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                  <text>��Una publicación de la
Universidad Autónoma de Nuevo León
M.E.C. Rogelio G. Garza Rivera
Rector
Dra. Carmen del Rosario de la Fuente García
Secretaria General
Dr. Juan Manuel Alcocer González
Secretario Académico
Dr. Celso José Garza Acuña
Secretario de Extensión y Cultura

Director de Editorial Universitaria
Lic. Antonio Jesús Ramos Revillas
M.E.C. Linda Angélica Osorio Castillo
Directora de la Escuela Preparatoria Núm. 3

Lic. Clemente Apolinar Pérez Reyes
Editor Responsable
Alondra Guadalupe Murillo Casillas
Diseño

Índice
Vida de Petrarca (Continuación) Autor anónimo / Traducción del francés de
Enrique Puente Sánchez

Participación militar y política de Mier y Terán durante el movimiento de
Independencia y los primeros años de la República Mexicana (Cuarta parte). / Olaf
Emmanuel Serna Garza
9
La tutoría como estrategia para el autoaprendizaje / Minerva I. Heredia Alarcón

13

La Historia Cultural / José Luis Cavazos Zarazúa

20

El régimen neoliberal mexicano. Una visión sintética. / José Valenzuela Feijóo

24

Agustín de Iturbide, la sucesión al trono y la caída del Primer Imperio Mexicano /
Miguel Ángel Frías Contreras

33

¿Sueñan los androides con ganar un concurso de poesía? Breve ensayo sobre
inteligencia artificial y estética. / Gustavo Caleb Ramírez Hernández.

37

Martha E. Arizpe Tijerina / Hermilo Cisneros Estrada /
Rogelio Llanes Aguilar / Juan E. Moya Barbosa / Linda Visión Científica, Dialéctico-Materialista, del Universo (Novena Parte) / Gabriel
A. Osorio Castillo /Clemente A. Pérez Reyes / Enrique Robledo Esparza
Puente Sánchez /Jaime César Triana Contreras / Juan
Sonetos Nuevoleoneses VI / Compilación y notas de Erasmo E. Torres López
A. Vázquez Juárez
Consejo Editorial
Reforma Siglo XXI, Año 23, Núm. 86, Abril-Junio 2016. Fecha
de publicación: 15 Julio de 2016. Revista trimestral, editada
y publicada por la Universidad Autónoma de Nuevo León,
a través de la Escuela Preparatoria Núm. 3. Domicilio de la
publicación: Avenida Madero y Félix U. Gómez, Monterrey,
Nuevo León, México, C.P. 64000. Teléfonos: +52 81 83555315,
+52 81 83559921, Conmutador y Fax: +52 81 81919035, +52
81 81919036. Impresa por: Edición e Impresión de Materiales
Educativos S.A. de C.V., ubicado en Isaac Garza Poniente 1116,
Centro, C. P. 64000, Monterrey, Nuevo León, México. Fecha
de terminación de impresión: 11 julio de 2016. Tiraje: 800
ejemplares. Distribuida por: Universidad Autónoma de Nuevo
León, a través de la Escuela Preparatoria Núm. 3, Avenida
Madero y Félix U. Gómez, Monterrey, Nuevo León, México, C.P.
64000.
Número de reserva de derechos al uso exclusivo del título
Reforma Siglo XXI otorgada por el Instituto Nacional del Derecho
de Autor: 04-2009-091012372100-102, de fecha 31 de julio de
2015. Número de certificado de licitud de título y contenido:
14,922, de fecha 23 de agosto de 2010, concedido ante la
Comisión Calificadora de Publicaciones y Revistas Ilustradas de
la Secretaría de Gobernación. ISSN 2007-2058. Registro de marca
ante el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial: 1183058.
Las opiniones y contenidos expresados en los artículos son responsabilidad
exclusiva de los autores.
Prohibida su reproducción total o parcial, en cualquier forma o
medio, del contenido editorial de este número.

Impreso en México
Todos los derechos reservados
© Copyright 2016
reforma.prepa3@uanl.mx

5

41
53

Presentación del libro Relámpagos que fueron / J. R. M. Ávila

55

Personaje de mi pueblo: Prof. Macedonio Garza Cantú. Semblanza y anécdota /
Napoleón Nevárez Pequeño

57

Foca / Carlos Gerardo Castillo Alvarado

59

Nuevo León como tierra de osos / Antonio Guerrero Aguilar

68

La tenencia de la tierra en Hispanoamérica / ■Juan Alanís Tamez

70

Maravillosa sincronización onírica / ■J. Manuel Castillo Treviño

73

��Editorial

El martes 14 de junio de 2016, presenté ante la H. Junta Directiva de la Escuela Preparatoria Núm. 3,
el Segundo Informe General de Actividades, correspondiente al periodo junio de 2014 a junio de 2017, como
Directora de esta dependencia universitaria, el cual fue aprobado en forma unánime.
En ese documento di cuenta de manera detallada de los logros alcanzados durante el segundo año,
en relación con el servicio educativo brindado a nuestros estudiantes, las acciones promovidas y realizadas
para la capacitación de nuestros profesores, los trabajos para el mantenimiento de la infraestructura física
y tecnológica, las actividades realizadas para la gestión responsable de los recursos y las actividades de
extensión y difusión de la cultura y servicios a la comunidad.
La conjunción de esfuerzos realizados en los cinco rubros mencionados, le permitió a nuestra preparatoria
destacar en la calidad del servicio brindado a los estudiantes, que finalmente es a donde se enfocan todos los
esfuerzos que se despliegan, al tiempo que le permitieron ser promovida al Nivel II del Sistema Nacional del
Bachillerato, por lo que la comunidad escolar se encuentra de plácemes, al tiempo que se prepara para realizar
las acciones para promoverse al primer nivel del SNB, demostrando con esto ser una escuela de clase mundial.
Comparto esta noticia a todos los lectores y particularmente a los colaboradores que hacen posible que
este órgano de difusión y cultura siga subsistiendo, y esté próximo a cumplir veintidós años de publicación
ininterrumpida.
Finalmente, agradezco muy cumplidamente a nuestro Señor Rector, Ing. Rogelio G. Garza Rivera, por
el apoyo brindado a esta Preparatoria, que le permitió alcanzar los logros reseñados en el Segundo Informe
General de Actividades 2015-2016, entre los que se encuentran la publicación de esta revista.

Atentamente,
M.E.C. Linda Angélica Osorio Castillo
Directora

��Reforma Siglo XXI

Vida de Petrarca (Continuación)
Autor anónimo
██ ■Traducción del francés de Enrique Puente Sánchez*
l rey (Roberto de Nápoles) tuvo curiosidad por
conocer el poema “África”. Petrarca le leyó de él
algunos libros, de los que quedó tan encantado
que manifestó el deseo de recibir su dedicación. El
poeta lo prometió y cumplió su palabra al rey, aun
después de su muerte. Roberto no perdía ocasión de tener
con él, ya conferencias públicas sobre la poesía o la historia,
ya conversaciones particulares. Por esto mismo, el rey lo
estimaba cada día más. Queriendo dar a este sentimiento
un gran esplendor y respondiendo al deseo que el mismo
Petrarca había expresado, le hizo presentar públicamente
un examen sobre toda suerte de materias de literatura, de
historia y de filosofía. Este examen duró tres días, desde
el mediodía hasta el atardecer. El tercer día lo declaró
solemnemente digno de la corona poética, y consignó
en cartas públicas su examen y su juicio. En su audiencia
de despedida, después de haberlo hecho prometer que
regresaría pronto a verlo, el rey se despojó de la capa que
llevaba ese día y se la dio diciéndole, que quería que la
vistiera el día de su coronación en el Capitolio. Finalmente,
para unirlo a él al menos por un título, le hizo expedir un
diploma de su tesorero ordinario.

La Profesa
* Licenciado en Letras Españolas y Maestría por la UANL. Actualmente
maestro jubilado de la Facultad de Filosofía y Letras y de la Escuela
Preparatoria Núm. 3 de la misma institución

5

En una de sus últimas conversaciones, Roberto
había preguntado a Petrarca, si nunca había ido a la
corte del rey de Francia, Philippe de Valois. El poeta le
contestó que nunca había pensado en eso. El rey sonrió
y le preguntó la razón. “El motivo es –dijo Petrarca– que
nunca he querido jugar el papel de un hombre inútil e
importuno, cerca de un rey extraño a las letras. Prefiero
ser fiel a la alianza que he hecho con la pobreza, que
presentarme en el palacio de los reyes, donde yo no
entendería a nadie y donde nadie me entendería a mí”.
“Me he acordado –dijo Roberto– que su hijo mayor
no descuida el estudio”. “Yo lo he oído decir también
–replicó Petrarca– pero eso disgusta al padre y se
asegura, sin que yo pueda garantizarlo, que mira a
los maestros de su hijo como a enemigos personales;
esto es lo que me ha quitado hasta la más ligera
tentación de ir a verlo”. Entonces esta alma generosa
(es Petrarca mismo quien así lo cuenta), gimió y se
mostró penetrada de horror. Después de un momento
de silencio, durante el cual permaneció con los ojos fijos
en tierra y la indignación pintada en el rostro, levantó
la cabeza diciendo: “Tal es la vida de los hombres, tal
es la diversidad de juicios, de gustos y de voluntades.
En cuanto a mí, juro que las letras me son mucho más
dulces y más queridas que mi corona y que, si fuera
necesario renunciar a lo uno o a lo otro, yo me privaría
más voluntariamente de mi diadema que de las letras”.
Petrarca partió al fin de Nápoles, llegó a Roma el
segundo día y fue coronado solemnemente dos días
después en el Capitolio. Revestido de la capa que el rey
de Nápoles le había regalado, caminaba en medio de
seis ciudadanos principales de Roma vestidos de verde,
precedidos por doce jóvenes de quince años vestidos
de escarlata, escogidos de entre las mejores familias
de la ciudad. El senador Orso, conde de la Anguillara,
amigo de Petrarca, venía en seguida acompañado de
los principales del consejo de la ciudad, seguido de
una innumerable multitud, atraída por el espectáculo de
una fiesta interrumpida desde hacía tantos siglos. La
historia ha conservado sus detalles, que ocuparían aquí
mucho lugar. Sin sucesos para inflamar la imaginación

�de los amantes de la gloria; pero la manera como
Petrarca consideraba este triunfo en su vejez es
capaz de apagarla. “Esta corona —escribía— no
me ha vuelto ni más sabio ni más elocuente; no ha
servido, sino para desencadenar la envidia contra mí
y para privarme del reposo de que gozaba. Después
de esto, me ha sido necesario estar siempre bajo las
armas; todas las plumas, todas las lenguas estaban
aguzadas contra mí; mis amigos se han convertido
en mis enemigos; he sufrido la pena de mi audacia
y de mi presunción”. Por lo demás, es también
quizá bueno para el hombre llevar inherente a su
naturaleza, el probar fuertes ilusiones en su juventud
y renunciar a ellas en su vejez.
Afanoso de reaparecer en Avignon con su
corona, Petrarca emprendió viaje pocos días
después, pero por tierra y atravesando la Lombardía.
Se desvió un poco para ir a ver en Parma a su amigo
Azon de Corrége y su familia. A la sazón, después
de haber dominado en este principado por medio de
su sobrino Mastino della Scala, Azon acababa de
convertirse en el amo bajo el pretexto de liberarlo
de tal responsabilidad. Retuvo a Petrarca cerca de
él por medio de todas las pruebas de amistad y de
confianza; le consultaba sobre su gobierno, sobre sus
operaciones, sobre todos sus asuntos; no le hablaba
sino de la felicidad que él quería repartir, de la
supresión de impuestos, de la buena administración,
de liberalidades, de libertad; pero nada podía
cambiar en Petrarca su gusto por el recogimiento, la
meditación y la soledad. Cuando ya pudo disfrutar de
este placer, vagaba por los alrededores de Parma
con sus dos inseparables compañías, la poesía y
la imagen de Laura. Escogió en la misma ciudad
una casita con un jardín y un arroyuelo; primero la
rentó, después la compró y la hizo reconstruir según
su gusto. Allí fue donde terminó su poema “África”;
allí fue donde él hubiera pasado el año quizá más
feliz de su vida, si no hubiera sido turbado, golpe tras
golpe, por la pérdida de sus mejores amigos.
El primero fue uno de sus antiguos compañeros
de estudio en la Universidad de Bolonia, y el segundo,
el mejor y el más querido de todos, el obispo de
Lombes. Petrarca se disponía a ir a unirse con él
en su diócesis. Lo vio la noche de la despedida;
le vio la palidez de la muerte. Aterrado con esta
visión la participó a varios amigos. Veinticinco días
después supo que Giacomo Colonna había muerto
precisamente el día en que se le había aparecido. Un
espíritu débil hubiera sacado consecuencias de ese

hecho. El dolor no extravió al del poeta filósofo. “Yo
no he tenido por todo eso —escribía— más miedo a
los sueños que Cicerón, quien había tenido como yo,
un sueño confirmado por la casualidad”. Finalmente
su buen padre Denis, del burgo del Santo Sepulcro,
murió también en Nápoles poco tiempo después.
Estas pérdidas acumuladas hicieron tanta
impresión sobre él, que ya no recibía más cartas sin
temblar y sin palidecer. Acababa de ser nombrado
archidiácono de la iglesia de Parma; dividía su tiempo
entre sus estudios y las funciones de su puesto,
entre su gabinete y su iglesia. Un suceso imprevisto
lo obligó a cruzar de nuevo los Alpes. Benedicto XII
había muerto y Clemente VI le había sucedido. Los
romanos enviaron al nuevo papa una diputación
solemne, compuesta por dieciocho de sus principales
ciudadanos, para pedirle varios favores y sobre todo
para tratar de obtener de él, que devolviera la tiara
de tres coronas a la ciudad de las siete colinas.
Petrarca, que había recibido cuando su coronación el
título de ciudadano romano, fue del número de estos
embajadores y aun encargado de llevar la palabra.
Dejó, a su pesar, su dulce retiro y cumplió la misión
con su elocuencia de costumbre, pero también con
poco fruto para el objeto que tenía más cerca del
corazón: el retorno del papa a Italia. Clemente VI,
nacido francés y educado en el gran mundo, amaba el
lujo y el placer. Sus maneras eran nobles y corteses;
su gusto por las mujeres, poco edificante en un
papa, estaba acompañado de otros gustos delicados
que lo convertían en un soberano muy amable. Su
corte no fue más viciosa que las precedentes, eso
hubiera sido difícil, pero fue más agradable y más
brillante. Recompensó a Petrarca por su discurso con
un priorato en el obispado de Pisa; y como poesía
en su espíritu toda la penetración y toda la cultura,
que podían hacerle apreciar al primer hombre de su
siglo, lo admitió en su familiaridad y en su trato íntimo.
Petrarca creyó poder aprovecharlo para el éxito de
sus propósitos sobre Italia. Pero no pudo inspirarle el
deseo de verla.
Descansaba del espectáculo de esta corte,
escandalosa y fatigante para un espíritu tan sabio,
con el trato de sus dos amigos Lello y Luis, que él
nombraba siempre Lelius y Sócrates. Había visto
de nuevo a Laura; el tiempo, la perseverancia, la
gloria que había adquirido, se la habían vuelto
más favorable. Ya no lo huía; y él, más amoroso
que nunca, no buscaba sino a ella en el mundo y
en la soledad, no soñaba sino en ella. Uno de sus

6

�más queridos amigos, Senuccio del Bene, poeta
florentino, secretario del cardenal Colonna y que
vivía en la sociedad que frecuentaba Laura, era el
confidente de sus amores. Pero nunca tuvo más que
confiarle sino penas, deseos, débiles esperanzas; y
lejos de debilitarse, su pasión parecía acrecentarse;
y él amaba así después de quince o dieciséis
años. Tenía por lo tanto, otro confidente, éste era
el público, era el mundo entero, en donde sus
poesías habían hecho célebre la belleza de Laura,
la delicadeza, la duración, y si nos atrevemos a
hablar así, la obstinación de su amor por ella. Todos
los extranjeros que venían a Avignon la querían ver;
pero ya el tiempo le había impreso algunas de sus
huellas: alguna sorpresa involuntaria se mezclaba a
la admiración de los que la veían por primera vez.
Petrarca estaba también muy cambiado, pero su
corazón era siempre el mismo; y Laura era a sus
ojos tan bella y tan atractiva, como en la flor de su
juventud y en los primeros tiempos de su amor.
Una misión política vino a distraerlo por algún
tiempo. El buen rey Roberto había muerto y no
había dejado sino dos niñas, de las que la mayor,
Jeanne, se había casado a los nueve años con
André, hijo del rey de Hungría que no tenía sino
seis. Hacía diez años de este matrimonio y los dos
jóvenes esposos, en lugar de tomar gusto el uno
por el otro, habían concebido una aversión que tuvo
pronto consecuencias funestas y terribles. Roberto
les había dejado al morir un consejo de regencia. El
papa, señor soberano de Nápoles, pretendía que el
gobierno del reino le pertenecía durante la minoría
de Jeanne, y fue Petrarca a quien escogió para
que fuera a hacer valer sus derechos. El cardenal

Preludio al Triunfo de la muerte.

Colonna, que había influido mucho para hacer esta
elección, aprovechó y encargó al enviado del papa
que solicitara la libertad de algunos prisioneros,
injustamente detenidos en las prisiones de Nápoles.
Petrarca, a pesar de su aversión por el mar, tomó
este camino, más corto y más seguro, a causa de los
bandidos que continuaban infestando Italia. Encontró
la corte de Nápoles llena de intrigas y de divisiones
que presagiaban próximas tormentas, y gobernada
por un monjecillo franciscano, sucio, vicioso, cruel
e hipócrita, que el rey de Hungría había dado por
preceptor a su hijo André, y del cual yo haría a placer
un retrato feísimo, si copiara el que de él nos ha
dejado Petrarca. Este monje, según el espíritu de la
gente de su hábito, se había apoderado del gobierno
de los asuntos; y fue con él con quien se vio obligado
a tratar un hombre de la calidad de Petrarca.
Fue recibido por él con una altanería y una
dureza escandalosas. Mientras duraron sus dos
negociaciones, visitó de nuevo los alrededores de
Nápoles con dos de sus amigos, Jean Barili y Barbato
de Sulmone. La joven reina, que quizá sin las intrigas
que la rodeaban y los malos consejos de que estaba
dominada, hubiera tenido mejor suerte, amaba las
letras. Tuvo algunas conversaciones con Petrarca,
que le produjeron gran estima por él. A ejemplo de
su abuelo, lo ligó a ella con el título de su capellán
particular. Pero ni esta corte ni las costumbres que
allí veía dominar, le podían agradar. Una fiesta a la
que fue invitado sin conocer el motivo, lo decidió a
salir. Contemplaba a la corte que asistía a esta fiesta
de gran pompa, rodeada de un gentío inmenso. De
repente se escucharon fuertes gritos de alegría;
Petrarca se vuelve: ve a un joven de una belleza y
una fuerza extraordinaria, cubierto de polvo y de
sangre, que acababa de expirar casi a sus pies. Era
un espectáculo de gladiadores. El horror que de esto
concibió le hizo apresurar su salida. Por otra parte,
no había podido obtener nada para la libertad de
los prisioneros. En cuanto al asunto de la regencia,
Clemente VI, después de haber anulado la que el rey
Roberto había establecido, acababa de enviar a su
cardenal legado para tomar a su nombre el gobierno
de Nápoles, hasta la mayoría de edad de la reina.
Petrarca pudo entonces dejar esta ciudad; partió
detestando la barbarie de sus habitantes, que en
lugar de las virtudes de la antigua Roma, no imitaban
sino su ferocidad.
Había estado peligrosamente enfermo en
Nápoles. Aun el mismo rumor de su muerte se había

7

�extendido por Italia: Un médico de Ferrara, que era
también poeta, se apresuró a hacer con este motivo
un poema alegórico y bizarro titulado las “Pompas
Fúnebres de Petrarca”. Esta triste locura acreditó
tanto el falso rumor de su muerte, que al regresar de
Nápoles, fue tomado por algunos hombres crédulos
como un espectro o como una sombra, y varios
tuvieron necesidad de unir el testimonio del tacto al
de la vista, para creerlo vivo. Se dirigió hasta Parma
sin dificultades; pero allí encontró al país ardiendo, los
Corrége divididos entre sí y rodeados por un ejército
enemigo; la Lombardía inundada de grupos armados
que todo lo daban al pillaje; en fin, su querida Italia
presa de los horrores de las guerras de partido y,
como en los tiempos de los bárbaros, cubierta de
sangre y de ruinas. No podía, sin peligro, ni quedarse
en Parma ni salir de ella. Prefirió este último partido.
Con riesgos infinitos y después de graves accidentes,
logró, por así decirlo, escaparse de Italia. Encontróse
nuevamente con gran alegría en aquella ciudad de
Avignon, de la que él hablaba, escribía y pensaba
tan mal y a donde sin embargo, siempre volvía. Se
apresuró a ir a gustar algún reposo en su Parsano
transalpino, pues así llamaba él a su casa de
Vaucluse. Su Parnaso cisalpino estaba en Parma.
La ciudad donde vivía Laura, las verdes campiñas
donde ella se paseaba con frecuencia, dieron a su
amor un nuevo ardor, y devolvieron a su inspiración
poética su feliz fecundidad.
Pero si era constante en el amor, sentía también
en su espíritu una agitación que lo llevaba sin cesar
a cambiar de lugar y que quizá, tenía por motivo
su mismo amor. Esta pasión, siempre en el mismo
grado de fuerza y siempre tan poco recompensada,
le parecía quizá menos conveniente en un arcediano
de cuarenta años. Muchas causas le hacían la
permanencia en Avignon más y más insoportable. El
lujo y el desorden de las costumbres llegaban allí al
colmo; y su más ardiente defensor mismo, el cardenal
Colonna, no había aún hecho nada por él; Azon de
Corrége, reconciliado con Mastino della Scala, le
presionaba vivamente para volver. Finalmente tomó
la decisión de dejar para siempre Avignon, a Laura
y Vaucluse. Tuvo mil penas para separarse del
cardenal sin romper su amistad. Al despedirse de
Laura, la vio palidecer y vaciló en sus resoluciones;
pero al fin partió, fue directamente a Parma, donde
permaneció poco tiempo para sus asuntos y de
allí, embarcándose por el Po, bajó a Verona, donde
Azon le esperaba. Apenas se había establecido
allí, cuando sus incertidumbres recomenzaron.

Sus amigos de Avignon hacían todos los esfuerzos
posibles para que regresara. Uno le pintaba la tristeza
y los pesares de Laura, otro el deseo que el cardenal
Colonna tenía de volverlo a ver; un tercero, el mismo
deseo expresado por el papa, y el cuidado que este
pontífice ponía en informarse frecuentemente de su
salud. Petrarca resistió algún tiempo, pero al fin cedió
como cedía siempre y por Suiza regresó a Avignon.
La acogida que le hizo Clemente VI, fue
proporcionada al temor que había tenido de perderlo
y al progreso de su fama, que iba siempre en
aumento. El papa quiso fijarlo por un favor más sólido.
El cargo de secretario apostólico estaba vacante y
se lo ofreció. Era un puesto de íntima confianza y de
gran crédito, pero laborioso y aprisionante; Petrarca,
que por nada quería cadenas aunque fueran
doradas, lo rechazó. Sus otras cadenas, aquéllas que
su corazón no podía romper, se volvieron más ligeras
al tiempo de su retorno. Laura, encantada de volverlo
a ver, lo trató mejor; pero pronto volvió a sus rigores
acostumbrados y la lira de Petrarca, a sus cantos
llorosos.
Jamás esta lira fue tan fecunda como en ese
año. Las más pequeñas bondades de Laura y sus
frecuentes severidades, sus tristezas, las pequeñas
querellas que pueden existir entre dos amantes que
apenas se hablan, todo, en esta imaginación poética,
se volvía materia para sus versos. Un homenaje
público que recibió la belleza de Laura le proporcionó
materia singular. Carlos de Luxemburgo, que fue
poco después el emperador Carlos IV, estaba en
Avignon. Entre las fiestas que se le ofrecieron hubo
un elegante baile, en el que habían sido reunidas
todas las bellezas de la ciudad y de la provincia.
Carlos, que había oído hablar mucho de Laura, la
buscó en medio del baile y habiéndola visto, con un
gesto apartó a todas las otras damas, se aproximó a
ella y le besó los ojos y la frente. Todo mundo aplaudió
y Petrarca, según su costumbre, celebró este suceso
con un soneto. Él confiesa en el último verso, que
este acto un poco extraño, lo llenó de envidia; al
término es suave para expresar un sentimiento que
no debía existir. Era preciso, se convendrá en ello,
que la ilusión de los privilegios de rango fuera muy
fuerte, para que un amante pudiera sentir placer en
ver a un príncipe joven y galante, imprimir un beso en
la frente y sobre todo en los ojos de su amada.

8

(Continuará)

�Reforma Siglo XXI

Participación militar y política de Mier y Terán
durante el movimiento de Independencia y los primeros
años de la República Mexicana (Cuarta parte).
██ ■Olaf Emmanuel Serna Garza*

1.7 La expedición a Orizaba y
la acción de la barranca de
Jamapa: Captura de Rosains.

“[A]mericanos contra americanos se hicieron guerra por
pasiones bajas y abominables”.
(Carlos María de Bustamante, Cuadro Histórico).
abiendo que se encontraba en riesgo su autoridad
ante los demás cabecillas insurgentes, Rosains
planeó y organizó una expedición militar en
Tehuacán con miras a tomar la plaza de Orizaba;
sin embargo, tanto afán en su proyecto, orilló a
descuidar puntos que quedaron desprotegidos, solamente
dejando un pobre destacamento en Cerro Colorado, donde
permaneció Juan de Mier y Terán, hermano de Manuel, por
razones de seguridad del mismo Rosains, quien veía en este
último como el rival más prolífico para rebelarse contra sus
arbitrariedades. Del mismo modo, despojó de todo mando
y autoridad a este mismo individuo, dejándole solamente
el cargo de jefe de día, el cual le obligaba a permanecer
montado a caballo y despierto durante toda la noche.1
Al poco tiempo, cuando marchaban a su objetivo,
las huestes de Rosains se dieron cuenta que el motivo
de la misión no era la que les había propuesto, por lo
que comenzaron las murmuraciones en su contra en
San Andrés. Dándose cuenta de ello, pronunció un
discurso en Hacienda de la Capilla (hoy Hacienda de
Capilla, Veracruz), donde explicaba que por órdenes
directas de Morelos, debía aprehender a Victoria y a
todos los insurgentes rebelados contra el Congreso de
Chilpancingo, advirtiéndoles además que los militares
debían estar en constante subordinación del general.
Este exhorto con tintes intimidatorios provocó un
*Licenciado en Historia por la Facultad de Filosofía y Letras de la UANL.
Investigador de Historia del Siglo XIX. Docente de la Preparatoria Núm.
3 de la misma institución y del CECyTE.
Nota del editor: se respeta la ortografía de la época en las citas
textuales.
1 MIER Y TERÁN, M. (1825). Op. cit.; p. 14-15.

9

“[Y]o creo que cuando un hombre hace cosas que por más
sencillas y fáciles que parezcan, no ejecutan las demas, ese
hombre es singular, ese hombre merece un recuerdo, una
página en la historia, ó un distintivo que lo saque de esa
confusión social”.
(Manuel Payno Flores, Bosquejo biográfico de los generales
Iturbide y Terán)
malestar general entre su tropa, al grado que comenzó
a gestarse una manera de deshacerse de él por parte
de algunos elementos.2
Desde la Hacienda de la Capilla, a Mier y
Terán, a solicitud propia, se le encargó el mando
de la vanguardia de la caravana. Las dificultades
comenzaron a presentarse por lo accidentado del
terreno, con lo cual las divisiones de la tropa tuvieron
que separarse unas de otras. En el pueblo de
Chilchotla, Puebla, se encontraron con un panorama
desolador y al cuestionarle a un habitante sobre la
razón de ello, ingenuamente les contestó que era
debido a que se le consideraba a Rosains como un
traidor. Estas palabras encendieron al teniente general,
que lo tundió a sablazos y después lo mandó martirizar
(bajo el pretexto de ser un delincuente) colgado de un
árbol donde murió. Poco después se comprobó que
efectivamente en la puerta de la casa principal de aquel
sitio se hallaba clavada una carta donde se criticaba
duramente a Rosains, firmada por el capitán Anzures.
Por este tipo de crueldades, a aquel individuo se le
conocía como “La Palma del Terror”.3
Al día siguiente se tomó la decisión de continuar
con la ruta, haciéndolo sólo el centro y vanguardia de
la caravana, ya que la retaguardia se había retrasado
demasiado. Arribaron enseguida a la población de
Quimixtlán, Puebla, de donde se dirigieron ya de noche
a Huatusco, en medio de aguaceros y hostilidades
de insurgentes enemigos a Rosains. En este punto,
2 Ídem.
3 Ídem. Existen narraciones en donde se explica la manera en que
gustaba hacer sufrir este individuo a sus víctimas.

�se dieron cuenta que la facción central se había
desbandado y la compañía que iba muy atrás,
había sido sorprendida por partidas de caballería de
Coscomatepec, logrando una importante cantidad
de prisioneros. Cerca de las cuatro de la tarde de
ese mismo día, los perseguidores de Rosains se
presentaron para realizar despojos al equipaje de
su tropa, pero Mier y Terán se encargó, por órdenes
superiores, de repeler el ataque y recuperar los
bagajes. El objetivo se alcanzó de una manera
por demás sencilla, lo que despertó sospechas en
éste, por lo que se dirigió a la barranca de Jamapa
atravesando un pequeño puente de vigas, el cual fue
cortado por los contrarios, dejando a Mier y Terán y
su división en una situación comprometedora ante el
patriota Montiel quien le solicitó una conferencia. En
un principio aquél parecía renuente, pero viendo que
sus hombres no presentaban inconvenientes, aceptó.
Durante la plática se le propuso que sorprendieran
y aprisionaran a Rosains en Huatusco, pero Mier
y Terán se rehusó, aceptando por otro lado, el
intercambio de prisioneros y acordando que Montiel
regresaría a su antigua posición de Maltrata si
Rosains se olvidaba de los incidentes anteriormente
ocurridos.4
Mier y Terán le presentó los pormenores del
acontecimiento durante dos horas a Rosains quien
lo tomó con agrado y aceptó el acuerdo, pero al
amanecer cambió radicalmente su opinión, alegando
que no capitularía ante ningún rebelde; todo esto
se debió al parecer por una malinterpretación dada
del suceso por un ayudante cercano a éste. Pronto
mandó a su ejército prepararse para atacar a Montiel
y sus hombres, pero Mier y Terán no deseaba
exponerse a combatir, principalmente por el convenio
de no agresión entre las tropas que había realizado
con el referido, por lo que dio excusas a Rosains,
como el hecho de no tener cabalgadura y además
sentirse cansado. Éste a su vez le respondió a sus
evasivas otorgándole el caballo que pertenecía a
Arroyo. 5
En medio de desventajas y elementales
carencias de los hombres de Rosains, así como
acosados por las inclemencias del tiempo, llegaron
hasta la Barranca de Jamapa, ubicada entre
4 Ibíd.; pp. 16 18.
5 Ibíd.; pp. 19-32. Dice Mier y Terán que el referido gesto de Rosáins
fue un particular favor que le permitió preservar su existencia. Véase
también BUSTAMANTE, Carlos María de (1844). Op. cit.; t. III; pp.
301-302.

Huatusco y Coscomatepec, por donde corría además
un torrente de agua. Situados en determinado punto
que les confería cierta seguridad en la posición,
fueron medidos desde el otro lado del cauce por
enemigos de Rosains, a quien le vociferaban como
un bárbaro sanguinario, enemigo de los americanos.
Éste a su vez, se encendió con tales tratos y sin
meditar un poco, ordenó a las tropas que se lanzasen
al ataque, provocando consigo una inminente y brutal
derrota. Los soldados habían sido empujados para
agredir a la corta división que se hallaba bajo la
jurisdicción de Victoria, comandada en esos instantes
por los guerrilleros D. Félix Luna y D. Juan José del
Corral, quienes destrozaron completamente a una de
las más respetables caballerías insurgentes.6
Referente al acontecimiento, Mier y Terán
describe que en medio de una tregua que les ofreció
la lluvia, Rosains se decidió atacar a los insurgentes
del otro bando, que se ubicaban en el separado
extremo de la rivera, sin imaginarse que al poco
tiempo, el aguacero sería torrencial y perjudicial para
ellos mismos. Notifica también que los soldados de
la tropa a la que pertenecía se vieron forzados a
atravesar el cada vez mayor caudal del afluente por
medio de un puente maltrecho y un estéril tronco de
árbol que no soportaron el tránsito de los hombres
y caballos, así como de la artillería, siendo algunos
arrastrados por la corriente. Sabiendo Mier y Terán
de que el ataque era similar a una fiera que cierra sus
ojos al momento de embestir de frente, se despidió
por medio de un abrazo cordial de D. Martín de
Andrade, y atravesó el riachuelo. Lamentablemente,
al llegar al otro lado se toparon con que muchos
de los cartuchos de los soldados se encontraban
mojados y los fusiles en malas condiciones,
realidad que aprovecharon los dirigidos por Luna y
del Corral para provocar una sangrienta derrota a
Rosains y sus hombres. Por ello afirma Mier y Terán,
“[p]arece que los vencedores abusaron de la victoria”
ese 27 de julio de 1815 en la Barranca de Jamapa.
Aprovechando la confusión, los que pudieron
salvarse de la confrontación se pasaron al bando de
Luna y del Corral; mientras tanto, Mier y Terán logró
sobrevivir, con la disyuntiva entre continuar bajo las
órdenes de Rosains y sufrir más acciones como
las anteriormente citadas, o entregarse a Montiel,
aunque ello significara que éste tomase represalias
contra él.7
6 Ídem. Véase también BUSTAMANTE, Carlos María de (1844).
Op. cit.; t. III; pp. 22 y 296.
7 Ídem. ALAMÁN, L. (1942). Op. cit. t. IV; pp. 155-156.

