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��ORGANO DE LA UNIVERSIDAD
DE NUEVO LEON

�UNIVERSIDAD
Organo de la Universidad de Nuer,o Le6n

Monterrey, Agosto de 1947

SUMARIO
El Pensamienro
La Historia en Karl Mannheim.
Leopoldo Zea.

La Idea Histórica.
Raúl Rangel Frías.
Las Letras y la Hist,oria
Misión de las Letras y del Escritor.
José Luis Martínez

Teotihuacán, la metrópoli religiosa del valle de México.
Carlos Villegas.

Poemas
Pedro Garfias.

Cienela
Tópicos Fotográficos.
Aureliano García Fernández.
Doctrina Joridica
El pacto sobre el precio de :reventa.
Angel Santos Cervantes.

El acto administrativo y su control Jurisdiccional.
Arturo Salinas Martínez.
Universidad
Informe del año lectivo. 1946-1947.

Núm. 7

�EL PENSAMIENTO

�9

La Historia en Karl Mannheim

LA HISTORIA EN KARL MANNHEIM
LEOPOLDO ZEA
AS ideas que sobre filosofía de la historia desarrolla Mannheim. tienen su origen en una preocupación contemporánea: la política. Mannheim., como muchos otros pensadores de nuestra época, se ha hecho cuestión del problema de
cómo organizar la sociedad, la convivencia humana. Se ha caído en la
cuenta de que la existencia o vida humana es esencialmente convivencia. La convivencia, las relaciones de unos hombres con otros en la llamada sociedad, tiene que ser organizada en determinadas formas. Estas formas no las puede dar el sujeto individual de la sociedad, por sí
y atendiendo únicamente a sus intereses, sino que tiene que limitar estos intereses atendiendo a los de sus convivientes; esta autolim.itación
necesaria para convi".i-r se organiza en la política. Es la política.la que
señala las formas de organización de una sociedad. Sin embargo, nuestra época presenta el desolador espectáculo de la falta de una política
a seguir, de la falta de organización social. En vez de una forma política a realizar, se presentan múltiples formas, cada una incongruente con las otras, todas contradictorias enfrentándose unas a otras,
luchando entre sí, desenmascarándose mutuamente, lo que ha dado
por resultado el que el hombre pierda la confianza en toda forma política y con ello el desquiciamiento de la sociedad.

11

�10

Univenidad

Frente a este espectáculo Mannheim se pregunta "¿Por qué no
existe una ciencia de la Política"? Es decir ¿ por qué no existe un
conjunto de normas políticas válidas para cualquier hombre, en
cualquier lugar y en cualquier tiempo, en vez de la multiplicidad contradictoria que se nos .ofrece? ¿ Por qué no existe una ciencia de la
política, como existe una ciencia de la naturaleza, como existe una
física?
Nos dice Mannheim: "Apenas hay una esfera de la vida de la
que no tengamos algún conocimiento científico, lo mismo que métodos reconocidos para comunicar dicho conocimiento. Por tanto, ¿no
resulta inconcebible que la esfera de la actividad humana de la que
depende todo nuestro destino, sea tan impenetrable que la investigación científica no la haya obligado aún a revelarnos sus secretos"?
¿ Será lo humano el limite de todo conocimiento? La ciencia de la política es la ciencia de uno de los aspectos esenciales del hombre, el
de su convivencia. La ciencia de la política tiene que ser una ciencia
humana; pero lo humano se presenta como irreductible a toda ciencia, se presenta como el limite de toda ciencia, como el limite de todo
conocimiento científico. En lo humano es donde tropieza Mannheim
con la historia. La preocupación que anima el libro que comentamos
- IDEOLOGIA Y UTOPIA - es la de establecer una ciencia de la
política; pero cómo debe suponerse, una ciencia de un tipo distinto
al de las ciencias hasta hoy existentes. Debe ser una ciencia que
cuente con lo humano, en la cual quepa lo humano, y una de las características esenciales de esto que llamamos lo humano, es la historia. Las ideas y la interpretación que sobre la historia hace Mannheim, tienen su origen en esta su preocupación por una ciencia aplicable a lo humano.

l.
El error cometido hasta hoy ha sido el de aplicar a problemas
humanos los métodos de las ciencias naturales. La sociedad y el Estaclo son concebidos como cosas hechas, por lo cual a cada problema
que éstos presentan se les aplica una serie de fórmulas, de soluciones, sacadas de lo hecho, de lo realizado, como si la sociedad, el Es-

La Historia en Karl Mamiheim

11

tado, o cualquier otra forma humana fuesen siempre idéfiticas, como
si se repitiesen en cualquier lugar o tiempo. Cuando algún problema
humano ha sido resuelto, esta misma solución es aplicada a otra serie de prob!emas no resueltos suponiéndoseles una semejanza que no
tienen. La sociedad, el Estado o cualquier otra forma humana no
son simples formas sino que tienen un contenido que siempre está
transformándose, nunca idéntico, un contenido histórico. La sociedad no es un ser sino un ir siendo, de aquí que los problemas que presente no pueden ser resueltos con soluciones sacadas de lo hecho; es
menester que tales soluciones tengan su origen en lo que va siendo,
es decir, lo histórico. Lo humano se nos presenta en cada momento
como situación única, nunca repetible, siempre fluyendo, y es de este fluir que hay que extraer algo duradero, es decir, una solución
válida para este fluir en sus múltiples y siempre cambiantes formas.
¿ Es ésto posible? ¿ Cómo puede lograrse? ¿ Existe una ciencia del
fluir de las cosas? se pregunta Mannheim.
La realidad nos presenta algo hecho que se repite, y algo que
se va haciendo, produciendo situaciones únicas. Algo racional y algo
lrl'acional. Lo irracional es el fluir mismo de la vida, y lo racional es
el instrumento con que se capta este fluir. Pero todo lo racional,
toda teoría, es un tratar de poner un alto al fluir de la vida. En este
tratar de poner alto al fluir de la vida, la teoría se separa de la práctica. La práctica es la que se da en la vida misma, en su continuo
fluir; en cambio la teoría en cuanto pretende dar soluciones válidas
para todo el fluir de la vida, lo que hace es abandonar, separarse de
la práctica. Abandona la vida pretendiendo detenerla. Toda teoría
en cuanto abandona la práctica es un salto del presente hacia el futuro, desde donde espera al fluir de la vida diciéndole: ¡hasta aquí!;
pero no se da cuenta que el instrumento con que pretende detener el
fluir vital es obra de este mismo fluir, pertenece a la vida y como
ella tiene que seguir fluyendo, no puede detener ni detenerse, es histórico. El que una teoría sacada de experiencias pasadas valga para
experiencias futuras a medida que éstas se vayan presentando, no
quiere decir que la historia se haya detenido repitiéndose; lo que sucede es todo lo contrario, la historia ha seguido su marcha, es la teoría la que en vez de detenerse ha marchado con la historia misma,

�12

U'niversidad

transformándose como ella; lo único que ha permaneciqo es su forma
verbal, su formalismo.
Así, Mannheim, a diferencia de otros pensadores que consideran que la teoría es enemiga de la vida en cuanto trata de detenerla,
piensa que ésto es imposible, que ninguna teoría puede detener el
fluir de la vida, sino al contrario, es arrastrada por ella. La teoría, a
pesar de sus pretensiones de objetividad, a pesar de que se considere
como separada de la misma vida, fuera de ella, es arrastrada por la
historia, pertenece a su fluir. Y es que toda teoría es de alguien y
para alguien, y este alguien es el hombre. Tanto el sujeto aut?~ de
la teoría, como los sujetos para los cuales la teoría vale, son vivientes, y como tales participantes de lo irracional, de la vida fluyente,
de la historia. Así lo que se ha supuesto una objetivación válida para
cualquier lugar y tiempo, no ·es sino algo personal, válido tan sólo
para el autor de la teoría y el grupo social del cual es expresión. Una
teoría tiene valor para varios grupos de individuos, para varios grupos sociales, en cuanto es expresión generalizadora de tendencias
irracionales diversas que pueden permanecer dentro de dicha fórmula sin contradecirse, sin chocar entre sí; pero no sucede así cuando estas tendencias se complican. Mannheim lo expresa con las siguientes palabras: "Las graves dificultades con que tiene que enfrentarse el conocimiento en este campo provienen de que no se trata aquí de entidades rígidas y objetivas, sino de tendencias y de esfuerzos dentro de una corriente que se halla en eterno fluir. Otra
dificultad estriba en que la constelación de las fuerzas que actúan
unas sobre otras cambia continuamente. Cuando las mismas fuer-.
zas, cada una de ellas de índole inmutable, actúan recíprocamente, y
cuando su interacción sigue también su curso regular, es posible for'n.ular leyes generales. Esto no resulta ~ fácil cuando nuevas fuereas intervienen sin cesar en el sistema y forman combinaciones imprevistas. Otra dificultad consiste en que el propio observador no se
halla fuera del campo de lo irracional, sino que participa en el conflicto de fuerzas. Esta participación fatalmente lo liga a un concepto partidarista, basado en sus valoraciones e intereses". Pero como
se ve claramente esto conduce a un caos, al desorden. Resulta que
cada individuo tiene su verdad, y esta su verdad no es válida sino

La Historia en Karl Mannheim

13

para él mismo. Llevando esto a sus extremos, la convivencia humana es imposible, cada individuo hablaría desde su punto de vista, desde sus interese~ personales, con lo cual se eliminaria uno de los caracteres esenciales del hombre, el de la convivencia de que hablamos. Sin embargo, la experiencia nos enseña que a · pesar de que los
hombres tengan sus propios intereses, y que es desde este punto
de vista de sus intereses que ven el mundo, la convivencia ha sido
posible hasta nuestros días. Siempre, en mayor o menor grado, la
convivencia humana es un hecho. Es en nuestros dí~ en que se ve
amenazada tal convivencia. Es ahora, en que se ha llevado a sus extremos la falta de convivencia humana, que se ha pensado sobre la
posibilidad de la eliminación total de dicha convivencia. De aquí que
Mannheim se pregunte por la razón ordenadora que ha permitido
que los hombres hayan convivido hasta la fecha. Se pregunta por
el instrumento de convivencia, por el instrumento que permite que
los hombres se entienda entre sí a pesar de sus diversas posiciones,
a pesar del fluir de la historia. Se pregunta por los supuestos inalterables para una ciencia de la conducta humana, para una ciencia
política, para una ciencia de la convivencia.
II.

En la búsqueda, que realiza Mannheim, de los supuestos para
una ciencia de la conducta política, se encuentra con que esta ciencia ha sido concebida en distintas formas, de acuerdo con los partidos historicopolíticos que la tratan. Cada partido .....:.... es decir, cada
grupo social ligado por determinados intereses políticos - tiene una
idea propia de la ciench política, de las leyes que rigen la conducta
política. Las relaciones entre la teoría política y la práctica de la
misma son diversas en los distintos grupos interesados en ellas. Cada partido político trata de ligar ·los problemas de la política en general, a los problemas de su posición particular. Mannheim hace un
detallado análisis de las principales corrientes políticas de los siglos
XIX y XX, mostrando cómo cada corriente está ligada a los intereses propios de los grupos sociales que representan. Así la teoría lejos de ser objetiva, general, se encuentra ligada a intereses particulares. Las corrientes políticas analizadas son:

�Univenidad

14

I. Conservatismo burocrático.

Il. Historicismo conservador.
IlI. Pensamiento burgués liberal democrático.

VI. Concepción socialista comunista.
V. Fascismo.
Cada una de estas corrientes políticas concibe en distintas for•
mas las relaciones entre lo racional y lo irracional, entre la teoría
y la práctica. Unas son ciegas para lo racional, otras para lo irracional; otras ven ambas pero las relacionan en distintas formas.
El pensamiento burocrático tiende a convertir los problemas de
la política en problemas de administración. El tipo administrativo
considera que todos los problemas de la política tienen su solución
en las leyes formuladas. "No comprende - nos dice Mannheim que cualquier orden racionalizado es sólo una de las muchas formas
en que se logra conciliar las fuerzas irracionales que pugnan socialmente". Y es que el burócrata no puede ver detrás de cada ley
formulada hay una serie de fuerzas irracionales que le dan sentido,
y que sólo es válida para los intereses sociales de un grupo determinado. El burócrata "acepta como algo evidente que el orden específico prescrito por la ley concreta equivale al orden en general". Este
pensamiento es ciego para lo irracional, para la historia; en una palabra, es ciego para la realidad, pues no ve de ella sino su sombra.
De esta ceguera del burócrata hace Mannheim el chiste que se aplica al cirujano: "La operación fué un éxito rotundo. Desgraciada•
mente el paciente murió".
A diferencia del Conservatismo burocrático, el Historicismo
Consérvador se caracteriza por el hecho de advertir el papel que lo
irracional juega en la vida política del Estado. "Reconoce que existe una zona inorganizada e imposible de medir que es propiamente
la esfera política". De acuerdo con este pensamiento la política no
es una ciencia que se pueda enseñar racionalmente. La política es una
ciencia que se tiene que aprender en la práctica; no es una ciencia
de palabras sino de hechos. La po_lítica no se puede enseñar, ésta

La Historia en Karl Maooheim

hay que sentirla, y sólo se siente, se instruye, en la realidad, en lo
irracional, en lo que no se puede aprender por la razón. Detrás de
esta tesis se agitan los intereses de la clase, del grupo social autor
de tal tesis. Con ello se pretende justificar el gobierno de las aristocracias. "El elemento inponderable, el no sé que, que sólo se puede
adquirir merced a una larga experiencia, y que se revela únicamente ·a aquellos que han pertenecido, por espacio de varias generaciones, a una familia de caudillos políticos, se propone abogar por el gobierno de la clase aristocrática". La vida política sólo la puede organizar quien posea la ciencia de la política, y como ésta no se puede
aprender sino en la realidad, en su práctica, es menester que gobierné el que tiene esta experiencia. "Porque no basta que el líder político posea únicamente un conocimiento correcto de ciertas leyes
y normas. Deberá poseer además un instinto innato, aguzado por
una larga experiencia, que le conduzca a la solución exacta".
El pensamiento burgués liberal democrático surge como oposición a la teoría del historicismo conservador. Ya hemos visto cómo
éste es el defensor de los intereses de la aristocracia, presentándolo
como la única capaz de poseer una ciencia de la política obtenida en
la experiencia. El pensamiento burgués tratará de demostrar que la
ciencia de 13: política es asequible a cualquier hombre sin que tenga
nada que ver la clase a que pertenezca. Todos los hombres tienen el
mismo derecho a regir la vida política; pero para poder establecer
esta igualdad de derechos habría antes que establecer algo que hiciese iguales a todos los hombres por encima de su posición social.
Esta igualdad se da en la razón, todos -los hombres son iguales por
la razón. De aquí que el burgués trate de racionalizar todo lo existente, poniéndolo al alcance de todo ente racional. Es el intelectualismo burgués el primero que trata de establecer una ciencia política propiamente dich~, con la misma rigidez como se había establecido una ciencia matemática y una ciencia natural. Sin embargo, este intento de racionalización se detiene ante ciertos fenómenos que
permanecen irreductibles a tal racionalización~ "Al sancionar la libre competencia y la lucha de clases - nos dice Mannheim - crea
una nueva esfera irracional". Sin embargo, no desespera de llegar a
racionalizar lo irracional por medio de la discusión parlamentaria;

�Universidad

pero tal cosa no se logra, porque "las discusiones parlamentarias
distan mucho de ser teóricas, en el sentido que a la postre pueden
llegar a la verdad objetiva; tienen que tratar asuntos concretos, en
los que se produce un choque de intereses cada vez que se toma una
decisión".
Frente a este intento de absoluta racionalización de la vida política en el pensamiento burgués se alza la concepción socialista comunista, explicita en el marxismo. El marxismo ve con toda claridad que no existen meras teorias, sino que detrás de cada teoria
existen fuerzas colectivas, intereses sociales, de clase. En este campo es donde surge el término de Ideología, llamando así al "fenómeno del pensamiento colectivo que procede de acuerdo con intereses y situaciones sociales". Este término de Ideología lo aplica a sus adversarios para desenmascararlos, haciendo ver cómo detrás de sus teorias no hay otra cosa que la defensa de los intereses de su clase;
pero este mismo concepto lo aplica Mannheim al propio marxismo
sacando a luz sus intereses colectivos. La gran revelación del marxismo es la de haber demostrado "que cualquier forma de pensamiento
histórico y político se halla esencialmente condicionada por la situación vital del pensador y de su grupo". Así el sentido de la historia
- que es lo que aquí nos interesa - estará condicionado por la situación vital del pensador que la expresa. "Una filosofía de la historia será siempre la expresión de intereses, deseos, anhelos, de una
época, de una clase, de un grupo social". De aquí que el pensamiento
de los intereses de la burguesía no vea en la historia otra cosa que
identidades reductibles a la razón, pues con ello defiende una posición social siempre idéntica. En cambio el marxismo como expresión
de una clase sin poder, siente la historia como dialéctica, como movimiento, como cambio, en el que va implícito su propio cambio social. El marxismo, como el historicismo conservador, reconoce lo irracional, lo histórico, en continua transformación; pero difiere de él
en que no le basta reconocerlo viviendo - como las clases aristocráticas - en su continua práctica; sino que quiere encauzarlo. El
marxismo, como el historicismo conservador, ignora cómo será la
sociedad del futuro; pero sabe que la sociedad en que vive se va trans-

La Historia en Karl Mannheim

17

formando históricamente, sabe que la historia conduce a la sociedad
hacia otras formas. Es sobre la dirección de la historia que quiere
influir el marxismo. La historia es una fuerza ciega que conduce
a la sociedad hacia formas imprevisibles; el marxismo trata de guiar
esta fuerza por el camino que conduce a la meta de la realización
de sus intereses. De aquí que en vez de dejarse arrastrar por lo
irracional que es la historia, haga esfuerzos por encauzarla, racionalizándola. Pero el tipo de racionalización tendrá que ser distinto
al del pensamiento burgués; debe ser una racionalización capaz de
seguir el ritmo de la historia, no de detenerla. Este tipo de racionalización es la dialéctica.
En oposición al marxismo que trata de establecer un orden histórico, surge el fascismo negando todo orden histórico. Para el fascismo todas las ideas políticas e históricas son mitos, pero se les
reconoce su importancia como estimulantes de los sentimientos entusiastas, poniendo en acción los residuos irracionales de los hombres "únicas fuerzas - nos dice Mannheim - que rigen la actividad política". El fascismo no trata sino de agitar, de remover lo irracional en el hombre acoplándolo en masa, y con ésta fuerza irrumpir en el poder. Los mitos utilizados por el fascismo son bien conocidos: nación, raza, espacio vital, defensa contra el comunismo, etc.
El fascismo ha hecho un arte de la utilización de mitos y otros medios para agitar la vida impulsiva de los individuos convirtiéndolos
en dócil masa. De aquí que esta clase de pensamiento contenga dos
factores decisivos: "por una parte el élan (impulso) del gran líder
y de la vanguardia o élit.e, y por otra, el dominio de la única clase de
conocimiento que según esta teoría, es posible adquirir: el de la
psicología de las masas y el de la técnica para manejarlas". Así podemos concluir que el fascismo no reconoce sino lo irracional y que .
no acepta más ciencia que la técnica necesaria para mover este irracional. Se trata de una política que tiene que estar continuamente
d~spertando los impulsos de los individuos, lo cual tiene que conducrr a los extremos de que somos testigos, y a su autodestrucción en
cuanto los mitos van perdiendo su capacidad agitadora convirtiéndose en palabreria hueca al tropezar con la realidad, decepcionando
las fuerzas impulsivas que despertaron. El fascismo, a diferencia de

�18

La Historia en Karl Mamiheim

Universidad

otros pensamientos políticos, no está movido por un interés de clase,
sino por un interés de grupo que sin remover el orden existente trata
de sustituir al grupo dominante. Mannheim nos lo dice con las siguientes palabras: "no tiene intención alguna de sustituir el orden
social actual por otro, sino únicamente de sustituir un grupo dominante por otro, dentro del orden de clases existentes".

m.
Como se. ha demostrado, por el análisis hecho en estas diversas concepciones políticas, cada idea enmascara los diversos intereses de los grupos que la sustentan. Detrás de cada concepción política hay un cúmulo de fuerzas irracionales: intereses de clase, apetitos de podeI·, etc., que se justifican en las teorías que mantienen.
También se ha visto cómo cada grupo social tiene una concepción
distinta de la historia. Unos grupos se muestran ciegos a la historia
como el Conservatismo Burocrático; otros, como el ¡Iistoricismo
Conservador, ven en la historia una fuerza de experiencia continua.
Para el pensamiento liberal burocrático la historia es susceptible de
racionalización. El Marxismo la considera como movimiento capaz
de ser encauzado por las vías de una racionalización de tipo dialéctico. El Fascismo no ve en la historia otra cosa que situaciones caóticas en las cuales el gran hombre actúa encauzando fuerzas desperdigadas. Cada una de estas concepciones responde a los intereses de
los grupos sociales que las sustentan.
Así la historia es concebida por Mannheim como la lucha de diven;os intereses colectivos que se expresan
la forma como los
grupos en pugna sienten a ésta. La historia es una continua lucha de
fuerzas irracionales cuya expresión racional la dan las diversas filosofías de la historia desde el punto de vista, o situación históricosocial del autor de estas filosofías. Cada filosofía de la historia es la
expresión de una época, de un determinado grupo social; es una síntesis del pasado histórico enfocado desde el punto de vista de los
intereses del grupo que se expresa por medio del autor de dicha filosofía. Por medio de estas síntesis históricas se quiere justificar la
situación que determinado grupo social ha alcanzado en conformidad

en

19

con sus intereses; o bien, justificar las pretensiones de otro grupo
para ocupar dicho puesto o situación social. En unos casos se quiere
·detener la historia y en otros adelantarla; pero en ambos se está sobre la realidad histórica.
El primer caso lo expresa Mannheim con el nombre de Ideología,
el segundo por el de Utopía. Ideología y Utopía son las dos formas
de trascender la realidad histórica, son dos formas de sentir la historia como expresión de intereses sociales en pugna. Hay que aclarar que el término Ideología es tomado por Mannheim en dos sen~idos: en uno como expresión de los intereses de un grupo social sin
1mportar que este grupo sea el que predomine en la Sociedad
-0 por el contrario, aspire a serlo; en otro sentido es tomado
·como la expresión de un grupo que ha obtenido el poder social, y
q~e pretende continuar con este predominio aún cuand~ su concepcion del mundo no corresponda ya a la situación histórica real se
trata de un término equivalente al de Creencias en Ortega. Aquí se
toma ~n e~~e segundo sentido.. En cuanto al término Utopía expresa
la aspITacion de un grupo social par,a cambiar el orden social existente. Ahor_a bien, esta Utopía puede presentarse bajo dos formas diversas: en un caso se trata de cambiar el orden existente por un orden que tuvo su vigencia en un pasado más o menos lejano. Como
-ej~mplo de ésto tenemos las aspiraciones al poder de grupos monárqwcos en España o Francia, o bien la de los Iturbidistas en México•
~ste tipo. de utopía el? también llamado por Mannheim, Ideologí~
En cambio la segunda forma de utopía, es la que aspira a cambiar
-el orden existente por formas nuevas; a esto llama Mannheim Utopía; pero a ambos tipos se les puede llamar genéricamente Utopías,
-en cuanto que su aspiración es transformar el orden existente a difere~~ia de la Ideología, en el sentido que adoptamos, que es '1a expresion de un grupo que se resiste a ser desplazado.
Mannheim concibe la historia como un movimiento dialéctico en
-el cual pugnan los intereses de diversos grupos sociales expresados
-en los términos de ideología y utopía. La historia se presenta como
1uc~a entre grupos que tienen el predominio social, y grupos que
aspll'an a obtenerlo. A una ideología se enfrenta una utopía y la sín-

�20

Univenidad

tesis de este encuentro es un nuevo orden social; pero este nuevo orden social se transforma a su vez en Ideología en cuanto sus formas
dejan de ser adaptables a nuevas situaciones históricas; de aquí que
surja una nueva utopía tratando de cambiar dicho orden, luego una
nueva síntesis y la continuación de este movimiento dialéctico. Como se ve, Mannheim continúa en la misma linea de la concepción de
la historia como movimiento dialéctico, iniciada por Hegel.
El Móvil de la historia, su motor, lo que la impulsa, és para
Mannheim la Utopía. La Utopía es un continuo anhelo, deseo de
transfomar la realidad, es un no conformarse con la existencia; gracias a este anhelo la realidad se va transformando. La Cultura es la
cristalización de estos anhelos y un testimonio de la continua transformación de la realidad. Las utopías surgen en la mente de determinados sujetos individuales, los cuales rebasan los linderos del orden existente por medio de planes a realizar; estos planes o proyectos deben ser, si quieren ser realizados, la expresión de los anhelos
y deseos de grupos sociales; deben arraigar en 1as necesidades sociales de una época. Este carácter de arraigamiento en las necesidades de una época es el que le da la posibilidad de su realización y
su capacidad de impulsar el movimiento histórico; pues la utopía
no es, como se podría pensar, algo irrealizable, sino que es la expresión de anhelos y deseos existentes que pueden, para su realización, ser encauzados por la ruta que señala.
La utopía da a la historia un ritmo determinado, lo acelera o lo
retarda. Según sea el tipo de deseos, de anhelos, de necesidades, será
el ritmo de la historia, la forma como se experimente el tiempo en
su marcha. "El deseo predominante - dice Mannheim - es el principio organizador que moldea la forma en que experimentamos el
tiempo. La forma en que ordenamos los acontecimientos, y el ritmo
inconscientemente enfático que el individuo, en su espontánea observación de los acontecimientos, imprime al fluir del tiempo". La historia es ordenada de acuerdo con las aspiraciones de los individuos.
A cada utopía corresponde un ritmo histórico, una perspectiva y un
sentido del tiempo.
Mannheim muestra distintos tipos ideales de mentalidades utó-

La Historia en Karl Mannheim

21

picas en cada uno de los cuales se ven las diversas formas de sentir
el tiempo, la historia.
Uno de los tipos de mentalidad utópica es el Quia.lismo o Milenarismo; cuyo ideal o deseo a realizar es el advenimiento de un reino milenario en la tierra. El milenarismo espera la realización del
reino de Dios en la tierra, de aquí que siempre esté a la expectativa,
atento al momento en que tal ideal se realice. Para este tipo de mentalidad utópica no existe una articulación temporal, no existe una
articulación histórica. El pasado no es sino la inútil espera, y por
esto sin valor, de algo que puede ocurrir en cualquier momento; en
cuanto al futuro no tiene otro valor que el de punto de orientación
desde el cual se "observa, como desde una atalaya, listo a lanzarse
al asalto". Lo único que vale es el presente inmediáto en ~l cual ha
de irrumpir el ideal anhelado. El milenarista aspira a detener la historia en un momento dado, el ritmo histórico queda paralizado en un
pr~ente expectante.
La idea Liberal Buroa.nist.a, es otra forma de mentalidad utópi•
ca. A diferencia de la utopía milenarista para la cual la cultura es
el conjunto de expectativas fracasadas por lo cual la niega y desprecia, el humanismo liberal acepta el pasado cultural; pero lo critica y trata de perfeccionarlo. Se establece el plano de un mundo perfecto hacia el cual se tiende. El pasado se va perfeccionando en ~
presente, aspirando a su plena perfección en el futuro. El movimiento de la historia es sentido como progreso, su ritmo es un ritmo acu•
mulativo. "Con la idea liberal humanista - dice Mannheim. - el
elemento utópico pasa a ocupar un lugar definido en el proceso histórico, pues es el punto culminante de la evolución histórica". La
utopía deja de ser un elemento interruptor de la historia en un momento dado, para convertirse en su motor. La historia en vez de paralizarse ante la posible irrupción de la utopía al realizarse, se transforma en su instrumento, en una progresiva acumulación de los ele.
mentos de su realización. A diferencia del Milenarismo que ponía todo su énfasis en un presente desarticulado del pasado y del futuro,
el Liberalismo Humanista pone el énfasis en futuro articulado en
una relación de progreso con el presente y el pasado.

�22

Univenidad

Una tercera forma de mentalidad utópica, es la Idea. Conservadora,. Esta forma, a diferencia de las otras, carece prácticamente de
Utopía, pues se trata de un pensamiento cuyos anhelos, deseos, necesidades, concuerdan con el orden existente. Los ideales de estos
grupos, en vez de aspirar a una realización, aspiran a la conservación de lo realizado. Sus ideas, en vez de aspirar a una futura realización, tienen como finalidad la defensa de una realidad. "Sólo el
contrataque de las clases de oposición-dice Mannheim-y sq tendencia a rebasar los limites del orden existente, hace que la mentalidad co~servadora inquiera las bases de su propio dominio, y
produce necesariamente entre los conservadores reflexiones históricas y filosóficas respecto de ellos mismos. Así surge una contrautopía que sirve como medio de orientación y defensa". De aquí
que a diferencia del pensamiento liberal humanista que consideraba
que las ideas debían preceder a la realidad, el pensamiento conservador considera que es la realidad la que debe preceder a las ideas.
En vez de que la realidad trate de adaptarse progresivamente a una
idea lejana, vaga, inconcreta, la idea del conservador es la clara
expresión de una realidad concreta. La idea debe arraigar en la
realidad concreta y viviente; de aquí que para Hegel, máxima expreeión del pensamiento conservador, todo lo racional sea real, y tode
lo real sea racional, identificándose la idea con lo real; así como el
hecho de que el Espíritu Absoluro, es más claro en la medida en
que es más real. El liberalismo siente la historia como progreso hacia un deber ser, en cambio el pensamiento conservador la siente
como concretización de un es; no es algo que deber ser, sino algo
que es, una realidad presente, que se perfila más claramente en la
medida que es más concreta. El milenarismo· sentía el presente desligado del pasado y d~l futuro; el liberalismo siente el futuro como
meta de su pasado y de su presente. Ahora e1 pensamiento conservador pone el énfasis en un presente en el que se ha incorporado
todo el :\'asado, y al cual se irá incorporando todo el futuro. "Para
el conservatismo-dice Mannheim-todo cuanto existe posee un valor positivo y nominal, por el solo hechó de que ha llegado a existir
gradual y paulatinamente. Por tanto, la atención se dirige no únicamente hacia el pasado, y no sólo trata de redimir a aquel del olvido,

La Historia en Karl Mannheim

sino que el carácter presente e inmediato de todo el pasad~ se vuelve objeto de una experiencia real". "El pasado se ;xperimenta _Y
concibe como un presente virtual". El futuro. la utopia de este pensamiento, está incorporado en una realidad presente.
Un último tipo de mentalidad utópica presentado por Mannheim
es el que llama Utopía Socialista-Comunista. Este pensamiento, al
igual que la utopía liberal, cree en un reino de libertad y de i~aldad que se realizará en el futuro ; pero se diferencia en que c~ns1dera que la realización de este mundo tendrá que suceder necesariamente en un determ.iµado tiempo, cuando la sociedad capitalista, cumplida
su misión histórica, se derrumbe. Para el Liberalismo el futuro se
presenta como la posibilidad de reforma de un prese~;e inacep~able;
el orden existente puede ser objeto de transformac1on, y hacia su
reforma se orientan sus esfuerzos; en cambio, para el pensamiento
socialista la transformación del presente no se reduce a un simple
deseo, sino que es algo que necesariamente tendrá que ocurrir. El
marxismo ha elevado a leyes objetivas, a ciencia, el movimiento histórico, y por ellas sabe que fatalmente la sociedad actual tendrá que
transformarse; de aquí que considere que no· basta la inte~ción del
liberal por un futuro de libertad, sino que este futuro hay que provocarlo estudiando las condiciones reales por medio de las cuales el
deseo puede ser realizado. El socialismo trata de controlar las fuerzas· históricas que conducen hacia la realización de su idea, de su
control depende el aceleramiento del ritmo histórico y la más pronta
realización de dicho ideal. Todo lo hecho, el pasado, todo lo que se
va haciendo, el presente, es controlado y dirigido hacia un determinado punto del futuro que se concretiza gradualmente en la medida
en que lo hecho y lo que se está haciendó se orieñta hacia él. "La
existencia histórica se convierte en tal forma en un plan estratégico.
Todo en la historia se experimenta como un fenómeno intelectual y
volitivamente controlable".
IV

Como se ha visto cada utopía, como expresión de determinados
intereses, concibe, siente a la historia en diversas formas. La bis-

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111
1

1

!,ti
111

1'1'

Univenidad

toria es para cada pensamiento utópico un instrumento de la realización de sus deseos. Lo que da unidad a todos estos tipos de utopías es el deseo de detener la historia en algún punto más o menos
lejano, en el punto donde la realidad concuerde con sus deseos. La
historia es el medio instrumental por el cual se va obteniendo la
concordancia entre lá realidad y los deseos. Cuando esta concordancia depende de fuerzas, de una voluntad, fuera del tiempo, y no del
esfuerzo propio de los hombres, como es el caso de la utopía milenaria, cuya realización depende de la Divinidad para la cual no hay
tiempo, la que existe en wi eterno presente, la historia carece de
sentido, queda detenida en un presente siempre expectante. El Liberalismo t_rata de detener la historia en el punto donde todo lo existente pueda ser sometido a la razón. Para el pensamiento conservador la historia alcanza la plenitud de su desarrollo, y con esto su
fin, en la realidad presente, puesto que esta realidad concuerda con
sus deseos; no puede haber más historia; todos los cambios que puedan presentarse, no serán sino expresiones distintas de una misma
realidad. En cuanto al pensamiento socialista, éste aprehende los
resortes de la historia para acelerar su detención.
Cada época, cada grupo social, ha expresado este afán por adelantarse a la historia señalándole un ¡Hasta. aquí! por medio de sus
pensadores. Cada filósofo de la historia ha sido el portavoz de los
intereses de su época y de su grupo social, y ha hecho síntesis históricas de acuerdo con tales intereses; se han hecho síntesis de
carácter absoluto, supratemporales, con pretensión de · validez en
cualquier tiempo y lugar. La tesis histórica de un San Agustín, un
Hegel, un Marx, o un Spengler, no son otra cosa-a pesar de sus
pretensiones-- que expresión de los intereses de la época o sociedad
a que pertenezcan.
Mannheim, consciente de esta verdad y también de la necesidad
de las síntesis históricas, propone que estas síntesis se hagan desde un punto de vista circunstancial y sin pretensión de validez
absoluta. Las síntesis hasta ahora hechas han tenido un carácter
estático, por lo cual sus soluciones no pueden ser adaptadas a nuevas situaciones históricas. Lo que hay que hacer son síntesis de

La Historia en Karl Mannheim

25

carácter dinámico, continuamente renovadas, de acuerdo con las situaciones históricas que vayan presentándose. La historia como irrepetible no puede ser maestra de la vida, no puede enseñar; pero sí
influye en nuestro presente, de aquí que sea menester enfocarla en
su totalidad. La selección ·de esta totalidad estará hecha desde el
punto de vista de los intereses del autor de las síntesis; el filósofo
de la historia no podrá ver otra cosa que lo que sea conforme a los
intereses que le guían a la síntesis, a los intereses del grupo social
del cual es expresión. De aquí la necesidad de hacer continuas síntesis históricas que se vayan conformando a los diversos intereses
que surjan en la ],tlstoria.
Las síntesis históricas de carácter absoluto conducen hacia una
deshumanización; tratando de esquivar la historia esquivan lo humano cuyos problemas pretenden solucionar. Recordemos aquí cómo Scheler, tratando de salvar al hombre, hace de los hombres concretos, de los que viven y mueren, instrumentos de la realización
de lo que llama el Hombre Plenario, que no es ningún hombre en
particular. Lo mismo se puede decir de Hegel, que hace de los hombres simples marionetas de un Espíritu Absoluto. En cuanto al Marxismo se puede decir cosa parecida, pues la redención del Proletariado, que no es ningún proletario en particular, debe lograrse con
el· sacrificio de este proletario particular y realmente existente. In•
conforme con la realidad, el hombre ha querido salvarse saltando
sobre ella, pero lo que se ha salvado ha sido un fantasma. Estas
soluciones en vez de ayudar a vivir hacen imposible la vida. Mannheim llama a estas interpretaciones "conciencias falsas". Estas teorías--dice nuestro pensador-"si se las tomara en serio, impedirían
que el hombre se acomodara a aquella etapa histórica".

