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                  <text>Año. 3, No 5, Enero - Junio 2017. ISSN 2395-8448

�REVISTA POLÍTICA, GLOBALIDAD Y CIUDADANÍA
REVISTA CIENTÍFICA DE LA FACULTAD DE CIENCIAS POLÍTICAS Y
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REVISTA CIENTÍFICA

POLÍTICA,
GLOBALIDAD Y
CIUDADANÍA
Revista Política, globalidad y ciudadanía se encuentra bajo una licencia Creative
Commons Atribución- NoCommercial Internacional 4.0

El editor y los autores son responsables de los artículos aquí publicados.
Se autoriza la reproducción total o parcial de los artículos citando la fuente y el autor o
los autores

Revista Política, Globalidad y Ciudadanía, Vol. 3 No. 5, Enero - Junio 2017,
Universidad Autónoma de Nuevo León, Monterrey, México, pp. 1-91,
ISSN 2395-8448

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CUERPO ACADÉMICO
RECTOR
M.E.C. Rogelio G. Garza Rivera

SECRETARIO GENERAL
Dra. Carmen del Rosario de la Fuente García
SECRETARIO ACADÉMICO
Dr. Juan Manuel Alcocer González
SECRETARIO DE EXTENSIÓN Y CULTURA
Lic. Rogelio Villarreal Elizondo
SECRETERIA DE INVESTIGACIÓN, INNOVACIÓN Y SUSTENTABILIDAD
Sergio Salvador Fernández Delgadillo
DIRECTOR DE PUBLICACIONES
Dr. Celso José Garza Acuña
DIRECTOR DE LA FACULTAD DE CIENCIAS POLÍTICAS Y ADMINISTRACIÓN PUBLICA
Dr. Gerardo Tamez González
SUBDIRECTORA DE INVESTIGACIÓN DE LA FACULTAD DE CIENCIAS POLÍTICAS Y
ADMINISTRACIÓN PÚBLICA
Dra. Xóchitl Arango Morales

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COMITÉ CIENTÍFICO EDITORIAL
Dr. Gerardo Tamez González
Director Factultad de Ciencias Políticas y Relaciones Internaciones
Director Revista Políticas, Globalidad y Ciudadanía
Dr. Daniel Buquet Dr. Hernando Rojas
Universidad de la República, Uruguay University of Wisconsin-Madison, Estados Unidos
Dr. Ismael Crespo Martínez Dr. José Manuel Sabucedo Cameselle
Universidad de Murcia, España Universidad de Santiago de Compostela, España
Dr. José Luis Dader García Dra. Katarzyna Krzywicka
Universidad Complutense de Madrid, España UMCS-Marie Curie Sklodowska University, Polonia
Dr. Manuel Alcántara Sáez Dr. Francisco Ganga Contreras
Universidad de Salamanca, España Universidad de los Lagos, Chile.

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EQUIPO EDITORIAL
Dr Benjamin Temkín Yedwab
Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales
Dr Jorge Schiavon Uriegas
Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE)
Dra. Karla Valverde Viesca
Universidad Nacional Autónoma de México
Dra. Laura Medellín Mendoza
Universidad Autónoma de Nuevo León
Dr. Rafael Velázquez Flores
Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE)
Dr. Víctor López Villafañe
Universidad Autónoma de Zacatecas
Dr. Ricardo Uvalle Berrones
Universidad Nacional Autónoma de México

Coordinador / Coordinator: Dr. Luis Alberto Paz Pérez
Email: revista.politicas@uanl.edu.mx

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Los derechos de copyright a la Revista Política, Globalidad y Ciudadanía. Se autoriza la
reproducción siempre y cuando se tilice las citas y referencias de cada autor.
UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DE NUEVO LEÓN
Campus Mederos. Praga &amp; Trieste. Col. Residencial Las Torres. CP 64930.
Edificio de postgrado de la facultad de Ciencias Políticas y Relaciones Internacionales
segundo piso, Oficina No. 1
Revista Política, Globalidad y Ciudadanía
Tel: (52) - 8183294000 Ext 2280
Monterrey, Mexico

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daniel.delagarzam@uanl.mx
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�Presentación

La Universidad Autónoma de Nuevo León es una institución dedicada a la formación integral
en los campos de las ciencias, las humanidades y la tecnología, la investigación científica y la
promoción del desarrollo cultural e ideológico de la sociedad, formando líderes y dirigentes con
responsabilidad ética, compromiso histórico y con el propósito de fortalecer la identidad regional,
nacional y latinoamericana. La revista digital Política, Ciudadanía y Globalidad, revista científica
de esta institución, se articula a todas las instancias de este proyecto.
Política, Ciudadanía y Globalidad circula semestralmente en presentación electrónica, y en
el sistema Open Access, desde enero de 2015. Busca convertirse en un medio insoslayable para
la publicación de artículos científicos, inéditos, y producto de una investigación en español e
inglés, de autores nacionales e internacionales los cuales ceden todos los derechos de publicación
al editor, sometiéndose los artículos a una evaluación de árbitros, bajo la modalidad doble ciego,
a fin de liderar un espacio de promoción del desarrollo científico, el aprendizaje y el desarrollo
desde la región Noreste de México.
Más en específico, es un instrumento para la socialización del conocimiento de las comunidades académicas que engloba la Facultad de Ciencias Políticas y Relaciones Internacionales de la
Autónoma de Nuevo León, y es un espacio para la reflexión y el debate crítico, propicio para la
construcción de conocimiento que redunde en el desarrollo académico, organizacional y social,
en el entorno local, nacional e internacional.
Política, Ciudadanía y Globalidad está dirigido a investigadores, estudiantes de educación
superior, funcionarios públicos, empresarios, gremios, y a toda la sociedad de conocimiento. A
través de esta revista científica, se divulga la producción intelectual y la investigación para el
desarrollo de la ciencia política, incluyendo todas las sub-áreas propias de la misma. El equipo de
colaboradores está comprometido con el fortalecimiento de los criterios de calidad científica, editorial, visibilidad e impacto en la comunidad científica, como respuesta a los nuevos lineamientos
del Modelo Redalyc.
Presentation
Our university, Universidad Autónoma de Nuevo León is an institution dedicated to promote
integral education in the fields of science, humanities and technology, scientific research and it
fosters cultural and ideological development of society. This institution is in charge of forming
responsible and ethical leaders who must have historical commitment and who must have the
purpose of strengthening the regional, national and Latin American identity. The digital magazine
Política, Ciudadanía y Globalidad, a scientific journal of this institution, links directly to all the
instances of this project.
Política, Ciudadanía y Globalidad, has circulated each semester on its electronic version in
Open Access system, since January 2015. It is trying to become a relevant medium in terms of
publishing scientific articles derived from research studies done, etiher in Spanish or English,
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�by national and international authors who give in the rights for the editor to publish them. These
articles go through an evaluation process, Double Blind Review, before they are selected to be
published in order to achieve the goal of promoting scientific development and learning in Northeastern Mexico.
It is also a tool for the socialization of the academic communities of The School of Political
Science and International Relations of our institution. Likewise, it is a space for reflection and critical debate in order to construct knowledge that will end up enriching academic, organizational
and social development in local, national and international contexts.
Política, Ciudadanía y Globalidad is aimed towards researchers, students, public officials,
businessmen, trade associations and the entire knowledge society. Intellectual production and
research done for politics development is disclosed in this scientific magazine. Contributor crew
is committed to the scientific, editorial, visibility and impact criteria enhancement, in response to
the new Redalyc Model guidelines.

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�Tabla de Contenido

Editorial...........................................................................................................................11
Inglés
La observación de segundo orden y el método funcional, una mirada de gran angular en sociología..............................................................................................................15
The second-order observation and functional method, a look of wide angle in sociology
Aldo Mauricio, Lara-Mendoza
Universidad Autónoma del Estado de México
Claudia Elisa, López-Miranda
Universidad Autónoma Metropolitana
Programa comedores comunitarios de la cruzada nacional contra el hambre. el
asunto de la participación ciudadana...........................................................................34
Community dining program of the national crusade against hunger. the issue of citizen
participation
Daniel, Campuzano-Martínez
Universidad Autónoma del Estado de México
La importancia de la profesionalización del servicio público. avances y retrocesos
en materia de profesionalización en el estado de nuevo león....................................44
The importance of professionalization of the public service. advances and setbacks in
professionalization in the state of nuevo león.
Xunaxhi Monserrat, Pineda-Rasgado
Universidad Autónoma del Estado de México
Análisis de la problemática de mortalidad materna en el estado de nuevo león en la
actualidad ......................................................................................................................57
Analysis of the maternal mortality problematic in nuevo león state nowadays
Gerardo, Tamez-González
Hannia Melissa Treviño Treviño
Universidad Autónoma de Nuevo León

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�10

Financiando esfuerzos contra el cambio climático en américa latina............................65
Afinancing efforts against climate change in latin america
Sandra, Guzmán
Mariana, Castillo
Alin, Moncada
Grupo de Financiamiento Climático para América Latina y el Caribe (GFLAC)
Politica Editorial.............................................................................................................78
Publiching Policy.............................................................................................................85

Revista Política, Globalidad y Ciudadanía, Vol. 3 No. 5, Enero - Junio 2017, Universidad Autónoma de Nuevo León, Monterrey,
México Monterrey, México, ISSN 2395-8448. http://revpoliticas.uanl.mx/index.php/RPGyC/issue/view/7

�11
Editorial
La revista Política, Globalidad y Ciudadanía, revista académica editada por la Facultad de Relaciones
Internacionales y Ciencias Políticas de la Universidad Autónoma de Nuevo León, pretende consolidarse
como un espacio de convergencia en la que investigadores tanto de México, como del extranjero puedan
publicar los resultados de sus investigaciones y de esta manera coadyuvar a la consolidación de las ciencias
sociales. Adicional a esto, la revista tiene la misión de estar a la vanguardia en cuanto a las incipientes líneas
de investigación que en la actualidad contribuyen a buscar evolucionar la disciplina.
El volumen que el lector tiene en sus manos contiene temas tan relevantes para la vida pública internacional como lo es la discusión metodológica en la investigación, la participación ciudadana, el servicio
público, temas de emergencia social, el cambio climático y el cuidado del medio ambiente, las energías
renovables y el crecimiento sustentable. Lo que distingue las obras que se incluyen en esta edición, es precisamente que abordan temas de relevancia y de avanzada dentro del estudio general de la Ciencia Política.
Dentro del primer artículo, que se encuentra a cargo de los autores Aldo Mauricio Lara Mendoza y Claudia Elisa López Miranda, de la Universidad Autónoma del Estado de México y la Universidad Autónoma
Metropolitana, respectivamente, se realiza una aportación importante en materia de discusión metodológica. A través de una exhaustiva revisión bibliográfica, los autores contribuyen a la comprensión y debate
sobre el método funcional del que Niklas Luhmann es uno de los principales exponentes.
En el caso de un análisis de políticas públicas, Daniel Campuzano-Martínez de la Universidad del Estado de México, realiza un estudio documental con el fin de constatar la eficacia de la aplicación del programa
de Comedores Comunitarios que correspondió a la estrategia de “Cruzada contra el hambre” que emprendió
el gobierno de Enrique Peña Nieto. En este caso, se trata de un análisis necesario que sirve como muestra
de un ejercicio en el que la academia contribuye a evaluar los programas de gobierno y presentar algunas
observaciones puntuales en torno a aquello que fue objeto de estudio.
El tema de la profesionalización del servicio público es clave dentro del estudio de la Administración
Pública. Por esa razón, el artículo de Xunaxhi Monserrat Pineda Rasgado resulta relevante en cuanto realiza
un recorrido importante en torno al servicio profesional de carrera, tanto en el contexto global como en el
nacional, para terminar de aterrizar en lo que acontece en el Estado de Nuevo León. La obra cumple con
ofrecer una óptica amplia sobre las posibilidades y realidades concretas de los servidores públicos en uno
de los estados económicamente más prósperos de México.
La obra de Gerardo Tamez González y Hannia Melissa Treviño, reflexiona sobre la búsqueda universal
de la reducción de la mortalidad materna, como parte de los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM)
y cómo se ha materializado en el Estado de Nuevo León. Resulta un ejercicio importante en cuanto a que
pone en perspectiva la respuesta institucional regional frente a desafíos que han generado consensos en el
terreno internacional.
El cambio climático por su parte ha ameritado incontables análisis en medios de comunicación, discusiones públicas por parte de expertos, como un tema en la agenda pública internacional de suma importancia. Es por ello por lo que la reflexión de Sandra Guzmán, Mariana Castillo y Alin Moncada, se vuelve
relevante, en cuanto a que reconoce que este es un problema que debe de abordarse de manera conjunta por
parte de la sociedad civil, el sector público y privado en su conjunto, siendo un esfuerzo transnacional que
requiere de acciones múltiples.

Revista Política, Globalidad y Ciudadanía, Vol. 3 No. 5, Enero - Junio 2017, Universidad Autónoma de Nuevo León, Monterrey,
México Monterrey, México, ISSN 2395-8448. http://revpoliticas.uanl.mx/index.php/RPGyC/issue/view/7

�12
Un abordaje necesario en cuanto a la materia de la responsabilidad de las empresas en la importante
cuestión de los derechos humanos es el que podemos identificar en la obra de Humberto Cantú Rivera,
quien se enfoca en el sector energético. Es un esfuerzo bien documentado que argumenta a favor de la
necesidad de que los estados nacionales protejan, ante todo, el bienestar de las personas por encima de los
intereses económicos que invierten en el sector.
Sobre el mismo sector estratégico en materia energética, Alejandro Castillo pondera en “Cooperación
internacional para el desarrollo de energías renovables: energía eólica y solar en el mundo”, reflexiona
sobre las posibilidades de estas energías. Es sin duda un tema relevante, en cuanto a que el desgaste de las
fuentes tradicionales de energías obliga a una discusión social, en torno al actual panorama y las necesidades de las energías renovables.
Finalmente, la edición cierra con un asunto fundamental para el cumplimiento de México de los Objetivos de Desarrollo Sustentables (ODS) en el plano internacional por parte de Katya Pérez Guzmán, Isela
Elizabeth Tellez León del International Institute for Applied Systems. En este artículo se realiza una introspección interesante de algunas medidas y cambios de paradigma que podría adoptar el Estado mexicano en
la ruta del desarrollo sustentable.
Como es posible identificar, son diversos los asuntos que aborda esta edición. Sin embargo, un elemento
en común es que se abordan algunas de las incipientes líneas de investigación que sin duda serán objeto de
un posterior y más profundo desarrollo por parte de la academia en varios contextos. En ese proceso, esta
aportación que realiza la revista Política, Globalidad y Ciudadanía, tiene la misión de contribuir a un debate
con pares de diferentes instituciones y cooperar a la construcción de una amplia bibliografía que contribuya
a la claridad, análisis y estudio de estos temas de suma relevancia para la sociedad.
Daniel Javier de la Garza Montemayor
Editor Revista Política, Globalidad y Ciudadanía

Revista Política, Globalidad y Ciudadanía, Vol. 3 No. 5, Enero - Junio 2017, Universidad Autónoma de Nuevo León, Monterrey,
México Monterrey, México, ISSN 2395-8448. http://revpoliticas.uanl.mx/index.php/RPGyC/issue/view/7

�13
Editorial

Revista Política, Globalidad y Ciudadanía, academic magazine edited by the School of Political Science and International Relations from Universidad Autonoma de Nuevo Leon, intends to become a merging
place where researchers, not only from Mexico but also from overseas, can publish their research results,
so they can contribute to the social sciences consolidation. In addition to this, the magazine has the mission
to be at the forefront in terms of the early standards of research that nowadays contribute to pursue the
discipline evolution.
The volume that the reader has in his/her hands includes so relevant topics for the international public
life such as the methodological discussion in the research, the citizen participation, the public service, social emergency issues, the global warming and the care of the environment, the renewable energies and the
sustainable growth. What distinguishes the projects included in this edition is precisely that they address
significant and advanced issues within the general study of the Political Science.
In the first article, that is in hands of the authors Aldo Mauricio Lara Mendoza and Claudia Elisa López
Miranda from Universidad Autonoma del Estado de México and Universidad Autonoma Metropolitana,
respectively, there is an important contribution in terms of methodological discussion. Throughout a profound bibliographical revision, the authors contribute to the comprehension and debate from the functional
method from which Nicklas Luhmann is one of the main expositors.
In the case of a public policy analysis, Daniel Campuzano-Martinez from Universidad del Estado de
México, conducts a documental study with the purpose of proving the effectiveness from the Soup Kitchens
program application that corresponded to the National Crusade Against Hunger taken by the Enrique Peña
Nieto government. This case, deals with a necessary analysis that acts as a sample of a situation where the
academy contributes to evaluate the government programs and to present some prompt observations related
to what was the subject of study.
The public service professionalization issue is crucial in the Public Administration study. That is why,
the Xunaxhi Monserrat Pineda Rasgado’s article is relevant in respect of conducting an important path
related to the career professional service, not only from the global context but also from the national one,
concluding with Nuevo León. The work offers an expansive view about the possibilities and concrete realities of the public servers in one of the most economically successful states from Mexico.
The work of Gerardo Taméz González and Hannia Melissa Treviño, reflects about the universal searching of the maternal mortality reduction, as part of the Millennium Development Goals and how it has
been embodied in Nuevo León. It results an important practice because it puts into perspective the regional
institutional answer in the face of challenges that have generated general agreements in the international
field.
The climate change has merited countless analyses in terms of communication, public arguments from
experts, as a really important topic from the public international agenda. That is why, the observation from
Sandra Guzman, Mariana Castillo and Alin Moncada becomes relevant in terms of accepting that this is a
problem that must be addressed jointly by the civil society, the public and private sector in group, being a
multinational effort that requires multiple actions.
A necessary approach in terms of Corporate Responsibility related to the important issue of human rights is the one that we can identify in the Humberto Cantú Rivera’s work, who focuses on the energy sector.
Revista Política, Globalidad y Ciudadanía, Vol. 3 No. 5, Enero - Junio 2017, Universidad Autónoma de Nuevo León, Monterrey,
México Monterrey, México, ISSN 2395-8448. http://revpoliticas.uanl.mx/index.php/RPGyC/issue/view/7

�14
It is a very well documented effort that arguments in favor of the necessity that the national states protect,
primarily, the well-being of people above the economic interest that contribute in the sector.
About the same strategical sector in the energy field, Alejandro Castillo deliberates in “International
cooperation for the development of renewable energies: solar energy and wind power in the world”, reflects
about the possibilities from this energies. It is certainly a relevant topic, in respects that the deterioration of
the traditional energy sources forces a social argument, regarding the actual overview and the renewable
energies’ necessities.
Lastly, the edition closes with a fundamental issue about the Mexico’s achievement of the Sustainable
Development Goals in the international field by Katya Pérez Guzmán, Isela Elizabeth Téllez León from
International Institute for Applied Systems. in this article, an interesting introspection about some actions
and paradigm shifts that the Mexican state could adopt in the sustainable development path is made.
As it is possible to identify, there are diverse issues in this edition. However, a common element is that
some standard lines of research are addressed, which will be the aim of a later and profound development
from the academy in different contexts. In this process, that contribution that Revista Política, Globalidad y
Ciudadanía conducts, has the mission to contribute in a peer to peer debate from different institutions and to
cooperate in the elaboration of an ample bibliography which contributes to the clarity, analysis, and study
of those significant issues for the society.
Daniel Javier de la Garza Montemayor
Editor Revista Política, Globalidad y Ciudadanía

Revista Política, Globalidad y Ciudadanía, Vol. 3 No. 5, Enero - Junio 2017, Universidad Autónoma de Nuevo León, Monterrey,
México Monterrey, México, ISSN 2395-8448. http://revpoliticas.uanl.mx/index.php/RPGyC/issue/view/7

�15
La observación de segundo orden y el método funcional, una mirada de gran angular en
sociología
The second-order observation and functional method, a look of wide angle in sociology
Aldo Mauricio, Lara-Mendoza1
Universidad Autónoma del Estado de México
Claudia Elisa, López-Miranda2
Universidad Autónoma Metropolitana
RESUMEN
El presente artículo es producto de una revisión bibliográfica, cuyo objetivo consistió en mostrar evidencia de la
relación entre el método funcional y la observación de segundo orden. Se aplicó el método de análisis, con un enfoque
cualitativo, diseño no experimental, bajo un nivel documental-bibliográfico transversal. Tras la revisión documental
se encontró que: Luhmann trabajó a principios de los años 70 de forma más intensa en torno al método funcional. A
partir de los años 80 y hasta su muerte incorporó el cálculo de la forma de George Spencer Brown y la teoría de la second order cibernetics. Se concluye que a partir de los aportes teóricos de Luhmann y Spencer se reorganizó el método
funcional.
Palabras clave: Desparadojización, Equivalencia funcional, observación de segundo orden, método funcional.

ABSTRACT
This article is the product of a literature review, whose aim consisted in showing evidence of the relationship between the functional method and the second-order observation. The method of analysis was applied with a qualitative
approach, non-experimental design, under a documentary-literature cross sectional level. After the documentary review, it was found that: Luhmann worked intensively at the beginning of the 70’s, centering on the functional method.
Since the 80’s and until his last day, he integrated George Spencer Brown’s form of calculus and the second-order
cybernetics theory. It can be concluded that the functional method was reorganized from the theorical contributions of
Luhmann and Spencer.
Key words: De-Paradoxofication, Fuctional Equivalent, Second-order Observation, Fuctional Method.

Cómo referenciar este artículo:
Lara-Mendoza, A, &amp; López-Miranda, C. E. (2017). La observación de segundo orden y el método funcional, una mirada de gran angular en sociología. Política, Globalidad y Ciudadanía, 15-33.

Recibido: 02 de Julio 2016 - Aceptado: 05 de Septiembre 2016

1
2

Maestrante en Administración Pública y Gobierno en la Uaemex. aldomauriciolaramendoza@gmail.com
Doctorante en Sociología en la UAM. ely_lopezm@hotmail.com
Revista Política, Globalidad y Ciudadanía, Vol. 3 No. 5, Enero - Junio 2017, Universidad Autónoma de Nuevo León, Monterrey,
México Monterrey, México, ISSN 2395-8448. pp 15-33. http://revpoliticas.uanl.mx/index.php/RPGyC/article/view/33

�16

La observación de segundo orden y el método funcional...
1- INTRODUCCIÓN
Iniciaremos con una definición sucinta de método funcional (MF), el método funcional consiste en
relacionar varias causas que son funcionalmente equivalentes para producir el mismo efecto. El presente
texto tiene la intención de clarificar cómo se lleva a cabo este proceso y de responder cuál es el criterio de
selección de una causa para producir cierto efecto y con relación a qué función cumple dicho efecto.
Interesa, además, enfatizar la relevancia de este método para la investigación sociológica, pues, a pesar
de sus rendimientos, existe una serie de prejuicios en torno a él, que, como sostienen Marco Estrada y Edgar
Guerra (2012), se deriva, en gran medida, de las críticas a la Teoría Funcionalista Parsoniana.
Se piensa que, desde el método funcional, 1) el sistema social es concebido en términos de orden y
equilibrio, en este contexto, la estructura debe mantener una función (status quo); por tanto, 2) descuida el
cambio y el conflicto social y 3) no cuenta con actores sociales auténticos sino, únicamente, con portadores
de funciones sociales, a través del ejercicio de roles específicos (Estrada y Guerra, 2012: 265). A dichas
objeciones, se suman las corrientes críticas, cuya vocación política impide establecer un diálogo entre sus
propios marcos teóricos y otras propuestas como la autopoiesis (Maturana y Varela: 2003) o el método
funcional3.
Finalmente, nos parece sustancial agregar una quinta crítica, según la cual el MF no cumple con los
requerimientos mínimos de la ciencia y señalar que, justamente, uno de los objetivos del presente trabajo
es refutar los cinco prejuicios mencionados, que responden, por un lado, a la presión de la vocación política
y por otro, al desconocimiento de la propia lógica del método funcional. Para ello se pretende exponer,
brevemente, en qué consiste el método funcional, posteriormente, daremos cuenta en qué consiste la observación de segundo orden y, por último, haremos una relación entre el método funcional y la observación
de segundo orden.
2- FUNDAMEDAMENTO TEÓRICO
Método Funcional
A diferencia de los métodos de corte objetivista de la ciencia, cuya pretensión es encontrar causas fijas
a efectos ‘concretos’, el MF problematiza las condiciones de posibilidad de cualquier fenómeno social y
abstrae un criterio de referencia a partir del cual se buscan diversas soluciones. Estas soluciones, al momento de dirigirse a un mismo problema son equivalentes funcionalmente entre sí; en otras palabras, “hechos
sociales que exteriormente parecen distintos, pueden ser tratados como equivalentes funcionales” (Pintos,
1999:564).
Desde este punto de vista, no basta explicar las causas por los efectos que producen, se debe tener en
cuenta las razones a partir de las que los efectos se relacionan con la realización de la función de un sistema
social particular, que puede ser un sistema interaccional, organizacional, algún subsistema funcional de la
sociedad o un sistema de protesta (movimiento social).
Esta forma de atender los problemas se denomina funcional-estructuralista y no estructural-funcionalista. Es necesario plantear la función abstracta del sistema en un entorno o dentro de un sistema, así como
el problema (también abstracto) de referencia y la equivalencia entre las posibles soluciones del mismo.

