<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<item xmlns="http://omeka.org/schemas/omeka-xml/v5" itemId="20764" public="1" featured="1" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance" xsi:schemaLocation="http://omeka.org/schemas/omeka-xml/v5 http://omeka.org/schemas/omeka-xml/v5/omeka-xml-5-0.xsd" uri="https://hemerotecadigital.uanl.mx/items/show/20764?output=omeka-xml" accessDate="2026-06-10T18:51:42-05:00">
  <fileContainer>
    <file fileId="17163">
      <src>https://hemerotecadigital.uanl.mx/files/original/312/20764/Ingenierias_2008_Vol_11_No_41_Octubre-Diciembre.pdf</src>
      <authentication>21394ea6bd3479b8252f385042b9f182</authentication>
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="4">
          <name>PDF Text</name>
          <description/>
          <elementContainer>
            <element elementId="56">
              <name>Text</name>
              <description/>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="579467">
                  <text>�41

Contenido
Octubre-Diciembre de 2008, Vol. XI, No. 41
2 	Directorio
3 	Editorial


Por una administración atinada de la naturaleza

Benjamín Limón Rodríguez

6 	Inﬂuencia de la mezcla resina-arena sobre 

el acabado superﬁcial de piezas vaciadas

Román Javir Nava Quintero, Alejandro Torres Castro, 

Juan Antonio Aguilar Garib, Ubaldo Ortiz Méndez


14 	 La medición del tiempo
J. Rubén Morones Ibarra

24 	 Cinética e isotermas de adsorción de Pb(II)
en suelo de Monterrey

Martha L. Herrejón Figueroa, Benjamín Limón Rodríguez

32 	 Fuerzas a escala nanométrica: Cuerpos mayores a 100 nm
Leonardo Chávez Guerrero, Nasser Mohamed Noriega, 

Beatriz López Walle, Moisés Hinojosa Rivera


40 	 El currículo basado en competencias y su implementación
en cursos de ingeniería
Gabriel F. Martínez Alonso, Juan Ángel Garza Garza, 

Roberto Portuondo Padrón


51 	 Inﬂuencia del cobre en las propiedades mecánicas
del hierro nodular
Hugo E. Cruz Cristerna, Ana Ma. Guzmán Hernández, 

Guadalupe A. Castillo Rodríguez, Juan Fco. Flores Preciado


55 	 Control difuso de fuerza en robótica industrial
J. Norberto Pires, Tiago Godinho

63 	 Estimando el fasor dinámico con el método de Shanks
Alejandro Torres Muñoz, José Antonio de la O Serna

72 	 Eventos y reconocimientos
75 	 Titulados a nivel Maestría en la FIME-UANL
77 	 Acuse de recibo
78 	 Colaboradores
81 	 Información para colaboradores

Ingenierías, Octubre-Diciembre 2008, Vol. XI, No. 41

1

�DIRECTOR
M.C. Fernando Javier Elizondo Garza
Publicación trimestral arbitrada de la Facultad de Ingeniería
Mecánica y Eléctrica de la Universidad Autónoma de Nuevo
León, dirigida a profesionistas, profesores, investigadores y
estudiantes de las diferentes áreas de la ingeniería.
La opinión expresada en los artículos ﬁrmados es responsabilidad del
autor. No se responde por originales y colaboraciones no solicitadas.
Se autoriza la reproducción total o parcial de los artículos siempre y
cuando se solicite formalmente, se cite la fuente y no sea con ﬁnes
de lucro.
La correspondencia deberá dirigirse a: Revista Ingenierías, Facultad de
Ingeniería Mecánica y Eléctrica, UANL, A.P. 076 “F”, Ciudad Universitaria,
C.P. 66450, San Nicolás de los Garza, N.L., México.
Tel: (52) (81) 8329-4020 Ext. 5854
Fax: (52) (81) 8332-0904
Correo Electrónico: revistaingenierias@gmail.com
fjelizon@mail.uanl.mx
jaguilargarib@gmail.com
Página en Internet: http://ingenierias.uanl.mx
Ingenierías está indizada en:
Latindex, Periódica, CREDI, DOAJ, Dialnet,
Actualidad Iberoamericana, LivRe.

EDITOR
Dr. Juan Antonio Aguilar Garib
COORDINACIÓN EDITORIAL
Lic. Julio César Méndez Cavazos
Lic. Neydi G. Alfaro Cázares
CONSEJO EDITORIAL
Dr. Liviu Sevastian BocÎI
Dr. Guadalupe Alan Castillo Rodríguez
Dr. Jesús González Hernández
Dr. Moisés Hinojosa Rivera
Dr. Boris l. Kharisov
M.C. César A. Leal Chapa
M.C. Benjamín Limón Rodríguez
Dr. Juan Jorge Martínez Vega
DR. José Rubén Morones Ibarra
Dr. Ubaldo Ortiz Méndez
Dr. Miguel Ángel Palomo González
Dr. Ernesto Vázquez Martínez
COMITÉ TÉCNICO
Dr. Efraín Alcorta García
Dr. Mauricio Cabrera Ríos
Dr. Rafael Colás Ortíz
Dr. Óscar Leonel Chacón Mondragón
Dr. Jesús de León Morales
Dr. Virgilio A. González González
Dr. Carlos Alberto Guerrero Salazar
M.I.A. Roberto Rebolloso Gallardo
Dr. Roger Z. Ríos Mercado

ISSN: 1405-0676

TRADUCTORES CIENTÍFICOS
Lic. José de Jesús Luna Gutiérrez
Dra. Martha Armida Fabela Cárdenas

UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DE NUEVO LEÓN
Rector / M.C. José Antonio González Treviño
Secretario General / Dr. Jesús Ancer Rodríguez
Secretario Académico / Dr. Ubaldo Ortiz Méndez
Secretario de Extensión y Cultura / Lic. Rogelio Villarreal E.

INDIZACIÓN
L.Q.I. Sergio A. Obregón Alfaro
TIPOGRAFÍA
Gregoria Torres Garay
DISEÑO
M.A. José Luis Martínez Mendoza

FACULTAD DE INGENIERÍA MECÁNICA Y ELÉCTRICA

FOTOGRAFíA
M.C. Jesús E. Escamilla Isla

Director / M.C. Esteban Báez Villarreal
Sub-Director Académico / Dr. Moisés Hinojosa Rivera

WEBMASTER
Ing. Dagoberto Salas Zendejo

Sub-Director Administrativo / M.C. Felipe de J. Díaz Morales
Sub-Director de Desarrollo Estudiantil / M.C. Hugo E. Rivas Lozano
Sub-Director de Estudios de Posgrado / Dr. Guadalupe A. Castillo Rodríguez

IMPRESOR
M.C. Mario A. Martínez Romo
Sub-Director Desarrollo Institucional y Humano / M.C. Arnulfo Treviño Cubero René de la Fuente Franco
Sub-Director de Vinculación y Relaciones / M.C. Jaime G. Castillo Elizondo

2

Ingenierías, Octubre-Diciembre 2008, Vol. XI, No. 41

�Editorial:

Por una administración
atinada de la naturaleza
Benjamín Limón Rodríguez
Facultad de Ingeniería Civil, UANL, México
blimon2005@gmail.com

En la búsqueda de su sustento y seguridad la especie humana ha desarrollado
actividades culturales, científicas y tecnológicas basadas en la premisa de que
los recursos naturales son inagotables.
El crecimiento demográfico y la necesidad de generar más alimentos, y
satisfactores, han evidenciado, a través de los cambios que se observan en la
naturaleza, que en la actualidad dicho supuesto no es válido.
Para explicar la génesis de la crisis ecológica se requiere de un análisis desde
una perspectiva global, en la que se considere la biósfera como unidad; dado
que es un conjunto complejo de sistemas en interacción, del cual la especie
humana es uno de sus eslabones: “Hipótesis de Gaia”.
Los modelos de desarrollo basados en el crecimiento económico y el progreso
tecnológico, tienen como meta aumentar la capacidad productiva, pero no han
dado la debida dimensión a la planeación del desarrollo, lo que ha provocado,
además de una explotación exagerada de los recursos naturales, una distribución
desigual de los beneficios entre la población; tanto en el interior de cada país,
como entre las naciones del mundo.
La organización socioeconómica mundial divide a la población en dos grupos
principales: por una parte, los países desarrollados, en los que prevalece un nivel
de vida alto, pero que constituye aproximadamente sólo el 20% de la población
mundial; y por otra parte, los países en desarrollo, donde vive la mayoría de la
gente e imperan, en general, precarias condiciones de vida.
En la actualidad tanto los países desarrollados como los no desarrollados
contaminan el medio ambiente, ya sea legal o ilegalmente. Como es obvio,
en los países desarrollados es donde se hace más investigación sobre energías
alternativas y la eficientización de los procesos productivos, para reducir las
emisiones contaminantes.
A veces se considera que la pobreza y el atraso sólo pueden superarse con
el desarrollo; esto provocó en los últimos años, al menos en México, una gran
inversión de recursos humanos y económicos para alcanzar esas metas; pero el
concepto de desarrollo sólo concedió importancia al crecimiento económico,
bajo la premisa de que éste repercutiría positivamente en la sociedad permitiendo
ofrecer: servicios básicos de salud, alimentación, agua potable y saneamiento
ambiental, vivienda y educación.

Ingenierías, Octubre-Diciembre 2008, Vol. XI, No. 41

3

�Por una administración atinada de la naturaleza / Benjamín Limón Rodríguez

El deterioro ambiental, resultado de la aplicación de estrategias desarrollistas,
ha propiciado el agotamiento de recursos naturales, la generación de residuos
tóxicos y peligrosos, la destrucción de ecosistemas completos y la extinción de
especies asociadas con los llamados problemas de cambio global, tales como: la
destrucción de la capa de ozono, el efecto invernadero, la explosión demográfica,
la pérdida de biodiversidad y la contaminación oceánica, entre otros.
Hasta hace muy poco tiempo, el modelo de desarrollo había prestado poca
atención al papel del ambiente. La naturaleza se veía como otra forma de capital:
el aire y el agua eran bienes gratuitos y se prodigaban en forma ilimitada. Los
servicios ambientales como el reciclaje del agua y de los nutrientes, los resumideros
de carbono y la regulación del clima, no eran considerados parte de los procesos
económicos, pues al no haber mercado para ellos, su valor monetario era nulo.
En los cálculos de orden económico no se incluían los aspectos de degradación
y conservación del medio ambiente, por lo que los costos ambientales no eran
interiorizados, sino que se transferían a otra gente o a las generaciones futuras.
En el presente se habla de los recursos ambientales comunes, de los bienes
y servicios ambientales que nos proporcionan los recursos naturales, por lo que
ha aumentado el interés por encontrar esquemas que permitan estimar y asignar
valores objetivos a los bienes y servicios que los ecosistemas nos prestan. La
valoración de los servicios ambientales se vislumbra como una opción viable
para apoyar la conservación y el desarrollo sustentable.
Pero ¿qué son los bienes y servicios ambientales? Los primeros son productos
tangibles de la naturaleza (madera, frutos, agua, suelo y plantas medicinales)
de los que nos beneficiamos directamente los seres humanos. Los servicios
ambientales, en cambio, son beneficios intangibles cuya utilización, cuando la
hay, es indirecta (captura de carbono, regulación del clima, belleza escénica,
control de la erosión, etc.).
¿Cómo administrar esta situación? El remedio para los problemas requiere
de acuerdos y compromisos internacionales que, desde una perspectiva global y
una holística del futuro, se encausen hacia una nueva forma de desarrollo; de tal
manera que el hombre y la naturaleza convivan integrados en un único sistema
planetario, es decir, que el hombre viva en armonía con la naturaleza.
Como efectos posibles de la depredación inmoderada, se ciernen sobre los
pueblos amenazas de carácter global, desastres que quizá no sean tan “naturales”:
lluvias extremas, sequías prolongadas, cambios climáticos y la destrucción de la
capa de ozono, entre otros.
Por otra parte, es importante reconocer que algunas revoluciones, como la
informática, la electrónica, la ecologista y la de los derechos humanos, han
hecho posible actitudes políticas de mayor justicia y que la información y el
conocimiento lleguen oportunamente a un mayor número de personas.
La revolución ecologista demanda un retorno a la moral, se requiere una
nueva visión del hombre, del mundo, del medio ambiente, de la industria, de la
sociedad y de las relaciones entre éstos.
Es indispensable que la visión para el futuro tenga como base los principios
fundamentales de un desarrollo sustentable, que permita el florecimiento de la
humanidad, además de la conservación y gerencia atinada de la naturaleza.

4

Ingenierías, Octubre-Diciembre 2008, Vol. XI, No. 41

�Por una administración atinada de la naturaleza / Benjamín Limón Rodríguez

La sociedad civil, y esto nos incluye a todos, debe reforzar sus organizaciones,
comprometerse y participar en la toma de decisiones. Esto, sin lugar a dudas,
influirá en los sectores productivos y gubernamentales de todo el mundo.
Para conducir globalmente los destinos de la humanidad, ahora es imperativo
que se incrementen los conocimientos sobre el ambiente y, sobre todo, mejorar
la percepción y la valoración que las diversas poblaciones del mundo tienen de
los cambios en el medio ambiente.
Es triste percibir la actitud de muchas personas, que parecen ignorar el
peligro y el riesgo que corremos al ejercer conductas erradas, individualistas
o colectivas. Hemos creado una situación real de peligro ambiental, para las
generaciones actuales y futuras.
Resulta difícil convencernos de este peligro ambiental, porque la información
al respecto en muchos de los casos, se queda en los cubículos de los investigadores,
en los archivos de las entidades gubernamentales y lamentablemente, a veces se
oculta o es manipulada para promover intereses privados.
Es indispensable un cambio de actitud; debemos preocuparnos más por la
presión ecológica, por el deterioro de los suelos, la contaminación del agua,
la deforestación, la contaminación del aire y por otras grandes amenazas
ambientales.
Estamos obligados a acostumbrarnos a una interdependencia ecológica entre
las naciones, pues la ecología y la economía se entreveran cada vez más en los
planos locales y globales. Es urgente, pues, replantear los estilos de desarrollo a
los niveles locales, nacionales, regionales y mundiales.
La educación ambiental, en todos los sectores de la sociedad, es el más
poderoso factor de cambio para lograr un conocimiento del medio ambiente,
pues lo que no se conoce no se cuida. La educación ambiental nos conducirá
hacia la responsabilidad ambiental y a disminuir la ignorancia y la apatía frente
a la problematica ambiental.
Se requieren cambios profundos y de fondo en las políticas económicas y
educativas de los países, las cuales deberán incluir las variables ambientales
y estar orientadas hacia el desarrollo sustentable, indispensable para que las
generaciones futuras tengan al menos la calidad de vida que, actualmente,
consideramos debemos disfrutar.

Ingenierías, Octubre-Diciembre 2008, Vol. XI, No. 41

5

�Influencia de la mezcla
resina-arena sobre el acabado
superficial de piezas vaciadas
Román Javir Nava QuinteroA, Alejandro Torres CastroA,B,
Juan Antonio Aguilar GaribA,B, Ubaldo Ortiz MéndezA,B
Programa Doctoral en Ingeniería de Materiales, FIME-UANL,
CIIDIT-UANL
roman.nava@hotmail.com
A
B

RESUMEN
El objetivo de este trabajo es determinar la relación entre diferentes mezclas
resina-arena sobre la calidad superficial de piezas vaciadas. La metodología
empleada consistió en comparar diferentes preparaciones de moldes y sus
efectos en las superficies solidificadas en contacto con dichos moldes. Cualquier
cambio en el acabado de las muestras o la presencia de defectos superficiales
indicaría una influencia del molde en la muestra. Las variables propuestas son la
distribución granulométrica, el contenido de resina, el contenido de catalizador,
y el tiempo y la temperatura de curado, y las variables a observar fueron la de
rugosidad y el tamaño de grano en la superficie de la muestra vaciada.
PALABRAS CLAVES
Molde de arena, fundición, rugosidad, tamaño de grano
ABSTRACT
The objective of this work is determining the relationship among different
sand-resin mixtures over the surface quality of cast pieces. The employed
methodology consisted on comparisons of the different mould preparations
and their effects over the solidified surfaces in contact with such moulds. Any
difference in surface of the samples or the presence of surface defects would
indicate an influence of the mould over the cast sample. The proposed variables
are grain distribution, resin content, catalyzer content, and the time and
temperature for curing, and the observed variables were roughness and grain
size on the surface of the cast sample.
KEYWORDS
Sand mould, casting, roughness, grain size
INTRODUCCIÓN
Existe en la actualidad gran competencia en la industria de la fundición,
especialmente en las pequeñas y medianas fundiciones, hay atención especial en
que los productos vaciados tengan las propiedades físicas y químicas según el
uso que se les dará, empleando aleantes, modificadores, refinadores de tamaño de
grano, así como mediante la selección adecuada de la materia prima y el control
de las condiciones de fusión, vaciado y solidificación.

6

Ingenierías, Octubre-Diciembre 2008, Vol. XI, No. 41

�Influencia de la mezcla resina-arena sobre el acabado superficial de piezas vaciadas / Román Javir Nava Quintero, et al.

Un atributo muy importante es el acabado
superficial de las piezas vaciadas, ya que en el
mercado actual la presentación juega un papel
importante, porque de paso brinda cierta imagen de
que el proceso de fabricación fue cuidadoso, además
de que la superficie tiene gran influencia sobre otras
propiedades, como la resistencia a la corrosión.
Dado que la forma de una pieza vaciada proviene
del molde y que la superficie de éste da directamente
con la superficie del producto vaciado, es necesario
prestar atención a esta interfase, que además es la
encargada de extraer el calor, y por lo tanto, tiene
influencia en las condiciones de solidificación. Los
moldes de arena son de lo más popular en la industria
de la fundición, no sólo para piezas pequeñas, sino
también grandes, como las campanas para cubrir
los pozos petroleros en el mar o las plataformas de
lanzamiento de los cohetes.
En este trabajo se muestran los resultados de
las mediciones de las variables más importantes
que existen en la preparación de moldes de arena
para la fabricación de piezas de fundición, como
es la granulometría, relacionándola con el acabado
superficial de las piezas. La determinación de
estas relaciones lleva a la posibilidad de establecer
variables de control del proceso y a la reducción de
pérdidas de producción, como lo apuntan Hoar T.P.1
y Wagner C.G.2
ANTECEDENTES
El proceso de fundición ha llevado al hombre
a otro nivel de desarrollo y es muy significativo
que la historia de la humanidad subdivida a la
historia misma antes de la edad media, por edades
denotadas según los materiales que trabajaban en
esos períodos.
Desde los primeros registros de herramientas y
utensilios fabricados por fundición de cobre (5,000
A.C.-3,000 A.C.), hasta las primeras herramientas
fabricadas de hierro (cerca del año 600 A.C.), la
fundición era un técnica empírica, y fue hasta el año
1540 D.C. que el metalúrgico Vannocio Birungio
recopiló fórmulas y las técnicas de fundición
vigentes hasta su tiempo, otorgando un concepto
más científico al enfoque de fundición.3 Pero es
hasta principios del siglo XVIII que comienza la
revolución de la fundición con la producción de
Ingenierías, Octubre-Diciembre 2008, Vol. XI, No. 41

hierro en Europa y es en el siglo XIX donde con la
detonación de la revolución industrial, el proceso de
fundición se convierte en el referente del desarrollo
económico y tecnológico de los países.
Aún y con todos los avances en los siglos
subsecuentes, todavía hasta el siglo XX la industria
de la fundición veía a las arenas de moldeo como un
simple contenedor para verter y dar forma al metal,
y no fue sino hasta la segunda mitad de ese siglo,
que el control de las propiedades en las arenas tiene
reconocimiento general, pues se ha comprobado
que las propiedades de las fundiciones dependen de
manera intrínseca de las propiedades del molde de
arena.4 Sin embargo, se argumenta que hasta ahora
no existe una sistematización de los conocimientos
de cómo el sistema resina-arena controla la calidad
de las superficies de las fundiciones.5
El presente trabajo tiene como objetivo general
buscar una correlación entre los sistemas resina-arena
con la calidad de las superficies solidificadas. Se
selecciona para este fin un sistema furánico, resinas
con alcohol furfílico como base y con fenol/urea
formaldehído, ya que es común en la fundición.
De acuerdo con lo anterior se plantea como
hipótesis que el estado de la superficie de la pieza
fundida está influenciada por variables de proceso
como: temperatura de curado, tiempo de curado,
contenido de resina y contenido de catalizador, y
de las características del material que conforma
el molde como: el tipo de arena y su distribución
granulométrica.
EXPERIMENTACIÓN
El metal estudiado en este trabajo fue aluminio
de alta pureza (99.9%) grado conductor con punto
de fusión de 660°C. El procedimiento experimental
consistió en la elaboración de moldes de arena
sílica con diversas granulometrías y condiciones
de curado, resina, temperatura y tiempo. Con el
fin de relacionar la preparación del molde sobre la
calidad superficial se eligieron para cada variable
considerada los valores extremos recomendados1, 5, 6
y uno medio (tabla I). No se considera interacción
entre variables.
La preparación de cada molde se realizó según
el estándar de la American Foundry Society (AFS)
para el proceso de caja caliente (AFS 3345-00-S).

7

�Influencia de la mezcla resina-arena sobre el acabado superficial de piezas vaciadas / Román Javir Nava Quintero, et al.

Tabla I. Valores nominales y asignados para cada
preparación.
Variables

Valores
recomendados

Valor
mínimo

Valor
medio

Valor
máximo

Distribución
granulométrica
(AFS)

50/55

40/50

50/55

60/70

Contenido de
resina (% en
peso)

2.0

1.8

2.0

2.2

Contenido de
catalizador (%
en peso)

20

10

20

30

Temperatura
de curado (°C)

235±2

220±2

230±2

240±2

Tiempo de
curado (s)

30

15

30

45

El tiempo de mezclado para todas las preparaciones
fue de 15 minutos de forma manual con la ayuda de
un agitador mecánico.
Para la elaboración del molde de arena se utilizó
una caja modelo de aluminio (figura 1). La caja
se calentó en un horno de resistencias eléctricas
(Lindberg/Blue UP150) que cuenta con un sistema
de encendido/apagado y controles de temperatura
integrados. Posteriormente la caja de aluminio se
forró en sus paredes exteriores con lana mineral
para disminuir la pérdida de calor y poder vaciar la
arena sílica por gravedad para así fabricar el molde.
La temperatura de la caja para producir la reacción
de polimerización de la resina se fijó en 235±2°C.

Fig. 1. Vista lateral de la caja cilíndrica utilizada como
modelo para fabricar el molde de arena.

8

La temperatura de curado se monitoreó en todo
momento con el empleo de un termopar tipo K
puesto en contacto a la base de la caja de molde, la
cual genera la superficie principal de análisis. Una
vez fabricado cada molde se identificó y se mantuvo
a una temperatura entre 20 y 24°C y una humedad
relativa entre 30 y 40% como se sugiere en el manual
de la AFS pues la arena es higroscópica, esto es,
tiende a absorber humedad del medio ambiente.
En la figura 2 se aprecian la forma y las dimensiones
del molde de arena durante el proceso de vaciado del
aluminio, el cual se realizó por gravedad fijando los
siguientes parámetros: distancia de vaciado, flujo
de alimentación del metal, temperatura de vaciado,
carga de metal y enfriamiento de la pieza, a fin de
obtener una calidad superficial reproducible en todas
las preparaciones con el mínimo de defectos.
Se empleó un crisol de alúmina con un orificio de
6 mm para tener un flujo constante, no turbulento que
minimiza la presión dinámica. El crisol de alúmina se
deshidrató previamente para evitar que la humedad
afectara la fundición del aluminio y disminuyera la
calidad de la pieza. La distancia de vaciado fue de
28 milímetros para minimizar la penetración por
alimentación en el molde de arena. En cuanto a la
temperatura del vertido del aluminio al molde de
arena a la cual se vaciaron todas las muestras, ésta
fue de 675°C y también estuvo monitoreada en todo
momento con un termopar tipo K. Todas las muestras
de aluminio se dejaron enfriar durante 15 minutos
dentro de su molde.
Las mediciones de rugosidad se realizaron fuera
de la zona en donde el metal golpea la superficie del

Fig. 2. Esquema del arreglo del molde durante el
vaciado.

Ingenierías, Octubre-Diciembre 2008, Vol. XI, No. 41

�Influencia de la mezcla resina-arena sobre el acabado superficial de piezas vaciadas / Román Javir Nava Quintero, et al.

molde durante el vaciado, pues genera penetración en
el molde, efectuándose tres lecturas en el sentido de
la dirección de vaciado y tres en forma transversal, de
manera que se obtenga una distribución representativa
de la rugosidad de la pieza. Para el análisis por
microscopía óptica se observaron dos áreas de 5 x 5
mm en diferentes zonas (figura 3).

medición de rugosidad se continuó con el análisis
metalográfico del tamaño de grano y los defectos
en la superficie (figura 4). Para ello se empleó un
microscopio (Olimpus) en modo de campo obscuro,
al cual está acoplada una cámara fotográfica digital
y se empleó un software Pro-Image versión 4.5.19
para Windows 98/NT/2000 para analizar con mayor
detalle la superficie de la materia, la lente empleada
fue de 5X.

Fig. 3. Zonas de análisis de rugosidad y microscopía
óptica.

En tanto a las piezas vaciadas, una vez que
solidificaron fueron caracterizadas superficialmente
con un rugosímetro, que es el método industrial más
usado para cuantificar la rugosidad, basado en el
registro de perfiles de alturas medidas de superficies,
en este caso en las piezas fundidas. Los parámetros
de rugosidad más utilizados en ingeniería son: la
rugosidad promedio (Ra) y la rugosidad media
estándar (Rms). Ra es el promedio aritmético de
los valores absolutos de las alturas f (x) medidas a
partir de la línea central. Rms representa el promedio
de las desviaciones cuadráticas respecto a la altura
media. El análisis por rugosidad se realizó con un
rugosímetro (MAHR Pocket Surf EGH 1026) que
cuenta con un detector por diferencia de inductancia
con punta de diamante con una rapidez de medición
de 0.5 mm/s y una rapidez de retorno de 1 mm/s;
el radio de la punta es de 5 μm con una fuerza de
medición de 4 nN (0.4 gf). Para las lecturas, se
utilizó el modo de filtro analógico 2CR de acuerdo
a la norma ANSI B46.1-1985 con una longitud de
evaluación de 7.5 mm por medición. El margen de
medición de rugosidad del equipo para el modo de
rugosidad promedio y rugosidad Rms se encuentra
entre 0.5 y 30 μm. Una vez terminado el proceso de
Ingenierías, Octubre-Diciembre 2008, Vol. XI, No. 41

Fig. 4. Microscopía óptica de la pieza de aluminio en la
que se aprecia el tamaño de grano.

RESULTADOS Y DISCUSIÓN
Para clasificar el tamaño de grano en la superficie
de las muestras de aluminio solidificadas fue necesario
obtener una distribución general de diámetros medios
(figura 5) con el fin de obtener intervalos de tamaño
de grano que permitieran comparar el efecto de
las distintas preparaciones de moldes en las piezas
solidificadas en cada uno de ellos. Quedando las
mediciones de la siguiente manera: el primer cuartil
queda definido de valores de 5 a 62 μm (grano
pequeño), el segundo cuartil se encuentra en valores
del 62 a 91 μm (grano mediano), el tercer cuartil se
encuentra en valores de 91 a 129 μm (grano grande)
y el último cuartil con un rango que va de los 129 a
430 μm de tamaño de grano (grano muy grande).
Influencia de la arena en el tamaño de grano
y en la rugosidad
Es importante hacer notar que cualquier
combinación de arena (AFS) da como resultado

9

�Influencia de la mezcla resina-arena sobre el acabado superficial de piezas vaciadas / Román Javir Nava Quintero, et al.

GFS más estrecha a las otras dos, lo que hace que
demande mayor resina para una mejor dispersión de
la arena y una superficie más compacta.
Granulometría (60/70).- No se observa un cambio
significativo en la distribución de tamaño de grano
ni en la rugosidad medida (figura 6a-6c y 7b)

Fig. 5. Distribución de diámetros promedio en las piezas
de aluminio vaciadas.

una distribución variada de tamaños de granos
solidificados que van desde las 5 a 430 μm de radio
medio, donde se pueden distinguir cuatro poblaciones
de tamaños presentes en todas las preparaciones,
independientemente de la granulometría de arena
utilizada (figuras 6a-6l). En cuanto a la influencia
de la granulometría, la arena (50/55) gruesa es la
más sensible al contenido de resina y catalizador,
ya que conforme estos aumentan la presencia de
granos grandes y muy grandes aumentan, indicando
un mejor aglutinamiento (figuras 6a y 6d). El tiempo
de curado es otra variable, la que fue más sensible
a la granulometría gruesa 50/55, lo que se puede
atribuir a un mayor grado de polimerización en la
resina, menor generación de gases y mayor rigidez
del molde (figura 6g). En cuanto a la influencia de
rugosidad, es interesante observar que conforme
aumenta la relación de finos de arena (GFS) es el
rango de rugosidad el que disminuye (figura 7a). Las
figuras 7 muestran los valores extremos encontrados
para cada condición.
Influencia del contenido de resina
Granulometría (40/50).- No se observa un cambio
significativo en la distribución de tamaño de grano
ni en la rugosidad medida (figura 6a-6c y 7b). No
se observó incrustación de arena en ninguna de las
muestras.
Granulometría (50/55).- En el caso de esta
distribución granulométrica, sí se observa un efecto
cuando se agrega más del 2% de resina Se observa
que la distribución se carga a tamaños grandes y muy
grandes y su rango de rugosidad disminuye (figura
7b). Esto es promovido por una mejor compactación
del molde, ya que esta arena presenta una distribución

10

Influencia del contenido de catalizador
Granulometría (40/50).- En el caso de esta
distribución granulométrica, se observa que a
menor contenido de catalizador, la distribución de
tamaños va hacia granos muy grandes, lo anterior,
es una condición que se puede atribuir a la poca
generación de gases que no permitió curar el corazón
del molde y fue removido y rellenado con arena sin
resina o catalizador para darle la rigidez mecánica
necesaria para el vaciado. Esta es una condición
poco práctica.
Granulometría (50/55).- Para esta granulometría
no hay un impacto significativo en el tamaño de
grano ni en los rangos de rugosidad de la pieza
solidificada.
Granulometría (60/70).- En el caso de esta
distribución granulométrica se observa un incremento
de granos pequeños en las piezas solidificadas con
contenidos mayores al 10%, lo que es promovido
por el curado completo de la resina, resultando en
una superficie más compacta que se puede ver en los
valores obtenidos de rugosidad.
Influencia del tiempo de curado
Granulometría (40/50) y (50/55).- Las
granulometrías gruesa y media no pudieron tener
un buen curado a tiempos cortos, por lo que no
son mecánicamente viables en muestras de mayor
volumen de metal (se rellenaron con arena sin
resina). No hay un impacto significativo (figura 7d)
en la rugosidad, excepto en el mejor curado y menos
gases emitidos en tiempos de 45s de las muestras
40/50, que ayudan a tener un valor promedio más
uniforme y pequeño.
Granulometría (60/70).- Esta condición también
sufrió de poco curado y se desprendió arena de la
parte base del molde en la condición de 15 s, pero
no fue necesario rellenar más de la mitad de éste con
arena lo que elimina mucha de la resina no curada
Ingenierías, Octubre-Diciembre 2008, Vol. XI, No. 41

�Influencia de la mezcla resina-arena sobre el acabado superficial de piezas vaciadas / Román Javir Nava Quintero, et al.

esto indica que ésta es la condición óptima para
esta granulometría. Se piensa que la causa de la
presencia de una distribución de granos cargada
hacia los tamaños pequeños puede ser influenciada
por un mejor grado de curado y con esto una mejor
permeabilidad del molde.
Granulometría (50/55).- No se observa un cambio
significativo en la distribución de tamaño de grano
ni en la rugosidad medida.

y que promoverá una mayor generación de gases,
por lo que no hay un impacto en su salida respecto
al tamaño de grano.
Influencia de temperatura de curado
Granulometría (40/50).- Se observa una mayor
presencia de granos de tamaño pequeño cuando
la temperatura de curado está en la condición de
240°C mientras el rango de rugosidad disminuye,

a

b

c

d

e

f

g

h

i

j

k

l

Fig. 6. Distribuciones de grano en la superficie de aluminio en los distintos moldes.

Ingenierías, Octubre-Diciembre 2008, Vol. XI, No. 41

11

�Influencia de la mezcla resina-arena sobre el acabado superficial de piezas vaciadas / Román Javir Nava Quintero, et al.

a. Influencia de la granulometría de arena.

b. Influencia del contenido de resina.

c. Influencia del contenido de catalizador.

d. Influencia del tiempo de curado.

e. Influencia de la temperatura de curado.

Fig. 7. Rangos de rugosidad en los distintos moldes.

