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                  <text>Año 27 núm. 105 Enero - Marzo de 2021, Monterrey, N.L. ISSN 2007-2058

��Una publicación de la
Universidad Autónoma de Nuevo León
M.E.C. Rogelio G. Garza Rivera
Rector
Dr. Santos Guzmán López
Secretario General

Índice
Estudio arquitectural del edificio Álvaro Obregón, sede de la
Escuela Preparatoria Núm. 3 de la UANL (Primera parte) / Rodrigo
Ledesma Gómez

5

Las chimeneas de ladrillo industrial de Monterrey: Un caso de
patrimonio industrial (Segunda parte) / Alberto Casillas Hernández

9

El mineral de San Antonio de la Iguana (Segunda parte) / Mario
Treviño Villarreal

17

Cuando las palabras sobran: La dimensión afectiva y su impacto
en la escritura universitaria / Renato Tinajero

23

Lic. Clemente Apolinar Pérez Reyes
Editor Responsable

Sábado por la noche / Yasmín Santiago

29

Lic. Susana Julieth Acosta Badillo
Editora Adjunta

Álvaro Mutis: Un clásico instantáneo, sexta parte: “Abdul Bashur
soñador de navíos” / Clemente Apolinar Pérez Reyes

33

Filosofía del arte: Algunas consideraciones sobre estética
(Segunda de dos partes) / Gabriel Robledo Esparza

38

La mujer en la historia de México / María Luisa Santos Escobedo

45

La educación de los aztecas: Entre la religión y la guerra / David
Castillo Careaga y otros

51

Dividir el desierto (fragmentos) / Míkel F. Deltoya

59

La muerte de Zapata y otros revolucionarios / Ramiro García Ayala

61

La profesionalización docente como estrategia para potenciar la
calidad de la educación en México (Primera de tres partes) / Arturo
Alexander Sánchez Molina

66

Evolución histórica de la UNL y la Escuela Preparatoria Núm. 3
(Nocturna para Trabajadores): Trabajo en equipo (Segunda parte) /
Susana Acosta Badillo / Myrna Gómez Gutiérrez

72

La escuela pitagórica: Un verdadero desafío / Pablo Cervantes
Martínez

77

Apariencias / Juan Manuel Carreño

79

Personajes y lugares de mi pueblo. Historias del río Sabinas:
Apolinar / Rubén Helio Mascareñas Valadez

81

Cuatro poetas nuevoleonesas del siglo XIX / Erasmo Enrique
Torres López

83

Nueva Mesa Directiva en la SNHGyE / Juan Antonio Vázquez
Juárez

86

Mtra. Emilia Edith Vásquez Farías
Secretaria Académica
Dr. Celso José Garza Acuña
Secretario de Extensión y Cultura
Lic. Antonio Jesús Ramos Revillas
Director de Editorial Universitaria
Dra. Susana Guadalupe Pérez Trejo
Directora de la Escuela Preparatoria Núm. 3


Lic. Alondra Guadalupe Murillo Casillas
Diseño
Rogelio Llanes Aguilar / Juan E. Moya Barbosa / Linda
A. Osorio Castillo / Clemente A. Pérez Reyes / Enrique
Puente Sánchez / Emely Edith Rodríguez Manzano/
Francisco Javier Treviño Rodríguez / Jaime César
Triana Contreras / Juan A. Vázquez Juárez
Consejo Editorial
Reforma Siglo XXI, Año 27, Núm. 105, Enero - Marzo 2021.
Fecha de publicación: 25 de Marzo de 2021. Revista trimestral,
editada y publicada por la Universidad Autónoma de Nuevo
León, a través de la Escuela Preparatoria Núm. 3. Domicilio de
la publicación: Avenida Madero y Félix U. Gómez, Monterrey,
Nuevo León, México, C.P. 64000. Teléfonos: +52 81 83555315,
+52 81 83559921, Conmutador y Fax: +52 81 81919035, +52
81 81919036. Impresa por: Impresos Báez, Ma. de los Ángeles
Báez Acuña, ubicado en Jesús M. Garza No 3219 Ote., Col. Fco.
I. Madero, C.P. 64560, Monterrey, Nuevo León, México. Fecha
de terminación de impresión: 20 de Marzo de 2021. Tiraje 500
ejemplares. Distribuida por: Universidad Autónoma de Nuevo
León, a través de la Escuela Preparatoria Núm. 3, Avenida Madero
y Félix U. Gómez, Monterrey, Nuevo León, México, C.P. 64000.
Número de reserva de derechos al uso exclusivo del título Reforma
Siglo XXI otorgada por el Instituto Nacional del Derecho de
Autor: 04-2009-091012372100-102, de fecha 10 de Septiembre
de 2009. Número de certificado de licitud de título y contenido:
14,922, de fecha 23 de agosto de 2010, concedido ante la Comisión
Calificadora de Publicaciones y Revistas Ilustradas de la Secretaría
de Gobernación. ISSN 2007-2058. Registro de marca ante el
Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial: 1183058.
Las opiniones y contenidos expresados en los artículos son responsabilidad
exclusiva de los autores.
Prohibida su reproducción total o parcial, en cualquier forma o medio,
del contenido editorial de este número.

Impreso en México
Todos los derechos reservados
© Copyright 2018
reforma.prepa3@uanl.mx

��Editorial

Reforma Siglo XXI, órgano de difusión y cultura de la Preparatoria Núm. 3 de la UANL, publica la edición número
105 correspondiente a marzo de 2021 gracias al apoyo de nuestros colaboradores externos como internos, así
como del personal que sin descuidar sus tareas administrativas aporta su esfuerzo para hacer posible este
número. Ha sido un doble esfuerzo por las restricciones que la pandemia ha impuesto a nuestro quehacer.
Expresamos nuestras sinceras condolencias por la sensible pérdida de dos de nuestros colaboradores asiduos
y deseamos a sus familiares y amigos su pronta resignación.
El perfil temático de este número está compuesto por los temas que ya son habituales en nuestras
páginas, correspondientes a la crónica, la pedagogía y la historiografía. Complementan el número la reseña y
la creación literaria, así como dos interesantes aportaciones sobre arquitectura escolar e industrial.
En el campo de la crónica se incluyen cuatro aportaciones referidas a la explotación minera en nuestro
estado, la evolución educativa de nuestra Universidad, el proceso democrático para reestructurar la SNHGyE
y la descripción de caracteres humanos de los pobladores del Noreste mexicano.
En relación con la pedagogía encontrará nuestro lector una aportación muy interesante sobre la
importancia de explorar la dimensión afectiva de los estudiantes para lograr mejores resultados en el desarrollo
de la escritura, el impacto de los programas de profesionalización docente en la educación básica en México,
la metodología educativa de la escuela pitagórica y la educación que los aztecas tenían establecida en
Tenochtitlan.
Se incluyen dos estudios historiográficos, el primero sobre la muerte de Emiliano Zapata y el segundo que
resalta y valora el papel que la mujer ha tenido en la historia de México. En el campo literario se incluyen dos
reseñas muy interesantes, así como dos relatos breves y una muestra de la poesía de uno de nuestros nuevos
valores titulada “Dividir el desierto”.
Complementan el número 105 un interesante artículo sobre la estética hegeliana y dos aportaciones sobre
arquitectura local. La primera de éstas analiza el estilo Art Déco del edificio “Álvaro Obregón”, sede de nuestra
Preparatoria Número 3, y un estudio sobre las chimeneas industriales de ladrillo en las factorías de Monterrey.
Que disfruten con la lectura de sus temas favoritos. Muchas gracias a todos los participantes en este
número.

Atentamente,
Dra. Susana Guadalupe Pérez Trejo.
Directora.

��Reforma Siglo XXI

Estudio arquitectural del edificio Álvaro
Obregón, sede de la Escuela Preparatoria Núm. 3
de la UANL (primera parte)
█

Rodrigo Ledesma Gómez*

Nota de la redacción
En 1930 se fundó la Escuela Industrial Álvaro Obregón, cuyo edificio ha sido objeto de numerosos estudios de su
arquitectura Art Déco. La Preparatoria Núm. 3 fue fundada en diciembre de 1937. En el marco del 87 aniversario
de la fundación de la UANL y 83 de la Preparatoria Núm. 3, iniciamos la presentación de una serie de artículos
sobre nuestro edificio sede, tomados del libro Preparatoria Núm. 3 de la UANL, Un edificio emblemático Art Decó,
publicado por la propia Preparatoria en agosto de 2011.

E
(1)

l imponente edificio de esta escuela se localiza
en la esquina del cruce de las calles Félix U.
Gómez con Francisco I. Madero, abarcando
toda una manzana. De acuerdo a la entrada, la
orientación del inmueble es hacia el suroeste.

Las obras de construcción se iniciaron el 4 de
octubre de 1928, cuando se colocó la primera piedra,
bajo la iniciativa del gobernador en turno, Aarón Sáenz
Garza [1927-1931].(2) La firma constructora fue
FyUSA, tal como se comprueba por listas de raya de la
empresa, existentes en el Archivo General del Estado
de N. L. (3) Aunque no encontramos citado el autor o
autores del proyecto, posiblemente también hayan sido
los arquitectos Manuel Muriel y Antonio Lamosa, pues
fungían en ese puesto en FyUSA en 1929. (4) Enrique
X. de Anda, en su obra Arquitectura de la Revolución
mexicana. Corrientes y estilos de la década de los
veinte, cita como autor al Ing. Manuel Marín, dato que
obtiene de la revista Cemento, Núm. 38, de noviembre
de 1930; sin embargo, De Anda incluye al inmueble
en un cuadro de edificios sin fecha identificada, no da
estilo y pone como estado del inmueble “desconocido”.
(5)

Siendo Monterrey un gran centro industrial, el
gobierno ha emprendido la creación de una
gran Escuela Industrial que sirva para preparar
debidamente a los futuros obreros de sus múltiples
industrias. Con ese objeto está en construcción
actualmente un gran edificio destinado a la
Escuela Industrial, que comprende salones de
administración, suficiente número de aulas de
clase y seis grandes talleres en donde podrán
instalarse cómodamente los departamentos más
importantes de una escuela moderna de esta
clase. (6)

Para noviembre de 1929 se hablaba del magno
proyecto y construcción de la Escuela Álvaro Obregón,
tal como se lee en el artículo “La instrucción pública en
el progresista estado de Nuevo León”:
*Profesor de tiempo completo en el Depto. de Humanidades de
la UDEM. Ha impartido cursos de maestría en la Facultad de Artes
Visuales de la UANL

5

El libro de la selva

�La superficie donde fue construida la escuela
tiene 17, 122 m2. Toda la estructura de acero fue
fabricada y montada por la Compañía Fundidora de
Fierro y Acero de Monterrey, y se presupuestó un
costo total de la construcción en 400, 000 pesos.
(7) Se utilizó cemento de las compañías regionales
“Cementos Hidalgo, S. A.” y “Cementos Portland
Monterrey, S. A.”, tal como consta en las facturas
pagadas por el gobierno del estado a dichas
compañías. (8)
La planta del edificio es un trapezoide y
fue planeado en dos niveles: en el primero se
ubicaron las oficinas del director, secretaría, sala
de profesores, sala de empleados, vestíbulo y un
“gran Hall” con escalera, dos laboratorios, uno de
física y otro de química, además de dos baños; en el
exterior seis grandes talleres. En el segundo piso un
“Hall”, una biblioteca, un departamento de exámenes
físicos, dos grandes salones de dibujo, seis salones
de clase y dos sanitarios. (9)
En el informe de gobierno 1928-1929 de Aarón
Sáenz, al referirse al panorama de la educación en el
estado, menciona las obras de la Escuela Industrial
Álvaro Obregón y la necesidad de crear una “Junta
Técnica Consultiva que determine qué cursos deben
seguirse en esta escuela, qué talleres deban de
establecerse en ella y cuál debe ser la naturaleza de
la enseñanza que se imparta…” (10) La junta quedó
constituida por el licenciado José Benítez Leal,
representante del gobierno del estado; el ingeniero
Emilio Leonarz, señor Joel Rocha, señor Lorenzo
Zambrano, señor H. Himes y el señor Luis G. Sada,
empresarios de diferentes industrias de Monterrey.

Aarón Sáenz, solamente dice: “Por la misma época
se fundó y se construyó el edificio de la Escuela
Técnica Álvaro Obregón, situada por la Avenida
Madero y Félix U. Gómez, que ha prestado servicios
de alta calidad en cuanto a la enseñanza técnica
mecánica”. (11)
Por su parte, Óscar Eduardo Martínez escribe,
al referirse a edificios oficiales:

Igualmente, y con gran trascendencia para la
sociedad, se construyó la Escuela Industrial
Álvaro Obregón al oriente de la Avenida Madero,
inaugurada el año de 1930. La grandiosa
construcción fue la de mayores dimensiones en
su género y también fue resuelta eclécticamente
con acentos decorativistas, un excelente
ejemplo de la arquitectura Déco industrial. (12)
Antes de la conclusión de los trabajos, y
preparando la apertura de la escuela, el 3 de agosto
de 1930 se anunció que vendría el jefe del Ejecutivo
a cortar el listón inaugural:

Para el 4 de octubre vendrá a Monterrey el
presidente de la república, Ing. Ortiz Rubio.
Será invitado a la inauguración de la Escuela
Industrial, también será la apertura de la
Escuela Fernández de Lizardi y la inauguración
de la presa de los Herrera. (13)
Unos días después, el martes 26 de agosto,
llegaron procedentes de la Ciudad de México los
ingenieros Eugenio Alemán y Spencer Olguín, para
ocupar respectivamente los puestos de director y
subdirector del plantel. El ingeniero Alemán vertió su
opinión con mucha admiración sobre la escuela y su
proyección académica en la región noreste, así como
del alcance que tendría para la actividad industrial
regiomontana una institución de esta categoría:

El edificio destinado para la escuela es algo
admirable –nos expresó el Ing. Alemán—
añadiendo que va a ser un plantel que dará
mayor prestigio al estado y ayudará a impulsar
la industria. No solamente en la república, –
agregó–, sino que muchas poblaciones de
Estados Unidos no existe algo semejante en
cuanto al local, y posiblemente también en la
organización que se le dará. (13)
José P. Saldaña, al hablar de los años 1929 y
1930, y elogiar la administración gubernamental de

Ante la relevancia para la ciudad y el país, la
inauguración de la Escuela Industrial Álvaro Obregón

6

�se convertía en todo un acto político y educativo,
porque por una parte se le rendía homenaje al recién
fallecido presidente electo para su segunda gestión,
poniéndole su nombre a la escuela, y por otra, era
como tal la primera escuela industrial del país. Por
esa razón estaba prevista la visita del presidente de
la república. Entonces, para dar más relevancia a
la apertura del plantel educativo, en septiembre de
1930, se planeó abrir una exposición de arte:

La escuela fue inaugurada el 4 de octubre de
1930, dos años después de haber sido colocada
la primera piedra. Asistió en representación del
presidente, el Gral. Plutarco Elías Calles, el jefe
máximo de la Revolución y Aarón Sáenz estuvo
presente en su cargo de Secretario de Educación
Pública. Sobre la formación que se podía adquirir en
la flamante Escuela Industrial, la siguiente cita nos
los explica claramente:

El Sr. Profesor Higinio Vázquez Santana, Jefe
del Departamento de Bellas Artes, acompañado
del profesor don Andrés Osuna, director de
Instrucción Pública del estado, visitó el edificio
de la Escuela Industrial Álvaro Obregón a fin de
elegir los salones que habrán de utilizar para
la exposición de pintura de la exposición de
pintura de las diversas escuelas que dependen
de Bellas Artes, y de la pintura al aire libre
que fundara en Monterrey el maestro Ramos
Martínez. (14)

Los jóvenes en ella inscritos cursaban en un
plan de dos años los oficios de automecánico,
carrocero, electricista, ebanista, fundidor y
modelista. También podían optar por la carrera
de maestro mecánico por un periodo de cuatro
años. (18)

Hay que tomar en cuenta que el mismo Aarón
Sáenz fundó en Monterrey una escuela de pintura
como las que habían constituido en 1913 en la capital
bajo la dirección de Alfredo Ramos Martínez (18711946); eran Las Escuelas al Aire Libre, siendo la
más famosa y mencionada la de Santa Anita. Ramos
Martínez, al ser oriundo de Monterrey, influye en el
gobernador Sáenz para que en Monterrey se siguiera
el modelo de los “los barbizonianos” mexicanos.
La escuela se inició en febrero de 1928 con local
propio y al parecer tuvo duración hasta el final del
gobierno de Sáenz en 1931. Fungía como director
de la escuela de pintura Ramón Cano Manilla
(1888-1974), quien había establecido en la Escuela
de Aire Libre de Chimalistac. Como dice Horacio
Salazar: “No se tienen noticias de pintores o artistas
que hayan iniciado su formación en esta escuela,
aunque la verdad es que todavía hay mucho por
investigar al respecto. Su breve existencia, además,
explica en parte ese desconocimiento”. (15) Con
toda la parafernalia de la inauguración de la escuela
industrial, más la muestra de arte que se ubicó en la
planta alta donde “la comitiva observó una exposición
de pinturas de los alumnos de las escuelas primarias
traídas de la capital del país a cargo del profesor
Hipólito Vázquez Santana”, (16) Aarón Sáenz, quien
ocupaba la Secretaría de Educación Pública (del 5
de febrero al 8 de octubre de 1930), iba tendiendo
las cuerdas para amarrar puestos públicos de más
envergadura con las obras que había desarrollado en
Nuevo León.

Aunque se menciona que se iniciaron las
actividades académicas hasta el 24 de octubre de
ese mismo año, (19) fue realmente hasta el sábado 1
de noviembre cuando empezaron definitivamente los
cursos y trabajos de los talleres, estando con cupo
lleno los de mecánica de coches y electricidad; sólo
quedaban algunos lugares en herrería, fundición,
ebanistería y carpintería.
Cabe mencionar que la escuela se llama Álvaro
Obregón, y como decíamos al principio, que entre
otras cosas tuvo el objetivo de ser un acto político
de Aarón Sáenz, porque con esto homenajeaba al
caudillo de la Revolución que había sido asesinado
sólo tres meses antes por José León Toral (19001929), en el restaurante “La Bombilla” en la Ciudad
de México, mientras festejaba su triunfo para ser
presidente por segunda vez. Plutarco Elías Calles,
quien se convertiría en jefe máximo de la Revolución,
al fundar el Partido Nacional Revolucionario en 1929,
escoge para candidato presidencial al Ing. Pascual
Ortiz Rubio (1930-1932), conocido popularmente
como "el nopalito", por su débil personalidad y por ser
el segundo de los “Peleles” de Elías Calles. Sáenz
buscaba la presidencia y al no ser escogido por Elías
Calles, tuvieron un distanciamiento por algún tiempo.
De todos modos el nombre ya estaba dado y
con esto Sáenz tenía la deferencia con su fallecido
amigo personal, de quien además fue subteniente
del Estado Mayor cuando Obregón fue ministro de
Guerra entre 1916-1917. Más tarde, cuando Aarón
Sáenz fue regente de la Ciudad de México, entre
1932-1935, mandó construir el Monumento fúnebre
a Álvaro Obregón en donde estuvo ubicado el
restaurante en el cual se cometió el magnicidio, obra

7

�del arquitecto Enrique Aragón Echegaray (1929) y
esculturas de Ignacio Asúnsolo (1890-1965). De
esta manera, el primer monumento como tal para el
extinto caudillo fue la escuela de Monterrey, aunque
por sus numerosos crímenes cometidos, no sea un
personaje digno de ser homenajeado.
(Continuará)

Notas bibliográficas
1.

2.
3.

4.
5.

Edmundo Derbez García escribió un artículo muy
completo sobre la historia de la planeación, construcción e
inauguración de la institución, con motivo de sus 80 años.
Fue publicado en Memoria Universitaria, Monterrey, N. L.
UANL, Año I, Núm. 9, octubre de 2010.
Universidad Autónoma de Nuevo León, 1933-1993: una
historia compartida, Monterrey, N. L., UANL, 1994, Pág. 189
AGENL, Sección Documentos: Educación, Asunto: Escuela
Industrial Álvaro, Año: 1930-1931, Caja I, “FOMENTO Y
URBANIZACIÓN, S. A. / Lista de Raya / Correspondiente
a la semana N° 38 del 20 al 26 de septiembre de 1930 /
Trabajos de Construcción. / Nombre de la calle ESCUELA
INDUSTRIAL ÁLVARO OBREGÓN”. En el Catálogo Nacional
Monumentos históricos inmuebles, Nuevo León, tomo 4,
Pág. 1892 al referirse a la Escuela Fernández de Lizardi se
cita que su edificación se llevó a cabo “por una compañía
constructora, misma que se hiciera cargo de edificar la
Escuela de Oficios Gral. Álvaro Obregón y el Palacio
Federal.
Jueves de Excelsior, “Edición Especial pro Monterrey”,
Excelsior, México, D. F., noviembre de 1929 s/p.
Enrique X. de Anda. Arquitectura de la Revolución mexicana.
Corrientes y estilos de la década de los veinte. México,

6.
7.
8.
9.
10.
11.
12.

13.
14.
15.

16.
17.

18.
19.

UNAM, IIE, 1990, cuadro 16, Núm. 26.
Jueves de Excelsior, Op. Cit.
Ibid.
AGENL, Sección Documentos: Educación, Asunto: Escuela
Industrial Álvaro Obregón, Año: 1930-1931. Caja 1. Facturas
a pagar el 30 de marzo de 1930
Israel Cavazos et al. 50 aniversario de la Escuela Industrial
y Preparatoria Técnica “Álvaro Obregón”. Reseña histórica.
Monterrey, UANL, 1980.
Ibidem, s / Pág.
José P. Saldaña (1988) ¿Y qué hicimos… Monterrey en el
siglo XX. Monterrey, N. L. Al Voleo-El Troquel, Pág. 61
Óscar Eduardo Martínez. Monterrey: ciudad vieja, ciudad
nueva. Su arquitectura y urbanismo, en Cavazos Garza,
Israel (coordinador), La enciclopedia de Monterrey. Tomo
II La Capital Industrial de México, Monterrey, Milenio.
Multimedios, 2008. Pág. 280
El Porvenir, Monterrey, N. L., domingo 3 de agosto de 1930,
Pág. 4
El Porvenir, Monterrey, N. L., lunes 29 de septiembre de
1930, Pág. 4
Horacio Salazar, “La entrada al nuevo siglo”, en: Xavier
Moyssén (ed.) (2000). Artes plásticas de Nuevo León,
100 años de historia Siglo XX, Monterrey, N. L, Museo de
Monterrey, Pág. 44
Edmundo Derbez García. “Escuela Industrial y Preparatoria
Técnica Álvaro Obregón”, Memoria Universitaria, Año I, Núm.
9, octubre de 2010, Pág. 11
Francisco Javier Barrientos Claudio, “La educación
preparatoria y tecnológica”, en Cavazos Garza, Israel
(coordinador), La enciclopedia de Monterrey. Tomo III Nuevo
León: visión al futuro, Monterrey, Milenio. Multimedios, 2008.
Pág. 214
Universidad Autónoma de N. L., 1933-1993: una historia
compartida, Monterrey, Nuevo León, 1994. Pág. 189
El Porvenir, Monterrey, N. L. domingo 26 de octubre de 1930,
Pág. 4

San Miguel Arcángel

8

�Reforma Siglo XXI

Las chimeneas de ladrillo industrial de
Monterrey: un caso de patrimonio industrial
(segunda parte)
█

Alberto Casillas Hernández*

A

Construcción de chimeneas
continuación se presentan dos ilustraciones
tomadas de la tesis doctoral que presentó
Gracia López Patiño bajo el título
Chimeneas industriales de fábrica de
ladrillo en el Levante y Sureste español.
Influencia sobre otros territorios. Estudio y análisis de
las tipologías constructivas. Donde observamos los dos
tipos de andamiaje utilizado para la erección de una
chimenea de ladrillo industrial.

López Patiño señala que la utilización del
andamiaje para la construcción de una chimenea es
diferente tanto en España como en el Levante y Sureste
español:

Chimenea de bábila de Mató, realizada por Joaquim Agusti Pons
(Barcelona) Año 1957.
*Licenciado en Historia por la FF y Letras de la UANL. Labora como
Jefe del Archivo Histórico de Fundidora en el Parque Fundidora.
Responsable de la catalogación del acervo fotográfico de la extinta
Fundidora de Monterrey. Actualmente es miembro del Comité
de Historia del Museo del Acero, A.C., miembro de la Sociedad
Nuevoleonesa de Historia, Geografía y Estadística de Nuevo
León (SNHGE), miembro fundador del Seminario de Procesos de
Industrialización Regional Capítulo Nuevo León (SPIRNL) y miembro
fundador del Comité Organizador del Congreso Internacional de
Patrimonio Industrial. Fue miembro del Comité Internacional para la
Conservación del Patrimonio Industrial (TICCIH-México)

9

En el primer caso se ha tenido acceso a una
comunicación presentada por Domingo Carreras
en el I Congreso sobre chimeneas en Terrassa,
del proceso de construcción de una chimenea
en 1947. Los andamios utilizados a partir de los
años 20 son completamente exteriores, en todo
el desarrollo de la altura de la chimenea. Este
sistema permitía el acceso a más trabajadores a
la construcción, y, al mismo tiempo, la reducción
del periodo de ejecución de la obra. […] En el
segundo caso, en Levante, centro y sureste, el
andamiaje se realiza por el interior, aunque se
tiene conocimiento de casos, como el manchego
Jareño, que lo han utilizado por el exterior, sobre
todo en las bases. Los andamios utilizados son de
madera y se componen básicamente de tablones
de madera entrecruzados, apeados en machones
dejados cada cierto número de hiladas por el
interior del fuste de la chimenea. Cada maestro

�constructor tenía su manera de afianzar estas
pequeñas plataformas que servían no sólo
como base para el trabajador, sino también
como apoyo para acopio de material. Los
andamios se disponían en dos niveles en
la parte superior, uno cercano a la parte de
trabajo que cambiaban, cada 6-8 hiladas, para
los colocadores del ladrillo, otro a 1.80 m por
debajo, para el obrero que recibía el material lo
almacenaba e iba suministrando a los de arriba.
En la parte inferior un tercer nivel con toda una
plataforma cubriendo el espacio que protegía
a un tercer trabajador de las posibles caídas
del material. Este trabajador se encargaba de
afianzar el cesto donde colocaban el material, y
de izar la cuerda.1
Lo anterior, es un ejemplo de diferentes tipos
para construir una chimenea. No tenemos datos
sobre cómo se construyeron las chimeneas en
Monterrey, N.L., pero lo anterior, constituye un
modelo sobre la forma de edificar las chimeneas en
la región. En el caso de la Cervecería Cuauhtémoc se
sabe que sus fundadores contrataron los trabajos de
ejecución de los planos y proyectos al arquitecto de
San Luis Missouri, O. J. Wilhelmi, como constructor
de fábricas de cerveza. Posiblemente los trabajos de
construcción de su primera chimenea estuvieron a
cargo de dicho arquitecto.2
Una de las profesiones que ha desaparecido,
así como los métodos que empleaban en su actividad
para levantar esos majestuosos tiros abiertos hacia el
cielo, es la del constructor de chimeneas de ladrillo.
De la obra de esos artistas, solamente podemos
apreciar los detalles y la estética de la base, el fuste
y el remate que corona a una chimenea. El método
constructivo de estos “maestros” debió ser una
verdadera obra de arte, pues el levantar los andamios
de madera verticalmente para iniciar la edificación
de una chimenea, se realizaba tanto por su parte
exterior como por su interior, ejecutándose siempre
1 Gracia López Patiño. 5.5. Andamiaje. p. 317-318 Véase en
Chimeneas industriales de fábrica de ladrillo en el Levante y
Sureste español. Influencia sobre otros territorios. Estudio y análisis
de las tipologías constructivas en http:// https://riunet.upv.es/
handle/10251/33181
2 Alfredo N. Acosta. Cervecería Cuauhtémoc, una gran industria.
artículo de revista El Mundo. Tomo II, Núm.6
Domingo 6 de
agosto de 1899. p. 15 Véase en http:// http://www.hndm.unam.mx/
consulta/publicacion/visualizar/558a33967d1ed64f1697de68?intPagina=1&amp;tipo=pagina&amp;palabras=cervecer%C3%ADa+cuauht%C3%A9moc&amp;anio=1899&amp;mes=08&amp;dia=06

en sección decreciente conforme iba ganando altura
con la consiguiente dificultad por parte del ingeniero
o del constructor de no tener una perspectiva clara
sobre el avance de la construcción con el andamiaje.
Muy posiblemente la llegada de arquitectos,
ingenieros y técnicos de EE.UU. y Europa para la
construcción de edificios de las grandes empresas
como lo fue el caso de Asarco, Cervecería
Cuauhtémoc y Fundidora Monterrey, por citar solo
esas; supervisaron el trabajo de los diferentes
complejos, incluidas las chimeneas, empleando
obra nativa para su construcción. Excluyendo con
ello, la idea de que una familia o grupos de familias
que se dedicasen exclusivamente a la construcción
de chimeneas, como lo fue en el caso de España.
En el caso de la Cervecería Cuauhtémoc se sabe
que sus fundadores contrataron los trabajos de
ejecución de los planos y proyectos al arquitecto de
San Luis Missouri, O. J. Wilhelmi, como constructor
de fábricas de cerveza. Posiblemente los trabajos de
construcción de su primera chimenea estuvieron a
cargo de dicho arquitecto.3
Sobre constructores en Monterrey, encontramos
en la obra Presenza Italiana en México de Salvatore
Sabella, a Gaetano Fausti Pierantozzi. Originario
de Cossignano, provincia de Ascoli Piceno. Llegó a
Monterrey en 1890. Fue un importante constructor,
entre sus obras destaca: la Cúpula de la Cervecería
Cuauhtémoc, Templo Metodista de la calle Aramberri
y Guerrero y la Catedral de Tampico. Otro personaje
ligado a la construcción es Giuseppe Ridolfo Urban.
Nacido en 1874 en Trasaghis, provincia de Udine.
Llegó a Monterrey en 1902 para participar en la
construcción del horno alto N° 1 de la Fundidora
Monterrey. Falleció en 1939.

Giuseppe Ridolfo Urban

Gradualmente y con el paso del tiempo,
la actividad de utilizar planos y diseñar

10

�geométricamente los trazados de chimeneas y otros
equipos industriales de la mano del constructor,
arquitecto o del ingeniero se fueron perdiendo para
siempre y algunos han quedado preservados para su
consulta archivística.
A partir de los años 30’s del siglo XX comienzan
a mejorar los materiales y métodos de construcción
en las chimeneas, éstas ya no serán de ladrillo.
Ahora estarán construidas de hormigón vaciado
y la mayoría con placas de acero, ambas mucho
más económicas de hacer, montar y desmontar en
un periodo de tiempo menor y a bajo costo para
las empresas. Como ejemplo típico de lo dicho,
son los que presentan las chimeneas de Cristales
Mexicanos, S.A. (Crisa) que fueron edificados a base
de castillos y vaciado con hormigón armado. Esta
empresa fue fundada en 1936 como una extensión
de Vidriera Monterrey e inicia sus operaciones en
1938.4

Chimenea Cristales Mexicanos, S.A. CRISA 2016

Las nuevas técnicas de construcción también
trajeron consigo el proceso de desmantelamiento
ladrillo por ladrillo de una de las chimeneas que la
Compañía Fundidora de Fierro y Acero de Monterrey
estaba efectuando con el propósito de colocar en su
lugar, otra chimenea pero a base de placas de acero
para los modernos hornos recalentadores del Molino
Desbastador de 46”.

Chimenea Cristales Mexicanos, S.A.CRISA 2016

11

�Imagen 1. Nº 1402- 15 de Agosto de 1958.

Imagen 3. Nº 1644 Molino 46” 29 Abril de 1959
Fotógrafo: Eugenio Espino Barros

Imagen 2. Nº 1641 Molino 46”

Estas imágenes muestran el resultado del
Programa de Desarrollo y Expansión llevado a cabo
en 1958 por la acerera regiomontana, procediendo
a desmantelar los antiguos molinos comerciales de
18” y 11”, al igual que sus edificios y anexos con el
objetivo de instalar parte del edificio que albergaría el
moderno molino desbastador de 46”5 y corresponden
precisamente a ese evento histórico que Eugenio
Espino Barros captó con su lente gráfico. Es decir,
los trabajos de desmantelamiento (Imagen 1) del
techo donde solamente queda la nave estructural
de lado derecho, así como la destrucción gradual
de una de las chimeneas de ladrillo y donde tiempo
después (Imagen 2 y 3) de colocar la cimentación de
las columnas del edificio para el nuevo Molino de 46”,
5 Memorándum. Asunto: Desarrollo de Programa de Expansión.
Consejo 25 Julio 1958. Informe # 2. Molino de 46” p. 2. Fondo:
Aceración N° 2. AHF

dos grúas tipo pluma realizan maniobras para instalar
en cuestión de horas una chimenea compuesta por
placas de acero para los hornos recalentadores de
dicho equipo laminador de 46”.
Para fines prácticos de la Arquitectura, estas
chimeneas de ladrillo difícilmente encajarían dentro
de una reutilización patrimonial, puesto que no
configuran ningún espacio interior por sí solas, pero
guardan un alto valor patrimonial, paisajístico y
constructivo, digno de ser estudiado y conservado.
Además de que fueron elementos funcionales
imprescindibles para el funcionamiento de las
fábricas dedicadas a la cervecería, metalurgia, vidrio
o de servicios.
La memoria histórica de la ciudad debe
conservarlas y ponerlas en valor para seguir
ofreciendo este fragmento de nuestra evolución

12

�urbana a sus habitantes actuales y futuros. Y la
mejor manera de hacerlo es resaltándolas dentro
del entorno urbano, dentro de recintos públicos y
espacios de interés donde cobren protagonismo y
no sean ocultadas ni rivalicen con edificios de altura
similar.
Hoy en día permanecen en pie las chimeneas
antes señaladas y protegidas, a las que los vecinos
tienen especial cariño y que hacen que los niños
pregunten a sus padres sobre su pasado. Otras
chimeneas, en cambio han sido derruidas y
olvidadas, como la de la Compañía Manufacturera
de Ladrillos de Monterrey, S.A., la Compañía de Luz
Eléctrica y Fuerza Motriz de Monterrey, Fábrica de
Muebles “MALINCHE, S.A.”, Muebles S.A. de Salinas
y Rocha, la Fábrica de Hilados y Tejidos “La Leona”,
la Fábrica de Hilados y Tejidos “La Fama” y la Fábrica
de Ladrillos Industriales y Refractarios, FLIR, que ya
no existen.

