenierías, Julio-Septiembre 2007, Vol. X, No. 36

En la segunda etapa, el nitrito es convertido en
nitrato:
1
−
Nitrobacter
NO 2− + 2 O2 ⎯⎯
(5)
⎯⎯⎯
⎯→ NO 3
Siendo autótrofos estos organismos, utilizan el
CO2 como fuente de carbono y obtienen su energía
a partir de la oxidación del amoníaco a nitrato;
por lo cual su tasa de reproducción es más lenta,
comparada con las bacterias heterótrofas. La energía
obtenida a través de dicha oxidación es relativamente
pequeña, pero suficiente, ya que dichos organismos
nitrificantes están presentes en cantidades limitadas,
en casi todos los procesos aeróbicos de tratamiento
biológico.
Durante la conversión del amoníaco a nitrato, se
produce acidez mineral y si la alcalinidad presente
no es suficiente, el descenso del pH inhibirá la
nitrificación. Por cada kg de amoníaco que se oxida
a nitrato, se consume 4.6 kg de O2 y 7.14 kg de
alcalinidad (CaCO3). Se producen 0.15 kg de células
nuevas y se consumen 0.09 kg de carbón inorgánico.
La concentración aceptable de oxígeno disuelto (OD)
es 2 a 2.5 g/m3. La literatura (Meltalf &amp; Eddy, 2003)
menciona que una edad de lodo mayor de 8 días
previene que los organismos nitrificantes no escapen
del sistema vía purga de lodos, lo que permite el
sostenimiento adecuado de la población.

(1)

Oxidación del substrato:

COHNS+O2 → CO2+H2O+energía

la edad del lodo ( θ c) es mayor y el sistema tiene
capacidad para suministrar el oxígeno suplementario.
Las bacterias autótrofas del género Nitrosomonas y
Nitrobacter son las responsables de la conversión
que se da en dos etapas.
En la primera de ellas, el amoníaco es convertido
en nitrito:
3
−
Nitrosomona
s
⎯⎯⎯⎯
⎯→ NO 2 +CO +2H++H O (4)
NH3+ O2+HCO 3− ⎯⎯
2
2
2

ANTECEDENTES
La planta bajo estudio tiene una capacidad de
diseño de 432,000 m3/d, el arreglo consta de 4
clarificadores primarios, 5 reactores biológicos y
6 clarificadores secundarios, al inicio y final de
cada etapa, se juntan las corrientes. Los reactores
biológicos están cubiertos con una placa de concreto,
de acuerdo al diseño del proceso mencionado. Cada
reactor tiene un volumen de 19,120 m3 y está dividido
en 4 celdas, a manera de flujo tipo pistón, el tirante

57

�Oxidación del nitrógeno amoniacal con baja edad de lodo y bajo índice energético / Jimmy Loaiza Navía, et al.

Fig. 1. Esquema del reactor 5 asociado al clarificador
secundario 2.

Vista de área de reactores en la planta de tratamientos
de aguas negras en Dulces Nombres, N.L., México.

es 5.55 m, largo 83.74 m y ancho de 41.16 m; cada
uno para 86,400 m3/d, lo cual da un tiempo retención
hidráulico (HRT por sus siglas en inglés) de 5.31
h. Los clarificadores secundarios tienen 66 m de
diámetro y un tirante de 4.57 m. El tratamiento de
lodos incluye digestión anaeróbica y el desaguado
con ayuda química, el lodo secundario purgado es
previamente espesado.
La instalación original de la planta bajo estudio,
en cuanto a aeración se refiere, incluía una planta de
oxígeno de alta pureza, destacando un compresor
de 3,360 kW (kilowatt) y otros equipos periféricos,
con una demanda de 4,100 kW, adicionalmente
cada reactor estaba equipado con 8 mezcladores
superficiales, 2 de 93 kW más 6 de 56 kW, es decir,
522 kW más por concepto de mezclado en cada
reactor. Haciendo un balance de energía, la potencia
total instalada en aeración era de 6,715 kW, o sea
que a cada reactor le correspondían 1,343 kW. Hay
que mencionar que durante los primeros años de
operación el flujo promedio era apenas 65% del
diseño, por lo cual era suficiente operar con sólo 3
reactores, utilizando por lo tanto menos energía.
Al poco tiempo de operación, la planta de oxígeno
fue desactivada por diversas razones, para dar lugar
a un sistema de difusores de fondo de burbuja fina
con sopladores centrífugos solo en los primeros
4 trenes, ya que durante ese tiempo se estableció
un contrato de suministro de agua tratada con una
empresa generadora de energía, hasta por 38,000
m3/d, por lo cual se decidió mantener el proceso
original para atender dicho contrato, aislando el
reactor 5 con el secundario 2 y se implementó un
sistema independiente de retorno y purga de lodos,

58

adquiriendo oxígeno líquido a un proveedor externo,
almacenándolo en los tanques existentes para ser
gasificado y luego inyectado al reactor 5. Este
tren independiente operó con un flujo menor del
nominal, en virtud del bajo volumen que demandaba
el usuario, así como por su costo. En la figura 1 se
observa el diagrama esquemático del reactor 5 que
se asoció al clarificador secundario 2.
El tratamiento terciario que el usuario le da al
agua consiste en un ablandamiento tipo cal en frío,
así como otros procesos avanzados para calderas,
torres de enfriamiento, generación de vapor, agua
contra incendio, etc. Con el efluente del tren 5,
ligeramente más ácido por acumulación de CO2 bajo
la cubierta del tanque, observó mayor consumo de
cal, por lo que solicitó efectuar pruebas con ambos
efluentes (burbuja fina y oxígeno puro del tren 5),
solicitando posteriormente se le envíe agua de los
trenes equipados con burbuja fina, a pesar de que el
NH3 tenía valores del orden de 20 a 25 g/m3, en lugar
de 2 g/m3 en promedio.
METODOLOGÍA
El reto que se presentaba consistía en efectuar un
diseño para el reactor 5, con capacidad para nitrificar,
con el mismo tipo de difusores de burbuja fina y los
mismos sopladores, es decir, sin incrementar energía,
con el fin de poder satisfacer la calidad que requería
el usuario de agua tratada.
Haciendo referencia a la literatura, el proceso
convencional de lodos activados, comparado con
las modalidades de alta tasa y oxígeno puro, cuando
está incluida la nitrificación en el mismo reactor,
presentan las siguientes características en las cuales
destaca la edad de lodos ( θ c), el tiempo de retención
hidráulico (HRT), carga volumétrica (CV) y la
relación F/M (Food/Microorganism por sus siglas
en inglés), ver tabla I.
Ingenierías, Julio-Septiembre 2007, Vol. X, No. 36

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Tabla I. Características de las modalidades del proceso de lodos activados.
F/M, g DBO/g SSV/d

CV, Kg DBO/10^3 m3/d

SSLM, g/m3

TRH, h

Qr/Q

Convencional

SRT,
días
5-15

0.2–0.5

20-40

2,000-4,000

4-8

0.25 - 0.75

Oxígeno puro

3-10

0.25-1.0

100-200

3,000-8,000

1-3

0.25 - 0.50

Alta tasa

3-10

0.4-1.5

100-1,000

3,000-6,000

2-4

1.00 - 1.50

PROCESO

De lo anterior se tiene que, de acuerdo al volumen
del reactor y el flujo nominal, se estaría en el rango
bajo del tiempo de retención hidráulico (5.31 h)
para un proceso convencional y muy próximo a
los procesos de oxígeno puro y alta tasa, mismos
que requieren menor edad de lodo, respecto al
convencional. Sin embargo, no había que perder de
vista el objetivo que era la nitrificación, que en un
proceso oxígeno puro es factible de alcanzar, pero
con un proceso entre convencional y de alta tasa, no
hay garantía de lograrlo, según se evidenció con los
otros 4 trenes equipados con burbuja fina, debido
a la limitación de su diseño, con una densidad de
difusores de solo 6%, lo que derivó en bajos niveles
de oxígeno disuelto, abultamiento de lodo, pobres
características de sedimentación, etc, afectando la
calidad del efluente.

La tarea fue realizar un nuevo dimensionamiento
del requerimiento de oxígeno para el tren 5,
considerando el mismo tipo de difusores de burbuja
fina, Minipanel™ dúplex, tipo tubular con membrana
de EPDM (Etileno Propileno Di.-Monómero)
con área activa de 0.47 m2, pero con la densidad
adecuada y en los rangos de mayor eficiencia
de transferencia de oxígeno. Para optimizar su
distribución en las celdas, se realizó una simulación
en estado estacionario con el programa GPS-X,
tratando de ajustar la concentración de NH3 en el
efluente, en función del volumen y distribución
de aire, dando finalmente el arreglo de difusores
mostrado en la figura 2, cuya calidad del efluente
fue aceptable para el usuario.

Fig. 2. Arreglo de los difusores para el tren 5.

Ingenierías, Julio-Septiembre 2007, Vol. X, No. 36

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�Oxidación del nitrógeno amoniacal con baja edad de lodo y bajo índice energético / Jimmy Loaiza Navía, et al.