12

Granulometría (60/70).- No se observa un cambio
significativo en la distribución de tamaño de grano ni
en la rugosidad medida. Se observó que los moldes
a 240°C estaban sobrecurados.
En este trabajo se han utilizado tanto los valores
recomendados como extremos, cuyos resultados
muestran la importancia de tener un control estricto
sobre estas variables en la industria. Se observa
en la mayoría de los casos que el comportamiento
no es lineal, mostrando incluso mínimos a valores
medios.
CONCLUSIONES
Se utilizaron diferentes formulaciones de moldes
de arena sílica para correlacionar los acabados
de las piezas de aluminio con las características
superficiales del molde.
El análisis de la microestructura en las superficies
de las fundiciones de las muestras mostró la presencia
de estructuras granulares con tamaños que van desde 5
μm hasta 430 μm, siendo los más comunes entre 5 μm
y 320 μm. Esto muestra que son las características
de los granos de arena y los efectos ocurridos en
la interfase molde-metal durante el vaciado de las
muestras las que determinan finalmente la estructura
superficial de las piezas de aluminio.
Generalmente se considera que el empleo de
granulometrías finas de arenas producen acabados
más lisos pero aquí se observó que esta aseveración
no es del todo correcta pues depende de las
condiciones de preparación del molde.
Las variables más significativas dependen de la
granulometría empleada, así, la arena gruesa como la
(40/50) respondió a la temperatura de curado como el
factor más significativo en su calidad, la arena media
(50/55) respondió a la cantidad de resina y la arena
fina (60/70) al contenido de catalizador. Se comprobó
que las arenas con distribución de tres mallas y media
(50/60 y 40/50) presentan defectos superficiales por
partículas de arena sueltas durante el vaciado, lo que
se conoce comúnmente como “costra”. Todas las
muestras de este sistema presentaron defectos en su
calidad superficial por este fenómeno.
En este trabajo se utilizó el valor de rugosidad
promedio (Ra) debido a que es una referencia

Ingenierías, Octubre-Diciembre 2008, Vol. XI, No. 41

�Influencia de la mezcla resina-arena sobre el acabado superficial de piezas vaciadas / Román Javir Nava Quintero, et al.

estandarizada para las superficies de piezas vaciadas,
pero este parámetro limita la información en cuanto
a la forma del perfil.
Los resultados muestran el efecto de las variables
estudiadas, pero dado la no linealidad en la
respuesta se requiere hacer experimentos de más
niveles, manteniendo constantes las condiciones de
vaciado.

AGRADECIMIENTOS
Loa autores quieren agradecer al CONACYT
por su apoyo económico para la realización de
este trabajo, y a la FIME-UANL por facilitar las
instalaciones.

Ingenierías, Octubre-Diciembre 2008, Vol. XI, No. 41

REFERENCIAS
1. Hoar T.P. y D.V. Atterton, “Penetration of Molten
Metal into Compacted Sand”, Journal of the Iron
and Steel Institute (September 1950) pp. 6-7.
2. Wagner C.G., “Observations on the Penetration of
Steel into High Density Clay Bonded Molds with
Controlled Atmospheres”, AFS Transactions,
Vol. 87, 1979, p.573.
3. ASM Handbook, Casting, Vol.15, 1988, pp. 1544, 209-285,544-557.
4. Delannoy P., Stefanescu D. M., Piwonka T.S.,
“A Critic al Literature Review of Theories for the
Formation of Casting Metal Penetration Defects”,
AFS
5. AFS Technical Department, “Casting Answer
and Advice”, Modern Casting, Vol. XX, 2000
6. Aguilar Juan J., “Curso de los Procesos de Moldeo
y Corazones”, AFS Región Saltillo, 1992.

13

�La medición del tiempo
J. Rubén Morones Ibarra
Facultad de Ciencias Físico-Matemáticas, UANL
rmorones@fcfm.uanl.mx

RESUMEN
La necesidad de ubicarnos en el tiempo dio origen a su medición y como
consecuencia de esto, al desarrollo de los primeros relojes. Así mismo las
necesidades prácticas de la determinación de la hora forzaron la invención de
relojes mecánicos cada vez más precisos. Posteriormente, cuando el tiempo
se incluye en las teorías científicas como un parámetro o como una variable
fundamental, se requirió medir el tiempo con mayor precisión, lo que trajo
como consecuencia el desarrollo de equipos de medición del tiempo cada vez
más sofisticados. Por otra parte, el desarrollo de la física nuclear proporcionó
a la ciencia una técnica para estimar edades de objetos antiguos y de rocas. La
comparación de edades de rocas terrestres, aerolitos y rocas lunares, permitió
estimar la edad de nuestro sistema solar.
PALABRAS CLAVE
Tiempo, relojes, cronómetros, medición.
ABSTRACT
Originally, the measure of time arises as a necessity of locating ourselves
in time. Later on, the practical necessity of determining the time pushes the
invention of more accurate clocks. Far after, when time became an important
parameter in scientific theories, it was required that time was measured in a
very precise way. The radioactive decay phenomena provided scientist with a
powerful technique to date ancient materials and estimate the age of earth and
our solar system.
KEYWORDS
Time, clocks, chronometer, measurement
INTRODUCCIÓN
El concepto tiempo surge en la conciencia del ser humano como resultado de los
cambios que observa en la naturaleza. El paso del tiempo trae como consecuencia
la idea de medirlo, para poder hablar del pasado y hacer observaciones sobre el
futuro, para ubicarnos en el tiempo y poder decir, por ejemplo: “hace cinco años”
o “dentro de tres semanas”, requerimos el uso de unidades de tiempo. Este fue
el propósito inicial de la medición del tiempo.
Es probable que la primera estimación de intervalos de tiempo haya sido la
duración de un día. Cada nuevo amanecer o anochecer marcaba un intervalo
natural de tiempo. Inicialmente, el paso del tiempo se estimaba mediante la
observación visual directa de las diferentes posiciones del Sol. Posteriormente,

14

Ingenierías, Octubre-Diciembre 2008, Vol. XI, No. 41

�La medición del tiempo / J. Rubén Morones Ibarra

cuando la hora del día empezó a cobrar importancia,
aparecieron los relojes de sol, después vendrían los
relojes de agua, y los de arena.
Intervalos de tiempo más largos requirieron de
observaciones un poco más elaboradas. Las unidades
naturales de tiempo a escala humana son el día, el
mes y el año, asociadas todas ellas con fenómenos
astronómicos. El día es el intervalo de tiempo entre
dos posiciones sucesivas equivalentes de la posición
del Sol en el cielo, dos posiciones sucesivas en el
cenit, por ejemplo. El mes es el intervalo de tiempo
entre dos fases lunares sucesivas, por ejemplo, dos
lunas llenas. En cuanto al año, este es el tiempo de una
revolución completa de la Tierra alrededor del Sol.
Las unidades de tiempo anteriores quedan
establecidas por ciclos astronómicos, sin embargo, el
número de horas de un día es arbitrario y podríamos
dividirlo en cualquier número de partes. En un
sistema decimal la división del día en diez horas
sería algo natural, sin embargo, históricamente no
ocurrió así, adoptándose un sistema de base 24 que
conservamos todavía.
LA MEDICIÓN DEL TIEMPO EN LA
ANTIGÜEDAD
El aspecto fundamental que hay que considerar
para medir el tiempo es que se cuente con un
movimiento periódico. Los primeros fenómenos
periódicos o repetitivos que se observaron fueron
los relacionados con observaciones astronómicas,
es natural entonces que las primeras mediciones del
tiempo hayan comenzado con la duración de ciclos
astronómicos. El día y la noche, las fases de la luna,
las estaciones del año, el movimiento de los planetas,
etc., fueron los antecedentes para registrar el paso
del tiempo. Primero se contaron los días y después
los años. Posteriormente, cuando el ser humano se
empezó a preocupar un poco más por el tiempo, fue
necesario realizar divisiones del día.
La forma más primitiva de estimar la hora fue
mediante la observación de la posición del Sol. Después
apareció el reloj de Sol, para lo cual se colocaron postes
de madera que permitían indicar la hora mediante la
posición de la sombra de éstos, se realizó la primera
división del día marcando el movimiento de las sombras
y dividiéndolo en doce partes (doce horas) para hacerlo
corresponder con los doce meses del año.1
Ingenierías, Octubre-Diciembre 2008, Vol. XI, No. 41

Después de los relojes de sol aparecieron la
clepsidra o reloj de agua y los relojes de arena,
que posibilitaron la medición del tiempo durante
el día y la noche. Mucho tiempo después surgiría
el reloj mecánico. El primer reloj mecánico de que
se tenga memoria, se conoció en Milán, Italia en
el año de 1335, y fue construido a base de pesas y
engranajes.2
La división del número de horas de un día se
originó en Babilonia, hace cinco mil años. En el
proceso general de contar, se utilizó inicialmente la
base diez, pero la observación de que el año tiene
aproximadamente 360 días, provocó un cambio hacia
la base sesenta, dividiendo el círculo del cielo en 360
grados (escalones). Por otra parte, los matemáticos
de Babilonia sabían que el radio de un círculo dividía
a la circunferencia en seis arcos de círculo de igual
tamaño. Estos dos hechos, los 360 días del año y
la división en seis arcos iguales de un círculo de
360 grados, hizo que los babilonios convirtieran al
número 60 en un número místico. Este fue el motivo
por el cual los babilonios tomaron como base para
contar los divisores de 360.3
Junto con este misticismo, nace también la
astrología, como consecuencia de la creencia de que
la vida en la Tierra debería ajustarse a los fenómenos
astronómicos. Se trataba de explicar lo que ocurre
a los seres humanos con lo que se observa en los
cielos. No ha sido fácil desprenderse de esas ideas,
pues aún con todos los desarrollos científicos y
tecnológicos, todavía persisten fuertes influencias
de aquellos tiempos.
Históricamente la medición del tiempo se realizó
con base al sistema sexagesimal, persistiendo hasta
nuestros días, sin embargo, no hay razón alguna por la

15

�La medición del tiempo / J. Rubén Morones Ibarra

cual no podamos medir el tiempo con base al sistema
decimal; de hecho, ya se hace en la actualidad, pero
sólo con los submúltiplos del segundo; así tenemos
el milisegundo, microsegundo, nanosegundo y el
picosegundo. Podríamos introducir también el día
de diez horas y siguiendo la idea que se introdujo en
México con los Nuevos Pesos al quitarle tres ceros
a la moneda, hablaríamos de Nuevas Horas, donde
el día tuviera diez Nuevas Horas, con una Nueva
Hora equivalente a 2.4 horas actuales. Similarmente
la Nueva Hora dividida en cien Nuevos Minutos y el
Nuevo Minuto en cien Nuevos Segundos. Después de
que haya pasado algún tiempo y que la gente se haya
acostumbrado a las nuevas unidades o las nuevas
generaciones solo conozcan las horas, los minutos
y los segundos actuales por información histórica en
los libros, le quitamos la palabra “Nueva” a todas
las unidades y nos quedamos con horas, minutos
y segundos como lo hicimos en México con los
Nuevos Pesos. Siguiendo con esta misma línea de
razonamientos, se podría dividir la circunferencia
en cien Nuevos Grados y similarmente para los
minutos y segundos, eliminando totalmente el
sistema sexagesimal.
RELOJES MODERNOS
El descubrimiento de Galileo de las oscilaciones
isócronas del péndulo, permitió la invención de
relojes mecánicos cada vez más precisos y con
mecanismos más sofisticados. Con la invención
de los relojes el concepto tiempo adquiere otro
significado, convirtiéndolo en algo abstracto que se
mide con aparatos. En esa época, las nuevas técnicas
para la medición del tiempo sientan las bases para
el estudio del movimiento, introduciendo el tiempo
como una variable en la física, es decir, como una
cantidad física medible.
Como consecuencia de la posibilidad de medir
el tiempo aparecen los conceptos de velocidad y
aceleración. La idea aristotélica sobre la caída de los
cuerpos posiblemente no fue puesta en duda debido
a que no se le dio en esa época la importancia que el
tiempo podía tener en la descripción del fenómeno
del movimiento, ya que no se había desarrollado un
marco teórico para hablar de la velocidad y menos de
la aceleración. Posiblemente se pensaba que los objetos

16

caían con velocidad constante, pero es realmente difícil
especular sobre esto porque no se tenían concepciones
teóricas para hacer este tipo de análisis. Newton
requirió el empleo de mediciones precisas de tiempo,
llevadas, aunque solo fuera teóricamente, a intervalos
muy pequeños. El cálculo diferencial lo inventó
Newton porque necesitaba una herramienta para
estudiar la evolución temporal de los sistemas físicos
y definir los cambios para intervalos muy pequeños de
tiempo. De hecho, el cálculo diferencial es considerado
como la ciencia de la variación y del cambio.
Las técnicas experimentales para medir el tiempo
iniciaron con precisiones de segundos, como los
latidos del corazón, que fue lo que Galileo utilizó
para determinar la isocronía de las oscilaciones de un
péndulo. El reloj de péndulo, inventado por el físico
holandés Christian Huygens, en el año de 1657, se
apoyaba en la propiedad de este aparato descubierta
por Galileo, que consiste en que sus oscilaciones son
casi isócronas, esto es, son periódicas con duraciones
casi iguales. Después de que se desarrollaron los
relojes de péndulo y de engranes se pudieron medir
hasta décimas de segundo. Algún tiempo después,
con la introducción de los impulsos eléctricos se
pudieron medir milésimas y hasta millonésimas de
segundo. Posteriormente se descubrió el fenómeno
de la oscilación de la molécula de amoníaco, que
se utilizó como medida del tiempo desde 1948,
introduciendo una precisión sin precedentes en
la medida del tiempo. Con la aparición de los
láseres se pudieron medir hasta nanosegundos
(milmillonésimas de segundo) y posteriormente
hasta picosegundos (billonésimas de segundo).
El punto esencial del funcionamiento de un
reloj es contar el número de ciclos u oscilaciones
del sistema periódico que se esté empleando como
mecanismo del reloj. En un reloj de cuarzo estas
oscilaciones se cuentan electrónicamente mediante
circuitos integrados (sistema de transistores).
Mediante un sistema de señales eléctricas muestran,
en una pantalla luminosa, el resultado del conteo, ya
convertido en la hora en forma digitalizada.
Los relojes actuales de uso comercial o personal
de mayor precisión, usan cristales de cuarzo
y su funcionamiento está basado en el efecto
piezoeléctrico.

Ingenierías, Octubre-Diciembre 2008, Vol. XI, No. 41

�La medición del tiempo / J. Rubén Morones Ibarra

RELOJES ATÓMICOS Y LA NUEVA DEFINICIÓN
DEL SEGUNDO
Un reloj atómico es un instrumento que utiliza la
frecuencia de oscilación entre dos estados de energía
de un átomo o de una molécula. Una característica
de estas oscilaciones es que, dentro de límites muy
amplios, no son afectadas por agentes externos. Estos
relojes se usan como patrones para establecer la
calidad de otros relojes y se encuentran solamente en
los laboratorios o instituciones oficiales que vigilan
los estándares en las medidas.
El reloj de átomo de cesio es el que se ha tomado
para establecer la definición de la unidad estándar de
tiempo. La unidad de tiempo, el segundo, se definió
inicialmente con base a observaciones astronómicas.
1
El segundo se definió como 86400 del día solar
medio para un período de un año. Siendo el día solar
el intervalo de tiempo entre dos posiciones sucesivas
del Sol sobre el mismo meridiano. Por otra parte, la
Tierra no es un cuerpo sólido que mantenga fija la
distribución de la materia que la forma. Las corrientes
de agua en los ríos y en los mares, las variaciones de
los casquetes polares en el verano y el invierno, las
mareas, los vientos y otros efectos relacionados con
la variación de la orientación del eje terrestre, hacen
que la rotación de la Tierra tenga pequeños cambios.
Este hecho hizo que en el año de 1967 se abandonara
la definición del segundo mencionada arriba y que
se adoptara una definición atómica.4
El avance en el conocimiento de la estructura
atómica y en la tecnología condujeron a una
definición más precisa del segundo, el cual se define
de la siguiente manera: un segundo es la duración de
9,192,631,770 vibraciones del átomo de cesio 133.

Por otra parte, un reloj de cesio, divide las
24 horas del día en pequeños intervalos con una
precisión de tres millonésimas de segundo por día, lo
cual significa que el reloj de cesio se atrasa o adelanta
aproximadamente un segundo cada mil años.
No se piense que el reloj de cesio usado para
definir la unidad estándar es un reloj de carátula
con manecillas o algo que se parezca a un reloj
ordinario. Son muy voluminosos y pesados y por
supuesto no son de uso personal. Este reloj es un
sistema muy complicado y costoso que consiste de
muchos instrumentos y solo se le encuentra en pocos
laboratorios del mundo.
LA IMPORTANCIA DE LA PRECISIÓN EN LA
MEDICIÓN DEL TIEMPO
La precisión en la medición del tiempo depende,
como toda medida, de los propósitos de la medición.
Un reloj de pulsera, por ejemplo, que se atrase o
adelante un segundo por mes sirve perfectamente
para propósitos de llegar con puntualidad al trabajo
o a una cita de naturaleza social. Nos podemos
preguntar ¿para que queremos relojes de alta
precisión como el reloj de cesio? La respuesta es
que tanto en la investigación científica como en
la ingeniería y en las comunicaciones se requiere
una elevada exactitud. Como caso particular, en la
industria eléctrica se requiere una gran precisión
en los valores de la frecuencia del flujo eléctrico,
ya que de este valor dependen muchos aparatos,
en particular relojes eléctricos que se conectan a la
fuente de corriente del servicio eléctrico comercial.
Si esta corriente alterna no tuviera una frecuencia
precisa, afectaría el funcionamiento de los aparatos
y de los relojes conectados a ella.
EL CONCEPTO DE LA HORA EXACTA
Supongamos que queremos poner a tiempo un
reloj, ¿qué hacemos?. Por supuesto que consultamos
otro reloj, ¿pero cómo sabemos si este segundo reloj
marca la hora correcta?, entonces sintonizamos una
estación de radio o de televisión para enterarnos de
la hora. Sin embargo, el problema es el mismo, no
sabemos si estos relojes marcan la hora correcta.
Primeramente habría que definir qué es la hora
correcta y quién se encarga de determinarla. La
respuesta la daremos a través del concepto de

Ingenierías, Octubre-Diciembre 2008, Vol. XI, No. 41

17

�La medición del tiempo / J. Rubén Morones Ibarra

“hora legal” en cada país. En Estados Unidos de
Norteamérica, existe en la ciudad de Washington un
telescopio fijo, vertical, apuntando al punto cenital.
Este aparato sirve para determinar la duración de un
día sideral o estelar que se define como el intervalo
de tiempo entre dos pasos sucesivos por el cenit
de la posición de este telescopio, de una estrella
muy lejana que ha sido previamente seleccionada.
Esta estrella, por estar muy alejada de la Tierra, se
mantiene fija en el espacio, aun considerando dos
posiciones distintas de la Tierra en cualquier época
del año. La hora se define a partir de la posición de
esta estrella en el cenit.
La información de la hora determinada en este
observatorio se transmite a estaciones meteorológicas,
otros observatorios, edificios oficiales, estaciones de
radio y TV, etc. Esta es la hora oficial en EU, así que
cuando alguien pregunta por la hora, la respuesta
la puede obtener de una estación de radio oficial.
Actualmente existen en el mundo varias decenas de
estaciones de radio que envían señales con la hora
correcta.
INTERVALOS DE TIEMPO MUY CORTOS
Con el descubrimiento de la radiactividad
aparecen los primeros fenómenos que ocurren en
millonésimas de segundo, como el decaimiento
radiactivo de algunos núcleos atómicos. Después
se encontraron otros núcleos radiactivos con
períodos de semidesintegración mucho más
cortos. Posteriormente se descubrieron partículas
subatómicas inestables con tiempos de decaimiento
del orden de 10-8 - 10-16 segundos. La forma de medir
estos tiempos es totalmente indirecta. Se sabe que
estas partículas viajan a velocidades cercanas a la
de la luz y dejan huellas de varios centímetros en
una cámara de burbujas antes de desintegrarse en
otras partículas. Con estos datos se puede calcular
su tiempo de vida, desde que se producen hasta que
se desintegran, usando la fórmula que relaciona
la velocidad v ≈ c, la distancia recorrida d, que
corresponde a la huella en la cámara de burbujas y
el tiempo de vuelo t.
Como un caso particular, consideremos que la
huella que deja una partícula, desde su formación
hasta que se desintegra, es de un centímetro, entonces
su tiempo de vida se estima mediante la relación:

18

1cm
= 3×10 −11s
t= d =
c 30000000000 cm
s
.

Durante la década de 1960 se observaron
experimentalmente un tipo de partículas con un tiempo
de decaimiento tan corto que no dejaba ninguna huella
en la cámara de burbujas. Estas partículas, llamadas
resonancias, son los fenómenos de tiempo más cortos
que se han observado hasta el momento.
La estimación, no la medición del intervalo de
tiempo de vida de las resonancias, se hace también de
manera indirecta. En este caso se utiliza una relación
que ha probado ser correcta, ya que se le emplea para
describir procesos a escala atómica dando resultados
satisfactorios. Esta relación se conoce como relación
de incertidumbre entre el intervalo de tiempo ∆t y la
energía ∆E del sistema que se observa. La relación es
∆t ∆E ≈ ħ. El tiempo ∆t es lo que dura la resonancia,
∆E es su energía y ħ es una constante conocida como
constante de Planck. Determinando ∆E, se obtiene
que ∆t ≈ 10-23 segundos.
En relación con los intervalos de tiempo, debemos
distinguir dos aspectos distintos. Una cosa es el
intervalo de tiempo que podemos medir, siendo el
más corto de estos intervalos el de 10-18 segundos
y otro asunto es el suceso de menor duración que
se ha observado. La medición del intervalo de 10-18
segundos se logró mediante el uso de pulsos láser.
En cuanto al tiempo de vida de las resonancias, 10-23
segundos, este fue estimado, no medido, mediante la
relación de incertidumbre mencionada. Para darnos
una idea de la pequeñez de este intervalo de tiempo,
diremos que 10-23 segundos es el tiempo que tarda la
luz en recorrer una distancia equivalente al diámetro
de un núcleo atómico. Un tiempo increíblemente
corto, que escapa por mucho a la capacidad de
imaginación de cualquier persona.
Como ya se mencionó, el intervalo más corto
que se ha logrado medir es el de 10-18 segundos
realizándose la medición con pulsos láser. Los
cristales de cuarzo, usando el efecto piezoeléctrico,
y el cesio, se usan también para medir intervalos de
tiempo muy cortos.
Es probable que existan fenómenos de duración
todavía más corta pero no se podrían medir. Desde
el punto de vista conceptual, el intervalo de tiempo
más corto físicamente aceptable es el tiempo de

Ingenierías, Octubre-Diciembre 2008, Vol. XI, No. 41

�La medición del tiempo / J. Rubén Morones Ibarra

Planck, que es del orden de 10-44 segundos. Este
valor se obtiene mediante una consideración
dimensional de una relación entre las constantes
fundamentales de la naturaleza, G, ħ y c, siendo G
la constante gravitacional, ħ la constante de Planck
y c la velocidad de la luz.
Viendo los refinamientos que se han hecho en
las mediciones del tiempo, resulta que el tiempo
aparenta ser un continuo que se divide en días,
horas, minutos, segundos y fracciones de segundo
sin imponerse ninguna restricción en cuanto a qué
tan pequeño puede ser un intervalo temporal. El
espacio, similarmente, se puede dividir en metros,
centímetros, milímetros, y fracciones de milímetro,
sin que parezca existir ningún límite inferior para la
magnitud de los intervalos espaciales. Sin embargo,
este análisis puede no ser correcto a escalas muy
pequeñas de tiempo y espacio. Es posible que el
tiempo esté fragmentado o cuantizado, como lo
están la energía y otras cantidades físicas, como el
momento angular que cuantiza al espacio.
LA MEDICIÓN DEL TIEMPO EN DIVERSAS
CIRCUNSTANCIAS
Técnicas radiactivas
En la paleontología, la hidrología, y otras áreas
del conocimiento, se requiere estimar edades de
objetos antiguos, aguas subterráneas, etc. Las
técnicas nucleares mediante el uso de radioisótopos
permiten estimar estas edades.
El principio en el que se basa la estimación de
edades mediante técnicas radiactivas es la población
relativa entre núcleos producto de un decaimiento
radiactivo y sus progenitores, medidos en un cierto
tiempo inicial en el pasado y la relación en el
presente.
La técnica para estimar las edades de objetos
que contienen materia orgánica y que tienen una
antigüedad menor a 50 mil años es la del carbono 14.
Para estimar edades en otros intervalos, las técnicas
radiactivas son también adecuadas y emplean
diversos isótopos.
Con el fin de explicar los principios físicos
fundamentales que apoyan la técnica de fechamiento
radiactivo es conveniente introducir algunas ideas
básicas. Para describir el tiempo que una muestra

Ingenierías, Octubre-Diciembre 2008, Vol. XI, No. 41

radiactiva mantiene su actividad de desintegración,
los físicos usan un concepto estadístico conocido
como “vida media”.
En el año de 1899, tres años después de que
se descubrió la radiactividad, los científicos se
dieron cuenta de que la actividad de una muestra
radiactiva decaía con el tiempo y encontraron la ley
de decaimiento radiactivo. Observaron que cada tipo
particular de isótopos radiactivos tiene asociado un
valor característico de tiempo al que se le llama vida
media del isótopo. La vida media de un isótopo es
el tiempo que tiene que transcurrir para que la mitad
de los núcleos radiactivos de una muestra de este
isótopo se desintegren. La escala de tiempos que
abarca la vida media de los diferentes isótopos tiene
un rango gigantesco que puede ir desde las milésimas
de segundo hasta los miles de millones de años. No
existe ninguna otra cantidad física que abarque un
intervalo de valores tan enorme.
Una aplicación específica del uso de técnicas
radiactivas para estimar edades la encontramos
en el empleo del carbono 14. Esta técnica se
apoya en el hecho de que el carbono 14, que es un
isótopo radiactivo y el carbono 12, que es estable,
se encuentran en la atmósfera en una proporción
constante. Un ser vivo intercambia en su alimentación
o en la fotosíntesis carbono con la atmósfera, de tal
manera que la proporción entre carbono 14 y carbono
12, en el ser vivo es la misma que la de la atmósfera.
Al morir un organismo, deja de intercambiar carbón
con la atmósfera y el carbono 14 que conserva en su
cuerpo al ir decayendo modifica la proporción con
respecto al carbono 12, el cual no decae. La medida
de la proporción entre ambos carbonos, nos indica
cuánto hace que murió un organismo.5

19

�La medición del tiempo / J. Rubén Morones Ibarra

ESTIMACIÓN DE TIEMPOS GEOLÓGICOS
Para determinar edades de objetos que contienen
material orgánico más antiguo que 50 mil años, la
técnica del carbono 14 no es adecuada porque la
cantidad de este isótopo que permanece en la muestra
después de tiempos mayores que ésta cantidad, es
muy pequeña. La precisión de los instrumentos
actuales no nos permite hacer una estimación
confiable de la edad de estos objetos. Para medir la
antigüedad de objetos mas viejos que 50 mil años
deben usarse núcleos radiactivos que tengan vidas
medias adecuadas a la edad de los objetos que
queremos fechar.
Entre los objetos más antiguos de la Tierra
tenemos por supuesto las rocas. Para medir las edades
de las rocas se emplean radioisótopos de vida media
del orden de miles de millones de años, los cuales
resultan adecuados para estimar sus edades. Uno
de los isótopos con el que se ha desarrollado una
técnica para medir la edad de objetos con tiempos
geológicos, como las rocas, es el uranio 238, U(238),
cuya vida media es de 4,500 millones de años.
Se ha encontrado que el U(238), después de una
serie de desintegraciones termina en un núcleo estable
de plomo (206); abreviado: Pb(206), lo que se aplica
para estimar la edad de las rocas, desde su formación
hasta el presente. La suposición fundamental en este
cálculo es que, en el momento de la formación de una
roca, ésta no contenía Pb(206). Se ha observado que
en todas las muestras de rocas que contienen mineral
de U(238) se encuentra también presente el Pb(206),
por lo que la edad de la roca se puede calcular a partir
de la relación entre Pb(206) y U(238).
Con esta técnica del U(238) se puede estimar la
edad de la Tierra. Aquellas rocas que se formaron
primero serán las que contienen una relación de
Pb(206)/U(238) mayor y esta nos dará la mejor
estimación de la antigüedad de la Tierra. El resultado
de estos cálculos lleva a que la edad de la Tierra es
aproximadamente 4,500 millones de años.
Existe un procedimiento similar pero usando
diferentes radioisótopos, que conduce al mismo
resultado para la edad de la Tierra. El argón 40,
abreviado A(40) es un gas que se encuentra en la
atmósfera. Se piensa que el 99.6% del A(40) de la
atmósfera proviene de la desintegración del potasio
40, abreviado P(40), un isótopo radiactivo de vida

20

media igual a mil trescientos millones de años.
El argón, por ser un gas, se libera de las sales o
productos naturales de potasio donde se produce la
desintegración de éste, y se integra a la atmósfera.
Encontrando la relación de A(40) presente en la
atmósfera y de P(40) presente en las sales de potasio
de los continentes o en el agua del mar, entre otras,
se puede estimar la edad de la Tierra. El resultado
obtenido concuerda con el que arrojan los cálculos
de la relación Pb(206)/U(238). Mediante pruebas
similares realizadas en meteoritos, se ha encontrado
que tienen una antigüedad que es del mismo orden
de magnitud que la edad de la Tierra.
Por otra parte, al estimar la edad de las rocas
lunares mediante los mismos procedimientos
radiactivos se encuentra que todas tienen edades del
orden de 4,500 millones de años. De aquí se llega a
la conclusión que la formación de nuestro sistema
solar ocurrió hace 4,500 millones de años.
EL PRINCIPIO DEL TIEMPO
En el año de 1929 el astrónomo norteamericano
Edwin Hubble observó con el telescopio más
poderoso del mundo de entonces, que las galaxias
más distantes de la Tierra se alejaban entre sí.
Observó también que las galaxias se alejaban de
nosotros con una velocidad que era mayor cuanto
más lejanas se encontraban de nosotros. Hubble
expresó estos hechos observacionales en una ley
que hoy lleva su nombre, y que matemáticamente
se escribe como
v = Hr
(1)
Donde v es la velocidad de alejamiento de la
23Km / s
galaxia, H =
es conocida
millones de años luz

Ingenierías, Octubre-Diciembre 2008, Vol. XI, No. 41

�La medición del tiempo / J. Rubén Morones Ibarra

como constante de Hubble y r es la distancia que
nos separa de la galaxia.
Evidentemente, si en el presente el universo se está
expandiendo, en el pasado las galaxias estaban más
juntas. Podemos suponer entonces que en un pasado
muy remoto el universo se encontraba concentrado
en una región relativamente pequeña con una masa
de muy alta densidad. La hipótesis aceptada hasta el
presente, es que una gran explosión, a la que se llama
El Gran Estallido (Big Bang), provocó la expansión
del universo como lo observamos en la actualidad. El
momento de la explosión marca el origen del universo
y este momento resulta ser el inicio del tiempo. Por
esta razón a algunos científicos les gusta identificar
la historia del universo con la historia del tiempo.
ESTIMACIÓN DE LA EDAD DEL UNIVERSO
Supongamos que la velocidad de expansión
del universo se ha mantenido constante desde el
Gran Estallido (Big-Bang), entonces el tiempo que
las galaxias más alejadas han tardado en recorrer
la distancia r que las separa de nosotros es t = r .
v
Sustituyendo la ecuación (1) en esta expresión
r = 1 ≈1.3×1010 años, siendo
obtenemos, que t = Hr
H
ésta la edad aproximada del universo.
Diremos de paso que con este dato se puede estimar
también el radio r del universo, usando la fórmula
elemental r=vt. Se han observado algunos cuasares,
que son las galaxias más distantes, alejándose a la
velocidad v con valores hasta de v=0.96c , siendo c
la velocidad de la luz. Sustituyendo esta velocidad
en la fórmula anterior, el radio del universo resulta
ser del orden de r=1026 m.
OTRAS CONSIDERACIONES SOBRE LA MEDICIÓN
DEL TIEMPO
El propósito de las ciencias naturales es el
conocimiento de la naturaleza mientras que el
objetivo de la ingeniería es el dominio y control
de la naturaleza. En la historia de la tecnología
moderna la medición precisa del tiempo jugó un
papel fundamental. De hecho el reloj es una obra
de ingeniería y es, en la historia de las máquinas, la
primera máquina de precisión.
La invención del reloj mecánico en la Edad
Media tuvo una influencia notable en el desarrollo

Ingenierías, Octubre-Diciembre 2008, Vol. XI, No. 41

tecnológico. La influencia psicológica que tuvo la
invención del reloj no fue menos importante que su
influencia en la tecnología propiamente dicha. El paso
de las horas marcado por el reloj mecánico provocó
en muchos hombres la necesidad de administrar el
tiempo y representó un acicate para desarrollar y
terminar sus labores en tiempos preestablecidos.
Aunque las investigaciones que realizan los
científicos no son impulsadas por la utilidad práctica
que puedan tener éstas sino por la curiosidad y el
deseo de conocer y comprender a la naturaleza, a los
ingenieros y a las personas pragmáticas sí las mueve
la aplicación que pueden tener los conocimientos. En
todas las épocas el interés por las máquinas ha sido
impulsado por el espíritu utilitarista, la necesidad
de supervivencia, la defensa y el deseo de conquista
del ser humano.
Existen equipos científicos que requieren del
grado de precisión que proporcionan los relojes
de cesio (tres millonésimas de segundo por día),
ya que un pequeñísimo error en la medición del
tiempo repercute en resultados experimentales en los
que no se puede confiar. También en las plantas de
energía eléctrica donde se utilizan decenas o cientos
de generadores que tienen que funcionar en forma
sincronizada, el uso de relojes de alta precisión es
fundamental. Todos los sistemas de información, así
como los mismos relojes eléctricos y los aparatos
eléctricos requieren precisión en la medida de los
intervalos de tiempo.
En la navegación marítima la precisión en la
medida del tiempo es crucial. Sabemos que es posible
conocer la posición de un punto sobre la superficie de
la Tierra con sólo conocer la hora de manera exacta.
Las coordenadas geográficas, latitud y longitud,
determinan la posición. El problema de precisar la
latitud es bastante simple, pues los navegantes tienen
mapas de la bóveda celeste que con solo observar
la posición de las estrellas o del sol pueden precisar
la latitud a la que se encuentran. Saben que el
desplazamiento hacia el norte o hacia el sur cambia
la posición del Sol, dependiendo de la estación, o
de las estrellas. Realizando estas observaciones y
comparando con los mapas determinan la latitud.
Tomando como referencia una estrella fija, como la
estrella polar, se mide con un sextante la altura sobre
el horizonte a la que se encuentra la estrella y esto

21

�La medición del tiempo / J. Rubén Morones Ibarra

determina su latitud con una precisión hasta de una
fracción pequeña de grado.
Por otra parte, la determinación de la longitud,
puede hacerse con un reloj que marque la hora
correcta. Puesto que la rotación de la Tierra dura 24
horas, podemos dividir la circunferencia de la Tierra
en 24 partes, cada una de 15 grados, definidos por
los meridianos, que nos dan lo que conocemos como
husos horarios. El meridiano de referencia es el de
Greenwich.
También se puede determinar, sobre la superficie
del mar, la distancia entre dos puntos en la misma
latitud, con solo conocer la diferencia de hora entre
ambos puntos.6
EL TIEMPO EN LA NAVEGACIÓN
Los meridianos terrestres indican el valor de la
longitud. Marcando los meridianos con intervalos de
15 grados de arco, la separación entre cada uno de
ellos indica una diferencia de tiempo de una hora, ya
que el Sol, en su movimiento de este a oeste, cruza
por cada punto directamente sobre la superficie de
la Tierra avanzando con una rapidez de 15 grados
de arco por hora. Esta rapidez equivale a un grado
de arco cada cuatro minutos.
Una convención internacional en el año de
1884 marcó oficialmente la división de la Tierra en
meridianos. En esa época Inglaterra dominaba los
mares, y se adoptó como meridiano que marca el
origen de la longitud, el meridiano de Greenwich,
que pasa por el observatorio astronómico de esta
ciudad que se encuentra cerca de Londres, Inglaterra.
Si tenemos un reloj que marque la hora correcta
en Greenwich y nos encontramos en un lugar del
cual queremos determinar la longitud, basta con
determinar la hora del lugar por observación del
sol para saber la longitud. Comparamos la hora
local con la de Greenwich, que marca el meridiano
cero, y calculamos la diferencia de horas. Puesto
que cada cuatro minutos de diferencia en el
tiempo, corresponden a un grado de arco, con
solo multiplicar la diferencia de horas en minutos
podemos determinar la longitud con un error de
pocos grados. Si queremos más precisión, medimos
el tiempo con mayor exactitud, segundos o décimas
de segundo en la hora local y podemos precisar la
longitud local.

