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                  <text>ed URBAN
NORTE SUR - IBEROAMÉRICA

AÑO III Nº 3 OCTUBRE 2017

�UANL
UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DE NUEVO LEÓN •

UNIVERSIDAD DEL B10-BIO

Una publicación de la
Universidad Autónoma de Nuevo León
Universidad del Bio Bio

DIRECTORIO

Rogelio G. Garza Rivera
Rector UANL

Consejo de Redacción

Héctor Guillermo Gaete Feres
Rector UBB
María Teresa Ledezma Elizondo
Directora Faculatad de Arquitectura UANL
Cecilia Poblete Arredondo
Decana de la Facultad de Arquitectura, Construcción y
Diseño, UBB.

Eduardo Sousa González
Director de la Revista UANL
Alfredo Palacios Barra
Director de la Revista UBB
Yazmín Aurora Molina Gándara
Editora Responsable UANL
Osvaldo Caro Sáez
Editor UBB
Ana Karen Morales García
Diseño UANL

Revista RED URBAN Norte Sur-Iberoamérica, Año3 Num. 3 Octubre 2017.
Fecha de publicación: octubre 2017.
Revista académica semestral, seriada y binacional, editada por el Cuerpo Académico de
la Facultad de Arquitectura de la Universidad Autónoma de Nuevo León, de Monterrey,
México y el Departamento de Planificación y Diseño Urbano de la Facultad de Arquitectura, Construcción y Diseño de la Universidad del Bio Bio, de Concepción, Chile.
Domicilio de la publicación: Av. Pedro de Alba s/n, Ciudad Universitaria, San Nicolás de
los Garza, Nuevo León, México, C.P. 66455. Teléfono (81) 83294000 ext 6809. Impresa
por: Imprenta Universitaria, Av. Universidad s/n Cd. Universitaria C.P.66451, San
Nicolás de los Garza, Nuevo León, México. Fecha de impresión: octubre 2017, Tiraje
1,500 ejemplares. Distribuido por: la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de
la Facultad de Arquitectura y la Universidad del Bio Bio a través de la Facultad de
Arquitectura, Construcción y Diseño. Editora Responsable: M.D.O. Yazmín Aurora
Molina Gándara.
Reserva de Derechos al Uso Exclusivo (Impreso): 04-2017-021717143400-102 ISSN: en
trámite, Reserva de Derechos al Uso Exclusivo (Digital): 04-2017-040314025700-2013,
ISSN Digital :en trámite. Todos otorgados por el Instituto Nacional del Derecho del
Autor, Licitud de Título y Contenido:en trámite, otorgado por la Comisión Calificadora
de Publicaciones y Revistas Ilustradas de la Secretaría de Gobernación

Mayela M. Villagran Loa
Diseño Web UANL
Mario Vial Sáez
Diseño Web UBB
Maureen Trebilcock Kelly
Traducción UBB
Laboratorio de Estudios Urbanos
(LEU-DPDU-UBB)
Apoyo SIG

Consejo Editorial

Fotografía de portada y contraportada: José Leniz

María Teresa Ledezma Elizondo, Universidad Autónoma de Nuevo León, México
Cecilia Poblete Arredondo, Universidad del Bio Bio, Chile
Daniel González Spencer, Universidad Autónoma de Nuevo León, México
José Rosas Vera, Pontífica Universidad Católica de Chile, Chile
Francisco Fabela Bernal, Universidad Autónoma de Nuevo León, México
Carlos MArmolejo Duarte, Universidad Politécnica de Catalunya, España
María Gemma Sánchez, Universidad de Misiones, Argentina
Jual Calatrava Escobar, Universidad de Granada, España
Yazmín Aurora Molina Gándara, Universidad Autónoma de Nuevo León, México

Esta obra está bajo una Licencia Creative Commons Atribucion-NoComercial
4.0 Internacional.

Consejo Científico

Las opiniones y contenidos expresadosen los artículos son responsabilidad exclusiva
de los autores.
Prohibida su reproducción total o parcial, en cualquier forma o medio, del contenido
editorial de este número.

eeduardo.sousagn@uanl.edu.mx / apalacio@ubiobio.cl

Sergio Baeriswyl Rada, Universidad del Bio Bio, Chile
Edel Cadena Vargas, Universidad Autónoma del Estado de México
Iván Cartes Siade, Universidad del Bio Bio, Chile
Aguedita Coss Lanz, Universidad Central de Venezuela, Venezuela
Diego Sánchez González. Universidad Autónoma de Madrid, España
Fagner Dantas, Sociedad Brasileira de Urbanismo, Brasil
Hans Fox Timmling, Universidad de Santiago Chile
Pablo Fuentes Hernández, Universidad del Bio Bio, Chile
Roberto Gooycolea Prado, Universidad de Alcalá de Henares, España
Francisco Herrera Clavero, Universidad de Granada, España
Luis Inostroza Pino, Universidad de Dresden, Alemania
Cristina Malfa de Grosso, P. Casco Antiguo Ciudad de Bs. Aires, Argentina

�ed URBAN
NORTE SUR - IBEROAMÉRICA

Año III | Núm. 3 | Octubre 2017 – Octubre 2018

ÍNDICE
Presentación
05

La ciudad metrópoli. Un proceso evolutivo de transformación contemporánea
Sousa González Eduardo | Palacios Barra Alfredo
Universidad Autónoma de Nuevo León (México) | Universidad del Bio-Bio, Concepción, Chile-

Artículos
11

Cambios e intervenciones en la modernidad urbana. Perspectivas de transformación en Chile. El caso de Concepción.
Palacios Barra Alfredo
Universidad del Bio-Bio, Concepción, Chile

21

Movilidad urbana y diferenciación Socioespacial en el Área Metropolitana de Monterrey.
Soto Canales Karina
Universidad Autónoma de Nuevo León (México)

31

Metropolitización y políticas de planificación. Un desafío para Santiago de Chile.
Schiappacasse Paulina | Müller Bernhard
Universidad de Chile | Leibniz-Institut für ökologische Raumentwicklung

41

Un país de centros y periferias, asentamientos espontáneos australes como expresión de una pobreza sistemática.
Silva Lovera Cristian Alejandro
Universidad de los Lagos, Osorno

55

El patrimonio cultural entre los volcanes del territorio Poblano-Tlaxcalteca.
Montero Pantoja Carlos | Hernández García Yesenia
Benemérita Universidad Autónoma de Puebla, México | Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), México.

71

La arquitectura como reclamo turístico: Visión académica y vernácula.
Zamudio Vega Laura Susana.
Universidad de Sonora, México.

Reseña
85
87

Marketing municipal.
Leal Iga Carlos.
Universidad Autónoma de Nuevo León, México.
La humanización del ESPACIO URBANO, la vida social entre los edificios.
Marín González Alejandra.
Universidad Autónoma de Nuevo León, México.

Red Urban| Año III| Núm. 3| Octubre 2017

1

�ed URBAN
NORTE SUR - IBEROAMÉRICA

Año III | Núm. 3 | Octubre 2017 – Octubre 2018

INDEX
Presentation
05

The city and the metropolis. An evolutionary process of contemporary transformation.
Sousa González Eduardo | Palacios Barra Alfredo
Universidad Autónoma de Nuevo León (México) | Universidad del Bio-Bio, Concepción, Chile

Articles
11

Chanches and interventions in urban modernity. Perspectives of transformation in Chile. The case of Concepción.
Palacios Barra Alfredo
Universidad del Bio-Bio, Concepción, Chile

21

Urban Mobility and Socio-spatial Differentiation in the Metropolitan Area of Monterrey.
Soto Canales Karina
Universidad Autónoma de Nuevo León (México)

31

Metropolization and planning policies. A challenge for Santiago de Chile.
Schiappacasse Paulina | Müller Bernhard
Universidad de Chile | Leibniz-Institut für ökologische Raumentwicklung

41

A country of centers and peripheries, spontaneous southern settlements as an expression of systemic poverty.
Silva Lovera Cristian Alejandro
Universidad de los Lagos, Osorno

55

The cultural heritage between the volcanoes of Poblano-Tlaxcalteca territory.
Montero Pantoja Carlos | Hernández García Yesenia
Benemérita Universidad Autónoma de Puebla, México | Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), México.

71

Architecture as a tourist claim: academic vision and vernacular.
Zamudio Vega Laura Susana.
Universidad de Sonora, México.

Review

85
87

2

Municipal marketing
Leal Iga Carlos.
Universidad Autónoma de Nuevo León, México.
The humanization of URBAN SPACE, social life between buildings.
Marín González Alejandra.
Universidad Autónoma de Nuevo León, México.

Red Urban| Año III| Núm. 3| Octubre 2017

�Presentación

3

��La ciudad y la metrópoli. Un proceso evolutivo de
transformación contemporánea
The city and the metropolis. An evolutionary process of contemporary
transformation.
Alfredo Palacios Barra 1
Eduardo Sousa González
Es evidente que los procesos transformacionales
por los que ha transitado humanidad en el
transcurso de su existencia conocida y
documentada, han generado diferentes grados
evolutivos de desarrollo en las distintas regiones
del sur global y del resto del mundo; en la
contemporaneidad sería posible no sólo
circunscribir a aquellos procesos informacionales
mencionados por Castells, M. (2002) propios de
las áreas urbanas, como una característica
particular de la evolución desmedida que ha
tenido el fenómeno de la globalización, en mayor
o menor medida, ha gravitado en todos los
territorios y ciudades del orbe; sino también,
imposible negarlo, a aquellas variables
vinculadas al denominado progreso en lo urbano,
lo cual ha traído aparejado históricamente, entre
otras muchas cosas positivas y negativas,
modificaciones en las percepciones de la
población, en donde ésta se ha visto atraída por el
espejismo del bienestar urbano, que por su
inclinación migratoria en busaca de esos
satisfactores propios de la ciudad, ha modificado
sus modos de vida cultural, tendiendo a generar
lo que Henry Lefebvre predijo décadas atrás,
como una tendencia irreversible hacia la
“urbanización completa de la sociedad”
(Lefebvre, H.:1980)
En
esta
dinámica
evolucionista
las
concentraciones urbanas independientemente del
país donde se encuentren, se han convertido en un
motor de desarrollo, generando esos satisfactores
que busca el grueso de la población, pero también
este progreso en lo urbano ha engendrado,
impulsado, diversificado y multiplicado aquellos

22

conglomerados de ciudadanos convirtiendo su
espacio vital, su hábitat, en ciudades, después en
metrópolis, megalópolis y más.
Hoy día, es requerido de todo el ingenio humano
profesional-investigativo y de las técnicas
científicas de vanguardia, vinculadas no sólo al
urbanismo y la planificación urbana-regional, que
logren dominar espacialmente los procesos de
urbanización incontrolada, en las diferentes
etapas de metropolización por las que atraviesan
las ciudades y puedan equilibrar, dosificar y
distribuir de la mejor manera los diferentes usos
del suelo, los equipamientos y la dotación
infraestructural para el lugar; controlando en ese
proceso de la metamorfosis urbana, la
modificación constante de los linderos físicos de
orientación periférica de la zona; sino también, en
este proceso del planeamiento urbano, incorporar
la visión multidisciplinar que permita consensuar
los diferentes puntos de vista y opiniones de los
grupos sociales involucrados, e incorporarlos en
el
diseño
de
las
políticas
públicas
gubernamentales, lo que redundaría en una mayor
dosis de eficiencia, de eficacia y de efectividad
instrumental: a esto lo denominamos como
políticas públicas de alteridad.
En este contexto que involucra a lo urbano, lo
metropolitano y lo global en sus diferentes esferas
disciplinares de intervención, no es de extrañar
que, en muchas de las investigaciones recientes
en la esfera internacional, se aborden temáticas
específicas vinculadas con el abordaje de toda la
gama de problemáticas involucradas en la
temática del espacio urbano. De hecho, uno de los
propósitos de la revista Red URBAN. Norte-sur

1

Académico de la Facultad de Arquitectura, Construcción y Diseño, Universidad del Bio-Bio, Concepción, Chile. Email:
apalacios@ubiobio.cl
2
Doctor en Filosofía con Orientación en Arquitectura y Asuntos Urbanos, Facultad de Arquitectura, Universidad Autónoma de Nuevo
León. Profesor-Investigador de la Facultad de Arquitectura, Universidad Autónoma de Nuevo León y miembro del Sistema Nacional de
Investigadores (CONACYT), reconocido en el Nivel 2. E-mail: eduardo.sousagn@uanl.edu.mx

Red Urban| Año III| Núm. 3| Octubre 2017

5

�Palacios Barra &amp; Sousa González
Iberoamérica, es vincular las diferentes variables
que envuelven a la ciencia urbana, generando un
espacio académico internacional de diálogo,
discusión e intercambio de ideas, que nos permita
avanzar positivamente en el conocimiento de la
ciudad en sus distintas facetas y componentes
espaciales, ya que ésta es visualizada como el
espacio de todos y todos con derecho a la ciudad.
Tal es el caso de Alfredo Palacios de la Facultad
de Arquitectura, Construcción y Diseño.
Departamento de Planificación y Diseño urbano
de la Universidad del Bío-Bío, que aborda el
tópico relacionado con las perspectivas de
transformación en Chile, profundizando en el
caso de Concepción; menciona que, hacia fines
del siglo XX, la planificación urbana
latinoamericana da un fuerte giro desde la visión
global e involucramiento total de los procesos que
tocan a la ciudad, a una visión parcial pensada en
términos de componentes de la estructura física y
socioeconómica de la misma.
Se indica que, en la investigación, se intenta
identificar y reconocer a los grandes proyectos
urbanos como un elemento fundamental de esa
nueva visión, que develan cómo esas iniciativas
se sectorializan y se adecúan a las condiciones
sociales, económicas y culturales imperantes que
el estado y los gobiernos imponen y llegan a
configurar un modelo y un discurso oficial de
gestión urbana. Para ese fin, se hace un análisis
del Proyecto Bicentenario planteado en Chile y en
particular en el área metropolitana de
Concepción, que presenta a esta obra de grandes
proyectos urbanos, como la nueva imagen que
pretende proyectar el país en el siglo XXI, de
lleno hacia los objetivos superiores del desarrollo.
En este número de la revista Red URBAN, la
temática que plantea Karina Soto Canales de la
Facultad de Arquitectura de la Universidad
Autónoma de Nuevo León, está referida al área
metropolitana de Monterrey; donde, en el tema de
la movilidad urbana, ha detectado deficiencias,
desigualdades y por lo tanto áreas de oportunidad,
con las cuales, desde el punto de vista de autor, se
pueden promover acciones en aras de incrementar
la inclusión, habitabilidad y calidad de vida para
los habitantes metropolitanos.
En el trabajo de Paulina Schiappacasse del
Departamento de Geografía, Universidad de
Chile y Bernhard Müller del Leibniz-Institut für
ökologische Raumentwicklung, IÖR. Dresden,
Alemania; se incursiona en el área metropolitana
de Santiago de Chile (AMS), con el propósito de

6

analizar su situación, en relación a las metas
estratégicas necesarias para el logro de un
desarrollo metropolitano sustentable. Según los
autores, en el estudio se pretende contribuir al
debate nacional actual en torno a la revisión y
cambio de las políticas de planificación, en
particular, las orientadas a enfrentar los procesos
dinámicos que experimentan las ciudades.
En el caso de Cristian Alejandro Silva Lovera
académico Departamento de Arquitectura y
Diseño, Universidad de los Lagos, Chile; explora
los asentamientos espontáneos australes como
expresión
de
una
pobreza
sistémica,
mencionando que el caso chileno es particular,
debido a su extensa geografía Norte–Sur, en que
los campamentos presentan diferenciaciones
contextuales muy marcadas en lo físico, social,
económico y cultural. Subrayando que esto
último se acentúa en las regiones alejadas de los
centros metropolitanos, en donde las economías
locales y las improntas culturales marcan
diferenciaciones en la expresión, en la magnitud
del problema, sus impactos y la relación que
existe entre estos asentamientos de generación
espontánea y la ciudad planificada desde los
instrumentos y lógicas estándar de las
instituciones formales.
Dentro de esta visión urbana pero enfocado al
patrimonio cultural poblano-tlaxcalteca, Carlos
Montero Pantoja y Yesenia Hernández García,
del Instituto de Ciencias Sociales y Humanidades
“Alfonso Vélez Pliego”, Benemérita Universidad
Autónoma de Puebla (BUAP) y del Doctorado en
Diseño y Estudios Urbanos en la Universidad
Autónoma Metropolitana (UAM), Unidad
Azcapotzalco respectivamente; mencionan que la
investigación relata su experiencia en la
Actualización del Programa de Desarrollo
Urbano de la Zona Metropolitana PueblaTlaxcala (ZMPT), en el Subsistema Patrimonio
Cultural (2012). Este programa da primacía al
patrimonio cultural como base del desarrollo. El
interés está puesto en llevar a la práctica
profesional la experiencia académica en la línea
del Patrimonio Cultural y el Paisaje Cultural, en
el territorio cultural configurado durante siglos
entre tres volcanes: el Popocatépetl, el
Iztaccíhuatl y La Malinche. El territorio cultural
es cualitativamente distinto en extensión,
concepción y estructura, del concepto
institucional
Zona
Metropolitana
(ZM),
establecido cuantitativamente con criterios de
población.

Red Urban| Año III| Núm. 3| Octubre 2017

�La ciudad y la metrópoli. Un proceso evolutivo de transformación contemporánea.

El último artículo de este número de Red URBAN,
está enfocado en la arquitectura y el turismo;
Laura Susana Zamudio Vega, menciona que se
estudian las tres principales relaciones
identificadas entre ambas disciplinas, prestando
especial atención a la arquitectura como reclamo
turístico, debido a las nuevas formas que está
adquiriendo. En la investigación se busca, sobre
todo, identificar los valores apreciados en la
arquitectura durante los viajes, al distinguir
diferencias significativas entre los valores
destacados de las obras en los ámbitos
académicos y los valorados por el turista.
Diferencia magnificada en edificios e
intervenciones recientes, que inducen a
reflexionar sobre la utilización que el turismo
contemporáneo hace de la arquitectura y cómo la
profesión está respondiendo a estos nuevos
desafíos.
Queremos subrayar el esfuerzo compartido, que
ha significado para la Facultad de Arquitectura,
Construcción y Diseño. Departamento de
Planificación y Diseño Urbano de la Universidad
del Bío-Bío y la Facultad de Arquitectura de la
Universidad Autónoma de Nuevo León, que
amparados en el Convenio Internacional ChileMéxico, ha permitido la generación y
consolidación de este proyecto editorial
binacional, enlazando no sólo a dos universidades
públicas y estatales de diferentes países en un
desafío común; sino también, a diversos
investigadores de diferentes lugares del orbe, lo
cual ha permitido a Red URBAN constituirse y
fortalecerse como un canal académico de
divulgación de investigaciones especializadas de
muy alto nivel, abierto a la presentación visiones
diferenciadas de los asuntos que atañen al espacio
urbano, al urbanismo y a las diversas ciencias y
disciplinas afines.
Como comentario final, los miembros del equipo
que conforman Red URBAN. Norte-Sur
Iberoamérica, Revista Binacional de la UBBUANL, estamos seguros que el lector interesado
en la temática expuesta, encontrara a través de los
artículos que componen este número, un tópico
con visión interdisciplinar, de actualidad e
internacional; en donde, investigadores de alta
certificación, han colaborado con sus trabajos
personales en la generación de este tercer
volumen.
Finalmente, es necesario reconocer que lo
expuesto a través de este número de Red URBAN.
Norte-Sur Iberoamérica, constituye un esfuerzo

Red Urban| Año III| Núm. 3| Octubre 2017

institucional y binacional continuado a lo largo de
más de cinco años, por mantener una calidad de
excelencia editorial, que ha sido compartido por
autores, pares de evaluadores, Comité Editorial,
Comité Científico, equipo técnico de apoyo y por
supuesto, las autoridades institucionales que
constituyen la figura legal y forman el carácter
binacional de Red URBAN: la Decana de la
Facultad de Arquitectura, Construcción y Diseño,
en Concepción, Chile la Arq. Cecilia Poblete
Arredondo y la Directora de la Facultad de
Arquitectura de la Universidad Autónoma de
Nuevo León en Monterrey, Nuevo León, México,
la Dra. María Teresa Ledezma Elizondo.

7

�Artículos

9

��Cambios e intervenciones en la modernidad urbana.
Perspectivas de transformación en Chile. El caso de
Concepción.
Changes and interventions in urban modernity. Perspectives of transformation
in Chile. The case of Concepción.
Recibido: 14/05/17
Aceptado: 05/08/17

Alfredo Palacios Barra 1

Resumen

Abstract

Hacia fines del siglo XX, la planificación urbana
latinoamericana da un fuerte giro desde la visión
global e involucramiento total de los procesos que
tocan a la ciudad, a una visión parcial pensada en
términos de componentes de la estructura física y
socioeconómica de la misma.
En este trabajo, se intenta identificar y reconocer
a los grandes proyectos urbanos como un
elemento fundamental de esa nueva visión, que
develan cómo esas iniciativas se sectorializan y se
adecúan a las condiciones sociales, económicas y
culturales imperantes que el estado y los
gobiernos imponen y llegan a configurar un
modelo y un discurso oficial de gestión urbana.
Para ese fin, se hace un análisis del Proyecto
Bicentenario planteado en Chile y en
particular en el Área Metropolitana de
Concepción, que presenta a esta obra de grandes
proyectos urbanos, como la nueva imagen que
pretende proyectar el país en el siglo XXI, de
lleno hacia los objetivos superiores del desarrollo.

Towards the end of the 20th century, Latin
American urban planning takes a strong turn from
the global vision and total involvement of the
processes that touch the city, to a partial vision
thought in terms of components of the physical
and socioeconomic structure of the same.
In this paper, we try to identify and recognize the
great urban projects as a fundamental element of
this new vision, which reveal how these
initiatives are sectoralized and adapted to the
prevailing social, economic and cultural
conditions that the state and governments impose
and Come to form a model and an official
discourse
of
urban
management.
To that end, an analysis is made of the
Bicentennial Project proposed in Chile and in
particular in the Metropolitan Area of
Concepción, which presents this work of large
urban projects, such as the new image that the
country intends to project in the XXI century, full
Towards the higher goals of development.

Palabras Clave:

Keywords:

Planificación urbana; grandes
modernidad; espacio urbano.

proyectos;

Urban planning; large projects; modernity; urban
space.

1

Académico de Facultad de Arquitectura, Construcción y Diseño, Universidad del Bio Bio, Concepción-Chile, Correo electrónico:
apalacio@ubiobio.cl

Red Urban| Año III| Núm. 3| Octubre 2017

11

�Palacios Barra

1. Introducción.
Hoy en día la ciudad (como entidad material), ya
no constituye el espacio donde los hombres en
condición de igualdad, discuten y resuelven los
asuntos públicos, y excede por mucho, la idea de
ser simplemente el medio ambiente natural de las
sociedades modernas. Por el contrario, la
complejidad en las nuevas relaciones e
interacciones urbanas, es de tal magnitud, que
esos asuntos comienzan a visualizarse desde la
esfera de los estudios integrados, donde la
correlación de todos los hechos que se registran
sobre la ciudad, completa las visiones analíticas y
sectoriales de las visiones disciplinarias.
Ello, lleva a considerar que los distintos temas de
la ciudad, tienen amplia injerencia en la
investigación urbana globalizada, ya que los
mismos se inscriben en un contexto marcado por
las profundas transformaciones económicas,
sociales, políticas y espaciales, que vienen
experimentando las grandes ciudades del mundo
desde el último cuarto del siglo XX. Entre esas
variadas temáticas, cabe la de los grandes
proyectos urbanos y combinación de cambios que
ocurren a nivel mundial y local, que ha provocado
una intensa reestructuración de los espacios del
capitalismo industrial y han tenido un impacto
significativo en el ambiente construido y sus
modos de gestión. Su relevancia, es tanto social
como económica, ya que los grandes proyectos
constituyen una potente vía para impulsar la
privatización de la gestión urbana, al adecuarla al
enfoque neoliberal de las políticas públicas hoy
predominante.
Imagen 1. Proyecto Bicentenario en Concepción

Fuente: Datos generados por el autor

12

Esas transformaciones, que se han convertido en
un instrumento clave de la planificación de las
ciudades de los países desarrollados en la segunda
mitad del siglo XX y comienzan a ser
incorporados también con fuerza desde el ocaso
del siglo pasado en las ciudades latinoamericanas,
experimenta también un cambio en torno a cómo
manejar los problemas generados por el continuo
crecimiento urbano. La extrema complejidad de
los procesos y problemas que surgen, lleva a
sustituir la práctica tradicional de una visión
urbana global de la ciudad, a una planificación
compartimentalizada de la estructura física y
socioeconómica de la misma.
Imagen 2. Proyecto Bicentenario, Rampla Diagonal
Pedro Aguirre Cerda, centro urbano de Concepción.

Fuente: datos generados por el autor

2. Grandes Proyectos Urbanos.
II.1. Contexto y realidad.
Cuando se habla de planificación urbana apoyada
en la ejecución de grandes proyectos urbanos,
estamos ante una noción ambigua y
contradictoria, y por esta razón, difícil de
clasificar y definir. Por lo mismo, en este trabajo
se intenta identificar y reconocer qué se entiende
por estas grandes transformaciones a partir de la
realidad local de los proyectos urbanos, en razón
de que resulta ser esa visión directa de esas
transformaciones.
Sin duda, los grandes proyectos urbanos son
portadores de nuevos atributos, tanto desde el
punto de vista de la centralidad urbana como de
la gestión del territorio por parte del Estado.
Ellos, han pasado a constituir un elemento
fundamental en el panorama espacial del
continente latinoamericano y, por lo tanto, su
gestión debe estar inevitablemente contemplada
en las agendas de las administraciones locales.
Sin embargo, dada su complejidad, estas grandes
intervenciones plantean múltiples interrogantes

Red Urban| Año III| Núm. 3| Octubre 2017

�Cambios e intervenciones en la modernidad urbana. Perspectivas de transformación en Chile. El caso de Concepción.

para el desarrollo urbano, puesto que varios de
esos grandes proyectos se exhiben como modelos
exitosos de revitalización de la ciudad, no
obstante, la escasa evaluación de sus impactos y
aspectos polémicos.
Entre los principales grandes proyectos urbanos
latinoamericanos reconocidos, se pueden
identificar en forma agrupada, la recuperación de
centros históricos (La Habana Vieja, Lima
antigua), el redesarrollo de frentes ribereños
(Puerto Madero en Buenos Aires; Rivera Norte en
Concepción, Chile); la refuncionalización de
áreas ferroviarias, viejos aeropuertos o zonas
industriales en declive (Proyecto Fénix de
Montevideo, Aeropuerto Cerrillos en Santiago de
Chile, Puerto Norte en Rosario; proyecto
Tamanduatehy en Santo Andre, Brasil) o
simplemente la expansión de zonas utilitarias
(Santa Fe en México, Puerto Mariel de Cuba o la
zona del Canal de Panamá).

casos, la forma de programas de intervención a
través de un conjunto de acciones urbanas de
nivel intermedio y que, por su integración, tienen
un profundo impacto en el desarrollo de una
ciudad o área metropolitana.
Lo anterior, claramente definido en relación a
entornos construidos que se caracterizan por una
dedicación de diseño y edificación de primer
orden, que recepcionan, total o parcialmente, una
conjunción económica de usos terciarios de
múltiple diversidad y funcionalidad, con espacios
para habitabilidad, vivienda, centros comerciales,
turismo, hotelería, centros culturales, áreas verdes
y recreativas del máximo estándar. En definitiva,
ambientes destinados a una demanda que excede
en mucho el ámbito local y que incluye la
participación externa y masiva de empresas,
inversores
y
usuarios
nacionales
y/o
internacionales.
II.3. Importancia.

Imagen 3. Puerto de Talcahuano. Molo principal
reconstruido luego de terremoto y tsunami de
27/F/2010.

Fuente: datos generados por el autor

II.2. Marco conceptual.
En rigor, cuando se alude a los “grandes
proyectos urbanos” contemporáneos que se
difunden en las principales metrópolis
latinoamericanas bajo al influjo de la
globalización, no se refiere a cualquier
intervención o emprendimiento sectorial, sino a
las mega-operaciones de renovación urbana a
partir de las cuales espacios relegados de la
ciudad se transforman en nuevas centralidades
revitalizadas. En ese contexto, los grandes
proyectos urbanos no sólo comprenden las
grandes obras emblemáticas, sino también
importantes operaciones que asumen, en muchos

Red Urban| Año III| Núm. 3| Octubre 2017

La importancia del estudio de los grandes
proyectos u operaciones urbanas en el momento
actual, deriva de la profunda transformación que
está generando el proceso de globalización en la
ciudad, redefiniendo sus funciones y colocando la
cuestión de la competitividad y aplicabilidad de
este concepto económico, con todo lo
problemático y discutible que significa, en un
primer plano en la planificación del desarrollo de
la ciudad del siglo XIX.
Es pertinente consignar que, reconocida esa
importancia, aún no se elabora en los estudios ni
en planificación urbana tradicional, una
conceptualización
específica
sobre
esas
intervenciones y menos una evaluación de sus
impactos a nivel de la trama urbana o calidad de
vida de sus habitantes. Es en los últimos años con
la introducción del enfoque de la planificación
estratégica, cuando comienza a elaborarse su
conceptualización y pasan esas transformaciones
a ocupar una posición privilegiada como acciones
claves para impulsar el desarrollo de las ciudades
(el Gobierno Regional de la Región del Bio Bio,
a través de la División de Planificación y
Desarrollo Regional, ya elabora el Plan de Acción
Estratégica del Area Metropolitana de
Concepción, PAEAMC, como una experiencia
piloto a nivel nacional del proceso de instalación
de la gestión metropolitana en Chile).

13

�Palacios Barra

3. Grandes proyectos y espacio
urbano.
III.1. Génesis.
Partiendo de la base de que las ciudades son
espacios sociales de confluencia y que parte de la
misma, puede expresarse en un lenguaje
arquitectónico y urbanístico, al analizar el origen
y desarrollo de las ciudades latinoamericanas, es
posible observar que la configuración del espacio
urbano se encuentra condicionada por los
proyectos históricos de modernización nacional
que se llevan a cabo.
Tomando en consideración los procesos
históricos que dieron lugar a la urbanización de
las sociedades de América Latina desde el siglo
XIX, hasta desembocar en la crisis urbana de los
años ’70 y ’80 del siglo pasado, es fácil
comprender cómo los diferentes proyectos de
modernización nacional, afectaron no sólo la
configuración de las ciudades, sino, sobre todo,
los tipos de relaciones sociales que se permitieron
en su interior y las formas de vida que se
promovieron a instancia de ello. Al “liberalismooligárquico” del siglo XIX (y principios del s.
XX), le correspondieron ciudades en expansión,
escasamente planificadas, con un naciente
urbanismo de corte “arquitectónico” (o de los
trazados) y temerosas de los riesgos que
implicaba el incremento de la marginalidad
urbana. El “nacional-desarrollismo”, de mediados
de siglo XX (1930-1973), coincidente con la
urbanización de las formas de vida del grueso de
la población, permitió la consolidación de las
clases medias y el mayor desarrollo de la
planificación urbana preocupada de los elementos
funcionales de la ciudad, que caracterizó a la
metropolización de las grandes capitales
latinoamericanas2. Como continuidad de los
tiempos del desarrollismo y detrás de una cierta
industrialización y democratización de las
ciudades y las clases medias, se buscaba romper
con el atraso del mundo tradicional y se
fomentaba la consolidación de la identidad
nacional y la homogeneización de la sociedad.

III.2. Modernidad.
Desde finales de los años 70 del siglo pasado, se
reconoce el agotamiento del modelo económico
latinoamericano de sustitución de importaciones.
La planificación del desarrollo urbano, pierde
casi toda su vigencia y se abre un período de
incertidumbre ante el continuo crecimiento de las
ciudades. Por la complejidad del tema ciudad, no
es posible un total abandono del Estado acerca de
las intervenciones urbanas, por lo que se proyecta
un cambio en relación al eje y magnitud de las
mismas. Ese giro, va a constituir un paso
intermedio hacia la configuración de un modelo
de gestión urbana en que el papel del mercado y
la desregulación llegarán a ser las características
centrales.
Claramente, los efectos del modelo de
modernización sobre la ciudad en América
Latina, deriva en la progresiva privatización y
fragmentación de los espacios urbanos3 que dan
pie a un discurso sostenido sobre ello. Con el
advenimiento del neoliberalismo, las tendencias
emergentes promueven la fragmentación y
privatización de los espacios públicos,
permitiendo
la
diferenciación
y
la
individualización de las sociedades, apoyados en
la lógica del consumo como elemento
determinante de las relaciones sociales, y del
acceso a las redes internacionales de información
como configurador cultural. Así, en la actualidad
más que participar de un colectivo con proyecto
histórico, lo determinante es el nivel de acceso a
los espacios sociales (geográficos o virtuales), a
los bienes (materiales o simbólicos), y a los
adelantos tecnológicos que lo hagan posible.

4. Proyecto Bicentenario.
IV.1. Iniciativa y contexto.
Es en el marco del modelo modernista en el que
se desenvuelve la ciudad latinoamericana, en el
que se instala a fines del siglo pasado, el discurso
específico de la celebración del bicentenario de la
Independencia en Chile, ya que se condensa a
partir de una iniciativa gubernamental, una serie
de planteamientos que de modo fragmentario se
venían oyendo con mayor o menor fuerza en el

Outtes, Joel: “Disciplinando la sociedad a través de la ciudad. El origen del urbanismo en Argentina y Brasil (1894 – 1945)”, en EURE,
vol. 28, nº 83, Santiago, 2002.
3
Janoschka, Michael: “El nuevo modelo de la ciudad latinoamericana: Fragmentación y privatización”, en EURE, vol. 28, nº 85, Santiago,
2001.
2

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�Cambios e intervenciones en la modernidad urbana. Perspectivas de transformación en Chile. El caso de Concepción.

país. Los principales ejes del discurso, se
sostuvieron desde mediados de la década de los
’70 cuando Chile fuera la primera nación
latinoamericana que abrazó el modelo neoliberal
con la apertura de la economía al exterior, el
control del gasto fiscal mediante la reducción del
tamaño del Estado, la administración privada de
las empresas estatales, de la salud, la educación y
las pensiones y la búsqueda de una política de
consensos que inhibiera la polarización política
de la sociedad y que derivó en su despolitización.
Resulta evidente, que cualquier análisis de mayor
profundidad del Proyecto Bicentenario como
discurso, deba considerar a posteriori la revisión
tanto de su base ideológica (el proyecto neoliberal
de modernización nacional), el conocimiento de
las transformaciones históricas del espacio
urbano en el que pretendió plasmarse dicho
discurso, así como la evolución sociocultural de
la sociedad que haría uso de los espacios
proyectados.
IV.2. Carácter del Proyecto Bicentenario.
Con motivo de la celebración de los 200 años de
la constitución de la primera Junta de Gobierno el
18 de septiembre de 1810, el estado chileno se dio
a la tarea de recibir el Bicentenario de la
independencia con una nueva imagen urbana, que
mostrara el “nuevo rostro” que pretendía
proyectar el país. En vista de ello, a comienzos
del año 2000 se creó la Comisión Bicentenario
con la misión de elaborar “programas para
canalizar y coordinar los esfuerzos que todos los
sectores de la sociedad desarrollen en el marco
de esta celebración”4. Una de sus metas
fundamentales, es desarrollar una serie de planes
de intervención urbana en las principales
ciudades del país, cuyos proyectos serían
realizados en lugares significativos del espacio
público, sea remodelándolos o recuperando zonas
subutilizadas o sin utilizar.
Respondiendo a la convocatoria del ejecutivo,
entidades e instituciones públicas, corporaciones
privadas, empresas y universidades, se plantearon
el 2010 como horizonte objetivo para las diversas
iniciativas de rescate patrimonial, preservación de
valores e inventario de los bienes históricos que
nos identifican como pueblo “aprovechando la
oportunidad para efectuar una suerte de balance

4

nacional, romper simbólicamente con las cadenas
del pasado y enfrentar el futuro con nuevos aires”.
Si bien, originalmente se contempló la generación
de proyectos en las ciudades de Antofagasta,
Valparaíso, Santiago y Concepción (reconocidas
como urbes de localización geográfico-latitudinal
norte-sur del territorio continental americano de
Chile), dado el entusiasmo que despertó la
iniciativa en las autoridades locales a lo largo del
país, se hizo extensiva luego la invitación a todos
los centros urbanos del país con más de 75 mil
habitantes. De allí, que el Proyecto Bicentenario,
incorporó iniciativas en todas las Regiones del
territorio nacional, dotando a sus principales
centros urbanos de nuevas obras de vialidad,
parques y áreas verdes, paseos peatonales,
edificios institucionales, además de la
habilitación de bordes ribereños, lacustres y
marítimos.
Para tal efecto, se creó el Directorio Ejecutivo de
Obras del Bicentenario, cuya misión fue
seleccionar, patrocinar y promover las obras que
se presentaran, asignándole la categoría de
“Proyecto Bicentenario” no sólo a las nuevas
obras propuestas, sino también a gran cantidad de
proyectos anteriores, varios de los cuales ya se
encontraban en ejecución. Su principal función,
fue coordinar esfuerzos y voluntades en la
búsqueda de vías de financiamiento a través de la
alianza de capitales públicos y privados.
Figura 4. Puerto de Talcahuano. Muelle
principal reconstruido luego de terremoto y
tsunami de 27/F/2010.