Las chimeneas como símbolo de
poder

En primer lugar, las empresas creadas durante
el periodo porfirista de 1890 a 1909 tienen una
constante común: exención de impuestos por un
determinado espacio de tiempo. Lo que favoreció
la materialización de los proyectos de gran
envergadura como lo fueron, exportación y traslado
de equipo tecnológico al lugar proyectado. Éste fue
el impulso que otorgó el Estado a la industrialización
manifestándose en la transformación del paisaje
citadino de la ciudad al erigirse las diversas
negociaciones con sus numerosas chimeneas de
ladrillo de distintas formas y tamaños que señalarían
su lugar dentro del espacio geográfico.
Simbólicamente la exhalación de gases de
las chimeneas de estas empresas marcaría el
inicio de la producción mecanizada en gran escala
y por consiguiente la generación de la riqueza que
traería como resultado, la aparente estabilidad de las
nacientes industrias.

AHF. Acción de la Compañía Minera

Por otra parte, el desarrollo en los medios
impresos tales como el logo, la marca o la imagen
de una negociación o empresa se definen como
señales visuales en relación a los servicios,
productos y concepción de una empresa, así
como la representación visual de la misma para su
comunicación e identificación al núcleo empresarial y
mercados de consumo.
Con el surgimiento de las primeras metalúrgicas
en la ciudad de Monterrey, la imagen de la empresa
como logo se presenta grabada en las acciones de
las mismas, así como en hojas membretadas.
Lo interesante de estas acciones es la
iconografía con que representan la infraestructura
industrial de la planta o una sección de la misma,
aludiendo a la grandeza y poderío económico como
proveedor de artículos y productos básicos para el
desarrollo de la región y del país.
El semanario Mundo Ilustrado en su fecha 2 de
febrero de 1899 menciona sobre dicha negociación
lo siguiente:

13

Desde lejos se contempla el grandioso
panorama de esta industria, pues sus dos
artísticas y elevadas chimeneas, destacase,
orgullosas, en medio del horizonte que las
limita. Y una de estas chimeneas, en las
bocanadas de humo que arroja, dibuja, en

�lontananza, ennegrecida silueta que viene a ser
como heraldo simbólico del progreso,siempre
en auge,de la fronteriza ciudad.6
Ejemplo de ello es el número de acción 75514 /
22514 de la Compañía Minera Fundidora y Afinadora
“Monterrey” que muestra el grabado de la empresa
con sus seis chimeneas de distinto tamaño y al
fondo, las chimeneas de la Compañía Fundidora de
Fierro y Acero de Monterrey, ambas situadas al
oriente de la ciudad, teniendo como fondo el Cerro
de la Silla. La particularidad de esta acción son sus
chimeneas con las bocanadas de humo saliendo
por el coronamiento de las mismas; en un icono que
dinamiza a ambas empresas en perpetuo movimiento
en torno a sus talleres y la locomotora arrastrando los
vagones cargados de materias primas, personifican
el potencial industrial al receptor del documento.
Para los fundadores de la Compañía Minera
Fundidora y Afinadora “Monterrey” la imagen
estaba determinada por todo lo que la empresa
proporcionaría al Estado, a sus clientes y a la
población, a saber:

El Estado y particularmente esta capital recibirán
notorio provecho de la negociación. El primero
porque tendrá un recurso fácil para el beneficio
de sus metales y para así explotar con utilidad
sus minas aun cuando sean de escasa ley,
como de hecho son la mayor parte de las que
en él existen. Cada mina no podrá beneficiar
sus propios metales, porque para hacerlo con
la economía que sería indispensable para
dejar utilidad, tratándose de metales pobres,
necesitarán instalaciones costosas que no
podrán afrontar; mientras que nuestra empresa
dedicada exclusivamente al beneficio y lo que
es más, en aptitud de explotar un extenso
mercado, puede obtener las ventajas peculiares
de la especialidad en un giro y del trabajo en
grande escala y ofrecer por consiguiente a los
mineros un trabajo barato que les permitirá
continuar la extracción de sus metales […] La

ciudad igualmente será aprovechada porque
contará con una negociación más que dé
trabajo bien remunerado a un considerable
número de operarios y empleados, y tendrá
por lo mismo otro elemento de prosperidad no
despreciable….7
Estas palabras dirigidas al gobernador
de Nuevo León en 1890, transmitirían en las
imágenes impresas de sus acciones financieras
un mensaje coherente y digno de crédito sobre lo
que representaba la empresa, lo que hacía y cómo
lo haría, manteniendo un fuerte control sobre el
mensaje que transmitía a sus clientes a través de las
imágenes.
Por otra parte, se ha llegado a observar algunas
secciones de complejos industriales como es el
caso de la Compañía Fundidora de Fierro y Acero
de Monterrey que grabó en hojas membretadas,
sus Hornos Altos y patio de materias primas. Este
membrete fue efímero, pues solamente aparece
a mediados de los años 40’s, periodo en que se
realizaron las ampliaciones a los departamentos
de aceración, laminación y otros equipos auxiliares
que la Compañía Fundidora proyectó entre los
años de 1943 a 1945. La importancia de estas
ampliaciones obedeció a la instalación del segundo
horno alto en julio de 1943 y los primeros pasos
para la reconversión tecnológica de sus equipos
industriales.8

6 Los adelantos en nuestro país: Compañía Minera, Fundidora
y Afinadora “Monterrey”, Sociedad Anónima en el semanario El
Mundo Ilustrado. Domingo 12 de febrero de 1899. p. 23.
Véase:http://www.hndm.unam.mx/consulta/publicacion/
visualizar558a33947d1ed64f1697b6a9intPagina=23&amp;tipo=pagina&amp;palabras=Compa%C3%B1%C3%ADa+Mine ra+Fundidora+y+Afinadora%E2%80%9CMonterrey%E2%80%9D&amp;anio=1899&amp;mes=02&amp;dia=12

14

�Gracias a este episodio histórico de la siderurgia
regiomontana, es cómo podemos interpretar el
diseño gráfico de esta hoja membretada con fecha
9 de febrero de 1946: la locomotora trae dentro de
las góndolas de ferrocarril, la materia prima (coque,
mineral de hierro y piedra caliza) indispensable
para la obtención del arrabio en los Hornos Altos
Nums. 1 y 2 que posteriormente será transformado
en acero dentro del departamento de Aceración y
el laminado del acero en diversos artículos dentro
de los departamentos de Laminación para cubrir la
amplia demanda que estaba requiriendo el mercado
nacional durante el período de la II Guerra Mundial.
La producción de artículos de consumo y la
construcción de edificios hicieron eco del llamado
institucional al nacionalismo. Los esfuerzos del
Estado mexicano por modernizar al país conjuntaron
el aspecto industrial, esto es, la manufactura de
diversos productos para toda la población y de las
ideas de nacionalidad a través de la transformación
material.

En el caso de Fundidora Monterrey, su
participación se plasmó en la construcción de
edificios públicos y privados, vías férreas y puentes
que representaron símbolos identitarios que la nueva
nación post-revolucionaria proponía y la Siderúrgica
de Monterrey respondía bajo el lema “Produciendo
Acero para México”. De nueva cuenta se considera
a las chimeneas de ladrillo industriales como símbolo
de poder y que se aprecian en esta imagen, dos de
lado izquierdo y tres de lado derecho, soltando por
el remate de su capitel, las bocanadas de gases que

son expulsados a la atmósfera; procedentes de los
hornos de aceración y laminación.
Nuevamente Agustín Basave, alude al paisaje
industrial de las chimeneas en el horizonte de
Monterrey en su artículo Monterrey Preindustrial:

15

UN HORIZONTE DE CHIMENEAS dibuja el
entorno de la urbe reinera… […] Largos trenes
que traen metales para la fundición, carbón
para alimentar los hornos, carro-tanques de

�gasolina, sosa para las compañías vidrieras,
cebada y lúpulo para la elaboración de la
cerveza, cal, para la del cemento; maderas de
construcción y otras para las ebanisterías…
ir y venir, incesante trajinar de los 165,000
obreros de estas fábricas; talleres resonantes,
máquinas que cantan su férrea canción, plantas
de energía eléctrica, bodegas colmadas y
locomotoras con sus séquitos de furgones que,
paralelamente a las rutas camioneras, salen
hacia todos los vientos… ésta es la actual
ciudad de Monterrey, centro de productores, de
transformación de materias primas en una gran
variedad de artefactos que luego se derraman
por toda la superficie nacional, y más allá, por
Centro América y el Caribe.9

Este trabajo de investigación tiene como
propósito que como sociedad, hay una obligación
moral no sólo de preservar esta herencia que forma
parte de nuestro paisaje citadino y que nos remite a un
origen que detonó en un crecimiento poblacional de
la región, alimentado por entidades federativas como
Coahuila, San Luis Potosí, Zacatecas, Tamaulipas y
municipios de Nuevo León. Es necesario su estudio
y difusión a las futuras generaciones a través de
recorridos históricos, proyectos académicos, etc.

Cuaderno perdido

16

�Reforma Siglo XXI

El mineral de San Antonio de la Iguana (segunda
parte)

E

█

l mineral de San Antonio de la Iguana fue
descubierto a fines de 1755, sin embargo,
fue hasta el 21 de marzo de 1758 cuando
un mulato llamado Felipe Jasso del Real de
Santiago de las Sabinas, registró la primer
catilla, en los linderos de los agostaderos del Carrizal,
de Francisco Furundarena, vecino de Saltillo.

Ese mismo mes fueron registradas otras minas,
pero el hallazgo más grande ocurrió el 17 de mayo de
ese año, con el descubrimiento de “La Voladora”. En
el expediente relativo que se encuentra en la sección
de Concluidos del Archivo General del Estado de
Nuevo León se dice que: “El paraje era un valle con
lomas bajas, abundante en aguas buenas, aunque
algo retiradas, poca madera y el mejor temperamento
del Reyno en cuanto a sus hombres, el terreno muy
propicio para hacer casas y haciendas de minas.”1

Mario Treviño Villarreal*

Se empezó a trabajar en base a convenios con
gente del lugar y mineros que llegaron de Mazapil,
Zacatecas, Saltillo y otras partes. Se laboró a medias,
tercios y cuartos por arroba, mudándose todos al lugar
del descubrimiento.
En aquel territorio antes despoblado, hubo 1,500
almas, poco después se contaban más de tres mil y
seguían llegando voluntarios y cuadrillas enteras; entre
ellas la de Manuel del Castillo y Antonio Vicuña, viejos
mineros del Real de Mazapil y Saltillo.
Los productos se llevaron a diversas partes, la
más cercana, la Real Caja de San Luis Potosí –150
leguas-, para establecer monto y cuantía. Así mismo a

La noticia se comentó por doquier, además se hizo
circular una piedra de más de cuatro libras, entre las
personas más reconocidas del Nuevo Reino de León y
de las provincias cercanas, para mostrar su bonanza.

1 Archivo General del Estado de Nuevo León. Concluidos.
Expediente CL/1 Relativo al mineral de la Iguana.
*(Historiador, educador, editorialista). Licenciatura en Historia por
la Facultad de Filosofía y Letras de la UANL. Egresado de Ciencias
Sociales en la Escuela Normal Superior del Estado de Nuevo
León. Maestría en Metodología de la Ciencia, UANL. Maestría
en Docencia por el Instituto José Martí de Educación Superior de
Monterrey. Doctorado en Educación por la Universidad José Martí
de Latinoamérica. Investigador del Centro de Información de Historia
Regional de la UANL. Autor de libros, ensayos y artículos sobre
Educación, Metodología e Historia Nacional y Regional. Socio de
Número de la SNHGE. Director y Secretario de Redacción de la revista
Roel de la SNHGE. Catedrático de Sociedad Mexicana en la UPN.
Catedrático de Historia Contemporánea en la Escuela de Graduados
de la Normal Superior “Profr. Moisés Sáenz Garza” y Catedrático en
la Maestría y Doctorado en la Carrera de Dirección de Instituciones
Educativas, del Instituto de Capacitación y Enseñanza Profesional,
ICEP. Coordinador Académico de la Dirección de Educación
Secundaria de SE en N. L. Cronista Oficial del Municipio de Vallecillo,
N. L.

17

Máscara

�Zacatecas, tal es el caso de José Esparza, que en la
primera ocasión recibió 388 marcos.
El virrey Amarillas nunca fue notificado
oficialmente del descubrimiento, se enteró
indirectamente al surgir problemas y disputas entre
los mineros. Según expediente que se encuentra en
el Archivo General del Estado, sección virreinato,
ramo minería, volumen 93, el 28 de julio de 1758,
ordena abrir una investigación y afirma que “Don
Pedro del Barrio Junco y Expriella he cometido la
torpeza de no darme cuenta de este descubrimiento,
precisándome a solicitar la noticia de algunos sujetos
particulares que la confirmen.” 2
El descubrimiento de la Iguana, propició
envidias y traiciones, la codicia y corrupción se
desbordaron en toda la provincia, situación que se
agravó en la medida que el lugar se convirtió en un
importante polo de desarrollo minero novohispano.
En este polo de desarrollo, como en otros de
la misma naturaleza, se dieron multitud de litigios,
que inquietaron y perturbaron el orden establecido,
lo que ameritó la intervención de autoridades y
del virrey, que optó por enviar visitadores o jueces
especiales para solucionar los problemas y procurar
el avenamiento de los contendientes.
El 3 de agosto de 1758, el virrey decretó
conferir a Miguel Camaño de la Real Caja de San
Luis Potosí la comisión de representar los intereses
reales en la Sierrita de San Antonio de la Iguana, en
calidad de Teniente Tesorero y de su Quinto Real.
Camaño, era persona de acreditado celo al servicio
del virrey, instruido en el laborío y arreglo de minas,
con gran experiencia y conocimiento en el rubro.
Para entonces Pedro de Barrio Junco y
Expriella, dejó el gobierno en manos de su teniente
Domingo Miguel Guajardo, con nombramiento
provisional aprobado por el Virrey; quedó abierto el
proceso de residencia.
Camaño, abrió una investigación para
dictaminar con claridad el monto y cuantía, a fin de
deslindar responsabilidades, iniciando las diligencias
para la explotación legal del mineral. Además, realizó
un listado de la población y estableció una hacienda
de beneficio.
2 Archivo General del Estado de Nuevo León. Virreinato. Ramo
Minería. Vol. 93.

Nocturno

Otro objetivo de Camaño fue conocer la solidez
y constitución de la minas, calidad, orden para su
laborío, duración, permanencia y número de mineros.
Por lo tanto, citó a los dueños de catas, para
que conforme a lo dispuesto, manifestaran sus
instrumentos, metales sacados hasta la fecha,
salarios pagados, documentos de administración y
monto de lo producido en los últimos meses. Nombró
peritos para precisar y reconocer las bocas.
En primer término, reunieron a parcioneros
de la mina, San Joseph alias “La Voladora” entre
ellos: Pedro de Cuéllar, Joseph de Ávila, Francisco
Rodríguez, Juan Joseph Ramón, Pedro Monzón y
Antonio Castellanos.
“La Voladora” se componía de seis labores,
cinco en frutos, denominadas: 1) San Antonio, 2) La
Santísima Trinidad; 3) San Nicolás; 4) El Sacramento;
5) Nuestra Señora del Pilar; ricas y constantes todas,
principalmente la de San Antonio y Sacramento,
con vara directa y en ella la cinta de metal de afinar,

18

�de tres dedos de ancho, variando en el espacio; 6)
Nuestra Señora de los Ángeles, no producía por
estar en borrasca, se recomendó construir un tiro o
socavón para sacar el agua.

crecimiento provecho, pues sacaron sus partidas
libres y enteras, sin las pensiones o “mordidas” que
generalmente pedía el tirano ajuste de los mandones
o capataces.

También por el decreto del 3 de agosto de 1758,
el Virrey Marqués de Amarillas, había comisionado
a Sebastián Calvo, de la Real Audiencia de México,
para practicar en la Sierra de la Iguana, diligencias a
fin de dar claridad a los trabajos, administrar justicia
en las disputas y denuncios, así como ver la situación
y registros de las minas y sus productos, tierras
mercedadas, etc.

Con la relación semanal de los dueños de
galemes, rastras y hornos de fundición, se aseguró
un cómputo conjetural del producto de “La Voladora”
y de su riqueza, para ver si correspondían las
cuentas de registro, con las sacas de plata, infiriendo
su rendimiento con ventaja.

Calvo, principió su comisión el 18 de febrero de
1759. Su primer gestión, fue publicar un bando para
que barreteros y tenateros, acudieran a su casa a dar
su nombre, a fin de formar asiento o matrícula, para
que por turnos entrasen en “La Voladera”. Así mismo,
a las demás que no estaban en frutos o eran de
menos ley, se les dio una boleta rubricada para dicho
fin, asegurando justicia y equidad en el repartimiento,
providencia recibida con aplausos y alegría.
El mismo día, libró orden a Miguel Camaño,
para que semanalmente llevara puntual de platas
y minerales que salían del Real, a quintarse en las
Cajas señaladas y de las que se beneficiaran fuera
de él.
El 13 de marzo dispuso que los dueños
de galemes, rastras y hornos de fundición, se
presentaran para listarlos, que semanariamente
dieran razón jurada, de las arrobas de metal
beneficiado y de los marcos de plata producidos.
De los operarios, se matricularon 120 barreteros
y barrenadores; 300 tenateros y piqueadores, los
cuales diariamente aumentaban a raíz de la llegada
de nuevas cuadrillas al Real, por lo que nunca faltó
gente para el laborío.
Se pusieron en lista 45 galemes, 10 hornos
de fundición y 13 rastras con sus casos o pequeños
latíos para el beneficio de azogues.
Los bandos y providencias anteriores fueron
convenientes, en virtud del desorden provocado por
los barreteros que sólo querían trabajar en la mina
rica “La Voladora”, dejando sin labor a las demás
catas y minas nuevas, aún cuando aquellas ofrecían
por sus buenas pintas y ensayes, vitalidad casi
segura. Al mismo tiempo, recibieron los operarios

Se continuó con la revisión y examen de las
otras minas, encontrando en la mayoría grandes
posibilidades de explotación.
Por otra parte, las chozas del Real de San
Antonio de la Iguana, eran de techos de zacate y sus
costados de quiote, estaban situados a lo largo de
una calle a las márgenes y plan de un arroyo y en la
vertiente que baja de los cerros, con riesgo continuo
de inundación; otras fuera de sus orillas, no tenían
orden, si el fuego prendía a una, en media hora
acababa con todas.
El Ojo de Agua principal estaba seco, sólo en
sus inmediaciones había un pequeño remanente,
que abastecía el Real con mucha fatiga. La noria no
tenía agua ni esperanza de ella, por lo que paró su
trabajo.
La noche del 21 de febrero de 1759, se
incendió la casa y tienda de Francisco Figueroa,
el comerciante de mayor poder económico del
Real de San Antonio de la Iguana. Circularon dos
versiones, una en el sentido de que el siniestro se
inició a raíz de un descuido de algún criado y la otra
que fue provocada intencionalmente, por gente que
le tenía envidia y mala voluntad, entre ellos por sus
competidores, pues en el Real había más de 200
mercaderes.
Según información registrada el 4 de marzo de
1759 San Antonio de la Iguana, contaba con más de
3,000 habitantes, distribuidos en un paraje cercano a
las minas. Para conocimiento del virrey se le mandó
un diseño y un índice del lugar del descubrimiento, el
cual se encuentra en el Archivo General del Estado,
volumen 93 de la sección virreinato, ramo minería 3.
3 Archivo General del Estado de Nuevo León. Virreinato. Ramo
Minería. Vol. 93. Exp. 2 y 3. F. 16-F. 4 Bis. Neg. 2777. Neg. 2778.
Cat. 2778.

19

�de las bocas estaban en lo que se llama panino duro.
Además, la falta de azogue hacía difícil su beneficio.
Con este panorama, no se pudo mantener la mano
de obra, los primeros que entran en crisis, fueron los
propietarios de “La Voladora”.
Por otra parte, a partir de abril, se sintió una
fuerte sequía. El Ojo de Agua, estaba de nueva
cuenta seriamente amenazado en sus manantiales,
por lo que el gobernador ordenó a los aguadores que
sacaran del de San Antonio y las mujeres debían
proveerse del que brotaba en el Real, para repararle
el gasto y en caso de secarse ambos, se contaba con
un pozo en la hacienda de José Valenciana, un poco
más allá de San Antonio, con la desventaja de que el
agua era gorda (dura), pero muy abundante.
El 31 de mayo de 1759, entre las dos y tres
de la mañana, se incendiaron más de cien jacales
de los mercaderes de la población; las autoridades
no pudieron hacer nada ante el terrible estrago,
reduciéndose todo a cenizas, principalmente por el
virtual aislamiento y lejanía del Real, así como por el
fuerte viento que sopló; el siniestro se propagó de un
jacal a otro recorriendo largas distancias, hasta las
faldas mismas de los cerros.
Retrato

El 24 de marzo de 1759, Sebastián Calvo, fue
informado de que la mina rica “La Voladora”, mostró
cierto decaimiento en la ley de sus metales. En un
principio desconfió de la veracidad de la noticia,
pues tiempo atrás los parcioneros bajo ese mismo
pretexto intentaron evadir la paga proporcional
correspondiente al rey, por la saca de plata. Después
de un detallado examen se confirmó la novedad.
La situación se prolongó hasta mayo, en que se
tuvo que rendir un informe; en él se asienta que,
el yacimiento estaba emborrascado en todas sus
labores, sin embargo, Calvo, afirmó haber tomado
cartas en el asunto para evitar que se acortara el
pueble, persuadiendo a los dueños a mantener la
fe y esperanza de recuperación. Mientras tanto, las
otras minas a pesar de no tener la gran riqueza de la
primera, mantenían la producción.
Cuando pareció que todo mejoraba, un grave
problema echó por tierra los esfuerzos, escaseó la
pólvora, aumentó su precio hasta 20 reales libra y
condicionó la extracción, en virtud de que la mayoría

Al día siguiente solo estaban en pie tres o cuatro
casas o tiendas de ropa. Este lamentable suceso,
aunado al decaimiento de “La Voladora” trajo la ruina
de innumerables familias de mercaderes y mineros,
que vieron como el fuego y la rapiña consumían los
frutos de su trabajo.
A raíz de estos acontecimientos que
despoblaron el Real, Sebastián Calvo resolvió
restituirse a su trabajo en la ciudad de México, lo
que informó desde Saltillo el 13 de junio de 1759,
al Marqués de las Amarillas. Así mismo, Miguel
Camaño pidió licencia para pasar a San Luis Potosí,
dejando los papeles y cuadernos respectivos del
mineral, en manos del gobernador, Juan Manuel
Muñoz Villavicencio.
El 19 de julio de 1760, después del grave
deterioro de las minas de la Iguana, se inició un
restablecimiento en la bonanza de las minas, por
lo cual enviaron ropa y géneros para el consumo
y abastecimiento del lugar. Más tarde se confirmó
que aún quedaban riquezas contenidas por explotar,
pues se descubrieron varias vetas nuevas con muy
ricos metales.

20

�El segundo auge de la Iguana, no fue tan
espectacular como el de “La Voladora”, sin embargo,
resultó muy rentable. Pronto volvieron los problemas
y pleitos respecto a la posesión de las minas nuevas
y antiguas; odios y rencores personales convirtieron
el mineral nuevamente en un verdadero polvorín.

forma regular y permanente. Mucho influyó en su
decaimiento, los largos litigios en que se enfrascaron
los involucrados. Aún no acababa el gobierno del
Marqués de las Amarillas, en la Nueva España,
cuando la Iguana que encendió tantos entusiasmos,
gradualmente bajó su rendimiento.

La plata nativa que poco antes enriqueciera
a tantos, se empezó a extinguir y la gente que por
motivo de la segunda riqueza del paraje había
vuelto, tuvo que emplearse en las labores del
campo; o no dándose por vencida, se fue a buscar
nuevos minerales en la comarca. El Real no resultó
inagotable como soñaron los primeros descubridores,
sus metales si bien riquísimos, no se mantuvieron en

En la actualidad, a más de 265 años de la
bonanza y auge de la Iguana, sólo restos del Real
han quedado junto con los socavones de las minas; y
“aquellas enormes riquezas que por dos o tres años
esparcieron tanto su sombra bienhechora como
también una intrincada red de corrupción, fraudes,
engaños, dolo y mala fe, se diluyeron, dando paso
a la leyenda impregnada de recuerdos y nostalgia".

21

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22

�Reforma Siglo XXI

Cuando las palabras sobran: la dimensión afectiva
y su impacto en la escritura universitaria
█

E

Resumen

ste ensayo revisa, a partir de la observación
personal y un examen sucinto de la literatura
especializada, el papel que las emociones
juegan en el desarrollo de las habilidades de
escritura de los estudiantes universitarios. Se
examinan conceptos ligados a la dimensión emocional
de la persona, como la inteligencia emocional, la
ansiedad al escribir, el autoconcepto, la percepción de
la autoeficacia, la actitud y la motivación. El ensayo
abunda en preguntas que buscan ser detonantes para
que el lector formule sus propias reflexiones.

Palabras clave
Afectividad, desarrollo afectivo, proceso de aprendizaje,
redacción, rendimiento escolar.

Renato Tinajero*

Me temo que este ensayo abunda en preguntas
y es parco en respuestas. El lector queda avisado.
Pero la carencia de respuestas no implica que el
tema carezca de importancia; sólo indica que aún
queda mucho camino por recorrer en la reflexión y la
investigación. Como se verá en las fuentes consultadas
para documentar este ensayo, el tema es totalmente
actual y muchas cuestiones similares a las que hemos
planteado al inicio del mismo son motivo activo de
indagación. Es poco lo que sabemos aún acerca del
papel que juegan las emociones en el desarrollo de
la escritura. Sólo podemos afirmar, por experiencia
personal y a partir de observaciones que hemos
realizado de manera informal sobre nuestros propios
estudiantes, que el acto de escribir puede ser muy
emocional, de la misma manera que el acto mismo de
aprender, cualquiera que sea el contenido de dicho
aprendizaje, puede ser muy emocional.

Introducción
¿Influyen las emociones en la buena escritura? Esto es:
¿ciertos estados anímicos o la capacidad del individuo
para gestionar sus propias emociones pueden influir
en la calidad de lo escrito? Y ubicando la cuestión
en el contexto académico, universitario: ¿influyen
las emociones en el desarrollo de habilidades para
escribir? ¿Deben los docentes de escritura ejercitar
en el estudiante el aspecto emocional de la misma
manera, y de forma simultánea, que se ejercitan las
capacidades técnicas que atañen directamente a la
escritura? Y en este escenario, ¿qué papel le toca jugar
a la inteligencia emocional? ¿Hay alguna relación,
observable y susceptible de estimulación, entre la
inteligencia emocional y la adquisición de habilidades
para la escritura?
*Licenciado en Filosofía por la UANL, escritor, coordinador de talleres
literarios, docente de comunicación para la Universidad Metropolitana
de Monterrey. Algunos de sus libros son: Fábulas e historias de
estrategas (2017, Premio Aguascalientes de poesía), El mal de Samsa
(2019) y Adiós al dodo (2020).

23

Mazunte

�Casi ningún docente podría afirmar a estas
alturas que las emociones son ajenas al aprendizaje.
Aspectos que influyen en el deseo y en la manera
de aprender, como la motivación, el autoconcepto,
la autopercepción de las propias capacidades, la
autoestima y el interés, son de carácter plenamente
subjetivo, emocional. Como fenómenos, se
viven emocionalmente, no pasan por el tamiz
del razonamiento, como no sea para justificar
racionalmente algunas conductas que en el fondo
sólo pueden ser calificadas de irracionales y sólo
pueden explicarse desde la dimensión emocional.
Una vez más, hablamos aquí desde nuestra
experiencia personal y también desde nuestra
experiencia docente, pero tenemos la certeza de que
difícilmente alguien que haya guiado el aprendizaje
de alguien más podría oponer a nuestra observación
algún caso en el que la racionalidad pura y dura sea
el rasgo distintivo de un sujeto que aprende; y aun
en el caso de que existiese un sujeto así, habría que
considerarlo un caso de excepción. Las emociones
condicionan y aun determinan el alcance de lo que
aprendemos. ¿No sería lógico suponer que esas
emociones marcan también el aprendizaje de
habilidades de escritura, y que incluso influyen en
la calidad de lo escrito? Y si pudiera encontrarse
una relación entre las emociones y el aprendizaje
de la escritura, ¿cómo podemos orientar esa
emocionalidad de manera que resulte favorable al
desarrollo de habilidades de escritura en nuestros
estudiantes?

Tópicos para reflexionar: un
vistazo a la teoría

Digámoslo claro: los estudios empíricos no han
encontrado una relación entre la inteligencia
emocional y el desarrollo de habilidades para escribir.
Puesto que la inteligencia emocional refiere entre
otras cosas la capacidad del individuo para gestionar
sus emociones, ese concepto es un buen punto
de partida para nuestra reflexión, aunque sea para
señalar sus limitaciones en el tema que nos atañe
y guiarnos para sugerir otros posibles enfoques
relativos a la “emocionalidad” de la escritura.
El término inteligencia emocional tiene una
historia precisa y denota una serie de características
bien definidas de la personalidad y la conducta.
Extremera Pacheco y Fernández-Berrocal (2004)
ubican su aparición en un artículo de Salovey y

Mayer de 1990 y su popularización en el libro de
Goleman de 1995. Los mismos Extremera Pacheco
y Fernández-Berrocal trazan en líneas generales las
características de la concepción de 1990 y de la de
1995, así como los ulteriores desarrollos teóricos
que ambas suscitaron. El término no está exento
de polémica entre los especialistas, que difieren
respecto a los rasgos que deberían caracterizar a la
inteligencia emocional, pero de una manera general,
siguiendo a Salovey y Mayer, podría afirmarse que
es la habilidad de monitorear los sentimientos y
emociones propios y ajenos, discriminar entre ellos
y usar esta información para guiar el pensamiento y
la acción propios (Huerta, Goodson, Beigi y Chlup,
2016).
¿Influye la inteligencia emocional en la
calidad del aprendizaje? En lo que va del siglo se
ha detectado que la inteligencia emocional es
un buen predictor del éxito académico en varios
grupos y contextos académicos, incluido el contexto
universitario (Huerta et al., 2016). A estas alturas
ya es difícil negar la influencia que la inteligencia
emocional ejerce en el éxito académico. Ahora
bien, ¿se corresponden estos resultados con el
aprendizaje concreto de habilidades de escritura?
Un estudio de Holbrook (1997) y el propio
estudio de Huerta et al. (2016) han mostrado que
no existe evidencia empírica que permita identificar
una relación directa entre un determinado nivel de
inteligencia emocional y un desarrollo mejor o peor de
habilidades de escritura. La inteligencia emocional no
es un predictor directo de aprendizaje de la escritura
ni del desempeño de los estudiantes en tareas que
involucran el acto de escribir. ¿Deben sorprendernos
estos hallazgos? La historia de la literatura abunda en
anécdotas acerca de grandes escritores cuya gestión
de las propias emociones y su comprensión de las
emociones de los demás es francamente mediocre.
El desajuste emocional es de hecho un socorrido
cliché para caracterizar al escritor atormentado y al
poeta maldito. Lo que logran las investigaciones es
simplemente aportar evidencias objetivas a verdades
contenidas en la tradición. No es un logro menor.
Pero la pregunta persiste: si la inteligencia emocional
no es la clave para obtener algún provecho de la
dimensión emocional del individuo a favor de un
mejor aprendizaje de la escritura, ¿entonces cuál es?
En contraste con los estudios referidos,
Dardello (2007), así como Genç, Kulusakh y Aydin

24

�emocional es un constructo, un diseño teórico cuyas
aristas más finas no han sido examinadas a plenitud.
Queda mucho por saber acerca de las interacciones
de la inteligencia emocional con otras condiciones de
la vida del sujeto, condiciones que tienen que ver con
la cultura, la identidad y el múltiple juego de roles que
los sujetos tienen que desempeñar. Y queda claro,
en todo caso, que el aspecto emocional sí influye
de alguna manera en el aprendizaje que aquí nos
interesa.

La espera

(2016), encuentran que la inteligencia emocional sí
se encuentra en la base de un mejor desempeño
en la escritura cuando los examinados no son
estudiantes “estándar”, sino casos especiales. El
estudio de Dardello examinó a estudiantes que, en
un contexto universitario estándar, no eran ellos
mismos un ejemplo de estudiante estándar; eran
estudiantes que combinaban el rol del estudio con
el del trabajo, o cuyo primer idioma no era el del país
(en este caso, su lengua materna no era el inglés), o
vivían en condiciones que limitaban de algún modo
su desarrollo personal. Se trataba de estudiantes
de una modalidad abierta, con necesidades muy
particulares. El de Genç et al., por su parte, examinó
el desarrollo de habilidades de escritura del idioma
inglés en un universo de estudiantes cuya primera
lengua, en cada caso, no era el inglés. En esos
estudios, que por sí mismos no son concluyentes
y habrían de requerir ulteriores indagaciones, la
inteligencia emocional sí resultó un factor clave para
un mayor o menor nivel de desarrollo de habilidades
de escritura. ¿Cómo puede ser esto posible?
Aventuramos nuestra respuesta: la inteligencia

En contraste con la inteligencia emocional,
la percepción de la autoeficacia y el autoconcepto,
otras construcciones teóricas que tienen relación
con la dimensión emocional de la persona, sí han
demostrado ser predictores de éxito en el aprendizaje
de la escritura, así como de la presencia de una
condición frecuentemente observada en el mundo
académico anglosajón, denominada “writing anxiety”,
y que podríamos traducir aproximadamente como
“ansiedad al escribir”. Los trabajos de Bloom (1981),
Teranishi Martínez, Kock y Cass (2011), Huerta et
al. (2016) y Roldán y Zabaleta (2016) corren en ese
sentido y son base suficiente para considerar que el
aspecto emocional merece ser tomado en cuenta, al
menos de dos formas: a) como predictor de un mayor
o menor desempeño en el aprendizaje y calidad de
la escritura, y b) como el lastimoso resultado de una
historia personal a menudo plagada de dolorosos
fracasos escolares ligados a la escritura.
Sobre este último inciso vale la pena referir
el hallazgo de Kearney (2004), quien encontró
que la pasividad al escribir (“writing passivity”, otro
término anglosajón, esta vez referido a la aversión
que se experimenta cuando se tiene que emprender
una tarea relativa a la escritura) está ligada a una
actitud pesimista de la persona, actitud que se ha
ido construyendo a lo largo de la vida a través de
experiencias que terminan por lastrar al sujeto y
condicionar su acción en el presente.