Para lo anterior se consideró la calidad histórica
del efluente primario, (ver tabla II), la cual difiere
con los datos del diseño original, principalmente en
el contenido de NH3, cuyo valor fue 14 g/m3,
Al no disponer de coeficientes cinéticos ni de
parámetros estequiométricos, para la calibración
del modelo, se tomaron de la literatura, aplicando
corrección por temperatura. (tabla III). La temperatura
varía de 20 a 28°C.
Con esta información, se procedió a efectuar
el balance de materia (calibración) alrededor del
reactor, según los criterios mostrados en la tabla
IV.
Tabla II. Efluente primario considerado.
BOD

204.75

g/m3

KTN

34.30

g/m3

COD

438.75

g/m3

NH3

25.00

g/m3

TSS

122.50

g/m

P tot

5.88

g/m3

3

Como se puede ver, la edad del lodo ( θ c) es
de solo 5.66 días, lo cual está más identificado con
el proceso de alta tasa que con el convencional
(ver tabla I). Típicamente se menciona que, para
alcanzar la nitrificación, deben de darse ciertas
condiciones, como un ambiente con temperatura
mayor de 15°C, alcalinidad suficiente para soportar
el consumo durante el proceso y una edad de lodos
preferentemente mayor a 8 días.
Para el requerimiento de oxígeno se consideró la
demanda carbonácea y la del nitrógeno, puesto que
se requería alcanzar una nitrificación plena. Como
se puede observar las gráficas de comportamiento
del tren 5 (figuras 3 y 4), se alcanzó a remover
aceptablemente la DBO, SST y NH3 (nitrificación
con baja edad de lodo). A lo anterior habrá que añadir
la eficiencia de transferencia de oxígeno (OTE)
aunado a un menor consumo de energía.
Se observa que con la densidad declinante de
difusores y la sumergencia de los mismos y a una

Tabla III. Estimación de coeficientes cinéticos.
Tasa max
crecimiento
de
heterótrofos

6.00

d-1

Yh
(heterótrofos)

0.40

gVSS/g b
COD

Tasa máx
respiración
endógena

0.12

d-1

Ya
(autótrofos)

0.12

gVSS/g
NOx

Tasa max
crecimiento
autótrofo

0.75

d-1

Ks

20.00

g/m3

Tabla IV. Balance de materia alrededor del reactor.
5.66

d

Prod. biomasa, base VSS

11,724.16

kg VSS/d

Prod. biomasa, base SST

14,619.01

kg SST/d

SSLM de diseño (Xtss)

4,330.00

g/m3

Volumen reactor

19,123.09

m3

Tiempo de retención

5.31

h

Relación SSV/SS

0.80

Edad de lodo

60

SSVLM

3,472.57

F/M (base DBO)

0.27

d-1

Yh_obs (base SST)

0.83

gSST/gDBO

Fig. 3. NH3 y NTK.

g/m3

Yh_obs (base SSV)

0.66

gSST/gDBO

Conc. Retorno de lodo

10,500.00

g/m3

Masa base seca

14,619.01

kg/d

Volumen de purga

1,392.29

m3/d

Fig. 4. Oxígeno disuelto en las celdas.

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tasa baja de aire por área de membrana de 64 m3/
m2/h, se obtuvo una eficiencia de transferencia de
oxígeno (OTE) de 35% y una eficiencia estándar de
aeración de 4.78 kg O2/kW/h, lo cual denota buen
rendimiento. La cantidad de difusores resultó ser el
doble del diseño de los otros trenes y requiriendo
prácticamente la misma cantidad de aire 25,545
m3/h, por lo que se determinó usar 2 sopladores
centrífugos similares a los otros trenes, de 12.743
m3/h vs 0.65 kg/cm2, de 7 etapas con motor de
336 kW. Adicionalmente se consideró otro más en
reserva, ver tabla V.
Finalmente se verificó la condición de operación
del clarificador secundario, que como se dijo, se
disponen de 6 unidades, lo cual da una capacidad
nominal de 72,000 m3/d, con una carga hidráulica
superficial de 21 m3/m2/d y un flujo de sólidos de
5.1 kg/m2/h. El mecanismo es tipo tubos de succión
de alimentación central y fondo plano. Cuenta con
válvulas excéntricas individuales (10 por brazo)
para controlar el flujo y concentración del retorno, y
canaleta periférica para el efluente. Al operar el tren
5 con 43,200 m3/d, el clarificador 2 está operando
con una sobrecarga hidráulica del 18%, dando un
flujo de sólidos de 6.0 kg/m2/h y carga hidráulica

superficial mayor a 25 m3/m2/d, es decir, en la parte
alta del rango (Metcalf &amp; Eddy, 2003), ver tabla VI,
sin embargo, la calidad del efluente clarificado ha
sido aceptable, ver tabla VII.

Tabla V. Requerimiento de oxígeno y dimensionamiento
del sistema de aeración.

CALIBRACIÓN Y SIMULACIÓN EN ESTADO
ESTACIONARIO
A fin de subsanar las deficiencias observadas en
los demás trenes equipados con difusores de burbuja
fina, durante septiembre de 2002 se llevó a cabo una
simulación en estado estacionario con el programa
GPS-X v. 4.02, con el fin estimar la nitrificación a
través de la concentración de NH3 en el efluente y
predecir la producción de lodo.
El modelo fue calibrado según el ASM1 (modelo
de lodos activados 1, por sus siglas en inglés), ver
gráficas de la simulación en figuras 5 y 6. A partir de
datos de diseño, como el volumen y forma del tanque
(flujo tipo pistón de 4 celdas), capacidad de bombeo
de retorno y purga, así como de información rutinaria
disponible incluyendo la caracterización del influente
real (base DBO), sólidos suspendidos (totales y
volátiles) de licor mezclado y del retorno, eficiencia
de transferencia de oxígeno vía curvas características
de los difusores utilizados (del fabricante), etc.
El clarificador secundario fue modelado tipo
unidimensional, es decir, como Simple1d.

Req. actual de oxígeno
Alpha

28,818.12

kg/d

0.65

Beta

0.95

Concentración OD

2.00

g/m3

Elevación del sitio

426.72

m

Altura int. de difusores
Req. estándar de oxígeno

0.43

m

2,562.38

kg O2/h

OTE estimado

0.35

Tasa de aire

64.00

m3/m2/h,

25,545.15

m3/h

Cantidad teórica difusores

799.10

Difusores

USAR

860.00

o.k.

1.12

Ratio

Flujo de aire en la succión

29,769.91

m3/h

Potencia estimada actual

593.58

kW

N° equipos en operación

2.00

en oper

336.00

kW

7.48

kg02/kW/h

Volumen para transf. O2

Factor de actualización

USAR:
Eficiencia estándar aeración

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Tabla VI. Revisión del clarificador secundario.
Relación
Qr/Q

0.67

Ratio

Diámetro
teórico

66.13

m

Flux de
sólidos

7.60

kg MLSS/
m2/h

USAR

65.84

m

Área
requerida
para
espesar

3,434.78

m2

Tirante en
la parte
cilíndrica

4.57

m

Carga
hidráulica
superficial

25.15

m 3/ m 2/
d

Tiempo de
retención
hidráulico

4.32

h

Tabla VII. Comportamiento del tren 5.
Parámetro

Influente

Efluente

Eficiencia

SST

199.04

13.08

93%

DQO

507.50

38.75

92%

DBO

187.26

10.86

94%

NH3

32.18

1.53

95%

61

�Oxidación del nitrógeno amoniacal con baja edad de lodo y bajo índice energético / Jimmy Loaiza Navía, et al.

Fig. 5. Récord de NH3, influente y efluente.

Fig. 6. Récord de DBO, influente y efluente.

La calibración inició tratando de aproximar
la producción de lodo variando la relación DQO
particulado/SSV del influente; los parámetros por
ajustar durante la simulación fueron el flujo de aire y
la densidad de los difusores en las celdas para lograr
la concentración de NH3 requerida, lo cual predijo
una distribución escalonada, la primera celda con
38%, la segunda y tercera con 25% y la cuarta 12%.
El arreglo se muestra en la figura 2.
Durante la simulación no se consideró la
hidrodinámica del reactor, ya que éste fue modelado
como un reactor de flujo tipo pistón de 4 celdas, con
una distribución de 25% en volumen cada una.

62

RESULTADOS OBTENIDOS
Una vez que arrancó operaciones el tren 5
(agosto de 2003) con el nuevo arreglo de difusores,
fue monitoreado con la misma frecuencia que
los otros trenes, habiendo obtenido un aceptable
comportamiento. En las figuras 5 y 6 se muestra el
comportamiento histórico del NH3 y DBO de enero
de 2003 a diciembre de 2006, base en promedios
mensuales. La frecuencia de muestreo es de tres
veces a la semana (lunes, miércoles y viernes).
La distribución del aire en cada celda fue uno de
los mayores desafíos, ya que es la forma de poder
asegurar el flujo de aire a cada difusor para obtener
la eficiencia de transferencia de oxígeno, además,
todas las bajantes son de 12” y no se dispone de
medición de aire en cada bajante. Sin embargo, se
pudo aproximar vía monitoreo de concentración de
oxígeno disuelto en cada celda, además se tuvo a la
mano los datos rutinarios de operación.
El nitrógeno amoniacal muestra un cambio notorio
en su tendencia a partir de la puesta en operación del
tren 5 con el sistema nuevo de difusores de fondo,
lo cual también es evidenciado con la concentración
de NO3, cuyo promedio era alrededor de 8 a 10 ppm,
mientras que en los otros trenes estaba entre 1 a 3
ppm. Cabe mencionar que anterior a este cambio,
el proceso del tren 5 era el original (oxígeno puro),
adquiriendo éste a un proveedor externo, pero a una
tasa menor de 36 Ton/d (diseño original), en parte
por su alto costo.
Según lo anterior, es posible obtener la cantidad
de oxígeno requerida (28 Ton/d) vía dos sopladores
centrífugos de 336 kW, con capacidad de 12,743 m3/
h (c/u), aunado a la densidad de difusores obtenida
de la modelación y combinado con una aceptable
eficiencia de transferencia de oxígeno.
En cuanto a la producción de lodo y su purga
para el tren 5, se implementó una derivación desde
la línea de retorno (independiente) hacia el cárcamo
de retorno de lodo de los demás trenes, por lo que
no hay restricción para purgar la cantidad que sea
necesaria, según los cálculos anteriores.
CONCLUSIÓN
Considerando lo expuesto en los antecedentes,
lograr la nitrificación con casi la mitad de energía que
el sistema original, considerando el mismo volumen
Ingenierías, Julio-Septiembre 2007, Vol. X, No. 36

�Oxidación del nitrógeno amoniacal con baja edad de lodo y bajo índice energético / Jimmy Loaiza Navía, et al.

de flujo en dos procesos distintos y el reactor
pequeño para un proceso entre convencional y alta
tasa, además del antecedente del bajo desempeño
de los otros trenes ya equipados con burbuja fina,
constituyó un reto que además desafió la baja edad
del lodo.
Cabe mencionar que hay 2 aspectos importantes,
la forma del reactor (tipo pistón) y la temperatura
de proceso, muy apropiada para el crecimiento
autótrofo (nitrificación). Sin embargo, estas
mismas condiciones también se tenían en los trenes
restantes.
La potencia para aeración con este nuevo
arreglo quedó en 672 kW por reactor, que con
respecto a la potencia original (1,343 kW por
reactor) da un ahorro en consumo de energía
bastante destacable. También es importante
mencionar que la vida útil de los difusores de
burbuja fina (membrana EPDM) es alrededor de
unos 5 años, por lo que habrá que considerar la
reposición de las mismas como parte del costo
de operación.
En vista de los resultados obtenidos, se decidió
homologar el diseño del tren 5 para los demás trenes
de la planta, a fin de que la planta tenga la misma
eficiencia y calidad del efluente clarificado.