22

La clave para ubicarnos y determinar la longitud
con precisión, es traer siempre un reloj que marque la
hora del meridiano de Greenwich y observar la hora
local astronómicamente. Los marinos, desde hace
poco menos de 300 años, saben que con determinar
la hora con precisión pueden conocer la ubicación de
su barco. Sir Isaac Newton fue quien dio la pauta.
La historia se remonta al año de 1714, cuando
el gobierno de Inglaterra, desesperado por las
cuantiosas pérdidas que ocasionaban la pérdida de
rumbo de sus barcos, ofreció un premio de 20,000
libras a quien propusiera un método para determinar
la longitud con una precisión de medio grado. Isaac
Newton, dio la respuesta, pero no la solución. Dijo
que el problema consistía en contar con un reloj que
marcara la hora con exactitud.
La idea de un reloj preciso era la clave de la
solución. En esa época el mismo Newton agregó:
“Por razón del movimiento del barco, las variaciones
del calor y el frío, la humedad y la sequedad, y las
diferencias de gravedad en las diversas latitudes, no
puede tener esa exactitud ningún reloj hecho hasta
ahora”.6
Por supuesto que un reloj de péndulo era
inadecuado para tales propósitos pues el balanceo
de los barcos y los efectos citados por Newton lo
descalificaban totalmente. El relojero británico John
Harrison fue quien ganó el premio en 1761. Después
de más de treinta años de intentarlo, construyó un
reloj de más de 32 kilogramos de peso, basado en
un complicado mecanismo.
El hecho de que se pueda determinar el lugar sobre
la superficie terrestre en el que nos encontramos, a
partir de la hora, volvió imprescindibles los relojes
en la navegación. Si durante una tormenta un
barco pierde su rumbo puede ubicarse con un reloj
Ingenierías, Octubre-Diciembre 2008, Vol. XI, No. 41

�La medición del tiempo / J. Rubén Morones Ibarra

que marque la hora correctamente en un lugar de
referencia, el meridiano de Greenwich, por ejemplo
y el cálculo de la hora local por la posición de los
astros. En la actualidad cada marino trae su propio
reloj, tan preciso que puede ubicar su barco con un
error de pocos segundos de arco de longitud.
REFERENCIAS
1. John D. Bernal, Historia de la Física Clásica,
Siglo XXI, 1972.

2. Máquinas, Colección Científica Time-Life, 1974.
3. History of Mathematics, D. E. Smith, Vol. II,
Dover, 1958.
4. El Fantasma cuyo andar deja huella, Antonio
Sarmiento, Fondo de Cultura Económica,
Colección La Ciencia Para Todos, 2003.
5. Introductory Nuclear Physics, Kenneth S. Krane,
John Wiley and Sons, 1988.
6. El Tiempo, Colección Científica Time-Life,
1974.

http://www.cienciauanl.uanl.mx
rciencia@mail.uanl.mx
Tel. 01 (81) 8329 4236, Fax 8329-4090 Ext.6623
Ingenierías, Octubre-Diciembre 2008, Vol. XI, No. 41

23

�Cinética e isotermas de
adsorción de Pb(II)
en suelo de Monterrey
Martha L. Herrejón Figueroa, Benjamín Limón Rodríguez
Facultad de Ingeniería Civil, UANL, México
marletherrejon@yahoo.com.mx, blimon2005@gmail.com

Verónica Martínez Miranda
Facultad de Ingeniería, UAEM, México
vmm@uaemex.mx
RESUMEN
El plomo se encuentra como contaminante mayoritario en suelos de empresas
del ramo minero-metalúrgico. En el presente estudio se determinó la adsorción
de Pb (II) a pH 4, en un suelo típico del área metropolitana de Monterrey, Nuevo
León. La concentración del metal en suelos en caso de derrames de ácido se
evaluó en el laboratorio en lote por medio de la cinética y capacidad de adsorción.
El modelo matemático de pseudo segundo orden es el que mejor describe la
cinética de reacción y el modelo de Freundlich la capacidad de adsorción.
PALABRAS CLAVE
Plomo, cinética, isoterma de adsorción, Freundlich.
ABSTRACT
Lead can be found as the main pollutant in soils of the metallurgical-mining
industry. In this study, Pb (II) at pH 4 adsorption was determined in a typical
soil of the Metropolitan Area of Monterrey, Nuevo Leon. Metal concentration in
soils in case of an acid spill was evaluated at the lab in batch tests by means of
kinetic and adsorption capacity. Reaction kinetic is best described by the pseudo
second order mathematical model and Freundlich model adsorption capability.
KEYWORDS
Lead, kinetic, adsorption isotherm, Freundlich.
INTRODUCCIÓN
Algunos metales como el Plomo (Pb), Cadmio (Cd) y Mercurio (Hg) se
consideran como contaminantes prioritarios.1 La presencia del plomo, elemento
considerado como potencialmente tóxico en el ambiente, es el resultado de una
variedad de aplicaciones en minería, industrias químicas, etc., ocasionando
posibles riesgos a la salud de la población.2 El Pb (II) puede ser retenido en la
superficie de los suelos en arcillas, óxidos, hidróxidos, oxhidróxidos y materia
orgánica, siendo controlados por reacciones de adsorción/desorción.3, 4 Los
metales en forma de iones libres o formando complejos, pueden ser transportados
en el ambiente, pasando a través de los suelos y pueden introducirse en el agua por
lixiviación, o formar precipitados en la fase sólida, o ser retenidos por difusión
en los poros de los sólidos.5

24

Ingenierías, Octubre-Diciembre 2008, Vol. XI, No. 41

�Cinética e isotermas de adsorción de Pb(II) en suelo de Monterrey/ Martha L. Herrejón Figueroa, et al.

Los suelos predominantes en el área metropolitana
de Monterrey, Nuevo León, se asocian a material
calcáreo como: feozem calcárico, fluvisol calcárico
asociado a feozem calcárico, litosol asociado a
feozem calcárico, litosol asociado a regosol calcárico
y otros.6
El objetivo del presente trabajo fue analizar
el comportamiento del Pb (II) a pH 4, de un
suelo arcilloso calcáreo, del que se eliminaron
los carbonatos; utilizando modelos matemáticos
para describir la cinética de adsorción–desorción
y determinar la capacidad, así como también la
influencia del pH en los procesos de adsorción de
Pb(II), en el suelo de estudio.
MATERIALES Y MÉTODOS
La textura granulométrica del suelo se evaluó
siguiendo la metodología de la norma NMX-C416-ONNCCE-2003. Los análisis químicos del
suelo fueron realizados en muestras secadas a la
intemperie utilizando la fracción que pasó la malla de
2 mm. El pH fue medido en relación 1:1, siguiendo
las indicaciones del método USEPA 9045D, la
capacidad de intercambio catiónico por el método
USEPA 9081. El carbonato de calcio, cloruros,
sulfatos, carbón orgánico, materia orgánica, fueron
determinados siguiendo los lineamientos de la norma
oficial mexicana NOM-021-RECNAT-2000. La
composición elemental del suelo utilizado en esta
investigación se determinó mediante microscopía
electrónica de barrido y microanálisis de EDS.
Procedimiento experimental
En el área metropolitana de Monterrey, existen
suelos que se encuentran contaminados con plomo
y que contienen material calcáreo. La eliminación
de los carbonatos en el suelo investigado permitió
determinar la capacidad de retención de plomo
por los otros componentes presentes, en caso de
derrames accidentales de ácidos. Todas las pruebas
se realizaron por triplicado.

Pb(NO3)2 de concentración de 200 mg/L y con
solución de CaCl2 0.01 M como electrólito de fondo.
Los carbonatos se eliminaron adicionando HNO3
lentamente y con agitación manual, hasta que no
se presentó desprendimiento de CO2, producto de
la descomposición del CaCO3 presente en el suelo;
posteriormente se ajustó el pH a 4 con solución de
NaOH 0.1 N. Las muestras se agitaron por medio de
un equipo rotatorio a 30±2 rpm, a una temperatura
de 23 ± 2°C, con tiempos de contacto de 5 min
hasta 2880 min. Después se dejaron sedimentar y
fueron filtradas a través de membrana de 0.45 μm.
La fase acuosa se conservó con HNO3 a pH &lt; 2 y
a 4 °C. La concentración de plomo se determinó
por espectrofotometría de absorción atómica. Este
procedimiento de conservación se utilizó en todas
las pruebas.
Cinética de desorción de Pb (II)
Después de los tiempos de contacto de las pruebas
de cinética de adsorción, la solución de Pb(NO3)2
fue sustituida por solución de CaCl2 0.01M, con
las mismas condiciones de agitación y temperatura,
con tiempos de contacto de 5 min hasta 1440 min.
Al terminar la agitación las muestras se dejaron
sedimentar y se filtraron a través de membrana
filtrante de 0.45 μm. La fracción no extraída del plomo
total adsorbido fue calculada por la diferencia entre
el plomo total adsorbido y el plomo total recuperado
por extracción con CaCl2 0.01 M a pH 4.7
Adsorción de Pb (II)
Las pruebas de adsorción por lote para Pb (II) ,
utilizando 3.33 g de suelo como adsorbente y 200 mL

Cinética de adsorción
La cinética de adsorción fue llevada a cabo en
lotes, utilizando 3.33 g de suelo arcilloso calcáreo
como adsorbente, con 200 mL de solución de
Ingenierías, Octubre-Diciembre 2008, Vol. XI, No. 41

25

�Cinética e isotermas de adsorción de Pb(II) en suelo de Monterrey/ Martha L. Herrejón Figueroa, et al.

t = 1 +1t
qt K '2 qe2 qe

(2)

En la que qt es la cantidad de metal adsorbido (mg/
g); t es el tiempo (min), qe, capacidad de adsorción en
equilibrio (mg/g); K´2, es la constante de la ecuación
(g/mg-min). Si el modelo lineal representa un buen
ajuste con un coeficiente de correlación R2 cercano
a uno, el proceso de adsorción puede ser descrito
como quimisorción.10

de solución de Pb(NO 3) 2 como adsorbato, en
concentraciones de 3, 10, 30, 50, 100, 200 y 250
mg/L a las que se le adicionó solución 0.01 M de
CaCl2 como electrólito de fondo. Las muestras se
agitaron por medio de un equipo rotatorio a 30±2
rpm, a una temperatura de 23 ± 2 °C, con tiempos de
contacto de 240 min. Se eliminaron los carbonatos
de las muestras de suelo con HNO3. Las muestras se
filtraron a través de membrana 0.45 μm
T R ATA M I E N TO D E L O S D ATO S
EXPERIMENTALES
Modelos de cinética de adsorción
Para el tratamiento de los datos experimentales
de la cinética de adsorción y desorción de Pb (II),
se seleccionó la ecuación de Elovich y la de pseudo
segundo orden.
Modelo de Elovich
Se utiliza para determinar la cinética de
quimisorción de gases sobre sólidos, pero también se
utiliza para describir la adsorción de contaminantes
en soluciones acuosas es:1, 8
(1)
qt = α + 2.303β log t
qt representa la masa de ión adsorbido (mg/g); α,
velocidad de sorción inicial (mg/g–min); β, constante
de desorción (g/mg); t, tiempo en min.
Modelo de pseudo segundo orden
Este modelo describe el comportamiento de
reacciones químicas de sorción entre el suelo y
metales.9

26

Modelos de isotermas de adsorción
Para el tratamiento de los datos experimentales
del proceso de adsorción de Pb (II) a pH 4, se
utilizaron los modelos de Langmuir y Freundlich.
Isoterma de Langmuir
Es un modelo teórico, el cual describe los
datos experimentales producidos en el equilibrio
en las superficies homogéneas, se utiliza para
estimar la capacidad máxima de adsorción en la
que se considera: a) la superficie del adsorbente
que presenta sitios energéticos homogéneos, b)
solamente una molécula puede ser adsorbida en un
sitio y la adsorción sucede en una monocapa, c) no
existen interacciones entre las moléculas adsorbidas.
La ecuación de Langmuir lineal se representa:
(3)
Ce 1 aL
=
+
C
qe

KL

KL

e

Donde: qe es la concentración de soluto adsorbido
por unidad en peso de adsorbente (mg/g); C e,
concentración de soluto en equilibrio (mg/L); αL,
constante relacionada con el calor de adsorción; KL,
constante de Langmuir (L/g).11
Isoterma de Freundlich
Es un modelo empírico, que representa el proceso
de adsorción no ideal de formación de multicapas
en superficies heterogéneas;12 considerando que
los sitios de adsorción son ocupados primero por
enlaces fuertes y que la fuerza del enlace decrece al
incrementar la ocupación de sitios de adsorción;5 el
modelo se expresa mediante la siguiente ecuación:
(4)
ln qe = ln K F + bF ln Ce
bF = 1
n

(5)

Ingenierías, Octubre-Diciembre 2008, Vol. XI, No. 41

�Cinética e isotermas de adsorción de Pb(II) en suelo de Monterrey/ Martha L. Herrejón Figueroa, et al.

Donde: qe es la cantidad de soluto adsorbido
por unidad de peso del adsorbente en el equilibrio
(mg/g); Ce, concentración en equilibrio de la fase
líquida (mg/L); KF indica la capacidad de adsorción
en la fase de la solución (L/g); n, medición de la
magnitud acumulativa y de la energía asociada con
una reacción de adsorción particular.
RESULTADOS
El suelo en estudio se encuentra formado
por 3.3 % de grava con un diámetro de partícula
mayor a 2 mm, que no se consideran en los análisis
químicos del suelo, 11.6 % forma parte de la arena
con partículas cuyo diámetro medio se encuentran
entre 0.05 y 0.002 mm y un 85.1% de finos, en
los que las partículas tienen diámetros menores a
0.002 mm. La caracterización química del suelo se
muestra en la tabla I; el componente mayoritario del
Tabla I. Composición del suelo estudiado.
Parámetro

Concentración

pH

7.86

Cloruros

5 mg/kg

Sulfatos

772 mg/kg

Carbonato de calcio

54000 mg/kg

Sílice

32000 mg/kg

Carbón orgánico

3700 mg/kg

Materia orgánica

6300 mg/kg

Hierro

14600 mg/kg

Capacidad de intercambio
iónico

18.39 meq/100 g

suelo estudiado es carbonato de calcio, seguido por
sílice, los demás componentes se observan en menor
concentración.
Al comparar los resultados de los parámetros
químicos indicados en la tabla I con la Norma Oficial
Mexicana NOM-021-RECNAT-2000 el suelo se
clasificó como: medianamente alcalino por su valor
de pH y bajo en contenido de materia orgánica.
Con relación a la textura granulométrica y por el
contenido de carbonato de calcio se clasifica en suelo
arcilloso calcáreo.
La composición elemental del suelo, se encuentra
en la tabla II; los elementos fueron acomodados en
orden decreciente de concentración.
También se realizaron pruebas de cinética
de adsorción de Pb (II) con suelo sin eliminar
carbonatos con solución 0.01 M de CaCl2, con
la misma cantidad de suelo y concentración de
Pb(NO3)2, obteniendo una remoción de 99.99% de
plomo. Desde los primeros 5 minutos de contacto
con el suelo y debido a la presencia de carbonatos
se formó cerusita PbCO3, sin embargo la intención
de eliminar los carbonatos fue para determinar si
el plomo era retenido a un pH ácido con los otros
componentes presentes en el suelo.
Cinética de adsorción y desorción de Pb (II)
En la figura 1 se observa la cinética de adsorción
de Pb (II) en suelo arcilloso sin carbonatos a pH 4,
iniciando con una concentración de 200 mg/L, se
removió 13.5% (1.64 mg/g) a los primeros 5 min. y

Tabla II. Composición elemental del suelo evaluado.
Parámetro

Porcentaje en peso

Oxígeno

54.98

Calcio

17.49

Carbono

11.04

Silicio

9.81

Aluminio

3.17

Hierro

1.46

Potasio

0.89

Magnesio

0.61

Manganeso

0.31

Sodio

0.24

Ingenierías, Octubre-Diciembre 2008, Vol. XI, No. 41

Fig. 1. Efecto del tiempo de contacto en la adsorción de
Pb(II) a pH 4.

27

�Cinética e isotermas de adsorción de Pb(II) en suelo de Monterrey/ Martha L. Herrejón Figueroa, et al.

Fig.2. Modelo cinético de Elovich para Pb(II).
Tabla III. Constantes de los modelos cinéticos de Elovich
y pseudo segundo orden.
Modelo Elovich
Modelo pseudo
segundo orden

R2

a

0.9

1.42

B

Ke

0.52

2.73

R2

2

K´
g/mg mn

qe
mg/g

0.997

0.02

2.23

la remoción máxima de 18.7 % (2.27 mg/g) se logró
a los 2880 min.
Para analizar la cinética de adsorción de plomo,
se presenta el modelo de Elovich y el de pseudo
segundo orden. El modelo de Elovich, es utilizado
para describir la cinética de adsorción de sistemas
inorgánicos como es el caso del plomo.1 El modelo de
pseudo segundo orden, representa la quimisorción o
adsorción química debido a la formación de enlaces
químicos (interacciones fuertes) entre el adsorbente
y el adsorbato en una monocapa en la superficie.13
La ecuación de Elovich fue utilizada en forma
lineal, ajustando los datos experimentales de cinética,
como se puede observar en la figura 2. El coeficiente
de correlación obtenido fue R2=0.9.
Los resultados de la pendiente y ordenada al
origen se utilizaron para determinar los valores de
las constantes α y β, con las cuales se calculó la
constante en equilibrio Ke=α/β. En la tabla III, se
observan los resultados de las constantes del modelo
cinético de Elovich. Los datos experimentales de
cinética de adsorción, también fueron utilizados en
el modelo cinético de pseudo segundo orden, cuya
gráfica se muestra en la figura 3. El coeficiente de

28

Fig. 3. Ajuste del modelo cinético de pseudo segundo
orden.

correlación obtenido R2=0.997 demuestra la cinética
de adsorción de plomo en suelo arcilloso a pH 4 sin
carbonatos.
En la tabla III también se observan los valores
de las constantes obtenidas por el modelo cinético
de pseudo segundo orden, proceso que controla la
distribución de metales entre la disolución del suelo
y la fase sólida.14
Los modelos de cinética de pseudo segundo orden
han sido reportados como dominantes en procesos
de adsorción de metales, obteniendo buen ajuste
del coeficiente R2 de 0.99 para Pb;15 R2=0.999 para
adsorción de Fe;16 R2=0.999 para Cd17 y R2=0.99 para
Pb(II) utilizando resinas.18
La cinética de desorción se observa en la figura
4, mostrando una liberación de Pb (II) de 2.3%

Fig. 4. Cinética de desorción de Pb (II) a pH 4.

Ingenierías, Octubre-Diciembre 2008, Vol. XI, No. 41

�Cinética e isotermas de adsorción de Pb(II) en suelo de Monterrey/ Martha L. Herrejón Figueroa, et al.

(0.28 mg/g) desde los 5 minutos de contacto con
la solución de CaCl2 0.01M, hasta una liberación
máxima de 2.39% (0.29 mg/g) a los 1440 min.
Selección del mecanismo limitante en la
cinética de adsorción de plomo
Se utilizó una guía general 19 como criterio
de selección de los modelos matemáticos para
representar el mecanismo de cinética adecuado
en la adsorción de plomo en el suelo investigado,
considerando la adsorción de contaminantes en
sistemas acuosos. Se utilizaron algunos modelos
descritos en la guía mencionada para analizar los
datos experimentales, realizando varias pruebas
basadas en los modelos cinéticos de reacción y en
los modelos de difusión para determinar el proceso
que controla la cinética.
Se inició con la prueba de la raíz cuadrada del
tiempo con la finalidad de examinar la conveniencia
del modelo de difusión intrapartícula, graficando la
concentración de Pb(II) adsorbido en un tiempo dado
contra la raíz cuadrada del tiempo de contacto; la
línea producida por los datos experimentales no pasó
por el origen, por lo que el proceso no se controla por
la difusión intrapartícula;19 además el coeficiente de
correlación fue menor de 0.9, por lo que se sugiere
que este proceso no presenta un papel importante en
la adsorción de plomo en suelo a pH 4.
Los modelos matemáticos de cinética de primer
y segundo orden, Lagergren, potencia fraccionaria,
función de energía, transferencia de masa, difusión
intrapartícula, arrojaron valores de R2 menores a 0.9,
por lo que no presentaron ajustes satisfactorios en el
intervalo de tiempo estudiado.
El modelo matemático de pseudo segundo orden es
el que presentó mejor ajuste con un alto coeficiente de
correlación: R2= 0.997, por lo que se puede asumir que
esta ecuación puede describir la cinética de adsorción
de Pb (II) en el suelo sin carbonatos a pH 4.
Efecto del pH en la adsorción de Pb(II)
La adsorción de plomo en diferentes suelos se
encuentra relacionada con el pH, estableciendo que
los suelos con valores de pH más básicos, presentan
mayor retención de metales 20,21 incluyendo al
plomo. En la figura 5, se graficó el comportamiento

Ingenierías, Octubre-Diciembre 2008, Vol. XI, No. 41

Fig. 5. Influencia del pH en la adsorción de Pb (II).

de retención del Pb (II) con diferentes valores de
pH con tiempos de contacto de 240 min, con una
concentración inicial de 250 mg/L de Pb(NO3)2 se
observa el valor más bajo de remoción de plomo 11.1
% que corresponde al pH más ácido y a medida que
aumenta el pH, aumenta la remoción, debido a la
formación de especies químicas menos solubles.
Se utilizó el programa Hydra-Medusa, para
determinar las posibles especies químicas del plomo
que se forman, bajo las condiciones de laboratorio
de soluciones de 200 mg/L de Pb(II) y con los
componentes solubles del suelo evaluado. En la
figura 6 se observa la formación de PbSO4 a pH 4,
valor de pH utilizado en las pruebas de cinética y
de adsorción.

Fig. 6. Diagrama de especies químicas de Pb(II).

Los resultados de los experimentos de adsorción,
se analizaron por regresión lineal para el modelo
de isoterma de Langmuir (figura 7). Las constantes
obtenidas y el coeficiente de correlación del modelo

29

�Cinética e isotermas de adsorción de Pb(II) en suelo de Monterrey/ Martha L. Herrejón Figueroa, et al.

capacidad de adsorción y la intensidad de adsorción,
(tabla IV). El valor calculado de n para el suelo
estudiado, es mayor que 1 por lo que, según este
modelo, la adsorción de Pb (II) no es favorable2 para
un valor de pH 4, presentando una baja remoción de
plomo en el suelo investigado.

Fig. 7. Ajuste de la isoterma de adsorción Pb(II) modelo
Langmuir.

matemático de la isoterma de adsorción de Langmuir
se presentan en la tabla IV.
Tabla IV. Constantes de las isotermas de Langmuir y
Freundlich.
Modelo de
Langmuir
Modelo de
Freundlich

R2

a L L/mg

KL L/mg

0.9

0.015

0.03

R2

KF =L/g

bF =1/n

N =1/bF

0.97

0.05

0.65

1.52

El modelo de isoterma de Freundlich se observa
en la figura 8, ajustando los datos experimentales por
correlación lineal, obteniendo un valor de R2=0.97.
Comparando los resultados obtenidos del modelo de
Langmuir con el de Freundlich, este último es el que
mejor representa la adsorción.
Los valores de KF y n son constantes empíricas
del modelo de Freundlich, que se relacionan con la

CONCLUSIONES
En suelos contaminados, el Pb (II) puede formar
especies poco solubles, precipitando o formando
enlaces con las superficies del suelo. Los procesos de
adsorción-desorción son reacciones que controlan la
movilidad del plomo. Los resultados mostraron que
la retención de Pb (II) en el suelo estudiado, a pH
4 correspondió a 11.1% de la concentración inicial
(250 mg/L).
Los suelos estudiados contienen CaCO3 que
presentan un sistema amortiguador del pH, por lo
que el cambio de pH de 7.86 a 4, será solamente
cuando altas concentraciones de ácido destruyan los
carbonatos presentes en el suelo.
La cinética química de remoción de Pb (II) está
descrita por la ecuación de pseudo segundo orden,
utilizada aquí para la quimisorción de plomo en el
suelo a pH 4, este tipo de reacciones son consideradas
como procesos rápidos. El coeficiente de correlación
obtenido fue R2=0.997; y la capacidad máxima de
sorción fue de q=1.8 mg Pb(II)/(g de suelo).
El modelo matemático de Freundlich es el que
mejor describe el sistema de adsorción, con un
coeficiente R2=0.97, representando el mejor ajuste
formando una adsorción multicapas en superficies
heterogéneas.

Fig. 8. Ajuste de la isoterma de adsorción Pb(II) modelo
Freundlich.

30

Ingenierías, Octubre-Diciembre 2008, Vol. XI, No. 41

�Cinética e isotermas de adsorción de Pb(II) en suelo de Monterrey/ Martha L. Herrejón Figueroa, et al.

REFERENCIAS
1. Igwe J. C., A. A. Abia. A bioseparation
process for removing heavy metals from waste
water using biosorbents. African Journal of
Biotechnology.2006. 5(12):1167-1179.
2. Prasad M., S. Saxena, S.S. Amritphale y Navin
Chandra. Kinetics and isotherms for aqueous lead
adsorption by natural minerals. Ind Eng Chem
Res. 2000. 39:3034-3037.
3. USEPA. Understanding variation in partition
coefficient, Kd, values. Volume II: Review
of Geochemistry and available Kd values for
cadmium, cesium, chromium, lead, plutonium,
radon, strontium, tritium, and uranium. United
States. 1999.
4. Sparks, D. Toxic metals in the environment: The
role of surfaces. J. Elements. 2005. 1:193-197.
5. Padmesh T., K. Vijayaraghavan, G. Sekaran, M.
Velan. Application of two and three parameter
isotherm models: Biosorption of acid red 88 onto
Azolla microphylla. Bioremediation Journal.
2006. 10 (1-2):37-44.
6. Gobierno del Estado de Nuevo León. Programa
Estatal de Ordenamiento Territorial de Nuevo
León. Fases I y II. Secretaría de Desarrollo
Urbano y Obras Públicas. Subsecretaría de
Ecología. Planificación Urbana, Regional y
Ecológica. MURECO, S. A. de C. V. 2003.
7. Yang J., X. E. Yang, Z. L. He, T.Q. Li, J. L.
Shenu, P. J. Stoftella. Effects of pH, organic acids
and inorganic ions on lead adsorption from soils.
Environmental Pollution. 2006. 143:9-15.
8. Goswami S., Ch. Uday. Studies on adsorption
behaviour of Cr (VI) onto synthetic hydrous
stannic oxide. Water S. A. 2005. 31(4):597-602.
9. Ho Y. S. Review of second-order models for
adsorption systems. Journal of Hazardous
Materials. 2006. 136(3):681-689.
10. Wankasi M. Sorption of Pb2+ and Cu2+ ions from
aqueous solution by chloride complexation. Soil &amp;
Sediment Contamination J. 2006. 11(6):841-859.

Ingenierías, Octubre-Diciembre 2008, Vol. XI, No. 41

11. Ho Y. S., J. F. Porter y McKay. Equilibrium
isotherm studies for the sorption of divalent
metal ions onto peat, copper, nickel and lead
single component sistems. Water, Air and Soil
Pollution. 2002. 141:1-33.
12. Elzinga E. J., J. M. Grinsven y F. A. Swarties.
General purpose Freundlich isotherms for
cadmium, cooper and zinc in soils. European
Journal of Soil Science. 1999. 50:139-149.
13. IUPAC. Compendium of chemical terminology.
Seond Ediction. 1997. 62: 2179.
14. Alloway B. J. Heavy metals in soils. Ed. John
Wiley &amp; Sons. Nueva York. Cap. 6. 1990.
15. Paul S., D. Bera, P. Chattioadhyay, L. Ray.
Biosorption of Pb (II) by Bacillus cereus M116
immobilized in calcium alginate gel. Journal for
Hazardous Substance Research. 2006. 5:2-1–212.
16. Yeddou N., A. Bensmaili. Equilibrium and kinetic
modeling of iron adsorption by eggshells in a
batch system: effect of temperature. Desalination
Journal. 2007. 206: 127-134.
17. Krishnan K. Anoop, T. S. Anirudhan. Removal
of cadmium (II) from aqueous solutions by
steam-activated sulphurised carbon prepared
from sugar-cane bagasse pith: kinetics and
equilibrium studies.Water S. A. 2003. 29(2):
147-156.
18. Paliulis D. Numerical modeling of kinetics of
heavy metal sorption from polluted water. Journal
of Environmental Engineering and Lanscape
Management. 2006. XIV (1): 10-15.
19. Ho Y., Y. Ng, G. McKay. Kinetics of pollutant
sorption by biosorbents: Review. Separation and
purification methods.2000. 29(2):189-232.
20. McLean J., E., B. E. Bledsoe. Ground water issue.
Behavior of metals in soils. 1992. EPA/540/S922/018.
21. Hooda P. S., B. J. Alloway. Cadmium and lead
sorption behaviour of selected English and Indian
soils. J. Geoderma. 1998. 84: 121-134.

31

�Fuerzas a escala nanométrica:
Cuerpos mayores a 100 nm

Leonardo Chávez Guerrero, Nasser Mohamed Noriega,
Beatriz López Walle, Moisés Hinojosa Rivera
FIME-UANL
CIIDIT-UANL
guerreroleo@hotmail.com

RESUMEN
Diferentes fuerzas rigen al universo (gravitacional, electromagnética, nuclear
débil, nuclear fuerte), sin embargo dependiendo de su tamaño un cuerpo puede
sentir el efecto de sólo algunas de ellas. El ser humano percibe el universo a la
escala de los milímetros y los metros, por lo que experimenta los efectos de la
fuerza gravitacional. Por otro lado, la parte del universo en la escala equivalente
a la millonésima parte de un milímetro (nanoescala) es inmune a los efectos de
la gravedad, pero es sensiblemente afectada por las fuerzas electrostáticas o el
fenómeno denominado movimiento browniano. El presente trabajo, netamente
de divulgación, describe la importancia de algunos de estos efectos que afectan
tanto partículas como organismos en la nanoescala, particularmente en el rango
comprendido entre 100 nm y 1 μm.
PALABRAS CLAVE
Fuerzas electrostáticas, fuerzas de van der Waals, movimiento browniano,
nanoescala.
ABSTRACT
Several kinds of forces interact in the universe (gravitational, electromagnetic,
strong nuclear and weak nuclear). However, a body can “feel” the effect of
some of them depending on its size. Mankind experiences the universe in a scale
of meters and millimeters, feeling the effects of the gravitational force. On the
other hand, the portion of the universe that lies in a scale of a million of a
millimeter (nanoscale) is unaware of gravity, but it is strongly affected instead
by electrostatic forces or Brownian motion. This work aims to describe these
effects that affect living organisms and particles at the nanoscale, particularly
between 100 nm and 1 μm.
KEYWORDS
Electrostatic forces, van der Waals forces, brownian motion, nanoscale.
INTRODUCCIÓN
A través de la historia de la tierra han aparecido y desaparecido una enorme
cantidad de organismos, los cuales han ido cambiando paulatinamente sus
dimensiones basados en la necesidad; evolución. En un punto de la historia del
planeta, los dinosaurios disfrutaban de la supremacía debido a sus colosales

32

Ingenierías, Octubre-Diciembre 2008, Vol. XI, No. 41

�Fuerzas a escala nanométrica: Cuerpos mayores a 100 nm / Leonardo Chávez Guerrero, et al.

dimensiones que les conferían una fuerza superior.
Los dinosaurios marinos no eran la excepción, pero
se diferenciaban de los terrestres en la magnitud de
la fuerzas que necesitaban para moverse y soportar
su peso. La fuerza necesaria para trasladarse dentro
del agua es mucho menor que sobre la tierra. Este
fenómeno se observa en nuestros días al comparar
las dimensiones entre la ballena y el elefante,
máximos exponentes de los pesos pesados en el
reino animal.
Con la aparición del hombre en escena, dejó de
predominar la ley del más fuerte (físicamente), ya
que el uso de herramientas (palanca, rueda, polea,
plano inclinado), le permitió al hombre multiplicar
su fuerza natural (figura 1). El desarrollo de
herramientas cada vez más sofisticadas impulsó
al hombre a realizar observaciones acerca de la
fuerza, tema de interés hasta la fecha. Era necesario
que algo tan común fuera explicado y expresado
en números de tal manera que pudiera comparase
cuantitativamente.

