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                  <text>��Política, Globalidad y Ciudadanía
Facultad de Ciencias Políticas y Administración Pública
Universidad Autónoma de Nuevo León
Vol 2. Núm 3. enero-junio 2016, pp. 1-12
ISSN: 2395-8448

Las transformaciones del espacio público ecuatoriano contemporáneo:
estudios y reflexiones
The contemporary transformations of Ecuadorian public space: studies
and reflections
Tema: Las políticas de la Educación Superior en Ecuador dentro de la
acreditación de la calidad en América Latina: nociones sobre la
internacionalización universitaria
The politics of University Education in Ecuador within the quality
accreditation in Latin America: notions about the internationalization of
universities
Bahian Mondavi Sobbi
bahian.mondavi@uleam.edu.ec
mondavi.bahi@gmail.com
Universidad Laica Eloy Alfaro de Manabí ULEAM
Fecha de envío: 03 de agosto 2015
Fecha de aceptación: 15 de noviembre 2015

Resumen
El proceso de internacionalización de la Educación Superior en América Latina es cada
vez más visible y latente. Ecuador cuenta con la visión de un gobierno que busca la
internacionalización de la Educación Superior y con esto la movilización estudiantil al exterior.
En consecuencia, las universidades y escuelas politécnicas aumentan las exigencias en las que
basan sus sistemas de ingreso. Este mejoramiento de calidad requiere de una gran inversión
económica del Estado. Analizar las políticas de internacionalización en Educación Superior
adaptadas por el gobierno nacional y situarlas en el contexto regional implica reforzar a un equipo
de docentes con características y comportamientos distintos además de cambios contundentes
en Las competencias de los docentes, en un entorno heterogéneo y cambiante.

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�En Ecuador la interpretación de las leyes se guía en base a las tendencias políticas de
turno, por lo tanto, la ejecución de las políticas públicas se orienta a intereses de grupos políticos;
se propone alternativas para la ejecución de estos artículos de esta forma se evita que esto se
preste a interpretaciones de turno.
Este trabajo pretende hacer un análisis comparativo antes y durante el gobierno de la
Revolución Ciudadana1, en base a una revisión bibliográfica, y reflexionar acerca de la calidad y
exigencia de la educación actual en el contexto de la internacionalización de la Educación
Superior en América Latina.
Palabras clave: Educación Superior, internacionalización, Plan Nacional de Buen Vivir, Ley
Orgánica de Educación Superior
Abstract
The process of internationalization of University Education in Latin America is
increasingly visible and latent. Ecuador has the vision of a government that seeks the
internationalization of University Education and thus the student movement abroad.
Consequently, educational services tend to have a high qualifying requirements in their revenue
systems at universities and polytechnics schools. This quality improvement requires a substantial
financial investment by the State. Analyze policies of internationalization in University
Education adapted by the government and place them to the regional context involves
reinforcing a team of teachers with different characteristics and behaviors in addition to strong
changes in educational skills in the academic and scientific field.
In Ecuador the interpretation of laws is guided based on political trends shift, therefore
the implementation of public policies oriented to the interests of political groups; alternatives
for the implementation of such articles in this way prevents them to interpretations proposed
shift.
This paper aims to make a comparative analysis before and
during the government of “la Revolución Ciudadana” (based on a literature review) and reflect
on the quality and high standards of education today in the context of the internationalization
of Higher Education in Latin America.
Keywords: University Education, Internationalization, National Plan of Good Living,
University Education Law.

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Se conoce como Revolución ciudadana al gobierno del Presidente Rafael Correa que inicia XXX
Política, Globalidad y Ciudadanía. Universidad Autónoma de Nuevo León Vol. 2 Núm. 3. enero-junio 2016

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�El presente trabajo tiene como objetivo principal hacer un análisis comparativo de la
Educación Superior antes y durante el gobierno de la “Revolución Ciudadana” en Ecuador, tratando
de responder a las siguientes interrogantes: cómo se han ejecutado los artículos contemplados en la
Ley Orgánica de Educación Superior (LOES) y cómo esto ha afectado en el funcionamiento de las
Instituciones de Educación Superior (IES) a través de un proceso de acreditación de las universidades
–guiado por estándares internacionales. Para este trabajo se toma como estudio de caso la intervención
del Consejo de Educación Superior (CES) en la Universidad Laica Eloy Alfaro de Manabí (ULEAM).
Para el análisis respectivo se ha llevado a cabo una revisión bibliográfica y se ha tomado la
experiencia del caso en estudio. El trabajo está dividido en tres partes. En el primero hablaremos sobre
el contexto político en los últimos años del país para poder entender cómo surge la Reforma
Constitucional, el Plan Nacional del Buen Vivir, y la LOES. Finalmente –y tomando en cuenta el caso
tratado- se propondrán alternativas para la ejecución de estas leyes para que las mismas no se presten
a interpretación de grupos políticos de turno.
1. Contexto político
1.1. Génesis del gobierno de la Revolución Ciudadana y Reforma Constitucional
La historia de la política en Ecuador durante los años 80s y 90s se caracteriza por la ola de
gobiernos neoliberales que no sólo invadieron al Ecuador sino a toda la región. Hasta antes de la
elección de Rafael Correa, los últimos tres presidentes electos (Abdala Bucaram, Jamil Mahuad y Lucio
Gutiérrez) fueron destituidos tras protestas populares. Los breves periodos de estos presidentes, así
como el gobierno de los que les precedieron, se caracterizaron por una serie de políticas que tendían
a favorecer al sector privado y a la oligarquía tradicional de las principales ciudades del país.
Paralelamente a esta ola de gobiernos el movimiento indígena nacional (CONAIE) y otros
movimientos en representación de minorías políticas y étnicas se movilizaban en pro de sus derechos.
Durante el gobierno de Alfredo Palacios (2005-2007) Rafael Correa ejerció el cargo de ministro
de economía y finanzas, pero prontamente anunció su renuncia y así mismo su postulación a
presidente para las siguientes elecciones. Su campaña hace hincapié en la necesidad de una Reforma
Constitucional (la anterior había sido en 1998); así mismo “larga noche neoliberal”, en este y varios
sentidos más su discurso se identifica con el del resto de representantes de gobiernos autoproclamados
progresistas en la región.
Con la ayuda de Alberto Acosta, quien después fue el primer presidente de la Asamblea
Constituyente, Rafael Correa reúne el apoyo del movimiento indígena que fue el que desde la Reforma
de 1998 llevó la propuesta de un “Estado Plurinacional” y la conjugación de las leyes del país con
conceptos de la cosmogonía indígena tales como el Buen Vivir. Tras la elección en 2007, en 2008 se
consulta sobre la Reforma la cual fue aprobada por el voto popular. Una vez formulada la nueva
Constitución se la aprueba y el Ecuador inicia un proceso de reestructuración estatal y un nuevo rumbo
en el manejo de sus políticas públicas.
El eje de las políticas públicas del actual gobierno se basa en –y en contraposición a la sucesión
de políticas neoliberales de los gobiernos precedentes- un énfasis y mayor inversión en infraestructura

Política, Globalidad y Ciudadanía. Universidad Autónoma de Nuevo León Vol. 2 Núm. 3. enero-junio 2016

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�pública, gasto social, educación y salud; también se pretende fortalecer el Estado, mejorar y agilizar su
burocracia, una mayor conexión y trabajo entre las instancias gubernamentales locales, cantonales,
regionales y nacionales.
La Constitución recoge el principio de Estado plurinacional y se orienta al logro del Buen vivir,
traducción al castellano del concepto del “Sumak Kawsay”, de la cosmogonía kichwa, la cual, se
supone, orienta las políticas del gobierno. El “Buen Vivir” es entendido básicamente como la no
explotación desenfrenada de la naturaleza y la realización de un estilo de vida sustentable y de calidad.
Sin embargo, desde la perspectiva indígena se hace hincapié en la no explotación de la naturaleza a
menos que sea imprescindible para las comunidades que conviven en el entorno natural a ser
explorado. En este sentido el gobierno para financiar el gasto público continúa con el extractivismo
(Dávalos, 2013).
1.2. Plan Nacional del Buen Vivir
La Secretaría Nacional de Planificación y Desarrollo (SENPLADES) elabora el “Plan Nacional
del Buen Vivir”2 que es el documento en el que se basa la dirección de las políticas públicas del actual
gobierno. Dentro del capítulo sexto (“Estrategias para el periodo 2009-2013”) de dicho documento
se encuentra el subcapítulo 6.5 sobre “Transformación de la educación superior y transferencia del
conocimiento a través de la ciencia, tecnología e innovación”. En este subcapítulo ya se puede observar
algunas de las intenciones del gobierno, entre ellas se destaca:
“La educación superior y la investigación asociada a ella deben concebirse como un bien
público en tanto su desarrollo beneficia a la sociedad en su conjunto, más allá de su usufructo
individual o privado. (…) se debe garantizar igualdad de oportunidades para todos (…) Esto,
sin menoscabar la importancia de que operen criterios meritocráticos propios de la educación
superior. (…) En relación a esto último, debe implementarse un sistema de nivelación que
permita dar tratamiento a las desigualdades educativas existentes en los niveles inferiores. (…)
deberá ser política pública la inversión en talentos humanos que estudien prioritariamente en
áreas específicas ligadas a las necesidades de desarrollo del país, a través de becas de cuarto nivel
para estudios de maestría, doctorado y postdoctorado en universidades de primer nivel.” (Plan
Nacional del Buen Vivir, 2009)
Establece también la necesidad imperante de producción tecnológica y sobre la inversión estatal
en talento humano que produzca este conocimiento, así mismo se admite la grave falencia que tienen
los IES del país en investigación científica y académica.
En el siguiente apartado nos enfocaremos en dos aspectos de las medidas del gobierno
referentes a la educación: el Sistema de Nivelación y Admisión (SNNA) y movilización estudiantil, y

2

El gobierno de la Revolución Ciudadana ha elaborado tres: (2007-9), y los otros dos después de la Reforma
Constitucional (2009-13) y (2013-17). El documento es elaborado por un equipo, pero su principal figura es René
Ramírez, uno de los principales asesores del presidente.
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�en segundo lugar la intervención en las universidades -que no presentan los requisitos de lo que el
Estado ha definido como IES de calidad- por parte del CES.
2. Contexto de las IES en Ecuador
A saber, de las universidades en el Ecuador, estas se encontraban en estado de abandono y
condiciones precarias, y eran dependencias de los gobiernos y sometidos a las políticas trazadas por
las autoridades de turno. De acuerdo a Rama (2006), ha habido tres etapas en la gestión de la
Educación Superior en América Latina, la primera, un proceso que se da a principios del siglo XX
para administrar las universidades mediante co-gobierno. Ya durante el segundo proceso comienzan
a surgir universidades privadas pues los intereses de las mismas apuntaban al sector privado, esto
genera una desestandarización en la calidad de la Educación Superior en diferentes países. Por último,
la tercera reforma –y en la que Ecuador se encuentra- consiste un proceso- de “masificación e
internacionalización”, para Rama, este proceso
directa e indirectamente (…) está promoviendo la movilidad estudiantil como parte
constitutiva de las nuevas dinámicas de aprendizaje en la sociedad del saber, el establecimiento
de estándares internacionales de calidad sobre la educación superior, la presión hacia nuevas
pertinencias globales y locales (glocales) y la vinculación de los ciclos y procesos educativos a
escala global. (Rama, 2006, p. 13)
Las universidades privadas exponen escenarios basados en una lógica de mercantilización del
conocimiento y tratan a sus estudiantes como clientes, en su momento la Constitución y la LOES
quiso cambiar esta filosofía de ingreso.
Las universidades públicas, como es bien sabido, reciben sus fondos del Estado, pero hasta
antes de la LOES los estudiantes tenían que cancelar aranceles estudiantiles al matricularse, por su
parte algunas universidades privadas reciben fondos del Estado.3
Hasta cierto punto, la inclusión desde la perspectiva antropológica y socio-histórica dentro de
la Educación Superior, no ha sido comprendida por el Consejo de Educación Superior, ni por las
políticas implantadas por los distintos gobiernos (Room, 1995). Las universidades privadas proponen
políticas económicas localizadas únicamente a la relación de un tipo de ciudadanía. Sin embargo, en el
contexto ecuatoriano el sentido de no pertinencia con los derechos sociales, el bien común y la relación
salarial que fijan las autoridades de las universidades privadas hace que prevalezca la exclusión de los
estudiantes que no pueden sustentar los pagos exagerados que fijan las autoridades de las mismas.
En la actualidad el Estado garantiza el derecho a la educación –“gratuita y de calidad”- hasta el
tercer nivel, no es política la gratuidad en Educación Superior, sin embargo, ha estimulado su estudio
a través de becas en el extranjero y parcialmente en el interior. Por la caída del precio del petróleo la

3

Actualmente, el Estado debe una significativa suma de dinero a algunas universidades privadas, entre ellas la FLACSO
y al UASB.

Política, Globalidad y Ciudadanía. Universidad Autónoma de Nuevo León Vol. 2 Núm. 3. enero-junio 2016

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�cantidad de esas becas ha disminuido y los ex becarios que regresan al país no encuentran
oportunidades laborales
2.1. Sistema Nacional De Nivelación Y Admisión (SNNA) Y Movilidad Estudiantil
Aunque partidarios de la propuesta que hace énfasis en la estructura, e innovadores de la misma
al incluir en el espectro de análisis a actores no estatales, también reconocieron el importante aporte
realizado por los estudiosos de las RC que han optada por la agencia, entendida como el “conjunto de
acciones deliberadas, detalladas, coordinadas y profundamente planeadas tomadas por un amplio
rango de jugadores políticos internacionales pero especialmente domésticos” (Bunce y Wolchik, 2009,
p. 23).
El Examen Nacional para la Educación Superior (ENES) es requisito obligatorio para los
bachilleres que desean ingresar a las IES públicas. Quienes desean acceder a la Educación Superior,
pueden inscribirse dos veces en el año académico, tienen la oportunidad de rendir pruebas en
razonamiento verbal, lógico matemático, y abstracto. Los puntajes referenciales mínimo y máximo
como ejemplo en ingenierías están entre 920 a 1000 en la Escuela Politécnica Nacional. Cada carrera
tiene sus propios puntajes, para citar el caso de Medicina los valores oscilan entre los 800 y los 1000
puntos.4
Además de lo mencionado habría que apuntar que debido a que el Plan Nacional del Buen Vivir
tiene ciertos objetivos que alcanzar (como la creación de tecnologías, empresas, entre otros) el Estado
estimula la formación de técnicos en ciertas áreas. Lamentablemente, esto ha generado una
categorización de las carreras (y a la postura de las universidades) en las que las carreras técnicas como
las ingenierías, y las del área de salud están en el “tope” del interés nacional, por lo tanto los estudiantes
con mejor puntaje pasarán a estas carreras y los de menor puntaje a carreras que no “produzcan”
como las sociales y humanas.5 Todo esto apunta a crear un régimen/cultura meritocrático (por eso
ahora los concursos públicos se llaman de “mérito y oposición”) en el país, régimen que por cierto es
virtual porque aunque ha disminuido la “entrada laboral por favores de conocidos”6 esta sigue siendo,
de hecho, la verdadera práctica para designar puestos y funciones laborales
Volviendo al tema del ingreso, los bachilleres pierden ánimo al no lograr el puntaje esperado
para la carrera deseada, y la presión familiar les lleva a iniciar estudios en la carrera que les ha sido
asignada por el sistema de ingreso dejando al margen sus preferencias.
En cuanto a los créditos (número de horas asignadas a la materia), las universidades no
establecen criterios unificados para guiarse basándose en ello, teniendo en cuenta que el número de
créditos son factores que influyen en la deserción y retención estudiantil. El CES tiene que considerar
que cuando los estudiantes se trasladan de universidad a pesar de ver materias con nombres distintos
4

Estos datos se pueden encontrar en la página del SNNA.
Cabe mencionar que el actual gobierno ha creado cuatro universidades ubicadas geográficamente en lugares
estratégicos (Yachay para la creación de tecnologías, Inkiam para el estudio de la biología de la Amazonía, la Universidad
Pedagógica y la de las Artes ubicada en Guayaquil), la Universidad de las artes aunque parte de estas carreras de “menor
puntaje” nace con la intención de promover la industria cultural nacional para así desarrollar un sentido patrióticonacional en la población alimentada además de una feroz campaña televisiva
6 En el país se dice “palanca”.
5

Política, Globalidad y Ciudadanía. Universidad Autónoma de Nuevo León Vol. 2 Núm. 3. enero-junio 2016

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�(pero con contenidos similares, pues se debe respetar también la autonomía del docente) esta se puede
homologar; actualmente gran parte de la deserción estudiantil se debe a que en el proceso de traslado
no se convalidan materias y los estudiantes para no repetir materias simplemente abandonan la carrera.
La unificación de las mallas curriculares en las distintas carreras (pero no su homogeneización), y el
número de créditos en las asignaturas es necesaria para que los estudiantes no se perjudiquen al pasar
de una universidad a otra
A pesar de todo, lo que determina en el estudiante su decisión para continuar con el proceso de
su formación, es la integración social y académica que logre en la Institución (Cabrera, Betancourt,
Gonzáles y Álvarez, 2006).
2.2. La intervención del Consejo De Educación Superior (CES) en la Universidad Laica Eloy
Alfaro de Manabí (ULEAM)
Con la nueva LOES las universidades fueron categorizadas de la “A” a la “E” siendo las “A”
las mejor ubicadas y que cumplen los estándares de calidad determinadas por el Consejo de
Evaluación, Acreditación Aseguramiento de la Calidad en la Educación Superior (CEAACES), las “E”
las peores categorizadas.
En Manabí existen cuatro universidades públicas y una privada, siendo la ULEAM la tercera
más poblada del país. En atención de su tamaño, la ULEAM cuenta con un presupuesto de 60 millones
de dólares en el periodo del ex rector (mayor que el presupuesto manejado por el Municipio local de
la misma ciudad). La ULEAM es la única universidad pública de Manta, en un escenario donde la
creación e inversión de fondos para las universidades del país se ha concentrado en Guayaquil y
especialmente en Quito.
En la primera evaluación que realizó el CEAACES en el 2009, once IES fueron ubicadas en
categoría A, ocho públicas y tres privadas y 26 IES en la E. Estas últimas tenían que ascender de
categoría para el año 2013 cuando el CEAACES procedería a hacer la evaluación de desempeño
administrativo, académico y Organizacional, caso contrario estas IES serían clausuradas, durante este
periodo también se prohíbe a las IES abrir nuevas carreras y se suspendieron los cursos de posgrado.
La principal falencia que se presentó en todas las universidades fue el déficit de investigación
científica y académica, los proyectos de vinculación con la comunidad y la gestión administrativa.
Observando que esta primera evaluación fue anterior a la nueva LOES pero posterior a la
nueva Constitución, en este tiempo el gobierno de Alianza País estaba en proceso de consolidación
política en el poder. Ahora, posterior en el 2013 se hizo una nueva evaluación donde los intereses
políticos de los diferentes sectores y administradores de las IES fueron más notorios. La ULEAM fue
desplazada a categoría D sin basarse en los estándares de acreditación. El problema consistió
básicamente en que el rector vigente para entonces (el Dr. Medardo Mora quien ya llevaba más de
veinte años ejerciendo dicha función) no simpatizaba con los métodos del oficialismo y al no
responder a los comunicados oficiales del CEAACES, decidieron bajar de categoría a la misma.
Ahora bien, es verdad que durante la administración de Mora hubo una dudosa –clara- mala
rendición de cuentas, esto se puede apreciar en la cantidad de infraestructura construida y mal utilizada
en los predios de la sede, sus campus y extensiones, en lo que ya parecía cargo vitalicio para algunos
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�directores departamentales en los altos cargos de la universidad, en la costumbre ya quasi naturalizada
de padrinazgo político y administrativo, en los programas de posgrados analfabetos y creados por
conveniencia y en la poca o en mejor de los casos nula investigación.7
Antes de pasar al proceso de intervención hablemos sobre el CES. Esta entidad existía ya en
Ecuador desde 1982, pero con el nombre Consejo de Universidades y Escuelas Politécnicas
(CONUEP), su función era básicamente la misma, pero con métodos diferentes (orientados a las
tendencias políticas de turno), la misma más tarde cambió de nombre a Consejo Nacional de
Educación Superior (CONESUP), durante este periodo hubo una proliferación indiscrimada de
universidades privadas. Dentro del CONESUP crearon el Consejo Nacional de Evaluación y
Acreditación (CONEA), el cual tuvo las funciones del CEAACES pero manejando criterios variados
dependiendo de la universidad (y de la afiliación política de sus administradores).
Ahora veamos el proceso de intervención en la ULEAM para tener un ejemplo de que la
práctica actual todavía sigue siendo la misma. La categorización de una universidad depende en gran
escala de la dirección política de sus administradores.
La ULEAM, como se mencionó anteriormente fue calificada en categoría “C” en el 2009 y
pasó a la “D” en 2013.
En el 2014 se convocó a elecciones universitarias en todo el país;
ULEAM no participó ya que estaba en proceso de presentar un plan de mejoramiento universitario a
CEAACES, inmediatamente fue notificado que se debería convocar a elecciones de nuevas
autoridades en el 2015. Esta resolución se consultó dentro del Órgano Colegial Académico Superior
(OCAS); los consejeros de OCAS sugirieron la prórroga de la estancia del rector en funciones,
Medardo Mora quien ya tenía en ese momento casi 29 años ejerciendo esta función.
Por su parte Medardo Mora desde la campaña de Rafael Correa en el 2007 no simpatizó con
su movimiento y, siendo él una figura pública, su posición era conocida por todos.
El CEAACES decidió el 15 de abril del 2015 intervenir la ULEAM, destituyó a Mora de su
función. El CES dicta la intervención y es la Comisión Interventora la que sostiene un plan de
fortalecimiento institucional para proceder con la universidad.
Por otro lado, la intervención fue de carácter integral, para ello el capítulo tres del “Reglamento
de Intervención y Suspensión de las Universidades” del CES establece que para intervenir una IES
debe haber un proceso en el que una Comisión Investigadora redacte un informe el cual pasará al
CES, después se procederá a una audiencia en el pleno del CES, se presentarán las pruebas y sólo
entonces se dictaminará una intervención, este proceso conlleva por lo menos seis meses.
El reglamento establece una excepción para este procedimiento y es la intervención inmediata,
de acuerdo al artículo 45 que dicta:
En caso de excepción, provocado por situaciones de violencia que produzca o pueda producir
grave conmoción social, que atente contra el normal funcionamiento institucional y los
derechos de la comunidad universitaria o politécnica y que no pueda ser resuelto bajo los
mecanismos y procedimientos establecidos por las Universidades y Escuelas Politécnicas, el
7

Decimos en “mejor caso” nula porque existían proyectos del tipo: “el ceviche de pescado con maní” con un
financiamiento de 11 200 dólares. Los descreídos pueden verificar esta información en http://www.uleam.edu.ec/wpcontent/uploads/2013/04/proyectosdeinvestigacion.pdf

Política, Globalidad y Ciudadanía. Universidad Autónoma de Nuevo León Vol. 2 Núm. 3. enero-junio 2016

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�Consejo de Educación Superior podrá resolver la inmediata intervención de la Institución. En
este caso, no se requerirá el informe previo del CEAACES ni seguir el procedimiento ordinario
previsto en el presente Reglamento. La Resolución de Intervención en el presente caso, tendrá
un máximo de vigencia de 90 días plazo, el mismo que podrá prorrogarse con el voto favorable
de al menos las dos terceras partes de los miembros del Consejo de Educación Superior; de lo
contrario, quedará sin efecto. (CES, 2012, p. 18) 8
El artículo es claro y no se presta a interpretaciones, sólo en casos de violencia se puede
intervenir la universidad, este no era el caso de la ULEAM. Por su lado, el encargado del CES, Marcelo
Cevallos, indicó en una entrevista televisada que:
-(Cevallos)...lo que hemos hecho con esta medida es anticipar a hechos de conmoción que
podían configurar
-(entrevistador) Pero el CES no es clarividente…
-(Cevallos) En todo caso está tomada la decisión y están los hechos ahí, la historia juzgará
en su momento. (Programa Visión 360, 15 de mayo, 2016)
Mora sostiene que la intervención es ilegal –de hecho, no existen bases jurídicas para esta
intervención inmediata- y en el programa Visión 360 afirma que “el gobierno se la tomó
arbitrariamente”.
No se justifica la posición política y la indiscriminada cantidad de años que Mora llevaba en su
cargo, pero como dice Cevallos “están los hechos ahí”. La categorización de la ULEAM en “D” y su
intervención –aunque necesaria- fueron hechos de orientación política; siendo su dirección partidaria,
la comunidad universitaria no ha visto, hasta hoy, ningún cambio positivo en ningún ámbito. La
comunidad está entretenida, entre comunicados oficiales y discursos de autoridades, en su recategorización, en consecuencia, la mejora de la situación educativa en la universidad es nula pues lo
que se pretende es alcanzar los estándares del CEAACES.
Después de la salida de Mora sucedieron como rectores Antonio Hualpa por menos de un
mes, la Comisión Interventora Temporal por menos de dos semanas, Amalia Reyes por cinco meses
y finalmente Miguel Camino. Estas designaciones se basaron en la antigüedad de decanos en función,
en el pleno seno del Órgano Colegiado Académico Superior (OCAS).
Las elecciones, y lo que finalmente era el objetivo del CES, se dieron en febrero del presente
año teniendo como única lista aprobada la “A” conformada por Miguel Camino y dos simpatizantes
más del oficialismo. Desde entonces la situación en la universidad se ha relativamente estabilizado
pues se conoce que siendo Camino afín al gobierno, el peligro de que se cierre la universidad es mucho
menor que siendo Mora rector.
El caso de la ULEAM es un ejemplo más radical de la situación con las IES en Ecuador, pero
ilustra el supuesto proceso de transición que se vive, aunque no se desconoce los logros alcanzados,

8

Sin embargo, este artículo fue añadido en 2013.
Política, Globalidad y Ciudadanía. Universidad Autónoma de Nuevo León Vol. 2 Núm. 3. enero-junio 2016

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�se evidencia que, en todo caso, son superficiales. La universidad ecuatoriana se está volviendo una
universidad de apariencia y de etiqueta.
En las IES ecuatorianas no se discute qué modelo de universidad se quiere construir, cuál es
el papel de sus funcionarios, estudiantes y profesores, qué tipo de democracia interna se debe manejar,
cuál es su vínculo y su papel con la sociedad, o cuál es la producción científica-académica que se quiere
generar y cómo esta contribuye al cambio del país, no; se quiere alcanzar simplemente estándares
internacionales sin analizar si estos corresponden a las realidades de un colectivo, en este camino de
calco y copia, esta imitación de paso, está mal hecha pues persigue fines políticos.
Durante el periodo de transición para que las IES alcancen los estándares establecidos se han
presentado una serie de cambios reiterados a las leyes, a los procesos, normativas, régimen académico
y estructuras organizativas, para citar un ejemplo, a lo que hoy conocemos como proyectos de
vinculación con la colectividad se le cambió de membrete más de cuatro veces cuando el propósito es
siempre el mismo, en estos cambios “célebres” el tiempo que es factor importante para el desarrollo
de la producción académica es mal gastado.

Política, Globalidad y Ciudadanía. Universidad Autónoma de Nuevo León Vol. 2 Núm. 3. enero-junio 2016

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�Conclusión
Actualmente la situación de las IES en el Ecuador no es precisamente la aceptable. Sin embargo,
hay que reconocer que por lo menos con el fortalecimiento institucional del CES los administradores
de las IES son más prudentes en su manejo administrativo y recursos financieros, se ha impulsado un
sentido de superación académica en los profesores y estudiantes, hay mayor estabilidad en el régimen
académico, se ha levantado manuales de procesos y las condiciones de los estudiantes para titularizarse
cuenta con mayores opciones.
De todas formas, es necesario notar que en lo que a administración concierne las orientaciones
políticas de los administradores imponen la relación institucional entre el Estado y la IES en cuestión,
lo que nubla la transparencia en los procedimientos de transición en las IES (entiéndase en el alcance
de los estándares internacionales).
Como se vio en el caso de la ULEAM, la intervención que fue ilegal, debió ser regulada por
un organismo que no se deje orientar por partidismos políticos. S e sabe que los cargos en CEAACES
y en el CES son de confianza por parte del oficialismo y consecuentemente responden a sus intereses.
Como se propuso al principio, deben ser pensarse alternativas. Por ejemplo, para evitar la
politización de la evaluación de las universidades se podría pensar que como organismo anexo al
CEAACES (cuyos miembros seguramente serán tecnócratas del oficialismo) haya un grupo de
docentes cuya experiencia en las IES sea notables, y que ejerzan en diferentes instituciones del país y
con diferentes “categorías” que sean los que evalúen las universidades. Se Propone que los docentes
sean de universidades de contextos diferentes porque así se evitará reducir los criterios de evaluación
a perspectivas locales (por ejemplo un profesor de una universidad privada de la capital evidentemente
tendrá ciertos estándares y estará acostumbrado a procesos burocráticos diferentes a los de un docente
de una universidad pública y rural), en este sentido los resultados de la evaluación estarán más acorde
a los procesos de cambio en cada universidad pues no se puede esperar que universidades con
presupuestos diferentes, con realidades docentes y estudiantiles distintas cambien de la noche a la
mañana al mismo ritmo.
Este grupo de docente debe ser seleccionado sin criterios políticos, de raza, género, de
formación académica, etc. Pero se debe tener en cuenta que el grupo debe ser heterogéneo para que
logre ser representativo en su totalidad y el grupo pueda nutrirse de una mayor experiencia y puntos
de vistas.
En la práctica se ha visto que la intervención de las universidades no ha cambiado la realidad de
la misma pues la Comisión como agente externo no conoce las realidades internas o en todo caso se
tomaría bastante tiempo para entenderla, esto sucumbe en un proceso de cambio lento y fatigoso. El
cambio en las IES no puede darse desde afuera. El proceso de verdadera transformación, como en
prácticamente todo, debe darse desde las bases, medido no sólo por la producción científicoacadémico de las IES sino por su participación en la sociedad (en este sentido la sociedad también
tiene que evaluar a la universidad). Así mismo dicha transformación no sólo debe ser interna o externa,
sino que se debe compaginar diferentes esfuerzos; si bien el cambio se da desde adentro, éste debe ser
medido por herramientas externas para que este cambio no responda a intereses personales o políticos.

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�Referencias
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Política, Globalidad y Ciudadanía. Universidad Autónoma de Nuevo León Vol. 2 Núm. 3. enero-junio 2016

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�Política, Globalidad y Ciudadanía
Facultad de Ciencias Políticas y Administración Pública
Universidad Autónoma de Nuevo León
Vol 2. Núm 3. enero-junio 2016, pp. 13-35
ISSN: 2395-8448

Factores determinantes para los estudiantes internacionales en la
selección de una universidad destino a través de la revisión de literatura:
un preámbulo para el estudio de los estudiantes internacionales en
México.
Factors determining international students in the selection of a university
destination through literature review: a preamble for the study of
international students in Mexico.
Dr. David Horacio Garcia Waldman
david.garciaw@uanl.mx
M.R.I. Patricia Rebeca Sepúlveda Chapa
paty_rs87@hotmail.com
Fecha de envío: 17 de octubre 2015
Fecha de aceptación: 20 de diciembre 2015

Resumen
El artículo aquí presente investiga los factores determinantes que influyen en la decisión de los
estudiantes internacionales en la selección de universidad destino al realizar un intercambio
académico en el extranjero a través de la revisión de la diferente literatura que ha abordado el
tema alrededor del mundo y la incipiente literatura existente en México, logrando agrupar
dieciséis dimensiones de la totalidad de factores encontrados. Para el caso de la literatura en
México los resultados indican que la principal problemática es la carencia de registros de
movilidad internacional en México.
Palabras clave: Internacionalización de la Educación Superior, factores determinantes,
selección de universidad, estudiantes internacionales.
Abstract
The article here investigate the determining factors that influence the decision of the
international students choice of the destination university through literature review in the main
research documents that have addressed the subject around the world and the incipient
literature that exists in Mexico, managing to group sixteen dimensions of the totality of the

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�factors found. For the case of the literature in Mexico the results indicate that the main
problem is the lack of records of international mobility in Mexico.
Keywords: Internationalization of Higher Education, Determining factors, college choice,
international students.