Ingenierías, Julio-Septiembre 2007, Vol. X, No. 36

BIBLIOGRAFÍA
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laboratorio de control, disponibles de 1996 a la
fecha de la planta bajo estudio.
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límites máximos permisibles de contaminantes
en las descargas de aguas residuales en aguas y
bienes nacionales, Secretaría de Medio Ambiente
y Recursos Naturales.
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de tratamiento de lodos activados, (publicación
interna) Centro Interamericano de Recursos del
Agua CIRA-UAEM, Toluca, Edo. de México.
4. Hydromantis, Inc., Tutorial GPS-X versión
4.02 (2002), 1685 Main Street West, Suite 302,
Hamilton, Ontario, Canada L8S 1G5, Tel +1
905 522 0012, Fax +1 905 522 0031, www.
hydromantis.com
5. Metclaf &amp; Eddy, Inc., Tchobanoglous G., Burton
F. and Stensel D. “Wastewater Engineering:
Treatment, Disposal &amp; Reuse”, Mc Graw Hill,
4rd edition, 2003.
6. MOP MO-9, Water Environment Federation,
WEF “Activated Sludge”, Manual of Practice
OM-9, Operations and Maintenance, 1987.

63

�450 años de igualdad...
matemática
Carlos Prieto de Castro
Instituto de Matemáticas, UNAM
cprieto@matem.unam.mx

RESUMEN
Hace 450 años se inventó el signo de igualdad. En este artículo se reseña
este suceso.
PALABRAS CLAVE
Ecuación, igualdad, signo igual.
ABSTRACT
Four hundred and fifty years ago, the sign of equality was invented. A brief
description of this event is presented in this note.
Robert Recorde [1510-1558].
KEYWORDS
Equation, equality, equality sign.
Igualdad está en la esencia de las matemáticas. La palabra “ecuación” es
sinónima de “igualdad”, pues una ecuación es una igualdad que debe hacerse
válida para los valores adecuados de la “incógnita”. Esos valores que han de
conocerse constituyen la “solución” de la “ecuación”.
¿No es cierto que quién piensa en la esencia de las matemáticas, la asocia
con ecuaciones?
Realmente, la igualdad rebasa las ecuaciones. Simplemente, cuando hacemos
alguna operación nos preguntamos a qué es igual. Decimos “dos más dos es igual
a cuatro” o “raíz cuadrada de nueve es igual a tres”. También podemos referirnos
a dos ángulos iguales: “la suma de los ángulos interiores de un triángulo es igual
a un ángulo llano”.
Es así que esta expresión “es igual a” requería de un símbolo para escribirla.
Este símbolo no siempre había existido. Hubo un creador de él. El médico Robert
Recorde (Tenby, Gales, 1510-1558), en su obra sobre álgebra The Whetstone of
Witte1 (Londres 1557), consideró demasiado engorroso escribir constantemente
“es igual a” y propuso el signo de igual:
Artículo publicado en la
revista Ciencia, Vol. 58, No.
1. correspondiente a eneromarzo 2007. Reproducido
con la autorización de la
Academia Mexicana de
Ciencias y del autor.

64

Ingenierías, Julio-Septiembre 2007, Vol. X, No. 36

�450 años de igualdad... matemática / Carlos Prieto de Castro

I will sette as I doe often in woorke use, a paire
of paralleles, or Gemowe lines of one lengthe,
thus: =, bicause noe .2. thynges, can be moare
equalle.
(Pondré, como lo he hecho frecuentemente en

La invención del signo de igual se recuerda en la
St. Mary’s Church, en Tenby, Gales, pueblo natal de
Recorde. Conmemoramos este año cuatro siglos y
medio de su invención.

mi trabajo, un par de paralelas, o líneas gemelas
de la misma longitud, así: =, porque no hay dos
cosas que sean más iguales.)

NOTAS
1. El antiguo nombre latino para “álgebra” era Cos
Ingenii que traducido al inglés moderno da “the
whetstone of wit” (whetstone es “piedra de afilar”
y wit es “agilidad mental”).
2. Fue médico del Rey Eduardo VI y de la Reina
María.
3. “Los Fundamentos de las Artes”
4. “El Castillo del Conocimiento”
5. “El Camino al Conocimiento”
6. Por cierto, se presume que “Los Elementos” es,
después de “La Biblia”, el libro más traducido,
publicado y estudiado del mundo occidental.

La simplificación en la simbología matemática
ha resultado ser una magnífica aliada para lograr la
rápida evolución de nuestra ciencia. Vale la pena
poner el siguiente ejemplo que aparece en Los
Elementos de Euclides (II.4, 300 AC):
Al cortar una línea recta al azar, el cuadrado
sobre toda ella es igual a los cuadrados sobre
los segmentos y dos veces el rectángulo contenido
por los segmentos.
En términos modernos esto simplemente se
escribe:
(a + b)2 = a2 + b2 + 2ab
No obstante, matemáticamente los contenidos de
ambas expresiones son idénticos, como ha sido lo
que conceptualmente los matemáticos a lo largo de
la historia siempre han interpretado de ellas.
Aun siendo médico,2 la trascendencia histórica
de Recorde fue gracias a sus libros de texto sobre
matemáticas. En The Grounde of Artes3 (1540),
que es una de las obras matemáticas más antiguas
publicadas en inglés, fue Recorde el primero
en utilizar sistemáticamente los símbolos + y –.
Entre otros de sus libros se encuentra The Castle
of Knowledge4 (1551), una obra astronómica que
discute las teorías de Copérnico; The Pathwaie to
Knowledge5 (1551), es considerado por muchos
como un resumen de Los Elementos de Euclides.6
Recorde murió en la prisión del tribunal del rey en
1558, donde fue puesto por deudas. Se cree, aunque
no se sabe bien a bien, que Recorde pudo haber sido
encarcelado por serias denuncias en su contra durante
su trabajo como contralor de las minas en Irlanda
entre 1551 y 1553.

Ingenierías, Julio-Septiembre 2007, Vol. X, No. 36

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�Molino ultrasónico de rodillos
de alta presión para
materiales frágiles
Luis Gaete Garretón,A Yolanda Vargas Hernández,A
Alain Chamayou,B John DoddsB
Universidad de Santiago de Chile, Laboratorio de Ultrasonidos, Chile
Ecole des Mines D’Albi-Carmeaux, Francia
lgaete@usach.cl
A
B

RESUMEN
En este artículo se presenta y describe un Molino Ultrasónico de Rodillos de
Alta Presión (MURAP). Se establecen las principales ventajas del ultrasonido
aplicado a la molienda para el caso de materiales frágiles los que, en general, son
de alta dureza. Para independizarse de características geométricas se compara
el desempeño de la máquina con ella misma operando sin activación ultrasónica,
sólo como un molino de rodillos de alta presión. Los resultados, establecidos para
andesita (óxidos de Cu) y cuarzo, cuando se emplea el ultrasonido, muestran una
disminución en el consumo de energía de un 20%, en la tensión sobre los ejes de
un 50% y el desgaste de las superficies moledoras de hasta un 50%.
PALABRAS CLAVES
Molino, ultrasonido, rodillos, alta presión, molienda.
ABSTRACT
A High Pressure Ultrasonic Roll Mill is described in this paper. The
main assets of ultrasound applied to grinding of brittle materials, which are
commonly hard are described. The machine running with ultrasonic activation
was compared against itself without it, as high pressure mill only, for being
independent of geometrical characteristics. The results, over andesite (Cu
oxides) and quartz, show a decrease of energy consumption of 20%, stress over
the axes of 50%, and reduction of the milling surfaces wearing up to 50%.
KEYWORDS
Roll mill, ultrasound, high pressure, grinding.
INTRODUCCIÓN
Tecnologías de molienda de materiales más eficientes y robustas son siempre
un tema de interés. Una de las posibilidades de mejorar los procesos de molienda,
que ha sido explorada desde hace años, es el empleo del ultrasonido, sin embargo,
actualmente no hay en el mercado una máquina ultrasónica de molienda, aunque
ya existen tecnologías de ultrasonido disponibles para los procesos relacionados
con perforación de materiales y destrucción de cálculos renales.

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Ingenierías, Julio-Septiembre 2007, Vol. X, No. 36

�Molino ultrasónico de rodillos de alta presión para materiales frágiles / Luis Gaete Garretón, et al.

