<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<item xmlns="http://omeka.org/schemas/omeka-xml/v5" itemId="20957" public="1" featured="1" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance" xsi:schemaLocation="http://omeka.org/schemas/omeka-xml/v5 http://omeka.org/schemas/omeka-xml/v5/omeka-xml-5-0.xsd" uri="https://hemerotecadigital.uanl.mx/items/show/20957?output=omeka-xml" accessDate="2026-05-26T06:46:14-05:00">
  <fileContainer>
    <file fileId="17362">
      <src>https://hemerotecadigital.uanl.mx/files/original/250/20957/Ciencia_UANL_2023_Ano_26_No_120_Julio-_Agosto.pdf</src>
      <authentication>abaec245ec5c5afc2a05f04bdd94f58c</authentication>
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="4">
          <name>PDF Text</name>
          <description/>
          <elementContainer>
            <element elementId="56">
              <name>Text</name>
              <description/>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="584054">
                  <text>Año 26, número 119

mayo-junio 2023

Revista de divulgación científica y tecnológica
de la Universidad Autónoma de Nuevo León

• Refugios artificiales para murciélagos en NL
• Un vistazo al sistema de cannabinoides
Año 26,
Número 120
julio - agosto 2023

• Insectos entomófagos contra plagas agrícolas

�Ciencia UANL
Una publicación bimestral de la Universidad Autónoma de Nuevo León

Dr. Santos Guzmán López
Rector
Dr. Juan Paura García
Secretario general
Dr. Juan Manuel Alcocer González
Secretario de investigación científica y desarrollo tecnológico
Dr. Guillermo Elizondo Riojas
Director Ciencia UANL
Melissa Martínez Torres
Editora
Consejo Editorial
Dr. Sergio Estrada Parra (Instituto Politécnico Nacional, México) /
Dr. Miguel José Yacamán (Universidad de Texas, EUA) / Dr. Juan Manuel Alcocer González (Universidad
Autónoma de Nuevo León, México)/
Dr. Bruno A. Escalante Acosta (Instituto Politécnico Nacional, México)
Redes y publicidad: Jessica Martínez Flores
Diseño: Orlando Javier Izaguirre González
Correctora de inglés: Georgina Cerda Salvarrey
Corrección: Luis Enrique Gómez Vanegas

Asistente administrativo: Claudia Moreno Alcocer
Portada: Francisco Barragán Codina
Webmaster: Mayra Silva Almanza
Servicio social: Ángela Michel Ibarra Ayala

Ciencia UANL Revista de divulgación científica y tecnológica de la Universidad Autónoma de Nuevo León, Año 26, Nº
120, julio-agosto de 2023. Es una publicación bimestral, editada y distribuida por la Universidad Autónoma de Nuevo León,
a través de la Dirección de Investigación. Domicilio de la publicación: Av. Manuel L. Barragán 4904, Campus Ciudad
Universitaria, Monterrey, N.L., México, C.P. 64290. Teléfono: + 52 81 83294236. Editora responsable: Melissa Martínez
Torres. Reserva de derechos al uso exclusivo No. 04-2021-060322550000-102. ISSN: 2007-1175 ambos otorgados por el
Instituto Nacional del Derecho de Autor, Licitud de Título y Contenido en trámite. Registro de marca ante el Instituto
Mexicano de la Propiedad Industrial: 1437043. Impresa por: Serna Impresos, S.A. de C.V., Vallarta 345 sur, Centro, C.P.
64000, Monterrey, Nuevo León, México. Fecha de terminación de impresión: 3 de julio de 2023, tiraje: 1,400 ejemplares.
Las opiniones y contenidos expresados en los artículos son responsabilidad exclusiva de los autores y no necesariamente
reflejan la postura del editor de la publicación.
Prohibida su reproducción total o parcial, en cualquier forma o medio, del contenido editorial de este número.
Publicación indexada al Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología, LATINDEX, CUIDEN, PERIÓDICA, Actualidad
Iberoamericana, Biblat.
Impreso en México
Todos los derechos reservados
© Copyright 2023
revista.ciencia@uanl.mx

2

CIENCIA UANL / AÑO 26, No.118, marzo-abril 2023

COMITÉ ACADÉMICO

COMITÉ DE DIVULGACIÓN

CIENCIAS DE LA SALUD
Dra. Lourdes Garza Ocañas

CIENCIAS DE LA SALUD
Dra. Gloria María González González

(Universidad Autónoma de Nuevo León, México)

(Universidad Autónoma de Nuevo León, México)

CIENCIAS EXACTAS
Dra. Ma. Aracelia Alcorta García

CIENCIAS EXACTAS
Dra. Nora Elizondo Villarreal

(Universidad Autónoma de Nuevo León, México)

(Universidad Autónoma de Nuevo León, México)

CIENCIAS AGROPECUARIAS
Dra. María Julia Verde Star

CIENCIAS AGROPECUARIAS
Dr. Hugo Bernal Barragán

(Universidad Autónoma de Nuevo León, México)

(Universidad Autónoma de Nuevo León, México)

CIENCIAS NATURALES
Dr. Rahim Foroughbakhch Pournavab

CIENCIAS NATURALES
Dr. Marco Antonio Alvarado Vázquez

(Universidad Autónoma de Nuevo León, México)

(Universidad Autónoma de Nuevo León, México)

CIENCIAS SOCIALES
Dra. Veronika Sieglin Suetterlin

CIENCIAS SOCIALES
Dra. Blanca Mirthala Taméz Valdés

(Universidad Autónoma de Nuevo León, México)

(Universidad Autónoma de Nuevo León, México)

INGENIERÍA Y TECNOLOGÍA
Dra. María Idalia del Consuelo Gómez de la Fuente

INGENIERÍA Y TECNOLOGÍA
Dra. Yolanda Peña Méndez

(Universidad Autónoma de Nuevo León, México)

(Universidad Autónoma de Nuevo León, México)

CIENCIAS DE LA TIERRA
Dr. Carlos Gilberto Aguilar Madera

CIENCIAS DE LA TIERRA
Dr. Héctor de León Gómez

(Universidad Autónoma de Nuevo León, México)

(Universidad Autónoma de Nuevo León, México)

�31

ÍNDICE

32

CIENCIA Y SOCIEDAD

Importancia de los insectos entomófagos y microorganismos
entomopatógenos para el manejo agroecológico de plagas y
enfermedades agrícolas
Sinue I. Morales-Alonso, Norma Zamora-Avilés

41

48

6 EDITORIAL
8

SECCIÓN ACADÉMICA

Se requieren dos para bailar tango: interacción de dos aminoácidos
de Antennapedia con TFIIEβ para el desarrollo de patas en Drosophila
Claudia Altamirano-Torres, Carolina Hernández-Bautista, Diana Reséndez Pérez

CIENCIA DE FRONTERA
Herramientas de la ecología para
la recuperación de conocimientos tradicionales.
Entrevista a la doctora Angélica Camacho Cruz
María Josefa Santos Corral

58

Refugios artificiales para murciélagos en Nuevo León
como una acción de conservación

SUSTENTABILIDAD ECOLÓGICA
Una mirada a Gaia, el planeta Azul
Pedro César Cantú-Martínez

A. Nayelli Rivera-Villanueva, Samantha Dalaí-López P.

16

OPINIÓN
Un vistazo al sistema de cannabinoides
Elda Josefina Robles Sierra, Brenda González Hernández

24

66

CIENCIA EN BREVE
De imitadores, descubrimientos y calentamiento global
Luis Enrique Gómez Vanegas

EJES
Necrosis hepatopancreática aguda en camarón:
prevención y alternativa terapéutica
Karla Alejandra Soto Marfileño, Lucio Galaviz Silva

76

COLABORADORES

�120

EDITORIAL
*Melissa del Carmen Martínez Torres

L

a investigación en Ciencias Naturales desempeña un papel fundamental en nuestra
comprensión y conocimiento del mundo que nos rodea. El presente número, el 120,
correspondiente a los meses de julio y agosto,
aborda una serie de trabajos que versan sobre
los otros seres vivos con los que compartimos
planeta.
En Ciencia y sociedad, Nayelli Rivera-Villanueva y Samantha Dalaí López nos muestran “Refugios artificiales para murciélagos en Nuevo
León como una acción de conservación”, en el
que nos enseñan cómo podemos comprender
mejor el ecosistema y las interacciones entre

los murciélagos y su entorno, lo que nos invita
a tomar decisiones empáticas para proteger la
biodiversidad y preservar los hábitats de estos
mamíferos voladores.
En la sección de Opinión expandiremos nuestros conocimientos sobre la Cannabis spp. y su
funcionamiento en nuestro cuerpo, con el artículo “Un vistazo al sistema de cannabinoides”,
de Brenda González Hernández y Elda Josefina
Robles Sierra.

la bacteria Vibrio parahaemolyticusue, una grave afectación en los camarones que se ha convertido en una preocupación importante para la
industria acuícola, especialmente en las regiones donde se cultiva este crustáceo en grandes
cantidades, en el artículo “Necrosis hepatopancreática aguda en camarón: prevención y alternativa terapéutica”.
Para Ciencia de Frontera, María Josefa Santos
entrevista a la doctora Angélica Camacho, una
destacada investigadora que ha dedicado su
estudio y trabajo a la preservación de bosques
templados como “Herramientas de la ecología
para la recuperación de conocimientos tradicionales”, en la cual ahondan en el papel crucial de
éstos para la conservación de la biodiversidad,
la regulación climática, la provisión de servicios
ecosistémicos y el sustento de comunidades
locales.
Pedro Cantú-Martínez, en su sección Sustentabilidad ecológica, echa “Una mirada a Gaia, el
planeta azul”, a partir de la hipótesis propuesta
por James Lovelock en la década de 1970, según
la cual, la Tierra es un sistema autorregulado y
autónomo en el que los organismos vivos y los

componentes no vivos interactúan para mantener y regular las condiciones óptimas para la
vida en el planeta.
Para profundizar, en la sección Académica tenemos dos propuestas: “Importancia de los insectos entomófagos y microorganismos entomopatógenos para el manejo agroecológico de
plagas y enfermedades agrícolas”, de Sinue I.
Morales Alonso y Norma Zamora-Avilés, y “Se
requieren dos para bailar tango: interacción de
aminoácidos de Antennapedia con TFIIEβ para el
de desarrollo de patas en Drosophila”, de Claudia Altamirano-Torres, Carolina Hernández-Bautista y Diana Reséndez-Pérez.
Finalmente, les invitamos a leer nuestro noticiero científico a cargo de Luis Enrique Gómez,
quien nos actualizará sobre las novedades en
ciencia y tecnología.
Esperamos disfruten y amplíen sus conocimientos sobre este tema tan importante para la
preservación de la Tierra. Además de apreciar la
compleja belleza de la naturaleza mediante herramientas para abordar los desafíos actuales y
futuros que enfrenta nuestra sociedad.

DESCARGA AQUÍ NUESTRA VERSIÓN DIGITAL

En nuestra columna de Ejes, Karla Alejandra
Soto Marfileño y Lucio Galaviz Silva abordan la
necrosis hepatopancreática aguda, causada por

*Universidad Autónoma de Nuevo León, San Nicolás de los Garza, México. Contacto: melissa.martinezt@uanl.mx

6

CIENCIA UANL / AÑO 26, No.120, julio-agosto 2023

CIENCIA UANL / AÑO 26, No.120 julio-agosto 2023

7

�Ciencia y Sociedad

CIENCIA Y SOCIEDAD

Refugios artificiales para
murciélagos en Nuevo
León como una acción
de conservación

L

os murciélagos son el segundo orden de mamíferos
más diverso en el mundo,
sólo después de los roedores. Existen más de 1,400 especies
y representan cerca de 20% de
toda la diversidad en el planeta.
Esta gran variedad se ve reflejada
en los distintos hábitos alimenticios que poseen y en los servicios
ambientales que brindan, como el
control de poblaciones de insectos, la polinización de plantas, la
dispersión de semillas para la regeneración de bosques tropicales,
entre otros (Kunz et al., 2011; Frick
et al., 2020; Cirranello y Simmons,
2022).

A. Nayelli Rivera-Villanueva*, Samantha Dalaí-López P.**
DOI: https://doi.org/10.29105/cienciauanl26.120-1

De estos servicios ambientales,
la supresión de insectos es especialmente benéfica para las poblaciones
humanas. Por ejemplo, el control de

* Universidad Autónoma de Nuevo León, San Nicolás de los Garza, México.
** Universidad Autónoma de Yucatán, Mérida, México.
Contacto: nallely.riverav@gmail.com

8

CIENCIA UANL / AÑO 26, No.120, julio-agosto 2023

CIENCIA UANL / AÑO 26, No.120 julio-agosto 2023

9

�CIENCIA Y SOCIEDAD

plagas en la agricultura ayuda a evitar la aplicación
de agroquímicos. Además, también ayudan a controlar poblaciones de insectos vectores de enfermedades para el humano, como los mosquitos. Algunos
cálculos estiman que la ausencia de murciélagos en
Norteamérica podría ocasionar pérdidas económicas
de más de 3.7 billones de dólares/año en camagrícolas. Por ejemplo, una colonia de 150 individuos de
Eptesicus fuscus consume alrededor de 1.5 millones de insectos al año, interrumpiendo los ciclos de
vida de algunas plagas agrícolas (Boyles et al., 2011).

Las madrigueras artificiales, además de brindar un espacio para estos mamíferos, representan
un beneficio para la sociedad gracias a los servicios ambientales que brinda su presencia. De
acuerdo con la iniciativa Conservation Evidence,
en la cual se compilan intervenciones humanas a
nivel mundial que poseen evidencia de ser positivas para la biodiversidad, la instalación de bat
boxes es una acción altamente efectiva y recomendada para su conservación (Sutherland et al.,
2021).

Por otro lado, los murciélagos frugívoros (que se
alimentan principalmente de frutos) y polinectarívoros (que se alimentan de néctar y polen), contribuyen
a la polinización de muchas plantas de importancia
ecológica, económica y cultural como los agaves,
cactus columnares, mangos, plátanos y pitayas. Y
también contribuyen a la dispersión de semillas de
plantas cruciales para la regeneración de ecosistemas
tropicales y semitropicales. A nivel global polinizan
cerca de 528 especies, y en América son responsables
de la dispersión de semillas de al menos 549 (Kunz
et al., 2011).

Los proyectos de refugios artificiales en entornos urbanizados ofrecen la oportunidad de
acompañarse con educación ambiental, dando a
conocer las especies de estos mamíferos voladores presentes y los beneficios que otorgan (Lear,
2017). Incluso pueden ser puntos de atracción turística y educativa, como es el caso de los instalados en la Universidad de Florida, Estados Unidos
(Pennisi et al., 2004).

A pesar de su importancia, esta familia enfrenta
graves amenazas para su conservación, como la pérdida de hábitat, el Cambio Climático y la matanza indiscriminada. Además, existe un déficit de información sobre las tendencias poblacionales de muchas
variedades. Por estas razones, 80% de los grupos a
nivel mundial requieren acciones de conservación o
mayor investigación (Frick et al., 2020).
Frente a este escenario, se han realizado diversas intervenciones para su conservación. Una que se
destaca, especialmente en ecosistemas antropizados,
es la instalación de refugios artificiales de madera,
también conocidos como “bat boxes” o “casitas para
murciélagos”, que les permiten tener presencia en
donde la disponibilidad de guaridas es baja, como en
ecosistemas urbanos y en campos agrícolas.

10

Otro beneficio es que pueden servir como alternativa cuando éstos son excluidos de edificios
por diversos motivos (Alberico et al., 2004; Pennisi et al., 2004). La colocación de éstos en casos
de exclusión no asegura que serán ocupados en
todos los casos, pero son una elección recomendada cuando dicha acción es necesaria (Brittingham y Williams, 2000; Hoffmaster et al., 2016;
Relcom, s.f.).
La exclusión de murciélagos puede ocurrir, por
ejemplo, cuando son considerados como molestia
por las personas que ocupan la edificación. Esta
consideración puede deberse a prejuicios, como
miedo al deterioro de materiales, a la presencia
de olores o ruidos considerados desagradables,
entre otros motivos (Relcom, s.f.). Otras situaciones en las que puede ser deseable una exclusión es cuando hay posibilidad de interacciones
directas humano-murciélago, como sería el caso

CIENCIA UANL / AÑO 26, No.120 julio-agosto 2023

Figura 1. Estados donde se han instalado nidos artificiales para murciélagos en México.

de su presencia al interior de casas, restaurantes,
hospitales y dentro de salones de clase (Alberico
et al., 2004; Pennisi et al., 2004). Es importante
resaltar que al ser los animales silvestres, siempre se debe buscar mantener una distancia entre
éstos y el humano, por la seguridad y bienestar,
tanto de los animales como de las personas.
En América, los esfuerzos de instalación de bat
boxes se han concentrado en Estados Unidos y Ca-

nadá (Rueegger, 2016; Tillman, Bakken y O’Keefe,
2021). Y en otras partes del mundo, como el área mediterránea de Europa (Lourenço y Palmeirim, 2004;
Bideguren et al., 2019) y Australia (Rueegger, 2019).
Por esta razón, existen vacíos de información sobre la
eficiencia de éstos para las clases que se distribuyen

CIENCIA UANL / AÑO 26, No.120 julio-agosto 2023

en México, así como de las condiciones ambientales
que prefieren los individuos dentro de las guaridas
(temperatura y humedad). Esto resalta la importancia de crear información local que sirva para acciones
de conservación de las especies.
Debido a tales vacíos de información, y a la
importancia que posee la conservación, un pequeño grupo de mujeres especializadas comenzó el
proyecto más grande del país sobre refugios artificiales para estos mamíferos (Rivera-Villanueva y
Reyes-Ochoa, 2021). El proyecto BUM o Biodiversidad Urbana de México, con sede en Nuevo León,
comenzó con la fabricación de éstos en 2017, y a la
fecha se han instalado más de 135 en ocho estados
de México.

11

�CIENCIA Y SOCIEDAD

El 85% (115) se ha instalado en Nuevo León
(figura 1), principalmente en áreas urbanas de
los municipios de Guadalupe, Monterrey y San
Pedro Garza García, pero también en los estados de Coahuila, Durango, Zacatecas, Estado
de México, Ciudad de México, Oaxaca y Yucatán (Rivera-Villanueva y Reyes-Ochoa, 2022;
BUM, 2022).
De acuerdo con la distribución potencial en
el país, y con la ubicación de las bat box en
Nuevo León, se determinó una posible ocupación de al menos 17 especies. La determinación
de éstas se realizó a partir de la búsqueda en
bibliografía sobre los grupos que poseen distribución en el estado (Ceballos y Arroyo-Cabrales, 2012) y poseen registros de ocupación de
refugios artificiales en otras áreas de estudio
(Rueegger, 2016) (tabla I).

De los tipos potenciales identificados, la mayoría son insectívoros, por lo que su importancia
ecológica y económica en los ecosistemas urbanos y agrícolas analizados está ligada al control
de poblaciones de insectos. Después de identificarlas, se procedió a compararlas con la riqueza
de murciélagos registrada en los alrededores de
los refugios instalados. Para determinar las especies presentes en las zonas aledañas, se han
realizado monitoreos mediante capturas con redes de niebla (Rivera-Villanueva y Reyes-Ochoa,
2022; BUM, 2022). De esta forma se ha registrado la presencia de nueve grupos en los alrededores de las madrigueras (tabla II). Es importante
resaltar que las capturas han sido realizadas por
biólogos especialistas, siguiendo las recomendaciones del Grupo Especialista de Murciélagos
(BSG por sus siglas en inglés) de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza,

Tabla I. Especies potenciales a ocupar los refugios artificiales en Nuevo León.
Aeorestes cinereus
Desmodus rotundus

12

Antrozous pallidus

Dasypterus xanthinus

Eptesicus fuscus

Idionycteris phyllotis

Lasionycteris noctivagans

Myotis auriculus

Myotis
californicus

Myotis
ciliolabrum

Myotis thysanodes

Myotis
velifer

Myotis
yumanensis

Nycticeius humeralis

Parastrellus hesperus

Perimyotis subflavus

Tadarida brasiliensis

CIENCIA UANL / AÑO 26, No.120 julio-agosto 2023

para evitar la transmisión de enfermedades de
humano a animal, como el uso de cubrebocas
y guantes durante la captura. Además, se cuenta con permiso de colecta de Semarnat (SGPA/
DGVS/03820/22) para realizar dichas actividades.
El 100% del registro coincide con las potenciales, aunque no se han capturado todas, de
acuerdo a Rueegger (2016), como Antrozous pallidus, Desmodus rotundus y Perimyotis subflavus.
Para más detalles revisar tabla II.
Tabla II. Especies capturadas en los alrededores
de los refugios artificiales instalados en Nuevo León.

Especies

Otras actividades que se han realizado incluyen
los eventos de la “Murci-Semana México”, en conjunto con la Bat Conservation International, el US
Forest Service, la Asociación Mexicana de Mastozoología A.C., Murciélagos de Tlaxcala y Ecoydes, A.C.
Los eventos se llevan a cabo durante la última semana
de octubre y el objetivo es difundir la importancia de
estos mamíferos, además de realizar acciones de conservación en todo el país. En el caso de Nuevo León,
el BUM participó en la “Murci-Semana 2022” realizando un taller de construcción de refugios, donde
con apoyo de la sociedad civil se montaron 30 casitas.
De acuerdo a las dimensiones, se brindará resguardo
potencial para más de 3,000 ejemplares en áreas urbanas (Tuttle et al., 2013).

Parastrellus hesperus

Éstos son algunos de los primeros pasos que se han
tomado en pro de la conservación bajo esta iniciativa.
Sin embargo, aún falta investigar el éxito de ocupación, los factores que influyen en éste de manera local, entre muchas otras preguntas que el equipo sigue
analizando. Por ello, este proyecto se plantea como
una actividad a largo plazo, ya que la ocupación de
estos refugios puede ser tardada y puede tomar desde
meses hasta años; esto se debe a que los individuos
tienen que localizarlos de manera natural y considerarlos como posible escondite (Rueegger, 2016; Rivera-Villanueva y Reyes-Ochoa, 2022).