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�1. Introducción
El presente artículo aborda los factores determinantes que influyen en la decisión de los estudiantes
internacionales en la selección de universidad destino al realizar un intercambio académico en el
extranjero a través de la revisión de la diferente literatura que ha abordado el tema alrededor del
mundo, así como también la incipiente literatura existente en México. Los factores encontrados son
1. Financiamiento, 2. Desarrollo Profesional y Personal, 3. Ambiente multicultural, 4. Calidad
educativa, 5. Disponibilidad de información universitaria, 6. Recomendaciones, 7. Características
institucionales,
8. Interacción social, 9. Idioma, 10. Ambiente seguro, 11. Características del
País/Ciudad, 12. Ubicación geográfica, 13. Agentes educativos, 14. Características personales, 15.
Clima del país receptor, 16. Localización de la Universidad (Belleza y alrededores). Para el caso de la
literatura en México los resultados indican que existe una carencia de registros de movilidad
internacional en México, sin embargo se encontró que dentro de los estudiantes internacionales que
deciden estudiar en México, la región de procedencia implicaba orientaciones significativamente
diferentes en cuanto a sus motivadores para seleccionar México como país destino en su selección de
institución de educación superior.
2. Revisión de literatura
El desarrollo de la investigación inició con una búsqueda exhaustiva de documentos
bibliohemerográficos sobre el tema. Como resultado se encontró como predecesores los trabajos de
Abdolalizadeh (2014), Ruby (2007), y Jenkins (2007), los cuales fueron realizados en Estados Unidos
de América.
En el estudio realizado por Abdolalizadeh (2014), se analizaron los factores de selección de
universidad que influencian la toma de decisión de los estudiantes internacionales para asistir a la
universidad regional rural de Eastern Kentucky University en el otoño del semestre 2014. El análisis lo
realizó a través de cuatro categorías llamadas características institucionales, características del
programa, características mercadológicas y de reclutamiento, y otras características significativas;
teniendo por resultado del estudio que las características más importantes fueron las características del
programa; seguido por las características institucionales; donde las variables de facilidad y eficiencia
del proceso de admisión, y comunicación personal con el personal de la universidad son las más
importantes dentro de las características mercadológicas y de reclutamiento.
Posteriormente Ruby (2007), investigó la relación entre las variables predictoras y las variables
independientes para mejorar la comprensión de los factores que influyen en la elección de la
universidad en relación con los estudiantes internacionales de posgrado que comienzan una maestría
o un doctorado en una institución en los Estados Unidos en el semestre de otoño 2005.
Este estudio tuvo resultados estadísticamente significativos en las variables de características
académicas de programa y país de ciudadanía; se encontró que además de la edad, y la precepción de
las características de reclutamiento del país de ciudadanía, las características financieras fueron también
un hallazgo importante para todos los estudiantes sin importar su edad, sexo ni ciudadanía. Sin
embargo, los hallazgos más importantes para los estudiantes de doctorado y los estudiantes de país de
ciudadanía del sur de Asia son las características de reputación.

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�Finalmente el trabajo de Jenkins (2007) examinó por qué los estudiantes internacionales eligen
estudiar en la universidad Oklahoma State University a través de entrevistas a profundidad y narrativa
personal a todos los estudiantes internacionales de pregrado y postgrado actualmente inscritos en la
universidad Oklahoma State University durante el semestre de primavera 2007.
Teniendo por resultado la conformación de dos categorías de factores compuestos por
factores primarios como el valor y la reputación de un grado estadounidense, colegiatura, dificultad de
entrar a la universidad en su país de origen, asistencia financiera, recomendación de amigos y
familiares, tipo de enseñanza en las universidades estadounidenses, la aceptación de la transferencia
de créditos, y la influencia de un asesor, solo por mencionar algunos.
No se encontró evidencia respecto a que los tres trabajos antes analizados fueran replicados
en México en el cual hubo una escases significativa de información ya que sólo se encontraron en este
país dos estudios: uno de ellos de carácter estadístico, denominado Patlani: Encuesta Nacional de
Movilidad Estudiantil Internacional de México, donde se indagó sobre la movilidad estudiantil internacional
en las Instituciones de Educación Superior de México (Secretaría de Educación Pública, 2012). El
segundo es el estudio de Cantwell et al. (2009) denominado Exploring the orientations of international
students in Mexico: differences by region of origin, en el que se examinan las disposiciones, experiencias y
expectativas (orientaciones) de los estudiantes internacionales en un país en desarrollo para
comprender el fenómeno de flujos estudiantiles invertidos crecientes y el papel de la política
económica en la movilidad estudiantil internacional.
En este entorno de revisión de la literatura fueron identificados los siguientes constructos: el
desarrollo profesional y personal, las recomendaciones, las características personales, el
financiamiento, el ambiente multicultural, la calidad educativa, la disponibilidad de información
universitaria, las características institucionales, la interacción social, el idioma, el ambiente seguro, las
características del país/ciudad, la ubicación geográfica, los agentes educativos, el clima del país
receptor, y la localización de la universidad (belleza y alrededores) con el objetivo explorar los
elementos determinantes para la selección de una universidad por parte de los alumnos internacionales
que realizarán actividades de movilidad académica.
Desarrollo Profesional y Personal
En el estudio de Altbach (1991) al analizar los factores que promueven el flujo de estudiantes
internacionales de países en vía de desarrollo a países desarrollados, resuelve que uno de los elementos
que impactan a esta variable se encuentra en la necesidad de contar con mano de obra especializada
(Chen &amp; Barnett, 2000), incidiendo directamente en mejorar las oportunidades de empleo del
estudiante internacional (Hwang, 1998) y de tener un aprendizaje experimental, este último elemento
coincidiendo con el estudio de Jenkins (2007) para los estudiantes internacionales en Estados Unidos
de América y con el estudio de Lee (2013) respecto a los estudiantes internacionales estudiando en
Taiwán.
Al respecto del elemento de mejorar las perspectivas de carrera del estudiante internacional, el
estudio de Oosterbeek et al. (1992) analizó la relación interdependiente entre la selección de
universidad destino y el salario concluyendo que este no es un elemento determinante para la selección
de universidad, de Li &amp; Bray (2007) respecto a estudiantes de China estudiando en Hong Kong y
Macao, de Maringe &amp; Carter (2007) respecto a los elementos de oportunidades de carrera y de mercado
laboral que toman en cuenta los estudiantes africanos al estudiar en el Reino Unido, Verbik &amp;
Lasanowski (2007) relativo a las tendencias y los patrones de la movilidad internacional de estudiantes,
de Bhati &amp; Anderson (2012) respecto a los estudiantes de India buscando educación australiana en
Singapur, de Mubaira &amp; Fatoki (2012) como séptimo factor de importancia para la selección de
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�universidades de Sudáfrica por estudiantes internacionales y de Bhati et al. (2014) para los estudiantes
internacionales buscando educación australiana en Singapur puesto que representaba un treinta y tres
por ciento de importancia para la totalidad de dichos estudiantes.
Por su parte el estudio de Mazzarol et al. (1996) encontró que de los diecisiete factores que
fueron examinados entre los estudiantes internacionales en Australia, el más importante fue el
reconocimiento del estudio por futuros empleadores, coincidiendo con Yang (2007) respecto a la
selección de Australia como país destino por parte de los estudiantes internacionales.
Lee (2008) donde fueron elementos relevantes para los estudiantes internacionales en Estados
Unidos de América, de Pyvis &amp; Chapman (2007) al respecto de los estudiantes internacionales
buscando educación superior en el Reino Unido y de Eder et al. (2010) al respecto a los estudiantes
internacionales por llegar a los Estados Unidos de América a estudiar en sus universidades.
De manera particular el estudio de Cantwell et al. (2009) evidenció que los estudiantes de
Latinoamérica, Europa y Estados Unidos eligieron México como su lugar destino para mejorar las
perspectivas de trabajo dentro y fuera de sus países de origen.

Recomendaciones
Aunando a las fuentes de referencias de padres y profesores, el estudio de Wagner et al. (1989)
determinó que los estudiantes se veían forzados a no elegir su campo de estudio preferido si contaban
con el apoyo propio o de sus padres y no por recibir o no apoyo de patrocinadores. El estudio de
Waters (1992) amplió los elementos que construyen esta variable, dado que en su estudio identificó
que el hecho de tener familiares y amigos (Bodycott, 2009; Cantwell et al., 2009; Eder et al., 2010;
Chou et al., 2012) radicando en el país destino es un influyente de la selección de universidad destino,
coincidiendo con la investigación de Bhati &amp; Anderson (2012). Por su parte el estudio de de Chen
(2007), de Lee (2013) y Özoğlu et al. (2015) determinaron que las recomendaciones provenientes de
profesionistas, colegas, compañero o conyugue, empleadores y estudiantes en el programa son
influyentes relevantes en la toma de decisión del estudiante.
Por su parte el estudio de Mazzarol et al. (1997), Chen (2007) y Lee (2008) concluyeron que
los principales influyentes en el proceso de toma de decisión del estudiante en orden de importancia
son los padres y familiares, y agentes educativos, en el caso de padres y familiares coincidiendo con
los estudios de Pyvis &amp; Chapman (2007), Li &amp; Bray (2007), Maringe &amp; Carter (2007), Jenkins (2007),
Ruby (2007), Muntasira et al. (2009), Bodycott (2009), Fletcher (2010), Eder et al. (2010), Baharun et
al. (2011), Lee &amp; Morrish (2012) Abdolalizadeh (2014) y Bhati et al. (2014).
Características personales
Los primeros resultados de la importancia de esta variable en la actividad humana están
establecidos a través del suceso de la migración, el desarrollo teórico inicia en el estudio de Lee (1966)
donde establece que el hecho de migrar conlleva un proceso de toma de decisión donde básicamente
se evalúan las condiciones de origen del sujeto a realizar la acción y las posibilidades de verse mejoradas
por un destino a elegir. En la perspectiva particular del flujo de estudiantes internacionales exportados
del tercer mundo a los países de occidente Altbach (1991) precisa que los determinantes que generan
estas condiciones se encuentran por una parte relacionadas al país de origen del estudiante en donde
factores como dificultades económicas, prosperidad económica, políticas económicas, cambios
políticos como revoluciones, y cambios educacionales toman un papel importante en la toma de
decisión de los estudiantes para su selección de lugar de destino, coincidiendo con Lee (2008), Li &amp;
Bray (2007), Maringe &amp; Carter (2007), Jenkins (2007), Park (2009), Bodycott (2009) y Bhati et al. (2014)
al respecto de los factores que empujan al estudiante al estudiar fuera de su país de origen.

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�De manera contraria el estudio de Mazzarol (1998) determinó que la relación entre lugar de
origen con la institución elegida y las variables estudiadas no tenían asociación significativa,
coincidiendo con lo declarado por Cantwell et al. (2009) donde el estudiante internacional le da mayor
importancia a los factores del lugar destino al que se dirige. Específicamente el estudio de Mazzarol &amp;
Soutar (2002) amplia los elementos que componen esta variable y obtiene resultados relevantes para
el estudiante internacional en cuestiones relativas a la baja calidad de los cursos locales en contraste
con la de otros países, dificultad para acceder a las universidades locales y la no disponibilidad del
cursos de interés en la localidad, situación que lo hace coincidir con los resultados de Yang (2007) al
respecto de los motivadores de los estudiantes chinos al salir a estudiar al extranjero.
Financiamiento
En lo relativo al impacto que tienen las cuestiones vinculadas a los costos en la selección de
universidades en el Reino Unido, de Yang (2007) relativo a los bajos costos de vida y de colegiatura
como factor para seleccionar Australia por los estudiantes de China, de Jenkins (2007) en lo relativo
al costo de la colegiatura como factor determinante para la selección de universidades estadounidenses
por los estudiantes internacionales, de Ruby (2007) en lo correspondiente a los bajos costos de
colegiatura como factor importante al seleccionar universidad de mayor a menor grado para mujeres
y hombres extranjeros estudiando en Estados Unidos de América respectivamente, de Soo &amp; Elliot
(2008) y Soo &amp; Elliot (2010) respecto al costo de la colegiatura como factor relevante de manera
discriminada según la institución que se elige durante la selección de universidad en Reino Unido por
los estudiantes internacionales, de Muntasira et al. (2009) en el costo de vida y otros costos como
factor motivante para estudiar en el extranjero, de Bodycott (2009) el costo de vida y de colegiatura
como factores que determinan la decisión de los estudiantes de China de estudiar en el extranjero, de
Cantwell et al. (2009) en lo relativo a la importancia de mayor a menor grado de los costos para los
estudiantes de Norteamérica, Latinoamérica y Europa al seleccionar una universidad en México, de
Malik (2011) respecto a las estrategias de reducción de costos de colegiatura y de vida que están
implementando países como Singapur, Tailandia y China para atraer estudiantes internacionales, de
Baharun et al. (2011) respecto a los costos educativos para la selección de universidad en Malasia por
estudiantes internacionales, de Bhati &amp; Anderson (2012) respecto a los costos de vida más bajos de
Singapur que Australia como factor decisivo de los estudiantes de India al buscar educación superior
australiana en Singapur en lugar de Australia, cuestión que resultó de la misma manera importante en
el posterior estudio de Bhati et al. (2014), en el de Mubaira &amp; Fatoki (2012) el factor financiero resultó
ser el de mayor importancia para la selección de Sudáfrica como lugar destino por los estudiantes
internacionales y de Lee (2013) los factores relacionados a los diversos costos resultaron ser los más
importantes al seleccionar Taiwán como lugar destino por los estudiantes internacionales.
Ambiente Multicultural
Los estudios más relevantes del impacto de esta variable en la selección de universidad destino
por parte de los estudiantes tiene como estudio incipiente la investigación de Discenza et al. (1985) en
la cual se identifican catorce atributos agrupados en dos dimensiones, académica y social, de los cuales
el atributo que suma elementos para la importancia de esta variable es la importancia que los
estudiantes estadounidenses dan a las actividades de entretenimiento cultural y social.
Al respecto de la similitud o diferencia cultural, el estudio de Baloglu &amp; Uysal (1996) determina
que estas dos condiciones son elementos que atraen al alumno internacional al lugar de destino ya sea
por afinidad o por vivir una experiencia nueva, consistente con los resultados del estudio de Altbach
(2004), de Gatfield &amp; Hyde (2005) ampliándolo también en el sentido de afinidad y tolerancia religiosa,
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�de Högskoleverket (2005) para los estudiantes internacionales en Suecia, de Kim et al. (2006) para las
motivaciones de viaje de los estudiantes en universidades estadounidenses, de Cubillo et al. (2006) al
respecto de los elementos que impactan su modelo de toma de decisión de universidad destino, de
Pyvis &amp; Chapman (2007) en los elementos que impactan la migración de estudiantes al Reino Unido,
de Li &amp; Bray (2007) para los estudiantes de China en Hong Kong y Macau, además estos mismos
estudiantes agregan que el no comprender la cultura occidental los llevaba a estudiar en dichas
universidades, de Verbik &amp; Lasanowski (2007) al respecto de las tendencias y patrones de la movilidad
internacional de estudiantes, de Jenkins (2007) en la cual los estudiantes internacionales en Estados
Unidos de América lo calificaron como una oportunidad de una educación de diversidad multicultural
que permite un mejor entendimiento del mundo, de Chen (2007) de los estudiantes internacionales en
Canadá provenientes del Este de Asia, de Cantwell et al. (2009) en cuanto a la diversidad cultural que
México representa para los norteamericanos, los europeos y los latinoamericanos, de Chou et al. (2012)
respecto a las diferencias culturales de los estudiantes internacionales en Taiwan, de Mubaira &amp; Fatoki
(2012) relativo a la diversidad cultural como elemento de importancia de los estudiantes
internacionales al seleccionar una universidad en Sudáfrica, de Bhati et al. (2014) respecto a la afinidad
cultural de los estudiantes internacionales provenientes de Taiwán e India inscritos en una institución
de educación superior australiana ubicada en Singapur y de Özoğlu et al. (2015) respecto a la
proximidad cultural y religiosa como elemento decisivo por el cual los estudiantes internacionales
decidían estudiar en Turquía.
Al respecto de la oportunidad de vivir una verdadera experiencia internacional el estudio de
Lawley &amp; Perry (1997) tiene como resultado para los estudiantes de Malasia y Tailandia como uno de
sus principales elementos de importancia en su proceso de toma de decisiones, coincidiendo con el
estudio de Bodycott (2009) en cuanto al proceso de selección de universidad destino y de Bhati &amp;
Anderson (2012) relativo al proceso de toma de decisión de los estudiantes de India al seleccionar
destino de estudio.
En la investigación de Mazzarol &amp; Soutar (2002) elementos como deseo de asimilar la cultura
(occidental) del país destino. La investigación de Muche &amp; Wächter (2005) que analiza a la comunidad
europea a través de la valoración de estudiantes provenientes de Brasil, China, India, México, Rusia y
Tailandia consideraron que la exposición a la multiculturalidad es un factor relevante en su proceso de
toma de decisión de lugar de destino.
De manera contrastante el estudio de Maringe &amp; Carter (2007) estudia el proceso de toma de
decisión de los estudiantes internacionales en las universidades del Reino Unido que son provenientes
de África teniendo como resultado que la décima preocupación de estos estudiantes al seleccionar su
universidad destino se encuentra el desgaste de su capital cultural, lo cual es coincidente con lo
expresado por los estudiantes chinos en la investigación de Li &amp; Bray (2007) al estudiar en Hong Kong
y Macao.
Por su parte el estudio de Hooley &amp; Lynch (1981) examinó el proceso de decisión de
estudiantes prospectos en las universidades del Reino Unido identificando que la pertinencia del curso
y la reputación académica eran atributos que aseguran la selección de universidad, coincidiendo con
los estudios de Counsell (2011) para los estudiantes provenientes de China al Reino Unido.
Calidad Educativa
Por su parte el estudio de Hooley &amp; Lynch (1981) examinó el proceso de decisión de
estudiantes prospectos en las universidades del Reino Unido identificando que la pertinencia del curso
y la reputación académica eran atributos que aseguran la selección de universidad, coincidiendo con
los estudios de Counsell (2011) para los estudiantes provenientes de China al Reino Unido. Ampliando
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�los elementos que componen esta variable, el estudio de White &amp; Hernandez (1990) delimitó que la
especialización del programa educativo, la reputación del programa académico (Bourke, 2000) y la
reputación de la universidad (Yang (2007), Chen (2007), Jenkins (2007), Ruby (2007), Mazzarol &amp;
Soutar (2008), Muntasira et al., 2009; Eder et al., 2010; Malik, 2011; Bhati &amp; Anderson, 2012; Mubaira
&amp; Fatoki, 2012; Lee, 2013; Abdolalizadeh, 2014; Bhati et al., 2014; Özoğlu et al., 2015) son elementos
que influenciaron el proceso de toma de decisión de los estudiantes participantes en el estudio.
El elemento de calidad de los profesores fue estudiado por Waters (1992) y Cubillo et al. (2006)
como uno de los factores que determinaba la selección de escuelas de graduados.
Disponibilidad de información universitaria
Los resultados del estudio de esta variable han indicado que la disponibilidad de información
universitaria es un factor relevante para permitir la percatación del atractivo de la institución por parte
del estudiante internacional (Krampf &amp; Heinlein, 1981; Pyvis &amp; Chapman, 2007, Ismail (2008),
Nurlida et al., 2010). De manera específica se establece la importancia que tiene en la decisión del
estudiante internacional factores como el contacto directo por parte de la universidad y la información
basada en libros, guías y/o catálogos, además de aquella que se encuentra a través de la internet según
Gatfield &amp; Hyde (2005), Burns (2006), Lee (2008), Jenkins (2007), Bhati &amp; Anderson (2012), Mubaira
&amp; Fatoki (2012) y Abdolalizadeh (2014).
De manera específica al respecto de la fuente de información, el estudio de Mazzarol et al.
(1997) puntualiza que la disponibilidad de información del programa destino es un factor importante
para la selección de universidades en Australia pero no algo importante cuando se selecciona una
universidad en Estados Unidos de América, lo cual se reitera en el estudio de Chou et al. (2012) donde
la falta de suficiente información al respecto del programa afectó la toma de decisiones de los
participantes.
Características Institucionales
Las conclusiones más importantes del estudio de esta variable han puntualizado la importancia
de los elementos que los constituyen, factores como la visita previa al campus destino y que el
programa destino pertenezca al ranking nacional han sido elementos que forman parte de las cinco
etapas en las que se consolida el proceso de toma de decisión del estudiante (Czinkota, Johnston, &amp;
Jelly, 1980).
Elementos como tamaño de la institución educativa, programas específicos, atmósfera social
del campus, pertenencia a rankings han sido estudiados por Litten &amp; Brodigan (1982) demostrando la
relevancia que tienen en cada una de las etapas de selección de institución educativa, al igual que los
resultados del estudio de Richardson &amp; Stacey (1993), Cubillo et al. (2006) y Maringe (2006). Las
investigaciones de Discenza et al. (1985), Turner (1998), Tackey &amp; Aston (1999), Urbanski (2000),
Burns (2006), Holdsworth &amp; Nind (2006), Ruby (2007), Nurlida et al. (2010), y Abdolalizadeh (2014)
puntualizaron la importancia de elementos como la atracción de la infraestructura y las instalaciones,
diversidad de cursos y disponibilidad de los mismos como variables a las que les atribuyen gran
importancia los estudiantes en su selección de institución educativa, últimos dos factores que también
identifican Hossler &amp; Gallagher (1987), Gagnon &amp; Cocolas (1988), Litten (1991), Roberts &amp; Higgins
(1992), Marceau (1983), Lindsay (1994), Kemp et al. (1998), Hwang (1998), Cubillo et al. (2006) y
Bodycott (2009) en sus investigaciones y los primeros dos factores coincidiendo con los resultados de
Bornsztein (1987), Terkla (1988), Altbach (1991), Baldwin (1991), Hossler &amp; Litten (1993), Harman

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�(1994), Belcher (1996), Connor et al. (1996), Cubillo et al. (2006), Malik (2011), Baharun et al. (2011)
y Mubaira &amp; Fatoki (2012) respecto a la infraestructura.
Otros elementos importantes dentro de esta variable están reflejados dentro de los estudios de
Broekemier &amp; Seshadri (1999), Ruby (2007) y Abdolalizadeh (2014) donde los estudiantes
participantes evaluaron como importante la disponibilidad de contar con alojamiento, además de otros
elementos pertenecientes a esta misma variable como son calidad de instalaciones, campus atractivo,
tamaño de la universidad (Mazzarol &amp; Soutar, 2008) y tamaño promedio de la clase.
Interacción Social
Los análisis más destacados del estudio de esta variable se emprenden en la investigación de
Krampf &amp; Heinlein (1981) al identificar los elementos que incrementarían con altas probabilidades la
matriculación de estudiantes, resultando que estos reaccionan positivamente hacia la selección de una
universidad cuando tienen conocimiento de que la misma cuenta con una atmosfera amigable, lo cual
también es coincidente con los estudios de (2007), Verbik &amp; Lasanowski (2007), Jenkins (2007), Ruby
(2007), Bodycott (2009), Cantwell et al. (2009), Petruzzellis &amp; Romanazzi (2010) y Mubaira &amp; Fatoki
(2012).
Ampliando la intervención de esta variable en la selección de una universidad a través del
estudio de Connor et al. (1996) en el cual se puntualizó la importancia que tiene para los estudiantes
internacionales el expandir sus contactos a nivel internacional, coincidiendo con los resultados de
Chung et al. (2009), Baharun et al. (2011), Lee (2013) y Abdolalizadeh (2014).
Siguiendo con este enfoque de diferenciación por las características de los estudiantes
internacionales, el estudio de Mazzarol et al. (1997) demostró que la importancia de este factor entre
los grupos de estudiantes internacionales participantes es diferente, donde los estudiantes provenientes
de Taiwán evaluaron en penúltimo lugar de importancia y los estudiantes de Indonesia en último lugar
de importancia, coincidente con la investigación de Li &amp; Bray (2007) entre estudiantes provenientes
de Hong Kong y Macao.
Desde un punto de vista de las dificultades que tienen los estudiantes internacionales de no
contar con una interacción social favorable, el estudio de Bourke (2000) clarificó que las dificultades
que experimentan los estudiantes internacionales son en segundo lugar las diferencias del sistema
social y en cuarto lugar el sentirse estereotipados socialmente por otros, coincidiendo con los
resultados de la investigación de Klieger (2005), de Strayhorn et al. (2008) y Chou et al. (2012).
Idioma
La mayor parte de los resultados de esta variable del idioma están desarrollados bajo la
determinación del idioma inglés, es así que Altbach (1991) determina que uno de los factores
atribuibles al país destino que afectan la magnitud y la dirección de los patrones del flujo de estudiantes
internacionales es el enfoque de las políticas educativas de determinado país en el aprovechamiento
del desarrollo de cursos de aprendizaje del idioma inglés, coincidente con los resultados de Malik
(2011) en los cambios organizacionales para la atracción de estudiantes internacionales.
En este mismo sentido Moogan et al. (1999) concluye que los estudiantes internacionales se
ven atraídos hacia un lugar de destino ante el deseo de mantener, aprender o mejorar un Nuevo idioma
que les permita realizar negocios con el país del idioma aprendido, coincidiendo con el estudio de
Gatfield &amp; Hyde (2005), Muche &amp; Wächter (2005), Davey (2005), Chen &amp; Zimitat (2006), Verbik &amp;
Lasanowski (2007), Engelke (2008), Muntasira et al. (2009), Bodycott (2009), Counsell (2011), Mubaira
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�&amp; Fatoki (2012) y Lee (2013). Desde una perspectiva de similitud de lenguaje los estudios de
Högskoleverket (2005) y Eder et al. (2010) puntualizan que el compartir un idioma en común
representa un factor importante para la atracción de estudiantes internacionales.
La condición del idioma inglés como atractivo de estudiantes internacionales no es exclusiva
para éste, lo cual se soporta en los resultados de la investigación de Racine et al. (2003) donde la
utilización del idioma francés en la impartición de los cursos es un atractivo relevante en la decisión
de elegir universidad destino y del idioma chino mandarín según los resultados de Chou et al. (2012).
Ambiente Seguro
En el caso de la investigación de Lawley &amp; Perry (1997) el nivel de seguridad personal del
estudiante internacional fue considerado como muy importante entre los estudiantes de Malasia y
Tailandia en Australia, mismo hecho que aumentaba el atractivo de este país, coincidiendo con los
resultados de los estudios de Maringe &amp; Carter (2007), Ruby (2007), Chen (2007), Bodycott (2009),
Cantwell et al. (2009), Bhati &amp; Anderson (2012), Mubaira &amp; Fatoki (2012), Abdolalizadeh (2014) y
Bhati et al. (2014).
Características del país/ciudad
La variable relacionada a las características del país/ ciudad destino ha sido estudiado
concurrentemente a través de distintas investigaciones
Los resultados más significativos relacionados con esta variable que es uno de los factores
más estudiados e importantes como motivador para elegir un destino para migrar (Lee E. S., 1966).
la misma manera la investigación de Mazzarol et al. (1997) evidenció que la reputación del
sistema educativo y el valor de obtener un grado en el país destino fueron factores de gran
importancia entre los estudiantes internacionales, al igual que los estudios de Chen &amp; Zimitat (2006),
Cubillo et al. (2006), Chen (2007), Park (2009), Bodycott (2009), Cantwell et al. (2009), y Bhati et al.
(2014).
En lo correspondiente al nivel socioeconómico de los países, los estudios de Chen &amp; Barnett
(2000) demuestran que los países con más altos niveles socioeconómicos mantienen los niveles más
altos de absorción de estudiantes internacionales, coincidente con los estudios de Srikatanyoo &amp;
Gnoth (2002) y Jenkins (2007). De forma contradictoria la investigación de Pimpa (2003) concluye
que la influencia y expectativas de la familia son más importantes que los elementos relacionados con
las características del país/ciudad. En lo relativo al visado y a las políticas migratorias del país el estudio
de Altbach (2004) lo cataloga como un factor importante para los estudiantes internacionales,
coincidente con las investigaciones de Yang (2007), Verbik &amp; Lasanowski (2007) y Bhati &amp; Anderson
(2012).
Ubicación geográfica
En la investigación de Martin (1996) para una universidad del sur de Australia se evaluó
como importante la distancia entre dicha universidad y el lugar de origen del estudiante, al igual que
la investigación de Pyvis &amp; Chapman (2007), Verbik &amp; Lasanowski (2007), Ruby (2007), Muntasira
et al. (2009), Bodycott (2009), Cantwell et al. (2009), Eder et al. (2010), Soo &amp; Elliot (2010), Bhati &amp;
Anderson (2012), Abdolalizadeh (2014) y Bhati et al. (2014).

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�Agentes educativos
La variable de agentes educativos ha estado presente de manera concordante en los trabajos
de investigación de: Maringe &amp; Carter (2007), Lee (2008), Cheung et al. (2011), Bhati &amp; Anderson
(2012), Chou et al. (2012), y Bhati et al. (2014).
Los resultados más relevantes de esta variable son para el estudio de Mazzarol &amp; Hosie (1996)
que el cuarenta y seis por ciento del total de los estudiantes reclutados habían sido influenciados por
los agentes educativos, lo cual coincide con los estudios de Lee (2008), Maringe &amp; Carter (2007),
Cheung et al. (2011), Bhati &amp; Anderson (2012), Chou et al. (2012), y Bhati et al. (2014) al respecto de
la importancia de los agentes educativos, otros representantes y embajadas como reclutadores y
asesores de estudiantes internacionales al seleccionar su universidad destino.
Clima del país receptor
Los resultados más sobresalientes de esta variable en cuanto a su aportación para ser un factor
determinante en la selección de universidad destino se encuentran, en la investigación de Lawley &amp;
Perry (1997) donde dieciocho personas pertenecientes a doce organizaciones ubicadas en Tailandia y
representativas de Australia, Reino Unido, Canadá, Estados Unidos de América y Nueva Zelanda a
través de entrevistas a profundidad evaluaron que el clima como determinante para la selección de
universidad destino no es considerada de importancia.
De manera contrastante la investigación de Mazzarol et al. (1997) enfocada en estudiantes
dirigidos a los sectores de educación superior, cursos intensivos de idioma Inglés para estudiantes
extranjeros (ELICOS), entrenamiento y educación vocacional (VET), y educación escolar en
Indonesia y Taiwán evidenció que la importancia de un clima confortable en el país destino como
variable si bien no fue lo que los hizo rechazar Australia como país destino, es una variable de gran
importancia al seleccionar la universidad destino donde aproximadamente el noventa por ciento de
los estudiantes de Indonesia así lo calificaron y aproximadamente el ochenta y cinco por ciento de los
estudiantes de Taiwán, concordando en la importancia de esta variable con la investigación de Lee
(2013).
Para la investigación de Muntasira et al. (2009) los estudiantes que formaron parte de los focus
group concordaron en que la selección dependía del hecho de encontrarse en un lugar con clima
diferente al de su lugar de origen, contrastando los resultados de Bhati &amp; Anderson (2012) donde los
estudiantes de India en búsqueda de educación australiana en Singapur eligen esta educación por sobre
Australia por el hecho de que Singapur cuenta con un clima similar al de India.
Localización de la universidad
Los resultados más sobresalientes de esta variable han sido de gran importancia para la
selección de universidad destino en el caso del estudio de Mazzarol &amp; Soutar (2002) los cuatro grupos
de estudiantes (Taiwan, India, China e Indonesia) participantes en el estudio calificaron como
importante el hecho de encontrarse en un lugar excitante para vivir, lo cual es coincidente también
con los estudios de Ruby (2007), Adolalizadeh (2014) y Lee (2013), y la investigación de Altbach (2004)
pero identificado como un lugar con calidad de vida y atractivo cultural, asimismo en el estudio de
Gatfield &amp; Hyde (2005) donde los estudiantes de Singapur establecieron de importancia el hecho de
elegir Australia como un lugar donde podrían vivir nuevas experiencias, lo que también es coincidente
con los resultados de la investigación de Muntasira et al. (2009). En el caso del estudio de Klieger
(2005) el sesenta por ciento de los estudiantes entrevistados concordaron en la importancia de tener
actividades extracurriculares como consideración para la selección de universidad destino. Por otra
parte la experiencia del estudiante relacionada a este factor aseguran es un factor influyente en las
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�tácticas de reclutamiento de las universidades (Verbik &amp; Lasanowski, 2007). De manera contrastante
el estudio de Baharun et al. (2011) mostró que de los siete factores analizados, el factor de localización
de la universidad (belleza y alrededores) fue el menos importante con tan sólo un doce por ciento de
la importancia de los encuestados.
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Tabla 1: Razones e incentivos para el proceso de internacionalización de acuerdo con De Wit

Razones

1- Políticas

Componentes
Política exterior
Seguridad nacional
Asistencia técnica
Paz y entendimiento mutuo
Identidad nacional
Identidad regional

2-Económicas

Crecimiento económico y competitividad
Mercado laboral
Incentivos financieros

3-Sociales/Culturales

Identidad cultural y nacional
Entendimiento intercultural
Desarrollo personal
Desarrollo social

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�Razones

Componentes

4-Académicas

Extensión del horizonte académico
Mejora de la calidad
Perfil
Estándares académicos internacionales
Dimensión internacional de la enseñanza y
la investigación

5-Institucionales

Perfiles internacionales
Producción del conocimiento
Mejora de la calidad

Desarrollo de Recursos Humanos.
Alianzas Estratégicas.
6-Nacionales
Generación de ingresos/comercio.
Desarrollo Nacional y de Universidades.
Nota: Elaboración propia. Datos tomados de “The Dynamics of
International Student Circulation in a Global Context”, por H. de Wit
et al. (2011).