Aparentemente Gärtner ha sido el primero en
intentar la molienda de materiales en suspensión
aplicando ultrasonido. 1 Sus resultados fueron
modestos y sin interés práctico. Fleischhauer y
Kröger (1969),2 emplearon ondas ultrasónicas de
alta potencia (400W) para fragmentar mineral de
carbón para su posterior extracción por solvente, la
zona activa de su dispositivo es de interés aunque no
hay detalles de sus resultados. Graff (1979)3 empleó
una serie de transductores ultrasónicos como parte
de un molino de estampa multietapa con el que el
80% de las particulas obtenidas eran menores de
0.5mm, y las más grandes de entre 50 y 65 mm,
sin proporcionar información sobre el consumo de
energía. En experimentos de una etapa consiguió
moler hasta un 40% bajo 4,76 mm, un 50% bajo 2,37
mm y porcentajes menores de fino, no hay mayor
información cuantitativa de sus resultados.
Tarpley and Moulder (1980), 4 estudiaron
la fragmentación fina de carbón bajo campos
ultrasónicos para usos energéticos, para esto
diseñaron varios dispositivos. Sus resultados fueron
promisorios reportando consumos del orden de 3
kWh/Ton para producir carbón 80% bajo la malla
200. Un molino de martillo necesitaría para producir
el mismo material un consumo de energía del orden
de 20 kWh/Ton, resultados igualmente interesantes
se consiguieron para tamaños más finos. Más tarde,
en 1988, Link y Killmeyer,5 intentaron reproducir
sus resultados sin éxito.
Leach y Rubin (1988), 6 estudiaron la
fragmentación ultrasónica de probetas cilíndricas de
roca excitadas mediante un transductor de potencia
adosado a uno de sus extremos, observando fracturas
preferentemente en los nodos y mejores resultados
en materiales frágiles.
Lo y Kientzler (1992)7 recuperaron una de las
máquinas originales de Tarpley y Moulder y luego
de rediseñar el generador de ultrasonido emplearon
el sistema para la molienda de minerales. Sus
resultados fueron similares a los de un molino de
bolas, no mejores, sin embargo, su investigación ha
servido para identificar algunos puntos débiles del
diseño original y para proponer nuevos diseños.8
Menacho, Yerkovic y Gaete9 hicieron ensayos de
molienda en un molino de bolas, comparando un
mineral estándar con uno pretratado con ultrasonido.

Ingenierías, Julio-Septiembre 2007, Vol. X, No. 36

El material pretratado exhibió una tasa de molienda
superior del orden del 32%.
Los mecanismos y fenómenos que conducen a
los resultados descritos previamente no están aún
explicados completamente y se realiza investigación
básica para ahondar en su conocimiento. Un punto
clave que ayuda a entender el efecto del ultrasonido
en los materiales es el experimento realizado por
Blaha y Langenecker (1959).10 Ellos estudiaron
la influencia del ultrasonido en la tenacidad de un
monocristal de zinc. Los resultados se pueden ver
en la figura 1. El efecto del ultrasonido es evidente
y ha sido propuesto como explicación que producen
una acumulación de defectos y propagación
de grietas presentes en el material causando el
desmoronamiento del mismo.
Los experimentos y trabajos descritos soportan
la idea de enfrentar el complejo problema de diseño
de una máquina de molienda asistida por ultrasonido
que permita moler manteniendo altos rendimientos
energéticos. Para esto se ha abordado el diseño de
un molino asistido por ultrasonido, conjugando las
competencias de especialistas en diseño de máquinas
y expertos en ultrasonido. El resultado se presenta en
este trabajo en el que se muestra un reciente diseño

Fig. 1. Comportamiento de la resistencia de un cristal
de zinc a la tensión mecánica durante un proceso de
estiramiento de una pieza construida como un monocristal
de zinc (Blaha y Langenecker)10 La línea segmentada
representa los resultados al aplicar ultrasonido. La curva
1 muestra como se recupera la tenacidad del material
cuando se suspende la utilización de ultrasonido. La curva
2 muestra los resultados para una aplicación continua.

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�Molino ultrasónico de rodillos de alta presión para materiales frágiles / Luis Gaete Garretón, et al.

de un MURAP, se evalúa su desempeño y se muestra
la conveniencia de abordar un escalamiento de la
tecnología a mayores capacidades de proceso.
Debido a su alta capacidad de proceso y buen
rendimiento,11 la máquina se ha diseñado como un
molino de rodillos de alta presión. Esta tecnología de
molienda es la más eficiente disponible hoy día, sin
embargo, tiene problemas de desgaste excesivo en
las superficies moledoras y fatiga en los ejes cuando
se intenta utilizar para materiales duros. Este diseño
ha permitido superar los problemas de acoplamiento
entre el material a moler y los transductores
ultrasónicos, una de las dificultades a resolver cuando
se desarrolla una tecnología que emplea ultrasonido.
El rendimiento se obtiene haciendo que las partes
activas del molino sean esencialmente resonantes.12
En esta comunicación se presentan los detalles
principales de diseño y la evaluación del MURAP
en la molienda de materiales duros y frágiles como
cuarzo y andesita (óxidos de Cu). Los ensayos, se
presentan en el mismo orden y están encaminados
a evaluar el rendimiento energético de la tecnología
desarrollada, la robustez de la máquina y la calidad
del proceso.
DESCRIPCIÓN DEL MURAP
El molino se compone esencialmente de tres
partes: la primera de ellas es la llamada parte activa
del molino, en esta versión13 consiste en un sistema
que permite montar dos rodillos de diferente diámetro
alineados según su eje de simetría (ver figura 2).
Los rodillos están hechos de acero SAE 1220,
templado a dureza máxima, para disminuir los
problemas de desgaste.
Los sistemas motriz y de control se aprecian
en la figura 3 en la que se muestra un esquema del
dispositivo experimental necesario para la evaluación
del MURAP.
La máquina está dotada de un cinta extensiométrica
para detectar el desplazamiento relativo de un rodillo
respecto del otro. La tensión de molienda se ajusta
mediante resortes y o elastómeros que se muestran
esquemáticamente con el rótulo de “Tensores” en
la figura 3 y aparecen con el número 8 en la vista
en perspectiva de la figura 2. La molienda se realiza
entre los dos rodillos, uno que es un transductor

68

ultrasónico diseñado como una palanqueta resonante
que proporciona la energía elástica para la molienda
y otro, llamado “rodillo pasivo” que proporciona la
presión de molienda, consiguiéndose el acoplamiento
necesario para transmitir las ondas ultrasónicas
al material en proceso. La fuerza motriz, que se
comunica al rodillo pasivo se transmite al activo
mediante un sistema de engranajes calculados de
forma que las superficies de los cilindros activo y
pasivo tengan la misma velocidad tangencial. El
material a procesar se introduce entre los dos rodillos

Fig. 2. Parte activa del Molino Ultrasónico de Rodillos
de Alta Presión (MURAP). En el diagrama: 1 Muros
soportantes (acero estructural), 2 Rodamientos lineales,
3 Soporte rodamientos, 4 Rodillo ultrasónico, 5 Rodillo
pasivo, 6 Pernos Parker de montaje, 7 Control de tensión,
8 Resortes tensores, 9 Soportes rodamientos, 10 Electrodo
rotatorio, 11 Tuercas fijación holgura, 12 Cárter, 13
Ventilador.

Fig. 3. Diagrama de bloques para un experimento típico
de molienda con el MURAP.

Ingenierías, Julio-Septiembre 2007, Vol. X, No. 36

�Molino ultrasónico de rodillos de alta presión para materiales frágiles / Luis Gaete Garretón, et al.

mediante un embudo especialmente diseñado para
estos efectos. La forma de operación de la máquina
requiere que el espacio de admisión de material a
moler entre los dos rodillos esté siempre lleno, el
nivel del material presente en el embudo proporciona
una ligera presión para facilitar la captura (mordida)
de las partículas en proceso.
Cabe destacar que la zona activa de la máquina
ultrasónica es de unos treinta centímetros de longitud.
El motor que impulsa los rodillos es de 2 HP y tiene
un variador de velocidad. Por motivos de espacio
no se expondrán en este artículo los resultados
de ensayos realizados con diferentes velocidades
angulares, los que, en general, tienen la influencia
esperable en el flujo de mineral molido. La máquina
completa ocupa una superficie de aproximadamente
1,6 por 0.8 metros y es capaz de producir alrededor
de 10 toneladas (material de densidad aproximada
3) en un día completo de trabajo (24 horas).
Para hacer un estudio comparativo de los
beneficios del empleo de ultrasonido se hace el
mismo experimento de molienda con la máquina
ultrasónica y con el mismo sistema sin activar el
generador de ultrasonido. En estas condiciones la
máquina trabaja como un molino de rodillos de alta
presión.11 En los experimentos se hace necesario
medir simultáneamente la potencia consumida por
el motor, el sistema ultrasónico, y las variables
susceptibles de medir, esto se logra con un sistema de
adquisición de datos controlado por computador.

Prototipo del MURAP desarrollado para este estudio.

Ingenierías, Julio-Septiembre 2007, Vol. X, No. 36

DESARROLLO EXPERIMENTAL
Los experimentos consisten en realizar diversas
moliendas de cuarzo y roca ígnea (andesita), midiendo
los parámetros de interés. Para evaluar el rendimiento
de la máquina se emplea la “velocidad específica de
fractura” (SiE). Este parámetro14 es en realidad un
estimador de las principales características de una
máquina en ensayos de molienda, mide la capacidad
de generar distribuciones de tamaño de partícula de
mineral considerando la energía empleada en hacer
aparecer cada clase de la distribución. Los resultados
en un ensayo de molienda consideran la distribución
granulométrica de partida, la que genera el proceso y
el gasto de energía empleado en el mismo. Así este
importante parámetro se calcula como:

SiE = −

1
E Específica

⎛P %⎞
ln ⎜ 0 ⎟
⎝ Fi % ⎠

(1)

Donde SiE es la velocidad específica de fractura.
E
es la energía empleada en producir una
Específica
unidad de masa de producto (kWh/Ton).
P % es el porcentaje acumulado en cada tamaño
0
producido.
F % es el porcentaje acumulado de material en
i
cada tamaño de la alimentación.
Las curvas de la velocidad específica de fractura
se representan en escalas logarítmicas y cuanto
más eficiente es el proceso más arriba está la curva
asociada. A continuación se muestran los resultados
de los ensayos realizados para las características más
relevantes del proceso.
ENSAYOS DE CONSUMO DE ENERGÍA
Las partes ultrasónicamente activas se han
diseñado como piezas resonantes, así la conversión
de energía eléctrica en acústica es muy eficiente. En
la figura 4 se muestra la relación entre la potencia
total demandada por la máquina y la potencia
acústica aplicada para un ensayo típico de molienda
de andesita. En esta figura se puede apreciar que
mientras mayor es la potencia aplicada, menor es
el consumo global de energía para la molienda. Sin
embargo, la evaluación de la tecnología debe también
considerar otros aspectos del proceso. Debido a ello
se hace necesario medir, por ejemplo, el desgaste del

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�Molino ultrasónico de rodillos de alta presión para materiales frágiles / Luis Gaete Garretón, et al.