Además de la instalación de guaridas artificiales, el colectivo BUM ha realizado eventos de
educación ambiental y talleres comunitarios sobre construcción e instalación con el fin de seguir
aumentando el número en Nuevo León. A través
de estas acciones, la sociedad civil se involucra
en la conservación y aprende sobre su importancia mientras cambia la percepción sobre estos animales, convirtiéndose en defensores de la
biodiversidad.

Sumado a esto, no se les puede obligar a ocuparlos, por lo que para incrementar las posibilidades
de éxito de las casitas es necesario considerar varios
factores. En primer lugar, las características físicas:
como tamaño, ventilación y color, ya que afectan a
la temperatura y humedad interna. Los murciélagos
prefieren refugios que estén por debajo de los 40°C,
pues temperaturas superiores a éstas (&lt;40°C) son
peligrosas para ellos, cuando se alcanzan se consideran eventos de calentamiento excesivo que pueden
causar la muerte de miles de individuos. Por estas
razones es necesario llevar un monitoreo constante
y a largo plazo.

Aeorestes cinereus
Eptesicus fuscus

Dasypterus xanthinus

Dasypterus intermedius
Myotis californicus
Myotis velifer

Myotis yumanensis

Tadarida brasiliensis

CIENCIA UANL / AÑO 26, No.120 julio-agosto 2023

13

�CIENCIA Y SOCIEDAD

REFERENCIAS

En segundo lugar, es necesario considerar las
características de la instalación y del área donde
se realizará: como la altura, cercanía a cobertura
vegetal, presencia de depredadores, cercanía a
cuerpos de agua y horas de sol directo (Rueegger, 2016). Éstas pueden afectar la preferencia
de un escondite por la facilidad de encontrarlo,
así como por la cercanía a recursos alimenticios.
Debido a los requerimientos, dicha actividad
necesita de monitoreo y seguir las recomendaciones antes y durante el momento de la instalación, de lo contrario se afectará la probabilidad
de ocupación. Con esto en mente, y con asesoría
de expertos, toda la sociedad puede involucrarse
en tal actividad para apoyar directamente a la
conservación, teniendo en cuenta que la paciencia es el requisito principal.
A cinco años del comienzo de este proyecto, aún
existen muchas acciones a tomar y preguntas que
contestar. Desde la recopilación de información importante como cuál es el tiempo promedio de ocupación, las especies y abundancia de individuos por
bat box, hasta la determinación de los diseños y características ambientales necesarias para una ocupación más exitosa. Esta información es clave para
poder llevar a cabo acciones de conservación efectivas basadas en evidencia científica, así como para
permitir el crecimiento de dicho proyecto.
La elaboración de casitas, las actividades y talle-

14

res de educación ambiental que se brindan año con
año forman parte de un vínculo entre la investigación científica, la sociedad civil y el gobierno. Afortunadamente, el interés de la sociedad civil por la
conservación es cada vez mayor y desde el inicio de
este proyecto más de 100 personas han colaborado
directamente en la construcción, mientras que más
de 1,200 han asistido a las distintas actividades educativas que se han realizado, por lo que esperamos
que el interés siga aumentando.

CONCLUSIÓN
A pesar del gran esfuerzo y apoyo que se ha recibido
en la construcción e instalación de casitas por parte
del gobierno y la sociedad civil, aún quedan bastantes acciones por realizar y preguntas por contestar.
El siguiente paso es realizar monitoreos más sistematizados con el fin de conocer el tiempo de ocupación, así como la temperatura y humedad interna
que prefieren. Asimismo, se busca seguir realizando
actividades de sensibilización sobre la importancia
que poseen los murciélagos para los ecosistemas y
la sociedad, como el control de insectos plaga, polinización y dispersión de frutos.

AGRADECIMIENTOS
Agradecemos a todos los voluntarios que han apoyado el proyecto de construcción e instalación de
refugios.

CIENCIA UANL / AÑO 26, No.120 julio-agosto 2023

Alberico, M., Saavedra-R., C.A., y García Paredes, H.
(2017). Criterios para el diseño e instalación de casas
para murciélagos: Proyecto CPM (Cali, Valle del Cauca, Colombia). Actualidades Biológicas. 26(80):1-7.
Bideguren, M.G., López-Baucells, A., Puig-Montserrat, X., et al. (2019). Bat boxes and climate change:
testing the risk of over-heating in the Mediterranean
region. Biodiversity and Conservation. 28(1):21-35.
Biodiversidad Urbana de México. (2022). Datos de

instalación de refugios artificiales para murciélagos
en México. Reporte Interno Biodiversidad Urbana de
México. Sin publicar.
Boyles, J.G., Cryan, P.M., McCracken, G.F., et al.
(2011). Economic importance of bats in agriculture.
Science. 332(6025):41-42.
Brittingham, M.C., y Williams, L.M. (2000). Bat
boxes as alternative roosts for displaced bat maternity colonies. Wildlife Society Bulletin. 197-207.
Ceballos, G., y Arroyo-Cabrales, J. (2012). Lista actualizada de los mamíferos de México 2012. Revista Mexicana de Mastozoología. 2(2):27-80.
Cirranello, A., y Simmons, N. (2022). Bat Species

of the World: A taxonomic and geographic database. Disponible en: https://batnames.org/
Kunz, T.H., Braun de Torrez, E., Bauer, D., et al.
(2011). Ecosystem services provided by bats.

Pennisi, L.A., Holland, S.M., y Stein, T.V. (2004).
Achieving bat conservation through tourism. Journal
of Ecotourism. 3(3):195-207.
Red Latinoamericana y del Caribe para la Conservación de Murciélagos (Relcom). (s.f.). Protocolo de expulsión de murciélagos. Disponible en: https://www.
relcomlatinoamerica.net/images/PDFs/PROTOCOLO.
pdf
Rivera-Villanueva, A.N., y Reyes-Ochoa, K.D. (2022).
Una nueva casa para los dueños de la noche: refugios
artificiales para murciélagos. Therya ixmana. 1(1):1819.
Rueegger, N. (2016). Bat Boxes-A Review of Their Use
and Application, Past, Present and Future. Acta Chiropterologica. 18(1):279-299.
Rueegger, N. (2019). Variation in summer and winter
microclimate in multi-chambered bat boxes in Eastern Australia: Potential eco-physiological implications for bats. Environments-MDPI. 6(2):1-19.
Sutherland, W.J., Dicks, L.V., Petrovan, S.O., et al.
(2021). What Works in Conservation. Cambridge, UK:
Open Book Publishers.
Tillman, F.E., Bakken, G.S., y O’Keefe, J.M. (2021).
Design modifications affect bat box temperatures and
suitability as maternity habitat. Ecological Solutions
and Evidence. 2(4):1-12.
Tuttle, M.D., Kiser, M., y Kiser, S. (2004). The bat
house builder’s handbook. Bat Conservation International y University of Texas Press.

Annals of the New York Academy of Sciences.
1223(1):1- 38.
Lear, K. (2017). Campus Sustainability Grant Report. Build It and They Will Come: Building Bat

Descarga aquí nuestra versión digital

Houses and Creating Habitat for Bat Conservation
and Awareness. University of Georgia.
Lourenço, S.I., y Palmerim, J.M. (2004). Influence
of temperature in roost selection by Pipistrellus
pygmaeus (Chiroptera): relevance for the design of
bat boxes. Biological Conservation. 119(2):237-243.

CIENCIA UANL / AÑO 26, No.120 julio-agosto 2023

15

�Opinión

E

OPINIÓN

Un vistazo al sistema
de cannabinoides

xisten tres tipos de cannabinoides, su estudio ha estado íntimamente relacionado
entre sí, por lo que en ocasiones es difícil
hablar de unos sin mencionar a los otros.
Los primeros en ser descubiertos fueron los fitocannabinoides, que vienen de la planta Cannabis
spp. (Linneo, 1753).
Después de este descubrimiento se identificaron receptores que modulan la respuesta al uso
del cannabis, lo cual fue apoyado con el diseño
de lo que ahora conocemos como cannabinoides
sintéticos.

Elda Josefina Robles Sierra*, Brenda González Hernández*
https://orcid.org/0000-0003-4870-1378

https://orcid.org/0000-0001- 5638-4689

Finalmente se encontraron los endocannabinoides, sustancias parecidas a las dos anteriores,
pero producidas por el propio organismo (figura
1). La historia de estas sustancias es amplia y es
un proceso que lleva por lo menos 60 años y continúa avanzando.

DOI: https://doi.org/10.29105/cienciauanl26.120-2

Figura 1. Tipos de cannabinoides y receptores con los que interactúan (fuente: elaboración propia).

* Universidad Autónoma de Nuevo León, San Nicolás de los Garza, México.
Contacto: brenda.gonzalezhn@uanl.edu.mx

16

CIENCIA UANL
UANL // AÑO
AÑO 26,
26, No.120,
No.118, marzo-abril
CIENCIA
julio-agosto 2023

CIENCIA UANL / AÑO 26, No.120 julio-agosto 2023

17

�OPINIÓN

HISTORIA
El cannabis es una planta herbácea anual dioica,
es decir, que nace y muere dentro de un mismo
año y que tiene flores femeninas y masculinas,
pertenece a la familia de las cannabáceas; es
pariente directo del lúpulo, planta que provee
a la cerveza su sabor y aromas característicos.
Aunque es una planta polémica en épocas modernas, cuenta con una historia de domesticación tan antigua como el trigo o el maíz que data
del 10,000 a.C. (Feitas, 2022). Su domesticación
implica la selección de plantas con ciertas características deseables, en el caso de la cannabis fueron sus fibras; de acuerdo con estudios
paleobotánicos, el proceso de domesticación
comenzó en Asia (Li, 1978) y se ha cultivado
durante milenios para la fabricación de textiles, cuerdas, redes de pesca y papel, además del
aprovechamiento de sus semillas como alimento y para la obtención de aceite. Hasta la fecha
se sigue aprovechando de esta manera, pero
también se han sumado usos modernos como
los bioplásticos y biocombustibles (Rehman et
al., 2021).
Por otro lado, el uso medicinal también puede
ser considerado milenario; la medicina tradicional china fue pionera en su uso de acuerdo con la
farmacopea más antigua del mundo, la Pen-ts’ao
ching, publicada en el primer siglo de nuestra era
(Zuardi, 2006).
Su uso se extendió de manera global a lo largo
de los siglos como analgésico, anticonvulsivante,
tranquilizante, entre otras indicaciones (Hand et
al. 2016), pero no fue sino hasta 1753 que se inició
su estudio con rigor científico al ser descrita por
Carlos Linneo en su libro Species plantarum, el
punto de partida de la sistemática botánica actual.

18

neuromoduladoras e inmunomoduladoras (Salzet
et al., 2000). Los endocannabinoides más estudiados son la anandamida y el 2-araquidonoilglicerol
(2-AG) (figura 3), sin embargo, se han descrito por
lo menos 13 (Pertwee, 2017).
Para este sistema se reconocen dos receptores,
el CB1 y CB2 (Grotenhermen, 2005), la enzima de
degradación más conocida para éstos es la hidrolasa de amidas de ácidos grasos (FAAH), de importancia terapéutica porque puede ser inhibida por
el fitocannabinoide cannabidiol, aumentando los
niveles de endocannabinoides y potenciando sus
funciones.
Más de un siglo después, al final del XIX,
en la Universidad de Cambridge se aisló el cannabinol (Wood et al., 1896), el primer cannabinoide en obtenerse de forma pura, y aunque al
principio su estructura no se identificó de manera correcta y se creía que era altamente tóxico, fue el primer acercamiento al conocimiento
de las moléculas activas de la planta que hasta
la fecha siguen en investigación.

FITOCANNABINOIDES
Actualmente se reconocen como tal los compuestos terpenofenólicos de 21 carbonos mayormente
presentes en las flores femeninas del cannabis, a la
fecha se estima que existen 120 distintos (ElSohyl
et al., 2017), de los cuales menos de 10% tienen la
capacidad de actuar sobre el cuerpo humano.
El tetrahidrocannabinol (THC) es el más conocido (figura 3), sin duda tiene potencial terapéutico, pero es el que le confiere a la planta su naturaleza psicoactiva, por lo que su consumo puede
resultar perjudicial para el usuario en diferentes
formas.

ENDOCANNABINOIDES
El sistema endocannabinoide (SEC) es un mecanismo regulador que se encuentra en el sistema
nervioso central (figura 2) y tejidos periféricos
de cordados, es decir, animales que tienen columna vertebral, como los reptiles, aves y mamíferos. Este sistema consta de ligandos endógenos o endocannabinoides y una serie de
enzimas especializadas para la síntesis y degradación de estas moléculas. Desde sus diferentes
componentes, este sistema se per fila como un
prometedor blanco terapéutico para diversos
padecimientos.

CIENCIA UANL / AÑO 26, No.120, julio-agosto 2023

Figura 2. Esquematización del efecto de los diferentes tipos de cannabinoides en las neuronas (fuente: elaboración propia).

El sistema endocannabinoide (SEC) contribuye
a la regulación del comportamiento motor, la memoria y el aprendizaje, las respuestas sensoriales,
autonómicas y neuroendocrinas. Tiene funciones

CIENCIA UANL / AÑO 26, No.120 julio-agosto 2023

Éste también es relevante debido a que las
pruebas de dopaje que buscan detectar el uso de
marihuana están diseñadas para identificar sus
metabolitos. Las concentraciones de THC también se utilizan para clasificar las variedades de la
planta dentro de la ley, la tolerancia en los niveles
de esta molécula puede ser diferente dependiendo
del país, pero, en general, cuando están debajo
de 0.3% se considera cannabis no psicoactivo o

19

�OPINIÓN

cáñamo industrial, y cuando los niveles están por
encima de este número se le considera cannabis
psicoactivo o marihuana (Aguiar et al., 2022).

debido a que se registraron muchos reportes de
depresión y pensamientos suicidas en sus consumidores, se retiró del mercado. Este acontecimiento se sumó a la evidencia que sustenta que
el sistema endocannabinoide está implicado en la
regulación del estado de ánimo.

Después del THC, el más popular es el cannabidiol (CBD) (figura 3), dado que no es psicoactivo y
ejerce efecto neuromodulador e inmunomodulador
en el organismo (Peyravian et al., 2020; Singla et al.,
2021), tiene un potencial terapéutico como analgésico, ansiolítico, anticonvulsivo, antidepresivo y antinflamatorio (Izzo, 2009; Silvestro et al., 2020).
El CBD también es el más aceptado. En 2017, la
Organización Mundial de la Salud determinó que:
“El cannabidiol, molécula no psicoactiva de la planta
Cannabis sativa L, no es una sustancia peligrosa, por
el contrario, cuenta con un alto potencial terapéutico”, esta declaración fue la conclusión de la Reunión
del Comité de Expertos en Farmacodependencia
(World Health Organization, 2018). Un año después,
la FDA aprobó el fármaco Epidiolex®, un extracto
botánico de CBD grado farmacéutico, para el tratamiento de epilepsias de difícil control.
Asimismo, dentro del espectro de cannabinoides
con potencial terapéutico destacan el cannabigerol
(CBG), cannabinol (CBN), cannabicromeno (CBC) (figura 3), tetrahidrocannabivarina (THCV), cannabidivarin (CBDV) y ácidos como el tetrahidrocannabinolico (THCA) y el cannabidiólico (CBDA) (Turner, 2017),
aunque no se profundizará en sus propiedades, es
importante mencionar que también se están investigando y muestran resultados prometedores.
Algunos de éstos han sido poco estudiados por su
baja concentración dentro de la planta, sin embargo,
cuentan también con la capacidad de modular funciones fisiológicas.

20

Fig. 3 Ejemplos de estructuras moleculares de los diferentes cannabinoides (fuente: elaboración propia).

CANNABINOIDES SINTÉTICOS
Las primeras investigaciones del sistema endocannabinoide estuvieron íntimamente ligadas con el descubrimiento de los fitocannabinoides y han sido posibles
gracias al desarrollo de cannabinoides sintéticos (Ho,
2019) generados en laboratorios con fines médicos y de
investigación, como mapear la ubicación de receptores
y su función dentro del sistema.
En los usos terapéuticos se han desarrollado
análogos de fitocannabinoides y moléculas totalmente nuevas, entre los medicamentos más importantes está la nabilona (figura 3), un análogo
del THC, que se prescribe como analgésico y para
controlar náuseas y vómito en personas con cáncer.
Otro medicamento importante es el Rimonabant®, un antagonista selectivo del receptor CB1
que se prescribía como supresor del apetito y que
estuvo disponible de 2006 a 2008. Sin embargo,

CIENCIA UANL / AÑO 26, No.120, julio-agosto 2023

El fracaso del Rimonabant® no ha sido el único desatino que se ha suscitado alrededor de los
cannabinoides sintéticos, en los últimos años,
su uso con fines recreativos se ha convertido en
un problema de salud pública. De acuerdo con el
Instituto Nacional sobre el Abuso de Drogas de
los Estados Unidos, éstos se rocían sobre materia seca y triturada de plantas para así poder fumarlos, se venden como “marihuana sintética” y
pueden afectar el cerebro con mucha más potencia
que la natural. Sus efectos reales pueden ser impredecibles y, en algunos casos, más peligrosos,
llegando poner en peligro la vida de una persona
(NIDA, 2011).

CONCLUSIÓN
El cannabis y el ser humano se han acompañado por miles de años, por lo que es importante continuar realizando investigación científica multidisciplinaria para favorecer la correcta
toma de decisiones de los usuarios, los profesionales de la salud y los legisladores. La investigación preclínica establece las bases para
conocer los usos potenciales de esta planta y las
reacciones del sistema endocannabinoide como
blanco terapéutico; es necesario escalar hacia
los estudios clínicos para poder utilizar estas
sustancias en dosis adecuadas y así contribuir
en el tratamiento como coadyuvante en padecimientos dentro de un contexto de medicina
basada en evidencias.

CIENCIA UANL / AÑO 26, No.120 julio-agosto 2023

21

�OPINIÓN

REFERENCIAS
Aguiar, F.C .D.S.P., y Rocha, E.D. (2022). Facing the Forensic Challenge of Cannabis
Regulation: A Methodology for the Differentiation bet ween Hemp and Marijuana
Samples. Brazilian Journal of Analytical
Chemistr y. 9(34):162-176. Doi: 10.30744/ brjac.2179-3 425.AR- 42-2021
ElSohly, M.A., Radwan, M.M., Gul, W., et
al. (2017). Phytochemistr y of Cannabis sativa L. Prog. Chem. Org. Nat. Prod. 103:1-36.
Doi: 10.1007/978-3 -319- 45541-9_1
Freitas, H. (2022). Medical Cannabis-A Historical Perspective. Preprints , 2022040054.
Doi: 10.20944/preprints202204.0054.v1
Grotenhermen,
F.
(2005).
Cannabinoids. Current Drug Targets-CNS &amp; Neurological
Disorders.
4(5):507-530.
Doi:
10.2174/156800705774322111
Hand, A., Blake, A., Kerrigan, P., et al. (2016).
Histor y of medical Cannabis. J Pain Manage. 9:387-394.
Ho, T.C ., y Tius, M.A. (2019). Synthesis of Clas-

sical/ Nonclassical Hybrid Cannabinoids and
Related Compounds. In Cutting-Edge Organic
Synthesis and Chemical Biology of Bioactive
Molecules, Chapter 11. Springer, Singapore.
Izzo, A., Borrelli, F., Capasso, R., et al.
(2009). Non-psychotropic plant cannabinoids:
new therapeutic opportunities from an ancient herb. Trends Pharmacol. Sci. 30(10):51527. Doi: 10.1016/j.tips.2009.07.006
Linnaeus, C. (1793). Species Plantarum. Vol.
1. London.

22

Li, H.-L. (1974). An Archaeological and Historical Account of Cannabis in China. Economic Botany. 28(4):437-448.
NIDA. (2011). Febrero 1. Cannabinoides sintéticos
(K2/Spice)-DrugFacts. Disponible en: https://nida.
nih.gov/es/publicaciones/drugfacts/cannabinoides-sinteticos-k2spice en 2022, September 20
Pertwee, R.G. (2015). Endocannabinoids and their
pharmacological actions. Endocannabinoids, 1-37.
Handbook of Experimental Pharmacology. Vol.
231. Springer, Cham. Doi: 10.1007/978-33
- 19-208251_1
Peyravian, N., Deo, S., Daunert, S., et al. (2020).
Cannabidiol as a novel therapeutic for immune
modulation. ImmunoTargets and Therapy. 9:131140. Doi: 10.2147/ITT.S263690
Rehman, M., Fahad, S., Du, G., et al. (2021). Evaluation of hemp (Cannabis sativa L.) as an industrial
crop: A review. Environmental Science and Pollution
Research. 28(38):52832-52843. Doi: 10.1007/s11356-02116264-5
Salzet, M., Breton, C., Bisogno, T., et al. (2000).
Comparative biology of the endocannabinoid system:
possible role in the immunea response. European
Journal of Biochemistry. 267(16): 4917-4927. Doi:
10.1046/j.1432-1327.2000.01550.x
Silvestro, S., Schepici, G., Bramanti, P., et al. (2020).
Molecular targets of cannabidiol in experimental models of neurological disease. Molecules. 25(21):5186.
Singla, R.K., Guimarães, A.G., y Zengin, G. (2021). Application of plant secondary metabolites to pain neuromodulation. Frontiers in Pharmacology. 11:623399.
Turner, S.E., Williams, C.M., Iversen, L., et al. (2017).
Molecular Pharmacology of Phytocannabinoids. Progress in the Chemistry of Organic Natural Products. Vol
103. Springer, Cham. Doi: 10.1007/978-33- 19-45541-9_3

CIENCIA UANL / AÑO 26, No.120, julio-agosto 2023

World Health Organization. (2018). Cannabidiol

(CBD) Critical review report, expert committee
on drug dependence. Expert Committee on Drug
Dependence Fortieth Meeting. Disponible en:
https://w w w.who.int/docs/default-source/controlled-substances/whocbdreportmay2018-2.pdf?sfvrsn=f78db177_2

Wood, T.B., Spivey, W.N., y Easter field,
T.H. (1896). XL.-Charas. The resin of Indian
hemp. Journal of the Chemical Society, Transactions. 69:539-546.
Zuardi, A.W . (2006). Histor y of Cannabis as a
medicine: a review. Braz J Psiquiatria. 28(2):1537. Doi: 10.1590/s1516- 44462006000200015.