Hay que dar soluciones que sean conformes a la realidad y no
fuera de ella. De aquí que ninguna síntesis histórica que pretenda
tlar solución a problemas humanos deba ser considerada como absoluta. La síntesis histórica no se hace en un Espíritu Absoluto, ni
en un Homb~ Plenario. La síntesis se hace en la cabeza de un Hegel
o un Scheler. Es siempre un hombre determinado el que hace la
síntesis histórica, y como tal sólo es válida para su época, para un

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Universidad

-

determinado espacio y tiempo. El autor de las síntesis históricas
es siempre un hombre concreto y como tal, contingente; de dondesus soluciones no pueden considerarse como absolutas.
Las síntesis absolutas, por su pretensión de intemporalidad, se
acumulan en una circunstancia histórica chocando unas con otras,
espectáculo que se ofrece en nuestros días. De don~e ha sur~do la.
necesidad de desenmascararlas, limitándolas a las circunstancias de
las cuales son expresión. "La característica de nuestra época es que los
limites de esos puntos de vista parciales se han hecho patentes."
Con ésto la propia tésis histórica de Mannheim. queda ~ustifica~a. de
acuerdo con ella misma. :msta tesis, al igual que las tesis que cnticap
es producto de su época. Mannheim consi~era que s? te~rí~ _de las
ideologías hubiera sido imposible en otra circunstancia historica, en
Ja cual no se habrían hecho paten~es los intereses que enmascaraban.
En vista de ésto, propone Mannheim una continua revisión ~e
la historia, síntesis continuas, tratando de descubrir en cada :evisión ias fuerzas históricas que obran desde el pasado en las diversas situaciones del presente. Y cada síntesis no podrá tener más valor que el que le dan las circunstancias para las cuales fué hecha. No.
existiendo así una filosofía de la historia con la pretensión de dar sen•
tido a todo lo que ha hecho y hará el hombre, sino tan sólo a la determinada situación para la cual fué hecha.
Pero este considerar toda idea como producto de una circunstancia limitada conduce hacia un escepticismo relativista, hacia lo
que nuestra época llama historicismo. Todas las ideas aparecen como productos de determinados intereses, perdiendo su objetividadp
limitando su valor al que le. dan sus autores, y aún cambiando en
ellos mismos como productos históricos que son. Esto conduce a la
inmovilidad, a la disolución de la historia en problemas parciales ca- .
da vez más inconexos entre sí. El desenmascaramiento de las ideas
conduce a la desconfianza en ellas; al desorden, faltando la limitación de las ideas. Ya hemos visto que las Utopías son el motor que
mueve la historia; ahora bien, la desconfianza en ellas debe necesariamente de conducir a la paralización de la historia. La falta de
utopías indica falta de anhelos, falta de aspiraciones; de aquí que

La Historia en Karl Mannheim

27

Mannheim se pregunte "¿hemos llegado acaso a una etapa en que
podamos prescindir de luchar y aspirar a algo?" "La desaparición
de la utopía produce una inmovilidad en la que el mismo hombre
se convierte en cosa. Tendríamos que enfrentarnos en tal caso con
la mayor paradoja imaginable, a saber, la de que el hombre, que ha
llegado al grado más elevado de dominio racional de su existencia,
privado de ideales, se convirtiría en una criatura de meros impul•
sos. Así, después de un tortuoso, pero heroico desarrollo, en el apo•
geo de su conciencia, cuando la historia va dejando de ser un ciego
destino y se convierte poco a poco en la creación del hombre, al
abandonar la utopía, el hombre perdería la voluntad de esculpir la
historia y al propio tiempo su facultad de comprenderla".
Sin embargo, el planteamiento de este problema está demostrando que el hombre actual está inconforme con la presente situación;
y esta inconformidad con lo existente se deja sentir en diversas
formas cuya expresión intelectual la dan pensadores como Mannheim. Este no sentirse conforme con la realidad tiene que conducir
necesariamente a su transformación. Lo que hace falta en nuestros
días es una utopía que haga claros, que eleve a conceptos, los deseos,
los anhelos, las aspiraciones del hombre actual. Esta es la tarea que
Mannheim asigna al intelectual, éonsiderándolo como el más capacitado para abstraerse en un mayor grado de los diversos intereses
en pugna, gracias a su situación social sui generis. De la explici•
tación de la utopía contemporánea depende la marcha de la historia.
Ahora podemos hacer un resumen de la filosofía de la historia
en Mannheim diciendo que para éste pensador, la historia es un
movimiento de tipo dialéctico en el que alternan las ideologías como realidades dadas y las utopías como transformación de estas rea•
lidades, las que al realizarse se convierten a su vez en ideologías.
Este movimiento tiene su motor en una nunca satisfecha aspiración
humana por renovar todo cuanto le es dado en la realidad; este motor alcanza su expresión formal en la llamada Utopía.

�La Idea Histórica

LA IDEA HISTORICA
RAUL BANGEL FRIAS

A Historia significa tanto para los modernos como el Kosmos para los antiguos, Dios en el orbe cristiano y el Estado
en las ideas del Siglo XIX. Podrían aducirse ejemplos significativos de cada época, pero nadie más ilustrativo entre
los modernos que Spengler - intermediario de las fases finales de
esta corriente - cuando se expresa en los siguientes términos: "El
Estado es la historia considerada sin movimiento; la historia es el Estado pensado en movimiento de fluencia". Con esta otra alusión: "La
Política, he ahí nuestro destino".
La presentación de este fenómeno en el plano de 1a filosofía co•
rresponde a las teorías del historicismo y de la Razón Vital. La pri•
mera penetra hasta las regiones en que se sueldan los conceptos teóricos del entendimiento, las tendencias de la voluntad y ciertas exi•
gencias que expresa la vida en formas plásticas. Es lo que se llama
una concepción del universo, cuya unidad in.tema enlaza una estructura cuajada de significaciones y valores relacionados entre sí, como una constelación, y dotado el conjunto de cierta dirección unita-_
ria. Por esta vía habría de esclarecerse que la Idea de la Historia
cumple ahora las veces, expresada en metáfora, de una estrella po•
lar para el sistema o estructura de los acontecimientos contemporáneos. Lo mismo que a su turno desempeñaron la Idea del Estado,

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1 ,1

31

Universidad

La Idea Histórica

la de la naturaleza organizada por el destino ciego, o la obra de una
providente voluntad divina. De este proceder se obtiene una fisonomía que organiza· con la expresión de la vida los rasgos, al parecer
desasidos unos de otros, que son los hechos de la vida contemporánea.

manisima razón todo resulta viable y de todo absuelve el movimiento de la historia. Nosotros, por lo que en ellos nos va de la propia
,existencia, nos preguntamos: ¿va en serio la vida o será sólo un juego?

Sea que sin embargo del atractivo estético de semejante método, la explicación no llegue muy a lo hondo o por mucho que penetre
no sea decisiva, esta razón no se mantiene sino a costa de retroceder levantando la plaza sitiada. La Idea de la historia y la función
que cumple en nuestro tiempo debe ser explicada por el mismo método que las sucedáneas a las cuales ha venido a reemplazar. Ahora
bien, si se explica la historia por una idea dominante, al llegar el
proceso de los acontecimientos de la edad contemporánea a la misma
Idea de la historia, se hace coincidir en una identificación el espíritu y la realidad.
Esta autosuficiencia de una Idea que explica lo otro y sirve
de razón de sí misma es aquí la conclusión de un proceso real, cuando en
Metafísica como la de Descartes se promueve como el primer 3:rt~culo de un programa de la inteligencia. Con la ventaja para
esta últuna de que la Idea queda despejada para nuevas hazañas,
e~ ~anto que cuando se la propone como conclusión del proceso histonco, todo el pasado queda reabsorbido en el presente y el futuro
se encoge hasta no quedar lugar para Ideas o acontecimientos nuevos. Se tiene la sensación de que los tiempos han _llegado a su cúspide y de ahí van a despeñarse en el abismo. .

º:1'ª

. Semejante teoría de la Idea histórica llega, cuando ella misma
se nnpone como concepción del universo, a la visión muy significativa de UD¡ fin del mundo, del hum.ano si no es que de
todo entero. De donde se sigue, con inflexible necesidad la conclui:iión de Spengler de que la política es el destino del tie:0.po, 0 sea,
una especie de aniquilamiento del mundo humano que ejecutarán los
ari?s,.ino~ntes y limpios de sangre. Ahí es nada San Juan con el ·Apocali~~s, ru Hegel con el espíritu absoluto. En aquel queda en pie una
_J?8t!c~a extrahum~a y en el segundo un juicio inmanente al proceso
. histórico, a cuyos terminos quedan sometidos ambos. Pero en esta hu-

Pero quizá haya una razón vital, ya que no histórica. Es dec1r
una auto-suficiencia ·y justificación que no se reserva para un momento determinado del tiempo, sino que acompaña y prodiga su vigor a cualquier instante.
Con lo cual se pretende justificar la historia y la Idea de ella
misma por un sistema mucho más flexible y rico en consecuencias.
Las concepciones del Universo como unidades espirituales tendrían
una explicación, a su vez, en el autodespliegue de la vida que lleva
consigo en cada caso sus propias razones, limitadas y concretas dentro de cada paso de sus creaturas. Y si la vida no tiene una razón de
.ser de orden metafísico, o fundamento de su esencia, es que va de
por medio su propio ser. Una vida que tuviese consistencia metafísica estaría confinada a una especie de la realidad, rincón del Universo a donde las cosas se darían cita para entrar al sistema de los
registros de la inteligencia; y esto no sería vida, la cual se siente interiormente como crecimiento y potencia que se ensancha, sino la sombra vaga de aquellos fantasmas de seres que Platón encerró en la
,caverna a la expectativa de una caravana de sombras de las cosas.
La vida es cuerpo, es decir, potencia de la carne que se constru,
ye a sí misma órganos por explorar en torn,o y fija sus ilimitaciones
-como facultades del alma. Percibir, que es ya atender de antemano,
_preferir y obrar en las cuales se expresa y se asimila el contorno; Y,
por último, hasta hoy, aunque no para siempre, la vida inventa la
intimidad del espíritu y la exterioridad de un mundo para entregar
.a su propio afán devorador el espectáculo de si misma.
La Razón vital es esta última conciencia que la Vida ha desarro1lado para comprenderse y, quizá también, para alzar su savia a la
nutrición de los frutos muy altos del árbol del tiempo. Esfuerzo similar que ha culminado varias veces en la historia: cuando el hombre
,ensayó entender la vida de donde procede como el ciclo fatal de la
:generación y la corrupción de las cosas atadas por la ciega necesidad;

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l,.Jnivenidad

o cuando las creyó dispuestas p&lt;1r obra de una voluntad divina para
que en ellas ejercitase su capacidad de creatura celestial. También
el Estado, a su turno, com·o momento particular dentro de otras fases,.
dió al hombre una conciencia de la vida como poder. La Idea de la
Historia, en la penúltima fase, promovió idéntica pretensión
mostrando la desilusión de todas las anteriores ideas y obsequiando
al hombre la resignación de no rendirse en firme a ninguna.
En el fenómeno que confrontamos hoy adviene, por último, la
Razón vital, con la cual el hombre se ha propuesto dar la embestida
al más recóndito de todo los secretos: el de su propia existencia, envuelta y disimulada bajo múltiples formas. La suma de éstas, o sea.
la Cultura objetiva, habrá de fundirse y fluir al calor de la nueva
hazaña: conquistar para la vida la Historia entera y darnos el lujo
de estr.enar un nuevo ser.
Por múltiples· y decisivas que sean-que las hay-las objeciones
a esta doctrina, debe acreditársele el atractivo de ser un programa
donde la Matafísica no se regala ni se rinde a un asedio de sutiles
razones, puesto que sólo se conquista poniendo a contribución las
entrañas, los juegos de la vida y una serena mirada dominante. Ambas teorías proceden, no obstante, de formas intelectuales emparentadas entre sí.
La Idea histórica es una prolongación del pensamiento político
europeo que persigue una estructuración laica de la Sociedad humana,
para sustituir a la desvanecida complexión de los impulsos religiosos.
En este sentido se puede esclarecer una línea de filiación más entr~
el pensamiento de Kant y el de Dilthey. La interpretación del Estado,
a la par que la elaboración filosófica de la Idea histórica, han sufrido
un idéntico proceso de secularización, primero, para avanzar en seguida desde la interpretación como poder hacia una valoración detipo económico y, por último, a su comprensión como una totalidad
cultural. Las variantes de este totalismo político se suceden desde la
fórmula objetiva-ideal, en sentido metafísico. de Hegel, a las múltiples interpretaciones críticas y continuadoras del pensamiento de
Kant; hasta las doctrinas de inspiración organicista como la de Spengler, que tiene antecedentes en Hobbes.

La Idea Histórica

33

De igual manera, la Metafísica de la Razón Vital pone a su servicio un poderoso móvil de la conciencia occidental, cual es el descubrimiento y la marcha del hombre sobre sí m,ismo, no sólo a través
de la actitud crítica de la conciencia, sino en la integridad de sus
actos, por lo que se propone y hace alumbrado por la idea de su dignidad, como el ejemplar más selecto entre los seres existentes. Es
el antiguo lema "conócete a tí mismo" elevado a potencia de realización; esto es, que no concluye en los artículos de una sentencia, sino
en el requerimiento de lanzarse a nuevas aventuras, en plan de conquista de riberas incógnitas aunque interiores a él mismo.
Ambas concepciones se aproximan en algo más que un punto.
Desde luego en éste: Dejarnos a la puerta de un mundo desconocido,
en cuya frontera se despide de nosotros el discreto y sabio guía, que
nos ha mostrado todas las desilusiones del mundo, o del infierno según se prefiera 13: metáfora, sin siquiera encomendarnos a una de
las potencias celestial~s, o por lo menos al amable ángel que intercede
por Dante. La Historia o la Vida son el infierno sin gloria de la Metaf'1Sica moderna.
Aun con la pena que estas conclusiones acarrean consigo no nos
quedaría más remedio que aceptarlas con estoica serenidad, si es
que no hubiera un camino para reducir la historia, y con ella las formas objetivas de la Cultura a términos de experiencia humana. Una
reducción a modos que no trasciendan al sujeto que los engendra.
Porque buena parte del malestar intelectual que suscitan estas doctrinas proviene del valor sustantivo y absoluto que otorgan por anticipado a los entretejidos de la meditación-la historia o la vida que
han de reencontrar otra vez en el homb_re como su principio y motor
único. Al aproximarse las extremidades de la curva, aun cuando no
se componga un círculo vicioso donde el principio y el fin se confunden en un solo punto, por lo meaos se configura una espiral en la que
el tiempo mantiene a distancia y cuida que la identidad entre el sujeto (hombre) y el objeto (historia o vida) no recaigan sobre el mismo
instante, sino que se persigan el uno al otro en una fuga incesante.
El empeñ:o de reducir la naturaleza y las formas de la Cultura a
unidad inmanente al hombre, a través de la interpretación de la his-

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Universidad

toria o de la razón vital, propende a conceder al "todo" o total de
la explicación lo que se ha negado a las partes, una realidad trascendente a toda experiencia, un absoluto incógnito más allá de cualquier
filosofía, religión o poética. Concluye en un purismo: la filosofía de
la filosofía, la política por la política o la vida por ella misma.
A tono con esta propensión la Idea histórica, que originalmente.
se presenta como una metodología de las ciencias culturales, asume
posteriormente el carácter de una filosofía y particularmente de una
Metafísica, al exprimir todas sus consecuencias ella misma o sus continuadores. Es la Razón vital que se anuncia como remate y consagración de aquellos avisos proféticos.
El paso y transformación de la inicial ~etodología en sus jugos.
metafísicos se realiza mediante la noción de vivencia, que se entiende
como el modo original de toda realidad humana objetiva, la cual antes de ser libro, estatua, código, está inserta en una estructura psíquica de fup.ciones múltiples y totales, desde donde sale disparado
el tema-motivo dominante--intelectual, volitivo, o estético-a su realización o cumplimiento efectivo. En la obra cuajan, parte realizándose y parte frustrados los significados vitales que la engendraron..
el desarrollo efectivo y los valores que presidieron el acto.
De esta vivencia se tiene un saber inmediato en los actos pro:-pios; y es además el fundamento para la inteligencia de los ajenos,.
mediante la comprensión o revivencia de la generatriz por donde fué
llevado el prójimo. En este último caso la comprensión o reviven.cía
recorre el camino inverso: desde la expresión, hacia la estructura de
funciones de donde la vivencia se proyectó en un desarrollo o proceso culminante en la obra. Camino de ida y de regreso donde el saber se mantiene en los limites de la propia conciencia humana, porque.
·pasa desde la vivencia, que en cierta manera es ya un saber, al conocimiento que es una nueva vivencia; y de la expresión-lo humano
objetivo-hasta la revivencia, que es su fundamento. Este método reproduce para la historia los conceptos Kantianos de "fenómeno",
"categorías del entendimiento" y el irreductible "noúmeno" o "Cosa.
en sí", en la construcción paralela de las nociones de "expresión",.
"signüicado, valores y fines" y ''vivencia".

La Idea Histórica

35

Basta avanzar de la actitud crítica, o en otros términos, de una
especie de deducción trascendental del conocimiento cultural a partir de su sujeto propio, la Historia, hacia los trasfondos de la Vivencia, en una doctrina de carácter realista, para que broten las yemas
metafísicas, como la de la Razón Vital. Proceso intelectual que tiene
gran semejanza con el que originó los sistemas del Idealismo alemán
a continuación de la crítica Kantiana.
En igual seutido, es significativo .que la construcción ideológica
de Dilthey esté suspendida de este hecho: el factum de las Ciencias
Culturales. En otras palabras: del hecho de que se hayan integrado
estas nuevas disciplinas, las cuales difieren de las científico naturales en que estas últimas operan con los conceptos de necesidad y determinismo, mientras aquellas se enfrentan a la libertad y al ser
espontáneos del hombre. Este hecho impone la necesidad de encontrar un método de interpretación que concilie las contradicciones de
unas y otras salvando la realidad de cada una de ellas. La fórmula
de la reconciliación se propone con la subsunción de los extremos a
un tercer término todo-poderoso y auto-suficiente que ahí es la Historia, pero que más delante puede ser la Razón Vital.
Hay algunas razones para no aceptar el paralelismo de situaciones entre las Ciencias Físico-matemáticas, a las cuales se enfrenta
Kant y las histórico-culturales, que sirven de punto de partida a la
nueva sistemática filosófica. La naturaleza aparece ante aquél como una legalidad objetiva conquistada sobre la realidad y cuya
máxima expresión es la obra científica de Newton. La vida histórica, por contra, surge como una realidad, objetivamente válida
pero infundada en cuanto a una legalidad de la cual sea su explicitación. En la primera situación se hace la crítica del conocimiento a
la luz de leyes objetivas, en las cuales se insertan por los extremos
el sujeto (hombre) y el objeto (naturaleza). En la crítica de la Razón histórica, no obstante la semejanza nominal con la realizada a
nombre de la Razón pura, se realiza otra cosa que una investigación
del conocimiento histórico sujeto a leyes, pues lo que se pretende justamente es dotar de una legalidad peculiar al pasado humano. Y esta
pretensión se ejecuta imponiendo a esa realidad una estructura derivada de la constitución espiritual del hombre en su estado presente.

�La Idea Histórica

36

•

37

Univenidad

Se puede inclusive llevar las formas filosóficas de la investigación bajo un cuidado y discreto hábito empírico, a tal punto que
sea el propio pasado humano, por la investigación concreta de fases
y figuras históricas, el que revele tras la calidad de los hechos ~uros
y simples, esas estructuras psíquicas o espirituales que ya se introdujeron todas, de rondón, al aceptarse el "factum" de las Ciencias
histórico-culturales. Pero, ¿no son estas disciplinas las que pretenden sin atreverse del todo, tener la explicación de lo humano? Más
que' requerir un fundamento para su legalidad, esas Ciencias están
precisadas todavía de encontrar al hombre mismo.
Por último, conviene advertir que la aceptación del "facturo", o
sea el hecho de la constitución de las Ciencias histórico-culturales,
nos pone ante muy com¡,lejas cuestiones que se pasan por alto con
es~ fórmula 1 entre las cuales se destacan la que se centra en el problema de la "experiencia histórica" y la que se refiere a la "Idea de
la historia. Hasta qué punto se arrastra una a la otra cuando la meditación filosófica arranca directamente de las ciencias culturales, no
así del nivel más bajo donde se sitúa la experiencia histórica inmediata que tiene cada hombre, es un punto que parece decisivo para
la comprensión del equívoco que encierra la teoría del historicismo.
¿ Existe una experiencia inmediata de la historia? La respuesta
podrá venir por la negativa, si se hace derivar el conocimiento a través de las ciencias particulares donde se ofrece el saber organizado
del pasado humano, con el cual tomamos contacto a la manera y modos de cualquier otro conocimiento teórico, por las informaciones contenidas en los juicios que se trasmiten las generaciones.
Se trataría, en suma, de esclarecer previamente el modo de producirse la historia, como experiencia personal de la cual se tiene conocimiento y posesión a la vez. Esta investigación tendría que dejar
a un lado el problema del sentido o programa que cumplen los acontecimientos, que se le designa también con el nombre de Idea histórica. La confusión de uno y otro tema es el equívoco fundamental
del historicismo, cuya faena consiste en darnos por un análisis del
saber inmediato de la historia, una elaboración filosófica de la Idea,
sólo que concebida al modo de una teleología inmanente, en la forma

de un fín concreto para cada proceso y figura del tiempo con centro
sobre sí mismo. Lo que salva una apariencia de doctrina sin prejuicios ni supuestos previos.
En cierto orden psicológico toda vivencia es una actualidad, así
sea que sobre ella gravite el pasado y discurra premiosa al encuentro
del futuro. Un análisis que se mantenga en esa zona indiferenciada
de estructura o nivel psíquico homógeneo a todos nuestros actos, repetirá sólo el momento del presente y por más que ensanche el ámbito
de sus representaciones con noticias a las cuales adhiera una fecha,
no podrá jamás recrear el pasado: la Historia se despliega en capas
distintas y yuxtapuestas. De ahí la necesidad de encontrar su conexión en un método de interpretación, es decir, en un momento ideal
ajeno el tiempo y, sin embargo, que reproduzca su configuración.

No hay, ciertamente, una vivencia particular a manera de un
saber inmediato que nos haga patente esta posibilidad que tiene el
ser humano de manifestarse o presentarse ante su conciencia como
un pasado actual y un futuro que se está cirniendo ya desde el presente. Pero si hay una experiencia de la Historia que nunca se refiere
a los actos aislados del recuerdo, de la fantasía o de la voluntad, sino
en la cual colabora toda la conciencia. Es algo semejante al desdoblamiento entre el yo y el prójimo, este mismo yo y las cosas, entretejidos indistinta y originariamente en la infancia. Sólo que ocurre a
otro nivel psíquico en el cual han sido sobrepasadas aquellas etapas.
La conciencia histórica es la forma de esta experiencia, que es
un momento en el desenvolvimiento del ser humano, no exclusiva de
nuestro tiempo ni absoluta para explicar todo el pasado del hombre,
mucho menos su vocación o destino. Por vía de simple ensayo, a reserva de una fundamentación posterior, me parece que esta experiencia se suscita donde se dan estas condiciones: una conmoción intensa
de la conciencia que afecta las estructuras sociales y, a la vez, las
de representación del mundo, en que venia discurriendo aquélla; un
sentimiento de abandono y de desesperanza; y un anhelo por r ecuperar ciérta entrevista y deseada unidad de destino común al hombre. Podrá revestir la forma y el fondo de una conciencia religiosa,
en torno a la idea de la providencia; ser un modo de la expresión

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Univenidad

La Idea Histórica

filosófica o científica de la Naturaleza; o también, sin que ello agote
sus posibilidades, quedar dominada por la mentalidad política de un
mundo lleno de amenazas y promesas de este orden.

espiritual por obra del arte, de la Ciencia y de la Técnica o de una
regeneración humana en la ejecución de una Utopía.

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¿Cuándo se da la experiencia que condiciona el nacimiento de la

Idea de la historia, esto es, la organización del mundo humano y
Ilcltural en pasado, presente y futuro? La conciencia humana es solidaria en todas sus manifestaciones, de manera que no puede tenderse
una linea de evolución con diversas etapas recorridas en el camino,
sino que es una especie de ovillo cuya punta no aparece por ninguna
parte. Así, no debe entenderse que la manifestación de la conciencia
histórica, a través de una concepción religiosa del mundo, sea una
especie metafórica; y otra más próxima-aunque todavía como crisálida-, la que se estructura en torno de un concepto científico-natural; hasta el arribo de esta espléndida mariposa que es nuestra propia experiencia de la historia. Todas eillas son tan originales y propias como la nuestra misma.
Una especie de fenomenologia de la experiencia histórica pondría
al descubrimiento no una, sino varias formas potenciales en que se
organiza y configura en diversas especies el conocimiento relativo.

Una de ellas habría de referirse a la Idea de Dios como padre y
Creador; otra al concepto de una legalidad natural de las cosas; y
otra más, sin que con ello se excluyan las anteriores ni se limite a
estas el número, la idea del Estado o de la Sociedad como una vinculación superior y necesaria al hombre.
· Otro tema que podría esclarecer una investigación de esta especie, es el de las relaciones y parentesco de la Idea en la conciencia
histórica, bajo sus diversas formas-según el contenido de representaciones que coresponda a cada modalidad-sólo que teniendo de
común entre sí ciertos conceptos con funciones paralelas. Tal, por
ejemplo, el de una estructura o esencia original del hombre-Edad de
Oro, Parajso, estado de inocencia o comunidad primitiva-; la idea
de una pérdida o _frustración del mismo-adviene la Historia por
obra de la violencia, el pecado, la civilización o la propiedad privada;
y un concepto teleológico que implica una recuperación, regreso o reconquista del pasado, trátese de una fé salvadora, de una liberación

La teoría filosófica de la Historia en plan de Ciencia disimula
idéntica organización de sus conceptos bajo el manto de la abstracción y el formalismo teórico; organiza el más remoto pasado humano
en torno a la idea de la naturaleza o de la vida; introduce posteriormente el espíritu humano como una desviación; y vuelve sobre sus pasos
con la Idea histórica como síntesis suprema donde los extremos originales han quedado reabsorbidos. Este proceso puede concebirse como simultáneo a un instante cualquiera del tiempo humano o desenrollarse a través de todas las épocas hasta nuestros días, pero el
esquema de la concepción se mantiene idéntico al de las teorías filosóficas de la Historia, con lo cual se hace posible reducir a todas a
una común experiencia del hombre. -

�LAS LETRAS Y LA HISTORIA

�Misión de las Letras y del Escritor

43

MIS10N DE LAS LETRAS Y DEL ESCRITOR
JOSE LUIS MARTINEZ

O parece oportuno en nuestro tiempo formular una defensa
de las letras en lo que a su acción específica toca, porque
más que conocerla, la hemos disfrutado todos en cualquiera
de sus géneros o magnitudes~ todos hemos recibido en nuestras mentes o en nuestros oídos su delicia, su alucinación placentera,
su revelación de lo secreto, lo ignorado o lo fantástico puro, su templanza para nuestros corazones, su recreación y su entrega de nuestros- sueños; pero, quizá ello mismo, nos ocultaba la plenitud del alimento que---como en la sentencia de Valery-se escondía tras su pura apariencia deleitosa. Nos hundíamos en la literatura cr~yendo hacerlo sólo en una llama fugitiva y no sabíamos que nos nutría su dulce pérdida con levadura espiritual que secretamente nos edificaba. Y
de esta acción ancilar de las letras, mejor que de aquella 9tra sustantiva
suya, conviene que propongamos hoy algunos rumbos o misiones capitales, no en defensa que no requieren las letras, sino como afirmación de conciencia en este mundo perplejo ante las faenas que no son
delatadas por un e~trépito de infortunios y destrucciones.

11

Sería insensato afirmar que el comercio con las letras nos hace
buenos o malos o nos conduce al bien o nos arrastra al pecado. El
poeta inglés escribió que pensar es llenarse de amargura y el viejo

�44

Universidad

Salomón decía que se agrega dolor el que se agrega ciencia; mas
ello, a fin de cuentas, es asunto que no atañe ya al sér mismo de
las letras, sino a consecuencias remotas suyas y determinadas siempre por una singular predisposición melancólica. Lo que sí puede
proponerse, en cambio, como la acción más constante del comercio
con las letras sobre nuestra personalidad, es una labor de coordinación y arquitecturación de las aptitudes de nuestro espíritu. Porque
las diferentes disciplinas del pensamiento expresan, cada una de ellas,
la imagen del mundo que pueden desvelar desde su específico punto
de vista, pero en ningún caso, excepto en el de las letras, esta imagen encierra una visión total y generosa del hombre y su circunstancia, atenta lo mismo al saber de las ciencias que al de la filosofía.
y a las enseñanzas de la historia no menos que a la revelación dela poesía. Y la amistad con las letras, ofreciéndonos-después de
ese otro comercio impostergable con la vida misma-la imagen más
fértil y comprensiva de nuestra existencia sobre la tierra, nos vuelve ricos y armoniosos dueños de nuestras facultades, lo que viene
a ser objetivo de toda educación democrática. A este respecto, sin
embargo, cabe hacer una aclaración muy necesaria. Se propende a
considerar a la literatura como una especie de imaginación optimista y embellecedora de la vida del hombre y la naturaleza, y aun
se emplea la expresión "poetizar" como un inconsecuente sinónimo
de hermosear. Es posible que la literatura, o en particular la poesí~
determine en algunos casos una visión mejorada del mundo, pero
no es menos cierto que su operación radical sea una labor de exactitud. Así, las letras nos revelan el secreto de nuestro corazón y el
de la naturaleza y nos enseñan a conocer mejor los caminos y los
litorales de nuestros pensamientos y nuestros sueños, que su tela
es también sustancia de nuestra alma. Al darnos una imagen placentera del hombre y su morada, antes pues que alentarnos a huir
de la realidad, nos confiesan la apetencia de nuestro deseo y, haciéndonos amar a esa imagen, recreándonos en ella, nos dan confianza en la perennidad de las criaturas del espíritu. Junta el sueño del
poeta, a través de las edades y los confines de la tierra, una vasta aristocracia invencible que ha aprendido, reconociendo la nobleza de los
sueños a reconocer con más hondura su propia conciencia y a reconocer en ella las de sus semejantes.

Misión de las Letras y del Escritor

45

Y no sólo en la órbita inmediata de la persona, sino también en el
tiempo y en el espacio que retienen el efímero reinado de su existen-cía, acrecientan admirablemente las letras la obra inmediata del comercio del hombre con sus semejantes; y su amistad, enriqueciéndonos con noticias de las peripecias de la humanidad, nos edifica y
alecciona con el espectáculo de todo lo que un dia fué y otro pereció
y, mostrándonos la estela de esas sombras, nos apura también a re-conocernos y a sentirnos solidarios de un pasado. Sólo la conciencia
de tal continuidad en la obra del espíritu nos anima en la prosecución
de un camino hollado por tantas mentes venerables y nos hace sentirnos dueños de un legado de inapreciable riqueza que, perteneciéndonos a todos los hombres por igual, nos hermana en las tareas del
espíritu.
Nuestras modernas instituciones de cooperación intelectual y todos los vínculos que ligan en sus faenas a los escritores del mundo,
no son otra cosa que la expresión armónica de este sentimiento, energía insustituible para el desarrollo entrañable de nuestra cultura.
Esto en lo que al tiempo concierne. Y en cuanto al espacio, no
podría decirse menos de la eficacia de las letras, enriquecedoras de
-este conocimiento. Y porque ciertamente es tan breve nuestra vida
-como grande nuestra esperanza y nuestros cortos dias no bastan para
tomar posesión entera de la tierra, podemos delegar al comercio con
las letras nuestra apetencia de curiosidad y aventura. Con ello, acer,cándonos a las obras que registran las acciones memorables de los
hombres, logramos algo más que un repertorio de noticias, pues podemos .comprender la vida y el pensamiento de otros pueblos remotos
y vivir así en un mundo cercano en sus distancias, atentos a las peri-pecias· venturosas o malaventuradas que por sus confines acaecen.
Los grandes movimientos de conciencia universal se han promovido_p recisamente por este poder de acercamiento de la literatura. Gracias
.a él, en nuestros días el mundo pudo erigirse una sola inexorable con-ciencia contra la ofucación y la barbarie, y gracias también a esa singular fuerza coercitiva de las letras, los hombres de América comen:zamos a sentirnos reunidos en una misión múltiple y común a la vez.
La novela, la poesía, y el teatro de cada uno de nuestros países,
1lan cruzado las fronteras para desplegar ante nuestras conciencias

�46

Universidad

el sentido peculiar de sus formas de vida, de sus ideales y aun de las
infamias que los nublan y, por esta noble misión de acercamiento cordial, será posible la existencia de una conciencia americana. Porque
toda la obra de las letras llega a ser, primordialmente, incrementación de nuestras más nobles aptitudes individuales y sociales; y como
una comunidad democrática se sustenta en el valor y en la calidad
moral de cada·uno de sus indivi~uos, la obra de las letras es, por ello,
una de las grandes fuerzas de integración democrática. Nutren nuestros cerebros y nuestros corazones y, aumentando su poder discriminativo, forjan grandes individualidades y grandes ligas de conciencias libres.
En cuanto al escritor, depositario y agente de estas grandes misiones de las letras, es no sólo la gala de su tiempo, sino su conciencia
activa. El es la antena sensible que recoge el eco del pasado y el pulso
del presente y avisora aun las prefiguraciones del porvenir. Todos los
grandes movimientos espirituales de la humanidad, todas sus grandes convulsiones y crisis han nacido de esta conciencia activa, creadora de pasiones y sentimientos, espejo y molde de nuestras almas.
Stephen Spender, refiriéndose a la guerra y a la experiencia poética, decía a este respecto palabras aclaradoras: "Desde ahora-escribe-en Francia y en Inglaterra los poetas comienzan a ver claramente la tarea que les espera: expresar lo que sienten en su alma los
millares y millares de hombres que viven con ellos estos tiempos apocalípticos. La más grande tarea queda por hacer; después de la poesía
de la desesperación, habrá que escri~ir ahora la poesía de la esperanza, aquella que dará la salud a los hombres". Y poderes como·Jos que
originan su testimonio son los que, por encima de las confabulaciones
de la fuerza material, pueden darnos el temple moral necesario para
resistir invenciblemente todos los maleficios.
Mas como el escritor puede también confundirse con el engaño,
hay que insistir, con Denis de Rougemont, en otro de los aspectos de
su misión: el de conservador de la pureza de un lenguaje. El verbo es
el vehículo de las ideas y las creencias, el órgano de la comunicación
con nuestros semejantes y nuestro rastro en la eternidad, pero puede
nutrirse con la verdad o la mentira. Y la misión del escritor, entonces,

Misión de las Letras y del Escritor

47

es dar a cada uno de los conceptos que nos mueven tan acusa~o y nítido dibujo, tan cristalina transparencia, que denuncien con lealtad
la sustancia que transportan. Que hagan saber sencillamente a los
hombres lo que dicen y lo que viven; que les enfrenten el alcance de
sus acciones y su responsabilidad humana. Ya Mallarmé, en el soneto
imperecedero a la memoria de Edgar Poe, postulaba la misión del
poeta como
··
donner un sens plus pur aux mots de la tribu

un sentido más puro, sí, de rica belleza estricta y aclaradora, nutrido
de una materia lúcida, rebelde al cohecho o a la confusión, delator
incorruptible de nuestro pecado, anunciador de nuestro bien y testimonio vivo de nue1?tra angustia y nuestra esperanza sobre la tierra.
Y si el escritor es tan sensible espejo y molde de nuestra existencia,
no es sorprendente que sus vicisitudes ,Y las convulsiones de las sociedades les incumban tan radicalmente, y que aun las más graves
conspiraciones contra la dignidad del hombre tomen al escritor y a
sus misiones radicales por objeto inmediato. Uno de los más distinguidos escritores estadounidenses dirigió hace tiempo una requisitoria formidable contra el intelectual contemporáneo. El desorden
de nuestro tiempo, decía en su manifiesto, es fundamentalmente una
rebelión contra la común cultura de occidente, un atentado contra
los hábitos del intelecto, contra la seguridad del espíritu. Y el intelectual, salvo distinguidas excepciones, ha pretendido ignorar esta
revolución del nihilismo, dirigida sobre todo contra aquellos valores de que él es depositario y conservador, tratando de convencerse
de que puede continuar entre la corte venerable de las criaturas del
espíritu, dando la espalda a su tiempo, erigido contra la vida que lo
sostiene. Cuando por el contrario, la misión .del intelectual-la del
scholar tomado hacia el pasado, tanto como la del escritor que expresa
su tiempo-es devolver a los hombres una imagen purificada y verdadera de ellos mismos que les enseñe e incite a la defensa de su nobleza o a la guerra contra su abyección.
Antes pues que ser una conciencia sorda a su tiempo, recreada
sólo en la contemplación de su pasado ilustre, la misión de las letras
confiere al escritor un destino tan grave como el que he tratado de

�T eotihuacán, La Metrópoli Religiosa del Valle de México

48

49

Uoivenidad

expresar en estas palabras: integrador y e~quecedo~ de !,8- personalidad del hombre, conciencia activa de su e~ca, t~omo ~ma•
(lamente sensible de las peripecias del espiritu y onentador mcansa•
ble de sus pasos.