Fig. 4. Potencia total empleada en la molienda versus la
potencia ultrasónica aplicada, rodillos a 120 RPM. Material
de ingreso andesita (Minera Pudahuel) monotamaño 6 #
Tayler.

equipo y algún parámetro que indique la relación
entre el consumo de energía y el producto obtenido
como resultados de la molienda ( SiE ).
ENSAYOS DE DESGASTE DE MATERIAL
El desgaste de los rodillos moledores de acero
1220 templados, es muy bajo, por lo que una
prueba de desgaste tomaría mucho tiempo y además
generaría un problema de acumulación de material
molido en un laboratorio. Para hacer el ensayo de
desgaste se utilizaron rodillos de material blando o
sin templar. Los experimentos se realizaron fuera
del laboratorio debido al gran volumen de material
molido que generan. Se construyeron los rodillos
con acero 1020 de uso estructural y un acero para
construcción de herramientas (4340). Así después de
un ensayo que duró varias horas se pudo evaluar el
comportamiento de los rodillos con y sin ultrasonido.
Los resultados se presentan en la figura 5(a).
Debido a la influencia del torque en la duración
de los ejes y a su correlación con el desgaste del
material, se muestra también, en la figura 5(b), una
curva de su comportamiento frente a la activación
ultrasónica de los rodillos.
Es inmediato apreciar la disminución en la
pérdida de material que se produce cuando se
aplica ultrasonido a los rodillos moledores. El
desgaste coincide con una apreciable baja en el
torque de trabajo.

70

Fig. 5. Ensayos de desgaste de los rodillos construidos
con dos tipos de acero. (a) Torque contra la potencia
acústica aplicada. (b) Desgaste de los rodillos contra
potencia acústica aplicada.

ENSAYOS DE VELOCIDAD ESPECÍFICA DE
FRACTURA
En la figura 6(a) se puede apreciar el
comportamiento de la máquina moliendo mineral
de Cu. La máquina ultrasónica se ha activado con
diferentes potencias, y además se efectuó una prueba
a 0 W, esto es sin utilizar ultrasonido, lo que implica
que la máquina operaba como un molino de rodillos
de alta presión. Se advierte que la mejor curva de
rendimiento global se obtiene para una potencia
ultrasónica de 20 W. Las diferencias de rendimiento
se explican porque a pesar de que aplicando una
mayor energía ultrasónica mejoran las variables
mecánicas, como se puede apreciar en las figuras
4 y 5, la producción de finos disminuye bajando
la velocidad específica de fractura. Así, las curvas
consideradas mejores son las que están en las partes
superiores de la figura.
Debe notarse que la curva que muestra la mayor
velocidad de fractura para el mineral de cobre es la
que se obtiene con una potencia ultrasónica aplicada
de 20 W. Para establecer si este comportamiento es
común a todos los materiales frágiles aplicamos la
tecnología de molienda ultrasónica al cuarzo, material
conocido por las dificultades que presenta para la
molienda, ver figura 6(b). La velocidad específica
de fractura en el cuarzo tiene un comportamiento
un poco diferente al que se encuentra con el mineral
Ingenierías, Julio-Septiembre 2007, Vol. X, No. 36

�Molino ultrasónico de rodillos de alta presión para materiales frágiles / Luis Gaete Garretón, et al.

de cobre. De forma similar al caso anterior, la mejor
curva es para la molienda que se realiza con 20 W
de potencia ultrasónica. Pero, sorprendentemente, la
curva de “0 W” supera a la de 100 W. Por claridad no

Fig. 6. Curvas de velocidad específica de fractura para
dos materiales frágiles. (a) Alimentación: mineral de
cobre (andesita) monotamaño [1.18, 1.7 mm]. Separación
entre rodillos 0.2 mm. 120 rpm. (b) Alimentación: cuarzo
monotamaño P80 2925 mm, Separación entre rodillos
0,25 mm 150 rpm.

Equipo utilizado para la evaluación del MURAP.

Ingenierías, Julio-Septiembre 2007, Vol. X, No. 36

se representan curvas de otras potencias obtenidas
para este ensayo. Diremos que, en general, las
curvas de alta potencia se acercan más a la de 20 W
que a la de 0 W. Debe notarse sin embargo, que la
velocidad de fractura no toma en cuenta el desgaste
del material moledor (rodillo) y en ese aspecto las
altas potencias ultrasónicas tienen mucho que ganar.
Así, por ejemplo, si se desea un material de mucha
pureza podría ser recomendable realizar la molienda
a 100 W de potencia ultrasónica sacrificando
ligeramente el rendimiento del proceso. En este
aspecto se puede mencionar que, para el cuarzo
molido con una potencia ultrasónica de 100 W,
no se detectó contribución de acero en el producto
luego de haber reducido el tamaño desde unos 3 mm
hasta 100% inferior a 40 micrones, en tres pasadas.
En los ensayos repetidos se producen los efectos
esperados: gran cantidad de fino y los “hábitos de
fractura” del mineral se conservan manteniéndose la
ventaja de la molienda para la potencia ultrasónica
de 20 W.
CONCLUSIONES
Se ha ensayado una tecnología de molienda
ultrasónica , en especial en la molienda de materiales
frágiles. De los resultados de esta investigación se
puede concluir lo siguiente:
La tecnología ultrasónica de molienda en MURAP
consume en general menos energía que cualquiera
de las tecnologías en uso actualmente.
El molino ultrasónico (MURAP) presenta una
dramática disminución en el desgaste de los rodillos
moledores.
Durante el proceso de molienda el comportamiento
del mineral es similar al que se presenta en otras
tareas de molienda.
Para cada material se debe establecer la mejor
estrategia de molienda considerando, por ejemplo,
la velocidad específica de fractura o alguna
característica que se desee privilegiar. Por ejemplo,
si se necesita un material extremadamente puro
conviene el empleo de altas energías ultrasónicas,
privilegiando este aspecto ante los mejores
rendimientos.
Dado los altos consumos de energía que se
registran en los procesos de molienda en la industria

71

�Molino ultrasónico de rodillos de alta presión para materiales frágiles / Luis Gaete Garretón, et al.

minera es de interés escalar la tecnología desarrollada
para hacerla útil en este tipo de tareas.
El buen desempeño de la máquina ultrasónica
hace interesante explorar su empleo en molienda
no tan fina para minerales que, por ejemplo, serán
sometidos a lixiviación bacteriana.
Resulta de interés explorar si la máquina
ultrasónica es capaz de activar la superficie de
las substancias molidas para facilitar procesos
posteriores, como, por ejemplo, la flotación.
AGRADECIMIENTOS
Los autores agradecen la contribución del
Proyecto ECOS-CONICYT C03E05 para mantener
los intercambios científicos que han sido necesarios
para la realización de este trabajo.
REFERENCIAS
1. W. Gärtner, Acustica 3, pp 124-128, 1959.
2. W. J. Fleischhaner and C. Kröger,
Forschungsberichte des Landes NordrheinWestfallen, Nº 2081, 1969.
3. K. F. Graff, Ultrasonics International’79 Proc., pp
171-175, Graz, Austria, May 1979.
4. W. B. Tarpley Jr., P. L. Howard and G. R.
Moulder, Quarterly Technical Progress Report
Nº2, 1980.

72

5. T. Link and R. P. Killmeyer, PETC Coal
Preparation Division Internal Report, 1988.
6. M. F. Leach and G. A. Rubin, Ultrasonic
Symposium of IEEE, pp 485-488, 1988.
7. Y. C. Lo and P. J. Kientzler, Comminution-Theory
and Practice Symposium, SME Littleton, Co., Ed.
S. K. Kawatra, Chapter 47, pp 645-659, 1992.
8. Y. C. Lo, P. Kientzler and R. P. King, XVIII
International Mineral Proc. Congress, Sydney,
23-28 May, pp 145-153, 1993.
9. J. Menacho, C. Yerkovic and L. Gaete-Garretón,
Mineral Engineering, Vol. 6, Nº 6, 1993.
10. F. Blaha and B. Langenecker, Acta Metallurg
7(2), pp 93-100, 1959.
11. N. Patzelt, J. Kneecht, W. Baum, Proceedings
of the XX IMPC_ Aachen, 21, 26 September pp
155-164.
12. L. Gaete-Garretón, Y. Vargas-Hernández, A.
Chamayou, J. A. Dodds; W. Valderama-Reyes, F.
Montoya-Vitini, Chemical Engineering Science
58 (2003) 4317 – 4322.
13. L. Gaete-Garretón, A. Gutiérrez-Silva, L. MagneOrtega, J. Menacho-Llaña, Y. Vargas-Hernández,
F. Montoya-Vitini. Patente de Invención. Registro
Nº 42.571Chile. 2005.
14. G. Austin, Process Engineering of Size Reduction:
Ball Milling, Pub. Society of Mining Engineers
(1984).