Nuestra reflexión, a partir de
la experiencia

Por nuestra parte, movidos por las situaciones que
hemos tenido que enfrentar en la didáctica de la
escritura de estudiantes universitarios, tenemos la
certeza, o cuando menos la fuerte sospecha, de que
existe un elemento emocional en la redacción, incluso
en la redacción académica. Hemos notado que este

25

�elemento puede hacerse presente en todo momento
de la redacción, por ejemplo en la motivación para
escribir, la elección de los temas, la organización del
texto, la forma que adopta el producto final e incluso
el deseo o carencia de deseo de hacer público el
escrito resultante.
La revisión de la literatura no ha hecho sino
confirmar esas sospechas, y hasta más. Siguiendo
a Kearney (2004) y su examen de esa aversión
denominada “writing passivity”, podemos constatar
que la calidad de lo escrito se ve influida por el
elemento emocional, concretamente por las actitudes
que los estudiantes han desarrollado a partir de sus
experiencias afortunadas o desafortunadas con
la escritura. Esto quizás debería guiarnos a otra
pregunta (habíamos advertido que este ensayo
abundaría en preguntas): cuando hablamos de
actitud, ¿hablamos también de motivación para
escribir? Si bien Kearney (2004) no se refiere a la
motivación propiamente dicha, sí deja entrever en su
estudio que la pasividad al escribir va acompañada
por una falta de motivación, por una resistencia a
emprender la comunicación por escrito. Lo dicho
va muy en sintonía con los hallazgos sobre el
autoconcepto y la autopercepción. Si el estudiante
posee un pobre concepto de sí mismo y se percibe
como incapaz o poco capaz de emprender una tarea
relacionada con la escritura, ¿no es evidente que nos
encontramos ante un estudiante “desmotivado”, poco
o nada dispuesto a asumir una responsabilidad de
ese tipo?

contenido a lo que estaba opinando. Éste es un caso
entre muchos. La influencia de la falta de seguridad,
de una pobre visión de las propias capacidades,
de un estado permanente de frustración frente a
la palabra escrita, bien podría estar en la base de
muchos intentos de plagio y constituiría un buen
tema de investigación. Al menos podríamos pasar
del debate ético y legal, ya agotado (a favor, obvio,
de la ética y la legalidad: fue una victoria fácil) a una
indagación comprensiva de las causas emocionales
que mueven al estudiante a cometer un acto
evidentemente reprobable.
Consideramos que un manejo eficaz de estados
emocionales negativos, tales como la frustración
y el aburrimiento, faculta a los estudiantes para
llevar a término trabajos de escritura complejos, que
requieren constante concentración y una planeación
consciente del tiempo. Pero poco ayudamos si
nuestra prioridad como docentes es hacer valer
por sobre todas las cosas la autoridad del maestro.
Una actitud autoritaria, punitiva, no es la adecuada

Y si bien el siguiente tópico se encuentra
fuera de los alcances de este ensayo, vale la pena
preguntarse (y otra vez las preguntas son más
abundantes que las respuestas): la fuerte incidencia
del plagio académico en las tareas escolares,
que constituye la queja frecuente de los docentes
universitarios, ¿no se deberá al menos en parte a
que el estudiante no confía en que será capaz de
ordenar y plasmar sus propias ideas, de dar cuerpo y
cauce a su propia voz? Diversas conversaciones con
nuestros estudiantes, cuando nos hemos dirigido a
ellos con ánimo conciliador y no punitivo, nos inducen
a balbucear una respuesta afirmativa a esa pregunta.
Conocemos, por ejemplo, el caso de un estudiante
que, una vez que hubo desarrollado por escrito con
calidad regular pero bastante legible su opinión
sobre un asunto, añadió generosamente algunos
párrafos copiados tal cual de Internet, porque, según
sus palabras, “sentía” que debía respaldar o dar

26

Serigrafía del Observatorio Cultural Ciudadano

�para fomentar un clima de libre exploración de
las emociones, un clima seguro en el cual está
permitido equivocarse y aprender de los errores,
sin que esto comprometa el equilibrio interior de la
persona, su precaria subjetividad. Acaso nuestras
escuelas no hacen sino fomentar ese clima en el
que el error es, por sobre todas las cosas, una
garantía segura para el castigo, ya sea en la forma
explícita de la amonestación, o en la más refinada
de la calificación numérica en la cual de lo que se
trata es de salir invicto en los exámenes. En un
ambiente así (atención, aquí vienen nuevamente
las preguntas), ¿qué espacio queda para el tímido,
para el introvertido, cuyo aparato psíquico no lo ha
preparado para ser juzgado, a veces con crueldad,
por sus pares y sus maestros? ¿Qué espacio hay
para la actitud discrepante y por qué, dicho sea de
paso, incluso la pedagogía más “actual” se empeña
en requerir a los estudiantes que a la par con sus
conocimientos y habilidades asuman también, como
copias al carbón, una muy determinada actitud frente
a los contenidos de la enseñanza? ¿Qué espacio
queda para la neurodivergencia, para formas
distintas y hasta excéntricas de explorar y de crear el
conocimiento? Volviendo a la escritura: experiencias
previas de éxito o de fracaso en relación con la
escritura han dejado una huella en el modelo mental
del estudiante, modelo que sin duda condiciona
la autopercepción que el mismo tiene acerca de
sus capacidades actuales. ¿No será ya tiempo de
escuchar lo que el estudiante tiene que decir? ¿Y no
será, pues, ya tiempo de aprovechar nuestras clases
de escritura para ayudar al estudiante a formar
su propia voz? En una sociedad que se presume
democrática, donde la opinión de cada quien merece
ser escuchada, ¿no debería ser un propósito central
de las clases de escritura justamente guiar al
estudiante en el hallazgo y el fortalecimiento de su
voz personal?

estudiantes, considerando variables diversas, tales
como el ambiente del grupo escolar, el género, la
modalidad de estudios (presencial, a distancia,
abierta), el perfil socioeconómico de los estudiantes,
las actitudes y capacidades del docente a cargo, las
características del material didáctico, entre otras.
Esta lista no pretende ser exhaustiva. Hay algunos
trabajos que se han desarrollado en ese sentido y
los hemos citado en nuestro propio artículo, pero no
se han examinado todas las variables posibles ni se
ha realizado, hasta donde tenemos noticia, algún
estudio de este tipo en México.

Conclusión: una invitación a

Ambos aspectos, el teórico y el práctico,
sugieren grandes posibilidades de exploración
para ahondar en el fenómeno y orientarlo a favor
de objetivos de aprendizaje. En última instancia,
puesto que la buena escritura puede ser la base de
un ejercicio profesional más pleno y puede contribuir
al desarrollo del pensamiento crítico y la conciencia
estética, un enfoque de esta naturaleza fomentaría el
bienestar general de la sociedad, al fomentar algunas
de las mejores capacidades de los individuos.
Tenemos bases para pensar que los mejores frutos
de esta indagación aún están por venir.

la acción

El repaso de diversos tópicos relativos al impacto
que las emociones tienen sobre el desarrollo de
habilidades de escritura en estudiantes universitarios
sugiere al menos dos necesidades:
a) Desde el ámbito teórico, sugiere la necesidad
de explorar exhaustivamente, de manera empírica
y sistemática, cómo influyen las emociones en los

b) Desde el ámbito práctico, se impone
la necesidad de orientar los diseños de clase,
las actividades pedagógicas y diagnósticas, los
materiales didácticos y otros aspectos de diversa
índole que, encontrándose bajo el control del docente,
pueden rediseñarse para considerar aspectos
relacionados con la exploración, la profundización y
la aplicación de las emociones por parte del alumno
en el acto de escribir. Estas tentativas pedagógicas
se manifestarían de manera característica como una
labor de ensayo y error, a ver qué funciona y qué no
funciona para estimular en el estudiante el desarrollo
de sus habilidades de redacción. A esa labor puede
sumarse cualquier docente de redacción interesado
en potenciar el aprendizaje de sus estudiantes,
e incluso pueden organizarse, a iniciativa de los
propios docentes, repertorios de buenas prácticas
que constituirán un saber empírico muy valioso para
abonar al éxito académico. Pero eventualmente, esas
tentativas, una vez que se generalicen y produzcan
resultados observables, podrían constituir también
una fuente primaria de información sobre el impacto
de las emociones en contextos muy particulares de
la didáctica de la escritura. De manera que, sin dejar
de ser un repertorio de buenas prácticas, contribuirán
también a la teoría sobre el fenómeno en cuestión.

27

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La maja

28

�Reforma Siglo XXI

Sábado por la noche

L

█

a señora Engracia pasó con su taconeo
garboso cerca de las seis de la tarde, como
siempre. El golpeteo de los tacones contra el
suelo de la banqueta hizo que Luis levantara
automáticamente la vista de las páginas de
su libro. Le gustaba mucho la manera en que la falda
revoloteaba alrededor de las pantorrillas apretadas
de la señora, y el ritmo que marcaban los tobillos al
adelantar el pie para dar un paso. Las arracadas en
sus orejas y las pulseras en las muñecas bailoteaban
al mismo son, aunque no así su pecho, notorio a
pesar de la discreción del escote, que se movía tan
acompasadamente como si estuviera dormida.
–Adiós, Luis –dijo la señora Engracia aminorando el
paso.
–Buenas tardes, señora Engracia –respondió.
–¡Qué estudioso! Espero que saques puros cienes.
–No, si no estoy estudiando –respondió sonrojado–,
nomás estoy pasando el rato.
–Ah, pues qué bien. Qué bueno que estás leyendo y no
haciendo escándalo, como tus hermanos. ¿Y qué, van
a tener su jolgorio, como todos los sábados?
–Pues… –titubeó el chiquillo– parece que sí.
–Hombre, pues espero que se diviertan. Pero por favor,
pídele a tu mamá que acueste temprano a tu papá,
porque esta es una noche especial y tengo visitas. O
cuando menos, dile de mi parte que cuide el volumen
de la música. Me gustaría cenar tranquila con mi gente.
–Sí, señora Engracia, cómo no –respondió Luis
tragando saliva–, yo le paso el recado con mucho gusto.

Yasmín Santiago*

Como siempre que veía pasar a la señora
Engracia, Luis se llevó la mano al bolsillo del pantalón.
Continuó su lectura.
–A ver si ya te pones a hacer algo útil –le dijo desde
dentro de la casa Luisa, su mamá, que, a través
de la persiana, no había perdido un detalle de la
conversación. –Ya deja de mirarle el culo a esa
resbalosa y vete a comprar el hielo. ¡Órale, muchacho
cabrón! Deja ya tu mugre libro y vete a la tienda.
–Ya voy, mamá –respondió Luis sin mucho entusiasmo.
Luis dejó su libro con un suspiro y entró a la casa
para recoger el dinero del hielo. El porche ya estaba
regado para la reunión, y el asador limpio. Chente, su

La señora Engracia le dedicó una sonrisa
dulcísima, o al menos así se lo pareció a Luis. Se alejó
por la banqueta rumbo a la parada del camión haciendo
resonar sus pasos rítmicos y el chico, como siempre,
se asomó por la verja para echar una mirada a aquella
mujer tan agradable y bonita.
*Licenciada en Letras Españolas por la Facultad de Filosofía y Letras
de la UANL y maestranda de la Maestría en Educación Superior de
la UMM. Es docente de lengua, literatura y humanidades con amplia
experiencia, especializada en habilidades de lectoescritura en los
niveles Medio Superior y Superior. Actualmente es maestra en la
Preparatoria Núm. 3 de la UANL.

29

Sin título

�hermano mayor, ya había llegado con los niños y con
Jenny, quien a pesar de su embarazo tan avanzado
sonreía mucho. Ya se había tomado algunas
cervezas con Vicente, su papá. Hacía como una
hora que el vecino había ido a pedirle a Chente que
estacionara su camioneta en otro lado, para poder
meter su carro en la cochera, pero Luisa había salido
muy majadera a decirle al pobre hasta de lo que se
iba a morir y a rematar con que la calle es libre y del
primero que llegue. Al final salió Chente y movió unos
metros la camioneta, se metió y prendió el estéreo a
todo volumen.
Luis regresó con el hielo y se metió a su cuarto.
Como las ventanas se cimbraban con el ruido y los
bajos del estéreo, y como desde el patio del vecino
se oía al pobre gritar insultos y amenazas, Luis mejor
se salió al porche a leer.
–¿Todavía no terminas de hacer la tarea? –preguntó
Luisa cuando entró el muchacho.
–La terminé ayer, mamá.
–Ah, bueno, pues entonces te dejas de perder el
tiempo y te vas de nuevo al súper. Traes otra bolsa
de hielo, un litro de aceite y unos cerillos de madera,
porque a Chente se le olvidaron.
–Sí, mamá.
–Y que no te vuelva a ver hablando con esa piruja.
Ya sabe la desgraciada que me molesta mucho que
te hable.
–Sí, mamá.
Cuando la señora Engracia pasó de regreso ya
era noche cerrada y las farolas estaban encendidas.
Miguel y Rosario, hermano y hermana de Luis, ya
habían llegado con sus respectivas proles y el porche
era un alegre alboroto donde los chiquillos corrían,
las botellas de cerveza se volcaban, el humo del
asador hacía volutas al viento y la música atronaba
sin compasión. La señora Engracia iba tomada del
brazo de un hombretón alto y esbelto, muy guapo,
con un tremendo puro en la boca, vestido de negro
y con un sombrero texano coronándole la cabeza.
Luis lo miró receloso, y la señora Engracia, que se
dio cuenta, le sonrió brevemente y le saludó con la
cabeza. El hombre de negro lo miró también, un poco
socarrón.
Luis desvió la mirada de inmediato, cogió su
libro y se llevó como siempre la mano al bolsillo de su
pantalón. La pareja desapareció en la entrada de la
casa de Engracia.

–¿A poco ya tiene querido la piruja esa? –preguntó
Vicente.
–Pues quién sabe –respondió Luisa–. No le había
visto hombres desde que se le murió el marido.
–Ya pasó el tiempo –dijo Rosario–, ya sería hora de
que se consiguiera un fulano. A ver si con eso se
distrae y deja de ponernos gorro. Siempre viene a
molestarnos con que le bajemos a la música.
–Vas a ver que ahorita viene –dijo Miguel entre
bocanadas de humo–. Y si está muy entretenida con
el tipo ese, la hacemos venir, no hay problema.
Y enseguida Miguel aumentó el volumen del
estéreo.
Luis se hundió en la mecedora, nervioso por
el ruido y porque sabía que estaban molestando
a la calle entera. Generalmente, cuando iba a la
carnicería los domingos por la mañana a comprar la
barbacoa, los vecinos lo miraban rencorosos desde
sus jardines, y algunos dirigían el chorro de agua
de sus mangueras hacia donde él pasaba. Nunca
se había atrevido a reclamarles o a confesarles que
a él también le fastidiaban mucho esas reuniones.
Le daba vergüenza, y sabía que no le iban a tomar
en cuenta el gesto de buena voluntad. Pero lo que
realmente temía era que la señora Engracia llegara,
como siempre, a pedirles que bajaran el volumen
de la música, y que su madre, como siempre, la
despidiera con una serie de palabrotas tan terribles
como inmerecidas. La señora Engracia nunca
contestaba de mala manera; sólo reiteraba su
petición, los encomendaba al Señor y daba media
vuelta rumbo a su casa. Y como siempre, Luis recibía
de su madre un regaño por mirarle el trasero.
–¿Les conté que el cabrón de mi jefe va a correrme?
–dijo de pronto Rosario, con voz malhumorada–. Me
paso el día trabajando como esclava, tratando a los
clientes como reyes. Pero el lunes fue a decirme que
no le gustaba mi manera de dirigirme a ellos y que
a fines de mes me iba a liquidar. Quién sabe qué
mosca le picó.
–Qué cosas –dijo Chente–. Yo también tuve un
problema en el trabajo. Me chocaron la camioneta
repartidora el lunes, y el desgraciado que me chocó
se fue a la chingada. A mí no me van a correr, porque
le sé unas cositas al supervisor, pero dice que me
van a cargar los gastos del seguro. Y bueno, en muy
mala hora, con Jenny a punto de parir.
–¡Caramba! Pues qué mal nos caen los lunes, porque
yo también tuve un detalle en el banco, –dijo Miguel.

30

�–¿Qué, te pescaron en la movida? –se burló Vicente.
–Bájele, ‘apá; si no hice nada malo. Se cayó el
sistema y dicen que fue porque estaba viendo el
correo en mi computadora. Que dicen que entró un
virus. Nomás me regañaron, pero delante de todos, y
eso da vergüenza…
–Buenas noches, doña Luisa, –se oyó saludar desde
la verja a la señora Engracia, muy amable y del brazo
del texano– ¿cómo le va?
–Chin… ya llegó esta piruja –dijo en voz alta Luisa–.
¿Qué se te ofrece aquí, mujer? ¿Qué no tienes
visitas? Yo que tú ya lo estaría emborrachando, a ver
si así me empanzona y me mantiene.
Vicente soltó una risita clueca, de borracho
rematado. Chente, Miguel y Rosario lo secundaron.
Luis la miró apenadísimo, y de inmediato volteó la
cara enrojecida a otra parte. La señora Engracia no
perdió la compostura ni dejó de sonreír con beatitud.
–Señora Luisa, vengo a pedirle que por favor baje un
poco el volumen de la música. Mire usted, yo también
tengo visita, y como vivo al lado de su casa, el ruido
es muy fuerte. No podemos platicar a gusto.
–Qué mujer tan bruta –dijo Rosario–, nomás está
platicando, –y soltó una risotada.
–Estoy segura que con la música un poco más baja
conservarán la alegría y el ambiente de la fiesta, y
en cambio, me harían ustedes la noche mucho más
agradable.
–¿Qué dice? –gritó Chente, subiendo el volumen–
¡No la oigo, hable más fuerte!
Y todos, con excepción de Luis, soltaron la
carcajada.
La señora Engracia miró con serenidad al
texano. Le musitó algo que se perdió en el fragor
del ruido. El texano torció la boca, se sacó el puro y
aventó una bocanada espesa de humo. Le pasó el
cigarro a Engracia, quien le dio una bocanada breve
y la exhaló.
–Señora Luisa, ¿harán menos ruido?
Como respuesta, Chente aumentó el volumen a
niveles trepidantes.
La señora Engracia le dio otra chupada al puro.
Exhaló de nuevo y sacudió la ceniza de la punta
del puro a través de la verja, en el porche. Luis se
alarmó. Era la primera vez que la señora Engracia

respondía a las groserías de la familia con un gesto
desagradable.
–Bueno, señora Luisa, como quiera usted. Que el
Señor le retribuya sus amabilidades.
Y, devolviendo el puro al texano, dio media
vuelta tomada de su brazo y regresaron a la casa.
Luis, quieto y pensativo, los miró alejarse a la luz de
las farolas.
–Encomiéndate tú al Señor, cabrona, a ver si te
concede que este sí caiga. –Y soltó una risotada que
su esposo e hijos respondieron alegremente.
–Chente –dijo Jenny en voz baja–, vámonos a la
casa. No me siento bien.
–¿Qué tienes? –preguntó Chente alarmado.
–No sé. Me duele la cabeza y tengo el estómago
revuelto.
–Nomás eso faltaba, que se te viniera la criatura
ahorita –dijo Luisa.
–Ay, señora, pues qué pena, pero me siento mal.
–Ya, no pasa nada. Vámonos a la casa para que
descanses. Se te va a pasar el malestar en un
rato. A lo mejor hasta nos podemos regresar –dijo
sonriente–. Nos vamos, ´amá. Mañana le hablo. Ahí
me cuentan de qué platicaron.
–Ande m’ijo. Se va con cuidado.
Y Chente se fue con Jenny y los niños, en
medio de la algarabía y la música. Luis se quedó
mirando melancólico la estela de las luces traseras
de la camioneta y luego en dirección de la casa de
la señora Engracia. Subió los pies a la mecedora y,
acurrucado, siguió leyendo bajo la luz tenue de las
farolas.
A la mañana, cuando se levantó a lavarse para
ir por la barbacoa, Luis vio que su mamá ya estaba
vestida y lista para salir. Se le quedó mirando, sin
querer preguntar qué pasaba, pero al fin Luisa fue la
que habló y le explicó.
–Jenny ya está en el hospital, con complicaciones
–dijo–. Tu papá, que se fue temprano a hacerle
compañía a tu hermano, dice que está muy mala. Yo
me voy a casa de Chente, a cuidar a los niños.
–Ah. ¿Te acompaño?
–No. Mejor quédate, por si Miguel o Rosario llaman.
Ahí les avisas. En la mesa está el dinero de la
barbacoa. Cómprala y te desayunas.
–Si voy a estar solo, mejor me hago un confleis. Así

31

�no tengo que salir.
–Pues como quiera vas a tener que ir a la tienda,
porque la leche está cortada.
–Ah… bueno. Entonces desayuno lo que haya. No te
preocupes, mamá.

–Luis, el hierro sólo sirve para ahuyentar a los
duendes. No te preocupes, me caes bien.

Y Luisa salió tan apresurada hacia la parada del
camión, que ni se dio cuenta de las plantas secas
en las macetas. Luis escuchó sus pasos alejarse y
suspiró. Se sirvió un vaso de jugo de naranja, que
le supo mal, y fue a sentarse en su mecedora, con
su libro en la mano. Al poco tiempo, los pasos y
las pulseras de la señora Engracia se escucharon
repiquetear.

Luis subió corriendo a su cuarto, buscó su
pantalón y sacó del bolsillo una pequeña herradura
de pony, muy oxidada. La sostuvo un momento en su
mano y luego la dejó a un lado, en la mesa, junto a
su diccionario de seres mágicos, pensando en que,
efectivamente, las diferencias entre un duende y
una bruja debían ser enormes. Luego pensó en sus
hermanos, sus papás y sus fiestas de los sábados por
la noche, en lo inconveniente que fue celebrar una
tan ruidosa la noche del 30 de abril al 1 de mayo y
en si alguien más de la cuadra, además de él, habría
notado que la señora Engracia no tenía sombra. Le
constaba que lo único que todos le miraban eran las
nalgas.

–Buenos días, Luis.
–Buenos días, señora Engracia.
–Qué bien que sigas leyendo. Me gusta que seas un
muchacho de provecho.
–Gracias, señora Engracia. Que pase un bonito día –
respondió Luis llevándose la mano al bolsillo derecho
de su pantalón, olvidándose de que llevaba el pijama.
Por un momento se puso pálido. La señora Engracia
sonrió.

Y sonriendo, siguió su camino hacia la
encrucijada donde estaba la parada del camión.

Torito

32

�Reforma Siglo XXI

Álvaro Mutis: un clásico instantáneo, sexta
parte: “Abdul Bashur soñador de navíos”

E

█

n el curso de la presente serie de
colaboraciones sobre la obra del escritor
colombiano Álvaro Mutis, se ha podido
apreciar que los ejes de análisis que han sido
abordados son los referidos a las constantes
temáticas que se hacen presentes recurrentemente,
tanto en sus obras narrativas como en sus poemas.

Entre estas constantes han sido analizados
los temas de la desesperanza, del deterioro y de la
errancia. (1) Otro de los ejes temáticos que hemos
abordado en el curso de estas colaboraciones es el de
los personajes que representan los temas mencionados
y sus problemáticas, destacando entre éstos el álter ego
de Álvaro Mutis, Maqroll el Gaviero, y prolongándolos
en Ilona, Flor Estévez, Antonia, Amparo, Doña Empera,
Ilona, Jon Iturri, Warda y Abdul Bashur (2) y otros a
los que nos hemos referido sin detenernos a detallar el
papel que juegan en la totalidad de la obra narrativa de
Mutis si la vemos como un universo cerrado, en la que
cada una de sus obras guarda una interrelación con las
otras, de tal modo que al concluir la lectura de las siete
novelas que conforman las “Empresas y tribulaciones
de Maqroll el Gaviero”, nos queda la sensación que
hemos leído una sola novela, efecto éste muy parecido
al que se obtiene al leer, por ejemplo, las novelas que
forman el volumen titulado “2666” del autor chileno
Roberto Bolaño. (3)

Clemente Apolinar Pérez Reyes*

descubierto cómo este escritor se empeñó en lograr
un proyecto estético unitario, totalizador, en todas
sus obras (exceptuando, claro está, las narraciones
incluidas en “Diario de Lecumberri) que bien pueden
considerarse como una sola, en la que poemas y
narraciones forman parte indisoluble de ésta (4). Abdul
Bashur, el libanés amigo de Maqroll se hace presente
en mayor o menor medida en todas las novelas de
Mutis, en algunas como personaje secundario, como
por ejemplo en Ilona llega con la lluvia (5) y en otras
apenas si es mencionado, por lo que cuando Álvaro
Mutis publica “Abdul Bashur soñador de navíos”, ya
teníamos múltiples noticias y antecedentes de éste.
Por esta razón cuando se publica la novela
aludida, en la dedicatoria de la obra a Santiago Mutis
Jaramillo, hermano del autor, éste exprese: “…apenas

Sin embargo, aunque hemos mencionado la
múltiple intertextualidad como un recurso ampliamente
utilizado por el autor colombiano, mencionaremos
sucintamente en esta colaboración las alusiones o
menciones a los personajes que se dan en cada una
de las otras novelas del autor, destacando los diversos
narradores que están presentes en la enunciación
literaria utilizada en “Abdul Bashur, soñador de navíos”.
Además, la presente colaboración intentará llevar
a cabo una lectura cuyo propósito será el poner al
*Docente Jubilado de Etimologías de la Preparatoria Núm. 3 de la
UANL

33

Sin título

�Oración de Maqroll

justo con Abdul” (5) refiriéndose a que este personaje
secundario y un tanto evocado, amigo de Maqroll el
Gaviero, merecía que se le dedicara una obra a sus
andanzas.
A esta sexta entrega de la saga “Empresas y
tribulaciones de Maqroll el Gaviero”, publicada en
1991, la crítica le ha señalado que en los motivos
temáticos y su tratamiento se comienza a advertir
una especie de agotamiento temático, y en efecto,
así parece, pues ya no es Maqroll el “héroe” que
protagoniza esta narración, sino Abdul Bashur, el
libanés amigo de Maqroll, quien ahora se torna en
protagonista y, en consecuencia, el héroe principal
de la saga novelística y personaje de muchos de
los poemas de Mutis, quien aparece en un segundo
plano en esta penúltima entrega de la saga. (6)
Además, la novela pareciera estar construida a
base de retazos del resto de las novelas de la saga,
de las cuales se hace una continua mención, hecho
del que Mutis es consciente al afirmar que a partir de
los documentos proporcionados por Fátima Bashur
y de los recuerdos de los varios encuentros que
tuvo con Abdul y los testimonios escritos del mismo
Gaviero le pareció tener material suficiente para
desarrollar un relato de modesta extensión, sin llegar
al rigor de la biografía.
Desde el primer párrafo de la introducción,
prólogo o presentación, (Mutis no le da ninguno de
los títulos anteriores, pero es la función que juega en
la estructura tanto interna como externa) de la obra,
el autor alude a esta especie de fatalidad presente
también en Abdul:
“Desde hace tiempo vengo con la intención de
recoger algunos episodios de la vida de Abdul
Bashur, amigo y cómplice del Gaviero a lo largo
de una buena parte de su vida, y protagonista,
en modo alguno secundario, de no pocas
de las empresas en las que Maqroll solía
comprometerse con sospechosa facilidad” (7)
Álvaro Mutis comenzó su carrera literaria como
poeta. En 1948 apareció su plaquette de poesía
titulado La balanza en el cual hace su arribo a la
ficción literaria su entrañable personaje en un poema
titulado Oración de Maqroll el Gaviero. Pero no solo
el personaje, sino también la técnica narrativa ya se
anticipaban con el empleo de la voz introductoria en
algunos de sus poemas:

Tu as marché par les rues de chair
René Crevel, Babylone
No está aquí completa la oración de Maqroll el
Gaviero.
Hemos reunido sólo algunas de sus partes más
salientes,
cuyo uso cotidiano recomendamos a nuestros
amigos como antídoto
eficaz contra la incredulidad y la dicha
inmotivada.
Decía Maqroll el Gaviero:
¡Señor, persigue a los adoradores de la blanda
serpiente!
Haz que todos conciban mi cuerpo como una fuente
inagotable de tu infamia.
Señor, seca los pozos que hay en mitad del mar
donde los peces
copulan sin lograr reproducirse.
Lava los patios de los cuarteles y vigila los negros
pecados del
centinela. Engendra, Señor, en los caballos la ira de
tus palabras
y el dolor de viejas mujeres sin piedad. (8)
Su poesía anticipa los temas de su narrativa,
particularmente en los que algún crítico ha llamado
“segundo ciclo narrativo” (9) recogidos bajo el
ya mencionado volumen titulado Empresas y
tribulaciones de Maqroll el Gaviero. Y en efecto, así
es, pues el Mutis narrador del volumen “Diario de
Lecumberri” está muy distante de la calidad de las
narraciones que conforman la saga de Maqroll.
“Abdul Bashur, soñador de navíos” tiene una
estructura marcadamente episódica, que contrasta
con las primeras novelas de la saga. Aunque, como
ya dije, está plagada de alusiones a las novelas que
la preceden, Mutis logra salir avante en ese homenaje
a Abdul, personaje complementario del Gaviero y
cómplice en múltiples aventuras y correrías, de allí
que la intertextualidad esté presente cumpliendo
las funciones de aclarar, complementar o ubicar los
hechos que se narran.
La visión miserable e inhóspita del trópico,
uno de los temas recurrentes del autor, se hace
presente en el capítulo I, mediante la descripción

34

�capítulos funcionan unos como recipientes de la
narración de las andanzas en pos del barco soñado,
y otros, muy breves por cierto, casi son ensayos
sobre la experiencia vital del personaje que le
permitió llegar a un acercamiento al deterioro de los
sentimientos, de las cosas y del mundo mismo, como
ocurre en el capítulo VII.

Caballito

Así, el capítulo III presenta el episodio en
el cual Bashur estuvo a punto de perder la vida a
manos de un traficante famoso: Jaime Tirado, El
rompe espejos, quien le quiere tender una trampa
aprovechando el interés del levantino en el carguero
Thorn, un montón de chatarra flotante fondeado en
el río Mira, en la frontera de Colombia y Ecuador, en
el que Jaime Tirado tiene montada una estación de
radio que le comunica quien se acerca a su mansión
situada río arriba. Alejandro Obregón (12), el pintor
colombiano, cierra el episodio de El rompe espejos
con un comentario sobre el traficante: “No crea.
Esos tipos no dan para tanto. Conozco a unos pocos
que se ajustan al modelo de El rompe espejos y no
dan el ancho. Les falta la grandeza de los ejemplos
históricos que usted acaba de citar. Siempre
esconden, allá, en el último rincón del alma, a un
pobre diablo. Yo creo que el mal puro es un concepto
abstracto, una creación mental que jamás se da en
la vida real”. (13)

Esta ilusión, el ser propietario de un barco
carguero de líneas estéticas fue una constante
en la vida del libanés: “Se trataba de su incesante
búsqueda, por todos los puertos de la Tierra, del
buque de carga ideal, cuyo diseño, tamaño y motor
tenía Abdul presentes a toda hora”. (11)

Las fuentes a que acude el narrador de esta
obra, ya sea otorgándole directamente la palabra,
o editando y ordenando cronológicamente textos
dispersos, se hace evidente cuando el narrador nos
informa que a partir de la muerte de la triestina Ilona
Grabowska, amiga mutua de Abdul y de El Gaviero,
la vida de Abdul Bashur da un giro radical que lo hace
caer al nivel de un truhan picaresco: “La vida de Abdul
iba a mudar muy pronto de rumbo de manera radical.
Aunque ni Maqroll, ni el mismo Bashur y menos aún,
sus familiares, mencionaron esta coincidencia, al
revisar las cartas y escritos correspondientes a lo
que pudiéramos llamar la segunda etapa de la vida
de nuestro amigo, es evidente que la desaparición
de Ilona determinó el cambio.” (14) Aquí, además
de la intertextualidad que se produce al mencionar
a Ilona, asunto narrado en la novela “Ilona llega con
la lluvia”, el narrador alude a sus fuentes, tal como el
narrador 1 de Cervantes en el Quijote, cuando hace
su aparición Cide Hamete Benengeli.

La búsqueda del carguero ideal será el hilo
conductor entre los diferentes episodios, cuyos

El contenido o asunto de esta novela, como
en la mayoría de las que integran la saga, está

de las dificultades para realizar una ceremonia de
inauguración de un oleoducto en Urandá, lugar que
no existe más que en la ficción narrativa, recurso al
que es tan afecto Mutis de cambiar los nombres a los
lugares geográficos. Pero este deterioro ambiental
y social también suele retratarlos en Europa y en el
Medio Oriente. Así, el capítulo II nos da cuenta del
ilícito negocio de alfombras que Abdul, Maqroll e
Ilona (10) realizan, con cuyo beneficio Bashur, con la
aportación de Maqroll, comprará el carguero de sus
sueños, el Nebil, fondeado en un puerto de Estambul.

