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                  <text>���UNIVERSIDAD

FONDO Uti1Vill,~U1'Q

ORGANO DE LA UNIVERSIDAD
DE NUEVO LEON
Monterrey
1946

No.6

�UNIVERSIDAD
Organo de la Universidad de Nuevo León

Monterrey, Septiembre de 1946

SUMARIO
REVISTA DEL PENSAMIENTO
La Atlántida Castigada ........•..•• • ALFONSO REYES.
Ortega y Gasset o el poder vitamínico
de la Filosofía ......•......•.••• • JUAN DAVID GARCIA BACC-1..
La Nueva Universidad .............. . ENRIQUE C. LIVAS.

LETRAS
Umbral de la Muerte ............... . PEDRO GARFIAS.

CIENCIA
Apuntes de Filo patología ......... . . . JEAN~OT STERN.

DOCTRTNA JURIDICA
Tendencias Objetivas en la Interpretación del Derecho ............... . RAUL VALDES VILLARREAI ..
La "Teoría del Riesgo Creado" en
nuestro Derecho Positivo ......... . FELIPE SANCHEZ DE LA Fl:EXTE.

UNIVERSIDAD
Informe de las Labores Universitarias. Año Escolar 1945-46.

.,

�RE.VISTA
D E. L
PE.NSAM I E.NTO

�9

La Atláotida Castigada

LA ATLANTIDA CASTIGADA
ALFOXSO REYES.

I.-La Nereida en fuga

L descubrimiento de las culturas subterráneas o desaparecidas ha traído al pensamiento contemporáneo, como dice Ortega y Gasset, "una fértil y educadora vacilación". Caso
semejante al provechoso desequilibrio que causó, cuando
las Cruzadas, el contacto entre europeos y orientales y a la fiebre social
de los utopistas europeos ante la aparición de América. Los prebabilónicos, sumeros y acadienses, los hetitas del Asia Menor, los cretenses,
Tutanbamon, las vetustas esculturas presudanesas, los teatros y pirámides toltecas, las tumbas y joyas de Monte Albán, vienen hacia nosotros para demostrarnos que nuestro cuadro de las civilizaciones era incompleto y que hay otras formas posibles de concebir la vida. Del mismo modo, Bergson nos asegura que hay otras formas posibles de cere•
bración; y Einstein establece otras formas posibles de entender el
mundo físico, ahora reducido al continuo espacio-tiempo. De ~uerte
que la filosofía, la arqueología y las ciencias exactas parecen traba•
jar de consuno para ampliar la visión de nuestro universo. De tal
suerte se han ensanchado los horizontes, que cuando cierto arqueólogo quiere analizar los accidentes de progreso y catástrofe que atraviesa la aventura humana, declara que la historia propiamente tal
es tan limitada, que ofrece pocos elementos de juicio y sólo dos ejemplos de verdadero colapso: el uno por 1200 A.C., y el otro a la caída

�La Atlántida Castigada

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de Roma. Por lo cual, para su análisis, se siente obligado a completar este reducido panorama con el vasto marco de la arqueología
que lo encierra.
En un ambiente así preparado, y cuando hemos visto ya que,
bajo la piqueta de Schliemann, aun la que parecía una imaginad~
Troya, invención de poetas y deleite de ensoñación, se convierte en
la realidad histórica de varias ciudades superpuestas, no es extraño
que los investigadores se entreguen también a buscar la Atlántida,
la maravillosa república de las puertas de oro que vivía escondida
en las páginas de Platón. Aun los hay que se atreven con aquella otra
Lemuria que parece dormir en el fondo del Océano Indico, y que se
extendía desde las islas de la Sonda, por la costa meridional de Africa, hasta la isla de Madagascar; tierra misteriosa que, a juzgar por
sus documentos paleontológicos, Geoffroy de Saint-Hilaire se sentía
inclinado a clasificar en un Continente aparte del Viejo Mundo, ni
europeo, ni asiático, ni africano. La Lemuria de Sclater, isla de los
simios o pitecoides precursores del hombre ¿ no deja también cierto
rastro épico en el Ramayana, donde todavía combaten el reino humano y el reino de los monos? La Atlántida, junto· a esto, parece
que nos queda más cerca y se nos ofrece más dócil a la investigación
positiva. Con todo, tanto se ha fantaseado sobre ella, que los americanistas, de tiempo en tiempo, prohiben nombrarla en sus asambleas o concilios.
Según la tradición platónica, la Atlántida, país de inmenso poderío. amenazó un día alzarse con el imperio del mundo. Fué derrotada primero por la antigua Atenas,-una Atenas anterior a la historia, de que los mismos atenienses se habían ya olvidado, pero de
que conservaban noticia los egipcios, maestros en "ciencia encanecida"-y luego fué aniquilada por un hundimiento y cataclismo que la
sumergió, como sumergió ~l Diluvio bíblico la primera época de la
creación. Esta tradición o fábula ha preocupado durante veintitrés
siglos la imaginación de la historia. Para acercarse a ella, hay que
armarse de esta noción: la Atlántida aparece, no sólo como la imagen de una república perfecta, sino t ambién como un recuerdo de
amenaza imperial que viene del Occidente y desaparece en un cataclismo.

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Universidad

I

Ahora bien: a medida que el Occidente se v~ ~evelando a l?s
ojos de los antiguos, la posible ub~cación de la -~tlantida, por lo nusmo que no corresponde a las realidades geográficas que se van d~cubriendo, se aleja cada vez más y más. De modo ~ue p~do partir
del estrecho de Sicilia (tradición libio-fenicia); despues retirarse hacia Gibraltar (tradición griega); plantarse más tarde en pleno Atlántico (teoría del Continente intermedio)~~• por últim?, ~sforzarse por
adoptar los contornos mismos de Amer1ca. La Atlanbda es un espejismo que huye ante la proa de descubridores y navegantes, una
vaga nereida en fuga (*).
No es extraño, pues, que la hipótesis de Wegener sobre los Continentes flotantes-según la cual el Antiguo y el Nuevo Mundo estaban en otro tiempo más cerca y se han alejado por resqueb:~dura
y contracción-haya venido a última hora a reclamar tamb1en un
;itio de honor entre las explicaciones de la Atlántida. Otros, para
ilustrar la teoría del Continente intermedio, inventan una Luna anterior que, captada por la gravitación de la ~ierra, se habría precipitado en los mares, quedando luego sumergid~ ~or las mareas debidas a la proximidad de esta nueva Luna, pr1s1onera y celosa, de
que hoy disfrutamos. Y hay también quienes,, si~iendo a Sc~ulten,
el Doctor en Numancia, piensan fincar la Atlanbda en la antigua ,Y
dulce Tartesos allá entre Cintra y Alicante; especie de Andalucia
precursora cu;os rasgos traza rápidamente cierto masa~ota o marsellés del siglo IV A. C. Frobenius, en fin, busca la patria del. relato
platónico entre el Níger y el Atlántico, y considera los .~dm1rabl.es
vestigios sudaneses por él descubiertos como una extens1on colorual
del cielo tartesio-etrusco.
Pero la exposición de todas las posibles ubicaciones ~e la Atl~~tida sería inacabable. Sobre la Atlántida se mece un Oceano acuatico, y otro verdadero océano de interpretaciones y conjeturas. ~a
teoría que vamos a exponer, siguiendo particularmente a Otto Silbermann, parece hasta hoy la menos frenética. Merece llam~se la
teoría española: más o menos la prepara el aventurero catalan Domingo Badía y Leblich, a comienzos del siglo XIX, y a ella se unen
( *)

".Atlántida-dice Xenius-, Invisible en su cuerpo, pero bien visible en sus brazos:
América, Inglaterr a, I beria, Africa".

�La Atláotida Castigada

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Universidad

los nombres de Joaquín Costa y del nuevo investigador D. José M.
Igual, quien la plantea con toda precisión en su ensayo La última
ecuación de Atlantis (Revista de Occidente, Madrid, septiembre de
1928). Por lo mismo que hace mayor caso de los caracteres mansos
que de los caracteres patéticos del relato clásico, mayor caso de las
aproximadas señales geográficas y etnográficas que del episodio tonitruante del cataclismo, esta teoría resulta morigerada y prudente
al lado de las otras teorías. Estas, seducidas por el fenómeno sísmi•
co, piensan descubrir una Atlántica dondequiera que revienta un volcán o los oceanógrafos encuentran vestigios de tierras sumergidas.
Y ya se sabe que, en su accidentada existencia, la Madre Tierra ha
ronoddo no pocos sobresaltos de este orden: ora se habla del estrecho de Behring que ataba a Asia con América por el nudo boreal;
ora de Inglaterra que, en la era ya humana de nuestro planeta, aparece unas veces unida y otras separada de Europa; ora, finalmente,
se anuncia que en aquella zona del Pacífico bautizada por los geólogos con el nombre de Anillo Ardiente, se está preparando la gradual elevación de una nueva masa terrestre. Junto a estas volcánicas aventuras, la que vamos a exponer pudiera llamarse la hipótesis
mínima, o la Atlántida castigada. Pero ¿ qué ambiciosa Atlántida no
fué castigada, en el torbellino de los mares que la sumergen? ¿ Qué
orgullosa Babel no se vió abatida, tras de alzarse como pavor de los
pueblos? ¿Qué raza selecta no sucumbió, tras de amenazar con el
imperio del mundo?

rraciones de Solón fueran más sobrias que las de su biznieto, como
quiere Plutarco. Platón-dice este historiador-se apoderó del tema
de la Atlántida "como de una tierra abandonaba que le correspondiera por derecho de familia, y tuvo a punto de honra el adornarlo
y embellecerlo".
Tanto la tradición platónica como la de Diódoro Escículo arrancan de Egipto. Si es que se concede fé a la cronología tan exagerada
de los egipcios, habría que situar el reino de los Atlantes allá por el
·siglo 100 A. C. Pero acaso la cantera de la tradición se encuentre en
algún texto libio-fenicio del siglo XI A. C., traducido luego al egipcio
y novelado allí conforme a las normas literarias del pueblo del Nilo,
que se complacía en alejar los hechos hacia los tiempos fabulosos de
Horus, hijo de la mitológica Isis. De esta hipotética traducción pudo
encontrarse un ejemplar en Saís, ciudad santa, lugar de contacto
entre libios y egipcios, y allí pudo conocerla S9lón hacia el año 569;
cuando-según dice un verso suyo que ha llegado hasta nosotros a
través de Plutarco-viajaba el sabio legislador
"sobre un brazo del Nilo, orillas de Canopo".

En los anales más antiguos del mundo-la tradición escrita de
los egipcios data de 4000 años antes de nuestra era-el Occidente,
de que un día surgirá América, es ya un enigma, una tentación.
III.-Los fenicios abren el Occidente
¿ Porqué esta necesidad de buscar entre los fenicios los orígenes
de la leyenda atlántica? Los fenicios serán los primeros en arriesgarse siquiera al Occidente próximo, la zona del Poniente mediterráneo, frecuentando entre otras aquella región africana que ellos llamaron "Addir" y los griegos tradujeron "Atlas" y que, por su nombre,
quiere decir tierra montañosa en general, o lugar donde se ven altas
cimas.

II.-En Piaron
Cuando Platón, en el Tuneo y en Critias, ( que supongo leídos
antes de abordar estas notas) establece los relatos sobre la Atlántida que servirán de texto fundamental a los investigadores, se refiere a tradiciones de su propia familia, que él heredó del tirano Critias,
su tío materno; que el tirano Critias recogió de labios de Critias el
abuelo, y éste de los manuscritos de su tío abuelo: nada menos que
Solón el legislador. Solón, a su vez, tenía sus relatos de cierto sacerdote egipcio originario de Saís, en cuya compañía había viajado. SoIón tradujo los nombres del egipcio al griego, y así acontece que Platón dé nombres griegos a los bárbaros de su historia. Tal vez las na-

Las hazañas marítimas de fenicios y libios entre 1300 y 1100, y
cuanto de notable había acontecido hasta entonces en el Mediterráneo occidental, eran en Saís bien conocido'[; por múltiples razones de
contacto histórico, unas veces belicoso y otras pacífico. La Atlánti/

�La Atlántida Castigada

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1;

Universidad

da, después de todo, no sería más que el Africa del Norte habitada
por los libios y colonizada por los fenicios, y entrevista con cristal
de aumento. La descripción abultada del Critias reducida a contorno~ posi~les, corresponde a esta tierra : era "Atlántida", por montanosa; isla, porque se llamaba generalmente isla a toda comarca
lejana, "aislada':; i_nayo~ que la Libia y el Asia reunidas, porque es
un ~acer~ote eg1pc~o qmen habla de la Libia y el Asia que ellos conoc1an; situada ,mas allá de un estrecho que Solón tradujo por las
Columnas de Hercules, pero que, en el relato egipcio, bien pudiera
ser el que for1:11an Si_cilia y Túnez. Y de allí, simbólicamente, partió
en efecto, hacia el siglo XIII A. C., la invasión de los "pueblos del
m31•" que, aliados con los libios, se echaron sobre Egipto, dominaron a la vez Asia, Africa y Europa, y al
fueron rechazados por
los precursores de los atenienses. Por último, el hundimiento de ciertas cos~a~, del Africa ~ep~entrional puede explicar la especie de la
desapanc10n de la Atlant1da bajo las aguas.

fin

riores a Platón, todos satisfacen la hipótesis: Homero y su "Calipso",
hija del temeroso "Atlas"; Herodoto y su descripción de los p~eblos
líbicos que habitan la cuenca del Mediterráneo: Eudoxo de Cnido el
astrónomo; Crantor, en su Comentario al ''Timeo"; Teofrasto, a pesar de ser discípulo del siempre desconfiado Aristóteles; Marcelo, e~
los fragmentos conservados por Proelo, que son realmente termin:;.ntes · Diódor0 de Sicilia y su autoridad; Dionisio de Mileto, no desdeñabl~; Posidonio, en fin, y los demás de importancia secundaria.
Resnecto al pasaje homérico, ya sabemos cómo creyó encontrar Bérard, en 1912, la Gruta de las Cuatro Fuentes, junto a la pradera
de violetas y perejiles, donde "Calipso" se esforzaba por retener al
soledoso marido de "Penélope", mientras se decidía a mostrarle la
derrota de Itaca, navegando siempre con la Osa Mayor por la izquierda. Bérard empuja un poco la localización de la Atlántida, llevándola hasta el antiguo país de Gadiros. Eumelos, sobre las costas españolas.
IV.-Escepticismo e islas imaginarias

Si en el Oritias las cosas parecen menos claras que en el Tuneo
es _porque allí el relato ha sido hermoseado a su manera por Platón:
quien esta vez consintió más rienda a su fantasía. Pero todavia entre esta selva de invenciones los filólogos pueden identificar una a
una las plantas y yerbas que proced~n de la mitología fenicia, los rasgos que acusan el estilo histórico de aquel pueblo, y que son otras
tantas pruebas sobre el origen de la tradición. Y es curioso notar
que, entre los disfraces griegos con que los nombres de ciudades y
de personas llegaron hasta Platón-por obra de Salón su abuelo que,
ª. su, vez, ~,arafraseaba la hipotética traducción egipcia-se desliza
sm ai.terac1on alguna, reliquia reveladora, un nombre fenicio, sin duda_ por tratru:se de una ciudad fenicio-española conocida ya por los
griegos: Gadir, Cádiz. Los partidarios de la teoría libio-fenicia· se
apoyan en esta palabra, y también en el "Cerné" de que habla Diódoro, como en los únicos puntos firmes y ciertos. Lo demás, hay que
confesarlo, lo construyen todo por inferencias.

Pero los neoplatónicos de Alejandría interpretarán más tarde
el relato de su maestro como un poema o divagación poética, o como
representación alegórica de las estrellas y los planetas, o del combate entre el bien y el mal, con lo que acaban de desvirtuar todo el contenido de la radiosa tradición. Y otros, todavía más escépticos, niegan al relato todo sentido y todo propósito serio. Aquí la opinión de
Aristóteles es característica: "La Atlántida-dijo-fué destruída por
el mismo que la creó". No de otro modo el hombre del cuento maravilloso, en Wells, abre y cierra para siempre, por sí mismo, el ciclo
fantástico, produciendo finalmente el milagro de que se borre hasta
el recuerdo de sus milagros. La Atlántida, isla del díos marino Poseidón, sumergida un día entre las olas, no sería más que otra isla
imaginaria entre las muchas que esmaltan la simbología folklórica.

Per~ estas _inferencias parecen recibir corroboraciones de otras
p~es. S1,_ por e3emplo, la tesis de una Atlántida fenicia situada en Libia se aphca a los documentos griegos, anteriores, coetáneos y poste-

una isla misteriosa, isla de los muertos o isla del Doble, habitada
por serpientes de oro, y que ha de desaparecer transformada en tor-

¡Las islas imaginarias! Conside:r;-emos que ya en un cuento egip•
cio de la XII dinastía, conocido -por El cuento del náufrago, aparece

�La Atlántida Castigada

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17

Universidad

bellino de olas. Evemero, el humanizador de los dioses, en su Historia Sacra (siglo IV), encuentra en la Arabia feliz la Panquea, la Doya, la Asterusia, todo un archipiélago irreal. A la propia familia pertenecen las Siete Islas de Diodoro, tan prolijamente descritas, que se
alzan en un mar de agua dulce, a cuatro meses de navegación de la
costa etíope; es decir, del Africa Negra que conocían _los griegos,
por oposición a la Libia o Africa Blanca. Hay quien busque, entre
estas Siete Islas, la de Trapobana o Ceilán, mientras otros se conforman con ver en ellas otros tantos devaneos como los que abundan en Las Mil y una noches, y que popularizaron los viajes de Simbad, pariente de Odisea. En islas imaginarias han fundado siempre
los utopistas sus perfectas repúblicas. Y la Utopía de Tomás Moro,
el Pant.agruel de Rabelais, el Gulliver de Swift, el Erewhon de Samuel Butler están en el recuerdo de todos. ¿ Por qué no había de ser
la Atlántida una isla imaginaria más, cómodo albergue para una
novela de humanidad feliz? Platón ha demostrado ya, en Las Leyes
y en la República, su afición a estas concepciones geométricas de la
sociedad. El trazado mismo de su isla ofrece más la regularidad de
una ficción que el desorden de la naturaleza; y aun parece inspirado
en aquella extravagancia racional del arquitecto Hipodamo, el creador del Pireo, que quiso imponer a la materia las armonías del espíritu. Todavía el comentarista Rivaud llega a más: entiende la
Atlántida de Platón como una contra-utopía, como una representación del poder bárbaro y mecánico, que al cabo será domeñado por
la pequeña Atenas, símbolo aquí de la mente organizadora. Para inventar su Atlántida, le bastaba a Platón con exagerar ciertos rasgos de la misma civilización helénica, o con imaginar un mundo conforme a las líneas de Hipodamo, el abuelo de los urbanistas.
Pero es muy singular que los defensores de esta teoría se vean
obligados, para reforzar sus argumentos, a mezclar constantemente
los documentos de la pura civilización helénica-que, por sí sola, no
basta para llegar a la Atlántida de Platón-con elementos que pertenecen a la civilización de Minos, la cual no era todavía helénica es
decir,. a la ci.vilización de Creta, tan penetrada de "asianismo". Quedan sm explicar rasgos de zoología, hidráulica, milicia, ritos religiosos, que desbordan el cuadro helénico-por muy generosamente que

se lo ensanche-y que, en cambio, corresponden puntualmente a las
civilizaciones semíticas de los libio-fenicios en el Africa Septentrional.
V.-Situación de la Atlántida. Int.ent-Os aventurados.

Todas estas consideraciones, y aun aquella sed de la mente que
sólo se desaltera con mitos, han hecho que se produzca una corriente favorable a la existencia de la Atlántida. Pero aquí surge un nuevo motivo de indecisiones: ¿ dónde se encontraba la Atlántida? Comenzando "in medias res", hemos adelantado ya una hipótesis a este respecto. Puede decirse que esta controversia data de la Era de
los Descubrimientos, sobre todo del siglo XV en adelante, cuando el
sorprendente ensanche de Africa y la más sorprendente aparición de
América ponen otra vez a la moda la lectura y comentarios del Timeo y del Critias. Entre los escritores y geógrafos de los descubrimientos, los hay que toman por fábula el relato platónico (Acosta,
en su Historia Natural y Moral de las Indias); pero los hay que admiten su veracidad, como Oviedo y Gómara, y, sobre todo, el mismo
descubridor de América. Silbermann dice textualment.e: "Si hemos
de dar crédito a lo que nos cuenta Fernando Colón en su Vida del
Almirant.e, Cristóbal Colón debió su descubrimiento a la creencia
en la realidad de la Atlántida". ¡ Qué mucho! Guillermo de Poste!, olvidándose de que la Atlántida fué sumergida bajo las aguas, la identifica con América en su Cosmografía. (1561), y el sab.io cartógrafo
flamenco Ortelius adopta igual punto de vista. Más tarde, Guillermo Sanson discurre repartir a América entre los príncipes atlantes,
y en el Atlas de Vaugondray (siglo XVIII), los Estados Unidos aparecen como el poderío de Gadir; México, de Atlas; Venezuela y las
Guayanas, de Anferes; el Brasil, de Autóctono; el Perú, de Evemón;
Bolivia y Paraguay, de Mneseo; la Confederación Argentina, de Mestor; Chile y Patagonia quedan distribuidos entre Azaés, Elasipo y
Diaprepés.
Las fantasías de los que han querido situar la Atlántida en
América hundiendo y sacando tierras del Océano a voluntad y violentando los datos de la oceanografía, la paleontología y aun la fi-

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Universidad

La Atlántida Castigada

lología, no han conocido límite. Los nombres mismos de los personajes de la Atlántida (palabra que, según ellos, procede desde luego de
la raíz náhoa que significa "agua": "atl"), corresponderían perfectamente a las tribus americanas como los de Sem, Cam y Jafet corresponden a las consabidas razas. Los Titánidas no son más que
los Totonacas; de Japetus vienen los Zapotecas; de Atlas, los Aztlanes (por lo demás, ningún pueblo americano se llamó así: Aztlán sólo era el lugar de origen de los aztecas); Maia se refiere naturalmente a los Mayas de Yucatán; Tifeo a los Tupís de Sudamérica, y
otras lindezas por el estilo.

Otros se limitan a seguir puntualmente el texto de Platón: para
ellos, la Atlántida se encuentra a estas horas en el fondo mismo del
Atlántico. En mitad de este Océano, hay una zona alta en forma de
S alargada. A ambos lados, corren dos inmensos abismos. Esta faja
medianera es tierra volcánica, cuyas cumbres aquí y allá asoman
la cabeza formando islas bien conocidas. A este sistema pertenecen
los volcanes de Birds Island y de Juan Mayén, y en el haber de esta actividad ígnea se registran la formidable erupción del Hecla en
1845 y la más formidable aún de 1783. Aquí encontramos las nueve islas volcánicas que sobresalen del sistema submarino de las Azores. Aquí los islotes que aparecen y desaparecen, acusando un fondo inmaturo y en constante trepidación. Más abajo están las Canarias, por donde se juntan la abertura atlántica y la depresión mediterránea, zona cuya actividad tiene un ritmo más largo, pero que todavía daba señales hacia fines de 1909 en un pico de Tenerife. Más
abajo aún, las islas del Cabo Verde, también volcánicas y con una
boca en erupción. Después, ya en el Golfo de Guinea, los puntos sensibles del Camarón, Mongoma-Loba, Fernando Pó, tierra toda amenazadora. No Jo son menos, hacia el Sur, las rocas basálticas de la
Ascensión y de Santa Elena. Y el término de esta cadena atlántica
habría que ir a buscarlo en los islotes de Tristán da Cunha, Diego
Alvarez, Gough. De donde concluyen algunos que el gran valle que
recorre al Este la arruga volcánica del Atlántico es una línea de
fractura, y de fractura que todavía no llega al reposo. Frente a Portugal y a Marruecos, los pliegues alpinos y los del Atlas han sufrido hundimientos, y las Azores, que se extienden de Este a Oeste, quedan como testimonio de una precipitación de montañas relativamente reciente. Los geólogos como Termier dan por demostrado que el
fondo del Atlántico, a 900 Km. al Norte de las Azores, estuvo cubierto de capas 'le lava antes de sumergirse en el mar; que esta sumersión fué de unos tres mil metros; que aconteció de modo brusco, y
que siguió muy de cerca a los derrames de lavas. A las consideraciones geológicas se unen ciertos atisbos sobre la fauna y flora. Sólo que
-fuerza es declararlo-las conclusiones de geólogos y paleontólogos
hacen retroceder los hundimientos hasta la era terciaria o, a lo menos, hasta la era prehistórica de las últimas erupciones en los mon-

Al lado de la hipótesis americana, y dejando aparte el pr~cursor
Delisle de Salles que se aproxima a la hipótesis actual, hay opiniones extravagantes: el sueco Rudbeck (1673) opina que la Atlántida
es Suecia; el alemán Hafer (1745), la sitúa en las provincias germanas del Báltico; Bailly (1779) la busca por el Océano Glacial Artico. Quiénes la encuentran en el Sahara, en Creta, en España, Holanda, Palestina, Persia, Crimea, Ceilán, Oceanía . . . Tampoco faltan en el coro, nauralmente, los abogados de la raza céltica, "esa gran
vencida de la historia". (1).