Fuente: datos generados por el autor.

Comisión Bicentenario: Objetivos, Presentación. www.chilebicentenario.cl

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IV.3. Declaración de Principios.
A partir de la dialéctica del discurso planteado
desde los inicios del Proyecto Bicentenario, la
fundamentación del proyecto se sostuvo en base
a tres ejes, como fueron a) la idea de un proyecto
país, expresado en un programa de
modernización nacional compartido por sus
principales fuerzas políticas, económicas y
sociales; b) la necesidad de mejorar la
infraestructura nacional que permitió abordar los
desafíos de la creciente integración a un mundo
globalizado, y c) la necesidad de que la
ciudadanía asumiera como propias las iniciativas
enmarcadas en la celebración del bicentenario.
La Comisión estableció, en sus líneas de acción,
que tal conmemoración “pertenece a todos los
chilenos y chilenas, por ello, la Comisión se ha
propuesto impulsar, coordinar y orientar las
ideas e iniciativas que desarrolle cada persona,
grupo u organización pública o privada y de la
sociedad civil de aquí al 2010.”5 En la misma
dirección, el Decreto Supremo nº 176, por el cual
se creó la Comisión, plantea que “... es deber de
todo chileno, especialmente de los jóvenes de este
país, crear, imaginar, innovar y descubrir los
nuevos espacios que el país ha comenzado a
crear para todos”.
Se sobreentiende que tales declaraciones de
principios, sólo corresponden a un marco
referencial y que su valor se limita a enunciar la
importancia de la iniciativa como proyecto
histórico para la ciudadanía, sin hacer alusión a
sus fundamentos conceptuales o sus objetivos
manifiestos. Sin embargo, aun así, evidencia la
relevancia que se le concede a la creación de
espacios públicos para la ciudadanía,
“particularmente aquella que hará uso de los
espacios públicos del país en el futuro,
considerando que en la actualidad más de la mitad
de la población aún no cumple 30 años”.
IV.4. Objetivos del Proyecto Bicentenario.
Es posible agrupar los objetivos concretos que
perseguía el proyecto, en tres principios
fundamentales, a saber a) La integración de Chile
y sus Regiones, que se traduce en la preocupación
por mejorar la infraestructura del país; b) la
Interrelación con el entorno natural, referida a la
necesidad de propiciar un mejoramiento en la

5

relación de la población con los entonos naturales
en que habita, posibilitando el acceso a los
diferentes elementos que configuran su geografía;
y c) La valoración de las condiciones de
habitabilidad de las ciudades, que apunta a la
configuración de ciudades más modernas y
amables y el progresivo mejoramiento de la
condiciones de vida de sus habitantes.
Junto con esos principios y los objetivos
específicos de cada una de sus obras, el proyecto
implicaba también una serie de objetivos
implícitos, los cuales sólo pueden ser
comprensibles si se enmarcan dentro del discurso
del desarrollo que lleva adelante el Estado. En
este sentido, es posible entender el Proyecto
Bicentenario dentro del proceso de profundas
transformaciones económicas y sociales de
modernización neoliberal llevadas a cabo desde
fines de los ’70, que, de cierto modo, constituye
la representación simbólica del triunfo de su
principal objetivo, como es la suma solidaria de
todos los estamentos de la nación, en pos del ideal
común superior de alcanzar el umbral del
desarrollo nacional.
Haciendo uso de su capacidad de controlar, o al
menos incidir en los sucesos comunicativos, el
estado instaló el Bicentenario como un hecho
social para su discusión en el seno de la opinión
pública y, sobre todo, como medio de
legitimación social. Antes de comenzar un
debate, que se presupone libre y espontáneo,
sobre la importancia de cumplir dos siglos de vida
independiente a partir de la instauración de la
Comisión Bicentenario en el 2000, previamente
ya se habían definido las líneas generales a seguir,
los objetivos que se buscaban e incluso el sentido
que debieran adoptar las iniciativas propuestas.
Bajo un marco ideológico aparentemente
inexistente, cuidadosamente despolitizado con el
argumento de que los intereses superiores de la
nación están por sobre las opiniones políticas de
cada ciudadano, y ante la actitud condescendiente
de la población, el Proyecto Bicentenario
pretendió aparecer, naturalmente, como la suma
solidaria de los esfuerzos de todos los estamentos
de la nación, siempre en pro del ideal superior,
léase, modernización nacional.

Comisión Bicentenario: Objetivos. Líneas de acción, en: www.chilebicentenario.cl

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�Cambios e intervenciones en la modernidad urbana. Perspectivas de transformación en Chile. El caso de Concepción.

IV.5. El Proyecto Bicentenario en Concepción.
Uno de los principios fundamentales del proyecto
en la Región del Bio Bio y particularmente en el
Área Metropolitana de Concepción, fue la
recuperación del río Bio Bio, que se había
mantenido, paradojalmente, alejado de la ciudad
y dándole la espalda a ese hito principal de su
geografía. Era momento que este curso fluvial,
volviese a ser el símbolo de una ciudad que se
abre hacia sus márgenes rompiendo con siglos de
marginación, rescatando la idea formulada en el
plan de desarrollo urbano propuesto por Pascual
Binimelis en el siglo XIX. “La idea es
transformar a Concepción en una ciudad fluvial,
lo que representa una nueva proyección
inmobiliaria y urbanística del borde del río que
ahora se entrega a la ciudad como
reconocimiento e integración”6.
Figura 5. Proyecto Bicentenario, Puente
Chacabuco, construcción cepas y enlace San
Pedro-Concepción.

Fuente: datos generados por el autor.

El centro de las preocupaciones del proyecto en
Concepción, se concentró entonces, en el
programa de recuperación del río y en la
construcción del Barrio Cívico, que localizaba
una nueva centralidad de la ciudad, inmediata a
su río. Del mismo modo, en otras zonas de la
intercomuna,
se
plantearon
proyectos
complementarios y alternativos como la
remodelación de la bahía de San Vicente, la ruta
Interportuaria de Tomé a Talcahuano y Lota, la
recuperación (y descontaminación) del canal El
Morro y la remodelación del Parque Laguna
Grande en San Pedro, todas enmarcadas en el
principio de mejorar la interrelación con el
entorno natural.
De estas iniciativas, la construcción del Barrio

Cívico fue la obra central de todo el Proyecto
Bicentenario en Concepción, que incidía en el
mejoramiento de la calidad de vida de los
habitantes de la ciudad. La propuesta, contempló
cinco grandes obras individuales como el edificio
Servicios Públicos, la Plaza Bicentenario, la Av.
Nueva Prat, el Parque Central y el Parque Ribera
Norte, al costado del cual se emplaza el futuro
Teatro Pencopolitano, proyectado a orillas del río
Bio Bio, sobre la avenida Costanera, hoy en
avanzado estado de construcción.
La obra más importante, es sin duda el Edificio de
Servicios Públicos, pues constituye la pieza que
le da sentido a todo el conjunto. El objetivo del
mismo, es constituirse como “el espacio de
comunicación entre la comunidad y el gobierno
central que permitirá descentralizar y al mismo
tiempo concentrar e interrelacionar los distintos
servicios públicos regionales en pro de una mejor
atención de la comunidad”7.
Junto con las obras del barrio cívico y la
recuperación del río, que dado su carácter
simbólico y su emplazamiento se espera
conlleven un alto impacto como referentes
urbanos, existen otros dos grupos de obras de
obras que vienen a completar el programa de
intervención urbana en la comuna. Por un lado,
las obras tendientes a la remodelación del centro
histórico (Proyecto Zócalo de Concepción y
Boulevard Barros Arana), y por otro, las relativas
al mejoramiento de la conectividad vial entre los
distintos sectores de la intercomuna8, que se
fundamentan en el principio de mejorar la
integración de Chile y sus Regiones, una de las
propuestas explícitas en la declaración de
principios del proyecto.

5. Conclusión.
A partir de la conceptualización de que las
grandes transformaciones urbanas asumen, en
muchos casos, la forma de programas de
intervención a través de un conjunto de acciones
urbanas de nivel intermedio y que, por su
integración, tienen un profundo impacto en el
desarrollo de una ciudad, no cabe duda de que el
Proyecto Bicentenario planteado hacia fines del
siglo pasado por el gobierno de Chile, califica

Revista Cultural Pencopolitana, Año 3, n° 3 / dic. 2002 – Ene. 2003, Concepción, p. 4
Dirección de Arquitectura – Ministerio de Obras Públicas, Transportes y Telecomunicaciones. www.mop.cl
8
La continuación de la Av. Costanera (entre Concepción y Chiguayante), el mejoramiento del acceso al Aeropuerto Carriel Sur, la
remodelación de la rotonda General Bonilla, el ensanche de la Av. Paicaví, la ya mencionada ruta Interportuaria, la conexión entre los
puertos de San Vicente y Talcahuano, el proyecto de transporte público “Biovías”, entre otras.
6
7

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�Palacios Barra
para su reconocimiento en el carácter de “grandes
proyectos urbanos”. Y ello, porque el mismo se
plantea en base a la profunda transformación
urbana del país, redefiniendo las funciones de las
ciudades y colocando la cuestión de la
competitividad y aplicabilidad de ese concepto
económico, en primer plano en la planificación
del desarrollo urbano.
En lo específico, el Proyecto Bicentenario, más
allá de sus objetivos manifiestos, representa la
condensación de una serie de discursos
fragmentarios que se materializan en el espacio
urbano en la forma de una iniciativa de
intervención urbana, cuya finalidad responde a
intereses comunicativos y simbólicos, y que
tienen como horizonte la idea de alcanzar el
umbral de las naciones desarrolladas.
En el modelo discursivo de “modernización
nacional” que el Proyecto esgrime, se manifiesta
la intención cultural de construir un tipo de
sociedad concreta, impulsada por determinados
grupos de poder, político y económico, que se
suman a la aparente inevitabilidad del proceso
económico y cultural que implica la
globalización.
A su vez, detrás de la propia funcionalidad de las
obras, se buscan hitos que marquen el nacimiento
de una nueva etapa en la historia de Chile, y, por
ende, de cada una de sus regiones. No resulta
difícil identificar el objetivo que se persigue con
dicha iniciativa: …“queremos hitos que sean un
recuerdo histórico y que, al mismo tiempo,
permanezcan en la memoria histórica como
emblema del avance de esta Región”.9
Levantando los edificios patrimoniales y los hitos
urbanos, se busca simbolizar el momento en el
que se plasmó en el espacio urbano local, el
desarrollo nacional y los gobiernos que incidieron
en ello.
Figura 6. Puente Bicentenario-Chacabuco sobre río
Bio Bio, De San Pedro hacia Concepción.

Fuente: datos generados por el autor.

9

Finalmente, el Proyecto Bicentenario trasciende
así en la búsqueda de legitimidad al conceder la
categoría “Bicentenario” a una serie de obras que
ya se encuentran en ejecución, como en la
creación y habilitación de nuevos espacios de uso
público para la ciudadanía generando una alianza
estratégica
con
capitales
privados
y
exteriorizando, además, sus mensajes al mundo,
en cuanto a que Chile constituye un país eficiente
y confiable que actualiza su infraestructura según
parámetros internacionales, al sector privado y a
las autoridades locales de que Chile constituye
una comunidad con objetivos comunes
alcanzables, y a la ciudadanía, de que por fin el
país está dejando atrás el subdesarrollo,
preparando el terreno para integrarse al
desarrollo.

6. Nota al margen.
La zona central de Chile, en la que se concentró
el 75 % de los proyectos urbanos del Proyecto
Bicentenario, fue directamente impactado por el
gran terremoto y tsunami que sufrió esta extensa
región la madrugada del sábado 27 de febrero del
año 2010, a las 3,34 hrs.
Se trató de un mega sismo que alcanzó una
magnitud de 8, 8º en la escala de Richter y el
epicentro, se ubicó cerca de 150 kilómetros al
noroeste de Concepción y a 30 kilómetros de
profundidad bajo la corteza terrestre. El evento,
tuvo una duración máxima de 4 minutos en esa
capital regional y en las zonas cercanas al
epicentro, y
fue percibido con diversas
intensidades en gran parte del Cono sur y en
lugares como Buenos Aires y Sao Paulo hacia el
oriente. Cerca de 500 mil viviendas resultaron
con daño severo y se estiman un total de 2
millones de damnificados, en la peor tragedia
natural vivida en Chile desde 1960, cuando
ocurrió frente a las costas de la ciudad de
Valdivia, el mayor cataclismo sísmico registrado
instrumentalmente jamás en el mundo, con un
registro de 9,5ª en la escala de Richter.
Un fuerte tsunami impactó las costas chilenas
como producto del terremoto, destruyendo varias
localidades ya devastadas por el impacto telúrico.
El Centro de Alerta de Tsunamis del Pacífico,
generó pocos minutos después del terremoto, una
alerta de tsunami para el Océano Pacífico, que se
extendió posteriormente a 53 países ubicados a lo

Ministerio de Obras Públicas, 17 de octubre de 2003. www.mop.cl

18

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�Cambios e intervenciones en la modernidad urbana. Perspectivas de transformación en Chile. El caso de Concepción.

largo de gran parte de su cuenca, afectando a
Perú, Ecuador, Colombia, Panamá, Costa Rica,
Nicaragua, la Antártida, Nueva Zelanda, la
Polinesia Francesa y costas de Hawaii.
El sismo es considerado como el tercero más
violento en la historia del país y el octavo
registrado por la humanidad. Fue 31 veces más
fuerte y liberó cerca de 178 veces más energía que
el devastador terremoto de Haití ocurrido el mes
anterior, y la energía liberada es cercana a
100.000 bombas atómicas como la liberada en
Hiroshima en 1945.
Los impactos sobre los proyectos Bicentenario,
fueron diversos y de distinta índole y su
referencia y análisis, escapa de los alcances y
objetivos planteados en este trabajo. No obstante,
lo anterior, es pertinente señalar que hoy luego de
más de 7 años y medio desde la tragedia,
prácticamente sus efectos son hoy casi
imperceptibles y Chile casi no muestra huellas de
ese evento, gracias a su avanzado sistema de
construcción y desarrollo de tecnologías anti
sísmicas.
En razón de la evidencia, respecto de que el área
de Concepción, Talcahuano y su área
metropolitana fue una de las más afectadas por el
sismo en el país, se realizaron importantes
estudios acerca de los elementos claves y factores
que incidieron en ello. A partir de la
identificación de diversos factores determinantes,
como son los efectos geológicos del subsuelo en
el centro urbano de la ciudad o el funcionamiento
de las líneas de vida (servicios básicos), que
afectaron y fueron causa directa de los daños a la
infraestructura regional, es que resultó posible la
rápida reconstrucción posterior al terremoto.
Gracias a esa información y nuevo
conocimiento, se pudo aprender cómo interactúan
un mega sismo con los distintos tipos de
infraestructuras de edificios, caminos, puentes,
puertos, líneas de vida (red de agua potable,
electricidad, combustibles). Al evaluar los daños,
se puede afirmar que el comportamiento del suelo
frente a los efectos sísmicos, es fundamental en la
sustentabilidad de la estructura, así como los
efectos del sitio, licuación y ampliación sísmica,
tuvieron un gran alcance en la generación del
daño producido en el Área Metropolitana de
Concepción. Luego de un mega evento con esas
características, si bien quedan en evidencia las
debilidades, más notablemente se exteriorizan las
fortalezas, aumentando el conocimiento y el
interés de enfrentar resilientemente de mejor

Red Urban| Año III| Núm. 3| Octubre 2017

forma la calidad de los proyectos civiles e
infraestructuras anti sísmicas, a fin de construirlas
arquitectónicamente sustentables.

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�Movilidad Urbana y Diferenciación Socioespacial en
el Área Metropolitana de Monterrey.
Urban Mobility and Socio-spatial Differentiation in the Metropolitan Area of
Monterrey.
Recibido: 14/07/17
Aceptado: 20/08/17

Karina Soto Canales 1

Resumen

Abstract

La operatividad del Área Metropolitana de
Monterrey (AMMty2) con respecto a la movilidad
urbana
operante
presenta
deficiencias,
desigualdades y por lo tanto áreas de oportunidad
con las cuales se promuevan acciones en aras de
incrementar la inclusión, habitabilidad y calidad
de vida para sus habitantes. El presente
documento describe dos de los componentes
principales de la movilidad motorizada: el
servicio de transporte urbano y los vehículos
particulares, la relación que se deriva entre ambos
agentes y del como representan evidentemente un
factor de desigualdad (social, económica y
territorial); la fundamentación del mismo
considera aportaciones vinculadas a la
conformación de la metrópoli, el proceso de
desarrollo y el funcionamiento a partir de los usos
de suelo (habitacional), cuyo propósito es el
reconocimiento y análisis de aspectos locativos,
de movilidad y accesibilidad al servicio de
transporte colectivo, como agentes de exclusión
socioeconómica. Así también, se presentan
conclusiones donde se incorporan planteamientos
que esbozan soluciones para la mejora del
funcionamiento de la movilidad urbana en la
metrópoli de estudio.

The operability of Monterrey’s Metropolitan
Area (AMMty) with regard to the urban operating
mobility presents deficiencies, inequalities and
therefore areas of opportunity with which actions
are promoted in order to increase the
incorporation, habitability and quality of life for
its inhabitants. The present document describes
two of the principal components of the motorized
mobility: the urban transport service and the
particular vehicles, the relation that stems among
both agents and about how they evidently
represents a factor of inequality (social, economic
and territorial); its substantiation considers
contributions linked to the conformation of the
metropolis, the development process and the
functioning from the uses of soil (habitational),
which intention is the recognition and analysis of
renting aspects, of mobility, and of accessibility
to the collective transport service, as agent of
socioeconomic exclusion. This way also,
conclusions are presented where there join
approaches that outline solutions for the
improvement of the functioning of the urban
mobility in the studied metropolis.

Palabras Clave:

Keywords:

Movilidad urbana; Diferenciación socioespacial;
Uso del suelo; Área Metropolitana de Monterrey.

Mobility; Social-spatial Differentiation; Land
Use; Metropolitan Area of Monterrey.

1

Arquitecto y Urbanista. Doctora en Arquitectura y Asuntos Urbanos por la Facultad de Arquitectura (FARQ) de la Universidad Autónoma
de Nuevo León (UANL). Profesora Investigadora de la FARQ de la UANL. karinasoca@gmail.com, @karina_urbanita
2
El AMMty la conforman nueve municipios: Monterrey, capital del Estado, Apodaca, Escobedo, García, Guadalupe, Juárez, San Nicolás
de los Garza, San Pedro Garza García y Santa Catarina.

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�Soto Canales

1. Introducción.
El siguiente documento es producto de una serie
de investigaciones realizadas sobre la
predisposición a la posesión de vehículos
automotores y de la distribución del servicio de
transporte colectivo, enfocado como caso de
estudio el AMMty, Nuevo León, México. Dichas
investigaciones han abordado comportamientos
específicos desde segmentos de mercado
inmobiliario (vivienda del segmento medio),
diferenciación residencial con la finalidad de
exponer elementos que reflejan la segregación
urbana resultante de variables e indicadores
socioeconómicos, incluso de la diferenciación
entre la accesibilidad a los servicios al considerar
aspectos con respecto a modelos y estructuras
urbanas (monocéntricas, policéntricas, entre
otros). La hipótesis que sustenta el presente
trabajo de investigación se fundamenta en que la
localización residencial está condicionada por el
nivel de ingresos, y que éstos no determinan al
empleo (localización, acceso y medio) como eje
rector decisivo de compra. Los objetivos
planteados involucran la relación entre densidad
poblacional, la predisposición a la utilización de
vehículos automotores como medida de inclusión
al sistema socioeconómico y la accesibilidad al
sistema de servicio de transporte colectivo, lo
cual determina la exposición de la operatividad
actual en función de la movilidad urbana. El
documento expone el vínculo entre la movilidad
y la inclusión socioeconómica de una ciudad
dispersa, cuyos medios de interacción han
colaborado en una indiscutible exclusión
socioeconómica que incrementa las conductas
segregatorias desde lo espacial hasta lo social.
Los hallazgos esbozan una plataforma con la cual
replantear la interacción de los diversos
componentes territoriales de la metrópoli en
función de densidad y usos del suelo, y así
permitir nuevas evidencias y plataformas para
lograr paulatinamente una igualdad en el acceso a
los medios de transporte como vehículos de
inclusión socioeconómica.

22

2. La dinámica territorial de la
vivienda: organización y
producción, y la movilidad
urbana.
Las aportaciones proporcionadas por la Escuela
de Chicago permiten la clasificación de los
modelos de la estructura espacial urbana, con los
cuales, Park, Burgess y Mckenzie (1925)
incluyen una serie de trabajos inspirados en
modelos biológicos de Darwin donde se visualiza
a la urbe como un “organismo social”. Algunos
de los modelos contienen como elemento
regulador el Central Business District (CBD)
algunos son: Burgess (1925), Hoyt (1939) y,
Harris y Ullman (1945) quienes configuran
modelos de pautas concéntricas, sectoriales y de
núcleos múltiples respectivamente, sin embargo,
en ellas exponen que a partir del centro hacia la
periferia disminuye el deterioro socio-espacial
concentrado en el CBD (Dujardin, Selod &amp;
Thomas, 2008:89; González &amp; Villeneuve, 2007:
148; Myrtho &amp; Fahui, 2010). Para las ciudades
latinoamericanas se han elaborado diversos
modelos de los cuales sobresalen: Griffin y Ford
(1980), Crowley (1995; 1998), Arreola y Curtis
(1993), García (1995), Garza (1999), Howell
(1989), Germain y Polèse (1995), Rubalcava y
Schteingart (2000; 2000a), Janoshcka (2002),
Buzai (2003) y Borsdorf (2003) los cuales
exponen los diferentes usos de suelo o estructuras
socio-espaciales de la ciudad. En el caso del
AMMty la ciudad contiene un modelo de
desarrollo estructural de ciudad fragmentada
(Borsdorf, 2003), donde el desarrollo urbano se
encuentra en reestructuración y cuyo principio se
caracteriza por la fragmentación, sin importar el
segmento de mercado se establecen barrios
cerrados, malls (centros comerciales) y bussiness
parks por doquier, los elementos característicos
de circulación (medio de comunicación terrestre)
se realiza a través de autopistas intraurbanas cuyo
funcionamiento prevalece por un predominio del
uso de los vehículos automotores particulares.
Al igual que el reconocimiento del modelo
prevaleciente en la unidad de análisis, es preciso
identificar la etapa en el proceso de
Metropolización en la que se encuentra la misma,
la etapa determina a su vez la localización de la
vivienda (sobre todo la nueva). Por lo cual, al
examinar cualquier metrópoli es sustancial
considerar en cual etapa o etapas del proceso se

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�Movilidad urbana y diferenciación socioespacial en el área metropolitana de Monterrey.

encuentra. El proceso se compone de cuatro fases:
urbanización, suburbanización, desurbanización
y reurbanización cada una de las definiciones
proporciona información sobre el espacio que se
habilita o desocupa en la ciudad (Sobrino, 2007;
Sousa, 2008). Sousa (2008) incluye una quinta
etapa en el proceso que denomina
superurbanización, la cual consiste en la adhesión
de más ciudades o áreas metropolitanas a una
ciudad, incluso de diferentes entidades. Sobrino
(2007) expone que el proceso de metropolización
se vincula con el patrón de usos del suelo donde
generalmente aparecen cuatro elementos: i)
distrito central y de negocios; ii) zona de
transición; iii) área suburbana, y iv) franja ruralurbana.
Las fuerzas que influyen en las etapas del proceso
mencionado anteriormente son: de concentración
(fuerzas centrípetas) o expulsión (fuerzas
centrífugas), la población es la encargada de
ejecutar dichos movimientos, los cuales se
relacionan a la necesidad de utilizar un espacio
(Colby, 1945; Becerril-Padua, 2000; Sobrino,
2007:588; Sousa, 2008). En el AMMty entre el
año 2005 y 2010 se aprobaron 280
fraccionamientos de vivienda del segmento
medio cuyas distancias promedio con respecto al
CBD oscilaban entre 14.5 kms. y 16.92 kms., sin
embargo, se aprobaron unidades a una distancia
máxima con respecto al Centro Metropolitano de
Monterrey (CMMTy) de 23 kms. (Soto,
2015:273).
La dimensión territorial de las zonas urbanas con
carácter expansivo provoca una cantidad
significativa de tierras habilitadas con
infraestructura que permiten a ciertos habitantes
su residencia a grandes distancias con respecto de
la zona central (CBD) esto motiva una movilidad
(personas, mercancías e información) sin
precedentes (Lazcano, 2005; Muñoz, 2008:58),
cuyos traslados principalmente se realizan con
vehículos particulares para que en su
individualidad, se ejecute la movilidad con
flexibilidad y conveniencia (comodidad,
reducción de tiempos de traslado) (BecerrilPadua,2000; García Palomares, 2008:6). En
contraposición, Levison y Kumar (1994) difieren
al respecto sobre las rutinas de desplazamiento en
estructuras urbanas policéntricas o dispersas,
argumentan que en dicha disposición urbana se
puede reducir el tiempo de traslado y la distancia

debido a que la descentralización de los empleos
mejora la accesibilidad para la población que
reside lejos del centro. Originalmente se
consideraba que la condición de vivir en la
periferia y destinar gran parte del tiempo en
traslados cotidianos era asunto socioeconómico,
de la población de menores ingresos, pero en las
ciudades latinoamericanas ésta movilidad en
particular también se presenta en sectores sociales
de altos ingresos, (Gutiérrez, 2000; Janoshcka,
2002; Borsdorf, 2003: 44; Sabatini, 2003:5,12 y
28; Graizbord &amp; Acuña, 2006: 202; Fuentes,
2008:58; García Palomares, 2008:15; Muñoz,
2008:22; Rodríguez V., 2008).
Tanto en el modelo urbano como en la etapa del
proceso de metropolización se vislumbra el
comportamiento relativo a la movilidad; su
definición se divide de acuerdo a la eficiencia, la
tipología de vehículos o medios de transporte
involucrados, congestión, costos, deterioro de la
calidad de vida, impacto ambiental y
accesibilidad;
Suárez-Lastra
y
Delgado
(2007:695) señalan que es la suma de dos
componentes: uno de transporte y uno de
actividad (Ramírez, 2009; Orozco-Arbeláez,
Cabrera-Arana y Velásquez-Osorio, 2015:431).
Los conceptos que se desarrollan en torno a la
movilidad conceptos a su vez se vinculan a
variables como: tiempo, territorio, tipología,
actividades económicas y aspectos sociales3. A su
vez, Feijten, Hooimeijer &amp; Mulde (2008:142)
explican que factores como: edad, estado civil,
estatus laboral, nivel educativo, entre otros,
determinan la movilidad de los residentes aunado
a la “experiencia residencial”. Es preciso señalar
que en el presente estudio se exhibe solo uno de
los componentes, el correspondiente al
transporte.
Por lo tanto, en el presente documento
“movilidad” se refiere al traslado cotidiano, como
la capacidad de desplazamiento de la población
por medio de vehículos automotores (particulares
y públicos). El análisis comparativo exhibe la
accesibilidad a los medios de transporte que en
cuya operatividad produce simultáneamente la
interacción (inclusión o exclusión) de los
habitantes con el resto de la metrópoli a partir de
traslados
cotidianos:
empleo,
servicios
educativos, interacción social, entre otros
(Timms, 1976; García Palomares, 2008:6 y 7).
Timms (1976) afirma que cuanto mayor sea la

3

Commuting, movilidad urbana, movilidad sostenible, movilidad cotidiana, movilidad intrametropolitana, movilidad intraurbana, solo por
mencionar algunos (Kaufmann, Bergman y Joye, 2004:745, Fuentes, 2008:69; Muñoz,2008:26; Rodríguez, 2008; Ramírez, 2009).

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�Soto Canales
movilidad se incrementaran las oportunidades de
equilibrio socioeconómico.
En el proceso de localización residencial la
elección final responde al lugar donde el nivel de
cada atributo es tal que su disposición marginal a
pagar para cada uno se equipara a su precio
implícito (Rosen, 1974). Por lo que las
localizaciones mejor provistas de servicios,
donde se mantiene igual la accesibilidad a ciertos
servicios o equipamientos, tiene un mayor precio,
en tanto proveen de una utilidad mayor a sus
usuarios.

3. Materiales y Método.
Como antecedentes de investigación en territorios
mexicanos relacionados al tema de estudio:
localización residencial, y movilidad, sobresalen
los trabajos de: Graizbord y Acuña (2006),
Obregón-Biosca y Betanzo-Quezada (2015),
Rodríguez (2008), Suárez-Lastra y DelgadoCampos (2007), Susino y Martínez (2010). Los
casos de estudio presentados en las mismas
exhiben tanto ciudades de alta concentración
poblacional como ciudades intermedias.
Los antecedentes proporcionados por dichas
investigaciones establecen plataformas de
análisis cuantitativo en cuanto a lo siguiente:
1) El análisis geoestadístico en: Suarez-Lastra y
Delgado Campos (2007); y utilización de
unidades Área Geoestadística Básica (AGEB) del
censo de población y vivienda (CPV) del Instituto
Nacional de Estadística, Geografía e Informática
(INEGI) en Aguilar y Mateos (2011).
2) Diferenciación del espacio urbano a nivel
territorial y estadístico por: Aguilar y Mateos
(2011) y Rodríguez (2008).
3) Definición de variables teóricas como
aproximación de la construcción de un modelo:
Fitch, Soto y Garza (2013).

4. Diferenciación de la movilidad
urbana a partir de la localización
residencial en el AMMty.
El ámbito territorial se ejecuta en el AMMty. Su
dimensión poblacional de acuerdo al Censo de
Población y Vivienda 2010 (CPV2010) del
INEGI es de casi cuatro millones de personas.
Territorialmente se caracteriza por ser una
metrópoli dispersa en su extensión territorial la
cual abarca 25 kilómetros a la redonda desde el

24

CMMty, está configurada en una zona conurbada
donde tres de los municipios adheridos se
encuentran en un primer anillo de conurbación y
cinco entidades municipales se localizan en la
periferia. Cuestiones relacionadas al medio
natural (topografía, hidrografía y orografía) han
condicionado el proceso de urbanización, y por lo
tanto de la habilitación de infraestructura. El
modelo de su estructura urbana tiene una mixtura
entre las pautas concéntricas, debido en gran parte
a la centralización de una cantidad importante de
actividades económicas; sectorial, por la evidente
influencia de la traza en ramales relacionados a
los espacios urbanizables; e incluso policéntrica,
las dimensiones de los diversos subcentros
urbanos no poseen ni diversidad ni consolidación,
lo que termina por complicar la movilidad
cotidiana.
Tabla I. Población, vivienda, vehículos automotores
por Unidad Territorial Metropolitana y Municipal,
2010.

77330
43.769
16,751
102 436
29.054
167.050
76,305
22 736
36.776
572207

58.65
49.76
45.77
59.50
46.02
56.12
66.12
71 .26
55.01
57.02

86.557
58.694
6,981
236375
18.340
462.481
212,951
105.092
60.534
1 248005

1.12
1.34
0.42
2.31
0.63
2.77
2.79
4.62
1.65
2.18

43
34
34
59
11
150
65
26
26
180

128
102
29
155
43
359
171
76
76
446

Fuente: Soto, 2015: 161,166, 246, 247 y 259; Datos propios
2017 con información de Ruta Directa 2017, Consejo Estatal de
Transporte y Vialidad (CETYV)

La ciudad capital (Monterrey) alberga el 28.9%
de la población de la metrópoli, dentro de la
misma el municipio que contiene la menor
cantidad de población es el municipio de San
Pedro Garza García lo cual se relaciona con la
densidad (población y vivienda) y el valor del
suelo. Debido a las condiciones del medio
natural, así como los límites territoriales y el nivel
consolidación de la zona urbanizada y por
urbanizar, los valores en cuanto a la densidad
bruta
poblacional
se
modifican
considerablemente al exhibir en los valores
mínimos 26.36Hab/Ha. en el municipio de San
Pedro Garza García y los máximos en el
municipio de Guadalupe con 77.11 Hab/Ha. Sin
embargo, para el presente análisis la mejor
asimilación de la distribución poblacional se
percibe cuando se obtiene la densidad con
respecto a la unidad de AGEB (ver Figura 1), es
así que logra percibirse la etapa en el proceso de

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�Movilidad urbana y diferenciación socioespacial en el área metropolitana de Monterrey.

metropolización en el cual se encuentra el
AMMty y las entidades municipales en particular,
de lo cual se percibe una clara diferenciación
entre la zona CMMty y la periferia, de igual
manera se vislumbran polígonos donde la
acumulación de personas es mayor debido a
cuestiones socioeconómicas o de planeación y
desarrollo urbano4.
Figura 1. Densidad Bruta de Población (Hab/Ha) por
AGEB del AMMty, 2010.

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O

u.nruu.M!~U

- --·-.;tu
Cl'V2010(AGE II)

Ol';NMDAPWPOOI.ACl(HIOW,.lla)

1u: -1&lt;.1

Fuente: Soto (2015:162) con Datos propios 2017.

Tal como se ha expuesto con anterioridad, la
diferenciación socioespacial no solo se encuentra
en función del bien inmueble o su localización. El
sitio de la elección residencial analizado desde un
contexto
metropolitano
y
el
perfil
socioeconómico
del
mismo
produce
simultáneamente la diferenciación en la
movilidad y el medio de transporte a utilizar para
la inserción de las actividades socioeconómicas.
Como dato de origen es preciso señalar la relación
entre población y parque vehicular en la
metrópoli de estudio, en el volumen total
generado por ambas variables se presenta una
proporción en favor de la población (lo que
implica menor cantidad de vehículos por persona)
en los municipio periféricos (Apodaca, Escobedo,
García, Juárez y Santa Catarina) donde las
diferencias entre el porcentaje de la población con
respecto a la metropolitana poseen valores a favor
de la población por entre 3 y 6%; en contra parte
la capital y los municipios integrados a la
metrópoli en el primer anillo de conurbación
tienen a superar la concentración de vehículos por
encima de las personas por diferencias que

oscilan entre 2% y 8%, éste último valor se
presenta en Monterrey donde la población
representa un 29% de la metrópoli y los vehículos
automotores un 37% del parque vehicular
metropolitano.
En el caso de estudio, el AMMty, se presentan
claros bordes diferenciales entre los bloques
opuestos (sobre la posesión de vehículos por
vivienda) (ver figura 2 y 3). En cuanto al
porcentaje de viviendas particulares habitadas
con automóvil se comprueba con la información
estadística del CPV2010 (ver Tabla I) donde los
porcentajes de vivienda particular habitada
(VPH) con automóvil oscilan entre el 45.77 y el
71.26, al incorporar datos relativos al parque
vehicular y las viviendas con automóvil los
valores fluctúan entre 0.42 a 4.62 en los
municipios de García y San Pedro Garza García
respectivamente. Sin embargo, se presenta una
clara diferencia socioeconómica y espacial con
respecto a la distinción centro/periferia y el valor
correspondiente a la relación entre vehículos
automotores y personas, los municipios que se
encuentran en la periferia tienen a poseer una
menor cantidad de vehículos por persona lo que
se relaciona entre otras cosas a un segmento
socioeconómico y al mismo proceso de
urbanización.
Es a partir de la exposición cartográfica (Ver
Figura 2) del indicador que se determina para el
área de estudios valores donde 2 de cada 10
viviendas poseen vehículo automotor y en
contraposición zonas donde se alcanza el 100%
de las viviendas con ese atributo, esta
información es relevante más aún cuando se
integran los polígonos donde se señalan las más
altas densidades y los menores valores
porcentuales con respecto al servicio de
transporte urbano, la resultante es un mapa que
consigue demostrar como existe una evidente
diferenciación socioespacial, ya que en dichos
AGEBs se encuentran en una doble desventaja
para ejecutar la movilidad, no se cuenta con
automóvil y no se puede acceder o se accede con
deficiencia al servicio de transporte urbano
colectivo.