Fig. 1. Sistemas mecánicos simples.

Ingenierías, Octubre-Diciembre 2008, Vol. XI, No. 41

Una respuesta fue dada por Isaac Newton (16421727), quién enunció las leyes de la mecánica clásica.
La segunda ley dicta que el valor de la fuerza es igual
a la masa multiplicada por la aceleración del cuerpo
u objeto. También introdujo el término “gravedad” y
encontró el valor de la aceleración de ésta (9.8 m/s2).1
Tanta fue la importancia de sus aportaciones que las
unidades de fuerza llevan su nombre (Newton).
Se utilizan diversos prefijos para clasificar las
unidades, los más utilizados se muestran en la tabla
I. Esta tabla ayuda a posicionar a la nanoescala (de
10-9 a 10-6),2 para dar una idea del orden de magnitud
a la que se hará referencia continuamente en este
artículo.
Tabla I. Prefijos empleados para nombrar múltiplos y
submúltiplos de cualquier unidad (SI).
pico

1 x 10-12

nano

1 x 10-9

micro

1 x 10-6

mili

1 x 10-3

Mega

1 x 106

Giga

1 x 109

Otra aportación de Newton fue la ley de la
gravitación universal, la cual establece que la
magnitud de la fuerza F que ejerce un cuerpo
de masa m 1 sobre otro cuerpo de masa m 2 es
directamente proporcional al producto de las dos
masas, e inversamente proporcional al cuadrado de
la distancia que separa ambos cuerpos:
m1m2
F =G
(1)
d2
1
donde G es la constante gravitacional con valor de
6.674 x 10-11 m3 kg-1 s-2.
Esta ley se aplica a cualquier cuerpo pero, siendo
directamente proporcional a la masa del mismo,
afecta considerablemente a los objetos como los
planetas, cometas, asteroides, estrellas, entre otros
cuerpos másicos del universo. De hecho, esta
fuerza genera la marea en la tierra, producto de la
interacción entre la luna y el mar.
De la misma forma, los seres humanos son
fuertemente afectados por el efecto de la gravedad
sobre su masa; en otros planetas u objetos celestes
el valor de la gravedad es diferente y por lo tanto se
experimentaría una fuerza distinta. Un ejemplo típico
es el astronauta caminando sobre la superficie de

33

�Fuerzas a escala nanométrica: Cuerpos mayores a 100 nm / Leonardo Chávez Guerrero, et al.

la luna, en donde la fuerza de gravedad del satélite
natural sobre la masa de éste es menor, por lo tanto
el astronauta percibirá una reducción de peso,
mientras que su masa y fuerza muscular permanecen
constantes, lo que le permitirá desplazarse con
relativa facilidad.
Ahora, si nos trasladamos al micromundo de
las bacterias, virus, insectos y nanopartículas; nos
encontraremos con algo completamente diferente:
dado que su masa es muy pequeña, la gravedad
tiene poca incidencia en ellos. A estas escalas de
observación las fuerzas que dominan son distintas,
ajenas a la experiencia del hombre, la cual es
producto de sus sentidos.
Analizando el caso de los insectos, se observa
que una hormiga es capaz de levantar ≈50 veces su
propio peso, cosa imposible para el hombre, pero
sin embargo no puede escapar de una gota de agua.
Dentro de esta escala (milímetros) la viscosidad
de los fluidos, y la tensión superficial son de gran
importancia, mientras que en el caso de las moléculas,
a escala micrométrica, predominan otro tipo de
fuerzas como las llamadas fuerzas de superficie o
de contacto, las cuales afectan considerablemente
la manipulación de los micro-objetos.
Como se puede ver, el cambio de escala
transforma las condiciones bajo las cuales se
encuentran los objetos u organismos, por lo tanto
vera que en la nanoescala, particularmente en
los objetos u organismos cuyas dimensiones se
encuentran entre 100 nm y 1 μm, las interacciones
y fenómenos dominantes son otros: las fuerzas
electrostáticas, incluyendo a las fuerzas de van der
Waals, o el movimiento browniano por ejemplo.
Si disminuimos aún a la escala sub-atómica,
la fuerza nuclear fuerte y la fuerza nuclear débil
toman importancia. La fuerza nuclear fuerte es la
responsable de mantener unidos a los nucleones del
átomo, en tanto la fuerza nuclear débil es asociada
a la radioactividad.3 Además, a estas escalas, la
mecánica cuántica describe mejor el comportamiento
de las partículas.4
Los efectos presentes a la escala micrométrica y
nanométrica inferior a los 100 nm serán tratados en
un artículo futuro.
La motivación de este trabajo es describir de
manera cualitativa las fuerzas y el fenómenos

34

mencionados anteriormente, que dominan en el
rango de la escala nanométrica comprendido entre
100 nm y 1 μm, e influyen tanto en materia viva
(virus y bacterias), como en materia inanimada
(macromoléculas, nanopartículas). De esta forma,
primero se describirán algunas particularidades de
la escala nanométrica, enseguida se presentarán
las fuerzas electrostáticas haciendo énfasis en las
fuerzas de van der Waals, y finalmente se referirá al
movimiento Browniano.
ESCALA NANOMÉTRICA
El creciente interés en las nanociencias y las
nanotecnologías por parte de la comunidad científica
y del público en general hace necesario sensibilizar
al lector no especialista acerca de los efectos de las
fuerzas en escalas de longitud con las que la mayoría
de la gente no está familiarizada.
La nanoescala analizada tiene entre sus dominios
al mundo macromolecular y supramolecular, ya que
ésta comprende a toda la materia en el rango de 100
nm y 1 μm. Los materiales cumplen con esta vaga
definición tan solo con tener una de sus dimensiones
en este rango. Lo anterior quiere decir que el
material puede tener una forma unidimensional
tubular con un diámetro de nanómetros pero con
longitud de micras. Lo mismo aplica para una forma
bidimensional, sin importar longitud o extensión,
en tanto que su espesor se mantenga en dicho
rango.5
Las implicaciones que conlleva el hablar de la
escala son de vital importancia cuando se habla de
propiedades de los materiales. Por ejemplo, el oro es
uno de los metales más manipulados por el hombre,
de cierta manera se conocen sus propiedades
básicas. Específicamente el color, el cual es
característico a simple vista o bajo el microscopio,
pero las propiedades cambian drásticamente cuando
se presenta en forma de partículas muy pequeñas,
del orden de nanómetros, ya que dependiendo del
tamaño, se pueden observar diversos colores como
verde o azul.6 Sin embargo hay que mencionar que
las propiedades de las partículas no siempre cambian
con la reducción de la escala de observación, ya
que existen algunas excepciones.5 En la figura 2 se
muestran algunos objetos y organismos indicando
la escala a la que pertenecen.
Ingenierías, Octubre-Diciembre 2008, Vol. XI, No. 41

�Fuerzas a escala nanométrica: Cuerpos mayores a 100 nm / Leonardo Chávez Guerrero, et al.

Fig. 2. Escala con organismos y objetos representativos.

Otro efecto que toma relevancia al disminuir el
tamaño de un objeto es el aumento de su superficie
frente al volumen, que permanece constante, y el
consecuente incremento en la relación área/volumen
(A/V), lo cual es ejemplificado en la tabla II, donde
se analiza primero el caso de un cubo cuya longitud

Ingenierías, Octubre-Diciembre 2008, Vol. XI, No. 41

lateral es de 10 μm, del cual se calcula su área
superficial, volumen y la relación área/volumen. A
continuación se divide el cubo original en pequeños
cubos de 1 μm de lado y se repiten los cálculos.
Finalmente se realizan los cálculos para divisiones
de 100 nm.

35

�Fuerzas a escala nanométrica: Cuerpos mayores a 100 nm / Leonardo Chávez Guerrero, et al.

Tabla II. Se muestra la relación área/volumen de un
cuerpo de 1000 μm3 formado por cubos de diferentes
tamaños.
L

10

μm

1

A

600

μm2

6000

μm2

60000 nm2

V

1000

μm3

1000

μm3

1000 nm3

A/V

0.6

μm-1

6

μm

μm-1

100 nm

60 nm-1

Como se muestra en la tabla II, el área total del
cubo (considerando a los cubos internos) va en
aumento a cada paso conforme se disminuye la escala
en un orden de magnitud, mientras que el volumen
total permanece constante.
Este fenómeno es particularmente útil en aquellas
partículas destinadas a aplicaciones como catálisis
(oro, platino) o en bactericidas (plata, hidróxido de
calcio), en donde la relación A/V y la reactividad de
la superficie juegan un papel crucial. Este cambio en
las propiedades al cambiar la escala afecta muchas
de las propiedades del material, y es aquí donde el
estudio de la materia a escala nanométrica toma
mayor importancia.
FUERZAS ELECTROSTÁTICAS
Los átomos y por consiguiente las moléculas
son objetos de naturaleza eléctrica, entendiendo
por esto que presentan una carga eléctrica cuando
se encuentran ionizados. Charles-Augustin de
Coulomb, fue el primero en describir en 1785 las
características de las fuerzas que se experimentan
entre cargas eléctricas;7 como los átomos ionizados.
Coulomb desarrolló la balanza de torsión8 con la que
determinó las propiedades de la fuerza electrostática;
colocando dos pequeñas esferas cargadas a diferentes
distancias, midió la fuerza entre ellas observando el
ángulo de giro del brazo de la balanza. Los resultados
que obtuvo se resumen en la figura 3.
La ley de Coulomb establece que la magnitud de
la fuerza F entre dos cargas q1 y q2 es directamente
proporcional al producto de las cargas e inversamente
proporcional al cuadrado de las distancias entre
ellas:
q1q2
q1q2
1
F=
=κ
(2)
4πε 0
r2
r2
donde ε0 es la permitividad eléctrica del vacío
(una medida de la facilidad con la que un campo

36

Fig. 3. Representación esquemática de la ley de Coulomb
y el efecto del signo de las cargas; cargas opuestas se
atraen y cargas iguales se repelen.

eléctrico viaja en el vacío)9 y k es la constante de
Coulomb, con un valor de 8.99 x 109 Nm2/C2.
Como se puede apreciar, las ecuaciones (1) y (2)
son iguales en su estructura, sin embargo existen
algunas diferencias por las cuales la gravedad
disminuye su influencia a pequeñas escalas dando
prioridad al efecto de las fuerzas electrostáticas. Por
un lado, la fuerza gravitacional depende de las masas,
las cuales son muy pequeñas en las nanopartículas.
Por el otro, aparece el sentido de la fuerza, ya que
entre masas solo hay atracción, pero entre cargas
puede existir repulsión, esto cuando las cargas son
del mismo sentido, como se muestra en la figura 3.
En base a lo anterior se aprecia que el efecto
de la gravedad es mínimo y que el efecto de las
fuerzas electrostáticas es de considerable interés
en escalas pequeñas como la nanoescala. A manera
de ejemplo, se calculará la magnitud de la fuerza
electrostática entre un protón y un electrón de un
átomo de hidrógeno, y se comparará con la magnitud
de la fuerza gravitacional que experimentarían (la
separación promedio entre el protón y el electrón es
de 5.3 x 10-11 m):
qq
FE =κ 1 2 2
r
(1.6 ×10 −19C )(−1.6 ×10 −19C )
2
= 8.99 ×109 Nm 2
C
(5.3×10 −11m)2
= 8.2 ×10 −8 N
mm
FG = G 1 2 2
d
2
= 6.67 ×10 −11 Nm kg 2
= 3.6 ×10 −47 N

(1.67 ×10 −27kg )(9.11×10 −31kg )
(5.3×10 −11m)2

En base a lo anterior se aprecia claramente que el
efecto de la gravedad es despreciable y que el efecto
de las fuerzas electrostáticas es preponderante en
escalas pequeñas, como la nanoescala.
Ingenierías, Octubre-Diciembre 2008, Vol. XI, No. 41

�Fuerzas a escala nanométrica: Cuerpos mayores a 100 nm / Leonardo Chávez Guerrero, et al.

Dentro de estas fuerzas, las fuerzas de van der
Waals son de particular importancia, por lo que serán
descritas a continuación.
FUERZAS DE VAN DER WAALS
Las fuerzas de van der Waals, o interacciones
intermoleculares, están comprendidas entre las
fuerzas de enlace débil y son al nanomundo lo que
la gravedad al macromundo.10 Se presentan para
todos los materiales, sin importar las condiciones
ambientales (líquido, gas, vacío), pero su magnitud
es dependiente de la geometría del objeto, el tipo
de material y la distancia de separación entre los
cuerpos.11
Existen básicamente tres tipos de fuerzas de van
der Waals:12
• Fuerzas dipolo-dipolo
• Fuerzas dipolo-dipolo inducido
• Fuerzas de dispersión
Fuerzas dipolo-dipolo
Existen moléculas que debido a los elementos que
las conforman no presentan carga neta, sin embargo
pueden tener una distribución interna asimétrica de
la carga. Por ejemplo la molécula de agua, la cual
tendrá un exceso de carga negativa sobre el oxígeno
y a su vez una carga positiva sobre los átomos de
hidrógeno. Esta clase de moléculas se denominan
polares, y se dice que tienen un momento dipolar
eléctrico permanente, el cual expresa la magnitud
de la polaridad de la molécula (figura 4).
Cuando estas moléculas polares empiezan a
aproximarse se producen fuerzas de atracción y
repulsión, que se incrementan y disminuyen a medida
que se acercan las moléculas hasta que se alcanza un
estado de equilibrio entre ambas fuerzas; la distancia
de equilibrio se denomina radio de van der Waals y
limita la aproximación.
Debido al reducido tamaño de las partículas,
este tipo de fuerzas toma gran importancia, ya que
la fuerza ejercida en las moléculas de su superficie
se torna importante e influye considerablemente en
las propiedades de la molécula.
Conforme dos átomos se acercan, se crea una
fuerza creciente de atracción, hasta llegar a un
máximo. A partir de ese punto ésta decrece y le da
Ingenierías, Octubre-Diciembre 2008, Vol. XI, No. 41

Fig. 4. Gráfica que indica las fuerzas de atracción o
repulsión en relación a la distancia entre dos partículas.

paso a la fuerza de repulsión, lo que impide que los
átomos entren en “contacto”.
Fuerzas dipolo-dipolo inducido
Existen moléculas que no son polares, pero que al
momento de interactuar con alguna molécula polar
sufren un reordenamiento de sus cargas, que hace que
esta moléculas no polares tengan comportamiento
polar.
Las moléculas en esta condición se conocen
como de dipolos inducidos y su interacción con
moléculas polares produce una fuerza dipolo-dipolo
inducido.
Fuerzas de dispersión
Las fuerzas de dispersión, o también llamadas
fuerzas de London, son el resultado de una interacción
entre dos dipolos inducidos, de modo que la
distribución de la carga en las moléculas se encuentra
en una posición dada de manera momentánea,
afectando la distribución de la carga en las moléculas
circundantes en ese mismo instante. La magnitud y el
alcance de las fuerzas de London es mayor al de los
otros dos tipos de fuerzas de van der Waals. Además,
su magnitud se incrementa proporcionalmente al
número de electrones en la moléculas.
Cada uno de los tres tipos de fuerzas de van
der Waals no actúa de forma solitaria, por lo que

37

�Fuerzas a escala nanométrica: Cuerpos mayores a 100 nm / Leonardo Chávez Guerrero, et al.

comúnmente comparten sus efectos. El término de
fuerzas de van der Waals, en general, se emplea para
nombrar el efecto total producido.2,12
Mientras que los humanos no terminemos de
comprender del todo las fuerzas de van der Waals,
en la naturaleza son ampliamente aprovechadas.
Un caso para muchos conocido es el de los reptiles
llamados gecos, los cuales tienen la habilidad de
trepar por superficies hidrofílicas e hidrofóbicas,
desafiando la gravedad, empleando microtubos que
crecen en sus patas, en donde lo más importante
es la forma, dando una clara aplicación de un
adhesivo en seco (sin intervención de compuestos
químicos).13 A pesar de que este tipo de fuerzas
están consideradas como débiles, son muy
importantes debido a que, como se mencionó, se
generan entre prácticamente todas las superficies
y bajo cualquier ambiente.
Enseguida se describe otro fenómeno característico
en la nanoescala, el movimiento browniano.
MOVIMIENTO BROWNIANO
El movimiento aleatorio que muestra el polvo
al flotar en el aire fue una incógnita que entretuvo
al hombre desde tiempos inmemoriales, y desde
entonces éste intentó dar una explicación al
fenómeno.
Posteriormente, se observó que este comportamiento también lo presentaban las micropartículas o
microorganismos cuando se observaban al microscopio, y no fue, sino hasta 1827 que Robert Brown lo
describió en un documento no publicado (en ese
tiempo) llamado Observaciones Microscópicas14
en el que describía un movimiento aparentemente
caótico y errático mostrado por partículas fracturadas
de polen flotando sobre agua (figura 5).
Los patrones irregulares que generan el
movimiento, son debidos al impacto o bombardeo
sobre las partículas muy pequeñas por moléculas del
fluido de tal manera que el promedio no es igual en
todos los lados, por lo que se genera el movimiento
en una determinada dirección. Fue hasta 1905 cuando
Albert Einstein dio una explicación matemática del
fenómeno, en unos de sus trabajos.15
De lo anterior se puede inferir el papel tan
importante que juega la escala, ya que este fenómeno

38

Fig. 5. Trayectoria irregular que sigue una partícula bajo
la influencia del movimiento browniano.

es de vital importancia para las bacterias, virus e
incluso objetos en el rango de los nanómetros,16
incluso hasta algunos micrómetros. Una conclusión
de estos datos es que, en el vacío, es imposible que
se presente el movimiento browniano.
Con el aumento en el número de publicaciones
relacionados en temas nanotecnológicos, aumenta
también la preocupación por los efectos que estos
puedan tener en la sociedad y en la vida. Esto debido
a que se ha planteado que las nanopartículas pueden
tener efectos tóxicos para la salud de los animales
y los humanos.17 Dicho de paso, el movimiento
browniano sería el medio ideal para que estas
nanopartículas contaminantes se dispersaran en el
ambiente, teniendo como combustible el choque
continuo de moléculas producido por efecto
térmico. De esta manera, si se liberaran dichas
nanopartículas, ya sea de manera accidental o
intencional, el hombre se estaría enfrentando a una
cantidad inimaginable de enemigos invisibles que
pululan sin control.
Con la descripción del movimiento browniano
se termina la presentación de las principales
fuerzas y fenómenos que afectan directamente a las
nanopartículas con dimensiones entre 100 nm y 1
μm. Resulta necesario comentar que existen otros
tipos de fuerzas que afectan la materia en la escala
nanométrica, de las cuales sólo se mencionan algunas:
magnéticas, efecto casimir, capilaridad y estéricas.
Sin embargo, dado que estas fuerzas tienen un rango
de acción muy limitado a la escala antes mencionada,
fueron omitidas en el presente trabajo.

Ingenierías, Octubre-Diciembre 2008, Vol. XI, No. 41

�Fuerzas a escala nanométrica: Cuerpos mayores a 100 nm / Leonardo Chávez Guerrero, et al.

COMENTARIOS FINALES
Este artículo hace un recuento de la importancia
de la caracterización de las fuerzas, mostrando que
la influencia de éstas puede variar dependiendo
de la escala. Así, la fuerza gravitacional, de gran
impacto a la escala humana, pierde efecto en las
escalas pequeñas. Centrándose en el dominio de la
nanoescala comprendido entre 100 nm y 1 μm, las
fuerzas de principal incidencia resultan ser las fuerzas
electrostáticas, notoriamente las fuerzas de van der
Waals. Igualmente, el movimiento browniano influye
sensiblemente en el movimiento de las nanopartícuas
a esta escala; siendo el dominio antes mencionado
el campo de estudio escogido para este trabajo. Se
describieron las fuerzas electrostáticas, enfatizando
hacia las fuerzas van der Waals, y el movimiento
browniano.
El creciente interés en las nanociencias y las
nanotecnologías provoca que existan constantemente
nuevas aportaciones, de tal manera que la lista de
fuerzas y fenómenos influyentes se hace cada vez
más larga, incluso descubriendo nuevos tipos de
fuerzas o subdivisiones de las existentes.
REFERENCIAS
1. Física para Ciencias e Ingenierías. John W. Jewett,
Raymond A. Serway. Thomson International
(2005).
2. Nanotechnology: Basic Science and Emerging
Technologies. Mick Wilson, Kamali Kannangara,
Geoff Smith, Michelle Simmons, Burkhard
Raguse. Chapman and Hall/CRC (2002).
3. Nanophysics and Nanotechnology: An
Introduction to Modern Concepts in Nanoscience.
Edward L. Wolf. Wiley-VCH (2006).
4. Sears and Zemansky’s University Physics with
Modern Physics. Hugh D. Young, Roger A
Freedman. Pearson Addison-Wesley (2007).
5. Younjin Min, Mustafa Akbulut, Kai Kristiansen,
Yuval Golan, Jacob Israelachvili. The role of
interparticle and external forces in naoparticle
assembly. Nature Materials 7, 527-537 (2008).
6. Adam D. McFarland, Christy L. Haynes, Chad
A. Mirkin, Richard P. Van Duyne, and Hilary

Ingenierías, Octubre-Diciembre 2008, Vol. XI, No. 41

A. Godwin. Color My Nanoworld. Journal of
Chemical Education 81, 544A (2004).
7. Coulomb, C.A. Construction et usage d’une
balance electrique sur la propriete qu’ont les fils
de metal, d’avoir une force de réaction de torsion
proportionnelle à l’angle de torsion. Mémoires de
la Académie des Sciences, pp. 569, 579 (1785).
8. Fundamentos de Física: Versión Ampliada. D.
Halliday, R. Resnick, Editorial CECSA, Segunda
Edición, pp. 448 (1986).
9. Dielectric Phenomena in Solids. Kwan Chi Kao.
Elsevier, First Edition, pp. 2-3 (2004).
10. N a n o t e c h n o l o g y : A n I n t r o d u c t i o n t o
Nanostructuring Techniques. Michael Köhler,
Wolfgang Fritzsche. Wiley-VCH (2007).
11. Gaurav Sharma, Constantinos Mavroidis, Antoine
Ferreira. Virtual Reality and Haptics in Nano- and
Bionanotechnology. Handbook of Theoretical
and Computational Nanotechnology. American
Scientific Publishers, Edited by Michael Rieth
and Wolfram Schommers. Volume X, 1–33
(2005).
12. N a n o t e c h n o l o g y A p p l i c a t i o n s t o
Telecommunications and Networking. Daniel
Minoli. Wiley (2006.)
13. Evidence for van der Waals adhesion in gecko
setae. K. Autumn, M. Sitti, Y. Liang, A. Peattie,
W. Hansen, S. Sponberg, T. Kenny, R. Fearing,
J. Israelachvili, R.J. Full. Proceedings of the
National Academy of Sciences, 99, 12252-12256
(2002).
14. Microscopical Observations. Robert Brown
(1827) http://sciweb.nybg.org/science2/pdfs/dws/
brownian.pdf
15. Investigations on the Theory of the Brownian
Movement. Albert Einstein, PhD. Dover
publications, inc, pp 1-19 (1956), http://lorentz.
phl.jhu.edu/annusmirabilis/aereservearticles/
eins_brownian.pdf
16. Luis Francisco Ramos de Valle. Nanotecnología.
Ingenierías IX, pp 3-6 (2006).
17. Toxic Potential of Materials at the Nanolevel.
Andre Nel, Tian Xia, Lutz Mädler, Ning Li.
Science 311, pp. 622–627 (2006).

39

�El currículo basado
en competencias y su
implementación en
cursos de ingeniería
Gabriel F. Martínez Alonso, Juan Ángel Garza Garza,
Roberto Portuondo Padrón
FIME-UANL
gmartin@uanl.mx, jagarza@uanl.mx, rportuondo@hotmail.es
RESUMEN
En este trabajo se muestra un análisis del currículo basado en competencias,
a partir de su definición, clasificación e implementación didáctica. Se resalta que
para el desarrollo y evaluación de las competencias, se requiere la aplicación
de métodos activos de aprendizaje. En estudios realizados en la FIME, de la
UANL, se detecta que los profesores valoran positivamente la necesidad de
las competencias en el egresado, sin embargo, consideran bajo su nivel de
desarrollo en sus propias clases y en todo el plan de estudio. Para demostrar
cómo los métodos activos permiten el desarrollo de competencias se describen las
actividades de dos cursos, en los cuales, aplicando estos métodos, se promueve
el desarrollo y evaluación de competencias genéricas y específicas. Se dan
evaluaciones de la aceptación, por los estudiantes, de estas aplicaciones.
PALABRAS CLAVES
Currículo, competencias, ingeniería, aprendizaje activo.
ABSTRACT
An analysis of the competence-based curriculum is shown in this work, from
its definition, classification and didactic implementation. It is emphasized that
for the development and evaluation of the competences, the application of active
methods of learning is required. In studies carried out in the FIME, of UANL,
it was detected that the teachers valued positively the need of the competences
in the graduate, nevertheless they consider deficient their development in their
own classes and in all the plan of study. To show how the active methods allow
the development of competences, are described the activities of two courses,
in which, applying these methods, the development and evaluation of specific
and generic competences is promoted. Evaluations of the acceptance, by the
students, of these applications are given.
KEYWORDS
Curriculum, competences, engineering, active learning.
INTRODUCCIÓN
En los últimos años aparecen cada vez con mayor frecuencia en la literatura
especializada en diseño curricular, frases como: diseño curricular basado en

40

Ingenierías, Octubre-Diciembre 2008, Vol. XI, No. 41

�El currículo basado en competencias y su implementación en cursos de Ingenierías / Gabriel F. Martínez Alonso, et al.

competencias o currículo basado en competencias
(CBC), en contraposición al currículo basado en
contenidos, que era lo más utilizado anteriormente.
Este nuevo diseño curricular tendría ventajas, con
respecto a los currículos por contenidos, como son:
• Asegurar que la enseñanza y la evaluación estén
determinados por el “qué es capaz de hacer”, en
lugar de estar basados en el “qué sabe”.
• Facilitar el otorgamiento de créditos por la
competencia adquirida, en otros lugares.
• Ayudar a los estudiantes a comprender claramente
lo que se espera de ellos, para tener éxito en la
carrera.
• Informar a los empleadores potenciales qué
significa una calificación particular, de manera
que puedan saber si está de acuerdo a sus
necesidades y exigencias.
Los Centros de Educación Superior intentan
apresuradamente diseñar y presentar sus planes y
programas basados en competencias, para estar de
acuerdo con esta nueva tendencia. Los profesores, sin
embargo, se muestran un poco escépticos respecto
a este cambio en el currículo, en ocasiones porque
piensan que es una nueva moda, que pasará pronto,
o sencillamente desconocen las causas del cambio
y qué implicaciones tiene.
El presente artículo tiene como objetivo analizar
algunos aspectos relacionados con este tipo de
currículo, para concluir acerca de qué definición
y qué clasificación de competencias resultan ser
más efectivas para su implementación curricular
en ingenierías y en la enseñanza de estas carreras,
tomando como base las experiencias de cursos
ofrecidos en la Facultad de Ingeniería Mecánica y
Eléctrica (FIME) de la Universidad Autónoma de
Nuevo León (UANL). Como puntos del análisis se
toman los siguientes:
1. Currículo por Competencias vs. Currículo por
contenidos.
2. D e f i n i c i o n e s y c l a s i f i c a c i ó n d e l a s
competencias.
3. Implementación curricular, desde el punto de
vista didáctico.
Se mostrarán dos casos de aplicaciones de CBC
en Temas Selectos de Física y Electrónica Digital
1, con aplicaciones de métodos de enseñanza aprendizaje y de evaluación, orientados a desarrollar
y evaluar competencias concretas.
Ingenierías, Octubre-Diciembre 2008, Vol. XI, No. 41

Estos cursos fueron seleccionados en base a
ciertos criterios como:
• De acuerdo a la clasificación del CACEI, uno
pertenece a Ciencias Básicas y el otro a Ciencias
de la Ingeniería.
• Son de cuarto y quinto semestre por lo que los
estudiantes tienen un desarrollo básico en cuanto
a conocimientos y habilidades.
• Aplican métodos activos de aprendizaje apoyados
en nuevas tecnologías, como el pizarrón
electrónico.
• Son adecuados para implementar el aprendizaje
orientado por proyectos.
COMPETENCIAS vs. CONTENIDOS
La tendencia hacia los CBC, en la Educación
Superior, tiene sus orígenes en Europa con la
Declaración de Bolonia,1 firmada por los Ministros
de Educación de 29 países europeos, en 1999,
donde, a raíz de la unificación europea, se planteó
la necesidad de construir un Espacio Europeo de
Educación Superior para el año 2010 basándose en
tres prioridades: introducción de un sistema de tres
ciclos (bachiller, master y doctor), el aseguramiento
de la calidad de la educación superior y el
reconocimiento mutuo de la calificación de los
graduados.
En México han existido algunas experiencias
de CBC en otros niveles educativos como las
del Colegio Nacional de Educación Profesional
Técnica (CONALEP), que en el año 1996 rindió un
informe sobre la formación de competencias en la
enseñanza media y el Instituto Politécnico Nacional
(IPN) que en ese mismo año comenzó a plantear
la incorporación de estas ideas a sus planes de
estudio.2 Actualmente en muchos casos se habla de
desarrollo de competencias en niveles de primaria y
secundaria, aunque realmente no se distingue si se
está manejando el mismo concepto de competencia,
o es diferente al manejado en este trabajo.
A partir de la declaración de Bolonia, en el
año 2000, surge el Proyecto Tuning3 Europeo con
alrededor de 135 universidades participantes, que
tiene un impacto directo en el reconocimiento
académico, la garantía y el control de calidad, la
compatibilidad de los programas de estudio a nivel
europeo y el aprendizaje a distancia y permanente.

41

�El currículo basado en competencias y su implementación en cursos de Ingenierías / Gabriel F. Martínez Alonso, et al.

El Proyecto planteó que como consecuencia de
la Declaración de Bolonia y como resultado directo
de la decisión de los ministros de educación de
realizar la convergencia de la educación superior,
los sistemas educativos de la mayoría de los países
europeos estaban en proceso de reforma, lo cual
significaba un punto de partida para otro análisis:
la sintonización (de ahí el nombre de Tuning),
en términos de estructuras, programas y de la
enseñanza propiamente dicha. Las reformas deberían
desempeñar un importante papel en el futuro de la
educación superior y tener en cuenta, además de
los objetivos que fijara la colectividad académica,
los perfiles académicos y profesionales que exige
la sociedad. Pero los perfiles no son suficientes; de
igual importancia es el esclarecimiento del nivel
de formación que debe lograrse en términos de
competencias y resultados del aprendizaje.
El proyecto Tuning desarrolló una metodología
(que hoy se conoce con este nombre) para la
comprensión del currículo y hacerlo comparable,
en la cual se introdujo el concepto de resultados de
aprendizaje y competencias. Posteriormente otras
regiones del mundo han aplicado esta metodología,
como América Latina, con el Proyecto Tuning
América Latina4 que se desarrolló en su primera fase
del 2004 al 2006, y cuyo informe final concluye,
entre otros aspectos, que existe un acuerdo general
respecto a la importancia de tener en cuenta el
concepto de competencia a la hora de elaborar o
perfeccionar un currículo, así como la importancia
de definir los perfiles profesionales en términos de
competencias genéricas y específicas. La necesidad
de realizar un proyecto en la región Latinoamericana
se debe a las especificidades de cada sistema de
Educación Superior, que provoca que los resultados,

obtenidos en una región o país, no necesariamente
sean aplicables a otros países.
Los empleadores hacen señalamientos críticos
a la comunidad educativa, de que egresados de las
universidades, con muy buenas calificaciones en sus
materias, no son capaces de trabajar adecuadamente
y en forma eficiente, en parte porque carecen de
características indispensables para desempeñarse
en el ambiente laboral de forma exitosa. Un
amplio conocimiento no es sinónimo de buen
desempeño profesional, ya que según algunos
autores5 una capacidad de actuar de manera más
eficaz, en un tipo definido de situación, se apoya
en conocimientos, pero no se reduce a ellos. Aquí
se observa la necesidad de un cambio del sistema
de caracterización del egresado, del sistema de qué
sabe, al sistema de qué es capaz hacer.
Por otra parte al momento de intercambiar
estudiantes de una universidad a otra o de un país a
otro, se dificulta comparar los estudios cursados, ya
que el listado no indicaba realmente los contenidos, las
habilidades desarrolladas, la profundidad del curso,
además de otras características de tipo más general
que eran exigidas en el egresado o el estudiante.
Se propone un cambio de énfasis, de fijarse en
lo que se les da a los estudiantes (enseñanza: input)
se pasa a centrarse en los resultados (aprendizaje:
output). Esto lleva consigo un reflejo en la evaluación
del desempeño de los estudiantes, que se desplaza
del conocimiento como referencia dominante, y a
veces única, hacia una evaluación centrada en las
competencias, capacidades y procesos.
Por otra parte hay especialistas6 que plantean que
este modelo aún está en una etapa de desarrollo, que
conceptualmente no está acabado y por tanto los
intentos de implementarlo en las carreras puede ser
un tanto apresurado.
LAS DEFINICIONES Y CLASIFICACIÓN DE LAS
COMPETENCIAS
Una de las dificultades que se señalan como causa
de las opiniones adversas a los CBC consiste en las
múltiples definiciones existentes de competencia,
que aparecen en diferentes contextos. Esto puede
ser un indicador de que no existe en el momento
actual6 un aparato conceptual claro sobre el enfoque
de competencias en educación.