Descarga aquí nuestra versión digital

CIENCIA UANL / AÑO 26, No.120 julio-agosto 2023

23

�EJES

Ejes

Necrosis
hepatopancreática
aguda en camarón:
prevención y
alternativa terapéutica
Karla Alejandra Soto Marfileño*, Lucio Galaviz Silva*
DOI: https://doi.org/10.29105/cienciauanl26.120-3
*Universidad Autónonoma de Nuevo León, San Nicolás de los Garza, México.
Contacto: karla.sotomrfl@uanl.edu.mx

H

oy en día el camarón, tanto de captura como de criadero, es uno de los más importantes productos pesqueros
comercializados internacionalmente. Se trata de uno de
los crustáceos más consumidos a nivel mundial en todas sus presentaciones, desde cócteles o aguachiles hasta elegantes banquetes.

24

CIENCIA UANL / AÑO 26, No.120, julio-agosto 2023

CIENCIA UANL / AÑO 26, No.120 julio-agosto 2023

25

�EJES

En México, debido a su alta
demanda y consumo, se ha optado por el cultivo, en lugar de la
captura. Esta práctica se ha convertido en una opción para pescadores tradicionales, quienes
han puesto en marcha capacitaciones, tecnificación, utilización
de centros de acopio y construcción y equipamiento de laboratorios (Conapesca, 2018). Seguro
se preguntarán… ¿cómo es el
cultivo del camarón? Se crían
en grandes estanques de por lo
menos un metro de profundidad
(figura 1). El sitio suele estar en
un estuario o cerca de la costa,
para asegurar una fuente cercana de agua salobre o salada.
Cuando se cría lejos de la costa
se utilizan estanques artificiales, como una clase de “alberca”
salada en la que son colocados
bajo condiciones controladas
para que puedan vivir.
Aunque la producción en el
país ha aumentado y se obtienen
grandes rendimientos respecto
a su producción, el cultivo se ve
afectado por diversos agentes
infecciosos, como la enfermedad de necrosis hepatopancreática aguda, causada por la bacteria Vibrio parahaemolyticus
(figura 2). Cabe destacar que
el hepatopáncreas es un órgano
de vital importancia en el sistema digestivo del camarón, ya

26

Figura 1. Granja La Atanasia, Cd. Obregón, Sonora (foto: Dr. Lucio Galaviz Silva).

Figura 2. Micrografía electrónica de barrido
de la bacteria Vibrio parahaemolyticus (Belas y Colwell, 1981).

que se encarga de funciones del
metabolismo como la secreción
y formación de enzimas que le
ayudan a digerir y absorber carbohidratos, grasas y nutrientes
provenientes del alimento que
este crustáceo consume.

Algunos síntomas que se pueden observar en un camarón afectado por esta enfermedad son nado
errático (en espiral), así como crecimiento reducido, el hepatopáncreas
del animal se ve pálido o de color
blanquecino (figura 3), además se
puede observar un tamaño menor
en comparación con ejemplares sanos; los camarones enfermos se van
hasta el fondo del estanque. Este
padecimiento resulta ser grave, en
la mayoría de los casos 100% de los
afectados muere en los primeros 30
días de cultivo (FAO, 2020).

Figura 3. Camarón blanco juvenil, el de la izquierda está infectado con Vibrio patógeno y el
derecha está sano (FAO, 2020).

CIENCIA UANL / AÑO 26, No.120, julio-agosto 2023

La necrosis hepatopancreática aguda se presentó por primera vez en México en 2013,
causando pérdidas económicas
por encima de los 118 millones de dólares; aunado a esto,
también se observó una falta de
respuesta a los antibióticos utilizados comúnmente para combatir enfermedades en granjas
camaroneras, afectando profundamente a la industria del país,
bajando la producción de 80 a
14 mil toneladas (Conapesca,
2018).
Teniendo en cuenta lo anterior, la pronta detección y el
tratamiento oportuno es importante para evitar pérdidas económicas, por lo que se han buscado alternativas y estrategias
para poder inhibir el crecimiento y establecimiento del patógeno en los estanques de cultivo.
De forma tradicional, para
tratar esta enfermedad se utilizan antibióticos, sin embargo,
los encargados de las granjas
camaroneras han observado que
la respuesta a los medicamentos
administrados era poca o, en
algunos casos, nula, por lo que
los camarones tratados terminaban muriendo. Debido a esto,
los acuicultores y científicos
del ámbito comenzaron a pre-

Figura 4. Antibiograma realizado para determinar la sensibilidad de bacterias hacía ciertos
antibióticos (Cercenado y Saavedra-Lozano, 2009).

guntarse el porqué esta falta de
respuesta, y realizaron diversos
experimentos para resolver esta
incógnita.
Una de las técnicas que resolvió la duda fue el ya famoso antibiograma (figura 4), que
consiste en sembrar, en una caja
de Petri (un recipiente donde
se colocan las bacterias en un
medio de cultivo para su apto
crecimiento), Vibrio parahaemolyticus con discos de papel
impregnados con diferentes tipos de antibióticos. Pasando un
tiempo, generalmente un día,
se ven pequeños halos, zonas
transparentes, si estas bacterias
son sensibles al antibiótico, o
bien, si no es así, hay ausencia de
estas zonas. Después de realizar
este estudio, los investigadores
descubrieron que esta bacteria era resistente a varios de los
antibióticos utilizados comúnmente como tratamiento para

CIENCIA UANL / AÑO 26, No.120 julio-agosto 2023

combatirla; cabe aclarar que lo
más recomendable es minimizar
el uso de éstos, considerándolo
como último recurso en operaciones de cultivo de camarón,
así como cualquier tratamiento
con antibióticos treinta días antes de realizar la cosecha, por lo
cual se comenzaron a buscar alternativas a su uso.
Una de las alternativas que
los científicos postularon fue el
uso de probióticos. Pero, ¿qué
son los probióticos?... Es común
que escuchemos esta palabra
en la televisión, o la veamos en
anuncios, o en productos que
consumimos
normalmente,
como el yogurt. Los probióticos
son microorganismos benéficos, es decir, que no hacen daño
cuando se consumen, que tienen
como misión ayudarnos a combatir enfermedades, a mejorar la
absorción de nutrientes, a lograr
un equilibrio microbiano en la

27

�REFERENCIAS

EJES

ya famosa microflora intestinal,
la cual debería en realidad ser
conocida como microbiota intestinal, entre otros beneficios.
El efecto que tienen en los camarones es similar al que tienen
en nosotros, pero no sólo eso,
también mejoran la calidad del
agua donde se encuentran.
De los beneficios que brindan
los probióticos a los camarones
(figura 5) podemos mencionar
que están relacionados con la modulación y estimulación del sistema inmune, es decir, los protegen
de enfermedades por bacterias
patogénicas induciéndolo a responder y “sacar su línea de defensa” contra estas bacterias. Por
otro lado, compiten con patógenos por sitios de unión al sistema
gastrointestinal del camarón, previniendo que se establezcan y así
evitan que éste se enferme. Otras
bacterias probióticas producen
moléculas que ayudan a eliminar
a las patógenas, como Lactobacillus sp., también consumido por
nosotros, estas bacterias producen pequeñas moléculas que
ayudan a combatir a patógenas,
ácidos grasos y proteínas bactericidas, lo cual mejora la resistencia
a enfermedades.
La competición por nutrientes
es otro mecanismo utilizado por

28

Cercenado, E., y Saavedra-Lozano, J. (2009). El antibiograma.
Interpretación del antibiograma:
conceptos generales (I). Des-

de el Laboratorio a la Clínica.
7(4):214-217.
Conapesca. (2018). Cultivo de

camarón, producción acuícola de calidad. Disponible en:
Figura 5. Mecanismos de acción probiótica en el camarón (Lazado et al., 2015; traducción de los
autores).

las bacterias probióticas. En este
caso, hay bacterias que compiten
contra patógenos por nutrientes
esenciales para que puedan crecer y reproducirse, por ejemplo,
el hierro, esencial para muchas
funciones bacterianas, y lo que
hacen los probióticos es crear un
ambiente en el que no está disponible este elemento para las bacterias patogénicas, siendo letal
para ellas.
Finalmente, otro mecanismo
que vale la pena mencionar es que
los probióticos producen enzimas
(proteínas que catalizan reacciones químicas en los seres vivos)
digestivas, mejorando la digestibilidad o disponibilidad de los
nutrientes del alimento y aprovechamiento de éste.

CONCLUSIONES
Actualmente hay diversos estudios enfocados en la búsqueda
y formulación de alimento adicionado con probióticos, para
de esta manera disminuir el uso
de antibióticos, combatir enfermedades y mejorar el cultivo
de camarón; además, como se
mencionó anteriormente, para
prevenir el desarrollo de bacterias multirresistentes a antibióticos. Así que la próxima
vez que los consumas en coctel,
empanizados o en aguachile…
piensa que éstos son objeto de
estudio en el mundo, en lo que
respecta a las medidas de sanidad e inocuidad alimentaria
durante el cultivo y prevención
de enfermedades.

CIENCIA UANL / AÑO 26, No.120, julio-agosto 2023

htt ps://w w w.gob.m x/conap esca/articulos/cultivo- de- ca maron-produccion-acuicola-de-calidad?idiom=es
FAO. (2020). Shrimp acute he-

patopancreatic necrosis disease
strategy manual. Fisheries and
Aquaculture Circular. Disponible en: https://www.fao.org/3/
cb2119en/CB2119EN.pdf
Instituto Nacional de Pesca.
(2018). Acuicultura del Cama-

rón Blanco. Acuicultura Comercial. Disponible en: https://

w w w.gob.m x/ inap es ca/accion e s-y- p r o gra m a s/a cua cu l t ura-camaron-blanco-del-pacifico
Lazado, C.C., Lacsamana, J.I.,
y Caipang, C.M. (2015). Mechanisms of probiotic actions
in shrimp: Implications to tropical aquaculture. In: Caipang,
C.M.A.,
Bacano-Maningas,
M.B.I., y Fagutao, F.F. (eds.).

swarming phenomenon of Vibrio parahaemolyticus. Journal
of Bacteriology. 150(2):956-959.
Roque, A., Molina-Aja, A., Bolan-Mejía, C., et al. (2001). In
vitro susceptibility to 15 antibiotics of vibrios isolated from
penaeid shrimps in Northwestern Mexico. International Jour-

Biotechnological Advances in
Shrimp Health Management in
the Philippines. Kerala, India:

17(2001):383-387.
Sánchez-Ortiz, A.C., Angulo, C.,
Luna-González, A., et al. (2016).
Effect of mixed-Bacillus spp isolated from pustulose ark Anadara tuberculosa on growth,
survival, viral prevalence and
immune-related gene expression in shrimp Litopenaeus vannamei. Fish Shellfish Immunol.
59:95-102.
Verschuere, L., Rombaut, G.,
Sorgeloos, P., et al. (2000).
Probiotic bacteria as biological control agents in aquaculture. Microbiol. Mol. Biol. Rev.
64,655-671.

Research Signpost.
Noriega-Orozco, L., Acedo-Félix, E., Higuera-Ciapara, I.,
et al. (2007). Pathogenic and
non pathogenic Vibrio species
in aquaculture shrimp ponds.
Rev Latinoam Microbiol. 49(34):60-67.
Parker, R. (1974). Probiotics, the
other half of the antibiotic story.
Anim. Nutr. Health. 29:4-8.
Belas, M.R., y Colwell, R.R.
(1981). Scanning electron microscope observation of the

nal of Antimicrobial Agents.

Descarga aquí nuestra versión digital

CIENCIA UANL / AÑO 26, No.120 julio-agosto 2023

29

�SECCIÓN ACADÉMICA

SECCIÓN
ACADÉMICA
Importancia de los insectos entomófagos
y microorganismos entomopatógenos
para el manejo agroecológico de plagas
y enfermedades agrícolas

Se requieren dos para bailar tango:
interacción de dos aminoácidos de
Antennapedia con TFIIEβ para el desarrollo
de patas en Drosophila

30

CIENCIA UANL / AÑO 26, No.120, julio-agosto 2023

CIENCIA UANL / AÑO 26, No.120 julio-agosto 2023

31

�Importancia de los insectos entomófagos y
microorganismos entomopatógenos para el manejo
agroecológico de plagas y enfermedades agrícolas
SECCIÓN ACADÉMICA

Sinue I. Morales-Alonso *, Norma Zamora-Avilés **
Orcid ID: 0000-0002-7300-5086 Orcid ID: 0000-0002-4502-0908

DOI: https://doi.org/10.29105/cienciauanl26.120-4

RESUMEN

ABSTRACT

El desequilibrio de agroecosistemas es uno de los
problemas más importantes que afectan, desde luego, al sector agrícola. Las dificultades más recurrentes son: la incidencia de insectos plaga y malezas o
microorganismos patógenos de plantas. Para contrarrestarlos es necesario conocer la biodiversidad que
puede ayudar a disminuir los daños ocasionados por
insectos, plantas o microorganismos patógenos. Por
ejemplo, existen insectos parasitoides o depredadores
que se han utilizado con éxito en México y el mundo, así como microorganismos antagonistas (bacterias, hongos etcétera) que son capaces de inhibir el
crecimiento de otros microorganismos patógenos de
plantas (hongos, bacterias), o bien, hay microorganismos que se utilizan con éxito en la actualidad como
promotores de crecimiento vegetal (hongos micorrícicos y bacterias). La agrobiodiversidad en los agroecosistemas tiene como objetivo resarcir los daños
causados por la agricultura convencional, logrando
un equilibrio en la conservación de recursos presentes
en éstos. En general, este artículo muestra la biodiversidad benéfica que puede encontrarse en los agroecosistemas, su efecto en cultivos y su acción como parte
esencial de un manejo agroecológico.

Agroecosystem imbalance is one of the most important problems affecting, of course, the agricultural sector. The most recurring difficulties
are: the incidence of pest insects, weeds or plant
pathogenic microorganisms. To counteract them,
it is necessary to know the biodiversity that can
help reduce the damage caused by insects, plants
or pathogenic microorganisms. For example, there are parasitoid or predatory insects that have
been used successfully in Mexico and the world,
as well as antagonistic microorganisms (bacteria, fungi, etc.) that are capable of inhibiting the
growth of other plant pathogenic microorganisms (fungi, bacteria). Or, there are microorganisms that are currently used successfully as plant
growth promoters (mycorrhizal fungi and bacteria). Agrobiodiversity in agroecosystems aims to
compensate for the damage caused by conventional agriculture, achieving a balance in the conservation of the resources present in said agroecosystems. In general, this article shows the
beneficial biodiversity that can be found in agroecosystems, its effect on crops and its action as
an essential part of agroecological management.

Palabras clave: Insectos benéficos, agroecologia, parasitoides, depredadores.

Keywords: beneficial insects, agroecology, parasitoids, predators.

El desabasto de alimentos primarios será siempre un tema
recurrente y de gran interés en México y el mundo. En menos de veintiocho años, la población mundial llegará a los
nueve mil millones de habitantes y la producción agrícola deberá incrementar hasta en 20% (Sosa y Ruíz, 2017).
Para asistir el accesos físico, social y económico a alimentos necesarios para la alimentación individual, familiar y
de la población (seguridad alimentaria) ha sido necesario
establecer una agricultura convencional bajo un sistema
conocido como monocultivos de manera extensiva e intensiva por más de sesenta años, iniciativa impulsada por
el Dr. Norman Ernst Bourlaug y apoyada por el Gobierno
Federal de México. Luego de la implementación de una
serie de acciones para el mejoramiento fitogenético, el aumento importante en la productividad agropecuaria y de
lograr una cobertura significativa en la oferta de alimentos,
este paquete tecnológico fue adoptado por otros países.
Sin embargo, esta tecnología ha generado una serie de
problemas a través del tiempo, como el cambio de uso de
suelos, contaminación en el medio ambiente, pérdida de la
biodiversidad, dependencia a agroquímicos, problemas a
la salud humana, rendimientos bajos e incidencia de plagas más frecuentes y que persisten hasta hoy en día; por
lo que especialistas en el área han pronosticado que para
2050 no se estará atendiendo la demanda de alimentos y
se pasará de un estatus de seguridad alimentaria a inseguridad alimentaria.
Ante este contexto problemático, se han desarrollado nuevas propuestas para atender los diversos
problemas derivados de la agricultura convencional
y lograr de este modo una producción suficiente, sin
causar efectos colaterales al medio ambiente, la biodiversidad y la salud humana. De manera integral a
las prácticas agronómicas ya existentes, se ha iniciado
la implementación de estrategias de conservación y
mejoramiento del suelo, de uso de microorganismos
(hongos y bacterias) mejoradores de suelo y promotores de crecimiento, de rotación de cultivos, de policultivos y de control agroecológico de enfermedades

y plagas. Estas propuestas están encaminadas a buscar
una mejor armonía entre la agricultura y el ambiente.
La agroecología sobresale como enfoque principal en
la agricultura, con el objetivo de resarcir los daños por la
agronomía convencional de modo que se logre un equilibrio en la agrobiodiversidad y conservación de recursos
presentes en los agroecosistemas, se estimule la capacidad
de recuperación frente a situaciones adversas –propiedad a
la que se denomina resiliencia– y, por consecuencia, exista
un impacto socioeconómico y cultural.
En este sentido, uno de los problemas recurrentes y
presentes desde los inicios de la agricultura, mencionado
anteriormente, es de índole fitosanitario. Se trata del daño
por insectos plaga, microorganismos patógenos y malezas
en los agroecosistemas convencionales en México, el cual
causa grandes pérdidas. Por ejemplo, Diaphorina citri
causó la pérdida de hasta 50% en la producción citrícola
(Senasica, 2019); una estrategia aplicada en automático
por el productor ha sido recurrir al uso de insecticidas de
síntesis química. Sin embargo, paralelo al uso de agroquímicos, se han implementado algunos métodos desde principios del siglo XX hasta la actualidad, como alternativas
al uso de insecticidas químicos, por ejemplo:
•

El control biológico, que consiste en el uso de insectos benéficos (depredadores o parasitoides) y
microorganismos entomopatógenos para controlar
plagas agrícolas, forestales y urbanas.

•

Manejo integrado de plagas, cuyo objetivo principal
radica en utilizar cualquier método de control o tipo
de práctica, para establecer la sustentabilidad en el
manejo rural.

•

Manejo agroecológico de plagas y enfermedades
(MAPE), este método es el de más reciente implementación e involucra a todos los anteriores. Incluye factores ecológicos, como conceptos y principios
básicos para la gestión de siembras sostenibles, la

* Universidad La Salle Bajío, León, México. Contacto: smorales@lasallebajio.edu.mx
** El Colegio de la Frontera Sur, Agricultura, Sociedad y Ambiente, Chiapas, México. Contacto: normazam@gmail.com

32

CIENCIA UANL / AÑO 26, No.120, julio-agosto 2023

CIENCIA UANL / AÑO 26, No.120 julio-agosto 2023

33

�SECCIÓN ACADÉMICA

cual, además, considera una parte crucial, la situación socioeconómica y cultural del sitio donde se
aplica.
Sin embargo, para que el MAPE trabaje de manera
armónica en un agroecosistema y cumpla su objetivo, debe existir una serie de recursos que den paso a
diversos procesos biológicos dentro del sistema. Por
lo tanto, la agroecología se debe entender de manera
holística, ya que implica cualidades de sustentabilidad, estabilidad biológica, conservación de recursos,
equidad y cultura, junto con el objetivo de lograr una
mayor producción.
Bajo este contexto, la agroecología cuestiona siempre al monocultivo y todas las prácticas agronómicas
que demanda este sistema de producción, y que gradualmente causan pérdidas de la agrobiodiversidad –
variedad de organismos vivos que interaccionan entre
sí, así como con el agroecosistema en que se encuentran–, incluidos los insectos entomófagos y microorganismos entomopatógenos utilizados en el MAPE
y dañando las interacciones tróficas de los procesos
biológicos que realizan organismos productores, consumidores y descomponedores en los distintos nichos
y niveles tróficos dentro del agroecosistema.
Insectos parasitoides, depredadores, o bien microorganismos como bacterias, hongos, actinomicetos y virus pueden ser capaces de generar interacciones y brindar un servicio ecológico al productor en
los agroecosistemas. Por ejemplo, en los suelos existe una microfauna que desarrolla funciones como
biocontroladores hacia fitopatógenos presentes en
diversos sembradíos como el género Bacillus spp.,
Trichoderma spp. o Pseudomonas spp., o como promotores de crecimiento, por sus capacidades metabólicas de asimilar fuentes de carbono y de producir
energía a partir de compuestos orgánicos e inorgánicos –y de esta manera contribuir en la fertilización
del suelo y en la disposición de nutrientes para las

34

plantas– (figura 1). En este sentido, el presente artículo tiene como objetivo hacer una descripción de la
importancia de la agrobiodiversidad de insectos y microorganismos utilizados como alternativa agroecológica en la protección de labranzas en los agroecosistemas.

número de espigas y granos por espiga; d) plantas más
altas e incremento en el tamaño de la hoja, y e) tasas
de germinación más altas (De-Bashan et al., 2007).
Bacillus amyloliquefaciens puede llegar a incrementar
la fijación del nitrógeno atmosférico e incremento de
la germinación y el desarrollo de plántulas en lechuga (Lactuca sativa) (Villegas-Espinoza et al., 2014).
El género Pseudomonas spp. ha demostrado su efecto
sobre lechuga, ayudando a la solubilización de roca
fosfórica, incremento significativo de biomasa y de
desarrollo de las plantas (Sánchez López et al., 2014).
Y Bacillus subtilis tiene un efecto antagonista sobre
fitopatógenos como Fusarium sp., además de estimular el incremento de la longitud, peso radicular y peso
fresco (Betancurt et al., 2006)

LA AGROBIODIVERSIDAD Y SU PAPEL
PARA EL CONTROL DE PLAGAS
Figura 1. Microorganismos benéficos en cultivos, *hongos micorrízicos arbusculares (HMA) y **promotores del crecimiento vegetal (PCV) (Trichoderma spp.: Verma y Valero, 2007;
Pseudomona spp.: Otero-Osman et al., 2020). *Bacterias fijadoras de nitrógenos (BFN) y **solubilizadoras de fósforo
(BSF) (Rizhobium spp.: Sciencephotolibrary, 2022; Azotobacter spp.: Gospodaryov y Volodymyr, 2011; Bassilus spp.: Sanmukh Joshi, 2019; Glomus: Furrazula et al., 2018).