VI.-La Atlántida en el Atlántico
Entre todas estas divagaciones, sólo tiene apoyo científico la
teoría que sitúa la Atlántida en el Océano Atlántico. Algunos consideran como residuos del hundimiento las Canarias, las Azores, Madera y las islas del Cabo Verde. Esta zona geológica deja sentir
una actividad subterránea en que podrían verse las últimas convulsiones del cataclismo. Las Azores esµn llenas de volcanes. Junto
a la San Miguel hay un cráter submarino en actividad del tamaño
del lago de Ginebra. Además, algunos periplos y antigu3.:5 narraciones prueban que la costa occidental del Africa no era, en el siglo V
A . C., la misma que hoy conocemos, sino que acaso se extendía hacia el Oeste, uniéndose a las Canarias y Azores. Por aquel tiempo,
un comisario del gobierno cartaginés, llamado Hannon, encontró en
aquella parte occidental un templo de Poseidón, como en la Atlántida .
(1) Ver: Evaristo Correa Calderón, Teoría de la Atlántida. • .Revista de Occidente Madrid
f ebrero y marzo de 1986.
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�zo

Universidad

tes de Auvernia; y en ambos cd.Sos, los 9000 años de Platón resultan
cortos y se derrumba toda la historicidad de su relato, salvo el hecho
de la región sumergida. La fascinación del cataclismo hace que se
pierda de vista el problema humano de la Atlántida.

VII.-La Atlántida en el Medit.erráneo
Menos grandiosa, más limitada en dimensiones y en tiempos,
pero muchos más histórica parece la hipótesis ya esbozada de una
Atlántida Mediterránea. La cuenca del Mediterráneo, r egión típica
de los hundimientos, aparece-en época en que ya vivía el hombre-cortada en dos grandes lagos. Europa y Africa se comunicaban por Gibraltar y por Sicilia. El Asia Menor y la Península helénica se tocan por varios puentes, hoy quebrados. Los cataclismos dejaron su huella en la mitología y en la historia: Hércules
partió en Gibraltar las rocas de Calpe y Abila. Diodoro, Plinio y Estrabón cuentan cómo se abrió el paso de Mesina por causa de un terremoto. En Samotracia quedan vestigios de tradiciones semejantes y, en general, lo mismo se repite por todas las orillas del Mediterráneo. Así, entre leyenda e historia, se llega a e&amp;tablecer un con•
junto de hechos y rastros que prueban un hundimiento constante de
aquellos litorales desde las épocas prehistóricas. Isla o tierra firme,
la Atlántida de Platón puede ser una de las fajas desaparecidas.
Para concluir, la hipótesis puede resumirse así:
lo.-Los más antiguos informes sobre el Occidente son también
los más antiguos monumentos escritos de la humanidad: los egipcios. La escritura fué inventada entre los 5000 y los 4000 años A. C.
Añadiendo a estos unos 500 años de probable tradición oral, los primeros testimonios históricos procederán, como máximo, de 5500 A. C.
2o.-Por 2540, a lo que se trasluce de la concepción geográfica
egipcia. el Mediterráneo Occidental es tierra ignota y región funesta.
3o.-El horizonte se ensancha hacia el siglo XIII A. C. por la
llegada de los "pueblos del mar" (Norte) y de los fenicios (Oriente}. Los pueblos del mar se extienden entre la Libia y las Sirtes, y
acaso ocupan Italia. Dos veces caen sobre Egipto (1229 y 1195), de-

La Atlántida Castigada

21

jando a los faraones victoriosos sus colonias de prisioneros. Por su
parte, los fenicios, también vasallos de los faraones, establecen colonias en Sicilia (1180), con las que se abre una ruta hacia el Occidente. Pero los fenicios propagan cierto temor religioso por el Occidente: es sagrado y temible, es la tierra mística de Osiris. De aquí
las leyendas sobre las Islas Bienaventuradas y ei Mar Tenebroso en
que andan vagando las almas de los muertos. Estas dos nociones van
retrocediendo hacia el Occidente, a medida que por ese rumbo los
descubrimientos avanzan. Entre los siglos XI y .IX A. C., ya la superstición ha rebasado las Columnas de Hércules. Siglos más tarde,
la encontramos en las americanas Antillas.
•
40.--Cuando los antiguos llegan por primera vez al Atlántico
(s. XI A. C.), les soprende el fenómeno de la marea, que les era des~nocido. Esto y las tradiciones sobre hundimientos, islas legendanas y zonas misteriosas, da lugar a la idea de la fabulosa isla situada después de Gibraltar. De aqui la Atlántida de Platón.
5o.-En Platón, situación geográfica y fecha son imaginarias.
Los mediterráneos orientales (egipcios, 'fenicios, griegos) sólo tuvieron conocimiento de los occidentales hacia el siglo XIII A. C. El
..relato que sirve de base a Platón no puede ser anterioz:. La invasión
de los Atlantes no es más que una reminiscencia de las invasiones
de los pu~b~os del mar (párrafo 30.). La presencia del elefante y
otros vestigios que se hallan en el Critias demuestran que la Atlántida no es tierra europea, sino africana.
60.-La civilización de los Atlantes, en Platón, es una civilización de fenicios mezclada con elementos libios, semejante a la de los
libio-fenicios del Africa Septentrional. Y la más antigua ciudad fenicia del país libanés, Utica, parece ser de 1100 A. C. Puede concluirse que la historia de la Atlántida no es anterior a esa fecha. Otros
testimonios de la antigüedad conducen a la misma rectificación de
los excesos platónicos (Arnobio, Diógenes Laercio, etc).
7o.-La Atlántida se basa en las tribus libias del lago Tritón
(Golfo de Gabés o Chat-el-Yerib) junto a los contrafuertes del Atlás,
que eran frecuentados por los fenicios, quienes llevaron allí su len-

�22

La Atlántida Castigada

Univenidad

gua y su cultura. En Platón, queda, como p_alabra de los Atlantes,
la palabra "Gadir", término fenicio. Diodoro habla de la ciudad atlántica "Cerné", otro vocablo fenicio.
80.-Dado que un relato fenicio sea la base del texto platónico
¿ qué pudo ser este relato fenicio? ¿Novela, anales históricos? No
se sabe.
9o.-Este relato pronto es conocido en Egipto, y sobre todo en
Saís, ciudad líbica de Egipto, donde se codean egipcios, libios, fenicios, cretenses. Hacia los siglos X o IX A. C., lo traduce un narrador egipcio, añadiendo episodios y tratan&lt;lo de envejecer el relato
a la moda de la novelística de entonces. Lo sitúa en tiempo de Horus, hijo de Isis. Y así lo recibe Platón, lo que explica que el hecho
se sitúe 9000 años antes del viaje de Solón por Egipto.
100.-Este relato era una glorificación de los occidentales: era
grato a la gente de Saís, tan occidentalizada en sus formas de vida.
Allí tienden a mezclarse ya lo extraño y lo propio. Cuando, por 600
A. C., Necao II, de la dinastía saíta, reconstruye la marina egipcia
y decide que se emprenda el periplo de Africa, reaparece la vetusta
narración. Tal vez entonces se 'la traduce al griego, y de aquí proviene la tradición de Dionisio de Mileto, que conserva resabios egipcios
y sirve a Diodoro de fundamento.
llo.-Hacia 569, Salón oye el relato en Egipto, de boca de un
sacerdote saíta, que había sido contemporáneo de Necao II. Como
la historia se sitúa por la región del Atlas, Solón le llamó Atlántida
a la tierra en cuestión. Sus papeles fueron heredados por Platón dos
siglos más· tarde, y éste los usó en los diálogos filosóficos-el Tuneo
y el Critias-embelleciendo por su cuenta la historia con rasgos que,
según Plutarco, no estaban en sus fuentes.-La tradición, primero
fenicia, luego egipcio-libia, refundida más tarde en griego, da cómo
fruto una Atlántida prestigiosa que, aunque fundada en la historia,
adquiere indecisiones y encantos de leyenda.
De paso, otra prueba para la tesis fenicia: la frecuencia del número "siete" en todo este ciclo legendario: 'Centilia es isla de Siete
Ciudades, poblada por siete sacerdotes. San Balandrán (transforma-

'

23

ción ulterior de esta leyenda) permanecerá siete años en su isla. occidental de los pájaros. El número siete ·es sagrado entre los semitas. El verbo "prestar juramento" tiene en lengua hebrea la palabra
"siete" como raíz. Abraham jura por siete corderos ante el monarca Abimelec. Los árabes daban fe a un testimonio untando siete piedras con su propia sangre. Bérard, en sus Fenicios en la Odisea, ha
reunido numerosos ejemplos. Las siete islas del Mediterráneo, en que
creían los antiguos geógrafos, sólo eran seis en realidad, sino que
ellos necesitaban redondear el número siete. Pues bien: la séptima
viene a ser la Isla de Occidente, Gezira-el-Mogreb, la Atlántida.

�Ortega y Gasset o El Poder Vitamínico de la Filosofía

25

ORTEGA Y GASSE.T O E.L PODER VITAMINICO
DE. LA FILOSOFIA*
JUAN DAVID GARCIA BACCA.

OS ENEMIGOS DEL ALMA, dice el Catecismo, son mondo, demonio y carne. Cada sistema filosófico suele tener
sus enemigos, unos por un motivo y otros por otro; se
odia, por ejemplo, al panteísmo por demoníaco, y al ma,rerialismo lo persiguen las filosofías sometidas a teologías por "mundanal", por ser demasiado de este mundo visible, tangíble, material.
Los enemigos específicos que odian a Ortega y Gasset, y su peculiarísima manera de filosofar, sienten inquina hacia él porque es
un sístema con ca.me, de carne viviente, seductora, graciosamente esplendorosa, incitante y tentadora cual la de la mujer más bella.
Filosofía de la vida es el tipo de filosofía más enemiga y terrible que al tipo de filosofar con alma intelectiva, con Razón pura,
y aun con Rawn histórica, le acaba de salir en el área de la filosofía occidental. Y su máximo paladín, aunque no se lo haya reconocido justicieramente hasta ahora, es nuestro Ortega y Gasset.
No es menester decir 9.ue ciertos filósofos, a servicio de la teología, no ven en él más que una tentación a evitar, y el miedo íntimo, inconfesable para ellos mísmos, de ser tentados y de caer en
ese tipo maravilloso de filosofar que es hacerlo con vida, con carne,

* Nota: Plan
general de un trabajo sobre Ortega y Gasset, de la obra "Nueve f"6sofoa
contempOTáneos con sus temas'', próxima a publicarse.
"Primiciasº' para la Revista "Universidad". de Nuevo León.

�Z6

27

Univeriidad

Ortega y Gasset o El Poder Vitamínico de la Filosofía

hace que no vean nada, que pierdan la cabeza,--como dicen, y es
verdad, sucede a los que domina el miedo.

menos que de Platón-, aventarlos con el soplo del es_píritu Y ~ejar
que vayan sedimentándose según su gravedad y densidad, segun, el
peso de sus esencias, en estratos lógicos, sistemas de categorias
ontológicas. y así Aristóteles, por más pesada y dens~ de ser ~olocará a la sustancia en lo más bajo, cual fundamento de los accidentes. y dentro de cada predicamento ocupará la bas~ la diferencia e:3pecífica estratificándose a niveles más altos los generos, como mas
ligeros ~ desprovistos de notas y caracteres, y como máxima~ente
ligero ocupará el nivel superior el concepto de ser, lo "Unbes~t.e
einfaches Unmittelba.res", de Hegel; lo Inmediato indeterminado mcomplejo.

Voy a enumerar brevemente algunos de los caracteres más distintivos del tipo de filosofar de Ortega, frente al clásico.
1. Estratigrafía vivient.e del Hombre.
Si por un proceso temible, pero físicamente posible, pudiéramos
reducir el cuerpo humano a sus moléculas y átomos, y aventando
cuidadosa y científicamente sus elementos los dejáramos sedimentarse, encontraríamos, al cabo de un tiempo, que se habían dispuesto de modo que los más pesados ocuparan el nivel inferior, y los más
ligeros de peso el superior. O como ~e dice técnicamente: sus alturas o niveles estarían en razón inversa de su peso específico.
En tal caso, el equilibrio físico de tal conjunto de elementos eg
un máximo, como demuestra la física ; pero la estructura es tan simple y homogénea, la ley que la impone resulta tan monótona. e insignificante que por nada querríamos, los vivientes , que nuestra vida, corporal y espiritual, estuviera ordenada por estratos, regidos en
su disposición según ley parecida: altura inversa a densidad.
La vida sensible, la carne real, ha comenzado valientemente por
invertir tal orden estratigráfico natural dentro del universo gravitatorio en que vivimos. Y, para no ir más lejos en caza de ejemplos,
la cabeza con que pienso y con que están pensando mis lectores está colocada, a pesar de su peso máximo, en la máxima altura, en
contravención flagrante de las leyes físicas dejadas a sus anchas.
La organización vital prefiere la inestabilidad, o como dice la
física, estados de máxima energía pot.encial en los que, con un pequeño, casi infinitesimal empujón, se desencadena la energía actual,
directamente aprovechable para la vida.
Pues bien, aunque parezca vergüenza decirlo, la vida intelectual
se ha propuesto hasta ahora, al hacer filosofía, deshacer, analizar
hasta el limite los constitutivos de todos los seres, reducirlos a átomos ideales,-y esto de átomo _ideal o idea atómica es frase nada

Tal ha sido el ideal o norma suprema de la constitución de la
filosofía en plan clásico, desde Platón a Husserl_: disponer las ideas,
y las esencias de las cosas, por orden estratigráfico ló~co, ~or orden de menos universal (más pesado o concreto) a mas umversal
(menor número de notas), de más formal (menos contenido) a más
concreto (fusión con más aspectos heterogéneos), Universal-particular, general-especial, formai-concreto: he aquí la ley f~osófica correspondiente a la vulgar física de altura inversa a derundad. ~ para conseguir semejante estratificación ha sido menester reducir todo a polvo: definir, dividir, analizar, aventarlo, y dejar que se pos:
por su orden de peso de ser, de número de notas. Y es claro que s1
la vida se viera forzada por un universo físico desconsiderado y brutal a tener que estratificar sus elementos.~! carbono, el hidrógeno, el oxígeno, el hierro, el azufre-, según orden de densidades y
a tenor de la norma de energía potencial mínima o equilibrio máximo, toda organización vital, todo tipo de cuerpo viviente, resultaría
imposible. La vida sería asesinada radicalmente por la física.
Pues bien: la r aíz honda por la cual apenas si se puede hablar
con sentido de vida intelectual, no obstante los siglos y siglos que
lleva funcionando la inteligencia, se halla en que la razón se ha colocado en plan de pulverizar el universo, aventarlo con soplos del
espíritu, con aire de lógica, con cernederas de abstracción, y dejar
que las cosas tomen "su" nivel; el entitativo, el de sus densidades
de ser. Ortega Gasset, con plena conciencia, con conciencia vital, vi-

�•

28

29

Universidad

Ortega y Gasset o El Poder Vitamínico de la Filosofía

viente y vivida, comienza, como veremos, por no dejar que las ideas
y esencias se posen y sedimenten según sus densidades de ser, sus
pesos específicos entitativos. Ortega organiza. las ideas en virtud de
la vida. Y es claro que el orden vital de las ideas y de las cosas no
puede corresponder al orden de las cosas mismas y de las ideas.

En resumen programático: la estratigrafía ~viente del ~omb~e
es la primera faena de una Razón vital a servicio de una filosofia
de la Vida. y para contraposición expondremos, al llegar ~u. mo~ento, la estratigrafía raciona), que la Razón,- pura o no, clasica siempre-, imponía al filosofar.

La escolástica distinguió entre ordo generationis,-orden con
que vienen al mundo y se presentan en el tiempo las cosas-, y ordo
rei, orden de las cosas mismas o esencias o ideas--; pero no sospechó que se diera un ordo vitae, un orden vital, que dispusiera a su
manera esencias y cosas, y trocara, para decirlo metafóricamente,
la química inorgánica de esencias y cosas en química orgánica intelectual, en química orgánica vital, tomando vida en toda su amplitud.
Tal es la faena, clarísimamente vista por Ortega, y en no pequeños trozos realizada con un cúmulo tal de "vit.aminas", de incitantes, de hormonas ideológicas, que, como creo llegaré a mostrar, puede darse a la filosofía de nuestro Ortega el subtítulo "Ortega, o el
poder vit.a.mínico de la Filosofía".
Ortega ha tenido plena conciencia de que este su intento vital
o atentado contra toda física o lógica de la vida distaba años y años
de luz, parsecs y más parsecs, aun de la razón histórica de Dilthey.
''La idea de la r a z ó n vital representa., en el problema de la. vida, un nivel más elevado que la idea de la razón h i s t ó r i e a. ,
donde Dilthey se quedó" (Ortega, Guillermo Dilthey y la idea de la
vida, pg. 125 edic. Teoría de Andalucía y otros ensayos. 1944, Madrid). Y veremos que, en efecto, la sedimentación que impone a las
cosas reales e ideales una razón histórica no permite a la vida desarrollar plenariamente sus vivencias y haciendas interiores, hacer de
todo víveres para sí. Sólo la razón vital, según el plan esbozado por
Ortega, es capaz de dejar a la vida tomar su sedimentación propia,
organizar todo, no en forma de ''Vida invertebrada", sino de vida
especificada y especificable en siempre nuevas especies, ninguna definitiva.
En fin, que este punto se declarará a continuación más largamente con textos del propio Ortega.

2. Sismografía vital. Vulcanismo vital

Durante ciertas épocas geológicas, más tranquilas, se fueron sedimentando los materiales por su or den de densidad, dando lugar a
esa serie de estratos conocidos por la t ectónica. Llegó, con todo, un
momento muchos en realidad, en que la energía interior de la tierra
sintió, p~r decirlo así, hacérsele pesada t anta ·e stratificación ordenada tal sistema de pesos, de más pesados a menos pesados, que se
le h;bían ido viniendo suavemente, largamente, insidiosamente enci•
ma por millones y millones de años. Erupciones volcánicas, ~acrosismos espantosos, hundimientos, impusieron a la faz de la tierra y
al orden de estratos cortes, inversiones, desplazamientos que la geología ha recogido cuidadosamente, no podré decir que "para :jemplo", pues nadie hubiera creído deber tomar ejemplo de semeJantes
c:i.taclismos, para explicar, pongo por caso, qué es la vida.
No fuera, por cierto, pequeño y original avance en la Filosofía
ae la vida, o interpretación vital de la Filosofía, haber llegado a dis•
ti.nguir y preferir a estratigrafía lógica o racional pura estratigra•
fh vital, impuesta por la r azón vital (Punto 1). Estuviera entonces
la vida muy en paz consigo misma, muy presa de "estructuras fijas
y determinadas" que representan "una vitalidad mecanizada, secundaria", como explica sutilmente Ortega en Biología. r Pedagj)gía
(Obras completas, vol. I, pg. 340 ss. citaré según la edición de 1943,
dos . vol. Madrid).
"La vida organizante es la vida primaria y radical" (ibid. pg.
345 ). Pues bien: la vida superior no puede quedar presa de ningún

sistema de ideas o de valores, como lo queda necesariamente la vida
inferior.
"El plasma viviente, al crear el órgano específico, c-.onquista al-

�31

Universidad

Ortega y Gasset o El Poder Vitamínico de la Filosofía

gunas ventajas, a cambio de quedar en parte prisionero de su obra,
agarrotado por su invención. Si tras el funcionamiento de los órganos no quedase latiendo insumisa la vitalidad primigenia, in.mecanizada, inespecializada, el organismo, cuanto más complicado, seria
menos apto para subsistir". (Ortega, ibid. pg. 342).

de cuando en cuando, de época en época, reabsorbe hasta la forma
de semilla todos los órganos y funciones,-y no solamente pierde algunos--, y después, en imprevisible primavera, se despliega en nueva especie de órganos y funciones.

30

Pues bien: la vida superior posee la cualidad inestimable de no
poder quedar, ni en parte, prisionera y agarrotada de sus invenciones o inventos que son los conceptos, los valores, los hábitos. El
entendimiento es amiboide. Puede llegar a adquirir esas formas, al
parecer, definidas y definitivas de tipos de concepción del universo,
ciencias diversas, mundos de valores; pero puede, con imperdible ~
indesarraigable podar, dar al traste y deshacerse de tales tinglados, quedarse in puris naturalibus, en estado de inmediación indeterminada e incompleja, en puro ser, capaz, con todo, de complicarse la vida en todos los sentidos de la palabra, complicársela aun con
sistemas científicos, filosóficos, religiosos, determinarse y diferenciarse dándose mil órganos de tipos de definir, dividir, analizar, deducir, experimentar, y colocarse a diversas distancias de los objetos,-percepción, representación, mención, (como explicara delicadísimamente Ortega en "Conciencia, objeto y las tres distancias de
éste". pg. 160-165).

Ortega enumerará como componentes permanentes, por puramente vitales y vivaces, de la vida, "los ímpetus originarios de la
psique, como son el coraje y la curiosidad, el amor y el odio, la agilidad intelectual, el afán de gozar y triunfar, la confianza en sí y en
• el mundo, la imaginación, la memoria". "Estas funciones espontáneas
de la psique, previas a toda cristalización en aparatos y operaciones
específicas, son la raíz de la existencia personal". (pg. 343 ob. cit.).
Pues bien: así como el naturalista quedaría desconcertado si viera que en cierta época todas las plantas revierten a la raíz de su raíz,
a estado de semilla, y después, en otra época, renacen a neuvas especies, tal prodigio de vida realiza la vida superior de cuando en
cuando; y los especificados, los petrificados, los anquilosados ya, temen por los que tales transformaciones sufren y créenlos errados,
descaminados, falsos o falsarios, históricos. ¡Infelices que sólo pueden vivir de una manera y en una especie!

Podrá ser que cada tipo de vida, que cada generación, que cada
época tenga que darse ciertos órganos intelectuales, morales, religiosos, sociales . . . fijos y característicos de los cuales, a primera
vista, quede prisionera, y que la definirían como un cierto anima]
histórico,-griego, romano, medieval, renacentista ... - ; pero aun
en el caso peor de que la vida histórica tenga que darse ciertos órganos específicos suyos para cada época, la vida en cuanto tal, la
vida humana, queda siempre con la radical capacidad de deshacerse
de tales órganos, de volverse amiba vital. de desdiferenciarse, tornando al estado _de natura naturans (pg. 344).

Ahora bien: es claro que cada tipo de vida se da a sí misma
una cierta organización, una determinada especie intelectual, moral,
religiosa, social, económica . . . ; y que, de consiguiente, por ser efectos de la vida presentarán una organización peculiar, no precisamente la pura y simplemente lógica o entitativa, la que tuvieran las cosas, -ideas, valores, seres--, dejados a sí mismo. Empero todo cambio de tipo de vida supondrá una cierta clase de terremoto, de sismo,
de inversión cuando menos del orden de las estructuras anteriores,
con creación de nuevos estados y disposiciones. La historia nos pe:.-mitirá conjeturar por tales inversiones en la estratigrafía ruúmica
la intensidad y tipo del terremoto vital, del vulcanismo biológico que
les dió origen.

De esta capacidad inagotable de autorreabsorción procede, en
su última raíz, la historia, y el que el hombre sea historia y no pueda tener esencia. (Cf. Ortega, ''Guillermo Dilthey y la Idea de la
Vida'', pg. 136 edic. cit.). Planta tan maravillosa y nunca vista que

La exposición que voy, pues, a hacer de Orteg'l, comprenderá
tres puntos:
A) Estratigrafía entitativa o lógica, como tipo inanimado o avital de ordenar el universo. Y servirá de tipo de comparación.

�32

Universidad

33

La Nueva Universidad ,

B) Estratigrafía vital general.
C) Sismografía vital o historia de la Vida.

Y no es menester advertir que la primera estratigrafía intenta
hacerla la Razón pura; la segunda y sus deformaciones, la razón
,ital, de la que resulta órgano secundario, disimuladamente tendiente a imponer estratigrafía lógica, la razón histórica diltheyana.