35

�dispuesto por Álvaro Mutis para hacérnoslo llegar a
través de tres narradores que se funden y confunden
constantemente: Maqroll el Gaviero, Álvaro Mutis
y un tercer elemento que es el narrador de toda
la saga. Así, cada narrador asume su función en
la integración del material narrativo, de diferente
manera en cada novela de la saga, apareciendo y
desapareciendo según las exigencias de la trama.
Maqroll el Gaviero lleva el peso de la narración en
obras como “La Nieve del Almirante”, si bien es el
Alter ego mutisiano quien le otorga la voz, lo introduce
como narrador al transcribir el diario del Gaviero
encontrado en un libro adquirido en Barcelona. En
“Amirbar” es también Maqroll el Gaviero el narrador
principal quien cuenta los asuntos al hermano del
autor y su esposa, durante una comida en California.
En “Abdul Bashur, soñador de navíos” el
Maqroll narrador interviene menos (15), pero, en
cambio, es una novela en la que aparecen los
tres narradores que ya mencionamos. En primera
instancia se hace presente Álvaro Mutis narrando su
fortuito encuentro con Fátima Bashur, así como en el
primer capítulo, donde lo vemos organizando un acto
de inauguración de un muelle petrolero. Acto seguido
la voz subordinante cede al narrador principal la voz
(narrador 1), cuando no es el alter ego ni Maqroll
quienes intervienen en el acto de contar), quien
nos narra los sucesos de los capítulos II y III. Esta
alternancia de narradores la reconoce Álvaro Mutis
cuando se le pregunta “Tres personas o personajes
se funden y confunden constantemente: Maqroll,
Mutis y un tercer elemento que es el narrador de
toda la saga. ¿Se pueden establecer relaciones y
diferencias?” “…está totalmente en lo justo, hay tres
personas distintas […] En los libros míos el narrador
forma parte de la historia, no de mi vida, pero ha
sido paulatino este descubrimiento, este surgir
del narrador, a tal punto que los tres episodios del
“Tríptico (de mar y tierra)” se los cuentan simultánea
o alternativamente al narrador personajes de esas
mismas narraciones o Maqroll mismo, u otras
personas con las cuales yo nunca he estado en
contacto. ¿Qué pasa?, que el narrador se ha vuelto
un personaje, muy útil para mí. El narrador sabe más
de Maqroll que yo”. (16)
Finalmente, al escribir “Abdul Bashur, soñador
de navíos” el narrador, mediante la metaficción, oscila
entre el altruismo y un fin personal bien definido,
pues por un lado se propone “Dejar testimonio de
esta saga impar es lo que he venido intentando, si

no con la cabal fortuna, al menos sí con la ilusión
de retardar en la parca medida de mis posibilidades
su caída en el olvido” (17) y por otro “a tiempo que
tal vez me ayude a prolongar mis nostalgias que, a
esta altura de mis días, representan una porción muy
grande de las razones que me asisten para continuar
mi camino”. (18) Afirmación muy a tono con la de
Bashur: “Ya aprendí y me acostumbré a derivar de
los sueños jamás cumplidos sólidas razones para
seguir viviendo”. (19)

Notas bibliograficas y
hemerograficas
(1)

(2)

(3)

(4)
(5)

36

Estos temas o motivos recurrentes temáticos están
presentes en mayor o menor medida en las siete novelas
que forman el volumen “Empresas y tribulaciones de
Maqroll el Gaviero”, las cuales aquí repetimos: “La nieve
del Almirante”, “Ilona llega con la lluvia”, “Un bel morir”,
“Amirbar”, “La última escala del Tramp Steamer”, “Abdul
Bashur, soñador de navíos” y “Tríptico de mar y tierra”. En
algunas obras, como por ejemplo, “La última escala del
Tramp Steamer”, la desesperanza y la errancia se hacen
presentes en Jon Iturri, pues éste no espera ya nada en
este mundo, vive el día a día, pues el amor de Warda, como
lo predijo Abdul Bashur, duró lo que le quedaba de vida al
destartalado buque carguero (que representa a su vez el
deterioro y también la errancia).
Algunas de las intratextualidades en relación con los
personajes que podemos documentar a manera de ejemplo,
son las siguientes: Flor Estévez, a quien Maqroll regresa
a buscar al lugar denominado la Nieve del Almirante, es
mencionada por Doña Empera en “Un bel morir”, refiriéndole
que ésta anduvo por La Plata buscándolo. En “Ilona llega
con la lluvia”, Abdul Bashur comparte el amor de Ilona
con Maqroll el Gaviero, quien será protagonista de “Abdul
Bashur, soñador de navíos”. En “La última escala del Tramp
Steamer”, Jon Iturri y el narrador en su viaje por el río rumbo
a la capital pasan por el puerto de La Plata sin detenerse,
haciendo mención éste último de la problemática que allí se
estaba dando, en los que Maqroll estaba implicado, de los
cuales dimos cuenta al reseñar “Un bel Morir”.
La novela “2666”, incluye las novelas “La parte de los
críticos”, “La parte de Amalfitano”, “La parte de Fate”,
“La parte de los crímenes”, “La parte de Archimboldi” y
“Narración de Loti”. Esta obra póstuma de Roberto Bolaño,
originalmente estaba planeada para irse publicando
por separado, pero el editor y los familiares del escritor
acordaron que se publicaran en un solo volumen. Lo que las
une son los feminicidios de Cd. Juárez, que en la novela se
llama Santa Teresa.
Ya hemos citado en el curso de las presentes colaboraciones
que Álvaro Mutis considera a sus poemas como pequeñas
novelas y a sus novelas como poemas extensos.
El texto de la dedicatoria de “Abdul Bashur soñador de
navíos es el siguiente: “A la memoria de mi hermano
Leopoldo Mutis, quien, antes de dejarnos, escuchó con
interés el proyecto de este libro y comentó con voz que ya
no era de este mundo: “Qué bien. Apenas justo con Abdul”.
Empresas y tribulaciones de Maqroll el Gaviero, página 509

�(6)

Este agotamiento temático no es tal, pues considérese que
la desesperanza, el deterioro y la errancia se encuentran
presentes en gran medida aún en esta novela, del cual
Bashur es uno de sus exponentes, aunque en un modo
distinto a como asume Maqroll estas características.
(7) Mutis, Álvaro. “Empresas y tribulaciones de Maqroll el
Gaviero”. Alfaguara 2001. Pág. 513 (Las citas textuales se
tomarán de esta edición)
(8) Oración de Maqroll, tomada de Mutis, Álvaro. “Summa de
Maqroll el Gaviero”, (2013) Random House Mondadori, pág.
35
(9) Conferencia dictada en la Biblioteca Nacional de Colombia
por Martha Canfield, de la Universidad de Nápoles, Italia
con motivo del homenaje rendido a Mutis en ocasión a sus
setenta años de vida, en agosto de 1993.
(10) Protagonista de “Ilona llega con la lluvia”, segunda novela de
la saga, en la cual mutis recrea a una mujer que aparece en

su poesía.
(11) “Empresas y tribulaciones de Maqroll el Gaviero”, Pág. 507
(12) Pintor colombiano. Nació en Barcelona y falleció en
Cartagena en 1992. García Márquez y Mutis lo mencionan
en sus textos, como un personaje incidental.
(13) Op. Cit. Pág. 587
(14) Op. Cit. Pág 607 (El resaltado es mío)
(15) Aparece precedido por la voz introductoria en los capítulo VII
y VIII (finales de la novela) los cuales son brevísimos (Página
y media uno y el capítulo VIII donde se transcribe el Diálogo
en Belem do Pará en el que Maqroll y Bashur conversan
acerca de la muerte.
(16) Trujillo, Julio. El testimonio de los sentidos (Entrevista a
Álvaro Mutis) en la revista Universidad de México.
(17) Op. Cit., Pág 541
(18) Op. Cit. Pág. 542
(19) Op.Cit. Pág. 624

Epifanía

37

�Reforma Siglo XXI

Filosofía del arte: Algunas consideraciones sobre
estética (segunda de dos partes)
█

Los juegos, el canto y la

danza como forjadores de la
individualidad

E

l griego educa al cuerpo en la libre movilidad1.
Lo educa como individuo. En la comunidad
primitiva la corporeidad del individuo es una
extensión del cuerpo colectivo; en la sociedad
griega el individuo enseña a sus miembros a
obedecer su voluntad omnímoda.

Gabriel Robledo Esparza*

otro, aquella que tiene como única e inmediata finalidad
el cultivo de la corporeidad del individuo de acuerdo con
los requerimientos del régimen de producción.
En los juegos, por tanto, cultiva igualmente las
capacidades físicas y mentales del individuo: fuerza,
habilidad, destreza, etcétera, en el manejo de su
cuerpo y de los instrumentos individuales, y los valores
individuales que son atributo de los integrantes del
régimen de la propiedad privada: valor, arrojo, voluntad,
decisión, empeño, constancia, espíritu de combate, sed
de triunfo, etcétera.

Los griegos cultivaron la belleza de su propia
figura antes de representarla en bellas estatuas. Por
eso practican los juegos desde muy pronto. Los juegos
que practican son: la carrera, la lucha, el pugilato, la
carrera de carros, el lanzamiento del disco y el tiro con
arco. Son distintas formas de ejercitar y de perfeccionar
el cuerpo. A estos ejercicios se añaden el canto y
la danza. Sus primeras obras de arte fueron seres
humanos que cultivaron la hermosura y destreza de
sus cuerpos2.

El griego desarrolla sus capacidades y facultades
físicas y mentales individuales; perfecciona el cuerpo
humano como una fuerza productiva individual a través
del juego y de la danza; toda su corporeidad se somete
a la fuerza de su voluntad, que obra en aquel sentido.
Postula como buena, satisfactoria, excelsa, bella esa
corporeidad individual y las actividades destinadas
a conservarla y desarrollarla; esto es así porque
la actividad básica del individuo, la satisfacción de
sus necesidades, también es exaltada como buena,
satisfactoria, excelsa, placentera.
Está por un lado la actividad directamente
productiva (en la cual se incluye a la guerra) y por el
1 Idem.
2 Idem.
* Licenciado en Derecho por la Facultad de Derecho y Ciencias
Sociales de la UANL. Website: www.gabrielrobledoesparza.academia.
edux

Serigrafía del Observatorio Cultural Ciudadano

38

�El juego es una competencia entre individuos
en la cual uno impone al otro su superioridad física;
el resultado es la gloria del triunfo para uno y la
ignominia de la derrota para el otro; el triunfo produce
una satisfacción exacerbada, un placer exaltado
en el ganador, una alta consideración de sí mismo
como individuo y el efecto contrario en el perdedor;
la conservación y desarrollo de la corporeidad a
través del juego se producen por medio de una
lucha cruenta (cuando menos, profundos daños
morales se infligen uno al otro los participantes),
una competencia cruel entre individuos que tiene
como finalidad la aniquilación mutua y en la que uno
se alza sobre el otro cuando lo disminuye física y
moralmente.
El juego es una representación fiel del régimen
de la propiedad privada, cuyo núcleo esencial es
la competencia feroz entre los individuos que la
componen, quienes luchan entre sí por la propiedad
de los medios e instrumentos de producción, los
bienes de consumo, etcétera. Todas las capacidades
físicas, intelectuales y morales que se cultivan en el
juego, son las mismas que se ponen en obra en la
“lucha diaria por la existencia”.

produce la separación, que llega a ser abisal, entre el
desarrollo físico y mental; las facultades humanas, en
lugar de pertenecer en su totalidad a cada individuo,
se adscriben a distintos individuos, etcétera.
Hegel presenta el mundo griego como el de “la
bella individualidad”, considerando que en él al menos
una buena parte de los griegos estaban dotados
de las determinadas facultades y capacidades
que se consideran como atributos de la belleza;
pero al hacerlo así da de lado a lo que constituía
la verdad oculta de esta sociedad: la “belleza” del
individuo griego era un verdadero “ideal”, un término
medio constituido por muy pocos individuos que
se encontraba entre los poblados extremos de las
monstruosidades físicas y mentales más diversas.
Desde luego que aún ese “ideal” apenas alcanzado
por los griegos era también una condición antinatural
y antihumana del individuo.
Esto contrasta abiertamente con la
homogeneidad física y mental de los individuos que
forman la comunidad primitiva. Los lazos colectivos
son un dique infranqueable para el desarrollo
autónomo de los individuos.

En la colectividad, el cultivo de las capacidades
físicas y mentales del individuo es directamente
una actividad social; como el individuo es una mera
extensión de la colectividad, un instrumento de la
misma, aún cuando ciertas facultades y capacidades
tengan un desarrollo claramente delimitado en el
individuo, la inmediata relación con la colectividad las
convierte en atributos generales de la especie.

Lo que Hegel considera como la realización de
una obra de arte, la producción de la belleza humana,
es en esencia la continuación del proceso de
descomposición y degeneración de las características
humanas de la especie que se había iniciado desde
la época del modo de producción asiático y, de
hecho, la instauración de la monstruosidad física y
mental en la sociedad humana.

En la comunidad, los individuos desarrollan sus
capacidades y facultades como meras extensiones
de la colectividad, y por lo tanto no están al servicio
del individuo, sino de la especie como tal. No se
basan en la sustantivación de la necesidad individual
ni del proceso para satisfacerlas (necesidadsatisfacción displacer-placer); no implica, por tanto, la
exaltación y divinización del individuo y sus atributos.

Las características corporales desarrolladas
por los individuos se sustantivan y sirven para que
ellos se relacionen mutuamente. Esto se ve con
meridiana claridad en la relación sexual. Esta es una
relación que se rige por el do ut des; se intercambia
una corporeidad física determinada por otra con el
fin de obtener y producir placer. Esta sustantivación
y la forma de relación que implica son antinaturales
y negatorias de las características humanas de
la especie. Sucede igual en el intercambio de
mercancías. Se intercambian corporeidades
sustantivadas en los objetos.

En el mundo griego, al desvincularse el
individuo de la colectividad, se inicia un desarrollo
autónomo e independiente de las facultades y
capacidades individuales, el cual lleva a una gran
diferenciación de las corporeidades y las mentes,
según el aspecto que el individuo haya decidido
desarrollar. Se dan así las condiciones para la
hipertrofia y atrofia de determinadas facultades, se

Los juegos son, por tanto: (1) medio por el
cual se produce la corporeidad ad hoc para el
régimen de la sociedad de la propiedad privada
naciente y (2) vehículo para la descomposición y

39

�degeneración de los procesos orgánicos y de los
órganos característicos de la especie. Se instaura
la monstruosidad física y mental como el contenido
principal de la sociedad griega. Para los griegos,
el arte consiste en el cultivo y desarrollo de la
corporeidad del individuo y de todas sus facultades
físicas, mentales y morales.
Hegel llama al arte griego el de “la bella
individualidad”. La representación de la belleza del
individuo (en la escultura, principalmente), es la labor
de los artistas griegos. Pero no sólo en la escultura,
sino también en la poesía los griegos exaltan la
belleza del individuo, la fuerza de su carácter, la
determinación de sus acciones, la excelsitud de
sus valores, etcétera (por ejemplo. en la Ilíada y
la Odisea). A todo esto denomina Hegel “la forma
clásica del arte”.
La misión del arte clásico tiene otros aspectos
no señalados por Hegel:
1. En primer lugar, la representación artística
debe también denostar, ridiculizar y cubrir de
oprobio a la antigua forma de organización
colectiva de la sociedad; para hacer atractiva
la vida individual tiene por fuerza que mostrar
con los tintes más repugnantes y execrables,
desde el punto de vista del individuo, la
vida colectiva. El concepto de la belleza es
complementado con su opuesto, el de la
fealdad, que es el sentimiento de repulsión que
suscita la colectividad en el individuo, la cual
es presentada como fea, mala, repugnante,
baja, contraria al individuo, que es la más alta y
hermosa de las producciones de la naturaleza
y del arte.
2.

En segundo lugar, ya que todas las
características del individuo llevan a su otro
en sí mismas, en un momento determinado
éste se desarrolla desmesuradamente y
atenta contra la estructura familiar y social
del régimen de la propiedad privada. Así,
por ejemplo, la patria potestad del padre
griego sobre su esposa, hijos y esclavos
genera necesariamente la discordia entre
todos estos elementos de la familia patriarcal
que lleva al adulterio, al parricidio, a la
disposición arbitraria de la vida de esposa,
hijos y esclavos, etcétera. Entonces, el arte
debe presentar todos estos excesos como

repugnantes, malos, execrables, abominables,
etcétera. (Ver las Tragedias de Esquilo,
Sófocles y Eurípides).
3.

En tercer lugar, aunque el otro de las
características del individuo no llegue a estar
con ellas en franca contradicción, sin embargo,
la simple oposición produce rasgos que deben
ser combatidos por apartarse del modelo que
el régimen económico ha definido. Para ello,
el arte los dota de una naturaleza repulsiva,
sucia, ridícula, desagradable, repugnante. (Tal
es el caso, entre otros, por ejemplo, de las
comedias de Aristófanes).

La teoría del materialismo histórico nos permite
saber que todo lo que Hegel declara como bueno,
satisfactorio, placentero, excelso, bello, esto es, la
corporeidad del individuo, sus capacidades mentales
y sus virtudes morales, las condiciones económicas
y sociales que lo producen y lo presuponen, no
son otra cosa que características antinaturales
y antihumanas, elementos de la negación,
depauperación y descomposición de la naturaleza
humana de la especie.
La excelsitud y la belleza que pregona Hegel
esconden también su lado oscuro, son, en sí
mismas, eso y su otro: la monstruosidad, la fealdad,
la repugnancia, la bajeza incluso de acuerdo con
los mismos patrones del arte y los cánones de la
belleza del régimen de la propiedad privada. Así, por
ejemplo, la necesidad sexual se satisface a través de
un intercambio de objetividades entre las personas
de sexo opuesto; las corporeidades se sustantivan
y se intercambian con la finalidad de producirse
mutuamente placer; para ello, puesto que los órganos
en los que reside la sexualidad son también aquellos
por los que se realizan las funciones excretoras, debe
dotarse ficticiamente a lo que es sucio, inmundo y
repugnante con el carácter de lo bello y excelso: Inter
faeces amamus.
El mecanismo de producción artística utilizado
por los griegos es el siguiente:
El individuo, cuya sensibilidad se ha formado
en una determinada etapa de la evolución de la
naturaleza humana de la especie, digamos el cantor
argivo Homero, toma un hecho concreto característico
de esa fase especial, la guerra de Troya, por ejemplo.
En este acontecimiento están concentradas todas las

40

�características esenciales del régimen de producción
existente en la Grecia clásica. El artista, mediante
sus facultades estéticas, recrea (imita) este hecho y
da realce en esa fantasía a los rasgos más peculiares
de la organización económico-política-social: la
propiedad privada (del individuo) sobre los medios e
instrumentos de producción, la propiedad privada del
jefe de la familia patriarcal (el derecho paterno) sobre
la esposa, los hijos y los esclavos, los sentimientos
y los valores que sobre esa base económica brotan:
la obediencia de los hijos, la fidelidad de la esposa,
y sus complementos necesarios, el odio familiar
y la infidelidad femenina (la liviandad de Helena),
el amor sexual (la atracción entre Paris y Helena),
la valentía, la audacia, el arrojo, la arrogancia, la
astucia, la inteligencia, etcétera (todos éstos, valores
individuales) de los héroes griegos (Aquiles, Ulises,
Patroclo, Diomedes, Ajax, etcétera), la constitución
física y mental excelsa (la bella individualidad)
forjada mediante los juegos y competencias (los
funerales de Patroclo), etcétera. La finalidad del
rapsoda heleno es transmitir a sus semejantes,
a los ciudadanos griegos, lo que él ha captado de
la sociedad griega y la mayestática plenitud que la
belleza del régimen griego ha producido en su ánimo.
Los destinatarios de la obra de arte hacen suya toda
aquella sensibilidad que el poeta pone ante ellos y,
poseídos de los mismos placenteros sentimientos,
se integran en cuerpo y alma –se hacen carne de su
carne y sangre de su sangre– a ese régimen social
así embellecido.
El mecanismo que emplea el bardo en su labor
artística consiste en potenciar hasta niveles muy
altos los aspectos característicos que quiere poner
de relieve. Así, Homero, para mostrar el inmenso
valor que en la sociedad griega tiene la potestad
del esposo sobre su consorte y lo enormemente
vituperable que es la infidelidad de la mujer griega,
hace pagar la traición de Helena con la destrucción
de Troya. Helena tiene exactamente el mismo valor
que Troya. La fidelidad femenina se cotiza igual
que la movilización de todo un pueblo en armas y la
destrucción de una ciudad.
La Ilíada es, sin duda, una obra de arte, la más
sublime de las producciones artísticas de la Grecia
clásica. Es un canto a la belleza del régimen griego.
Lo que la Ilíada enaltece es la propiedad privada y
el individuo propietario privado, es decir, todas las
circunstancias, condiciones, relaciones, sentidos,

sentimientos, pensamientos, acciones, etcétera, del
individuo griego.
Ya sabemos que el individuo es la negación
concentrada de la organización colectiva de la
especie humana; es, por tanto, la negación rotunda
de su naturaleza humana. El arte griego, cuya única
misión es mostrar, ensalzar, fomentar, ponderar al
propietario privado griego, es, en consecuencia,
un poderoso elemento del proceso de anulación
de la naturaleza colectiva de los seres humanos
característico de la existencia y evolución de la
propiedad privada.
Se confirma así, en la infancia de la propiedad
privada, la naturaleza del arte como una forma de
la enajenación de la especie humana: aquel régimen
le ha sustraído al género humano el elemento
esencial de su humanidad, el carácter colectivo
de su naturaleza biológica y organización social,
elemento esencial que la propiedad privada ha
destruido sistemáticamente a lo largo de la historia.
Como tal forma de enajenación humana, el arte debe
ser abolido por el movimiento de supresión de la
propiedad privada. La especie recobrará entonces
su naturaleza esencial.
El régimen económico y social griego es el
primero en el que impera plenamente la propiedad
privada; en la infancia de esta forma de organización
social se desarrollan primordialmente los aspectos
positivos de la misma; su otro, la negación que tiene
dentro de sí mismo, apenas sí despliega débilmente
su contenido.
Aun así, en Grecia se da ya una discordia
general entre todos los elementos de la sociedad,
una violenta lucha de todos contra todos, el odio y
el mal hacen su aparición y establecen su señorío
sobre los hombres. La reacción necesaria ante esta
situación es el establecimiento de preceptos, todavía
muy laxos, que limitan la acción de los individuos para
evitar que una incontrolada violencia mutua acabe
con el régimen de producción mismo, así como el
desarrollo de una primigenia conciencia moral, muy
débil aún, que desde el interior del individuo ponga
un freno a sus apetitos desbordados. Como hemos
dicho, tanto los aspectos negativos del régimen
de la propiedad privada como los elementos de su
contención tienen un carácter limitado en la sociedad
griega.

41

�El “principio” romano
El “principio” romano, como lo llama Hegel, es la
forma perfeccionada, llevada hasta sus últimas
consecuencias, de la primera acometida de la
propiedad privada en la historia universal. En
Roma, los elementos positivos alcanzan su máximo
desarrollo, y al mismo tiempo, los aspectos negativos
se manifiestan brutalmente. El odio más feroz y la
más cruel de las violencias se apoderan de todos los
individuos que integran el pueblo romano (entre los
miembros de las diversas clases, entre las distintas
clases, etcétera); la explotación de los desposeídos
por los dueños de los medios e instrumentos de
producción adquiere las formas más atroces,
hasta llegar al extremo de convertir en esclavos
(instrumentos vocales) a la mayoría de los integrantes
de la sociedad y la propiedad privada desemboca
en la constitución de los grandes propietarios
(latifundios, grandes talleres, riqueza metálica,
etcétera), quienes aniquilan implacablemente a los
pequeños propietarios; para reprimir esta violencia
generalizada se constituye la violencia organizada,
es decir, el Estado. Es por eso que en Roma se
establece el más duro de los regímenes políticos
y sociales. El estado se convierte en un poder

monstruoso sobre el individuo y se formulan leyes
draconianas para regular la conducta de los romanos
(Dura lex, sed lex). Pero, en su fase de declinación,
ni aún estos elementos radicales (el estado y la ley)
logran contener la brutal disolución de la sociedad
romana. El régimen de la propiedad privada se ve por
primera vez ante una real posibilidad de destruirse a
sí mismo.
Hegel atribuye estas características de la
sociedad romana al hecho de que el pueblo romano
fue fundado por “bandidos y ladrones” con la colluvies
(literalmente, el fango) que se había formado a la
disolución de la comunidad.
En el régimen romano se produce la
sustantivación de los medios e instrumentos de
producción; se trata de una sustancia viva que
somete a los individuos a sus dictados imperiosos
y que, por tanto, hace de la vida individual algo
completamente accidental, casual, precario, sujeto
por completo al capricho y la arbitrariedad. En el
régimen romano, en suma, llegan a un punto crítico el
odio, el mal, la violencia, la explotación, el sufrimiento
y la sujeción del individuo a la fuerza impersonal de
los elementos económicos.
El régimen de la propiedad privada reconoce
entonces la necesidad de crear en el individuo una
poderosa conciencia moral que le imponga límites
muy precisos a su actividad y que lo sancione
internamente (culpa, arrepentimiento, etcétera)
cuando infrinja ese código, el cual no es otra cosa
que aquellas normas que la necesidad práctica había
ya producido, pero que tenían un carácter meramente
externo y que se aplicaban por la fuerza.

Sin título

En la sociedad romana se gesta un nuevo
ideal de hombre, que agrega a las connotaciones
del hombre griego todas aquellas que el crecimiento
desbordado de la propiedad privada ha producido
como un medio de contención del odio y la violencia
generalizados que amenazan con destruirla: amor al
prójimo, bondad, misericordia, comprensión, perdón,
arrepentimiento, humildad, generosidad, castidad,
paciencia, templanza, caridad, piedad, etcétera. El
concepto de la belleza se amplía con las virtudes
cristianas. El paradigma del hombre ideal se ha
enriquecido con esos valores espirituales y ahora el
arte se debe encargar de embellecerlos y promover
su adopción y práctica por todos los individuos. El
arte sacro inicia así su era de oro.

42

�La estética de George Lukács

continúa en el régimen esclavista y en el feudalismo
y llega hasta el régimen de producción capitalista.

Un caso especial es el de George Lukács. En
un extenso cuanto vacuo trabajo 3 ha pretendido
desarrollar una “estética marxista”. Conforme al
materialismo histórico, la sensibilidad humana
(los cinco sentidos y la conciencia y la voluntad
del individuo humano) es resultado del proceso de
hominización que se produce en la última fase de la
evolución biológica del hombre, la cual es al mismo
tiempo la primera de su desarrollo social (comunidad
primitiva). Los sentidos y las facultades mentales,
altamente desarrollados en el mono antropoide, son
el basamento de la forma de organización colectiva,
primera que adopta la sociedad humana. Los sentidos
y las facultades mentales de los individuos adquieren,
en este régimen, una naturaleza directamente social,
colectiva. El ojo, el oído, el tacto, el pensamiento, la
conciencia, la voluntad, etcétera, individuales son,
en la comunidad primitiva, directamente sociales,
colectivos. Son el resultado y el presupuesto de la
organización social colectiva. La esencia natural
del hombre está constituida por esta sensibilidad y
facultades mentales plena y totalmente colectivas.
El individuo no tiene una existencia sustantiva; la
especie es el sujeto de todo el movimiento.
En el marco de la comunidad primitiva,
las facultades individuales- colectivas tienen un
desarrollo ascendente. En un punto determinado
de esa evolución se inicia el resquebrajamiento de
su naturaleza colectiva y su individualidad adopta
un carácter cada vez más sustantivo, hasta que
se convierte en el sujeto de todo el proceso. Las
facultades individuales dejan de estar orgánicamente
engarzadas a la colectividad y, libres de esta atadura,
devienen en atributos que sirven al individuo como
tal. La fuerza del individuo humano así sustantivada
rompe la estructura colectiva de la organización
social y se establece el régimen económico que le
corresponde, aquel que tiene su base en la propiedad
privada, el cual se inicia en la comunidad asiática, se
3 Lukács, George, Estética I, La peculiaridad de lo estético,
traducción castellana de Manuel Sacristán, Ediciones Grijalbo, S.
A., Barcelona-México, D. F., 1966.
Lukács, George, Estética I, La peculiaridad de lo estético, 2.
Problemas de la mímesis, traducción castellana de Manuel
Sacristán, Ediciones Grijalbo, S. A., Barcelona-México, D. F., 1966.
Lukács, George, Estética I, La peculiaridad de lo estético, 3.
Categorías psicológicas y filosóficas básicas, traducción castellana
de Manuel Sacristán, Ediciones Grijalbo, S. A., Barcelona-México,
D. F., 1967.

La aniquilación del carácter colectivo de
la sensibilidad y las facultades mentales de los
seres humanos es la negación decisiva de su
naturaleza humana. Implica la degeneración y la
descomposición de todos los órganos y procesos
orgánicos del individuo, la negación absoluta de su
naturaleza humana. Cualquier evolución que bajo
el régimen de la propiedad privada tengan estos
elementos es, única y exclusivamente, un paso más
en la degeneración y anulación de la esencia natural
humana de la especie.
Lukács expresa, por el contrario, que, quizá con
la excepción de una degeneración ínfima debida a la
división del trabajo, la evolución humana posterior a
la comunidad primitiva es en el sentido de ampliar,
desarrollar, enriquecer, hacer más humana la
sensibilidad (sentidos, conciencia, voluntad) de los
individuos.
El fin de la historia es, para Lukács, lo mismo
que para Hegel, la constitución plena del individuo
humano, la formación de su personalidad . Las
facultades artísticas (como productor y receptor) son,
de acuerdo a Lukács, características que el individuo
ha adquirido en el proceso de su plena hominización,
el cual se desarrolla a lo largo de la existencia del
régimen de la propiedad privada.
Sostiene que la historia de la hominización del
individuo lo muestra transformando y enriqueciendo
sus sentidos y sus facultades mentales al influjo de
la plétora de percepciones que brotan de un medio
económico y social cada vez más diversificado
y complejo. El resultado es una sensibilidad
perfeccionada, elevada a una fase superior de su
existencia, a la plena humanidad.
Para Lukács, el capitalismo no ejerce ninguna
acción negativa sobre la sensibilidad humana (su
fisiología, sus procesos orgánicos y mentales,
etcétera); al contrario, no sólo la deja indemne, sino
que la mejora en el sentido de tornarla más humana.
La génesis histórica del arte, en sentido
productivo y en el de la receptividad artística, tiene
que tratarse en el marco de la génesis de los cinco
sentidos, que es el marco de la historia universal.

43

�El principio estético se presenta así como
resultado de la evolución histórico-social de la
humanidad.4
Siempre son sentidos, etc., de un hombre
entero, el cual vive en sociedad con sus semejantes,
desarrolla en esa sociedad sus más elementales
manifestaciones vitales, y consiguientemente
tiene en sus sentidos elementos y tendencias
profundamente comunes con las de esos otros
hombres. La división del trabajo entre los sentidos,
la facilitación y el perfeccionamiento del trabajo por
medio de ellos, la recíproca relación de cada sentido
con los demás a través de esa colaboración cada vez
más diferenciada, la creciente conquista del mundo
externo e interno del hombre a consecuencia de esas
sutiles cooperaciones, la difusión y profundización de
la imagen cósmica, como consecuencia: todo eso
pone, por una parte, los presupuestos materiales y
anímicos del origen y la evolución de las diversas
artes; por otra parte, una vez constituida cada una,
instaura en ella la tendencia a desarrollar cada
vez más peculiarmente las propias cualidades
inmanentes y a conseguir para éstas una tal
universalidad, una tal capacidad de comprehensión
que –sin perjuicio de la independencia de cada arte
en particular– penetre progresivamente en lo que es
común a todas, el medio de lo estético.5
Esta descripción un poco circunstanciada
es necesaria para distinguir del modo más claro
posible nuestra concepción de todas las teorías, que
contemplan la plena y desarrollada personalidad
del hombre como mera característica de estadios
primitivos, y la ven en peligro o hasta ya destruida
por la progresiva e incesante división del trabajo.
Es, desde luego, un hecho que la división capitalista
del trabajo en particular produce frecuentemente
anquilosamientos de la personalidad a causa de
una diferenciación demasiado intensa. Pero en otro
lugar, basándonos en argumentaciones de Marx a
propósito de Ricardo, hemos mostrado que, visto a
escala de evolución de la humanidad, la tendencia
que se impone es la contraria, recién aludida por
nosotros.6

En razón de todo ello, es claro que no puede
hablarse de una capacidad artística originaria de la
humanidad. Esta capacidad –como todas las demás–
se ha constituido paulatina e históricamente.7
Esta crítica no ve en la división del trabajo más
que lo negativo, la fragmentación y la amputación del
hombre, sin tener en cuenta que se trata sólo de un
escalón necesario de la evolución de la humanidad
hacia más alto, ni que la división del trabajo misma
–a pesar de sus modos de manifestación en el
capitalismo, destructores y envilecedores del hombre–
despierta al mismo tiempo ininterrumpidamente
cualidades, capacidades, etc., del hombre, y hasta
consigue su despliegue, y la consiguiente ampliación
y el consiguiente enriquecimiento del concepto de la
totalidad humana.
Por eso incluso la etapa del capitalismo más
desfavorable al hombre entero no puede acarrear
ninguna renuncia al hombre entero mismo. Al
contrario: cuanto más intensamente se despliegan
las tendencias fragmentadoras, tanto más intenso
suele ser el movimiento de reacción a ellas.8
(N. B.): A pesar de sus modos destructores y
envilecedores del hombre ¡el capitalismo despierta
cualidades y capacidades del hombre y consigue
el despliegue, la ampliación y el consiguiente
enriquecimiento de la totalidad humana!
Para el marxismo clásico el capitalismo
es el régimen en el que se lleva a los individuos
de la especie a la fase más alta del proceso de
depauperación que se inicia con el advenimiento
de la propiedad privada. En este estadio superior
el capitalismo produce en los trabajadores la más
profunda negación de la naturaleza humana, lo que
se manifiesta en la anulación y degeneración de sus
cuerpos y sus mentes, en la descomposición de todos
sus órganos y procesos orgánicos. No sabemos
cómo Lukács puede conciliar esta descarnada
acción del capitalismo con… ¡el enriquecimiento de
la totalidad humana!

44

�Reforma Siglo XXI

La mujer en la historia de México

A

█

través de las etapas históricas que ha
vivido nuestro país, encontramos mujeres
vinculadas a los acontecimientos de la
vida pública de México. Mujeres, madres,
maestras, poetisas, enfermeras, artistas,
guerrilleras y muchas otras, que así como las aguas
cristalinas del arroyo se reflejan en las límpidas
cascadas, su vida se mira a veces con un pálido y otras
con un fuerte tono, para dar paso a la mujer recta y
firme que con una ternura entrañable sabe reír aún en
medio de sus congojas; sabe encontrar consuelo en su
tristeza y darle filo a su alma marchita para cortar duro
su pena y su dolor, que parecen colmar y rebasar su
espíritu de aguante.