TEOTIHUACAN, LA METROPOLI RELIGIOSA
DEL VALLE DE MEXICO
CARLOS VILLEGAS

I

I hemos de ser sinceros con nosotros mismos, menester es
que confesemos que la Historia Antigua de México está
aún en proceso de elaboración. Agotado el material más
idóneo, como son las fuentes escritas-ya sean Relaciones
o Pictografías--, se recurre ahora a un manantial más seguro de noticias: la Arqueología, que ofrece un material más puro en la apreciación, aún cuando su manejo resulta a menudo más costoso y difícil; no únicamente por su índole propia, ya que requiere el empleo
de especialistas, sino aún por su alcance, ya que el conocimiento que
aporta ·se resuelve con frecuencia en un solo dato-fecha, mate$
empleada, conexión cultural, técnica de fabricación, etc.-Es así cómo el pasado más remoto comienza a mostrarnos, con evidencia harto elocuente, lo que las fuentes de otro carácter no alcanzan a revelar.
Sin duda alguna, uno de los mayores complejos interrogativos
lo constituye la monumental ciudad de Teotihuacán. Considerada
tradicionalmente como sede primitiva de los toltecas; atribuída por

�50

Univenidad

Algún historiador antiguo a los totonacas, de hecho no puede, de
manera definitiva, ser otorgada a ninguno de ellos con absoluta
seguridad. Antes veremos, más bien, cómo es mayor la posibilidad
de que haya sido otro pueblo, desconocido aún, el autor de tan majestuosa civilización. Usemos, para referirnos a él, el término de
teotihuacano (1), a reserva de discutir más tarde a qué tronco
cultural, probablemente, corresponde. Tal vez sea posible descorrer,
algún día, el velo formidable.
El valle en que se asienta la ciudad desciende con suave declive
de norte a sur. Que fué fértil o por lo menos idóneo para la vida sedentaria, lo afirma el hecho de haberse levantado ahí mismo la ciudad. No hay cultura posible sin que subsistan adecuados medios de
vida para los pobladores, aunque aquéllos no consistan más que en
una agricultura rudimentaria y en abastecimientos de otra clase
proporcionados por la caza o la pesca. En consecuencia, la actual
aridez del Valle es sin duda posterior al levantamiento de la ciudad
(2), la que por sí sola, sin tomar en cuenta, por hoy, las construcciones descubiertas por Linné en sus alrededores, presupone el trabajo continuado, por mucho tiempo, de centenares de hombres, los
que sin duda vivían ahí, en la ciudad, o muy cerca de ella. Como
quiera que no se han encontrado restos de las habitaciones domésticas, es de suponerse que fueron construidas con algún material
vegetal, tal vez el típico jacal hecho de material sumamente perecedero, que por eso mismo no ha dejado huellas de su existencia.
No sabemos quiénes edificaron Teotihuacán, pero cabe señalar desde luego que, sean quienes fueren, integraron uno de los con-

PIRAMIDE DEL SOL

Teolih11acán, Valle de México. Cullura teolihuacana. Siglos V o VI.

l. Como se dice antes, tradicionalmente. se ha considerado que fueron los Toltecas, asentados en el Valle, quienes edificaron la Ciudad; pero se opane a
dicha tesis una objeción seria, a saber, que los toltecas, si bien es cierto que
en los tiempos históricos formaron una unidad cultural, no lo es menos que
en tiempos anteriores el nombre no identificaba a un grupo determinado,
sino que se aplicaba genéricamente a cualquier pueblo civilizadQ. Valllan~
dice: "En ~ último período migratorio que tuvo lugar entre los siglos X y
XV, las tribus que merodeaban en la región aplicaban el término "Tolteca•
a cualquier población sedentaria que encontraban y después adoptaron el
nombre de Tolteca ellos mismos.
2. Tal vez la fuente de abastecimiento lltlco fué Cerro Gordo.

�T eotihuacán, La Metrópoli Religiosa del Valle dé México

51

juntos más profundamente religiosos que se hayan visto en cualquier
parte de América (3). El material empleado sugiere ya un atributo
característico de la eternidad que tanto preocupa al hombre de cualquier latitud que alcanza un cierto grado de evolución espiritual.
Es bien sabido que lo transitorio de la vida ha sido, es y será, el problema fundamental de todo ser pensante. Y no sería remoto que,
en un afán de vencer a la muerte, el hombre primitivo viese en aquello que pervive ante sus ojos una tabla de salvación. A esto mismo
parece conducir, también, el hecho de no haberse encontrado ninguna fecha inscrita en parte alguna de la ciudad. Recinto de dioses o
de muertos-tal vez ambas cosas- todo en ella habla del más allá.
Ello da idea de su primitivismo, pero, al mismo tiempo y debido a la
perfección técnica patente en gran parte de los restos, así como al
hallazgo de objetos suntuarios, es indudable que su organización social estaba bastante desarrollada y que los grupos sociales se movían
a1rededor de una poderosísima teocracia, lo que supone también una
organización social en clases, formada posiblemente por guerreros,
sacerdotes y esclavos. No es difícil, asimismo, que el grupo predominante haya sido el religioso.
No se sabe con seguridad y probablemente no se sabrá nunca,
qué dioses presidían la religión teotihuacana. Hay pruebas de que
adoraban a Quetzalcóatl, a Tláloc, a Tezcatlipoca, a Huehuetéotl y
a otros más, desconocidos desde hace tiempo y que quedarán identificados probablemente para siempre. Ixtlixóchitl dice que reunieron todos sus conocimientos en un gran libro sagrado llamado Teomoxtli, pero no se tienen de él ni las más remotas referencias. Lo
real es que adoraban, sobre todo en los primeros tiempos de su
asentamiento en el Valle, a las fuerzas naturales: el aire, la lluvia,
el fuego, que estaban representadas, respectivamente, por Quetzalcóatl, Tláloc y Huehuetéotl o Huehuentzin. Probablemente es poco
posterior a ellos el culto al sol y a la luna, que evidencian las pirámides y que fueron erigidas en los primeros siglos de la ciudad.
3. Todo en Teotibuacán es religioso: Arquitectura, Escultura, Pintura. Poco
probable es que restos de construcciones consagradas a otra finalidad dis·
tinta, si !as hubo, hayan IJ.esaparecido.

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Univenida4

T eotihuacán, La Metrópoli Religiosa del Valle de México

No es muy probable que estuviera generalizado entre ellos el
sacrificio humano, por lo menos hasta Teotihuacán clásico (4), pues
nada dice de ello la Leyenda de Quetzalcóatl y sólo una interpretación estrecha de la Leyenda de la Creación del Sol y de la Luna podría verlo en ella. En cambio, se han encontrado numerosos huesos
de pájaros y otros deshechos parecidos, lo que habla claramente
al respecto aclarando por lo menos parcialmente el problema de los
ritos religiosos (5) .

del Sol. En sus alrededores se encuentran los pueblos de San Francisco, San Juan Teotihuacán, etc., que no son sino reviviscencias de
las poblaciones formadas con posterioridad a la caída de Teotihuacán.

52

Probablemente, el culto de Quetzalcóatl es de los más antiguos,
pues así lo muestran la multitud de cabezas de serpiente, talladas
en piedra, encontradas en el interior de las ruinas, especialmente
dentro de la Ciudadela. Además, tal vez la Leyenda de Quetzalcóatl
no es sino un relato estilizado de lo que sucedió en Teotihuacán, o
sea el destierro del culto al Dios del Viento, debido a la presión de
tribus extrañas, probablemente toltecas, que trajeron con ellas un
culto nuevo. El mito mencionado cobraría, así, la misma categorla
histórica que el Romance del Cid en España, cuya veracidad, puesta
en tela de duda tradicionalmente, pudo comprobar Ramón Menéndez
Pidal.
El eje conforme al cual parece haber sido trazada la ciudad
está. constltuído por la llamada desde antiguo "Calzada de los Muertos" (6), que corre, con una desviación de pocos grados, de norte a
sur, partiendo de la Pirámide de la Luna para terminar frente a
"La Ciudadela" (7), después de pasar por un lado de la Pirámide
4. Vaillant lo afirma a pie juntillas y aún cita restos de cerámica destinados
a contener, durante los festines. la parte más suculenta del cuerpo humano,.
los muslos.
5. En el Templo de Quetzacoatl, por ejemplo, se han encontrado numerosos.
huesos de pájaro, probablemente codornices. La leyenda del Dios Barbado
&lt;'orrobora ésto.
6. Se la llama así porque a ambos lados de ella abundan los montículos pequeños que se creía eran tumbas. No me consta que se haya corroborado la
creencia, pero el nombre ha persistido, quizá. impropiamente, pues siendo dicha calle el centro de la ciudad debería llamársele mejor calle Central o
calle Principal.
7. Sin duda se le ha dado ese nombre por la semejanza que tiene con los modernos recintos militares. su nombre indígena es Texcalpa.

La armoniosa distribución de las moles edificadas, con sus siluetas recortadas uniformemente sobre el fondo celeste, su tamaño
impresionante y su ornamentación magnífica, han sido objeto de
la admiración de propios y extraños desde la época de la Conquista
y aún antes, pues se ha conservado el dato de que Moctezum.a II
iba con frecuencia _a Teotihuacán a celebrar sacrificios.
La construcción más importante es la llamada Pirámide del
Sol, que se levanta a 60 mts. de altura y cuya base tiene 224 pies
por lado. La cantidad de tierra que fué preciso remover y apisonar
para formar sus cinco cuerpos, alcanza a la cantidad de un millón
trescientos mil metros cúbicos, cifra muy respetable aún para nuestros recursos de la más moderna técnica. Su superficie toda está cubierta por losas de piedra, las que a su vez fueron recubiertas con
una capa de estuco, el que después fué pintado con algún color vivo,
probablemente rojo. El efecto psicológico que debe haber causado
esta mole tratada así debió haber sido fantástico. Como todas las
construccionés precolombianas de este tipo, . en su cúspide albergó
un templo, que constituía el remate real e ideal de la construcéi6n,
el verdadero centro de interés del monumento y su única razón de
ser. Difícilmente podría darse algún dato de él, pues ya en los tiempos
de la Colonia había desaparecido. La forma original de la pirámide
no es la que se conoce actualmente, pues cuando en 1909 se trató
de reconstruírla, los arquítectos rebasaron la medida primitiva por
lo, que hace al declive de la estructura, y ello vino a acentuar, aún
mas,_ el desnivel de los planos que se advertía al principio. La importancia del monumento está subrayada por la existencia de una pla•
taforma que lo circuye por tres lados, y por el levantamiento de pe.
queñas pirámides, distribuídas simétricamente -hacia el centro de
la construcción, en grupos de tres. La escultura que se asentaba en
l~ cúspide fué destruída por órdenes del Primer Arzobispo de Mé,&amp;CQ, Fray Juan de Zumárraga.
Hacia el este de la gran Avenida de los Muertos se encuentra

�S4

Univenidad

el imponente cuadrángulo de 400 mts. por lado, que sirve como de
marco al estupendo Templo de Quetzalcóatl, llamado así por la abundancia de cabezas de serpiente emplumadas que ostenta en su fachada. Al conjunto se le ha llamado tradicionalmente "La Ciudadela",
por semejar la estructura de un recinto fortificado. Localizado casi
en los limites de la ciudad arquelógica, consta propiamente de dos
cuerpos levantados uno encima del otro y conectados entre sí por
medio de escaleras. Algunos montículos pequeños y una pirámide
menor completan el panorama·de circunvalación que hemos querido
ofrecer. La parte más importante de este lugar, es la pirámide central, compuesta de siete cuerpos escalonados. Excavaciones realizadas en este lugar muestran que la actual construcción cubrió otras
anteriores, y ha dado motivo a los arqueólogos para discutir si dicha
superposición obedeció a algo más que a una simple circunstancia
arquitectónica (8). Se han hallado en el interior de esta pirámide
multitud de objetos tales como huesos de pájaro, cabezas de serpiente talladas en piedra, cabecitas, vasos representando a Tláloc,
etc.
El llamado Templo de Tláloc se levanta sobre una plataforma
rectángular de 25 por 300 mts. Varios montículos, colocados unos
sobre otros en forma de cruz, ocupan la superficie de aquélla, en
cuyo frente aparece, además, un conjunto de escaleras; los que fueron recintos se comunican entre sí por medio de pasajes. Se afirma
que esta unidad fué en un tiempo el lugar destinado a Tláloc, el Dios
de la Lluvia cuyo culto estaba tan extendido entre nuestros antepasados precolombinos ; el hallazgo de numerosas piezas representando
a la deidad mencionada, contribuye a dar fuerza a dicha tesis, que
generalmente se acepta.
La Pirámide de la Luna es el edificio que sigue en grandiosidad
8. El Profesor Miguel Othón de Mendizábal, quien estudió la Pirámide de Quetzalcoatl, cree que la superposición que ostenta el edificio tuvo su razón de

ser en una especie de revolución religiosa que acabó con el culto del Dios
del Viento y lo sustituyó con el de alguna otra deidad (probablemente Tezcatlipoca). Para él la fuente má.s importante para el estudio de Teotihua•
cán es el Códice Chimalpopoca (Anales de Cuauhtitlán) el que refiere algo
de lo que él asienta.

OCELOTL - CUAUHXICALLI, VASO DE CORAZONES EN F0fu'1A
DE TIGRE.
San Sebastián, Valle de Teotihuaccin, Cultura teotihuacana. Museo Británico.

�T eotihuacán, La Metrópoli Religiosa del Valle de México

SS

a la monumental Pirámide del Sol. Consta de cinco cuerpos escalonados, comunicados por escaleras y ocupa un área de dieciocho mil
metros cuadrados. Su altura es de 42 metros y su ornamentación es
desconocida, debido, en parte al menos, a que su exploración científica comienza apenas. Al frente de esta pirámide está una plaza con
un montículo central, acompañado en sus lados oriente y poniente
por otros varios no explorados aún (9).
Deben mencionarse aún, en este intento de ofrecer una idea general de las ruinas de la ciudad, el Templo de la Agricultura y el
Palacio de Tepantitla (10). Ambos son famosos por sus frescos, de
que nos ocuparemos al hablar de la pintura teotihuacana.
\

Debe hacerse constar igualmente que se han encontrado restos
de estuco pintado, unas pocas muestras de pavimentación de las calles, conexiones acanaladas y otras cosas por el estilo, y ello habla
del esplendor propio de esta metrópoli. En algunos pozos estratigráficos se han encontrado restos, también, de un gran incendio que
debe haber acaecido hacia el siglo VI y que consumió, por lo menos,
varios edificios importantes.
Pese a los intentos que de toda clase se han efectuado, hasta
hoy la Arqueología no ha podido establecer quiénes fueron los habitantes y constructores de esta importantísima ciudad. Las ,elucubraciones no científicas datan de antiguo y aún se ha. llegado a hacer la afirr.o.a.ción absurda de que las pirámides teotihuacanas son
anteriores en el tiempo a las de Egipto. Incondicionalmente-hasta
hace muy poco tiempo-se había considerado a los toltecas como
constructores de la ciudad, siguiendo una corriente que la tradición
inició no se sabe cómo, aunque tal vez nació de la costumbre nahua
de llamar toltecas a cuanto pueblo civilizado encontraba en el curso
de su peregrinación. Sólo uno de los historiadores antiguos, Torquemada, habla de los totonacas como constructores de la ciudad,
y afirma que dicho pueblo tenía entre sus leyendas ancestrales una
9. Ligada indiscutiblemente a las dos Pirámides Centrales está la Leyenda
de la Creación del Sol y de la Luna.
10. Como se estila en la terminología arquitectónica precolombina los especificativos de templo y palacio son convencionales.

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Univenidad

conseja, transmitida de padres a hijos, que hacía constar la presencia de dicho pueblo en el Valle de México siglos atrás. Sahagún,
el rey de los cronistas, no se refiere en forma concreta al problema
que nos ocupa, y sólo historiadores posteriores-Siguenza y Góngora,
Brasseur de Bourbourg, Clavijero, etc.-se han afiliado a una u otra
afirmación.
Ultimamente el problema ha vuelto a revisarse y, aunque indirectamente, han auspiciado su correcto planeamiento los descubrimientos de Alfred V. Kidder en Guatemala, los de Jorge Acosta en
Tula, los de Vaillant en diversas partes del Valle de México y los
de Linné, los de Pedro Armillas y los de Ales Hrdlicka en el propio
Teotihuacán. Por desgracia, no hay datos de índole histórica que señalen una orientación general a la investigación, por lo que debe atenerse sólo a la Arqueología y a la Antropología.
Los arqueólogos han señalado afinidades estilísticas, sobre tollo
en la cerámica, entre teotihuacanos, por una parte, y zapotecas,
totonacas y mayas, por la otra. Vaillant va más lejos, pues ha podido
establecer un esquema (supera~o sólo en parte) de la secuencia cultural del Valle de México, partiendo de los tipos arcaicos hasta entroncar con Teotihuacán. El mismo señala afinidades de carácter
estético y aún típico entre piezas arcaicas y piezas olmecas; cita,
concretamente, objetos de arcilla hallados en Gualupita (11).
Kidder estudió la cerámica teotihuacanoide aparecida en Kamínaljuyú, Guatemala, y señaló el año de 475 D. C. como el de la
llegada de dichas piezas.
Jorge Acosta encontró en Tula una cerámica de tipo mazapan,
asimilable a la tolteca pero distinta a la teotihuacana, que ha descrito con singular acierto Pedro Armillas. Con eso puede afirmarse,
en primer lugar, que la cerámica mazapan no es en forma alguna
producto de la cultura teotihuacana, pese a que se ha encontrado en
11. "En Gualupita un escultor hizo representaciones soberbias de gran tamaño,
que están muy por encima del nivel artístico general: parecen realmente reflejar, en arcilla, los es~a.ños seres infantiles labra.dos en gigantescas peñas o esculpidas en losas de piedra, que dominaban el arte religioso dé los
Olmeca.s de Veracruz".-Vafüant.

Teotihuacán, La Metrópoli Religiosa del Valle de México

57

las cercanías de Teotihuacán; en segundo lugar, la presencia de la
cerámica mazapan en Tula tal vez es un dato importante que pueda
conducir a los investigadores a probar que Teotihuacán fué destruído por los toltecas.
Linné ha establecido los posibles límites de la influencia comarcana de Teotihuacán por su comercio, localizando importantes ruinas
cercanas a la ciudad y reportando el hallazgo de cerámica teotihuacana
en Azcapotzalco y otros lugares.
Finalmente, Hrdlicka descubrió y éxploró una importante tumba en Teotihuacán, cuya conclusión más importante estriba, sin duda, en el hecho de la deformación craneana que presentan los esqueletos. Estos, en efecto, acusan una braquicefalia fuertemente acentuada, y como los habitantes todos del Valle de México fueron de
cráneo redondo, el hallazgo reviste singular importancia, pues remite la solución del problema al horizonte cultural del Golfo de México, donde la mayor parte de los grupos, si bien étnicamente distintos y con características culturales propias, coinciden en practicar
la deformación craneana artificial. Más tarde ha podido verificarse
una relativa abundancia de cráneos deformados en el Valle.
Hasta aquí la Arqueología. Podría proponerse alguna otra cosilla de índole puramente estética; por ejemplo: ¿A qué obedece la
presencia de direcciones artísticas tan distintas en la escultura? Al
lado del estilizado mascarón se encuentra la realista cabecita, -y más
allá está la monumental Chalchiutlicue, bloque enorme de bordes enteramente angulosos cuyos atributos humanos apenas están tallados,
ahondando el dibujo para convertirlo en relieve. Sa hace uso por
igual del barro y de la piedra dura, así en la arquitectura como en
la escultura. Resaltan, en algunos edificios, el tipo ornamental en
~ue privan las líneas rectas y aquel en que domina la escultura de
bulto. ¿A qué obedece, repito, tan variada gama de tipos? ¿Se trata
de un pueblo en que cambió, bruscamente, el ideal estético? ¿Nos
encontramos ante una evolución artística normal, de -la cual conocemos sólo los extremos?
No se ha hecho, que nosotros sepamos, un estudio de estricto

�58

Universidad

carácter estético con el material de las culturas mexicanas precolombinas. Que ello es posible, lo demuestran los estudios de Worringer sobre El Arte Gótico y los de Wolflin sobre la Historia del Arte.
Si se elaborase un estudio de este tipo sobre el Arte Mexicano Antiguo, saldrían a luz cuestiones tales como las siguientes:
-¿Es el Arte, para el hombre primitivo, una sublimación de la
vida diaria en que se refugia buscando una estabilidad que no encuentra en los cambiantes fenómenos de la vida?
-¿Es posible hallar una relación entre la figura del mundo real o
ideal que sirve de modelo al artista y el plano a que se la translada, supuesta una diversidad entre el plano y la representación corporal de bulto?
-¿A qué obedece la presencia de la decoración geométrica?
¿Es posible hallar un paralelo entre el ritmo decorativo de este tipo
y un temperamento social cualquiera, determinado o no por acontecimientos de índole política?
Propiamente, el estudio del Arte Precolombino de México como
disciplina estética nace en nuestra época, cuando la investigación
moderna aplica por vez primera categorías estéticas a las piezas de
arte que produjo el México Prehispánico. Así, nos toca ver nacer a
una joven ciencia que si bien se diferencia profundamente de la Arqueología por sus métodos y sus objetivos, tiene que ir de la mano
con ella a fin de poder avanzar.
Ciñéndonos a la Arqueología, que mucho tiene que hacer todavía en Teotihuacán, sólo es posible concluir:
lo.-Teotihuacán fué un centro religioso; el carácter de la ciudad y su contextura arquitectónica suponen la existencia de una
teocracia fuertemente organizada y probablemente un ejército igualmente poderoso, pues la construcción de los monumentos exigió casi con toda probalidad, la intervención de legíones de esclavos.
2o.-Hubo, por lo menos, dos pueblos étnica y ~ulturalmente
distintos que ocuparon sucesivamente Teotihuacán. El primero de
ellos, que es el constructor de la ciudad, estaba fuertemente conec-

CHALCHIUHTLICUE, DIOSA DE LAS AGUAS (?)
Teotih11acán , Valle d e "•tex,co.
· ·
C11l.t11ra leotihuacana. Museo Nacion l
de Mex1co.
a

�Teotihuacán, La Metrópoli Religiosa del Valle de México

59

taclo con los pueblos que ocupaban el litoral del Golfo (fundamentalmente olmecas y totonacas; probablemente se trata de una rama
desgajada de alguno de ellos) desde los tiempos más antiguos. Pero
al mismo tiempo, o apareció en el Valle de México cuando los albores de la cultura post-arcaica aparecían, o él mismo tomó parte en
la elaboración de esa cultur~, la que con el tiempo supero.
3o.-Un incendio de grandes proporciones destruyó parcialmente la ciudad hacia el siglo VI D. C. Muchos de los edificios por él
afectados no volvieron a ser reconstruídos, por lo que posiblemente
hacia esa época comienza la declinación de Teotihuacán.
4o.-El segundo de los pueblos que llegó a Teotihuacán fué muy
probablemente el tolteca, que al mando de Xólotl o algún otro jefe
primitivo, ocupó la ciudad temporalmente, la destruyó luego y se
estableció en las cercanías, desplazando a los teotihuaeanos hasta
Azcapotzalco y aún a Texcoco, donde con el transcurso del tiempo se
diluyeron entre las tribus nahuas que llegaron más tarde o bien emigraron a tierras desconocidas donde se extinguieron.
5o.-Los fundadores de la cultura mazapan pasaron posteriormente a Tula, donde se establecieron hasta la llegada de los nahuas,
quienes, a su vez, los arrojaron hacia las regiones mayas y zapotecas.
11

Sin duda alguna, el carácter fundamental de la arquitectura
teotihuaeana radica en su monumentalidad. Las grandes construcciones, acusando una predeterminada orientación, muestran que la ciudad se edificó de una sola vez en su mayor parte, y presupone un
conocimiento siquiera elemental de la armonía astronómica. Estamos, pues, ante un pueblo magníficamente dotado para desenvolver
una cultura propia.
La reflexión sobre el material empleado nos conduce como de
la mano a uno de los problemas antes apuntados: por ser ciudad de
dioses, flota sobre ella un hálito de eternidad que sus constructores
quisieron darle. No es posible desligar, en la mente primitiva, el atri-

�Teotihuacán, La Metrópoli Religiosa del Valle de México

60

61

Univenidad

buto de imperecibilidad que reside en la materia dura por excelencia,
la piedra, de su representación psicológica. Si hemos de reconocer
que el espíritu humano, más ingenuo en lo religioso cuanto menos
experiencia científica tiene, busca siempre algún punto de apoyo
que le permita hincar los pies facilitándole estabilidad ante los cuatro vientos de su ignorancia, que no puede ser dominada por su conciencia inepta, llegaremos a esa conclusión. Bien sea un afán puramente humano de vencer a la muerte y sobrevivir en la obra ejecutada sobre material duradero, bien sea la pureza de la intención religiosa que compele a ofrecer lo mejor a los dioses, lo _cierto es qu_e
están indisolublemente unidos, en esta ciudad, el sentido de eterrudad de la obra religiosa a que fué destinada, y la materia prima empleada para levantarla. En efecto, como dice Vaillant, "Teotihuacán
es un impresionante monumento al tributo que el hombre se imponía
para su salvación". Puede afirmarse, en consecuencia, que la capacidad artística de los teotihuacanos se ocupó fundamentalmente de
servir a los dioses.
Los edificios de la ciudad están trazados siguiendo la línea imaginaria que dibuja el sol en su camino diario. Le sirve de eje, como
ya se dijo, la llamada "Calzada de los Muertos". Los pisos todos descansan sobre la toba volcánica y es típica la ausencia de cimientos,
los que, se dice, no fueron necesarios dada la gran superficie ~n que
se repartió el peso de la construcción. Los basamentos son siempre
en forma piramidal, elemento que será distintivo más tarde de la
cultura tolteca. Abundan las escalinatas, las que, como ha hecho notar un joven maestro, no fueron hechas para proporcionar una fácil
comodidad a quien las use, sino que llenan plenamente su cometido
de apéndice de la construcción al no sacrificar nunca la impresión de
altitud que debe dar el monumento (esto vale singularmente para!~
pirámides). A veces la escalinata penetra en el tablero, pero tambien
aparece dividida en su centro por otra saliente sobre ella.
Es típica, igualmente, la superposición de edificios, en la que
puede verse que el edificio sobre el cual se construyó la parte superior no fué aprovechado sino parcialmente, pues se rebajó la estructura anterior hasta un nivel conveniente y sobre ella se levantó la

J&gt;?sterior. Sólo conocemos una excep~ión: la Pirámide de Quetzalcoatl, en la que la construcción primitiva fué cubierta en su totalidad
sin haber sido previamente destruida o rebajada.
Las Pirámides del Sol y de la Luna fueron levantadas o bien
simul~eamente o bien con muy poca diferencia de tiempo ;ntre sí,
pero siempre en los primeros tiempos de Teotihuacán; posiblemente,
como cree Pedro Armill;µ;, datan del siglo m de nuestra era, escasos doscientos años después del asentamiento del pueblo teotihuacano en el Valle. Luego, es dificil afirmar con probabilidad siquiera
aparente de cuándo datan los edificios de la ciudad. El único dato
con que puede contarse es la cerámica que se encuentra en los rellenos de los edificios; así ha podido ser establecida con aproximación
aceptable la fecha de erección de estas dos pirámides. Puede decirse,
claro está, que ciertas construcciones son posteriores a otras: tal
es el caso de Xolalpan y Tlamimilolpa, p. ej., de los que ha dicho que
la segunda es posterior a la primera y que ésta es contemporánea
de Teotihuacán m, pero nada más.
. El material empleado en las construcciones fué de dos tipos.
Mientras, por una parte, grandes construcciones como las Pirámides
fueron primero masas de adobes que luego se cubrieron con losas de
pi~dra simétricamente cortada y en ocasiones labrada, otras construcc10nes de tipo distinto fueron formando sus paredes por medio de
losas unidas entre sí con un cementante primitivo (hecho sin duda
a base de cal). El techo, si hemos de atender a las Relaciones históricas de la zona de Texcoco, era plano. No se conoce la habitación doméstica, que debió haber sido el típico jacal, muy probablemente hecho a base de adobes y con techos de palma o algún otro
material vegetal fácilmente perecedero.
No hay una sola construcción de dos pisos, y probablemente
no la hubo jamás, pues dada la ausencia de cimientos sin duda se
hubiera venido abajo al poco tiempo de construida. '
~ero hay indicios de otra índole que hablan de la grandeza
arqmtectónica de Teotihuacán. Gamio, por ejemplo, afirma haber
encontrado restos de un pavimento muy resistente, hecho a base de
cal, que a veces estaba pintado de rojo; y Linné, cuando exploró las

�62

Universidad

ruinas de Xolalpan y Tlaroiroilolpa, señaló la existencia de cañerías
de desagüe. Pero lo más notable es que en estas últimas construcciones el material empleado fué el adobe, mientras que Teotihuacán
clásico prefirió el empleo de piedras volcánicas provenientes de Cerro Gordo.
No se sabe a qué fueron destinadas estas amplísimas construcciones (tienen más de medio centenar de habitaciones cada una) exploradas por Linné. Algunos arqueólogos, el propio Linné entre ellos,
creen que eran recintos dedicados a casa habitación de los sacerdotes; pero, objetan otros, no hay restos de vida doméstica comunal
en tal lugar, más probablemente se trata de bodegas destinadas a
contener objetos del culto.
Tanto en estas construcciones como en las que existen dentro
de la ciudad arqueológica, predominan los basamentos inclinados y
los tableros rectangulares. Este es el lugar en donde más antiguamente se emplearon estos dos elementos arquitectónicos llamados a
vivir largamente en la arquitectura precolombina; en efecto, durante la toltequización de la Peninsula de Yucatán fueron llevados a
tierras mayas, cuyos habitantes emplearon en lo sucesivo estas formas en sus construcciones. Igualmente se ha notado el empleo de
columnas: Linné, en el cuarto de Tlaroimilolpa que numeró "2", anotó los restos de dos columnas rectangulares.
La ornamentación, desgraciadamente desaparecida en la inmensa mayoría de los casos, debió ser magnüica. A juzgar por las pocas
pinturas encontradas (en el Templo de la Agricultura, p. ej.) y por
las esculturas del Templo de Quetzalcóatl, es de suponerse que la mayor parte de los edificios tuvieron ornamentos alusivos al fin a que
fueron dedicados. Las pirámides debieron tener también la suya. que
tal vez consistió en esculturas de dioses colocadas en las escaleras
o en los remates de los cuerpos de la pirámide. Igualmente, los techos
de las construcciones parecen haber tenido almenas, en la mayoría
de los casos al menos.
La ornamentación del Templo de Quetzalcóatl, único edilicio que
tenemos para estudiar la ornamentación en piedra, nos muestra que
el empleo de tableros rectangulares y de basamentos inclinados data

SERPIENTES Y ;\L\.SCARRONES.
w
Pirámide de Quetzacoall, Teolilwl1c-'·1,
Valle de México.

�T eotihuacán, La Metrópoli Religiosa del Valle de México

63

de los primeros tiempos de la ciudad. Cabezas de serpiente saliendo
de una flor que les queda a manera de cuello, alternando con mascarones de Tláloc, forman la ornamentación; entre cada cabeza y cada
mascarón, el cuerpo de la serpiente se distiende. Muy probablemente,
en los ojos de las serpientes y en algunas partes de los mascarones
&amp;--tuvieron empotrados trozos de otro material, probablemente obsidiana, con el fin de dar mayor realismo a los rasgos faciales del
ser representado. Este Templo sin duda marca la etapa en que mayor
dominio se alcanzó sobre la piedra. Las serpientes son sumamente
realistas y están hechas (al igual que los mascarones) con tal perfección, que parecen obra de la misma mano experimentada. Los mascarones, como quiera que son simbólicos, acusan una gran estilización. Apenas aparecen los ojos del dios, el saliente belfo superior y
tres pares de colmillos; todo ello sobre una superficie uniformemente
trabajada a base de pequeños cuadrángulos muy juntos entre sí. (Al
estar escribiendo esto, no hemos podido separar de nosotros el recuerdo del famoso dios murciélago zapoteca y de los renombrados
mascarones mayas, que tal vez derivan de las exportaciones teotibuacanas). ,

\

La decoración teotihuacana en todo tiempo fué realista. Así, la
del Templo de la Agricultura muestra toda clase de semillas pintadas
con un color alusivo. El Paraíso Teotihuacano (de que más adelante
.se habla) igualmente fué sumamente realista en sus detalles; igualmente lo es la pintura que representa a Tláloc. Sólo en la cerámica,
probablemente, y en algunas pocas piezas escultóricas, se dejó do- ·
minar el artista por otro modelo que no fué el natural. Las vasijas,
en efecto, están pintadas, las más de las veces, con figuras y motivos
,que nada tuvieron que ver sino con la fantasía del artista, limitada
-solamente por los alcances de su mundo y las posibilidades del material con que trabajó. Lo mismo se puede decir de la escultura,
-dada la generalidad establecida por las cabecitas, con la sola excepción de mascarón, lo que tal vez se debe al desconocimiento ab·soluto que se tenía de la cara del dios. Si a esto se agrega que, según su mitología, las caras de los dioses no podian verse jamás
-por estar cubiertas siempre con una máscara, se verá el porqué
:d.e la estilización tan refinada.

�64

Universidad

T eotihuacán, La Metrópoli Religiosa del Valle de México

m

En efecto, no podría citarse una sola pieza de las con .d
ahora, que tu~ese carácteres distintos de l¿s apuntad oc~as
q~e en .la materia de que están hechas llevó a efecto T~~n, análisis
mite afll'lilar que todo ,1
. .1
e nos perna, es decir, que las pi:z:: : :
composición intersuponet que se buscó cuidadosamente materia ~al, lo qu~ permite
posibilidades de trabajo Es dif' il
prima adaptable a las
f~eran- elaboradas esta~ piezas I~a:!~=~ sf;iuiera
fin para que
bma de todos los tiempos.
e a escu tura precolom-

Tal vez la pieza más antigua de la escultura teotihuacana es
la que representa a Chalchiutlicue, la Diosa de las Aguas, que fué
encontrada. en la Pirámide de la Luna. La monumental pieza mide
más de tres metros de altura y está trabajada, como dice Vaillant,
como si fuera, más que una escultura, una obra arquitectónica.
En efecto, las aristas del primitivo bloque de piedra fueron disimuladas no más que con un leve rebaje; los atributos faciales de
la diosa apenas están dibujados, lo mismo que todo su tocado y
ella respira por entero, amén de un aire de primitivismo, un dominio muy relativo sobre la materia prima. De aquí al Templo de
Quetzalcóatl hay todo un mundo de evolución artística, un abismo
que el arte teotihuacano debió salvar. Por desgracia, de momento
no puede más que apuntarse el salto estético que en esta rama del
arte tiene lugar, pues ca.recemos de datos preciecs sol¡&gt;re varias
piezaR y aún faltan algunas que son indispensables para poder estabi~r un esquema, siquiera provisional, de la secuencia artística
de la escultura teotihuacana.
Otra pieza sumamente importante es el Cuauhxicalli o Vaso
del Sacrificio, que es ya un antecedente de la pieza azteca del mismo nombre y probablemente del Chac Mool maya. Aquí se funde
el realismo ya no ingenuo, sino intencionado, de la expresión del
animal,· con la estilización adecuada de algunos órganos. Construida
en material duro, sugiere que pertenece a una de las etapas de más
alto desenvolvimiento escultórico, donde fué posible el empleo de
material poco maleable, pese a las dificultades que entraña el labrado.
Pero lo más importante de este capítulo está constituído por las
llamadas ~becitas y por algunas de las máscaras para incensarios.
Las primeras están hechas con materiales duros, volcánicos generalmente; las segundas regularmente son de barro, con frecuencia pintado, y la perfección anatómica de ambas es notable, por virtud de
una mano de obra sumamente refinada. Ya se ha apuntado que su
característica más propia consiste en la absoluta falta de expresión.

65

~~

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Sin duda alguna, las característica
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·
las necesidades del culto Record
1 s ap~ ~ antes llenaban
todas fueron creadas p~a e . emos o que dice V~ant: "Las artes
eso prevalece la standardizac=uec::~as ceremoruas religiosas. Por
versal, Y no debe verse en ell
me o ca que es. prácticamente uniticular del artista que l
. asta
, cbomo hoy, expresiones del genio par,
as eJecu a Así vemos en 1 art d
. as
es e Centro
America una producción comunal .
número de artistas individuales": Y no las reacciones estéticas de un
Ló que es evidente
•
consumados
. 1 es que t a 1es piezas
fueron obras de artistas
ca de los m~:;::i:~r:: a:e::;ios. ~obablemente, la tradición acerY cultivada y fomentada por es piezas era mantenida celosamente
carse la perf . , d
grupos selectos. Sólo así podría expli
.
eccion e cada una de e11as sm
• excepción aparente. -

La anatomía de estas piezas r

. , .
1
sariamente de los ojos L
q_
prolongacion, no exagerada necehacia la p~ta pero s·m· a nadnz se p~esenta recta Y un poco achatada
d
,
per er su finura y r t·t d
elgados y finos. Trazando una lin
ec i u Los labios son
a cada lado de la cara, sobre los po':u1recta sobr_e la frente, y oblicuas
de la barba podría dibu.
. , os, y tendiendo a juntarse abajo
'
Jarse un triangulo muy ce
1
a
barbilla
redonda
señalando
rcano a equilátero.
L
quijada es otro dist'· t·
apenas la ondulación propia de la
'
m ivo característico.
.

sm más atributo mongoloide ue 1:ve a un ti~,etmco de r~gos finos,

IV

La pm
· t ura teotihuacana se conoce desde hace relativamente bas-

�66

Uoivenidad

tante tiempo, aún cuando las obras principales han salido a la luz pública hace relativamente poco tiempo. Ya a principios de este siglo
se divulgaron reproducciones de algunas pinturas al fresco representando guerreros y personajes de los que algunos, desgraciadamente,
han desaparecido por· obra de los agentes exteriores.
Generalmente y casi sin excepción, las tintas se aplicaron sobre
un estuco hecho a base de cal, y que en un espesor de dos milímetros
formaba la superficie que, una vez pulida, queda lista para recibir
los colores. Como era de suponerse dado el carácter ya apuntado de
la ciudad, los motivos son fundamentalmente religiosos y sólo ocasionalmente podría citarse algún ejemplar aislado que aparentemente
ostenta otra actitud distinta, guerrera, p. ej.; pero ni aún en este caso
puede hablarse con seguridad absoluta de una excepción, pues no conociéndose estas pinturas integralmente, sino sólo fragmentos de ellas,
bien podría tratarse de alguna ceremonia religiosa.
La técnica empleada es de dos tipos: la una, al fresco, tal como
aparece en el Templo de la Agricultura, o en Tepantitla; la otra resultaba luego de haber aplicado el material mezclado con el color,
puliéndose la superficie después. Este último procedimiento, según
aparece de las piezas que se conservan, fué el menos empleado.
Las obras que fundamentalmente deben ocupar nuestro interés
son dos; ambas fueron encontradas en un barrio de San Francisco
Mazapan llamado Tepantitla, en unos restos que parecen pertenecer
a un antiguo palacio, o mejor, a un templo destinado a Tláloc, pues
toda la decoración encontrada se refiere al Dios de las Aguas.
Uno de ellos representa la efigie de la deidad mencionada, ricamente ataviada con multitud de adornos que cubren su cuerpo, dejando libres solamente las manos, de las que manan profusas y gruesas gotas de agua que van a caer a la tierra. Sobre su cabeza se ostenta un gran tocado, y parte predominante de él es un quetzal con
las alas desplegadas y que con sus plumas erizadas forma un penacho
de gran lujo; de su cara, cubierta con una máscara, sólo se ven los
ojos redondos que asoman por las aberturas que exprofeso tiene la
máscara, sus col.millos y una lengua partida en dos, como de serpiente,
que además está decorada con estrellas marinas. A sus pies, las olas

�Teotihuacán, La

Metrópoli Religiosa del Valle de México

67

encrespadas de algún mar desconocido, conteniendo multitud de animales acuáticos, van a estrellarse. Su vestido todo está adornado con
flores, y muy posiblemente las manos que aparecen a los lados de la
pintura, son de sus ministros o tlaloques· que arrojan a la tierra toda
clase de semillas.
El otro fresco a que nos referimos fué encontrado en el mismo
Tepantitla, y sin duda tiene mucha mayor importancia que el anterior. Representa una complicada escena que se desarrolla en el Paraíso de Tláloc, supuesto lugar ideal a donde el dios acogía a todos
los que han muerto ahogados, o golpeados por el granizo, o fulminados por el rayo, y que de este modo eran señalados por el dios como
sus escogidos para servirle eternamente en el Paraíso que la pintura
representa.
Señalando el centro de la obra, aparece una montaña, de cuya
falda fluyen dos ríos en direcciones opuestas, después de haber nacido en un. mismo lugar. En sus aguas hay animales, mientras un
_grupo de hombres nada gozosamente. A orillas del río crecen múltiples ·plantas de todas clases que los hombres cortan y comen: maíz,
.zapote, ramas florecidas; desemboca en una laguna que tiene una
isla en el centro, y sobre ella una gran rana.
Los hombres todos que ahí aparecen denotan estar poseídos de
lllla gran alegría, pues saltan, bailan, descansan sentado1:1, comen ca:ñas de maíz o cortan flores. (Debe anotarse que en la esquina corresJ)Ondiente a la parte superior derecha del fresco hay unos hombres
jugando un extraño juego de pelota). Abundan las mariposas de colores brillantes y en general reina la alegría. Sólo un hombre parece
:no participar del gozo general. Colocado encima de la laguna en que
muere el río, "mientras empuña una rama con hojas, gruesas lágrimas salen de sus ojos y el símbolo de la palabra, cinco veces repetido, nos indica que está haciendo un largo canto, indudablemente en
bonor de Tláloc, pues el pectoral del dios, formado por tres pequeñas
-conchas unidas con un moño aparece precisamente arriba de este
-canto o discurso".