10

�mandó la accion y…
–¿Rosains?... esclamó Teran mordiéndose los
labios.
–Sí señor.
–Francamente quiero que me diga V., continuó
Teran, si el hombre que promueve y fomenta la
discordia, y hace que asesinen hermanos con
hermanos, es verdaderamente patriota.
–Creo que no, respondió Luna.
–Bien, ¿[Y] V. estaría sujeto á las órdenes de un
hombre semejante?
–No.
–Pues sepa V. que Rosains es el que ordenó batiera
á V. hasta no dejarle un hombre.
–¿Rosains?... esclamó Luna
–El mismo, dijo Teran, y por mi parte estoy resuelto
á separarme de su obediencia.
–¿Es posible?... Pero…
–Si V. no me quiere ayudar en esta empresa, la
acometeré yo solo, y si no puedo, me marcharé á
mi casa.
–Luna se mordía las uñas, sin responder una sílaba.
–¿Con que no responde V., Luna? Acuérdese que
el pobre Martínez murió atravesado de balas por
oponerse á la autoridad de Rosains.
–Eso mismo pensaba yo, y por lo cual no me parece
acertado el plan de V.
–¿Y cree V., le interrumpió Teran, que soy un niño
que me dejaré matar impunemente? Cuando yo
le digo á V. esto, es porque cuento con la tropa,
porque podemos sorprenderlo de una manera
segura, y en una palabra, porque la empresa no
tendrá riesgo.
–En ese caso…
–Cuento con V. ¿[N]o es verdad?9

Finalizada la gresca, par tieron los
sobrevivientes hacia la Hacienda de Tepetitlán por el
camino de Chichiquila, no sin un pronunciado temor
de ser rematados por Arroyo o por los realistas. Por su
parte, Rosains se dirigió a Tehuacán para recuperar
su posición y reagrupar sus fuerzas; sin embargo,
varios oficiales insurgentes no reconocieron su
autoridad y se dirigieron a la Cañada de Ixtapa en
donde se emplazó una junta entre varios cabecillas el
19 de agosto del corriente año, donde determinaron
remover del cargo militar a Rosains. Mier y Terán,
quien asistió en calidad de representante de este
último, logró calmar los ánimos exaltados de los
militares, manifestando que estaba resuelto a
terminar con la anarquía “á cualquiera costa”,
aunque sugirió realizarlo sin tener que pasar por las
armas a Rosains. Siguiendo sus recomendaciones,
dispusieron un plan para aprehenderlo y procesarlo
judicialmente, poniéndose él a cargo de la comisión
en alianza con el cabecilla Luna.8
No está por demás hacer hincapié en este
punto sobre la reconciliación de Mier y Terán con
Luna, sobre lo cual tomamos como referencia
una conversación entre estos dos personajes,
proveniente de un interesante fragmento de la obra
de Payno Flores, Bosquejo biográfico de los generales
Iturbide y Terán. Llama la atención, pues podemos
darnos cuenta de la artimaña que había montado
Rosains para mantener su hegemonía militar y
política y mantener engañados tanto a Luna como a
Mier y Terán.

–Bastante desgracia fué, amigo Luna, que
nos hubiéramos batido en las barrancas de
Jamapan, le dijo Teran con una voz compungida.
–Eso mismo pensé yo cuando me fueron á atacar;
pero V. vé que la defensa es natural.
–¿Y cree V. todavía que yo tuve la culpa de que
llegáramos á ese estremo?
–Yo…
–Vamos, amigo Luna, le interrumpió Teran
dándole afectuosamente una palmada en
el hombro, yo he sido amigo de V. y ademas,
reflecsionará que una vez que he tomado las
armas contra el gobierno español, no las habia
de convertir contra mis hermanos.
–El Sr. Rosains, contestó Luna, me ha asegurado
que V. tuvo la culpa de todo, y luego como V.
8 Ibíd.; p. 24.

El acuerdo que se tomó para prender a Rosains
tenía como objetivo arrestarlo a la brevedad posible,
ante alguna eventual fuga de información del plan que
llegara a sus oídos; por lo que se pactó detenerlo en
su habitación en la madrugada del día 20 de agosto.
De antemano, se acuarteló a la infantería más adicta
a Rosains. A las tres de la mañana, Luna y Mier y
Terán se presentaron en su vivienda con un oficio
que dictaba la resolución tomada por los insurgentes
y sin más contratiempos lo aprehendieron.10
Payno también hace referencia a este suceso,
9 PAYNO M. (1843). Op. cit.; pp. 22-23.
10 BUSTAMANTE, C. (1844). Op. cit.; t. III; p. 302. ALAMÁN, L.
(1942). Op. cit. t. IV; pp. 155-156.

11

�remarcando la manera en que se desarrolló la
aprehensión en la habitación de Rosains por Luna y
Mier y Terán

–¿Qué se ofrece, que tan de mañana tengo á vds.
por mi casa?
–Hay asuntos, le contestó Teran, que no ofrecen
demora.
–¿Véamos cuáles?
–Ciertos hombres de genio violento y arrebatado,
sirven mas para perjudicar á la causa de la patria
que para defenderla.
–Y ¿[D]ónde están esos hombres? [I]nterrumpió
Rosains, frunciendo el ceño.
–No están muy lejos, continuó Teran con mucha
calma, y por fortuna podemos deshacernos de
ellos. ¿Le parece á V.?
–Sí, sí, me parece…
–Para no andar con mas rodeos, V. es uno de esos
hombres, y por tanto venimos á prenderlo.
Rosains se incorporó á tomar el sable, que creyó
estaba en la cabecera, pero Luna sacó un par de
pistolas y se las puso al pecho, con lo que Rosains
se quedó en la posición en que estaba, y dijo:
–Mal hice en no romperle el alma á ese pícaro
asistente que no puso la espada y las pistolas á mi
cabecera. En efecto, el sable no estaba en el lugar
acostumbrado, ni habia otra arma por allí cerca.
–Es inútil la resistencia, prosiguió Teran, porque
toda la tropa está de acuerdo, y no le queda á V.
mas arbitrio que resignarse con su suerte; con que
háganos V. favor de vestirse, ó de lo contrario lo
liarémos á V. con todo y colchón, y como un fardo
inútil, lo dejarémos olvidado en el calabozo.
Rosains se puso encendido, se mordió los puños,
y dijo:
–Muy bien, Sr. Teran. No creía yo que V. era un
traidor.
–Hay muchas creencias que salen erradas: yo
creia que V. era un buen patriota, y cuando me
desengañé de lo contrario, he venido á quitar á V.
de en medio, para que no perjudique al pais.
–Sí, sí, fusilarlo es lo mejor, dijo Luna, con una voz
bronca.
A estas palabras, Rosains dejó caer de la mano los
pantalones que habia tomado, y se puso pálido
como la muerte.
–Ruego á V. que se vista, interrumpió Teran con
mas dulzura, mirando el fatal efecto que habian
hecho las palabras de Luna. En cuanto á la suerte
de V., el traidor Teran se encargará de dulcificarla,

tranquilícese V.11
Capturado Rosains, fue conducido a Huatusco,
territorio dominado por Victoria; de ahí se le trasladó
a la jurisdicción de Osorno, quien en definitiva lo
dispuso al Congreso; sin embargo, se escapó en
las cercanías de Chalco para solicitar el perdón a
los realistas, presentándosele al cura de Ixtapaluca
D. Pedro Fonte quien lo asesoró para una audiencia
con el virrey, el cual finalmente lo indultó. Rosains
haría algunos ejercicios espirituales y presentaría
el 15 de octubre de 1815 un informe al virrey donde
le explicaba la situación del movimiento insurgente
y la manera de cómo erradicarlo. Después radicó
en Puebla, y al consumarse la Independencia de
México, atacó por medio de la prensa a Mier y Terán
con diversas publicaciones y halló “un adversario
más temible con la pluma” pues éste respondió
apropiadamente y con honradez sus acusaciones
y divagaciones, desenmascarándolo y dejando
constancia del sustancial resentimiento con el que
vivió el resto de sus días este personaje.12

Mascarada
11 Ibíd.; pp. 23-24.
12 ALAMÁN, L. (1942). Op. cit. t. IV; pp. 156-159. El informe que
presentó Rosáins a las autoridades virreinales puede encontrarse
en el Centro de Estudios de Historia de México Carso, en el fondo
CCLXXXVII Archivo Lucas Alamán 1706-1951, Carpeta 10, Legajo
828. Documento 1.

12

�Reforma Siglo XXI

La tutoría como estrategia para el
autoaprendizaje
██ ■Minerva I. Heredia Alarcón*

I. Introducción
n la actualidad, la producción de conocimientos
está sujeta a cambios vertiginosos, por lo que
es necesario desarrollar en los estudiantes
un aprendizaje autónomo que les permita
actualizarse por cuenta propia, reflexionar sobre
éstos, compartirlos, debatirlos, retroalimentar el proceso y
tomar decisiones, lo que requiere de creatividad, de aplicar
enfoques diversos y de mostrar capacidad para solucionar
problemas complejos. En consecuencia, el paradigma
educativo tiene que cambiar: pasar de la estandarización
a la personalización, considerar las necesidades específicas
de cada estudiante, ayudarlo a comprender y desarrollar
sus capacidades, hacerlo transitar de un aprendizaje pasivo
a uno activo que, en lugar de estar dirigido por el profesor,
sea gestionado por el estudiante, y por ende, desarrollar
un plan donde se finquen las metas y el cómo alcanzarlas,
aplicando los resultados del propio aprendizaje.
De acuerdo al Modelo de Tutoría de la UANL se
define esta actividad como “una actividad orientadora
dirigida a los estudiantes, que lleva a cabo un DocenteTutor, generando un vínculo que propicie la formación
integral de los tutorados, la cual incluye el desarrollo de
competencias académicas, personales y profesionales,
reduciendo el riesgo de reprobación y abandono
escolar, fortaleciendo su desempeño comprometido con
el entorno laboral y social”.
En este sentido, el sistema tutorial está inmerso
en el paradigma centrado en el aprendizaje, que implica
un alumno activo, constructivista y autónomo, que
además se basa en la práctica y la retroalimentación y
en el cual el docente tutor deja atrás el papel principal
o protagónico, para pasar a ser un guía facilitador que
asume actitudes positivas que orienta y acompaña al
estudiante en su proceso formativo para contribuir al
crecimiento integral y al aprendizaje global.
*Docente de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad
Autónoma de Nuevo León.

13

En este sentido, la tutoría enmienda las
desventajas de la clase tradicional, en coexistencia
con el compromiso para el cumplimiento de metas
académicas específicas, aspira a la capacitación
de los estudiantes para su propia auto-orientación,
facultándolos progresivamente en la toma de decisiones
fundamentadas y responsables, tanto en lo referente a
su vida académica como a la social y profesional.

II. El estudiante como sujeto
activo de su aprendizaje

En el aprendizaje tradicional el rol del profesor es
el de ser el eje central del proceso; utiliza la exposición
como un método didáctico predominante, mientras que
el rol del alumno es más bien pasivo y receptor de la
información. Mientras que la educación centrada en el
aprendizaje requiere de una actuación autónoma: el rol
de alumno pasa a ser protagónico, para ser constructor
de su aprendizaje, la motivación, en este sentido, es
más intrínseca que extrínseca.
El rol tradicional del profesor como fuente y
transmisor de conocimientos, pasa a ser el de un guía
que orienta y acompaña al estudiante en su proceso
formativo; ayuda a que los estudiantes descubran sus
propios estilos de aprendizaje, crea un ambiente de
aprendizaje crítico y participativo, donde los estudiantes
pueden enfrentar y resolver dilemas, preguntarse,
resolver problemas, tomar decisiones. En fin, utiliza
una variedad de estrategias para que los estudiantes
aprendan.
De esta manera se construye el aprendizaje
autónomo, que implica que el estudiante sea
independiente y gestione todas sus acciones para el
logro de sus metas. “El aprendizaje autónomo es la
facultad que tiene una persona para dirigir, controlar,
regular y evaluar su forma de aprender de forma
consciente e intencionada al hacer uso de estrategias
de aprendizaje para lograr el objetivo o meta deseada”.

�(Aebli, Hans, 2001).
Para lograr lo anterior, se requiere que tanto el
tutor como el tutorado hagan sinergia para alcanzar
la meta fijada y lograr que el tutorado supere la
dependencia, para pasar a una independencia con
responsabilidad y compromiso en todas las labores
que desempeñe, motivarlos a que aprendan por ellos
mismos.

1. Principios constructivistas
del autoaprendizaje

El aprendizaje como tarea principal de todo
sujeto en formación puede analizarse desde
diferentes enfoques. El modelo educativo del
siglo XXI establece que para la formación de los
estudiantes se empleen principios constructivistas
que se alimenten de las aportaciones de diversas
corrientes psicológicas, asociadas genéricamente
a la psicología cognitiva: el enfoque psicogenético
piagetiano, la teoría de los esquemas cognitivos, la
teoría ausubeliana de la asimilación y el aprendizaje
significativo, la psicología sociocultural vigotskiana,
así como algunas teorías instruccionales, entre
otras, ya que a pesar de que los autores de éstas se
sitúan en encuadres teóricos distintos, comparten el
principio de la importancia de la actividad constructiva
para el tutelados.
La acción tutorial crea las condiciones propicias
para que el estudiante, de manera consciente,
identifique sus propias necesidades y construya su
propio desarrollo a partir de entrar en conflicto interno
con lo que ya sabe y con lo que debería saber, lo
que se facilita mediante la interacción y la mediación
con el tutor, quien coadyuva a que el estudiante
analice sus acciones y reflexione para que al actuar
sobre sus actividades escolares se de cuenta de
sus limitaciones en el rendimiento académico e
identifique sus problemas personales, psicosociales y
de cualquier otra índole para que pueda enfrentarlos
y resolverlos.
El principal factor de interacción es la
comunicación entre el tutor y el tutorado y la entrada
es una evaluación diagnóstica como plataforma de
iniciación y despegue, para darle seguimiento a
través de las entrevistas necesarias para verificar
los procesos de evaluación formativa y los logros de

sus tutorados; además de ayudarle a promover la
reflexión, compartir experiencias a través del trabajo
cooperativo para preparar al futuro profesional para
que intervenga en la resolución de los problemas
tanto individuales, como sociales, académicos y
laborales, así como comunicarle al tutor sus logros y
avances para que éste le ofrezca la ayuda pertinente.
El tutor, en su papel de guía, orienta,
retroalimenta y motiva al estudiante o al grupo de
estudiantes para que puedan regular su propio
proceso de aprendizaje y logren desarrollar sus
competencias tendientes a aprender a aprender. Para
lograr lo anterior, el tutor debe ser capaz de escuchar
a sus alumnos tutorados y aprender a intervenir a
tiempo.
Para lograr estas competencias, el estudiante
tendrá que ejercitar sus habilidades, es decir,
manejar los diversos contenidos actitudinales,
conceptuales y procedimentales, que le permitirán
apropiarse del aprendizaje autónomo. El tutor debe
también embarcarse en este nuevo paradigma,
cumplir y desarrollar las actitudes y habilidades
requeridas para poder guiar, orientar y motivar al
alumno para que sea favorecido en el desempeño
de este aprendizaje, así como dominar y disponer
de una serie de estrategias y ponerlas en práctica
para con sus alumnos tutorados, lo que enriquece la
labor de la tutoría. Estas estrategias son la entrevista,
el portafolio, la observación, el cuestionario,
organizadores gráficos, solución de problemas,
método de casos, proyectos, la coevaluación y la
autoevaluación, entre otros.

III. ¿Cómo favorecer un
aprendizaje autónomo?...
Algunas estrategias.
Entre las estrategias que coadyuvan a favorecer
al aprendizaje autónomo destacan las estrategias
de aprendizaje cognitivas y meta cognitivas, las
actitudinales y socioculturales, que contribuyen para
que el alumno sea capaz de aprender a orientar el
proceso de aprendizaje, poder evaluarse a sí mismo
para apreciar y valorar sus logros y alcances.
C a b e s e ñ a l a r, q u e p a ra d e s a r r o l l a r
e l a p r e n d i z a j e a u t ó n o m o l a s e s t ra t e g i a s
procedimentales, actitudinales y cognoscitivas, se

14

�encuentran imbricadas, actúan en conjunto.

•
•
•
•
•

1. Estrategias cognitivas
Este tipo de estrategias están referidas a la
capacidad para procesar información tendiente a
un aprendizaje significativo. En éstas se parte de
la observación y la comprensión para tener una
representación propia de la realidad. “Los alumnos
deben disponer de conceptos que les permita
interpretarlos” (Coll et al, 1991, p.22). Entre las
habilidades cognitivas que los estudiantes realizan
están las siguientes: contextualizar, argumentar,
sintetizar, investigar, comparar, clasificar, analizar,
interpretar, transferir, planificar, evaluar, representar
a través de textos y ordenadores gráficos así como
la lectura comprensiva, la producción de textos
y la síntesis, el desarrollo de mapas mentales,
conceptuales, redes semánticas, analogías, etc.,
mismas que permiten organizar sus contenidos,
calendarizar sus actividades, organizar el tiempo,
desarrollar técnicas de estudio y experiencias de
aprendizaje, enseñar a pensar, analizar, transferir y
aplicar los conceptos al mundo cotidiano.
El desarrollo de habilidades cognitivas
comprende el desempeño de una variedad de
estrategias como es la solución de problemas, ya
que el enfrentamiento con la vida cotidiana reta a
resolver problemas y conflictos a los cuales se les
debe encontrar soluciones aceptables de acuerdo
con el contexto, además esto implica poner en
práctica habilidades como la de hacer preguntas que
permitan salir de un conflicto y sortear las dificultades.
Rodríguez Diéguez (1980) nos dice que la
resolución de problemas es una "actividad cognitiva
que consiste en proporcionar una respuesta-producto
a partir de un objeto o de una situación”. En este
sentido el tutor estimula la discusión, privilegia la
actitud inquisitiva sobre problemas e intereses que
le atañen al estudiante a través del desarrollo del
razonamiento como el realizar inferencias, hacer
preguntas, conclusiones y toma de decisiones,
además destacan otras habilidades del pensamiento
como la capacidad de comunicación.
Bransford y Al Stenberg. (1987. P.163) hablan
de cinco componentes de pensamiento para la
resolución de problemas:

Identificación del problema
Definición y representación de los problemas
Explorar posibles estrategias
Actuar con esas estrategias
Observar los efectos de las estrategias realizadas.

Otra estrategia que apoya a la solución de
problemas es el método de casos, en la cual se
relata una situación que ocurrió en la realidad,
en un contexto semejante al que los estudiantes
se hallan inmersos y desde donde tendrán que
investigar y tomar decisiones. Esta técnica permite
al mismo estudiante evaluarse en su desempeño
ante una situación específica, ser consciente de
sus valores y temores; poner a prueba su habilidad
de pensamiento, utilizar sus fundamentaciones,
indagaciones, argumentaciones y propuestas en
la aplicación para la resolución de una situación
verídica. Los casos permiten que los estudiantes
aprendan haciendo cosas y aprendan de otros y les
dan la oportunidad de involucrarse en la toma de
decisiones.
El método de casos consta de los siguientes
pasos (López Frías, 2013)
• Identificación, selección y planteamiento del
problema.
• Búsqueda y planteamiento de opciones de
solución
• Comparación y análisis de las opciones, ventas,
desventajas, consecuencias
• Planteamiento de suposiciones
• To m a d e d e c i s i ó n y fo r m u l a c i ó n d e
recomendaciones
• Justificación de la opción seleccionada
• Planteamiento de la forma de llevar a cabo la
decisión.

2. El método de proyectos
El proyecto es un problema abierto al cual se le
necesita encontrar una solución. Cuando se pretende
realizar un producto durante un periodo largo, se fijan
límites de tiempo. El metodo de proyectos permite
desarrollar en el alumno habilidades para realizar
actividades complejas como: aprender a realizar
procesos de reflexión, análisis y síntesis; administrar
tiempo y recursos, investigar, debatir problemas
y desarrollar la comunicación; hacer y depurar
preguntas, asumir responsabilidades, desarrollar

15

�planes y experimentos. El proceso de aprendizaje
se da en acción, es decir, el estudiante “aprende
haciendo”. Los estudiantes se enfrentan con
obstáculos, enfrentan retos, resuelven problemas, se
retroalimentan, aprenden a ser gestores, debaten,
obtienen experiencias de aprendizaje auténticas,
emplean diversos estilos de aprendizaje, estimulan
su motivación intrínseca, se hacen cargo de su propio
aprendizaje. Los proyectos deben ser provocativos,
representar retos, ser realizables, pueden ser
múltiples productos.

lo importante es no emitir juicios ni positivos ni
negativos, simplemente reconocer las cosas como
son, tolerar al otro, que no sabe o que se angustia
por no saber. Es, en sí, actuar como un referente
silencioso pero interesado y concentrado en el
proceso ajeno y realizar intervenciones mediadas,
lo importante de su labor como tutor es el cooperar
a que el otro “aprenda,” no a llenar cabezas, sino
a facilitar que piensen por sí mismas. "En la labor
tutorial se acompaña, no se manda; no se obliga, se
convence”.(Larch)

El profesor-tutor monitorea el proceso, funge
como facilitador y orientador, puede dar algunas
recomendaciones, como definir el propósito
del proyecto y relacionarlo con los objetivos
instruccionales, se involucra en las actividades,
incorpora la participación del grupo a través de
consensos, comparte con los estudiantes los
criterios de evaluación, promueve la coevaluación y
autoevaluación.

En este sentido el tutor coadyuvará para que
el estudiante sea capaz de darse cuenta de sus
avances y debilidades y que se cuestione para que
haga los cambios requeridos y logre superarse.

En el campo de la educación moral, Puig Rovira
y Martín García proponen el trabajo por proyectos
para fomentar la autonomía e iniciativa personal
y muestran las fases para detectar los temas que
interesen al grupo de un proyecto de investigación
(2007, p. 145):
•
•
•
•
•

Detectar los temas que interesen al grupo
Formular interrogantes
Elaborar información
Sintetizar la información
Evaluar y comunicar los aprendizajes

Con lo anteriormente mencionado, el docente
tutor fortalece el desarrollo de estas estrategias con
sus tutorados para un cambio positivo en ellos, los
asesora. Y motiva a que se esfuercen, lo que favorece
la buena relación entre ambos, con el objetivo de
que el estudiante se independice en el cumplimiento
y desarrollo de sus actividades y evaluación de las
mismas.

3. Estrategias metacognitivas
El profesor-tutor actúa como un coach, aprende
del juego interior que implica auto observarse y
analizarse y así reflexiona sobre sus intervenciones.
Lo anterior porque es fácil cuestionar y criticar al
estudiante, pero es difícil observarse como tutor,

Es muy impor tante desarrollar la
autoevaluación, que consiste en la percepción
del estudiante de sí mismo, porque permite la
autorregulación, es decir la capacidad de regir y
controlar su aprendizaje, diseñar acciones y retos
apropiados, para que le favorezcan el desarrollo de su
autonomía, responsabilidad y confianza en sí mismo,
ser capaz de retroalimentarse, aceptar desafíos,
evaluar su propia actuación por lo que el tutor orienta
con ejercicios, con planteamiento de preguntas para
que pueda el estudiante examinarse a sí mismo y
diseñar sus propios retos, así como guiarlos hacia la
objetividad y moderación dependiendo si el alumno
tutorado se juzga demasiado positivo o negativo y
estimular la discusión y permitir la autorreflexión de
su aprendizaje.
Existe el potencial en el alumno para
cuestionarse y desarrollar su capacidad crítica, pero
el tutor debe educarlo para esta función, para que
aprenda a aprender y a autoevaluarse.
Además, debe apoyar a los estudiantes
de manera que no sólo aprendan cómo utilizar
determinados procedimientos, sino cuándo y por
qué pueden utilizarlos y en qué medida favorecen la
resolución de las tareas implicadas en la formación
profesional.
Todas estas acciones y las anteriormente
mencionadas, coadyuvan a desarrollar la
autonomía del estudiante, alude al sentido crítico
y al emprendimiento de su proyecto personal y
profesional que le conduce a buscar estrategias
para su realización, aprende a autorregularse para

16

�examinarse y corregir su pensamiento. Se trata de
superar la dependencia en la labor de aprender, mas
no de aislarse; requiere que el estudiante asuma
responsabilidades, toma de decisiones, plantee
iniciativas y genere propuestas.

4. Estrategias actitudinales
Comprenden actitudes, conductas, valores y
normas, involucra los componentes afectivos, se
relaciona con el aspecto cognitivo y procedimental,
porque tienen que ver los conocimientos y las
creencias de una persona, referidos al saber ser,
hacer y convivir. “Una actitud es una organización
duradera de procesos motivacionales, emocionales,
perceptuales y cognitivos con respecto a algún
aspecto del mundo del individuo” (Coll, et al., 1992).
“Las actitudes son disposiciones de ánimo para
actuar en una forma determinada y los valores dan el
sentido a las actitudes, estas disposiciones internas a
veces no son observables por sí mismas, sino que se
manifiestan por medio de las acciones y conductas”.
(López, et, al., 2013).
Apar te del saber hacer (contenidos
procedimentales) está también el querer saber, por
lo que la parte afectiva toma un eje importante, ya
que no solo se trata de aplicar técnicas o prácticas,
por lo que la importancia de los deseos impulsan la
necesidad de aprender.
El aprender a manejar emociones como el
miedo, la angustia, la ansiedad, las preocupaciones
es muy importante, porque si no son atendidas,
desestabilizan e interfieren negativamente en el
aprendizaje.
La comunicación con el tutor a base del diálogo
ayuda a limar muchos problemas que aquejan
al estudiante y contribuye a un mejor bienestar
personal y social. El tutor “debe ser percibido por
los alumnos a la vez como un amigo y un modelo,
alguien que les escucha y les ayuda a desarrollarse”
(UNESCO,1996).

desarrollar actividades en conjunto, como trabajar
en proyectos, practicar la coevaluación, para que
analicen la eficiencia con la que están trabajando, y
que planteen alternativas para trabajar mejor.
“Aprender a interactuar con los compañeros es
aprender a compartir las creencias, las costumbres
y los valores, y sobre todo, aprender a ayudarse,
partiendo de menos a más en el proceso de
aprendizaje”. (Aebli Hans, 2001).
La proximidad con los otros, el diálogo y las
interacciones cara a cara contribuyen a desarrollar
dinámicas de apoyo y refuerzo entre los miembros
del equipo, así como compromiso personal y grupal
tendientes a lograr objetivos comunes.
En este sentido la tutoría procura mejoras en
el desempeño académico, la solución de problemas
escolares y el desarrollo de hábitos de estudio,
trabajo, reflexión, convivencia social y ciudadana,
sin perder de vista que el estudiante es el principal
responsable de su crecimiento personal (Moreno
Olivos, 2003). La finalidad de la tutoría es dinamizar
de forma conveniente las relaciones entre el alumno,
el sistema educativo y la sociedad, favoreciendo su
comprensión y manejo, más que limitarse a brindar
una instrucción tradicional.
De acuerdo con Bisquerra Alzina (2002:34),
los ámbitos de intervención de un tutor se pueden
agrupar en cinco grandes áreas:
•
•
•
•
•

Proceso de enseñanza aprendizaje.
Conocimiento de sí mismo.
Promover el ser.
Estimular a la convivencia con los otros.
Enseñar a pensar.

En el caso del tutor es necesario que cuente
con estas líneas de intervención, pero además
es necesario que conozca o tenga algo de
conocimientos sobre el paradigma humanista o que
tenga noción sobre lo que es el humanismo ya que
es importante recordar que se está tratando con
sujetos. Ahora veremos lo que nos dice el paradigma
humanista.

Mostrar a los estudiantes la importancia
de saber trabajar en equipo, elaborar un plan de
trabajo para enseñar a cooperar y estimular la
convivencia con los demás, compartir conocimientos,
costumbres, valores y creencias; colaborar y

17

�IV. Justificación del enfoque:
El paradigma humanista
Nace como una alternativa a las otras
vertientes que ya estaban integradas en cuanto a
los trabajos psicológicos como el conductismo, por
eso este paradigma nace como otra opción para
trabajar el ambiente escolar. La psicología humanista
representa una matriz disciplinar no monolítica,
con diferentes tendencias internas. Es por eso
que el campo del estudio principal de la psicología
humanista se sitúa en el ámbito de la psicología
clínica, es decir, el estudio de los problemas y
las patologías psicológicas y en propuestas de
modelos teórico-terapéuticos, pero también se han
desarrollado aplicaciones en otras áreas como la
psicología del trabajo y la educación.
En el paradigma humanista según Hernández
Rojas (1998:103) hay que partir de la idea de que
la personalidad humana es una organización y una
totalidad que está en continuo proceso de desarrollo.
En este paradigma se da por sentada la idea de
que para explicar y comprender apropiadamente a
la persona ésta debe ser estudiada en su contexto
interpersonal y social.

El humanismo se centra en las corrientes
filosóficas (Hernández Rojas (1998:102)) que se
preocupan por entender la naturaleza de la existencia
humana. Entonces podemos decir que el humanismo
estudia al hombre como un todo, es decir, de forma
holística, de tal manera que para entender al mismo
se humano y sus problemas, es necesario conocer
cuáles son sus antecedentes, su presente y las
repercusiones que puedan aparecer en el camino.
Las aplicaciones de la psicología humanista a
la educación nacieron como una protesta contra los
currícula del sistema educativo en Estados Unidos,
los cuales no tomaban en cuenta las características
de los estudiantes como personas y se escribían y
aplicaban deshumanizadamente. Desde el punto de
vista de los humanistas, según Hernández Rojas
(1998:105), la educación se debería centrar en
ayudar a los alumnos para que decidan lo que son y
lo que quieren llegar a ser.
La educación humanista se basa en la idea de
que todos los alumnos son diferentes y los ayuda
a ser más como ellos mismos y menos como los
demás. En este sentido, la educación humanista,
considera necesario ayudar a los estudiantes a
estudiar y comprender de un modo más cabal lo que
es su persona y los significados de sus experiencias.
Otro rasgo al que ayuda el paradigma humanista es
a la autorrealización del alumno en todas y cada una
de las esferas de su personalidad.
En el paradigma humanista, Sebastián
(1986:91), ha señalado características importantes
en la educación humanista:
• La educación humanista retoma las necesidades
de los individuos como la base de las decisiones
educativas.
• Fomenta el incremento de las opciones del
individuo.
• Tiene en cuenta que el desarrollo de cada
individuo no debe fomentarse si ello va en
detrimento del desarrollo de otro individuo.
• Considera que todos los elementos constituyentes
de un programa educativo deben contribuir a crear
un sentido de relevancia, valor y merecimiento en
cada persona implicada.

Arlequín Triste

La concepción de los estudiantes en el
paradigma humanista es que éstos son entes
individuales, únicos y diferentes de los demás.

18

�Además de que también son seres con iniciativa,
con necesidades personales de crecer, capaces
de autodeterminación y con la potencialidad de
desarrollar actividades y solucionar problemas
creativamente, Rogers (1978:45). Los estudiantes
no son exclusivamente seres que par ticipan
cognitivamente en las clases, sino personas que
poseen afectos, intereses y valores particulares. Por
lo tanto el maestro antes que todo debe de tener en
claro que el alumno es un ser humano y no un objeto
y que es necesario darle su lugar y tener siempre en
cuenta la actitud y vocación de servicio de su trabajo:
maestro y guía.
El papel del maestro en este paradigma se
basa en una relación de respeto con los alumnos,
parte siempre de las necesidades del alumno para
que de este modo exista una comunicación buena
y así se pueda crear un ambiente que le pueda
proporcionar una buena información académica y
emocional exitosa.
Según Rogers (1978:20), el ser humano
tiene una capacidad innata para el aprendizaje.
Este aprendizaje llega a ser significativo cuando
involucra a la persona como totalidad y se desarrolla
en forma experimental. Es sabido también que
además es necesario que exista un ambiente y un
contexto, los cuales ayuden a propiciar de buena
manera el aprendizaje, así como también es una
función del maestro proporcionarle los recursos o
procedimientos necesarios para poder darle solución
a las problemáticas que el alumno presente.

V. El cambio de roles de tutor

y tutorado para un aprendizaje
autónomo.
En el nuevo enfoque de una educación centrada
en el aprendizaje se hace necesario un cambio de
roles del estudiante, del profesor y del tutor. Entre
las características que destacan en los estudiantes
que desarrollan un aprendizaje autónomo están las
siguientes: se responsabiliza de sus actos y asume
la consecuencia de éstos, tiene iniciativa, hace las
cosas sin que se las pidan, investiga por su cuenta
contenidos, confía en sí mismo, resuelve problemas
por sí mismo, emite juicio crítico, capacidad para
discutir y defender opiniones, trabajar con otros,
escucharse, autoevalúa y autorregula.