Ingenierías, Julio-Septiembre 2007, Vol. X, No. 36

�Eventos y reconocimientos

I. DEVELAN BUSTO DEL MAESTRO CEDILLO
GARZA
El pasado 14 de mayo se rindió un merecido
homenaje al M.C. Guadalupe E. Cedillo Garza,
decano de la FIME-UANL con motivo de sus 50
años de labor docente.
El Maestro Cedillo, oriundo de Santiago, N.L.,
México, es Ingeniero Mecánico, Licenciado en
Matemáticas y Maestro en Ciencias de la Ingeniería
Mecánica por la UANL. Además de su labor
docente, fue miembro fundador del sindicato de la
UANL, miembro del comité fundador de la Escuela
de Graduados de la FIME, consejero maestro y
miembro de la Comisión Académica del Consejo
Universitario de la UANL, y director de la FIMEUANL. Ha recibido diferentes reconocimientos y
actualmente es miembro de la Junta de Gobierno de
la Universidad Autónoma de Nuevo León.
Para dejar memoria de la obra del Maestro Cedillo
se develó un busto frente a la biblioteca de la FIME,

la cual lleva su nombre, ante la presencia del Rector
de la UANL, M.C. José Antonio González Treviño,
el Director de la FIME, M.E.C. Rogelio G. Garza
Rivera y autoridades universitarias, familiares y
amigos.

El Rector de la UANL, M.C. José A. González Treviño, y
el Director de la FIME, M.E.C. Rogelio Garza Rivera, con
el Ing. Cedillo Garza junto a su busto.

El Rector de la UANL entregando al M.C. Guadalupe E.
Cedillo Garza el reconocimiento por su sobresaliente
trayectoria como educador iniversitario.

Ingenierías, Julio-Septiembre 2007, Vol. X, No. 36

II. LA UANL RECONOCE LA LABOR DEL
MAESTRO GUADALUPE E. CEDILLO GARZA
Durante la celebración que la UANL llevó a cabo
con motivo del día del maestro de 2007, se reconoció
la labor educativa que el maestro Guadalupe
Evaristo Cedillo Garza ha desarrollado durante 50
años. El rector José Antonio González Treviño,
le expresó su agradecimiento y reconocimiento
entregándole una estatuilla a nombre de la UANL,
ante profesores eméritos y maestros decanos de la
misma, en una ceremonia efectuada en la Biblioteca
Universitaria Raúl Rangel Frías.
El rector de la UANL además de enumerar las
cualidades que debe tener un maestro universitario

73

�Eventos y reconocimientos

indicó que: “En estos tiempos, de manera especial,
el maestro universitario debe traspasar la línea del
saber para abrir a los discípulos el horizonte del
ser, motivándolos y orientándolos con su ejemplo,
con su testimonio, para que ellos también logren
amar ese conocimiento, hacerlo propio, aplicarlo y
enriquecerlo a lo largo de sus vidas.”
El maestro Guadalupe Evaristo Cedillo Garza
agradeció el reconocimiento y afirmó que es
un orgullo pertenecer a la planta docente de la
UANL y haber contribuido en forma modesta, a su
engrandecimiento.
III. RECONOCIMIENTO A LA LABOR DOCENTE
DE MAESTROS DE LA FIME-UANL
Con motivo del “Día del Maestro” la dirección
de la FIME-UANL efectuó un reconocimiento a los
profesores de mayor antigüedad laboral, así como a
los catedráticos que cumplieron 35, 30, 25 y 15 años
de docencia en dicha institución.
Los maestros que durante el año 2006
cumplieron 50, 40 y 30 años de labor docente se
listan a continuación:
50 Años.
M.C. Guadalupe Evaristo Cedillo Garza
40 Años.
M.C. Jesús Filomeno García Ramírez
M.C. Manuel Amarante Rodríguez
30 Años.

Entrega de medalla al M.C. Cedillo Garza por sus 50 años
como maestro, durante la tradicional celebración del
Día del Maestro de la FIME-UANL.

74

M.C. María Blanca Palomares Ruiz
M.C. Juan Antonio Franco Quintanilla
Ing. Hernán Heredia Lara
Ing. Sergio Sánchez Rodríguez
M.C. Jesús Moreno López
M.C. Raúl Alvarado Escamilla
M.C. Rodolfo Castillo Martínez
M.C. Juan Ángel Garza Garza
M.C. Vicente García Díaz
IV. NUEVO PRESIDENTE DEL CAPÍTULO
MONTERREY DE LA ASHRAE
El pasado 7 de junio de 2007 el Dr. Juan Antonio
Aguilar Garib tomó protesta como nuevo presidente,
para el periodo 2007-2008, del Capítulo Monterrey
de ASHRAE (Sociedad Americana de Ingenieros
en Aire Acondicionado y Refrigeración).
El Capítulo Monterrey reúne a los profesionales
interesados en la ciencia y las artes relacionadas
con el área que le da su nombre a la sociedad,
buscando servir a la humanidad y promover un
mundo sustentable.
El Dr. Aguilar Garib es Profesor Investigador
de la FIME y es también el encargado de la
Rama Estudiantil de la UANL de esta prestigiada
asociación profesional.

Marisa Jiménez de Segovia, presidenta saliente; Juan
Antonio Aguilar Garib, presidente entrante de ASHRAE,
capítulo Monterrey, para el período 2007-2008.

Ingenierías, Julio-Septiembre 2007, Vol. X, No. 36

�Titulados a nivel Maestría
en la FIME-UANL
Marzo - Mayo 2007

Víctor Eduardo Trejo Dávalos, Maestro en
Ciencias de la Administración con especialidad
en Producción y Calidad, “Cómo desarrollar y
promocionar un negocio”, 2 de marzo de 2007.

Juan Carlos Reyes Aguirre, Maestro en
Administración Industrial y de Negocios con
orientación en Producción y Calidad, (Examen por
materias), 28 de marzo de 2007.

Félix Rafael Segundo Sevilla, Maestro en Ciencias
de la Ingeniería Eléctrica con especialidad en
Control, “Modelado y detección de fallas para un
sistema de cogeneración”, 2 de marzo de 2007.

Luis Alberto Flores Pavón, Maestro en Ciencias
de la Ingeniería Mecánica con especialidad en
Materiales, “Caracterización microestructural
del inconel 718 aplicando la técnica del poder
termoeléctrico”, 29 de marzo de 2007.

Fernando Flores Olvera, Maestro en Ingeniería
con orientación en Eléctrica, (Examen por materias),
14 de marzo de 2007.
Adrián Guadalupe Quiroz Vázquez, Maestro
en Administración Industrial y de Negocios con
orientación en Relaciones Industriales, (Examen
por materias), 16 de marzo de 2007.
Luis Humberto Bustamante Alcocer, Maestro
en Administración Industrial y de Negocios con
orientación en Relaciones Industriales, “ISO
14,000: El ISO verde” (Proyecto corto), 22 de
marzo de 2007.
Moisés Muñoz Sánchez, Maestro en Ciencias
de la Ingeniería Eléctrica con especialidad en
Potencia, “Optimización de la energía eléctrica en
el CECYTE plantel Marín”, 23 de marzo de 2007.
Julio Alfonso Martínez Escamilla, Maestro
en Administración Industrial y de Negocios con
orientación en Relaciones Industriales, (Examen
por materias), 26 de marzo de 2007.
José Manuel Velarde Cantú, Maestro en Ciencias
en Ingeniería de Sistemas, “Optimización de flotilla
y asignación de vehículos en una red de transporte”,
28 de marzo de 2007.

Ingenierías, Julio-Septiembre 2007, Vol. X, No. 36

Miguel Ángel Quiñones Salinas, Maestro en
Ciencias de la Ingeniería Mecánica con especialidad
en Materiales, “Desarrollo de la metodología para
ensayos de fatiga térmica”, 30 de marzo de 2007.
Nancy Acevedo Martínez, Maestro en Ciencias de
la Administración con especialidad en Relaciones
Industriales, “Mercado de recursos enfocado al
aspecto económico empresarial”, 30 de marzo de
2007.
Juanita Ríos Serna, Maestro en Administración
Industrial y de Negocios con orientación en
Finanzas, (Examen por materias), 19 de abril de
2007.
Afredo Villarreal Villarreal, Maestro en Ciencias
de la Administración con especialidad en Relaciones
Industriales, “Desarrollo de cultura y calidad en la
formación de los estudiantes de preparatoria”, 20
de abril de 2007.
Cixsiam Karismak Salazar Álvarez, Maestro
en Administración Industrial y de Negocios con
orientación en Finanzas, “Filtro individual de café
de grano, con una estimación de una tira mayor al
30%” (Proyecto corto), 27 de abril de 2007.

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�Titulados a nivel Maestría en la FIME-UANL

Armando Carvajal Hernández, Maestro en
Administración Industrial y de Negocios con
orientación en Producción y Calidad, (Examen por
materias), 3 de mayo de 2007.
Gabriel
Rivera
Facundo,
Maestro
en
Administración Industrial y de Negocios con
orientación en Relaciones Industriales, (Examen
por materias), 4 de mayo de 2007.
Leticia Salas Rojas, Maestro en Administración
Industrial y de Negocios con orientación en
Producción y Calidad, “Medición, análisis y
mejoramiento de la eficiencia de una área de
manufactura” (Proyecto corto), 7 de mayo de 2007.
Martín Sifuentes Del Ángel, Maestro en la
Administración Industrial y de Negocios con
orientación en Producción y Calidad, “Reingeniería
del proceso de introducción de nuevos programas
de una planta ensambladora” (Proyecto corto), 7
de mayo de 2007.
Julio César De la Garza Almaguer, Maestro en
la Administración Industrial y de Negocios con
orientación en Relaciones Industriales, “Estrategias
para ventas de equipo industrial” (Proyecto corto),
7 de mayo del 2007.
Mauro Erick Sáenz Martínez, Maestro en Ciencias
de la Ingeniería Eléctrica con especialidad en
Electrónica, “Protocolo CAN”, 7 de mayo de 2007.