.

En las partes extremas del fresco, sirviendo de marco, corren

,dos serpientes entrelazándose a intervalos regulares, están decoradas,

�T eotihuacán' La M•tww.li
RCut1•
1:..:018 del Valle de México
-....68

69

Univenidad

una con tortugas y la otra con estrellas de mar.
La interpretación de esta pintura ha sido hecha por Alfonso Caso, quien señaló que se trata de un lugar ideal de gozo, el Tlalocan.
o Tamoanchan (12).
El simbolismo de los colores, de tan frecuente empleo en el México Prehispánico, debe ser tomado en cuenta a fin de poder explicar
integralmente esta pintura. Siendo Tláloc no sólo el Señor de las
Aguas, sino también del granizo, del rayo, etc. debe pensarse que los
personajes que aquí aparecen están tratados con determinado color,
de acuerdo, indudablemente, con la clase de muerte que tuvieron. Una
gran mayoría de ellos son de color amarillo, pero los hay también de
un color gris rosáceo, en sus tonos claro y obscuro y aún hay tres o
cuatro de un color francamente azul. El fondo rojo probablemente
tiene sugerencias funerarias.
Indudablemente, la parte de la pieza sobre que se hizo énfasis►
es aquella en que aparecen la montaña, el río y sus alrededores. No
obstante que el fresco no se conoce completo, pues le falta aproximadamente la mitad, lo subsistente ha podido dar idea del todo y hecho
posible su interpretación. Puede desprenderse de él, igualmente, una
consecuencia importante: el hecho de tener establecido, por lo menos,
un paraíso ideal, es señal inconfundible del alto grado de evolución
espiritual a que llegó este pueblo; hay quienes piensan en lo burdo
de las religiones primitivas, impresionados por un ritual sangriento
en que va de por medio la vida humana y al que no es posible asimilar
ninguna finalidad idealista comparable a las de las religiones occidentales. Olvidan que tal ceremonia no es más que eso: rito, proceso adjetivo a un fin principal a todas luces y cuya interpretación ha
sido subestimada por la mente occidental, que ahora pasa, del puro
asombro, a la comprensión integral del hecho histórico de América
aborigen.
La pintura Teotihuacana no es una excepción, por lo que hace
12. Para una descripción cabal no sólo de la pintura que nos ocuPa, sino del
capítulo de la Mitología Azt.eca que trata estas cuestiones, véase "El Paraiso Terrenal en Teotihua.cán", por A. caso.

a la perspectiva del dibujo a la re la
h
.
diante el estudio de la pi.n'tura degl que ,ª podido establecerse mepues sólo se empleó la perspecti o~ d~m~s. pueblos precolombinos,
idea de la mayor o menor le . ~a p amgráf1~, que consiste en dar
parte superior del cuadro
Jama de los obJetos poniéndolos en la
La misma
Chichén
Itzá detécnica
Tul ha dpodido ser observada en los murales de
'
um Y e Santa Rita.
Intimamente relacionado en el problem , .
tes, se encuentra el hecho de habe ºd
a tecruco observado an. d
r s1 o tratados la inm
ria e 1os personajes que int .
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ensa mayode perfil, pues sólo excepcion::::: : llaes c~mtó~osdiciófn
del cuadro,
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e rente.
Finalmente, debe observarse
1 f°
sus símbolos ostentan siem re un}ue as _1~ ~e los Dioses o de
los seres humanos se repr:senta d;corac1on preciosa, mientras que
n so o con los rasgos esenciales.
V

La cerámica es' de todas 1as manifestacione
.
art' ti
•
s
IS cas cultivadas por cualquier pueblo anti O 1
ta para el conocimiento de s~c:iit;}uente que m:i,yores datos apormente se ha puesto al elaborar!
a. Por ~l cuidado que generalla mayoría de los cáso
por la meJor conservación que en
que posibilita, es indud:br=::~ '1 por ~os es_tudios estratigráficos
estas cuestiones. Por eso se ha die: meJor aliada ~el estudioso de
reros que dejaron los pueblos anti o con ve~em~nc1~ que los basugran libro abierto en donde está guos. son, ru mas ru menos que un
tural toda.
n escntas las fases de su vida cul-

ia

Por otra parte, en la cerámica se con.
.
das las demás artes que el pueblo ulti J:an, por ~ecll'lo así, toples, que van desde el plato apenase , tilva.
sus ~anedades múltiTW&gt;i&gt;ífi. h
u para cumplir
fun •,
r~ ca asta la pieza escul .da
d
su
Cion es~
la cerámica constituye por dpe1. I o ~orada con el mayor cuidado·
,
•
•
Cir O as1 una gama
'ada
'
mo smtesis de la capacidad artísti •
,
van
de una coca que fue capaz de crearla.

�70

Universidad

En Teotihuacán, la cerámica es el único elemento con que se cuenta para situar, por comparación, la obscura cronología de esta ciudad, así como para señalar, con una aceptable precisión, las etapas
culturales por que atravesaron sus moradores.
Las piezas a que se refiere este capítulo están constituidas por
vasos de todos tipos y tamaños, floreros, incensarios con sus correspondientes máscaras y vasijas de diversas formas. No siendo de
nuestra incumbencia directa el detallar las cuestiones de técnica empleada, así como otras de carácter netamente científico, nos concretamos a señalar de manerá general las divisiones de ellas, dejando
a gentes más capaces e idóneas las cuestiones de indole puramente
arqueológica.
Se señalan cuatro períodos típicamente distintos en la cerámica
de Teotihuacán (13). Al primero se le ha encontrado en los rellenos
de las pirámides del Sol y de la Luna (14), y posteriormente, en
Chimalhuacán, en las riberas del Lago de Texcoco. La factura sencilla, semejante cuando no igual a la. arcaica que estudió Vaillant,
domina, y se nota la persistencia de la figura negativa (15). Armillas cree que se usó el procedimiento de "cera perdida" (16), dadas
las formas redondeadas que ostentan los motivos decorativos.

El período número dos se caracteriza por el empleo de los barnices pulidos café y negro, más d~l segundo que del primero; la decoración ahora es incisa, antes y después de barnizar. La pintura
empleada es bicroma, aplicando el color rojo sobre el café. Aparece
un nuevo barro color naranja, arenoso, con el cual se hicieron vasi•
jas de paredes muy delgadas (se conoce también a esta cerámica
13. Vaillant la clasificó en. cinco grupos, pero la investigación pooterior ha recbamdo el periodo que él llamó IV, por no existir constancias precisas que
permitan su individuali.Zación.
14. Hallados, respectivamente, por E. Noguera, por los esposos Vaillant y por
Ola Apenes.
15. Se le llama así a esta técnica porque el color está constituido por el propio
del barniz, sirviendo solamente la pintura para limitar el motivo.
16. Esta técnica consiste en encerar ciertas partes de una pieZa, la cual se somete luego a la cochura; la cera al derretlrse deja un color ,que es el
definitivo.

VASO DE LA MARIPOSA.
Teolilwacán . C11ll11ra l eolih uacana /JI

Museo Xacional de México.

·

I

VASO TRIPODE.
Atzcapotzalco. (Teotihuacán III )
Museo Nacional de México. .

�Teotihuacán, La Metrópoli Religiosa del Valle ele México

71

con el gráfico nombre de "cáscara de huevo"). Asoma aquí también
la vasija tipo florero. La cerámica escultórica está representada por
figuras humanas portando vestido y tocado; los rasgos faciales fueron realizados por medio de incisiones finas.
La etapa m bien puede ser considerada como clásica, pues si bien
es cierto que disminuye la ceráµiica pulida, en cambio hay un enri-

quecimiento notable por la presencia de formas abundantes y de gran
variedad. Disminuye la cerámica negra, pero aumenta la anaranjada. Las figuril!as siempre están hechas a mano, pero algunas caras
están moldeadas. Hay decoración "champlevé", sellada y hecha en
molde, negativa y aún se encuentran leves muestras de pintura al
fresco.
Teotihuacán IV probablemente es el exponente de un desmembramiento de la cultura Teotihuacana, pues aparece en los barrios
llamados San Miguel Amantla y Santiago Ahuizotla, en Atzcapotzalco; con todo y no estar este período perfectamente bien diferenciado del anterior en lo que hace a formas, puede servir para situarlo aparte el hecho de estar hechas las piezas totalmente en molde,
ya que la· decoración, con algunos cambios poco importantes, es casi la misma.
Una variante del mencionado tipo m, o quizá una tendencia al
IV, aparece en la cerámica encontrada por Linné en TlamimUolpa,
con abundantes referencias al período m, tales como la factura en
molde, la abundancia de figurillas tipo retrato etc., a cambio de abundante decoración sellada y moldeada.
Parece ser que ésta cerámica no es sino un movimiento de transición entre los períodos m y IV, es decir, entre Xolalpan y Atzapotzalco. Como quiera que no tiene marcadas características propias
sino que cae más bien dentro del período m, en una aparente florecencia tardía, a él debe asimilarse.
La aparición del vaso Teotihuacanoide en el área maya nos da
un punto de referencia para situar comparativamente la época de vida de Teotihuacán. Bien sabido es que, hasta ahora, las fechas más
seguras de la arqueología mexicana -están constituidas por las ins-

�72

Univenidad

critas en los monumentos mayas. Así, en Kaminal Juyú el vaso de
tipo teotihuacano llegó hacia 475 D.C. No nos interesa discutir por
ahora (es además un punto hipotético y de solución harto problemática) cuál haya sido la ruta que siguió en su camino dicha cerámica.
Lo cierto y más interesante es que pertenece a Teotihuacán m, por
lo que dicho período viene a caer hacia el siglo V D.C. El dato, ciertamente, es fragmentario, pues no comprende sino al ya mencionado
período m, pero en cambio existe ya una base firme para calcular
con bastante aproximación el tiempo de vida de Teotihuacán. Digamos, provisionalmente, que floreció de los siglos I a vm aproximadamente. _
Finalmente, hay numerosas figurillas que han aparecido entre
las ruinas de la ciudad. Se las ha llamado, quizá un tanto impropiamente, "tipo retrato". Cabezas, medios cuerpos o cuerpos enteros de
personajes sin tocado alguno y dotados de una gran perfección anatómica entre los que a veces puede reconocerse a algún Dios: Xipe,
_el Dios Gordo y el Dios del Fuego.
Aunque la decoración de las piezas tiene como motivo temas de
-1a naturaleza, humanos y aún puramente imaginativos, parece dominar este último tipo sin que pueda decirse que el predominio es
absoluto, pues desde los primeros tiempos de la ciudad aparece decoración variada; ya hemos dicho que esta variedad alcanzó su apogeo en el Siglo V D.C.
BIBLIOGRAFIA
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IV

20. Teotihuacán. Official Guide of the Instituto N i

fflstop¡,. Méxi
4

-,

f
co, s . .

ac ona1 de Antropologja e

�POEMAS
PEDRO GARFIA5

�Poemas

I
Pez azul de las aguas
que se deslizan, saltan, se alborotan
sin grilletes de cauces
ni peñas rompedoras.
Nubes de tierna carne trasparente ,
flotando libres por el cielo ·a solas.
Arboles de ágil vuelo
V flameantes copas.

Sol de saltos de ardilla
deshilvanando sombras.
Aves de plumón blanco,
velas ·de brisa, olas,
alegría!. alegría!
Hasta que el alma se revierte absorta
a esa caverna de coral y nácar
que está en la entraña dé la roca

77

�78

Universidad

Poemas

II

III

Mis ojos guías de ideal seguro,

Ahora que el cielo sorbe la llanura

mis pasos huellas de camino incierto,

y el sol detiene absorto su carrera

y este nunca cansado río oscuro

veo mi yida como loca esfera

con su latir de can, siempre despierto.

.

/

girar de día claro en noche oscura.

Atrás la sima y en la frente el muro,

Pesa la noche su montaña dura

el mecanismo de la sangre abierto,

sobre el regazo de la rubia era

entre la niebla y el relumbre puro

y en vano busco antigua primavera

me duele el corazón de no estar muerto.

que encendía la sombra y su espesura.

Con temblorosa, ávida mano, un poco

La arena gris de lo pasado, ciega

de sombra y luz, moldeo, esculpo, acuño,

mi mirar, que se afana enfebrecido

de la vida inmortal que no he vivido.

en ver aquello que ni el eco nombra

Vengo, voy, retrocedo, avanzo loco,

Y en cuánto la memoria se me niega

mientras pretendo retener a puño

sigo mirando lo que hatá el olvido .

la sombra de la sombra de un olvido.

vencida luz a la insaciable sombra.

n

�80

Univenidad

IV
Todas las cosas llegan,.
le hacen daño a uno, y,
se van.
Amado N ervo
Encima de las horas, a la orilla del cuento,
&lt;letras del día y de la noche están.
Nos ven temblando bajo el firmamento ...
Las cosas llegan, nos hacen daño y se van.
Rotas las sienes y húmedo el lamento
quedamos solos con nuestro dolor.
Al fondo de la tarde canta el viento
y al filo de la aurora el ruiseñor.

Pájaros de mil tiempos cantan de igual manera.
Gira un poco más lenta la cristalina esfera.
Cabriolea Pan.
Y entre un humo de estrellas y un resplandor de rosas..
tronchados como juncos, vemos cómo las cosas
llegan, nos hacen daño y se van.
Monterrey, México; marzo de 1947

CIENCIA

�Tópicos Fotográficos

83

TOPICOS FOTOGRAFICOS
AURELIANO GARCIA FERNANDEZ

S un hecho conocido el de que la fotografía no reproduce
nunca la imagen en la misma forma que la ve el ojo humano. Las causas de este fenómeno son múltiples, pero
la principal es la distinta sensibilidad a los colores de la
placa fotográfica y el ojo.
La luz, como movimiento vibratorio que es, está compuesta de
numerosas radiaciones que se distinguen entre sí por su diferente
longitud de onda; esta longitud sumamente pequeña oscila entre las
350 y los 850 p.m. pero el ojo humano solo percibe la gama de radiaciones comprendidas entre los 400 y 700 µro.; teniendo en cuenta que
cada una de estas radiaciones posee color propio y que dicho color
se desplaza en el espectro desde el violeta al rojo al aumentar la
longitud de onda, tendremos que existe una parte del espectro invisible para el ojo humano formada por las radiaciones de mayor longitud df' onda que el rojo (infrarrojas) y las de menor longitud que
el violeta (ultravioletas).
Si representásemos en un espectrograma la intensidad con que
las distintas longitudes de onda impresionan la retina obtendríamos
la curva representada en la figura 1; en ella vemos que la sensibilidad aumenta del rojo al verde y disminuye en forma igual hacia
el violeta dando una curva muy semejante a una parábola, es decir,
que la máxima sensibilidad del ojo humano corresponde al verde y

11

l

�Universidad

84

Tópicos Fotogyáfico,

85

ultravioleta, azul y verde, correspondiendo la· máxima sensibilidad
al verde y siendo más sensibles al violeta que al azul; su espectrograma corresponde al de la figura 3.

Fig. 1

la mínima al rojo y violeta siendo totalmente insensible al infrarrojo
y al ultravioleta.
La sensibilidad en las placas fotográficas es muy distinta; existen diferentes tipos de emulsión según su sensibilidad a los colores,
pudiendo clasificarse en los siguientes grupos:
a)
b)
c)
d)

Emulsiones
Emulsiones
Emulsiones
Emulsiones

no sensibles a los colores
ortocromáticas
pancromáticas
sensibles al infrarrojo.

Fig. 3

Las emulsiones pancromáticas pueden ser de tres tipos:
Pancromáticas tipo A: sensibles al ultravioleta, azul, verde y
rojo, abarcando una zona de impresión desde los 380 µ.ID., hasta los
680 µ.ID., zona que como puede verse es muy aproximada a la del
ojo humano; sin embargo, al estudiar su espectrograma (figura 4)
vemos que es más sensible al violeta y al anaranjado que al azul,
al verde y al rojo puro.

Las emulsiones no sensibles al color se impresionan solamente
con los rayos ultravioleta y azul, no registrando ninguna de las
demás radiaciones. Su espectrograma corresponde al representado en
la figura 2.

Fig. 4

Fig. 2

Las emulsiones ortocromáticas son sensibles a las radiaciones

Pancromáticas tipo B: cuyo espectrograma se representa en la
figura 5, siendo las más aproximadas en sensibilidad al ojo humano,
esta puede considerarse prácticamente igual para todos los colores,
aunque también tienen el inconveniente de ser el tipo de emulsión
más sensible a las radiaciones ultravioleta.

�86

Univenidad

Pancromáticas tipo C: extremadamente sensibles al rojo, naran-

ja y amarillo, poseyendo una sensibilidad por el ultravioleta seme-

Tópicos Fotográficoa

87

Comparando los espectrogramas de estas emulsiones con el del
ojo humano, llegamos a las siguientes conclusiones:
lo.-Todas las emulsiones son sensibles a las radiaciones ultravioleta no visibles para el ojo humano; por lo tanto, las áreas iluminadas por dichas radiaciones, aparecerán en la fotografía distintas
a como nosotros las vemos.
2o.-Ninguna emulsión, excepto la infrarroja, posee la sensibilidad del ojo humano por el rojo, por lo tanto las áreas r-ojas aparecerán menos iluminadas en la fotografía que en la realidad.

Fig. 5

jante a la pancromática del tipo A; su espectrograma se representa
en la figura 6.

Fig. 6

Las emulsiones infrarrojas poseen extrema sensibilidad por las
radiaciones infrarrojas y también por las azules, violeta y ultravioletas. Su espectrograma corresponde al representado en la figura 7.

3o.-En las emulsiones ortocromáticas la ausencia de sensibibilidad para el rojo y radiaciones inmediatas y la menor sensibilidad del azul respecto al violeta, conduce a un contraste falso.

4o.-En las emulsiones pancromáticas A y B, la sensibilidad casi
igual a todas las radiaciones se aleja de la del ojo humano, que es
más sensible al verde y menos al rojo y violeta que la subsodicha
emulsión y por lo tanto el contraste resulta forzosamente falso.
Esto se acentúa más aún en las pancromáticas tipo C con su falta
de balance entre el rojo y el azui.
5o.-La emulsión infrarroja da un contraste absolutamente irreal,
ya que es sensible precisamente a las radiaciones no visibles del espectro; sin embargo, esta emulsión es muy útil para trabajos técnicos, ya que permite hacer visibles dichas zonas.
Basándonos en las anteriores conclusiones cabría pensar que el
rendimiento de las emulsiones fotográficas nunca podría acercarse
ni remotamente a la realidad; sin embargo, aún partiendo de que el
rendimiento luminoso nunca será absoluto, podemos obtener balances muy aproximados a la realidad mediante el empleo de filtros con
los cuales se puede conseguir la sensibilidad de nuestra emulsión
quitándole parte de las radiaciones que "ve de más".
Un filtro no es más que un vidrio plano coloreado que se interpone entre la fuente luminosa y la emulsión fotográfica. Por el
hecho de ser coloreado, al atravesarlo la luz quedan retenidas en él
ciertas radiaciones que no alcanzan a llegar a la emulsión (figura
8).

�Univenidad

88

Tópicos Fotográficos

89

Los filtros más usados son los Wratten, consistentes en dos fi.
nos vidrios planos entre los cuales hay una capa de gelatina colorea•

INFRARROJO_,_.......,_~
ROJO

VERDE_,__,,_ _,__._.,_...,_
AZUL

Piltro Wratten K-.2
Fig. _9

ULTRAV
Fig. 8

da. Los principales filtros Wratten usados en fotografía son los siguientes:
·
AMARILLOS

ANARANJADOS
ROJOS

VERDES

K-1
K-1½
K-2
"
,,
K-3
WRATrEN CK-3
,,
G
WRATTEN A
E
"
X-2
WRATTEN
B
"

WRATTEN

,,

,,

Filtro Wratten A
Fig. 10

Vamos a suponer ahora que tenemos un material pancromático
tipo B (figura 5) y le interponemos un filtro Wratten K-2 (figura
9); comparando los espectrogramas de ambos veremos que el filtro
no dejará pasar las radiaciones ultravioleta, violeta y parte de las

N

Para explicar de una manera sencilla lo que ocurre al interponer un filtro, tomaremos como tipos el Wratten K-2, el Wratten A
y el Wratten X-1, que son los más usados.
Si hacemos pasar la luz blanca por ellos e impresionamos su espectrograma obtendremos las curvas representadas en las figuras
9, 10 y 11.

Piltro Wratten X-1
Fig. 11

�90

UPivenidad

Fig. 12

Pancromática B y Filtro K-2

azules, disminuyendo el resto de éstas y las rojas y permitiendo en
cambio pasar con toda su intensidad las verdes; el espectrograma
del conjunto se aproximaría al de la figura 12; comparando éste con
el de la figura 1 veremos que se asemeja mucho al del ojo humano
aunque su intensidad de impresión sea menor.
Vamos a tomar ahora una pancromática tipo C e interponerle
un filtro Wratten X-1; éste eliminará las radiaciones ultravioleta Y

Flg. 13

Pancromática e y Filtro X-1

violeta, disminuirá las azules y rojas y nos dará .como resultado la
combinación 13, más parecida a la del ojo humano que la 6.
Tomemos ahora un material ortocromático (figura 3) y coloquemos un filtro Wratten X-1; éste nos eliminará las radiaci?nes
ultravioleta y violeta, reduciendo las azules y parte de las amarillas,

Tópicoa Foto¡ráficot

91

Flf. 14
Ortocromática y Filtro X-1

dando la combinación 14, también más aproximada a la del ojo que
la 3.
Vemos, pues, que el empleo de filtros permite corregir hasta cierto punto las deficiencias de las emulsiones; sin embargo, el filtro disminuye la intensidad de iluminación como podremos observar al
comparar los anteriores espectrogramas entre sí, por lo que el empleo de filtros supone siempre un aumento en el tiempo de exposición; este aumento recibe el nombre de factor del filtro y es diferente para cada filtro y aún dentro del mismo filtro varía según el
tipo de emulsión con que se use.

�.

.

DOCTRINA JURIDICA ·

�El Pactó sobre el Precio de Reventa

9S

EL PACTO SOBRE. EL PRECIO [)E: RE.VENTA*

II]

ANGEL SANTOS CERVANTES

URANTE los últimos años y por razón del ejercicio profesional, he podido observar que se ha introducido en los
negocios mercantiles la práctica de imponer, el productor
al distribuidor, el precio de reventa según el cual debe efectuarse el tráfico con el público. Un editor pretende que el distribuidor
revenda al público su periódico o revista a $ 0.10 ó $1.00; un manufacturero de jabón, que la pastilla sea precisamente a $ 0.50; un
productor de cigarrillo que la cajetilla sea precisamente a $ 0.25.
Una empresa mercantil se propuso abatir los precios de las mercancías ofrecidas al público en sus expendios; pero tropezó con la
pretensión de los proveedores, quienes se opusieron a que los artículos elaborados o distribuídos por ellos fueran ofrecidos al público a
precios inferiores de los que habitualmente encontraba el consumidor
en otros establecimientos. Es más, los proveedores llegaron a exigir como estipulación expresa del contrato con el comerciante, la
condición de que este último no podría vender al público la mercancía a un precio inferior al pactado.
Con vista de estos antecedentes, se ofrece la cuestión de saber
si el pacto entre el proveed9r y el comerciante, en virtud del cual
este último se obliga a la reventa de las mercancías a un precio impuesto por el primero, es lícito a la luz de las normas de nuestro derecho positivo.
*Conferencia sustentada en el Salón de Actos de la F acultad de Derecho y Ciencias
Sociales.

�Universidad

El Pacto sobre el Precio de Reventa

Posiblemente la discusión de problema tan baladí, defraude las esperanzas de tan docto auditorio y hasta. resulte impropio de la majestad de este recinto. Sin embargo, confieso que mucho ~e ha. preocupado y personalmene ofrecido grandes dudas, dete~:U- s1 _c?~forme a nuestro Derecho, es o no legítima la pretendida nnpos1c1on
del precio de reventa. Es por ello, que me atrevo a ofrecerlo a la consideración de ustedes.

a) Transmisión.-lmplica el cambio de sujetos en la relación
jurídica.

96

Jurisdicción

Por razón de materia, nos encontramos frente a un problema de
Derecho Mercantil. En efecto, el artículo 371 del Código de Co~ercio, dispone que son mercantiles las compra-ventas a las_que dicµ.o
Código les dá tal carácter, y conforme al 75 Frac. 1'. ?~l mismo Or~enamiento, son actos de comercio: todas 1~ adqms1c~ones Y enaJenaciones hechas con propósito de especulac1on comercial.
Empero, el propio Código, no ofrece en re!ación con el problema,
más disposición que la contenida en el artículo 372 que ~ab~ece:
· "En las compra-ventas mercantiles los contra~tes se suJ~~an a
todas las estipulacioñes licitas con que las hubieren ~actado • T~o
de connotación y extensión tan elípticas, que nos ~ como sol~c1on
el mismo problema planteado. Sin embargo, _el ai:1~ulo 2 del c1ta~o
Código de Comercio, estatuye: "A falta de dispos1c1ones de este C::,·
digo, serán aplicables a los actos de comercio, las del Derecho comun.
Compra-Venta

Conforme al artículo 2142 del Código Civil, habr~ compra-~enta
cuando uno de los contratantes se obligue a transferir la. pr~p1edad
de una cosa O derecho, y el otro a pagar por ellas un precio cierto Y
en dinero. Analizando tal definición, encontramos como elementos
esenciales de la compra-venta:
a) Una transmisión. b) De propiedad. c) De cosas o derechos, Y
d) Por precio cierto y en dinero.
Para nuestros propósitos conviene precisar algunos de los anteriores conceptos.

97

b) Propiedad.-Por tal entendemos la afectación jurídica de una
cosa a un sujeto; afectación por la cual se derivan a favor del mismo
sujeto dos derechos: 1.-El de goce, y 2.-El de disposición. En efecto, el articulo 830 del mismo Código Civil establece: "El propietario
de una cosa puede gozar y disponer de ella, con las limitaciones y modalidades que fijen las Leyes".
lo.-Goce significa el uso y disfrute de la cosa; uso, implica el
aprovechamiento de la cosa para satisfacción propia, y disfrute el
apoderamiento de los frutos.
2o.-Por disposición entendemos la facultad para realizar actos
de dominio respecto de la cosa: venta, donación, constitución de gravámenes, etc.
El derecho de goce originado por la propiedad, franc~ente no
lo estimamos una nota característica, pues suele darse en otras relaciones jurídicas: usufructo, arrendamiento, etc. En cambio, el atributo de disponibilidad, consideramos ser su verdadera nota característica.
En resumen, y para nuestros propósitos, tenemos: por el contrato de compra-venta: Se transfiere (esto es, se realiza el cambio de
titular) la propiedad (es decir, de la afectación jurídica de una cosa
a un sujeto; afectación caracterizada por los atributos de goce y
disponibilidad).
Con vista de lo anterior, y si "tal fuere exclusivamente el Ordenamiento Jurídico, la pretensión del vendedor de imponer el precio
de reventa, resultaría en abierta contradicción con los conceptos propios de compra-venta y propiedad.
Relatividad del Derecho de Propiedad

Los atributos de goce y disposición características de la propiedad, no son absolutos. En efecto, el mismo, artículo 830 estatuye que
tales serán "Con las limitaciones y modalidades que fijen las leyes";·

�98

Universidad

de cuyas limitaciones y modalidades se dan múltiples ejemplos: "No
es lícito ejercitar el derecho de propiedad a tercero": artículo 837,
del Código Civil, que entraña una limitación al disfrute. El patrimonio de la familia es inalienable: artículo 723 del Código Civil, limitación a la facultad de disposición. Así pues, con vista simplemente el precepto anterior, la pretensión del vendedor, de imponer el precio de re-venta, resultaria una estipulación contraria a su
texto, ya que implica una limitación al derecho de propiedad, no derivada expresamente de la Ley.
Aut.onomía de la, Voluntad

Pero si por expresa a.isposición legal puede limitarse el derecho
de propiedad, o sometérsele a determinadas modalidades, ¿ podría hacerse otro tanto por razón de la voluntad, por efectos del contrato t
La respuesta estimamos está dada por el pre-citado artículo 372 del
Código de Comercio, al establecer: ''En las compra-ventas mercantiles, se sujetarán los contratantes a todas las estipulaciones lícitas
con que las hayan pactado". Y aquí estamos de nuevo en el meollo
de la cuestión: ¿ cuáles son las estipulaciones Ucitas? La imposición
del precio de reventa ¿ sería una estipulación lícita?
Intentemos pues, el estudio de la "licitud". Esta puede estudiarse
al amparo de diversos t.extos del Código Civil, en el caso, supletorios
del Ordenamiento Mercantil:
!.-Artículo 1692, Frac. m: El contrato puede ser invalidado:
porque el objeto, el motivo o el fin, sean ilícitos.
II.-Artículo 1837: Las condiciones imposibles de dar o hacer,
las prohibidas por la Ley, o las que sean contrarias a las buenas costumbres, anulan la obligación que de ellas dependan.
m.-Artículo 1736: Los contratantes pueden poner las cláusulas
que crean convenientes, pero las que se refieren a requisitos esenciales, o sean consecuencia ordµlaria del contrato, se tendrán porpuestas aunque no se expresen, a no ser que las últimas sean renunciadas en los casos y térnrinos pernritidos por la Ley.

El Pacto sohre el Precio de Reventa

99

En resumen, que el objeto el
ti
. ., .
ción prohibida por la Ley
ul' mlo vo y el fm ilícitos, o la condi' an an e contrato· así c
tratantes pueden poner las Cláusulas
'
orno ~ue los conque las referentes a requisitos esenc·a1 que crean converuentes, pero
naturaleza ordinaria se tendr'
l es, o sean consecuencia de su
mas sean renunciada'.s en los c:1o!ºr tue~tas, a no. ~er que las últi"' Y ermmos permitidos por la Ley.
El Contrat.o

Según el artículo 1690 del Códi e· ·
.
cen obligaciones toman el nomb dgo ivil, los convemos que produ'
re e contratos.
En materia de contratos nuestra Le Civil . .
tos de existencia. a) cons t· . t
Y
distmgue los elemenlos elementos de ~alide . ;n urue? 0 Y b) objeto: artículo 1691 • y
sentimiento c) licitud zde~ cat~ac1dad'. b) ausencia de vicios del c~n'
mo 1vo o fm y d) forma· arti ul
.
.
c o 1692.
Analicernos brevemente los elementos an'tenores:
a) Consentimiento: es el Acuerdo o
tiene por objeto la creación t
. . , conc~so
voluntades que
•
' ransmision modif1cac1on
xt · ·,
obligac1ones: artículo 1689 S
.'
.
o e mc10n de
contrato.
· u ausencia motiva la inexistencia del

?~

i

b) Objeto: Es la cosa que el obli ado d
debe hacer o no hacer: artículo 1721
ebe dar, o el hecho que
ser determinada determin
· ª cosa por darse, debe existir
O
El hecho positivo o ne ativ:ble, y estar en el comercio: articulo 1721:
tículo 1724. Es imposibfe el he::are~:~ debe ser ~o~ible y licito: arO
patible con una Ley de la natur q
puede existir por ser incom1
lo 1725. Es licito el hecho queª eza o con una norma jurídica: artícu, .
no es contrario a 1 Le
publico o a las buenas costumb
,
as yes de orden
cepto "licito"). El ob ·eto sin res. (He. ª.qui una definición del condel contrato.
J
tales reqmsitos, motiva la inexistencia
c) Capacidad: Son hábiles ar
tuados por la Ley: artículo 169i. a contratar, todos los no excepd) Vicios del consentimiento·· Error, dolo o violencia:
.
. artículo

�100

Univenidad

1709; mala fé: artículo 1713; el temor reverenci;i.l: artículo 1716; la
lesión: artículo 17.
e) Motivo y fin del contrato: deben ser lícitos: artículo 1692
Frac. m. El fin o motivo determinantes de la voluntad de los que
contratan no debe ser contrario a las Leyes de orden público ni a la::;
buenas costumbres: artículo 1728. Nuevamente la definición del concepto licito.
f) Forma: en los contratos civiles cada uno se obliga enlamanera y términos que aparezca que quiso obligarse, sin que para la validez del contrato se requieran formalidades determinadas fuera de
los casos expresamente determinados por la Ley: artículo 1729. La
validez del acto comercial no depende de la observancia de f ormalidades o de requisitos determinados: artículo 78 del Código de Comercio.
De los anteriores elementos contractuales, nos interesan parti-

cularmente: a) el objeto, es decir el hecho positivo o negativo que el
obligado debe hacer o no hacer y que precisa ser licito, y b) el motivo
· y fin determinantes de la voluntad de los contratantes que también
precisan ser lícitos, entendiéndose por tal, según las definiciones anotadas, lo que no es contrario a las Leyes de órden público o a las
buenas costumbres. ¿ Qué son pues Leyes de orden público y buenas
costumbres? Intentemos el análisis.
Leyes de orden público

Acerca del asunto, el maestro Borja Soriano recuerda la clasificación tradicional de las Leyes, a saber: lo.-Supletivas: dirigidas
a regular el silencio de los contratantes. No es ilícito obrar en contrario a su tenor. 2o.-Prohibitivas: dirigidas a que el arbitrio de
los ciudadanos no se oponga a los intereses de la sociedad. Los actos
contrarios a su tenor son ilícitos. 3o.-Preceptivas: aquellas que interesan más a la socieg~d que a los particulares; constituidas principalmente por el Derecho Constitucional, el Administrativo, el Penal y algunas normas del Derecho privado: estado y capacidad de
personas, etc. Cuando estas Leyes de Derecho público ordenan algo,

El Pa.cto sobre el Precio de Reventa

101

::re;~

obrar contra su tenor es ilícito En 1
Orden público, de Orden públi~o- o ::
algo, ya ordenen algo, su desobedi .
rá un acto ilícito.
encia

O

de ~e:echo público, de .
~s pub~co~ ya prohiban
mcumplimiento produci-

Buenas Costumbres
... Para Ferrara citado p R ..
v·
Legislador recurr~ a ciert or . OJ~~ illegas, es menester que el
pletar el cuadro de sancio::s ~::c1p1os de mo-:~ . social, para comser tan variados tan inf' ·ta tr~ los a~tos ilícitos. Estos pueden
,
lill mente complicad
sariamente al Le · lado
,
os, que escapen necenas costumbre "gis
r. Para conclwr estableciendo: que las "bueque no son ni ~o:~1 S::St:oacncetaptonfteórico o abst:3-cto de moralidad;
.
co orme determmado · te
't·
m tampoco la moral teórica del Juez· ni
al
~1s ma e ico,
civilizaciones atendiendo a una ,
' d mlor que priva en ciertas
, .
epoca e a Historia• · 1
publica que está cambiando constant
, smo a moral
se observa por la mayoría de las ~e etmente por las costumbres, que
"'n es.
de bHe aquí una de las me~ores exposiciones para definir el concepto
uenas costumbres y sm embar
,
., .
aplicación al ofrecerse el caso parti!~a:~an dificil será precisar su

La Condición
Una obligación es condicional
d
.
.
depende de un acontecimiento
cuan . o ?11 existencia o resolución
uro e mc1erto: artículo 1832._

fut

Las condiciones imposibles d d
la Ley, o sean contrarias a las be ar o hacer y las prohibidas por
.,
uenas costumbres anul l bli
c1on que de ellas depende: artículo 1837 (A , Í
an a o . ?~tud está definido por lo prohibido or 1
qUI e con~pto de ilic1nas costumbres).
P
Y O 10 contrario a las bue-

ª

Le

. Hay imposibilidad física cuando existe un obstá 1 .
a virtud de una Ley natural H
.
cu o msuperable
un obstácul ·
.· ay imposibilidad legal cuando existe
o msuperable a virtud de una norma jurídica.
Así por lo ~terior, las condiciones imposibles, las prohibidas por

�Universidad

El Pacto sobre el Precio de Reventa

la Ley, o contrarias a las buenas costumbres, anulan _la obligación.
Acerca de este último concepto, nos remitimos a lo dicho respecto
del contrato.

ven directamente a la sociedad y no a lo art.
tercero, son los derechos civiles sub ·e . s p iculai:e~: Derechos de
chos subjetivos públicos o políticos. J tivos, por opostc1on a los dere-

Cláusulas en los Contratos

Recapitolación

102

Por todo lo expuesto, y para las finalid d
·resulta:
ª es de nuestro tema,

Repetimos, que conforme al artículo 1736: los contratantes pueden poner las cláusulas que crean convenientes; pero las que se refieran a requisitos esenciales del contrato, o sean consecuencia de su
naturaleza ordinaria, se tendrán por puestas aunque no se expresen,
a no ser que las segundas sean renunciadas en los casos y términos '
permitidos por la Ley.
El maestro Borja Soriano, citando a Pothier, distingue en los
contratos: a) las cosas esenciales; b) las cosas naturales y c) las
cosas accidentales. Las primeras, esenciales, son aquellas sin las cuales el contrato no puede existir; por ejemplo, en la compra-venta, la
cosa, el precio y la trasmisión de la propiedad. Las segundas, naturales, son aquellas sobreentendidas cuando las partes no las expresan
y que pueden ser suprimidas por pacto especial; por ejemplo, en la
· compra-venta, los gastos de entrega de la cosa que según el artículo
2179 son a cargo del vendedor. Las terceras, las accidentales, aquellas que no estando contenidas en la naturaleza del contrato, sólo
pueden existir a virtud de pacto expreso; por ejemplo, en la compraventa, puede pactarse que la cosa comprada no se venda a determinada persona: artículo 2195.
Las Renuncias

I03

. I.-Las _partes pueden contratar, pactando
Juzguen pertmentes. .
las cláusulas que
se te~dr'Las cláusulas relativas a requisitos esenciales del contrato
an por puestas aunque las partes las omitan.
'
ralez1;1·-a:;ts _cládusulas relativas a consecuencias propias de la natuor ana e un contrato se tendrán r
medie renuncia en los casos Y términos per:t•dpuestas, a menos que
1 os por la Ley.
IV.-Los contratantes pueden su· t 1 0 b . . ,
· no prohibidas por la Ley
t . Je ar ª ligacion a condiciones
' O con rar1as a las buenas costumbres.
V.-Que el objeto, el motivo Y el fin del contrato deben ser lícitos.
o a lVIas.b-Es ilicitot lo contrario al tenor de Leyes de orden público
uenas cos umbres.
VII.-Los derechos privados son renunciables a condici, d
que no se afecte el inter'
'bli
on e
tercero.
es pu co Y no se perjudiquen derechos de

.