4

La Ley de Ordenamiento Territorial de los Asentamientos Humanos y de Desarrollo Urbano del Estado de Nuevo León (LOTAHDU), en
su artículo 150 estipula que el frente del lote deberá de ser por lo menos de 6 metros, esto ha modificado los productos inmobiliarios
habitacionales, que sin importar el segmento establecen este condicionante como ajuste del desarrollo urbano.

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�Soto Canales
Figura 2. Valores porcentuales de viviendas
particulares habitadas con vehículo automotor en el
AMMty,2010.

diferenciada por AGEBs en el AMMty (ver
Figura 3).
Figura 3. Dotación del Servicio de Transporte
Urbano en el AMMty por AGEB.

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o ....... w...........

D
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... ........ ........
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1

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Fuente: Datos propios 2017.

Otro aspecto que comprueba una predisposición a
la utilización de los vehículos motorizados es la
deficiente accesibilidad de los servicios de
transporte urbano (ver Tabla I) en cuanto a la
distribución de rutas y recorridos se percibe una
distribución centro periferia, donde la capital del
estado, Monterrey, circulan el 83% de las rutas y
el 80% de los recorridos, mientras que a
diferencia en la periferia los valores porcentuales
oscilan entre el 6% (García) y el 24% (Apodaca)
de las rutas en circulación, lo que nuevamente
exhibe el carácter del modelo mono céntrico
prevaleciente para el caso de estudio. Sin
embargo, el presente estudio no contempla la
posibilidad del medio de transporte como medio
de inclusión socioeconómica lo que terminaría
por evidenciar el deficiente sistema de transporte
urbano con el que se cuenta en el AMMty.
Geo-estadísticamente el análisis para el AMMty
resulta en promedio al acceso de 3.6 rutas de
transporte urbano (180 es el total para la
metrópoli (ver tabla 1), y es nuevamente a partir
del análisis geo-estadístico como se identifica la
existencia de polígonos con altos valores
porcentuales de acceso al servicio de transporte y
otros donde es prácticamente nulo, esta
información se revaloriza cuando se observa
simultáneamente los polígonos donde se
encuentran los más altos valores de densidad
poblacional así como de los menores valores
porcentuales de viviendas con vehículos
automotores, lo que permite identificar las
características precisas sobre la movilidad

5
6

Fuente: Datos propios 2017 con información de Ruta directa y CETYV.

Definición de variables teóricas (construcción del
Modelo en torno al automóvil)
La configuración de valores para el AMMty se
estudia a nivel de AGEB. El análisis integra
aspectos socioeconómicos de la población5 y de
las viviendas; algunos indicadores que se utilizan
tienen implicaciones espaciales, como densidad
(población y vivienda), promedio de ocupantes
por vivienda, solo por mencionar algunas. A su
vez, se incluyen elementos relacionados a la
accesibilidad del servicio de transporte urbano
(rutas y recorridos) que transitan directamente por
alguna parte de la infraestructura vial del
perímetro de las unidades AGEB.
En la definición de variables teóricas se
desarrollaron 11 variables relacionadas a los
medios de transporte; algunas de las cuales
presentan valores continuos de los cuales se
derivan proporciones y valores porcentuales, para
la construcción de un modelo en torno al vehículo
automotor
La base de datos en que se fundamenta el sistema
de información geográfica (SIG)6 del presente
estudio se construye a partir de las fuentes
secundarias: CPV2010 de INEGI y archivo
digital del sistema de rutas de transporte urbano
del AMMty (Ruta directa y CETYV). Con los
cuales se elaboran correlaciones en torno a los
medios de transporte (privado y público) (ver
tabla II). Sin embargo, el análisis no establece
relación del sistema de transporte urbano y su
distribución del servicio con respecto a cuestiones

De acuerdo con los resultados del Censo de Población y Vivienda 2010 del INEGI.
Los softwares que se utilizaron para construir las variables fueron: Arcmap 10.4, SOSS ver. 15 y Excel 2016.

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�Movilidad urbana y diferenciación socioespacial en el área metropolitana de Monterrey.

demográficas, sociales o económicas, lo cual
sugiere otro tipo variables para un análisis
estadístico posterior.
Una vez realizados los análisis de correlación de
tipo Pearson, que se describen posteriormente, se
utilizan 22 variables (ver Tabla II). La referencia
de datos se ajusta a los parámetros territoriales de
los AGEB.
Tabla II. Variables teóricas directamente
relacionadas al atributo de vivienda particular
habitada y vehículo automotor privado en el AMMty.
V.1ri.1bles rel.1cion.1d.1s .1 ¾VPH con Auto
(Pearson)

V.1riables
Demoar.ificas
Edad
Estado Civil
Grado Promedio de Escolaridad
Económicas
Vivienda
Bienes y Servicios de la vivienda

Otros indicadores'

Población de 15 años y más
Población de 18 a1'os v más
Población de 12 años v más soltera
Grado promedio de escolaridactl (Masculino y
Femenino)
Población Económicamente Activa Femenina,
Población derechohabiente a servic io de salud
Viviendas Particulares con 2 o más dormitorios,
Viviendas Particulares con 3 o más cuartos.
Vivienda particular con agua y todos los servicios
(agua, energía eléctrica, drenaje)
Vivienda particular con: radio, televisión, pe,
teléfono celular
Porcentaje de población de 18 años y más con
educac ión post-básica
Valor porcentual de viviendas particulares con
intemetyPC
Valor porcentual de rutas de servicio de
transporte
Valor porcentual de recorridos de las rutas del
servicio de transl'V'lrte urbano

Fuente: Datos propios 2017.

En una primera y segunda fase exploratoria de
tipo correlacional (correlación Pearson); se
observa que existe correlación entre ciertas
variables, por lo que se eliminan algunas. Sin
embargo, las variables que tienen mayor
correlación no se relacionan directamente con el
propósito del estudio por lo que se concluye que
se requiere incluir otras consideraciones al
modelo en construcción. El presente estudio solo
exhibe una fase exploratoria de la construcción
del modelo de movilidad en torno al vehículo
automotor, el cual pretende reconstruirse con
respecto a una movilidad urbana sustentable.

5. Conclusión.
Las condiciones actuales de la movilidad para la
metrópoli de Monterrey muestran un
funcionamiento en cuanto a movilidad con pautas
distributivas de una estructura monocéntrica,
donde las mejores condiciones de movilidad a
partir de la accesibilidad al servicio de transporte
urbano se relaciona a la localización del CMMty,
más no así, su modelo territorial, el cual se ha
transfigurado a uno de tipo policéntrico en
transformación y consolidación, más la nula
diversificación de los subcentros o núcleos de
empleo define que en la dinámica inmobiliaria, la

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localización residencial exhiba diferenciaciones
específicas entre municipios y zonas, donde
principalmente los aspectos socioeconómicos
reconstruyen la movilidad de los residentes.
El AMMty de acuerdo al patrón de localización
residencial presenta una evidente manipulación
de las fuerzas del mercado por sobre los
lineamientos establecidos en los diversos planes
de desarrollo, estatal y municipales, el comprador
de acuerdo a sus capacidades socioeconómicas
pondera su elección en el amplio espectro de
productos sin valorar a profundidad la movilidad
que ejercerá una vez que determine su vivienda
en dicho sitio. Por lo que, en general el habitante
del AMMty está predispuesto al uso intensivo del
vehículo privado, subutilizado en el número de
personas que transporta, y por el cual paga un
excedente en recursos energéticos y económicos,
lo que termina en la producción de una movilidad
lejana a la sustentabilidad y una reducción en el
ingreso familiar. La desconexión entre la
planeación y los desarrolladores evidencia su
falta de coordinación al no estimar y habilitar
transporte urbano en las zonas de más altas
densidades sin importar segmentos o sectores
socioeconómicos, y su participación y producción
territorial también determina la desigualdad y
diferenciación en el acceso a bienes y servicios de
primera necesidad, y establece una barrera
insuperable, sobre todo para las zonas periféricas
de la metrópoli (Apodaca, Escobedo, García y
Juárez).
Se sugieren mayor profundización sobre los
hallazgos de la investigación donde sean
integradas otros indicadores, sobre todo las que
contienen características locativas y económicas,
de acuerdo con las actividades (habitacionales,
culturales y de recreación, comercial, industrial, y
servicios). Así también, se incita a considerar en
el desarrollo de nuevos proyectos habitacionales
y económicos el factor relativo a los costes de
transporte, por lo que se sugiere como parte de un
proyecto de ordenación territorial la evaluación e
implementación de mecanismos y medios para la
inclusión socioeconómica.

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29

�Metropolitizacion y políticas de planificación. Un
desafío para Santiago de chile.
Metropolization and planning policies. A challenge for Santiago de Chile.
Recibido: 15/05/17
Aceptado: 14/08/17

Paulina Schiappacasse 1
Bernhard Müller2

Resumen

Abstract

El Área Metropolitana de Santiago (AMS) ocupa
un rol significativo en términos demográficos y
de desarrollo económico en Chile. Sin embargo,
el AMS está siendo afectada por cambios
estructurales típicos en la evolución de las
grandes metrópolis, con las consecuentes
externalidades negativas que incrementan las
dificultades para enfrentar y orientar su
crecimiento y para establecer instancias de
colaboración entre los diferentes actores
involucrados.
El propósito de este trabajo es analizar la
situación del AMS, en relación a las metas
estratégicas necesarias para el logro de un
desarrollo metropolitano sustentable. Se pretende
contribuir al debate nacional actual en torno a la
revisión y cambio de las políticas de
planificación, en particular, las orientadas a
enfrentar los procesos dinámicos que
experimentan las ciudades.

The Metropolitan Area of Santiago (AMS) plays
an outstanding role in terms of demographic and
economic development in Chile as well as
regarding the country’s position in the
international economy. However, the AMS is
affected by typical structural changes in the
evolution of large metropolises leading to
negative externalities which make it that
increasingly difficult to manage growth and to
establish cooperation among the different stakeholders.
In this article perspectives of the AMS, are
analyzed within the framework about strategic
planning and sustainable development of
metropolitan areas. It is intended to contribute to
the present national debate about the revision and
change of planning policies, and particularly
those oriented towards the capacity the dynamic
processes that the cities.

Palabras Clave:

Keywords:

Áreas metropolitanas; planificación urbana;
desarrollo económico.

Metropolitan Area, urban planning, economic
development.

1
2

Geógrafo, Docente Departamento de Geografía, Universidad de Chile. pschiapp@uchile.cl
Leibniz-Institut für ökologische Raumentwicklung, IÖR. Dresden, Alemania. b.mueller@ioer.de

Red Urban| Año III| Núm. 3| Octubre 2017

31

�Schiappacasse &amp; Müller

1. Introducción.
La necesidad de las metrópolis por integrarse en
una economía global, fuertemente competitiva,
requiere emprender renovadas estrategias de
desarrollo que permitan entregar un ambiente
favorable para el emplazamiento de los sectores
más productivos y focos de la innovación. La
reestructuración económica y los consecuentes
cambios en las relaciones de producción, se han
materializado
en
fuertes
desequilibrios
económicos y sociales, (Castells &amp; Hall 1994;
Boyer 1994). Prácticamente todas las ciudades
reciben impactos del pro-ceso de globalización,
pero su grado de participación no es resultado de
su posición en el orden internacional, sino de la
naturaleza y alcance del proceso. De esta forma,
los planes de desarrollo asumidos por cada
entidad urbana resultan de vital importancia para
orientar el crecimiento y procurar la cohesión
social.
Desde una perspectiva intrarregional, la nueva
modalidad de desarrollo ha provocado
competencias por focalizar inversiones en las
comunas centrales, “core cities”, y aquellas que
forman parte de la periferia suburbana. Sin
embargo, la mayor parte de la riqueza de las áreas
metropolitanas continúa siendo generada, directa
o indirectamente, en el “corazón” de la ciudad,
mediante la concentración de la inversión o
ventajas fiscales a través de la recaudación de
impuestos, (Fisher &amp; Peters 1998). Los
municipios que no entregan ven-tajas para la
localización de fuentes de inversión quedan fuera
de esta nueva dinámica, (Klein et.al 2002).
En cuanto al perfil demográfico, el patrón común
es el despoblamiento central y el crecimiento
periférico, con fuertes consecuencias en la
distribución y presión sobre la infraestructura y el
deterioro de barrios residenciales centrales. Sin
embargo, los mayores desafíos se concentran en
los desequilibrios sociales; no solo hay una
fábrica social diversa (Frei 2001), sino también
brechas crecientes en la distribución del ingreso y
la calidad de vida (Pugh 1998). Por otro lado, las
nuevas tendencias de desarrollo económico y
social, traen severas consecuencias en la situación
ambiental, en la medida que la “ecological
footprint” está largamente excedida del espacio

32

urbano, lo cual posiciona a las metrópolis como
las mayores “consumidoras netas” de espacio y
recursos (Wackernagel et. al 2000).

2. Desarrollo metropolitano
integrado: desafíos y opciones
estratégicas.
Si bien los debates en torno a la efectividad y
factibilidad de gobiernos metropolitanos no son
nuevos, estos han reemergido con vigor para
enfrentar el tema de la fragmentación en
numerosos gobiernos locales y unidades de
servicios. La revisión de la literatura, (Sharpe
1995; Bourne 1999; Lefebvre 1999; Read 2000),
da cuenta que no existen modelos específicos
para conducir el desarrollo integrado y enfrentar
la fragmentación interna, para muchos, causante
de la ineficiencia económica y de los patrones
desiguales de desarrollo. Se argumenta, por lo
tanto, que es fundamental llegar a cierta forma de
coordinación. En este punto el debate se organiza
en torno a la necesidad y los beneficios de dos
propuestas opuestas: el modelo supramunicipal o
“metropolitano”, con una autoridad elegida
democráticamente y el modelo Intermunicipal o
“descentralizado”, en el que los gobiernos
municipales mantienen su autonomía y donde no
existe una autoridad regional con mandato
popular, (Bourne 1999).
Imagen 1. Mapa del Area Metropolitana de
Santiago de Chile.

Fuente: Archivo personal

Red Urban| Año III| Núm. 3| Octubre 2017

�Metropolitizacion y políticas de planificación. Un desafío para Santiago de Chile.

Imagen 2. Comunas de Area Metropolitana de
Santiago (2017)

contribuir a la equidad social y en garantizar una
distribución adecuada de los bienes y ser-vicios
públicos en toda la ciudad. Para Bourne (1999),
las evaluaciones de eficiencia y de equidad de las
diversas funciones desempeñadas por los
gobiernos locales y regionales demuestran que
ciertas funciones son mejor realizadas por
modelos centralizados de gobierno participativo y
otras por modelos descentralizados. El desafío
ante quienes establecen políticas es encontrar el
equilibrio correcto.
2.2 Equilibrio social interno,
económico y asociatividad.

Fuente: Generado en esta investigación

Frente a la multiplicidad de problemáticas
metropolitanas descritas, las proyecciones de
Urban 21 (2000) resultan alentadoras: el avance
tecnológico puede cambiar las estructuras de vida
y trabajo; las administraciones comunales se
abren cada vez más a la ciudadanía y el
crecimiento demográfico disminuye. Estas tres
fuerzas actuarían a nivel mundial con diferentes
intensidades, por lo que se requiere adaptar las
estrategias
en
función
de
escenarios
demográficos y socioeconómicos particulares; las
tareas locales para avanzar hacia la
sustentabilidad metropolitana pueden resumirse
en cinco grandes aspectos:
2.1 Identidad y Representación democrática.
En forma creciente la literatura hace referencia a
la gobernanza, concepto que va más allá de la
gobernabilidad y que hace referida a las
relaciones entre la sociedad civil y el estado, entre
las normas y los que son normados, entre el
gobierno y los gobernados, (Mc Carney et al
1995). En la metrópolis esto se traduce en la
búsqueda de una estructura con legitimidad
política directa, con autonomía financiera y
humana, tanto del gobierno central como del
local, con amplia jurisdicción, y con una
cobertura territorial consistente con el área
funcional, (Lefebvre 1999). Sus competencias
claves deben sustentarse en la habilidad de influir
sobre los patrones de uso del suelo y de
desarrollo; en contar con los recursos para

Red Urban| Año III| Núm. 3| Octubre 2017

crecimiento

La fragmentación y la falta de cooperación
intrametropolitana son elementos comunes y en
ellos se sustenta la necesidad por encontrar
formas más eficientes de gestión. Los sistemas
arancelarios de uso compartido (Cattoir &amp;
Vaillancourt 2002; Anderson &amp; Wassmer 2000),
iniciativas como la Agenda 21 (s.III, cap.28), o
propuestas como el “smart growth”, (American
Planning Association 2002) constituyen ejemplos
interesantes para avanzar en la búsqueda del
equilibrio intrametropolitano. Sin embargo estos
enfoques por si solos no ha sido suficientes para
enfrentar el tema de la desigualdad social; la
reducción de la fragmentación social requiere de
la formulación de programas interconectados a
largo plazo, que promuevan el desarrollo humano
y económico e incluyan fórmulas de capacitación
e integración a través de la articulación
universidades-empresas, y de la inversión mixta
flexible en I+D. Dentro de este accionar adquiere
relevancia la participación de socios no
administrativos, proceso complejo pero que
conduce a buenos resultados. Por otra parte, la
asociatividad internacional resulta cada vez más
importante, incluyendo en algunas ocasiones a
representantes del comercio, industria, entidades
académicas y de investigación, (Meijers &amp;
Romein 2002).
2.3 Orientación Estratégica e Instrumentos de
planificación efectivo.
Se hace necesario potenciar un Plan Estratégico
Metropolitano que refleje el proyecto ciudad,
acordado y redactado por los distintos actores
públicos, privados interesados y la sociedad civil.
Se
sugiere
desarrollar
estrategias
“comprehensive”, a implementar en con-junto

33

�Schiappacasse &amp; Müller
con el sector privado y la sociedad civil. El
resultado no es una norma o un programa de
gobierno, sino un contrato político entre las
instituciones públicas y la población. Por ello, su
monitoreo es tanto o más importante que el
proceso de elaboración
y aprobación
consensuado. Debe ser una estrategia que
construya territorio, definiendo y delimitando los
ámbitos espaciales para el accionar conjunto de
instituciones públicas y actores económicos y
sociales, pero también y, sobre todo, debe
responder al desafío de “hacer ciudad sobre la
ciudad”, (Borja 2010).
Imagen 3. Un Plan Estratégico Metropolitano, debe
ser un instrumento que construya territorios y por
sobre todo, responda al desafío de “hacer ciudad
sobre la ciudad”.

Fuente: Generado en esta investigación

2.4 Gestión y cooperación en Infraestructura.
La infraestructura es crucial para el crecimiento
económico y para una alta calidad de vida, por
ello la ciudad debe ser competitiva en todas sus
dimensiones. Por lo general, en forma explícita o
implícita, la institución metropolitana se
concentra en los servicios que requieren una
amplia cobertura: transporte, medio ambiente,
eliminación de residuos, suministro y
saneamiento del agua y algunas veces cultura.
Los niveles inferiores ejercen funciones de tipo
más local, es decir que exigen mayor proximidad
con el ciudadano. En este punto, las opiniones se
dividen; la fragmentación permitiría diferentes
niveles prestación de servicios y, por lo tanto,
tasas variables de impuestos por parte de los
municipios de una misma metrópolis y, por ende,
mayor elección para sus residentes. Quienes
defienden la provisión uniforme de servicios
sustentan que estos resultan más eficientes al
aprovechar las economías de escala derivadas de
la población bajo control. (Lefebvre 1999;

34

Bourne 1999). Lo relevante, más allá de quien
asuma la prestación del servicio, es definir en
forma clara las competencias internas en
infraestructura, planificando el ajuste con la red
regional, y estableciendo mecanismos para
recuperar las plusvalías derivadas de su
desarrollo.
2.5 Eficiencia ecológica y calidad de vida.
Los problemas ambientales urbanos sobrepasan,
la mayoría de las veces, jurisdicciones locales.
Esto implica que iniciativas metropolitanas o
regionales, pueden ser consideradas como
componentes esenciales en la reducción de los
efectos negativos colaterales del crecimiento
urbano en el medio ambiente. En esta línea, los
planificadores metropolitanos han emprendido
con éxito experiencias asociativas (Klein et. al
2002), reorientando su función hacia la
mediación
de
conflictos
regionales.
Paralelamente se requiere fomentar la conciencia
urbana, especialmente entre los ciudadanos con
bajos ingresos, mediante proyectos imaginativos
que los involucren e incrementen el porcentaje
del PIB local destinado a mejorar la calidad del
medio ambiente. En la medida que las ciudades
implementen
tecnología
y
proyectos
ambientalmente sustentables, como las iniciativas
en Singapur, Hong Kong y Curitiba, pueden hacer
marketing de ellas mismas y de sus empresas.
En definitiva, abundan las sugerencias destinadas
a crear “ciudades más competitivas”, “economías
basadas en el conocimiento”, o “regiones urbanas
empresariales”, (Bourne 1999) las que apuntan a
que la cooperación, coordinación y mercadeo son
fundamentales para mejorar el crecimiento
económico en un entorno altamente competitivo.
Sin embargo, el mercado no puede sustituir al
gobierno, encargado de enfrentar los conflictos de
intereses y valores presentes en la metrópolis,
Keating (2002). En este contexto se analiza la
situación del Area Metropolitana de Santiago, en
particular en aquellas dimensiones que
involucran aspectos funcionales e institucionales
propios del accionar de la planificación urbana y
regional en la búsqueda de un desarrollo
sustentable.

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�Metropolitizacion y políticas de planificación. Un desafío para Santiago de Chile.

Imagen 4. El AMS se materializa en un mosaico de 34
comunas a partir de una definción claramente
estadística. Servicios como el Metro de Santiago,
sirven solo a una porción de su población.

Fuente: Generado en esta investigación.

3. Desafíos del AMS. Identidad y
representatividad democrática.
El AMS se materializa espacialmente en un
mosaico de 34 comunas, a partir de una definición
claramente estadística3. Si bien esta aproximación
es la más utilizada en los ámbitos académicos y
gubernamentales, no existe consenso en cuanto a
su definición4. Esta confusión se proyecta a sus
habitantes quienes no se identifican con la
metrópolis, sino más bien con la comuna de
residencia o trabajo. Consecuentemente no se
reconoce una presión ciudadana para la
resolución de los problemas metropolitanos; al no
ser elegidos de forma directa, los organismos
supramunicipales son percibidos por el ciudadano
como algo lejano y fuera de su control.
Por su parte, los municipios se definen 5 como una
ciudad al interior de la metrópolis y no se
perciben reivindicaciones en torno a la necesidad
de contar con un marco legal conjunto o con una
autoridad metropolitana. Se ha configurado un
Municipio democrático, orientado a resolver los

problemas internos, con un conjunto de
competencias que le han permitido superar su rol
de gestor, y que no se identifica con la metrópolis
ni con el Gobierno Regional6. Al decir de
Lefebvre (1999), los gobiernos locales siempre
han visto de mala gana la apariencia de nuevas
estructuras poderosas y autónomas; en el Reino
Unido y Francia, las autoridades locales se han
opuesto regularmente a la creación de
instituciones ya sea individualmente o a través de
sus asociaciones nacionales y en Italia, al igual
que en Chile, la descentralización ha estado muy
a favor de los gobiernos locales en lugar de
autoridades
a
nivel
de
área.
La
Intermunicipalidad ha sido una manera de
solucionar este problema, ya que evita los
conflictos de autoridad y legalidad. A pesar de
que la normativa establece un Consejo
Coordinador Regional de Acción Municipal para
las Áreas Metropolitanas7, este no ha funcionado
debido a suspicacias autonómicas de los
municipios
o
a
diferencias
políticas,
(Schiappacasse &amp; Müller 2003).
El tema no deja de ser controvertido, Bannen
(2003), plantea que8 ...” hay que sacarse de la
cabeza de que toda el área urbana se identifique
como la ciudad de Santiago. Esto es una falacia,
porque es un conglomerado de ciudades que
lamentablemente no se comportan como tal. Esta
suerte de definición o creencia lleva
indefectiblemente a seguir cometiendo errores
urbanos enormes. El verdadero santiaguino es el
que vive en la comuna de Santiago, y el verdadero
providenciando es el que reside en Providencia".
Es evidente que en el AMS los gobiernos locales
rara vez actúan teniendo en cuenta los intereses
regionales y al parecer criterios de equidad,
redistribución y responsabilidad pierden terreno
frente a la búsqueda de eficiencia económica y
competitividad interna.
Los errores se multiplican; al no existir una
entidad coordinadora las competencias se

3

El AMS forma parte de la Región Metropolitana de Santiago. Con una superficie de 15.403,2 km2, es la más pequeña de las regiones de
Chile, pero también es la más poblada con más de 7 millones trescientos mil habitantes, de acuerdo a la proyección 2015 del Instituto
Nacional de Estadísticas (Ine), Comprende las 32 comunas de la Provincia de Santiago y las comunas conurbadas de San Bernardo
(Provincia de Maipo), Puente Alto (Provincia Cordillera).
4
Las Áreas Metropolitanas son “las extensiones territoriales formadas por dos o más centros de población, unidos entre sí por espacios
construidos y que comparten la utilización de diversos elementos de infraestructura y servicios urbanos” (art. 103 LOGCAR).
5
Entrevistas realizadas a Secretarios Comunales de Planificación de Providencia, Santiago, San Joaquín y Quilicura, enero 2013.
6
El gobierno de la Región radica en el Intendente, designado por el Presidente de la República, con el apoyo de los Secretarios Regionales
Ministeriales. La administración está a cargo del Gobierno Regional, compuesto por el Intendente y el Consejo Regional. Sus miembros
son elegidos indirectamente por los concejales municipales y es presidido por el Intendente.
7
Compuesto por los alcaldes del AMS, es presidido por el alcalde de la comuna cabecera regional o provincial.
8
El metro es una barbaridad”. Entrevista publicada en “El Mercurio”, 16 noviembre de 2013. http://www.revistatranvia.cl/tv25/TV25Not011.htm.

Red Urban| Año III| Núm. 3| Octubre 2017

35

�Schiappacasse &amp; Müller
superponen sobre el territorio, entorpeciendo y
dificultando el desarrollo y la interacción. La
solución ha sido adaptar la estructura organizativa
del
estado
aprovechando
unidades
administrativas ya existentes; en otras palabras,
se ha "regionalizado" el tema metropolitano al
atribuir al Gobierno Regional las funciones de
coordinación y gestión metropolitana, con la
consecuente falta de legitimidad descrita. Como
parte de los procesos de reforma del gobierno
metropolitano participativo, existe una clara
necesidad de fomentar un “sentido de ciudadregión” que estimule una forma de pensar
regional y que cree un sentido de responsabilidad
regional más allá del compromiso personal con el
vecindario y municipio propios.

4. Equilibrio interno.
Colaboración y asociatividad.
A pesar de que el crecimiento demográfico del
AMS ha ido disminuyendo9, la ciudad se
consolida como el centro urbano más importante
del país, concentrando el 35,6% de la población.
Dinámicas internas propia como el proceso de
suburbanización (Armijo 2000), la segregación
social interna y el fuerte despoblamiento de los
sectores centrales, permiten vislumbrar que la
ciudad se enfrenta a un nuevo estadio de
desarrollo. Aumenta la demanda y necesidad de
espacio destinado al desplazamiento, creciendo la
densidad de edificación, sin tener necesariamente
una correspondencia con un aumento en la
densidad de población. Los fuertes desequilibrios
internos se multiplican no sólo en aspectos de
infraestructura y niveles de accesibilidad, sino
también desde una perspectiva social reflejada en
las disparidades que asume espacialmente el
Índice de desarrollo humano comunal, (PNUD
2009).
En cuento a mecanismos de cooperación interna,
si bien se reconocen instancias de asociatividad,
estas son escasas, y se establecen entre
municipios espacialmente colindantes. Las
formas asociativas menores han tenido un margen

de aplicación como “lugar de encuentro” frente a
problemáticas coyunturales, como inundaciones,
tendido servicios básicos y la presentación de
puntos de vista a las autoridades nacionales y
regionales, (Schiappacasse &amp; Muller 2008).
La marcada fragmentación y segmentación del
espacio metropolitano conduce a pensar que la
institucionalización del AMS debe ser funcional
al esquema vigente en el país, de otra forma casi
la mitad de la población del país se desarrollaría
bajo un sistema de gobierno diferente. Aquí
radican las reticencias, por parte de los niveles
superiores, a la existencia de un organismo
metropolitano democrático y de amplio espectro,
puesto que éste es visto como un contraponer si
los elegidos resultan ser de signo político opuesto.
Hasta ahora en el tema de la gestión urbana, se ha
privilegiado la formulación de políticas urbanas
sectoriales, en particular en transporte, por sobre
alternativas de cambio institucional; temas como
el cobro efectivo al privado por el uso de servicios
y la infraestructura de la ciudad (Ducci 2003)
comienzan a ser comunes en los debates políticos
y técnicos.

5. Orientación Estratégica e
Instrumentos de Planificación
efectivos.
El crecimiento en extensión de la ciudad de
Santiago constituye una constante en toda su
historia, las barreras naturales no han sido
obstáculos para su avance como tampoco las
restricciones legales para fijar límites urbanos,
altamente vulnerables, ante la presión de agentes
públicos o privados. En efecto, la planificación
urbana10 en el AMS ha estado marcada por la
liberación y desregulación del suelo. La tendencia
a la ocupación de territorios periféricos se
mantiene, ya sea por intermedio de las ZODUC,
Zonas de Desarrollo Urbano Condicionado11, o a
través de los planes de vivienda social impulsados
por el Ministerio de la Vivienda (MINVU). Los
problemas para hacer valer la normativa del
PRMS, Plan Regulador Metropolitano de

9

La tasa de crecimiento intercensal disminuyó de 1,9% en 1992 a 1,2% en 2002 (datos 2017 en estudio)
Los instrumentos de planificación en Chile apuntan a la planificación físico-urbana del territorio, desatendiendo espacios rurales que han
requerido la reinterpretación de otros cuerpos legales como la Ley de Predios Rústicos. El nuevo proyecto de ley reemplaza la expresión
“planificación urbana” por planificación urbanística”, ampliando las competencias territoriales de los instrumentos.
11
Permite el desarrollo urbano en Áreas de Interés Silvoagropecuario en comunas periféricas. Las empresas inmobiliarias deben internalizar
las externalidades en servicios como educación, salud y áreas verdes e impactos viales, procurando la conectividad con el resto de la región.
el 30% de las viviendas que se construyan deben ser casas sociales o de subsidio. La modificación a la Ley General de Urbanismo y
Construcciones, incorpora el concepto de “Planificación por Condiciones”, como alternativa a la “Planificación por Zonificación”.
10

36

Red Urban| Año III| Núm. 3| Octubre 2017

�Metropolitizacion y políticas de planificación. Un desafío para Santiago de Chile.

Santiago, se asocian con las escasas capacidades
financieras y de gestión del MINVU; además el
instrumento se debilita frente a las acciones del
Ministerio de Obras Públicas, especialmente del
programa Concesiones, que estimula el
crecimiento urbano a través del mejoramiento de
la infraestructura vial periférica e intraurbana,
(Estrategia de Desarrollo 2010).
Imagen 5. A las ciudades que no son mundiales, sólo
les queda la vía de crear las condiciones necesarias
para ser punteras en un sector determinado. Centro
de Santiago de Chile, Avda. Bulnes-Palacio de la
Moneda.

Fuente: Generado en esta investigación.

A nivel local sólo ocho comunas cuentan con
Planes Reguladores elaborados con posterioridad
al PRMS, (Schiappacasse &amp; Müller 2003). Los
procedimientos
para
la
formulación,
modificación, actualización o incluso aplicación
de los instrumentos son complejos y extensos,
desvirtuándose muchas veces el sentido original
de los mismos. El PRMS, por ejemplo, registra 27
modificaciones desde 1997 lo cual indica la
necesidad de contar con instrumentos de
planificación flexible y de menor complejidad,
que puedan adecuarse a los actuales
requerimientos12.
Existe una Estrategia Desarrollo Regional (EDR),
elaborada para un período de 6 años (SERPLAC
2010) que a pesar de su impronta integradora,
tiene nula influencia en la orientación de la
inversión regional y consecuentemente en el
ordenamiento territorial de la región, (Ramírez

1999). En el instrumento que debería orientar el
desarrollo metropolitano, no se advierte una
especial preocupación por el AMS, pues los
objetivos asociados13, no logran articularse en
una propuesta común, que permita hablar de la
gestión urbana como una necesidad y con tareas
concretas por abordar. La estrategia carece, en
forma evidente, de una vinculación con los demás
instrumentos de planificación; en particular con el
Plan de Desarrollo Comunal (PLADECO); la
situación actual da cuenta que solo 29 comunas
cuentan con un PLADECO vigente, es decir, que
se “ajusta” a los lineamientos de la EDR,
(Schiappacasse &amp; Müller 2008).
Los factores explicativos quedan de manifiesto en
el mismo documento en el que se reconoce una
“invisibilidad del Gobierno Regional (GORE) y
un bajo perfil del Intendente como su autoridad
máxima; débil coordinación de los servicios,
particularmente en la acción en los territorios, y
utilización inefectiva de los instrumentos de
gestión disponibles; inexistencia en un número
considerable de municipios con Instrumentos de
planificación e inversión, lo cual surge en parte
por la débil coordinación del GORE y otros
servicios con las municipalidades” (SERPLAC,
2010).
Si la lista de desafíos que enfrenta Chile en el área
de la competitividad14, la encabeza la necesidad
de “definir una estrategia país” (Olavarrieta &amp;
Manzur 2004), lo mismo ocurre con su principal
Área Metropolitana. Es necesario implementar un
proceso de discusión en torno a la imagen
objetivo de la ciudad, a las inversiones que
interesa fomentar y a las implicancias de estas a
nivel de competitividad intraurbana, es decir,
discutir estrategias que permitan configurar un
territorio. Como dice Borja (2010), “la política
urbana hoy no hereda un territorio, lo construye o
lo desestructura, si se deja llevar por dinámicas
dispersas”.
Es el momento para posicionarse como un polo
de desarrollo latinoamericano, enfrentando el
proceso de globalización y no dejando que sean
inversionistas externos los que finalmente
decidan el rol de la metrópolis. Para de Forn
(1999), a las ciudades que no son mundiales, sólo

12

Estas deficiencias de los instrumentos de planificación son reconocidas en el Proyecto que modifica la Ley de Urbanismo y
Construcciones.
13
Los objetivos para el AMS son: “preparar, debatir y presentar instrumentos de gestión urbana, que contribuyan a implementar
adecuadamente la regulación de los usos de suelo establecidos en los instrumentos de uso del territorio”; “orientar la transformación urbana
y regional hacia un sistema integrado de ciudad central, ciudades periurbanas y localidades regionales, permitiendo la accesibilidad y
completando redes y equipamiento”.
14
Institute for Management Development. Indices Mundial de Competitividad. http://www02.imd.ch

Red Urban| Año III| Núm. 3| Octubre 2017

37

�Schiappacasse &amp; Müller
les queda la vía de crear las condiciones
necesarias para ser punteras en un sector
determinado, por lo tanto, cada ciudad debe
definir su especialización en este mundo global.
El desarrollo desigual está basado ahora en la
inclusión o exclusión de los centros urbanos de
las redes dinámicas de las ciudades mundiales,
(Barcelo, 1999). El AMS actual, carente de
estructura representativa, es la que se proyecta al
exterior, por ejemplo, a través de la red
Metrópolis15, donde es percibida como una
unidad y que como tal, se relaciona con otras
aglomeraciones con las que teje una red de
colaboraciones y competencias a nivel mundial.