Entre las características que el docente tutor
realiza para favorecer el aprendizaje autónomo
destacan el de guía y facilitador, motivador, porque
comparte sus experiencias de aprendizaje y
apoya en las actividades del tutorado, monitorea el
proceso, abierto al intercambio de ideas, canaliza y
aconseja, y lo estimula para que busque soluciones
a sus conflictos. Lo ayuda a integrar los nuevos
conocimientos con los que ya tiene, lo alienta y
deja que haga las cosas por sí mismo, además de
promover la investigación.

VI.- Conclusiones
1.

2.

La acción tutorial involucrada en el aprendizaje
autónomo debe servir para desarrollar la
formación integral de los estudiantes en los
ámbitos personal, académico, profesional y que
le permita continuar aprendiendo. Por lo que la
tutoría no consiste solo en explicar o trasmitir
conocimientos, sino en conducir el proceso,
enriqueciéndolo con herramientas y estrategias
para que el estudiante se desenvuelva con
autonomía e independencia.
La misión de la tutoría será finalmente apoyar
al estudiante en su propio crecimiento. Por lo
que las estrategias serán diversas y orientadas
a lograr que el estudiante construya su propio
aprendizaje, considerándolo un sujeto activo en
el proceso de aprender.

Bibliografía
1. Aebli, Hans (2001). Factores de la enseñanza que favorecen al
aprendizaje autónomo, Ediciones Narcea
2. Bisquerra Alzina, R. (2002): Marco integrador de la orientación
y la tutoría. En Bisquerra Alzina, R. (Coord.): La práctica de la
orientación y la tutoría. Editorial Praxis. Barcelona. Páginas 269281. Editorial Narcea, Madrid España.
3. Hernández Rojas (1998) Paradigmas de la psicología de la
Educación Editorial Paidós, México D.F
4. Lara Morch, Francisco (2011) Tutoría educativa hacia la
formación integral, Edición Fomento científico de Monterrey S.A
de C.V, Monterrey N.L
5. López Frías Blanca Silvia, et, al (2013) La evaluación del
aprendizaje, alternativas y nuevos desarrollos. Editorial Trillas,
México D.F
6. Puig Rovira y Martín García (2007). Competencia en autonomía
e iniciativa personal. Editorial Alianza. Madrid España
7. Rogers C. (1994) El Proceso de Convertirse en Persona.
Editorial Paidós, Barcelona, 1994.
8. UANL. DOVE (2012) Programa institucional de tutoría
académica

19

�Reforma Siglo XXI

La Historia Cultural
██ ■José Luis Cavazos Zarazúa*
n la segunda mitad del siglo XIX Jacob Burckhardt
con su libro La cultura del Renacimiento (1860),
así como a inicios del siglo XX Johan Huizinga
con el texto El otoño de la edad media (1919),
revolucionaron el tema fundamentalmente
biográfico-político de la historia. Su principal contribución
fue la de ayudar al posicionamiento del tema cultural en
la historiografía; empero, conceptuaron la cultura como
erudita, es decir, como algo que sólo poseen algunas
sociedades, o más en concreto, determinados grupos en
la sociedad (Burke, 2006). Esta historia cultural “clásica” se
diferencia de la historia cultural reciente en dos sentidos:
por un lado, del estudio específico de la historia de las élites
políticas; y por otro, del enfoque de cultura que plantea que
ésta es el conjunto de ideas, artes, símbolos y estilos de vida
de unos cuantos privilegiados, esto es, la cultura de la élite.
En su lugar, la moderna historia cultural toma la concepción
de cultura del antropólogo norteamericano Clifford Geertz
(2000), la cual define como tramas de significación que
el hombre ha creado y en las cuales se encuentra inserto.
La cultura entendida de esta manera ha llevado a los
historiadores al estudio de los significados que se hacen del
mundo las distintas culturas que confluyen en una misma
sociedad.
Para ejemplificar lo expuesto, en el texto La
cultura popular en la Europa moderna, el historiador
inglés Peter Burke (2010) plantea que el carnaval
fue un sistema de significados por medio del cual
la gente común expresaba sus actitudes, valores y
formas de entender el mundo. En esas grandes fiestas
que se celebraban en mayo y que la gente esperaba
y preparaba con ansiedad los demás meses, se
simbolizaba mediante la excesiva ingestión de carne
y bebida, las carencias que pasaban todo el año. Así
también, los comportamientos en el carnaval donde las
personas se disfrazaban de abogados, clérigos, diablos,
bufones o animales salvajes para ridiculizar, insultar
o reclamar los actos de ciertos personajes morales,
*Licenciado en historia, maestro en psicología social y doctor en
ciencias políticas por la UANL. Catedrático de la Facultad de Filosofía y
Letras y de la Escuela de Graduados de la ENSE.

significaban el momento de expresar y acusar en lo que
no se estaba de acuerdo. Por ejemplo, representar a un
abogado yendo de una persona a otra sin resolverle los
problemas, mostraba la actitud de desprestigio que en
lo popular se tenía de estos personajes.
Como se ilustra, la historia cultural en lugar de
conformarse con describir las acciones de los que
tienen el poder, explica las dimensiones simbólicas a
través de las cuales el pueblo las asimila, las interpreta
y las recibe, siempre en función de contextos sociales
particulares (Jauss, 2000). Ya no sólo es estudiar
al emisor conocido en la historia como la guerra de
Napoleón contra Europa, la repartición de las tierras
a los campesinos por Cárdenas, la política autoritaria
de Díaz Ordaz, la filosofía de Marx, el arte renacentista
o la moral de la iglesia en el medioevo, sino indagar
la manera en que la gente común las interpretó, las
reelaboró, las representó, las padeció, las hizo a su
modo; ya sea siguiéndolas, ya sea rechazándolas
mediante una canción, un panfleto, una forma de vestir,
una forma de pensar, un festín o una protesta social.
A partir de estas consideraciones, se puede
formular la pregunta de qué es la historia, y tal vez
repetir la clásica definición como el estudio del pasado
de la humanidad. ¿Pero por qué entonces la mayoría
de los libros de historia que se encuentran en las
bibliotecas o librerías versan sobre hazañas de reyes, la
vida de gobernantes, las principales batallas y guerras
de un país o del mundo, el desarrollo del pensamiento
y el arte? ¿Qué acaso con historiar la política, describir
las guerras y la evolución del arte se está atendiendo
al pasado de la sociedad? La respuesta obviamente
es no. ¿Dónde queda por ejemplo la historia de los
constructores de las pirámides egipcias, es decir, de la
gente común? La historia cultural se ha ido encargando
de realizar la historia de aquellos grupos humanos que
muchos historiadores olvidaron, callaron, excluyeron o
simplemente ignoraron.
Ahora bien, aunque actualmente existe un debate
más o menos intenso sobre el significado de la historia

20

�cultural y lo que es la historia de las mentalidades, por
el gran parecido que tienen en el enfoque, el abordaje
de los temas y métodos de investigación, describiré
algunas obras de autores que a mi parecer forman
parte de la historiografía cultural, pero que también
son identificables en el terreno de los historiadores de
la mentalidad, sobre todo Marc Bloch, Carlo Ginzburg
y Robert Darnton (Serna &amp; Pons, 2013).
En primera instancia, el libro de Marc Bloch,
Los reyes taumaturgos, de 1924, representa uno de
los primeros intentos por interpretar las creencias
populares en la historia. En este texto Bloch
investiga la creencia de la gente común, desde la
Edad media al siglo XVIII, en Francia e Inglaterra,
de que los reyes tenían la capacidad de curar una
enfermedad ganglionar denominada “el mal del
rey”, con sólo tocar al enfermo. Bloch comprueba
esta creencia cuando se da cuenta que la gente, a
pesar de que ya había sido tocada por el rey y no
se curaba, regresaba para ser tocada una segunda
vez. Con este tema marginal por los historiadores
de principios del siglo pasado, Bloch abría la historia
hacia otras temáticas propiamente del dominio de
la antropología, la sociología y la psicología, pues
con ello invitó a los historiadores a leer La rama
dorada, de James Frazer, el ensayo de Durkheim,

Representaciones individuales y representaciones
colectivas, y la obra del psicólogo social francés
Charles Blondel. Asimismo, Bloch contribuía con esta
investigación a esclarecer algunos problemas de la
historia política de Europa, porque el libro también
trataba las creencias que la realeza tenía hacia sí
misma y hacia la población (Daniel, 2005).
Otra de las obras representativas de la historia
cultural y además muy leída, es la del historiador
italiano Carlo Ginzburg (1981), El queso y los
gusanos. El cosmos según un molinero del siglo
XVI, de 1976. Este libro de marcada inspiración
antropológica, por lo cual se le podría bautizar de
historia antropológica, versa sobre la apropiación
muy particular que se hizo un molinero (conocido
como Menocchio) sobre la personalidad de Cristo y
la religión católica. La trama que desarrolla Ginzburg,
es la forma en que un personaje –perteneciente
a lo que él llama cultura popular-, a partir de su
lectura solitaria de Dante y la Biblia, se representa
cosas diferentes a las que dicta la cultura oficial, en
este caso la Iglesia. Dicha situación lo llevará a ser
interrogado por el Santo Oficio, proceso que generará
una serie de discrepancias entre las preguntas de los
jueces y las respuestas de Menocchio acerca de la
inmortalidad del alma, la mundanidad del cuerpo y

Los Cuatro Jinetes del Apocalipsis

21

�la naturaleza de Jesucristo, que el autor analizará
como prueba de la presencia de dos formas de
significar lo que dice la religión dentro de una misma
sociedad. Tal cuestión la tratará de dilucidar en
función de un debate teórico de los conceptos de
cultura popular y cultura alta, concluyendo que las
ideas de la gente común, como la que el molinero
se hace de la religión, se constituyen no a través de
una comunicación de arriba hacia abajo en la que la
iglesia dice y las personas entienden lo hablado, sino
mediante una interacción entre las dos culturas, que
produce en cada escenario cultural interpretaciones
distintas de la vida.
Uno de los trabajos que ha impreso huella en
la historiografía cultural, es el libro del historiador
norteamericano Robert Darnton (2003), La gran
matanza de gatos y otros episodios en la historia de
cultura francesa, de 1984, que se basa en el análisis
e interpretación de una masacre de gatos a partir
de la narración que hace uno de los protagonistas
de la historia llamado Contat. El suceso se dio a
mediados del siglo XVIII, y fue desarrollado por un
grupo de artesanos de una imprenta que cansados
de los malos tratos de su patrón, deciden vengarse
eliminando a todos los gatos de la calle Saint-Séverin,
en París. El meollo del asunto es que el evento no
representa únicamente los deseos inconscientes de
venganza de un grupo social de la población hacia
la autoridad, sino que por el ritualismo lleno de risa
Rabelesiana con el que se realizó, los artesanos
mostraron simbólicamente su descontento como si
se tratara de una rebelión popular, de una protesta.
Pero, ¿por qué la matanza y por qué a los gatos
y no a cualquier otro animal, persona o cosa?
Esas preguntas las responde Darnton recurriendo
al análisis de los deseos de los artesanos de
restablecer las relaciones laborales amistosas de los
primeros talleres de la Época moderna, la situación
tan precaria de los obreros en el siglo XVIII, y el
significado de los gatos en los carnavales de la
cultura popular de ese tiempo.

cualitativo. Aunque los dos enfoques se desarrollaron
en Francia, el primero de ellos, y más antiguo, basa
su análisis en medir la presencia desigual del libro
en los diversos sectores que componían la sociedad
moderna. Para lograr lo anterior, dice Chartier que
el historiador F. Furet estableció a priori que en esa
época la sociedad se dividía por clases sociales
que poseían una cantidad de textos determinada
según sus posibilidades económicas. El autor dirá
al respecto que determinar la dependencia de las
costumbres culturales con las oposiciones sociales
(élite/pueblo, ricos/pobres) construidas de antemano
es, precisamente, el problema teórico de los
historiadores cuantitativos del libro.
La historia cultural de Chartier propone superar
el estructuralismo sociográfico, delineando primero
el espacio y la forma en que circulaban los textos
en lugar de definir las divisiones sociales. De este
modo, el autor supera el círculo vicioso en el que los
historiadores cuantitativos del libro han enmarcado la
dialéctica entre cultura alta y cultura baja, para darle
cabida a una dinámica más fluida entre las dos. La
cual se apoya en el concepto de representación de la

Por último, uno de las aportaciones a la historia
cultural que más resonancia intelectual ha tenido
en los últimos años, es el trabajo del historiador
francés Roger Chartier (2005a), El mundo como
representación. Historia cultural: entre práctica y
representación, de 1992. En este estudio Chartier
plantea que los historiadores han realizado una serie
de investigaciones sobre la historia del libro que
se sintetizan en dos enfoques: el cuantitativo y el

22

La Flora

�realidad construido a partir de las prácticas de lectura
que se realizan al interior de una sociedad. En otras
palabras, este historiador plantea dar respuesta a la
pregunta ¿cómo se lee?, determinando las prácticas
de lectura por la representaciones culturales. Esta
pregunta antropológica la responde observando las
formas de leer de la Época moderna, argumentando
que la lectura en voz alta en los siglos XVI y XVII
se daba por el apoyo de la conformación física de
los textos, donde los editores los confeccionaban de
tal manera que pudieran ser leídos en público. La
lectura estaba constituida para su oralización y, su
lector, como un auditor. Así, al menos en la historia
moderna europea la lectura no era sólo una práctica
cultural de comprensión, era también una actitud
comportamental del cuerpo, la instalación en un
espacio determinado, la relación que establecen
las personas con ellas mismas, los demás y la
representación que se tiene del acto de leer.
En este sentido, dice Chartier que en la segunda
mitad del siglo XVIII cambió la forma de leer como
resultado del cambio de representaciones hacía la
lectura. La lectura en voz alta que caracterizó la Época
moderna, se transformó en una lectura individual, en
silencio, donde se instituyó la intimidad con el libro.
Aunque la lectura en silencio ya se practicaba desde
la Grecia clásica y en la Edad media, principalmente
en monasterios, cortes aristocráticas y universidades;
no es sino hasta el siglo XVIII cuando se generaliza.
A pesar de esta transformación cultural, la lectura
en voz alta del período moderno siguió siendo una
práctica común. Se tiene que la difusión de ideologías
contrarias al régimen de Luis XVI mediante la lectura
en voz alta de panfletos y libelos (en jardines, plazas
públicas, clubes y cafés) impactó más, que la lectura
en silencio de los tratados filosóficos de la Ilustración.
La Revolución Francesa contó con el soporte de
representaciones de lectura que eran socializadas a
partir de su transmisión oral. El proceso revolucionario
generó nuevas maneras de valorar y representar
la lectura del libro. El almanaque y el catecismo
por ejemplo, adquieren matices políticos como
transmisores de otras ideas. Por su lado, muchas de
las fiestas durante la Revolución, eran dedicadas a
celebrar a Gutenberg (Chartier, 1999).

(esta actitud en la actualidad, sobre todo entre los
jóvenes, ha desaparecido; lo que significa que en
nuestro tiempo, la gente lee un libro sólo una vez)
y en colectividad; que además eran trasmitidos
de generación en generación. La revolución ha
significado en la actualidad una producción social
de lectores que leen textos con rapidez, para poder
pasar a otros.
Finalmente, desde la perspectiva de Chartier
(2005b) se puede caracterizar a la historia cultural
como un paradigma historiográfico que pone mayor
atención a “los lenguajes, representaciones y
prácticas”, en comparación con la manera clásica
de entender el pasado como un relato ordenado
de personajes y fechas, así como a la identificación
de divisiones o clases sociales constituidas a partir
de niveles socioeconómicos. Más bien, la historia
cultural “opone la construcción móvil, inestable y
conflictiva de las mismas, a partir de las prácticas sin
discurso, de las luchas de representación y de los
efectos performativos de los discursos” (p. 13).

Referencias bibliográficas
Burke, P. (2006). ¿Qué es la historia cultural? Barcelona: Paidós.
Burke, P. (2010). La cultura popular en la Europa Moderna.
Madrid, España: Alianza.
Chartier, R. (1999). Cultura escrita, literatura e historia.
Conversaciones con Roger Chartier. México: FCE.
Chartier, R. (2005a). El mundo como representación. Historia
cultural entre práctica y representación. Barcelona, España.
Chartier. R. (2005b). El presente del pasado. Escritura de la
historia, historia de lo escrito. México: Universidad Iberoamericana.
Daniel, U. (2005). Conceptos de historia cultural. Teorías, práctica,
palabras clave. Madrid: Alianza.
Darnton, R. (2003). La gran matanza de gatos y otros episodios en
la historia de la cultura francesa. México: FCE.
Geertz, C. (2000). La interpretación de las culturas. Barcelona:
Gedisa.
Ginzburg, C. (1981). El queso y los gusanos. Barcelona: Muchnik
editores.
Jauss, H. R. (2000). La historia de la literatura como provocación.
Barcelona: Península.
Serna, J. &amp; Pons, A. (2013). La historia cultural. Madrid: Akal.

De esta manera, la revolución de la lectura en
voz alta por la lectura en silencio, modificó muchas de
las imágenes tradicionales de ver al libro que estaban
subordinadas a la limitada cantidad de textos, como
la de leer y releer escritos para su memorización

23

�Reforma Siglo XXI

El régimen neoliberal mexicano.
Una visión sintética.
██ ■José Valenzuela Feijóo*
a economía mexicana es una economía capitalista y
en cuanto tal, no puede sino responder a los rasgos
más esenciales de este sistema: 1) todo lo que se
produce se produce en calidad de mercancía: “se
produce para vender”, para obtener dinero. Lógica
que termina por permear a toda la sociedad; 2) la misma
fuerza de trabajo funciona como mercancía, como algo
que se compra y se vende; 3) los medios de producción
(máquinas, equipos, etc.) pasan a funcionar como capital:
valor que genera un plusvalor, valor que crece; 4) el
excedente asume la forma de plusvalía.
Si tales rasgos existen hablamos de capitalismo.
Si existe capitalismo es porque tales rasgos existen.
Pero el capitalismo es algo más: Se va
desarrollando a lo largo del tiempo y del espacio,
asumiendo tales o cuales modalidades más
concretas. Los rasgos esenciales se preservan pero
van unidos a tales o cuales grupos de rasgos más
específicos. Esto, permite diferenciar diversos tipos
de economías capitalistas. Por ejemplo, economías
capitalistas desarrolladas (o centrales) y economías
capitalistas subdesarrolladas (o periféricas). Entre
las cuales operan relaciones de dependencia, de la
periferia a favor del centro. México, se ubica en el polo
dependiente y eso le acarrea determinados rasgos y
limitaciones. En lo medular: que opere con un nivel
de PIB por habitante relativamente menor, que su
economía sea estructuralmente heterogénea, que
no sea completamente autónomo en sus decisiones
económicas y políticas y que una parte significativa
del excedente que se genera en el país sea remitido al
centro dominante (o “imperial”).
A lo largo del tiempo, el capitalismo se mueve
y asume modalidades determinadas. Para el caso,
podemos hablar de una determinada sucesión de
“patrones de acumulación”. En México, por ejemplo,
imperó el patrón de acumulación denominado
“industrialización sustitutiva” o “desarrollo hacia
*Investigador del Departamento de Economía, UAM-1

adentro”, desde los tiempos de Lázaro Cárdenas hasta
inicios de los 80s. Y desde 1980-81 (gobierno de Miguel
de la Madrid a la fecha), lo que domina es el patrón de
acumulación neoliberal.
Si conocemos bien lo que es el capitalismo,
sabremos lo que puede y no puede dar. Y si lo que
puede dar no nos satisface habrá que ir más allá del
capitalismo. Si conocemos bien lo que es una economía
dependiente y periférica, sabremos lo que puede y lo
que no puede dar. Por lo mismo, si se desean metas
que el régimen de subdesarrollo y dependencia no es
capaz de lograr, se deberá superar tal situación. Del
capitalismo neoliberal se puede decir algo análogo.
La idea que manejamos es muy sencilla: se trata
de no pedirle “dulzura al vinagre”, de no caer en falsas
ilusiones. Saber lo que el fenómeno puede generar y
lo que no puede. En consecuencia, saber el tipo de
transformaciones que son congruentes con los fines
que esgrime la nación o, para ser más precisos, un
determinado grupo de clases y fracciones de clases.
Ahora, nos preocupará el llamado “modelo
neoliberal”. ¿Cuál es el contenido básico de esta forma
de funcionamiento de la economía capitalista?
A riesgo de caer en un esquematismo excesivo,
pasamos a describir lo que pensamos son los rasgos
más importantes.

1.- Salto en el nivel de la tasa
de plusvalía.
La tasa de plusvalía relaciona la parte del Ingreso
Nacional que es inicialmente apropiada por el capital
(masa anual de plusvalía) respecto a la parte que es
apropiada por los trabajadores de producción (masa
anual de capital variable). Este coeficiente es un
determinante decisivo de la distribución del ingreso.
Hacia 1970-1980, en México era alta (vis a vis la

24

�existente en otros países), girando en torno a 2.53.0. Con la instauración del régimen neoliberal, dicha
tasa se duplica y llega a girar en torno a 5.0-6.0. Esta
cuasi duplicación de la tasa de plusvalía es algo muy
infrecuente en la evolución económica de los países.
Pero se dio en el país.
¿Qué factores explican este brutal salto de la
tasa de plusvalía?
La teoría nos indica que los factores
determinantes pueden ser: a) la productividad del
trabajo en los sectores que producen los bienes
que integran la canasta salarial; b) la extensión
de la jornada de trabajo; c) el nivel del salario real.
En que éste viene determinado por el nivel del
salario nominal y por el nivel de precio (IPC o tasa
de inflación). En el capitalismo, el método más
progresivo es el primero (elevar la productividad del
trabajo), el que permite elevar la tasa de plusvalía y,
a la vez, el salario real. El más regresivo es el que
se asienta en la reducción salarial. Y es justamente
el que ha operado en el país. Como regla, este
salto supone una coacción extra-económica fuerte
(ataque a sindicatos, a organizaciones políticas y
sociales progresistas, etc.) la que es clave en un
primer momento. Luego, la disciplina obrera se
obtiene con mecanismos económicos usuales: la alta
desocupación en general.
El salto en la tasa de plusvalía da lugar a que
la porción del excedente en el Ingreso Nacional
haya llegado a girar entre un 80-86%, una cifra
elevadísima y que en muy pocos países (si es que
hay alguno) se puede encontrar. A primera vista,
esta situación se pudiera pensar como favorable
a la acumulación y el crecimiento. Pero el nexo no
es automático. Agreguemos y subrayemos: la muy
regresiva distribución del ingreso que determina la
alta tasa de plusvalía, provoca una clausura de hecho:
crecer en función del mercado interno, sección que
produce bienes de consumo, se torna prácticamente
imposible. ¿Por qué? Porque no existe el mercado
(la demanda efectiva) capaz de absorber el tipo de
productos que esa ruta o estilo de crecimiento exige.1
En este marco, se abren dos posibilidades.
1 En el 2005 el 71.6% de los ocupados ganaban menos de 3
salarios mínimos. En el año 2014, el porciento que estaba por
debajo de los 3 salarios mínimos llegó a un 78.7%.´Datos de INEGI,
ENOE.

Una: crecer para el mercado interno, pero en
función del sector productor de máquinas y equipos
(industria pesada). Lo cual, como mínimo exige: i)
altas barreras protectoras; ii) fuerte apoyo estatal
(directo o indirecto); iii) fuerte militarismo (como
fuente de demanda); etc. Algo que hace corto-circuito
con la pasividad estatal y el aperturismo irrestricto
que practica el neoliberalismo.
Una segunda opción, asociada a una
distribución muy regresiva, reside en crecer en
función de los mercados externos. Lo cual, dada la
debilidad (y hasta destrucción) de los segmentos
industriales, se deberá apoyar fuertemente en la
exportación de productos básicamente primarios,
asentados en ventajas comparativas naturales.
O bien, en las actividades de “ensamblaje”, del
tipo de las maquiladoras. La vía exportadora ha
sido la elegida, algo en total consonancia con las
políticas de relacionamiento externo que impulsa
el neoliberalismo. En estos segmentos primario–
exportadores, la presencia del capital extranjero es
muy fuerte.

2.- Sobre el rol económico del
Estado.
En el modelo neoliberal, se procede a eliminardesarticular completamente la vieja regulación
estatal (1940-81) en favor del crecimiento industrial
y de la relativa autonomía nacional. Ahora se predica
la prescindencia estatal, la privatización de las
actividades económicas y el llamado “libre mercado”.
Lo que en verdad ocurre es el fortalecimiento del gran
capital privado monopólico (con gran participación
del capital extranjero) y un fuerte activismo estatal
en favor de las clases (y fracciones) que integran
el bloque de poder (ver numeral 7). Activismo que
también se expresa como represión de las luchas
sociales, de los trabajadores que pretenden mejores
salarios, etc. En suma, la prescindencia es relativa,
la privatización opera en favor de los grandes
monopolios y, por lo mismo, de libre mercado nada.
En términos generales, el gasto público
global cae levemente, el corriente no se mueve y sí
disminuye fuertemente la inversión pública. La política
económica del Estado es del todo disfuncional a las
necesidades que plantea un desarrollo industrial
vigoroso. De hecho provoca un proceso de desindustrialización.

25

�Privatización de la salud: breve alcance. Los
costos que supone la preservación de la salud del
trabajador asalariado y su familia, son parte del
valor de la fuerza de trabajo. Supongamos que los
servicios de salud que atienden a esta clase están
en manos del Estado y que éste cobra el equivalente
a sus costos de producción. Por consiguiente, no
cobra el tiempo de trabajo excedente que se aplica
en los servicios de salud. Lo cual, podemos suponer,
implica que el pago de los capitalistas a los obreros
por el componente salud se recorta en tal magnitud.
Es decir, opera una transferencia desde el Estado
a la clase capitalista. Supongamos ahora que los
servicios de salud se privatizan. En este caso, el
precio incluirá el tiempo de trabajo excedente: de
lo contrario no habría ganancias en el sector). Por
consiguiente, desaparece lo que era subsidio estatal,
el que ahora emerge como ganancias del sector
capitalista que actúa en el sector salud. El mayor
precio a pagar por la salud repercute en los costos
salariales, los que deberían elevarse en la misma
magnitud. O sea, las ganancias del capital privado
invertido en salud se transforman en mayores costos
para el resto de la clase capitalista. Es probable que
la clase capitalista trate de evitar el costo adicional,
por lo menos en parte. Por consiguiente, la clase
obrera –que en el modelo neoliberal opera con un
bajo o nulo poder de regateo- verá recortada sus
posibilidades de sufragar todos los gastos en salud
que requiere su manutención en buen estado. Muy
probablemente esta situación eleve el porciento de
enfermedades por hombre ocupado y recorte la
esperanza de vida al nacer.

3.- Aperturismo neoliberal.
Un rasgo consustancial al nuevo patrón de
acumulación es la liberación-desregulación extrema
de los flujos de mercancías y de capitales.
La desregulación neoliberal opera en términos:
a) irrestrictos (indiscriminados). Es decir, se aplica
por igual en todos los rubros involucrados; b) Para
nada es gradual. Es muy rápida y se ejecuta en un
plazo muy corto. Con lo cual, la industria nacional
pierde toda posibilidad de defensa ante el asedio
externo.

es muy serio. Las empresas nacionales no pueden
resistir la ola de importaciones y desaparecen o
buscan salvarse cambiando de giro: se transforman
en empresas impor tadoras o localizadas en
segmentos donde no opera la competencia externa
(el llamado sector de “no-transables”, en el cual es
muy alto el peso de las actividades improductivas).
2) Un verdadero salto en el coeficiente de
importaciones a PIB. También crece, aunque en
menor medida, el coeficiente medio de exportaciones.
En que los rubros que crecen son de materias primas
y de productos ensamblados (maquila, etc.). En
general, se observa un fuerte salto en el coeficiente
de apertura externa.2
3) También se perfila un crecimiento en
la propensión al saldo deficitario en la balanza
comercial.

4.- Aperturismo, auge del
capital financiero y la “seudo
estabilidad macroeconómica”.
El aperturismo de tipo neoliberal, rápido e
indiscriminado, también provoca una tendencia, más
fuerte que la tradicional y ya conocida, al desequilibrio
externo. La liberalización y reducción de aranceles
dispara las importaciones y las exportaciones no
pueden seguir el paso. En el modelo anterior los
problemas en el Balance de Pagos surgían cuando la
economía crecía al 7% anual o más. Ahora, cuando
gira en torno al 4% o algo más, surgen fuertes
desequilibrios. ¿Cómo se aborda este problema?
Se observan dos mecanismos básicos: a) el más
elemental y restrictivo: se mantienen bajos ritmos
de crecimiento y, por esta vía, se restringen las
importaciones; b) se acude al financiamiento externo,
vía inversiones directas o de cartera (financieras).
Para esto último, se mantienen altas tasas
de interés (muy por encima de la vigente en los
países exportadores de capital, como EEUU) y
se ofrecen todas las condiciones que le aseguren
una alta rentabilidad. Al capital extranjero se le
llegan a atribuir propiedades mágicas. Lo que
recuerda los planteos de Limantour, el secretario

Este tipo de aperturismo extremo provoca:
1) Un proceso de destrucción industrial que

2 Hacia 1970-80, el coeficiente de apertura externa giraba en torno
al 10% o algo menos. En la actualidad, se acerca al 60%.

26

�de Hacienda de Porfirio Díaz. Citamos: al comercio
externo (importaciones), “es necesario abrirle todas
las puertas, bajo pena de coartar la elección y
disminuir la competencia. Igual cosa debe hacerse
con los capitales extranjeros sin los cuales, preciso
es confesarlo, nunca saldremos de nuestra vida
inerte y raquítica. Ofrecerles debemos el vastísimo
campo que presentan nuestras inexploradas
riquezas, y quiera Dios que no tarde mucho el día
en que se lo disputen los capitales del exterior, ya
sean americanos, ingleses o franceses. No hay que
preocuparse: los capitales extranjeros darán trabajo
al regnícola y crearán capitales mexicanos. Pero esto
sólo se puede conseguir abriendo nuestras puertas
al mundo entero, no por generosidad sino por nuestro
propio interés.”3 Las tesis de Limantour revelan un
espíritu de subordinación servil y de dependencia
que es hasta escandaloso. Significativamente, un
siglo después la clase dominante sigue operando con
el mismo criterio.
¿Por qué se eleva tanto el peso del capital
financiero especulativo? Se pueden mencionar dos
factores básicos.
Primero: cuando se combinan un muy elevado
excedente (como porción del Ingreso Nacional) y
una baja inversión real, el capital ocioso fluye al
espacio financiero y empieza a funcionar como
“capital ficticio”. Con ello empieza a elevarse el precio
de los activos financieros y se dan las condiciones
para el nacimiento de las “burbujas financieras”.
Mientras ésta dura y se pueden obtener “ganancias
especulativas”, la situación subyacente (profundo
problema de realización) se suele disimular. Hasta
que la burbuja estalla y emerge la crisis real. En
México, burbujas autóctonas han sido débiles pero
en EEUU sí han sido muy fuertes y parte del capital
ocioso de ese país ha llegado a México.
El segundo factor se origina en las condiciones
de funcionamiento del sector externo. Ya hemos
indicado que la tendencia al déficit comercial se
trata de resolver con cargo a la entrada de capitales.
3 J.I. Limantour, citamos de M. Contreras y J. Tamayo compiladores,
México en el Siglo XX, 1900-1913, Antología, Tomo 1, Pág. 171.
Lecturas Universitarias, UNAM, México, 1983. El discurso de
Limantour resulta idéntico al de los neoliberales contemporáneos.
Primero, se le pide a Dios que impulse al capital extranjero para venir
al país. Luego, si se cumplen los designios de Dios, el país florecerá.
Dejando a Dios de lado para no cargarle responsabilidades que
no tiene, lo que la experiencia histórica muestra en términos
abrumadores es que esa receta no conduce al crecimiento.

De estos, una parte elevada opera como inversión
financiera. Esta es atraída con cargo a altas tasas de
interés (muy por encima de la vigente en los grandes
centros económicos) y de facilidades de todo tipo.
De ellas, interesa recalcar el impacto que se provoca
en la política económica. La llamada “política de
estabilidad macroeconómica”. Esta, de hecho
redefine la noción de macroeconomía y la concentra
en dos pilares: el tipo de cambio y el nivel de precios.
Y la estabilidad se refiere a estas dos variables.
La estabilidad en el tipo de cambio responde en
alto grado a la necesidad de asegurar la rentabilidad
del capital financiero de origen externo.
Supongamos que un consorcio financiero equis
compra papelas mexicanos por $ 100.0 y gana $
40.0. Si el tipo de cambio es de $ 10 pesos por dólar,
invirtió 10 dólares para ganar 4 dólares. O sea, una
rentabilidad del 40%. Pero, ¿qué sucede si luego de
invertir y antes de cobrar los dividendos, se mueve el
tipo de cambio y el dólar pasa a costar $20 pesos?
La inversión que fue de 10 dólares le sigue
rindiendo 40 pesos mexicanos. Pero ahora esos $ 40
equivalen a 2 dólares. Por ende, la rentabilidad de la
inversión pasa desde un 40% a un 20% (2/10). La
moraleja es muy clara: al capital financiero extranjero
le interesa un tipo de cambio estable. Tanto mejor si
está fijo. Para esto, la inflación debe acercarse a cero.
En la inflación podemos distinguir el componente
importado y el componente nacional. Para simplificar
suponemos que el componente importado es igual
a cero. Por el lado del componente nacional operan:
a) el margen (o tasa de plusvalía), factor que viene
subiendo y, a igualdad de otras circunstancia,
provoca aumentos en el nivel de precios; b) la
productividad del trabajo, que reduce precios; c)
el nivel del salario nominal, que eleva precios si
aumenta. En el país la productividad crece muy poco
y, por ello, el costo unitario de la fuerza de trabajo
(salario nominal hora dividido por la productividad
del trabajo) se mantiene constante sólo si el salario
nominal crece al mismo ritmo que la productividad.
Pero éste debe contrarrestar el mayor margen y para
ello, debe reducirse. Al final de cuentas, el peso de
las políticas anti-inflacionarias recae en el salario de
los trabajadores. ¿Cómo controlar a esta variable? La
receta es conocida: amen de reprimir a los sindicatos
independientes, se pasa a manejar un alto nivel de
desempleo.