En resumen, la consagración de la autonomía de la vo1

;La voluntad de los particulares no puede eximir la observancia
de la Ley, ni alterarla o modificarla. Sólo pueden renunciarse los derechos privados que no afecten al interés público, cuando la renuncia no perjudique derechos de tercero: artículo 6.

:~;; iún;n:~, :°~!:a::e:~~:=~~~!~ivas, de orden público, 1:~~
Iniciemos pues, el estudio ara stabl
.
que entraña nuestro problema ! enc~entr:C:rn s1 el caso ~oncreto
tro de tales salvedades.
'
comprendido den-

Notemos que está vedada la renuncia de la Ley, pero no la de
los derechos privados, siempre que no afecten el interés público o
perjudiquen derechos de tercero. El interés público se encuentra
configurado por las diversas Leyes de orden público, que son las que

Derecho Privado

0

L-Atenta la definic10n
·' que respecto de la compra-venta dá el

�104

El Pacto sobre el Precio de Reventa

Univenidad

ter~ro? Personalmente nos resolvemos por la negativa, ya que el
artículo 6o. creemos está refiriéndose a derechos civiles, actualizados,
reales o personales, pero que entrañan relaciones concretas entre
personas, o entre éstas y cosas, y no a simples espectativas o posi•
bilidades, como serían las de los consumidores para pretender la reventa a su favor.

artículo 2142 del Código Civil, consideremos que la. venta con pacto
sobre precio de reventa, no omite ninguno de los elementos esencia•
les del contrato: a) trasmisión, b) de la propiedad, c} de una cosa o
derecho, e) por precio cierto, f} y en dinero. Aunque se crea una modalidad especial: la limitación del derecho de propiedad. en los tér•
minos del mismo pacto sobre precio de reventa.
Acerca de esta limitación, dentro del campo del derecho privado,
cabe decir que no hay impedimento. En efecto, la consecuencia ordinaria de la compra-venta, generalmente es la transmisión cabal del derecho de propiedad, caracterizada principalmente por el atributo de
disponibilidad; pero ello no quiere decir que éste, como simple derecho
privado, no pueda ser objeto de limitaciones, ya que se dan múltiples
ejemplos sobre el particular: venta con reserva de dominio, venta
con servidumbres, venta con gravámenes, etc.; pero sobre todo por
existir casos de gran analogía, como los previstos por los artículos
2195 y 2197, al decir el primero: Puede pactarse que la cosa comprada no se venda a determinada persona, y al decir el segundo: puede
estipularse el derecho del tanto a favor del vendedor para cuando el
comprador quiera vender la cosa objeto de la compra-venta. Si es posible el pacto de no venta y el pacto del derecho del tanto, por qué no
la estipulación del precio de reventa?
II.-En el campo del derecho privado) tanto civil como mercan•
til, no existe" precepto alguno que prohiba expresa y especialmente
la estipulación del precio de reventa.
m.-Por cuanto a si el objeto, el motivo o el fin del relacionado
pacto, son contrarios a las Leyes del órden públiC? o a las ~uenas
costumbres, intencionalmente aplazaremos su estudio para mas adelante.
IV.-Acerca de si el mismo pacto que impone el precio de reven•
ta, considerando que implica una renuncia de derechos, contraria
directamente el interés público, también intencionalmente aplazaremos su estudio para más adelante.
v.-En fin, por lo que hace a si el propio pacto, considerando
implique una renuncia ¿su ejercicio será en perjuicio de derechos de

Derecho Constitucional

En este Ordenamiento, existen dos preceptos relacionados con
nuestro tema:
!.-Libertad de trabajo. Consagrada por el articulo 4o. Constitucional y concebida como la facultad de todo individuo para ejercer
la ocupación que más le convenga, al establecer: A ninguna persona
podrá impedirse que se dedique a la profesión, industria, comercio
o trabajo que le acomode, siendo licitas. Esta libertad tiene una li•
mitación en cuanto a su objeto: se requiere que la actividad comercial, industrial, profesional, etc. sea licita. Aquí nuevamente volvemos
a caer en el concepto de licitud, que el texto Constitucional no precisa, por lo que habremos de remitirnos a los principios generales
sobre la materia: Es ilícito lo contrario a las Leyes de orden público
o a las buenas costumbres. Otra limitación establecida a la libertad
de trabajo se hace consistir en que podrá ser vedada por determinación judicial, cuando se ataquen los derechos de tercero.
¿Cuándo se atacan los derechos de tercero? Estimamos que tal

¡

BUcede cuando alguien, en ejercicio de la libertad de trabajo, vulnera
los derechos civiles de otro: por ejemplo: nadie puede construir
cerca de una pared ajena de co-propiedad, fosos, hornos, fraguas,
chimeneas, establos, etc. En tales casos la libertad de trabajo, puede limitarse por resolución judicial, en consideración al perjuicio de
tercero. Adviértase que la limitación, precisa ser por resolución judicial.
Otra taxativa a la libertad de trabajo, se hace consistir en la
dictada por resolución gubernativa, aquí ya no judicial, en los términos que marque la Ley respectiva, cuando se ofendan los derechos

�107

Universidad

El Pacto sobre el Precio de Reventa

de la sociedad. ¿ Cuándo sucede tál? Estimamos que en todos aquellos
ca.sos previstos por las Leyes de Orden público, que son precisamente las que contemplan a la sociedad; por ejemplo: la veda a mujeres para el desempeño de trabajos nocturnos, labores insalubres
o peligrosas, etc.

· precios exagerados; e) y en general, todo lo que contituya una ventaja exclusiva indebida a favor de una o varias personas determinadas
y con perjuicio del público en general o de alguna clase social.

En resumen, conforme a dichos preceptos Constitucionales, la
veda de la libertad de comercio por razón del pacto imponiendo el
precio para la reventa, sólo podría venir por efectos de una resolución judicial, cuando se atacaran derechos de tercero, o mediante resolución gubernativa cuando se atacaran los derechos de la sociedad.

a) El primer mandamiento del artículo 28 Constitucional es la .
· prohibición de monopolios. ¿Qué se entiende por tales? Según Robinson, monopolista es la persona que se constituye en vendedora única
de cierta mercancía, y por ende en aptitud de fijar el precio de la mis,ma. Un productor que impone el precio de reventa de su producto,
por este sólo hecho, ¿se _constituye en monopolista? Francamente
. creemos que no, pues por tal pacto no se excluye que otros produzcan
o vendan dicha mercancía.

106

.Libertad de Concurrencia

La libertad de concurrencia, dice Burgoa, es un fenómeno eco, nómico a virtud del cual tod-0 individuo .puede dedicarse a la misma
actividad, perteneciente a un determinado ramo, que aquella a cuyo
desempeño se entregan otras personas. Descarta la del exclusivismo
en una función económica; implica la prohibición de que una persona o un grupo de individuos determinados tengan el privilegio o la
· prerrogativa de desplegar una cierta actividad sin que ésta sea_susceptible de ejercitarse por otros sujetos. Es el efecto natural de la libertad de trabajo, puesto que ésta, estribando en la potestad de que
todo hombre es titular para dedicarse a la ocupación licita que más
le agrade, coloca a todo sujeto en una situación de poder desempeñar la misma función que otro u otros. La libre concurrencia está
garantizada por el artículo 28 Constitucional, al establecer: a) "En
los Estados Unidos Mexicanos, no habrá monopolios ni estancos ...
En consecuencia, la Ley castigará severamente y las Autoridades
perseguirán con eficacia, b) toda concentración o acaparamiento en
una o pocas manos, de artículos de consumo necesario y que tenga
por objeto el alza de los precios; c) todo acto o procedimiento que
evite o tienda a evitar la libre concurrencia en la producción, industria, comercio, o servicios al público; d) todo acuerdo o combinación,
de cualquier manera que se haga, de productores, industriales, comerciantes y empresarios de transportes o de algún otro servicio, para
evitar la competencia entre sí y obligar a los consumidores a pagar

Esta es Una disposición clave para nuestros propósitos. Hagamos
pues su análisis:

b) El segundo mandamiento del artículo 28 Constitucional es la
veda de toda concentración o acaparamiento, en una o varias manos,
de artículos de consumo necesario, que tenga por objeto el alza de los
· precios. Por efectos del mero pacto que impone el precio de reventa,
creemos no pueda afirmarse que se provoque una concentración o
· acaparamiento en pocas manos. Tal podrá suceder como fenómeno
: deliberado o de hecho, pero sin que pueda existir una relación de causa a efecto entre el pacto que impone el precio de r~venta y la concentración o el acaparamiento. Es más, el productor podría apelar a
la venta directa al consumidor, por si mismo, o a través de agentes,
en cuyo caso podría resultar más factible la concentración o acapa' ramiento del producto, que cuando la distribución se hace por con. dueto de terceros, aún cuando se imponga el precio de reventa. En
términos absolutos, tampoco podrá afirmarse que la estipulación del
pacto de reventa, por sí solo, implique un acto dirigido al alza de
los precios, toda vez que si obra la libre concurrencia, el productor
no cometerá la imprudencia de fijar el precio de reventa a un nivel
'tal que se excluya su producto del mercado, por los producidos por
competidores a precios más bajos.
c) La tercera veda establecida por el artículo 28 Constitucional, es la relativa a todo acto o procedimiento que evite o tienda a

�108

Univenidad
El Pacto sobre el Precio de Reventa

evitar la libre concurrencia. Este precepto, a solas, lo estimamos poco feliz, y que su aplicación literal podría conducir a absurdos. En
efecto, apegándose rigorosamente a su tenor, resultarían ilegítimas
multitud de situaciones por todos estimadas de legitimas: fusión de
sociedades, absorción de una empresa por otra; clausura voluntaria
de un negocio, etc. En todas las cuales, se produce un efecto contrario a la libre concurrencia, ya que se traduce en la supresión de
un competidor. La interpretación operante de este mandamiento, sólo es .posible en función del primer precepto establecido por el artículo 28 Constitucional; esto es, vedarse todo acto o procedimiento
que evite o tienda a evitar la libre concurrencia, cuando por efectos
del mismo, se produzcan resultados monopolisticos.
Ahora bien, como indicamos, el pacto del precio de reventa, por
sí solo, no va contra la libre concurrencia, ni tiene efectos monopolisticos, pues no está dirigido a crear privilegios a favor de una persona con exclusión de otras.
d) La cuarta veda del artículo 28 Constitucional se dirige contra todo acuerdo o combinación, de cualquier manera que se haga,
de productores, industriales, comerciantes y ministradores de servicios públicos, para evitar la competencia entre sí y obligar a los consumidores a pagar precios exagerados. Dos, pues, son los elementos
que tipifican la veda: el acuerdo o combinación para evitar la competencia y tener por finalidad obligar a los consumidores a pagar
precios exagerados. El pacto que impone el precio de reventa, por
sí solo, no puede implicar un acuerdo o combinación entre productores para evitar la competencia enre sí, toda vez que se establece entre un productor y el distribuidor. En cambio podría sostenerse que
indirectamente sí implica acuerdo o combinación dirigido a evitar la
competencia entre los distribuidores; pero el pacto sólo seria ilegítimo cuando tuviera por finalidad obligar a los consumidores a pagar precios exagerados. Es, pues, una cuestión de grado que debe
estimarse concretamente en cada caso. Si la imposición del precio de
reventa tiene por finalidad obligar a los consumidores a pagar precios exagerados, el pacto es ilegítimo; si no tiene esa finalidad, resulta legítimo.

109

Ahora bien, como ya indicamos, jugando la libre concurrencia,
la estipulación del precio impuesto a la reventa no puede implicar
un propósito alcista de precio, por propio interés del productor.
e) En fin, la última veda establecida por el artículo 28 Constitucional, se dirige a declarar ilícito todo lo que constituye una
ventaja exclusiva indebida a favor de una o varias personas determinadas y con perjuicio del público en general o de alguna clase social. ¿El pacto que impone el precio de reventa, constituirá una ventaja exclusiva indebida a favor de una o varias personas, con perjuicio del público en general o de alguna clase social?
Ya hemos visto cómo por efectos del mfsmo pacto, se pretende
impedir a ciertos comerciantes vender una mercancía por debajo del
precio impuesto, lo cual sí podría estimarse ir contra el público en
general o una clase social.
Pero a tal apreciación, se replica: a) Si se está dentro del régimen de la libre concurrencia, si juega la oferta y la demanda libremente, el productor no será tan imprudente que exponga su producto a ser desplazado por los ofrecidos por los competidores a preeios más bajos; b) Que si bien es cierta la pretensión y posibilidad
de ciertos comerciantes altamente organizados para vender por debajo del precio de reventa, no podrá afirmarse que la misma exigeneia del precio de reventa, implique perjuicios para el público en general o una clase social, pues éstos no están obligados forzosamente
a la compra, ya que pueden recurrir a los productos de competidores ofrecidos a mejor precio; c) Que la exigencia del precio de reventa, si bien va en favor del productor, principalmente está dirigida
a asegurar el funcionamiento y supervivencia de los detallistas in&lt;lividuales, ya que si por imposibilidad para alcanzar una alta organización técnica no pueden competir con los precios de los mejor or·ganizados, el resultado será su desplazamiento, con perjuicio para
los ~smos detallistas, su personal, _sus salarios, ocupación y nivel
&lt;le vida en general.
Lo cierto es que el productor, con la pretensión del precio impuesto, está tratando de impedir que el .mercado consumidor sea con-

�110

El Pacto sobre el Precio de Reventa

Universidad

trolado por uno o varios comerciantes altamente organizados, con
desplazamiento de los detallistas individuales, por los efectos propios del mecanismo de los precios en el régimen de la libre concurrencia, que conducirían a su perjuicio directo. Recordemos que en
sintesis, la situación es la siguiente: Un solo vendedor y muchos compradores, el precio será. el más alto que se pague, y a la inversa: muchos vendedores y un sólo comprador, el precio será el
bajo que
se ofrezca.

más

Expuesto lo anterior, cabe decir que se está frente a dos posibles perjuicios: uno para con los consumidores, y otro para con la
clase formada por los detallistas y su personal. ¿Cuál será preferente?
Estimamos que la respuesta está dada por el mismo precepto legal,
al decir: que tales situaciones serán anti-jurídicas, cuando tengan
por efecto obligar al consumidor a pagar precios exagerados. Esto
es, una apreciación de grado respecto de los precios. Así pues, la
ventaja exclusiva a favor de los detallistas, derivada por efectos del
precio impuesto, será ilegítima si tal precio resulta indebido por exagerado.
DERECHO ADMINISTRATIVO
Ley Orgánica del artículo 28 Constitucional

Uno de los principales Ordenamientos en esta materia, relacionados con el problema discutido, lo constituye la Ley Orgánica del
artículo 28 Constitucional. De ésta resulta:
!.-Artículo 3o.-Para los efectos de la presente Ley, se entiende por monopolio toda concentración o acaparamiento industrial
o comercial, y toda situación deliberadamente creada, que permita
a una o varias personas determinadas, imponer los precios de los artículos o cuotas de servicios, con perjuicio del público en general, o
de alguna clase social.
Aquí sí se define el monopolio, y se tipifica como sigue:
a) Concentración o acaparamiento y, b) un elemento intencional anti-social: imponer precios con perjuicio del público en general o de alguna clase social.

111

Sobre el particular, nos remitimos a lo dicho al glosar el artículo 28 Constitucional, esto es: Que el pacto imponiendo el precio de
reventa, por sí sólo: a) No entraña acaparamiento o concentración
puesto que está jugando en un contrato de compra-venta, por naturaleza trasmisivo del dominio, lo que va contra el concepto esencial de acaparamiento o concentración; b) Ni propósito deliberado
alcista de precios en perjuicio del público o de alguna clase social;
pues si juega dentro de la libre concurrencia, el mecanismo mismo
de los precios provocaría el desplazamiento de tal producto, por la
oferta de los de competidores a precios más bajos. Que el acaparamiento y el propósito alcista de precios pueden producirse con y
sin el pacto de reventa. Que no es posible establecer entre el pacto
imponiendo el precio de reventa y el monopolio una relación de causalidad. En efecto, por simples compra-ventas, podría resultar un
acaparamiento o concentración y no por ello podría afirmarse que
la figura jurídica de la compra-venta por sí misma es determinante
del monopolio, y por ende rechazarla por anti-jurídica. Lo propio
sucede entre la venta con precio de re-venta y el monopolio.
Por otra parte, conviene advertir que en toda compra-venta mercantil el precio de compra prácticamente es un factor determinante del precio de venta, y en tal sentido podría afirmarse que todo
vendedor está en posibilidad de imponer los precios de reventa; situación que solo sería ilegítima cuando tuviera el efecto de obligar
·al público a pagar precios indebidos. Y sí en tal sentido, puede afirmarse que todo vendedor está en la posibilidad de imponer el precio
de reventa, no habría mayor diferencia cuando esa posibilidad impositiva de precios llega hasta su regulación específica, por efectos
del pacto expreso de reventa. Este sólo sería ilegítimo, cuando entrañara propósitos deliberados alcistas de los precios.
II.-Artículo 4o.-Se presumirá la existencia de monopolio, salvo prueba en contrario:
a) Fracción I.-En toda concentración o acaparamiento de artículos de consumo necesario . . ..
Acerca de tal precepto, repetimos lo ya dicho ~ que el pacto imponiendo el precio de reventa, por sí sólo no entraña acaparamiento
o coneentraeión.

�112

Univenidad

El Pacto 10b~ el Precio de Reventa

b) Fracción II.-En todo acuerdo o combinación de productores, industriales, comerciantes, o empresarios de servicios, realizados sin autorización del Estado, que permita imponer los precios de
los artículos o de las cuotas de los servicios, y,
c) Frácción m.-En toda situación comercial, industrial o de
prestación de servicios, creada deliberadamente, que permita imponer los precios de los artículos.

c) La destrucción voluntaria de productos hecha por productores o comerciantes sin autorización del Estado, cuando pueda producir escasez o alza de precios.
d)
tado.

IV.-Artículo 5o. de la misma Ley Orgánica: Se presumen tendientes al monopolio:
a) La venta de artículos, o prestación de servicios, a menos del
costo de producción, salvo los casos previstos por la propia disposición.
b) La importación de mercancías que por la condición en que
se produzcan, puedan venderse a base de competencia desleal.

Las ventas por medio de sorteos sin autorización del Es-

e) Las bonificaciones al consumidor, sin sujetarse a los Reglamentos respectivos.

Aquí, las situaciones previstas ya no resultan anti-sociales outrance; pues el texto dispone que son simplemente presuntivas de
monopolio. De todas maneras, ahondemos el análisis:
lo.-El apartado primero del articulo 4o. que incluye tales fracciones, expresamente dispone: "Se presumirá la existencia de monopolio, salvo prueba en contrario: . . ... "
2o.-Tal presunción resulta ser juris tantum, puesto que admite prueba en contrario.
3o.-Como presunción de monopolio, deberán estimarse en función del concepto mismo de monopolio, el cual quedó tipificado por
los elementos de acaparamiento o concentración, y el propósito deliberado alcista de precios. El pacto imponiendo el precio de reventa
sólo resultará anti-jurídico cuando persiga propósitos alcistas de
precios, con perjuicio del público en general o de alguna clase social.
m.-En corroboración a las conclusiones anteriores, encontramos el texto expreso consignado por el articulo 20 de la misma Ley
Orgánica del artículo 28 Constitucional, al decir: Cuando existan las
presunciones de monopolio establecidas por el artículo 4o. se concederá a los interesados un plazo de treinta días para exponer sus defensas. Si éstas no se hicieren valer, o no resultaren fundadas, se
impondrán las sanciones aplicables en caso de monopolio.

113

Acerca de tales preceptos, cabe decir que entrañan presunciones juris et de jure y que por lo mismo no admiten prueba en contrario. Sin embargo, no insistimos en ellas, en razón de que el problema planteado no en~ja en los supuestos que entrañan y sólo hemos hecho su relación, para el efecto de sentar que el pacto sobre
precio de reventa no implica tentativa de monopolio.

e

V.-Artículo 19 de la propia Ley Orgánica: Se impondrá administrativamente una multa de $100.00 a $10,000.00, a quienes infrinjan las prohibiciones contenidas en el articulo lo. de esta Ley
( existencia de monopolios), y se ordenará la clausura temporal del
establecimiento, pudiendo ordenarse la clausura defnitiva en los casos de reincidencia.
Mas luego continúan otras disposiciones consignando las sanciones a aplicar en los casos de presunciones, tentativas, etc. Acerca del
asunto, sólo queremos advertir que por expresa disposición, tal~s sanciones resultan ser administrativas, lo que está en congruencia con
lo preceptuado por el a,rtículo 4o. Constitucional, que al tratar de
limitaciones a la libertad de comercio dispone que tal garantía puede limitarse por resolución gubernativa, cuando se ataquen los derechos de la sociedad, y por resolución judicial cuando se ataquen
los derechos de tercero.
VI.-En fin, para concluir la glosa del articulado de la Ley Orgánica del artículo 28 Constitucional, sólo quisiéramos añadir la
apreciación en el sentido de resultar más técnica, mejor elaborada,
al no consignar precepto que resucite el párrafo del articulo 28 Constitucional que incluye en las prohibiciones: ''Todo acto o procedí-

�t.Ínivenidad

El Pacto sobre el. Precio de Reventa

miento que· tienda a evitar la libre concurrencia en la producción,
industria o comercio, o servicios al público" y cuya aplicación lit~
ral llevaría a los absurdos que apuntamos al comentar dicho pre•
cepto; pero de todas maneras, denota la supresión una confirmación
a la tesis expuesta.

nida por el empleo de materias primas y procedimientos uniformes,
etc. y que tal derecho económico más o menos valioso, está en su ~
testad hacerlo respetar en todos aquellos casos de lesión, especialmente en el de envilecimiento de precios, puesto que el producto .se
vende con la garantía y marca del productor, los que determinan su
bondad, y no de quien los revende.

H4

LEY DE MARCAS
CODIGO PENAL
VII.---:-Otro Ordenamiento comprendido dentro del Derecho Administrativo, y relacionado con nuestro problema, está constituido
por la Ley de Marcas, Nombres y Avisos Comerciales, de la cu~
~parece:
a) Artículo 22.-No se considerará una marca como imitació~
de otra registrada con anterioridad, el hecho de aparecer en la pri~
mera menciones sobre calidad, cantidad, peso o precios de las mercancías. Advirtamos el reconocimiento expreso por un texto legal,
de la admisión, como característica de una marca, aún cuando se establezca que n.o implica imitación si otra la usa también, referencias
relativas al precio. La marca estableciendo un derecho a favor del
titular, ¿ qué implicaciones tiene cuando hace menciones al precio? Se
sostiene que tal es un reconocimiento implícito sobre legitimidad del
pacto imponiendo el precio de•reventa.
b) Artículo -7 8.-Se castigará con arresto menor y multa de
'Segunda clase, o una u otra pena, a juicio del Juez, al que con falsas
p:reteñsiones en el ejercicio del comercio tienda a desacreditar los
productos del competidor . . . . Los productores apelan a este texto
legal cuando aducen que la violación, por el distribuidor, del precio
consignado por la marca, o por el pacto, provoca el envilecimiento
del producto, al crear desconfianza en el consumidor respecto de la.
calidad o bondad del mismo, al venderse por debajo del precio es.:
tablecido.
· Además, los mismos productores sostienen que la marca, como
derecho otorgado por la Ley, tiene un valor económico más o menos
importante, según el "good will" alcanzado, por efectos de calidad-;
wlgarización entre el público merced a la publicidad, acogida soste-

Este cuerpo de Leyes, en relación con el problema planteado,
ofrece un capítulo especial: Los delitos contra el comercio y la industria, del cual resulta:
Artículo 235.-Se aplicará ~anción de tres meses a tres años de
prisión y multa de cincuenta a mil pesos, a quienes incurran en alguno de los hechos delictuosos que después se enumeran, además de
la suspensión hasta de un año, o disolución de la empresa, a juicio
del Juez, cuando el delincuente sea miembro o representante de ella
y concurran además las circunstancias del artículo 8 de este Código:
!.-Acaparamiento o monopolio de artículos de primera necesidad, o consumo necesario, con el objeto de obtener alza de los precios.
Nos remitimos a lo dicho al comentar el artículo 28 Constitucional y
su Ley Orgánica: que el pacto sobre precio de reventa por sí solo no
~ntraña acaparamiento o concentración.
II.-Todo acto o procedimiento en contra de la libre concurrencia en la producción, industria, comercio o servicio público. Nos remitimos también a lo indicado al estudiar el artículo 28 Constitucional y su Ley Orgánica; añadiendo que tal precepto no tipifica delito
alguno; que su aplicación literal conduciría a aberraciones, y que carece del elemento característico de todo delito: el móvil anti-social,
por una parte, y por otra que tal precepto fué desechado por la Ley
Orgánica del artículo 28 Constitucional.
ID. -Todo acuerdo o combinación de productores, industriales,
comerciantes, o empresarios para evitar la libre competencia entre
sí y obligar a los consumidore; a pagar precios exagerados.

�El Pacto sobre el Precio de Reventa

116

Univenidad

Igualmente, nos remitimos a lo dicho respecto ael artículo 28
Constitucional y su Ley Orgánica; advirtiendo sólo que aquí sí se
precisa de modo expreso el móvil anti-social: provocar el alza de los
precios; por lo cual el pacto sobre precio de reventa, sólo sería ilegítimo cuando tuviera esa finalidad.
IV.-Los actos o procedimientos que constituyan ventaja exclusiva o indebida a favor de una o varias personas determinadas y
con perjuicio del público o de alguna clase social.
Igualmente nos remitimos a lo dicho al glosar el artículo 28 Constituional y su Ley Orgánica.
V.-Todo acto o procedimiento que de cualquier manera viole
las disposiciones del artículo 28 Constitucional.
Concluye el Artículo: Estas disposiciones se entienden sin perjuicio de lo que disponga la Ley Orgánica y Reglamentaria del mismo artículo 28 de la Constitución Federal.
Conviene hacer notar la concurrencia de textos similares entre
la Ley Orgánica del artículo 28 Constitucional y el Código Penal; ambos estableciendo prohibiciones, pues no son otra cosa las infracciones y delitos respectivamente configurados, pero con los naturales
efectos a la diversidad de Instituciones creadas: en una, infracciones, y en el otro, delitos; estatuyendo sanciones diversas, pues en la
?rimera sólo figura la multa, y en el segundo la multa y la prisión.
Así, resulta un mismo hecho, considerado simultáneamente como infracción por un texto legal y como delito por el otro; en el primer caso, sujeto a la jurisdicción administrativa y en el segundo, a
la judicial. ¿ Cuál Ordenamiento deberá aplicarse? El artículo 21 Constitucional, dispone que la imposición de las penas es propia de la
Autoridad Judicial. Pero que compete a la Autoridad Administrativa el castigo de las infracciones a los Reglamentos Gubernativos.
Por otra parte, los relacionados preceptos entrañan una restricción
a la libertad de trabajo por causas de interés social, en cuyo caso la
competencia estarla en favor de la Autoridad Administrativa; pues

117

la Judicial sólo intervendría en los casos procedentes por ofensas a
derechos de tercero, según dispone el articulo 4o. Constitucional. '
El artículo 28 Constitucional, tras de prohibir la existencia de
monopolios, añade: "En consecuencia, la Ley castigará severamente
Y las Autoridades perseguirán con eficacia, toda concentración o acaparamiento ... . etc''.; pero sin definir la competencia; sin embargo,
es prudente recordar que el Código P~nal expresamente establece:
q~e. sus disposiciones s_on sin perjuicio de lo que disponga la Ley Orgamca y Reglamentaria del artículo 28 de la Constitución Federal.
Esta, como hemos visto, no configura el monopolio como delito sino
como infr~ción administrativa. Además, es regla de interpre~ción,
que la Ley posterior consigne el pensamiento del Legislador, en cuy~ caso debení; ~starse a la última en tiempo, y así es de notarse que
IDientras el Código Penal fué publicado el 30 de junio de 1934 la
Ley Orgánica del artículo 28 Constitucional fué publicada desp~és:
el 31 de agosto del mismo año de 1934. En fin, conviene también traer
a cuenta que e~ artículo 55 del propio Código Penal, dispone: "Cuando ~a Ley qmte a un hecho u omisión el carácter de delito que otra
antenor le daba, se pondrá en absoluta libertad a los acusados a
quienes se esté juzgando y a los condenados que se hallen cumpliendo o vayan a cumplir sus condenas, y cesarán de derecho todos los
efectos que éstas y los procesos debieran producir en el futuro.
APRECIACION DE CONJUNTO ACERCA DE LAS
DISPOSICIONES DE ORDEN PUBLICO
Por_ el análisis anterior de las diversas normas de ordén público relacionadas con nuestro problema, y que se consignan en el Der~cho Civil, en el Mercantil, en el Constitucional, en el Administrátivo Y en el Penal, llegamos a la conclusión de que el pacto sobre
precio de reventa, por sí solo, no resulta contradictorio &lt;le ninguna
d: !31es n?rm3:5. Que sólo sería anti-jurídico cuando llevara el proposito anti-social de provocar el alza de los precios; propósito que
no le es forzosamente concurrente, pues puede darse con y sin el
pacto de reventa, como en éste y otros fenómenos jurídicos. Por ello
concluimos que el mismo pacto sobre precio de reventa, como ob-

�Universidad

El Pacto aobre el Precio de Reventa

jeto de contrato, no es ilícito, punto cuya solución teníamos aplazada.
e
Pero no es bastante establecer la licitud del objeto, sino tamtbién la del motivo y fin determinantes de la voluntad~ ¿Cuáles son
•los objetivos o finalidades del productor al exigir el precio de re.venta? Sobre el particular se dice:

tos, no puede chocar contra dictados de la moral, ni resultar conculcador de buenas costumbres.

1f8

·

a) Evitar el envilecimiento de las marcas, en los términos ya
relacionados y que suprimimos por razones de brevedad.
.
b) Que cuando un detallista rebaja precios, el competidor no
podrá vender, si no obra de igual modo. Que si la rebaja de precios
.,alcanza niveles tales que no motive o sea muy exiguo· el beneficio,
el detallista así afectado no renovará existencias, omitiendo nuevas
compras. Que esa omisión en compras, repercutirá en perjuicio de
los salarios, ocupación, nivel de vida en general, de detallistas, pro·ductores y personal a su servicio.
c) Que cuando los precios son arbitrarios y caprichosos, los
consumidores pierden la confianza sobre la calidad de la mercancía,
equidad del precio y buena fé del fabricante.
_
d) En fin, que la política del precio impuesto, tiende a provocar una atmósfera de armonía entre los distribuidores en general,
lo que redunda en beneficio de todos.
¿Tales consideraciones justificarán como motivo o fin de un contrato la existencia del pacto sobre precio de reventa? Confesamos
· que no podemos menos que reconocer la seriedad e importancia de
·Jas mismas. Por ello, y por las implicaciones que sobre el particular
"tienen las apreciaciones hechas respecto a su licitud como objeto de
contrato, nos resolvemos por la afirmativa.

Queda todavía una última interrogación: ¿el pacto sobre precio
de reventa, irá contra las buenas costumbres? Por las propias conmderaciones y razonamientos expuestos, nos resolvenos por la negativa. El pacto sobre el precio de reventa, por sí solo, ajeno a toda
combinación monopolista, empleado como medida de una sana po·litica dirigida a evitar especulaciones al alza o a la baja de produc-

'

119

EPILOGO
No se nos escapa que las soluciones ofrecidas podráµ ser tachadas de atrevidas y provocar críticas y censuras. Tanto mejor,
puesto que no ha sido el propósito dogmatizar, sino simplemente ofrecer un esfuerzo de interpretación y análisis, sin mayores antecedentes o precedentes Legislativos, Jurisprudenciales o Doctrinales, ya
que el problema no sabemos que haya sido discutido en el País. En
cambio, las mismas críticas y censuras, denotarían que el trabajo
mereció su interés, lo cual sería nuestra mayor satisfacción.

�El Acto Administrativo y su Control Jurisdiccional

121

-EL ACTO ADMINISTRATIVO Y SU CON'fROL
JURISDICCIONAL
ARTURO SALINAS MAllTINEZ

S un hecho evidente que los Estados modernos han abandonado los postulados clásicos del liberalismo y han extendido su radio de actividades a zonas reservadas antes
a los particulares. Lqs factores determinantes de esta transformación, operada a principios de este siglo, son complejos y su
simple relación requeriría el estudio previo de los fundamentos filosóficos, económicos y políticos del liberalismo. No siendo ocasión de
hacer .dicho estudio, nos limitaremos a decir que el crecimiento continuo de la administración es una realidad, aún en los países anglosajones que han conservado más puramente la estructura política nacida al calor de las ideas liberales, ya que la órbita de las atribuciones de la Administración se ha ampliado considerablemente por medio de la creación de agencias administrativas, de organismos descentralizados y de las comisiones autónoma.s,-que llaman los norteamericanos-.

11

Dice el Profesor Carleton Allen de la Universidad de Oxford que
el Parlamento británico ha manifestado la tendencia de ampliar más
y más el campo de acción de los Departamentos Administrativos debido "en parte a la creciente complejidad de las condiciones sociales

�Universidad

El Acto Administrativo y au Control Jurisdiccional

e industriales, en parte a la influencia sutil del socialismo fabiano y
en parte también por el abandono general del principio del laissez
faire" . . . (1)

,ae,1:o administrativo. Se ha definido como, "la declaración exterior y
&lt;Concreta de la Administración". A ésto, habría que agregar una nota
.de capital importancia, que deriva de la clásica división de la activi.dad estatal en actos de imperio y actos de gestión. Los primeros son
manifestación del Estado como poder superior que se impone en forma obligatoria y coactiva sobre los particulares y los segundos, por
·el contrario, son aquéllos en los cuales el Estado aparece en una si_tuación de coordinación, es decir, en un mismo plano, con respecto a
los particulares y por consecuencia, sometido a las normas establecidas por: el derecho privado para las relaciones entre los mismos.
:Así pues, cuando la moderna doctrina jurídica habla "de actos administrativos, se refiere a los que derivan del ejercicio del "jus imperii"
o sea aquéllos que, utilizando la expresión de un autor, se han die-ta.do dentro de "una vía de Derecho Público".