María Luisa Santos Escobedo*

con luz estelar, en un batallar infatigable, como el caso
de Josefa Ortiz de Domínguez, Leona Vicario, Manuela
López Aguado de López Rayón, entre otras.
Doña Josefa Ortiz de Domínguez, la más conocida
dentro del rol que desempeñó la mujer en el período de
Independencia, mejor conocida como la Corregidora de
Querétaro, quien a sus veinte primaveras unió su vida
a la del Licenciado Miguel Domínguez, de treinta y siete
años y que la colmó de felicidad y de importancia al
convertirse en la pareja más destacada de la ciudad,
ganándose la simpatía de todos por sus ideas de
justicia y de libertad para el pueblo.

La mujer, que representa la parte más delicada de
lo creado por el gran hacedor del universo, que tiene
la dicha y la ventura de sacar fuerzas de la nada, que
goza y disfruta de la vida y de las cosas de sus seres
queridos, les enseña el camino magnífico y bueno que
la existencia les esconde.
Mujeres que por su naturaleza humana, por su
forma de ser, le han dado un carácter estoico a la época
de la Independencia, a la lucha de españoles, criollos,
mestizos e indios, conflicto que se dio entre explotados
y explotadores por liberar a nuestro pueblo del dominio
de un país extranjero, que aprovechaba sus recursos
naturales y ejercía pleno poder sobre nuestro territorio.
Durante la Revolución de Independencia vemos
surgir a la mujer como paradigma o ejemplo que brilla
*Es maestra normalista por la Escuela Normal Superior del Estado
de Nuevo León, con especialidad en Ciencias Sociales y maestra
en educación media. Pertenece a la Asociación Estatal de Cronistas
Municipales de Nuevo León, “José P. Saldaña” y a la Asociación
Nacional de Cronistas de Cronista de Ciudades Mexicanas, A. C.
Miembro activo de la Sociedad Nuevoleonesa de Historia, Geografía y
Estadística, A. C. Actualmente es Cronista del municipio de Villaldama,
Directora Honorífica del archivo municipal de dicha ciudad, así como
Vicepresidenta de la Asociación Estatal de Cronistas Municipales
de Nuevo León. En 2017 obtuvo Mención Honorífica en el Premio
Manuel González Ramírez por su trayectoria en el rescate de fuentes
y documentos.

45

Montando caballito de papel

�Apoyó mucho el movimiento de Independencia
al permitir las juntas clandestinas que se realizaban
en su casa, y una vez denunciado el movimiento,
puso en alerta al capitán Ignacio Allende que junto
con Miguel Hidalgo avivaron el movimiento de
Independencia en Dolores el 16 de septiembre de
1810. Hubo orden de aprehensión para ella y su
esposo. Ella permaneció encerrada en el Convento
de Santa Clara, desde septiembre de 1810 hasta
1813. Después volvió a su puesto de Corregidora,
de nuevo la denunciaron, fue aprehendida y se la
llevaron al Convento de Santa Teresa de la capital
en 1814.
Doña Josefa, con su valentía exclamó: “Tantos
soldados para custodiar a una pobre mujer, pero yo
con mi sangre les formaré un patrimonio a mis hijos”.
Luego pasó al Convento de Santa Catalina de Sena,
hasta 1817, y gracias a la intervención de su esposo
ante el virrey Juan Ruiz de Apodaca de que dejara a
su esposa en libertad al ser concedida su petición,
y poder atender su enfermedad así como ver a sus
doce hijos, cuatro hombres y ocho mujeres.
Al triunfo de la Independencia, y al formarse el
primer Imperio de México, los esposos Domínguez
vieron con indiferencia la invitación que le hiciera
doña Ana Duarte de Iturbide para que formaran parte
de la corte. La Corregidora le contestó: “Dígale usted
que la que es soberana en su casa, no puede ser
dama de una emperatriz”. Doña Josefa murió a los 61
años de pleuresía, la mujer que con su entusiasmo
y participación ayudó a una patria independiente y
feliz.
En la causa por la Independencia, se hicieron
solidarias las mujeres de todos los niveles sociales,
tal es el caso de doña Leona Vicario de Quintana Roo.
Procedente de una aristocrática familia, que supo
comprender la injusticia de la diferencia de clases;
Leonora dejó todo, su alcurnia, dinero y posición,
para contribuir a la causa de Independencia.
Soledad Leona Camila nació en México, en
pañales de seda y de una de las familias de más
abolengo de la capital. A pesar de la oposición de
su familia, se casó con el yucateco Andrés Quintana
Roo durante la revolución independentista, de quien
aprendió a entender las verdaderas causas de la
Independencia. Desde México mandaba avisos a
los insurgentes del sur para que conocieran cómo
estaban los movimientos de los realistas; además

enviaba armas, alimentos, ropa y pertrechos a los
insurgentes del general José María Morelos y Pavón,
al lado del cual luchaba don Andrés.
La firmeza de su carácter le permitió escapar de
la vigilancia familiar y llegar a Oaxaca donde se casó
con don Andrés, en presencia del general Morelos y
la tropa insurgente. Por casarse, su familia le quitó
toda su fortuna. Tiempo después fueron tomados
prisioneros ella y su esposo y se les dijo que sólo
podrían gozar el indulto en España, pero gracias a
los acontecimientos del triunfo de la Independencia
se quedaron a vivir en Toluca, teniendo a esta ciudad
por cárcel.
Esta hermosa mujer siguió en la lucha contra
el Imperio de Iturbide y más tarde contra Anastasio
Bustamante por la injusta muerte de Vicente
Guerrero. Murió a los 53 años de edad.
No sólo estas mujeres iluminaron el movimiento
de Independencia, sino todas las madres que
entregaron sus hijos a esta causa. Madres cuya
mirada ya no se alza para ver la última estrella,
cansadas de soñar en lo que ya no pasa, que rompen
sus dulces ilusiones de ver a sus retoños y se ponen,
con su amor sublime, a las órdenes de la amada
patria. Es el caso de doña Manuela López Aguado
de López Rayón, madre del valiente insurgente don
Ignacio López Rayón, quien se distinguió en la etapa
de organización del movimiento de Independencia.
Michoacana de mucho corazón, entregó sus cinco
hijos varones a la causa: Ignacio, Ramón, José
María, Rafael y Francisco.
Doña Manuelita vivía entre coníferas y bellos
recuerdos entristecida por la entrega que hizo a la
patria, y ante el aviso de la captura de uno de sus
hijos contestó: “Mis hijos fueron a la guerra por la
libertad de su patria; que ellos corran la suerte que
les quepa, sin afrentas ni deshonras”. Era como una
madre espartana que le decía a sus hijos cuando
iban a la guerra: “Aquí está la espada, ve con ella
o vuelve sin ella”. La señora Manuelita murió de 70
años, orgullosa de que sus hijos ayudaran al triunfo
de la libertad.
Hidalgo, Morelos, López Rayón y otros
insurgentes luchaban porque México fuera
independiente de toda potencia extranjera, que
nuestros empleos públicos sólo pudieran ser
desempeñados por los mexicanos y que ningún

46

�norteamericanas al mando del general Zacarías
Taylor invadieron Monterrey y atacaron la plaza
del 21 al 23 de septiembre de 1846, y cuando más
dura era la batalla por el ataque de los invasores,
apareció en la azotea de la casa del señor Manuel
de la Garza Flores la joven Josefa, quien tras darles
un discurso de ánimo a los soldados, les repartió
alimentos y municiones. La hermosura y la categoría
de la joven los animó a luchar, de tal manera que
a los norteamericanos les fue imposible atacar por
ese lado, porque había un grupo de mexicanos que
presentaban resistencia y pelearon con su vida por
el ejemplo que les dio la joven Josefa de desafiar la
muerte, una verdadera heroína.
El historiador Apolinar Núñez de León, nos
comenta que “fue la joven Zozaya que se apresuró
a servir de parlamentaria, logrando que los invasores
sostuvieran las pláticas tras de las cuales, a tambor
batiente y banderas desplegadas, salieron de
Monterrey a Saltillo las tropas mexicanas defensoras,
al mando del general Pedro Ampudia. Noble mujer
que alentó valerosa a los soldados: es digno ejemplo
de la mujer norteña”.

Sin título

mexicano tuviera obligación de pagar deudas a los
extranjeros. Estas mujeres, al igual que los caudillos,
peleaban por la realización de estos ideales.
La lucha armada que se había dado en nuestro
país entre realistas e insurgentes, o entre liberales
y conservadores, eran una lucha de dos grupos
por el poder político. Estas guerras civiles habían
mantenido ocupado al gobierno de México, período
en que sucedieron hechos históricos tan lamentables
como la invasión de los Estados Unidos o la guerra
con los texanos, que como consecuencia nuestro
país perdió casi la mitad de su territorio. En esta
guerra tan desigual, la patria y la historia contemplan
felices la valentía de una mujer que, con discurso
sonoro y ardiente, alentó a los soldados a apurar los
goces de la independencia de un pueblo.
Josefa Zozaya de Garza, bella dama que nació
en San Carlos, Tamaulipas, a los 23 años se vino
con sus padres a Monterrey. La familia Zozaya vivió
cerca de la Plaza Zaragoza, así cuando las tropas

Este periodo de la lucha continúa hasta lograr la
Constitución de 1857, en que el Congreso proclamó
la soberanía del pueblo y luchó por esta verdad
luminosa e incontrovertible. Todos los poderes se
derivan del pueblo. El pueblo se gobierna por el
pueblo, ideas que se reflejan en la doctrina liberal
del Plan de Ayutla, se consagran en la Constitución
de 1857 y posteriormente en las Leyes de Reforma
dictadas por el símbolo del liberalismo triunfante del
licenciado don Benito Juárez.
Liberalismo significa actitud de renovación y
de avance. En su interpretación filosófica se refiere
al deseo de libertad, progreso intelectual y ruptura
de cadenas que inmovilizan el pensamiento. Con el
triunfo por la lucha de la Reforma, las madres dejan
de llorar a sus muertos, y aunque sea por unos pocos
años pueden gozar de la dulzura de ver a sus hijos
en sus brazos, el hombre deja de aborrecer a los
verdugos y maldecir las cárceles, deja pasar la gloria
para que entone su canto de los recuerdos gratos
de “Adiós, mamá Carlota”…o bien, “Si a tu ventana
llega un burro flaco, trátalo con desprecio que es un
austriaco”; o aquella copla de que “Si a tu ventana
lleva una paloma un recadito, trátalo con cariño que
es de Benito”.

47

�En medio de este ambiente de guerras civiles,
emerge la figura de la mujer, ya no como un ser
ideal, sino como un ser que lucha al lado del amado,
la esposa que da un aire que te envuelve sin que
lo sientas, o una sombra que te cobija sin darte
cuenta, la gran mujer oaxaqueña, doña Margarita
Maza de Juárez, que fue la fuente inagotable de
amor del gran liberal y Benemérito de las Américas,
don Benito Juárez. Mujer que nació en los albores
de la Independencia en 1816, en un opulento hogar
formado por su padre, don Antonio Maza y doña
Petra Parada, que eran felices con sus cuatros hijos.
Margarita se distinguió por recibir una esmerada
educación, de apego a la moral cristiana, de amor
hacia sus semejantes y de caridad a los necesitados.
Con esa gran formación familiar, unió sus dulces 17
años a la experiencia de los 37 años de Benito. Ella
intuyó el valer del padre de sus hijos. Él admiró en
ella su noble corazón y su virtuosidad como madre
de sus hijos. Margarita y Benito se amaron en base a
las palabras de San Agustín: “La medida del amor es
amar sin medida”.

fue la vida de Margarita, al seguir a su esposo en
estas circunstancias de guerra viva y sin recursos.
Regresó a México, donde Juárez había instalado sus
habitaciones oficiales. Cumplió 41 años y vivía ya
en la ancianidad, lucía el cabello blanco y el porte
adusto, simpático y grave al mismo tiempo. Los
dolores conformaron su corazón, gozó un poco de
paz que no tuvo en toda su vida; disfrutó los últimos
tres años en palacio, viendo los bellos amaneceres
y recorriendo por la tarde las calles que rodeaban al
palacio junto a su amado Juárez. Su corazón dejó de
latir a los 45 años. Esta gran mujer que se alejó de
la comodidad de los palacios para aliviar la pena de
Benito que en la miseria lloraba su soledad.
Todas las luchas y declaraciones de principios
liberales, que se habían logrado no fueron suficientes
para evitar la tiranía del Porfiriato. Se dieron los
movimientos armados de los campesinos en
Papantla, de los yaquis y los mayos de Sonora, la
lucha de los obreros en las huelgas del Río Blanco

Margarita se acostumbró a la vida política de su
esposo, con respeto, admiración y firmeza lo apoyó
en sus principios liberales, al cuidar siempre de la
felicidad de su hogar. Margarita decidió compartir
junto a su esposo penas, alegrías, angustias y
triunfos; pasó todo ese largo período de la lucha
entre liberales y conservadores. Empezó su azarosa
vida, desde la invasión de los Estados Unidos, en que
siendo gobernador de Oaxaca el Lic. Benito Juárez
participó activamente en la defensa de la patria; ahí
en su tierra de origen, recibieron su décimo hijo.
Después estalló la guerra de Reforma, volvió
la angustia de Margarita al ver partir a su amado
compañero. Le tocó vivir la invasión de Francia, y
Margarita, como la esposa del ministro de guerra
y sus hijas mayores, en forma callada prepararon
vendas, hilos y medicinas para dar los primeros
auxilios en los hospitales y formó los primeros
comités de damas voluntarias en Puebla, en Toluca
y otras ciudades importantes, para ayudar a la tarea
humanitaria de curar heridos y reforzar a la patria.
Viajó por varias ciudades y vivió en Monterrey, y en el
Palacio de Gobierno nació su doceavo hijo.
Después se exilió en Nueva Orleans y soportó
estoicamente el dolor de perder a sus dos hijos
varones y la ausencia de su esposo. Muy difícil

48

Tzompantli

�y Cananea, así como la participación clandestina
del partido liberal mexicano. La contienda por la
libertad de pensamiento, de palabra, de prensa,
es sagrada para un gobierno liberal. Había que
educar a los hijos en el civismo y el amor a todas
las libertades. El pueblo se fue al combate y se logró
el concepto de nación que Juárez había promovido.
El objetivo principal de la Revolución era alcanzar la
independencia política y económica de la nación.
En medio de estas páginas sombrías que trazó
la historia de México surgieron las grandes matronas,
que borraron con sus lágrimas la caída de sus
hijos y el dolor de los dolores de aquellos muertos
vencedores, por llevar el laurel y las palmas a una
patria llena de gloria y de progreso.
Son innumerables las mujeres de México que
se destacaron en la Revolución Mexicana, heroicas
en los caminos de lucha por la libertad: las adelitas
que con su actividad diversa, les dieron vida a todos
los episodios de la Revolución, por citar a Sara Pérez
de Madero, Virginia Salinas de Carranza y Carmen
Serdán, de la heroica Puebla de Zaragoza.
Carmen, al igual que su familia, apoyó a su
hermano Aquiles en sus ideas y en el ingreso al
partido anti reeleccionista. Carmen ayudó a Aquiles
a escapar de la vigilancia de la policía, por ser el
dirigente del partido anti reeleccionista en Puebla.
La noticia de la aprehensión de don Francisco I.
Madero motivó que Carmen se trasladara a la ciudad
de San Antonio, Texas, para recibir instrucciones
sobre el movimiento del 20 de noviembre de 1910.
Carmen preparó los armamentos para repartirlos
entre la población y se cercioró que estuvieran bien
guardados en su casa. El disparo accidental de un
arma y la denuncia oficial en contra de ellos, fue
suficiente para que los soldados presentaran fuego
a la casa de la familia Serdán, el 18 de noviembre
de 1910. Lamentable situación porque murieron los
varones. Las mujeres fueron conducidas a la cárcel.
Carmen quedó herida en una pierna y al interrogarla
sobre su herida contestó: “Me la hice yo misma, pero
estoy muy triste y dolida, no por mi pierna sino por la
sangría que sufrirá el país, antes de que echen del
poder a Porfirio y a sus amigos”.
La ilustre iniciadora del movimiento sobrevivió
38 años después de aquella heroica epopeya; murió
a los 73 años. La patria la elevó a heroína de la
Revolución Mexicana y su nombre brilla con letras de

oro en el recinto del Poder Legislativo de la Nación.
La historia de nuestro país ha llenado y
llenará las páginas de mujeres que, con sus bellos
sentimientos gestaron y alimentaron a los héroes
que hicieron patria, de mujeres que fueron correo de
las ideas revolucionarias, que fabricaron cartuchos
y pólvora, de otras que sacrificaron su fortuna a
la causa de la libertad, otras que aliviaron el dolor
ajeno y, sobre todo, de las heroínas anónimas que
formaron el pueblo que la pluma del historiador no
se ha olvidado, de esas mujeres sin nombre que
engrosaron la fila de la revolución.
La historia de México es también la historia de
mujeres que con su talento ayudaron a conformar
la historia de la cultura mexicana; por citar una: sor
Juana Inés de la Cruz que iluminó con suave fulgor el
siglo XVII. Su figura, que hasta la fecha es actual no
solo en México sino en otros países, considerada por
algunos estudiosos como precursora del feminismo
americano, aunque en realidad ella representó, en su
tiempo, una rebeldía contra la ignorancia que afligía
a la mujer en la sociedad colonial, sor Juana Inés
de la Cruz es un baluarte para la cultura mexicana,
una competidora de tú a tú con lo más alto de las
letras del Siglo de Oro español, admirada a la par de
Cervantes, Lope de Vega y Góngora, por algo se le
llamaba en España la Décima Musa.
Tengamos también presentes a otras tantas
personalidades mujeres como lo son las maestras
educadoras, que en medio del fragor de la batalla
no se desanimaron en su empeño de enseñar las
primeras letras. Como es el caso de la maestra
Rosaura Zapata, quien luchó por la educación
preescolar en nuestro país en 1902.
Qué decir de la historia de la cultura de México,
conformada por los brillos y los placeres del arte.
Es justo mencionar al género femenino que llenó
de orgullo a nuestro país, como la artista Virginia
Fábregas, quien en el año 1904 ella y su compañía
dramaturga dieron fama al nombre de México con
la obra “La mujer X”. Un orgullo son los triunfos
de Ángela Peralta de Castera, conocida como El
Ruiseñor Mexicano, que en los países de América,
Europa y África provocó el delirio del público;
asimismo María Greever que con sus composiciones
de “Júrame”, “Arroyito”, “Te quiero, dijiste” pusieron
en alto el nombre de México.

49

�Cabe destacar que las grandes mujeres
también están a nivel municipal, participando en
los momentos decisivos. Son dignas las mujeres de
mi querido terruño, Villaldama, que por su valentía,
así como también aquellas que por su talento han
ayudado a conformar la historia cultural de nuestro
pueblo. Por mencionar a la poeta y compositora
de himnos de escuelas, profesora Gloria Martha
Guerrero Ortegón, o a la distinguida novelista,
cuentista y dramaturga Irma Sabina Sepúlveda
Gutiérrez, autora de los libros “Agua de mis verdes
matas”, “Los cañones de Pancho Villa” y “El
Agiotista”.
Tenemos también a la cantante internacional
de la época del rock and roll, la “Chica Yeyé”, Queta
Garay, que tuvo éxitos como “Las caricaturas me
hacen llorar” y “El telegrama”, entre otros. Es
importante mencionar que la época del Porfiriato
1889-1890, tenemos dos mujeres que exigieron
votar, como las señoritas Adela Garza y Carmen
Jiménez; también recordamos a la señorita María
de los Ángeles Argueta Treviño, que fue nombrada
por el gobernador de Nuevo León, general Bernardo
Reyes, como comisionada de correos en Villaldama.
Es difícil rendir reconocimiento a todas aquellas
mujeres que nos enorgullecen cada vez más, a
medida que estudiamos y valoramos su acción.
Así podemos mencionar a una ilustre educadora y
luchadora social la maestra Lucilda Pérez Salazar;

o mujeres dinámicas, inteligentes, apasionadas por
su arte como Dalila Santos, quien ha labrado un
destacado lugar en la música norteña a nivel local,
nacional e internacional. Asimismo, en el mundo
artístico encontramos maestras en el campo de la
pintura como Martha Carolina Solís Peña, María
de Jesús Villarreal Esparza y Nelda Villarreal
Villarreal. El arte de cocinar representado por Nora
Elia López Vázquez. Y una estimable representante
de la antigua tradición de la danza religiosa es la
joven Elisa Guadalupe Reyes Treviño. Así como las
mujeres dedicadas a la labor social de los grupos
vulnerables como Armandina Robles Rosales y
Elizabeth Niño Campos.
La mujer en la historia de México se ha
levantado de la pequeña humanidad que no la
aquilató en su justa dimensión. La mujer es como
una gota cristalina y pura que se desprende desde
abajo para elevarse a la altura de las nubes y dejar
caer, junto a nosotros, el agua vivificadora, mujeres
que le han dado al pueblo su canto de mexicanas y
ante todo su corazón.
Mujer: al correr del tiempo podrás ceñir en tu
frente la corona que el porvenir te tiene destinada;
como mujer, señora, matrona, media costilla,
cónyuge, media naranja, y las 28 sinónimas que
te acreditan eres la dueña y señora del pueblo
mexicano cuyo entusiasmo llora y vive por un beso
tuyo, un millón de besos que lo envuelve todo.

Pájaros y luna

50

�Reforma Siglo XXI

La educación de los aztecas: entre la religión y
la guerra

David Castillo Careaga*
█ Ma. Gabriela Guerrero Hernández**
█ María de Jesús Lira Hernández***
█ María del Rocío Rodríguez Román****

Introducción

consolidar una estructura político-religiosa que les llevó
a mantenerse en el poder por casi dos siglos. Siendo
conquistados en 1521 por las huestes españolas
encabezadas por Hernán Cortés, quien se sorprendió
ante la magnificencia de Tenochtitlán, capital del
imperio azteca.

█

La educación en el tiempo del pueblo azteca es uno de
los temas que más interés suscita, sobre todo, porque
a través del mismo se busca explicar los factores que
llevaron a una comunidad de Mesoamérica a establecer
un sistema de vida a partir de los saberes elaborados y
difundidos en los distintos centros escolares localizados
en los barrios o calpullis que conformaron la base de la
civilización azteca.
Varios estudiosos de la educación nahua (Alberti,
1994; Carrasco 1976 y López 1985) han elaborado
una serie de observaciones acerca de los mecanismos
empleados por los dirigentes aztecas para lograr

De acuerdo a estimaciones de Restall (2019), en
esta ciudad había una población que oscilaba entre
60,000 a 80,000 habitantes, justo antes de la llegada
de los conquistadores. Considerando esta cifra es
importante reflexionar lo que significó administrar y
controlar a más de un 1,000,000 de personas que
conformaban la población sometida a los aztecas en
el Valle de México. Uno de los primeros elementos

*Licenciado en Pedagogía con Maestría en Enseñanza Superior,
ambas por la facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Autónoma
de Nuevo León. Maestro Jubilado de la Universidad y actualmente
Profesor Investigador de Tiempo Completo de la Escuela Normal
Superior Profr. Moisés Sáenz Garza y Líder del Cuerpo Académico en
Formación: Sujetos de la formación docente inicial. E-mail: comenio7@
yahoo.com.mx
**Licenciada en Historia por la Facultad de Filosofía y Letras de la
Universidad Autónoma de Nuevo León, con Maestría en Metodología
de las ciencias por la misma institución y Candidata a Doctor en
Educación de la Universidad Marista de Guadalajara. Docente
de la Facultad de Filosofía y Letras de la UANL y de la Escuela
Normal Superior Profr. Moisés Sáenz Garza. Con perfil PRODEP y
colaboradora del CAF: Sujetos de la formación docente inicial. E-mail:
gaguh_70@yahoo.com.mx
***Licenciada en Psicología por la Universidad Autónoma de Nuevo
León, con Maestría en Educación Superior y Doctorado en Educación
por la Universidad José Martí de Latinoamérica. Maestra jubilada de
Educación Básica y actualmente Profesora - investigadora de Tiempo
completo en la Escuela Normal Superior Profr. Moisés Sáenz Garza,
con Perfil PRODEP y miembro del CAF: Sujetos de la formación
docente inicial. E-mail: liramariadejesus@yahoo.com.mx
****Egresada de la Licenciatura en Historia de la Facultad de Filosofía
y Letras de la Universidad Autónoma de Nuevo León, con Maestría
en Metodología de las ciencias por la misma institución y Candidata
a Doctor en Educación de la Universidad Marista de Guadalajara.
Maestra jubilada de la Facultad de Filosofía y Letras de la UANL y
actualmente Docente de la Escuela Normal Superior Profr. Moisés
Sáenz Garza, con Perfil PRODEP y colaboradora del CAF: Sujetos de
la formación docente inicial. E-mail: mrrr.ense18@gmail.com

51

Tertulia de brujos y curanderos

�a emplear fue la religión y la educación, debido a
que juntas dieron paso a la sistematización de un
pensamiento cosmogónico, en el cual las deidades
eran el principio fundamental para mantener el
equilibrio del cosmos. La sociedad azteca fue
producto de la migración, lo que seguramente les
llevó a apropiarse de una serie de saberes que
pusieron en práctica en la Gran Tenochtitlán a partir
de 1325.
Entre los saberes destaca el considerar la
educación como cimiento de las relaciones entre los
habitantes de Mesoamérica y como parte del dominio
de los grupos en el poder sobre los macehuales.
Bajo esta perspectiva se entiende a ésta desde un
modelo exógeno en el que según Kaplún (1998)
“la educación pone énfasis en los efectos” (p.2). Es
decir, que lo que se busca es que el sujeto incorpore
ideas, adopte conductas y actitudes propuestas por
el educador. Como se observará más adelante, este
fue el carácter que distinguió a la educación entre los
nahuas.
Los aztecas fueron un pueblo con gran
desarrollo económico, político, social y cultural,
en gran medida por la firme convicción de que
eran protegidos por los dioses entre los que
destacaban Huitzilopochtli, Quetzalcóatl, Huehuetéol,
Tezcatlipoca, Mictlantecuhtli, Tlaloc y XipeTótec.
Cada uno de ellos era asociado a una acción o
situación de la vida cotidiana de los pobladores1, por
tanto, era menester que se les rindiese culto y toda
clase de ofrendas para que de esta manera no los
abandonaran a su suerte. Uno de los mecanismos
que utilizaron las élites para permear estas ideas
entre la población fue la educación, pues como
señala Alarcón (2014)

…la técnica para lograrlo estaba basada en
la persuasión que el grupo dominante debía
ejercer sobre aquellos a quienes instruía,
procurando convencer, manejar y condicionar al
individuo para que adopte determinadas formas
de pensamiento, sentir y actuar con el propósito
de alcanzar mayor productividad y elevar los
niveles y hábitos de vida (p. 20)

Si bien esta idea es propia de la década de
los años 60 del siglo XX, no deja de contener varios
elementos que se pueden adoptar para entender
la finalidad educativa en el siglo XIV, época en la
que un pueblo recién llegado al Valle de México
se vio en la necesidad de implementar una forma
de organización que le permitiera transitar del
sometimiento a la dominación. Aquí es donde lo
ideológico cobra sentido, es decir, desempeña un
papel fundamental pues atribuyéndose herencias
que no les correspondían, lograron controlar no
sólo a los miembros de su comunidad sino a la de
otros espacios geográficos que, bajo el supuesto de
agradar a los dioses, y así evitar alguna catástrofe,
aceptaron el poder y dominio de los aztecas.
Pero, ¿cómo lograron este sometimiento?, ¿qué
mecanismo emplearon los dirigentes del pueblo
azteca?, ¿qué función desempeñó la educación?,
son sólo algunos de los planteamientos que guiarán
este escrito.
La educación ha sido considerada por muchos
como la panacea de todos los males que aquejan a
la sociedad. Pero en la época prehispánica, y más
específicamente entre los aztecas, ¿esto habrá
sido así? La educación, como concepto presenta
un sinnúmero de definiciones, no obstante, es
importante indagar cuál es el sentido que se le
dio en el pasado y analizar si éste ha cambiado o
sólo se ha transformado, así que se partirá de su
conceptualización, su finalidad, sus agentes, las
instituciones y los contenidos, así como las sanciones
a qué se hacían acreedores quienes no cumplieran
los ordenamientos señalados.
De acuerdo a León Portilla (1958) el concepto
de educación entre los nahuas se relaciona con
el “rostro y corazón”, debido a que es importante
considerar que cuando el ser humano ha sido
receptivo a las enseñanzas tanto del hogar como del
centro educativo, esto se manifiesta en el carácter y
temple que tiene para enfrentar las vicisitudes de la
vida, con amplio conocimiento de lo que esto implica,
ahí es donde se destaca la sabiduría alcanzada.
Por su parte Díaz (1993) señala que “Educar es el
acto de hacer poseer a los hombres la gran herencia
de sus antepasados, formar su mentalidad hacia la
comprensión de los valores, enseñarlo a utilizarlos,
llevarlo a la madurez sensible e intelectual y
aproximarlo a su perfeccionamiento” (p. 39-40). De
manera que para los antiguos aztecas el arte de
criar o educar a los hombres (Tlacahuapahualiztli)

52

�colegios, y aunque los padres les pesaba del
mal tratamiento de sus hijos, por ser gente que
los ama entrañablemente, no por eso osaban
hablar palabra sino conceder que aquel castigo
era justo, y bueno. Durán (citado en Junquera,
1992, p.86).

o la sabiduría que se transmite a los rostros ajenos
( Ixtlamachiliztli ) eran aspectos muy importantes
para su sociedad y se pueden considerar como sus
modelos pedagógicos para el buen desarrollo de los
individuos (Díaz,1993).
El propósito de la educación era “formar la
personalidad del individuo” (Díaz, 1993, p.40) o sea,
alcanzar el rostro y el corazón ( in ixtli, in yollotl).
Y agrega, “…aquél que no tuviera fundamentos
carecía de rostro, y aquél que no tuviera corazón
en movimiento nada podría hacer o lograr” (p.41). Y
eran los ancianos sabios quienes tenían la función de
ayudar a los más jóvenes a obtener una identidad, y
el siguiente texto lo refleja:

Pero ¿cómo enseñaban los padres a las
generaciones más jóvenes?, Díaz (1993) señala que
se empleaban varias técnicas:
a. la preverbal: que alude a los gestos con los
que los padres podían “aprobar o desaprobar
una actitud.” (Díaz, 1993, p.43) Éstos iban
cargados de afecto, el cual era necesario
para que los jóvenes se sintieran seguros de
que eran queridos, lo que era necesario para
posteriormente atender los consejos verbales.

El que hace sabio los rostros ajenos,
Hace a los otros tomar una cara,
los hace desarrollarla…
Pone un espejo delante de los otros,
los hace cuerdos, cuidadosos,
hace que en ellos aparezca una cara…
Gracias a él la gente humaniza su querer
Y recibe una estricta enseñanza…
(Díaz, 1993, p.41)

b. el consejo y la persuasión: consiste en
sentencias morales o discursos admonitorios,
los cuales se repetían una y otra vez hasta
que quedaban grabados en la memoria del
individuo, conocidos generalmente como
huehuetlatolli (los dichos de los antiguos), que
eran una “ilación de fórmulas estereotipadas,
de ceremoniosos consejos, de metáforas,
puede creerse que de lágrimas y sollozos.”
(López, 1985, p.29) Los que se empleaban en
momentos especiales de la vida del individuo,
tales como: “el nacimiento, la llegada del niño
a la edad de la razón, el ingreso al templo
– escuela o la salida de él, el matrimonio,
el conocimiento de la preñez, el parto o la
defunción.” (López, 1985, p.29) como se
puede observar en el siguiente ejemplo: “Aquí
estás mi hijita, mi collar de piedras finas, mi
plumaje de quetzal, mi hechura humana, la
nacida de mí. Tú eres mi sangre, mi color, en ti
está mi imagen.” (Díaz, 1993, p. 44)

La educación iniciaba desde el momento
del nacimiento y concluía cuando los individuos
“ya estaban maduros, conscientes, responsables,
dueños de una forma honesta y creativa de vivir, con
una perfecta ubicación en su familia, en su sociedad,
en el universo” (Díaz, 1993, p.41). Lo que significa
que se instruía no solo en un oficio o arte, sino que
se enseñaban los valores morales y éticos de la
sociedad. Los cuales estaban estrechamente ligados
a su pensamiento religioso, de manera que se les
inculcaba el respeto y amor a sus dioses, quienes
eran los responsables de todo lo que había a su
alrededor y que además se caracterizaban por su
dualismo y contraste: la vida y la muerte, lo blanco y
lo negro, el día y la noche.

c.

Educación familiar
Los padres constituyeron los pilares en los que se
cimentaba la educación de los nahuas

Y reprendíanlos - a los padres - de hombres
descuidados y flojos en criar y castigar a sus
hijos [...], violadores y quebrantadores de los
estatutos y ordenanzas de los dioses y de los

aprendizaje por identificación: se empleaba
para proporcionar identidad sexual a los niños
y niñas, mediante el ejemplo de las actividades
que corresponden a cada género y exaltando
así los valores femeninos y masculinos.

Pero, ¿qué pasaba cuando el aprendiz
desobedecía? Primero que nada, se le hacía sentir
culpa ante la falta cometida, como se refleja en el
siguiente párrafo:

53

�Oíd otra tristeza y angustia mía, que me aflige
a la media noche, cuando me levanto a orar y
a hacer penitencia: mi corazón piensa diversas
cosas y anda subiendo y descendiendo, como
quien sube a las montañas y desciende a
los valles, que ninguno de vosotros me dais
contento, ninguno de vosotros me satisface.
(Díaz, 1993, p. 46)
Y las faltas morales debían pagarse realizado un
rito de confesión denominado acción de enderezar
corazones (Neyolmelahualiztli) en donde el faltoso
debía confesar a la diosa Tlazolteotl, la diosa
comedora de las inmundicias, su falta para que ésta
lo despojara de todas las inmundicias cometidas. La
corrección de la conducta también se lograba a través
de castigos físicos, tales como: oler el humo de chile
tostado, pinchazos en diferentes partes del cuerpo
con espinas de maguey, azotes, cárcel y muerte;
los castigos dependían de la falta cometida. Aunque
también se premiaba el buen comportamiento con
afecto, comida, regalos, la satisfacción moral y el
placer por hacer lo correcto (Díaz, 1993).
Según León-Portilla (2005) este primer tipo de
educación se podía extender hasta los diez o doce
años de edad.