•

LA NUEVA UNIVERSIDAD
ENRIQUE C. LIVAS

A sola enunciación del tema puede provocar reacción. El
término "Universidad", que sugiere universalidad, no ha
sido siempre bien comprendido ni aplicado en sus justos
alcances. Las diversas etapas de la historia humana han
influído poderosamente en el funcionamiento de las Universidades;
mucho más de lo que éstas debieron influir en el hombre y mucho
más aún de lo muy poco que en realidad influyeron sobre éste. ¿Cuáles son las causas de este fenómeno? ¿Cuáles sus manifestaciones?
Tratemos de analizar los factores que concurren en el problema que
en sí constituyen las Universidades.
Toda institución de este tipo tiene-o debe tener-un programa,
medios para realizarlo y medio donde realizarlo. Creemos que un
examen de estos tres factores podría arrojar alguna luz y a ello se
dirigirá nuestro primer esfuerzo.
Los programas universitarios han sido casi ·siempre y en casi
todos los rumbos del globo, una prueba notoria del egoísmo humano. Su meta principal y su producción más voluminosa se encuentran en el campo de las profesiones llamadas liberales-que ya van
dejando de serlo--; es decir, allí donde el hombre puede desenvolverse económicamente gracias al patrimonio intelectual o de capacitación obtenido en las aulas, pero sin dejar-al menos la generalidad-huella ostensible de su paso u obra de verdadera trascendencia humana. La Universidad enseña al hombre a trabajar en Medici-

�La Nue.v a Universidad

&gt;4

Universidad

na en Derecho en Ingeniería en Química, en Economía, etc. Y éste,
un~ vez incorp~rado a la vida profesional, tiene una aspiración dominante-obtener riqueza material-alrededor de la cual o en fm;·
ción de la cual aparecen otras, como apéndices. A veces imparte _catedras, sustenta conferencias, acepta puestos directivos en instituciones de enseñanza, etc.; pero todo, la mayor parte de _las_ ve~~s,
porque ayuda en mayor o menor escala ~ satisfacer la _mclinacion
principal, en virtud del prestigio 4 u ºP?z:-urudades de _trabaJO que proporciona. Lo anterior se advierte facilmente mediante un somero
examen de la situación económica y social de casi todos los que adquirieron en la Universidad una disciplina científica; econ~~camente, pocas veces se ven precisados a abandonar su profesion; en 1~
social excepcionalmente se entregan a otra causa que no sea adqmrir m~dios de superación económica. ¿Por qué acontece esto? Porque
las universidades, una vez proporcionada al alumno la enseñanza
relativa a la profesión escogida, dan por terminada su misión direc•
ta respecto del estudiante y le entregan, mediante las_ ~ruebas ~ trámites de rigor, el título que le faculta para su funcion profesional,
libre y egoísta.
Son pocas - muy señaladas excepciones - las instituciones que
procuran imbuir en los que están a punto de adquirir un titulo profesional, una conciencia humana integral que les permita sentir que
su salida de las aulas sólo significa el principio de una etapa de responsabilidades supremas. Porque deben ser consideradas así, supremas, las responsabilidades de~ que ha dedicado su vida al estu~io.
En nuestro continente, corresponde al ilustre Alfredo L. Palacios
(1)-en cuyo haber está el haber sido hostilizado por los regímenes
militaristas que en los últimos años ha padecido Argentina - el
honor de haber ideado el procedimiento para corregir tal situación.
Al pragmatismo reinante en el universitario y con miras a lograr una
auténtica unidad espiritual al amparo de las esencias ecuménicas de
la cultura, ha opuesto el educador argentino un sistema de nobles
tendencias, consistente en cursos generales sobre las grandes etapas de la cultura y cursos optativos sobre problemas sociales y fi(1) Al!redo L. Palru:ios.-ESPIIUTU Y TECNICA EN LA UNIVERSIDAD, Universidad
•Nacional de [á Plata. La Plata, R ep. Argentina, 1MS.

losóficos de América, problemas de conducta social, formas y evolución del pensamiento científico y figuras ejemplares de la cultura en
el continente. Estos cursos-el general y el optativo-son obligatorios y en ellos debe ser aprobado el alumno para considerarse con
derecho a solicitar sus pruebas finales de carácter profesional. La
bondad de tal medida se comprende fácilmente tras de una breve
reflexión: ¿ pueden tener las mismas ideas sobre problemas sociales,
filosóficos, políticos, etc., el que pasó su juventud estudiando ciencias exactas, el que la empleó en hurgar en los campos de las ciencias médicas y el que buscó las normas de la justicia en los textos
de Derecho? Evidentemente, no. Sólo cuando fueron jóvenes, muy
jóvenes, recibieron una breve enseñanza común sobre historia y materia filosófica; pero esta enseñanza difícilmente puede arraigar en
la conciencia en forma de unidad, cuando es impartida en una época
inestable y turbulenta de la vida. Y sucede que al transcurrir los
años y a medida que el universitario va transformándose en hombre, van disgregándose los grupos, separándose según sus inclinaciones profesionales y en la mente de todos van integrándose conceptos sociales y filosóficos diversos, según el medio en que cada grupo se desenvuelve. Esto es peligroso y es ilógico. La nueva Universidad debe seguir el ejemplo de la Universidad Nacional de la Plata y
lograr la verdadera unidad espiritual de sus hijos, reuniéndolos en
cursos generales como los señalados, antes de lanzarlos a ejercer su
profesión; ésta será en ellos más digna y menos utilitaria y, por lo
mismo, una fuente de armonía en la convivencia humana, en vez de
ser sólo un medio de lucha, como suele acontecer.
Señalábamos un segundo factor: los medios para realizar los
programas universitarios. He aquí un punto básico y medular en
¿l asunto que nos ocupa. Si exceptuamos a las Uníversidades Norteamericanas, podríamos decir que la Universidad en general, es decir, en todo el mundo, es una institución en donde corren parejas
la grandeza de su misión y la pobreza de sus medios para realizarla. Esto puede decirse de todas las instituciones oficiales de enseñanza, no sólo de las de ca~cter superior. El mundo tiene, desde
siglos atrás, esta terrible lacra cual si fuera una sentencia: el que
enseña, lo hará por de~eo de ~nseñar y amor a la juvel!.tud y no de-

�36

Uilivenidad
La Nueva Universidad

37

be esperar por ello justa recompensa; además, los recursos para. la

objetivación de la enseñanza serán siempre limitados. Y es bien
sabido que el deseo de enseñar y el amor a. la juventud no son característica de nuestro tiempo. Esto conduce a que el maestro desempeñe su función en condiciones de pobreza y en medios exiguos; no
puede entregarse; no puede darse íntegramente a su misión porque
vive, generalmente, en el desamparo; y ello es, inevitablemente, un
gravísimo mal cuya desaparición exige un sacrificio de parte de las
fuerzas económicas que sostienen a las universidades. Estas deben
ser en lo futuro-y más que nunca-ricas, muy ricas; de lo contrario, seguirán contribuyendo a forjar hombres que sólo lo serán para
sí mismos, circunstancia ésta que aumenta lamentablemente la predisposición que el hombre tiene para luchar contra el hombre.
La quietud que proporcionan los grandes laboratorios de investigación, las grandes bibliotecas y los buenos maestros, harán del
nuevo universitario un verdadero hombre de paz, que es lo que por
hoy parece que no existe, en ningún rincón de la tierra. La paz definitiva de este mundo que acaba de mostrarse a la historia como
un enorme abceso de la humanidad, sólo será cuando las universidades (y repito, no sólo ellas, sino todas las instituciones de enseñanza, que algún día formarán parte de ellas) sean ricas y puedan
forjar hombre que puedan manejar noblemente a los pueblos.
Señalábamos, en tercer término, el medio donde la universidad
desarrolle su programa. El paii.orama actual es de una desolación
tremenda: la fuerza erigida en derecho, en virtud de una horrible
inversión del sentido humano de la justicia; el vicio superando a la
virtud, que ha pasado a la categoría de joya inaccesible; las promesas de los hombres y los tratados entre los pueblos, motivo de la más
impúdica de las apostasías; la lucha por la riqueza, como un eldorado que todo mundo busca con afán, aún a costa de su propia existencia (los atropellos iniciales de los nazi-fascistas, en esta última
guerra, fueron posibles gracias a compras fabulosas a los países llamados demócratas). En suma, "la humanidad se ha puesto en el pellejo del caos", según atinada expresión de Juan Larrea. (2).
(2) Juan Larrea.--CUADERNOS AMERICANOS, V, 4, 1948.

Alguna vez habíamos escrito (3) que la lucha mundíal reciente no era precisamente por mercados, como se díjo insistentemente de la de 1914-18; señalábamos que en ella se jugaban los rumbos
nuevos de la especie humana en esta disyuntiva: o prevalecen las
libertades humanas y los valores básicos de la cultura, o éstos se
sintetizan en la fuerza convertida en derecho. Mas examinando la
situación ahora, después de haberse impuesto con lujo de fuerza apocalíptica el poder de aquellos que lucharon por el triunfo del primer
enunciado de la disyuntiva, ha acontecido que nos invade una gran
desazón y nuevos temores nos inquietan. Los que alinearon juntos
en la contienda, luchan ahora entre sí y se lanzan, diplomáticamente, toda clase de improperios; se miran con el mismo recel0--0 más
recelosamente aún-que el que se demostró respecto de los "enviados de paz" del Japón, en vísperas de lo de Pearl Harbor; los que
fueron defendidos por débiles y cuya libertad y derechos se buscaban, son ahora más débiles y menos libres; uno que fué aclamado
como paladín de las libertades humanas-Churchill-, es ahora acusado de pillo y de apóstata (¿ con razón? ¿sin razón?) ; las fuerzas
económicas más poderosas del mundo, como dueñas que son de la
prensa de casi todo el mundo, ~larman a toda hora al mundo, para
justificar y explicar su voracidad en los mercados. En fin, tal diríase como si se tratara de una batalla descomunal entre villanos gigantes que luchan desaforadamente por impone.r su fuerza a costa
de los pequeños y de los desforzados.
"No hay que esperar que después de la guerra resplandezca el
espíritu-escribió Raúl Rangel Frías (4)-si en la guerra misma no
iluminamos apasionadamente nuestro esfuerzo". Y he aquí que el
espíritu no ha resplandecido, según los acontecimientos últimos en
tantas y tantas Juntas y Conferencias celebradas entre las Naciones Unidas. No ha resplandecido, decimos, porque no están espiritualmente unidas las naciones cuyo esfuerzo conjunto venció a los
totalitarios agresores; y no están unidos en espíritu, quizá porque
el fragor de la gran batalla iluminó sólo los cuerpos mutila.dos, los
(3) E . C. Livas.- LA UNIVERSIDAD, SU MISION Y SU MARCHA.-Publicaciones del Departamento d e Acción Social Universitaria.-Monterrey, 1944.
(-1) Raúl Rangel F rías.-"UNIVERSIDAD", No. L 1942.

�Universidad

cadáveres, la tierra, mas no iluminó con sana pasión el esfuerzo.
¿Por qué? Creemos que ello se debe a que hubo hombres aptos para
promover, para dirigir y para terminar-¡que así sea!-la matanza
de los hombres; pero no los hubo para iluminar la conciencia con
la verdad. Si los hubiera habido, no habríamos asistido a esos espectáculos de inaudita farsa que fueron las inmolaciones de España, de China y de Abisinia, ante la estólida complacencia y serena
contemplación de los mejores cerebros del mundo.
En este medio tan poco propicio para que los hombres se comprendan, en el seno de este hedor de espíritu corrompido, con vapores de sangre-que aún no se disipan-azotando la paz del género
humano, ¿podrá la Universidad continuar preparando simplemente
técnicos y profesionistas para cumplir su misión? ¿ sentirá que sus
anhelos son satisfechos, sin entrar virilmente en el espíritu del hombre y sin obligarle a que intervenga para romper "el pellejo del caos"
en que se ha metido la humanidad? Nunca, nunca. La nueva l.Tniversidad debe excitar a los que a ella acuden en busca de luz, a participar directamente en la marcha de todos los pueblos; debe lanzar su producción humana con rumbos definidos de unidad verdadera en el espíritu; y ésta sólo puede lograrse mediante la participación efectiva de los universitarios en el manejo del Estado, que se
ha encargado, aquí y allá, de envenenar con su ejemplo el espíritu
del hombre.
Propugnar el establecimiento de rumbos menós unilaterales y
utilitarios, orientados más hacia la universalidad en el conocimiento; luchar por un enriquecimiento constante y progresivo de su
patrimonio, para poder ampliar sus radios de acción sobre el espíritu; denunciar las mentiras del mundo y participar en la dirección
de los asuntos públicos, por medio de hombres preparados para ello
y luchar porque no haya pueblos sojuzgados en un solo rincón de
la tierra: tal es, en nuestra opinión, la incumbencia de la nueva
Universidad. ·

•

L

E.

T RA5

�•

UMBRAL DE LA MUERTE
Pedro GARFJAS

�Letras

I
Sin otra compañía
que la palabra que balbucea su sentido,
con la frente apagada y el alma en agonía,
sin aguas que alimenten mi vista ni mi oído ...
Las cosas han perdido
su color y su forma, la luz su melodía
y el mundo de los astros su perenne latido
que es corazón de Dios y radiante ufanía.
Anegado en silencio yo silencio segrego.
Lo que es ya no existe; lo que fué no ha nacido.
Ni un resquicio siquiera para el último ruego.
Vivo y muerto a la vez, alerta y ciego,
sin armas ni herramientas, que las hurtó el olvido
¡aún quiero interpretar este inmortal sosiego!

43

�Universidad

Letras

II

III

De tí, silencio, nacen
la paz de dulces venas, las solitarias naves.
Sobre tu tierno césped siglos y mundos yacen
sin perturbar el vuelo de sus briznas suaves.

Isla petrificada sin árboles ni céspedes
desentrañado mar de retenido aliento
aire deshabitado de musicales huéspedes
y cielo riguroso de gris y duro acento.

De tí nace la espuma
que no golpea el hombro de la sufrida piedra,
de tí la blanca bruma
que eleva al cielo su implorante yelilra.

_Listo el salto del alma por el ágil vacío
rumbo firme a la nada:
blanca la mente, negra la vista, azul el frío
y erguidos ante Di~s el miedo y la mirada.

Los pájaros sin ramas y sin nido
cantan gloriosamente en tu abrigado
seno de vieja madre comprensiva.
La sangre sin calor y sin latido
fluyendo por tu valle soterrado
cultiva en viva luz su siempreviva.

Ni el viento de tus barbas precipita mi paso
ni lo contiene el monte de tu implacable frente.
Aquí estoy, aquí estaba ya cuando tu naciste.
En unánime vuelo van mi aurora y mi ocaso.
Como estatua de sal te miro fijamente
porque tu eres mi Dios y yo estoy triste.

�46

Universidad

IV
Para mi nuca un monte, para mi cuerpo un llano,
ríos para mis brazos, mares para mi aliento.
Tendido como un tronco en el arcano
suspendo el corazón y el pensamiento.
Cuántos siglos viví con este anhelo
de tumbarme a lo largo de mi vida
hasta tocar con la mirada el cielo
y con los pies la sombra enternecida.
Flotar suave por el tiempo inerte
olvidándome lento de mí mismo
hasta sentirme transparente y hueco.
Traspasar los umbrales de la muerte
y hundirme poco a poco en el abismo
sin fondo, sin orillas y sin eco.

CIE N C I A

�49

Apuntes de Fitopatología

APUNTES DE FITOPATOLOGIA
Dr. JEANNOT STERN, del Instituto de

Investigaciones Cientfficas.

NOTA DEL AUTOR
El trabajo que a continuación se presenta forma parte, como capítulo primero, de unos apuntes que se están preparando en el Instituto de Investigaciones Científicas de la Universidad de Nuevo
León.

.

El pequeño libro está proyectado para servir de texto a los estudiantes de Química Agrícola de la Facultad de Ciencias Químicas,
o a los Profesores que piensan tomar cursos de especialización en el
ramo de Biología y que por falta de publicaciones adecuadas en español, tienen que recurrír a libros en idiomas extranjeros.
No se ha buscado hacer un trabajo con pretensiones de originalidad, sino al contrario en el plan trazado se ha seguido el camino
de muchas publicaciones europeas y norteamericanas, y sólo en la
parte descriptiva se ha dado mayor realce a las Enfermedades de los
Cítricos existentes en el Estado de Nuevo León.

�Apuntes de Fitopatología

51

CAPITULO I
Objetó de la Disciplina y Generalidades
ENTRO del amplio conjunto de las Ciencias Naturales, la
Fitopatología, como se desprende de su nombre, tiene por
objeto el estudio de las enfermedades de las plantas.
Esta subdisciplina de la Botánica requiere los conocimientos, tanto de esta ciencia, como de la Microbiología, Micología y de
una parte de la Zoología.
·

1

No obstante, se acP.pta para la Fitopatología un campo de acción
más restringido, haciendo caso omiso de los estragos causados por
los represntantes del reino animal, como arácnidos, insecto y animales superiores, reservándolo únicamente para los fenómenos producidos por hongos, bacterias, virus filtrantes, plantas parásitas superiores y a.gentes no parasitarios.
Esta división poco lógica en sí misma carece, como todas las
clasificaciones artificiales (en verdad cualquier clasificación es artificial), de fronteras bien definidas y muchas veces en el desarrollo
de una enfermedad intervienen organismos pertenecientes a los dos
reinos biológicos, entrelazándose su actividad en tal forma, que una
separación resulta prácticamente absurda.
Por ejemplo, en las enfermedades producidas por los virus filtrantes, hay casi siempre un vector animal, y sería tan poco lógico

�52

Universidad

estudiar un virus sin su transmisor correspondiente, como eliminar
de la malariología el papel desempeñado por los Anopheles.
Tenemos también otros organismos pertenecientes al Reino animal como algunos protozoarios y nemátodos, capaces de producir
'
.
,
en las plantas superiores enfermedades con una smtomatolog1a muy
parecida a la observada en los ataques de hongos y bacterias, y un
estudio diferencial de estas enfermedades no puede ni debe eliminarse del radio de acción de la Fitopatología.
Desde que la humanidad se dedicó a la Agricultura, el hombre
tuvo que tropezar con los fenómenos que mermapan sus cosechas, y
empezó naturalmente a buscar el remedio para los mismos; pero siendo sus conocimientos rudimentarios y deficientes, la interpretación
de sus observaciones resultaba casi siempre equivocada.
No pudiendo entender el mecanismo complicado de estos fenómenos, el método para contrarrestarlos en las sociedades primitivas no
pasaba de rezos y oraciones. Por ejemplo, encontramos en la Biblia
párrafos relacionados con la plaga de la langosta en Egipto y Palestina (Segundo libro de Moisés, 8 y 10), (Primer libro de Reyes, cap.
8, inc. 37), recomendando como único remedio unas plegarias especiales. Los Romanos hasta principios de la era cristiana, adoraban
y temían a una deidad especial (Róbigo), a la cual se atribuía la aparición de las royas y carbones (enfermedades fungosas en los cereales) y cada 25 de abril se festejaban las llamadas Robigalias, durante las cuales se rogaba a este "dios" de abstenerse de la infección de
los campos.
Sin embargo, Plinio en su Historia Natural (libros 17 y 18) mencionaba ya medidas más "terrenales" para el combate de estas enfermedades.
Aconseja sumergir las semillas antes de la siembra, en agua,
orina o vino, (tratamiento húmedo) o mezclarlas con hojas molidas
de ciprés (tratamiento seco) .
El Imperio Romano tenía leyes especiales para la destrucción
de insectos, principalmente de la langosta.

Apuntes de Fitopatología

53

Dejando a un lado la Edad Media, durante la cual la humanidad
volvió al sistema de rezos y plegarias, no pueden encontrarse métodos
adecuados para el control de algunas enfermedades de las plantas,
antes de la mitad del Siglo XVII. Sin embargo, estos procedimientos
han sido descubiertos casi siempre casualmente, por desconocer los
investigadores tanto el mecanismo d.e las enfermedades de las plantas como los organismos responsables de éstas. Por ejemplo, todavía
en 1785, Plenck confiesa en su "Fitopatología" ignorar la causa de
las Royas y carbones. En cambio, este autor ya conocía el carácter
contagioso de estas enfermedades, y aconsejaba con justa razón como remedio efectivo la rotación de cultivos.
El adelanto de la Fitopatología en los dos últimos siglos, ha sido paralelo al de la Biología General por razones tan claras, que no
necesitan explicación alguna.
El primero en comprobar definitivamente el papel de un gran número de organismos inferiores que actúan como parásitos de plantas,
fué De Bary, un insigne botánico alemán (Principios y mitad del siglo
XIX). Hace 65 años más o menos, se encontró la primera bacteria parásita de una planta superior ("La Mancha de Fuego" del peral, por
Burril). Todavía más recientes son los primeros hallazgos de enfermedades producidas por los Virus Filtrantes y los Protozoarios: (56 y 18
años respectivamente). Este honor pertenece a Iwanowsky en el primer caso, y a Stahel en el segundo. (Sin embargo, muchos no reconocen estos estudios de Stahel).
Todavía queda mucho que aprender. No cabe duda de que un
gran número de trastornos, clasificados por ahora como enfermedades fisiológicas de origen desconocido y atribuídos a factores internos, deben tener una causa determinada fuera del vegetal atacado, y que se recurre a este tipo de clasificación. .sólo para ocultar
de un modo más o menos elegante, el desconoci.:itlento de las causas
verdaderas. Por ejemplo, la influencia de la falta de ciertos elementos en el suelo (Micro-elementos de la Química Agrícola Moderna),
ha permitido encontrar una explicación adecuada para ciertos fenómenos que anteriormente fueron interpretados en forma errónea.
Al mismo tiempo que se avanzaba en los conocimientos sobre

�55

Universidad

Apuntes de Fitopatología

el carácter verdadero de las enfermedades de plantas superiores, se
desarrollaron también los métodos de control, prevención y combate de las mismas. Se trata en este caso de problemas bastante complejos porque aparte del aspecto biológico, se tuvo que tomar en
cuenta la costeabilidad de los procedimientos empleados. Se comprende que nadie esté dispuesto a gastar una cantidad mayor en la
curación o prevención de enfermedades, de lo que le puede reportar
la cosecha.

que se efectúa entre la planta por un lado y la causa que la origina,
por otro.

54

Sólo en circunstancias especiales, cuando la estructura económica de una región corre peligro por la aparición de una nueva plaga o enfermedad, el E~tado puede nensar en inversiones mayores que
las posibles ganancias, con el fin de prevenir pérdidas a largo plazo.
Después de haber definido el alcance y la función de la Fitopat?lº?ª• queda por resolver otro problema, esto es, fijar las caracter1sticas de un organismo enfermo, en este caso el de una planta superior.
·
No es fácil una definición de esta indole, porque las modificaciones observadas en las plantas no permiten. muchas veces trazar las
limitaciones entre los casos t eratológicos y patológicos.
Existen distintas definiciones sobre el particular, de las cuales
se han escogido las dos siguientes que parecen ser las más acertadas
o por lo menos las más sencillas.
La primera es de Nowell, que en lugar de definir el estado patológico, describe el normal, considerando la enfermedad como ne-

gación del mismo y que se puede formular del siguiente modo:
"La Salud es un estado durante el cual todos los órganos cum:i;&gt;len con su función y actú;rn en armonia unos con otros, y la Enfermedad es un estado en q__ue no se observan estas condiciones", y la
segunda es de Brooks, que considera la Enfermedad como la pérdida del equilibrio dentro de los procesos vitales, que puede causar la
muerte prematura del individuo.
Si se consideran las enfermedades desde el punto de vista dinámico, entonces pueden presentarse como el resultado de una lucha

A este ataque la planta opone una resistencia pudiendo presentarse entonces los siguientes tres casos:
1.-La resistencia de la planta es mayor que la fuerza del ataque.
2.-La resistencia de la planta es igual a la fuerza del ataque y,
3.-La resistencia de la planta es menor que la fuerza del ataque.
Se entiende por si mismo, que sólo en el último caso se observarán-síntomas manifiestos de la enfermedad, mientras que en el segundo habrá un equilibrio inestable que podrá romperse en favor de
uno de los dos contrincantes. El resultado de la lucha en el primer
caso no necesita comentarios.
Adoptando este punto de vista, todos los métodos para combatir
las enfermedades se harían con los siguientes propósitos:
1.-Procurar aumentar la resistencia natural del organismo atacado y,
2.-Dominar la fuerza del ataque.
Solución que parece bien sencilla en teoría, pero que no siempre
puede llevarse a cabo por carecer de medios adecuados para influir
en el sentido deseado sobre cada uno de estos factores.
En relación a la resistencia de las plantas, puede decirse que las
plantas cultivadas son, por lo general, más susceptibles a las enfermedades que las silvestres, tanto porque la aglomeración artificial
de las plantas de la misma especie permite una propagación más rápida de una enfermedad, como porque durante mucho tiempo hubo
descuido en la selección de los factores de la resistencia, por atender a caracteres relacionados con un :mejor rendimiento.
Donde más puede apreciarse esta falta de resistencia es en el
caso de los monocultivos.
No debe olvidarse que un monocultivo se encuentra en condicio-

�57

Universidad

Apuntes de Fitopatología

nes anormales por haberse roto el equilibrio en la naturaleza, que
queda sustituído por una inestabilidad más o menos pronunciada.

todos los cultivos verificados en gran escala, los estragos causados
por los enemigos de las plantas representan un renglón importante.

Este nuevo estado de cosas podrá sostenerse por un tiempo relativamente largo y hasta llegar a estabilizarse a veces; sin embargo, con un cultivo de esta índole el agricultor nunca podrá estar seguro de que una enfermedad repentina no tome caracteres de una
catástrofe.

Se desprende entonces, como deducción lógica, que tanto el agri,cultor como las dependencias oficiales tienen que dedicar su atención
al problema fitosanitario, si no quieren correr el riesgo de ver mermarse las cosechas en mayor escala, y así como se calcula la cantidad necesaria del dinero para compra de abonos y las labores imprescindibles del cultivo, debe existir en el presupuesto de cada agricultor el renglón correspondiente al combate de plagas y enfermedades.

56

Hay muchos ejemplos de estas inesperadas o esperadas epifitias
que en unos cuantos años pueden causar la ruina de una región y
a veces la ruina de un país.
Los estragos que el ataque de la Hemileia vastatrix causó al fin
del siglo pasado en los cultivos de café en Ceilán, no se han olvidado
todavía. Afortunadamente, este hongo no llegó a la América o no
encontró en este Continente las condiciones favorables para su desarrollo. En cambio, otras dos enfermedades han causado enormes
trastornos económicos en la América Tropical. La primera, una enfermedad del Cacaotero, la llamada "Escoba de bruja", arruinó en
1924 la economía de la República del Ecuador, ·bajando la cosecha
de su principal producto en un 90% ; y la segunda, que ha modificado prácticamente todo el sistema del cultivo del plátano, el "Chamusco", conocido también bajo el nombre de "Sigatoka", hizo sentir sus
estragos desde Colombia hasta México en el Continente, y todo el
Archipiélago de las Antillas.
En el actual momento, una nueva enfermedad de los Cítricos,
"La Tristeza", ha invadido las huertas de algunos países de de la América del Sur (Argentina y Brasil), avanzando lentamente pero en
forma implacable en dirección al norte.
Las Epifitias (término que en la Fitopatología se utiliza para
designar el desarrollo rápido de una enfermedad cuyos estragos se
hacen patentes en un gran número de plantas, y que debe considerarse análogo a los de Epidemia y de Epizootia) del tipo citado son
afortunadamente raras, y normalmente las pérdidas de las cosechas
debidas a plagas y enfermedades, no alteran la posibilidad de una
ganancia razonable. No obstante, la estadística ha demostrado que en

Las medidas generales de prevención, control y combate ejerci-das, tanto por el Estado como por los particulares, pueden resumirse en la forma siguiente:
1.-Ataque directo a las causas de la enfermedad.
2.-Control de semillas y plantas importadas del exterior.
3.-Control de semillas y plantas dentro de una zona infectada
,del propio país, y
4.-Reproducción de variedades resistentes o inmunes.
No debe olvidarse que cualquier medida adoptada, sea por particulares, sea por instituciones oficiales, tendrá que estar basada no
.sólo en el aspecto técnico, sino también en el económico del problema.
En la mayoría de los casos, los gastos erogados para el combate y control de las enfermedades representan solamente una fracción
insignificante de los · valores que se salvan; pero a veces tanto el
agricultor como el Estado pueden encontrarse ante la disyuntiva
,de sacrificar no sólo el valor de la cosecha de uno o varios años sino
también una parte del capital invertido, si quieren seguir cultivando
un vegetal determinado; claro está que en caso como éste, no pueden existir lineamientos generales. Se necesita casi siempre un estudio concienzudo para poder precisar si la conservación de un cultivo determinado amerita los grandes sacrificios pecumarios, que se
pueden recuperar sólo a largo plazo, o si es más provechoso una sustitución rápida de la planta atacada, sea por una variedad resisten-

�58

Ooiversidad

te, sea por un vegetal distinto. En este último caso no debe olvidarse que un cambio repentino de un cultivo crea problemas psicológicos que no pueden desdeñarse en vista de que los agricultores acos•
tumbrados por años a cierta clase de labores, necesitan tiempo para
adaptarse a los requerimientos de un cultivo distinto.
Para evitar los estragos causados por las Epifitias, todos los
países civilizados han establecido un _servicio Fitosanitario que ayu•
da al agricultor en la resolución de sus problemas. Desaiortunadamente los agricultores de la América Latina recurren demasiado poco a las Oficinas respectivas, lo que les permitiría disminuir las pérdidas, muchas veces innecesarias, en sus cosechas, tomando a tiempo las medidas adecuadas.