3
“Mouffe, por ejemplo, ve en Luhmann, el arquetipo ejemplar de neo-conservador tecnócrata, quien desea
‘transformar problemas políticos en administrativos o técnicos’ y ‘restringir el campo democrático de decisiones a,
cada vez más, áreas bajo el control de supuestos expertos neutros’ (Mouffe, 1993, p. 48)” (Rasch, 1997: 112) [“Mouffe, for instance, sees in Luhmann the type of technocratic neo-conservative who wishes to ‘transform political problems into administrative and technical ones’ and ‘restrict the field of democratic decisions by turning more and more
areas over to the control of supposedly neutral experts’ (Mouffe, 1993, p. 48)”] Muchas veces la discusión teórica es
reemplazada por atribuciones morales del tipo; neo-conservador, de derecha, tecnócrata, pro-sistema, Schmittiano,
etc. Logrando, por mucho, un ‘diálogo’ que se puede continuar por vía de la polémica.
Revista Política, Globalidad y Ciudadanía, Vol. 3 No. 5, Enero - Junio 2017, Universidad Autónoma de Nuevo León, Monterrey,
México Monterrey, México, ISSN 2395-8448. pp 15-33. http://revpoliticas.uanl.mx/index.php/RPGyC/article/view/33

�Lara-Mendoza, A &amp; López-Miranda,C
Desde un punto de vista funcional, en lugar de centrar la discusión sobre la existencia o no de las causas, por
ejemplo, de si realmente existe un ´ecocídio´ o si realmente hay un maltrato contra los perros, es necesario
observar que cada uno de estos temas cumple la misma función para un movimiento de protesta en relación
a la sociedad, a saber, de alarmar a la sociedad, lo que permite enlazar la protesta en la comunicación (Luhmann, 1998: 358-362)4.
Todo ello, en contraste con la imagen común en la Sociología, de funciones mecánicas subordinadas
al mantenimiento de estructuras o del status quo; en un contexto donde dichas estructuras son vistas como
causas y el mantenimiento del sistema como el fin de las funciones. En la lógica del método funcional,
“mantenimiento” tiene que ver con garantizar la reproducción de las operaciones, es decir, garantizar la
autopoiésis, a saber, la producción de una diferencia, la diferencia entre sistema/ entorno y no alguna estructura (Luhmann, 2007: 45).
El método funcional vincula posibilidades que en un momento se encontraban aisladas, al ponerlas en
estrecha relación con un problema de referencia, “el sentido del análisis funcional reside en la apertura de
un ámbito de comparación” (Luhmann, 1973: 19), permite poner en equivalencia procesos que en su carácter puramente concreto no tendrían forma de ser comparados.
Desde tal punto de vista los efectos aislados aparecen como equivalentes,
intercambibles entre sí, funcionales, mientras que como procesos concretos son
incomparablemente distintos. Una función es por lo tanto — […] de acuerdo con
la definición de Kant —‘la unidad de la acción de ordenar diversas ideas bajo otra
común’ (Luhmann, 1973: 21).
A partir de ello podemos reflexionar en torno a las relaciones entre nexos causales y preguntar por lo que
se ha dejado de lado en dichas construcciones. El observador tiene que preguntarse por lo no dicho, puesto
que “algo puede tener un efecto cuando está presente y cuando no está presente” (Arnold y Robles, 2000:
58). También es necesario enfatizar el carácter temporal de los elementos que se ponen en relación, ya que,
siempre que se habla de las construcciones causales es relación a un sistema y en relación a la reproducción
de sus elementos5.
El análisis funcional tampoco se preocupa por buscar generalizaciones, tan recurrentes en el pensamiento metafísico-ontológico. Las generalizaciones tienen por objetivo clasificar los objetos investigados, en
tanto y cuanto que Son. Desde este punto de vista no tiene sentido entonces buscar lo que no son, porque se
encontraría en la contextura de la Nada. El método funcional, en contraste, presupone “que algo puede ser y
también no ser” (Luhmann, 1973: 23, cursivas añadidas) El valor de la función, no está dada por sí misma,

4
Por ejemplo; “el método que consiste en elevarse de lo abstracto a lo concreto no es sino la manera de proceder, del pensamiento para apropiarse lo concreto, para reproducirlo mentalmente como cosa concreta” (Marx, 1978:
269). Luhmann va más allá de Marx pues, con la herramienta del constructivismo operativo, se pregunta, además,
por las condiciones de posibilidad de la misma abstracción. Presupone un objeto de estudio complejo y precisamente
por eso, necesita de una teoría compleja para abordarlo (es decir, presupone que se trata de sistemas reales, que se
describen a sí mismos); “[...] Esto excluye un programa científico que intente explicar lo concreto, así como reducir
este programa, es decir, renunciar a múltiples detalles, conformarse con una comprensión aproximada de lo concreto,
porque el problema no sólo reside en la complejidad inaprensible de lo concreto, sino en su discontinuidad temporal.
Esta comprensión nos obliga a un cambio radical del programa científico. La pregunta central, entonces, ya no es:
¿cómo ha surgido este o aquel estado concreto? Más bien debe plantearse: ¿cómo es posible la abstracción?” (Luhmann, 1998: 266).
5
La situación es la misma cuando hablamos de un elemento como el enunciado que es parte de una formación discursiva. Esto se relaciona estrechamente con la definición funcional Foucultiana del enunciado; por su
“explicación funcional: un enunciado no es una unidad sino “una función que atraviesa el campo de estructuras y las
unidades posibles” (Foucault, 1972: 126 y 127)” (en Stäheli, 2008: 284) Para Foucault el análisis de la función enunciativa, consiste en estudiar al enunciado no a partir de “una relación específica que la concierne a ella misma, y no a
su causa, no a sus elementos” (Foucault, 2010: 117, cursivas añadidas) sino a través de la formación discursiva de la
cual forma parte y sirve.
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no es ninguna esencia, ya que la función por sí misma es pura abstracción.
Cuando la lógica trata proposiciones incompletas, por ejemplo, “... es azul” como
funciones sintácticas, ello no significa sino que de tal modo queda abier
t o
un ámbito de comparación limitado, constituido por determinadas posibili d a
des de completar lo que falta y convertir la oración en una verdadera declaración.
“El cielo”, “mi automóvil”, “una violeta” son posibilidades de complemen
to equivalentes a esta función. La función pura es pues una abstracción. No da
ningún sentido sintáctico acabado (Luhmann, 1973: 20 y 21).
Más al ponerla en relación a una determinada formulación teórica, es posible restringir las posibilidades
a las opciones que se abren, en consecuencia, los resultados se logran estructurar. El valor del MF depende
de la definición precisa del punto de referencia funcional y al revés, “dicha definición tiene la misión de
constituir el ámbito de equivalencia y sólo es justificable a través de esa capacidad de ordenamiento” (Luhmann, 1973: 21). De esta forma, el método funcional tiene una relación autológica con los presupuestos que
evoca y lo justifican. Por un lado, el valor del mismo depende de las relaciones que despliega con referencia
a la misma función que enuncia y por el otro, el análisis funcional prueba su pretensión de veracidad al
compararse a sí misma con las funciones que designa en los objetos que busca aprehender.
El método funcional busca sustituir un funcionalismo de la ciencia causal, por un funcionalismo de las
equivalencias (Luhmann, 1973: 23). El funcionalismo no busca justificar algún tipo de efecto y después
encontrar una respectiva causa legítima que garantice la producción de tal efecto. Antes bien, la referencia a un tipo de efecto particular debe servir de estímulo para comparar y equiparar determinados hechos
causales6. Pues el criterio aceptable está dado por motivos prácticos o teóricos que constituyan el foco de
interés, que el método funcional “utiliza como punto de partida constante para el problema de la relación
causal equivalente” (Luhmann, 1973: 26).
De la misma forma, pueden existir causas que se consideren problemáticas, por lo cual se justifica como
criterio de referencia para compararlo con otras posibilidades, es decir con otras causas. Por ejemplo, si
para tomar una foto se requiere de la luz del sol, se puede buscar una lámpara que cumpla la misma función, es decir, provocar una causa similar (luz) para producir un efecto equivalente (iluminar) sin tener que
esperar la salida del sol.
Otro ejemplo de corte más sociológico, expuesto por Estrada Saavedra (2010: 432-434), son los diversos proyectos con miras a una formación hegemónica, por los que las comunidades indígenas modificaron
su organización autopoética. Tanto la constitución del ejido como forma de producción de la vida social
principalmente durante el Cardenismo, la civitas christi, instaurada por los catequistas de la diócesis de San
Cristóbal, así como el intento de instaurar una mini república de masas en los ejidos con poder popular por
parte de líderes maoístas y finalmente, la constitución de las comunidades indígenas como comunidades
armadas rebeldes (bases de apoyo del EZLN), más que ser vistos como proyectos equivalentes para la liberación, pueden ser asumidos como equivalentes funcionales para la instauración de un orden social.
Hasta este punto, debe quedar claro que el método funcional no es solo una forma causal entre otras7.
6
“La función no es ningún efecto a producir, sino un esquema lógico regulador, que organiza un ámbito de
comparación de efectos equivalentes. Caracteriza una posición especial a partir de la cual pueden ser comprendidas
en un aspecto unitario diversas posibilidades.” (Luhmann, 1973: 20) Nosotros podríamos agregar que la función es
una distinción, que busca a su vez tratar de ser la forma más clara de complejizar su objeto de estudio, a los sistemas.
Explicaremos posteriormente en qué consiste la observación a partir de una distinción cuando hablemos de observación de primer y segundo orden.
7
“La metafísica de Aristóteles [...] distingue cuatro casos de causación: la formal, la material, la eficiente y la
final. Todos estos casos siguen el mismo esquema inferencial, en el cual un efecto está ligado a una causa a través de
una regla de transformación. Sin embargo, en el caso de la causa eficiente, la regla de transformación es usualmente
interpretada como una “ley de la naturaleza”, con la causa precediendo al efecto, y en el caso de la causa final, la
secuencia temporal de causa y efecto se invierte: una acción ahora es causada por una meta en el futuro —un propóRevista Política, Globalidad y Ciudadanía, Vol. 3 No. 5, Enero - Junio 2017, Universidad Autónoma de Nuevo León, Monterrey,
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En este caso, la relación de subordinación se invierte, la causalidad es un “caso especial de la aplicación de
categorías funcionales” (Luhmann, 1973: 10, cursivas nuestras). Esto se debe, entre otras razones, a que el
funcionalismo parte de una concepción del mundo como horizonte último, es decir, como aquel entramado
de remisiones irrebasable. Desde esta perspectiva el horizonte ya no es el mundo como estado objetivo
donde todas las cosas se encuentran relacionadas a partir de su diferencia con el Ser y en armonía con éste.
En tanto que el “Universo es, lógicamente hablando, ‘mono-contextural’. Todo ahí, pertenece a la contextura universal del Ser objetivo. Y lo que no pertenece a él, es solo la nada” (Günther, 1973: 3)8.
Tampoco es aquel cosmos, ni universitas rerum donde la totalidad se relaciona a través de la naturaleza.
Si se opta por tomar en cuenta la relación entre las causas y sus posibles sustituciones funcionales, resulta
que “ya no es posible interpretar la causa y el efecto como determinados estados del ser y verificar la causalidad como relación invariable entre una causa y un efecto. No resulta posible justificar la exclusión de
todas las otras causas y efectos” (Luhmann, 1973: 25)9.
La principal consecuencia de lo anterior es la imposibilidad de la ciencia de poder verificar todas las
demás causas que podrían influenciar y producir el mismo efecto, pues al limitar el mecanismo causal a
explicar un efecto a partir de una sola causa, la comprobación de “la exclusión de todos los otros factores
causales no puede ser realizada efectivamente” (Luhmann, 1973: 25 y 26). Y en este punto no se puede
llevar a cabo el famoso principio de falsabilidad de Popper. Pues la relación entre una causa y su efecto no
es considerada de forma óntica, sino con relación a su riqueza problemática. El caso de que ‘A’ sea capaz de
influir ‘B’ carece de sentido dentro del análisis funcional. Ya que de lo que se trata es de buscar si “A, C, D,
E son funcionalmente equivalentes en su propiedad de influir a B” (Luhmann, 1973: 39) .
Es por esto que, para Luhmann, no existe, ni tampoco es necesario buscar, un fundamento de la reproducción de un sistema a partir de la invariabilidad de causas y efectos, el análisis funcional no procede a
partir de la exclusión de todas las otras causas posibles y la designación de una, sino de la:
Inclusión. Porque no interpreta la permanencia de un sistema en términos de constantes […] relaciones entre causas y efectos. Su tarea es más bien descubrir rendimientos que son equivalentes en su función de resolver problemas particulares
de los sistemas. En este caso los rendimientos no necesitan tener algo en común
excepto, por su puesto, su función de resolver problemas del sistema10 (Bednarz,
1984: 358).
Muchas veces se interpreta el análisis funcional como definición entre constantes y variables, cuando las
mismas constantes y variables se deben buscar en los propios sistemas sociales11, o como una relación entre

sito— siendo el agente impulsor el deseo o la obediencia. La causa finalis parecería ser en la metafísica de Aristóteles
el verdadero primer principio: “Todo sirve a un propósito” (Von Foerster, 1991: 95-96).
8
Universe is, logically speaking, “mono-contextural”. Everything there is belongs to the universal contexture of objective Being. And what does not belong to it is just Nothingness.
9
Básicamente el mismo argumento es usado por Bednarz, “En el lenguaje de la causa y el efecto, esto
significa que una función no es cumplida cuando se descubre que A causa a B sino cuando se descubre que A, C, D
etc. son equivalentes en su capacidad de causar a B.” (Bednarz, 1984: 349) [In the language of cause and effect this
means that a function is not fulfilled when one discovers that A causes B but when one discovers that A,C,D, etc. are
equivalent in their ability to cause B]
10
[inclusion because it does not interpret the permanence of a system in terms of constant (invariant) relations between causes and effects. Its task is rather to discover performances which are equivalent in their function of
solving particular system problems. In this case the performances need have nothing in common except, of course,
their function of solving system-problems]
11
De hecho así proceden aún muchas investigaciones, manejando variables y constantes de forma arbitraria,
más bien, el analista funcional debe observar las constantes y variables que de hecho ya imponen cada sistema social.
Así por ejemplo una organización incluye a un número de miembros y excluye a los que no lo son y esto lo hace
independientemente si un cientista social decide investigar sólo un número arbitrario de estos miembros, en este caso,
el cientista debe correlacionar sus variables y constantes con los límites que se impone la propia organización y no de
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diversos componentes interactuantes estáticos, o como una serie de reglas a seguir y como un catálogo de
funciones privilegiadas que se deben cumplir12.
Existe una estrecha relación entre el método funcional y la fenomenología Husserliana, pues ambos
conciben al mundo como horizonte último de posibilidades que se diferencian y se reproducen constantemente en la actualidad operacional del sistema.
En escritos posteriores a los 80s, Luhmann se da a la tarea de incorporar los aportes de la fenomenología trascendental husserliana a la teoría de sistemas. El método funcional, por ejemplo, se relaciona con
el concepto de sentido, en tanto que buscar ordenar una serie de alternativas (posibilidades que se buscan
actualizar) a un problema de referencia. Sin que, de cualquier forma se busque determinar todo lo posible,
dado que la remisión a más posibilidades siempre es posible.
En la contingencia y la remisión a otras posibilidades se puede observar, con claridad, la relación entre
el sentido y el análisis funcional, “el método funcional comparativo y la presentación del concepto de las
posibilidades problemáticas de Husserl […] interpretan las alternativas como posibilidades determinadas
de solución para un problema”13 (Bednarz, 1984: 354).
Finalmente, no hay que perder de vista, que el método funcional requiere de un marco teórico sistémico
que le faculte para formular los problemas teóricos que servirán como criterios funcionales de referencia.
La ganancia se obtiene de la riqueza teórica en la comparación entre rasgos estructurales entre sistemas
de diverso tipo (como las organizaciones, sistemas interaccionales, sistemas funcionales, movimientos de
protesta). Sin un marco teórico sólido el método funcional “operaría, por decirlo así, en un vacío” (Bednarz,
1984: 26)14. El potencial del análisis funcional va de la mano con el potencial y la relación que existe entre
éste y la diferenciación sistema/ entorno de la teoría de sistemas.
En este sentido, es necesario distinguir entre referencia funcional y sistemas sociales como objetos de
investigación (Luhmann, 1973: 47), con el uso del método funcional no se buscarán “problemas a secas,
sino problemas para un sistema” (Galindo, 2008: 59). Los aportes de la teoría de sistemas dan pie a “superar los problemas derivados del relativismo implicado en la búsqueda de problemas” (Galindo, 2008: 59).
Operación de observación
Para esclarecer la relación entre el método funcional y la observación de segundo orden, es necesario
aclarar en qué consiste la operación de la observación15. Una observación es hecha por un observador cuando este distingue algo de todo lo demás16. Cuando el observador puede sacar algo del unmarked space del

manera arbitraria.
12
De esta forma describe Bobbio el análisis estructural-funcionalista de un sistema: “Con ‘sintaxis sistémica’
nos referimos en cambio al conjunto de tales reglas, o sea al ‘modelo’ resultante de las varias ‘funciones’ que regulan
la interacción de las partes que componen un sistema. Es a través de este concepto que nace el verdadero y propio
‘sistema observante’ la armazón-hipótesis que produce los instrumentos aptos para la búsqueda de las relaciones políticas empíricas que constituyen los s. [sistemas] Políticos ‘reales’” (Bobbio, 1998: 25). Está de más mencionar que
Bobbio entiende a los sistemas como reales/ analíticos, un prejuicio ontológico común.
13
[the comparative functional method and Husserl’s presentation of the concept of problematic possibilities
now becomes clear. Both interpret alternatives as definite possibilities of solution to a problem]
14
[would operate, as it were, in a theoretical vacuum if it was not supplemented by a theory of social systems
which would “concretize”, “...the class of functionally equivalent alternatives... so that explanations or predictions
become possible]
15
“denominemos la reproducción de los elementos acontecibles como operación. Siempre que se hable, en lo
sucesivo, de las «operaciones» de un sistema, nos referiremos a esto” (Luhmann, 1998: 68).
16
Hay que ser cuidadosos con el término “observador”, pues se utiliza dicho concepto, a diferencia de “persona”, “sujeto”, “individuo”, etc. precisamente para no reducir el alcance del mismo, pues se suele pensar en “seres
humanos”. Cuando hablamos de observador nos podemos referir entonces a; un sistema psíquico, un organismo vivo,
una célula, el sistema nervioso, una organización, una maquina inteligente (computadora), un movimiento de protesta, un sistema social, entre otros. Un observador es entonces a todo aquél al que se le pueda atribuir una observación
observable con la excepción de Dios “el diablo como observador de Dios ya no lo está; y mucho menos aún sus
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mundo17. La forma de la observación consiste en la distinción entre indicar/ distinguir. La forma entonces
tiene dos lados, el lado que se marca y el otro lado, del cual se distingue cuando se indica. Aquí la forma
de la observación, del indicar distinguiendo, parece algo simple18, incluso trivial. No obstante, el asunto se
vuelve sumamente complejo (no trivial) cuando observamos cómo funciona la operación de la observación.
La complejidad radica en el ejercicio de observar cómo observa el observador que observa a otro observador (observación de tercer orden).
Se toma por dado que “no podemos hacer una indicación sin dibujar una distinción”19 (Spencer, 1979:
01). Cada vez que hacemos una indicación, cada vez que nombramos algo como algo, la distinción marca
una diferencia en términos operativos, podemos pensar que se trata de dos operaciones. ¿Por qué puede
parecernos que se trata de dos operaciones? En un principio, una operación es la de indicar (se indica algo),
a pesar de que ese algo indicado, crea un límite que en el momento de ser creado es invisible para el observador. Ese límite es el que separa la indicación de lo distinguido. La operación de distinguir puede ser vista
como una no-operación simultanea inobservable que se ejerce forzosamente a espaldas del observador, en
sentido estricto es una no-operación (dado que no se puede estar en los dos lados, sino solo en uno, el otro
lado más bien se presupone). Podemos decir que no se puede empezar con la indicación sin antes haber
distinguido.
A esto se refiere Luhmann con respecto a los rames de toda distinción en la cual se trazan dos límites,
el límite interior del marco, ‘esto es’ y el límite del mismo marco que excluye, ‘esto es, no es esto otro’
(Luhmann, 1995: 44). La forma de dos lados no aparece en ninguno de los lados, empero, un observador
puede tratar de designarla. Cuando busca observar los dos lados el observador se ve castigado por la paradoja20. Incluso (y con mayor razón) cuando la dirige a su propia observación, cuando se índica a sí misma:
es verdad que soy un mentiroso.
El carácter autorreferencial del enunciado al referirse a sí mismo, hace de él una paradoja, pues si miento digo la verdad y si digo la verdad miento. Consecuentemente el acto de observar se tiene que dirigir a
otra cosa que no sea así misma. Por lo tanto, la distinción no aparece en ninguno de los dos lados, siempre
se oculta, permanece latente; “si observar es distinguir, entonces la distinción no es observable; pues no
puede ser indicada ni como un lado de la distinción ni como el otro” (Luhmann, 1999: 129). Aunque claro,
se puede utilizar una metaforma y distinguir distinciones (Luhmann 2007: 43 y 294). Por ejemplo, se puede
distinguir un amor verdadero (a diferencia del falso) de una decisión política legítima (y no ilegítima), pero
en este caso, sólo se repite el problema.
El observador en su operación de indicación no puede distinguirse a sí mismo al mismo tiempo. Consecuentemente “el observador es el parásito de su observación” (Luhmann, 1999: 129). La observación es
entonces la primera diferencia que es distinguida por otro observador, que a su vez se vuelve la primera
diferencia para otro, esto da como rendimiento un cálculo; “es decir una secuencia de indicaciones que, al
ser cumplidas, dan determinados resultados que, para cada observador del observador, si cumple con las
mismas indicaciones, serán los mismos resultados” (Luhmann, 1996: 59).
Ello podría malentenderse, pensar que apunta a interpretaciones de base intersubjetiva, sin embargo,
la cuestión es más complicada. No sólo se trata de la realidad de los objetos en el mundo constatada por

competidores, los teólogos” (Luhmann, 1999: 64) Y aquél cuya observación se le pueda distinguir de otras, es decir,
que su observación sea observable.
17
La misma opinión de la operación de la distinción es defendida por Maturana y Varela: “El acto de señalar
cualquier ente, cosa o unidad, está amarrado a que uno realice un acto de distinción que separa a lo señalado como
distinto de un fondo” (Maturana y Varela, 2003b: 24).
18
Se trata de una estructura compleja que no es observable, más que teóricamente, pues en el mundo cotidiano no es necesario darse cuenta del asunto. Por ejemplo, cuando se dice; ‘el té, aún no está caliente.’ ya se distinguió
entre té de café, refresco etc., también lo caliente de lo frío, así como servir ahora de tener que esperar para servirlo.
19
[we cannot make an indication without drawing a distinction].
20
Para un trato de la paradoja de forma más exhaustiva ver el apartado ‘Paradoja y política de la desparadojización’[QUÉ TEXTO, DÓNDE, QUÉ AÑO]
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un ‘yo’ y por un ‘otro yo’. No se trata entonces solo de la capacidad operativa de la distinción utilizada
por los observadores y su correspondencia o no correspondencia entre sus indicaciones. Dos observadores
si utilizan la misma distinción (viz, azul/ no azul) pueden constatar que el cielo es azul. Sin embargo, el
principal “problema reside en la relación que las dos versiones de subjetividad tienen […] aunque cada uno
de nosotros desde su propio punto de vista es el Yo subjetivo y cualquier otro sujeto es un Tú objetivo, la
situación es revertida desde el punto de vista de cualquier Tú”21 (Günther, 1979:7).
Además del problema anterior, una de las principales razones por las que no podemos suponer una realidad intersubjetivamente consensuada o no consensuada sobre el mundo, se debe a que primeramente, la
forma de sujeto/ objeto no permite que el sujeto se observe como un objeto de su propia observación. Dicho
en otras palabras, no permite que el sujeto se vea en su observación como aquel residuo ineliminable de su
observación, aunque solamente lo pueda hacer posteriormente. No existe una respuesta satisfactoria desde
el paradigma del sujeto a esta cuestión22.
Parte del problema recae “en […] el modelo clásico de pensar con una concomitante ontología monocontextual que no ofrece ningún lugar para el observador”23 (Günther, 1973: 4). El problema del sujeto,
como mencionamos, no es solamente que la realidad intersubjetivamente construida no se pueda sostener
en el paradigma de la conciencia24, sino igualmente sus lastres ontológico-teóricos y su asimetrización de
la forma sujeto/ objeto que sólo permite la reflexión de uno de sus lados, a saber, del lado del sujeto. El
sujeto es el único que puede conocer al mundo. No tiene entonces la forma de explicar la relación entre el
‘Yo’ y el ‘otro Yo’ y el papel de intercambio que constantemente se realiza25. Incluso en la autoobservación:
el Yo subjetivo de las formas cognitivas puede confrontarse con cualquier otro Yo
en una relación de intercambio. O, para hablar en términos más abstractos de un
algoritmo: lo que es una relación (que significa un relator) debe volverse ahora
un relato y lo que era previamente un relato debe elevarse a la posición de relator
(Günther, 1979: 20)26
Lo que lo subordina constantemente a suponer una versión unidireccional, unilateral y parcial de la ‘realidad’, es decir, a una construcción intersubjetiva del mundo. Igualmente hay que tener en cuenta (y aquí se
esconde la relación entre autorreferencia y heterorreferencia, que es un producto secundario de la diferencia
entre sistema/ entorno) que en cualquier operación de observación se encuentra otra distinción (claro, esto

21
[problem lies in the relation both versions of subjectivity have [...] Although everyone of us from his
own viewpoint is the subjective Ego and any other subject is an objective Thou the situation is reversed from the
viewpoint of any Thou.]
22
Aunque claro, se puede recurrir a una solución trascendental, en versión kantiana o neokantiana.
23
[in the history of logic and of epistemology that the classic pattern of thinking with its concomitant mono-contextural ontology offered no place for the observer]
24
Por ejemplo Habermas da una salida a través del lenguaje. Así menciona que “un pasaje del paradigma de
la filosofía de la conciencia o el paradigma de la filosofía del lenguaje consiste en un corte de la misma profundidad.
A partir de este momento, los signos lingüísticos, que sirven sólo como instrumentos o equipo de las representaciones, adquieren, como reino intermediario dos significados lingüísticos, […] Las relaciones entre lenguaje y mundo,
entre proposiciones y estados de cosas, remplazan las relaciones sujeto-objeto” (Habermas, 1990:15) [A passagem
do paradigma da filosofia da consciência para o paradigma da filosofia da linguagem constitui um corte de igual profundidade. A partir deste momento, os sinais lingüísticos, que serviam apenas como instrumento e equipamento das
representações, adquirem, como reino intermediário dos significados lingüísticos, (...) As relações entre linguagem e
mundo, entre proposição e estados de coisas, substituem as relações sujeito-objeto]
25
Esto no hay que confundirlo con el intercambio de roles por ejemplo, en un sistema interaccional entre
espectador/ actor. Pues en este caso se trata de una condicionalización interna asimétrica que tiene otros fines según el
problema de referencia y sistema de referencia. Nosotros hablamos en este punto de un problema del conocimiento.
26
[the subjective Ego of cognizance forms with any other Ego it may confront an exchange relation. Or, to
speak in the more abstract terms of an algorithm: what is a relationship (which means a relator) may now become a
relatum and what was previously the relatum may now be elevated to the position of a relator]
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solo puede ser visto, cuando un observador observa la forma de la operación del observar utilizando dicha
diferencia: referencia interna/externa, pero no antes ni después). Así “La referencia (lo que designa una
observación), ciertamente tiene que ser distinta de la operación que refiere; pero esta distinción debe entenderse de manera puramente funcional […] que caracteriza únicamente la correspondiente operación de la
observación” (Luhmann, 1996: 60). Esto es así, porque cualquier operación de observación tiene un carácter autorreferencial. Inclusive se encuentra implícito cuando un sistema se refiere sobre algo del entorno, es
decir, cuando se trata de una operación (interna) heterorreferencial27. Puesto que toda operación es interna,
el sistema no puede utilizar sus operaciones para tener un contacto con en el entorno. No puede superar
su diferencia entre sistema/ entorno. De aquí que sea muy distinto decir, que un sistema (como el sistema
sociedad) no puede entablar relaciones directas con el entorno, pero si puede comunicar sobre el entorno.
Asimismo, la relación entre la operación/ observación, es una relación de complementariedad, no es
ninguna relación causal, en tanto que no podemos decir que la operación es la causa y la observación el
efecto (Luhmann, 1996: 61). La operación es ciega, pues el observador no puede saber si su observación al
mismo tiempo, por ejemplo, es verdadera o falsa. Esto depende de una observación posterior que se dirija a
la anterior para la que vale lo mismo28. La “distinción de la frase ‘A es’ y ‘Es verdad que A es’, sólo puede
ser llevada al cabo mediante una observación de la operación del conocimiento, mediante una observación
del observar, en la que la primera observación ‘A es’, se distingue de las demás” (Luhmann, 1999: 76).
Por esta razón, los errores y las falsedades tienen la misma realidad operativa que los aciertos y verdades29, en tanto que indicaron algo, no podían saber al mismo tiempo si su oración era acertada o verdadera,
para hacerlo se necesitaba una observación posterior que se dirija a su observación para saberlo.