Tabla 2: Factores determinantes para la selección de universidad destino

VARIABLE

1- Financiamiento

AUTOR
Gatfield &amp; Hyde (2005), Shanka et al.
(2005), Högskoleverket (2005), Klieger
(2005), Jacobson (2005), Foskett et al.
(2006), Burns (2006), Chen &amp; Zimitat
(2006), Cubillo et al. (2006), Maringe
(2006), Yang (2007), Pyvis &amp; Chapman
(2007), Li &amp; Bray (2007), Maringe &amp; Carter
(2007), Chen (2007), Verbik &amp; Lasanowski
(2007), Jenkins (2007), Ruby (2007),
Strayhorn et al. (2008), Lee (2008), Soo &amp;
Elliot (2008), Ismail (2008), Muntasira et al.
(2009), Bodycott (2009), Cantwell et al.
(2009); Nurlida et al. (2010), Eder et al.
(2010), Petruzzellis &amp; Romanazzi (2010),
Soo &amp; Elliot (2010), Kondakci (2011),
Malik (2011), Baharun et al. (2011), Bhati &amp;
Anderson (2012), Mubaira &amp; Fatoki (2012),
Lee (2013), Abdolalizadeh (2014), Bhati et
al. (2014), y Özoğlu et al. (2015).

LUGAR-INV

Estados Unidos de América,
Reino Unido, Tailandia,
Malasia, Indonesia, Taiwán,
Irlanda, Nueva Zelanda,
Australia, Suecia, España,
Canadá, China, Alemania,
Francia, Japón, Singapur,
México, Sudáfrica, India,
Italia y Turquía.

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�VARIABLE

2- Desarrollo
Profesional y
Personal

3- Ambiente
Multicultural

4- Calidad Educativa

AUTOR
LGatfield &amp; Hyde (2005), Muche &amp;
Wächter (2005), Högskoleverket (2005),
Chen &amp; Zimitat (2006), Cubillo et al.
(2006), Maringe (2006), Yang (2007), Pyvis
&amp; Chapman (2007), Li &amp; Bray (2007),
Maringe &amp; Carter (2007), Verbik &amp;
Lasanowski (2007), Jenkins (2007), Lee
(2008), Cantwell et al. (2009), Eder et al.
(2010), Bhati &amp; Anderson (2012), Mubaira
&amp; Fatoki (2012), Lee (2013), y Bhati et al.
(2014).
Gatfield &amp; Hyde (2005), Muche &amp; Wächter
(2005), Högskoleverket (2005), Klieger
(2005), Kim et al. (2006), Chen &amp; Zimitat
(2006), Cubillo et al. (2006), Pyvis &amp;
Chapman (2007), Li &amp; Bray (2007),
Maringe &amp; Carter (2007), Verbik &amp;
Lasanowski (2007), Jenkins (2007), Ruby
(2007), Chen (2007), Lee (2008), Bodycott
(2009), Cantwell et al. (2009), Chung et al.
(2009), Eder et al. (2010), Malik (2011),
Counsell (2011), Bhati &amp; Anderson (2012),
Chou et al. (2012), Mubaira &amp; Fatoki
(2012), Abdolalizadeh (2014), Bhati et al.
(2014) y Özoğlu et al. (2015).
Gatfield &amp; Hyde (2005), Muche &amp; Wächter
(2005), Shanka et al. (2005), Davey (2005),
Jacobson
(2005),
Burns
(2006),
Holdsworth &amp; Nind (2006), Chen &amp;
Zimitat (2006), Cubillo et al. (2006),
Maringe (2006), Yang (2007), Pyvis &amp;
Chapman (2007), Maringe &amp; Carter (2007),
Chen (2007), Verbik &amp; Lasanowski (2007),
Jenkins (2007), Ruby (2007), Strayhorn et
al. (2008), Ismail (2008), Lee (2008),
Mazzarol &amp; Soutar (2008), Muntasira et al.
(2009), Bodycott (2009), Cantwell et al.
(2009), Nurlida et al. (2010), Eder et al.
(2010), Petruzzellis &amp; Romanazzi (2010),
Soo &amp; Elliot (2010), Malik (2011), Counsell
(2011), Bhati &amp; Anderson (2012), Mubaira
&amp; Fatoki (2012), Lee (2013), Abdolalizadeh
(2014), Bhati et al. (2014) y Özoğlu et al.
(2015).

LUGAR-INV
Estados Unidos de América,
Países
Bajos,
Australia,
Canadá, Nueva Zelanda,
Tailandia, Malasia, Irlanda,
Indonesia, Taiwán, China,
India, Suecia, Brasil, México,
Rusia, España, Francia,
Japón, Singapur, y Sudáfrica.

Estados Unidos de América,
Taiwán, Tailandia, Malasia,
Irlanda, Indonesia, China,
India, Reino Unido, Australia,
Canadá,
Suecia,
Brasil,
México, Rusia, España,
Alemania, Francia, Japón,
Nueva Zelanda, Singapur,
Sudáfrica Y Turquía.

Estados Unidos de América,
Taiwán, Australia, Reino
Unido, Australia, Canadá,
Nueva Zelanda, Indonesia,
Irlanda, China, India, Malasia,
Brasil, Rusia, Tailandia ,
España, Alemania, Japón,
Francia, Singapur, Suecia,
México y Turquía.

Política, Globalidad y Ciudadanía. Universidad Autónoma de Nuevo León Vol. 2 Núm. 3. enero-junio 2016

32

�VARIABLE

5- Disponibilidad de
información
universitaria

6- Recomendaciones

7- Características
Institucionales

8- Interacción Social

AUTOR
Gatfield &amp; Hyde (2005), Burns (2006),
Pyvis &amp; Chapman (2007), Maringe &amp;
Carter (2007), Jenkins (2007), Ruby (2007),
Ismail (2008), Lee (2008), Nurlida et al.
(2010), Bhati &amp; Anderson (2012), Chou et
al. (2012), Bhati &amp; Anderson (2012),
Mubaira &amp; Fatoki (2012) y Abdolalizadeh
(2014).
Gatfield &amp; Hyde (2005), Pimpa (2005),
Shanka et al. (2005), Klieger (2005), Chen
&amp; Zimitat (2006), Cubillo et al. (2006),
Pyvis &amp; Chapman (2007), Li &amp; Bray (2007),
Maringe &amp; Carter (2007), Jenkins (2007),
Ruby (2007), Chen (2007), Lee (2008),
Muntasira et al. (2009), Bodycott (2009),
Cantwell et al. (2009), Fletcher (2010), Eder
et al. (2010), Baharun et al. (2011), Chou et
al. (2012), Bhati &amp; Anderson (2012), Lee &amp;
Morrish (2012), Lee (2013), Abdolalizadeh
(2014), Bhati et al. (2014) y Özoğlu et al.
(2015).
Gatfield &amp; Hyde (2005), Muche &amp; Wächter
(2005), Davey (2005), Jacobson (2005),
Burns (2006), Holdsworth &amp; Nind (2006),
Cubillo et al. (2006), Maringe (2006), Walsh
&amp; Beatty (2007), Hillenbrand &amp; Money
(2007), Maringe &amp; Carter (2007), Chen
(2007), Verbik &amp; Lasanowski (2007),
Jenkins (2007), Ruby (2007), Ismail (2008),
Lee (2008), Mazzarol &amp; Soutar (2008),
Muntasira et al. (2009), Bodycott (2009),
Cantwell et al. (2009), Ming (2010), Nurlida
et al. (2010), Eder et al. (2010), Petruzzellis
&amp; Romanazzi (2010), Malik (2011),
Baharun et al. (2011), Bhati &amp; Anderson
(2012), Mubaira &amp; Fatoki (2012), Lee
(2013), Abdolalizadeh (2014), y Bhati et al.
(2014).
Gatfield &amp; Hyde (2005), Muche &amp; Wächter
(2005), Klieger (2005), Chen &amp; Zimitat
(2006), Cubillo et al. (2006), Li &amp; Bray
(2007), Verbik &amp; Lasanowski (2007),
Jenkins (2007), Ruby (2007), Chen (2007),
Strayhorn et al. (2008), Bodycott (2009),
Cantwell et al. (2009), Chung et al. (2009),

LUGAR-INV
Estados Unidos de América,
Australia, Indonesia, Taiwán,
China, India, Reino Unido,
Malasia y Sudáfrica.

Estados Unidos de América,
Australia, Canadá, Nueva
Zelanda,
Reino
Unido,
Chipre, Irlanda, Australia,
Indonesia, Taiwán, China,
India, Australia, España y
Malasia.

Estados Unidos de América,
Taiwán, Australia, Reino
Unido, Canadá, Tailandia,
Malasia, Irlanda, Indonesia,
China, India, Brasil, México,
Rusia,
España,
Nueva
Zelanda, Alemania, Francia,
Japón, Suecia, Singapur e
Italia.

Estados Unidos de América,
Reino Unido, Indonesia,
Taiwán, Países Bajos, Irlanda,
Australia, República Popular
de China Y Sudáfrica.

Política, Globalidad y Ciudadanía. Universidad Autónoma de Nuevo León Vol. 2 Núm. 3. enero-junio 2016

33

�VARIABLE

9- Idioma

AUTOR
Petruzzellis &amp; Romanazzi (2010), Baharun
et al. (2011), Chou et al. (2012), Mubaira &amp;
Fatoki (2012), Lee (2013) y Abdolalizadeh
(2014).

Gatfield &amp; Hyde (2005), Muche &amp; Wächter
(2005), Högskoleverket (2005), Davey
(2005), Chen &amp; Zimitat (2006), Verbik &amp;
Lasanowski (2007), Engelke (2008),
Muntasira et al. (2009), Bodycott (2009),
Eder et al. (2010), Malik (2011), Counsell
(2011), Chou et al. (2012), Mubaira &amp;
Fatoki (2012) y Lee (2013).

Shanka et al. (2005), Klieger (2005), Chen
&amp; Zimitat (2006), Maringe &amp; Carter (2007),
Ruby (2007), Chen (2007), Bodycott
10- Ambiente Seguro
(2009), Cantwell et al. (2009), Bhati &amp;
Anderson (2012), Mubaira &amp; Fatoki (2012),
Abdolalizadeh (2014), y Bhati et al. (2014).
Chen &amp; Zimitat (2006), Cubillo et al.
(2006), Yang (2007), Chen (2007), Verbik
11- Características
&amp; Lasanowski (2007), Jenkins (2007), Park
del País/Ciudad
(2009), Bodycott (2009), Cantwell et al.
(2009), Eder et al. (2010), Bhati &amp;
Anderson (2012) y Bhati et al. (2014).
Gatfield &amp; Hyde (2005), Shanka et al.
(2005), Davey (2005), Klieger (2005), Pyvis
&amp; Chapman (2007), Verbik &amp; Lasanowski
12- Ubicación
(2007), Ruby (2007), Muntasira et al.
geográfica
(2009), Bodycott (2009), Cantwell et al.
(2009), Eder et al. (2010), Soo &amp; Elliot
(2010), Bhati &amp; Anderson (2012),
Abdolalizadeh (2014), y Bhati et al. (2014).

LUGAR-INV

Estados Unidos de América,
Australia, Canadá, Nueva
Zelanda,
Reino
Unido,
Irlanda, Indonesia, Taiwán,
República Popular de China,
India, Suecia, Brasil, México,
Rusia, Tailandia, Sudáfrica,
Francia, Japón, Alemania,
Malasia Y Singapur.
Tailandia, Malasia, Estados
Unidos de América, Reino
Unido, Indonesia, Taiwán,
República Popular de China,
India, Y Australia.
Estados Unidos de América,
Tailandia, Malasia, Indonesia,
Taiwán, Australia, Canadá,
Nueva
Zelanda,
Reino
Unido, España, Y México.
Estados Unidos de América,
Australia, Taiwán, Tailandia,
Malasia, Nueva Zelandia,
Reino Unido, Indonesia,
República Popular de China,
Alemania, Singapur, Francia,
Suecia y México.

13- Agentes
Educativos

Australia, Canadá, Nueva
Gatfield &amp; Hyde (2005), Maringe &amp; Carter
Zelanda,
Reino
Unido,
(2007), Lee (2008), Cheung et al. (2011),
Estados Unidos de América,
Bhati &amp; Anderson (2012), Chou et al.
Singapur, y Malasia.
(2012), y Bhati et al. (2014)

14- Características
personales

Estados Unidos de América,
Muche &amp; Wächter (2005), Davey (2005),
Australia, Canadá, Nueva
Yang (2007), Li &amp; Bray (2007), Maringe &amp;
Zelanda,
Reino
Unido,
Carter (2007), Jenkins (2007), Lee (2008),
Indonesia, Taiwán, República
Park (2009), Bodycott (2009), Cantwell et
Popular de China, India,

Política, Globalidad y Ciudadanía. Universidad Autónoma de Nuevo León Vol. 2 Núm. 3. enero-junio 2016

34

�VARIABLE

AUTOR
LUGAR-INV
al. (2009), Kondakci (2011) y Bhati et al. Brasil,
México,
Rusia,
(2014)
Tailandia y Malasia.

Singapur, Tailandia, Malasia,
Muntasira et al. (2009), Bhati &amp; Anderson
Indonesia, Taiwán, Suecia y
(2012) y Lee (2013)
República Popular de China.
Estados Unidos de América,
16- Localización de
Gatfield &amp; Hyde (2005), Klieger (2005),
Indonesia, Taiwán, India,
la Universidad
Verbik &amp; Lasanowski (2007), Ruby (2007),
Australia, Reino Unido,
(Belleza y
Muntasira et al. (2009), Baharun et al.
Suecia y República Popular de
alrededores)
(2011), Lee (2013) y Abdolalizadeh (2014)
China
Nota: Elaboración propia.
15- Clima del país
receptor

Política, Globalidad y Ciudadanía. Universidad Autónoma de Nuevo León Vol. 2 Núm. 3. enero-junio 2016

35

�Política, Globalidad y Ciudadanía
Facultad de Ciencias Políticas y Administración Pública
Universidad Autónoma de Nuevo León
Vol 2. Núm 3. enero-junio 2016, pp. 36-45
ISSN: 2395-8448

En pos de la mejora de la calidad electoral: la experiencia de la creación
del Observatorio Electoral de Bariloche
In pursuit of improving the quality of electoral processes: the experience
of creation of Electoral Observatory of Bariloche

Daniela Zacharías y Gilda Garibotti
Departamento de Estadística
Universidad Nacional del Comahue
Fecha de envío: 7 de marzo 2016
Fecha de aceptación: 24 de mayo 2016

Resumen
La observación electoral permite detectar problemas, inconsistencias y errores, en el
desarrollo de comicios, que van en detrimento del ejercicio del derecho al sufragio de los
ciudadanos. Además, en base a sus resultados, puede evaluarse la calidad de los comicios,
ayudando a legitimar el proceso democrático en su faz de elección de autoridades y
representantes.
En Argentina, la experiencia en observación electoral es escasa. En el año 2011 la Cámara
Nacional Electoral estableció un Registro de Entidades de Acompañamiento Cívico,
considerando la realización de actividades de observación tanto a nivel nacional como de
jurisdicciones específicas. En 2015, se creó el Observatorio Electoral en San Carlos de Bariloche
(ObserBar), como una iniciativa conjunta entre la Universidad Nacional del Comahue y la
Defensoría del Pueblo de Bariloche.
Este trabajo trata sobre la logística utilizada para la creación de ObserBar, presenta los
principales resultados de las observaciones realizadas durante 2015 y describe el impacto del
observatorio en la comunidad. Se realizaron cuatro observaciones, correspondientes a los
comicios municipales, provinciales y nacionales (primera y segunda vuelta electoral). Se
conformó una red de observadores con 115 voluntarios, con una amplia participación y
representación de la sociedad civil. En cada elección se observó entre 4% y 11% de las mesas
electorales.

Política, Globalidad y Ciudadanía. Universidad Autónoma de Nuevo León Vol. 2 Núm. 3. enero-junio 2016

36

�La devolución a las autoridades electorales del diagnóstico realizado por ObserBar,
contribuyó a la planificación de cambios organizativos tendientes a introducir mejoras en el
proceso electoral.
La logística organizativa de ObserBar puede ser utilizada para la creación de
observatorios electorales en otras localidades.
Palabras clave: observación electoral, participación ciudadana, elecciones
Abstract
The electoral observation allows for finding problems, inconsistencies and mistakes in
the development of elections. These problems undermine the right to vote of citizens. Moreover,
based on the results of electoral observations the quality of elections can be assessed, helping to
legitimize the democratic process regarding the election of authorities.
In Argentina, there is little experience in electoral observation. In 2011 the National
Electoral Chamber established a registry of entities of civic accompaniment, giving leeway to
activities of electoral observation at the national level, and also in specific jurisdictions. In 2015,
the Electoral Observatory of San Carlos de Bariloche (ObserBar) was instituted, as a joint
initiative of the National University of Comahue and the Department of Protection of Citizens
from Bariloche.
This article describes the logistics used to set up ObserBar, gives the main results of the
observations done during 2015, and describes the influence of the electoral observatory on the
community. Four electoral observations were done during 2015, at the municipal, provincial and
national level (first and second poll). A total of 115 volunteers were recruited. Volunteers had
very diverse background, representing distinct sectors of society. In each election between 4%
and 11% of polling stations were observed.
The results of the observations were shared with electoral authorities. These
observations stressed the need to intensify the training of polling authorities and some work in
this direction was already organized after the first observed election.
The logistic of the organization of ObserBar can be used for the creation of electoral
observatories in other towns.

Keywords: election observation, civil participation, electoral processes

Política, Globalidad y Ciudadanía. Universidad Autónoma de Nuevo León Vol. 2 Núm. 3. enero-junio 2016

37

�En pos de la mejora de la calidad electoral: la experiencia de la creación del
Observatorio Electoral de Bariloche
Introducción
Los procesos electorales constituyen la expresión institucional de la voluntad popular en los
sistemas democráticos. Las distintas sociedades han establecido diferentes sistemas para realizar estos
procesos. Los sistemas electorales deben garantizar la transparencia y equidad de los comicios para
legitimar el poder de quienes resultan electos para ocupar los cargos en disputa. En muchos casos, la
legislación electoral incluye como mecanismo para legitimar los comicios y garantizar el respeto por el
derecho al voto de todos los ciudadanos, actividades de observación electoral.
En su versión más simple, la observación electoral consiste en realizar una serie de actividades
coordinadas y metodológicamente coherentes durante las jornadas electorales, para evaluar la calidad
de los comicios de manera independiente a la autoridad electoral a cargo. Para que los resultados de la
observación sean válidos, la actividad debe ser realizada por organismos u organizaciones aceptadas
como imparciales por los diferentes actores del proceso eleccionario. Los observatorios electorales
generalmente son establecidos por organizaciones internacionales como la Organización de Estados
Americanos (OEA) y la Unión de Naciones Suramericanas (UNASUR), organizaciones no
gubernamentales como Transparencia Internacional y el Centro Carter o por universidades nacionales
o privadas.
Numerosas experiencias en otros países y gobiernos locales, demuestran la efectividad de esta
práctica para identificar y prevenir errores, distorsiones y manipulaciones en los procedimientos de
logística electoral y de votación, así como para evaluar la calidad global de los procesos del día de
elecciones y proyectar, o verificar, los resultados oficiales (Estok, Nevitte, &amp; Cowan, 2002; Galván,
2015; Organización de los Estados Americanos, 2008)
La legislación electoral argentina no contempla la observación electoral, ni interna, ni
internacional. En el año 2011, ante reclamos de diversas organizaciones de la sociedad civil, la Cámara
Electoral Nacional publicó la Acordada N°128/11 en la que reconoce la importancia de la observación
electoral por parte de la ciudadanía como manera de contribuir al logro de comicios legítimos y crea
el Registro de Entidades de Acompañamiento Cívico. Actualmente hay 14 observatorios electorales
acreditados.
El municipio de San Carlos de Bariloche está ubicado en la Patagonia Argentina. Es el centro
urbano con mayor población de la provincia de Río Negro. Tanto a nivel municipal como a nivel
provincial, no se cuenta con acceso libre a registros sobre población electoral (número y distribución
de electores), ni a resultados electorales parciales y globales.
En 2015, docentes de la Universidad Nacional del Comahue (UNC) y miembros de la
Defensoría del Pueblo de Bariloche (DPB) crean el Observatorio Electoral Bariloche (ObserBar),
primer observatorio electoral de la Patagonia.
El objetivo de este trabajo es describir la experiencia de la creación de ObserBar, de la selección
de las herramientas y modos de participación ciudadana, y del uso de una metodología estadística
válida para realizar observaciones electorales independientes en el municipio de San Carlos de
Bariloche.

Política, Globalidad y Ciudadanía. Universidad Autónoma de Nuevo León Vol. 2 Núm. 3. enero-junio 2016

38

�En particular queremos resaltar los resultados que tienen que ver con la actuación del
observatorio, en su relación con la participación de la sociedad civil en la observación y defensa de los
derechos ciudadanos, salvaguardando uno de los pilares de la democracia: el voto.
Observatorio Electoral Bariloche
El observatorio electoral se creó a comienzos de 2015. Surgió como una iniciativa del
Departamento de Estadística de la UNC en Bariloche.
ObserBar cuenta con un equipo de coordinadores compuesto por docentes de la UNC y
miembros de la DPB, y un grupo de ciudadanos voluntarios que realizan la observación electoral el
día de los comicios.
¿Cómo trabajamos?
La puesta en marcha del observatorio para el día de las elecciones conlleva una serie de
actividades que se realizan antes, durante y después de la jornada electoral:





Antes de la elección: Convocatoria a observadores, diseño del muestreo de las mesas
electorales, elaboración de los instrumentos de recolección de datos y capacitación de
observadores.
El día de la elección: Observación en las mesas de votación asignadas y elaboración de la base
de datos.
Después de la elección: Análisis de los resultados y devolución de las observaciones a las
autoridades electorales, observadores y ciudadanos en general.

Durante el año 2015 ObserBar cubrió el desarrollo durante la jornada electoral de cuatro
comicios en la ciudad de Bariloche:
- Elecciones provinciales: domingo 14 de junio
- Elecciones municipales: domingo 6 de septiembre
- Elecciones nacionales: domingo 25 de octubre
- Balotaje: domingo 22 de noviembre
Las actividades llevadas a cabo por ObserBar fueron como sigue:
Antes de la elección: La convocatoria a observadores se realizó a través de correos
personalizados a distintos grupos de interés, folletería, notas en diarios, radio y televisión.
Se realizó observación en todos los centros de votación de la ciudad. En cada centro de votación
se seleccionaron aleatoriamente mesas de votación a ser observadas. La observación se realizó en los
siguientes tres turnos:

Política, Globalidad y Ciudadanía. Universidad Autónoma de Nuevo León Vol. 2 Núm. 3. enero-junio 2016

39

�Turno 1: Instalación de la mesa de votación y apertura de la mesa
Turno 2: Proceso de votación a mitad de jornada
Turno 3: Cierre de mesa y conteo de votos
A cada observador se le asignó una única mesa y turno de observación, en el centro de votación
donde le tocaba votar o en uno cercano.
Se diseñaron distintos instrumentos de recolección de información, de acuerdo a los turnos de
observación y a cada uno de los procesos electorales. Los instrumentos se elaboraron teniendo como
modelo los utilizados por organizaciones especializadas en misiones de observación electoral. Los
formularios incluyeron entre 11 y 14 preguntas, en su mayoría de opción múltiple. Los aspectos
observados en las cuatro elecciones fueron:






Turno 1: se recabó información sobre la hora de apertura del centro de votación, distribución
por sexo y asistencia a capacitación de autoridades de mesa, presencia de fiscales de partidos
políticos, entrega de materiales, instalación del cuarto oscuro, hora de apertura de la mesa de
votación.
Turno 2: se observaron aspectos relacionados con el flujo de electores: participación hacia la
mitad de jornada, tiempo que tarda en sufragar cada votante, cantidad de electores esperando
en la mesa para votar; elector informado acerca de cómo y dónde votar, presencia de fiscales,
proselitismo electoral, voto asistido, acondicionamiento del cuarto oscuro, entre otros.
Turno 3: se registró lo observado acerca de la presencia de fiscales, hora de cierre de mesa de
votación, cumplimiento del procedimiento estipulado para la realización del escrutinio, hora
de término del escrutinio, resultados de la votación.

Además, se elaboró un instrumento para obtener información acerca de la situación edilicia del centro
de votación: adecuación para personas con discapacidad, salidas de emergencia y matafuegos, baños,
entre otros aspectos; sobre la información que se proporciona al elector en este centro: existencia de
padrones electorales a la entrada del establecimiento, presencia de delegados electorales u otros agentes
que puedan brindar información al ciudadano.
Para cada una de las instancias de observación los voluntarios fueron capacitados en el
procedimiento a seguir y en la aplicación de los cuestionarios. La capacitación se realizó dos o tres días
previos a la elección. La duración aproximada fue de tres horas. Se enfatizó la importancia del respeto
del diseño maestral, indicándose a los observadores que debían realizar la tarea en la mesa de votación
asignada y no en otra. Se recalcó también el rol pasivo que tienen los observadores electorales: no
pueden interferir en el proceso, no emiten opiniones, no resuelven dudas ni conflictos.
Para cada proceso electoral se gestionó la acreditación de los observadores según las
disposiciones específicas de la autoridad electoral que correspondiera. Para las elecciones provinciales
las acreditaciones estuvieron a cargo de la DPB, en virtud de la potestad otorgada por un convenio
firmado con el Tribunal Electoral Provincial de Río Negro. En el caso de las elecciones municipales,
las acreditaciones fueron extendidas por la Junta Electoral Municipal de San Carlos de Bariloche. En
las elecciones nacionales fue la Cámara Electoral Nacional quien extendió las credenciales para los

Política, Globalidad y Ciudadanía. Universidad Autónoma de Nuevo León Vol. 2 Núm. 3. enero-junio 2016

40

�observadores. En todos los casos los voluntarios debían estar empadronados y no estar afiliados a
ningún partido político. 9
En las elecciones provinciales y municipales las autoridades competentes autorizaron la
observación en los tres turnos, mientras que la Cámara Nacional Electoral no autorizó la observación
del tercer turno correspondiente al escrutinio de ninguna de las dos instancias de elección nacional,
debido a que, según la Ley Electoral, en el escrutinio solo pueden estar presentes las autoridades de
mesa y los fiscales (Cámara Nacional Electoral de la República Argentina, 2015).
El día de la elección: En la primera experiencia, se estableció que los observadores se
comunicaban con el "centro de llamadas", ubicado en la DPB, para transmitir lo registrado en los
formularios. La información recibida fue ingresada en una base de datos. En las siguientes elecciones
se implementó una plataforma virtual para el ingreso de datos basada en un sitio web y una aplicación
para teléfonos móviles. Los datos, ingresados por el observador vía internet o aplicación móvil,
conformaban automáticamente una base de datos.
Después de la elección: Las observaciones fueron procesadas estadísticamente utilizando el
paquete estadístico R (R Core Team, 2015). Se analizaron los resultados teniendo en cuenta
ponderaciones correspondientes al diseño muestral. Se realizó una devolución de los resultados a la
ciudadanía y a las autoridades electorales.
Resultados y discusión
Se construyó una extensa y diversa red de observadores voluntarios. En total participaron 115
voluntarios, 30% hombres y 70% mujeres, la edad promedio fue 32 años y el desvío estándar 17 años,
rango de 16 a 75 años, 24% eran menores de 18 años. Esto pone en evidencia la importante
participación femenina, la diversidad etaria de los observadores y el interés de los jóvenes en la vida
cívica. En cada elección se observó entre 4% y 11% de las mesas electorales, la Tabla 1 describe la
cantidad de mesas observadas por turno y proceso electoral.
Tabla 1: Cantidad de mesas observadas por turno y proceso electoral

Elecciones
Provinciales
Elecciones
Municipales
Elecciones
Nacionales

Turno 1

Turno 2

Turno 3

32

33

25

16

29

28

11

16

--

9

El voto es obligatorio para personas de entre 18 y 70 años y optativo para jóvenes de 16 y 17 años y para
adultos mayores de 70 años.
Política, Globalidad y Ciudadanía. Universidad Autónoma de Nuevo León Vol. 2 Núm. 3. enero-junio 2016

41

�Balotaje

15

21

--

Consideramos la construcción de esta red como uno de los mayores logros del proyecto. Para
su consolidación fue fundamental la comunicación permanente y personalizada con cada uno de sus
miembros. La coordinadora de la red mantuvo, durante todo el desarrollo del proyecto, intercambios
constantes con los voluntarios vía correo electrónico, teléfono y personal. Se discutieron las dudas, se
aceptaron sugerencias y, en todos los casos, se compartieron los resultados. Cada observador pudo
considerarse como parte esencial de un todo, comprendiendo que, para poder obtener un panorama
de toda la ciudad, era indispensable que cada uno cumpliera correctamente con su labor.
Un aspecto que contribuyó al éxito de la convocatoria de voluntarios fue la organización de
las observaciones en periodos cortos de trabajo de entre 1 y 3 horas, adaptados a horarios de su
conveniencia y en su mismo centro de votación. Durante los encuentros de información y discusión
de resultados los voluntarios transmitieron su satisfacción con el trabajo realizado, comentando
distintas situaciones observadas y falencias detectadas. Un punto remarcable es que varias de estas
personas, luego de participar como observadores en una elección, decidieron registrarse para actuar
como autoridades o fiscales de mesa como forma de aportar a mejorar el desarrollo de las siguientes
elecciones.
En las elecciones provinciales se encontró que las autoridades de mesa tenían grandes
dificultades para realizar el escrutinio: en muchos casos no conocían la manera de contar los votos
correctamente, no sabían cómo llenar las actas, entre otras falencias. De manera correspondiente,
cuando para esta misma elección se indagó por la capacitación de las autoridades de mesa, se obtuvo
como resultado que solo un 22% manifestó haber asistido a la capacitación. Un porcentaje similar
mencionó haber leído un instructivo. Más de la mitad (56%) no se había capacitado para desempeñarse
como autoridad de mesa y solo el 34% de las autoridades de mesa mencionaron tener experiencia
previa en dicha función. Para entender la extensión del problema, en esa ocasión el órgano electoral a
cargo de realizar las elecciones (Tribunal Electoral Provincial) no impartió ninguna capacitación a las
autoridades de mesa. Fue una organización civil (la Asociación Conciencia) quien, al conocer esta
situación y para llenar el vacío dejado por el órgano electoral, procedió a brindar una corta capacitación
a las autoridades de mesa dos días antes de la elección.
Cuando estas observaciones fueron dadas a conocer, el personal de la Junta Electoral
Municipal (que estaba a cargo de la organización de los siguientes comicios) tomó nota de esta
situación y propuso al observatorio colaborar en la organización de la capacitación de las autoridades
de mesa para las elecciones municipales. El día de los comicios municipales, los observadores
registraron que 77% de las autoridades de mesa había asistido a la capacitación, lo cual redundó en un
mejor desarrollo del escrutinio.
Otro aspecto que fue mejorado en las elecciones municipales, luego de atender los problemas
detectados por el Proyecto ObserBar en las elecciones provinciales, fue la adecuación de los centros
de votación en cuanto a la exhibición de padrones, habilitación de cuartos oscuros accesibles y
disposición de medidas de seguridad física (habilitación de salidas de emergencia, presencia de
matafuegos y señalización correspondiente).

