<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<item xmlns="http://omeka.org/schemas/omeka-xml/v5" itemId="21005" public="1" featured="1" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance" xsi:schemaLocation="http://omeka.org/schemas/omeka-xml/v5 http://omeka.org/schemas/omeka-xml/v5/omeka-xml-5-0.xsd" uri="https://hemerotecadigital.uanl.mx/items/show/21005?output=omeka-xml" accessDate="2026-06-10T18:44:54-05:00">
  <fileContainer>
    <file fileId="17410">
      <src>https://hemerotecadigital.uanl.mx/files/original/383/21005/Universidad_Organo_de_la_UNL_1945_No_4._0002016734.ocr.pdf</src>
      <authentication>8ef0f77e27f9587a549666364eeb25b0</authentication>
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="4">
          <name>PDF Text</name>
          <description/>
          <elementContainer>
            <element elementId="56">
              <name>Text</name>
              <description/>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="585698">
                  <text>��UNIVERSIDAD
ORGANO DE LA UNIVERSIDAD DE NUEVO LEON

' I

. .
.. -~-

RECTOR:

~

Dr. Enrique C. Livas

·.

SECRETARIO GENERAL: Prof. Antonio Moreno

Lic. Raúl Rangel Frías

Monterrey, Nuevo León

PUBLICACIONES DEL DAS.U.

11

:1

: 1

DIRECTOR

Colegio Civil y Washington

(

Abril 1945
No. 4

• 4

.~

ti'~}
~

�UNIVERSIDAD

ORGANO DE LA UNIVERSIDAD
DE NUEVO LEON
Monterrey

1()45

�UNIVERSIDAD
Organo de la Unfoersida&lt;l de Xuevo León

Núm. 4

Monterrey, Abril de 1945

I N D I C E
REVISTA DEL PENSAMIENTO
Sobre Fundación de Ciudades •......... ALFOXSO REY~
El Origen del Pensamiento Científico ... ,\LFOl\'SO CASO
La Profesión del Intelectual. .......... R.4.UL RANGEL F
El l'iaje de Tocqueville .......•........ F. CARJIO..VA NEN
1

Psicología del Arte ................•... LE&lt;&gt; CARDOil. A

TECNICA EN LA UNIVERSIDAD
J,u Universidad de N. León frente a los
Problemas Nacionales ................ .ll.\Xl'EL RAXGEL
La Universiciad y el Problema de la
Selección \'ocaéional (Concluye) ...... . EXUIQUE C. LIVAS

LETRAS
Eciiciones del "Quijote" . ............... L/C. ll ECTOR GONZALEZ
Poemas . ............................. PEDRO GARFIAS
l,os Dos Purgatorios .. ...•..•........ . JOSE BERGA.lllN
Lus Cien .llejores Poesías .lfexicanas .... AXTOX/0 c~tSTRO LEAL

CIENCIAS
Consideraciones Meteorológicas ..•.. ... llOXOR.1 TO DE CASTRO
Desarrollo Práctico de un Tema de
Geología. - La Cordillera X eo-\'olcánica
Mexicana ............................. JURELJ.ü'O GARCIA FERNANDEZ

DOCTRINA JURIDICA
El Estado .llutilador ................... .lURUXO RUIZ FUNES
Xuturale::a Jurídica del Contenido del
Art. 42 e/e la Ley Federal del Trabajo .. ALFREDO DE LA TORRE G.

�REVIS'fA
DEL
PENSAMI [NCfO

�9

Sobre Fundación de Ciudades

SOBRE FUNDACION DE CIUDADES

G'flfomo

~es

A teoría paradisíaca de la historia es una aplicación cando·
rosa y directa de aquella palabra de Herodoto: "El Egipto
es un don del Nilo". Consiste en imaginar que_ las civilizaciones son fruto gratuito de la geografía propicia, y se dan de presente a los pueblos afortunados, cuando éstos aciertan a instalarse en
regiones que, como en la fábula, manan leche y miel. En la Edad de
Oro como nos la pinta Don Quijote, los árboles alargan el sustento
a los hombres sin pena ni trabajo algunos. Ya Hegel se mostraba
impaciente ante esta bobería.

[I

Por reacción, insisten algunos filósofos en que las civilizaciones sólo se dan como respuesta a los desafíos de la naturaleza, siempre que éstos no superen los alcances del esfuerzo humano. El mismo Egipto -alegan con copia de testimonios vetustos, antes de
ser el Egipto que conocemos, era un infierno natural, donde la plétora de la vida consumía la vida. Y si el hombre llega a cruzarse de
brazos, desaparece, como esos cadáveres de elefantes que las hormigas africanas devoran en una sola noche. Aquella solemne civilización dista mucho de ser un brote espontáneo del suelo, un ciego
acarreo comparable al fértil limo que las inundaciones del Nilo depositaban al recoger sus aguas. Es obra del hombre, consagrado

�h)

Sobre F 11odacióa de Ciudades

Univenidad

~:~nte

largos siglo~ a combatir contra la tierra y el cielo, a jardir a selva, a canalizar las corrientes, a secar los pantanos.

b" !obre semejante estímulo paradójico o contradictorio de los aml ie~ s, s~ ha propuesto: entre otros, el ejemplo de las antiguas cooruas griegas Calcedonia y Bizancio Ambas segun' 1 t di . ,
fueron fundad
·
,
a ra c1on
as por 1os megarenses allá en el siofo vn a e L'
gente de Megara, vecina y envidiosa de At
º ,
. . a
querer emular a ésta
enas, acabo, a fuerza de
sólo faltó un
. ' por crearse una metafísica propia, a la cual
A
h
geru~ para poder competir con Platón y Aristóteles
unque oy lo olviden los modernos aquella extraña d trin
.
ga;ense a~~cia las actuales tenden~ias de la semánti~c filoa,
\;o~ª ~:giMste1ca matemática. Pues bien, mucho antes de que
g
gara se consagraran a afila
d
. , .
;omb~es de empresa habían tenido que
:o~~;;tica, ~s
e enigmas. La colonización griega es resultado Ae la . . a sued e
cida por el exces d
bl . ,
u.
cnsis pro uatr·
1 L o e po ac1on y de la deficiencia de la agricultura
p iarca .
os megarenses com
h
se echaron al m
'
o mue os otros pueblos helenos
Mar de M'
ar. En la boca del Bósforo, entre la Propóntide ~
tiv
armara y el Ponto Euxino o Mar Negro, edificaron res c~
amente, sobre la costa asiática, la ciudad de Calced .
peb
la costa europea, la de Bizancio.
orua, y so re

e~::n;:;'~

:e1: :.

des ~::~g_l~ más o menos después de la fundación de ambas ciudagil;ncia ;c\ persa Megabazo, encargado por el rey Darlo de la vie os Estrechos, tuvo una ocurrencia
f ,
da ~or los _griegos del Helesponto. Como le co::X ue mu~ celebra-

::: ~:b:tr!i':d:.:.~:o:;.; di~cisie~ añ:. ~~1: C.:::
0

zancio, en cambio, se había convertido ya en uno de los puntos más
importantes, y comenzaba ya la carrera que había de transformarla en la capital de medio mundo. La apreciación de Megabazo sería justa, si correspondiera a las intenciones primitivas de los colonos, si hubiéramos de juzgar de Ja elección de territorios en vista de
lo que sería más tarde. Porque, si de puertos se trataba ¿acaso la
costa calcedonia ofrecía un abrigo marítimo semejante al estupendo
Cuerno de Oro?
Pero la verdad es que los calcedonios, como los bizantinos, buscaban algo muy diferente. Los primeros colonos se acercaban a la
entrada meridional del Bósforo y escrutaban cuidadosamente las
costas. En vez de portarse como ciegos, se dejaron engañar por los
ojos. Pero tenían ojos de agricultores, y no de navegantes. A las
márgenes del río bitinio, se sintieron atraídos por unos manchones
verdes que eran para ellos toda una promesa. La región disfrutaba
de un clima benévolo, última e inesperada caricia del Mediterráneo
en latitudes nórdicas. Buena tierra para educar árboles frutales, en
que ellos eran maestros. Posible es que los segundos exploradores,
los que llegaron después a fundar Bizancio, hayan envidiado la suerte de los primeros, conformándose a regañadientes con lo que les
habían dejado. La costa de Tracia era mucho menos seductora.
Sus cosechas quedaron expuestas a los pillajes periódicos de los bárbaros de tierra adentro. Los viejos bizantinos, más de una vez, pudieron repetir con tristeza el proverbio de Hesíodo: ''El primer pájaro es el que se come el mejor gusano".
Polibio trae esta descripción que no tiene línea perdida:

:~

ponían de libertad completa, habían e~co;~op~l ~/:~:o aún disEsta observación de Meo- b
,
.
tada. Muy fácil juzgar de
azo e~, mas ep1~~mática que acerque son mu d
.
cosas
postenon". Y es error a
Cort,
~ ados esos historiadores que aconsejan a Colón o a
, es, a. Hidalgo o a Juárez, lo que debieron haber hecho en s
días, en VIsta de lo acontecido dcsnuAs. Para los días de M b us
;n ;f~cto, CaJc~onia ~guía siendo lo que fué desde el pn!:
an e. una colorua agr1cola de ultramar, como otra cualquiera. Bi-

1::-

11

ª

=:

"El territorio bizantino es una incrustación en la Tracia, que se
alarga por toda la frontera terrestre de Bizancio y da por ambos lados al mar. De aquí que sus habitantes se vean enredados en una
guerra permanente contra los tracios. Hasta cuando logran ponerles el pié eRcima, mediante un esfuerzo extraordinario, nunca logran
ventaJas definitivas, debido a lo muy numerosas que son las hordas
tracias y a sus incontables cacicazgos. Si acaban con uno, éste simplemente deja el lugar a otros tres, todavía más acometivos. Ni les
vale a los bizantinos hacer tratos y comprar la tranquilidad con al-

�12

13

Sobre Fundación de Ciudades

Un1venidad

-

-- - - -- - - - -

gún tributo, pues la concesión a un enemigo despierta los apetitos
de otros cinco. Así, son víctimas de esta guerra sin remedio ni término, por la cercanía de tan indeseables vecinos y porque nada es
más horrible que el pelear con gente bárbara. Tal es, en términos
generales, la calamidad con que se enfrentan por tierra; y sobre los
daños de la guerra incesante, todavía tienen encima los suplicios de
Tántalo. Su suelo es de primera, sus cultivos inmejorables, sus cosechas riquísimas; pero de repente aparecen los bárbaros y todo lo
arrebatan, cargan con el fruto de los esfuerzos ajenos y destruyen
lo que no pueden llevarse. Y lo que más exaspera es considerar, junto al trabajo y el dinero perdidos y el espectáculo de la devastación
sistemática, la excelencia de las cosechas mismas" (IV, 45~.
No habían sido, pues, tan insensatos los fundadores de Calcedonia al optar por el lado más seguro, ni tan perspicaces los vecinos
de enfrente al seguir rutinariamente los pasos de los predecesores y tomar, a ciegas, lo que quedaba. Pero la moraleja de esta historia no es el demostrar la justificación de los calcedonios. La moraleja está en que, al verse los bizantinos sometidos por tierra a calamidades inevitables, se sintieron inclinados, aunque sea por desesperación, a trasladar sus afanes de la tierra al mar, y a compensarse de sus pérdidas como agricultores buscando las ventajas de
Ja mercadería y la navegación. Ante los peligros en que vivían, y
que los prudentes calcedonios nunca conocieron, los bizantinos sacaron de necesidad virtud. Y un día descubrieron-para su propia
sorpresa y la de sus vecinos--&lt;¡ue el Cuerno de Oro era, en verdad,
un cuerno de la abundancia. Bizancio, dirá Demóstenes, tiene en sus
manos la cornucopia de Grecia. Polibio, al describir esta nueva situación, no sólo felicita a los bizantinos por los provechos que para
sí han descubierto, sino que reconoce, además, el bien que esta policía del Bósforo representa para la segw·idad económica del mundo helénico. Pues, claro es, los tracios entendían de venir a arrancar la fruta, pero ya no entienden la teología de los transportes ni
puede tentarlos de igual modo un mero símbolo comercial.
Mientras los bizantinos sólo tenían que padecer por tierra a sus
habituales verdugos tracios, se conformaron con prestar gratuitamente sus servicios de aduaneros al comercio helénico. Pero cuan-

do durante el siglo III a. C., los tracios locales fuero~ subyugados
~ una onda migratoria de celtas, los bizantinos tuVIeron que ~a!:entar el cambio, pues la nueva plaga era peor ~~e las de antaño.
Y
do Pidieron ayuda a los otros pueblos helemcos, fueron descuan
, did
oídos. Entonces, para resarcirse d: sus , per
. as mcolas resolvieron cobrar la aduana. La reaccion fue tan rracunda que, ~or lo
pronto, Rodas, la comunidad marítima _más pod~rosa, se lanzo con:
tra Bizancio. - Pero dejemos a Bizanc10 encamlllada a sus encum
brados destinos.

ª~·.

,

Si la hipótesis anterior, de Arnold J. To~bee, explica el caso
de Bizancio, no expllca del todo el de Calcedorua. ~ algo forzado
eso de que necesariamente le vaya mal al que escoge bien. Hay otra
hipótesis debida a Víctor Bérard, que vale la pena de conocer. y q~e
acaba d~ descubrirnos los trasfondos laber:mtosos. de cualqwer ~
terpretación histórica, por sencilla que a primera VISta pare~ca.
,
más curioso es que ambas hipótesis se han ignorado entre s1, y aqm
por primera vez se confrontan.
B, ard ha exao-erado la influencia fenicia en los orígenes griego~.
Este e:peño siste~ático desluce su obra tan erudita, vivaz y suge,stiSus conclusiones iban siendo rectificadas conforme aparec1an.
;:~o de aso, a lo largo de su viaje por la Odisea i cu~~tos tesoro~!
Bérard, !aturalmente, va a buscar la solución del acert1Jo calcedoruo
en la clave fenicia.
Los griegos, advierte, no comprendían la ceguera de_ s~s ~ntecesores, que se habían instalado a veces en los lu?ares mas mcomodos y desventajosos, siendo así que, al lado, teman lugares mucho
más convenientes.
Vieja discusión es ésta, de que algo sabemos n~s~tros. Porque
todos los días oímos la queja contra la ciudad de Mexico, e~~aram;;
da en una altitud tan extrema, pantanosa ayer y hoy afligida p
un clima cada vez más desértico, y que se hace desesperante en la
. , de las tolvaneras. Todos los días oímos aquello de que Corestac1on
A
e de veras
tés debió haber llevado su capital a ~ernavaca.
unq~
.hacen falta ciertos atletismos de pohtica para mover -~1 un~ cap1
tal, de un sitio a otro, rompiendo con tradiciones administrativas y

�1-J

- -----------

-

Univcnidad

----------

Sobre Fundación ele Ciudades

•

con hábitos emocionales: fuerzas "ctónicas", poderes mágicos encerrados en el suelo mismo. Hace mucho que los brasileños, modelo de urbanizadores en lucha incesante contra una naturaleza desbordada, como los egipcios prehistóricos, proyectan, sin atreverse
a hacerlo, el cambio de su capital a algún punto interior. En el caso de México, es innegable que no era lo mejor esta alta meseta, y
mucho menos por los días en que llegaron los remotos fundadores
de Tenochtitlán. Al considerar la larga peregrinación que traían,
y más si es cierto que se afincaron algún tiempo en parajes tan placenteros y ricos como Mazatlán, no puede uno menos de pensar que
ellos no escogieron; sino que venían expulsados de todas partes-acaso por su conocido carácter sanguinari0-y acabaron por quedarse con lo único que les dejaron: los fangales inclementes de las
alturas. Sería entonces de creer que, en la pugna contra este desafío de la naturaleza, en su esfuerzo por aprovechar los lagos y conquistar tierras contra ellos, cobraron el músculo que les permitiría
fundar un fuerte imperio. Lo que daría la razón a Toynbee.
Pero volvamos a Calcedonia. A Bérard no le impresionan tanto la dulzura del clima o la faja. de tierra fértil, cuanto la aspereza
de las escarpaduras, los pésimos anclajes, la ausencia completa de
cardúmenes. No vacila en reconocer las ventajas de Bizancio, con
su magnífico Cuerno de Oro, sus abundantes aguadas, sus bancos
de atunes capaces de alimentar a la población entera. La frase que
Herodoto atribuye al oficial persa, Estrabón la atribuye a la Pitonisa. Consultada ésta por los segundos colonos, les aconsejó instalarse "frente al país de los ciegos", es decir: de los tontos que habían fundado a Calcedonia. Ahora bien, razona nuestro historiador,
si Calcedonia chocaba tanto al buen sentido de los helenos, tal vez
se deba a que, diga lo que quiera la tradición, no fué fundada por
ellos ni para ellos.
¿ Qué encontramos ahí que sea digno de mención? Una fuente,
un islote unido a la tierra por un istmo fácil de defender y que ofrecía. en su estrangulación, una ensenada a cada costado y, en el término, una atalaya avanzada sobre el mar. Y tal es exactamente el
tipo de las factorías fenicias, según las describe Tucídides en su periplo de Sicilia. Los fenicios no buscaban, al contrario de lo que ha-

15

, los griegos
.
, tarde, llanuras fértiles y bahías
ran
mas
. . . profundas,
N
u
propias para colonizaciones o establecimientos defim~i~os. o: e os
sólo querían contar con un alto promontorio para VIg1lar lo: pasos
'timos difíciles un abrigo provisional para los navegan es con
man
d d f 'rta1ezas un depósito para almacenar y transporsu resguar o e O
'
t
entra
tar la carga, una fuente donde hacer agua. Todo es o se encu
en Calcedonia.
Bizancio es hoy Constantinopla. Calcedonia queda al sm.: d~ la
actual Escútari, barrio asiático de la ur~ ~ival con e~ que, pra~t::;
mente se confunde. Las Instrucciones Nauticas que cita Bérar
hacen saber que, en Escu, t ari,. " e1 a gua es. abundante
Co t como
f para
1 ,, proLa
veer a todas las embarcaciones que moJan en ns ~n. mopha c~ allí
. t d 1 Bósforo que bate contra el Serrallo VieJo y a
corrien e e
,
•b
salida no se
difícil la estada de los navíos, tanto c?mo su a~ 0 Y
• al
deja sentir nunca en Calcedonia, rincon apetecible para las ese as
del Bósforo.
He aquí, pues, nuestra disyuntiva:
1 -Calcedonia fué fundada por agricultores magarenses, a
la grata apariencia de tierra bonancible
y segura
en
al
, d los
la costa asiática. Optaron por el camino de ros~,
reves r:mio
fundadores de Bizancio que optaron por el de espmas. y el p
tocó a los más sufridos.

• º· sedUJO·
qmenes

2o -Calcedonia fué mucho antes de lo que se dice, fundad~ co.
t . , de trinsito por los navegantes fenicios, a qwenes
mo mera es ac1on
,
.
. adelante con sus tieninteresaba, mucho mas que colomzar, segmr
das de buhoneros, que no eran otra cosa sus barcos.
,
De esta discusión sólo sacamos en limpio lo que ya sabiamos,
aunque los impíos suelen olvídarlo: que, las ciudades fueron fundadas algún día y que, después de todo, están en el campo.
México, Julio de 1944.

�El Origen del Pensamiento Científico

17

EL ORIGEN DEL PENSAMIENTO CIENTIFICO
Cm/euncia sustentada po't el IJJ,,,. Jlf/onso Caso en
el Salón de Cm/euncias del Palacio de $ellas
u1/,1¡,tes, el día 29 de .5J1.a1¡,zo Je 1944
Señoras y señores:
L objeto de estas conferencias es mostrar al público de México, diversos aspectos esenciales de la cultura europea y
marcar en qué sentido ha influido no sólo en los destinos de
Europa, sino en los destinos de la Humanidad.

(1

Nos hemos propuesto, los que han hablado antes y yo, tratar de
esos aspectos esenciales del pensamiento europeo, para mostrar cómo
lo que se ha pensado en esa parte del mundo ha sido un elemento indispensable de progreso, una formidable palanca que ha hecho avanzar constantemente al hombre en su cultura.
He elegido como tema de la plática de esta noche, el origen del
pensamiento científico.
No hablaríamos en estos momentos, porque no está de moda hacerlo, de una raza superior que está por encima de las otras razas.
Hace unos años esto habría sido un magnífico tópico de discusión,
ahora; en 1944, carece de actualidad. Las fuerzas rusas, en las llanu1as de Ucrania, todos los días añaden un argumento más en contra

�18

Univenidad

El Origen del Pensamiento Científico

d_e la ~aza superior. Pero si no estaría de moda
,
,
sito, discutir en esta conferen .
.
, Y s1 fuera de propocia 1a supenoridad de
mos plantearnos otra cuestión más .
una raza, podeuna cultura. La raza es un hecho bioló~po_rtante: la superioridad de
mano, social; Y podríamos preguntarngi~o,_ lha cultura es un hecho hu. ,
os. s1 ay una cultura
.
¿ como se conoce la superioridad de ella? . P d
. supenor,
camente que la cultura europea es su : ¿ o emos decir axiomátilos productos de una cultura.
li penor las otras? Analicemos
concebido y pongamos en pr~e;i::=os las . r~ciones que ha
ventado o ha tenido una religi,
. o la religion. ¿ Europa ha ingrandes religiones actuales deo~ s~peno~ a las otras religiones? Las
ropa. Es Asia la Madre constante d ~arud~d,_ no han nacido en Eudrado las grandes concepciones mís:i as religiones; l_a que ha engendo contemnnráneo Cris~ .
~s que sobreviven en el munrv
. . ~arusmo,Budismo Jud.
,
no podríamos de&lt;;:lcr qqe la cultura euro
'
ais~o, etc. As1, pues,
turas porque tiene una religió
, lpea es superior a las otras culpeas no han sido creadas en ;, mas ª ~; porque las religiones eurouropa, ·smo fuera de ella
Tomemos otro aspecto de la cultu~a. el art . . :
el arte europeo es grande. grande
.
e._ f Qmen negará que
.,
•
por su extension y p
s1on, por sus realizaciones indiVl.dua1es y colectivas?
.
. Qor· ·su expre-,
que la cultura europea es una de las r d
. ¿ men negara
belleza?; pero ¿ es superior el art
g an es culturas productoras qe
r~? ¿Podemos, en rigor, conside:a:~~~ ~arte de las ot~as cultu.
cuna de las artes u h
.
e europeo está por enmagnífica sin dud; ~ : p_roducido o~ros pueblos en el mundo? Es
es magnífica .
qw~tura gnega y la arquitectura latina
tectura del R:a=~~~q~!e~tur; gótica Y_ es magnífica la arqui~
superior a Palenque? ¿P¿d:os
_emos decir q~e Notre Dame es
capaz de crear una belle
ecir que el arqwtecto europeo fué
za mayor o mejor qti 1 b 11
capaces de crear los arquitecto d t
e
e eza que han sido
s e o ras culturas? •Qu , dif' il
el arte hablar de mayor y me .0 1 L
· 1 e 1c es en
eso: obra maestra• no admit J r · ª obra maestra es simplemente
es suprema, lo mis~o es
e compar~ciones, porque es suprema Y si
troamé.rica, o sobre la Acqruo,epohlis~yatna~1do en la selva tropical de Cena eruense o en las "ber d
Es una obra maestra.
'
n
as el Sena.

ª

¿r

ª

Si de la arquitectura pasamos a las otras artes, nos encontraría-

19

_.mos prácticamente en la misma situación. No hay superioridad en el
arte europeo. En cierto sentido y en ciertos momentos, la cultura europea na producido obras maestras que no han produci&lt;i.&gt; otras Clli·
turas; pero en otros momentos, estas culturas han producido algo
que no ha producido la cultura europea. No hay pues superioridad
en el sentido artístioo.
Todavía analizaremos otro de los a.spa:tos de la cultura: la organización política. ¿Ha habido un pueblo europeo capaz de organizar
un imperio tan durable como el imperio chino; que baya sido capaz
de organizar a millones de hombres de distintas razas, de distintas
creencia.&lt;;, como lo hicieron los empetadores chinos? ¿ Ha habido un
pueblo europeo, capaz de cónstruír un estado tan perdurable, tan permanente, con una personalidad tan recia, como Egipto? Vemos entonces que también en el aspecto político la cultura europea es semejante a otras culturas, pero no superior a ellas. Entonces, ¿no hay
ninguna superioridad de la cultura europea sobre las otras culturas?
Nosotros, hombres de cultura europea, estamos un poco incómodos
cuando hacemos este análisis y no llegamos a la conclusión que nos
parece justa: la cultura europea es superior a las otras culturas.
Pues bien, sí; creo que la cultura europea es superior a las otras
culturas en un aspecto. La cultura europea es esencialmente crítica,
porque es capaz. de criticarse a si misma y eso implica una conciencia
de sí misma. La cultura europea ha sido capaz de engendrar lo que
yo llamaría la flor de la crítica, la ciencia, y por eso, porque esta cultura ha sido capaz de producir ciencia y las otras culturas no han sido capaces de producirla, hay- una superioridad de la cultura europea
sobre todas las otras culturas. Ciencia y Técnica, es decir: ciencia y
su derivado, industria; eso es lo que el europeo ha producjdo; lo que
lo ha llevado a un dominio del mundo y a un dominio del hombre.
Si nosotros nos preguntamos por qué el europeo ha extendido su
cultura en el mundo; nos damos cuenta de que no lo ha hecho fundado
en una religión, ni en un arte, ni siquiera en una organización politica,
sino en los descubrimientos científicos y en la aplicación de esos descubrimientos. Es decir que la ciencia es la que explica el triunfo de
la cultura europea.

�20

El Origen del Pensamiento Científico

Universidad

Gérmenes de ciencia hay en tod 1
.
en toda cultura alta lo mis
as , as latitudes. Se encuentran
'
mo en e1 astronomo caldeo
mensor e~pcio, que en el sacerdote ma .
' que en el agrim~ lo pnmero que necesita el sabi . l ya' en to~~s ellos encontrafenomenos Y un sistema que le
~' a observac10n puntual de los.
~onservarlos, es decir, una escrf':=~~omar en ~uenta l_os hechos Y
lidad de conservar para la mem . d l una escntura, sm la posibiceden, la ciencia es absolu.men:n_a e -~~turo los hechos que se suobserva el movimiento d
t impoSi e Y el sacerdote caldeo que
1
venta rudimentaria el aegr: as ros Y_ to?1a sus anotaciones y que in1
,
ensor egipcio que es ca
d d
as relaciones que existen entre dos line
. paz e escubrir
el sacerdote maya que crea el cale d . as ~ue mide en un terreno, y
existir y que podrá existir, que es
~as perfecto que ha _podido
ses y sus tablas de mult· li
e egamos sus tablas de eclipip car, que nos han sido
manuscritos; estos son los indi .d
,
conservadas en los
• . t
VI uos que están prepar d
Dlmlen o de la ciencia. pero tod ,
an o e1 advecientífica.
'
avia no aparece en ellos la actitud

c:p:;

¿De dónde deriva la cienc· ? . Cuál
actividad extraordinaria
i~alm·
¿
es son los precursores de esta
d d
' esenci
ente crítica? Tres
la
a _es humanas que han engendrado el es , . . . , . son s actividecir, que han hecho posible al esp' ·t p~t~ ?1entífico o, por mejor
la _religión, la magia y la técnica.
u c1entif1co fun~arse en ellas:
existe_la ;eligión; mucho antes que e~1:,
q~e ~ta la cien~3p.
y la técmca es inseparable del ho
gion, _existe la magia,
aspecto del homo sapiens.
mmo faber que es simplemente otro.

Mi::

::e:u

Pues bien, religión magi
t, .
ha surgido esta cosa n~eva. ~ y. ec-?1ca son los elementos de donde
religión y la ciencia? La reli . , c1enc1a. ¿ Qué diferencia hay entre la
ligar al h b
. .
gion, como su nombre lo indica trata d
om re con el dios por una serie de 1
.
'
e
El religioso reza. pide al di
P eganas Y actos rituales
'
os que conceda lo que ·
.
·
se 1e otorgue tal O cual ben fi .
qwere; suplica que
gro. pero . h
e c10 o que se aleje de él tal o cual li
'
¿ ay leyes que gobiernan la voluntad libé .
pe ses? No. El dios puede obrar en
.d
rnma de los dio0
a la_ petición que se le hace O re:a:~:: ~ e? otro; .P~~e acceder
cammos por los que obra no son siem .
dios es libérnmo Y los
hombres, son terriblemente o
i,re c~~~s Y a veces, para los
scuros. a religion prepara el camino

21

de la ciencia en cuanto que considera, por ejemplo, que los astros son
dioses y este movimiento de los dioses en el cielo, parece que obedece
a ciertas leyes y entonces los hombres que han visto la repetición constante de los fenómenos celestes, empiezan a encontrar una regla; no
diríamos una ley, sino una regla de conducta que observan los dioses.
Los dioses parece que se someten a una regla. A veces suceden cosas
inexplicables. Uno de los dioses oculta al otro, lucha contra el otro y
el temor se apodera de los hombres.
Más cercana a la ciencia es la magia. En efecto, el mago no procede por medio de plegarias; no pide. ordena. Ordena por una serie
de fórmulas que son los conjuros. El pronuncia la fórmula y al pronunciarla sucede el hecho en la realidad. No importa que la pronuncie
sin tener intento de pronunciarla; no importa que deseándolo no sepa
pronunciarla; si la pronuncia, el hecho se cumple; si no la pronuncia
el hecho no se cumple. Hay aquí, en la fórmula mágica, una fatalidad
que existe también en la ley natural. Si yo digo "sésamo ábrete", la
puerta se abre. Es decir, que hay una liga permanente. fatal, entre el
conjuro y el hecho que se va a realizar. Aquí tenemos algo que se
acerca a la ley natural. Puedo no querer que una máquina de vapor
se mueva; pero si toco la palanca adecuada, la máquina empezará a
moverse. Puedo querer que la máquina se mueva; pero si no toco la
palanca, la máquina no lo hará; no hay aquí una voluntad que esté
dispuesta a servirme o a perjudicarme; hay simplemente la unión necesaria de la fórmula y el hecho. Del mismo modo el talismán, del
mismo modo el amuleto, protegen a quien lo lleva. le sirven a quien
lo lleva, no importa cuales sean sus intenciones morales, cual sea su
historia. Si yo tengo un diente de tigre colgado al pecho, ese diente
de tigre me transmitirá su fuerza, no importa que lo haya obtenido
matando al tigre o matando al poseedor del diente. Lo que importa
es el diente del tigre y el valor que me transmite. Del mismo modo el
talismán. Si yo me he apoderado de la espada invencible, no importa
que sea mía, que la haya forjado el herrero mágico o que la haya robado; la espada es en sí misma invencible. Ven ustedes entonces cómo la magia se acerca a la ciencia por esta necesidad que ata a la
fórmula o al objeto mágico con el fenómeno; pero ¡qué lejos está de
la ciencia! La magia opera en un mundo extra-fenomenal. en un mun-

�22

Univenidad

do que está más allá de los fenómenos que captan nuestros sentidos y
que entiende nuestra razón.
El mundo mágico es como una aureola de espiritualidad incipien-

te, pues rodea a los fenómenos, y el mago no obra sobre los fenómenos mismos, sino sobre esta aureola mágica que rodea al fenómeno.
Es en el maná, es en la cualidad mágica que tiene el objeto, en donde
radica la fuerza de las cosas.
El último .elemento es la técnica. Los hombres no podemos esperar, para vivir, que las ciencias descubran las leyes de los fenóme' nos. "Primero es vivir y después filosofar". Primero hemos construido casas y luego hemos estudiado arquitectura. Primero hemos construido armas de bronce, de cobre, de hierro y después hemos estudiado metalurgia. Primero hemos sembrado la tierra y después hemos estudiado agricultura. Si hubiéramos sido tan sabios que hubiéramos esperado a que las ciencias estuvieran formadas para principiar a trabajar y a vivir, no habríamos vivido, y seguramente nunca
se habrían formado. Es decir, el hombre necesita lanzarse con arrojo a la vida y sólo después que se ha lanzado puede meditar, recapacitar sobre lo que ha hecho, criticar lo que ha hecho. Esto que ha
hecho, recibe el nombre de técnica. Técnica del metalurgista, técnica
del agricultor, técnica del constructor. Las técnicas fueron en la Humanidad antes que las ciencias. Las técnicas empezaron a ser mucho
antes de que el pensamiento científico estudiara, criticara los resultados de estas técnicas.
¿ Qué diferencia hay entre la técnica y la ciencia? No me refiero,

por supuesto, a las técnicas modernas, derivadas del conocimiento de
las ciencias; sino que me refiero a las técnicas antiguas sobre las cua~
les vino a fundarse la ciencia. ¿Qué diferencia hay entre ciencia y
técnica? La técnica no estudia lo general por lo general, estudia lo
particular. Al técnico no le interesa el conocimiento teórico de la cosa, le interesa el conocimiento práctico de la cosa; no es lo mismo el
químico que el perfumista. El perfumista conipone esencias para producir olores agradables. El químico puede componer esas esencias,
pero después de conocer leyes generales sobre los fenómenos químicos, y lo que decimos de la técnica del perfumista lo podríamos decir

El Origen del Pensamiento Científico

23

, .
Humanidad. ¿Qué diferencia hay ende todas las otras t~c~cas d~ 1;. ? La ciencia procede por leyes getre la ciencia, y ~a tecmcadprun; :pªlicaciones concretas.
nerales; la tecruca proce e po
tividades humanas que han hecho poTales son, pues, las tr~ ª~ H
un momento me refería a la
sible el nacimiento de la cienci;. e:c~ar cuándo principió el pensaimposibilida~ en, ~ue esran;o~ia: ; 0 :umentos para poder decir cuánmiento pre-científico. ~os a uramente concreto, al pensamiento predo pasamos del pensamiento P d
. ensor egipcio, del sacerdote
científico del sacerdote caldeo, - ~1
momento en que el pensamaya; pero si no podemos sena ar •entífi·co sí tenemos suficientes
vierte en pre-ci
'
•
miento concreto se con
l
amiento pre-científico se convierelementos para decir cuándo e ~enstíf·co . Cuándo sucede este fenó. t realmente cien i · ¿
•
te en pensarmen o. d? S cede aproximadamente en el mundo gnemeno en la Humaruda · u
.
go alrededor del siglo XV antes de CrISto.
·
, d
. pero quizá su mayor conGrecia _es grande en_to:ól~=
como hemos visto que la
(!uista ha sido esa. Greci~
,
tualmente a la cultura europea,
ciencia es lo que car::i.ctenz:i mas P~a da su perfil. ¿En qué consiste
podemos decir que ~,s ~~ecia 1:équ:demos decir que Grecia es la que
esta nueva aportacion . ¿ Porq p
creó el pensamiento científico?
. .
b el Uni.
l explicaciones que so re
Cuando nosotros estudiamos as
. mpre que para explicar el
ulturas vemos sie
.
t
vel'bo se dan en o ras c
de los dioses. Los mismos gnegos
mundo se recur~ a 1~ volun 1 h .endo este primer intento de exprincipiaron su vida mtelect~a /c:a vida, que se llama el mito. En
plica~ión del mundo, del ho~ \:m:nte los juguetes de los dioses; en
el mito, los hombres son smip tá n manos de los dioses, y la lucha
e! mito el hombre y el mundo e~ n e r la lucha de las fuerzas divinas.
de las fuerzas naturales se ~x:. cabpo por primera vez, pensó que el
Pero es en Grecia donde e oml re, l tad de un dios, sino por una
,
licarse no por a vo un
, ,
mundo podna exp
.d
eden percibir y que no está mas
causa física que nuestros sen~i os ~u toda construcción científica fuallá de la razón, Y sentó _las ;s~x ~car que el mundo era creado, o
tura. El hombre no trato yado e o:la voluntad omnipotente de Zeus,
era ordenado, o era goberna ' P

ª!::

~;e:~:S~

tad

,

�24

Universidad

bijo de Cronos, sino que trató de explicar el mundo por una materia
palpable, visible. Ese hombre creó la ciencia.
Thales de Mileto o los filósofos o pensadores anteriores a él, cuyos nombres no se han conservado, fueron los primeros en dar este
tipo de explicación que transformaba completamente la actitud de los
simples coleccionistas de hechos, que los habían precedido.
¿Qué diferencia hay entre esta actitud y la actitud pasada? ¿ Qué
diferencia hay, prácticamente, en la conducta del hombre que ~ree
que las cosas y fenómenos obedecen a las leyes naturales y aquel que
cree que los fenómenos obedecen a la voluntad libérrima de los dioses? ¿Hay una diferencia en la actitud o sólo en el pensamiento teórico? Si nosotros creemos por ejemplo que las nubes, y la lluvia y el
granizo y la nieve, están en poder de un dios que los tiene en su mano,
que los derrama sobre los hombres según su voluntad libérrima, ¿ qué
es lo que debemos hacer? Rezar; rezar para que este dios nos dé sus
beneficios y aparte de nosotros los males. Pero si nosotros creemos
que el granizo, la lluvia y la nieve, no obedecen a la divina voluntad
libérrima, sino que obedecen a causas naturales, ¿qué debemos hacer?
Conocer esas causas naturales, para poder modificarlas en nuestro
provecho.
Vean ustedes hasta qué punto es fundamental el cambio de actitud. La mayor parte de las culturas del mundo han recibido el impactc., de la cultura europea, porque la cultura europea ha optado por
conocer para actuar, y esto explica fundamentalmente por qué el europeo ha podido dominar a la Naturaleza y por qué las otras culturas
están con un gran atraso en este dominio. Vemos, por ejemplo, cómo
estas grandes culturas indígenas de México y Centroamérica construían suntuosos edificios; magníficos imperios perfectamente organizados, leyes justas, artes refinadas; pero llegaba un momento en
que la vida de fa. nación se concretaba a la repetición siempre igual
del rito. ¿Lueve o no llueve? Si no llueve hay que sacrificar, hay que
pedir más, y no hay otra solución, porque la lluvia está en manos de
Tlaloc como estaba en la Grecia pre-científica en manos de Zeus. La
otra actitud es completamente distinta; si no llueve perforaremos la
montaña que detiene las nubes o quizá no necesitemos el agua del cie-

El Origen del Pensamiento Científico

25

lo y podamos usar el agua de la tierra. Si podem?s ~ansformar n1:tros campos por la irrigación, desarrollaremos tecmcamente ~ m o
de modificar la realidad. Esta es la actitud euro~, que, segun nuestros conocimientos, funda en Grecia Thales de Mileto.
. Qué importa que la tesis de Thales nos parezcan ahora pu~r~
cuan~o nos dice: "Todo lo que hay en el mundo es agua y vol~era, .
agua" Y cuando él fundamenta su doctrina en hechos seudo-c1en~cos como el haber obsenzado que todos los gérmenes vegetales y amm a!'esson h,umedos,,• t,. Qué importa que sea un error considerar
•
rta que
el
el agua es la substancia de todas las cosas? Lo q~e nos ,unpo
es
espíritu de la doctrina. Ya no es el dios el que está detrás del mundo.
El dios está. en el mundo. Es el agua.

