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                  <text>��Una publicación de la
Universidad Autónoma de Nuevo León
M.E.C. Rogelio G. Garza Rivera
Rector
Dra. Carmen del Rosario de la Fuente García
Secretaria General
Dr. Santos Guzmán López
Secretario Académico
Dr. Celso José Garza Acuña
Secretario de Extensión y Cultura
Lic. Antonio Jesús Ramos Revillas
Director de Editorial Universitaria
M.E.C. Linda Angélica Osorio Castillo
Directora de la Escuela Preparatoria Núm. 3

Lic. Clemente Apolinar Pérez Reyes
Editor Responsable
M. U. P. Emely Edith Rodríguez Manzano
Corrección de Estilo
Lic. Alondra Guadalupe Murillo Casillas
Diseño
Martha E. Arizpe Tijerina / Hermilo Cisneros Estrada /
Rogelio Llanes Aguilar / Juan E. Moya Barbosa / Linda
A. Osorio Castillo /Clemente A. Pérez Reyes / Enrique
Puente Sánchez /Jaime César Triana Contreras / Juan
A. Vázquez Juárez
Consejo Editorial
Reforma Siglo XXI, Año 24, Núm. 89, Enero-Marzo 2017. Fecha
de publicación: 22 de Mayo 2017. Revista trimestral, editada
y publicada por la Universidad Autónoma de Nuevo León,
a través de la Escuela Preparatoria Núm. 3. Domicilio de la
publicación: Avenida Madero y Félix U. Gómez, Monterrey,
Nuevo León, México, C.P. 64000. Teléfonos: +52 81 83555315,
+52 81 83559921, Conmutador y Fax: +52 81 81919035, +52
81 81919036. Impresa por: Edición e Impresión de Materiales
Educativos S.A. de C.V., ubicado en Isaac Garza Poniente 1116,
Centro, C. P. 64000, Monterrey, Nuevo León, México. Fecha
de terminación de impresión: 15 de Mayo 2017. Tiraje: 800
ejemplares. Distribuida por: Universidad Autónoma de Nuevo
León, a través de la Escuela Preparatoria Núm. 3, Avenida
Madero y Félix U. Gómez, Monterrey, Nuevo León, México, C.P.
64000.
Número de reserva de derechos al uso exclusivo del título
Reforma Siglo XXI otorgada por el Instituto Nacional del
Derecho de Autor: 04-2009-091012372100-102, de fecha 10 de
Septiembre de 2009. Número de certificado de licitud de título
y contenido: 14,922, de fecha 23 de agosto de 2010, concedido
ante la Comisión Calificadora de Publicaciones y Revistas
Ilustradas de la Secretaría de Gobernación. ISSN 2007-2058.
Registro de marca ante el Instituto Mexicano de la Propiedad
Industrial: 1183058.
Las opiniones y contenidos expresados en los artículos son responsabilidad
exclusiva de los autores.
Prohibida su reproducción total o parcial, en cualquier forma o
medio, del contenido editorial de este número.

Impreso en México
Todos los derechos reservados
© Copyright 2017
reforma.prepa3@uanl.mx

Í}|~
Algunos comentarios acerca del uso del idioma. Dudas e incorrecciones. /
Enrique Puente Sánchez

5

Personaje de mi pueblo: Don Andrés Aguilera, poseedor de una gran
simpatía. / Napoleón Nevárez Pequeño

9

Hermila Galindo en el Congreso Constituyente de 1917. / Sergio González 11
de León
El Grupo Industrial Ramírez y la empresa Trailers de Monterrey, S.A. de
C.V: apuntes sobre sus orígenes y consolidación (1946 - 1963). / Emilio
Machuca Vega

13

Sueños repetitivos 2. / J. Manuel Castillo Treviño

18

Ignacio López Tarso: Una experiencia actoral. / Juan Alanís Tamez

19

Miguel. / Ricardo Moncada de la Cruz

21

Visión científica, dialéctico - materialista, del universo Décima segunda
parte. / Gabriel Robledo Esparza

23

La fuente de los Delfines. / Francisco Sepúlveda García

36

Vinicio, cuerpo en espíritu. / Isadora Montelongo

37

Asociaciones y fomento a la cultura obrera: sociedades mutualistas,
círculos obreros y exposiciones industriales. / Juan Jacobo Castillo
Olivares

39

El cel, el libro y la familia. / Miguel Ángel Frías Contreras

47

Aspectos histórico–sociológicos de la prostitución en el estado. / Luis
Fidel Camacho Pérez / Oscar A. Rodríguez Cantú

48

Presentación de la exposición de dibujos titulada: "La pasión por la
caricatura", de Luis Mario Garza Garza. / Juan Antonio Vázquez Juárez

56

El cambio de paradigma en la educación superior de Nuevo León: del
Colegio Seminario al Colegio Civil. /Arnoldo David Díaz Tamez / Javier
Rodríguez Cárdenas

58

El Lampacense de 1891. / Erasmo Enrique Torres López

66

Crónicas del pensamiento filosófico desde 1985 a 1987 (tercera parte). /
María del Socorro Elizondo Treviño

67

No está mal, lo que estando mal, puede estar peor. / J. R. M. Ávila

70

José Benítez: El padre de la educación nuevoleonesa. / Antonio Guerrero
Aguilar

73

��E}z

La Escuela Preparatoria Núm. 3 de la Universidad Autónoma de Nuevo León, fue inaugurada oficialmente
el 8 de diciembre de 1937. En este año, por lo tanto, cumple sus primeros ochenta años de vida institucional.
Reforma Siglo XXI, el órgano de difusión cultural de esta dependencia universitaria, comparte esta efemérides
con todos sus colaboradores externos e internos y los invita a ser partícipes de los eventos con que se estarán
celebrando ochenta años de vida institucional.
La historia de la Escuela Preparatoria Núm. 3 está llena de logros y satisfacciones y se distingue por ser
la primera escuela de bachilleres en el Estado de Nuevo León en ofrecer la posibilidad de cursar este nivel de
estudios a los trabajadores, quienes en 1937 luchaban por tener esta vía de acceso a los estudios superiores,
justificando su demanda con la frase “La misma oportunidad para todos”.
Este grito de lucha de los 27 primeros estudiantes con que inició sus labores la Preparatoria Núm. 3,
lo ha hecho suyo, ya que congruente con el espíritu de inclusión educativa que en sí mismo conlleva, ha
desarrollado a lo largo de su devenir histórico modalidades educativas que permiten que, quien quiera que sea,
no importando su situación social, laboral, lejanía o cualquier otra condición que le impida realizar estudios de
bachillerato, pueda acceder a éstos.
Por esta razón las modalidades educativas que ha ofrecido y sigue ofreciendo el plantel, además de la
modalidad escolarizada, como el Sistema de Enseñanza Individualizada, el Sistema de Educación Abierta,
el Sistema de Educación Curricular Flexible, los Módulos de Servicio Externo a empresas e instituciones, la
atención a estudiantes con necesidades educativas especiales y el Sistema de Educación a Distancia mediante
la Plataforma Nexus, hacen que la Escuela Preparatoria Núm. 3, se posicione como una escuela de vanguardia.
Por las razones anteriores Reforma Siglo XXI se congratula por la celebración de los primeros ochenta
años de vida institucional y de formar parte de las múltiples actividades que en el campo de la difusión de la
cultura y servicios a la comunidad la Escuela Preparatoria Núm. 3 desarrolla y aspira a ser un medio para que
nuestros profesores universitarios y de otras instituciones educativas, den a conocer sus ideas, resultados de
sus investigaciones y propuestas a todos aquellos cuyo interés así lo demanda.
Agradezco en todo lo que vale su participación a nuestros colaboradores, y a nuestras autoridades
universitarias, encabezadas por el Señor Rector de nuestra Máxima Casa de Estudios, MC Rogelio G. Garza
Rivera, el apoyo con que siempre nos han distinguido.

Atentamente,
M. E. C. Linda Angélica Osorio Castillo.
Directora.

��R~zS;;I

A|~zz|~|z}~}~}z.
D}z~|~||~
██

l uso correcto e incorrecto del idioma tanto
en forma hablada como escrita, será siempre
un detonador de nuestra cultura y de nuestra
calidad humana. No valen excusas de ninguna
clase ante esta realidad, porque el lenguaje
es algo que nos distingue como seres humanos. De
allí, la necesidad de cultivar su estudio y de aceptar
el consejo de frecuentar la lectura de las obras de
los buenos escritores de nuestra lengua. El presente
artículo pretende resolver algunas dudas sobre la
materia y, además, señalar algunas incorrecciones que
definitivamente conviene corregir.

¿Ez±‹zz±‹?
Hemos encontrado en varios establecimientos de
venta de comidas, el mal uso que se hace del sustantivo
sazón. “El buen sazón”, “El sazón veracruzano” y “El
sazón auténtico de México”, son algunos ejemplos del
error de aplicar a dicho sustantivo el artículo masculino.
Cuando los sustantivos provienen del latín, conservan
generalmente el género que tienen en ese idioma;
sazón deriva de “satio”, femenino en latín. No sabemos
a qué se debe el error que tal vez se produzca por
sustantivos parecidos como corazón, tesón, pezón, etc.
Sazón es femenino y así aparece en todos nuestros
diccionarios de español.

¿ESz£OLzSz£?
Nos referimos enseguida al sustantivo sartén.
Aparece como femenino en varias enciclopedias y
está apoyado ese género por los siguientes refranes:
“Tener la sartén por el mango”, “Saltar de la sartén y
dar en las brasas”, “Dijo la sartén al cazo, quítate allá
que me tiznas”. Pero quizá el más fuerte apoyo es que
en latín el sustantivo “sartago”, del cual deriva sartén,
es femenino. Además, en el español europeo siempre
es femenino. Sin embargo, si consultamos sartén en el
*Lic. y Mtro. en Letras Españolas por la FFyL de la UANL. Actualmente
maestro jubilado de la Preparatoria Núm. 3 de la misma institución.

■Enrique Puente Sánchez*

diccionario Pequeño Larousse (una fuerte autoridad),
encontramos que califica a este sustantivo como
masculino y femenino; aunque pone un paréntesis en
el que anota que se usa como masculino en algunos
países de Hispanoamérica. Es probable que en esos
países hayan influido sustantivos como retén, rehén
y satén. La conclusión es que podemos usarlo en
cualquiera de los dos géneros, aunque en México ya es
raro oír la sartén.

¿Í||z|~~|~
z“”||z|~,
~|{,~z~z“”?
Veamos ahora si el sustantivo ícono es de
pronunciación esdrújula o grave. Este vocablo deriva
del término griego “eikón”, cuyo caso genitivo (sentido
de propiedad o cualidad) es “eikónos”. Según esta
etimología, nuestro sustantivo es de pronunciación
grave. Pero el latín toma el vocablo griego y lo maneja
como “icon”, porque en latín no hay palabras agudas.
Con raras excepciones, las palabras griegas que se nos
transmiten a través del latín, conservan la acentuación
latina. Con esta etimología ícono es esdrújula. Por lo
tanto, podemos usarla con pronunciación grave o
esdrújula y nadie debe criticarnos si usamos la una o
la otra.

¿V§}~|z|~~|~
z“”}~|z|~,
~|{,~z“~”?
Lo mismo sucede con la palabra vídeo que en
España se pronuncia siempre con esdrújula y en
México como grave. ¿Quién tendrá la razón? Queremos
decir, por si alguien le queda duda que los españoles
acentúan la sílaba “vi” y los mexicanos la sílaba “de”.
Si usted consulta el Pequeño Larousse, verá que este
diccionario de mucha autoridad, le da la razón a los

�españoles. ¿Por qué? Porque así como hablamos del
“audio” debemos hablar del “vídeo”. Son dos sistemas
que han sido designados con verbos latinos, con
las primeras personas del presente de indicativo:
“audio”, yo oigo y “vídeo”, yo veo. Definitivamente lo
correcto es “vídeo”, pero va a ser muy difícil que a los
mexicanos nos quiten la pronunciación grave “video”,
aunque sea errónea.

¿Cz~z|z~~z?
Muchas personas creen que es indiferente
utilizar una u otra forma de este adjetivo o
pronombre. Lo cierto es que cualquiera es una
palabra compuesta por el adjetivo cual y el verbo
quiera. Por lo mismo la palabra cualquiera es para el
singular y la palabra cualesquiera es para el plural. Si
voy a comprar un libro y pregunto “¿cuál quieres?”,
la respuesta será “cualquiera”. Pero si voy a comprar
dos libros y pregunto “¿cuáles quieres?”, la respuesta
será “cualesquiera”. Como decía al principio de este
párrafo, muchos creen que se trata de una libre

elección y hasta piensan que cualesquiera es una
forma elegante de decir cualquiera.

¿Lz~~z
~z~?
Como todos sabemos, primero y tercero son
numerales ordinales con sus correspondientes
femeninos y plurales. La norma gramatical nos
dice que primero y tercero se apocopan cuando se
usan antes del sustantivo al que determinan. Sólo
los masculinos sufren en este caso la pérdida de
la última vocal, no así los femeninos. Por lo tanto
debemos decir “el primer hombre y la primera mujer”.
Es un error decir “la primer calle” o “la primer mujer”;
ante sustantivos femeninos el ordinal primera debe
decirse y escribirse completo. Todo lo que se dice del
ordinal primero se aplica también al ordinal tercero:
“el tercer hombre, la tercera mujer”. Si se usan formas
compuestas, se hará lo mismo: “el decimotercer niño,
la decimotercera legión”.

Cava nocturna

6

�¿E|~z,~}£|
~}~|~?
Seguimos tratando nuevamente de los
numerales ordinales y la pregunta inquiere, cuál de
los tres vocablos propuestos es el correcto para el
cardinal once. Hablando del onceavo, recordemos
que la terminación “avo, ava” se aplica a los cardinales
para indicar las partes en que se divide un todo. Por
lo tanto, un onceavo es una de las once partes en que
se divide un pastel, un terreno, etc. Por consecuencia,
onceavo no se debe usar para el lugar once de una
serie de personas o de cosas. Deberemos de usar
entonces el undécimo o el decimoprimero, sin olvidar
que primero pierde la vocal final, si se usa antes del
sustantivo: es el decimoprimer capítulo.

I|,¿~z
z}~?

en la primera del plural es vinimos, no venimos.
Y cuidado con la segunda del singular, es viniste,
no veniste. En el presente la primera del plural es
venimos, lo recuerdo porque he oído venemos. Las
irregularidades del verbo venir se reflejan en sus
compuestos como convenir, sobrevenir, etc.

¿Szz|‹z±?
Satisfacer es un verbo irregular que nos tienta a
conjugarlo como regular de la segunda conjugación
española. No puede ser así. Se nota perfectamente
su origen latino. Está compuesto del adverbio “satis”,
que significa bastante y del verbo latino “facere”, que
se traduce hacer. En español podemos decir que es
un compuesto del verbo hacer, pero que conserva la
efe inicial del verbo latino. Bien, satisfacer se conjuga
como hacer y no hay que caer en la tentación de

Busque este vocablo en cualquier diccionario
y encontrará que es un adjetivo. ¿Qué clase de
adjetivo? Es un adjetivo calificativo, como blanco o
como amable. Está formado por la partícula privativa
“in” y el participio “victus” del verbo latino “vincere”
(vencer). Su significado es obvio: no vencido.
Entonces podemos hablar de un ejército invicto, de
un equipo invicto y de un boxeador invicto.
¿Por qué los medios de comunicación lo
manejan como sustantivo, cuando dicen “le quitaron
el invicto” o “perdió el invicto”? Si una persona era
amable y ha dejado de serlo, no decimos perdió el
amable” o “le han hecho perder el amable”. Es un
error, señores de prensa, radio y televisión, decir
“perdió el invicto”. Hay que corregir y decir “perdió
lo invicto” como decimos “perdió lo amable que era
antes”.

¿V~?
“Nosotros sí venimos ayer a clase”. Esta frase
y otras semejantes se oyen con mucha frecuencia.
¿Por qué si usted dice muy correctamente “yo ayer
sí vine”, por qué, repito, al pluralizar dice “nosotros
sí venimos”? El verbo venir es un verbo con varias
irregularidades consonánticas y vocálicas. El tiempo
pretérito del indicativo es irregular en sus seis formas;

7

Bosque de Hadas

�conjugarlo como un verbo regular. Nuestra pregunta
dice ¿satisfació o satisfizo?, y es obvio que lo
correcto es satisfizo, puesto que hacer en el mismo
tiempo es hizo. En el presente de indicativo es
satisfago, en el presente de subjuntivo es satisfaga
y en el presente de imperativo es satisfaz tú. En el
pretérito de indicativo se conjuga satisfice y en el
de subjuntivo satisficiera o satisficiese. Tenía razón
nuestra guía holandesa de un viaje por Grecia que se
expresaba en inglés y francés, pero no en español,
porque, decía ella, “su idioma es muy difícil”.

¿Tz}|‹z}?
Permítasenos aquí un excurso al que nos invita
el verbo traducir. El lector, con toda seguridad, habrá
notado la existencia en nuestro idioma de varios
verbos terminados en “ducir”. Reducir, producir,
seducir, introducir y algunos más sirven de ejemplo.
El caso es hacer notar este hecho lingüístico de no
tener en español el verbo “ducir”, pero sí todos sus
compuestos. Se debe a que corresponde al verbo
latino “ducere” (conducir), el cual nos transmite todos
sus compuestos, pero él mismo no pasa del latín a
nuestro idioma. No es el único caso, ya tendremos
ocasión de comentar otras situaciones similares que
se presentan en el romanceamiento. Todos estos
verbos que hemos citado tienen un pretérito irregular
que se llama pretérito fuerte, porque no es agudo
como “dividió”, sino que tiene acentuación grave o
paroxítona. Por lo tanto, no se dice traducí ni tradució,
sino traduje y tradujo. Lo mismo sucede con todos los
demás verbos terminados en “ducir”.

¿Q~}§z~§z?

tener y de poner influyan en las incorrectas “quedré y
quedría”. Hasta ahora estas últimas no se admiten y
será interesante saber la razón.

¿A}z}?
En el caso del verbo andar me adhiero
totalmente a lo que apunta Joao Corominas en
su Breve Diccionario Etimológico de la Lengua
Castellana, artículo “Andar”, página 50. Me limito
a comentarlo. Es evidente que andar procede
del verbo latino “ambulare” a través de un largo
romanceamiento, que incluye formas como “amiare”
y “amnare”. También proceden de “ambulare” el
francés “aller”, el italiano “andare” y el catalán “anar”.
Las palabras derivadas de andar son muchas y muy
conocidas: andamio, andurriales, andarín, etc. Pero
algo que no nos dice Corominas es de dónde salió
el pretérito irregular “anduvo”, que algunas personas
suplen con el incorrecto “andó”. Nuestra hipótesis
es que proviene del pretérito latino “ambulavit” y no
creemos que haya influencia de otros pretéritos en
“uvo” como detuvo, estuvo y contuvo.

Fz
Esperamos que la solución a las dudas
indicadas sirva para un mejor uso de nuestro hermoso
idioma español. Lo propio creemos respecto de las
incorrecciones señaladas, cuyo uso en ocasiones
es difícil de vencer. Tenga la seguridad de que hay
muchas más, pues no hemos tocado en este artículo
detalles acerca de la acentuación y de la ortografía
de las letras. Quizá después podamos introducirnos
en algunos problemas que tocan a la sintaxis, lo cual
estimamos que resultaría muy interesante.

Otro verbo que a muchas personas les da
problemas para usarlo correctamente, es el verbo
querer. Se trata también de un verbo irregular
y sus irregularidades son tanto vocálicas como
consonánticas. Aquí estamos preguntando por el
uso del modo llamado antiguamente potencial y
actualmente condicional. La forma correcta “querría”
casi nadie la usa y lo mismo sucede con el futuro
“querré”. Las formas incorrectas “quedré” y “quedría”,
son usadas con mucha frecuencia. Lo curioso es
que esa “de” eufónica en cierto sentido, aparece en
otros verbos y en ellos es correcta: decimos “saldré
y saldría”, “tendré y tendría”, “pondré y pondría”. Es
muy probable que estas formas correctas de salir, de

8

�R~zSXXI

P~z~}~~{:DA}£A~z,
~~}}~zzz§z
██

uestro pueblo, Hualahuises, Nuevo León,
cuenta con personajes con los que la historia
tiene una gran deuda: me refiero en esta
ocasión a quienes se dedicaban al oficio
de la peluquería, en realidad eran grandes
artistas para el arreglo del cabello, la barba y el bigote.
Muchos de ellos tenían en sus negocios la visita de
parroquianos que iban con la finalidad de enterarse de
los acontecimientos políticos, económicos y sociales
sucedidos en nuestra comunidad, es importante
destacar que el peluquero estaba considerado como el
hombre más actualizado, ya que atendía en su negocio
al alcalde, a los regidores, al comandante, al sacerdote,
a los ministros de cultos religiosos, a los artesanos,
campesinos, obreros, maestros, en fin, a todos los
pobladores y en el lapso en que realizaba su trabajo,
lo combinaba con la plática amena que daba lugar a
que sus clientes lo empaparan de todas las “noticias”
y esto le servía para que con los clientes posteriores,
él iría enriqueciendo los comentarios, convirtiéndose
estos lugares en lo que hoy llamaríamos una oficina
de comunicación social, donde muchas de las noticias
o rumores se originaban en la silla de estos famosos
peluqueros.

■Napoleón Nevárez Pequeño*

1948. Estando en la esquina de un negocio y no viendo
la forma de cómo unos niños que se encontraban en
la calle jugando lo dejaran descansar, echó a volar
su imaginación: los llamó para manifestarles que él
estaba comprando lagartijas que le había encargado
un laboratorio de la ciudad de Monterrey, por lo que les
pedía que si le ayudaban les pagaría cinco centavos por
cada una, a lo que los niños de inmediato acudieron a
su casa para prepararse con recipientes, cajas, bolsas
y atrapar a estos animales.
Pasaron dos o tres días y estando atendiendo
a uno de sus clientes, llegó un grupo de jovencitos a
entregarle lo que habían capturado, pero cuál no sería
la sorpresa de dichos niños que al tener don Andrés en
sus manos las lagartijas, las levantaba, las observaba

Nuestro lugar de origen contó con un personaje
que se dedicó durante muchos años a esta actividad,
frente al edificio que alberga las escuelas “Profra.
Eugenia González Villalobos” y “Profra. Remigia
Pedraza Cárdenas”, me refiero a don Andrés Aguilera,
a quien tengo la plena seguridad que muchos lo
recuerdan por su gran habilidad para hacer bromas de
buen gusto, ya que tenía esa simpatía que sus clientes
y amigos recibían con agrado.
Recordamos un hecho sucedido en el verano de
*Cronista de Hualahuises, el “Vaticano de Nuevo León”. Maestro
egresado de la Esc. Normal Miguel F. Martínez y de la ENSE. Abogado
por la Fac. de Derecho y Ciencias Sociales de la UANL. Ha ocupado
los cargos de Secretario Académico de la Facultad de Ciencias de
la Comunicación de la UANL; Inspector Escolar de Secundarias
Nocturnas de la SE; Presidente de la Asociación Estatal de Cronistas
Municipales de Nuevo León, José P. Saldaña. A.C.

9

Conde Suchil

�detenidamente y decía: “lagartijo”, soltándolo y éste
huía; sacaba otra, la levantaba y decía: “lagartijo” y
lo soltaba; repitiéndose la acción durante más de
cincuenta veces. Después de esto, únicamente tres
resultaron ser “lagartijas”, causando la decepción y
asombro de los chiquillos, ya que su trabajo había
resultado en vano ya que recibieron solamente
quince centavos, lo que ocasionó que ya no volvieron
a capturar estos animalitos, quedando en su memoria
esta broma sana que pasó a la historia.
De este simpático personaje se recuerda
también que en alguna ocasión, encontrándose en
una cantina del lugar, después de un buen rato de
estar degustando algunas bebidas, hizo el comentario
que él había preparado unas ristras de chorizo con la
intención de venderlas y que el propósito no era hacer
negocio, sino más bien recuperar algo de lo invertido.
No faltó quien de los que se encontraban en el lugar,

claro sin saber lo bromista que era el Sr. Aguilera,
le solicitara la compra de dos ristras de chorizo, con
diez trocitos cada una, a lo que inmediatamente don
Andrés se retira a su casa para traer el producto que
había vendido.
Pasaron los días y se vuelven a encontrar en
el mismo lugar, reclamándole el comprador la mala
calidad del chorizo, a lo que los demás parroquianos,
conociendo a don Andrés y la fama que tenía de
bromista, le preguntaron a qué se refería, a lo que
el afectado contestó en forma molesta que lo que
le habían vendido, en vez de chorizo un embutido
que contenía anacuas maduras, causando la risa de
todos los allí presentes y aceptando el comprador
que había sido víctima de una broma más de este
simpático personaje.

Jacarandas

10

�R~zSXXI

H~zGz}~~C~
C~~}~197
██

er mila Galindo Acosta (1886-1954).
Luchadora social, revolucionaria, oradora,
maestra y periodista, fue pionera del
movimiento feminista en México con una
destacada participación en el Congreso
Constituyente de 1917.
A fines de 1916, Hermila Galindo, secretaria
par ticular de Venustiano Carranza, envió al
constituyente un escrito en el que solicitó los derechos
políticos para las mujeres argumentando lo siguiente:
“Es de estricta justicia que la mujer tenga el voto
en las elecciones de las autoridades, porque si ella
tiene obligaciones con el grupo social, razonable
es, que no carezca de derechos. Las leyes se
aplican por igual a hombres y mujeres: la mujer
paga contribuciones, la mujer, especialmente
la independiente, ayuda a los gastos de
la comunidad, obedece las disposiciones
gubernativas y, por si acaso delinque, sufre las
mismas penas que el hombre culpado. Así pues,
para las obligaciones, la ley la considera igual que
al hombre, solamente al tratarse de prerrogativas,
la desconoce y no le concede ninguna de las que
goza el varón”. (Rosa María Valles. 100 Años
Congreso Feminista. Hermila Galindo, Sol de
libertad. Avance del libro en prensa, 2015. / http://
www.uaeh.edu.mx/).
Eran argumentos coherentes con el liberalismo
político del constitucionalismo que, en las Adiciones al
Plan de Guadalupe de 1914, se había comprometido a:
“asegurar a todos los habitantes del país la efectividad y
el pleno goce de sus derechos y la igualdad ante la ley”
(Ibíd.). Sin embargo:
El 23 de enero de 1917, el artículo se redactó
en masculino; las mujeres fueron omitidas, es decir,
*Sergio González de León (Cuatro Ciénegas, Coah. 25 de agosto de
1937) es Licenciado en Ciencias de la Educación con Maestría en
Psicología Educativa por la Universidad Valle Continental e Investigador
en el Centro de Información de Historia Regional de la UANL.

11

■Sergio González de León*

“La esfera de la mujer está por lo tanto donde quiera que
está la del hombre: Es decir, en el mundo entero.”
Hermila Galindo
no fueron tomadas en cuenta en la redacción. Tres
días después, el día 26, en la sesión del Congreso
constituyente, Félix Palavicini advertía del peligro que
implicaba esta omisión:
“El dictamen dice que tienen voto todos los
ciudadanos, está el nombre genérico; esta
misma redacción tenía la adición que existe en la
Constitución del 57 y que se conserva hoy, y yo
deseo que aclare la Comisión en qué condiciones
quedan las mujeres y si no estamos en peligro de
que se organicen para votar y ser votadas”.
La respuesta fue: “en el estado en que se
encuentra nuestra sociedad […] las mujeres no sienten
la necesidad de participar en los asuntos públicos,
como lo demuestra la falta de todo movimiento colectivo
en este sentido”.
Y a pesar de que había existido una incorporación
masiva de las mujeres a la lucha armada, al redactar la
Constitución declaraban:
“El hecho de que algunas mujeres excepcionales
tengan las condiciones para ejercer
satisfactoriamente los derechos políticos no funda
la conclusión de que éstos deban concederse
a la mujer como clase. La dificultad de hacer la
selección autoriza la negativa”. (R. M. Valles. Óp.
Cit.).
Valles agrega:
“En estos argumentos vemos que los legisladores
encadenaron los intereses de las mujeres al hogar
y a la familia, y también afirmaron que a ellas no
les interesaba tener derechos políticos al decir

�que había: “falta de todo movimiento colectivo
en ese sentido”.
Así, el Artículo 34 de la Constitución quedó
redactado de la siguiente forma:

Gabriela Cano, Hermila obtuvo la mayoría de los
votos que la hubieran conducido hasta la Cámara
de Diputados, pero el Colegio Electoral rechazó el
resultado” (Guadalupe Cruz Jaimes, CIMAC, México,
D. F. 24/01/2007).

“Son ciudadanos de la República todos los
que, teniendo la calidad de mexicanos, reúnan
además los siguientes requisitos:
I. Haber cumplido 18 años siendo casados y 21
si no lo son y
II. Tener un modo honesto de vivir”.
Y tenían razón, porque justamente de esto
se valió Hermila Galindo para postularse como
candidata a diputada en 1917, y a pesar de que se
dijo que había obtenido la mayoría de los votos, el
Colegio Electoral no se lo reconoció. Ella sabía que
eso sucedería, pero era la manera de desafiar. Aún
cuando la candidatura de Hermila Galindo no recibió
grandes espacios en la prensa de aquel entonces,
sí se registró en periódicos importantes de la época,
sobre todo en aquellos que se declaraban adictos a
la causa constitucionalista.
El Universal, dirigido por Félix Palavicini, abrió
lugar al insólito acontecimiento que representó la
candidatura de Hermila. Con la cabeza “Hermila
Galindo candidato a diputado (sic) al Congreso
de la Unión” y el subtítulo “Es postulada por el 8º
distrito electoral del D.F.”, el diario publicó el 20 de
febrero de 1917 una nota en la cual se registraba
que la agrupación política “Juventud Femenil
Revolucionaria” había determinado presentar como
aspirante a diputada a Hermila Galindo, quien era
“muy conocida en nuestro país por sus convicciones
liberales”.
“Aunque en esta nota se hablaba del 8º distrito
electoral, lo cierto es que contendió por el 5º. En
la información se aclaraba que la Constitución
promulgada el 5 de febrero no priva a la mujer del
voto, ya que en el artículo 34 se establece que son
ciudadanos de la República todos los que teniendo la
calidad de mexicanos, reúnan además los requisitos
de haber cumplido 18 años siendo casados y 21 si
no lo eran, y tener un medio honesto de vivir”. (Ibíd.).
Este suceso histórico en nuestro país, convirtió
a Galindo en la primera mujer que contendió por un
cargo de elección popular. “Según la historiadora

Mención de Honor otorgada por ‘El Primer Jefe’
a Hermila Galindo.

12

�R~zS;;I

EGI}zRz§~±z~~zTz~
}~M~~,S.A.}~C.V:z~{~
§~~|}z|‹
(1946-3)

██

a empresa Tráilers de Monterrey, S. A., principal
subsidiaria del Grupo Industrial Ramírez, jugó
un papel destacado en el escenario industrial
nuevoleonés a partir de la década de 1950 y
durante toda la segunda mitad del siglo XX,
llegando a adquirir carácter internacional dadas las
exportaciones realizadas.
El propósito de la presente colaboración es
entender la relevancia del Grupo Industrial Ramírez en
general, y de Tráilers de Monterrey, S. A. en particular,
revisando los antecedentes y orígenes del corporativo,
así como las circunstancias en que se produjo su
consolidación inicial.

1.Pz~z~
Al referirse a la historia industrial de Monterrey,
resulta imposible no remitirse a las empresas y
fábricas que han sido emblemáticas, tales como la
Compañía Fundidora de Fierro y Acero o la Cervecería
Cuauhtémoc. Sin embargo, otros emporios industriales
regiomontanos igualmente relevantes han sido
escasamente abordados por los historiadores locales.
Tal es el caso del Grupo Ramírez, fundado por don
Gregorio Ramírez González en el municipio de San
Nicolás de los Garza, Nuevo León, a mediados del siglo
XX. La implementación de innovaciones en el ramo del
autotransporte, le valieron a dicha empresa adquirir
una fama que rebasó las fronteras nuevoleonesas y
mexicanas.
El presente trabajo parte de la siguiente pregunta*Cronista Oficial de la Ciudad de General Escobedo, Nuevo León,
becario del programa Generación Bicentenario y miembro de la
Sociedad Nuevoleonesa de Historia, Geografía y Estadística y de la
Asociación Estatal de Cronistas de Nuevo León “José P. Saldaña”.
Ha publicado artículos en las revistas Atisbo, Actas y Memoria
Universitaria.
Trabajo presentado en el I Seminario sobre Patrimonio Industrial de
Monterrey, encuentro organizado por el Consejo para la Cultura y las
Artes de Nuevo León, el Archivo General del Estado de Nuevo León y
el Parque Fundidora, y que tuvo lugar el 8 de mayo de 2015.