6. Conclusión.
Las tendencias actuales en el desarrollo del AMS
conducen a una mayor descentralización,
expansión y progresiva polarización social,
demandando y dificultando la articulación de un
gobierno participativo metropolitano. En el
marco del debate internacional se requieren tres
tipos de reformas centrales:
i. en lo funcional, se debe precisar el accionar de
los distintos niveles metropolitanos;
ii. en lo institucional, se requiere la creación de
una institución responsable de los asuntos
estratégicos globales y
iii. en planificación, se hace necesario promover
un proceso estratégico que integre instrumentos y
políticas vigentes.
Para ser exitosos, es indispensable la asociación
pública - privada y la participación de la sociedad
civil en un marco de apertura y colaboración. Si
no se define el marco adecuado para implantar un
buen gobierno, será difícil mantener la actual
captación de inversiones y posicionarse como
espacio atractivo en un mundo metropolitano
globalizado. Ni el Municipio de Santiago ni la
Intendencia
Metropolitana
pueden
ser
considerados representantes apropiados para el
AMS en redes internacionales de cooperación e
intercambio. El Municipio representa sólo una
fracción – menos de cinco por ciento – de la
población metropolitana y la Intendencia carece
de legitimación democrática y del respaldo del
mundo comunal. La autoridad metropolitana debe
ser un interlocutor fuerte y legitimado, con
capacidad para negociar y con una identidad que
la haga más competitiva en el exterior.
15

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39

�Un país de centros y periferias, asentamientos
espontáneos australes como expresión de una pobreza
sistémica1
A country of centers and peripheries, spontaneous southern settlements as an
expression of systemic poverty.
Recibido: 14/05/17
Aceptado: 20/08/17

Cristian Alejandro Silva Lovera 2

Resumen

Abstract

Los campamentos urbanos han sido tratados
extensamente como parte de las anomalías
persistentes de la ciudad post industrial. Bajo esta
premisa, han sido expuestos como la expresión
estándar de situaciones de pobreza y desigualdad,
en que los indicadores de calidad de vida y
competitividad exponen inequidades en el acceso
a los bienes y servicios urbanos.
El caso chileno es particular debido a su extensa
geografía Norte–Sur, en que los campamentos
presentan diferenciaciones contextuales muy
marcadas en lo físico, social, económico y
cultural. Esto último se acentúa en las regiones
alejadas de los centros metropolitanos, en donde
las economías locales y las improntas culturales
marcan diferenciaciones en la expresión, en la
magnitud del problema, sus impactos y la relación
que existe entre estos asentamientos de
generación espontánea y la ciudad planificada
desde los instrumentos y lógicas estándar de las
instituciones formales.

Urban camps have been treated extensively as
part of persistent anomalies of the post industrial
city. Under this premise, they have been exposed
as the standard expression of poverty and
inequality, indicators of quality of life and
competitiveness expose inequities in access to
goods and urban services.
The Chilean case is unique because of its large
size North-South in the camps have very distinct
contextual distinctions in the physical, social,
economic and cultural. The latter is stronger in the
regions far from metropolitan centers, where
local economies and cultural imprints make
distinctions in the expression, the magnitude of
the problem, its impacts and the relationship
between these settlements and the city of
spontaneous generation planned from the
standard logical tools and formal institutions.

Palabras Clave:

Keywords:

Pobreza urbana; campamentos; informalidad;
contexto austral; Instrumentos de planificación.

Urban poverty; camps; informal; Southern
context; planning tools

1

Este artículo se enmarca dentro de los resultados de la investigación realizada con el apoyo de la Dirección e Investigación de la
Universidad de los Lagos, a través del proyecto N°00505F. (DIULA 00505F)
2
Arquitecto ULA – Magíster en Arquitectura PUC, Académico Departamento de Arquitectura y Diseño, Universidad de los Lagos.
Osorno, e-mail: c-silva@ulagos.cl

Red Urban| Año III| Núm. 3| Octubre 2017

41

�Silva Lovera

1. Introducción.
Se estima que en los próximos 20 años más del
70% de la población en Latinoamérica forme
parte de comunidades urbanas y que, a diferencia
de las décadas anteriores, la velocidad de las
migraciones campo – ciudad y la concentración
de las mismas se de con mucha más intensidad y
a escalas sin precedentes. (Koolhaas, Rem. 2001:
54). Una de las incertidumbres de esta
proyección, es el hecho de saber si los actuales
instrumentos de regulación urbana podrán o no
hacer frente a este fenómeno y sus eventuales
consecuencias, sobre todo, considerando que este
proceso será más intenso en ciudades con
economías
emergentes
como
las
de
Latinoamérica, Asia, África y parte de Medio
Oriente, y en donde las expresiones de pobreza
cobran matices y escalas no registradas.
Asumiendo el consenso de que la pobreza urbana
es una de las expresiones de desigualdad
proveniente de las propias anomalías del actual
modelo de desarrollo, (Harvey, David. 1998: 164197) existen algunos planteamientos que indican
que la pobreza urbana podría ser abordada desde
un paradigma desarrollista basado en un
crecimiento económico suficiente como para que
se produzca una suerte de irrigación hacia los
grupos más desfavorecidos. Por otro lado,
formulaciones más ligadas a perspectivas
colectivas de participación, apuestan por un
mejoramiento de los modelos de involucramiento
social en que los individuos organizados se hacen
protagonistas de su propio desarrollo. Las
complejidades de estas perspectivas están
abultadas de matices y variables que hacen que
los intentos desde ambas aristas no resulten del
todo exitosos por definición, sino que más bien,
se presenten como éxitos relativos o parciales,
toda vez que la pobreza urbana sigue persistiendo
más allá de la dialéctica que inscriben estas
visiones, además de las circunstancias políticas,
económicas o sociales que las contextualizan y
definen en torno al problema de la pobreza
urbana.
El caso chileno es particularmente significativo,
dada su marcada diferenciación tanto geográfica
como cultural y urbana. Se trata de un territorio
geográficamente diverso, con grupos culturales

42

longitudinalmente distribuidos y diferentes, y con
una concentración urbana localizada en la capital.
Debemos destacar que prácticamente el 41% de
la población del país vive en Santiago y el resto
se distribuye en regiones, habiendo incluso
algunas muy despobladas comparativamente.
Igualmente, los campamentos urbanos se han
concentrado en la capital, siendo el periodo de
mayor proliferación la década de los ochenta, en
que los procesos de desarrollo son marcadamente
capitalistas y van de la mano del fortalecimiento
de los sistemas y actores que lo protagonizan.
Esto produce un aumento en las expectativas de
empleo y por ende del mejoramiento de la calidad
de vida de las poblaciones peri – rurales,
precipitando rápidas y masivas migraciones
campo – ciudad. (Wilckens Recart, Paulina.
1986: 76). La concentración de campamentos en
esta década, se localiza en los interiores para
luego ser expulsados hacia las periferias de la
ciudad. De este modo se establecen las comunas
expulsoras de campamentos y las comunas
receptoras de estos. (Figura 01)
Figura 01: Mapa de la mancha urbana de Santiago y
la ubicación de las comunas expulsoras y receptoras
de campamentos. Catastro de campamentos del
programa Chile Barrio. SERVIU 2005.

Slmbologla

'°"'°'&lt;Seda al 2000

-

Cn,lded

-

ComtrlltSexi&gt;UlsorHUC:hJSl'l'fi

-

c»ascomunes 1e34,i,

Fuente: Imagen del autor 2005.

Estos procesos se radicalizan en la década
siguiente, dado que los campamentos ya no sólo
son expulsados hacia las periferias de la ciudad,
que era lo habitual, sino que son re localizados en
los sectores peri rurales fuera del límite urbano.
Esto que deja por cierto una parte del problema

Red Urban| Año III| Núm. 3| Octubre 2017

�Un país de centros y periferias, asentamientos espontáneos australes como expresión de una pobreza sistémica .

resuelto (la dotación de viviendas regulares y en
terrenos saneados) pero adosa a las comunas
receptoras una serie de externalidades sociales
negativas no contempladas (aumento de la
demanda por infraestructuras y servicios,
desempleo, incremento de problemas de
seguridad y desigualdad social, entre otros). Nos
referimos aquí a comunas como Lampa, María
Pinto, Melipilla, Til Til, Buín y San Bernardo
entre otras, que reciben poblaciones erradicadas
de la ciudad, lo que ha provocado tensiones entre
los habitantes locales de costumbres más
vinculadas al mundo agrícola, (pequeños
agricultores, tractoristas, cuidadores de campos,
inquilinos de fundos, comerciantes de ferias
libres y similares) y los habitantes metropolitanos
con ocupaciones y costumbres propias de sectores
productivos urbanos (obreros de la construcción,
comerciantes minoristas, vendedores ambulantes,
asesoras de hogar, mecánicos, talabarteros,
choferes de micro, ayudantes de grandes tiendas,
entre otras) (Figura 02).
Figura 02: Mapa del gran Santiago con las comunas
receptoras de campamentos en la actualidad.
Catastro de campamentos del programa Chile
Barrio. SERVIU 2005.
•

Sectores de vivienda
s oc¡,.1, de re
loca lización de

Fuente: Imagen del autor 2005.

Estas situaciones, si bien marcan la pauta en
materia de definición del problema y solución al
tema de los campamentos, no son únicas ni
exclusivas de la manifestación del fenómeno en
cuanto a sus características, ritmos y magnitudes.
Esto debido a que la diversidad contextual del
país inevitablemente influye en la diversificación

Red Urban| Año III| Núm. 3| Octubre 2017

o al menos en la expresión de la pobreza urbana y
consecuentemente las posibilidades de definirla y
abordarla.

2. Diferencias contextuales de la
pobreza urbana.
En el caso de los campamentos que han
proliferado en ciudades intermedias y en
contextos regionales, las erradicaciones han sido
menos urgentes y a una escala menor y por lo
mismo, menos invasiva de los territorios
receptores de las erradicaciones.
A pesar de esto, en el sur de Chile y
concretamente en la décima región, los modelos
de sistemas de agrupamiento y los estándares de
vivienda social para pobladores de campamentos,
han hecho crisis dada la implementación de
fórmulas desarraigadas de los aspectos propios de
la sobrevivencia de sus habitantes: mientras que
en las ciudades metropolitanas los habitantes de
los campamentos viven en un lugar pero trabajan
en otro, en los campamentos australes los
pobladores asumen la vivienda como parte de un
entramado productivo mayor y más complejo, en
donde las actividades de habitar y trabajar se
suceden simultáneamente en un mismo espacio y
tiempo.
Otro componente diferenciador son los factores
climáticos. Si bien existen normativas que
aseguran las condiciones mínimas de
habitabilidad de la vivienda, es evidente que las
condiciones extremas de frío, humedad, lluvia,
calor y viento exigen diseños más resistentes y
apropiados a estos factores, así como a los usos,
mantención y la evolución de las tipologías en
cuanto a crecimiento y adaptaciones.
Coincidiendo en que la desigualdad urbana ha
sido abordada con un énfasis marcado en la
dotación de viviendas, con el tiempo se ha podido
comprobar que las soluciones amparadas en este
único factor resultan insuficientes (Goytre, Félix
Arias. 2009: 55). Esto, entre otros productos de la
complejidad sistémica de relaciones vecinales,
sociales, económicas y culturales que presentan
los barrios informales y, además, porque gran
parte de las precarias infraestructuras que se
logran levantar apoyan de manera útil y funcional
los distintos mecanismos de sobrevivencia y

43

�Silva Lovera
protección que se crean al interior.
Las erradicaciones como solución a este
problema, son también entendidas como
operaciones conceptualmente estándares, tanto
como la radicación. Quizás esta última, es un
tanto más específica toda vez que apuesta por
dejar a los pobladores de un barrio informal en su
lugar de origen y en la medida que las condiciones
físicas lo permitan, precisamente con el fin de no
romper las particulares redes de apoyo y las
distintas
capitalizaciones
infraestructurales
orientadas a fortalecer la protección y la sobre
vivencia.
Si bien muchas de estas operaciones han
resultado exitosas, muchas de ellas también
presentan fracasos reiterados y en contextos tanto
metropolitanos como regionales. La diferencia de
dichas operaciones presenta una marcada
distinción en la escala y magnitud tanto del
problema
como
de
la
solución.
Por una parte, tenemos la erradicación de sectores
que por su acotado tamaño no presentan el nivel
de gravedad y erosión comparable al de
campamentos y asentamientos informales de
ciudades metropolitanas, y, por otra parte, se
puede observar que los estándares no responden
necesariamente de manera favorable a las
condiciones
propias
del
contexto
de
asentamiento. La política pública en esta materia
excluye cualquier posibilidad de contextualizar
estas realidades a partir de estudios más
específicos que permitan primero dosificar la
relocalización de estas poblaciones evitando con
ello los llamados bolsones de pobreza
(Clichevsky, Nora. 2000: 24) y segundo, de
proponer soluciones coherentes con las formas de
vida que sustentan áreas de empleo u ocupación
marcadas por oficios ligados a sistemas
productivos locales. Esto, si bien es desfavorable
a la solución del problema, es comprensible si
revisamos que este tipo de asentamientos presenta
un dinamismo que supera muchas veces la
lentitud y la burocracia del aparato formal para
abordarlos. Hablamos aquí de diferencias en las
velocidades de migración, de transformación del
asentamiento, de crecimiento, de movilidad y
consumo, de complejización morfológica, de
transacción y reducción de especies y de
informalización de la economía, todas dinámicas

44

que no alcanza a ser percibida oportunamente por
los
sistemas
regulatorios
formales.
Asimismo, las inter relaciones entre ciudad
formal e informal se dan de manera
unidireccional en el sentido de que, mientras los
habitantes de la ciudad informal circulan cada día
por la ciudad formal los habitantes de la ciudad
formal no logran penetrar en los barrios
informales con la misma holgura y fluidez.
(Benévolo, Leonardo. 1994: 1022) Considerando
que las características morfológicas de los
campamentos describen un paisaje urbano de
relativa homogeneidad, los campamentos que
surgen en el sur de Chile muchas veces pre
existen antes de la aparición de la ciudad formal
y, además, se amparan en economías territoriales
que no necesariamente se presentan como una
disfuncionalidad de la economía urbana que
posteriormente los circunscribe. Hablamos aquí
de caletas de pescadores artesanales que
dependen preferentemente de las oportunidades
del territorio insular o de asentamientos que,
desde su origen, se han estructurado en base a
mono producciones de pequeña escala y que al ser
abordados por la expansión urbana pasan de ser
pequeñas e inofensivas agrupaciones, a ser
asentamientos informales o del tipo campamentos
necesarios de erradicar dada sus bajas
condiciones de habitabilidad o por estar
emplazados en situaciones de riesgo. Asimismo,
se sabe que parte de las motivaciones para las
erradicaciones,
dice
relación
con
las
oportunidades
que
ofrecen
ciertos
emplazamientos en sectores con un alto potencial
para el desarrollo inmobiliario tradicional y que
se encuentran ocupados por campamentos.
Las diferencias morfológicas y estructurales entre
asentamientos planificados en base a modelos
urbanos probados y asentamientos de generación
espontánea, para el caso de la décima región sur
y la undécima región se pueden ver con
elocuencia. Aquí, las ciudades planificadas se
ubican preferentemente en el cordón montañoso
andino y emplazadas bajo criterios de soberanía
nacional, y se definen a partir de la existencia de
un trazado damero ortogonal, la presencia de un
centro definido por una gran plaza de armas, la
presencia de barrios periféricos en baja densidad
organizados en cuadras y parcelas privadas y la

Red Urban| Año III| Núm. 3| Octubre 2017

�Un país de centros y periferias, asentamientos espontáneos australes como expresión de una pobreza sistémica .

existencia de equipamientos de carácter comunal
que no necesariamente están asociados a labores
productivas locales amparadas en las
oportunidades del territorio. Por el contrario, en
el cordón montañoso – insular podemos encontrar
pequeñas
caletas
de
pescadores
con
emplazamientos adecuados como respuesta a los
factores climáticos, patios de trabajo, muelles y
embarcaderos de uso colectivo, viviendas en
densidad y espacios públicos de uso común que
sirven a varias familias. Lo que arman estos dos
frentes de ocupación, es una dualidad en los
sistemas de colonización en que se refuerza la
idea de la conectividad vial, por un lado, y la
marítima por otro (Figura 03).
Figura 03: Mapa geográfico de la Décima y
Undécima región con la ubicación de los
asentamientos planificados (sector cordillerano
andino – color rojo) y los asentamientos de origen
espontáneo (sector insular – color verde). Base Atlas
geográfico militar.

para la zona incluye en su fórmula la localización
de pobladores extraídos de campamentos de
Santiago y otras áreas urbanas consolidadas. El
resultado de estas operaciones, pasó desde el
sobredimensionamiento de las redes viales y la
jibarización de los predios particulares, hasta el
posterior despoblamiento espontáneo de los
asentamientos, dado que los habitantes que
presentaban un origen urbano de pronto se vieron
emplazados a dedicarse a las actividades
productivas agrícola y pesquera. Estos oficios
debían de desarrollarse al amparo de una
experiencia de vida lenta y climáticamente
extrema. Asimismo, las densidades de estos
lugares son bajísimas y la mantención de las
infraestructuras
ha
significado
costos
permanentes al Estado en materias de
conectividad, equipamientos para la población
que se radicó, comunicaciones y servicios
médicos básicos para la baja población. (Figura
04 – 05). Ciudades como Chaitén, Mañihuales,
Puerto Cisnes, Puerto Guadal o Cochrane entre
otras, se indefinen en su destino productivo y
pasan a ser asentamientos sin la flexibilidad
propia que caracteriza las caletas de pescadores o
los campamentos transitorios de explotación
marina y/o agrícola de pequeña escala. En
palabras del poeta Balcells, estos lugares “nunca
alcanzaron la complacencia de lo permanente, ni
la liviandad de la mudanza.” (Balcells,
Ignacio.1988: 36).
Figura 04: Ciudad de Coyhaique vista desde el aire.
Se puede apreciar el predominio del damero
ortogonal.

Fuente: Imagen del autor. 2000.

Si bien se esperaría que la planificación urbana
reparase en las diferencias contextuales como
factor de proyectación, la morfología urbana de
las ciudades continentales andinas revela una
homogeneidad producto de su concepción a
imagen semejanza de los modelos fundacionales
hispánicos (trazado damero, plaza de armas al
centro, subdivisiones prediales homogéneas,
calles de doble pista y con anchos previstos para
un explosivo crecimiento futuro, entre otras
características morfológicas), lo que genera un
primer problema de calce de la forma urbana con
su contexto. A esto hay que agregar una segunda
problemática y es que la política de ocupación

Red Urban| Año III| Núm. 3| Octubre 2017

Fuente: Municipalidad de Chaitén. 2000

45

�Silva Lovera

Figura 05: Calle típica de Cochrane.

Fuente: Imagen del autor. 2010.

Inmediatamente al frente (cruzando el canal de
Moraleda), encontramos caletas de pescadores
con densidades mayores, equipamientos
suficientes a las necesidades productivas
(muelles, fondeaderos, galpones de acopio y
similares) y ordenamientos que, sin referenciar a
los modelos tradicionales de planificación ni
ubicarse en terrenos absolutamente óptimos para
el desarrollo de áreas de asentamiento, (zonas de
borde, zonas de inundación o similares) son
funcionales a las necesidades, escalas y
actividades
productivas
locales.
Varios de ellos surgen producto del auge de
especies marinas que son explotadas en grandes
cantidades, y que luego son transadas en factorías
y empresas tanto nacionales como extranjeras que
pagan bien por estos productos. La captura de
estas especies les demanda una necesaria y
eficiente condición de “nomadismo” que les
permita trasladarse de un lugar a otro conforme el
régimen migratorio de los peces. Esto influye en
el hecho de que las viviendas sean algo muy poco
sofisticado, construidas con materiales ligeros
(envolvente de poliestilenon expandido o “nylon”
y estructura de madera o ramas de árbol) que
permitan su armado y desarmado rápido,
conforme las temporadas y las necesidades de
traslado
en
las
embarcaciones.
Con el tiempo y a medida que llegaban más y más
personas atraídas por el auge de la abundante
pesca, se produjeron demandas por servicios más
estables. Esta situación se consolida con la
llegada de las mujeres y los niños que van a
acompañar a sus esposos en las faenas de la pesca

46

e que instalan con ello la necesidad por servicios
de salud y educación concretamente, además de
la construcción de viviendas y estructuras más
estables que permitan una permanencia segura y
protegida de las inclemencias del clima.
Finalmente, entre donaciones y gestiones locales
(entre otras, las del Padre de la orden católica,
Antonio Ronchi), se logra dotar de estos servicios
a los en otrora llamados “campamentos de
plástico” (en alusión a las a veces masivas y
multicolores agrupaciones de viviendas de
poliestireno) los que terminan por transformarse
en asentamientos estables y permanentes y por lo
mismo, sujetos a las normas necesarias para la
correcta habitabilidad. (Normas de construcción,
ubicaciones y emplazamientos permitidos, etc).
Dotados de pequeñas escuelas, viviendas de
madera, pasarelas e iglesias, estos antiguos
campamentos de plástico se establecen como el
hogar definitivo de muchas familias que pasan de
ser originalmente nómades y sostenidos por la
captura y comercialización de abundantes
recursos marinos, a ser sedentarios como
asentamiento y por lo tanto insertos en lógicas de
ocupación formales y estándares. El problema
que se suscita con este fenómeno, es que, si bien
el sedentarismo viene acompañado de un
mejoramiento de las condiciones de los
equipamientos y la infraestructura, la pérdida del
nomadismo, la ligereza y la movilidad, deja a
estos poblados como puntos fijos de una vida
cada vez más insostenible, toda vez que el recurso
marino comienza a escasear en el lugar al punto
de la extinción. A partir de entonces, el Estado y
diversos organismos han debido ir en ayuda de
estos villorrios subsidiando mejoras en la
infraestructura sanitaria, vivienda, redes viales y
empleo, pero con la tranquilidad de que, si bien
aún no se logra el objetivo a cabalidad, el
asentamiento está cambiando su condición de
informalidad a una condición de asentamiento
estable y conforme las normas y condiciones de
vida formalmente establecidas (Figura 06 – 07).

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�Un país de centros y periferias, asentamientos espontáneos australes como expresión de una pobreza sistémica .

Figura 06: Puerto Gala en la Isla Toto en el año 1992.
Este asentamiento forma parte de los llamados
“campamentos de plástico” que en la década del
ochenta y a principios de los noventa, se establecieron
como asentamientos nómades en función de la pesca
del sector.

Fuente: Imagen de la fundación Antonio Ronchi. 2010.

Figura 07: Caleta Lenga, ubicada en Puerto Gala
(Isla Toto) en el año 2001. Nótese la presencia de
viviendas de madera sobre pilotes. Del mismo modo
se puede apreciar la Iglesia y el pabellón
correspondiente a la escuela del sector.

Fuente: Imagen de la fundación Antonio Ronchi. 2010.

La formalización de estos asentamientos
espontáneos, es una condición que termina por
instalar preceptos de calidad que operan en la
medida que la presencia del Estado es permanente
y a costos muchas veces altísimos. La
conectividad, la llegada de salud, la
infraestructura sanitaria, la mantención de
empleos remunerados, la educación y el acceso a
la información, son algunos de los costos que se
han derivado a las administraciones y que en los
tiempos del nomadismo no representaban un
aumento significativo en los indicadores de
pobreza de municipios y organismos a cargo.
Considerando las diferenciaciones que ilustran la
situación de los campamentos urbanos de los
campamentos territoriales, es posible afirmar que
la pobreza expresada a partir de los asentamientos

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precarios debe ser revisable en su sentido y
magnitud, respecto de las particulares formas de
subsistencia y situaciones de contexto. En el caso
de los campamentos arraigado sus entornos
urbanos metropolitanos su dependencia con la
ciudad genera relaciones tensas en la medida que
la aceptación de la una para con la otra (la ciudad
formal hacia la ciudad informal) es incompatible
incluso a nivel funcional. Por el contrario, los
asentamientos informales territoriales e incluso
algunos alojados en ciudades intermedias, crean
relaciones simbióticas con su medio a pesar de los
inconvenientes asociados a los indicadores
formalmente establecidos de calidad de vida:
presentan tamaños regulados por la capacidad de
absorción de los sistemas productivos, generar
una erosión del medio ambiente natural que le da
posibilidades de reciclar residuos, asume
conductas y comportamientos colectivos de
subsistencia fortaleciendo con ello el sentido de
comunidad y presentan grados de complejidad
sistémica, toda vez que involucran en la
sobrevivencia aspectos culturales propios que
superan el mero levantamiento de viviendas de
calidad.

3. Asentamientos australes
en ciudades intermedias.
El campamento de Pudeto Bajo
en Ancud. Aspectos genéricos y
particulares.
El tratamiento del problema de la pobreza urbana,
se presenta actualmente abordada de manera
homogénea y con énfasis en un aspecto de la
misma: la carencia de viviendas dignas.
Esta situación ha generado contrapuntos en la
definición conceptual de la pobreza expresada a
través de los campamentos, así como en las
definiciones de calidad de vida, informalidad y
planeamiento. La revisión de estos, así como las
expresiones urbanas que los ilustran, han
permitido ponderar estas diferenciaciones
inclusive como parte de componentes identitarias
lo suficientemente fuertes como para exponer
roles propios y significativos de una cultura,
llegando a ser explotados como atractivos
turísticos de alta plusvalía.
El caso tal vez más significativo de un

47

�Silva Lovera
asentamiento informal de estas características en
nuestro país, es Caleta Tortel. Se trata de un
pequeño villorrio ubicado en la desembocadura
del río Backer (Región de Aysén) y emplazado en
un escarpado borde que es sorteado pro una serie
de pasarelas de madera, terrazas y viviendas
levantadas sobre pilotes. Surge aproximadamente
en el año 1954 de manera espontánea y sus
pobladores se dedican desde entonces a la
extracción de maderas nativas, principalmente
ciprés de las Guaitecas, que son trasladadas en
barcos de la armada hacia las estancias de más al
sur. Emplazado en el punto preciso en que el
calado del río permite el acceso del barco, los
maderos son cargados a través de rampas y
muelles, luego de haber sido acopiados durante
meses. Del mismo modo desde el barco se
descargan las provisiones que se dejarán en el
poblado como parte de los abastecimientos
provenientes
desde
el
Estado.
Con el tiempo, se han consolidado las
construcciones suspendidas en el borde
(viviendas y pasarelas) armando un rico y
complejo entramado sobre el agua y en donde las
subidas y bajadas de la marea dinamizan el
paisaje, la geografía y el uso de lugares e
infraestructuras que podrían ser declarados como
pobres e informales, pero que al haber cobrado tal
nivel de singularidad, incluso se le ha terminado
de declarar como “zona típica” propiciando
resguardar lo que ahora es considerado como
“patrimonial”
y
abriendo
nuevos
emprendimientos basados en la industrias del
turismo de intereses especiales (Figura 08 – 09 10).
Figura 08: Caleta Tortel en la Undécima región. Se
pueden apreciar las pasarelas de madera en el borde,
sobre las rocas y el agua, así como las viviendas sobre
pilotes y algunos maderos acopiados en la orilla.

Fuente: Imagen del autor. 2008

48

Figura 09: Muelles de acopio de maderas (Ciprés de
las Guaitecas) en caleta Tortel. Undécima región de
Aysén.

Fuente: Imagen del autor. 2008.

Figura 10: Casa con cubierta de “Canogas”. Caleta
Tortel, Undécima región de Aysén.

Fuente: Imagen del autor. 2008.

Además de las particulares cualidades
arquitectónicas de este asentamiento, en razón del
aislamiento y las necesidades de reconvertir
economías deprimidas y en franca retirada
producto de su alto impacto medio ambiental,
estos asentamientos gozan de la particular venia
de los instrumentos de planificación. Lo que es
habitualmente un signo de pobreza es ahora un
signo de identidad y riqueza cultural que debemos
preservar y mantener. De este modo, este y otros
asentamientos de similar naturaleza han logrado
consolidarse como centros poblados llegando a
transformarse en referencias de buenas prácticas
inclusive a nivel internacional. Esto pone en
entredicho
las
habituales
tendencias
erradicativas, como operación estándar dado que
es posible encontrar posibilidades de arraigar
componentes socialmente asumidas y propias, y
que además se fomenten como parte de un
conglomerado de externalidades positivas que
podrían incluso transformarse en motores,
discretos o no, de un desarrollo más sustentable

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�Un país de centros y periferias, asentamientos espontáneos australes como expresión de una pobreza sistémica .

en el tiempo y culturalmente aceptado.
Existen otros casos de asentamientos de similar
origen y condición, pero que, sin embargo, no han
logrado correr la misma suerte. Se trata de
asentamientos informales que se han visto
tocados por la llegada de la ciudad formal. En
estos casos, vuelve a ser la ciudad la que impone
sus condiciones tanto de las condiciones del
hábitat como de la expresión física y espacial de
la misma, y generalmente las singularidades
culturalmente arraigadas y contextualmente
propias de estos asentamientos informales son
traducidas en claves de pobreza urbana y, por
ende, en bajos indicadores de calidad de vida. La
fricción que se produce entonces, deja entrever el
conflicto existente entre el planeamiento
homogéneo y totalizante de la política urbana
general, y la resistencia de grupos que perseveran
por el mantenimiento de sus bienes y costumbres.
Cabe señalar que en estos casos, a pesar de que
los estudios demuestran que la pobreza urbana se
incrementa en ciudades intermedias y en
contextos regionales, las dimensiones de la
misma se pueden ver re configuradas en la
medida que se conceptualiza como una
circunstancia o condición transitoria en la
promesa del acceso al desarrollo y además,
porque la definición de pobreza pasa de un
estadio estático y cuantitativo basado en
indicadores de desempleo y carencia de insumos
básicos, a una dimensión dinámica basada en la
posibilidad de minimizar la exclusión, la
vulnerabilidad social y la seguridad humana
(Arriagada, Camilo. CEPAL 2000: 30) Uno de
los ejemplos más significativos, dada su
antigüedad y su resistencia a la formalización, es
el campamento de Pudeto bajo en la ciudad de
Ancud.
Este campamento tiene su origen hace más de 110
años como una pequeña agrupación de
pobladores
de
colonización
espontánea,
dedicados originalmente en un 95% a la
extracción del pelillo y la pesca artesanal. Siendo
el tercer campamento de este tipo más antiguo del
país (SERVIU, Programa Chile Barrio.2005) y
ubicado en el acceso a la ciudad de Ancud, se
emplaza originalmente desde los márgenes del río
Pudeto en donde actualmente se ubican algunas
bodegas, maestranzas y muelles para

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embarcaciones menores y medianas, hasta las
medianías de la cuenca del estero Pudeto, rodeado
de cerros y caminos de borde para finalmente
rematar en un fondo interrumpido por una laguna
artificial que forma parte del embalse para el
abastecimiento de agua potable. Este desarrollo
físico - geográfico contempla además amplios
sectores de humedales. Uno que actúa como
frente principal para dar paso a un agrupamiento
de viviendas orgánicamente ordenadas y un
segundo humedal trasero que desemboca, y a una
mayor altura producto del ascenso paulatino de la
pendiente, en la laguna artificial del embalse de
agua (Figura 11-12).
Figura 11: Plano regulador de Ancud en que se ve el
límite urbano y la ubicación del campamento (en
amarillo) comprendido dentro del límite urbano de la
ciudad. También se precia como el campamento se
estira desde el río Pudeto adentrándose por la cuenca.

Fuente: Imagen del autor. Base planimétrica, I. Municipalidad de Ancud.
2005.

Figura 12: Imagen del campamento de Pudeto bajo
en Ancud. Se puede apreciar el gran espacio vacío del
humedal en un primer plano. Al fondo, las casas del
campamento.

Fuente: Imagen del autor. 2010.

49

�Silva Lovera
Habiendo quedado actualmente inserto dentro del
límite urbano de la ciudad y emplazado en un área
que quedaría consignada como de restricción por
inundación y riesgo tzunámico, (Figura 13) el
campamento llegó a contener alrededor de 120
familias que pasaron de ser pescadores
artesanales de tiempo completo a obreros de la
construcción, maestros albañiles, carpinteros,
mecánicos y bodegueros entre otras ocupaciones
de remuneraciones no declaradas (Figura 14).
Del mismo modo, las mujeres convierten su
ocupación
tradicional
centrada
en
la
administración del hogar y cuidado de los hijos, a
trabajos de producción y venta de alimentos y
artesanías. Sin embargo, y habiendo resistido
varios intentos de erradicación, el negocio
circunstancial mejor remunerado ha resultado ser
precisamente el que se genera por el alquiler de
las viviendas que el Estado ha intentado entregar
en estos procesos de erradicación: los pobladores
reciben las viviendas formales y luego vuelven al
campamento dejando las primeras en alquiler. Lo
que genera esto último, es una distorsión de la
política de entrega de viviendas por parte del
Estado, y demuestra además la evidente
adherencia de los pobladores a sus formas de vida
tradicionales evidenciada en la insistencia en no
salir de los lugares que han asumido por mucho
tiempo como propios. Es también explicable esta
reacción en la medida en que la entrega de
“viviendas” si bien elevan el estándar
comparativo en cuanto a normas y ubicación
fuera de las zonas de riesgo, minimiza por mucho
las oportunidades que ofrece una localización
privilegiada vinculada al trabajo de la pesca,
venta de servicios y seguridad vecinal general.
Figura 13: Mapa de Ancud en que se muestran las
áreas afectadas por el tsunami de 1960 y las áreas de
posible inundación. Se puede confirmar que el
campamento está emplazado en las dos áreas
definidas.

Dadas las presiones por regularizar el
campamento debido al riesgo que el
emplazamiento significa en tanto zona de
restricción, cabe agregar que el valle sobre el que
se asientan las viviendas es además de propiedad
privada y con un interés comercial muy bajo
precisamente por las restricciones normativas que
presenta. Esto minimiza cualquier intento por
densificar bajo los preceptos arquitectónicos y/o
constructivos habituales, lo que si bien baja la
presión por forzar la salida de los pobladores
establece simultáneamente una tensión en el
régimen de tenencia de la propiedad. Aun así, la
figura de una capitalización del terreno orientada
a la generación de espacios públicos y
equipamientos ligeros se presenta como una
oportunidad que aumenta la tensión con el
municipio. Paralelamente, los barrios aledaños
asumen la baja en las plusvalías de sus
propiedades declarando que precisamente el
campamento es uno de los factores de merma.
Sumados todos estos intereses encontrados, es
entendible la sospecha de los pobladores cuando
indican que el embalse del fondo de la cuenca es
abierto de adrede el año 1994, arrasando con gran
parte de las viviendas e inundando por meses
(producto además de la baja absorción de los
suelos) los patios de trabajo, circulaciones,
accesos y viviendas de campamento.
Por otra parte, es sabido que, si bien la vivienda
presenta evidentes condiciones físicas de
precariedad, los patios y espacios de uso común
están aprovechados a tal punto que no sólo se
presentan como la extensión de una vivienda, sino
que sirven además para el desarrollo de oficios y
como infraestructuras de apoyo de varias
familias. Se definen entonces accesos
compartidos, patios comunes de trabajo y
desarrollo de oficios que además de ser utilitarios,
son preservados y cuidados directa e
indirectamente por toda la red vecinal (Figura
14).