DOCTRINA JURIDICA

�Tendencias Objetivistas en la Interpretación del Derecho

61

1lNDENCIAS OBJETIVISTAS EN LA
INTERPREJACION DEL DERECHO[!]
RAUL VALDES VILLARREAL.

N LA CONFER,ENCIA inicial de este curso monográfico,
el señor Lic. Eduardo García Máynez hizo el planteamiento del problema de la interpretación en el derecho. Puntualizó que la interpretación jurídica consiste en fijar la
significación o el sentido del derecho a través de las normas que lo
expresan; observando que existen dos orientaciones centrales, divergentes, en cuanto a cómo resolver el problema de la interpretación
jurídica: una que opta por encontrar el sentido de la norma en la
voluntad del legislador (A esta tendencia interpretativa se le ha
llamado subjetivista); la otra actitud consiste en interpretar las normas según el sentido objetivo que las mismas expresan (A este tipo
de interpretación se le ha llamado objetivista).

11

En la segunda conferencia, inmediata anterior, el señor Lic. Juan
Sánchez Navarro se refirió a los postulados y métodos interpretativos de la más importante, sin duda, de las escuelas subjetivistas, la
Escuela Tradicional Francesa, conocida por el nombre más común
de Escuela de la Exégesis, que se desarrolló principalmente durante
el siglo pasado y cuya influencia ha sido universal. Apuntaba el
conferenciante que del absolutismo monárquico, que venía de siglos
(1) Texto de la conferencia sustentada por el Lic. Ra&lt;il Valdés Villarreal el 6 de febrero
de 1946, en la Escuela de Jurisprudencia, de la Universidad Nacional Autónoma de
México, formando parte de un curso colectivo, de carácter monográfico, sobre Inter.
pretación del Derecho.

�62

Universidad

Tendencias Objetivistas en la Interpretación del Derecho

atrás, se pasó, a través de la Escuela de la Exégesis, al absolutismo
legal; la voluntad del rey fué suplantada por la voluntad de la ley.
Los exégetas redujeron el derecho a la ley y entendieron ésta como
el resultado de la voluntad del legislador. Por tanto, al condensar
~odo el orden jurídico en la ley y al constituir ésta la expresión de
la voluntad legisladora, en última instancia afirmaron un sistema
positivista estatal y absolutista de la ley. Montesquieu tomó parte
importante, como antecedente necesario, en las conclusiones de la
Escuela de la Exégesis, pues su doctrina de la división de poderes
establece la separación entre la actividad del legislador y la del juez.
Faculta al legislador solamente para elaborar las normas jurídicas
y al juez exclusivamente para aplicarlas. Por tanto, el legislador como tal, permanece en la sola elaboración de la ley, en tanto que el
juez como tal, se constriñe a la sola aplicación de la ley; y para ser
fiel a sus postulados generales, esta doctrina, que pretende garantizar el equilibrio del poder y evitar la tiranía, sostiene que el juez
debe obedecer la ley en su más fiel significación. Ya el Lic. Sánchez
Navarro en forma cabal puntualizó las bondades y las deficiencias de
esta Escuela, en su nacimiento, durante su desarrollo y finalmente
en su decadencia. La declinación de la Escuela de la Exégesis es
para nosotros el punto de partida de esta conferencia.
Podemos considerar los varios factores que, dispersos en autores e ideas, participaron, con importancia diversa, en la decadencia
de la Escuela de la Exégesis. Desde un ángulo estrictamente jurídico, las nuevas escuelas rechazan la exagerada limitación de los exégetas al reducir el derecho a la ley y, de consiguiente, censuran su
incompleta teoría de las fuentes del derecho. Por otra parte, la idea
del absolutismo de la ley sin lagunas-única forma de expresión del
derecho--manifiesta ostensible su error y muestra graves peligros
en las experiencias que ofrece el orden jurídico mismo. La ley, sola
voz del derecho, es frecuentemente insuficiente para las controversias planteadas y orilla al jurista, por tanto, a transgredir los postulados estrictos de la Escuela, so pena de realizar una labor inútil
e injusta. Por último, en los exégetas se advierte la perjudicial influencia de las orientaciones ideológicas principales del siglo XIX,
marcadamente positivistas, al considerar el derecho sólo como dere-

cho positivo. Los apuntes jusnaturalistas de esta Escuela carecen
de consistencia y no significan, en forma alguna, afirmación doctrinal digna de tomarse en cuenta. Esta limitada perspectiva tenía que
superarse por los pensadores que vinieran después, y así, a fines del
siglo XIX, con Petrone y con Stammler, se inicia la restauración de
la Filosofía del Derecho, disciplina que en nuestro siglo ha vuelto a
ocupar la gran preeminencia que le corresponde.

63

Desde otro punto de vista, los principios de autoridad-como
los entendía la Escuela que comentamos--en cierto modo entran en
crisis, con el advenimiento de nuevas ideas que tienden a ampliar
los estrechos campos del pensamiento político y del estatismo positivistas. El individualismo moderno creciente coadyuva a precipitar
la crisis de los dogmas autoritarios. Las tendencias democráticas
asimismo culminan en muchos de los Estados contemporáneos en
realidades constitucionales, y todas estas ideas encuentran un eficaz
cauce de difusión a través de nuevos medios publicitarios.
Por último, también participan en el cambio los factores y circunstancias sociales. El éxito patente del industrialismo y sus grandes consecuencias económicas y sociológicas, afirman las nuevas tendencias de reacción en contra de los cauces estrechos de la Escuela
de la Exégesis. En esta forma, de acuerdo con todas estas tendencias de renovación, aparecen con gran importancia la Escuela Histórica Alemana, primero, y después, la Escuela del Derecho Libre,
en sus muy variadas manifestaciones. Y es de hacerse notar que a
la actitud plenamente subjetivista en la interpretación del derecho
se opone antagónica, una postura decididamente objetivista, que
igual se expresa dentro del historicismo jurídico, o en los postulados
de la Escuela del Derecho Libre, o en el pensamiento objetivista axiológico de Gustavo Radbruch. A estas tesis objetivistas tendremos
que referirnos, principalmente, en esta plática.
La Escuela Histórica del Derecho nace casi sumultáneamente a
la Escuela de la Exégesis. Sin embargo, significa una actitud casi
contraria, podríamos decir, a la que aquella Escuela francesa sostenía. En Alemania, que es donde tiene su principal desarrollo, sus
eminentes sostenedores--Hugo, Puchta, Savigny, y otros no menos

!

�&amp;4

Universidad

Tendencias Objetivistas en la Interpretación del Derecho

ilustres-afirman que el derecho no es sino una resultante del espíritu del pueblo, de la conciencia popular, de un ente social individualizado que esta escuela estructura y a quien se hace creador de una
serie de fenómenos importantes de la vida social, entre ellos el derecho. Este se manifiesta esencialmente a través de su fuente más auténtica, la costumbre, y así, dentro de las ideas de la Escuela Histórica,-Savigny afirma-"El Derecho positivo sale de ese espíritu
general que anima a todos los miembros de una nación; la unidad
del Derecho se revela necesariamente a su conciencia y no es producto de la casualidad". En este sentido, la Escuela Histórica opta
por una postura opuesta al rigorismo de creación legal de la Escuela de la Exégesis, y se inclina a lo contrario, al concebir la espontánea generación del orden jurídico a través de la historia misma de
la vida social de cada pueblo.

el histórico y el sistemático. Los exégetas consideraron en rigor sólo los dos primeros, pero el tercero consiste en la más radical innovación de la Escuela Histórica, en cuanto a la interpretación de
la ley. Por medio del elemento gramatical se fija el sentido de las
palabras utilizadas en la norma para comunicar un pensamiento. El
elemento lógico conduce a descomponer l¡¡, norma de cuya interpretación se trata, en sus diversas partes. Este análisis permitirá, en la
descomposición que entraña, una mejor comprensión dé la norma
por el conocimiento de su estructura. El eJemento histórico, cuya novedad hicimos notar hace un momento, implica conducir a ese dato,
que para la Escuela Histórica es tan importante, al momento en que
la ley fué dictada, determinando la evolución operada en ella, penetrando al espíritu de sus fuentes, para convertirla en el más vivo
derecho. Por último, el elemento sistemático permite la realización
de una labor constructiva, cuando el intérprete reúne las conclusiones hasta ese momento obtenidas, para ordenarlas en el sistema del
orden jurídico al que la norma pertenece, dentro de una vasta unidad, de tal manera de comprender el senti~o de la norma en relación
con las demás que forman el sistema general.

En el tema de la interpretación, Savigny-a quien vamos siguiendo como el más distinguido exponente de estas ideas-afirma:
"La interpretación ~s una operación intelectual que tiene por objeto el reconocimiento de la ley en su verdad". Es decir, interpretar
es encontrar en la ley su auténtica significación; y continúa: "Destinada la ley a fijar una relación de derecho, expresa siempre un
pensamiento, simple o complejo, que pone esta relación de derecho
al abrigo del error o de la arbitrariedad; pero para que tal resultado se consiga en la práctica, es necesario que su espíritu sea percibido enteramente y en toda su pureza por aquellos a quienes se refiere, los cuales deben colocarse en el punto de vista del legislador, reproducir artificialmente sus operaciones y recomponer la ley en su
inteligencia".
Savigny entiende el sentido de la ley a través de la voluntad legisladora, y en este aspecto se le podría considerar como un subjetivista, aunque realmente no lo haya sido, puesto que asume que la
voluntad del legislador auténticamente recogió el acervo que le suministrara el espíritu popular, manifestándose, así, su esencia objetivista. Este insigne jurista expresa su pensamiento con mayor amplitud en relación con el derecho, al afirmar que en la interpretación
jurídica deben participar cuatro elementos: el gramatical, el lógico,

65

Las elaboraciones realizadas por los distinguidos juristas de esta Escuela han significado labor importantísima en el conocimiento
histórico del derecho. El apunte central que hacen respecto a la exigencia de conocer el derecho a través de una generación espontánea
de la conciencia popular, sin duda que merece también especial atención, puesto que el derecho no se crea ni brota en forma arbitraria, sino en mucho está conectado con la historia de una colectividad, con las necesidades y exigencias de la misma; pero, desgraciadamente, la Escuela Histórica exagera su actitud metódica e incurre, a nuestra manera de ver, en conclusiones tan unilaterales,
que por ello resultan inaceptables. En efecto, debemos notar, ·ante
todo, que esa nosión de conciencia popular es notoriamente romántica, muy difícil de captar en sus variadas manifestaciones y, desde
Juego, imposible de fijar y precisar en forma tal, de poder extraer
de ella todo el derecho. Asimismo, considerar que la costumbre constituye la fuente más auténtica y única de la expresión del derecho
es volver a un estadio inferíor de evolución. Sin duda que el derecho

�56

Universidad

Tendencias Objetivistas en la Interpretación del Derecho

así se expresa en sus fases primitivas de desenvolvimiento; pero ya
en las colectividades modernas, la ciencia y la técnica, como elementos encauzadores del orden jurídico, se imponen como datos esenciales en la elaboración del derecho. Además, su concepción de un
derecho producto siempre de la vida histórica de un pueblo conduce
a un necesario positivismo limitado, y el derecho queda reducido a
lo que sólo expresa la vida social en su espontánea generación. De
ahí, el no reconocimiento de ideales en el derecho, es decir, la negación del derecho natural, lo que en sí es un postulado implícito negativo de la Escuela. En las últimas manifestaciones de la Escuela
Histórica hay un apunte jusnaturalista, pero tan inconsistente que
no reviste la importancia que debiera en la formulación de sus principios. En suma, el historicismo jurídico conduce a un dogmatsmo
positivista.

del intérprete, condicionada sobre conceptos históricos y tendiendo
hacia el derecho natural.

La Escuela del Derecho Libre significa un novedoso movimiento de reacción en contra de todas las ideas tradicionales. Podremos
considerar sus varias manifestaciones dividiéndolas en dos fases: la
de sus precursores y la de sus realizadores. Se inicia en Alemania
y allí se desarrollan sus principales orientaciones, pero también cunde a otros países. En el período de los precursores, Ihering afirma:
"el fin es el creador de todo derecho" y así, sienta una tesis que ha
de implicar cambios importantes en el desarrollo posterior de toda la
ciencia jurídica. En efecto, Ihering critica el hermetismo de la escuela tradicional francesa y, pugnando por un fin creador del derecho, establece las bases para una ciencia jurídica de carácter teológico. Desgraciadamente, los fundamentos filosóficos de la escuela de
Ihering y sus especulaciones jurídicas se quedaron en un mezquino
utilitarismo, al considerar que el derecho sólo tiene como finalidades
proteger bienes e intereses. Sin embargo, repito, su apunte impulsa, posteriormente, el desarrollo de la ciencia jurídica.
Franz Adickes-1872---rompe lanzas en contra de la limitación
de la teoría de las fuentes del derecho en la escuela tradicional. Considera Adickes que la ley y la costumbre constituyen fuentes auténticas de expresión del Derecho, pero concluye estableciendo que la
fuente última y fundamental de todo derecho es la razón subjetiva

67

Büllow-1885--llega un poco más allá, acentuando la tendencia
emancipadora del juez. Jordan pugna igualmente por nuevos cauces,
tendientes a mayor libertad y arbitrio para el intérprete. Dernburg
se inclina a un derecho libre de orientación utilitarista, insistiendo en
anteponer la justicia social al seco sentido de la ley, y Kohler, aún
más audaz, llega a afirmar que las leyes no deben interpretarse por
la probable voluntad del legislador, sino que deben comprenderse só. lo por la naturaleza de las cosas y las necesidades del estado de la
cultura. Así, sostiene la fuerza creadora de la jurisprudencia, orientada hacia una política de la cultura, que conduce a la mayor libertad del juez.
Erlich-1888-critica con energía el dogma de la suficiencia de
la ley, considerando que el juez puede apartarse de ésta cuando las
circunstancias del caso lo exijan. Aquí encontramos, en realidad, la
primera manifestación clara y categórica del derecho libre, escuela
que más adelante trata de consagrar al juez como creador del derecho, emancipándolo de la rigidez y hermetismo de los textos. Sin
embargo, continuando hacia adelante en el desarrollo de estas ideas,
encontramos su más alta, definida y audaz expresión en el opúsculo
de Herman Kantorowitz que en el año de 1906 publicó bajo el título
"La Lucha por la Ciencia del Derecho". Este brillante manifiesto es
un grito de combate, que provoca los más acalorados comentarios,
y como su propio nombre lo indica, en verdad constituye una lucha
por la ciencia jurídica.
Empieza Kantorowitz con una bella imagen que nos demuestra
su actitud crítica ante la escuela tradicional: "Un alto empleado del
Estado, con educación académica, está sentado en su celda, armado
tan sólo con una máquina para pensar, ciertamente del más Ímo estilo. Por único mobiliario una mesa verde, sobre la cual descansa,
ante él, el libro de las lP,yes del Estado. Proporciónasele un caso cualquiera, real o ideado; conforme a su deber se halla él en situación,
con ayuda de operaciones puramente lógicas y una técnica secreta,
sólo a él asequible, de hallar con absoluta exactitud la decisión establecida previamente por el legislador".

�68

Universidad

Tendencias Objetivistas en la Interpretación del Derecho

Kantorowitz rechaza este equivocado rigorismo y establece una
nueva escuela que pugna por un derecho libre, que coloca frente al
derecho del Estado. Se trata de un derecho natural rejuvenecido, difiriendo sólo del derecho natural clásico en que es mutable y frágil.
Además, acentúa algo muy importante, diciendo: "La ciencia jurídica debe desempeña;: un papel creador, en vez de limitarse a ser simplemente un medio de conocimiento. El juez no está llamado solamente a descubrir el derecho, sino incluso a crearlo. Y en esta labor
creadora su última finalidad debe ser la realización de la justicia".

Sería exagerar lo prolijo al detenernos en las ideas de otros muchos aútores-Perserou, Naquet, Lambert, Danz, Van der Eyckensostenedores, en lo general, aunque con fases propias, de la escuela
del derecho libre. Deberemos sólo sintetizar las tendencias comunes
de todas las ideas de esta escuela, que a grandes rasgos hemos expuesto: a).-Rechazo de los métodos tradicionales; b).-Repu~ación
de la tesis de la suficiencia absoluta de la ley; c) .-La creac1on del
derecho no sólo pertenece al legislador sino también al juez; d).Pugna por un mayor arbitrio judicial, según orientaciones varias en
esta actividad creadora; e) .-Exige la movilidad en el derecho para
adaptarse mejor a la vida social y para realizar la justicia, y f) . Relega a término último el concepto clásico de la voluntad del legislador, para oponerle el sentido objeto de la norma fijada a través
del arbitrio del juez.

De esta manera, la ciencia del derecho, en el pensamiento de
Kantorowitz, será anti-racionalista y antidogmática, refractaria a la
analogía, a las ficciones, a los pretendidos razonamientos conforme a
la ley, a los sistemas generales que no verían sino por la individualidad de su autor. Constructivamente, ella deberá ser histórica, pero
no según la concepción tradicional, sino como formando parte de una
historia real y viva. Se relacionará íntimamente con la Psicología y
con todas las ciencias sociales. Kantorowitz rechaza, además, los postulados de nuestra justicia actual y, según frases de Geny, "frente
a estos ideales puramente utópicos, Kantorowitz opone, en su nuevo
movimiento, otros más tangibles, a saber, la popularidad de la jurisprudencia viva, su especialización en manos de personas aptas, su
imparcialidad, su independencia y, por encima de todo, la justicia
mism3: que requiere libertad, personalidad y sabiduría".
Finalmente, Kantorowitz insiste en que "sólo donde hay libertad hay justicia"; y qe esta manera, al juez que se le coarta su arbitrio con textos dogmáticos muertos, se le priva de la oportunidad de
crear un derecho fecundo y justo, y se desvirtúa, entonces, el papel
mismo de la ciencia jurídica.
Una forma de pensamiento mixto de historicismo jurídico y ~erecho libre, se manifiesta en Francia en la obra corta, pero trascendental, de Raymond Saleilles. Su muerte prematura le impidió desarrollar cabalmente sus ideas; pero, de todas maneras, dejó dos datos
importantísimos para la ciencia jurídica francesa: la necesidad del
método histórico y la urgencia de complementarlo con el método
comparativo.

69

Las tendencias de la escuela del derecho libre tenemos que consider arlas muy laudables, desde un ángulo estrictamente teórico, pero muy peligrosas en su posible forma práctica de opera_r. ~? efecto, el arbitrio judicial que se pretende queda basado en prmc1p1os tan
abstractos y generales que conducirían, por su imprecisión, a un necesario subjetivismo. Así, manifiesta su propia peligrosidad la falta
de orientaciones fijas para la actividad creadora del juez, y ello forzosamente provocaría la inseguridad jurídica, estigma inace~table
en la organización de los modernos Estado de derecho. Ademas, el
juez perfecto, que esta escuela presupone necesariamente p~ra todo
caso no tiene existencia real, y el juicio que libremente emitiera tendría ' como base final su capacidad de intuición de la justicia, y no
debemos olvidar que ésta, variable y limitida en cada persona, las
soluciones más desiguales, creadoras, por tanto, de un régimen de
inseguridad y de injusticia.
Nos interesa el llegar a un punto final en la antítesis que planteamos al iniciar esta plática: ¿ La interpretación del derecho debe
ser subjetivista u objetivista? ¿Debe entenderse ~l sent!d~ de la
norma por la voluntad del legislador o por el sentido obJebvo que
la misma norma consigna?
Radbruch opta-como otros varios autores contemporáneos, Co-

�70

Universidad

Tendencias Objetivistas en la Interpretación del Derecho

viello, Reichel, García Máynez-por un franco objetivismo. Considera ?amo mito romántico el concepto de voluntad del legislador, imposible de captarse en las complejas elaboraciones colectivas de las
leyes modernas. Además, juzga que la norma, como producto de cultura, lleva depositado un sentido que irá desarrollándose a través de
las varias_ inte:Pretaciones que de ella se hagan, constituyendo, así,
un _conterudo siempre vivo, actual, pleno y fecundo. Por otra parte,
estuna que lo que en la norma se busca en realidad es la voluntad
del Estado, no como un concepto psicológico o romántico, sino como
una real imposición normativa, y el alcance de ésta, afirma, sólo se
puede establecer por el sentido objetivo de la norma. Y tras una serie
de ejemplos y conceptos brillantísimos, recuerda aquel pensamiento
de Salón: "el legislador real, empírico, no hace sino despejar el campo al legislador ideal que vive en la ley misma". Al hacer suya esta
frase, i cuánta posibilidad atribuye a la labor del intérprete legislador ideal del caso concreto!
'

subjetivismo. Es decir, en busca de las bases más objetivas para fijar el sentido del derecho-en beneficio de la seguridad y de la justicia-estimamos que la solución apuntada antes es la correcta. No
se crea, con esto, que pugnamos por una interpretación libre, en la
que el juzgador estuviere dotado del mayor arbitrio. Por el contrario, el intérprete está sujeto al sentido de la norma, con toda firmeza y objetividad, con mayor precisión aún que a ese concepto romántico, imaginado por los exégetas que llamaban la voluntad del
legislador. Sólo en el caso de lagunas de la ley el juez se convierte
en creador del derecho. Llegado este momento, el problema ya no es
de interpretación, puesto que no existe precepto por interpretar, sino de integración y, de consiguiente, el juzgador debe emplear todos
los procedimientos que una buena técnica jurídica indica como integradores del derecho, sin olvidar que el Derecho Natural, en instancia final, es el orientador de toda verdadera creación jurídica. Su
actividad tropezará con los mayores obstáculos, los que sólo podrá
vencer con el auxilio de una filosofía y de una ciencia jurídicas bien
estrucnrradas y con la firme decisión de su voluntad para llegar a la
obtención de los valores más altos del derecho.

. Legaz Lacambra-con gran sutileza-afirma que es una impropiedad hablar de voluntad de la ley distinta de la voluntad del legislador. Si la ley es volm1tad tiene que ser la del legislador que la creó.
Pero quizá, continúa, convenga romper con el mito de la voluntad
del legislador, pues observa que lo que el legislador quiso sólo puede
observarse a través de la ley, o mejor, a través de todo el sistema
del orden jurídico; por lo que la única posible investigación sobre la
voluntad ·del legislador se ha expresado en forma indudable; entonces, dice, la mejor interpretación objetiva sería la subjetiva. Concluye haciendo notar que la llamada teoría objetivista, en rigor, ata
más que la subjetivista al intérprete al texto mismo de la norma.
A nuestra manera de ver, la interpretación de la norma debe
ser objetiva, es decir, atendiendo al sentido o significado contenido
en la norma misma a través de la fórmula que la expresa. Este sentido puede aclararse con ayuda de todos los materiales y de todos los
pro~edimientos gramaticales, lógicos, históricos y sistemáticos ya conocidos por la moderna ciencia jurídica. Al adoptar esta postura,
creemos respetar con mayor firmeza el principio de autoridad del
derecho mismo, al afirmar lo que él manda y rechazar la voluntad
real o supuesta del legislador, que podría conducirnos a un hipócrita

71

\

No debemos olvidar, finalmente, aquello que afirma Geny: "La
ley escrita _____________ no puede considerarse sino como una información muy limitada del Derecho, resultante de un conjunto de
disposiciones consagradas por un órgano superior, al efecto de establecer, sin oposición, algunas reglas que han parecido susceptibles
de
fórmula clara o prácticamente indispensable -------• El Derecho se nos ofrece como un conjunto de reglas nacidas de la naturaleza de las cosas, y que deben ser deducidas por medio de una interpretación, m~s o menos libre, de los elementos sociales que aquél
tiene por objeto ordenar con miras al bien común. Directamente inspirado por la justicia y la utilidad general, su esencia lo pone muy
por encima de las fuentes formales, que no son más que revelaciones
empíricas destinadas solamente a dirigir los juicios humanos de manera más precisa; pero en sí, siempre incompletos e imperfectos ___".

una

De esta manera, la ley constituye un material mínimo de expresión jurídica, de obligatoriedad indiscutible en la vida social. Dentro
de sus imperfecciones y de sus limitaciones, propias de toda obra hu-

�Universidad

72

mana, garantiza un margen de seguridad indispensable para la estabilidad de las relaciones esenciales en la vida colectiva. Al intérprete
corresponde, con su adecuada y correcta intervención, dar firmeza
a esa ansiada seguridad que se busca, sin olvidar, no obstante, que
por encima de ella está el,fin que todo jurista debe realizar, que es
la justicia; de tal maneralque su labor le obligará a llenar los huecos y las deficiencias de la norma escrita, en donde esto sea posible,
imponiendo como meta última, el carácter ideal propio del derecho,
en el cual radica, no sólo su universalidad, sino también su constante superación, hacia un ordenamiento en la conducta social más alto
y más perfecto.
·

.. La Teoría del Riesgo Creado.. Eo Nuestro Derecho Positivo

73

LA TEORIA DEL RIESGO CREADO"
EN NUESTRO DERECHO POSITIVO
11

FELIPE SANCHEZ DE LA FUENTE

..