27
Por ejemplo, un Estado sistema político puede distinguir entre su forma de operar de la de una organización
de su entorno como una ONG, entretanto no se confunden sus decisiones políticas con los comunicados de dicha
organización. Puede entonces el Estado distinguir entre las comunicaciones políticas (autorreferencia) y la ONG
como tema (heterorreferencia). Además no hay que perder de visión que la distinción auto/ heterorreferencia, es una
construcción interna del sistema. Se lleva a cabo por operaciones internas del sistema. Por lo que la distinción “(contacto-con-el-entorno / heterorreferencia-capaz-de-enlace-sólo-interna)” (Luhmann, 2007: 66-67) no es posible. Y el
observador que lo hace, lo hace con observaciones que son operaciones internas que pertenecen a un sistema.
28
“Cuando un observador opera con la distinción verdadero/falso, él no puede, al mismo tiempo, distinguir si
esa operación asimismo es verdadera o falsa” (Luhmann, 1999: 76).
29
Aquí podemos distinguir entre realidad/ objetividad. La realidad “está dada con la realización de la
operación” De cualquier forma “no es posible sacar conclusiones de la realidad a partir de la realización operativa
de las observaciones, con respecto a su objetividad. Dicho de otra manera, la realidad de la observación no surge
de una extensión hacia un mundo que exista independiente del observador” (Luhmann, 1996:62). A menos que una
comunidad de observadores cometan el mismo ‘error’ (operacionalmente interno) de suponer una realidad que existe
independientemente de ellos. Lo que nos permite constatar la operación y por tanto la realidad es la forma de “lo que
sucede a diferencia de lo que no sucede. Utiliza esta diferencia consigo mismo para observar algo que no es la operación misma” (Luhmann, 1996:64). Ya mencionamos que si la observación se dirigiera a sí misma al mismo tiempo,
caería en una paradoja. Lo que conduciría al observador observar su propia imposibilidad que la hace posible. O sea,
tampoco la observación cuando observa un objeto puede observarse con la diferencia de lo que sucede/ no sucede. Ni
puede observar al mismo tiempo el objeto que observa a diferencia de otros objetos. Estas observaciones son post-racionalizaciones. Productos de un observador de segundo orden. No disponibles en la simultaneidad, que precisamente
el carácter de simultaneo significa que es in-influenciable. Además no es que la observación después cuando se dirige
a una observación antes echa, pueda decir algo sobre la objetividad de la misma. Esto nunca lo puede hacer un observador, pues en su operar ninguna observación, ni la de segundo orden puede suponer que exista una realidad objetiva
y otra ilusoria. Por ejemplo, hay un experimento que practica Maturana sobre una salamandra rotándole el ojo 180°
grados. La salamandra entonces cuando se le pone un gusano enfrente reacciona con 180° de ‘desviación’ (desviación
para un observador que distingue a la salamandra de su entorno, la salamandra misma no usa esta distinción). La pregunta es sí la salamandra aprendería a corregir su puntería. Sin embargo ya la misma manera de formular la pregunta
es auto-engañadora para el biólogo que se la formula. Entonces podíamos decir que la salamandra “se equivoca, (...)
está apuntando a un gusano ilusorio: (...) está confundiendo ilusión con realidad” pero la misma distinción ilusión/
realidad es en sí misma ilusoria. Lo que pasaba era que “el cerebro de la salamandra en su operar no se equivoca,
hace lo único que puede hacer y en su operar no tiene sentido (...) [la] equivocación. La salamandra no tiene cómo
distinguir en su experiencia visual entre gusano real y uno ilusorio, y nosotros tampoco” (Maturana, 2009: 187).
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Es por estas razones que cualquier observación incluso la de segundo orden obra de forma acrítica, ingenua y ciega con respecto a su propia referencia, pues no la puede distinguir. En el momento en que indica,
presupone su referencia. Cualquier intento por buscar fundamentar la forma de la distinción en la unidad
de una identidad, cae en otra distinción30. Aunado a esto, el observador no puede observar ni el principio
ni el final de su observación. Para lograr tal fin necesitaría de una observación posterior que le permitiera
distinguir entre el comienzo y el final de su observación: “ a no ser que emplee otra distinción distinta a
aquella con la que ha empezado y distinta a la que utiliza para continuar después de haber acabado” (Luhmann, 1999: 113). En ambos casos el observador es aquel objeto inobservable atado a la operación y por
esta razón principal, no puede observarse al mismo tiempo. Mientras que el tiempo tiene una relación de
simultaneidad con el entorno, el observador sólo puede observar el pasado o futuro en el presente. El futuro
nunca llega. “‘El tiempo está fuera de quicio’, y es por eso que nunca hay un comienzo o un fin del tiempo”
(Laclau, 1995: 94)31.
La solución a esta paradoja de la distinción se encuentra en la dimensión temporal. El tiempo es la dimensión que permite desparadojizar la paradoja de la distinción. Igualmente, para cualquier operación, el
pasar de un lado de la forma al otro lado se usa inevitablemente tiempo:
De forma que, para cualquier observador el tiempo está dado antes que nada por
el hecho de que toda distinción se constituye por dos lados, y para pasar de uno a
otro se necesita una operación y con ella también se precisa de tiempo. Por tanto:
la diferencia entre simultaneidad y diferencia, entre antes y después es el tiempo
(Zamorano, 2008: 64, cursivas nuestras).
Puesto que los dos lados de la forma están dados simultáneamente, el mundo se encuentra dado así
mismo en lo simultáneo y es lo que nos permite movernos de un lado a otro de la forma. Es lo que hace que
tenga sentido describir algo como temporal, porque solo tiene sentido el cruce cuando se está en un lado y
se puede cruzar el límite de la forma hacia el otro lado y cuando se condiciona temporalmente este crossing.
Finalmente, la relación entre operación/ observación es una relación circular. Cualquier observación
como operación es ciega, no se puede observar a sí misma. La operación es un elemento que reproduce el
sistema. Pero la observación también es posible, pues de otra forma no sabríamos nada de las operaciones.
Incluso una contradicción no puede renunciar a tener un rendimiento funcional de reproducir al sistema.
Puede presentarse un caso en el que la contradicción se aparezca y se llegue a un momento de indeterminación en el sistema, que permita al sistema reaccionar sin cognición32. Sin embargo, se reacciona, es decir, se
logra mantener una capacidad de enlace, incluso si la capacidad de enlace es negativa.
En consecuencia, podemos decir que la autopoiésis del sistema jamás se interrumpe, a menos que el
sistema cese33. En este entendido, la constante reproducción autopoiética del sistema social vuelve más
30
Para Spencer Brown, la forma de la observación es la distinción que consiste en indicar/ distinguir, que es
ella misma la distinción entre indicar y distinguir. Se trata de una forma auto-contenida. De una diferencia, no de una
identidad que le deba su condición de posibilidad a algo externo a sí misma. Aquí podemos alegar el cambio de paradigma de la teoría de sistemas; “se está hablando de la diferencia entre identidad y diferencia, y no de la identidad
entre identidad y diferencia” (Luhmann, 1998: 34) Asimismo hay que tomar en cuenta que el Ser no permite distinciones, no sé puede sacar nada del Ser con respecto al ente, “Si nosotros estamos buscando distinciones, tenemos que
movernos en el reino de lo particular. El Ser en general no muestra distinción alguna.” (Günther, 1973: 1) [“If we are
looking for distinctions we have to move into the realm of the particular. Being-in-general shows no distinctions.”]
Aunque hay que tener precaución, porque Luhmann, también menciona la distinción medium/ forma y variación/ selección como otras diferencias directrices. El cambio de paradigma va más allá de la distinción sistema/ entorno -para
más véase la entrevista a Niklas Luhmannn, 1992.
31
[“The time is out of joint,” but because of that there is never a beginning-or an end-of time.]
32
Sin cognición porque se actúa discriminando sin conocimiento del entorno. Contradicción en el sentido de
una construcción semántica, no en el sentido puro de la lógica formal
33
Es el caso del carácter efímero de los sistemas interaccionales y las organizaciones que llegan a un punto
en que cesan. Es posible porque se mantiene de trasfondo a la sociedad misma. Estos pueden terminar y empezar de
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comprensible la relación operación/ observación. Porque si no es posible escapar a las operaciones del sistema y siempre que se observa se utilizan, entonces podemos entender que la relación entre ambas, es una
relación circular doble que se separa por latencias:
En resumen, la correspondencia entre operación y observación es doblemente circular y ambos círculos se mantienen separados a través de latencias. Por un lado,
las observaciones son operaciones que reproducen de manera autopoiética a los
sistemas operativos, pero no son capaces de observarse a sí mismas. Por otro,
todas las operaciones pueden observarse mediante observaciones dirigidas hacia
ellas; de otro modo no sabríamos nada acerca de ellas (Luhmann, 2007: 425-426).
Observación de segundo orden y método funcional
En el apartado anterior explicamos en qué consiste la operación de observar y mencionamos implícitamente en qué consiste la observación de segundo orden, en la que profundizaremos en este aparatado, al
tiempo que haremos explícita su relación con el método funcional.
La observación de segundo orden consiste en una sencilla demanda: ‘Observa al observador’34 Esto
significa, poner atención en la distinción que utiliza. En otras palabras, el observador de segundo orden que
busca observar la distinción del observador de primer orden, para ello requiere utilizar otra distinción, si utilizara la misma distinción entonces solamente se trataría de colocar “a una serie de sujetos que contemplan
el mismo mundo (nivel de la ‘intersubjetividad’)” (Pintos, 2004: 20), permaneciendo aún en la dimensión
de observaciones de primer orden.
En contraste, el observador de segundo orden busca preguntar: ¿qué es lo que el observador de primer
orden deja de lado cuando utiliza esa distinción? ¿Qué no puede ver el observador de primer orden? ¿Por
qué esa distinción y no otra? Y el principal paso del observador de segundo orden es que él puede pasar de
preguntas del tipo ‘qué’, al tipo ‘cómo’ (Niels, 2003: 63).
En este sentido, el observador de segundo orden puede preguntar ¿cómo observa el observador de primer orden? luego entonces también podría preguntarse sobre los presupuestos que el observador de primer
orden da por sentados.
El observador de segundo orden puede buscar desparadojizar la paradoja que se encuentra en la base
de la distinción del observador de primer orden. En este sentido él puede distinguir su distinción. Sin embargo, alguien se puede preguntar ¿Qué se gana con esto, de qué sirve observar cómo observa el observador de primer orden? No se gana certidumbre ciertamente. Tampoco garantías para generar o exhortar al
consenso. Ni promete ninguna seguridad al observador. Mucho menos permite plantear leyes generales, al
contrario, busca producir incertidumbre y tratar de normalizarla (Luhmann, 2006: 277).
Es necesario aclarar ¿cómo es posible lograr la normalización? Ya habíamos mencionado que la observación de la observación de los observadores tiene como rendimiento un cálculo, pero cabe señalar que este
cálculo es de un tipo particular, a saber, un cálculo recursivo35. Entonces la realidad de las observaciones se

nuevo, precisamente porque la sociedad permanece siempre realizable. Los sistemas de interacción, las organizaciones, los subsistemas funcionales y los movimientos sociales reproducen a la sociedad, pues utilizan comunicación.
Aunque estos estén condicionados por la diferencia directriz respectiva.
34
Así Luhmann menciona que: “Y donde el teórico trascendental buscaría en el dominio de la libertad ciertas
bases incondicionales de todo conocimiento empíricamente dependiente; allí, la cibernética de las relaciones de la
observación indicaría: ¡observa al observador!” (Luhmann, 1996: 61).
35
“Dado que en estos casos de clausura uno introduce el resultado de una operación de nuevo en esa misma
operación, se habla de ‘operaciones recursivas’ (de re: de nuevo, y currere: introducir)” (Foerster, 1991: 146). Podemos entonces decir, que la recursividad reside en “(...) relacionar cada contingencia individual, como contingencia,
con otras contingencias seleccionadas en el contexto de la construcción de asignaciones de probabilidad o respectivamente, redundancias” (Baecker, 2005: 29) [(...) in linking every individual contingency, as a contingency, with other,
selected contingencies in the context of constructing allocations of probability or, respectively, redundancies.]
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encuentra en la facticidad y validez de las operaciones del observador, y no se basa en buscar el consenso
o disenso, es decir, tampoco consiste en la relación de “los esquemas de diferencias de otros observadores
y ajustarse a sus puntos de observación” (Arnold, 2000: 95). Tampoco reside en el observar al observador
mismo36. Su garantía de realidad se encuentra en el entramado o red recursiva cerrada de observaciones.
Entonces podemos afirmar que “la operación no es posible como resultado aislado, se da mediante un
cálculo recursivo de cálculos. El cálculo de cálculos conduce a valores propios37” (Luhmann, 2006: 284).
Cabe aclarar, no hay que confundir los valores propios del sistema y la forma en que se producen los objetos
e identidades a los cuales se dirigen sus observaciones. Si bien la repetición de las designaciones condensa
las identidades, esto es dentro de un entorno no idéntico, históricamente contingente, donde las circunstancias siempre son no idénticas y siempre distintas en su diferencia con el sistema38. El sistema no es capaz
de penetrar operativamente hacia el entorno39. Por esta circunstancias podemos decir que debido a que en
la sociedad contiene una gran variedad de auto-descripciones de sí misma40 se genera una gran masa de
observaciones de las observaciones (observaciones de 2° orden) que generan una realidad en la que ya no
hay forma de sostener una razón vinculante, ni mucho menos hablar de un metarrelato en el cual una de las
partes representaría al todo; “Uno cae siempre en nuevas distinciones de distinciones, que en todo lo que se
piensa y dice siempre llevan consigo también el otro lado. Así de inflado, el mundo es una gigantesca black
box” (Luhman, 2006:289)41.
Y sólo por la razón anterior, se hace necesarios entonces restablecer estas intransparencias e irresolubles
enredos de la comunicación creada por la observación de segundo orden “y se podrá recomendar que se
vuelvan transparentes por lo menos algunas estructuras de interacción y que se conformen nuevamente con
una observación de primer orden, whitening the black box” (Luhman, 2006:289)42. Se vuelve a exhortar por

36
La ganancia en observar al observador es que todo lo otro se deja de lado, con esta reducción de complejidad se llega al mundo y sólo en el observar como observan otros se puede empezar a ampliar (construir) la complejidad. Hay que recordar que sólo mediante la reducción de complejidad se llega a una ampliación del conocimiento (y
por tanto de la complejidad misma) (Luhmann, 1996: 125 y 126). Por ejemplo, la hoja en blanco es complejidad en
bruto. Para empezar a ampliar la complejidad hay que empezar a marcar distinciones (escribir en la hoja) para comenzar a construir complejidad.
37
Esto es muy notable en un ejercicio matemático muy sencillo. Cuando se aplica la raíz cuadrada iterativamente al resultado del resultado de cualquier número, el resultado cada vez se acercara más al uno, es decir, a un
valor propio (eigen).
38
Tampoco hay que olvidar que el sistema es su diferencia con el entorno. No hay que entender al sistema
como si estuviera aquí y por otro lado el entorno se encuentra allá como si se tratara de identidades dadas. Como si
se tratara de sujetos y objetos. Por ejemplo, es común cometer el error al suponer que “Luhmann (1996) sustituye
los conceptos tradicionales de subjetividad y objetividad por los de autorreferencia y heterorreferencia.” (Del Angel,
2008: 30) La respuesta de Luhmann a ese prejuicio ontológico común sería la siguiente; “sería cometer un error lógico muy simple el tener al «auto» de la autorreferencia por el observador mismo […] El observador es la unidad de la
diferencia de autorreferencia / heterorreferencia. No puede por tanto, nombrarse a sí mismo. Permanece invisible para
sí mismo.” (Luhmann, 2007: 27-28).
39
Se podría decir en consecuencia que”(...) el sistema como una función de sí mismo en participar con un
entorno cambiante, es solo el mismo cuando nunca es el mismo. (Baecker, 2005: 94) [The system, as a function of
itself in engaging with a changing environment, is only the same in never being the same]
40
Los movimientos de protesta por ejemplo tienen diversas descripciones de sí mismos: i.e., movimientos de
regeneración, movimientos ambientalistas, movimientos revolucionarios, movimientos anticapitalistas, movimientos
anti-globalización. Y algunas descripciones (muchas veces externas), desde el sistema ciencia como; movimientos
antisistémicos, movimientos sociales y no por último movimientos de protesta, entre otros. Como ejemplo, véase,
(Wall, 2005).
41
Esta black box, la explica de forma pedagógica Gregory Bateson: “representa todo un conjunto de partes y
a esa caja le ponen un rótulo que indica lo que ese conjunto de partes se supone que hace, (...) [n]o es una explicación
de cómo lo hace.” (Bateson, 1998: 67)
42
Para este tipo de problemas, se dice que la sociedad ha creado una serie de instituciones, semánticas, dispositivos de inmunidad que se pueden nombrar como “entendimiento”. Que va desde una identidad vinculante, hasta
prescripciones terapéuticas, como cualquier tipo de exhorto a la moral, a lo normativo, que relacionan elementos de
diverso género: como son, institutos de “transparencia” de la extensión de la corresponsabilidad, etc. que se encuentra
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consiguiente a la dimensión intersubjetiva, al carácter vinculante; de lo normativo, del rol, de la persona,
de los valores y como caso límite a la razón misma. Se busca volver de nuevo a la observación de primer
orden para hacer transparente lo intransparente, para hacer manejable la complejidad qué sale del cálculo
recursivo resultado de las observaciones de observaciones:
Se aprende por segunda vez el lenguaje. Se aprende nuevamente a distinguir entre
significante y significado, entre lo presente para todos los observadores de primer orden y aquello que se pueda observar como su observación. Esta diferencia
rompe con el llamado consenso con todo y los requerimientos tradicionales de
sinceridad, veracidad y cumplimiento de un contrato. Hay formas operativas del
sistema que funcionan porque no se les toma en serio (Luhmann, 2006: 291, cursivas nuestras).
Esto nos permite constatar dos situaciones particulares:
1) Que no se puede ver que no se puede ver lo que no se puede ver43 y; 2) que el observador de segundo
orden puede ver lo que el observador de primer orden no puede ver44. Es necesario precisar este punto.
Es totalmente falso suponer que “si se quiere saber, hay que observar lo que sea observar. Una vez
más: habría que saber lo que no se sabe para llegar a saber eso que no se sabe” (Del Angel, 2008: XII).
El observador de segundo orden puede ver lo que el observador de primer orden no puede ver, justamente
porque utiliza otra distinción. Es decir, el observador puede distinguir dicha distinción al utilizar otra. Pero
esta distinción no le permite observar el punto ciego del observador de primer orden directamente. Solo le
permite formular lo que el observador de primer orden no puede ver por medio de negaciones.
“El observador de segundo orden puede observar como observador […] al observador de primer orden
solamente cuando ve que este observador no ve que él no ve lo que no ve. Esto se puede formular (observar) solamente con la ayuda de negaciones” (Luhmann, 2007b: 26, cursivas nuestras). Si el observador de
primer orden observa con la distinción útil/ inútil y dice que todos los párrocos son inútiles. El observador
de segundo orden puede ver que el observador de primer orden no puede ver lo agraciado/ no agraciado
de los párrocos. Precisamente porque no puede distinguir lo indistinguible con la distinción que usa en ese
momento (o sea, no puede observar lo agraciado/ no agraciado en la medida en que utiliza la distinción útil/
dada en “los documentos, actas y pruebas las que ganan importancia, así en un mundo constituido en el campo de la
observación de segundo orden son los entendimientos los que cobran importancia” (Luhmann, 2006: 290).
43
De la misma forma Maturana y Varela “Nuestra experiencia visual es de un espacio continuo y, a menos
que hagamos estas manipulaciones ingeniosas, no percibimos que de hecho hay una discontinuidad que debería aparecer. Lo fascinante con el experimento del punto ciego es que no vemos que no vemos” (Maturana y Varela, 2003b:
8). Trivializaríamos la cuestión si suponemos de nuevo una dimensión ontológica donde los sujetos ven o no ven
y cuando ven que no ven, entonces ya están viendo. El asunto es que esto se llega a saber mediante ejercicios muy
específicos, pero en general partimos, en que el punto ciego es la condición de la posibilidad del observar.
44
Empero, la distinción del observador de 2° orden permanece oculta pues nadie la estaría diferenciando, a
menos que se trate de un observador de 3°orden para el cual vale lo mismo. Es necesario esclarecer en este punto, que
la observación de segundo orden no significa una “mejor” observación, o una observación prestigiada o privilegiada
que le permita situarse con autoridad frente a otros observadores. Como hemos estado sosteniendo a lo largo de este
artículo, tanto la observación de primer y segundo ordenes, ambas tienen un punto ciego, lo cual no les hace tener un
conocimiento más justo de la realidad. Por mucho la observación de segundo orden es más reflexiva, en el sentido
de la prudentia. Además podemos decir que “la ciencia no puede adjudicarse la autoridad que resultara de haber
descubierto y ocupado el único acceso correcto al mundo real y poder comunicar eso a otros” (Luhmann, 1996: 78).
Como muchas posiciones críticas sobre la sociedad ufanan o como la misma reputación y autoridad científica (como
equivalente de la verdad) muchas veces sostiene. Tampoco podemos declararnos como aquella clase de vanguardia o
intelectual orgánico qué tiene una visión más certera y por lo tanto más real de la realidad. Antes bien “el teórico del
conocimiento se reconocerá como una rata dentro de un laberinto y deberá reflexionar desde qué nicho observa a las
otras ratas” (Luhmann, 1999: 78). Asimismo el observador de segundo orden siempre puede regresar la distinción que
se encuentra en la base de la observación y por ejemplo preguntarse si la distinción acción comunicativa/estratégica
es ella misma comunicativa o estratégica.
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inútil).