42

Ingenierías, Octubre-Diciembre 2008, Vol. XI, No. 41

�El currículo basado en competencias y su implementación en cursos de Ingenierías / Gabriel F. Martínez Alonso, et al.

El significado de competencia, utilizado en los
currículos, tiene que ver con el origen de la palabra
relacionado con ser competente, que se define
como: pericia, aptitud, idoneidad para hacer algo o
intervenir en un asunto determinado.
El Proyecto Tuning3 define competencia como:
conjunto de conocimientos, habilidades y destrezas,
tanto específicas como transversales que debe
reunir un titulado para satisfacer plenamente las
exigencias de los contextos sociales. Asimismo
señala el conjunto de competencias que el estudiante
debe demostrar después de completar un proceso de
aprendizaje.
Otros autores 7 toman como definición “una
característica subyacente en una persona que está
causalmente relacionada con el desempeño, referido
a un criterio superior o efectivo, en un trabajo o
situación”, donde se destaca el hecho de que incluye
motivos, rasgos de la personalidad, auto concepto,
conocimientos y habilidades.
En la enseñanza de la ingeniería es muy citada
la definición:8 “demostración integrada de un grupo
de habilidades y las actitudes relacionadas que son
observables y medibles, necesario para realizar un
trabajo independientemente, con un nivel prescrito
de pericia”.
Independientemente del gran número de
definiciones, que pueden encontrarse, es importante
señalar que aquellas más aceptadas en el sector
educacional tienen algunas características comunes,
que determinan su utilidad. Entre estas características
se puede indicar:
• Es un conjunto relacionado de conocimientos,
habilidades, valores y actitudes, que deben
demostrarse conjuntamente, en forma
integrada.
• Es un desempeño abierto y medible, en términos de
la cantidad, la calidad, el tiempo, el costo o una
combinación de cualquiera de éstos.
• Tienen un nivel o estándar de referencia para su
evaluación.
• Se demuestran en un contexto, o sea son dependientes
del contexto.
Por lo tanto, la competencia no reside en los
recursos (capacidades, conocimientos, habilidades,
valores) sino en la aplicación conjunta de los

Ingenierías, Octubre-Diciembre 2008, Vol. XI, No. 41

mismos. Para ser competente es necesario poner
en juego el repertorio de recursos, ante diferentes
situaciones. No es suficiente con verificar (con un
examen por ejemplo) los elementos constitutivos
de las competencias; la experiencia de enfrentar
una situación, donde deben ser aplicados los
conocimientos, habilidades, actitudes y valores en un
contexto determinado, es necesaria para desarrollar
y evaluar las competencias.
Tratando de unificar en una oración las
características de las competencias, en el presente
trabajo se define como competencia del profesional,
a un conjunto interrelacionado de conocimientos,
habilidades, actitudes y valores, que hace posible
desempeños flexibles, creativos y competitivos, en
un campo profesional específico. Esta definición
resulta útil para orientar el trabajo de los profesores
en las aulas, ya que da los elementos que conforman
la competencia sobre los cuales debe trabajar en
las clases, además de que incluye el contexto como
elemento esencial de la competencia.
Existen múltiples clasificaciones y no se cuenta
con una completa, racional y funcional, que oriente
los procesos de diseño curricular y de enseñanza
que, para implementarse, requieren partir de una
clasificación que los propicie.
El Proyecto Tuning distingue dos tipos de
competencias, las genéricas o transversales y las
específicas. Las primeras son las que se presentan
independientes del área de estudio, o sea comunes
para diferentes licenciaturas, como por ejemplo:
resolución de problemas, toma de decisiones,
comunicación oral y escrita y otras. Las competencias
específicas son características de cada área temática
y por tanto diferentes para cada licenciatura.

43

�El currículo basado en competencias y su implementación en cursos de Ingenierías / Gabriel F. Martínez Alonso, et al.

Otros autores hablan de competencias
transversales, que se desarrollan en una disciplina
concreta; competencias básicas que son las necesarias
para integrarse posteriormente en el plan de estudio;
sub - competencias9 que son aquellas competencias
de nivel inferior, que normalmente no son suficientes
para la realización de un trabajo en las organizaciones,
pero que aparecen como combinación de otras
cualidades. Asimismo se habla de competencias
laborales, académicas, profesionales, etc., sin que
exista un acuerdo de una clasificación terminada
de las mismas. En el presente trabajo se tomará la
clasificación de Tuning: genéricas y específicas.
IMPLEMENTACIÓN CURRICULAR
Uno de los problemas más complejos en
los currículos basados en competencias es su
implementación en las aulas, ya que requieren
cambios profundos en el proceso de enseñanzaaprendizaje, pues de lo contrario no se logra
el desarrollo planificado y controlado de las
competencias plasmadas en el perfil y, lo más grave,
no se evalúa su desarrollo.
Dos alternativas6 se plantean para implementar
un plan de estudios en base a competencias:
1. Enfoque integral: Se estructura con base en las
competencias del perfil profesional. Su dificultad
radica en que cuando estas competencias van a
ser desarrolladas en semestres, cursos y materias,
se pasa a un proceso de descomposición en
unidades más simples (competencias básicas
o sub-competencias), para que puedan servir
como orientación al diseño de los cursos por
separado. Con ello en el proceso de elaboración
de un plan de estudios se llega a un punto donde
la formulación de competencias básicas coincide
con la formulación de objetivos específicos, ya
conocida en diseños curriculares anteriores, y por
lo tanto no parece que las competencias aporten
algo nuevo.
2. Enfoque mixto: Es una visión curricular que
organiza la formación profesional en dos fases:
uno de formación básica (ciencias básicas, ciencias
de la ingeniería) centrado en la adquisición de los
conocimientos y desarrollo de habilidades, que
son necesarios para la integración posterior de
las competencias, y otro de formación aplicada,

44

(ingeniería aplicada) centrado en la vinculación
de los conocimientos y habilidades adquiridas a
problemas profesionales reales, o sea al desarrollo
de las competencias específicas profesionales.
Este enfoque parece adecuado para servir como
período de transición, pues es impensable
reorganizar, en un tiempo corto, todo el currículo
basándose en las competencias.
Cuál de estos enfoques será más efectivo aun está
por determinarse, pero algunos autores 6, 9 se inclinan
por el enfoque mixto.
Un currículo orientado al desarrollo de
competencias requiere la planificación de las
actividades de enseñanza–aprendizaje y la adecuada
determinación de contenidos, considerando como
aspecto central que la actividad del estudiante
promueva el desarrollo de esas competencias.
Algunos aspectos que deben considerarse al
implementar un currículo basado en el desarrollo de
competencias son:
1. El desarrollo de las competencias no es espontáneo;
debe planificarse en tiempo y lugar, diseñando las
situaciones y materiales para ello.
2. Las competencias no se desarrollan en un curso
en particular, se van construyendo a lo largo de
todo el proceso, articulando diferentes áreas del
conocimiento.
3. El desarrollo de una competencia se encuentra
vinculado a una actividad del estudiante,
desarrollada en un contexto determinado.
Mientras más cercano sea el contexto universitario
al contexto profesional, más efectivo será el
proceso de desarrollo de las competencias para el
futuro desempeño profesional. Es muy importante
además situar al estudiante en diferentes contextos
para desarrollar su adaptabilidad a los mismos.
Todo esto se traduce en que una vez elaborado
el perfil de competencias del ingeniero debe
planificarse cómo se van a desarrollar las mismas
en el tiempo, a lo largo de los diferentes semestres
o cursos, ya sea con un enfoque integral o mixto. En
cada semestre debe tenerse en cuenta qué materias
tendrá y a qué competencias van a orientar su
actividad. Los profesores de estas materias deberán
diseñarlas, a partir de las competencias que deben
contribuir a desarrollar, elaborando las situaciones
y actividades que los estudiantes van a efectuar,
Ingenierías, Octubre-Diciembre 2008, Vol. XI, No. 41

�El currículo basado en competencias y su implementación en cursos de Ingenierías / Gabriel F. Martínez Alonso, et al.

además de establecer las formas para evaluar este
desarrollo.
De lo anterior se concluye que: implementar un
currículo basado en competencias es un proceso
complejo que lleva a cambios conceptuales, de
procedimientos e incluso administrativos. Algunas
Universidades como por ejemplo la de Sherbrooke,10
en Canadá, ha implementado un currículo basado
en competencias, con un enfoque integral, en
ingeniería eléctrica y de computación, que significó
un total rediseño de estos programas y la aplicación
de nuevos modelos de instrucción, lo cual implicó
hasta la eliminación de la estructura de las materias
convencionales, en el plan de estudio.
No es posible pensar en el desarrollo de
competencias si el estudiante pasa la mayor parte
del tiempo de clase escuchando o tomando notas del
discurso del profesor, lo que constituye la esencia de
los métodos tradicionales de enseñanza orientados a
la transmisión de gran cantidad de información que
luego se preguntará en las evaluaciones.
Son muy recomendables, especialmente en
enseñanza de la ingeniería, aquellos métodos de
enseñanza–aprendizaje que intentan modelar, en
el aula, situaciones semejantes a las de la práctica
profesional del futuro graduado. Así métodos como
el aprendizaje en base a problemas12 (PBL en inglés),
el aprendizaje orientado por proyectos13 y el estudio
de casos14 son muy adecuados para el desarrollo de
las competencias porque se desarrollan en contextos
similares al trabajo profesional del ingeniero.

ESTUDIOS EN LA FIME-UANL
Para evaluar la situación del tema de las
competencias entre los profesores de la Facultad
de Ingeniería Mecánica y Eléctrica, se aplicó una
encuesta tomada de la metodología Tuning3 a una
muestra de 75 profesores, que se capacitaron en las
diferentes versiones del curso “Introducción a la
Enseñanza de la Ingeniería”. En la encuesta se da el
listado de 30 competencias genéricas y se les pide
a los participantes que den su valoración, en una
escala de 1: nada, 2: poco, 3: bastante y 4: mucho,
de tres aspectos:
1. Importancia de cada competencia, en el perfil del
ingeniero.
2. Cómo se desarrolla en la Facultad, en todo el
currículo.
3. Cómo se desarrolla en sus clases.
Los resultados se muestran graficados en la figura
1, mientras que la lista de las competencias evaluadas
se da en la tabla I.
De los datos mostrados puede observarse que los
profesores en general reconocen la importancia de
las competencias para el egresado, dando la máxima
importancia a cuatro de ellas, específicamente: 7.
Conocimiento de una segunda lengua, 14. Capacidad
para generar nuevas ideas (creatividad), 17. Trabajo
en equipo y 28. Compromiso ético. El promedio de
los valores es de 3.81 cercano a mucha importancia
y la desviación standard de este valor es de 0.15,
indicando significativa concentración de los datos.
Sin embargo cuando los profesores valoran el

Fig. 1: Importancia y desarrollo de competencias genéricas de acuerdo al Proyecto Tuning (tabla I), utilizadas en la
evaluación de una muestra de profesores de la FIME-UANL.

Ingenierías, Octubre-Diciembre 2008, Vol. XI, No. 41

45

�El currículo basado en competencias y su implementación en cursos de Ingenierías / Gabriel F. Martínez Alonso, et al.

desarrollo de estas competencias en la Facultad,
se nota una disminución en los resultados, siendo
en este caso el promedio de 2.63 y la desviación
Tabla I. Listado de competencias genéricas de acuerdo
al proyecto Tuning, utilizadas en la evaluación de una
muestra de profesores de la FIME-UANL.
1.

Capacidad de análisis y síntesis.

2.

Capacidad de aplicar los conocimientos en la
práctica.

3.

Planificación y gestión del tiempo.

4.

Conocimientos generales básicos sobre el área
de estudio.

5.

Conocimientos básicos de la profesión.

6.

Comunicación oral y escrita en la lengua.

7.

Conocimiento de una segunda lengua.

8.

Habilidades básicas de manejo del ordenador.

9.

Habilidades de investigación.

10. Capacidad de aprender.
11. Habilidades de gestión de la información (habilidad
para buscar y analizar información proveniente de
fuentes diversas).
12. Capacidad crítica y autocrítica.
13. Capacidad para adaptarse a nuevas situaciones.
14. C a p a c i d a d p a r a g e n e r a r n u e v a s i d e a s
(creatividad).
15. Resolución de problemas.
16. Toma de decisiones.
17. Trabajo en equipo.
18. Habilidades interpersonales.
19. Liderazgo.
20. C a p a c i d a d d e t r a b a j a r e n u n e q u i p o
interdisciplinario.
21. Capacidad para comunicarse con personas no
expertas en la materia.
22. A p r e c i a c i ó n d e
multiculturalidad.

la

diversidad

y

23. Habilidad para trabajar en un contexto
internacional.
24. Conocimiento de culturas y costumbres de otros
países.
25. Habilidad para trabajar de forma autónoma.
26. Diseño y gestión de proyectos.
27. Iniciativa y espíritu emprendedor.
28. Compromiso ético.
29. Preocupación por la calidad.
30. Motivación de logro.

46

de 0.29. Asimismo en sus clases la valoración es
también menor a la importancia, pero mayor que
el desarrollo en la Facultad, pues el promedio es de
2.94 y la desviación de 0.35, indicando datos más
dispersos aún.
Aquí se pone de manifiesto que a pesar de
que los profesores reconocen la importancia de
las competencias en el perfil del ingeniero, no
hacen mucho para su desarrollo en sus clases y
creen que aún se hace menos en todas las clases
que se imparten durante el plan de estudio. En
ocasiones se presenta la situación de que el profesor
sencillamente no sabe cómo puede, en sus clases,
contribuir al desarrollo de competencias y de cuáles
competencias en concreto.
Para mostrar cómo la aplicación de métodos
activos posibilita el desarrollo de competencias
en cursos Básicos y de Ciencias de Ingeniería se
explicará el proceso aplicado con una competencia
considerada como genérica, en el curso de Temas
Selectos de Física y una competencia considerada
como específica, en el curso Electrónica Digital 1.
En el curso de Temas Selectos de Física se
promueve el desarrollo de la competencia de
comunicación oral en los estudiantes formulada como:
Ser capaz de presentar y defender un proyecto de
investigación o resultados de búsqueda bibliográfica,
utilizando los medios técnicos necesarios, en forma
adecuada, para lograr una comunicación eficaz.
Esta competencia se considera muy importante en
casi todos los perfiles de educación superior y de
ingeniería en particular.
Para contribuir al desarrollo de esta competencia,
en los estudiantes, se parte de que el proceso:
• Debe ser planificado.
• Debe ser a lo largo de todo el semestre.
• Debe tener indicadores de éxito.
• Debe tener evaluación formativa, para
corregir desviaciones, y sumativa para evaluar
resultados.
• Debe incluir actividades donde el estudiante
muestre resultados concretos y además situarse
en un contexto lo más cercano al profesional.
Para ello se diseñan tres actividades durante el
semestre donde los equipos de estudiantes exponen
un tema de carácter técnico y entregan un trabajo
escrito referido a una propuesta de solución a un
Ingenierías, Octubre-Diciembre 2008, Vol. XI, No. 41

�El currículo basado en competencias y su implementación en cursos de Ingenierías / Gabriel F. Martínez Alonso, et al.

problema práctico. Para la exposición se exige una
presentación, utilizando el pizarrón electrónico,
el proyector y la computadora, que debe cumplir
determinados criterios de calidad en cuanto a: uso
de colores adecuados, textos legibles, lenguaje
técnico–científico, uso de imágenes, animaciones
y simulaciones que apoyen el mensaje, etc. Estos
constituyen los indicadores de éxito del proyecto
que los estudiantes conocen y que permiten una
evaluación más objetiva del desarrollo de la
competencia. En la primera presentación, se da una
evaluación de carácter formativo, se indican los
aspectos a mejorar y los propios estudiantes dan
sus criterios en cuanto a los colores utilizados en la
presentación, si era legible el mensaje, la calidad de
la información, etc., permitiendo así el intercambio
de opiniones entre ellos.
La segunda y tercera presentación son más formales
y en ellas se evalúa de igual forma, permitiendo el
control del desarrollo de la competencia comunicativa
en el estudiante a lo largo de todo el semestre.
La evaluación sumativa se hace en el proyecto
final del curso (aprendizaje orientado por proyectos),
donde cada equipo presenta una propuesta de solución
a un problema práctico que se le plantea, con base
a los temas desarrollados en el curso, por ejemplo:
Se planea construir una planta productora de energía
eléctrica de origen nuclear en el estado de Nuevo
León. A su equipo de trabajo se le propone redactar
un informe que analice las ventajas y desventajas de
dicha propuesta y dar una recomendación al respecto,
que incluya la localización física de la misma.
La defensa de los proyectos se hace frente a todo el
grupo. Para establecer condiciones cercanas al futuro
trabajo profesional, los demás equipos funcionan
como contraparte del equipo expositor, formulando
preguntas y aclarando sus dudas, por lo cual se les da
puntos extras a los mismos. Así se crea una atmósfera
de discusión colectiva que permite recrear un contexto
similar al profesional, para el mejor desarrollo de la
competencia, tanto en el expositor como en los
oyentes. De la misma forma se hace una evaluación
sumativa de la presentación y el proyecto, que incluye
la evaluación final del desarrollo alcanzado de la
competencia comunicativa.
Una muestra de cómo se evalúa la competencia
de comunicación oral, durante el semestre se

Ingenierías, Octubre-Diciembre 2008, Vol. XI, No. 41

ofrece la figura 2 donde se dan los resultados de las
evaluaciones de las 3 presentaciones y el proyecto
final en cuanto a: fundamentación de la propuesta,
calidad de la presentación y el promedio, que
incluye otros aspectos. La escala utilizada es de 1:
mala a 5: excelente y los datos corresponden a un
grupo del curso de agosto - diciembre 2007. De los
resultados puede apreciarse el incremento en las
evaluaciones efectuadas durante el semestre, que
indica un adecuado y progresivo desarrollo de la
competencia comunicativa en estos estudiantes, a
partir de un estado inicial. El proceso de evaluación
de la competencia es fundamental en su desarrollo
pues debe ser en gran parte formativo, o sea con la
intención de corregir áreas de oportunidad que se
detecten en los estudiantes.
Por otra parte, en el curso de Electrónica Digital
I se trabaja en el desarrollo de varias competencias
pero se destaca la de diseño. El diseño es la esencia
de la ingeniería, por lo cual diversas materias en el
plan de estudios del ingeniero deben estar dirigidas
al desarrollo de esta competencia. En este curso se
toma como definición de la competencia de diseño:
el desarrollo de un sistema electrónico digital que
cumpla con ciertos requerimientos y restricciones,
aplicando la metodología del diseño combinacional
o secuencial.
La competencia de diseño se desarrolla mediante
la realización de 20 mini-proyectos individuales, 6
actividades, además de un proyecto final diferente
para cada estudiante. En todas las tareas el estudiante
debe presentar la simulación, la síntesis con un
prototipo y un reporte técnicamente fundamentado,
como productos concretos.

Fig. 2. Evaluación del desarrollo de competencia de
comunicación oral. Temas Selectos de Física, semestre
agosto – diciembre 2007.

47

�El currículo basado en competencias y su implementación en cursos de Ingenierías / Gabriel F. Martínez Alonso, et al.

Por las características del proceso (ya mencionadas)
para la planificación del desarrollo de las competencias,
al inicio del curso se les proporciona el calendario de
tareas, actividades y proyectos, con la finalidad de
que los alumnos puedan programar su tiempo a lo
largo de todo el semestre. Asimismo los indicadores
de éxito se dan en cada uno de los proyectos, tareas
y actividades donde se establecen claramente el
objetivo, las expectativas y los requisitos mínimos,
para que el alumno esté conciente de los indicadores
de cada actividad.
La evaluación formativa se realiza en todos los
proyectos, cuando se da la oportunidad de discutir
los resultados, se indican las áreas de oportunidad y
se le permite presentarlo nuevamente, cumpliendo
con el tiempo establecido.
Cada actividad tiene resultados y además se
sitúa en un contexto semejante al profesional ya
que en todos los casos se le exige la presentación
de un prototipo concreto, que muestra el grado de
desarrollo de la competencia de diseño. El proyecto
final, que es de mayor complejidad y lo más cercano
posible al contexto profesional del ingeniero, sirve
como evaluación sumativa de lo alcanzado y se
presenta para ser defendido por cada estudiante
individualmente, con el profesor de la asignatura.
El material para elaborar los proyectos y
actividades es adquirido por los propios estudiantes,
creando un sentido de responsabilidad en la
adquisición y conservación de los mismos. Esto
implica la incorporación a la competencia de valores
y actitudes como: cuidado de los recursos y ahorro de
los mismos, que son situaciones típicas del contexto
profesional. Aquí se manifiesta la competencia
de diseño como un conjunto de conocimientos,
habilidades, actitudes y valores interrelacionados,
en un contexto cercano al profesional.
En este curso la evaluación del desarrollo de
la competencia de diseño se hace en base a la
complejidad de cada diseño y al tiempo que los
estudiantes dedican a su realización. La complejidad
es medida por medio de una serie de indicadores tales
como número y tipo de componentes a usar, grado
de dificultad del código de programación, la forma
de presentar el producto final, así como el volumen
de información que debe consultar, entre otros.

48

Por otro lado se toma en cuenta el tiempo
empleado en la realización del diseño de modo que
se puede obtener un indicador de desarrollo de la
competencia, dividiendo el grado de complejidad
entre el tiempo empleado, en donde a mayor valor
de este indicador mayor desarrollo logrado en la
competencia. Este es un parámetro indicativo de que
el estudiante es cada vez más competente al diseñar
sistemas digitales. La evaluación de la competencia
se hace a partir de la observación del desempeño del
estudiante en un contexto cercano al profesional.
Para realizar una evaluación de la aplicación de
los métodos activos en el desarrollo de competencias
se aplican encuestas, al final del semestre, en las
cuales se utiliza una escala de: Excelente (5), Muy
Bien (4), Bien (3), Regular (2) y Mal (1) para calificar
los aspectos evaluados. El resultado obtenido en la
asignatura de Electrónica Digital I en los aspectos
de metodología aplicada en la clase y la evaluación
general están entre excelente y muy bien, como se
muestra en la tabla II.
Tabla II. Evaluación obtenida de encuestas a estudiantes
de Electrónica Digital I. Semestre agosto – diciembre
2007.
Metodología

Materiales

General

Recomendación

4.57

4.43

4.5

4.7

También en la misma tabla puede observarse
la alta evaluación (4.7) que obtiene la pregunta de
si recomendaría el curso a otros estudiantes. Estas
evaluaciones dan una idea de la aceptación, por parte
de los estudiantes de estos métodos de desarrollo
y evaluación de competencias basados en métodos
activos, sobre todo observando la alta evaluación (4.57)
otorgada a la metodología utilizada en las clases.
En la tabla III pueden observarse la evaluación
obtenida en un grupo con utilización de Métodos
Activos de aprendizaje y uno con Métodos
Tradicionales de enseñanza, del curso Temas Selectos
de Física para el semestre agosto – diciembre 2007.
Las muestras corresponden al 95 % de los estudiantes
de los grupos, alrededor de 30. De los valores
mostrados puede concluirse que las evaluaciones
del grupo con métodos activos son superiores a
las del grupo tradicional, y que en aspectos como
Metodología y Evaluación General también están

Ingenierías, Octubre-Diciembre 2008, Vol. XI, No. 41

�El currículo basado en competencias y su implementación en cursos de Ingenierías / Gabriel F. Martínez Alonso, et al.

Tabla III. Evaluación obtenida de encuestas a estudiantes
de Temas Selectos de Física. Semestre Agosto – Diciembre
2007.
1. Grupo
2. Grupo
Métodos
Métodos
Activos tradicionales
Metodología

4.35

Diferencia
(1-2)

3.56

0.79

Información

4.45

4.06

0.49

General

4.43

3.70

0.73

Recomendación

4.51

4.23

0.28

significativamente por encima, ya que el grupo
tradicional tiene evaluaciones entre Bien (3) y Muy
Bien (4) mientras que el activo entre Muy Bien (4)
y Excelente (5).
En estos casos se ha mostrado el proceso de
desarrollo y evaluación de dos competencias, una
genérica y otra específica, en dos materias concretas,
aplicando métodos activos de aprendizaje. Por las
características del estudio realizado no se pueden
generalizar los resultados, en la misma forma, a
cualquier materia. En cada caso debe determinarse qué
competencias pueden desarrollarse y cuáles métodos
activos de aprendizaje son apropiados para ello. Sin
embargo la experiencia es válida para mostrar que sí
es posible desarrollar y evaluar competencias, si se
aplican estrategias dirigidas hacia este objetivo.
CONCLUSIONES
Como resultado del análisis realizado se presenta
una definición de competencias que resulta adecuada
para el diseño curricular, en el caso de la ingeniería
y que incluye el campo profesional específico de
su trabajo. Además utilizando la clasificación de
competencias del Proyecto Tuning Europa se facilita
el diseño curricular, orientando cada grupo de
materias al desarrollo de un tipo de competencia.
Se detecta que los profesores evalúan como
importantes las competencias para el perfil de los
egresados, sin embargo evalúan bajo su desarrollo en
los cursos de la facultad y en sus propios cursos, lo
cual puede deberse a que falta la adecuada preparación
y conocimiento de las características fundamentales
de este modelo curricular. Se requiere, por lo tanto,
desarrollar planes de superación para preparar a los
profesores en este nuevo modelo curricular y su
implementación, en base a los métodos activos de
enseñanza–aprendizaje.
Ingenierías, Octubre-Diciembre 2008, Vol. XI, No. 41

Este modelo, sin descargar la responsabilidad del
alumno, conlleva un fuerte compromiso del profesor,
pues es el actor principal en la transmisión de una
competencia, ya que se requiere una gran dosis de
educación mediante el ejemplo.
Se demuestra cómo, mediante la aplicación de
métodos activos de enseñanza–aprendizaje, se logra
el desarrollo y la evaluación de una competencia
genérica y una específica en un curso de ciencias
básicas y uno de ciencias de la ingeniería. Queda
evidenciado, en los marcos del estudio, que es factible
la aplicación de estos métodos para el desarrollo y la
evaluación de las competencias, sin que signifique
un cambio extraordinario, por lo cual aunque el caso
presentado corresponde a dos materias específicas,
sus resultados pueden ser extendidos, mediante una
aplicación planificada, para otras materias.
Por otra parte los estudiantes aceptan y valoran
positivamente la aplicación de estos métodos
activos, incluso al compararlos con los métodos
tradicionales.
Como han señalado algunos especialistas, 15
“Plantear una enseñanza con base en competencias
no es otra cosa que pedir que los egresados sean
competentes para un desempeño profesional
exitoso”, que es hacia donde se orientan todas las
escuelas de ingeniería de México y el mundo.
REFERENCIAS
1. The Bologna Declaration, Joint declaration of
European Ministers of Education, Tomado de:
http://ec.europa.eu/education/policies/educ/
bologna/bologna_en.html, consultado en abril de
2008.

49

�El currículo basado en competencias y su implementación en cursos de Ingenierías / Gabriel F. Martínez Alonso, et al.

2. Huerta Amezola J.J., Pérez García I. S., Castellanos
Castellanos A. R., “Desarrollo curricular por
competencias profesionales integrales”, educar.
Revista de educación, Núm. 13,Abril -Junio,
2000. Tomado de: http://educar.jalisco.gob.
mx/13/13indice.html, en abril de 2008.
3. Tuning Educational Structure in Europe, Informe
final, fase 1, González J., Wagenaar R. Editores,
Universidad de Deusto, España, 2003. Tomado
de: http://tuning.unideusto.org/tuningeu/, en abril
de 2008.
4. Reflexiones y Perspectivas de la Educación
Superior en América Latina, Informe final
Proyecto Tuning América Latina 2004 - 2007,
Beneitone P., et. al. Editores, Universidad de
Deusto, España, 2007. Tomado de: http://tuning.
unideusto.org/tuningal/, en marzo de 2008.
5. Perrenoud, P., “Construir competencias desde la
escuela”; Ediciones Dolmen; Santiago de Chile,
1999.
6. Díaz Barriga A., “El Enfoque de Competencias
en Educación. ¿Una Alternativa o un difraz de
Cambio?”, Perfiles Educativos, Vol. XXVIII,
Núm. 111, Pags. 7 – 36, 2006. Tomado de:
http://www.angeldiazbarriga.com/articulos/
pdf/2006_enfoque_de_competencias.pdf, en abril
de 2008.
7. Díaz M. M. (Ed.), “Modalidades de enseñanza
centradas en el desarrollo de Competencias.
Orientaciones para promover el cambio
metodológico en el espacio europeo de educación
superior”, Universidad de Oviedo, 2005.

50

8. Joshua E., Fr. Francis E.S.J “CompetencyBased Engineering Curricula – An Innovative
Approach”, International Conference on
Engineering Education August 6 – 10, 2001
Oslo, Norway Session 8B7.
9. Roe R., “¿Qué hace competente a un psicólogo?”,
Papeles del Psicólogo, Revista del Colegio Oficial
de Psicólogos, núm. 86, diciembre, 2003.
10. Lachiver G., et. al., “Competency- and ProjectBased Programs in Electrical &amp; Computer
Engineering at the Universit. de Sherbrooke”,
IEEE Canadian Review, pags. 21 – 24, Summer
2002.
11. Prince M., “Does active learning work?. A
Review of the Research”, J. of Eng. Education,
Vol. 93, No. 3, pp. 223–231, 2004.
12. Woods D.R., et. al., “Developing Problem
Solving Skill: The McMaster Problem Solving
Program”, J. of Eng. Education, Vol. 86, No. 2,
pp. 75–91, 1997.
13. Prince M., Felder R., “Inductive Teaching and
Learning Methods: Definition, Comparisons and
Research Bases”, J. of Eng. Education, Vol. 95,
No. 2, pp. 123–138, 2006.
14. Richards L.G., et. al., “Promoting Active
Learning with Cases and Instructional Modules”,
J. of Eng. Education, Vol. 84, No. 4, pp. 375–
381, 1995.
15. Entrevista con el Dr. Sarramona López J., “Retos
y perspectivas de las competencias profesionales”,
Revista de Educación y Desarrollo, Núm. 6, Abril
Junio 2007, pp. 74-76.

Ingenierías, Octubre-Diciembre 2008, Vol. XI, No. 41

�Influencia del cobre en las
propiedades mecánicas del
hierro nodular
Hugo E. Cruz Cristerna, Ana Ma. Guzmán Hernández,
Guadalupe A. Castillo Rodríguez, Juan Fco. Flores Preciado
Programa Doctoral en Ingeniería de Materiales, FIME-UANL
gana@gama.fime.uanl.mx, acastill@gama.fime.uanl.mx
RESUMEN
Se realizaron estudios comparativos del comportamiento mecánico y análisis
microestructural de dos aleaciones distintas de hierro nodular. Se estudió una
aleación con contenido de cobre residual y otra con 1% de Cu en peso. El
estudio del comportamiento mecánico se realizó en probetas de acuerdo a la
norma ASTM E8, para el análisis metalográfico se prepararon muestras según lo
recomienda la norma de la ASTM E3 y la composición química se obtuvo mediante
espectroscopía de chispa. Microestructuralmente se observó un incremento en el
contenido de perlita en la aleación de 1% de cobre y en relación a sus propiedades
mecánicas se encontró un incremento en la dureza y en la resistencia a la tensión
así como también en la fragilidad.
PALABRAS CLAVES
Ferrita, perlita, nodularidad, tratamiento térmico, cobre.
ABSTRACT
Comparative studies of the mechanical behavior and the microstructural
analysis of two different alloys of ductile iron smelting were conducted. The
copper content was residual and 1 wt % respectively. The study of the mechanical
behavior was carried out in a mechanical test machine according to ASTM E8,
the metallographic analysis samples were prepared as indicated by ASTM E3;
and the chemical analysis was obtained by spark spectroscopy. An increase
in the perlite content was observed for the 1% copper alloy and regarding the
mechanical properties, hardness as well as britle were incremented.
KEYWORDS
Ferrite, perlite, nodularity, heat treatment, copper.
INTRODUCCIÓN
El hierro nodular o hierro dúctil, miembro de la familia de hierros fundidos que
incluyen el hierro gris, blanco y maleable, se caracteriza porque el grafito aparece
en forma esferoidal. Al encontrarse el carbono en esta forma, la continuidad de
la matriz no se ve interrumpida en la misma proporción que cuando se encuentra
en forma laminar, y entonces, la resistencia a la tracción y tenacidad son mayores
que en la fundición gris ordinaria.1,2, 3

Ingenierías, Octubre-Diciembre 2008, Vol. XI, No. 41

51

�Influencia del cobre en las propiedades mecánicas del hierro nodular / Hugo E. Cruz Cristerna, et al.