"Raygada ,:irtud es In Justicia, según dixcron los sabios
a,,tiguos, qt1c dura siempre en Zas voluntades de los omes
justos, é da, é ccmi parte a cada 11110 su dcrecllo egualmct1te". (Códig,l Alfons ino. P artida III.)

PREFA C IO
Con relativa frecuencia he advertido que la ''Teoría del Riesgo
Creadoº, ó de la responsabilidad objetiva extra-contractual, viene
siendo ignorada en sus varios y profundos aspectos; y cuando se pretendió aplicarla en algunas controversias judiciales del orden civil,
abogados de prestigio la calificaron de injusta, anacrónica y contraria al orden social; y no siempre fué objeto de recta interpretación.
El criterio vacilante del legislador y los titubeos del Poder Judicial,
han provocado graves confusiones sobre esta materia apasionante.

'
it

Si se considera que aquellos preceptos que consagran el moder~
no sistema de responsabilidad fundado en el riesgo, (artículos 1913,
1917, 1918, 1924 y demás, del Código Civil para el Distrito y Territorios Federales) , han sido incluidos en el capítulo relativo a la "responsabilidad que nace de los aetos ilícitos" y algunos redactados en
términos oscuros y contradictorios, fácilmente se comprenderá que

�Universidad

74

la aplicación de la Teoría por los órganos jurisdiccionales, ofrece a
diario dificultades casi insuperables.
Experiencias concretas de carácter profe~onal. me movi~~on a
disipar, en lo posible, aquellas dudas y a sugerir la mcorporac1o_n. de
la reforma, sin limitaciones antijurídicas, a nuestro Derecho Civil.
Este ciclo de conferencias, a que ha convocado la fecunda ini•
ciativa de la Honorable "Barra de Abogados de Durango", me brinda la oportunidad de hacerlo.
• Por qué no contemplar una realidad hasta hoy ignorada por
¿
.
'd"
?
la ley, humanizando de paso las normas JUfl 1cas . . . .
DE LA RESPONSABILIDAD OBJETIVA.SU JUSTIFICACION
-I-

11,

OR SIGLOS la humanidad ha mantenido un sistema de responsabilid;d civil fundado en la culpa. ~ólo un ac,:o o una
omisión culpables del hombre, al traducirse en dano ~1- patrimonio de los demás hombres, engendran responsabilidad
y motivan un justo resarcimiento. Cuando la prueba de la culpacomo en el caso de la responsabilidad por hecho de otro-resultaba
poco menos que imposible, se recurría a una presunción_ de_ culpa, q~?
solía ser, en ciertos casos "juris et de jure" y en otros :•JurlS t~tum •
Así se mantenía, ficticiamente por cierto, la armoma del ~1stema.
Cuando el leoislador o el Magistrado se veían en estos predicamentos y precis:dos a condenar por "culpa in vigilando" o •.•~ eligendo", y negaban la prueba en contrario frente a la presunc1on cre~da
por la ley, es que advertían la presencia de un elemento real, (riesgo) que determinaba la condena, pues el elemento aparente (culpa}
resultaba de imposible comprobación.
Esta vieja concepción romana de la responsabilidad extracontractual, se apoyaba en la idea moral de que sólo un acto c?1p~b!e
amerita el castigo. Un acto no culpable, o ejecutado en el eJerc1c10

"La Teoría del Riesgo Creado" En Nuestro Derecho Pooitivo

75

de un derecho, no puede engendrar responsabilidad. Sobre esta base
evolucionó también la pena, cuya imposición se reservaba antiguamente al poder público, pasando por la teoría de la venganza, (ley
del Talión), hasta la represión por parte del Estado.
Reza el artículo 1382 del Código Civil Francés, inspirado en la
teoría clásica:
"Cualquier acto del hombre que cause un daño a otro, obliga a
aquél, por cu.va culpa ha ocurrido, a _repararlo".

¿ Pero es que no existe, fuera de la culpa, algún otro elemento
que pueda ser fundamento legítimo y moral de la responsabilidad
de! hombre frente a sus semejantes . . . ?

"El hombre, ha dicho Vereilles Sommieres, nace asociado de mil
trescientos millones d;; seres, que tienen el mismo origen, la misma
naturaleza, la misma indigencia y el mismo destino. Todos sienten
que deben asistirse por el respeto del derecho, por la caridad, por
el ejemplo, por la enseñanza ... " (Des principes fondamentaux du
droit). Es esta la sociedad universal, que se actualiza en la sociedad
civil y encuentra en el Estado su estructura jurídica.
Las incipientes manifestaciones de la industria y del progreso
en general en los pueblos antiguos, no rodeaban al hombre de los
riesgos que paralelamente han traído consigo las gigantescas industrias y los adelantos modernos. La situación que hoy guarda el hombre frente a esos peligros es otra bien distinta; ¿ y acaso las normas
que regulan la responsabilidad civil extracontractual deben seguir
siendo las mismas, por los siglos de los siglos . . . 7
"Teoría del Riesgo"

Al referirnos a la "Teoria del Riesgo Creado" o de la r.esponsabilidad objetiva, no desconocemos que este sistema ha dado origen
a graves controversias y ha dividido la opinión de insignes tratadistas, los que, en su mayor parte, aceptan su incorporación al Derecho Obrero, pero la consideran sumamente peligrosa al Derecho
Civil, individualista por excelencia.

,

�"La Teoría del Riesgo Creado" En Nuestro Derecho Positivo

76

77

Universidad

Si la realidad social es la misma en uno y otro campos, ¿ por qué
en el primer caso y no así en el segundo, se acepta una doctrina que
sustituye la responsabilidad extracontractual fundada en la culpa,
por la responsabilidad objetiva fundada en el riesgo? Una debiera
ser igualmente la realidad jurídica; pero las cosas no son así y los
jurisprudentes no se resignan a aceptar que la noción de riesgo deba
sustituir al elemento culpa en materia de responsabilidad objetiva.
Y o difiero de esta opinión lamentablemente generalizada y me propongo exponer en breve síntesis las razones que apoyan mi tesis.
Trataré así mismo de combatir a los adversarios de esta innovación
con sus propias armas y demostrar la necesidad que existe de que
se incorpore la "Teoría del Riesgo Creado", sin mutilaciones ni titubeos, a nuestra legislación civil.
He de referirme, primeramente, al aspe~to doctrinario de la cuestión y en segundo lugar a sus relaciones con el Derecho Positivo.
¿En qué consiste esta Teoría?

La "Teoría del Riesgo Creado" puede enunciarse de la siguiente
manera: "Todo hecho del hombre, de las personas que dependen del
hombre o que encuentre su origen en las cosas que el hombre utiliza, engendra responsabilidad, cuando se traduce en daño al patrimonio de un tercero".
Como puede verse la noción subjetiva ''culpa" abandona su sitio a una noción objetiva, totalmente distinta, "riesgo".
Nadie puede negar que en el primero de estos sistemas se palpa
un vacío imponderable, porque existe una pluralidad de act.os no culpables, antes bien lícitos y ejecutados sin malicia, que sin embargo
originan daño al patrimonio de los demás hombres. Las consecuencias de esos actos recayeron en la antigüedad y siguen recayendo en
pleno siglo veinte, sobre las víctimas; nunca sobre el autor "irreprochable" del daño.
Pero "hacer responsable al que actúa,--dicen Planiol y Ripertpor la sola razón de que actúa es, ya que no podemos dejar de actuar, simplemente desplazar la incumbencia de los casos fortuitos.

Sin duda la víctima es digna de piedad, pero no lo será menos el aut-or irresponsable del daño, si sobre él se hace pesar el perjuicio económico".
Esta objeción prescinde de una realidad social víva dolorosa y
no puede satisfacer los ideales humanos de justicia.
'
¿ Por qué eludir esa realidad? ¿ Por qué no hacerla objeto de la
ley? ¿Por qué concretarnos a discutirla y comentarla en el campo
de la mera especulación filosófica? ¿ Por qué no aceptar que los hechos no culpables del hombre o que se derivan de las cosas que le
pert~necen, o de las P:_rsonas que de él dependen, cuando implican
un riesgo y causan dano a un tercero, deben constituir una nueva
fuente de obligaciones?
El Estado, como realidad jurídica, no debe mantener estos vacíos
ni dejar caer todo el peso del daño, en estos casos, sobre las víctimas.
rodeando a los agentes "irreprochables" de una total impunidad.
hemos de ser sinceros, reconozcamos que un estado de cosas semejante, es signo de atraso en algunos países y en otros de avanzada
cultura, revela despiadado egoísmo . . •
'

Si

En defensa de Ja Teoría Moderna ·

' los valores trascendentes que forman el contenido esenEntre
Cial de una cultura, está la justicia. La primera noción de justicia
emerge en los albores de las sociedades humanas, con un sentido imp~eciso, derivado de la p~ístina noción, también vaga y remota, del
Bien y del Mal, que los primeros hombres solo percibían confusamente. _No hay que olvidar que "Justicia es una de las cosas, por que
meJor e mas enderecadamente se mantiene el Mundo. E es así como
ñ.1ente onde em~nan ~os los derechos". "Raygada vírtud es, segun
dixeron los sab10s antiguos, que dura siempre en las voluntades de
los ornes justos, e da, e comparte a cada uno stt derecho egualmente"
(Código Alfonsíno. Part. ID).
•
.

. La evolución de las normas jurídicas se opera lentamente y no
siempre a tono con el desarrollo de los organismos sociales, hasta

�18

Universidad

culminar en los elevados conceptos que h-0y se tienen de la justicia.
Sin embargo, creemos que el Estado debe preocupar~e hondamente
porque exista una correspondencia armónica entre la ley y la realidad que le sirva de origen. A toda realidad social debe responder una
ley justa.
"Pero la jurisprudencia,-agregan Planiol y Ripert-, no podía
consagrar esta teoría sin romper con el Código Civil, que subordína
la responsabilidad a la existencia de la culpa; no era posible vaciar
esa expresión de todo su contenido y equiparar culpa y riesgo. Por
otra parte, la doctrina se mantuvo en general fiel a la teoría de la
responsabilidad extracontractual, aún cuando se coloca en el plano
de la elaboración legislativa".
A juzgar por lo anterior, la "Teoría del Riesgo" no ha llegado
a incorporarse en países tan adelantados como Francia, poi: una razón que juzgo deleznable: la de que se provocaría una ruptura radical con el Códígo Civil, que subordina la responsabilidad a la existencia de la culpa.
Para Planiol y Ripert, como para Colín y Capitant y otros muchos, es más importante conservar la armonía del Código Civil, con
su marcado sello indívidualista, que humanizar las normas jurídicas
exisrentes. Realmente esta posición doctrinal me parece inexplicable.
Niego que al introducirse la "Teoría del Riesgo Creado" se suprima, en el orden filosófico, la idea moral que explica el principio
de responsabilidad y la hace descansar en la culpa, justificando sus
consecuencias. Las reglas de conducta impuestas al hombre y que lo
hacen responsable en sus relaciones con sus semejantes, descansan,
por lo general, en la culpa, (responsabilidad contractual, delitos civiles y penales, cuasi-delitos, etc.); pero es que, como lo expresamos
antes, existe una multiplicidad de actos humanos de carácter lícito,
no culposo, que implican sin embargo un riesgo creado en perjuicio
de los demás hombres y que, en un momento dado, pueden dañar el
patrimonio de un tercero. ¿ Por qué razón estos hechos, que a diario
atestiguamos, quedan fuera de la órbita de la Ley? ¿Por qué al autor irreprochable del daño que tales hechos originan, invariablemen-

"La Teoría del Riesgo Creado" En Nuestro Derecho P~itivo

79

te se le absuelve y se arroja sobre las víctimas todo el peso de las
consecuencias perjudiciales . . . ?
Creemos qne en el orden moral no se excluyen las nociones "culpa" y "riesgo", como fuenres de responsabilidad humana.
Al establecer el hombre, v.gr. una industria, persigue el bien pa-

ra sí mismo y para sus semejantes; pero en su fuero interno no ignora, no puede ignorar, que al propio tiempo crea un riesgo en su
provecho; y si en el futuro, independientemente de su voluntad, esa
actividad suya, creadora del riesgo, produce daño a un patrimonio
ajeno, es indudable que aún teniendo el carácter de agente involuntario del daño, se sentirá responsable an_te la victima, por la razón
fundamental de haber sido creador del riesgo, es decir de la causa
del daño. Nace así una relación de patrimonio a patrimonio, fundada en el riesgo y ajena en lo absoluto a la noción de culpa.
El progreso humano no se detiene. La obra de la creación no
está concluida. En cada hombre alienta un principio creador. La marcha progresista ::1e las sociedades humanas ha multiplicado las industrias; ha descubierto nuevos rumbos a la actividades del hombre; ha sustituido a éste por la máquina: ha acentuado en proporciones fantásticas el ritmo de la producción; ha comenzado a industrializar algo que se juzgaba inaccesible, la eñergía atómica; y paralelamente ha multiplicado los riesgos derivados de la convivencia
social y de una creciente evolución. El riesgo es ciertamente creado
en la industria por la civilización, o sea por las necesidades que la
vida impone a los pueblos en provecho de los mismos; estos, por gozar de los beneficios del progreso, se envuelven en una inmensa red
de energías y fuerzas físico-químicas y de ahí los riesgos a que fatalmente resultan someti&lt;ios. A este respecto el derecho público administrativo ha establecido sabias medidas de previsión, pero que,
como es natural suponer, nada tienen que ver con la responsabilidad
objetiva.
Los jurisprudentes siguen preguntándose si los peligros que se
derivan de aquellos riesgos infinitos, al traducirse en daño al patrimonio de las personas, deben conservarse impunes, o si debe arro-

�30

Universidad

jarse sobre el creador del riesgo la responsabilidad de tales actos lícitos. A este respecto se ha dicho también que al aceptarse el sistema de responsabilidad objetiva de patrimonio a patrimonio, fundado en el riesgo y al abolirse, en parte, el antiguo sistema fundado en
la culpa, esto puede traer por consecuencia un gra_ye estorbo al libre
desarrollo del progreso humano, pues haciéndose responsable al hombre que actúa, por el solo hecho de actuar, ello iínplica, entre otras
cosas, nn peligroso desplazamiento de los casos fortuitos.

"L.a

Teoría del Riesgo Creado"' En Nuestro Derecho Po&amp;itivo

81

de soporte al sistema de responsabilidad fundado en la culpa. ¿ Pero
~caso esta argumentación sofística, basta por sí sola para mantener
unpunes los actos dañosos de quienes crean un riesgo en su provecho
Y en perjuicio de los demás? ¿ Seguiremos asistiendo con indiferencia
a las mil injusticias diariamente cometidas contra las víctimas del
riesgo creado . . . ?
Objeciones que se han hecho valer en juicio

La Teoría en el Derecho Obrero

Pero llega un momento en que la realidad social se impone, venciendo los temores del jurista de gabinete y en materia de legislación
obrera, se reconoce el principio nuevo de qqe "el patrón es responsa,ble de los accidenties ocurridos al obrero, sin que haya necesidad de
jnvestigarse su causa". No se trata ya, como lo expresan Colín y Capitant, de una responsabilidad delictiva, sino legal, fundada en la idea
de que el riesgo creado por la empresa debe ser a cargo de aquél que
obtiene sus principales beneficios. En una palabra: el empresario debe responder por los daños causados al trabajador, en la misma forma que soporta el daño sufrido por las máquinas que utiliza. He aquí
la justificación filosófica de la nueva teoría.
Con admirable claridad algunos tratadistas, al tratar de combatirla, han dejado expuesto el fundamento más sólido de la "Teoría
del Riesgo Creado", o de la responsabilidad objetiva. Si una persona
ejerce una actividad, creadora de un riesgo y en el ejercicio de esa
actividad causa daño a un terceco, ¿ quién debe soportar las consecuencias de la actividad creadora del riesgo: el que ha disfrutado fudos los beneficios del riesgo creado, o la víctima, que es totalmente
ajena a dicha actividad y a los beneficicfs que de ella se obtienen?
La respuesta es obvia: aquél que ha disfrutado todos los beneficios
de la actividad creadora del riesgo debe soportar el perjuicio sufrido
por la víctima. Nada más claro; y sin embargo estos notables juristas insisten en que, si bien es admisible en materia obrera esta moderna teoría, en cambio resulta inaceptable en la legislación civil, la
cual se vería vaciada totalmente de su contenido medular, que sirve

Se me ha dicho en algunos negocios que he ventilado ante los
~i_bunales de ?oahuila, que la incorporación a nuestra legislación
c1V1l de la Teoria del Riesgo Creado, paralizaría numerosas activída•
des y estorbaría, en cierto modo, las libres manifestaciones del progreso; se me ha dicho también que con estupefacción esperan los
hombres de negocios conocer la actitud de los Tribunales sobre tan
":°portante materia; que el comerciante, el industrial y el propietario acuden al seguro para sobreponerse a los riesgos, pero que las
C_o~pañías de. Se~os difícilmente asumen a su cargo las responsabili~a~es c~ns1gmentes ,ª la aplicación del riesgo creado; y que no
es fac1l aplicar esta teorm a la vida de los negocios y menos aún cuando es contraria al orden de las relaciones sociales y perturba el dese?-volvimi~nto natural y espontáneo de las fuerzas vivas del orgamsmo social. Estos razonamientos han resultado ineficaces.
lmportanf;e fallo de la Suprema Corte

En el juicio iniciado por las señoras Guadalupe Govea V da. de
Anaya e Inés Anaya de Barocio, contra "La Fama", Fábrica de Aceites, Y Jabones, Sociedad Anónima, sobre pago de daños y perjuicios
a titulo de responsabilidad objetiva, la Suprema Corte dictó sentencia el ve~tm_ueve de septiembre de mil novecientos cuarenta y cuatro, en termmos de condenar a la negociación creadora del riesgo.
Los fundamentos jurídicos de tal resolución son los siguientes:
.
"Expresa también la parte quejosa como agravio la violación de los arhculos 1810, 1812, 1926 y 1930 del Código Civil y 517 del de Procedimientos

�83

Universidad

"La Teoría del Riesgo Creado" En Nuestro Derecho P01Sitivo

Civiles, porque habiéndose fundado el Juez y la Sala responsable en el dictamen
pericial sobre la cuantía de los daños causados a las fincas destruidas debieron
haber tenido en cuenta que las avaluaciones obtenidas en la prueba pericial
se refieren a la r.eparación de dichas casas y no a la reconstrucción de las mismas, que tanto equivale a. construirlas de nuevo, lo cual sería contrario a la
justicia, porque se obligaría a la Compañía a entregar casas nuevas, en vez de
las viejas que fueron dañadas. Y, por último, reclama la quejosa la violación
de la fracción IV del artículo 142 del Código de Procedimientos Civiles al imponer el pago de las costas caus::1.das en ambas instancias.-Los anteriores agravios son infundados por las siguientes razones: es cierto que los artículos 2329
y 2333 del Código Civil (idénticos a los 2435 y 2439 del Código Civil del Distrito Federal) exoneran al arrendatario de la responsabilidad del incendio aún
en relación a terceras personas, cuando proviene de caso fortuito. También es
verdad, que el dictamen del Comandante del Cuerpo de Bomberos, presentado
como prueba por ambas partes litigantes, que el incendio provino de caso forttúto; pero también es verdad que dichas disposiciones legales reglamentan una
responsabilidad en caso de incendio, sin prever precisamente el caso que de
manera especial está previsto en el artículo 1810 del mismo Código (igual al
1913 del DiStrito Federal), que reglamenta la teoría, del riesgo creado. Ahora
bien, el sentenciador ha estado en lo justo al considerar aplicable en la especie
esta última disposición teniendo en cuenta la peligrosidad de las materias primas empleadas en la fabricación de aceites vegetales y jabones, que entrañan
por si mismas un riesgo análogo a los que enumera el citado artículo 1810 y
esta Sala encuentra correctos los razonamientos del sentenciador en relación
con las pruebas rendidas en autos y que le sirvieron para concluir que la Compañía quejosa incurrió en la responsabilidad civil reclamada. El agravio relativo a la violación del artículo 1812 del Código Civil por concepto de la avaluación de la indemnización, no prospera porque el sentenciador impone en realidad a la Compañía demandada una prestación alternativa: la reparación de las
casas destruidas ó el pago de $33,177.35. De tal suerte que si a la quejosa le
parece excesivo el gasto de reconstrucción o de reparación, puede optar p0r el
pago de la indemnización en numerario, cumpliendo de esta manera con la sentencia reclamada. En cuanto a la condena en costas, como este concepto violatorio descansa en el supuesto de que fueron precedentes los anteriores, y no
lo son, resulta igualmente infundado. No siendo, pues, la sentencia recurrida
"iolatoria de las disp05iciones legales invocadas en la demanda de amparo, tampoco lo es de las garantías individuales que se invocan por lo que debe ser negada la protección constitucional solicitada. Por lo expuesto, se resuelve: PRIMERO.-La justicia de la Unión no ampara ni protege a "La Fama" Fábrica
de Aceites y Jabones, Sociedad Anónima, contra actos de la Segunda Sala del
Tribunal Superior de Justicia del Estado de Coahuila, del Juez Segundo de
Primera Instancia del Ramo Civil del Distrito de Viesca y de su, Actuario, actos consistentes en la sentencia que pronunció dicho Tribunal el 24 de Noviembre de 1943, en el juicio de daños y perjuicios seguido contra la sociedad

.quejosa por las señoras Guadalupe Govea Vda. de Anaya e Inés Anaya de Barocio, por sí y como cesionarias de la señora Eglantina Barocio de Gómez y
-en ejecución de dicha sentencia por parte de las segundas autoridades men-cionadas.-SEGUNDO. Notifíquese: remítase testimonio de esta resolución a la
autoridad designada como responsable y, en su oportunidad, archívese el expediente. Así, por unanimidad de cuatro votos de los señores Ministros Liceo.ciados Vicente Santos Guajardo, Carlos I. Meléndez, Agustín Mercado Alarcón
y Presidente Hilario Medina, lo resolvió la Tercera Sala de la Suprema Corte
-de Justicia de la Nación".

La "Teoría del Riesgo" y las Compañías de Seguros

Por mi parte creo sinceramente que el remedio adecuado para
Ja gran industria, el comercio, la propiedad en general, está, no en
impedir que la ley cumpla su misión justiciera, no en ignorar el dolor de las víctimas, no en mantener un estado de cosas contrario a
las normas inviolables de solidaridad, sino en aceptar una realidad
jurídica que corresponde a 1ma realidad social ineludible y en la contrata-ción de seguros que dejen a saivo a las instituciones y personas
aseguradas, de los perjuicios que llegue a originar el riesgo creado.
Si las Compañías de Seguros no han previsto hasta hoy este renglón i_mportantísimo, es porque la teoría del riesgo se ha mantenido
injustamente al margen de la vida y en un plano de mera elaboración
legislativa ....
La justicia, como ya lo dijimos, forma parte del contenido de toda cultura, por ser uno de sus valores esenciales y ha evolucionado
-desde las remotas ideas "tuyo" y "mío", de que nos habla San Juan
Crisóstomo, hasta las nociones complejas de justicia conmutativa,
distributriz, espletiva, justicia social, etc. que han transformado por
completo las primitivas normas de conducta del hombre en sus relaciones con los demás hombres; y es preciso admitir que mientras la
Teoría de que nos ocupamos no se articule a la vida en toda su amplitud, la aspiración de la justicia humana no se habrá realizado en
el campo de la responsabilidad civil. Frente a los hábiles subterfugios de los juristas, el clamor, cada vez más grande, de las víctimas
del riesgo creado y la impunidad intolerable que rodea a quienes dis-

�"La Teoría del Riesgo Creado" En Nuestro Derecho Pot;itivo

S4

frutan todos los beneficios de ese riesgo, seguirán siendo nuestros
más vigorosos y avasalladores argumentos contra semejante estado
de cosas.
Ciertamente la ciencia avanza buscando en lo especulativo las primeras y más elevadas causas y en lo empírico las enseñanzas de la experiencia se empeñan en informar con sus adelantos las normas del
derecho: pero las leyes no deben marchar con demasiada lentitud,
sino paralelamente a aquella evolución y, en ocasiones, cuando el legislador tiene algo del profeta, la ley es susceptible de adelantarse
a la realidad y prepararla, sin que con ello las relaciones sociales sufran cambios bruscos o perturbadores. La ley justa surge a su tiempo como un fruto espontáneo y maduro de la realidad social que le
da origen.
¿Por qué entonces la teoría del riesgo creado, que ha conquis-

tado ya la legislación del trabajo, no ha logrado conquistar los restantes campos de la actividad humana . . . ?
Responsabilidad civil. - La culpa y el riesgo

'

85

Universidad

Conviene, para el completo esclarecimiento del tema que abordamos, distinguir la responsabilidad objetiva de la responsabilidad
extracontractual y de la contractual. Desde luego se advierte que
en estas últimas la culpa, es la causa generadora, en tanto qúe dicha noción de culpa está ausente en el campo de la responsabilidad objetiva, de tal manera que, v.gr., si la cosa de que somos dueños llega a ser instrumento en la producción de un daño, este debe
ser reparado; siendo así como surge la teoría de la responsabilidad
por hechos de las cosas inanimadas.
En materia de culpa hay que distinguir dos distintas especies;
la que tiene lugar respecto al cumplimiento de una obligación, lastimando el derecho correlativo de otra persona y aquella que surge
sin violar una obligación preexistente, relacionando por sí misma a
dos personas, antes no ligadas y que en lo sucesivo lo estarán por
causa del perjuicio que originó la una a la otra. La primera se denomina contractual y la segunda extracontractual o aquiliana, por•

que encuentra su origen en el Derecho Romano. Cuando la culpa se
caracteriza por la int.ención de dañar, se convierte en dolo.
La responsabilidad extracontractual nace de la ley, se apoya en
la culpa y su finalidad es reparar el perjuicio causado, creando una
relación jurídica de patrimonio a patrimonio. "Se trata de rechazar
sobre el patrimonio del autor del hecho delictivo, la pérdida causada
al patrimonio de la víctima de este hecho".
La teoría clásica de la responsabilidad se funda en la culpa. La
Teoría nueva de la responsabilidad objetiva, se funda en el riesgo,
como ya lo hemos dicho repetidas veces, el cual se convierte en una
nueva fuente de obligaciones.
El pro y el contra de la cuestión

Colín y Capitant al referirse a la "Teoría del Riesgo" brillantemente la justifican, al decir:
"Cuando se realiza un hecho que produce una pérdida. de valor económico, ¿quién debe soportar la pérdida. procedente de este hecho? ¿El pa.trimomo
de Ja víctima o el patrimomo del autor del hecho? La respuesta no puede ser
dudosa. Es el patrimonio del aut-0r del perjuicio el que debe soportar la. pérdida sufrida. En efecto, de las dos personas en presencia, hay una de la que no
dependía evitar el daño, y es la víctima. La otra., la autora del daño, puede
siempre impedirlo, aunque no fuera más que no haciendo nada. De las dos
personas hay una, la víctima, que no debe obtener beneficio alguno del acto realizado, de la. a.ctivída.d desplegada.. La otra, la autora. del daño, debía p0r lo
contrario, obtener el beneficio o el pla.cer de dicho acto o de dicha. actividad.
Por lo tanto, es equitativo que, aunque libre de toda culpa, sea. ésta. la. que soporte, en forma de reparación pecuniaria, el daño procedente de sus actos. En
otros términos, EL QUE HACE ALGO DEBE SOPORTAR LOS RIESGOS DE
su ACTO. La noción de culpa, sucedánea de la penalidad, debe desaparecer del
derecho privado. Y así se cumple la frase profunda de Thering: "La historia
de la idea de culpa se resume en su abolición constante".