Política, Globalidad y Ciudadanía. Universidad Autónoma de Nuevo León Vol. 2 Núm. 3. enero-junio 2016

42

�La posibilidad de presenciar los escrutinios en la elecciones provinciales y municipales,
permitió realizar sendos conteos rápidos. A partir de los resultados obtenidos se realizaron
estimaciones estadísticas de los resultados generales que fueron muy cercanas a los resultados oficiales.
Con esto se demostró que el diseño muestral utilizado para las realizar la observación de estos procesos
fue adecuado, lo cual dio sustento a las recomendaciones realizadas.
En las elecciones nacionales, el observatorio no fue habilitado para presenciar los escrutinios.
Este aspecto está relacionado con la falta de legislación específica en el tema en Argentina, lo cual deja
librado a la buena voluntad de los distintos organismos electorales cuáles son las instancias en las que
se pueden realizar observaciones. Al momento de escritura de este trabajo, el Congreso de la Nación
se encuentra abocado a la discusión de una profunda reforma del sistema electoral. Si bien el debate
se centra sobre la oportunidad y conveniencia de implantar sistemas de voto electrónico, existe la
posibilidad de plantear la introducción de reglas claras para las actividades de observación electoral.
Esto redundaría en una mayor transparencia de los procesos electorales y, de acuerdo al esquema de
observación puesto en práctica en Bariloche, en mayores niveles de compromiso y participación de
los ciudadanos en estos procesos.
Los resultados de la observación, en toda su extensión, están presentes en el informe anual de
la DPB (Defensoría del Pueblo, 2015).
Conclusiones
A partir de la experiencia realizada se puede extraer varias conclusiones:
- Fue posible establecer un observatorio electoral en la ciudad de San Carlos de Bariloche
mediante la colaboración entre una universidad pública (UNC) y la Defensoría del Pueblo (DPB). Este
observatorio, primero en su tipo en la Patagonia, funciona gracias a la activa participación de
ciudadanos coordinados en una red de observadores.
- La red de observadores se compone de voluntarios. Se observó una mayor participación
femenina en la actividad y una amplia distribución etaria, con un fuerte componente de jóvenes. Este
aspecto se considera auspicioso dado que la participación temprana en estas actividades, redunda en
una toma de conciencia sobre la importancia del voto y el desarrollo de un fuerte compromiso con la
calidad institucional.
- Las observaciones realizadas permitieron detectar falencias en la organización de los comicios
y en la capacitación de las autoridades de mesa. Más aún, las herramientas estadísticas utilizadas
revelaron con precisión la extensión de dichas falencias. La publicación de los resultados y su discusión
con las autoridades electorales, ayudó a implementar mejoras en los comicios subsiguientes.
- Se destaca la necesidad de brindar adecuada capacitación a las autoridades de mesa, a los
fiscales partidarios y al personal de las juntas electorales afectados a tareas presenciales durante los
comicios.
- El proyecto ObserBar quedó instalado en la ciudad de San Carlos de Bariloche no solo como
una herramienta de observación electoral, sino también como un agente de capacitación y mejora de
la calidad de los comicios. En base a esta experiencia, ya se ha manifestado interés en extender las
tareas a la ciudad de Roca, Río Negro.

Política, Globalidad y Ciudadanía. Universidad Autónoma de Nuevo León Vol. 2 Núm. 3. enero-junio 2016

43

�- Sería un avance considerable que la Ley Electoral argentina contemple y regule las actividades
de observación electoral, fortaleciendo así este importante instrumento de participación ciudadana.

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44

�Referencias
Cámara Nacional Electoral de la República Argentina. (2011). Acordada N°128/11.
Cámara Nacional Electoral de la República Argentina. (2015). Código Nacional Electoral
- Ley 19.945.
Defensoría del Pueblo. (2015). Informe 2015. Municipalidad de San Carlos de Bariloche.
Version digital disponible en: http://www.defensoriabariloche.gob.ar/.
Estok, M., Nevitte, N., &amp; Cowan, G. (2002). El conteo rápido y la observación de
elecciones. Instituto Nacional Demócrata para Asuntos Internacionales (NDI).
Galván, F. (2015). La observación electoral: Apuntes para su discusión en América
Latina. América Latina Hoy, 70, 17-36.
Organización de los Estados Americanos. (2008). Manual para las misiones de
observación electoral de la Organización de los Estados Americanos. Secretaría General de la
Organización de los Estados Americanos -SG/OEA.
R Core Team. (2015). R:A Language and Environment for Statistical Computing. Viena:
R Foundation for Statistical Computing.

Política, Globalidad y Ciudadanía. Universidad Autónoma de Nuevo León Vol. 2 Núm. 3. enero-junio 2016

45

�Política, Globalidad y Ciudadanía
Facultad de Ciencias Políticas y Administración Pública
Universidad Autónoma de Nuevo León
Vol 2. Núm 3. enero-junio 2016, pp. 46-67
ISSN: 2395-8448

Política Social y Clientelismo: La Creación del Perredismo
en la Ciudad de México: 2001 - 2006
Social Policy and Clientelism: The Creation of Perredismo in Mexico City:
2001 - 2006

Carlos Luis Sánchez y Sánchez
División de Estudios de Posgrado, Programa Único de Especializaciones en Ciencias Políticas y Sociales; Facultad
de Ciencias Políticas y Sociales, Universidad Nacional Autónoma de México

Fecha de envío: 12 de agosto 2015
Fecha de aceptación: 24 de noviembre 2015

Resumen
Durante el período 2000 – 2006, el incremento que experimentó el Partido de la
Revolución Democrática (PRD), en sus niveles de identificación partidista en la Ciudad de
México, no tuvo una significación emocional tal y como la formulación teórica original sugiere
se basa la membrecía hacia un partido (Campbell et.al., 1960), por el contrario se postula el
desarrollo del perredismo obedeció a una lógica de desempeño gubernamental basado en la
construcción de apoyo por la vía de la política social, el cual generó un esquema de adhesión o
partidismo racional que se finca sobre parámetros de evaluación distintos a los que postula
Morris Fiorina (1981) y el Modelo de Gobierno de Partido Responsable.
La estrategia de comprobación de ésta hipótesis, se basó en un análisis a nivel agregado
que comprendió, con una base de datos propia, verificar la existencia de relaciones lineales entre
las variables independientes de gasto en los cuatro programas que comprendieron transferencias
de renta directa y el perredismo en cada una de las dieciséis delegaciones políticas en que se
divide la Ciudad de México.
La base se construyó con datos de los siguientes programas: 1. Programa de ayuda a
adultos mayores; 2. Programa de apoyo al empleo; 3. Programa de becas escolares, y 4. Programa
de apoyo a personas con discapacidad, y se le indexaron los datos correspondientes a los niveles

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�de perredismo de cada año por delegación a partir de los datos proporcionados por el
Departamento de Investigación del Grupo Reforma.
Con la finalidad de verificar la existencia o ausencia de relaciones lineales entre las
variables independientes de gasto y el perredismo, se diseñó un modelo de regresión en forma
de panel que posibilitó dar un seguimiento del aumento en los niveles de perredismo en las
delegaciones (unidades transversales) a lo largo del tiempo.
Palabras clave: Política social, Perredismo, Gobierno de Partido Responsable, Clientelismo,
Ciudad de México.
Abstract
During the period 2000-2006, the increase that underwent the Party of the Democratic
Revolution (PRD), in their levels of party identification in Mexico City, had no emotional
significance such as the original theoretical formulation suggests is based towards a party
membership (Campbell et.al., 1960). On the other hand, the development of the perredismo
obeyed a logic of government performance based on the construction of support by way of
social policy, which generated a schema of loyalty or partisanship rational that is based on
parameters of assessment different to Fiona Morris (1981) has postulated and the model of
Responsible Party Model
The strategy of verification of this hypothesis, was based on an analysis at an aggregate
level who contain, with its own database, verify the existence of a linear relationship between
the independent variables of expenses in the four programs that included transfers of direct
income and the perredismo in each of the 16 political delegations that divides Mexico City.
The base is built with data of the following programs: 1. Program of Assistant to Older
Adults; 2. Program of Support to the Employment; 3. Scholarship Program, and 4. Program of
Assistant to Handicap People, and have the data corresponding to the levels of perredismo of each
year indexed by delegation from the data provided by the Research Department of Grupo Reforma.
With the purpose of verify the existence or the absence of linear relations between
independent expenses variables and the perredismo, there is designed a model of regression in
form of a panel that allowed a follow-up of the increase in levels of perredismo in the delegations
(transverse units) along the time.
Key Words: Social policy, Revolutionary Democratic Party, Responsible Party Model, Clientelism,
Patronage, Mexico City

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�Política Social y Clientelismo: La Creación del Perredismo
en la Ciudad de México: 2001 - 2006
Introducción
El artículo plantea una forma distinta de comprender la forma en que el desempeño de
los gobiernos impacta en la formación de las identidades partidistas; a partir de una revisión de
la forma en que ha funcionado el modelo de representación-vinculación programática en
América Latina, se establece que la representación programática presenta limitantes para explicar
la formación del partidismo en las democracias que emergieron durante el período conocido
como “La Tercera Ola”.
Por el contrario, en éste trabajo se postula que el desempeño que explicar la formación
del denominado perredismo en la Ciudad de México, se basa en lo que se conoce como el
Patronage-based, party-voter linkage (Kitschelt y Wilkinson, 2007), un modelo de representación
basado en el intercambio particularizado, también denominado “representación clientelar”.
En este modelo, los vínculos entre partidos y ciudadanos se basan en incentivos
materiales directos, focalizados en individuos específicos o pequeños grupos que de antemano
se sabe son altamente receptivos –sobre todo por su grado de marginación y pobreza– a retribuir
electoralmente y/o con su adhesión al partido político que lo está beneficiando con recursos del
Estado en su ejercicio de gobierno.
En este contexto, la noción de partidismo o identidad partidista que aquí se presenta
descansa en la premisa de que es la racionalidad individual y no los procesos de socialización, lo
que permite la formación de una identidad colectiva, en este caso un nosotros perredista.
El Partidismo Racional
Con la publicación en 1985 de “Capitalismo y Socialdemocracia” Adam Przeworski y
John Sprague, demostraron la importancia que tienen las estrategias de representación de los
partidos políticos en la construcción de identidades colectivas.
Al respecto, el modelo de representación que ha primado en el grueso de las democracias
consolidadas, basado en la lógica de distribución y provisión de bienes públicos de índole
programática, se ha denominado Responsible Party Model (RPM) o Modelo de Gobierno de Partido
Responsable (GPR).
Basado en este esquema de funcionamiento de las democracias representativas, Morris
Fiorina (1981) desarrolló su concepto de identificación partidista como una suma continua del
desempeño previo de los partidos en el gobierno. La definición de Fiorina se vincula con el GPR
en el sentido de que los individuos tienen la capacidad de evaluar el desempeño de los partidos
en función de sus preferencias programáticas; preferencias que al ser implementadas generan las
condiciones para una evaluación retrospectiva que impactarían en los niveles de partidismo.

Política, Globalidad y Ciudadanía. Universidad Autónoma de Nuevo León Vol. 2 Núm. 3. enero-junio 2016

48

�En el modelo de gobierno de partido responsable, los partidos políticos constituyen los
principales vehículos de agregación de preferencias individuales que habrán de transformarse en
políticas públicas. El GPR ha inspirado una extensa teorización acerca de las condiciones que
hacen posible que los individuos seleccionen partidos que representen y traduzcan sus creencias
y preferencias en políticas concretas; partidos que representen y ejecuten sus demandas (Dalton,
1985; Powell, 1982).
El GPR postula que son tres los requerimientos que, relacionados con el comportamiento
de los individuos y de los partidos políticos, son necesarios para que un esquema de
representación programática se lleve a cabo en su dimensión de receptividad (responsiveness) y en
su dimensión de rendición de cuentas (accountability). Es decir, para que las creencias y
preferencias ciudadanas se transformen en políticas públicas y, con ello, se produzcan las
condiciones necesarias para que los representados, a través de las elecciones, sancionen de forma
positiva o negativa el ejercicio de gobierno se necesita:10
1) Divergencia entre las políticas preferidas por los partidos políticos11
Los individuos hacen una elección significativa sobre la base de una oferta diversa de los
partidos políticos en materia de políticas públicas. Sin esta oferta diversa o divergencia entre las
políticas, los individuos tienen pocas oportunidades de influir en las políticas de gobierno a través
de su voto.
2) Estabilidad intertemporal en las preferencias partidarias
Los partidos deben presentar políticas que sean razonablemente estables a lo largo del
tiempo; los cambios drásticos confunden al electorado acerca de lo que el partido está
defendiendo, lo cual le impide influenciar mediante su voto las políticas de gobierno. Por otro
lado, aun cuando los individuos puedan estar suficientemente informados sobre las políticas
coyunturales de los partidos, esto paradójicamente implica que ellos perciban la dificultad de
traducir sus propias preferencias en votos si, al mismo tiempo, perciben una alta probabilidad
de que los partidos cambien sus posturas políticas.
3) Voto de los electores basado en preferencias programáticas
Los individuos basan sus decisiones en una evaluación comparativa de las políticas de
los partidos en competencia con la intención de influir en los resultados del gobierno. Si no
existiera un voto sobre las políticas y la oferta programática de los partidos, los resultados no
estarían expresando un referéndum sobre las distintas visiones político-programáticas que los
partidos proponen.
Lo que subyace en este modelo de representación es una estrategia de vinculación,
distribución y agregación de demandas que no se refiere a bienes particulares o privados, sino a
la provisión de bienes públicos para una generalidad, donde hay que agregar las demandas de los
individuos, delimitar las preferencias comunes y actuar en consecuencia.
La representación programática conlleva una distribución que apela a categorías
abstractas y generales pero, sobre todo, produce una estructura de competencia en la que
10

Para una discusión más amplia sobre las distintas dimensiones de la representación política, véase Hanna
Pitkin, “El concepto de Representación”, Madrid, Centro de Estudios Constitucionales, 1985, pp. 283.

Política, Globalidad y Ciudadanía. Universidad Autónoma de Nuevo León Vol. 2 Núm. 3. enero-junio 2016

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�se ponen a consideración y evaluación retrospectiva los resultados macroeconómicos
(Dorussen y Palmer, 2002, Gramacho, 2006).
El estudio de la formación del partidismo se ha desarrollado, en su mayoría, bajo las
premisas de representación/desempeño y competencia formuladas por el modelo de gobierno
de partido responsable. De acuerdo a esta línea de investigación, los gobiernos de partido en
democracias consolidadas presentan una gran diferencia entre sí respecto al amplio rango de
políticas sociales y económicas (Castles, 1982; Esping-Andersen, 1990; Huber y Stephens, 2001;
Klingemann, Hoffert y Budge, 1994).
Si bien las premisas del GPR han sido ya exploradas para explicar el cambio en las
preferencias políticas en México, especialmente en investigaciones sobre el impacto del
desempeño del gobierno en el voto (véase, por ejemplo: Buendía, 2000; Beltrán, 2000 y 2003;
Cinta, 1999; Magaloni, 1999; Poiré, 1999 y 2000; Morgenstern y Zechmeister, 2001), considero
que una adopción literal de las mismas se confronta con la específica capacidad de respuesta que
los partidos en el gobierno en México y América Latina han tenido en relación con las
preferencias y deseos de sus ciudadanos a la hora de formular políticas públicas. Lo anterior
conlleva una comprensión distinta respecto de la forma en que el desempeño gubernamental
impacta sobre el partidismo.
En América Latina, la existencia del modelo de representación-vinculación programática
ha sido rastreada desde distintas perspectivas, con los estudios de preferencias programáticas
entre votantes y líderes políticos (Ruiz Rodríguez y García Montero, 2003; Luna y Zechmeister
2005; Álcantara, 2004 y 2008), los análisis de corte institucionalista (Mainwaring y Scully 1995),
los estudios institucionales y de opinión pública (Payne, 2003), estudios comparados de los
niveles de institucionalización existente entre las realidades de Europa del Este, América Latina
y democracias consolidadas ( Torcal, 2005) y el análisis de Coppedge12 (1998)
Sin embargo, aún con la presencia de este cúmulo de trabajos, la presencia de una
representación programática, tal y como lo postula el GPR en América Latina, ha sido exigua. El
GPR ha enfrentado serias limitantes para explicar la realidad de las democracias que emergieron
principalmente durante la tercera ola de la democracia (Sartori, 1996). En ellas, la competencia y
el desempeño del gobierno se ha dado predominantemente sobre la base de lo que se conoce
como el Patronage-based, party-voter linkage (Kitschelt y Wilkinson, 2007), un modelo de
representación basado en el intercambio particularizado, también denominado “representación
clientelar”.
En este modelo, los vínculos entre partidos y ciudadanos se basan en incentivos
materiales directos, focalizados en individuos específicos o pequeños grupos que de antemano
se sabe son altamente receptivos –sobre todo por su grado de marginación y pobreza– a retribuir

Este último, centrado en las coyunturas críticas marcadas por el cambio en el modelo económico –de 1982 a
1990–, que habían afectado el perfil ideológico y las formas de organización de los partidos políticos en
América Latina; posibilitando divergencia programática entre los partidos denominados de derecha, que habrían
apoyado las reformas orientadas al mercado y los partidos de izquierda o centro izquierda, que se opusieron a
dichas medidas como la solución aducida para la crisis económica en el continente
12

Política, Globalidad y Ciudadanía. Universidad Autónoma de Nuevo León Vol. 2 Núm. 3. enero-junio 2016

50

�electoralmente y/o con su adhesión al partido político que lo está beneficiando con
recursos del Estado en su ejercicio de gobierno.13
En este contexto, la noción de partidismo racional que aquí se presenta si bien descansa
en la premisa de que es la racionalidad individual y no los procesos de socialización, lo que
permite la formación de una identidad colectiva, en este caso un nosotros perredista, la
evaluación que el individuo realiza no se lleva a cabo sobre la provisión de bienes colectivos
como el crecimiento económico, el empleo, la estabilidad monetaria, la seguridad social. Por el
contrario, en la también llamada rendición de cuentas clientelar, la evaluación que hacen los
individuos se hace sobre el beneficio mutuo y el intercambio de apoyo a cambio de una
retribución o transferencia de renta directa, o por el acceso a empleo y bienes y servicios de
distinta índole.
La Identidad Partidista en la Ciudad de México
El 2 de julio de 2006, el Partido de la Revolución Democrática (PRD), consolidaba su
posición dominante en el espectro electoral de la Capital del País; con 42.37% de los votos
obtenía por tercera vez consecutiva la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de México; ganaba
catorce de las dieciséis delegaciones políticas y treinta y seis de los cuarenta distritos locales de
mayoría.
En un período de seis años, considerando las tres elecciones locales concurrentes, el
PRD había aumentado su nivel de votación en un 40.5% en promedio; este aumento implicaba
considerar que se había producido también una expansión en los niveles de identificación política
con el partido del Sol Azteca, reflejada tanto de forma paulatina, como de un proceso electoral
a otro.
Al respecto, un primer punto de referencia del cambio en los niveles de perredismo lo
ofrece precisamente el incremento observado del proceso electoral de 2000 al de 2006:

En este sentido, tal y como lo enuncia Menenguello (1998: 27): “El Estado ha adquirido un papel creciente
como elemento regulador de la vida y del funcionamiento de los partidos, y la experiencias de gobiernos vienen
ampliando las bases de su desarrollo organizativo a través de los recursos políticos allí producidos”. A través
de su participación en el gobierno, los partidos optimizan la atención de los intereses y necesidades de grupos
organizados, o enclaves sociales específicos.
13

Política, Globalidad y Ciudadanía. Universidad Autónoma de Nuevo León Vol. 2 Núm. 3. enero-junio 2016

51

�Como se puede observar en la figura 1, el incremento del perredismo fue de más de 18
puntos, mientras que en el caso del panismo y el priísmo se presenta un decremento de casi 8 y
poco más de 10 puntos porcentuales, respectivamente.
Por otra parte, con base en las encuestas delegacionales que realizó el departamento de
investigación del Grupo Reforma, se presenta la dinámica del partidismo en la Ciudad de México
que señala el incremento/decremento en el período 2001 – 2006.
Tabla 1. Crecimiento porcentual del Partidismo por Delegación en la Ciudad de México:
2000 – 2006
Álvaro Obregón
Azcapotzalco
Benito Juárez
Coyoacán
Cuajimalpa
Cuauhtémoc
Gustavo A. Madero
Iztacalco
Iztapalapa
Magdalena Contreras
Miguel Hidalgo
Milpa Alta

Priísta
21
-13
-23
-16
-9
-27
-44
-9
-45
-26
-43
-26

Panista
-46
-32
-4
-38
-51
-43
-48
-23
-36
-29
-19
-14

Perredista
145
154
70
58
130
147
203
118
192
208
199
78

Independiente
-21
-26
-12
3
-15
-19
-20
-32
-38
-37
-18
-21

Política, Globalidad y Ciudadanía. Universidad Autónoma de Nuevo León Vol. 2 Núm. 3. enero-junio 2016

52

�Tláhuac
Tlalpan
Venustiano Carranza
Xochimilco
Promedio

-38
-18
-16
-6
-24

-33
-24
-36
-19
-31

130
88
111
71
131

-31
-25
-15
-25
-24

Como se puede observar, el perredismo es la única identidad partidista que se incrementa
en el período 2000 – 2006; considerando los distintos niveles de cada una de las dieciséis
delegaciones políticas este aumento fue en promedio de 131%. En contraste el priísmo y los
independientes decrecen en 24%, mientras que el panismo lo hizo en 31%.
En lo que respecta específicamente al perredismo, el crecimiento porcentual promedio
anual, indica que en delegaciones como Magdalena Contreras, Gustavo A. Madero y Miguel
Hidalgo el perredismo crecio en promedio cada año en 25%, en Iztapalapa lo hizo en 24%;
mientras que en un grupo que va de Azcapotzalco a Tlahuac el crecimiento fue del 20% anual
en promedio, siendo las delegaciones Xochimilco, Benito Juárez y Coyoacán en donde la
identificación con el Sol Azteca creció menos en un 11% y 10% respectivamente.

La serie de mediciones que se han presentado son solo una muestra del aumento que se
produjo en los niveles de perredismo en un corto periodo de tiempo. Al respecto, se plantea que
este incremento del perredismo no ha dependido de la familia u otros grupos de referencia, sino
fundamentalmente del beneficio de políticas concretas que los individuos consideran en un
determinado horizonte de tiempo, como ejes articuladores del debate acerca de la direccionalidad
que debe adoptar el ejercicio de gobierno.
En este sentido, el objetivo siguiente es comprobar que la expansión del denominado
perredismo, observada durante el ejercicio de gobierno 2000-2006, obedeció a las características
particulares del modo de implementación de la política social. Es decir, este incremento no puede

Política, Globalidad y Ciudadanía. Universidad Autónoma de Nuevo León Vol. 2 Núm. 3. enero-junio 2016

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�explicarse sin considerar la conformación de nuevos vínculos partidarios bajo una lógica de
intercambio particularizado o de índole clientelar.
La construcción del partidismo perredista adquirió un cariz particular en respuesta a
nuevas pautas distributivas-retributivas, que modificaron las formas de vinculación clientelar, lo
cual amplió, a nivel agregado, los niveles de identificación con el PRD.
En el siguiente apartado se analizará el desempeño del gobierno basado en la política
social y su estrategia de implementación basada en una lógica de intercambio particularizado.
Se demostrará, finalmente, hasta qué punto la proyección del perredismo es consecuencia
de un estrategia fincada en nuevas formas de vinculación política, basadas fundamentalmente en
la política social adoptada por el PRD en su ejercicio de gobierno.
Por el Bien de Todos, Primero los Pobres
Durante el segundo periodo de gobierno del Partido de la Revolución Democrática
(PRD) en la Ciudad de México14, se inició formalmente un proceso de reincorporación de la
cuestión social en la agenda política; durante el periodo 2001-2006, la estrategia de gobierno del
PRD supuso un cambio sustancial que trasladó la atención –centrada hasta ese momento en la
necesidad de instituciones y procedimientos formales para la competencia política, al estado de
profunda desigualdad económica existente en el país y en la Ciudad de México.
En este sentido, el PRD fue claro en su planteamiento; sus líneas de acción como partido
en el gobierno se erigirían como una respuesta a la política económica vigente, con la posibilidad
de hacer patente por primera vez –de forma efectiva y bajo políticas públicas concretas– su
denuncia del modelo neoliberal.
El gobierno perredista buscaba rescatar las bases sociales, el carácter asistencial y el
Estado benefactor, interventor y regulador propios del modelo posrevolucionario y con
ello retornar a las bases tradicionales de legitimidad del sistema político, basado en un
pacto social, adoptando un proyecto económico tradicional (Bruhn, 1997, p. 17).
Esta toma de posición sobre las funciones que debería tener el Estado no sólo tendría
impacto en los objetivos y las prioridades que el Gobierno de la ciudad se había planteado, en
respuesta a la política social del Gobierno Federal, que era vista únicamente como un conjunto
de correctivos a las fallas e insuficiencias del mercado; la estrategia gubernamental en la
distribución del gasto social estaba en concordancia con el común denominador de los partidos
de izquierda o socialdemócratas, los cuales ejecutan transferencias sociales mediante la
intervención del Estado (Alesina 1992 y 1997; Boix, 1996) con el objetivo de maximizar la tasa
No obstante, desde 1997 para el Gobierno de la Ciudad de México, el objetivo de la política social sería “la
superación del grave deterioro social, a través de una política social integral, basada en una política económica
orientada al crecimiento sustentable con equidad [para lo cual se proponía] construir un nuevo paradigma para
la política social y enfatizar en el desarrollo de instrumentos de corresponsabilidad gobierno-sociedad”. Veáse:
Informe sobre Política Social del Gobierno del Distrito Federal, Secretaría de Educación, Salud y Desarrollo
Social, 1997: 5.
14

Política, Globalidad y Ciudadanía. Universidad Autónoma de Nuevo León Vol. 2 Núm. 3. enero-junio 2016

54

�de crecimiento económico, priorizando el bienestar de los trabajadores y los sectores menos
favorecidos.
El propósito del gobierno perredista, desde el momento en que Andrés Manuel López
Obrador asumió la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de México, sería que todo el proceso de
implementación de la politica pública y la política social en particular se rigiera bajo el lema que
desde su campaña había enarbolado: “Por el bien de todos, primero los pobres”.
A través del Programa General de Desarrollo del Distrito Federal 2001-2006, se realizó
un diagnóstico de la problemática capitalina y se señalaba que la política social se convertiría en
el eje articulador de los programas que aplicaría el Gobierno de la Ciudad de México.
Con base en ésta directriz, se desarrolló el Programa Integral y Territorial de Desarrollo
Social (PITDS), el cual estaba integrado por un conjunto de programas sociales, cuya lógica de
aplicación dependía del grado de marginación existente en las dieciséis delegaciones políticas en
que se divide política y administrativamente la Ciudad de México.
De acuerdo con los criterios del gobierno capitalino, poco más del 58% de la población
de la Ciudad de México, se encontraba en condiciones de ser atendida por las trece vertientes
programáticas que integraron la Política Social del Gobierno; su implementación dependería,
primero, de dividir a la Ciudad de México en 1352 unidades territoriales; para posteriormente,
ubicar aquellas zonas que con los mayores niveles de marginación y pobreza, concentrarían a la
población objetivo de los programas sociales del gobierno perredista.
Tabla 2. Vertientes Programáticas de la Política Social de Gobierno del Distrito Federal:
2001 - 2006
Vertientes Programáticas de la Política Social de Gobierno del Distrito Federal: 2001 - 2006
Servicios Asistenciales
Construcción de Obras y Servicios
Prevención del Delito
Rescate de Unidades Habitacionales
Estancias Infantiles
Ampliación y Rehabilitación de Vivienda
Becas para Trabajadores
Construcción y Mantenimiento de Escuelas
Apoyos a Adultos Mayores
Apoyo a la Producción Rural
Apoyos a Personas con Discapacidad
Crédito a Microempresarios
Apoyo a niños y niñas en condiciones de pobre
Apoyo a Mercados Públicos
Desayunos Escolares

Bajo ésta lógica, la segmentación daría como resultado 767 unidades territoriales
distribuidas acorde al porcentaje de población en grado de marginación en las dieciséis
delegaciones políticas.
El Programa Integral y Territorial de Desarrollo Social (PITDS), daría prioridad a lo largo
del sexenio a los apoyos económicos directos que comprendieron los programas de: Adultos
mayores, Apoyo a personas con discapacidad, Apoyo a niños y niñas en condiciones de
vulnerabilidad, Becas para trabajadores. Del 2001 al 2006 se erogaron 19 mil 977 millones de

Política, Globalidad y Ciudadanía. Universidad Autónoma de Nuevo León Vol. 2 Núm. 3. enero-junio 2016

55

�pesos en estos programas, lo cual representó el 65.5% del presupuesto de la política social del
gobierno.

Como se puede observar en la gráfica anterior, el porcentaje de asignación de gasto en
los programas que representaron transferencia de renta directa, fue entre el 60% en el 2002 a
casi el 80% en 2006; en todo caso, cada año durante el sexenio estos programas fueron la
prioridad del Gobierno de la Ciudad de México15.
En lo que respecta al desglose de los apoyos económicos directos durante el sexenio, el
programa de Apoyo a Adultos mayores representó 78% del presupuesto, con 13 mil millones
505 mil 407 pesos, mientras que en el programa destinado a personas con discapacidad se ejerció,
con 2 mil 518 millones de pesos, el 15% del presupuesto.
La prioridad en el destino de gasto muestra que, en materia de programas de
transferencia de renta directa, la marginación no necesariamente fue el principal criterio de
distribución de las asignaciones en las dieciséis delegaciones políticas.
Al respecto, para tener mayor claridad en la forma en que se asignó el gasto, se presenta
1) cuáles fueron durante el sexenio, las delegaciones que ejercieron el mayor porcentaje de gasto
social considerando los cuatro programas de transferencia de renta 2) cómo se distribuyó el

15

La tasa de crecimiento promedio durante el sexenio en los Apoyos económicos directos fue del 17%, mientras
que la tasa de crecimiento en el período 2001 – 2006 fue del 121% en los programas de transferencia de renta
directa. Por otra parte, los programas de crédito fueron el segundo orden de prioridad en el sexenio y los
programas de suministro de insumos, y los programas de construcción y mantenimiento de servicios, si bien
comenzaron el sexenio con una inversión de 21%, representaron al final sólo 4.8% del presupuesto

Política, Globalidad y Ciudadanía. Universidad Autónoma de Nuevo León Vol. 2 Núm. 3. enero-junio 2016

56

�gasto de cada programa, en cada una de las diecises delegaciones y 3) cuál fue el programa
prioritario o la prioridad de gasto en cada delegación política.
Como se puede observar a continuación en la figura 4, en principio son cinco las
delegaciones que aglutinaron poco más del 56% del gasto en beneficios económicos directos
durante el sexenio: Iztapalapa, Gustavo A. Madero, Álvaro Obregón, Tlalpan y Coyocán; el 43%
se distribuyó en las once delegaciones restantes; con un criterio distinto, como se puede
observar, al del grado de marginación que caracterizaba en ese momento a cada localidad. Éste
mismo grupo de demarcaciones fueron prioritarias en materia de gasto por programa; de tal
forma que el 51.34% del presupuesto del programa de Ayuda a Adultos Mayores; el 62% del
gasto del programa de Ayuda a Personas con Discapacidad; el 58.7% del programa de Becas
Escolares y el 55% del gasto del programa de Apoyo al Empleo, se concentró esencialmente en
las cinco delegaciones punteras: Iztapalapa, Gustavo A. Madero, Alvaro Obregón, Tlalpan y
Coyocán.

Por otra parte, hay que señalar que el gasto en los distintos programas se distribuyó en
diferentes porcentajes en cada demarcación; por ejemplo, en el caso de los programas que se les
destinó mayor presupuesto: Ayuda a Adultos Mayores y Ayuda a Personas con Discapacidad, su

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57

�presencia fue reducida en delegaciones como Milpa Alta, Tláhuac y Cuajimalpa, demarcaciones
con el mayor grado de marginación en la Ciudad de México.
La fuerza de los programas de transferencia directa si bien se hace patente en conjunto,
fuera de las delegaciones punteras, el grado de marginación y pobreza no fue el criterio de
asignación del gasto social durante el sexenio.
Si bien la concepción de la política social ha estado en consonancia con una plataforma
ideológica identificada con la oferta programática de los partidos de izquierda; la distribución del
gasto social ha seguido distintas estrategias, más acordes con criterios partidistas que con criterios
técnicos, que ponderen la marginación de las delegaciones como el eje principal en la asignación
de recursos.
En el siguiente apartado se muestra todo el proceso de verificación empírica entre el
gasto social principalmente en materia de transferencia de renta directa y el aumento del
perredismo en la Ciudad de México y en cada una de las dieciséis delegaciones políticas.
El Gasto Social y el Perredismo en la Ciudad de México
Con el fin de verificar la relación entre erogación en programas sociales e incremento del
perredismo durante el período 2001 – 2006, se elaboró una base de datos que comprendió la
sistematización de información estadística de los distintos programas que articularon la política
social del Gobierno de la Ciudad de México. Esto permitió observar la dinámica particular de
distribución del gasto de cada una de las siguientes vertientes programáticas.
1.