Al respecto, existen microorganismos cuya acción
como estimuladores de crecimiento ha sido demostrada, los cuales, desde luego, pueden propiciar la implementación en el manejo agroecológico de siembras de
importancia agropecuaria. Por ejemplo, Azospirillum
spp. ha demostrado tener efecto en raíces de numerosos pastos (silvestres y cultivados) y cereales tras detectar a) incremento en peso seco total, concentración
de nitrógeno en follaje y grano, número total de espigas, espigas fértiles y mazorcas; b) floración y aparición de espigas más temprana; c) incremento en el

CIENCIA UANL / AÑO 26, No.120, julio-agosto 2023

La agrobiodiversidad se puede entender de dos formas:
como variabilidad de los recursos fitogenéticos que contribuyen a la alimentación y a la agricultura, y de forma sistémica, englobando la diversidad completa de organismos
que habitan en los paisajes agrícolas y asociados, incluso
la biota.
Retomaremos la referencia a la “forma sistémica” para
hacernos las siguientes preguntas: ¿qué entendemos por
agrobiodiversidad y qué papel juega en el control de plagas agrícolas?
Partiremos de que existen dos grandes grupos de insectos utilizados como alternativa para el control de plaga dentro de la agrobiodiversidad, uno etiquetado como
insectos entomófagos y el otro como microorganismos
entomopatógenos. Ambos se encuentran de manera natural en los agroecosistemas, pero también pueden ser
producidos artificialmente en condiciones de laboratorio
y, posteriormente, ser liberados en los sistemas de cultivo.

CIENCIA UANL / AÑO 26, No.120 julio-agosto 2023

Por ejemplo, en el suelo podemos encontrar una
agrobiodiversidad importante de microorganismos:
virus, bacterias u hongos clasificados como microfauna. También se encuentra mesofauna, que se
compone de organismos invertebrados: gusanos,
arañas, miriápodos e insectos. Las interacciones que
ocurren con esta diversidad pueden ser benéficas o
perjudiciales, esto dependerá de factores medioambientales: condición de suelo, presencia de plagas,
malezas o microorganismos patógenos (figura 2).
Por otro lado, y atendiendo la segunda pregunta,
iniciemos entendiendo el concepto de insecto plaga,
éste causa algún daño a las plantaciones e impacta
directamente la productividad. Algunas plagas de
importancia económica en nuestro país son los pulgones (Aphis spp.) y la mosquita blanca (Bemisia
spp.), que pueden atacar a solanáceas como papa, tomate, chile y algunas otras hortalizas; otro ejemplo
más específico es el “picudo del chile” (Anthonomus
eugenii), que consume el fruto de chile, todas éstas
consideradas como plagas polífagas. También existen las plagas rizófagas, que se alimentan de raíces,
como la gallina ciega (Phyllophaga spp.), que tiene
mayor presencia en gramíneas; la mosca de la fruta
(Anastrepha spp.), que consume mango, guayaba,
entre otras, o el psílido asiático de los cítricos (Diaphorina citri), que se alimenta de la savia en árboles
de cítricos.
Las malezas también causan impacto en la pérdida de cosecha y, debido a su facilidad de propagación y captación de nutrientes, debilitan las labores,
lo cual se refleja en la productividad. La maleza puede ser alguna planta o un conjunto de éstas que crece
en un lugar no deseado. Algunos ejemplos son las
herbáceas o pastos (Rottboellia cochinchinensis), o
bien, algunas parásitas (Cuscuta indecora, Urochloa
panicoide o Polygonum convolvulus).
Por último, los fitopatógenos, que hacen referencia
a hongos, bacterias, virus o nemátodos, que causan
alguna enfermedad a la planta, mostrando efectos ne-

35

�SECCIÓN ACADÉMICA

el hemocele, la transformación a cuerpo hifal,
finalizando con la esporulación y germinación
que, luego de atravesar la cutícula del insecto,
culmina con la diseminación de las esporas, resultando en la muerte del insecto.

Entomofauna benéfica

•

Figura 2. Problemas recurrentes en la intensificación de monocultivos de maíz (imagen: elaboración propia).

gativos en su estructura o su funcionamiento fisiológico y, por consiguiente, algún daño directo en la producción de cualquier sembradío. Los patógenos con
mayor incidencia en los agroecosistemas de México
son hongos, del género Fusarium spp., Botritis spp.,
Phytophthora spp., Pestalotopsis spp., entre otros.

Para comprender con mayor detalle la función de
esta microfauna y su papel como controladores de insectos plaga, se describe a continuación:
•

MICROORGANISMOS
ENTOMOPATÓGENOS
El uso de microorganismos es primordial en el manejo agroecológico de plagas, acción que se caracteriza
por aprovechar la capacidad de estos agentes al causar
una patogenicidad sobre el insecto plaga, entre estos
encontramos bacterias, hongos, virus, entre otros. Lo
interesante de estos agentes patógenos es su mecanismo de acción una vez que entran en contacto con el
cuerpo del insecto o son ingeridos por el mismo.

36

•

Bacterias. Deben ser tragadas por el insecto
plaga porque su acción de daño sucederá en las
células intestinales. Una vez en el sistema digestivo, la bacteria producirá y liberará toxinas
en forma de cristales, éstos se activan al solubilizarse en el sistema digestivo, degradando las
paredes intestinales y ocasionando la muerte
celular del insecto.
Hongos. Actúan por contacto sobre el cuerpo
del insecto, la espora se adhiere a la cutícula del
insecto, donde se dará la germinación y la formación del apresorio, con la consecuente penetración de la cutícula, el crecimiento lateral y la
penetración en la epidermis. La fase final de acción del hongo consiste en la agregación de los
hemocitos en el lugar de penetración fúngica,
seguida de la fagocitosis de cuerpos hifales por
células fagocitas del insecto, la propagación en

CIENCIA UANL / AÑO 26, No.120, julio-agosto 2023

Virus. Las larvas ingieren los cuerpos de inclusión virales (CIV), éstos se disuelven por el pH
alcalino del intestino medio y liberan los viriones que atraviesan la membrana peritrófica.
Los viriones liberan las nucleocápsides (NC)
que se fusionan con la membrana de las células
epiteliales del intestino y las infectan. Las NC
se replican en el núcleo y salen de las células
epiteliales en forma de viriones para infectar
otras células, al final de la infección secundaria
se forman nuevos CI que son liberados al ambiente cuando la larva muere y el tegumento se
rompe (sucede una epizootia).

INSECTOS ENTOMÓFAGOS
Los insectos entomófagos, llamados también insectos benéficos, incluyen parasitoides y depredadores.
La mayor parte de los parasitoides pertenecen al orden Hymenoptera (avispas) y, en menor proporción,
al orden Diptera (moscas); en el caso de los depredadores, pertenecen a órdenes como Coleoptera,
Hemiptera, Neuroptera, Thysanoptera y Dermaptera. Entre los beneficios que aportan se encuentra
que son dispersores de polen, transmisores o vectores de entomopatógenos a poblaciones de insectos
plaga. De esta forma generan infecciones naturales
para el control natural de insectos y fungen como
controladores naturales de otros insectos, puntualmente, de insectos plaga de importancia económica
en la agricultura. Para comprender con mayor de-

CIENCIA UANL / AÑO 26, No.120 julio-agosto 2023

talle el servicio ecológico que brindan, se abordará
cada uno de estos grupos:
•

Los parasitoides son insectos que, durante su
etapa inmadura, huevo y larva, se desarrollan
en el cuerpo de otro (lo llamaremos hospedero),
y esta acción ofrece beneficios de control natural de plagas dentro de los agroecosistemas.
El parasitismo se puede dar de manera interna
(endoparasitoide) o externa (ectoparasitoide).
El parasitoide causa la muerte sobre su insecto
plaga hospedero al término de su etapa inmadura, emergiendo el adulto. En su etapa adulta,
se alimenta de néctar y puede buscar nuevos insectos hospederos para seguir su ciclo de vida.

•

Los depredadores son insectos que, al eclosionar del huevo, y con una respuesta innata, se
dedican a alimentarse vorazmente de otros insectos (presa) al igual que en la etapa adulta.
Lo interesante es que los hospederos o presas
son mayoritariamente catalogados como plagas
de importancia económica en el sector agropecuario.

Es importante mencionar que para que los microorganismos entomopatógenos o insectos entomófagos (enemigos naturales) logren su función y
efectividad como reguladores de insectos plaga bajo
el contexto de un MAPE, debe existir un manejo
del agroecosistema con miras a la conservación y el
crecimiento de una biota compleja asociada con el
aumento de la biodiversidad vegetal. Algunas estrategias para lograr esto bajo el enfoque agroecológico serían:
1. Uso de composta, estiércol e integración de
abono verde: la nutrición del suelo es un tema
fundamental para la agricultura, el crecimiento óptimo de las plantas y, por consiguiente,
una interacción equilibrada de los diferentes

37

�SECCIÓN ACADÉMICA

niveles tróficos de los organismos vivos que
se encuentren en los agroecosistemas. Comúnmente se utiliza estiércol de bovino y
aporta nitrógeno, potasio y fósforo.
2. Estructurar sistemas agroforestales: esta práctica se refiere a la introducción de árboles a
los agroecosistemas. Esta acción puede, desde
luego, favorecer la agrobiodiversidad, ya que
sirve de barrera ante adversidades ambientales
o protección y como fuente de alimentación
para los insectos benéficos, cuando los campos no se encuentran en la etapa adecuada
para la plaga que el parasitoide o depredador
requiere.
3. Barreras biológicas: son sistemas implementados alrededor o al interior de la parcela, utilizando plantas con propiedades para la atracción de
polinizadores o enemigos naturales y repelencia
a insectos plaga. Por una parte ayudan a que las
plagas se alimenten de ellas antes que del cultivo
de interés económico y, por otra, ayudan como
reservorios de los enemigos naturales.
4. Reducir la labranza y hacer acciones de conservación de suelo: impactando positivamente en la
microfauna presente en suelo, ya que su nicho
se encuentra entre los tres y diez centímetros de
profundidad del suelo, así como la conservación
de zonas en torno al agroecosistema, con el fin
de atraer depredadores o parasitoides de manera
natural.
5. Rotación de semillas, esta acción ayuda a incrementar la agrobiodiversidad, pues cada cosecha puede atraer diferentes insectos benéficos
y microorganismos entomopatógenos, así como
irrumpir los ciclos biológicos de los insectos
plaga o fitopatógenos.

38

6. Reducir el uso de agroquímicos restituye la
agrobiodiversidad benéfica en los agroecosistemas induciendo un control biológico efectivo de
plagas y contrarrestando el desarrollo de resistencia por parte de las plagas.

AVANCES HISTÓRICOS SOBRE EL
USO DE LA AGROBIODIVERSIDAD
EN MÉXICO
En México, la inclusión de herramientas para el manejo de plagas ha tenido impacto sobre los campos
y la optimización en su producción. Por ejemplo,
en 1900 se dieron los primeros pasos en la entomología, al nombrar la Comisión de Parasitología
Agrícola con el fin de crear un grupo de expertos en
la materia y monitorear la liberación de enemigos
naturales para el control de la langosta en la península de Yucatán, México. Ahí mismo, en 1911, se
aísla una bacteria de locústidos para experimentar
en chapulines. De esto se infiere que desde entonces
ya se indagaba sobre la diversidad de microorganismos y su función como controladores biológicos de
plagas, lo que reafirma que la biodiversidad en los
sistemas de producción agrícola favorece la funcionalidad adecuada del agroecosistema.
Con el paso del tiempo se le ha dado una dirección
sistemática al uso de microorganismos, mediante su
cultivo y reproducción, de manera intensiva, con el
objetivo de realizar liberaciones o aplicaciones en
distintas parcelas para controlar plagas o enfermedades que se han presentado de manera exponencial.
De este modo ha sido posible contrarrestar el uso de
plaguicidas catalogados como altamente tóxicos a la
biodiversidad, salud humana o al medio ambiente.

CIENCIA UANL / AÑO 26, No.120, julio-agosto 2023

INSTITUCIONES QUE SE HAN
ENCAMINADO AL MANEJO
AGROECOLÓGICO DE PLAGAS
A lo largo de este artículo hemos abordado la implementación de algunas herramientas que hacen que nos acerquemos a un manejo agroecológico de cultivos. El uso de
microorganismos en México, desde 1990 hasta 2001, se
había incrementado 21% en comparación con el uso de
insecticidas químicos. Aun así, no se ha tenido un éxito
total en lograr una resiliencia en los sistemas de siembra,
por las características de los agroecosistemas y acciones
antropogénicas.
Actualmente, en México se cuenta con plantas productoras de insectos o microorganismos benéficos, como
en el Centro Nacional de Referencia de Control Biológico (CNRCB), coordinado por el Servicio Nacional de
Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica), que a su vez pertenece a la Dirección General de
Sanidad Vegetal (DGSV). Este centro, con ubicación en
Tecomán, Colima, coadyuva con programas o campañas
fitosanitarias en las que se promueve el uso de organismos benéficos como agentes de control biológico, fortaleciendo la sanidad de los cultivos vegetales. Asimismo,
existe la presencia de iniciativas privadas, con la misión
de implementar estas alternativas para la sanidad de los
campos y el medio ambiente.

CONCLUSIÓN
Tanto las organizaciones gubernamentales, asociaciones civiles y productores, como la sociedad en general,
deben impulsar la migración de una agricultura conven-

CIENCIA UANL / AÑO 26, No.120 julio-agosto 2023

cional a una agroecológica en los agroecosistemas. Esto
con el objetivo de que la agricultura que conocemos esté
comprometida con el medio ambiente y sea más sensible
socialmente; esté centrada no sólo en la producción, sino
también en la sostenibilidad ecológica del sistema de producción y, desde luego, en la conservación de la agrobiodiversidad benéfica. Este enfoque proveerá información que
conducirá a la conservación y crecimiento de una biota
compleja de la agrobiodiversidad, hasta el punto en que
funcione de manera efectiva en el agroecosistema.

REFERENCIAS
Altieri, M.A., y Nicholls, C.I. (2017). Agroecology:
a brief account of its origins and currents of thought
in Latin America. Agroecology and Sustainable
Food systems. 41:231-237.
Astier, M., Perales-Rivera, H., Orozco-Ramírez, Q.,
et al. (2021). Conservación de la agrobiodiversidad
en México: propuestas y experiencias en el campo.
México: Conabio/Conanp.
de-Bashan, L.E., Holguin, G., Glick, B.R., et al.
(2007). Bacterias promotoras de crecimiento en
plantas para propósitos agrícolas y ambientales.
En: Ferrera-Cerrato, R., y Alarcón, A. (eds.),
Microbiología agrícola: hongos, bacterias,
micro y macrofauna, control biológico, plantamicroorganismo (170-224). México: Editorial
Trillas.
Evans, W.E. (2016). Biodiversity, ecosystem
functioning, and classical biological control. Applied
Entomology and Zoology. 51:173-184.
Gliessman, S. (2018). Defining agroecology.
Agroecology and Sustainable Food Systems. 42:599600.
Marina Cotes, A. (2018). Control biológico de
fitopatógenos, insectos y ácaros. Volumen 1. Agentes
de control biológico. Colombia: Agro Sava.

39

�Las plantas:
una estrategia
para prevenir
la erosión del
suelo

SECCIÓN ACADÉMICA

Nicholls Estrada, C.I. (2008). Control biológico
de insectos: un enfoque agroecológico. Colombia:
Universidad de Antioquia.
Restrepo, M.J., Ángel, D.I., y Martín, P.M. (2000).
Agroecología. República Dominicana: Centro para
el Desarrollo Agropecuario y Forestal, Inc. (Cedaf).
Rodríguez del Bosque, L.A., y Arredondo-Bernal,
H. C. (2007). Teoría y aplicación del control
biológico. México: Sociedad Mexicana de Control
Biológico.
Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad
Agroalimentaria. (2019). Psílido asiático de los
cítricos (Diaphorina citri). México: SenasicaDirección General de Sanidad Vegetal-Programa
de Vigilancia.

Sosa-Baldivia, A., y Ruíz-Ibarra, G. (2017). La
disponibilidad de alimentos en México: un análisis de
la producción agrícola de 35 años y su proyección para
2050. Papeles de Población. 23(93): 207-230.
Sánchez-López, D.B., García-Hoyos, A.M.,
Romero-Perdomo, F.A., et al. (2014). Efecto de
rizobacterias promotoras de crecimiento vegetal
solubilizadoras de fosfato en Lactuca sativa
cultivar White Boston. Revista Colombiana de
Biotecnología. 16(2):122-128.
Villegas-Espinoza, J.A., Rueda-Puente, E.O., MurilloAmador, B., et al. (2014). Bacterias promotoras de
crecimiento de plantas autóctonas y su efecto en
Prosopis chilensis (Molina) Stunz. Revista Mexicana
de Ciencias Agrícolas. 5(6):1041-1053.

Descarga aquí nuestra versión digital

Thais Correa de Assis (ORCID: 0000-0001-6433-5684)*
Laura Sánchez-Castillo (ORCID: 0000-0002-1028-2449)*

Se requieren dos para bailar tango: interacción de
dos aminoácidos de Antennapedia con TFIIEβ para
el desarrollo de patas en Drosophila
Claudia Altamirano-Torres*,
ORCID 0000-0001-5919-0660

Carolina Hernández-Bautista*,
ORCID 0000-0001-8576-4592

Diana Reséndez-Pérez*

ORCID 0000-0002-4709-7677

DOI: https://doi.org/10.29105/cienciauanl26.120-5

RESUMEN

ABSTRACT

Las homeoproteínas dirigen el desarrollo embrionario de
los organismos mediante la unión del homeodominio al
DNA y su interacción con otras proteínas. Antennapedia
(Antp) se encarga de formar patas y alas en el tórax e interactúa con TFIIEβ a través del homeodominio en D. melanogaster. En este trabajo mostramos que la interacción
de únicamente dos aminoácidos de Antp con TFIIEβ son
necesarios para la formación de patas. La función de estas
interacciones contribuye al complejo y fascinante rompecabezas de la especificidad de los genes Hox en el control
genético del desarrollo en Drosophila.

Homeoproteins direct embryo development of organisms through homeodomain DNA-binding to DNA
and protein-protein interactions. Antennapedia (Antp)
directs leg and wing formation in the thorax and interacts with TFIIEβ via the homeodomain in D. melanogaster. Here we found that the interaction of
two aminoacids of Antp with TFIIEβ are necessary
for leg formation. The function of these interactions
contributes to the complex and fascinating puzzle
of Hox gene specificity in the genetic control Drosophila development.

Palabras clave: desarrollo embrionario, Drosophila, homeoproteínas, regulación génica, interacción.

Keywords: embryonic development, Drosophila, homeoproteins, genetic
regulation, interaction.

El desarrollo de los organismos inicia con una sola
célula totipotente denominada cigoto, la cual rápidamente se segmenta en dos, cuatro, ocho, etcétera, para
dar lugar a las células diferenciadas que constituirán
los tejidos y órganos, culminando en un organismo
completo. Las células formadas durante la segmentación se organizan y adquieren identidades específicas
de acuerdo con su posición a lo largo de los distintos
ejes corporales, es decir, establecen todos los tipos
celulares que van a constituir los órganos y tejidos
desde la cabeza hasta la parte más posterior del cuerpo; este proceso embrionario es conocido como morfogénesis (Gilbert y Barresi, 2016).

convertirse en las miles de células diferenciadas requeridas en tiempo y forma precisos para integrar el
cuerpo de un organismo. Para responder esta pregunta
es necesario el uso de modelos experimentales que
nos permitan diseccionar los pasos que, a nivel molecular, se requieren para la adquisición de destinos celulares y morfogénesis. La pequeña mosca de la fruta
(Drosophila melanogaster) es un excelente modelo
del desarrollo por su fácil manejo en el laboratorio y
rápido ciclo de vida, pero principalmente porque estamos evolutivamente relacionados: los mismos genes
que especifican su desarrollo también especifican el
de los mamíferos, incluidos los humanos.