La educación en los templos-

Sin título

escuela

La educación se brindaba en distintos centros
educativos, lo que refrenda la idea de que por medio
de esta acción se reproducía el statu quo de la
sociedad azteca a saber: a continuación, se enuncian
las enseñanzas impartidas en estos centros.
En los distintos templos-escuelas la formación
se circunscribía al culto hacia los dioses, el arte de
la guerra y el aprendizaje de oficios, sin embargo, es
preciso mencionar que quienes ingresaban a éstos,
ya contaban con cierta educación, misma que habían
recibido en el hogar.
Un elemento que les distinguió fue la disciplina
y normativa bajo la cual se les educó. Pues,
independientemente del origen social, en las distintas
escuelas los jóvenes ascendían de acuerdo a los
grados que obtenían y una forma de diferenciarlos
era por medio del peinado, ropa o adornos, y el área
de reunión era acorde al grado que les distinguía, de

manera que también por este mecanismo fortalecía
la idea de diferenciación social. Que al parecer
era una manera muy “inteligente” de asegurar el
mantenimiento del statu quo.
Para los aztecas:

El hombre nacía para forjar su entendimiento
del universo, para comprender la obra creada
por los dioses, para probar la creación que
surge de la voluntad del hombre. Todos eran
educados, porque la ignorancia era concebida
como algo vergonzoso, más aún, doloroso, que
debía ser evitado. (Díaz, 1993, p. 56-57)
Por ello esta sociedad contaba con dos tipos de
instituciones en las que los padres podían internar a
sus hijos: el Calmecac, dedicado a Quetzalcóatl, y
el Tepochcalli, dedicado a Tezcatlipoca, los cuales,
según López (1985) también eran considerados
templos-escuelas, y a los que los niños y niñas
ingresaban según Díaz (1993) de los seis a los doce

54

�años, aunque otros autores (Katz, 1994) señalan
que, a los quince años, y en donde:

…trabajaría arduamente para el dios tutelar,
formando parte de una casa colectiva de
varones o doncellas, en la que no solo
se organizaba el servicio eclesiástico, se
proporcionaban conocimientos y se modelaba
la moral de jóvenes y niños; el templo –escuela
era también una casa de producción. (pp. 2627)
Es decir que les enseñaban a realizar diferentes
actividades productivas como sembrar, construir
canales y edificios.
Tradicionalmente se ha indicado que el
Tepochcalli era la institución educativa para los
plebeyos y el Calmecac para los nobles, la realidad
es que:

…si bien no existía una rígida división entre
plebeyos destinado al primero y nobles al
segundo, la distribución de la población en
ambas escuelas puede ser considerada una
de las bases de la distribución de las funciones
sociales, que privilegiaba a los nobles. (López,
1985, p.28)
En el Calmécac o también llamado lugar de
hileras de casas, de acuerdo a Carrasco (s/f), eran
espacios en los que vivían los sacerdotes, a las que
acudían los hijos de la clase gobernante o de los
funcionarios cercanos al Tlatoani. Es decir, si bien
era principalmente para los Pipiltin, en algunos casos
se permitió el acceso de macehuales.

cómo los aztecas llegaron al Valle de México,
es decir, conformaba los anales del pueblo
elegido por Huitzilopochtli, así como sus
hazañas, sus triunfos sobre otros pueblos.
. finalmente pero no menos importante, fue la
interpretación de los sueños, acción que ayudó
a especular sobre los deseos de los dioses y el
destino que éstos les deparaban.
De acuerdo al portal Cultura azteca (2017),
también se enseñó a los Pilli, algunos rudimentos
de gobierno, administración, historia y poesía. Por
su parte Díaz (1993) señala que los alumnos eran
formados en “…religión, historia, pintura, música,
derecho, astrología, y un lenguaje muy refinado,
exclusivo de nobles y sabios” (p. 63). Quizá por esta
razón pocos macehuales fueron dedicados a estos
centros por sus padres. Queda claro entonces que
la finalidad de esta escuela era formar dirigentes,
sacerdotes y funcionarios, que más tarde ocuparían
un cargo administrativo y reproducirían lo aprendido,
lo que les llevaría a mantener el statu quo.
Por la variedad de las enseñanzas que se
impartían en el Calmecac había una gran diversidad
de maestros, por ejemplo: el temachtiani (maestroeducador), el teixcuitiani (psicólogo), el tetezcahuani
(moralista), el tepan teohuatzin (encargado de la
buena crianza), por citar algunos. Según Bernardino
de Sahagún, los tlamatinimes (sabios) daban a
conocer lo más elevado de la cultura náhuatl. Estos
sabios se elegían “por sus cualidades morales y por
sus conocimientos de las artes y humanismo” (Díaz,
1993, p.69). Y eran muy respetados por la sociedad,
como se puede apreciar en el siguiente fragmento:
El sabio verdadero, es cuidadoso como un médico
Y guarda la tradición.
Suya es la sabiduría transmitida,
él es quien la enseña, sigue la verdad.
Maestro de la verdad, no deja de amonestar.
Hace sabios los rostros ajenos,
hace a los otros tomar una cara (una personalidad),
los hace desarrollarla.
Les abre los oídos, los ilumina.
Es maestro de guías, les da su camino.
De él uno depende. (Códice Matritense, citado por
León Portilla, 2005, p.218).

El tipo de educación era sobre todo intelectual,
entre los conocimientos que se les brindaban a los
jóvenes destacan:
•

los cantos divinos, cuyo contenido tenía
como finalidad difundir entre la población el
pensamiento religioso y filosófico que daba
sentido a su organización social, política y
económica.

•

la elaboración de códices, documentos que
hacían alusión a todo tipo de contenidos.

•

el conocimiento de los números, de los días y
de los años facilitó el acceso a la historia de

La disciplina en esta institución era muy severa,
“se llevaba vida monástica, se ejercía penitencia,
se modelaba el propio corazón.” (Díaz, 1993, p.64).

55

�Entre las actividades que realizaban los discípulos
estaban: barrer y limpiar a casa, buscar y cortar
puntas de maguey, traer leña del monte, hacer obras
públicas (construcción, agrícolas o hidráulicas),
atender a los dioses y hacer penitencia, orar a
media noche, hacer ayuno, aprender a hablar bien, a
saludar y hacer reverencia, entre otras cosas.
Cuando los jóvenes cometían alguna falta
eran severamente castigados: pinchando diversas
partes del cuerpo (orejas, pecho, muslos, piernas,
labios) con puntas de maguey; azotándolos con
ortigas, lanzándoles dardos, quemándolos vivos,
golpeándolos con garrotes o matándolos. El tipo de
castigo dependía de la falta cometida.

En otras palabras, en el tepochcalli se
formaba a los jóvenes para servir al pueblo y por
ser instituciones vinculadas con el Estado Mexica
también se les preparaba para la guerra, pues como
señala Katz (1994) todo niño que nacía estaba
destinado para realizar esta actividad y por ello al
momento de su nacimiento se le cortaba el ombligo
y éste se enterraba en el lugar en dónde peleaban.
Además, la partera le decía lo siguiente:

Y esto que te corto de tu cuerpo y de en medio
de tu barriga es cosa suya, es cosa debida a
Tlaltecutli, que es la tierra y el sol, y cuando
comenzare la guerra a bullir, y los soldados a
se juntar, ponerla hemos en manos de aquellos
que son soldados valientes, para que le den a
tu padre y a tu madre la tierra y el sol; enterrarla
han en medio del campo donde se dan las
acciones de la guerra, y esto es la señal de que
eres ofrecido y prometido al sol y a la tierra,
esta es la señal que tú haces profesión de
hacer este oficio de guerra, y tu nombre estará
escrito en el campo de las batallas para que no
se eche en olvido ni tampoco tu persona. (p.
203)

A diferencia de otras sociedades, los aztecas
mostraban gran respeto por las mujeres por ser
dadoras de vida y por eso consideraban necesario
educarlas. En el Calmecac había una escuela anexa
para niñas en las que se les enseñaba además
de todo lo relacionado con el embarazo y el parto,
también a:

…curar a los niños de enfermedades leves,
a alimentarlos bien con orden y mesura, a
mantenerlos limpios, a darles la educación
básica. Aquí aprendían reglas morales y las
maneras en que tenían que cumplir su papel
social. Pero más que nada, se les acercaba
a los dioses, se les mostraba cómo rendirles
culto, cómo ofrendarlos, cómo gratificarlos.
(Díaz, 1993, p.72)
La formación de las mujeres concluía hasta el
momento en que éstas salían para casarse.
En el Telpochcalli, conocido como casa de
jóvenes o casa de solteros, las enseñanzas que
recibían eran de índole práctico, debido a que en
él ingresaban en un alto porcentaje los hijos de los
Macehualtin o macehuales, para recibir instrucción
de tipo bélico, un ejemplo de esto lo contiene el
siguiente fragmento tomado de León-Portilla (1958):

Posteriormente, en otra ceremonia se le
otorgaba al niño artículos propios a su sexo: un arco
y flecha y un escudo con el propósito de que fuera
valiente y defendiera la tierra, así como a las niñas
se les entregaba una escoba y un telar.
A los doce o quince años los jóvenes
ingresaban al Telpochcalli en donde iban poco a poco
participando en los combates, al principio sólo como
cargadores de provisiones o alimentos y más tarde
harían pequeñas intervenciones en la pelea hasta
adquirir experiencia suficiente.
Sahagún, en su obra Historia General de las
cosas de la Nueva España, ofrece una descripción
del proceso educativo y de la vida en esta institución,
la cual no era nada fácil:

Cuando han comido
Comienzan otra vez a enseñarles:
A unos cómo usar las armas,
A otros cómo cazar,
Cómo hacer cautivos en la guerra,
Cómo han de tirar la cerbatana,
O a arrojar la piedra. (p.8)

•
•
•

56

Al ingresar se le ponía a barrer y limpiar la
casa y hacer servicios de penitencia.
Todos los jóvenes iban a bailar y danzar al
Cuicacalco a la puesta del sol.
A los 15 años, debía ir al monte, con los demás
mancebos, a traer leña para el Tepochcalli y
el Cuicacalco y le cargaban uno o dos leños
gruesos para probar si ya podía ir a la guerra.

�•

•
•
•
•
•
•
•

•
•

•

Teniendo ya habilidades le hacían cargar los
escudos para que los llevase a cuestas, ya
cuando estaba bien formado lo elegían como
tiachcauh (maestro) de mancebos.
Cuando ya era hombre valiente y diestro, se
le ponía sobre los mancebos para castigarlos
(tepochtlato).
Siendo ya hombre valiente y habiendo
cautivado a cuatro enemigos le nombraban
tlacatecatl para regir o gobernar al pueblo.
O lo podían nombrar como achcauhtli, especie
de policía que detenía a los delincuentes y los
llevaba a la cárcel.
Los mancebos iban subiendo de estatus poco
a poco.
Tenían que dormir ahí todos los jóvenes y
quien no lo hacía era castigado, pero comían
en sus propias casas.
Todos los jóvenes trabajaban juntos y
terminaban un poco antes de ponerse el sol.
Posteriormente se iban a sus casas a bañarse
y pintarse con tinta el cuerpo, menos la
cara. Después se vestían y adornaban, y se
alborotaban el cabello para provocar espanto
y en la cara “ponían ciertas rayas con tinta
y margarita, y en los agujeros de las orejas
poníanse unas turquesas que se llaman
xiuhnachtli, y en la cabeza poníanse unas
plumas blancas como penachos.” (Díaz, 1993,
p.61)
Su vestuario era unas mantas amplias hechas
con hilo de maguey torcido y adornadas con
caracoles de mariscos.
Los hombres valientes se llamaban
quaquachíctin quienes se distinguían por traer
unos ovillos grandes de algodón atados a sus
mantas y acostumbraban a bailar en la casa de
Cuicacalco hasta después de la media noche.
Sólo usaban esas mantas denominadas
chalcaáyatl y luego del baile iba al Telpochcalli
a dormir, y solo los amancebados iban con sus
amigas.

Por su parte Larroyo (1980) señala que había
tres niveles o categorías que se podían identificar en
esta institución:
1. Tiacach: que corresponda a los alumnos de
nuevo ingreso
2. Telpuchtlato: remite al jefe de los instructores
3. Tlacatecatl: alude al director del templo.

Sin título

En esta escuela
…aprendían a labrar la tierra y se adiestraban
en el manejo de la macana, el lanzdardos y el
arco. Comúnmente hacían grandes simulacros
de guerra. Los ejercicios y disciplinas para
obtener mayor resistencia física estaban
basados en la tolerancia al clima (excesos
de calor o frío). Efectuaban carreras de
entrenamiento en las que no solo la velocidad
era importante, sino también la agilidad y
sutileza para correr sin hacer ruido para
sorprender al enemigo. Efectuaban trampas
para obtener cautivos, y sabían enfrentarse
cuerpo a cuerpo en el campo de batalla. (Díaz,
1993, p.62)
Como a los espartanos de la antigua Grecia,
a los jóvenes aztecas que acudían al Tepochcalli se
les fortalecía el carácter para que pudieran hacer
frente a la batalla. Por otra parte, los ascensos a
las jerarquías militares se obtenían mediante la

57

�realización de hazañas heroicas, como lo señala
Díaz (1993):

La captura de reclutas enemigos merecía el
ascenso a la categoría de oficial del ejército. Y
aquel que lograba aprender a un jefe enemigo
adquiría la dignidad de caballero Tigre, Otomitl;
y el que hacía prisioneros a tres jefes, la de
Caballero Águila o Cuauhtli. (p. 63)
Los alumnos del Telpochcalli representaban
pues una amplia reserva, con la que contaba el
estado azteca, para la guerra y el joven solo podía
salir de éste para contraer matrimonio.
A manera de conclusión, se puede decir
que los aztecas tenían un sistema educativo muy
organizado y avanzado para su época. Pues se
pretendía desarrollar no solo el intelecto sino también
el espíritu, de manera que los aprendices fueran
internalizando su ideología, su cosmovisión, en las
que los dioses eran los creadores y proveedores
de todo cuanto existía y requerían de adoración y
sacrificios para mantener la armonía del universo. Si
bien en muchos aspectos el método educativo era
nemotécnico también se procuraba vincular la teoría
con la práctica y de esta forma ofrecer lo que hoy
en día denominamos una educación integral, en la
cual se forja la personalidad de los individuos, de
los futuros ciudadanos. Para los aztecas, al igual
que para los griegos, la educación era el medio para
transmitir de una generación a otra los logros de su
sociedad y de esa manera mantener el statu quo que
los colocaba política y económicamente por encima
de los demás pueblos.

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Carrasco, P. (s/f). La jerarquía cívico-religiosa de las· comunidades mesoamericanas: antecedentes prehispánicos y

58

�Reforma Siglo XXI

Dividir el desierto (fragmentos)
█

Míkel F. Deltoya*
alimañas y plantas
bailan valses tristes.
Miguel Ángel Chávez

From terra norte

donde todo dice nada.
Sonará a olvido,
a trote de caballo muerto,
a que perdiste tu sombrero.
Pero apenas se estrelle con el cerro
y dicho coito levante polvaredas,
recordarás que tienes sed;
te hincarás y lento,
jadeante,
dejarás que la arena te sepulte.

Cuando escuches al viento
derramarse en el primer cerro
que encuentre en cientos de kilómetros,
el ruido que genere
sonará a grito de nación comanche
y a cantos tristes de la conquista
que tardaron en llegar
y fueron guardados
en un cráneo de vaca
que llegó florida y recorrió
nostra árida terra
hasta secarse;
sonará a piedra que desciende,
pigmentada de rojo,
desde lo alto de la Sierra Pie-veloz.
Y rodará
rodará
		
y recorrerá la arena
y también tu cabeza
a la que crees, le brotaron cuernos;
sonará a funeral de sombra,
a calor funesto
y a ese ruido que no distingues
si es el de los pasos de coyotes que
se esconden confundidos
de si es lluvia la que cae
o son casquillos percutidos
en la región arisca
donde nadie escucha nada
* Escritor. Licenciado en Letras Mexicanas por la UANL. Ha publicado
libros de cuento y poesía como “Trivium fronterizo”, “Ciudad
enteramente construida” y “Aridoamerican Standoff”. Es profesor y
coordinador de Literatura en la Preparatoria Núm. 3 de la UANL.

59

Conejo y títeres

�Cactus

Réquiem

No deberían existir fronteras en el desierto
ni otra línea
sino la que marca
El Sol
cuando amanece
El Sol
cuando anochece
y La Luna,
centinela,
patrona de los inmigrantes,
guiando a los perdidos
hacia un paraíso engañoso.
Sin embargo alguien colocó muros metálicos
para que California/
Arizona/
Nuevo México/
Texas/
sigan conservando su paz sepulcral
cual espejismo roto.
Los cactus son testigos mudos,
no tiritan...
se defienden

La niña juega con sus soldaditos…
la niña arena juega con sus soldaditos de carroña.
La niña arena lapidada
escarba del patio cantos tristes de sus muertos
mientras papá bebe y bebe sotol,
y ella tararea canciones de lodo.
La niña arena, la niña muerte retuerce a sus
soldaditos.
Muere tú, muere tú, tú también.
La niña arena quiere sangre
para humedecer su cuerpo y construir castillos.
La niña no va a perdonarles nunca
el profanar de su muñeca predilecta.
Muere tú, luego tú,
tú también.

(Pero el desierto huele a fragancia muerte).

La mantis

60

�Reforma Siglo XXI

La muerte de Zapata y otros revolucionarios

E

█

l ejército zapatista se vio siempre favorecido
por las serranías y la topografía, pues las
conocían perfectamente. Corrían los años
de 1917 y 1918. En esos dos años, Zapata
observó cómo su ejército se desintegraba
poco a poco.
Para fines de 1918 Zapata había perdido algunos
de sus mejores hombres, entre los que se encontraban
Vicente Navarro, los licenciados Zúñiga y Lecuona, el
general Domingo Arenas y algunos más (1). Estos se
agregaron a la lista de quienes, por una razón o por
otra, causaron baja en las filas de su ejército; algunos
casos son ilustrativos. Uno fue el de Manuel Palafox,
oriundo de Puebla, que se ganó la confianza de Zapata
desde que se le unió en 1911 y llegó a ser el secretario
del cuartel. Siendo zapatista, fue destituido de su puesto
de representante y emisario de la causa por intentar
organizar un movimiento agrarista que desconocía a
Zapata y que finalmente no tuvo éxito. Otro fue el del
profesor y general Otilio Montaño Sánchez, uno de sus
más allegados; originario de Villa de Ayala, fue uno de
los primeros jefes surianos que se levantó en contra
del gobierno de Porfirio Díaz y uno de los autores del
Plan de Ayala. Habiendo sido de toda la confianza de
Zapata, fue sentenciado a muerte por el consejo de
guerra que se le formó acusado de estar en tratos con
los carrancistas para rendirse (2) y de lanzar, junto con
otros generales, el Plan de Milpa Alta, en el que se
desconocía a Zapata. Finalmente, fue fusilado el 18 de
mayo de 1917 cuando tenía 29 años.

Ramiro García Ayala*

con el resultado de que este último ganó la partida
asesinándolo; los hechos ocurrieron el 10 de enero de
1918 en una calle de Cuautla Morelos. Para evitar la
venganza de Emiliano, Sidronio huyó a la sierra donde
abandonó el cadáver de Eufemio y se incorporó al
ejército constitucionalista, combatiendo contra los que
habían sido sus compañeros de armas; de hecho, se
rumoraba que ya antes había establecido vínculos
con los carrancistas. Sidronio murió después en una
emboscada entre Santa Catarina y San Andrés de la
Cal, en el estado de Morelos (3). La muerte de Eufemio,
hermano mayor del Caudillo del Sur, le fue informada
a Zapata por el presidente municipal de Cuautla,
Salvador Romero, quien relató por escrito que Eufemio

El propio hermano de Zapata, Eufemio, que
lo había acompañado en múltiples combates, fue
asesinado una mañana en la que, hallándose en
estado de ebriedad, abofeteó al padre de uno de
sus subalternos, de nombre Florentino Camacho.
Al enterarse el hijo, de nombre Sidronio, lo confrontó
*Miembro de número (26) de la Sociedad Nuevoleonesa de Historia,
Geografía y Estadística. Actualmente es catedrático en la Facultad de
Derecho y Criminología de la Universidad Autónoma de Nuevo León.
Ha desempeñado diversos cargos en el gobierno federal y en el estado
de Nuevo León. Cuenta más de 35 años de servicio público.

61

"Nos vamos a la Revolución" Autor: Ramiro García Ayala

�fue abandonado por Sidronio y su gente, y que él lo
hizo llevar a su casa, donde murió poco después.
La muerte de Eufemio acentuó el debilitamiento
de Zapata, al mismo tiempo que los carrancistas
fortalecían su dominio militar en el estado de Morelos.
Otros se mantenían fieles a Zapata, pero su
situación era insostenible: “Las rendiciones de los
soldados zapatistas se iban haciendo gota a gota” (4).
Carranza, en un claro afán de someterlo y tranquilizar
al país, dispuso que el general Pablo González
Garza, originario de Lampazos, Nuevo León, hombre
de su plena confianza y probado en numerosas
batallas en defensa de la causa constitucionalista
principalmente en el noreste del país, emprendiera
una intensa campaña en Morelos hacia finales de
1918. El divisionario González tomó la ciudad de
Cuernavaca el 3 de diciembre de ese año y extendió
el alcance de sus acciones para mermar seriamente
la fuerza del ejército suriano:

Con once mil soldados que avanzaron desde
Cuautla y Jonacatepec, y desde las líneas que
rodeaban el Estado. De esta manera ocupó
rápidamente las cuatro poblaciones principales,
esto es, Yautepec, Jojutla, Cuernavaca y
Tetecala. Dispersas, las fuerzas zapatistas
trataron de oponer resistencia, pero en unos
cuantos días todos se habían retirado a las
montañas. (5)
Sin embargo, el ejército carrancista no lograba
la rendición o captura de zapatistas importantes.
Arrinconados y sin fuerza militar, los jefes zapatistas
también resintieron el desgaste del tiempo de
lucha, pues ya tenían nueve años y los resultados
eran magros o prácticamente nulos. Más aun, las
comunidades se vieron abatidas por una epidemia
de influenza que había diezmado seriamente a los
habitantes de Morelos. Sin armas y agobiados por
las enfermedades, los jefes zapatistas se vieron
obligados a abandonar a Zapata y retornar a sus
tierras para ocuparse con sus antiguos patrones.

La celada
Las circunstancias dejaban a Zapata a merced de los
oficiales del ejército federal que se quisieran unir a su
causa; con éste motivo envió mensajes a los oficiales
federales invitándolos a unírsele. El 2 de marzo de
1919 Zapata escribió una nota al coronel Jesús María

Guajardo Martínez, jefe de las operaciones militares
en Chinameca, en la que lo invitaba a incorporarse
a sus tropas (6). El coronel le respondió: “Quedo
enterado de la invitación que ha servido hacerme
para que me una a sus tropas a fin de que ya a sus
órdenes trabaje por la causa que tiene por objeto
el mejoramiento de la gran familia mexicana” (7).
Enseguida, el día 1 de abril, Guajardo escribió de
nueva cuenta a Zapata en los siguientes términos:

[…] El cuartel general tiene un pedido de mi
parte de veinte mil cartuchos, los que me
entregará entre el seis y el diez del presente
mes, la provisión de referencia (10, 000 pesos,
citado más arriba en esta misiva) estará
también en esa misma fecha […] me permito
ofrecerle a Usted víveres como artículos de
primera necesidad u otros que pudieran hacerle
falta, dejando a su respectiva opinión la forma
más conveniente de que lleguen a su poder. (8)
Informado el general Pablo González de las
comunicaciones de Zapata con Guajardo, instruyó a
este último para que realizara un asalto a sus propias
fuerzas carrancistas establecidas en Jonacatepec
como mero simulacro, utilizando para ese efecto
balas de salva de modo que el engaño a Zapata
fuese completo en el entendido de que los supuestos
defensores de la plaza emplearían el mismo género
de proyectiles (9). Tomada la plaza, y para que no
quedara duda, al siguiente día fusiló a 59 soldados
haciendo creer que eran gobiernistas cuando en
realidad eran prisioneros zapatistas disfrazados.

El día que mataron a Zapata
El 7 de abril de 1919 todo estaba listo para eliminar
a Zapata. Varios movimientos y la resistencia de
Zapata para el encuentro con el coronel Guajardo
retrasaron tres días más su entrevista hasta el 10
de abril, cuando Zapata recibió personalmente la
invitación de los oficiales de Guajardo para comer en
la hacienda de Chinameca. No le pareció mala idea
comerse unos tacos y tomarse una cerveza (10). A
las dos y diez minutos montó el caballo alazán que
Guajardo le había regalado un día antes y que le
puso por nombre el As de Oros; ordenó que sólo lo
acompañaran diez hombres de los treinta que iban
con él, hasta las puertas de la hacienda, de acuerdo
con lo narrado por un joven asistente que presenció
los hechos; el resto de la comitiva permaneció

62

�a la sombra de unos árboles, con las carabinas
enfundadas. En la hacienda de Chinameca una
columna esperaba, formada, para rendirle honores a
Zapata. El clarín tocó tres veces llamada de honor.
Al sonar la última nota y llegar Zapata al dintel de la
puerta de la hacienda le dispararon a quemarropa,
cayendo el general para no levantase más (11). En
agosto siguiente cumpliría los cuarenta años.

Muerte de Palacios y parte de
la escolta de Zapata
Los soldados del coronel Guajardo, un regimiento
cercano a los mil hombres perfectamente preparados
y con instrucciones precisas, mataron también a
Feliciano Palacios, hombre muy cercano a Zapata
que lo seguía desde 1913 cuando se incorporó a
su ejército. Él y dos hombres más acompañaban a
Zapata en su última escolta; el resto, unos murieron
y otros huyeron tratando de salvar sus vidas, pues
poco podía hacer un puñado de revolucionarios
contra un ejército federal de cerca de mil efectivos
(12).

Reconocimiento de cadáver de
Zapata por Pablo González
El cadáver de Zapata quedó cerca de la puerta
de entrada a la hacienda. Siguiendo órdenes de
Guajardo, los soldados llevaron el cadáver al interior
de la hacienda. Dos horas más tarde Guajardo dio
instrucciones de colocar el cadáver sobre una mula
y se dirigió con él a Cuautla. Al recibir la noticia de lo
ocurrido, el general Pablo González todavía dudaba
de su veracidad y de que realmente Guajardo no se
había sublevado contra el gobierno. Al presentarse
Guajardo era ya de noche; con una linterna González
hizo un reconocimiento del cadáver de Zapata.
Después el cadáver fue trasladado al cuartel de
policía local, donde se hizo la identificación oficial
con Eusebio Jáuregui como testigo y se tomaron
fotografías como prueba de los hechos (13).
Una vez que González estuvo seguro de que se
trataba del cadáver de Zapata, dio parte a Carranza
diciéndole que Guajardo había cumplido con el
movimiento preparado y por tanto lo recomendaba
para ser ascendido a general de brigada por
los servicios prestados. Carranza atendió esta
recomendación. Con ello, González apareció como el

Volver

autor intelectual y hombre de enlace entre el ejecutor
Jesús Guajardo y el presidente Carranza. Así fue
como se fraguó y ejecutó la muerte de Zapata.

La muerte de Carranza.
A la muerte de Zapata siguieron acontecimientos que
mantuvieron a México convulsionado, particularmente
por enfrentamientos relacionados con la sucesión
presidencial de 1920. Carranza desatendió las
aspiraciones del general Álvaro Obregón y las
presiones del poderoso grupo de militares que
lo respaldaban, pues él se inclinaba por Ignacio
Bonillas quien había regresado de ser embajador de
México en los Estados Unidos. Bajo el Plan de Agua
Prieta, Adolfo de la Huerta y el general Plutarco Elías
Calles desconocieron a Carranza como presidente
de la República en apoyo a Álvaro Obregón. Los
obregonistas ocuparon el Distrito Federal y esto lo
obligó a trasladarse a Veracruz, pero no alcanzó a
llegar. La muerte lo sorprendió en una humilde choza
en la ranchería de Tlaxcalantongo, Puebla, en la
madrugada del 21 de mayo de 1920, poco más de un
año después de la muerte de Zapata. Los partidarios

63

�de Carranza enviaron telegramas a Obregón, uno de
los cuales, el número 4, a la letra decía:

Necaxa, el 21 de mayo de 1920. Recibido
a la 1.50 am. General Álvaro Obregón.
Urgente: Hoy en la madrugada, en el pueblo
de Tlaxcalantongo fue hecho prisionero y
asesinado cobardemente al grito de ¡Viva
Obregón! El ciudadano presidente de la
República don Venustiano Carranza, por el
General Rodolfo Herrero y su columna de
chusmas, violando la hospitalidad que le había
brindado. (14)
Firmaron treinta y dos militares y un civil.
En respuesta, el general Obregón los tachó de
cobardes por no haber sabido defender a su jefe en
un momento en que necesitaba de sus lealtades.
El cadáver de Carranza fue trasladado al Distrito
Federal y al día siguiente se realizó su funeral.
Inicialmente fue sepultado en el Panteón de Dolores,
pero ahora su cuerpo descansa en el Monumento a
la Revolución. Tenía al morir 61 años.

La muerte de Jesús M.
Guajardo y la suerte de Pablo
González
La sucesión presidencial de 1920 cobró varias
vidas. El general Pablo González tomó la decisión
de rebelarse y proclamar sus aspiraciones como
candidato a la presidencia de la República el 15
de mayo de 1920. Guajardo, que era uno de sus
incondicionales, lo siguió en su aventura, lo que
le costaría la vida. Se sublevó en Torreón el 2 de
julio de ese mismo año en contra del gobierno de
Adolfo de la Huerta. Salió de Gómez Palacio hacia
Monterrey; sufrió entonces la deserción de algunas
de sus corporaciones y días después fue derrotado
por el general Eugenio Martínez. Tuvo que dirigirse
secretamente a Monterrey con cuatro o cinco de sus
hombres y se alojó en la casa de su subordinado
y amigo, el teniente coronel Antonio Cano; éste lo
delató y fue aprehendido el 17 de julio. Se le formó
un juicio sumario para que fuera fusilado al día
siguiente, poco más de un año después de la muerte
de Zapata (15). Los zapatistas, que ya entonces
eran aliados del gobierno, consideraron vengada la
muerte de Zapata. Guajardo tenía al morir 27 años.
Pablo González fue aprehendido en su casa el

17 de julio de ese mismo año y llevado a juicio. El
general Martín Espinoza presidió el consejo de guerra
en la capital regiomontana. El juicio se celebró en el
Teatro Progreso ante poco más de 3 mil personas. A
las 3 de la mañana del día 21 fue declarado culpable
de rebelión. Para su suerte, ese mismo día el general
Pedro Treviño, jefe de las operaciones militares en
Nuevo León, recibió una comunicación del Ministerio
de Guerra en la que se le ordenaba poner en libertad
al general (16).
En el contexto de la política conciliadora y de
pacificación del país, emprendida por el presidente
Adolfo de la Huerta, Pablo González fue exiliado.
Radicó en los Estados Unidos y se convirtió en
propietario de la Mexican America Banking Company
de Laredo, Texas, la cual fue eventualmente
declarada en quiebra. Tras liquidar a sus empleados
y pagar a sus acreedores, el general regresó a
México en 1940. Retirado del servicio activo y casi
en la miseria por la quiebra de su banco, murió en
Monterrey el 4 de marzo de 1950, casi 31 años
después de la muerte de Zapata. Sus restos están
depositados en la Explanada de los Héroes, en la
Macroplaza, junto a los de los generales Antonio I.
Villarreal y Juan Zuazua, al pie de la estatua de don
Miguel Hidalgo y Costilla. Tenía al morir 70 años.

Consideraciones finales
La muerte de Zapata se inscribe en un México
convulso por las confrontaciones de grupos
revolucionarios que perseguían fines distintos.
Zapata fue siempre fiel a sus principios. Es
considerado, quizá, el revolucionario más auténtico
en la fase armada de la Revolución iniciada en 1910
por Francisco I. Madero. Con escasa instrucción,
pero con un instinto de luchador incansable,
persiguió hasta su muerte la causa de restitución de
tierras a los campesinos de Morelos. Carranza, ya en
el poder, lo consideró un personaje revoltoso, cuyo
Plan de Ayala era difícil de implementar. Se requerían
procedimientos legales y no las armas, como quería
Zapata, para llevarlo a cabo. La estrategia militar que
le dio muerte involucró el engaño y la traición por
parte del coronel Guajardo, a las órdenes del general
Pablo González, quien, a su vez, previamente se
había puesto de acuerdo con Carranza. Su propósito
era pacificar al país, aunque no lo lograron pues las
luchas fratricidas continuaron hasta que los grupos
militares y civiles que lideraban el país bajo distinto

64

�signo ideológico y político dieron lugar al nacimiento
de un nuevo partido bajo el gobierno de Plutarco
Elías Calles, en 1929.

Notas
(1) Historia Gráfica de la Revolución Mexicana, ed. Casa Sola, vol.
13, p. 1243.
(2) Historia Gráfica, op. cit., vol. 13, p. 1214.
(3) Historia Gráfica, op. cit., vol. 13, p.1214.
(4) John Womack Jr., Zapata y la Revolución mexicana, ed. Siglo
XXI, México, p. 313.
(5) Womack Jr., op. cit., pp. 307- 308.
(6) Zapata a Guajardo, 21 de marzo de 1919, AZ. 27:14, citado

por Womack Jr., op. cit., p. 317.
(7) Historia Gráfica, op. cit., vol. 13, p. 1244.
(8) Historia Gráfica, op. cit., vol. 13. p. 1246.
(9) José C. Valadés, Historia general de la Revolución Mexicana,
ed. Valle de México, 1988, pp.674- 675.
(10) Womack Jr., op. cit., p. 321.
(11) Womack Jr., op. cit., p. 321.
(12) Palacios: Zapata, p. 279-278, citado por Womack Jr., op. cit.,
p.321.
(13) Informe de los acontecimientos, marzo-abril de 1919, AZ.
Excélsior, citado por Womack Jr., p. 322.
(14) Historia Gráfica, op. cit., vol. 14, p. 1334.
(15) Historia Gráfica, op. cit., vol.15, pp. 1874-1875.
(16) Historia Gráfica. op. cit., vol. 15, pp. 1375-1380.