Apoyo a adultos mayores

2.

Apoyo a personas con discapacidad

3.

Apoyos a niños y niñas en condiciones de pobreza y vulnerabilidad

4.

Becas para los trabajadores

5.

Desayunos escolares

6.

Ampliación y rehabilitación de vivienda

7.

Crédito a microempresarios

8.

Apoyo a la producción rural

9.

Rescate a unidades habitacionales de interés social

10.

Mantenimiento de escuelas

11.

Apoyo a mercados públicos

12.

Estancias infantiles

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58

�La estrategia de análisis se centró en el diseño de un modelo de regresión tipo panel; éste
modelo permitió analizar la distribución del gasto en las delegaciones políticas, en tanto unidades
transversales, a lo largo del tiempo16 y permitió alcanzar el mayor nivel de individualidad del
impacto de las variables explicativas de gasto sobre la variable dependiente –perredismo por
delegación del 2001 al 2006–, e incorporar también en el análisis la variación del perredismo en
cada demarcación; documentando con ello los resultados de los efectos fijos.
Variables de análisis
La información de la totalidad de los programas y, en específico, la de aquellos que
representaron transferencias de renta directa a los beneficiarios se incorporaron al modelo en
términos per cápita. No obstante, como ya se mencionó, a fin de alcanzar el mayor efecto
individual de las variables de gasto –y dada la incidencia diferenciada que tuvieron los programas
y el peso específico que, en particular, tuvo el programa de apoyo a adultos mayores– se procedió
a verificar la existencia o ausencia de relaciones lineales17 entre las variables independientes de
transferencia de renta directa cuya dinámica y efecto hasta el momento hemos documentado: 1)
apoyo a adultos mayores 2) apoyo al empleo 3) becas escolares 4) apoyo a discapacitados.
Con ello, se observó un alto grado de asociación entre el gasto realizado en el programa
de ayuda a adultos mayores y el gasto en el programa de apoyo al empleo y, por otro lado, entre
el gasto en el programa de becas escolares y el gasto en apoyo a personas con discapacidad. No
obstante, el gasto en adultos mayores y apoyo al empleo no está relacionado linealmente con
becas escolares ni con apoyo a personas con discapacidad.
De esta manera, se formó un índice aditivo entre ambos grupos de programas y se
crearon dos nuevas variables: Gastopc1, conformada por el gasto conjunto per cápita de los
programas de ayuda a adultos mayores y apoyo al empleo; y Gastopc2, la cual representa el gasto
per cápita en becas escolares y apoyo a personas con discapacidad. Por otra parte, con el fin de
calcular el efecto de la totalidad de los programas sociales, se incorporó en el análisis la inversión
per cápita global. Finalmente, se agregó la variación del perredismo por delegación mediante un

16

Al plantear un modelo de regresión en forma de panel, los datos disponibles crecen y permiten analizar,
simultáneamente, la relación funcional entre nuestras variables tanto temporal como espacialmente. Algunos
beneficios de este tipo de modelos, en comparación, por ejemplo, con los denominados de series de tiempo o
de corte transversal, es que proporcionan una mayor cantidad de datos informativos, más variabilidad, menos
colinealidad entre variables, más grados de libertad y una mayor eficiencia. En este sentido, el problema de
investigación que interesa estudiar está definido, tanto temporal como espacialmente. El estudio abarca un
periodo de tiempo de seis años, que va del 2001 al 2006, en el Distrito Federal. A su vez, dentro de esta Entidad,
la unidad de observación son las delegaciones políticas. Ahora bien, un modelo de corte transversal no permite
estudiar la relación funcional planteada, ya que tendrían que correrse seis de estos modelos. Por lo que se refiere
a modelos de series de tiempo, se tendrían que realizar 16 modelos, uno para cada delegación. Pero la limitación
más importante es el número de observaciones que se tendrían para cada una de estas alternativas.
17
Dado que las variables de gasto, por su naturaleza, tendrían un alto grado de multicolinealidad, se realizaron
regresiones parciales entre estas variables para determinar qué tanto una variable independiente explica la
variación de las otras. Es decir, se estimó la Rj2 a fin de determinar cuál es la proporción de la variación total
que hay en una variable independiente a causa de las otras variables independientes de gasto. Estas regresiones,
y la comprobación de la existencia de relaciones lineales entre las variables independientes de gasto, se
efectuaron antes de la especificación del modelo y sirvieron para orientar la misma. Los pormenores de este
procedimiento y las especificaciones del modelo se pueden consultar en el apéndice metodológico
correspondiente.
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59

�análisis de efectos fijos,18 tomando como variable de referencia a la delegación Iztapalapa, dado
que fue la delegación que presentó un crecimiento constante en sus niveles de perredismo a lo
largo del sexenio y la de mayor gasto social asignado durante el período.
La incorporación del análisis de los efectos fijos por delegación permitirá vislumbrar si
frente a Iztapalapa, como la variable de referencia, cada una de las quince delegaciones restantes
contribuye, en mayor o en menor medida, a la identidad partidista perredista.
Interpretación y resultados
El modelo que a continuación se presenta valida la hipótesis que ha guiado este trabajo;
en el sentido de que el desarrollo del perredismo obedeció a una lógica de desempeño
gubernamental basado en la construcción de apoyo por la vía de la política social. En este caso
concreto, la estrategia de distribución del gasto social durante los años 2001 a 2006 habría tenido
un impacto en la expansión de los niveles de perredismo en la Ciudad de México.
Tabla 3. Gasto en política social: inversión per cápita e inversión per cápita conjunta de
programas de transferencia de renta directa y expansión del perredismo en la Ciudad de
México: 2001-2006
Variable independiente

Variables explicativas
Gasto social per cápita
Gastopc1:
adultos
mayores/apoyo al empleo
Gastopc2: programa de becas
escolares/apoyo a personas
con discapacidad
Efectos fijos
Azcapotzalco
Coyoacán
Cuajimalpa
Gustavo A. Madero
Iztacalco
Magdalena Contreras

Coeficiente

Perredismo
Error
Significancia
Estándar

.6242*

0.2183

0.0040

-5.8935*

1.8694

0.0020

2.3361**

1.1536

0.0430

-.2688*
-.2633*
-.7200*
-.2341*
-.2466*
-.3240*

.0533
.0841
.2245
.0515
.0670
.0570

0.0000
0.0020
0.0010
0.0000
0.0000
0.0000

La introducción de la estimación de efectos fijos se justifica, tal y como dice Wooldridge (2001), “cuando no
podemos considerar que las observaciones son muestras aleatorias de una gran población”. En el caso de contar
con datos sobre estados y provincias, a menudo conviene pensar en αi como parámetros que hay que estimar,
en cuyo caso empleamos métodos de efectos fijos. Utilizar efectos fijos conlleva permitir una intercepción
distinta para cada observación (en este caso cada delegación).
18

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60

�Milpa Alta
Álvaro Obregón
Tláhuac
Tlalpan
Xochimilco
Benito Juárez
Cuauhtémoc
Miguel Hidalgo
Venustiano Carranza
Constante: Iztapalapa
Observaciones
OverallRˆ2
p&lt;0.01*

-.5177*
-.3434*
-.1604
-.2613
-.3006
-.5394*
-.1801*
-.4904*
-.4741*
31.1816
95
0.7951
p&lt;0.05**

.1894
.0446
.0596
0.353
.0681
.2099
.0553
.0668
.0514
19.7909

0.0060
0.0000
0.0070
0.0000
0.0000
0.0100
0.0010
0.0000
0.0000
0.1150

p&lt;0.10***

El cuadro muestra el modelo con las variables independientes de gasto per cápita y la
variable dependiente de identidad partidista perredista o perredismo. La primera variable, gasto
social per cápita, comprende el gasto por persona realizado en función de la totalidad de las
ramas programáticas que constituyeron la política social del gobierno. Los resultados nos indican
que la relación entre esta variable y el partidismo es positiva y significativa: a medida que el gasto
social per cápita de todos los programas que integraron el Programa Integrado Territorial para
el Desarrollo Social (PITDS) aumentó en una unidad porcentual, el perredismo lo hizo 0.62%.
Esto demuestra que el impacto individual de los programas, más allá de sus objetivos concretos
–mejora de unidades habitacionales, rehabilitación de viviendas, desayunos escolares etc.–, es lo
que prima en el aumento del partidismo durante este periodo.
Esta variable es de suma importancia, ya que demuestra el impacto en su conjunto de la
política social del gobierno en la percepción de cada uno de los beneficiarios de los distintos
programas. Esto también indicaría que el beneficio de los distintos programas puede ser
indirecto, ya sea por un familiar beneficiado, un amigo o por el simple hecho de concordar –
aunque la persona no sea beneficiaria– en la manera en que la política es aplicada. De esta
manera, en la medida en que se incrementa la inversión y los resultados son cada vez más visibles,
la probabilidad de identificarse con el PRD se incrementa.
En este sentido, existe una completa interacción e interconexión entre las distintas ramas
programáticas que integraron el grueso de la política social. Si bien hay programas que tuvieron
un mayor peso presupuestal, como el caso del apoyo a adultos mayores, este resultado no hace
sino evidenciar que la estrategia integral que el Gobierno de la Ciudad de México mantuvo desde
un principio tuvo éxito.
No obstante, al margen de las distintas motivaciones individuales que llevaron a los
integrantes de los diferentes segmentos beneficiados a, directa o indirectamente,
identificarse, reconocerse y formar parte de un “nosotros” perredista; lo que
primordialmente indica la incidencia de la inversión per cápita de los programas sociales
Política, Globalidad y Ciudadanía. Universidad Autónoma de Nuevo León Vol. 2 Núm. 3. enero-junio 2016

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�en la expansión del perredismo es el éxito de una acción conjunta en varios frentes o
segmentos de población. Entre ellos, se puede contar a los jóvenes, adultos mayores,
niños, mujeres solteras, desempleados de distinta índole e incluso pequeños empresarios
y trabajadores del sector rural. Desde otro ángulo, similar a los procesos susceptibles de
producir una acción colectiva, también puede mostrar el impacto positivo que produjo
la conformación de condiciones estructurales comunes, que permitieron a los distintos
beneficiarios percibir, evaluar y decidir lo que tienen en común (Melucci, 1999).
Por otro lado, si ponemos en el centro de la interpretación consideraciones
instrumentales, esta variable representaría el indicador económico sobre el cual los individuos
estarían evaluando el desempeño del gobierno; una de las causas principales del movimiento del
partidismo a nivel agregado (Erikson, MacKuen y Stimson, 1989). En este sentido, la inversión
en programas sociales se constituiría en la función representativa del desempeño económico que
durante este tiempo habría afectado la oscilación del perredismo en ese nivel.
Este argumento se refuerza al estudiar los coeficientes de los programas que
representaron beneficios directos. Éstos son mayores respecto a lo observado en la inversión
per cápita, pero, paradójicamente, su efecto sobre el perredismo es distinto.
Por un lado, en el gasto per cápita conjunto en los programas adultos mayores/apoyo al
empleo, la variable es significativa, pero el coeficiente negativo; mientras que el gasto per cápita
agregado en becas escolares/apoyo a personas con discapacidad es positivo, significativo e,
incluso, mucho mayor que el gasto social per cápita, dado que, ante un incremento de una unidad
porcentual, el perredismo aumentó en 2.33 por ciento.
Por otro lado, en lo que respecta a la variable Gastopc2: becas escolares/apoyo a
personas con discapacidad, contra todos los pronósticos, que hacían pensar que el gasto
conjunto encabezado por el programa de apoyo a adultos mayores habría de tener una mayor
incidencia, los programas de becas escolares/apoyo a personas con discapacidad fueron, en
términos de efectividad de la política pública, mucho más rentables en la conformación del
perredismo.
El perredismo por delegación
Con el fin de evaluar el efecto diferenciado del grado de partidismo por delegación, se
calcularon los efectos fijos 19 a través de variables dummies. Esto nos permite observar,
19

Los efectos fijos nos permiten medir la intersección diferencial de cada unidad observada; en el caso que nos
atañe, de cada delegación política. Ahora bien, se le llama efectos fijos dado que a pesar de que el coeficiente
de intersección puede variar para cada delegación, en realidad es invariable a lo largo del tiempo. En realidad,
lo que busca es identificar las diferencias que existen en las delegaciones en torno de nuestra variable
dependiente (identidad con el PRD), manteniendo constante el tiempo y el resto de las variables. Sin embargo,
los coeficientes de las variables gastosocial, bendirectos, etc., estimados en el modelo de regresión de panel, sí
consideran la variable tiempo.
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�manteniendo las variables de gasto constantes, cuál es la delegación en la que el perredismo
creció más. Como ya se mencionó, como parámetro de comparación se escogió a la delegación
Iztapalapa. Al tomar a esta demarcación como constante, podemos determinar el peso individual
de cada delegación.20 Con ello se puede observar, dado que los coeficientes son negativos y
significativos, que el análisis se hace en función del grado de cercanía a la constante, en este caso
Iztapalapa. En este sentido, todas las delegaciones contribuyen al perredismo por debajo del
promedio.
En primera instancia tenemos a las delegaciones cuya contribución a la identidad está
muy cerca del promedio: Tláhuac en 0.16%, Cuauhtémoc en 0.18%, Gustavo A. Madero en
0.23% e Iztacalco en 0.24%. Estos resultados son muy consistentes con el crecimiento
observado y el promedio sexenal de perredismo que cada una de estas demarcaciones presentó
durante los seis años analizados.
Luego se encuentra un grupo relativamente homogéneo, conformado por Tlalpan,
Coyoacán y Azcapotzalco; estas tres zonas contribuyen en 0.26%. Por su parte, la contribución
de Xochimilco, Magdalena Contreras y Álvaro Obregón oscila entre el 0.30% en el primer caso
y 0.34%, pasando por 0.32% de Magdalena Contreras; lo cual las ubica en una posición
equilibrada en relación con la constante.
No ocurre así con Venustiano Carranza, Miguel Hidalgo, Milpa Alta, Cuajimalpa y, por
supuesto, Benito Juárez. Estas delegaciones están muy por debajo del promedio, destacando
Cuajimalpa en 0.72%, y los enclaves panistas, Benito Juárez en 0.53% y Miguel Hidalgo en
0.49%. Las diferencias pueden obedecer a muy diversas causas, desde la predominancia del PAN
en Benito Juárez y Miguel Hidalgo, hasta sus niveles de marginación, las características
individuales de la población, etcétera.
Lo interesante del análisis por efectos fijos es que, sin duda, existen factores
inobservables que están latentes en la contribución particular de cada delegación al perredismo
a nivel agregado. Entre dichos factores se encuentran la disminución y consecuente reconversión
de priístas y panistas; la adhesión de jóvenes, en tanto nuevos segmentos de población que
empiezan a participar políticamente; la influencia indirecta que pudieron haber tenido los grupos
beneficiados en su entorno más inmediato: familiar, comunitario, etc., de la que ya hemos hecho
mención; distintas formas de percibir el desempeño del gobierno, y la propia acción de los
partidos de oposición.

La intersección diferencial; en realidad es un coeficiente que evalúa el modelo de regresión en forma de panel;
este coeficiente es el β0 o constante del modelo. Para poder observar cómo varía la intersección en función de
las empresas, se introducen las variables dicótomas de intersección deferencial (variables dummies, una para
cada delegación política, quitando la de referencia, ya sea Benito Juárez o Iztapalapa). En realidad se desea
evaluar los coeficientes de intersección diferencial para cada delegación a fin de observar las diferencias que
existen en las unidades transversales (delegaciones). Si los coeficientes de efectos fijos (variables dummies de
cada delegación) son estadísticamente diferentes de cero, quiere decir que existen diferencias entre ellos; es
decir, diferencias en la identidad con el PRD en cada delegación. Al introducir las variables dummies, se elige
una como referencia, la cual por cierto no se incluye explícitamente en el modelo, ya que su coeficiente es el
β0. Por esta misma razón, el β0 se utiliza para calcular la intersección diferencial de cada delegación.
20
Permitiendo que la intersección varíe en cada una de ellas, pero asumiendo que los coeficientes de las
pendientes son constantes en cada una de las delegaciones (Gujarati, 2004: 619).
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63

�El hecho mismo de que una delegación como Iztapalapa –teniendo el nivel más alto de
marginación– se erija, como la demarcación de mayor contribución a la conformación del
perredismo, señala que existe una convergencia entre la acción del gobierno, la intención
individual y el efecto externo independiente –ajeno al control del individuo– que es la estructura
social.
Conclusiones
La política social del gobierno significó la modificación radical de la orientación vigente
hasta ese momento, no sólo en su aplicación –universalización en detrimento de la focalización–
. Esto no hizo sino expresar las preferencias ideológicas del partido en el gobierno sobre el grado
de compromiso que debe tener el Estado en la gestión de la desigualdad social; lo cual tuvo un
efecto concreto en la expansión de los niveles de perredismo.
La evidencia que hemos presentado hasta ahora demuestra que las preferencias
ideológicas del partido en el gobierno, sobre el papel que debe tener el Estado en el manejo de
la economía, determinó un desempeño que, centrado específicamente en la política social, generó
una expansión en los niveles de partidismo del PRD durante los años 2001 a 2006, en que ejerció
su segundo periodo de gobierno en la Ciudad de México.
Si bien el estudio del impacto de las políticas públicas de carácter social no es nuevo y
existen trabajos pioneros de suma importancia en este sentido –véase, por ejemplo, Moreno
(1997) o, más recientemente, Magaloni, Díaz Cayeros y Estévez, (2006)–, éstos en su mayoría se
han centrado en la incidencia que este tipo de políticas tiene en el comportamiento electoral, en
la aprobación presidencial o, de forma más general, en la formación de una opinión favorable al
gobierno en turno.
En este sentido, el presente trabajo quiere ofrecer una aproximación distinta, no sólo
con la introducción del partidismo como variable dependiente, sino por las implicaciones que el
incremento del perredismo –en función de la forma en que se aplicó la política social– tiene para
la comprensión de los vínculos que se establecen entre los individuos y los partidos políticos. Lo
anterior, cuando la evaluación de un gobierno y la formación de las preferencias se hace sobre
la base de un desempeño económico muy particular, en el contexto de una democracia
emergente, como la mexicana.

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Política, Globalidad y Ciudadanía. Universidad Autónoma de Nuevo León Vol. 2 Núm. 3. enero-junio 2016

67

�Política, Globalidad y Ciudadanía
Facultad de Ciencias Políticas y Administración Pública
Universidad Autónoma de Nuevo León
Vol 2. Núm 3. enero-junio 2016, pp. 68-85
ISSN: 2395-8448

Cultura

política y la percepción de Protección de los Derechos Humanos

en Brasil: una cara de la calidad de la democracia en el país

Political Culture and Perception of Human Rights Protection in Brazil: a
face of quality of democracy in the country

Bianca de Freitas Linhares
Valéria Cabreira Cabrera
Universidade Federal de Pelotas
E-mail: bipolitica@hotmail.com
Fecha de envío: 10 de septiembre 2015
Fecha de aceptación: 5 de noviembre 2015

Resumen
La cultura política de las sociedades se compone por la percepción de los ciudadanos
acerca de los fenómenos políticos. Por lo tanto, saber cómo los ciudadanos han entendido la
cuestión de la protección de los derechos humanos hace que sea posible conocer más de lo
comportamiento político brasileño, que se va a guiar el diseño de políticas públicas que fomenten
el apoyo a estos derechos y reafirman su importancia para la democracia. Siendo así, debemos
tener en cuenta la premisa de que la satisfacción con la actuación del Estado es un elemento
reconocido de la confianza de los ciudadanos en las instituciones y más grande / mejor calidad
de la democracia. Principalmente porque, los estudios de cultura política han demostrado que el
número de ciudadanos brasileños que apoyan el sistema político, pero no están de acuerdo con
los aspectos institucionales democráticos, es alto. En este sentido, se pone en discusión cómo
los ciudadanos brasileños han entendido a lo largo del tiempo la protección de estos derechos
en Brasil. La hipótesis planteada fue que la percepción del ciudadano brasileño sobre la
protección de los derechos humanos se ha mantenido en el sentido negativo, es decir, que el
brasileño no considera tener estos derechos protegidos. La metodología adoptada fue
cuantitativa, con el análisis estadístico longitudinal de datos de opinión pública recogidos por el
instituto de investigación Latinobarómetro en las rondas de encuesta survey en 2007, 2008, 2009,

Política, Globalidad y Ciudadanía. Universidad Autónoma de Nuevo León Vol. 2 Núm. 3. enero-junio 2016

68

�2011 y 2015 en Brasil. Como resultado parcial, se encontró con todo esto dicho series de tiempo,
la mayoría de la población se siente poco o nada garantizado los derechos de protección del
medio ambiente, de la igualdad de género, de la igualdad de oportunidades con independencia
del origen de las personas, de la libertad de expresión (excepto 2009 y 2011), de la seguridad y la
seguridad social. Estos resultados ponen en duda la calidad de la democracia en Brasil.
Palabras clave: Derechos Humanos; Cultura Política; Calidad de la Democracia
Abstract
The political culture of the society consists of the perceptionof citizens about the political
phenomena.Therefore, know how citizens have understood the questionof the protection of
human rights It makes it possible to learn more about the Brazilian political behavior, which is
to guide the design of public policies to encourage support for these rights and reaffirm the
importance to democracy. Being like that, we must bear in mind the premise of which the
satisfaction with the action of the State is a recognized element of the confidence of the citizens
in the institutions and bigger / better quality of democracy. Mainly because, the studies of
political culture have demonstrated that the number of Brazilian citizens who support the
political system, but they do not agree with the institutional democratic aspects, it is high. In this
sense, it becomes in discussion how Brazilian citizens have understood over time the protection
of these rights in Brazil. The raised hypothesis was that the perception of the Brazilian citizen
on the protection of the human rights has been kept in the negative sense, that is to say, that the
Brazilian does not consider have these protected rights. The adopted methodology was
quantitative, with the statistical longitudinal analysis of information of public opinion gathered
by the institute of investigation Latinobarómetro in the rounds of survey survey in 2007, 2008,
2009, 2011 and 2015 in Brazil. As a partial result, met with all this this time series, the majority
of the population feels little or nothing guaranteed of protection of the environment, equality of
gender, equal opportunities irrespective of the origin of the people, freedom of expression
(except for 2009 and 2011), security and social security. These findings call into question the
quality of democracy in Brazil.
Keywords: Human Rigths; Political Culture; Quality of Democracy.

Política, Globalidad y Ciudadanía. Universidad Autónoma de Nuevo León Vol. 2 Núm. 3. enero-junio 2016

69

�El final de la década de 1980 en el mundo académico se ha caracterizado por el estudio de las
condiciones de paso de los regímenes no democráticos para democráticos. Tales transiciones en las
décadas de 1970 y 1980 representaron un cambio de regímenes autoritarios a otros que todavía no se
conocen con certeza que la naturaleza haría. El estudio de estas transiciones se centró en la crisis de
los gobiernos no democráticos, proponiendo, en resumen, que la liberación de la acción política por
sí misma permite a los actores políticos ya instalados daría lugar al nuevo régimen con éxito. Por lo
tanto, el enfoque del análisis estaba equivocado, ya que la relación entre la elite de la política y la masa
de los ciudadanos fue pasada por alto. El resultado fue la ausencia de un análisis acerca de la
continuidad de ciertas características restantes del período autoritario. El mantenimiento de las
instituciones existentes en las dictaduras y la permanencia de la conducta autoritaria entre los
ciudadanos aparecen como puntos clave en el estudio de las nuevas democracias (Moisés, 1995).
Estudios, como el de Moisés (2008), apuntan a la existencia de tendencias autoritarias en la
cultura política del brasileño, que, mientras que prefieren la democracia a cualquier otra forma de
gobierno, tiene creencias, valores, opiniones, actitudes y comportamientos contrarios a este régimen
político y desconfían de las instituciones. La insatisfacción con la democracia y la desconfianza en las
instituciones democráticas indican que el ciudadano no cree que su derecho a la participación política
conduce a hacer frente a los problemas del país, como la corrupción o las dificultades económicas. En
este contexto, el hallazgo de Moisés llevó a conocer sobre la existencia de conexión entre la dualidad
de los valores políticos, la insatisfacción con la democracia y la desconfianza en las instituciones
(Moisés, 2008).
Una crítica prominente de la teoría de la transición, así, incluye la simplificación del significado
del período autoritario, que fue resumido a un veto sobre la coordinación libre de la acción política.
Sin embargo, a pesar de la retirada de dicho veto (que permitió la negociación de la transición entre
regímenes), características autoritarias se mantuvieron y trajeron restricciones a la transformación
política. Por lo tanto, en Brasil, donde las relaciones Estado- mercado y mercado-sociedad provocan
desigualdades sociales aún pendientes de compensación, saber cómo los derechos humanos son
percibidos por la población es un paso importante para descubrir más características relacionadas con
la cultura política de la democracia brasileña y, así, saber sobre la calidad de la democracia.
Hoy en día, cuando se habla la gente que se colocan fuera de la protección legal, se habla también
de aquellos que, a pesar de vivir en un estado democrático de derecho, por sus condiciones social,
económica, étnica o cultural, no aprovechan de la eficacia de los derechos básicos. El desafío actual es
revertir esta situación a partir de la inclusión de las minorías y las mayorías excluidas, a través de la
ocupación del espacio público y la participación popular en la reclamación de sus derechos. En Brasil,
hace sólo un poco más de veinticinco años se tiene la sensación de que vivimos en un estado
democrático de derecho, con los derechos civiles y políticos garantizados. Sin embargo, para muchos
brasileños esto ocurrió sólo en el ámbito jurídico-formal. Hay una falta de sincronización entre lo que
se espera en el país legalmente y lo que realmente ocurre en la sociedad brasileña, por lo que dentro
de una nación hay dos nociones diferentes de los derechos humanos: una de la ley y otra de la
población (Mondaini, 2008).
Por consiguiente, se acredita que el fato de la expresión ‘derechos humanos’ tener ganado un
ton negativo para muchos brasileños, les acordando de la impunidad o injusticia, debe, mínimamente,
llamar la atención de cualquier sociedad comprometida con los principios de igualdad y libertad y,
sobretodo, con la democracia. Teniendo en cuenta el protagonismo de la población en las democracias,
es partiendo de la opinión de los ciudadanos que se verifica, por ejemplo, la necesidad de
Política, Globalidad y Ciudadanía. Universidad Autónoma de Nuevo León Vol. 2 Núm. 3. enero-junio 2016

70

�formulaciones de políticas públicas. En este sentido, ponemos en discusión de cómo los ciudadanos
han entendido a lo largo del tiempo la protección de los derechos humanos en Brasil. La hipótesis
planteada fue que la percepción del ciudadano brasileño acerca de la protección de los derechos
humanos se ha mantenido en el sentido negativo, es decir, que el brasileño no considera tener estos
derechos protegidos. El estudio se presenta como longitudinal, que cubre un período reciente (20072015), en el que son tratadas las percepciones de los brasileños sobre los temas propuestos.
Métodos
La metodología adoptada para poner en marcha la investigación fue cuantitativa, con el análisis
estadístico longitudinal de datos de opinión pública recogidos por el instituto de investigación
Latinobarómetro en las rondas de 2007, 2008, 2009, 2011 y 2015 en Brasil. Para efectuar los cálculos,
se utilizó los programas SPSS 20.0 y Microsoft Excel 2010.
Fue seleccionado en el cuestionario una pregunta sobre la protección de las libertades, los
derechos, las oportunidades y la seguridad, la cual contenía trece (13) sub-preguntas, llamadas aquí
"variables sobre la protección de los derechos humanos". Estas trece (13) variables incluyen diversos
derechos humanos, a saber: la libertad de participar en la política, la libertad de elegir la profesión, la
protección del medio ambiente, la protección de la propiedad privada, la distribución equitativa de la
riqueza, la igualdad entre hombres y mujeres, la libertad de oportunidades independientemente de su
origen, la libertad de expresión, la libertad de profesar cualquier religión, la protección contra la
delincuencia, la seguridad social, la solidaridad con los pobres y necesitados, y la oportunidad de
conseguir el trabajo. En este sentido, la pregunta busca conocer la opinión de los encuestados acerca
de cuanto están garantizados esos derechos en el país. Esta pregunta se repitió en todas las rondas
utilizadas en el artículo sin ningún cambio en la lista de los derechos y las alternativas de respuesta, lo
que permite el estudio longitudinal de la percepción de la protección de los derechos humanos con el
fin de hacer una comparación entre rondas.
Las opciones de respuesta disponibles fueron: completamente garantizado, algo garantizado,
poco garantizado y nada garantizado. El primer paso en el análisis de los datos fue determinar la
frecuencia de respuestas en cada ronda por separado utilizando el software SPSS 20.0. Luego,
utilizando el programa Microsoft Excel 2010, estas frecuencias de respuestas se analizaron para cada
una de las variables relativas a los derechos humanos.
Después, se decidió reducir las trece (13) variables a una sola variable que mejor expresase la
percepción de los ciudadanos brasileños en materia de protección de los derechos humanos, creando
así un índice. La realización de pruebas previas al análisis factorial con SPSS 20.0, para comprobar su
aplicabilidad en el caso, fue la primera preocupación que se ha tenido para la creación de este índice,
con el fin de demostrar la correlación entre las variables utilizadas. En este sentido, el primer resultado
que puede verse en la salida originado del análisis factorial fue la matriz de correlación correspondiente
a la Prueba de Correlación de Pearson. Para que el análisis de los factores sea válido, es necesario que
en la tabla generada en el output de SPSS los números de la línea "correlación" sean altos y que la línea
"Sig. (1-tailed)" sean bajos y siempre menores que 0,003. Por lo tanto, este primer paso fue un éxito y
demostró la correlación entre las variables en todas las rondas.
El segundo paso fue la realización de las pruebas Kaiser-Meyer Olkin (KMO) y de esfericidad
de Bartlett. El KMO realiza la comparación entre correlaciones y varía en un nivel de 0 a 1. En este
caso, el resultado de la prueba de KMO fueron mayores que 0,9 en todas las rondas usadas, lo que,
Política, Globalidad y Ciudadanía. Universidad Autónoma de Nuevo León Vol. 2 Núm. 3. enero-junio 2016

71

�según Pestana y Gageiro (2000), significa la existencia de alto nivel de correlación, lo que permite el
uso del análisis factorial. Mientras que en la prueba de esfericidad de Bartlett el nivel de significación
debe ser inferior a 0,05 y, por lo tanto, la correlación entre variables se prueba apropiada para análisis
factorial, a la vista se ha obtenido el valor de 0,000 en todas rondas.
Una vez verificada la validez del análisis factorial y la correlación entre las variables relativas a
los derechos humanos, se inició la construcción del propio índice. Como ya se ha mencionado, los
trece (13) sub-preguntas relativas a la protección de los derechos humanos fueron listadas en el
cuestionario y tomadas como variables. Por lo tanto, las respuestas de estas preguntas secundarias
(preparadas en 4 opciones) fueron sumadas y el resultado de esa suma se dividió por 13 (trece), o sea,
se ha calculado una media aritmética, a fin de crear una escala con valores de 1 (personas que
respondieron a todas las preguntas con la opción 1) a 4 (personas que respondieron a todas las
preguntas con la opción 4). En cuanto a la construcción del índice, se decidió dividir la escala de
percepción de derechos humanos en cuatro secciones intermedias, como sigue: 1 a 1,75 =
completamente garantizado; 1,76-2,33 = algo garantizado; 2,34-3,51 = poco garantizado; 3,52 a 4 =
no está garantizado. La elección de estas secciones tenía la intención de dividir la escala en grupos de
iguales intervalos, a fin de no favorecer o discriminar a ningún valor mostrado.
Por último, se generó con SPSS 20.0 las frecuencias de respuestas del índice en todas las rondas.
Después, estos resultados fueron transferidos a Microsoft Excel 2010, donde se construyó una tabla
de respuestas longitudinales, lo que permitió el análisis temporal del índice de percepción de Brasil en
materia de protección de los derechos humanos.
Resultados
Resultados teniendo en cuenta las variables aisladas
En esta sección se presentarán los resultados longitudinales de las frecuencias e respuestas de
las variables sobre protección de los derechos humanos aisladas. En la figura 1, está el resumen de los
porcentajes que se encontró; donde se ve 'C', 'A', 'P', 'N', 'NS / NR ', debe entenderse ‘completamente
garantizado’, ‘algo garantizado’, ‘poco garantizado', 'nada garantizado’ y ‘no sabía o no respondió’,
respectivamente.
Insertar aquí Figura 1

NS/NR

C

A

P

N

NS/NR

C

A

P

N

NS/NR

3,4

14,3

41,3

28,7

12,5

3,2

7,0

37,3

38,8

9,0

7,9

NS/NR
3,3

N

N
10,7

10,7

P
33,5

P

A
33,2

30,2

C
19,3

A

NS/NR
4,7

35,3

N
13,6

2015

C

P
30,3

2011

20,1

A
29,8

2009

C

2008

21,5

Particip.
Política

2007

Política, Globalidad y Ciudadanía. Universidad Autónoma de Nuevo León Vol. 2 Núm. 3. enero-junio 2016

72

�Figura 1 – Tabla de porcentajes de las variables aisladas
Fuente: Latinobarómetro (2007, 2008, 2009, 2011, 2015).