Las fundiciones nodulares, cuya matriz presenta
como máximo un 10% de perlita, se denominan
ferríticas, esta estructura proporciona la máxima
ductilidad, tenacidad y maquinabilidad. pero las
fundiciones perlíticas ofrecen aun mayor resistencia,
dureza y menor ductilidad.2,4, 5,6
Con el objetivo de mejorar las propiedades
mecánicas se adicionan elementos aleantes a la
fundición evitando el costo de los tratamientos
térmicos. Los aleantes utilizados para modificar el
contenido de perlita o ferrita en el hierro nodular son:
silicio, manganeso y cobre. El Mn y Cu son utilizados
para promover el crecimiento de perlita, mientras que
el Si es promotor de ferrita. Para hierros perlíticos
el porcentaje de Si se mantiene en cantidades por
debajo del 2.5% en peso, para el grado ferrítico los
porcentajes se mantienen entre 2.5 - 2.8%, el Mn se
mantiene entre 0.4 - 0.6% en grado perlítico y por
debajo de 0.3% en grado ferrítico, el Cu se mantiene
entre 0.4 - 0.9% en grado perlítico y no se agrega en
la producción grado ferrítico.7,8
El objetivo principal de este trabajo es mostrar
un análisis comparativo entre dos aleaciones
con diferente contenido de cobre, utilizando las
herramientas y pruebas estandarizadas que existen
dentro de un laboratorio de control de calidad en la
industria.

EXPERIMENTACIÓN
Se obtuvieron dos aleaciones con diferentes
contenidos de cobre mediante el proceso de fusión
a 1,500 °C en horno de arco eléctrico, se utilizó
un esferoidizante a base de ferrosilicio del grupo
Noduloy3. Las temperaturas y tiempos de vaciado
fueron de 1435 ºC y 15 min. para M-1 y 1405 ºC y
12 min. para M-2 respectivamente. En la zona de
vaciado se obtuvieron muestras de 3 cm de diámetro
x 0.5 cm de espesor para análisis químico, el cual se
llevó a cabo en un espectrómetro de chispa.

Se extrajeron del molde probetas de 1 cm
de diámetro x 20 cm de largo para el análisis
metalográfico, las probetas fueron cortadas con
disco abrasivo y después montadas para ser pulidas
según los estándares recomendados por la ASTM
E3. Las muestras fueron atacadas con nítal para
la observación de su microestructura mediante un
microscopio óptico con analizador de imágenes. Los
resultados de porcentajes de ferrita, perlita, carburos
y nódulos por milímetro cuadrado (nod/mm2), fueron
obtenidos utilizando las tablas de comparación de
ASTM para hierro dúctil.9
Se moldearon barras T (piezas testigo) para la
obtención de probetas de 2 cm de diámetro x 10 cm
de largo, por medio de maquinado. Las propiedades
mecánicas (esfuerzo de cedencia, esfuerzo último y
elongación) se determinaron utilizando una máquina
universal de pruebas mecánicas, con una carga inicial
de 1000 Pa hasta la falla.
Se midió la dureza Brinell de piezas terminadas,
utilizando un identador de bola con una carga
de 3,000 Kg. y un analizador de imagen para la
medición de la huella.
RESULTADOS Y DISCUSIÓN
La composición química obtenida mediante
espectroscopía de chispa se presenta en la tabla I. Se
observa una composición similar entre las aleaciones
M-1 y M-2 solo con diferencia en el contenido de cobre
y en el contenido de manganeso en menor orden. Estos
resultados están dentro de los rangos esperados en la
composición química final de ambas aleaciones.
En las aleaciones M-1 y M-2 se encontraron
nodularidades de 95% en promedio, observando
así que la influencia del contenido de cobre en esta
característica de las aleaciones fue nula (figura 1).
En la aleación M-1 se observó una microestructura
ferrítica sin presencia notable de carburos y con una
cantidad de 100 nod/mm2 (figura 2).

Tabla I. Composición química.
Muestra

%C

%Si

%Mn

%P

%S

%Cu

%Cr

%Al

%Mo

%Ce

%Ti

M-1

3.54

2.44

0.23

0.02

0.01

0.01

0.02

0.01

0.05

0.01

0.01

M-2

3.68

2.45

0.6

0.02

0.01

0.98

0.01

0

0.07

0.02

0.01

52

Ingenierías, Octubre-Diciembre 2008, Vol. XI, No. 41

�Influencia del cobre en las propiedades mecánicas del hierro nodular / Hugo E. Cruz Cristerna, et al.

De acuerdo a otros estudios 4,7,10 para la obtención
de esta matriz, es necesario aplicar un tratamiento
térmico de normalizado durante 1 hora con un
enfriamiento al aire, lo cual significa un mayor
gasto.
Las propiedades mecánicas promedio, esfuerzo
de cedencia, esfuerzo último y dureza, presentan un
incremento significativo en la aleación M-2, mientras
que en la elongación se observó un decremento. Ese
incremento fue generado principalmente por el alto
contenido de perlita de esta aleación (tabla II).
Fig. 1. Microestructura de hierro nodular sin ataque.

Tabla II. Propiedades Mecánicas.
Dureza
Muestra Brinell
HB

Fig. 2. Microestructura de M-1, hierro nodular ferrítico.

Fig. 3. Microestructura de M-2, hierro nodular ferríticoperlítico.

En la figura 3 se presenta la micrografía de la
aleación M-2 con una microestructura ferríticaperlítica en proporción 30/70, no se identificaron
carburos y se observaron 100 Nod/mm 2. Esta
microestructura es el resultado de la adición de los
promotores de perlita como el cobre y el manganeso.
Ingenierías, Octubre-Diciembre 2008, Vol. XI, No. 41

Esfuerzo
de
cedencia
MPa

Esfuerzo
último % Elongación
MPa

M-1

182

326.8

481.7

15.75

M-2

267

509.8

749.1

6.67

CONCLUSIONES
La aleación M-2 mostró una microestructura con
mayor contenido de perlita. La nodularidad y tamaño
de partícula no varió de una a otra aleación.
Las propiedades mecánicas de la aleación M-2
mejoraron con respecto a las de la M-1 obteniendo
así dos materiales para distintas aplicaciones solo
con una pequeña adición de elementos clave. La
adición de aleantes contribuyó a la formación de más
perlita mejorando las propiedades mecánicas de la
aleación sin la necesidad de someterla a tratamiento
térmico.
REFERENCIAS
1. Riviera Landero, I., Cerritenio Salgado, J. y
Hernández Reyes, B., “Influencia del Niobio
sobre la Microestructura y Propiedades Mecánicas
del Hierro Nodular.”, Memorias del Congreso
Internacional de Materiales, pp 116 -128, 1998.
2. ASTM International: Metals Test Methods &amp;
Analytical Procedures, Editor David L. Olson.
3. Neri, M. A., Carreño, C., “Effect of the copper
content on the microstructure an mechanical
properties of a modified nodular iron.”, Materials
Characterization, Vol. 51, pp 219 –224, 2003.

53

�Influencia del cobre en las propiedades mecánicas del hierro nodular / Hugo E. Cruz Cristerna, et al.

4. Gonzaga, R.A., González, J., “Influence of an
appropriate balance of the alloying elements on
microstructure and on mechanical properties
of nodular cast iron.”, Materials Processing
Technology, pp 1 – 5, 2005.
5. “Fundiciones de Hierro.”, ILAFA, 1986.
6. Nadot, Y., Mendez, J., Ranganathan, N.,
“Influence of casting defects on the fatigue limit
of nodular cast iron.”, International Journal of
Fatigue, Vol. 26, pp 311–319, 2004.
7. Avner, S.H.,. “Metalurgia Física”, 1975.
8. Smith, W., “Introducción a la Ciencia de los
Materiales”, Mc Graw-Hill, 1999.
9. Askeland, D.R., “Ciencia e ingeniería de los
Materiales.”, International Thomson Editor, 1999.

54

10. Rodríguez, G., Hernández, B., “Análisis de la
influencia del calcio-silicio y tierras raras, como
inoculantes de hierro nodular.” Memorias del
Congreso Internacional de Materiales, pp 60-72,
1998.
AGRADECIMIENTOS
Los autores agradecen a la empresa Proeza
Grede, S.A. de C.V. por el material proporcionado
y el acceso a su laboratorio, así como al Programa
Doctoral en Ingeniería de Materiales de la FIMEUANL por las facilidades otorgadas para la
realización de este estudio.

Ingenierías, Octubre-Diciembre 2008, Vol. XI, No. 41

�Control difuso de fuerza
en robótica industrial
J. Norberto Pires, Tiago Godinho
Universidade de Coimbra. Portugal
Departamento de Engenharia Mecánica
norberto@robotics.dem.uc.pt

RESUMEN
En este artículo se presentan los conceptos básicos relacionados con el
control de fuerza en robótica industrial. Se presenta una aplicación de control
de fuerza basada en una estrategia de lógica difusa, permitiendo una breve
discusión sobre los requerimientos del sistema necesarios para su implementación
industrial. Se discuten brevemente los resultados obtenidos poniendo énfasis
sobre las aplicaciones industriales, en virtud de que en las pruebas el robot
mostró siempre una buena capacidad de seguimiento para los diferentes perfiles
de fuerza utilizados.
PALABRAS CLAVE
Robots industriales, control de fuerza, software distribuido, programación.
ABSTRACT
This article introduces basic concepts about force control on industrial
robotics. An application implemented through a fuzzy-PI strategy is developed,
enabling a brief discussion on system requirements necessary for industrial
implementation. The obtained results are briefly discussed putting emphasis on
industrial applicability, namely because several force profiles were used and
the robot always showed good tracking capabilities.
KEYWORDS
Industrial robots, force control, distributed software, programming.

Artículo publicado originalmente en portugués en la
Revista Iberoamericana
de Ingeniería Mecánica,
Vol. 10, No. 3, traducido y
publicado con autorización
del autor.

INTRODUCCIÓN
Dada su enorme flexibilidad, los robots son por excelencia, equipos típicos
en los sistemas flexibles de producción, siendo esa la principal razón de su
utilización en las estructuras actuales de producción.1 En la mayoría de las
tareas desempeñadas por robots manipuladores industriales, tales como pintura y
posicionamiento, los controladores de posición permiten un desempeño adecuado.
Sin embargo, en el caso de la verificación del contacto entre una herramienta y
el medio que lo rodea, la fuerza de interacción debe ser debidamente controlada,
evitando así, daños en las piezas o en la estructura del robot.2,3 La mayoría de los
robots industriales existentes en el mercado están controlados solamente en cuanto
a posición. Pero, un control de fuerza de contacto es deseable en un gran número
de tareas industriales.4,5 Ejemplos típicos de tareas que exigen control de fuerza
e interacción son: montaje de componentes mecánicos, seguimiento de aristas,

Ingenierías, Octubre-Diciembre 2008, Vol. XI, No. 41

55

�Control difuso de fuerza en robótica industrial / J. Norberto Pires, et al.

lijado, desbaste, pulimiento, etc.2,6 Las fuerzas de
contacto generadas que dependen de la rigidez de
la superficie de contacto de las herramientas, deben
ser debidamente controladas, o minimizados sus
efectos, puediendo ser utilizadas dos estrategias para
controlar las fuerzas de contacto: el control activo
de fuerza y el control pasivo de fuerza.1
CONTROL PASIVO DE FUERZA
En el control activo de fuerza, las fuerzas de
contacto deben ser controladas para que las tareas
sean ejecutadas con éxito, bastando que éstas se
mantengan dentro de un determinado rango de
valores seguros, no siendo necesario conocer su
valor exacto. En este caso las fuerzas de contacto
son un efecto “indeseado”, inherente a las tareas.10
En el control pasivo no existe medición de fuerza,
siendo la trayectoria del elemento final modificada
por las fuerzas de interacción.7 En esta situación
la estrategia usada es normalmente la de agregar
alguna flexibilidad en el elemento terminal, con el
objeto de amortiguar los impactos y aumentar la
tolerancia a eventuales errores de posicionamiento,
complementada con una planeación cuidadosa de la
trayectoria y de la aproximación a los objetos.
Este procedimiento implica un conocimiento
detallado de todo el espacio de trabajo del robot,
teniendo perfectamente identificados todos los
posibles obstáculos a su movimiento. Conociendo
con exactitud y anticipación la posición de cada
elemento de la CFP (celda flexible de producción),
es posible definir las trayectorias que los eviten, así
como aproximarse con cautela a aquellos con los que
es necesario un contacto.1
En el control pasivo de fuerza, no es necesario
utilizar un sensor de fuerza o introducir alteraciones
en la programación del sistema de control.
Este tipo de control es barato y simple, y
constituye la aplicación más común en robótica
industrial.1,7 Existen dispositivos en el mercado
de tipo RCC (Remote Centre Compliance), que
permiten adicionar flexibilidad al elemento terminal
protegiendo la herramienta contra impactos y
errores de posicionamiento, permitiendo también
compensar errores de alineamiento. 1 Un RCC
efectúa correcciones cinéticas de las desviaciones
del elemento terminal.7

56

CONTROL ACTIVO DE FUERZA
En el control activo, las fuerzas de contacto deben
ser controladas porque de eso depende la eficiencia
y el grado de éxito de la tarea a efectuar.1,6,8,9,10 En
este caso, las fuerzas de contacto no son indeseables
y son necesarias para el éxito de la tarea.
Una característica de la tarea a efectuar es que las
fuerzas de contacto asuman un valor determinado,
o que obedezcan a un determinado perfil.1 En el
control activo, el valor de la fuerza de contacto
es retroalimentado a un controlador, siendo usado
para modificar o generar en línea las trayectorias
deseadas.7
El control activo de fuerza es fundamental en
tareas de pulimento, desbaste y lijado de superficies
rígidas (metal, vidrio, cerámica, madera, etc.).1,2,6
La manipulación de objetos frágiles o fácilmente
deformables, se puede beneficiar grandemente con
este método, centrándose especialmente en tareas
tecnológicas en las que el factor fuerza/momento de
trabajo es esencial.1
De manera general todos los procesos tecnológicos
que funcionan por abrasión, montaje automático
de equipos y compuertas, debaste de materiales
excedentes, seguimiento de superficies, así como
también el control de calidad o detección de
irregularidades, etc., pueden beneficiarse mucho de
un control de fuerza adecuado.
ARQUITECTURAS DE CONTROL DE FUERZA
Según8 el estudio del control de fuerza en robots
se inició en la década de los 50 y 60 del siglo
pasado, surguiendo obviamente grandes problemas
de estabilidad de difícil solución.
El avance en los recursos computacionales
y en algoritmos sofisticados permitió enfrentar
los problemas de estabilidad, desarrollándose así
diversas arquitecturas de controladores de fuerza,8,11
entre los que se encuentran: el control explícito de
fuerza, el de impedancia, el implícito de fuerza, el
híbrido, el de rigidez, y el de amortiguamiento.
Control explícito de fuerza
Las dos principales estrategias para el control de
fuerza son: el control explícito de fuerza y el control
de impedancia.16
Ingenierías, Octubre-Diciembre 2008, Vol. XI, No. 41

�Control difuso de fuerza en robótica industrial / J. Norberto Pires, et al.

Sin embargo se ha demostrado, teóricamente y
experimentalmente, que un control de impedancia
contiene, o es equivalente, a un controlador explícito
de fuerza.1,5,6 El Control explícito de fuerza, traduce
en el comando directo, explícito, la fuerza de
referencia o deseada, fd, con el objetivo de minimizar
la función de error de fuerza:
E f = f d − f md
Donde fmd es la fuerza medida.
Se han propuesto dos tipos de controles explícitos
de fuerza: El control explícito directo (basado en
fuerza) y el control explícito indirecto (basado en
posición).
Control explícito directo
El control explícito de fuerza directo,1,5,11 ilustrado
en la figura 1, tiene como base un controlador de
fuerza, F, que compara las señales de fuerza deseada,
fd, con la medida, fmd, y las procesa, suministrando
una señal de comando directamente a la planta
(robot), G. Una fuerza de referencia también puede
ser retroalimentada positivamente y sumada a la
señal de comando de la planta.
El controlador F normalmente cuenta con un
subconjunto controlador PID (i.e. P, I, PD, PI,
y PID). Si los resultados son adecuados, no es
necesario recurrir a técnicas más sofisticadas y
matemáticamente más exigentes.1,6 En caso de que
resulte que el controlador PID (o un subconjunto de
este) es inadecuado, la comprensión del sistema de
control con PID proporciona información muy útil
para análisis más complejos.6
Control explícito indirecto
En el control explícito indirecto de fuerza, se
utiliza un lazo exterior de fuerza, que suministra
comandos de posición a un lazo interior, constituido
por un controlador de posición. 1,6 El control
explícito indirecto de fuerza fue el primero en ser
implementado, por razones prácticas, en la medida
que la mayoría de los robots comerciales no permiten
el acceso directo a los actuadores.6
En este tipo de control se consideran dos
alternativas las cuales se describen a continuación.1
La primera alternativa,1,6 ilustrada en la figura 2,
el lazo exterior suministra referencias de posición
a un lazo interior, constituido por un controlador
Ingenierías, Octubre-Diciembre 2008, Vol. XI, No. 41

Fig. 1. Control explícito directo de fuerza (G representa
la planta y F es un controlador).

Fig. 2. Control explícito indirecto usando relación
de admitancia (W es el controlador, G es la planta a
controlar: robot).

Fig. 3. Controlador explícito indirecto usando un
controlador de fuente en el lazo exterior (F es el
controlador de fuerza, ∆X es el error de posición, W es
el controlador de posición, G es la planta a controlar:
robot).

basado en posición, W. La fuerza de referencia es
transformada en una posición de referencia a través
de una admitancia, la cual es descrita por la inversa
de la impedancia de segundo orden:
A = Z-1 = (mf s2 + cf s +kf )-1
Donde mf, cf, kf son la masa, la constante de
amortiguamiento y la rigidez de contacto.
En la segunda alternativa,1 ilustrada en la figura
3, el lazo exterior incluye un controlador de fuerza,
el que permite suministrar referencias de posición
al controlador, G, del sistema de control del robot.
Normalmente las referencias de posición son
suministradas en la forma de error de posición.
Los métodos de control explícito indirecto de
fuerza, pueden ser reescritos como métodos de
control explícitos directos de fuerza.1 En realidad
los métodos indirectos, basados en posición, difieren
de los métodos directos, basados en fuerza, por la
adición de rigidez a la planta.6
Controlador PI-Difuso
Para poder compensar las incertidumbres
del medio ambiente, resultantes de los modelos
de contacto, imprecisos o simplificados, y de la
formulación dinámica de contacto adoptada, se opta
por utilizar un controlador basado en lógica difusa
(Fuzzy Logia).1,3,4,12,13

57

�Control difuso de fuerza en robótica industrial / J. Norberto Pires, et al.

Debido al hecho de que el modelo dinámico de
un robot es un conjunto de ecuaciones no lineales,
es difícil construir un sistema de control de fuerza
no lineal sin retroalimentación.4 La información
proveniente del sensor de fuerza/momento contiene
ruido, e, incluso recurriendo al uso de filtros para
procesar la señal del sensor, no es posible eliminar las
incertidumbres relacionadas con las fuerzas medidas.
El modelo matemático del proceso a controlar
también es difícil de obtener. Para los controladores
PI convencionales, utilizados en operaciones de
control de fuerza, los parámetros del controlador
tienen que ser ajustados, con el fin de obtener la
actuación pretendida, sin embargo, es difícil de
parametrizar correctamente los valores de ganancia.4
Estas dificultades vuelven difícil la aplicación de
un controlador PI clásico en procesos industriales.
Recuérdese que los ambientes industriales son
claramente incompatibles con los setups complejos
y requirimientos de una elevada especialización del
operador.1
Un controlador PI clásico exhibe una gran
dependencia del modelo utilizado para representar
el controlador de posición, el robot y el sensor de
fuerza/momento, limitando sus aplicaciones. Se
propone asi la utilización de un controlador PI basado
en lógica difusa, tal como se presenta en.1,4,14

En el proyecto de un controlador difuso, no es
necesario recurrir a modelos matemáticos detallados.
El control es hecho en base a un conjunto de reglas
heurísticas, cuyo establecimiento se basa en la
experiencia humana. Los controladores difusos
son más robustos a pequeñas variaciones de los
parámetros del sistema. Específicamente, los
controles PI difusos empiezan a ser implementados
con éxito en diversas aplicaciones industriales,
mostrando mejores resultados que los controladores
clásicos.4
Un controlador de lógica difusa (CLD) se basa
1,3,15
en:
1.- Una base de conocimiento definida por reglas
simples de tipo “If &lt;condición&gt; Then &lt;acción&gt;”,
utilizando variables definidas o caracterizadas
vagamente.
2.- Un mecanismo de inferencia que permite obtener
las salidas de control.
En la figura 4 se representa la arquitectura general
propuesta para el sistema de control.1,12,14
Los sistemas difusos son aproximaciones
universales, o sea si un sistema es controlable, puede
ser implementado un controlador difuso equivalente
a un controlador lineal. En el caso estudiado el
controlador tiene tres variables: dos variables de
Tabla I. Tabla de entradas y salidas.

Fig. 4. Arquitectura general para el sistema de control

58

Definición de variable

Variable
lingüistica

Entradas

Error de fuerza ⇒ e(k)=fa(k)=fd
Variación de error ⇒
de(k)=e(k)=e(k-1)

ERRO
DERRO

Salidas

Variable de control ⇒ du(k)

DU

Fig. 5. Controlador de fuerza basado en lógica difusa.

Ingenierías, Octubre-Diciembre 2008, Vol. XI, No. 41

�Control difuso de fuerza en robótica industrial / J. Norberto Pires, et al.

Tabla II. Niveles del sensor de fuerza/momento (JR3).16
e(k)/fd %

de(k)/fd %

entrada y una variable de salida,1,3,4,14 de acuerdo a
lo presentado en la tabla I y en la figura 5.

nivel

&lt;-75

&lt;-50

-9

[-50, 75[

[-40, -50[

-8

[40, 50[

[-35, -40[

-7

[-30, -40[

[-30, -35[

-6

[-25, -30[

[-25, -30[

-5

[-20, -25[

[-20, -25[

-4

[-15, -20[

[-15, -20[

-3

[-10, -15[

[-10, -15[

-2

[b1, -10[

[-b2, -10[

-1

]a1, b1[

[a2, b2[

0

[a1, 10[

[a2, 10[

1

[10, 15[

[10, 15[

2

[15, 20[

[15, 20[

3

[20, 25[

[20, 25[

4

[25, 30[

[25, 30[

5

[30, 40[

[30, 35[

6

[40, 50[

[35, 40[

7

[50, 75[

[40, 50[

8

&gt;75

&gt;50

9

Desarrollo de un controlador PI difuso
Considerando el sensor de fuerza/momento
utilizado en el trabajo presentado en,10 se divide
la gama total del sensor en 19 zonas obtenidas en
función de los cocientes porcentuales de error,
e(k)/fd, y de la diferencia del error, de(k)/fd, en
función de la fuerza deseada (ver tabla II). La zona
muerta, que se verifica cuando las entradas asumen
el valor cero, pueden ser ajustadas variando a1, a2,
b1, b2. Así:
Zona muerta para e(k)/fd →]a1,a2[
Zona muerta para de(k)/fd →]b1,b2[
Utilizando el toolbox de fuzzy logic de Matlab
se desarrollaron tres tablas de decisión, siendo
una de ellas presentada en la tabla III.1 Ésta fue
obtenida como se describe en 1, utilizando un
conjunto de reglas optimizadas para este tipo
de aplicaciones, y que se basan en una tabla de
decisión clásica extendida para las condiciones
verificadas en este trabajo.

Tabla III. Tabla de decisión difusa PI. (Se presentan los valores redondeados para efecto de aplicación gráfica).
-8

-7

-6

-5

-4

-3

-2

-1

0

1

2

3

4

5

6

7

8

8

0

-1-

-2

-2

-2

-3

-4

-4

-4

-4

-6

-6

-6

-6

-7

-7

-7

7

1

0

-1

-1

-2

-3

-3

-3

-4

-4

-5

-5

-6

-6

-6

-6

-7

6

2

1

0

-1

-2

-2

-2

-3

-4

-4

-4

-5

-6

-6

-6

-6

-7

5

2

1

1

0

-1

-1

-2

-3

-3

-3

-4

-5

-4

-4

-6

-6

-6

4

2

2

2

1

0

-1

-2

-2

-2

-3

-4

-4

-4

-5

-6

-6

-6

3

3

3

2

1

1

0

-1

-1

-2

-3

-3

-3

-4

-4

-5

-5

-6

2

4

3

2

2

2

1

0

-1

-2

-2

-2

-3

-4

-4

-4

-5

-6

1

4

3

3

3

2

1

1

0

-1

-1

-2

-3

-3

-3

-4

-5

-5

0

4

4

4

3

2

2

2

1

0

-1

-2

-2

-2

-3

-4

-4

-4

-1

5

5

4

3

3

3

2

1

1

0

-1

-1

-2

-3

-3

-3

-4

-2

6

5

4

4

4

3

2

2

2

1

0

-1

-2

-2

-2

-3

-4

-3

6

5

5

5

4

3

3

3

2

1

1

0

-1

-1

-2

-3

-3

-4

7

6

6

5

4

4

4

3

2

2

2

1

0

-1

-2

-2

-2

-5

7

6

6

5

5

5

4

3

3

3

2

1

1

0

-1

-1

-2

-6

7

6

6

6

6

5

4

4

4

3

2

2

2

1

0

-1

-2

-7

7

6

6

6

6

5

5

5

4

3

3

3

2

1

1

0

-1

-8

7

7

7

6

6

6

6

5

4

4

4

3

2

2

2

1

0

Ingenierías, Octubre-Diciembre 2008, Vol. XI, No. 41

59

�Control difuso de fuerza en robótica industrial / J. Norberto Pires, et al.

Fig. 6. Arquitectura del sistema implementado.

APLICACIÓN DESARROLLADA
En este trabajo además de haberse tenido
que implementar un controlador de fuerza, se
elaboró un sistema de ensayo de los diferentes
factores que influyen en un sistema de este tipo.
El software desarrollado obedece a una filosofía
de software de arquitectura distribuida clienteservidor. Específicamente consiste en una aplicación
cliente basada en API Win 32, que corre en PC, esta
aplicación hace lecturas de los valores de la fuerza
del momento verificado con una razón de 10 ms. El
sensor utilizado es un sensor de fuerza/momento
JR3.16 Paralelamente fue desarrollado un servidor
que corre en el controlador del robot ABB IRB 2400,8
utilizando un lenguaje de programación RAPID. La
comunicación y la sincronización entre el servidor
que corre en el robot, y la aplicación cliente que corre
en la PC (figura 6), fueron realizados recurriendo a
un servidor RPC (Remote Precedure Calls).
El programa cliente que corre en la PC calcula el
valor de la corrección a efectuar en la posición actual
del robot, teniendo en cuenta el valor de la fuerza
pretendida y el valor actual. El valor de la corrección,
en la posición que el manipulador tiene que efectuar,
es enviado a través de una llamada remota hecha a
través de la red disponible (Ethernet).

60

Esta instrucción de corrección sólo es enviada
cuando la aplicación servidor, recurriendo a eventos
RPC, envía, para la aplicación cliente la información
de que ya efectúo la corrección solicitada en el ciclo
anterior; o sea, siempre que el robot termina una
corrección solicitada, le será enviado un nuevo valor
de corrección de posición. Se verificó que el sistema
implementado permita efectuar una corrección
cada 100 ms, lo que permite velocidades lineales
considerables por parte del manipulador.
El sistema implementado permite efectuar
diferentes pruebas, obteniéndose así información
útil para aplicaciones industriales. Los ensayos
efectuados consistieron en la utilización de un
lápiz en la punta de la herramienta, soportado por
un muelle amovible, efectuándose trayectorias de
contacto del lápiz con un plano (figura 7). Fueron
elaborados ensayos para varios valores de rigidez
de contacto, usando para ello muelles de diferentes
constantes de elasticidad.
La aplicación desarrollada (figura 8) permite
también efectuar ensayos de trayectorias, siendo la
fuerza de contacto pretendida constante, o exigiendo
que la fuerza de contacto obedezca a un determinado
perfil deseado. Para ambos casos la superficie de
contacto puede presentar varias inclinaciones. Con
Ingenierías, Octubre-Diciembre 2008, Vol. XI, No. 41

�Control difuso de fuerza en robótica industrial / J. Norberto Pires, et al.

Fig. 7. Sistema de prueba empleado.

Fig. 8. Aplicación desarrollada (PC).

Fig. 9. Prueba con el perfil de fuerza deseado
triangular.

el fin de poder obtener una mejor configuración del
funcionamiento de los controladores desarrollados,
es permitido al usuario configurar la “zona muerta”
así como las constantes que afectan las variables del
controlador PI-difusos (ke, kd, y ku), ver figura 5.
Los resultados obtenidos demuestran la utilidad
práctica del sistema desarrollado, en virtud de los
excelentes resultados mostrados en el seguimiento
de perfiles de fuerza.
Algunos de esos perfiles (triangulares, cuadrados,
sinusoidales, etc.) son muy exigentes desde el
punto de vista de control, por lo que los resultados
obtenidos son particularmente significativos (figura
9). Los ejemplos de la figura 9, se refieren a los
casos en que fueron impuestos perfiles triangulares
(diente de sierra) unidimensionales, en los cuales
variaron ligeramente las constantes del controlador
(ver detalles en la figura).
La onda triangular que funciona como referencia
de fuerza, varía entre 20 y 30 Newtons (los valores
de fuerza representados en la figura son lecturas de

ADC de 16 bits). La medida de la fuerza es obtenida
en ciclos de 10 ms (unidades de tiempo de la figura
9), y el ciclo de control es inferior a 100 ms (ciclos
en que es actualizada la posición del robot).

Ingenierías, Octubre-Diciembre 2008, Vol. XI, No. 41

CONCLUSIONES
En este artículo se presenta una breve revisión
del problema del control de fuerza en robótica
industrial. Se describe el desarrollo y realización
de una arquitectura de control indirecto de fuerza
basada en un controlador difuso-PI. Se desarrolló
también un sistema de pruebas que consiste de un
manipulador, una herramienta de rigidez variable y
un sensor de fuerza/momento.
El sistema permite realizar trayectorias de
contacto sobre varias superficies, imponiendo
diversas condiciones a la fuerza deseada. La
arquitectura de control propuesta fue probada con
resultados significativos que justifican sea de interés
para aplicaciones industriales.

61

�Control difuso de fuerza en robótica industrial / J. Norberto Pires, et al.

REFERENCIAS
1. J. N. Pires, “Realização de Controlo de Força
em Robôs Manipuladores Industriais”, Tese de
Doutoramento, Coimbra (1999).
2. S. Chiaverini e B. Siciliano, “The Parallel
Approach to force/Position Control of robtic
Manipulators”, IEEE Transactions on Automatic
Control, Agosto (1993).
3. S. T. Lin e A. K. Huang, “Hierarchical Fuzzy
Force Control for Industrial Robots”, IEEE
Transactions on Automatic Control, Agosto
(1998).
4. K. T. Song e H. P. Li, “A Fuzzy Adaptive Control
Design for Compliant Motion of a Manipulator”,
Proceed-ings of IEEE International Conference
on Robotics and Automation, Minneapolis, Abril
(1996).
5. R. Volpe e P. Khosla, “A Theoretical and
Experimental Investigation of Impact control
for manipulators”, The International Journal of
Robotics Research, Agosto (1993).
6. R. Volpe e P. Khosla, “A Theoretical and
Experimental Investigation of ExplicitForce
Control Strategies for Manipulatores”, IEEE
Transactions on Automatic Control, Novembro
(1993).
7. J. De Shutter, J. Katupitiya, P. Vanherck e
H. Van Brussel, “Active Force Feedback in
Industrial Robotic Assembly: A Case Study”, The
International Journal of Advanced Manufacturing
Technology, 2 (4) (1987).
8. ABB IRB1400 Users Manual, ABB Flexible
Automation (1997).
9. J. De Shutter e H. Van Brussel, “Compliant Robot
Motion I. A Formalism for specific Compliant

62

Motion Tasks”, The International Journal or
Robotics Research,. 7(4), Agosto (1988).
10. J. De Shutter e H. Van Brussel, “Compliant Robot
Motion II. A Control Approach Based on External
Control loops”, The International Journal of
Robotics Research, 7 (4), Agosto (1988).
11. B. Siciliano, L. Villani; Robot Force Control,
Kluwer Academic Publishers, (1999).
12. H. X. li e H. B. Gatland, “A new methodology
for designing a fuzzy logic controller”, IEEE
Transactions on Systems, Man and Cybernetics,
Março (1995).
13. K. T. Song e H.P. Li, “ A fuzzy adaptive control,
design for compliant motion of a manipulator”,
Proceedings of the IEEE International Conference
on Robotics and Automation, Minneapolis, Abril
(1996).
14. G. M. Abdelnour, C.H. Chang, F.H. Huang e
J. Y. Cheung, “Design of a fuzzy controller
using input and output mapping factors”, IEEE
Transactions on System, Man and Cybernetics,
Setembro/Outubro (1991).
15. E. Cox, “Fuzzy Fundamentals”, IEEE Spectrum,
Outubro (1992).
16. Sensores de Força/Momento JR3, http://www.
jr3.com
17. D. E. Whitney, “Historical Perspective and State
of Art in Robot force Control”, The International
Journal of Robotics Research, 6(1), Spring
(1987).
18. K. Nilson, “Industrial Robot Programming”,
Ph.D. Thesis, Department of Automatic Control,
Lund Institute of Technology, Maio (1996).
19. K. Ogata, Modern Control Engineering, PrenticeHall Inc. (1970).