Una de las grandes interrogantes en biología del
desarrollo es cómo las células totipotenciales pueden

Un grupo de genes de particular importancia en
el desarrollo son los genes homeóticos, que fueron

* Universidad Autónoma de Nuevo León, San Nicolás de los Garza, México.
Contacto: diana.resendezpr@uanl.edu.mx

40

CIENCIA UANL / AÑO 26, No.120, julio-agosto 2023

CIENCIA UANL / AÑO 26, No.120, julio-agosto 2023

41

�SECCIÓN ACADÉMICA

identificados por Walter Gehring y por Edward B.
Lewis, este último galardonado con el Premio Nobel de Fisiología y Medicina en 1995. En Drosophila, estos genes codifican a las homeoproteínas
que se encargan de especificar la identidad corporal
a lo largo de un embrión, es decir, se encargan de
que la cabeza se ubique en su lugar y tenga ojos,
antenas y probóscide, o que en el tórax se formen
patas y alas (Gehring, 1987). Se les considera reguladores maestros del desarrollo por su papel fundamental en la morfogénesis, controlando funciones celulares diversas como migración, morfología
celular, proliferación, apoptosis y diferenciación
(Cerdá-Esteban y Spagnoli, 2014). Estos genes no
sólo se encuentran en la mosca, sino también en
otros vertebrados como el humano, e inclusive microorganismos eucariotas como levaduras (Heffer
y Pick, 2013).
Las homeoproteínas deben su nombre a que contienen un homeodominio (HD) de 60 aminoácidos
que sirve como un sitio de unión al DNA y que les
confiere función como factores transcripcionales,
prendiendo o apagando genes específicos para construir patas, alas o cualquier otra estructura corporal,
y especificar la posición en la que dichas estructuras
deben ubicarse (Gehring et al., 1995). Los HD están
altamente conservados, es decir, su secuencia aminoacídica es casi idéntica entre diferentes homeoproteínas y diferentes organismos, además, todas
reconocen la misma secuencia en el DNA, planteando la denominada “paradoja Hox”: cómo proteínas
tan similares son capaces de especificar de manera
precisa identidades corporales tan diversas como la
cabeza o las extremidades. Entre los modelos propuestos para explicar la especificidad funcional se
encuentra la interacción de estas proteínas con otros
factores de regulación transcripcional, estableciendo
redes a través de una amplia variedad de interacciones proteína-proteína denominadas en conjunto interactoma Hox (Bobbola et al., 2017).

42

Drosophila posee ocho homeoproteínas que
especifican las características morfológicas de la
cabeza, los tres segmentos torácicos y los ocho
segmentos abdominales que conforman el cuerpo
de la mosca. Específicamente, la homeoproteína
Antennapedia (Antp) se encarga de dar identidad
al segundo segmento torácico, donde promueve el
desarrollo del segundo par de patas y las alas de la
mosca (Cásares y Mann, 1998). Se sabe que Antp
interacciona con diferentes factores transcripcionales, y de particular interés ha sido su interacción
con miembros de la maquinaria basal como BIP2
o TFIIEβ (Prince et al., 2008; Baeza et al., 2015).
Recientemente, mediante ensayos de complementación bimolecular fluorescente (BiFC), determinamos que Antp interactúa con TFIIEβ a través
de los residuos 32 y 36 en la hélice 2 del HD en
cultivo celular e in vivo (Altamirano-Torres et al.,
2018). La maquinaria basal es un grupo de factores transcripcionales que se encarga de reclutar la
RNA polimerasa II para iniciar la transcripción de
cualquier gen codificante y se encuentran y funcionan en todos los tejidos. Por el contrario, cada
homeoproteína se encuentra en un tejido específico
en el que inducirá la formación de estructuras corporales particulares.
La relación de las homeoproteínas con la maquinaria basal dada por interacciones proteína-proteína ha sido de gran importancia, ya que la regulación transcripcional ocurre principalmente sobre
el ensamblaje de la maquinaria basal, y el estudio
de estas interacciones nos permite ampliar el conocimiento sobre los mecanismos de especificidad funcional de las homeoproteínas. En nuestro
laboratorio analizamos la interfase de interacción
entre Antp y TFIIEβ para determinar su importancia funcional durante el desarrollo de Drosophila,
y encontramos que sólo dos aminoácidos de Antp
son necesarios para que ocurra esta interacción y
permita la transformación antena-pata.

CIENCIA UANL / AÑO 26, No.120, julio-agosto 2023

DOS AMINOÁCIDOS ESPECÍFICOS
DE ANTP SON NECESARIOS PARA
LA INTERACCIÓN CON TFIIEβ
Y LA FORMACIÓN DE PATAS
Previamente, en el laboratorio analizamos la interacción proteína-proteína de Antp con TFIIEβ
mediante mutaciones en Antp para definir la región responsable de esta interacción (Altamirano-Torres et al., 2018), y encontramos que el HD
es la región de Antp que interacciona con TFIIEβ.
Como la estructura del HD consiste en tres hélices
α (H1, H2 y H3), y debido a que la H3 es responsable de la unión al DNA, se analizó el papel de
las hélices 1 y 2 en esta interacción. Los resultados
obtenidos mostraron que la interacción depende
únicamente de dos aminoácidos en la hélice 2 del
HD. Estos resultados fueron validados usando la
doble mutante AntpI32A-H36A, en la que se sustituyó la isoleucina 32 y la histidina 36 de la hélice 2
por alaninas. El cambio por alanina se seleccionó
debido a su carácter neutro y a su predicción para
estructurarse en hélices α, lo que permitiría mantener la estructura del HD y neutralizar químicamente las posiciones 32 y 36 de la hélice 2. De esta
manera, con la doble mutante, logramos establecer
que la falta de los residuos 32 y 36 no permite la interacción de Antp con TFIIEβ usando BiFC (figura
1A) (Altamirano-Torres et al., 2018).
Para responder la pregunta de ¿qué función
puede tener esta interacción en el desarrollo de la
mosca y qué importancia tienen esos dos aminoácidos en la hélice 2 de Antp?, realizamos el análisis
mediante la generación de moscas transgénicas y
cruzas genéticas. Con las cruzas podemos dirigir

CIENCIA UANL / AÑO 26, No.120, julio-agosto 2023

las proteínas de interés a cualquier tejido de la
mosca y observar el efecto analizando el fenotipo
producido. La presencia de las homeoproteínas
en tejidos donde normalmente no se encuentran
puede cambiar la identidad de manera dramática,
cambiando un segmento por otro, lo que se conoce como transformaciones homeóticas.
Normalmente, Antp se encarga de formar patas en el tórax, pero cuando dirigimos esta proteína a las antenas, las transforma en patas, generando una mosca ¡con patas en la cabeza! (figura
1B). La transformación de antenas en patas es una
función homeótica de Antp que utilizamos en el
laboratorio para analizar su función ectópica y,
además, definir la importancia de regiones proteicas, o como en este caso, la de los residuos 32 y
36 de la hélice 2 en la interacción Antp-TFIIEβ y
en la transformación antena-pata.
Con el uso de cruzas genéticas expresamos Antp
o la mutante doble (AntpI32A-H36A) junto con TFIIEβ de forma ectópica, específicamente en las
antenas de la mosca. La interacción con TFIIEβ
causó una completa transformación de la antena, con estructuras características de una pata
de insecto como fémur, tarso y uña (figura 1B).
Sorprendentemente, cuando dirigimos a TFIIEβ
y la doble mutante AntpI32A-H36A a la antena no
ocurre la transformación antena-pata (figura
1C). Es importante mencionar que la expresión
de TFIIEβ por sí sola no tuvo ningún efecto en la
transformación de la antena (Altamirano-Torres
et al., 2018), por lo que estos resultados claramente muestran que la interacción de Antp con
TFIIEβ es requerida para su función en la formación de patas ectópicas en la antena, y que
la mutación de únicamente dos aminoácidos son
clave para el correcto funcionamiento de Antp
en Drosophila.

43

�SECCIÓN ACADÉMICA

Figura 2. La interacción de Antp con TFIIEβ a través de los aas 32 y 36 de la hélice 2 regula transcripción génica.
La hélice 2 del HD de Antp interactúa con TFIIEβ en la maquinaria basal de transcripción. Tal interacción podría, en
primer lugar, servir como puente entre el promotor y el potenciador “enhancer” tejido-específico a los que Antp se une.
Una vez dada, la interacción podría ser responsable de apagar a los genes de antena y encender los de pata para generar
la formación de los apéndices en la mosca.

Figura 1. La interacción de Antp con TFIIEβ es necesaria para la transformación de antenas en patas en D. melanogaster. Las proteínas
de interacción AntpHD y TFIIEβ se expresaron en la antena mediante cruzas genéticas. A) Antp y TFIIEβ interactúan a través de dos
aminoácidos en la hélice 2 del HD de Antp. B) Antena normal (WT) de Drosophila. C) La interacción AntpHD-TFIIEβ indujo la transformación homeótica completa de la antena en una pata. D) La coexpresión de la doble mutante AntpI32A-H36A y TFIIEβ disminuyó
drásticamente la transformación homeótica de la antena, con sólo un leve engrosamiento del tercer segmento. Los segmentos transformados se indican mediante líneas y leyendas en rojo (2, segundo segmento de la antena; 3, tercer segmento de la antena; Ar, arista).

Los resultados obtenidos concuerdan con los de
otros laboratorios que han encontrado interacciones
entre otros HD también con TFIIEβ, o con otros factores transcripcionales como Med19 (Boube et al.,
2014). Dado que los residuos 32 y 36 en la hélice 2
de Antp están altamente conservados, y físicamente
expuestos en la cara opuesta a la unión al DNA, éstos
mismos podrían estar involucrados en la interacción
de otras homeoproteínas con TFIIEβ. Tales interacciones muestran de forma muy clara la función dual
del HD para interactuar otras proteínas a través de la
hélice 2, y unirse al DNA mediante la hélice 3.

44

Nuestros resultados sugieren que la interacción
de Antp con TFIIEβ contribuye a la regulación
transcripcional que permite la actividad funcional de Antp, y surge la pregunta de cómo se lleva a cabo dicha regulación en conjunto con la
maquinaria basal de transcripción. Sabemos que
Antp se encarga de la formación de patas apagando genes de antena como Hth y Dll (Emerald
et al., 2003), así que la interacción de Antp con
TFIIEβ podría estar cooperando para el apagado
de los genes de antena y el encendido de genes
de pata (figura 2). Aunque es necesario llevar a

CIENCIA UANL / AÑO 26, No.120, julio-agosto 2023

cabo más experimentos para definir con claridad
el mecanismo molecular de acción de esta interacción durante la transcripción génica, nuestros
resultados sientan las bases para estudiar a la hélice 2 del HD como una región clave de interacción con otras proteínas.

CONCLUSIONES
En este trabajo determinamos que la interacción Antp-TFIIEβ es necesaria para la actividad funcional de Antp en la
formación ectópica de patas en Drosophila, y que esta función depende únicamente de dos aminoácidos (32 y 36) en
la hélice 2 del HD de Antp. En conjunto, nuestros resul-

CIENCIA UANL / AÑO 26, No.120, julio-agosto 2023

tados contribuyen al complejo y fascinante rompecabezas
de la especificidad de los genes Hox en la ejecución del
control genético del desarrollo en Drosophila. Dada la alta
conservación de las homeoproteínas, el estudio de estas
interacciones y su función en Drosophila pueden ser extrapolados al desarrollo embrionario de otros organismos,
incluido el humano.

REFERENCIAS
Altamirano-Torres, C., Salinas-Hernández, J.E.,
Cárdenas-Chávez, D.L., et al. (2018). Transcription factor
TFIIEβ interacts with two exposed positions in helix 2
of the Antennapedia homeodomain to control homeotic
function in Drosophila. Plos one. 13(10):e0205905.

45

�SECCIÓN ACADÉMICA

Baëza, M., et al. (2015). Inhibitory activities of short
linear motifs underlie Hox interactome specificity
in vivo. Elife. 4:e06034. https://elifesciences.org/
articles/06034
Bobbola, N., y Merabet, S. (2017). Homeodomain
proteins in action: similar DNA binding preferences,
highly variable connectivity. Curr Op in Genetics
&amp; Dev. 43:1-8. https://www.sciencedirect.com/
science/article/pii/S0959437X16301265
Boube, M., et al. (2014). Drosophila melanogaster
Hox transcription factors access the RNA polymerase
II machinery through direct homeodomain binding
to a conserved motif of mediator subunit Med19.
PLoS Genetics. 10(5):e1004303. https://journals.
plos.org/plosgenetics/article?id=10.1371/journal.
pgen.1004303
Brand, A.H., y Perrimon, N. (1993). Targeted
expression as a means of altering cell fates and
generating dominant phenotypes. Development.
118:401-415. https://doi.org/10.1242/dev.118.2.401
Casares, F., y Mann. RS. (1998). Control of
antennal versus leg development in Drosophila.
Nature. 392:723-726. https://www.nature.com/
articles/33706
Cerdá-Esteban, N., y Spagnoli, F.M. (2014). Glimpse
into Hox and tale regulation of cell differentiation
and reprogramming. Developmental Dynamics.
243(1):76-87. https://doi.org/10.1002/dvdy.24075
Emerald, B.S., et al. (2003). Distal antenna and distal
antenna related encode nuclear proteins containing
pipsqueack motifs involved in antenna development
in Drosophila. Development. 130:1171-1180. https://
doi.org/10.1242/dev.00323
Gehring, W.J. (1987). Homeoboxes in the study
of development. Science. 236:1245-1252. https://
science.sciencemag.org/content/236/4806/1245.
long
Gehring, W.J., et al. (1995). HomeodomainDNA recognition. Cell. 78:211-223. https://doi.
org/10.1016/0092-8674(94)90292-5
Gilbert, S.F., y Barresi, M.J.F. (2016). Developmental
Biology, 11th Edit. Sinnauer Associates Inc.

46

Lewis, E.B. (1978). A gene complex controlling
segmentation in Drosophila. Nature, 276(5688):565570. https://www.nature.com/articles/276565a0
Prince, F., et al. (2008). The YPWM motif
links Antennapedia to the basal transcriptional
machinery. Development. 135:1669-1679. https://
doi.org/10.1242/dev.018028

Descarga aquí nuestra versión digital

CIENCIA UANL / AÑO 26, No.120, julio-agosto 2023

CIENCIA UANL / AÑO 26, No.118, marzo-abril 2023

47

�Ciencia de Frontera

CIENCIA DE FRONTERA

Herramientas de la ecología para
la recuperación de conocimientos
tradicionales.

Entrevista a la doctora Angélica Camacho Cruz
María Josefa Santos Corral*

*Universidad Nacional Autónoma de México, Ciudad de México, México.
Contacto: mjsantos@sociales.unam.mx
Angélica Camacho Cruz tiene una licenciatura en Biología por la Universidad Autónoma Metropolitana Xochimilco, una maestría en Ciencias en Recursos Naturales y Desarrollo Rural por
el Colegio de la Frontera Sur y es doctora en Ecología y Medio Ambiente por la Universidad
Complutense de Madrid. Su área de especialidad es la restauración y la conservación de bosques templados, así como la vinculación y difusión de conocimientos tradicionales desde la
perspectiva socioecológica, temas sobre los que ha publicado artículos y libros, pero, sobre
todo, en la última década ha hecho una gran labor de difusión sobre la importancia de la restauración de espacios, especies y tradiciones entre y de las comunidades chiapanecas. Desde
2008 es profesora de tiempo completo de la Universidad Intercultural de Chiapas. Actualmente es profesora visitante en la Universidad Autónoma Metropolitana Xochimilco, Departamento El Hombre y su Ambiente.

¿Cuándo y cómo descubre su vocación por la investigación?
Fue justamente al cursar el X módulo de la Licenciatura en Biología. La Dra. Teresa Mier revisó
el protocolo de investigación (sobre hongos micorrízicos) que formaba parte de la evaluación.
De manera clara y con convicción dijo que el trabajo superaba las expectativas y era muestra
de aptitudes para incidir en la investigación. En esos momentos me sentí halagada; sin embargo, no comprendía del todo el significado del trabajo que conlleva ser investigadora.

48

CIENCIA UANL / AÑO 26, No.120, julio-agosto 2023

Aún recuerdo que cursé los últimos dos trimestres (módulos XI y XII) de la licenciatura con la Dra. Nuri Trigo
Boix y el M. en C. Juan Manuel Chávez Cortés (†), quienes me impulsaron a continuar en el trabajo académico.
Considero que ambos fueron los primeros mentores al
comienzo de mi trayectoria en esa área. Lecturas, debates, viajes de estudio y la realización de los dos últimos
proyectos fueron el motor principal para continuar mis
estudios de posgrado.
Al término de la licenciatura, la Dra. Nuri (ahora gran
amiga) me compartió el periódico La Jornada, donde
se publicó la convocatoria para la 4ta. generación de la
Maestría en Ciencias por El Colegio de la Frontera Sur.
Lo mejor fue que el proceso de selección (exámenes
y entrevistas) fueron en la Ciudad deMéxico. Esperé algunos meses para la resolución final y, en diciembre de
1996, me llamó el investigador con el cual ingresé al
posgrado, momento que marcó el inicio de una extraordinaria amistad. El Dr. Mario González-Espinosa, desde
entonces, se convirtió en mi nuevo mentor académico.
De él he recibido apoyo y, sobre todo, extraordinario
aprendizaje a lo largo de mi vida. Fue la otra persona que me dijo nuevamente que tenía habilidades para
seguir en la investigación, motivo por el cual busqué
ingresar a un doctorado en el extranjero.
Otro reto que me enorgullece al haber aplicado a
cuatro Universidades (Austral en Chile, Quebec en Canadá, CapeTown en Sudáfrica y Complutense de Madrid) y haber sido aceptada para realizar mis estudios
doctorales. Desde entonces me apasiona el proceso de
la investigación científica. La observación, generación
de preguntas, búsqueda de información, planteamiento
de objetivos, desarrollo de metodologías para dar respuesta, analizar datos y difundir (a través de diferentes
medios: foros, congresos, videos, artículos, impartición
de clases) los resultados obtenidos es un gran motor
que me apasiona.

CIENCIA UANL / AÑO 26, No.120 julio-agosto 2023

49

�CIENCIA DE FRONTERA

¿Cómo pasa de la Biología a la difusión
de conocimientos tradicionales?
Al término de la licenciatura continúe mis estudios de maestría y doctorado. Fue en 2008
cuando ingresé a impartir clases en la Universidad Intercultural de Chiapas, donde llegan jóvenes de varios pueblos originarios: tsotsiles,
tseltales, ch'oles, t'jolabales, zoques, principalmente. El contenido de las asignaturas como
Ecología, Recursos Naturales, Biodiversidad, no
era atractivo para los estudiantes que provenían
de diferentes regiones de Chiapas. Empecé a
descubrir que ya venían con conocimientos empíricos sobre el tema, aunque no lo sabían y era
complejo articularlos. Fue la convivencia cotidiana con diferentes comunidades y estar atenta a
sus saberes lo que abrió la posibilidad de entrar
en un diálogo que permitió mayor fluidez de los
conocimientos. Al reconocer que también podía
aprender de ellos logramos la asociación de los
conceptos aprendidos en el aula con las prácticas cotidianas.
Lograr un entendimiento que construyera nuevos aprendizajes fue desafiante. A la par, el proceso de investigación aportó técnicas y herramientas
para iniciar acercamientos para resolver problemas
con diferentes grupos comunitarios, entre las que
destaco las siguientes:
• Plantación de árboles navideños en parcelas de
milpa (2010). Inició en una parcela de milpa de
media hectárea, con una familia que se interesó
en plantar árboles navideños. Cada árbol plantado fue producido desde semilla. Fueron varias
las especies: Pinus pseudostrobus, P. ayacahuite
(nativos) y P. maximartinezii (introducido). Después de dos o tres años, derivado de los buenos
cuidados, fue un éxito y a los seis años comen-

50

CIENCIA UANL / AÑO 26, No.120, julio-agosto 2023

zó a dar frutos económicos a la familia,
ahora participan más familias que han
adoptado esta nueva forma de producir
y beneficiarse económicamente. Mantenemos relación de asesoría y proveer
semilla para seguir plantando árboles.
• Plantación de leñosas y construcción de
hornos para alfarería (2012). En el municipio de Amatenango del Valle, trabajamos con el grupo de mujeres que tuvieron la iniciativa de gestionar recursos para
propagar especies leñosas útiles para la
cocción de sus artesanías de barro. Años
más tarde se consiguió financiamiento
para construir hornos ahorradores de
leña, así fueron construidos un total de
20 hornos en el mismo número de casas. Situación que representó 75% de
ahorro de leña con respecto a la cocción
de artesanías en hornos a cielo abierto.
• Estrategias y protocolos de restauración en la Rebitri (2013). En la Reserva
de la Biosfera El Triunfo (Rebitri) iniciamos un proyecto de restauración de
paisajes en cuatro ejidos: Monterrey,
Toluca, Puerto Rico y Siete de Octubre,
quienes produjeron 120 mil plantas de
casi una veintena de árboles nativos.
Un total de 125 hectáreas de bosque
mesófilo fueron restauradas. El trabajo se retoma después de diez años y,
actualmente, se ha visitado a los ejidatarios y parcelas para acordar la forma
de seguir conservando este tipo de
ecosistema donde habitan especies
endémicas como el quetzal, el pavón
y el jaguar.