~!

Vendrá después Anaximandro el discípulo Y ~ : "No ~
· infiniº·ta", y vendrá más tarde Anaximenes .Y dira.
agua es 1a mat ena
"no ~ la materia infinita, sino el aire". Todas las cosas son arr~ condensado O enrarecido. Todas las cosas soµ una,sola cosa Y el ~e se
convierte en· tierra o en fuego o en agua, segun su condensacion.
N0 te ustedes que ha aparecido un elemento nuevo en la expli., d nAnaximenes. no sólo la causa física, sino el proceso. Ya no
eac1on e
,
fí • 1
densa
oi,co m· relio-ioso·
es un proceso ma,o•
o·
, es un proceso SICo: a c0 n
&lt;:ión y la rarefacción.
Estamos ya muy lejos de la ciencia mí~ica. Es~os ya en ~ cen· , ci·entíf1·ca· La ciencia ha nacido con la fil,
t,scuetro de la especulac10n
1a jónica, la escuela de Mileto, a la que perte~ece~ estos tres os°:
f . Thales Anaximandro y Anaximenes. La ciencia no es ya un con
j:to de d;tos; esto sirve de punto de partida para elaborarla, pero
es el espíritu mismo de la interpretación de estos. datos acumulados,
lo ue propiamente le da origen. Por ~so en Grecia se va a des,arrose va a transformar totalmente la cultura europea, separandose radicalmente de las otras culturas.

na,; y

Pero hay un segundo aspecto que nos interesa tambié~ m~ncionar El agrimensor egipcio tomaba cuidadosamente sus medidas, IDP..
día ·las lineas que había entre las estacas que clavaba en ~l _terreno
descubría relaciones entre estas líneas. Pero Thales o Pitágoras Y

!

�26

Universidad

no ven nada más lo que perciben sus sentidos, ven el concepto; n(I
ven el triángulo trazado sobre el terreno, ven el triángulo en general, o si ustedes prefieren, lo triángulo, si podemos hablar así; ya no
dicen: "esta línea resulta igual a esta otra"; lo demuestran; demuestran que siempre será igual, no para este triángulo, que tengo trazado en el terreno, sino para cualquier triángulo, para el concepto triángulo. Nace así la nueva ciencia: la Geometría. Ha nacido el espíritu
científico que no se conforma con mencionar la cosa, ni con observar
la cosa, sino con demostrar la cosa, y en esa demostración está la
ciencia y eso es lo que constituye la esencia misma del pensamiento
científico.
_ No quisiera detenerme más en esta serie de argumentos que indican de un modo indudable que la ciencia es una conquista griega.
¿ Pero como fué posible esa conquista?
Caldeos y egipcios tenían la primera condición para que pueda
existir la ciencia: la relativa ociosidad. Si no hay hombres que tengan la posibilidad de pensar, no hay posibilidad de ciencia; si no hay
hombres a quienés el Estado o el Templo mantengan haciendo ciencia, si tienen ellos mismos que descubrir el alimento y apoderarse de
él, no rendrán tiempo para otra cosa, y ahí se quedarán. Caldeos y
~pcios mantenían grandes -colegios sacerdotales; los mayas, tamb1en. Y es enmedio de estos hombres ociosos, desde el punto de vista
de la inmediata producción, donde surge el pensamiento pre-científico por la necesidad de organizar los fenómenos del Universo en una
forma sintética. Grecia nunca tuvo esas castas sacerdotales; pero se
aprovechó de la serie de experiencias que había sido acumulada por
caldeos y egipcios. En cambio, los caldeos y los egipcios se encontraban con la rémora que ha encontrado siempre la ciencia cuando choca -con los intereses; o las ideas, o los prejuicios de las clases sacerdotales. La ciencia se convierte en ciencia hierática, en ciencia muerta, incapaz de progresar. Los griegos tomaron los elementos, las experiencias y los datos de los caldeos y egipcios, pero ellos mismos
no tuvieron colegios sacerdotales. El sabio griego es siempre un sabio laico. Thales era un sabio laico; se dedicaba al comercio, a ?a política, a las finanzas, a estudiar los movimientos d~ los astros. Demócrito era un laico; Sócrates era un laico; Platón era un laico; Aris-

El Origen del Pensamiento Científico

27

tóteles era un laico. La ciencia en Grecia es una ciencia laica, por eso
es una ciencia. progresiva; porque no está supeditada al prejuicio, con-

vertido en dogma, de una casta sacerdotal que en uno momento dado,
cierra por completo la posibilidad de investigación y momifica el conocimiento. Las castas sacrdotales que fueron tan útiles para descubrir el orden de los fenómenos, para construir mitos, para conser•
var datos, para forjar, en suma, las bases de la ciencia, se convierten
después en verdaderos obstáculos que impiden el desarrollo científico.
Grecia fué afortunada, tuvo la herencia preciosa; pero no tuvo
que luthar en contra de verdades ineompletas erigidas en dogmas;
por eso podemos ver en ella el espléndido desarrollo del pensamiento científico. Espléndido por libre. Porque ningún filósofo griego ~re,
yó que era necesario, para poder pensar, preguntar qué opinaban los
sacerdotes o los gobernantes sobre to que estaban pensando; porq\le
tenían la idea de que sabían más que los sacerdotes y los gobernantes. Y los filósofog griegos tenían razón.
Por e.c:o la ciencia nace en Grecia; el milagro griego no es un milagro; tiene su explicación. Sólo en esta atmósfera de libertad podía
vivir la ciencia. La ciencia no puede vivir ni respirar si le falta el oxígeno espiritual, la libertad. La ciencia hierática, dogmática una vez
que alcanza el dogma, se convierte en discusiones pueriles o en pura
erudición, pero queda estancada: es un esqueleto de ciencia, le falta
la lozanía de la vida.

A Grecia le debemos este espíritu científico que es, como ustedes lo han visto, un espíritu liberal y, con relación a la cienéia, un espíritu at.eo que encontramos en toda la cultura europea cuando nos
referimos a la ciencia; por eso gran parte de nuestra vida no tiene
ya un aspecto religioso. Sí comparamos el vivir del europeo con el vivir del hombl"e de otras culturas. veremos hasta qué punto la religión
de estas eulturas tiñe la vida individual y colectiva. En Europa la
religión ha reducido su campo, hasta quedar en lo puramente religioso; por eso la cultura europea es, en términos generales, una cultura
atea, que no busca sus realizaciones por la voluntad ni con la intervención de los dioses; sino que busca su realización en la acción de

�28

La Profesión del Intelectual

Universidad

29

los hombres. Es una cultura que piensa que lo que no haga por sí
mismo el hombre, no podrá ser hecho y cuando un hombre ha llegado
a esta conclusión, podemos decir que es un areo o que está a punto
de serlo.
Examinemos aigunos puntos de los proverbios vulgares, aun aquellos que mencionan a los dioses: "A Dios rogando y con el mazo dando" dice el proverbio; "con el mazo dando", esa es la característica
de la cultura europea. "Ayúdate que Dios te ayudará", dice otro proverbio; pero no pidas nada más: ayúdate, es decir, trabaja tú, crea
tú, pon tu confianza en tí mismo. Eso es lo característicamente europeo. En suma, el europeo cree-y esto lo caracteriza y lo distingue
-que es el escultor de su propio destino, que él está labrando todos
los días, y que su destino será lo que él haga, lo que él logre, lo que
él consiga, con su inteligencia, con su voluntad y con sus manos; y
por esa razón, porque ha fiado en sí misma, la cultura europea ha
sido capaz de descubrir los secretos de la naturaleza y de entregar al
hombre los medios necesarios para dominarla y, desgraciadamente,
también no sólo para dominar a la naturaleza, sino a otros hombres
menos preparados para luchar desde este punto de vista y que han
caído bajo su dominio, como si fueran simplemente seres de naturaleza y no seres humanos. Es decir, la cultura europea ha sido capaz
de sojuzgar al mundo precisámente porque ha tenido confianza en si
misma; porque se ha considerado a sí misma, vuelvo a repetirlo, como la creadora de su propio destino.
Señoras y señores:
Según la leyenda griega, Prometeo va al Olimpo y roba el fuego
sagrado para entregarlo a los hombres e iniciar la cultura y la civilización. Esto dice l:J leyenda; pero debemos añadir otra parte. Cuando Prometeo llegó al cielo, para robar el fuego sagrado, encontró que
el cielo estaab vacío; por eso pudo robar el fuego y entregarlo a los
hombres; por eso los hombres han podido tomar el fuego de Prometeo y convertirlo en ciencia y en técnica.

LA PROFESION DE.L INTE.LE.CTUAL

'Raúl 'Ranr¡el grías
NA idea en la que asoman los rasgos más interesantes de la
fisonomia intelectual de la vida contemporánea, es la que
atañe a la situación del pensamiento humano dentro de
los acontecimientos sociales. Se trata, particularmente, de que todo
el sector de la inteligencia, nombrado genéricamente cultura, ha quedado sujeto a un examen, que por hacerlo ella misma mejor debería
llamarse confesión, de la conducta y responsabilidad de las ideas en
la historia del hombre.

ll

La disminución del pensamiento racional como elemento determinante de la conducta individual, se corresponde con igual decaimiento al juzgar de la esfera colectiva de la sociedad. Tal distensión del
pensamiento se acompaña de un incremento progresivo de la vida emotiva y de una relajación de la idea de responsabilidad personal. Se
transfiere al grupo social todo aquello que resulta penoso o difícil de
llevar en la propia conciencia, y ésta acusa sólo las experiencias profundas de la sensibilidad orgánica.
Una nota significativa del proceso recae en el hecho de que a medida del crecimiento y progreso de la desconfianza social en las fuerzas espirituales, los profesionales de la inteligencia renuncian a sus

�30

Universidad

antiguos fueros y entregan su fé, desesperadamente, en ese público,
pueblo o gente que les vuelve la espalda.
En la confluencia de ambas actitudes, en ese ángulo vivo de la
paradoja que es nuestra edad, se han engendrado las más recientes
manifestaciones o producciones culturales, las de los últimos veinticinco años por lo menos. La falta de confianza o, mejor dicho, la sospecha de la parcialidad y malicia de la cultura en cada momento histórico, primero invadió a las capas más amplias de la población y ahora no se hallan exentas de su influjo ni siquiera las más depuradas
minorias de fil~ofos, profesionales de la cien.eta y artistas.
Pero, si en los llamados intelectuales el filo de esa sospecha ha
rajado la conciencia hasta poner al descubierto su entraña angustiada, en cambio, ese río de la desconfianza que arrastró al hombre común, ha venido a partirse en dos brazos de opiniones y gestos públicos, a saber: un estado de cinismo, a ejemplo de regímenes políticos
recientea, o un~ aetitud resueltamel\te pragmática, condensada en programa.s de gran impul¡;o ejecutivo, cuyos ejemplares tawbién pertene.
een a .auefotres días. Un. ttl)o psicQ:lógieo de hombre con reacaciones
paralelas repite est~ motivaciones en los cotos de la vida privada, la
m.o~al o el gust-o.
El fenómeno que afecta en masa al habitante histórico del siglo
XX puede interpretarse como desorden orgánico progresivo o preámbulo de una convalecencia; pero cualquiera que ella sea, la onda de
propagación a l ~ ya su punto más alto de desa.n;-ollo vertical anegando los pi,cos señeros y solitarios del pensamiento ku.mane.

E» este universal diluvio de sospechas, segundas i'Btenciones,
mordeduras del instinto, sombras primigenias, que han caido sobre la
patria, au:tes alegre y dichosa, de la cultura, se ha querido salvar a las
ideas dentro de la fábrica ~ una nueva perspectiva humana. Se pretende, primordialmente, concebir un desarrollo cuyos sucesivos instantes fuesen determinados temporal o históricamente, en sustitución
de características lógicas. Entre uno y otro de los acontecimientos humanos no existiría la
secuencia que prefiere el razonamiento intelectual, o sea la identidad

La Profesión del Intelectual

31

a.bstracta de dos entidades homogéneas, sino la integración y diferenciacjón progresivas de una fuerza, con dirección y movimiento
oxiginales. El vacío o hueco que dé\jan entre sí las ideas que. expresan
un tiempo histórico de otro que le sigue, se anula mediante la interJ)f.&gt;lación ele fenómenos irracio.nale~, preferentemente impulsivos. Como e~ imposible atrapar en su individualidad la causa de estos "saltos" y el pensamiento se rehusa a dejar un vacío en la retaguardia,
cubre esta deficieqcia con leyes estructurales, series de figuras que
traducen graficamente la secuencia de la historia humana. la transformación de unas fases en otras. ya de una cultura, o bien la interrupción y paso a otra.
En el socavón de las leyes tradicionales de la lógica racional se
escucha el rumor de las corrientes que fecundan los plantíos del hombre. Los procesos de infeFencia y deducción racionales aparecen como
cristalizaciones parciales, crestas visibles de una materia humana en
remoción histórica. La dialéctica de la Razón cede el paso a la Física
o a la Metafísica del hombTe.
¿Lo cederá en verdad? Por un breve intervalo dejemos que marche sola a su destino esta saeta y mientras tanto puntualicemos cuál
es la situación de los protagonistas de la acción y pasión de la inteligencia hasta lo que puede alcanzarse de ello, someramente, en nue_stros días.

Si ~ trazase un cqa,dro completo en el cual destacaran las aspiraciones, prom.esas y profecí:.u; con que el hombre se ha obligado a sí
znismo, eso QU.e llama. su cultul'a y que viene dialogando a manera de
Ciencia, Arte, Moralidad y Filosofía, y por otra parte hubiese ma.nera de representar la distancia que separa al hombre prometido de los
ejemplares contemporáneos, habría lugar para dos actitudes: o desesperar del hombre, o de sus promesas y de la palabra empeñada.
¿No sería, en suma, lo mismo, desconfiar de la palabra que perder
toda esperanza en lo humano?
Pero, entremos a lo más singular de la historia intelectual. Todavía a fines del siglo XVIII tenía una significación precisa y rica de
~ontenido vital, la denominación de cultura humana. Bien que se la

�32

33

Universidad

La Profesión del Intelectual

imaginase a manera de República de las Letras o monarquía de filósofos reyes,. de una u otra manera estaba constituída que permitía
llevar una ':da dentro de otra, la simplemente humana a la par con
la ~e cualqmer o_tro contemporáneo y, además, disfrutar, para quien
pus1~se su empeno en ello, una sobrevida de más fino gusto e inteligencia que se enlazaba a una forma de comunidad internacional del
saber.

tructuración del saber en ramas profesionales, autónomas. Tal hombre, precisamente, constituye un tipo análogo de aquel profesional.
reverso y anverso de una misma medalla.

. El des~rollo social de la cultura europea, al llegar a este punto,
deJaba abngar a los hombres halagueñas y nunca soñadas esperanzas
en la -~apacidad de perfección de la naturaleza humana O de su regen~~ac1on por el progreso del conocimiento. Pero, la iluminación profettca de_ los enciclopedistas franceses, el dichoso abrazo en que vieron, fundidas las luces del pensamiento y la historia humana duró
apenas el instante de un vuelo nupcial. Rousseau abrió un portillo por
donde penetró la sombra de los orígenes y lentamente rechazó el pensamiento hasta su cuna.
A favor de las corrientes que empujaron el nuevo siglo, el XIX
puso a la cultura en actitud de observación, de fingida libertad con
~especto a lo. ~ue pasaba e~ el escenario histórico. A cambio d~ esta
libertad del filosofo, del artista o el hombre de ciencia, el resto de la
humanidad podía entregarse a la competencia más desenfrenada y
sór~da p~r la riqueza o el poder. En el rostro del hombre se cegó la
pupila avizora del camino de las necesidades, mientras que la solitaria
compañera bizqueaba en persecución de una luz en continuo retroceso
sobre el horizonte. A la organización social del saber que agrandaba
la distancia entre los esfuerzos personales y la posesión de los bienes
de la cultura, respondía una noche de densa inhumanidad que penetró
por todos los poros de la cultura.
Como consecuencia de su propio desenvolvimiento, pero en mayor
propo:ción acelerada por fenómenos sociales y políticos, se estableció
una ctsura entre la vtda extrema y radtcahnente intelectual con otra
patrimonio de la mayoría, y de ahí resultó una contradict~ria situa:
ción. En efecto, el hombre que algunos escritores han llamado con
impetuoso desdén, "hombre masa", ha sido el producto de esa desintegración espiritual que por contra partida engendró también la es-

•

Los desesperados y angustiosos esfuerzos que empeñan los intelectuales por introducir un poco de sustancia viva, así sea tomada de
lo inconsciente, en las enrarecidas atmósferas de la ciencia, el arte o
la filosofía, corren parejas con similares tentativas del hombre ordinario que se propone atraer algo de luz espiritual a su propia vida.
Entre uno y otro de estos tipos psicológicos se cruzan corrientes de influencia recíproca y a la postre queda en suspenso si ambos han de
perecer en la reabsorción que se está cumpliendo al paso de nuestras
vidas.
Aquella unidad de la conciencia intelectual europea, que llegó al
punto de madurez en el siglo XVIII, se quebrantó a virtud de movimientos originados en el terreno de los hechos históricos. El nacionalismo y la construcción de regímenes económicos en desaforada
competencia industrial, provocaron en el terreno del pensamiento una
estructuración que sustituyó la comunidad del saber, a una organización técnica del conocimiento apoyada en la división del trabajo, el
uso de métodos mecánicos de información y de investigación. Se abre
entonces la época de la ciencia alemana, inglesa, francesa, y los investigadores, en unión de los profesores de filosofía y de los científicos, auxiliados en sus tareas "desinteresadas" por los recursos de la
Industria de cada país, se entregan a la tarea de dar al espíritu un
carácter cada vez más inasible, profesional y hermético.
El profesionalismo de la inteligencia moderna encuentra su paralelo, quizá, en la ciencia de los últimos períodos de la Cultura griega y en la escolástica de las postrimerías medievales. Aún cuando la
especialización del ser humano se halla anticipada en las dotes naturales de los individuos, el hecho de la división del trabajo a base de
una técnica científica e industrial, ha reobrado intensamente sobre
las condiciones del ejercicio y disfrute del saber. Importan más las
disposiciones sociales externas, como la previa existencia de mecanismos de información y experiencia, tales como bibliotecas y laboratorios, los cuales son a su vez antecámaras del trabajo industrial,

\
,,

�•

34

Universidad

que la propia aptitud espiritual de donde había de obtener sus fuerzas y recreos el trabajo intelectual.
La organización económica y social se adelanta a la inclinación es~o~tánea de cada existencia juvenil y le ministra un esquema de actlv1~ades en las cuales puede llegar más lejos que nunca antes generac1on alguna, pero a cambio de renunciar para siempre al juego cabal y armónico de sus facultade~.
Ahora bien, si se resta a la imaginación y al entendimiento del
hombre su naturaleza supérflua para la economía de la vida• si cada
v~z más Y más intensamente se le apura a dar rendimient~s útiles,
s1 se 1~ monta en un mecanismo social-a manera de la organización
profesional moderna-en donde se sustituye la unidad orgánica a un
esquema de movimiento Y trabajo. el resultado inevitable vendrá a
se~ la enervación, la pérdida de todo aliento y capacidad para prosegwr su fecundaci9n periódica de la vida humana. -

3;

La Profesión del Intelectual

análaga de la organización social que, entre ambas, destruyen la unidad de la conciencia, la aptitud universal del ser humano; por otra
parte, la aparición del fenómeno intelectual más significativo de las
tendencias contemporáneas, o sea, la apelación a una experiencia preintelectual a una muda sensación orgánica: angustia, intuición vital
u otras semejantes, con su correspondiente serie de tipos psicológicos
paralelos: el hombre "masa" y el intelectual "deshumanizado".
Sin embargo, la misma confluencia de las dos series de fenómenos
sugiere que está próximo el momento en que ambos queden definitivamente sunerados. En cada frente de esta contradicción: la palabra.
y el hombn;, hay una promesa, una esperanza para el futuro. El tiempo de hoy tiene lo mejor que abriga toda existencia, la semilla de la
generación. No importa que no podamos arrancar el secreto a la historia venidera si preservamos la simiente que la ha de fecundar.

La postración y fatiga de la inteligencia se ha traducido partic~armente en el_ entusiasm~ por la exploración de las regiones infer~ores. y subterraneas, lo IIDSmo de la conciencia humana que de la
histona general de la especie. Una esperanza desmedida en los datos
Y re_s~tados de ~ta exploración ha hecho concebir el propósito de
sustitwr con nociones de orden psicológico o de pre-historia humana
los principios y leyes objetivos en las cuales reposaba la evidencia del
entendimiento. Tal empeño ha traído una considerable suma de noticias y de estimables hallazgos, pero, ¿se justificará con esto la afirmación de haber arribado a una nueva ciencia comprensiva de la naturaleza y de la historia; a un territorio donde habita el ser uno móY siemp;e verdadero? Si la Historia se concibe como supra-~etafís1ca y en esta, a su vez, quedan resumidas las ciencias particulares,
el ser o 1~ existencia se resuelve en el espíritu absoluto concebido por
Hegel o bien en la subconciencia colectiva y privada de cada individuo.
¿No sería una previsible consecuencia que el hombre particular que
cada quien somos, haya caído en actitud de desamparo y de ilimitada
angustia?

'?1~

Tal situación pone de manifiesto la coincidencia de dos series indepedientes de hechos: la estructuración mecánica del saber humano

•

�37

El Viaje de T ocqueville

E.L VIAJE. DE. TOCQUE.VILLE.

g

earmona

cNenclares*

1
NTES de examinar a .a luz de los acontecimientos actuales (que constituyen la razón y angustia de nuestro existir}, la significación del libro de Alejo de Tocqueville titulado De· la. Democracia. en América del Norte, pubficado el año de
1835 (1), hemos preferido ocuparnos, por un momento, de la personalidad de su autor. Tomando ese camino esperamos cumplir de la
manera más directa y amplia, aunque exija dar un rodeo, nuestro
propósito. Señalamos éste en la confrontación en 1944 -retrospectivamente, por lo tanto-, de las doctrinas que Tocqueville expusieraen 1835 sobre Norte-América. Cualquiera que haya leído la obra
estimará, como lo hizo el ilustre filósofo W. Dilthey, que Tocqueville "es el mayor pensador político de Occidente desde Aristóteles y
Maquiavelo". Juicio que despertó en nosotros, por cierto, la curiosidad por su vida y trabajos.

13

( *) Licenciado en F ilosofia y Letras por la Universidad de Madrid, España. Catedrátl•

co de Filosofia del Instituto-Escuela, de Madrid. Catedrático de F ilosofia v Ciencias Sociales del Instituto Salmerón. de Barcelona. Actual Catedrático de Filosofla
en la Universidad de Sinaloa, Mexico.
(1) Consultamos la primera edición española, traducida de la cuarta francesa. aparecida
el año 1837, en Paris, en dos tomos, acompail.ada de un mapa. El Sr. Sánchez de
Bustamant e firma la traducción española.

�38

39

Universidad

El Viaje de T ocquev1Ue

_Yeamos los biógrafos: tuvo
.
,
Audiencia de París, miembro de{p~~~ocos. ~e abogado de la
nes Exteriores con el Pr' . Pr .
ento, Ministro de Relaciodijera, con ocasión de 10::1::es es1dente Luis Napoleón (de quien
(2) Esta simple reseña agota ¡°s b~e R;~a: "¡Es ingobernable!").
lo que era por su carácter y cl~e
Ia extern~. A~enas indica
datos. Provenía de la pequeña n bl o;uraremos inferirlo de otros
han s:11ido los grandes teóricos de~ E:~d r~cesa, extra:to de donde
tesqweu Y Lenín se comprueba
t
o. esde Maqwavelo a Monvarlo: los más conspícuos teó ?ues ro acerto; resulta curioso obser~n siempre a las clases soci~1cos del Est.ad~ moderno pert.enecie-

conducta, un representante típico de su clase. La Edad Media había
alumbrado el nacimiento de dos clases sociales que sólo más tarde,
en_la Edad Moderna iban a desempeñar, una vez que las condiciones
político-económicas que ellas encarnaban cristalizaron, un papel
eminente. Nos referimos a la burguesía y pequeña nobleza, que adoptó el estilo burgués para subsistir. Ambos estamentos venían ocupando los primeros puestos de la Iglesia, Consejos Reales y Universidades. En la revolución comunal de la Edad Media, donde culmina
el magnífico siglo XIlI, debemos buscar, pues, la genealogía de Alejo de Tocqueville. For lo pronto, en la parte moral y económica.

;;1'

JUego de vida Y muerte por la es ~ºY?, p~rvemr colectivo estaba en

mo estatal. Sin embargo de ue :vo ucao~ un~rescindible del organis.
mina absolutamente nunca-~s n_~a Histona nada comienza ni terlutivo mencionado parece alim
I eas, clases, etc.,-el proceso evocl:i,ses del foco central de la ~t:1:'e de la des~~~rición de ciertas
"TlJSmo lugar. Tiene aquél or
na Y la ~p~r1c1on de otras en el
en sus más señaladas fas;s p El
perfil impresionante, visible
una doble revolución hum;nista s a olim_oderno se ha originado de
forma) ; obtuvo su f~rma
. . y re giosa (Renacimiento y Revolución Fl-ancesa) . fue' potsif1!1vad por una revolución política (Re.
rec tea o en su din' .
una serie de revolucion d
, .
amtca y estática por
La biografía del Estadoesno e::i,ocratico-sociales,' entre 1830 y 1919.
Jamás lo hará, adelantamo
entrado todavia en su fase última.
La naturaleza del Estado s, po:qteue tal fase no existe. Simplemente:
E
CODSIS
en sn evolución constant.e.
ste punto de vista representa ar
una conclusión; depende de la pers
a nosotros un principio o
lo. Por lo que respecta a Tocquevci:c
~mpleada para encuadrarnes. La clase social a que rt
, , unc10na en las dos dimensiolos acontecimientos hist, . pe enec1a ocupó el centro propulsor de
oncos entre 1730
Nuestro autor actuó en la polít·
. -por 1o menos- y 1830.
filosofía política (Convi·
b1ca, surgiendo a ella por la vía de la
·
ene su rayarlo•
·•
por la meditación lítica
· Stll'glo a la acción política
gua familia de m::oistraJ~sEr:;i~.r su clas:, ~embro de una antil:&gt;
,
gos provmc1anos, y fué, por su

º\

:?t :-

¡
:Vª

(2) Octave Aubry L
43, lntroduction. e secon&lt;l Empire.

P aris, Librairie Arthéme F a yard, 1938.

Página

En el siglo XVIlI alcanzó la situación que describimos su etapa final. Las épocas decisivas del destino humano comienzan y terminan por revoluciones; nada menos. Aquélla que alboreaba en el
siglo XIlI cristalizó cinco centurias después, en el despotismo ilus•
trado, del que son protagonistas distinguidos Federico de Prusia,
Luis XV de Francia, Carlos m de España, Leopoldo de Austria y
Catalina de Rusia. Por entonces la nobleza se había hecho cortesana; el poder político y económico directo estaba en manos de la burguesía rica y la peqÜeña nobleza. Dado que en cada período histórico domina un cuerpo de principios transmitidos por el pretérito,
la "tradición", y al mismo tiempo apuntan otros derivados de las
necesidades más auténticas de la época (un período histórico es la
confluencia del pasado y del presente, el molde del futuro) , resultaría que en el siglo XVIII co-existían, junto a los principios tradicionales (monarquía de carácter divino, absolutismo, jerarquíaoocial repartida en los dos estratos únicos de nobleza y clero), los que
iban a ser, andando el tiempo, los principios de la Edad Moderna:
el dinero y las ideas. Inserto en este cuadro de fuerzas móviles, esencialmente dinámicas, el despotismo ilustrado ("gobierno para el pueblo sin el pueblo") muéstrase como el precedente histórico inmediato del Enciclopedismo, vasto- movimiento intelectual precursor de la
Revolución Francesa. La genealogía mental de Alejo de Tocqueville
-ciudadano desinteresado, escritor veraz, sereno y minucioso, político fracasado-, se articula en él; descubre allí su estrato más profundo. Político fracasado, en el juicio de sus contemporáneos, porque

�40

Univenidad

tomó la política como la creación del destino del ser humano a la
manera de Platón.
'
Los detall~ apuntados dan, suponemos, la genealogía completa de Tocqueville. Era necesario tenerla. Hunde sus raíces en la
Edad Media, en la Ilustración, en la Revolución Francesa acontecimientos por los cuales la clase social y el tipo de persona ~ue representaba alcanzaron la marea alta de la Historia. De resultas Tocqueville es, repetimos el aserto, un hijo de su tiempo. No 10' vivió
hacia atrás, como Chatepbriand, o hacia adelante como Saint ·simón.
En 1835 h~bía aceptado, en la forma de hechos definitivos y cons~~dos, sm retorno posible, la significación y contenido de los dramabcos sucesos de que fuera testigo y actor: la crisis del feudalismo, la aparición de la burguesía en el Estado, el constitucionalismo
Y los postulados ?emocráticos. El principio de la libertad, concebida
en una doble oraenación, interiormente unida, individual y social,
aparece clavado en el cimiento mismo de todos sus escritos; es la
profunda entraña invisible de la estructura visible. A la distancia
en que estamos colocados sólo podemos hacerle un reparo. Estimaba que la lih:rtad estaba, por 1835, fundamentada para siempre. y
que los enemigos de la libertad residían del lado de la democracia.
Prejuicio sobre el que ha girado la historia contemporánea hasta la
apari_ción del Fascismo, consecuencia inevitable del prejuicio. El
Fascismo nos ha envuelto, por la conducta anti-democrática de las
democracias entre 1923-36, en la guerra actual. Quien lo ignore tiene los ojos cerrados. No ve el fenómeno porque no quiere verlo.

II
En el caso de que la obra De la Democracia en América del Norte
haya sido escrita conforme a un método-que sí lo fué, dada su disP?sición int_e~a-, este habría que definirlo por referencia al que sirviera ~ Aristoteles para redactar la Política.. Un método empírico,
pues tiene en cuenta todos los datos de la experiencia político-social
e inductivo, derivando de los hechos los puntos cardinales de orlen~
tación. Discurre, además, en forma comparativa: las instituciones,
usos, costumbres, leyes, etc., que encuentra en la joven democracia norteamericana las enfrenta a las mismas instituciones, usos,

El Viaje de T ocqueville

41

~te., vigentes, ya sean consuetudinarias o positivas, del sistema político-social europeo. Estas circunstancias metódicas darán una ima~
gen de la solidez, de las amplias perspectivas, de la objetividad (condición donde se resumen las demás) que ofrece el libro. En otras
obras maestras del mismo género se muestran también; ejemplos:
la Repliblica, de Platón, el Leviatán, de Hobbes, la Crítica de la Economía Política, de Carlos Marx. A esa característica o condición ú1tima se debe que De la Democracia en América del Norle no haya
perdido modernidad. Es tan actual - más, si cabe- que en el momento en que fuera escrita. Para la persona social llamada Estados
Unidos la fecha 1943-44 equivale a una ratificación de lo que Toc~ueville expusiera en 1835.
.Repasando el índice de la obra podríamos completar en una imagen total las imágenes parciales e inconexas obtenidas por el examen de su método. La Introducción proporciona la base necesaria.
Trátase de un sencillo juicio que, empero. constituye el marco de la
obra; dice así: "Durante mi residencia en los Estados Unidos, de
cuantos objetos nuevos se presentaron a mi vista, ninguno me llamó tanto la atención, ni me causó impresión tan vehemente, como
la igualdad de clases". Añade, más tarde: "Continuamente la encontré delante de mí como un punto central a donde iban a parar todas mis observaciones".
Saca a comparación entonces el caso de
Francia que, en aquélla época, cristalizaba la situación política europea. (3) Muchas gentes de Francia. o sea de Europa, conceptuaban de irresistible la revolución democrática "porque - escribe - se
les figura que es el hecho más continuo, más antiguo y más permanente que existe en la Historia". Tocqueville lo estima así también. Agrega: "Cuando se recorren las páginas de nuestra Historia - de la historia europea - no se encuentran grandes acontecimientos sin que hayan sido desde setecientos años acá en favor
de la igualdad". Singular expresión que r etrata de cuerpo entero a
Tocqueville. Concluye: "Todos los acontecimientos y todos los horobres sirven para extender la igualdad". Donde, adelantándose a una
(3) Véase. el testimonio de R ein e en Lo que vasa en Francia (1831-32). T raducción española de la '"Revista de Occidente", Madrid 1935.
S&lt;•ñalamns ,·n Reine a uno de los pocos alemant&gt;S que. superando la limitación germánica. han logrado compr,•ndf'-r la naturaleza del hombre, lo que es (11 hombre, in·
dcpendíent~mente de qu e SC'a o no &lt;tlemán.