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Fuente: I. Municipalidad de Ancud. 2000

50

Red Urban| Año III| Núm. 3| Octubre 2017

�Un país de centros y periferias, asentamientos espontáneos australes como expresión de una pobreza sistémica .

Figura 14: Pasaje de acceso común a viviendas.
Campamento de Pudeto bajo. Ancud.

Las diferencias entre esta nueva condición y la
anterior, han permitido desplegar interpretaciones
acerca del verdadero destino de las
infraestructuras y elementos físicos del
asentamiento, así como también de sus
componentes espaciales y con ello establecer una
matriz comparativa que permite revisar la
capitalización real de los bienes y las
infraestructuras formales e informales. Aquí, el
contrapunto más expuesto es la diferenciación
desde el paso de un estilo de vida marcado por un
sentido de comunidad, a una forma de vida
centrada en el rol individual que cada habitante
puede tomar en función del mejoramiento de su
calidad de vida.

Fuente: Imagen del autor. 2010.

Tras varios intentos de erradicación, el
campamento ha sido desmantelado por partes o
sectores y en distintos periodos de tiempo. Las
nuevas ubicaciones de los pobladores están
ubicadas en sectores alejados del campamento y
en formato de poblaciones con viviendas
gestionadas desde el Estado y con terrenos y
títulos de dominio saneados (Municipalidad de
Ancud. 2010). Emplazadas en sectores con usos
de suelo residenciales y con un ordenamiento que
poco o nada tiene que ver con las formas de vida
basadas en el aprovisionamiento marino como
primera fuente de subsistencia, las viviendas han
sido en varias ocasiones abandonadas y dejadas
en arriendo de manera informal provocando
vueltas esporádicas de los pobladores al
campamento de origen. Se sabe que si el terreno
queda abandonado a su suerte podrían llegar
“otros” en condiciones similares a colonizar y,
además, que las actividades vinculadas a los
oficios y la pesca artesanal no son practicables de
manera óptima desde los nuevos emplazamientos.
En el nuevo emplazamiento formal, las calles son
de uso exclusivo del tráfico vehicular, los patios
son absolutamente privados, los espacios
públicos no presentan pertenencia establecida y,
en definitiva, los límites entre lo público y lo
privado dan claras muestras de que la pobreza ha
perdido cualquier amparo en lo colectivo para
traspasarse como responsabilidad individual a
cada uno de los habitantes, ahora en calidad de
propietarios de un bien inmueble correctamente
delimitado.

Red Urban| Año III| Núm. 3| Octubre 2017

“MATRIZ COMPARATIVA DE LOS
ELEMENTOS DEL ENTRAMADO URBANO
FORMAL- INFORMAL”
CIUDAD FORMAL
(LA FORMA SIGUE A LA
FUNCIÓN)
CALLES
PLAZAS DE ENCUENTRO
VIVIENDAS
PREDIOS, PARCELAS O
SMOS
PROPIETARIOS
INVERSIONES (NUEVAS)
USOS DE SUELO (M2)
PROGRAMAS
FUNCIONES
CALIDAD DE VIDA

CIUDAD INFORMAL
LA FORMA SIGUE A LOS
PROCESOS)
PAISAJES Y ESPACIOS DE
JUEGO
PATIOS DE TRABAJO
VIVIENDAS- TALLERES
LUGARES
CO-PROPIETARIOS
RE-INVERSIONES (DE LO
EXISTENTE)
USO DE ESPACIOS (M3)
ACTIVIDADES
PROCESOS
FORMAS DE OCUPACIÓN

Cuadros de elementos de la estructura urbana recogidos en el terreno a
partir del uso detectado de calles, paisajes, espacios de uso público,
viviendas, lugares de trabajo y organizaciones vecinales.

4. De la pobreza urbana a las
pobrezas sistemáticas.
La erradicación del campamento de Pudeto Bajo
en la ciudad de Ancud, es una muestra del éxito
sostenido que se ha tenido en Chile en la lucha
por la reducción de los mismos. Si bien es cierto
que las estadísticas tienen a ser confiables en la
meta de “un Chile sin campamentos” (SERVIU.
Programa Chile Barrio. 2010), también existe un
consenso en el hecho de que la erradicación de la
pobreza urbana amparada únicamente en la
dotación de viviendas y saneamiento de terrenos,
va aparejada de disfuncionalidades en la
administración de territorio global, detonando
una serie de externalidades sociales negativas

51

�Silva Lovera
derivadas principalmente de la falta de
equipamientos, conectividades y servicios, pero
principalmente, de una negación de las formas de
vida que si bien presentan bajos estándares de
vivienda, presentan altas oportunidades de
capitalización de masa crítica laboral, empleo de
pequeña escala, redes de cooperación orientada al
fortalecimiento
y
capitalización
de
infraestructuras básicas de subsistencia y de
protección social.
Esta situación abre la necesaria revisión del
concepto de pobreza urbana y la necesidad de
profundizar en un análisis sistémico que
incorpore complejidades que superen el primer
paso basado en el mejoramiento, cuantificación e
implementación de cantidades de viviendas y
espacios públicos “de encuentro”. Se han podido
apreciar algunas experiencias exitosas en esta
línea tanto en Chile como en el extranjero y los
resultados siguen insistiendo en los beneficios de
considerar factores como la localización,
conformación de barrios o conjuntos, espacios
públicos utilitarios a las labores y oficios que
movilizan economías locales y los mix de usos.
No debemos dejar pasar que esta aparente
novedad no es más que la comprobación, desde
tiempos inmemoriales, de que la vivienda es sólo
una parte de un complejo sistema de relaciones y
que, en el caso de las villas y asentamientos de
origen espontáneo, este elemento está
estrechamente vinculado a los espacios e
infraestructuras de uso común que amparan una
irreductible condición de sobrevivencia.
(KNAPP, Ronald. 1992: 102).

5. Conclusiones.
Si bien la vivienda en los asentamientos
espontáneos, se ha complementado a espacios de
uso común que revelan un carácter de
sobrevivencia que ha resultado positivo, la
pobreza urbana se ha vuelto difícil de detectar y
abordar más allá de lo evidente que resulta el
paisaje físico de los mismos. Ya no sólo nos
referimos a la pobreza desde una perspectiva
física o infraestructural, sino que además, esta va
de la mano de la informalidad y vulnerabilidad de
los mercados, la vulnerabilidad social, la
exclusión de las redes de información y la falta de
seguridad ciudadana, lo que la hace más compleja

52

como manifestación en tanto habitantes
empobrecidos (a los que faltan equipamientos o
infraestructuras básicas) o de asentamientos
informales (que no son propietarios de los bienes
que manejan). Desde los barrios tradicionalmente
desfavorecidos hasta los que en su apariencia
física se ven bien pero que se encuentran
excluidos de las redes de empleo, educación,
salud o información, la pobreza ha ido cobrando
expresiones más soterradas y discretas pero que a
la larga desestabilizan igualmente los sistemas de
administración y la burocracia de las
instituciones.
En el caso de las ciudades intermedias y australes,
los
campamentos
se
expresan
como
asentamientos que exponen dimensiones de
desigualdad y de calidad de vida discutibles en la
medida en que si bien, hay un déficit evidente en
la cantidad y calidad de la vivienda y la
restricción sobre los terrenos, existen
componentes de seguridad, proximidad a los
servicios,
infraestructuras
orientadas
al
incremento de los ingresos y la optimización de
las actividades laborales, hacen que estos
asentamientos presenten una pobreza física
compensada por una rentabilización de las
precarias infraestructuras, la localización, el
acceso a las redes y una seguridad garantizada
entre otras, por la escala y el nivel de compromiso
colectivo existente al interior de estos
asentamientos. Las condiciones de agrupamiento,
organización y resistencia a la erradicación del
campamento de Pudeto Bajo en Ancud, pone de
manifiesto la necesidad de profundizar en la
implementación de medidas como la radicación o
erradicación como mecanismos y respuestas a un
problema de atemporal y homogénea naturaleza,
pero de creciente complejidad y expresión.

6. Referencias Bibliográficas.
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América latina: nuevos escenarios y desafíos de
políticas para el hábitat urbano. Serie Medio
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Situación Socio espacial de los Campamentos en
el Área Metropolitana de Santiago Período 19801981, 1982-1983. Eure: Revista Latinoamericana
de Estudios Urbano Regionales, v.11: n.36. 1986.
n.41.1987. n.36, pp.75-76.

Red Urban| Año III| Núm. 3| Octubre 2017

53

�El patrimonio cultural entre los volcanes del territorio
Poblano-Tlaxcalteca.
The cultural heritage between the volcanoes of the Poblano-Tlaxcalteca
territory.
Recibido: 25/04/17
Aceptado: 20/08/17

Carlos Montero Pantoja 1
Yesenia Hernández García2

Resumen
La investigación relata nuestra experiencia en la
Actualización del Programa de Desarrollo
Urbano de la Zona Metropolitana PueblaTlaxcala (ZMPT), en el Subsistema Patrimonio
Cultural (2012). Este programa da primacía al
patrimonio cultural como base del desarrollo.
El interés estaba puesto en llevar a la práctica
profesional la experiencia académica en la línea
del Patrimonio Cultural y el Paisaje Cultural, en
el territorio cultural configurado durante siglos
entre tres volcanes: Popocatépetl, Iztaccíhuatl y
La Malinche.
El territorio cultural es cualitativamente distinto
en extensión, concepción y estructura, del
concepto institucional Zona Metropolitana (ZM),
establecido cuantitativamente con criterios de
población.
La investigación se basa en los conceptos:
conocer, controlar, planear y divulgar publicados
en la Guía de Gestión del Patrimonio Cultural
(Querol, 2010). Conocer, comprendió a todos los
tipos de Patrimonio, usando las categorías de
UNESCO y las mexicanas. Planear, usó la matriz
FODA para proponer políticas y estrategias de
preservación del patrimonio cultural. Controlar
utilizó los instrumentos de planeación mexicanos.
Divulgar comprendió a las comunidades, los
cabildos y las oficinas de gobierno.
La virtud de la investigación consistió en el uso
de las funciones gubernamentales, como la
planeación, para transferir las propuestas al
potencial social y territorial de las comunidades.

Palabras Clave:
Patrimonio
y
paisaje
metropolitana; territorio.

cultural;

zona

Abstract
The article presents our experience on the update
of the Urban Development Program for the
Metropolitan Area of Puebla and Tlaxcala,
particularly within the subsystem of cultural
patrimony. The main issue of this program was
the stress on the role of cultural patrimony as base
for development.
The main objective was to take the academic
research on the fields of cultural landscape and
cultural patrimony to professional practice over
the ancient cultural territory constituted by three
different volcanoes: Popocatepetl, Iztaccihatl and
La Malinche. This territory is qualitatively
different in spatial extension, definition and
structure from the institutional definition of
metropolitan area based on population criteria.
The research is based on the following concepts:
to know, to control, planning and spreading,
published on the Guide for Cultural Patrimony
Management (Querol, 2010). To know, included
all types of patrimony, using the categories
developed by UNESCO and by Mexican
institutions. Planning, was based on a SWOT
matrix to develop policies and strategies to
preserve cultural patrimony. Control was based
on Mexican planning instruments. Spreading
included communities, town halls and
government offices.
The main contribution of this research was the use
of governmental functions, like planning, to

Nacionalidad mexicana. Adscripción: Instituto de Ciencias Sociales y Humanidades “Alfonso Vélez Pliego”, Benemérita Universidad
Autónoma de Puebla (BUAP): carlos.montero@correo.buap.mx
2
Nacionalidad mexicana. Adscripción: estudiante del Doctorado en Diseño y Estudios Urbanos en la Universidad Autónoma Metropolitana
(UAM), Unidad Azcapotzalco
1

Red Urban| Año III| Núm. 3| Octubre 2017

55

�Montero Pantoja &amp; Hernández García
transfer the proposals built to the communities
social and territorial potential.

Keywords:
Cultural
patrimony;
cultural
metropolitan area, territory.

landscape;

1. Introducción.
México ha conservado el patrimonio desde la
visión monumental. Por tanto, la primera
problemática es la contradición entre los
conceptos, criterios e instrumentación emnados
de las convenciones del patrimonio mundial de
UNESCO y las leyes mexicanas que mantienen la
visión monumental de principios del siglo XX.
Esa legislación sirvió de base para dar forma y
contenido a la ley de monumentos, también a los
procedimientos para decretar la cualidad
monumental y el espacio físico que le comprende.
Con esa base, México ha hecho registros desde la
visión monumental. Por tanto, para todo lo
relativo al patrimonio, únicamente se han tomado
en cuenta los bienes monumentales, por ende, se
carece de registros de los demás tipos de
patrimonio.
Por esta razón, el sentido de la investigación se
centró en identificar y conocer los tipos de
Patrimonio desde la dimensión cultural, usando
las categorías internacionales para los tipos de
patrimonio cultural: natural, tangible, e intangible
(UNESCO),
así
como,
el
patrimonio
institucionalizado desde las leyes mexicanas para
los monumentos y zonas.
Lo académico refiere a un territorio cultural
cualitativamente
distinto
en
extensión,
concepción y estructura, del concepto
institucional
Zona
Metropolitana
(ZM),
establecido cuantitativamente con criterios de
población, así como, mediante acuerdos jurídicopolíticos entre las entidades federales (CONAPO,
INEGI Y SEDESOL), estatales (Ejecutivo de
gobierno) y municipales (Ejecutivo de gobierno),
para establecer los límites y fronteras de cada ZM.
El trabajo contribuye con la crónica de la
experincia metodológica
de
investigación
empirica y documental en la escala
metropolitana.

56

2. El Tiempo.
El punto de partida es el presente, no obstante que
el objeto de estudio contiene bienes culturales
heredados de tiempos pretéritos, que han sido
transformados sucesivamente durante su proceso
evolutivo. En este trabajo se registraron
solamente las circunstancias en las que se
encuentra actualmente, considerando que, en
alguna oportunidad, se debe profundizar en la
indagación histórica para conocer las
particularidades de los tipos de patrimonio
porque, en una investigación de este tipo es
necesario conocer el origen de los bienes
culturales, la evolución histórica y especialmente
las características y valores de cada etapa del
proceso. Además, cuando se mira al pasado de los
asentamientos para saber el origen y la evolución
de los espacios y los paisajes configurados en
cada parte del proceso, para contrastarlos con los
paisajes actuales, se advierte cuanto han
cambiado, incluso, es posible saber porque los
componentes del paisaje se pierden. Sin embargo,
por la complejidad e imposibilidad para conocer
el proceso histórico del patrimonio cultural en un
territorio cultural amplio, quedó pendiente la
investigación histórica. Para cubrir los
conocimientos
históricos
básicos,
la
investigación se apoyó en la información
bibliográfica.

3. El Lugar.
La investigación se desarrolla en un territorio
natural, configurado por la naturaleza de los
volcanes Iztacihuatl, Popocatépetl y Malinche,
cuyos deshielos formaron barrancas, arroyos y los
ríos Zahuapan - Atoyac, Alseseca y San Francisco
(Encañado). También abundan los cuerpos de
agua, siendo importantes los que se conservan
actualmente: Laguna de Acuitlapilco, Tlaxcala y
las lagunas de San Baltazar y Chapulco en Puebla.
Como puede percibirse, es un territorio cuya
naturaleza está determinada por la orografía e
hidrografía. La hidrografía es dominante, sin
embargo, en las publicaciones poco se menciona
sobre la cultura del agua, curiosa ausencia
porque, los lugares con agua fueron los preferidos
para establecer pueblos y ciudades prehispánicas

Red Urban| Año III| Núm. 3| Octubre 2017

�El patrimonio cultural entre los volcanes del territorio Poblano-Tlaxcalteca.

y virreinales, precisamente, porque era vital para
la subsistencia, gracias a ello llegaron al presente,
con una riqueza pluricultural tangible e
intangible. Los volcanes dominan el paisaje, los
horizontes y todavía son bordes naturales
convertidos en fronteras culturales entre Puebla y
Tlaxcala y, de ambas, con respecto al Valle de
México.

4. La Escala.
Desde la dimensión cultural, la zona
metropolitana tiene una escala diferente con
visión territorial que comprende ámbitos
habitados por grupos sociales que desarrollan
actividades no urbanas y que, por tanto, habían
estado ausentes en la comprensión del territorio
urbano.
Esta escala cultural es más amplia como espacio
social y también que el polígono oficial. La
dimensión cultural ayudó a entender porque los
asentamientos humanos estructuran subsistemas
con funciones que desbordan fronteras y límites
oficiales.
Este territorio cultural, para darle un sustento
jurídico, se ajustó al polígono legalmente
definido como Zona Metropolitana PueblaTlaxcala.
Por consiguiente, forma parte del sistema
nacional de zonas metropolitanas, ocupando el
cuarto lugar en importancia.2

5. Sentido de la investigación y
enfoque.
La investigación se supedita a los términos de
referencia establecidos por las instituciones de
gobierno, cuya cabeza estructural y metodológica
correspondió, en aquellos años, a la SEDESOL,
la especificidad a los municipios, en tanto que, la
operación total, a los ejecutivos de la zona
metropolitana. Por tanto, el enfoque y la
estructura general del documento responde a los
formatos y metodología establecidos legalmente
en los propios términos de referencia. Como el
subsistema patrimonio cultural tiene poco peso en
la estructura del sistema, hubo libertad para,
desde la visión académica, proponer el método
correspondiente, así como, otorgar un peso

específico al patrimonio, en el sentido de que la
conservación, especialmente la restauración, no
se conviertiera en una carga, principalmente
económica sino, por el contrario, que la puesta en
valor de los bienes significara valorarlo y
potenciarlo como recurso económico, para
impulsar el desarrollo de las comunidades.

6. Resultados y Aportes.
Desde la academia, a las disciplinas que estudian
a la ciudad y la arquitectura, suele resultarles
complicado transferir los resultados de
investigación para que apliquen, más aún a los
conservadores del patrimonio cultural. La
dificultad estriba en que la visión romántica de los
académicos no se sustenta en los instrumentos de
que se dispone en la vida real.
La investigación aporta propuestas en el ámbito
de las estrategias, los programas y enuncia
proyectos tendientes a la puesta en valor de los
elementos del paisaje cultural, desde la
preservación (protección, mantenimiento), la
consolidación, hasta la restauración más, todo lo
necesarios para gestionar la conservación de los
bienes culturales localizados en el territorio
cultural formado entre los volcanes.
Desde luego, la intención de la conservación, está
acompañada de una estrategia de desarrollo
económico y social, en donde el patrimonio es el
recurso del desarrollo humano. Por tanto, se
asume que el patrimonio es un recurso humano en
donde la visión social es fundamental porque
busca asegurar que los programas y proyectos
fortalezcan la identidad y el arraigo local.
En este proyecto, las propuestas no se
desarrollaron a nivel ejecutivo, pero si dieron las
pautas para que las entidades de gobierno
(estatales y municipales), en su ámbito de
competencia, dispusieran de lo necesario para
impulsar acciones conducentes a producir los
planes específicos y sus correspondientes
proyectos ejecutables.

7. El Patrimonio Cultural y
Natural.
Para entender el patrimonio se recurrió a las
definiciones de las convenciones del patrimonio
mundial de UNESCO y a las leyes nacionales,

3

Cuando se realizó la investigación la ZMPT estaba constituida con 39 municipios de ambos estados: 20 de Tlaxcala y 19 de Puebla. Hoy
ha sumado municipios.

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57

�Montero Pantoja &amp; Hernández García
especialmente a la Ley General de Asentamientos
Humanos y a la Ley Federal sobre Monumentos
y Zonas Arqueológicos, Artísticos e Históricos,
porque constituyen la base de la instrumentación.
Por ende, el trabajo se ajustó al marco legal
establecido y de allí se tomaron las definiciones.
Hoy, el patrimonio debe verse con otros ojos,
entender que no es un recurso obsoleto, contrario
a la modernidad, menos aún, que obstruye el
desarrollo de las comunidades hacia el futuro.
En este sentido, las variadas expresiones
culturales de los habitantes de la ZMPT se
manifiestan como patrimonio cultural desde las
actuaciones de las personas sobre el medio
natural que habitan (los volcanes, cerros, ríos),
como lo usan, lo adaptan y lo transforman para
cumplir con las necesidades básicas (Primarias,
secundarias y terciarias), de donde resultan los
espacios construidos (arquitectura y urbanismo),
así como la producción inmaterial (gastronomía,
artesanías, tauromaquia, los usos y costumbres).
El cúmulo de las expresiones son los
componentes de la cultura que configuran la
identidad de cada grupo social; todas ellas han
sido puestos y manifiestos en la naturaleza, el
territorio confinado que marca al grupo y se crea
el habitat con el cual fortalecen el arraigo (siendo
la variable que puede medirse por las condiciones
gratas o ingratas de los satisfactores, sostenidos
bajo el principio de que el territorio debe ser
capaz de proveer lo necesario y suficiente en la
comunidad (Esta idea comprende diferentes
escalas según la población y el territorio que
ocupan: comunitario, urbano, municipal,
metropolitano, regional, estatal, nacional).
7.1 El Paisaje Cultural.
El Convenio Europeo sobre paisaje lo define
como: El resultado de la acción y la interacción
de factores naturales y/o humanos en un
territorio determinado. Se integra de elementos
naturales y culturales, tangibles e intangibles.
Por ello, el paisaje representa la identidad de un
territorio y contribuye en el bienestar de los seres
humanos reflejándose así en su calidad de vida
(Convenio, 2000). El paisaje cultural es un bien
con valores propios medio ambientales,
materiales (arquitectónicos, estéticos, técnicos,
inmateriales), más otros acumulados y sumados a
través del tiempo, que testimonian diversos
aspectos de las personas que lo crean y lo
disfrutan; también es un recurso económico de

58

muy alto valor en cuanto tiene un uso y una
función en la vida social y cultural.

8. El Patrimonio Cultural
Inmaterial (PCI).
Este patrimonio ha sido reconocido por la
UNESCO apenas en 2003. Es de los más
complejos porque porque se refiere “a los usos,
representaciones, expresiones, conocimientos y
técnicas, junto con los instrumentos, objetos,
artefactos y espacios culturales que le son
inherentes” (Convención del Patrimonio
Inmaterial, 2003). Y que se manifiesta en los
ámbitos siguientes:
Lengua, tradiciones y expresiones orales.
Sistemas lingüísticos; códigos comunicativos;
formas, géneros y modelos comunicativos.
Artes de la representación
Prácticas sociales, rituales y actos festivos:
sistemas de justicia (derecho consuetudinario);
Sistemas de organización; expresiones musicales;
danzas tradicionales; ceremonias y festividades
tradicionales; ritos y sitios sagrados.
Conocimientos y usos relacionados con la
naturaleza y el universo: manejo del espacio y
entorno geográfico; mitos y concepciones del
universo y naturaleza; conocimiento y manejo de
recursos naturales; conocimiento de medicina y
herbolaria tradicional; cocinas tradicionales,
sabores culinarios y prácticas domésticas.
Técnicas artesanales tradicionales (artes y oficios
tradicionales): tecnología (manejo y obtención de
materias primas, utensilios y herramientas,
procesos de elaboración); estética, diseño,
simbología e iconografía; usos, destinos y
significación social; creatividad y destreza.
Las comunidades se reconocen en este ámbito,
pero, en nuestro país todavía no hay registros
específicos. Se está trabajando. Las comunidades
sobreviven en este contexto de manera natural,
por tanto, adaptándose a las circunstancias.

9. Desarrollo de la Investigación.
La investigación se hizo desde la academia
intentando que fuera multidisciplinaria. En el
discurso se narra la experiencia de vinculación de
la investigación con el ejercicio profesional, es
decir, como se vincula la academia con el
ejercicio profesional y como se transfieren los
resultados a la sociedad.

Red Urban| Año III| Núm. 3| Octubre 2017

�El patrimonio cultural entre los volcanes del territorio Poblano-Tlaxcalteca.

10. Fases para conocimiento del
patrimonio cultural (conocer, controlar,
planear y divulgar).
10.1 Tipos y Categorías.
La primera parte, fase de conocimiento,
comprendió el registro de los componentes de los
tres tipos de patrimonio, reconocidos por las
convenciones del patrimonio mundial; para saber
que existe, donde y las condiciones. Una vez
identificados los elementos del paisaje se
estudiaron sus características para completa la
lectura y el diagnóstico.
Por tanto, para conocer el patrimonio cultural en
su condición actual fue necesario identificar y
valorar. El tema de los valores tomó el significado
más simple, relativo a los hábitos y costumbres
tendientes a su conservación, se usaron los
criterios siguientes: el emplazamiento (Lugar
físico que ocupa en el territorio), el uso (Las
actividades que se realizan en y con el bien), la
función que tiene en el sistema rural o urbano (El
papel que asume como componente físico y social
en el lugar geográfico), las condiciones físicas de
los bienes culturales (el deterioro, degrado más,
todas las situaciones que presenta por
intemperismo,
abandono,
vejez,
etc.).
Adicionalmente, se considerarón aspectos
sociales para saber cual es la relación del
patrimonio con la sociedad (los valores
intrínsecos y extrínsecos que la sociedad actual
les otorga.
Para determinar los tipos se combinaron las
definiciones (además, por sí mismas tienen valor
jurídico y cumplen como sustento), con las
disposiciones establecidas en las leyes y los
decretos
específicos.
Las
convenciones
mundiales, las leyes nacionales, las estatales y las
municipales han definido las categorías del
patrimonio; para efectos de este estudio
únicamente se ordenan y se les proporciona un
nombre:
1. Distintivo UNESCO (DU). Patrimonio
con valor Universal validado por
UNESCO. También el patrimonio que
obtenga algún distintivo internacional.
En esta categoría se consideró al
patrimonio que se encuentra en lista

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indicativa esperando para ser validado
por UNESCO o cualquier entidad
internacional.
2. Categoría A (CA). Patrimonio validado
nacionalmente, con declaratoria o
Ministerio de Ley.
3. Categoría B (CB). Patrimonio con valor
estatal (Regional), con declaratoria o
Ministerio de Ley.
4. Categoría C (CC). Patrimonio con valor
Municipal (Local o vernáculo, aplica en
el ámbito de la localidad). Lo asume la
entidad en sus reglamentos y programas.
Aquí se considera el Patrimonio con
valor social, sin declaratoria o Ministerio
de Ley, pero que es importante para la
historia o la comunidad o porque son
bienes que por alguna circunstancia no
han sido valorados y registrados (Bienes
de interés cultural o BIC).
Una vez entendido el concepto del patrimonio se
pasó a diferenciarlo según sus cualidades, valores
y estatus jurídico. Posteriormente, ya
identificado, tipificado y categorizado así se
estructuró:
Patrimonio Cultural: Tipos y Categorías
Tipo

Catei=o ría

Monumentos Históricos (MH )

Pa trim on io
Cultural

IPC) ,

Monumentos Araueol6e:icos {MAl
Monumentos Artísticos (MArtl
Zona de Monumentos Históricos (ZM Hl
Zona de Monumentos Ara ueoló'1icos fZMAl
Zona de Monumentos Artfstl cos (ZMArt)
Poblaciones Tlplcas (PT)
Zona Típica Monumental (ZTM)

Patrimon io
Natura l

(PN),

Monumentos Naturales
Formaciones Geológicas

Ámbito de
ley,
decreto,
c:onvcnc:ión .
Ley Federa l

Leyes
estatales de
Pue bla y
Tlaxca la
UNESCO

Formaciones FisiogrMicas
Zonas de Hábitat
Zonas Naturales

SEMARNAT

Área de Belleza Natural
Área Natural Protee:ida
Paraue Nacional o Estatal

Fuente: Elaboración propia

11. Caracterización del Paisaje
Cultural de la Zona Metropolitana
Puebla-Tlaxcala (ZMPT).
11.1 Patrimonio Cultural y Natural.
El paisaje del territorio Poblano-Tlaxcalteca fue
configurado por la naturaleza.
El patrimonio natural está constituido por los
volcanes y los cerros que, bajo la denominación

59

�Montero Pantoja &amp; Hernández García
de áreas naturales protegidas, poseen categoría e
inscripción con los nombres de: Parque Nacional
Malinche o Matlalcuéyatl, Parque Nacional
Iztaccíhuatl-Popocatépetl, Sierra del Tenzo y
Parque Estatal Flor del Bosque.
Es pertinente mencionar que los tres volcanes:
Popocatépetl, Iztaccíhuatl y Malinche tienen
varios significados para los habitantes, pues no
solamente se asumen como parte del entorno
natural, sino también, como esencia de la vida
cotidiana, de sus costumbres, creencias y
tradiciones que se han configurado desde tiempos
pretéritos hasta el presente. Por ejemplo, para
explicar la disposición de los edificios de la Zona
Arqueológica de Xochitécatl, la investigadora
Serra Puche, señala al respecto: “La orientación
exacta de cada uno de los edificios de la Zona
Arqueológica
Xochitécatl
sugiere
una
interpretación ritual del paisaje natural, es decir,
el lugar de construcción fue elegido. La
localización de cada uno de los edificios parece
expresar una particular cosmovisión y, más
específicamente, un nexo entre los volcanes y el
hombre” (Serra, 2012).
Además de los volcanes, el territorio contiene
otras zonas de interés natural aunque, sin
declaratoria oficial, como los perfiles ortográficos
del Bloque Tlaxcala, los Cerros Mendocinas,
Totolqueme, entre otros. También, los
escurrimientos de los deshielos de los volcanes
que en su bajada al valle configuran barrancas,
ríos (Zahuapan, Atoyac, Zapatero y Alseseca), y
arroyos, cuerpos y depósitos de agua (Lagunas y
Jagüeyes), desde donde se conectan los canales de
riego.
El agua suministrada por los volcanes, ha
propiciado las condiciones necesarias para el
cultivo de la tierra, base de la subsistencia de los
habitantes de la región pero también para el
consumo de otros territorios. La actividad
agrícola es una de las característica
fundamentales de la ZMPT. Con ella y la
naturaleza se produce el paisaje dominate del
territorio.
Pero también, todos ellos tienen la función de
recarga natural de acuíferos, captación de
carbono y ser un elemento potencial para el
nacimiento de flora, con cuya vegetación se
conforma la belleza paisajística. La flora contiene
especies arbóreas variadas de Álamos, Fresnos,

Pirules y frutales. La fauna endemica tradicional
de las riberas de los ríos y canales subsiste
básicamente por la vegetación, sin embargo, está
amenazada por la contaminación y escasez de
agua en el subsuelo. Llama la atención la pérdida
de flora y fauna por ese motivo y, al mismo
tiempo, la desaparición de una actividad
económica porque eran productos de consumo
habitual y para el comercio. Por ejemplo, en los
ríos y principalmente en lo cuerpos de agua
abundaba carrizo, tule, aves, peces, y trucha.
Gráfico 001. Plano del patrimonio natural

Fuente: Plano propiedad del Despacho de Romano y Asociados,
elaborado con datos de los autores.

11.2 Patrimonio Cultural Construido.
El paisaje construido comprende varios
asentamientos humanos que contienen sitios
arqueológicos y monumentos históricos de gran
interés en materia de arquitectura virreinal (siglos
XVI, XVII y XVIII), y neoclásica (siglo XIX). En
el urbanismo se configuró un modelo de
poblados, de clara influencia europea, cuyo
núcleo se compone de la plaza principal (o
Zócalo), rodeada de edificios de gobierno,
religiosos y comerciales.
La ZMPT posee un aproximado de 3,614
monumentos históricos. Destacan por su valor
universal los monasterios de Huejotzingo, Calpan
y Tochimilco;3 la Biblioteca Palafoxiana y la
Constancia Mexicana, que está en la lista
Indicativa.
Mención especial merecen los bienes inscritos en
la Lista del Patrimonio Mundial por la UNESCO,
son:

4

Aunque los conventos de Tochimilco y Calpan territorialmente no se encuentran dentro de la Zona Metropolitana Puebla-Tlaxcala, estos
en conjunto con el Convento de Huejotzingo forma parte de la ruta de los conventos, los monumentos datan del siglo XVI y se encuentran
en las faldas del volcán Popocatepétl. Por su alto valor histórico y cultural, en 1994 la UNESCO los declaró como Patrimonio Mundial.

60

Red Urban| Año III| Núm. 3| Octubre 2017

�El patrimonio cultural entre los volcanes del territorio Poblano-Tlaxcalteca.

Los 14 Monasterios construidos durante el siglo
XVI en las faldas del Volcán Popocatépetl
(1994), de los cuales tres pertenecen a la ZMPT:
San Andrés Calpan, Huejotzingo y Tochimilco;
los demás pertenecen al Estado de Morelos.4
Juntos configuran una ruta conventual en una
zona donde hay otros que no ostentan el distintivo
UNESCO aunque, contienen cualidades
idénticas;5 incluso, existen otros que no están en
la ZMPT pero sí forman parte del mismo sistema
conventual de la estructura evangelizadora del
siglo XVI (Ruta de la Evangelización con tres
órdenes: Franciscana, Agustina y Dominica; la
primera se comparte con Morelos, Tlaxcala,
México y DF; la segunda con DF, México,
Querétaro, Hidalgo; la tercera, principalmente
con Oaxaca).
Los sitios que están en la lista indicativa son las
instalaciones industriales de la fábrica textil La
Constancia Mexicana con su unidad habitacional.
En la misma situación se encuentran las fábricas
La Covadonga y La María. Todos estos conjuntos
fabriles se instalaron a lo largo del río Atoyac, al
igual que la fábrica El Patriotismo, hasta llegar a
la de Mayorazgo. Estos sitios, por sí mismos,
forman parte de los monumentos históricos,
además, desde 1833 y hasta 1962, fueron muy
importantes en la dinámica productiva y colectiva
de Puebla y sus alrededores.
Las zonas de monumentos históricos reconocidas
con declaratoria oficial son:
 El centro histórico de Puebla tiene
Declaratoria de Zona de Monumentos
Históricos (1977) y su ulterior
inscripción en la Lista del Patrimonio
Mundial (1987). La Zona de
Monumentos Históricos de Puebla.
Comprende un Área de protección
6.99Km2, con 391 Manzanas, que
contienen 2,619 edificios con valor
histórico. De los cuales 2,487 son
inmuebles civiles, 71 inmuebles están
destinados a fines educativos y servicios
asistenciales y 61 inmuebles están
destinados al culto religioso. Además, en
esta misma zona se localizan 27 plazas y
jardines (Decreto, 1977). Además, la
ciudad cuenta con declaratorias

individuales de monumentos, por
ejemplo, el Museo de la No Intervención
Fuerte de Loreto, el Fuerte de Guadalupe
(museo), Museo Local de Arte Religioso
de Santa Mónica y Museo de Sitio Casa
del Deán, Casa Museo José Luis Bello,
etc. De los inmuebles religiosos
destacan: Templo del Espíritu Santo,
Iglesia de la Compañía; la Inmaculada
Concepción (Catedral), y Santa Catalina
de Siena. En lo que respecta al Municipio
de Huejotzingo: el Ex convento de San
Miguel, el Templo de San Diego y el
Museo local de la Evangelización. Un
recinto con doble valor: arquitectónico y
documental es la Biblioteca Palafoxiana,
por el valor de la memoria histórica fue
inscrita con la distinción de Memoria del
Mundo, falta que se le reconozca el valor
arquitectónico como ejemplo único de
lugar de memoria.
 La Zona de Monumentos de San Felipe
Ixtacuixtla. Con Área de protección de
0.32Km2, que comprende 33 Manzanas,
con 45 edificios con valor histórico y
arquitectónico construidos entre los
siglos XVI al XIX (Decreto, 1986).
 La Zona de Protección de Bienes
Artísticos, Culturales y Arquitectura
Vernácula de la Ciudad de Cholula de
Rivadavia, Puebla. Área de protección
3.3514 Km2. Su traza y arquitectura son
ejemplos característicos únicos desde la
época prehispánica, de los siglos XVI al
XIX, destacando edificios que fueron
destinados al culto religiosos (Decreto,
1995).
El patrimonio cultural reconocido oficialmente es
poco. No obstante, allí existen muchos más
bienes culturales que destacan por sus valores
culturales. Por ese motivo también, se
identificaron los inmuebles de diversos géneros
que son referente, emblema y de gran significado
en los lugares. Con dichas características, a
manera de ejemplo, son dominantes los religiosos
y civiles, algunos destacados son: la Catedral y la
Iglesia de la Compañía en Puebla; el Templo de
San Diego y San Miguel en Huejotzingo; la

5

Son los monasterios de Atlatlahucan, Cuernavaca, San Juan Bautista en Tetela del Volcán, Oaxtepec, Santiago Apóstol en Ocuituco,
Natividad de María en Tepoztlán, San Juan Bautista en Tlayacapan, Totolapan, Yautepec, San Juan Bautista en Yecapixtla, Zacualpan de
Amilpas.
6
Por ejemplo, San Francisco Totimehuacán, Cuautinchán, Atlixco, Amozoc, San Pedro Cholula, San Martín Texmelucan, Natívitas,
Tlaxcala, Puebla y Tepeyanco.