122

Esa tendencia ha sido adoptada en mayor o menor grado por
los estados contemporáneos y paralelamente ha crecido la importancia del Derecho Administrativo y la necesidad de poner en manos de
los particulares, los medios jurídicos necesarios para la debida pr~tección de sus derechos. Por otra parte, dados los caracteres espec1ficos de la Administración, reviste aún mayor importancia el otorgamiento de esos-medios-de defensa, en tal forma que se ha llegado
a estimar que son ellos los que dan configuración a -los diversos
sistemas de Derecho _Agministrativo.
El Licenciado Antonio Carrillo Flores, en su obra titulada "La
Defensa Jurídica de los Particulares frente a la Administración en
México", interesante y valiosa no sólo por los problemas que presenta sino también por las soluciones, que si en algunos casos apunta
sola~ente en otros muchos desarrolla y ésto, con bien formado criterio• el Licenciado Carrillo Flores, decimos, observa, muy atinadament~, que la Administración, no obstante que viva un estado de
derecho resulta siempre una función estatal menos vinculada a la
norma jurídica que la función jurisdiccional y que la situación del
1&gt;articular frente a ella, cualqu.ie~a que sea el orden. j~~c~ ,que se
--eonsidere, es siempre más precaria que frente a la Junsdicc1on.
De ahí que sea un tema de suma importancia el estudio de las
'diversas formas de control de la actividad administrativa y de la
•distinta eficacia de cada una de ellas. Vamos a referirnos primero
· al concepto, elementos y caracteres del acto administrativo, para en:trar después al estudio del control jurisdiccional sobre el mismo.
L-EL ACTO ADMINISfflATIVO

Concept,o y Clasificación.
Una noción ·fundamental que hay necesidad de precisar es la de
~ A. Carrillo Flores. " La Defensa Jurldica de los particulares frente a la Adm1nJs.
traclón en México, 1939. Pág. 35.

123

La clasificación de los actos administrativos se ha hecho adoptando diversos puntos de vista y ateniéndose a criterios diferentes.
·De ahí que las clasificaciones abunden y que cada autor formule la
.suya. Por nuestra parte solamente vamos a tomar en consideración
.dos criterios: a).-la naturaleza interna de los actos y b).-la relación
.que la voluntad creadora de los mismos guarda con la Ley. Desde el
primer punto de vista, los actos administrativos se dividen en materia'1es y jurídicos, siendo los primeros los que no engendran efectos de
derecI:&gt;:o y los segundos, los que sí producen consecuencias de esa na·turaleza. Muchos autores, con un criterio exclusivamente jurídico, han
desconocido la importancia de los actos materiales y han elaborado sus
•sistemas sin tomarlos en consideración. La moderna doctrina ·del Dere-cho Administrativo ha subrayado la importancia de dichos actos, pa·ra lograr una noción cabal de la función administrativa y así te·nemos que Hauriou se expresa -en el sentido de que dicha función,
·aunque siendo a la vez jurídica y práctica, es aún más práctica que
:jurídica. Además, los actos materiales implican, en ocasiones, una
·condición para la validez de un acto jurídico; otras veces, son elemen~os que integran el procedimiento de formación de otros actos administrativos o bien, constituyen un modo de ejecución de los ~
·mos. (1)
·
•~

G. Fraga, "Derecho Administrativo". México, 1944. Pág. 197.

�124

Univenidad

. Por su parte, Gaston Jéze, dentro de la misma corriente de opi,.
nión considera. "que un hecho material no es nunca, desde el punto
de vista de la técnica jurídica, sino la condición de aplicación, a un individuo, de un status legal o la condición de ejercicio de un poder leal"
g ·Sólo agregaremos que dada la naturaleza de la a ~ c i ó n
pública, una gran parte de su actividad s: re~ ~ traves de actos
materiales que tienen generalmente un caracter tecmco o, cuando menos, prepondera en ellos ese carácter.

•

Por lo que se refiere al segundo criterio de clasificación, o sea
aquél que toma como pauta la relación más o meno~ estrecha que la
voluntad creadora. del acto · tiene con la norma, existen dos categorías de actos: ei acto reglado o vinculado y el acto discrecional. El
primero es ?,quel que constituye la mera ej~ución de la Ley, ~.cumplimiento de una obligación que la no~a impone. ~ la administración cuando se han realizado determmadas condiciones de ~~ho.
(Zanobini). Los actos reglados o vinculados, derivan de 1~.acbVl~ad
administrativa que se desarrolla de acuerdo con los condicionamientos normativos fijados con anterioridad, y dichos condicionamientos
determinan el "quién;', el "por qué", el "cómo" y el "cuándo" del
actúar de la Administración en forma tal que vedan al agente la
posibilidad de dictar diversas resoluciones.
El acto discrecional, en cambio, existe cuando la Administración tiene J.a facultad derivada desde luego de una disposición legal,,
de obrar libremente, 'ya porque en términos generales dicha dispo•
sición utilice expresiones facultativas, ya porque se deban tomar en
cuenta consideraciones de orden público, de conveniencia, necesidad.,
etc., o bien porque se deba atender a las exigencias de la técnica.
Lo anterior viene a insertarse a una cuestión tan interesante y tan
ampliamente debatida como lo es el llamado poder discrecional de
Ja Administración que no abordaremos con la amplitud que su ~portancia requiere, sino que nos limitaremos a exponer algunas ideas
generales sobre el particular.
Bonnard, en párrafo muy comprensivo, dice que hay poder dig,.
crecional para la .Administración "cuando la Ley o el Reglamento,

El Acto Administrativo y su Control Jurisdiccional

125

previendo para la Administración cierta competencia, le dejan un poder libre de apreciación para decidir si debe obrar o abstenerse, en
qué momento debe obrar, cómo debe obrar y qué contenido va a dar
a su actuación". Se vé que, en esos casos, la Administración actúa
con libertad; pero hay que hacer hincapié en que se trata de una
libertad jurídica, libertad dentro de los .limites fijados por el orden
normativo. De ahí, que la actividad discrecional no pueda ser jamás
arbitraria; está sujeta, como toda actividad estatal, al principio de
la legalidad y limitada, cuando no expresamente por la Ley, implieitamente por el sistema que adopta, por el interés general que constituye el supuesto de toda actuación administrativa o como dice Ranelletti, por los principios que forman la barrera. espiritual que ha
fijado el orden jurídico ·del Estado. La diferencia entre el acto discrecional y el acto arbitrario es una diferencia teleológica, dice con
inucho tino García Oviedo.
Durante algún tiempo se estuvo en el error de considerar a la
facultad discrecional como exclusiva de la Administración, sin reparar que pertenece también a los otros dos Poderes. Al Legislativo,
en grado máximo, ya que su actividad sólo está sujeta a los lineamientos señalá.dos por la Carta Fundamental, y al Jurisdiccional, ya
que la obligatori~ aplicación de la Ley permite y requiere aunque
en grado menor, el uso de cierta potestad discrecional. El Dr. Bartolomé A. Fiorini, ex-Profesor de la Universidad de la Plata, sustenta
análogas ideas y pugna por acabar con la terminología indefinida y
~ibológica que en esta materia, como en otras muchas, introduje•
ron los doctrinarios del Estado-Policía.

Element.os del a.et.o Admioist.mtivo:
Los elementos constitutivos de los actos de la Administración
pueden dividirse en dos clases: unos, que forman las condiciones de
legitimidad y otros, que integran las condiciones de oportunidad o
de mérito. El acto que reuniere todos los anteriores elementos bien
puede considerarse como un acto administrativo perfecto.
A.-EJement.os de legitimidad: Según la mayoría de los autores
se pueden determinar los siguientes elementos del acto administrativo.

�126

El Acto Administrativo y su Control Juñsdiccional

Univenidad

a) .-Un órg11,no compet.ent.e que lo realice. El órgano es el sujeto
del acto. La competencia constituye !a medida de facultades o atribuciones que concretamente corresponden a los órganos de la Admini~tración. Competencia y órgano son supuestos recíprocos; aquélla1
como acertadamente lo expresa don Gabino Fraga, es constitutiva
del órgano que la ejercita y no un derecho del titular del propio órgano, y éste, como ya ha quedado dicho, es el sujeto respectivo. La
manifestación de voluntad en los actos administrativos, observa Fiorini, difiere de la del derecho privado, en virtud de tener la función
de servir de medio. Sin embargo, también se requiere que esa manifestación de voluntad no esté viciada por error, dolo o violencia.
b) ...:...Los motivos son las consideraciones de hecho y de derecho.
que determinan la actuación administrativa, y a diferencia de los acto~
jurídicos que realizan los individuos particulares cuyas razones pertenecen a su intimidad, los motivos de los actos administrativos deben
estar establecidos expresa o implícitamente en una norma, en forma
tal, que sean susceptibles de constatación al efectuarse la revisión
judicial o administrativa del acto.

127'

e~.-La forma es el cumplimiento de los requisitos externos que la
ley -~nala par.a que la manifestación de voluntad sea reconocida como
válida. En derecho público, la forma tiene generalmente el carácte~
de una solemnidad, ya que no es un elemento que se requiera solamen~e c~mo medio para facilitar la prueba, sino que lo es de exis_tencia, siendo por otra parte, como dice Jéze, una garantía automática im~ada ~or las Leyes o los Reglamentos para asegurar el
b_uen f~c1onamiento de los servicios públicos, impidiendo las decis10nes irreflexivas, precipitadas o insuficientemente estudiadas. Para te~ar este punto, creemos de utilidad, para la comprensión de
lo_ ~t~normente expuesto, traer a colación un ejemplo puesto por
Fiorllll Y al cual no haremos sino algunas pequeñas modificaciones: En
el caso de un acto administrativo que declara cesante a un empleado
por mala conducta:

· El_sujeto _competente será el órgano superior que tenga facultades
para dictar dicha medida·

'

Los motivos se hallan en la conducta irregular del empleado una
vez que haya sido debidamente probada;

I

e) .-El objeto del acto es el contenido del mismo. Los actos se dictan para crear una situación jurídica o de hecho establecida expresamente en la Ley, salvo los casos en que la propia Ley otorga facultades discrecionales para elegir y determinar los objetos de los mis-:

El objeto consiste en la separación de dicho individuo de los cuadros de la Administración·

'

~~ fin_ se proyecta en la selección del personal administrativo y en
la ef1c1encia de la función pública; y

luOS.

d).-La finalidad, en sentido estricto, "es el cumplimiento efectivo
de lo que se ha querido cuando se creó el objeto del acto". (1) Los
fines de los actos no son establecidos por los órganos ejecutivos, sino
por el legislador. Por otra parte, la doctrina ha señalado, en relación
con los fines, algunos principios que deben dominar la actuación administrativa y que son los siguientes: en primer lugar, el agente debeperseguir solamente finalidades licitas y de interés general, y en
segundo término, dichas finalidades sólo pueden ser perseguidas porquien sea competente y por medio de los actos que la Ley haya- establecido al efecto.
~ B. A. Fiorini "Teoria de la Justicia Administrativa". Buenos Aires, 1944. Pág. 88. '

La forma está en el decreto, en la firma de las Autoridades competentes y en la publicidad en su caso.

. ~~--l~lementos de oportunidad.-Algunos autores, entre ellos
Fionru, o~m~. q~e el ~érmino "oportunidad" debe ser substituído
por el de men~o , ~n virtud de que el primero conduce a equivocos
porque parece implicar una relación exclusiva de tiempo es decir:
elección
•, de "cuándo" debe dictarse un acto adminis'trat·1vo' y no eva-'
1uacion ~~ t~dos sus resultados. Por nuestra parte, emplearemos
la expresion elementos
o .condiciones de oportunidad", por COOSl'derar
.
que basta con .precISar di?ho concepto, dándole la debida amplitud,
,P~ra- que se eviten las posibles interpretaciones estrechas. Puede de~irse que el co!lcepto de "oportunidad'! está constituído por la efi-

�El Acto A~istraiivo y su ~ntrol Jurisdiccional
128

129

Universidad

cacia del acto y su conformidad con el interés público, entendiéndose
por eficacia del acto, la apreciación del resultado beneficioso y la
conveniencia del mismo. La oportunidad del acto está relacionada
íntimamente con la facultad discrecional de la Administración, por
permitir ésta la libertad de apreciación; en cambio, la oportunidad,
en tratándose de actividades totalmente regladas, es un elemento que
no tiene la menor intervención.

Cara.et.eres del a.ero administrativo.
En los actos administrativos podemos encontrar tres notas principales: la presunción de legitimidad, la ejecutoriedad y la .revocabilidad.
La presunción de legitim.idad..-Es un principio fundamental de
Derecho Público que el administrador sólo puede actuar a virtud de
facultades expresas. Esto es lo que constituye el valioso y fecundo
principio de la legalidad, que tanta trascendencia tiene en el amplio
campo de las actividades estatales. Pues bien, ese principio constituye el supuesto que da valor a la presunción de legitimidad del acto
administrativo. Teniendo la actividad de la Administración como desideratum el cumplimiento del interés público a través de actos que
surgen como ejecución de las normas jurídicas y no buscando, dicha
administración, la satisfacción de intereses egoístas, ha de parecer,
en principio indudable, que esas normas no han sido infringidas por
aquella actividad. Asimismo las leyes,-emanación del poder Legislativo,-son consideradas presuntivamente como Constitucionales, salvo, desde luego, prueba en contrario y dicha presunción se extiende
también a las sentencias.

La ejecuroriedad.-Un acto administrativo es ejecutorio, nos dice Carrillo Flores, cuando la Administración Pública no necesita contar con el apoyo de las autoridades jurisdiccionales para proceder a
ejecutar y exigir a los particulares aquello que én el acto administrativo está mandado u ordenado. Es un carácter, el de la ejecutoriedad, reconocido, podemos decir, en forma unánime por la doctrina
contemporánea. La Jurisprudencia anglo-americana, que al decir de
Freund considera al por ella llamado ''Poder Sumario" como una

"fillomalia, sin embargo, tiene un campo de aplicación considerablemente amplio y ha sido admitido expresamente en diversos fallos. El
fundamento de esa ejecutoriedad puede encontrarse, en primer lugar,
,én que la Administración en muchas ocasiones necesita proceder sin
&lt;lilación, a satisfacer las apremiantes necesidades públicas, sin tener
que acudir a un procedimiento judicial ante los tribunales, porque
implicaría una demora perjudicial a los intereses colectivos. Ahí están los casos previstos por el Artículo 27 Constitucional en materia
_agraria, en materia de expropiación por causa de utilidad pública,
el señalado por el Artículo 33_respecto a la expulsión de extranjeros
euya permanencia en el país se juzgue inconveniente, los casos de
salubridad general en que expresamente se reconoce el carácter ej~_cutivo a las autoridades sanitarias y las materias de nacionalización
.y de impuestos. La ejecutoriedad reposa, además, en la presunción
de validez o legitimidad de que gozan las resoluciones administrativas
·.aictadas por los órganos competentes. Sin embargo, esa facultad de
cumplimentar sus propias resoluciones sin la colaboración del Poder
Jurisdiccional, está supeditada a las disposiciones de la Ley positiva,
en forma tal, que es ella la que ha de determinar concretamente,
.cuándo la administración puede ejecutar directamente sus propias
&lt;lecisiones, cuándo debe acudir al Poder Judicial y hasta cuándo pue&lt;le, según la posibilidad anotada por Hauriou, renunciar a esa misma
·facultad. La Suprema Corte de Justicia de la Nación ha reconocido
.en diversas ocasiones el carácter ejecutorio de los actos administrativos y declarado que no está en oposición con ninguna de las garantías individuales.
La revocabilidad.-La estabilidad o precaridad de las resolucio•nes administrativas ha sido una cuestión largamente debatida en la
-doctrina, sin haberse llegado a conclusiones definitivas y que trae
aparejada el estudio de las facultades revocatorias de la Administración Pública. Sobre este particular, existen dos valiosas monografías: la de Renato Alessi-La revocabilitá dell' atto amrninistrativoy la de R. Resta-La revoca degli atti amrninistrativi-. Se ha dicho
que la revocación es el retiro unilateral de un acto válido y eficaz por
un motivo superviniente. (1)
(1) G. Fraga, obra ci tada, pág. 803.

�130

El Acto Administrativo y au Control Jurisdiccional

Univenidad

En nuestra opinión, para que la anterior definición sea enteramente correcta, es necesario que no comprenda los actos válidos y
los eficaces, sino solamente los actos válidos, ya que no es concebible jurídicamente que un acto con esos dos caracteres sea revocable,
por la razón de que es precisamente la ineficacia del acto, derivada
de la falta de coincidencia del mismo con el interés público, lo que
determina la revocación.
Decíamos anteriormente que sobre este punto no se ha llegado
a conclusiones definitivas en la doctrina y una de las causas principales de ello consiste en que se ha pretendido resolver la cuestión
con un criterio único sin hacer los distingos que proceden. En primer
lugar, los actos de efectos instantáneos no admiten la posibilidad de
ser revocados, dado que la producción total de sus efectos es inmediata y no puede surgir la divergencia con el interés público. Así
pues; la revocación sólo puede funcionar respecto a los actos llamados de tracto sucesivo, que producen sus efectos durante cierto tiem•
po y, como es lógico, únicamente mientras tales efectos se estén produciendo. Por otra parte~ tampoco procede la revocación cuando se
trata de actos reglados o vinculados totalmente a una norma jurídica,
por ·no ser aquéllos sino una mera ejecución de ésta. Y es que el
problema de la revocabilidad se plantea exclusivamente en relación
a los actos realizados por la Administración en ejercicio de sus facultades discrecionales. El supuesto en que se basa la revocabilidad
es la oportunidad de los actos administrativos, la conformidad de los
mismos con el interés público. Cuando esa conformidad falta, surge
la cuestión "de si debe preferirse la continuidad del acto o si debe
preferirse la satisfacción de las nuevas exigencias del interés público". A ésto; el decir del maestro Fraga, la doctrina jurídica ha respondido en el sentido que expresan las siguientes palabras de Fleiner: "La actividad de la Administración, dice, no tiene por finalidad
la de procurar la certidumbre jurídica-esto es misión de la sentencia civil-, sino alcanzar un resultado material útil para el Estado
en los limites del Derecho. De la misma manera que el particular en
la gestión de sus negocios adapta sus disposiciones a sus intereses
cambiantes, así la Administración Pública debe poder dar satisfac•
ción a nuevas necesidades. Lo que es hoy favorable al interés general

t3I

puede serle contrario poco tiempo después porque las circunstancias hayan cambiado en el intervalo .... si la Autoridad estuvie~ ligada a sus resoluciones no podría separarse de ellas cuando el
interés público exigiera que se dictara otra resolución. Ahora bien,
un estado contrario al interés público no debe subsistir ni un sólo
día".

Desde luego que las Autoridades Administrativas no pueden revocar libremente sus propias decisiones, sino que están sujetas a
determinadas limitaciones. Así lo ha reconocido la Suprema Corte de
Justicia de la Nación, al expresar que siguiendo el principio de que
la Autoridad Administrativa sólo puede realizar sus actos bajo un
orden jurídico, la revocación de los mismos no puede efectuarse más
que cuando lo autoriza la regla general que rige el acto (T.LXXI
pág. 2310) y cuando las resoluciones no crean derechos a-favor de los
particulares (T.XXXIV pág. 351). J,o primero es indiscutible, pero
por lo que respecta a lo segundo hay una corriente de opinión que
combate esa idea de la irrevocabilidad de los actos que han creado
derechos adquiridos,
por considerar que implica un círculo vicioso,
.
ya que propiamente no puede hablarse de verdaderos derechos adquiridos emanados de un acto administrativo, sino cuando la Administración· carece de la facultad de revocarlo y es sólo entonces que
el particular tiene derecho de exigir el respeto de su situación. Ahora
bien, 13: revocación en la esfera del Derecho Administrativo, se puede realizar en dos formas: ya expresamente por medio de otro acto
administrativo que conteniendo todos los elementos que hemos señalado para los mismos retire del campo jurídico al anterior, o bien
en forma implícita en virtud de un acto posterior que indique por su
materia que sustituye al anterior o que es contradictorio con éste.
Para terminar este punto, expondremos las diferencias que existen
entre la anulación y la revocación, instituciones que aunque tienen
el efecto común de retirar un acto del ámbito jurídico .se distinguen
substancialmente por las siguientes razones: mientras la anulación
s? refiere ~ ~ acto ~~~do, es decir a un acto que desde su origen
tiene un vicio de legitimidad por haber nacido en contravención al
orden_ normativ~, la revoc~ción sólo obra respecto a actos válidos que
por circunstancias postenores se convierten en inoportunos e inefi-

�.1)2

Úniversida:d

caces. Fiorini a este respecto dice: "el acto nacido inválido es anuJado porque no tiene vivencia jurídica; el nacido válido pero que resulta ineficaz a los intereses colectivos es retirado por la acción revoeatoria". Además, la anulación es de naturaleza declarativa ya que
no hace más que afirmar u·na situación preexistente, en tanto que
la revocación tiene un carácter constitutivo porque crea una nueva
situación. Y por último, por lo que respecta a sus efectos, la anulación generalmente los destruye retroactivamente, es decir "ex tune"
mientras que la revocación los elimina a partir de la fecha de la misma, es decir "ex nunc".
Il.-EL CONTROL JURISDICCIONAL DE LOS
AC'l'OS ADMINISTRATIVOS

Las naciones modernas están organizadas bajo la égida del Es-.
t~do de Derecho. La actividad estatal se debe desenvolver por los
&lt;!auces estrictos de la legalidad. Como consecuencia lógica, el particular adquiere el derecho de exigir que la actividad administrativa,
como toda otra actividad estatal, se desarrolle dentro de las lineas
normativas del orden jurídico. Además, los derechos subjetivos de
los administrados deben gozar de una prot~cción jurídica eficaz. Respondiendo a esta idea y como un corolario del Estado de Derecho,
surgen los diversos sistemas fiscalizadores o controladores de la Administración. La fiscalización política, la fiscalización administrativa
y la jurffidiccional son los principales. El de fiscalización política también llamado sistema del eontrol parlamentario, se realiza por los
órganos legislativos y se reduce al estudio crítico de los actos de la
administración, sin que pueda llegar a modificarlos o revocarlos. Así
;.ues, la acción d~ los cuerpos legisladores no es jurídica sino poli~1ca y puede manifestarse en un voto de censura, en la interpelación
que se haga a un funcionario administrativo o en el ejercicio de la
facultad de investigación. Desde luego que esta forma de control
sólo existe en forma plena en los Gobiernos Parlamentarios. En México, la Constitución, adoptando el tipo de Gobierno Presidencial
sin embargo muestra también ciertos matices parlamentarios siend¿
uno de ellos precisamente el que está consignado en el ArtícuÍo 93 de

El Acto AdminislTativo y su Control Jurisdiccional

13-3-

la Constitución y que facul~a a las Cámaras para citar a informar a
los Secretarios de Estado. Así es que puede decirse que en México
hay lugar a una cierta fiscalización política; sin embargo, esta forma
de control es palmariamente insuficiente aún en los países de Gobier;.
no Parlamentario.
La fiscalizáción administrativa se lleva a cabo en dos formas
diferentes: la Administración puede en ocasiones revocar, reformar.
anular o suspender una decisión administrativa sin que estas medidas sean la consecuencia. de un derecho subjetivo hecho valer por
un particular frente a la Administración, sino que pueden derivar
del actuar espontáneo oficioso de ésta, o de una simple denuncia del
particular que desde luego carecería de significación jurídica, por
no obligar a la Administración a realizar el acto relativo en cuanto
al fondo. (1) Esa forma oficiosa de proceder de la Administración
ha sido llamada por la doctrina contemporánea "la auto-tutela de la
Administración Pública" y atiende, ante todo, al buen funcionamiento de la misma. Por otra parte, cuando la fiscalizacion es provocada
por un particular en el ejercicio de un derecho concedido por las normas jurídicas para que la autoridad respectiva examine nuevamente
la actuación de que el particular se queja, entonces se habla de recursos administrativos. En nuestra Legislación se pueden reducir
a dos: la reconsideración que se hace valer ante la misma autoridad
que dictó el acto y la revisión jerárquica que se interpone ante la autoridad superior. El control que la Administración ejerce por medio
de los recursos adrninistrativos es insuficiente para la debida protección de los derechos de los particulares, no sólo porque los órganos
que conocen de ellos carecen de imparcialidad, sino también porque
--como dice García Oviedo-, dichos recursos no constituyen verdaderos juicios, ya que falta en ellos la controversia ordenada y profunda. Surge, entonces, la necesidad de un control jurisdiccional.
Constituyendo los recursos antes cit2.dos, al decir de un autor,
el vestíbulo de la jurisdicción administrativa, pasemos ahora al estudio de ésta, fijando previamente el concepto de lo contencioso-administrativo.
(1) Carrillo Flores, obra citada, Pág. lOR

�134

13S

Univenidad

El Acto Adminiltrativo y su Control Jurisdiccional

Lo conreneioso-administrativo y la justicia administrativa.

y el elogio de juristas de todos los países. El Consejo de Estado era
en un principio un órgano consultivo sin facultades decisorias y sus
resoluciones no adquirían fuerza ejecutoria sino cuando eran aprobadas y publicadas por el Jefe del Estado. Era la consagración de la
llamada "justicia retenida". En 1872, se efectuó en forma cabal la
transformación que hizo del Consejo de Estado un verdadero Tribunal Administrativo, al concedérsele la facultad decisoria con jurisdicción propia y la autonomía con respecto a los órganos superiores
del Poder Administrativo y eso, a virtud de una "delegación permanente" que de ciertas funciones hizo dicho Poder en favor de un Tribunal especializado. Posteriormente veremos la amplitud que, en este
sistema, tiene el recurso contencioso-administrativo.

Estas dos nociones son de suma importancia para el Derecho Administrativo y constituyen el punto de partida de cualquier desarrollo en esta materia. Podemos decir que lo contencioso-administrativo es, en sentido general, toda controversia que se suscita entre
un particular y la administración con motivo de un acto de ésta
dictado en el ejercicio del "jus imperii". En esa noción amplia quedarían comprendidas tanto las contiendas sometidas al conocimiento
del Poder Judicial ordinario, como las llevadas ante los tribunales administrativos propiamente dichos. La noción de Justicia Administrativa en cambio, tal como la entiende la mayor parte de la doctrina
moderna, es más restringida, se refiere sólo a la intervención jurisdiccional que realizan algunos organismos adscritos al Poder Ejecutivo, pero con la independencia de todo tribunal y autónomos respecto a la Administración activa.
Tocante a la organización de los tribunales que deban conocer
del contencioso-administrativo, existen dos sistemas que pudiéramos
llamar clásicos: el de los Tribunales Administrativos llamado también "continental europeo" que es de origeii típicamente francés y el
sistema judicialista de los Tribunales ordinarios que es llamado anglo-sajón. La Justicia Administrativa en Francia surgió de la prohibición impuesta al Poder Judicial de intervenir en los actos de la
Administración. Las razones, fueron de orden histórico y contingente. La hostilidad contínua de los Parlamentos frente al Poder Administrador. En la segunda mitad del Siglo XVIII, nos dice Bonnard,
se había visto a los Parlamentos, que eran las Cortes de Justicia
soberanas, penetrados de un espíritu de oposición sistemática frente
al poder Real .•. violentamente hostiles a todas las reformas administrativas y financieras que fueron intentadas. Esas y parecidas
idea,.c; fueron expuestas por el Constituyente Thouret en el año de
1790 y consagradas en diversas leyes. La Constitución Francesa del
año VIlI (1800), dividió la Administración en dos zonas: la activa
y la contenciosa. Esta última conocía de las contiendas que surgían
entre los particulares y la Administración y dió lugar a la creación
del Consejo de Estado cuya labor fecunda ha suscitado la admiración

El sistema judicialista o anglo-sajón encomienda a la jurisdicción ordinaria el conocimiento de las controversias que con los particulares tiene la Administración. Inglaterra es considerada como el
país clásico de la unidad jurisdiccional. No existe ahi,-exponía Dicey
ya algunos lustros-, Derecho Administrativo ni Cortes ni procedimientos especiales. Pero con el crecimiento insospechado de la
Administración, con sus cadá vez más amplias facultades, el sistema
judicialista ortodoxo confesó en cierto modo su "bancarrota funcional" y tuvo que transigir con la creación de organismos independientes con facultades jurisdiccionales para conocer de nuevos tipos de
controversias. Y Dicey, el autor y ferviente defensor de aquel sistema, en la última edición de su obra, comentaba ya la existencia de
1m Derecho Administrativo en Inglaterra con sus formas particulares de control. Por otra parte, la implantación de Tribunales especializados en lo administrativo ha sido defendida desde hace algún
tiempo por autores de las más diversas tendencias, como F. J. Port
y Harold La.ski.

hace

•

_ En los Estados Unidos no se ha sostenido con tanto rigor como
en Inglaterra el sistema judicial, sino que conforme las necesidades
prácticas lo han ido requiriendo, se han creado organismos de jurisdicción especializada como la Corte de Reclamaciones-Court of
Claims, 1855-considerada como un Tribunal Federal y otros colocados ya dentro del marco del Poder Ejecutivo, como el "Board of Tax

�Universidad

El ~et~ Administrativo y su Control Jurisdiccional

appeals", que-conoce de controversias en materia fiscal. La jurispru~
dencia norteamericana, por otra parte, ha reconocido expresamente
esta clase de Tribunales, incluso, como era lógico, para los efectos
del "debido proceso legal". Es, pues, indudable, como lo afirma Carri•
llo Flores, el acercamiento que se ha operado entre los dos sistemas
clásicos de lo contencioso, y que algunos de los rasgos que tradicio•
nalmente se habían considerado que marcaban una distinción completa entre ellos, se han ido borrando. En el mismo sentido se expresa
Fiorini.

de acuerdo con el concepto que de él dejamos señalado en la primera
parte de este estudio; segundo, que el acto administrativo tenga el
carácter de definitivo por haberse agotado los recursos que procedan
en la vía administrativa, o sea que la decisión cause estado, y tercero,
q~e a r;~olución impugnada vulnere un derecho subjetivo o un ipteres legituno. Ah~ra bien, algunos tratadistas expresan la opinión,.
consignada en algunas legislaciones, de que el recurso contenciosoadministrativo sólo procede contra resoluciones provenientes del ejercicio de la potestad reglada de la Administración y que, en tal virtud,
los actos políticos y los actos discrecionales están excluidos de la
jurisdicción contencioso-administrativa. En ese sentido se pronun~jan el español Santamaría de Paredes y el argentino Rafael Bielsa
entre otros.

136

Amplitud del recurso cont.encioso-a.dministrativo
El recurso contencioso-aQ]llinistrativo existe cuando una resolución administrativa ejecutoria lesiona un derecho subjetivo o un
interés legítimo. En el primer caso surge el recurso contencioso-administrativo de plena jurisdicción y en el segundo el de anulación.
Así pues, el recurso de plena jurisdicción ha sido instituído para la
protección de los derechos subjetivos en sentido propio y es llamado
por eso recurso subjetivo. El de anulación, por el contrario, es denominadQ objetivo porque mira más a la defensa de la Ley que al derecho del particular y tiende a mantener la "legalidad" de toda la
actividad de la administración. (1) La existencia de un interés legítimo es el supuesto para su promoción. Además, los efectos de los
recursos son distintos; el de plena jurisdicción sólo los produce con respecto a las partes y puede tener como objeto la condena al pago de
una indemnización, la devolución de una cosa, la reforma del acto
que provocó el recurso, etc.; el de anulación, en cambio, extingue el
acto erga orones y tiene por objeto la declaración de nulidad del mismo; la distinción entre el contencioso-subjetivo y el objetivo, de origen
francés, ha sido incorporada a los sistemas de diversos países europeos y americanos.
Para poder impugnar por medio del recurso contencioso-administrativo una decisión de la Administración, es necesario: primero,
que la actividad de la misma se exteriorice en un acto administrativo
(1) "Ideas Generales sobre lo contencioso-administrativo. Rafael Bielsa. Buenos Aires,
1936. Pág. 15.

137

Lo que se ha de entender por actos políticos o de gobierno, es
una cuestión largamente debatida en la doctrina del Derecho Público.
Algunos autores los consideran como el resultado del ejercicio de una
cuarta actividad del Estado que existiría al lado de la legislativa la
administrativa y la jurisdiccional y que sería realizada por los poderes en su carácter de órganos políticos, y opinan que dichos actos
son verdaderamente soberanos por escapar a cualqui-er ¡clase de
control; otros, recurren para precisar el concepto a la idea de fin,
al móvil político. Estos últimos autores creen que ese elemento-la
finalidad, el móvil político-es bastante para dar substantividad propia e independiente a dichos actos, sin darse cuenta que la orientación y la finalidad de orden político o social que se les fij~ por el
órgano estatal, no significan sino un cierto matiz que se imprime al
acto, sin variar, en forma alguna, la naturaleza intrínseca del mismo.
Así es que los actos políticos tienen tal carácter en virtud de la finalidad que persiguen o de la orientación que llevan, pero conservando la substantividad propia de actos administrativos.
La naturaleza de los actos discrecionales ha quedado señalada
con antelación. Veamos ahora si dichos actos quedan substraídos a
t_odo recurso jurisdiccional. Ya apuntábamos nosotros la negativa;
sm embargo, la opinión contraria fué sostenida en forma casi unánime hasta no hace mucho tiempo. Con el propósito de poner una

�138

El Acto Administrativo y au Control Jurisdiccional

Univenidad

valla a los posibles abusos de la administración en el ejercicio de su
potestad discreci~nal y ccu la idea de controlar así "la m?ralid~
administrativa" , han surgido dos formas de control de la discrecur
.
nalidad: la norteamericana y la francesa. La forma norteamencana
de control deriva de la jurisprudencia de la Suprema Corte de los
Estados Unidos y se apoya en reflexiones abstractas sobre los principios superiores de justicia que deben inspirar toda ~tuació~ administrativa y sobre la consideración, expuesta en una eJecutona famosa, de que los principios en que descansan las institucio~es ~~l gobierno, "no han querido dejar lugar para el juego y el eJerc1c10 de
un Poder puramente personal y arbitrario".
La doctrina francesa, en cambio, "con un mejor aparato conceptual", parte de la lonsideración del motivo determinante del ac~ar
de la administración, para ver si coincide con el que expresa o implícitamente tuvieron en cuenta los legisladores. Na~e así 1~ ~oción
llamada de "desviación de poder", que da lugar a la mterpos1C1on del
recurso objetivo de anulación. Se ha definido como el "uso del poder
por motivos y designios distintos a los fijados por la Ley". (1). ~a
noción de desvío de poder se fué integrando poco a poco por la atmaoa acción creadora del Consejo de Estado y poco a poco también se
fué ampliando su campo de aplicación. Comprende todas las decisiones administrativas inspiradas por motivos ajenos al interés público,
como aquellas dictadas en consideración a ideologías políticas, a prejuicios confesionales o por animosidades privadas.
Con respecto a los actos políticos y a los actos discrecionales, nosotros opinamos, según se puede colegir de lo dicho, que siendo los
primeros, como ya dejamos expresado, los mismos actos substancial•
mente administrativos persiguiendo una determinada finalidad, como tales actos administrativos están sujetes al control jurisdiccional, Y
los segundos, dadas las características que les señalamos en 1a primera parte de este estudio, no pueden ni deben convertirse en arbitrarios y, para tales casos, debe existir el recurso de anulación por
desviación de poder; en una palabra, deben estar también sujetos a
un control jurisdiccional.
(1) Alibert. Le control jurisdlctionnel sur la Administration, citado por Fiorini

139

La díviiüón de Poderes y la Constitucionalidad de los Tribunales
Adminisnativos.

,
La teoría de la división de poderes, surgió de la necesidad de evi~ar la dictadura y el despotismo. Sus principios se encuentran enun~fados por Aristóteles en su Política. En el Siglo XVIII el filósofo inglés John Locke hizo ya hincapié en los beneficios que acarrearía tal
sistema,. pero.fué Montesquieu el que lo precisó brillantemente y el
que lo hizo tnunfar. A pesar de que la teoría en principio no consagraba la independencia absoluta de los órganos estatales, sin embario, por ciertas con3ideraciones llegó a ser exagerada al grado de
equiparar los tres Poderes a "tres personas" con "tres voluntades
distintas". Como dice Fiorini, el principio de la separación de pode!.es se ,convirtió en "dogma". Con esto se olvidó que los órganos que
realizan la actividad del Estado no pueden estar separados en forma
absoluta, s~o qu_e es indisP:nsab~e la colaboración entre.ellos, y como
c?nsecuenc1a, la mterferenc1a reciproca de sus actividades. De ahí que
s1 de acuerdo con la teoría dogmática de la separación de poderes el
carácter formal y el material de la función administrativa ha de coincidir de hecho en los sistemas constitucionales modernos el nuestro ~ntre e~os! dicha teoría ha tenido que admitir temper~entos y
sufnr un smnumero de excepciones.
.
En México ha sido común considerar que la implantación de Trib~ales Administrativos es inconstitucional por quebrantar el princ1p10 de que es~os tratando, al permitir la reunión, en una sola persona o corpora~10n, de dos ~oderes.. Así se expresaron Vallarta y
Pallares en el siglo pasado. Sm embargo, esa tesis no tiene valor actual alguno {1) y es que propiamente no puede hablarse de la reunión
de dos poderes en una sola persona o corporación, cuando los Tribunales A~ra~~vos P?seen or~ánicamente autonomía con respecto
a la Adminj.stranon activa y están desvinculados de la misma como
cualesquier Tribunal Judicial. Así ha sido vista la cuestión no ~ólo en
los países que han adoptado el sistema contencioso-a~trativo
francés, sino aún en aquellos que sostienen los principios judiciales del
~tema anglo-sajón. En apoyo de esta nuestra tesis citemos la opinión
(1)

En el mismo sentido Carrillo Flores.