�42

Universidad

doctrina que sólo ha podido formularse en nuestra época, el autor
de De la Democracia en América del Norte adivina que incluso los períodos de reacción social deben entenderse como frases del cumplimiento de la libertad. Pues el hombre escribe en la Historia Universal la biografía de la libertad.
Más adelante Tocqueville comete un error de óptica. Error de
perspectiva, no de lógica. Declarando que en " América he visto
más que la América, pues he visto allí una estampa de la libertad".
afirma que en los Estados Unidos se perciben "los resultados de la
revolución democrática sin haber tenido revolución, como en Europa". En el Viejo Continente "se efectuó la revolución democrática
en lo material de la sociedad sin que se hiciese en las leyes, hábitos
y costumbres la transmutación necesaria para que aprovechase
aquélla". En cambio: "Los emigrad~ que fijaron su residencia en
América al asomar el siguo XVIII desprendieron el principio de la
democracia -de todos aquéllos contra quienes luchaban y fué el único que trasplantaron en las riberas del Nuevo Mundo. Allí ha podido medrar libremente y, encaminado con las costumbres. desarroÜarse apaciblemente en las leyes". Error de óptica, no de concepto,
que en otro capítulo corrigió el propio Tocqueville. Lo corrigió, decimos, al subrayar que la democracia era el estilo de vida qne un país
inmenso y desierlo exigía para un grupo de emigrados, mientras que
para Europa, super-poblada y enrarecida. la democracia tiene que

ser siempre el resultado de una revolución triunfant.e. Juicio que restablece las cosas en ~u punto.
ID
En el valle del Missisipí vió nuestro autor la más magnífica mansión de todas las que Dios ha preparado para el hombre. Todo es
allí, dice, serio, grave y solemne. El suelo americano repelía la aristocracia territorial. "Pueden distinguirse en la gran familia norteamericana dos vá.c;tagos principales que hasta ahora han crecido sin
mezclarse completamente: uno al Sur y otro al Norte". La influencia de la esclavitud combinada con el carácter inglés explicaría las
costumbres y P.l estado social del Sur, pues un solo hombre podía
cultivar con ayuda de esclavos gran espacio de terreno, mientras que

El Viaje de T ocqueville

43

en las colonias inglesas del Norte se combinan las dos o tres principales ideas que forman actualmente la base social de los E. U. "El
puritanismo no era solamente una doctrina religiosa; se confundía
en varios puntos con las más absolutas teorías democráticas y republicanas" "Cuando se quiere conocer y juzgar a los norteamericanos acti,ales se debería distinguir con cuidado lo que es de origen
purita.uo o de origen inglés. El retablo que presenta la sociedad americanR está cubierto con sutil barniz democrático (puritanismo). bajo el cual se ven traslucir de cuando en cuando los antiguos colores
de la aristocracia (origen inglés)".
Tratándose de los fundadores de Nueva Inglaterra consigna que
erau, a la vez, fogosos sectarios e innovadores exaltados, como gentes para quienes la religión trae consigo las luces. La educación y la
lihertad son, allí, hijas de la moral y la religión. La observación de
las leyes dJ;vinas conduce al hombre de América a la libertad". El
pueblo reina en el mundo político norteámericano como Dios en el
Universo. "La religión ve en la libertad civil un ejercicio notable de
las facultades dethombre y en el mundo político un campo remitido
por el Creador a los esfuerzos de la inteligencia". Siempre ha de tenerse en cuenta la insuperable contradicción apuntada, pues "la autoridad del magistrado es mayor y la del elector más corta según se
desciende hacia el Sur". Empero, "la patria asoma por todas partes
en los E. U. y el hombre americano jamás obedece al hombre sino a
la justicia o la ley". El proceso general de la evólución política corre,
entre 1650 y 1835, con arreglo a la ley siguiente: "El distrito se ha
organizado, entre los americanos, antes que el condado. el condado
antes que el Estado, el Estado antes que la Unión".
"Los emigrados que fueron en diferentes períodos a ocupar el
temtorio que cubre hoy la Unión diferían unos de otros en muchos
aspectos; su objeto no era el mismo y se ~obernaban con arreJ?lo a
Principios distintos. Estos hombres tenían. no obstante. entre sí. caracteres comunes y se encontraban todos en ~a situación análoga.
Todos los emigrados hablaban una misma lengua; eran todos hijos
de un mismo pueblo. En tiempo de las primeras emigraciones, ese
germen fecundo de las instituciones libres (base histórico-política
de la civilización occidental. debiera añadir aqui Tocqueville), se ha-

�Universidad

El Viaje de T ocqueville

bía ya internado profundamente en los hábitos ingleses y con él el
dogma de la soberanía del pueblo se había .i.ntroducido hasta en la
monarquía de los Tudor".

tes y menos sabios que en la Unión. La instrucción primaria está
al alcance de todos y la superior al de ninguno. Se ha instaurado
entre los conocimientos humanos cierto nivel medio, al cual se han
acercado todos, unos subiendo y otros bajando. Presenta la América el más asombroso fenómeno: los hombres muestra allí la igualdada social por su haber cívico y por su inteligencia. El elemento
democrático domina, en consecuencia, como único".

44

La esclavitud "debía ~jercer un inmenso influjo en el carácter,
leyes y el porvenir entero del Sur". Mientras que los establecimientos
de Virignia fueron creados por aventureros, los emigrados de Nueva Inglaterra llevaban consigo elementos de orden y moralidad";
iban al desierto acompañados de sus mujeres e hijos". Les diferenciaba de todos los demás el objeto de su empresa. Los principios
generales en que descansan las constituciones modernas, principios
que apenas los comprendían la mayor parte de los europeos del siglo
XVII ( 4), y que triunfaban entonces incompletamente en la Gran
Bretaña, los reconocen y fijan las leyes de Nueva Inglaterra. Invoca el testimonio del magistrado Vintrop que, en cierta ocasión, se
expresara en los siguientes términos: "No nos equivoquemos sobre
lo que debe entenderse por nuestra independencia. Hay una libertad
civil y moral que encuentra su fuerza en la unión, la libertad de hacer sin temor lo que es justo y bueno. Esta sacrosanta libertad debemos defenderla en todo caso". El espíritu de la religión y de la
libertad han encamado así, uno en otro. en América del Norte.
Pero en los E. U. se suelen encontrar leyes o usos que hacen
contraste con todo lo que forma el ambiente. Leyes extendidas al
parecer con un espíritu distinto al que predomina en la legislación.
Tocqueville cita un ejemplo único: el hecho de que la ley americana
no conozca más que dos medios de acción; la prisión o la fianza. Semejante legislación está dirigida contra el pobre y "sólo favorece a
1os ricos". En Inglaterra habría que · buscar la explicación de este
fenómeno, "pues se trata de una ley inglesa".
En el Oeste americano se puede observar la democracia llegada a
su último grado de desarrollo. La población se sustrae allí a la "connatural aristocracia que se deriva de las luces y la virtud". Ampliando la perspectiva, añade: "No creo que exista país en el que,
en proporción con la población, se encuentren tan pocos ignoran(4) Afirmación exagerada. Francisco Suárez (1548-1617) escribia en De LegibU8s "IA
potestad civil emana del derecho legítimo y ordinario, del pueblo y de la comunidad;
para que sea justa no puede tener otro origen... (I, III, cap. 4).

45

El principio de la soberanía del pueblo no está oculto o estéril
en la Unión, según ocurre en ciertos países europeos. Le reconocen
las costumbres, le proclaman las leyes. Ha sido el principio engendrador de las más de las colonias inglesas. Hasta en el carácter
del poder ejecutivo americano se comprueba el principio de la soberania popular. "El Presidente de los E. U. no puede impedir la formación de las leyes y no le es dable desentenderse de la obligación
de ejecutarlas. En todo lo esencial que hace está sometido a la ley;
en lo que es independiente no puede casi nada". Por su debilidad
y no por su fuerza puede vivir en contraposición con el poder legislativo. De todos modos, "siempre es un momento de crisis nacional
la elección del Presidente".
Ningún pueblo ha constituído un poder judicial tan crecido en
sus prerrogativas como el americano. "La Corte Suprema de la
Unión es el sólo y único tribunal de la nación. El Presidente puede, o pudiera engañarse, sin que padezca deterioro el Estado; el
Congreso puede errar sin que perezca la Unión; pero si la Corte
Suprema llegase a constar de individuos imprudentes o sobornados,
la Unión tendría que rozar la guerra civil o la anarquía. Aquí y
en cualquier aspecto de que se trate, el espíritu público de los E. U.
no es más que el resumen (subrayado por Tocqueville) del patriotismo provincial". De todo ésto se induce que la gran prosperidad
de los E. U. no consiste en haber encontrado una constitución federal que les permita sostener grandes gu~rras, "sino en estar tan
bien situados que no tengan ninguna que sostener". El autor hace
ahora una advertencia. Aprecia las ventajas del sistema federal,
en orden de la prosperidad y libertad, pero estima que los pueblos confederados "no pueden luchar por largo tiempo con una fuerza igual
contra una nación en que esté concentrada la potestad gubernati-

�46

Universidad

El Viaje de T ocqueville

va". La experiencia europea, suponemos, habríale dictado este juicio.

sa al descubrir el gran mérito de los gobernados y el escaso de los
gobernantes", advierte Tocqueville. En la Cámara de los Representantes, de Washington, causa extrañeza el aspecto vulgar de la asamblea, pero en el Senado "apenas se ve una sola persona cuyo nombre
no recuerde el ejemplo de un individuo ilustre".

IV
Hasta aquí el primer volumen de la edición g.ue consultamos.
(5) El segundo comienza diciendo, en el título· mismo del capítulo
inicial: "Cómo se puede decir rigurosamente que gobierna el pueblo
en los E. U.", pues el pueblo nombra al que hace la ley y al que la
ejecuta; el mismo pueblo forma el jurado que castiga sus infracciones. Sostiene Tocqueville que los partidos son un mal inherente a
los gobiernos libres y que hay gran dificultad para cearlos en la
Unión, debido a la extensión del país y a los intereses contrapuestos de
las ciudades. El partido "que quería limitar la autoridad popular"
se llamaba, por la época de nu~tro viajero, "Federal"; el que "se
empeñaba en ser el amante exclusivo de la libertad tomó el calificativo de republicano". "Las pasiones aristocráticas o democráticas
se encuentran fácilmente en medio de todos los partidos". Las clases pudientes estaban apartadas de los negocios públicos "y forman,
aisladas en el centro del Estado, como una sociedad particular". El
rico se sujetaba _al gobierno republicano como a un mal menor o
irremediable. "Es fácil entender en los ricos sumo hastío por las
instituciones democráticas; el pueblo es una potestad que temen y
desprecian".
La soberanía popular, según la entienden los americanos, es
"una consecuencia de la libertad de imprenta, dominante en el país".
Allí, resume Tocqueville, son correlativas. Entre los doce millones
de habitantes de la Unión, hacia 1830, "no hay uno solo que se haya atrevido a hacer la propuesta de restringir la libertad de imprenta". Esta hace circular la vida política, siendo comparable por eso
a un vasto sistema circulatorio, pero el periodismo es "menos poderoso que en la vieja Europa, donde la democracia está dirigida por
principios; en América del Norte está abandonada a sus propias inclinaciones". De aquí la versatilidad de la ley, denunciada por Hamilton y Madison, cuyos juicios se recogen. "Grave fué mi sorpre(5) El "Fondo de Cultura Económica", "de México, ha publicado una nueva edición espaflola. Fecha: 1948.

47

Declara, en la página siguiente: "Miro como una de las señales
más visibles del imperio absoluto que ejerce la democracia en América, la carencia completa de funciones gratuitas en el Estado". "En
los E. U. las gentes comedidas en sus deseos son las que se meten en
el laberinto de la política, pues las de mucho ingenio y muy apasionadas se desvían por lo común del Gobierno para ir tras las riquezas".
La suma inestabilidad administrativa es perniciosa para el arte de
gobernar. "En América parece que vive la sociedad de hoy para mañana, como un ejército en campaña".
El nuevo espectáculo de una gran república democrática; eso, en
1830 podía verse, exclusivamente, en los E. U. "Desde diez lustros a
esta parte, la existencia de la Unión no se ha ventilado más que una
sola vez, que fué en tiempo de la guerra de independencia. Entonces, según se iba dilatando la pelea se percibía la reaparición del egoísmo individual". La democracia americana, cuya política exterior
"consiste más en un abstenerse que en un poner por obra", suele ser
"inhábil y provechosa en la dirección general de las leyes. El instinto de la patria proviene, en los E. U., (donde los habitantes llega•
ron ayer al terreno que ocupan), de que cada uno en su esfera toma
parte activa en el gobierno de la sociedad. Dios, entregando a los
americanos un continente sin limites, les ha otorgado los medios de
permanecer largo tiempo iguales y libres". En relación con ésto, Tocqueville encontró que "la América es un país de libertad donde para
no ofender a nadie no se debe hablar libremente a los particulares ni
del Estado, ni de los gobernados, ni de los gobernantes, ni de las em•
presas públicas, ni de las empresas privadas; de nada, en fin, de cuan.
to allí se encuentra". "Nada hay más incomodo en el hábito de la
vida que ese patriotismo irresistible de los Americanos". Tocquevi•
lle vacila en enjuiciarlo de virtud o de defecto.
En los E. U. nadie hay que no sea elector, excepto los esclavos,

�48

Universidad

los sirvientes y los pobres de solemnidad que sustentan los pueblos,
y que con ese título no concurra directamente, o de modo indirecto
pero efectivo, a la elaboración de la ley. Los que quieren transgredirla están reducidos, allí, a hacer ostensiblemente una de dos cosas:
deben cambiar la opinión de la nación u hollar sus disposiciones. Los
ricos de América se encuentran en una posición semejante a la de los
pobre de Europa. _ La omnipotencia de la mayoría aumenta en América la inestabilidad legislativa y administrativa que es propia de las
democracias. Nuestro autor entiende que la suma libertad es, en
América, un débil resguardo contra la tiranía, pues en las repúblicas
democráticas "el despotismo está inmaterializadon. "La mayoría
vive, pues, en una perpetua adoración de sí misma, en la Unión; no
hay más que los extranjeros o la experiencia que puedan hacer llegar ciertas verdades hasta los oídos americanos". "Si alguna vez se
pierde la libertad en América-anuncia-será preciso atribuído a la
omnipotencia de la mayoría. La desesperación de las minorías les hará apelar a la fuerza de las armas".
La religión debe considerarse como "la primera de las instituciones norteamericanas". La libertad, afirma Tocqueville, no puede
prescindir de la fé, aunque pueda hacerlo el despotismo. "Cuan.do
llegué a los E. U. lo primero que saltó a mi vista fué el aspecto religioso de la organización social del país". Pregunta: "Si los americanos no hubieran puesto su religión en alguna parte fuera de la política, ¿ a qué podría ella atenerse en el flujo y reflujo de las pasiones humanas?". En América la religión es la primera institución,
pero está reducida a sus propias fuerzas. Desde el principio "la política y la religión estuvieron acordes y después no han cesado de estarlo". Los eclesiásticos americanos se pronuncian de un modo general en favor de la libertad civil, sin exceptuar siquiera los que no
admiten la libertad religiosa, y no se les ve, sin embargo, prestar su
influencia a ningún sistema político particular, esmerándose en no
entrometerse en los negocios públicos. "Por cuya razón no se puede
decir que en los E. U. ejerce la religión un influjo en las leyes ni en
el pormenor de las opiniones políticas sino que encabeza las costumbres y arreglando la familia conforme al espíritu religioso trabaja
en ordenar el Estado".

El Viaje de T ocg•1ev1lle

V

En esta parte del segundo volumen de De la Democracia en América del NQrte confiesa Tocqueville: ''La tarea principal que me he
impuesto ha quedado ya desempeñada". No pone, empero, punto final a la obra. Añade a la exposición cien páginas más, pues "se encuentra también en América otra cosa que una inmensa y completa
democracia. Hay, en resumen, los indios y los negros". "Estas dos
castas infelices nada tienen de común, ni el nacimiento, ni la figura,
ni el lenguaje, .ni las costumbres; sólo en sus desdichas se asemejan.
Ambas ocupan una posición igualmente inferior en el país que ocupan; entrambas experimentan los efectos de la tiranía". Sus miserias pueden achacarse a los mismos autores.
Entre estos hombres tan diversos-los habitantes de América del
Norte-, el primero que llama la atención, el primero en luces, poderío
y felicidad, es el hombre blanco, el europeo, el hombre por excelencia;
de~":') aparecen el negro y el indio. El negro entra al mismo tiempo en la servidumbre y en la vida; a veces empieza a ser esclavo antes de nacer, en el vientre materno. El negro está colocado en los
últimos lindes de la servidumbre y el indio en los extremos de la libertad; la esclavitud produce en el primero los mismos efectos que
la libertad en el segundo.
El negro ha perdido la propieda&lt;! de su persona y no puede disnoner de su propia existencia sin cometer una especie de latrocinio.
El salvaje está entregado a sí mismo desde que puede obrar. Para él
ser libre es escaJJarse de casi todos los lazos sociales. El negro hace
mil -:afuerzos inútiles para introducirse en una sociedad que le aparta de sí; condesciende con sus opresores y aspira, imitándolos, a confundirse con ellos. Consentiría gustoso en repudiarse a sí mismo. El
inEF'J, al contrario. conserva sus hábitos con una inflexibilidad sin
t::jemplo. Vive y muere en el sueño de su orgullo. Mientras el negro
q .Jere confundirse con el europeo y no logra realizarlo, el indio, que
podría hacerlo hasta cierto punto, desdeña intentarlo. La servidumbre del uno le entrega a la esclavitud y el orgullo del otro a la muerte.
La desventura de los indios radica en entrar en contacto con el
;Jeblo más civilizado y "más codicioso del mundo". Los indios han

�50

51

Universidad

El Viaje de T ocqueville

recibido la opresión y las luces al mismo tiempo. Aislados en su propio país, ya no forman más que una pequeña colonia de extranjeros
incómodos en medio de un pueblo numeroso y d9minador. La noble
y virtuosa _política que, para ellos anunciara Washington, no se ha
seguido. A la avaricia de los colonos se junt¡a, de ordinario, la tiranía del gobierno. Los americanos han conseguido extirpar la casta
india de un modo legal, tranquilo y filantrópico, sin derramar sangre. sin violar a los ojos del mundo uno solo de los grandes principios de la moral. "No cabe destruír los hombres respet.ando mejor
las leyes de la humanidad". Conclusión subrayada por el mismo Tocqueville.

desigualdad se graba en las costumbres conforme se va borrando en
las leyes.

Los indios morirán en el aislamiento, despojados de sus tierras
natales, pero el destino de los negros "está entrelazado en cierto modo con el de los europeos". El más terrible mal que amenaza a los
E. U. nace de la presencia de los negros en su territorio. No hay ninguno que haya llegado voluntariamente a las orillas del Nuevo Mundo; así, el negro trasmite con su existencia el signo exterior de su
ignominia. Después de que sea abolida la esclavitud habrá que destruír tres prejuicios, más tenaces que ella: "el prejuicio del amo, el
prejuicio de casta, el prejuicio del blanco. La distancia legal entre
blancos y negros es, en los E. U., menos extensa que el abismo trazado entre ellos por las costumbres; la esclavitud desaparece, pero el
prejuicio que inspira está inmóvil o crece, en la misma medida que
disminuye la causa. El prejuicio de casta me parece más vehemente en los Estados que han abolido la esclavitud que en aquéllos en que
todavía existe. En ningún punto se manifiesta tan intolerante, además. como en los Estados en que fué siempre desconocida".
En el norte de la Unión la ley permite a los negros y blancos contraer alianzas; la opinión declara infame al blanco que lo hace. En
los Estados en que fuera abolida la esclavitud se han dado al negro
derechos electorales; mas si se presenta para votar corre riesgo su
vida. Puede quejarse, "pero sus juecse son blancos". En el sur la
ley es más dura con los negros; los hábitos son, en cambio, más tolerantes y suaves que en el norte, donde la preocupación que rechaza a
los negros parece aumentar a medida que dejan de ser esclavos. La

Otro aspecto del mismo problema. ¿ Por qué se ha abolido la ~clavitud en el norte de la Unión y se conserva en el sur? No por mterés de los negros, sino por el de los blancos se destruye la esclavitud en los E. U. En la orilla izquierda del Ohio se confunde el trabajo con la idea de la esclavitud_; en la derecha, con la del bienest:i,r
y del progreso; en la primera no hay obreros blancos porque. tenueran parecer esclavos y hay que utilizar a los ne~os; en la o~illa derecha, en vano se buscaría un obrero blanco ocioso, extendiendo el
blanco su actividad a todos los trabajos. El blanco vende su trabajo; el negro no tiene nada que reclamar por sus se~cios, pe:o es preciso mantenerle toda la vida. En cuanto el obrero libre entro en c_ompetencia con el esclavo se observó la inferioridad de ~ste ~ se combatió la esclavitud en su mismo origen, que es o era el mteres del patrono o del amo.
En lo venidero, no habrá (presentía Tocqueville) más que dos
caminos para resolver la cuestión. "Es menester que los negros y
los blancos se confundan enteramente o se separen". Las castas blanca y negra no vivirán en ninguna parte bajo un pie de igualdad. "El
lance arriesgado, aunque remoto, más o menos ~evitable, entr~ los
negros y los blancos que pueblan el sur de la Union, se presenta mcesantemente como un sueño angustioso a la imaginación de los americanos". Los té:oninos en que el problema está planteado "van a
parar a una horrible guerra civil y tal vez a la ruina de una de las
dos castas". La desmembración de la Unión, introduciendo la guerra en medio de los Estados hoy confederados y, junto con ella, los
ejércitos permanentes, la dictadura y los impuestos, podrían a la larga comprometer allí la suerte de las instituciones republicanas. "Por
lo tanto no se ha de confundir el porvenir de la república Y el de la
Unión. 'Esta no es más que un accidente, que sólo durará mientras
le favorezcan las circunstancias; la República me parece el estado
natural de los americanos".
Llegamos al final. De la Democracia. en América del Norte
(1.000 páginas en la edición consultada) termina con una profecía.

�52

Universidad

El Viaje de T ocqueville

La siguiente: "Llegará una época en que se podrán ver en la América del norte unos 100 y hasta 150 millones de hombres, iguales
entre sí, pertenecientes todos a la misma familia, con el mismo punto de partida, la misma civilización, la misma lengua, la misma religión, los mismos hábitos, las mismas costumbres, circulando por
en medio de ellos el pensamiento bajo de la misma forma y pintándose con los mismos colores. Todo lo demás es dudoso, pero ésto
es cierto. Ahora bien: he aquí un hecho enteramente nuevo en el
mundo y cuyo alcance no puede percibir la imaginación". El capitulo donde se inserta la transcrita profecía se llama, naturalmente,
Conclusión. {6).

integrante, esencial, del destino del hombre. Del hombre que somos todos los hombres.

VI

Hemos procurado escoger los párrafos más característicos del
libro. Sólo quien lo intente o haya intentado sabrá cuanto hay que
sacrificar para hacerlo. Siempre parece más interesante lo que se
omite que equello que se transcribe. Tocqueville escribió una obra.
rica, densa, madura que, tanto para los Estados Unidos-sea en 1830
como en 1944-eomo para la propia personalidad de su autor, resulta definitiva. Reducirla a una reseña es casi imposible. Resulta
tan difícil como reducir la vida a la muerte.
Ignoramos si nuestra reseña constituye un acierto o un error.
Constituirá ~ acierto en el caso de que el lector perciba lo que nosotros hemos percibido en la lectura de la obra entera. El libro de
Alejo de Tocqueville precontiene la línea general del desarrollo bis·
tórico realizado por los Estados Unidos desde su aparición en la Historia Universal hasta el moment,o de su mediodía histórico. Ese
mediodía tiene la fecha de Pearl Harbor. Ahora los E. U. ,están
centrados, de una vez para siempre, en la Historia. Forman parte
(6) El inteligente ,y pérfido Tayllerand recorrió parte de los E . u. después de 1a Revolución .Franc~. QueI13 bfiéerse olvidar en su pafs. Por el Alienbm, que le aplicara.
en 1~94 la pohcla bntán1ca. fué expulsado d e Inglaterra. Vivió treinta m eses en
América del Norte. R ecogemos un fragmento de sus recuerdos de viaje donde formula un pronós ticos semejante al de T ocqueville: "Después de la paz de 1783 la ciudad de Baltimore n o era más que una aldea de pescadores; hoy, casas elegantes y
vasta;s se elevan por todas partes, disputando el terreno a los árboles. La marcha
1rres1Stible de la naturaleza q uiere que una población inmensa anime un dla esta.
masa de tierras inertes, q ue sólo esperan la mano del hombre". (Memoi 1"88, vol. I,
1791-1808. Paris, Calmann-Levy, E diteur. 1891) .

53

Convendría demostrar nuestro juicio utilizando los antecedentes conocidos. Este punto de vista lo hemos obtenido leyendo el
análisis espectral que Tocqueville formulara hace más de un siglo.
Allí descubre los principios del desarrollo biológico de lo~ E. U. Por
lo demás, los acontecimientos actuales ratifican nuetro aserto; lo
iluminan con toda evidencia. Son, si se quiere, la materialización
de lo previsto por el ilustre Tocqueville. Renunciamos ahora a la
mencionada comprobación documental, bibliográfica, porque requeriría mucho espacio; será el asunto de otro trabajo. Señalaremos,
de todas maneras, algunos títulos que deberán tomarse en cuenta.
Para el aspecto histórico de la fundación de Nueva Inglaterra: J. T.
Adams, The founding of New England, (Boston, 1912); para la historia general de los E . U.; A. Brown, Genesis of the United Stat.es,
(Boston y Nueva York, 1890); para la genealogía y biografía del
pensamiento político norteamericano. C. E. Merriman, A Hist.ory;
of american political theories, {Nueva York, 2a. edición, 1926), para la filosofía de la política norteamericana: A. H. Snow, The american philosophy of Govemement {Nueva York, 1921); para losantecedentes del problema de la esclavitud: T. C. Smith, Parties and
slavery, 1850-1859 {Nueva York, Londres, 1906); para el proceso
general de la civilización: C. A. y M. R. Beard, The rise of american
civilization, (Nueva York, edición de 1933); para los fundamentos
económico-sociales del Estado norteamericano: E. S. Bogart, An
eoonomic hisrory of the American people (Nueva York, 1930): Las
dos últimas son obras fundamentales.
Ahora bien: los libros citados (y otros que no se citan), donde se recoge la trayectoria del pensamiento y la acción de los E. U.
en su biología, ocupan para nosotros, respecto del análisis escrito
por Alejo de Tocqueville, la misma posición que los puntos del perímetro de una circunferencia respecto del centro de ésta. Bueno sería que se tratara de demostrarnos nuestro error, en el improbable
caso de que estemos equivocados.

��--------~a~

~}~
-,
j.
~!,.

"

&lt;S

~ ,I

"

)....,..,,,.,,,\

~s.
\
º~~

Mll'.\ PARA U

OBJt\ INTl'ITLAD,I

dt la DEMOCRACIA EN AMERICA
Por

A. DE TOCQrEl' ILLE

1836.
l:XPLICArIOX DE SIGNOS

F FLU1dación del Estado
P. A. Población Actual
T. Tmillltio
O~'ERl' ArIOXES·

Su¡,erficie del Tmitario poseído por los Estados Unidos,
295,000 I' cuadradas.
Alt..-a 11edia de los montes n&gt;eallosos, 15.000 a 18,000 pies
Id.
de los Aleoanis. 5,000 a 6.000 pies.
Suomicie d,I ,au, de Misisipi. 228.000 leguas cuadradas
Núme,o d• blancos y negros en los estados en Qut ..u
abolida la escla,itud: BlantllS 6.565,434. N'1Jt1)s 120.520.
Número de blancos y negros en los estados en oue subsisto
la escla,itud: Blancos 3.960,814. Negros 2.208.102.

�55

Psicología del Arte

PSICOLOGIA DEL ARTE

_geo CarJona
Carácter del Arte contemporáneo en relación oon
clásico de la obra est.ética.

~

concepto

UESTRA vida cotidiana, con su mecanismo trágicamente
triste y monótono, fruto de un concepto de civilización tal
vez excesivamente preñado de materialismo, ha hecho que
el Arte vaya desplazándose poco a poco de su cauce, hasta llegar a
adoptar en nuestros días formas y característiq¡,s de tipo virtualmente negativo a -su idiosincrasia o razón lógica de ser.

1

•

1

La anarquía artística de nuestra época, puede que no tenga precedentes en toda la historia de la humanidad, si bien no deja de relacionarse con todas las manifestaciones de arte decadente que ilustran la historia de los pueblos en su linea curva de involución. Para
intentar la explicación del carácter de nuestro arte contemporáneo,
tendremos antes que concretar un concepto preciso de arte o de
"obra artística", estableciendo después su verificación con el con•
~eptc.· de arte o de "obra artística contemporánea".
Prescindiendo de las distintas teorías estéticas, más o menos
metafísicas, el Arte se ha caracterizado siempre como el impulso
irrefrenable en el hombre, de plasmar en materia plástica o diná-

�56

Universidad

Psicología del Arte

mica aquellos estados de alma que por su difícil explicación, huyen
de todo lo concreto o positivo, hallando sólo en la "emoción indefinida" su ple ~itud de expresión. Desde los más pretéritos tiempos,
la creación artística se había considerado como una especie de "rapto psíquico". l'Omo algo superior e indefinible en que la intuición, la
~ensibilidad y la fantasía, con su resultado inevitable de "mágica
expresión" constituían los únicos viáticos ejecutivos.

Esta forma de arte, define un tipo &lt;i(; arte "dirigido", regido
_por sensibilidades y mentalidades rectoras de un grupo humano determinado, étnico, dir1amos. Implica un orden en la unidad social
y determina un pnncipio "jurídico" basado en leyes éticas de pre·tensión divina. Quizás fuera por esta procedencia mágica del arte.
que Platón arguyera que "la belleza era una realidad" en sí "supra.
~ensible", a la par que para Plotino "un arquetipo inteligible existente en el alma que es fuente de toda belleza natural".

El artista se ha tenido, pues, desde los más remotos tiempos,
como un verdadero iluminado y hasta nuestros días se le ha atribuído la "inspiración" de entidades abstractas o metafísicas que los
griegos denominaron con el nombre de "musas".
También es cierto que el origen deÍ artista, al igual que el del
médico, es de tipo religioso o mágico y que ese carácter prominente ofrecía, a quien lo poseía, el privilegio sacerdotal.
Por todo lo expuesto, vemos que en el artista original hay un
sentido superior y un desinterés material de creación; que su obra
no está subordinada al afán egoísta del lucro ni de la vanidad personal y que su creación determina un sentimiento especifico, nunca
un capricho de su mente, aislado de una "realidad ambiental". Finalmente, en su obra, "obra trascendente para su comunidad", hay
un sentido imponderable de tipo ético, moral. Por la obra artística,
habla a los sentimientos y despierta en ellos sus afectos morales. La
obra artística es, pues, en su origen, "impersonal" y en cambio, eminentemente "social". No se vende ni se compra. Unicamente se
admira y se venera, siendo por tanto, un agente de "expresión" y
de "coacción".
El resultado o razón de ser de la obra de arte, es, a través qe
todo el proceso histórico, "la trascendencia". Sin un "sentido trascendental" no hay obra de arte posible. Este sentido trascendental
se ha logrado cuando la emoción indefinida ha encontrado su plenitud de expresión a través de la perfección de su forma., provocando en el expectador una comunión de emociones éticas y estéticas.
La verdadera obra de arte, es por tanto, armónica y huye de la irritabilidad espiritual (característica de lo "monstruoso", sentimiento que hoy abunda enormemente en nuestro arte contemporáneo).

57

Veamos ahora el carácter básico del arte de nuestros días, pa.ra establecer la relación entre éste y la naturaleza característica de
los c::onceptos estéticos anteriormente expuestos.
En la obra de arte contemporánea, tenemos ante todo que ver
una resultante del "medio" en que vivimos. En nuestra era cientifica., la mente humana se ha desposeído totalmente de la visión del
conjunto y se ha limitado al ejercicio y cultivo de "especialidades",
que en la mayoría de los casos están en total desacuerdo con la armoniosa dinámica del conjunto.

Basándonos en el conocimiento empírico de la ciencia, la primitiva magia y la antigua religión han ido diluyéndose para dejar paso
al a..'1.e, a la medicina y a la filosofía propiamente dichas. Las artes,
desprovistas de su sentido mágico original y después de un rico proceso de evolución técnica o científica, se han emancipado asimismo
de aquello que pudiera ser la naturaleza o razón de su existencia.
Y así, los artistas, con la posesión de los instrumentos y materiales
&lt;le construcción de sus templos, pero sin el conocimiento de a quién
dedicaban los templos frutos de sus afanes se han limitado a crear
obras que debían satisfacer para los muchos un lucro y para los menos una egoísta vanidad personal, la vanidad de la fama, del nombre.
En lugar de las obras que se admiraban y veneraban en la antigüedad, el arte moderno ha hecho obras que se exhibían y se cotizaban. Junto a la cohorte malvíviente y anarquizante de los artistas contemporáneos, toda una pléyade de mercaderes del arte, con
su técnica del "bluff" y del "lanzamiento". El arte moderno, debe
estudiarse en muchas ocasiones a través de las oficinas de ,los "agentes artísticos", los nuevos corredores de bolsa del arte, que consuma-

�58

Universidad

gia ultramoderna de la publicidad y de la propaganda son capaces
de crear un arte especial para psiquis enfermas del cansancio de vida, arte propio como agente de la cocaína y la superación del récord
de velocidad, arte para excéntricos y maniáticos reaccionando sólo
ante las morbosidades y sadismos de unas mesas quirúrgicas en una
sala de operaciones.
Quizás esto parezca exagerado a quien no conozca la trama del
profesionalismo artístico contemporáneo. No olvidemos empero~
que nuestro siglo XX vive bajo la égida de los grandes trusts y sus
especulaciones. Hasta fines del siglo pasado, el concepto del arte
entrañaba aún un sentido de responsabilidad y consentía cierta independencia de exteriorización. Como una reminiscencia de las protecciones nobiliarias de antaño, eclesiásticas y pontificias en el Renacimiento, Reyes y Reinas, duques, condes y marqueses tomaban
bajo su protección a aquellos considerados como artistas de vena,
y así, por ejemplo, era lanzado entre tantos un intérprete genial como Pablo Casals. Los públicos, entusiasmados, glorificaban al artista que sonreía ante el halago y la fortuna cuantiosa. Los pintores y escultores conocían también de estas protecciones, sin que ello
niegue el doloroso calvario de otros muchos artistas que silenciaban
su incomprensión y olvido hasta que el despertar del público ya no
implicaba remedio a una línea de vida tronchada en su vitalidad. No
obstante. el arte no era del todo comercializado. En nuestros días,
las conmociones políticas y el poder del comercio-que ha destronado todas las cunas nobiliarias. creando un elevado sentido práctico-, han hecho posible la subsistencia de poderosos trusts que controlan desde los conciertos de solistas, pasando por las composiciones musicales, hasta la pintura y la escultura, y aunque parezca fantasía, los "mercados de absorción artística", como son las salas de
conciertos y las salas de exposiciones. Cuando un artista está en
posesión de todas sus facultades, sólo necesita disponer de un capital inicial para ser "lanzado" al mercado por los "managers", quienes tienen a su cargo la publicación de unos vocingleros pedazos de
papel impreso que riegan a los cuatro vientos, siempre bajo control,
las excelsitudes del artista lanzado.
La coacción hecha así al arte y al artista no puede ser más evi-

Psicología del Arle

59

dente. La subsistencia dentro de este cinturón asfixiante del comercio produce una adulteración completa del espíritu creador e in-:terpretativo. Es preciso, ante todo, llegar al "sensacionalismo", valiéndose de todos los medios. Poco importa la naturaleza de lo que
se haga. Lo fuúco que reza es interesar a los intermediarios, los
"managers", los grandes mercaderes de cuadros. Interesados ellos,
el nombre del artista será logrado y convertido en luminaria hasta
cotizarlo en astronómicas oc11aciones.
Así se ha hilvanado un arte de procedimientos técnicos y formales, caprichosos y endémicos, que pretende tener su "magia" en
acertijos o divertimientos pseudo-filosóficos, más que en una esencia de profundidad psíquica. Y menos mal, cuando los acertijos no
se refieren a las conmociones atencionales de los niños frente a "la
pluma verde del gallo de Morón rozando la cabeza de Catalina de
Médicis" o en los trazados cubos de una incolora expresión geométrica, pretendiendo exhibir "la-cola de un caballo de carreras envuelta en un paquete de Navidad".
Ya Diderot parecía prevenir el caro presente afirmando: "Una
vez más os lo repito: el gusto de lo extraordinario es el caJ.113.cter de
la mediocridad. Cuando se desespera de hacer algo bello, o armonioso y simple, se hace siempre algo raro".
He aquí, pues, que el carácter específico de la obra de "arte
personal" de nuestra época, se distingue por el "sensacionalismo".
Por otra parte, el auge de lo comercial en el arte y la orfandad
en que se encuentran la mayoría de los artistas con respecto a los
núcleos sociales y gubernamentales, ha hecho que el artista, para
vivir su vida creadora, debe disponerse en su profesionalismo a sufrir una vida de un estoicismo desgarrador, de privaciones y desengaños, de desprecios inclusive, provenientes todos ellos del enemigo secular del artista: la indiferencia; esta indiferencia que deprime cuando proviene del particular, pero que desconcierta y hiere cuando la
vemos entronizada en las más altas esferas nacionales, pedante y
cruel, lanzando impía su terrible dardo de ponzoña.
El artista de espíritu íntegro y voluntad indomeñable y férrea,
sufre ante esta indiferencia las miserias de su calvario, conociendo

�60

Universidad
Psicología del Arle

los sinsabores más amargos y escanciando la copa de su dolor. Como escarnio de la vida, este dolor lo sublimiza en su aislamiento for•
za-do y su numen de creador lanza a la luz obras que sus contempo.
ráneos pueden incluso ignorar, pero que los tiempos futuros celebrarán como un producto del genio. Por el dolor, puede encontrar el
artista verdadero esta sublime trascendencia expresiva que, subyu•
gando el sentimiento, impregnará de un fondo suprahumano los temas más triviales creados por su espíritu. Si este artista, superan•
do todos los obstáculos, triunfa y se impone en vida, permaneciendo incólume a las tentadoras corrupciones comerciales, o al menos
neutralizándolas, podemos saludar en este artista a un heróico componente del ejército minoritario de la Gran Causa del Espíritu, taumaturgo guardián del Fuego Sagrado que trasmitirá a las generaciones venideras la esencia pura de esta verdad límpida e inmarcesible que ni aún los tiempos~más procelosos podrán, nunca, destruír.
No obstante, son pocos los artistas que poseen esta integridad
de espíritu ante la indiferencia ambiente. Y es ante este enemigo
que no siempre son sinceros en su obra. Convencidos de la indiferencia pl'overbial, rehuyen aquella sinceridad de expresión que les
hace plasmar un noble sentimiento con recursos y medios plenamente de acuerdo con su temperamento. Y es entonces que se obra
el proceso de adaptación al medio ambiente; adaptación que es anulación de un sentido creador; •que es atrofia de la inquietud de búsqueda de nuevos procedimientos y formas y que se estanca en modismos plenamente aceptados por la opinión pública, producidos y
reproducidos por miles de veces y que evitan en su reproducción la
dosis más ligera de esfuerzo por tal de asimilarlos. De este proceso adaptacional surge una nueva corriente de arte insustancial, decorativo. orasional.
El artista que sucumbe a este ambiente de adaptación, resuelve casi siempre en forma inmediata el problema económico de su
vida. Si es un músico, la musiquita ligera y frívola será su producción eseogida. La servirá al público completamente digerida a fin de
ahorrarle el más mínimo esfuerzo y así, a fuerza de complacerlo,
terminará degradándolo y degradándose.