13

■Emilio Machuca Vega*

problema: ¿cómo y bajo qué condiciones se consolidó
Tráilers de Monterrey, S. A. hasta constituirse en un
emporio de carácter internacional? Se tratará de obtener
una aproximación del destacado papel que jugó el
Grupo Ramírez en función de los nuevos mecanismos y
diseños que gradualmente se fueron empleando en los
procesos de fabricación, razón por la cual los modelos
que se producían eran adquiridos continuamente
tanto a nivel nacional como en el extranjero. Además,
se considerarán factores propios del contexto de la
época, como el modelo de sustitución de importaciones
impuesto por el Estado post revolucionario.
En el primer apartado se abordarán algunas
aportaciones que en la historiografía local se han
hecho sobre el Grupo Industrial Ramírez; en segundo
lugar, se revisarán los antecedentes de dicha empresa,
interpretando algunos aspectos mediante el uso de
las categorías de análisis pertinentes; en tercer lugar,
se expondrá lo relativo a la constitución del Grupo
Industrial Ramírez, en sus primeros años; finalmente se
formularán algunas conclusiones generales.

Az|~
2. z~}}~
I}zRz§~±
El historiador Héctor Jaime Treviño Villarreal
(n.1948) publicó en 1984 el trabajo intitulado: “San
Nicolás de los Garza: páginas de su historia”, en
coautoría con Celso Garza Guajardo y Gustavo Garza
Guajardo. La investigación buscaba constituirse en una
detallada semblanza histórica del municipio nicolaíta,
partiendo desde su fundación y abarcando diversos
aspectos hasta la actualidad. Ello explica el que, en el
capítulo sobre las industrias, se dedicara un apartado a
la historia de Tráilers de Monterrey, brindando además
algunos datos biográficos de su fundador, Gregorio
Ramírez González. En la historiografía local, éste es
quizá el primer trabajo que abordó al Grupo Industrial
Ramírez, ya que al bosquejar la biografía del fundador,
Treviño Villarreal expone las dificultades para encontrar

�fuentes de información que permitieran un estudio
detallado, afirmando que “buscamos aquí y allá datos
acerca de su vida, hasta que por fin en una biblioteca
de la localidad […] encontramos lo que tanto
buscamos, los datos biográficos de don Gregorio”3.
Treviño Villarreal explica cómo, a par tir
del establecimiento de un pequeño taller de
reconstrucción de tracto camiones en 1946,
gradualmente se fue consolidando toda una industria
automotriz, destacada por ser “la primera empresa
totalmente nacional para la fabricación de vehículos
pesados para el transporte de personas y efectos” 4.
El hecho de que, para el año en que se publicó
dicho trabajo, el Grupo Industrial Ramírez todavía
existía, explica el que se hable del corporativo en
tiempo presente, como una empresa exitosa a nivel
internacional. Queda pendiente, la realización de un
futuro estudio que aborde también la decadencia y
desaparición del Grupo Ramírez.
La principal fuente de consulta fue la revista
“Industria”, en su edición del mes de septiembre de
1971, edición conmemorativa del Vigésimo Quinto
Aniversario de la fundación de Tráilers de Monterrey,
S, A. Referente a dónde se consultó dicho ejemplar,
solo se afirma que fue localizada “en una biblioteca
de la localidad”5.
En 2008, el historiador Juan Ramón Garza
Guajardo (n.1958) y el escritor Hugo Valdés (n.1963)
publicaron “Borgward en México”, estudio en el
que abordan la historia de Fábrica Nacional de
Automóviles, S. A. (FANASA), empresa regiomontana
que produjo el automóvil marca Borgward. Aunque
el trabajo está centrado específicamente en una
compañía, brinda elementos relevantes para el
análisis del Grupo Ramírez. Por ejemplo, al explicar
la compra de la marca Borgward por parte de una
comisión de accionistas bajo la firma Impulsora
Automotriz Mexicana, S. A., se afirma que “debió
influir el que formara parte del consejo Gregorio
Ramírez hijo, cuya familia era propietaria de Tráilers
de Monterrey, donde se fabricaban los autobuses
Sultana, los tractores y semirremolques Ramírez, así
como la camioneta pick-up Ramírez”6.
3 Treviño Villarreal, Héctor Jaime, et. al. (1984). San Nicolás de los
Garza. Páginas de su Historia. San Nicolás de los Garza, México:
Repúblicano Ayuntamiento de San Nicolás de los Garza, pp. 252,
253.
4 Ibíd., p. 251.
5 Ibíd., p. 252.

Las principales fuentes consultadas fueron
documentos del Archivo Municipal de General
Escobedo, Nuevo León, así como varios números de
las publicaciones periódicas El Porvenir y Óigame!.
También se realizaron algunas entrevistas a personas
que estuvieron cercanas a la Planta Borgward
mientras se mantuvo en operación.
En 2011 el Ayuntamiento de San Nicolás de los
Garza auspició la publicación del libro “Preguntas y
respuestas sobre… La Historia de San Nicolás de los
Garza”, trabajo monográfico cuya investigación quedó
a cargo de Sandra Flores (n. ¿?). Pese a que en una
sección del libro se hacen algunos comentarios sobre
don Gregorio Ramírez y su empresa7, dicho apartado
tomó como fuente de consulta el ya mencionado
trabajo de Treviño Villarreal, conclusión derivada
de los paralelismos que se pueden identificar entre
ambos escritos.
Fuera de estos trabajos, el Grupo Industrial
Ramírez figura en la historiografía nuevoleonesa
apenas como un dato estadístico, o como un
nombre situado a la par de otros grupos industriales
regiomontanos. Así se encuentra en trabajos
como “Industria, comercio, banca y finanzas en
Monterrey, 1890-2000”8 de Óscar Flores Torres, o
en “Consolidación corporativa y crisis económica en
Monterrey, 1970-1982”9 de Lylia Palacios Hernández.

A~|~}~~
3.
Gregorio Ramírez González nació en la villa
de Sabinas Hidalgo, Nuevo León, el 30 de marzo de
1913. Dada las precarias condiciones económicas
de su familia, no pudo concretar estudios más allá
del quinto grado de primaria10. Sin embargo, su
ingenio y capacidad emprendedora lo llevaron a
6 Garza Guajardo, Juan Ramón y Hugo Valdés (2008). Borgward en
México. Monterrey, México: Fondo Editorial Nuevo León/Universidad
Autónoma de Nuevo León, pp. 23 y 24.
7 Flores, Sandra (2011). Preguntas y respuestas sobre…
San Nicolás de los Garza. San Nicolás de los Garza, México:
Ayuntamiento de San Nicolás de los Garza, pp. 98-100.
8 Flores Torres, Óscar (2011). Industria, comercio, banca y finanzas
en Monterrey, 1890-2000. Monterrey, México: Centro de Estudios
Históricos UDEM, p. 58.
9 Palacios Hernández, Lylia (2007). Consolidación corporativa y
crisis económica, en Ortega Ridaura, Isabel (coord.). Nuevo León
en el siglo XX. La industrialización: del segundo auge industrial a la
crisis de 1982. Tomo II. Monterrey, México: Fondo Editorial Nuevo
León, p. 215.

14

�establecer el 2 de agosto de 1946 un pequeño
taller de reparación de tractocamiones, así como
de importación de remolques, utilizando tecnología
de la Fruehauf Corporation (con sede en Detroit,
EE.UU.). Así nació Fruehauf Tráilers de Monterrey, S.
A. de C.V., cuya planta se encontraba a un costado
de la Carretera Nacional km. 1003 (hoy Avenida
Universidad, a la altura del Estadio Universitario)11,
en el municipio de San Nicolás de los Garza, Nuevo
León. Evidentemente, tanto el campo de acción como
la presencia en el mercado de esta empresa, fueron
de escasas dimensiones en su fase primigenia.
Corresponde en esta etapa a lo que Alfred Chandler
denominó “pequeña empresa familiar”, caracterizada,
entre otras cosas, por la comercialización de uno o
un reducido tipo de productos, la operación dentro
de un espacio geográfico limitado y una dirección
exclusivamente unipersonal12.
No obstante, para 1952, a escasos seis años
de su conformación, Tráilers de Monterrey, S.A.
de C.V. ya gozaba de una constitución sólida que
propició el que dejara de limitarse a la reparación e
importación, y optara por la fabricación, primero de
semirremolques y posteriormente de distintos tipos
de vehículo. En un lapso relativamente breve, pasó
de ser una empresa tradicional a una “empresa
moderna” (categoría analítica igualmente acuñada
por Chandler) dónde la producción se diversificó
notablemente, su área geográfica de operación
se expandió, pudiendo comercializar en diversas
partes del mundo, y la dirección de la empresa se
reestructuró. Dados los altos costos que implicaba
el seguir importando materiales de Fruehauf
Corporation, en EE.UU., se comenzaron a adquirir
insumos procedentes de industrias locales, lo cual
permitió ahorros de cerca del 90%, traduciéndose en
costos más bajos para los vehículos13. Este cambio
de proveedores se produjo en el contexto del modelo
10 Treviño Villarreal, Héctor Jaime (2006). Don Gregorio Ramírez
González, en Consejo de la Historia y Cultura de Sabinas Hidalgo
[En línea; consultado el 23 de abril de 2015]. Disponible en: &lt;www.
consejodehistoria.org/artículos/7-historias-de-sabinas/32-dongregorio-ramirez-gonzalez&gt;
11 Ramírez Lozano, José (2010). Sultana (1ª parte), en Retro
Buses [En línea; consultado el 27 de abril de 2015]. Disponible en:
&lt;http://retrobuses.blogspot.mx/2010/06/sultana-1a-parte_07.html&gt;.
Nota: aunque se trata de un sitio no oficial, el autor evidenció una
exhaustiva consulta en los periódicos de la época.
12 Ramírez Osorio, M.E. (2005) Teoría de la Empresa: el Caso de
Comex. Tesis de Licenciatura. Departamento de Administración
de Empresas, Escuela de Negocios, Universidad de las Américas
Puebla, capítulo 3.

de sustitución de importaciones, política impulsada
por el Estado mexicano y cuya finalidad era dinamizar
la economía del país14.
En este punto, es de vital importancia entender
la dinámica de una entidad industrial. Oliver
Williamson define a la empresa como “una estructura
de gobernación (que es una creación organizativa)
en la cual la estructura interna tiene propósito y
efecto económico” 15. Es decir, una corporación no se
trataría de una simple entidad productora de bienes o
servicios de manera automatizada, sino que implica
toda una estructura organizada jerárquicamente,
donde se toman las decisiones que afectan el
curso de la producción y distribución. La empresa
se entiende como un “nexo de contratos”, ya que
en su interior se definen las transacciones entre los
distintos agentes que afectan la economía corporativa
(empleados, proveedores, clientes, inversionistas,
entre otros.)16. Ello explicaría cómo, las empresas
que llegan a constituirse en grandes emporios
industriales, terminan por entrar en periodos de crisis
o, incluso, desapareciendo.

4.GI}zRz§~±
La empresa gradualmente fue produciendo
nuevos transportes de todo tipo, basados en diseños
y modelos propios. Para clasificarlos, se denominó
“Sultana” a los diversos modelos de autobuses,
y “Ramírez” a los vehículos de carga. Así se fue
constituyendo un grupo17 que, si bien era dirigido
por don Gregorio Ramírez (y en parte a él se debían
los adelantos tecnológicos y el notable éxito de la
compañía), estaba compuesto por los siguientes
socios: Raúl Ramírez, Gustavo Ramírez, Juan
Manuel Ramírez, Guadalupe Ramírez, Francisco
Ramírez, Ernesto Ramírez (todos hermanos) y
Humberto Ruisildi. El grupo dejó de ejercer el control
únicamente sobre Tráilers de Monterrey, S. A. de
C.V., ya que algunos hijos de don Gregorio fundaron
sus propias empresas, igualmente orientadas al
13 El Porvenir, 13 de enero de 1954.
14 Hernández Romo, Marcela (2004). La cultura empresarial en
México. México, D.F.: Universidad Autónoma de Aguascalientes/H.
Camara de Diputados, LIX Legislatura, p. 85.
15 Williamsom, Oliver. La nueva economía institucional: balance y
perspectivas. Revista BCV, vol. XV, núm. 1, 2001. Banco Central de
Venezuela, p. 16.
16 Ramírez Osorio, M.E., Op. Cit, capítulo 2
17 La historiadora Lylia Palacios Hernández sitúa la conformación
del Grupo Industrial Ramírez en 1981. Véase Palacios Hernández
Lylia, Op. Cit., p. 215.

15

�ámbito automotriz, además de que los socios fueron
adquiriendo acciones en otras corporaciones,
algunas de ellas son:
- Industria Automotriz S. A. (IASA): Se fundó en
1957 siendo don Gustavo Ramírez su director
general, con la finalidad original de fabricar
asientos para autobús y tractocamiones. A partir
de 1963 comienza a elaborar “rims, bases para
camión y ruedas automotrices, posteriormente
incrementa su línea de productos a estampados
automotrices y dados y herramientas para el
mismo sector automotriz”18.

- Berg de México: Fundada en 1964, y
renombrada como “Industrias Vortec S. A.” En
1982, su producción se componía por frenos de
aire para vehículos pesados.
- Fábrica Nacional de Automóviles, S. A.
(FANASA): Fundada en 1962 bajo el nombre
original de “Impulsora Mexicana de Automotriz.”,
la planta se encontraba ubicada en el municipio
de General Escobedo. Don Gregorio asumió
personalmente la presidencia de la compañía,
misma que fue capaz de crear el automóvil
Borgward, considerado como el único 100 por
ciento mexicano19.
En 1954 la ciudad de Monterrey fue visitada
por Guillermo Riveroll, gerente general del Banco
Nacional del Transporte, S. A., así como por
consejeros de esta institución. La finalidad de su
periplo era conocer el potencial de las industrias
dedicadas a la fabricación y ensamble o armadura de
carrocerías para vehículos de pasajeros y de carga,
con el objetivo de poder implementar un programa
que beneficiara a las industrias automotrices del país.
Tráilers de Monterrey, S. A. fue una de las empresas
visitadas, misma que para entonces ya contaba
con instalaciones de considerables dimensiones,
maquinaria moderna y una producción caracterizada
por sus diseños innovadores. Riveroll incluso tuvo la
oportunidad de conducir uno de los autobuses sobre
la Carretera Nacional, indicando posteriormente que
el vehículo era tan ligero como un automóvil liviano20.

18 Industria Automotriz, S.A. de C.V. (s/f) en ComercioMéxico.com
[En línea; consultado el 27 de abril de 2015]. Disponible en: &lt;http://
www.comerciomexico.com/finanzas/iasa/compania.php&gt;
19 Garza Guajardo, Juan Ramón y Hugo Valdés, Op. Cit., p. 35

Para 1956 la empresa ya contaba con 400
operarios, 40 de los cuales eran mujeres, que
laboraban en el ensamble, terminación de los
equipos, pintura, colocación de vidrios y cristales.
Su producción mensual rondaba en alrededor
de diez tráilers y 70 u 80 autobuses, sin tomar en
cuenta los trabajos que aún realizaba en el ramo
de reparaciones21. En ese mismo año, la compañía
recibió la visita del Doctor Giustino Arpesani,
Embajador de Italia, con el motivo de subrayar la
relación de intercambio industrial y comercial que
existía entre los dos países.
En cuanto a los diseños introducidos por Tráilers
de Monterrey, S. A., se ha dicho ya que los primeros
semirremolques para cargas pesadas se empezaron
a producir en 1952, con insumos comprados en la
misma ciudad de Monterrey. En 1954 se fabricaban
los Ómnibus “Integrales”, cuya marca llevaría el
nombre de “Sultana” al año siguiente.
En la década de 1960 Tráilers de Monterrey
empezó a rebasar las fronteras nacionales, ya
que en 1963 inició las primeras exportaciones a
Perú. El periódico El Porvenir afirmaba que “con
la venta de dichos vehículos Monterrey se pone a
la cabeza de las ciudades industriales del país en
cuanto a la venta de productos nacionales en los
mercados latinoamericanos de ALALC [Asociación
Latinoamericana de Libre Comercio]”22.

5.C}~z|~z~
Cabría concluir con una breve reflexión que
permita entender los orígenes y desarrollo alcanzado
por Tráilers de Monterrey, S. A. en un periodo bastante
corto. La consolidación de esta empresa obedeció,
entre otros factores, a las directrices económicas
que se impusieron en México entre 1950 y 1960
ya que durante ese periodo, el Estado se interesó
por impulsar la industrialización del país. En este
sentido, Gregorio Ramírez González supo adecuar
el devenir de su empresa a las políticas que se
iban imponiendo a nivel nacional. Se evidencia, por
ejemplo, el proteccionismo mexicano y la sustitución
de importaciones en el hecho de que, en la década de
1950, Tráilers de Monterrey dejó de adquirir insumos
de los EE.UU. y optó por proveedores locales.
20 El Porvenir, 13 de enero de 1954.
21 El Porvenir, 8 de diciembre de 1956.
22 El Porvenir, 18 de enero de 1963.

16

�El grado de desarrollo adquirido por la
empresa se deja entrever no sólo en el crecimiento
y acondicionamiento de las instalaciones, sino en la
visita de personajes destacados a nivel nacional e
internacional, en las exportaciones que se realizaron
en algunos países de América Latina, y en la
constitución definitiva del Grupo Industrial Ramírez.
Por último, vale la pena reiterar la necesidad de
un estudio más profundo y riguroso que permita no
sólo rescatar la historia del Grupo Industrial Ramírez,
sino que dé cuenta de las circunstancias en que se
produjo su ascenso y declive, y examine la influencia
que el corporativo ejerció en los mercados nacionales
y extranjeros.

F~~}~|z
Hemerografía.El Porvenir, 13 de enero de 1954; 8 de diciembre de 1956; 18 de
enero de 1963.
Bibliografía
Flores, Sandra (2011). Preguntas y respuestas sobre… San
Nicolás de los Garza. San Nicolás de los Garza, México:
Ayuntamiento de San Nicolás de los Garza.
Flores Torres, Óscar (2011). Industria, comercio, banca y finanzas
en Monterrey, 1890-2000. Monterrey, México: Centro de Estudios
Históricos UDEM.
Cocina rustica
Garza Guajardo, Juan Ramón y Hugo Valdés (2008). Borgward
en México. Monterrey, México: Fondo Editorial de Nuevo León y
Universidad Autónoma de Nuevo León.

F~~~~|‹|z

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Williamsom, Oliver. La nueva economía institucional: balance y
perspectivas. Revista BCV, vol. XV, núm. 1, 2001. Banco Central
de Venezuela.

17

�R~zS;;I

S~“R~~2
██

F~}~~zz:
l último párrafo de Sueños repetitivos 1 debió
quedar de la siguiente manera:

Ahí en Crisa había un señor que vendía lotería,
yo consultaba a veces con él las listas de los sorteos;
ese día se regó la noticia, ya que no es muy común
que caiga un premio mayor; este señor comentaba a
la raza, que ese número ya había visto que alguien lo
compraba en Crisa y me llegó con algunos curiosos,
preguntándome que porque lo compré con tan poco
lapso de tiempo… le dije que en Tampico vivían
unos tíos y tías, los cuales por 20 años estuvieron
comprando un número y el día que ninguno lo compró,
cayó agraciado con el premio mayor; así que por esa
razón, no quise “emperrarme” siguiendo un número.
Sueños repetitivos 2
Otro sueño repetitivo, y que al día siguiente
quedaba aclarado era que me soñaba flotando en el
aire y después de inmediato regresaba a la Tierra y
siempre me veía en el interior de una iglesia.

■J. Manuel Castillo Treviño *

En una ocasión que tuve uno de esos sueños,
regresé del cielo a la tierra, pero esa vez vi una iglesia
pueblerina a la distancia, sobre una loma rasa, sin
rastro de gente; les comenté a mis papás ese sueño y
me dijeron lo de siempre. Esperé el mediodía, la tarde,
la noche, el día siguiente, el otro, el otro, y nadie habló
de algún difunto, lo cual me causó extrañeza casi por
una semana, ya que dicho sueño no cumplió con la
norma.
Como a la semana de dicho sueño, unas primas
de Tampico, telefoneaban para saber donde se
encontraba un tío nuestro muy apreciado que había
venido de Tampico a Apodaca, el cual después supimos,
había sido embarcado para su regreso, en la central de
autobuses; dos hermanos míos y primas de Tampico se
encargaron de hacer pesquisas en hospitales, cárceles,
entre otros sitios. Al final fueron a la morgue y con gran
sorpresa ahí lo encontraron, como N/N con algunos
golpes en el cuerpo; lo único que se supo, fue que lo
habían regresado ya difunto de Linares; precisamente
la noche de mi sueño.
Este don tan fascinante de sueños telepáticos,
menguó en mí; creo desde 1980, tras el fallecimiento
de mi mamá, la cual era muy agraciada para ese tipo
de sueños.

Comencé a ligar los sueños, con detalles
relevantes o fuera de lo común, que me sucedían
durante el día y llegué a relacionar por primera vez esos
sueños con la muerte de un apreciable primo hermano
en un accidente automovilista; de allí pa´l real, siempre
que tenía ese sueño flotativo, era segura la muerte
de un familiar. A veces mi esposa me hablaba a mi
trabajo para avisarme de la muerte de algún pariente;
en ocasiones les contaba a mis papás de la probable
muerte de alguien de la familia; casi siempre me decían:
¡Ay, hijo; tu siempre con tus sueños!
*En 1948 egresó del ITESM (Instituto Tecnológico y de Estudios
Superiores de Monterrey de la carrera de Dibujante Técnico. Como
artista plástico ha participado en 84 exposiciones colectivas e
individuales.

Cienega de Mata

�R~zSXXI

Iz|L‹~±Tz:Uz~~~|zz|z
██

Antes él fue Secretario General
yo Delegado Nacional;
Hoy es un gran Actor
Y yo un espectador.
orría el año de 1973, cuando Ignacio López
Tarso aceptó trabajar en la obra “Cyrano
de Bergerac”, de Edmond Rostand,
acompañado de un elenco totalmente
regiomontano. La puesta en escena
resultó fabulosa, con escenografía del Arq. Antonio
Neri y dirección del decano del teatro en Nuevo León,
Rubén González Garza. La temporada estuvo limitada
a tres semanas, incluida una de ensayos, para ser
representada en el Teatro Monterrey del IMSS.
Cuando Rubén integró el cuadro de actores,
llamó a: Graciela “Chela” Rangel Frías, Nuria Bages,
Roberto Brondo, Carlos Samohano, Francisco Rangel,
Héctor Díaz Bortolucci y varios más. Cuando sólo le
faltaba un actor que supiera esgrima, preguntó a varios
pero ninguno cumplía con ese requisito, yo no sabía
ese dato, ni esgrima ni del proyecto con López Tarso;
recuerdo que Rubén y yo coincidimos en la taquilla del
que fue el cine Elizondo, me abordó y me dijo: “Hola,
Juan. Oye ¿sabes esgrima?” y mi respuesta fue: “No,
pero aprendo” a lo que de inmediato me contesta: “Esa
respuesta me gusta, es tuyo el papel”. “¿Cuál papel?”
“El del esgrimista De Valberth, personaje que lucha –
espada en mano–contra Cyrano (Ignacio López Tarso)”
“¿Dónde y cuándo? “En la obra Cyrano de Bergerac,
dentro de un par de meses que es lo que tenemos para
ensayar y la última semana participará López Tarso,
¿Aceptas?”, “Claro que sí, maestro, le contesté”.
Enseguida me informó que los ensayos serían en
el Tecnológico, que en mi caso tendría un maestro de
esgrima, me dio su nombre y me pidió que lo buscara
en la Facultad de Ciencias Químicas de la UANL, así
lo hice y comenzaron ambos ensayos; como yo sólo
participaba con pocos diálogos en la obra Cyrano de
*Primer cronista de Santiago, Nuevo León.

19

■Juan Alanís Tamez*

Bergerac, Rubén me pidió que leyera el personaje de
López Tarso, para poder él dirigir y marcar los trazos,
con tan buena suerte, que me lo aprendí de memoria.
El día que llegó el primer actor, le pidió a Rubén hacer
un ensayo, para él estar de espectador.
Ignacio López Tarso, quedó muy contento, e
inmediatamente preguntó la hora de los ensayos y
antes de retirarse mencionó que durante las mañanas
estaría ensayando en el hotel donde se hospedaría,
la escena del duelo con el actor que representaría a
De’Valbert, o sea yo, y por supuesto, el director Rubén
González Garza.
Todas las funciones fueron con teatro lleno,
la actuación magistral de López Tarso; vestuario de
lujo alquilado al IMSS de México, D.F.; excelente
escenografía de Neri; impecable dirección de González
Garza, y un trabajo de equipo asombroso. Hubo mucha
armonía, desde entonces, nació una amistad con
prácticamente todos. Dos actores de aquel reparto
partieron a México, D.F. (hoy Cd, de México), donde
hasta la fecha ambos continúan trabajando en esta
carrera artística, ellos son Nuria Bages y Roberto
Brondo, yo también lo intenté 14 años después, pero
duré solo tres años y me regresé a Monterrey, ya que
me ganó la nostalgia.
En 1987, decidí probar suerte en el Distrito
Federal, pero a pesar de que mis inicios teatrales datan
desde 1968, fue durante mi estancia en México, cuando
me inscribí en la ANDA, ya que era indispensable tener
la credencial de actor para poder trabajar en el teatro,
cine y TV. Yo no contaba en ese momento con todos
los requisitos que me solicitaban, así que pedí hablar
con el Secretario General, Ignacio López Tarso; el
administrativo sonrió y me dijo: “No creo que lo pueda
recibir, está muy ocupado y con muchos pendientes”
“Solamente dígale que soy Juan Alanís, el actor de
Monterrey que participó con él en “Cyrano...”. Más se
tardó en entrar e informarle que en abrir la puerta y
pedirme que pasara.

�Me atendió de maravilla y me confió que
mantenía una buena amistad con el Arq. Héctor Díaz
Bortolucci. A partir de aquel momento, me nació un
especial aprecio por la ANDA al grado de que en
el año 2003 llegué a ser Delegado Nacional de la
Sección 2 de Monterrey y aunque no pude mantener
una bonita amistad con López Tarso, si he tratado de
seguir disfrutando de su trabajo actoral, por lo menos
cada vez que se presenta en Monterrey.

la puerta conmigo adentro, y como continuaba a un
par de metros una televisora entrevistando al gran
actor, solo tuve que esperar el fin de la entrevista
y abordarlo. De inmediato rememoró aquella puesta
en escena y los nombres de algunos de los actores.
Nos abrazamos y por último me recibió la fotografía
enmarcada y nos tomamos la foto del recuerdo.

Tuve la oportunidad de tomarme una foto, con el
gran actor, el Señorón López Tarso, en su camerino,
ambos con el vestuario de Cyrano, hace 43 años, y el
mes de noviembre de 2016, que vino a presentarse
en el Auditorio San Pedro con la obra "Picasso",
mandé enmarcar la fotografía y decidí llevársela y
entregársela una hora antes de que iniciara su trabajo
escénico, para lo cual compré la butaca número dos
(ya estaba vendida la número uno) de la primera
función del primer día ubicado muy cerca del
camerino.
Esta vez la seguridad fue superior y el acceso
muy restringido, por lo menos a seis distintas
personas, les pedí que le dijeran que estaba Juan
Alanís su colega actor de “Cyrano…” y que sólo le
quitaría un minuto para regalarle una fotografía de
ambos, -que yo orgulloso les mostré-. Los primeros
tres me informaron que hasta que concluyeran las
dos funciones, me recibiría, eso me preocupó, pues
sé que podría ser en vano esperar seis horas y que
ya cansado sería totalmente imposible verlo; las otras
tres personas me dijeron que sí me recibiría entre
función y función, así que al terminar y cerrarse el
telón, me dirigí a la puerta que llevaba a camerinos
y me encontré con que estaba cerrada y con llave;
pensé que alguien saldría o entraría pero no fue así,
así que me aposté como si yo fuera el encargado y
un grupo de personas se acercaban y yo repetía, lo
que un encargado me había dicho “El señor López
Tarso no recibirá a nadie hasta que termine las dos
funciones”. Una señora me pidió que le hiciera llegar
una tarjeta con un saludo de su esposo que hacía
algunos años también había trabajado con Don
Ignacio, la gente empezó a retirarse y nadie venía a
abrir la puerta, de pronto la perilla se mueve, como
que alguien tenía intención de salir pero le indicaron
seguramente desde adentro, que por ahí no se podía
salir. Para mi fortuna le había quitado esa persona el
botón de llave y pude entrar con la foto por delante
y de inmediato alcé la mano a don Ignacio –a quien
estaban entrevistando-. Volvieron a ponerle llave a

Quien esto escribe y el gran actor Ignacio López Tarso, después
de una función ofrecida en el teatro “Monterrey” del IMSS, en 1973.

Ignacio López Tarso y un servidor con la fotografía que rememora el
gran trabajo actoral.

20

�R~zSXXI

M~
██

i madre quería a Miguel. Lo quería más
que a mí. Siempre decía que yo debería
de ser más como Miguel, y alguna vez
incluso llegó a decir que él era quien
debería de haber sido su hijo, o acaso lo
imaginé con mi voz.
Miguel, ese niño negrillo de 13 años, era mi mejor
amigo.
Odié a mi madre durante muchos años, casi tanto
como a Miguel.
Un día de las madres le hice un regalo, pero la
cajita en la que estaba envuelto en realidad estaba
vacía. Lo había visto en una película extranjera, y yo
quería que se sintiera tan mal como la mujer de la
película, y que viera lo mala madre que era, pero lo
tomó como una broma inocente, incluso para alguien
de mi edad. Nunca lo interpretó como un reproche, así
era ella.
A Miguel lo dejé de ver cuando salimos de la
secundaria, pero lo seguí odiando durante muchos
más años. Lo último que supe de él fue que se metió al
“ejército”, y después de eso no supimos más.
Miguel era un pensamiento obligado cada día de
las madres, y la mía me duró muchos años todavía. Ella
nunca se dio cuenta de lo que yo sentía por ellos. De
entre todos, el sentimiento más nítido fue siempre el
odio.
Por eso muy seguido me preguntaba por Miguel:
que qué habría sido de él, que dónde viviría, que
si se habría casado, que si tendría hijos, que si nos
recordaría… Muchas de esas veces le quise dar una
fuerte bofetada, pero no tenía fuerza, y con lo vieja que
era seguramente la habría matado antes de tiempo.

*Lic. en Letras Españolas egresado de la FFy L de la UANL y docente
de Español de la Preparatoria Núm. 3 de la misma institución.

21

■Ricardo Moncada de la Cruz*

Era mi madre y, a pesar de odiarla casi todo el
tiempo, también la quise. Un poco. O eso pensé muchas
veces. Con mis pensamientos, no con los de Miguel.
La cosa es que viéndola todos los días recorrer el
camino de la sala a la cocina, con apenas fuerza en las
piernas, pensaba que no tardaría mucho en morirse,
pero sí tardó. Duró exactamente 25 años más después
del abandono de Miguel.
Cualquiera diría que lo que la mantenía viva era
la esperanza de volverlo a ver, pero siguió así muchos
más años, incluso después de decirle que a Miguel lo
habían matado con 15 balazos en el cuerpo y uno en
la cabeza. Le dije que don Alfredo, que era su abuelo,
me lo había contado todo, cuando volví al pueblo para
arreglar los papeles del difunto Juan Mancilla, mi padre.
El día de la caída en el baño ahí estaba mi madre,
con la cabeza blanca teñida en sangre. Me quedé
parado en la puerta de la cocina, sujetando las orillas
del marco con las manos, como si me aferrara a la
escotilla abierta de un avión en pleno vuelo.
Petrificado, estuve mirándola fijamente durante
varios segundos que pasaron como horas. Pero no
estaba horrorizado, no estaba contento, no estaba
enojado ni triste, tampoco desesperado, ni siquiera
ansioso. Era como si, de hecho, no estuviera yo ahí,
sino en el pasado, cuando los fines de semana íbamos
a la plaza de armas a comprar nieve y, de repente,
aparecía Miguel, que vivía justo enfrente.
Estoy seguro de que en su inconsciencia ella se
hundía en los mismos recuerdos, del mismo modo en el
que se hundía en su propia sangre, prefiriendo a Miguel
incluso al filo de su vida. Como si supiera que él ya la
esperaba.
Al sepelio llegó bastante gente del pueblo,
algunos familiares y amigos de ella. También una que
otra de mis amistades. Pura gente que, en realidad,

�no me importaba que estuviera o no allí. A mí sólo
me hubiera gustado que viniera Miguel, para que
estuviera a nuestro lado como antes, como siempre.
Y para poder ver su cara de dolor. Pero no vino.
Lo cierto es que ahora que ya no está, me
gusta imaginar que fue buena madre. Muchas veces
me sorprendo tratando de convencerme a mí mismo
de que realmente lo fue, y de que en verdad me
quiso tanto como a él. Incluso trato de recordar sólo
los buenos momentos; pero el único bueno que pasa
por delante de mis ojos es cuando mi madre salió
toda una tarde de casa, y yo me quedé sólo, y destruí
todas sus fotos de cuando era joven.
Ella adoraba esas fotos porque toda su vida fue
muy vanidosa, incluso de anciana se vestía siempre
con sus mejores vestidos, aunque no fuera a salir
de casa en todo el día. Esas fotos le recordaban su
hermoso cabello, largo y negro, que jamás quiso
teñirse porque decía que eso era de prostitutas.
Cuando descubrió lo que había hecho sólo me miró

como si tuviera cuchillos en las pupilas, pero no dijo
nada.
Al regresar del panteón me di cuenta de
que la casa era más pequeña de lo que estaba
acostumbrado a verla, a sentirla. Era como si su
ausencia hiciera todo más pequeño. Desde la sala
hasta el comedor grande, también las sillas, y la
mesa de la cocina donde comíamos casi siempre.
Todo se veía como si fueran los juguetes de plástico
rosa de una niña pequeña. Los cuadros pegados a la
pared ya no tenían la misma expresión que antes, y
las fotos ya no me hablaban del mismo pasado.
Tropezando con todos sus muebles por la poca
luz, llegué a la cómoda que está justo frente a la
mesita de centro. Tomé el retrato que mi madre se
había hecho apenas unos meses antes, se le veía
feliz. Mientras lo veía no pude evitar desear con todas
mis fuerzas ser, aunque fuera por un instante, como
era Miguel.