Serigrafía del Observatorio Cultural Ciudadano

65

�Reforma Siglo XXI

La profesionalización docente como estrategia para
potenciar la calidad de la educación en México
(primera de tres partes)

E

l presente trabajo tiene como propósito
retomar aspectos que derivan de la
profesionalización docente en México, tales
como sus antecedentes, conceptualización
y el marco legal que la sustenta, así como
exponer las dificultades y los retos de esta materia y
cómo el gobierno, a través de las políticas educativas y
el Sistema Educativo Nacional ha realizado esfuerzos
para fortalecerla y generar con ello una mejora en
la calidad educativa. Además, se exponen algunos
resultados de formación continua del año 2019, así
como una propuesta para cubrir las necesidades de
egresados de escuelas formadoras de docentes y
universitarios en sus primeros años de inserción al
sistema educativo.

█

Arturo Alexander Sánchez Molina*

La enseñanza debería considerarse como una
profesión cuyos miembros prestan un servicio
público; esta profesión exige de los educadores
no solamente conocimientos profundos y
competencia especial, adquiridos y mantenidos
mediante estudios rigurosos y continuos, sino
también un sentido de las responsabilidades
personales y colectivas que ellos asumen para
la educación y el bienestar de los alumnos de
quienes están encargados. (p.2)
Sobre la profesionalización docente, el gobierno
ha tomado distintos conceptos que se integran en el
Artículo Tercero Constitucional y en la Ley General
de Educación. Sobre los diferentes conceptos que

A lo largo de la historia de la educación en
México ha existido la profesionalización docente. En
su artículo publicado en 2019, titulado Momentos clave
de la profesionalización docente en México, Verónica
Garduño hace un breve recorrido por la historia de la
educación en el país y destaca el interés en la formación
de los profesores en México. Para ello analiza la época
virreinal, las escuelas lancasterianas, el porfiriato, las
misiones culturales pos revolucionarias, la aparición
de las escuelas normales rurales y urbanas básicas
y superiores, así como la creación de la Universidad
Pedagógica Nacional, a finales de los años 70.
Esfuerzos realizados con el fin de satisfacer diferentes
necesidades de la sociedad, impulsadas principalmente
por las políticas de los gobiernos.
La Organización de las Naciones Unidas para la
Educación, la Ciencia y la Cultura, citada en Garduño
(2019), emitió en el año 1966 una recomendación con
normas internacionales sobre la profesión docente,
donde expresaba que:
*Lic. en Educación Secundaria con especialidad en Historia egresado
de la Escuela Normal Superior “Prof. Moisés Sáenz Garza”. Pasante
de la Maestría en Docencia. Se ha desempeñado como docente en
diferentes planteles de educación media básica. Actualmente labora en
la EST Núm. 45 “Alfonso Reyes”, en Guadalupe, N. L.

Picador

66

�la describen, Garduño (2019) menciona que
“Capacitación, actualización y formación continua
son algunos de los conceptos que se suelen incluir
en los programas gubernamentales para denominar
a la profesionalización docente en nuestro país”
(p.3). Al mismo tiempo, es preciso mencionar que
la profesionalización docente va de la mano con la
calidad de la educación y ésta se logra con docentes
comprometidos, cuyos rasgos del perfil de egreso se
ponen en práctica, puesto que al ingresar al sistema
educativo continúan preparándose para ofrecer una
educación integral a sus estudiantes.
La profesionalización docente puede definirse
como el compromiso que el maestro adquiere
desde su formación inicial y posteriormente durante
su desempeño laboral, aspectos que promueven
el desarrollo de la eficiencia y la eficacia para
incrementar las capacidades requeridas en el
trabajo educativo, compromiso que demanda la
intervención de autoridades, docentes y sociedad
(Aliat Universidades, 2019).
El gobierno a través de las políticas públicas en
materia educativa ha promovido la profesionalización
docente, pero también ha creado programas que
estimulan y motivan al magisterio a obtener mejores
resultados. Ejemplo de ello son el Programa de
Carrera Magisterial, Programa de Promoción por
Incentivos, derivado de la reforma educativa del
2013, y recientemente, el programa de promoción
horizontal, similar a los anteriores y que será puesto
en marcha por la Unidad del Sistema para la Carrera
de las Maestras y los Maestros en 2021, con recursos
económicos federales. “Asegurar la calidad de la
enseñanza no es una demanda reciente hacia el
trabajo del magisterio; de hecho, ha estado presente
en diferentes momentos de la historia del sistema
educativo nacional a la par de variadas exigencias
políticas y sociales en torno a la profesionalización de
los docentes” (Pérez, 2014, p.189).
Si bien la profesionalización es un tema que nos
compete de manera individual a los docentes para
mejorar la práctica educativa después de concluir
con la licenciatura en instituciones formadoras
de docentes (escuelas normales, Universidad
Pedagógica Nacional y otras instituciones privadas),
lo que implica seguirse actualizando y llevar a cabo
la formación continua, para renovar las prácticas
pedagógicas y didácticas que mejoren el sistema
educativo y propicien un impacto positivo en los

resultados derivados de la acción de educar y en el
aprendizaje de los estudiantes de todos los niveles
de educativos.
Lo anterior no sería posible sin el compromiso
de los docentes y los rasgos del perfil de egreso,
obtenidos en su formación inicial que pueden
fortalecerse a través de cursos, talleres, diplomados,
programas de especialidad, maestrías y doctorados.
Para esto, existen apoyos o estrategias que
despliegan los gobiernos federal y estatal, que
ofrecen al docente diferentes formas y modalidades
de actualización y de formación continua, con el
objetivo de mejorar los procesos de enseñanza y
lograr así prácticas exitosas bajo los principios de
eficacia y eficiencia.
La sociedad se transforma vertiginosamente
con base en los avances científicos y tecnológicos,
pero también la educación se adapta a los
requerimientos del mundo globalizado del siglo
XXI. Es este un punto de intersección entre lo que
requiere la sociedad para integrarse y lo que la ésta
espera que la escuela fomente para fortalecerla.
El impacto que tiene la profesionalización docente
en la sociedad es de gran importancia, puesto que
deposita su confianza en el gremio docente para que
sea éste quien se encargue de la formación de los
estudiantes.
La Carta de los Fines de la Educación del siglo
XXI es un documento importante que fue publicado
en 2016 y que sigue vigente, cuyo contenido expresa
una serie de aspectos que se necesita desarrollar
y fomentar para la favorecer la educación en el
presente siglo. Dicho documento se fundamenta
en la Reforma Educativa de 2012 y en el Artículo
Tercero Constitucional reformado ese mismo año.
En palabras concretas, la Carta de los fines de
la Educación en el siglo XXI señala que para los
mexicanos que se quieren formar se debe cumplir
con el propósito en la educación básica y media
superior que es “Contribuir a formar ciudadanos
libres, participativos, responsables e informados,
capaces de ejercer y defender sus derechos, que
participen activamente en la vida social, económica
y política de México” (p. 1). Como docentes tenemos
la misión de contribuir a la educación integral de los
estudiantes, es decir, con conocimientos, habilidades,
actitudes y valores, es decir, personas preparadas,
competentes.

67

�rumbo hacia la calidad o la excelencia educativa,
se promueve en gran medida gracias a todos los
programas que ofrecen el gobierno federal y cada
uno de los estados que gestionan los recursos y
generan oportunidades para todos los docentes de
los distintos niveles de educación.
La sociedad exige una buena labor del
docente, que esté preparado para transformar a
las generaciones de estudiantes. Ella es quien
nos reconoce o nos desacredita si no estamos
comprometidos con lo que hacemos. Sobre este
aspecto, Ramírez (2020) menciona que “La sociedad
del futuro exigirá al docente enfrentarse con
situaciones cada vez más complejas como es formar
para una sociedad más justa y democrática, preparar
a nuestros alumnos para desenvolverse en una
sociedad que cambia muy rápidamente, contribuir a
formar ciudadanos conscientes, responsables y con
valores”.

Sin título

Como bien expresa Garduño (2019) “Los
cambios en la educación, producto de la sociedad
del conocimiento y del uso cotidiano de la tecnología,
aunados a la preocupación por la calidad de la
enseñanza, han hecho que la labor de los docentes
se encuentre bajo el escrutinio de la sociedad” (p.2).
En este sentido, se han realizado esfuerzos para
promover la profesionalización de los docentes y
motivarlos para ello, con la intención de mejorar la
calidad de la educación.
Sobre el rol del docente del siglo XXI que
se requiere para transformar a la sociedad,
Ramírez (2020) menciona que “El nuevo rol de los
profesores nos exige capacitarnos, actualizarnos y
estar informados sobre los avances en materia de
educación. Así mismo interesarnos en los adelantos
tecnológicos y, en la medida de lo posible, adaptar
nuevas soluciones para el aprendizaje” (p.3).
Lo anterior con el propósito de fomentar el
desarrollo y potencial de profesionales críticos e
ingeniosos con un nuevo enfoque didáctico que
estimule los aprendizajes. Sin duda alguna, el

Para promover la calidad educativa es
necesario transformar las prácticas pedagógicas
añejas y adaptarse a las nuevas investigaciones
educativas. “Un buen maestro se caracteriza por
encontrar y llevar a sus alumnos lo más lejos posible
en el dominio de los conceptos establecidos en los
planes y programas de estudio; también se interesa
en desarrollar su potencial” (Cara et al, 2017, p.94).
Esta situación depende también del gobierno y de las
políticas en materia educativa.
Pérez (2014) hace referencia a la profesión
docente de la siguiente manera:

A diferencia de otras profesiones, con mayores
grados de implicación y autonomía gremial
en la definición o reorientación de la propia
práctica profesional que, incluso, puede llevar
al establecimiento de políticas públicas; la
docencia a nivel básico, en lo general, sufre
un alto condicionamiento gubernamental que
define externamente el ser y el quehacer de
quienes tienen bajo su responsabilidad preparar
a las nuevas generaciones (p.119).
En la actualidad, las exigencias en torno a
su desempeño se nutren de ciertos componentes
acordes al signo de los “nuevos tiempos”, los cuales
se pueden resumir de la siguiente forma: Articulación
entre la formación inicial y la formación permanente;
Inserción a programas de estímulos económicos;

68

�Manejo de una pedagogía centrada en el aprendizaje
del alumno; Práctica profesional sujeta a evaluación;
Ingreso a la docencia mediante concurso de
oposición; Dominio de nuevos enfoques curriculares.
Respecto a los retos para la profesionalización
docente y la injerencia que tiene el Sistema Educativo
Nacional y las propias políticas gubernamentales es
preciso señalar que aún falta mucho por hacer. Sobre
el desarrollo profesional docente, el INEE (2018a)
señala que “Si bien la oferta académica para docentes
en servicio proporciona valiosas oportunidades para
adquirir y actualizar conocimientos disciplinares
y pedagógicos, el énfasis puesto en ese tipo de
formación, así como los rasgos que la han definido
durante años han limitado su calidad y pertinencia”
(p.21).
Esto sin duda limita mucho a los docentes
puesto que gran parte de la oferta educativa no
es aplicable para los contextos educativos de los
docentes en el país. Otro aspecto importante es que
las opciones de formación en servicio distintas a los
cursos, talleres y programas de posgrado no se han
desarrollado de manera sistemática y articulada,
lo que ha generado una dispersión de esfuerzos
institucionales y resultados pobres en términos de los
cambios esperados en la práctica docente.

Al hacer una revisión de la matrícula y
comparar los resultados de formación continua de
los docentes del 2019, se pudo contrastar que de la
propia matricula de docentes de educación básica,
realmente fueron muy pocos los que tomaron algún
servicio de formación continua (diplomado, curso,
taller) pudiendo reconocer un problema complejo
sobre el interés y el compromiso que tienen los
docentes para tomar los servicios que ofrece la
Secretaría de Educación Pública y sus distintas
dependencias. Esto nos lleva a reflexionar sobre la
práctica docente en el aula y la calidad con la que
se realiza y si se cumple o no con los objetivos de
la educación que señala el Artículo Tercero sobre
ofrecer una educación de calidad y recientemente, de
excelencia. La profesionalización docente conlleva
realizar capacitaciones y actualizaciones periódicas,
que impactan en un ejercicio de enseñanza integral,
pero no todos son corresponsables con su deber ser
y con las políticas educativas del país para mejorar al
sistema educativo.

No porque se tomen cursos significa que los
docentes van a transformar la educación, muchos
de ellos lo hacen buscando un beneficio propio
antes que mejorar la calidad del servicio educativo
que brindan. UNESCO (2013), citado en INEE
(2018a) subraya que “éste es uno de los principales
problemas de las políticas docentes y, al respecto, a
partir de la revisión de diversas experiencias, existe
un amplio consenso acerca de la necesidad de dar a
la formación docente un carácter integral y sistémico
que enfrente el problema de la fragmentación de
esfuerzos que tradicionalmente la ha caracterizado”
(p.21).
A continuación se expone una investigación
sobre la profesionalización orientada en la formación
continua de los docentes de Educación Básica y de
los programas de formación docente que se ofertaron
durante el año 2019, según los documentos base,
normativos e informes estadísticos de los organismos
que se desprenden del Sistema Educativo Nacional.
Serigrafía del Observatorio Cultural Ciudadano

69

�En el siguiente mapa conceptual se puede apreciar de manera general la organización y los aspectos a
capacitar, así como los maestros capacitados en 2019:

70

�Referencias

Pérez, A. (2014). La profesionalización docente en el marco de la
reforma educativa en México: sus implicaciones laborales.
El Cotidiano, núm. 184, pp. 113-120. Universidad
Autónoma Metropolitana-Unidad Azcapotzalco, Distrito
Federal, México. http://www.redalyc.org/articulo.
oa?id=32530724012

Cara et al. (2017). Maestro de excelencia. Nuevo modelo
educativo para la educación obligatoria. México:
Fernández Editores.
Garduño, V. (2019). Momentos clave de la profesionalización
docente en México. Recuperado de: https://
historico.mejoredu.gob.mx/momentos-clave-de-laprofesionalizacion-docente-en-mexico/
Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (2018).
Políticas para el mejoramiento profesional de los docentes
en México. Recuperado de: https://www.inee.edu.mx/
wp-content/uploads/2018/12/documento3-mejoramientopro.pdf

Ramírez, L. (2020). Profesionalización docente: competencias
en el siglo XXI. Observatorio de Innovación Educativa.
Tecnológico de Monterrey. Recuperado de: https://
observatorio.tec.mx/edu-bits-blog/profesionalizaciondocente-competencias-siglo-xxi

Abertura del pozo del abismo

71

�Reforma Siglo XXI

Evolución histórica de la UNL y la Escuela
Preparatoria N° 3 (Nocturna para Trabajadores):
trabajo en equipo. (Segunda parte)
Susana Acosta Badillo*
█

█ Myrna Gómez Gutiérrez**

Nota de la redacción:
En el número anterior de Reforma Siglo XXI, tuvimos la oportunidad de compartir a los lectores el trabajo en
equipo que se realizó bajo la gestión del doctor Mateo A. Sáenz para fortalecer no sólo el ámbito académico,
sino el sociocultural de la comunidad de la entonces Preparatoria Núm. 3, Nocturna para Trabajadores, mediante
jornadas culturales y la celebración del 25° Aniversario de su fundación.

L

Apoyo a José Alvarado
a rectoría de José Alvarado se desarrolló
desde su inicio, 8 de diciembre de 1961, en
medio de una constante presión por parte
de sectores conservadores de la comunidad
por su ideología liberal, ex militante de los
partidos Comunista y Popular, antecedente que le
volvió blanco fácil para las asociaciones conservadoras
en el contexto de la implementación del libro gratuito
en el país. El periódico El Norte ejerció una campaña
especialmente crítica en su contra; toda la presión
terminó por ocasionar su renuncia el 8 de febrero de
1963, sustituido por su secretario general, Alfonso
Rangel Guerra.

alumnos a diversos municipios del estado.
4. Se honró a maestros distinguidos de la Universidad
de Nuevo León como el ingeniero Francisco Beltrán,
el doctor Ángel Martínez Villarreal y el profesor
Francisco M. Zertuche.
5. Se concedieron becas a estudiantes obreros con
numerosa familia y exiguo salario. Se consiguieron

Algunas dependencias de la Universidad
demostraron su respaldo al ex rector e hicieron pública
la labor positiva que durante su administración se
realizó en diferentes escuelas universitarias, entre
ellas la Preparatoria 3. El director Sáenz publicó las
siguientes mejoras y apoyos recibidos:
1. Compra de material para los laboratorios de física,
química y biología.
2. Aumento de sueldo a maestros y conserjes.
3. Programas abiertos para todo el público, de los
sábados culturales. Se han organizado viajes de los
*Egresada de la licenciatura en Historia y Estudios de Humanidades
por la Facultad de Filosofía y Letras de la UANL. Actualmente se
desempeña como docente de la Escuela Preparatoria Núm. 3
**Egresada de la licenciatura en Historia y Estudios de Humanidades
por la Facultad de Filosofía y Letras de la UANL. Actualmente se
desempeña como bibliotecaria en la Capilla Alfonsina Biblioteca
Universitaria.

Serigrafía del Observatorio Cultural Ciudadano

72

�y profesores de la mencionada Escuela los
diversos actos organizados con tal motivo para
ver la posibilidad de participar activamente en
ellos.
SIEMPRE AUTÓNOMA, POR MI PATRIA
EDUCARÉ
El Rector de la Universidad
Dr. Jesús N. Noyola

becas para todos los alumnos que obtuvieran las
mejores calificaciones de su grupo y prorrogas en
el pago de las cuotas a más de cien alumnos.
6. Aumento del personal administrativo.
7. Reorganización del servicio de la biblioteca.
Nombramiento de un bibliotecario y subvención
mensual para la compra de libros.
8. Publicación de un folleto que contiene la
historia de la Escuela Preparatoria No. 3, bajo
los auspicios del Departamento de Extensión
Universitaria (1).

Tuxtla Gutiérrez, Chiapas
18 de junio de 1963
C. Dr. Mateo A. Sáenz
Universidad de Nuevo León
Por su escrito que obra en nuestro poder,
hemos quedado enterados que la Sociedad
de alumnos de la Escuela Preparatoria No.
3 (Nocturna para Trabajadores), de esa
Universidad, y para conmemorar el XXV
Aniversario de su fundación, están organizando
la “Primera Peregrinación Universitaria”, al
panteón San Fernando (tumba de Benito
Juárez) el próximo 18 de julio, aniversario de
su muerte.
En atención a lo anterior me permito
comunicarle que haremos todo lo posible para
estar presentes en dichos festejos.
POR LA CULTURA DE MI RAZA
El Director
Profr. Eduardo J. Albores G. (3)

Primera peregrinación
universitaria

Desde junio de 1963 la Sociedad de Alumnos se
entusiasmó con la organización del viaje a Ciudad
de México, conclusión de los festejos del XXV
aniversario y con el objetivo principal de visitar la
tumba del ex presidente de la República, Benito
Juárez, en el panteón de San Fernando. En primera
instancia, se formó un comité integrado por los
alumnos Hermenegildo González, como presidente;
Mario Hinojosa, secretario; Aureliano Valdez Reyna,
tesorero; y Humberto Garza, como vocal (2). Este
comité trabajó en colaboración con la Sociedad de
Alumnos y la directiva del plantel.
En el mismo mes de junio, la organización
del viaje pretendió tomar un carácter nacional,
al extender la invitación a otras instituciones de
educación media superior del país para formar
parte de esta primera caravana, así se manifiesta
en los oficios recibidos por la dirección del plantel
en respuesta a su invitación, por instituciones como
la Universidad de San Luis Potosí y el Instituto de
Ciencias y Artes de Chiapas:

San Luis Potosí, 19 de junio de 1963
Sr. Dr. Mateo A. Sáenz
Director de la Escuela Preparatoria No. 3
Nocturna
Universidad de Nuevo León
En contestación a su atenta invitación a alumnos
y profesores de la Escuela Preparatoria de la
Universidad Autónoma de San Luis Potosí para
participar en el homenaje que el próximo 18
de julio se rendirá para honrar la memoria del
Benemérito de las Américas, señor licenciado
Benito Juárez, me permito informar a usted que
ya se ha hecho del conocimiento de alumnos

Lamentablemente ninguna de las invitaciones
pudo ser atendida por diferentes razones, pero la
caravana de la Preparatoria Núm. 3 no abandonó la
idea. El 5 de julio, el grupo de alumnos interesados se
reunió con el director en el Aula “Francisco Zertuche”
de Colegio Civil para discutir los últimos detalles. Se
planeó salir el 17 de julio, para que al día siguiente
fuese la visita a la tumba del ilustre personaje, en
el día exacto de su aniversario luctuoso, 18 de julio
(4). Días previos al viaje, una pequeña comisión
encabezada por el maestro Mario López Ramírez
se trasladó a Ciudad de México para contratar el
alojamiento, conseguir descuentos para las visitas
turísticas y para invitar personalmente a la señora
Aurelia Contreras Juárez, nieta del Benemérito de
las Américas, para que los acompañara durante la
guardia de honor programada para el 18 de julio,
invitación que aceptó (5).
Tal y como se estableció, la Peregrinación
Universitaria salió el 17 de julio con un total de 72
alumnos y cuatro profesores, incluido el director. En

73

�seguimiento a su programa, el día 18 visitaron el
Panteón de San Fernando y montaron una sencilla
guardia de honor ante la tumba de Juárez, en
compañía de su nieta y un grupo de ex combatientes
de la Revolución Mexicana (6). Se expresaron dos
sencillos discursos a cargo del alumno Hermenegildo
González y el director, Mateo Sáenz. Ese mismo día,
por la tarde, visitaron a Don José María de los Reyes,
con quien sostuvieron una breve reunión.
Antes de abandonar Ciudad de México, el grupo
envió un telegrama al presidente de la República,
Adolfo López Mateos, en representación de la
Escuela Nocturna de Bachilleres y de la Universidad
de Nuevo León:

La Escuela Preparatoria No. 3 (Nocturna para
Trabajadores) de la Universidad de Nuevo
León, para cerrar el ciclo de festejos para
celebrar el vigésimo quinto aniversario de la
fundación de la escuela, cumpliendo una de
las más caras obligaciones que tenemos como
mexicanos, rendimos honor a la memoria
del ilustre Benemérito de las Américas,
licenciado Benito Juárez, venimos hoy, en el 91
aniversario de su muerte, integrando la Primera
Peregrinación Universitaria, hasta la tumba del
gran reformador.
Nos honramos en hacerlo de su conocimiento
pidiendo respaldo a la iniciativa de que cada
año, las escuelas preparatorias de la República
visiten este lugar, rindiendo pleitesía a quien
legara las Leyes de Reforma y la Constitución
de 1857.
Reciba con este mensaje, el saludo unánime de
la Escuela Preparatoria No. 3 de la Universidad
de Nuevo León, donde se preparan los obreros
gracias a las conquistas de la Revolución
Mexicana, con su esfuerzo sostenido por el
gran anhelo de lograr para México mejores
metas y elevar el nivel de vida de nuestro
pueblo (7).
Firmaron el telegrama el director, el presidente
de la Sociedad de Alumnos, Francisco Plata
García, y el presidente del Comité Organizador de
la peregrinación, Hermenegildo González. Al día
siguiente, visitaron las pirámides de Teotihuacán, el
día 20 fue de elección libre y el 21 salieron a Puebla,
donde visitaron el Convento de Santa Mónica,

Codice Hernandino Mixteco

la Casa de Alfeñique y los Fuertes de Loreto y
Guadalupe; finalmente arribaron a Monterrey el 22
de julio (8).

Conclusión de los festejos
Al regreso del viaje se concluyeron oficialmente los
festejos del XXV aniversario, que se desarrollaron
durante todo el año escolar 1962-1963. A petición
expresa del alumnado y en previo acuerdo con
la Sociedad de Alumnos de la Preparatoria 1, se
acordó imponerle el nombre de “Dr. Ángel Martínez
Villarreal” al laboratorio de Ciencias Biológicas de
ambas dependencias, con placa conmemorativa que
se develó en una ceremonia especial (9).
Como cierre oficial se organizó una exposición
gráfica con más de 400 fotografías sobre los
eventos realizados durante todo el año escolar
en conmemoración del XXV aniversario, entre los
sábados culturales, las visitas a los municipios del
estado, factorías, museos, instituciones culturales,
la fiesta de aniversario, las cenas conmemorativas
y especialmente, el viaje a Ciudad de México, donde
se contrató los servicios de un fotógrafo particular.
Según consta Mateo Sáenz en su informe de 1963,
las fotografías fueron documentadas por el archivo

74

�de la preparatoria (10). La exposición fotográfica
fue inaugurada por el rector interino, Alfonso Rangel
Guerra, y perduró durante una semana abierta al
público general.
Fuera de las actividades de aniversario, durante
el año escolar 1962-1963 se formó una nueva
biblioteca particular, en consideración que la anterior,
conformada en tiempos de Oscar Decanini, se había
fusionado con la de la Preparatoria 1 en 1955. Se
nombró un bibliotecario y se donaron buena cantidad
de libros entre alumnado y maestros, así como el
donativo personal de la profesora María Terán, viuda
del profesor Francisco M. Zertuche, quien donó 110
libros de la biblioteca personal del profesor (11).

Año escolar 1963-1964
El lunes 2 de septiembre de 1963 iniciaron las clases.
Durante este año escolar se retomaron los Sábados
Culturales, bajo supervisión del alumno y profesor
Armando López Rea, quien también asumió la
responsabilidad de escribir los monólogos, discursos
y pequeñas comedias que se presentaron durante
los diferentes eventos.
Asimismo, a sugerencia del catedrático de la
escuela, ingeniero Rodolfo Rodríguez García, se
organizó un curso de ajedrez con frecuencia sabatina
para todo aquel alumno interesado. Se inscribieron
54 alumnos y se mandó fabricar un tablero de
pared para la ilustración de las jugadas (12). En las
jornadas dominicales se continuó con el programa
anterior de visita a municipios foráneos del estado
y diferentes instituciones. Se visitaron 30 municipios
y diferentes instituciones e industrias de la ciudad,
entre ellas el Penal del Estado (13).

Fundación del STUNL
En Asamblea Constituyente, el 5 de febrero
de 1964, quedó debidamente conformado el
Sindicato de Trabajadores de la Universidad de
Nuevo León (STUNL). Asistieron como delegados
de la preparatoria el licenciado Vicente Reyes
Aurrecoechea, el profesor César Hinojosa López
y el doctor José Antonio Pérez Gálvez (14). En la
preparatoria se estableció la sección No. 17 (de 21
secciones fundadoras), en consideración de que
la numeración se otorgó conforme a la cantidad de
personal.

Segunda caravana a Ciudad de
México
En marzo de 1964, en esta ocasión con motivo de
conmemorar el aniversario de natalicio de Benito
Juárez, y tras el éxito y entusiasmo del primer viaje,
un grupo de estudiantes se organizó nuevamente
para viajar a Ciudad de México con el renovado
apoyo del director Mateo Sáenz. El viaje se organizó
para partir el 20 de marzo y durar hasta el 25, día de
regreso, al coincidir con la Semana Santa y a modo
de que el viaje no interrumpiera las actividades de los
alumnos creyentes en Jueves y Viernes Santo (15).
Con organización principal de la Sociedad de
Alumnos, presidida por Amel Garza Martínez, el
viaje obtuvo una respuesta más entusiasta que la
primera ocasión, congregando un nutrido grupo de
125 alumnos. Con tres autobuses llenos, la Segunda
Peregrinación partió para Ciudad de México un día
antes de la fecha conmemorativa, acompañados
por el director y el maestro Mario López Ramírez.
El 21 de marzo montaron guardia de honor ante la
tumba de Juárez y depositaron una corona de flores
a nombre de la preparatoria. Enseguida, ese mismo
día, se entrevistaron nuevamente con el licenciado
De los Reyes y visitaron el Castillo de Chapultepec,
la Unidad Independencia del Seguro Social y la Sala
Juárez en el Palacio Nacional (16).
Al día siguiente, en Puebla, siguieron la
misma ruta del año anterior con visita a los fuertes
de Guadalupe y Loreto, así como el Convento de
Santa Mónica. Durante esta segunda caravana se
agregó una visita especial al estado natal del ex
presidente de la República, Oaxaca, donde visitaron
la Universidad Juárez y ruinas arqueológicas de la
región (17). Cabe destacar que del dinero recaudado
para el viaje sobró una cantidad que la Sociedad
de Alumnos utilizó para comprar uniformes para el
personal de limpieza de la escuela (18).
Estos viajes dejaron una profunda huella en
quienes asistieron y en quienes escucharon las
anécdotas de sus compañeros y maestros después
del viaje, complementada con las enriquecedoras
clases de historia del doctor Sáenz, quien con su
franqueza y singular sentido del humor concentraba
la atención de todo su alumnado, “nunca podíamos
faltar a sus clases y siempre nos tenía risa y risa”, así
lo recuerda Roberto Guerra Rodríguez, ex alumno

75

�Serigrafía del Observatorio Cultural Ciudadano

de la generación 1962-1964, quien además recuerda
esta promoción cultural, aunque no haya tenido la
oportunidad de viajar con ellos:

No tuve oportunidad de acompañarlos durante
mi estancia como alumno, sin embargo se me
quedó clavada la espinita y en una ocasión,
años después, precisamente en 1972, año
que se declaró Año de Juárez, fui a Ciudad de
México con mi hermano Rubén y mi cuñado
Oscar Beltrán y les dije “quiero ir al panteón
San Fernando a visitar la tumba de Don Benito
Juárez”, porque fue un recuerdo que se me
quedó del maestro Sáenz, así que en parte le
debo a él, el haber estado ese 20 de marzo de
1972 en la tumba de Don Benito Juárez (19).

Notas bibliográficas
1 El Porvenir, 17 de febrero de 1963, 6-B
2 Sáenz, Mateo A. (1967). Anecdotario (p. 382). Monterrey, N.L.:
UNL

3 AMDE, Legajo de oficios administrativos, sin clasificar
4 El Porvenir, 5 de julio de 1963, 5-B
5 Sáenz, Mateo A. (1967). Anecdotario (p. 382). Monterrey, N.L.:
UNL
6 El Porvenir, 18 de julio de 1963, 3-B
7 El Porvenir, 19 de julio de 1963, 6-B
8 El Porvenir, 22 de julio de 1963, 6-B
9 Sáenz, Mateo A. (1967). Anecdotario (p. 383). Monterrey, N.L.:
UNL
10 Sáenz, Mateo A. (1967). Anecdotario (pp. 383-384).
Monterrey, N.L.: UNL
11 Sáenz, Mateo A. (1967). Anecdotario (p. 384). Monterrey,
N.L.: UNL
12 Sáenz, Mateo A. (1967). Anecdotario (pp. 385-386).
Monterrey, N.L.: UNL
13 Sáenz, Mateo A. (1967). Anecdotario (p. 386). Monterrey,
N.L.: UNL
14 STUNL, año 1, no. 1, 15 de marzo de 1964, p. 8
15 Sáenz, Mateo A. (1967). Anecdotario (p. 387). Monterrey,
N.L.: UNL
16 El Porvenir, 24 de marzo de 1964, 2-B
17 El Porvenir, 27 de marzo de 1964, 3-B
18 Sáenz, Mateo A. (1967). Anecdotario (p. 388-389). Monterrey,
N.L.: UNL
19 Guerra Rodríguez, Roberto. (2016, noviembre 24). [Grabada
en audio y video].