61

El pintor, se limitará a hacer estampas de un deslumbrante colorido, formas fotografiadas de cinema, paisajes que serán como los
de siempre; y todo, como ofrenda fácil, frívola, al público indiferente, a la vana ostentación inconsciente que muchas veces se envanecerá de la posesión de un nombre más que de una obra, de un nom•
bre, bien entendido, si este nombre corresponde al artista de moda,
mecido -quién sabe a costa de qué concesiones o calamidadespor el imperativo deslumbrador de la fama.
Es así que el arte contemporáneo se aristocratiza en su corriente "sensacionalista" que la propaganda convierte en "snobismo" y
que la organización comercial constriñe exclusivamente a un mercado de clientes escogidos en las esferas más pudientes.
Por otra parte, la segunda corriente menor o de adaptación, es
un arte asimismo comercial que se dirige a las masas y clase media
sin los abusos del "sensacionalismo", pero sin ninguno virtud tampoco de las que distinguen a la positiva obra de arte. Es obvio afirmar que esta corriente de arte es la que predomina en toda la sociedad, pese a los mismos "snobs", siendo el resultado caraeterístico
de una época determinada de la evolución o de la involución social.
Trataremos más adelante de estudiar las características de este arte menor y la responsabilidad que contraen ante los pueblos,
aquellos que en una deplorable in~onsciencia logran una dviulgación jamás soñada de semejante modalidad artística.
II
El Cinema como forma artística eont.emporáne,a

Tal vez el arte contemporáneo qu~ más categoría de arte posee,
por cuanto se sustenta del sentido social-ambiente, sea el moderno
arte del cinematógrafo. La cinematografía, asume en nuestros tiempos la función de arte dirigido, o rector, es decir: el arte que implica un orden en la unidad social y determina un principio "jurídico",
no basado precísamente en leyes éticas de pretención divina, sino
más pronto en los conceptos éticos de los distintos pueblos y sus go-

�62

Universidad

Psicología del Arte

biernos. Así, vemos a la cinematografía como un arte de costumbres, que bien podríamos llamar folklórico en forma figurada; de
propaganda política en estos momentos de agitación social; de crítica y apología y, en general, de múltiples manifestaciones de un
fondo demasiado humano y frívolo, donde tan pronto se exaltan
las virtudes como se glorifica el crimen o se impone la vanidad.

mos elementos de irradiación musical literaria, la forma transmisora aérea conocida por Radiodifusión. Un invento genial, para llamarlo incluso "infrahumano", ha caído como todo lo científico y lo
artístico, entre las mallas de! poder comercial. La transmisión radial sólo tiene su elemento receptivo en los órganos auditivos o acústicos. Es, por tanto, un invento que necesita nutrirse de ondas sonoras, ya bajo forma de palabra o de sonido musical. Es un elemen~
to musical y literario, es decir, un elemento expeditivo de profusión
artística en su esencia fónica. Se dice que el Arte es parte integrante de la Cultura y a título de cultura se realizan a diario tempestades acústicas de música y palabra hablada. Por cada radio de Estado que sea consciente de esta responsabilidad cul~al, hay centenares de radios movidos sólo por hilos de especulación descaradamente comercial que hacen en música lo que la "Pornografía" en literatura, verbigracia: embrutecen la sensibilidad de millones de auditores que pasan literalmente el día pendientes de su receptor. Así,
radiaciones del más pésimo gusto, son escuchadas, aún sin poner
atención, dP.Sde que un ciudadano abre sus ojos para abandonar su
lecho, hasta que estos mismos ojos se cierran en solicitud de un bien
ganado descanso. Y lo más curioso es que el paciente auditor no sólo está condenado a "leer" los miserables textos que se le ofrecen,
sino también las "páginas" enteras de los insulsos anuncios que un
feroz frente de batalla comercial re bombardea sin piedad en sus cansadas y piadosos objetivos auricular-s.

El arte cinematográfico1 arte genuino de nuestra civilización
científica, reune en sí todos los elementos constitutivos de un gran
arte. Es más, logra la completa comunión de todas las artes ( con
excepción de la corporeidad) y las acrisola dentro de un espíritu
eminentemente científico; pero aún es insignificante en su sentido
trase;endental, puesto que es una forma artística que se nutre con
el comercio al por mayor, estando siempre condicionada al gusto de
la mayoría del público y al resultado práctico de su evolución comercíal.
Las posibilidades de elevación artística y social de la cinematografía son insospechadas e ilimitadas si algún día se aplican por
organismos gubernamentales responsables que echen sobre sus hombros la formidable tarea de trazar directrices éticas y estéticas para sus pueblos. Sólo entonces, el gran ideal de la antigua tragedia
g1iega que originó la forma artística de la ópera, en los siglos que
sucedieron al Renacimiento, será realizado plenamente y nuestra humanidad podrá jactarse de haber encontrado la Gran Forma Artística de nuestra época, la forma ideal del Arte que reúne en sí misma
todas las manifestaciones artísticas individuales.
Seguro que si el viejo Platón asistiera a una sesión de cine moderno, propugnaría para el gobierno de su "República" el control
absoluto de la industria cinematográfica en beneficio de la vida moral de su país.

m
Radiodifusión

También es característico de nuestra época y uno de los máxi-

63

En medio de este horrible suplicio pueden escucharse de cuando
en cuando las grandiosas concepciones musicales prodigadas con el
más timorato sobresalto, a lo mejor interrumpidas para anunciar el
"boletín meteorológico" o para asegurar que "los jabones X son los
que dan mejor lavado".

Completa libertad reina para esta forma nueva de divulgación
musical y literaria. Una persona que desconociera la existencia de
estos aparatos y de pronto se la revelasen, después de maravillarse
del prodigioso invento, tendría una reacción súbita. Se le ocurriría
seguramente que Ja existencia de tal medio fónico de divulgación
implicaría lógicamente una actividad musical person·al insólita; que

�Universidad

Psicología del Arte

los intérpretes serían requeridos a profusión;_que la creación de numerosos conjuntos musicales aumentaría mas y más cada día; que.
los compositores, ante este auge musical, serían constantemente estimulados para su creación artística; que los literatos producirían.
bellas páginas moralizadoras, etc. ¡Ah! pero este exótico e incauto
desconocido no saldría de su asombro al decirle que la mayoría de
la música que sus oídos escucharan era música ejecutada sin músicos, mediante una continua reproducción "fotográfico-musical", es
decir, el disco fonoiráfico. Seg1rtamente que su asombro iría en aumento al saber que un intérprete podía convertirse en su propio rival al ser utilizado "in eternu.m" ·'-n instante mínimo de su interpretación y que ésta podría ser escuch&amp;.,:,, un dia y otro día en múltiples países y por múltiples auditorios S41 que este artista obtuviera
ninguna compensación de su "doble" en activo. Su asombro no tendría límites al darse cuenta de la desesperante repetición de los números musicales, aún de los ínfimos y ya su entusiasmo primero por
el maravilloso invento se convertiría en indignación al oír la prosa
literaria que la mayoría de estaciones de radio difunden bajo la forma de episodios de "gangsters" y dramas pasionales que dejan minúsculo al pobre Luis de Val.

sión evidentemente incontrovertible: "El Arte en nuestros tiempos
es uno de los elementos civilizadores más anárquicamente prodigado Y el más desconectado de las directrices de los estados. ·

64

65

Y todo ello, sólo es posible por la pérdida abso1uta del sentido

único y verdadero del Arte: el sentido social del Arte en la Vida.

Temblamos de pensar que este exótico e incansable personaje a
quien nos referilp.os. fuese el divino Platón. Tenemos el convencimiento de que en su "República", clausuraría todas las estaciones
y se erigiría en Director General de Radiodifusión, previa una reor__ganización radial absoluta.
Como en la forma cinematográfiea, la radio tiene posibilidades
-maravillosas como elemento de difusión musical y literaria. El resultado ético e intelectual que podría lograrse con una sabia orientación, es incalculable. Algunos países la utilizan con notória discreción, pero desgraciadamente son los menos. No olvidemos que la.
-Radio es aérea Y. que en nuestros desgraciados días lo aéreo es sinónimo de bombardeo: ruina, muerte y desolación.

Como resumen de todo lo precedente, llegamos a una conclu-

•

�TECNICA EN LA
UNIVERSIDAD

�La Universidad y el Problema de la Selección Vocacional

LA UNIVERSIDAD Y EL PROBLEMA DE LA
SELECCION VOCACIONAL*

:JJr. 6nrlque

e _givas

n
EXPOSICION ESTADISTICA
Lo consignado en la primera parte de esta ponencia, que podríamos considerar como la parte teórica o conceptual del problema que
nos ocupa, obliga a una aportación de datos que, tomados de la realidad que constituyen nuestros archivos universitarios, se transforme en una demostración de los conceptos asentados. Para ello hemos
recurrido a diversos informes de los últimos años de labores escolares, de los cuales se ha hecho un estudio más o menos acucioso que
.nos ha llevado a la confección de varias gráficas que acompañan a
este trabajo. Estas se refieren: lo. al aprovechamiento de los alumnos en las Escuelas de Bachilleres; 2o. al porcentaje de alumnos que
terminan íntegro el bachillerato, empleando para ello el tiempo estrictamente necesario y considerado como término medio normal; 3o. a
las características del aprovechamiento que los alumnos demuestran
en las materias básicas o' específicas de cada bachillerato y 4o. al
aprovechamiento en las Facultades. Es indudable que las variantes
que presentan estos procesos están íntimamente ligadas a las diver-

&lt;*&gt; Segunda parte de la

ponencia presentada por el seiior Rector de la Universidad de N.
L., en el reciente Congreso de R ectores celebrado en San Luis Potosi. La primera parte
fué publicada en el número ant erior de esta r evista.

�70

La Universidad y el Problema de la Selección Vocacional

sas fas~s. ~ue tiene, en su desenvolvimiento, el problema a que venimo~, refmend?~os. Cabe advertir que no consideramos que existe relacion matematica estricta entre los datos que forman las gráficas y
la realidad, en atención_ a que hay, seguramente, alumnos que, siendo
aprovech_ados, no termman sus estudios en período normal por circunstancias de excepción, y alumnos que, habiendo hecho su curso
norm~lmente e~ tiempo, no son realmente aprovechados -también
por c1rcunstanc1as de excepción-; pero no es posible dudar del valor de estos_ datos globales, por cuanto éstos constituyen el único modo d~ exam~ar el problema y llevan a conclusiones de carácter gener~, sm referirse a las excepciones que, por otra parte, no pueden serVIr de base a conclusión alguna.

'

71

Universidad

En la gráfica ,correspondiente al primer tipo (No. 1) se aprecia
claramen~e. un fenomeno de gran trascendencia y que apunta un asp_ecto positivamente grave del problema: el aprovechamiento progres1vament~ descende~te de los alupmos que, salidos de las Escuelas
Secundarias, se deciden, al ingresar al bachillerato -como es forzoso
p_ara ellos hacer!~, por_ deter~ada orientación profesional. Las
cifras q~e dan. ?ngen a dicha grafica son una demostración palmaría
de·tadesorientac1on
en la juventud que acude a iniciar estudios umver··
·
si ~1os; 1as esperanzas que la Universidad tiene en su tesoro más
fatalmente' en la medida que dese·iende estpreciado
, f" van decreciendo,
.
a _gra ica. Y mu! seria ~s la situación, cuando esa linea que nos ensena la tray~ona que sigue la potencialidad cultural de nuestra ju;entud, des_c1ende y desciende a pasos desgraciadamente gigantescos.
sto entr~na, en nuestro concepto, la más grave responsabilidad que
por hoy tienen _nues_tr~ Universidades, por tratarse de la fase inicial
del p~oce~~ ~versitano, base indudable de todo lo que le sigue en
la formac1on mtelectual de aquellos en quienes la sociedad ve y co
sobrada razón, la más formal promesa. de un futuro mejor e~ tod0~
su~ aspectos; el pueblo espera de ellos más justicia más salud
mas pan.
'
··· y
Como es natural que sucediera, si la gráfica No. 1 presenta ese
aspecto, las que se refieren a la marcha del aprovechamiento en las
Facultades no pueden ser sino un reflejo de la anterior. Excepción
hecha de la Facultad de Ingeniería, las demás ofrecen una curva que

desconsuela por su irregularidad; esto es debido sin duda alguna, a
que no existe una vocación definida en los que, siendo imberbes y
apenas asomados al vasto panorama del pensamiento, fueron forzados a encaminar definitivamente su vida por senderos desconocidos.
La razón la encontraremos también al examinar la gráfica del tercer
grupo, que se refiere a las notas aprobatorias mínimas en las ~aterías básicas de cada bachillerato.
Ahora bien, tomando en cuenta lo anterior, ¿ es posible pensar que
esta situación no va a influír poderosamente en los destinos de la nación, cuya salud, cuyas leyes, cuyas técnicas, están en manos de gran
cantidad de profesionales que sólo pudieron llegar a serlo a fuerza
de exámenes extraordinarios y otros recursos en ocasiones nada recomendables? Seguramente que estas apreciaciones podrían -Y ,Podrán- parecer atrevidas y a ellas puede quizá hasta tachárseles de
injustamente ligeras; pero si hay algo que pueda dignificar y enaltecer la cultura, es la verdad -y más aún, la verdad completa- en
todo lo que se refiera a la preparación integral de la juventud y, sobre
todo, de esta juventud que habrá de llevar: sobre sus hombros el muy
pesado fardo de una paz difícil de ser llevada y sostenida con eficiencia definitiva y con dignidad.
El examen de la gráfica número 2, que se refiere al porcentaje
de alumnos que terminan íntegro el Bachillerato respectivo, empleando para ello el tiempo estrictamente necesario y considerado como
término medio normal, aporta un fundamento más a lo asentado,
pues demuestra que la eficiencia para hacer un estudio cuya orientación fué elegida por ellos mismos, está lejos de constituír una prueba de que alcha selección obedece a mecanismo consciente.
Al estudiar la gráfica número 3, que nos ilustra sobre el aprovechamiento que los alumnos de Bachill~res demuestran en las materias básicas o específicas de cada Bachillerato, adviene un argumento más, de indudable solidez, en apoyo de nuestra tesis, pues de
ella se desprende que, en términos generales, más de la mitad de los
estudiantes de bachilleres acusan una capacidad mediana para el
aprendizaje de las materias básicas del Bachillerato escogido, en las
cuales sólo han conseguido --en dos o más de ellas-, notas aprobatorias mínimas.

�72

Univenidad

Esto significa sin duda alguna, que hay un grupo numeroso de
jóvenes que serán, seguramente, médicos mediocres, pudiendo quizá haber sido excelentes abogados, o que engrosarán la interminable
legión de litigantes sin significación, pudiendo haber triunfado, probablemente, en la industria química, o en alguna otra actividad profesional o técnica.
Las características que en esta primera fase del proceso universitario nos descubren las tres gráficas anteriores nos llevan, como es
lógico esperarlo, a los resultados que consignan las gráficas del cuarto tipo (números 4, 5, 6, 7 y 8). Estas se refieren, las primeras cuatro,
al aprovechamiento global demostrado en las Facultades y, la última,
al promedio de calificaciones obtenidas por los alumnos que han adquirido su título profesional en los últimos años. Como ya se advirtió
en algún párrafo anterior, sólo la Facultad de Ingeniería posee una
curva de aprovechamiento aceptable, tanto por su nivel conio por su
regularidad; en las demás Facultades, el bajo nivel de la gráfica y
la irregularidad de la misma nos dan la razón al considerar que esta
situación reviste los caracteres de un grave y trascendente problema
nacional universitario.
Ahora, si examinarnos la gráfica número 8, reflejo de la calidad
de los estudios profesionales hechos por alumnos que han adquirido
su título en los últimos años, nos encontramos con que se han titulado, desde 1940 hasta septiembre del presente año, 206 alumnos de las
Facultades de Medicina, Derecho, Ingeniería y Ciencias Químicas (sin
tomar en cuenta los títulos de Enfermería). Los promedios alcanzados en sus estudios profesionales, según representación gráfica por
medio de columnas, han sido tales que de éstas, la de mayor altura
(segunda columna de izquierda a derecha) corresponde a los que hicieron estudios apenas aceptables, con calificación media de 6.0 a 6.9,
constituyendo el 45.15% de los titulados en el período señalado antes.
Le sigue, en orden decreciente, la tercera, formada por los promedios entre 7.1 y 7.9, es decir, regulares; estos constituyen el 37.86%,
que sumado al anterior, nos dan la desagradable impresión de saber
que un 83.01 % de los profesionistas titulados en los últimos cinco
años, está constituido, en términos generales, por personas de escasa
y de mediana capacidad para la carrera escogida por sí mismos. El

La Universidad y el Problema de la Se!ección Vocacional

73

resto, formado por los que merced a su capacidad y dedicación están
en condiciones de ser prestigio de su Universidad y factor de progreso
social indudable, sólo constituye el 16.51%.
Esta situación, señores, cuyos orígenes complejos no podrían ser
acuciosamente precisados sino mediante prolongados.! dete~dos estudios, debe, desde luego, ser objeto de nuestra atenc10n activa. _Esto
puede en algún modo lograrse, tomando en cuen~ l~ conclusiones
a que pueda llevarnos el contenido d,e l~ pa1te es~dísti~ de este trabajo y que pueden ser como quedara dicho a continuac1on.

III
CONCLUSIONES

la.-El estudiante obligado a seleccionar su f u t u r o con la
sola orientación que le proporcionan sus estudios primarios y de ciclo
secundario está expuesto, en la mayoría de los casos, a fracasar como
factor de progreso social definitivo.
2a.-De lo anterior resulta que, mientras subsista este procedimiento, la capacitación profesional y técnica de la juventud _de México no puede constituír garantía para un mejor futuro nacional.
IV
PROPOSICIONES

la.-Gestiónese el establecimiento de un régimen universitario,
-en toda la nación, que permita a los estudiantes encauzar sus estudios
profesionales sólo después de h~ber cursad~, despué~ ?el cicl~ sec~dario o sus equivalentes, dos anos de Bachillerato umco, obligatono
para todos; cursando luego un tercer año, de orientación vocacional.
2a.-Aún cuando se logre lo propuesto en el párrafo anterior,
iníciese una campaña formal para lograr que todas las instituciones
universitarias de México envíen a la capital de la República o al extranjero, dos o más personas que hagan un estudio concienzudo sobre

�74

Universidad

La Universidad y el Problema de la Selección Vocacional

selección cie aptitudes, con arreglo a los progresos de la Psicotecnia,
para que toda institución posea un Departamento o Laboratorio Experimental a donde puedan acudir los estudiantes y descubrir sus
propias inclinaciones dentro de las diversas disciplinas del pensamiento.

JS

No.

Deseo, finalmente, insistir en que la verdad -y sólo la verdad
completa- es lo único capaz de enaltecer y dignificar la cultura y
en señalar que a las Universidades corresponde, con caracteres de
inaplazable necesidad, disipar las sombras en el futuro de México,
que todos deseamos con~tituya una fundada y luminosa esperanza
para nuestro pueblo, a quien debemos servir.

LINEA

"

"

NEGRA:

CLARA:
PUNTEADA:

PORCENTAJE TOTAL.
"
ESC. NOCTURNA DE BACHILJ,ERES.
"
"
DIURNA
"
"

�76

Univenidad

La Universidad y el Problema de la Se'.ección Vocacional

No. 3

No. 2
)00,¡

. t '

•
-,

~}~L, ~
f

:-H

•

--1'

•
-

1

1-1-

,i;

-➔

»' . . '
'

\

;

_l:J: Ti-

'

,-

1•

.~1,J...

'·· - -+

T..,- \
]

.,.¡__

J

J .

(. l'ft.

, 193,-40

1940 • .41 194i ·42 1942 -43 1943 -44

Línea
Negra: Bach.
"
Punteada: "
,.
Clara: "
,. Clara Int.errumpida: "

de Ciencias Biológicas.
"
"
Físico-Qufmicas.
"
"
Físico-Matemáticas
"
"
Sociales.

1'1

�I

78

La Universidad y el Problema de la Selección Vocacional

Universidad

No. 4

No. 5
Í08%

79

�80

Universidad

No. 6

La Universidad y el Problema de la Se!ección Vocacio~al

No. 7

81

�82

Universidad

La Universidad de Nuevo León Frente a los Problemas Nacional;s

83

No. 8
PRO.l\lEDIO DE CALIFICACION EN LA ENSEÑANZA PROFESIONAL,
DURANTE LOS ULTIMOS OINOO AÑOS
100%

90-¡;

LA UNIVERSIDAD DE NUEVO LEON FRENTE
A LOS PROBLEMAS NACIONALES

Q. Í:. _Jfan[JR,Í 1?.am¡el

,
•,;

A educación universitaria. como toda actividad humana,
debe renovarse constantemente; de lo contrario, está destinada a desaparecer. En nuestra Universidad, una de
las más jóvenes de la República, la inquietud manifestada por un espíritu constructor ha sido una de sus características predominantes.
Al cristalizar la fundación de la Universidad. allá por los años
32 ó 33. el Dr. Don Pedro de Alba concede su real importancia a la
carrera de Farmacia y toma esta carrera como base para crear una
nueva Facultad que con el nombre de Quíinica y Farmacia inició su
vida en 1933.

ó0 aó9

1.0~ 79

ªº"' 9

La nueva Facultad era, más que una realidad, una esperanza;
en un medio industrial como Monterrey la necesidad del químico era
urgente. Hasta este momento todos los :químicos servidores de la
industria provenían de los Estados Unidos o de la Universidad Nacional. Y ya era tiempo de que los nuevos profesionistas estuvieran constantemente vinculados con los aspectos de la industria local. Es evidente que formados en el medio regiomontano y practicando en los laboratorios de las fábricas, al llegar a profesionistas,
las empresas contarían con los mejores colaboradores, tanto por co-

�84

Universidad

nocerlos de antiguo y haber tenido así la ocasión de seleccionar su
personal, como porque éste estaba ya familiarizado con el equipo
y métodos de trabajo.
Fué ésta la primera resolución Universitaria frente a la necesidad de técnicos. Es cierto que el material con que se contaba era
escaso: no existía sino lo indispensable para los trabajos más rutinarios y nada de aparatos especializados. Sin embargo, profesores
y alumnos suplieron con esfuerzo y buena voluntad aquellas deficiencias y se trabajó empeñosamente en espera de una época mejor.
A la formación de la Universidad, sigue una época al parecer
caótica; el sacudimiento de la organización ha sido demasiado brusco; hay intereses y criterios encontrados, criterios que son expresados con valentía por unos y otros: parece que naufraga la .reciente Universidad. Pero no es así: aquel estado era imprescindible
para uniformar el criterio, para seleccionar el ,t&gt;rofesorado, para hacer de la superposición de ideas una doctrina coherente que iluminara las rutas del futuro.
·
Apenas se inicia la calma y otra vez se preocupa la Universidad por dar un paso adelante; la casa de estudios sustenta el criterio de que para llegar a preparar profesionistas que honren al Estado y a la Universidad, su formación debe vigilarse desde el prin~
cipio, es indispensable que sea la escuela de Bachilleres la que dé el
mejor material humano y para ésto el Dr. Enrique C. Livas como
Presidente del Consejo y preferentemente el Dr. Enrique V. Santos
como dinámico director de Bachilleres, mueven todos los resortes •
oficiales logrando levantar el nuevo edificio, dotándolo de mobiliario y equipo para algunos de sus laboratorios.
Es luego la Facultad de Medicina la que da su contribución social. Los médicos se agrupan en las poblaciones de importancia
porque en los centros alejados la ignorancia hace el medio hostil;
no hay médico capaz de vivir y competir con la curandera o con el
brujo; es un problema de educación y la Universidad manda a los
pasantes de medicina a dar servicio gratuito y a recoger datos quel)ueden orientar la acción gubernamental en los problemas de salubridad.

La Universidad de Nuevo León Frente a los Problemas Nacionales

s;

Algún tiempo después, es nuevamente la Facultad de Ciencias
Químicas la que da otro paso adelante. Ha pasado ya su noviciado,
euenta con profesorado y con suficientes alumnos para justificar
un gasto extraordinario del Estado. El Ingeniero Dávila Reyes, director de la Facultad, y nuevamente el Dr. Livas, mueven entusiastamente a los diversos sectores sociales, a los Industriales y al Gobierno; responden al llamado, se levanta el nuevo edificio con capacidad para 500 alumnos y el Gobierno actual equipa los laboratorios sin reparar en gastos, haciendo de esta Facultad una de las primeras de la República.
México tiene hambre, sus industrias progresan, pero los campos se abandonan y es preciso traer de fuera alimentos tan indispensables como el' maíz. El fenómeno, como todos los sociales, es
evid~mtemente muy complejo. La Universidad no tiene en sus manos el medio de resolverlo, pero entre los múltiples factores hay uno
que sí puede intentar atacar: faltan técnicos que estudien las deficiencias de las tierras, faltan fábricas de abonos, no se producen
insecticidas ni fungicidas, multitud de productos agrícolas se pierden en los lugares de producción, por desconocimiento de su industrialización. Existen dos profesionistas que suplen más o menos a
estas necesidades: el Ingeniero Agrónomo y el Ingeniero Químico;
pero es evidente que ni son sus funciones, ni es el número que necesita la economía nacional. Emplear al Ingeniero agrónomo en
transformación, es robarle su director natural a la producción agrí• cola; utilizar al Ingeniero Químico en el análisis de tierras y de productos agrícolas, es privar a la industria de un auxiliar indispensable.

la

Se necesita un nuevo técnico y la Universidad por conducto de
la Facultad de Ciencias Químicas, crea la carrera de Químico Agrícola. Así como el Ingeniero Químico desde estudiante ha vivido en
contacto con la industria, el Químico Agrícola convivirá sus problemas, estará capacitado para explicarle en términos para él accesibles, los medios de industrializar y conservar sus productos.
La carrera de Químico Agrícola se forma con un conjunto de
enseñanzas que deben considerarse como provisionales; siendo una

�86

Universidad

La Universidad de Nuevo León Frente a los Problemas Nacionales

nueva carrera, no es posible formular un plan de estudios del que
se tenga la seguridad de que es el mejor; es verdad que para su formulación se tiene en cuenta la opinión de industriales relacionados
con la agricultura, de Ingenieros Agrónomos y de Químicos, pero
aún así es seguro que deberá sufrir modificaciones antes de considerarse como perfectos.

bar, verduras en salmuera y en vinagre. Con ser vistoso el puesto
de la "Pablo Livas", es mucho más importante la enseñanza que se
deriva de él; esta escuela no cuenta con maquinaria moderna y a
pesar de eso sus productos tenían presentación irreprochable; quiere ésto decir que el pequeño propietario o la cooperativa agrícola
pueden preparar productos semejantes, evitando la pérdida que pudieran resentir por no vender inmediatamente sus productos.

Casi simultáneamente con la carrera de Químico Agrícola y
coincidiendo con la reorganización universitaria, se forma un nuevo organismo, expresión una vez más del deseo de superación universitaria. Este organismo es el Instituto de Investigaciones Científicas que se organiza bajo la Dirección del Dr. Eduardo Aguirre
Pequeño y queda formado inicialmente por 3 secciones: de medicina y trabajo, de historia natural y de química; al organizarse se estipula que en este Instituto se estudiarán problemas de ciencia pura y de ciencia aplicada; estos últimos son los que dan un sentido
social al Instituto; la Universidad no quiere llevar exclusivamente
sus investigaciones a las altas esferas de la ciencia, olvidando las
necesidades elementales de un pueblo. Bien está que como exponente de la cultura se preocupe de los problemas puramente científicos; pero antes y sobre todo. debe estudiar el medio de contribuir
a la resolución de los problemas de los que se derivará el bienestar
nacional.
Apenas habían pasado unos cuantos meses de la formación de
la carrera de Químico Agrícola y del Instituto de Investigaciones
Científicas, cuando se organizó en Monterrey la exposición Agrícola-Ganadera; quiso el Gobierno que este evento no sólo sirviera co-•
mo feria y medio de relacionarse los agricultores y los ganaderos
entre sí, sino que tuviera un valor educativo y demostrar lo que ha
hecho el Estado en materia de educación. De este modo invitó a
la Universidad de Nuevo León para poner un pequeño stand en el
que se hiciera una demostración práctica de las actividades universitarias que tuvieran relación con el medio rural.
La Escuela Industrial Femenil "Pablo Livas", dependiente de
la Universidad, expuso muestras de los productos conservados en
esa Escuela. Aparecían allí conservas de frutas, frutas en almí-

87

En un pabellón contiguo se reunieron demostraciones objetivas del desarrollo de la carrera de Químico Agrícola y de los trabajos a los que se dedica el Instituto de Investigaciones Científicas.
La carrera de Químico Agrícola consta de tres aspectos principales:
lo.-Aspecto fundamental que comprende enseñanzas como la
de Química Inorgánica y Orgánica, los análisis cualitativo y cua~itativo, la Física, etc., materias que si bien no son de aplicación directa, su conocimiento es indispensable para el aprendizaje de las
materias de aplicación.
2o.-Un aspecto analítico que prepara al alumno para el eficiente control de todas las industrias rurales. Es la tierra, es ésta
la que ptjmero deben conocer los futuros químicos; en las fotografías y aparatos expuestos se quiso hacer hincapié en las técnicas y
problemas tan especiales, que justifican la existencia de un profesionista independiente de las profesiones de Agrónomo y Químico
Industrial. Hasta hace algunos años el problema de la fertilidad
del suelo se intentó resolver, o bien de una manera puramente empírica por el hombre de campo, o bien de una manera puramente ~UÍ•
mica por el científico; el hombre de campo aconsejado por su experiencia naturalmente defectuosa por no tener un rigor científico,
clasificó las tierras en arcillosas, calcáreas, húmicas, ligeras, pesa.
das, etc., y si bien estas clasificaciones le permiten tener una idea
sobre el cultivo posible en cada tierra, estaba incapacitado para hacer las correcciones necesarias, para devolver la fertilidad perdida
o compensar los factores adversos a la producción.
El químico, por otra parte, creyó posible resolver fácilmente el

�88

Universidad

La Universidad de Nuevo León Frenle a los Problemas Nacionales

problema juzgando que si se conocía la composición química de la
tierra y la composición química de la cosecha, bastaría con restituír
al suelo los elementos perdidos para darle nuevamente su fertilidad. Esta manera de pensar, fundamentalmente cierta, resultó falsa en su aplicación; el químico acostumbrado a los métodos vioientos de análisis, determinó los fertilizantes del suelo, destruyéndolo
íntegramente con reactivos de acción intensa y temperaturas elevadas; de aquí resultó que sus datos analíticos no guardaran ninguna
relación en la productibilidad del suelo.

nes para el cultivo de la uva; este cultivo, como lo demuestran las
estadísticas, es suficientemente remunerador. Sin embargo, más
aún que en los agrios, es indispensable su industrialización si se
&lt;1uiere que dé todo el beneficio posible. Sabemos de la existencia
de regiones españolas francesas, las cuales son florecientes debido
precisamente a la fabricación de vinos; si el terreno de Nuevo León
es útil para el cultivo de la uva, ¿ por qué no pensar en hacer de esta
región una tan importante como Burdeos? Para ésto es indispensable la existencia de técnicos, los cuales necesitan conocimientos
químicos, biológicos y especialización en fermentación; este conjunto
no se encuentra en ninguna de las carreras actuales. En la exposición se hizo especial hincapié en esta industria, mostrando gráficas que indican las importaciones actuales y, por lo tanto, el mercado potencial; se presentaron también muestras de vinos y aguardientes, obtenidos con uvas de la región norte del país y que por lo
tanto sé podrá obtener en Nuevo León.

Actualmente se ha llegado a la conclusión de que los métodos
de análisis deben ser en cierto modo semejantes a los métodos empfeados por las plantas para su alimentación; además, se ha demostrado que el aprovechamiento de un elemento varía según la forma
química y física en que se suministra; se han encontrado elementos
que actúan en pequeña proporción; se ha visto también que en muchas ocasiones no es suficiente con que una tierra tenga todos los
elementos necesarios, sino que es preciso también que sus condiciones físico-químicas sean adecuadas. De aquí ha nacido una serie de
métodos de análisis y de reglas de interpretación, que no conoce el
químico industrial porque no tiene bases biológicas suficientes, ni
tampoco el ingeniero agrónomo, que carece de conocimiento~ químicos y físico-químicos amplios.
3o.-El tercer aspecto de la enseñanza del Químico Agricola es
la industrialización de productos. En efecto, es prácticamente imposible regular la producción de manera que sea consumida en forma íntegra e inmediata; siempre queda un remanente, el cual, sin
industrialización, se perderá. Un ejemplo de ésto lo tenemos en la
región naranjera; es indudable que el cultivo de la naranja es remunerador, pero vemos año tras año, que se pierden cantidades
enormes por imposibilidad de llevarlas a los mercados en la época
de cosecha. Existen también lugares en los que se aprovecha la
crema de la leche y se desperdicia el suero y la caseína. Seguramente al aumentar la producción agrícola de Nuevo León, cada uno
de los productos presentará un problema semejante. En la carrera
de Químico Agrícola se le ha dado especial interés a la Enología;
el suelo y clima de Nuevo León se prestan en muchas de sus regio-

89

Existen tampién otras actividades industriales que favorecen
·el bienestar del campesino; entre éstas se encuentra la industria de
la leche y sus derivados, las industrias de conservación y la curtiduría como pequeña industria. Todas estas actividades forman parte del plan de estudios y se hizo una demostración gráfica de los laboratotjos y aparatos con que cuenta la Facultad para estas enseñanzas.

A continuación de la exposición de la Facultad de Ciencias Químicas siguió la del Instituto de Investigaciones Científicas; por su
orden se organizaron: ·primero, la Sección de Química; luego, la
Sección de Historia Natural y, finalmente, la de Medicina del Trabajo.