Amanecer racherro

22

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E~~~z|~–
M
a concepción “filosófica” de Einstein acerca del
tiempo y del espacio encuentra su expresión
geométrica en los postulados de Minkowski
de una nueva geometría no euclidiana, de una
hipergeometría.
En su trabajo clásico, Space and Time1, Minkowski
anuncia, en primer término, para abrir boca, el portento
matemático y geométrico que está a punto de dar a luz,
para asombro del mundo.
En el más puro estilo einsteiniano, expresa, con
una patética modestia: Caballeros: Las visiones del
espacio y el tiempo que quiero presentarles surgen
desde los dominios de la física experimental y en ello
radica su fuerza. De ahora en adelante el tiempo en sí
mismo [absoluto] y el espacio en sí mismo [absoluto]
irán reculando completamente para quedar convertidos
en meras sombras y únicamente un tipo de unión entre
los dos continuará todavía siendo independiente en sí
mismo.
En seguida establece las definiciones básicas de
su “teoría”.
• El punto mundo es un punto en el espacio en un
tiempo dado: x, y, z, t.
• El mundo es el múltiple de todos los posibles
sistemas de valores x, y, z, t .
• La sustancia es algo perceptible que existe en donde
quiera y en cualquier tiempo.
• La línea mundo de un punto mundo sustancial se
puede reconocer a través del tiempo.
*Licenciado en Derecho egresado de la Facultad de Derecho y Ciencias
Sociales de la UANL.
1 Minkowski, Hermann, Space and Time, Minkowski’s Papers on
Relativity, Translated by Fritz Levertoff and Vesselin Petkov, Edited by
Veselin Petkov, Free version, Minkowski Institute Press.

23

■Gabriel Robledo Esparza*

• El movimiento del punto sustancial en un tiempo dt
es igual a dx, dy y dz.
• Una curva en el mundo es el curso del punto
sustancial en el mundo [sucesivos movimientos
dx, dy, dz en sucesivos dt], una línea mundo cuyos
puntos pueden ser relacionados a la coordenada t
desde -∞ hasta +∞.
• Todas las leyes de la física pueden ser expresadas
como relaciones entre líneas mundo.
• Si la línea mundo es dividida por un punto aleatorio
en donde x, y, z, t = 0, la sección superior sería t &gt; 0
y la inferior t &lt; 0.
• El origen del sistema tridimensional de coordenadas
(x, y, z) sería el punto de origen de la coordenada del
tiempo.
• Si se mantiene fijo el origen del espacio, entonces es
posible someter a los ejes x, y, z en t = 0 a rotaciones
arbitrarias en torno al origen que correspondan a
transformaciones lineales de la expresión x2+y2+z2.
• También se puede reemplazar x, y, z, t por xα-t, y -t,
zγ-t, en donde , , son unas constantes cualquiera.
• A la coordenada del tiempo se le puede dar entonces
una dirección arbitraria t’ en la mitad del mundo que
es igual a t &gt; 0.
El problema que se alza entonces frente a la
capacidad intelectiva de Minkowski es, en sus propias
palabras, el siguiente: Cómo conciliar la ortogonalidad
del sistema de coordenadas con una línea del tiempo
de dirección cambiante. O, dicho de otra manera,
cómo concertar la racionalidad de las coordenadas
cartesianas tridimensionales con el absurdo del
espacio-tiempo cuadridimensional.
El interrogante que se le presenta a Minkowski
no es tanto de concepto, sino matemático-geométrico;
ninguna duda tiene el maestro de Einstein acerca de la
verdad de los desatinos de su alumno: la contracción del
espacio y la dilatación del tiempo, y en última instancia,
la hipergeometría que funda tiene como propósito
principal dotar a los disparates de su más adelantado
pupilo de un vistoso ropaje matemático y geométrico.

�Un sistema de coordenadas tiene como
finalidad específica la localización espacial de
un punto, ya sea en un plano bidimensional o
en un espacio tridimensional; no importa lo que
físicamente el punto sea, lo único que tiene interés
es su representación en un sistema de coordenadas,
el cual por definición es espacial, y el espacio por
necesidad es tridimensional.
Minkowski parte del imperativo que le impone
su teoría del espacio-tiempo de crear un sistema de
coordenadas con cuatro dimensiones, algo que es
una imposibilidad física.

Propone la adopción de un sistema de
coordenadas basado en un hiperboloide de dos
hojas. La ecuación con la que Minkowski inicia su
argumentación es la siguiente:
c2t2-x2-y2-z2 = 1.
La ecuación canónica del hiperboloide de dos
hojas es:
+x2/a2+y2/b2-z2/c2+1 = 0;
Éste es el instrumento matemático por el cual
se puede definir un punto en un cuerpo tridimensional
que es el resultado de la revolución de una hipérbole,
y2-x2 =1, en torno de su eje mayor.
Pero Minkowski desnaturaliza por completo
este cuerpo geométrico al agregarle una dimensión
más, ct, que no tiene ningún lugar, ni matemático
ni geométrico, en el hiperboloide. En la figura
geométrica del hiperboloide, que por definición es
un cuerpo tridimensional, no se puede representar
ninguna otra dimensión además de las clásicas x, y, z.
I n m e d i a t a m e n t e a b a n d o n a M i n kow s k i

sus ambiciosas pretensiones y se conforma,
como después lo hará Einstein, con un espacio
bidimensional en el que hace a las variables y y z
igual a 0 y trabaja sólo con ct, x y el brazo superior
de la hipérbole de 2 hojas, al que atribuye el valor
c2t2-x2 = 1.
Hay aquí también un enorme error de concepto;
c2t2 (velocidad por tiempo) es una medida de espacio
y no una variable como y en la forma clásica de la
ecuación de la hipérbola, ni una de tiempo como
Minkowski pretende que sea. El artilugio de Minkowski
es un contrahecho sistema de coordenadas que tiene
sólo dos, una vertical que representa el tiempo pero
en la cual se utiliza una variable que simboliza un
espacio: ct, velocidad por tiempo, y una horizontal
que corresponde a sólo una de las tres dimensiones
espaciales.
Hay en este deforme sistema de coordenadas
otro burdo error. Ya señalamos que la coordenada del
tiempo es una mezcla híbrida del tiempo y el espacio,
ct; pues bien, la coordenada x, que es espacial por
definición, también implica necesariamente el tiempo
t. Esta perniciosa duplicidad introduce en el modelo
minkowskiano un verdadero embrollo, del cual no
puede salir nada racional, ni, desde luego, como
pretende nuestro físico, una nueva visión, plena de
cientificidad, del tiempo y el espacio.
El portento anunciado por Minkowski de un
nuevo sistema coordenado que incluiría una nueva
dimensión, el tiempo, t, junto a las tradicionales del
espacio, y que reflejaría una naturaleza desconocida,
por él descubierta, del espacio y el tiempo, queda
reducida a una ridícula representación bidimensional
que, por un lado tiene una coordenada que
representa el tiempo, pero en una forma híbrida (ct),
es decir, por medio de un espacio, y por otro una que
sólo representa una de las dimensiones espaciales y
que en sí misma incorpora al tiempo. Resaltan, frente
al clásico sistema cartesiano de tres coordenadas,
la pobreza (únicamente una coordenada espacial) y
el sucio juego de manos (sustituir el tiempo con el
espacio) del sistema de Minkowski.
A las dos coordenadas agrega Minkowski
una hipérbole de dos caras -es lo que queda del
pretencioso hiperboloide que representaría al mundo-.
Esta figura geométrica, también bidimensional, tiene
en este punto de la argumentación de Minkowski el
papel de una curva de referencia que proporciona,

24

�en el punto en que es cortada por la línea del tiempo
t’, en un cambio de coordenadas x→x’, t→t’, en el
cual el ángulo que tienen las coordenadas primas (‘)
en relación con las originales representa la velocidad
de su desplazamiento, la tangente que determina
el nuevo tiempo t y la nueva distancia x del evento
B visto desde la perspectiva del observador en
movimiento.
Esto es, desde luego, un artificio por completo
fuera de lugar. Se ha establecido con el exclusivo
propósito de dar forma geométrica al desatino
relativista de la contracción del espacio y la dilatación
del tiempo, los cuales, como ya vimos, constituyen
un magno disparate, un error descomunal, faltos por
completo de carácter científico.
El origen de la ecuación que es el punto
de partida de las cavilaciones de Minkowski,
c 2t 2-x 2-y 2-z 2 = 1 , es una extensión de una vieja
conocida nuestra, c2t2 = x2+y2+z2, en la cual ct es la
distancia recorrida por un rayo de luz en el tiempo
t, en un espacio tridimensional, extensión que se
obtiene por medio del teorema de Pitágoras:

Si a c 2 t 2 = x 2 +y 2 +z 2 la conver timos en
c2t2-x2-y2-z2, ésta última es siempre por definición
= 0. Bajo ninguna circunstancia puede ser igual a
ninguna otra cantidad. De aquí se sigue que, ya se
exprese como igual a 0 o a cualquier otra cantidad,
desde este punto no se puede ir adelante por ningún
camino matemático ni geométrico.
Veamos ahora la evolución del esquema de
Minkowski. Primero, propone como escenario del
espacio-tiempo ideado por Einstein un sistema simple
de dos coordenadas ortogonales, t (ct) y x en el cual
inserta un cuerpo geométrico casi desconocido,
un hiperboloide de dos hojas; luego, abandona
abruptamente su proposición original y sustituye el
hiperboloide con la hipérbole de dos hojas que es su
generatriz; después, termina utilizando una sola de
las hojas, la cual se define por la ecuación y2-x2 =1 (en
donde las constantes a y b de la ecuación canónica
tienen el valor de 1).
El sistema básico de la “hipergeometría” de
Minkowski está constituido por dos coordenadas
ortogonales, x y y, de las cuales la segunda representa
el tiempo t por medio de un híbrido, ct; es evidente

Puerta con bugambilias

que en este reducido y simplísimo sistema no sólo
no se pueden representar los valores de cuatro
coordenadas, x, y, z y t, como quiere Minkowski, pero
ni siquiera los de las tres coordenadas clásicas de un
sistema cartesiano tridimensional; cada punto de los
cuatro cuadrantes únicamente podrá ser definido por
el valor de la coordenadas x y t correspondientes, lo
que simple y llanamente significa que su localización
espacial plena quedará por completo fuera del
sistema. Ni el tiempo ni el espacio representados
por el esquema básico de Minkowski tienen una
naturaleza distinta de la que la física clásica les ha
atribuido, y el sistema representativo no va más
allá de ser un elemental gráfico bidimensional.
Un punto mundo corresponde a la situación de un
evento en relación únicamente con el eje de las x y
en un tiempo que se encuentra determinado en el
eje t; una línea mundo es una sucesión de puntos
mundo cercenados (unidimensionales) que puede
ser una línea paralela al eje de las x (eventos
simultáneos), o al del tiempo (un evento en reposo),
una línea recta con una inclinación cualquiera o

25

�una curva que expresan una evolución renqueante
(bidimensional) de un punto mundo en el tiempo y en
el espacio unidimensional, con movimiento uniforme
o acelerado, respectivamente.
En su esquema básico, que es un sistema de
referencia en reposo, sin ninguna relación con algo
físico (la tierra, por ejemplo), respecto de lo cual se
encontraría inmóvil, sino un producto exclusivamente
mental, Minkowski coloca un punto mundo B en
el punto (1,1) de su sistema de coordenadas. En
seguida, concibe otro sistema minkowskiano de
coordenadas, tan o más falto de sustento físico que
el anterior, que se traslada, en el mismo espaciotiempo, a una velocidad determinada v, en un
movimiento rectilíneo uniforme, y en él sitúa a un
observador. La línea mundo del punto mundo B es
una recta paralela al eje t y la del observador en
movimiento se puede representar con una línea que
parte del origen y tiene una inclinación determinada
por la velocidad.
Para el observador adherido al punto B, el
valor de este lugar geométrico en el eje de las x será
siempre el mismo con el paso del tiempo; para el
observador en movimiento, su propia posición en x
irá cambiando con el transcurso del tiempo, pero el
valor x del puntoB será siempre igual.
Conforme a las definiciones teóricas y al sistema
cojo de coordenadas propuestos por Minkowski, de
acuerdo a las cuales se trazan las líneas mundo de
su ejemplo, el tiempo y el espacio tienen la misma
naturaleza que en la mecánica clásica y el punto B se
encuentra siempre en el mismo lugar, ya sea para el
observador en reposo o para el que se desplaza con
cualquier tipo de movimiento y velocidad.

llegado su pupilo era al diseño de un esquema
de dos sistemas de coordenadas cartesianas
tridimensionales, que en la práctica quedaban
reducidas a sólo dos ejes horizontales superpuestos,
x y x’, en los cuales representaba las ecuaciones del
erróneo factor de Lorentz.
Minkowski da un audaz paso adelante. En
su esquema básico de coordenadas injerta una
hipérbole de dos hojas, cuya ecuación canónica es
y2/a-x2/b=1 .
Para establecer la conexión tomamos
un parámetro positivo c y vemos la estructura
c2t2-x2-y2-z2 =1

“Minkowski1” by Hermann Minkowski - Raum
Zeit (Minkowski). Licensed under Public Domain
via Wikimedia Commons - https://commons.
wikimedia.org/wiki/File:Minkowski1.png#/media/
File:Minkowski1.png

Hasta aquí, Minkowski no ha podido acreditar
la anunciada novedad conceptual del espacio y
del tiempo y sólo ha desarrollado un contrahecho
y mutilado sistema de coordenadas que, a pesar
de todo, confirma lo que Minkowski se empeña en
negar: la plena validez de la teoría clásica sobre el
tiempo y el espacio.
El propósito fundamental de Minkowski es
dotar a las aberraciones de su adelantado alumno
Alberto Einstein (sobre la contracción del espacio y
la dilatación del tiempo) de un ingenio matemáticogeométrico que les de la apariencia de una
racionalidad que no tienen. A lo más que había

26

Ésta consiste de dos hojas separadas por
t = 0 por analogía con un hiperboloide de
dos hojas. Consideramos la hoja en la región
t &gt; 0 y ahora tomaremos estas transformaciones
lineales homogéneas de x, y, z, t en cuatro
nuevas variables x’, y’ z’ t’ de tal manera
que la expresión de esta hoja en las nuevas
variables tiene la misma forma. Obviamente,
la rotación de espacio alrededor del origen
pertenece a estas transformaciones. Una total
comprensión del resto de éstas puede ser
obtenida considerando aquellas para las cuales
y y z permanezcan sin cambios. Dibujamos en
la figura 1 la intersección de esta hoja con el
plano de los ejes x y t, esto es, el brazo superior
de la hipérbola c2t2-x2 = 1 con sus asíntotas.
Después dibujamos desde el origen O un
radio vector arbitrario OA’ de este brazo de la
hipérbola; entonces agregamos la tangente
al punto A’ de la hipérbola para intersectar la
asíntota derecha B’; desdeOA’B’ completamos

�el paralelogramo OA’B’C’; finalmente, ya
que lo necesitaremos después, extendemos
B’C’ para intensectar el eje de lasx en D’. Si
ahora consideramos OC’ y OA’ como ejes para
nuevas coordenadas x’, t’ con la escala de
unidades OC’=1 , OA’=1 /c, entonces este brazo
de la hipérbola también obtiene de nuevo la
expresión c2t’2-x’2 = 1 , t’ &gt; 0, y la transición de
x, y, z, t a x’, y’, z’, t’ es una de las transiciones
en cuestión. Estas transformaciones más los
arbitrarios desplazamientos del origen del
espacio y del tiempo constituyen un grupo
de transformaciones que aún dependen del
parámetro c y al cual yo llamo Gc.
Si incrementamos c hasta el infinito de tal
manera que 1 / c converja a 0, es claro de
acuerdo a la figura que el brazo de la hipérbola
tiende más y más hacia el eje de las x, que el
ángulo entre las asíntotas se hace más grande,
y en el límite esta transformación especial
se convierte en una en donde el eje de las t’
puede ir en cualquier dirección hacia arriba y x’
se aproxima a x cada vez más cercanamente.
Tomando esto en cuenta se hace claro que el
grupo G c en el límite c = ∞, que es el grupo G ∞,
es exactamente el grupo completo que está
asociado con la mecánica newtoniana...
En la gráfica original de su esquema, insertada
anteriormente, Minkowski establece un sistema
básico de dos coordenadas ortogonales en un
espacio bidimensional; el eje vertical t representa
el tiempo y el eje horizontal x una sola de las tres
dimensiones espaciales. En ese diagrama, localiza
el punto mundo B en las coordenadas (1(t), 1(x, que
también “representa” a y y z).
En seguida plantea el problema cardinal de la
física relativista: la transformación de un sistema de
coordenadas en otro, x, y, z, t, que se encuentra en
reposo, en x’, y’ z’ t’, que se desplaza a la velocidad
v con respecto al primero y, desde luego, la del
punto mundo B en B’; esto es, la determinación de la
localización espacial y temporal del punto mundo B
en el sistema de coordenadas x’, y’ z’ t’.
En esta esquematización, queda completamente
indefinida la dirección del movimiento del segundo
sistema de coordenadas, aunque su punto de partida
coincide con el origen del primero.
La completa indeterminación de la dirección del

movimiento, que está íntimamente ligada con la falta
de especificación de las coordenadas y y z (un valor
determinado de x puede corresponder a un número
infinito de valores de t, y y z), hace imposible cualquier
tipo de cambio de coordenadas; no hay manera
alguna de fijar las coordenadas de B en términos de
las coordenadas del sistema en movimiento.
Supongamos que en su “thought experiment”
Minkowski estableció tácitamente la dirección del
movimiento del segundo sistema a lo largo del eje
de las x del primer sistema. En este caso, x’ será por
definición igual a x-vt, es decir, que la localización de
B en x’ (B’) estará separada de la localización de B
en x por la distancia vt que el segundo sistema ha
avanzado en la dirección x-x’ en el tiempo t. En las
luminosas palabras de Minkowski, la línea mundo
del punto mundo B será una línea paralela al eje del
tiempo que va desde (1(x), 0(t)) hasta (1(x), 1(t)) y la
línea mundo del punto mundo B’será la misma de B
pero desplazándose hacia la izquierda en el sistema
de coordenadas en reposo.
Del estrafalario sistema de Minkowski,
de acuerdo con sus propios conceptos y
presuposiciones, a través de los retorcidos vericuetos
de su argumentación, lo único que es posible
extraer es lo siguiente: el punto mundo B posee una
determinada naturaleza física y una localización
espacio-temporal específica en el sistema de
coordenadas fijas; el sistema de referencia móvil no
tiene ninguna influencia, física ni de ningún otro tipo,
sobre la cualidad ni la localización de B.
Minkowski expresa que mediante su
esquema se pueden hacer transformaciones de las
coordenadas fijas a las coordenadas de cualquier
sistema móvil siempre y cuando la velocidad de este
último sea menor que la de la luz. En su “thought
experiment”, produce un sistema de coordenadas
completamente inmaterial, que no está anexado a
ningún objeto físico. Este sistema fantasmagórico
tiene un desplazamiento a través del espacio, lo cual
implica que ocupa espacios sucesivos en tiempos
consecutivos; el absurdo supuesto de Minkowski es
que el incorpóreo sistema se desplaza en un medio
material y con su movimiento contrae y dilata las
porciones infinitesimales del espacio y el tiempo
que recorre en su traslación espacial y temporal. La
“hipótesis” de Minkowski requiere necesariamente de
un espacio y un tiempo completamente elásticos, que
primero se contraen y se dilatan y luego recobran

27

�sus dimensiones normales, una vez que el sistema
avanza un tramo infinitesimal en su locomoción.
Es en este sentido que Minkowski dice que existen
múltiples espacios y tiempos.
...De aquí en adelante tendríamos entonces
en el mundo no más el espacio, sino un infinito
número de espacios análogamente como hay
un infinito número de planos en el espacio
tridimensional. La geometría tridimensional
viene a ser entonces un capítulo en la física
cuadridimensional. Ahora se ve porque dije al
principio que el espacio y el tiempo retroceden
hasta conver tirse en meras sombras y
solamente existirá un mundo en sí mismo.
Al igual que su pupilo más conspicuo, Minkowski
pretende que el espacio y el tiempo no son lo que la
mecánica clásica siempre consideró, sino que tienen
una naturaleza distinta, la cual había permanecido
oculta para la ciencia hasta que vinieron estos Júpiter

tonantes del relativismo a desvelarla.
En las partes correspondientes de este
trabajo hemos dejado establecido reiteradamente
lo anticientífico, absurdo y grotesco que es este
“concepto” relativista del espacio-tiempo.
Aquí solamente señalaremos que el propósito
fundamental de Minkowski es dotar a los disparates
einsteinianos de una vestidura matemáticogeométrica pretendidamente científica.
Ya vimos cómo nuestro físico estableció el marco
general de su sistema de coordenadas, el cual resultó
ser un verdadero fiasco, un disminuido sistema de
sólo dos coordenadas, completamente inoperante
para representar cualquier fenómeno físico.
Posteriormente produjo un sistema de coordenadas
metafísico, sin objeto material alguno, al que hizo
desplazarse en un espacio real.

limones reales

28

�Desde luego que todo esto es suficiente para
desacreditar por completo y sin apelación la
geometría minkowskiana, la cual se evidencia así
como un gran fraude científico.
Sin embargo, seguiremos analizando
detalladamente las restantes proposiciones
anticientíficas de Minkowski porque junto con las
anteriores constituyen el basamento de la cosmología
relativista que tiene su máxima expresión en la teoría
del “bing bang”.
Cumplida la primera parte de su edificante
tarea, Minkowski se abocó, pertrechado con su
enorme poder intelectual, a diseñar la geometría
de la transformación del sistema básico en reposo
en un sistema móvil, cuyas coordenadas son,
respectivamente, x, y, z, t y x’, y’ z’ t’ .
La ecuación “canónica” de la transformación
de coordenadas lorentzeinsteiniana es, como lo
habíamos establecido, la siguiente:

Lo que Minkowski intentará en la continuación
de su trabajo es dar una forma geométrica a este
axioma matemático. Su primer paso en ese sentido
es injertar en su modelo básico de coordenadas
la representación de la constante c, esto es, de la
velocidad de la luz, considerada esta materia en la
teoría de la relatividad como lo absoluto, como lo
único cuyo movimiento no tiene relación con ningún
otro, como el único cuerpo “que no da sombra”.
Para ello, atribuye una métrica especial a las dos
coordenadas: a la del tiempo, le da a cada unidad de
medida un valor de 0.00000003333 segundos o de 1
segundo y a la del espacio, de 1 metro o 300,000,000
de metros, de tal manera que las unidades de cada
coordenada coincidan exactamente con las de la otra.
Con el pensamiento, que en él es un instrumento
poderosísimo, Minkowski hace surgir, desde un punto
determinado, dos rayos de luz que se desplazan en
sentidos opuestos; la representación geométrica
de este ejercicio mental sería, en un sistema de
coordenadas tridimensional, una línea sobre el eje de
las x, la cual tiene un valor positivo hacia la derecha
del origen y negativo hacia la izquierda.

En el derrengado sistema de coordenadas de
Minkowski, esos dos rayos se representan como dos
líneas, una en cada uno de los cuadrantes superiores,
que parten del origen y tienen una inclinación de 45⁰.
Es evidente que estas líneas no representan ninguna
realidad física.
Añade después la hoja de una hipérbole cuya
ecuación es t2/a-x2/b=1 , en donde las constantes a y
b son las mismas unidades de las coordenadas t y x,
por lo que la fórmula queda así: t2-x2 =1 .
Esta hipérbole puede ser, en el sistema de Minkowski,
el gráfico de la línea mundo de un punto mundo en
movimiento curvilíneo; sin embargo, no representa
nada físico específicamente, ni constituye un
elemento geométrico que defina de manera alguna
el espacio y el tiempo especiales que el físico está
empeñado en mostrar.
En lo que sigue veremos el papel que Minkowski
hace desempeñar a este ingenio geométrico en la
determinación del sistema de coordenadas x’, y’ z’,
t’. En el marco básico de su sistema de coordenadas,
una vez colocado el referente geométrico de la
constante c (las dos líneas con inclinación de 45⁰)
y la insustancial hoja de hipérbole, Minkowski fija
un punto mundo estacionario B cuyas coordenadas
son (x, t). En seguida determina un sistema de
coordenadas en movimiento (x’, t’), el cual parte del
origen y al tiempo t0 coincide en todas sus partes
con el sistema en reposo; el sistema móvil es
representado en el sistema en reposo por dos líneas
rectas que corresponden, una al eje de coordenadas
t’, y otra, al eje x’, las cuales obtiene de una manera
muy peculiar: en sus propias palabras, para localizar
la coordenada t’ “dibujamos desde el origen O un
radio vector arbitrario [subrayado por GRE] OA’ de
este brazo de la hipérbola; entonces agregamos la
tangente al punto A’ de la hipérbola...”.
El radio vector OA’ no es tan arbitrario como
pretende Minkowsky; en realidad, conforme a la lógica
interna de su esquema, es la representación, en el
sistema fijo, del desplazamiento del sistema móvil; en
el lenguaje “filosófico” del físico, es la línea mundo de
la estructura de coordenadas en movimiento, la cual
define a través de la tangente del ángulo formado por
AOA’, que es igual a x/t y expresa la velocidad v del
sistema móvil. Es claro que de esta manera no se
establece el eje t’ del sistema móvil, como pretende
Minkowski, sino la línea mundo del sistema como un
todo, y también es evidente que para determinar
eso que él llama t’ no es necesaria para nada la hoja

29

�de hipérbole, la cual es completamente superflua,
pues al mismo resultado se puede llegar con sólo el
conocimiento de los valores x y t del sistema móvil
en el fijo, con lo cual es posible encontrar la tangente
del ángulo Ot- Ox y, por tanto, la velocidad de la
estructura.
En resumen, hasta aquí Minkowski nos ha
deslumbrado con la configuración del esquema
básico de un sistema de coordenadas absolutamente
inoperante, mutilado, deforme, caricaturesco,
totalmente ineficaz para representar la realidad física,
la inclusión en él de dos líneas mundo que simbolizan
dos rayos de luz que discurren en sentidos opuestos
y que también son por completo innecesarias, la
implantación de una figura geométrica desconocida,
un hiperboloide de dos hojas que después se degrada
a una hoja de hipérbole, la cual es decididamente
inaplicable en este caso, la determinación del eje de
coordenadas t’ mediante el procedimiento de utilizar
la velocidad del sistema móvil como la tangente que
proporciona la inclinación de t’ en relación con t, pero
que en realidad sólo da la posición de todo el sistema
móvil, y no del eje t’, en el sistema en reposo.
Una vez que Minkowski ha trazado el ficticio eje
de coordenadas t’, lo hace intersectar a la hipérbole;
después toma el punto de cruce y dibuja la tangente
correspondiente. A esta línea le atribuye el carácter
de coordenada x’ del sistema móvil; a partir de aquí,
a una línea paralela a la anterior, que tiene, respecto
del eje x del sistema fijo, la misma inclinación que
t’ con relación a t, le asigna el papel de eje x’ del
sistema de coordenadas móvil.
La representación del sistema de coordenadas
x’, t’ en x, t es por entero incongruente con los
supuestos básicos de Minkowski (los cuales, hemos
demostrado suficientemente, son absolutamente
anticientíficos): 1) la línea mundo de la traslación
del sistema móvil es investida de una naturaleza
que de ninguna manera tiene, ser el eje t’ del mismo;
2) el eje x’ es determinado con base en ese eje t’
inexistente, por lo cual tampoco tiene entidad alguna.
En consecuencia, en esta situación es imposible que
el sistema x’, t’ se establezca; el principal objetivo de
la hipergeometría de Minkowski, esto es, transformar
unas coordenadas en otras en las que se represente
la supuesta naturaleza distinta del tiempo y el espacio
(que el espacio se encoja y el tiempo se dilate) no
puede ser logrado de ninguna manera.

La maravilla científica que debería de asombrar
al mundo, la desvelación de una naturaleza oculta del
tiempo y el espacio, ha desembocado en la invención
de un mísero sistema representativo que ni siquiera
alcanza a configurar el espacio y el tiempo normales
y que, por el contrario, los deforma grotescamente, y
en el tejido de un nido de insolubles contradicciones.
Minkowski continúa con su deslumbrador “thought
experiment” y ahora se afana en la localización
geométrica de los eventos B y B’; para ello hace
que el punto B esté colocado en (1, 1) de la línea
C derecha (que representa un rayo de luz que parte
del origen) y B’en la intersección de la tangente que
pasa por el punto A’ de la hipérbole con la misma
línea C, de tal manera que BB’=OB. El punto B’tiene
las coordenadasA’ (t’, que en realidad es v = x/ t),
C’(1’) (que es el conjugado deA’ ). OB representa la
distancia desde el origen hasta el evento B medida
por la velocidad de la luz; OB’ la distancia desde
el mismo punto de partida al evento B’(es decir, al
mismo evento B pero en su localización respecto al
sistema de coordenadas móvil); la sección BB’es la
representación geométrica, según Minkowski, de la
transformación de coordenadas de t, x a t’, x’; de esta
suerte, de acuerdo con las ecuaciones “canónicas”
de la transformación de coordenadas, C’ (x’) es
igual a
; x-vt tiene una representación
geométrica plenamente identificable en el esquema
de Minkowski, aunque éste no lo señale en forma
alguna: es la parte de la línea AB que está situada
hacia la derecha del punto de cruce con la línea
mundo del sistema móvil, esta última erróneamente
denominada eje t’; sin embargo, la otra parte de la
que es la que determina el paso
ecuación,
de x a x’ (de B a B’),no tiene ninguna representación
geométrica en el sistema minkowskiano.

30

De la totalidad de los fenómenos naturales,
a t rav é s d e s u c e s i va m e n t e m e j o r e s
aproximaciones, es posible deducir con más
precisión un sistema de referencia x, y, z, t,
espacio y tiempo, por medio del cual estos
fenómenos pueden ser representados de
acuerdo con ciertas leyes. Pero este sistema
de referencia es no menos ambiguamente
determinado por el fenómeno. Se puede
cambiar arbitrariamente el sistema de referencia
de acuerdo con las transformaciones del grupo
Gc sin cambiar la expresión de las leyes de la

�naturaleza en el proceso (subrayado por GRE).

la sustancia existente en cualquier punto
mundo puede ser siempre considerado como
estando en reposo. Este axioma significa que
en cualquier punto mundo la expresión:

Por ejemplo, de acuerdo con la figura
representada arriba se puede llamar t’ al tiempo
pero entonces necesariamente, en conexión
con esto, definir el espacio por el “múltiple” de
tres parámetros x’, y, z en los cuales las leyes
de la física tendrían entonces exactamente
las mismas expresiones ya sea por medio de
x’, y, z, t’ o de x, y, z, t. De aquí en adelante
tendríamos no más el espacio sino un infinito
número de espacios, análogamente como hay
un infinito número de planos en el espacio
tridimensional. La geometría tridimensional
viene entonces a ser un capítulo en la física
cuadridimensional. Ahora se ve por qué dije al
principio que el espacio y el tiempo retroceden
hasta conver tirse en meras sombras y
solamente existirá un mundo en sí mismo.
Minkowski ha formado un hacinamiento de
extraños e inútiles trebejos matemático-geométricos
con los cuales pretende establecer una forma general
de transformación de las coordenadas de un sistema
de referencia fijo en las de uno en movimiento, pero
con la restricción de que en este último el espacio
y el tiempo sufren necesariamente una alteración
que no afecta a las leyes físicas mismas; ordena
estos elementos al buen tun tun y asevera que ahí
se encuentra plenamente manifestada la geometría
de esa mutación. Ya vimos anteriormente que con
esa hipergeometría Minkowsky no habría podido ni
siquiera localizar el punto en el que estaba parado.
Pero la estulta soberbia relativista primero da por
hecho aquello que ni siquiera ha intentado y después
se jacta de que aquél no hacer le ha permitido poner
a la vista la verdadera naturaleza del tiempo y el
espacio, esto es, el espacio-tiempo, una sustancia
maleable, compuesta por infinitos tiempos y espacios,
tantos como transformaciones de coordenadas sea
posible hacer.

c2dt2- dx2- dy2- dz2
es siempre positiva, lo cual es equivalente a
decir que cualquier velocidad v es siempre
más pequeño que c. Entonces c sería un límite
superior para todas las velocidades sustanciales
y este es precisamente el profundo significado
de la cantidad c. En este entendimiento el
axioma es a primera vista algo desagradable.
Se debe notar, sin embargo, que una mecánica
modificada, en la cual la raíz cuadrada de esta
expresión diferencial de segundo orden entra,
está ganando campo, de tal manera que los
casos con velocidad superluminal jugarán
solamente un papel como el de las figuras con
coordenadas imaginarias en geometría.
Después de considerar que ha dado cima
a su cometido de ilustrar geométricamente la
transformación de coordenadas, con lo que
supuestamente habría mostrado en forma gráfica
la veracidad de los dislates einsteinianos de la
contracción del espacio y la dilatación del tiempo,
Minkowski sigue adelante con su misión de revelar
los misterios eleusinos del espacio y el tiempo.