27

�La clave, entonces, parece residir en el control
salarial. Para lo cual, una clase obrera débil, incapaz
de evitar el descenso de sus salarios reales, es
parte consustancial del modelo. Pero, ¿cómo lograr
esta debilidad? Podemos aludir a tres factores:
1) la herencia de una clase obrera mediatizada y
controlada por dirigentes charros al servicio del
poder. Por ejemplo, el caso de Pemex; b) la coacción
extra-económica que se aplica a los “rebeldes”: caso
de los electricistas; c) el manejo de una alta tasa de
desocupación (abierta y disfrazada), para socavar
el poder de regateo de la clase trabajadora. Para
lo cual, se necesita que la economía crezca a un
ritmo cansino, evitando así un recalentamiento en el
mercado de la fuerza de trabajo.
En suma, tenemos que el estancamiento
económico resulta funcional a los intereses de la fracción
clasista dominante: la burguesía financiera nacional y
extranjera.

5.- Acumulación y crecimiento.
Si el excedente económico se ha elevado,
la inversión ha descendido. Gira en torno a un
14-15% del excedente. 4 Todo lo demás, un 85%
aproximadamente, se aplica a gastos improductivos y
a remesas al exterior. Una cifra que es escandalosa,
máxime si se trata de un país con tantas carencias.
Amén de magra, el rendimiento de la inversión (en
términos de aumento en el PIB) es muy bajo: se ubica
en el orden de 0.15-0.18 en las últimas décadas
(antes de 1980, el rendimiento era de 0.25-0.30 o
más); para la década 1945-55, CEPAL estimaba que
giró entre 0.40 y 0.51.5
A partir del bajo nivel de la inversión y de su
bajo rendimiento, la resultante es inevitable: el
producto crece muy lentamente, en el orden del
2.0-2.4% anual. Si le restamos el crecimiento de la
población, entre 1.6-2.0%, se arriba a un crecimiento
del producto por habitante del orden del 0.5-0.3%
promedio anual. Es decir, una situación de cuasiestancamiento. Si la cuota de inversión es pequeña y
4 Además, de esta reducida cuota, aproximadamente la mitad se
aplica en actividades improductivas.
5 Cf. Naciones Unidas, Cepal,“Análisis y proyecciones del
desarrollo económico, VII”, pág. 64. México, 1959. Las cifras deben
tomarse con precaución. Las de Cepal son valores medios, las
nuestras incrementales. El problema principal radica en lo difícil que
es estimar adecuadamente el valor de los acervos de capital fijo.

su rendimiento es bajo, esta resultante es inevitable.
Agreguemos: si el PIB por habitante crece al
0.4% anual, para duplicarse habría que esperar 175
años, ¡casi dos siglos! Y si crece al 4.0% anual como
en el viejo modelo de desarrollo hacia adentro, la
duplicación se logra al cabo de 18 años.
¿Por qué si la tasa de plusvalía (que incide
fuertemente en la tasa de ganancia y, por esta
vía, en la inversión) es tan alta, la inversión es tan
baja? Porque hay otros factores que inciden en
forma negativa. De ellas, podemos mencionar: 1)
la fuerte caída de los salarios, más la reducción
del gasto público –especialmente de la inversión
pública-y, sobremanera, la alta penetración de
las importaciones, provoca un mercado interno
deprimido que castiga a las ventas posibles y, por
lo mismo, afecta negativamente a la inversión. En
breve: nadie incrementa las capacidades de producción
si estima que las ventas no crecerán. 2) Las tasas de
interés se mantienen en niveles altos, lo que castiga
a la inversión real y premia a la inversión financieraespeculativa. 3) Aumenta la incertidumbre ante la
mayor inestabilidad macroeconómica.

6.- Desocupación y
marginalidad.
El lento crecimiento del PIB va asociado a
un más lento crecimiento del empleo. Además, del
empleo adicional, casi todo se explica por el aumento
de las ocupaciones improductivas.
En el país, el sector capitalista absorbe hoy
(2015) a menos de la mitad de la población ocupada.
O sea, viene operando con una capacidad de
absorción ocupacional que es prácticamente nula.
Con lo cual, se configura una estructura de clases
bastante deformada y hasta insana. En México,
la lógica del capital domina ampliamente el curso
de la economía y la política, pero el grueso de los
ocupados no operan al interior del sector capitalista.
Son algo así como trabajadores por cuenta propia,
ocasionales, muy pobres y hasta socialmente poco
integrados. Es decir, viven en la marginalidad y la
miseria.
¿Dónde se refugia la población que busca
trabajo y el sistema no es capaz de absorber

28

�productivamente? Las rutas fundamentales parecen
ser: 1) tratan de irse al extranjero, especialmente a
los EEUU; 2) se incorporan a actividades ilegales:
narcotráfico, secuestros, robos, etc. 3) caen en la
informalidad-marginalidad, en calidad de pequeños
comerciantes, vendedores ambulantes, trabajadores
ocasionales, etc. Para el caso, se puede hablar de una
especie de pequeña burguesía en descomposición,
pauperizada y lumpenizada.

7.- Sobre el bloque de poder.
¿Quiénes mandan hoy en México? Es decir,
¿quiénes integran el “bloque de poder”?
Antes de contestar, no olvidemos que integrar
el bloque de poder implica: 1) decidir la estrategia de
desarrollo que sigue el país; 2) decidir los modos del
relacionamiento externo, en lo económico y político;
3) decidir el cuerpo de políticas económicas a
desplegar; 4) decidir los mecanismos de dominación
a desplegar: a) concesiones económicas; b) dominio
ideológico; c) coacción física (violencia).
Volvamos a la pregunta. En el bloque de
poder que tipifica al régimen neoliberal podemos
distinguir: 1) la gran burguesía financiera, nacional y
extranjera; 2) la gran burguesía exportadora, nacional
y extranjera; 3) la gran burguesía monopólica que
invierte en telecomunicaciones y comercio. O sea,
en segmentos que no tienen competencia de bienes
importados.
De estas tres fracciones, la burguesía financiera
(banca, operadores bursátiles, intermediarios
financieros, etc.), es la que opera como fracción
dirigente o dominante del bloque de poder.
Las fracciones que integran el bloque de poder
(gran capital monopólico, extranjero y nacional), en
número de personas, son ínfimas. No van más allá
de las 300 familias. Las cuales, al fin y al cabo, son
las que deciden el destino y la vida de 120 millones
de mexicanos.
En cuanto a los mecanismos de dominación
política, el método de las concesiones económicas
(antes muy importante), casi ha desaparecido. Lo
dominante es el poder ideológico, el que se apoya
vastamente en la dictadura mediática (televisión

en especial) que hoy impera en el país. También
es fuerte y creciente el uso de la fuerza física o
represión explícita.
La fracción clasista dominante es muy ajena a
la producción pero se apodera de una buena parte
del excedente económico. Lo hace por la vía del
cobro de intereses y de las ganancias especulativas.
Se puede calificar como segmento parasitario (no
produce pero sí se apropia) y no se debe olvidar que
en muy alto grado vive de las trampas y engaños.
El gran capital financiero, al revés del capital
industrial, es muy ajeno a las ciencias naturales y
físico-matemáticas. Y su dominio provoca una alta
inestabilidad macro-económica y lentos o nulos
ritmos de crecimiento económico. Asimismo, por la
misma forma según la cual obtiene sus ingresos,
provoca fuertes tendencias a la descomposición
moral. Como se ha dicho, transforma al país en una
especie de casino de juegos.
Recordemos también que el régimen neoliberal
es incapaz de absorber productivamente a la
población en edad de trabajar. Por lo mismo, provoca
un proceso de marginalización que es impresionante.
Hoy, en México, la mitad de la PEA, opera como
segmentos marginales, excluidos y pauperizados.
Casi todos, viviendo del pequeño comercio ambulante
en que la lógica económica que impera es clara: se
trata de comprar barato y de vender caro. Todo, en un
marco en que el engaño y la trampa juegan el papel
principal. Y los que no ambulantes, funcionan en la
ilegalidad (robos, asaltos, narco, etc.). Con lo cual,
se puede observar que por el lado de los de abajo,
también surgen muy fuertes tendencias en favor de
la degradación moral y ética.
Al cabo, los del medio caen en la misma red y
todo el país se empieza a deslizar en una atmósfera
viciada, de clara descomposición moral.

8.- Desafíos.
Si intentamos resumir en muy pocas
palabras lo que ha sido el experimento económico
neoliberal, podríamos señalar: altísimo grado de
explotación, relación excedente a Ingreso Nacional
“anormalmente” elevada, gran despilfarro del
excedente (salto en los gastos improductivos),
pobreza que se extiende más y más, bajos niveles de

29

�acumulación y estancamiento económico. En suma:
explotación, despilfarro, estancamiento.
El régimen neoliberal mexicano ha beneficiado,
cuando mucho, a un 5% de la población
económicamente activa (PEA). Y si son tantos los
perjudicados (95% o más), la pregunta que brota es
obvia: ¿si es tan dañino, por qué sigue vigente?
Hemos investigado este punto y calculamos
que casi el 70% de los perjudicados votan a favor de
candidatos neoliberales. O sea, hay una especie de
masoquismo generalizado. Es decir, asistimos a una
falsa conciencia abrumadoramente extendida. Hoy, la
alienación ideológica es la peor de las pandemias que
azota el país.
Si el pueblo mexicano no supera esta situación,
nos hundiremos en el peor de los pantanos. De
hecho, ya nos estamos hundiendo. Y debería estar
claro que con puros exordios morales no se logrará
nada. De lo que se trata es de romper con las
estructuras de base que provocan estas consecuencias.
Para lo cual, se necesita de una gran fuerza política,
de organización eficaz y de desplegar una conciencia
crítica certera y racional.
El dilema es claro: o el país se sigue hundiendo
en un pantano cada vez más pestilente o se rompe
de cuajo con el estilo neoliberal.

APÉNDICE I: Desintegración
moral y social.
Junto al capital exportador, el capital financieroespeculativo (grandes bancos, casas de bolsa,
etc.) es el más beneficiado por el modelo. Son la
fuerza dirigente y por ello, determinan lo medular de la
política económica. Son un grupo parásito, ajeno a la
producción y que vive en la especulación financiera,
de engaños y trampas. Cuando este tipo de grupos
controlan la política y la economía, amén de
estancamiento, se generan impactos disolventes: se
estimula la inmoralidad, el vivir no del trabajo tenaz y
serio sino del “ganar en la ruleta”.
El nexo entre grandes empresarios y el Estado,
también es un factor que degrada a la vida social.
Mucho se habla, y con razón, de los políticos
corruptos. Pero los grandes empresarios que entran

en contubernio y se aprovechan de los favores del
Estado, son igual o más corruptos. Lo que esta
vinculación genera es corrosivo: los capitalistas
buscan altas ganancias no por la vía de mejoras en
la producción sino por la de los negocios fraudulentos
(evasión de impuestos, concesión de contratos
públicos, etc.). A cabo, el robo ni siquiera se trata
de ocultar: la impunidad es tal que ni siquiera es
necesario ocultar las corruptelas.
Tal tipo de prácticas, terminan por permear a
todo el tejido social. La gente, en consecuencia, llega
a pensar que no es con cargo al trabajo que puede
mejorar sino por la vía de las estafas, del “amiguismo”
y del robo. Amén de que se profundiza la conocida
regla: “si los de arriba roban, ¿por qué los de abajo
no lo pueden hacer”?
Un factor también decisivo es lo que pasa
en la parte baja de la pirámide social. Como
el sector capitalista relativamente moderno no
crea ocupaciones, la gente se ve arrastrada a la
informalidad, al comercio callejero ambulante.
Actividad del todo ajena a la disciplina y que también
estimula las trampas y engaños: el ambulante vive de
comprar barato y de vender todo lo caro que pueda.
Para lo cual, siempre acude al posible engaño.
Este segmento, que se acerca al 40% o más de
la población activa, opera con bajísimos ingresos.
Se trata de una capa pauperizada y que, en virtud
de sus mismas condiciones de vida, asume un
estilo lumpenizado. Y demás está decir: se acercan
o se integran a las filas de lo no legal: el narco, el
secuestro, el robo, etc. Este segmento de lo ilegal
(básicamente girando en torno al narco-tráfico), es
probablemente la “rama” de la economía que crece
más rápido en los últimos años. Asimismo, es la
más rentable y a ella acuden grandes empresarios
y políticos.
La resultante de todo esto se ha ido tornando
más y más visible. Las normas que regulan la vida
social, junto a los valores que las acompañan,
muestran un deterioro agudo. Pareciera que ya todo
está permitido: el robo, las trampas, la traición, los
ataques a mansalva, la extorsión y el crimen. Todo,
acompañado de la impunidad y del cinismo más
rampante.
Ciertamente, un país no puede vivir de esta
manera. Por eso sostenemos que un reordenamiento
estructural profundo (que implica romper frontalmente

30

�con el modelo neoliberal), no sólo es un problema
moral. Es también una condición de vida y de
existencia para el país. Y debemos subrayarlo una y
otra vez: si el país no rompe con el neoliberalismo
no podrá salir del estancamiento económico y de la
crisis moral por la que viene atravesando.

capitalistas viene dada por su capacidad para
acumular y generar altos ritmos de expansión
económica. Lo cual, para nada se cumple en el caso
mexicano. Estamos, por tanto, frente a una clase
capitalista dominante que pierde su justificación de
ser.

APENDICE II: Fase de

El parasitismo y el despilfarro se manifiestan
también en la deformación de las estructuras
productivas y la deformación de la estructura
ocupacional. Las ramas productivas impulsoras del
crecimiento crecen poco o nada; y las más dinámicas
son las improductivas y parásitas: finanzas, seguros,
comercio, aparatos armados, etc.

desarrollo hacia adentro y
fase neoliberal. Datos básicos.
El cuadro I presenta la información básica para
la fase neoliberal (aún vigente) y para el periodo
previo (1940-80), el de la “industrialización sustitutiva”
o de “crecimiento hacia adentro”. Podemos ver que
la tasa de explotación se exacerba (pasa de 3.0 a
6.0) y el excedente económico, como porción del
Ingreso Nacional, se eleva a niveles altísimos (pasa
de 0.75 a 0.86). Por el otro, la mayor parte de ese
excedente se despilfarra: en el período previo un 25%
se acumulaba; en la fase neoliberal, sólo 14%. El
resto, se aplicaba en términos improductivos o salía
del país. Por un lado explotación y miseria; por el otro,
ocio, despilfarro y parasitismo.
Cuando una economía produce mucho
excedente (lo que viene determinado por una alta
tasa de explotación) y acumula muy poco, podemos
hablar de parasitismo económico . Es decir, los
grupos sociales que se apropian del excedente, le
dan un uso primordialmente improductivo. En otras
palabras, despilfarran el excedente y, por lo mismo,
el alto excedente no se traduce en altos ritmos de
crecimiento sino en una situación de estancamiento
económico.
Cuadro I: Plusvalía, acumulación y crecimiento.
Fases

Industrialización
sustitutiva
(1940-1980)
Neoliberal
(1981-2012)

Tasa
de
plusvalía
3.0

Excedente
sobre
Ingreso
Nacional
0.75

6.0

0.86

Acumulación
PIB: tasa
sobre Excede
dente.
crecimiento.
.25

0.0697

.14

0.02

La deformación ocupacional. En el país, no
sólo es muy reducido el incremento ocupacional.
También es grave la composición ocupacional,
cada vez más proclive al peso de los segmentos
improductivos. En los últimos años el problema se ha
venido acentuando y el peso de los improductivos se
aproxima al 50% de la ocupación total. Además, la
remuneración por ocupado es bastante más alta en
el segmento improductivo.
El lento crecimiento se traduce en un muy serio
problema ocupacional. En la actualidad, el sector
formal ocupa un poco más del 40% de la población
que busca trabajo. Y el sector capitalista, no más de
un 35%. O sea, nos encontramos con un capitalismo
que no da empleo.
¿Qué hace la gente al no encontrar un empleo
productivo y formal? Se refugia en: i) el ambulantaje y
otras actividades informales y pauperizadas; ii) busca
irse al otro lado, a EEUU; iii) se integra a bandas
criminales (narcos, etc.). En el país, el narcotráfico
parece haberse transformado en la actividad más
rentable y ha pasado a controlar buena parte de
los gobiernos locales y de sus fuerzas policiales.
También ha penetrado en los aparatos armados
y en las mismas cúpulas del poder político (v.gr.
vía financiamiento de las campañas electorales)
ha llegado a ejercer un poder nada menor. Las
consecuencias de esta situación son muy graves.
Encontramos aquí, el trasfondo de la descomposición
social y moral que viene asolando al país.

Fuente: estimaciones a partir de INEGI, SCN.

Las cifras son elocuentes. Sólo cabe recordar:
la justificación histórica del capitalismo y de los

31

�APÉNDICE III: Estructura de
clases en México.
Grande ( 0.1 % )
Burguesía
(1.5%)

Mediana ( 6.2 % )
Pequeña ( 93.6 % )
Gran industria (26.7 % )

Población
ocupada
(100%)

Proletariado
(29.8%)

Mediana industria ( 30.1 % )
Pequeña industria ( 43.2 % )
Productivos (26.6%)

Pequeña
burguesía
(68.7%)

Pequeña burguesía
independiente (77.8%)

Pequeña burguesía asalariada
(22.2%)

Al interior del segmento capitalista, llama la
atención que la burguesía explica el 4.8% y los
asalariados el 95.2% restante. Y dentro de la clase
capitalista, la gran burguesía apenas un 0.1% (una
décima parte de un 1%), lo que equivale a más o
menos 300 familias. En las cuales se concentra
prácticamente todo el poder económico y político
de país. La burguesía pequeña (no confundir con
la pequeña burguesía) por su parte, representa a la
aplastante mayoría de la clase capitalista: un 93.6%.
Lo que confirma la tremenda heterogeneidad de la
clase capitalista. Por el lado de la clase contrapuesta
(la obrera), el panorama no es muy diferente: una
cuarta parte aproximadamente, labora en la gran
industria y las tres cuartas partes restantes, en
empresas medianas y pequeñas. En estos lugares, el
“efecto político de masa o de aglomeración obrera”,

Improductivos (51.2%)
Gobierno (8.7%)
Sector privado (13.5%)

resulta mínimo y, por lo mismo, no cabe esperar una
gran capacidad política en esos sectores. Como,
además, en los segmentos de la gran industria el
peso de los sindicatos charros llega a ser aplastante,
no cabe extrañar que la capacidad política de
liderazgo de la clase trabajadora, se vea fuertemente
deteriorada.
La pequeña burguesía explica casi un 69% de
la población activa. En ella distinguimos la asalariada
(o capas medias asalariadas), que explica un 22%
del total, y la “independiente”: pequeños artesanos,
comerciantes, etc. Esta, explica el 78% restante. En
este conjunto, la porción de ambulantes, marginales,
ilegales y similares, es elevadísima. Para el caso, bien
se puede hablar de “lumpen pequeña-burguesía”.

32

�Reforma Siglo XXI

Agustín de Iturbide, la sucesión al trono y la
caída del Primer Imperio Mexicano
██ ■Miguel Ángel Frías Contreras*

Proemio
n “Bando” o información de orden superior para
hacerse público a todos los ciudadanos, puede
ser suficiente para comprender los aspectos
ontológicos, deontológicos y teleológicos que
vive una nación y puede orientarnos a las causas
que provocaron el hecho.
En este sentido y tomando como fundamento
el decreto del Emperador Agustín de Iturbide, del 6
de julio de 1822, respecto a la sucesión al trono del
Primer Imperio Mexicano, se presenta el desarrollo
del mismo y las causas de su caída, como hartazgo
natural de un naciente país arrasado por la guerra, con
sus limitaciones económicas y políticas después de 10
años de lucha armada.

Antecedentes
La conformación del camino a la Independencia
en la Nueva España se teje en una serie de hechos
relacionados con las dudas existenciales de un naciente
liberalismo en el que se inspira el Pbro. Miguel Hidalgo y
Costilla y un pequeño grupo ilustrado de descendientes
de españoles, algunos de ellos de origen vasco, quienes
teniendo como antecedente la Revolución americana y
francesa percibieron una luz de libertad. Tras la invasión
de España por las tropas de Napoleón en el año 1808,
la respuesta no pudo esperar y como consecuencia,
surge un movimiento rebelde en la Nueva España
que costó la vida a uno de los primeros destacados
liberales, Francisco Primo de Verdad, mientras que los
realistas, encabezados por Gabriel de Yermo, imponían
Médico cirujano partero por la Facultad de Medicina de la Universidad
Autónoma de Nuevo León y Maestría en Salud Pública con
Especialidad en Salud en el Trabajo en la Facultad de Salud Pública
en la misma institución. Consocio de la Sociedad Nuevoleonesa
de Historia, Geografía y Estadística A.C.,(SNHGE). Actualmente
se desempeña como profesor de tiempo completo asociado A de la
Facultad de Salud Pública y Nutrición de la UANL.

33

como Virrey a Don Pedro Garibay Leones - Ladrón
de Guevara, el cual sería apoyado entre otros, por la
familia Iturbide incluso económicamente.
Fue durante el inicio del movimiento evolutivo
en el año de 1810, cuando el Padre Hidalgo invitó
al entonces Teniente Agustín de Iturbide Aramburu
a formar parte del grupo selecto de iniciadores de la
Independencia. La negativa a unírseles se debió a que
había conseguido una posición favorable en el ejército
realista y por compromisos con el Virrey Félix María
Calleja del Rey.
Su participación en la milicia se caracterizó por: …
Las acertadas disposiciones de este jefe, su sagaz previsión,
su serenidad para emprender el ataque, la celeridad de sus
movimientos y el valor que supo inspirar en el ánimo del
soldado…cuyo despechado compromiso no le dejaba más
alternativa que la victoria o la muerte… (1)
Su actuar se prolongó por 6 años, tiempo en el
que combatió con éxito a la insurgencia e incrementó su
riqueza, hasta ser destituido, ya con el grado de Coronel
y Comandante Militar de la Intendencia de Guanajuato
y con cierta influencia en Valladolid, por el Virrey de
ascendencia vasca, Juan José Ruiz de Apodaca y
Eliza, I Conde del Venadito, por el enriquecimiento a
costa de la población así como la prepotencia en el
trato de los ciudadanos y a “ciertas críticas a sus manejos”
y una denuncia interpuesta por el cura de la Ciudad de
Guanajuato, Don Antonio Labarrieta, ocurriendo por
consecuencia el permanecer inactivo en la milicia hasta
el año de 1820. Es en este periodo en el que manifiesta
su contrariedad por la falta de reconocimiento por sus
superiores de sus méritos de guerra, lo que ocasiona en
él un cambio hacia el pensamiento insurgente orientado
por el Canónigo Matías de Monteagudo. (2)

�Del Plan de Iguala a la
Independencia

gran aclamación a la Ciudad de México, lográndose
la consumación y declaración de la Independencia el
28 de septiembre de 1821. (5)

Es entonces llamado a empuñar las armas
contra el vestigio más importante de la insurgencia
encabezada por Vicente Guerrero y el 9 de
noviembre de 1820 es designado Comandante del
Distrito Militar del Sur. Tras sufrir varias derrotas por
los insurgentes y sin el apoyo económico que había
solicitado con insistencia al Virrey, pero con la astucia
ante la adversidad, convence al Teniente General
Vicente Guerrero de adherirse el 14 de marzo de
1821 al Plan de Iguala elaborado por su persona, que
al mostrarlo a los rebeldes, les ganó sus simpatías ya
que señalaba: “Americanos: he aquí el establecimiento
y la creación de un nuevo imperio”. (3)

Error primogénito

Los elementos fundamentales de la proclama
se refieren a: 1. La Independencia de España, con
un gobierno monárquico moderado en el que se
llama a Fernando VII o alguno de los borbones
a venir mediante el nombramiento de una “Junta
Gubernativa” que, de no ser así, decidirá la testa
que deberá coronarse; 2. La preservación de la
Religión Católica y sus prerrogativas para el clero y
3. La Unión de los americanos en contra de cualquier
peligro de nuevas embestidas de la Corona.
Iturbide se mantiene activo por las provincias
que no habían mostrado su adhesión al Plan de
Iguala y mediante una campaña de propaganda
adicional, ya con el nombramiento de Primer Jefe,
suma cada día más adeptos. (4) Mientras tanto, se
fraguaba y caminaban sin obstáculos, en el mismo
sentido, un grupo de españoles y criollos inspirados
en los acuerdos de la Conspiración de la Profesa.
El gran apoyo que recibió el “Ejército Trigarante”
para la aplicación del Plan de Iguala por la población
general, la Iglesia y por los líderes del orden político
y económico, fue muy evidente de manera que, había
solo pequeños focos encendidos de armas realistas.
A la llegada del sevillano Don Juan de O´donojú y
O´ryan en el mes de agosto de 1821 enviado por
el Rey Fernando VII como Jefe Político Superior
de la Provincia de la Nueva España, se informó
de lo avanzado del movimiento de Independencia
y en reunión con Agustín de Iturbide reconoce el
movimiento de Independencia y firma los Tratados de
Córdoba que avalaban casi “ad integrum” el Plan de
Iguala, para posteriormente avanzar e ingresar con

Cabe destacar que el “Acta de Independencia”,
en la que se señalan… Los heroicos esfuerzos de
sus hijos… la “Junta Suprema del Imperio” no
está representada con la firma de los principales
Insurgentes, los cuales fueron relegados
posteriormente a instancias de poder secundarias.
Una vez en el poder,…el haber llamado a los
borbones al gobierno de México, había sido una medida
de política… (6) y aunque Iturbide tuvo a bien convocar
a “Elecciones Constituyentes”, en el proceso
intervino para que se privilegiara a sus allegados y
se dejara fuera a los insurgentes y algunos liberales
que habían integrado la Junta Gubernativa… La
conspiración fue delatada por Ramón Rayón y por el
teniente Juan García, y los implicados fueron arrestados
la noche del 26 de noviembre: unas 17 personas entre
quienes estaban Nicolás Bravo, Miguel Barragán, Miguel
Borja y Guadalupe Victoria. (7)

Arresto de los héroes y el
“Decreto”
La prepotencia continuó incluso con el
arresto de Fray Servando Teresa de Mier y Carlos
María de Bustamante, lo cual indignó a gran parte
del Congreso. Adelantando vísperas, Iturbide se
presentó en el mismo y sin que hubiera quórum legal,
fue electo Emperador el 18 de mayo de 1822, cinco
días después se establecería “La Sucesión”, la cual
llegó a las cuatro Provincias Orientales como Decreto
para ser público el Bando, el cual reproducimos, del
6 de julio de 1822.
Decreto

Don Gaspar Antonio López, coronel de Caballería
del Ejercito Imperial Mexicano de las tres garantías,
Comandante General y Jefe superior Político interino de
las cuatro Provincias Internas Orientales, comandante en
jefe del de operación en ellas.
El Excmo. Señor Secretario de Justicia y Negocios
Eclesiásticos se sirve comunicarme con fecha 26 de

34

�junio próximo pasado el Decreto Siguiente.= S.M.
el Emperador se ha servido dirigirme el Decreto
siguiente.= Agustín, por la Divina Providencia, y
por el Congreso de la Nación, primer Emperador
Constitucional de México a todos los que las
presentes vieren y entendieren, Sabed: Que el
soberano Congreso Constituyente Mexicano ha
decretado lo que sigue.= El Soberano Congreso
Mexicano Constituyente queriendo evitar las
convulsiones a que está expuesta una Monarquía
en que no se haya declarado la sucesión al Trono,
ha tenido a bien decretar y decreta para felicidad de
la Nación lo que sigue.= 1.° La Monarquía Mexicana
además de ser moderada y Constitucional, es
también hereditaria. 2.° De consiguiente, la Nación
llama a la sucesión de la Corona por muerte del actual
Emperador a su hijo primogénito el Señor D. Agustín.
La Constitución del Imperio fijará el orden de suceder
a la Corona. 3.° El Príncipe heredero se denominará
Príncipe Imperial, y tendrán el tratamiento de Alteza
Imperial.= 4.° Los hijos o hijas lexítimos de S.M.I.
se llamarán Príncipes Mexicanos, y tendrán el
tratamiento de “Alteza". 5.° Al Sr. Don José Joaquín
de Iturbide, padre de S.M.I. se le condecora con el
título de Príncipe de la Unión, y el tratamiento de
Alteza durante su vida.= 6.° Igualmente se concede
el título de Princesa de Iturbide y tratamiento de
Alteza, durante su vida, a la Sra. Doña María
Nicolasa hermana del Emperador.= México, 22 de
junio de 1822, Segundo de la Independencia de
este Imperio. Mariano Mendiola Velarde Presidente.
Bonifacio Fernández Diputado Secretario. Juan de
Dios Rodríguez Diputado Secretario.= Por tanto,
mandamos a todos los Tribunales, Justicias, Gefes,
Gobernadores, y demás autoridades, así civiles
como militares y eclesiásticas, de cualquiera clase
y dignidad, que guarden y hagan guardar, cumplir
y excentar el presente Decreto en todas sus partes.
Tendreislo entendido y dispondréis se imprima,
publique y circule. Rubricado de la Imperial mano.
En Palacio a 26 de junio de 1822.- A Don José
Domínguez.= I. de orn. De S.M.I. lo comunico a
V.S. para su inteligencia y fines consiguientes. Dios
guarde a V.S. muchos años. México 26 de junio de
1822. Domínguez.

demás autoridades a quienes toca su inteligencia y
observancia. Dado en el Saltillo a 6 de Julio de 1822,
Segundo de la Independencia.
Gaspar López.
Por mandato de S.S.
Antonio Padilla (8)
Don Gaspar Antonio López fue un hombre
de todas las confianzas del Emperador debido a
que le conoció en forma cercana en la intendencia
de Guanajuato y durante la lucha en contra de
los insurgentes, sin embargo, la presencia de
Miguel Ramos Arizpe, destacado liberal llamado
posteriormente “Padre del Federalismo”, lo tendría
completamente ocupado por sus acérrimas críticas
en contra de Iturbide, que las llevaba al terreno de los
hechos al influir en la política regional.

Conclusión
Es muy posible que el haber excluido a los
principales insurgentes de la firma del Acta de
Independencia y a su vez del nombramiento de
personajes españoles ibéricos y novohispanos
en la Junta Gubernativa, fuera solamente el inicio
de la disensión con Agustín de Iturbide, quien al
haber avanzado en su estrategia de ser nombrado
Emperador, incrementó las desavenencias
ahora de una proporción impor tante de los
grupos políticos, militares y económicos, que al
enterarse de la disolución del Congreso y de la
cárcel de prominentes líderes del movimiento de
independencia, incrementaron su desacuerdo y
recordaron su paso por Guanajuato y su actitud
déspota con los habitantes y antiguos insurgentes,
lo cual se fortalecería con los nombramientos que
hiciera, tanto de la sucesión al trono, como del de sus
familiares y el trato que debería de dárseles según el
bando que les presentamos, que concuerda, con el
aparato monárquico alrededor de su persona con un
costo impresionante para el pueblo. Esto iniciaría su
debacle y abdicación el 19 de marzo de 1823.

Y para que llegue a noticia de todos y tenga su
puntual debido cumplimiento el soberano Decreto
previsto mando se publique por bando en esta Villa
y en los demás lugares de la comprensión de esta
Comandancia General de Oriente, remitiéndose
los correspondientes ejemplares a los Jefes y

35

�Bibliografía
1. Torrente M. Historia de la revolución hispano-americana. Imprenta
de D. León Amarita, Madrid, España, 1829. p.p.337 – 437
2. Robertson W. S., Iturbide de México, Ed. Fondo de Cultura
Económica, México, año 2012, Primera Edición Electrónica 2013.
p.p. 44
3. Soberanes Fernández J.L., El Plan de Iguala o el origen del
Estado Mexicano. Rev. Mexicana de Historia del Derecho XXIV,
Instituto de Investigaciones Jurídicas, UNAM, México, D.F. año 2011.
4. Gamboa J.M., Mariscal I. Leyes Constitucionales de México
durante el Siglo XIX., Oficina Tip. de la Secretaría de Fomento,
México, año de 1901, p.p. 282-293.
5. Cavo A., De Bustamante C.M., Suplemento a la Historia de los
Tres Siglos de México, durante el Gobierno Español, Tomo IV, Imp.
de Luis Badiano, México 1838, p.p. 208-211.
6. Payno M., Bosquejo biográfico de los generales Iturbide y Terán,
Imp. Ignacio Cumplido, México, año 1843, p.p. 6 - 12.
7. Ávila A. Las primeras elecciones del México independiente,
Política y Cultura, núm. 11, invierno, Universidad Autónoma
Metropolitana Unidad Xochimilco, Distrito Federal, México, año
1999, p.p. 29-60
8. Universidad Autónoma de Nuevo León, Centro de Información de
Historia Regional. “Decreto sobre la sucesión al trono de Agustín de
Iturbide” 6 de julio de 1822.