Ingenierías, Octubre-Diciembre 2008, Vol. XI, No. 41

�Estimando el fasor dinámico
con el método de Shanks
Alejandro Torres Muñoz, José Antonio de la O Serna
FIME-UANL, PROLEC GE
alejandro1.torres@ge.com, jdelao@mail.uanl.mx

RESUMEN
Se propone un nuevo algoritmo para la estimación fasorial, el cual permite
obtener las variaciones dinámicas de la amplitud y la fase típicas de las
oscilaciones de potencia. Se hace uso de un modelo autorregresivo de promedio
móvil (ARMA) para la estimación de la señal. La parte AR corresponde a
la frecuencia fundamental del sistema, y los mejores parámetros del modelo
MA se obtienen haciendo uso de la metodología de Shanks. Estos parámetros
nos proporcionan la información concerniente al vector de estado fasorial,
el cual se obtiene al realizar la expansión en fracciones parciales del modelo
ARMA estimado. Simulaciones y resultados experimentales demuestran que los
estimados, no solamente son útiles para el control y monitoreo de los sistemas
eléctricos de potencia, sino también para realizar la discriminación entre una
falla y una oscilación de potencia.
PALABRAS CLAVE
Fasor dinámico, estimación fasorial, estimación frecuencial, modelo de
señal tipo arma, demodulación, filtros digitales, método de Shanks, envolvente
compleja, interpolación.
ABSTRACT
A new algorithm for phasor estimation is proposed. It is based on a signal
model that allows amplitude and phase dynamic variations. An autoregressive
and moving average (ARMA) model is assumed for the oscillating signal. Its AR
part is fixed and defined only by the nominal fundamental frequency. Its best MA
parameters are estimated with the Shanks’ method. These parameters provide
the key information from which the phasor state vector is estimated through the
partial fraction expansion of the ARMA rational polynomial. Simulations and
experimental results demonstrate that this estimates could be useful, not only
for the monitoring and controlling of the power system, but also to discriminate
between a fault and an oscillation state.
KEYWORDS
Dynamic phasor, Phasor estimation, frequency estimation, ARMA signal
model, demodulation, digital filters, Shanks’ method, complex envelope,
interpolation.

Ingenierías, Octubre-Diciembre 2008, Vol. XI, No. 41

63

�Estimando el fasor dinámico con el método de Shanks / Alejandro Torres Muñoz, et al.

INTRODUCCIÓN
La creciente demanda de energía eléctrica y
la falta de medios de transmisión de energía, ha
provocado que la mayoría de los sistemas eléctricos
de potencia (SEP) del mundo, trabajen en sus límites
operativos la mayor parte del tiempo. Por lo tanto, al
realizar conmutaciones de carga o al liberarse fallas
en el sistema, los SEP presentan oscilaciones de
potencia, las cuales se caracterizan por poseer lentas
variaciones de amplitud a frecuencias menores de la
fundamental. Estas variaciones pueden ser un indicio
de la pérdida de estabilidad y riesgos de colapso en
el sistema.
La magnitud de la oscilación depende de las
condiciones iniciales del sistema al momento de
liberarse el fenómeno transitorio. Dicha magnitud,
puede tomar valores no nominales antes de que
el estado estable sea alcanzado de nuevo por el
sistema, periodo en el cual los relevadores o equipos
de medición fasorial presentan cierta dificultad para
distinguir entre una falla y una oscilación. Esto se debe
a que los algoritmos de medición fasorial tradicionales
asumen amplitud y fase constante durante todo el
intervalo de observación,1,2 lo que implica una fuerte
restricción para el control y monitoreo efectivo del
SEP bajo condiciones transitorias.
Por lo anterior, es necesario contar con nuevos
algoritmos de estimación fasorial que distingan
de manera segura y efectiva entre una falla y una
oscilación, ya que esto podría ser la causa de los
apagones ocurridos en los últimos años.
En este artículo, publicado en,3 se propone un
algoritmo que asume las variaciones de amplitud
y fase como funciones de tiempo para pequeños
intervalos de observación. Esto se logra aproximando
la función de la envolvente compleja por medio
del polinomio de Taylor de segundo orden. El
polinomio está formado por un término constante
que corresponde a la amplitud y fase tradicionales, a
éste se le agregan dos primeros términos de primer y
segundo orden, los cuales nos indican la velocidad y
la aceleración con la que cambia el fasor dinámico.4
Estos dos nuevos elementos nos proporcionan
información muy importante acerca de la dinámica
de los sistema eléctricos de potencia, la cual es
crucial para poseer un mejor control y monitoreo
efectivo de los SEP bajo condiciones transitorias.

64

Se presenta en este trabajo el modelo de la señal
por medio de un modelo autorregresivo de promedio
móvil (ARMA), y al identificar cada uno de sus
parámetros por pequeños intervalos de tiempo nos
conduce al nuevo método de estimación fasorial.
Los coeficientes del modelo autorregresivo (AR)
dependen solamente de la frecuencia nominal del
sistema, y únicamente los mejores parámetros del
modelo de promedio móvil (MA) son estimados
haciendo uso de la metodología de Shanks, estos
coeficientes nos aportan la información fasorial
correspondiente de las señales del SEP.
Al realizar la demodulación del modelo ARMA
correspondiente a la señal estimada, por medio de
la expansión en fracciones parciales, se obtienen
cada uno de los elementos que constituyen al vector
de estado fasorial, la solución de la metodología es
muy sencilla ya que se conocen los coeficientes del
modelo AR, donde estos son constantes y la matriz
de Gram requiere ser invertida solamente una vez.
Esta técnica de estimación fasorial puede ser vista
como un filtro pasa banda alrededor de la frecuencia
fundamental del sistema, la cual captura el espectro
de la oscilación, así como las dos derivadas de la
fase y la amplitud.
Una vez expuestas las ideas concernientes al
fasor dinámico en,4 surgió gran interés en aplicar las
técnicas tradicionales de predicción lineal, las cuales
hacen uso del principio de mínimos cuadrados. Se
escogió la metodología de Shanks por ser la más
adecuada, aunque se llegó a la conclusión de que el
modelo ARMA está limitado, por ser estrictamente
causal y por lo tanto genera un subespacio base
incapaz e insuficiente de cubrir la simetría de los
polinomios de Taylor. Sin embargo, el modelo
ARMA es capaz de ajustar polinomios de Taylor a
la derecha del intervalo de observación tal y como
se muestra más adelante.
En las siguientes secciones se describe la
formulación del modelo pasa banda de estimación
fasorial haciendo uso de la metodología de Shanks.
Enseguida se muestran las respuestas en frecuencia
de los filtros de estimación para diferentes longitudes
de ventana de interpolación, así como el análisis
de la sensibilidad que presenta el modelo ante
la presencia de ruido. Por último, se presentan
varias simulaciones y resultados experimentales

Ingenierías, Octubre-Diciembre 2008, Vol. XI, No. 41

�Estimando el fasor dinámico con el método de Shanks / Alejandro Torres Muñoz, et al.

del modelo, concluyéndose que la metodología
propuesta no solamente es útil para la estimación
fasorial, sino que también es capaz de discriminar
entre una falla y una oscilación de potencia por medio
de la nueva información concerniente a la velocidad
y la aceleración del fasor dinámico.
MODELO DE LA OSCILACIÓN
Hoy en día, las técnicas de estimación fasorial
tradicionales mostradas por (1) asumen una señal
de amplitud y fase constante durante el intervalo de
observación, como la siguiente:
s(t) = a0 cos(ω 0t + ϕ 0), 0 ≤ t ≤ T.
(1)
El modelo en (1) no abarca las variaciones
dinámicas propias de una oscilación de potencia, lo
cual constituye una severa restricción para el control
y monitoreo efectivo de los sistemas eléctricos de
potencia. En este artículo se propone un modelo
pasa banda de estimación fasorial asumiendo que
la amplitud y la fase son funciones del tiempo, tal y
como se muestra a continuación:
s(t) = a(t) cos(ω 0t + ϕ(t)), 0 ≤ t ≤ T.
(2)
Reescribiendo (2) en función de exponenciales
complejas se obtiene:
0 ≤ t ≤T
s(t) = 1 P(t)e jω0t + P∗(t)e − jω0t
(3)
2

[

]

donde P(t)=a(t)ejφ(t) es el fasor dinámico de la señal.
En telecomunicaciones a este elemento se le conoce
como la envolvente compleja de una señal pasa
banda s(t).5 Esta función del tiempo compleja es
fundamental para el análisis de la dinámica de los
sistemas eléctricos de potencia.
Es posible aproximar el fasor dinámico P(t) en
pequeños intervalos de observación por medio de
polinomios de Taylor de segundo orden, que sin
pérdida de generalidad, estaría dada por:
2
P (2)(t) = P0(2) + P1(2) t + P2(2) t ,
1!
2!

0 ≤ t ≤ T.

(4)
donde P (t) es el polinomio, mientras que los
t é r m i n o s P0 = P(0 ), P1 = P′(0 ), P2 = P′′(0 )∈C ,
representan las distintas derivadas del fasor dinámico
en el origen. Conforme se aumenta el orden del
polinomio de Taylor se mejora la aproximación, pero
los estimados con el de segundo orden nos ofrecen ya
buenos resultados para nuestro propósito. El modelo
(2)

Ingenierías, Octubre-Diciembre 2008, Vol. XI, No. 41

pasa banda de segundo orden de estimación fasorial
expresado en función de exponenciales complejas
es entonces:

(

)

s (2)(t) = 1 P (2)(t)e jω0t + P (2)∗(t)e − jω0t
2
Al discretizar (5) se obtiene:
2
j θ 0n
(2)
(2) n
s (2)(n) = Re (ρ(2)
0 +ρ1 n +ρ2 2!)e

{

0 ≤ t ≤T

(5)

} 0≤ n ≤ N −1
(6)

donde para cada N 0 (muestras por periodo
(2) 2
fundamental), θ0 = N2π0 , ρ1(2) = P1(2)τ y ρ(2)
2 = P2 τ ,
τ = T0 / N 0 .
Este modelo cuadrático de estimación fasorial
puede considerarse como un filtro adaptivo para
cada intervalo de observación, donde su función de
transferencia se obtiene al realizar la transformada
“z” de (6), generándose lo siguiente:
S

(2) (2)
(2)
⎛
(ρ1 −ρ 2 / 2)e jθ 0 z −1
ρ0
⎜
+
jθ −1
(1−e jθ 0 z −1) 2
⎝⎜ 1−e 0 z
jθ 0 z −1
ρ (2)
2 e
+
θ
j
(1−e 0 z −1) 3
(2) (2)
ρ (2)*
(ρ1 −ρ 2 / 2) *e − jθ 0 z −1
0
+
+
1−e − jθ 0 z −1
(1−e − jθ 0 z −1) 2

(2)
(z) =

+

1
2

− jθ 0 z −1 ⎞
ρ (2)*
2 e
⎟
(1−e − jθ 0 z −1) 3 ⎟⎠

(7)
Al simplificar (7) se obtiene una función racional
de la forma:
q

S (2)(z) =

∑ bk z −k

k =0
p

1+ ∑ ak z −k
k =1

(8)

donde q=5 y p=6 para el modelo cuadrático.
La ecuación (8) se refiere a un modelo ARMA
de sexto orden correspondiente al modelo de la
señal pasa banda propuesta en (6). La función
de transferencia en (8) posee tres pares de polos
complejos conjugados, tres de estos polos están
ubicados sobre ejθ0 y los otros tres son el conjugado
de éste. Es importante hacer notar que estos polos
sólo están definidos para la frecuencia nominal del
sistema θ0. Por otro lado los coeficientes bk, k=0,…,q
correspondientes al modelo MA nos proporcionan
la información fasorial correspondiente a la señal
pasa banda, tal y como se observa en la expansión
en fracciones parciales en (7).

65

�Estimando el fasor dinámico con el método de Shanks / Alejandro Torres Muñoz, et al.

MÉTODO DE SHANKS
Los mejores coeficientes {bk}qk =0 en (8) se
obtienen usando la metodología de Shanks,6,7 la
cual hace uso del principio de mínimos cuadrados.
El error de estimación se define como la diferencia
entre el segmento de la señal sd(n) y la señal estimada
ŝ(n) correspondiente al modelo en (6).
e(n) = sd (n) − sˆ(n)

representan un subespacio equivalente formado
por las componentes del modelo de la señal:
componente constante e jθ0n , componente lineal
ne jθ0n y componente cuadrático n 2e jθ0n n≥ 0 .
Es precisamente sobre este subespacio donde se
proyecta la señal sd(n), generándose un modelo
ARMA correspondiente a la señal estimada ŝ(n), tal
y como se muestra en la figura 1.

q

= sd (n) −

∑b v(n − k),
k

n = 0,K, N −1

(9)
es la respuesta del filtro AR al
donde
aplicar pulsos unitarios δ(n) por periodos de N. Los
mejores estimados de bk se obtienen al aplicar el
principio de ortogonalidad ( V ⊥ e∴V H e = 0 ) y al
resolver las ecuaciones normales:
V H Vbˆ = V H s d
(10)
donde V es una matriz de N × (q +1) cuyos vectores
son versiones retrasadas de v(n) correspondientes
a la respuesta del filtro AR al aplicarle un impulso
unidad, tal y como se muestra en la siguiente
ecuación, y en lo que se refiere al vector b̂ , éste
contiene los mejores estimados de bk que minimizan
el error de estimación mostrado por (9).
k =0

{v(n)}nN=−01

0
⎡ v(0)
v(0)
⎢ v(1)
⎢
M
V = ⎢ ( M+1)
vl
v(l)
⎢ M
M
⎢⎣v(N −1) v(N − 2)

L
0
L
0
O
M
L
v(0)
L
M
L v(N − q −1)

⎤
⎥
⎥
⎥
⎥
⎥⎦

(11)
Si se analiza (10), observamos que V H V
corresponde a la matriz de autocorrelación Rvv
formada por la secuencia de datos v(n), y VHsd
representa la correlación cruzada r hdv entre la
secuencia de datos sd(n) y v(n), por lo tanto, la
solución de los coeficientes b̂ puede escribirse
como:
−1
b = R vv
rhd v
(12)
Una vez obtenidos los mejores estimados de los
coeficientes {bk}qk =0 , la función de transferencia de
la señal estimada puede escribirse como:
q
∑ bˆk z −k
Sˆ (2)(z)= k =0
p
1+ ∑ ak z −k
k =1

(13)
Si analizamos lo anterior, desde el punto de vista
de álgebra vectorial, los elementos del modelo AR

66

Fig. 1. Proyección de sd(n) sobre el subespacio Θ0.

Los mejores estimados de los coeficientes de
Taylor Pˆi (2) i = 0,1, 2 se obtienen realizando la
expansión en fracciones parciales de (13) tal y como
se realizó en (7), de esta manera se obtienen cada uno
de los coeficientes de Taylor de (4). Esta solución
corresponde a la mejor demodulación de la señal
sd(n), por lo tanto, si dicha señal se encuentra dentro
del subespacio Θ0 la demodulación será exacta.
La información que nos proporciona cada uno de
los coeficientes de la serie en (4) es primordial; el
primero de ellos P̂0(2) nos proporciona una muestra
del fasor dinámico, el segundo P̂1(2) su velocidad de
cambio y por último P̂2(2) su aceleración. La relación
que existe entre los coeficientes de Taylor y la
amplitud y la fase se muestran a continuación:
aˆ(0) = 2| Pˆ0(2) |
ϕˆ (0) = ∠Pˆ0(2)
ˆ
aˆ ′(0) = 2 Re{Pˆ1(2)e − jϕ(0)}
ˆ
2 Im{Pˆ1(2)e − jϕ(0)}
ϕˆ ′(0) =
aˆ(0)
ˆ
aˆ ′′(0) = aˆ(0)ϕˆ ′2(0) + 2 Re{Pˆ2(2)e − jϕ(0)}
ˆ
2 Im{Pˆ2(2)e − jϕ(0)}− 2aˆ ′(0)ϕˆ ′(0)
ϕˆ ′′(0) =
aˆ(0)

(14)
Una vez establecida la relación que existe entre
cada uno de los elementos de (14), nos es posible
Ingenierías, Octubre-Diciembre 2008, Vol. XI, No. 41

�Estimando el fasor dinámico con el método de Shanks / Alejandro Torres Muñoz, et al.

realizar la reconstrucción de los polinomios de
Taylor referentes a la amplitud y a la fase, las cuales
se muestran a continuación:
aˆ′′(0)(τn) 2
2!
0 ≤ n ≤ N (15)
ˆ (0)(τn) 2
ϕ′′
(2)
′
ϕˆ (n) = ϕˆ (0) + ϕˆ (0)τn +
2!
aˆ (2)(n) = aˆ(0) + aˆ ′(0)τn +

Es importante enfatizar que la primera derivada
de la fase ϕˆ ′(0) corresponde a las desviaciones de
la frecuencia alrededor de la frecuencia nominal
del sistema, y la segunda ϕˆ ′′(0) representa el índice
en el sistema. Esta medición es muy importante
al presentarse intercambios de potencia o para
estimaciones de estado. En la siguiente sección
se analizarán las respuestas en frecuencia de los
tres modelos (constante, lineal y cuadrático),
considerando al modelo de estimación fasorial (6)
como un proceso de filtrado.
RESPUESTA EN FRECUENCIA
La respuesta en frecuencia se obtiene
excitando al modelo de estimación fasorial como
una secuencia real de exponenciales complejas
sd (n) = e jθn, n = 0,K, N −1 , sobre el intervalo de
−π ≤ θ ≤ π . Este análisis nos ayuda a explicar el
comportamiento de las estimaciones ante variaciones
de frecuencia o cuando otras componentes se hacen
presentes en la señal sd(n). La figura 2 muestra la
respuesta en magnitud del fasor P̂ (0) estimado con
0
el modelo constante para las longitudes de ventana
N
de
= 18 , 14 , 12 ,1 ciclo. Para las
N0

Fig. 2. Respuesta en magnitud del estimado del fasor

Ingenierías, Octubre-Diciembre 2008, Vol. XI, No. 41

P̂0(0) .

primeras dos longitudes de ventana existe una
gran sensibilidad a la presencia de ruido, la cual
decrece conforme se va aumentando la longitud
de la ventana de estimación. Sin embargo, al
aumentar la longitud de la ventana se hace presente
la concavidad alrededor de la frecuencia nominal,
indicando una infiltración del fasor de aceleración en
los estimados fasoriales. La infiltración también se
hace presente alrededor de la frecuencia fundamental
negativa, pero ahora causada por la velocidad del
fasor. Estos comportamientos representan severas
complicaciones por parte del modelo constante para
estimar de manera adecuada la dinámica de los SEP
bajo condiciones transitorias. Esto explica porqué
el subespacio generado por el modelo constante
es incapaz de evitar infiltraciones de la primera y
segunda derivada del fasor en el fasor estimado.
El modelo lineal, ilustrado en la figura 3, conserva
la ganancia unitaria alrededor de la frecuencia
fundamental u=1 para todas las longitudes ventana,
y una ganancia en u=−1.
El filtro presenta cierta sensibilidad a la presencia
de ruido para longitudes de ventana menores a un
ciclo, en longitudes mayores a un ciclo se obtiene una
ganancia cóncava alrededor de u=±1, lo cual indica
nuevamente la infiltración de la aceleración del fasor
en los estimados. Finalmente el modelo cuadrático
impide la infiltración de la primera y la segunda
derivada, obteniéndose de esta manera mejores
estimados que los anteriores, formándose un filtro
pasa banda alrededor de la frecuencia fundamental,
tal y como se puede apreciar en la figura 4. Es

Fig. 3. Respuesta en magnitud del estimado del fasor

P̂0(1) .

67

�Estimando el fasor dinámico con el método de Shanks / Alejandro Torres Muñoz, et al.

importante hacer notar que se obtienen ganancias
prácticamente planas alrededor de u=±1 permitiendo
la oscilación de potencia sin distorsión significativa
de amplitud. Sin embargo, las ganancias planas
no son del todo perfectas debido a que el modelo
utilizado es estrictamente causal y antisimétrico. La
obtención de mejores ganancias planas se discute
en.4

Fig. 4. Respuesta en magnitud del estimado del fasor

(17)

La figura 5 muestra el error medio cuadrático
normalizado del vector de estado fasorial debido a
la presencia de ruido blanco en la señal de entrada,
usando el modelo cuadrático E(2) y modelo constante
E(0), por intervalos de dos ciclos, cuando la relación
de señal a ruido va de 0 a 80 dB. El error del fasor
correspondiente al modelo cuadrático es 10 veces
mayor que el error obtenido haciendo uso del modelo
constante. Este factor se debe a un lóbulo principal
más ancho en las respuestas en frecuencia del modelo
cuadrático (véase figuras 4 y 2).

P̂0( 2 ) .

RECHAZO DE RUIDO
En esta sección se considera la infiltración de
ruido en los estimados fasoriales. Los estimados del
vector de estado fasorial se obtienen haciendo uso
del principio de mínimos cuadrados según,8 para
el siguiente modelo de señal más ruido mostrado a
continuación:
s = Vb + n
(16)
asumiendo que V es conocido, b es determinístico
y n es un ruido con distribución normal N[0, σ2 I].
Así que cada señal recibida proviene del subespacio
formado por el modelo más un ruido. En este caso
b̂ en (12) es un estimado imparcial de b y s está
distribuida de la forma N[Vb, σ2 I].
Para un b dado, obtenemos un b̂ de (12) para una
serie de corridas y con la ayuda de la expansión en
fracciones parciales el vector de estado fasorial P̂ se
consigue con la ayuda de (7). Entonces el error medio
cuadrático se obtiene de la siguiente manera:

68

P − Pˆ = E

Fig. 5. Error medio cuadrático normalizado de los
estimados con infiltración de ruido, usando el modelo
constante (E0(0)) y cuadrático (E(2)) con ventanas de dos
ciclos.

SIMULACIONES
En esta sección se somete el modelo cuadrático de
estimación fasorial (6) ante una señal real obtenida de
una unidad de medición fasorial (PMU) instalada en
una subestación del Sistema Interconectado Nacional
de México, la cual fue muestreada a 48 muestras/
ciclo durante un segundo. Esta señal real mostrada en
la figura 6 contiene un 5to armónico (1.51%), además
que presenta una oscilación.
La figura7 muestra la reconstrucción de la
amplitud y la fase producidas con interpolaciones
del modelo de segundo orden (6) por ventanas de 2
ciclos. Se observan pequeñas discontinuidades al final
del intervalo en ambas gráficas, las cuales pueden ser
mitigadas al aumentar el orden del modelo o al reducir
Ingenierías, Octubre-Diciembre 2008, Vol. XI, No. 41

�Estimando el fasor dinámico con el método de Shanks / Alejandro Torres Muñoz, et al.

Fig. 6. Señal real y su representación en frecuencia.

la longitud de la ventana de interpolación; ambos
casos provocarían que el modelo presentara cierta
inestabilidad al aparecer señales con frecuencias
diferentes a la fundamental. Por lo anterior, se
propone realizar la estimación fasorial de manera
instantánea, empleando nuevamente el modelo (6)
por ventanas de 2 ciclos, pero ahora obteniendo los
estimados en cada muestra (sin interpolar), tal y
como se muestra en la figura 8.
Si se analiza la figura 8 se observa que las
discontinuidades desaparecen, percibiéndose una
estimación con mayor uniformidad en ambas
gráficas.
Al analizar el comportamiento de cada una de
las derivadas de la fase (figura 9), se observa en la

Fig. 7. Reconstrucción de la amplitud y fase de la señal
con interpolación cada dos ciclos.

Ingenierías, Octubre-Diciembre 2008, Vol. XI, No. 41

Fig. 8. Estimados instantáneos de la amplitud y la fase.

gráfica correspondiente a la frecuencia, un cambio de
±4 Hz en la zona de falla, mientras que en la zona de
postfalla se percibe una pequeña variación de ±0.2
Hz alrededor de la frecuencia nominal.
La primera derivada de la fase φ´(n) nos
proporciona información importante acerca del
comportamiento de la frecuencia durante los tres
estados característicos de la señales de potencia:
prefalla, falla y postfalla. La segunda derivada
de la fase puede verse como un cambio que sufre
la frecuencia con respecto al tiempo df/dt, donde
este elemento juega un papel muy importante en
la detección o estimación del desequilibrio de
generación y carga, originado generalmente por el
disparo de generadores, rechazo de carga, liberación
de fallas, etc. Por lo tanto, tomando en cuenta la
topología y condiciones iniciales del sistema, se
podría establecer un umbral correspondiente a la
variación de φ´´(n), obteniéndose un indicador de
la presencia de disturbios en el sistema.9
DISCUSIÓN
La técnica propuesta en este artículo presenta
varias fuentes de error: a) por aproximación con
series de Taylor, b) por mínimos cuadrados y c) el
generado por la expansión en fracciones parciales al
utilizar el algoritmo residuez de MATLAB.
En el primer caso, el error de Taylor se acentúa
por el hecho de que la metodología de Shanks está
basada en un modelo de señal tipo ARMA, el cual es
asimétrico en el tiempo. Por lo tanto, la aproximación

69

�Estimando el fasor dinámico con el método de Shanks / Alejandro Torres Muñoz, et al.

señal con ese particular modelo. Una de las ventajas
de este método es que es bastante conocido, tanto
como la expansión en fracciones parciales. Pero sus
desventajas son tanto la asimetría obtenida en las
respuestas en frecuencia, alrededor de la frecuencia
fundamental; como la dificultad algorítmica de
encontrar con suficiente exactitud los fasores y sus
derivadas, a través de la expansión en fracciones
parciales de un polinomio racional.

Fig. 9. Estimados de la frecuencia y sus derivadas.

de Taylor es calculada solamente hacia la derecha
del intervalo.
Con respecto al error por mínimos cuadrados, se
puede decir que es el error más importante de los tres
y se hace presente cuando el segmento de la señal
propuesta no se ajusta al modelo ARMA.
En cuanto a los errores debidos a la expansión
en fracciones parciales, estos pueden considerarse
importantes ya que se tiene una función de
transferencia con tres pares de polos complejos
conjugados. Actualmente, se está trabajando en
encontrar un procedimiento alternativo para resolver
los errores de la expansión, ya que el algoritmo de
MATLAB nos arroja errores del orden de 10-3. Otra
área de investigación consiste en diseñar un nuevo
modelo simétrico de señal.
Finalmente se muestran las limitaciones que
presentan las metodologías tradicionales de mínimos
cuadrados, basados en modelos de señal tipo ARMA
ampliamente usados en procesamientos de señales.
A pesar de que se tienen tres fuentes de error, la
técnica presentada en este artículo nos proporciona
buenos estimados fasoriales para las aplicaciones
ya mencionadas.
Las limitaciones señaladas anteriormente se
atribuyen en la literatura al método de Shanks. La
contribución de este trabajo consiste en haberlas
adjudicado a la asimetría temporal del modelo
ARMA empleado en dicho método, que en realidad
no es sino la aplicación de mínimos cuadrados a una

70

CONCLUSIONES
Se propuso un modelo de señal tipo ARMA para
la estimación del fasor dinámico de las señales de
potencia. Los coeficientes del modelo son estimados
con la ayuda de la metodología de Shanks, y las
estimaciones fasoriales se obtienen con la ayuda de
la expansión en fracciones parciales de la función de
transferencia del modelo, siendo los estimados de
Shanks útiles para ciertas aplicaciones, tales como
la discriminación entre una falla y una oscilación de
potencia. La principal limitación del modelo ARMA
es su simetría en tiempo, la cual permite aproximar la
señal solamente en la parte derecha del intervalo de
Taylor. También se presentan los errores generados
al utilizar el algoritmo de expansión en fracciones
parciales. Por lo tanto es necesario realizar una
investigación para resolver estos problemas.
AGRADECIMIENTOS
Los autores agradecen el apoyo recibido de la
Universidad Autónoma de Nuevo León bajo el
proyecto PAICYT CA-1241-06 y a PROLEC GE
por el apoyo brindado para la realización de esta
investigación.
REFERENCIAS
1. L. Wang, “Frequency responses of phasor-based
microprocessor relaying algorithms,” IEEE
Trans. Power Delivery, vol. 14, no. 1, pp. 98-109,
Jan, 1999.
2. A. G. Phadke and J. S. Thorp, Computer Relaying
for Power Systems, John Wiley and Sons,
1988.
3. A. Torres, J.A. de la O, “Shanks Method for
Dyanamic Phasor Estimation,” IEEE Trans.
Instrum. Meas., Vol. 57, No. 4, April 2008, ppIngenierías, Octubre-Diciembre 2008, Vol. XI, No. 41

�Estimando el fasor dinámico con el método de Shanks / Alejandro torres Muñoz, et al.

813-819.
4. A. de la O, “Dynamic phasor estimates for power
system oscillations and transient detection,”
IEEE PES General Meeting, Jun. 2006 Montreal,
Canada, in Press IEEE Trans. Instrum. Meas.
5. L. W. Couch II, Digital Analog Communication
Systems, 5th ed. New York: Prentice Hall, 1997,
ch. 4, p. 228.
6. J. G. Proakis and G. Manolakis, Digital Signal
Processing, 3rd ed. New York: Prentice Hall,
1996, ch. 8, pp. 709-710.

Ingenierías, Octubre-Diciembre 2008, Vol. XI, No. 41

7. J. G. Proakis and C. M. Rader, Algorithms for
Statistical Signal Processing, 1st ed. New Jersey:
Prentice Hall, 2001, ch. 4, pp. 177-217.
8. A. J. Thorpe and L. L. Scharf, “Data adaptive
rank-shaping methods for solving least squares
problems,” IEEE Trans. Signal Processing, vol.
43, no. 7, pp. 1591-1601, July 1995.
9. J. Zuo, Z. Zhong, R. M. Gardner, H. Zhang, and
Y. Liu, “Off-line event filter for the wide area
frequency measurements,” IEEE PES General
Meeting, June 2006 Montreal, Canada.

71

�Eventos y reconocimientos

I. NUEVO PRESIDENTE DE LA H. JUNTA DE
GOBIERNO DE LA UANL
El 30 de junio, el M.C. Guadalupe Evaristo
Cedillo Garza, exdirector y Decano de la Facultad de
Ingeniería Mecánica y Eléctrica, fue designado por el
H. Consejo Universitario como nuevo Presidente de
la Honorable Junta de Gobierno de la UANL.
El Maestro Cedillo fue elegido por su reconocida
trayectoria, y su periodo como presidente será de dos
años, iniciando el 1 de julio y concluyendo el 30 de
junio de 2010.

Entre las personas reconocidas se encuentra el
maestro de la FIME, M.C. Cástulo Vela Villarreal,
catedrático de la misma por más de 30 años, quien
por su trayectoria fue nombrado profesor Emérito
de la UANL.

M.C. Cástulo Vela Villarreal, Profesor Emérito de la
UANL.

M.C. Guadalupe Evaristo Cedillo Garza, nuevo Presidente
de la H. Junta de Gobierno de la UANL.

II. PROFESOR EMÉRITO
En la Sesión Solemne del H. Consejo Universitario,
celebrada el 10 de septiembre de 2008, se reconoció
la trayectoria profesional, científica y docente de
destacados universitarios.

72

III. PREMIO INVESTIGACIÓN UANL 2008
Durante la Sesión Solemne del H. Consejo
Universitario, realizada el pasado 10 de septiembre
de 2008, el Ing. José Antonio González Treviño,
rector de la misma, hizo entrega de los Premios de
Investigación UANL 2008.
En esta ocasión, en el área de Ciencias Exactas,
obtuvieron su reconocimiento la Ing. Matilde Luz
Sánchez Peña, la M.C. María Guadalupe Villarreal
Marroquín y el Dr. Mauricio Cabrera Ríos.

Ingenierías, Octubre-Diciembre 2008, Vol. XI, No. 41

�Eventos y reconocimientos

• Juan Carlos Vela Benavides,
Ingeniero Administrador de Sistemas.
• Oziel Salinas Arizpe,
Ingeniero Mecánico Electricista.
• Gilberto Zambrano de León,
Ingeniero Mecánico Administrador.
• Jesús Rodolfo González Soto,
Ingeniero en Control y Computación.
• Jorge Palomares Ruiz,
Ingeniero en Electrónica y Comunicaciones.

La Ing. Matilde Luz Sánchez Peña y la M.C. María
Guadalupe Villarreal Marroquín, Premio de Investigación
UANL 2008.