Red Urban| Año III| Núm. 3| Octubre 2017

61

�Montero Pantoja &amp; Hernández García
Iglesia de San Andrés, San Gabriel y Santa María
Tonantzintla en San Andrés Cholula; la Parroquia
de Santa María de la Natividad, el Templo de San
Miguel del Milagro, la Capilla del Posito y el
Templo San Miguel en Nativitas; el Templo de
San Francisco en Tepeyanco; el Templo de Santa
Inés y el Templo del Sagrado Corazón en
Zacatelco; la Iglesia de la Merced, de las Clarisas
y la Iglesia de San Agustín en Atlixco; sin hacer
menor relevancia, también destaca la Iglesia del
Divino Salvador en San Salvador el verde y la
Parroquia de San Martín Caballero en San Martín
Texmelucan. Todos son elementos focalizantes
de las festividades religiosas.
Otro tipo de patrimonio cultural tangible que
existe en el territorio de la ZMPT son las ex
instalaciones de los ferrocarriles. El patrimonio
Industrial
(ferrocarrilero)
identificado
y
protegidas por el INAH son las siguientes
estaciones y rutas:
 Amozoc: ruta San Lorenzo-PueblaOriental.
 Puebla: La unión, ruta: San LorenzoPuebla-Oriental y Puebla MNFM, ruta:
Apizaco-Puebla.
 San Martín Texmelucan: San Martín,
ruta: San Lorenzo-Puebla-Oriental y
Guilow: Ruta: San Lorenzo-PueblaOriental.
 Ixtacuixtla de Mariano Matamoros;
Tlaloc, ruta: San Lorenzo-PueblaOriental.
 Papalotla de Xicohténcatl; Panzacola,
ruta: Apizaco-Puebla.
 Zacatelco: Zacatelco, ruta ApizacoPuebla.
 Atlixco, ruta: Los Arcos-Cuautla.
Gráfico 002. Patrimonio cultural ZMPT

Fuente: Plano propiedad del Despacho de Romano y Asociados,
elaborado con datos de los autores.

62

En el tema de la Arqueología, el Instituto
Nacional de Antropologia e História (INAH),
informa que ha registrado 3,800 sitios
arqueológicos: 2,632 en Puebla y 1,168 en
Tlaxcala (CONACULTA, 2010). Esos sitios se
hallan en proceso de investigación pero no se
divulga la localización (Eso representa un riesgo
porque no en todos ellos se trabaja, por
consiguiente, si no se vigilan, son objeto de
destrucción). Ese universo se reduce a cuatro
Zonas Arqueológicas abiertas al público:
Cacaxtla, Xochitécatl, Cholula y el cerrito de
Tepatlaxco.
Además,
existen
vestigios
arqueológicos en Manzanilla y San Francisco
Totimehuacán funcionando como zona deportiva.
Las zonas y los sitios arqueológicos se fomentan
desde la Secretaría de turísmo como destinos
turísticos por sus valores arquitectónicos,
urbanísticos y paisajísticos.

11.3 Patrimonio Inmaterial.
A nivel Mundial, la UNESCO, a través de la Lista
Representativa
del
Patrimonio
Cultural
Inmaterial de la Humanidad, reconoce ámbitos y
representaciones culturales de algunas regiones o
localidades. Para el caso de México la lista
representativa tiene registradas a las siguientes
manifestaciones culturales:
 El Mariachi, música de cuerdas, canto y
trompeta.
 Las Fiestas Indígenas dedicadas a los
muertos.
 La Charrería. Cultura, tradición y
deporte mexicano. La Charrería,
tradición ecuestre mexicana.
 La Cocina popular en la cultura
mexicana.
 Medicina
tradicional
mexicana.
Síndromes de filiación cultural (algunas
enfermedades tradicionales) Caída de
mollera, Empacho, Susto, Pérdida del
alma, Mal de ojo.
 El corrido.
La riqueza inmaterial es impresionante, es un
verdadero tesoro de mayor valía para las
poblaciones, porque forman parte de su identidad
y manifestaciones orales, artísticas, expresivas,
etc. La manifestación de las expresiones
colectivas son las más conocidas porque
extienden sus lazos al ámbito nacional y, en
ciertos
casos
al
internacional.
Las

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�El patrimonio cultural entre los volcanes del territorio Poblano-Tlaxcalteca.

manifestaciones y expresiones culturales que más
destacan son las fiestas y tradiciones populares
como las religiosas y civiles, por ejemplo: la
fiesta dedicada al santo patrono de la localidad, la
semana santa, el día de muertos, el carnaval, etc.
En el territorio cultural estudiado algunas de las
festividades locales más importantes son: la de
Amozoc, celebrada el 15 de Agosto en honor a la
Santísima Virgen María, bajo la advocación de
Asunción; en Puebla, las fiestas de la Virgen de
Guadalupe, la Virgen de Dolores (del templo de
la Señora del Carmen), y la del Señor de las
Maravillas; en San Andrés Cholula la fiesta de la
Virgen de los Remedios y de Santa María en
Tonantzintla (en Tonantzintla); en Nativitas la
fiesta de San Miguel del Milagro en honor a San
Miguel Arcángel.
En cuanto a carnavales destaca el de Huejotzingo
(el cual, inicia el fin de semana anterior al
miércoles de ceniza y culmina el martes).
También hay carnaval en los barrios y pueblos
conurbados de la ciudad de Puebla, y en
Tepeyanco, Zacatelco, Xicohtzingo, Papalotla y
Mazatecochco.
La cocina mexicana está inscrita en la lista del
Patrimonio Mundial. En Puebla y Tlaxcala la
muestra gastronómica es basta, existen platillos
famosos como el mole poblano y los chiles en
nogada de Puebla; el mole verde, prieto, de panza,
etc., tamales; diversidad de carnes (cecina de
Atlixco), carnitas y barbacoa; dulces típicos (de
calabaza, conservas de perón, de pera, de tejocote
y de chayote); y bebidas como el pulque y la sidra.
Gráfico 003: Plano del patrimonio inmaterial

-

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Fuente: Plano propiedad del Despacho de Romano y Asociados,
elaborado con datos de los autores.

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12. La conformación de Paisajes
entre los volcanes del Territorio
Poblano – Tlaxcalteca.
El paisaje cultural de la ZMTP se integra con los
elementos naturales, los construidos y sus
manifestaciones culturales. Su combinación
configura los rasgos urbanos y rurales que
proporcionan el carácter que identifica a cada
localidad o ciudad (Unidad de Paisaje). Por
ejemplo, en las zonas urbanas existe un
predominio de lo construido sobre suelos y
vegetación, en contraste con lo rural, en donde se
logra una combinación del predominio de los
paisajes agrícolas, la vegetación con una minoría
edificada.
Con ese sentido se exponen algunos ejemplos de
lectura de paisajes que se conforman como
Unidad de Paisaje (UP), en el contexto de las
regiones y el territorio. La UP es un lugar físico
que se ha configurado como sistema construido
por las personas, por consiguiente, cada una de
sus partes es una expresión material y/o
inmaterial de la forma de vida cotidiana: habitar,
trabajar, recrear, etcétera.
Entonces, los elementos de la vida cotidiana del
pasado, hoy se conciben como el patrimonio de la
zona metropolitana, pero, hoy no son los que
configuran las unidades del paisaje, sino que
forman parte de él, generalmente como un ente
extraño, soportado por el supuesto cúmulo de
valores otorgado por las instituciones y los
especialistas, pero, sin un reconocimiento de la
sociedad que lo tiene en su paisaje.
En el ámbito rural se forman vistas panorámicas
de singular belleza, siendo dominantes los
espacios agrícolas sobre las áreas construidas; en
la imagen aparecen en primer plano las tierras
agrícolas y, en el horizonte, las vistas
panorámicas donde aparecen siempre los
volcanes. No parece holgado decir que los
volcanes Popocatépetl, Iztaccíhuatl y La
Malinche son hitos memorables que han dado
carácter a las culturas locales.
Pero también ya se testimonian las construcciones
irregulares o periféricas que ya no guardan
ninguna relación con el entorno (puesto que no
son rurales pero tampoco completamente
urbanas), porque se elaboran con materiales
diferentes a los usados tradicionalmente por las
localidades pues los tomaban del entorno; además
se modifican los prototipos arquitectónicos con el

63

�Montero Pantoja &amp; Hernández García
incremento en las alturas de la construcción,
obstruyendo las vistas de dentro del sitio urbano
hacia fuera (desaparecen los fondos de la imagen
paisajística tradicional).

Gráfico 006

Gráfico 004

Fuente: Foto de los autores

Fuente: Foto de los autores

Con la orografía a diferentes escalas y
dimensiones, se forma un contexto paisajístico
inigualable con los perfiles de los cerros que se
levantan en áreas específicas como el cerro de
San Juan, los cerros de Loreto y Guadalupe, el
cerro del Tepoxuchitl, el arbolado de Flor del
Bosque y la Sierra del Tentzo en Puebla; los
Cerros Totolqueme y Mendocinas en San Martín
Texmelucan. En las partes descendiente y baja, se
complementa con los escurrimientos de agua,
cuyos caudales forman arroyos, ríos, barrancas y
depósitos de agua; en esos lugares se forman
hábitat caracterizado con vegetación de plantas
diversas, animales y localidades que se entre
mezclan.
Gráfico 005

Fuente: Foto de los autores

El patrimonio construido por sí mismo contiene
valores arquitectónicos, estéticos, a los que se
suman los valores de la comunidad que
representan procesos de historicidad, carácter e
identidad local, regional y universal, de gran
significado para la población local; asimismo,
esos bienes, emplazados en su entorno, contexto
natural
y
cultural
suelen
conformar
conjuntos/zonas de enorme valor social, urbano,
geográfico, visual y, hasta económico de gran
relevancia.

64

La agricultura está asociada a otros aspectos de la
vida cotidiana como son los procesos festivos en
donde San Isidro Labrador pierde terreno. Desde
luego, el patrimonio natural vale por su
connotación de recurso natural por ser parte
esencial de un sistema de ciclos ecológicos del
medio natural, pero, también como actividad
económica. Así los volcanes cuyas vistas y su
contexto natural se comparten con lo infinito de
las visuales y los terrenos de cultivo que
especialmente caracterizan a algunas regiones;
por ejemplo, San Andrés Cholula con el cultivo
de flores y nopales.

13. Problemática del
cultural y sus elementos.

paisaje

Resulta substancial comprender como la
naturaleza y el hombre han sido elementos que se
condicionan, se complementan y en ciertos
momentos son antagónicos por la capacidad del
hombre para transformar el entorno, provocando
algunas veces desequilibrios sustantivos al medio
natural y construido.
Como debilidades se nota que muchas son las
obras inmuebles, de paisaje, testimonios
inmateriales que nacieron, vivieron y que cayeron
en el olvido cumpliendo con el ciclo evolutivo de
cualquier ser. Los bienes culturales, en su
mayoría, cuentan con información referente a la
identificación, registro e inventario y declaratoria
oficial. Pero en situación de riesgo se encuentran
todos los sitios y los bienes culturales no
inventariados y carentes de algún tipo de
declaratoria.
El Paisaje está amenazado por factores que lo
transforman y alteran día a día. El factor principal
es el crecimiento de la mancha urbana, que rebasa
las fronteras urbanas de los municipios y
localidades; poco a poco se apropia de más y más
superficie agrícola, de bosque, de cuerpos de
agua, incluyendo a los poblados rurales,
convirtiéndolos en pueblos urbanos y la

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�El patrimonio cultural entre los volcanes del territorio Poblano-Tlaxcalteca.

superficie que le corresponde en suelo
urbanizable. Este fenómeno urbano, en el ámbito
del paisaje y del patrimonio cultural edificado,
significa acabar con las unidades de paisaje, que
tuvieron un origen no urbano, así como, también
con los recursos naturales no renovables como el
suelo agrícola, la vegetación y su fauna, los
lechos de agua y las barrancas. Las consecuencias
de esta tendencia no se han estudiado,
consecuentemente, tampoco se advierte el peligro
ecológico y cultural que conlleva. Estás
circunstancias representan un peligro para la
protección y la conservación de los poblados que
contienen rasgos locales en su trazado,
arquitectura típica, materiales, historia y
vegetación, además de sus expresiones
inmateriales y que, si bien, no consiguen la
categoría de monumentos si configuran un paisaje
cultural local.
En las zonas urbanas, donde existen polígonos
declarados oficialmente como centros históricos;
allí, el confinamiento solo ha servido para que los
habitantes consideren a esos inmuebles en
condición de intocable, pero, fuera de allí, en
sectores cuyos inmuebles no alcanzan la categoría
de monumento, existe absoluta libertad para
realizar cualquier tipo de operaciones, además,
amparados en que no hay un marco legal de
protección para los polígonos exteriores.
En general, los inmuebles están siendo
modificados, alterando su estructura original,
debido a que la sociedad no lo asume como
propio. Algunos de los inmuebles civiles y
religiosos tienen modificaciones (en fachada y
estructura), que han sido realizadas sin ninguna
asesoría y violando la reglamentación, por tanto,
también las intervenciones provocan la pérdida de
elementos puntuales que alteran la originalidad
del patrimonio al utilizar nuevos materiales y
formas.
En la periferia de los sitios urbanos se construye
desordenado: no existe una homogeneidad en las
alturas de las construcciones; las fachadas tienen
arreglos personales y están dominadas por los
anuncios; los paraderos del transporte público
(taxi, combis, microbús, etc.), de lugares urbanos
pequeños se ubican en los alrededores de la plaza
principal, ocasionando conflictos viales a la
movilidad y creando riesgos para los peatones. El

Red Urban| Año III| Núm. 3| Octubre 2017

cableado todavía es aéreo, circunstancia que afea
la imagen de los lugares, además, impide
visualizar los inmuebles que son singulares por su
belleza. El mobiliario y la señalética (informativa,
preventiva y turística), es muy limitada, puede
afirmarse que no cumple con lo básico porque no
orienta a quienes se mueven en carreteras
nacionales, por ejemplo, llegar desde la autopista
México-Puebla, hasta Cacaxtla-Xochitecatl es
complicado.
En lo que respecta al Patrimonio cultural
inmaterial de la ZMPT, existe poco identificado a
nivel regional y nacional; es decir, no hay
registros oficiales; cuando menos, desde las
comunidades, han sido difundidas las fiestas,
tradiciones, gastronomía, música, artesanías, etc.,
el alcance de estas expresiones es a nivel local y
regional; por esta circunstancia, los intangibles
están en riesgo de perderse, al mismo tiempo que
las generaciones que las sostienen.
La crisis económica merma la representación de
danzas y música. Sumado al cambio cultural
acelerado con la globalización que incide
directamente en la manifestación del PCI.
Además, faltan apoyos para foros y difusión, así
como, para la reproducción de danzas,
escenificaciones y música. La "comercialización"
del carnaval hace que el sentido original de este
se pierda. Por ello, se deben diseñar mecanismo
de conservación en la escenificación y los trajes
típicos. Algunas artesanías, al no estar "de moda",
no son consumibles; otras e modifican a favor de
ganancias económicas, transformando el sentido
y esencia del PCI.
Los cambios ecológicos ponen en peligro la
producción de los alimentos que son la base del
recetario local para la preparación de la comida
habitual. También afecta en la sustitución de
ingredientes que vienen de fuera del entorno
gastronómico de la comunidad.
El PCI no sigue una lógica de mercado. Por tanto,
falta un mercado adecuado para la
comercialización del producto (insumos y
artesanía). El deterioro ambiental hace que los
materiales para su elaboración sean escasos.
La necesidad de comercializar las artesanías hace
que su reproducción fidedigna se vea alterada. Se
descontextualizan para ponerla en el mercado

65

�Montero Pantoja &amp; Hernández García
como elemento característico de la identidad a
una región.
Por tanto, la figura del paisaje y sus componentes
deben trascender las visiones monumentalistas y
conservadoras
de
elementos
puntuales,
vislumbrando un territorio cultural como sistema
de lugares (Unidad de Paisaje), con todas las
características naturales, espaciales e inmateriales
de la construcción social.

14. Potencialidades del patrimonio
cultural.

sistema de ferrocarril metropolitano, sin ninguna
respuesta institucional). El rescate de las vías y
estaciones para aprovechamiento de espacios de
encuentro. Estos esfuerzos han resultado inútiles,
lo más sencillo ha sido convertir a las vías en
calles urbanas.
Las zonas arqueológicas, representan para la
ZMPT una gran oportunidad para consolidarlas y
convertirlas en polos de desarrollo turístico, tan
solo conectándolas a las zonas arqueológicas
importantes como Tula, Teotihuacan y Cantona.
Gráfico 007. Patrimonios cantidad esquemática

14.1 Patrimonio natural:
Los parques: Parque Nacional La Malinche,
Parque Nacional Izta-Popo, Presa de Valsequillo,
Sierra del Tentzo, Ríos Atoyac y Alseseca,
lagunas de Chapulco, San Baltazar y las diversas
vistas paisajísticas que se conforman con los
elementos naturales y construidos, constituyen
una riqueza natural con un potencial enorme para
el medio ambiente y el turismo de naturaleza y de
montaña, siempre que la base de todo lo que se
impulse sea esencialmente a favor de la
preservación.
14.2 Patrimonio cultural tangible:
Las Zonas de Monumentos Históricas de Puebla,
Atlixco y San Felipe Ixtacuixtla Zona Típica de
San Pedro Cholula, son sitios culturales con
diversas capacidades, lo cual diversifica las
opciones para elaborar planes de gestión con
potencial.
Los
Monumentos
Históricos
Religiosos
(Templos y Ex Conventos), pueden aprovecharse
para diseñar rutas e itinerarios especializados,
temáticos, por ejemplo, la ruta de los Ex
Conventos Franciscanos.
El Patrimonio Industrial (Fábricas), deben
mirarse
como
posibles
proyectos
de
rehabilitación y rescate, dándoles nuevos usos en
zonas estratégicas. Las vías y estaciones del
ferrocarril, por ser espacio privado, tiene aspectos
particulares. Este caso ha sido tratado desde el
espacio público como vías verdes y también
como parte de la estructura de movilidad (hace
años se ha propuesto para Puebla y Tlaxcala el

66

Fuente: Plano propiedad del Despacho de Romano y Asociados,
elaborado con datos de los autores.

14.3 Patrimonio cultural inmaterial:
La gastronomía constituye un aporte cultural
importante que puede ser comercializado.
Además, de los aportes alimenticios: calóricos,
energéticos, proteínicos, etcétera., constituyén
una base importante para la actividad turística.
(Diseño de rutas gastronómicas).
Las artesanías, al igual que la gastronomía
conlleva un aporte cultural: conservar la tradición
en la elaboración del objeto (los oficios) y
también el recurso natural con el que se elabora
(implica regenerar humedales y bosques);
además, contribuye con la economía porque el
producto puede ser comercializado desde los
creadores.
Las fiestas y tradiciones, además del significado
del ritual, son un ejemplo de organización basada
en la tradición de las mayordomías religiosas que
imponen derechos y obligaciones que trascienden
a los miembros de la familia. Por tanto, recrea los
valores de la unión familiar y el trabajo y conlleva
beneficios sociales, de estatus y prestigio.
Algunos rituales se han potenciado para atraer
turismo, por ejemplo, en Puebla, la Marcha del
Silencio en “Viernes Santo”, atrae miles de
turistas; las festividades patronales de Ocotlán y
Red Urban| Año III| Núm. 3| Octubre 2017

�El patrimonio cultural entre los volcanes del territorio Poblano-Tlaxcalteca.

San Miguel del Milagro, Tlaxcala, son santuarios
por los cuales circulan diariamente miles de fieles
en peregrinaciones.
En lo que respecta a Lenguas, Tradiciones y
Expresiones orales (leyendas), hay limitaciones
porque son los cronistas quienes recopilan las
historias orales de los actores sociales, pero,
también los profesionales de la literatura
recopilan las historias para publicarlas, no
obstante, son los miembros de las comunidades
quienes, de manera natural, transmiten de
generación en generación la lengua materna, así
como trasmiten sus expresiones a la vida social.

15. Estrategias y Propuestas.
A lo largo del discurso se puso en evidencia que
el paisaje configurado entre los volcanes del
territorio poblano–tlaxcalteca posee una vasta
riqueza patrimonial histórica y social, con
potencialidades y debilidades, que, en conjunto,
dan como resultado el paisaje cultural actual. Por
tanto, es indispensable superar las debilidades
tomando medidas para su preservación,
mantenimiento, restauración, conservación y
puesta en valor para garantizar su óptimo
aprovechamiento en beneficio de la sociedad que
los contiene.
Para lograrlo, se establecen una serie de
estrategias, programas y proyectos integrales que,
involucra a los diferentes tipos de patrimonio
existentes. En principio, estos consideran a los
inmuebles con su contexto histórico, cultural y
natural; además, incluyen a los principales
agentes sociales (población, autoridades
municipales y académicos), para sumar esfuerzos
y contribuir al rescate y conservación de las
unidades del paisaje cultural. Lograr la
conjunción y suma de esfuerzos es un paso
importante, mientras tanto, en este texto, se
exponen solo algunos ejemplos de los proyectos.
En la escala mayor se atiende el desequilibrio
metropolitano porque es un indicativo de que
algunos de los componentes del sistema no
funcionan adecuadamente y que, por
consecuencia, pueden colapsar el sistema
territorial. El equilibrio es la armonía, por tanto,
la ZMPT debe ser un sistema de asentamientos
humanos y centros de población relacionados y
articulados, no solamente en lo físico sino, sobre
todo, en lo histórico y lo cultural. Cada lugar debe
participar en el sistema metropolitano destacando

Red Urban| Año III| Núm. 3| Octubre 2017

y poniendo en valor lo propio: su historia, sus
expresiones tangibles e intangibles (Patrimonio
Cultural) y su vocación natural; por su parte, la
sociedad, reconociendo y respetando la
diversidad cultural, se asume como el cúmulo
armónico de los elementos locales con los cuales
se fortalecen sus raíces, identidad, cohesión
social, participación ciudadana y potencia sus
recursos como producto de desarrollo económico,
social y cultural.
El primer ámbito de actuación estratégica
corresponde al Patrimonio Cultural (PC), inscrito
en la Lista del Patrimonio Mundial (World
Heritage List), denominado en este trabajo como
la Distinción UNESCO (DU); en el mismo nivel
se hallan sus equivalentes como la Lista
Representativa
del
Patrimonio
Cultural
Inmaterial de la Humanidad (PI), Memoria del
Mundo (MM), así como el reconocimiento
Denominación de Origen (DO), referido a
productos elaborados por el hombre.
Las actuaciones en esta categoría responden a
postulados legales firmados en las convenciones
relativas, así como a las exigencias de la
Organización Mundial del Turismo (OMT), en lo
concerniente al crecimiento económico,
desarrollo incluyente y sostenibilidad ambiental,
desde luego, a la calidad en los servicios y
equipamientos.
Los tipos de Patrimonio, de esta categoría son: la
zona de monumentos de la ciudad de Puebla, allí
mismo, la Biblioteca Palafoxiana, El Archivo
Municipal (Con algunos de sus volúmenes);
también talleres de Talavera con la certificación
DO4; más, los intangibles registradas en la lista
del PI, estos son: El Mariachi, música de cuerdas,
canto y trompeta; Las fiestas Indígenas dedicadas
a los muertos; La Charrería, tradición ecuestre
mexicana; La cocina popular en la cultura
mexicana; la Medicina tradicional mexicana que
considera: Síndromes de filiación cultural
(algunas enfermedades tradicionales) Caída de
mollera, Empacho, Susto, Pérdida del alma, Mal
de ojo; El corrido; la Charrería como Cultura,
tradición y deporte mexicano. Este patrimonio
inmaterial pertenece a todas las regiones del país.
En el diagnóstico resultó que la Ciudad de Puebla
es la Unidad de Paisaje más importante del
sistema patrimonio, por tanto, es “La Cereza del

67

�Montero Pantoja &amp; Hernández García
Pastel”, “La Perla de la Virgen” o “La Joya de la
Corona”, de la Zona Metropolitana PueblaTlaxcala. El sistema metropolitano de relación de
estos bienes culturales es de ámbito internacional,
desde luego, nacional, por su relación con las
demás ciudades, zonas y monumentos DU. Las
DU también configuran zonas (ZAE), la principal
de ellas es la central que se denomina: Altiplano.
Tabla 2: Propuesta de zonas de atención estratégicaturística.

3. Mejoramiento de las unidades del
Paisaje Cultural.
4. Rescatar y restaurar los inmuebles que
están en ruina, proporcionándoles un uso
y función.
5. Impulsar acciones para que las unidades
del Paisaje estén contempladas en los
instrumentos
de
planeación,
específicamente dentro de los planes y
programas de desarrollo de los
municipios.
16.2 Programas.
Programa de fortalecimiento de la vocación
agrícola (E1, E2, E3 y E5).
El objetivo principal del programa es fomentar la
protección y conservación de los recursos
naturales buscando el desarrollo económico de la
población local, a través de la producción/venta
de productos agrícolas tradicionales (agricultura
orgánica y amaranto).
1. Proyecto de Saneamiento de cuerpos de
agua, ríos y arroyos.
2. Proyecto de mejoramiento del suelo y las
técnicas agrícolas.
3. Proyecto para fortalecer el consumo del
Amaranto.
4. Proyecto de parques agrícolas.
5. Proyecto para la creación de los
mercados tradicionales de productos
orgánicos.

Fuente: Elaboración propia.

16. A manera de ejemplo de las
propuestas de actuación.
16.1 Objetivo General.
Poner en valor los elementos del paisaje de
acuerdo con sus características naturales,
históricas, culturales y monumentales de manera
que cohesionen la identidad de los habitantes del
vale poblano-tlaxcalteca.
16.2 Estrategias (E):
1. Identificar las Unidades de Paisaje.
2. Proporcionar mantenimiento a
unidades del Paisaje.

68

las

Programa de restauración, mantenimiento,
consolidación y conservación del Patrimonio
Edificado (E4).
El objetivo principal es mejorar las condiciones
físicas de los inmuebles mediante intervenciones
físicas para proporcionarles uso, función,
ponerlas en valor y en la dinámica económica. El
programa está encaminado a recuperar, sobre
todo, los inmuebles abandonados y/o arruinados,
recobrando sus cualidades arquitectónicas; así
también aquellos inmuebles que por su ubicación
deben ser objeto de acciones de mejoramiento en
su fachada y en su entorno.
1. Proyecto
de
recuperación
y
rehabilitación de las estaciones del
ferrocarril en desuso.
2. Proyecto
para
la
recuperación,
restauración y puesta en valor de las
fábricas de la ribera del río Atoyac.
Red Urban| Año III| Núm. 3| Octubre 2017

�El patrimonio cultural entre los volcanes del territorio Poblano-Tlaxcalteca.

3. Proyecto de investigación, conservación
y puesta en valor del patrimonio
arqueológico.
4. Proyecto de Integración de la Zonas
Arqueológica Cacaxtla con Xochitécatl.
5. Proyecto de Mejoramiento de la Zona
Arqueológica San Cristóbal Tepatlaxco.
6. Proyecto para el Mejoramiento de la
Imagen Urbana del centro de las
localidades.
Gráfico 08. Carretera de proyecto

Fuente: Plano propiedad del Despacho de Romano y Asociados,
elaborado con datos de los autores.

17. Conclusión.
En general, basados en la información
documental encontrada, más el trabajo en campo,
se detectó que el paisaje del territorio PoblanoTlaxcalteca es único. Se integra de elementos
naturales, construidos e inmateriales, su
combinación configura rasgos urbanos y rurales
que proporcionan el carácter que identifica a cada
localidad o ciudad. En este sentido, los elementos
naturales que caracterizan el paisaje de valle son
los volcanes junto con los perfiles orográficos de
los cerros que se levantan en áreas específicas. En
las zonas con predomino rural son extraordinarias
las vistas panorámicas de singular belleza, una de
las imágenes más bellas de todos los días es el
atardecer y puesta del sol sobre los volcanes
Popocatépetl e Iztaccíhuatl. En cuanto a las zonas
urbanas se refiere, estás pierden su belleza; el
crecimiento
urbano
genera
imágenes
desordenadas y sucias; la lectura histórica se
complica debido a las alteraciones sobre lo
construido. El patrimonio natural está a punto de
exterminio. Con esta visión se plantean tres
escenarios:

Red Urban| Año III| Núm. 3| Octubre 2017

17.1 Escenario tendencial del Patrimonio
Cultural, Natural e Inmaterial (PCNI).
Los asentamientos pierden su carácter tradicional,
típico, vernáculo, arqueológico, histórico y
artístico a causa del deterioro progresivo por
negligencia o abandono y/o por la alteración y la
modificación del Patrimonio cultural, natural e
inmaterial de la ZMPT, hasta llegar a su pérdida
total.
Este escenario es fatal porque significa la pérdida
de un bien y un testimonio de la historia local,
regional y nacional, afectando con esto, el
carácter e identidad local. Además, se pierde un
recurso económico y la oportunidad de
convertirlo en producto turístico para mejorar el
desarrollo y calidad de vida de la Población.
El comportamiento tendencial por factores que
intervienen en el escenario tendencial de
patrimonio cultural, natural e inmaterial, se
describe de la siguiente forma:
 Incremento del crecimiento urbano
desordenado paulatino afecta al PCNI de
tres formas: favorece el nacimiento de
los asentamientos irregulares sobre áreas
con vocación natural; modificación de
los inmuebles para usos distintos a los
originales, afectando los usos del suelo y
la imagen urbana; el económico en una
causa de la escasez de insumos para la
producción de la arquitectura tradicional,
las artesanías y la gastronomía.
 Difícil acceso a los sitios patrimoniales y
turísticos de la ZMPT, propiciando el
desdén por muchos destinos.
17.2 Escenario óptimo del Patrimonio Cultural
Natural, Cultural e Inmaterial.
Para revertir y evitar el escenario tendencial en
materia de Patrimonio, Cultural, Natural e
inmaterial y a sus factores de incidencia, se planta
el siguiente escenario óptimo y algunos
elementos de apoyo:
Es necesario realizar el Plan de Gestión del PCNI
donde se definan las estrategias de conocimiento:
terminación y actualización del catálogo del
PCNI;
control:
protección,
vigilancia,
asesoramiento
y
autorización
de
las
intervenciones que los habitantes realicen en los

69

�Montero Pantoja &amp; Hernández García
inmuebles de valor patrimonial; planeación:
rehabilitación conservación, y determinación de
productos patrimoniales para el fomento de la
actividad turística; finalmente, la difusión del
Patrimonio de la ZMPT en tres niveles:
informativo, formativo y de entretenimiento.
Para conseguirlo se requiere de los siguientes
elementos de apoyo:
 Valoración y sensibilización del PNCI
como elemento de gran importancia
ambiental, económica, turística, social,
económica de la ZMPT.
 Difusión coordinada a nivel local,
nacional e internacional sobre las
prácticas
tradicionales
más
representativas del patrimonio inmaterial
(gastronomía, artesanías, música, danza,
leyendas, etc.), de los municipios de la
ZMPT.
17.3 Escenario deseable, estratégico o de
concertación.
Integrar las políticas, estrategias y acciones de los
distintos niveles de gobierno como actores
principales del Plan de Gestión de Patrimonio, de
manera que la responsabilidad legal y operacional
sea compartida y no como hasta ahora que la
custodia del Patrimonio Cultural es exclusividad
del INAH. Por tanto, la primera acción es el
conocimiento del patrimonio y para ello es
fundamental terminar, revisar y actualizar el
inventario y catálogo actual del patrimonio
cultural. Incorporarlo en los planes estatales y
municipales y en los programas sectoriales
correspondientes, de manera que el PCNI
constituya parte del día a día de las
administraciones gubernamentales.

18. Referencias Bibliográficas.
GONZÁLEZ, A. (2008). Humedales en el sureste
de Tlaxcala: Agua y Agricultura en el siglo XX.
México:
Universidad
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Departamento de Ciencias Sociales y Políticas.
GONZÁLEZ, A. (1997). Agricultura y
especialistas en ideología agrícola en Tlaxcala,
En Broda, Johanna. Graniceros: Cosmovisión y
meteorología indígenas de Mesoamérica,
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70

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cotidiana. Xochitécatl-Cacaxtla, Días, Años,
Milenios. México: UNAM.
CONACULTA (2010), Atlas de Infraestructura y
Patrimonio Cultural de México”. Avance de sitios
registrados, México.
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Protección del Patrimonio Mundial, Cultural y
Natural, París, Francia.
UNESCO, (2003), Convención para la
Salvaguardia del Patrimonio Cultural Inmaterial,
París, Francia.
INSTITUTO
NACIONAL
DE
ANTROPOLOGÍA E HISTORIA (1994),
Catálogo Nacional de Monumentos Históricos
Inmuebles del Estado de Tlaxcala, México:
INAH, SEDESOL y Gobierno del Estado de
Tlaxcala.
INSTITUTO
NACIONAL
DE
ANTROPOLOGÍA E HISTORIA, (1994),
Catálogo Nacional de Monumentos Históricos
Inmuebles del Estado de Puebla, México: INAH,
SEDESOL y Gobierno del Estado de Puebla.
ROMANO, Mauricio y Asociados (2012),
Actualización del Plan de Desarrollo de la Zona
Metropolitana Puebla-Tlaxcala.
Leyes y Convenios:
CONSEJO DE EUROPA (2000), Convenio
Europeo del Paisaje, Florencia, Italia.
Decreto por la cual se declara Zona de
Monumentos Históricos a la ciudad de Puebla
(1977), México, Diario Oficial de la Federación,
18 de noviembre de 1977.
Decreto por el cual se declara una Zona de
Monumentos Históricos en la población de San
Felipe Ixtacuixtla, Tlaxcala, México, Diario
Oficial de la Federación, 01 de abril de1986.
Decreto por el que se Declara Zona de Protección
de Bienes Artísticos, Culturales y Arquitectura
Vernácula e la Ciudad de Cholula de Rivadavia
(1995), Puebla, Diario Oficial del Gobierno del
Estado de Puebla, febrero de 1995. México.

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�La arquitectura como reclamo turístico: visión
académica y vernácula.1
Architecture as a tourist claim: academic vision and vernacular.
Recibido: 17/06/17
Aceptado: 20/08/17

Laura Susana Zamudio Vega2

Resumen

Abstract

Aunque arquitectura y turismo han mantenido
una estrecha relación desde los inicios de esta
actividad (recuérdese el Gran Tour aristocrático
del siglo XVII organizado en torno a la
arquitectura clásica), sólo hace pocos años la
crítica arquitectónica ha empezado a manifestar
interés por el fenómeno turístico, mostrando su
importancia en la comprensión y configuración
del espacio habitable. En este contexto, se
estudian aquí las tres principales relaciones
identificadas entre ambas disciplinas, prestando
especial atención a la arquitectura como reclamo
turístico, debido a las nuevas formas que está
adquiriendo. Se busca, sobre todo, identificar los
valores apreciados en la arquitectura durante los
viajes, al distinguir diferencias significativas
entre los valores destacados de las obras en los
ámbitos académicos y los valorados por el turista.
Diferencia magnificada en edificios e
intervenciones recientes, que inducen a
reflexionar sobre la utilización que el turismo
contemporáneo hace de la arquitectura y cómo la
profesión está respondiendo a estos nuevos
desafíos.