Melancolia

Anexo 1: Facsímiles del decreto

36

�Reforma Siglo XXI

¿Sueñan los androides con ganar un concurso de
poesía? Breve ensayo sobre inteligencia artificial
y estética.

██ ■Gustavo Caleb Ramírez Hernández.*

uando decimos Inteligencia Artificial puede ser
que primero pensemos en alguna obra literaria
o cinematográfica de ciencia ficción1 incluso
en videojuegos y series de televisión. Y no es
de extrañarse, si hemos conocido alguna obra
dentro de los medios anteriores podremos mencionar
nombres como los de Ray Bradbury, Isaac Asimov, Philip K.
Dick, William Gibson, entre muchos otros, como parte de la
gran gama de creadores y visionarios del género.
Ahora, para poder empezar, ¿qué es la
inteligencia artificial? Es básicamente inteligencia
exhibida por máquinas o programas de computadora,
además del campo de estudio que investiga cómo
crear computadoras y programas de computación
que puedan mostrar comportamiento inteligente. Si
nos fijamos, es concretamente un campo de estudio
en relación a la programación de computadoras, para
esto tenemos ejemplos como la supercomputadora
Watson2 de la compañía IBM que es básicamente una
supercomputadora que es capaz de contestar preguntas
en un lenguaje natural3 lo cual ya es bastante avanzado
desde un criterio como, si le digo a mi computadora que
me explique cuánto es 2 + 2 me dice que la respuesta
es 4. La computadora no te explica por qué 2 + 2 (por
mencionar un ejemplo sencillo) es igual a 4, sólo te dice
que es 4, y esto porque así la codificaron o reunió la
información suficiente en internet como para saber que
la mayor parte de las respuestas a esta pregunta es “4”
y no otra cosa. En el motor de búsqueda de Google,
por ejemplo, si haces una pregunta, no te responde
*Licenciado en Filosofía y Humanidades de la F.F. y L. de la U.A.N.L.
Actualmente es docente de la Preparatoria Núm. 3 de la misma
institución.
1 Género de ficción especulativa que maneja conceptos imaginarios
en escenarios futurísticos, tanto en ámbito científico, tecnológico así
como viajes espaciales, a través del tiempo, universos paralelos y vida
extraterrestre.
2 Watson (Inglés) https://en.wikipedia.org/wiki/Watson_%28computer%29
Página oficial (Inglés) http://www.ibm.com/smarterplanet/us/en/
ibmwatson/
3 En neuropsicología, lingüística y filosofía del lenguaje es cualquier
lenguaje que se desarrolla o aparece de manera natural a través del
uso y la repetición, usualmente en los primeros años de vida.

37

necesariamente con el porqué de la respuesta, sino con
la respuesta misma.
El hecho de la creación de una I.A.4 nos plantea
por sí mismo muchas preguntas, dando como resultado
el intento de poder responderlas de diversas maneras
y por diversos medios. La primera (y parece ser la
más evidente) es ¿por qué habríamos de crear una
I.A.? Existen diversas respuestas a ésta, basándose
primordialmente en qué es lo que quieren o requieren
los investigadores que están produciendo estos
programas avanzados de computación que incluyan la
deducción, el razonamiento y la solución de problemas.
El hombre utiliza un método de razonamiento en
pasos para la solución de problemas o acertijos /
rompecabezas, pero también utiliza un método rápido
e intuitivo cuando se presentan estos problemas,
generalmente con información incompleta. Para que
una I.A. lo realice de esta manera se requiere de mucho
poder de procesamiento (computadoras cada vez más
grandes y potentes) hasta que en algún momento se
vuelve increíblemente grande el proceso y se vuelve
ineficiente.5
Uno de los problemas que se analizarán
brevemente porque el tema es demasiado extenso, es
el referido a Procesos de Lenguaje Natural, que, como su
nombre lo indica, consiste en enseñarle a una I.A. a
comunicarse de manera natural. ¿A qué nos referimos
con la expresión “manera natural”? Cada vez que
utilizamos la computadora para hacer un trabajo, buscar
algún tipo de información, jugar videojuegos o editar
contenido multimedia, la comunicación entre el usuario
y el ordenador (interacción robot-humano), se limita a
lo que un tablero de avisos realiza: solamente emite un
mensaje al usuario en caso requerido (y en ocasiones ni
eso, pero ese tipo de errores en la programación, bugs6,
es otro tema y resultado de la imperfección humana).
4 Inteligencia Artificial.
5 Artificial Intelligence (Inglés) https://en.wikipedia.org/wiki/Artificial_
intelligence
6 Bug: en informática es un error de computadora.

�Haces algo que supuestamente no deberías y la
computadora te lanza un mensaje de error, para que
no lo hagas o para que sepas repararlo, como lo es la
pantalla azul de la muerte7. Éste no es el tipo de cosas
que uno se querría evitar con la posibilidad de que
una computadora poseyese una I.A., de tal forma
que pueda ayudarnos a resolver problemas un poco
más complicados o los mismos que pueda tener
la máquina misma. Esto nos sirve principalmente
porque otro de los problemas es precisamente, que
las I.A. puedan aprender.
Aquello que nosotros damos por hecho y
que disfrutamos al máximo (unos más que otros)
es básicamente el poder aprender algo, cualquier
cosa, el poder abstraer alguna cosa de la realidad,
comprender sus partes, su función, su contexto
histórico, sociológico, cultural, económico, etc.,
y poder hacer referencia a eso por medio de un
lenguaje coherente y fluido; no tanto como los
balbuceos de un infante que está aprendiendo a
imitar los sonidos ma o pa para poder comunicarse
con sus padres.
Entonces, que una I.A. pueda comunicarse
por medio de un lenguaje, ya ni siquiera formal (en
sentido académico tal vez), sino que coloquial (vulgar,
popular), considero que ha de ser un gran logro por
parte de los creadores, y la máquina misma. Nos
daremos cuenta entonces que una I.A. que puede
comunicarse y resolver problemas por medio de la
lógica no está (considero yo) demasiado lejos de
que pueda estar catalogada como persona, siempre
y cuando ésta pueda emitir juicios. Ahora, esta es
una definición por demás simplista, puesto que una
I.A. ha de ser funcional y completa en el momento
en que pueda interactuar con un humano y que éste
último no pueda discernir si es una máquina o no,
como fue el caso de Zackary Scholl8 que pudo crear
una I.A. que logró crear un poema coherente y que
pudo engañar a seres humanos de verdad. Incluso ya
existe un concurso por parte del Dartmouth’s Neukom
Institute for Computational Science9, donde tratan de
averiguar si una I.A. puede escribir un poema, novela
o música de baile y que sea como si fuese escrito por
un ser humano.10
7 Errores comunes en el Sistema Operativo Windows 7 de Microsoft.
8 El poema que pasó la prueba de Turing http://motherboard.vice.
com/read/the-poem-that-passed-the-turing-test
9 http://neukom.dartmouth.edu/
10 ¿Puede un robot escribir un poema? http://fortune.com/2015/06/29/
can-a-robot-write-a-poem/ (Inglés).

Dicho todo esto nos llegan muchas preguntas:
¿y en qué afecta que existan I.A. que sean
indistinguibles de un ser humano? ¿Piensa por sí
misma? ¿Puede generar nuevas ideas? ¿Podrá
crear material artístico? Lo que nos permite entrar
en terrenos de la Bioética: ¿se le podría considerar
como una persona no-humana? ¿Tendrá derechos?
Preguntas que intentaremos abordar en otro trabajo,
por ahora nos enfocaremos en si una I.A. puede
crear realmente una pieza de poesía, si lo hace,
¿ésta será considerada bella? Por ejemplo, en la
novela Neuromancer11 incluso Gibson sugiere que,
en un futuro donde las I.A. existieran, sería necesario
regularlas en el sentido de que no pudieran ocupar
un “cuerpo” (robot para ser considerado androide) de
tal manera que no puedan pasar desapercibidos por
los humanos o confundidos con éstos, además de
eso, también existe una Turing Police12 donde hacen
chequeos para asegurarse que no andan sueltos
androides considerados ilegales (que se parecen o
se hacen pasar por seres humanos por el alto grado
de lógica e inteligencia que tienen), tanto en el mundo
como en la matrix (llamó así a lo que conocemos
como Internet). Dando a entender que la I.A. puede
llegar a pensar por sí misma e incluso convertirse en
un peligro, como ha sido el caso en la película Ex
Machina13 donde el protagonista no considera todas
las opciones posibles al tratar de aplicarle la prueba
de Turing a un androide (I.A. en conjunto con un
cuerpo de robot).
¿Puede entonces una máquina escribir un
poema que se considere estéticamente bello?
Ya se han hecho diversos experimentos donde
computadoras bien programadas (ya sea solamente
el software o una computadora especialmente
diseñada para ello), incluso en ocasiones siendo
confundidos estos poemas con los creados por un
ser humano cualquiera; principalmente por el hecho
que desde hace tiempo la poesía se ha estado
escribiendo de manera más libre, tratando de
encontrar esta belleza estética en distintas formas,
tratando de no atender a reglas del siglo XIX de uso
11 Neuromancer. Gibson, William. Penguin Group Inc. 1984.
12 Policía de Turing. En referencia a Alan Turing, padre de la
computación y precursor de la informática moderna. Es referencia a
un examen donde se prueba la habilidad de una máquina de exhibir
un comportamiento inteligente similar o indistinguible del de un
humano, que lleva el nombre de Prueba de Turing. http://www.bbc.
com/mundo/noticias/2015/07/150731_tecnologia_vert_fut_prueba_
turing_lv
13 http://www.imdb.com/title/tt0470752/?ref_=nv_sr_1 (Inglés)

38

�común, como por ejemplo en la poesía dadaísta o
surrealista.
Ahora bien, la belleza depende de una
significación, además del sentido o significado de
cualquier objeto, y esto depende a su vez, de nuestra
naturaleza o de ciertas asociaciones adquiridas con
dicho objeto, de tal manera que es la posibilidad para
llegar a ser un significante de cualquiera de nosotros
la que permite a la cosa ser considerada como
bella14, esto mencionado por Carritt, muy a diferencia
de otros filósofos como por ejemplo Sócrates, que
en el Hipias Mayor concluye que lo bello es aquello
que nunca parezca feo a nadie en ninguna parte.15
Lo toma como distinto de lo adecuado, para después
definirlo como aquello que produce placer por medio
del oído o de la vista16, porque, según dicen tanto
Sócrates como Hipias, estos dos sentidos son los
más inofensivos, tanto conjuntamente los dos como
cada uno de ellos por separado;17 o también por
ejemplo, Nietzsche, quien menciona en la ciencia
jovial que lo bello y lo bueno es aquello que dan al
hombre la oportunidad de sentirse en ellas y gracias
a ellas, bueno o grande o contento o sano y sabio;
de tal manera que son estas cosas y situaciones
seleccionadas cuyo valor para la felicidad humana
se estima seguro y reconocido18 de tal forma que
Carritt no solamente alega que lo bello lo es tanto por
la combinación del significado y el significante, y no
solamente por lo uno o lo otro, como lo mencionan
tanto Platón como Nietzsche. Un tanto similar,
Aristóteles, menciona brevemente en su poética
que lo bello consiste en la medida y en el orden19
por lo que algo bello no puede ni ser demasiado
grande ni demasiado pequeño porque no se puede
producir la contemplación en un solo momento así
como se puede perder esta contemplación al verse
aproximado al tiempo imperceptible.
Atendiendo a estas argumentaciones, podemos
alegar que si, un cierto poema como el “creado” por
Zackary Scholl, que agregamos a continuación:

14 Introducción a la estética. Carritt, E. F. Fondo de Cultura
Económica. Colección Breviarios. 1983.
15 Hipias Mayor. Platón. Ed. Gredos. Colección Grandes
Pensadores. Madrid 2010. Pág. 189 (291d).
16 Op. Cit. Pág. 197 (298a).
17 Op. Cit. Pág. 203-204 (303e).
18 La ciencia jovial. Nietzsche, Friedrich. Ed. Gredos. Colección
Grandes Pensadores. Madrid 2010. Pág. 402
19 Poética. Aristóteles. Ed. Istmo. Colección Fundamentos n° 201.
Madrid 2002. Pág. 49 (1450b Capítulo VII).

For the bristlecone snag
Zack Scholl
A home transformed by the lightning
the balanced alcoves smother
this insatiable earth of a planet, Earth.
They attacked it with mechanical horns
because they love you, love, in fire and wind.
You say, what is the time waiting for in it spring?
I tell you it is waiting for your branch that flows,
because you are a sweet-smelling diamond
architecture
that does not know why it grows.
Decimos “creado”, así, entrecomillado,
precisamente por eso, porque quizá Scholl escribió
o modificó el programa que seleccionó las palabras,
verbos, etc., a la hora de generar el poema anterior.
Entonces, no considero que haya problema alguno
con que alguien pueda hacer precisamente esto que
hizo Scholl20, que sea el programa de computadora
el que selecciona lo que el poema ha de llevar
consigo puesto que no solamente es el significado
del poema, que en este caso es el software, el que se
ha de tomar en cuenta para poder enunciar que este
poema es bello estéticamente, sino también se ha
de considerar que la obra tiene un cierto significado
o expresión para nosotros, siendo ésta una relación
entre aquello que es expresivo y la mente para quien
es expresivo o que se expresa en ello a sí misma.21
Claro, para esto se necesita experiencia, que Carritt,
considera como estética y consiste en encontrar
qué percepciones o imágenes sensibles significan
emoción, siendo ésta la expresión de una emoción
en una psique individual22, dándonos como resultado
que el poema fue considerado bello (lo suficiente
como para ser incluido en The archive 23 en su
edición de otoño del 2011) por su contenido y por el
significante, lo que nosotros vemos y encontramos
en el poema, por lo que también es influyente la
experiencia, la historia del personaje que está
presenciando una obra de arte, en esta ocasión un
poema.
20 El poema que pasó la prueba de Turing http://motherboard.vice.
com/read/the-poem-that-passed-the-turing-test (Inglés).
21 Introducción a la estética. Carritt, E. F. Fondo de Cultura
Económica. Colección Breviarios. 1983. Pág. 165.
22 Op. Cit. Pág. 166.
23 https://issuu.com/dukeupb/docs/thearchive_fall2011 Página 33.
(Inglés).

39

�Otra de las preguntas era básicamente si
una Inteligencia Artificial puede generar contenido
artístico y por ende que pueda ser considerado bello.
En el caso particular de este poema tomamos en
cuenta que fue una persona quien escribió el código
necesario para que el programa pudiese buscar los
elementos que constituyen un poema de tal manera
que pueda utilizar el lenguaje, en cierta medida,
para poder generar un poema, pero si el poema
no es solamente bello por lo que contiene, por lo
que es, sino también por lo que nosotros vemos
y encontramos en él, por consiguiente podemos
argumentar que la máquina puede crear contenido
artístico en el sentido que imprime los elementos que
son necesarios para generar cierto tipo de obra de
tal manera que pueda considerarse artística, justo lo
que haría cualquier otro artista, considera lo que ya
se ha hecho, dentro de los límites de su conocimiento
y experiencia, e intenta generar algo nuevo u original
de tal manera que pueda expresar lo que el artista
siente o desea expresar, por lo que también busca
que el receptor, todo aquel que aprecia la obra,
pueda encontrar en ella elementos que pueda
considerar bellos, esto, repito, considerando la
historia, experiencia y los mismos sentimientos y
emociones del receptor o significante. ¿Puede una
I.A. crear contenido artístico? Si se le programa de tal
manera que pueda hacerlo, puede. Aunque si a una
I.A. no se le programa para crear algo artístico, pero
ésta aprende a hacerlo creo que ha de tomarse más
en cuenta que si solamente siguiese instrucciones
para las cuales fue programado, considero que
estaría mostrando cierta inteligencia y tal vez hasta
una consciencia de tal manera que pueda crear algo
por voluntad propia, dándonos otras preguntas más,
entre ellas ¿Si una Inteligencia Artificial tiene o toma
consciencia de sí misma, tiene voluntad? Por eso
hace un par de páginas mencioné si los androides
deberían o podrían tener derechos, como entes
pensantes, aunque no vivos (por evidentes razones),
pero esto ya será una pregunta que abordaremos en
otra ocasión.

que verdaderos androides caminen (o se muevan,
en general) en nuestra vida diaria entre nosotros.
Claro, todo esto a menos a que empecemos a
definir lo bello como un concepto que sólo los seres
humanos en general, pueden comprender de manera
generalizada, excluyendo de esta manera a las
entidades no-humanas, que en este caso pasarían
a ser los androides e inteligencias artificiales. Por
último, todo esto nos deja también otra incógnita,
¿podrá una Inteligencia Artificial reconocer, apreciar
y darle significado a una obra artística y se le pueda
considerar como bella?

Concluyendo, consideremos parte de lo dicho
en el párrafo anterior, si una Inteligencia Artificial
puede crear una obra que se le considerase artística
por sus partes sólo es considerada bella si tiene
un significado y se ajusta a lo requerido por el
significante. Aunque intervienen muchas variables
que se mencionan así como otras más técnicas
que no hemos considerado todavía, podemos
seguir teorizando todo esto mientras esperamos

40

Eremita en el Triunfo de la Muerte

�Reforma Siglo XXI

Visión Científica, Dialéctico-Materialista,
del Universo (Novena Parte)
██ ■Gabriel Robledo Esparza*
n la parte octava de este trabajo dimos por
concluido nuestro estudio sobre la relatividad
especial einsteiniana e iniciamos el de la relatividad
general. Sin embargo, tenemos que hacer un
paréntesis en esta última labor para volver sobre
nuestros pasos y dar tratamiento a un tema muy importante
que cae todavía en el ámbito de la relatividad especial.
En la búsqueda de campos de aplicación para
su teoría relativista, Einstein nos conduce al terreno
de la energía cinética1 , y a propósito de esto hace un
desarrollo que lo lleva al establecimiento de su famosa
primera ecuación: E = mc2. La sociedad de consumo ha
dotado a esta fórmula de un altísimo valor mediático,
como un halago a los prejuicios de la pequeña
burguesía urbana. Le ha concedido la naturaleza
del más alto producto de la inteligencia humana, y a
su autor lo ha convertido en el paradigma de la más
poderosa inteligencia individual. Sin embargo, la
ecuación que pretende determinar la relación universal
entre masa y energía, E = mc2, es completamente
falsa, anticientífica en toda su extensión, una burda
ocurrencia de una mente reducida.

La primera ecuación de Einstein,
E =m c2
En la mecánica clásica, la energía cinética
de un cuerpo está dada por la siguiente fórmula:
Einstein propone entonces que se aplique la
transformación de Lorentz a la fórmula clásica para
darle la configuración que le corresponde en la teoría
de la relatividad especial y llega al resultado siguiente:

.

Einstein declara que el resultado con carácter
general más importante al que ha llegado la teoría
especial de la relatividad se refiere al concepto de
masa. Y en seguida pone en obra uno más de sus
afamados “thought experiments”. En primer lugar,
establece que la ley de la conservación de la energía,
de acuerdo con la teoría especial de la relatividad, debe
tener validez no sólo en el sistema de coordenadas
fijo (K), sino en cualquier otro sistema de coordenadas
(K') en movimiento rectilíneo uniforme con respecto
al primero. Nos señala que el factor de Lorentz es
decisivo en la transición de un sistema a otro. Después
de esta introducción, Einstein procede a realizar la
transformación de una cantidad de energía de un
sistema de coordenadas a otro.
Un cuerpo que se mueve con la velocidad v y
absorbe una cantidad de energía E0 en la forma de
radiación sin sufrir una alteración en la velocidad en
el proceso, tiene, como consecuencia, su energía
incrementada por la cantidad

.

Esto es así porque primero ha representado la
energía en el sistema de coordenadas fijo y luego lo
ha hecho en el sistema de coordenadas móvil. Y como
ya ha impuesto a la ciencia el nefasto prejuicio del
factor de Lorentz, al cual ha dotado de la calidad de
una constante física, entonces únicamente lo aplica a
este caso especial y con ello obtiene la representación
metafísica de la energía.
Pero se trata de una cantidad específica de
energía que la radiación lleva consigo, la cual se mide
mediante procedimientos físicos determinados y es por
completo independiente del sistema de coordenadas
desde el que se le observe.
La energía total es, para Einstein:

*Licenciado en Derecho egresado de la Facultad de Derecho y
Ciencias Sociales de la Universidad Autónoma de Nuevo León.
E-mail:grobledoesparza@yahoo.com.mx
1 Einstein, Albert, Relativity: The especial and General Theory, XV.
General Results of the Theory.

41

�El “thought experiment” consiste escuetamente
en lo que sigue: un objeto se desplaza en el espacio
con un movimiento rectilíneo uniforme; en su
viaje recibe y absorbe un haz de radiaciones que
posee una energía cuantificada en E0. El problema
planteado se cifra en determinar la energía del objeto
antes y después de la asimilación de la energía de
las radiaciones.
La energía del objeto en movimiento se obtiene
por la fórmula
; la masa está dada por la
relación entre densidad y volumen; la velocidad se
conoce por medio de la relación entre el espacio
recorrido y el tiempo empleado en hacerlo, lo cual
se logra estableciendo un sistema de referencia, un
sistema de coordenadas cartesianas, aunque del
mismo sólo se utilizará un eje, digamos el de las x; los
valores así establecidos se sustituyen en la ecuación
de la energía cinética y se tiene entonces la energía
del objeto en movimiento, a la cual simplemente se
suma la energía de las radiaciones y así resulta la
energía total después de la recepción,
.
Si se construye otro sistema de coordenadas que
acompañe al objeto en su movimiento, entonces los
valores obtenidos en el experimento no se alteran
en absoluto por esta operación mental, pues ella
no tiene ninguna trascendencia física; igualmente
como sucedió con el sistema de coordenadas
fijo, el cual fue utilizado para medir un movimiento
sobre el cual no tuvo ninguna clase de influencia.
El hecho objetivo: el objeto en movimiento, la masa
y la velocidad del mismo, el haz de radiaciones y su
contenido de energía y la traslación de ésta al objeto,
no es afectado en nada por los procedimientos
matemático-geométricos utilizados para su medición
y representación, ni por la situación de cualquier
observador.
En este “thought experiment” se pone de relieve
con claridad meridiana el perverso mecanismo
que utiliza Einstein para inficionar la ciencia física
con sus tesis anticientíficas. Ya vimos cómo el
sabio por antonomasia tomó de Lorentz el factor
de la supuesta contracción física de la materia a
causa de su movimiento, absurdo éste que utilizó
como fundamento de sus desatinos teóricos de la
contracción del espacio y la dilatación del tiempo.
Desatino agregado a absurdo da un resultado

monstruoso: la teoría especial de la relatividad.
En su planteamiento original, Einstein postulaba
que un mismo fenómeno físico tenía una doble
naturaleza: una para el observador situado en un
sistema de referencia fijo y otra para el observador
que se encuentra en un sistema de referencia
en movimiento rectilíneo uniforme; esto era así,
nos ilustraba, porque en el segundo sistema el
movimiento era causa de la contracción del espacio y
la dilatación del tiempo, o, dicho de otro modo, de la
contracción de las reglas de medir y el alentamiento
de los relojes. El sólo enunciado de estos argumentos
pone en evidencia su irracionalidad. Si el movimiento
afecta la extensión de las reglas y el funcionamiento
de los relojes, éste es un escollo físico-mecánico
que se puede salvar descontando la diferencia con
el espacio y el tiempo reales, universales; si es el
espacio real el que se contrae y el tiempo real el
que se dilata, entonces estamos ante un fenómeno
sobrenatural, bíblico, un encogimiento de la esfera
terrestre y la detención de la carrera del sol, acciones
que sólo Jehová-Einstein puede realizar.
El paso de una naturaleza a otra de un mismo
fenómeno físico propone realizarlo el demiurgo
Einstein sólo por medio de una operación mental
(matemático-geométrica): la transformación de un
sistema de coordenadas en otro: K (x, y, z, t) en K'
(x', y', z', t'). Al final, en aquel “thought experiment”,
Einstein únicamente “transforma” x y t en x' y t'.
Einstein ha hipostasiado el factor de Lorentz; le
concede vida propia, lo desliga de cualquier tipo de
transformación y lo considera como teniendo valor
por sí mismo. De esta manera, con este instrumento
viviente en las manos, llega a las diferentes
producciones físicas racionales y les aplica sin
más el rasero metafísico del factor de Lorentz. Así,
tenemos, por un lado, las ecuaciones racionales de
Maxwell referentes al electromagnetismo, y por el
otro, la formulación metafísica de las mismas por
Einstein mediante la aplicación de la constante de
Lorentz, las fórmulas de la mecánica newtoniana y
su mistificación einsteiniana, etcétera.
Einstein, una vez que hubo establecido
firmemente el edificio de la teoría especial de
la relatividad e iniciado el desarrollo de la teoría
general, la cual tenía como núcleo la disparatada
concepción de la curvatura del espacio-tiempo, se
consideró suficientemente pertrechado teóricamente

42

�para lanzarse a una empresa descomunal: establecer
una ley general de la estructura y el movimiento
de la materia, válida para el microcosmos y el
macrocosmos, y condensarla en una sola ecuación,
en la llamada “ecuación de Einstein” (la segunda).

los planetas no giran en torno a un cuerpo central
en virtud de la fuerza gravitacional que entre ellos
existe, sino porque el espacio que rodea al astro
central tiene una cierta curvatura y esto determina el
curso del desplazamiento de los planetas.

Einstein gozó de una reputación muy especial
entre la comunidad científica. Los físicos estaban
seguros de que era un gran matemático, por lo
que pasaban por alto su total alejamiento del
trabajo experimental y daban por buenas todas sus
aberraciones teóricas, a las cuales consideraban
fundadas en potentes instrumentos matemáticogeométricos; por su par te, los matemáticos
perdonaban su notoria debilidad para los números,
señalada pertinentemente por su profesor de
matemáticas elementales, e incluso le prestaban su
generoso apoyo, convencidos de la genialidad de sus
concepciones físicas.

Einstein considera que esa mutua relación imaginaria
entre espacio-tiempo y materia y energía puede
ser sometida a una ecuación matemática universal
que sea aplicable a todo lo existente, el micro y el
macrocosmos.

En la confección de su renombrada ecuación
(segunda) tuvo que utilizar dos poderosas
herramientas matemáticas: el cálculo diferencial
absoluto y la matemática de tensores, las cuales
habían sido desarrolladas hasta niveles altísimos por
la ciencia matemática y geométrica.

Para el lado izquierdo de su segunda
ecuación, Einstein toma un instrumento matemático
preexistente, el tensor de Ricci -el cual sistematiza
los diversos tipos y grados de curvatura posibles- y
lo deforma totalmente mediante el factor de Lorentz.
En el lado derecho coloca un tensor métrico, por el
cual se determinan las propiedades y estados de
la materia (densidad, volumen, presión, diversos
estreses, etcétera); este tensor métrico es también un
resultado de la evolución de la ciencia física al cual
Einstein distorsiona por completo, también mediante
el infaltable factor de Lorentz.

Con el auxilio de connotados matemáticos, Einstein
puso en obra toda su reconocida capacidad
intelectiva para desvirtuar estos notables productos
del ingenio humano mediante la aplicación del factor
de Lorentz, con lo cual los despojó completamente
de su carácter científico y los dejó aptos para ser
empleados en el desarrollo de sus fraudulentas
proposiciones. Convencido de la potencia de su
pensamiento, la cual le había permitido contraer
el espacio y dilatar el tiempo, decidió concederse
facultades más amplias y hacer que el tiempo y el
espacio se unieran en una sóla sustancia, el espaciotiempo, y adquirieran la capacidad de... ¡curvarse!
Construyó en su imaginación una relación
mutua entre el espacio-tiempo y la materia y la
energía. La materia y la energía ejercen una acción
sobre el espacio-tiempo, curvándolo en alguna
medida, y la curvatura del espacio-tiempo, a su
vez, actúa sobre las propiedades de la materia y la
energía.
El principio newtoniano de la atracción universal
fue sustituido por la fantasía einsteiniana de la
curvatura universal. En cosmología, por ejemplo,

En un lado debe contener un instrumento
matemático geométrico que defina los diferentes
grados de curvatura que puede poseer el espaciotiempo; en el otro, los diversos estados en que se
pueden encontrar la materia y la energía; y también,
relacionando los dos extremos, la correspondencia
necesaria entre ellos (grados y estados).

En su ecuación, Einstein incluye el desarrollo
del factor de Lorentz realizado por Minkowski, la
llamada “hipergeometría”; como veremos en capítulos
posteriores, este grotesco esperpento matemáticogeométrico introduce una total caoticidad en la
determinación del tiempo y del espacio, dando así
lugar a la eclosión de una gran cantidad de absurdos
físicos, entre los que destacan la existencia de
múltiples dimensiones y la circularidad del tiempo -la
absoluta confusión entre el presente, el pasado y el
futuro-.
La “ecuación (segunda) de Einstein” pretende
ser la fórmula universal en la que se compendian
las propiedades más generales de la materia y
la energía, el instrumento por excelencia para el
conocimiento total del universo. Pero, por ejemplo en
lo que respecta al sistema solar, lo único que ella sabe
decir es que los planetas se mueven en una órbita

43

�elíptica en torno al sol porque el espacio alrededor
del astro central se ha curvado de esa manera por la
acción de la materia solar. Nos encontramos así con
una pobrísima concepción que establece que el sol
ejerce una fuerza sobre algo insustancial como es
el espacio-tiempo y ninguna sobre la materia sólida
de los planetas, los cuales tienen un movimiento de
origen y naturaleza desconocidos y que casualmente
transitan por el espacio circundante al sol, cuya
curvatura determina su trayectoria elíptica.
Estos menguados alcances de la relatividad
general einsteiniana contrastan con la riqueza de
la mecánica newtoniana: el sistema del mundo se
sustenta en la gravitación universal, la cual explica
la relación entre entes físicos bien determinados
por fuerzas físicas también exactamente
mensurables. Esta concepción científica reconoce
sus antecedentes en los trabajos de Copérnico y
Kepler y es el precedente lógico-histórico necesario
de la teoría de Kant-Laplace, la cual describe el
origen y desarrollo de los planetas desde la nebulosa
indiferenciada hasta su constitución como cuerpos
circulantes en torno al sol.
La “ecuación de Einstein” (segunda), resultado
último de la evolución del “factor de Lorentz”, es
la suma y compendio de todas las aberraciones,
errores, absurdos y despropósitos de la teoría
einsteiniana de la relatividad; lleva hasta su última
expresión el carácter profundamente anticientífico
de estas concepciones y es completamente inútil
para reflejar en la más mínima medida la realidad
objetiva. En un capítulo posterior examinaremos
minuciosamente la naturaleza de esta ecuación.

Esta fórmula ha adquirido una enorme,
desmesurada fama, no sólo en la comunidad
científica, sino entre la gente común. Se considera
que ella es la expresión más alta de la excelencia
que la ciencia física ha alcanzado con la teoría de
la relatividad y, desde luego, prueba fehaciente del
genio de su creador, Alberto Einstein, la mente más
poderosa que jamás haya producido la humanidad.
Sin embargo, la “ecuación de Einstein” tiene un
origen y una naturaleza más prosaicos. Constituye
una desnaturalización, mediante la aplicación del
“factor de Lorentz”, de la ecuación de la mecánica
clásica relativa a la energía mecánica de un cuerpo
en reposo.
Hay consenso entre los exégetas de Einstein
(explicar, comentar, interpretar, etcétera, los textos
de Einstein es toda una profesión, muy lucrativa,
que ha ejercido una nutrida porción de los físicos por
más de una centuria) acerca del origen y primeras
formulaciones de la “genial” primera “ecuación de
Einstein”.
La primera derivación la encontramos en el
trabajo de Einstein Does the inertia of a body depend
upon its energy content?(2), publicado en 1905.
En seguida insertaré un amplio extracto de
este trabajo, el cual servirá para la argumentación
posterior.

La corrupción que Einstein realiza de la
ecuación de la energía cinética mediante el “factor
de Lorentz” tiene como su fundamento la famosísima
“ecuación de Einstein” E = mc2 (distinta de la que
acabamos de ver, pero igual de errónea). A esta
última se llega si a la fórmula de Einstein

le sustraemos la energía de la radiación y la
proveniente del movimiento. Como residuo queda
E = mc2, que es algo así como la energía del cuerpo
en reposo.