CIENCIA UANL / AÑO 26, No.120 julio-agosto 2023

• Textiles y Centro Interpretativo en Zinacantán (2017). Ya hace varios años hemos
trabajado con grupos de mujeres artesanas en el municipio de Zinacantán, destaco dos iniciativas que han surgido de sus
propios intereses. La primera propuesta
tiene como propósito recuperar tintes naturales a partir de plantas nativas y mostrar el proceso a los turistas. La segunda
es más ambiciosa, se trata de diseñar
un Centro Interpretativo que incorpore
diferentes elementos tradicionales de la
cultura tsotsil: rescatar las plantas de algodón para la fibra, plantas tintóreas,
utensilios de cocina, textiles tradicionales
para fiestas importantes (como casamientos, etcétera), es decir, se trata de compartir con los visitantes gran parte la cosmovisión de la comunidad de Zinacantán.
• Centro Ecoturístico, ejido El Aguaje (2019). A través del interés del ejido,
levantamos información de la flora y
fauna presente en 1,300 hectáreas de
bosque templado. Aquí era muy importante incidir en la capacitación de
los encargados del Centro Ecoturístico.
• Plantas medicinales, Teopisca (2021).
Durante el periodo de la pandemia,
tuvimos la oportunidad de realizar este
proyecto sobre plantas medicinales y
comestibles, una alternativa de prevención y fortalecimiento inmunológico en
los pueblos originarios de Los Altos de
Chiapas, donde a través de recorridos en
parcelas y bosques de tres comunidades:
Balhuitz, Yaslumiljá y Chijilté, en el municipio de Teopisca, fueron registradas 69

51

�CIENCIA DE FRONTERA

especies nativas, que son utilizadas para enfermedades respiratorias, de articulaciones, abdominales y otras. El conocimiento está concentrado
en los adultos y ancianos. La migración y desinterés de los jóvenes ha
traído como consecuencia la pérdida de conocimientos tradicionales.
• Espacio intercultural (2024). Fue en 2019 que iniciamos el rescate de
un espacio abandonado en la Universidad Intercultural de Chiapas,
un invernadero sin ocupar por alrededor de ocho años, a cuatro años
nuestro objetivo ha sido recuperar espacios, especies y tradiciones
de diferentes comunidades mayas. Hemos producidos más de 10 mil
plantas forestales, comestibles, medicinales, tintóreas y textiles. Esta
experiencia ha involucrado a más de 30 estudiantes de servicio social
y ocho docentes provenientes de diferentes disciplinas (antropólogos, sociólogos, biólogos, economistas). Los resultados más sobresalientes, además de la convivencia e intercambio de conocimientos
son la donación de plantas a las comunidades que lo solicitan, recuperación de plantas de interés (tomatillo, algodón, chipilín), y la
construcción cocina y sendero interpretativo para visitantes externos
y la comunidad universitaria. En este proyecto obtuvimos, en 2021
y 2022, el primer lugar en la Fundación Educa con Escuelas por la
Tierra, derivada de los trabajos de rescate y vínculo con estudiantes
y comunidades.
Como se desprende de la descripción de los proyectos anteriores, la
estrategia ha sido que las solicitudes vengan desde los diferentes grupos comunitarios; con la aplicación de ciencia básica y a través de metodologías participativas como talleres o medios de vida se ha logrado
unir esfuerzos para resolver las problemáticas de la gente.

¿Cómo consigue la entrada a estas comunidades?
Al principio, durante los estudios de posgrado, a través de técnicos de
campo que nos han asistido y apoyado en solicitar (en lengua originaria),
principalmente, permisos para ingresar a los remanentes de bosque.
Posteriormente ha sido a través de peticiones de los propios ejidatarios
y familias campesinas, quienes han solicitado apoyo-guía en diferentes
necesidades que se les presentan. De aquí se originan proyectos para
los que buscamos financiamiento e iniciarlos. Lo enriquecedor es el trabajo colaborativo entre ambas partes: comunidad-academia.

52

CIENCIA UANL / AÑO 26, No.120, julio-agosto 2023

En años recientes también se alimenta esta relación comunitaria a través de los estudiantes de licenciatura, con quienes tengo comunicación continua durante las clases que imparto. En general, el modelo de
enseñanza-aprendizaje de la Universidad Intercultural de Chiapas se distingue por formar recursos humanos de manera integral: saber-saber, saber-hacer y saber-ser. De esta manera se contempla la realización
de un proyecto integrador (PI) que equivale a 40% de la evaluación de cada asignatura. Es decir, todos los
docentes debemos incorporar contenido, dar seguimiento y evaluar el PI, de ahí los estudiantes obtienen
cuatro de diez puntos de la calificación que pueden alcanzar.
Este trabajo de investigación se nutre principalmente de datos registrados en el campo (saber-hacer).
Visitan alguna comunidad de su elección (a veces recomendamos) para iniciar el proceso de investigación
con temas relativos a su licenciatura. Los PI van en ascenso, en los primeros semestres son metodologías
y resultados incipientes, conforme se acercan a los últimos semestres se nutre el trabajo con mayor investigación de campo y documental que promueve el trabajo de titulación. Derivado de lo anterior, surge
interés de parte de los estudiantes para invitarnos a sus comunidades de trabajo (a veces coinciden con las
de origen), esa es la otra forma de colaborar con diferentes grupos originarios. En varias ocasiones somos
invitados a las comunidades y podemos dar seguimiento a inquietudes expuestas por la gente.

CIENCIA UANL / AÑO 26, No.120 julio-agosto 2023

53

�¿Qué retos supone esta difusión -éticos,
protección del conocimiento comunitario,
explotación de éstos-?

CIENCIA DE FRONTERA

¿Qué herramientas le da la Biología
para hacer esta difusión?
Justamente desde mis estudios de licenciatura me incliné por el área terrestre. Los bosques han sido mi área de mayor interés. En
este sentido, el trabajo relacionado con la
conservación de la biodiversidad, principalmente de las plantas, ha sido una vía para
incidir en las relaciones comunitarias y el uso
que le dan a los recursos naturales.
Desafortunadamente, en la UAM-X no se
abordó el tema comunitario y tuve la falsa
idea de que las áreas naturales protegidas
eran los espacios de mayor interés para conservar. Sin embargo, la mayoría del territorio
con diversos ecosistemas (bosques, selvas,
manglares, ríos) se encuentra en custodia de
diferentes grupos originarios, quienes hacen
uso de los recursos naturales presentes. Fue
hasta los estudios de maestría y doctorado
que tuve acercamiento con ejidatarios dueños de bosques y, durante esos años, aún
no comprendía la importancia de difundir el
conocimiento científico a diferentes sectores de la sociedad civil.
Desde el ámbito académico la difusión se
concentró en publicaciones en libros y revistas nacionales e internacionales. Al momento de mantener las relaciones comunitarias y
combinarlas con actividades educativas me
ha permitido alcanzar y concretar la transferencia de tecnologías hacia quienes lo solicitan.

54

CIENCIA UANL / AÑO 26, No.120, julio-agosto 2023

Parece sencillo el trabajo de difundir los resultados
obtenidos. Sin embargo, fue un gran desafío durante los primeros años, tecnicismos y metodologías
complejas debían ser transformados a temas cotidianos y de fácil comprensión. Sin duda, la convivencia y trabajo colaborativo con los ejidatarios y
comunidades me enseñaron cómo transmitir esos
conocimientos obtenidos de manera científica. A
través de pláticas informales, talleres, materiales
didácticos, guías, videos, mapas, entre otras cosas,
hemos logrado transferir gran parte de los resultados obtenidos de diferentes investigaciones.
Resalto un proyecto polémico sobre la bioprospección y biopiratería. Se trataba de colectar y
analizar una serie de plantas que la gente reconoce tienen propiedades curativas, y en caso de
encontrar alguna sustancia activa, los beneficios se
distribuirían de manera equitativa entre los actores participantes (academia, comunidad, empresa).
Esta situación no fue aceptada por las comunidades tsotsiles y tseltales con quienes se platicó. El
proyecto no fue realizado y hoy en día desconocemos si alguna de esas especies aún prevalece,
se extinguió o puede contener alguna sustancia
activa para curar alguna enfermedad.
Con ello considero que debe existir común
acuerdo, interés mutuo para realizar las investigaciones que ambas partes deseen. Actualmente, la mayoría de las comunidades están conscientes y convencidas de la importancia de los
estudios, siempre y cuando tengan un beneficio
directo en su vida.

CIENCIA UANL / AÑO 26, No.120 julio-agosto 2023

55

�CIENCIA DE FRONTERA

La complementariedad se vuelve una práctica común y nos lleva a un buen entendimiento
de diferentes fenómenos que ocurren en la naturaleza. Además, una cosa muy importante es
el compromiso, que realmente te interese, no
sólo buscar el beneficio de publicar el artículo,
o sumar puntos para concursar por apoyos, sino
realmente tener la convicción de apoyar al otro.

¿Qué le ha dado a la doctora Camacho la
Universidad Intercultural de Chiapas (UNICH)
y usted qué le ha dado a la institución?

¿Qué labores de vinculación ha hecho en la difusión
de estos conocimientos?
Como mencioné anteriormente, el proceso de vinculación comunitaria es permanente, se trata de involucrarse de manera abierta con la gente, apoyar en
labores cotidianas, consultar todo tipo de acciones. Para nosotros, establecer
vínculos con las comunidades locales significa reconocer primero que ellos tienen conocimientos valiosos que complementan nuestra labor. De esta manera
se fortalece la relación y ellos se sienten valorados, creando un apoyo mutuo y
reciproco.
Organizamos talleres comunitarios participativos en los que compartimos
conocimientos que hemos investigado. Asimismo, las caminatas y los transectos de identificación de especies son una herramienta idónea para difundir,
retroalimentar y ratificar o cambiar posturas de manera colectiva. Las personas
comparten sus saberes sobre nombres de plantas, usos, cualidades. Cantos de
aves, festividades y rezos para siembras y cosechas son algunos otros conocimientos que nos comparten, y nosotros retroalimentamos con la información
científica que desarrollamos.

56

CIENCIA UANL / AÑO 26, No.120, julio-agosto 2023

La comunidad estudiantil y colegas de la UNICH
me alimentan todos los días, diferentes formas
de pensar, interpretar y dar respuesta a una realidad son parte de la gran enseñanza que me
ha dejado. Actualmente no concibo una visión
única ante un fenómeno, considero que existe
una fuerte relación entre los recursos naturales
y culturales que poseen los pueblos originarios.
Nos platican de una bromelia (epífita, Tillandsia
guatemalensis o T. eazii) y pareciera sólo de interés biológico o de conservación, cuando en
realidad es también una especie sagrada para
los pobladores.

Descarga aquí nuestra versión digital

O por ejemplo, lo que conocemos como
milpa (asociación maíz-frijol-calabaza-chile),
no es simplemente una parcela para obtener
alimento, también posee elementos de la cosmovisión indígena al mantener rezos y prácticas culturales que provean de suficiente lluvia y
eviten enfermedad a las familias. Es así que en
la actualidad nos enfocamos en la investigación
de diferentes procesos bioculturales presentes
en cada comunidad.

CIENCIA UANL / AÑO 26, No.120 julio-agosto 2023

57

�SUSTENTABILIDAD ECOLÓGICA

Sustentabilidad Ecológica

Una mirada a Gaia,
el planeta Azul
Pedro César Cantú-Martínez*

Hace cincuenta y tres años, en 1972, en
Estocolmo, Suecia, se hacía un contraste
del actuar de la sociedad humana frente a la
biosfera, analizando los estragos e impactos
ambientales que procedían del crecimiento
poblacional y la contaminación proveniente de
las actividades productivas, cuya finalidad era –y
sigue siendo– satisfacer las demandas cada vez
más aumentadas de una sociedad consumista
y carente de conocimiento (Cantú-Martínez,
2015). Esto derivó en la concientización de que el
mundo se erigía como una nave espacial, la cual
se estaba vulnerando y era imperativo protegerla
y preservarla para subsistir.

*Universidad Autónoma de Nuevo León, San Nicolás de los Garza, México.
E-mail: cantup@hotmail.com

la
ya
A
ra
ar
Ib
l
e
ich
M
ela
ng
Á
n:
ció
a
str
Ilu

58

CIENCIA UANL / AÑO 26, No.120, julio-agosto 2023

CIENCIA UANL / AÑO 26, No.120 julio-agosto 2023

59

�SUSTENTABILIDAD ECOLÓGICA

La Tierra –como planeta– cuenta con alrededor de 4,500 millones de años, y a lo largo
de este lapso ha tenido incesantes cambios de
manera gradual, los cuales han permitido documentar cómo los “continentes se desplazaron; la
placa de hielo creció y menguó; las temperaturas aumentaron y disminuyeron; surgieron especies, evolucionaron y se extinguieron” (Lovelock,
2009:10). Dando así una configuración particular
al planeta capaz de dar y proporcionar sustento
a las distintas formas de vida que conocemos, a
las que Lovelock denomina como Gaia.

EL ORIGEN DE GAIA,
EL PLANETA AZUL
La historia del planeta azul, Gaia –Tierra–, se remonta científicamente a la génesis del universo, el cual tuvo su origen hace 100
millones de años, en una condición en la que una gran cantidad
de energía –a mayúsculas temperaturas– se expandió y se enfrió
paulatinamente, formando así las estructuras que hoy en día denominamos galaxias (Portilla, 2011). Según datos, en una nebulosa
solar se congregó inicialmente la masa que formó el sistema solar
debido a una onda de expansión que se originó por una parte remanente de una supernova (Echeverri, 2020).

Sin embargo, en tan sólo una insignificante
fracción de este tiempo, por ejemplo, la temperatura media de la superficie terrestre ha aumentado aproximadamente 0.8°C en los últimos 100
años, según los registros de temperatura que se
remontan a finales del siglo XIX; y casi 0.6°C de
este calentamiento tuvieron lugar en los pasados 30 años. Lo anterior se ha caracterizado tangiblemente por contar con niveles atmosféricos
de bióxido de carbono por arriba de los umbrales
convenientes, por la acidez de las aguas oceánicas y cuerpos de agua dulce, la alteración de
las masas de vegetación, los volúmenes de aire
contaminados, la pérdida de biodiversidad, la
cantidad estratosférica de agua sucia y los millones de kilómetros cuadrados de suelo alterados,
por nombrar algunas evidencias (Latour, 2020).

Por esto el trayecto de la conformación del planeta no está forjado a la medida del ser humano, quien sólo tiene una comprensión
elemental de ésta y de otros aspectos relacionados con la existencia de la vida en ella; mientras tanto, los científicos tratan de
explicar la existencia del planeta al que la humanidad nombra su
morada. En este sentido, Verstappen (2019) comenta que el ser
humano constantemente se ha cuestionado sobre el origen del
planeta azul, pero particularmente cómo fue la génesis de la vida,
la cual se estableció y se ha diversificado desde hace 3.5 millones
de años. A la par, también ha representado una ardua labor el poder precisar qué es la vida, una tarea aún inconclusa; pero lo que
sí sabemos es que la vida tiene sus fundamentos en mecanismos
sumamente complejos y algunos no develados todavía.

La génesis de todo lo anterior se encuentra en
el avance de las fronteras urbanas e industriales
que han irrumpido en la naturaleza, y no obstante
la evidencia, aún se sigue discutiendo la actualidad de los vínculos existentes y sus efectos.
Mientras tanto, se continúan multiplicando las
acciones enfocadas a deteriorar el ambiente
y comprometer el potencial del capital natural
para las siguientes generaciones. Esto se torna
relevante, ya que se ha observado paulatinamente que el planeta comienza a reaccionar a nuestras acciones imprudenciales. Es así que en el
presente manuscrito abordaremos el origen del
planeta azul, la teoría de Gaia, como la causa del
agotamiento del planeta, para culminar con algunas consideraciones finales.

60

CIENCIA UANL / AÑO 26, No.120, julio-agosto 2023

CIENCIA UANL / AÑO 26, No.120 julio-agosto 2023

61

�SUSTENTABILIDAD ECOLÓGICA

El hecho de que la vida esté presente en la Tierra
hace que se destaque de otros planetas en el universo observable de una manera especial. Todo inicia
con las sustancias químicas que componen la vida,
que en su generalidad tienen su origen en las entrañas del universo. De tal forma que la materia viviente
está constituida por los mismos componentes que
en alguna ocasión formaron átomos en las estrellas
(Ortega-Gutiérrez, 2015). La base de todos los seres
vivos está establecida por elementos distintos, pero
de manera particular sólo algunos conforman 99% de
la masa total: carbono, hidrógeno, oxígeno, nitrógeno, azufre, fósforo, calcio, magnesio, potasio y sodio
(Watanabe, Martini y Ohmoto, 2000).
De esta manera, la formación de moléculas orgánicas en el medio espacial ha podido conducir a la aparición de planetas que sustenten la vida. No obstante,
aunque la comunidad científica haya descubierto una
gran cantidad de sistemas planetarios, la vida fuera
de la Tierra, o al menos la vida simple o compleja, parece ser un acontecimiento muy raro.
Por otra parte, Gaia, el planeta azul, denominado
así por la apariencia que tiene al ser visto desde el espacio, se sustenta en que la mayor parte de la superficie está cubierta por agua –es decir, dos terceras partes– que se alberga en los océanos, mares, lagos, ríos,
pero también aquella otra existente en la atmósfera
como vapor de agua (Casierra-Posada, 2017). De ahí
el hecho de la gran relevancia de este líquido para
la subsistencia de la química de la vida terrestre, un
elemento imprescindible para el funcionamiento,
evolución y prolongación de la existencia misma, tal
como la conocemos hasta este momento.
La teoría de Gaia –que evoca la naturaleza– parte de los estudios que James Lovelock (1979) llevó
a cabo sobre los mecanismos y procesos de carácter fisiológico que propiamente están regulados en
nuestro planeta. Con estas investigaciones manifestó la posición de que la Tierra se erige como un
organismo en el que todos los constituyentes físicos, químicos y biológicos son componentes de una
vasta existencia que organizadamente cuenta con la
fuerza vital que le permite constituirse en una entidad viviente con propiedades insospechadas.
De hecho, Lovelock (1979) determina que Gaia
está constituida por distintas dimensiones: litósfera, hidrósfera, atmósfera y biosfera, que forman un

62

sistema orgánico autorregulado donde subsiste una
retroalimentación permanente y vinculante, que se
encarga de preservar el ambiente fisicoquímico de
manera perfecta para sustentar la vida en el planeta.
De hecho, esto tiene fundamento en la postura expresada por Monod (1970), quien refiere las cualidades que ostenta la vida en el planeta, y que se suscriben en su obra El azar y la necesidad.
En este libro, Monod (1970) detalla que en la naturaleza propia que da génesis a Gaia, existe la teleonomía, morfogénesis autónoma y finalmente la invariancia reproductiva. Siendo en primera instancia la
teleonomía, la preexistencia de un propósito que se
haya en la estructura íntima de sus componentes. En
tanto, la morfogénesis autónoma refiere a las fuerzas internas que se conjugan en su seno y dan pie a
su configuración. Mientras, la invariancia reproductiva da cuenta de la transmisión de aquellas cualidades
e información a sus elementos constituyentes, para
ajustarse en el tiempo y perpetuar la vida, es decir,
vida que se organiza y se autoconstruye a sí misma.
A lo anterior habrá que agregar que la existencia
de la teoría de Gaia también puede sostenerse al
contemplarla como una unidad totalmente organizada que cuenta con una malla de múltiples procesos,
interacciones y trasformaciones que son capaces de
crear y echar abajo sus propios elementos. A este
mecanismo se le conoce como autopoiesis, y fue
establecido por Varela, Maturana y Uribe (1974) en
su artículo titulado “Autopoiesis: The organization of
living systems, its characterization and a model”. Maturana y Varela (1994), tiempo después, indican que
cuando se observa nacer un nuevo sistema, brota
además el medio, señalado éste como la propiedad
de complementariedad operacional que a manera
de estrategia el sistema posee –en este caso Gaia–
para llevar a cabo cambios de manera discreta, mientras su organización se mantiene en el ámbito de la
cooperación, homeostasis y aprovechamiento de la
materia y energía.

GAIA SE AGOTA
A partir de la década de los setenta del siglo pasado, se estableció un amplio consenso del surgimiento de una crisis de
carácter global que evidentemente deriva de otras dificultades bastante críticas que coexisten simultáneamente: económica, energética, alimentaria y, por supuesto, ambiental, y
como se ha señalado, se trata de una crisis civilizatoria. Ésta
es descrita por Bartra (2013:26) elocuentemente al indicar:
La humanidad enfrenta una emergencia polimorfa,
pero unitaria. Una gran crisis cuyas sucesivas, paralelas
o entreveradas manifestaciones conforman un periodo
histórico de intensa turbulencia, una catástrofe cuyas
múltiples facetas tienen, creo, el mismo origen y se retroalimentan, se entreveran; un estrangulamiento planetario.

A lo que Lander (2020) agrega puntualmente, al señalar
que se están echando abajo los medios que hacen viable
la producción y reproducción de la vida en Gaia. Esta crisis
de orden sistémica que se extiende globalmente ahonda
las desigualdades y está promoviendo el trastorno climático, y ha originado una gran perplejidad sobre el futuro que
nos depara. Esencialmente, porque ha quedado a la zaga
todo escepticismo sobre el escenario que nos depara y las
consecuencias que sobrevendrán. Entre los efectos que se
cuantifican ahora tenemos el cambio climático, la pérdida de
diversidad biológica, el debilitamiento de la capa de ozono
en la estratosfera, la contaminación, la deforestación, entre
otras condiciones que están mermando la biocapacidad de
Gaia (Colomés y Valenzuela, 2020).

Es decir, el planeta, juntamente con sus elementos,
actúa de forma organizada, autónoma y dotada de una
capacidad excepcional para desconstruirse, construirse y reconstruirse, en otras palabras, reproducirse, para
adecuarse a los constantes cambios. En vista de lo anterior, Gaia emanaría de los biotopos y biocenosis que
conforman los diversos ecosistemas, y que se encuentran en una considerable simbiosis (De Castro, 2013).
CIENCIA UANL / AÑO 26, No.120, julio-agosto 2023

CIENCIA UANL / AÑO 26, No.120 julio-agosto 2023

63

�SUSTENTABILIDAD ECOLÓGICA

CONSIDERACIONES FINALES
La promulgación de un desarrollo sustentable es hasta
ahora meramente una quimera, ya que los estragos
ambientales son dificultosamente resarcibles y la
restauración de éstos es totalmente imposible e
impensable en Gaia. Todo esto parece confirmar
que las continuas reuniones internacionales donde
se hace un dispendio de millones de dólares para
congregar académicos, científicos, acceder a
conferencias y a la firma de acuerdos globales son
meramente infructuosas.