Obed Ramírez Gómez, Maestro en Ciencias
de la Ingeniería Eléctrica con especialidad
en Potencia, “Análisis de la coordinación de
relevadores de sobre corriente en sistemas
altamente interconectados con múltiples fuentes
de generación”, 14 de mayo de 2007.
Martín Jorge Valadez Silva, Maestro en
Administración Industrial y de Negocios con
orientación en Finanzas, “Evaluación económica
de alternativas de suministro de hidrógeno para
proyecto de inversión” (Proyecto corto), 18 de
mayo de 2007.
José Antonio Aranda Maltez, Maestro en Ciencias
de la Ingeniería Mecánica con especialidad en
Térmica y Fluidos, “Circuitos fluídicos, teoría y
aplicación”, 21 de mayo de 2007.
Adrián Ernesto Martínez Ruiz, Maestro en
Ciencias de la Ingeniería Mecánica con especialidad
en Materiales, “Síntesis y caracterización de nuevos
polímeros conjugados vía condensación aldólica
y sonogashira-heck, desarrollo de dispositivos
electroluminiscentes”, 22 de mayo de 2007.
Alfredo Mendoza Lozano, Maestro en Ingeniería
con orientación en Mecánica, (Examen por
materias), 25 de mayo de 2007.

Jesús Eduardo Rodríguez Maltos, Maestro en
Ciencias de la Ingeniería Eléctrica con especialidad
en Control, “Detección de fallas en trasformadores
aplicando técnicas lineales”, 8 de mayo de 2007.

Fernando Peña Carranza, Maestro en Ciencias
de la Administración con especialidad Relaciones
Industriales, “La evaluación del desempeño para
el desempeño de los empleados de las empresas
de servicios a la industria petrolera”, 28 de mayo
de 2007.

José Gerardo Belmares Garza, Maestro en
Administración Industrial y de Negocios con
orientación en Producción y Calidad, “Elección de
la tecnología” (Proyecto corto), 8 de mayo de 2007.

Ricardo Garza Rodríguez, Maestro en Ingeniería
con orientación en Macatrónica, “Diseño de un
motor de cuatro grados de libertad” (Proyecto
corto), 30 de mayo de 2007.

Emma Alicia Fernández Trejo, Maestro en
Ciencias de la Administración con especialidad en
Finanzas, “Instituto de Enseñanza Internacional de
Saltillo A.C.”, 9 de mayo de 2007.

Jorge Alberto Garza Garza, Maestro en Ingeniería
con orientación en Macatrónica, “Desarrollo de
la cinemática directa del robot Eshed de 5 ejes”
(Proyecto corto), 30 de mayo de 2007.

Alejandra Cristina Cabral Mireles, Maestro en
Ciencias de la Administración con especialidad en
Finanzas, “Finanzas e inversiones familiares”, 9
de mayo de 2007.

Oscar Fabián Gopar Martínez, Maestro en
Ingeniería con orientación en Mecatrónica,
“Control para scanner 3D” (Proyecto corto ), 30
de mayo de 2007.

Sarmach Ulianov Enriquez Sias, Maestro en
Ingeniería con orientación en Telecomunicaciones,
(Examen por materias), 11 de mayo de 2007.

Laura Isabel Von Chong Gamboa, Maestro
en Ingeniería con orientación en Manufactura,
(Examen por materias), 31 de mayo de 2007.

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Ingenierías, Julio-Septiembre 2007, Vol. X, No. 36

�Acuse de recibo

ENERGÍA HOY

AMBIENTE PLÁSTICO

La revista Energía Hoy: Ruta de Negocios, es
una publicación mensual, editada en México, en la
que se discuten aspectos de actualidad con respecto
al uso de energía.
En el número de junio de 2007 (Año 4, número
39) se publicaron interesantes artículos: uno de ellos
trata sobre la dependencia que tiene la rentabilidad
de los proyectos de generación eléctrica, con base en
tecnología menos contaminante, y el marco jurídico
del lugar en que se instalan. Además se analizan
los aspectos legales en relación con las fuentes
de energía renovable de México. En la sección
“Medidor” se presenta la evolución del precio de
la gasolina en México desde 1987, y cómo ha sido
siempre ascendente, sin ajustes por disminución del
precio del petróleo.
Esta revista seguramente resultará interesante
para aquellas personas que tienen conocimientos
básicos de ingeniería y tecnología y que están
interesados en los aspectos políticos y económicos
de la energía.
Más información sobre esta revista en:
www.energiahoy.com

Revista bimestral publicada por el Centro
Empresarial del Plástico dirigida al creciente sector
de productores y comercializadores de insumos
equipos y productos plásticos.
Esta publicación, por desgracia impresa en papel
brillante que dificulta su lectura, aborda en cada
número un tema principal, actualmente relacionados
con los procesos de la transformación de plásticos,
además de tener una serie de secciones como son:
Ciencia, Zona de Oportunidad, Personalidad,
Empresas, Mercado, etc.
En el número 22, correspondiente a mayo-junio
de 2007, se analiza el moldeo por inyección como
tópico central. Además hay interesantes artículos
como “El segundo polímero natural más abundante:
las promesas de la quitina” y “Después del
petróleo…: ¿plásticos alternativos?”, entre otros.
También hay información útil al sector de
plásticos, como novedades en equipos, directorios
de proveedores, información de eventos, etc.
Para mayor información puede contactarse a:
ambienteplastico@plastico.com.mx o consultar la
página en Internet: www.ambienteplastico.com
(FJEG)

(JAAG)

Ingenierías, Julio-Septiembre 2007, Vol. X, No. 36

77

�Colaboradores

Álvarez García, José Luis
Licenciado en Física y Maestro en Ciencias por la
Facultad de Ciencias de la UNAM. Es profesor de
Tiempo Completo del Departamento de Física de
la misma dependencia. Sus áreas de trabajo son
la filosofía y la historia de la física, así como la
enseñanza de la física y las matemáticas.
Ávila Juárez, José Oscar
Doctor en Ciencias Sociales por El Colegio de
Jalisco, Maestría en Historia por El Colegio de
Michoacán y Licenciado en Historia por la UANL.
Bernal Pérez, Jorge
Ingeniero Civil (1981) y pasante de la Maestría en
Ciencias con especialidad en Ingeniería Ambiental
(2005) por la UANL Superintendente de la Planta de
Tratamiento de Aguas Residuales “Dulces Nombres”,
Servicios de Agua y Drenaje de Monterrey.
Blanco Jerez, Leonor María
Licenciada en Química (1971) y Doctora en Ciencias
Técnicas (1987) por la Universidad Central de las
Villas, Cuba. Es coautora de 3 libros, ha publicado
78 artículos en revistas arbitradas y ha presentado
135 ponencias en 81 eventos científicos. Miembro de
la Academia Mexicana de Ciencias, de la American
Chemical Society, de la Sociedad Mexicana de
Electroquímica y de la Sociedad Química de
México.
Carlín Gutiérrez. Manuel Fabián
Ingeniero Químico (1995) por la UANL. Trabaja
en la Planta de Tratamiento de Aguas Residuales
“Dulces Nombres”, Servicios de Agua y Drenaje
de Monterrey.

78

Chamayou, Alain
Ingeniero Químico por ENSIGC Toulouse (France),
PhD (Chemical Engineering) 1993 ENSIGC
Toulouse (France). Labora en la Ecole des Mines
d’Albi, Francia, donde es «Engineering Lecturer».
Ha publicado más de 15 trabajos en revistas ISI,
ha participado en 27 congresos internacionales y ha
dirigido 15 tesis Doctorales.
De la O Serna, José Antonio
Ingeniero Mecánico Electricista por el ITESM.
Diplomas de la Escuela Nacional Superior de
Electrotécnica y Radioelectricidad de Grenoble y
del Programa D1 del IPADE. Doctor Ingeniero por
la Escuela de Telecomunicaciones de París, Francia
en 1982. Fue profesor del ITESM de 1982 a 1986.
En 1987 se incorporó al Programa Doctoral en
Ingeniería Eléctrica de la UANL donde actualmente
es profesor investigador. Es Senior Member del IEEE
y miembro del SNI.
Dodds, John
PhD (Chemical Engineering) 1968 Loughborough
University (GB), B.Tech (hons) (Chemical
Engineering) 1965 Loughborough University (GB).
Actualmente es Profesor de Ingenieria de Procesos en
la Ecole des Mines d’Albi, France. Ha publicado más
de 100 trabajos en revistas ISI, ha dirigido 24 Tesis
de Doctorado y tiene más de 100 presentaciones
en Congresos Internacionales. Es miembro de la
Academia Real de Ingenieros de Gran Bretaña.
Gaete Garretón, Luis Francisco Javier
Profesor de Física por la Universidad de Chile (1968),
Licenciado en Ciencias Físicas (1975) y Doctor en
Ciencias (1981) por la Universidad Complutense

Ingenierías, Julio-Septiembre 2007, Vol. X, No. 36

�Colaboradores

de Madrid. Profesor Titular de la Universidad de
Santiago de Chile desde 1999 donde actualmente
es Director del Laboratorio de Ultrasonidos. Ha
dirigido más de 25 tesis de grado, 5 de master y 1
de doctorado. Su labor de investigación se encuentra
recogida en más de 30 publicaciones ISI, más de 100
presentaciones a congresos, 3 libros y 8 patentes de
invención.
Jiménez Medina, José Leonardo
Licenciado en Química Industrial (2006) por la
Facultad de Ciencias Químicas de la UANL.
Martínez Facundo, Karla V.
Licenciada en Matemáticas de la FCFM de la
UANL. Actualmente es estudiante en el Posgrado
en Ingeniería de Sistemas de la FIME-UANL.
Loaiza Navía, Jimmy
Ingeniero Civil (1983) por la Universidad Autónoma
Tomás Frías de Potosí, Bolivia. Maestrías en Ciencias
con especialidad en Ingeniería Ambiental (1987) y
en Salud Pública (1988) por la UANL. Actualmente
estudia un Doctorado en Ingeniería con énfasis en
Ciencias del Agua en el Centro Interamericano de
Recursos del Agua, de la Universidad Autónoma del
Estado de México. Labora en los Servicios de Agua
y Drenaje de Monterrey.
Menchaca Maciel, Mónica del Carmen
Licenciada en Física por la Facultad de Ciencias
Físico-Matemáticas de la UANL. Actualmente
estudia el Doctorado en Ingeniería Física Industrial
en la misma Facultad.
Morones Ibarra, J. Rubén
Licenciado en Ciencias Físico Matemáticas por la
UANL. Obtuvo su Doctorado en Física en el área
de Física Nuclear Teórica en la University of South
Carolina, USA. Actualmente es maestro de la FCFM
de la UANL. SNI nivel I.
Ortiz Méndez, Ubaldo
Egresado de la Facultad de Ciencias FísicoMatemáticas de la UANL, obtuvo su DEA en Ciencias
de Materiales en la Universidad Claude Bernard
de Lyon, Francis y su doctorado en Ingeniería de
Materiales en el INSA de Lyon. Es investigador de
la FIME-UANL, miembro del SNI nivel I y miembro