44

Los resultados de una investigación
electrodinámica publicada por mí recientemente
en esta revista nos conducen a una conclusión
muy interesante, la cual aquí será deducida.
Me basé en las ecuaciones de Maxwell-Hertz
para el espacio vacío y también en la expresión
de la energía electromagnética del espacio, e
igualmente en el principio siguiente:
Las leyes que gobiernan los cambios de estado
de los sistemas físicos no dependen de a
cuál de dos sistemas de coordenadas que se
mueven en traslación uniforme paralelamente
uno al otro estos cambios de estado estén
referidos (principio de relatividad). Basado en
estos principios fundamentales yo derivé los
siguientes resultados, entre otros.
Sea un sistema de ondas planas de luz,
referido a un sistema coordenado ( x, y, z )
que posee la energía l; sea que la dirección

�del rayo (la onda normal) forme el ángulo j
con el eje x del sistema . Si introducimos un
nuevo sistema de coordenadas (x, h, z), el
cual se traslada paralelamente con velocidad
uniforme con respecto al sistema (x, y, z), y
cuyo origen se mueve a lo largo del eje de las
x con velocidad v, entonces la cantidad de luz
arriba mencionada -medida en el sistema (x, h,
z)- posee la energía:

En donde V denota la velocidad de la luz.
Haremos uso de este resultado en lo que sigue:
Hay un cuerpo en reposo en el sistema (x, y,
z), cuya energía referida al mismo es E0. La
energía del cuerpo con respecto al sistema (x,
h, z), el cual se mueve con velocidad v como
arriba, sería H0. Sea que este cuerpo emita
simultáneamente ondas de luz con energía L/2
(medida con relación a (x, y, z) en una dirección
que forma un ángulo j con el eje de las x y una
cantidad igual de luz en la dirección opuesta.
Todo el tiempo, el cuerpo permanece en
descanso con respecto al sistema (x, y, z). Este
proceso debe satisfacer el principio de energía,
y este debe ser verdadero (de acuerdo con el
principio de relatividad) con respecto a ambos
sistemas de coordenadas. Si E1 y H1 denotan la
energía del cuerpo después de la emisión de la
luz, como se mide con relación a los sistemas
(x, y, z) y (x, h, z), respectivamente, obtenemos,
usando la relación arriba indicada,

Sustrayendo, extraemos de esta ecuación

Las dos diferencias de la forma H – E que se
dan en esta expresión tienen un significado
físico simple. HyE son los valores de la energía
del mismo cuerpo, referidos a los dos sistemas
de coordenadas en movimiento relativo, el
cuerpo permaneciendo en reposo en uno de
los sistemas (sistema (x, y, z)). Entonces, es
claro que la diferencia H – E puede diferir de la
energía cinética de los cuerpos K con respecto
al otro sistema (sistema (x, h, z)) solamente
por una constante aditiva C, la cual depende
de la elección de las constantes aditivas de las
energías HyE. Podemos entonces poner

La energía cinética del cuerpo con respecto
a (x, h, z) decrece como un resultado de
la emisión de luz que es independiente de
las características del cuerpo. La diferencia
K0 – K1 depende de la velocidad exactamente
como la energía cinética del electrón (loc cit.
Parágrafo 10).
Despreciando cantidades del cuarto y superiores
órdenes, podemos poner

De esta ecuación se sigue directamente:
Si un cuerpo libera la energía L en la forma
de radiación, sus masas decrecen por

2 Albert Einstein, Does the inertia of a body depend upon its energy
content?, The collected papers of Albert Einstein, Volume 2: The
Swiss Years Writings, 1900-1909, pp.172-174. {Annalen der Phisik
18 (1905): 639-641]

45

. Ya que obviamente aquí es inesencial que
la energía perdida por el cuerpo se transforme
en energía de radiación más que en otra clase
de energía, somos conducidos a la conclusión
más general. La masa de un cuerpo es una
medida de su contenido de energía; si la
energía cambia por L, la masa cambia en el
mismo sentido por L/9.1020, si la energía es

�medida en ergs y la masa en gramos. Quizá
se probará posible verificar esta teoría usando
cuerpos cuyo contenido de energía es variable
en un alto grado (vgr. sales de radio). Si la
teoría concuerda con los hechos, entonces
la radiación transmite inercia entre cuerpos
emisores y absorbentes.

un proceso de transustanciación de lo físico a
lo metafísico. A un fenómeno físico cualquiera,
cuya naturaleza la verdadera ciencia ha develado
suficientemente, el relativismo obtuso, obviando
incluso su propio protocolo de transformación, sólo
aplica la fórmula milagrosa del factor de Lorentz y fija
así la entidad metafísica del mismo.

El escenario de su “thought experiment” es
un conjunto de dos sistemas de coordenadas
ortonormales, uno en reposo y el otro en movimiento
rectilíneo uniforme a lo largo del eje de las x del
primero. Establece en primer lugar una premisa que,
advierte, después utilizará en el desarrollo de sus
argumentos. En el sistema en reposo se produce un
rayo de luz que se desplaza en una línea que parte
del origen y forma un ángulo j con el eje de las x. En
el sistema fijo la energía del pulso luminoso es l y
en el sistema en movimiento, que no tiene ninguna
relación física con el fenómeno, es l incrementado
por el factor de Lorentz,

Se estableció entonces una extraña simbiosis
entre la verdadera ciencia y la caricatura relativista
de ciencia. La ciencia física, gravada por el culto
inevitable al relativismo, va desvelando los diversos
aspectos de la realidad; por su parte, el nefasto
relativismo desvirtúa sistemáticamente aquellos
logros aplicándoles el factor de Lorentz y toda la
legión de errores y falacias de las teorías de Einstein.
Durante los últimos cien años la ciencia física ha
avanzado superando constantemente los obstáculos
que la metafísica relativista le opone.

en donde V es la velocidad de la luz.
Es el mismo argumento bobo, por no decir
estulto, que acabamos de examinar: un fenómeno
físico tiene una doble naturaleza, física y metafísica a
la vez; se pretende que la primera sea representada
tal cual es en un sistema de coordenadas fijo y
que la segunda sea producida por el sistema de
coordenadas móvil; en éste, sin tener ninguna
relación física con el objeto , el movimiento
incrementa la energía del mismo en el monto del
factor de Lorentz.
Einstein ha llevado hasta la excelencia su
método de trasposición de lo físico a lo metafísico.
Se apropió de una fórmula de transformación de
coordenadas que había sido desarrollada a partir
de un fenómeno físico específico. Después, dotó
a su ecuación del carácter de una constante física
universal. Ahora, ante cualquier fenómeno físico
postula que su verdadera naturaleza sólo puede
ser conocida si aquel es referido a un sistema de
coordenadas en movimiento. La determinación de
las propiedades y las características supuestamente
verdaderas de un objeto se hace a través de

El rayo de luz se produce en un espacio
determinado, el cual se puede delimitar por un
sistema de coordenadas cartesianas que tenga su
origen en el mismo punto en el que el rayo inicia
su viaje. La energía del rayo se determina por la
fórmula canónica (clásica) de la energía cinética; en
el sistema de coordenadas se pueden representar
la velocidad y la posición del rayo, pero no el otro
elemento de la ecuación, esto es, la masa del mismo.
La determinación de la masa del fotón es algo
por completo externo al sistema de coordenadas.
Por tanto, la energía del pulso de luz no se puede
representar en el sistema de coordenadas fijo.
Se forja mentalmente otro sistema de
coordenadas, desprovisto de toda materialidad, al
cual se dota con un movimiento rectilíneo uniforme
y se le adosa, también mentalmente, un observador.
Este sistema no tiene ninguna relación física ni
influencia material alguna sobre la trayectoria, la
velocidad, la masa ni la energía del rayo luminoso.
La energía del pulso luminoso es, por tanto, una y la
misma, no importa a qué sistema de coordenadas
esté referida para su representación.
La premisa que ha sentado Einstein es, como
dejamos establecido, absolutamente falsa. De donde
se sigue que todo lo que de ahí deriva, cuyo remate
es la primera “ecuación de Einstein”, E = mc2, es
también falso y erróneo.

46

En los sistemas de coordenadas previamente

�establecidos desarrolla ahora Einstein el meollo de
su “experimento mental”. Coloca un objeto en el
origen del sistema fijo y lo hace emitir dos rayos de
luz en sentidos opuestos, los cuales tienen una cierta
inclinación en relación con el eje de las x (ángulo j);
se plantea el problema de la determinación de la
energía del objeto antes y después de la emisión.
Denomina H y E a la energía del objeto en
relación con el sistema de coordenadas fijo y móvil
respectivamente, H1 y E1 a esa misma energía antes
de la emisión y H0 y E0 después de la emisión.
En el sistema fijo, la energía antes de la
emisión, E0, es igual a la energía después de la
emisión, E1, más la suma de la energía emitida en
ambos sentidos, cantidad que Einstein denota como
L. Esta es la verdad física del fenómeno. Es evidente
que aquí no intervienen para nada los parámetros
del sistema de coordenadas que se ha establecido:
no hay una determinación de la posición o de la
medida de la energía que se pueda expresar en
las coordenadas x, y y z del sistema fijo. Por tanto,
no hay materia para hacer transformación alguna a
ningún otro tipo de coordenadas.
En el ilusorio sistema móvil, la energía antes de
la emisión, H0, es igual a la energía después de la
emisión, H1, más la suma de la energía emitida en
ambos sentidos, L, pero mistificadas por el factor de
Lorentz. Es evidente que no se ha operado ningún
tipo de transformación entre ambos sistemas: sólo se
ha aplicado mecánicamente el factor de Lorentz. Por
cierto que Einstein tiene aquí un lapsus imperdonable,
ya que H0 y H1 son la mismas energías E0 y E1, pero
incrementadas por el factor de Lorentz, por lo que H0
es igual a

y H1 igual a

. Sus ecuaciones

Esta última diferencia es, para Einstein, la
energía cinética de los pulsos de luz. Hace de las
diferencias H0 – E0 y H1 – E1las energías cinéticas
K0 y K1del objeto después y antes de la emisión
(¡NB: de un objeto que se desplaza en el sistema
de coordenadas fijo!) y de las diferencias de éstas la
energía cinética de los pulsos de luz.

Se trata de una más de las burdas
mistificaciones del sabio. En la humilde mecánica
clásica, la energía cinética del objeto se establece
mediante la relación de su masa y su velocidad;
pero en el experimento einsteiniano se sostiene
que aquella se mide por el vínculo entre la masa
¡y la velocidad del sistema de coordenadas móvil,
el cual tiene una existencia meramente virtual y
es totalmente exterior al objeto, y no por el propio
movimiento de éste! La energía cinética de los rayos
se determina por la relación que existe entre sus
masas y la velocidad a la que se desplazan. Pero en
la fórmula que Einstein ha extraído, por medio de su
matemática parda, de sus anteriores elucubraciones,
¡la energía cinética de un objeto se define por medio
de la velocidad del sistema de coordenadas móvil,
por algo que tiene una existencia meramente virtual,
sin relación física alguna con la energía de los pulsos
de luz y no por su propio movimiento!
De aquí, por medio de tortuosas manipulaciones
matemáticas, Einstein llega a la determinación final
de la relación entre masa y energía.

deberían quedar entonces de la siguiente manera:

Después de todas esas manipulaciones,
Einstein continúa con el desenvolvimiento de su
“thought experiment”. Habiendo establecido las
diferencias de energía del objeto entre el sistema
fijo y el sistema móvil después y antes de la emisión,
determina la diferencia entre esas diferencias:

De aquí se sigue, dice Einstein, que si un
cuerpo libera la energía L en la forma de radiación, su
masa decrece por ; esto es,
, y, trasponiendo
términos,
, que en la notación moderna
queda
, energía igual a masa por velocidad
de la luz al cuadrado.

47

�Como ya hemos visto, esta ecuación tiene
su origen en el absurdo de medir la energía
cinética de un objeto, no por su movimiento real,
sino por el movimiento imaginario de un sistema
de coordenadas . Esta determinación se realiza
mediante la aplicación del “factor de Lorentz”,
fórmula cuya naturaleza irracional y matemática
y geométricamente errónea ya hemos explorado
suficientemente.

En consecuencia, E= mc 2 es la nada fisica,
matemática y geométrica. No existe ninguna relación
necesaria entre la masa de un objeto y la velocidad
de la luz que determine la energía del mismo. c2 no
es ninguna constante física, sino el resultado de
las aberraciones matemáticas y geométricas más
notables de todos los tiempos. Es el invento de una
mente totalmente desquiciada a causa de la sed de
notoriedad que pretende sorprender al mundo con
las teorías más disparatadas.
La primera “ecuación de Einstein” establece la
pretendida ley general conforme a la cual la energía
de un objeto cualquiera (lo mismo el cuerpo celeste
que la partícula sub-atómica) está determinada
por su masa multiplicada por la velocidad de la
luz al cuadrado. El despropósito de este “principio”
físico salta a la vista. En primer lugar, no hay
ninguna relación física entre la masa de un objeto
y la velocidad de la luz. En segundo, no existe una
energía general, común a todos los objetos.
La luz es una materia como cualquier otra;
de ella se sabe que tiene una velocidad que no es
superada por la de ningún otro objeto conocido,
lo cual no quiere decir que no puedan existir en
el universo observable objetos con velocidades
mayores que la de la luz . A causa de esta
singularidad, la nigromancia relativista ha dotado a la
luz de propiedades sobrenaturales: al contrario de lo
que sucede con los objetos comunes y corrientes, la
luz tiene una misma velocidad absoluta y relativa, su
velocidad es un límite absoluto para la velocidad de
todos los objetos y sirve de materia de expresión de
la energía que contienen.
La luz, como un objeto físico cualquiera, posee
masa, y como objeto en movimiento, energía cinética,
Es un haz de fotones, con una masa determinada,
que se desplaza a una velocidad cierta. Su energía
es energía mecánica y se expresa en la fórmula

Si ésta se aplica a cualquier otra masa (desde
la partícula sub-atómica hasta el cuerpo celeste)
sólo se obtendrá su energía cinética (mecánica) y
únicamente para cuando se desplace a la velocidad
de la luz. Ese es el absurdo que el relativismo quiere
hacer pasar como la cúspide de la ciencia física.
La energía de un objeto es su capacidad de desarrollar
trabajo. La energía mecánica es la capacidad de
desarrollar un trabajo específico, un movimiento
mecánico, La energía química, reacciones químicas.
La energía eléctrica, campos eléctricos. La energía
magnética, campos magnéticos. La energía de
radiación, radiaciones electromagnéticas. La energía
nuclear, la formación de núcleos atómicos. La energía
de ionización, la unión de un electrón a su átomo.
La energía gravitacional, la formación de campos
gravitacionales. La energía termal, la movilidad
de moléculas y átomos. La energía calorífica, la
transferencia de energía calorífica. Etcétera.
Multiplicar la masa de un compuesto químico
por la velocidad de la luz no nos dirá absolutamente
nada acerca de la medida de su capacidad de producir
reacciones químicas; igualmente, la multiplicación
de la masa de las partículas subatómicas por c2 no
indicará de manera alguna la medida en que aquellas
forman núcleos atómicos; y así sucesivamente.
Después de que la fórmula E=mc 2 quedó
perfectamente cimentada en la ignorancia relativista,
los continuadores del maestro formaron una iglesia
para rendirle el culto debido. El trabajo de los
exégetas discurrió por dos vías.
Por la primera, se produce una exaltada
competencia para establecer la forma más novedosa
de derivar la ecuación. Los más disparatados
“thought experiments” se diseñan para extraer, de
las situaciones físicas más absurdas, la milagrosa
fórmula.
Por la segunda, se desarrolla una febril
actividad para determinar, con esta fórmula, la
energía contenida en la partícula sub-atómica, en
el núcleo atómico, en el átomo, en la sustancia, en
los cuerpos celestes, en las formaciones estelares,
en los objetos vivientes, etcétera. Las más retorcidas
ecuaciones y los cálculos más descabellados se

48

�utilizan para transformar las más variadas formas de
energía real en la ilusoria energía relativista.

esto es entonces equivalente al principio de la
energía. Se ha asumido tácitamente que un
cambio así en la masa puede ser medido por el
instrumento que usualmente utilizamos para la
medición de las masas, esto es, por la balanza
y entonces que la relación

En un papel de 1907, On the relativity principle
and the conclusion drawn from it 3 Einstein aborda
el mismo problema de la equivalencia de masa y
energía.
IV. Sobre la mecánica y termodinámica de los
sistemas
§ 11. Sobre la dependencia de la masa respecto
de la energía

tiene valor no solamente para la masa inercial
sino también para la masa gravitacional, o,
en otras palabras, que la inercia y peso de un
sistema son estrictamente proporcionales bajo
todas las circunstancias. Tenemos que asumir,
por ejemplo, que la radiación encerrada en
una cavidad posee no solamente inercia, sino
también peso.4

El diferencial de energía (diferencia de energía
entre el ingreso bajo la forma de energía
electromagnética a un sistema cerrado (no
hay influencia de otras fuerzas, sólo de las
electromagnéticas) y el residuo después de su
transformación en trabajo y calor) en un sistema
de referencia en reposo, es igual al mismo
diferencial observado desde un sistema móvil
multiplicado por el factor de Lorentz.

En otro trabajo, On the development of our
views concerning the nature and constitution
of radiation 5 Einstein continúa explorando la
relación entre masa y energía.
Este camino llevó a la así llamada teoría de
la relatividad, de cuyas consecuencias me
gustaría mencionar solamente una, porque
ella trae consigo una cierta modificación de las
ideas de la física. (NB) Resulta que la masa

Primero que todo, de esta ecuación concluimos
que la energía de un sistema con movimiento
uniforme que no es afectado por fuerzas
externas es función de dos variables, esto es, E0
del sistema relativo a un sistema de referencia
que se mueve con él, y la velocidad traslacional
qdel sistema y obtenemos

inercial de un cuerpo decrece por
cuando
el cuerpo emite la energía de radiación L. Se
puede llegar a esto del siguiente modo.
Consideremos un cuerpo sin movimiento,
flotando libremente, que emite en dos
direcciones opuestas la misma cantidad de
energía en la forma de radiación. El cuerpo
permanece en reposo. Si E_0denota la energía
del cuerpo antes de la emisión, y L la cantidad
de radiación emitida, entonces tenemos, de
acuerdo con el principio de energia E0=E1+L.

Este resultado es de extraordinaria importancia
teorética porque la masa inercial y la energía de
un sistema físico aparecen en él como cosas
de la misma clase. Con respecto a la inercia,
una masa μes equivalente a un contenido de
energía de magnitud
…
De acuerdo con nuestro resultado, la ley de la
constancia de la masa aplica a un sólo sistema
físico cuando su energía permanece constante;
3 Einstein Albert, On the relativity principle and the conclusion
drawn from it, The collected Papers of Albert Einstein, Volume 2.
Doc. 47. The Swiss Years: Writings 1900-1909 (English translation
supplement). English Translation. Anna Beck Translator. Peter Hanas
Consultant. John Stachel Editor.

Observamos ahora el cuerpo, igual que la
radiación que emite, desde un sistema de
coordenadas con relación al cual el cuerpo
4 Ibídem, pp. 285-288
5 Einstein Albert, On the development of our views concerning the
nature and constitution of radiation, The collected Papers of Albert
Einstein, Volume 2. Doc. 60. The Swiss Years: Writings 1900-1909
(English translation supplement). English Translation. Anna Beck
Translator. Peter Hanas Consultant. John Stachel

49

�se mueve con velocidad v. La teoría de la
relatividad provee entonces los medios para
calcular la energía de la radiación emitida
conforme al nuevo sistema de coordenadas. El
valor obtenido para esto es

El nuevo sistema de coordenadas es un lugar
físico en el espacio (un sistema físico) en la vecindad
en la que el objeto se desplaza; desde el nuevo
sistema de coordenadas se observa el fenómeno
físico que consiste en la emisión de radiaciones
en sentidos opuestos por el cuerpo en movimiento.
El lugar físico (sistema físico) en reposo relativo
puede tener o no influencia física sobre la actividad
del objeto.. Si la tiene, entonces ella se reflejará
inmediatamente en las medidas y las características
de la emisión. Por lo tanto, E0, E1 y L tienen, en el
tiempo τ , un valor determinado en el que está
incluida la influencia del lugar físico (sistema físico)
móvil, si es que ella existe.
La medición de los valores E0, E1 y L puede
hacerse en el sistema de coordenadas que puede
establecerse in situ , en el objeto móvil mismo,
o desde cualquier otro sistema de coordenadas
cartesianas, fijo o en movimiento. La medición
in situ será más o menos exacta, dependiendo
de la precisión de los instrumentos empleados y
su resultado será determinado por la fórmula ya
expuesta, E0=E1+L(la energía antes de la emisión es
igual a la suma de la energía restante en el objeto
después de la emisión más la que se emitió en forma
de radiación). La medición desde, pongamos por
caso, un sistema material en reposo relativo respecto
del objeto en movimiento, utilizando los mismos
instrumentos que en el caso anterior, tendrá que
descontar las alteraciones debidas a la velocidad y
dirección de su propio movimiento; una vez hecho
esto acuciosamente, las mediciones desde el
sistema en reposo coincidirán por fuerza con las que
se hicieron in situ. No existe relación física alguna de
parte del sistema cartesiano en reposo que pueda
ocasionar una alteración en la naturaleza física del
objeto emisor y por tanto tampoco en la energía que
posee antes y después del tiempo t, ni en la cantidad
de radiación emitida.
6 Ibídem, p. 385

La ecuación einsteiniana

es absolutamente errónea; a fin de cuentas L'=L. Toda
la argumentación que de ahí en adelante desarrolla
Einstein es, por tanto, absoluta y totalmente errónea,
una desnaturalización de los principios newtonianos.
Einstein esboza dos escenarios:
1) Un objeto en reposo que emite radiaciones (rayos
de luz) en direcciones opuestas. En el lapso t1–t0
emite radiaciones por un valor energético de L y la
energía E0 previa a la emisión pasa a E1 después de
la emisión.
La ecuación correspondiente es
E0=E1 + L (la energía de la radiación)
Todas las mediciones son hechas in situ . El
observador está completamente integrado al objeto.
El propósito de Einstein es poner esta situación
como punto de comparación con el mismo objeto en
movimiento.
2) El mismo objeto, pero ahora en movimiento; en
un espacio aledaño se encuentra un sistema físico,
en reposo relativo, al cual se dota de un sistema de
coordenadas cartesianas.
Es evidente que si el movimiento al que ahora
se somete el objeto tiene un efecto sobre la cantidad
y la calidad de las emisiones, el mismo será integrado
inmediatamente en la medición que se hace in situ.
El observador en el sistema físico fijo, previo el
descuento de las alteraciones en la percepción que
produce el movimiento del objeto, capta exactamente
la misma situación (en cantidad y calidad) que el
observador in situ.
Einstein plantea entonces realizar el cálculo
de la energía de la radiación emitida con relación al
nuevo sistema de coordenadas.
En primer lugar, Einstein hace una aseveración
aventurada: la cantidad de emisión de radiación
del objeto está relacionada con su velocidad de

50

�desplazamiento. Esto es esencialmente falso .
La emisión de radiaciones es el resultado de un
proceso atómico interno del objeto independiente
por completo de la velocidad a la que se desplaza.
El monto de las emisiones y los cambios en el mismo
obedecen absolutamente a esos procesos internos.
Dicho más crudamente, el movimiento de un objeto
no produce las emisiones.

E0,E1 y L son los mismos cualquiera que sea el
sistema desde el que se les cuantifica, es decir, en
reposo, móvil, acelerado, etcétera
Sigue Einstein:
Por sustracción y omitiendo términos de cuarto
u orden superior en

En segundo lugar, Einstein sostiene que las
emisiones de radiaciones de un objeto en movimiento
disminuyen su energía y por tanto su masa, lo cual
es cierto; pero a esto agrega que esa disminución
de energía y masa se debe al movimiento del objeto
y que ella puede calcularse por medio del factor de
Lorentz en la siguiente forma:
En el sistema de coordenadas anejo al objeto
en reposo, el proceso de emisión se expresa así:
E'0 = E'1+ L'
fórmula que implica el efecto de la velocidad del
objeto sobre la emisión y su medición por el factor
de Lorentz.
Explícitamente:

Por tanto, la energía perdida por el objeto a causa de
la emisión.
es para Einstein, una función de la
velocidad del objeto.
El argumento principal para la demeritación del
“thought experiment” einsteiniano es el de que no
hay una relación de causalidad entre las emisiones
de radiación y el movimiento y la velocidad del objeto.
Pero, además, como ya hemos visto, el factor
de Lorentz es una fórmula que no tiene ningún
sustento físico y además constituye una aberración
matemática y geométrica.
Es por eso que cualquier consecuencia que se
obtenga mediante su aplicación es completamente
falsa, errónea, desde los puntos de vista físico,
matemático y geométrico.

, obtenemos

Sin embargo E'0 – E0 no es otra cosa que la
energía cinética antes de la emisión de la luz
y E'_1-E_1no es otra cosa que su energía
cinética después de la emisión. 7
Einstein ha tomado E0 de su hipotético objeto
en reposo y E'0 de su también hipotético mismo
objeto, ahora en movimiento, en su relación con
un observador colocado en un sistema material en
reposo; no es posible obtener una diferencia real ni
hipotética entre las dos situaciones completamente
ajena una a la otra; una medición se hace en un
objeto en reposo y otra en el mismo en movimiento,
pero el objeto sólo puede estar en reposo o en
movimiento. Si está en reposo, la diferencia se toma
entre E'0 – E0, lo que nos da como resultado L; si está
en movimiento, también la diferencia entre E0 de la
primera hipótesis y E0 de la segunda es inexistente.
E 0 – E' 0 son las energías del objeto antes
de la emisión de radiaciones en los casos 1 y 2,
respectivamente. Por lo tanto, ninguna relación
entre ellas (suma, resta, etcétera) puede resultar
en una cantidad de emisión cualquiera, como sería
la constitutiva de la que Einstein denomina energía
cinética del objeto, o sea la cantidad de energía
contenida en las radiaciones.
La diferencia entre E'0 y E0 es, de acuerdo con
los obtusos razonamientos de Einstein, una
ésima parte de E0. Pero ya sabemos que el término
E'0 es espurio, no tiene ninguna existencia, por lo que
la diferencia tampoco tiene realidad alguna. Lo único
que existe es E0.
E 1es algo inexistente por lo que la diferencia
E'1 – E1 tampoco existe.

7 Ibídem.

51

�Esto quiere decir que Einstein, en su forma
clásica de proceder, hace esta ecuación

elevación de c2 a la categroría de constante física
fundamental, en sustitución del término newtoniano
v2.

0 – E0 = 0 – E1 + 0L,

Si M0 denota la masa del cuerpo después de la
emisión, y M1 su masa después de la emisión,
se puede poner, despreciando términos
mayores que la segunda potencia

que queda así
E0 = E1 + L,
en donde no se encuentra por ningún lado la
ecuación de la energía cinética del objeto ni antes ni
después de la emisión.

.

Para ser congruente consigo mismo, la ecuación de
Einstein debería haber sido

Entonces, la masa inercial de un cuerpo
decrece con la emisión de luz. La energía
emitida debe ser reconocida como parte de la
masa del cuerpo. De aquí se concluye que cada
absorción o liberación de energía trae consigo,
respectivamente, un incremento o decremento
de la masa del cuerpo involucrado.
Energía y masa aparecen como cantidades
equivalentes de la misma manera en que el
calor y la energía mecánica lo hacen.

E'0 – E0 = (E'1 – E1 ) + (L' – L),
es decir,

fórmula que también es falsa, pero que tiene
congruencia con los supuestos hipotéticos de
Einstein.

La teoría de la relatividad ha cambiado por tanto
nuestros puntos de vista sobre la naturaleza
de la luz en la medida en que no concibe a
la luz como una secuencia de estados de un
medio hipotético, sino más bien como algo
que tiene una existencia independientes,
justamente como la materia. Además, esta
teoría comparte con la teoría corpuscular de la
luz la característica distintiva de la transferencia
de masa inercial desde los cuerpos emisores y
receptores. Considerando nuestra concepción
de la estructura de la luz, en particular de
la distribución de la energía en el espacio
irradiado, la teoría de la relatividad no cambia
nada.
…
Aún sin profundizar en consideraciones
teóricas se puede notar que nuestra teoría de
la luz no puede explicar ciertas propiedades
fundamentales del fenómeno de la luz.8

En la parte derecha de su ecuación

Einstein hace otra formulación de la energía cinética
del objeto.
Mediante una operación matemática poco ortodoxa,
convierte a

, que es la expresión einsteiniana

de la supuesta energía cinética del

objeto

correspondiente a la emisión realizada, en
,
que es la fórmula de la energía cinética de Newton
impertinentemente combinada con la
espuria fórmula de Einstein E=〖mc 2(aquí vemos
claramente cuál es la fuente de la celebradísima
ecuación de Einstein y, por tanto, de dónde deriva su
errónea formulación: viene de algo inexistente
que a su vez se originó en una serie de
grotescas ocurrencias (de Michelson y Morley,
Lorentz y el mismo Einstein) que llevaron a la

De esta ecuación,
, mediante
manipulaciones no muy ortodoxas, se extrae la
llamada “ecuación (primera) de Einstein”, E (L) =
mc2, cuya verdadera naturaleza anticientífica hemos
demostrado acuciosamente.
8 Ibídem, p. 386

52

�Reforma Siglo XXI

Sonetos Nuevoleoneses VI
Catorce versos dicen que es soneto.
██ Lope de Vega.
██ ■Compilación y notas de Erasmo E. Torres López*

Pedro Garfias, el poeta español
de la soledad y el exilio.
onterrey, a lo largo de sus 420 años, ha
recibido a mujeres y hombres de muy
diversas naciones; y de su estancia entre
nosotros han dejado una huella perdurable.
Es el caso de Pedro Garfias Zurita quien llegó
a nuestra ciudad en noviembre de 1943, de 43 años de
edad y con una carga poética en su memoria y una vida
de lucha a favor de la República española. Llegó a México
como exiliado en 1939 y radicando en el Distrito Federal,
hoy ciudad de México, fue invitado por la Universidad de
Nuevo León para hablar de la poesía de Federico García
Lorca, también español y correligionario de Garfias, quien
siete años antes había sido sacrificado por la dictadura
franquista. La velada literaria en honor de García Lorca fue
idea del Profesor Francisco M. Zertuche secretario de la
Escuela Nocturna de Bachilleres, ahora Preparatoria No. 3 y
se llevó a cabo en el Aula Magna.
A la vuelta del año, en enero de 1944, el recién
creado Departamento de Acción Social Universitaria, a
cargo del Lic. Raúl Rangel Frías, durante el rectorado
del Dr. Enrique C. Livas, creó la revista Armas y Letras,
en donde empezó a colaborar Pedro Garfias; colaboró
también en Universidad y fue nombrado Secretario del
Departamento dirigido por el Lic. Rangel Frías. A partir
de entonces Pedro radicó en Monterrey por espacio
de cinco años (1943 – 1948); solía ausentarse pero
regresaba. También radicó en diversas ciudades de
nuestro país: Torreón, Veracruz, Guadalajara, Puebla,
Tampico, Guanajuato, México y finalmente volvió a
Monterrey para descansar para siempre en nuestra
ciudad. Falleció en el Hospital Civil, ahora Universitario,
el 9 de agosto de 1967 y fue sepultado al día siguiente
en el Panteón Dolores. De su presencia en Torreón
queda constancia en las revistas Cauce y Nuevo Cauce
*Licenciado en derecho, egresado de la Facultad de Derecho de la
UANL. Investigador de temas históricos y miembro de la Sociedad de
Historia, Geografía y Estadística.

53

de aquella ciudad y que conserva la biblioteca de la
Universidad Iberoamericana plantel Laguna. Durante
su estancia en Guadalajara, en 1953, se publicó Río de
Aguas Amargas, con prólogo de Arturo Rivas Sáenz; de
Puebla hay referencias de Ernesto Rangel Domene en
Memorias de Pedro Garfias. Buen número de autores
locales han abordado a Garfias y no hay, ni puede
haber, antología poética de Nuevo León que lo omita,
desde luego salvo aquellas en las que por razones
específicas no puede quedar incluido.
En su producción poética hay varios sonetos; el
Maestro Alfonso Reyes Aurrecoechea, en Mi Amigo
Pedro Garfias, recoge cuatro, que el propio poeta
le comentó cuando le iba a dar punto final. Hay uno
que tituló con el nombre de su destinatario: A Alfredo
Gracia, que registra Francisco Emilio de los Ríos en su
Antología del Soneto. Torreón, 1990. Pero el soneto que
hemos seleccionado para ofrecerlo en Reforma Siglo
XXI es uno de los que dedicó a su padre y casualmente
en los días en que redactamos estas líneas se festeja
a los padres; el poema aparece en el libro de Alfonso
Reyes Aurrecoechea arriba citado:

Debiera imaginarte fatigado
Y te recuerdo siempre vigoroso,
Proa hacia el mar y al viento rencoroso
Madre detrás, nosotros su cuidado.
Contra tu firme pecho amurallado
Se remansaba el tiempo proceloso
Y el puntal de tus hombros poderoso
Sostenía la tierra lado a lado
Qué viejito estarás… Sobre mis penas
Ver tu figura eternamente erguida
A mi rendido corazón asombra.
Siendo tuya la sangre de mis venas,
Ay, padre mío, ay, sombra de mi vida
¿Cómo yo nunca pude darte sombra?

�Queremos resaltar que hay una composición
poética de Garfias, ampliamente conocida en todo
el mundo de Hispanoamérica con el nombre de
ASTURIAS, a la que el canta-autor español, Víctor
Manuel le puso música y se ha convertido en el

segundo himno del Principado de Asturias, pero
más aceptado que el oficial. El poema con música
fácilmente se puede bajar de internet.

Quinteto de los Ángeles Músicos

54

�Reforma Siglo XXI

Presentación del libro Relámpagos que fueron
██ ■J. R. M. Ávila*
ntes que nada, agradezco a quienes han
asistido a la presentación de mi libro. En
seguida, a las autoridades de la Universidad
Autónoma de Nuevo León que apoyan este
proyecto. A Celso José Garza Acuña, Secretario
de Extensión y Cultura. A Antonio Ramos Revillas, Director
de Editorial Universitaria. A quienes me acompañan en la
mesa: Ramiro Estrada Sánchez, Luis Antonio Garza Torres y
Guillermo Berrones. Y por último, a quien se ha convertido
en promotor y motor para la publicación de este libro, mi
buen amigo Juan Antonio Vázquez Juárez.