Debemos entender que la capacidad biológica a la que nos
referimos es aquélla que los sistemas naturales ostentan para
generar los materiales necesarios para la subsistencia y equilibrio
de Gaia, también se representa por la solvencia para asimilar
los residuos producidos por las actividades productivas del ser
humano y que están suscitando un gran impacto socioambiental,
que augura un porvenir sombrío por el ecocidio que se está
promoviendo. En este sentido, Wheeler (1971), desde la década
de los setenta, interpretaba como una ecodestrucción que se
generaba por la ambición de exiguos beneficios marginales;
más adelante Broswimmer (2002) lo concibe como una visión
pavorosa de efectos aglomerados de la crisis civilizatoria que
están desencadenando una extinción masiva y pérdida de
hábitat, y que es provocada por el propio ser humano.

Lo inverosímil de esta situación es que, no
obstante que se cuenta con el conocimiento y el
consenso internacional, persisten los modelos de
vida humana depredadores sobre Gaia, por lo cual se
está perdiendo la batalla para detener este camino
que nos está conduciendo al suicido ambiental, que
debemos razonar como aquella acción en la cual el
ser humano está destruyendo la vida de su entorno
natural, la de sus semejantes y la suya propia con
plena conciencia.

Por otra parte, este ecocidio también es descrito por
Valqui et al. (2021:12), y lo ilustran de la siguiente manera:
“Esta destrucción planetaria revela la quiebra sistémica del
metabolismo de seres humanos entre sí, y de éstos con la
madre naturaleza, y por ende la aniquilación capitalista de
la compleja unidad dialéctica de la humanidad y la madre
naturaleza”. Aseverando además que se están vislumbrando de
manera más tangible los escenarios del fin de la vida. Aspecto
que Ramírez (2011:17) argumentó de la siguiente manera:
“Tenemos la sospecha, y valga al menos como hipótesis, de
que la respuesta humanista a nuestros desmanes resulta
insuficiente, insustancial, quizás contradictoria, si no es que
meramente ideológica”.

REFERENCIAS
Bartra, A. (2013). Crisis civilizatoria. En: R. Ornelas (coord.).
Crisis civilizatoria y superación del capitalismo. México:
Universidad Nacional Autónoma de México.
Broswimmer, F.J. (2002). Ecocide. A Short History of the Mass
Extinction of Species. Sterling: Pluto Press.
Cantú-Martínez, P.C. (2015). Ascenso del desarrollo
sustentable. De Estocolmo a Río +20. Ciencia UANL.
18(75):33-39.
Casierra-Posada, P. (2017). Planeta Agua en lugar de Planeta
Tierra. Pensamiento y Acción. 23:103-111.
Colomés, N.M., y Valenzuela, V.H. (2020). Ecología política
y crisis civilizatoria: una revisión necesaria para el debate
sociomedioambiental. Utopía y Praxis Latinoamericana.
25(9):70-80.
De Castro, C. (2013). En defensa de una teoría Gaia orgánica.
Ecosistemas. 22(2):113-118.
Echeverri, M. (2020). El Planeta Azul: la Tierra. Disponible en:
https://www2.utp.edu.co/planetario/inicio/el-planeta-azulla-tierra.html

Estas reflexiones denotan cada vez más la alarmante y
creciente desconfianza respecto al comportamiento del ser
humano. Ya que a pesar del reconocimiento de las devastaciones
llevadas a cabo sobre Gaia, éstas no se han frenado, por el
contrario, se han intensificado.

64

CIENCIA UANL / AÑO 26, No.120, julio-agosto 2023

CIENCIA UANL / AÑO 26, No.120 julio-agosto 2023

Lander, E. (2020). Crisis civilizatoria. Experiencias de los
gobiernos progresistas y debates en la izquierda latinoamericana.
Quito: FLACSO.
Latour, B. (2020). La sfida di Gaia. Milano: Meltemi Editore.
Lovelock, J. (1979). Gaia. A new look at life on earth. Oxford.
Oxford Universty Press.
Lovelock, J. (2009). La tierra se agota. Barcelona: Ed. Planeta.
Maturana, H., y Varela, F. (1994). De máquinas y seres vivos.
Santiago de Chile: Editorial Universitaria.
Monod, J. (1970). El azar y la necesidad. Barcelona: Ed. Orbis.
Ortega-Gutiérrez, F. (2015). El origen geológico de la vida: una
perspectiva desde la meteorítica. TIP Revista Especializada en
Ciencias Químico-Biológicas. 18(1):71-81.
Portilla, J.G. (2011). El planeta tierra como un receptáculo de
vida: ¿un planeta corriente o una rareza en el universo? Acta
Biol. Colomb. 16(3):3-14.
Ramírez, M.T. (2011). Humanismo para una nueva época. Nuevos
ensayos sobre el pensamiento de Luis Villoro. México: Siglo
Veintiuno Editores.
Valqui, C., Manzano, M.A., Quintero, D.M., et al. (2021). Las
Humanidades ante la crisis civilizatoria del Siglo XXI: una
contribución crítica de la complejidad dialéctica. Dialektika
Revista de Investigación Filosófica y Teoría Social. 3(6):11-24.
Varela, F.G., Maturana, H.R., y R. Uribe, R. (1974). Autopoiesis:
The organization of living systems, its characterization and a
model. Biosystems. 5(4):187-196.
Verstappen, H. (2019). El planeta Tierra y la humanidad.
Investigaciones Geográficas. 100:1-9.
Watanabe, Y., Martini, J., y Ohmoto, H. (2000). Geochemical
evidence for terrestrial ecosystems 2.6 billion years ago.
Nature. 408:574-578.
Wheeler, H. (1971). Ecocatastrophe. En: C. Fadiman y J. White
(eds.). Ecocide and thoughts toward survival. Santa Barbara:
Center for the Study of Democratic Institutions.

Descarga aquí nuestra versión digital

65

�Ciencia en breve

De imitadores, descubrimientos y calentamiento global
LUIS ENRIQUE GÓMEZ VANEGAS*
CIENCIA EN BREVE

*Universidad Autónoma de Nuevo León, San Nicolás de los Garza, México.
Contacto: luis.gomezv@uanl.mx

Los autores del estudio también han comprobado que los
murciélagos de esta especie
emiten el sonido de avispón
cuando los humanos intentan
atraparlos. Parece obvio, por
tanto, que estos murciélagos
recurren a esa estrategia cada
vez que se sienten amenazados
por un depredador potencial. El
estudio, titulado “Bats mimic
hymenopteran sounds to deter
predators”, aparece en la revista académica Current Biology
(fuente: Amazings).
Y ya que hablamos de amenazas, déjame contarte sobre
una un equipo internacional de
especialistas que ha evaluado el
estado de conservación de la población de reptiles a nivel mundial.
Los expertos, del Consejo
Nacional de Investigaciones
Científicas y Técnicas (Conicet), de Argentina, y de otras

Es bien sabido que en la naturaleza existen animales que pueden
imitar los colores de su entorno,
incluso el canto de otras especies.
Lo que no se sabía es que los murciélagos de la especie Myotis
myotis fueran capaces de copiar
y utilizar el sonido de un insecto
a voluntad para engañar a otros
animales y beneficiarse de la situación.
Un tipo relativamente común
de mimetismo es el de la especie

66

que ahuyenta a sus depredadores
haciéndose pasar por otra más
peligrosa, a la que éstos no atacan. Típicamente, el engaño se
logra mediante la apariencia visual. Ahora, el equipo de la Universidad de Nápoles Federico II
en Italia, ha descubierto el insólito caso de mimetismo acústico
del murciélago Myotis myotis.
Esta especie imita con gran
habilidad el zumbido de un insecto venenoso, concretamente

partes del mundo, han tomado
los parámetros de la Unión Internacional de la Conservación
de la Naturaleza (IUCN, por
sus siglas en inglés), una organización no gubernamental que
estableció una serie de criterios
que permiten evaluar el estado
de conservación de las especies,
para estudiar datos e información específica de 10,200 variedades de reptiles y evaluaron
que, de ese total, 1,829 se encuentran amenazadas.
Según el equipo, pese a la
enorme diversidad, los reptiles
están expuestos, en líneas generales y a gran escala, a peligros
similares a los sufridos por otros
grupos de vertebrados terrestres
como aves y mamíferos. La destrucción del hábitat por la expansión agrícola, el desarrollo urbano, la introducción de especies
invasoras y el tráfico de animales
con fines comerciales se destacan
entre las principales amenazas a

nivel global. Pero cada región tiene su particularidad.
Los resultados de la investigación, titulada “A global reptile assessment highlights shared
conservation needs of tetrapods”,
y publicada en Nature, ponen de
relieve que, aunque se dispone de
evaluaciones integrales del riesgo
de extinción para aves, mamíferos
y anfibios desde hace más de una
década, hasta ahora los reptiles no
habían sido estudiados bajo estos
parámetros. Esta es la primera
evaluación integral en la que se
utilizan los criterios de la IUCN
para esbozar el estado de situación a nivel mundial de los reptiles y que permitiría poder planear
acciones futuras para ayudar a la
conservación de las especies amenazadas (fuente: CONICET.CC
BY 2.5 AR).
Uno de los reptiles que más
miedo genera es la serpiente (niéguenmelo), pero también algu-

un avispón, para lograr que los
búhos, depredadores habituales
de ellos, desistan de intentar comérselos. Aunque el engaño no
sea perfecto, ya que si el búho
atacante se acerca lo suficiente o
mira más detenidamente se dará
cuenta de que el aspecto de su
presa potencial no es el de un
avispón, puede bastar para que
el depredador prefiera no correr
riesgos o pierda un tiempo vital
que permita al murciélago escapar con éxito.

CIENCIA UANL / AÑO 26, No.120, julio-agosto 2023

CIENCIA UANL / AÑO 26, No.120, julio-agosto 2023

67

�CIENCIA EN BREVE

nas dudas, por ejemplo, como no
tienen oídos externos, muchos
creemos que son sordas y que
sólo pueden sentir las vibraciones
a través del suelo y dentro de su
cuerpo. En ese tenor, unos expertos han investigado hasta qué punto dicha percepción está limitada
de ese modo. La investigación
“Sound garden: How snakes respond to airborne and groundborne sounds”, que aparece en PLoS
ONE, es la primera de su tipo
usando serpientes no anestesiadas
y capaces de moverse.
El equipo de la Universidad de
Queensland, en Australia, empleó
como sujetos de estudio a 19 ejemplares que representaron cinco familias genéticas de reptiles. Para
el estudio reprodujeron un sonido
que producía vibraciones en el
suelo, y otros dos que sólo eran
aéreos. De esta forma, pudieron
probar ambos tipos de “audición”:
la táctil, a través de las escamas
del vientre de las serpientes, y la
aérea, a través de su oído interno.
Cada sonido se emitía en tres diferentes tonos, de uno en uno.
Los experimentos se realizaron en una habitación insonorizada, para que no llegasen
ruidos indeseados del exterior.
Los científicos observaron aten-

68

tamente las reacciones de cada
serpiente. Los resultados demuestran que, efectivamente, las
serpientes reaccionan a las ondas
sonoras transmitidas por el aire,
eso significa que muy probablemente también perciben la voz
humana.
Cabe aclarar que las reacciones concretas de las serpientes
ante los sonidos dependían mucho de la especie a la que pertenecía cada una de ellas. La
mayoría tendía a alejarse del sonido, con mayor o menor urgencia. Una, sin embargo, tendía a
moverse hacia éste. Esta diferencia puede deberse a que esta última es de gran tamaño corporal y
de hábitos nocturnos, y no suele
ser víctima de depredadores, por
lo que probablemente no necesi-

ta ser tan
cautelosa
como las
otras que
sí sufren
habitualm e n t e
una fuerte amenaza de sus
depredadores (fuente: NCYT).
Y si de descubrimientos se
trata, pues aquí está éste: se ha
hecho el primer registro de cierto
parásito en el mundo, se trata de
un nematodo hallado en las raíces
y tierra circundante de un pasto
endémico de la Pampa de Achala,
una zona de las sierras de Córdoba
en Argentina.
Un equipo de investigadores ha
evaluado si el gusano recientemente caracterizado parasita cultivos
como el trigo o el maíz, como lo
hacen otras especies de la misma
familia, y ha analizado su potencial
riesgo
para la actividad agrícola.

CIENCIA UANL / AÑO 26, No.120, julio-agosto 2023

Los nematodos son gusanos redondos con miles de
especies en el mundo.
Dentro de ese grupo
se inscribe el Punctodera achalensis,
descubierto
por
una investigadora
de la Universidad
Nacional de Córdoba (UNC). Según se trate, estos
parásitos pueden
ser microscópicos
o visibles a simple
vista.
Es un grupo muy
diverso, con distinta
modalidad de alimentación: algunos consumen
microorganismos y otros son
parásitos de animales, del ser humano (con importancia sanitaria),
de insectos (benéficos, por su capacidad para controlar plagas) y de
plantas (cultivos, ornamentales y
nativas).
En el caso de los de plantas, por
lo general invaden las raíces. En el
lugar donde es atacada, la raíz pierde la capacidad de absorber agua
y nutrientes. Eso puede ocasionar
perjuicios graves, e incluso llegar
a matarla. Algunos tipos pueden
producir daños muy severos en la
agricultura. El nematodo recientemente descubierto pertenece a esta
clase que parasita vegetales, según
el estudio “Punctodera achalensis
n. sp. (Nematoda: Punctoderidae),
a new cyst nematode from Argentina”, publicado en el European
Journal of Plant Pathology, invade las raíces de una gramínea, una
pastura endémica de la zona, y se
alimenta del contenido celular. Al
momento de su hallazgo no había

Sin duda las plagas en
los cultivos son preocupantes, pero otra cosa
que debe preocuparnos
es el calentamiento
global. De hecho,
unos científicos han
realizado simulaciones de química
relacionada con el
clima para evaluar
el impacto de las
emisiones oceánicas de compuestos
halogenados (yodo,
bromo y cloro) sobre el metano de la
atmósfera, el segundo
gas que más contribuye
al calentamiento global
del planeta tras el dióxido de
carbono.

registros de su existencia en el
mundo.
De acuerdo a la descripción
del equipo de investigación, estos
nematodos surgen de un huevo y
las larvas ingresan a la raíz de la
planta. En el caso de las hembras,
a medida que se van alimentando
adquieren una forma globosa, y
al hacerse tan grandes, el extremo
posterior del cuerpo sobresale del
tejido radical y queda en contacto
con el suelo. Es lo que se observa
sobre la superficie de la raíz.
Mientras la hembra está viva
es de color blanco o amarillento,
pero cuando muere se torna marrón, la pared de su cuerpo se hace
más resistente y se transforma en
un quiste que en su interior puede
contener entre 200 y 300 huevos
(fuente: Argentina Investiga).

CIENCIA UANL / AÑO 26, No.120, julio-agosto 2023

El trabajo es del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) en España, se titula
“Reactive halogens increase the
global methane lifetime and radiative forcing in the 21st century”, y aparece en Nature Communications. Los resultados de la
investigación revelan que la emisión de yodo, bromo y cloro a lo
largo del siglo ha incrementado el
tiempo de vida y el efecto invernadero del metano entre 6 y 9%.
El metano es el gas reactivo
de efecto invernadero más abundante. Sin embargo, a diferencia
del dióxido de carbono (CO2),
sí tiene una química activa en
la atmósfera. Los modelos de
clima actuales subestiman el
tiempo de vida del metano, indicando con ello que aún existen
incertidumbres en sus procesos
de emisión y eliminación de la
atmósfera.

69

�CIENCIA EN BREVE

Los halógenos oceánicos se
producen por la actividad biológica y las reacciones fotoquímicas en la superficie del océano,
desde donde se transfieren a la
atmósfera. Según los investigadores, el aumento de la concentración de metano debido a los
halógenos a final de siglo será
equivalente al aumento del metano en la atmósfera durante las
últimas tres a cuatro décadas.
El estudio muestran que la
inclusión de las emisiones y química de estos compuestos incrementa el tiempo de vida atmosférico del metano y, con ello, la
brecha existente actualmente entre las estimaciones por modelo
y las observaciones del tiempo
de vida del metano en la atmósfera se reduce (fuente: CSIC).
Con esas noticias parece que
ahora la misión de todos es protegernos del sol, porque cada
día nos pega con más fuerza.
Pero te has preguntado, ¿cómo
se protegen las plantas? Una investigación revela cuál es la primera barrera de protección
de los vegetales frente a la
radiación ultravioleta.

La cutícula
–la parte más
externa de las
plantas, que actúa como interfase entre ésta y
el medio externo–tiene un papel
relevante en la
agricultura. Ya han
sido demostradas
sus propiedades hídricas, para evitar
la pérdida de agua,
o mecánicas, frente
al agrietado de los
frutos, así como su
participación en la
protección ante patógenos.
Científicos de la
Universidad de Málaga (UMA) y el Consejo Superior de Investigaciones Científicas
(CSIC), en España, han dado
un
paso

más en su estudio, identificándola como la primera barrera de
protección de las plantas frente
a la radiación ultravioleta (UV),
en concreto, ante la UV-B (entre 280 y 310 nanómetros) que,
aunque representa sólo 2% de
la luz solar incidente, es potencialmente nociva para las plantas, pudiendo dañar los tejidos
e, incluso, alterar el material
genético.
Con este estudio, “Radiationless mechanism of UV deactivation by cuticle phenolics
in plants”, publicado en Nature Communications, se ha demostrado que la protección es
ya mayor a 90% en la mayoría
de los vegetales, gracias a la
estructura de la cutícula y que
esta defensa se debe, fundamentalmente, a unos compuestos
fenólicos, denominados ácidos
cinámicos, localizados a bajas
concentraciones desde hace millones de años en la membrana
cuticular.

70

CIENCIA UANL / AÑO 26, No.120, julio-agosto 2023

Asimismo, en esta investigación se ha descrito el mecanismo de fotoprotección,
evidenciando que se trata de
un proceso de rotación a través
de un doble enlace debilitado
tras la absorción de la radiación UV, “extraordinariamente
rápido” –con una duración de
una billonésima de segundo–
y, además, cíclico, lo que permite mantener la protección a
nivel cuticular de forma continuada (fuente: Universidad de
Málaga).
Otras que también están sufriendo el calentamiento son
las algas marinas, pues su distribución se está viendo afectada debido al aumento de la
temperatura del mar, que entre
otros factores está dañando el
crecimiento de estos organismos y provocando desequilibrios en los ecosistemas marinos en las últimas décadas.En
el estudio “A spatially-modelled snapshot of future marine

CIENCIA UANL / AÑO 26, No.120, julio-agosto 2023

macroalgal assemblages in southern Europe: Towards a broader
Mediterranean region?”, publicado en la revista Marine Environmental Research , los científicos han predicho los cambios
que se producirán en las comunidades de macroalgas por culpa del cambio climático global.
Este estudio pionero se centra
en la zona marítima del litoral
del mar Cantábrico, en España.
El principal resultado es que
la costa cantábrica se parecerá
más a la costa mediterránea, al
aumentar la presencia de especies con una afinidad más meridional, es decir, más de aguas
cálidas. En cambio, la costa de
Galicia (España) mantendrá su
comunidad, al menos durante
un tiempo.
El efecto del cambio climático sobre la distribución de
las especies ha sido objeto de
muchas investigaciones recientes, pero el enfoque a nivel de
comunidad sigue estando poco

71

�CIENCIA EN BREVE

estudiado. Por ello, esta
investigación aplica por
primera vez un modelo
para predecir los cambios
en las comunidades de
macroalgas submareales
en el norte de la península ibérica, desde Galicia
hasta el País Vasco, bajo
ciertos escenarios climáticos para dentro de cincuenta o cien años.
El grupo de investigación tiene claro que las
algas son muy sensibles
a cualquier variación
ambiental producida por
los efectos del cambio
climático. Y, por lo tanto, podrían ser buenos
indicadores de éste y de
sus efectos en el resto
de ecosistemas marinos
(fuente: UPV/EHU).
Sin embargo, la preocupación no sólo es debajo del mar, también en
tierra firme. De hecho,
un estudio ha sacado a
la luz una preocupante

anomalía en la tasa de
muertes de árboles. Éstas son más abundantes
desde la década de 1980
que antes. El fenómeno
se ha detectado y medido en las selvas de un
continente, pero probablemente esté ocurriendo en otros lugares.
El estudio, de la Universidad de Oxford en el
Reino Unido, aparece en
la revista Nature, bajo
el título “Tropical tree
mortality has increased
with rising atmospheric
water stress”. Según los
autores, desde la década de 1980, la tasa de
muerte de los árboles
tropicales de las selvas de Australia ha sido
mayor que la de antes,
aparentemente
debido a efectos climáticos
nocivos. También han
determinado que la tasa
de mortalidad de esos
árboles tropicales se ha
duplicado en los últimos

35 años, a medida que el
calentamiento global aumenta el poder de desecación de la atmósfera.
El deterioro de esos
bosques reduce la biomasa y el almacenamiento de carbono, lo
que deja libre más dióxido de carbono que, con
su efecto invernadero,
hace cada vez más difícil
mantener las temperaturas globales por debajo
de la máxima tolerable
exigida por el Acuerdo
de París, en el marco
de las Naciones Unidas
que establece las medidas a tomar para reducir
las emisiones de gases
con efecto invernadero
y evitar que el calentamiento global sobrepase
un umbral preocupante.
El equipo ha constatado que desde la década de 1980 los árboles
viven alrededor de la
mitad de tiempo, lo cual

es un patrón consistente en todas
las especies y lugares de la región. Otras investigaciones en la
región del Amazonas también sugieren que allí las tasas de mortalidad de los árboles tropicales
están aumentando, pero la causa
aún no está clara (fuente: Amazings).
Siguiendo con los árboles, te
cuento que cada año, el mundo
pierde unos 10 millones de hectáreas de bosque (una superficie
del tamaño de Islandia) a causa
de la deforestación. A ese ritmo,
algunos científicos predicen que
los bosques del mundo podrían
desaparecer en 100 o 200 años.