El valor de la observación de segundo orden:
resulta incomprensible si nos aferrarnos a la unidad de un sujeto cognoscente al
que se enfrenta un objeto que el sujeto ve o no ve, que puede ver o puede no ver.
Entonces la comprobación sólo excluye la contradicción de que el sujeto ve lo que
no ve, y así sigue siendo trivial (Luhmann, 1998b: 60, cursivas nuestras)45

La principal tentación es regresar a la ontología monocontextual en donde las cosas se encuentran de
lado del Ser o de la Nada, en la cual no vale un tercio incluido como excluido, que en este caso, se trataría de
la posición de cualquier observador. Pero, la receta metodológica que el observador de segundo orden debe
seguir, si quiere saber algo de cómo proceder con la distinción del observador de primer orden, es observar
cómo este último desparadojiza la paradoja que se encuentra en la base de su distinción. La cual, mientras
se mantenga en el nivel de contemplación, no puede ser observada. Entonces el observador de segundo
orden utiliza en su distinción la forma paradoja/ desparadojización y puede utilizarla, al igual que cualquier
observador, solamente designando un lado u otro lado de la forma, pues si buscara observar ambos lados,
cómo se sabe, se volvería paradójica su observación, se vería castigado por ella46. Entonces el observador
de segundo orden necesita, con respecto a la distinción de quién observa, “temporalizarla en una sucesión
del problema (paradoja) y la solución del problema (desparadojización)” (Luhmann, 1996: 75)
De esta forma podemos conectar la observación de segundo orden con el método funcional, que nos
permite observar las diversas opciones que pueden sustituirse en una relación de equivalencia y sirven para
cumplir dicho fin, a saber, para la desparadojización de la paradoja del observador47. La observación de
segundo orden, asimismo “puede comparar diversas observaciones, y sobre todo observaciones científicas
y cotidianas desde el punto de vista de la desparadojización de su paradoja” (Luhmann, 1996: 78).
El método funcional es también una observación hecha por un observador, entonces, aquél observador
que utiliza el método funcional parte de una distinción. Podemos entender la distinción del método funcional como la diferencia entre problema/ múltiples soluciones equivalentes del problema.
Dicho de otra forma, “como unidad de la diferencia de problema y múltiples soluciones equivalentes
y funcionales del problema, no importando si son conocidas una o más soluciones del problema o no”48.
A decir de Luis Pintos, otra forma de observar al método funcional es a través de “la distinción ‘causalidad / posibilidad’. En lugar de entender a la ciencia por sus causas, se tiene la opción de buscar los “equivalentes funcionales” (Pintos, 1999: 564) Esto abre la opción de poder responder no solo preguntas del tipo
‘cómo’ sino también del tipo ‘qué’. Es decir, con la observación de los observadores pasamos a preguntas
de tipo ‘cómo’ y una vez resuelto este problema, por medio del análisis funcional podemos regresar a los
45
Esta confusión se repite una y otra vez a lo largo del trabajo de tesis doctoral de Juan Soto Del Angel. A
lo largo de su trabajo sostiene y repite ad nauseam que la paradoja del conocimiento consisten en saber lo que no se
sabe. Y procede de manera contraria a lo propuesto por Luhmann, a saber, procede trivializando la observación de
segundo orden. Véase pp. (Del Angel, 2008: viii, xii, 7, 10, 50, 166, 167, 252, 319, 348, 366, 369).
46
Así por ejemplo, en el famoso mito islámico es castigado Iblis (Lucifer). Puesto que él era de los ángeles,
los más queridos de Dios, hasta que Dios le dio la instrucción de adorar a Adán. Él sabía que Dios era el único digno
de adoración, pero al mismo tiempo sabía que no podía desobedecer a Dios, tenía frente así una paradoja que no podía desparadojizar. En cualquier caso este se convertía en un observador de Dios: “Experimenta la instrucción como
paradoja, como contradicción entre la instrucción y la propia voluntad de Dios (una distinción que él mismo inventa
para explicar su comportamiento)” (Luhmann, 2009b: 219). El castigo del observador es entonces no poder observar
la unidad de la distinción que a fin de cuentas es la unidad de una diferencia. Los movimientos de protesta al distinguirse de la sociedad (y en esa diferencia se encuentra la unidad de su diferencia) en lugar de descender al infierno,
ascienden.
47
Que puede ser, como se ha tratado de aclarar: un sistema de protesta.
48
“Solamente cuando se pregunta con la precisión suficiente, se obtienen como respuesta equivalencias tangibles. ¿Cómo puede conocerse con más exactitud algo que se encuentra muy alejado? Yendo hacia allí o por medio de
unos prismáticos.” (Luhmann, 2007b: 103)
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problemas del tipo ‘qué’. Si se toma en serio lo anterior, podemos decir que:
desde una perspectiva funcionalista todo lo que se deja incorporar se vuelve contingente, a saber, se lo expone a una comparación con otras posibilidades. La
abstracción del problema de referencia regula el alcance de esta modalización, es
decir, la proporción de diversidad que puede aún describirse como solución equivalentemente funcional del mismo problema (Luhmann, 2007b: 103).
Contingente, en el sentido de que todo aquello que entra en tensión con otras alternativas equivalentes
se asimila a sí mismo como no necesario, ni tampoco imposible, que podría ser pues, de otra forma y que
también podría seguir siendo como es. En este sentido, la teoría de sistemas y la second order cibernetics
logra colocarse de lado de teorías con un enfoque postontológico49, por un lado, “la observación de segundo orden es una observación de primer orden especializada en la ganancia de complejidad [...] que se
efectúa en la medida en que renuncia a la conformación última de validez y de seguridades ontológicas y
en la medida en que no puede apelar a formas esenci[alistas]” (Luhmann, 2009: 169). Y por el otro lado, la
extracción del plexo causal del método funcional vuelve cualquier solución contingente.
En este sentido, es posible argumentar que “las funciones son siempre construcciones de un observador” (Luhmann, 2007b: 103, cursivas nuestras) de otra forma presupondríamos una realidad objetiva, única
y absoluta e independiente del observador50.
3- METODO
Diseño
El enfoque investigativo de la presente investigación es cualitativo, de acuerdo con Hernández, Batista
y Fernández (2014) “Utiliza la recolección y análisis de los datos para afinar las preguntas de investigación
o revelar nuevas interrogantes en el proceso de interpretación” (p.7).
Alcanzando un diseño no experimental “Que se realiza sin la manipulación deliberada de variables y
en los que sólo se observan los fenómenos en su ambiente natural para después analizarlos” (Hernández,
Batista y Fernández, 2014, p. 149).
El alcance establecido es el exploratorio “emplean cuando el objetivo consiste en examinar un tema
poco estudiado o novedoso” (Hernández, Batista y Fernández, 2014, p. 91).
Instrumentos
Para la construcción del marco teórico-conceptual de la teoría del método funcional, se consultaron un
total de cuarenta y dos referencias bibliográficas utilizándose como instrumento las ideas, argumentos y
proyectos que fueron interpretados desde una perspectiva analítica y crítica.

49
Similar a la teorías desarrollada por Foucault, Laclau y Kosselleck, según Niels, 2003.
50
Lo que no significa que el constructivismo operativo no necesite presuponer conocimiento para abordar
cualquier problema del conocimiento o de su objeto. Tampoco que el constructivismo sea un anti-realismo. No niega
que exista una realidad externa, sino que la condicionalización de las construcciones internas del sistema se dan,
precisamente porque no se puede conocer esta realidad externa (pues el entorno es como es). Por lo que la realidad
de cualquier conocimiento se encuentra en la facticidad de sus operaciones que la hacen posible, sin la necesidad de
recurrir a una instancia externa. A lo único que recurre es a los componentes que le son dados por medio de la operación del distinguir indicando, de las cuales en el entorno no existe ninguna correspondencia, ni relación punto por
punto. Entonces “los constructivistas radicales ven en este paso de lo «aunque imposible» a lo «porque imposible»,
una radicalización liberadora que puede hacer que la reflexión de dos mil años sobre el conocimiento se tenga por
inútil” (Luhmann, 1999: 71).
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Procedimiento
Con relación a la comprensión del problema de la investigación se recopilan fuentes secundarias de documentos académicos. En el marco de referencia se definen los conceptos básicos relativos a las teorías del
actor red y redes de internacionalización de la empresa. Una vez recopilada y analizada la información se
construye el documento objeto de este trabajo. Por último, se realizan las recomendaciones y conclusiones
conforme a los objetivos trazados (Lechuga, 2018, p. 196).
CONCLUSIONES
Estos argumentos son relevantes por varias razones, en primer lugar, exponen la amplitud de perspectiva que permite el MF y la observación de segundo orden, pero, por otro lado, son una muestra fehaciente de
que las críticas en torno al supuesto ‘conservadurismo” de la teoría luhmanniana y el método funcional no
tienen origen en la reflexión teórico-metodológica, sino en el prejuicio y el desconocimiento.
Como sostiene Torres (en Luhman, 1998: 17), en nuestro medio, es común el rechazo al trabajo de Niklas Luhmann, bajo la queja de que su teoría resulta demasiado compleja. Ello tiene efectos hondos en el
pensamiento sociológico, pues, como señalamos, o se critica a Luhmann desde la falta de comprensión o,
sencillamente, se descarta como explicación posible. Esta situación ilumina la necesidad de elaborar ejercicios de ‘traducción’, de clarificación de la teoría luhmanniana y los recursos que involucra, con el ánimo
de entablar diálogos académicos que excluyan perspectivas políticas o morales.
El método funcional, como señalamos, consiste en relacionar varias causas que son funcionalmente
equivalentes para producir el mismo efecto, e intenta identificar cuál es el criterio de selección de una causa
para producir cierto efecto y con relación a qué función lo cumple. Partir del reconocimiento del carácter
abstracto de las funciones y de los problemas de referencia, observar la equivalencia entre las posibles soluciones del mismo, permite una mirada de gran angular, desontologiza, complejiza, transita por ‘lugares’
que, con el uso de otros métodos, quedan completamente invisibilizados.
En este sentido, reiteramos, a propósito del ‘carácter conservador’ atribuido al MF, que el funcionalismo no busca justificar algún tipo de efecto y después encontrar una causa que garantice la producción
del mismo, más bien, utiliza la referencia a un tipo de efecto particular como estímulo para comparar y
equiparar determinados hechos causales. Por ello, no procede a partir de la exclusión de todas las otras
causas posibles y la designación de una, sino de la inclusión, pues su pretensión es identificar rendimientos
equivalentes en la resolución de problemas particulares de los sistemas sociales.
Esta manera de proceder sólo es posible a partir de una construcción particular del concepto de observación, a saber, observar como el trazo de una distinción, como el ejercicio de sacar algo del unmarked space
del mundo, como una operación que no adquiere sustancia alguna, sino que únicamente actualiza un lado
de una forma, una forma que siempre aparece como ‘invisible’ para quien observa y que por ello reclama
la perspectiva del segundo orden.
La observación de segundo orden permite identificar la distinción que utiliza el observador de primer
orden, con ello es posible clarificar ¿qué es lo que el observador de primer orden excluye cuando utiliza esa
distinción?, ¿qué es lo que ésta no le permite ver?, ¿por qué esa distinción y no otra? Dicha estrategia se
traduce en una ‘crítica’ más profunda que cualquiera planteada por las ‘teorías marxistas’, en el sentido de
que presenta una imagen compleja del mundo, que excluye explicaciones unilaterales y simplistas.
Mirar desde el segundo orden, permite acceder a un concepto de realidad que sólo puede ser resultado
de una red de observaciones cuya ‘consistencia’ y validez se explica sólo a partir de su facticidad. Es decir,
en la base del orden social no aparece ningún tipo de consenso o instrucción ontológica, sino un entramado
de observaciones recursivas.
Pensar, desde la teoría de sistemas, a la sociedad moderna como resultado de una multiplicidad de observaciones permite reconocer que siempre existe ‘el otro lado’, que quien observa es incapaz de percibir
las discontinuidades y las distinciones de las que parte la propia observación, es decir, es incapaz de ver
lo que no ve, por tanto, es en este sentido que la observación de segundo orden se convierte en un recurso
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imprescindible en la sociología, pues permite ver lo que el observador de primer orden no puede.
Sólo en este contexto adquieren relevancia las posibles soluciones a los problemas, que no fueron
seleccionadas. Bajo este concepto de realidad la noción de contingencia juega un papel central, pues la
selección de una solución a un problema de referencia sólo es una entre otras soluciones posibles, es decir,
es contingente.
A partir de ello es posible comprender, por un lado, la importancia de la relación entre el método funcional y la observación de segundo orden en la propia teoría luhmanniana y por otro, la relevancia de este
binomio para el pensamiento sociológico, en el sentido de que, el MF, permite, también reconocer que su
observación es una observación hecha por un observador, en este sentido, puede ser observada.
Finalmente consideramos importante enfatizar que la discusión desarrollada en el presente artículo refuta las críticas (prejuicios) señaladas al inicio de la exposición. Pues frente a la idea de que, por herencia
parsoniana, el método funcional de Niklas Luhmann concibe al sistema en términos de orden y equilibrio,
por tanto, las estructuras deben mantienen una función estática, es necesario recordar, que tal y como sostiene Galindo (2008: 58) en la reconstrucción que Luhmann elaboró del método funcional, buscó, fundamentalmente, rescatarlo de las premisas del estructural funcionalismo parsoniano.
Mientras que, para Parsons, la existencia del sistema social depende sólo de cuatro funciones, para Luhmann, como ya se demostró, la idea de función y estructura no permanece estática, por el contrario, éstos
son vistos como componentes dinámicos que pueden ser transformados. El reconocimiento del dinamismo
en el sistema, es decir, de que todo sistema social se compone de elementos basalmente inestables y que
en este sentido las estructuras están supeditadas a las operaciones, responde a la segunda crítica, citada en
las primeras líneas de este texto, que sostiene que el método funcional descuida el cambio y el ‘conflicto’.
Por otro lado, la perspectiva formal del método funcional anula toda noción de actores portadores de
funciones; como se especificó, para Niklas Luhmann la función no tiene sustancia, tampoco es un efecto
a producir, ésta es únicamente un esquema lógico regulador, que organiza un ámbito de comparación de
efectos equivalentes.
Reservamos el final de este artículo a la crítica según la cual el método funcional ‘no cumple con los
requerimientos mínimos que demanda la ciencia’, porque consideramos sustancial, subrayar que pocas rutas de análisis permiten una imagen tan amplia de los problemas sociológicos, como la que logra el método
funcional.
La posibilidad de observar las diversas opciones que pueden sustituirse en una relación de equivalencia
y logran desparadojizar la paradoja del observador, el ejercicio de comparar diversas observaciones, científicas y cotidianas, la forma problema/ múltiples soluciones equivalentes del problema amplían la visión
científica, como no lo había hecho antes ninguna perspectiva. La ‘duda metódica’ que se logra con la visión
funcionalista es una innovación revolucionaria en sociología.
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Programa comedores comunitarios de la cruzada nacional contra el hambre. el asunto de la
participación ciudadana1
Community dining program of the national crusade against hunger. the issue of citizen participation
Daniel, Campuzano-Martínez
Universidad Autónoma del Estado de México
RESUMEN
El presente artículo es producto de una revisión bibliográfica, cuyo objetivo consistió en conocer cuáles han sido los
mecanismos de participación y construcción ciudadana a partir de la implementación del programa Comedores Comunitarios que forma parte de la estrategia federal denominada Cruzada Nacional contra el Hambre. Se aplicó el método
de análisis, con un enfoque cualitativo, diseño no experimental, bajo un nivel documental-bibliográfico transversal.
Tras la revisión documental de un estudio de caso se encontró que: existe un problema alimentario que se contrasta en
el artículo con la posición oficial con parámetros de investigadores y críticos entorno a este fenómeno social en los tópicos de ciudadanía y participación ciudadana; asimismo, se describe los objetivos y propósitos de la Cruzada y del programa Comedores Comunitarios con el fin de conocer si existe un contraste entre su formulación y su implementación.
Palabras clave: Ciudadanía, Comedores Comunitarios, Cruzada, Participación ciudadana, Política social.
ABSTRACT
This article is the product of a literature review, whose aim consisted in knowing what the civic engagement and
building mechanisms have been from the implementation of the Soup Kitchens Program that is part of the federal strategy called National Crusade Against hunger. The method of analysis was applied with a qualitative approach, non-experimental design, under a documentary-literature cross sectional level. After the documentary review of a case study,
it was found that: there is a food problem that is contrasted in the article with the formal position of the researchers
and critics parameters around this social phenomenon in the topics of citizenship and civic engagement; likewise, the
goals and proposes of the Crusade and the Soup Kitchens Program are described in order to know if there is a contrast
between the formulation and the implementation.
Key words: Citizenship, Soup Kitchens, Crusade, Civic Engagement, Social Policy.

Cómo referenciar este artículo
Campuzano-Martínez, D. (2017). Programa comedores comunitarios de la cruzada nacional contra el
hambre. el asunto de la participación ciudadana. Política, Globalidad y Ciudadania, 34-41.
Recibido: 15 de Julio 2016 - Aceptado: 20 de Septiembre 2016

1
Maestrante en Administración Pública y Gobierno, Universidad Autónoma del Estado de México. Correo:
dcampuzano29@gmail.com
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�Programa comedores comunitarios de la cruzada nacional...
1- INTRODUCCIÓN
A pesar de los diversos esfuerzos institucionales por atender el problema del hambre en el mundo, en
la actualidad un número exorbitante de personas carece todavía de los alimentos necesarios para disfrutar
de una vida activa y saludable. Las estimaciones más recientes indican que unos 795 millones de personas
de todo el mundo, lo que equivale a algo más de una de cada nueve, estaban subalimentadas en el período
2014-2016 (FAO, FIDA, PMA, 2015).
En nuestro país en las últimas tres décadas las diferentes administraciones han combatido la pobreza
con políticas focalizadas de corte asistencial, teniendo como eje el otorgar transferencias de recursos a los
pobladores en situación vulnerable y con ello atender las principales carencias que afectan la dignidad y calidad de vida de las personas, si bien, algunas metas y objetivos de dichos programas han sido reconocidos
por su aporte social, actualmente la mitad de la población del país continua en pobreza, lo que demuestra
que la visión de los programas asistencialistas, instaurados en los últimos años, no han resuelto problemas
fundamentales, prevaleciendo la carencia de acceso a una sana alimentación.
La actual administración federal, ha trazado en el Plan Nacional de Desarrollo (PND) 2013- 2018 la
orientación de las políticas del Gobierno para los próximos años con el fin de que “todos los mexicanos tengan un acceso efectivo a los derechos de la Constitución, en un México Incluyente, con una Política Social
de Nueva Generación, enfocada en alcanzar una sociedad de derechos ciudadanos y humanos plenos”.2
En este sentido, según describe el PND se proponen políticas sociales que giran en torno al ciudadano,
ubicándolo como un agente de cambio, protagonista de su propia superación a través de su organización y
participación activa.
En enero de 2013, con el argumento de combatir la pobreza y especialmente el hambre, el gobierno
federal anuncia la puesta en marcha de la Cruzada Nacional contra el Hambre, estrategia nacional que alinea programas y acciones, así como permite la creación de programas nuevos, entre los cuales sobresale el
programa Comedores Comunitarios3 que a la fecha lleva instalados más de 5 mil a lo largo del país.
El Estado de México ha sido una de las entidades con mayor número de comedores instalados, llegando
a dos mil comedores en el presente año4 no obstante, a la fecha no hay registros académicos que permitan
conocer cuáles han sido hasta ahora los resultados de la implementación de los Comedores Comunitarios,
ya que más allá de conocer las cifras oficiales, el objetivo del proyecto es conocer el alcance que este programa ha tenido para disminuir la carencia por acceso a la alimentación, y no sólo eso sino saber cómo
su instalación ha propiciado mecanismos de participación social y construcción ciudadana y cómo estos
aspectos han dado influido en la implementación del programa.
2- FUNDAMENTO TEÓRICO
Para realizar el proyecto se ha tomado en consideración la amplia gama de conceptos oficiales y académicos que permiten conocer el marco de la investigación, entre los cuales identificamos algunas palabras
clave como: pobreza, pobreza extrema, pobreza de alimentación, hambre, nutrición, entre otras, que son
referentes dentro de la Cruzada Nacional contra el Hambre.
Se comienza este apartado señalando una conceptualización a partir del Consejo Nacional de Evaluación de la Política Social (Coneval)5, organismo federal encargado de evaluar los programas sociales. El
Coneval identifica a una persona en situación de pobreza cuando presenta al menos una carencia social (en
los seis indicadores: rezago educativo, acceso a servicios de salud, acceso a la seguridad social, calidad y
espacios de la vivienda, servicios básicos en la vivienda y acceso a la alimentación), y su ingreso es insuficiente para adquirir los bienes y servicios básicos que requiere para satisfacer sus necesidades alimentarias
y no alimentarias.
Siguiendo este criterio una persona se encuentra en pobreza extrema cuando tiene tres o más carencias
sociales (de las seis posibles) y su ingreso es menor al valor de la línea de bienestar mínimo; mientras que
una persona considerada en situación de pobreza extrema de alimentación refiere cuando ésta se encuentra
en pobreza extrema y presenta carencia por acceso a la alimentación.
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Campuzano-Martínez, D
A nivel internacional la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura
(FAO) entiende al concepto hambre como una sensación incómoda o dolorosa causada por no ingerir en un
determinado momento suficiente energía a través de los alimentos. El término científico para el hambre es
privación de alimentos.
La nutrición se entiende cuando en el consumo de alimentos existe un aprovechamiento biológico de
éstos. En contraposición la Desnutrición es un término usado para explicar la carencia a nutrientes que
se puede caracterizar por una alimentación suficiente de ingesta alimentaria, pero carente por ejemplo de
micronutrientes. De acuerdo con Carlos Monteiro la desnutrición es un padecimiento provocado por una
alimentación insuficiente en energía y nutrientes o por un inadecuado aprovechamiento biológico de los
alimentos ingeridos, generalmente debido a enfermedades de tipo infeccioso (Gordillo y Gómez, 2005:
165-166).
Sin embargo, desde la perspectiva de diversos investigadores estos conceptos pueden tomar diversas
extensiones, por ejemplo, Vizcarra, Mondragón y Thomé (2011: 8)7 definen la pobreza como:
(…) un síndrome situacional en el que se asocia ya no solo el infraconsumo y la desnutrición, sino
también el subconsumo y la mala nutrición, asociada a precarias condiciones de vivienda, bajos niveles
educacionales, malas condiciones sanitarias, una inserción inestable en el aparato productivo, actitudes de
desaliento y anomia, poca participación en los mecanismos de integración social, y quizás la adscripción a
una escala particular de valores, diferenciada en alguna manera de la del resto de la sociedad.
En la perspectiva socio-antropológica Messer8 (1980, citado en López y Espinoza 2002: 9) ubica al
hambre como: (…) un fenómeno que debe ser abordado a partir del estudio de las relaciones entre los individuos y el alimento; se le estudia, tanto en forma longitudinal, como transversal.
Las relaciones pueden abarcar: las vías de selección de alimento, los ritos y tradiciones generados en
torno a un determinado tipo o grupo de alimento, así como la denominada cultura alimentaria.
Tomando la definición de Young8 (1975, Ídem: 7) el hambre podría ser entendida como la necesidad de
uno o varios elementos que son esenciales para mantener la homeostasis, el crecimiento, la reproducción o
el funcionamiento normal de un organismo, además de que el hambre la ubica como:
(…) una infamante y endémica patología social, y un detonante universal que genera violencia; a su vez,
éstas se articulan en un nudo gordiano indisoluble que no sólo rompe los moldes y esquemas de tiempo y
espacio, sino que crece como monstruo vociferante en las entrañas del hombre nuevo que hemos gestado
ante la indiferencia cómplice de quienes todo lo tienen, y han usurpado para sí mismos los frutos de la tierra.
(Ídem)
Pese a ello, el Programa Nacional México Sin Hambre (PNMSH)6 definió el hambre como la situación
que enfrenta una persona al encontrarse en pobreza extrema de alimentación, es decir, que su ingreso corriente total no le permite adquirir la canasta alimentaria aunque utilice todos sus recursos para ese propósito, y enfrenta tres o más carencias sociales, entre las que se incluye la carencia de acceso a la alimentación.
Ésta es la población objetivo del Programa.
En este sentido se da cuenta que no existe una conceptualización de los factores que influyen en el
“hambre”, sino más bien son elementos de medición que focalizan a la población factor que no permite
comprender correctamente el problema. Pues como rescata Arzate (2014: 119).
Las situaciones de hambre suponen no sólo identificar las magnitudes y efectos físicos de la carencia
alimentaria, sino identificar cómo se produce y reproduce socialmente dentro de las familias y las comunidades, es decir, conocer la manera en que se reproduce la distribución inequitativa de estos alimentos en
función de la edad, el sexo y la clase social de los individuos.
Otro de los términos que resulta indispensables para comprender el rumbo de un programa o política
alimentaria, es el de Soberanía Alimentaria. La Soberanía Alimentaria es un término que en las últimas dos
décadas ha tomado relevancia por la resistencia que representa hacia el modelo de mercado predominante
neoliberal. En este término existe un factor intrínseco para comprender el fenómeno alimenticio desde su
raíz, procurando la participación efectiva de los pueblos para decidir su forma alimentaria en cuanto a sus
tradiciones y cultura. De acuerdo con la Declaración de Nyéleni (2007:1) la Soberanía Alimentaria es “el
derecho de los pueblos a alimentos nutritivos y culturalmente adecuados, accesibles, producidos de forma
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sostenible y ecológica, y su derecho a decidir su propio sistema alimentario y productivo”.
Lo cual desde esta perspectiva “pone a aquellos que producen, distribuyen y consumen alimentos en el
corazón de los sistemas y políticas alimentarias, por encima de las exigencias de los mercados y de las empresas” (ídem) además “da prioridad a las economías locales y a los mercados locales y nacionales, y otorga
el poder a los campesinos y a la agricultura familiar, la pesca artesanal y el pastoreo tradicional, y coloca
la producción alimentaria, la distribución y el consumo sobre la base de la sostenibilidad medioambiental,
social y económica” (ídem: 2)
Las Cifras Actuales
De acuerdo con las últimas cifras del Coneval, entre 2012 y 2014 el porcentaje de población en pobreza
se incrementó de 45.5 a 46.2 por ciento. Por lo que en 2014 el total de población en situación de pobreza
ascendió a 55.3 millones de personas, respecto a las 53.3 millones personas en los dos años previos, lo que
representa un incremento de aproximadamente 2 millones de personas.
En cuanto al tema alimentario, la Carencia por Acceso a la Alimentación pasó de 23.3 por ciento a 23.4,
es decir de 27.4 a 28.0 millones de personas.
Números exactos sin redondeo son estimados para los Estados Unidos Mexicanos en 53,349 900 para
el año 2012 y en 55,341 560 para el año 2014.
Cuadro 1. Evolución de la Carencia por acceso a la alimentación 2008-2014 en México

Fuente: Elaboración propia con datos de Coneval. Comunicado de prensa no. 005. México,
d.f., a 23 de julio de 2015.
Pese a que la pobreza extrema se redujo de 11.5 a 11.4 millones de personas, una reducción de aproximadamente 90 mil personas, los números absolutos reflejan que algo se está haciendo mal, incrementando
la población en pobreza multidimensional sobre todo en las población urbana2.
Para el caso del Estado de México se contabilizaron 8 millones 269 mil 900 personas que viven en condiciones de pobreza, mientras que los dos años anteriores se reflejaba una cifra de 7 millones 328 mil 700
personas (2012); es decir, se pasó de un 45.3 por ciento en 2012 a un 49.6 por ciento para 2014.
En cuanto a la población en situación de pobreza extrema en la entidad se pasó de 5.8 por ciento en
2012 a 7.2 por ciento en 2014, lo que equivale que de 945 mil 700 personas ascendió a un millón 206 mil
900 pobladores. Para el caso de la Carencia por Acceso a la Alimentación, ésta tuvo una evolución de 17.7
por ciento a 21.3, equivalente a 2 millones 858 mil en 2012, ascendió a 3 millones 550 mil 300 habitantes.