Política, Globalidad y Ciudadanía. Universidad Autónoma de Nuevo León Vol. 2 Núm. 3. enero-junio 2016

73
24,0
40,5
26,2
2,2
4,1
28,0
35,5
30,1
2,2
1,8
15,9
44,1
34,7
3,4

42,4

25,6

2,0

5,6

34,3

39,4

18,4

2,2

3,1

24,5

46,4

21,6

4,3

2,2

2,2

24,7

35,4

25,2

7,1

37,0

42,5

5,4

19,1

24,5

34,1

33,8

6,2

38,2

42,4

5,6

19,4

17,4

2,9

5,4

4,2

2,2

Solidar.
Pobres

Conseguir
Trabalho

7,3

36,8

42,4

12,2

1,3

3,0

30,1

38,5

24,6

3,8

4,3

19,9

39,7

28,9

7,2

3,1

24,0

41,4

25,4

6,1

5,7

30,4

39,0

19,1

5,8

Segurid.
Social

3,4

44,8

37,3

12,4

2,1

2,2

38,5

35,3

20,1

3,9

1,9

44,9

36,2

13,0

4,0

2,6

48,8

30,2

13,6

4,7

2,6

52,9

32,2

9,1

3,2

Contra
Crime

3,4

7,6

20,6

54,6

13,7

1,1

5,3

19,5

45,1

29,0

2,2

8,1

17,3

30,0

42,3

2,7

9,1

19,5

29,2

39,5

2,2

9,6

18,9

24,6

44,8

Professar
Religião

11,0

18,1

45,1

23,5

2,2

3,3

11,0

32,2

42,4

11,1

3,6

14,6

31,6

37,0

13,2

3,2

12,6

40,1

32,4

11,6

5,1

16,9

33,9

28,2

15,9

Liberdade
Expressão

6,0

18,2

49,6

24,0

2,2

2,0

23,1

39,5

29,2

6,1

3,9

18,9

39,3

29,2

8,7

3,3

26,8

39,8

22,9

7,1

4,7

24,3

37,3

24,3

9,3

S/ importar
Origem

5,5

17,6

39,7

33,8

3,3

1,6

18,9

36,7

32,6

10,2

2,2

13,4

34,1

35,5

14,9

2,3

18,0

37,0

31,4

11,2

2,7

19,9

33,9

30,9

12,7

Igualdade
Gênero

4,4

47,6

35,5

11,5

0,9

2,5

47,8

29,9

16,7

3,1

2,5

42,9

36,0

14,8

3,8

3,1

52,5

25,5

14,4

4,6

3,9

55,3

28,4

10,0

2,4

Distribuição
Riqueza

13,3

11,8

40,8

30,9

3,3

4,4

12,0

36,3

37,2

10,0

5,0

14,5

35,8

36,6

11,1

4,5

18,2

35,5

28,8

13,0

7,1

17,3

38,7

25,6

11,3

Propried.
Privada

6,0

18,2

49,6

24,0

2,2

1,7

19,3

39,0

31,5

8,6

3,1

20,7

42,2

25,7

8,3

3,0

24,5

39,9

24,1

8,6

3,8

24,0

41,3

22,3

8,6

Meio
Ambiente

5,0

7,0

26,6

50,7

10,7

1,9

8,4

27,5

41,8

20,4

2,3

10,5

36,4

33,2

17,6

2,4

13,3

36,0

32,8

15,5

2,5

14,0

33,9

31,1

18,6

Escolher
Profissão

�En cuanto a la libertad de participar en la política, se percibió que la alternativa ‘algo garantizado’
tuvo un crecimiento constante desde 2007 hasta 2011, con un ligero descenso en 2015. Esta alternativa
junto con la que se define como ‘poco garantizada’ fueron las más elegidas en todas las rondas de esta
variable. En 2007, 2008 y 2015 la mayoría de los brasileños dijo que la libertad de participar en la
política estaba ‘poco garantizada’ en el país, mientras que en 2009 y 2011 la mayoría consideró ‘algo
garantizada’ esa libertad. En contraste con esto, la alternativa ‘completamente garantizada’ se ha
reducido notablemente en este período: en 2007, el 21,5% señaló que la libertad de participar en la
política fue plenamente garantizada en Brasil; ya en 2015, sólo el 7% optó por esta alternativa.
Del mismo modo, en cuanto a la libertad de elegir la profesión, las opciones de respuesta más
elegidas fueron ‘algo garantizado’ y ‘poco garantizada’. El nivel de los ciudadanos que consideran la
libertad de elegir la profesión algo garantizado en Brasil aumentó gradualmente desde el 31,1% en
2007 a 50,7% en 2015. En otro sentido, el nivel de los brasileños que dice ser esta libertad ‘poco
garantizada’ en Brasil se ha ido disminuyendo desde 2009, cuando se obtuve el nivel de 36,4%,
alcanzando el 26,6% de las respuestas en 2015. Este resultado puede significar aumento de la
percepción positiva de la protección de este derecho en el país. Sin embargo, los resultados indican
que la percepción de plena garantía de la libertad de elegir la profesión es aún muy baja.
Además, según la mayoría de los brasileños, para todos los años estudiados, la protección del
medio ambiente es poco garantizada en Brasil. El nivel más bajo que se encontró sobre esta alternativa
fue de 39% en 2011, y la más alta de 49,6% en 2015. Por el contrario, en 2015 sólo el 2,2% de las
personas consideraran este derecho totalmente asegurado. Por otra parte, a pesar de venir en declive,
los niveles relacionados con la alternativa ‘nada garantizado’ son considerables, pues están alrededor
del 20% en todas las rondas.
Con respecto a la protección de la propiedad privada, también se observa la prevalencia de las
alternativas ‘algo garantizado’ y ‘poco garantizada’. El número de brasileños que eligió la opción de
respuesta ‘algo garantizado’ creció entre 2007 y 2011, cuando alcanzó el nivel de 37,2%, cayendo a
30,9% en 2015. La alternativa ‘poco garantizada’ consiguió niveles alrededor de 35% en las primeras
cuatro rondas, alcanzando el pico en 2015, con un 40,8% de opiniones. Tanto la alternativa
‘completamente garantizado’ como ‘nada garantizado’ sufrió descenso continuo desde 2007,
alcanzando respectivamente el 3,3% y el 11,8% en 2015, lo que permite la interpretación de que las
alternativas intermedias, que no exaltan ni deprecian la protección de este derecho en el país, se han
preferido.
La distribución equitativa de la riqueza es reconocidamente uno de los problemas más graves
que enfrenta Brasil, por lo que las opiniones de los ciudadanos no muestran otra cosa que no la
percepción de que se trata de un derecho ‘nada garantizado’ en el país, alternativa que logra niveles
siempre por encima de 47% en todas las rondas. Sin embargo, es importante subrayar que en 2007
esta opción de respuesta representó el 55,3% de las opiniones expresadas, asentando gradualmente
decreciente hasta el año 2015. Los niveles correspondientes a la alternativa ‘completamente
garantizada’ fueron siempre muy bajos: nunca superior a 4,6% (2008), alcanzando sólo el 0,9% de las
elecciones en el 2015.
En cuanto a la igualdad de género, los brasileños vienen considerando un derecho ‘poco
garantizado’ en Brasil. Solamente en la ronda de 2009 el nivel más alto se observó unto a la alternativa
‘algo garantizado’ y, sin embargo, con una diferencia de sólo 1,4 puntos porcentuales de la alternativa
‘poco garantizado’, segunda más elegida en la ronda. Después, los niveles más altos de esta variable a
lo largo del tiempo fue aquella indicativa de que el derecho está ‘nada garantizado’ en el país.
Política, Globalidad y Ciudadanía. Universidad Autónoma de Nuevo León Vol. 2 Núm. 3. enero-junio 2016

74

�En lo que respecta a la variable ‘igualdad de oportunidades sin importar el origen de cada uno’,
se encontró que la mayoría de los brasileños consideran este derecho ‘poco garantizado’, con niveles
en crecimiento gradual de 37,3% en 2007 a 49,6% en 2015. Por otra parte, el número de encuestados
que consideraran este derecho ‘para nada garantizado’ fue bastante relevante, alcanzando el nivel
máximo de 26,8% en 2008. Lo mismo ocurre con respecto a la alternativa ‘algo garantizado’, que tuve
niveles siempre más altos que el 22%, alcanzando el 29,2% en 2011.
Por lo que se refiere a la libertad de expresión, la mayoría de los ciudadanos creen que este
derecho ha sido poco o algo garantizado en Brasil. En 2007, 2008 y 2015 los niveles más altos entre
las respuestas encontradas fueron las de alternativa ‘poco garantizado' (33,9%, 40,1% y 45,1%,
respectivamente), mientras que en 2009 y 2011, los más altos porcentajes fueron encontrados en la
opción ‘algo garantizado’ (37% y 42,4%, respectivamente). Además, es importante señalar que los
porcentajes de brasileños que afirmaban estar ‘algo garantida’ la libertad de expresión en Brasil venia
en crecimiento gradual desde 2007, llegando a el nivel máximo de 42,4% en 2011 y presentado un
descenso significativo en 2015, cuando alcanzó el nivel del 23,5%. Por el contrario, el número de
ciudadanos que percibieron la libertad de expresión poco garantizada aumentó de 32,2% en 2011 al
45,1% en 2015.
En una forma sin precedentes hasta aquí, la mayoría de los brasileños ha considerado la libertad
de profesar cualquier religión ‘completamente garantizada’ en Brasil en las rondas de 2007, 2008 y
2009. A partir de la ronda de 2011, los niveles más altos fueron encontrados junto a la alternativa ‘algo
garantizado’. En este sentido, se ha verificado el crecimiento gradual de los niveles correspondientes
a la alternativa ‘algo garantizado’, que obtuvo 24,6% de las opiniones en 2007 y alcanzó 54,6% en
2015. La alternativa ‘completamente garantizado’ viene en sentido contrario, con la disminución de
44,8% en 2007 a sólo el 13,7% en 2015.
Del mismo modo ocurrió con la variable de la distribución equitativa de la riqueza, los niveles
de las personas que dijeron estar la protección contra el crimen ‘nada garantizado’ en Brasil fueron los
más grandes en todas las rondas (tuvo mayor nivel en 2007, 52,9%). En segundo lugar, la alternativa
más elegida en todas las rondas fue la que señaló la poca protección de este derecho en el país. Los
porcentajes relativos a la opción de respuesta “algo garantizado” partió desde el 9,1% en 2007, alcanzó
el 20,1% en 2011 y completó el 12,4% en 2015. En cuanto a la alternativa “completamente
garantizada”, los niveles siempre han sido más bajos y no pasaran el 4,7% (en 2008).
Además, para la mayoría de los ciudadanos en todas las rondas, el derecho a la seguridad social
está ‘poco garantizado’ en Brasil, con niveles que oscilan entre el porcentaje mínimo de 28,5% en 2011
y un máximo de 42,4% en 2015. Los niveles encontrados para las alternativas ‘algo garantizado’ y ‘nada
garantizado’ fueron altos y estas alternativas aparecieran en el segundo lugar como las más elegidas,
especialmente, con destaque para el nivel de 36,8% de brasileños que dijeron estar la seguridad social
‘nada garantizada’ en 2015. Los niveles relacionados con la opción ‘completamente garantizada’ fueron
bajas en todas las rondas, con el máximo porcentaje de 7,2% en 2009 y el mínimo de 1,3% en 2015.
Por otra parte, la solidaridad con los necesitados y pobres ha sido ‘poco garantizada’, segundo
la mayoría de los brasileños. Esta opción fue la más elegida en todas las rondas, con niveles que van
desde el 35,5% en 2011 a 44,1% en 2015. La segunda opción más elegida, también en todas las rondas,
es aquella indicativa de que el derecho está ‘nada garantizado’ en el país. Los porcentajes de la
alternativa ‘completamente garantizado’ para esta variable no superaron el 7,1% de la rodada de 2015.

Política, Globalidad y Ciudadanía. Universidad Autónoma de Nuevo León Vol. 2 Núm. 3. enero-junio 2016

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�Por último, los ciudadanos consideraron que la oportunidad de conseguir un trabajo en Brasil
ha sido ‘poco garantizada’. El nivel más bajo de esta opción fue de 39,4% en 2011, situándose en torno
de 42% en 2007, 2008, 2009 y alcanzando el 46,4% en 2015. Como resultado, se encontró los niveles
más altos en la alternativa ‘nada garantizada’ (en 2007, 33,8%; en 2008, 25,2%; en 2009, 25,6%) y ‘algo
garantizado’ (en 2011, 34,3%; en 2015, 24,5%). Reafirmando la tendencia hasta el momento, la opción
menos preferida fue la indicativa de la plena garantía de este derecho en el país, con un nivel máximo
de 5,6% en 2008 y 2011.
En este sentido, se observa que Brasil está considerando al largo del tiempo los derechos
humanos poco o algo garantizados en el país. Las variables ‘libertad de expresión’, ‘libertad de elegir
la profesión’, ‘libertad para participar en política’ y ‘la protección de la propiedad privada’ tuvieron sus
máximos niveles encontrados entre estas dos alternativas. Sin embargo, de hecho, la opción de
respuesta que prevaleció fue la indicativa de poca garantía de este derecho, elegida mayoritariamente
con exclusividad para las variables ‘igualdad de género’, ‘seguridad social’, ‘solidaridad con los pobres’,
‘la protección del medio ambiente’, ‘oportunidad de conseguir un trabajo’ y ‘la igualdad de
oportunidades independientemente de su origen’. Así, se elaboró un gráfico con el análisis longitudinal
de la alternativa ‘poco garantizada’ para todas las variables aisladas sobre la percepción de los derechos
humanos en Brasil, lo cual está en la Figura 2.
Insertar aquí Figura 2
Participar da
politica
Escolher
profissão
Meio ambiente

60.0%
50.0%
40.0%
30.0%
20.0%
10.0%
0.0%
2007

2008

2009

2011

2015

Propriedade
privada
Justa distribuição
da riqueza
Igualdade de
gênero
Independente
origem
Liberdade de
expressão
Liberdade para
professar religião
Proteção contra o
crime

Figura 2 – Gráfico de la percepción temporal que los derechos humanos están poco protegidos en Brasil
Fuente: Latinobarómetro (2007, 2008, 2009, 2011, 2015).

Resultados considerando o índice de proteção de direitos humanos

Política, Globalidad y Ciudadanía. Universidad Autónoma de Nuevo León Vol. 2 Núm. 3. enero-junio 2016

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�Como se indicó en la sección ‘métodos’, las 13 (trece) variables sobre la protección de los
derechos humanos fueron reducidas a solo una variable, creándose un índice de percepción sobre la
protección de los derechos humanos en Brasil. En la Figura 3 está el gráfico del análisis longitudinal
de los resultados de las rondas de pesquisa survey para el Brasil en 2007, 2008, 2009, 2011 y 2015.
Insertar aquí Figura 3

60.0%

Completamente
Garantidos

50.0%

Algo Garantidos

40.0%
30.0%

Pouco Garantidos

20.0%

Nada Garantidos

10.0%
Missing

0.0%
2007

2008

2009

2011

2015

Figura 3 – Gráfico del análisis longitudinal de la percepción de la protección de los derechos humanos en Brasil
Fuente: Latinobarómetro (2007, 2008, 2009, 2011, 2015).

Los resultados muestran que los brasileños vienen al largo del tiempo percibiendo poco
garantizados los derechos humanos, con niveles entre el 48,7% en 2009 y el 53,9% en 2007. En
segundo lugar, de 2007 a 2011, apareció la opción ‘algo garantizado’, que alcanzó el pico de 33,3% en
2009, pero cayó considerablemente en 2015, cuando alcanzó sólo 16,2%. Así, se verificó el aumento
del número personas que no quisieron o supieron contestar la(s) cuestión(es). Importante ter presente
que, de cualquier forma, la alternativa menos elegida, con niveles siempre menores de 6%, llegando a
sólo 0,6% en 2015, fue aquella indicativa de la protección completa de los derechos humanos en el
Brasil.
Discusión
Los resultados obtenidos confirman la hipótesis que se sugirió, o sea, que el ciudadano brasileño
no viene percibiendo garantizados los derechos humanos. Este desenlace permite la aproximación con
el comprometimiento de la calidad de la democracia en el país. Esto porque, el fato de la actuación
estatal no alcanzar al ciudadano de forma plena revela su deficiencia, no obstante, pudiera ser ejecutada
regularmente en el ámbito institucional. Aunque la calidad de la democracia sea casi que
exclusivamente trabajada académicamente con objetivo de valoración, por medio del respeto o no de

Política, Globalidad y Ciudadanía. Universidad Autónoma de Nuevo León Vol. 2 Núm. 3. enero-junio 2016

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�pre-requisitos institucionales, se propuso el análisis de factores culturalistas para pensar la calidad de
la democracia en el Brasil.
Esto porque, parte de la literatura cree que los factores económicos e institucionales explican
suficientemente el sistema político democrático sin que sea necesaria ninguna observación cultural;
otra parte sostiene que la estabilidad de las democracias no puede ser estudiada sólo desde las
instituciones, es decir, afirma que la difusión de los valores y creencias democráticas entre los
ciudadanos importa. De acuerdo con Ribeiro (2011, p. 24), “a despeito da discussão sobre a
causalidade formal, dificilmente um analista poderia questionar a relevância de tais fatores culturais
nos dias atuais”. En la ciencia política, el enfoque teórico que mejor colabora en la exposición de la
interpretación propuesta aquí es la cultura política.
La cultura política es la rama de la ciencia política responsable por el estudio de los valores, las
creencias, las actitudes y las opiniones de los individuos de una sociedad y sus consecuencias. La idea
central que parte de esta corriente teórica es que los aspectos culturales y subjetivos sirven como
factores explicativos de ciertos fenómenos políticos, tales como los procesos de democratización en
todo el mundo. El concepto de cultura política se introdujo en las Ciencias Sociales por el trabajo de
Gabriel Almond y Sidney Verba, publicado originalmente en 1963, ‘The Civic Culture: political
atittudes and democracy in five nations’. En este estudio, desarrollado con la población de los Estados
Unidos, México, Inglaterra, Alemania e Italia, se utilizó por primera vez el método de investigación
survey para la comprensión de los fenómenos políticos. En resumen, los autores relacionaron la
estabilidad democrática a la existencia de un cierto tipo ideal de cultura política, la cultura cívica, el
modo cultural en el que la participación popular y la estructura del sistema político son congruentes
(Almond Y Verba, 1989).
La idealización de una cultura cívica fue una de las principales razones de críticas al enfoque
culturalista, que mostró sobrevaloración de la cultura política de países como los Estados Unidos y la
Inglaterra, a partir del modelo de la democracia liberal. Los resultados de ‘The Civic Culture’ señalaron
la existencia de la cultura cívica en los Estados Unidos, y algo muy cercano en Inglaterra (que no tuvo
la cultura política clasificada como cívica sólo debido al alto nivel de deferencia a las autoridades). Por
lo tanto, cuando se trabaja con la cultura política, el contexto histórico y social de la democratización
de los países objeto de estudio no puede ser pasado por alto, especialmente en América Latina, que
más tarde tuvo contacto con la política económica capitalista (Castro, 1998; Ribeiro, 2011).
En este sentido, la discusión que ahora se expone trae a flote el papel de la cultura política en la
calidad de la democracia. Se cree que, a pesar de la aproximación teórica a la calidad de la democracia,
formulada por primera vez por Diamond y Morlino (2004), ser predominantemente enfocada en el
funcionamiento de las instituciones políticas y dar lugar a análisis de valoración de esta calidad por
medio de las instituciones, este enfoque y la teoría de la cultura política no puede estar en las mesas
opuestas. Se dice esto porque es indudable la importancia del sesgo substancial en el estudio del grado
de democracia en las sociedades contemporáneas, que no puede ser verificado con el mero análisis
estructural y sistemática del régimen político. Sobre todo, porque incluso las instituciones políticas no
existen para otro propósito que el de mediar la relación entre el Estado y la sociedad.
La cultura política es, pues, una teoría de la democracia, cuyo objeto de estudio es el ciudadano.
Importante, en este sentido, es la comprensión de O'Donnell (2013) de que existen conexiones entre
la democracia y los derechos humanos que sirven para analizar la calidad de la democracia. Para este
autor es importante, en primer lugar, que se enfrenten el desafío de descubrir la existencia de algunos
derechos básicos comunes a todos los seres humanos, independientemente de las diferencias sociales,
Política, Globalidad y Ciudadanía. Universidad Autónoma de Nuevo León Vol. 2 Núm. 3. enero-junio 2016

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�culturales y biológicas de cada uno. En segundo lugar, los estudiosos y practicantes de los derechos
humanos deben exponer lo que está detrás de este conjunto común de derechos mínimos. Este
elemento subyacente, según O'Donnell (2013, p. 19) “(...) é uma concepção moral do ser humano
como um agente, quer dizer, alguém que está normalmente dotado de razão prática e de autonomia
suficiente para decidir qué tipo de vida quer viver (...)” (cursiva del autor). Este es el punto de conexión
entre la cultura política y el enfoque de la calidad de la democracia: el ciudadano como un político es
indispensable para el régimen.
Una característica importante de la democracia es la existencia de libertades para rodear las
elecciones (por ejemplo, de expresión, de asociación, de movimiento, etc.). En otras palabras, la
democracia implica más que la existencia de un régimen político democrático institucionalizado, es
decir, hay diferencia entre la democracia y el régimen democrático. Para la democracia es necesaria
también la efectividad de los derechos civiles y sociales, lo que hace que las democracias que tienen
una fuerte red de los derechos políticos, puedan tener una calidad limitada por su fragilidad en cuanto
a las otras formas de derechos (O'Donnell, 2013).
Dicho esto, el ciudadano como agente político depende no sólo de la existencia de un régimen
democrático institucionalizado de una red formal de los derechos políticos, sino también la efectividad
de los derechos civiles y sociales. La cuestión que está detrás de los derechos humanos, así, es la
equidad que se debe a los ciudadanos, que son capaces de decidir libre y responsablemente. Sin equidad
en la disponibilidad y eficacia de los derechos políticos, civiles y sociales, falta a los ciudadanos libertad
para aceptar voluntariamente sus obligaciones. En palabras de O'Donnell (2013, p 46), importan “as
situações impostas por diversas coerções severas que – físicas, econômicas, ou o que for – violam a
condição de agência”.
La democracia, en resumen, debe constituirse en un sistema legal mínimamente compatible con
los derechos de participación y las libertades políticas y que prescriba la prohibición de que cualquier
persona o institución esté por encima de la ley. Lo que se puede concluir es que el ciudadano - agente
sujeto de los derechos políticos, civiles y sociales - no es menor que la regla o el Estado, sino está
subordinado a la ley de la misma manera como estos y por lo tanto tiene un derecho legal de estar
tratado con respeto y justicia como cualquier otro ciudadano, bajo juramento en el cargo/servicio
público o no. El problema, sin embargo, es que las relaciones de poder que rodean las sociedades,
incluso las democráticas, refuerzan la tendencia de que se niegue a los ciudadanos muchos derechos
civiles y sociales, especialmente con la fuerte desigualdad social (O'Donnell, 2013).
En este sentido, O'Donnell (2013) establece que para la evaluación de la calidad de la democracia
es fundamental tener en cuenta si el sistema legal del país se extiende de forma homogénea en todo el
territorio nacional y llega a todas las clases, sectores y grupos y, aún, si las hay reglas en este sistema
legal (y si estas son efectivas) que prohíban la discriminación de los pobres, las mujeres, los extranjeros
y las diferentes minorías. El punto fundamental de este razonamiento es que, una vez que hay un
marco legal en este sentido, teniendo en cuenta la diversidad de contextos sociales, es el interés de
todos que de cada uno tenga derechos disponibles y efectuados, para que puedan gobernarse por sus
propias decisiones. Un sistema legal como tal, que tiene las libertades individuales y colectivas como
un bien público - disponible para el uso de todos -, es en sí mismo una democracia de alta calidad
(O'Donnell, 2013).
Someter uno a violencia física individual o negar su ciudadanía son, de acuerdo con el argumento
de que se viene discurriendo, formas de negarle la condición de agente en la democracia. La visión del
ser humano como un agente (o sujetos de derechos) es explícito en los derechos humanos desde su
Política, Globalidad y Ciudadanía. Universidad Autónoma de Nuevo León Vol. 2 Núm. 3. enero-junio 2016

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�nombre. Con respecto a la democracia, como la agencia es inherente a la razón misma de este sistema
político. El enlace, por lo tanto, entre los derechos humanos y la democracia, más allá de la obviedad
evidente, es el estado del agente individual, punto principal del raciocinio de O’Donnell, de lo cual se
apropia este artículo. En esta lógica, la calidad de la democracia, sin duda depende de cómo se tratan
los derechos humanos, ya sea por el Estado, ya sea por los ciudadanos.
O'Donnell (2013) considera que el sistema legal deficiente (o que insatisfactoriamente llega a la
población) tiene participación na formación de las opiniones expresadas por los ciudadanos. El autor
resume de la siguiente manera: el sistema legal no llega a ciertas regiones dominadas por grupos que
imponen sus propias reglas o se aplica con criterios discriminatorios a las minorías, como los pobres
y las mujeres. Es decir, los derechos básicos se les niega a muchos sectores de la población, que
constituye lo que el autor llama de ciudadanía de baja intensidad (O'Donnell, 2013).
Morlino (2012) señala que los valores democráticos que promueven la libertad y la igualdad ya
están presentes en la cultura europea y puedan llegar a otros países sometidos por la Carta de los
Derechos Fundamentales de la Unión Europea, por lo que el verdadero problema en los países donde
las dimensiones de la libertad y la igualdad comprometen su calidad es la falta de aplicación, debido al
hecho de que no existen las condiciones previas necesarias. El autor se refiere, en primer lugar, a la
ausencia de legitimidad plena, difusa y eficaz de las masas y de la élite política. Después, argumenta
que el significado económico y administrativo de aplicación no es adecuado (Morlino, 2012).
A pesar de la discusión propuesta por Morlino (2012) tratar del contexto europeo, el argumento
sigue siendo relevante, pues, principalmente, la cuestión de la legitimidad merece ser mencionada aquí.
Sobre esto afirma el autor:
In this sense, it is necessary to underline how the problem of legitimacy is a salient one.
In terms of democratic consolidation, legitimacy concerns the acceptance and support of
democratic rules and institution. In terms of responsiveness (see below), legitimacy is related to
the presence of attitudes and behaviours that confirm satisfaction with the existing democracy
(Morlino, 2012, p. 208).
Esta discusión remite al tema de la cultura política. Además de la necesidad de aprobación de
los outputs del Estado (Easton, 1965 apud Rennó et al., 2012), los individuos como ciudadanos
políticos - o como agentes - tienen un papel clave en la legitimación de la democracia, ya que deben
aprobar las normas e las instituciones democráticas. Es decir, a la democracia de determinada sociedad
no se puede considerar de alta calidad si la población no acepta o no aprueba las leyes y las instituciones
puestas (o si no se da cuenta de los inputs recibidos), ya que, en este caso, carece de legitimidad el
régimen. Del mismo modo, los comportamientos y actitudes de los ciudadanos deben estar destinados
a confirmar su aprobación al sistema político instalado, pues de esto también depende la legitimidad.
Para Rennó et al. (2012, p. 06) “(...) é necessária a retomada de uma discussão sobre valores, atitudes,
crenças, opiniões políticas e comportamentos dos cidadãos como indicadores da qualidade da
democracia (...)”.
La relación entre la legitimidad y la calidad democrática es “uma relação óbvia” en el
entendimiento de Rennó et al. (2012, p. 02). Según los autores, a estabilidad política en América Latina
puede profundizarse por la búsqueda del espacio político y por una mayor participación de la

Política, Globalidad y Ciudadanía. Universidad Autónoma de Nuevo León Vol. 2 Núm. 3. enero-junio 2016

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�población. La ausencia de estos espacios causa frustración, haciendo que la población vea el espacio
político relacionado a la cooptación, el clientelismo, el corporativismo, etc., lo que trae prejuicio a la
legitimidad de la democracia al alejar la población de la participación ciudadana (Rennó et al., 2012).
Easton (1965, apud Rennó et al., 2012) desarrolló en el trabajo que ya es un clásico de la
política, la diferenciación entre el apoyo difuso y apoyo específico al régimen político. Consideró el
primer como el apoyo incondicional originada de la adhesión latente a las instituciones básicas del
régimen; y el segundo como un apoyo condicional a las instituciones democráticas, o sea, el apoyo a
actores específicos solamente. A partir de esto, Booth y Seligson (2009, apud Renno et al., 2012)
definen la legitimidad como el apoyo difuso y específico a la democracia. El trabajo de estos autores
pretende identificar por qué razón, a pesar de la pérdida de apoyo, muchas democracias de América
Latina no sufren rotura. Esto porque, la falta de adherencia o la desconfianza de los ciudadanos en las
instituciones democráticas, como lo demuestran muchos estudios, muestra la disminución del apoyo
al régimen democrático y, sin embargo, la estabilidad del régimen no se deteriora (Rennó et al., 2012).
El hecho de que las democracias de América Latina están viviendo con la pérdida de
legitimidad del régimen sin romperse no quiere decir que estén libres de crisis y de cambios inminentes.
La legitimidad depende de factores culturales y del rendimiento del sistema - que determinan el apoyo
o no de los ciudadanos a la democracia y a sus mecanismos (RENNÓ et al., 2012). Es, por lo tanto,
que la percepción de los ciudadanos acerca de los derechos humanos trae relación con la calidad de la
democracia, porque la satisfacción de los ciudadanos con la protección de estos derechos, que se deriva
en gran parte de la acción del Estado, contribuye a la confianza en las instituciones políticas y, al fin,
a la legitimidad de la democracia. Por lo tanto, en el caso de Brasil, reconocidamente una democracia
de cultura política híbrida, con tendencias democráticas y también autoritarias, el régimen democrático
no se ha rompido, pero la caída de la legitimidad es evidente.
Diamond y Morlino (2004), cuando formulan las ocho dimensiones de análisis de la calidad de
la democracia (para recordar: libertad, igualdad, rule of law, accountability horizontal, accountability
vertical, competición, participación y capacidad de respuesta) dijeron que todas las dimensiones se
relacionan e se influencian. Sin embargo, es importante señalar que para cada una de las dimensiones
que los autores desarrollaron hay sub-dimensiones, que especifican de manera inequívoca los criterios
de evaluación utilizados en el nivel micro. A partir de eso, se desarrolla en los siguientes párrafos un
argumento que se piensa relevante para esta discusión.
La dimensión ‘rule of law’ (Estado de Derecho) es el cumplimiento de las normas legales, pero
no sólo eso. Trata también de los sistemas institucionales dirigidos a la eficacia de estas normas, ya
que la existencia de un sistema legal supone que éstos deben funcionar y añadir beneficios a la vida
social; e incluso cuando no lo hacen, que el ciudadano tenga los medios para conseguir los derechos
que están garantizados. Es en este sentido que en la dimensión del rule of law están inseridos otros
temas, como la seguridad individual en el país, el orden civil, la existencia de un poder judicial
independiente y libre de presiones externas para tomar e implementar decisiones, la existencia de un
sistema de justicia moderno, con mecanismos que permitan la igualdad de acceso a la justicia, entre
otras características (MORLINO, 2012). Así explica Morlino (2012, p. 197):
[The Rule of Law] connotes the principle of the supremacy of law that is, the Ciceronian
legum servi sumus, and entails at least the capacity, even if limited, to make authorities respect
the laws, and to have laws that are non-retroactive, publicly known, universal, stable, and

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�unambiguous. These caracteristcs as fundamental for any civil order and a basic requirement
for democratic consolidation (cursiva del autor).
Por lo tanto, partir de la dimensión ‘rule of law’ el enfoque discute el cumplimiento de las leyes
y la eficacia de los medios a su alcance. Aún, para discutir la disponibilidad de derechos, fueran
formuladas más dos dimensiones: ‘libertad’ e ‘igualdad’, llamadas dimensiones sustantivas. La libertad
y la igualdad son dos valores democráticos que aparecen en numerosas definiciones normativas de la
democracia. Según Morlino (2012, p. 205) en la mayoría de estos ajustes, “(...) those values can be
empirically translated into a set of political rights and civil rights for freedom and social rights for
equality/solidarity”. El criterio para evaluar la calidad de la democracia corresponde a comprobar la
disponibilidad por el Estado de derechos políticos, civiles y sociales.
Esto recuerda lo que se acabó de hablar acerca de los derechos que llegan insatisfactoriamente
a la población, ya que, de hecho, vimos que el brasileño cree que no están siendo reconocidos los
derechos humanos en su país. Es decir, con respecto a las dimensiones de la libertad y la igualdad, que
tratan de la disponibilidad de los derechos, la democracia brasileña cumplió con el requisito sólo en
parte, porque, a pesar de la Constitución Federal de 1988 estar llena de predicciones de los derechos
civiles, políticos y sociales, muchos de ellos no están garantizados en la práctica. Lo que pasa es que
muchas de las disposiciones constitucionales de Brasil son normas para el futuro, llamadas de
reglamentos programáticos, que se encuentran en la Constitución para orientar la actuación de los
líderes y representantes del pueblo. Un ejemplo de esto es el objetivo de construir una sociedad justa
y fraterna, el artículo 3º de la Constitución de la República Federativa de Brasil.
Esto no significa necesariamente (aunque haga comprensión de lo contrario) que la realidad
brasileña debe ser considerada inconstitucional porque, desde la promulgación, las normas
programáticas tenían la intención de reflejar sólo directrices de evaluación de la democracia brasileña.
Lo que pasa es que hoy en día esta persecución aún no tuvo impacto y la eficacia de muchos derechos
disponibles (por diversas razones, incluyendo el presupuesto) no se ha completado. Tomemos el caso
del derecho a la salud, que no llega a todos los ciudadanos, a pesar de estar dispuesto en la Carta
Constitucional de Brasil, mismo el país ofreciendo un Sistema Único de Salud al alcance incluso de los
no contribuyentes, como los extranjeros. Lo mismo ocurre con el derecho a la seguridad, que es
positivado, pero cada día las personas mueren, son robadas y sufren muchas formas de violencia en
Brasil (a menudo por quienes deberían garantizar la seguridad). Siguiendo esta lógica de pensamiento
O'Donnell (2013) dice que estas faltas de eficacia de los derechos básicos forman ciudadanos que no
entienden la sociedad y, por lo tanto, no reconocen a sí mismos y a lo demás como agentes de la
democracia, porque su ciudadanía es de intensidad limitada o baja, como denominó el autor.
En el caso de este estudio, se demostró que el ciudadano brasileño percibe que los derechos
humanos no están siendo plenamente garantizados en el país. Parece claro, en este sentido, que la
percepción de los ciudadanos brasileños en este tema afecta negativamente a la calidad de la
democracia en Brasil. La percepción de una baja efectividad de los derechos humanos, los cuales deben
ser garantizados por el Estado, puede indicar la fragilidad del sistema democrático del país, a pesar de
la consolidación de las instituciones democráticas. Por consecuencia, mismo habiendo instituciones y
acciones políticas que califican a Brasil como un país democrático, en el período analizado se observó
que la población no se siente contemplada en varios aspectos que son sus derechos, lo que aquí
entendemos cómo derechos humanos. Esta percepción demuestra que la calidad de la democracia

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�brasileña sigue siendo baja indica, al menos cuando se estudia desde la perspectiva culturalista de
Ciencias Políticas.