72

CIENCIA UANL / AÑO 26, No.120, julio-agosto 2023

Sin embargo, en un esfuerzo
por ofrecer una alternativa respetuosa con el medio ambiente y
que genere pocos residuos, investigadores del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT), en
Estados Unidos, han preparado
una técnica para generar en el laboratorio material vegetal calificable como madera, lo que podría
permitir “cultivar” un producto
de este material, por ejemplo,
una mesa, sin necesidad de talar
y procesar la madera, etcétera.
Estos investigadores han demostrado que, ajustando ciertas
sustancias químicas utilizadas durante el proceso de crecimiento,

CIENCIA UANL / AÑO 26, No.120, julio-agosto 2023

pueden controlar con precisión
las propiedades físicas y mecánicas del material vegetal resultante,
como su rigidez y densidad.
En el estudio “Physical, mechanical, and microstructural characterization of novel, 3D-printed,
tunable, lab-grown plant materials
generated from Zinnia elegans cell
cultures”, publicado en Materials
Today, también demuestran que,
mediante técnicas de bioimpresión en 3D, pueden cultivar material vegetal con formas y tamaños
que no se encuentran en la naturaleza y que no pueden producirse
fácilmente con los métodos agrícolas tradicionales.

73

�CIENCIA EN BREVE

La idea es cultivar estos materiales vegetales con la forma
exacta que el objeto necesita,
por lo que no es necesario realizar ninguna fabricación por
sustracción a posteriori, lo que
reduce la cantidad de energía
empleada y la de residuos generados. Todo apunta a que la
nueva técnica se podrá adaptar
fácilmente para cultivar estructuras tridimensionales a gran
escala en el ámbito industrial.
Aunque todavía está en
sus ini- cios, esta línea de
gación
y deinvestisarrollo
d e -

muestra que los materiales
vegetales cultivados en laboratorio pueden ajustarse fácilmente para que tengan características específicas, lo que
podría permitir algún día cultivar productos de madera con
las características exactas necesarias para una aplicación concreta (fuente: NCYT).
Claro que es una buena noticia, como también lo es la
siguiente. Ya vimos líneas arriba que estamos en tiem- pos
cacomplidos, la
pobla-

ción humana aumenta y el
calentamiento global no sólo
afecta los mares y las selvas,
también reduce la productividad agrícola en bastantes zonas
del mundo y cada vez es mayor
la necesidad de hallar formas de
expandir la agricultura más allá
de su alcance geográfico actual,
a fin de poder alimentarnos a
todos.
La población de la Tierra
está creciendo a tal punto que
se estima que para 2050 habrá
10,000 millones de personas
en el planeta. Al mismo tiempo, el cambio climático glo-

bal está provocando que un porcentaje nada desdeñable de tierra
cultivable se seque, mientras que
otras zonas han comenzado a perderse como consecuencia directa
o indirecta de la subida del nivel
del mar. Todo ello aumenta el interés por obtener cultivos agrícolas que toleren la sal en el suelo.
En la actualidad, cerca de 8%
de la tierra cultivable del mundo
ya no es utilizable para la agricultura debido a la contaminación por sal. Y más de la mitad
de los países del mundo están
afectados por este fenómeno. En
Egipto, Kenia y Argentina no se
puede cultivar trigo por ese motivo en una amplia extensión de
tierra. Incluso en aquellas regiones de Asia donde el arroz es do-

minante, un cereal tolerante a la
sal podría ser de gran ayuda para
el futuro suministro de alimentos, y por doble partida, ya que
éste requiere mucha menos agua
que el arroz.
Al respecto, científicos de la
Universidad de Gotemburgo, en
Suecia, han desarrollado nuevas
plantas de trigo que toleran suelos con mayores concentraciones
de sal. Tras haber mutado un tipo
de este cereal en Bangladesh,
ahora tienen semillas que pesan
tres veces más y que germinan
casi el doble que la original.
Este trigo original, que crece
en los campos cercanos a la costa
de Bangladesh, tiene cierta tolerancia a la sal en los suelos, lo

que es importante cuando cada
vez más tierras de cultivo en todo
el mundo están expuestas al agua
salada.
Al mutar las semillas de estos
campos costeros, el equipo logró
desarrollar unas 2,000 líneas de
grano. Las 35 variaciones que
mejor germinaron en diferentes
experimentos de campo y laboratorio se plantaron en un invernadero automatizado en Australia.
Allí se aplicaron diferentes concentraciones salinas a los suelos
en los que habían sido plantadas.
Esto ha permitido identificar al
trigo mejor capacitado para ser
productivo en suelos salados. El
equipo identificó asimismo qué
genes controlan la tolerancia a
la sal en la planta (fuente: Amazings).

Descarga aquí nuestra versión digital

74

CIENCIA UANL / AÑO 26, No.120, julio-agosto 2023

CIENCIA UANL / AÑO 26, No.120 julio-agosto 2023

75

�COLABORADORES

Brenda González Hernández
Psicóloga por la UASLP. Maestra en Neurociencias
por la UNAM. Doctora en Neurobiología Celular y
Molecular por el IPN. Mi área de estudio es el estado
de ánimo (corteza prefrontal y frontal e hipocampo)
y el control motor (ganglios basales), con su posible
asociación con los fitocannabinoides y endocanabinoides. Profesora-investigadora de tiempo completo de la FCB y jefa de la carrera de Licenciado en
Biotecnología Genómica. Responsable del servicio
de Psicología y Pedagogía. Líder del cuerpo académico de Genómica y patología molecular, miembro
regular de la Society for Neuroscience.

Karla Alejandra Soto Marfileño
Licenciada en Biotecnología Genómica y maestra
en Ciencias, con orientación en Microbiología, por
la UANL. Doctorante en Ciencias, con orientación
en Microbiología.

Carolina Hernández-Bautista
Biotecnóloga genómica y maestra en Ciencias, con
orientación en Inmunobiología, por la UANL. Doctorante en Ciencias, con orientación en Inmunobiología, en la FCB-UANL. Su línea de investigación es el
análisis de la actividad transcripcional de los complejos triméricos de Antp-TBP con TFIIEβ/Exd/Bip2
en cultivo celular e in vivo en D. melanogaster.

Luis Enrique Gómez Vanegas
Licenciado en Letras Hispánicas por la UANL. Diplomado en periodismo científico por la FCC-UANL.
Corrector de la revista Ciencia UANL y de Entorno
Universitario, de la Preparatoria 16-UANL.

Claudia Altamirano-Torres
Bióloga, maestra y doctora en Ciencias, con orientación en Inmunobiología, por la UANL. Investigadora y profesora en la FCB-UANL. Su principal línea
de investigación es la biología molecular y del desarrollo usando como modelo a la mosca de la fruta
Drosophila melanogaster. Candidata del SNI.
Diana Reséndez-Pérez
Química bacterióloga parasitóloga, maestra en
Biología Celular y doctora en Biología Molecular e
Ingeniería Genética por la UANL. Tiene múltiples
distinciones y ha realizado varias estancias de investigación en el Erasmus Medical Center en Rotterdam, Holanda, y en la Universidad de Basilea,
Suiza. Profesora de tiempo completo, jefa del Departamento de Biología Celular y Genética, y subdirectora Académica de la FCB-UANL. Sus líneas de
investigación son interactoma HOX en el desarrollo
de Drosophila: expresión de genes Hox en cáncer;
regulación génica mediante microRNAs en Drosophila y cáncer. Miembro de SNI, nivel II.
Elda Josefina Robles Sierra
Bióloga por la UANL. Colabora activamente con la
Asociación Civil Por Grace. Cursa el octavo semestre del Doctorado en Ciencias, con orientación en
Biotecnología, donde su tema de interés son los
efectos antidepresivos del cannabidiol en un modelo animal.

76

CIENCIA UANL / AÑO 26, No.120, julio-agosto 2023

Lucio Galaviz Silva
Químico bacteriólogo parasitólogo. Maestro en
Ciencias Biológicas y con especialidad en Parasitología y doctora en Microbiología por la UANL. Responsable del Laboratorio de Patología Molecular y
Experimental de la FCB-UANL. Profesor titular A de
tiempo completo.

María Josefa Santos Corral
Doctora en Antropología Social. Su área de especialidad se relaciona con los problemas sociales de
transferencia de conocimientos, dentro de las líneas de tecnología, cultura y estudios sociales de
la innovación. Imparte las asignaturas de ciencia y
tecnología para las RI en la Licenciatura de Relaciones Internacionales y Desarrollo Científico Tecnológico y su Impacto Social en la Maestría de Comunicación.

por el OIICE. Trabaja en la FCB-UANL y participa en
el IINSO-UANL. Su área de interés profesional se
refiere a aspectos sobre la calidad de vida e indicadores de sustentabilidad ambiental. Fundador de la
revista Salud Pública y Nutrición (RESPyN). Miembro del Comité Editorial de Artemisa del Centro de
Información para Decisiones en Salud Pública de
México.
Samantha Dalaí López
Maestra en Ciencias en Gestión Ambiental por el
IPN. Realiza investigación sobre murciélagos en el
Laboratorio de Biología de la Conservación y Desarrollo Sostenible de la FCB-UANL.
Sinue Isabel Morales Alonso
Profesor e investigador en la Escuela de Agronomía,
en el área de Sustentabilidad Agropecuaria y Bienestar Animal de la Universidad La Salle Bajío. Sus líneas de investigación son en entomología agrícola,
toxicología en insectos, control biológico y manejo
agroecológico de plagas. Miembro del SNI.

Melissa del Carmen Martínez Torres
Licenciada en Letras Hispánicas por la UANL. Editora responsable de la revista Ciencia UANL.
Nalleli Rivera Villanueva
Licenciada en Periodismo y Medios de Información
por el ITESM. Actualmente estudia la Licenciatura
en Biología en la UAY, su tema de interés son los
murciélagos.
Norma Zamora-Avilés
Doctora en Ciencias Biológicas por la Universidad
Michoacana de San Nicolás de Hidalgo. Posdoctorada en el Laboratorio de Inmunología y Virología
de la FCB-UANL. Sus líneas de investigación son en
entomología agrícola, caracterización genética de
entomopatógenos y control biológico. Miembro del
SNI.
Pedro César Cantú-Martínez
Doctor en Ciencias Biológicas por la UANL. Doctor
Honoris Causa, con la Mención Dorada Magisterial,

CIENCIA UANL / AÑO 26, No.120 julio-agosto 2023

77

�Lineamientos de colaboración
Ciencia UANL
La revista Ciencia UANL tiene como propósito difundir y divulgar la producción científica,
tecnológica y de conocimiento en los ámbitos académico, científico, tecnológico, social y
empresarial.
En sus páginas se presentan avances de investigación científica, desarrollo tecnológico y
artículos de divulgación en cualquiera de las siguientes áreas:
• ciencias exactas
• ciencias de la salud
• ciencias agropecuarias
• ciencias naturales
• humanidades
• ciencias sociales
• ingeniería y tecnología
• ciencias de la tierra

• El artículo deberá contener claramente los siguientes datos: título del trabajo, autor(es),
código identificador ORCID, institución y departamento de adscripción laboral de cada
investigador (en el caso de estudiantes sin adscripción laboral, referir la institución donde
realizan sus estudios) y dirección de correo electrónico para contacto.
• Las referencias no deben extenderse innecesariamente, por lo que sólo se incluirán las referencias utilizadas en el texto; éstas deberán citarse en formato Harvard.
• Se incluirá un resumen en inglés y español, no mayor de 100 palabras, además de cinco ideas
y cinco palabras clave.

Criterios específicos para artículos académicos
• El artículo deberá ofrecer una panorámica clara del campo temático.

Asimismo, se incluyen artículos de difusión sobre temas diversos que van de las ciencias
naturales y exactas a las ciencias sociales y las humanidades.
Las colaboraciones deberán estar escritas en un lenguaje claro, didáctico y accesible, correspondiente al público objetivo; no se aceptarán trabajos que no cumplan con los criterios
y lineamientos indicados, según sea el caso se deben seguir los siguientes criterios editoriales.

• Deberá considerarse la experiencia nacional y local, si la hubiera.
• No se aceptan reportes de mediciones. Los artículos deberán contener la presentación de
resultados de medición y su comparación, también deberán presentar un análisis detallado
de los mismos, un desarrollo metodológico original, una manipulación nueva de la materia o
ser de gran impacto y novedad social.
• Sólo se aceptarán modelos matemáticos si son validados experimentalmente por el autor.

Criterios generales
• Sólo se aceptan artículos originales, entendiendo por ello que el contenido sea producto del
trabajo directo y que una versión similar no haya sido publicada o enviada a otras revistas.
• Se aceptarán artículos con un máximo de cinco autores (tres para los artículos de divulgación), en caso de excederse se analizará si corresponde con el esfuerzo detectado en la investigación. Una vez entregado el trabajo, no se aceptarán cambios en el orden y la cantidad
de los autores.
• Los originales deberán tener una extensión máxima de cinco páginas, incluyendo tablas, figuras y referencias. En casos excepcionales, se podrá concertar con el editor responsable una
extensión superior, la cual será sometida a la aprobación del Consejo Editorial.
• Para su consideración editorial, el autor deberá enviar el artículo vía electrónica en formato
.doc de Word, así como el material gráfico (máximo cinco figuras, incluyendo tablas), fichas
biográficas de cada autor de máximo 100 palabras, código identificador ORCID, ficha de
datos y carta firmada por todos los autores (ambos formatos en página web) que certifique
la originalidad del artículo y cedan derechos de autor a favor de la UANL.
• Material gráfico incluye figuras, dibujos, fotografías, imágenes digitales y tablas, de al menos
300 DPI en formato .jpg o .png y deberán incluir derechos de autor, permiso de uso o referencia. Las tablas deberán estar en formato editable.

78

CIENCIA UANL / AÑO 26, No.120, julio-agosto 2023

• No se aceptarán trabajos basados en encuestas de opinión o entrevistas, a menos que aunadas a ellas se realicen mediciones y se efectúe un análisis de correlación para su validación.

Criterios específicos para artículos de divulgación
• Los contenidos científicos y técnicos tendrán que ser conceptualmente correctos y presentados de una manera original y creativa.
• Todos los trabajos deberán ser de carácter académico. Se debe buscar que tengan un interés
que rebase los límites de una institución o programa particular.
• Tendrán siempre preferencia los artículos que versen sobre temas relacionados con el objetivo,
cobertura temática o lectores a los que se dirige la revista.
• Para su mejor manejo y lectura, cada artículo debe incluir una introducción al tema, posteriormente desarrollarlo y finalmente plantear conclusiones. El formato no maneja notas a
pie de página.
• En el caso de una reseña para nuestra sección Al pie de la letra, la extensión máxima será
de dos cuartillas, deberá incluir la ficha bibliográfica completa, una imagen de la portada del
libro, por la naturaleza de la sección no se aceptan referencias.

CIENCIA UANL / AÑO 26, No.120 julio-agosto 2023

79

�Notas importantes

• Sólo se recibirán artículos por convocatoria, para mayor información al respecto consultar nuestras redes sociales o nuestra página web: http://cienciauanl.uanl.mx/
• Todas las colaboraciones, sin excepción, deberán pasar por una revisión preliminar, en la cual se
establecerá si éstas cumplen con los requisitos mínimos de publicación que solicita la revista,
como temática, extensión, originalidad y estructuras. Los editores no se obligan a publicar los
artículos sólo por recibirlos.
• Todos los números se publican por tema, en caso de que un artículo sea aceptado en el dictamen,
pero no entre en la publicación del siguiente número, éste quedará en espera para el número más
próximo con la misma temática.
• Una vez aprobados los trabajos, los autores aceptan la corrección de textos y la revisión de estilo
para mantener criterios de uniformidad de la revista.
• Todos los artículos de difusión recibidos serán sujetos al proceso de revisión peer review o
revisión por pares, del tipo doble ciego; los documentos se envían sin autoría a quienes evalúan, con el fin de buscar objetividad en el análisis; asimismo, las personas autoras desconocen el
nombre de sus evaluadores.
• Bajo ningún motivo serán aceptados aquellos documentos donde pueda ser demostrada la existencia de transcripción textual, sin el debido crédito, de otra obra, acción denominada como
plagio. Si el punto anterior es confirmado, el documento será rechazado inmediatamente.

Todos los artículos deberán remitirse a la dirección de correo:
revista.ciencia@uanl.mx
o bien a la siguiente dirección:
Revista Ciencia UANL. Dirección de Investigación, Av. Manuel L. Barragán, Col. Hogares Ferrocarrileros, C.P. 64290, Monterrey, Nuevo León, México.
Para cualquier comentario o duda estamos a disposición de los interesados en:
Tel: (5281)8329-4236. http://www.cienciauanl.uanl.mx/

80

CIENCIA UANL / AÑO 26, No.120, julio-agosto 2023

Instagram: @revistaciencia_uanl
Facebook: RevistaCienciaUANL

��</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </file>
  </fileContainer>
  <collection collectionId="250">
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="3179">
                <text>Ciencia UANL</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="41">
            <name>Description</name>
            <description>An account of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="479150">
                <text>La revista Ciencia UANL tiene como propósito difundir y divulgar la producción científica, tecnológica y de conocimiento, de la Universidad Autónoma de Nuevo León en los ámbitos académico, científico, tecnológico, social y empresarial. Ciencia UANL está dirigida al público abierto, con y sin preparación universitaria, a científicos, académicos, tecnólogos, investigadores y estudiantes de todas las áreas profesionales, así como a alumnos de bachillerato y secundaria interesados en aumentar sus conocimientos y fortalecer su perfil cultural.</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
  </collection>
  <itemType itemTypeId="1">
    <name>Text</name>
    <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
    <elementContainer>
      <element elementId="102">
        <name>Título Uniforme</name>
        <description/>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="584025">
            <text>Ciencia UANL</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="97">
        <name>Año de publicación</name>
        <description>El año cuando se publico</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="584027">
            <text>2023</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="53">
        <name>Año</name>
        <description>Año de la revista (Año 1, Año 2) No es es año de publicación.</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="584028">
            <text>26</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="54">
        <name>Número</name>
        <description>Número de la revista</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="584029">
            <text>120</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="98">
        <name>Mes de publicación</name>
        <description>Mes cuando se publicó</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="584030">
            <text> Julio-Agosto</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="101">
        <name>Día</name>
        <description>Día del mes de la publicación</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="584031">
            <text>1</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="100">
        <name>Periodicidad</name>
        <description>La periodicidad de la publicación (diaria, semanal, mensual, anual)</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="584032">
            <text>Bimestral</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="103">
        <name>Relación OPAC</name>
        <description/>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="584049">
            <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1751701&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
    </elementContainer>
  </itemType>
  <elementSetContainer>
    <elementSet elementSetId="1">
      <name>Dublin Core</name>
      <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
      <elementContainer>
        <element elementId="50">
          <name>Title</name>
          <description>A name given to the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="584026">
              <text>Ciencia UANL, 2023, Año 26, No 120, Julio- Agosto </text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="39">
          <name>Creator</name>
          <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="584033">
              <text>Salinas Carmona, Mario César, Director</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="49">
          <name>Subject</name>
          <description>The topic of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="584034">
              <text>Ciencia</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="584035">
              <text>Tecnología</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="584036">
              <text>Divulgación científica</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="584037">
              <text>Investigación científica</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="584038">
              <text>Publicaciones periódicas</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="41">
          <name>Description</name>
          <description>An account of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="584039">
              <text>La revista Ciencia UANL tiene como propósito difundir y divulgar la producción científica, tecnológica y de conocimiento, de la Universidad Autónoma de Nuevo León en los ámbitos académico, científico, tecnológico, social y empresarial. Ciencia UANL está dirigida al público abierto, con y sin preparación universitaria, a científicos, académicos, tecnólogos, investigadores y estudiantes de todas las áreas profesionales, así como a alumnos de bachillerato y secundaria interesados en aumentar sus conocimientos y fortalecer su perfil cultural.</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="45">
          <name>Publisher</name>
          <description>An entity responsible for making the resource available</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="584040">
              <text>Universidad Autónoma de Nuevo León, Secretaría de Investigación, Innovación y Posgrado</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="37">
          <name>Contributor</name>
          <description>An entity responsible for making contributions to the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="584041">
              <text>Elizondo Riojas, Guillermo, Director Editorial</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="584042">
              <text>Gómez Vanegas, Luis Enrique, Corrección</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="40">
          <name>Date</name>
          <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="584043">
              <text>01/07/2023</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="51">
          <name>Type</name>
          <description>The nature or genre of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="584044">
              <text>Revista</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="42">
          <name>Format</name>
          <description>The file format, physical medium, or dimensions of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="584045">
              <text>text/pdf</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="43">
          <name>Identifier</name>
          <description>An unambiguous reference to the resource within a given context</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="584046">
              <text>2021102</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="48">
          <name>Source</name>
          <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="584047">
              <text>Fondo Universitario</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="44">
          <name>Language</name>
          <description>A language of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="584048">
              <text>spa</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="38">
          <name>Coverage</name>
          <description>The spatial or temporal topic of the resource, the spatial applicability of the resource, or the jurisdiction under which the resource is relevant</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="584050">
              <text>Monterrey, N.L. México</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="68">
          <name>Access Rights</name>
          <description>Information about who can access the resource or an indication of its security status. Access Rights may include information regarding access or restrictions based on privacy, security, or other policies.</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="584051">
              <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="96">
          <name>Rights Holder</name>
          <description>A person or organization owning or managing rights over the resource.</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="584052">
              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
      </elementContainer>
    </elementSet>
  </elementSetContainer>
  <tagContainer>
    <tag tagId="38192">
      <name>Cannabinoides</name>
    </tag>
    <tag tagId="38193">
      <name>Enfermedad hepática en camarones</name>
    </tag>
    <tag tagId="38195">
      <name>Gaia el Planeta Azul</name>
    </tag>
    <tag tagId="38191">
      <name>Murciélago</name>
    </tag>
    <tag tagId="38194">
      <name>Tradición ecológica</name>
    </tag>
  </tagContainer>
</item>