IV. RECONOCIMIENTO A LA EXCELENCIA EN EL
DESARROLLO PROFESIONAL UANL 2007
El pasado 17 de septiembre, en el Aula Magna
del Colegio Civil Centro Cultural Universitario, se
llevó a cabo en ceremonia solemne la entrega de los
Reconocimientos a la Excelencia en el Desarrollo
Profesional UANL 2007.
Durante dicha ceremonia el rector de la UANL,
Ing. José Antonio González, distinguió a 51 egresados
de la máxima casa de estudios, por haber logrado una
trayectoria destacada a lo largo de varios años, ya sea
en el sector privado o en el servicio público.
Dentro del área de ingeniería por parte de la
FIME-UANL, los reconocidos fueron:

El Ing. Esteban Báez Villarreal director de la FIME,
acompañando a los exalumnos de la FIME-UANL
que recibieron reconocimientos por su desempeño
profesional.

Ingenierías, Octubre-Diciembre 2008, Vol. XI, No. 41

V. MÉRITO ACADÉMICO ALUMNOS UANL 20072008
El reconocimiento al mérito académico 20072008 fue entregado en Sesión Solemne el día 23 de
agosto. Este reconocimiento se estableció para los
alumnos más distinguidos de su generación en las
diferentes áreas de estudio de nuestra universidad.
Entre los distinguidos se encuentran los siguientes
alumnos de la FIME:
Laura Patricia Álvarez González
IAS
José Luis Rafael Chirino Arreguín
IEA
María de Lourdes Reyna Elizondo
IEC
Gabriela González Juárez
IM
Kristian Salvador Castro Molina
IMA
Spencer Coello Victoriano
IME
VI. PROGRAMA DE PROFESORES VISITANTES
EN ACÚSTICA Y VIBRACIONES 2008
En el contexto del Programa de Profesores
Visitantes, el Cuerpo Académico de Acústica y
Vibraciones de la FIME-UANL invitó por cuarto
año consecutivo a un reconocido experto en el nivel
internacional, para ofrecer un curso especializado
sobre dichas áreas del conocimiento científico.
En esta ocasión se contó con la presencia del
Profesor José Ruzzante, del Grupo de Ondas
Elásticas de la Comisión Nacional de Energía
Atómica-ICES de Argentina, quien ofreció el curso
“Emisión Acústica: Aplicaciones y Tendencias”,
realizado del 30 de junio al 4 de julio de 2008, en
los laboratorios de esta facultad.
Durante el curso se ofreció una vista panorámica
sobre la emisión acústica, fenómeno que ocurre en

73

�Eventos y reconocimientos

El profesor José Ruzzante y asistentes al curso sobre
Emisión acústica, organizado por el Cuerpo Académico
de Acústica y Vibraciones de la FIME-UANL.

los materiales al ser esforzados, el cual produce
ondas elásticas cuando una fisura inicia, permitiendo
predecir fallas catastróficas en algunos casos. El
programa también incluyó una revisión de los usos
actuales de esta técnica y de las tendencias en la
investigación de futuras aplicaciones.
VII. SEMINARIO DE FUNDICIÓN
El 17 de julio del presente año tuvo lugar el
seminario de fundición titulado “La simulación
de fundición como herramienta para mejorar la
rentabilidad de las fundiciones”, organizado por la
división de estudios de posgrado en la sala polivalente
del CIDET de la FIME-UANL, el cual estuvo a cargo
del instructor del ESI Group, Sam Scott.

Asistentes al seminario sobre fundición ofrecido en el
CIDET de la FIME-UANL.

74

VIII. CONGRESO DE INGENIERÍA INDUSTRIAL Y
DE SISTEMAS 2008
La Coordinación de Administración y Sistemas
de la FIME-UANL organizó del 27 al 29 de agosto
el Congreso de Ingeniería Industrial y de Sistemas
2008. La inauguración realizada en el auditorio
Ing. Jorge M. Urencio Abrego, fue presidida por el
director, M.C. Esteban Báez Villarreal, acompañado
de la M.C. María Elena Guerra Torres, Coordinadora
de Administración y Sistemas.
Entre los temas tratados sobresalieron: “Los diez
peores errores de seguridad informática cometidos
por la alta dirección”, por el Ing. Jesús N. Torrecillas
Rodríguez, de CEMEX; “Transformación en la
T.I. impacto en el negocio, la organización y las
personas”, del Lic. Bernardo D. Treviño González,
Gatner de México; “Implementación de sistemas de
control de piso”, a cargo de M.C. Juan A. Villarreal
Garza, Invista; “Intel y su innovación tecnológica”,
por el Ing. Ignacio Castro Ponce, Intel de México,
entre otras. A lo largo del evento se hizo énfasis
en la importancia de fortalecer y actualizar los
conocimientos e integrar las tendencias en el área de
tecnología de información, para que el alumno logre
reunir la preparación y los talentos que la industria
requiere y a la vez desarrolle su potencial intelectual
y su crecimiento personal.

Conferencia impartida en el Auditorio “Jorge Urencio”
como parte de los trabajos del Congreso de Ingeniería
Industrial y de Sistemas 2008.

Ingenierías, Octubre-Diciembre 2008, Vol. XI, No. 41

�Titulados a nivel Maestría
en la FIME-UANL
Junio 2008 - Agosto 2008

Leticia Graciela Guajardo Balderas, Maestro
en Administración Industrial y de Negocios con
orientación en Relaciones Industriales, (Proyecto
corto), 9 de junio de 2008.
Francisco Javier Sifuentes Vázquez, Maestro en
Ciencias en Administración con especialidad en
Producción y Calidad, “Implementación de la cultura
kaizen en el ITESRC”, 11 de junio de 2008.
R a ú l A l f o n s o S u á re z L i r a , M a e s t r o e n
Administración Industrial y de Negocios con
orientación en Producción y Calidad, (Proyecto
corto), 13 de junio de 2008.
Karla Violeta Martínez Facundo, Maestro en
Ciencias con especialidad en Ingeniería de Sistemas,
“Asignación de trabajo de ensamblado a técnicos con
capacidades variadas en un ambiente multiproducto
por lotes”, 19 de junio de 2008.
Saúl Isaí Caballero Hernández, Maestro en Ciencias
en Ingeniería de Sistemas, “Un procedimiento de
búsqueda voraz, aleatorizado y adaptativo para el
diseño eficiente de territorios de atención comercial
con requerimientos de asignación conjunta”, 20 de
junio de 2008.
Claudia Mireya Peralta Rodríguez, Maestro en
Ciencias de la Administración con especialidad
en Producción y Calidad, “Control estadístico de
calidad aplicado a ensambles de Coahuila S.A. de
C.V.”, 24 de junio de 2008.
Myriam López Pérez, Maestro en Ciencias en
Administración con especialidad en Relaciones
Industriales, “Aplicación de las tecnologías de
información para tener nivel de aprovechamiento
académico satisfactorio en alumnos de tercer
semestre del nivel medio superior en la materia de
Ingenierías, Octubre-Diciembre 2008, Vol. XI, No. 41

matemáticas en la preparatoria Emiliano Zapata”,
2 de julio de 2008.
Angélica Gómez Macías, Maestro en Ingeniería con
orientación en Mecánica, (Examen por materias), 2
de julio de 2008.
Elda Cristina Mendoza Cárdenas, Maestro
en Administración Industrial y de Negocios con
orientación en Relaciones Industriales, (Examen por
materias), 2 de julio de 2008.
Eric Hermés Crespo Guerrero, Maestro en
Administración Industrial y de Negocios con
orientación en Producción y Calidad, (Examen por
materias), 3 de julio de 2008.
José Luis Molinar López, Maestro en Administración
Industrial y de Negocios con orientación en
Producción y Calidad, (Examen por materias), 3
de julio de 2008.
Karina Montemayor de la Garza, Maestro en
Ciencias en Ingeniería Mecánica con especialidad
en Materiales, “Comportamiento electroquímico
de aceros api-x52 bajo condiciones cercanas al de
extracción de gas natural”, 4 de julio de 2008.
E d u a r d o We i g e n Va r g a s , M a e s t r o e n
Administración Industrial y de Negocios con
orientación en Finanzas, (Proyecto corto), 7 de
julio de 2008.
José Javier Ceniceros Cantú, Maestro en
Administracion Industrial y de Negocios con
orientación en Relaciones Industriales, (Examen por
materias), 7 de julio de 2008.
Jaime René Martínez Torres, Maestro en
Administración Industrial y de Negocios con
orientación en Producción y Calidad, (Proyecto
corto), 11 de julio de 2008.

75

�Titulados a nivel Maestría en la FIME-UANL

Jose Ángel Segura Ramiro, Maestro en Ciencias
en Ingeniería de Sistemas, “Un algoritmo de
localización – asignación para el diseño eficiente
de planes territoriales de uso comercial”, 11 de
julio de 2008.
Enid Treviño Rodríguez, Maestro en Ciencias en
Ingeniería de Sistemas, “Efectos de las politícas de
gobierno en operaciones de logística inversa”, 14
de julio de 2008.
Dexmont Alejandro Peña Carrillo, Maestro en
Ciencias en Ingeniería de Sistemas, “Nuevas técnicas
de procesos estocásticos y aprendizaje estadístico
para series de tiempo”, 15 de julio de 2008.
Brenda Martínez Ramos, Maestro en Administración
Industrial y de Negocios con orientación en
Relaciones Industriales, (Examen por materias), 16
de julio de 2008.
Xóchitl Aquiahuátl González, Maestro en Ciencias
en Ingeniería de Sistemas, “Impacto en las políticas
de precio en la remanufactura de productos”, 16 de
julio de 2008.
Roberto Mercado Santos, Maestro en Administración
Industrial y de Negocios con orientación en Calidad
y Producción, 17 de julio de 2008.
Eduardo González Esquer, Administración Industrial
y de Negocios con orientación en Calidad y Producción,
(Examen por materias), 17 de julio de 2008.
Ricardo Manuel Sánchez de la Cruz, Maestro en
Ciencias en Ingeniería de Sistemas, “Optimización
de parámetros en un modelo probabilista para
un sistema de ingeniería química”, 17 de julio de
2008.
Anel Berenice Reyes Ramírez, Maestro en Ciencias
en Ingeniería de Sistemas, “Determinación de cuotas
inferiores basadas en relajación lagranguiana para
un problema bi-objetivo de diseño de cadena de
suministro”, 18 de julio de 2008.
Manuel Díaz Toscano, Maestro en Administración
Industrial y de Negocios con orientación en
Producción y Calidad, (Proyecto corto), 18 de julio
de 2008.
José Luis Calvo González, Maestro en
Administración Industrial y de Negocios con
orientación en Relaciones Industriales, (Examen por
materias), 21 de julio de 2008.

76

Jesús Martínez Salinas, Maestro en Ciencias en
Administración con especialidad en Producción
y Calidad, “Manual de empaque, visores y
descansabrazos”, 21 de julio del 2008.
Laura E. Castro Silva, Maestro en Administración
Industrial y de Negocios con orientación en
Relaciones Industriales, (Examen por materias), 22
de julio del 2008.
Patricia Elena Moreno Rodríguez, Maestro
en Administración Industrial y de Negocios con
orientación en Relaciones Industriales, (Examen por
materias), 16 de julio de 2008.
Maira Marcela Díaz Ramos, Maestro en
Administración Industrial y de Negocios con
orientación en Relaciones Industriales, (Proyecto
corto), 29 de julio de 2008.
Miguel Ángel Platas Garza, Maestro en Ciencias en
Ingeniería Eléctrica con orientación en Control Auto,
“Diseño de filtros digitales lisos mediante ajustes de
polinomiso de Taylor”, 8 de agosto de 2008.
Carlos Andrés Zapata Torres, Maestro en Ingeniería
con orientación en Manufactura, “Manufactura
esbelta”, 15 de agosto de 2008.
Víctor Hugo Ramírez Azpeytia, Maestro en
Ingeniería en Información con orientación en
Telemática, (Proyecto corto), 19 de agosto de 2008.
Rosa Isela Juárez Guerrero, Maestro en Ciencias
en Ingeniería Eléctrica con especialidad en
Control, “Análisis en bond graph para el diseño de
controladores robustos y su aplicación a la máquina
síncrona”, 22 de agosto de 2008.
Ricardo Rosas Molina, Maestro en Ciencias en
Ingeniería Eléctrica con orientación en Sistemas
Eléctricos de Potencia, “Metodología para el
diagnóstico de ubicación de fallas en sistemas
eléctricos de potencia”, 22 de agosto de 2008.
Juan Antonio Lara Martínez, Maestro en Ciencias
en Ingeniería Eléctrica con orientación en Sistemas
Eléctricos de Potencia, “Evaluación de los métodos
de coordinación de relevadores direccionales de
sobrecorriente en redes completas”, 22 de agosto
de 2008.
Rubén Darío Oliva Soto, Maestro en Ciencias en
Ingeniería con orientación en Telecomunicación,
(Examen por materias), 26 de agosto de 2008.

Ingenierías, Octubre-Diciembre 2008, Vol. XI, No. 41

�Acuse de recibo

EL DERECHO A VOLAR (ALFONSO REYES Y LA
CIENCIA)

HISTORIA DE LAS RELACIONES LABORALES EN
LA CULTURA INDUSTRIAL DE NUEVO LEÓN

En esta obra están compilados extractos de
diferentes obras de Alfonso Reyes, quien tenía opinión
de todo, con razonamientos simples y hasta de juego
es capaz de hacernos pensar mientras reímos y así
nos da la oportunidad para que levantemos la barrera
que en ocasiones solemos poner los que nos creemos
expertos ante los comentarios de alguien ajeno a
nuestra práctica. “El derecho a volar”, que da título
a la obra, resulta un reconocimiento al ingeniero y a
la vez muestra una visión futurista, pues rompe con
la comparación entre un ave y un avión, y ahonda en
lo que será necesario para volar realmente, menciona
que habrá que inventar materiales tan ligeros como
el hueso de gaviota, y eso es precisamente lo que se
continua haciendo en la actualidad. El cierre con “El
astrónomo y el sargento” resulta impredecible, y pone
de manifiesto de modo gracioso lo que piensan quienes
no valoran la ciencia.
Vale la pena leer este documento que forma parte
de la Colección 75 Aniversario de la Universidad
Autónoma de Nuevo León.
(JAAG)

La UANL, en su colección “75 Aniversario”, ha
publicado el libro del profesor Javier Rojas Sandoval,
titulado: Historia de las relaciones laborales en la
cultura industrial de Nuevo León. (de los tiempos
del mutualismo a los años revolucionarios: 18741917). (161 pp. con fotografías). La justificación del
estudio consiste en recuperar la experiencia histórica
de la cultura laboral industrial neolonesa, la cual
puede servir de referencia para el diseño de políticas
laborales, tanto desde el interior de las empresas como
desde las instituciones públicas.
El texto comprende tres grandes apartados. Primera
parte: Las primeras organizaciones obreras, de la
asociación de ayuda mutua al sindicato. Segunda Parte:
Conflictos laborales. Tercera Parte: La legislación
laboral. Del gobierno de Bernardo Reyes a la nueva
Constitución de 1917. El autor hace un análisis histórico
de las organizaciones obreras mutualistas, cooperativas
y sindicales, así como el estudio de los conflictos
laborales y las demandas obreras, reglamentos y leyes
del trabajo del período considerado.
(FJEG)

Ingenierías, Octubre-Diciembre 2008, Vol. XI, No. 41

77

�Colaboradores

Aguilar Garib, Juan Antonio
Ingeniero Mecánico y Maestro en Ciencias por
el Instituto Tecnológico de Saltillo. Doctor en
Ingeniería de Materiales de la UANL. Premio de
Investigación UANL en 1991, 2001 y 2003, y Premio
TECNOS en el 2000. Actualmente es profesor del
Programa Doctoral de Ingeniería de Materiales de la
FIME-UANL. SNI nivel I y miembro de la Academia
Mexicana de Ciencias.
Castillo Rodríguez, Guadalupe Alan
Ingeniero Mecánico Electricista por la FIME-UANL.
Maestría en Ciencias, Diplomm-Ingeniuer en Ciencia
de Materiales, Instituto de Materiales no Metálicos,
Universidad Técnica de Clausthal, Alemania.
Maestría en Ciencias de la Ingeniería Mecánica con
Especialidad en Materiales y Doctorado en Ingeniería
de Materiales por la FIME-UANL. Desde 1999 es
Profesor Investigador y desde 2002 Subdirector de
la División de Estudios de Posgrado de la FIME.
Chávez Guerrero, Leonardo
Ingeniero Mecánico Metalúrgico (2001) y Maestro en
Ingeniería de Materiales (2004) por la FIME-UANL.
Doctorado en Nanociencias y Nanotecnología (2008)
por el Instituto Potosino de Investigación Científica
y Tecnológica (IPICyT). Actualmente es profesor de
FIME e investigador del CIIDIT-UANL.
Cruz Cristerna, Hugo Enrique de Jesús
Ingeniero Mecánico Metalúrgico por la FIMEUANL. Ingresó al programa Doctoral en Ingeniería
de Materiales de la FIME-UANL en Enero del 2004.
Laboró en la Empresa A.P. Green, y actualmente
trabaja en la empresa Nemak.

78

De la O Serna, José Antonio
Doctor en Telecomunicaciones por la Escuela
Nacional Superior de Telecomunicaciones de París,
Francia, en 1982. Entre 1982 y 1986 trabajó en el
Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de
Monterrey. En 1987 ingresó al Programa Doctoral
en Ingeniería en la UANL, donde actualmente
trabaja como Profesor Investigador. De 1988 a 1993
trabajó en el Departamento de Ingeniería Eléctrica
del Politécnico de Yaoundé Camerún. Es miembro
del SNI.
Flores Preciado, Juan Francisco
Ingeniero Mecánico por la Facultad de Ingeniería
de la Universidad Autónoma de Baja California
graduado con Mención Honorífica en su disertación
de tesis. Ingresó al programa Doctoral en Ingeniería
de Materiales de la FIME-UANL en el 2003. Ha
participado en estancias de investigación en el
UABC, la UANL y la UNAM.
Garza Garza, Juan Angel
Ingeniero Mecánico Electricista (1977). Y Maestría en
Ciencias de la Ingeniería Eléctrica, con especialidad
en Electrónica (1998), por la UANL. Ha sido maestro
de la FIME-UANL desde 1977. Coordinador de
informática, desde 1996. Recibió el Premio Tecnos
2001 y el Reconocimiento al Mérito Académico de
la ANFEI 2005.
Godinho, Tiago
Estudiante de doctorado en el departamento de
ingeniería mecánica de la Universidad de Coimbra,
en Portugal y trabaja actualmente en la empresa
Martifer Energy.

Ingenierías, Octubre-Diciembre 2008, Vol. XI, No. 41

�Colaboradores

Guzmán Hernández, Ana María
Química por la Facultad de Química de la UNAM,
Maestra en Ciencias de Materiales de la Escuela
Superior de Física y Matemáticas del IPN y
Doctorado en Ingeniería de Materiales de la FIMEUANL, en donde se ha desempeñado como docente
desde el 2001. A partir del 2003 se desempeña como
profesora investigadora en la misma facultad.
Herrejón Figueroa, Martha Leticia
Licenciada en Química Industrial, egresada de la
Universidad de Monterrey, Maestría en Ingeniería
Ambiental en la Facultad de Ingeniería Civil de
la UANL, actualmente candidata a Doctora en
Ingeniería en la Universidad Autónoma del Estado
de México. Cuenta con 24 años de experiencia en
el Departamento de Ingeniería Ambiental de la
Facultad de Ingeniería Civil, UANL. Entrenamiento
en residuos en Barcelona, España.
Hinojosa Rivera, Moisés
Ingeniero Mecánico Administrador (1988), Maestría
(1991) y Doctorado (1996) en Ingeniería de
Materiales por la FIME-UANL, Posdoctorado en
ONERA (Chatillôn Francia, 1997-1998). Miembro
del SNI nivel I y miembro de la Academia Mexicana
de Ciencias. Profesor-Investigador de la FIMEUANL desde 1998. Actualmente es Subdirector
Académico de la FIME-UANL.
Limón Rodríguez, Benjamín
Ingeniero Civil, Maestría en Ingeniería de Salud
Pública y Maestría en Ingeniería Ambiental,
por la Facultad de Ingeniería Civil de la UANL.
Especialidad en Higiene y Seguridad Industrial en
los Institutos de Salud Ocupacional de Lima en Perú
y en Santiago de Chile. Actualmente candidato a
Doctor en Ingeniería por la Universidad Autónoma
del Estado de México.
López Walle, Beatriz Cristina
Ingeniera Mecánica por la UNAM (2003). Doctora
en Micromecatrónica por la Université de FrancheComté (2008). Profesora investigadora de la FIME y el
CIIDIT, ambos de la UANL, desde junio de 2008.
Martínez Alonso, Gabriel F.
Maestría en Ciencias Físico Matemáticas de la
Universidad Estatal de Moscú, “M.V. Lomonosov”,

Ingenierías, Octubre-Diciembre 2008, Vol. XI, No. 41

(1978). Estudios en ciencias de la educación en la
Universidad de Camagüey, Cuba. Estancias en la
Universidad de Bielorrusia y en la UNAM. Profesor
de tiempo completo de la FIME, UANL.
Mohamed Noriega, Nasser
Egresado de la FIME-UANL como Ingeniero
Mecánico Electricista. Actualmente es estudiante
de Maestría en Ciencia de Materiales.
Morones Ibarra, J. Rubén
Licenciado en Ciencias Físico Matemáticas por la
UANL. Obtuvo su Doctorado en Física en el área
de Física Nuclear Teórica en la University of South
Carolina, USA. Actualmente es maestro de la FCFM
de la UANL. SNI nivel I.
Nava Quintero, Román Javir
Ingeniero Mecánico Electricista (2000) y Maestro en
Ciencias de la Ingeniería Mecánica con especialidad
en materiales (2008) por la UANL. Realiza un
doctorado en ingeniería de materiales en la UANL.
Ortiz Méndez, Ubaldo
Egresado de la Facultad de Ciencias FísicoMatemáticas de la UANL, obtuvo su DEA en Ciencias
de Materiales en la Universidad Claude Bernard
de Lyon, Francia y su doctorado en Ingeniería de
Materiales en el INSA de Lyon. Es investigador de
la FIME-UANL, miembro del SNI nivel I y miembro
de la Academia Mexicana de Ciencias. Actualmente
es Secretario Académico de la UANL.
Pires, J. Norberto
Graduado en Física Ingenieril (1991), Maestría
en Física Tecnológica y Doctorado en Robótica
y Automatización (1999) por la Universidad de
Coimbra, en Portugal. Desde 1991 labora en
el departamento de Ingeniería Mecánica de la
Universidad de Coimbra. Miembro de la IEEE, de
la Sociedad Portugesa de Física, de la Asociación
Portuguesa de Control Automático y de la Sociedad
Portuguesa de Robótica.
Portuondo Padrón, Roberto
Investigador del Centro de Estudios de Ciencias
de la Educación de la Universidad de Camagüey,
Cuba. Graduado en 1983 de Doctor en Ciencias
Pedagógicas en Bielorrusia. Estudios Posdoctorales
en la Universidad ELTE de Hungría, en 1989.

79

�Colaboradores

Torres Castro, Alejandro
Maestro en Ciencias y Doctor en Ingeniería de
Materiales por la FIME-UANL. Posdoctorado en
University of Texas at Austin, USA. Actualmente
es profesor investigador en la FIME.

Torres Muñoz, Alejandro
Ingeniero Mecánico Electricista (2004) y Maestro en
Ciencias con especialidad en Potencia en la UANL
(2007), donde labora como catedrático. Actualmente
labora como Ingeniero de Diseño en PROLEC GE.

El INSTITUTO MEXICANO DE ACÚSTICA y la
Facultad de Arquitectura de la UNIVERSIDAD DE GUERRERO, Campus Taxco
Invitan al

XV CONGRESO INTERNACIONAL MEXICANO DE ACÚSTICA
22 - 24 de octubre de 2008
TAXCO, GUERRERO, MÉXICO

CONFERENCIAS, POSTERS, CURSOS, EXPOSICIÓN
TEMÁTICAS: Audio, Acústica Arquitectónica, Música, MIDI, Acústica Física,
DSP, Ruido, Vibraciones Mecánicas, Bioacústica, Comunicaciones, Normas, Etc.
INSTITUCIONES PARTICIPANTES: Acoustical Society of America, Asociación
Mexicana de Ingenieros y Técnicos en Radiodifusión, Cámara de la Industria de la
Construcción, Del. Oaxaca, Cenidet, Centro Nacional de Metrología, CIIDIR Oaxaca,
Colegio de Ingenieros en Comunicaciones y Electrónica, Instituto Guerrerense de la
Cultura, Instituto Politécnico Nacional, Tecnológico de Veracruz, Universidad Autónoma
de Nuevo León, Universidad de Guadalajara, Universidad de Guanajuato, Universidad de
las Américas en Puebla, Universidad Latina de América, Universidad Tecnológica Vicente
Pérez Rosales (Chile).
SEDE: Centro de Convenciones del Hotel Posada de la Misión
en Taxco, Guerrero, México.

INFORMACIÓN

Coordinación General. M.Sc. Sergio Beristain: sberista@hotmail.com
TEL. +(52) (55) 5682-2830, +(52) (55) 5682-5525, FAX +(52) (55) 5523-4742

80

Ingenierías, Octubre-Diciembre 2008, Vol. XI, No. 41

�Información para colaboradores


Se invita a profesionistas, profesores e investigadores
a colaborar en la revista Ingenierías con: artículos de
divulgación cientíﬁca y tecnológica, artículos sobre los
aspectos humanísticos del quehacer ingenieril, reportes
de investigación, reportajes y convocatorias.
El envío de artículos a la revista Ingenierías para su
publicación implica el ceder los derechos de autor a la
UANL.
Es requisito que las colaboraciones sean producto del
trabajo directo de los autores; y que estén escritas en un
lenguaje claro, didáctico y accesible.
Las contribuciones no deberán estar redactadas en
primera persona. Se aceptarán trabajos en inglés solamente
de personas cuyo primer idioma no sea el español.
Todos los artículos recibidos estarán sujetos a arbitraje
de tipo doble anónimo siendo inapelable el veredicto.
Los criterios aplicables a la selección de textos serán:
originalidad, rigor cientíﬁco, precisión de la información, el
interés general del tema expuesto y la claridad del lenguaje.
Los artículos aprobados serán sujetos a revisión de estilo.
CRITERIOS EDITORIALES
En el caso de los trabajos de revisión el autor debe
demostrar que ha trabajado y publicado en el tema del
artículo, debe ofrecer una panorámica clara del campo
temático, debe separar las dimensiones del tema y evitar
romper la línea de tiempo y considerar la experiencia
nacional y local, si la hubiera.
No se aceptan reportes que muestren solamente
mediciones. Los artículos deben contener la presentación
de resultados de medición acompañados de su análisis
detallado, un desarrollo metodológico original, una
manipulación nueva de la materia o ser de gran impacto
y novedad social.
Sólo se aceptan modelos matemáticos si son validados
experimentalmente por el autor. No se aceptarán trabajos
basados en encuestas de opinión o entrevistas, a menos
que aunadas a ellas se realicen mediciones y se efectúe

Ingenierías, Octubre-Diciembre 2008, Vol. XI, No. 41

un análisis de correlación para su validación. No se
aceptan trabajos de carácter especulativo.
Los artículos a publicarse en partes, deben enviarse al
mismo tiempo, pues se arbitrarán juntas.
LINEAMIENTOS EDITORIALES
Para su consideración editorial es requisito enviar:
artículo, material gráﬁco, ﬁchas biográﬁcas de cada autor
con un máximo de 100 palabras, en formato electrónico
.doc en Word, en CD o por E-mail a la dirección:
revistaingenierias@gmail.com
El título del artículo no debe exceder de 80 carácteres.
El número máximo de autores por artículo es cuatro. La
extensión de los artículos no deberá exceder de 8 páginas
tamaño carta (incluyendo gráﬁcas y fotos) en tipografía
Times New Roman de 11 puntos a espacio sencillo.
Los artículos deben incluir un resumen tanto en
español como en inglés, de no más de 100 palabras, así
como un máximo de 5 palabras clave tanto en español
como inglés. Las referencias deberán ir numeradas en el
orden citado en el texto.
Las ﬁchas bibliográﬁcas incluirán, en orden, los
siguientes datos: Autores o editores, título del artículo,
nombre del libro o de la revista, lugar, empresa editorial,
año de publicación, volumen y número de páginas.
Debe incluirse al menos una imagen o gráﬁca por
página, con resolución de al menos: 300 dpi y 15 cm
en su lado más pequeño. Las imágenes además de estar
incluidas en el artículo, deben enviarse en archivos
individuales en formato .tif, .eps o .jpg
Para cualquier comentario o duda estamos a
disposición de los interesados en:
Facultad de Ingeniería Mecánica y Eléctrica
de la Universidad Autónoma de Nuevo León,
Ediﬁcio 7, 1er. piso, ala norte.
Tel.: 8329-4000 Ext. 5854
Fax: 8332-0904
E-mail: revistaingenierias@gmail.com

81

��</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </file>
  </fileContainer>
  <collection collectionId="312">
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="3241">
                <text>Ingenierías</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="41">
            <name>Description</name>
            <description>An account of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="479089">
                <text>Revista de la Facultad de Ingeniería Mecánica y Eléctrica de la UANL. Publicada a principios de la década de los noventa, editada por Rafael Covarrubias Ortiz. Contiene información sobre las actividades académicas, estudiantiles y administrativas de la Facultad, así como investigación y difusión de la ingeniería.</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
  </collection>
  <itemType itemTypeId="1">
    <name>Text</name>
    <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
    <elementContainer>
      <element elementId="102">
        <name>Título Uniforme</name>
        <description/>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="578308">
            <text>Ingenierías</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="97">
        <name>Año de publicación</name>
        <description>El año cuando se publico</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="578310">
            <text>2008</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="52">
        <name>Volumen</name>
        <description>Volumen de la revista</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="578311">
            <text>11</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="54">
        <name>Número</name>
        <description>Número de la revista</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="578312">
            <text>41</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="98">
        <name>Mes de publicación</name>
        <description>Mes cuando se publicó</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="578313">
            <text> Octubre-Diciembre</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="101">
        <name>Día</name>
        <description>Día del mes de la publicación</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="578314">
            <text>1</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="100">
        <name>Periodicidad</name>
        <description>La periodicidad de la publicación (diaria, semanal, mensual, anual)</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="578315">
            <text>Trimestral</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="103">
        <name>Relación OPAC</name>
        <description/>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="578333">
            <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1751916&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
    </elementContainer>
  </itemType>
  <elementSetContainer>
    <elementSet elementSetId="1">
      <name>Dublin Core</name>
      <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
      <elementContainer>
        <element elementId="50">
          <name>Title</name>
          <description>A name given to the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="578309">
              <text>Ingenierías, 2008, Vol 11, No 41, Octubre-Diciembre</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="39">
          <name>Creator</name>
          <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="578316">
              <text>González Treviño, José Antonio, Director</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="49">
          <name>Subject</name>
          <description>The topic of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="578317">
              <text>Ciencia</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="578318">
              <text>Tecnología</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="578319">
              <text>Ingeniería</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="578320">
              <text>Investigación</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="578321">
              <text>Publicaciones periódicas</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="41">
          <name>Description</name>
          <description>An account of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="578322">
              <text>Revista de la Facultad de Ingeniería Mecánica y Eléctrica de la UANL. Publicada a principios de la década de los noventa, editada por Rafael Covarrubias Ortiz. Contiene información sobre las actividades académicas, estudiantiles y administrativas de la Facultad, así como investigación y difusión de la ingeniería.</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="45">
          <name>Publisher</name>
          <description>An entity responsible for making the resource available</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="578323">
              <text>Universidad Autónoma de Nuevo León, Facultad de Ingeniería Mecánica y Eléctrica</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="37">
          <name>Contributor</name>
          <description>An entity responsible for making contributions to the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="578324">
              <text>Elizondo Garza, Fernando J., 1954-, Director</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="578325">
              <text>Aguilar Garib, Juan Antonio, Editor</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="578326">
              <text>Méndez Cavazos, Julio César, Coordinador Editorial</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="40">
          <name>Date</name>
          <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="578327">
              <text>01/10/2008</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="51">
          <name>Type</name>
          <description>The nature or genre of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="578328">
              <text>Revista</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="42">
          <name>Format</name>
          <description>The file format, physical medium, or dimensions of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="578329">
              <text>tex/pdf</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="43">
          <name>Identifier</name>
          <description>An unambiguous reference to the resource within a given context</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="578330">
              <text>2020804</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="48">
          <name>Source</name>
          <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="578331">
              <text>Fondo Universitario</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="44">
          <name>Language</name>
          <description>A language of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="578332">
              <text>spa</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="46">
          <name>Relation</name>
          <description>A related resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="578334">
              <text>http://ingenierias.uanl.mx/archivo.html</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="86">
          <name>Spatial Coverage</name>
          <description>Spatial characteristics of the resource.</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="578335">
              <text>San Nicolás de los Garza, N.L., (México)</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="47">
          <name>Rights</name>
          <description>Information about rights held in and over the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="578336">
              <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="96">
          <name>Rights Holder</name>
          <description>A person or organization owning or managing rights over the resource.</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="578337">
              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
      </elementContainer>
    </elementSet>
  </elementSetContainer>
  <tagContainer>
    <tag tagId="31569">
      <name>Currículo</name>
    </tag>
    <tag tagId="37714">
      <name>Ferrita</name>
    </tag>
    <tag tagId="37713">
      <name>Fuerzas electrostáticas</name>
    </tag>
    <tag tagId="37712">
      <name>Modelo de Freundlich</name>
    </tag>
    <tag tagId="37711">
      <name>Rugosidad</name>
    </tag>
    <tag tagId="26491">
      <name>Tiempo</name>
    </tag>
  </tagContainer>
</item>