2
Las diferencias entre las zonas rural y urbana se vieron marcadas por un notable incremento en la segunda
quedando de la siguiente manera. El porcentaje de la población rural en pobreza pasó de 61.6 a 61.1 por ciento y en el
caso de la población urbana la pobreza pasó de 40.6 a 41.7 por ciento.
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Campuzano-Martínez, D
Cuadro 2. Evolución de la Carencia por acceso a la alimentación 2008-2014 en el Estado de México.

Fuente: Elaboración propia con datos de Coneval. Pobreza 2014, Estado de México
Los datos que se presentan aquí sirven como referencia para más adelante exponer mediante análisis
y conclusiones como ha sido la evolución de la pobreza, pero sobre todo de las carencias alimentarias lo
cual a agrandes rasgos presentan cifras negativas, sobre todo al abordarse en números absolutos, más que
en porcentaje lo cual refleja la inquietud que los programas de esta índole en general no han combatido las
causas que lo originan.
La Cruzada Nacional contra el Hambre
En enero de 2013, el actual Gobierno de la República Mexicana, echó a andar en el Estado de Chiapas
la estrategia nacional denominada Cruzada Nacional Contra el Hambre (CNCH) con una serie de objetivos
que enuncian un combate coordinado entre gobierno, sector privado y sociedad.
Según la página oficial SINHAMBRE.com10 la Cruzada Nacional contra el Hambre es una estrategia
de política social, integral y participativa que pretende una solución estructural y permanente a un grave
problema que existe en México: El hambre.
Sus objetivos son:
Cero hambre a partir de una alimentación y nutrición adecuada de las personas en pobreza multidimensional extrema y carencia de acceso a la alimentación;
Eliminar la desnutrición infantil aguda y crónica, y mejorar los indicadores de peso y talla de la niñez;
Aumentar la producción de alimentos y el ingreso de los campesinos y pequeños productores agrícolas;
Minimizar las pérdidas post-cosecha y de alimentos durante su almacenamiento; transporte, distribución y comercialización;
Promover la participación de comunitaria para la erradicación del hambre.
Por ello mediante el cruce de datos, es que la CNCH ubicó en todo el país a 7.01 millones de personas
que viven en Pobreza Extrema de Alimentación, personas a quienes va dirigida la atención de la estrategia,
ubicadas en todos y cada uno de los 32 estados del país, y en los 2 mil 457 municipios que hay en México.
En este contexto y con información del programa se describe a continuación el total de personas en
Pobreza Extrema de Alimentación según el cruce con las carencias encontradas, es decir:
3 de cada 10 no cuenta con servicios de salud.
4 de cada 10 tiene rezago educativo.
5 de cada 10 habita en viviendas de materiales de baja calidad, con piso de tierra y espacios inadecuados.
7 de cada 10 no cuenta con servicios básicos en la vivienda.
9 de cada 10 no tiene seguridad social.
Ahora bien, no se debe dejar de señalar la suspicacia frente a las cifras que buscan describir el estado
social en cuanto al fenómeno de la pobreza, sobre todo si se trata de estadísticas susceptibles en su manejo
por cuestiones de conveniencia, pues como lo describe Arzate (2005):
(…) el conjunto de métodos cuantitativos para medir desigualdades sociales en países en desarrollo
tienen ante sí un importante obstáculo: la poca fiabilidad de las estadísticas oficiales; ya que la mayor parte
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de las veces estas son modificadas por las autoridades locales o los funcionarios encargados de los diversos
programas de la política social; los fines políticos son regularmente la causa de tales alteraciones.
Al día de hoy esta estrategia de combate al hambre ha marcado etapas de ejecución; en la primera de
ellas se incluye la atención de 400 municipios con cerca de la mitad de la población total en Pobreza Extrema de Alimentación; mientras que la segunda etapa se incorporó a 612 municipios más con el objeto de
alcanzar a 5.5 millones de personas en pobreza extrema alimentaria lo que representaría el 78.4 por ciento
de la población objetivo.
Uno de los componentes del Sistema Nacional México Sin Hambre fue la creación de Comités Comunitarios, establecidos como “el Órgano de participación social y representación de una comunidad, ya sea
urbana, rural o indígena, electos de manera democrática en Asamblea General”. Este Comité Comunitario
tendría por funciones:
1. Promover la organización de los miembros de la comunidad, estableciendo la
Asamblea General como órgano de decisión de la comunidad.
2. Detectar y priorizar la problemática existente en la comunidad.
3. Informar a los miembros de la comunidad acerca de los avances del Plan Comunitario
4. Establecer los mecanismos de corresponsabilidad entre la comunidad y los tres órdenes de gobierno.
5. Participar en los procesos de ejecución, supervisión, control y seguimiento de proyectos y acciones
de los Programas Sociales Federales
A partir de lo cual se pretendía dar un cambio en la política social que había combatido a la pobreza y
al hambre, ya que los Comités Comunitarios generarían sus propios planes de política social acorde a las
necesidades diarias que ellos vivían. De la misma manera orientarían los apoyos recibidos de las instancias
de gobierno, a las familias que más lo necesitaran. Cada Comité estaría integrado por once miembros que
fungirían un cargo específico: Presidente, Secretario, Tesorero, Vocal de Control y Vigilancia, Vocal de
Educación, Vocal de Comisión Salud, Vocal de Comisión Seguridad Social, Vocal de Comisión Calidad de
Vivienda, Vocal de Comisión Servicios Básicos de Vivienda, Vocal de Comisión Alimentación, Vocal de
Comisión Ingreso.
Programa de Comedores Comunitarios
A partir del Decreto6 por el que se establece el Sistema Nacional para la Cruzada contra el Hambre
(SINHAMBRE), a través de la Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol) se instrumenta el Programa de
Comedores Comunitarios. Su propósito, implica el desarrollo de procesos de organización comunitaria y el
diseño de procedimientos que permitan que la población se involucre y responsabilice en la operación de
los comedores para atender a las personas objetivo del Programa.
Su Objetivo General es el desarrollar, fortalecer y consolidar una estrategia de atención alimentaria y
nutricional, proporcionando alimentos nutritivos de calidad y cantidad suficiente, a grupos poblacionales
con problemas de desnutrición, en riesgo de padecerla y en inseguridad alimentaria, a partir del fomento de
la participación comunitaria, y con ello, contribuir a abatir la carencia por acceso a la alimentación.
Sus Objetivos Específicos son:
Mejorar la situación nutricional de niños y niñas de 0 a 11 años de edad, mujeres en gestación y lactantes, personas con alguna discapacidad, adultos mayores de 65 años y aquellas personas que determine
el Comité Comunitario por su condición de pobreza multidimensional extrema y carencia de acceso a la
alimentación (en adelante, Población Atendida o Población Objetivo) mediante la instalación y operación
de Comedores Comunitarios.
Promover la inclusión social de la Población Atendida por los Comedores, a través de acciones integrales que involucren a las familias y a la comunidad, para avanzar en dinámicas sociales incluyentes que
permitan aportar a la transformación positiva de su entorno.
Impulsar acciones de orientación nutricional entre la Población Atendida de los Comedores, que sustente el desarrollo de una cultura alimentaria nutricional.
Su propósito reside en brindar solución a las necesidades de alimentación a los sujetos de atención,
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identificados dentro de las comunidades, cuyas condiciones de edad, discapacidad, pobreza extrema y de
carencia alimentaria los hacen elegibles para recibir acceso al consumo de alimentos nutritivos y la transformación de hábitos alimenticios para una vida saludable.
En este sentido la instalación de los Comedores también pretenden representar lugares incluyentes de
cohesión social, donde se fomente la relación familiar y comunitaria, la sana convivencia, la comunicación,
el encuentro, la participación, etcétera.
Además en ellos se pretende difundir y generar hábitos alimentarios, incluyendo ingredientes tradicionales y naturales de la región, conjuntamente busca coadyuvar al desarrollo de habilidades y destrezas de
producción de alimentos básicos y derivados que garanticen su aprovisionamiento cotidiano y que repercutan en mejorar los hábitos alimenticios de toda la comunidad en la que operen.
Así todas las características descritas anteriormente constituyen la conformación de entes sociales y la
coordinación de órdenes de gobiernos y de estructuras ciudadanas que presentan un nuevo enfoque para
combatir la pobreza de manera tácita y pragmática.
Por ello el presente proyecto construye un marco metodológico que permita mostrar en la práctica cómo
es que los usuarios transforman su acción social en un espacio público, y así conocer la trascendencia del
programa.
3- MÉTODO
Diseño
El enfoque investigativo de la presente investigación es cualitativo, de acuerdo con Hernández, Batista
y Fernández (2014) “Utiliza la recolección y análisis de los datos para afinar las preguntas de investigación
o revelar nuevas interrogantes en el proceso de interpretación” (p.7).
Asimismo la metodología cualitativa proporciona información acerca de “si los objetivos de las políticas han sido logrados, cuáles han sido los efectos en los comportamientos tanto de la ciudadanía como
la burocracia, la forma en que pueden operar adecuadamente y si es posible ampliar su cobertura”. (ídem)
De esta forma Hernández, Batista y Fernández, 2014 (2014) identifican las grandes bondades de la recolección de información y los modelos de análisis de este enfoque, entre los cuales se encuentra que: Los
datos son de primera mano, provienen de los actores en su ambiente natural, por lo que las descripciones
son mejores que los obtenidas mediante técnicas como la encuesta; los datos proporcionan percepciones de
los actores, con ello hay una mayor cercanía sobre el sentir ciudadano, de manera que se puede interpretar
la forma en que piensan, sienten y actúan.
Además la importancia de utilizar acercamientos cualitativos también permite conocer y comprender
la acción social de los sujetos sociales en desventaja y en situación de riesgo. Por lo que una investigación
(evaluación) desde la perspectiva cualitativa, al tener como objetivo el estudio de un programa social de
manera transversal, se encuentra en la necesidad de cuestionarse cómo los programas gubernamentales se
filtran en el tejido social, y al hacerlo generan procesos de acción social que comienzan a construir formas
de reproducir la vida dentro, en, y a los bordes de los procesos de desigualdad, lo cual significa “echar una
mirada a la densidad de los micro-procesos moleculares de la acción: construcción social de grupos organizados” (Arzate, 2015: 35) como cocineras, vecinos, campesinos, escuelas, trabajo comunitario y solidario,
etc.
Alcanzando un diseño no experimental “Que se realiza sin la manipulación deliberada de variables y
en los que sólo se observan los fenómenos en su ambiente natural para después analizarlos” (Hernández,
Batista y Fernández, 2014, p. 149).
El alcance establecido es el exploratorio “emplean cuando el objetivo consiste en examinar un tema
poco estudiado o novedoso” (Hernández, Batista y Fernández, 2014, p. 91).

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Instrumentos
Para la construcción del marco teórico-conceptual de la participación ciudadana, se consultaron un total
de treinta y cuatro (34) referencias bibliográficas utilizándose como instrumento las ideas, argumentos y
proyectos que fueron interpretados desde una perspectiva analítica y crítica.
Procedimiento
Con relación a la comprensión del problema de la investigación se recopilan fuentes secundarias de
documentos académicos. En el marco de referencia se definen los conceptos básicos relativos a las de la
participación ciudadana. Una vez recopilada y analizada la información se construye el documento objeto
de este trabajo. Por último, se realizan las recomendaciones y conclusiones conforme a los objetivos trazados (Lechuga, 2018, p. 196).
CONCLUSIONES
Se puede deducir que los comedores comunitarios propician un incremento alimenticio (más no totalmente nutricional) entre los beneficiarios, sin embargo, contrario a la pretensión del Plan Nacional de
Desarrollo este programa da muestra de una política asistencial que no generará agentes (ciudadanos) que
transformen su realidad, ni que otorgue las condiciones para un desarrollo favorable.
En el rubro alimentario es necesario establecer una persona autorizada (promotor o coordinador) que
este calificado para reconocer el aporte nutricional que se da a la población que asiste a los comedores
comunitarios, más allá que haya existido o no capacitación no se 19 cuenta con una persona que supervise
el aporte nutricional lo que se podría perder de vista el objetivo principal del programa, el cual va más allá
de tan sólo alimentar.
En cuanto a la perdurabilidad del programa será necesario evaluar la viabilidad de la permanencia del
programa de comedores comunitarios una vez que la administración presente culmine, ya que usualmente
estos programas de corte asistencialista son emergentes y temporales, por lo cual no cuentan con ninguna
base sólida y el presupuesto otorgado es sumamente fluctuante.
El ciudadano debería ser concebido como ciudadano, agente de cambio y productor de su vida: Es importante reconocer que estos programas asistencialistas pueden atacar de cierta medida el hambre y la pobreza, sin embargo, no combaten de fondo las causas reales que las originan. Es por ello necesario resaltar
que para que las personas pobres pueden funcionar como agentes de cambio, deben de tomar las riendas de
su vida y por ende el Estado debería de propiciar no sólo medidas emergentes de apoyo, si no brindar las
herramientas necesarias para que logren auto-sustentabilidad y desarrollo, más allá de tan sólo estar esperando un beneficio del propio gobierno a cambio de redes clientelares de apoyo político.
El hambre es un hecho real y crudo que ha cobrado la vida de personas alrededor del mundo combatirla
no es tan sólo un tema del discurso político sino una necesidad primordial para evitar muertes. Su combate
y erradicación son necesarios para buscar el desarrollo en entornos armónicos y comunidades sostenidas,
sociedades comprometidas y ciudadanos que sepan defender sus derechos a la vida.
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La importancia de la profesionalización del servicio público. avances y retrocesos en materia de
profesionalización en el estado de nuevo león
The importance of professionalization of the public service. advances and setbacks in professionalization
in the state of nuevo león.
Xunaxhi Monserrat, Pineda-Rasgado1
Universidad Autónoma del Estado de México
RESUMEN
El presente artículo es producto de una revisión bibliográfica, cuyo objetivo consistió en mostrar evidencia de la
importancia de la profesionalización del servicio público en el Estado de Nuevo León. Se aplicó el método de análisis,
con un enfoque cualitativo, diseño no experimental, bajo un nivel documental-bibliográfico transversal. Tras la revisión
documental se encontró que: Por años, distintos países han realizado esfuerzos por consolidar un sistema de profesionalización que aseguren la carrera dentro del sector público a las personas más capaces. En México, por ejemplo,
se cuenta con una ley que tiene aplicación a nivel federal para el Sistema Profesional de Carrera, sin embargo, en el
presente estudio se intenta brindar un panorama general de las circunstancias en que este sistema de profesionalización
se encuentra en las entidades federativas y de manera específica en el Estado de Nuevo León, primer gobierno estatal
independiente.
Palabras clave: Desparadojización, Equivalencia funcional, observación de segundo orden, método funcional.
ABSTRACT
This article is the product of a literature review, whose aim consisted in showing evidence of the importance of
the public service professionalization in the state of Nuevo León. The method of analysis was applied with a qualitative approach, non-experimental design, under a documentary-literature cross sectional level. After the documentary
review, it was found that: efforts have been made by different countries for years in order to consolidate a professionalization system that assures the career within the public sector to the most capable people. In Mexico, for example, there
is an applicable law at a federal level for the Career Professional System, however, in this study, it is intended to give
an overall picture of the circumstances of this professionalization system is in the federal entities and in a specific way
in the state of Nuevo León, first independent state government.
Key words: De-Paradoxofication, Fuctional Equivalent, Second-order Observation, Fuctional Method.

Cómo referenciar este artículo: Pineda-Rasgado, X. M. (2017). La importancia de la profesionalización
del servicio público. avances y retrocesos en materia de profesionalización en el estado de nuevo león.
Política, Globalidad y Ciudadanía, 41-53.

Recibido: 30 de Julio 2016 - Aceptado: 15 de Septiembre 2016

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Maestrante en Ciencias Políticas, Universidad Autónoma de Nuevo León. Email: xmpinedar@gmail.com
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�La importancia de la profesionalización del servicio público...
1- INTRODUCCIÓN
El desarrollo constante de las sociedades vuelve cada vez más complejas las responsabilidades del Estado. Hoy por hoy, pareciera inconcebible que las personas responsables de aspectos como la seguridad, la
economía, las finanzas, la educación, entre otras, carezcan de algún tipo de especialización en la materia.
En el entendido de que el gobierno, a través de la administración pública debe procurar el bienestar social,
resulta indispensable la existencia de un cuerpo de funcionarios del estado que se encarguen no solo de representar el poder público, sino que con base en leyes y ordenamientos administrativos ejerzan dicho poder
a fin de satisfacer de la mejor manera las necesidades públicas.
La naturaleza misma de las tareas del Estado exige que las personas que encabecen la administración
pública cuenten con cierta preparación, conocimientos, habilidades y aptitudes específicas que les permita
desempeñar de manera satisfactoria su labor. Es entonces, bajo la premisa anterior que destaca la importancia del estudio de la implementación del Servicio Civil de Carrera dentro del sector público.
Ahora bien, el interés por los sistemas de carrera dentro de las administraciones públicas no es un tema
nuevo. En México, por ejemplo, existe desde el año 2003 una Ley del Servicio Profesional de Carrera con la
cual se busca establecer un sistema de profesionalización en la administración pública federal que pudiera
garantizar la integración de un cuerpo de funcionarios y servidores públicos preparados y capaces para el
desempeño de la función pública. Sin embargo, esta es una política pública que sigue siendo cuestionable
debido a que no se percibe como que el sistema de profesionalización funcione de la manera esperada.
Estudios como el de Sánchez (2017) comprueban lo anterior, pues a través del análisis de datos proporcionados por la Secretaría de la Función Pública (SFP) a través de una solicitud de acceso a la información
pública, le es posible señalar que el sistema de carrera no está operando de manera correcta, pues ni siquiera
se está cumpliendo con la Ley que rige el SPC. Los datos analizados por Sánchez muestran que el número
de puestos ocupados con titulares y eventuales son mucho mayores a los puestos reportados como sujetos
al SPC, así mismo señala que los servidores públicos no están cumpliendo con la capacitación que la ley
señala como obligatoria. En ese contexto, surge el interés por estudiar la situación en la que se encuentran
los gobiernos locales en materia de profesionalización, y de manera específica el gobierno de Nuevo León.
Con base en el Manual de Administración Pública que emite la Organización de las Naciones Unidas
(ONU), Pardo (2005b) señala que para la implementación de un Servicio Civil de Carrera deben existir dos
elementos básicos: una ley de administración del personal público así como un organismo responsable de
su aplicación. En ese sentido, el presente estudio resulta ser de carácter exploratorio, pues busca ofrecer un
acercamiento al conocimiento de las recientes condiciones del gobierno estatal en materia de profesionalización de la función pública. El objetivo es indagar en la legislación existente a fin de poder explicar cuál
es el marco jurídico que actualmente rige la profesionalización en el gobierno estatal, si existe un Servicio
Civil de Carrera que coadyuve la gestión de los recursos humanos dentro del aparato administrativo, cuál o
cuáles son los organismos que operan dicho sistema y de qué manera funciona.
En la primera parte del documento se busca definir y diferenciar los conceptos sobre los que versa esta
investigación, el Servicio Civil de Carrera y la Profesionalización. Posteriormente, se busca resaltar la
importancia que guarda la existencia de los sistemas de carrera para frenar prácticas antiéticas dentro del
servicio público. En el penúltimo apartado se explica cuáles son los esfuerzos reales que han existido por
parte del gobierno federal y algunos gobiernos locales por instaurar un Servicio Profesional de Carrera.
Finalmente, a la luz de la teoría y la experiencia federal, podrán señalarse los avances y retrocesos que ha
mostrado el gobierno de Nuevo León en materia de profesionalización, así como la aparente ambigüedad
que existe sobre la prevalencia de un Sistema de Carrera para la burocracia neoleonesa.
2- FUNDAMENTO TEÓRICO
Servicio Civil de Carrera y Profesionalización
México es un país que cotidianamente asume a su gobierno con poca capacidad para responder a las
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México Monterrey, México, ISSN 2395-8448. pp 44-56. http://revpoliticas.uanl.mx/index.php/RPGyC/article/view/63