La sección de Química hizo una reseña de los problemas que la
ocupan y de su importancia relativa. Actualmente la sección de
Química se ocupa de problemas de orden práctico y de orden especulativo. Entre los problemas de orden especulativo se encuentran
el estudio de las reacciones específicas de los aminoácidos, el estudio del aroma del café y la investigación y estudio de las grasas
combinadas de los cereales; como estos puntos están fuera del ob-

�90

Universidad

La Universidad de Nuevo León Frente a los Problemas Nacionales

jeto de la exposición no fueron mencionados. Los problemas prácticos son el estudio de tierras, el estudio de alimentos para la postguerra y el estudio de productos industrializables.

nas y de precio bajo. La soya y la ievadura parece que serán los

,

En el estudio sobre tierras, se mostraron los aparatos y el equipo de laboratorio necesarios para estos análisis, haciendo notar alguenas leyes agrológicas, entre éstas la del mínimo y la de los rendimientos decrecientes. Según la primera, la fertilidad de un suelo
es función del elemento que se encuentra en menor proporción: de
aquí que si se abona elevando únicamente uno de los elementos fertilizantes, será absolutamente inútil el gasto, puesto que la cosecha
seguirá dependiendo del elemento no agregado y por lo tanto, en
menor proporción. La ley de los rendimientos decrecientes indica
que para cantidades iguales de fertilizantes, el aumento de rendimiento agrícola es cada vez menor a medida que se acerca a un limite; por esto será necesario, en cada caso, hacer un estudio que
comprenda el precio del abono, el precio de la cosecha y la fertilidad
actual de la tierra para fijar las condiciones óptimas, pues no siempre el terreno más abonado es el que produce mayor beneficio económico.
Sobre el mismo tema de las tierras se mostró el efecto de las deficiencias de díversos elementos, haciendo notar que en ocasiones
la diferencia de un elemento no es sino el resultado de haber aumentado inmoderadamente otro; así, una tierra pobre pero con alimentos balanceados, dará una cosecha escasa pero de productos fisiológicamente normales: si se agrega únicamente un fertilizante, esta misma tierra dará cosechas pobres, (ley del mínimo) y además
presentarán las deficiencias de los elementos no agregados.
Entre los alimentos para la post-guerra hay dos, sobre todos,
que tendrán gran interés. Es sabido que la alimentación humana
consta de tres clases de alimentos mayores; los azúcares, las grasas
y las proteínas; los alimentos que contienen estas últimas son los
más caros y por lo tanto nuestro pueblo tiene una alimentación deficiente en proteínas.
El problema se puede solucionar de dos maneras: o bien se eleva el nivel económico, o bien se buscan substancias ricas en proteí-

91

alimentos más indicados; en cuanto a la primera, la Sección ha hecho estudios para conocer en todas sus formas la industrialización
(fabricación de leche, queso, harina, aceite, etc.), para estar preparada y poder contestar cualquier consulta que el público haga sobre
el particular. En la exposición se mostraron desde el frijol de soya
hasta algunos de sus derivados, como pan, leche, etc. En cuanto a
levadura, es un alimento más rico en proteínas que la carne, su valor alimenticio es muy elevado; pero el exceso de bases púricas impide su utilización como substituto de la carne; en la Sección se estudió y resolvió el medio de bajar el contenido Pll!'ÍlliCO, hasta dejarlo en una proporción semejante a la del contenido purínico del
pescado.
Entre los problemas industriales se han trabajado el de la naranja, el del ácido ascórbico y el de la dolantina. Este último es un
producto analgésico de gran importancia, sobre todo ahora que laa
condiciones de guerra impiden obtenerlo del extranjero. El ácido
ascórbico se puede obtener por via sintética; pero al mismo tiempo
hay algunos productos naturales que lo contienen en cantidad suficiente para hacer costeable su explotación; este aspecto es el que
ha estudiado el Instituto. En la exposición se habló del ácido ascórbico y su importancia económica y mostraron diversos pasos de
obtención a partir de la guayaba, que era la materia prima que se
estudiaba en ese tiempo.
El problema de la naranja tiene una importancia de actualidad.
Es verdad que se dan los pasos necesarios para instalar una planta

de industrialización en Montemorelos; pero mientras llegue a cristalizar este proyecto y aún después, los pequeños productores y los
que no formen parte de la cooperativa, perderán conocantemente
cantidades que en conjunto serán considerables. En el Instituto se
ha estudiado la posible industrialización, no con miras a la gran industria, sino a la industria doméstica. En la exposición se exhibieron algunos tipos de jugos y concentrados que era posible obtener
sin maquinaria costosa; actualmente se ha terminado ese trabajo y
aparecerá en una próxima publicación.

�92

Universidad

La Sección de Historia Natural se dedica por una parte al es·
tudio y clasificación de la flora y fauna regional, como una contribución al conocimiento de la flora y fauna nacionales. Simultánea•
mente se estudian las posibles aplicaciones industriales o médicas de
las diversas plantas y además. en esta Sección, se preparan anima•
les disecados y modelos en yeso, que serán repartidos a las diversas
escuelas para que se empleen en el estudio de la botánica y la zoología. Varios de estos modelos fueron exhibidos, teniendo las leyendas explicativas en cada caso.

La Sección de Medicina del Trabajo presentó una serie de fotografías demostrando diversas afecciones profesionales y algunas de
las parasitarias regionales, indicando al mismo tiempo el medio de
evitarlas; esta divulgación es sólo una parte de la que se desarrollará en lo sucesivo. Los trabajos de esta Sección abarcarán desde la
labor profiláctica y estadística escolar, hasta el estudio de afeccio•
nes del obrero y del campesino.
Finalmente, cerraban el pabellón de la Universidad unas pala·
bras del señor Rector, que mencionaban el deseo de la Universidad
de mejorar cada vez más sus servicios, para colaborar de manera.
efectiva al mejoramiento nacional.

LETRAS

�Ediciones de "Don Quijote"

95

EDICIONES DE I\DON QUIJOTE"

L año de 1605 se publicó el tomo primero de "Don Quijote
de la Mancha". El se~undo en 1615. Entre uno y otro, el
año de 1611, -saij_ó a luz un libro que se considera como el
primer Diccionario de nuestro idioma. "El Thesoro de la Lengua
Castellána" por Sebastián de Covarrubias, obra que en cierto modo
puede considerarse como clave para penetrar a ese mundo misterioso del antiguo idioma castellano en que está escrita la literatura
de los Siglos de Oro.

IIJ

El año de 1726 se publicó por la Academia Española, a los 12
años de fundada, el primer tomo de su primer Diccionario. conocido
comunmente con el nombre de "Diccionario de Autoridades". El
último tomo, o sea el sexto, salió a luz el año de 1739. Este Diccionario, al aprovechar el material que contiene el Thesoro de Covarrubias, sirve también para estudiar la misma época de nuestra literatura, aún cuando como obra representativa de la manera de hablar
en los Siglos de Oro. tiene más valimiento el Thesoro que el Diccionario, porque aún cuando éste contiene y engloba todo el contenido
de aquél, representa una época más avanzada, en que el idioma había sufrido evolución. Se añade a ese Diccionario el calificativo de

�96

Universidad
E diciones de "Don Quijote"

97

"de Autoridades" porque casi todas sus definiciones están respal¾~ con ejemplos de los mejores hablistas del idioma español.

Pero para conocer bien una obra es mejor y sobre todo más.
fácil contar con una edición crítica de ella.
Respecto de Don Quijote, podemos decir que se han hecho muchas ediciones críticas y no críticas, pero de entre las primeras voy
a mencionar 1~ principales, que son al mismo tiempo las de más fácil consulta, y que aclaran casi la totalidad de los puntos, para nosotros obscuros, del libro inmortal.
En Londres, el año de 1738, se publicó una magnífica edición,
precedida de un estudio crítico del que era autor don Gregorio Mayans. En el mismo Londres, el año de 1781, se publicó otra edición,
una de las más notables, la anotada por don Juan Bowle, que lleva
al final un tomo de notas y otro de índices. Al referirse a esta edición dice Clemencin que Bowle señaló las referencias a los autores
latinos, italianos y caballerescos y procuró explicar las voces que
pueden ser obscuras para sus compatriotas, pero lamenta que no
haya procurado hacer ninguna observación crítica y añade que sus
anotaciones presentan el aspecto de una erudición laboriosa. pero
seca y descarnada.
Por el año de 1780 ó 1782, la Academia Española de la Lengua,
publicó una edición con un estudio crítico de que era autor don Vicente de los Ríos; y en 1797 publicó otra. con abundantes notas críticas, don Juan Antonio Pellicer. El mismo implacable Clemencin
dice que Pellicer "hizo o indicó algunas correcciones felices en el
texto y añadió notas en que a veces disfruta más de lo justo el trabajo de Bowle sin nombrarle".
El año de 1833 se publicó la primera edición mexicana en la
ciudad de México, en la imprenta de don Mariano Arévalo. Consta
de cinco pequeños tomos con ilustraciones litográficas y además de
tener para nosotros el mérito de ser la primera edición de aquel gran
libro hecho en México, tiene para los estudiantes. de las obras de
Cervantes, la importancia de publicar tanto el estudio de don Vicente de los Ríos como las anotaciones de Pellicer, de que antes he-

mos hablado ; de modo que puede éonsiderarse que comprendía lo
principal de las anotaciones y estudios hechos hasta su fecha.
Entre los años de 1833 y 1839 se publicó una de las ediciones
más notables de Don Quijote, la anotada por el famoso escritor murciano, don Diego Cl~mencin. Clemencín era un experto conocedor
de los libros de caballería, así que todas las referencias que contiene el Quijote sobre personajes e incidentes de estos libros están perfecta y claramente explicadas. Co1?10 estas referencias son muchas
Y en uno de sus aspectos form~ el eje sobre el cual gira el asunto
de la obra, resulta que éstas anotaciones son de particular importancia.
También Clemencín pone mucha atención en la geografía de la
ruta seguida por Don Quijote, así como en la identificación de los
diversos personajes que intervienen en ella o en las pequeñas novelas que contiene.
El año de 1911 se publieó la famosa edición de don Francisco~
Rodríguez Marín, que en cierto modo engloba, aclara y completa todo lo hecho por los anotadores. Tiene referencias menos abundantes que Clemencín a los libros de caballerías, pero las que trae son
suficientemente claras y completas. En cuanto a las cuestiones geográficas las estudia tan bien como Clemencín y solamente es más
cauto en la conclusiones a que llega respecto de las personas de carne y hueso que hay detrás de los personajes de la inmortal novela.
Esta obra ha tenido gran éxito y de ella se han hecho varias ediciones y la última es la cuarta, que lleva fecha de 1941.
Finalmente hay otra edición de Don Quijote digna de mencionarse juntamente con las anteriores, la de la Editorial "Razón y
Fé", publicada el año de 1926 con anotaciones del Padre Rufo Mendizábal.
Esta edición está preparada especialmente para estudiantes y
para ello lo primero que hizo el anotador fué suprimir, aún cuando
indicando siempre su colocación, todos aquellos pasajes que contienen palabras, frases o descripciones ásperas, algunas ofensivas para el gusto y la sensibilidad de estos días. Además contiene infini-

�98

Universidad

Poemas

99

dad de anotaciones, desde luego mucho más breves que las de los
grandes anotadores del Quijote, pero suficientemente claras para
su objeto. Mendizábal aprovechó para sus notas, en primer lugar,
el Thesoro de Covarrubias y después las notas de los anteriores anotadores, principalmente Clemencín y Rodríguez Marín.
Creo que estas son las príncipales ediciones que pueden consultarse para el entendimiento perfecto y claro de aquella obra inolvidable y probablemente de las obras que he indicado, el Thesoro de
Covarrubias, el Diccionario de Autoridades y el Quijote anotado por
Mendizábal, pueden servir como clave para la lectura más fácil y
provechosa de todos los escritores de los Siglos de Oro.

EL ALA DEL SUR

· Mi corazón temblando bajo el ala del Sur.

Desde la Colegiata, alta como una frente.
es grato componer y descomponer
el rompecabezas del pueblo:
los suspiros claros de las casas.
las plazas de ancho aliento
Y_ esos viejos murguistas de las torres.
ciegos y altivos.
lllamión
Mi casa es como un fruto.

Se abre a la luz en gajos blancos y finos.
Sus paredes bruñidas se ofrecen puras a mi gozo
Y sus columnas indomables
•
tienen la gracia ágil de mi bastón.
La noche en ella es breve, blanda,
apenas una oscura venda para los ojos.
Pronto el sol llama a nuestro sueño, con golpes brusco&amp;.
Sol seco y fuerte como un vino.
Sol

Del azul cuajado del alba,
como un surtidor invertido
brota espontáneamente el ~ol.

�101

Poemas

100

Universidad

la brisa contenía su aliento.
Eran las nueve ... ? Eran las doce .•
Quién habría podido pautar
aquella noche tersa y azul,
inmenso suspiro del cielo.

Ni las casas enjalbegadas
ni los cristales
ni tus ojos lo quieren.

Resbalando aquí, rebotando allá,
viene a caer sobre la dulce tierra.
y la traspasa.

~

Novia
Mañana

Cada paso nuestro, amiga,
rasga la carne tierna de la mañana.
Se la siente crujir y desgarrarse,
aún se desangraría,
si no llegase pronto la brisa
dulce como una mano, a calmarla.

Tus ojos tienen la profundidad
de los espejos.
Muy a lo hondo de tus miradas
hay un paisaje verde, acribillado
por las mil flechas de la brisa.
Tus trenzas tienen el retorcimiento
de los pecados.
Pero son inocentes.
Bajo mis manos palpitaban
mansas y humildes como corderos.

La carretera es recta como una vocación.
A ambos lados hay árboles
que bambolean la brisa en sus brazos
y pájaros erguidos sobre sus trinos certeros.
Al frente
una montaña brotada de caseríos frescos
en los que mis miradas apacientan
resbalando por el aire cernido.

Tus piernas son altivas y castas.
Serenamente te alzan sobre la vida
y amanzan su oleaje
como dos rompeolas.

NocturnoRecuerdo que las sombras tenían
aquella noche
el color de tus pupilas.
De esta manera yo me sentía
como mirado mil veces por tí
y enajenado ·
de sentir tu mirada en todo mi cuerpo.
Suspendida de las ramas más altas
amorosamente extasiada,

#

La serpentina de tu risa
que pintó de colores al viento
aprisionó en su jaula a la tarde
como un pájaro deslumbrado.
Tu voz es para mí como la música
de las estrellas para los oídos
embelesados de las sombras:
que la escuchan toda la noche sin fatiga.
A esta luna esponjada y plumada.
como pavo real
tu voz tiene calor y ritmo de paloma.

�102

Universidad

Honda guarida de tus manos
para mi corazón.

Arden mis mejillas al roce vivo, continuado.
de los días y de las noches.
Mi corazón se acongoja detrás.

Cuando tú pasas
callan los cascabeles de las horas
J)orque el tiempo
de las mil colleras vibrantes
se inmoviliza
como un corazón extasiado.
Bullía en su copa la noche
burbujeada de luceros.
Lentos gritos perdidos la recorrian
palpando aquí y allá las sombras
hasta hallar una, profunda y tierna.
donde cobijarse.
Sabiamente
el viento pulsaba las calles.
tensas y vivas.
A lo lejos
sobre el horizonte
glogloteaba el día
como un_agua presa.

10:3

Poemas

Y abro los ojofk

Un cielo asfaltado, frío, de gran ciudad.
y un airecillo vivaz y desnudo como un pilluelo.
A mi alrededor
extendida por todo el mundo
una gran soledad.

Ciudad

Mi corazón temblando bajo el ala del Sur.

Pedro Gañías
Madrid - 1923

Evocación
Un álamo cernía el sol
y lo espolvoreaba en su nuca
suave y pálido como un aliento.
Ella sentada, firme y dulce, sobre la tierra.
Yo tendido, con toda mi vida,
mi cabeza en su falda y un brazo SUYO
como una rama dócil sobre mi cuello.
Mi corazón y el tiempo justos, acompasados.
Luego acelera el tiempo su corriente,
se precipita todo compacto
como un bloque de hielo flotante.

•

t

�Los Dos Purgatorios

105

LOS DOS PURGATORIOS

A lectura del QUIJOTE es siempre actual. Pero esta actualidad adquiere, según las circunstancias, una valoración distinta. El libro de Cervantes ha ido tomando con el
tiempo múltiples significaciones. Su interpretación ha sido diferente
según la época o la situación de sus lectores. Pero, en todo tiempo,
se ha visto en este libro, escrito con propósito de burlas, las más profundas veras. El carácter real y, al mismo tiempo, tan humanamente ideal, del QUIJOTE, le ha sumado todas las admiraciones y simpatías. Se ha visto en el QUIJOTE, a un mismo tiempo, el libro más español y más universal de los escritos en ·nuestra lengua. Admirables
páginas nos han dejado escritas, comentándolo, los mejores críticos
novelistas y poetas. Todos han coincidido en esta universalidad y
españolidad de su carácter: afirmando el QUIJOTE como la expresión verdadera de la conciencia universal de España. Hoy, esta conciencia se ha encontrado a sí misma, como en otros tiempos, dentro
y fuera de sí: como Don Quijote y Sancho Panza.

ll

Otras veces hemos recordado aquellas páginas, de las más bellas del libro de Cervantes, cuando nos pinta, ya cerca de finalizar
sus aventuras, en uno de los últimos capítulos de su Segunda Parte,
la separación del Caballero y su escudero; cuando éste sale para go-

�.

\

Universidad

Los Dos Purgatorios

bernar la ínsula Barataria, dejando abandonado a su triste soledad
a Don Quijote. Siempre supo Don Quijote de peregrinas soledades
tristes. Pero no las sabía el bueno de Sancho. En esta aventura nos
muestra Cervantes, con admirable sentido poético, y más que poético, profético, la soledad de Sancho Panza. Sancho se encuentra solo,
enteramente solo, al sentirse perdido entre tantas gentes que le- son
extrañas. Y por eso abandona sus ambiciones de gobernar, muy cuerdamente, deseando volver a reunirse con su Don Quijote: como si su
cordura no le bastase, o no fuese tal, sin la locura de su Don Quijote.
Y ya sabemos lo que le sucedió por el camino. Pues, según nos cuenta Cervantes, cayó con su rucio en una oscurísima sima, en la que
se encontró, al parecer, verdaderamente perdido y solo para siempre. Allí pasó el buen escudero su purgatorio durante toda una larga noche: hasta que, al amanecer del siguiente día, Don Quijote, que
pasaba por aquellos lugares, escuchó, con el rebuzno del rucio, las
voces angustiadas de Sancho, al que tomó, efectivamente, por alma
en pena y fuera de este mundo. Fué entonces cuando Sancho, desde
el fondo de su oscura cueva, le dijo aquellas estupendas palabras de
que él no se había muerto en todos los días de su vida.

contrario, subrayándolo de tan extraordinaria manera, que, después
de habernos contado las últimas peripecias de sus héroes, penetrando en sus almas con tan fino y preciso análisis de sus más admirab!es prendas, des:e_ués de haber conseguido expresárnoslos con gracia y donosura en las que parece que casi se enterneciese, nos pone todavía ante los ojos, después de todo esto, y ya cerca del final
de su libro, aquella "cerdosa aventura" en que nos pinta a sus gloriosos protagonistas pisoteados bárbaramente po~ una piara de cochinos. Esta desventura final diríamos que parece moraleja que vuelve por los fueros de las primeras desventuras pasadas: y con ella
deshace el poeta -como la verde red en que aprisiona momentáneamente a su héroe-- toda la trama de sus posibilidades ilusorias.

106

Comparaba el" mismo Sancho aquellas angustias que pasara en
el fondo tenebroso de la oscurísima sima en que había caído con las
prodigiosas aventuras que le· contara Don Quijote de la cueva de
Montesinos y de las que él no había creído ni palabra. Y se lamentaba el bueno de Sancho de que a él no le sucediera ninguna que viniera a distraerle y aliviarle de su penosísima agonía. Advertid que
una y otra aventura -la del Caballero y la de Sancho- se suceden
en la Segunda Parte del libro inmortal; la una, recién pasados sus
comienzos, y la otra, al ir finalizando el libro. Notamos entre la Primera y la Segunda parte del QUIJOTE una sorprendente diferencia, y es que, en la Segunda pone su autor más íntima y cordial complacencia en la descripción de las fabulosas aventuras que nos cuenta, como si quisiera darnos, con ellas, más h~ndo y universal sentido de su humanísimo entendimiento. No sólo cabría decir, como se
ha dicho, que está mejor escrita la Segunda que la Primera Parte
del QUIJOTE, sino también que está mejor pensada, y, por consiguiente, sentida. Sin desdecirse en nada de su inicial empeño, por el

107

La veracidad de los sueños qujotescos queda nuevamente establecida con su justa realización desventurada y también esperanzadora. Tratemos ahora de comprenderla con el propio texto cervantino y a propósito del Purgatorio de Don Quijote. Bajó Don Quijote,
realmente, en cuerpo y alma, a aquella misteriosa cueva de Montesinos, "que está en el corazón de la Mancha", y deteniéndose en una
concavidad o espacio que en ella había, cansado de caminar -pendiente y colgado de una soga- "por aquella oscura región abajo sin
llevar cierto ni determinado camino" -se quedó, al parecer, dormido, pues así lo sacaron de ella Basilio y Sancho; y lo que soñó y
vió en sus sueños, que para él fueron un despertar, es lo que nos
cuenta maravillosamente; y lo que le hizo exclamar antes de contarlo aquél: "acabo de conocer que todos los contentos de esta vida
pasan como sombra y sueño..." ¿Sombra y sueño este fantástieo episodio quijotesco? Pues al finalizar su cuento le dice al dubitoso Sancho su Don Quijote: "como no estás experimentado en las cosas del
mundo, todas las cosas que tienen algo de dificultad te parecen impo~ibles ;_ pero ~dará el tiemp?··· y yo te contaré algunas de las que
alla abaJo he visto, que te haran creer las que aquí he contado, cuya
verdad no admite réplica ni disputa".

En el capítulo siguiente, y en boca de Cide Hamete Benengeli,
pone en duda Cervantes, o en tela de juicio, no la veracidad de Don
Quijote, sino la de su contada aventura. Lo que hizo a nuestro ·quí-

�108

Universidad
Los Dos Purgatorios

jotesco Don Miguel de Unamuno indignarse y protestar contra el
narrador en defensa de su Don Quijote. Deja Cide Hamete al lector
prudente juzgar lo que le pareciere. Hoy sabemos que "tan gran
_ máquina de disparates", como les llama su cronista, cabe muy bien
en un sueño de algunos segundos, aunque, luego, el contarla se lleve
más de muchos minutos. Pero de la verdad del sueño y de la sombra ¿ qué sabemos? Que esta es verdad de la que nos afirma Don
Quijote que no admit.e réplicas ni disputa. Como aquella otra, quijotesca verdad del Segismundo calderoniano, amparado en ella, o encerrado en ella, como por las cuatro esquinas de su sueño: que es
nuestra vida ese frenesí, ·esa ilusión, esa ficción y esa sombra que
soñó Don Quijote, como Segismundo, en su Purgatorio de la cueva
de Montesinos. "¡Soñemos, alma, soñemos!" Y andando el tiempo,
com0 nos dice Don Quijote, llegamos a aquella curiosísima aventura
que nos cuenta Cervantes que pasaron sus protagonistas, en casa
de Don Antonio Moreno, con una cabeza encantada que respondía
enigmáticamente a todas las preguntas que se le hicieron. Y ya sabemos lo que preguntó Don Quijote: "¿Fué verdad o fué sueño lo
que yo cuento que me pasó en la cueva de Montesinos?". Y no dice
lo que le pasó sino lo que él cuenta que le pasó en la cueva de Montesinos. A lo que le cabeza responde admirablemente: "hay mucho
que decir, de todo tiene". ¡Y tánto ! Y tanto que decir que nada se
nos vuelve a decir de ello; del mismo modo que de lo que le pasó a
Sancho en su Purgatorio no se nos dice más que aquellas estupendas
palabras del escudero: "Dios me entiende, y basta, y no digo más,
aunque pudiera".-¿Basta que nos entienda Dios para no tener que
decir más, aunque pudiéramos, de lo que le sucede al hombre que
pasa, despierto como Sancho o soñando como Don Quijote, el Purgatorio en vida?
Meditemos en ello. Pues estos Purgatorios humanos nos parecen, ahora, a nosotros, entre otras cosas, la imagen de aquella conciencia que se forma el hombre de sí mismo para llegar a conocer
su propio destino. Y esta conversión del destino en conciencia humana es una de las afirmaciones más vivas que podemos sacar de
la lectura de nuestro DON QUIJOTE. Y con ella, la exaltación poética de la persona humana. Una verdad que no admit.e réplica ni dis-

109

put.a. Don Quijote puebla de soñadas sombras su Purgatorio, y sale
de él porque lo saca insensiblemente, en medio de sus sueños, Sancho Panza. Cuando éste cae con su rucio en oscura sima le saca de
ella Don Quijote. Como en todo el libro de Cervantes vemos en estos
episodios, paralelamente, retratada la inseparable compenetración
del uno y del otro. Hasta tal extremo, que cuando se separan ambos,
ninguno de los dos se encuentra a sí mismo sin el otro, y sufren una
parecida soledad: Don Quijote a solas consigo y Sancho rodeado de
tantas gentes que le son extrañas que, entre ellas, se siente aislado y
perdido. Libro de soledad y soledades es el QUIJOTE, empezado a
escribir en una cárcel. Libro de soledad y soledades verdaderas. Por
eso, tan singularmente español y universal, tan nuestro y tan de
todos. Cada vez más vivo y verdadero. Porque las creaciones humanas del espíritu, tienen, como el buen vino, creciente sabor y valor con el tiempo, con el andar dell tiempo, como decía Don Quijote.

�Las Cien Mejores Poesías Mexicanas

111

LAS CIEN MEJORES ·pQ[SIAS MEXICANAS*
o{nf:onio easfro _glll[

•

UESTRA poesía en lengua española nace a mediados del siglo XVI, ruando empiezan a escribir los hijos de los conquistadores. Los pueblos conquistados habían tenido también su poesía: poemas mitológicos y legendarios, himnos religiosos
y discursos morales, cantos líricos y elegíacos. Hemos prescindido
aquí naturalmente de todas esas producciones en lenguas indígenas,
lo mismo de las anteriores a la Conquista que de las po_steriores,
aunque en ellas se hayan ejercitado a veces ingenios como el de Sor
Juana Inés de la Cruz. Sin embargo, para que algo de esa poesía se
filtrara en estas páginas no hemos vacilado en insertar unó de los
cantos de Netzahualcóyotl, traducido libremente por José Joaquín
Pesado.
El mexicano da pruebas de su inclinación a la poesía desde muy
temprano. Bernardo de Balbuena nos cuenta que al certamen de
1585 concurrieron trescientos poetas; y la Crónica. de la orden de
San Agustín en la provincia de Ja Nueva España nos dice que, a los
doce años, los muchachos "saben latín y hacen versos como los hombres famosos de Italia". De toda la producción del siglo XVI, todavía
•(*) Prólogo a la segunda edición de la obra del mismo titulo, de próxima aparición.

�Las Cien Mejores Poesías Mexicanas

112

JU

Universidad

insuficientemente conocida, y excluyendo la poesía épica, que no
tiene lugar en esta antología, hemos dado breves muestras con un
bien compuesto soneto de Francisco de Terrazas -el primer poeta
de len.,,aua española nacido en México y acaso en la América- que
revela el nivel que, desde un principio, alcanzó la lírica entre nosotros; con el famoso soneto Viene de España. por el mar salobre, en
que el criollo satiriza al emigrante español que, una vez enriquecido,
presume de nobleza y de cultura, y con una canción religiosa de Fernando de Córdoba y Bocanegra (1565-1589), de quien nos han llegado dos o tres composiciones y cuya muerte, a los veinticuatro años
de edad, es la pérdida mayor de la poesía mexicana en el siglo 1CVI.
No sólo no hemos incluido a poetas españoles que nos visitaron
en la época colonial: Gutierre de Cetina, Juan de la Cueva, Eugenio
de Salazar y Alarcón, Luis de Belmonte, Diego Mejía, Agustín de Salazar y Torres, que pertenecen sin discusión a la literatura peninsular, sino que, para no adornarnos con galas que pudieran disputársenos, no hemos querido acoger ni a Fernán González de Eslava
(1558-1601), que pasó la mayor parte de su vida en México, ni a
Bernardo de Balbuena (1561-1627), que se educó y principió a escribir entre nosotros, por más que toda la obra del primero y buena
parte de la del segundo fueron producidas en nuestro país y no se
explican plenamente sino dentro del desarrollo literario de México,
y de que en Balbuena se siente, más que aquella "exuberante y desatada fecundidad genial" que nos atribuye la crítica europea, una ordenada opulencia y una finura de dibujo que están más cerca del
modo esencial de nuestra naturaleza.
El siglo XVIl es la edad de oro de las letras coloniales. Después.
de 1681, año en que muere Calderón de la Barca, la América tuvo
con Sor Juana Inés de la Cruz (1651-1695), como dos siglos después.
lo volvería a tener con Rubén Darío, el cetro de la poesía española.
Alrededor de su nombre la crítica académica se complació en acumular durante mucho tiempo todos los cargos que, con o sin fundamento, acostumbra hacer al culteranismo, sin darse cuenta que lo
mejor de la poetiza, que es la mayor parte de su obra, no sólo está
libre de las exageraciones y el mal gusto en que degeneró esa escuela,.

sino que no desmerece junto a las más finas producciones líricas de
nuestra lengua. El religioso mexicano Fray Miguel de Guevara
(muerto hacia 1640) escribió a principios del siglo el soneto No me
mueve, mi Dios, para quererle, joya de la poesía mística en castellano que corrió un tiempo por obra de Santa Teresa o de San Francisco Javier, y cuya atribución a nuestro poeta, ya suficiente~ente
probada, nos autoriza a incluirlo en esta colección. Matías de Boca.negra (1612-1668), autor de la delicada Canción a la vista de un desengaño, que tantas veces sirvió de modelo a nuestros poetas del siglo XVIlI, y cuyas obras líricas y dramáticas andan perdidas en bibliotecas públicas y privadas, y C a r 1 o s de Sigüenza y Góngora
(1645-1700), ilustre humanista cuyo dominio del verso lo mismo da,.
ba en elegancia y decoro que en trivialidad y juego, completan la representación lírica del siglo xvn, de la que sólo exigencias de espacio nos han obligado a omitir a Luis de Sandoval y Zapata, que floreció hacia 1650 y cuyos poemas conocidos justifican nada más en
parte la fama extraordinaria de que gozó en su tiempo. No podía
faltar en una antología mexicana el nombre preclaro de Juan Ruiz
de Alarcón (1581?-1639), y a pesar de que su lugar está entre los
grandes dramáticos, al lado de Lope de Vega, Tirso de Molina y Calderón de la Barca, hemos forzado los cuadros de esta colección para
incluír dos fragmentos de sus comedias que dan la idea del espíritu
puntual, ingenioso y epigramático de su poesía.
En el XVIII, el siglo del humanismo, florece en la Colonia la
poesía en lengua latina, de cuyo esplendor hemos querido dar idea
con una égloga de Francisco Javier Alegre (1729-1788) y un fragmento de Diego José Abad (1727-1779), elegante y bien traducido
el primero por Joaquín Arcadio Pagaza, no así el segundo, que nunca tuvo buenos traductores: Anastasio de Ochoa, que sí lo fué para
Ovidio, poco hizo en sus versiones de Abad, y las de Diego Miguel
de Bringas y Encinas, el jesuíta español Francisco Javier Lozano y
el presbítero Enrique Villaseñor son inferiores todavía. Rafael Landívar (1731-1793), el autor de la rica y brillante Rusticatio Mexicana
(1781), cae dentro de esa corriente poética; pero, aunque no hay duda que pertenece espiritualmente a México por haberse formado en
colegios de la Nueva España y deber su educación literaria al insig-

�Universidad

Las Cien Mejores Poesías Mexicanas

ne latinista poblano Manuel Mariano Iturriaga, y aún por haber dedicado casi totalmente su poema a cantar la vida y la naturaleza mexicanas, no hemos quep.do incluirlo porque nació en Guatemala.

imperio español empezaba a resquebi:ajarse. Hacia fines del siglo los
poetas, victimas de mortal desazón, entretienen su melancolía, al lado de Cloris y Anardas, en esos deslucidos prados que humedecen
los arroyuelos y refresca el "favonio blando". Manuel de Navarrete
(1768-1809), que sentía la naturaleza, si no en las lineas de su dibujo,
sí en la difusa tonalidad de sus luces, preside a los árcades, cuyas
débiles voces fueron acalladas bien pronto por el fragor de la guerra de Independencia y las primeras luchas políticas de la nueva nación. De los numerosos cantos patrióticos, que no podían faltar en
aquellos momentos, sólo hemos escogido los dos más representativos; y dejamos fuera, para no desvirtuar el carácter, predominantemente lírico de esta colección, toda la abundante poesía de sátira
político-social que floreció entonces.

114

En esa centuria la producción poética en lengua española mantiene vivos los últimos fulgores de la hoguera culterana. Los manuales literarios, desde aquellos tiempos en que Francisco Pimentel, con
más laboriosidad que sentido crítico y buen gusto emprendió la historia de nuestras letras, siguen condenando en masa esas producciones. Lo cierto es que las desdeñan sin conocerlas bien ni mal, y
que quien se dé el trabajo de asomarse a ellas encontrará -entre
vacíos artificios, falsas opulencias y laberintos verbales- rasgos de
fina poesía. Sería inexacto decir que América creó entonces en la lírica, como lo hizo en la arquitectura, una modalidad propia del barroco; pero puede afirmarse con justicia que la influencia del gongorismo se prolongó entre nosotros hasta principios del siglo XIX
por las mismas razones que fomentaron la difusión y el desarrollo
del churrigueresco: porque en uno y en otro encontró el espíritu
nuestro una forma de expresión que respondía a inclinaciones naturales. Nuestra poesía del siglo XVIII ha sido poco estudiada, y por
ahora tenemos que coD:formarnos con presentar sólo cuatro ejemplos de ella: un fragmento de Juan de Arriola (1698- ?) tomado de
su poema Vida y virtudes de la esclarecida \irgen Santa Rosalía, que
publicaré en breve según manuscrito que debo a la gentileza de mi
amigo el poeta español Manuel Altolaguirre; un trozo del Indice poético de la admirable vida de San Francisco de Asís (1732) , de Cayetano de Cabrera y Quintero, poeta en latín y en español, autor dramático y traductor de Horacio y Juvenal; un elegante soneto del sabio matemático Joaquín Velázquez de Cárdepas y León (1732-1789),
y una composición de José Agustín de Castro (1730-1811), que es
uno de nuestros primeros poetas que tratan en español, pues ya otros
y él mismo lo habían hecho antes en latín, temas de la vida nacional
mexicana.
Mientras la imitación de Góngora avivaba como un temblor luminoso la hoja1·asca de palabras rimadas que llena todo el siglo
xvm, y los últimos humanistas ponían en versos latinos recuerdos
clásicos, temas teológicos y visiones de la naturaleza americana, el

115

Después aparece el romanticismo. Aunque careció del arrebato
Y empuje inicial que tuvo en otras partes de América, se prolongó,

como una mansa corriente, hasta las postrimerías del siglo XIX. En
su primera época lo representan plenamente Ignacio Rodríguez Galván (1816-1842), autor de La profeeía de Guatimoc (1839), intensa
expresión de su incurable desaliento y de su preocupación por los destinos de la patria, "obra maestra del romanticismo mexicano", como la llamó con justicia Menéndez Pelayo; y Fernando Calderón
(1809-1845), más interesante como dramático que como lírico y a
quien se debe una de las composiciones más débiles de esta antalogía.
Aunque nacidos antes, sobrevivieron a dichos poetas Manuel Carpio
(1791-1860) y José Joaquín Pesado (1801-1861), defensores del gusto clásico que, si_n embargo, no pudieron escapar a la influencia de
las nuevas corrientes literarias. Pesado perte~e~e a ese primer ro:
manticismo cuyo símbolo es Lamartine, de quien tradujo algunas
composiciones. Es romántico su interés por los antiguos monumentos literarios aztecas y por incluír como temas poéticos las pintorescas costumbres de nuestra vida rural, así como la forma directa en
que ve y siente la naturaleza mexicana. Los mejores sonetos de sus
Sitios y escenas de Orizaba y Córdoba (1860) abren la espléndida
galería de paisajes líricos que después enriquecerían Joaquín Arcadio Pagaza (1838-1918), Othón y Urbina.
Dos corrientes parale~, que en ocasiones se tocan, sigue des-

�116

Univenidad

117

Las Cien Mejores Poesías Mexicanas

pués nuestra poesía. Una, decididamente romántica, de tendencias
liberales en política, en la que figuran el juvenil Manuel Acuña
(1849-1873), una de las grandes promesas de nuestra lírica del siglo
XIX; Manuel M. Flores (1840-1885), su representante más alto, José Rosas Moreno (1838-1883), Pantaleón Tovar (1828-1876), José
Peón y Contreras (1843-1908), entre otros, y que termina, ya muy
mermadas sus aguas, con Juan de Dios Peza (1852-1910). Románticos son también Guillermo Prieto (1818-1897), cantor de los tipos
y costumbres populares, e Ignacio M. Altamirano (1834-1893), que
cultivó cuadros e idilios de los trópicos. La otra corriente, orientada
hacia los modelos clásicos,-más cuidadosa de la forma y más fría de
mspiración, de tendencias políticas conservadoras, la forman Alejandro Arango y Escandón (1821-1883), admirador ferviente de
Fray Luis de León, cuya línea sueita y pura imitó en su Invocaci6n·
a la Bondad Divina. Francisco de P. Guzmán (1844-1884) y Miguel
Jerónimo Martínez (1817-1870), poetas religiosos, José Sebastián
Segura, el más débil de todos, y, finalmente, José María Roa Bárcena (1837-1908) que ,como Peón Contreras y José María Bustillos.
(1866-1899), escribió leyendas históricas mexicanas, y, como Juan
de Dios Peza, prolonga hasta principios del siglo XX una poesía quehabía perdido su razón de ser muchos años antes. Ignacio Ramirez:
(1818-1879) combatió la tradición en política y la aceptó en literatura; pertenece a ese grupo de hombres puros, ilustrados y enérgicos que honran al liberalismo hispano-americano del siglo pasado y·
para quienes la Epístola. moral a Fabio fué al mismo tiempo una norma de conducta y un modelo literario. Los últimos versos de su composición Por los gregorianos muertos es uno de los trozos más nobles de la poesía mexicana:
¿Qué es nuestra vida sino tosco vaso
cuyo precio es el precio del deseo
que en él guardan natura y el acaso?