...Si por cualquier punto mundo x, y, z, t
hay una línea mundo que pasa por él y la
encontramos paralela a algún radio vector OA’
de la previamente mencionada hoja hiperboidal,
podemos introducir OA’ como un nuevo eje del
tiempo y con los nuevos conceptos de espacio
y de tiempo así dados, la sustancia en el punto
mundo en cuestión aparece en reposo. Ahora
queremos introducir este axioma fundamental:
con un marco apropiado de espacio y tiempo

31

A través del postulado del mundo un tratamiento
idéntico de las cuatro cantidades identificadas
x, y, z y t es posible. Quiero explicar ahora de
qué manera, como resultado de esto, hemos
obtenido una mejor comprensión de las
formas bajo las cuales las leyes de la física
se presentan. Especialmente el concepto de
aceleración adquiere un acusado carácter
prominente.
Usaré un modo geométrico de expresión,
el cual se presenta inmediatamente cuando
implícitamente se ignora z en el triple x, y, z.
Un punto mundo arbitrario puede ser como el
origen del espacio-tiempo. El cono
c2t2-x2-y2-z2 =0
con O como el ápice consiste en dos partes,
una con valores t&lt;0, y la otra con valores t&gt;0.

�“Minkowski2” by Hermann Minkowski - Raum
Zeit (Minkowski). Licensed under Public Domain
via Wikimedia Commons - https://commons.
wikimedia.org/wiki/File:Minkowski2.png#/media/
File:Minkowski2.png
El primero, el cono de luz del pasado de O
consiste, podemos decir, de todos los puntos
mundo que “envían luz a O” ; el segundo, el
cono de luz del futuro de O consiste de todos
los puntos mundo que “reciben la luz de O”.
El área limitada únicamente por el cono de
luz del pasado puede ser llamada antes de O ,
mientras que el área limitada solamente por el
cono de luz del futuro, después de O . Situada
después de O se encuentra la ya considerada
hoja hiperboloidal
F = c2t2-x2-y2-z2 =t&gt;0
,1 .
El área entre los conos está llena con las
estructuras hiperboloidales de una estructura
-F = x2+y2 +z2 -c2t2 = k2
para todos los valores positivos constantes de
k2.
Esenciales para nosotros son las hipérboles con
O como centro localizadas en las estructuras
laterales. Los brazos individuales de estas
hipérbolas pueden ser llamados brevemente
hipérboles internas con centro O.
Tal hipérbola sería pensada como la línea
mundo de un punto sustantivo, el cual
representa su movimiento que se incrementa
asintóticamente a la velocidad de la luz c para
t = -¥ y t = +¥.
Si ahora nosotros llamamos, por analogía con
los vectores en el espacio, a una línea directa
en el “múltiple” x, y, z, t un vector, tenemos que
distinguir entre los vectores como-tiempo, con
direcciones desdeO a +F=t
1
&gt;0, y los vectores

32

como-espacio con direcciones desdeOa - F=. 1
El eje del tiempo puede ser paralelo a cualquier
vector de la primera clase. Cada punto mundo
entre el cono de luz del futuro y el cono de
luz del pasado de O puede ser considerado,
mediante la elección del sistema de referencia,
como simultáneo con O, así como anterior a
O ó posterior a O . Cada punto mundo dentro
del cono de luz del pasado es necesariamente
siempre anterior a O . La transición al límite
c = ¥ correspondería a un pliegue completo de
la sección con forma de cuña entre los conos
en el “múltiple” plano t = 0. En las figuras esta
sección está hecha con diferentes anchos.
Descomponemos cualquier vector, tales como
esos desdeO a x, y, z, t en cuatro componentes.
Si las direcciones de dos vectores son,
respectivamente, la de un radio vector OR
1 , y la
desde O a una de las superficies ±F =
de una tangente RS al punto R en la misma
superficie, los vectores son llamados normales
uno al otro. De acuerdo con esto
c2tt1-xx1-yy1-zz1 = 0
es la condición para que los componentes x, y, z,
t y x1, y1, z1, t1 sean normales uno al otro.
Las unidades de medida de las magnitudes de
los vectores en diferentes direcciones pueden
ser fijadas asignando siempre al vector como
espacio desde O a -F = 1
la magnitud 1, y a un
vector como tiempo desde O a + F = 1
,t
&gt;0 la
magnitud 1/c.
Imaginemos un punto mundo P(x, y, z, t) a través
del cual pasa la línea mundo de un punto
sustancial; entonces la magnitud del vector
como tiempo dx,dy,dz , dt a lo largo de la línea
será
dO=1 /c √c2dt2-dx2-dy2-dz2
La integral ∫dτ = τ de esta magnitud, tomada
a lo largo de la línea mundo desde un punto
de partida fijo Po al variable punto final P, la
llamamos el tiempo propio del punto sustancial
en P. En la línea mundo consideramos x, y, z,
t, esto es, los componentes del vector OP,
como funciones del tiempo propioO , denotando
sus primeras derivadas con respecto a O
por ˙x, ˙y, ˙z, ˙t; sus segundas derivadas con
respecto a O, ẍ, ÿ, z, ẗ, y llamamos a los vectores
correspondientes, la derivada del vector OP con
respecto a O el vector de velocidad en P y la

�derivada del vector de velocidad con respecto a
O el vector de aceleración en P.
Ya que
c2˙t2-˙x2-˙y2-˙z2=0
se sigue que
c2˙tẗ-˙xẍ-˙yÿ-˙zz=0
esto es, el vector de velocidad es el vector
como tiempo de magnitud 1 en la dirección de
la línea mundo P, y el vector de aceleración en
P es normal al vector de velocidad en P, éste,
ciertamente, es un vector como espacio. Ahora
tenemos, como se puede ver fácilmente, un
brazo específico de la hipérbole, el cual tiene
tres puntos infinitamente adyacentes en común
con la línea mundo en P, y cuyas asíntotas
son generadas de un cono de luz del pasado
y un cono de luz del futuro (ver figura 3). Este
brazo de la hipérbole será llamado la curvatura
de la hipérbola en P. Si M es el centro de esta
hipérbole, tenemos aquí una hipérbole interna
con centro M . Sea p la magnitud del vector MP ,
así reconocemos el vector de aceleración en P
como el vector en la dirección MP de magnitud
c2/p.

En esta parte de su disertación, Minkowski
utiliza el mismo esquema básico: un sistema fijo
bidimensional de coordenadas cartesianas con
ejes perpendiculares t (y) (vertical) y x (horizontal).
Establece, como punto de partida, de la misma
manera que en la argumentación anterior, una figura
geométrica tridimensional, en este caso un cono
cuyo vértice se encuentra en el origen y su superficie
es generada por la rotación del doble triángulo
rectángulo que forman el eje t, las coordenadas del
eje x y las líneas c colocadas en los dos cuadrantes
superiores del sistema, las cuales tienen 45o de
inclinación respecto de los dos ejes. En la parte
inferior del plano cartesiano el físico coloca una
réplica invertida de ese cono y, tras denominar al
origen t=0 , da a la parte superior el valor t &gt; 0 y a la
inferior t &lt; 0.
La ecuación canónica del cono es
y2/b2+z2/c2 = x2/a2; esto quiere decir que cualquier
punto del cono es definido por esa relación entre
tres coordenadas espaciales. Pero lo que Minkowski
propone en su ecuación es una figura inexistente, un
cono cuadridimensional que puede ser definido con
cuatro coordenadas, Con esa fórmula no es posible
localizar ningún punto en cono alguno; no existe uno
ni, en general, un sólo cuerpo geométrico, que posea
cuatro dimensiones. Cualquier cosa que a Minkowski
se le ocurra representar en este par de conos
cuadridimensionales que ha inventado quedaría
irremediable y totalmente distorsionada; la imagen
geométrica sería una monstruosa deformación de la
realidad.
Al cono de la parte superior le da Minkowski la
denominación de “cono de luz del futuro” y lo define
como “todos los puntos mundo que “envían luz a O””;
al de la parte inferior le da el nombre de “cono de luz
del futuro” y lo reputa como constituido por “todos los
puntos mundo que “reciben la luz deO”” .

“Minkowski34” by Hermann Minkowski - Raum
Zeit (Minkowski). Licensed under Public Domain
via Wikimedia Commons - https://commons.
wikimedia.org/wiki/File:Minkowski34.png#/
media/File:Minkowski34.png

En el cono de la parte superior y en los
espacios situados entre ambos conos ubica sendas
hojas hiperboloidales, también dotadas de cuatro
dimensiones, que al igual que el cono, no pueden
de manera alguna representar figura geométrica
tridimensional alguna.
Llama a estas hojas “hipérbolas internas con
centro O” y les concede una importancia extrema en
su esquema. Geométricamente las considera como
líneas mundo que representan un movimiento que

33

�se incrementa asintóticamente a la velocidad de la
luz c para t = -∞ y t = +∞. Es una línea mundo que
viene del pasado, en donde inició su trayectoria con
una velocidad que al principio es prácticamente la
de la luz y posteriormente desciende hasta alcanzar
en t = 0 su punto mínimo; desde ahí empieza a
incrementarse y se proyecta hasta el futuro, en
donde adquirirá de nuevo la velocidad de la luz. Se
trata de un movimiento que en su primera parte
es constantemente desacelerado y en la segunda
constantemente acelerado.
Pero es evidente que estas líneas mundo
(hipérbolas internas), no tienen ningún papel aún
en el abstruso sistema minkowskiano; son, simple
y sencillamente, un elemento incluido con el único
propósito de hacer más fastuoso (y también más
ininteligible) el esquema de Minkowski.

Esta parte de la “hipergeometría” de Minkowski
es muy impor tante, porque en ella se basa
directamente toda la artificiosa construcción, hecha
por los paladines de la teoría del “big bang”, de los
períodos de la supuesta evolución del universo,
desde su origen hasta el estado actual del mismo.
Se califica a esta representación gráfica como
un instrumento cognoscitivo que aporta los elementos
necesarios (y muy poderosos, se vanaglorian los
físicos relativistas) para establecer la verdadera y
real causalidad entre los diversos “puntos mundo”
(por ejemplo, entre las diversas fases de la evolución
del universo).
En esta nueva función del esquema
minkowskiano el origen del sistema es un evento
determinado; de ahí parten a todos los puntos
del plano cartesiano vectores que representan

los nopales

34

�los posibles movimientos del suceso mismo o de
sus efectos físicos en el espacio-tiempo. Estas
traslaciones pueden ser hacia los puntos de los
conos superior e inferior y reciben el nombre de
vectores “como-tiempo”; o pueden dirigirse hacia los
espacios interconos y entonces se les da el apelativo
de vectores “como espacio”.
Los vectores “como-tiempo” representan los
movimientos, ya sea del mismo suceso o de sus
efectos físicos, que tienen una velocidad igual o
menor que la de la luz; los vectores “como espacio”,
que caen en los interconos, simbolizan aquellas
traslaciones con velocidades superiores a las de
la luz. Es evidente, conforme a la lógica interna del
sistema minkowskiano y a uno de sus postulados
fundamentales, el cual expresa que nada se mueve
a una velocidad mayor que la de la luz, que los
vectores “como espacio” no tienen existencia alguna,
son la nada física; sin embargo, contradiciéndose a
sí mismo, Minkowski les da el tratamiento de entes
físicos.
La causalidad se establece entonces de la
siguiente manera: únicamente los movimientos del
evento y de sus efectos que parten de t = 0 a lo largo
de t &gt; 0 y se desplazan con velocidades iguales o
menores que la de la luz pueden producir resultados
en el futuro (pueden ser causa de (afectar a, enviar
luz a) eventos futuros); igualmente, solamente los
movimientos con velocidades iguales o menores que
la de la luz y que proceden de t0 &lt; pueden ser causa
de o afectar al evento.
Todo esto no es otra cosa que una grosera
tautología. Si los movimientos con velocidades
mayores que la de la luz son imposibles físicamente,
entonces en la sustancia del mundo las relaciones de
la supuesta causalidad entre los eventos únicamente
pueden darse a través de desplazamientos con
velocidades iguales o menores que la de la luz.
Esta es la profunda verdad que nos prometió
Minkowski: un algo puede ser la causa de otro algo
y algo puede ser causado por otro algo, siempre que
la influencia causal se ejerza con movimientos que
tengan velocidades menores o iguales que la de
la luz. El evento está colocado en el centro de una
esfera de influencia; este influjo es recibido de (cono
de luz del pasado) y ejercido sobre (cono de luz del
futuro) todos los eventos que están contenidos en
ese globo.

Esta absoluta indeterminación es calificada por
la estulticia relativista como un nuevo y poderoso
método del conocimiento, con el cual es posible
penetrar en todos los arcanos del mundo, del tiempo
y del espacio.
La noción de causalidad propuesta por
Minkowski es absolutamente superficial, pues se
basa en la relación externa entre los eventos; es
totalmente inoperante para describir la realidad,
ya que carece del nexo interno fundamental, la
necesidad, que define la relación causa y efecto.
La causalidad minkowskiana no es tal, sino una
enumeración de eventos ordenados de acuerdo con
criterios basados en abstrusas fórmulas matemáticas
y geométricas erróneamente construidas e ineficaces
para reflejar los vínculos entre los eventos.
El concepto de causalidad de Minkowski es
definitivamente anticientífico, de un primitivismo e
insustancialidad evidentes, muy por debajo de las
nociones sobre esta materia desarrolladas por la
antiquísima filosofía griega. En realidad, para nada
se refiere a la categoría extensamente explorada
por la filosofía a lo largo de su historia, sino a una
relación completamente superflua entre sucesos
indeterminados. Se trata de una “ocurrencia”, una
“chanza” que viene a complementar las deleznables
“puntadas” y ”chirigotas” de su alumno Einstein.
La filosofía, ciencia de las ciencias y terra
ignota para todos los físicos, pero en especial para
los relativistas, con Einstein a la cabeza, llegó, al final
de su camino, con la ontología y la dialéctica -ésta,
el método científico por excelencia- de Guillermo
Federico Hegel, a la plena comprensión de los
conceptos de causalidad, accidentalidad, posibilidad,
necesidad, etcétera2.

2 Ver: G.W.F. Hegel, Ciencia de la Lógica, traducción directa del
alemán de Augusta y Rodolfo Mondolfo. Solar, S.A., Hachette,
S.A., Buenos Aires, Argentina, 2a. Edición castellana, 1968, Libro
Segundo, La doctrina de la esencia, Tercera sección. La realidad.
Segundo Capítulo. La realidad. Accidentalidad. Necesidad relativa.
Necesidad absoluta. Tercer capítulo. La relación absoluta. Relación
de causalidad. La causalidad formal. La relación de causalidad
determinada. Acción recíproca. Pp. 479-505

35

�R~zS;;I

Lz~~}~}~~
██

emontémonos primero 421 años hacia el
pasado, hasta el 20 de septiembre del año
1596, fecha en la que el capitán Diego de
Montemayor funda la Metropolitana Ciudad
de Monterrey que hasta su muerte en 1610
fuera sucedido por su hijo Diego de Montemayor, el
Mozo, quien por enfermedad falleciera al siguiente año,
quedando como teniente de gobernador el también
capitán Diego Rodríguez, hermano del capitán Lucas
García, de los doce fundadores de Monterrey y primer
poblador de Santa Catarina.
El año 1612, una gran inundación arrasó con
las pocas casas y Rodríguez determinó trasladar la
población a la zona más alta del entorno, estableciendo
el nuevo trazo por donde actualmente se encuentra
el Palacio Viejo. Con el tiempo se destinó un espacio
para la Plaza de Armas, en la que se pasaba revista de
armas, y que hoy es Plaza Zaragoza.
Para celebrar el triunfo del ejército mexicano
contra los invasores franceses, comandado por el
general Ignacio Zaragoza, el 5 de mayo de 1862 en la
Batalla de Puebla, dos años después el gobierno del
Estado de Nuevo León, decretó que a partir de 1864
este sitio llevara el nombre del héroe nacional, y desde
entonces se llamó "Plaza de Zaragoza”, aunque no
encontramos registro de trazo alguno.
La plaza fue dotada con lámparas de petróleo,
bancas de sillar y jardines. El acto inaugural se realizó
con mucha pompa en febrero de 1864 y estuvo
presente el gobernador Santiago Vidaurri y la primera
piedra fue bendecida por el canónigo Magistral de la
Catedral, José Joaquín de Orozco, con música de la
banda militar y repiques de campana. Una copia del
acta de colocación se introdujo en un pomo de cristal
que fue introducido en un hueco o bóveda realizado
en la piedra. Al término de la ceremonia, una comitiva
acompañó al gobernador al Palacio de Gobierno y por
la noche hubo serenata y se iluminó el palacio.

■Francisco Sepúlveda García*

Entre las mejoras que se le hicieron se encontraba
una fuente que le llamaron de los Delfines y que fue
obra del escultor de origen italiano Mateo Matei. El
origen del material con el que fue hecha esta fuente fue
el siguiente:
La cantera de donde fue sustraído el mármol
para la construcción de la fuente estaba en el cerro
de La Mitra, enfrente de La Fama y la trabajaba Juan
Bocanegra, de Monterrey. En el Archivo Municipal de
Santa Catarina encontramos una carta que Bocanegra
dirigió el 1º de enero de ese año de 1864 al gobernador
Vidaurri en la que explicaba que… había descubierto
la veta dos o tres años atrás enfrente de la fábrica de
Hilados y habiendo invertido en caminos y otros muchos
gastos y después de mil ensayos y mil dificultades por
la falta de operarios y herramienta… sacar algunos
trozos de los que se ha hecho o fabricado la hermosa
fuente que está por concluirse en la plaza principal
de esta ciudad […] no me había presentado como
denunciante y descubridor sin saber el resultado que
podía tener […] y necesitar primero el consentimiento
del dueño del terreno que lo es el Sr. Encargado y socio
de la referida fábrica de Hilados. Bocanegra se refería
a la Fábrica de Hilados y Textiles La Fama de N. L. de
la cual era director o encargado Ezequiel B. Steele.
Por remodelaciones posteriores de la Plaza Zaragoza,
la fuente fue trasladada a la de la Purísima en 1894 y
hasta la fecha la podemos admirar en este sitio.

*El autor es cronista oficial de Santa Catarina, N. L.

El cenote IV

36

�R~zS;;I

V|,|~~~§
██

n todo el lugar se escuchaban los gritos de los
compañeros de Vinicio, presentían la llegada de
un nuevo huésped, la exaltación por la presencia
del nuevo personaje era indescriptible; por los
pasillos, todos y cada uno, hasta el soberbio
Vinicio, sentían que era alguien especial, se asomaban
por las rejas de sus habitaciones tratando de verle
pasar, algunos le vieron como “el verdadero”, del que
por los siglos de los siglos se ha hablado. Extendían
sus manos para tratar de tocarle por el hecho de ser
bendecidos por sus harapos; sin embargo, Vinicio
comenzó a gritar aplastando el momento de la llegada
del “nuevo”, quien con su cabeza en alto y sus ojos
tiernos era admirado por todos los residentes del
manicomio
Vinicio como siempre comenzaba sus discursos,
pero esta vez exaltó la voz un poco más de lo
acostumbrado, todos se relajaban en sus respectivas
camas y aquél decía: “Júpiter complace la dicha con
nosotros, ha puesto tres cuestiones en este día, muy
importantes para todas las criaturas vivientes y no
vivientes, pero que existen y son celosas de las que
viven, me ha comunicado en primer lugar que...” Todos
comenzaron a aplaudir sin que Vinicio pudiera decir
las dos primeras noticias, obligándolo a decir la tercera
y última, más importante que las demás: “Bien, bien,
bien”, les decía Vinicio; “la tercera es una situación
incómoda para mí. Me ha informado el mensajero de
Júpiter que hay un impostor, alguien que nos perjudicará
y hará que caigamos en pugna al intentar destrozar
nuestras costumbres y entre una de ellas, la más
importante”. Todos comenzaron a llorar y a alborotar el
ambiente del lugar; los celadores se percataban de lo
sucedido y comenzaban a arrojarles chorros de agua,
aquéllos, ante la imposición de los chorros, lloraban aún
más; sin embargo, controlaban su llanto convirtiéndolo
en sollozo. Vinicio comenzaba a gritar ante lo que
temía: “¡San Isidro Labrador, quita el agua y pon el sol!
¡San Isidro Labrador, quita el agua y pon el sol! ¡Santa
Bárbara bendita! ¡Santa Bárbara doncella! ¡Líbranos
*Docente de Español y Literatura de la Preparatoria Núm. 3

37

■Isadora Montelongo*

“Lo grotesco es un signo de genialidad.”
Víctor Hugo
“(Lo grotesco) Reproduce la naturaleza
en su manera de obrar”.
Arniches
de un rayo y de una centella!” Misteriosamente el agua
dejaba de brotar, enajenada por las mangueras y Vinicio
descansaba de orar a gritos y les decía a todos que él
era quien los protegería de todo lo que llegara a pasar:
“¡Yo soy su salvador! recuerden eso”. Al pronunciar
la última sílaba, el hombre recién llegado, ya desde su
celda, le cuestionó con voz tranquila: “¿De qué los has
salvado?” Vinicio le contestó que del agua y el otro
siguió: “¿Acaso el agua no es una bendición? Tú mismo
has pedido el sol, pero ¿de qué te sirve sin el agua?
Sol y agua, elementos divinos para la siembra de las
semillas y para el alma de los hombres. Además, tú no
has parado el agua, lo que te ha hecho ese favor es la
falta de pago de recibos de tan afortunado servicio de
la urbe.”
Ante aquella irreverencia, Vinicio presentó un color
ruborizado del más intenso coraje que nunca antes
había sentido, calmó su ímpetu y olió lo que pretendía
“el nuevo”. Comenzó a llamar a todos los demás, pensó
anticipadamente en controlar las posibles reacciones
de sus compañeros ante lo escuchado, respiró
profundamente para luego decirles que era necesario
hacer el rito acostumbrado, aquél que se negarían a
abandonar por el impostor que vendría a levantar pleitos
entre todos. Se comenzó el rito. Todos en posición
de cuclillas empezaron a pujar desde sus adentros,
despedían así el aroma del nuevo ser; todos sentían
las contracciones, la paz, la calma que el cuerpo puede
otorgar a almas tan necesitadas de paz como la que
tenían ellos cuando celebraban el rito. Ya despojados
del nuevo ser, lo tomaban entre las manos y Vinicio
los bendecía desde lejos, después los colocaban
fuera de las celdas. En los pasillos se podía apreciar

�que entré, te reconocí de inmediato, por ello hice
caso omiso a tus insultos sutiles, sabes a que me
refiero, a tu discurso corporal, en fin, te conocí en
una Academia de Filósofos en donde fuiste uno muy
destacado, (todos comenzaban a gritar y Vinicio los
calló, por el interés que le provocaba la conversación)
caíste en una depresión por el exceso de trabajo y las
circunstancias adversas en las que te encontrabas.
Todo el mundo se te había hecho una masa
amorfa, una concepción insípida de la naturaleza;
las aberraciones religiosas siempre fueron nulas,
mas no pudiste sostener tus ideas personales ante
un grupo de filósofos y argumentabas cuestiones
totalmente subjetivas que no se podían verificar
dentro del contexto al que te llevaron los otros y
la muerte de tus seres queridos ante la corrupta
injusticia, fue lo que te arrastró a sembrar más de tu
pesimismo, convirtiéndolo en una agresión contra ti
mismo; así la depresión te llevó a un último estallido
de lucidez, vengando con mano propia todo lo que no
pudo concebir tu calma y sensatez en aquel tiempo.
Sé que recuerdas los detalles de todo, sé que no es
necesario que te describa ya lo que te trajo aquí, sé
también que te preguntarás el porqué de mi llegada y
sólo puedo decir que equivocadamente admiré más
tu imagen que a ti mismo y sé que sabrás qué hacer
después de todo lo que has escuchado”.
Hacienda Tabi

el símbolo de liberación de aquellos sujetos, que
indudablemente se reflejaban en sus creaciones. “La
libertad de las almas de los hombres”, comenzaba
Vinicio, “es posible gracias a Dios Nuestro Señor, a
quien le otorgamos este nuevo ser...” Interrumpía
nuevamente el otro sujeto: “¿A qué se debe esta
clase de ritos? ¿Para qué te sirven, Vinicio?”. “A mí
no me sirven en nada”, repuso Vinicio. “A Nuestro
Padre es al que le otorgan una gran satisfacción. Con
tus preguntas y tus palabras lastimas las heridas que
uno mismo se ha creado, la herida más profunda
es la que se hace uno con sus propias palabras, no
blasfemes, ¡Padre, perdónalo, no sabe lo que dice!”.
¿Te refieres a que, por mis palabras, incrédulas
hacia tus costumbres y creencias, me lastimo a mí
mismo? Preguntó el recién llegado. “Pero ¿cómo me
puedo lastimar a mí mismo en lo que no creo. ¿Te
has preguntado alguna vez el por qué estás aquí?”.
“Estoy aquí porque El Señor así lo ha decidido”,
arguyó Vinicio. “Entonces no recuerdas nada. Yo te
platicaré del por qué estás aquí: Desde el momento

Apenas aquel compañero de Vinicio acabó
de hablarle de sí mismo, los celadores lo llevaron a
otro lado, dejando atrás la cara de Vinicio, pensativa
y llena de dudas; sin embargo Vinicio gritó: “¡Ven: él
llegó aquí como lo dijo Júpiter y trató de sembrar la
peor pugna entre nosotros, la duda, pero dijo una
gran verdad sin saberlo, nadie es nada sin su pasado
y yo les digo que ahora que lo tengo, soy cuerpo en
espíritu! ¡Vamos a hacer otro ritual para despedir a
nuestro compañero!”

38

Todos se pusieron en cuclillas y comenzaron...

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~|~}z~
██

os sindicatos se hacen presentes en la Ciudad de
Monterrey y en el Estado de Nuevo León durante
y posteriormente a la Revolución Mexicana. La
falta de sindicatos en el periodo anterior hace
suponer, bajo la visión del marxismo clásico,
la ausencia de una conciencia de clase. Retomando a
Thompson y su libro La formación de la clase obrera
en Inglaterra, obra que se ha convertido en el referente
obligado para el estudio de esta clase social, el autor
revisa y cuestiona los estudios marxistas, al afirmar que
no podemos condicionar la existencia de clase a una
regla.
La clase cobra existencia cuando algunos
hombres, de resueltas sus experiencias comunes
(heredadas o compartidas), sienten y articulan
la identidad se sus intereses a la vez comunes
a ellos mismos y frente a otros hombres cuyos
intereses son distintos de (y habitualmente
opuestos a) los suyos. La experiencia de clase
está ampliamente determinada por las relaciones
de producción en que los hombres nacen o en la
que entran de manera involuntaria. La conciencia
de clase es la forma en que se expresan estas
experiencias en términos culturales: encarnadas
en tradiciones, sistemas de valores, ideas y formas
institucionales. Si bien la experiencia aparece
como algo determinado, la conciencia de clase
no lo está. Podemos ver una cierta lógica en las
respuestas de los grupos laborales similares que
tienen experiencias similares, pero no podemos
formular ninguna ley. La conciencia de clase surge
del mismo modo en distintos momentos y lugares,
pero nunca surge exactamente de la misma
forma.1
*Juan Jacobo Castillo Olivares es Licenciado en Historia por la
Universidad Autónoma de Nuevo León y con estudios de posgrado
en la Facultad de Filosofía y Letras. Profesor de tiempo completo del
Colegio de Historia en la UANL. Autor de varios artículos en las revistas
Actas y Atisbo y coautor en diversos libros de carácter académico y de
divulgación.
1 Thompson, E. P. La formación de la clase obrera en Inglaterra.
Crítica, España. 2001. p. 14.

39

■Juan Jacobo Castillo Olivares*

Si apreciamos que en sus tradiciones, valores e
ideas los obreros encuentran en su conciencia común,
elementos que los definen como clase, las sociedades
mutualistas son la pionera (tal vez primitiva y no
definitiva) representación de valores compartidos. Bajo
mi interpretación, el papel que poseen los obreros en
la sociedad, considerando el trabajo proletario como
una posición estratégica en la sociedad industrial, esto
ya es suficiente para hablar de una clase con intereses
compartidos. Pero son las sociedades mutualistas el
complemento que refleja por lo menos una solidaridad
de ayuda mutua (a veces implícita y no muy clara en
el discurso). No obstante, es una clase obrera aún
por madurar. En este sentido, sigue habiendo en este
periodo una ingerencia muy cercana al gobierno reyista,
pero al fin y al cabo, ya una conciencia que los hace
participar en ciertas manifestaciones sociales (como
la del 2 de abril de 1903) y obtener ciertos logros de
acuerdo mutuo con las empresas, como es la ley sobre
accidentes de trabajo de 1906.
Las sociedades mutualistas tienen sus claros
orígenes en Europa:
El nivel más modesto de la lucha económica
propia persistió en la organización de la clase
obrera y además en constante crecimiento, pese
que, con la notable, pero parcial excepción de
Gran Bretaña, se prohibieron legalmente los
sindicatos y las huelgas en casi toda Europa,
aunque se consideran aceptables las sociedades
de ayuda mutua y las cooperativas, que por lo
general en el continente se constituyeron con
propósitos de producción y en Gran Bretaña
en forma de tiendas. No podemos decir que
prosperaran notablemente: en la región de Italia
(1862) donde eran más fuertes, el Piamonte, el
término medio de miembros de tales sociedades
de ayuda mutua se hallaban por debajo de los
cincuenta. Sólo en Gran Bretaña, Australia y
–muy curiosamente- en Estados Unidos existían

�sindicatos obreros de significación real.2
Las sociedades mutualistas en el Estado,
menciona el maestro Rojas Sandoval, nacen de
la confianza en la unión solidaria entre obreros y
artesanos, la cual no encontraron en las instituciones
del gobierno de Bernardo Reyes. Las sociedades
de ayuda mutua tenían como objetivo, aportaciones
individuales, para hacerle frente a la muerte, la
enfermedad y el desempleo3. Son diferentes tipos
de sociedades de ayuda mutua que menciona Rojas
Sandoval, pero hace un enfoque en las mutualistas
integradas por obreros o por otros grupos sociales
que ayudaban a los ayudaban, entre los que distingue
en el Estado la sociedad de Obreros Linares y la
sociedad de Hidalgo para auxilios mutuos que se
creó en 1907 entre otros, agregando la sociedad
mutualista de Salinas Victoria para los trabajadores
de las minas.
El gran Círculo de Obreros Libres de Monterrey,
de entre todas las sociedades mutualistas en
el Estado es la más importante, tanto por ser la
sociedad de ayuda mutua de la capital, como por
ser la sucursal del Gran Circulo de Obreros de
México y el eco de las sociedades de obreros libres
en el mundo, que como apreciamos en la cita de
Eric Hobsbawm, aunque no proliferaban, éstas se
encontraban presentes en muchos países europeos
previo al sindicalismo, solidamente establecido en
Gran Bretaña.