Although architecture and tourism have
maintained a close relationship since the
beginning of this activity (remember the
aristocratic Grand Tour of the seventeenth
century organized around classical architecture),
only a few years ago architectural criticism has
begun to express interest in the tourist
phenomenon, Showing its importance in the
understanding and configuration of the living
space. In this context, we study here the three
main relationships identified between the two
disciplines, paying particular attention to
architecture as a tourist attraction, due to the new
forms it is acquiring. Above all, the aim is to
identify the values appreciated in the architecture
during the trips, by distinguishing significant
differences between the outstanding values of the
works in the academic fields and those valued by
the tourist. Magnified difference in buildings and
recent interventions, which lead to reflect on the
use that contemporary tourism makes of
architecture and how the profession is responding
to these new challenges.

Palabras Clave:

Keywords:

Arquitectura; turismo; atractivo turístico;
promoción turística; apreciación arquitectónica;
valores arquitectónicos; imaginario; México.

Architecture; tourism; tourist attraction; tourist
promotion;
architectural
appreciation;
architectural values; imaginary; Mexico.

El presente trabajo es parte de la investigación doctoral “Participación y consideración de la Arquitectura del siglo XX en la promoción
y desarrollo turístico. El caso de México”, Escuela Técnica Superior de Arquitectura y Geodesia, Universidad de Alcalá de Henares. Correo
electrónico: e-mail: arq.zamudio@hotmail.com
2
Arquitecta, Universidad de Sonora, México. Maestría Oficial en Proyectos Avanzados de Arquitectura y Ciudad de la Universidad de
Alcalá y Doctorado en Arquitectura de la Escuela Técnica Superior de Arquitectura y Geodesia de la misma institución.
1

Red Urban| Año III| Núm. 3| Octubre 2017

71

�Zamudio Vega

1. Introducción Arquitectura y
Turismo.
Todos lo hemos experimentado: no puede haber
turismo sin arquitectura. En distintos grados y
formas el turismo ha ido de la mano de la
arquitectura desde los pioneros viajes de placer
del siglo XVII a las complejas estrategias
turísticas actuales. Las formas que pude adquirir
la relación arquitectura-turismo son múltiples.
Van desde satisfacer el cobijo de los viajeros a
cubrir sus necesidades emocionales e
intelectuales, cuando la visita de un edificio es
objeto de deseo, sin olvidar todas aquellas
estructuras habitables que el viajero comparte con
el habitante local. Este conjunto de interacciones,
hace muy difícil establecer categorías claras en la
relación arquitectura-turismo, pero sintetizando
se pueden distinguir tres vertientes básicas:
1.1. Equipamientos.
Se entiende por equipamiento turístico todos
aquellos servicios o instalaciones en los que se
apoya la organización de la actividad turística. El
primero y más inmediato de estos equipamientos
nace de la necesidad de acoger al visitante
temporal, en el sentido más amplio del término,
permitiendo y facilitando la permanencia del
visitante en un lugar mediante arquitecturas
específicas. La importancia de estas edificaciones
es enorme. Gran parte del éxito de la llamada
“industria sin chimeneas” depende de que los
equipamientos existentes sean propicios para que
la actividad turística pueda efectivamente darse.
Por un lado, esto da origen a un tipo de
equipamiento específico para viajeros: la
hostelería o sistema comercial compuesto de
bienes materiales e intangibles dispuestos para
satisfacer las necesidades básicas de descanso y
alimentación de los usuarios fuera de su
domicilio. (SANCHO, 1998: 86) Sean de cortas o
largas estancias, la arquitectura de hoteles,
albergues, restaurantes, comercios y similares es
decisiva, al ser la encargada de dotar de las
comodidades que el turista exige. Esta exigencia
suele traer aparejada la adaptación de las
condiciones de estancia, sobre todo en lo
referente a los materiales, condiciones higiénicas
y complementos adicionales (televisión por cable,
Internet, alcohol…), a los parámetros estándares
turísticos internacionales, aun cuando no sean de
uso habitual para los habitantes locales. En

72

términos históricos el surgimiento de la
arquitectura turística se puede situar en la
segunda mitad del siglo XIX, experimentando un
rápido crecimiento tras la II Guerra Mundial,
cuando la posibilidad de disfrutar de vacaciones
fuera del hogar o del pueblo familiar comenzó a
ser accesible a las nuevas clases medias,
consolidándose el turismo de masas en los
destinos de sol y playa característico de la
segunda mitad del siglo XX. Ante una demanda
creciente, muchos lugares desarrollaron sus
equipamientos turísticos de manera acelerada y
poco planeada, repercutiendo negativamente en el
paisaje, en la forma urbana de los asentamientos
originales y en el desarrollo de unas tipologías
arquitectónicas ajenas a los lugares y sociedades
en que se implantaban. Ejemplos paradigmáticos
de esta situación son lugares como Benidorm en
España y Acapulco en México. En los últimos
lustros los equipamientos exclusivos para turistas
experimentan un proceso de amplitud tipológica
reflejado en el desarrollo de arquitecturas
específicas para las nuevas formas de turismo de
masas, como el turismo de cruceros y los
múltiples nuevos turismos temáticos, que
demandan instalaciones específicas para cada
oferta
Por otro lado, existe un tipo de equipamiento que
pensado principalmente para los turistas también
es utilizado por los habitantes locales y que
últimamente experimentan un fuerte crecimiento
debido a la aparición de otros tipos de turistas,
que demandan instalaciones de carácter más
específicas que las propias (y básicas) del turismo
de sol y playa. Por ejemplo, el turismo cultural ha
repercutido en la construcción de teatros, museos,
auditorios, galerías de artes, etc., sin olvidar su
impacto en la tendencia a la conservación y
restauración tanto de centros históricos como
edificios singulares y, más recientemente, la
exigencia de una arquitectura de diseños
innovadores. En esta misma línea, cabe
mencionar el turismo de convenciones y sus
requerimientos de salones de actos, centros de
negocios e instalaciones de alojamiento, donde la
comunicación entre ellos y los medios de
transporte son importantes.
1.2. Infraestructura.
Entendemos aquí por infraestructura el conjunto
de medios, servicios e instalaciones necesarios
para el desarrollo y funcionamiento en la

Red Urban| Año III| Núm. 3| Octubre 2017

�La arquitectura como reclamo turístico: visión académica y vernácula.

organización de la ciudad y el territorio. A
diferencia de los equipamientos turísticos,
históricamente la primera función de las
infraestructuras ha sido satisfacer las necesidades
de los habitantes locales. Sin embargo, ante la
importancia económica del turismo (sin olvidar
que hoy muchas regiones e incluso países viven
sólo de los turistas) en la construcción de las
infraestructuras se están anteponiendo las
necesidades del visitante a las de los residentes
locales; nos referimos a inversiones en
infraestructuras para el turismo tales como
carreteras, rutas náuticas, terminales de cruceros,
aeropuertos, etc. Las consecuencias de este
cambio son múltiples y no están exentas de
conflictos sociales debido a una inversión
preferente en las zonas turísticas, que por regla
general se encuentran en mejores condiciones que
en las que residen los habitantes locales. Como
resultado de esta desigualdad la división entre
turistas y locales no es sólo geográfica,
trascendiendo también a los roles sociales.
Goffman (2009:125-130) explica este fenómeno
hablando de manera general de una división en
regiones frontales y traseras, de acuerdo a quién
las usa y cómo se actúa en ellas; proceso que
MacCannell (2003:122) relaciona con la
actividad turística. En el aspecto urbano la
diferencia suele estar dada por la calidad de
diseño y el dinero invertido, reflejándose por
ejemplo en la imagen urbana, las condiciones de
calles y avenidas, la iluminación, el mobiliario
urbano, la señalética, la calidad del transporte, la
prohibición de venta ambulante o prostitución,
entre otras. En Acapulco, Cancún y Puerto
Vallarta, como en otras tantas ciudades turísticas
de los países en desarrollo, e incluso de los
desarrollados (Las Palmas, Barcelona, Londres,
etc.), las condiciones de habitabilidad de la zona
turística son muy superiores a las de la ciudad de
la población local.
Un fenómeno nuevo en la relación arquitecturaturismo es la cada vez más importante valoración
que están teniendo las infraestructuras y
equipamientos como reclamos turísticos. Éstas,
además de cumplir su función práctica, gracias a
una hábil combinación de diseño y publicidad,
están siendo también objeto de interés turístico.
En este caso la arquitectura no sólo satisface las
necesidades físicas del turista, respondiendo
además a los intereses o deseos simbólicos,
emocionales e intelectuales de quién la visita,
como veremos a continuación.

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2. Recurso turístico.
La arquitectura entendida como un atractivo
turístico es aquella que los turistas desean visitar
por su importancia histórica, belleza, originalidad
o alguno de los otros aspectos que describimos
con más detalle al estudiar el caso de México. Por
la diversidad de situaciones, hacer una
clasificación de la arquitectura como atractivo
turístico, resulta una labor difícil de abarcar. Así,
algunos autores la catalogan de acuerdo a su uso,
otros por destino, la proximidad al consumidor, si
son reproducibles o no, si fueron o no concebidas
con la intención de atraer al turismo, (SANCHO,
1998: 130).
Pese a esta dificultad metodológica, proponemos
aquí una clasificación en tres categorías, basada
en algunas características arquitectónicas: (1)
“Arquitecturas Patrimoniales”, aquellas que a
través de un reconocimiento institucional son
consideradas atractivos turísticos “en sí mismas”
por una importancia intrínseca que puede venir
dada por su significación histórica y/o artística;
(2) “Equipamientos e Infraestructuras como
recurso turístico”, que además de constituir
instalaciones para el soporte de la actividad
turística su arquitectura representa un atractivo
turístico; (3) y una última categoría, que por su
variedad, se ha definido como “Arquitecturas
Singulares”, en las que se encuentran aquellas
edificaciones que por alguna característica cobran
valor para un colectivo específico, como por
ejemplo seguir los hitos arquitectónicos de un
escritor o cuando se visita la obra de un arquitecto
reconocido. A continuación, analizaremos
brevemente cada una de estas categorías.
2.1. Arquitecturas patrimoniales.
Serían aquellas arquitecturas que el Estado o una
institución de prestigio las singularizan,
reconociéndolas
como bienes culturales
excepcionales. Entre los criterios utilizados para
otorgar estos reconocimientos destacan la
antigüedad y ser una construcción históricamente
sobresaliente, es decir que ilustre alguna etapa
significativa de la humanidad o un país, un
testimonio de una cultura desaparecida o una obra
maestra del genio creador humano. (UNESCO,
2005: 19-20). En términos generales, las
arquitecturas patrimoniales tienden a responder a
la “gran cultura”, a lo que de manera “universal”
se entiende por, bello, digno y culto.

73

�Zamudio Vega
De todas las distinciones patrimoniales otorgadas
por diferentes organismos a nivel nacional o
internacional, actualmente el reconocimiento de
mayor prestigio e impacto mediático es la Lista
del Patrimonio Mundial de la UNESCO.
Reconocimiento surgido en 1972 como
instrumento para evitar las destrucciones de
monumentos y sitios históricos por el crecimiento
urbano y apoyado en un interés creciente por la
cooperación internacional y la credibilidad en las
instituciones forjadas en su seno. Y así mismo,
como una respuesta a un modernismo mal
entendido que destruía sin contemplación las
preexistencias humanas y naturales, obligando a
una búsqueda por la recuperación del pasado, de
anclajes que permitan sostenerse ante la ola de
rápidos cambios. (ARROYO, 2009:2). La
inscripción en la Lista de la UNESCO supone una
valoración mundialmente reconocida y representa
un componente simbólico de prestigio a nivel
mundial. Desde el punto de vista turístico,
además de este valor simbólico, figurar en la
misma tiene un fuerte interés económico. En la
promoción turística se hace especial énfasis en
aquellos edificios considerados patrimonio, sobre
todo cuando poseen algún título que los respalde
como tal.
Fig. 1. Ciudades Mexicanas Patrimonio de la
Humanidad, Consejo de Promoción Turística de
México.

Fuente:archivo personal.

El principal objetivo de las listas patrimoniales
como la de la UNESCO es la preservación de los
edificios y centros históricos, en consecuencia,
favorece tanto a los habitantes locales como a los
visitantes foráneos. Desde la perspectiva turística,

74

con ellas se “prestigia” las obras más
representativas y contribuye a su promoción
turística. Atendiendo a estos resultados, muchos
países e incluso algunas instituciones de ámbito
local
han
desarrollado
catalogaciones
patrimoniales particulares. Gracias al éxito
simbólico y económico de estas valoraciones se
ha generado un creciente interés por invertir en la
rehabilitación de edificios patrimoniales con
arquitecturas de alto nivel para fines turísticos, lo
que permite su sobrevivencia y rentabilidad. Así
vemos antiguos monasterios convertidos en
galerías de arte o castillos medievales en hoteles,
como los Paradores en España o las Pousadas de
Portugal.
2.2. Equipamientos e Infraestructuras como
recurso turístico.
Los equipamientos e infraestructuras turística se
convierten en recursos turísticos, es decir en
motivaciones para realizar un viaje, cuando: (a)
su arquitectura supone un plus añadido,
generalmente reforzado por el nombre del autor
de la obra, como la Ópera de Sídney; (b) por algún
motivo destacan de manera significativa sobre
otras instalaciones por ser la torre más alta, el
puente más largo, el puerto más grande, el único,
el primero, etc., como el nuevo puente sobre el
Tejo en Lisboa; (c) algún hecho histórico o
singular los convierte en emblemáticos, como el
estadio Bernabéu del Real Madrid en la capital de
España.
a. Para comprender mejor el papel de los
equipamientos como recurso turístico, cabe
distinguir dos tipos de situaciones: (a) Las
arquitecturas que acogen actividades a las que se
va como esparcimiento durante los viajes:
museos, teatros, centros de ocio, etc.
Históricamente, el objetivo principal para visitar
estos equipamientos se encuentra en lo que
contienen más que en la edificación en sí. Pero
cada vez es más frecuente que sea el propio
edifico lo que se desea visitar, como el Museo
Guggenheim de Frank Gehry en Bilbao, el Museo
Judío de Daniel Libeskind en Berlín, la obra de
Calatrava en Valencia o la reciente inversión en
arquitectura simbólica que hizo China en su
afirmación como potencia mundial, apostando en
proyectos de gran envergadura de las más
renombradas firmas globales cuando fungió
como sede de los Juegos Olímpicos: Herzog &amp;
Meuron fueron los encargados del Estadio

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�La arquitectura como reclamo turístico: visión académica y vernácula.

Nacional, Rem Koolhaas, de la Nueva Sede de la
CCTV, Norman Foster diseñó la nueva terminal
del Aeropuerto Internacional de Pekín y Paul
Andreu el Teatro Nacional y el Centro Acuático
Nacional. Todos estos ejemplos muestran que
invertir hoy en arquitectura o, más bien, invertir
en edificios de arquitectos mundialmente
“reconocidos”, es publicitaria y económicamente
rentable. (b) La arquitectura hotelera. En este
caso se viene observando un énfasis en el
desarrollo de edificios “especiales” desarrollados
para tipos de viajeros específicos. Algo
especialmente claro en las ofertas que tiende a
dejar atrás la masificación y que están ofreciendo
una pluralidad de posibilidades de ocio y viajes
selecta, creativa y variada, a través de estructuras
arquitectónicas y de gestión que dan más valor a
los llamados aspectos “postmaterialistas”. Esta
tendencia empezó a detectarse a finales de los
años sesenta del siglo pasado, especialmente en
los países noreuropeos, acentuándose y
extendiéndose a nivel mundial en las últimas
décadas, ha dado paso a la exacerbación de la
calidad de vida y la autoexpresión individual, en
el que el trabajo ya no tiene sólo una importancia
económica, busca además el desarrollo personal
del hombre. Se trata de valores sociales,
económicos y ecológicos que van a configurar
una demanda turística plural y que lleva a la
reorganización de los productos de ocio. Turismo
de “Nueva Era” que incluiría tendencias tales
como el Turismo de Salud; Turismo Rural y de
Naturaleza; Turismo académico, Timesharing o
Tiempo compartido; Turismo Activo-Deportivo,
etc (MARTÍNEZ, 2006:148-153).
Estas nuevas tendencias turísticas han traído
consigo nuevas exigencias arquitectónicas, como
la calidad en el diseño (estética), el uso de
avanzadas tecnologías o la concientización
ambiental. Ejemplo paradigmático es el llamado
“turismo responsable”, aquel que atiende a las
consecuencias sociales, ecológicas y económicas
de sus desplazamientos y actividades. Esta
tendencia es en gran medida inédita, al demandar
una arquitectura que sea sostenible, utilice
materiales locales, armonice con el contexto,
además de pensar en los procesos de vida del
edificio, tomando en cuenta su construcción,
mantenimiento, caducidad y la forma en que estos
afectan al medio ambiente. Enclaves como el
Remanso Lodge en Península Osa, Costa Rica,
ilustrarían esta corriente.

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Otra tendencia turística actual donde la
arquitectura juego un papel protagónico es el
“turismo de elite” o “turismo premier”, destinado
a viajeros con alto poder adquisitivo que buscan
en la experiencia de viaje el placer del mismo. Lo
que ha dado lugar a la construcción de los
denominados “hoteles boutique” u “hoteles de
diseño”, con altos estándares de calidad y confort,
sumados a diseños vanguardistas respaldados por
la fama de algún arquitecto de renombre, cuya
figura se promueve con tanta o mayor
importancia que el edificio mismo. Existen, por
ejemplos, hoteles que ponen un fuerte énfasis en
el
diseño
contemporáneo
fuera
de
convencionalismo, como el Hotel HABITA
diseñado por Enrique Norten en Ciudad de
México, convirtiendo el edificio, por su
arquitectura, en reclamo turístico. Pero el
paradigma de esta manera de actuar, donde el
arquitecto se elige en función del éxito mediático
que venga con él, es el Hotel Puerta América en
Madrid, donde cada una de las plantas, espacios
comunes y fachadas fueron dadas para su diseño
a) Diecinueve estudios de arquitectos y
diseñadores del mundo, entre los que destacan
Jean Nouvel, Zaha Hadid y Norman Foster.
b) En lo referido a las infraestructuras como
recurso turístico se pueden distinguir dos
situaciones: (a) Las infraestructuras que, sin
proponérselo
sus
promotores,
terminan
convertidas en íconos de un lugar, ya sea por su
antigüedad, originalidad o historia, como los
metros de Nueva York o Estocolmo, la Estación
de Atocha en Madrid o las antiguas bocas del
metro que aún se conservan de París. Ilustrativos
son también ejemplos como los Puentes Golden
Gate en San Francisco y Brooklyn en Nueva
York, que pensados desde la racionalidad
constructiva han terminado siendo iconos de sus
respectivas ciudades; (b) aquellas infraestructuras
pensadas desde su origen con la intensión de ser
“atractivas”; en este caso es común encargar su
diseño a algún arquitecto de renombre, que
garantice el éxito mediático que su figura
representa, como ha sucedido con la Torre de
Comunicaciones de Norman Foster en Barcelona,
el Puente Millau (Millau-Creissels, Francia) del
mismo arquitecto o el Puente del Alamillo
(Sevilla), cuya fama viene garantizada por la
espectacularidad (innecesaria desde el punto de
vista estructural) y por la figura mediática de
Santiago Calatrava.

75

�Zamudio Vega
Fig. 2. Ferrocarril Chepe, “Maravilla de México”.

Fuente:archivo personal.

El Ferrocarril Chepe se construyó para facilitar el
transporte de mercancías conectando Los Mochis
con la ciudad de Chihuahua, hoy es una de las
principales rutas turísticas del Noroeste de
México.
2.3. Arquitecturas Singulares.
Esta categoría incluiría una serie de edificios
disímiles que tienen en común ser atractivos sólo
para ciertos grupos de viajeros. Su variedad es
extensa, pero ilustraremos algunos ejemplos que
muestran su significado e importancia que pueden
llegar a tener para el negocio turístico:
a. Arquitecturas vernáculas, destacadas en la
promoción turística sobre todo por su
pintoresquismo. El turista espera ver y fotografiar
el Barrio de La Boca en Buenos Aires, con sus
casas de madera pintados de vivos colores;
descubrir las cuestas empedradas flanqueadas de
blancas casas y sus jardines en el Albaicín en
Granada o los chozos de pastores en Guadalajara,
etc. Aun cuando gran parte de esta arquitectura no
se considera “patrimonio”, existe una tendencia
creciente a incluirlas entre las manifestaciones
culturales a conservar y promover.
b. Arquitecturas de la memoria histórica.
Aquellos edificios donde sucedieron hechos
memorables o cuya importancia radica en quién
nació o los habitó, etc. Lo que aquí interesa es no
es tanto el edificio en sí como el rastro de algún
hecho o personaje famoso. De este modo se han
convertido en destino turístico los campos de
concentración nazis, los bunkers de la II Guerra
Mundial o la ex prisión de Alcatraz en San
Francisco. Otros ejemplos son La Casa del

76

Presidente Juárez, en Oaxaca o las casas de Frida
Kahlo y Diego Rivera en Ciudad de México.
c. Arquitecturas alegóricas o simbólicas.
Cuando este se distingue por transmitir a través
de sus formas y su espacio (es decir por su
lenguaje arquitectónico) un mensaje cuya
interpretación sea fácilmente descifrable por
cualquier usuario, tenga o no conocimientos de
arquitectura. En algunos casos la función
simbólica de la construcción tiene tal
trascendencia que el edificio carece de cualquier
otro sentido fuera de ella; diríamos que más que
arquitectura es monumento. Tradicionalmente la
arquitectura como símbolo ha estado al servicio
del poder político y eclesiástico, mientras que hoy
son cada vez más numerosas las referencias al
poder económico (PERELLO, 1994: 85-92).
Algunos de los mensajes que estas arquitecturas
pretenden proyectar son seguridad, fortaleza,
grandiosidad, desarrollo, jerarquía, y más
concretamente poder, cuyo reconocimiento se
espera tanto de los habitantes locales como del
exterior. En la actualidad el valor simbólico de la
arquitectura como recurso turístico se presenta
con diferentes tipologías y formas, por ejemplo, a
través de museos u otras manifestaciones para el
arte, instituciones educativas, instalaciones
deportivas, infraestructuras, etc. En el ámbito
civil, cabe señalar situaciones como la
construcción de rascacielos que compiten por ser
el más alto del mundo o por contar con
innovadoras tecnologías. Pero el paradigma
contemporáneo de esta tendencia es Dubái, cuyo
crecimiento en la última década se ha dado de
manera acelerada por la decisión de su gobierno
y sus inversionistas por diversificar la actividad
económica antes basada en el comercio
dependiente del petróleo, a otra orientada al
sector servicios y al turismo, y donde la
arquitectura ha sido decisiva para su proyección
al exterior, con proyectos como el hotel Burj Al
Arab, el edificio Burj Dubai o las Palm Islands.
d. Edifícios de arquitectos famosos. La
arquitetura está de moda. Intentar conocer las
obras emblemáticas de los arquitectos más
mediático es algo que ha superado el ámbito de
los arquitectos, abriéndose al viajero “culto”. Es
un tipo de turismo de implantación creciente
como lo demuestran las rutas para la obra de
Gaudí en Barcelona o de Horta en Bruselas. Un
fenómeno realmente novedoso de las rutas

Red Urban| Año III| Núm. 3| Octubre 2017

�La arquitectura como reclamo turístico: visión académica y vernácula.

arquitectónicas es que no se ciñen sólo a
arquitectos “históricos”, observándose un gran
interés por crear rutas turísticas donde la
arquitectura contemporánea es el reclamo, como
el “Camino de Niemeyer”, circuito temático por
la costa de Niterói, siguiendo la obra del maestro
brasileño o los itinerarios promovidos por el
Ayuntamiento de Oporto para recorrer la obra de
Álvaro Siza. En términos más generales, la
consolidación de las “rutas arquitectónicas” se
inscribe en la creciente especialización de los
recursos turísticos. Ya no vale el “pan para
todos”, siendo imprescindible para sobrevivir
desarrollar ofertas para quienes entiendan y
valoran de algo en especial pero no generalizable,
como en nuestro caso la arquitectura, pero
también están las rutas de los festivales de ópera,
de desfiles de moda, de productores de quesos o
vinos, etc.

3. Arquitectura e Imaginarios
Turísticos.
Para que una arquitectura se convierta en
atracción turística, debe convertirse antes en
“objeto de deseo” para alguien. Es aquí donde la
arquitectura se involucra en la actividad turística
a través de su participación en la creación de los
imaginarios turísticos. Un concepto al que no
suele prestarse demasiada atención pero que es
determinante para la elección que hace el turista
de los destinos a los que desea viajar. “El turismo
es una actividad que depende de que
efectivamente se vaya a los lugares preparados
para recibirlo. Por ello, sea de manera inducida
o espontánea, lo que el turista espera encontrar
en un lugar es, en última instancia, lo que éste
debe ofrecer para que ambicione visitarlo”.
(GOYCOOLEA, 2003: 77)
Por “imaginario” entendemos, siguiendo a
Hiernaux (2002: 8), “el conjunto de creencias,
imágenes y valoraciones que se definen en torno
a una actividad, un espacio, un periodo o una
persona (o sociedad) en un momento dado. La
representación que el imaginario elabora de un
proceso, es construida a partir de imágenes
reales o poéticas (inmersas en el campo de la
fantasía). Variable y distendido, el imaginario es
una construcción social –al mismo tiempo
individual y colectiva– en permanente
remodelación, una suerte de edificio mental que
nunca se termina ni se terminará de ampliar o
remodelar.” El imaginario turístico sería,

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entonces, “aquella porción del imaginario social
referido al hecho turístico, es decir a las
numerosas manifestaciones del proceso
societario de viajar.”
El imaginario turístico de un lugar se configura a
partir de lo que de él se dice, pudiendo distinguir
dos formas de comunicar este mensaje por
“medios intencionados”, como guías turísticas,
publicidad de turoperadores, la promoción
turística fomentada desde los Estados, etc. y
“medios no intencionados”, como cine, literatura,
televisión, historias contadas por personas
cercanas y más recientemente los medios
telemáticos, especialmente Internet, que está
jugando un papel inédito en la creación de los
imaginarios turísticos a través de blogs de
viajeros, foros de discusión, buscadores de
imágenes, etc. Aunque no es fácil cuantificarlo,
ambas formas de comunicar ─intencionadas y no
intencionadas─ participan directamente en la
configuración de los imaginarios que el potencial
viajero se forma de un lugar.
Cuando el turista tiene ya una imagen de un lugar,
al enfrentarse vívidamente con él, busca
contrastar la idea preconcebida con la realidad.
En ese momento, gran parte del éxito de un
destino turístico depende de que ambas
percepciones coincidan; es necesario para
reafirmar el imaginario y posteriormente
retransmitirlo a otros; lo cual en términos
concretos se manifiesta en frases tales como “es
tal y como me lo imaginaba”, “es que tienes que
verlo”. Un ejemplo que ilustra con claridad la
relación entre imaginarios, arquitectura y turismo
es el Puente sobre el Río Kwai en Tailandia:
primero cobró fama por la novela de Pierr Boulle
Le pont de la rivière Kwai (1952); posteriormente
por la película homónima de David Lean (1957),
donde se relata la historia de la construcción y
destrucción heroica del puente: Estos dos medios
difundieron su existencia y su historia,
convirtiéndolo en el atractivo turístico más
importante de la región.
Fig. 3. Conjunto del imaginario turístico de México.
Consejo de Promoción Turística.

Fuente:archivo personal.

77

�Zamudio Vega

Palacios de Bellas Artes Ciudad de México

cómo se muestra un edificio, monumento o
ciudad ─qué se dice de ellos, qué se resalta, cómo
se fotografía…─ es posible conocer, de manera
específica, la apreciación que el turismo tiene de
arquitectura y, de modo más general, conocer los
aspectos que interesan de los edificios fuera de los
ámbitos académicos. Cuestión tratada a
continuación.

4. Valores de la Arquitectura
apreciados por el turismo.
Fuente:archivo personal.

Fuente:archivo personal.

Fuente:archivo personal.

El valor de la arquitectura en la creación de los
imaginarios turísticos es determinante, sobre todo
en el denominado “turismo cultural” y en aquellas
modalidades de la actividad donde la arquitectura
tiene un papel importante, como en el ecoturismo.
Según la arquitectura promocionada mediante
imágenes y frases que la reafirman, el visitante
construye una idea de lo que ofrece el destino a
visitar. Por lo tanto, entendemos que estudiando
3

No es fácil responder a preguntas tales como
¿cuándo un edificio es interesante para el turista;
qué características le inducen a visitarlo; qué se
aprecia de él; etc.? No lo es, tanto por la propia
dificultad que encierra cualquier pregunta
relacionada con apreciaciones subjetivas
colectivas, como por no ser preguntas habituales
en la crítica arquitectónica. Pero son
fundamentales para la promoción turística.
Porque al informar sobre los gustos y
“aspiraciones arquitectónicas” de los viajeros
permiten responder a una cuestión fundamental
del negocio turístico, por no decir del desarrollo
urbano: ¿Cómo tiene que ser una arquitectura
turísticamente exitosa?
Ante las dificultades prácticas y metodológicas
que supone saber cuáles son los valores
apreciados por los turistas en las arquitecturas que
visitan, proponemos aquí un método indirecto de
investigación: medir y valorar cómo se presenta
la arquitectura en los medios que utiliza el turista
para conocer su destino vacacional. La forma en
que la arquitectura aparece en los medios de
promoción turística es reveladora, al ofrecer una
perspectiva de la valoración y apreciación de la
arquitectura fuera de los ámbitos disciplinares y
académicos.
Para desarrollar esta idea, en este apartado se
analizan los valores resaltados de la arquitectura
en la promoción turística más detenidamente,
utilizando como ejemplo un estudio sobre la
valoración de la arquitectura en la promoción
turística de México, en el cual se han analizado
con criterios cuantitativos y cualitativos la página
oficial del Consejo de Promoción Turística del
país (CPTM, 2005).3 En este caso se estudiaron

http://www.visitmexico.com

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Red Urban| Año III| Núm. 3| Octubre 2017

�La arquitectura como reclamo turístico: visión académica y vernácula.

los valores que se destacan de los edificios4 en los
destinos turísticos promocionados en este país,
donde el turismo cobra importancia económica y
social.
Fig. 4. Página de inicio Consejo de Promoción
Turística de México.

arquitectura
histórica
y
arquitectura
contemporánea.
La oferta de “Actividades” incluye 28
posibilidades, divididas de acuerdo a su temática
en:
Aventura
y
Ecoturismo,
Cultura,
Entretenimiento, Playas y Premium. La
arquitectura se encuentra dentro de la oferta
cultural dividida en Arquitectura Histórica y
Arquitectura
Contemporánea.
Pero
la
distribución no es homogénea. 48 de 60 destinos
recomiendan la arquitectura como recurso
turístico, sólo 8 se refieren a la arquitectura
contemporánea. Para el estudio se analizaron los
aspectos que se destacan en la descripción de los
edificios que se recomienda visitar, dando como
resultado la lista de valores que se presenta a
continuación.

Fuente: www.visitmexico.com.

Fig. 5. Actividades www.visitmexico.com Consejo de
Promoción Turística de México.

Tabla 1. Los valores de la arquitectura apreciados
por el turismo.

Fuente: www.visitmexico.com.

La estructura de la página Web se divide en 13
apartados: Sobre México, Destinos, Actividades,
Estilos de viaje, Experiencias de Viaje, Eventos,
Buscador Interno, Vuelos, Hoteles, Servicios,
Directorio, Mapa, Cambio de moneda, Ayuda en
vivo y Contacto. De acuerdo a la pregunta
formulada, el estudio se centró en el apartado
“Actividades”, entre las cuales figura la cultura y,
en ella, dos apartados referidos a arquitectura:

Fuente: Elaboración propia.

4

Para ello se utilizaron como base los valores del estudio que Xavier Sust realizó en Las estrellas de la arquitectura (1975) sobre la
información turística de la arquitectura española, así como los realizados por Roberto Goycoolea Prado sobre Madrid en Las estrellas de
Madrid (2001-2002). A estos se agregaron otros valores identificados en el caso de estudio.

Red Urban| Año III| Núm. 3| Octubre 2017

79

�Zamudio Vega
Tabla 2. Valoración arquitectónica según su época.

Fuente: Elaboración propia.

Fuente: Elaboración propia.

Encontramos que en los 48 destinos donde se
incluye la arquitectura se hacen 276 menciones a
edificios (u otros). Es éstos la arquitectura
histórica (s. XVI, XVII, XVIII, XIX y primera
mitad del siglo XX) tiene el 84% de las
menciones (232) mientras la contemporánea
(segunda mitad del siglo XX y siglo XXI) sólo el
16% (44 menciones). Sólo este dato basta para
mostrar la importancia que tiene la “antigüedad”
como criterio de valoración turística.
En la arquitectura histórica los valores más
mencionados son (a) los elementos aislados; es
decir, no se considera el valor del conjunto del
edificio destacándose partes específicas, como
torres, cúpulas, capillas, etc. (b) por su
decoración, (c) la consideración o uso de la
arquitectura como museo, (d) la anécdota,
constructiva o histórica, y (e) la antigüedad, que
es de por sí un mérito. En cambio, en los edificios
contemporáneos se mencionan con más
frecuencia (a) la anécdota, (b) el contenido, (c) los
alardes constructivos, (d) la jerarquía y (e) los
servicios que en ellos se ofrecen.

Otro resultado a destacar es la importancia dada
al destino o uso de los edificios que se recomienda
visitar. En la arquitectura histórica priman los
usos “nobles” (religiosos y civiles) y los urbanos.5
En cambio en la arquitectura moderna los usos
más mencionados son monumentos, lo que obliga
a relativizar el porcentaje de menciones, pues
para no pocos autores (Zevi, Benevolo…) los
monumentos
no
deberían
considerarse
arquitectura al no tener “espacio interior”. Lo cual
reduce significativamente la importancia de los
edificios contemporáneos frente a los históricos
en el caso estudiado.
Fig. 6. Pintoresquismo mexicano “Ven a Puebla y
llévate todo México. Imagínatelo”.

Fuente: Consejo de Promoción Turística de México.

El uso de las imágenes arquitectónicas del
Consejo de Promoción Turística de México da
también pistas sobre la valoración turística de la
arquitectura. Muchas de las fotografías inciden en
el pintoresquismo de la arquitectura vernácula,
que si bien no se incluye como recurso turístico
dentro de la “arquitectura culta” tiene presencia
5

En los usos urbanos se han incluido, plazas, colonias, barrios, jardines, callejones, fuentes, glorietas, quioscos, zócalos, entre otros.

80

Red Urban| Año III| Núm. 3| Octubre 2017

�La arquitectura como reclamo turístico: visión académica y vernácula.

destacable en el número y contenido de las
fotografías presentadas. De este modo las
imágenes reafirman el imaginario de un México
pintoresco, con zonas rurales e indígenas, de
sociedades poco desarrolladas, fuertemente
ligadas a sus tradiciones y creencias religiosas.