Si derramado por la edad le veo,
sólo en las manos de la sabia tierra
recibirá otra forma y otro empleo.
Cárcel y no vida, la que encierra

privaciones, lamentos y dolores;
ido el placer ¿ la muerte a quien atierra?
·,

Madre Naturaleza, ya no hay flores
por do mi paso vacilante avanza:
nací sin esperanza ni temores,
vuelvo a ti sin temores ni esperanza..
Hacia 1880 se inicia en México un movimiento de renovación lírica, que anuncia débilmente Agustín F. Cuenca (1850-1884) y cuyo
centro es Manuel Gutiérrez Nájera (1859-1896). Con éste o poco después aparecen Salvador Díaz Mirón (1853-1928), Manuel José Othón
(1858-1906) ,' Luis G. Urbina (1867-1934), Amado Nervo (1870-1919)
Y Enrique González Mar~ez (1871) que, con Rapión López Velarde,
han llevado nuestra poes1a a un grado de excelencia que no había alcanzado desde el siglo XVII, hecho que a veces se expresa diciendo que
desde Sor Juana Inés de la Cruz no aparece en México otro gran poeta hasta Gutiérrez Nájera. La producción lírica de los últimos cincuenta años --como nuestra pintura moderna y c@mo antes la escultura mexicana antigua y la arquitectura barroca ·de fines d~l siglo
XVII y principios del XVIII- es una de las expresiones estéticas nacionales de significación universal. Al llegar a este punto de dificultad
principal con que tropezamos fué el aspecto limitado de que disponíamos, pues, a pesar de que las cien mejores poesías mexicanas pueden
completarse facilmente espigando en las obras de Sor Juana y de los
grandes poetas contemporáneos, no podíamos olvidar que el propósito de este florilegio es el de reunir el centenar de poemas que dé una
idea del desarrollo histórico de nuestra poesía, la cual, como todo proceso secular, ha tenido sus épocas de grandeza y de decadencia. En
la selección de esta última parte hemos vacilado mucho antes de decidirnos, pero creemos haber elegido poemas que, aunque algunos de
ellos pudieran sustituirse por otros igualmente representativos, son
de los más bellos de cada autor.
Después de la primera (México, 1914), publiqué, con la autorización de mis queridos amigos Manuel Toussaint y Alberto Vázquez del
Mercado, una segunda edición, refundida, de esta antología. En la presente hay nuevos éambios, algunos de los cuales ya han sido expli-

•

�118

Universidad

cados en las páginas anteriores. Los demás son los siguientes: la sustitución de las traducciones de Joaquín Arcadio Pagaza (Los Ja.gos de
México, de Rafael Landívar) y de Anastasio de Ochoa (Heroida I, de
Ovidio) por composiciones originales; la inclusión de Rafael López,
muerto en 1843, y de María Enriqueta Camarillo (1875) que, aunque
vive todavía, cabe, lo mismo que Enrique González Martínez y José
Juan Tablada en los cuadros de esta colección que no incluye a poetas
nacidos después de 1880, co;n la excepción, muy justificada, de Ramón
López Velarde (1888-1921) a quien, tanto su mérito como su temprana muerte, confieren el merecido honor de cerrar un ciclo -hasta hoy el más brillante-- de nuestra poesía. Finalmente hemos suprimido el soneto No eres tú la que quiso a 1a. mañana, que bajo el
nombre de .T u a n de D i o s Uribe publicó la Antología del Cen•
t.enario (1910) tomándolo de las páginas del Diario de México (1811)
y que recogimos en nuestras ediciones anteriores, porque pertenece,
según ha observado el escritor argentino don Emilio Carilla, a Jacinto Polo; efectivamente lo encuentro en sus Obras en prosa y verso
(Zaragoza, 1670), exornando uno de los discursos del Gobierno moral (pág. 259).

CIENCIAS

�Consideraciones Meteorológicas

121

.CONSIDERACIONES MEJEOROLOGICAS

:JJr. 3tonoraf.o Je Gastro
A vida en toda su variadísima gamma se desenvuelve principalmente en la Zona de contacto entre la atmósfera y la superficie sólida y liquida de la Tierra. Los seres vivientes, en
consecuencia, se ven obligados a sufrir los trastornos que les pueden
ocasionar las variaciones del medio ambiente que les rodea, siendo de
notar que el influjo de esta variación tiene mayor importancia que
la ejercida por otros de los agentes con los que se encuentran en íntima relación de contacto y dependencia, como son, por ejemplo, la
naturaleza del suelo en que vive y la vegetación que allí predomina.
Si ejercen tal importancia en la vida de los seres vivientes las variaciones del medio ambiente, los cambios atmosféricos, preciso será
que procedamos a estudiar su naturaleza, amplitud y distribución,
con el fin de proporcionar bases de consistencia suficiente a quienes
hayan de investigar acerca de las condiciones en que se desenvuelve
la vida de una determinada región, o la posibilidad de adaptaoión de
otros seres de los reinos animal y vegetal, importados de otras regiones.
Para estudiar la naturaleza, amplitud y distribución de las variaciones atmosféricas, que se producen en un lugar determinado de
la superficie terrestre, y para establecer una comparación entre los

�•
Universidad

Consideraciones Meteorológicas

de lugares diferentes, será bueno comenzar recordando cuál sea la
constitución de la capa atmosféi·ica que nos envuelve y cuáles de sus
componentes influyen con su variación en las condiciones de vida de
los diferentes organismos.
·

se condensa y se deposita en estado liquido sobre la superficie terrestre: la capa de agua tendría entonces un espesor superior a dos
centímetros y medio.

122

Es sabido que el aire seco atmosférico, desprovisto de todas sus
impurezas, es una mezcla de gases diferentes que, en las capas bajas
en que nos encontramos sumergidos, tiene la composición que se consigna en el cuadro siguiente debido a Paneth (2).
GASE S

Nitrógeno ... . ......• .
Oxigeno •. . ....••.••.
Argon ............... .
Bióxido de Carbono
&lt;variable) . . . . . . . . . . . .

por ciento

molecular

PESO

DENSIDAD
la del aire

78.09
20.95
0.93

28,016
32,000
39,944

0,9670
1,1053
1,379

0.03

44,000

1,529

VOLUMEN

MASA

por ciento

75,71
23,15
1,28
0,046

Contiene además ligeros vestigios de neón, helio, cripton, xenon,
ozono, radon, además del hidrógeno.
Notemos que la composición que antecede se refiere exclusivamente al aire puro y seco de las capas bajas de nuestra atmósfera,
que van siempre .acompañadas de impurezas constituídas por numerosas partículas orgánicas e inorgánicas que forman una especie de
polvillo atmosférico, así como por cantidades variables de vapor de
agua y por condensaciones de este vapor a los estados liquido y sólido. Como estas cantidades de vapor de agua varían en cada lugar
con el tiempo, y en cada tiempo con la localidad, y como además su
influjo en el desarrollo de la vida de los seres es fundamental, será
necesario dedicarle párrafo aparte.
Variables son las cantidades de vapor de agua con el tiempo y
con el lugar. En días calurosos y húmedos puede llegar hasta al 5
por ciento de su volumen. En las regiones tropicales contiene el aire
un promedio de vapor de agua que alcanza al 2,6 por ciento de su
volumen total; a la latitud de 50° desciende la cantidad de vapor de
agua hasta un 0.9 por ciento, y en latitudes próximas a los 70°, no
pasa de dos décimas por ciento.
Podemos formarnos una idea aproximada respecto a la cantidad
de vapor de agua contenido en la atmósfera suponiendo que todo él

123

Al estudiar las _variaciones de vapor de agua contenido en la atmósfera hemos de tener en cuenta no tan sólo la amplitud dentro de
la que varían en cada lugar, sino que también la velocidad de su variación, porque el estudio de una y otra, amplitud y velocidad, es del
mayor interés para llegar al conocimiento de los climas. A pesar de
que el nitrógeno y el oxígeno constituyen la casi totalidad de la atmósfera-el 99 por ciento-, tienen, sin embargo, muy poco interés
como elementos climatoló~cos. Es el vapor de agua la fuente principal de todas 1-as formas de condensación y precipitación, es el responsable en la formación de nubes, del rocío, de las escarchas, de la
lluvia y de la nieve. Es además un elemento que absorbe parte de la
energía calorífica que el Sol nos envía y parte también de la que la
Tierra irradia. Una y otra son absorbidas en muy pequeña cantidad
por el oxígeno, el ozono y bióxído de carbono, quedando para el vapor de agua el desempeño de una función reguladora del mayor interés. Por ser mucho más transparente para las radiaciones recibidas
del Sol que para la irradiación terrestre, actúa como una verdadera
manta aisladora evitando los enfriamientos extremos que sin su presencia alcanzaría la superficie terrestre y las capas bajas de la atmósfera que le contienen.
Y no termina ahí el interés del estudio de las cantidades de vapor de agua que tiene la atmósfera. A él se debe principalmente la
diferencia que existe entre la temperatura dei aire y la llamada t.emperatura sensible. Una cosa es la temperatura señalada por un térmómetro convenientemente instalado y otra cosa es la sensación que
esa temperatura produce en el cuerpo humano. Es éste, como es sabido, una fuente de energía calorífica, que se expande a su través a
virtud de la circulación sanguínea y que emite en cantidades variables. Dependen éstas tanto de su situación interna como de las circll.IlBtancias de medio ambiente que le rodea. Para cada organismo ha
de establecerse un equilibrio térmico con emisión de calor unas veces
y con absorción en otras ocasiones. Los elementos que entran en juego en la producción de ese equilibrio térmico producen en el cuerpo

�•
124

•
Consideraciones Meteorológicas

Universidad

humano una sensación que determina la temperatura sensible. La
tal sensación puede ser diferente en diferentes organismos, o en partes diferentes de un mismo organismo, si son diferentes sus estados
térmicos interiores.
Todo el mundo conoce cuán diferente es la sensación de calor que
sienten las dos manos de un mismo cuerpo expuestas al aire ambiente (idéntico para las dos), después de haber estado sumergidas por
algún tiempo en ,agua caliente la una y en agua fría la otra. ~~a de
ellas tiene la sensación de frío mientras la otra tiene la sensac1on de
calor. La temperatura, la humedad, todos los elementos climatológicos del aire ambiente, son idénticos para las dos manos; pero la
sensación es diferente porque para establecer el equilibrio interno
tiene que absorver calor una de ellas mientras que la otra lo emite.
Para un mismo organismo, aunque supongamos invariable su situación calorífica interna, será diferente la sensación que produce una
misma temperatura del termómetro si varían otros de los elementos
meteorológicos. Los agentes que ejercen mayor influjo son la intensidad y dirección bajo la cual azota el viento a la superficie sensible
v la humedad del ambiente, es decir, la cantidad de vapor de agua
que contiene por unidad de volumen. La misma temperatura del aire ambiente producirá en un organismo una sensación diferente según que la humedad esté más o menos próxima al punto de saturación, porque será forzosamente variable la cantidad que se evapora
de la humedad que el organismo transpira y variable, por consiguiente, la cantidad de energía calorífera que el organismo tiene que ceder
para producir la evaporación. Es decir, que una temperatura del termómetro de 40º, por ejemplo, produce una sensación de calor tanto
mayor cuanto mayor es la humedad del aire ambiente.
Viene todo ello a demostrarnos el gran papel que la humedad
juega entre los elementos meteorológicos que definen el clima de una
región.
y no es la humedad el elemento único, ni el principal, de los que
intervienen en la caracterización de un clima. Siendo, como es, el
clima el estado medio de la atmósfera situado por encima. de un ciert.o lugar o región de la superficie terrestre, relativo a una cieria épo-

125

ca tomando además en consideración las variaciones medias y extremas, viene en definitiva a ser el clima el resultado de la combinación

de varios elementos que ejercen su influjo con mayor o menor intensidad, y que son la temperatura, la precipitación y la humedad,
como elementos principales o de máximo influjo, y tia dirección y
fuena del viento que forman con la presión atmosférica, el grupo de
elementos meteorológicos que podríamos llamar secundarios, por ser
menor el influjo que ejercen en tales estados medios.
Podemos decir que. cada uno de los elementos diferenciados en
el párrafo anterior no es un elemento aislado sino que es el resultado
de la agrupación eje otros varios, a tal punto que es corriente encontrar clasificaciones más amplias de los elementos meteorológicos tales como la siguiente (1) :
(1).- V. Conrad Methods in Climatology. Harvard University Press.

144, pág. 3.
1) .-Radiación del Sol y del Cielo.
2).-Temperatura del aire y de la superficie terrestre.
3) .-Dirección y velocidad del viento.
4) .-Humedad y evaporación.
5) .-Nebulosidad y calidad del cielo despejado.
6) .-Precipitación.
7) .-Espesor de la capa de nieve.
8) .-Presión atmosférica, a causa de su íntima relación con
el estado instantáneo y medio del tiempo.

Y aún se dividen en varios grupos cada uno de estos apartados.
Por ejemplo, la radiación solar puede ser estudiada en su conjunto o
en partes diferentes que corresponden a regiones diversas de su .espectro: radiaciones ultrarojas, radiaciones visibles y radiaciones ultravioletas, entre otras.
Mas para tomar en consideración la variación de todos estos
elementos, precisa disponer de sus observaciones. No es este nuestro caso al tratar de estudiar el clima de Nuevo León y por ello nos
limitaremos a ocuparnos del influjo producido por los elementos
comprendidos en la clasificación primeramente anotada.

�•
126

Universidad

Consideraciones Meteorológicas

Al hacer la definición de la palabra clima hemos empleado la
frase disyuntiva "por encima de un cierto lugar o región de la superficie terrestre", porque precisa diferenciar claramente uno de otro
caso.

valores medios con una distribución por frecuencias absolutas Y... relativas. De entre los muchos ejemplos que podríamos aducir en comprobación de tal afirmación vamos a elegir uno que aparece, con la
misma fiBalidad, en la pág. 20 de la obra de Víctor A. Conrad, anteriormente citada.

No es lo mismo hacer el estudio del clima de una estación aislada de la cual se disponen observaciones durante un período de
tiempo, que hacer el estudio de una región con observaciones en
puntos separados por distancias y accidentes del terreno más o menos amplios que nos obligan, antes de establecer una continuidad, a.
comparar estados medios y extremos de las -series meteorológicas
observadas en los diferentes lugares. Realizar esta comparación es
una operación delicada que requiere tomar gran número de precauciones, porque no son 1~ estados inst.antáneos los que se comparan,
que nada o muy poco habrían de decirnos sobre la verdadera realidad del clima. Sabido es que nada o de muy poco sirve una observación aislada. Se la ha comparado alguna vez con una fotografía
única de las muchas que componen una cinta cinematográfica. La
fotografía seleccionada nos explica muy poco o nada sobre la acción que en la CÍI!ta se desarrolla si no se la relaciona con las que le
anteeeden y las que le siguen.
No es una sola sino muchas. o mejor dicho, muchísimas las observaciones que el meteorólogo se ve precisado a manejar. Las que
en una sola estación se hacen en el período de un mes alcanzan el
número de 750, o sea 9,000 observaciones por año. En el período de
25 años que abarcará nuestro estudio de clima de Monterrey se han
hecho doscientas veinticinco mil observaciones. La mente humana
no es capaz de manejar ni de comprender el significado de una tan
considerable masa de números si no acude en su auxilio la Estadística, que con sus conceptos de valores medios y sobre todo con sus
clasificaciones de frecuencias, le permiten conocer de modo claro de
la sucesión de los fenómenos.
Queremos dar énfasis al interés meteorológico de la distribución
por frecuencias de los datos de observación. Cuando se quieren
comparar los elementos climatoló~cos de dos puntos diferentes, es
conveniente suplementar el conocimiento de valores extremos y de

127

Se trata de comprobar temperaturas entre las estaciones de
Viena, Austria y de Scutarí. en la costa sur del Adriático.
Observaciones realizadas durante 70 años daban para Viena
una temperatura máxima de 98° Farenheit y una temperatura idéntica había sido deducida de las observaciones de Scutarí realizadas
durante un período de 30 años.
Para examinar las características diferenciales de una y otra
estación se tomaron observaciones de siete años a las siete de la
mañana, que distribuídas por frecuencias dieron el siguiente resultado:
Distribución por :frecuencias relativas ( % ) de temperaturas a
las siet.e de la mañana en mt lugar de Europa Central (Viena) y
otro de la. costa sur del Adriático (Scut.ari) en los meses de Junio
Julio y Agosto.
'
•
Intervalo de Clases
41.0 a
5Q0 a
59.0 a
68.0 a
77.0 a

49.9

58.0
67.0
76.0

85.0
SUMA....

Viena
%
0.5
35.4
59.2
4.9

Scutari
%

100.0

100.0

19.9
9.8

El simple examen de la tabla que antecede demuestra que a las
siete de ;a mañana, después del enfriamiento nocturno, el 95 por
ciento de las observaciones está en Viena por debajo de la temperatura de 68° Farenheit, mientras que en Scutarí el 80 por ciento de
las mismas están por encima de 80° Farenheit. Se echa de ver además que la distribución queda más apretada en Scutarí en donde
hay tan sólo tres clases contra cuatro que aparecen en Viena.
La distribución por frecuencias ha puesto de manifiesto características diferenciales de temperatura entre uno y otro lugar que
no habían aparecido al examinar las temperaturas máximas.

�Desarrollo Práctico de un Tema de Geología

129

DESARROLLO PRACTICO DE UN TEMA DE GEOLOGIA
LA CORDILLERA NEO.VOLCANICA ·MEXICANA

!Jru¡.

c;fureÍiano {Jarcia [JerntinJez

OS alumnos del 2o. curso de Ingeniería Química verifican todos los años, en la clase de Geología, una serie de exploraciones con el fin de obtener una enseñanza objetiva de los distintos fenómenos cuyo estudio teórico se hace en dicha cátedra. La
elección del tema de estas exploraciones no es tarea fácil, pues se necesita que los lugares visitados mantengan su morfología clara y delimitada para evitar confusiones en la mente de los alumnos. Hay
que evitar cuidadosamente que en estos lugares se superpongan diversos fenómenos secundarios que pudieran hacer poco visible el fe•
nómeno principal que se estudia en cada expedición. Por otra parte.
es necesario preparar gradualmente al alumno, a fin de que pueda
comprender de una manera clara el objeto de la misma, pues de otra
forma se corre el riesgo de que est:i enseñanza objetiva no sirva más
que para hacer confusas las explicaciones de la cátedra teórica.

•

Vamos a hacer en este artículo una descripción de la expedición
de estudios que se llevó a cabo por los alumnos de dicha clase en la
primavera pasada, y que constituyó el final del curso de prácticas
del año anterior. El tema de esta. expedición era e-1 estudio de la
vulcanología y para ello escogimos la llamada cordillera neovolcánica mexicana que presentaba, además, la oportunidad de tener uno de

�Univenidad

130

sus aparatos eruptivos funcionando. El itinerario fué cuidadosamente escogido a fin de que cumpliera con su finalidad didáctica, aún a
costa de la comodidad propia y fué cubierto en un tiempo mínimo, ya
que las condiciones económicas en que se verificó la excursión impidieron una estancia más prolongada. Aprovechando la circunstancia
de ser esta la última exploración del curso y tener ya muy completos
algunos conceptos geológicos, especialmente en lo que se refiere a
formaciones fluviales y lacustres, se intercalaron en ella algunas visitas a lugares interesantes bajo este último aspecto, pero distanciándolas convenientemente del tema principal de la e~ción a fin
de no producir confusión en la mente de los alumnos.
ITINERARIO: La expedición salió de Monterrey el día 29 de
marzo, dirigiéndose por ferrocarril a San Luis Potosí, para continuat
luego por carretera a Guadala~ara. Se hicieron altos en Ojuelos. Lagos de Moreno, San Juan de los Lagos, Jalostotitlán y Tepatitlán,
con objeto d'} admirar curiosidades artísticas y folklóricRS y se avrovechó la est.ancia en Guadalajara pl:l.ra visitar el Lago de Chapala,
que se encuentra ya en el seno de la cordillera neo-volcánica objeto de
nuestro estudio. De Guadalajara la expedición se trasladó a Uruapan, bordeando el Lago de Chapala por su orilla sur. En Uruapan
se organizó la visita a la zona volcánica del Paricutín y luego nos
trasladamos a Pátzcuaro. situado exactamente en el centro de la susodicha cordillera neo-volcánica. El regreso se efectuó por Morelia
y México.
CONSIDERACIONES GENERALES: La llamada Cordillera
Neo-Volcánica Mexicana es una vasta zona geológica que comprende
desde las tierras de Cabo Corrientes. en el Facífico. hasta la región
veracruzana, en la vertiente atlántica. Está caracterizada por una
tserie de fenómenos de vulcanismo r eciente cuyas principales manifestaciones han sido el Nevado de Colima, el Pico de Tancítaro, el
Nevado de Toluca, el Popoca.tépetl, el Citlaltel)etl y el Cofre de Perote: y ya en épocas históricas el Ceboruco, el Jorullo, el Paricutín
y el propio volcán de Colima, cuya última erupción tuvo lugar en
1913.

De las diversas formaciones geológicas que componen el ante-

_ _ _ _ _ __:D::::es::a~n~ol'..'.'.1º'.._:P~r~áclico de un Tema de Geología

131

rior maCIZO,
·
· ·
visitamos
el Lago de Ch l
.
el lago de Pátzcuaro, las sierras
·
de Zitá
apa a, la sierra de Tanci'taro,
cuaro, la zona de Toluca y el valle d Mcu~r_o, Angangueo y Zinapée exico.
Con el fin de obtener una pre aració
que facilitara las posteriores expli p .
n gradual de los alumnos
cogimos el itinerario anterior
caciones acerca del vulcanismo, esnas situadas sobre la carrete'r:ªd;~ d~d~ sus co~enzos en las zoreno, el viajero puede famili· .
an UlS Potosi a Lagos de Mo.
arizarse con el p · • ,
giones eruptivas con sus grand
aisaJe típico de las re~ ~es masas de rocas 1 , .
avesaU41::i
por
dia&lt;'lasas
vo camcas claras
atr .
.)' presentando e
h
oscilantes y perfiles redondeados oci . d n mue o puntos piedras
los granitos; fenómeno que en al,
gma os por la caolinización de
se puede apreciar directamente ~:: !U:tos a~a:ece tan claro que
transformación química de las
utomovil. La erosión y
a medida que la carretera ava:~aª!:r:~eE
vez más marcada
rocas claras van alternando
s o de Jalisco y las
bas~tico: la dei.componición ::c:s~:º~::on otras o~curas da tipo
de hierro, t ermina ori&lt;rinando un
.
as, muy neas en óxidos
, •
.,.
a curiosa meseta b
pos1tos fluviales gue constituye 1 ll
a undante en dela cual se asientan una ')erie de ;.s t amados Altos de Jalisco, .sobre
guias de arte colonial, ~mchos de~ orescols pueblos repletos de reli.
, .
os cua P-s poseen un fl
.
s t na cerannca cuya mate •
.
a oreeiente
llldu
•
na prima es la arcill f
.
gmada. en la descomposición antes mencionada
.
y errugmosa oriaparecen algunos conos \íolcam'·co
t·
. .
a en esta zona
-·
s an 1guos aisl d
b
Ilgurados por la eros.:ón. Nuestro p .
ª os Y astante aesneo-volcánica tuvo lugar al m·t
nmer contacto con la cordillera
d
ernarnos en la zo d Ch
e ya aparecen bastantt&gt;;; cerros vol , .
na e
apala, donratos eruntivos bastante crosionado~;cosb.restos de antiguos apapesa vegetación; también se pueden
e~ I&lt;'.rtos totalmente dEI esmuy transformados de corrientes l' ~pre&lt;:ar_ en otras partes restos
l
avicas antiguas El
pa a, que forma a manera. de mm
· enso circo
.
.
valle .de Chat,
de ro
a ocupado casi totalmente por el lago d 1 .
cas eruptivas, esgen, según toda probabilidad, es tectoruco.
' _e nusmo
nombre,
cuyo
Se e
. oriexact amente en lo:s limites del E t d d
.
ncuentra situado
, t .
s a o e J alisco co 1
.
c-an, eruendo una longitud de g4 Kmq
n e de Michoafundidad media alcanza ios 33.5 mts ..L.Y unda ~chura de 23; su pro. as os isletas que tiene en su

ca~:

ª

�Universidad

Deaanollo Práctico de un Tema de Geología

(.'entro, especialmente la de Alacranes, están formad3:5 por ro~as andesíticas y basálticas. En la. actualidad el lago constituye un mmenso recevtáculo para las aguas de la región y sirve de regulador_~ la
cnenca del río Lerma. Un recorrido en lancha nos puso de manifiesto que la corriente de este río agita la ~tad de las aguas. del lago a
todo lo largo de su orilla N.; este fenomeno puede ser igualmente
apreciado por el cambio de color del agua y la rizadura de la super•
ficie cuando se observa e! lago desde las eminencias de su orilla S.,
por entre las cuales pasa la carretera que une G?adalajara co~ Morelia; el trazado especial de enta carretera penmte bord~a~ mas de
la mitad del lago y estudiar perfectamente sus caractensticas g~
S?Táfkas y geológicas. De aquí, la carretera nos tr~porta a _10,e ~er:
tiles valles de la zona de Jiquilpan, ya en plena region N~:Vo1cam~~
a medida que avanzamos se hace más continua la ~ucesion de antiguos aparatos volcánicos dest~dos en parte Y. &lt;:11biertos de ~ro~a_:
sa vegetación, que no alcanza sm embargo a ~ular su prmn .
estructura. En las faldas de los cerros predomman las. rocas de ongen basáltico, pero abundan las formaciones y aflo~~entos de masas de andesita y aún de riolitas que parecen constitmr el basamento de la región.

de Jiquilpan y Chapala y que volverán a parecer libres del manto
basáltico en algunas regiones posteriores de la carretera de Morelia. A veces aparecen también depósitos cineríticos cementados por
aluviones posteriores, especialmente en el fondo de los valles; la
transformación de estos depósitos ha originado tierras de labor cuya principal característica es la poca cohesión que da origen a la
formación de grandes tolvaneras en los días de viento.

132

-------------

A medida que nos aproximamos a Uruapan, las características
volcánicas del terreno se hacen más pronunciadas; . aparecen en el
horizonte altas sierras de perfiles típicamente eruptivos Y sus laderas se prolongan en una serie d; pequeños. conos, algunos perfectamente formados y de aspecto aun muy reciente; en el fondo de los.
valles aparecen pequeños lomeríos y zonas sumamente pedregosasque examinadas de cerca resultan ser antiguas corrientes de lava
originadas por estos volcancitos, algunos de los cuales no. ~obrep~an
en altura los 80 o 100 mts. sobre el nivel medio de la _region. El ilustre geólogo D. Ezequiel Ordóñez indica en sus traba3os _sobre la rejCión que nos ocupa, que es muy posible que estos pequenos 3:p~atos
volcánicos extinguidos no sean otra cosa que conos adventicios deloa grandes volcanes que pueblan la región.
Los materiales lávicos están constituídos esencialmente p~r basaltos de olivino aunque la base de esta área son las andesitas Y

riolitas que apre~iamos antes en los afloramientos, cerca de la zon8J.

En un área situada aproximadamente a unos 30 kilómetros de
Uruapan comienzan a aparecer pequeños depósitos cineríticos de color oscuro cuyo origen es el cono activo del Paricutín. El espesor de
dichos depósitos aumenta rápidamente al acercarnos a Uruapan y
en el paisaje la sucesión de conos se hace cada vez más frecuente.
Muchos de ellos se conservan casi intactos, pudiendo incluso apreciarse a su pie los restos de corrientes de lava; pero la mayoría se
-encuentran cubiertos de espesa vegetación. De toda la zona se divisa
la humareda, en forma de coliflor, del Paricutín, y sobre el terreno
se forman lentamente depósitos cineríticos originados por dicho apa:rato.
EL VOLCAN DE P ARICUTIN: El nuevo aparato volcánico SA
formó en una parcela denominada Cuiyutziro, situada en las estribaciones septentrionales del pico de Tancítaro, enorme mole andesítica que constituye el punto culminante del Estado de Michoacán
(3,860 m.) Dicha parcela está situada a unos 26 kilómetros al NW
de Uruapan, próxima a la que fué ranchería de Paricutín y cuya altura sobre el nivel del mar es de 2,270 mts. Sus coordenadas geográficas son aproximadamente 19°26'19" de latitud N y 102°16'15" de
longitud W de Greenwich. La altura del cono era en la fecha de
nuestra visita de unos 600 ms. sobre el nivel del terreno. El acceso
al volcán, desde Uruapan, tenía lugar por una serie de trochas y caminos provisionales que conducen a San Juan de las Colchas, punto
de partida entonces para las expediciones al volcán, ya que la ranchería de Paricutín había sido ya destruida por la lava. No haremos
aquí una historia detallada de la aparición del volcán, tema obligado
de todos los periodistas nacionales y objeto de múltiples fantasías.
La relación exacta y detallada de tales hechos puede encontrarse en
los magníficos estudios del ilustre geólogo D. Ezequiel Ordóñez y del

�Desarrollo Práctico de un Tema de Geología

135

Universidad

134

Ing. Robles Ramos, publicadQ,1,J en la revista "Irrigación". en México
(Vol. 24-n.4:).

Algunos dat.os interesantes del volcán:
Los datos que a continuación señalamos son el resultado de
nuestra investigación directa y de los testimonios de los vecinos con
quienes conversamos. Para algunos datos de_ fechas anterio~es á
nuestra visita nos hemos guiado por los trabaJOS de los lngemeros
Ramiro Robles Ramos, Alfonso de la O. Carreño, Dr. Paul Waitz Y
especialmente por la relación del ilustre geólogo Ing. Ezequiel Ordóñez.
a)-FORMA Y EVOLUCION DEL CONO. Los_datos relativos
a la forma y evolución del cono volcánico en los primeros días de su
aparición nos los suministra el Ing. Carreño y son los siguientes:
Días

Horas

20

20

20

21
26

Altura en mts.
O

23

6
30

15
16

165

lo cual parece indicar que el crecimiento se rige por la .siguiente fór-

mula matemática propuesta por el propio Carreño:
H-2.304 usg

r,

Sin embargo, el Ing. Ordóñez hace notar que el crecimiento no
era uniforme, pues a veces la columna de vapores barrja los bordes
del cono y éste, en lugar de crecer, disminuía. Por otra parte, las
primeras emisiones de lava desgarraron el cono primitivo formando
un típico cráter de herraduras; este f~nóme~o s~ r~pitió. varias v:
ces y aunque la acumulación lle matenales pll'oclashco~ _tie~de a mvelar los labios del cráter, aún en la fecha de nuest:a V1S1ta ;ste conservaba en parte la forma de herradura. En los pruneros días resultaba muy fácil ver el interior del cráter desde las lomas cercanas Y
así el Ing. Ordóñez pudo constatar que en realidad exis~an tres bocas en el interior del cono, distantes en altura unos tremta metros
una de otra y por las cuales la erupción se verificaba en una forma
alternativa. Hoy día esta observación no es posible hacerla, ya que
la altura del cono n9 permite la visión de su interior desde las lomas

cercanas. Sobre las lavas que constituyen la base sólida del cono se
extiende hoy un espeso manto cinerítico que hace su superficie perfectamente lisa y uniforme. Las laderas del cono tienen en algunos
lugares pendientes hasta 30° y 35°.
b---PAROXISMOS. En la época de nuestra visita la erupción
era intermitente y de regular violencia. Se escuchaban ruidos sordos
semejantes a explosiones apagadas, seguidos de proyecciones de material y fuertes incrementos de la columna de gases, vapores y cenizas, la cual tomaba la forma típica de coliflor. Durante la noche
la proyección de materiales era más visible, pudiendo apreciarse las
trayectorias; pero con todo, la actividad en este aspecto distaba mucho de ser la de los primeros días; tal parece como si el volcán estuviese pasando de la fase de erupción violenta a la de erupción cinerítica; en efecto, la cantidad de materiales cinerítioos sobrepasaba con
mucho la de lavas y bombas arrojadas por el volcán, al revés de lo
que sucedió en los primeros días de la erupción. Los paroxismos eran
mucho menos frecuentes y violentos y la erupción había tomado un
tipo más tranquilo. En efecto, el Ing. Carreño señala que en los pri•
meros días la frecuencia de las explosiones del volcán era la siguiente:
Día
25
26
27

Expl. por minuto
2Q
16
14

Lo que da un promedio de 17 explosiones por minuto; y en la.
fecha de nuestra visita el número de explosiones no pasó nunca de 4
por minuto, habiendo a veces grandes intervalos de calma. Igualmente han ido desapareciendo los fenómenos de descargas electrostáticas que en los primeros días se manifestaron con plena actividad.
Sin embargo, persisten los soplos que vienen a constituir hoy la máxima actividad del volcán; consisten éstos en violentos escapes de
gases y vapores que, arrastrando gran cantidad de cenizas, lapilli y
otros materiales piroclásticos, se elevan formando gruesas columnas
verticales, siendo acompañado el fenómeno de ruidos sordos semejantes al escape de una caldera. La duración de estos soplos es muy
variable; pero sus censecuencias son las más funestas para la región, ya que la enorme cantidad de cenizas que arrastran al deposi-

�136

Universidad

Desarrollo P ráctico de \lo T ema de Geología

137

tarse sobre los campos va arruinando las cosechas y convirtiendo en
estériles los campos cultivados.

-con 1os hechos por el Ing. Carreño, que también señalamos para que
Sll'Van de comparación:

c)-MATERIALES PIROCLASTICOS.-La acción de las explosiones sobre los magmas fundidos produce la fragmentación y proyección de éstos; de los materiales resultantes se hace la siguiente
clasificación atendiendo a su tamaño:

-Componentes

Grandes fragmentos. Describe el Ing. Robles Ramos que en los
primeros días de la erupción las explosiones proyectaban grandes
masas de material magmático hasta de 15 mts. de longitud, las cuales unas veces se precipitaban dentro del propio cráter y otras caían
por las laderas, rodando y arrastrando parte de las lavas o aplastándose y escurriendo como verdaderos materiales viscosos. Hoy día,
sin embargo, la violencia de las explosiones no alcanza a proyectar
fragmentos de tan gran tamaño y los trozos mayores del material
proyectado no pasan de la categoría de simples bombas volcánicas.
Bombas volcánicas. Los fragmentos de menor tamaño que los
anteriores son proyectados fuera del cráter, describiendo trayectorias parabólicas perfectamente visibles, especialmente de noche, y
caen en las laderas del cono. Los primeros días estas bombas eran
arrojadas a alturas hasta de 600 mts. sobre los labios del cráter; pero actualmente raras son las que alcanzan una altura de 300 mts.
También el área de impactos se ha reducido; su radio era de 800 mts.
en la zona N y hasta 1,000 mts. eh''la dirección EW ;· hoy día el radio de la zona de impactos llegará elcasamente a los 600 mts. y, por
lo tanto, ninguna de ellas cae fuera del área del cono.