3 Relacionar entre sí a toda la gran familia
obrera del Estado de Nuevo León con la de la
República.
4 Aliviar en sus necesidades a los obreros.
5 Proteger la industria y el progreso de las
artes.
6 Propagar entre la clase obrera la instrucción
correspondiente a sus derechos y obligaciones
sociales, en lo relativo a artes y oficios.
7 Establecer todos los círculos necesarios en
el Estado de Nuevo León, a fin de poner en
contacto a los obreros de la República con los
del Estado de Nuevo León.5
De todos estos puntos algunos se cumplieron,
otros eran demasiado utópicos, como el de proteger
a los obreros contra el abuso capitalista, el cual no
se cumplió, sencillamente porque los obreros aún
no se encontraban en una posición donde pudieran
reglamentar sus salarios, por poner un ejemplo.
Pero en relación a propagar entre la clase obrera
la instrucción correspondiente a sus derechos y
obligaciones sociales, en lo relativo a artes y oficios
lo buscaron y encontraron en coordinación con el
gobierno del Estado (quien ya tenía tal intención,
véase el capítulo 5.1. Aprendiendo el oficio obrero).
José Ma. Elizondo, de esta vecindad, apoderado
del Círculo de Obreros de Monterrey ante
Ud. respetuosamente comparece y digo que
habiendo por conducto del C. Gral. Gerónimo
Treviño que ese gobierno amante de impartir
su poderosa protección a los hijos del trabajo
que tanto necesitan de ella para hacer más
llevadera la triste condición a que están sujetos,
ha dispuesto a moción del mismo Sr. Gral.,
se desempeñen gratuitamente en las prensas
del Estado los trabajos relativos como la
impresión del Órgano a la sociedad de cartas
circulares de libros para la Escuela de Adultos,
etc. que se ofrece una al círculo, á quien se
presenta y considerando que verificándose tal
disposición y vendría a dar por resultado la
introducción de considerables economías en
sus gastos ordinarios solventando en beneficio

En su primer mesa directiva de 1874 es posible
ver representantes de los oficios (más artesanales
que obreros) del periodo, como zapateros, carpintero
y oficios varios4. La asociación mutualista adoptó
los mismos objetivos que dos años antes habían
formulado el Gran Círculo de Obreros de México.
1 Mejorar por todos los medios legales, la
situación de la clase obrera, ya sea en su
condición social, moral o económica.
2 Proteger a la misma clase obrera contra los
abusos de los capitalistas o dueños de talleres.
2 Hobsbawm, Eric. La era del capital 1848-1875. Crítica. España.
2007. p. 120.
3 Rojas Sandoval, Javier. Historia de las relaciones laborales en la
cultura industrial de Nuevo León (De los tiempos del mutualismo a
los años revolucionarios: 1874-1917). UANL. Monterrey. 2008. p. 36.
4 Ibíd. p. 40.

5 Ibíd. p. 41.

40

�los enfermos e indigentes a quienes tiene que
socorrer…6
Es evidente que con ayuda del Estado, sólo se
pudieron lograr tales muestras de ayuda solidaría,
pero también es cierto que sin la iniciativa de la
sociedad tal vez estos no se hubieran concretado.
La seguridad del obrero se volvió indispensable, y
después de los acontecimientos trágicos del 2 de
abril (véase capítulo 6.2 Mitin y movimiento antireyista
de 1903) a los que, pienso que bajo la presión de
tener que retribuir a la sociedad obrera de la ciudad
y manifestar paz y tranquilidad social, se promulgó
una pionera Ley de Accidentes del Trabajo el día 9
de noviembre de 19067 la cual establecía desde su
primer artículo.
El propietario de alguna empresa de las que
se encuentra en esta ley, será responsable
civilmente de los accidentes que ocurran a sus
empleados y operarios en desempeño de su
trabajo o con ocasión de éste.
No dan origen de responsabilidad civil del
empresario los accidentes que se deben a
alguna de estas causas:
I Fuerza mayor, extraña a la industria de que
se trate.
II Negligencia inexcusable o culpa grave de la
víctima.
IIIIntención del empleado u operario, de
causarse daño
Todo accidente se estimará comprendido en
la primera parte del artículo anterior, mientras
no se pruebe alguna de las circunstancias
mencionadas en la parte final del mismo
artículo.8
Otra de las características de las sociedades
mutualistas es la colaboración con el gobierno estatal
y nacional para la promoción de la cultura obrera. Se
sabe por el Diario Oficial que la primera exposición
que organizaron fue en el año de 1880 y tenía la idea
6 AGENL. Sección trabajo. Asunto: asociaciones y sindicatos 18501904. Caja 1.
7 Saldaña. José, P. Proceso histórico de los riesgos profesionales.
En Estudios de ciencias sociales en el anuario Humanitas, antología
1960-1990. UANL. Monterrey. 2009. p. 183.
8 Ibíd. p. 186-187.

La Cala

de impulsar la actividad industrial en sus diferentes
ramas, al mismo tiempo mejorar la situación “de la
familia obrera”9. Las exposiciones industriales fueron
el artilugio de la nación moderna, una forma de
mostrar que industria y progreso van de la mano.
A finales del siglo XIX el mundo occidental
trataba de fomentar la idea de que el único modelo
de progreso se encontraba en aquellas naciones
herederas de los grandes movimientos y cambios
que dieron paso a la época contemporánea; nos
referimos a la Revolución Industrial en Inglaterra y
la Revolución Francesa. La primera representaba
el progreso económico y la segunda el político,
invariablemente, las dos un solo concepto:
modernidad. La modernidad que se contrapone a lo
antiguo y que puede ser explicada bajo esta idea:
Nuestra hipótesis general es que toda
modernidad encierra la paradoja de que
toda creación implica el abandono de algo
9 Rojas. Op. Cit. 43.

41

�al efectuarse la sustitución de una cosa
por otra evaluada como más conveniente o
apetecible. Si anteriormente se tenía como
de buen gusto vestirse de una manera, en un
momento posterior puede considerarse como
de mal gusto porque la forma de vestir ha sido
sustituida por otra. Así, cuando la historia se
propone al pasado como su objeto de estudio
a primera vista concentra su atención en
aquello que toda la modernidad ha rechazado
y convertido en lo que podría caer bajo la
acepción de lo obsoleto o tradicional.10
Las exposiciones de la última parte del siglo
XIX son esa herramienta que muestra los avances
del mundo moderno. En el libro Artilugio de la nación
moderna, México en las exposiciones universales
1880-1930, Mauricio Tenorio Trillo nos describe, en
rasgos generales, la participación de la delegación
mexicana en dichos certámenes. En un estudio más
completo, nos amplía el panorama de las principales
motivaciones de México a participar.
Las Ferias mundiales reencarnaban el mismo
principio que promovieron las enciclopedias de
fines del siglo XVII: reafirmar la posibilidad de
concebir una imagen general del mundo […]
las exposiciones universales eran versiones
selectivas de la imagen que se proponían
representar; momentos en los que la industria y
la ciencia podían existir con todas sus virtudes
y ninguna de sus imperfecciones.11

la ideología liberal del laissez faire y creer que esta
lograría la igualdad humana mediante la riqueza que
generaba.
Nuevo León, quien sobre la base del progreso
industrial ya establecido en al área, aplicó como
estrategia para impulsar sus producto y sus oficios
a las exposiciones locales e internacionales, que
entre otras temáticas a incluir fueron primordialmente
exposiciones industriales.
Antes de las exposiciones internacionales,
hubo dos exposiciones de carácter local, según nos
dice Isidro Vizcaya Canales en su libro, Los orígenes
de la industrialización en Monterrey. La primera se
efectuó en 1880 y la segunda (ya mencionada) en
1888. Las dos fueron organizadas por el Gran Círculo
de Obreros12. Organizados por el gobierno y las
empresas locales buscaban imitar las exposiciones
foráneas, su éxito era moderado entendiendo que
las establecían los obreros en cooperación con las
sociedades mutualistas.
En ambas ferias se exponían los productos
de la aún incipiente industria nuevoleonesa, donde
prevalecían los productos artesanales y de la
industria textil que en años posteriores serían
opacados por los de una industria más compleja.
La primera exposición se efectúo en el
Colegio Civil. La apertura se hizo con gran
solemnidad el domingo 5 de septiembre de
1880. En la mañana se reunieron los obreros
en la Presidencia Municipal, formándose
una procesión, precedida por el gobernador,
del cual formaban parte del Ayuntamiento,
el cuerpo de Policía y el 29 Batallón con su
banda. Por la calle del teatro siguieron hasta
la de Matamoros, en donde se les incorporó
el General Treviño, y de ahí hasta el local de
la exposición, en donde hubo discursos e hizo
el gobernador la declaratoria de inauguración
entre salvas de artillería y repique de campanas.
La exposición permaneció abierta durante
un mes y se clausuró el 3 de octubre. Estuvo
dividida en cuatro secciones: industria, labores,
artes mecánicas y bellas artes. En total hubo

Las exposiciones de una manera general son
manifestaciones de carácter público en las que
se exhiben productos industriales, comerciales o
artísticos. Los motivos de las exposiciones son dar
a conocer que en la última parte del siglo XIX son
la ciencia y la industria los fundamentos primordiales
del progreso. Apreciar una imagen general del
mundo en un sólo espacio y así lograr demostrar la
unión cultural y económica de las distintas naciones
participantes, muchas veces sin importar si estas
eran naciones pobres o ricas. Por último demostrar
que la libertad es el fin del ideal humano, en especial
10 Zermeño Padilla, Guillermo. La cultura moderna de la historia:
una aproximación teórica e historiográfica. El Colegio de México,
Centro de Estudios Históricos. México D. F. 2002. p. 41
11 Tenorio Trillo, Mauricio. Artilugio de la nación moderna: México
en las exposiciones universales, 1880-1930. Fondo de Cultura
Económica. México 1998. p. 15

12 Vizcaya Canales, Isidro. Los orígenes de la industrialización
en Monterrey: una historia económica y social desde la caída del
Segundo imperio hasta el fin de la Revolución (1867-1920). Fondo
Editorial Nuevo León, ITESM. Monterrey, Nuevo León. 2006. p. 47.

42

�115 expositores, alguno de ellos de fuera de
Monterrey, se exhibieron 461 objetos diversos y
se dieron 80 premios13.
Las funciones de estas primeras exposiciones
locales seguían siendo mostrar la relación entre arte
e industria como símbolos inequívocos del progreso
y además dar gala y fe de la buena relación entre
gobierno, empresa y obrero. La solemnidad, los
discursos, los protagonistas, las exposiciones y los
lugares donde se realizaban, entre otras cosas,
mostraban una celebración por los logros producidos
en el gobierno local y que buscaban ser el reflejo a
nivel nacional. La segunda exposición no fue muy
diferente de su predecesora.
La segunda exposición se efectúo en el
Gran Círculo de Obreros, situado en la
calle de Zuazua; la apertura se hizo el 15 de
septiembre de 1888 y la clausura el 5 de
noviembre del mismo año. En este segundo
evento participaron 215 expositores, y entre
los productos premiados llamaba la atención la
abundancia y variedad de artículos de curtiduría
y talabartería, como gamuzas, antes, cabritillas,
pieles curtidas y becerrillas. El fenómeno indica
que por este tiempo esta industria se había
estado desarrollando rápidamente14.
En su libro Deferencia y desafío en Monterrey
Michael Snodgrass define así a dicha ciudad
porfirista: como el Chicago de México, un Monterrey
que ejemplificó y simbolizó el sueño porfiriano de
modernidad industrial.
Cuando el general Porfirio Díaz tomó la
presidencia en 1876, Monterrey era una ciudad
de casas comerciales y talleres que daban
servicio a la economía agropecuaria y minera
del noreste mexicano. Para 1910, cuando la
Revolución forzó al anciano dictador al exilio,
Monterrey había surgido como el principal
centro industrial del país, la “Chicago de
México”.15
Snodgrass logra en su libro darnos una
13 Ibidem
14 Vizcaya…Los orígenes…p. 48
15 Snodgrass, Michael. Deferencia y desafío en Monterrey:
trabajadores, paternalismo y Revolución en México 1890-1950.
Fondo editorial de Nuevo León. 2008. p. 19

perspectiva que puede ser una amplia referencia a
la hipótesis aquí planteada, la cual nos dice que la
ciudad de Monterrey poco a poco se convertía en
modelo de modernidad y progreso a nivel nacional.
De tal forma que su comparación de Monterrey
con Chicago, aunque de principio puede parecer
exagerada, es un claro ejemplo de lo que se trataba
de fomentar: una ciudad que pudiera competir y
darse a notar con otras ciudades del mundo que eran
modelo de progreso.
Pa r a N u evo L e ó n l a s ex p o s i c i o n e s
representaron esa oportunidad de exponer su
naciente industria y sin duda la respuesta de la élite
económica y política fue inmediata y entusiasta.
La primera exposición que se tiene conocimiento
en el periodo referido, de acuerdo a los archivos
consultados, es la Internacional de Chicago de 1893.
La comisión para la participación mexicana tenía
como propósito recolectar todo lo referente para
dicho evento (lo cual fue el tipo de organización que
las posteriores comisiones van a tener en común)
la invitación para asistir se hacía directamente al
gobierno federal y después se formulaba una carta
por parte del presidente de la república haciendo
extensa la invitación a cada gobierno estatal. En
esta exposición el Estado recibió un diploma por su
participación y premiados los 39 expositores que
fueron en representación de Nuevo León, aunque
no se especifica a quienes o con qué se les premió:
Invitado el gobierno, por acuerdo del C.
Presidente de la República, expresado por
el Ministerio de Fomento, para concurrir a la
exposición Internacional que tuvo efecto en
Chicago en 1893, se hizo la recolección de los
objetos correspondientes por la Junta Auxiliar
de Geografía y Estadística, […] Nuevo León
debe haber estado representado dignamente
en el gran relacionado certamen, puesto que
á 39 de sus expositores les fueron acordados
premios que por no recibirse aún no han sido
repartidos.16
De la exposición de Chicago hasta la de París
no hubo otra exposición a considerar por parte del
gobierno nacional. Lo más cercano fue la propuesta
por parte de una compañía estadounidense, la
‘Panamerican Company’ de crear una exposición
16 AGENL Fondo: Industria y comercio. Sección: exposiciones.
Caja 1, 1826-1898. Documento sin nombre

43

�panamericana en la ciudad de Nueva York en el
‘Industrial Building’ de la calle 44 (44 street.) La
propuesta se realizó en 1894 y consistió en que este
edificio albergara una selección donde se presentara
lo mejor de la industria y el comercio en América
Latina, teniendo México el 4º piso para realizar tal
efecto. Resultado de esto se mandaron planos al
gobierno de Nuevo León donde se mostraba, que
este ocuparía un lugar importante, junto a otros
Estados de la República Mexicana.17 Por el momento
no he encontrado cuál fue el seguimiento de dicha
propuesta debido a que no se menciona de nuevo en
posteriores archivos.
La exposición Internacional de París de 1900 no
sólo fue importante en cuanto a que dio inicio al siglo
XX, sino además que se encargó de mostrar lo mejor
del arte y la tecnología de Europa y del mundo. Por tal
motivo, el México de la época porfirista, que se sentía
más cerca de Francia, incluso que de sus vecinos
estadounidenses, no podía faltar a dicho certamen.
La importancia de Nuevo León y su industria se hace
presente evidenciándose en la lista de premios que
obtuvo. A continuación, algunas de las empresas y
los premios más significativos que obtuvieron:
Tabla 13. Lista de los expositores del Estado
que obtuvieron premios en el Certamen Internacional
que se verificó en París el año de 1900.18
Cervecería “Cuauhtémoc”… Medalla de oro y diploma.
Cia. Minera “Fraternal” … Medalla de bronce y diploma.
Cia. Minera Fundidora y Afinadora… Medalla de plata y
diploma.
Cia. Minera “Zaragoza”… Medalla de bronce y diploma.
Cia. Minera “Norias de Baján”… Medalla de plata y
diploma.
Fundición de Fierro…M.H. (mención honorífica)
Maíz Hnos… medalla de plata y diploma.
Manufacturera Cia. De Fundición de Fierro…Medalla de
bronce y diploma.

Fotografía 1: Anónimo. Carta Blanca, Medalla
de Oro en la Exposición Universal en París. Fototeca
del Centro de las Artes / CONARTE. 1900.
El mismo año de 1900 se le invitó a Nuevo
León a que se presentara en la exposición de San
Antonio. A diferencia de lo que pasó en los anteriores
certámenes, esta vez no hubo mucha respuesta por
parte de los empresarios de Nuevo León, donde
incluso la Cervecería “Cuauhtémoc” se reservó el
derecho a participar. Podemos suponer que se debió
en parte, a que aún estaba reciente su presentación
en París, la cual no dejó con suficientes recursos
al Estado y a las empresas para poder realizar tal
encargo. Uno de los aspectos que más llama la
atención fue la invitación que se hizo a Nuevo León
y la referencia tan peculiar con la que describe a su
capital, donde podemos ver, que la imagen que se
proyectaba al interior, de un Monterrey progresista y
moderno, era evidente también al exterior:

Rivero Sucs…Medalla de plata y diploma, M.H.

El pueblo de San Antonio y todo Texas
reconocen que el Estado de Nuevo León es
uno de los mas grandes y ricos de México,
y que Monterrey, su capital, es una de las
ciudades progresistas, no solo de México sino
del mundo.19

Penitenciaria de N. León … M.H.
Municipalidad de Monterrey… M.H.
Gobierno del E. de N. León… medalla de plata y dos
diplomas.
17 Ibid. Caja 3.
18 AGENL. Sección exposiciones. Caja 4

19 Ibíd. Caja 2.

44

�La siguiente y última exposición en la que
participó Nuevo León hasta el final del porfiriato
(que se tiene documentado hasta el momento) fue
la exposición Internacional de St. Louis. Esta debía
llevarse a cabo en la ciudad de St. Louis Missouri a
más tardar el 1º de mayo de 1904 y se clausuraría el 1º
de diciembre del mismo año. Para ésta, a diferencia
de las anteriores, se utilizaron recursos importantes
en cuanto a la recopilación de datos necesarios para
poder ser llevados a St. Louis junto con el resto del
equipo adecuado para tal certamen. Se pidió que se
hicieran estudios donde se especificara: la situación
en el gobierno, tanto en servicios, como en obra
pública, y sobre todo que se dieran detalles de cada
una de las empresas y fábricas del país. Esto tiene
su justificación y lo podemos ver en la siguiente
cita de Bernardo Mallén, quien era el comisionado
encargado de tal recopilación:
Es mi objeto presentar a la república en la
feria Universal de San Luis Missouri en todo
su grandioso desarrollo económico social y
político; atestiguar con números, con hechos
comprobados por la estadística que nuestra
prosperidad es real y efectiva. A primera vista,
de una sola ojeada, de un golpe, si se me
permite emplear la frase, cualquiera que lea
el opúsculo que trato de publicar, podrá darse
cuenta exacta de la diferencia enorme que
existe entre el México de 1876 y el México de
1903 comprenderá inmediatamente que el país
encierra elementos y fuerzas inmensas.20
El objetivo básico y claro, no sólo de la
exposición de St. Louis, también de aquellas que le
preceden, fue dar a conocer que México, a través del
gobierno de Porfirio Díaz, había logrado entrar a una
época de progreso. Y que Nuevo León encontró ese
camino en la industrialización, gracias al gobierno
de Bernardo Reyes, fiel a esa política nacional, de tal
manera que no es raro verlo figurar entre los premios
otorgados por la exposición de St. Louis al mismo
gobierno del estado, junto con empresas de la región:

Tabla 14. Nombres de las personas o
negociaciones que según la lista de recompensas,
obtuvieron premio en la Exposición Universal de San
Luis Mo. De 190421
Gobierno de Nuevo León…Medalla de Oro.
Sr. Serafín Peña.
Sr. Gral. Bernardo Reyes.

Compañía Ladrillera Unión… Medalla de Oro.
Sres. V. Rivero Sucesores… Medalla de Oro.
Sr. Maíz hermanos… Medalla de Oro.
Cervecería “Cuauhtémoc”…Gran Premio.
Ramón Maldonado… Medalla de Oro.

Compañía Fundidora de Fierro y Acero… Medalla de
Oro.
Compañía Minera norias de Baján… Medalla de Bronce.
Compañía Fundidora y afinadora… Medalla de Bronce

En 1910 se intentó realizar una en el Estado de
Puebla, para conmemorar el primer Centenario de la
Independencia de la República. Por el año podemos
suponer que perdió atención debido y posiblemente a
la revolución que se estaba gestando ese año.
A manera de conclusión podemos hablar de
dos motivos esenciales por los cuales Nuevo León
participaba en estos certámenes: Primero: para
poder patrocinar un mercado productivo y seguro a
inversionistas extranjeros (razón principal de tales
eventos). Segundo: demostrar que en el Estado la
política local había logrado industrializar a la ciudad
en un buen ejemplo de lo que se conoce como la pax
porfiriana, donde las huelgas y las manifestaciones
sociales de inconformidad no se encontraban
presentes, más adelante, veremos que esto no era
del todo cierto.
En conclusión, sociedades, mutualismo y
exposiciones fueron las expresiones de carácter
público donde el obrero regiomontano encontró
la difusión de sus intereses. En las primeras dos
logró ciertos avances en su favor, ya que en las

20 Ibíd. Caja 6.

21 Ibíd. Caja 9

45

�exposiciones mostraron su trabajo y el fruto del
mismo, y sirvieron como herramienta política de
fomento industrial, para mostrar a México y al mundo
que ya éramos “modernos”. En ambos casos, éstas
no resolvieron los problemas sociales, los bajos

salarios, la falta de libertad de expresión y libertad
política. Los acontecimientos de 1903 mostraron
que aún en una ciudad que se mostraba alejada de
la discusión política nacional, no todo relucía tan
moderno y positivo.

Iglesia de Chalco

46

�R~zSXXI

E|~,~{zzz
██

■Miguel Ángel Frías Contreras*

l día de ayer me dirigía al salón de clase y
delante de mí, caminando despacio, sin prisa,
una alumna llegaba también a su clase de las
7:00 hrs. Lo que me llamó la atención fue que
iba escribiendo a gran velocidad en su teléfono
celular. ¿Y eso que? Preguntarán ustedes, si es de lo
más común.
El cambio tecnológico ha provocado un sistema
bizarro de aislamiento y falta de atención al medio,
incluso se ignora a la familia, con tal de estar pegados a
la red, aunque lo que se esté haciendo y los mensajes
que se estén mandando sean irrelevantes.
Ciertamente está en boga tener Facebook o
Tweeter y si no los posees te arriesgas a ser ignorado
por estar fuera de moda. Pasamos más tiempo en la
computadora que leyendo libros o revistas, incluso más
que platicando informalmente con amigos, padres,
hermanos y con nuestras familias, en sí.
Se acabó la tradición oral, viven sus últimos días
los libros y las revistas y el periódico solamente se lee
los domingos y acompañado de la tradicional barbacoa.
Pero, ¿de quién depende que continúe este panorama
desolador? ¡De cada uno de nosotros!
Recuerdo una película relativamente reciente,
creo que se llama “El Número 4”. En una de las
escenas, al sentarse la familia a cenar se coloca
una canastita en medio de la mesa para recoger los
celulares. Prohibido en la cena tener estos aparatejos y
menos una televisión.
La comunicación en la familia permite comprender
mejor la evolución de la misma, su futuro, sus
aspiraciones y por supuesto la orientación de los padres
y los consejos de nuestros hijos, cuando creemos
saberlo todo.
* Médico Cirujano Partero por la Facultad de Medicina de la U.A.N.L.
Profesor de tiempo completo Asociado A de la Facultad de Salud
Pública y Nutrición de la UANL.

47

El balcon de madera

Pero, ¿por qué el libro en el título de este editorial?
Sencillamente porque el libro es fuente inagotable
de conocimiento, viajamos hacia donde nos lleve la
imaginación al disfrutar su lectura. Conocemos grandes
personajes, escritores, lugares y hechos que de otra
forma no lo podríamos hacer.
¡Ah! Y nos permite tener temas de conversacióncon
la familia que no sean referentes a lo que oímos todos
los días en nuestro entorno social. El libro es un amigo
fiel. Todos los días, y especialmente en vacaciones,
aprovechemos sus consejos, platiquemos de ellos con
nuestra familia y tal vez podamos ir al rescate de las
garras del Face o del Tweet.

�R~zSXXI

A~|‹|-|‹|}~z
|‹~~~z}
██

██

a prostitución es considerada como una de los
oficios más “viejos” del mundo; sin embargo,
los esfuerzos encaminados a reglamentarla y
a circunscribirla a un espacio determinado, en
el cual podía practicarse con cierta libertad, se
remontan al llamado “sistema francés” de finales del
siglo XVIII que comenzó a implementarse en México a
partir de la segunda mitad del siglo XIX.
Tanto la reglamentación de la prostitución como
el espacio físico destinado a la zona de tolerancia,
se han establecido e ido modificando por motivos
económicos, sociales, culturales y, recientemente, por
lo menos en la ciudad de Monterrey, por cuestiones
de seguridad. En ese sentido, el presente estudio se
orienta, en primer lugar, a mostrar las características
principales del reglamento de prostitución elaborado
por el Ayuntamiento de Monterrey a principios de 1912.
Entre cuyas disposiciones destacan las medidas para
garantizar la salud pública, la moral y la delimitación del
espacio destinado a la prostitución.
El segundo objetivo de este trabajo es analizar
el espacio que el Ayuntamiento destinó a la práctica
de la prostitución organizada o independiente. Para
ello, se revisarán los reglamentos elaborados por
la administración municipal en 1878, 1912 y 1920.
Asimismo, se postularán algunas hipótesis que pudieran
explicar las motivaciones que hicieron factible que, en
un primer momento, la zona de tolerancia estuviera a
una distancia muy corta del primer cuadro de la ciudad.

*Egresado del Colegio de Historia y Estudios de Humanidades.
Actualmente es bibliotecario en la Sala de Historia de la Capilla
Alfonsina Biblioteca Universitaria.
**Investigador de la Capilla Alfonsina Biblioteca Universitaria.

■Luis Fidel Camacho Pérez*

■Oscar Abraham Rodríguez Cantú**

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Históricamente, la prostitución se opone a
la pureza, y a la moral religiosa y social, que se
sustentaban en la sociedad occidental por muchos
siglos. Asimismo, se contrapone con la representación
social que implicaba que la mujer debía ser sumisa y
dedicada al hogar, y evitar ser seductora, característica
asociada al personaje bíblico de Eva. Tal como lo
menciona Ramírez Sánchez, “la prostituta [se dedicaba
a cumplir] las fantasías más sórdidas, aquellas que
las mujeres honradas, por supuesto jamás habrían
accedido; y tenían relaciones sexuales sin el menor
interés por lo que se consideraba su única justificación:
la procreación”1.
Las bases de la percepción moral del cristianismo
sobre la prostitución pueden ejemplificarse con los
planteamientos de Tomás de Aquino (siglo XIII),
quien consideraba que era necesaria la existencia
de meretrices (mujeres dedicadas a la actividad
sexual por dinero), pues debían ser toleradas para
impedir mayores males o mayores bienes2. Bajo esta
concepción, la prostitución era vista como un mal
necesario, que fungía como regulador de las pasiones
desordenadas de la sociedad.
También en relación a la percepción moral de la
prostitución, George Duby aborda algunos aspectos
de la Francia feudal, en torno al matrimonio y al
1 RAMÍREZ Sánchez, Ana Margarita (2013). “La prostitución en la
Ciudad de México durante la segunda mitad del siglo XIX: un problema
de salud pública”. Tesis de Maestría, México: Universidad Autónoma de
Metropolitana; p. 96. [En línea; consultado el 20 de febrero de 2014].
URL: 148.206.53.84/tesiuami/UAMI15756.pdf.
2 LÓPEZ Razgado, María Irma. “Las meretrices de Colima durante
el Porfiriato y la Revolución, 1876-1917”. Tesis de Maestría, Colima:
Universidad de Colima; p. 70. [En línea; consultado el 20 de febrero
de 2014]. URL: digeset.ucol.mx/tesis.../Pdf/Maria%20Irma%20Lopez%20
Razgado.pdf‎.

48

�comportamiento que deberían tener las mujeres y
los hombres en cuanto a esta institución. Así pues,
la esposa practicaba la relación sexual únicamente
para la procreación3. Como lo señala Michel Foucault:
“tanto en el espacio social como en el corazón de
cada hogar existe un único lugar de sexualidad
reconocida, utilitaria y fecunda: la alcoba de los
padres”4. Por lo que se puede inferir que los hombres
buscaban satisfacer sus impulsos, no sólo por vía
de sus concubinas, sino también por medio de las
prostitutas.
Más adelante, durante el siglo XIX, con el auge
de las grandes ciudades industriales europeas, fue
común que la mujer se entregara a la prostitución,
además se incrementó el problema de las
enfermedades venéreas, especialmente la sífilis, y a
la mujer pública se le estigmatizó como vehículo de
un mal y portadora de pecado, mientras que a los
clientes se les apreciaba como “víctimas” de ellas5.
En efecto, la prostitución se había convertido en una
problemática de salud pública, a tal grado que se
estimaba que un 10% de los londinenses padecían
sífilis6.
En el caso de México, “la existencia de una
doble moral sexual consintió la permanencia del
ejercicio de la prostitución en el país. Al hombre
se le permitía tener relaciones sexuales pre y
extramaritales, y a la mujer no; la mujer debía
mantenerse virgen hasta el matrimonio y después
guardar fidelidad al esposo”7. Por tanto, el hombre
sólo podía cumplir estas necesidades acompañado
de una sexoservidora.
Fue en Francia donde se instauró la primera
reglamentación oficial para este “oficio”, cuya finalidad
era garantizar la salud pública, especialmente del

3 Véase, DUBY, George. (2001). El caballero, la mujer y el cura. El
matrimonio en la Francia Feudal. México: Tauro.
4 FOUCAULT, Michel (1977). Historia de la sexualidad 1. La
voluntad de saber. México: Siglo XXI, p. 9.
5 RAMÍREZ, A. (2013). Op. cit.; p. 122.
6 Ibid.; p. 117.
7 GONZÁLEZ, Fidelina. “Reglamentación y práctica de la
prostitución en Guadalajara durante la segunda mitad del siglo XIX”,
en: Takwa, no. 10, Universidad de Guadalajara, otoño de 2006; p, 46.
[En línea; consultado el 20 de febrero de 2014]. URL: 148.202.18.157/
sitios/publicacionesite/pperiod/.../fidelina_ gonzalez.pdf‎.

Hacienda Tecajete

ejército francés8. Como era costumbre en la época,
México continuamente importaba ideas y prácticas,
particularmente francesas, por lo que en la Ciudad de
México se promulgó un reglamento para esta práctica
en febrero de 18659.
En el caso de la ciudad de Monterrey, en 1878
el Ayuntamiento buscó la regulación del negocio de la
prostitución, el cual fue actualizado hasta 1912, más
de treinta años después. En el primer reglamento,
el gobierno municipal mostró su preocupación por
tener un mayor control de estos establecimientos. En
ese sentido, creó una serie de estatutos y normas
para las “mujeres públicas” y, además, proveyó
de lo necesario para incentivar una especie de
“profesionalización” de este oficio.

8 RÍOS de la Torre, Guadalupe. “Mujeres públicas y burdeles
en la segunda mitad del siglo XIX”. Universidad Autónoma de
Metropolitana, Unidad Azcapotzalco; s/p. [En línea; consultado el 20
de febrero de 2014]. URL: www.azc.uam.mx/publicaciones/tye12/
art_hist_04.html.
9 Idem.

49

�Durante las tres décadas transcurridas
entre la promulgación de ambos reglamentos, la
ciudad de Monterrey vivió su propio proceso de
industrialización, promovido principalmente por
empresarios pertenecientes al catolicismo10. En
ese contexto se realizaron los reglamentos en
el que la moral jugó un papel muy importante,
pues para ese momento los tres grandes códigos
explícitos que regían las prácticas sexuales eran el
derecho canónico, el pastoral cristiano y la ley civil,11
metarrelatos reflejados en los reglamentos.
Así se manifestó en la segregación que se hizo
de la prostitución en el reglamento de 1912, lo que
evidenciaba la preocupación del ayuntamiento por la
imagen negativa que las mujeres públicas y burdeles
podrían darle a la ciudad. Tanto la normativa de 1878
como la de 1912, se enfocaron en tres aspectos:
salubridad, moral y economía. A continuación se
recuperan algunos de los artículos del reglamento de
1912 que apuntaban en estas tres direcciones, pues
como lo señala el historiador francés Michel Foucault:
“el sexo no es cosa que sólo se juzgue, es cosa que
se administra”12.