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83

�Referencias
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Política, Globalidad y Ciudadanía. Universidad Autónoma de Nuevo León Vol. 2 Núm. 3. enero-junio 2016

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�Política, Globalidad y Ciudadanía
Facultad de Ciencias Políticas y Administración Pública
Universidad Autónoma de Nuevo León
Vol 2. Núm 3. enero-junio 2016, pp. 86-108
ISSN: 2395-8448

Entre el clientelismo y la confianza: vínculos y relaciones entre los
individuos y la institución política local.
Between clientelism and trust: links and relationships between individuals
and local political institution.

Edwin Cohaila
Pontificia Universidad Católica del Perú
Universidad Antonio Ruiz de Montoya
Fecha de envío: 15 de septiembre 2015
Fecha de aceptación: 10 de diciembre 2015

Resumen
El clientelismo es una relación asimétrica que denota cierto aprovechamiento político
por parte de las autoridades, pero posibilita en los individuos la dotación de ciertos recursos. Si
bien el clientelismo tiene un halo de informal e ilegal, ha posibilitado aproximar a los individuos
a su institución. Las relaciones de confianza, por otro lado, procuran establecer vínculos entre
los individuos y la institución política, pudiendo estos perdurar, generando legitimidad, y
logrando una mayor satisfacción con la democracia local. Se intenta observar de qué manera
ambos conceptos están relacionados, pero sobre todo si a través de relaciones clientelares es
plausible construir relaciones de confianza. Se analizará la institución política local en dos
distritos de un mismo estrato zonal de Lima Metropolitana; a través de técnicas cualitativas y
cuantitativas; contemplándose, además, variables como la confianza interpersonal, satisfacción
con la democracia local, el trato de la autoridad local, con el objetivo de observar si juegan un
rol en las formas de relacionarse. Todo ello, es evaluado en modelos determinantes y logísticos.
Se encuentra predominancia del clientelismo como forma de establecer vínculos,
correlacionándose de manera directa con la confianza. Asimismo, el clientelismo logra explicar
la confianza en la institución política local; e igualmente, se observa una probabilidad de poder
confiar supeditada por relaciones clientelares. Por tanto, para construir confianza institucional
se entremezclan formas que uno diría que “atentan” contra el desarrollo de las instituciones y la
democracia, sin embargo, denotan ciertas prácticas que las relaciones formales no logran cubrir
en los individuos.

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�Palabras clave: Clientelismo, confianza institucional, confianza interpersonal, clientelismo
próximo.
Abstract
Clientelism is an asymmetrical relationship that implies certain political advantage by the
authorities, but above all individuals to have certain resources. Although clientelism has an
informal and illegal halo, it has enabled individuals to come closer to their institution. Trust
relationships seek to establish links between individuals and their political institution, which can
last, generating legitimacy, and achieving greater satisfaction with local democracy. It tries to
observe in what way both concepts are related, but above all, if through clientelistic relationships
it is plausible to build trust-worthy relationships. Local political institution will be analyzed in
two districts of the Lima´s same zone stratum; using qualitative and quantitative techniques.
Considering also variables, such as, interpersonal trust, local democracy satisfaction, local
authority behavior with local people, in order to observe if they play a role in the ways of relating
between each other. All this is evaluated in determinant and logistic models. Clientelism
predominates in the way to establish links. It correlates directly with confidence. Also, clientelism
can explain confidence in local political institution. And likewise, a probability of being able to
trust. Therefore, to build institutional trust, there as a variety of ways that one would say
"damage" the development of institutions and democracy, however, they show certain practices
that formal relationships can´t accomplish between individuals.
Keywords: Clientelism, institutional trust, interpersonal trust, near clientelism

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�Entre el clientelismo y la confianza: vínculos y relaciones entre los individuos y la
institución política local.21
Introducción
El presente artículo trata de observar la construcción de vínculos y relaciones que se dan
entre los individuos y la institución política local y cómo estos se entrelazan entre relaciones de
clientelismo y de confianza.
Se parte que ambos conceptos tienen la capacidad de establecer relaciones entre los
individuos y su institución local, aunque no bajo los mismos presupuestos; por tanto, se desea
observar qué tanto estas variables pueden estar relacionadas, y si es posible a través de una
generar, explicar o predecir el comportamiento de la otra. Para ello se analizan modelos
determinantes y modelos logísticos.
Este artículo está dividido en cuatro partes. En la primera se definen los conceptos que
se utilizan, destacando sus características, similitudes, pero también sus diferencias. Aquí se
notará que ambos conceptos pueden tener características similares como lo asimétrico, lo
voluntario o que pueden perdurar en el tiempo; sin embargo, también se analizará los fines y
presupuestos de ambos conceptos, destacando sus diferencias. En la segunda parte se establece
el diseño metodológico; aquí se notará la hipótesis planteada, la forma de recojo de información
y los modelos a utilizar. En la tercera parte se describe la forma de relacionarse que tienen los
individuos con su institución política local, donde se notará relaciones clientelares y un
clientelismo denominado como clientelismo próximo; se notará cierta recurrencia por parte de
las autoridades locales a relacionarse bajo formas clientelares con los individuos y con los
dirigentes vecinales, las cuales procuran relaciones y vínculos, acercando la institución local al
individuo; no obstante el individuo no es un simple actor, sino evalúa dicho procedimiento y
mientras le procura retribución participa de él. En la cuarta parte, a través de una muestra
representativa en la población de ambos distritos, se analizan modelos determinantes y modelos
logísticos, observándose una correlación directa entre ambos conceptos, un nivel de explicación
del clientelismo sobre la confianza institucional; y una probabilidad de ocurrencia de esta última
si es que se desarrollan este tipo de relaciones.
1. Definiendo los conceptos
1.1. La práctica del clientelismo

El clientelismo es una práctica utilizada para relacionarse, tanto por los individuos como
por las autoridades locales, la cual es factible de generar cierta satisfacción para ambas partes y,
en la medida de su uso, es factible de marcar cierta recurrencia, pudiendo perdurar en el continuo
del tiempo, lo que de antemano indica que cubre cierta “necesidad” por parte de los individuos.

21

Este artículo fue parte de una ponencia presentada en WAPOR Monterrey 2016.

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�Para Fenoglio (2007: 7 y ss.) el clientelismo político denota una relación social
particularista22 “en la cual se intercambian de manera personalizada favores, bienes o servicios
para apoyo político entre actores que controlan diferentes recursos de poder”. En ese mismo
sentido, Sosa (2010) menciona que esta práctica está ligada a la obtención de recursos públicos
y económicos para un uso político particular. Hopkin (2006: 8 y ss.), va un poco más allá e indica
que el clientelismo describe la distribución de beneficios selectivos a individuos o grupos
claramente definidos a cambio de apoyo político.
Para estos autores; el clientelismo denota, claramente, una práctica donde existe un
intercambio de ciertos recursos a cambio de apoyo político; sin embargo, es posible identificar
ciertas características adicionales:
-Diádica. El clientelismo es una relación entre dos, patrón y cliente. Así lo menciona
Landé (citado por Muno 2010: 4) y Hopkin (2006:2). Si bien son dos los que establecen esta
relación puede estar mediada por un intermediario entre ambos.
-Asimétrica. Esta relación refleja cierta desigualdad. Construida entre el patrón y cliente,
ambos no tienen el mismo poder en la relación (Rehren 2008:2 y ss). Para Scott (citado por
Muno 2010: 4), la asimetría se ve reflejada también porque el patrón se encuentra en estatus
social más alto.
-Duradera. La relación clientelar construida entre el patrón y el cliente puede perdurar
en el continuo del tiempo, teniendo mayor probabilidad esta, en la medida que el patrón disponga
o esté en la capacidad de intercambiar recursos y, bajo la forma cómo fue construida esta
relación.
-Recíproca. En la relación clientelar se da un intercambio; por un lado, el patrón ofrece
bienes o recursos, y por otro, el cliente da un apoyo político o voto; por tanto, ambos se ven
beneficiados, en dicha medida se puede hablar de reciprocidad.
-Voluntaria. En la relación clientelar, tanto la participación del patrón o cliente es
voluntaria, por tanto, nadie está forzado u obligado a entablarla23 y tampoco existe una necesidad
imperiosa a realizarla.
Se puede distinguir tres tipos de actores en esta relación: los clientes, los patrones y los
mediadores.
Los clientes son los individuos quienes dan el apoyo político a un patrón, a cambio suelen
recibir por parte del patrón bienes, favores o recursos. Este apoyo político se puede manifestar
de varias formas, como por ejemplo apoyo en una movilización, como personero político, votos
22

El término particularista usado por Fenoglio sigue el correlato acuñado por O’Donnell, quien lo
diferencia de la distinción. La distinción denota que las esferas públicas y privadas se diferencian; en
cambio lo particularista denota que desde una institución política se pueden establecer relaciones con el
objetivo de favorecer intereses privados.
23 No obstante, para Hopkin (2006:2) esta relación se da por cierta obligación, en la medida de que no
sería posible que el cliente pueda obtener cierto bien o recurso sino fuera por este tipo de relación. Más
allá de esta anotación, lo que se desea enfocar es que tanto el cliente o el patrón no están obligados a
entablar esta relación, y depende de su decisión entablarla.
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�en una audiencia pública, etc. Si bien puede existir cierta desigualdad, ya que ambos no se
encuentran en la misma posición, no hay que olvidar que el cliente obtiene algo por este
intercambio24, es decir obtiene el bien o recurso, que puede manifestarse desde dinero, víveres,
acceso a una obra pública, etc.
Los patrones son quienes tienen una posición diferente en esta relación, y hasta cierto
punto dominante, ya que acceden a bienes, recursos; los cuales intercambian, con la diferencia
de que estos bienes no suelen ser suyos necesariamente, sino más bien del Estado. En la medida
de la recurrencia de dicho acceso e intercambio logran cierta lealtad en los otros actores de esta
relación; vale decir que existe una predominancia a lo que pueda dar para generar cierta lealtad.
Los mediadores son los individuos que se encuentran en una posición intermedia entre
el cliente y el patrón, son quienes se relacionan cara a cara con el cliente, pero no son los que
reciben el bien o recurso último, pero mantienen una cuota de poder frente al cliente; por tanto,
tienen una centralidad posicional (Auyero 2001:111); ya que para tener acceso al bien o recurso
del patrón se necesita contar con el apoyo de este mediador.
La relación entre el cliente y el patrón se establece por la acción. Torres (citado por
Fenoglio 2007: 28 y ss.) dirá que esta relación bilateral se realiza por intermedio de la acción. Si
bien es la acción la que establece esta acción, esta puede estar relacionada a un hecho fundacional.
Auyero relaciona este hecho a un “favor fundacional” (2001:109); este favor no implica
necesariamente que el patrón resuelva el problema que le acontece al cliente; pero el mostrar
preocupación o predisposición puede ser suficiente para que la relación quede entablada. Este
favor fundacional, sin embargo, no está exento de la acción entablada por ambas partes.
Si bien esta relación se establece por la acción, no implica que no se realice una evaluación
de esta. Los individuos (clientes) que participan observan la relación y evalúan si esta les ha
resultado satisfactoria ante sus requerimientos. En ese sentido, Muñoz (2013) indicará que los
individuos evaluarán la cantidad y calidad de los bienes; sin embargo, también habrá que apuntar
que se evalúa el esfuerzo realizado y si este compensa el tipo, cantidad y calidad del bien o
recurso.
Volviendo a la idea mencionada por Auyero, la preocupación por los clientes denota
cierto componente simbólico, ya que no importa solo “que se da” sino “cómo se da”; situación
que también forma parte de la evaluación. Asimismo, este componente simbólico ofrece,
también, una visión de las cosas, ya que denota una forma de cómo se puede conseguir un bien
o recurso, marcando una forma de proceder que puede ser repetida en otra situación, lo que
también denota cierto aprendizaje por parte de los individuos. Esto último ayuda a reducir la
complejidad social.
Esta relación construida no está exenta de poder romperse, y puede ocurrir bajo varias
circunstancias, ya que el cliente puede dejar de buscar al patrón, debido a que este ya no tiene la
capacidad de proveer bienes o recursos, e irse con otro 25 ; o los individuos pueden resultar
24

Fengolio dirá que el cliente se encuentra en una situación de desigualdad, pero Trotta (citado por
Fenoglio 2007: 27) dirá que hay que sacar la idea de que el cliente es víctima de políticos inescrupulosos
que se aprovechan de la situación de desigualdad, sino que obtienen réditos fruto de este intercambio.
25 Aunque dicha posibilidad siempre existe, implicará ciertos riesgos o costos; como indica Torres
(citado por Fenoglio: 2007: 29) el patrón puede verse perjudicado porque el cliente se fue con otro, y
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�oportunistas particularmente cuando no se identifican con un partido y no están vinculados
permanentemente con un patrón (Muñoz 2013).
1.2 La relación de confianza
La confianza es una cualidad que gozan ciertas relaciones, por tanto, bajo esa premisa no
toda relación que se establece entre los individuos o para con una institución gozan de dicha
cualidad26. Luhmann (1996) y Giddens (1993) indican que esta relación se estable entre dos.
La relación de confianza, además, conlleva un riesgo en sí. Riesgo, en el sentido, de que
no existe nada que garantice, previamente, que el resultado final sea de acuerdo a nuestro juicio.
En ese sentido se trata de una probabilidad, tal como apunta Gambetta (2000).
Del mismo modo, se puede identificar ciertas características de esta relación:
-Bilateral. La relación de confianza necesita para establecerse la conjunción de dos
sujetos, pudiendo ser estos individuos, organizaciones o instituciones.
-Voluntaria. En la relación de confianza no existe una obligación por parte de los sujetos
de entablarla, tampoco existe una necesidad; sino parte de la misma voluntad por parte de ellos,
pudiendo generar cierta retribución.
-Asimétrica. La relación de confianza designa una relación asimétrica, ambas partes no
se encuentran a un mismo nivel, en el sentido de que depende de otro para que la relación se
complete. Para Karpik (1996) la asimetría se observa como una delegación, donde se ha delegado
la última acción a otra persona o institución, por tanto, ya no depende de uno. Gambetta (2000)
dirá que se trata de la probabilidad de ocurrencia, la cual depende de otro.
-Perdura en la práctica. La relación de confianza, en la medida que se va recreando,
practicando, hace de ella más duradera y ayuda a reducir el riesgo.
Si bien no existe certeza plena del resultado final, lo que denota cierto riesgo (Luhmann
(2006), Q Fu (2004)); al establecer una relación de confianza, ambas partes han asumido un
compromiso. Este compromiso siempre está a prueba, y no existe certeza sobre este; pero es un
compromiso realizado por las partes, de que uno actuará de determinada forma y no defraudará
al otro.
La relación de confianza, también, tiene la capacidad de crear vínculos, haciendo que una
relación pueda ser más llevadera. Diaz Albertini (2010) dirá que esta relación puede generar la
acción colectiva, la cooperación. Para Luhmann (2006) y Laso (2010), además, la confianza
reduce la complejidad social; por tanto, la vida social se hace más sencilla.

podría perder el apoyo político; y para el cliente, este puede ser considerado como una persona con
poca lealtad, perdiendo la confianza como posible cliente.
26 Como se verá más adelante, en la construcción, práctica y recurrencia de esta relación es que se va
generando dicha cualidad en ella.
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�La relación de confianza se establece por la acción (Gambetta 2000, Giddens 1993); y a
través de ella, los sujetos expresan el conjunto de opiniones, valoraciones, actitudes. En ese
mismo sentido es que Mitzal (1996) indicará que en la acción se expresa una motivación y
capacidad. De alguna forma, por medio de la acción, expresamos una manera de cómo
entendemos las cosas y también como deseamos que sea.
La acción que ha permitido entablar este tipo de relación, implica una posición, una
posición del espacio donde uno se desarrolla. Barber (1983) dirá que implica un reconocimiento
del orden social existente como legítimo. Asume, también que ambas partes tienen
competencias, y que tienen la capacidad de cumplir las obligaciones; por tanto, plantea en el otro
cierta responsabilidad y compromiso, las cuales son similares a las que posee uno (Cohaila, 2015).
La relación de confianza no está exenta de la evaluación. En esta evaluación se vuelve a
repasar la forma cómo ha sido entablada, y si ha sido o no beneficiosa para las partes. Del mismo
modo, pueden recrearse dichas situaciones por los sujetos y ser comunicados a otros, marcando
ciertas pautas sobre lo aprendido, generando una institucionalización, y como menciona Berger
y Luckmann (1996) toda actividad humana es sujeta a la adición; y a partir de esta adición se
pueden realizar tipificaciones.
La institucionalización está presente cuando se realizan tipificaciones, y como la relación
de confianza puede generar tipificaciones también puede generar procesos de
institucionalización. Este tipo de procesos, en la medida de su recurrencia, generarán
mecanismos de legitimación. Como menciona Douglas (1999) toda institución necesita
legitimarse, así comprime las ideas dándole una forma común; pero sobre todo le da
herramientas para explorar la realidad donde habita.
La relación de confianza al igual que la institución necesitará legitimarse, pero solo en la
práctica constante despejará incertidumbres; por tanto, necesita ser practicada, y solo en esta
práctica constante se podrá observar que esta relación va tomando la cualidad de la que se
hablaba anteriormente.
1.3. Diferenciando la relación de confianza y el clientelismo
Tanto las relaciones clientelares como la relación de confianza procuran establecer
vínculos entre los individuos o entre un individuo y una institución, aunque no lo efectúan bajo
la misma forma.
En la relación de clientelismo, se observa claramente la desigualdad, ya que los individuos
tienen una marcada diferencia, donde uno tiene más cuota de poder que el otro, uno es
claramente quien detenta más poder y tiene acceso a los bienes o recursos; por tanto ambos no
se reconocen con las mismas capacidades; situación que es diferente en la relación de confianza,
donde ambas se reconocen con capacidades y también con necesidades, pero sobre todo como
un actor capaz de legitimar procesos y generar relaciones sólidas que son plausibles de perdurar
en el tiempo.
Si bien en ambas relaciones, el establecimiento se realiza a través de la acción. El fin de
esta acción difiere en este tipo de relaciones, ya que en el clientelismo se prioriza el recibir el bien
o recurso; en cambio en la relación de confianza, el establecimiento de vínculos está más allá de
obtener algo.
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�La evaluación se da en ambos tipos de relación, sin embargo como en la relación
clientelar se prioriza el bien o recurso obtenido, este tomará prioridad al momento de dicha
evaluación, por tanto pesará más en su evaluación y en la generación de vínculos si el patrón
tiene la capacidad de conseguir los bienes o recursos; en cambio en la relación de confianza, si
bien el resultado también es importante, no se focaliza solo en él, permitiendo la evaluación
posibilita observar todo el proceso entablado.
La rutinización de procesos puede ser generado por ambos tipos de relaciones, por tanto,
lo aprendido podrá ser usado en otra circunstancia por el individuo, generando una tipificación;
sin embargo, en la relación de confianza es posible institucionalizar dichos procesos y
legitimarlos; en cambio en la relación clientelar sigue primando un halo de ilegitimo, por tanto
dichas tipificaciones no gozan de dicha cualidad.
Si bien ambas partes pueden manifestar un procedimiento por el cual se dan por sentado
que “las cosan son así” y que la manera de realizarla debe seguir una determinada forma, en la
relación clientelar se observa la desigualdad, en el sentido de que el cliente se ve “forzado” a
entablar ese tipo de relación; en cambio en la relación de confianza sigue primando la no
existencia de una obligación imperiosa, y que además ambas partes se reconocen con una
igualdad de capacidades y necesidades, pero que conjuntamente pueden establecer relaciones y
un entramado social.
2. Diseño Metodológico
Para observar la manera cómo se relacionan los individuos con su institución política, y
si estos se basan en relaciones clientelares o de confianza, se ha procedido a observar la
institución política local en dos distritos de Lima Metropolitana, que pertenecen a un mismo
estrato zonal, y que mantienen una misma historia de organización y fundación, ya que ambos
formaban parte de un solo distrito, estos distritos son San Martin de Porres y Los Olivos27.
La metodología utilizada para observar este tipo de relaciones que se da entre los
individuos y su institución política, combina herramientas cualitativas y cuantitativas. En la parte
cualitativa se entrevistó a dirigentes vecinales, funcionarios de los gobiernos locales y miembros
de organizaciones no gubernamentales que trabajan en los distritos. En la parte cuantitativa se
encuestó a la población de ambos distritos a través de una muestra representativa28.
Se arguye que los individuos, al momento de relacionarse, con la institución política local
utilizan formas habituales aprendidas, que vienen desde el mismo contexto, que lindan con el
clientelismo; pero que pueden generar relaciones de confianza. No obstante, la forma de
27

Hasta mediados de 1980 ambos distritos formaban parte de uno solo, el cual tenía el nombre de San
Martin de Porres, luego se separan formándose un nuevo distrito llamado Los Olivos. El aliciente de que
hayan sido uno ayuda a observar si existen condiciones que diferencien, ahora, a los distritos en su nivel
de confianza o clientelismo, habida cuenta que mantienen un mismo correlato histórico.
28 La muestra trabajada tiene un nivel de confianza del 95% y un margen de error de ± 4,4%. El diseño
muestral fue probabilística por etapas, tomando como marco muestral la cartografía digital actualizada
del Instituto Nacional de Estadística e Informática para el 2007. Se realizó una muestreo sistemático de
viviendas con inicio aleatorio, se respetaron las cuotas de sexo y edad, y el nivel socioeconómico según
distritos.
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�proceder de la autoridad local con los individuos genera construir vínculos que disfrazan un
trasfondo clientelar. Del mismo modo, el nivel de confianza general, confianza interpersonal,
satisfacción con la democracia, y el trato juegan un rol preponderante en la relación entre los
individuos y su institución política local.
El período estudiado (2010 – 2014) contempla el anterior al actual29, sin embargo, habrá
que indicar que dichas autoridades locales estuvieron por lo menos dos periodos consecutivos
en sus cargos.
3. Formas de relacionarse entre la autoridad local y los individuos
3.1. Clientelismo clásico
La práctica del clientelismo es recurrente en ambos distritos, aunque se observan
diferencias entre sí.
En la forma de relacionarse entre la autoridad local y las organizaciones locales se observa
la utilización del clientelismo, donde los miembros de las organizaciones vecinales ven que
obtienen recursos si es que apoyan a la autoridad local. En el distrito de Los Olivos, el
Dirigente_Olivos 30 , indica que “la municipalidad facilita ciertas cosas, pero solo a algunos
sectores que son consentidos”. Igual situación se observa en el distrito de San Martín de Porres,
Dirigente_SMP2 manifiesta que “hay dirigentes que apoyan esta forma porque hacen uso del
clientelismo”.
Pero no solo son recursos los exigidos por los “clientes” sino también puestos de trabajo.
Y los funcionarios municipales puntualizan que este requerimiento, no necesariamente, puede
realizarse. Para Funcionario_Olivos1 los miembros de organizaciones que apoyan al alcalde
desean un puesto de trabajo, “los que participan [organizaciones] quieren oportunidad en el
gobierno local, pero imposible que se abra laboralmente para todos”. Otro ejemplo claro es lo
relatado por Dirigente_Olivos4, quien le preguntó al exalcalde de Los Olivos: “yo le dije Ud.
daría trabajo en la municipalidad a una persona como yo, yo soy bachiller en administración, y
él me dijo que sí, desde esa época trabajo en la municipalidad”. Se observa, que esta práctica es
recurrente pero lo que llama más la atención es su naturalidad, es decir que se expresa y se hace
mención sobre esta sin ningún problema.
Si bien la organización vecinal puede conseguir un recurso o el individuo puede sacar
usufructo, ya sea obteniendo un puesto de trabajo; y la autoridad local consigue apoyo político
que le ayuda a mantener cierta “legitimidad” en el distrito; no quiere indicar que las

29

El período actual recién se encuentra a menos de la mitad; y las autoridades locales son nuevas en sus
cargos.
30

Los nombres de los entrevistados han sido cambiados por códigos según su grupo (dirigente,
funcionario local, miembro de organización no gubernamental) y el distrito de pertenencia. Este cambio
obedece al resguardo propio del Comité de Ética de la PUCP.
Política, Globalidad y Ciudadanía. Universidad Autónoma de Nuevo León Vol. 2 Núm. 3. enero-junio 2016

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�organizaciones vecinales e individuos no se den cuenta de que son “utilizadas”. Org_Local1 nos
va indicar lo que mencionan las organizaciones:
“Ellos me dicen, Ternero [exalcalde de San Martin de Porres] hoy día nos va a regalar tal cosa,
pero las organizaciones indican: acepto que me das. Existe manipulación, creo el lazo, pero no
soy tan ingenuo, las organizaciones saben, necesito algo acepto, sé hasta dónde vas, las
organizaciones se dan cuenta.”.
Existe un intercambio y cierta reciprocidad entre ambos. Así lo apunta Org_Local2:
“si tú me das algo yo te voy a dar algo, ahora las organizaciones dicen ´que es lo que das
para que te dé´, este intercambio que yo te ofrezco ahora ayuda para que después tú me
apoyes luego”.
Sin embargo, esto tampoco garantiza nada, así lo manifiesta Funcionario_SMP1, ya que
los vecinos muchas veces pueden cambiar de opinión: “muchas personas y dirigentes participan
con el objetivo de ciertos intereses, conseguir algo, pero, así como pueden estar con uno, al día
siguiente están con otro candidato y sin problemas”. Lo anterior manifiesta el riesgo que existe
en este tipo de relación; pero también que los clientes pueden no ser tan leales y cambiantes.
Sin embargo, más allá de los posibles contratiempos que puede generar cualquier
relación, la recurrencia a la práctica clientelar nos habla de una forma de acercar al individuo a la
institución política; permitiendo crear vínculos, como menciona Org_Local2 “que yo pueda
establecer lazos, pueda construir confianza”.
3.2.

Clientelismo próximo

El exalcalde del distrito de Los Olivos, Felipe Castillo, ha permanecido como autoridad
local desde el año 1996 hasta el año 201431. Si bien ha tenido ciertos logros en su gestión, lo cual
se demuestra por las constantes reelecciones, se desea hacer notar cierta práctica en la forma de
establecer vínculos con los vecinos, a las que se denomina clientelismo próximo.
El exalcalde atendía los días jueves al público en general que podía acercarse, donde
escuchaba “los problemas o necesidades” de los vecinos, y luego entregaba una tarjeta con el
nombre de la persona en la municipalidad distrital que tenía que solucionar el problema del
vecino; manifestando al vecino que él haría seguimiento sobre la problemática su problemática.
Esta práctica clientelista puntual, prevé para el vecino una posible solución y, para la
autoridad local genera cierto rédito político, pero sobre todo le ayuda a tener legitimidad local.
Pero lo que se desea resaltar no es la simple práctica sino la forma de la relación. El exalcalde
31

Fue alcalde hasta diciembre de 2014, por seis periodos consecutivos. En el último proceso electoral
decidió postular a la alcaldía provincial de Lima sin éxito.
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�atiende al vecino, de alguna forma lo ubica como un actor que tiene un problema, reconociendo
su problemática como necesaria y que se tiene que solucionar. La relación es directa, cara a cara
y de forma horizontal, genera acercar al vecino, pero, sobre todo, como menciona Org_Local1:
“es un trato personalizado, directo”, generando ante el vecino que “queda bien, escucha, crea
vínculos”. Por tanto, se genera una forma de establecer relaciones, la cual fomenta, escuchar al
otro, acercarlo y genera cierta confianza, como menciona Org_Local2 “solo el hecho de haber
estado con él, y de haberlo escuchado, a la gente le da satisfacción, le genera un nivel de
confianza”.
Para Dirigente_Olivos1 la forma de proceder del alcalde dispone el diálogo, “el alcalde
te atiende, nunca se ha negado, cuando hemos requerido o solicitado una reunión, está dispuesto
al diálogo”. Este proceder de la autoridad genera, además, cierto reconocimiento, para
Funcionario_Olivos1, “es una relación horizontal con el vecino, el alcalde está atendiendo, y el
vecino reconoce”. Sin embargo, esta forma de deferencia no siempre garantiza una solución,
pero marca cierta predisposición a acercar al individuo “se atiende de forma personalizada, pero
no siempre se da solución, pero que se le escuche [al vecino], él [vecino] se siente satisfecho”.32
Este acercamiento propiciado por el exalcalde, genera cierta satisfacción del vecino, pero
no solo con la autoridad local, sino también con el gobierno local33. La recurrencia a esta práctica
obedece en gran parte a que los vecinos suelen comentar la existencia de esta forma de
“atención”, más próxima, cara a cara; lo que de cierta forma genera una rutinización e
“institucionalización”. Sin embargo, para esta forma de relación próxima se requiere de ciertas
habilidades, por tanto, no podría ser posible si es que la autoridad local no las dispone, para
Org_Local1 la autoridad local “es campechano, populoso, del pueblo”. Se observa, entonces,
que para que esta relación sea fructífera, ciertas habilidades por parte de la autoridad local, ya
que sin ellas sería difícil generar acercamientos para con la institución local34.
Por otro lado, la intermediación a la autoridad local, subraya que se recurre a ella para la
solución de una determinada problemática y no se realice la gestión en la propia institución local,
por tanto, ciertos procedimientos, que pueden ser transparentes, son dejados de lado.
Esta práctica habitual y recurrente, denota, también, que es posible generar relaciones y
procurar que los vínculos tengan una cuota de confianza.
4. La relación del clientelismo y la confianza
4.1 El nivel de clientelismo

32

De alguna forma, este proceder genera que, en esta relación clientelar, ya no todo esté supeditado a
recibir un bien o recurso.
33 Sigue habiendo una personificación de la autoridad local con la institución política (gobierno local),
por tanto, lo que la autoridad local haga o deje de hacer repercute en la institución política.
34 Si bien crea vínculos y lazos, aprovechando sus características particulares; aún no se aprecia una
diferencia entre quien detenta el cargo y la institución local; dicha separación no es observada.
Política, Globalidad y Ciudadanía. Universidad Autónoma de Nuevo León Vol. 2 Núm. 3. enero-junio 2016

96

�Se evalúo la actitud clientelar de los individuos en relación con su institución política
local35. A nivel general, los individuos expresan poca actitud clientelar a la hora de relacionarse
con su institución local. La media asciende a 0,39336.
Tabla 1. Clientelismo a nivel general
Aspecto

Media

Clientelismo

0,393

Sin embargo, es posible advertir diferencias entre ambos distritos, observándose una
actitud clientelar mayor en el distrito de San Martin de Porres, la cual denota diferencias
significativas.