La forma de estas bombas no llega nunca a ser fusiforme, sino
que presentan un aspecto desgarrado con abundantes grietas y sólo
muy difícilmente se consigue ver la típica superficie de "costra de
pan". Como las primitivas bombas ya han sido cubiertas de lavas y
depósitos cineríticos y a la actual zona de impactos es casi imposible
llegar los días de viento, como el de nuestra exploración, ya que la
atmósfera se hace irrespirable por los gases del volcán, optamos por
obtener muestras de bombas de las colectadas pol' habitantes de la
región. Algunas de ellas tienen uná textura interior casi metálica.
Verificado el análisis de dichas muestras, coincide casi exactamente

Si02
A403
Fe20a
MgO
CaO

Promedio de nuestras
tres muestras
51.4%
25.5 "
12.6 "
2.01 "
8.5 "

Porcentajes del
Ing. Carreño
51.9%
25.16"
10.56"
2.83"

9.84"

Examinadas las características mineralógicas de nuestras muestras, encontramos en ellas abundancia de óxidos de hierro, probable.mente.en forma de magnetita y cristales de olivino, así como algunos crIStales de labradorita y, en una, cristales espaciados de ande.sita. Esto hace que se les clasifique como basaltos de olivino típicos.
Respecto a su estructura, es vesicular las más de las veces; pero una
de las muestras ~ene una textura metálica compacta aunque su
eomposición no difiere gran cosa de las otras.
'
. Lapilli, are~as y ce~. Todas ellas son de color negro y brillo
ligerament: resmoso; sm embargo, el lapilli presenta a veces fragmentos roJizos de aspecto mate muy semejante al de las lavas. En
las proximidades del volcán se encuentran mezclados; pero el viento se encarga de hacer una clasificación granulométrica de ellos al
arrastrarlos hasta zonas muy distantes del volcán. F.ste arrastre
eólico se manifiesta de una manera patente en el hecho de que zonas
tan distantes del aparato eruptivo como son el lago de Pátzcuaro y
aún la misma Morelia, hayan sido alcanzadas por los polvos más finos, los cuales no sólo se deposit an y pueden ser recogidos, sino que
parte de ellos, al permanecer aún suspendidos en la atmósfera, dan
lugar a magníficas coloraciones ·rosadas en los crepúsculos. Se tomaron muestras en las proximidades del volcán, al pie de una de las
~orrientes de lava que corren en su parte S., así como en el pueblo
de San Juan de las Colchas y en las goteras de Uruapan; el análisis
• granulométrico de estas muestras nos da los resultados siguientes:
MuestraN9 I
Pie del volcán
Charola .... . .• •. .• . •. 6%
Cedazo N9 100 ..... . •• 5%

MuestraN92
San Juan de las Colchas
10%
30%

MuestraN93
Uruapan
60 %
31.5%

�Universidad

138
Cedazo N9
Cedazo N9
Cedazo N9
Cedazo N9

Desarrollo Práctico de un Tema de Geología

139

-------------

80
60
40
20

........ 7%
•••••••. 37%
•••.•••. 37%
.••.•••• 8%

30%
25%
5%

o

5.3%
3.2%

o
Q

en donde se ve que la cantidad de lapilli es de 8% (cedazo No. 20) la
&lt;le arena de 86% (cedazos del 40 al 100) y la de cenizas de 6% (charola) para los materiales del pie del volcán, mientras que a los recogidos en San Juan y Uruapan corresponden respecti~amente porcentajes de 90 y 39 de arenas y 10 y 60 de cenizas.
d)-LAVAS. La aparición de las lavas data, según el Ing. Ordóñez, de los días 22 y 23 de febrero de 1943; es decir, dos días después de halrer surgido el volcán. La primitiva corriente de lava se
dirició hacia el N., donde pronto se vió detenida por las lomas que
en :sta dirección circundan el valle. Luego surgió otra corriente que
se dirigió hacia el Sur, deteniéndose en las laderas de los cerros "!_ecinos. Más tarde la primitiva corriente recibió una nueva inyeccion
de lava que aumentó considerablemente su espesor y condujo una
parte de ella hasta el pueblo de Paricutín. Algunos días más tard~
un inmenso manto de lava avanzó en dirección NE., redondeando as1
el área ocupada por las lavas.
En la fecha de nuestra visita éstas habían rebasado ya el pueblo de Paricutín por la zona Norte, y por la Sur se extendían hasta
el valle por donde corre la trocha que une Uruapan con San Juan,
siendo además esta zona la más castigada por los depósitos cineríiicos, ya que se halla en la dirección de los vientos reinantes. La eorriente de lava aparece como un enorme hacinamiento de materiales
escoriáceos que se fragmentan al contraerse y ruedan unos sobre
otros produciendo un ruido semejante al del cok, enfriándose. El color predominante es el negro, pero con frecuencia aparecen zonas in•
tensamente coloreadas de rojo, debido a los óxidos de hierro. El in·
terior aparece aún en estado incandescente, aún en las partes más
avanzadas de la lengua lávica y se pone de manifiesto al rodar los
fragmentos más fríos que forman la superficie. Este aspecto extraordinariamente quebrado desaparece en las zonas más próximas al
volcán, bajo un denso manto cinerítico y en las porciones próxil?~
a los labios del cráter la lava tiene aparentemente una superficie

más lisa y uniforme, debido probablemente a que conserva aún parte de la fluidez inicial. El avance de la lava es muy lento y en alguno~ pun!os puede aprec~arse que las nuevas inyecciones de material
flwdo solo han consegwdo levantar el nivel, pero no hacen avanzar
!a corrie~te.. E~ aspecto ~e la lava es poroso con los poros irregwarm~nte distribwdos; a prnnera vista se observa que es un material
m,uy ~coso. En las proximidades de la corriente sur hemos podido
apreciar claramente la presencia de vapores sulfurosos y arsenicales
tan típicos por su olor. Sin embargo, en la zona norte parece ser que
tales emanaciones no se presentan, aunque probablemente el hecho
tiene su origen en que por encontrarse la corriente sur casi en la
mi~ma dirección de los vientos reinantes, los gases provengan del
crater y no de la lava.
También hemos podido apreciar depósitos blanquecinos en las
:avas situa~as en lugares pró~os a fumarolas, o incluso a pequenas emanaciones de gases de mdole secundaria. Estos depósitos forro~ a manera de costras de sabor salado muy curiosas, por ser relativamente raras en este tipo de erupciones. Hecho un análisis de
dichas costras demostró que estaban compuestas casi exclusivament~ por clorur? de amo~o. Este fenómeno, sin embargo, fué más apreciable los prnneros días, ya que parece estar localizado en las proximidades del cráter, en una zona donde ya restp.ta difícil y peligroso
el acceso.
Se tomaron muestras del frente de lava de la corriente sur, cuyo análisis dió los siguientes resultados:
Si02
Fe20 3
AIPs
Ca O
MgO

Lava
51.47%
11.28 .,
26.13 "
8.02"
2.3 "

Cenizas
51.6%
11.6"
25.1"
7.9"
2.3"

Es de notar que en las lavas aparece, además, 0.08% de níquel
metal, del cual sólo se presentan indicios en las cenizas. Como se ve
no hay, aparte de esto, una diferencia marcada entre ambos materiales.

'

�140

Universidad

Desarrollo Práclico de un Tema de Geología

141

------=---- - - -- - -

Del estudio petrográfico de dichas muestras se desprende así
mismo que se trata de basaltos de olivino con caracteres casi idénticos a los de las bombas volcánicas anteriormente descritas.

con un radio de 33 kilómetros y su profundidad varía de los 9 a 108
17 metros.

e) Tipo de erupción. Por todas las anteriores características, el
tipo de erupción queda comprendido entre el estromboliano y el vulcaniano en la fecha de sus primeras actividades. adquiriendo poco a
poco caracteres más definidos del segundo tipo. La erupción va convirtiéndose poco a poco de explosiva y lávica en cineritica, lo cual
indica un posible decrecimiento en la actividad del aparato, cosa muy
natural si se tiene en cuenta el comportamiento de los volcanes recientes de la misma formación, tales como el Jorullo o el Ceboruco.

REGRESO :

En efecto, estos aparatos eruptivos suelen tener periodos de calma, en los cuales la erupción se vuel'7e francamente cineritica e incluso desaparece, como ocurrió con el volcán de Colima para renovarse con más intensidad a veces que la erupción primitiva.

f)-Efect.os del volcán. La aparición del Paricutín ha sido desastrosa para la agricultura de la región. Presciendiendo de la superficie ocupada por las lavas y de los destrozos ocasionados por éstas
en los bosques y en la ranchería de Paricutín, la sedimentación de
grandes cantidades de arenas y cenizas ha cubierto inmensas exten•
siones de tierra laborable con una gruesa capa negra totalmente estéril, destruyendo bosques y sembrados y convirtiendo en un d~
sierto lo que antes eran fértiles campiñas. Esta capa cinerítica alcanza en algunos puntos espesores de más de 80 cmts., dando al país
un aspecto típicamente desolado.
DETALLES COMPLEMENTARIOS DE LA EXPEDICION
EL LAGO DE PATZCUARO
Desde Uruapan, la expedición se dirigió al lago de Pátzcuaro. situado casi en el centro de la zona neo-volcánica. Este lago, cuyo origen es probablemente tectónico, se encuentra rodeado de una fuerte
barrera basáltica que reaparece entre las aguas en forma de tres isletas denominadas Janitzio, Pacanda y Xarácuaro y dos pequeños
islotes más, uno de ellos muy próximo a la costa. Es casi circular.

El regreso se verificó por ferro carril hasta Morelia y de allí por
carretera, a México, atravesando el puerto de Mil Cumbres, el ~alle
de Zitácuaro y la zona de Toluca, que sirvieron para reiterar lo aprendido en las primeras fases de la expedición y completar algunos datos, ya que el paisaje geológico va invirtiéndose por lo que respecta
a su orden, a medida que la carretera avanza hacia la ciudad de México.
Complemento del estudio verificado sobre el terreno fueron los
análisis petrográficos y químicos verificados en los laboratorios de
la Facultad de Ciencias Químicas sobre muestras escogidas por los
alumnos, la ordenación de datos, la croquisación esquemática de algunas secciones importantes y el resto de las investigaciones sobre
materiales escogidos, cuyos resultados aparecen en el presente trabajo.
'

�142

Universidad

Desarrollo Práctico de un Tema de Geología

CONO VOLCANIOO EXTINGUIDO EN LA ZONA DE URUAPAN
Apunte del natural.
CONO VOLCANICO EXTINGUIDO EN LA ZONA DE URUAPAN
Apunte del natural.

143

�144

Universidad

Desarrollo Práctico de un Tema de Geología

145

16 5

r-----------615--------~
ESCARPE DE LAVA l\lOSTRil"DO LAS CAPAS DE ARENA Y CENIZA
QUE LA CUBREN • Apunte del natural.

EL CONO DEL VOLCAN EN sus_ PR1:l'fEROS DIAS (SEGUN
CARREÑO) • DimeDSJ.ones en metros.
EL L~G.

•

�146

Desarrollo Práctico de un Tema de Geología

Univenidad

Mi

...

J
h

- ,1

~

§
,g

j
N

.!
G&gt;

-

't:I

~
-

l
_ , __

CONJUNTO ESQUEMATICO DE LOS DIVERSOS MANTOS DE LAVA,

_;_;¡._

o

___,::i,__.:1-_Jt.._ _ _ g

;:
G&gt;

P-4

�DOCTRINA
JURIDICA

•

�El Estado Mutilador

151

•

El ESTADO MUTILADOR
..Á1arímw 'Ruiz [lunes
(Epitafio de una ley nacional-socialista)
N el merecido ocaso del fenómeno de patología política que
la produjo, queremos, a modo de epitafio, dedicar un comentario crítico a la ley alemana de esterilización, cuyo
vigor está próximo a cesar. La ley de 14 de julio de 1933 rige desde
el lo. de enero de 1934. Posteriormente se ha reformado de un modo parcial por las leyes de.. :o de junio de 1935 y de 4 de febrero de
1936. Para la ejecución de la ley se han dictado seis reglamentos.

[I

jiménez de Asúa ha dado una traducción completa de esta ley
en la Quinta edición de su obra Libertad de amar y derecho a morir.
Su título es el siguiente: "Ley de prevención de la descendencia heredo-morbosa". Puede traducirse también descendencia enferma o
tarada, pero es evidente que de origen hereditario, como se comprueba por los propios términos de la ley.
La ley autoriza Ia esterilización del afectado por una enfermedad hereditaria, cuando conforme a la experiencia médica.,.. pueda esperarse, con gran probabilidad, que sus descendientes habrían de padecer graves males hereditarios de índole corporal o mental. Se con-

�1

152

Uoivenidad

sideran enfermos con afecciones trasmisibles poJt herencia los que
padezcan debilidad mental congénita ,esquizofrenia locura circular
(maníaco-depresiva), epilepsia hereditaria, corea de Huntington, ceguera hereditaria, sordera hereditaria o deformaciones físicas hereditarias graves. Puede pedir la intervención el propio enfermo o su
representante legal, con autorización del Tribunal de Tutela. A la
solicitud debe acompañarse un certificado médico ~n el que se haga constar que el esterilizable ha sido informado sobre la naturaleza y consecuencias de la operación. La solicitud puede ser retirada.
También pueden pedir la esteriliza.ción el médico- oficial y el director del establecimiento, para los internados en un hospital, asilo,
casa de educación o prisión. La solicitud se hará por escrito o por
comparecencia ante el Tribunal de Eugenesia {o de salud hereditaria, o de herencia. sana). ws hechos en que se funde la petición se
acreditarán con un dictamen médico o de cualquier otro modo. Conocerá de la solicitud un médico oficial. El tribunal estará incorporado a un tribunal común. Lo integrarán un juez, como presideate, un médico oficial y otro en ejercicio competente en eugenesia.
El procedimiento será secreto. El tribunal podrá oír testigos
y peritos y ordenar la comparecencia personal y el reconocimiento
médico del que ha de ser esterilizado. En. el interrogatorio, el juramento de los peritos y testigos y la exclusión y recusación de los
miembros del tribunal, se aplicarán las prescripciones del código de
procedimientos civiles, conforme a. su sentido. Los médicos que comparezcan comQ testigos o peritos quedan relevados del secreto profesional. Los funcionarios judiciales y administrativos y los hospitales tendrán que dar al tribunal los informes que reclame.
El tribunal decidirá según su libre convicción, en vista de lo actuado y de la prueba. La resolución se tomará por mayoría de votos,
después del debate. Se redactará por escrito y será firmada por los
miembros que la hayan acordado. Deberá aducir las razones por las
cuales la esterilización se haya aceptado o rechazado.
La ley establece un recurso ante el mismo tribunal dentro del
plazo de catorce días, a contar desde la notificación. La decisión del
recurso compete al Tribunal Superior de Eugenesia. Este tribunal.

'

El Estado Mutaador

153

se halla adscrito a una C'
miembro de la misma deamara! Ape!a~iones y compuesto de un
competente en eugene~ia ; m co o~ic1al. y de otro en ejercicio,
procedimiento ante el tribun ;ecurso sigue iguales trámites que el
ª ª que Y su resolución es definitiva.
El rti
a culo 10 -dispone que si un tribunal de
.
tente para resolver la esterilización d
. ~~genes1a, competo de que está en cinta en l ,
e una muJer, tiene conocimienejecutarse, podrá interrum .ª epoca en que la esterilización ha de
de la embarazada, a no se/:Uee~l e;n:arazo, co~ el consentimiento
rrupción de la gravidez traiga consi;oo::iea y~ via~le o que la inte-0 la salud de la mujer Se
.d
seno peligro para la vida
la .
·
cons1 era el feto como no vi bl
d
mterrupción se practica antes del l
d
.
a e cuan o
barazo.
P azo e los seis meses de emEl articulo 11 dispone que la esteriliz . ,
. ,
dio de una operación quirúr .ca
ac1~~ se practicara por meJusticia del Reich determm
· gi , y que l?s Ministros del Interior y de
aran en que condicione
dr'
se también otros procedimientos para 1a esterilizac1on.
. . s .~o an aplicarLa operación médica de esteriliz -,
,
,
en un hospital por un médi
. aci?~ sol~ podra ser practicada
.,
'
co en e1erc1c10 cuando se r
1
soluc1on que la acordó. El médico
'
, a irme a remédico oficial un informe
·t qu~ opere ~endrá que entregar al
~l procedimiento aplicado. escn o so re su mtervención. indicando
Acordada la esterilización, deberá efectuarse se ,
,
12. aun contra la voluntad d 1
, gun el articulo
d~, siempre que ésta no ha.y: :~:son: ~~~ya de ~e:, esterilizadico oficial .deberá solicitar de los f unc10nar1os
po. . dela. policía
peticton.
médas
lasElmedí
necesanas al respecto. En el caso de que las dem,
.
yan sido ineficaces, será licito el empleo inmedia t o das
e }medidas
a fuerzahaSi sobrevienen circunstancias que r uieren
.
nuevo examen, el Tribunal de E
. eq .
someter el caso a
el procedimiento y prohibir entr:~:~~si~
~olve~ a iniciar
de· haber sdio rechazada la solicitud• no podrác
110n.
el caso
vo verse an admitir
mas que en el caso de haberse presentado n
tifiquen la esterilización.
uevos hechos, que jus-

~~=ri~

�Universidad

154

El Estado Mutilador

15S

.•
1 embarazo que no se ejeLa esterilización, la inte~rup::nJad:xtirpación de las glánd~
cuten conforme a esta ley, .as• :,isibles según el artículo 14, s1. el
de la procreación, sól~ s;ran a las re;las de su arte, para conJUédico las efectúa suJetándose ª. d
la salud de la persona qu~ ha.
m "un peligro que amenace la vi_ ª. o t ,, El mismo artículo disporar
o ·
• dulas de
de ser operada, Y con su consentimien
"la extirpación
de las g1an
ne en su segundo párraf~ que
en el hombre también con su ,oo_nla. procreación ha de ser eJe~u:a conforme al dictamen del medi:
timi
sea
q
sen ·ento• aunque
.,_
lib exigi
le de un .unpulso sexual degenerado,rres
oficial o judicial, pa~~ rar . acciones de ... (los preceptos co .:
a temer la com.is1on de las infr
de castración en el procedi
hagdientes del código penal). ~a ordend invariable". Los delitos a
::nto penal o en el de. segur1da!oC::::s:XUalismo, violencias carnartí ul se refiere son
que es~ ~. c_ o
otros atentados al pudor.
les, exhib1c1omsmo y
.
1 édi'co Y su violación se
· dicial
ycon
e m
Es obligatorio el secreto JU
multa. '
..
·n
hasta
un
ano,
y
casti
con pns10 ,
·_
ga
d
los gobiernos de los pai
La ejecución de la ley c~rrespodnt e~arán el lugar Y la ju.d d superiores e e
. b es
ses, cuyas autont a·bunales
y nomb rarán sus IDiem ros.
• di · • de los n
'alis
ns cc1on
b del nacional-soc1 b. bara son o ra
.. d
Los perfiles de esta leyal
ar ,..,,. constituyen una expres1on e
pero su msprrac10
. • ., n y su . can~ te despojada de todas las. conmo,
convementemen
ons1derar
la conciencia alemana,
convencerse de ello, con c
tingencias políticas. BastaJe:r~ legislativos de la ley ~ue recogen
los antecedentes concept~ . V .aeck y Jiménez de Asúa.
. al trabaJos erv
en sus magistr es
N ke habían ya precoédi
como aec
.
Según el Dr. Vervaeck, ~º~·n desde un doble punto de VISnizado la necesidad d_e esteAnte:1~e. la promulgación d~ la leÍ9;
ta terapéutico y eu~~co. - os muchas operaciones. ~1, en 112
racticaban, en los úlb~os an ' her se babia este~o a

!ª

t::;n~ °1~1:':::d~:•:yo:s~•..::,1:.3~:::· ~
~perados' se clasificaban ~n esta i~r:o~bres, por motivos sociales y
.
caciones
médi.cas., 18 muJeres Y

eugénicos. Entre ellos se encontraban 6 menores esterilizados, con
consentimiento de su tutor. El mismo profesor Fetscher ha propuesto en 72 casos una medida de esterilizaéión, durante los años 1929
a 1932; y en 53 casos la operación fué practicada sin incidentes: en
28 mujeres y en 25 hombres. Las razones médicas de la intervención
fueron: 9 casos de psicosis, 17 de debilidad mental grave, 8 de epilepsia, 11 de psicopatías constitucionales y alcoholismo crónico, 8 de
afecciones sensoriales graves.
El consentimiento de las autoridades se obtuvo con facilidad,
especialmente para las mujeres débiles mentales, por el temor de que
pudieran tener una descendencia ilegítima y tarada. Los juristas como Mittermaier sostenían que las esterilizaciones por motivos eugénicos o razones de profilaxis social estaban prohibidas Por los artículos 224 y 225 del Código Penal alemán, que sancionan con dos
años las lesiones garves, causadas intencionalmente. No justificaba
estos hechos el consentimiento del ofendido. El Tribunal Supremo
(j.el Reich no tuvo ocasión de pronunciarse sobre la licitud de la esterilización. En cambio, el de Offenburg condenó a un año de prisión al Dr. Merk, de Khel, como principal acusado, y a seis meses y
a seis semanas de la misma pena a sus dos asistentes. El Dr. Merk,
médico jefe del hospital municipal, había esterilizado, con consecuencias favorables, a 41 mujeres. Invocó en su favor razones médicas.
El tribunal no admitió en la mayoría de los casos el fundamento de
la indicación médica alegada, porque la mayor parte de las observaciones clínicas no habían sido directamente practicadas por el inculpado, y le condenó por lesiones graves.
Según Jiménez de Asúa, Rüdin, apóstol de estas mutilaciones, ya
propuso en 1903 que se esterilizara a los bebedores habituales y en
1907 insistió en ello Juliusbürger.
El Canciller del Reich presentó en 1918, durante la República
de Weimar, un proyecto sobre esterilización de invertidos y delincuentes sexuales, que fué rechazado. Boters deendió ante el Consejo prusiano la necesidad de estas prácticas en 1923. El proyecto
de código penal de 1925, en sus párrafos 238 y 239, declara no puni,
bles las operaciones asexualizadoras con fines terapéuticos, siempre

�156

Universidad
El Estado Mutilador

que no atenten a la moral. Sin embargo, sanciona la mutilación para fines eugénfoos.
En la reunión de Francfort del grupo alemán de la Unión Internacional de Derecho Penal, de 1932, se aprobó una declaración favorable a la conveniencia de una ley de esterilización, basada en motivos eugénicos, siempre que se obtuviera el conse,timiento del interesado, que no en todos los casos debía ser causa suficiente de la
operación.
A raíz de la Ley se calculó el número de esterilizaciones en Alemania en un 5 por ciento de la población, según dictamen del Instituto de Antropología de Berlín, dirigido por el profesor Lentz, de
Munich: El Dr. Neustatter eleva a 412,600 la cifra d.e ailormales que
deben ser esterilizados, a base de las cla~ificaciones que después
acepta la ley, en un trabajo sobre "La biología de la herencia", publicado en 1933. Esa cifra se reparte así:
alcoholizados crónicos .. . ............. .
débiles mentales . . . . . . . . . . ........... .
esquizofrénicos . . . . . . . . . . . . ........... .
maníacos depresivos . . .............. . .
epilépticos . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . ... .
coreicos hereditarios . ....... . ..... . .. .
ceguera hereditaria . . . . . . . . . . . . ... ... .
sordera hereditaria .. . ... . .... . .. . .. .. .
deformidades graves hereditarias .. .... .

10,000
200,000
80,000

20,000
60,0000
600
4,000
18,000
20,000

412,600

Mediante esta esterilización se reduciría el número total de los
alienados en un 60 por ciento, y puede esperarse que en un plazo de
35 a 40 años desaparezcan ciertas enfermedades mentales. El Dr.
Vervaeck considera excesivamente optimista este pronóstico del Dr.
Neustatter, que olvida, al formularlo, la herencia recesiva. La economía que calcula obtener el médico alemán de estas operaciones, en
gastos de tratamiento y asistencia de enfermos mentales, la cifra en
420 millones de reichsmarks; y en lo que concierne a los enfermos
físicos y sensoriales puede cifrarse, en un período de treinta años a

157

contar de la práctica de las este1ilizaciones, en mil quinientos millones de reichsmarks.
, El profesor Fetscher, de Dresde, eleva a 400,000 la cifra de psicopatas Y enfermos, del grupo de los hereditarios, incluídos dentro
de las prescripciones de la ley alemana, y en 200,000 el número de
bebedores que sería deseable esterilizar. Los gastos de su tratamiento se elevan actualmente a 250 millones de reichsmarks anuales sin
contar los perjuicios indirectos que provocan, como desgastes, ~ccidentes y crímenes.
Para Verschner la cifra de los anormales hereditarios es de
300,000, subdividida en esta forma:

debilidad mental . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
esquizofrenia . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
'
depres1va
·
... .. .. ...... .
Psicosis mamacoepilepsia . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
sordomudez . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
ceguera . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
defectos físicos . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

60,000
80,000
20,000
60,000
15,000
13,000
52,000

300,000

El Dr. Vervaeck hace constar, con su claro juicio, que los cálculos varían, según cada autor, incluso con referencia a una enfermedad determinada.
Las esterilizaciones practicadas con arreglo a la ley se hacen
ascender, en el primer año de su vigencia, de 180,000 a 200,000. Según una información particular, obtenida por el Dr. Vervaeck, se
trata de una generalización, para toda Alemania, de las cifras registradas en ciertos países, en que la ley ha sido ampliamente aplicada. ,~a resistencia ~ la aplicación ha sido muy fuerte en los países
catolicos. En otros se ha observado. con relación a ella, una a.ctitud
indiferente.
Desde lo. de enero a 12 de diciembre de 1934, el Tribunal de Eugenesia de Hamburgo ha conocido de 2,938 demandas y ha dictado
2,194 resoluciones. Se han practicado 1,439 esterilizaciones. El 80,4:

�158

Univenidad

por ciento de las dem!\,Ildas las han presentado los mismos interesados. Las operaciones practicadas en Hamburgo, en el curso del primer semestre de 1934, se dividen en esta forma, en relación con las
particulares enfermedades mentales: debilidad de espíritu, 45 por
ciento; enfermedades mentales, 30 por ciento; epilepsia, 13 por ciento; alcoholismo crónico, 3 por ciento; otras afecciones, 9 por ciento.
El Tribunal de Eugenesia de Kiel recibió, durante los once primeros meses del año 1934, 1,600 demandas de esterilización y dictó
1,250 autorizaciones. Fueron operadas 550 personas. Partiendo de
esta cifra, el consejero de Estado de Kiel, Grunau, cifra en 80,000 o
90,000 el número de esterilizaciones practicadas durante ese tiempo
en todo el Reich.
El Departamento de Higiene del Reich ha registrado durante
el primer semestre de aplicación de la ley más de 16,000 esterilizaciones. Vervaeck recoge una serie de datos que considera fragmentarios y que son muy interesantes.

En el Tribunal de Essen, durante el primer semestre de 1934,
se han presentado 400 demandas de esterilización, 230 de ellas de la
misma ciudad, que tiene 665,000 habitantes. Se han concedido 190
esterilizaciones, 130 de las cuales para la ciudad.
En el de Wuppertal (Eberfeld-Barnem), en 1934, hubo alrededor de 1,000 peticiones. Se admitieron 800. A fines de enero de 1935
se habían practicado 600 operaciones.
En el Congreso de la Federación Internacional de Sociedades de
Eugenesia, celebrado en Zurich en julio de 1934, el Dr. Astel afirmó que en Turingia, con una población de 1.600,000 habitantes, se
habían ordenado, en el espacio de un año, 1,234 esterilizaciones. Algunas, las correspondientes a la mitad del plazo, debieron practicarse antes de la vigencia de la ley. Un tercio de las demandas fueron presentadas por los interesados o sus familias y dos tercios por
los médicos.
Según la Dirección de Estadística Sanitaria del Reich, los alienados, acogidos en asilo, cuya esterilización fué demandada, variaron. referida la cifra a los 21 casos en que fueron obtenidas y pues-

El Estado Mutílador

159

to en relación el número de demandas con la población total de enfermos. de un 24.6 a un 28.7 por ciento.
·

Co Jiménez de Asúa recoge los datos ofrecidos por Schiff
el
ngreso de Medicina Legal y Social de Len a
en
do en Pans en 1937 Segun' t d t
gu Francesa, celebra.
·
es os a os, se esterilizaron en toda Alemama 11,996 personas: 5,075 hombres Y 5 489
.
lo llevaba 1 1
.
.
'
muJeres, Y como só. t
. a ey un ano de vigencia, ello supone unas 11 500 a 12 000
m ervenciones anualee.
'
,
~~ re~tra las resoluc10nes de las Cámaras de Apelación de
las distintas ciudades de Alemania hasta 1937
ad
fermedades. en la forma siguiente:
, agrup as por en-

debilidad mental · · · .. · .. · .. · .. · · · ......... 58
26
· · · · · · · · · · · · · · · · · . . . . . . 14
epilepsia ...... · · · .. · · · .. · .. · · · · · · ......... 26
corea . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
1
ceguera hereditaria . . . . . . . . .·.·•·.·. ·.·•· •· .· .· •· ..
· · .· .· .· 9
sordera ~ereditaria . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 4
deformaciones corporales hereditarias
33
alcoholismo . . .
· ·· ··· ·
· · · · · · · · · · · · · · · · · · · · · · . . . . . . 14
, Jdiménez de ~3: ~ecuer~a que ha de tenerse en cuenta que ademas e la esterilizac1on eugenica, existe en Alemania la
tr' 'ó
acogida en
- d elincuentes
·
aci n '
. la 1ey sobre
de hábito peligroso cas
y medid
~e segundad de 24 de noviembre de 1933, que comienza a re . :
igual fecha
gir .
. que la que venimos comentando• EX1S't en en Alemama
Y es precISo computarlas en estas estadísticas dos espe . d
'
tr · ' 1 al
,
cies e casa~on eg : la forzosa, a que acabamo$! de re.ferirnos y l
1
tar1a, establecida por la ley de 26 de J'unio de 1935 qu ' f a vo imd 14 d ·uli
, e re orma eata
~
e J o de 1933. Esta .castración está subordinada al consenento del o~er:i,do, y previene las infracciones contra la honestidad. Re~ge Jllllenez d,!;l Asúa la cifra dada por Donnedieu de Vabres, se~ el cual en los años 1934 y 1935 han sido castr d
Alemania 996 malhechores.
a os en

==::;:si~~-·. . .- ··············•·.......

Alemania trató de universalizar su táctica esterilizad
do el pr bl
al
ora. 11evuo ema a gunas reuniones cientificas internacionales.

�El Estado Mutilador
160

Universidad

En el Congreso de la Federación Internadonal de Sociedades de
Eugenesia, celebrado en Zurich en 1934, Ruttke, miembro del comité de peritos pa.ra la política racial, del Minis;terio del Interior del
Reich, comentó la ley de esterilización en estos términos: "Todo lo
que es nocivo al pueblo alemán debe ser rechazado por la fuerza~
puesto que la transmisión de enfermedades hereditarias está sancionada, es preciso impedirla cada vez que sea posible, con lo que se
favorece un régimen dictatorial como el de Hitler". En el Congreso.
muchos delegados, holandeses, polacos, checos. franceses, protesta.ron contra la doctrina de la esterilización colectiva y obligatoria. Se
vió cen sorpresa que el profesor Rüdin, de Munkh, uno de los autorei de la ley, admitió que se podía discutir la obligación de esterilizar y declarar que se debe persuadir en lo posible a los anormales y
enfermos hereditarios y a sus familiru, del interés que tiene pat'9.
ellos aceptar la intervención. El Dr. Schreiber insistió sobre la fragilidad de los conocimientos en materia de herencia de las enfermedades consideradas por la ley, ... se sorprendió de no ver incluídas
entre ellas hemofilia, que es un tipo temible de afección hereditaria,
transmitida generalmente por la línea materna. Expresó ei temor de
que, a base de la esterilización obligatoria, se privara del derecho de
paternidad a ciertor. eiudadanos, considerados indignos por pertenecer a otra raza o profesar una distinta opinión religiosa o política. En opinión suya, la esterilización eugénica debe ser individual y
voluntaria, en vez de colectiva y obligatoria.
El Congreso Penitenciario Internacional, celebrado en Berlín en
1935, fué un espectáculo bochornoso para la ciencia. En él se acordó
votar por delegados y no por países. A base de ese procedimiento
triunfaron las tesis esterilizadoras, y los servidores del Fuherer

alemán pudieron cotizar en su servidumbre la idea de que las habían
univer!lalizado. En esta reunión los delegados alemanes eran esclavos por la doble decisión del azar y .de la cobardía. Al quedarse en
Alemania estaban obligados, severamente obligados, a seguir los
imperativos de la dictadura, que les había colocado en servidumbre.
No tratamos de excusar su actitud, sino de reprobar la de aquellos
delegados extranjeros que se constituyeron en servidores voluntarios de la tiranía, por un afán de adulación o por un impulso de es-

161

nobismo, ~iados por un complejo de inferioridad o or los im
f:teli~: v~mdad de indigentes mentales, al servicio d! la nada : : : :
,.enc1as.

textoEnl el;oto del Congreso de Berlín se acordó diferenciar, en los
S , s eg es que las reglamente, la castración y la esterilización
:~n ese voto, _todos los países, vistos los buenos resultados tera~
peuticos pr~ventivos de la castración en las perturbaciones sexual
con tendenc1:15 a la delincuencia. deben redactar leyes que admit es
estas ope_rac1ones, a petición del interesado Y con su consP.nti.mie:
to. Lo lll.lSmo debe suceder --continúa el voto- para las
.
nes de est riliz · ,
operacio~ .e
aCion por motivos sanitarios o eugenésicos, con el
consentimiento del sujeto que ha de ser operado.
La castración obligatoria puede ser asimilada 1
tr
didas
de
seguridad,
mientras
que
la
esteriliza·
e·
,
.
a
as
taº
as ~edi .
,
ion unpues por
mcac1ones eugenesicas es una medida preventiva que "dismin · ,
para el futuro el número de individuos anormales, entre Jos c =
se reclutan, de una manera remarcada, ¡08 criminales". El resto del
voto del Congreso es el siguiente:
. "5~, Las medidas legales de seguridad, concernientes a la· esteri~c10n, por razones sanitarias o eugenésicas, y la castración de los
delincuentes se~ales o ~eincidentes, son oportunas a condición de
que tengan senas garantias que justifiquen las operaciones.
"6) No h~ lu~~r a considerar para la esterilización iie los delincuentes los •ta
pnncip10s
que ,justifican las otras esterilizac1ones,
·
.
por
razones sam r1as o eugenesicas.
"7) Las le~laciones nacionales deben garantizar todo lo que
respecte
·
'l h ad operaciones de castración y esterilización obligatonas,
que
sodi.mi
o ant e tener lugar con extrema prudencia y conforme a un proce_ , en o, r~gular, que prevea un examen en cada caso, por un com.Ite de medicos y de juristas".
. Re~ulta claro que en el Congreso de Berlín, por el solo voto mayontario de los dele~ados alemanes, se aceptó el principio de implantar en ~~ leyes nac~onales de todos los países la esterilización y la
castracion, voluntarias y obligatorias, como medidas de seguridad

�Universidad

El Estado Mutilador

o de eugenesia, para delincuentes sexuales o reincidentes o con fines
sanitarios o profilácticos, mediante un procedimiento regular. con
examen individual, y decididas por comités de médicos y de juristas.

período de seicientos años reduciría el n ,
la cifra de un 10 por cient~ L
ul umero actual de enfermos a
ll
· os res tados obtenidos
li'-er hacen subir este período de 1i .d . ,
.
por ~li.12-Mot~s años, el tiempo transcurrido ~~~d:c1~:rarc1al hasta mil dosciendías, como graciosamente comenta Krapf. o Magno hasta nuestros

162

La ley alemana trata de atajar la fertilidad de los psicópatas.

16)

¿Con qué antecedentes? Un trabajo interesantísimo sobre el proble-

ma. del Dr. Krapf, presentado a la Sociedad Argentina de Criminología, en la sesión de agosto de 1941, contesta elocuentemente a esta
pregunta. Con datos principalmente tomados de los psiquiatras alemanes, el Dr. Krapf nos ofrece conclusiones unpresionantes con respecto a la descendencia de ciertos enfermos mentales. Juzgamos necesario resumir esos datos como la crítica más elocuente de estas leyes protectoras de la "salud de la raza". La fertilidad de las varias
especies de psicópatas puede resumirse en esta forma dentro de las
cate~orías más importantes:
a) Frenasténicos.-Según Luxemburger, "el frenasténico simple y su familia no son de ningún modo apreciablemente más fértiles
que el término medio de la población. Por lo tanto, concluye Krapf,
no existe el peligro de un aumento progresivo del número de estos enfermos.
b) Maníaoo-depresivos.-Su fertilidad es idéntica a la de los normales. No existe en esta enfermedad el fenómeno de autodisminución
que se observa en los esquizofrénicos. ni el peligro de una contraselección en favor de los anormales. Una gran parte de estos enfermos
descienden de padres maníaco-depresivos. Pero hay otros factores
que constelativamente influyen en la génesis de la enfermedad y cuya acción no se evita esterilizando a los enfermos.