Posteriormente los mismos autores asumen una actitud contradictoria al manifestar que:
"El sistema de la. responsabilidad objetiva, tal como acaba de ser expuesto, es evidentemente contrario a las intenciones de los redactores del Código.
Pero, lo que a nuestros ojos es más decisivo aún y nos determina a rechazarla es
que es inconciliable con el texto mismo de algunas de sus disposiciones y con

�86

Universidad

la legislación anterior. Por último, llevada. al extremo, es contraria a la equidad Y al interés social. Y, en este respecto, debe distinguirse entre el problema
de la responsabilidad por obra de las cosas o por acto de un tercero".

En seguida agregan:
"Pero sobre todo, rechazamos el principio mismo de la responsabilidad,.
por el simple hecho de que produciría consecuencias peligrosas e injustas, serviría nada menos que para matar toda iniciativa, para suprimir la concepción
individuaJista del Derecho Civil, que es su propio fundamento. Decir: el hombre debe soportar las consecuencias de sus actos, aunque sean lícitos, desde el
momento en que perjudican a otro, porque cada cual debe correr el riesgo de
sus actos, es apartar al hombre de la acción, es condenarlo a la inercia. La
equidad en el reporte de los riesgos es, ciertamente, deseable en derecho, como
lo sería en la economía política el reperto de las riquezas. Pero no hay que sacrificarle la producción, ni, por lo tanto, la actividad humana, fuente de toda
producción. Se comprende que el hombre puede ser declarado responsable por
la ley, a priori, del daño causado por las cosas que le pertenecen, por lo menos
cuando estas cosas son, por naturaleza, peligrosas para los terceros. En efecto, depende de cada uno el no introducir en el medio social semejantes cosas
que puedan producir daños; se podría decir, en rigor, que toda propiedad constituye un monOQ&gt;olio que debe implicar cargas al lado de sus ventajas". "¿Puede decirse que depende del hombre el no obrar? No, seguramente. La necesidad
de la acción es de por sí una especie de furza mayor que, cuando no existe culpa alguna demostrada y a su cargo, debe producir su completa liberación".

Examen de ambos sist.emas

En suma el examen de ambos sistemas de responsabilidad nos
lleva a contemplar los siguientes aspectos que los distinguen y separan:
La responsabilidad extracontractual se apoya en la tradición romana de la culpa. Los actos que la originan son invariablemente culpables e ilícitos. El responsable en estos .casos se libera con sólo demostrar que no es culpable del daño causado, que no violó ley alguna al ejercitarlo, o bien que actuó en el ejercicio de un derecho al
realizar el acto; que el daño se produjo por causa de fuerza mayor o
caso fortuito y, por último, que el daño se produjo por culpa o negligencia inexcusable de la víctima.
Si el daño se origina en un hecho ajeno, es decir, ejecutado por
una persona que esté bajo la guarda o vigilancia de otra, o bien si se

"La Teoría del Riesgo Creado" En Nuestro Derecho Poositivo

87

produce por obra de las cosas, industrias, plantaciones, edificios, etc.,
en estos casos simplemente se suple la difícil prueba de la culpa, con
meras "presunciones de culpa", que en ciertos casos no admiten prueba en contrario.
Frente a este sistema tradicional, el de la responsabilidad ob,jetiva elimina el elemento culpa y lo sustituye por el elemento riesgo,
de tal manera que "un individuo será siempre responsable de las consecuencias perjudiciales para otro de los actos que realiza". Basta
demostrar el perjuicio sufrido por la víctima y la relación de casruv
lidad entre el perjuicio y el hecho que lo originó, para que el autor
de este último sea condenado a un justo resarcimiento, sin que pueda escudarse en la circunstancia de no haber mediado culpa en la
ejecución de tal acto, porque todo hombre debe soportar el riesgo
de sus actos, culpables o no.
La Teoría clásica de la responsabilidad se apoya en un elemen•
to subjetivo, y el nuevo sistema descansa en un elemento objetivo.
Este nuevo sistema desplaza ciertamente la incumbencia del
caso fortuito, que no es sino una consecuencia, remota si se quiere,
del riesgo creado; pero en cambio, si se demuestra que el hecho generador del perjuicio se produjo por causa de fuerza mayor, el reo
debe ser absuelto, como también debe serlo cuando justifica que el
daño se causó por culpa o negligencia inexcusable de la víctima.
De acuerdo con la teoría de la responsabilidad fundada en la
culpa, el hombre es responsable de aquellos actos que ejecuta, cuando no se ha conducido como hubiera debido conducirse, ni ha hecho
lo que hubiera debido hacer, como buen padre de familia. Dentro
de la teoría del riesgo, todo hombre responde y debe soportar el riesgo de sus actos, aunque éstos sean lícitos.
A la luz de la responsabilidad objetiva, el hecho de que el autor
del daño compruebe que lo hizo en ejercicio de un derecho no lo
releva de la obligación de responder a un justo resarcimiento. En
cambio, bajo el viejo sistema, esta circunstancia excluye toda responsabilidad. El abuso en tal caso es condenable, pues si se demuestra que una persona ha ejercitado su derecho sin utilidad para su

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Universidad

""La Teoría del Riesgo Creado" Eo Nuestro Derecho Positivo

patrimonio y con la sola mira de causar daño a otro, debe reparar
ese daño. La teorla del riesgo se separa de nuevo en este punto de
la tradición romana de la culpa.

Los propios autores se inclinan a pensar que la culpa sólo representa aquí un papel aparente, porque se trata de una presunción
que no puede ser borrada. Y así es. La base de tal responsabilidad
hay que buscarla en la idea de riesgo y decir: "que el que se benefi-

B8

Hay que distinguir el uso del abuso del derecho. La dañada intención caracteriza el abuso y es la que engendra responsabilidad.
Pero aún no existiendo esa dañada intención, con sólo que se compruebe que el agente actuó en el ejercicio de un derecho, sin las
precauciones ni la prudencia necesarias, esto basta paFa que se origine la responsabilidad.
Responsabilidad del hecho ajeno

Es de obvio conocimiento que el hombre es responsable de los
actos perjudiciales ejecutados por aquellas personas que dependen
de él, como empleados, pupilos, hijos, discípulos, etc. Esta responsabilidad del hecho ajeno amerita serias observaciones. El patrono
responde por los actos de su empleado o dependiente, (artículo 1821
del Código Civil del Estado de Coahuila) , a menos que se compruebe
que la persona que ejecutó el hecho dañoso obró sin culpa o negligencia, en cuyo caso el patrón, el tutor o el que ejerce la patria potestad, en sus respectivos casos, quedan exentos de responsabilidad.
Al exigir la prueba de la culpa en el autor del hecho, el viejo sistema es congruente con la doctrina tradicional.
En cambio, bajo el sistema de responsabilidad objetiva, el hombre responde por los actos perjudiciales de las personas que de él
dependen, culpables o nó, a menos que se justifique que el daño se
causó por culpa o negligencia de la víctima.
La legislación francesa prohibe, en ciertos casos, a los responsables del hecho de otro, probar que se han conducido como hombres diligentes y que no ha podido impedir el daño; en una palabra,
establece una presunción de culpabilidad a su cargo, "juris et de
jure". Se ha creído, dicen Colín y Capitant, que entre la víctima y
el amo, debía ser preferido el interés del primero y que el amo debe
soportar las consecuencias dañosas de los servicios de que se aprovecha.

eia de los servicios del criado o del empleado, debe responder de ba
consecuencias de sus actos, porque debe soportar los riesgos inh&amp;-4
rentes al ejercicio de su actividad."

En la mayoría de los casos la responsabilidad de los amos y comitentes se funda en un descuido en la ejecución y. vigilancia de estos últimos, exig¡éndose para su procedencia, como requisitos esenciales, que el acto cometido por el empleado, sea culpable y ejecutado en el ejercicio de sus funciones.
A la luz del viejo sistema el amo puede repetir contra su criado o dependiente por el importe de lo pagado; a título de responsabilidad extracontractual, a la victima del daño. Esta acción se apoya
en la culpa de los dependientes. Cuando la culpa es común, los tribunales reparten entre el amo y el dependiente el pago de los perjuicios originados. En cambio, en el campo de la responsabilidad objetiva, la reparación procede aún no siendo culpables el dependiente
o criado; pero en tales casos, el patrón carece de acción para repetir
contra ellos en los términos antes dichos.
La teoría del riesgo creado tiene también aplicación exacta respecto de los actos ejecutados por aquellos que tienen la representación
de las personas morales. Se trata de una extensión de la responsabilidad por hecho de otro, en el que la persona moral asume el papel
,de comitente y su representante el de empleado o encargado.
La jurisprudencia francesa se ha mantenido uniforme al reconocer "que las personas morales están obligadas por los actos culposos de sus representantes".
La legislación Suiza y la Alemana eximen de responsabilidad al
comitente, cuando ha puesto todo el cuidado exigido por las circunstancias para evitar el daño causl!do por sus criados o dependientes.
La teorla del nesgo elimina el elemento culpa y establece la

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Universidad

"La Teoría del Riesgo Creado" En Nuestro Derecho Positivo

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responsabilidad de la persona moral, bajo el principio ya enunciad&lt;&gt;
de que el que se beneficia de los servicios del encargado, debe soportar los riesgos inherentes al ejercicio de tal actividad.

pietario, obligando a éste a la reparación del edificio, o a un justo resarcimiento de los perjuicios que por su descuido llegaren a originarse. Este principio aparece reproducido en el Código Napoleónico y
en casi todas las legislaciones modernas.

La Teoría del Riesgo y las Instituciones Bancarias

De acuerdo con la teoría clásica de la responsabilidad fundada en
la culpa, el derecho a ser indemnizado sólo existe, cuando se demuestra que el propietario de un edificio no lo conserva adecuadamente o
cuando la construcción es defectuosa. La acción es inoperante si el
demandante no justifica los vicios de construcción o los defectos en
la conservación del edificio. En el primero de estos casos se ha establecido a cargo del propietario una presunción de culpa. No puede,
por lo tanto, descargar su responsabilidad, aduciendo ser ajeno a los
defectos de construcción; y se le reserva su derecho para proceder
contra los técnicos que hubieren ejecutado las obras.

Esta moderna teoría tiene, así mismo, aplicación extensiva aún
al Derecho Mercantil, que no es sino una rama del Derecho Civil
Un Banco, v.gr., paga un cheque expedido "a la orden", sin identificar convenientemente a la persona del portador. El Banco está obligado a cerciorarse de la identidad personal del presentante y a adoptarlas medidas cautelares comúnmente usadas en la vida de los negocios.
Si no lo hace, o aún haciéndolo, el cheque es pagado a distinta persona, no podrá eludir la responsabilidad directa por culpa extracontractual hacia el último endosatario. (Derecho Bancario. Paolo Greco.)
Se suscitan debates cuando no existe culpa en ambas partes,
es decir cuando el Banco ba tomado todas las precauciones y no .obstante esto, el cheque ha sido pagado a diversa persona, por virtud
de maquinaciones o artificios. En este caso el tratadista italiano,
Vivante, lógica y equitativamente decide el caso atribuyendo la responsabilidad del riesgo al Banco, considerando el riesgo como efectodel ejercicio de la empresa bancaria. "Así como dicha empresa obtiene utilidades y ventajas del servicio de los cheques y en general
de su multiforme actividad intermediaria en los pagos, del mismo.
modo debe resentir los inconvenientes y los daños". ¿No es éste un
caso típico de ampliación de la teoría del riesgo, a las actividades
bancarias . . . . . ·?

El Riesgo de los edificios y cosas inanimadas
No cerraremos
este estudio sin referirnos a dos aspectos fundaJ
mentales de aplicación de la Teoría del Riesgo Creado; el que se·
refiere a la responsabilidad por causa de las edificaciones y el que·
concierne a la que se origina en las cosas inanimadas. La "cautio,
damni infecti" aseguraba en el Derecho Romano a la persona que
sufría la amenaza de un edificio en malas condiciones, frente al pro-

En realidad de verdad se trata aquí, como en el caso de la responsabilidad por hecho de otro, de una presunción creada sólo para
mantener la armonía del sistema fundado en la culpa, sustituyéndose este elemento por una presunción de culpa, indestructible. Lo que
realmente acontece es que los adversarios de la teoría moderna se
niegan a reconocer que se trata del riesgo creado por 1a propiedad
misma.
De acuerdo con la teoría del riesgo, la ruina de un edificio, el
daño, en una palabra, que pueda originar a cualquier persona, basta
para condenar al propietario al pago de los perjuicios que se originen,
sin que la víctima esté obligada a probar otra cosa que la existencia
del perjuicio y la relación de causa a efecto entre este y el riesgo que
lo originó; y sin que el propietario pueda quedar relevado de responsabilidad a título de que ignorab1 los defectos de construcción o de
que había conservado en buenas condiciones el inmueble de su pertenencia.
Pero el principio de que nos ocupamos no se detiene aquí, alcanza a todas las cosas inanimadas, sin las limitaciones inexplicables que
impuso el legislador del Distrito al incorporar esta reforma.
Conforme a la teoría clásica, el propietario sólo responde de la

�Universidad

"La Teoría del Riesgo Creado"' En Nuestro Derecho Positivo

indemnización de daños y perjuicios derivados de las cosas inanimadas, cuando se demuestra que ha incurrido en culpa. Conforme a la
doctrina nueva los perjuicios que producen las cosas de nuestra propiedad, ó que se hallan bajo nuestra guarda, deben ser reparados.

do reservado al Estado el derecho de repetir contra el autor del hecho dañoso. El principio aplicable es el de la responsabilidad por hecho de otro.

92

El objeto inanimado no suele causar, por sí mismo, daño alguno; por lo tanto el caso fortúito determina el perjuicio, o bien los
vicios de construcción de la cosa.
En realidad la teoría clásica sustenta aquí el principio del riesgo de la propiedad, como lo aceptan Colín y Capitant, al estimar "que
el propietario no puede ser librado ni por la prueba del caso fortuito", pues como ya lo expusimos sólo por causa de fuerza mayor desaparece la responsabilidad objetiva. Nuevamente la doctrina clásica,
para prescindir de la noción de riesgo, ha establecido una presunción
de culpa a cargo del propietario, el cual sólo se libera de responsabilidad, cuando justifica que el daño se produjo por culpa de la víctima.
Los perjuicios originados por los animales de nuestra propiedad
generalmente se producen por falta de vigilancia y de cuidado; pero
nadie puede desconocer que su conservación implica un riesgo y que
es la persona que disfruta las ventajas de ese ·desgo, quien debe asumir la responsabilidad del daño que se produzca, sin que, como lo exige la doctrina tradicional, esté obligada la víctima a probar la culpa
del demandado, para que la acción opere y la indemnización se justifique.
El Estado frenre al nuevo sistema

Mucho se ha especulado sobre esta materia apasionante de la responsabilidad objetiva; pero no recordamos que se haya tocado en lo
relativo a su aplicación integral frente al Estado.
De la misma manera que las personas morales son civilmente responsables por los actos dañosos de sus órganos, el Estado debe responder, frente a los particulares, por los actos perjudiciales de sus
funcionarios y empleados, en el desempeño de sus funciones. La víctima deberá ser resarcida de los daños y perjuicios sufridos, quedan-

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En la práctica este género de acciones sirve para depurar el personal de las administraciones públicas, evitando de paso que se generalice el ambiente de impunidad en que, por lo general ,actúan los
hombres del poder.
También debe responder el Estado por el riesgo de rns edificaciones y cosas inanimadas. Si v.gr. conserva un depósito de explosivos en un lugar poblado y accidentalmente se registra una explosión,
las víctimas del riesgo tendrán incuestionable derecho a ser indemnizadas.
El interés público

Aqui cabe hacer una observación de suma importancia. La teoría del Riesgo Creado carece de aplicación cuando el Estado, al ejecutar una medida de inrerés público, crea, un riesgo, que posteriormente daña un interés particular. En este caso la acción de la víctima frente al Estado es inoperante, porque el interés general determina la creación del riesgo y debe prevalecer frente al interés particular que sufre las consecmmcias perjudiciales del riesgo creado.
Si el Estado levanta costosas edificaciones y esto hace que se
eleve considerablemente el valor de los edificios contiguos, tiene derecho a reclamar de los particulares, a título de enriquecimiento sin
cansa, una justa compens~ción. Pues bien, si esas edificaciones, que
por sí mismas implican la creación de un riesgo, llegan a causar daño
a un patrimonio extraño, este debe ser reparado.
El Estado, como sujeto de Derecho privado, obtiene así todos los
beneficios y debe soportar los perjuicios de sus propios actos, culpables o no.
En cambio, si aplicamos a los actos del Estado, o mejor dicho, de
sus funcionarios o empleados, el sistema de responsabilidad fundado en la culpa y si la víctima, además de la prueba del daño, debe jus-

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Universidad

"La Teoría del Riesgo Creado" En Nuestro Derecho Pcisitivo

tificar la culpa del autor del hecho, es decir, la falta de vigilancia, (culpa invigilando) , o :os vicios concurrentes en la designación del empleado o funcionario por parte del Estado, (culpa in eligendo), jamás logrará obtener un justo resarcimiento.

ve de realidades" y "los hechos no tendrían resonancia jurídica si la
ley no les prestara asistencia y sanción". .(Nuestro legislador ha asumido una actitud cómoda: ¡ ignorar los hechos . . . !) .

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Nuestra ley sustantiva, al regular este género de responsabilidad se ha concretado a decir: "El Estado tiene obligación de responder de los daños causados por sus funcionarios en ejercicio de las
funciones que les están encomendadas. Esta responsabilidad es subsidiaria y sólo podrá hacerse efectiva contra el Estado, cuando e~
funcionario directamente responsable no tenga bienes, o los que tenga no sean suficientes para responder del daño caasado". (Art. 1829
del Código Civil de Coahuila).
¿ Por qué hacer condicional y subsidiaria una imperiosa obligación del Estado, que, examinada a la luz de los principios debe ser
pura y siemple . . . . ?

Pero nada dice nuestra legislación civil acerca de los demás actos del Estado, que no son determinados por el interés público y que
causan daño al patrimonio de los particulares, cuyos actos deben caer
bajo la órbita de la responsabilidad, porque toda persona, física o
moral, debe soportar el riesgo de sus actos, a menos que se hayan
'
originado, como ya lo hemos dicho repetidas
veces, por causa de fuerza mayor, o por culpa o negligencia inexcusable de la víctima.
Las proporciones de este ensayo nos impiden abarcar en toda
su amplitud, la riqueza panorámica del tema, acerca del cual hemos
tocado solamente sus aspectos más esenciales. Creemos, eso sí, que
ha llegado la hora de que la Teoría clásica de la responsabilidad fundada en la culpa, sea desplazada por el nuevo sistema.
Desde un punto de vista doctrinario, no se invoca, no puede invocarse, una sola razón decisiva, que nos lleve a repudiar l¡:i. "Teoría del Riesgo" y haga impositle su incorporación al Derecho Civil.
Una observación final

Para Sánchez Román las obligaciones proceden de dos fuentes:
la ley y los hechos; pero no tomados aisladamente, porque "la ley vi-

Sin embargo el Código Civil Español no ha intentado siquiera
separarse de la Teoría tradicional. En su artículo 1902 se concreta
a decir que "el que por acción ú omisión cause daño a otro, interviniendo culpa o negligencia, está obligado a reparar el daño causado"; y sólo hay atisbos de responsabilidad objetiva en sus artículos
1905, (daño causado por los animales), 1903 y 1910.
La responsabilidad en el orden filosófico

Si se piensa que, en el orden filosófico, una voluntad libre debe
responder de las consecuencias inherentes al acto que ejecuta y que
la conciencia vigilante, en posesión de los actos libres ejecutados por
la voluntad, se encarga de juzgarlos y este juicio de la conciencia sobre los actos imputables directa o indirectamente al sujeto, constituye la-responsabilidad y determina el grado de ésta, no puede ponerse en duda que todo acto del hombre, creador de_un riesgo, lo hace
responsable de sus consecuencias perjudiciales; y la ley justa, no debe absolver ahí donde la propia conciencia condena . . ..
El artículo 1382 del Código Civil Francés, que encuentra su remoto origen en la ley Aquilia, se hallaba concebido en los términos
siguientes:
"Cualquier acto del hombre que cause a. otro un daño, obliga.
a. aquél que lo ha. hecho a repararlo".

Posteriormente se le redactó en forma bien distinta:
"Cualquier acto del hombre que cause un daño a otro, obliga.
a. aquel "por cuya. culpa" ha ocurrido, a repararlo". (Colín y Capitant.
Derecho Civil. Tomo

m.

Pág. 726.)

¿ Por qué, después de haberse íntroducido, en principio, la teoría de la responsabilidad objetiva, que hace responsable al hombre del
riesgo de sus actos, cambió de postura el legislador francés y volvió
temeroso al sistema antiguo, que se sustenta en las tradiciones civilistas de la culpa . . . ?

�Universidad

"La Teoría del Riesgo Creado" En Nuestro Derecho Positivo

97

Las razones invocadas a este respecto por la mayor parte de los
comentaristas franceses, suelen ser armas de dos filos, que se vuelven con frecuencia contra los mismos que las esgrimen.

la justicia impere y no siga violándose, como hasta hoy, en: forma inexcusable, la ley primordial de solidaridad humana.

Conclusión:

NOTA:-La segunda parte de este ensayo OOJPprende un estudio critico de la
"Teoría del Riesgo Creado" en sus relaciones con nuestro Derecho Positivo.

En suma, podemos afirmar:
QUE la noción de riesgo no repugna con la idea moral que ha
venido siendo el fundamento de la responsabilidad civil y justifica el
derecho de la víctima a ser indemnizada;
QUE es falso que los adelantos de la industria moderna encuentren en esta Teoría un estorbo y un peligro graves para alcanzar su
completo desarrollo, pues al articularse a la vida la "Teoría del Riesgo", las Compañías de Seguros se apresurarán a cubrir est,e renglón
de responsabilidades provenient,es de la actividad creadora del riesgo, dejando a salvo, mediante el simple pago de una prima, él patrimonio de cada Empresa;
QUE es preciso humanizar las normas jurídicas, haciendo que la
ley responda a una realidad social viva, en lugar de conservar inalterable nuestra legislación en materia de responsabilidad civil, pues
no hay que olvidar que una gran distancia separa la época presente,
de aquella en que se promulgó la ley Aquilia;
QUE resulta inconcebible seguir arrojando sin piedad sobre las
víctimas del riesgo creado todas las consecuencias perjudiciales que
el mismo origina y relevar de responsabilidad al autor "irreprochable" del daño, que aprovecha todos los beneficios derivados de la actividad creadora del riesgo;
QUE la aplicación de la "Teoría" no condena al hombre a la in-

actividad y antes bien provocará en e! futuro sabias medidas de previsión. en bien de la comunidad.
Por lógica consecuencia concluimos: que es necesario incorporar,
sin mutilaciones antijurídicas, a nuestra legislación &lt;;ivil, la Teoría
moderna del Riesgo Creado o de la responsabilidad objetiva, para que

�UNIVERSIDAD

�Informe del Consejo Universitario

101

INFORME DE LAS LABORES DESARROLLADAS EN
LA UNIVERSIDAD DURANTE EL AílO ESCOLAR
1945 - 1946
AS LABORES del Consejo Universitario se iniciaron con
la sesión ordinaria del 15 de agosto de 1945, estando integrado en la siguiente forma:
CONSEJEROS EX-OFICIO: Prof. ·Antonio Moreno, Rector interino; Lic. Alfredo de la Torre G., Secretario Gral. interino;
Lic. Bernardo L. Flores, Director de la Escuela Diurna de Bachilleres; Ingenierio Leonardo Siller, Secretario encargado de la Dirección Nocturna de Bachilleres; Dr. Eduardo Aguirre Pequeño, Director de la Facultad de Medicina; Dt. Francisco Albuerne, Director de la Facultad de Odontología; Lic. Manuel Treviño Cavazos, Director de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales; Ing. Bernardo N. Dávila Reyes, Director de la Facultad de Ciencias Químicas;
Ing. Manuel Martínez Carranza, Director de la Facultad de Ingeniería; Ing. Ernesto Villarreal P., Director de la Escuela Industrial y
Preparatoria Técnica "Alvaro Obregón"; Srita. Profa. Julia Garza
Almaguer, Directora de la Escuela Industrial Femenil "Pablo Livas"; Prof. Isaac Flores, Director de la Escuela de Música; Dr. Eduardo Aguirre Pequeño, Director del Instituto de Investigaciones Científicas y Lic. Raúl Rangel Frias, Jefe del Departamento de Acción
Social Universitaria.