�El Acto Administrativo -y -su Control Jurisdiccional

140

141

Univenidad

de Joseph Story, comentarista de la constitución norteameri~a, que
expresa que la separación de Poderes es indispensable para la libertad
pública, pero que ello no significa que deban estar enteramente sep3:ados entre sí sin el menor vinculo de unión, sino que el verdadero sentido
debe ser el de que la totalidad de las facultades de uno de estos poderes no deben estar confiadas en las mismas manos que posean la totalidad de las facultades de otro poder. Y esto, como e.e; obvio, con la
finalidad de evitar la arbitrariedad y el despotismo. Por otra parte,
siendo considerado el principio de la división de poderes en la forma
antes expuesta en los países de donde nuestros primeros ~onstituy~ntes tomaron las bases teóricas del sistema mexicano, seria, no ya mjustificado, sino como dice Carrillo Flores, hasta un poco ridículo, el
que pretendiéramos ser ,más intransigentes que los cr~~ores _de es~
principio. Berthélemy, en su Tratado de Derecho Administrativo! ~ce: "El principio de la separación de poderes no es una verda~ JUrI•
dica, sino solamente una precaución política (1).
Otro argumento que se ha esgrimido en contra de la co~tucionalidad de los Tribunales Administrativos, es el que hacen denvar del
artículo 13 constitucional, que establece el derecho individual público.
de que "Nadie puede ser juzgado . . .. por tribunales ~peciales". Creemos que no tiene fuerza alguna ese argumento, por denvar de un error
de concepto, dado que, por tribunales especiales se entiende aquellos
que se crean exclusivamente para conocer uno o varios casos concretamente determinados y no los que tienen un carácter de permanen-cia, de generalidad y que pueden conocer de un número ~dete~ado de controversias. Ese es también el concepto que de dichos Tribunales tiene la Suprema Corte de Justicia de la Nación. Se tratará en
todo caso de tribunaies especializados, pero no de tribunales especiales.
El artículo 14 constitucional establece que "Nadie podrá ser privado de sus propiedades, posesiones o derech.i&gt;s sino mediante juicio
seguido ante los tribunales .... ". En él se basan también para atacar de anticonstitucionales los Tribunales Administrativos, por considerar que dicho precepto se refiere exclusivamente a los Judiciales._
Sin embargo, el más Alto Tribunal de la República ha sentado juris~ Traité Elementaire de Drolt Administratif. Parfs, 1923. Pág. 14.

·prudencia en el sentido de que no es necesario para los efectos de ese
artículo, que el juicio se tramite ante fas autoridades judiciales, sino
que puede seguirse ante organismos formalmente administrativos, con
funciones jurisdiccionales. La mayor parte de la doctrina sostiene idéntico criterio.
Por último, se afirma también que lo establecido por el artículo 17 de la Constitución Federal en el sentido de que nadie puede
hacerse justificia por sí mismo, constituye un obstáculo insuperable para el establecimiento de esa categoría de tribunales. De ser con_gruente con esa tesis, se llegaría a atacar también a los tribunales
judiciales, ya que, como dice el maestro Fraga, el mismo Estado que
cbra como administrador es el que actúa como juez. A mayor abun•
&lt;!amiento, las razones aducidas por Vallarta conservan toda su fuerza Y validez. El artículo 17, decía el insigne jurista, no es limitativo
de la actividad administrativa del Estado, supuesto que la fórmula de
no hacer violencia para reclam~ el derecho propio, no puede apli&lt;'arse al Estado que obra a través de funcionarios públicos, cuya competencia ~stá. determinada por la Ley y llamar violencia al ejercicio
.de las atribuciones que la Ley concede a las autoridades, es sublevar~e ~o ~an sólo contra toda noción jurídica, sino contra las simples
1ndicac10nes del buen sentido.
Hem?s visto, aunque en forma somera, los argumentos que se
Jtan aducido en contra de la constitucionalidad de los Tribunales Administrativos y hemos pretendido hacer, en pocas palabras su refut ación; creemos que ninguno de ellos sea en forma alguna c~ncluyente y opinamos, en tal virtud, que no hay obstáculo legal alguno para la implantación de esos tribunales.
Formas de impugnación de los actos administrativos en México.

Se ha sostenido que los Tribunales Federales- son los organis:mos competentes para conocer de las controversias que se susciten
.con los particulares por actos de la Administración Pública. El fundamento legal se ha encontrado en la Fracción I del Artículo 104 de
la Constitución, que a la letra dice: "Corresponde a los Tribunales de
Ja Federación conocer de todas las controversias del orden civil 0

�142

Univenidad

criminal, que se susciten s~bre el cumplimiento y ap~c.ación. de leyes
federales". Ahora bien, se dice, si las decisiones admm1~abvas pueden tener como base leyes federales, los puntos contenciosos que surjan con motivo de su aplicación o cumplimiento, deberán 5:r conocidos por los Tribunales Federales. Sin embargo, se pu~de obJetar ~ue
la Fracción I del Artículo 104 ~~stituc~o~al se refiere exclusiva~
mente a controversias del orden civil o cnmmal, Y no a aquellas qu
derivan de un acto administrativo y que no pudiéndose conside:~ como civiles los derechos de los particulares frente ~ la A~irnstración es lógico concluir negándoles competencia a dichos Tribunales
para el conocimiento del contencioso-administr~~ivo. ~ h~ rech~~do esa objeción aduciéndose que la interpret3:c1on legisl~tlva Y Judicial que se ha hecho de la Fracción I del Articulo 104, mvolucra 13:5
controversias administrativas, como se ha aceptado en la Ley Minera en la de Aguas, etc. No entraremos al estudio detenido de esta
cuestión, sino que nos limitaremos a decir que aún consider~do
fundada dicha interpretación e inadmisible la que se hace atemendose al texto literal de la citada Fracción I, se encontrarían. l?s so~tenedores de esta forma de impugnación de los actos admirustrativos con un obstáculo serio en la tesis, a nuestro parecer aceptable,
que sóstiene que sin una ley que reglamente el citado pr_ecepto, no
es posible la tramitación de ningún juicio (Tesis de Manscal) •
Se ha afirmado· también que el Artículo 105 constitucional, al
otorgar competencia exclusiva a la Suprema Corte p~ra conocer. de
las controversias en que la Federación sea parte, senala el cammo
para el control jurisdiccional de los actos administrativos. En primer
lugar, en tratándose del control sobre la legalidad no puede hablarse,
como dice el maestro Fraga, de que la Federación sea parte, ya que
lo que está en tela de juicio es simplemente el acto recurrido y el
Estado, tanto como el particular, tiene interés en que se respete
el principio de la legalidad. Además, la deficiente redacción del pre:
cepto y las contradictorias resoluciones de la Suprema Corte han casi
impedido la aplicación del mismo. El problema principal está en determinar cuándo es parte la Federación. La Suprema Corte hasta 19~
sostuvo la tesis de que la Federación es parte cuando la controversia
deriva de un acto ejecutado por el Estado como sujeto de derecho

El Acto Admini$lrativo y su Control

Jurisdiccional

143

privado y en ese mismo año, con la ejecutoria "Mercedes", cambió de
criterio y, negando la teoría de la doble personalidad del Estado, re..
solvió que la Federación es parte cuando se afectan los derechos patrimoniales de la Nación.
El Juicio de Amparo sí constituye un medio de impugnación de
los actos administrativos y una forma de control de los mismos. Se
ha dicho de él, que suple con ventaja al recurso contencioso-administrativo y que lo hace innecesario-Jacinto Palleres.-Sin embargo,
apesar de todas sus excelencias, a nuestro parecer es insuficiente para
llenar las exigencias de un buen contencioso-administrativo y para
salvaguardar, en debida forma, los derechos de los administrados.
No expondremos aquí los lineamientos o antecedentes históricos del
Juicio de Amparo, ni siquiera la evolución que el. mismo ha sufrido
en materia administrativa, sino que sólo haremos algunas breves
consideraciones encaminadas a poner en evidencia lo que acabamos
de decir, que el juicio de amparo no es suficiente, por sí solo, para
la defensa eficaz de los particulares frente a la Administración, ni
debe ser el medio· básico de protección de los mismos. La sentencia
en el juicio de amparo tiene por objeto declarar si el acto de la
Administración vulnera o no las garantías _individuales del quejoso
y en caso afirmativo declarar la nulidad del mismo y restituir al
agraviado en el pleno goce de la garantía individual violada, restableciendo las cosas al estado que guardaban antes de la violación.
El amparo es, pues, un juicio de nulidad. En él no hay lugar a que
se imponga a las autoridades responsables la obligación a una reparación patrimonial en favor del particular; y es que no tiene ni puede
tener la amplitud y eficacia del recurso contencioso de plena jurisdicción.
Por otra parte, como dice Carrillo Flores, si el amparo en materia civil no ha sido incompatible con una jurisdicción especializada
en dicha materia, si lo mismo ha acontecido en lo penal, si la organización del amparo del trabajo como un sector propio tampoco ha
impedido la evolución legislativa y jurisdiccional especial en esa materia, no se ve el motivo por el cual solamente en la materia administrativa el amparo pretenda substituir a lo contencioso-administrativo.

�144

Universidad

En vista de que las diversas formas de impugnación consideradas en nuestras leyes, son insuficientes por las razones expuestas,
propugnamos el establecimiento, en nuestro país, de Tribunales Administrativos que llenan las exigencias de un buen contencioso-administrativo y realicen los postulados de la justicia en la administración. Se crearía un Tribunal Administrativo en cada Entidad Federativa para el conocimiento de las controversias que con los Municipios y el Estado tuviera el particular y un Tribunal Administrativo
Federal para dirimir las que se suscitaren con las Autoridades Administrativas de la Federación. Las ventajas que su implantación
acarrearía serían múltiples. Estos Tribunales --especializados, penetrados de los problemas específicos que plantea la Administración, resolverían las contiendas con un criterio adecuado en vista de las
exigencias del interés público y de los derechos de los particulares y
tomando en consideración, también, los imperativos de la técnica.
Estarían, además, integrados por personas no educadas exclusiva.mente dentro del marco de las ideas civilistas, ya que, como lo advirtió desde hace un siglo M. Vivien, "existe un peligro para la administración someterse a jueces que no están iniciados en sus necesidade~ y usos y que se preocupan siempre de cuestiones de Derecho
Privado". Ejercerían un control tanto sobre los actos reglados, como
sobre los que se dicten en uso de la potestad discrecional y conocerían por igual de los recursos de anulación por incompetencia, falta
de formalidad, violación de la Ley, desviación de poder, etc., como
de los de plena jurisdicción, que fijarían la responsabilidad patrimonial del Estado por sus actos ilegítimos o simplemente lesivos de los
derechos de los administrados. Esos Tribunales Administrativos seguirían durante la tramitación un procedimient9 especial para la
materia contencioso-administrativa, procedimiento que tanta falta
hace en la actualidad y que, sin ser tan dilatado como el judicial,
otorgue al particular un mínimo de garantías. Además, y como una
cuestión de orden práctico, dichos Tribunales aligerarían el exceso
de trabajo que tiene la Suprema Corte, al presentarse las controversias ante ésta, un tanto simplificadas y sólo en el caso de que las resoluciones de aquéllos fuesen impugnadas por la vía de amparo. Por
otra parte, en México se ha dado ya el primer paso con la implantación del Tribunal Fiscal de la Federación.

UNIVERSIDAD

�Informe del Rectór de la Universidad

f47

INFORME DEL RECTOR DE LA UNIVERSIDAD
1946

1947

AS labores del Consejo Universitario se iµiciaron con la .sesión ordinaria de apertura del año lectivo de 1946-47, verificada el día 21 de agosto de 1946, cumplimentando así lo
dispuesto por la Ley Orgánica de la Universidad. Este
año lectivo inició sus labores con la integración del Consejo Universitario, como sigue:
CONSEJEROS EX-OFICIO: Dr. Enrique C. Livas, Rector; Prof.
.Antonio Moreno, Secretario General; Dr. Eduardo Aguirre Pequeño,
Director de la Facultad de Medicina; Dr. J. Guadalupe Villarreal, Di~
rector de la Facultad de Odontología; Ing. Bernardo N. Dávila Reyes,
Director de la Facultad de Ciencias Químicas; Lic. Manuel Treviño
Cava20s, Director de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales; Ing.
Manuel Martínez Carranza, Director de la Facultad de Ingeniería; Lic.
Bernardo L. Flores, Director de la Escuela Diurna de Bachilleres;
Prof. Quím. Téc. Manuel Rangel, Director de la Escuela Nocturna de
:Bachilleres; Ing. Ernesto Villarreal P., Director de la Escuela Industrial y Preparatoria Técnica "Alvaro Obregón"; Srita. Profa. Julia
Garza Almaguer, Directora de la Escuela Industrial Femenil "Pablo
Livas"; Prof. Antonio Ortiz, Director de la Escuela de Música; Lic.
Raúl Rangel Frías, Jefe del Departamento de Acción Social Universitaria; Dr. Eduardo Aguirre Pequeño, Director del Instituto de In-

�Univenidad

Informe del Rector de la Univenidad

vestigaciones Científicas y Prof. Ernesto de Villarreal Cantú, Director
General de Instrucción Primaria y Secundaria.

Garza Almaguer, Directora de la Escuela Industrial Femenil "Pablo
Livas"; Prof. Antonio Ortiz, Director de la Escuela de Música· Lic.
Raúl Rangel Frías, Jefe del Departamento de Acción Social Uiriversitaria; Dr. Eduardo Aguirre Pequeño, Director del Instituto de Investigaciones Científicas y Prof. Ernesto de Villarreal Cantú, Director General de Instrucción Primaria y Secundaria.

148

CONSEJEROS ELECTOS: Dr. Arnulfo Treviño Garza, por la
Facultad de Medicina; Dr. Miguel Rosani, por la Facultad de Odontología; Ing. Quím. Manuel Cuevas, por la Facultad de Ciencias Químicas; Lic. José Juan Vallejo, por la Facultad de Derecho y Ciencias
Sociales; Ing. José M. Mijares, por la Facultad de Ingeniería; Lic. J.
de la Luz Marroquín R., por la Escuela Diurna de Bachilleres; Dr.
Martín López Flores, por la Escuela Nocturna de Bachilleres; Prof.
Alfonso Reyes, por la Escuela Ind. y Preparatoria Técnica "Alvaro
Obregón"; Srita. Profa. Amalia Garza, por la Escuela Industrial Femenil "Pablo Livas"; Srita. Profa. Hortensia Valdés Zambrano, por
la Escuela de Música, Representantes Estudiantiles, los Sres. Leopoldo Valdés, de la Facultad de Ingeniería; Antonio Costilla, de la Facultad de Medicina; Raúl Caballero, de la Facultad de Derecho y Ciencias
Sociales; J. Encarnación Pérez, de la Escuela Nocturna de Bachilleres y Víctor Villarreal, de la Escuela Industrial y Preparatoria Técnica "Alvaro Obregón".
Renovación del Consejo

Feneciendo el término de su ejercicio el 29 de octubre de 194-6,
cumplimentando lo dispuesto por la Ley Orgánica de la Universidad,
previos los trámites legales respectivos, se llevó a efecto la ~~vación del Consejo.Universitario, el que quedó integrado en la s1gwente forma:
CONSEJEROS EX-OFICIO: Dr. Enrique C. Livas, Rector; Prof.
Antonio Moreno, Secretario ; Dr. Eduardo Aguirre Pequeño, Director de la Facultad de Medicina; Dr. J . Guadalupe Villarreal, Director de la Facultad de Odontología; Ing. Bernardo N. Dávila Reyes,
Director de la Facultad de Ciencias Químicas; Lic. Manuel Treviño
Cavazos Director de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales; Ing.
Manuel Martínez Carranza, Director de la Facultad de Ingeniería; Lic.
Bernardo L. Flores, Director de la Escuela Diurna de Bachilleres, Prof.
Francisco M. Zertuche, Director Interino de la Escuela Nocturna de Bachilleres; Ing. Bernardo N. Dávila Reyes, Director Interino de la Ese.
Ind. y Preparatoria Técnica "Alvaro Obregón"; Srita. Profa. Julia

149

CANSEJEROS ELECTOS: Dr. Arnulfo Treviño Garza, por la
Facultad de Medicina; Dr. Julio G. Montemayor, por la Facultad de
Odontología; Ing. José M. Mijares, por la Facultad de Ingeniería;
Ing. Quím. Manuel Cuevas, por la Facultad de Ciencias Químicas; Lic.
José Juan Vallejo, por la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales;
Lic. Víctor L. Treviño, por la Escuela Diurna de Bachilleres; Dr.
Mateo A. Sáenz, por la Escuela Nocturna de Bachilleres; Prof. Alfonso Reyes, por la Escuela Industrial y Preparatoria Técnica "Alvaro Obregón"; Srita. Profa. Amalia Garza, por la Escuela Industrial
Femenil "Pablo Livas" y Srita. Profa. Hortensia Valdés Zambrano
por la Escuela de Música. Representantes Estudiantiles, los Sres. Er~
n~sto Marroquín Toba, por la Facultad de Ingeniería, Juan Cerna
Sanchez, por la Facultad de Odontología, Enrique García Leal, por
la Facultad de Ciencias Químicas, Salomón Faz, por la Escuela Diurna
de Bachilleres y Silvestre Chávez, por la Escuela Nocturna de Bachilleres.
Cambio en el Consejo

El Prof. Francisco M. Zertuche fué nombrado Director Interino
de la Escuela Nocturna de Bachilleres, que estaba bajo la dirección
provisional del Químico Técnico Manuel Rangel, por renuncia de este
último.
Sesiones del Consejo Universitario

Durante el periodo que comprende este informe, el Consejo Uni•
versitario celebró 15 sesiones, y me complace mucho informar que,
como en el pasado, los señores Consejeros pusieron de manifiesto su
e~_tusiasta, diligente y acertada colaboración en el estudio y resoluc1on de todas las cuestiones que fueron motivo de su deliberación.

�Uaivenidad

Debo hacer hincapié una vez más en el hecho relevante de que todas
las discusiones fueron manifestación elocuente de su espíritu de coope:.
ración -y de su sentido de responsabilidad, actos en los cuales se ex•
presaron las opiniones más diversas con alto y desinteresado deseo de
resolver los problemas para el mejor desarrollo de las labores de esta
Casa de Estudios. Me complace, pues, hacer esta pública expresión
de mi reconocimento hacia los señores Consejeros.
Entre los acuerdos dictados en las sesiones mencionadas, deben:
señalarse como de mayor importancia, los siguientes:
I.-La Junta Directiva de la Facultad de Medicina sometió a la
consideración del Consejo el proyecto de reforma del Artículo 50, Capítulo V del Reglamento Interior de dicha Facultad, por el que sugieren que quede como sigue: "Los alumnos del sexto año tienen derecho y obligación de ocupar los pue~tos de practicantes propietarios
con goce de sueldo en el Hospital Civil, como complemento de su ca-,
rrera. Y serán los alumnos de este año, los únicos que puedan ser
ocupados como practicantes en el Instituto Mexicano del Seguro Social. Se procederá a designarlos conforme a las condiciones que fija
el Artículo 51, que prescribe que los nombramientos en general serán
extendidos de acuerdo con el escalafón según el promedio de califi~
caciones".

A este respecto se acordó: "se aprueba que el Reglamento de la
Facultad de Medicina establezca que es la Junta Directiva de la misma
la que tiene atribuciones para señ-alar las instituciones de carácter
médico en donde puedan ser realizadas prácticas por parte de los
alumnos, quedando también a juicio de la propia junta directiva el
establecer el año a que debe pertenecer el alumno, según la Institución
donde vaya a realizar dichas prácticas".
Il.-Con motivo de la renovación del Consejo Universitario se
pl'esentó a éste el problema de determinar, con vista de la vaguedad
de la Ley, si es a este Consejo al que toca formular las ternas de Directores para remitirse al Ejecutivo, o es al Consejo que resulte electo, y previos los estudios del caso, se llegó a la conclusión de que es
a este Consejo al que compete la formulación de dichas ternas.

Informe del Rector de la Universidad

,s,

_m.-Se elevó a nombre del Consejo atenta invitación al Dr. Err
nesto ~arro~ Faust, de la Universidad de Tulane, para que visite nues•
tra Umvers1dad, y se le expresaron los agradecimientos de esta Casi
de Estudios por las atenciones que dispensó al Director del Instituto
de Investigaciones Científicas, Dr. Eduardo Aguirre Pequeño.
JY·-:-Se acord~,, a moción de la Junta Directiva de la Facultad .d~
Ingemer1a, la creac1on de la Carrera de Arquitectura, implantando como Planes de Estudios los de la Facultad Nacional de Arquitectura d~
la Universidad Nacional de México, y autorizando el pago del profasorado.
·
V.-Se dispuso acreditar delegado de esta Universidad ante el segundo Congreso Interamericano de Cardiología, cuya representación
estuvo a cargo del Dr. Enrique C. Livas.
VI.-El Instituto Laurens, por conducto de su Director, Lic. José
de la Luz Marroquín R., entregó a la Tesorería de la Universidad uri
cheque por $ 375.00 (trescientos setenta y cinco pesos), monto de se~
tenta y cinco inscripciones de alumnos en los distintos Bachilleratos
que en el mismo se cursan, como incorporados a esta Universidad. E1
Consejo dispuso dar las gracias al Lic. Marroquín por la ayuda y espíritu de cooperación que tal acto entraña, en consideración a que la
Ley no le obliga, como Escue_la Incorporada, a hacer aportación ecó~
nómica alguna, lo que prueba evidentemente su alto espíritu de liberalidad.
. .,
VII.-A solicitud de la Sociedad de alumnos de la Facultad de
Odontología, presentada por conducto de la Federación de Estudiant
tes Universitarios de Nuevo León, se aprobó modíficar el Plan de Eg.:
tudios de dicha Facultad, en el sentido de que el año escolar para los
alumnos del quinto año tenga una duración de seis meses, en vez dé
diez, con objeto de destinar los cuatro meses restantes al Servicio
Social.
. , VIII.-Con motivo de una so1icitud presentada por un alumno que
salio reprobado tres veces en la misma materia, se puso a discusión;
en el Consejo, sobre si debe prevalecer o revocarse la disposición del
Reglamento General de la Universidad, que prohibe continuar sus

�IS2

Univenidad

estudios a los alumnos que se encuentran comprendidos dentro de la
prevención de la norma. A este respecto el Conse}o acordó que no
subsista dicha disposición.
JX.-A moción del Director de la Facultad de Medicina, y en vis-

ta de que a últimas fechas se ha propalado la noticia de que los terrenos y edificios de la Facultad de Medicina piensan ser enajenados
por quien no es su titular, se tomó el acuerdo de que constituyendo
esas propiedades parte del patrimonio de la Universidad, en los térmi- ·
nos de la Ley que la creó, debe salirse a la defensa de tales derechos.
X.-El Consejo dispuso la invitación a los eminentes investigadores Ores. Salvador Mazza, Jefe de la misión de estudios de Patología regional Argentina, Emmanuel Díaz, Biológico Epidemiólogo del
Instituto Oswaldo Cruz; Francisco Laranja, Cardiólogo del mismo Instituto y Enrique Beltrán, Protozólogo del Instituto de Enfermedades
tropicales del Departamento de Salubridad, quienes realizaron importantes estudios relativos a la enfermedad de Chagas, cuya existencia
en la región ha sido debidamente comprobada por el Director de nuestro Instituto de Investigaciones Científicas. La visita de los investigadores mencionados les vinculó de manera definitiva con nuestra Universidad, por haber tenido que lamentar la muerte del señor Dr. Salvador Mazza, en nuestra ciudad. La irreparable pérdida de tan ilustre
hombre de ciencia obligó a la Universidad a disponer todo lo relativo
a sus funerales y conducción de sus restos a su patria.
XI.-A gestiones de la Rectoría, en las que participó activa y entusiastamente el Diputado Federal señor Lic. Armando Arteaga Santoyo, el señor Presidente de la República concedió a esta Universidad
un subsidio de $100.000.00 (cien mil pesos), por lo que se dispuso
enviar mensajes al primer mandatario de la Nación, mostrándole el
reconocimiento de esta Institución, así como al Representante popular
de Nuevo León.
XII.-El Ing. Bernardo N. Dávila Reyes, Director Interino de ·1a
Escuela Industrial y Preparatoria Técnica "Alvaro Obregón", se dirigió al Consejo exponiendo la necesidad que existe de que los estudios que se hacen en dicha Escuela, correspondientes a la Preparato-

Informe del Rector de la Universidad

IS3

ria Técnica, encuentran una continuación lógica en las distintas F •
cultades de tipo técnico que funcionan en la Universidad solicitan:o
del Consejo s~ considere~ como equivalentes al ciclo sec~dario y a
l~s coz:r~spondientes bachilleratos de Ciencias Físico-Quimicas y Ciencias _Fis1co-Matemáticas. A este respecto el Consejo, dada la trascendencia del pro~lema, turnó su estudio a una cómisión que quedó integra~ª por los senores Ing. Bernardo N. Dávila Reyes, Ing. Manuel Martínez Carranza, Quím. Téc. Manuel Rangel y Lic. Bernardo L Flores
la que trabajará bajo la dirección del Rector.
·
'
Xill.-Co~ motivo de una solicitud presentada por los alumnos
de la Escuela 1:hurna de Ba~hilleres en el sentido de que la duración del
Plan de Es~dios sea reducida a dos años, se dispuso que previamente
a la .1:~olucion fin~,. se turne el caso al estudio y consideración de una
co~o~ que quedo mtegrada por los señores Lic. Bernardo L. Flores,
Qwm. Tec. Manuel Rangel, Dr. Mateo A. Sáenz y Lic. Víctor L. Treviño.
~.-Con motivo de la renuncia del Director de la Escuela Industrial Y Preparatoria Técnica Alvaro Obregón, Ing. Ernesto Villarreal P., Y en ~o~sideración a los estudios presentados por el Ing.
~rnardo N. Davila Reyes, en su carácter de Director Interino de la
~~a, el Consejo dispuso facultarle para que proceda a la reorganizac10n de esa Escuela.
XV.-En virtud de estar pendiente de elevar al Superior Gobierno del Estado la terna para la selección del Director de la Escuela
N?ctm:na de ~achilleres, se aprobó someter a la consideración del
EJecutivo, la siguiente:
Dr. Mateo A. Sáenz.
Prof. Francisco M. Zertuche.
Lic. Vicente Reyes
XVI.-Habiendo aparecido en la prensa local el Boletín número
10 d~ la Liga de Contribuyentes, con finalidad de inmiscuir a la Unive~1d~ en problemas de carácter político, a los que es ajena, el ConseJo dispuso que el Rector haga por medio de la prensa las aclaracio-

�154

Universidad

Infonne del R~tor de la Universidad

155

nes necesarias, expresando el criterio del Consejo, que lo es en el sen~
tido de demandar respeto absoluto para la Universidad, a la que nq
debe involucrarse en una lucha política, toda vez que su tendencia Y
actividades se circunscriben estrictamente a fines universitario!;!.

El movimiento de alumnos durante el año escolar de 194-6 a 1947
es el que se expresa a continuación.

XVII.-Se dispuso enviar una cordial felicitación a los jóvenes
Adrian Yáñez Martinez, Héctor Luis de León, José Villarreal, Jesús
Mario Garza S., Rolando Villarreal y Teófilo Dieck, alumnos de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales, que en misión cultural hicieron
una visita a la Ciudad de Sabinas, Coah., de donde han llegado hasta
la Rectoría las impresiones más e!ogiosas para esta Institución.

Inscritos
Aprob.
Reprob.
Pend.
de Medicina--------------- 665 ------- 259 _______ 87 _______ 319
de Odontología - - ---------- 47 _______ 42 _______ 2 _______ 3
de Derecho y C. Sociales --- 18.9 ------- 162 _______ O _______ 27
de Ingeniería -------------- 16;l _______ 132 _______ 8 _______ 22
Fac. de Ciencias Químicas------ 196 _______ 178 _______ 8 _______ 10
Ese. de Enfermería anexa a la
Facultad de Medicina -------- 162 _______ 115 _______ 22 _______ 25
Ese. Diurna de Bachilleres ------ 338 _.._ _____ 109 _______ 52 _______ 177
Ese. Noct. de Bachilleres ------- 206 _______ 186 _______ o _______ 20
Ese. Ind. y P. T . A. Obregón
Cursos Diurnos y Nocturnos --- 367 _______ 251 _______ 44 _______ 72
Ese. Ind. Femenil Pablo Livas
Cursos Diurnos y Nocturnos --- 609 _______ 510 _______ 38 _______ 61

XVIII.-La Universidad fué invitada por el Dr. Gerardo Varela,
miembro prominente de la Organización del Congreso de Microbiolo•
gía, a concurrir al IV Congreso Internacional de Microbiología, con
sede en Copenhague, Dinamarca. Se aceptó la invitación y se acreditó
como Delegado ante dicho Congreso al Director del.Instituto de Investigaciones Científicas, Dr. Eduardo Aguirre Pequeño.
XIX.-El Consejo tomó el acuerdo de dirigir atento oficio al Dr.
A. Pakchnanian de la Escuela de Medicina de Galveston, Tex., depen•
diente de-la Universidad de Texas, por la reciente visita que hizo a
esta Universidad, así como por su gentileza mostrada al dirigirse espontáneamente al Dr. Raymond D. Fosbick, Presidente de la Funda~
ción Reckfeller, sugiriéndole la conveniencia de ayuda en diversas formas a nuestra Facultad de Medicina.

Movimient.o de Alumnos
El crecimiento de la Universidad de Nuevo León no se ha dete.:
nido, sino que ha continuado con el mismo ritmo. La iniciativa de la
Rectoría para que se trate con los Gobiernos de los Estados vecinos
sobre la participación que puede corresponderles en el sostenimiento
de nuestra Casa de Estudios, será modificada por la acogida que a
nuestra solicitud dió el Sr. Presidente de la República, Gral. Manuel
Avila Camacho y por la que en el presente año escolar prestó tam'bién
a nuestra solicitud, el Sr. Presidente de la República, Lic. Miguel Ale.;
mán V aldés, en la forma conocida por ustedes y que encuentra su mejor explicación en lo relativo al movimiento de valores.

MOVIMIENTO DE ALUMNOS

Fac. Y' Ese.

Fac.
Fac.
Fac.
Fac.

Instituciones Incorporadas
Funcionan como instituciones incorporadas a la Universidad, desde hace algunos años, dos instituciones: la Escuela de Bachilleres del
Instituto "Laurens", dirigida por el Prof. y Lic. J. de la Luz Marroquín R., y la Escuela de Contadores de la Academia Mercantil "Monterrey'', bajo la dirección del Lic. Jesús B. Santos.
Estas dos Escuelas se han ceñido estrictamente a las medidas
dictadas por el Consejo Universitario, como condición para su funcionamiento dentro de la Universidad y es justo exponer que la enseñanza que en ellas se imparte va en un todo de acuerdo con nuestros
preceptos constitucionales y con las tendencias del movimiento social
del país.

El movimiento de alumnos en los citados establecimientos, fué
como sigue:
INSTITUTO LAURENS,

(Ese. de Bachilleres Incorporada).

Inscripción total de alumnos---------------------- -Bajas dura nte el año ------------------------------Existencia al terminar el año -------------- --------Alumnos aprobados--- - - ---------------------------Alumnos pendientes-------------------------------Alumnos Reprobados--------------------------------

75
8
67
24
39
4

�156

Universidad

Informe del Rector de la Univenidad

ESCUELA DE CONTADORES

Inscripción total ----------------------------------Bajas durante el afio -------------------------------Existencia al terminar el afio ----------------------Alumnos aprobados--------------------------------Alumnos pendientes--------------------------------Tituloo expedidos-----------------------------------

97
L2
85
70

15
8

Títulos y Diplomas
Durante el período escolar motivo de este informe fueron expedidos, conforme a las Leyes y Reglamentos en vigor, los siguientes:

157

orden que reina en la Casa_ de Estudios nos hace pensar en que debe
ser imperativo de nuestra conducta, como dirigentes, la de aumentar
hasta su máximo la capacidad de trabajo de maestros y alumnos, no
sólo para que resulte mejor aprovechado el tiempo, sino para que se
mejore y se afirme el prestigio que la Universidad de Nuevo León va
ganando, no únicamente dentro del país, sino más allá de sus fronteras.
Presidida nuestra intención por este pensamiento, ya procedemos
a ampliar las oficinas y el personal de la Universidad a fin de que mejoren los servicios que se refieren a rendimiento escolar, atención de
los alumnos, estadística y archivo.

TITULOS

I

De Médico Cirujano y Partero ----------------------De Cirujano Dentista. ------------------------------De Enfermera-------------------------------------De
-----------------------------De Enfermera
Licenciado Partera
en Ciencias
Jurídicas .__: _______________
De Ingeniero Civil --------------------------------De Ingeniero Químico -----------------------------De Farmacéutico ----------------------------------De Químico Farmacobiólogo -----------------------De Químico Industrial-----------------------------De Contador Privado---------------------------~---

31

36
3
29

L--Beooión de Hist.oria Natural

8
2
1

La Sección de Historia Natural del Instituto de Investigaciones
Científicas de la Universidad de Nuevo León, continuó, durante el año
de 1946-47, la exploración biológica del Estado. A ese respecto se llevaron a efecto varias excursiones científicas. Algunas de estas se hicieron en compañía de distinguidos científicos americanos, como el
Dr. Barcley, el Dr. Pakchnanian, y los científicos sud-americanos Laranja y Díaz, quienes acompañaron al Dr. Mazza en su viaje a Monterrey, y con motivo de la investigación que el Depto. de Medicina
Tropical, a cargo del Director, llevó a cabo con respecto a la Enfermedad de Chagas.

10
2

14

DIPLOMAS
Ese.
E&amp;:.
E&amp;:.
E&amp;:.

lnstitnt.o de Investigaciones Científicas

6

Diurna de Bachilleres ------------------------- · 98
Noct. de Bachilleres --------------------------- 13
Ind. Femenil Pablo Livas ---------------------- 112
Ind. y P. Tec. Alvaro Obregón .J----------------- 1

Disciplina

La disciplina en las Facultades y Escuelas_que integran la Universidad se mantuvo gracias a las virtudes propias de nuestra juventud estudiosa, que no obstante las inquietudes de la hora que vive el
mundo, no creó problemas disciplinarios de ninguna especie.
No obstante lo anterior, cumple a mi deber solicitar del personal
directivo y docente de la Universidad que redoble su entusiasta empeño para que la actividad universitaria responda a la necesidad de
que se aproveche la serena marcha de todas las dependencias universitarias para que se mejoren, aún más, los rendimientos escolares. El

En otras ocasiones, los colectores t1entíficos del Instituto visitaron diversos puntos del Estado, entre ellos los Ramones, Ayancual,
Gral. Terán, Bustamante, Villa Juárez, Dr. González y algunos otros
municipios del Este y Norte del Estado. En todas estas excursiones se
obtuvo material en buena cantidad, que pasó a enriquecer los Departamentos de Botánica y Zoología. A este respecto hay que hacer notar
que el local que ocupa este Instituto es ya insuficiente para alojar el
material preparado, ya que aparte de lo obtenido en las ya mencionadas excursiones científicas, se cuenta con la valiosa aportación que
hacen diversas personas, entre ellas el Sr. Gobernador del Estado,

�Únivenidad

Inf-?rme del Rector de la Unive_'!idad

Lic. Arturo B. de la Garza, la Escuela Fernández de Lizárdi y algunas otras personas.
Esta Sección ha continuado aportando materia\ para la enseñanza de la Botánica y Zoología a las Escuelas dependientes de la Universidad.
SECCION DE BOTANICA.-HERBARIO.-Se han continuado
los trabajos de recolección y herborización de las especies del Estado, su
clasificación y determinación botánica. Las especies que se han colectado montan a más de 400, y se espera contar próximamente con un
Herbario lo más completo posible.

en el cual se prepararon grupos ecológicos diversos y se éxhibió en
vitrinas parte de su material zoológico.

f58

Se han preparado colecciones de ense~anza, en cajas especiales
en las cuales se clasifican y ponen de manifiesto los diversos tipos Y
caracteres de la raíz, tallo, hojas y flores.
Se tienen también colecciones _de plantas inferiores.
SECCION DE ZOOLOGIA.-Las colecciones zoológicas de estudios O cie~tíficas _se enriquecieron con numerosos ejemplares adquirí- .
dos durante las excursiones. En este año se contó con la valiosa aportación que hizo el Sr. Gobernador, de dos pumas, macho y he~bra, que
fueron preparados en piel, con un ejemplar de becerro cebu, donado
por el mismo Gobernador, con dos ejemplares de venados Y algunos
otros valiosos ejemplares.
SE PREPARARON:

~---=:::::::::-:: :::=~~i=~i~~=i~i;;iiii=ii

íl

159

Departamento de Fitopatología, Zimología y Química
Departamento de Fitopatología

A)-Trabajos de rutina:

1.-Se verificaron alrededor de 15 exámenes de muestras de plantas enfermas remitidas a este Instituto; sobre cada trabajo se rindió
el informe respectivo, avisando a los interesados el resultado del examen e indicando las medidas de control necesarias.
2.-Se verificaron, a petición de varios agricultores, visitas a
~us huertas y plantíos con el objeto de cerciorarse del estado fito-sanitario de sus ~ultivos. Se rindió en cada ocasión el informe· respec~i"':o y se indicaron a los interesados los procedimientos a seguir.
:B)-Investi~ión:

1.-Se hizo un estudio detenido de· la plaga de la Mosca prieta
(o negra) Aleurocanthus woglumi Ashby. El lugar más cercano a la
.zona cítrica de este Estado se encuentra a unos 400 kms. al sur, cerca
&lt;le Cd. Valles, S. L. P.
Con el fin de prevenir los posibles estragos que sobrevendrían en
-caso de aparecer la plaga en Nuevo León, la Dirección optó por que
se tomasen los datos sobre el insecto y se verificasen los estudios en
la zona infestada.