5. Conclusiones.
Los valores que de la arquitectura aprecia el
turismo son múltiples, descanto el uso de los
edificios, sus características constructivas y
decorativas, su historia, lo que ellos contienen y
el entorno en el que se localizan. Con los
resultados obtenidos se observa una acusada
diferencia respecto a los valores que se inculcan
en los ámbitos académicos para apreciar la
arquitectura, como pueden ser: utilidad, espacio,
variedad de estilos en los elementos
arquitectónicos (columnas, cúpulas, arcos, etc.),
proporción, ritmo, escala, textura, luz, y color.
En el caso estudiado, México, la arquitectura
tiene una apreciación significativa respecto a la
variada oferta turística del país, siendo la
arquitectura histórica es la que más alusiones
tiene. Respecto a la arquitectura contemporánea
el resultado es menos evidente porque, aunque
hay varias menciones de edificios modernos su
apreciación no es realmente “arquitectónica”.
Pese a ello, entendemos que su inclusión en la
promoción turística oficial de México es un
indicio alentador ─una muestra de interés en su
puesta en valor─, aun cuando exista mucho
camino que recorrer para mejorar su apreciación.
En términos más generales, cabría hacer tres
consideraciones sobre la relación arquitecturaturismo: (a) destacar la importancia que confiere
la adquisición de un título que la declare
patrimonio, especialmente la figuración en la lista
del Patrimonio Mundial de la UNESCO, para
transforma un edificio o un conjunto urbano en
atractivo turístico; (b) destacar la tendencia que
existe a entender que tanto los equipamientos e
infraestructuras destinados a los viajeros, además
de cumplir una función práctica y necesaria,
pueden ser concebidos como reclamos turísticos;
(c) destacar respecto a las nuevas tendencias
turísticas un creciente interés por la arquitectura
contemporánea más vanguardista como reclamo
turístico; lo cual constituye un fenómeno
interesante para la puesta en valor de la
arquitectura moderna, a la vez que un desafío para
responder con arquitecturas adecuadas a las

Red Urban| Año III| Núm. 3| Octubre 2017

exigencias del nuevo turismo están marcando
tendencias en la forma de proyectar y construir.
Finalmente, cabría destacar la participación de la
arquitectura en la creación de los imaginarios
turísticos, cuya importancia surge en la relación
que vincula arquitectura-imaginario-turista,
donde los medios en que los destinos turísticos se
promocionan son creadores de un lenguaje que
resulta decisivo para la elección de los destinos
donde el turista quiere llegar, y nos dice mucho
sobre las aspiraciones arquitectónicas que el
turista tiene de sus viajes, las cuales a su vez están
marcando nuevas tendencias en el turismo.

6. Referencias Bibliográficas.
ARROYO
BELMONTE,
Roció.
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¿una significación valorada turísticamente?”;
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CPTM. Consejo de Promoción Turística de
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Ocio y turismo en la sociedad actual. Los viajes,
el tiempo libre y el entretenimiento en el mundo

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�Zamudio Vega
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arquitectura sus elementos, historia y
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SANCHO, Amparo. (1998). Introducción al
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Protección del Patrimonio Mundial, Cultural y
Natural. Paris.
UNESCO. (2005). Operational Guidelines for
the implementation of the World Heritage
Convention. Paris.

82

Red Urban| Año III| Núm. 3| Octubre 2017

�Reseñas

83

��Marketing municipal

MARKETING

MUNICIPAL
Dr. Carlos Leal-Iga1

Se ha presentado en tiempos recientes, en el
desarrollo de las ciudades y su gobernanza dentro
del contexto global la necesidad de que todos los
agentes de la economía compitan por su
permanencia y mejoramiento en un mundo
interconectado. Bajo este enfoque, las
administraciones públicas locales no han quedado
separadas de este paradigma, y la necesidad de
entrar en esta visión como entidades que deben
gestionar su cambio para lograr una mejor
posición en el intercambio entre ciudades, ha
quedado latente.
Desde la perspectiva de ciudades perdedoras o
ganadoras –como son citadas en algunos
estudios- a nivel mundial, se ha hecho que los
administradores y planificadores revisen otros
campos para allegarse herramientas que les sirvan
como plataforma técnica, de revisión e
implementación de políticas públicas que abran
espacios tales que, en el discurso coloquen a las
ciudades en el imaginario de los ciudadanos y los
paseantes como una opción inigualable para vivir
y visitar, situación que genera tensión entre las
administraciones de ciudades pertenecientes a
diferentes sistemas urbanos.
La mercadotecnia es un área de la administración
que tradicionalmente se aplica a empresas con
fines lucrativos, el libro Marketing Municipal del
autor Pedro Asensio Romero condensa y
profundiza la aplicación de estas técnicas en la
planificación de las ciudades. El marketing bajo
su experiencia como administrador municipal, es
una forma de gestionar el desarrollo de una
ciudad con acciones concretas centradas en los
ciudadanos, y en tratar a la ciudad como un
producto a ofrecer.

El libro citado es un buen referente para los
administradores y planificadores públicos de una
ciudad, el texto se puede leer como un conjunto
de partes que invitan a reflexionar y poner en
acción los diversos temas de la aplicación de un
proyecto de marketing municipal, la primera
parte nos aproxima al tema central, la
introducción al marketing municipal. En este
apartado el autor describe como se puede
entender el marketing municipal desde la
perspectiva de la administración pública, citando
al autor Philip Kotler -referente internacional en
temas de mercadotecnia-, sobre cómo se puede
aplicar sus axiomas principales a la construcción
de un marketing municipal. En la parte sobre
mercados, intercambio y clientes, se dan
herramientas para identificar a los usuarios y
actores que están involucrados en la gestión
municipal.
El gobierno local y la creación de valor, es un
apartado que enfatiza la aplicación de lo que el
autor denomina las cuatro Pes del marketing
municipal, emulando las 4 P´s de la
mercadotecnia. Los siguientes dos apartados;
Marketing de bienes municipales y marketing de
servicios municipales, hace una diferenciación de
estos dos conceptos, y destaca la forma y la
relevancia en la gestión de los mismos dentro del
programa de planificación estratégica de
marketing de la ciudad. Las secciones de
marketing social en las corporaciones locales,
marketing institucional municipal, marketing
interno municipal, y marketing político
municipal, contienen formas de lograr que el tema
vital sobre la organización y la comunicación en
toda organización municipal, se focalice en la

1
Doctor en Filosofía con Orientación en Arquitectura y Asuntos Urbanos. Profesor-investigador en la Universidad Autónoma de Nuevo
León. Subdirector de Investigación y Vinculación de la Facultad de Arquitectura de la UANL.E-mail: clealiga@hotmail.com.mx

Red Urban| Año III| Núm. 3| Octubre 2017

85

�Leal Iga
integración hacia el interior del sistema
municipal, y trasladarlo al exterior como el
proyecto ideado para la sociedad en su conjunto.
Al final los tres últimos temas son las propuestas
que son dinámicas en la gestión de un municipio,
ya que requieren de un seguimiento para irse
mejorando; el marketing de ciudades, habla sobre
los elementos que se deben considerar dentro de
todo lo tratado en los apartados anteriores para
lograr una marca ciudad, y posicionarla según la
imagen objetivo del proyecto. En la planificación
del marketing municipal, se análisis a nivel
operativo y estratégico la gestión municipal según
este enfoque de mercado, y en la sección de
investigación en el marketing municipal, se
plantea como acceder a fuentes de información y
datos, para tomar decisiones referentes a los
planes con análisis de mercado. El libro termina
con las reflexiones del autor acerca de la
intención del libro y sus experiencias con el tema,
bajo el título de “A modo de conclusión”.
Como parte de la discusión del tema, diferentes
autores citan como un antecedente del marketing
urbano el movimiento denominado “The city
beautiful movement” a finales del siglo XIX, esté
trató de introducir la regeneración urbana con
fines estéticos y de crear una diferencia positiva y
de refuerzo de marca ciudad, en conjunto con los
espacios urbanos en que vivían y paseaban los
ciudadanos. Hasta hace poco, antes de que los
efectos de la globalización estén haciendo
repensar que tan deseable es el atraer personas
con fines turísticos y de negocio, o provocar las
oleadas de migrantes a las grandes ciudades situaciones que tal vez presentarán en el corto
plazo un nuevo paradigma con rupturas de las
uniones logradas entre países globales y
movimientos de exclusión-, ya entre los
planificadores, administradores y políticos
principalmente, se ha debatido que tanto se debe
de aplicar el marketing a la construcción de una
ciudad, a que costo para los ciudadanos?.
Se puede pensar que es una consecuencia del
neoliberalismo, o como una moda, otros opinan
que deshumaniza el espacio, y que se puede llegar
a ver a la ciudad como un producto impuesto por
los decisores de la política pública y no como una
construcción social. Como se puede observar han
existido críticas y dudas, sin embargo la utilidad
de estas técnicas para administrar y realizar un
proyecto ciudadano que mejore la calidad de vida
y los resultados asociados a esta, han quedado de
manifiesto en varios casos de estudio con éxito de

86

marca ciudad, como; Curitiba ejemplo de ciudad
sostenible, Bilbao ciudad cultural, etc. El reto
para los administradores municipales y en general
de los planificadores públicos urbanos es que, se
pueda analizar adecuadamente la circunstancia de
cada caso y ayudar a los decisores de la política
pública a generar el mayor beneficio para los
ciudadanos con las técnicas descritas por este
libro que, en conjunto con la sociedad a la que
sirve, y orientado al servicio público que merece,
como lo plantea esta excelente publicación, lograr
el fin buscado y no solo el crear una marca para
la ciudad o sello publicitario como regularmente
se piensa.

Referencias Bibliográficas.
ASENSIO Romero, P. (2008), “Marketing
Municipal”, Editorial: Díaz De Santos, España.
ISBN: 978-84-7978-859-9

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�La humanización del ESPACIO URBANO, la vida
social entre los edificios.
1 ,1

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FSPACIO
URBANO

a

'

l

Presentación.
Este texto nos procura la ocasión de enfocar
nuestra atención hacia la convivencia de calidad
del espacio público y ofrece material de
fundamento que permite pensar en la importancia
de la vida entre los edificios, sus tipos de
actividad y lo que se desarrolla en ello como
pueden ser las situaciones sociales habituales.
En este escrito también el autor ofrece una amplia
gama de ejemplos sobre requisitos para proyectar
la vida entre los edificios por medio de procesos,
con proyectos de ciudad y de conjuntos, donde es
indispensable establecer la importancia de
agrupar o dispersar, integrar o segregar, de atraer
o repeler y posteriormente de abrir o cerrar los
espacios públicos para su apropiación.
En sum se vela la destacada participación en el
fundamento de apropiarse del espacio, aquellos
los espacios para caminar, lugares para estar, así
detallando el caminar, el estar de pie, el sentarse,
el ver oír y hablar, creando un lugar agradable en
todos los aspectos, a través de diversas fórmulas
para lograrlo.

La vida entre los edificios.
En este tema el autor nos acerca a la escena
callejera para reconocer como fluyen las
condiciones que delatan un entorno físico que
colabora o no con ellas, así describe tres tipos de
actividades exteriores y las menciona como
actividades de un entorno físico público como las
necesarias, las opcionales y las sociales, donde las
necesarias se presentan en todo tipo de condición

Dra. Alejandra Marín González.1

como es en la acción de caminar, las opcionales
que solo se dan en condiciones externas
favorables en base a una configuración física que
debe presumir una calidad del espacio exterior y
las sociales donde el detalle se presta para la
socialización de actividad entre personas como
saludar a los viejos amigos.
Esto nos lleva a la vida entre los edificios, y la
necesidad de contacto, ofreciendo la oportunidad
de estar con otros, en situaciones que puedan
evolucionar y mantener esa relación con las
personas, ofreciendo una dinámica, la
información del entorno social y experiencias
estimulantes,
desarrollándose
actividades
atractivas
de
convivencia,
propiciando
actividades y hábitos ventajosos para la atracción
de la ciudad en una esfera de la vida cotidiana.
Así mismo definiendo con claridad las
dimensiones de un proyecto físico para favorecer
lo antes mencionado, teniendo actividades
exteriores y mejoras cualitativas en el espacio,
sobre estimando cuantas actividades, de que
duración y cuales, sin tener restricciones para la
convivencia. Igualmente se hace importante para
lograrlo la ideología del urbanismo que como lo
narra el autor en las diferentes épocas se dibujan
principios que en la actualidad deben seguir
presentes en cualquier proyecto urbano como lo
es el aspecto físico y social, las visuales, el
aspecto fisiológico y funcional.

1

Diseñadora Industrial y Arquitecta, Doctorado por la UANL en Filosofía de la Arquitectura y Asuntos Urbanos, actualmente profesor
investigador de tiempo completo y a cargo de la Secretaría del Centro de Investigación de Diseño en la Facultad de Arquitectura de la
UAN. E-mail- aleverdeja@hotmail.com

Red Urban| año III| Núm. 3| Octubre 2017

87

�Franco Marchionni

Requisitos para proyectar.
En este tema el autor recomienda la atención de
base en una estructura social donde cada
diferencia se valore por ejemplo de un contexto
residencial su estructura física haciendo
interacción entre el proceso y el proyecto, en los
grados de privacidad, en la seguridad y el sentido
de pertenencia. Aquí además se hace importante
el aparato sensorial, necesario para encontrar
áreas de oportunidad en las distancias y la
comunicación, donde se puede recuperar el tipo
de experiencia que se ofrece a una escala de

Proyectos de ciudad y de conjunto.
En este capítulo el autor destaca el concepto de
agrupar o dispersar personas y acontecimientos
que por consecuencia tienden a tener peso en la
configuración del entorno en cualquiera que sea
su escala, la ciudad que es una calle y una plaza,
configura el espacio, agrupando o dispersando su
fisionomía. Otro concepto integrado en esta
información es el poder integrar o segregar en la
configuración formal del espacio público, donde
son utilizados modelos para integrar no solo
espacio sino actividades, en esta aplicación el
criterio equivocado puede generar realmente
grandes desaciertos para la seguridad de los
peatones y la funcionalidad del espacio en
general, además sumando el concepto de atraer o
repeler, pudiendo aplicarse en zonas entre
públicas y privadas, ofreciendo motivación y
atracción al caminante teniendo algo que hacer al
andar y por último se menciona abrir o cerrar el
espacio donde se vale privatizar el espacio de la
vida pública, sabiendo utilizar con criterio la
comodidad del usuario.

Espacios para caminar, lugares
para estar.
La utilización del espacio es determinante para
una buena propuesta de actividades exteriores de
calidad, considerando sitios para caminar en una
dimensión de calle, condiciones de sus materiales
y sus distancias, con un paisaje peatonal,
secuencias apropiadas de diversa escala, para
estar de pie ya sea para hablar con alguien en
zonas de estancias con apoyos en sombras, para
sentarse buenos lugares y colocación de asientos,
con orientación y vista para la convivencia o
involucrar mobiliario urbano multifuncional, al

88

igual que propicie facilidad para ver, oír y hablar,
un lugar agradable para todos los aspectos.

Conclusiones.
Se concluye que en primera instancia “una
actividad social se produce cada vez que dos
personas están juntas en el mismo espacio”.
(Gehl, 2013), reconsiderado la participación
activa como: protestas, proyectos, tendencia de
actividades y nuevos modelos de vida callejera.
A partir de esta reseña podemos explorar la
rectificación de elementos para la regeneración
urbana en cuanto a la apropiación del espacio,
definida como una dimensión socializante con el
objetivo de fortalecer la vida social, incluyendo la
identidad que involucra pertenecía del sitio,
socializa el espacio, la imagen urbana y la
identificación de una matriz social. Existen
conceptos precisos a considerar en la
clasificación de actividades exteriores en la
siguiente lista para una revisión de la factibilidad
de apropiación de espacio público:
Acción de caminar. - buenas relaciones,
observación del entorno, fomenta participación y
experiencia.
Condiciones físicas. - buenas relaciones,
observación del entorno, fomenta participación y
experiencia.
Calidad del espacio exterior:
Condición física. - más peatones, adentro y
afuera.
Actividades exteriores. - cuantas, cuáles y su
duración
Acceso a espacios abiertos: Vida social y
recreativa y seguridad.
Sentido de pertenencia: Color, formas, texturas.
Disposición física para convivir.
Fomentar el contacto visual y auditivo: Sin
muros, distancias cortas, velocidad baja, un solo
nivel, orientación de frente a los demás,
desplazamiento gradual y transiciones suaves.
Comunicación social en el espacio público:
agrupar, integrar, atraer, abrir, comunicación
frontal y horizontal, receptores de distancia:
100mts vistas, distancias sociales publica: 1.30 3.75 mts.
Cualidades de un público para estar:
Caminar. - Como se usa el espacio, dimensiones
y circulaciones, materiales, etapas para
recorridos, distancias, secuencia espacial,
protección de intemperie, rampas.

Red Urban| año III| Núm. 3| Octubre 2017

�La humanización del espacio urbano, la vida social entre los edificios.
Estar de pie. - Zonas de estancia, entre sol y
sombra, apoyos físicos.
Sentarse. -Elección de lugar: ubicación,
orientación y vista.
Ver, oír y hablar. -Iluminación adecuada, aislar el
ruido, hablar y conversar.
Lugar agradable. - Protección personal,
protección de tráfico, intemperie, confort.
Borde suaves. - Edificios bajos, adentro y afuera,
enlace interior / exterior, patios jardinados
delante.

Referencias Bibliográficas.
GEHL Jan, (2013). La humanización del
ESPACIO URBANO, la vida social entre los
edificios, colección Estudios Universitarios de
Arquitectura,
Editorial
REVERTE,
2da.
Reimpresión, Barcelona Esp. ISBN: 978-84-2912109-4

Red Urban| año III| Núm. 3| Octubre 2017

89

�Normas de Publicación

91

��Normas de Publicación

Revista académica semestral, seriada y
binacional, editada por el Cuerpo Académico de
la Facultad de Arquitectura de la Universidad
Autónoma de Nuevo León, de Monterrey,
México y el Departamento de Planificación y
Diseño Urbano de la Facultad de Arquitectura,
Construcción y Diseño de la Universidad del Bio
Bio, de Concepción, Chile.
OBJETIVOS Y POLÍTICA EDITORIAL.
La Revista Red URBAN. Norte Sur IberoAmérica, es una edición semestral
especializada en temas urbano-territorial,
destinada tanto a la dimensión científica y de
investigación que adquiere el fenómeno de la
ciudad y la región, como a la discusión de
problemas, proyectos e iniciativas relativas a los
asuntos contingentes de esos espacios. Por ende,
se publican artículos inéditos referidos al
territorio en todas sus dimensiones y está abierta
a la diversidad de enfoques y metodologías,
resaltando las investigaciones de carácter
interdisciplinario que permiten visualizar la
ciudad y la región desde un contexto amplio,
además de la comunicación y trabajo en Red de
la
contingencia
urbano-territorial
iberoamericana y del mundo, en general.
MODALIDADES EN LA PUBLICACIÓN.
Las publicaciones en Revista Red URBAN.
Norte Sur - IberoAmérica, se inscriben dentro de
las siguientes modalidades:
1.

Presentación-Editorial:

Fundamentalmente es de carácter propositivo,
haciendo énfasis en el contenido del tema central
abordado en una publicación específica de la
Revista y anuncia sucintamente los contenidos
de los artículos publicados. Este texto es
elaborado por los Directores de la Revista o por
quien ellos designen, que en algunos casos será
un editor invitado.
2.

Artículo:

Se refiere a una temática específica y relevante
del campo de conocimiento particular que se
aborda en el número de la Revista, por lo que
debe de constituir un aporte científico al estado
de la cuestión y deberá ser el resultado de la
investigación original de su autor o autores. Esta
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modalidad en la publicación será sometida a
arbitraje estricto, por parte de pares académicos
nacionales o internacionales.
3.

Reseña bibliográfica:

Aquí se presenta una exposición particular
enfocada al contenido de un artículo o libro
publicado en fecha reciente, el cual deberá de
tener una relación específica con la temática y el
campo de conocimiento al que está enfocado la
Revista, generando en forma detallada el análisis
crítico correspondiente. El equipo editorial
decidirá sobre la pertinencia de su publicación.
4.

Edición monográfica.

Se refiere a una publicación específica en donde
se aborda una temática inscrita en el campo de
conocimiento de la Revista, aquí se designará
como colaborador a un editor adjunto, el cual
será el responsable de la integración, evaluación
y arbitraje de los artículos de ese número
especial de la Revista; las colaboraciones serán
evaluadas y seleccionadas bajo los mismos
parámetros con que se juzgan aquellos que son
presentados para una edición convencional.
5.

Varios:

Se podrán publicar otras modalidades como:
estudios de caso, reflexiones sobre alguna
cuestión vinculada con la temática tratada en la
revista, crónicas de evento de importancia
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reseñas de libros. Aquellos artículos que no
cumplan con estos requisitos serán devueltos a
sus autores. El texto debe ser escrito en Word,
con márgenes inferiores y superiores de 2,5 cm.
e izquierdas y derechas de 3 cm. Los títulos y
subtítulos
deben
estar
numerados
jerárquicamente y las páginas deben de tener
numeración.
La jerarquización de los contenidos (epígrafes y
subepígrafes) será la mayúscula versalita para el
primer nivel, cursiva para el segundo y redonda
para el tercero. No hacer sangrados al comienzo
de párrafo, ni dejar espacio entre uno y otro. Para
destacar palabras o expresiones se utilizará la
cursiva o el entrecomillado, nunca se recurrirá al
subrayado o el resaltado en negrita.
4. Título del trabajo.
Deberá de estar escrito con el menor número de
palabras posibles describiendo adecuadamente el
contenido del artículo, incluyendo la respectiva
traducción al inglés. Con una extensión máxima
de 10 palabras en tamaño Times New Roman 14.

Red Urban| año III| Núm. 3| Octubre 2017

�5. Resumen analítico:
Deberá tener una extensión que no exceda de 200
palabras, sin notas a pie de página, además
deberá incluirse un resumen traducido en inglés.
Esta norma no se aplica para la sección Reseñas.
Se recomienda que en el resumen se incluyan los
siguientes aspectos: pregunta a la que se
responde en el texto; marco o perspectiva teórica
asumida; metodología empleada; principales
hallazgos, conclusiones y su relevancia.
6. Palabras clave o descriptores:
Se incluirán de tres a cinco descriptores
separados por (;) en orden jerárquico, que
indiquen la orientación temática del artículo y
que preferiblemente no repitan las palabras del
título. Debe enviarse la traducción respectiva al
inglés, bajo el título de Keywords.
7. Notas al pie de página:
Deberán de estar en fuente Times New Roman
tamaño 8. Son únicamente de carácter
aclaratorio y contienen comentarios y
ampliaciones, su extensión no podrá exceder las
60 palabras por nota. Tienen numeración
sucesiva y se recogen al final de cada página. No
se deben incluir notas de carácter bibliográfico
pues éstas van dentro del texto.
8. Citas en el texto:
Deben insertarse simplificadas, de acuerdo con
las normas APA, así: apellidos del autor o
autores, año de publicación y página: Pérez: 45.
En caso de que la cita sea textual, el texto irá
entre comillas, y entre paréntesis además del
apellido y el año la página donde se encuentra el
texto citado (Pérez, 2005: 27). Si la extensión de
la cita textual es superior a 40 palabras, debe
incluirse en párrafo independiente, con sangría,
un punto menor en el tamaño de la fuente y sin
comillas.
9.

Contenido gráfico:

Las fotos, dibujos, mapas, planos, tablas,
gráficos, serán numerados consecutivamente de
acuerdo con su tipo y orden de aparición,
debidamente referenciados en el texto, sin
exceder un total de 6 elementos e indicando su
localización aproximada en el documento, según
su relación con el contenido escrito. En la parte
Red Urban| año III| Núm. 3| Octubre 2017

superior debe de incluirse la leyenda asociada a
cada elemento gráfico en el documento,
señalando siempre su fuente de referencia en la
parte inferior en cursiva de tamaño 7, y
adjuntarse cada uno en un archivo
independiente. Las figuras (fotos, dibujos, mapas
y planos) deben entregarse únicamente en
formatos JPG o TIFF, con mínimo de 300 DPI de
resolución, considerando que serán diagramados
de acuerdo con el estilo de la Revista y en escala
de grises.
10. Referencias Bibliográficas.
Todas las referencias bibliográficas se incluirán
al final del texto con un máximo de 20. Sólo se
indicarán las obras citadas en el texto. Se
utilizará el orden alfabético de apellidos (sin
numeración consecutiva), siendo la primera letra
en mayúsculas y las siguientes en minúsculas,
seguido, preferiblemente, del nombre completo
del autor/es o autora/autoras, y el año de
publicación entre paréntesis:
A. Libro de uno o varios autores:
En el caso de un libro, el título irá en letra
cursiva, indicando a continuación la ciudad y la
editorial.
Foucault, Michel. El cuerpo utópico de las
heterotopías. (2010). Buenos Aires, Ediciones
Nueva Visión.
Andrews, Gavin J. y Phillips, David R. (2005).
Ageing and Place. Perspectives, policy, practice.
New York, Routledge.
B. Artículo:
En el caso de un artículo, el título irá
entrecomillado, el nombre de la revista en letra
cursiva; y, posteriormente, volumen (Vol.),
número (núm.) de la revista y páginas inicial y
final. Ejemplo:
SILVA, Eliud (2009), "Mortalidad por
accidentes automovilísticos en la Zona
Metropolitana de la Ciudad de México al final
del siglo XX", Papeles de Población, Vol. 15,
núm. 62, octubre-diciembre, pp. 143-172.
C. Capítulo de libro:
Con el mismo criterio se citarán los capítulos de
libros, estando en cursiva el título del libro.
Hilhorst, D. y Bankoff, G. (2004), "Introduction:
mapping vulnerability", in Bankoff, G., Frerks,
G. y Hilhorst, D. (eds.), Mapping Vulnerability:

�Disasters, Development and People. London,
Earthscan, pp. 1-9.
D. Recurso electrónico:
En la medida de lo posible, los recursos
electrónicos se citarán según el siguiente modelo
general: Responsable principal (autor / autora)
(año) Título. Responsable(s) secundario(s).
[Tipo de soporte]. Edición. Lugar de
publicación: Editor (Colección), fecha de
actualización o revisión. Descripción física. El
Consejo de Redacción de Contexto rechazará
todo trabajo que no se atenga estas normas.
POLÍTICA DE ARCHIVO DIGITAL.

Dr. Eduardo Sousa G., Facultad de
Arquitectura, Universidad Autónoma de Nuevo
León,
Av. Universidad s/n Cd. Universitaria C.P.
66451, San Nicolás de los Garza, Nuevo León,
México (52-81-83294160 ext. 6786, 6761)
eduardosousa.gzz@gmail.com
Dr. Alfredo Palacios B., Departamento de
planificación y Diseño Urbano, Facultad de
Arquitectura,
Construcción
y
Diseño,
Universidad del Bio Bio, Avda. Collao 1202,
Concepción, CHILE. (56-41-3111406 ó
3111421) apalacio@ubiobio.cl

Los artículos serán publicados en formato PDF y
en acceso abierto y gratuito, siguiendo las
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bibliográficos y de estilo indicados en las
Normas para Autores.
5. Las figuras y tablas se han enviado a la
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publicarlas.
6. Se envía la carta de compromiso con firma
electrónica en el formato indicado.

Red Urban| año III| Núm. 3| Octubre 2017

�Normas de Publicación
Esencia y Política Editorial

L

a Revista Red URBAN. Norte Sur - IberoAmérica, es
una edición semestral especializada en temas urbano-territorial, destinada tanto a la dimensión científica
y de investigación que adquiere el fenómeno de la ciudad y
la región, como a la discusión de problemas, proyectos e iniciativas relativas a los asuntos contingentes de esos espacios.
Por ende, se publican artículos inéditos referidos al territorio
en todas sus dimensiones y está abierta a la diversidad de
enfoques y metodologías, resaltando las investigaciones de
carácter interdisciplinario que permiten visualizar la ciudad
y la región desde un contexto amplio, además de la comunicación y trabajo en Red de la contingencia urbano-territorial
iberoamericana y del mundo, en general.

Como un aspecto resaltante de su trabajo editorial, Red URBAN. Norte Sur - IberoAmérica, acompaña y privilegia junto
a los textos, imágenes y fotografías a todo color que, publicadas con gran resolución y cobertura, revelan la realidad,
énfasis y matices que alcanzan los asuntos de la ciudad, el
territorio y los paisajes que son su materia temática y específica de su competencia.

Recepción de artículos, arbitraje y evaluación
Los artículos que se reciben en la Revista, deben ser total y
absolutamente inéditos y, por tanto y en consecuencia, se entiende que se incorporan a los registros de base de trabajos
para evaluación, debiendo sus autores ceder a Red URBAN.
Norte Sur - IberoAmérica, los derechos sobre los mismos.
Los escritos, se evalúan inicialmente por los Editores, el Directorio y/ o el Comité Científico, quienes determinan la pertinencia de su publicación. En conformidad con el interés temático de la Revista, los trabajos son enviados anónimamente
a una amplia cartera internacional de árbitros especialistas en
los temas urbano-territorial. Cada colaboración, es enviado a
la evaluación de dos árbitros, los que podrán recomendar: (i)
su publicación original; (ii) su publicación sujeta a modificaciones; (iii) su no publicación. En situación de discrepancia,
ésta se resuelve enviando el artículo a un tercer árbitro. La
decisión final e inapelable sobre la publicación de un artículo,
es competencia exclusiva del Comité Científico de la Revista.
El plazo máximo considerado para resolver sobre la publicación o rechazo de un trabajo, no superará los 12 meses desde
el momento de recepción del mismo.
Los Editores de Red URBAN. Norte Sur-IberoAmérica, con el
conocimiento del Directorio y el Comité Editorial, podrá solicitar artículos específicos a autores de reconocido prestigio
y experticia en dicho tema, los que, por esa condición, están
exentos de ser sometidos a arbitraje.
La Revista no entregará avances ni informará estado de evaluación de los artículos y se comunicará la situación de publicación a los autores, sólo una vez concluído el proceso. En

caso de no publicación, la Revista fundamentará a los mismos las razones aducidas para ello.

Normas de presentación de artículos
Los trabajos presentados a Red URBAN. Norte Sur – IberoAmérica, deben ser artículos de investigación científica en
una proporción mínima de un 75 % y de información tecnológica, artística o humanística. La proporción de los mismos
en cada número, será de un 75 % de artículos científicos y un
25 % de trabajos de información.
Los escritos, deben estar en idioma español o portugués y
debe incluir un resumen en español o portugués, según corresponda, y obligatoriamente, en inglés. Ese resumen, debe
contener una extensión no mayor de 200 palabras y acompañada de a lo menos 3 palabras claves, como objetivo de
indización bibliográfica.
Cada artículo, constará obligatoriamente de Título, Resumen,
Introducción, Materiales y Métodos, Discusión, Conclusiones
y Fuentes Bibliográficas, además de acompañarse de un número de fotografías ad-hoc a todo color, en un número de 1
imagen por cada 1.000 palabras aproximadamente. Se incluirán asimismo, gráficos, cuadros, planos y mapas que acompañan, cuando proceda, el texto y fotografías de cada trabajo.
Asimismo, debe consignarse el nombre completo del autor(es), institución en la que se efectuó el trabajo o a la que
pertenece(n) y dirección electrónica (e-mail).
El escrito, deberá enviarse en texto digitalizado en software
Word PC Compatible y no exceder las 14 páginas, tamaño
carta, letra arial 11, espaciado 1.5, incluyendo en ellas las imágenes y cuadros. Las fotografías, igualmente deberán acompañarse en un medio digital en una resolución mínima de 300
dpi, libres de derechos copyright y en número de relación de
una imagen cada dos páginas.
El contenido de los artículos y reseñas que se publican en
cada número, es responsabilidad exclusiva de los autores y
no representan necesariamente el pensamiento ni comprometen la opinión de la Universidad del Bio Bio.
La Revista Red URBANO. Norte Sur – IberoAmérica, se reserva el derecho de reproducción del contenido de los artículos.
Los trabajos podrán ser enviados a los Editores a:
Prof. Eduardo Sousa G.,
Prof. Alfredo Palacios B.,
Facultad de Arquitectura,
Departamento de Planificación
Universidad Autónoma
y Diseño Urbano,
de Nuevo León,
Facultad de Arquitectura
Pedro de Alva S/N
Universidad del Bio Bio,
Ciudad Universitaria,
Avda. Collao 1202,
Monterrey, MEXICO
Concepción, CHILE.
(52-81-83294160 ó 83527505)
(56-41-3111406 ó 3111421)
eduardosousa.gzz@gmail.com
apalacio@ubiobio.cl

�UANL
UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DE NUEVO LEÓN •

UNIVERSIDAD DEL B10-BIO

Rogelio G. Garza Rivera. Rector UANL
Héctor Guillermo Gaete Feres. Rector BIO BIO
María Teresa Ledezma Elizondo. Director de la Facultad de Arquitectura
Cecilia Poblete Arredondo. Decana de la Facultad de Arquitectura, Construcción y Diseño, UBB.

RED URBAN. Norte Sur - Iberoamérica

ISSN: en trámite
RED URBAN. Norte Sur - Iberoamérica es una publicación de responsabilidad compartida, que corresponde, altenadamente,a
la edición mexicana a publicarse en el mes de Abril(1er semestre) y a la edición chilena a publicarse en el mes de octubre
(2do semestre) de cada año, respectivamente. Este Convenio Editorial Internacional, viene a complementar el Convenio de
Cooperación Academica entre la UANL y la UBB, que se firmó el 6 de agosto del año 2003 en la ciudades de Monterrey
y Concepción, entre los rectores Sr. Luis Galán Wong, de la Universidad Autónoma de Nuevo León y el Sr. Hilario Hernández
Gurruchaga, de la Universidad del Bio Bio y cuyo Decreto Extento No. 2816 UBB, quedó tramitado el 6 de Octubre del 2003.
CONSEJO DE REDACCIÓN
Director de la Revista UANL
Eduardo Sousa González
Director de la Revista Bio Bio
Alfredo Palacios Barra
Editora Responsable UANL
Yazmín Aurora Molina Gándara
Editor Bio Bio
Osvaldo Caro Sáez
Asistentes de redacción e intercambio UANL
Yazmín Aurora Molina Gándara
Consejo Editorial / Board Editorial
María Teresa Ledezma Elizóndo, Universidad Autónoma de Nuevo León, México
Cecilia Poblete Arredondo, Universidad del Bio Bio, Chile
Daniel González Spencer, Universidad Autónoma de Nuevo León, México
José Rosas Vera, Pontífica Universidad Católica de Chile, Chile
Francisco Fabela Bernal, Universidad Autónoma de Nuevo León, México
Carlos Marmolejo Duarte, Universidad Politécnica de Catalunya, España
María Gemma Sánchez, Universidad de Misiones, Argentina
Jual Calatrava Escobar, Universidad de Granada, España
Yazmín Aurora Molina Gándara, Universidad Autónoma de Nuevo León, México

Distribución: Facultad de Arquitectura, UANL, Av. Universidad s/n Cd. Universitaria C.P. 66455, San Nicolás de los Garza,
Nuevo León, México. Facultadde Arquitectrura, Construcción y Diseño, a través del Departamento de Planificación y Diseño
Urbano, Av. Collao No. 1202, Casilla 5-C, Concepción, Región del BIO BIO, Chile.

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              <text>Revista académica semestral, seriada y binacional, editada por el Cuerpo Académico de la Facultad de Arquitectura de la Universidad Autónoma de Nuevo León, de Monterrey, México y el Departamento de Planificación y Diseño Urbano de la Facultad de Arquitectura, Construcción y Diseño de la Universidad del Bio Bio, de Concepción, Chile. Inició en el 2015. Especializada en temas urbano-territorial, destinada tanto a la dimensión científica y de investigación que adquiere el fenómeno de la ciudad y la región, como a la discusión de problemas, proyectos e iniciativas relativas a los asuntos contingentes de esos espacios. Por ende, se publican artículos inéditos referidos al territorio en todas sus dimensiones y está abierta a la diversidad de enfoques y metodologías, resaltando las investigaciones de carácter interdisciplinario que permiten visualizar la ciudad y la región desde un contexto amplio, además de la comunicación y trabajo en Red de la contingencia urbano-territorial iberoamericana y del mundo, en general. Como un aspecto resaltante de su trabajo editorial, Red URBAN. Norte Sur - IberoAmérica, acompaña y privilegia junto a los textos, imágenes y fotografías a todo color que, publicadas con gran resolución y cobertura, revelan la realidad, énfasis y matices que alcanzan los asuntos de la ciudad, el territorio y los paisajes que son su materia temática y específica de su competencia.</text>
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              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores.</text>
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