�103

Universidad

Informe del Consejo Universitario

CONSEJEROS ELECTOS: Lic. y Prof. J. de la Luz Marroquín
R., por la Escuela de Bachilleres (diurna); Dr. Gabriel Capó Baile,
por la Escuela Nocturna de Bachilleres; Dr. Arnulfo Treviño Garza, por la Facultad de Medicba; Dr. Alfonso Barjau, por la Facultad
de Odontología; Lic. José Juan Vallejo, por la Facultad de Derecho
y Ciencias Sociales; Químico Técnico Manuel Rangel, por la Facultad de Ciencias Químicas; Ing. Esaú García, por la Facultad de Ingeniería; Prof. Alfonso Reyes A., por la Escuela Ind. y Preparatoria
Técnica "Alvaro Obregón" ; Srita. Profa. Amalia Garza, por la Escuela Industrial Femenil "Pablo Livas" y Srita. Profa. Hortensia
Valdés Zambrano, por la Escuela de Música. Representantes estudiantiles, los Sres. Leopoldo Valdés, de la Facultad de Ingeniería, Antonio Costilla, de ia Facultad de Medicina, Raúl Caballero, de la Facu1tad de Derecho y Ciencias Sociales, J. Encarnación Pérez, de la
Escuela Nocturna de Bachilleres y Víctor Villarreal, de la Escuela
Industrial y Preparatoria Técnica "Alvaro Obregón".

El Dr. Martín López Flores, electo en substitución del Consejero Dr. Gabriel Capó Baile, quien se ausentó definitivamente.

102

Cambios en el Consejo

Durante el año escolar que termina se verificaron algunos cambios en el Consejo, según se expresa a continuación:
Habiendo terminado la licencia de que gozaba el que suscribe, se
hizo cargo nuevamente de la Rectoría, en· septiembre de 1945.
El Prof. Químico Técnico Manuel Rangel fué nombrado Director
interino de la Escuela Nocturna de Bachilleres, que estaba provisionalmente al cuidado del Secretario de la misma, Ing. Leonardo Siller.
'

El Dr. Dante Decanini, nombrado Director de la Facultad de
Medicina, por haberse transladado el Dr. Aguirre Pequeño a Estados
Unidos de Norte América, becado por la Fundación Gughenheim.
El Dr. J. Guadalupe Villarreal, nombrado Director de la Facultad de Odontología, por renuncia presentada por el Dr. Francisco
Albuerne.
El Prof. Antonio Ortiz, nombrado Director de la Escuela de Música, por renuncia irrevocable que presentara el Prof. Isaac Flores.

El Dr. Miguel Rossani, electo en sustitución del Dr. Alfonso
Barjau.
Sesiones del Consejo Universitario

Durante el período comprendido entre agosto de 1945 y julio del
presente año, el Consejo Universitario _celebró 19 sesi?~es, en las cuales como en años anteriores, púsose siempre de manifiesto el celo de
todos los consejeros por ajustar su conducta al cuidado de los intereses y prestigio de la Universidad. Es de señalarse que durante las
muy diversas y numerosas deliberacio~es que se llevaron ~ cabo, las
diferencias de opiJ;tión entre los conseJeros no fueron obstaculo ~ara.
que la libre expresión se manifestara en un _ambiente. de fratermdad
cordial, que ha sido base firme-hasta hoy mconmovida-de la buena marcha de los asuntos universitarios. Ello se debe a que. to~os los
integrantes de este organismo que me honro en presidir han comprendido, en todo momento, que la unidad en e: esf~erz_o y la b~ndad en la intención son garantía de progreso uruvers1tar10 y que este exige, en muchas ocasiones, una gran dosis de cordura y la aceptación de ideas ajenas como mejores que las que uno pueda sustentar.
Entre los acuerdos dictados en las sesiones mencionadas, pueden figurar, como dignos de especial mención, los siguientes:
I.-Se da a conocer al Consejo Universitario la distribución de
materias en el primer año de las Escuelas de Bachilleres--y es apro~
bado-, según la reforma propuesta el año escolar anterior por la
Rectoría de la Universidad, consistente en hacer los cursos de Bachilleratos en tres años.
II.-El Consejo Universitario acuerda acceder a la petición que
h
la Federación de Estudiantes Socialistas por conducto del Cons:;:0 alumno Sr. Leopoldo Valdés, en el sentid~ de que el~mentos
del propio Consejo participen en la velada que dicho orgarusmo ~st di til realizará como protesta por los atropellos de que h~ sido
v~ct:as los universitarios argentinos, de parte del Gobierno Milita-

�104

Universidad

r'JSta de ese país. Se acuerda también prestar a los estudiantes todo
el apoyo moral necesario para la celebración del acto de que se trata.
ill.-Se encomienda al Departamento de Acción Social Universitaria la realización de los trabajos necesarios, a fin de que la Universidad tenga un lema y un escudo que simbolicen su ideal y sus
orientaciones.
IV.-Se autoriza al Rector para que gestione ante el Jefe de los
Servicios Médicos del Instituto Mexicano del Seguro Social las fa.
cilidades necesarias para que los catedráticos universitarios que prestan sus servicios en esa organización puedan cumplir con sus debe- .
res docentes, en atención a que éstos han pasado a segundo término
en virtud de las exigencias de dicho Instituto.
V.-Se nombra al Dr. Cesáreo Sáder Mátar, catedrático titular
de la Facultad de Medicina, para que participe, en nombre de la Universidad, en la velada que diversas organizaciones universitarias, culturales y obreras organizan para conmemorar el primer aniversario
de la muerte del Dr. Angel Martínez Villarreal, que fuera Director
de la Facultad de Medicina y Rector de la Universidad.

Informe del Consejo Universitario

l05

cesarios para la carrera de Obstetricia y se comisiona al mismo Sr.
Director para que, auxiliado por los catedráticos de la Escuela de
Enfermería, estudien lo relativo al nuevo plan de estudios y al nombre que llevará dicha Escuela en lo futuro.
X.-Se autoriza a la Tesorería General de la Universidad a proporcionar la cantidad de $200.00 (DOSCIENTOS PESOS) mensuales a la Federación de Estudiantes Universitarios, en calidad de colaboración-y sólo durante cinco meses-, según petición del Comité Ejecutivo de la misma.
XI.-Se nombra un Delegado ante el Segundo Congreso InterAmericano de Cardiología que se celebrará en octubre próximo en la
Capital de la República, en atención a una solicitud que en tal sentido envía el Director del Instituto Nacional de Cardiología y Presidente Ejecutivo de dicho Congr_eso, Doctor Don Ignacio Chávez.
XII.-Se nombra un Delegado ante el Primer Congreso Nacional de Salubridad y Asistencia que se celebra en la Capital de la República, en este mes, atendiendo invitación hecha por el Sr. Ministro
del ramo, Doctor Don Gustavo Baz.

VI.-Se acuerda enviar un pergamino con saludo fraternal a la
Universidad de la Habana por conducto de-los estudiantes de 5o. año
de la Facultad de Medicina, que se dirigen a aquella Capital en su
viaje Anual de Higiene.

XIlI.-Igual acuerdo se toma en relación con el Primer Congreso Mexicano de Medicina.

VII.-Se nombra al Dr. Alfredo' Gómez Alanís Delegado de la
Universidad ante el Il Congreso Mexicano del Cáncer, celebrado en
febrero del presente año, en Guadalajara, Jal.

Como en años anteriores, continúa nuestra Universidad sieñdo
un centro cultural y docente a donde acuden un gran número de jóvenes que deciden orientar su vida por rumbos de enseñanza superior. Y cabe mencionar que, año tras año, sus aulas son objeto de
singular preferencia de parte de estudiantes de otros estados, que
ven en nuestra institución una garantía para realizar sus anhelos de
superación intelectual. Esta circunstancia ha hecho nacer en la Rectoría de mi cargo una iniciativa que será puesta oportunamente a J.a
-superior consideración de ustedes, consistente en solicitar la intervención del Ejecutivo del Estado ante los de aquellas entidades federativas de donde proceden en gran número los estudiantes forá11eos, a fin de lograr de sus respectivos gobiernos una aportación eco-

VIIl.-Se a.cuerda que el Rector y los demás miembros del Con~
sejo Universitario asistan a la Asamblea Inaugural del Primer Congreso Constituyente de la Federación de Estudiantes de la Universidad de Nuevo León, y se nombra un Delegado Observador permanente ante dicho Congreso.
IX.- A solicitud del Director de la Facultad de Medicina y previas las discusiones del caso, se acuerda que la Escuela de Enfermería anexa a la Facultad mencionada imparta los conocimientos ne•

Movimiento de Alumnos

�Universidad

Informe del Consejo. Universitario

nómica que contribuya al sostenimiento de nuestra Universidad, toda vez que ésta satisface exigencias que corresponden a otros Estados, en materia de enseñanza superior.

Disciplina

106

El movimiento de alumnos durante el período 1945-1946, se verificó en la forma que especifica el cuadro que sigue:
Inscritos

Fac. de Medicina ---------------- 558
Fac. de Odontología -------------- 37
Fac. de Derecho y C. Sociales ----- 172
Fac. de Ingeniería ---------------- 118
Fac. de Ciencias Químicas -------- 158
Ese. de Enfermería Anexa a la
Fac. de Medicina ------------ 142
Ese. Diurna de Bachilleres -------- 460
Ese. Noct. de Bachilleres --------- 142
Ese. Ind. Fem. "Pablo Livas" ------ 853
Ese. Ind. y P. T. "Alvaro Obregón".
Cursos Diwnos --------------- 376
Ese. Ind. y P. T. "Alvaro Obregón".
Cursos Nocturnos ------------- 350
Escuela de Música ---------------- 360

Sust. examen

Aprob.

Pend.

472
36
134
93
149

316
27
98
47
95

156
9
36
46
54

125
416
135
479

86
177
92
464

39
239
43
15

250

101

149

148
147

55
86

93
61

Títulos y Diplomas

Durante el período escolar motivo de este informe, fueron expedidos, conforme a las Leyes y Reglamentos en vigor, los siguientes:
Títulos
De Médico Cirujano y Partero -------------------------De Cirujano Dentista ----------· -----------------------De Enfermera-----------------------------------------De Licenciado en Ciencias Jurídicas --------------------De Ingeniero Civil ------------------------------------De Ingeniero Químico---------------------------------~
De Farmacéutico ----------------------- ---------------De Químico Farmacéutico ------------------------------De Químico Farmacobiólogo ----------------------------De Contador Privado----------------------------------

32
1
9
26

~
~

10
l6

Diplomas

Escuela Diurna de Bachilleres -------------------------- 85
Ese. Ind. Femenil "Pablo Livas·• ------------------------ 58
Ese. Ind. y P. Tec. "Alvaro Obregón" -------------------- 3

107

Pese a la gran cantidad de alumnos que acuden a la Universidad, en sus distintas Facultades y Escuelas y no obstante la inquietud que en la juventud ha sembrado esta época singular para toda
clase de transgresiones, la Universidad no ha tenido que lamentar
un solo incidente serio, que ponga en peligro la buena marcha de las
labores docentes. En algunas ocasiones, hubo en diversas dependencias algunos intentos de subversión del orden universitario, pero fueron éstos sólo expr-esiones patentes de la explicable inquietud y natural inexperiencia de nuestros jóvenes estudiantes, que en ningún
momento comprometieron el desarrollo normal de los trabajos ni trajeron desdoro para la institución cuya esencia constituyen ellos mismos. Sin embargo, creo que es mi deber-imperioso deber--eonsignar ante Uds. que en lo futuro será preciso que todos lós responsables de la dirección universitaria redoblemos nuestro esfuerzo y agucemos nuestro entendimiento, con fines a oponer, discreta pero valientemente, bondadosa pero enérgicamente, un dique a la tendencia
cada vez más manifiesta en el estudiantado a intervenir desproporcionadamente en el manejo de los asuntos técnicos de la Universidad, con perjuicio de sí mismos. Como antes señalaba, vivimos una
época de muy especiales caracteres, favorables al desarrollo de diversos vicios en todas las instituciones, cualesquiera que sean sus finalidades y peculiaridades de organización; y es esta época la que,
en mi concepto, está influyendo de manera más o menos significada
en nuestros jóvenes, que no siempre muestran a las claras el tesoro
espiritual que nosotros sabemos bien que ellos poseen; parece como
si hubiera una barrera que se opone a ello o se formara en su derredor una espesa nube que les impide ver con claridad sus problemas.
Y nosotros sabemos que esa barrera o esa nube la forman el espectáculo de negación de la cultura que a ellos ha tocado presenciar en
el mundo, cuando en su espíritu todo es intención sana y optimismo,
cuando su intelecto semivirgen es fácilmente impresionado--en este
caso de manera agresiva y peligrosa-por los grandes acontecimientos. Pero esta circunstncia, la de no ser nuestros jóvenes culpables
de la situación apuntada, no exime a los responsables de la marcha
de la Universidad de la inaplazable e imperiosa obligación de utilizar

�108

Informe del Consejo Universitario

Universidad

todos los procedimientos posibles que tiendan a salvarles de tan peligrosa influencia; sería criminal, sería innoble y cobarde adoptar una
medida de hipócrita complacencia, por el solo temor de adoptar actitudes que por lo pronto podrían ser juzgadas como injustas, despóticas o antiuniversitarias. El mismo amor que debe inspirarnos la
juventud y la gran significación que ésta tiene en el futuro del mundo, nos obliga a ser sinceros y honestos y, aún a costa de nuestra
tranquilidad y del afecto de ellos hacia nosotros, esforzarnos por
impedirles el influjo pernicioso de esta época de crisis del espíritu.
que ve cómo la verdad, la justicia, el derecho, han sido escarnecidos
en todos los ámbitos de la tierra. De no hacerlo así, habremos de declararnos impotentes o, lo que sería más triste, traidores a los intereses de esa juventud que nos ha sido confiada.
No be podido dejar pasar este capítulo de mi informe anual
sin aprovechar la oportunidad para pedir de todos Uds., apoyado en
la ya larga historia de bondades de que la Universidad les es deudora, toda su colaboración, su más decidida colaboración, para que
nuestra institución cumpla decorosamente con su cometido y pueda
conservar pura su esencia, que lo es el estudiantado.
Investigaciones Científicas

Este importantísimo aspecto de la función universitaria, enco•
mendado al Instituto de Investigaciones Científicas de reciente creación y-no obstante-factor decisivo en el progreso de nuestra institución en los últimos tres años, fué objeto, en el presente período
escolar, de especial atención, en vista de que la pobreza del presupuesto-disminuído desde 194 en $100.000.00-y la ausencia del Director titular, Dr. Eduardo Aguirre Pequeño, podrían haber acarreado una considerable disminución en las labores correspondientes a
investigaciones iniciadas en años anteriores. Pero el entusiasmo de
los investigadores de planta del Instituto pudo hacer, si no que pasaran inadvertidas las dos circunstancias desfavorables mencionadas antes, sí que la marcha de esta dependencia universitaria continuara significándose como una prueba plena del esfuerzo de superación que se realiza en esta Universidad. Y así, siguieron su curso

109

los diversos departamentos, cuyo trabajo podría conaensarse como
sigue:
Sección de Ciencias Biológicas

I.-Departamento de Botánica.
1.-Herbario.
a)-Se herborizaron 481 ejemplares de la flora del Estado, correspondientes a las siguientes localidades: Cadereyta, Guadalupe,
Galeana, Hualahuises, Santiago y alrededores de Monterrey.
b)-Se recolectaron 200 ejemplares de la flora criptogámica del Estado, correspondientes a las mismas localidades citadas.
c)-Se recibieron 72 ejemplares clasificados de la flora de Texas,
enviados por el Herbario de. la Universidad de Texas.
d)-Se recibieron 25 ejemplares de pinos de México, enviados por
el Sr. Prof. Maximino Martínez.
e)-Se enviaron 85 ejemplares de la flora del Estado a la Universidad de Texas para su determinación cientüica.
f)-Se enviaron 50 ejemplares de la flora del Estado a la Sociedad
Botánica de México, solicitando su clasüicación.
2.-Catálogo de Plantas de Nuevo León.
Se trabajó activamente sobre este particular y en fecha próxima se dará por terminada la primera parte, quedando lista
para su publicación.
3.-Sobre Pólenes Atmosféricos en la Ciudad de Monterrey, N. L.
Se está haciendo, en colaboración con la Auxiliar Q.F.B. Mercedes de la Garza Curcho, un estudio analítico de los granos de
polen presentes en la atmósfera de la ciudad de Monterrey, su
representación gráfica y su posible intervención en los diversos
casos de alergias en la localidad.
4.-Preparación de Ejemplares Botánicos.

�110

•

Universidad

Informe del Consejo Universitario

111

a)-S~ hici~ron 34 preparaciones microscópicas de algas, hongos y
IDIXOimcetos.

m.-Excursiones de exploración y recolección científica.

b)~e prepararon 17 ejemplares de hongos en zócalo de madera.

a)-Se elaboró un proyecto sistemático de excursiones a las localidades más interesantes y accesibles del Estado.

c)-Se prepararon 2 cajas de madera, 5 de cartón y 5 láminas de
vidrio con ejemplares botánicos.
II.-Departamento de Zoología.
1.-Colección de Zoología General.
a)-Se prepararon en frascos de vidrio 141 ejemplares de la fauna
del Estado siendo 15 de ellos en frascos especiales de museo pa•
ra la colección científica del Instituto.
b)-S; prepararon 38 ejemplares de moluscos en cajas de cartón y
zocalo de madera, para las colecciones escolares.
c)-Se hicieron 20 preparaciones microscópicas de histología animal.

1.-Proyecto de Excursiones y excursiones efectuadas.

b)-Se efectuaron excursiones de recolección científica, de un día de
duración, a las siguientes localidades: "La Cola de Caballo",
Sgo.,. "San Francisco", Sgo., "Cañón de la. Boca", Sgo., "El
Tronconal", Gral. Terán, "La Pastora", Gpe., "El Mirador",
Monterrey, Cerro de la Silla, Monterrey, "Las Huertas", Monterrey, "Cañón de la Huasteca", Sta. Catarina.
c)-El auxiliar de Entomología se agregó, con gastos a su propia
cuenta, a la excursión que organizó la Escuela Nacional de Ciencias Biológicas, a los Estados de Puebla y Veracruz.
IV.-Donación de Material biológico a Escuelas.

2.-Entomología General.
a)-Se prepararon en alfiler 1179 insectos del Estado, de diversas
localidades.
b) - Se prepararon 9 cajas de madera con 334 insectos.
c)-Se hicieron 108 preparaciones microscópicas de insectos.
3.-Entomología Agrícola.
a)-Se estudiaron 15 grupos de plagas de los cítricos haciendo visitas de observación y recolección a las principales zonas naranjeras del Estado (Montemorelos, General Terán, Villa Juárez, Cadereyta, Hualahuises y Linares). Se prepara un folleto
ilustrado con descripciones, ciclos biológicos, daños, métodos de
control, etc., de las más importantes de dichas plagas.
b)-Se rindió, a petición de los representantes en México de la American Cyanamid Co., un informe sobre los nombres locales de
los principales insectos que constituyen plagas del campo y caseras en esta localidad, para ser publicados en la traducción al
español del folleto "Fumigation Manual''.

a)-Se donó a la Escuela Secundaria No. 1 de esta Ciudad, una colección de 20 ejemplares disecados, 36 frascos de museo, 17 modelos de yeso, 9 cajas de madera y de cartón con insectos y ejemplares botánicos y 4 láminas de Botánica.
b )-Se donó a la Escuela Primaria "Fernández de Lizardi" de esta
ciudad, una colección de 38 ejemplares disecados, 36 frascos de
museo, 19 modelos de yeso, 9 cajas de madera y de cartón con
insectos y ejemplares botánicos y zoológicos y 4 láminas de Botánica.
c)-Se donó a la Escuela Nocturna de Bachilleres una colección de
20 modelos de yeso.
d)-Se prepara el material que habrá de donarse en fecha próxima
a la Escuela diurna de Bachilleres.
V.-Gabinete de Taxidermia.
Durante el año transcurrido se prepararon en este gabinete los
siguientes ejemplares:

�113

Informe del Consejo Universitario

Universidad

112

Aves preparadas y montadas_------------------------Aves preparadas en piel -----------------------------Mamíferos preparados y montados ------------------Mamíferos preparados en piel -----------,-----------Reptiles montados--------------------~-------------Reptiles preparados en formol----------------------Otros animales diversos. -----------------------------

84 ejemplares
20
"
22
13
9
13
24

TOTAL: 185 ejemplares

Los ejemplares montados están destinados a las colecciones de
exhibición cuando se instale un Museo Regional, y para las colecciones de enseñanza que el Instituto regala a las escuelas superiores.
Los ejemplares en piel se dedican exclusivamente a las colecciones
de estudios y para el canje de material con otras Instituciones científicas.
Entre los donantes de ejemplares que han venido a enriquecer
las colecciones del Instituto, figuran el C. Gobernador del Estado,
])irector y Alumnos de la Escuela Primaria "Fernández de Lizardi"
y muchas personas de esta localidad y de otras del Estado. El !ns•
tituto, en su oportunidad, ha agradecido cumplidamente las aporta•
ciones.
VI.-Otras Actividades.
1.-Trabajos publicados.
a)-Se publicó el trabajo "Notas acerca de la Parasitología de los
Cítricos en la región de Montemorelos, Nuevo León", en el Bole•
tín No. 6 del Instituto de Investigaciones Científicas de la Uni•
versidad de Nuevo León.
b)-Se publicaron 3 artículos .sobre "Las escamas del naranjo" (I,
II y II) en la revista "Química" de la Sociedad de Alumnos de
la Facultad de Ciencias Químicas.
2.- Colaboración con las Escuelas del Estado.
a)-El jefe del Departamento de Biología colaboró con la Facultad
de Cienc;ias Químicas impartiendo, desde octubre de 1946, los
cursos de Botánica Sistemática y Entomología Agrícola.
b)-El mismo colaboró con la Escuela de Bachilleres del Estado

impartiendo, desde diciembre de 1945, los cursos de Botánica y
Zoología.
3.-Exposiciones.
a)-El Departamento de Biología concurrió, en el mes de septiem•
bre de 1945, a la Exposición que con motivo de las Fiestas Patrias, organizó la Facultad de Ciencias Químicas en el salón de
actos de la misma. P,resentó 7 vitrinas y 2 nichos ecológicos.
t)-El mismo departamento concurrió, en el mes de noviembre cíe
1945, a la Exposición Nacional de Agricultura y Ganadería en
colaboración con el superior Gobierno del Estado, en los terrenos situados a 8 km. sobre la carretera Monterrey-Reynosa. Presentó 11 vitrinas y 2 nichos ecológicos. Para esta exposición, el
Jefe del Departamento de Biología preparó y dibujó las gráficas
presentadas por las Secciones de Química y Físico-Matemáticas
del Instituto.
VII.-Sección de Modelado y Dibujo.
En esta Sección se han ejecutado los siguientes trabajos:
Modelos Biológicos diversos --------------------------416 ejemplares
Modelos de cristales y otros para la Facultad
,.
de Ciencias Químicas ---------------------------108
TOTAL:

524 · ejemplares

También se hicieron 14 cuadros grandes, al óleo y en bastidor
de tela representando diversas enfermedades de los cítricos; un busto de la Profesora Eugenia González; una maqueta de 1x6 m.; un
dibujo y retrato al óleo para el estandarte al Dr. Angel Martínez
Villarreal y seis mascarillas del mismo.
VIII.-Movimiento de libros y revistas.
1.-Libros.
a)-Se recibieron dos libros "An Introduction to Pollen Analysi.c;"
y "Plants and Vitamins", comprados a la Chronica Botánica de
Waltham, Mass., U. S. A.

�114

Informe del Consejo Universitario

Universidad

b)-Se pidió a la: Sociedad 1vfexicana de Historia Natural, la obra
monumental del Prof. Casiano Gonzatti "Flora Mexic.ana", que
está en prensa.
2.-Boletines, Revistas y otras Publicaciones.
a)-Se recibieron 75 publicaciones sobre diversos temas agrícolas,
mimeografiados por la Secretaría de Agricultura y Fomento, en
México, D. F.
b)-Se recibieron 10 números de "Fitófilo", boletín bimensual de
la Secretaria de Agricultura y Fomento, en México, D. F.
c)-;-Se recibieron 7 publicaciones diversas de la Universidad de
Texas, U. S. A.
d)-Se recibieron 3 números del "Ward's Natural Science Bulletin", de Rochester, N. Y.
e)-Se recibieron los volúmenes XXVIII (1942) y XXIX (1943) de
Papers of the Michigan Academy of Science Arts and Letters
de la Universidad de Michigan, U. S. A.
IX.-Departamento de Fitopatología.
A)-Trabajos de rutina.
1)-Se verificaron airédedor de veinte exámenes de muestras de
plantas enfermas remitidas a este Instituto. Sobre cada trabajo
se rindió el informe respectivo avisando a los interesados el resultado del examen e indicando las medidas de control necesarias.
2)-Se verificaron, a petición de varios agricultores, visitas a las
huertas de Cítricos y otros frutales, con el objeto de cerciorarse
del estado fitosanitario de las mismas. Se rindió cada vez un informe sobre la infección y se indicaron a los solicitantes los procedimientos a seguir.
B )-Investigación.
En la parcela experimental del Instituto, se empezaron los trabajos relacionados con la aplicación del Ammate para la erradicación del Zacate Johnson. Los resultados se podrán coRocer
alrededor del mes de septiembre del año en curso.