E~z~}~
|‹}~192
El 23 de enero de 1912 fue publicado el
reglamento de prostitución que regiría en la ciudad
de Monterrey. Éste se componía de 56 artículos,
mediante los cuales se pretendía garantizar la salud
pública y la moral, a través de disposiciones como la
delimitación del espacio asignado a estas prácticas,
como se verá más adelante.
En cuanto a lo relacionado con la salud pública,
los primeros artículos del reglamento exigieron
a todas las mujeres involucradas en este “oficio”
someterse a un análisis clínico, en el que se verificara
su condición médica, en cuanto a enfermedades de
transmisión sexual, revisión que se llevaba a cabo
por un cuerpo médico nombrado por el Consejo de
Salubridad del estado. Aquéllas que se encontraban

10 CONTRERAS, Camilo (2007). Geografía de Nuevo León.
Monterrey, Fondo Editorial Nuevo León; p. 154.
11 FOUCAULT, M. (1977). Op. cit.; p. 49.
12 Ibid.; p. 34.

enfermas, eran enviadas al Hospital González13. En
caso de no cumplir con lo establecido en la ley, se
hacían acreedoras a una multa de dos a cinco pesos,
y hasta cinco días de cárcel. Por otro lado, debían
tener una cartilla que las acreditara como prostitutas.
Para garantizar lo estipulado en los artículos 1
al 7, el Consejo de Salubridad tenía la autorización
de nombrar hasta ocho Agentes de Sanidad que
se abocarían a esa tarea14. Las revisiones médicas
de las prostitutas se realizaban gratuitamente en el
Hospital González; además, de acuerdo al artículo
43, se expedía una cartilla donde estaba registrada la
reglamentación y el estado sanitario de cada mujer15.
Por otra parte, el artículo 16 exigía a las
mujeres que ejercían el “oficio” en casas o burdeles,
mantenerse bajo la supervisión de una mujer mayor
de cuarenta años, conocidas como matronas16, las
cuales debían mantener aseado el sitio, y proveer a
sus empleadas (prostitutas) de jeringas, esponjas y
medicamentos preservativos”17. Lo cual muestra la
preocupación del gobierno municipal por mantener
saludables a las mujeres públicas, para así evitar
la propagación de enfermedades transmitidas
sexualmente.
Respecto a las medidas dirigidas a preservar
la moral pública, las mujeres dedicadas a este
ejercicio estaban condicionadas bajo las siguientes
normativas: “no hacer escándalo en las calles, evitar
promover de cualquier forma la prostitución, vestir
con decoro, así como no visitar casas de familias
con reputación honrada”18. También se les prohibió
llamar la atención a los hombres que transitaran
por las calles acompañados de mujeres y niñas19.
Asimismo, para evitar que las mujeres públicas
realizaran acciones inmorales, eran relegadas a
burdeles y casas de asignación. Estas últimas no
eran precisamente casas donde habitaban las
sexoservidoras, sino que en estos lugares sólo iban
a prestar el “servicio”.

13 Archivo Histórico del Estado de Nuevo León (en adelante:
AHENL). Periódico Oficial, t. XLVII, no. 7, 23 de enero de 1912, p. 5.
14 AHENL. Fondo Colección de Leyes, decretos y circulares, 19151919, 5 de marzo de 1915.
15 AHENL. Periódico Oficial, t. XLVII, no. 7, 23 de enero de 1912, p. 9.
16 Ibid.; p. 6.
17 Idem.
18 Ibid.; p. 6.
19 Idem.

50

�Naturaleza y Abandono

Las autoridades reglamentaron el modo en
que debían conducirse los burdeles y casas de
asignación, buscando que dichos establecimientos
no tuvieran ningún letrero que indicara lo que era el
lugar20, inclusive pedía a las dueñas de estos lugares
que se mantuvieran cerradas las puertas, así como
la instalación de cortinas por dentro y por fuera de las
ventanas, para que los transeúntes no vieran lo que
ahí ocurría21. De este modo, la prostitución estaba
ahí, existía y era tolerada, pero debía esconderse,
quedarse en las sombras de la vida pública de
la ciudad, pues era necesario cuidar una imagen
conservadora.
Aunque no se buscó erradicar por completo
la prostitución, el ayuntamiento manifestó su
preocupación por las mujeres públicas que desearan
abandonar este ejercicio. Por tal motivo, el artículo
36 brindaba la oportunidad a las mujeres que

tuvieren la iniciativa de abandonar su “oficio” de
que dieran aviso al Ayuntamiento, para que éste las
borrara del registro, se les regresara la cartilla que
inicialmente habían presentado para la oficialización
de su servicio y serían vigiladas durante seis meses.
Según el reglamento, las mujeres que abandonaron
la prostitución debían vivir honestamente22.
La creación de este reglamento trajo consigo
una serie de derechos y obligaciones para los
establecimientos dedicados a la prostitución. En
cuanto a los derechos, estaba el reconocimiento
legal que se daba a los establecimientos dedicados
a la prostitución, es decir, éstos formaban parte
del comercio formal en la ciudad. Respecto a las
obligaciones, tanto establecimientos como prostitutas
debían estar al corriente con las cuotas tributarias
asignadas por el municipio.
Así pues, el Ayuntamiento de Monterrey

20 Ibid.; p. 6.
21 Idem.

22 Ibid.; p. 8.

51

�manifestó en sus proyectos de reglamentación
el interés recaudatorio que tenía en cuanto a
la prostitución. Aunque aparentemente no se
percibe este interés como una idea central en los
documentos, implicaba que sí había regulación, y las
mujeres y las dueñas de burdeles debían pagar el
impuesto correspondiente a dicha actividad.
Ejemplo de lo anterior fue el artículo 21, cuyo
contenido establecía una serie de estatutos para los
burdeles, donde cada dueña tenía la responsabilidad
de pagar una cuota mensual de $20.00. Además,
las prostitutas se dividieron en dos categorías, a las
cuales se les exigió una cuota de distinto monto23.
La distinción de las clases de mujeres se
especificaba en los artículos 11 al 15, y la división
categoriza a las mujeres como aisladas y públicas.
Las primeras habitaban solas y ejercían el negocio de
esta manera; por su parte, las públicas eran aquéllas
que vivían en reunión24. En cuanto a las mujeres
aisladas, éstas no tenían precisamente prohibido
reunirse dos o tres mujeres en un sitio, aunque
esto debía hacerse bajo un permiso previamente
solicitado al ayuntamiento y pagando el impuesto
correspondiente; por otro lado, aquéllas que no lo
hicieran eran penalizadas con cinco días de cárcel.
La punición con cárcel era el mayor castigo
que el gobierno impartía en caso de que las
mujeres públicas y aisladas incurrieran en
insumisión o clandestinidad, evadiendo los pagos
correspondientes a su servicio. Los impuestos
oscilaban entre los 4 reales (equivalentes a 50
centavos) y $5.00 para las mujeres en particular,
y $25.00 para el caso de burdeles y casas de
asignación que se quisieran establecer en la ciudad.
Con base en los indicios recabados en las
fuentes consultadas para este trabajo y considerando
que la creación de la Zona de Tolerancia a mediados
de 1920 implicó (entre otros factores) facilitar la
recaudación de impuestos en estos giros, puede
postularse la hipótesis de que los negocios
relacionados con el ejercicio de la prostitución en
Monterrey conllevaron una fuente importante de
ingresos para el gobierno municipal. No obstante,
para verificar dicho planteamiento sería necesario
profundizar en la revisión de la documentación, lo
23 Ibid.; p. 6.
24 Ibid.; p. 5.

cual excede al objetivo de la presente investigación.

E~z{~|~}~z
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Desde sus orígenes, las ciudades han
sido espacios en los que sus habitantes se han
distribuido de diferente manera con base en
aspectos económicos, sociales y culturales. Esta
distribución conlleva una fragmentación social,
debido a que la ciudad “se ha mostrado como un
mosaico, producto de los diferentes usos de suelo
con formas y contenidos diversos: áreas industriales,
residenciales, comerciales, etc., es decir, un espacio
fragmentado [de] partes notoriamente delimitadas”25.
Por lo tanto, las personas se agrupan o distancian
según su posición económica, oficio, nacionalidad,
religión, etc.26 Desde esa perspectiva, es posible
hablar de una segregación socio-espacial, entendida
como “la distancia espacial y social entre una parte
y el resto”27.
Esto es posible observarlo en el trazado
ortogonal, herencia colonial, de la mayoría de
las ciudades de México. En Monterrey, desde su
fundación en 1596, dicho trazado evidenció la
segregación socio-espacial, pues los fundadores se
asentaron en el valle, al norte del río Santa Catarina,
mientras que a los indios tlaxcaltecas se les cedieron
las tierras ubicadas en el margen sur del mismo,
quedando así separados unos de otros por el río28.
Así también se aprecia en la “geografía industrial”
de finales del siglo XIX y principios del XX, que dio
origen a los barrios obreros establecidos alrededor
de la fábrica29.
Con respecto a los burdeles, casas de asignación
o casas de mujeres aisladas, también fueron objeto
de esta segregación socio-espacial, ya que a pesar
de que era aceptada su práctica al considerarse
un “mal necesario”, se trató de alejar a estos
establecimientos del primer cuadro de las ciudades.
Y es que, en el siglo XIX, la prostitución se había
convertido en un problema de las grandes ciudades
25 APARICIO Moreno, Carlos Estuardo, et al. “La segregación
socio-espacial en Monterrey a lo largo de su proceso de
metropolización”, en: Región y Sociedad, año XXIII, no. 52, Colegio
de Sonora, Hermosillo, 2011; pp. 177-178.
26 Idem.
27 Idem.
28 Idem.
29 CONTRERAS, C. (2007). Op. cit.; p. 141.

52

�debido a su gran número y a que eran un foco para
la propagación de enfermedades venéreas, como la
sífilis (como ocurría en Europa)30. Por lo tanto, era
necesario implementar mecanismos para concentrar
dicha actividad en un sólo espacio.
México no fue la excepción, pues en la
segunda mitad del siglo XIX, en la capital del país
se reorganizó la traza urbana bajo la idea de la
“moralización e higienización de las calles céntricas
que alejó a los burdeles tradicionales de un centro
reservado a las actividades de los ciudadanos
respetables”31. Otra de las ciudades que llevó a cabo
una reorganización “moral” de la traza urbana fue
Guadalajara, donde se atendió la solicitud de “los
barrios de Analco y San Juan de Dios para que se
trasladaran los negocios con ese giro a otros lugares
de la ciudad menos habitados, o de plano a la
periferia, debido a los malos ejemplos que daban las
mujeres públicas a sus familias”32.
Del mismo modo, las autoridades municipales
de la ciudad de Monterrey se preocuparon por
reglamentar la prostitución con la finalidad de
prevenir la propagación de enfermedades venéreas,
así como la circunscripción y ocultamiento de
esta actividad. En ese sentido, el reglamento de
1878 dedicó algunos de sus artículos a definir los
sitios donde podían instalarse burdeles, casas de
asignación y de mujeres aisladas, cuyos propietarios
primeramente debían obtener el consentimiento del
alcalde primero33. Por ejemplo, el artículo 13, fracción
X, exigía que dichos lugares se instalaran alejados de
algún centro de instrucción o casa de beneficencia.
Asimismo, el artículo 16 prohibió la instalación de
burdeles dentro de las vecindades34.
Como es posible apreciar, estas medidas
tuvieron la finalidad de “ocultar” los establecimientos
dedicados a la prostitución de los habitantes de la
ciudad, especialmente de los jóvenes, a quienes
se consideraba más susceptibles de corromperse,
aunque sin designar un espacio de la ciudad para
su concentración. Así pues, estos establecimientos
podían instalarse en cualquier parte del primer cuadro
de la ciudad, siempre y cuando no contravinieran lo

dispuesto en el reglamento, con lo que se buscaba
una administración de la práctica y no una represión.
Posteriormente, en 1912 el Ayuntamiento de
Monterrey amplió las restricciones a la prostitución,
pues prácticamente prohibió el establecimiento de
este tipo de giros en todo el primer cuadro de la
ciudad. El gobierno municipal estableció un amplio
perímetro libre de dicha actividad, cuyos límites eran
al norte, la calle de la Zona (hoy Cristóbal Colón),
al sur por el Río Santa Catarina, Oriente calle
Mina y H. Cairo [Luis Carvajal y de la Cueva] y
al Poniente por una línea irregular que viniendo
del norte por la calle de Villagrán hasta la de
Ruperto Martínez, incluye a las Calzadas,
hasta la calle de las Flores [Serafín Peña],
siguiéndose ésta hasta la del 15 de Mayo y
prolongándose indefinidamente; respetándose
asimismo la Zona Poniente de la ciudad entre
el río y la calle del 15 de Mayo hasta San
Gerónimo35.
Por consiguiente, el espacio que quedaba
fuera de ese perímetro era considerado como zona
de tolerancia. De esa manera, los giros negros,
entendidos como los establecimientos para la venta
de alcohol y la prostitución, fueron tolerados en las
periferias de la ciudad. El espacio más cercano de
la zona de tolerancia al primer cuadro de la ciudad,
se ubicaba al oriente, entre el margen del río Santa
Catarina y la calle de Francisco Javier Mina, entre las
cuales se encontraba una parte de la calle de Terán.
Más adelante se retomará este punto.
En ese sentido, la calle de la Zona Norte (hoy
Colón) fue la zona de tolerancia por excelencia,
pues era el lugar de “las peores cantinas y salones
de la ciudad”36. Esto es comprensible si se toma en
cuenta que la calle mencionada era el límite norte
del espacio declarado como libre de prostitución, a lo
cual se le sumaba su cercanía a los barrios obreros,
principalmente el de la Bella Vista, que era habitada
en su mayoría por los trabajadores de la Cervecería
Cuauhtémoc37.
Una de las causas que pudieron haber influido

30 RAMÍREZ, A. (2013). Op. cit.; p. 63. .
31 Ríos, G. Op. cit.
32 GONZÁLEZ, F. (2006), Op. cit.; p. 44.
33 Archivo Histórico de Monterrey (en adelante: AHM). Fondo
Actas de Cabildo, 8 de julio de 1878.
34 Idem.

35 AHENL. Periódico Oficial, t. XLVII, no. 7, 23 de enero de 1912, p. 5.
36 AYALA Duarte, Alfonso ( 1 9 8 ) .
Músicos y música popular en
Monterrey (1900-1940). Monterrey: Universidad Autónoma de Nuevo
León;p..051
37 APARICIOC..)1 02(
Op. cit.;p..981

53

�en la “higienización” y “moralización” del primer
cuadro de la ciudad fue el crecimiento exponencial
de la población de 1880 a 1910. De acuerdo a los
datos aportados por Camilo Contreras, hubo un
incremento poblacional de 106%, pues el número
de habitantes en la ciudad pasó en estas décadas
de 41,842 a 86,29438. De igual manera, pudo haber
influido la consolidación de la ciudad de Monterrey
en estas décadas como el emporio industrial más
importante del norte, lugar de residencia de una de
las élites económicas más prósperas del país.

El cabildo organizó la comisión, la cual se
encargó de hacer el estudio correspondiente,
aunque doce días después aún no habían concluido
sus trabajos; sin embargo, la calle de Terán se
perfilaba como el espacio indicado para la Zona de
Tolerancia. Solamente faltaba resolver el obstáculo
que representaba la escuela municipal, ubicada en el
cruce de la calle de Terán con Diego de Montemayor44.
Por tanto, se decidió postergar la resolución de este
asunto, hasta que la comisión recabara los datos
suficientes para tomar una decisión, agregando al
expediente los ocursos de varios vecinos de las calles
15 de Mayo, Puebla, Galeana, Allende y Guerrero,
quienes estaban a favor de la reconcentración de los
establecimientos dedicados a la prostitución en la
calle de Terán45.

Pero no fue sino hasta el 16 de junio de 1920,
cuando el Periódico Oficial del estado de Nuevo
León dio a conocer el acuerdo tomado por el
Cabildo de Monterrey referente a la creación de la
Colonia Roja, cuya finalidad era delimitar el espacio
destinado al ejercicio de la prostitución39. De esa
forma, el gobierno municipal buscaba regular con
mayor concreción dicha actividad, reduciéndola a un
sólo espacio de la ciudad y castigando con arresto
y multa a las “personas que ejerzan la prostitución,
la exploten o protejan en alguna forma después del
plazo indicado fuera de la zona de tolerancia”40.

Finalmente, el 9 de junio de 1920, el cabildo
aprobó, con doce votos a favor y cinco en contra,
la creación de la Zona de Tolerancia sobre la calle
de Terán, que se extendería del río Santa Catarina
hasta la calle Zuazua, salvo en las intersecciones
que había entre estos puntos. Cabe señalar que
este acuerdo tuvo como consecuencia el cierre de la
escuela municipal mencionada líneas arriba46.

Este reglamento fue el primero de su tipo que
implementó el Ayuntamiento de Monterrey con el fin
de concentrar a las mujeres públicas y las dueñas
de los prostíbulos en un sólo lugar, la calle de
Terán (Juan Ignacio Ramón Oriente), medida que
se consideraba necesaria para preservar el “buen
nombre de la ciudad”41.

De ese modo, se redujo la práctica de la
prostitución a una sola calle que cruzaba con siete
más, cuya longitud fue de aproximadamente 800
metros. Asimismo, la calle de Terán fue dividida en
tres zonas: la primera, entre las intersecciones con
las calles Zuazua y Diego de Montemayor, que
alojaría a los prostíbulos y a las mujeres de primera;
la segunda, de Diego de Montemayor a González
Ortega, ocupada por los de segunda categoría; y la
tercera, que se extendía de González Ortega al río
Santa Catarina, para los de tercera categoría47.

La creación de la Zona de Tolerancia fue
iniciativa del gobernador del estado, Porfirio
González, quien propuso al Cabildo de Monterrey
“reconcentrar en un sólo barrio de la ciudad a
todas las prostitutas que en ella existen” 42. Para
ello, a finales de mayo de 1920 sugirió al cabildo la
conformación de una comisión para que estudiara
dicha iniciativa, junto con otra comisión organizada
por el gobierno estatal. De ese modo, de concretarse
el proyecto se daría “un gran paso en la senda de
la moralidad, y a la vez afianzará la seguridad y
bienestar de la sociedad”43.

38
39
40
41
42
43

CONTRERAS,C..)70 2(
Op. cit.;p..741
AHENL.PeriódicoOficial,t.LVII,no.de
61 ,84 juniodep.,0291 .1
Idem.
Ibid.;p..2
AHM.FondoActasdeCabildo,actade
72 , 9 mayodep.,0291 .412
Idem.

No obstante, estas medidas acercaron la
Zona de Tolerancia al primer cuadro de la ciudad.
Si bien es cierto que se redujo considerablemente
el espacio destinado a la prostitución, éste quedó a
escasas calles del centro de la ciudad. Por ejemplo,
la distancia entre dicha zona y la calle del Comercio
(Morelos), era de cuatro calles al sur y de cinco calles

.612

44 AHM.FondoActasdeCabildo,actade
8 ,49 juniodepp.
,0291 -512
45 Idem.
46 Idem.
47 AHENL.PeriódicoOficial,t.LVII,no.de
61 ,84 juniodep.,0291 .1

54

�en la misma dirección de la Catedral48.
Esta cercanía pudo deberse a dos cosas:
primero, a la practicidad que representaba esta
zona para la recaudación de impuestos del
ayuntamiento municipal y, en segundo lugar, debido
a que desde los primeros años del siglo XX se
inició la segregación polar, es decir, la reubicación
de las élites económicas en las afueras de la
ciudad, estableciéndose en colonias residenciales
exclusivas49. Esto último, ayuda a explicar el trazado
irregular de la zona protegida en el reglamento de
1912, sobre todo rumbo al poniente, pues en un
primer momento la élite económica se reubicó en los
terrenos aledaños al Obispado.
La Zona de Tolerancia tuvo una vida efímera,
pues siete años después el Ayuntamiento de
Monterrey volvió a retomar el tema con la finalidad de
alejar definitivamente del primer cuadro de la ciudad
a los establecimientos destinados a la prostitución.

actividad. Igual importancia tendrá la localización
de los permisos otorgados por los alcaldes de
Monterrey a este tipo de establecimientos, así como
su ubicación, hasta antes de su reconcentración en
la Zona de Tolerancia, cuya abundancia y distribución
en la ciudad hicieron necesaria la creación de esta
última. Finalmente, es conveniente realizar una
investigación respecto a los alcances que tuvieron
estos reglamentos en su afán por controlar la
prostitución, así como las ganancias que ésta
representó para las arcas del gobierno municipal,
encargado de otorgar los permisos y recolectar los
impuestos que debían pagar este tipo de giros. El
presente trabajo es solamente un breve acercamiento
a este tópico, sobre el cuál es pertinente un abordaje
más amplio.

F~~zz:
Archivo Histórico del Estado de Nuevo León. Fondos: Colección
de Leyes y Decretos, Concesiones y Periódico Oficial.

C~zz~

Archivo Histórico de Monterrey. Fondos: Actas de Cabildo.

Los objetivos del presente estudio estuvieron
encaminados a revisar la manera en que el
Ayuntamiento de Monterrey reglamentó la
prostitución. Asimismo, se buscó dar a conocer el
cambio de dimensiones en los espacios destinados
a dicha actividad; sin embargo, quedan muchas
preguntas por responder. Por ejemplo, cabría
plantearse cuán significativa eran la problemática
de salud pública a causa de la prostitución, o si
efectivamente la cifra de burdeles y prostitutas
era tan numerosa para tener que confinarla a un
espacio determinado. En ese sentido, es conveniente
consultar las estadísticas de salubridad, así como
localizar el registro de “mujeres públicas”, para
determinar la dimensión de esta situación.

B{|z:

En cuanto al espacio destinado a la prostitución,
es importante realizar un análisis cuantitativo y
cualitativo de las quejas interpuestas por los vecinos
que pudieron influir en la reconcentración de esa

Ayala Duarte, Alfonso (1998). Músicos y música popular en
Monterrey (1900-1940). Monterrey: Universidad Autónoma de
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Cavazos Garza, Israel (1994). Breve historia de Nuevo León.
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art_hist_04.html
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México:
UniversidadAutónomaMetropolitana,UnidadCuajimalpa;p.[En
.7 línea;
consultado el 20 de febrero de 2014]. URL:web.cua.uam.mx/csh/
ebook/pdf/Template_CS3Barbosa.
Œ. pdf

.109

48 AHENL.Fondoconcesiones,cajaexp.
,81 Mapa
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55

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P~~z|‹}~z~|‹}~}{
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██

■Juan Antonio Vázquez Juárez*

l pasado miércoles 22 de febrero de 2017 a
partir de las once horas, como parte de los
eventos de los “Miércoles Literarios desde la
Estación” programa que se lleva a cabo en la
Casa de la Cultura de Nuevo León, ubicada en
Colón, entre Emilio Carranza y Escobedo en Monterrey
Nuevo León, se presentó la exposición de dibujos
titulada: “La pasión por la caricatura” de Luis Mario
Garza Garza, correspondió al que esto escribe, Juan
Antonio Vázquez Juárez, ser su presentador.

En su paso por la docencia trabajó por un
espacio de 31 años cubriendo los niveles de primaria y
secundaria por ello se hizo acreedor a la medalla Rafael
Ramírez.

Se contó con la presencia de su sobrino el
Maestro José González Garza, y una gran cantidad de
asiduos asistentes a este programa. El compañero Luis
Mario Garza Garza, nació en Sabinas Hidalgo, Nuevo
León, el día 14 de junio de 1945. Fueron sus padres el
Sr. Jesús Garza y la Sra. Pascuala Garza. Fue el mayor
de cinco hijos. El resto de sus hermanos son: Jesús,
Romualdo, Rosendo y Elsa Yolanda.

En sus venas circula sangre revolucionaria
pues su abuelo Ambrosio Garza era pariente de don
Venustiano Carranza Garza. Toda la familia admira y
quiere al Maestro Luis Mario por su bonhomía y don
de gente, es el hijo predilecto de la familia, que todos
quieren.

El maestro Luis Mario está casado con la
Profra. Evangelina Santos y han procreado dos
hijos: Luis Mario y Cinthya Marlina Garza Santos
y tienen cinco nietos: Eduardo y Alejandra Garza
Montemayor, Mya Rebeca, Francisco Javier y Cindy
Arellano Garza.

Desde muy joven se aficionó por la pintura a la
que se ha dedicado toda su vida y de la cual estas
caricaturas son una muestra, él inició sus publicaciones
en 1963 en el periódico “Semana Regional” de Sabinas
Hidalgo.

De estudiante normalista fue un gran luchador
social ya que perteneció al Club Demócrata de
Sabinas (cuyo presidente era el Sr. José González
Santos, padre del Maestro José González Garza). El
Maestro Luis Mario participó en el movimiento político
social conocido como el Sabinazo. Formó parte de la
Asociación de Jóvenes de la Esperanza y Fraternidad
de Obreros de la Luz Número 32.

Sus estudios básicos los hizo en su ciudad natal
Sabinas Hidalgo, la Primaria en la Escuela Manuel
M. García y la Secundaria en la Escuela Antonio
Solís. Realizó sus estudios de Profesor de Educación
Primaria en la Normal Pablo Livas de Sabinas Hidalgo,
los de Profesor de Educación Secundaria en la Normal
Superior de Nuevo León, en Monterrey.

El Maestro Luis Mario forma parte de la pléyade
de Maestros originarios de Sabinas Hidalgo como los
Garza Guajardo, Treviño Villarreal, Garza de León,
Mascareñas Valadez y otros.

* Egresado del Colegio de Historia de la Facultad de Filosofía y
Letras de la Universidad Autónoma de Nuevo León, de la Normal
Superior en licenciatura y maestría de la Especialidad de Ciencias
Sociales, Maestría en Pedagogía modalidad a distancia de la
Universidad Pedagógica Nacional, Unidad Ajusco y Candidato a
Doctor en Metodología de la Enseñanza por el Instituto Mexicano de
Pedagogía, A.C., de Ciudad Victoria, Tamaulipas. Laboró en la Escuela
Preparatoria Núm.3 de la U.A.N.L. y en la Unidad 19 A Monterrey de la
Universidad Pedagógica Nacional. Email: jvazquez1955@gmail.com

Entre las palabras que él mencionó están las
siguientes:

Nos congratulamos por su participación al
presentarnos parte de su obra pictórica titulada “La
pasión en la caricatura”

“¿Qué es la caricatura?, es la risa dibujada en roca
o papel, analiza su intención y su estilo, sus distintas
expresiones, sus procedimientos, tiene estrecho
parentesco con la literatura, su sentido crítico, agudo

56

�con magníficos caricaturistas o moneros, de muchos
siglos atrás hasta nuestros días, en cada caricatura
hay un profundo análisis social, económico, político
o crítico ¡Una caricatura es un discurso completo
con pocos o muchos símbolos! ¡Hablan por sí mismo
de su momento histórico! El cinismo o la sátira lo
ilustran con fuerte impacto.
Una mina de riqueza lo dan los gestos
humanos: la satisfacción, risa, carcajada, llanto,
pánico o ira. Cada acción del ser humano tiene como
base un sentido ocasional real o ficticio.”

Flamboyan

o ingenuo, divertido o ameno o quizás sumamente
amargo de la actividad social, su comparación
con el retrato publicitario, su higiénica profilaxis de
espíritu, su triunfal consagración en el cine animado,
o televisión, redes sociales, etcétera, su escuela,
sus maestros, su distintos desenvolvimientos en
los países del mundo (De la caverna, a nuestros
días y seguirá en el futuro hasta el infinito, si bien,
tomáramos los tiempos para expresarnos en
caricatura).
La palabra caricatura, se usó en Italia. Son los
pintores Carracci de Bolonia, quienes al finalizar el
año 1500, inventaron la palabra, no la figura o signo.
En el año 1740 se esparce en Europa, junto
con algunos cantantes, varios dibujantes italianos
que hacen retratos con rasgos risibles por lo aguzado
(adelgazar, estrechar, estimular o intuir) con título
de caricatura. Otra expresión es el humorismo, es
el alma de la caricatura. ¿Y qué es humorismo? Es
la influencia preponderante de los humores en los
fenómenos vitales. Vale decir que la risa, como el
buen humor, beneficia a la buena salud individual y
colectiva.

Más adelante dijo: ”Conscientemente o no en un
momento dado, todos los seres humanos hacemos
en nuestras vidas una o muchas caricaturas, ya
porque alteramos las cosas o disminuimos; aplicamos
adjetivos calificativos o superlativos o diminutivos;
pero modificando la realidad.¡Hagamos a diario, la
mejor caricatura de nuestras vidas! ¡Platiquemos con
el espejo de nuestras vidas! ¡Sin preocupaciones,
sin miedos, tranquilos, ocupemos, sonriamos a la
salud de la vida! El alba, sol de esperanza, tiene luz
propia que alumbra el camino de nuestros senderos.
¡La caricatura, plasma estas bellas figuras con el
lápiz o pincel de la franca risa! ¡Rompan la roca de
indiferencia o apatía! ¡Ámense mucho! ¡Exprésenlo!
El que no demuestra lo que siente, tal vez pierda lo
que tiene. Reflexionemos, la vida no es reciclable ¡Es
única!”
Hubo una sesión de preguntas y respuestas por
parte de los asistentes en donde predominaron las
felicitaciones al ponente, destacando la participación
de Anastacio Carrillo “ Tacho Carrillo “ con su colofón,
quien en verso hace un resumen de lo ocurrido.
Es digno de ser reconocido el esfuerzo del
Maestro Luis Mario Garza Garza, plasmado en estas
ilustraciones el cual se verá recompensado cuando
todos las admiremos, las disfrutemos y reflexionemos
acerca de su contenido.

El humorismo se justifica, precisamente, cuando
la gente se pone muy seria. Humor, término inglés
que define esa afición británica de tomar en broma
ciertas trivialidades cotidianas (equivocaciones,
accidentes, observaciones en el trabajo o actividad
diaria, etcétera). La caricatura con o sin pasión, es el
buen padre de la humanidad de ayer, hoy y mañana.
Por salud hace falta reír. Ha sido agraciado México,

57

Enhorabuena por el autor y que vengan muchas
caricaturas más.
Felicidades, compañero Maestro Luis Mario
Garza Garza.

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E|z{}~zz}z~z~}|z|‹
~}~N~L~‹:}~C~
S~zzC~C.

██

■Javier Rodríguez Cárdenas**

I}||‹
oy en día en Nuevo León se han consolidado
diversas instituciones de enseñanza en
todos los niveles y que responden a múltiples
sectores sociales, estas instituciones
utilizan modelos modernos de enseñanza,
determinan lo que es útil y lo que es inútil para la
formación del ciudadano moderno. Los sistemas de
enseñanza, en Nuevo León y en el mundo, han tenido
la intención de moldear a la sociedad según los
intereses y las necesidades de la época, y se puede
casi asegurar que lo han logrado.
En este trabajo se presenta un análisis del
cambio de paradigmas en el nivel de enseñanza medio
superior y superior, el cual se traduce en la creación
y consolidación del Colegio Seminario en la época
colonial y en la formación del Colegio Civil, institución
laica, pública y gratuita. Es el contraste entre estas
instituciones el que se debe de recalcar, el paso de la
hegemonía educativa del Seminario al Colegio Civil no
es gratuito, responde a un proceso cultural, político e
incluso económico.
Pero más allá de estudiar paso por paso la
historia de estas instituciones, como se han dedicado
la mayoría de los estudiosos del tema, hemos dedicado
nuestro estudio a ver estos dos colegios en función de
la disputa y la presión de las élites por consolidar su
poder hegemónico sobre la sociedad nuevoleonesa,
partiendo así de la afirmación de Jaques Le Goff que
dice:

*Arnoldo David Díaz Tamez es Licenciado en Historia y Estudios de
Humanidades. Actualmente es investigador independiente, colaborador
de la revista barrial de Sierra Ventana “Nuestra Voz” y miembro de la
Red de historias anticapitalistas.
**Javier Rodríguez Cárdenas es Licenciado en Historia y Estudios de
Humanidades. Actualmente cursa la Maestría en Historia en el Colegio
de San Luis.

■Arnoldo David Díaz Tamez*

Por fuertes que sigan siendo los intereses
religiosos, por poderoso que sea aún el cerco
eclesiástico, hay grupos sociales antiguos y
nuevos con otras preocupaciones, con sed de
conocimientos prácticos o teóricos distintos de
los religiosos y que crean instrumentos de saber
propios y medios de expresión también propios.
(1963; 110)
Retomando así a la élite regiomontana como
estos grupos, viejos y nuevos, con intereses más allá de
los ya establecidos por la Iglesia, pero que aún así van
a depender de ésta para la formación de sus primeras
generaciones haciendo uso del Colegio Seminario
y que más adelante sabrán romper, cumpliendo su
función de grupo de presión y clase hegemónica, al
reproducir su ideología en la creación del Colegio Civil
con el apoyo del gobierno estatal.