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Pineda-Rasgado, X
necesidades de los ciudadanos. Incluso, el término burocracia se ha diluido y se ha alejado de lo que Weber
(2001) entendía como el cuerpo de funcionarios del estado, responsables de representar y ejercer el poder
público. Sin embargo, en la cultura popular, la burocracia se percibe como el grupo de personas e instituciones que entorpecen la resolución de problemas públicos. Buena parte de este ideario cultural respecto
a la burocracia se debe en buena medida a la falta de profesionales estables dentro de los gobiernos y al
uso faccioso de esta como recurso del poder político y de los intereses corporativos totalmente opuestos al
modelo weberiano (Echebarría, 2008).
En la introducción de este documento se hizo mención de distintos conceptos que pudieran originar confusión pues pudieran parecer sinónimos, Servicio Civil de Carrera (SCC) y Profesionalización. De acuerdo
con Pardo (2005b) el SCC es: “un conjunto de acciones sistemáticas mediante las cuales los servidores
públicos pueden ingresar, permanecer y desarrollarse profesionalmente dentro de la administración pública,
proporcionando a su vez niveles altos de eficiencia y eficacia que redunden en el cumplimiento óptimo de
los objetivos institucionales como respuesta a las demandas públicas que el gobierno recibe por conducto
de su aparato administrativo” (p. 9). Es decir, la autora describe netamente un sistema que permite gestionar
de manera ordenada los recursos humanos.
Además, los miembros de este tipo de sistemas constituyen un cuerpo apolítico y permanente de funcionarios que forman la espina dorsal de una determinada administración. Los elementos esenciales de
un sistema de carrera son una ley básica de administración de personal y un organismo responsable de su
aplicación (Naciones Unidas, 1962). Los principios fundamentales dentro de los sistemas de carrera son: el
mérito, y la igualdad de oportunidades.
El principio del mérito supone que los cargos públicos deben estar ocupados por las personas más capaces y preparadas, es decir, aquellos que “merecen” las designaciones gracias a sus conocimientos, habilidades y aptitudes (Dussauge, 2002). Por otra parte, la igualdad de oportunidades establece que el acceso a los
cargos no puede estar condicionado por la situación económica, social o por el género de los aspirantes. La
igualdad implica que cualquier persona interesada en un puesto de la estructura burocrática puede acceder
a él sin discriminación alguna, con las únicas limitaciones de sus propias capacidades y por supuesto, las
necesidades del cargo (Dussauge, 2002).
Vale la pena rescatar un tercer elemento, este es el referente a la estabilidad en el cargo. Esto significa
que los funcionarios lleven a cabo sus responsabilidades sin suponer que los cargos son de su propiedad,
pues ellos se encuentran sometidos a una rigurosa disciplina y vigilancia administrativa. Es por eso que los
funcionarios deben estar en constante perfeccionamiento. La estabilidad del cargo es un mecanismo que
permite evitar la existencia de un sistema de botín que ampare movimientos y despojos dentro de la administración (Pardo, 2005a).
Los rasgos característicos de los servicios de carrera son, principalmente, la selección mediante exámenes competitivos; las restricciones a la remoción arbitraria del cargo; la exigencia de neutralidad política a
los funcionarios que aspiran a entrar y permanecer; y la existencia de un cuerpo regulador independiente
que vigile el funcionamiento integral del sistema. El objetivo principal de estos sistemas, es conseguir la
permanencia de los funcionarios más capaces a pesar de los cambios es la estructura política del gobierno
(Pardo, 2005a). En otras palabras, lograr la estabilidad dentro del aparato administrativo pese a la inestabilidad política que pudiera existir.
Los sistemas de carrera en el servicio público no es una propuesta netamente reciente, como tampoco lo
es la falta de confianza en las instituciones, la corrupción, el clientelismo, la falta de personal público especializado, etcétera, en los diferentes gobiernos. Pero todo esto último es lo que ha llevado a distintos países
a tratar de implementar un Servicio de Carrera en sus gobiernos que sirva como instrumento para corregir y
reivindicar la imagen de las administraciones públicas, mismas que en su mayoría se han convertido, frente
a los ciudadanos, en un sinónimo de la ineficiencia gracias a la falta de capacidad de los servidores públicos
para atender las necesidades sociales.
Muchos gobiernos alrededor del mundo, incluido México, reconocen que la adopción de un sistema
como este permitiría a la función pública combatir el deficiente desempeño del servicio público, y brindará la capacidad necesaria a los servidores para cumplir con las tareas que les competen, así como poder
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desarrollar mayores y mejores políticas públicas. Eso trae como resultado no solo la existencia de un buen
gobierno, efectivo en respuesta y con servicios de calidad, sino que además combatirá de manera positiva
la crisis de legitimidad que actualmente atraviesan.
Lo conceptualizado sobre el Servicio Civil en los párrafos anteriores puede provocar cierta confusión
con la definición que retoma Longo (2008) sobre la profesionalización. Según el autor, la Carta Interamericana de la Función Pública define en su preámbulo que la profesionalización es “la garantía de posesión
por los servidores públicos de una serie de atributos como el mérito, la capacidad, la vocación de servicio,
la eficacia en el desempeño de su función, la responsabilidad, la honestidad y la adhesión a los principios y
valores de la democracia” (p. 45).
Según explica Longo (2008), existe una relación entre la posesión de estos atributos con la existencia
de un sistema de gestión del empleo. Es decir, que los principios de eficacia y eficiencia son compatibles
con el mérito e imparcialidad de los sistemas de carrera. En otras palabras, la idea de profesionalización
consiste en hacer más profesional al servicio civil. En este punto resulta pertinente recordar el paradigma de
la Nueva Gestión Pública, pues es este nuevo enfoque de la administración pública el que de alguna manera
origina y pone sobre la mesa la importancia de la profesionalización de las burocracias.
En las últimas décadas del siglo XX, surge en distintos países un nuevo modelo de gestión pública
llamado Nueva Gerencia Pública (NGP). La idea principal de este modelo residía en obtener una mayor
eficiencia en el trabajo gubernamental implementando en el quehacer público los métodos y prácticas que
se aplican en las organizaciones del sector privado.
La llegada de este nuevo paradigma dentro de la administración, consistía en un modelo que va del
énfasis en la política pública, a uno en las capacidades gerenciales; de un fuerte énfasis en los procesos, a
un énfasis en los resultados; de jerarquías ordenadas, a la competencia en espacios de mercados, o cuasi
mercados; de seguridad en el trabajo y salarios precisos para la burocracia, a evaluación del desempeño y
firma de contratos específicos amarrados a la obtención de ciertos resultados (Arellano, 2002).
La Nueva Gerencia Pública surge como respuesta a los problemas que presenta la Administración Pública Tradicional. Según Hood y Hughes (citados en Martínez, 2003b), la Administración Pública Tradicional
presentaba dos grandes problemas. En primer lugar, la propia eficiencia del modelo burocrático se veía
afectada por el excesivo celo respecto a las reglas y los procedimientos.
En segundo lugar, la siempre falaz separación entre políticos y administrativos, la pretendida despolitización de la burocracia, la deshumanización de los procesos racionalizadores o las propias condiciones
de trabajo que imponía el modelo generaban dificultades en la tarea de control políticos (Martínez, 2003b)
En ese sentido, el modelo burocrático tradicional pasa a un modelo postburocrático que trae consigo una
perspectiva diferente. En primer lugar, se pasa de enfocar las necesidades y perspectivas propias a enfocar
las del cliente o ciudadano; Segundo, el modelo burocrático se define asimismo tanto por la cantidad de
recursos que éste controla como por las áreas que éste desempeña, mientras que el postburocrático se define asimismo por los resultados que éste alcanza para sus clientes; Tercero, el burocrático se enclava en la
rutina, el potsburocrático modifica sus operaciones en respuesta a las cambiantes demandas de sus servicios
(Martínez, 2003b)
Cuarto, el burocrático insiste en seguir sus procedimientos estandarizados, el postburocrático se construye de la elección al interior de sus sistemas de operación atendiendo a un propósito; y quinto, el burocrático establece planes y políticas, el postburocrático engrana una comunicación de dos vías con sus clientes
para revisar y evaluar la estrategia de sus operaciones (Martínez, 2003b).
A partir de estos elementos, la profesionalización se convierte en una herramienta fundamental de la
NGP para trata de superar algunos de los problemas típicos de las administraciones tradicionales, tales
como que, al permanecer estas sin vigilancia, se vuelven corruptas e incompetentes, además que se desarrolla dentro de ellas una burocracia más poderosa y prácticamente inamovible. El objetivo es convertir a
las burocracias tradicionales en un cuerpo de funcionarios y servidores públicos altamente capacitados para
atender de manera más eficiente las demandas ciudadanas.
La periódica evaluación del desempeño que se propone dentro del modelo profesional intenta acabar
con esas prácticas. Primeramente, reduciendo el cuerpo de funcionarios al servicio del Estado, tratando de
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establecer un sistema que no deje de lado la continuidad en el servicio pero que también permita contar con
una nueva burocracia capaz y profesional.
Clientelismo político: Ausencia de ética pública
Además de la búsqueda de la eficiencia y la eficacia en el servicio público, la profesionalización es
también el mecanismo que busca terminar con lo que, en Estados Unidos, durante el siglo XIX, se conoció
como spoil system, en español conocido como clientelismo político o sistema de botín (Pardo, 1995).
Resulta lógico entender que el clientelismo político es la antítesis de los sistemas de carrera, el llamado
“amiguismo” o “compadrazgo”, son expresiones que permiten entender de una manera burda el significado
del clientelismo político, que no es otra cosa más que la práctica de nombrar a ciertas personas para detentar
cargos dentro de la burocracia por motivo de lealtad a cierta persona en el poder o a un partido político.
Desafortunadamente, el nepotismo es algo que se da con mucha frecuencia en los gobiernos y lo que deja
en evidencia es la ausencia de una formación ética del servicio público.
Por otra parte, el servicio de carrera tiene como principal eje de función, el mérito. Y por qué no decirlo,
también la lealtad, pero no a cierta persona, sino a la administración como tal. El ingreso al servicio, así
como la promoción dentro del mismo se fundamentan en un sistema meritocrático, completamente contrario a lo que sucede en las prácticas clientelares. El sistema clientelar se conforma por grupos de personas
que giran en torno a un poderoso patrón que reparte los cargos como método de ingreso al servicio. Este
patrón jerárquicamente puede fungir como presidente, secretarios de estado, gobernadores o alcaldes, según sea el caso (Zapata, 2016)
Estos valorarán con base en su propio beneficio y conveniencia a aquellos que habrán de ocupar los cargos públicos. En este sistema de botín, el requisito principal para ser seleccionado es la absoluta lealtad que
demuestren a la persona que los eligió, dejando prácticamente en último término cuan preparados y aptos
se encuentran para ejercer dichos cargos. En este sentido, el objetivo principal de esta burocracia clientelar
consiste en cumplir única y exclusivamente con las tareas que les haya establecido el poderoso que los eligió, siendo éste el único al cual importe entregar cuentas, ya que ello permitirá obtener como recompensa
el aseguramiento del puesto o un ascenso, según sea el caso (Hernández, 2000).
De modo que aquel funcionario que no forme parte de esta dinámica en la que la prioridad es satisfacer
los intereses de quien esté al mando, puede ser removido de su cargo sin tomar en cuenta su trayectoria o si
aportó algún beneficio para la institución o para la sociedad. De cierta manera este sistema también podría
considerarse finito y a la vez cíclico, ya que cada clientela con su respectivo patrón disfruta de un tiempo
determinado de labores para que al término de su administración ésta sea sustituida para dar paso a la siguiente clientela, la cual habrá de regirse bajo los mismos esquemas y principios.
Como resultado se obtiene una interminable lista de funcionarios que además de no estar profesionalizados, enfrentan una enorme inestabilidad laboral que usualmente desemboca en la inexistente continuidad
de las políticas y acciones del gobierno anterior. Todo esto ha ocasionado daños profundos a las administraciones públicas, ya que este problema ha tenido tanta presencia en los gobiernos que el mismo sistema
administrativo de alguna manera ha aprendido, heredado y continúa reproduciendo estas viciadas prácticas.
Son estas acciones las que han deteriorado la imagen del gobierno, y lo han convertido ante los ojos
de la sociedad en un ente que carece de credibilidad y de capacidad de gestión de las tareas estatales. Una
burocracia conformada por elementos sin ningún tipo de aptitud para el servicio público, da como resultado un baja calidad en los servicios públicos, carencia de política pública y la casi inexistente capacidad
de respuesta de los gobiernos a las necesidades sociales. En esa lógica, el servicio de carrera debe buscar
remediar ese problema permitiendo la existencia de un gobierno eficaz que goce de una continuidad en sus
quehaceres sin importar la eventual renovación de aquellos ocupan los cargos superiores (Pineda, 2017).
Un servicio público no profesionalizado se convierte en un freno para el desarrollo de las administraciones, impide el establecimiento de filtros que aseguren la especialización y capacitación de los servidores
y que a la vez se resistan a la instrumentación de mecanismos de mejora. Es por ello por lo que resulta
imprescindible tomar medidas y llevar a cabo acciones que permitan la creación y el fortalecimiento de meRevista Política, Globalidad y Ciudadanía, Vol. 3 No. 5, Enero - Junio 2017, Universidad Autónoma de Nuevo León, Monterrey,
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�La importancia de la profesionalización del servicio público...
canismos que aseguren un servicio público integrado por personas aptas y capaces para gestionar las tareas
que les sean encomendadas, y que su lealtad esté fundamentada en el objetivo de atender las necesidades
sociales.
Servicio Profesional de Carrera en México
Tal y como se señaló con anterioridad, el esquema de la nueva gerencia pública se asienta sobre la idea
de construir un modelo diferente de gobierno que funcione bajo preceptos empresariales, es decir que,
tomando como ejemplo las prácticas de trabajo del sector privado se pretendía lograr un gobierno más eficiente y eficaz a través de la profesionalización del servicio público. En este contexto México comienza a
tomar medidas orientadas a este nuevo enfoque a finales de la década de los ochenta, sin embargo, en tema
de profesionalización, no es hasta el año 2003 que el interés genuino por profesionalizar al servicio púbico
toma lugar.
Previamente se hizo la distinción entre Servicio Civil y profesionalización, se dijo que ambos conceptos
son complementarios en horas no solo de asegurar un sistema que tenga como base fundamental el mérito,
sino que también posea una esencia de la búsqueda de la eficiencia y eficacia en el servicio, trascendiendo
la visión burocrática del cumplimiento exclusivo de la norma, a la búsqueda de resultados.
En ese tenor, el gobierno federal mexicano, busca consagrar esa complementación de conceptos y en el
año 2003 publica en el diario de la federación la Ley del Servicio Profesional de la Administración Pública
Federal. Esta ley tenía por objeto establecer las bases para la organización, funcionamiento y desarrollo
del Sistema de Servicio Profesional de Carrera en las dependencias de la Administración Pública Federal
Centralizada.
La ley se piensa también como una herramienta de gestión del capital humano que permitiría al gobierno federal organizar de manera adecuada al personal que acceda al sector público garantizando el ingreso,
el desarrollo y la permanencia de servidores mediante el mérito y la evaluación permanente del desempeño.
Al respecto, Martínez Puón (2003a), señala que esta ley más que de carácter laboral, es de carácter administrativo porque lo que crea es un régimen especial para los servidores públicos denominados “de confianza”.
De manera clara, la ley señala a la Secretaría de la Función Pública (SFP) como el órgano encargado de
dirigir, coordinar y evaluar el funcionamiento del sistema en las dependencias de la administración central
y vigilar que se cumpla con los principios rectores de la norma. No obstante, cabe señalar que la operación
del sistema quedará a cargo de cada una de las dependencias de la administración federal (Artículo 2º).
Las facultades que se otorgan a la SFP para cumplir su labor se señalan en su artículo 69º de la ley, entre
las que se rescatan: emitir los criterios y establecer los programas del sistema, elaborar el presupuesto anual
para la operación del mismo, administrar los bienes y recursos, expedir los manuales de organización y
procedimientos, dar seguimiento a la implantación y operación del sistema en cada dependencia y en caso
de ser necesario, dictar las medidas correctivas que se requieran.
De igual manera, debe encargarse de aprobar los mecanismos y criterios de evaluación, promover y
aprobar los programas de capacitación y actualización, establecer mecanismos necesarios para conocer la
opinión ciudadana respecto al funcionamiento del sistema, y revisar de manera periódica la operación del
Sistema en las diversas dependencias.
Profesionalización en las Entidades Federativas
En 2007, el Instituto Nacional para el Federalismo y el Desarrollo Municipal (INAFED) realizó un estudio diagnóstico sobre los sistemas de profesionalización existentes en 21 de las 32 entidades federativas
del país. El objetivo del estudio consistía en valorar en términos de consistencia y funcionalidad las tendencias organizativas, de planeación y de los procesos de los sistemas de profesionalización que operan en
distintas entidades federativas disponer de elementos de análisis para la formulación del Modelo de Sistema
de Profesionalización tipo para servidores públicos de las administraciones estatales (INAFED, 2007). El
reporte del INAFED ofrece una valoración general sobre las condiciones del sistema de profesionalización
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en términos normativos, organizacionales y de funcionamiento. El documento no se centra en el análisis
específico de cada Estado, por lo que a partir de la información proporcionada por cada estado, se brinda un
panorama general de las administraciones locales.
La publicación de la ley del servicio profesional a nivel federal fue un avance importante en la materia
debido a que esto impulsó a distintas administraciones locales a realizar esfuerzos orientados a mejorar el
sistema existente, y en algunos casos, a construir uno que les permita construir una burocracia profesional
y capaz, que contribuya de manera positiva al desempeño del gobierno y a la mejora continua (INAFED,
2007). Las particularidades que se registran en las entidades federativas respecto a la profesionalización
son diversas. En algunos casos, entidades que al menos cuentan con una ley clara que regule el sistema,
tal es el caso de Zacatecas2, o el entonces Distrito Federal3. Por otra parte, estados que simplemente no se
tiene un marco normativo claro, y en algunos otros se logra observar cómo aún se encuentran en proceso
de desarrollo, es decir, no existen aún los elementos suficientes que permitan evaluar su funcionamiento.
Profesionalización del Servicio Público en el Estado de Nuevo León
Tal y como se ha tratado de explicar a lo largo del texto, establecer un sistema de profesionalización requiere de varios elementos técnicos y de organización. Es necesario contar con una normativa clara que defina el objetivo del sistema, la manera en que debe operar, el órgano encargado de su ejecución, etcétera. No
obstante, vale la pena partir del entendido que la profesionalización, tal y como lo estudia Arroyo (2010),
es una política pública que en primera instancia debe ser un elemento que integre la agenda política, pues
mucho depende el adecuado funcionamiento del sistema de la voluntad del poder político para conseguirlo.
El Plan Estatal de Desarrollo 2016-2021 cuenta con nueve capítulos, de los cuales se rescatan el tercero, Gobierno Eficaz y Transparente, y el octavo, Prioridades de Gobierno. En ambos apartados se señala
la importancia y a necesidad de fortalecer la capacidad de acción del gobierno, hacer del aparato estatal
un gobierno capaz de responder a las necesidades ciudadanas. De manera específica, el tema 2 del tercer
capítulo, de manera clara señala la profesionalización del servicio público como algo imperativo de este
nuevo gobierno.
Lo anterior sirve para confirmar lo que se mencionaba al principio de este texto, los gobiernos verdaderamente entienden que la profesionalización se ha vuelto en un imperativo de los gobiernos, como un
mecanismo que puede ayudar a la lucha contra la corrupción que tanto ha permeado en las administraciones
públicas. Abogar por la profesionalización del servicio público parece incluso un discurso indispensable
dentro de las plataformas de gobierno, sin embargo, tal parece que los esfuerzos reales y tangibles no acompañan ese entendido.
El estado de Nuevo León cuenta con una Ley del Servicio Civil, publicada en el Periódico Oficial del
estado el 26 de junio de 1948, reformada por última vez el 29 de diciembre de 2017, y tiene por objeto
regular las relaciones de trabajo del gobierno del estado con sus servidores, además de ampliarse para los
trabajadores de los ayuntamientos. Esta legislación protege al trabajador desde el momento en que toma
posesión del empleo o el cargo para el que haya sido designado o desde que aparezca su nombre en nómina
o lista de raya (INAP, 19999). En otras palabras, a nivel estatal, esta es la ley que rige la relación laboral
de los trabajadores públicos con el gobierno, señala entre otras cosas, los derechos y obligaciones de los
trabajadores, horas laborales, descansos, salarios, entre otras cosas. Es decir, no es una norma que contemple la existencia de un sistema público de carrera que regule el ingreso, la capacitación, la promoción y la
separación del cargo4.
2
Periódico Oficial del Gobierno del Estado de Zacatecas. Ley del Servicio Profesional de Carrera del Estado
y Municipios de Zacatecas. 10 de junio de 2003.
3
Gaceta Oficial del Distrito Federal. Ley del Servicio Público de Carrera de la Administración Pública del
Distrito Federal. 13 de junio de 2000.
4
Ley del Servicio Civil del Estado de Nuevo León. Disponible en: http://www.hcnl.gob.mx/trabajo_legislativo/leyes/leyes/ley_del_servicio_civil_del_estado_de_nuevo_leon/
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No obstante, de acuerdo con la investigación de Arroyo (2010), el estado de Nuevo León tuvo un
importante avance en la materia, pues como parte del Plan Estatal de Desarrollo 2004 – 2009, así como
del Programa Sectorial de Modernización Administrativa y Competitividad Gubernamental, el sistema de
profesionalización se formaliza mediante el Decreto que establece el Estatuto de Profesionalización para
el Servicio Público del Estado de Nuevo León, en el cual se define el marco jurídico básico que regula el
Sistema de Profesionalización de la Administración Pública de Nuevo León.
Con el mismo decreto se creó el Instituto de Profesionalización para el Servicio Público del Estado
de Nuevo León como órgano rector del sistema, disponiendo para el desarrollo e implementación de la
política, de infraestructura administrativa, capital humano, recursos tecnológicos y materiales, así como de
la asignación de presupuesto para administrar, operar y desarrollar el sistema de profesionalización y los
subsistemas que lo integran (Artículo 29º).
Sin embargo, el problema principal para que este estatuto se cumpla es que debería estar vigente. De
acuerdo con el mismo estatuto, en su artículo 42º señala que le corresponde a la Oficialía Mayor de Gobierno administrar y operar el Subsistema de Ingreso; desarrollar y administrar el Catálogo General de Puestos
de la Administración Pública Estatal, en atención a las necesidades de profesionalización y en coordinación
con el Instituto de Profesionalización; así como coordinar, integrar, analizar, validar y registrar los perfiles
de puestos.
En la reforma de 2016 a la Ley orgánica de la administración pública estatal establece una nueva estructura orgánica en la que se sustituye a dicha oficialía por una Coordinación Ejecutiva de la Administración
Pública del Estado. Lo lógico hubiera sido reformar y actualizar esa información en el estatuto de profesionalización, sin embargo, no fue así. En el mejor de los casos, pudiera suponerse que en la práctica, el
sistema de profesionalización operaría omitiendo ese detalle de forma en la normatividad, sin embargo tal
suposición resulta imposible debido a que una vez revisada la estructura de gobierno mediante la información pública en el portal del gobierno estatal, el Instituto de Profesionalización no se contempla en ningún
sitio web, ni forma parte de algún organigrama. Ese instituto no se contempla en el listado de dependencias
públicas que se encuentra disponible en el portal del gobierno del estado5.
La misma reforma a la ley orgánica del año 2016, sustituye el texto del artículo 31 que Arroyo (2010, p.
17) había tomado para su investigación, en la cual se señalaba en su fracción VII “llevar a cabo programas
y acciones... relativos a establecer la profesionalización del servicio público en el Estado”. El texto actual
de ese mismo artículo es el siguiente: “La Secretaría de Administración es la dependencia encargada de administrar los recursos humanos, materiales y servicios que requiera la Administración Pública del Estado”,
el mismo artículo 31 señala que a la Secretaría de Administración le atañe la responsabilidad de programar
y celebrar los contratos por los cuales se realicen las contrataciones de recursos humanos, así como tramitar
los nombramientos, promociones, cambios de adscripción, licencias, bajas y jubilaciones de los servidores
públicos del Poder Ejecutivo.
De más está decir, que esta reforma de 2016 a la ley orgánica, no solo deja de lado al estatuto del servicio profesional y al instituto de profesionalización como elementos que rijan la integración del servicio
público, sino que además dota de total discrecionalidad al poder ejecutivo para contratar y nombrar a
funcionarios y servidores públicos de la manera que más le convenga. Sin mencionar que se minimiza de
manera exponencial la importancia de la implementación de un sistema profesional en el gobierno estatal
pues la gestión de los recursos humanos del ejecutivo estatal, solo quedaron bajo la responsabilidad de una
Dirección General perteneciente a la Secretaría de Administración.

5

Dependencias del Gobierno Estatal. Consultar en: http://www.nl.gob.mx/dependencias
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3- MÉTODO
Diseño
El enfoque investigativo de la presente investigación es cualitativo, de acuerdo con Hernández, Batista
y Fernández (2014) “Utiliza la recolección y análisis de los datos para afinar las preguntas de investigación
o revelar nuevas interrogantes en el proceso de interpretación” (p.7).
Alcanzando un diseño no experimental “Que se realiza sin la manipulación deliberada de variables y
en los que sólo se observan los fenómenos en su ambiente natural para después analizarlos” (Hernández,
Batista y Fernández, 2014, p. 149).
El alcance establecido es el exploratorio “emplean cuando el objetivo consiste en examinar un tema
poco estudiado o novedoso” (Hernández, Batista y Fernández, 2014, p. 91).
Instrumentos
Para la construcción del marco teórico-conceptual de la importancia de la profesionalización del servicio público en Nuevo León, se consultaron un total de cuarenta y dos referencias bibliográficas utilizándose
como instrumento las ideas, argumentos y proyectos que fueron interpretados desde una perspectiva analítica y crítica.
Procedimiento
Con relación a la comprensión del problema de la investigación se recopilan fuentes secundarias de
documentos académicos. En el marco de referencia se definen los conceptos básicos relativos a la profesionalización del servicio público en Nuevo León. Una vez recopilada y analizada la información se construye
el documento objeto de este trabajo. Por último, se realizan las recomendaciones y conclusiones conforme
a los objetivos trazados (Lechuga, 2018, p. 196).
CONCLUSIONES
Estos argumentos son relevantes por varias razones, en primer lugar, exponen la amplitud de perspectiva que permite el MF y la observación de segundo orden, pero, por otro lado, son una muestra fehaciente de
que las críticas en torno al supuesto ‘conservadurismo” de la teoría luhmanniana y el método funcional no
tienen origen en la reflexión teórico-metodológica, sino en el prejuicio y el desconocimiento.
Como sostiene Torres (en Luhman, 1998: 17), en nuestro medio, es común el rechazo al trabajo de Niklas Luhmann, bajo la queja de que su teoría resulta demasiado compleja. Ello tiene efectos hondos en el
pensamiento sociológico, pues, como señalamos, o se critica a Luhmann desde la falta de comprensión o,
sencillamente, se descarta como explicación posible. Esta situación ilumina la necesidad de elaborar ejercicios de ‘traducción’, de clarificación de la teoría luhmanniana y los recursos que involucra, con el ánimo
de entablar diálogos académicos que excluyan perspectivas políticas o morales.
El método funcional, como señalamos, consiste en relacionar varias causas que son funcionalmente
equivalentes para producir el mismo efecto, e intenta identificar cuál es el criterio de selección de una causa
para producir cierto efecto y con relación a qué función lo cumple. Partir del reconocimiento del carácter
abstracto de las funciones y de los problemas de referencia, observar la equivalencia entre las posibles soluciones del mismo, permite una mirada de gran angular, desontologiza, complejiza, transita por ‘lugares’
que, con el uso de otros métodos, quedan completamente invisibilizados.
En este sentido, reiteramos, a propósito del ‘carácter conservador’ atribuido al MF, que el funcionalismo no busca justificar algún tipo de efecto y después encontrar una causa que garantice la producción
del mismo, más bien, utiliza la referencia a un tipo de efecto particular como estímulo para comparar y
equiparar determinados hechos causales. Por ello, no procede a partir de la exclusión de todas las otras
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causas posibles y la designación de una, sino de la inclusión, pues su pretensión es identificar rendimientos
equivalentes en la resolución de problemas particulares de los sistemas sociales.
Esta manera de proceder sólo es posible a partir de una construcción particular del concepto de observación, a saber, observar como el trazo de una distinción, como el ejercicio de sacar algo del unmarked space
del mundo, como una operación que no adquiere sustancia alguna, sino que únicamente actualiza un lado
de una forma, una forma que siempre aparece como ‘invisible’ para quien observa y que por ello reclama
la perspectiva del segundo orden.
La observación de segundo orden permite identificar la distinción que utiliza el observador de primer
orden, con ello es posible clarificar ¿qué es lo que el observador de primer orden excluye cuando utiliza esa
distinción?, ¿qué es lo que ésta no le permite ver?, ¿por qué esa distinción y no otra? Dicha estrategia se
traduce en una ‘crítica’ más profunda que cualquiera planteada por las ‘teorías marxistas’, en el sentido de
que presenta una imagen compleja del mundo, que excluye explicaciones unilaterales y simplistas.
Mirar desde el segundo orden, permite acceder a un concepto de realidad que sólo puede ser resultado
de una red de observaciones cuya ‘consistencia’ y validez se explica sólo a partir de su facticidad. Es decir,
en la base del orden social no aparece ningún tipo de consenso o instrucción ontológica, sino un entramado
de observaciones recursivas.
Pensar, desde la teoría de sistemas, a la sociedad moderna como resultado de una multiplicidad de observaciones permite reconocer que siempre existe ‘el otro lado’, que quien observa es incapaz de percibir
las discontinuidades y las distinciones de las que parte la propia observación, es decir, es incapaz de ver
lo que no ve, por tanto, es en este sentido que la observación de segundo orden se convierte en un recurso
imprescindible en la sociología, pues permite ver lo que el observador de primer orden no puede.
Sólo en este contexto adquieren relevancia las posibles soluciones a los problemas, que no fueron
seleccionadas. Bajo este concepto de realidad la noción de contingencia juega un papel central, pues la
selección de una solución a un problema de referencia sólo es una entre otras soluciones posibles, es decir,
es contingente.
A partir de ello es posible comprender, por un lado, la importancia de la relación entre el método funcional y la observación de segundo orden en la propia teoría luhmanniana y por otro, la relevancia de este
binomio para el pensamiento sociológico, en el sentido de que, el MF, permite, también reconocer que su
observación es una observación hecha por un observador, en este sentido, puede ser observada.
Finalmente consideramos importante enfatizar que la discusión desarrollada en el presente artículo refuta las críticas (prejuicios) señaladas al inicio de la exposición. Pues frente a la idea de que, por herencia
parsoniana, el método funcional de Niklas Luhmann concibe al sistema en términos de orden y equilibrio,
por tanto, las estructuras deben mantienen una función estática, es necesario recordar, que tal y como sostiene Galindo (2008: 58) en la reconstrucción que Luhmann elaboró del método funcional, buscó, fundamentalmente, rescatarlo de las premisas del estructural funcionalismo parsoniano.
Mientras que, para Parsons, la existencia del sistema social depende sólo de cuatro funciones, para Luhmann, como ya se demostró, la idea de función y estructura no permanece estática, por el contrario, éstos
son vistos como componentes dinámicos que pueden ser transformados. El reconocimiento del dinamismo
en el sistema, es decir, de que todo sistema social se compone de elementos basalmente inestables y que
en este sentido las estructuras están supeditadas a las operaciones, responde a la segunda crítica, citada en
las primeras líneas de este texto, que sostiene que el método funcional descuida el cambio y el ‘conflicto’.
Por otro lado, la perspectiva formal del método funcional anula toda noción de actores portadores de
funciones; como se especificó, para Niklas Luhmann la función no tiene sustancia, tampoco es un efecto
a producir, ésta es únicamente un esquema lógico regulador, que organiza un ámbito de comparación de
efectos equivalentes.
Reservamos el final de este artículo a la crítica según la cual el método funcional ‘no cumple con los
requerimientos mínimos que demanda la ciencia’, porque consideramos sustancial, subrayar que pocas rutas de análisis permiten una imagen tan amplia de los problemas sociológicos, como la que logra el método
funcional.
La posibilidad de observar las diversas opciones que pueden sustituirse en una relación de equivalencia
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y logran desparadojizar la paradoja del observador, el ejercicio de comparar diversas observaciones, científicas y cotidianas, la forma problema/ múltiples soluciones equivalentes del problema amplían la visión
científica, como no lo había hecho antes ninguna perspectiva. La ‘duda metódica’ que se logra con la visión
funcionalista es una innovación revolucionaria en sociología.
REFERENCIAS
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Análisis de la problemática de mortalidad materna en el estado de nuevo león en la actualidad
Analysis of the maternal mortality problematic in nuevo león state nowadays
Gerardo, Tamez-González1
Hannia Melissa Treviño Treviño2
Universidad Autónoma de Nuevo León
RESUMEN
El presente artículo es producto de una revisión bibliográfica, cuyo objetivo consistió en mostrar evidencia de la
mortalidad materna como un elemento clave de la teoría del desarrollo humano, así como los distintos entornos institucionales, políticos y sociales que brindan el acceso a la salud en el estado de Nuevo León, como uno de los factores
principales para avanzar hacia una sociedad sustentable con un nivel alto de calidad de vida. Se aplicó el método de
análisis, con un enfoque cualitativo, diseño no experimental, bajo un nivel documental-bibliográfico transversal. Tras
la revisión documental se encontró que: la medición de indicadores de salud en el estado de Nuevo León son diseñados
sobre la base de las instituciones mundiales en salud, que brindan información esencial y especifica respecto a la salud
materna.
Palabras clave: Mortalidad materna, objetivos del desarrollo del milenio, salud reproductiva.
ABSTRACT
This article is the product of a literature review, whose aim consisted in showing evidence of the maternal mortality
as a key element of the theory of human development, as well as the different institutional, political and social settings
which provide access to healthcare in the state of Nuevo León, as one of the main factors to move towards a sustainable
society with a high-quality life level. The method of analysis was applied with a qualitative approach, non-experimental
design, under a documentary-literature cross sectional level. After the documentary review, it was found that: the measuring of the health indicators in the Nuevo León State are designed on the basis of the global institutions on health,
which provide vital and specific information regarding to maternal health.
Key words: Maternal Mortality, Millennium Development Goals, Reproductive Health.