Tabla 2. Clientelismo según distritos
Aspecto
Clientelismo

Distrito

Media

San Martín de Porres

0,442

Los Olivos

0,351

T.test
3,89*

p-value&lt;0,001

En ambos distritos se observa una actitud clientelar que si bien no es moderada nos
manifiesta que dicha actitud está presente al momento de relacionarse con la institución local.
La diferencia puede estar supeditada en el distrito de Los Olivos por la forma de relacionarse
que realiza la autoridad local, la cual disfraza una práctica clientelista clásica, matizando este
proceder a partir de la escucha y atención que tiene con el vecino.

35

Para evaluar esta actitud se aplicó determinadas preguntas, que toman al final un valor que va de 0 a
1, 0 indicará “nada” de la actitud evaluada y 1 indicará “mucho” de dicha actitud. Las preguntas iniciales
fueron: a) la mejor forma de establecer relaciones con las autoridades locales es quedarme callado si es
que observo algo incorrecto así puedo recibir favores o beneficios de las autoridades locales, b) la mejor
forma de establecer relaciones con las autoridades locales es asistir a los eventos que realiza y
manifestar apoyo incondicional, así puedo recibir favores de las autoridades locales, c) la mejor forma
de establecer relaciones con las autoridades locales es asistir a las audiencias públicas y no criticar nada
ni dar opinión en contra, así puedo recibir favores o beneficios de la autoridad local.
36 Este valor de la media es bajo, ya que dicha actitud podría tomar valores de 0 a 1, siendo 0,5 una
posición intermedia.
Política, Globalidad y Ciudadanía. Universidad Autónoma de Nuevo León Vol. 2 Núm. 3. enero-junio 2016

97

�Esta diferencia solo se observa a nivel general de los distritos, más no según sexo, grupos
de edad y nivel socioeconómico, por tanto, no existe una condición que haga tener más o menos
actitud clientelar37.
4.2. El nivel de la confianza institucional local
El nivel de confianza38 muestra un nivel de 0,40939. Este nivel manifiesta que la confianza
que expresan los individuos sobre su institución política local es baja40.
Tabla 3. Nivel de confianza en la institución política local
Aspecto
Confianza
Institucional

Media
0,409

En los distritos estudiados, el nivel de confianza marca diferencias entre ambos,
observándose una mayor confianza en el distrito de Los Olivos que en el distrito de San Martin
de Porres.
Tabla 4. Nivel de confianza a nivel de distritos
Aspecto

Distrito

Media

Confianza

San Martín de Porres

0,313

Institucional

Los Olivos

0,505

T.test
-12,670*

p-value&lt;0,001

37

Solo se observa una diferencia a nivel de dicho aspecto según nivel socioeconómico, pero solo entre
el A/B y el C, lo cual no advierte una tendencia según esta variable.
38 Para evaluar el nivel de confianza en relación a la institución política local, se evalúo bajo cuatro
aspectos: identificación, administración de recursos, eficiencia en la gestión y resolución de problemas.
Cada uno de estos cuatro aspectos fueron evaluados a partir de una pregunta ordinal, la cual fue
convertida en valores del 0 al 1. Para la construcción del índice de confianza se sumaron y dividieron
entre cuatro, por lo tanto, este índice toma valores del 0 al 1, donde 0 manifestará nada de confianza y 1
mucha confianza. Así mismo estos cuatro aspectos evaluados antes de construir el índice fueron
validados con un Alfa de Cronbach cuyo valor fue superior al 0,7.
39 Este valor es inferior a un valor intermedio que sería 0,5.
40 El nivel de confianza en la institución política local muestra valores que no distan de lo observado
hacia otras instituciones políticas, por otros estudios como el de LAPOP 2014, 2012, aunque la
diferencia es que en estos estudios no se recoge, con un valor representativo, un nivel de confianza a
nivel de la institución política local o gobierno local.
Política, Globalidad y Ciudadanía. Universidad Autónoma de Nuevo León Vol. 2 Núm. 3. enero-junio 2016

98

�Esta diferencia está relacionada al nivel de clientelismo que se indicaba anteriormente, ya
que, en el distrito de Los Olivos, a partir de la forma de proceder del exalcalde se han ido
estableciendo vínculos constantes, próximos y continuos en el tiempo, los cuales han posibilitado
establecer relaciones de confianza. Si bien en el fondo son prácticas clientelares, la forma de la
relación preocupándose por él y teniendo un trato diferente, puede estar distrayendo lo clientelar
y manifestando cierta confianza.
Del mismo modo, que, en la relación clientelar, a nivel de la confianza no se observan
diferencias al interior de cada distrito según el sexo, grupo de edad y nivel socioeconómico.
3.4 Relación entre el clientelismo, confianza institucional local y otras variables
La relación entre el clientelismo y la confianza institucional local manifiesta una
correlación muy débil (el valor del coeficiente de Pearson41 nos da un valor de 0,096), pero con
un tipo de relación directa, por tanto, el incremento del clientelismo ayudará a que se incremente
la confianza institucional local. La relación entre ambos conceptos, puede hacer notar la idea de
que para la creación de vínculos y lazos se pueden generar a partir tanto de relaciones clientelares
como de confianza, lo que marca que ambos pueden tener límites estrechos.
Así mismo, la confianza institucional denota una relación directa con todas las variables
estudiadas, a excepción de la variable “trato” con la cual no muestra significancia. La confianza
muestra una relación más fuerte con la satisfacción con la democracia local y con la confianza
interpersonal. En cambio, el clientelismo muestra relaciones inversas con la confianza
interpersonal y con el trato.
Tabla 5. Correlación entre confianza, clientelismo y otras variables
Confianza
Institucional

Clientelismo

Confianza General

0,194**

0,017

Confianza Interpersonal

0,257**

-,305**

Confianza Institucional

1

,096*

Democracia Local

0,345**

0,034

Trato

0,082

-,322**

Satisfacción

con

la

41

El coeficiente de Pearson mide el tipo de relación y la intensidad, si es positivo indicará una relación
directa, y si es más cercano a +1 o -1 me indicará la intensidad de la relación.
Política, Globalidad y Ciudadanía. Universidad Autónoma de Nuevo León Vol. 2 Núm. 3. enero-junio 2016

99

�Clientelismo

0,096*

1

*p-value&lt;0.05
**p-value&lt;0.01

4.4 Modelos determinantes de la confianza institucional
En general, se observa que el clientelismo puede explicar la confianza que el individuo
expresa en su institución política local, no obstante, dicha explicación es muy pequeña (Modelo
1), ni siquiera llega al 1%. El modelo 2 cuando se añade la confianza interpersonal y la confianza
general, el modelo puede explicar alrededor de un 10%. El modelo 3, al incluir la satisfacción
con la democracia local y el trato, explica alrededor del 20%.
Por tanto, para explicar la confianza en la institución local es plausible hacerla a través
de actitudes clientelistas, la creencia de cómo actuaran los otros, la forma de relacionarse en
entornos interpersonales; pero también el trato entre las partes cuando se establece alguna
relación y la satisfacción con la democracia local. Se observa que el individuo para confiar evalúa
tanto la forma de establecer relaciones, pero también como marcha el entramado social con
respecto a si la democracia funciona o no en el ámbito local; lo que denota de sobremanera la
noción de evaluación que se indicaba.
Tabla 6. Modelos determinantes de confianza institucional
Modelos determinantes

Modelo 1

Modelo 2

Modelo 3

Constante

0,391**

0,249**

0,098*

0,074*

0,124**

0,118**

Confianza General

0,013**

0,012**

Confianza Interpersonal

0,221**

0,161**

Variables Independientes
Clientelismo

Política, Globalidad y Ciudadanía. Universidad Autónoma de Nuevo León Vol. 2 Núm. 3. enero-junio 2016

100

�Satisfacción con la democracia
local

0,025**

Trato

0,008*

R2 / R2 ajustado

0,009

0,105

0,20

* p-value&lt;0.05 (bilateral)
** p-value&lt;0,01 (bilateral)

A nivel de los distritos estudiados, el comportamiento en ellos marca ciertas diferencias.
En San Martín de Porres se observa que el Modelo 1, donde solo participa el clientelismo, explica
hasta un 15,3%, mientras que la inclusión de las otras variables posibilita que el nivel de
explicación sea un poco mayor, dicho incremento no es muy significativo42. Se nota además que
el clientelismo y la confianza mantienen una relación directa. Esto ya se estaba observando al
momento de entablar relaciones por parte de la exautoridad donde primaba el tema de
clientelismo.
En el distrito de Los Olivos, se observa que el clientelismo no es una variable apropiada,
ya que su presencia no se percibe como significativa en ninguno de los tres modelos. Más bien,
la confianza general y la satisfacción con la democracia local si auguran explicar la confianza
institucional hasta en un 31,1%. Por tanto, la forma de proceder de la autoridad local,
estableciendo vínculos y lazos próximos, puede estar ocultando formas de relacionarse como el
clientelismo, y soslayando que dicho accionar procede de la confianza general.
Tabla 7. Modelos determinantes según distritos

42

El modelo de ambos distritos no presenta colinealidad entre las variables, más allá de que no sean
significativos.
Política, Globalidad y Ciudadanía. Universidad Autónoma de Nuevo León Vol. 2 Núm. 3. enero-junio 2016

101

�Modelos determinantes

Modelos Distrito San Martin de

Modelos Distrito de Los

Porres

Olivos

Modelo 1 Modelo 2 Modelo 3

Constante

Modelo

Modelo

Modelo

1

2

3

0,22**

0,182**

0,116**

0,491**

0,0347** 0,287**

0,224**

0,245**

0,236**

0,043

0,073

0,044

Confianza Interpersonal

0,051

0,022

0,073

0,003

Confianza General

0,004

0,004

0,032**

0,029**

Variables Independientes
Clientelismo

Satisfacción

con

la

democracia local
Trato
R2 / R2 ajustado

0,153

0,175

0,009

0,031**

0,006

-0,006

0,192

0,003

0,169

*p-value&lt;0.05 (bilateral)
**p-value&lt;0,01 (bilateral)

4.5. Modelos logísticos de la confianza institucional

Política, Globalidad y Ciudadanía. Universidad Autónoma de Nuevo León Vol. 2 Núm. 3. enero-junio 2016

102

0,311

�De manera general, la probabilidad de que se pueda confiar en la institución local43 está
supeditada a la confianza general y a la confianza interpersonal, las cuales se aprecian mejor en
el modelo 2. Este modelo podría alcanzar a explicar hasta un 8%.
Tabla 8. Modelos Logísticos de la confianza institucional
Modelos Logísticos

Modelo 1

Modelo 2

Modelo 3

Constante

-0,528**

-2.22013**

-2,209635**

Variables Independientes
Clientelismo

-0,2684013 0,3046499

0,311185

Confianza General

0,1363162* 0,1381324*

Confianza Interpersonal

2,65475**

2.669053**

Satisfacción con la democracia
local

0,006142

Trato

-0,0076833

Pseudo R2 ajustado

0,0008

0,0801

0,0821

* Pr (z)&lt;0.05 (bilateral)
** Pr(z)&lt;0,01 (bilateral)

43

Para convertir la variable en una probabilidad se convirtió en 0 a los valores del índice de confianza
alcanzado hasta un nivel de 0,5; mientras que los valores superiores a este fueron catalogados con un
valor de 1.
Política, Globalidad y Ciudadanía. Universidad Autónoma de Nuevo León Vol. 2 Núm. 3. enero-junio 2016

103

�A nivel de los distritos existen diferencias saltantes. En San Martin de Porres la
probabilidad de que se confíe en la institución política local pasa por el tema del clientelismo,
este se observa significativo en los tres modelos presentados, aunque dicha probabilidad es muy
pequeña. En Los Olivos, por otra parte, la confianza general se muestra más adecuada en los
modelos 2 y 3, aunque el modelo 2 que utiliza menos variables podría ser más adecuado, el cual
logra explicar más del diez por ciento.
En el distrito de San Martin de Porres si tiene cabida el clientelismo como una forma de
establecer relaciones y además tiene la capacidad de establecer una probabilidad de ocurrencia
de esta; la diferencia con el distrito de Los Olivos puede estar dado a que el proceder de la
exautoridad conjuga formas de proceder que soslaya formas clientelares.

Tabla 9. Modelos logísticos según distritos

Modelos Distrito San Martin de
Porres
Modelo 1 Modelo 2 Modelo 3

Modelos Distrito de Los Olivos
Modelo 1
Modelo 2 Modelo 3

-3,073**

-3,719**

-3,897**

0,2133

-1,843**

-2,207**

1,895*

2,252*

2,413*

-0,0195

0,4416

0,5144

Confianza Interpersonal

0,132

0,160

1,6626

1,7371

Confianza General

0,071

0,080

0,384**

0,385**

Modelos logísticos

Constante
Variables Independientes
Clientelismo

Satisfacción
con
democracia local

la

Trato
R2 / R2 ajustado
* Pr (z)&lt;0.05 (bilateral)

0,0389

0,0558

0,025

0,0029

-0,019

0,0355

0,084

0,000

0,1279

** Pr(z)&lt;0,01 (bilateral)

Política, Globalidad y Ciudadanía. Universidad Autónoma de Nuevo León Vol. 2 Núm. 3. enero-junio 2016

104

0,1316

�Los modelos determinantes y logísticos muestran que para construir relaciones o
vínculos podrían tener cabida tanto la relación de confianza como el clientelismo44. Las dos
mantienen una relación directa entre ambas. A nivel general, en los modelos determinantes
destaca, además, la forma cómo se establecen las relaciones y la satisfacción con la democracia
local. A nivel de los distritos estudiados, en San Martin se observa una preponderancia del
clientelismo; en cuanto al distrito de Los Olivos destaca la confianza general y la satisfacción de
la democracia local.
En los modelos logísticos el clientelismo aporta en la probabilidad de ocurrencia de la
confianza, pero esto solo se observa en el distrito de San Martin de Porres; situación que ya se
había denotado en los modelos determinantes. De igual manera, en Los Olivos la confianza
general procura la ocurrencia de la confianza institucional.
Conclusiones
-El clientelismo es una práctica utilizada tanto por las autoridades locales como por los
individuos. Es una forma recurrente, contemplada como habitual, que genera en ambas partes
ciertas retribuciones, para la autoridad local le provee de apoyo político; y para los individuos
(clientes) les proporciona acceso a bienes o recursos. La naturalidad y recurrencia con que se
expresa esta práctica denota que esta relación no formal, ayuda a cubrir ciertos vacíos; por tanto,
ayuda a aproximar a los individuos con su institución local.
-En la relación clientelar sigue primando que el cliente no es considerado un actor en
igualdad de condiciones que el otro. Puede reconocer la intención del otro (autoridad), pero sabe
hasta donde son sus límites. En cambio, en la relación de confianza, ambos actores se consideran
con una similitud de condiciones, con capacidades y también con limitaciones, lo que permite la
construcción de su propio espacio y entramado social. Situación que también se puede
vislumbrar en la relación clientelar, ya que también permite, a través de la evaluación y la
rutinización, aprender estrategias y comunicar procedimientos, sin embargo, en esta relación
sigue primando que en esta construcción la existencia de cierta desigualdad.
-Se mantiene la personificación entre la autoridad local y la institución política, no se
observa una separación; por ello la forma como la autoridad se desenvuelva y se relacione tendrá
consecuencias en la forma como el individuo se relacione con la institución local, por tanto,
establecer lazos próximos por parte de la autoridad con los individuos, posibilita también
mejorar la relación con la institución local. En el distrito de Los Olivos, el proceder que ha tenido
el exalcalde ha permitido acercar al vecino, reflejándose en un mayor nivel de confianza que en
el distrito de San Martín de Porres, ocultando o soslayando, también, procederes clientelares.
-La relación de confianza describe una relación directa con prácticas clientelares, por
tanto, generar estas últimas permite una mayor confianza en la institución política local. Esto
44

Si bien los modelos, tanto determinantes como logísticos no tienen una alta explicación o una alta
probabilidad de ocurrencia, que sean significativos y sean superiores a un diez por ciento ya nos indican
que algo puede estar ocurriendo con ambos conceptos, y que la relación directa encontrada establece un
tipo de relación entre ambas.
Política, Globalidad y Ciudadanía. Universidad Autónoma de Nuevo León Vol. 2 Núm. 3. enero-junio 2016

105

�puede sonar incompatible, pero observando las formas de desenvolverse y relacionarse que han
tenido los individuos en estos distritos denota una herramienta útil y habitual, que se ve reforzada
porque ha sido capaz de conseguir satisfacción en ambas partes; por tanto, genera vínculos que
se ven añadidos de la cualidad de confianza.
-El clientelismo es capaz de explicar relaciones de confianza. Si bien, esta explicación se
observa como baja, demuestra que ambos conceptos pueden mantener límites delgados. Y si a
esto se le añade temas como satisfacción con la democracia, confianza interpersonal y el trato al
momento de establecer las relaciones, este nivel de explicación se incrementa. A nivel de los
distritos, en San Martin de Porres la pertinencia de esta variable, clientelismo, es más visible, en
cambio en el distrito de Los Olivos esta variable no lo es, esto puede estar supeditado a que el
exalcalde al establecer vínculos y formas de relacionarse próximas, rescata el valor de la confianza
general como modo de actuar y proceder y oculta temas clientelares, aprovechando sus recursos
y habilidades personales.
-La probabilidad de que a través de relaciones clientelares se pueda conjugar relaciones
de confianza no es pertinente. Solo se observa dicha pertinencia en el distrito de San Martin de
Porres, aunque la probabilidad de ocurrencia es menor de un diez por ciento. En el distrito de
Los Olivos se expresa mejor la pertinencia de la confianza interpersonal.

Política, Globalidad y Ciudadanía. Universidad Autónoma de Nuevo León Vol. 2 Núm. 3. enero-junio 2016

106

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Política, Globalidad y Ciudadanía. Universidad Autónoma de Nuevo León Vol. 2 Núm. 3. enero-junio 2016

108

�Política, Globalidad y Ciudadanía
Facultad de Ciencias Políticas y Administración Pública
Universidad Autónoma de Nuevo León
Vol 2. Núm 3. enero-junio 2016, pp. 109-113
ISSN: 2395-8448

Reseña

Maldonado, Claudia y Pérez, Gabriela (comps.) (2015).
Antología sobre evaluación. La construcción de una disciplina. Ciudad de México:
Centro de Investigación y Docencia Económicas: Centro CLEAR para América Latina,
428 pp. ISBN: 9786079367619
Alberto Vélez Valdez
Estudiante de la Licenciatura en Ciencias Políticas , Universidad Autónoma de Nuevo León
Email: a.vvcreativo@gmail.com
Fecha de envío: 14 de septiembre 2015
Fecha de aceptación: 8 de diciembre 2015

La evaluación como disciplina de investigación puede considerarse como la última etapa
de una política pública o reforma legislativa. En esta Antología sobre evaluación. La construcción de una
disciplina, se encuentra una reunión de once artículos especializados, traducidos del inglés al
español y considerados significativos por su contribución a generar un modelo teórico más
robusto y acumular casos prácticos.
Una coincidencia entre la mayoría de los autores es la utilidad instrumental de la
evaluación para la gestión pública. Y es que la asignación de recursos económicos a una política
pública depende en mayor medida de una evaluación a su desempeño. Para conocer cómo y por
qué el Estado interviene en determinados problemas se requiere consultar evaluaciones a
políticas anteriores. Además, los hallazgos de una evaluación pueden servir como ejercicio de
rendición de cuentas al público, específicamente a los actores interesados que participan en tales
políticas.

Cómo entender la evaluación
Para adentrarse al concepto de evaluación, en el primer capítulo, Preparando el terreno, Carol
H. Weiss propone una definición lo más amplia posible y que podría gozar de mayor consenso
entre la comunidad de evaluadores. Esta es “la valoración sistémica de la operación y/o de los
impactos de un programa o política al compararlos con un conjunto de estándares implícitos o
explícitos para contribuir al mejoramiento del programa o política en cuestión”. Este primer
concepto servirá después para comprender los tipos de evaluación según su finalidad y sobre
todo por objeto de método, pues lo largo del texto se alude a evaluaciones diagnósticas, de
control, de desempeño, etcétera.

Política, Globalidad y Ciudadanía. Universidad Autónoma de Nuevo León Vol. 2 Núm. 3. enero-junio 2016

109

�El antecedente de la evaluación a nivel mundial comienza como una práctica en los países
cuna del modelo de gestión pública como Estados Unidos, Gran Bretaña, Nueva Zelanda y
Australia. Los primeros ámbitos de aplicación fueron precisamente aquellos de prioridad
nacional como la educación, la salud o el empleo.
En el segundo y tercer capítulo, La evaluación con sentido: El enfoque basado en la teoría de
Huey-Tsyh Chen y ¿Qué se puede construir con miles de ladrillos? Reflexiones sobre la acumulación de
conocimientos en la evaluación de programas de Mark W. Lipsey, los autores discurren sobre
herramientas metodológicas comúnmente empleadas por evaluadores. Chen se manifiesta por
un diseño de investigación evaluativa basado en la experimentación aleatoria de tipo caja negra,
complementado con un marco teórico de la problemática que se trate, sea de desarrollo social,
seguridad pública, etcétera. Además, argumenta sobre la necesidad de los modelos teóricos en la
evaluación, puesto que adoptar uno idóneo permite a los gobiernos intervenir con acciones más
coherentes en los problemas públicos. Lipsey, en cambio, hace alusión a la teoría de la
intervención como base para el diseño de programas sociales con base en conocimiento mejor
agregado y sistematizado. En relación a esto desarrolla la propuesta del metanálisis como técnica
para producir generalizaciones a partir de hallazgos en cientos de evaluaciones. El potencial de
éste radica en identificar patrones significativos que expliquen el funcionamiento de programas
y abonen a la acumulación ordenada de conocimiento en el área de política.
Carol H. Weiss centra el cuarto capítulo, La interfaz entre la evaluación y las políticas públicas,
en el objeto común de la evaluación: las políticas públicas. Habla sobre cómo el uso directo de
la evaluación en el diseño de las mismas ha sido débil debido a la competencia con otras fuentes
de información, entre otros obstáculos en los canales de distribución y el proceso de toma de
decisiones. En cambio, a lo que la autora considera que la evaluación ha influido mayormente es
a la iluminación: proveer información nueva que puede corroborar o refutar el conocimiento
existente y ayuda a entender mejor las problemáticas sociales.
Si se esperaba encontrar un artículo sugerente sobre el papel ideológico del evaluador, el
quinto capítulo, La evaluación como defensa, de Jennifer Greene es el indicado. La autora explica un
modelo en donde el evaluador se apropia de la política pública a evaluar y deja de lado la
neutralidad de valores, tradicionalmente exigida para un trabajo objetivo e independiente. Bajo
la premisa de que la defensa es una condición inevitable de la investigación evaluativa, ejemplifica
con tres casos cómo el evaluador mejora la legitimidad de sus hallazgos al comprometerse con
el pluralismo democrático: incluir voces distintas de actores interesados en la calidad de una
política pública. Agrega que esto no implica necesariamente un trabajo menos profesional o
políticamente sesgado sino más abierto a la retroalimentación.
La tesis principal de Eleanor Chelimsky en el sexto capítulo, Los propósitos de la evaluación
en una sociedad democrática, es que la evaluación generalmente cumple tres propósitos, los cuales
pueden presentarse al mismo tiempo en una evaluación. Estos son 1) la obtención de
conocimiento para informar al público y acumular evidencia para una mejor comprensión de los
problemas e intervención de políticas posteriores; 2) la mejora de la capacidad de agencia, al
contribuir al desarrollo interno de la organización; y 3) la rendición de cuentas, que sirva como
contrapeso en la supervisión entre poderes. Al preguntarse si estos modelos pueden ser
importados por cualquier país, el criterio para hacerlo es si su forma de gobierno es democrática

Política, Globalidad y Ciudadanía. Universidad Autónoma de Nuevo León Vol. 2 Núm. 3. enero-junio 2016

110

�y abierta a la crítica. A propósito de los gobiernos democráticos, señala el valor de una sociedad
desconfiada como aquella que investiga a su gobierno, lo evalúa y le exige cuentas. Aunque no
parezca, en una democracia desarrollada la desconfianza a niveles moderados es benéfica.
En el séptimo capítulo, Evaluación, gestión del conocimiento, mejores prácticas y lecciones aprendidas
de gran calidad, Michael Q. Patton ofrece una introducción a la jerga de la comunidad evaluadora.
Se centra en el uso del término mejores prácticas en alusión al conocimiento de un programa que
destaca por su función eficaz. El autor advierte de la escasa validez interna y externa de este
término al utilizarse prescindiendo del contexto en que se da. Un ejemplo es la incorporación
del modelo de gestión pública en un grupo reducido de países, que tardó más en aquellos
restantes debido principalmente a una cultura organizacional más resistente a los cambios de tal
modelo.
Patton propone el uso apropiado de un término con mayor validez y soporte empírico,
como el de lecciones aprendidas de gran calidad, basado en criterios más razonables y diversidad de
fuentes. Al considerar a la evaluación como una disciplina orientada a generar conocimientos,
enfatiza diferenciar el uso conceptual e instrumental de sus hallazgos, en donde se contribuye al
entendimiento de un problema o se produce una mejora a una política, respectivamente.
Aun cuando la evaluación se ha enfrentado a obstáculos para ser tomada en cuenta en
reformas administrativas, hay ejemplos de países que la han incorporado en alguna fase de las
mismas. Así lo demuestra Jean-ClaudeThoening en el octavo capítulo, La evaluación como
conocimientos utilizables para las reformas de la gestión pública. Considera que para llevar reformas al
sector público producto de la evaluación, es necesario aprender de al menos tres buenas
prácticas: centrarse en necesidades específicas de cambio; proveer conocimientos a partir de
datos empíricos y evaluar al interior mientas se implementa la reforma. Este enfoque gerencial
de la evaluación centrado en la eficiencia al interior de las organizaciones es también una forma
de impactar positivamente a la sociedad.
En el noveno capítulo, Más allá de la utilización. La influencia de la evaluación sobre las políticas,
Gary T. Henry y Melvin M. Mark hablan de la amplia variedad de efectos que una evaluación
puede producir para el mejoramiento social. Plantean que la influencia implica procesos de
cambio que pueden darse en tres ámbitos, como en el pensamiento de una persona o grupo
(individual), la interacción de los actores interesados (interpersonal) o en una organización
(colectivo). Para mayores detalles, da ejemplos sobre cómo los hallazgos de una evaluación
influyen en tales ámbitos a través de ciertos mecanismos. Asimismo, compara las ventajas del
término influencia con las limitantes conceptuales de los términos uso y utilización, ambos
empleados comúnmente como sinónimos por evaluadores.
Para finalizar, el décimo capítulo, El contexto social de la evaluación, Peter H. Rossi, Howard
Freeman y Mark W. Lipsey discurren sobre tres temas clave, la ecología social de la evaluación,
profesión, la ética y los estándares profesionales, así como el uso de la evaluación, todos desde
la experiencia estadounidense. Algunos de los puntos de conflicto entre evaluadores son las
diversas perspectivas sobre cómo resolver un problema. También puede ser la forma de
reaccionar ante hallazgos no deseados por parte de patrocinadores y beneficiarios así como los

Política, Globalidad y Ciudadanía. Universidad Autónoma de Nuevo León Vol. 2 Núm. 3. enero-junio 2016

111

�malentendidos en la comunicación debido al léxico complicado que puede utilizarse y su
divulgación en formatos técnicos.
Los autores se cuestionan si en efecto la evaluación es una profesión reconocida
sociológicamente, debido a su diversidad intelectual prestada de otras disciplinas, la educación
de los evaluadores y sus esquemas laborales. En cuanto a los estándares de conducta y ética en
la profesión, existen esfuerzos importantes como la guía The program evaluation standards del
Comité Conjunto de Estándares para la Evaluación Educativa y la Guiding Principles for Evaluation,
de la Asociación Estadounidense de Evaluación. A manera de ejemplo, cita un estándar más
explicativo de los criterios de veracidad y utilidad empleados por Weiss y Bucuvalas, que también
puede tomarse como vinculatorio en el actuar de la comunidad evaluadora.

El estado de la evaluación en México
En México, Ballescá (2015: 15-16) identifica que los sistemas de monitoreo y evaluación
(MyE) en la gestión pública federal se consolidaron a partir de la creación en 2005 del Consejo
Nacional para la Evaluación de la Política Social (CONEVAL) y la expedición en 2006 de la Ley
Federal de Presupuesto y Responsabilidad Hacendaria. A la fecha, las entidades muestran
distintos grado de avance al carecer de una legislación general que homologue los mecanismos
para hacer efectivo el modelo en las treinta y dos por igual.
En México, el principal ejemplo de evaluación a programas presupuestarios federales es
el Sistema de Evaluación de Desempeño, coordinado por la Secretaría de Hacienda y Crédito
Público. En áreas específicas destaca la evaluación por parte de organismos autónomos como el
Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE) o el CONEVAL. Paralelo a los
estudios gubernamentales, existe la evaluación hecha por think tanks, universidades y
asociaciones civiles. Estos son relevantes para la generación de hallazgos desde una posición
menos auto evaluativa y desde un enfoque externo.
Si bien existen evaluaciones al interior y exterior de la organización pública, en la primera
existe mayor probabilidad de que al ser el organismo juez y parte, se obtengan hallazgos sesgados.
Esto puede suscitar cuestionamientos por parte de investigadores sobre si la autoevaluación en
el sector público es confiable, pues se da por supuesto que a los gobiernos les interesa resaltar
más los casos de éxito que los fracasos de sus acciones.

Conclusiones
Una vez leídas las aportaciones de cada uno de los autores y autoras, se puede observar a
la evaluación como una disciplina de avanzada y con un acervo amplio de conocimiento
acumulado. No queda más que reconocer a las compiladoras de la antología por su trabajo en la
selección de artículos significativos para la disciplina. No obstante, se pudieron haber incluido
obras de países latinoamericanos apoyadas por otros autores y organizaciones especialistas, de
igual forma sobresalientes por su aportación teórica y de casos.

Política, Globalidad y Ciudadanía. Universidad Autónoma de Nuevo León Vol. 2 Núm. 3. enero-junio 2016

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�En países con una gestión pública en modernización y desarrollo democrático medio
como México, la función de la evaluación es generar debate abierto y someter al escrutinio
público los hallazgos generados. En los órganos del Estado mexicano es apenas una herramienta
más para mejorar las condiciones de vida de la sociedad.

Bibliografía
Ballescá, M. (2015). Construyendo un sistema de monitoreo y evaluación para un gobierno
subnacional, pp. 11-45. En Sanabria, P. (coord.) (2015). Avances y retos de la evaluación de
políticas públicas en gobiernos subnacionales. Ciudad de México: Centro de Investigación y
Docencia Económicas: Centro CLEAR para América Latina

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