Ingenierías, Julio-Septiembre 2007, Vol. X, No. 36

de la Academia Mexicana de Ciencias.Actualmente
es Secretario Académico de la UANL.
Prieto de Castro, Carlos
Es Investigador Titular C del Instituto de Matemáticas
de la UNAM y profesor de la licenciatura de la
Facultad de Ciencias, del Posgrado de Matemáticas.
Ha publicado más de 25 artículos de investigación y
más de 25 artículos de divulgación en prestigiadas
revistas. Es autor o coautor de unos diez libros
en editoriales internacionales. Es miembro de la
Academia Mexicana de Ciencias y de la Sociedad
Matemática Mexicana, de la cual fue su presidente
de 1990 a 1992. Pertenece al SNI.
Ríos Mercado, Roger Z.
Licenciado en Matemáticas de la UANL. Doctor y
Maestro en Ciencias en Investigación de Operaciones
e Ingeniería Indutrial por la Universidad de Texas
en Austin. Actualmente Profesor del programa de
Posgrado en Ingeniería de Sistemas de la FIMEUANL. Es miembro del SNI (Nivel II), de la
Academia Mexicana de Ciencias y del Cuerpo
Académico de Ingeniería de Sistemas. Más sobre su
trabajo en: http://yalma.fime.uanl.mx/roger/
Robledo Padilla, Felipe Ángel
Ingeniero Físico Industrial por el ITESM-Campus
Monterrey (1999). Actualmente es estudiante de
tiempo completo en el Doctorado en Ingeniería
Física Industrial de la Facultad de Ciencias FísicoMatemáticas UANL.
Saucedo Martínez, Jania A.
Licenciada en Matemáticas por la FCFM de la
UANL. Actualmente es estudiante del Posgrado de
Ingeniería de Sistemas de la FIME-UANL.
Segura Ramiro, José Ángel
Licenciado en Ciencias Computacionales por la
FCFM de la UANL. Actualmente realiza su tesis de
maestría en el Posgrado en Ingeniería en Sistemas
de la FIME-UANL.
Urbano Vázquez, Miguel A.
Ingeniero Administrador de Sistemas por la FIMEUANL. Actualmente realiza su tesis de maestría en
el Posgrado de Ingeniería de Sistemas de la FIMEUANL.

79

�Colaboradores

Vargas Hernández, Yolanda
Licenciada en Educación y Magíster en Ciencias,
Física, por la Universidad de Santiago de Chile. Doctor
en Ciencias por la Universidad de Viena, Austria.

Trabaja en el Laboratorio de Ultrasonidos desde 1994.
Premio a la mejor alumna de su promoción. Más de
20 publicaciones ISI y 30 presentaciones a congresos.
Participa en 4 patentes de invención.

ASOCIACIÓN DE MÉXICO DE CONTROL AUTOMÁTICO
CONGRESO NACIONAL 2007
Biblioteca Universitaria “Raúl Rangel Frías” de la UANL
Monterrey, Nuevo León.
24, 25 y 26 de octubre del 2007
http://amca.fime.uanl.mx
TEMAS:
Se aceptarán trabajos en el área de Control
automático y cualquiera de sus disciplinas
afines. Algunos de los tópicos de interés son:
- Control de sistemas lineales y no lineales
- Modelado y simulación de procesos
- Robótica
- Control de sistemas electromecánicos
- Control de procesos químicos
- Control de sistemas discretos
- Automatización de procesos
- Mecatrónica
- Diagnóstico de fallas en sistemas dinámicos
- Control tolerante a fallas
- Control de sistemas con retardo
- Modelado y control de sistemas electrónicos
de potencia
CONFERENCIAS PLENARIAS
Se impartirán tres conferencias plenarias por
expertos nacionales e internacionales.

80

SESIONES INVITADAS
El comité organizador exhorta a la comunidad
de control a someter sesiones invitadas (de
entre 4 y 6 trabajos) sobre temas específicos.
FECHAS IMPORTANTES
Recepción de trabajos: hasta el 23 de julio.
Publicación de resultados: 18 de septiembre.
Entrega de trabajos finales: 30 de septiembre.
Realización del congreso: 24 al 26 de octubre.
ORGANIZADO POR:
Facultad de Ingeniería Mecánica y Eléctrica,
Universidad Autónoma de Nuevo León
INFORMES:
amca@fime.uanl.mx

Ingenierías, Julio-Septiembre 2007, Vol. X, No. 36

�Información para colaboradores


Se invita a profesionistas, profesores e investigadores
a colaborar en la revista Ingenierías con: artículos de
divulgación cientíﬁca y tecnológica, artículos sobre los
aspectos humanísticos del quehacer ingenieril, reportes
de investigación, reportajes y convocatorias.
El envío de artículos a la revista Ingenierías para su
publicación implica el ceder los derechos de autor a la
UANL.
Es requisito que las colaboraciones sean producto del
trabajo directo de los autores; y que estén escritas en un
lenguaje claro, didáctico y accesible.
Las contribuciones no deberán estar redactadas en
primera persona. Se aceptarán trabajos en inglés solamente
de personas cuyo primer idioma no sea el español.
Todos los artículos recibidos estarán sujetos a arbitraje
de tipo doble anónimo siendo inapelable el veredicto.
Los criterios aplicables a la selección de textos serán:
originalidad, rigor cientíﬁco, precisión de la información, el
interés general del tema expuesto y la claridad del lenguaje.
Los artículos aprobados serán sujetos a revisión de estilo.
CRITERIOS EDITORIALES
En el caso de los trabajos de revisión el autor debe
demostrar que ha trabajado y publicado en el tema del
artículo, debe ofrecer una panorámica clara del campo
temático, debe separar las dimensiones del tema y evitar
romper la línea de tiempo y considerar la experiencia
nacional y local, si la hubiera.
No se aceptan reportes que muestren solamente
mediciones. Los artículos deben contener la presentación
de resultados de medición acompañados de su análisis
detallado, un desarrollo metodológico original, una
manipulación nueva de la materia o ser de gran impacto
y novedad social.
Sólo se aceptan modelos matemáticos si son validados
experimentalmente por el autor. No se aceptarán trabajos
basados en encuestas de opinión o entrevistas, a menos
que aunadas a ellas se realicen mediciones y se efectúe
Ingenierías, Julio-Septiembre 2007, Vol. X, No. 36

un análisis de correlación para su validación. No se
aceptan trabajos de carácter especulativo.
Los artículos a publicarse en partes, deben enviarse al
mismo tiempo, pues se arbitrarán juntas.
LINEAMIENTOS EDITORIALES
Para su consideración editorial es requisito enviar:
artículo, material gráﬁco, ﬁchas biográﬁcas de cada autor
con un máximo de 100 palabras, en formato electrónico
.doc en Word, en CD o por E-mail a la dirección:
revistaingenierias@gmail.com
El título del artículo no debe exceder de 80 carácteres.
El número máximo de autores por artículo es cuatro. La
extensión de los artículos no deberá exceder de 8 páginas
tamaño carta (incluyendo gráﬁcas y fotos) en tipografía
Times New Roman de 11 puntos a espacio sencillo.
Los artículos deben incluir un resumen tanto en
español como en inglés, de no más de 100 palabras, así
como un máximo de 5 palabras clave tanto en español
como inglés. Las referencias deberán ir numeradas en el
orden citado en el texto.
Las fichas bibliográficas incluirán, en orden, los
siguientes datos: Autores o editores, título del artículo,
nombre del libro o de la revista, lugar, empresa editorial,
año de publicación, volumen y número de páginas.
Debe incluirse al menos una imagen o gráﬁca por
página, en formato jpg, con 300 dpi y con al menos 15
cm en su lado más pequeño. Las imágenes además de
estar incluidas en el artículo, deben enviarse en archivos
individuales en formato .tif o .eps.
Para cualquier comentario o duda estamos a
disposición de los interesados en:
Facultad de Ingeniería Mecánica y Eléctrica

de la Universidad Autónoma de Nuevo León, 

Ediﬁcio 7, 1er. piso, ala norte.

Tel.: 8329-4020 Ext. 5854
Fax: 8332-0904

E-mail: revistaingenierias@gmail.com


81

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                <text>Revista de la Facultad de Ingeniería Mecánica y Eléctrica de la UANL. Publicada a principios de la década de los noventa, editada por Rafael Covarrubias Ortiz. Contiene información sobre las actividades académicas, estudiantiles y administrativas de la Facultad, así como investigación y difusión de la ingeniería.</text>
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            <text>Trimestral</text>
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              <text>Ingenierías, 2007, Vol 10, No 36, Julio-Septiembre</text>
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              <text>Revista de la Facultad de Ingeniería Mecánica y Eléctrica de la UANL. Publicada a principios de la década de los noventa, editada por Rafael Covarrubias Ortiz. Contiene información sobre las actividades académicas, estudiantiles y administrativas de la Facultad, así como investigación y difusión de la ingeniería.</text>
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              <text>Universidad Autónoma de Nuevo León, Facultad de Ingeniería Mecánica y Eléctrica</text>
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              <text>Elizondo Garza, Fernando J., 1954-, Director</text>
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              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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