115

C)-Divulgación.
Se está preparando un pequeño libro de texto de "Fitopatología" (alrededor de 280 páginas repartidas en 20 o 21 capítulos).
Actualmente se tienen terminados y listos para la publicación
16 capítulos con 200 páginas más o menos.
X.-Departamento de Zimología.
Investigación.
Está en estudio el problema de la Industrialización de los Cítricos.
Se han escogido por lo pronto la Conservación de Jugo de Naranja, aceptando el método de Congelación, los vinos y el vinagre
de naranja (estos dos últimos trabajos a cargo de Arturo Elizondo
Q. B. P. adscrito a esta sección), la preparación de la pectina, así
como la obtención de los Aceites esenciales y de concentrados para
las aguas gaseosas:
Es cierto de que una parte de la investigación se aparta del ramo de la Zimología, sin embargo se consideró útil no romper el problema en partes, sino trabajar en colaboración con el departamento de Química.
XI.-Trabajos de Indole General.
a)-Se colaboró en dos Exposiciones: en la verificada en la Facultad de Ciencias Químicas en el mes de septiembre y la Exposición Nacional de Agricultura y Ganadería, que se llevó a cabo
del 11 al 20 de noviembre, contribuyendo con material y cubriendo la vigilancia respectiva.
b)-Se efectuaron tres viajes, uno a Corpus Christi ,Texas, cumpliendo con una comisión de la Universidad y los otros dos en días
inhábiles, a Weslaco, Texas, con el fin de visitar la Estación Experimental de Cítricos, así como los laboratorios del departamento de Agricultura de Estados Unidos del Norte.
c )-Se remitió un trabajo sobre "El beneficiado Húmedo del Café", como colaboración para las ponencias de la Mesa Redonda

�116

Universidad

Informe del Consejo Universitario

117

verificada en Tuxtla Gutiérrez, con motivo de la jira del Lic.
Miguel Alemán.

El mes de Junio y primera quincena de Julio fueron dedicados
para la elaboración estadística de los datos recogidos.

d)-Se colaboró con la Facultad de Ciencias Químicas impartiendo
las Cátedras de Fisiología Vegetal y Microbiología Industrial,
así como formando parte de los jurados al ser designado por la
Dirección de la Escuela.

Los resultados obtenidos se han publicado en forma de cuadros,
por especialidades, en los Anales del Instituto de Investigaciones
Científicas, Tomo I No. 1, y en el _Boletín No. 6 del mismo Instituto.

XII.-Trabajos publicados.
Se publicaron dos trabajos: "La Psorosis de los Cítricos" en el
Boletín No. 5 y la "Bibliografía de las Enfermedades de los Cítricos" en el segundo número de los Anales del Instituto.
Ficha Médico-Biotipológica. Escolar

El personal médico de este Instituto, fué comisionado para continuar la elaboración de la ficha Médico Biotipológica Escolar, labor
principiada el año pasado de la siguiente manera:
Practicaron el examen general de los alumnos, los Doctores:

Sección de Ciencias Químicas

Durante el año de trabajos comprendido de septiembre al último de junio en el período 1945-1946, los trabajos han sido los siguientes:
Luz Castillo, como trabajo de laboratorio, completó el estudio
comparativo sobre la titulación de Vitamina C, con diversos procedimientos; igualmente terminó la valoración de Vitamina C en la
ºmayaba, tanto en fruto como en flores. Otro trabajo verificado parcialmente, ha sido el estudio del metabolismo del nitrógeno durante
la germinación; hasta este momento se ha estudiado el reparto del
nitrógeno durante la germinación usando agua pura.

Raúl E. González, Jesús Piedra, Carlos Leal Isla y Salvador
Montemayor, colaborando también el estudiante de Medicina Raúl
Cota.
Se dedicó exclusivamente al estudio del sistema óseo, el Dr. José Luis Salinas Rivera, siendo encargados de los exámenes de ojos
y trabajo de laboratorio que fueron necesa.rios respectivamente, los
Dres. René Livas y Alfredo Gómez Ala.nís.

En el siguiente año se seguirá estudiando el metabolismo en la
germinación usando soluciones nutritivas y tierras de valor conocido. En la parte de publicación se hizo el plan de trabajo y la Srita.
Castillo ha verificado una serie de experiencias para comprobar la
posibilidad de introducirlas como parte del texto. La Srita. Castillo
también ha trabajado en la recopilación de datos para un estudio
sobre la aplicación bromatológica y terapéutica de los aminoácidos.

El Dr. Martín Torres fué COl1''5ionado para practicar los exámenes toráxicos.
Los primeros meses del año escolar se trabajó en la Escuela
Fernández de Lizardi, siendo esos meses los de: Septiembre, Octubre, Noviembre y Diciembre de 1945 y Enero de 1946. Terminando
el examen de los alumnos de la citada escuela, el personal antes referido pasó a la Escuela "Monterrey" donde contínuó su labor durante los meses de Febrero, Marzo, Abril y Mayo de 1946, fecha en la
cual se terminó de examinar a los alumnos de la Escuela mencionada.

El Sr. Aureliano García F. ha verificado un estudio sobre las
propiedades físico-químicas de las proteínas de la soya, hidrolizando en diferentes formas; el trabajo está terminado, sólo que no se
ha hecho su redacción por la comisión recientemente conferida por
el C. Gobernador. También dentro del campo de laboratorio, ha iniciado un estudio industrial sobre la fabricación de aceites artificiales• hasta el momento se ha obtenido pineno puro, hidrolisis de la
ter~ina y un polímero que por sus propiedades va a ser objeto de
un estudio especial. En el programa de publicaciones terminó y entregó la parte gráfica del primer capítulo de Mineralogía y Geolo-

�Informe del Consejo Univeí$Ílario

118

119

Univenidad

gía. Igualmente hizo la redacción de este primer capítulo que sólo
espera una última corrección para ser entregado.
El Sr. Q. T. Manuel Rangel ha desarrollado el siguiente trabajo: Terminación del estudio sobre lipidos combinados, trabajo que
se presenta para su publicación. Estudio sobre valoración de los azúcares usando ferricianuro de potasio, trabajo presentado para su
publicación. Se han iniciado trabajos cuantitativos sobre la preparación de plásticos principalmente con base de urea y sobre la determinación de detergentes; dichos ensayos• se verificaron con objeto
de tener una idea sobre la posibilidad material y económica para ha•
cer un estudio industrial de esta clase de compuestos. Habiendo resultado positivos dichos ensayos, el próximo año se hará un estudio sistemático y un anteproyecto de fabricación. En cuanto a la parte de publicación se escribió inicialmente un capítulo sobre glúcidos
y derivados el cual resultó de una amplitud tal que era inútil para
su uso práctico como texto. En vista de esto se desechó y se rehizo
toWmente el trabajo con vistas de un texto sencillo y económico
para el Instituto. Hasta este momento, se tiene en manuscrito tres
tipos de clasüicación de la química orgánica y los capítulos de hidrocarburos alifáticos saturados, olefínicos y acetilénicos.
Además de los trabajos mencionados anteriormente, en forma
eventual, éste Departamento ha hecho otros trabajos como son:
Análisis de tierras, preparación de curvas para el fotocolorimetro,
estudio de la sensibilidad de la reacción de potasio de fósforo.
Sección de Ciencias Físico-Mat.em.áticas

Con motivo de la renuncia presentada por el Dr. Honorato de
Castro a la Jefatura de esta Sección, se hizo cargo de ella el Sr. lng.
Alfredo de Sanjuan, quien continuó el desarrollo de las labores iniciadas por el primero.
El Dr. de Castro inició el estudio de las observaciones climatológicas, recogidas durante 25 años en la Estación Meteorológica del
Colegio Civil, habiendo dado cima al estudio del factor "Temperatura Atmosférica". El Ing. Alfredo Sanjuan procedió al estudio del otro
factor climático determinante de la clasificación, es decir el de la

humedad atmosférica, para llegar a la determinación del régimen
de precipitación.
No disponiéndose en el Servicio Meteorológico Nacional de da•
tos análogos, a los que se han trabajado para la región que se acaba
de citar, para ei resto de las del Estado neolonés, se imposibilita realizar un trabajo análogo para el resto de regiones de aquél que pudiera haber permitido un trabajo general de clasificación y de limitación de regiones climáticas en él; por lo que, concluida la investigación correspondiente a la región de Monterrey, se pasó la "Memoria" completa correspondiente a la misma, a la Secretaría para
su elevación a la Dirección, y aprobación del trabajo realizado, en
su caso.
Al propio tiempo se proponía, en el informe, que en atención a
la circunstancia de ser la región estudiada en clima, utilizada con
bastante intensidad por la aeronáutica civil, la investigación a que
dedicara su actividad la Sección ahora, fuera el "Estudio del régimen de vientos y nubosidad en la región reinera" que parece revestir interés en atención particularmente a dicha circunstancia, y para cuyo trabajo es posible disponer de suficientes datos, probablemente, utilizando los archivos mismos de la estación del antiguo Cosu elevación a la Dirección, y aprobación del trabajo realizado, en
rrespondiente.
Publicaciones

En el período comprendido entre septiembre de 1945 y Junio de
1946, el Instituto logró publicar lo siguiente:
El Boletín No. 6, con numerosos trabajos científicos y de divulgación entre los que destaca "El tratamiento del mal del Pinto a tra.vés de su Literatura", del Dr. Eduardo Aguirre Pequeño y algunas
otras colaboraciones de las Secciones de Química, Biología, y Fitopatología y Zimología.
El Tomo I, No. 2 de los Anales del Instituto, con interesantes
trabajos, entre los cuales se distinguen: La punción Diagnóstica en
el estudio de las Lesiones Tumorales de la Mama, del Dr. Alfredo

�120

Informe del Consejo Univenitario

Univenidad

Gómez Alauís, Obtención de Dolantina, del Dr. José Giral, un interesante trabajo acérca de los rendimientos agrícolas, del Q. T. Manuel
Rangel, una también interesante y completa bibliografía de las enfermedades de los cítricos, así como la Segunda Parte de la Geología de Nuevo León, del Dr. Federico K. G. Mullerried.
Se publicaron también: la tesis de la Srita. A.mella Barrera, pasante de la Facultad de Ciencias Químicas y becada del Instituto,
relativa a Protozoosis intestinales humanas, y la del Pasante de Medicina Sr. Mario Sanmiguel, también becado por el Instituto y que
versó sobre Electroenoefalografía cliníca.
El instituto ha iniciado la preparación de libros de texto, para
la enseñanza en las distintas Facultades y Escuelas de la Universidad, habiendo terminado el Ing. Aureliano García Fernández, el
primer capítulo de una obra de Mineralogía y Geología, con numerosas gráficas; el Dr. Jeannot Stern se encuentra preparando otra
sobre Fíto-patología, que constará de 21 capítulos.
Becados

El Pasante de la Facultad de Ingeniería Antonio Treviño, recibió beca del Instituto para dedicarse, durante 5 meses, a la preparación de su Tesis recepcional que versará sobre el estudio de los
suelos y pavimentos en la ciudad de Monterrey.
Como fácilmente se desprende del contenido de los párrafos anteriores, los trabajos del Instituto de Investigaciones Científicas se
encaminaron no solamente a la especulación científica-muy valiosa para ir descubriendo aptitudes personales de los diversos elementos quP. laboran en calidad de auxiliares en los diversos departamentos--sino con miras a realizar actividades de resultados prácticos y
de contenido social, suministrando material de enseñanza a diversos
centros docentes, haciendo estudios de problemas relacionados con
problemas médicos, orientando a agricultores sobre sus dificultades
con las plagas y la utilización conveniente de tierras de cultivo, etc.
En resumen, en esta dependencia universitaria se lucha por poner
la ciencia al servicio de la colectividad, amén de satisfacer la fun-

121

ción investigadora que la Universidad debe realizar constantemente
para cumplir su misión.
Acción Social Universitaria

Otra de las funciones básicas de la Universidad, la difusión cultural, encomendada al Departamento de Acción Social Universitaria,
fué objeto de muy especial atención. La atinada dirección del Lic.
Raúl Rangel Frías, unida al esfuerzo y entusiasmo de sus colaboradores, hizo que la tarea iniciada hace tres años continuara signüicándose como un motivo de justificado orgullo para. nuestra casa
de estudios, que día a día ve aumentar la ya muy numerosa lista de
distinguidos intelectuales e instituciones del continente que expresan
su profunda satisfacción por la labor realizada en este Departamento y solicitan insistentemente el envio de sus publicaciones. Además,
ha hecho el Departamento de Acción Social Universitaria sentir su
influencia por medio de actividades de carácter cultural en forma
de conferencias, cursos y conciertos, sin descuidar las tareas inherentes al funcionamiento de la Biblioteca.
Un resumen que puede informar del trabajo que se llevó a cabo
durante este año escolar, es el siguiente:
EDITORIAL:
Boletín Mensual "Armas y Letras", (12 números}. Números 5
y 6 (en prensa) de la Revista Semestral ''UNIVERSIDAD".
Historia del Colegio Civil, Lic. Héctor González.
Correspondencia Particular JUAREZ-VIDAURRI, Lic. Santiago
Roel.
Dos exclusivas del Hombre. Dr. José Gaos.
Los Regiomontanos, Lic. Alfonso Reyes.
Sobretiro de "La Universidad, su Misión y su Marcha", Dr.
Enrique C. Livas.
Sobretiro J. Cordero y la Pintura Mexicana, Lic. Salvador Toscano.

�122

Informe del Consejo Universitario

Universidad

Las publicaciones anotadas han sido enviadas a todas las Universidades, Centros de Cultura y Agrup~ciones d~l Norte, Sur y _Centro América y Europa.
SECCION DE MUSICA:
Se presentaron 28 conciertos a través de las Emisoras Incorporadas X.E.F.B.
El Trio "Universidad" que dirige el Maestro Josemaría Luján
fué comisionado en representación de esta Casa de Estudios para
actuar en la inauguración de los Cursos organizados por la Universidad _Nacional de México en San Antonio, Texas.
Esta Sección del Departamento r ecibió también la visita del
"Coro de Madrigalistas" de la Secretaría de Educación Pública.
Se hizo la adquisición de un aparato reproductor de música
grabada con 32 discos para el curso de apreciación musical.
Sección de Radio
Se efectuaron nueve audiciones por radi~, una cada mes, a través de la X.E.F.B. y una extraordinaria en cadena con las demás
radio-emisoras locales y en las que tomaron parte, la Federación de
Estudiantes, Alumnos y Maestros de la Facultad de Medicina, Escuelas de Música, Alvaro Obregón y Nocturna de Bachilleres así como también distinguidas personalidades de la localidad en Homenaje a la memoria de destacados intelectuales. Una de las citadas al!,diciones se organizó con motivo del Armisticio de la Segunda Guerra Mundial.
SECCION DE PINTURA:
La Sección de Pintura a cargo del Maestro Ignacio Martínez
Rendón, ha terminado la Colección de Cuadros que se exhibirá en
la Exposición de Pintura en la Escuela Fernández de Lizardi con
motivo del 3500. Aniversario de Monterrey.

12J

RECITAL POETICO:
El Departamento de Acción Social patrocinó el Recital Poético
a cargo de la Declamadora Puertorriqueña Dominga de la Cruz.
EXTENSION UNIVERSITARIA:

CONFERENCIANTES

La Universidad de Nuevo León recibió durante el curso de este
año escolar la visita de cuatro distinguidos conferenciantes: Dr.
JUAN DAVID GARCIA BACCA, EDMUNDO O'GORMAN, ERMI·
LO ABREU GOMEZ y LEON FELIPE CAMINO, quienes sustentaron 31 conferencias sobre: Filosofía, Historia, Literatura y Poesía
respectivamente.
CURSOS DE VERANO :-En este año se organizaron los primeros Cursos de Verano a cargo de Profesores de la Universidad.
En un curso intensivo de 30 dias bajo inscripción libre. La matrícula
fué de 60 alumnos.
BIBLIOTECA:

Libros adquiridos: 350. Periódicos recibidos mensualmente: 200.
Promedio de publicaciones que se reciben mensualmente por canje: 250.
CLASIFICACION: Se está trabajando activamente en la elaboración del Catálogo Bibliográfico habiéndose terminado hasta la
fecha 800 fichas.
Movimient.o de Valores
Del total asignado a la Universidad en la Ley de Egresos del
Estado, ha sido cubierta por concepto de nóminas, la cantidad de:
$884,752.74 (OCHOCIENTOS OCHENTA Y CUATRO MIL PESOS
f4ETECIENTOS CINCUENTA Y DOS PESOS 74/ 100 M. N.), distribuída como sigue:
De julio a Diciembre de 1945 ---------------------------------- $ 438,&lt;141.46
De enero a junio de 1946 ------------------------------------- " 446,711.28

La Universidad, por su parte, de las cuotas y donativos, sumados a existencia anterior, reunió la cantidad de $238,433.74 (DOS·

�125

Informe del Consejo Universilario

124

Universidad

CIENTOS TREINTA Y OCHO MIL CUATROCIENTOS TREINTA
Y TRES PESOS 74/ 100 M.~.), distribuída como sigue:
A distintas dependencias -------------------------------------- $ 165,501.56
En Caja ------------------------------------------------------ "
1,110.95

Depósito a la vista en la Sucursal del Banco Mercantil
de Monterrey, S. A. --------------------------------------- " 71,821.23

A continuación me permito detallar el movimiento de valores, tal
como lo ha rendido el Tesorero General de la Universidad.

FACULTAD DE DEH.ECHO Y CIENCIAS
SOCIALES ----------------------------------- " 19,986.90
FACULTAD DE CIENCIAS QUIMICAS ----------- " 35,176.lU
FACULTAD DE INGENIEPJA -------------------- " 10,617.80
ESCUELA DIURNA DE BACHILLERES ----------- " 43,447.39
46.00
ESCUELA NOCTURNA DE BACHILLERES -------- $
183.50
ESCUELA IND. Y PREP. TEC. ALVARO OBREGON"
67.50
ESCUELA IND. FEMENIL PABLO LIVAS --------- "
187.40
ESCUELA DE MUSICA -------------------------- "
775.00
ESCUELA DE CONTADORES -------------------- "
l,U27.00
ESCUELA DE ENFERMERI.A --------------------- "
64.50
ESCUELA SECUNDARIA ------------------------- "

Egresos

Aportación del Estado

$

"
"
"
"
"
"
"
"
"
"
"
"
"
"
$ 884,752.74

34,800.00
55,999
15(l,000.00
70,090.06
32,840.00
17,880.00
82,810.00
29,160.00
103,852.0.0
37,475.00
13,020.00
139,310.00
64,721.50
20,790.00
19,999.92

·ºº

$ 884,752.74

Ingresos en la. Tesorería de la Universidad por cuotas diversas
SALDO ANTERIOR: ----------------------------- $
Caja
612.62
Banco----------------------------___________________________ "$ 59,569.53

AULA MAGNA----------------------------------~$
RECTORIA -------------------------------------- "
FACULTAD DE MEDICINA ---------------------- "
FACULTAD DE ODONTOLOQ~ ----------------- "

60,182.15
1,500.0U
7,125.00
53,066.00
4,981.50

"

AULA MAGNA -----------------------------------

Dicha cantidad se distribuyó de la manera siguiente,
según nóminas.
RECTORIA -------------------------------------DEPTO. DE ACCION SOCIAL -------------------INST. DE INVESTIGACIONES CIENTIFICAS ----FACULTAD DE MEDICINA ---------------------FACULTAD DE ODONTOLOGIA ----------------FAC. DE DEREGHO Y CIENCIAS SOCIALES ----FACULTAD DE CIENCIAS QUIMICAS -----------FACULTAD DE INGENIERIA -------------------ESCUELA DIURNA DE BACHILLERES ----------ESCUELA NOCTURNA DE BACHILLERES -------ESCUELA DE ENFERMERIA --------- -----------ESCUELA IND. Y PREP. TEC. ALVARO OBREGON
ESCUELA IND. FEMENIL PABLO LIVAS --------ESCUELA DE MUSICA --------------------------DEPARTAMENTO DEPORTIVO ------------------

$

COMISION PERMANENTE UNIVERSITARIA-----EQUIPO DE OFICINA ----------------------------

Para sueldos del personal que sirve en las distintas dependencias de la Universidad y sostenimiento
de Laboratorios, Gabinetes, Talleres, etc., el Gobierno del Estado aportó la cantidad de: ----~- $ 884,752.74

"
"
"
"
"
"

GASTOS DE ADMINISTRACION ----------------SUBSIDIOS-------------------------------------FONDO DE BIBLIOTECA -----------------------LABORATORIO ---------------------------------GASTOS DE REPARACION DE EDIFIC,IO -------PROVEEDURIA ---------------------------------AUDICIONES-----------------------------------GASTOS DE REPRESENTACION -- --------------EXPOSICION -----------------------------------EXCURSIONES -----------------. --------- ------AGASAJOS --------------------------. ------- ---EFECTIVO -------------------------------------Caja
1,110.95
Banco- ---------------------------___________________________ $" 71,821.23

"

$ 238,433.74

2,200.00
33,663.82
4,161.81
59,134.00
59,134.00
8,747.00
16,382.00
2,795.00
9,667.5,6,500.20
1,435.00
90Cl.OO
2,800.00
1,390.00
72,932.18

$ 238,433.74

Datos Estadísticos Generales
ALUMNOS INSCRITOS --------------------------- 3,726
PERSONAL DOCENTE ---------------------------- 528
PERSONAL ADMINISTRATIVO--- ---- ------------44

SERVIPUMBRE --- -------------------------------

39

CANTIDAD APORTADA POR LA TESORERIA GRAL.
DEL ESTADO --------------------------------- $ 884,752.74
CANTIDAD APORTADA POR LA TESORERIA GRAL.
DE LA UNIVERSIDAD ------------------------ " 165,501.56

�Informe del Consejo Universitario

126

127

Univenidad

Consideraciones finales

Tal ha sido, Sres. Consejeros, en términos generales, la labor de
la Universidad durante el año escolar 1945-46. Un año más de lucha.
Un año más de esfuerzo constructivo. Un año más de entusiasmo y
de sacrüicio en bien de la cultura y de la enseñanza· superiores. Lucha contra tantos factores que se oponen al natural desarrollo y progreso de nuestra institución y que no han sido suficientes para im·
pedir esa marcha ascendente que caracteriza a nuestra casa de es•
tudios. Esfuerzo constructivo que se ha manifestado en todos los as•
pectos del trabajo universitario mejorando planes de estudios, dictando disposiciones que norman la labor docente dentro de cauces
convenientes, adquiriendo material de enseñanza en proporción aceptable, impulsando la investigación científica y la difusión de la cul•
tura como no lo hizo antes institución alguna que tuviera la juven•
tud de la nuestra. Entusiasmo y sacrificios que año tras año vienen
siendo, de parte de casi todos los servidores universitarios, la piedra
angular de este esfuerzo colectivo cuya breve reseña acabo de hacer
ante ustedes en el informe que precede.
Pero aparte de lo anterior, la labor desarrollada durante el pe•
ríodo escolar que acaba de terminar tiene una especial y muy singular significación, que es la de ser el final de un ejercicio señalado
por la Ley Orgánica de la Universidad. Pronto habremos de terminar nuestra misión como miembros de este Consejo, al cumplirse el
plazo señalado por el ordenamiento legal que acabo de mencionar.
Todos los miembros de este alto cuerpo pueden ser reelectos y de
fijo que lo serán algunos; mas independientemente del resultado a
que llegaren el cumplimiento de la Ley y las decisiones del Ejecu•
tivo del Estado, no podría yo permitir que terminara esta etapa de
vida universitaria sin expresar ante ustedes algunos muy breves
conceptos que sintetizan mi pensamiento, en relación con el trabajo
que juntos hemos desarrollado.
Como señalaba antes, es preciso que las autoridades universita•
rias, cualesquiera que sean las personas que las representan, redoblen su esfuerzo y su celo por orientar bien a nuestra juventud, tan
expuesta a torcer sus muy nobles direcciones en esta época en que

el mundo ha contemplado una de las más lastimosas crisis que el espíritu del hombre ha sufrido en la historia. Tengo también especial
interés en advertir que a pesar de tantas influencias como ha habido
en los últimos años, que pudieron lesionar esta institución en sus
esencias vitales, ésta se ha conservado, como siempre, pura, viril y
trabajadora sin ostentación. Finalmente, y como la más importante y
más justa consideración en este informe, está la de que todo lo que se
ha logrado en beneficio de la juventud cuya preparación nos ha sido
confiada, sólo fué posible gracias a la muy leal y generosa colabora•
ción de ustedes, interesándose noblemente, casi todos, porque el
cumplimiento de su misión fuera ejemplar y en justa proporción al
honor que significa; y por ello en nombre de la Ull;iversidad, en nom•
bre de las actuales generaciones y en el mío propio, envio a todos
los servidores universitarios y a los miembros de este Consejo, las
más cordiales y cumplidas expresiones de gratitud.
El Rector Dr. Enrique C. Livas.

�La impresión de esta Revista terminó el 30 de noviembre de
1946 en los talleres de la Impresora Monterrey, S. A., bajo la
dirección del C. Jefe del Depto. de Acción Social Universitaria.

,

���</text>
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        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
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                <text>Universidad Órgano de la Universidad de Nuevo León publicada en los años cuarenta. Contiene textos sobre temáticas, filosóficas, históricas, científicas, política, medicina, ética, así como informes de los años escolares. Colaboradores: Raúl Rangel Frías, Salvador Toscano, Pedro Garfias, Juan Rejano, Enrique C. Livas entre otros.</text>
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              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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