En el verano de 1969, mientras trabajaba en las
pizcas alrededor de Cutler, California, escuché a dos
muchachos mexicanos discutiendo con su papá. Él
aseguraba que no había un conjunto que cantara tan
bien como Los alegres de Terán. Los hijos sostenían
que lo había y que, además, lo hacía mejor. Esa fue la
primera vez que escuché el nombre de Los Relámpagos
del Norte.
En aquél entonces tenía yo catorce años y estuve
de acuerdo con el papá porque sólo conocía canciones
de los Alegres. Después de un tiempo de escuchar
las canciones de los Relámpagos entendí a aquellos
muchachos, pero nunca compartí la idea de que ambos
conjuntos estuvieran en bandos opuestos.
Con la llegada de otras edades, fui desarrollando
el gusto por conocer la vida de Cornelio Reyna y de
Ramón Ayala. Hurgué en cancioneros, en libros, en
periódicos, en revistas, en Internet para encontrar
datos que me aclararan cómo era posible que personas
de apariencia común y corriente fueran capaces de
componer e interpretar canciones tan hermosas. Sin
embargo, siempre me quedé con la sensación de que
cuanto pasaba por mis ojos era demasiado escueto,
breve, incompleto, superficial o repetitivo.
De cualquier manera, llegué a recopilar infinidad
de textos sueltos, entrevistas, comentarios, letras de
canciones, discos, revelaciones de amigos cercanos a
Cornelio y Ramón en una verdadera operación pepena.

El Gato Tristemente
*Autor de los libros “Ave Fénix” y “La Guerra Perdida”. Ha publicado
en las revistas ”Entorno”, “Política del Noreste”, “A lápiz” de la UPN,
Unidad 19B de Guadalupe, N.L., “Entorno Universitario”, “Polifonías”,
“Reforma Siglo XXI”, de las Preparatorias 16, 3 y 9, respectivamente, y
“Conciencia Libre”. Email: jrmavila@yahoo.com.mx

55

Hace menos de diez años, leí “Idos de la mente”,
de Luis Humberto Crosthwaite, con la expectativa de
conocer la historia de Los Relámpagos del Norte y
tampoco encontré lo que buscaba. El libro está muy
bien escrito, saturado de alusiones literarias y muestra
un paralelismo entre los Relámpagos y los Beatles,
entrelazando datos de ambos e inventando un conjunto:
Los Relámpagos de Agosto, nombre tomado de un libro
de Jorge Ibargüengoitia.
Entonces me di cuenta de que no tenía más
remedio que escribir algo a partir del material que

�poseía. Y ese algo fue creciendo hasta convertirse en
el primer borrador de un libro que escribí en menos
de dos meses: del 9 de diciembre de 2010 al 31
de enero de 2011. Después vinieron, uno tras otro
y sin descanso (sobre todo para Caro, mi esposa,
que tuvo que soportarme), siete borradores más,
hasta que creí conseguir que el libro dijera lo que yo
quería, y que quien lo leyera no se atorara en nada.
Ya leyéndolo, ustedes juzgarán si lo conseguí o no.
Como habrán notado, Relámpagos que fueron
me tiene ido de la mente desde hace años porque,
aunque no está escrito con la tinta de mi sangre, es un
libro que considero mi tesoro. Les hago una invitación
cordial para que, por el amor a mi madre, se acerquen
a donde se exhibe sin mostrarle disgusto y le digan:
Pero, qué tal si te compro para llevarte conmigo.
Les aseguro que leerlo no les llevará mil noches.
Gloria

J. R. M. Ávila, colaborador asiduo de Reforma, Siglo XXI, en la presentación de Relámpagos que fueron, acompañado por Guillermo
Berrones, Luis Antonio Garza Torres y Ramiro Estrada Sánchez.

56

�Reforma Siglo XXI

Personaje de mi pueblo: Prof. Macedonio Garza
Cantú. Semblanza y anécdota
██ ■Napoleón Nevárez Pequeño*
onsidero de justicia hacer un reconocimiento al
Prof. Macedonio Garza Cantú, que nació el 12 de
septiembre de 1905 en Gral. Bravo, Nuevo León,
pero desde 1930 forma parte de nuestros hijos
adoptivos, ya que conoció a la Profa. Dolores
Gutiérrez Barrera, descendiente de las familias fundadoras
de nuestro pueblo, quien más tarde se convertiría en su
esposa, de cuyo matrimonio nacieron siete hijos: dos
hombres y cinco mujeres; su primera hija, Josefina, falleció a
la edad de un año; los dos varones, José Francisco y Felipe,
son médicos de profesión y sus hijas Hilda, Antonia, Isabel y
Cristina ejercen la profesión de sus padres.

General de la Sección 23 del SNTE; por lo anterior, él
es considerado junto con un grupo de maestros afines a
sus ideales, fundador de la hoy Sección 21 del Sindicato
Nacional de Trabajadores de la Educación.

El Prof. Garza Cantú es egresado de la Esc.
Normal “Ing. Miguel F. Martínez”, Generación 1924.
Durante más de cuarenta años ejerció la docencia no
tan sólo en los diferentes municipios de nuestro Estado,
sino también en Cd. Mier, Tamaulipas. Laboró en los
diferentes niveles del sistema educativo, y a partir
de 1937, se le otorga el nombramiento de Inspector
Escolar, puesto que desempeña hasta el año de 1966
cuando inicia su trámite de jubilación.

Trabajó arduamente para mejorar las condiciones
de los ejidatarios y campesinos de la localidad. Solicitó
durante varios gobiernos la construcción de una presa
en nuestro territorio; las condiciones del suelo no lo
permitieron, pero fue posible la realización de dicha
obra en el vecino municipio de Linares: Presa Cerro
Prieto.

Tomando en cuenta su trayector ia, los
nuevoleoneses tenemos con este profesor una gran
deuda, ya que es importante señalar que de 1925 a
1935, llevó a cabo una gran lucha por todo el territorio
nacional que trajo como consecuencia la formación
de la Confederación Nacional de Trabajadores de la
Enseñanza (CNTE), lo que hoy conocemos como
Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación
(SNTE).

Nuestro pueblo siempre le estará agradecido por
la gestión que llevó a cabo para la construcción de
la primera escuela secundaria en nuestro municipio
(Melchor Ocampo). Realizó los trámites para que
un familiar cercano donara un terreno para construir
también el primer Jardín de Niños, que más tarde
llevaría el nombre de “Josefa Gutiérrez”.

Destacó como un gran orador y político, fue
Síndico, Presidente del Comité Municipal del Partido
Revolucionario Institucional y Diputado Local. Su
deceso ocurrió el 23 de enero de 1993 en nuestro
municipio, a la edad de 87 años.

Esta lucha incansable por la defensa de los
intereses de los trabajadores de la educación lo llevó
a que lo eligieran en el año de 1946 como Secretario
* Cronista de Hualahuises, el “Vaticano de Nuevo León”. Maestro
egresado de la Esc. Normal Miguel F. Martínez y de la ENSE. Abogado
por la Fac. de Derecho y Ciencias Sociales de la UANL. Ha ocupado
los cargos de Secretario Académico de la Facultad de Ciencias de
la Comunicación de la UANL; Inspector Escolar de Secundarias
Nocturnas de la SE; Presidente de la Asociación Estatal de Cronistas
Municipales de Nuevo León, José P. Saldaña, A.C.

57

Dios Padre y Crucifixión

�Se le recuerda por su gran obra y en
reconocimiento, la Comisión de Nomenclatura
Escolar de la Secretaría de Educación, de la que
formó parte desde su creación, designa dos escuelas
con su nombre y de esta manera, su labor perdurará
a través de muchas generaciones, a quienes servirá
de ejemplo de trabajo y honestidad en tareas difíciles
como lo son la docencia y la política.
Dejo constancia de un hecho de gran
trascendencia para la vida política de nuestro
Estado en el que el Prof. Macedonio Garza Cantú
es el protagonista principal: Siendo Gobernador
Constitucional del Estado el Lic. Eduardo Livas
Villarreal (1961-1967) fungió como Secretario
Particular el Prof. y Lic. Juventino González Ramos,
un político de reconocimiento nacional por su gran
habilidad para resolver acertadamente cualquier
situación conflictiva.
Quiero destacar que el Prof. y Lic. González
Ramos era compañero de generación del Prof.
Macedonio en la Escuela Normal “Ing. Miguel F.
Martínez”; asimismo, eran grandes amigos que
compartían la vocación por la oratoria, la docencia
y la política.

Ramos Lozano, quienes preocupados por ese
Octavo Distrito le cuestionaron sobre la persona en
que recaía dicha responsabilidad, ya que era el único
distrito que podría causar problemas en la elección,
por ser el de los ganaderos, a lo que le respondió
al Lic. Livas que había tomado las indicaciones tal
como él se las había dado, manifestándole que
como titular se encontraba el Prof. Macedonio Garza
Cantú y suplente Flaviano Benavides Benavides.
Entonces, el C. Gobernador del Estado, sorprendido
le cuestionó que en qué momento había mencionado
el nombre del maestro Macedonio, que ese era
un distrito que debería ocuparlo un integrante del
sector; en forma inmediata, el maestro Juventino le
recalcó que así lo había entendido, que por lo difícil
del distrito pensara en “el más idóneo”. Al escuchar
esta respuesta el Gobernador y el Secretario General
de Gobierno permanecieron por unos instantes
sumamente serios, pero al entender que era una
jugada política bien pensada, riendo a carcajadas,
los tres celebraron este acontecimiento y al pasar
los años, comprobaron que el Prof. Macedonio Garza
Cantú era “el más idóneo” para ser Diputado Local por
el Octavo Distrito, gracias a la labor realizada y los
logros obtenidos en beneficio de los nuevoleoneses.

Sobre este último aspecto, el Lic. Juventino en
el año de 1993 en un aniversario de la fundación
de Cerralvo, me comentó que era importante
registrar en la historia de Hualahuises un simpático
acontecimiento sucedido durante el gobierno del Lic.
Eduardo Livas Villarreal, donde era costumbre en
aquella época darle el visto bueno (palomear) a la
lista de los candidatos a puestos de elección popular.
Como Secretario Particular y hombre de
confianza del Gobernador, le solicitó seleccionar
al candidato más idóneo para desempeñar el
puesto de Diputado Local en el Octavo Distrito, que
correspondía en ese entonces a los ganaderos, por
lo que en forma inmediata pensó en su compañero
de generación, en el líder magisterial, “en el
más idóneo” para ese puesto: Macedonio Garza
Cantú, como titular y suplente Flaviano Benavides
Benavides.
En el transcurso del proceso de selección
definitiva de candidatos a diputados locales para
el período 1964-1967, fue llamado al despacho
del C. Gobernador donde también se encontraba
el Secretario General de Gobierno, Prof. Humberto

Prof. Macedonio Garza Cantú

58

�Reforma Siglo XXI

FOCA
██ ■Carlos Gerardo Castillo Alvarado*
icenciado Ordóñez, lo busca el ingeniero
Montesinos –Anunció con formalidad la guapa y
madura secretaria.
–Hágalo pasar de una vez por favor, Lidia –dijo
el licenciado.
–Tenga la amabilidad de pasar, ingeniero –dijo la mujer
mientras le mostraba cordialmente el camino, por
demás conocido para el cliente que aguardaba.
Ya en la oficina, el licenciado le pidió al ingeniero tomara
asiento, mientras la secretaria se retiraba, cerrando con
sumo cuidado la puerta al salir.
–¿Tan pronto te lo acabaste, Emilio? –dijo con reproche
el viejo abogado.
–Así es. ¿Qué querías? Ya sabes como soy,
–respondió con cierto enfado el tipo, mientras se tallaba
el pelo de la cabeza, advirtiendo al oler los dedos de las
manos que no se había bañado en un par de días.

oficina. Se despidió con desdén de la secretaria.
Sentado en el escritorio, el licenciado se quedó
absorto como pensando en algo confuso, así pasaron
varios minutos hasta que el timbre del teléfono lo
reincorporó.
Emilio llegó a casa, pensó en bañarse, pero al
final solo se cambió de ropa interior, fue a la cocina,
sacó del refrigerador una botella de cerveza sin tapa,
acabó de un solo trago el contenido, para eructar luego
sin recato. Sentía algo de hambre, pero aparte de que
no había gran cosa para comer, recordó que en el
casino no dejaban de llevarle comida mientras siguiera
jugando. Fue al baño del recibidor de la inmensa casa,
hizo gárgaras con Astringosol y mal se limpió la boca.
Tomó sus llaves, una identificación y de un portazo cerró
la entrada principal, cuyo marco se había hinchado y
continuaba aún sin reparación.

–Ya sabes cómo funciona esto, al fin y al cabo te
quedarás con la casa por menos de lo que vale, así que
por favor dame otra cantidad –mencionó con un toque
de insolencia el tal Emilio.
De un cajón bajo llave, el licenciado sacó una
chequera; mientras llenaba un documento dijo sin
despegar la vista:
–Setenta mil, es lo último, Emilio. No puedo entregarte
más pues no habría garantía. Apenas había terminado
de decir esto, cuando el desvergonzado tipo le arrancó
el cheque de la mano.
–¿Para qué te haces? Esto, más lo de las otras veces, ni
siquiera cubre la mitad de su valor. Basta de sermones.
Te veo luego. –fue mencionando mientras salía de la
*Licenciado en Pedagogía por la Facultad de Filosofía y Letras de la
UANL. Maestría en Educación Superior con la especialidad en las
enseñanzas de las Ciencias Sociales.

59

Escuela al Aire libre de Coyoacán

�Emilio era de “buena familia”, tenía cuatro
hermanos, tres hombres y una mujer, y él era el
menor; siempre había sido estudiante mediocre,
sorpresivamente se tituló de una carrera de ingeniería
en sistemas que quedó obsoleta tan pronto se graduó,
pues no tenía intención de actualizarse. Sus padres
advirtieron que “no le iría bien en la vida” por lo que le
heredaron la casa familiar, mientras que al resto de la
prole le asignaron otras propiedades y capitales; no
obstante, al fallecer sus progenitores y su hermano
mayor, la ruina fue apoderándose de él, negándose
a seguir trabajando en la empresa familiar para
dedicarse al ocio, mal empeñando paulatinamente
su propiedad con un abogado “trinquetero” al que
había conocido en una larga partida de póker en
un casino; así encontró la manera de no trabajar
mientras iba recibiendo tajadas de dinero con la
garantía de aquella enorme propiedad. Disipaba su
vida y su dignidad en largas paradas en casinos,
si no es que en “salas de masajes”, o dormido en
cualquier cine. Fumaba y bebía poco en realidad. De
cuerpo ectomorfo, no le preocupaba mal comer, su
apariencia la cuidaba conforme lo siguieran dejando
entrar a los lugares que frecuentaba. No guardaba
contacto con el resto de sus hermanos, con quienes
se había enemistado poco después de aquellos
decesos familiares.

Emilio ni siquiera reparó en esto, entró brioso a
la oficina, sin escuchar el delicado cierre de la puerta.
–¡Con un carajo, Ordóñez, tengo casi cuatro
horas! He estado entrando y saliendo al edificio
esperando me recibas, –dijo Emilio profundamente
molesto, mientras le daba vuelta a la silla de piel
hasta quedar sentado.
El abogado lo observaba: cuando quedó quieto
el individuo, lanzó un suspiro, luego tomó pose
como quien fuera a dar una explicación profunda y
compleja.
–Mira, Emilio, “todo pasa por alguna razón…”
Disculpa que te haya hecho esperar tanto, sabes que
no lo hago por grosería, sino porque quiero explicarte
algo que te ayudará sin duda. Ponte cómodo, ¿gustas
algo de tomar? Lo que sea, no tengo alcohol aquí,
pero puedo mandar traerte algo… –le dijo mientras

En el casino la suerte si apenas le sonreía, más
bien se burlaba de él. A veces tenía rachas de suerte,
como aquella ocasión que en el black Jack ganó casi
cincuenta mil pesos; sin embargo, de poco servía,
pues era derrochador. No era comprador compulsivo,
no le gustaba “poseer” bienes materiales, sino más
bien disfrutar servicios y placeres. Le disgustaba
sobremanera trabajar, por lo que la aparición del
licenciado Ordóñez fue por demás oportuna; el
abogado, en cuanto se percató de la situación de
Emilio, se consagró en obtener su propiedad a un
bajo precio (en apariencia), otorgándole raquíticos
préstamos que sabía no serían liquidados más que
con las escrituras.
Medio año después del reciente préstamo,
Emilio volvió a la oficina del abogado, sólo que
esta vez tuvo que esperar mucho más tiempo en la
antesala:
–Pase, ingeniero Montesinos, por favor. Habrá de
disculparnos pero el licenciado Ordóñez ha tenido un
día muy ocupado, –dijo la madura y linda secretaria.
Portarretrato de Marie Sawyer

60

�llamaba a su secretaria.
–Bueno, está muy bien, así está mucho mejor.
Sí, quiero unas cervezas, tengo la boca seca.
–respondió Emilio. Luego de algunos minutos, la
señorita le había servido una cerveza bien fría,
retirándose del lugar para que arreglaran sus asuntos.
Con claridad pero con cierta retórica de
términos legales, el licenciado Ordóñez le explicó
a Emilio la situación y su causal solución: según su
avalúo, el monto de los créditos que le había otorgado
ya había rebasado el de venta en el mercado de
bienes raíces de la propiedad, así considerando la
plusvalía, pero también el grado de deterioro que
tenía; así que ya no podía otorgarle préstamo alguno,
viéndose en la penosa necesidad de cobrar el monto
acumulado. Como Emilio no tenía otra forma para
liquidar la deuda que entregando las escrituras de
su casa, era entonces el momento justo. Era obvio
que esta situación llegaría tarde o temprano, así
que Emilio no se inmutó más que en ver la forma de
seguir con su disipado estilo de vida, remarcando el
efecto de la causalidad
En primer lugar le comentó que él tenía una
propiedad en el sector donde estaba situada la gran
casa, que la había fraccionado para rentarla a varios
inquilinos, así que el “cuarto de visitas”, que estaba
al fondo, tenía entrada y servicios independientes,
contaba con una pequeña área de estar, cocina,
baño completo y recámara, por lo que no era un
“cuarto redondo”; le mencionó que se lo rentaría en
una cantidad simbólica, dado el aprecio que le había
tomado, algo que Emilio sabía era cinismo puro; dejó
que continuara, no sin antes remarcar algo: –Sabes
bien Ordóñez que detesto trabajar, ¿cómo diablos
voy a pagarte esa renta simbólica? –El abogado hizo
un gesto triunfal, para después seguirle explicando,
sabía de la aversión de Emilio por el trabajo, pero
de alguna forma debía procurar ganar dinero para
seguir con su vida, así que se combinaron dos cosas
a su favor: Emilio podría pagar un lugar donde vivir
porque gozaría de un buen sueldo que obtendría por
un trabajo que era prácticamente “pan comido”.
Le contó a Emilio que día antes, casi al cerrar
su despacho, se presentó un cliente que estaba en
busca de “ciertos servicios”; le explicó al abogado que
necesitaba que una persona de confianza se hiciera
cargo de la tarea de habitar por algunas horas del día
cierta casa de su propiedad, localizada en un sector

seguro de la ciudad; se trataba sólo de hacer acto
de presencia, “darle vida” a la casa por unas horas
diariamente, sin condiciones de horario, hacer cosas
normales como ver televisión, bañarse, escuchar
música mientras bebía algunos tragos, comer algo
que ordenara con su nombre, para lo cual entregarían
una cantidad extra además de un oneroso sueldo,
pero sin cocinar; tampoco debía hacer aseo, tareas
de las que se encargaría cierto personal cada tercer
día, mientras el inquilino temporal asignado estuviera
presente, lo que no tomaría mucho tiempo cada vez
que se hiciera, debiendo llamarle a cierto teléfono
tan pronto arribara. Además había un exigencia
imperiosa: bajo ninguna circunstancia podría estar
acompañado por alguien que no fuera el personal de
limpieza.
–Entonces ¿qué te parece? Suena bien ¿no?
–dijo con entusiasmo el abogado.
–Pues no sé. Lo de dejarme vivir en tu cuarto no
está del todo mal, dado que yo ya estoy fregado, pero
lo del trabajo con ese cliente tuyo no me queda claro;
la razón por la cual pagar tanto sólo para ir a diario,
sin un patrón de horario, a una casa suya, cuando
pudiera pedirle a la gente que limpia que lo haga.
¿No estará metido en problemas con el narco? ¿Qué
tal si tiene algo “sembrado” ahí? ¿Y si la casa esta
intestada? ¿O qué tal si es un despojo? –Mencionó
Emilio como cavilando lo que decía.
–¡No, hombre, qué va! Por eso me tardé tanto
en recibirte, porque estaba investigando a este
cliente; resulta que él se hace cargo de ciertos
asuntos, todos en el marco de la legalidad, de una
familia acaudalada de esta ciudad. No hay trazo de
cosas turbias. Sencillamente necesitan que esa casa
no se deteriore, que le brinde uso un inquilino, más
que la servidumbre, me imagino que para que alguien
la habite más adelante; además, mencionaron que
sería por tiempo indefinido, y que al terminar el
trabajo, con toda seguridad te conseguirían otro,
con las condiciones que tú exijas; siendo francos,
donde puedas pasártela muy bien, ya que saben no
te gusta trabajar, en el término estricto de la palabra.
–concluyó triunfal el abogado.
–Bueno, al ser así las cosas, parece que no
habría mucho que perder. ¿Cuándo empezaría? –dijo
con cierta resignación Emilio.

61

–Cuando tú lo desees; bueno, con profunda

�pena debes entregarme primero las escrituras y
llaves de tu casa, para no caer en juicios y protocolos
desagradables –señaló con cinismo el abogado.
–Está bien, deja voy a casa para sacar algunas
cosas, que te pediré te hagas cargo de llevarlas al
cuarto donde voy a estar. Haz que pasen por mí
pasadas las 9 de la noche, ¿está bien?
–Claro que sí Emilio, claro que está bien…
Emilio no tardó mucho en instalarse en su
nuevo piso, en realidad eran pocas pertenencias
las que tenía, muchas cosas de valor las había
vendido o mal empeñado para seguir jugando cartas;
era parco para la ropa y calzado, compraba sólo
preocupándose por traer algo puesto, y como casi
no transpiraba, podía durar varios días vestido igual,
aparte su metabolismo le impedía aumentar de peso
por lo que no cambiaba de guardarropa seguido.
Revisó someramente sus nuevos aposentos que
contaban con todo lo necesario para vivir con decoro,
hasta televisión con cable tenía, pero fue algo en lo
que no reparó.
Tan pronto se mudó, recibió su primer sueldo,
así como las llaves de la casa que “cuidaría”: 30 mil
pesos mensuales por prácticamente hacer nada, era
por demás excelente; aparte no tendría que pagar
comida, pues podría quedar satisfecho por el resto
del día con lo que le llevaran. Sin embargo, la idea de
trabajar, fuera como fuera, le parecía aberrante, así
que mejor concluyó que le “estaba haciendo un favor
a Ordóñez”, a cambio recibía una compensación
en dinero, techo y comida. Ese mismo primer día
también tenía que ir a aquella casa, pero lo hizo
avanzada la tarde; pensó en cambiarse allá antes de
irse al casino.
Estuvo tres o cuatro horas ahí, se preparó
algunos tragos con licores del surtido bar que ahí
había, escuchó música en un aparato de la casa:
una colección de boleros que encontró; antes,
sólo por curiosidad, hurgó en la cocina para ver lo
que le habían dejado de comer, sonriéndose por
la calidad y la cantidad de alimentos, así que más
por curiosidad que por hambre, comió una buena
porción, sin hacer mayor limpieza conforme le fue
indicado. Con precisión, un par de personas, parcas
en su trato, pero atentas se presentaron para dejar
todo en orden, retirándose tan pronto cumplieron su
tarea. Alrededor de las 11:00 de la noche cerró bien

la puerta para dirigirse a una sesión de juego más.
De regreso a su nuevo cuarto un tanto alcoholizado,
ya que quiso de alguna manera celebrar su nueva
suerte, pensó que ésta era una buena oportunidad
de mantener su estilo de vida sin aportar mucho de
sí, por lo que actuaría con mesura (lo que era un
disparate); aquella actitud del “Dude” de “The Big
Lebowski” debía “disciplinarse” sólo un poco. Por casi
un año estuvo haciéndolo sin mayor contratiempo,
incluso sin tener que lidiar con el personal a cargo de
la limpieza en aquella casa, pues le habían “hallado
el modo”, apareciéndose y retirándose sin incomodar.
Todo iba bien hasta cierta tarde de Octubre, un
día en que cayó una lluvia torrencial, cuando algo dio
un giro insospechado…
Emilio se había alistado antes para ir al casino,
sólo estaría un par de horas en la casa, pero había
pensado esta vez hacer más ruido, dando a entender
a quien pasara, que había mucha actividad, fue una
mera ocurrencia: dio portazos, subió el volumen del
estéreo y la televisión lo más que se pudo, comió
dejando lo más sucia posible la cocina. Cuando
se encontraba absorto en su controlado desorden,
alguien llamó a la puerta; era la primera vez que lo
hacían en todo este lapso que había asistido, apagó
rápido los aparatos, pero no salió, porque ignoraba a
qué, no le habían dado instrucciones ni se le había
ocurrido qué hacer; sin embargo, alguien seguía
tocando el timbre, sin abusar. Pensó en preguntarle
al licenciado Ordóñez, le llamó del teléfono de la
casa pero su secretaria le informó que se había
retirado temprano sin dejar indicaciones para que
lo contactaran. Emilio pensó que podría tratarse de
algún vendedor o de un predicador mormón, así que
minimizó el hecho saliendo a encararlo.
–Sí ¿dígame? –preguntó Emilio con cierto
disgusto.
–Buen día, le ofrezco una sincera disculpa si lo
agravié. ¿Es usted el señor de la casa? –dijo el tipo,
con tremenda cortesía, quien vestía de traje de forma
impecable.
–No, no lo soy. Sólo estoy momentáneamente
aquí –dijo sin darle mayor detalle de su procedencia,
porque no quería más preguntas y porque no sabía
qué contestar.

62

–Muy bien, señor, pero ¿de alguna manera

�usted está a cargo de esta casa en este preciso
momento? –dijo el pulcro individuo.
–Oiga: ¿Quién es usted? ¿Qué desea? ¿A
qué ha venido? ¿Por qué tantas preguntas? –dijo ya
enfadado Emilio.
–Limítese a responder mi pregunta, señor: ¿De
alguna manera usted está a cargo de esta casa en
este preciso momento? –dijo de forma fría, pero sin
ser rudo.
Esta refinada insolencia hizo que a Emilio se le
crispara el cabello; una gota de sudor frío (raro en él
porque no transpiraba) le recorrió la espina dorsal,
la mirada del individuo le anticipaba cometer algún
acto violento sin igual, si no cooperaba; apenas
pudo tragar saliva. Pensó en que no le debía nada
a nadie, así que lidiar con la policía, lo que creía era
esta persona, sería fastidioso, pero al final podría
salir bien librado, más si contaba con el testimonio
del licenciado Ordóñez. No pudo sacudirse el miedo,
pero encaró la circunstancia. Respiró profundamente;
con voz pausada dijo con resignación:

–¡Espera! No se identificaron y no me mostraron
orden de arresto, ¿será esto un secuestro? –gritó
dentro de su cabeza.
Los cuatro sujetos permanecían inmutables, no
se comunicaban entre sí, como si cada uno supiera
a la perfección lo que procedía. El vehículo tomó la
avenida Venustiano Carranza hacia el norte, dobló a
la derecha en Isaac Garza, momento en que Emilio
reconoció aquel deteriorado inmueble que ocupaba
casi toda la manzana: el otrora cine “América”. De
niño sus padres lo llevaban a los “matinées” (sus
hermanos eran mayores que él), luego el cine se
volvió porno, por lo cual él lo frecuentó durante
la adolescencia. Tiempo después fue cerrado,
aunque alguna vez quisieron activarlo como lugar
de conciertos de rock, pero sin éxito; ahora formaba
parte del silencioso testimonio deteriorado de un

–Sí, estoy a cargo de la casa. Por favor dígame
en qué puedo ayudar.
–Tenga la amabilidad de acompañarme,
señor, el vehículo lo aguarda –le dijo el misterioso
individuo, señalando un automóvil de viejo modelo,
pero meticulosamente cuidado, en cuyo interior
aguardaban tres hombres más con la misma pulcra y
fornida apariencia.
–Sólo déjeme apagar todo y cerrar bien, no
tardo –dijo resuelto Emilio al ver la clase de gente
con la que estaba lidiando, que con seguridad se
violentarían si se rehusaba a cooperar.
–Tenga la bondad de apresurarse, el tiempo
está corriendo… –dijo el individuo al momento que
un extraño brillo cubrió su mirada.
Se le indicó a Emilio ocupara un lugar en el
asiento posterior en medio de dos individuos. Durante
el trayecto reconoció algunas calles de la ciudad,
pero su mayor preocupación era saber qué estaba
sucediendo, quiénes eran estos sujetos y cuál podría
ser el motivo de su detención.
Las Virgenes Prudentes

63

�pasado glorioso, como busto de prócer nacional en
una plaza pública, perdido, pintarrajeado y lleno de
excremento de aves.
Ya había anochecido, la calle estaba parcamente
iluminada; como salido de la nada a mitad de la calle,
un enorme portón se abrió de par en par para dejar
pasar al vehículo que al entrar tomó una pendiente
cuesta abajo, en dirección a un estacionamiento
subterráneo; Emilio no recordaba que le cine tuviera
uno así. Cuando iba con sus padres dejaban el
automóvil estacionado en las calles aledañas, pero
no en un lugar como éste. Seguían descendiendo
sin parar, lo que resultaba por demás extraño;
la oscuridad era casi total, a no ser por los faros
frontales que abrían camino en aquella densa y
fría negrura. Por fin se detuvieron, de inmediato
descendieron sus ocupantes, tomando uno de ellos
a Emilio del hombro, pidiéndole cortésmente que
avanzara en la dirección que le indicara.
Esta vez Emilio no se contuvo y empezó con
desesperación a preguntar qué estaba sucediendo:

–¡Señores, por favor les ruego me digan de
qué se trata esto! ¿Son de la policía? ¿Cometí algún
delito? En el casino siempre jugué y aposté dentro
de lo permitido… ¿Es por lo de la casa? Yo no soy el
propietario, un amigo abogado me pidió la cuidara
una hora a diario, yo sólo iba a hacerla funcionar,
para que vieran que había gente ahí, nunca hice
algo ilegal. ¿Por favor, a dónde me llevan? ¿Por qué
no me mostraron alguna orden de arresto? ¿Y sus
identificaciones?
El séquito hizo un paro en seco. En la oscuridad,
alguien se le acercó al oído para decirle con una
amabilidad que sonaba demoníaca:
–Señor, sea tan amable de limitarse a hacer
lo que se le indique. No haga más preguntas. Si es
necesario, usted mismo encontrará las respuestas.
Una tuene luz apareció (sin saber con exactitud
de dónde provenía) como si fuera un líquido viscoso
diluyéndose en otro cristalino, que permitió ver
su paso por una puerta al interior del viejo cine,
dirigiéndose por un largo pasillo alfombrado, hasta
llegar a otra entrada que en lugar de puerta tenía
una gruesa cortina, como se usaba en aquellas
instalaciones para entrar a la sala de proyección.
En efecto, era un acceso lateral, vieron entonces
el lugar lleno de butacas de madera, en hileras
simétricamente alineadas, en las que se distinguían
tres pasillos, y una planta alta con balcones a los
lados. La iluminación era un poco más intensa que
la anterior, pero su fuente, desconocida. Se sentía
humedad pero el clima era tolerable hasta cierto
punto. En la parte profunda se levantaba un escenario
donde estaba colocada la enorme pantalla, ya que en
el pasado también se hacía uso de las instalaciones
para obras de teatro y festivales musicales. Emilio
vio que allá arriba había una mesa tipo escritorio
con dos sillas en sus extremos, una frente a otra,
una de ellas, la que daba la espalda a la pantalla,
estaba ocupada por un hombre obeso y calvo, quien
al notar la presencia de los recién llegados, hizo un
ademán para indicar se aproximaran a él, al tiempo
que mostraba una extraña sonrisa.
Emilio fue llevado al lugar por sus acompañantes,
siendo auxiliado para subir por unas estrechas
escaleras laterales. Al fin ahí, el hombre obeso le
dirigió la palabra:

Autorretrato como Holofernes

64

–Buen día, caballero, le suplico tenga la

�amabilidad de tomar asiento. Es necesario que
realice ciertas actividades conforme se le vayan
solicitando. Por favor… –al tiempo que con la mano
izquierda le pedía se sentara frente a él. Los cuatro
sujetos, más uno que se veía a distancia cerca de
bambalinas, permanecieron en silencio en posición
de vigía alrededor del escenario.
–Mire, señor, con seguridad todo esto se trata
de un error. ¿Usted debe ser…? ¿Usted se llama…?
Usted es quien está a cargo de esto, ¿sí? Podría por
favor decirme de qué se trata, ¿qué hago yo aquí?
¿Esto es asunto de la policía? ¿Se me acusa de
algún delito? Estos señores, amablemente, eso sí,
me recogieron en una casa que no es la mía, yo sólo
la cuido a petición de otra persona que conoce al
dueño; el licenciado Ordóñez fue quien me empleó,
si usted me permite llamarlo para comprobar lo que
estoy diciendo. –dijo Emilio con la mayor rapidez
posible, como para ir ganando el tiempo que había
perdido en enterarse qué le estaba pasando.
–Caballero, le suplico tenga la amabilidad
de escuchar: Es necesario que realice ciertas
actividades conforme se le vayan solicitando. Por
favor… –Volvió a insistir el individuo obeso, sin
reparar en el desasosiego de Emilio.

de las sienes, enrojecía su rostro, y empezaba a
sudar (esto último raro en él).
–Caballero, haga el favor de dibujar una
foca –dijo el obeso sin inmutarse, al igual que sus
acompañantes.
–Pero… ¿Qué reverenda estupidez es ésta?
¿Cómo que dibujar… una foca? ¿De qué diablos se
trata esto?
–Caballero, haga el favor de dibujar una foca
–dijo el obeso, ahora cambiando a un tono imperativo,
pero sin ser descortés.
Emilio siguió exaltado por unos segundos,
hasta que sintió un fuerte golpe en el costado
derecho; fue un puñetazo que no vio venir de uno de
los corpulentos sujetos, el golpe fue tan certero que
no lo tumbó de la silla, sólo le sacó el aire y lo hizo
estremecer de dolor. Cuando pudo reincorporarse,
vio la cara del sujeto obeso que con una sonrisa y
un ademán le indicaba realizara un dibujo. Emilio
se acomodó en la silla, aunque seguía sintiendo

–Está bien, está bien. Haré lo que usted pide, si
así llegamos a entender qué está pasando –se dijo
en voz alta, buscando consuelo y lógica.
Mientras Emilio razonaba, el tipo obeso había
dispuesto de forma exageradamente meticulosa
sobre la mesa un paquete de hojas en blanco,
tamaño carta, así como un bolígrafo de tinta negra,
que había sacado de un fino maletín oscuro de piel
que estaba a un lado de su silla. Una vez Emilio dejó
de hablar, lo miro a los ojos, esbozó una impúdica
sonrisa y dijo:
–Haga el favor de dibujar una foca.
Emilio permaneció en silencio unos segundos;
al principio no había reparado en lo que el tipo
le indicó que hiciera, luego, como eco, le llegó la
instrucción, momento en que no pudo evitar estallar,
hablando en voz alta:
–¿Qué? ¿Cómo? ¿Qué carajo quiere que
haga? ¿Qué dijo? ¿Una foca? ¿Cómo que una
maldita foca? –Al momento que le saltaban las venas

65

Músicos

�dolor trató de serenarse, soltó un gran suspiro,
resignándose a su momentánea suerte, tomó el
bolígrafo de tinta negra y empezó a hacer unos
trazos en una hoja; sólo eso, unos trazos, pese a la
incómoda situación trataba de recordar la imagen
más sencilla que tuviera en mente acerca de una
foca. Recordó un viaje que hizo con sus papás a
Orlando, Florida, en el cual visitaron un acuario, en el
que hubo espectáculo con delfines y focas. Escudriñó
en su mente lo que pudo hasta que encontró la
imagen de una pequeña foca que le había llamado
la atención, ya que balanceaba con su nariz una
enorme pelota de colores. Por algunos minutos trató
de concretar una imagen, hasta que al fin lo hizo para
mostrársela a sus captores.
El sujeto obeso la revisó con detalle,
acercándose la hoja al rostro, después de
escudriñarlo, meneó la cabeza en forma negativa,
hizo una pausa, luego enarboló una sonrisa y reiteró
la orden. Emilio, en un tono desafiante, producto de
la desesperación, le dijo secamente que él no sabía
dibujar, así que ése era su mejor esfuerzo. Apenas
terminó de hablar cuando sintió otro fuerte golpe,
ahora del lado izquierdo. Una eternidad le pareció
llegar al momento en que pudo sentarse bien de
nuevo, entonces abrió bien los ojos, se limpió las
lágrimas y tomó servil de nuevo el bolígrafo.
Quien sabe cuánto tiempo e intentos le habrán
llevado a Emilio para realizar un dibujo satisfactorio,
ya que por fin logró la aprobación del sujeto obeso,
quien lo mostró al resto de los individuos con cierto
aire triunfal. Todas las hojas con fallos las apiló
para entregárselas a uno de los custodios, el dibujo
aprobado lo colocó en una fina carpeta que guardó
de forma cuidadosa en el maletín oscuro de piel que
tenía a un lado de la mesa. Una vez concluido esto,
volvió la mirada a Emilio entrelazando los dedos de
sus gordas manos para colocarlas sobre la mesa. Dio
un largo suspiro acompañado de una sonrisa, luego
dijo:
–Muy bien caballero, muy bien. Ahora tenga la
amabilidad de hacer como foca.
–¿Cómo? ¿Qué haga qué? No, usted no está
hablando enserio. ¿Cómo que hacer como foca?
¿Para qué? Oiga, lo del dibujo es el más pendejo
disparate como para pedirme ahora que haga como
foca –dijo en primer instancia, sin sobresaltarse.