•

e) Esquizofrénioos.-El mayor número de estos enfermos descienden de padres aparentemente sanos, cuya libertad de reproducirse no podría ni querría etjtar la legislación eugénica más rigurosa.
Son poco fecundos. Hulzhrattz, Dahlberg y Bodewig, a base de admitir en la población una frecuencia de esta enfermedad de un 1 por
ciento, aproximadamente, y de que asume un tipo de herencia recesiva y monolu"brida, calcularon que una esterilización completa de todos los esquizofrénicos durante veinte generaciones, es decir, en un

d) Epilépticos.-En ellos es p
fr
como en la esquizofrenia Exi t oco, ~cuente la herencia directa,
·
·
s e una infima porción d hi ·
•,
ticos engendrados por padres epilépticos.
e JOS ep1lep~apf examina también la fertilidad de los cr· .
,
de cnticar agudamente la tesis de S
. ~ e s , despues
realizado en 1935 en el ms·t·t t d tlumpfl. El ps1qwatra alemán ha
1 u o e profesor Rüdin
•,
'
·
.
c10n sobre herencia y crimen C 1
' una mvestigaobligatoria de los criminales. h ;~e ~ye en !avor de la esterilización
ticas demuestran que los h b't a 11 ua es. Sm embargo, sus estadís.
a I ua es son menos fecundo
l
s1onales y que la población media no criminal H ta tslque os ocaesto
as
a extremo
. cierto que Stumpfl llega a comprobar la· autoelimin
·,
. es
,
g1ca de los delincuentes hab·t
al
d
acion
b1olo1 u es Y e sus familias lo
Kr
apf declarando paradójica la necesidad de me .' que co~~nta
El problema de la fertilidad de 1 d li
~das e_ugenes1cas.
Iliones contradictorias. A base ;:1 e:t~~~:~:
/bJ~~o de ?P~nales se pronuncian en pro de su fecundidad D .
amilias cruruGoddard y Jorger (familias Hill Kallik k Ze amelson, Davenport,
por Kr f
'
ª ' ro), todos ellos citado
.
ap , a los que hay que agregar Dugdale (familia Juk )
s
pme. En contra se colocan Riedl y Saller. Las f . .
es ~ ~es:er~ede;.iemostrar nada con respecto a la prop=:
t!::;
. o o se prueba la transmisión de tendencias .
que los miembros de esas familias con una ,....,.,.., 0 , d mmhorales, porrece · li d
'
= ria e onestos apa
n_ unp ca os, de un modo habitual e indistinto en a ti 'd d parasitarias o criminales con una nota gen, .
d'
. e Vl a es
ero
h d
enea e antisocialidad
P
mue os e ellos preservados del crimen Fin
'
?e~cuentes, según las tendenciosas observaci~nes d~t~~fle~tre~os
me uso de una fecundidad acusadamente subnormal.
' os ay

!:~!º

~:r

::c:Ef~~;!i~:;:~E:.:.:;:1.t~;:

�164

Universidad

defectuosas", e~ decir, el caso de enfermos que hubieran muerto de
no haber sido tratados y que gracias al tratamiento continúan recluídos en los manicomios y hospitales, tan dementes como antes,
pero dotados de un estado físico excelente. Por otra parte, ciertos
progresos de la terapéutica psiquiátrica, como ocurre con la psicoterapia profunda, no benefician a las grandes masas, por lo costoso
de su aplicación. La profilaxis mental está todavía en sus comienzos y sólo se ha logrado reducir la herencia morbosa, apenas conocida por otra parte. Por lo que se refiere a la distribución de la fertilidad, ninguna categoría de esterilizables posee una potencia de reproducción que supere a la normal. Se carece de datos sobre la reproducción de ciertos enfermos mentales, como los frenasténicos y
los epilépticos antes o después del diagnóstico de su enfermedad. Sabemos, en cambio, que el 67 por ciento de los hijos de lós esq_uizofrenicos y hasta el 90 por ciento de los de los maníaco-depresivos, nacen,
según la información qe Krapf, antes de diagnosticarse la enfermedad y por lo tanto con anticipación a la oportunidad de esterilización.
Estas cifras, que se deben a F.ssen-Moller, significan prácticamente,
según la interpretación de Krapf, que el tiempo calculado en 1200
años para que el número actual de esquizofrénicos quede reducido a
un 10 por ciento, se alarga más todavía; y que el hecho cierto de que
los hijos de los maníacos depresivos enfermen de trastornos distímicos sólo puede combatirse mediante las practicas esterilizadoras,
cuando ya han nacido las nueve décimas partes de ellos.
Krapf llega a la conclusión de que la esterilización eugénica se
ha derrumbado, puesto que el problema de la fertilidad absoluta o
rel~tiva de los psicópatas es la única base de toda discusión objetiva
sobre el problema. El balance de su práctica lo hace Krapf en palabras doloridas y justas: "Cientos de miles de personas esterilizadas,.
entre ella, seguramente, un buen número de hombres y mujeres quehubieran producido hijos útiles, talentosos y hasta geniales; pisoteados los buenos principios jurídicos que prohlben, hasta al Estado, lesionar la integridad física de los ciudadanos; destruída la confianza
de la población en el médico, que, de amigo querido y respetado, se
convíerte en terrible delator; interrumpida la doctrina moral y religiosa conquistada en dos mil años, y hasta hoy día apenas capaz de

El Estado Mutilador

16.5

frenar los instintos agresivos que du
humana; esto, todo esto, a b~e de e~en. en ~l, fo?do de la mente
efieaz: he ahi
ald f'
. una egislac1on mnecesana e in.
un s o mal tan tnste como instructivo".
La castración como medida as
.
taradas puede ser eficaz. com
diegurat~v,a ~ontra descendencias
En vez de abolir el deli~ lo ;e:i; o pr~fil~ctico criminal es inútil.
que los delincuentes sexu~es no paza. ~imen~z de Asúa ha escrito
prima la porentia enerandi
se. ven I~P,~dos porque se les-sula esteriliza . ,
g
. , ~ decir, es mutil en relación con ellos
.,
c1on, que mantiene mtegra la pot.entia coeundi. L
t
ri1izac10n es pu
· ,
a es eLa castración loe! ~~:::-v:oasm? ~ena o Cocomo_ medida de seguridad.
, simbolico
· , • · a ' 1tali,
umsmo.
nsbtuye un retorno al talion
los delitos se~a1:;~0 es : :suf~ ª el órgan? del delito, que en
esta singular medida La
e~, e e que es obJeto de ablación en
.
·
castracion segun' Taudl
G
prime los impulsos sexuales Af
'
.
er Y rosz, no su-

;'~:!

~o!~~:~ ~~¡~

=\:.!:o:::~;al~l;c~::i~Z:~~=:
0 ogica, pero no ps1qmca
Se ,
1.
c~~:, :~º=ó~::;:::~~~:~nc!=a~:ates;;:~os ~ustituti~os d~
yen su medio de predilecc·,
, smo que constitub. . .
.
ion, como ocurre con la paidofilia el ex:hi
a:.:1::º1y ciertas ac:ivida~es sexuales de índole sádica, 'que des:
la ví~tima a :ama de v10le~c1as, que se desenlazan en la muerte de
. .
a.
esnard ha afirmado que la castración no
. .
instmto sexual, sino que lo disminuye o lo transforma Tiamenqauildeª ,el
graves resonanc ·
, •
·
mas
nes de la inf . I~dadps1qwcas, capaces de provocar todas las agresio. .
enon
Y de conducir la violencia c · · al
distmtos del de la Ubido. Havelock Ellis ha hecho
por cauces
bre se siente amargado e inf
d
~o r que el hompodrá no ser li
ama o por 1a castrae1on forzosa y que
m t
~e groso p~ra la posteridad, pero se convertirá fácilen e en un miembro peligroso para la sociedad en que víve.
J

rnn;:

:1

mediEn orden estrictam~nte penal, Jiménez de Asúa tacha a este
o a surdo Y desmoralizador de constituír una mutil . ,
lo tanto una pena corporal Arill
b
, ac1on y por
e inf
.
·
a su raya su caracter expiatorio
~mante, que trasciende al honor sexual Y no sólo mutil 1 ,
no smo que p d
·
a e orgade~ado, al qu:ºn~C: ~~~="~=formaciones morfológícas en el con-

�166

Uoivenidad

Lange, a base de 310 ooservaciones sobre castrados, ha concluido que más de la mitad presentaban ~a dismin~ción__de la iniciat~va y de la tensión psíquica, con tendencias a la depresion y a la labilidad u ofrecían síndromes neurasteniformes, con expresión en ge'
.
neral de una aceleración del curso involutivo, cuando se aproximaban los cincuenta años. Tales síntomas ponen de relieve que existen
nexos indudables entre la castración y el psiquismo, y autorizan a
pensar que si esta medida se propone suprimir las tendencias criminales sólo logra variar su orientación y que, como procedimiento esterilizador, implica innecesarias mutilaciones, totalmente inadecuadas para lograr un objetivo que puede alcanzarse sin el empleo de
medios infamantes. Se trata de un verdadero castigo del pretérito,
que sólo puede resurgir entre los pueblos bárbaros, que conservan
la misma mentalidad que pudo engendrarlo en tiempos lejanos. Constituye, además, un atentado a la persona· humana. En la Alemania
del hacha, de la custodia de seguridad, de la generación de Estado,
del aborto racial, de la sexualidad aria y de la raza protegida, la falta de la castración hubiera significado una impartante laguna de la
civilización nacional-socialista. Es una medida racial pura, propia
de un derecho penal que incrimina la traición a la raza y las ofensas
a su honor. Pueblo y raza son conceptos fundamentales del llamado
derecho penal nacional-socialista. Responden a la idea de que las
penas han de ser severas y constituir una agresión a la sensibilidad.
El Estado puede sacrificar y destrozar al delincuente. El pueblo Y
la raza exigen su mutiliación.
Jiménez de Asúa combate la esterilización de los delíncuentes
con fines eugénicos, por tratarse de una operación informada por
muy combatidos concoimientos genéticos. Refiriéndose Vervaeck a
la nazificación de esta medida en las leyes de sanidad racial, promulgadas en Alemania, la explica sólo como una forma de depuración de
la raza, de acuerdo con la tesis de superioridad de la raza alemana,
y para defenderla contra las mezclas con otras ·razas y mejorar la
pureza del patriomnio hereditario del pueblo. El nacional-socialismo, con esta preocupación racial, sólo admite la esterilización eugénica y rechaza cualquiera otra indicación que pudiera justificarla,
como por ejemplo las razones sociales.

El Estado Mutilador

167

El bien hereditario es demasiado importante, agrega Vervaeck,
para que deban invocarse para su protección móviles menos elevados, sociales o económicos. La procreación no debe ser impedida nunca, porque es tarea del Estado fomentarla, aún cuando su descendencia viva en condiciones desafortunadas.
, ~l Dr. Vervaeck agrega que el nacional-socialismo no acepta, en
termmos generales, la indicación médica para justificar la esterilización. Hay que cuidar el pueblo futuro, aún a costa de los sufrimientos de la mujer.
Recuerda el Dr. Vervaeck que los estudios hechos con ocasión
de esta ley han dado lugar a proposiciones diversas para extender
su campo de acción. Se ha sugerido esterilizar de oficio a los súbditos no arios o de raza extranjera. También ha sostenido el Dr. Staiger que se incluyan entre los esterilizables los locos morales y los
psicópatas son deficiencia intelectual, pero afectados por una debilidad moral peligrosa. Asimismo ha defendido la necesidad de extender la ley a los süiliticos, tuberculosos y enfer¡nos de afecciones
graves, susceptibles de dar una descendencia tarada, por el mecanismo de las blastotoxias.
Neumann cita por vía de ejemplo algunas sentencias del Tribunal de Eugenesia de Jena; entre ellas, la de 22 de marzo de 1939, que
ordenó la esterilización en un caso tan dudoso que el especialista, llamado a dictaminar como perito, no pudo decidir si 1a epilepsia tenía
carácter transitorio o permanente; por otra sentencia de 4 de junio
de 1940, el mismo tribunal declaró que basta con la sola apariencia
de esquizofrenia para que deba ordenarse la esterilización; la sentencia de dicho tribunal de 15 de junio de 1938 equipara a la ceguera, a
los efectos de aplicar la esterilización, la miopía grande y complicada. Una sentencia dictada por el tribunal de Berlín en 8 de marzo
de 1938 declara que una catarata, aún operada con éxito, es causa
de esterilización. Neumann afirma que esta decisión ha merecido
grandes plácemes por parte de los hombres de ciencia.
Se trata, finalmente, de una ley política que, a través de medios
de fortuna, más o menos hábiles y ajustados a sus disposiciones, o
mediante la clara y manifiesta consumación del hecho brutal, se ha

..

�168

Universidad

aplicado a los judíos y a los enemigos políticos. En las mujeres se
ha acompañado la esterilización al aborto, provocado en las clínicas
de maternidad; en los hombres se ha realizado la esterilización o la
castración de fa.et.o en la~ enfermerías de las prisiones y de los campos de concentración. Con razón dice Krapf que la ley de esterilización no hizo posible en Alemania discusión alguna, porque desde
un principio se la consideraba como parte del dogma político del régimen, circunstancia que hacía incómoda, y hasta peligrosa, toda discusión abierta.
El propio Krapf recuerda que en una sesión de la Sociedad Alemana de Neurología y Psiquiatría, reunida en asamblea en 1938, se
lamentaba Rüdin, el padre de la ley esterilizadora, de que paralelamente a la conversión de la psiquiatría práctica en colaboradora directa de la cirugía del conducto deferente y de la trompa, empezó a
declinar el interés de los médicos por la medicina mental. Aquí, como en todas las manifestaciones de la vida alemana, que impulsó o
creó el nacional-socialismo con aires de novedad, vemos la huella
profunda del nihilismo desconsolado y destructor que destacó Rauchssning como la nota relevante de su revolución. La ley de esterilización alemana ha sido esterilidad, como la obra toda del Tercer Reich,
darmática esterilidad que amenazó con aniquilar una civilización y
un mundo y que ha aniquilado el esfuerzo humano durante toda una
época de la historia.

El Estado Mutaador

.Lange, Die Folgen der Entmannong Erwaehseuer Leipzig, 19341939.
•
Neumann, Behemot. Pensamient.o y acción en el nacional-socialismo
Trad. Herrero y Márquez. México, 1943.
•
Stumpfl, ErbauJange und Verbrechen. Berlín, 1935.

Verva~ck, "Les loi:3 ?e sté:ilisation eugénique", en Revue de Droit
penal et de Crumnalog1e. Bruselas, 1935.
Wilke, "La" lutte contre les. delinquants d'habitude dans 1e dro1·t aliemand , en Revue de Droit pénal et de Criminolome Brusel
1937.
a~ •
as,

Bibliografía suma.ria.
Arilla, "Las medidas asexualizadoras de anormales y delicuentes en
las legislaciones europeas", en Criminalía. México, noviembre
de 1941.
Fernández Concheso, "La reforma en el derecho penal (Ensayo de
política criminal) " , XI Congreso Internacional de Derecho Penal y Prisiones, celebrado en Berlín. La Habana, 1938.
Jiménez de Asúa, Libertad de amar y derecho a morir. 5a. edición.
Buenos Aires, 1942.
Krapf, "La fertilidad de los psicópatas" , en Revista de Psiquiatría. y
Criminalogía. Buenos Aires, 1941.

169

NOTA: Capítulo de un libro próximo a aparecer del mismo autor.

�Naturaleza Jurídica del Arlículo 42 de la Ley Federal del Trabajo

171

,

NATURALEZA JURIDICA DEL CONTENIDO DEL
ARTICULO 42 DE LA LEY FEDERAL DEL TRABAJO

11

REVIAMENTE al estudio del problema materia del presente trabajo, conviene apuntar algUnas de las principales denominaciones en las que se pretende dejar comprendido el
acto jurídico resultante de la voluntad de los factores de la producción, en cuanto establecen las condiciones según las cuales debe presentarse el trabajo.
llE1

Tanto la doctrina como el derecho positivo usan de contiiluo, con
igual significado para designar a nuestro objeto de conocimiento, las
expresiones Contrat.o Colectivo de Trabajo, Convención Colectiva y
Convención Colectiva de Condiciones de Trabajo.

Ahora bien, estudiadas por su orden las denominaciones propuestas, de la primera cabe decir:
La de Contrato Colectivo de Trabajo es, a no dudarlo, arbitraria. En efecto, esta noción debe reservarse para aquellos actos por
virtud de los cuales una persona física o jurídica conviene con una
agrupación obrera, no las condiciones generales, abstractas e impersonales de cómo debe prestarse el trabajo, sino la ejecución concret.a
y especificament.e det.erminada. de una obra; tanto más, cuanto que

�172

Universidad

de aceptarse la idea de contrato, debe aceptarse también que todo lo
que al mismo conviene es aplicable a las relaciones obrero-patronales del tipo de las que se comentan.
F.eto no es así; lo dominante en el contrato de concepción civilista es el principio de la autonomía de la voluntad, mientras en nuestro
acto jurídico ese principió desempeña un papel de segundo grado, Y
en ocasiones llega hasta no ser tomado en cuenta, precisamente porque las relaciones de trabajo comparten ,en cierta fo~ de los principios que informan los actos de soberarua, y tan es as1 que no pocos
autores sostienen la tesis de la Ley delegada.
Por otra parte, el contrato sólo establece relaciones entre lo~ sujetos que intervienen en el acto jurídico, mientras las conve~c10nes
de trabajo extienden su radio de acción hasta aquellos que mngu.na
participación tomaron, comprendiéndose entre estos últimos aún los
que forman parte de la organización de trabajadores o patronos que
dieron nacimiento a la convención colectiva.
Así mismo, sin pretender dejar agotados los puntos de distinción,
el contrato sólo es susceptible de modificarse por un acto de la misma naturaleza del que lo creó, sin poder ser modificado por la Ley,
mientras que las convenciones de trabajo de que se viene h~b_lan~o,
no encuentran obstáculo legal alguno a sus reformas o modif1cac10nes por la Ley.
Los sostenedores de la teoría contractualista pretenden hacerla
prevalecer, comprendiendo las relaciones o convenciones de trabajo,
entre otras figuras jurídicas de naturaleza civil EN EL MANDATO
Y LA ESTIPULACION EN FAVOR DE TERCERO.
Por demás está decir que la idea de mandato no es bastante, en
razón de ser por naturaleza esencialmente revocable y por reservar
siempre al mandante la facultad de intervenir por sí mismo ~n el negocio o negocios que lo comprenden, y como en las convenciones colectivas de trabajo la voluntad aislada de cada uno de los supuestos
mandantes nada significa, es inconcuso que la idea de mandato es
insuficiente para explicar las relaciones de trabajo.
LA ESTIPULACION A FAVOR DE TERCERO es otra de las ins·

Naturaleza Jurídica del Artículo 42 de la Ley Federal del Trabajo

173

tituciones que pretenden explicar las relaciones de condiciones de trabajo de carácter colectivo, sin lograrlo. En efecto, el análisis más simple demuestra su inconsistencia. Baste decir que tercero, ni gramatical ni jurídicamente hablando puede ser quien directamente ha intervenido en el acto; esto, en razón de que la realidad demuestra cómo las convenciones de trabajo son elaboradas previas discusiones
múltiples en el seno de las propias organizaciones sindicales, en donde,.
con igual derecho, todos sus componentes intervienen, por lo que la entidad colectiva no es otra cosa que uno de los sujetos que intervienen en la elaboración del acto.
Por último, la estipulación a favor de tereero no puede aceptarse, porque las convenciones de trabajo no contienen simplementebeneficios; siempre y en todos los casos involucran derechos y obligaciones.
La segunda de las denominaciones es la de Convención Colectiva.
Esta, al igual que la anterior, es inadecuada. En efecto, la amplitud
de las ideas que sugiere al espíritu hace que comprendamos en tal
denominación las más variadas situaciones que pueden motivarse,.
entre las que bien podría figurar la que resulta del acuerdo de voluntades posponiendo simplemente un movimiento de huelga u otras varias que en nada se refieren a las condiciones generales de prestación
del servicio, y a mayor rigor, aún las que establecen circunstancias
especiales en favor o en contra de un obrero determinado, con tal
que ese acuerdo fuera celebrado por conducto de la organización.
La tercera de la denominaciones es la de Convención Colectiva
de Condiciones de '.Era.bajo. Sus sostenedores la definen diciendo.
que convención colectiva de condiciones de trabajo es la concluída
entre un patrón, grupo de patrones, o asociación profesional patronal, con un sindicato o asociación profesional obrera, regulando las
condiciones de trabajo y otras cuestiones aferentes, regulación a la
que se habrán de adaptar los contratos de trabajo.
Del contenido de la definición precedente se obtienen como elementos sustanciales ,los siguientes:
a) .-Que el sujeto pactante obrero sea una organización sindical, y

�174

Universidad

b).-Que las condiciones generales pactadas sean simplemente
normativas, pues la ejecución de estas queda reservada a los contratos individuales.
Ahora bien, sin dejar de reconocer que aún la denominación de
convención colectiva de condiciones de trabajo, en la realidad mexicana, no abarca lo que esas realidades comprenden, dada no obstante
ello la concordancia tan íntima que existe entre la definición que de
contrato colectivo nos da la vigente Ley Federal del Trabajo con la
que se dejó expuesta, soy de parecer en que la doctrina y el derecho
positivo lograrían su más fiel correspondencia_ si el a~to jurídico ~ue
sirve de contenido al artículo 42 se comprendiera baJo la denommación de Convención Colectiva de Condiciones de Trabajo, reformando el precepto legal indicado y las demás disposiciones que en alguna
forma se opusieran a la definición.
Por otra parte, siendo el objeto del presente trabajo determinar
la anturaleza jurídica de lo que hemos convenido en denominar Convención Colectiva de Condiciones de Trabajo, para ello importa afirmar que la actividad de los hombres se traduce siempre en actos de
voluntad y de orden material, comprendiéndose entre los primeros a
aquellos que son susceptibles de producir un efecto de derecho y caracterizándose los segundos porque su acaecer no trae aparejada
consigo la alteración del ordenamiento jurídico, prevaleciente en un
momento determinado, salvo el caso de cuando éstos actos son la
condición para la aplicación de un status legal
Así pues, los actos de voluntad que producen efectos de derecho
son el acto y el hecho jurídicos, distinguiéndose el uno del otro en
que el primero es todo acto de voluntad encaminado direc~ente a
producir el efecto deseado, mientras en el segundo, la alterac1&lt;?n del ordenamiento jurídico, se realiza con independencia de la voluntad del
sujeto que lo motivó.
De los antecedentes apuntados, dado el contenido del Art. 42 que
se comenta, estamos en aptitud de asegurar que el mismo integra un
acto jurídico; mas como estos actos a su vez se han clasificado tanto en razón de las voluntades que intervienen como de los efectos

Naturaleza Jurídica del Artículo 42 de la Ley Federal del Trabajo

11;

que se producen, ~~o ~pone la necesidad de ver qué lugar coqesponde en ambas clasificaciones a la convención colectiva de condiciones
de trabajo.
. Como l~s _actos jurídicos, por razón de las voluntades que intervienen, se dividen en unilaterales y plurilaterales, las convenciones
col~ctivas de condiciones de trabajo a que se refiere el presente est~dio quedan comprendidas entre estos últimos, pero al margen
S1empre del contrato, en razón de que para que tal se considerara
habría necesidad de que las voluntades estuvieran en una misma
situación legal, lo que no ocurre, pues la voluntad del sujeto obrer~ está tutelada con el mínimo de garantías sociales que no están
m eventualmente sujetas al principio de la autonomía de la voluntad, y porque no puede afirmarse que las pretensiones sean distintas, ya que la verdadera finalidad 'que debe asginarse a las convenciones colectivas de condiciones de trabajo no pueden ~er otras
que el establecimiento de normas generales y abstractas tendientes
a estructurar la mejor organización de la Empresa, la ejecución de
labores y, en última instancia, 1~ supervivencia del centro de trabajo como factor común de aspiraciones.
Entendida en esta forma la f inali&lt;lad perseguida por el acto, se
está en posibilidad de afirmar que las convenciones colectivas de
condiciones de trabajo quedan comprendidas dentro de los actos
j~ídicos que algunos autores denominan colectivos o complejos,
mismos que par.a otros constituyen lo que en la doctrina se caracteriza como Acto Unión. En efecto, de acuerdo con lo asentado antes, en 'la convenciones colectivas. las voluntades de los factores de
la producción no son independientes o autónomas entr~ sí; debe entendérseles ligadas interiormente por la finalidad común perseguida y exteriorizada o materializada ésta en el cuerpo de normas de
carácter general y abstracto, encaminadas a producir un ordenamiento jurídico tal, que la supervivencia de la empresa quede al margen de toda contingencia, puesto que en última instancia, empresa
no es otra cosa que capital y trabajo, y si esto es así. las Convenciones Colectivas de Condiciones de Trabajo, desde el punto de vista
de las voluntades que intervienen, originan el acto unión.

�Naturaleza Jurídica del Artículo 42 de la Ley Federal del Trabajo

176

Universidad

Mas como el acto jurídico puede ser clasificado también en razón de los efectos jurídicos que produce, siguiendo en este sentido
a Duguit, se puede afirmar:
a) .-Que los actos que tienden directamente al establecimiento de situaciones generales constitutivas del ordenamientó. jurídico
con la finalidad de crear. modificar o extinguir una situación jurídica general, integran la Ley o acto regla, y como ya se dejó demostrado con anterioridad que las convenciones colectivas de condiciones de trabajo reúnen estos requisitos, de allí que se esté en el caso
de afirmar que dichas convenciones no son otra cosa que la Ley
en el sentido más amplio del término, así como porque las mismas.para su modificación o reforma. están sujetas al principio de la autoridad formal de la Ley, y porque éstas siguen viviendo con vida.
propia, aún en el caso de que los signatarios de la convención se separen de la organización pactante.
En efecto. las convenciones colectivas comparten de las características del acto regla, en ·atención a que el sentido de dichas convenciones colectivas de trabajo no es otro que el establecimiento
del derecho objetivo a normar la conducta de los sujetos que intervienen en el proceso productivo; sin que ni tan siquiera pueda afirmarse que le falta el elemento que se hace consistir, con referencia
a la Ley, en que ésta sea emanada del poder público, precisamente
porque la realidad afirma que el Estado delegó en trabajadores y
patrones la facultad de que éstos mediante acuerdos colectivos formularan su Ley profesional, y tan es así, que en nuestro derecho.
cuando esa relación de trabajos norma la conducta de las dos terceras partes de los patrones o trabajadores en determinada rama
de la industria, a solicitud de cualquiera de éstos, el poder público,.
previo el requisito de simple constatación de darse la condición requerida por el derecho, declara que los principios contenidos en }as.
convenciones colectivas de condiciones de trabajo tienen el carácter de Ley, y rigen, según el caso, ya en toda la rama de la industria
o bien en una región determinada.
b) .-Que los actos del ordenamiento jurídico existente quecrean, modifican o extinguen, una situación jurídica individual, cons-

177

:it:

el _contrato. Nuestras convenciones, por las razones ya basnero. xplicadas, no pueden considerarse como especies de dicho gé-

c) .-Asegura por último Duguit que existen acto
toles el de condicionar la aplicación de una situación J·~rí:: efecra. a und caso particular
gene.
, , Y como 1as convenciones colectivas de condi-

~;~~:

f~:;::J~~ ~=~:o!:c:~x:esado ant~, son la Ley profesional
' Y como esta se aplica a todos 1
0 ~•?10 de~nado son comprendidos por ese esta!:~
ci~ se ent·q de aJo este ultimo aspecto, las convenciones de referen1en an como acto condición.

fu\:",.;;;• ~

•

��DEPENDENCIAS QUE FORMAN LA
UNIVERSIDAD DE NUEVO LEON
OFICINAS GENERALES
EDIFICIO DE LA UNIVERSIDAD: C. Civil y Wáshington.
Rector: _Dr. Enrique C. Livas. Oficina : C. CiYil y Wáshington;
Se~~tano Gene ra l: Prof. Antonio Moreno. Oficina : C. Civil y
Of1c1al Mayor: Lic. Alfredo de la Torre G. Oficina: C. Civil y
Tesorero Gene ral: Prof. Héctor V. Santos. Oficina : C. Civil y

..

Tel. 45-07.
Wáshington; Tel. 45-07•
Wáshington; Tel. 45-07.
Wáshington; Tel 45-07.

FACULTADES Y ESCUELAS
FACULTAD DE MEDICINA : Plaza Cuauhtémoc.
Director: Dr. Angel Martínez Villarreal. Oficina: Plaza Cuauhtémoc; Tel. 15-98.
Secretario : Dr. Dante Decanini. Oficina: Plaza Cuauhtémoc; Tel. 15-98.
FACULTAD DE DERECHO Y CIENCIAS SOCIALES: Abasolo y D. de Montemayor.
Director: Lic. Manuel Treviño Cavazos. Oficina: Abasolo y D. de Montemayor; Tel. 21-18.
Secretario : Lic. Jesús Espinosa. Oficina: Abasolo y D. de Montemayor; Tel. 21-18.
FACULTAD DE ODONTOLOGIA 15 de Mayo 711 Ole.
Director: Dr. Francisco Albueme. Oficina: 15 de Mayo 711 Ote.; Tel. 37-71.
Secretario: Dr. Leopoldo Garza Ondarza. Oficina: 15 de Mayo 711 Ote.; Tel. 37-71.
FACULTAD DE CIENCIAS QUIMICAS: Guerrero y Progreso.
Director: lng. Bernardo N. Dávila Reyes. Oficina · Gue rrero y Progreso; Tel. 48-62.
Secretario: Químico Carlos Sandoval Bres. Oficina Guerrero y Progreso; Tel. 48-62.

La impresi6n de esta Revista termin6 el 21 de Mayo de 1945
en los Talleres de la Impresora Monte rrey, S. A., bajo la
dirección del C. Jefe del Depto. de Acción Social Universitaria.

FACULTAD DE INGENIERIA: C. Civil y Wáshington.
Director: lng. Manuel Martíne z Carranza. Oficina : C. Civil y Wáshington¡_Tel. 22-84.
Secreta rio : lng. Juan C. Doria Paz. Oficina : C. Civil y Wáshington; Tel. .u:-84.
ESCUELA DIURNA DE BACHILLERES: C. Civil y 5 de Mayo.
Director: Lic. Bernardo L. Flores. Oficina : C Civil y 5 de Mayo; Tel. 80.
S.:cretario : Prof. Salvador Villarreal. Oficina: C. Civil y 5 de Mayo; Tel.- 80.
ESCUELA NOCTURNA DE BACHILLERES: C. Civil y Wáshin9ton.
Director· Dr. Roberto flores Escobar. Oficina· C. Civil y Washington; Tel. 67-50.
54:cretario: Dr. Martín López Flores. Oficina: C. Civil y Wáshington; Tel. 67-50.
ESCUELA DE MUSICA : 15 de Mayo y Guerrero.
Director· Prof. Isaac Flores. Oficina: 15 de Mayo y Guerrero; Tel. 34-39.
S.:Cretaria : Ma Luisa Martinez Oficina : 15 de Mayo y Guerrero; Tel. 34-39.
ESCUELA INDUSTRIAL FEMENIL "PABLO UVAS": Wáshington Ole. 542.
Directora : Profa. Julia Garza Almaguer. Oficina: Wáshington Ote. 542; Tel. 26-13.
S.:creta ria: Profa. Ma. Luisa Treviño Sada. Oficina : Wáshington Ote. 542; Tel. 26-13.
ESCUELA IND. Y PREPARATORIA TECNICA "ALVARO OBREGON": Madero y F. U. G6mez
Director· lng. Ernesto Villarreal P. Oficina: Madero y F. U. Gómez; Tel. 37-99.
S.:cretario: lng. Federico Cleveland. Oficina: Madero y F. U. Gómez; Tel. 37-99.
ESCUELA DE ENFERMERIA ANEXA A LA FACULTAD DE MEDICINA: Hospital Civil.
Director: Dr. Raymundo Garza. Oficina : Hospital Civil; Tel. 123-21.
S.:Cretario : Dr. Raúl E. Gondlez. Oficina: Hospital Civil; Tel. 123-21.

INSTITUTOS Y DEPARTAMENTOS
INSTITUTO DE INVESTIGACIONES CIENTIFICAS: Guerrero y Progreso.
Director· Dr. Eduardo Aguirre Pequeño. Oficina: Guerrero y Progreso; Tel. 48-62.
DEPARTAMENTO DE ACCION SOCIAL UNIVERSITARIA : C. Civil y Wáshington.
Director: Lic. Raúl Rangel Frias. Oficina: C. Civil y Wáshinqton; Te l. 67-50.
S.:cretario: Pedro Garfias. Oficina: C. Civil y Wáshington; Tel. 67-50.

��</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </file>
  </fileContainer>
  <collection collectionId="383">
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="3312">
                <text>Universidad Órgano de la Universidad de Nuevo León</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="41">
            <name>Description</name>
            <description>An account of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="479022">
                <text>Universidad Órgano de la Universidad de Nuevo León publicada en los años cuarenta. Contiene textos sobre temáticas, filosóficas, históricas, científicas, política, medicina, ética, así como informes de los años escolares. Colaboradores: Raúl Rangel Frías, Salvador Toscano, Pedro Garfias, Juan Rejano, Enrique C. Livas entre otros.</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
  </collection>
  <itemType itemTypeId="1">
    <name>Text</name>
    <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
    <elementContainer>
      <element elementId="102">
        <name>Título Uniforme</name>
        <description/>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="585365">
            <text>Universidad Órgano de la Universidad de Nuevo León</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="97">
        <name>Año de publicación</name>
        <description>El año cuando se publico</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="585367">
            <text>1945</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="54">
        <name>Número</name>
        <description>Número de la revista</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="585368">
            <text>4</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="98">
        <name>Mes de publicación</name>
        <description>Mes cuando se publicó</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="585369">
            <text>Abril</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="101">
        <name>Día</name>
        <description>Día del mes de la publicación</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="585370">
            <text>1</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="100">
        <name>Periodicidad</name>
        <description>La periodicidad de la publicación (diaria, semanal, mensual, anual)</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="585371">
            <text>Anual</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="103">
        <name>Relación OPAC</name>
        <description/>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="585388">
            <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1752119&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
    </elementContainer>
  </itemType>
  <elementSetContainer>
    <elementSet elementSetId="1">
      <name>Dublin Core</name>
      <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
      <elementContainer>
        <element elementId="50">
          <name>Title</name>
          <description>A name given to the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="585366">
              <text>Universidad Órgano de la UNL, 1945, No 4, Abril</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="39">
          <name>Creator</name>
          <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="585372">
              <text>Livas, Enrique C. 1908-1984, Presidente</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="49">
          <name>Subject</name>
          <description>The topic of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="585373">
              <text>Filosofía</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="585374">
              <text>Historia</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="585375">
              <text>Ciencia</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="585376">
              <text>Medicina</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="585377">
              <text>Ética</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="585378">
              <text>Informes</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="41">
          <name>Description</name>
          <description>An account of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="585379">
              <text>Universidad Órgano de la Universidad de Nuevo León publicada en los años cuarenta. Contiene textos sobre temáticas, filosóficas, históricas, científicas, política, medicina, ética, así como informes de los años escolares. Colaboradores: Raúl Rangel Frías, Salvador Toscano, Pedro Garfias, Juan Rejano, Enrique C. Livas entre otros.</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="45">
          <name>Publisher</name>
          <description>An entity responsible for making the resource available</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="585380">
              <text>Universidad de Nuevo León</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="37">
          <name>Contributor</name>
          <description>An entity responsible for making contributions to the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="585381">
              <text>Moreno Garza, Antonio, Secretario General</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="40">
          <name>Date</name>
          <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="585382">
              <text>01/04/1945</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="51">
          <name>Type</name>
          <description>The nature or genre of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="585383">
              <text>Revista</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="42">
          <name>Format</name>
          <description>The file format, physical medium, or dimensions of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="585384">
              <text>tex/pdf</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="43">
          <name>Identifier</name>
          <description>An unambiguous reference to the resource within a given context</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="585385">
              <text>2016734</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="48">
          <name>Source</name>
          <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="585386">
              <text>Fondo Universitario</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="44">
          <name>Language</name>
          <description>A language of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="585387">
              <text>spa</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="38">
          <name>Coverage</name>
          <description>The spatial or temporal topic of the resource, the spatial applicability of the resource, or the jurisdiction under which the resource is relevant</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="585389">
              <text>Monterrey, N.L., (México)</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="68">
          <name>Access Rights</name>
          <description>Information about who can access the resource or an indication of its security status. Access Rights may include information regarding access or restrictions based on privacy, security, or other policies.</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="585390">
              <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="96">
          <name>Rights Holder</name>
          <description>A person or organization owning or managing rights over the resource.</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="585391">
              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
      </elementContainer>
    </elementSet>
  </elementSetContainer>
  <tagContainer>
    <tag tagId="707">
      <name>Arte</name>
    </tag>
    <tag tagId="497">
      <name>Ciencia</name>
    </tag>
    <tag tagId="31323">
      <name>Fundación</name>
    </tag>
    <tag tagId="3071">
      <name>Poesía</name>
    </tag>
    <tag tagId="7235">
      <name>Psicología</name>
    </tag>
    <tag tagId="31324">
      <name>Tocqueville</name>
    </tag>
  </tagContainer>
</item>