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~z}~M~~
El Nuevo Reino de León durante la época colonial,
vivió en condiciones económicas no muy prósperas.
Si se toma en cuenta que la fuente de la riqueza en
este periodo estaba determinada en mayor medida por
la minería, en regiones como Michoacán, Zacatecas,
San Luis Potosí, Guanajuato, o incluso Tlaxcala, esa
situación no podrá aplicarse para esta tierra. El norte
novohispano se caracterizó en el periodo colonial por
su baja densidad demográfica y el aislamiento que
excedía entre las ciudades y las villas (Peña Guajardo,
2004: 22). Ante esto, Cavazos (1957) afirma que la
ganadería cobró un auge en el siglo XVIII, pero su
producto se queda en México y Querétaro, además de
los constantes ataques de los indios.
En un breve panorama sobre el siglo XVII, se
expone que la gente del Nuevo Reino de León tenían
que ser soldados mineros, agricultores o ganaderos
(Cavazos Garza 1969: 412), lo cual, evidencia que

58

�colegio anexo (Ibíd.)3. Se consigue apoyo económico
y se levantaron los edificios. El proyecto prosperaba
y en 1713 llegaron los Jesuitas para reforzar la idea.
En cuanto a la educación impartida, las materias de
gramática, filosofía y teología eran fundamentales;
sin embargo, el colegio sería clausurado en 1746 con
la expulsión de la Compañía de Jesús de territorios
españoles.
Empero, esto no significa que aquí haya
terminado el proyecto emprendido por el sacerdote
Oblato, debido a que el descubrimiento de las minas
en Lampazos y Vallecillo, produjo una movilidad en la
segunda mitad del siglo XVIII. Y esa fue la coyuntura
para un segundo movimiento cultural. En 1767, se
establece otro seminario en el actual Sabinas Hidalgo.
En este, se impartía filosofía, teología, gramática,
retórica y latín (Portillo Valadez 1998: 574). Once
años más tarde, se erige Linares sede episcopal y
doce años después Monterrey, lo cual significó su
conversión en el centro político más importante en la
época del gobernador Simón Herrera y Leyva.

Chichimequillas

durante este siglo, los habitantes de la región sólo se
limitaban a cuestiones administrativas, debido a sus
actividades cotidianas1. En el caso de los sacerdotes
estos provenían de Guadalajara, México o Puebla,
ya que estos lugares eran los que formaban a los
clérigos, especialmente para el norte de la Nueva
España, procedentes de los seminarios de San José,
San Pedro y San Pablo, y de la Santísima Trinidad de
las ciudades ya mencionadas.
El primer movimiento cultural, en cuanto a
educación superior se refiere, fue en 1702, cuando el
gobernador del Nuevo Reino de León, Juan Francisco
de Vergara y Mendoza, le donó al Padre Jerónimo
López Prieto2, un templo a San Francisco Javier y un
1 Guadalupe Lozano Alanís (1999), afirma que las actividades
económicas a las que se dedicaban los españoles eran la minería
y la ganadería y poco se preocupaban por cultivar el espíritu, pues
cuando mucho, sólo aprendían a leer y escribir.
2 Perteneciente a los padres Oblatos y párroco de la catedral.

Posteriormente, con la llegada del segundo
obispo, el doctor en filosofía y teología. Ambrosio
de Llanos y Valdés, se fundó el centro de educación
superior más importante del noreste novohispano
como respuesta, no sólo a la falta de sacerdotes
oriundos de la localidad, sino también a una
sensación de prosperidad económica4 de la cual
el obispo presumía a las autoridades seculares del
momento, que lo llevó a la fundación en 1792 del
Real y Tridentino Colegio Seminario Conciliar de
Monterrey (Cavazos Garza 1969: 415).

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~~“z~}z}
Una vez fundado el seminario, éste comenzó a
recibir alumnado, no sólo del Nuevo Reino de León,
sino también de Nuevo Santander, Coahuila y Texas,
según lo escrito por Cavazos Garza. En cuanto a
un plan de estudios, los diversos autores que han
abordado este tema, no señalan con claridad qué tipo
3 Andrés Montemayor (1971) sostiene que la delimitación del
terreno obtenido para la construcción abarca las actuales calles de
Morelos, Padre Mier, Escobedo y Parás.
4 Esta sensación también es descrita por José Eleuterio González
en Apuntes para la historia eclesiástica… como parte de los
conflictos con el gobernador Simón Herrera y Leyva.

59

�de materias se impartían, esto debido a la escasez de
fuentes primarias. Ahora bien, se debe recordar que
el seminario de Monterrey fue el último en fundarse en
la Nueva España, y tomando en cuenta que el Nuevo
Reino de León pertenecía a la diócesis de la Nueva
Galicia, se sostendrá la hipótesis de que el plan de
estudios del seminario de San José en Guadalajara,
sirvió como modelo para la institución regional. En
aquella región, los sacerdotes en su instrucción
académica, cursaban materias como gramática,
retórica, filosofía, letras hispánicas, literatura europea
medieval, artes, metafísica aristotélica, física y latín
en un primer momento. Después, en el curso de
teología, se dedicaban tres años al estudio de la
Summa Theological de Santo Tomás de Aquino, para
entender la naturaleza de Dios. Una vez terminado
esto, se dedicaban a la teología moral, teología
dogmática y a las matemáticas y geometrías más
avanzadas de su época. En un análisis que hace
Carmen Castañeda, señala que la finalidad de los
cursos de Deo, Atributis et calculus era para poder
conciliar las revelaciones divinas con las realidades
terrenas en una especie de conciliación entre la fe y
la razón, tal y como lo hizo Santo Tomás en su más
conocido texto (Castañeda 1999: 484). La posibilidad
de que este tipo de materias que se impartía en
Guadalajara, sean las mismas que conformaban el
plan de estudios del Seminario de Monterrey es alta,
puesto a que los diversos modelos educativos en la
época, solían repetir el patrón de la institución que le
antecedió, y más si se trata de un Seminario como
lo demuestra Javier Vergara (2008) en su estudio
Datos y fuentes para el estudio de los Seminarios
Conciliares en Hispanoamérica 1563-1800.
Ahora bien, en cuanto al sustento económico
para el sostenimiento del seminario, éste estaba
determinado por el Concilio de Trento, el cual había
fijado una cuota del 1.5% del total de los diezmos
recaudados para el sostenimiento de la institución,
mientras que la Corona española determinó el 3%
de los diezmos recaudados en 1776; esto debido a
la situación de falta de recursos económicos en la
que se encontraba la Iglesia5. Sin embargo, desde su
fundación, este centro educativo parecía estar bien
atendido, pero no por mucho tiempo, pues según
Aureliano Tapia Méndez, el cuarto obispo, Primo
5 Juan Roberto Zavala en Historia de la educación superior en
Nuevo León (1990), cita un documento del archivo de Montemorelos
N.L. donde referencia este dato acerca de la cuota para el
mantenimiento de los Seminarios.

Feliciano Marín de Porras, escribió en su informe
fechado en Saltillo el 10 de septiembre de 1813,
una situación en la cual daba cuenta de la condición
no muy favorable para el prestigio de la institución,
pues no tenían muchos alumnos. Una forma en que
se evidencia lo anterior se encuentra en el texto de
Rodrigo Mendirichaga, citado por Tapia Méndez:

Me doy por contento que tomen alguna
institución en la teología cristiana y en la moral
y los elementos de la verdadera filosofía,
aunque los alumnos vean pocos alicientes en
la vida eclesiástica; y a pesar de que la Santa
Madre Iglesia les ofrece una amplia cobertura
en los saberes y el sostenimiento in vita, parece
no ser de su interés. He instaurado la cátedra
de leyes y de cánones con la idea de que los
jóvenes no fuesen a México y se ahorrasen los
gastos, pero la experiencia de que nadie quiso
asistir me obligó a retirarla (en Tapia Méndez
1999; 43).
Lo enunciado en el fragmento anterior,
demuestra que en el aún Nuevo Reino de León, las
personas no se sentían atraídas por la educación
superior. Un aspecto que influirá en que el panorama
cambie, fue la llegada del obispo Arancibia en 1822,
quien fundó la cátedra de Jurisprudencia y derecho
canónico en 1824. No obstante el Congreso local,
para ahorro de incentivos en la formación profesional
de sus futuros licenciados, decreta que el Seminario
pasa a ser una universidad, según lo afirma Portillo
Valadez (1998), de acuerdo con la siguiente cita:

El 28 de abril de 1826, el Congreso Local
dio por decreto el carácter de universidad al
seminario, sancionando el 14 de mayo de 1827,
para que el seminario-universidad pudiera
conferir grados mayores de Teología y derecho
de acuerdo con los estatus de la universidad de
Guadalajara; de ello se verá beneficiada la élite
local.

E~z,¿~}~
}~±z|‹|z~
{~z?
Los aspectos y principios que inspiraron la
política después de la Revolución francesa, son
diametralmente opuestos al del antiguo régimen;

60

�es decir, el orden político-civil-temporal y el orden
espiritual-religioso-sobrenatural, no solo son distintos
sino que se guían por senderos completamente
opuestos. De acuerdo con la historiografía mexicana,
se difundían aspectos que presentaban a la Iglesia
como enemiga de la ciencia y del progreso, enemiga
de la nación, discurso muy propio de la corriente
liberal. Y es precisamente esta mentalidad liberal
aunado a lo que Tapia Méndez denomina errores
tácticos del clero renuentes a toda reforma lo que
ocasionó una separación hostil y serios conflictos
en la relación Iglesia-Estado. Esta situación se verá
reflejada en Monterrey con la llegada del obispo José
María de Jesús Belaunzarán; el cual, a una semana
de su llegada, se encuentra con que el Congreso
local pide la destitución del rector del seminario
considerándolo incapaz de sostener el reglamento
del seminario (ibíd.). Sin embargo, las leyes que
comenzaron a legislar, afectaron a la Iglesia local, lo
que obligó al obispo a presentar su renuncia en 1840
(Tapia Méndez 1999; 40).
No obstante, con la llegada al gobierno de
Nuevo León de Santiago Vidaurri, éste consigna en
la Constitución local la anexión de Coahuila a Nuevo
León y urgía a instaurar a la brevedad un colegio civil
de instrucción pública, por lo que ordenó la inmediata
adecuación del antiguo hospital de los pobres,
fundado por el obispo Llanos y Valdés, pero no pudo
concretarse el proyecto. Empero, el gobernador José
Silvestre Aramberri, durante su breve interinato como
gobernador de Nuevo León, fundó el Colegio Civil y
decretó su apertura el 30 de Octubre de 1859. Se
sostiene la hipótesis, de que este acontecimiento
estuvo determinado en buena medida para la
formación de una élite 6, que de acuerdo con el
discurso liberal de laicidad política y su relación con
el sistema económico, trajeron como consecuencia la
fundación de este centro educativo, estableciéndose
como el centro cultural en la región, desplazando al
seminario a segundo término.

Lz£~~~~z~~
Para desarrollar esta hipótesis se debe analizar
en primer lugar la conformación y prácticas de la élite

6 Debe recordarse que la fundación de la fábrica de hilos y tejidos
de “la Fama” fue en 1854, por lo que obedece a este contexto.

económica nuevoleonesa7, aunque no se plantea
una exhaustiva revisión de tal temática ya que la
bibliografía que trata al respecto es abundante y
tiende a documentar los puntos más importantes en
cuanto a las dinámicas de este grupo.
Este grupo de poder económico y de presión
política va a hegemonizarse después de la
separación de Texas, como menciona Mario Cerutti
Monterrey se convierte [la élite], en cuestión de treinta
o cuarenta años, en protagonistas de la Revolución
Industrial y, además, van a ocupar un lugar prioritario
en el desarrollo económico, técnico y tecnológico
(1998; 81). Esto ha quedado claro en la historiografía
local e incluso nacional, el poder de este grupo va a
extenderse a lo largo de los años y en determinados
momentos va a ser factor importante de la historia de
Nuevo León y México.
Pero el poder de este grupo va más allá
de lo económico y de lo político, con ellos se va a
imponer todo un sistema de creencias y de prácticas
que buscan la modernización y la ampliación de la
civilización a lo largo del territorio del estado y de la
región noreste en general. Uno de los ejemplos más
claros es el extermino de los indios el cual […] es un
problema con grupos que se niegan y se resisten a
aceptar la dominación de los civilizadores, quienes
emprenden una guerra que termina en la expulsión
y exterminio de apaches o comanches, como se les
llamo a estos contingentes (Cerutti, 1998; 86), lo cual
demuestra la poca tolerancia de las oligarquías del
noreste y los alcances de su intención civilizadora.
Esto no afecta solo a los indios, el pensamiento
civilizador y su imposición por parte de la élite afecta
a toda la sociedad, especialmente a los trabajadores
que son considerados ociosos, viciosos o de menor
estatus. Lo cual se manifestó cuando los miembros
de la élite nuevoleonesa empezaran a presionar
al gobierno estatal para la creación de leyes que
modifiquen el comportamiento de la sociedad, y
éstas nos permiten observar los prejuicios hacia los
trabajadores, [demostrados en aspectos] como la
observación de las normas morales con un criterio
clasista o las contradicciones inherentes a la libertad
individual (Galindo 2009; 9).
7 Hacemos distinción entre la élite económica y la política por las
diferencia de clases que representan éstas, además de presentar
ideales e intereses distintos. Pero estas élites conviven y se
necesitan una de la otra.

61

�A través del análisis de las imposiciones
morales de estos grupos y sus dinámicas en el siglo
XIX se puede concluir que independientemente de
las guerras y los problemas que se presentan en este
siglo en el marco nacional, la sociedad, la economía
y en muchas ocasiones la política de Nuevo León se
presentan como algo incólume. Y respondiendo a
esas imposiciones, ahondada la fuerte presión que
estos grupos podían ejercer a los políticos del estado
es que nace la iniciativa de crear una institución de
nivel medio superior y superior que cumpla con el
ideal civilizador de este grupo.

la Ilustración y al proclamar su independencia
comienzan prácticamente de inmediato las
intenciones de crear centros de estudios superiores y
de nivel medio superior fuera del control de la Iglesia,
la lucha se ubicaría en sustituir la educación privada
existente, meramente idealista y confesional, por una
educación civil de carácter público, laico y científico
(Guzmán 1997; 9), esta lucha se puede visualizar
en Nuevo León recién proclamada su constitución
en 1824 en donde se dedicaba el artículo 258, título
XVIII a la creación de centros de instrucción que
incrementen la enseñanza superior (Cavazos 1957).

E~z
~}|z|‹~|z

Sin embargo, las complicaciones políticas
que vivía el estado van a dificultar la realización de
este mandato gubernamental, aunque sí llegaron
a realizarse diversos intentos por formalizar la
educación superior de mano de José Ma. Parás
Ballesteros, quien argumentaba que una de las
facultades principales de la soberanía del pueblo era
encargar la instrucción de sus hijos al Estado, por lo
que ordena la creación de la Dirección de Instrucción
Pública, cuyo plan de estudios contenía las materias

Con la Revolución Francesa y su intensa búsqueda
de la razón, rechazando a la Iglesia y a la monarquía,
se empieza a buscar que las universidades se
mantengan dentro del Estado. En México, esté
objetivo no se retrasa mucho, esta influencia de

Un rayo de sol

62

�de Moral y urbanidad, Civismo constitucional, Lengua
y gramática nacional, Aritmética, Dibujo general,
Gimnasia, Milicia y Labores domésticas (Guzmán
1997). Dicho plan de estudios demuestra el poco
carácter científico de este intento de educación
superior y, a su vez, deja ver que éste no era más
que una institución para la formación y disfrute de
los jóvenes hijos de las élites, la aristocracia y los
militares.
Pero incluso para la élite nuevoleonesa
la educación superior no era de suficiente
calidad, además, con las condiciones explosivas
que vivía el estado no se podía concretar un
proyecto de educación plenamente científica.
Independientemente de estas condiciones tan
turbulentas que se presentaban a mediados del
siglo XIX, Nuevo León empezó a experimentar un
florecimiento en su economía debido en parte a su
cercanía con la frontera, como explica la siguiente
cita:

el 5 de noviembre de 1859, su nombre es Antonio
Ma. Elizondo y su inscripción es completamente
gratuita (Salazar 2002). Este caso es interesante por
ser el primero, pero definitivamente no es el último
estudiante que entra de manera gratuita al Colegio
Civil al justificar su falta de ingresos.
Pero ¿Por qué a las élites les interesaría crear
una institución gratuita?, esta pregunta es una de las
más difíciles al intentar concretar la hipótesis que se
ha manejado, debido a las limitaciones del trabajo
no podemos más que suponer que esto se suma
más que a la intención de formar a sus propios hijos,
responde a su impulso civilizador y voltean a ver
hacía la creación de una sociedad bajo los ideales
que más convienen para el funcionamiento de ésta
como clase y del gobierno como institución, podemos
ver la siguiente cita del Dr. Luis J. Galán Wong en la
presentación del libro de Hermilo Salazar Suárez:

Muchos detalles indican que su ubicación en
una zona de frontera y la cercanía con aquel
país coadyuvaron a que en Monterrey y la
región aledaña se alimentara y acelerara un
proceso que desembocó en la instauración de
mecanismos capitalistas de producción y en el
surgimiento de un interesante brote industrial.
(Cerruti 2006; 17)

Como era también inevitable, en estos
cambios se introdujeron muchos aspectos
no pedagógicos, como el despertar del
nacionalismo, que condujo a la educación a ser
un instrumento para afirmar -o incluso crearla conciencia nacional o regional; la crisis de
los valores tradicionales, por la pérdida de la
influencia social de la religión y la falta de un
consenso sobre los nuevos valores que habían
de difundirse en los nuevos modelos (2002; 7)

Aquí es donde se comienza con la hipótesis
de la presión que ejerce la élite nuevoleonesa a las
instancias gubernamentales para la creación de
una institución de educación superior que responde
a las necesidades de su capitalismo industrial que
los refuerza como clase hegemónica en el estado.
Con esto se puede empezar a cuestionar el afán
humanista del gobernador interino, José Silvestre
Aramberri y su decreto para la creación del Colegio
Civil en 1859 (Cavazos 1957), y comenzar a suponer
que la presión de las élites es uno de los factores
principales para la construcción del Colegio Civil.

Pero el nacionalismo no es lo único que una
clase hegemónica puede transmitir con la educación,
estos nuevos valores “indefinidos” de los que habla
Galán Wong son precisamente los que las élites
intentan plasmar en la sociedad a través de planes
de estudio definidos bajo la ciencia y la razón. Lo
podemos visualizar incluso en el nombre de la
institución en cuestión, el darle el carácter de Civil
indica que está fuera de las doctrinas de poder que
representan el clero y la milicia, dejando así completa
influencia del poder civil, el “pueblo”, o mejor dicho,
el gobierno (Guzmán 1997).

¿I|‹–{|z?

Quizá una de las mejores maneras de
analizar este punto 8 es observar los principales
programas de estudio que se llevaban a cabo en

Como ya se mencionó, durante el periodo del
gobierno interino de Aramberri se decretó la creación
del Colegio Civil para proporcionar una educación
media superior y superior de calidad, pública, laica y
científica. Este Colegio recibe a su primer matriculado

8 A falta de fuentes primarias como cartas entre los miembros de
la élite y los gobernadores en turno, genealogías de los maestros y
alumnos del colegio, cuentas de donativos al colegio, etc.

63

�Colegio Civil en 1877 son producto de una larga
influencia de la burguesía en los sistemas de
educación mundial.

C|~
Como se ha evidenciado a lo largo del
trabajo, las fuentes bibliográficas no satisfacen las
necesidades que se tienen para investigar a fondo
estas dos instituciones educativas que forjan la
manera en que se desempeña la sociedad letrada10
en Nuevo León. Sin embargo podemos abstraer
algunas conclusiones interesantes de este trabajo.
Arboles con Hojas

la etapa clásica del Colegio Civil (1859-1886) 9,
cuya síntesis y perfeccionamiento se presenta en
el cambio de 1877 donde el gobierno de Garza
García establece en el nivel medio superior las
materias de Gramática y Literatura Castellanas,
Lengua Latina, Raíces Griegas, Lengua Francesa
e Inglés, Aritmética, Álgebra, Geometría Analítica y
General ,Trigonometría Rectilínea y Esférica, Cálculo
Infinitesimal, Mecánica Racional, Astronomía y
Cronología, Lógica, Ética, Historia de la Filosofía,
Historia Universal y de México, Geografía General
y Analítica, Agrimensura, Agricultura, Mineralogía,
Botánica, Zoología, Teneduría de libros, Dibujo,
Música y Artes, Gimnasia (Guzmán 1997; 42-43).
A simple vista, estas materias no son más que
un conglomerado de las ciencias de mayor desarrollo
en México en el siglo XIX, pero son precisamente
las materias que resultan del desglose que se había
hecho de las principales ciencias y disciplinas que
la burguesía, desde hace siglos, venía desarrollando
como suyas. La influencia de la clase mercantil se
deja sentir en especial en cuatro campos: la escritura,
el cálculo, la geografía y las lenguas vivas (Le Goff
1963; 111), aunque este apartado de Le Goff se
enfoca en el estudio de los mercaderes medievales
en Europa, se puede observar claramente lo
mencionado, las materias que se consolidan en el
9 Nos hemos aventurado en dividir la historia del Colegio Civil
para un mejor análisis de su historia que sería la siguiente: Etapa
de Formación (1857-1859), Etapa Clásica (1859-1886), Etapa
Positivista (1886-1927) y la Etapa Revolucionaria (1927-1932).
Esta periodización no contempla las etapas de cierre y reapertura
del Colegio, sino se basa en los grandes cambios que se dan en
sus planes de estudio que recoge José Ma. Guzmán Guadiana en
el texto que se ha citado anteriormente.

De manera general, podemos concluir que
el proceso de cambio de paradigmas y de su
mantenimiento, en cuanto a Nuevo León se refiere,
depende principalmente de las instituciones que
detentan el poder, llámese el clero con el Colegio
Seminario o el gobierno y las élites económicas con
la creación del Colegio Civil.
No obstante, en el Monterrey colonial, los
diversos intentos fallidos pos instaurar un centro
cultural vienen a consolidarse con la llegada del
obispo De Llanos y Valdés con la fundación del
Real y Tridentino Colegio Seminario en 1792. Sin
embargo, el problema no era el sostenimiento
económico, sino la mentalidad de la población en
negarse a recibir instrucción educativa, tal como
se evidenció, pues tenían una tradición de oficios
básicos que garantizaban su bienestar personal; y
aquí es donde el gobierno local se interesa por este
centro educativo para la instrucción de sus futuros
abogados con la fundación de las cátedras de
Derecho y Jurisprudencia.
En cuanto al Colegio Civil se puede comprender
como una institución que reafirma el poder del Estado
sobre la sociedad y el papel de éste como reproductor
de la ideología en turno de la élite económica, la cual
a su vez se posiciona como clase hegemónica en
prácticamente todos los aspectos de la vida en Nuevo
León, especialmente en los procesos educativos que
buscan moldear las dinámicas de la sociedad según
sus intereses civilizadores.
10 Aunque el Colegio Civil fuese una institución pública como
lo mencionábamos anteriormente, realmente se pone en duda
que tan amplia era su capacidad de admitir a cualquier miembro
de las diversas clases sociales que conformaban la sociedad
nuevoleonesa en el siglo XIX.

64

�Por último, reiteramos la invitación a las y los
historiadores de Nuevo León a retomar temas como
estos para ampliar los límites historiográficos que el
día de hoy se nos presentan, es necesario comenzar
a ver a las distintas clases sociales y los grupos que
las conforman no como entes individuales dentro de
un proceso histórico, sino como partícipes, creadores
e impulsores de estos mismos procesos, así como
nosotros lo hemos intentado con este trabajo y
el análisis de la élite en función a los paradigmas
educativos en nuestra entidad.

B{z§z
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empresariado” en Monterrey 400: Pasado y Presente de Nicolás
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65

Puerta con 22 Borregos

�R~zS;;I

ELzz|~~}~189
██

■Erasmo Enrique Torres López*
“2017, Centenario de las Constituciones”.

l Centro de Información de Historia Regional de
la UANL, que hoy lleva el nombre del historiador
y cronista Celso Garza Guajardo, realizó en
1998 una reproducción facsimilar del semanario
El Lampacense, publicado en 1891 por el Ing.
Francisco Naranjo, hijo del Gral. del mismo nombre. En
torno a dicha reproducción, publicamos un comentario
en ACTAS, Revista de Historia de la UANL, en enero
del 2010. Hoy retomamos esa nota en virtud de lo
que en días pasados el vicepresidente de la Sociedad
Nuevoleonesa de Historia, Geografía y Estadística,
Dr. Miguel Ángel Frías, publicó en relación al día de
la mujer y en relación también a un artículo del Ing.
Naranjo titulado “La Mujer Debe Votar”, escrito en 1891,
¡hace 126 años! Pocas veces se producen este tipo de
ediciones que nos permiten conocer los periódicos y
revistas de otras épocas. Ojalá y se continúe esa línea
de publicación de obras.

En su No. 5 del 20 de diciembre del 91, en la columna
Gacetilla lo llama “honrado y progresista gobernante”;
al año siguiente, en el No. 21 del 10 de abril de 1892
dice: “El Sr. Reyes ha dado mil pruebas de que sólo
desea el bien de los neoleoneses”. En otra parte del
mismo ejemplar señala: “N. León progresa. Monterrey,
justamente llamada la perla fronteriza, llegará en
poco tiempo a ser una de las primeras ciudades de la
América Latina… No cabe duda que Nuevo León será
en época no lejana el orgullo de todo buen mexicano”.
Tal vez, pero solo tal vez, en las ediciones de
los años que se desconocen (1893 y 1894), existan
opiniones condenatorias. Nuestros comentarios se
basan en los contenidos de los ejemplares reproducidos
en 1998.

El Lampacense nace en noviembre de 1891 y por
referencias que hemos encontrado circuló todavía en
1894. La reproducción que comentamos comprende
las ediciones de noviembre y diciembre de 1891 y
las de enero a noviembre de 1892, que son las que
se conservan. Un periódico del Distrito Federal, El
Noticioso, del 25 de julio de 1894 dice haber recibido el
ejemplar del día 22 de ese mes y año; en otro periódico,
también del Distrito Federal llamado El Eco Social del
23 de agosto de 1894 aparece citado El Lampacense.
Se ha escrito que El Lampacense era un periódico
antirreyista, quienes así lo califican no lo fundamentan
y tal opinión es errónea, toda vez que las menciones
al gobernador de Nuevo León no son negativas o
despectivas; por el contrario, las referencias son
elogiosas. Por ejemplo en el No.3 del seis de diciembre
de 1891 alude al “progresista gobierno del Sr. Gral.
Bernardo Reyes que siempre se ha distinguido por su
amor a la pronta y recta administración de justicia…”.
*Licenciado en Derecho, egresado de la Facultad de Derecho de la
UANL. Investigador de temas históricos y miembro de la Sociedad de
Historia, Geografía y Estadísticas.

Muñecas con dos mazahuas

66

�R~zS;;I

C‹|z}~~z~‹|}~}~
1985z1987(~|~zz~)
██

ostrar el origen de la ciencia no es
querer cambiar a otra ciencia, más bien
es descifrarla y considerar todo tipo de
instrumentos que valorarían nuevas
formalizaciones de los fenómenos;
existiendo ya una forma o práctica experimental, lo
importante es guiar adecuadamente el medio para
encontrar un conocimiento: Este artículo es el tercero
de Crónicas del Pensamiento Filosófico, constituido
por una muestra de libros de la segunda mitad del
siglo XX, dedicados a pensar críticamente sobre las
ciencias exactas y naturales, especialmente la física,
la matemática y la biología. En este trabajo la autora
identifica las aportaciones científicas de los años 1985
a 1987 que realizaron Mario Bunge, Murray Code y
presenta la filosofía de la ciencia de Whitehead, Jean
Hamburger, Arthur Fine, Paul Feyerabend, Peter
Galison y Pietro Redondi.
El realismo científico o integral de Mario Bunge
se caracteriza por ser una conjunción de siete
tesis realistas que abarcan prácticamente todo su
pensamiento filosófico. Según Bunge, la ciencia
describe y explica aspectos seleccionados de
los hechos que le interesan y lo hace de manera
simbólica (no pictórica). Más aún, para esta tarea
resultan fundamentales las teorías científicas, que no
se refieren a los hechos reales directamente, sino que
lo hacen de una manera elíptica e indirecta, puesto que
siempre hay de por medio un modelo más o menos
idealizado de esos hechos. Podemos decir que el
realismo científico consigue “captar” ciertos aspectos
objetivos de la realidad que nos rodea, en particular
las relaciones invariantes descritas, típicamente, de
manera matemática por enunciados legales (o leyes)
entre variables que describen de manera simbólica,
*María del Socorro Elizondo Treviño es Ingeniero Administrador de
Sistemas de la Facultad de Ingeniería Mecánica y Eléctrica de la UANL.
Tiene la Maestría en Enseñanza de las Ciencias, especialidad en
Matemáticas de las Facultades de Filosofía y Letras y Ciencias Físico
Matemáticas de la misma institución y el doctorado en Ciencias de la
Educación por la U. A. de C. Actualmente se desempeña como docente
de tiempo completo de la Preparatoria Núm. 1 de la UANL.

67

■María del Socorro Elizondo Treviño*

habitualmente cuantificada, aspectos seleccionados
de clases de hechos que resultan de interés científico.
Bunge hace referencia al método científico de esta
manera: “no es tan milagroso como suelen creerlo
sus entusiastas que sólo lo conocen de oídas, ni de
tan corto alcance como quieren hacernos creer sus
detractores. El método científico no es ni más ni menos
que la manera de hacer buena ciencia, natural o social,
pura o aplicada, formal o fáctica”.
Murray Code, en 1985, presenta clara y
adecuadamente la filosofía de la ciencia de Whitehead,
en su obra “Orden y organismo: pasos hacia una
filosofía whiteheadiana de la matemática y las
ciencias naturales”; los filósofos antiguos explicaban el
movimiento por lo inmóvil, por los números, las formas
o los átomos inmutables sin los cuales la naturaleza
sería ininteligible, pero Whitehead opinaba que sin
cambio no hay comprensión, afirmación posible en la
medida en que el cambio no es caótico: puede haber
en él orden y estabilidad. El orden es una parte de la
dualidad que forma con el desorden; siempre hay un
elemento de desorden vinculado a cualquier elemento
de orden actual; el desorden puede ser un tipo de orden
que todavía no ha sido conocido. “La filosofía de las
matemáticas de Whitehead tiene mucha influencia del
pensamiento de Platón y Aristóteles; evita la trampa
del panmatematismo: no toda deducción matemática
es conocimiento, y la explicación matemática debe
estar garantizada por la experiencia. La aplicación de
las matemáticas no es una ilusión: los objetos eternos
están conectados, como parte de su misma naturaleza,
con los eventos actuales. Sobre la relación entre las
matemáticas y el mundo, Murray Code concluye: “No
hay justificación para la opinión corriente según la cual
se ha logrado efectivamente un cierto conocimiento
sobre un tema dado una vez que se ha establecido
una explicación matemática de su estructura y sus
regularidades”.
Al realizar una investigación la autora coincide
con Whitehead, porque se realizan muchos cambios

�desde que se inicia el proyecto, comprendiendo que
son necesarios para lo que se está investigando,
Whitehead menciona que sin cambio no hay
comprensión; al iniciar un trabajo de investigación se
tiene la información que parece un desorden, nuestro
filósofo menciona algo muy interesante “el desorden
puede ser un tipo de orden que todavía no ha sido
conocido”.
El médico Jean Hamburger durante 1986
propone el Método Experimental con una visión
de mitología para dar paso a una nueva forma de
experimentación o, mostrar algunos elementos que
hacían falta considerar en el papel de la ciencia. Si
no hay un método existe una “práctica experimental”
teniendo un lugar mucho antes que la ciencia; una
práctica experimental es inevitable, es un ejercicio de
aprendizaje y con ello el ser humano puede mostrar
un síntoma de evolución, en donde el hombre se
va haciendo independiente pero no alejándose del
ambiente, esto es porque lucha y hace lo posible por
encontrar una respuesta a sus dudas.
Considerar la naturaleza también es parte
del descubrimiento. Se explora el territorio para

reconocer cómo actuar ante ella o de qué manera
responder ante las situaciones accidentales. Conocer
el ambiente es esencial, ya que indica el medio
en el cual nos desarrollaremos y mostraremos
una habilidad de conocimiento ante los estímulos
observados y experimentados. El ambiente es
importante porque el ser humano buscará un
conocimiento, buscará respuestas ante sus dudas
y experimentará para poder comprobar o tratar de
llegar a una comprensión del medio en el que se
encuentra.
Durante 1986 el tema de Arthur Fine es la
naturaleza y la validez del conocimiento científico,
y su objetivo es conseguir que el lector entienda
el realismo o antirrealismo como él los entiende.
Publicó el artículo “actitud ontológica natural” (NOA)
argumentando que tanto realistas y anti-realistas
comparten una posición básica sobre ambas cosas
cotidianas y declaraciones científicas. Los realistas
confían en los resultados de las investigaciones
científicas, tratan de conectar verdades acerca
de una entidad (por ejemplo la masa o la carga
de un electrón) a una realidad o entidad (electrón)
existente. Los anti-realistas se basan en la metafísica

Cocina mexicana

68

�o epistemológica  para escuchar la ciencia. Sólo NOA
es inmune a estos delirios y las distracciones.

autonomía e independencia pero interconectadas
entre ellas.