Cómo referenciar este artículo: Tamez-González, G., &amp; Treviño Treviño, H. M. (2017). Análisis de la
problemática de mortalidad materna en el estado de nuevo león en la actualidad. Revista Políticas,
Globalidad y Cuidadanía, 57-64.

Recibido: 03 de Agosto 2016 - Aceptado: 05 de Octubre 2016

1
Doctor en Gerencia y Política Educativa, pertenece al Sistema Nacional de Investigadores de CONACYT,
perfil PROMEP.
2
Estudiante de la Facultad de Ciencias Políticas y Relaciones Internacionales. hannymelissa@hotmail.com
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Análisis de la problemática de mortalidad materna...
1- INTRODUCCIÓN
En la actualidad la mortalidad materna es considerada como uno de los primordiales marcadores de
inequidad en el ámbito mundial e internacional, haciendo mención al estado de salud de la población y,
enfocándonos en las mujeres. El reducir el índice de la mortalidad materna ha sido considerado como una
prioridad en las políticas de salud, sobre todo desde la que los países miembros de las Naciones Unidas
crearon los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM), que en el año 2000 incluían la reducción en 75%
de la razón de mortalidad materna (RMM) global.
La mortalidad materna atenta contra los derechos humanos. Por consiguiente, la clasificación de los
derechos humanos relacionados con la mortalidad materna propuesta por Rebecca Cook, señala la violación
de los derechos en situaciones de exclusión, la deficiencia de los sistemas de salud y la falta de apoyo a la
mujer durante el embarazo y el parto.
Pisanty-Alatorre (2017), menciona que la divergencia en la RMM entre países ha sido ampliamente
documentada, al grado que ha sido nombrada “la mayor discrepancia de todas las estadísticas de salud
pública”. Sin embargo, la RMM muestra importantes diferencias al interior de los países, y México no es la
excepción. El Observatorio de Mortalidad Materna (OMM) da a conocer cada año un análisis de las cifras
de mortalidad materna generadas por la Secretaría de Salud (SSA).
“Actualmente, con todos los avances médicos con los que cuenta la humanidad, la muerte materna es
considerada entre los principales problemas de salud pública; una violación a los derechos humanos de las
mujeres, particularmente a sus derechos sexuales y reproductivos” mencionó al respecto el IPAS (International Pregnancy Advisory Services, 2016).
Algunos de los indicadores que fueron seleccionados dentro de este contexto están propuestos en el Objetivo 5: (mejorar la salud materna) de los Objetivos de Desarrollo del Milenio por la Organización de las
Naciones Unidas. Una de las características identificadas de estos indicadores, es que se tiene información
de diferentes años de observación, con la cual se puede apreciar su tendencia. Por consiguiente, bajo estas
circunstancias, formando parte con las “trayectorias de atención”, nos permite entender que, para que una
mujer muera de “muerte materna”, deben seguir factores que pueden incluir, desde la falta de ingresos, la
deficiencia de estado nutricio y la falta de medios de transporte, hasta la disminución de acceso de carácter
económico, geográfico o cultural a los servicios médicos. Estos factores se manifiestan de manera desigual
y no aleatoria en espacios o territorios concretos.
Algunas de las causas conocidas, que han dado origen a esta problemática son: el rezago social, la
escolaridad, la atención prenatal, los embarazos previos, las causas obstétricas indirectas (neumonías), la
enfermedad hipertensiva del embarazo y el aborto, las cuales son cada vez más relevantes y tienden a incrementar, en relación a la hemorragia obstétrica y la infección puerperal.
Ahora bien en el artículo se analiza como problema la mejora de los indicadores de Salud Materna con
respecto a los indicadores del Observatorio de Mortalidad Materna en México, los Objetivos de Desarrollo
del Milenio y Objetivos del Desarrollo Sostenible de la ONU, en el estado de Nuevo León. Se plantea como
pregunta problema: ¿Cuáles son las causas de la mortalidad materna en el estado de Nuevo León? Siguiendo una metodología cualitativa se realizó una investigación teórica con fuentes secundarias, se presentan
elementos cuantitativos como apoyo a la pregunta, con el objetivo de analizar las causas de mortalidad
materna en el estado de Nuevo León.
2- FUNDAMENTO TEÓRICO
Panorama de Salud Materna en Nuevo León.
Para comprender de una mejor manera la problemática de la salud materna en el estado de Nuevo León
y sus factores, resulta fundamental dar cuenta a la comprensión de diversos conceptos básicos y análisis de
los mismos: salud materna, salud reproductiva, teoría del desarrollo, objetivos del milenio, embarazos. De
esta manera le daríamos un enfoque más específico y esencial a la salud materna.
Con respecto a la Organización Mundial de Salud la salud materna es conocida por constituir todos los
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aspectos de la salud desde el embarazo, al parto hasta el postparto. Aunque la maternidad es una experiencia de felicidad y alegría para muchas mujeres, en otras ocasiones es sinónimo de tristeza, enfermedad e
incluso muerte.
De acuerdo a este contexto, en la Conferencia Internacional sobre Población y Desarrollo, que se llevó
a cabo en el Cairo en 1994, se señaló que “La salud reproductiva es un estado general de bienestar físico,
mental y social, y no de mera ausencia de enfermedades o dolencias, en todos los aspectos relacionados
con el sistema reproductivo y sus funciones y procesos. En consecuencia, la salud reproductiva entraña la
capacidad de disfrutar de una vida sexual satisfactoria y sin riesgos de procrear, y la libertad para decidir
hacerlo o no hacerlo, cuándo y con qué frecuencia.”
Según las Naciones Unidas, en la Cumbre del Milenio de septiembre del año 2000, señala que “los
Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM) son las metas, cuantificadas y cronológicas, que el mundo ha
fijado para luchar contra la pobreza extrema en sus varias dimensiones: hambre, enfermedad, pobreza de
ingresos, falta de vivienda adecuada, exclusión social, problemas de educación y de sostenibilidad ambiental, entre otras.”
De acuerdo a la Norma Oficial Mexicana NOM-007-SSA2-1993 y al Hospital General de México, se
denomina embarazo, gestación o gravidez (del latín gravitas) al período que transcurre desde la implantación en el útero del óvulo fecundado al momento del parto.
Ilustración 1: Cómo avanzó México para alcanzar los Objetivos del Desarrollo del Milenio

Fuente: Naciones Unidas, 2016, Recuperado de http://www.un.org/es/millenniumgoals/pdf/2015/
mdg-report-2015_spanish.pdf
En la imagen presentada anteriormente, se observan los resultados finales de los objeticos con relación a
los indicadores establecidos por las Naciones Unidas, en México, el cuál se concluye que los únicos 2 objetivos no logrados son el objetivo 4. Reducir la mortalidad Infantil y el objetivo 5. Mejorar la Salud Materna,
objetivos que requieren ser atendidos a través de políticas públicas del gobierno federal.

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Análisis de la problemática de mortalidad materna...
Salud Materna
Este artículo hace mención, describe y analiza la trayectoria del índice de mortalidad materna (MM)
con base a los Objetivos de Desarrollo del Milenio y Objetivos de Desarrollo Sostenible. En septiembre
del año 2000 en la Cumbre del Milenio en Nueva York, convocados por las Naciones Unidas, 190 países
plasmaron en los Objetivos del Milenio diversos aspectos a nivel internacional en relación con la salud y al
índice de desarrollo humano; dichos objetivos están orientados a mejorar las condiciones socioeconómicas
y ambientales de los países para alcanzar una mejor calidad de vida de sus habitantes. Sin embargo algunos
de sus indicadores fundamentales son la tasa de mortalidad infantil y la tasa de mortalidad materna.
La ONU junto con la Declaración del Milenio fijó el 2015 como fecha límite para alcanzar los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM). Los ODM son las metas u objetivos que el mundo se ha fijado para
eliminar la pobreza extrema, el hambre y las enfermedades, para promover la igualdad de género, la salud,
la educación y la sostenibilidad ambiental. Así mismo, se expresan algunos de los derechos humanos básicos, como los derechos a la salud, la educación y la vivienda. Ese logra destacar que el panorama general
con respecto a lograr los ODM se ha tornado difícil. El gran crecimiento económico que se ha generado en
algunos países en desarrollo en los últimos 5 años, hacía pensar que al menos el objetivo número 1 relativo
a la pobreza podría alcanzarse en todo el mundo, pero se acentúo un gran golpe debido a las crisis de los
alimentos, los combustibles y los mercados financieros, lo cual crea nuevos riesgos. Como meta de medio
plazo se sigue esperando una disminución de la proporción de madres en situación grave de salud materna
en el mundo en desarrollo, pero se considera que será a un ritmo menor al que se había previsto antes, debido a la desaceleración del crecimiento económico.
Al partir del 2015, se dio a conocer el paso a una nueva agenda Internacional, debida al incumplimiento
de los ODM, lo cual ahora se conocen como Objetivos del Desarrollo Sostenible (ODS). Esto no hace referencia a la desaparición de los ODM si no que los ODS no solo complementan si no también profundizan
el trabajo ya realizado para la mejoría de la calidad de vida de las personas.
Razón de mortalidad materna (defunciones por cada 100 mil nacidos vivos) Nuevo León
Gráfica 1 Razón de mortalidad materna (defunciones por cada 100 mil nacidos vivos) Nuevo León

Fuente: Recuperado de http://www.objetivosdedesarrollodelmilenio.org.mx/Default.aspx?Param=GRAODM005000200010,28,019,2014,False,False,False,False,False,False,False,0,0,E
En la gráfica anterior se observa la razón de mortalidad que abarca desde el año de 1990 hasta el 2015,
se muestra la meta nacional establecida por las Naciones Unidas, y se logra destacar la desestabilidad que
se ha presentado a lo largo de esos años.
Al haberse cumplido el tiempo estimado de los ODM, las Naciones Unidas pactaron en 2015 los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), entre los cuales encontramos la reducción de la RMM general a menos
de 70 muertes por 100 000 nacidos vivos para el año 2030.
Así, para enfrentar ese enorme reto y procurar la reducción esperada de la mortalidad materna en los
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años siguientes conforme a los ODM, habría que fortalecer seriamente acciones tendientes a mejorar los
procesos de atención vinculados con el embarazo, parto y puerperio en todas las entidades federativas,
puesto que se sabe con datos de 2009 que la gran mayoría de las muertes maternas ocurren en instituciones
públicas de salud.
Según Sergio Arellanos Balderas, la Secretaría General de Salud, en el 2009, implementó una estrategia
que daría beneficio a la reducción de la mortalidad materna e impulsaría mejores prácticas sanitarias. Gracias a ello se firmó el Convenio General de Colaboración Interinstitucional para la Atención de la Emergencia Obstétrica entre el Instituto Mexicano del Seguro Social, el Instituto de Seguridad y Servicios Sociales
de los Trabajadores del Estado y la Secretaría de Salud, en el cual se establece que todas las mujeres que
presenten complicaciones obstétricas deberán ser atendidas en cualquiera de las unidades de salud de dichas
instituciones, sin importar su condición de afiliación.
Cabe señalar que el Diputado Sergio Arellano Balderas, del H. Congreso del Estado de Nuevo León,
propuso atender de emergencia a embarazadas en el año 2016, haciendo referencia a la nueva agenda de las
Naciones Unidas con fecha limite al 2030. Hace mención a la falta de educación, alimentación nutricia, de
soporte social y de infraestructura médica, los cuales se conocen como factores directamente asociados a la
salud materna, y hace referencia la falta de equidad de las clases sociales.
Aunque se puede observar que ha disminuido, desde el 2010 al presente año en Nuevo León, el índice
de mortalidad materna, la Observación de Mortalidad Materna de Nuevo León menciona que el número de
fallecimientos por cada 100 mil nacidos vivos, es de 20 mujeres muertas.
Ilustración 2 Numeralia 2015 Nuevo León

Fuente: Recuperado de http://www.omm.org.mx/images/stories/Documentos%20grandes/Numeralia_2015_26mar.pdf
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Por consiguiente, en el 2015 se plantearon diversas reformas a la Ley General de Salud, en la Ley del
Seguro Social y en la Ley del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado,
todas relacionadas con las urgencias obstétricas, obligando a los establecimientos médicos a tomar las
medidas necesarias que aseguren la valoración médica de la embarazada y el tratamiento completo de la urgencia o la estabilización de sus condiciones generales, para que pueda ser transferida a otra unidad médica
con el fin de preservar su vida e integridad física, sin restricciones de ningún tipo.
Por lo anterior, se estableció el siguiente decreto:
“DECRETO
ÚNICO.- Se reforma el artículo 31 bis y se adiciona el artículo 31 bis 1 de la Ley Estatal de Salud, para
quedar como sigue:
Artículo 31 bis.- La atención a la salud de la mujer comprende, principalmente, los programas de prevención de cáncer cérvico uterino, cáncer mamario, así como la prevención y control de riesgo preconcepcional y de enfermedades de trasmisión sexual, sin menoscabo de los servicios proporcionados mediante la
atención materna infantil y la planificación familiar.
Artículo 31 bis 1.- Los servicios de salud referidos en el artículo 20 de la presente Ley, prestarán atención expedita a embarazadas que presenten una urgencia obstétrica, solicitada de manera directa o a través
de otra unidad médica, en las unidades con capacidad para la atención de urgencias obstétricas, independientemente de su derechohabiencia o de su afiliación a cualquier esquema de aseguramiento. “
En el estado de Nuevo León, de acuerdo a la Dirección General de Epidemiología (2017), la RMM
alcanzó un valor de 32.6 defunciones maternas por cien mil nacimientos estimados, lo cual representa una
reducción de 8.7 defunciones porcentuales. Y en datos más recientes, en julio 2 del 2018, la RMM calculada es de 28.3 defunciones por cada 100 mil nacimientos estimados, con un decremento de 15.9 puntos
porcentuales respecto a los datos registrado el año pasado.
3- METODO
Diseño
El enfoque investigativo de la presente investigación es cualitativo, de acuerdo con Hernández, Batista
y Fernández (2014) “Utiliza la recolección y análisis de los datos para afinar las preguntas de investigación
o revelar nuevas interrogantes en el proceso de interpretación” (p.7).
Alcanzando un diseño no experimental “Que se realiza sin la manipulación deliberada de variables y
en los que sólo se observan los fenómenos en su ambiente natural para después analizarlos” (Hernández,
Batista y Fernández, 2014, p. 149).
El alcance establecido es el exploratorio “emplean cuando el objetivo consiste en examinar un tema
poco estudiado o novedoso” (Hernández, Batista y Fernández, 2014, p. 91).
Instrumentos
Para la construcción del marco teórico-conceptual de la teoría del método funcional, se consultaron un
total de diecisiete referencias bibliográficas utilizándose como instrumento las ideas, argumentos y proyectos que fueron interpretados desde una perspectiva analítica y crítica.
Procedimiento
Con relación a la comprensión del problema de la investigación se recopilan fuentes secundarias de
documentos académicos. En el marco de referencia se definen los conceptos básicos relativos a la mortalidad materna en Nuevo León. Una vez recopilada y analizada la información se construye el documento
objeto de este trabajo. Por último, se realizan las recomendaciones y conclusiones conforme a los objetivos
trazados (Lechuga, 2018, p. 196).
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�Tamez-González, G &amp; Treviño Treviño, H
CONCLUSIÓN
En Nuevo León la tasa de mortalidad materna durante el periodo 1990 a 2010 presentó una reducción
de 11 puntos, pasando de 37.6 defunciones por cada 100 mil nacidos vivos en 1990, a 26.6 en 2012, y en
lo que va del año 2018 se ha calculado 28.3 defunciones. Esto indica que se ha mejorado la atención médica desde el periodo de gestación hasta el alumbramiento, lo cual es importante resaltar las condiciones
de salud de los infantes y de las mujeres embarazadas a nivel nacional. Los problemas de las mujeres en
gestión de salud deberían ser un factor primordial en nuestro estado, y no una fatalidad o un problema que
sea complejo con una difícil decisión.
“La Organización Panamericana de la Salud (OPS) señala que el 95% de la muerte materna es prevenible con el conocimiento existente, si la mujer recibe oportunamente atención digna y de calidad, pues esta
problemática es expresión de la inequidad y desigualdad y de la falta de empoderamiento de las mujeres”,
menciona el informe SAPI-ISS-74-15 presentado por la Cámara de Diputados, firmado por la Investigadora
Parlamentaria Claudia Gamboa Montejano y la Maestra Sandra Valdés Robledo.
Es por lo anterior que se debe lograr la equidad de género en Nuevo León, además el gobierno
debe crear políticas públicas enfocándose en la salud materna, y resolver esta problemática.
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Análisis de la problemática de mortalidad materna...
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Financiando esfuerzos contra el cambio climático en américa latina
Afinancing efforts against climate change in latin america
Sandra, Guzmán1
Mariana, Castillo2
Alin, Moncada3
Grupo de Financiamiento Climático para América Latina y el Caribe (GFLAC)
RESUMEN
El presente artículo es producto de una revisión bibliográfica, cuyo objetivo consistió en presentar una visión sobre
la evolución del financiamiento climático a nivel global, y cómo éste ha impactado en la región de América Latina, con
particular énfasis en la participación del financiamiento en materia de energías alternativas y renovables. Se aplicó el
método de análisis, con un enfoque cualitativo, diseño no experimental, bajo un nivel documental-bibliográfico transversal. Tras la revisión documental se realiza un breve análisis de cómo se ubica México en estas discusiones y las
necesidades nacionales que se derivan de los procesos internacionales como el Acuerdo de París. Se concluye que se
requiere una acción conjunta, coordinada y determinante de todos los actores involucrados. Los gobiernos nacionales
y locales, el sector privado, los fondos multilaterales, la banca, la sociedad civil, etc.
Palabras clave: América Latina, cambio climático, desarrollo sustentable, y financiamiento.
ABSTRACT
This article is the product of a literature review, whose aim consisted in submitting a vision about the evolution of
the funding of climate change in a global level, and how this has had an impact on the Latin America region, with a
special focus on the funding participation with regard to alternative and renewable energies. The method of analysis
was applied with a qualitative approach, non-experimental design, under a documentary-literature cross sectional level.
After the documentary review a brief analysis is done about where Mexico is in these arguments and the needs that arise
from the international processes such as the Paris Agreement. It concludes that it is necessary a coordinate, determining
and joint action from all of the involved actors. The local and national governments, the private sector, multilateral
funds, banking, civil society, etc.
Key words: Latin America, Climate Change, Sustainable Development, Funding.