–Bueno, ¿soy su idiota o qué? Ustedes me
tienen secuestrado para su diversión, pero eso se
acabó, señor, se acabó… –pronunció resuelto Emilio.
–Caballero, estamos por concluir nuestra
intervención, le suplico tenga la amabilidad de
hacer como foca, para poder continuar con el
proceso. Espero considere abstenerse a que mis
colaboradores lo motiven a proseguir –anunció el
sujeto obeso sonriendo con insolencia.
–¡O sea que por fin me dirán de qué chingados
va esto! Bueno, al menos me voy a poder enterar
para qué valió todo este reverendo circo. Está bien,
pero sin golpes, por favor –mencionó Emilio, con
resignación triunfal.
Su autoestima estaba por demás derrumbada.
¿Qué importaba ya hacer como foca, si se sentía
tan humillado al haberlo obligado a dibujar como si
fuera un niño? De manera repentina lo invadió un
ataque de risa, con una intensidad suficiente para
invadir todo rincón del viejo cine; Emilio siguió riendo
con carcajadas estridentes, poniéndose de pie a
un lado de la silla, para apoyarse luego en la mesa
ante la mirada serena de sus opresores, quienes
sorpresivamente no lo reprendieron. Una vez que se
serenó al haber pasado este desfogue de tensiones,
volvió a ocupar su asiento.
–Muy bien, muy bien, entonces quiere que
haga como una foca. Como no, caballero, tendré la
amabilidad de hacerlo para ustedes –dijo con ironía.
De nuevo Emilio buscó en su mente el recuerdo
de una foca gruñendo o gimiendo, recordó aquella
visita al acuario, luego lo que tal vez escuchó en
algún documental por televisión. Fue imaginando
el sonido, al principio le pareció un burdo aullido de
lobo, lo cual le dio risa nerviosa, pero luego empezó
a perfilar un mejor sonido. Cuando creyó que estaba
listo, alejó un poco la silla de la mesa sin quitarse de
ella, luego se puso a gruñir como foca mientras movía
sus manos como si fueran aletas, lo cual le provocó
aún más risa, entrecortando su imitación. Fue hasta
entonces que el sujeto obeso le pidió que tratara de
reír menos e imitar más, luego se lo reiteraba con
ademanes de motivación y aprobación. Como una
prueba más del absurdo que Emilio estaba viviendo,
ya no se percató que había subido a la mesa, que
empezaba cada vez más a mejorar su imitación; el
sujeto obeso empezó a reír con fuerza, mientras que

66

�el resto de los individuos seguía inmutable.

una lenta respiración, luego una voz grave como no
salida de este mundo pronunció: “Cordero”

Aquello parecía una grotesca escena de
espectáculo de cabaret dantesco… pero la hilarante
sátira que estaba sucediendo cambió bruscamente
para Emilio, cuando empezó a notar que no podía
volver a sus movimientos humanos; quiso bajar de
la mesa, ponerse de pie para recobrar la cordura,
pero en lugar de esto cayó hasta el suelo, sin poder
lograr reincorporarse; sus piernas no le respondían,
no como ser humano bípedo, sino más bien como
un pinnípedo de pesada cola. El miedo empezó a
poseerlo aún más cuando intentó gritar para buscar
detener este efecto, no hubo palabras que salieran
de su boca sino un gemido sordo de dolor, como
de aquel animal marino cuando es atacado por
un depredador. Fue entonces que los custodios
silenciosos se acercaron, tres de ellos lo sujetaron
firmemente para dirigirse cargándolo a otra sección
del inmueble, mientras el sujeto obeso miraba la
acción con gesto se suma aprobación; al desaparecer
de su vista, volvió a ocupar su silla sin emitir palabra,
mientras que el cuarto custodio salía para dirigirse al
estacionamiento.

El licenciado Ordóñez asintió sin emitir palabra,
luego con sumo cuidado colgó el aparato, al momento
que dejaba escapar un hondo suspiro, como quien
deja de sentir por un instante una fuerte opresión.
Cuando Lidia llegó al despacho, el abogado
ya estaba listo para salir: se había quitado la
corbata y calzaba unos cómodos mocasines,
llevaba con él un maletín pequeño de cuero.
–Lidia, por favor cancele todas mis citas de hoy;
en cuanto a los juzgados, hoy no tengo actividad.
Estaré en el casino, tengo que ver a un cliente
importante. Cumpla con el horario de oficina, luego
vaya a casa a descansar. No estaré disponible en el
móvil.
–Claro que sí, licenciado, lo haré como usted
dispone. Que tenga buen día.

Emilio fue llevado tras bambalinas, a una
habitación pobremente iluminada en un principio.
Cuando sintió que lo depositaban en el suelo, una
luz incandescente se posesionó del lugar; más allá
del horror, el pavor sumido en la consternación y en
la locura fue lo que experimentó Emilio al ver que
junto a él había otros individuos, hombres y mujeres,
que se movían y emitían sonidos de otros animales:
un león, un caballo, un lobo, una vaca, un perro, un
pajarillo cantor, y otros más; sus miradas ya no eran
humanas, eran propias de como miran los animales,
sin conciencia del tiempo, sólo llevados por su instinto.
Lo último que escuchó Emilio, antes de perder la
razón, fue el portazo de los extraños captores al salir
de la habitación, luego ya no escuchó más, pues las
focas no oyen.
Era de madrugada cuando el licenciado
Ordóñez había llegado a su oficina. Todavía faltaban
algunas horas para que llegara Lidia, su madura
y guapa secretaria. Se sentó en su escritorio
mostrándose atento a responder el teléfono en
cuanto la llamada que esperaba se anunciara.
Todavía no amanecía cuando se escuchó el timbre,
el abogado dejó que sonara tres veces, luego tomó
el auricular. Un delgado hilo de sudor frío recorrió su
sien, del otro lado de la bocina sólo se escuchaba

67

Maternidad

�Reforma Siglo XXI

Nuevo León como tierra de osos
██ ■Antonio Guerrero Aguilar*
ace tiempo, un ilustre médico regiomontano
me decía que la figura del oso debería estar
en el escudo de Nuevo León, al ser uno de
los animales más representativos de nuestra
entidad. Como respuesta le dije que la bandera
del estado norteamericano de California posee un oso.
Y todo esto salió a relucir porque con los calorones y las
sequías, se les puede observar en municipios montañosos
que aún cuentan con reserva territorial correspondiente al
Parque Nacional Cumbres de Monterrey. Para el ecologista
Luis Esparza Hernández, los osos se atreven a bajar a las
zonas urbanas cuando buscan nuevo territorio o alimento
como uvas silvestres, tejocotes, madroños y chapotes. La
población se ha reproducido exponencialmente, debido a
la invasión del hombre a sus hábitats y el cambio de uso
del suelo de las zonas altas y agrestes. Y por eso los veamos
más seguido. Lo cierto es que también se ven a las hembras
con sus crías en los patios, casas, escuelas y parques de
varios municipios de Nuevo León. Hace un par de años
me tocó ver a un oso de regular tamaño por el rumbo de
la calle Galeana y Librado García en pleno centro de Santa
Catarina, haciendo de las suyas en el sector.
El oso como animal y ser viviente, es algo
excepcional y misterioso para el ser humano. Los
cazadores nómadas y recolectores lo reverenciaron
al plasmar su imagen en petrograbados, pinturas
rupestres y estatuillas. Alrededor de él hay una serie
de consejas y supersticiones. Algunos pueblos de
la antigüedad hacían ritos de iniciación con los más
jóvenes a quienes colocaban una piel de oso. Los
indios norteamericanos los veneraban como si fueran
personas queridas que habían reencarnado en ellos,
por eso lo consideran como un hermano. Para los
escandinavos el oso es el rey de los animales y de la
naturaleza. En la Edad Media aparecía en los escudos y
blasones, a tal grado que Federico II de Alemania fundó
la Orden del Oso en 1213 como un grupo de caballeros
al servicio y defensa de la Iglesia.
Los griegos pensaban que las dos constelaciones,
*Cronista de la Ciudad de Santa Catarina.

tanto la de la Osa Mayor y Menor, tenían que ver con
Callistos, una bella dama compañera de Artemisa que
fue amada por Zeus y que al morir se convirtió en una
constelación. Callistos fue hija del rey arcadio Lición.
Al quedar embarazada por Zeus, Hera tuvo celos de
ella y cuando nació su hijo los convirtió en osos. Zeus
dolido por tal acción, los llevó hasta el cielo en donde se
convirtieron en constelaciones. Hera pidió a los dioses
que las osas nunca se perdieran de vista en el océano.
Estas constelaciones fueron consideradas por los
pueblos del mediterráneo como el origen del universo.
La estrella polar como punto orientador por
excelencia, es la última estrella de la Osa Menor.
Estas constelaciones están muy de cerca con el signo
zodiacal de Libra. Los antiguos pastores del noreste
mexicano dividían la noche en tres tiempos a través
de la Osa Menor: prima, modorra y alba. Pensaban
que las cuatro estrellas principales de la Osa Mayor
son ladrones que quieren atacar a la estrella polar y
que las cuatro estrellas de la Menor son guardias de
ella. En cambio los celtas vieron en el oso a un animal
asombroso que conjunta lo bestial y salvaje con lo
celestial y lo divino. En especial porque su piel refleja lo
tenebroso y la luz de las estrellas. Consideraban al oso
como hijo del perro que refuerza el carácter totémico y
común de ambos animales
Coloquialmente hablando, hacer el oso es
algo bochornoso, como un error que se comete en
público. Pero también hacer el oso significa galantear
y enamorar a alguien. La palabra que termina en oso
tiene que ver con lo abundante y rico. Tal vez por eso
se le regala a la dama pretendida un oso de peluche.
Es un espíritu protector, por eso también se los damos
a los niños pequeños. Hay nombres que nos recuerdan
al oso, como Arturo y Úrsula. Para los celtas, Arturo
tenía que ver con la realeza y podía hacer todo, excepto
matar osos. El apellido García supuestamente en vasco
significa oso. Para dormir a los niños se les cuentan
relatos en torno a los osos y brujas del bosque, como
aquel de ricitos de oro pues los osos son los amos y
señores de los bosques. O de seres humanos que se

68

�convertían en osos para proteger los bosques y la
naturaleza de los mismos.
El oso representa el ciclo de la regeneración
vital, de la vida y de la muerte. Duerme y muere en
el invierno para luego despertar y resucitar en la
primavera. Se le considera el signo del conocimiento
interior y del esfuerzo y sacrificio necesario para
el autoconocimiento y evolución como personas.
Cuando el oso ingresa a una cueva a hibernar, es
como si regresara a los orígenes, al vientre de la
Tierra. Representa la fuerza salvaje de la naturaleza.
Desde el punto de vista totémico y familiar, están
emparentados con los perros. En consecuencia,
el oso es un intermediario entre el mundo físico y
sensible con el mundo espiritual y trascendente. Es
el maestro de la iniciación al conocimiento profundo
del universo, como deidad protectora y nutricia,
al igual que los valores maternales de la osa que
cuida en extremo a sus crías. También protege al
mundo interior y natural de los seres humanos.
Supuestamente la grasa, la carne y la piel del oso
tienen cualidades curativas. Se hacen amuletos
con sus dientes y garras ya sea como adorno o
para atraer la buena suerte. Por su forma de vida
está más bien relacionado con la Luna y sus ciclos.
Curiosamente el oso panda no es un oso, más bien
pertenece a una familia cercana a los mapaches.
Hay varias especies de osos: el gris, pardo,
negro, polar, hormiguero, etc. El oso negro o “ursus
americano” es la única especie que habita en México.
Regularmente vive en donde hay matorrales,
desiertos y bosques, aunque tradicionalmente se
cree que pertenecen a lugares boscosos y serranos.
Hay muchos osos en Nuevo León aunque se
desconoce su número exacto. Son carnívoros pero
comen lo que encuentran, de preferencia materia
vegetal y algo de carroña, peces, miel e insectos.
Su movilidad tiene que ver con la búsqueda de
alimentos, ya sea en primavera o en el otoño, cuando
inician la hibernación para sobrevivir en el invierno.
Los biólogos de la región dicen que la variedad de
osos que vemos, duermen periodos más cortos; baja
su metabolismo y su sueño es más profundo. Para
ello eligen cuevas, cavidades y troncos de árboles.
Se recomienda no alimentarlos, no tirar basura con
desechos orgánicos que los atraigan y cuidarlos
porque es una especie protegida.
Es un animal común en las zonas montañosas
y altas de Nuevo León. En aquellos tiempos había

Los Informantes de Sahagún

pobladores que criaban o domesticaban osos. Por
ejemplo, yo recuerdo a un oso en el restaurante “El
Álamo” en San Pedro de los Salazares en Santiago,
Nuevo León, al cual le daban a beber cerveza. En
muchos ranchos y casas del noreste, su piel es
usada como tapete. Dicen que los osos siguen a
las personas, tienen ademanes como personas, los
espían y hasta les hacen señas en especial a las
mujeres. Han visto a los osos tirar piedras cuando
quieren algo con alguien. La gente de las montañas
cuenta que las osas se roban a los hombres y
los osos a las mujeres. Incluso que hasta han
embarazado a mujeres con las cuales han procreado
seres excepcionales, mitad humano y mitad oso. En
Montemorelos había un hombre corpulento y alto, a
quien apodaban Juan Oso, porque creían que era hijo
de un oso y de una mujer originaria de Villa de García
que fue robada por un oso. Supuestamente los osos
mantenían relaciones con mujeres y las encerraban
en cuevas junto con sus crías. A veces los cazadores
y pastores los seguían hasta sus madrigueras y
entonces mataban a sus crías de puro coraje. Hay
una conseja en Iturbide que nos habla de una pareja
de compadres que al pecar, en señal de castigo se
convirtieron en osos. Recientemente escuché decir
a una locutora que era muy bueno ver a los osos en
su hábitat natural. Tal vez el oso con sus instintos ve
como el ser humano se quedó con su hábitat natural.

69

�Reforma Siglo XXI

La tenencia de la tierra en Hispanoamérica
██ ■Juan Alanís Tamez*
as tierras de lo que ahora conocemos como América
Latina, pertenecieron a los primeros nativos y
esto nos lleva a retroceder en el tiempo unos 40
mil años, cuando el hombre del continente euroasiático-africano cruza el estrecho de Bering y llega
al continente americano.

Una buena razón por la que estas culturas dejan
de ser nómadas, es sin duda el descubrimiento de
la agricultura y uno de los instrumentos o apero de
labranza más antiguos es la “coa” o bastón plantador,
de gran importancia donde la capa fértil de la tierra es
poca.

Lo anterior, sin ningún sentido de la tenencia de la
tierra, sino más bien con un instinto de libertad natural,
pues es un hombre recolector-cazador, completamente
nómada, que va migrando mientras y conforme cambian
las estaciones y con ellas los climas.

Así podemos señalar el paso de la prehistoria (de
10 mil a 3 mil años a. C.) cuando el hombre nómada
pasa de ser recolector de frutas, hojas raíces, etc, a
pescador y cazador; y en el periodo Preclásico (de 3
mil a 150 años a. C.) cuando descubre la reproducción
de las plantas en un proceso dirigido, que es lo que
llamamos agricultura, que es el domesticar a las
plantas.

“Los primeros capítulos de la historia de
América Latina, corresponden a quienes las
habitaban, antes de sus primeros contactos con
los europeos.”
Miguel León Portilla.
La demarcación territorial, se da con la formación
de las primeras culturas de América, de las cuales las
culturas superiores son la de los Mayas y la de los
Kechuas o Incas.
Referente a Mesoamérica (América Media)
podemos ubicar 6 principales zonas que son:

Al surgir nuestros primeros y antiguos alimentos
que fueron el frijol, la calabaza y el maíz (con su
antecesor el “teozintle”, según algunos científicos)
que proporcionan respectivamente hierro, energéticos,
calcio (éste último al nixtamalizarlo). También cultivaban
el huautli y el chile. Al sedentarizarse, el mesoamericano
establece su casa de ramas forradas de lodo, llamadas
xacalli = jacalli = jacal.
Una casa con terraplén servía de adoratorio, los
basamentos fueron creciendo y se formaron tableros,
algunos alcanzaron alturas del orden de los 65 metros,
como la pirámide de Teotihuacan, que cuenta con
365 escalones. Estos avances en la sedentarización
ocurrieron en el periodo Clásico (de los años 150 a los
900, d. C.)
La tenencia de la tierra para los aztecas, por
ejemplo, en términos generales, eran comunales, con
algunas pocas variantes (como las tierras del Estado,
otras del Rey, etc.):
Al fundarse la ciudad de Tenochititlan se dividió
primero en cuatro barrios o calpullis, los cuales
más tarde se subdividieron en veinte. Cada uno
de estos calpullis tenía su templo, su deidad y
sus propias autoridades políticas. En ellos la

*Cronista de Santiago, Nuevo León

70

�propiedad era comunal y estaba dividida en
parcelas familiares (tlalmilli) que se otorgaban
a los miembros del clan para que las cultivaran
y pudieran vivir de su producto; pero no se
podían traspasar ni venderlas a otras personas,
pues eran hereditarias. Si no las trabajaban,
tenían que regresarlas al calpulli; había tierras
(altepletallis) que eran cultivadas en común
para el sostenimiento de los gastos públicos o
beneficiencia”

Los Olmecas fueron los pr imeros en
Mesoamérica en erigir grandes complejos de
edificios, como pirámides de barro, túmulos largos y
circulares, altares tallados en piedra, grandes cajas
de piedra, hileras de columnas basálticas, tumbas,
sarcófagos, estelas y colosales cabezas de basalto.
Contaban con amplias plazas en donde se realizaban
las ceremonias religiosas; además de esta nueva
forma de vida nacieron grandes artistas y artesanos;
surgió el calendario y la escritura en Mesoamérica.

Fco. Javier González M.

Las aldeas fueron creciendo y surgieron
núcleos más grandes, Teotihuacan “la metrópoli de
los dioses” es el mejor ejemplo de la culminación

Autorretrato de Federico Cantú como San Juan

71

�de la civilización clásica en la meseta central, hacia
el siglo V o VI d. C. Contaba con una extensión de
20 km2 y unos 50 mil habitantes; hacia el 600 d. C.
los zapotecas construyeron Monte Albán, en lo que
hoy es Oaxaca, con un asentamiento humano muy
grande, los templos y palacios estaban circundados
por espacios abiertos, las viviendas del pueblo llano,
dispersas, formaban amplios barrios, alrededor de
la parte central de la ciudad. Los mesoamericanos
amaban todo tipo de plantas, así pues las ciudades
vistas de lejos parecían bosquecillos y jardines,
salpicados con techos de paja, templos pintados y
los palacios elevados entre la capa verde del paisaje
circundante.
América y Europa tenían diferentes formas de
ver la propiedad de la tierra, al llegar los españoles,
despojan a los indios de sus tierras, comenzando en
el Caribe y se apropian primero de la isla de Guaraní,
que la llaman San Salvador y las toman en nombre
de la Corona y el Papa (por el hombre y por Dios).
Las Antillas son distribuidas entre los conquistadores,
(la idea era que el que venía a América se hacía
rico).
El Estado Inca se inicia aproximadamente, en
el año 1200, teniendo como gobernante a Huayna
Capac (el penúltimo) (1493-1527) y como último a
Atahualpa, dominado por los españoles. Se dividió
para su administración en cuatro comarcas, cada una
de las cuales, a su vez, estaba dividida en diversas
provincias y cada pueblo contaba con un cacique.
Los Incas contaron también, con un régimen
de propiedad comunal, la tierra se repartía en tres
partes:
1). Las Tierras de Sol………………………....CLERO
2). Las Tierras del Inca…….......………..GOBIERNO
3). Las Tierras del Pueblo…………………..PUEBLO
Después del descubrimiento y conquista de
América, los soldados españoles vienen por el oro;
de lo que encuentran, una parte es de los capitanes y
la mayor parte para la Corona; a los capitanes se les
recompensaba con tierras, a las que se les llamaba
“caballerías” (para los de a caballo) y peonías (para
los de a pie). Según el rango era el tipo y cantidad
de tierra, por ejemplo, Hernán Cortés, recibió desde
Cuernavaca hasta Oaxaca; en 1522, Carlos I, lo

nombró Gobernador de México y Capitán General de
las tierras conquistadas.
El sistema de repar tición, era primero
posesionarse de las tierras y ante un juez se pagaba
(en algunos casos había sobre posiciones); los
primero dueños fueron conquistadores, los hijos de
éstos se disputaban las posesiones, principalmente
los mayores (Mayorazgos) quienes las legaban a su
vez a sus hijos; la forma legal de tener la tierra, era
por medio de la Corona.
En 1527 se dio una nueva forma de gobierno
para la Nueva España, dada a conocer por Cédula
Real por Carlos I, llamada “Audiencia”, y en la primera
fungió como presidente Nuño de Guzmán y como
oidores: Juan Ortiz de Matienzo, Diego Delgadillo,
quienes sin escrúpulos, repartieron entre sus amigos,
tierras (encomiendas) e indios (repartimientos).
Las encomiendas y repartimientos, fueron
a una forma de sobreexplotación de los indios,
ya que la Corona encomienda (encarga) que los
indios repartidos se les cristianice y a cambio se
les permite explotarlos, sin salarios. Todas las
tierras pertenecientes a los soberanos aztecas,
fueron consideradas propiedad del Rey de España,
quien las distribuyó entre los conquistadores y los
descendientes de éstos; para los indígenas se
mantuvo la propiedad comunal.
La Estancia, era una forma de posesión de
tierras, que en México surge en el siglo XVIII con
el nombre de la “Hacienda”, que actualmente es
significado de edificio, pero originalmente fue una
medida de la tierra. Se identifica en promedio con
unas 8 mil hectáreas, las había también muy grandes
pero no eran administrables.
La Hacienda era una unidad de producción,
porque era autosuficiente, con satisfactores
ganaderos leche, carne, huesos, cuero, etc.;
agrícolas, maíz, frijol, calabaza, chile, etc.; minerales,
oro, plata, zinc, etc. y lo que no se podía producir se
compraba al centro productivo más cercano y era
llevado a la tienda de raya; vivían bien, incluso los
peones criaban chivos, gallinas, puercos, etc.; el
patrón les proporcionaba casa, alimentos, vestidos,
sacerdote, etc. los límites abarcaban de la última
casa 500 varas en las mercedes de tierras de la
Corona y les llamó Fundo –Legal.

72

�Reforma Siglo XXI

Maravillosa sincronización onírica
██ ■J. Manuel Castillo Treviño*
o lo he olvidado y siempre lo recuerdo a pesar
del tiempo transcurrido. Tengo 89 años y creo
que ese sueño lo tuve entre los 12 y los 14 años.
Es corto y lleno de interrogantes, pero antes
deseo darles a conocer algo acerca de mi vida
cuando yo era pobre y del ambiente causante del sueño
referido.
En ese tiempo (1939-1947) nos fuimos a vivir
a la colonia 1° de Mayo, donde la mayoría de la
gente era posesionaria. Nuestra casa era un tejabán
de madera que papá construyó, y constaba de la
cocina y dos cuartos largos paralelos. El piso era de

ladrillos que recogimos en un tiradero de basura y de
materiales que desechaban “Vimosa”, “Crisa” y “Vipsa”.
El acabado interior, para la buena vista, consistía en
cartón de cajas, clavado en la madera. Para tapar las
rendijas del ensamble de los cartones usábamos tiras
de papel cubiertas con engrudo para adherirlas. Las
rendijas exteriores se cubrían con tiras de hoja de lata
clavadas con tachuelas, el techo era de lámina. Para
los barrotes, papá colocaba un techo falso, cubierto
con tela mosquitera o costales de harina, que mamá
se encargaba de unir. Posteriormente se pintaba con
pintura que papá elaboraba.
Así quedó listo nuestro “Pent-house”, que con
gusto habitamos cuando éramos pobres.
Como en la casa no había servicio de agua, nos
colocábamos un palo sobre los hombros para cargar
dos recipientes en los que la acareábamos, desde una
distancia de mil doscientos metros. El excusado era de
pozo y estaba como a veinte o veinticinco metros del
tejaban. Tampoco había servicio de gas para cocinar,
así que papá compraba carretonadas de leña, que
apilábamos al fondo del gran patio que teníamos. Y para
acabarla de amolar, tampoco había corriente eléctrica,
lo que nos obligaba a usar lámparas de petróleo. Papá
como tenía algo de líder, al poco tiempo agenció y
pagó la colocación de 2 o 3 postes para el tendido del
cableado de la luz.
Como se puede percibir, con tantas carencias,
aunado a que éramos 8 hermanos y 4 hermanas de los
13 que llegamos a ser, no podíamos tener comodidades
ni lujos.

Arlequines
*En 1948 egresó del Instituto Tecnológico de Estudios Superiores de
Monterrey de la carrera de Dibujante Técnico. Ha participado en 84
exposiciones de pintura en forma individual y colectiva.

73

Así que en época de calorones, además de no
conocer en aquellos años los abanicos, con la idea
de fresquearnos se me ocurrió abrir un boquete en la
pared junto a nuestra cama y colocar una ventanilla
cuadrada, postiza, de unos 35 o 40 cm por lado. Esa
ventanilla era removible, de tal manera que sobresalía
a cada lado como unos 5 cm y ésos salientes eran para
soportarla en unos clavos colocados exprofeso.

�Resulta que aquella noche estaba venteando,
por lo cual no quite la ventanilla. En mi sueño yo
andaba en Guadalupe, Nuevo León, metido en
una cantina que tenía en su puerta principal, unas
ventanitas de vaivén, a la altura de los ojos; como las
de las películas americanas de vaqueros.
No sé la razón por la que lo hacían ni quiénes
lo hacían, pero me estaban dando una madriza. Tres
veces me aventaron a la calle y caí de espinazo en
la tierra. A la tercera decidí que ya bastaba de golpes
porque sentía la cara toda adolorida y chorreando
sangre.
Me desperté palpándome la cara, ya que sentía
dolor. La sentía húmeda, resbalosa y algo pegajosa.
Me levanté de la cama, encendí la luz y me vi las
manos manchadas de sangre, fui al espejo del ropero
y descubrí que mi cara estaba también cubierta de
sangre. Mi mamá y demás familiares se despertaron
y se levantaron al sentir que yo había encendido la
luz, me preguntaron que qué había pasado, vieron
y concluyeron que la causa de la herida en mi ceja
había sido la caída de la mencionada ventanilla, la
cual cayó encima de mi cara debido al aironazo que
se sentía.
No tengo idea de cuánto duró mi sueño, lo
que sí pienso fue que la ventanilla probablemente
tardó algunos segundos en caer sobre mi cara, pero

lo más sorprendente es imaginar; la maravillosa
sincronización entre el sueño y la real caída de
la ventanilla. Lo onírico y lo real, esto fue factor
preponderante para no morirme de susto por el golpe.
La escena que viví en el sueño me pareció algo
larga, ya que en 3 ocasiones me botaron de la cantina
y otras tantas que me regresaba, probablemente el
sueño fue de pocos segundos, ya que he leído que
algunas personas, que han estado al borde de la
muerte, dicen que han visto en un tris pasar toda su
vida como en una película.
Yo me pregunto, ¿cómo y quién sincronizó mi
sueño con la caída y golpe en mi cara?, ¿por qué
no me desperté, ni me asusté, ni me desperté al
momento del golpe?, ¿cuántas veces en la vida real,
despiertos, nos sorprendemos o asustamos cuando
nos hablan de repente?
Este tipo de sueños creo, es el alfa o cero, en
la calificación de los sueños; el omega son los de
premonición o telepáticos.
La realidad es que el onirismo es otro misterio
o bagaje que cargamos, como lo es el indescifrable
funcionamiento de nuestros organismos, que el
creador nos ha prestado y el cual regresaremos más
delante; sin nosotros haberlo conocido.

Fragmento del mural Los Cuatro Jinetes del Apocalipsis

74

�Vida, Pasión y Muerte de Arlequín

75

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            <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1751835&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
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      <name>Dublin Core</name>
      <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
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              <text>Reforma Siglo XXI, Órgano de Difusión Científica y Cultural, 2016, Año 23, No 86, Abril-Junio </text>
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              <text>Reforma Siglo XXI nació en 1993 como un órgano de difusión cultural para la comunidad escolar de la Preparatoria 3 de la Universidad Autónoma de Nuevo León, gracias a su distribución a nivel local y nacional recoge en sus páginas colaboraciones de académicos de otras preparatorias y facultades de nuestra universidad, así como de distintas instituciones educativas nacionales e internacionales. La temática de sus páginas es muy variada, destacando sobre todo los temas de educación, economía, historia, sociología, literatura y cultura en general. También tienen cabida manifestaciones literarias como el cuento y la reseña. Se mantiene activa con una frecuencia trimestral. ISSN: 2007-2058.</text>
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              <text>Universidad Autónoma de Nuevo León, Preparatoria No 3</text>
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              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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      <name>Historia cultural</name>
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      <name>Profesor Macedonio Garza Cantú</name>
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      <name>Vida de Petrarca</name>
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