Se continuó la preparación de insectos en cajas entomológicas Y
se cuenta con una buena cantidad de éstas, listas para distribuirse
en las escuelas superiores.

Se hicieron dos salidas a Cd. Valles, S. L. P., y durante dos semanas se estudió la plaga en las huertas atacadas. Se recolectaron muestras y se hicieron las preparaciones microscópicas correspondientes.
Para evitar la posibilidad del acarreo de la plaga no se trajo material
vivo a Monterrey.

Esta Sección tomó parte en la Exposición Regional Agrícola Ganedera, organizada por el Superjor Gobierno del Estado, durante el
mes de noviembre de 1946, habiéndole correspondido arreglar un Stand,

Aprovechando las vacaciones en Abril y Julio se visitaron los La-boratorios de la Comisión Entomológica Americana en México, D. F.,
-donde el jefe de la misma, el Dr. A. C. Baker, proporcionó todos los

Peces -----------------------------------------

6

�Uaivenidad

100

datos requeridos, así como la literatura correspondiente y las nuevas
fórmulas para el combate del insecto.
Se está preparando wi folleto de divulgación sobre el particular.

2.-Se continuaron los experimentos en la Parcela experimental
del Instituto sobre la aplicación del Ammate para la erradiación del
zacate Johnson, con resultados negativos.
Se continuó la preparación de un libro de texto de Fitopatología,
que quedará terminado a fines del presente mes.
n.-Departament.o de Química. y Zimología
A)-Trabajos de rutina:

1.-Se verificaron análisis de tierras, aguas, fertilizantes, etc.•
rindiendo los respectivos informes con copias para los interesados.

2.-Se prepararon 17 fórmulas farmacéuticas destinadas al tratamiento de algunas micosis.
3:-Se prépararon reactivos y colorantes para el Departamento
de Medicina Tropical.
B)-Investi~ión:
Se continuó con la industrialización de la naranja, logrando obtener por el método de congelación jugos estables por tiempo indefinido.
Igualmente se obtuvieron concentrados y refrescos gasüicados.
Se entregó para su publicación en los Anales del Instituto, el trabajo correspondiente.
m.-Trabajos de Indole General
Se colaboró en dos exposiciones: en la Nacional de Agricultura y
Ganadería en Monterrey, N. León y en la Feria de la Naranja en Montemorelos, N. León, contribuyendo con material. En Montemorelos

Informe del Rector de la Universidad

Tól

se sustentó una conferencia relatíva a la Industrialización de los cítricos.
Se efectuaron varios viajes a los Estados Unidos, comprendiendo
Austí11, W eslaco y Dallas: en Austin se estudiaron las técnicas del
Microscopio electrónico y se tomó parte en la Convención de la Phi
Sigma· Biological Society. En Weslaco se visitó la Estación Experimental de los Cítricos del A. y M. College of Texas, y en Dallas, Tex:.,
se presentó un trabajo sobre la Fermentación del Café, a la Academia
de ·Ciencias de Texas.
Se colaboró con la Facultad de Ciencias Químicas, impartie~do las
cátedras de Fisiología Vegetal, Entomología y Microbiología Indus~
trial, acompañando así mismo a los estudiantes a varias excursiones.
Se publicaron dos trabajos: El primer capítulo del libro .en preparación sobre Fitopatología en la Revista "Universidad", editada por
la Universidad de Nuevo León y un estudio sobre la Fermentación del
Café en la Revista de la Sociedad Mexicana de Historia Natural.
Depart.ament.o de Pintura y Modela4o

1.-Se ha continuado en la preparación de figuras de yeso, en
relación con la Zoología, Botánica y Biología General.
2.-Galería de pinturas de clásicos investigadores, como Carlos
Finlay, Daniel A. Carrión, Noguchi, Walter Reed, etc.
3.~alería de pinturas de los Directores de Bachilleres.
4.-Colaboración en la Exposición Agrícola y Ganadera con el
Departamento de Fitopatología y Zimología, al presentar pinturas de
Enfermedad de los Cítricos, etc.
Depa.rt.amento de Parasit.ología Médica y Medicina Tropical

Habiendo sido honrado; el jefe de- esta Sección, &lt;!On una beca de
la John Simon Gug-genheim Memorial, realizó estudios ·de Parasitología Médica y Medicina Tropical en la Universidad de Tulane, bajo

�Univenidad

Informe del Rector de la Univenidad

la orientación del Dr. Ernest Carro! Faust. Presentó, como comple•
mento de sus est1:1dios de post-graduados un trabajo sobre Técnicas
de Cultivo en el Diagnóstico de la Amibiasis. La Universidad de Tulane le otorgó diploma de post-graduado en el curso de 1945-46.

"Presencia de Trypanosoma cruzi en algunos mamíferos y Triatomídeos del Estado de Nuevo León".

162

Trabajos de Investigación Científica, Relacionados con la
Parasit.ología. Médica y Medicina Tropical en el
Estado de Nuevo León.
1.-Comprobación de la presencia del ·Trypanosoma cruzi en al·
gunos mamíferos y Triato~deos del Estado.
2.-Comprobacié!n de la presencia de algunos vectores (ornithodorus) de la Fiebre Recurrente, en particular en la zona norte del
Estado.
3.-Investigaciones micológicas en los Municipios de Terán y
Montemorelos, con la comprobación de un foco de Esporotricosis en
General Terán, N. León.
4,-:--PINTO.-Investigaciones relacionadas con el Mal del Pinto.
5.-Trabajos sobre Amibiasis. Técnicas de cultivo en el diagnóstico de Amibiasis.
Congresos y Ponencias

V1Sitas a Instituciones Científicas
1.-Asistencia al IV Congreso Internacional de Microbiología,
verificado del 20 al 26 de julio de 1947, en la Ciudad de Copenhague,
Dinamarca.
Ponencia presentada: "Mal del Pinto en México. Nuevas Orlen•
taciones clínicas para su estudio".
2.-Al Primer Congreso Médico-Social Panamericano, verficado
del 3 al 8 de diciembre de 1946, en la Habana, Cuba, se envió la siguiente ponencia;

163

3.-Asistencia a la Primera Reunión Interam.ericana de la Brucelosis, verificada del 28 de octubre al 2 de noviembre de 1946, en la
ciudad de México.
4.-Visita a la Universidad de Texas y asistencia al Congreso de
la Texas Academy of Sciences.
·
Investigadores Huespedes Colaboradores
Anotamos en primer lugar al eminente científico argentino, Dr.
Salvador Mazza, Jefe de la Misión de Estudios de Patología Regional;
habiendo, desgraciadamente, fallecido en esta Ciudad.
Los Dres. Emmanuel Díaz y Francisco Silva Laranja, del Instituto Oswaldo Cruz, de Brasil.
Prof. Enrique Beltrán, Jefe del Departamento de Protozoología
del Instituto de Salubridad y Enfermedades Tropicales, de México,
D. F.
Dr. Ardzroony Pakchnanian, Jefe del Departamento de Microbiología de la Escuela de Medicina de Galveston, Texas, y Dr. George
Herrmann, Cardiólogo de la misma Escuela de Medicina.
Trabajos Publicados
Una monografía acerca de las Técnicas de Cultivo en el diagnós•
tico de la Amibiasis, en inglés y español, con 145 referencias.
El Departamento preparó uµnbién fórmulas magistrales antiparasitarias, fungicidas, etc.
Orientó a algunos estudiantes universitarios en la preparación
de tesis relacionadas con Parasitología Médica y Medicina Tropical.
Adquirió libros, revistas y publicaciones, entre los que pueden
mencionarse las recientes obras clásicas de Medicina Tropical; la co-

�Universidad

Informe del Rector de la Univenidad

lección completa del Tropical Diseases Bulletin, la colección casi completa del Journal of Hygiene, Ja revista Medicina (Rev. Mexicana)~
colección completa. La Gaceta Médica, comprendiendo desde el año
1865 hasta 1910. Suscripciones a las publicaciones más importantes
de Parasitología Médica y Medicina Tropical.

Bibliot.eca Universitaria

164

Departamento de Acción Social Universitaria
Sección Editorial

Se publicaron de agosto de 1946 a la fecha 12 números del Bole•
tin "Armas y Letras", correspondientes a los últimos meses del año
de 1946, cuatro de ellos con el tamaño y características tipográficas
acostumbrados: de el mes de enero a la fecha se han publicado otros
siete números del Boletín, con un formato nuevo que permite publi•
car ~ayor cantidad de material literario. El Boletín ahora contiE~ne
ocho páginas.
En el mes de Junio se comenzó a distribuír el libro "Etica" deGenaro Salinas Quiroga, que se usará como texto en las escuelas.
preparatorias de la Universidad. La edición consta de dos mil ejemplares.
Con motivo de los cursos de verano, el Departamento, por conducto de la Sección Editorial, se encargó de la redacción de dos catálogos, destinado uno a la Sección de Ciencias Médicas y el otro a la
Sección de Humanidades de la Escuela de Verano.
El uso de la propaganda mural, necesario para difundir las actividades de la nueva Escuela de Verano, y los eventos que con este·
motivo fueron presentados (Exposiciones, Conciertos, etc.) fué motivo también del cuidado de la Sección.
En el curso del presente año publicó un número de la revista
"qniversidad" y otro .se encuentra en prensa. Se piensa, además, publi~ en los próximos meses, un epistolario inédito del Padre Miei:,.
en cuya paleografía se trabaja ya.

165

La Biblioteca Universitaria, dependiente del Departamento de
Accióp. Social de la Universidad, ha acrecentado notablemente durante el presente año, la nómina de sus beneficios. Las relaciones inter~~turales con las instituciones intelectuales de América, han rendido
-0punos frutos.
Actualmente se reciben, a título de canje, trescientas cincuenta
publicaciones mensuales, entre folletos, opúsculos, magazines, revistas científicas y otras ediciones menores; así como obras y ejemplares cartográficos.
El canje o intercambio bibliográfico de esta Biblioteca se realiza
a través del Boletín mensual "Armas y Letras", de la Revista semestral "Universidad", y de _publicaciones esporádicas que el Departamento de Acción Social de la Universidad edita.
Al cerrar el presente año lectivo, puede darse el siguiente resúmen:
Nuestros ejemplares, enviados en canje ----------- 12.000
Obras remitidas en canje - ----------------------360
Publicaciones menores recibidas ------------------ 6,700
Obras recibidas --------------------------------380
Obras adquiridas por compra -------------------720
Lectores, promedio por día ----------------------37

Entre donaciones de mayor cuantía que la Biblioteca ha recibido,
deben mencionarse las siguientes:
La del Gobierno y el Pueblo de los Estados Unidos, que a través de la Embajada Norteamericana conceden, por segunda vez, a
nuestra Universidad. Esta donación representa un mil pesos de obras
que la Biblioteca selecciona liberalmente; la otra ha sido concedida
por el señor Armando Arteaga Santoyo, Representante Federal por
el Estado, y comprende quinientos cincuenta pesos en obras, más valiosas colecciones de el periódico "El Nacional" y de la Revista "El
Tiempo", encuadernadas.
Consecuente la autoridad universitaria con extender funcionalmente la vida de la Biblioteca de la Universidaa, ésta ha sido conver-

�Univenidad

Informe del Rector de la Universidad

tida en diferentes ocasiones en la sala de conferencias Y exposiciones
fílmicas, que ha dado como resultado indirecto el acrecentamiento d~
lectores.

Presentación del curso de Apreciación Musical como misión cultural de esta Universidad en las ciudades de Chihuahua y Saltillo.
Doce conferencias en cada ciudad.

Sección de Música

CoJabora.ción del grupo de Cámara de la Universidad y s o ~
invitadas a las veladas conmemorativas efectuadas en honor del Dr.
Dn. Eusebio Guajardo y Dr. Dn. Angel Martinez Villarreal.

166

Organización de los dos magnos conciertos para la v~lada ~ Hora Nacional dedicados a la conmemoración del 3500. amversano de
la ciudad de Monterrey, con la actuación de la Orquesta Sinfónica ~e
la Universidad Nacional de México, Director José F. Vázquez. Solistas: Gloria H. de Vázquez, Amparo Guerra Margain, Manuel Allende,
José Andrade y Josemaría Luján.
Organización y presentación del primer ciclo ~e confe_i:encias sobre Apreciación Musical con música grabada para ilustrac1on en doce
transmisiones radiofónicas, por la estación X. E. F.· B. a cargo del
maestro Josemaría Luján.
Presentación del notable coro de estudiantes de la Escuela de
Seguin,_Texas, en un concierto de int~rcambio cultural. Director, Herman Watson y conjunto de sesenta voces.
Presentación del "Album de la Juventud" de Schumann, en un recital ~anístico con la actuación de los mejores elementos de los grupos infantiles y juvenil de la Aca?'emia..Johannes Brahms en esta
ciudad. Director, maestro Josemana LuJan.
Presentación de la pianista Sra. Ani~ Osuna de !orrey, en~
concierto cultural con obras de Bach, Schumann, Chopm, Rachmamnoff y Friedman.
Organización y Presentación de tres gran~es conciertos de Música de Cámara con el trío de la Universidad. Solistas: maestros Lauro
Uranga, José Andrade y Josemaría Luján.
Gira del grupo de Cá~ara de la Universidad en las ciud~es de

Torreón y Chihuahua, con la presentación de diez diferentes conciertos,
en misión cultural de esta Universidad.

167

CoJabora.ción Musical en las radiotransmisiones que con el nombre de "Hora Universitaria" se efectuaron a través de la Difusora
X.E.F.B.
Adquisición de 60 nuevos discos para la discoteca de esta Sección
de Cultura Musical.
Organización y Presentación de dos conciertos matinales para la
Escuela de Verano con música de Cámara y velada de Inauguración
de la Exposición del Arte Pre-hispánico. Solistas: Srita. Yolanda González, Micaela Gómez y maestros: J osemaría Luján, José Sandoval y
José Andrade.
Sección de Radio
Como una colaboración de la Universidad para las fiestas del
3500. aniversario de la Ciudad de Monterrey, la Sección de Radio gestionó ante la Secretaría de Gobernación la transmisión de la "Hora
Nacional" desde el Aula Magna Fray Servando Teresa de Mier, habiéndose organizado el programa con la intervención de altos valores
artísticos.
En homenaje a la memoria de distinguidas personalidades, esta Sección transmitió mensualmente a través de · la Difusora local
X. E. F. B. selectos programas.
Sección de Pintura

Las actividades desarrolladas por esta Sección en el presente año
comprenden exposiciones de pintura, artículos de divulgación a través del Boletín de la Universidad e ilustraciones para el mismo y

�168

adquisición de material necesario para incrementar, a base de pláticas o conferencias, el interés del público hacia las artes plásticas.
Se presentó, en el mes de julio de 1946, la gran Exposición Nacio•
nal de Pintura contemporánea mexicana con la colaboración de la Dirección Gral. de Educación Estética de la Secretaría de Educación Pública, en el Aula "Juan C. Doria Paz", edificio de la Universidad. Las
obras presentadas en esta ocasión fueron seleccionadas de entre las
mejores producciones de artistas mexicanos de fines del siglo pasado
y principios del presente. Se presentaron obras de José María Velasco, Félix Parra, Saturnino Herrán, Germán Gedovius, Diego Rivera,
Angel Zárraga, Joaquín Clausell, Roberto Montenegro, Francisco Goitia, Juan de M. Pacheco, Julio Castellan¿s, Luis Arenal, Francisco Dosamantes, Alfredo Zalee, María Izquierdo, Raúl Anguiano, Juan Soriano, Frida Kalho, David Alfaro Siqueiros, Rufino Tamayo, Juan O'Gorman, José Chávez Morado, Jesús Guerrero Galván, Armando López
Carmona, Feliciano Peña, José Clemente Orozco y un considerable lote
de las mejores obras del distinguido pintor regiomontano Federico
Cantú. Asistieron 2,000 personas.
En el mes de marzo del presente año fué presentada, en el Aula
"Juan C. Doria Paz", la Exposición de Acuarelas del Arquitecto don
Joaquín A. Mora, Director de la Escuela de Arquitectura, adscrita a
la Facultad de Ingeniería. Esta Exposición duró 20 días, durante los
cuales asistieron más de dos mil personas de todas las clases sociales,
así como instituciones culturales y Escuelas que se presentaron a admirar las obras en grupos organizados. En sencillo acto el Jefe del Depto.
de Acción Social de la Universidad declaró clausurada esta Exposición, y el Jefe de esta Sección hizo un estudio sobre las obras presentadas. Se imprimieron 500 catálogos ilustrativos.
Como parte de las actividades señaladas en la organización de
la Escuela de Verano de la Universidad, el día cuatro de agosto de este
año fué solemnemente inaugurada la Exposición de Pintura y dibujo
del gran pintor mexicano Saturnino Herrán. Fué celebrado un senci~
llo acto inaugural en el que participaron el señor Fernando Gamboa,
El Jefe de la Sección y el Jefe del Departamento de Acción Social

169

Informe del Rector de la Universidad

Universidad

Unive~sitaria. Se imprimieron 1000 folletos ilustrativos, que fueron
repartidos entre el público asistente a esta exposición. La asistencia a
ésta, como promedio diario hasta la fecha, es de 400 personas.
Fueron publicados en el boletin de la Universidad diez artículos
un obituario y una nota sobre libros. Se han adquirido valiosas obrru:
para la pequeña biblioteca de Artes Plásticas que se irá enriqueciendo
con nuevas obras de consulta. Se hicieron tres dibujos de retrato a
pluma para ilustrar el Boletín "Armas y Letras" y el Catáloo-o de la
Exposición Joaquín A. Mora; se realizó la carátula de la obra del Lic.
Genaro Salinas Quiroga, "Etica", obra publicada por el Departamento de Acción Social de la Universidad y se elaboró un gran retrato
para conmemorar, en velada especial, el primer aniversario de la muerte de D. Antonio Caso.
0

Se tiene el proyecto de organizar la Escuela de Píntura de la Sección, con el impulso de algunos de los mejores pintores mexicanos· y
se establecieron,
con la llegada del Maestro Fernando Gamboa, ias
.
roeJores · relaciones para presentar periódicamente, de conformidad
con las posibilidades económicas de la Universidad, las mejores exposiciones que han sido presentadas en la Sala de Honor del Palacio de
Bellas Artes de la Ciudad de México.
Se adquirieron 220 diapositivas que formarán parte de tres lotes:
-pintura, arquitectura y antropología, que ha logrado adquirir la Sec_ción gracias a las gestiones hechas por el Jefe del Departamento de
Acción Social. Estas diapositivas formarán parte del material ilustra~ivo q~e habrá de tener en breve la Sección para auxiliar futuras conferencias.
El Jefe de esta Sección tuvo a su cargo el Curso de Pintura Mexicana Contemporánea, en la Escuela de Verano de la Universidad
desarrollado a través de 10 pláticas sucesivas de la Historia de 1~
ryntura en ~éxico. ~asta nuestros días, e ilustradas con 150 proyecc10nes Y 25 diapositivas de las mejores pinturas mexicanas.
.

Se adq~ó, además, un proyector de 16 mm. que habrá de serpara proXllllos eventos culturales que organizará esta Sección en
futuras oportunidades.
vir

�170

Univenidad

Escuela de Verano
El presente año la Universidad a través del D.A.S.U., impulsó
formalmente las actividades de la Escuela de Verano, que se comprendieron en un ciclo del 21 de julio al 22 de _agosto.
Se procuró seleccionar el contenido del trabajo en las siguientes
direcciones:
Cursos, Conferencias, Exposiciones, Exhibiciones cinemáticas
científicas y promociones socioculturales.
Los cursos quedaron divididos en la siguiente forma: Sección de
Ciencias Médicas, Sección de Humanidades y Asignaturas Técnicas.
En la Sección Médica se profesaron tres Disciplinas: Gastroenterología, Cirugía de Urgencia y Neumotisiología.
La Sección de Humanidad se integró con estas materias: Historia de la Filosofía en Méxi_co, Sociología Mexicana, Literatura Mexicana (Primer Parte), Literatura Mexicana (Segunda Parte), Literatura Cervantina, Letras de Nuevo León, Español Superior, Historia
de la Arquitectura en México, Pintura Moderna de México e Inglés.
La Sección Técnica abarcó nominalmente estos renglones: Materias Primas Minerales, Ingeniería Sanitaria, Geología, Geometría
Analítica y Cálculo, Química Orgánica, Enol~gía y y~cultura Y_ Bacteriología. Enología y Vinicultura e Ingeniena Sarutana no tuvieron,
por circunstancias especiales, su expresión en esta Escuela.
Merced a las gestiones del Departamento de Acción Social Universitaria pudo celebrarse la Exposición de Arte Prehispánico, concedida a t~avés del Museo Nacional de Historia y Antropología por el
Instituto Nacional de Antropología e Historia. Acompañando a la Exposición, la Universidad tuvo la feliz oportunidad de presentar. a los
funcionarios de dicha Entidad cultural: Señores Doctor Damel F.
Rubín de la Borbolla, Director del Museo Nacional, Lic. Salvador
Toscano Ex-Director de la Escuela Nacional de Artes Plásticas Yactual Sec~etario del Instituto, y Vladimiro Rosado Ojeda, Arqueólogo
de dicha Institución.

Informe del Rector de la Univenidad

171

A fin de explicar el valor histórico de las valiosas piezas que presentó la Exposición, que representan las obras maestras de las altas
culturas mexicanas, los intelectuales mencionados prepararon sendos
ciclos de Conferencias, con la siguiente distribución: Dr. Daniel F.
Rubín de la Borbolla, "Origen de las Culturas Americanas"; Lic. Salvador Toscano, "Conceptos Generales del Arte Precolombino", y el
Arqueólogo Vladimiro Rosado, "La Arqueología Mexicana", actos que
revistieron entre el público regiomontano el más completo interés.
La Sección de Artes Plásticas del D. A. S. U., dirigida por el Profesor Alfonso Reyes A., obtuvo de la Secretaria de Educación Pública
por conducto del Instituto Nacional de Artes Plásticas y del Jefe
del Departamento respectivo, el envío de la colección "Saturnino Herrán", que es una de las más valiosas con que cuenta el Gobierno
Mexicano.
Ambas Exposiciones fueron profusamente visitadas desde sus
inicios, habiéndose computado alrededor de cuatro mil visitantes en
sus respectivas Salas.
_ Tanto las Conferencias sobre Arte y Arqueología mexicanas como el Curso de Pintura Moderna Mexicana estuvieron ilustradas por
estimables materiales proyectados por aparatos modernos propiedad
de la Universidad.
0

La Sección Académica de Ciencias · Médicas fué asistida por
treinta y seis señores Médicos, Profesores de la Facultad de Medicina
de la Universidad, y por dos Profesores Extraordinarios de la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional Autónoma de México, los
Dres. Bernardo Sepúlveda, Titular de la Cátedra de Clínica Gastroenterología de dicha Facultad y Miguel Jiménez, Jefe de Servicio del Sanatorio de Huipulco, en el Distrito Federal.
Se trataron, dentro de las tres Asignaturas señaladas, setenta
y cuatro temas clínicos, algunos en sesiones teórico•prácticas, en el
Hospital Universitario (Hospital Civil), actos bastante concurridos
por elementos post-graduados, por alumnos de la Facultad y por médicos de algunas poblaciones fronterizas.
En el renglón de las Ciencias Humanistas, se profesaron ciclos

�Universidad

Informe del Rector de la Universidad

completos, es decir, se revisaron en las correspondien!es asignat~as,
.etapas cronológicas íntegras e idóneas a las nuevas mterpretac1ones
del pensamiento contemporáneo.
La Sección de Problemas Té(:nicos tuvo un marcado interés en la
actividad industrial de la Ciudad. La Asignatura "Materias Primas
Minerales", a cargo del Ing. Manuel Cuevas, se vió concurrida por
técnicos de las Industrias locales como Keramos, Hojalata y Lámina,
Cementos Mexicanos, etc.
El Curso de Bacteriología, bajo la dirección del Q. B. P. José
Sosa Martínez, tuvo un carácter de especialización, asistiendo ~ mismo, pasantes de las Facultades de Medicina y de Ciencias Quírmcas.

agotado el presupuesto del mismo, habiéndose distribuido durante el
año escolar que acaba de terminar, en la forma siguiente:

172

Los Cursos de Química Orgánica y de Geometría Analítica Y
Cálculo tuvieron una índole intensiva; sesiones diaras de setenta Y
cinco minutos, que fueron notoriamente aprovechadas por alumnos
de los Bachilleratos y de la Facultad de Ingeniería.

173

Editorial ------------------------------------ $ 26,196.75
Gastos Generales del Depto ------------------ 14 621.55
~~oteca ----------------------------------- 3:771.20
ura -----------------------------------8,486.15
~di~ y Música ----------------------------3,718.60
Nomma ------------------------------------9,000.00

Movimient,o de Valores

Del total asignado a la Universidad de Nuevo León en la Ley de
Egresos del Estado, ha sido cubierta por concepto de nóminas, la
cantidad de:
$890,737.12 (OCHO CIENTOS NOVENTA MIL SETECIENTOS
TREINTA Y SIETE PESOS 12J100), distribuida como sigue:
De Julio a Diciembre de 1946 --------------- $ 431,965.51
De Enero a Junio de 1947 ------------------- 458,771.61

La presente Escuela de Verano tuvo una asistencia de doscientos sesenta y tres alumnos, atendidos por se~nta Profesores.

La Universidad, por su parte, de las cuoas y donativos, reunió la
cantidad de:

Fueron diplomados cuarenta y tres alumnos, que por su carácter
asistieron a Cursos para post-graduados y de especialización.

$371,086.98 (TRESCIENTOS SETENTA Y UN MIL OCHENTA Y
SEIS PESOS 98/ 100 M. N.), distribuida como sigue:

La Sección de Cultura Musical del Departamento de Acción Social Universitaria, bajo la dirección del Profesor José María ~uján,
llevó a cabo en el Aula Magna Universitaria dos Conciertos matinales,
los domingos 10 y 17 de ~st&lt;;&gt;, en los qu~, ~on una se~ecta asistencia,
se tocó música de los más altos valores clas1cos conocidos.

A distintas dependencias -------------------- $ 298,926.35
En Caja ----------------------------------3,749.37
Depósito a la vista en la Sucursal del Banco
Mercantil de Monterrey, S. A. ------------68,361.;l6

La Escuela de Verano quedó clausurada con una ceremonia en
la Biblioteca Universitaria, la noche del viernes 22 de agosto, ~on la
presencia de las Autoridades Universitarias, de los alumnos asistentes y de numeroso público de la Ciudad.
Sección Administrativa

Las actividades del Departamento, cada vez más extensas, han

A continuación me permito detallar el movimiento de valores,
tal como lo ha rendido el Tesorero General de la Universidad.
Para sueldos del personal que sirve en las distintas dependencias de la Universidad, el Gobierno
del Estado aportó la cantidad de -------------- $ 890.,737.12
Dicha cantidad se distribuyó de la manera siguiente, según nóminas.
$ 38,445.00
Rectoría ------------------------------------56,000.00
Depto. de Acción Social ----------------------Inst. de Investigaciones Cientüicas ____________ _
150,000.00
70,380.00
Facultad de Medicina. ----------------------Facultad de Odontología _____________________ _
33,080.00
Facultad de D. y Ciencias Socia.les ____________ _
17,880.00
Facultad de Ciencias Químicas ________________ _
83,902.00

�Informe del Rector de la Universidad

Universidad

174

Facultad de Ingeniería------- ---------------D·urna de Bachilleres -------------------E5C.
l
Ese. Noct.
de Bachill. eres -------------------------Escuela de Enfermena. -----------------E5C Industrial Alvaro Obregó_n ----------------Ese Industrial Fem. Pablo Livas --------------Esciiela de Música--------------------------::
Depto Deportivo---------------------------- __________ _
$ 890,737.12

29,400.00
97,586.65
37,500.00
13,020.0Q
145,100.17
77,503.38
20,940.00
19,999.92
$ 890,737.12

INGRESOS
",..,,...-c,cTOR
SALDO lU"
...

=

---------------- ---------$ 1110.95 $

Caja ------------------ ---------Banco --- ------------ -----------

72,932.18

71 '821..23
'
·

----------

Gobierno Federal----------------------------~to~gna - -------::::::::::::::___________ _
Facultad de Medicina:------------------::::::
ultad de Odontologia -----~----~----~ultad de D. Y Ciencias Sociales -----------Fa de Ciencias Químicas --------------------c. de Ingemena.
. . ------------------ ----- ----Fac.
Bachilleres Diurna ---------------------------Bachilleres Nocturna ------------------------Ese. Ind. ·Alvaro Obregón --------------------Ese. Ind. Femenil Pablo Livas ----------------Ese de Música----:-------------------------Escuela de Enfermena -----------------------Escuela de Contadores--------------------Escuela Secundaria--------------------------Escuela Normal-----------------------------Instituto Laurens ---------------------------- -

100,000.00
1,470.00
9,375.00
69,248.60
3,997.00
22,878.50
37,434.30
15,290.90
33,500.00
380.50
188.00
8.00
4.&lt;lO
2,731.00
1,016.00
99.50
4.00
529.50

Inst. de Inv. Científicas ----------------------Facultad de Medicina------------------------Facultad de Odontología--------------: ------Fac. de Derecho Y C. Sociales -----------------Facultad de Ciencias Quimicas -----,,--------- --Facultad de Ingeniería .----------------------Ese. Nocturna de Badúlleres ------------ ----~ela Ind. Femenil Pablo Livas ------ ------Escuela de Música -- -- -----------------------Departamento Deportivo ------------- --------Oficina Coordinadora--- ---------------------Equipo de Oficina - - ----------- -----

Aula Magna---------------------.....-----------

Gastos de Administración ---------------------

88,581.75
11,055.02
52,607.15
8,367.19
8,172.70
10,300.00.
5,400.00
535.60
7,150.00
750.00
780.00
1,0Q0.00
1,676.92
23,600.00
11,775.00
72,110.63

$ 371,086.98

DATOS ESTADISTICOS GENERALES

Alumnos Inscritos ------------------------------- 3,348
Personal Docente --------------------------------- 383
Personal Administrativo -------------------------44
Servidumbre------------------------------------- 39
Cantidad Aportada por la Tesorería Gral.
del Estado ----------------------------- $ 890.737.12
Cantidad Aportada por la T~rería Gral
de la Universidad --- --------------------- " 298,926.35

$

',

Subsidios------------------------------------Biblioteca ------------------ -----------------Laboratorios --------------------------------Reparación de Edificio ----------------------Proveeduría---------------------------------Audiciones ----------------------------------Representaciones ----------------------------Expo.sición ----------------------------------Excursiones --------------· ------------------Ag~os ------------------------------------Publicaciones---------------------~----------Asistencfa. a Reuniones Científicas ------------CUrsos de Verano ---------------------------Préstamos a Interés--------------------------Anticipos ----------------------------------Efectivo ------------------------------------Caja ---------------------------- $ 3,749.37
Banco --------------------------- 68,361.26
$ 371,086.98

E G lt ES O" S
Depto. de Acción 60&lt;:lal ------------------------

175

7,500..00
10,500.00
3,355.00
1,721.00
450.0Q
7,998.50
1,993.35
2,667.70
1,245.35
3,371.00
7,833.25
1,200.00
4,759.20
2,661.81
9,968.88

Así se desarrollaron las labores universitarias del año escolar
-que termina. La Rectoría se siente satisfecha de ellas, pues fueron
siempre presididas por el entusiasmo y en todo momento los intereses de la Universidad fueron atendidos con celo y con decoro.
Los trabajos que ésta lleva a cabo en sus diversas funciones siguen
co11Etituyendo un positivo y vigoroso mentís a la idea-tradicional y
errónea-de que en nuestro Estado no tenían cabida las labores de
superación del pensamiento. A nuestra Casa de Estudios siguen ocuniendo estudiantes de otros estados de la República y en el Extran~
jero es cada vez más estimada la importancia y calidad de su trabajo.
Una prueba de lo anterior es el haber sido clasificada como de primera categoría por un Departamento Oficial de los Estados Unidos
·d e América, para estudios profesionales de veteranos de la recien-

�....
176

Universidad

te guerra que hubieron de truncar sus estudios con motivo de la conflagración. Otro hecho significativo, en relación con el prestigio que
esta Institución adquiere fuera del Estado, es el haber despertado
la idea, en los Directivos del Museo Nacional de Antropología e Historia y del Instituto Nacional del mismo nombre, de fundar en esta
ciudad, como institución permanente y a manera de extensión de los
dos organismos mencionados, una Exposición permanente de Arqueología a cargo del Departamento de Acción Social de esta Universidad.
Finalmente, una demostración más de la importancia adquirida, es el
haber sido objeto de atención de parte del Gobierno Federal, que ha
concedido, en dos ocasiones, un pequeño subsidio ($ 100,000.00 Cien
mil pesos, en cada una, que todos los universitarios esperamos que con
la ayuda del Gobierno del Estado y de los Representantes populares
ante el Congreso de la Unión, sea en proporción más a tono con las
necesidades de este centro de enseñanza superior y más en proporción con la importancia de su destino y de sus responsabilidades.
Todo el progreso señalado, así como el naturál desenvolvimiento
de todo establecimiento educativo que trabaja sujeto a normas apropiadas a su medio y circunstancias, no podría seguir su curso natural sino a condición-estrictamente indispensable-de aumentar en
forma necesaria el personal administrativo y docente, pues el actual
no es suficiente para cubrir las más urgentes necesidades que demandan la enseñanza y las funciones no técnicas. Hasta hoy, durante 10s
últimos años han podido hacerse sacrificios diversos que han logrado ·
suplir la falta de personal; pero esta situación ha llegado a su límite
de practicabilidad y ahora resulta materialmente imposible conservar el ritmo de febril avance que se ha adoptado desde hace tres o
cuatro años. Es por esto que me permito llamar respetuosamente la
atención del Superior Gobierno del Estado, en demanda urgente de
una ampliación conveniente en el presupuesto de la Universidad, a fin
de continuar en esta tarea que, gracias precisamente al actual Ejecutivo del Estado, ha podido ser una expresíon auténtica y recia de
lo que puede hacer un gobierno en manos de un intelectual que entiende la revolución en sus justos alcances y verdaderas finalidades.
Muy especial mención merece, como imperiosa necesidad universitaria, el establecimiento de la Escuela de Verano como dependencia.

Informe del Rector de la Un1ven1
· "dad

177

permanente del Departamento de Acci, S .
ción de los segundos Curs d V on o~ial. _La reciente celebra, os e erano (Ciencias H
ºd
' umam ades Y
Tecmcas industriales) constituyó un t .unf .
ga a manifestar com . dis
r1 o sm precedente y nos obli0 m pensable el acuerdo d
.
.
perIDJta continuar organizando dichos Curso - e una-partida .que
po Y personal suficientes. En este año u s, an~ tras ano, con bemfuerzo ejemplar de los inte
t d p do realizarse gracias a es.al
gran es el Departament0 d A . ,
ci Y en atención a algunas crrcunstancias
.
. fortuitas
e cc1on Sovechadas habilidosamente para 1ograr el exito
, . q
que fueron
apro•
p_a rte detallada de este informe. La
. . . ue -~e consigna en ia
tipo de actividades y el resultad d gran SI~icacion que tiene este
o e este reciente fu
perar que el presupusto del an~
, .
es erzo hacen es.
o proXImo tendrá 1
rt·
nas para tan esencial funcio'n um·vers1·tar·ia.
aspa idas necesa, Un año más de honor señalado ara el
.
mas de esfuerzo colectivo pletó . pd
qu~ esto informa. Un año
colaboración por todos c~ncept rico t·e ebntus1asmo. Un año más de
Ex
.
os es una le y di
d
.
preso, finalmente, mi cordial gratitud O
gna e parabienes.
sa ayuda y hago votos porque el esfu
pd r tal honor y por tan valiodel Gobierno del Estado •
.
erzo e todos Y la ayuda decidida
sigan siendo como h ta h
segura
de
que
la
Universidad
de Nuevo
' León as
oy, una garantía
- se · ,
mmterrumpido, por rutas de enaltec. . to
gurra en su ascenso
cuya atención se nos ha conf' d
1m1en Y decoro para la cultura
ia o.
El Rector
Dr. Enrique C. Livas

�La impresi6n de esta Revista terminó el 10 de Octubre de 1947
en los Talleres de la Impresora Monterrey, S. A., bajo la dirección del C. Jefe del Ocpto. de Acción Social Universitaria.

����</text>
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                <text>Universidad Órgano de la Universidad de Nuevo León publicada en los años cuarenta. Contiene textos sobre temáticas, filosóficas, históricas, científicas, política, medicina, ética, así como informes de los años escolares. Colaboradores: Raúl Rangel Frías, Salvador Toscano, Pedro Garfias, Juan Rejano, Enrique C. Livas entre otros.</text>
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    <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
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      <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
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              <text>Universidad Órgano de la UNL, 1947, No 7, Agosto</text>
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              <text>Livas, Enrique C. 1908-1984, Presidente</text>
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              <text>Universidad Órgano de la Universidad de Nuevo León publicada en los años cuarenta. Contiene textos sobre temáticas, filosóficas, históricas, científicas, política, medicina, ética, así como informes de los años escolares. Colaboradores: Raúl Rangel Frías, Salvador Toscano, Pedro Garfias, Juan Rejano, Enrique C. Livas entre otros.</text>
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              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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