El autor que critica la lógica del método científico
racionalista en 1987 es Feyerabend, mencionando
que la investigación histórica contradice que haya
un método con principios inalterables, que no existe
regla que no se haya roto, que esto es necesario
para el avance de la ciencia; propone un principio
“todo vale” que puede ser defendido bajo cualquier
circunstancia y en todas las etapas del desarrollo
humano. Sugiere proceder inductivamente,
pero también contra-inductivamente, es decir,
introduciendo hipótesis inconsistentes con teorías,
o con hechos bien establecidos. En otras palabras,
el principio de proliferación es parte esencial del
ser humano, consiste en inventar y elaborar teorías
que sean inconsistentes con el punto de vista
comúnmente aceptado, aun en el supuesto de que
éste venga altamente confirmado y goce de general
aceptación; Feyerabend está en contra del método,
afirmaba que ninguna teoría sería nunca consistente
con todos los hechos relevantes.

Pietro Redondi destacó por sus investigaciones
sobre la obra de Galileo, sin embargo en este párrafo
hablaremos de su libro el “Tiempo histórico”, en el
que hace una relación entre el hombre y el tiempo,
y la forma en como el ser humano lo observa y
actúa en él, divide el tiempo en dos dimensiones:
exterioridad e interioridad; exterioridad se refiere a
lo colectivo, ya que podemos utilizar para designar
las condiciones climáticas externas, e interioridad se
refiere a las percepciones personales del hombre;
también se refiere al tiempo lineal y circular, lineal
significa que tiene un inicio y un fin (va del pasado al
futuro) y circular (repetición de los sucesos, a través
de fases periódicas que vuelven cíclicamente).

Peter Galison ha hecho trabajo en la
intersección de la ciencia con otras disciplinas, en
particular, el arte y la arquitectura. Él ha desarrollado
una forma propia en la que se puede entender la
ciencia y su historia; en su libro ¿Cómo terminan los
experimentos?, publicado en 1987, muestra cómo
se cierra un experimento, pero antes se atiende
a los argumentos, las evidencias, las destrezas y
las herramientas que se utilizan en el laboratorio,
concluyendo con el resultado del experimento. Él se
enfoca en la física y menciona que está compuesta
por diferentes subculturas, así como cualquier
otra disciplina, con autonomía e independencia,
pero interconectadas entre ellas; de esta forma se
desarrolla la ciencia. Galison postuló el concepto
de la trading zone como lugar, tanto simbólico como
espacial, donde se produce el intercambio, esto es, la
coordinación, el entendimiento, la colaboración entre
las distintas formas de proceder de las subculturas;
ésta es la dinámica de la práctica científica.
Al realizarse una investigación por lo general se
relaciona con diferentes disciplinas, sin embargo ésta
es autónoma e independiente. Quien esto escribe,
concuerda con la propuesta de Peter Galison, él
menciona que la física está compuesta por diferentes
subculturas, así como cualquier otra disciplina, con

Desarrolla el concepto del tiempo comenzando
por los fundamentos religiosos de la época medieval,
en donde los cristianos creían que la vida terrenal
era transitoria; pasando por la edad moderna, en
la cual los relojes eran de gran utilidad para los
descubrimientos geográficos en donde existía una
relación entre los relojes y el universo; hasta la edad
contemporánea, en la cual se introdujo la concepción
de tiempo y espacio, y también surgieron grandes
avances tecnológicos como la electricidad, dando
paso a una evolución sobre la idea de tiempo; una de
sus frases célebres relacionadas con el tiempo es: “El
tiempo es infiel con quien abusa de él”.
Por último, creemos que la ciencia debe
comunicarse, por eso la autora del presente artículo,
considera que actualmente los científicos deben
contar lo que hacen, que transmitan la emoción que
produce descubrir algo nuevo, lo que acontece al
aprender lo que se desconoce y la satisfacción de
ayudar a solucionar los retos a los que se enfrenta la
humanidad.
(Continuará)

B{z§z
Espinoza, M &amp; Torreti, R. (2004). Pensar la Ciencia. Estudios
Críticos sobre obras filosóficas (1950 – 2000) Madrid: Editorial
Tecnos.

69

�R~zSXXI

N~z,~~z}z,~}~~z
~
██

e lo advirtieron, pero no les creí. “Ya
está cerca”, aseguraron y sólo sonreí a
medias, no sé si con un dejo de burla,
porque los otros se pusieron serios. “No
es broma para que se ría, mucho menos
para que se burle de nosotros, que le avisamos por su
propio bien”, dijo uno. “No venga luego a disculparse
y hasta a pedir que le ayudemos o lo defendamos”,
completó el otro. No dijeron más. Nada agregué.
Con el tiempo me vi obligado a darles la razón.
Una tarde, al llegar a la colonia en que vivo, me
encontré con la novedad de que unos vecinos (no
supieron decirme cuáles, tal vez hayan sido los que
me advirtieron antes de que todo empezara), habían
decidido contratar una compañía para que vigilara y
no dejara entrar a cualquiera, por temor a la violencia
desatada en este lugar y en los alrededores.
Preferí no dar mi opinión para no discutir. Viendo
que los demás vecinos pagaban sin chistar y que nadie
protestaba por la medida que otros habían decidido sin
nuestro consentimiento, terminé pagando la cuota que
me pedían. A cambio me proporcionaron una tarjeta
que activaba las barreras instaladas en los accesos de
la colonia para entrar o salir de ella en auto. Llegué a la
casa molesto hasta conmigo mismo.
“Se lo advertimos”, dijo el primero de mis vecinos
cuando notó mi contrariedad. “¿Y sirvió de algo?”, lo
atajé malhumorado, olvidando toda cortesía. “No, pero
se hubiera ahorrado el disgusto haciéndose a la idea de
que llegaría”, dijo el segundo. “No puede ser que nadie
se oponga a esto que, a todas luces, nada bien está”,
dije como hablando sólo para mí.
“Claro que no está bien: no está bien lo que
*Autor de los libros “Ave Fénix”, “La guerra perdida” y “Relámpagos que
fueron”. Ha publicado en las revistas “Entorno”, “Política del Noreste”,
“A lápiz” de la UPN, Unidad 19 B de Guadalupe, N. L. “Entorno
Universitario”, “Polifonías”, “Reforma Siglo XXI”, de las Preparatorias,
16, 3 y 9 de la UANL, respectivamente, y “Conciencia Libre”.
E-mail: jrmavila@yahoo.com.mx

■J. R. M. Ávila*

estando bien puede estar mejor”, sentenció el primero.
“No sólo no está bien. De hecho, está muy mal”, casi
les grité. “No está mal lo que estando mal puede estar
peor”, quiso dorar la píldora el segundo. “¿Peor?, ¿pero
es que esto puede estar peor?”, dije de pésimo humor
y, ante su sonrisa de asentimiento y casi burla, me retiré
sin despedirme.
Pasaron los meses, me fui acostumbrando a
pagar la cuota, a activar las barreras con la tarjeta
que me acreditaba como vecino cumplido y civilizado
(tal vez sería mejor decir domesticado); en fin, aquella
irregularidad, aquel abuso, aquella arbitrariedad, todo
junto, se convirtió en algo de lo más cotidiano, de lo
más normal: lo acepté como si siempre hubiera estado
estipulado en el contrato de compraventa.
La situación parecía ir bien dentro de esos
términos hasta que una tarde, al llegar cansado a
la casa, descubrí que ninguna de las cuatro llaves
embonaba en las cerraduras que instalé desde que
me despojaron de casi todas mis pertenencias, recién
cambiado a la colonia. Por más que lo intenté, no hubo
llave que encontrara acomodo en cerradura alguna.
Sudando, maldiciendo, escuché pasos a mi espalda.
“Se lo advertimos”, vinieron a decir los otros.
“Ahora tiene que pagar para que le den llaves nuevas.
Las oficinas de resguardo están apostadas en una casa
de aquí a la vuelta, donde antes vivía don Antulio, que
se negó a pagar y tuvo que desalojar la casa que tanto
le costó. Usted no querrá quedarse sin casa, ¿verdad?”,
agregaron tratando de no soltar una risotada que tanto
les costaba contener.
“Dicen que fue a denunciarlos con todas las
autoridades y ninguna le ha podido resolver, porque les
tienen miedo a los controladores o que, por debajo del
agua, son ellas las que han promovido la ocupación de
la colonia. Dizque por haber votado en contra de ellas
en las pasadas elecciones”, siguieron diciendo. “Por
cierto, ¿usted por quién votó, vecino?”. No contesté.
Sólo los miré con disgusto.

70

�“No se moleste, vecino, piense que pudo ser
peor, por ejemplo, que usted hubiera estado adentro
de la casa, bañándose tal vez, y lo dejaran encerrado
al cambiar las cerraduras”, quiso amortiguar la
situación uno de ellos, sin conseguirlo. “¿Ya ha
sucedido eso con otros vecinos?”, quise ponerlos en
evidencia. “No, pero podría haberle pasado a usted”,
respondió sin interés el otro.
“En lugar de molestarse con nosotros, se
debería disculpar”, dijo uno. “O pedirnos ayuda”,
dijo el otro. Los dejé con la palabra en la boca,
porque tenía que recuperar mi casa y ellos no iban
a resolverme el problema. La verdad, ya no sabía
qué pensar, así que, sin decir más, me dirigí a la
casa o ex casa de don Antulio, convertida ahora en
flamantes oficinas.
“Las cerraduras de mi casa están bloqueadas”,
le dije a un hombre moreno, mal encachado, con un
diente podrido en la sonrisa burlona. Me pidió datos y
protesté. “¿Para qué quiere mis datos? Yo vivo aquí.

Se lo puedo comprobar”, dije sacando de mi camisa
el recibo de luz que acababa de pagar y en el que
aparecían mis datos.
Anotó mi nombre, claro, pero pidió más datos,
pidió mi tarjeta de votar para ver si era yo quien decía
ser en el recibo, para saber si en verdad vivía en
la colonia. Se justificó diciendo: “¿Cómo sabemos
si usted vive aquí o no? ¿Qué tal si usted es otro
que quiere adueñarse de esa casa y no el verdadero
dueño?”, y me dejó sintiéndome confundido, además
de acusado.
“Usted es quien no vive aquí. Si viviera en esta
colonia, me conocería, y yo lo conocería a usted.
Soy yo quien debe pedirle sus datos de identificación
y, sobre todo, que me explique bien lo que sucede.
No soy yo quien quiere adueñarse de mi casa, son
ustedes los que se han adueñado de casas que
no son suyas. Puedo acusarlos de allanamiento de
morada, de posesionarios”, dije, y casi terminé sin
respiración.

San Javier Malinalco

71

�Se me quedó viendo en silencio, impasible,
como tomándose su tiempo para echarme encima
una andanada de palabras. “Yo nada más hago mi
trabajo”, fue todo lo que dijo. “¿Impedirme el paso
a mi casa es su trabajo? ¿Cambiar las cerraduras
de mi casa es su trabajo? No son más que unos
viles secuestradores de casas. Eso es lo que son
ustedes”, dije sosteniéndole la mirada.
“Entienda bien: son los vecinos quienes nos
contrataron porque en los últimos tiempos han
robado mucho en la colonia”, intentó calmarme. “¿Y
la cuota que pagamos para que vigilen la colonia,
para que nos dejen entrar y salir? ¿Ya no completan
con ese robo? ¿Habrá quiénes roben más de lo que
pretenden robarnos ustedes, primero adueñándose
de los accesos a la colonia y ahora de las cerraduras
de nuestras casas?”, me exalté más y más.

Juanjo sonrió. El diente podrido resaltó en la burlona
sonrisa del otro. Tuve que pagar.
Ahora, cada que veo a mis dos vecinos, temo
que se acerquen y me adviertan de una amenaza
más por venir. No quisiera pensar que terminen por
cobrarnos la entrada y la salida del municipio, del
estado, el aire que respiramos, la vida misma. Pero
lo pienso y lo mantengo así, en secreto y en silencio
porque, como dijo uno de mis vecinos: “No está mal,
lo que estando mal, puede estar peor”.
Por eso sigo pagando la cuota, como todos los
demás. Total: ¿ya qué?

“Nosotros lo que pedimos es una cuota mensual
para proteger a los vecinos y a sus propiedades”,
dijo con una serenidad exasperante. “¿Proteger
a los vecinos y a sus propiedades de quién, de
ustedes?”, casi me le echo encima. “Le voy a explicar
cómo funciona esto: usted paga la cuota, le damos
una tarjeta para que pueda entrar a su casa y salir
de ella. Nosotros nos comprometamos a vigilarla y
protegerla”, dijo.
“¿Y cómo sé que no son ustedes los que
robaban antes de llegar a esto? ¿Cómo puedo estar
seguro de que antes de cambiar las cerraduras no
desaparecieron mis pertenencias de la casa?”, no
podía ocultar mi ofuscación. “¿Qué le pasa a este
señor?”, dijo una voz conocida y al oírla perdí toda
esperanza.
Se trataba de uno de los vecinos que en los
primeros tiempos formó parte de la Junta de Mejoras
de la colonia y que terminó renunciado porque
descubrieron que se quedaba con dinero que no le
pertenecía. Nunca lo acusaron ante las autoridades.
Siguió limpio y ahora iba de uniforme como los
demás resguardos.
“Soy el Jefe de Supervisión de Resguardo
en la colonia. ¿Tiene usted algún problema?”, dijo
estirado como militar. Yo fui directo: “Sí, tengo un
único problema: ustedes”. Juanjo, que así llamaban al
tipo, dejó de hablarme de usted: “Si quieres recuperar
tu casa, tienes que pagar”. Sin convicción, dije: “Es
un robo. Ya verán cuando se les caiga el negocio”.

72

San Diego

�R~zSXXI

J£B~§~±:Ez}~}~z~}|z|‹
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██

osé Benítez Martínez fue Gobernador interino
de Nuevo León entre 1928 y 1931. El rubro de
la educación, es uno de los rasgos que definen
su labor y esfuerzo realizado. Estableció las
bases de la llamada “Escuela Nuevoleonesa de
la Educación”. En un informe de Gobierno puntualiza:
“Como de costumbre, la instrucción pública ha
constituido durante el año último el más importante
de los cuidados del Gobierno. Si su primer empeño
consistió en darles una organización adecuada a
las condiciones actuales, en seguida se ha dedicado
a mejorar al magisterio. Por último, una vez obtenida
aquella organización deseada y colocado sobre bases
firme y duraderas el adelanto de los encargados de
impartir la enseñanza ahora y en el futuro, hemos
puesto el empeño en el aumento de los planteles de
instrucción, sin pensar en detenernos sino hasta ver
la escuela como el principal instituto en todo pueblo
y en todo rancho; hasta poner una escuela al alcance
de todo niño en edad escolar. En nuestra labor hemos
contado con eficaz y abundante ayuda de parte del
Gobierno Federal y de los Ayuntamientos y vecinos de
los Municipios”.
Durante su gestión como Gobernador, José
Benítez, consiguió que los servicios de instrucción
pública de las escuelas primarias federales, pasaran
a depender del Estado, tanto en los asuntos técnicos
como administrativos. En las visitas que hizo a las
escuelas, se dio cuenta de las pésimas condiciones en
que estaban. Entonces, primero buscó la rehabilitación
de la planta física y después invitó a los maestros a
que apostaran a un proceso educativo basado en la
competencia, la disciplina y el amor a la enseñanza,
como ejes fundamentales para asentar las bases para
la construcción del Estado. Se hicieron campañas de
actualización del magisterio a través de cursos de
perfeccionamiento para maestros, consolidando la
llamada “Escuela Nuevoleonesa de la Educación”, por
el nivel educativo y la exigencia que tenían los docentes
tanto con sus directivos como para con los alumnos y
* Escritor y promotor cultural. Cronista de Santa Catarina.

■Antonio Guerrero Aguilar*

sus padres de familia. Durante los veranos, unos 400
maestros seguían cursos de composición y ortografía,
psicología, biología, protección del niño, orfeones y
coros escolares y educación física.
Para darnos una idea del aporte significativo
que se realizó durante su gestión, contamos con los
siguientes datos: de 1926 a 1927 había 475 escuelas,
de 1929 a 1930 llegaron a 696 planteles que daban
servicios a 67,791 alumnos inscritos. Se elevó el gasto
público en el rubro, se invirtieron cinco pesos por cada
habitante. Se consiguieron los aportes de la Secretaría
de Educación Pública, para la construcción de otras 50
escuelas, pero se propusieron llegar “a 150 que son las
que se necesitan en Nuevo León”. En 1928 funcionaban
en Monterrey las siguientes instituciones: el Colegio
Civil, la Escuela Femenil “Pablo Livas”, la Escuela de
Jurisprudencia, la de Medicina, la de enfermeras y
parteras, la de Pintura al Aire Libre, la Escuela Normal
para Maestros y el Colegio Agrícola Industrial de
Montemorelos.
La Cer vecería también patrocinaba una
escuela politécnica llamada “Cuauhtémoc”. En ella
formaban y apoyaban la educación de sus obreros

Borregos sedientes

73

�y empleados, al igual que de sus familias y de la
comunidad en general. Por la mañana acudían los
hijos de los obreros y en la noche los trabajadores.
Ahí enseñaban carpintería, hojalatería, tejidos,
cartonería, cestería, alfarería, yesería, modelado,
plástica, juguetería, artes y oficios en general.
Luego introdujeron cursos de comercio, agricultura,
electricidad, refrigeración y técnicas de fermentación,
así como clases de física y de química.  Las aulas
estuvieron hasta 1927 en la Cervecería; luego
se trasladaron a unas instalaciones situadas en
la calzada “Bernardo Reyes”. Pronto vieron los
resultados, logrando reducir el analfabetismo de los
empleados y obreros de la empresa. Con el trascurso
del tiempo, los empresarios también abrieron
colegios para los hijos de sus empleados y obreros
y continuamente estaban inmersos en procesos de
capacitación y mejora continua. Como sello distintivo
de su administración gubernamental, decidieron
la construcción de tres nuevos planteles: una
gran escuela industrial a la que dieron por nombre
“Álvaro Obregón”; una escuela primaria considerada
“monumental”, llamada “Fernández de Lizardi” y
abrieron una escuela formadora de docentes: la
Escuela Normal Rural de Galeana.
La primera piedra de la Escuela Industrial
“Álvaro Obregón” fue colocada el 4 de octubre de
1928. Para dejarla perfectamente habilitada se
invirtieron más de 500 mil pesos. Gracias al gobierno
federal como de los industriales de Monterrey, se
pudo conseguir la maquinaria para los talleres.
Designaron al ingeniero Eugenio D. Alemán para
que fuera a San Luis Missouri y Cincinnati, Ohio a
comprar maquinaria y equipo necesario para las
escuelas “Álvaro Obregón” y “Pablo Livas”, a la que
dotaron de unas máquinas de coser “Singer” el 23 de
septiembre de 1930.
En la manzana correspondiente a Serafín Peña
entre Aramberri y Modesto Arreola, en donde estaba
una plaza a la que los vecinos conocían como de San
Jacinto, comenzaron a construir en 1926 la escuela
“Joaquín Fernández de Lizardi”, con la cooperación
de particulares y del Ayuntamiento de Monterrey. Fue
diseñada por el arquitecto español Cipriano J.
González Bringas y el ingeniero Miguel Osuna
Treviño. El proyecto quedó “demasiado grande” (a
decir de José Benítez) y permaneció dos años sin
avances en la hechura. Incluso pensaron que no la
terminarían. Para recuperar el edificio, el gobierno
del Estado invirtió 15 mil pesos y luego otra partida

de 40 mil pesos.
En 1927, varias compañías de gasolina como
la Compañía Mexicana de Petróleo “El Águila. S.
A.”; la “Huasteca Petroleum Company” y la “Pierce
Oil Company, S. A.” convinieron “espontáneamente
aumentar el precio de este artículo durante un mes
en la cantidad de un centavo por litro”, con el fin de
“que dicho aumento se destinara a la recolección
de fondos para la construcción de la escuela...”
Completaron la construcción gracias al apoyo de
José Calderón, la Gran Logia de Nuevo León, la
Young Men’s Christian Association (Y.M.C.A.), los
vecinos del rumbo y la constructora Fomento y
Urbanización, S.A. (FYUSA). Luego invitaron al
presidente de la República, el ingeniero Pascual
Ortiz Rubio para que hiciera la inauguración oficial.
Por alguna razón, Aarón Sáenz se disculpó por no
asistir a la apertura de los trabajos del Congreso
del Estado, así como la inauguración de las dos
escuelas monumentales. Adelantaba que el mismo
presidente el ingeniero Pascual Ortiz Rubio estaría
en los actos para la inauguración el día 4 de octubre,
por eso recomendó “un evento ruidoso y simpático
para la llegada del Presidente”; en donde tomarían
champaña y comerían unos sándwiches con cerveza.
El 17 de septiembre de 1930, el general Juan
Andreu Almazán se dio cuenta de las intenciones
de Benítez y a nombre del presidente le pide que no
se hagan fiestas ni convivios durante su estancia en
Monterrey. El mismo presidente Ortiz Rubio les hizo
saber su deseo de no asistir a algún banquete que se
hiciera en su honor. En su lugar propuso que el dinero
invertido, lo aplicaran en la construcción de caminos.
El Gobernador se disculpó por los preparativos,
pero les hizo saber que toda reunión sería pagada
por cada uno de los asistentes, sin contravenir a la
política de austeridad que seguían. Por lo pronto,
consiguieron que el presidente de la República se
quedara a dormir en la casa del industrial Isaac
Garza, situada en Padre Mier y Galeana, en el
centro de Monterrey. El 29 de septiembre de 1930, el
presidente Ortiz Rubio llegó a Monterrey. La estancia
y los principales actos protocolarios, fueron cubiertos
por la XET, “El Pregonero del Norte”.
Las escuelas “Álvaro Obregón” y la “Fernández
de Lizardi”, fueron inauguradas el 4 de octubre de
1930, la primera a las 10 de la mañana y la otra a las
16:00 horas. La Escuela Industrial “Álvaro Obregón”
pronto ganó prestigio. El entonces Gobernador de

74

�Durango, Ramón Valdés le solicitó encarecidamente
el 5 de junio de 1931, le permitan recomendar
alumnos procedentes de dicho Estado para que
estudien en Monterrey. José Benítez le explica que
solo admiten alumnos con primaria completa y que
deben pasar un examen de admisión. Pero no tiene
facilidades para otorgarles pensión a los estudiantes,
que llegan a Monterrey procedentes de otras
entidades.
Gracias al apoyo de la Secretaría de Educación
Pública se abrió la escuela Normal Rural de
Galeana para formar maestros en las escuelas de
los campesinos. José Benítez consiguió que los
herederos de Pablo González cedieran un terreno
de cultivo para las prácticas de los normalistas.
Una vez concluido, quedó un magnífico plantel, a

donde acudían a formarse jóvenes de Coahuila, San
Luis Potosí y de Nuevo León. Tenían 65 alumnos
matriculados, todos hijos de campesinos y con las
mejores calificaciones. De igual forma, enfrentaron
un problema con la fábrica de Cementos Hidalgo, ya
que el Gobierno del Estado adquirió una deuda para
concluirlas. Afortunadamente el señor Secretario de
Educación Pública en México, el Dr. José Manuel
Puig Casauranc destinó la cantidad de 50 mil pesos
para realizar los pagos pendientes por las dos obras
tan relevantes.
Continuamente se recorrían algunos pueblos
de Nuevo León, con la intención de informarse de
las condiciones de los planteles y la organización de
los municipios como vecinos que pudieran contribuir
en tareas de mejora de los mismos. Dos veces al

Mi casa

75

�año se aseaban y pintaban las escuelas superiores.
Hualahuises, Santiago, Los Rayones, Linares y
Allende se vieron beneficiados con la construcción
de escuelas, equipamiento o mantenimiento de los
edificios.
Gracias a la generosa donación de 60 mil pesos
de parte del filántropo sabinense Manuel M. García,
se construyó una escuela en Sabinas Hidalgo, que
puso a disposición del pueblo que lo vio nacer. En
General Treviño los miembros de una comunidad
rural dedicaron sus cosechas para levantar una
escuela. El responsable de las obras de la presa
Don Martín, también solicitó una para la población
que iban a fundar en la margen del río Salado. Don
Vidal Garza Elizondo promovió la idea de hacer
una escuela monumental en Linares, situada en
la calle Segunda (hoy Zaragoza y Cuarta y Quinta
Norte), actuales cruce de Niños Héroes y Escobedo.
Lograron los aportes de la Compañía Fundidora de
Fierro y Acero de Monterrey que donó 100 pesos,
el Centro Neolonés en Tampico 126 pesos, el Club
Trébol 42 pesos y con la venta de terrenos de la
plazuela Allende, hoy teatro Benítez, se consiguieron
los 40 mil pesos necesarios.
El 12 de diciembre de 1930, hubo junta
extraordinaria de cabildo presidida por el alcalde
Modesto Galván Cantú y los regidores encargados
del área de la educación Donaciano B. Zambrano
y Ubaldo Adame, quienes fijaron como fecha de
la inauguración de la escuela “Doctor Pedro José
Sotero Noriega”, el 21 de diciembre de 1930. Asistió a
la inauguración el gobernador José Benítez Martínez.
Respecto a la labor que hizo en beneficio de su
municipio Linares, según el cronista e historiador
Armando Leal Ríos menciona: “la transformación de
Linares y Monterrey fue substantiva. Como la escuela
monumental “Dr. Pedro Noriega” que se mantuvo
bella y señorial hasta 1965 en que se derrumbó para
construir los modernos edificios que hoy tiene”. El
ciclo escolar comenzó en el nuevo edificio el 6 de
febrero de 1931.
En marzo de 1931 le pidieron al ingeniero José
F. Muguerza, la donación de la manzana situada
entre las calles de Washington, Modesto Arreola,
Serafín Peña y Porfirio Díaz, para dejar un gran patio
anexo a la escuela Fernández de Lizardi. En el oficio
hacen referencia de que 1,400 alumnos necesitaban
un espacio para realizar sus actividades deportivas
y recreativas. No aceptó ya que le había cedido al

general Juan Andreu Almazán las 30 manzanas
para su Ciudad Militar. Manifestaba que ese terreno
lo tenía destinado como patrimonio de sus hijas;
en cambio, se los ofreció en venta por 35 mil o 40
mil pesos. José Benítez le comentó que acepta la
decisión, pero que en realidad el terreno tiene un
valor catastral de 12 mil pesos.
Benítez resalta la buena disponibilidad de
casi todos los municipios que también apostaron
a la construcción de nuevos planteles y en dar
mantenimiento a los ya existentes. En total se
hicieron 221 escuelas, equivalentes a un 46.5 por
ciento. El monto que el Estado invirtió superaba los
dos millones de pesos. Pero no sólo la obra quedó en
la parte material. Dispusieron la labor de inspectores
que acudían a escuelas públicas como privadas para
evaluar y da fe del aprovechamiento de los alumnos
como del desempeño de los maestros.
Crearon la Dirección General de Instrucción
Pública que se hizo cargo de las escuelas nocturnas,
profesionales y secundarias creadas en 1926 por
Moisés Sáenz, hermano del Gobernador Aarón
Sáenz. La educación secundaria quedó en tres
años atendiendo alumnos de los 12 a los 15 años
y la escuela preparatoria en tres, que se cursaban
en el glorioso Colegio Civil. Iniciaron la educación
secundaria, capacitando tanto a maestros como
alumnos; enviaron a tres maestros a la Normal
Superior de México, entre ellos Oziel Hinojosa.
Formaron juntas de padres de familia, con
la intención de cooperar con los directivos y los
maestros en las necesidades y oportunidades de
la educación de sus hijos. Igualmente contaron con
la participación de las autoridades municipales. Se
aplicaron libros de texto obligatorios para los alumnos
de todos los niveles. El Estado los puso a disposición
para los alumnos que los necesitaban y no podían
comprar. Se formó una comisión especial para la
revisión de los textos y también se impartieron clases
de educación física.
Para una mejor cobertura en educación, dividió
al Estado en varios distritos:
a) Distrito Centro: Monterrey: Reconstruyeron la
escuela “Guillermo Prieto”, la “Edmundo D´Amicis.”
Ahí el propietario Casimiro Garza les ayudó, la
Escuela “Francisco Madero”, una escuela rural en
“La Ladrillera”.

76

�b) Segundo Distrito Escolar del Centro:
Reconstruyeron las escuelas “Amado Nervo” y “Juan
Jacobo Rousseau” que costaron 13 mil pesos.
c) Tercer Distrito Escolar del Centro: Operaban
once escuelas, como la “Pedro Noriega”, “Miguel
F. Martínez”, “Antonio García Cubas” y “José María
Morelos”.
d) Distrito Escolar del Norte. Comprendía municipios
como Bustamante, Sabinas Hidalgo, Vallecillo,
Hidalgo, Cadereyta Jiménez, Mina, Abasolo, El
Carmen, Salinas Victoria, Villaldama, Juárez, Santa
Catarina, San Nicolás de los Garza, Garza García y
Guadalupe. En todos ellos realizaron “Conferencias
Pedagógicas”, atendieron a los maestros, hicieron
reparaciones a los planteles y se promovió el ahorro
escolar.
e) Distrito Escolar del Este: Escuelas Nuevas en
Los Ramones, General Bravo, Parás. Los Aldamas,
Agualeguas, Marín, en Los Herreras. El señor
Francisco Cortés obsequió el edificio así como todo
el equipo escolar. Pesquería Chica, Doctor González,
General Terán, en Garza González de Los Ramones
estaban concluyendo la escuela.
f) Distrito Escolar del Sur: sumaban 14 planteles en
Mier y Noriega, Doctor Arroyo, Zaragoza, Aramberri
y Galeana.
g) Segundo Distrito Escolar del Sur con Linares,
Allende, Hualahuises, Los Rayones, Villa de Santiago.
En la Hacienda El Porvenir, el Gobernador Benítez
aportó 25 pupitres dobles.
Había 99 escuelas particulares que daban
atención a 9,557 alumnos, que pagaban cerca
de 400 mil pesos. En 1929 Nuevo León contaba
con la colaboración y empeño de 809 maestros,
277 escuelas y 33,310 alumnos. En 1930: 1,792
maestros, 696 escuelas con una matrícula de 67,791
alumnos. Se registró un 62% de aprovechamiento
de los alumnos. El Colegio Civil atendía a 574
alumnos y 35 maestros; la Escuela “Pablo Livas” con
18 profesores y 225 alumnos. La de Pintura al Aire
Libre, con un director y dos ayudantes, atendían a
98 alumnos. La Universidad Nacional colaboraba
con los pagos del director. La Escuela para Maestros
con 45 maestros y 403 alumnos. La de Medicina
con 72 alumnos y la de Enfermería con muchas
alumnas. La de Jurisprudencia con 49 alumnos.

Había 19 particulares comerciales, de las cuales la
Escuela Moderna de Comercio y la “Justo Sierra”
no permitían inspección de las autoridades. Por ello
también mandaron hacer un reglamento para las
comerciales. Cinco estaban en los municipios y tan
sólo se contaban tres secundarias en toda la entidad.
También pensaron en programas de extensión
educativa popular, a través del establecimiento de un
gran Centro Obrero, del cual dependían 50 planteles
en Nuevo León. En ellos se daban conferencias,
organizaban actividades deportivas, auspiciadas
por los mismos empresarios. En medio de una
crítica situación económica en el país, las obras
no se detuvieron en 1930. Promovió la adquisición
de “Victrolas” para las escuelas y así llevar música
selecta y de moda a los alumnos. Así como también
de “Misiones Culturales” en las escuelas para
impulsar el teatro al aire libre y la educación física
el 21 de marzo de 1930. Tuvo correspondencia
con el rector de la UNAM Antonio Castro Leal para
que alumnos de nuestra entidad continuaran sus
estudios en la Ciudad de México y aprovecharon
las posiciones de Aarón y Moisés Sáenz Garza en
la Secretaría de Educación Pública. El 17 de febrero
de 1930 se realizó en Monterrey el VII Congreso
Nacional de Estudiantes, ahí en el pleno se discutió
ampliamente la fundación de la llamada Universidad
del Norte en Monterrey.
El 9 de marzo de 1931, le avisan que
continuaban los trabajos para la reparación de la
escuela de Niñas en Montemorelos, a cargo del Ing.
Rodríguez Gutiérrez. Llevaban mil pesos pagados
por particulares. Por esas fechas, llegó la compañía
artística de Roberto Soto, quien permaneció por
unos días en Monterrey presentando obras de teatro.
El mismo presidente de la República Pascual Ortiz
Rubio le recomienda a José Benítez que lo asistan
en lo que se pueda. En el último informe de Gobierno,
Aarón Sáenz propuso establecer la Universidad de
Nuevo León en Monterrey, en lugar de la llamada
Universidad del Norte.

77

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              <text>Reforma Siglo XXI nació en 1993 como un órgano de difusión cultural para la comunidad escolar de la Preparatoria 3 de la Universidad Autónoma de Nuevo León, gracias a su distribución a nivel local y nacional recoge en sus páginas colaboraciones de académicos de otras preparatorias y facultades de nuestra universidad, así como de distintas instituciones educativas nacionales e internacionales. La temática de sus páginas es muy variada, destacando sobre todo los temas de educación, economía, historia, sociología, literatura y cultura en general. También tienen cabida manifestaciones literarias como el cuento y la reseña. Se mantiene activa con una frecuencia trimestral. ISSN: 2007-2058.</text>
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              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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