Cómo referenciar este artículo:
Guzmán, S., Castillo, M., &amp; Moncada, A. (2017). Financiando esfuerzos contra el cambio climático en
américa latina. Política,Globalidad y Ciudadanía, 65-74.
Recibido: 23 de Agosto 2016 - Aceptado: 26 de Octure 2016

1 Master en Política y Regulación Ambiental por la London School of Economics and Political Sciencie (LSE).
2 Coordinadora de la Agenda Naciaonal, Grupo de Financiamiento Climático de América Latina y el Caribe (GFLAC).
alin.moncada@gmail.com
3 Coordinadora de Comunicación Estratégica, Grupo de Financiamiento Climático de Americe Latina y el Caribe
(GFLAC). alin.moncada@gmail.com
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Financiando esfuerzos contra el cambio climático...
1.- INTRODUCCIÓN
Las soluciones a los impactos y consecuencias del cambio climático se han ido constituyendo desde
un enfoque multi nivel y multi sector, debido a un creciente reconocimiento de que la acción unilateral, o
uni-sectorial no servirán para contrarrestar los impactos hasta ahora ocasionados por el problema.
A nivel global, se han hecho estimaciones sobre el costo del cambio climático y sobre el costo de la
inacción (Stern, 2006, 2009). Aunque los montos han variado de estudio a estudio, se calcula que el costo
de atender el problema podría representar al menos el 2% del producto interno del mundo; sin embargo, se
habla de que el costo de la inacción podría significar hasta el 20% (Stern, 2006, 2009).
Estas estimaciones han generado un debate internacional que hoy se ha traducido en una creciente
discusión sobre los medios necesarios para financiar las acciones requeridas, con el propósito de reducir
las emisiones que causan el problema, así como para financiar acciones que incrementen la resiliencia y
disminuyan la vulnerabilidad.
En este capítulo, se presenta una visión sobre la evolución del tema de financiamiento climático a nivel
global, y cómo esto ha impactado a la región de América Latina, con un particular énfasis en la participación del financiamiento en materia de energía renovable. De igual forma, se presenta un breve análisis de
cómo se ubica México en estas discusiones y las necesidades nacionales que se derivan de los procesos
internacionales, como lo es el Acuerdo de París.
2.- FUNDAMENTO TEÓRICO
Perspectivas del financiamiento climático a nivel global
El tema de financiamiento ha sido uno de los pilares de las discusiones globales desde la Conferencia
de las Naciones Unidas sobre el Medio Humano celebrada en Estocolmo en 1972, en la que ya se hablaba
de los costos que la destrucción ambiental podría traer a los países. Estos argumentos sentaron las bases
para que el tema de financiamiento se colocara en la agenda de la Conferencia de Río de Janeiro en 1992
de la que se derivaron la creación de las Convenciones de Biodiversidad, de Desertificación y de Cambio
Climático. En dicha Conferencia de 1992, hubo un planteamiento inicial basado en la responsabilidad de
los países desarrollados en la generación de los problemas ambientales existentes y, por ende, la responsabilidad que tienen de brindar recursos financieros, tanto para llevar a cabo sus propias acciones, como para
apoyar la acción de países en desarrollo.
En este sentido, la creación de la Convención Marco de Naciones Unidas sobre Cambio Climático
(CMNUCC), fue la que estableció la relación donante-receptor que perduró por años. El Artículo 3º de
la CMNUCC apuntala que “las Partes que son países desarrollados y las demás Partes desarrolladas que
figuran en el anexo II, proporcionarán recursos financieros nuevos y adicionales para cubrir la totalidad de
los gastos convenidos que efectúen las Partes que son países en desarrollo para cumplir sus obligaciones”
(CMNUCC, Artículo 3).
Al respecto, la Convención señala en su Artículo 5º que “las Partes que son países en desarrollo y las
demás Partes desarrolladas que figuran en el anexo II tomarán todas las medidas posibles para promover,
facilitar y financiar, la transferencia de tecnologías y conocimientos prácticos ambientalmente sanos, o el
acceso a ellos, a otras Partes, especialmente las Partes que son países en desarrollo, a fin de que puedan
aplicar las disposiciones de la Convención” (CMNUCC, Artículo 5).
Este mandato es el que ha guiado de manera primaria la visión del financiamiento para atención del
cambio climático, no obstante, su interpretación se ha dado en función de las necesidades de los países.
Si bien, se reconoce que los países desarrollados son los que proporcionarán recursos, el Artículo 5 señala
que los países en desarrollo deben promover, facilitar y financiar también tecnologías y conocimiento para
atender el problema.
Aunque hay un manifiesto de que las diversas partes deben tomar medidas, ha existido discrepancia en
la interpretación de esto. Por una parte, dentro del grupo de países en desarrollo, se encuentran diversos
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países, como la mayoría de países africanos y los denominados países menos desarrollados, cuyas capacidades económicas son restringidas. Por otra parte, esta misma clasificación incluye a países como China,
India, Brasil y otros, que se encuentran en una trayectoria de desarrollo y crecimiento económico distinta,
y por tanto su incorporación dentro de esta clasificación ha sido puesta en tela de juicio, por considerarse
economías de renta media que no deberían recibir más fondos de cooperación.
Este debate es el que perduró en el marco de las negociaciones de cambio climático durante años, hasta
hace poco con la creación, aprobación y entrada en vigor del Acuerdo de París. El Acuerdo, si bien reconoce que los países desarrollados deben mantener el liderazgo en la provisión y movilización de flujos de
financiamiento, también reconoce y da la bienvenida a que “otras partes” en capacidad de hacerlo, provean
de financiamiento para la atención del cambio climático (Acuerdo de París, Artículo 9).
Lo anterior, ha traído nuevos debates a la esfera internacional, como la manera en que los países deben
definir lo que es y lo que no es financiamiento climático y en qué momento dicho financiamiento debe ser
o no contabilizado. Esto debido a que en 2009 se propuso y en 2010 se acordó, que los países desarrollados
transferirán 100 mil millones de dólares anuales a países en desarrollo a partir de 2020 (COP15, Copenhague y COP16, México).
Aunque no existe un sustento que justifique la cifra de los 100 mil millones, es la cifra que ha guiado
el debate internacional, y el mayor cuestionamiento ha sido la manera en que los países alcanzarán dicha
transferencia y la importancia de definir las fuentes que serán parte de esta transferencia, es decir, si serán
fuentes públicas o si también se contarán fuentes privadas.
Para ello, el Comité Permanente de Financiamiento llevó a cabo en 2014 su primera evaluación bianual
de flujos de financiamiento de cambio climático, con el fin de conocer las cantidades transferidas para 2011
y 2012. En dicho estudio se observó que en 2011 se transfirieron 340 mil millones de dólares, mientras que
en 2012 se transfirieron 650 mil millones (SCF, 2014).
En un segundo estudio publicado en 2016, el Comité identificó que en 2013 se transfirieron 687 mil millones de dólares y en 2014, 741 mil millones (SCF, 2016). Los resultados obtenidos en estos dos estudios
muestran que las cifras son superiores a los 100 mil millones comprometidos en 2009; sin embargo, el debate se ha concentrado en la definición de lo que el Comité contempló en estas estimaciones y la necesidad
de revisar que no se traten de cifras que hayan sido doblemente contadas.
En este sentido y derivado del Acuerdo de París, actualmente se encuentran en proceso de definición
las modalidades de contabilidad de financiamiento provisto y movilizado. Si dichas modalidades son implementadas a cabalidad, esto permitirá definir con claridad qué será y qué no será contabilizado como
financiamiento climático y, por ende, cuál es la cifra que realmente está fluyendo y con ello, identificar las
brechas existentes entre lo que se tiene y lo que se necesita.
Tales modalidades podrían ayudar a definir lo que la comunidad internacional debería entender como
financiamiento climático, ya que a la fecha no existe una definición universalmente aceptada.
La relevancia de esta discusión radica en que, mientras existe una creciente necesidad de actuar en materia de mitigación y adaptación, aún no existe una definición de qué tipo de actividades serán consideradas
como mitigación o adaptación. Un ejemplo de esta discrepancia se presentó en 2015 cuando la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OECD) y la Iniciativa de Política Climática (CPI),
presentaron un informe sobre el estatus del financiamiento global de cara al cumplimiento de los 100 mil
millones de dólares, y dentro de su metodología se determinó que ciertas actividades no deberían ser consideradas como cambio climático, aun cuando los donantes así lo consideren. Este fue el caso de proyectos
relacionados con “carbón limpio” promovidos por países como Japón (OECD, CPI, 2015).
La importancia de la definición de financiamiento climático también radica en que en 2015 los países
parte de la CMNUCC, fueron llamados a someter sus contribuciones nacionalmente determinadas (NDCs).
Éstas son acciones que los países, tanto desarrollados como en desarrollo, proponen poner en marcha para
cumplir con el Acuerdo de París y así evitar un aumento de la temperatura global de más de 2°C e idealmente en no más de 1.5°C.
Dichas contribuciones son de carácter nacional, es decir, que fueron definidas por países partes y presentan una serie de propuestas y medidas que están dispuestos a implementar como nación. Algunos países
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sometieron contribuciones que los países están dispuestos a implementar de manera incondicional, es decir,
con sus propios recursos, mientras que la mayoría de los países presentaron contribuciones condicionadas
a la existencia de apoyo financiero (CMNUCC, 2015).
En este sentido, la importancia de definir qué es el financiamiento climático, será un factor que ayudará
a definir cuáles de las acciones integradas por los países serán susceptibles de financiamiento internacional
o no. Esto es particularmente relevante para una región como América Latina que es altamente vulnerable
pero también responsable del 9% de las emisiones globales (CEPAL).
El financiamiento climático en América Latina
Estudios realizados por organismos como el Overseas Development Institute (ODI) y la Fundación
Heinrich Böll, muestran que la región de América Latina y el Caribe no es la principal receptora de financiamiento climático y que la región de Asia Pacífico es la que recibe la mayor cantidad de fondos en ese rubro.
Por otro lado, del financiamiento climático recibido en Latinoamérica, se ha comprobado que existe una
inequitativa distribución de los fondos. Históricamente Brasil y México han sido los mayores receptores del
financiamiento climático de la región (55%), habiendo conseguido entre ambos países más de 1,500 millones de dólares entre 2003 y 2016. (ODI, HBF, 2016). Este financiamiento se refiere principalmente a fondos
climáticos como el fondo de adaptación, el Fondo Verde del Clima, y otros en operación bajo la CMNUCC.
De igual forma, se ha identificado que la mayor parte del financiamiento se dirige a acciones de mitigación, pese a ser una región altamente vulnerable y requerir atención específica en el tema de adaptación al
cambio climático. Esta tendencia se confirma también con el estudio del Comité, ya citado, que ha detectado que 70% del financiamiento climático se va a mitigación y sólo 25% a la adaptación.
Por otro lado, de acuerdo a un estudio llevado a cabo por el Grupo de Financiamiento Climático para
Latinoamérica y el Caribe (GFLAC), se identifica que la mayor parte de los países de la región hacen mención sobre la necesidad de tener recursos financieros para cumplir con sus compromisos. Sin embargo, el
estudio muestra que pocos países han integrado cifras sobre las necesidades de financiamiento y estrategias
claras de cómo desean implementar dichas contribuciones (GFLAC, 2015).
El estudio señala que pese a reconocer la necesidad del financiamiento, aún existen limitaciones en la
identificación e integración del tema de financiamiento como eje transversal en las políticas climáticas.
En la revisión de casos, el GFLAC identificó que los dos principales instrumentos que se han utilizado
para la provisión de financiamiento internacional son préstamos y donaciones (Estudios de GFLAC en Argentina, Bolivia, Chile, Ecuador, Guatemala, Honduras, Nicaragua, y Perú, 2014-2015).
Tabla 1. Flujos internacionales de financiamiento climático en ocho países latinoamericanos (en
millones de dólares)

Fuente: Elaboración propia, 2017.
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Un aspecto fundamental en este sentido es la visión de financiamiento que se ha creado a nivel internacional, la cual está centrada en la cooperación internacional, cuando existen una diversidad de mecanismos
financieros que pueden ser parte de la provisión de recursos para la atención del problema.
En este sentido, el GFLAC también propone la revisión no sólo de los flujos que se reciben de cooperación internacional, sino también aquellos que se asignan vía los presupuestos públicos. En estudios
realizados por la organización sobre gasto público en materia de cambio climático se ha encontrado que, si
bien el gasto relacionado con cambio climático se ha incrementado, en general los países destinan menos
del 1% de su presupuesto público a financiar acciones de cambio climático, con la excepción de Guatemala,
Honduras y Nicaragua (GFLAC, 2017).
Tabla 2. Gasto público nacional relacionado con el cambio climático en América Latina (siete países)

Fuente: Elaboración propia, 2017.
Financiamiento para la transición energética en Latinoamérica
En América Latina y el Caribe, la principal fuente de emisiones es el sector energético que representa el
42% de las emisiones totales de la región (CEPAL, 2015b). Esto resulta particularmente relevante ya que se
espera que la demanda de energía primaria de la región sea al menos 80% más alta que los niveles actuales
(IDB, 2016), significando así un enorme riesgo de aumento de emisiones en la región. Para hacer frente a
la creciente demanda energética de Latinoamérica a la vez que se mantengan los compromisos climáticos,
será entonces de suma importancia tener una oferta de energía baja en emisiones y por las condiciones de
la región, la opción que parece óptima son las energías renovables.
Latinoamérica es una región altamente favorecida por la naturaleza: cuenta con radiación solar muy
alta, fuertes vientos en diversas zonas, corrientes de agua vastas, yacimientos geotérmicos, etc. El potencial
de la región se ha ido aprovechando cada vez más y se ve reflejado en la creciente inversión en energías
renovables que fue de 4.6 miles de millones de dólares en 2005 y aumentó drásticamente a 16.4 miles de
millones de dólares en 2015.
Costa Rica, por ejemplo, cuenta con una oferta eléctrica más limpia que países como Estados Unidos o
Australia. El país tico genera más del 99% de su electricidad a través de 5 fuentes renovables: hidroeléctrica
(78%), eólica (10%), geotermia (10%), biomasa y solar (1%) y en noviembre de 2017 rompió su propio
record al abastecer su demanda eléctrica exclusivamente por renovables durante 300 días del año.
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De 2005 a 2009, Brasil fue el país que atrajo el mayor monto de inversiones en renovables en la región
(70%), sin embargo, desde 2010 esa diferencia ha ido a la baja y cada vez más, la inversión en renovables
se distribuye en más países y a través de la región (ver Imagen 1). En 2015 la inversión en renovables destinada a Brasil fue del 40%.
Figura 1. Inversión en energía renovable en Latinoamérica por país

Fuente: IRENA, (2016).
Cabe señalar que el sector energético en donde más se ha invertido ha sido el eléctrico y cada vez más se
ha dejado de lado a los biocombustibles. Por otro lado, es necesario también identificar que las inversiones
corresponden a un incremento en la capacidad instalada eléctrica y la producción de electricidad renovable
(ver Imágenes 2 y 3). No basta con invertir mucho (o poco), pues la inversión va asociada al precio de la
tecnología en la que se invierte, es decir que, para medir la efectividad de la inversión en renovables, la
capacidad instalada y generación eléctrica deben observarse también al alza.
Figura 2. Capacidad eléctrica renovable (excluyendo grandes hidroeléctricas

Fuente: IRENA, (2016).
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Figura 3. Generación eléctrica renovable (excluyendo grandes hidroeléctricas)

Fuente: IRENA, (2016).
Latinoamérica tiene las emisiones de carbono más bajas por la generación de electricidad, sin embargo,
todavía existen 15 millones de personas en la región sin acceso a electricidad. El reto será entonces proveer
esa necesidad eléctrica a través de fuentes renovables y, sobre todo, que la mezcla energética total de la
región tenga una mucho mayor participación de renovables (ver Imagen 4).
Figura 4. Total de suministro de energía primaria en Latinoamérica en 2013

Fuente: IRENA, (2016).
Se espera que el pico de emisiones mundial por la generación de energía se dé en 2050, mientras que, de
acuerdo con el reporte New Energy Outlook 2017, el pico de emisiones por la producción de electricidad se
dará mucho antes, en 2026. Esto debido al retiro de emisiones de China por la generación eléctrica a través
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de carbón. El New Energy Outlook 2017 provee también un pronóstico alentador para México, al establecer
que para 2040 el país generará el 80% de su electricidad a través de renovables (la energía solar se espera
que tome un rol más importante y el país se convierta 29% más eficiente en el uso de electricidad). Sin
embargo, el reporte también hace referencia a que la tasa de crecimiento de renovables no será suficiente
para cumplir con los objetivos de reducción de emisiones globales.
A pesar de que 2016 vio un decremento del 23% respecto a 2015 en la inversión mundial en energías renovables, hoy en día atestiguamos cifras alentadoras que indican que Latinoamérica va por un buen camino.
El desarrollo de renovables se ha enfrentado a estructuras políticas y de instituciones fuertemente basadas
en los combustibles fósiles en Latinoamérica (por ejemplo, México, Brasil y Venezuela), sin embargo, poco
a poco las renovables han despegado y el propio mercado ha demostrado que hacen sentido económico para
la región. Por ejemplo, en 2016 Honduras proveyó el 9.8% de su electricidad a través de solar fotovoltaica,
mientras que en Uruguay la energía eólica abasteció el 22.8% de la demanda eléctrica. Por su parte, varias
islas caribeñas como Aruba, Curazao, Bonaire y San Eustaquio, alcanzaron niveles de energía renovable
superiores al 10% de su mezcla total.
En el mundo, se ha observado que, a pesar de las tendencias positivas, la tasa de desarrollo de renovables no será suficiente para lograr los compromisos del Acuerdo de París. Es necesario entonces acelerar el
desarrollo de renovables y para ello se necesitan mitigar las barreras existentes que en cada caso les impiden
despegar. Se han identificado dos aspectos clave para poder atraer inversiones privadas, ya sean locales
o internacionales: 1) el acceso al financiamiento de los proyectos y de la infraestructura asociada, y 2) el
compromiso y credibilidad de las entidades públicas a través de un marco legal específico, transparente y
constante en el tiempo (CEPAL, 2012).
Será importante también implementar medidas de incentivación de renovables no sólo en el desarrollo
de electricidad renovable, sino de energía renovable en su totalidad (calor, combustibles, etc.). Por otro
lado, para poder incrementar la participación de renovables de manera sustentable, será clave adoptar medidas de eficiencia energética mucho más agresivas para disminuir la energía “fósil” que actualmente no
se aprovecha.
Es un hecho que hay condiciones alentadoras en la región latinoamericana para el desarrollo de energías
renovables, sin embargo, es necesario fortalecer este ímpetu con políticas claras y condiciones favorables
para los inversionistas. Latinoamérica cuenta con el potencial natural, pero falta asegurar las demás condiciones para convertirlo en líder mundial.
Presupuesto público en materia de cambio climático en México
A nivel internacional se ha hablado mucho de la importancia de transferir recursos financieros para invertir en diversas actividades en materia de mitigación y adaptación y esta discusión se ha centrado mucho
en la transferencia de fondos de países desarrollados a países en desarrollo. Sin embargo, el llamado del
Acuerdo de París abre una nueva discusión que es la participación del financiamiento que viene de “otros
países” que también están haciendo contribuciones, esto se refiere a países en desarrollo.
El papel que los países en desarrollo tendrán en el financiamiento climático también será crucial, y esto
se relaciona con el rol de sus presupuestos públicos. El caso de México es significativo, pues es el segundo
país emisor en la región. Estudios en progreso muestran la evolución del gasto público y lo limitado que ha
sido la participación del mismo en las acciones de política climática (Guzmán, 2018).
En 2008 la partida presupuestal para el Programa Especial de Cambio Climático no existía, en 2009
se creó y se le asignaron recursos, mismos que en 2010 y 2011, en el contexto de la COP16 que se llevó a
cabo en Cancún en diciembre de 2010, aumentó. Sin embargo, en 2012 dicho presupuesto tuvo una caída
del 62%, y para 2013 dicha partida presupuestal desapareció.
En el mismo año, se creó el Anexo 16 para acciones de mitigación y adaptación al cambio climático que
en 2013 tuvo un ingreso de $3,956 millones de pesos mexicanos (mdp). Esta cantidad se ha aumentado de
manera muy limitada desde entonces, llegando a recibir $4,746 mdp en 2016 que sólo representa el 0.9%
del total del presupuesto.
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�Guzmán, S &amp; Castillo, M &amp; Moncada, A
El objetivo del Anexo es identificar el monto del gasto público asignado para hacer frente al cambio
climático en las entidades relacionadas con el problema, en este caso los miembros de la Comisión Intersecretarial de Cambio Climático (CICC) (Guzmán, S, 2018). De acuerdo con Guzmán, la cantidad de
dinero identificada desde 2013 hasta 2017, respectivamente, ha estado entre $34,514 y $36,878 mdp, con
la cantidad más baja en 2017 (2018).
Figura 5. Evolución de la asignación presupuestaria al Anexo sobre cambio climático.

Fuente: INECC, (2017).
En 2017, la Oficina de Evaluación del Instituto Nacional de Ecología y Cambio Climático (INECC),
que se encarga de evaluar el progreso de la política climática en México de acuerdo con la Ley General de
Cambio Climático (LGCC), llevó a cabo una evaluación sobre el funcionamiento de este Anexo. Con base
en esta evaluación, se identificaron tres aspectos clave, entre otros:
1.

2.

3.

No existe una metodología para definir claramente qué constituye actividades de cambio climático.
Se identificó que las personas que organizan la información presupuestaria no son las mismas que
quienes están a cargo del diseño real de los programas. En ese sentido, no existe una correlación
entre los objetivos de la política y la asignación del presupuesto público.Si bien la Secretaría de
Hacienda y Crédito Público (SHCP) está a cargo de la provisión de metodologías para la creación
de estos Anexos, la metodología que ellos brindan no incluye la consideración o los criterios del
cambio climático para definir lo que cuenta como cambio climático. Sólo incluye disposiciones
relacionadas con la presentación de la información presupuestaria.
No existe una correlación entre lo que se incluyó en el Anexo y las medidas incluidas en el Programa Especial de Cambio Climático (PECC), que según la Ley es el documento que debe definir
las disposiciones presupuestarias para implementar las actividades incluidas en el programa. Esto
significa que no todos los programas incluidos en el Anexo son parte del PECC, y otros programas
incluidos en el PECC no son parte del Anexo. El informe del INECC señala que los servidores públicos entrevistados expresaron que no toman en cuenta sus compromisos establecidos en el PECC,
pero que la prioridad para las dependencias es el cumplimiento de sus objetivos sectoriales (2017:
27) que van más allá del cambio climático.
El Sistema Nacional de Cambio Climático (SINACC) y la CICC, que son los dos organismos con
atribuciones para definir la orientación para incorporar el cambio climático dentro de los procesos
de planificación y particularmente para el cumplimiento de los objetivos incluidos en el PECC,
no han proporcionado orientación para incorporar el cambio climático dentro del gasto público, y
por lo tanto, tal ejercicio aún no se ha integrado en el Anexo. En la misma línea, se identificó que
el papel del Congreso como entidad con la atribución de aprobar el presupuesto, no ha jugado un
papel en el proceso de integración del cambio climático en la aprobación del presupuesto cada año.

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El presupuesto público en general ha sufrido recortes, sin embargo, los recortes más importantes se han
dado en el sector ambiental. Por ejemplo, la propuesta de Presupuestos de Egresos de la Federación (PEF)
2017 para medio ambiente presenta una reducción del 47% con respecto a lo aprobado en 2016.
La asignación de recursos para la atención al cambio climático, se vincula también con la protección
de derechos humanos fundamentales, consagrados en la Constitución Mexicana. En este sentido, existen
sub-funciones dentro del ramo de medio ambiente que son claves para la protección de los derechos humanos de las y los mexicanos. El caso de la sub-función “Administración del Agua” presenta una reducción de
más de $1,700 mdp, lo cual significa una caída real de 25.68%. Mientras que la sub-función “Ordenación de
aguas residuales, drenaje y alcantarillado” tiene un recorte de $3,802 mdp, lo que en términos reales se traduce en una reducción de 31.3%. Más aún, sub-funciones como “reducción de la contaminación” y “otros
temas de Protección Ambiental”, muestran un recorte de $340 mdp, es decir, una caída real de 25.29%, y
la segunda de $17,016 mdp, lo que representa, en términos reales, una reducción del 63.27% (PAN, 2016).
Esto no sólo es un problema para el sector en general, sino para temas de alta relevancia para el país
como el cambio climático. En el caso del presupuesto para cambio climático, aunque la tendencia de la
asignación presupuestal ha mostrado algunas mejoras en recientes años, ésta no es suficiente.
Lo anterior quiere decir que, aunque el tema de cambio climático ya no es sólo uno de tipo ambiental,
sino de tipo transversal que requiere de la participación de más sectores y que además afectará a otros tantos, el país sólo gasta 0.9% de su presupuesto en atender este tema. No obstante, México se ha colocado
como líder en la agenda internacional de cambio climático y desde el GFLAC señalamos que no existe
congruencia entre las acciones y compromisos establecidos a nivel internacional y las acciones que el país
realiza a nivel nacional.
3.- MÉTODO
Diseño
El enfoque investigativo de la presente investigación es cualitativo, de acuerdo con Hernández, Batista
y Fernández (2014) “Utiliza la recolección y análisis de los datos para afinar las preguntas de investigación
o revelar nuevas interrogantes en el proceso de interpretación” (p.7).
Alcanzando un diseño no experimental “Que se realiza sin la manipulación deliberada de variables y
en los que sólo se observan los fenómenos en su ambiente natural para después analizarlos” (Hernández,
Batista y Fernández, 2014, p. 149).
El alcance establecido es el exploratorio “emplean cuando el objetivo consiste en examinar un tema
poco estudiado o novedoso” (Hernández, Batista y Fernández, 2014, p. 91).
Instrumentos
Para la construcción del marco teórico-conceptual del financiamiento de esfuerzos contra el cambio climático, se consultaron un total de treinta y ocho referencias bibliográficas utilizándose como instrumento
las ideas, argumentos y proyectos que fueron interpretados desde una perspectiva analítica y crítica.
Procedimiento
Con relación a la comprensión del problema de la investigación se recopilan fuentes secundarias de
documentos académicos. En el marco de referencia se definen los conceptos básicos relativos al financiamiento al esfuerzo contra el cambio climático. Una vez recopilada y analizada la información se construye
el documento objeto de este trabajo. Por último, se realizan las recomendaciones y conclusiones conforme
a los objetivos trazados (Bascón et al, 2016, p. 39).

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México Monterrey, México, ISSN 2395-8448. pp 65-77. http://revpoliticas.uanl.mx/index.php/RPGyC/article/view/68

�Guzmán, S &amp; Castillo, M &amp; Moncada, A
CONCLUSIONES
Estado será clave en el desarrollo de renovables, pues se requieren mitigar aceleradamente las barreras
que impiden su desarrollo para poder asegurar más inversiones en la región que se den de manera Cada vez
es más evidente que, para alcanzar los objetivos que se establecieron en el Acuerdo de París, será necesaria
una acción conjunta y determinante de todos los actores involucrados. Los gobiernos nacionales y locales,
el sector privado, los fondos multilaterales, la banca, la sociedad civil, etc. deberán coordinar en conjunto
y eficazmente las acciones que nos permitan mantener a nuestro planeta por debajo de un aumento de temperatura de 1.5°C.
Para lo anterior, se requiere que los países establezcan de manera clara los costos para alcanzar las metas
establecidas en sus contribuciones nacionales, así como la identificación de los recursos que actualmente
reciben y hacia donde se están destinando estos recursos, para verificar que efectivamente están alineados
con las prioridades establecidas a nivel nacional en materia de cambio climático.
Como se presentó en este artículo, es necesario contar con metodologías para contabilizar el financiamiento climático, en las que se establezca qué actividades van a ser consideradas como financiamientos
climáticos y cuáles no. Contar con información precisa sobre el financiamiento climático, es fundamental
para apoyar la toma de decisiones tanto a nivel internacional como nacional, de modo que los actores relevantes puedan reconocer dónde hay vacíos en la provisión de financiamiento y orientar efectivamente sus
esfuerzos para solventar esas deficiencias.
A pesar de las diferencias metodológicas que se traducen en cifras distintas, la información existente
muestra que la mayor parte de los recursos se destinan a acciones de mitigación, requiriendo mayores esfuerzos para dirigir recursos para reducir vulnerabilidad e incrementar resiliencia. En cuanto a mitigación,
hablando particularmente del sector energético de Latinoamérica, la inversión en energías renovables es una
clara medida que se deberá de tomar para evitar que la región aumente desmesuradamente sus emisiones.
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              <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
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              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores.</text>
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      <name>Cambio climático</name>
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