76

�Reforma Siglo XXI

La escuela pitagórica: un verdadero desafío

E

█

s indiscutible que hoy en día podemos
apreciar un persistente desinterés de la
juventud por el estudio, así como una elevada
tasa de abandono prematuro de la escuela.
(Scott, 2015) Lo anterior se debe a que tú
como alumno, sin reflexionar, pues en estos tiempos
los distractores están a la orden del día, consideras
como un enorme desafío el tener qué asistir a clase,
cumplir con las tareas encomendadas, realizar las
investigaciones requeridas por tus maestros e, incluso,
el tener que presentar algún tema en especial a tus
compañeros.
Esperemos que al final del siguiente comentario,
tu idea sobre lo que es un verdadero desafío haya
cambiado.
Sin separar la historia de la leyenda, pues aunque
Pitágoras significaba muchas cosas distintas para el
pueblo, ”el filósofo, el astrónomo, el matemático, el
enemigo irreconciliable de las judías (lentejas), el santo,
el profeta, el hacedor de milagros, el mago, el charlatán,
etc.” (Boyer, 2001, p. 79), era su tranquila serenidad
la que atraía a los jóvenes, aunque se asegura que
Pitágoras era extremadamente difícil en lo que respecta
a la admisión de sus futuros discípulos, los cuales no
tenían ni idea de lo que pasaba dentro de la escuela,
“que se fue transformando en una hermandad con ritos
y ceremonias secretas de los cuales se sabe poco”
(Perero, 1994, p. 5), pues se castigaba severamente
Doctorado en Educación, con Licenciarura y Maestría con Especialidad
en matemáticas, actualmente se desempeña como catedrático
investigador de tiempo completo de la Escuela Normal Superior “Profr.
Moisés Sáenz Garza” de Monterrey N.L. A lo largo de sus 43 años
de servicio docente, Condecorado con las Medallas “Maestro Rafael
Ramírez” y “Maestro Manuel Altamirano”, ha laborado en todos los
niveles educativos. Es autor de diversos materiales de estudio para
Sistemas Abiertos de Enseñanza, libros de texto de Matemáticas para
secundaria y diversos artículos en revistas indexadas resultado de
investigaciones realizadas en la Escuela Normal de trabajo. Cuenta
con “El premio a la Excelencia Educativa” otorgado por el Estado
de Nuevo León” y el “Reconocimiento a Perfil Deseable PRODEP”
otorgado por la Secretaría de Educación Superior de la Secretaría de
Educación Pública.
Correo electrónico: transfinitumpa20@yahoo.com.mx

77

Pablo Cervantes Martínez*

la culpa de quien divulgara la doctrina pitagórica. Tal
es el caso de Hípasus, uno de los miembros de la
escuela, quien murió al ser arrojado al mar por divulgar
que habían descubierto un número inexpresable: raíz
cuadrada de 2.
Pues bien, los jóvenes animados por esa
ignorancia sobre la funcionalidad real de la escuela
y que querían entrar en ésta; debían sufrir primero
un tiempo de prueba y de ensayo. Así, después de
algunos meses en la escuela, durante los cuales se
permitió a los aspirantes pitagóricos disfrutar de toda la
tranquilidad posible, sin gritos ni grupos ruidosos, con
maestros amables que los animaban a manifestarse
libremente sin llamarles la atención aún cuando se
mostraran irrespetuosos, se les hacía pasar la noche
en una caverna en los alrededores de la ciudad, donde

Serigrafía del Observatorio Cultural Ciudadano

�se aseguraba la existencia de monstruos y toda clase
de apariciones. De esta forma, los que no tenían el
control suficiente de sus miedos a las impresiones
fúnebres de la soledad y de la noche; “que se
negaban a entrar o huían antes de la mañana, eran
juzgados demasiado débiles para la iniciación y
despedidos.” (Schure, 1972, p. 239)
Pero para sorpresa de muchos, esto no
terminaba ahí: había algo más, la llamada prueba
moral, que consistía en que bruscamente y sin previo
aviso, se encerraba una mañana al aspirante a
discípulo en una triste y vacía celda. Le daban un
pequeño pizarrón y la orden de buscar el sentido de
unos de los símbolos pitagóricos, por ejemplo: ¿Qué
significa el triángulo inscrito en el círculo?, o bien le
preguntaban: ¿Por qué el dodecaedro comprendido
en la esfera es la cifra del universo? El joven
pasaba doce horas en la celda, más como preso
que como estudiante, con un pequeño pizarrón y un
gran problema que tenía que resolver, alimentado
sólo por un vaso con agua y pan duro. Luego era
llevado a una sala donde lo esperaban todos los
que ya habían sido aceptados como discípulos y
que tenían la consigna de burlarse sin piedad de
él, que mal humorado y hambriento se presentaba
ante ellos como un culpable.- “He aquí, decían al
nuevo filósofo. ¡Qué semblante más inspirado! Va
a contarnos sus meditaciones. No nos ocultes lo
que has descubierto. De ese modo meditarás sobre
todos los símbolos. Cuando estés sometido un mes
a régimen, verás como te vuelves un gran sabio.”
(Schure, 1972, p. 239)
Con todo esto, era aquí el preciso momento en
el que Pitágoras observaba detenidamente al joven,
quien irritado por el ayuno, colmado por las burlas de
sus compañeros, humillado totalmente por no haber
podido resolver el gran problema encomendado, algo
incomprensible para él, tenía que hacer su mejor
esfuerzo para dominarse. Algunos llegaban al llanto,
otros a defenderse con burlas hacia sus maestros
y compañeros, incluso había quienes respondían
violentamente, maldiciendo al maestro, a la escuela y
a sus compañeros. Pitágoras entonces simplemente
al comparecer les decía con aquella tranquilidad que
en un principio les había atraído, que era imposible
que continuaran en una escuela de la cual tan mala
opinión tenían y les suplicaba que no volvieran jamás,
pues aunque Pitágoras “vivió una juventud libre, en
viajes y vagabundeos” (Sestier, 1996, p. 22), en su
escuela se promovían principalmente la amistad y

Sin título

el respeto a los maestros. Claro que había quienes
anhelaban verdaderamente ser admitidos; pues bien,
los que “soportaban los ataques con firmeza, que
respondían a las provocaciones con palabras justas
y espirituales y que declaraban que estaban prestos
a comenzar la prueba cien veces para obtener una
sola parcela de la sabiduría” (Schure, 1972, p. 240),
simplemente eran admitidos, sin ninguna distinción.
Estimado alumno, después de leer estas líneas
y que conoces algo de lo que en nuestro tiempo
sería simplemente “LA PRUEBA DE ADMISIÓN”,
¿te hubiera gustado ser uno de los discípulos de
Pitágoras?, o bien ¿sigues pensando que lo que
tú tienes que realizar para conseguir ir tras una
profesión, es digno de ser considerado como un
verdadero desafío?

Referencias
Boyer, C.B. (2001). Historia de la matemática. Madrid: Alianza
Editorial.
Pereo, M. (1994). Historia e Historias de Matemáticas. México:
Grupo Editorial Iberoamericano.
Schure, E. (1972). Los Grandes Iniciados. México: Ed. Olimpo.
Scott, C.L. (2015). El futuro del aprendizaje (i) ¿Por qué deben
cambiar el contenido y los métodos de aprendizaje en el siglo
XXI? Investigación y Prospectiva en Educación UNESCO, Paris.
Documentos de Trabajo ERF, No. 13.
Sestier, A. (1996). Historia de las Matemáticas. México: Ed.
Limusa.

78

�Reforma Siglo XXI

Apariencias

H

█

Juan Manuel Carreño*

abía una vez una bella mujer llamada
Natasha. Se decía princesa y virtual
heredera de su padre, Balduino III, señor
de aquellas comarcas. Ella había aparecido
en ese condado, con la ropa hecha jirones,
asegurando escapar de unos malhechores. Los
alguaciles por más que buscaron no encontraron el
menor rastro de ellos.

El día que partió la joven cargada de regalos,
flores, vestidos y joyas en sendos carruajes, jalados
por caballos percherones, el pueblo se arremolinó en la
calle para despedirla con grandes aplausos, mientras
que en la cárcel el loco reía, y su risa aturdía a los
carceleros. Ellos, al ver que la princesa se alejaba cada
vez más del poblado, dejaron en libertad al muchacho
que se internó de inmediato en el bosque.

La gente más relevante se peleaba por invitarla
a sus mesas –no todos los días se es visitado por la
realeza, se decían–. Se hacían fiestas a diario para
contar con su regia presencia, y las modistas no se
daban abasto para engrosarle su guardarropa, pagada
por los ricos del pueblo. Natasha, como correspondía
a su alcurnia, se hospedaba en la suite imperial de la
posada más importante, por cortesía del dueño el cual
tenían fama de miserable.

Cuando se supo la verdad habían transcurrido
tres semanas y media. El loco vagaba de un lado para
el otro, cuando fue llamado por el principal de la aldea.
Éste, junto con sus síndicos, a manera de desagravio
ante quien les había advertido –loco o no– de lo que
hoy todo el mundo sabía, le ofrecieron ropa nueva y

–Cuando venga mi padre a encontrarme, le diré lo
buenos que han sido conmigo, y él los recompensará
al ciento por uno, como dice el Buen Libro. –Los
aludidos sólo mostraban sus dientes al imaginar la gran
recompensa–. Y como soy la única heredera, cuando
sea reina, mandaré conectar el tren hasta este lugar, y
les regalaré cien caballos pura sangre del establo real.
Ya lo verán.
Ya podemos imaginarnos que todo el pueblo
andaba encandilado con esta muchacha “real”. Tanto
que recibía la visita de los jóvenes de más relieve para
invitarle a un sinfín de saraos. Le llovían flores en su
alcoba, y las carrozas peleaban por ser las elegidas
en sus paseos vespertinos. Sólo había un muchacho
que no compartía de esta algarabía. Le decían Franz
y se le tenía por el loco del pueblo. Él le gritaba cada
vez que la veía que el rey no tenía hija, y que ella era
una impostora, hasta que fue arrestado por órdenes
superiores.
*Juan Manuel Carreño, Monterrey, Nuevo León, 1954. Es escritor,
vendedor y editor de libros y tiene varios premios de cuento en su
haber. Sus narraciones se han publicado en los periódicos El Norte y El
Porvenir y en las principales revistas literarias de Monterrey.

79

Laertiade

�una rica comida. Mas el joven no quiso nada y lejos
de aceptar los insultó y siguió riéndose en sus caras,
siendo remitido de nuevo a la cárcel.

este hallazgo que ponía fin a su tristeza. Toda la
tarde conversó con su hijo, y el joven le enteró de
todas sus desventuras.

A la mañana siguiente arribó el Rey Balduino
III con su séquito de 500 soldados. Pese a
comprometerse las autoridades del pueblo a guardar
el secreto sobre el asunto de la muchacha, alguien
enteró a su majestad de la mascarada.

El pueblo estaba contento de la forma en que
había terminado el asunto. El rey sonreía a todas
las personas que a su vez le sonreían. Al retirarse,
los pobladores hicieron una valla para despedir a
su soberano. Al lado del rey, Estefan, su sonriente
heredero, lujosamente ataviado agitaba la mano
despidiéndose de la turba. A la salida del pueblo el
rey dio una orden, y el ejército regresó a matar a sus
pobladores.

El soberano pidió ver al único que, siendo un
loco se había comportado razonablemente. Cuando
llevaron al muchacho a su augusta presencia, dos
lágrimas de su regio rostro rodaron al suelo. Era
su hijo Estefan a quien tenía enfrente, el cual tenía
perdido doce años, y él lo creía difunto. Estefan
ahora se encontraba a su lado, sonriente, de la
misma forma en la que él se sonreía. Lo estrechó
entre sus brazos congratulándose con su gente ante

Moraleja:
No toda la que te dice que es princesa lo es, y no
todos los locos tienen un pasado miserable, sino
pregúntale al rey.

Serigrafía del Observatorio Cultural Ciudadano

80

�Reforma Siglo XXI

Personajes y lugares de mi pueblo. Historias del
río Sabinas: Apolinar

E

█

ra un hombre curtido, muy ladino e inteligente.
Dos eran las virtudes que lo hacían famoso:
contar mentiras y conocer de aguacates.
De hecho, todos o casi todos los aguacates
conocidos en Sabinas habían sido bautizados
por él: el Cuervo, negro, lustroso y alargado; el Molina,
negro también, pero muy gordo, de mucha carne, como
el muchacho a quien llamaban así y que fácilmente
pesaba 150 kilos.
En su huerta de aguacates tenía mucha variedad.
A los compradores les mostraba el que llamaba
Pendejo, porque es tan pendejo que se llena de frutos
hasta que se le quiebran las ramas, decía. También
tenía el Despertador, que producía tan sonoras
ventosidades que no dejaban dormir.

Rubén Helio Mascareñas Valadez*
–En otra ocasión, cuando vivía en Estados
Unidos, el sheriff del condado me encargó que
matara a una enorme víbora que hacía estragos
en el ganado. Salí en mi caballo y encontré la
víbora muy pronto. Pero no le veía la cabeza,
así que tuve que cabalgar varios días en su
busca, siguiendo siempre a un lado del cuerpo
del animal, que se extendía por millas y más
millas. Así pude llegar a los límites del condado,
pero como los gringos son muy celosos de su
autoridad, me devolví sin poderla matar, ya que
su cabeza quedaba todavía muy lejos, en el otro
condado.

Contaba que había tenido un perro muy
inteligente, muy listo. –Creo que hasta había cursado la
secundaria, decía. Nomás le faltaba hablar–. Cierta vez
iba de viaje con el can, y yendo por el río, se detuvo a
descansar a la sombra de un sabino.
–Me senté y saqué tabaco y papel para liar un
cigarro. Luego saqué la piedra, el eslabón y la
yesca, para encenderlo. Lo fumé tranquilamente,
despacio, y descansé un buen rato. Luego me
levanté y empecé a caminar. Vieras que el perro
me ladraba y me ladraba. Pos qué quiere este
animal, dije, y traté de entenderle lo que me decía.
No me has de creer, pero muy clarito pronunciaba:
Bon bon, baco, baco, al estar ladrando. Me
regresé al árbol donde había descansado y en
efecto, se me habían olvidado el eslabón y el
tabaco.
También contaba lo siguiente:

*Egresado de la Normal “Pablo Livas”. Graduado en Psicología
Educativa de la Escuela Normal Superior de México. Titulado en Inglés
y Francés en la Escuela Normal Superior “Moisés Sáenz” y Maestro en
Pedagogía por la Escuela de Graduados de la misma institución.

81

Autorretrato con retrato

�Serigrafía del Observatorio Cultural Ciudadano

Es recordado también por esta anécdota que decía
le ocurrió:

Estas eran sus frases favoritas:

–Otra vez que hubo mucha seca en Texas me
mandaron llamar porque había una nube muy
grandota en el cielo, pero no quería soltar el
agua. No, pos le disparé con la escopeta un tiro
y le abrí un agujero por donde empezó a caer
un enorme chorro de agua que duró varios días.
Luego me pidieron que lo tapara, por lo que
cargué mi escopeta con un montón de zacate y
le disparé directo al agujero, con lo que, santo
remedio, dejó de llover inmediatamente.

82

–¡Qué tal serán los gringos, que al agua le
dicen wara!
–¿Por qué será que a mí me gusta más la leche
quemada que la cuacha de gallina?
–Si se acaba el agua en todo el mundo, yo con
pura pecsicola tengo.
–¡Cuando hay higos no como comas!

�Reforma Siglo XXI

Cuatro poetas nuevoleonesas del siglo XIX
█

Erasmo Enrique Torres López*

Ofrecemos enseguida cuatro poemas de igual número de damas con vocación literaria; ellas son las siguientes:

Julia guadalupe de la peña
Iniciamos con Julia Guadalupe de la Peña, nuevoleonesa por adopción como lo es C. Junco de la Vega, el Dr.
Gonzalitos, el poeta Margarito Cuéllar y muchos más. Hasta donde sabemos Julia G. de la Peña es la primera
mujer en escribir en un periódico local; ya en 1883 colabora en el Periódico Oficial del Estado. En 1884 publica en
La Defensa del Pueblo el texto titulado SONETO, el cual copiamos:

“Baña la cumbre de la erguida loma,
Del bello sol el rayo postrimero,
Cierra la flor su cáliz hechicero
Lleno de elixir de fragante aroma.

Ven dulce amiga, si mi canto quieres
Oír mezclado al nocturnal murmullo,
De mi destierro el bálsamo tú eres,
¡Tu dulce afecto que me causa orgullo!
¡Sentimiento exclusivo de los seres
Que un corazón alienta como el tuyo!”

Vuelve a su nido la torcaz paloma,
Vuelve a su hogar el pobre jornalero,
Y ya principia ese fulgor ligero
De la naciente luna cuando asoma.

Montemorelos Julio 3 de 1884.
(La Defensa del Pueblo, 1º de marzo de 1884).

María Garza González
De Apodaca, N. L. es María Garza González, nacida el 15 de septiembre de 1858 en la Hacienda El Mezquital,
según Family Search; D. Israel Cavazos consigna el mismo año, pero el 11 de junio y en Monterrey. Fue importante
su participación en el quincenal La Violeta y en algunas obras de teatro. De la Antología poética nacional de 1893
tomamos su composición Invierno:

“Gimiendo pasa la brisa leve
Huyendo a impulsos del vendaval,
Y sobre el suelo la blanca nieve
Cae y le cubre como cristal.

Rodeada siempre de desengaños,
Paso llorando mi juventud…
Lentos y tristes corren los años;
Trayendo al cabo la senectud.

Los desengaños son otro invierno
Que al alma dejan sin una flor:
Truecan las dichas en llanto eterno;
Matan los sueños del corazón

En vano busco la paz del alma
Y un lenitivo a mi dolor
No tengo goces, ni tengo calma,
Lágrimas sólo del corazón.”

Mustias las flores su tallo inclinan
Siendo juguetes del viento frío…
Las ilusiones ya no germinan
Ni dan alientos al pecho mío.

(Poetisas Mexicanas. Siglos XVI, XVII, XVIII y
XIX. México. Oficina Tipográfica de la Secretaría de
Fomento, 1893).

83

�Isabel Leal De Martínez
La tierra de Tacho Carrillo tiene el privilegio de ser la cuna de la primera mujer en publicar un libro de
versos; nos referimos a la Sra. Isabel Leal de Martínez y tal afirmación aparece en su prólogo, suscrito por D.
Celedonio Junco de la Vega. El poemario consta de 26 piezas literarias, el cual fue impreso con el nombre
de Poesías en 1898 en Monterrey, en la Tipografía Católica, donde se imprimía La Defensa del Pueblo. Lo
dedicó a la memoria de su esposo, el Dr. Juan de Dios Martínez, con quien contrajo matrimonio en Monterrey,
en septiembre de 1883. Va enseguida una composición fechada el 8 de abril de 1889 y la tituló A la Virgen
del Carmen:

“Tú sabes, Virgen pura,
La historia de mi vida
Sus páginas sombrías
Me brindan sinsabor.
Si no oyeras los ruegos
Del alma redimida
¿Qué haría cuando pena?
¿Qué haría en su dolor?
A veces turban nubes
Mi límpido contento,
Empieza el Austro fiero
Y el rayo a conmover;
Entonces tu clemencia
Imploro en mi lamento,
Y torna el Aura fúlgida
Sus ondas a mecer.
Aquí guarda mi pecho
En un bosque de flores
De esencias delicadas
Tu sacrosanto altar
Do estás púdica niña
Con célicos amores
Más grata su sonrisa
Que el céfiro al gorgear

Tus ojos seductores
Cintilan dulcemente,
El Véspero no alcanza
Su brillo a competir
Oscura es la azucena
Si está junto a tu frente…
¡Modelo prodigioso!
Locura es descubrir.
Mañana que en Ocaso
De yerma sepultura,
Termine agonizante
El nimbo de mi Sol;
Yo quiero que ilumine
Tu Estancia de Ventura,
Que regia tu corona
Duplique su arrebol.
(Publicado en La Defensa del Pueblo, del 21 de abril
de 1889, consultado en CABU). El 5 de octubre del
presente año, publicamos un artículo sobre esta
distinguida poeta teranense en 15diario@gmail.com.

María Marshall Browne Pérez de Berlanga
La naturaleza ha sido pródiga con la región citrícola, tanto en lo agrícola, como en lo literario. De las cuatro
poetas aquí registradas tres son de dicha región. Toca hablar de María Marshall Browne Pérez de Berlanga,
nacida en 1867 en Montemorelos; según lo señala el destacado Maestro D. Israel Cavazos en su Diccionario
Biográfico de Nuevo León (GrafoPrint, Editores ,1996p. 63). Lo mismo encontramos en el Censo de Población
de 1930, donde dice tener 63 años de edad, ser de Nuevo León y de religión protestante. Agradecemos al Dr.
en Educación y Cronista de Montemorelos, José de Jesús Martínez Perales, el envío de una copia de dicho
Censo. Enseguida transcribimos su poema ¡Vivir Llorando…! A él.

“¿Por qué bien soñado, dí
Te alejas del corazón?
¿Por qué muere la ilusión?
¿Por qué la dicha perdí?

¡Vivir llorando….! es mi anhelo
Sufrir será mi pasión,
Y mi tétrica ilusión
Hallará en mi ser su Cielo!

84

�¿Por qué se nubla mi Cielo?
¿Por qué mi goce termina,
Sin que esperanza divina
Preste a mi pecho consuelo?

Por qué si… vivir llorando…!
Es en el mundo mi suerte,
No llega hacia mí la muerte
Mis pesares destrozando?
Hoy solo al llanto ardoroso
Doy en mi seno cabida,
Sin que la dicha perdida
Vuelva a mi mente el reposo
Sigo callada el camino…
De mi negra desventura.
Y es la constante tristura
Lo que marca mi destino.

Triste, muy triste, sombrío
Veo ante mí el porvenir;
Y escucho que es su decir
Aumentando el pesar mío:

“Deja los goces de un día,
Deja tu loca ficción,
Muerto está ya el corazón.
Olvida ¡ay! tu porfía”
Que solo verás soñando
Edenes de amor fecundo,
Más tu existir en el mundo
Es siempre…..Vivir llorando…!
Montemorelos. Enero de 1887. María M. Browne.
(Publicado en La Defensa del Pueblo. Monterrey, 27
de febrero de 1887. Consultado en CABU ).

Los Judas del circo

85

�Reforma Siglo XXI

Nueva mesa directiva en la Sociedad
Nuevoleonesa de Historia, Geografía y
Estadística A.C.

E

l pasado 16 de enero de 2021, a través
del programa de videollamadas Zoom, los
miembros de la Sociedad Nuevoleonesa
de Historia, Geografía y Estadística A. C.
(SNHGE), efectuaron a partir de las 10: 30
horas de la mañana su Asamblea Solemne en la que
tomó protesta la nueva mesa directiva que cubrirá el
período de los años 2021-2022, encabezada por su
presidente el MCP. Óscar Tamez Rodríguez.
A lo largo de la sesión se desarrolló el orden
del día que para esta ocasión se había aprobado.
Primeramente, correspondió abrir la sesión a la maestra
Alma Elisa Reyes Martínez, presidenta de la SNHGE
período 2019-2020, quien dio la bienvenida a los socios
y a los invitados e inmediatamente presentó el informe
correspondiente a su administración.

█

Juan Antonio Vázquez Juárez

Universitaria “Raúl Rangel Frías” de la Universidad
Autónoma de Nuevo León, con motivo de la entrega
en comodato del acervo bibliográfico de la SNHGE que
fue trasladado de la Biblioteca de la Universidad de
Monterrey (UDEM) hacia su nueva casa.
Del año 2020 destacó la Mtra. Alma Elisa, la
entrega de la Medalla de Acero al Mérito Histórico
“Capitán Alonso de León” a seis distinguidas damas,
que a continuación se mencionan sus nombres:
Ludivina Cantú Ortiz, Dinorah Zapata Vázquez, Marilú
Treviño, María Luisa Patrón, Miriam Pérez Herrera de
León y Ana María Herrera Arredondo.

Destacó que durante 2019 se llevaron a cabo 11
sesiones. Entre las actividades que mencionó de ese
año están los aniversarios de la muerte de Zapata y
Felipe Ángeles. Para el primer aniversario luctuoso se
efectuó el ciclo de conferencias “Zapata a 100 años de
su muerte, una visión del Caudillo” en las instalaciones
del Colegio Civil, durante los meses de marzo y abril;
el segundo aniversario, el “Coloquio del general Felipe
Ángeles en el Centenario de su fusilamiento” se llevó
cabo en el auditorio de la Escuela Normal “Profesor
Serafín Peña” en Montemorelos, Nuevo León. Se contó
con la presencia del director de la Normal, maestro
Arturo Martínez Rodríguez; del presidente municipal,
Lic. Luis Fernando Garza Guerrero y del secretario, Dr.
Ed. José de Jesús Martínez Perales. Otro evento fue
el que se realizó el viernes 17 de mayo en la Biblioteca
*Egresado del Colegio de Historia de la Facultad de Filosofía y Letras
de la Universidad Autónoma de Nuevo León, de la Normal Superior
en la licenciatura y maestría de la Especialidad de Ciencias Sociales,
de la maestría en Pedagogía modalidad a distancia de la Universidad
Pedagógica Nacional, Unidad Ajusco, y es candidato a doctor en
Metodología de la Enseñanza por el Instituto de Pedagogía A. C.,
de Ciudad Victoria, Tamaulipas. Laboró en la Escuela Preparatoria
Número 3 de la UANL y en la Unidad 19-A Monterrey de la Universidad
Pedagógica Nacional. E-mail: jvazquez1955@gmail.com

Ballena

86

�Asimismo, ingresaron dos socios de número:
el 18 de julio, la Dra. Lucrecia Solano Martino con
el trabajo “Una mirada diferente: La historiografía
estadounidense sobre América Latina escrita en el
siglo XX”; y el 15 de agosto, el arquitecto Félix Torres
Gómez con el trabajo de investigación “General Félix
U. Gómez, un personaje y una calle de Monterrey”.
Otro evento importante fue la conferencia “Mujeres
destacadas de Nuevo León”.
Antes de concluir su intervención la maestra
Alma Elisa Reyes Martínez agradeció a la secretaria
general, Mireya Sandoval Aspront; al tesorero, Juan
Antonio Vázquez Juárez; a la Dra. Angélica Murillo
Garza y al resto de su equipo el trabajo desempeñado
durante la Junta Directiva 2019-2020.
La maestra Alma Elisa solicitó en seguida al Dr.
César Morado Macías su intervención para que en
homenaje al socio fallecido el 8 de enero, J. Jesús
Ávila Ávila, dirigiera unas palabras a la asamblea.
Morado Macías tituló su trabajo “El legado
historiográfico de Jesús Ávila”. En él menciona que,
a lo largo de los 37 años dedicados a las tareas
históricas, lo siguiente: “Creo que podemos agrupar
su producción en cuatro grandes áreas temáticas.
La primera de ellas tiene que ver con su tarea de
archivista. Si lo que distingue a un archivista genuino
es la catalogación de documentos para compartirlos
con los colegas, Ávila cumplió́ cabalmente con ello”.
Para cumplir esta primera tarea de difundir los
fondos archivísticos, Ávila escribió diversos catálogos
como el Archivo Privado de Francisco Naranjo,
otro sobre el Fondo Eugenio del Hoyo al que títuló
“Amante del desierto” y uno en dos volúmenes
sobre “La Correspondencia del gobernador de
Nuevo León con el Ministerio de Guerra y Marina”.
También dos tomos de la serie “La educación en
Nuevo León” y el más conocido, “Papeles que hablan
de la guerra. Nuevo León 1835-1848”. Morado
Macías reforzó lo anterior diciendo: “Para realizarlo
fue preciso catalogar documentos en 10 archivos
históricos de Nuevo León y trabajar duro para que
salieran 3 tomos que fueron publicado por la UANL
y la Universidad de Texas en Brownsville durante el
año 2009. Reúne 2500 fichas resumidas en 1200
páginas del catálogo, cuenta con su respectivo
índice onomástico, geográfico y temático”. Consideró
también que: “Todos estos catálogos de Jesús Ávila
son oro molido para los historiadores, que atesoran

las bibliotecas norteamericanas y que en un futuro
cercano estarán disponibles en la Base de datos del
Archivo de Nuevo León junto a las imágenes de los
documentos descritos para ser consultados desde
nuestras casas en forma remota”.
Dijo también que otra línea de producción
de Ávila son los trabajos de historia regional y que
giran en torno a la revolución mexicana; pueden
mencionarse: A cada cual lo suyo. Historia de la
Junta Local de Conciliación y Arbitraje de Nuevo
León, 1906-1924, publicado por el Archivo General
de Nuevo León en 1988; coautor del Diccionario
Histórico y Biográfico de la Revolución Mexicana,
Tomo V, por el INEHRM en 1990 (lo relativo a Nuevo
León entre las páginas 22 a 309); y colaborador en
Apuntes para la Historia de Lampazos, volumen 1 y
2 por la UANL, dónde Ávila redactó dos capítulos:
“Lampazos entre la insurrección y el desafío continuo
(1810-1820)” en el tomo I entre las páginas 135 a
249, y en el tomo 2, “Lampazos en la Revolución
(1910-1920)” entre las páginas 229 a 299; entre
otros.
Asimismo mencionó César Morado Macías,
acerca del legado de Ávila, que otra línea de trabajo
fueron los aspectos sociales del siglo XIX a escala
regional. Entre los libros correspondientes a este
apartado destacan su colaboración en: La Guerra
México-Estados Unidos. Su impacto en Nuevo
León, 1835-1848 , libro publicado por el Senado
la República en el año 2003; coautor en Juan
Nepomuceno de la Garza y Evia. Patriota ilustre,
publicado en 2016 por la Fundación Garza Evia y
asociados; coautor en La formación de un liderazgo
regional desde Monterrey, 1809-1867, por la UANL
en 2012; y colaborador en la obra colectiva Los
Municipios de Nuevo León publicada en 4 tomos por
Editorial Milenio, dónde Jesús Ávila participó con su
trabajo “Ciénega de Flores. Patrimonio gastronómico
regional” en el volumen 1.
Una última línea de trabajo de Jesús Ávila
Ávila gira en torno a la historia de la educación;
aquí destacan: un libro conmemorativo publicado en
2014 a los 60 años de la Facultad de Agronomía de
la UANL; en 2015 fue coautor del libro 60 años de
Historia de la Preparatoria Número 2 de la UANL; y
en el 2017 redactó Con el orgullo de ser preparatoria
8. Primeros 50 años (1967-2017) ¡Continuamos
haciendo historia! También se destaca en esta línea
de historia de la educación “el ensayo que forma

87

�En su última intervención en esta sesión, la
maestra Alma Elisa concedió el honor de ser quien
tomara la protesta al nuevo comité al presidente de
la Sociedad Mexicana de Geografía y Estadística
(SMGE) de la Ciudad de México, Lic. Hugo
Castro Aranda, no sin antes mencionar a algunos
representantes de la SMGE en los diversos estados
del país, a quienes considera junto con él testigos de
calidad de este acontecimiento. En seguida se llevó
a cabo el protocolo de Toma de Protesta de la nueva
Junta Directiva que encabeza como presidente
el MCP Óscar Tamez Rodríguez, así como los
integrantes de su mesa directiva: doctora Mireya
Sandoval Aspront, secretaria general; maestra María
de los Ángeles Valdés Tamez, tesorera; doctor José
de Jesús Martínez Perales, vicepresidente; maestro
Benicio Samuel Sánchez García, prosecretario;
maestro Juan Antonio Vázquez Juárez, protesorero;
y como vocales: licenciado Juan Ramón Garza
Guajardo, contador público Javier Escamilla Quiroga
y maestro Jesús Ávila Ávila; como suplentes de
vocal: doctora Juana Margarita Domínguez Martínez;
licenciado Emilio Machuca Vega y licenciado Alberto
Casillas Hernández. Las Comisiones Académicas y
Administrativas electas también participaron en la
Toma de Protesta.
Autorretrato con retrato

parte del Tomo 2 del libro Una Historia con Futuro
85 años de la UANL. Ávila redactó el capítulo 7 que
tituló: ‘De la expansión a la diversificación, 19731985’ y que subtituló en forma sugestiva: ‘de los
kellogs boys a la Bata blanca’”.
La obra más reciente que publicó es el libro
Apodaca, cuatro siglos de historia 1584-2020 en
coautoría con Emilio Machuca y César Morado, que
apareció en 2019 publicada por Editorial Milenio. En
este texto redacta el capítulo “Apodaca, la transición
de la vida rural a la ciudad industrial”.
Finalizó su intervención Morado Macías
diciendo: “Sólo hemos considerado catálogos, libros
y capítulos de libros. No artículos, ni obras menores.
Suman un total de 20 trabajos el legado de Jesús
Ávila como historiador. Descanse en paz el último de
los lipanes”.
Después de la participación del Dr. César
Morado Macías se procedió a la ceremonia de toma
de posesión de la nueva mesa directiva período
2021-2022.

El ahora presidente, se dirigió a los socios
de número e invitados agradeciendo su asistencia.
Antes de iniciar su discurso, mencionó y saludó
a los invitados especiales que asistieron a la
Asamblea Solemne de la Toma de Protesta: Lic.
Carlos Humberto Cervera Aguirre, gran maestro de
la Gran Logia del Estado de Nuevo León; el Mtro.
Hugo Castro Aranda, presidente de la Sociedad
Mexicana de Geografía y Estadística de la Ciudad de
México; Ing. Ángel López, de la Sociedad de Aguas
Mexicanas; Lic. Héctor Jaime Treviño Villarreal,
representante del gobernador del Estado de Nuevo
León; Mtro. José Ezequiel Rodríguez Calderón,
representante de la Secretaría de Educación;
Mtro. Alberto González Porras, presidente de la
Asociación de Cronistas Municipales del Estado de
Nuevo León; Claudia Roxana Domínguez García,
directora del Archivo Municipal de Santa Catarina;
Thelma Cora Garza Salinas, representante de “SÍ
POR MÉXICO”; Dr. Carlos Jesús Gómez Flores,
presidente nacional de Cronistas de Ciudades de
México; Lic. Dinorah Zapata Vázquez, directora de la
Hacienda San Pedro “Celso Garza Guajardo”; Mtra.
Elda Feliz González, ex presidenta de la Asociación
de Cronistas Municipales del Estado de Nuevo León;

88

�Arq. Benjamín Valdez Fernández, especialista en
restauraciones; Lic. Liliana Tijerina Cantú, regidora
del municipio de Monterrey; Said Espinosa Sánchez,
de la Gran Logia de Tlaxcala; Lic. Luis Tijerina López,
alcalde de Los Herreras, Nuevo León; Lic. Ismael
Gutiérrez Loera, presidente de la Confederación
de Grandes Logias de la República Mexicana; Lic.
Sofía Mireles Garabito, ex secretaria de la Sociedad
Mexicana de Cronistas; Lic. José Antonio Quiroga,
encargado del despacho de la Presidencia Municipal
de Escobedo; Mtra. Monserrat Arango, directora de la
Facultad de Ciencias de la Comunicación de la UANL
y Dr. Oscar P. Lugo Serrato, director de la Facultad
de Derecho y Criminología.
En seguida el MCP. Óscar Tamez Rodríguez
procedió a dar su mensaje de Toma de Protesta
de la presidencia de la Sociedad Nuevoleonesa de
Historia, Geografía y Estadística A.C.; primero saludó
y agradeció la presencia de los invitados que dan
testimonio a este momento trascendental.

trabajan la crónica, la historia y por supuesto las
Universidades”.
Al socio Celso José Garza Acuña le transmitió
un especial agradecimiento por “permitir enarbolar
el nombre del distinguido cronista e historiador,
Celso Garza Guajardo”, nombre que llevó la planilla
triunfadora y que: “[…] habremos de corresponder a
la memoria del maestro historiador, lo haremos con
vocación por el estudio, investigación y divulgación
de la Historia, la Geografía y la Estadística, así como
otras disciplinas afines”.
Dijo también que: “La SNHGE brinda lustre con
sus 78 años de vigencia a cada una y uno de los
socios de número que en ella participamos”.
(Fin de la primera parte)

Continuó señalando: “Saludo con especial
afecto y gratitud a las socias y socios quienes
confiaron en el proyecto de la Planilla ‘Celso Garza
Guajardo’ logrando que, con el voto mayoritario,
hoy estemos en esta Solemne Sesión. Saludo a
las y los socios quienes participaron en la Planilla
‘Arturo Berrueto González’ y hoy están presentes
sumándose a los trabajos de la Junta Directiva,
unidos somos una misma membresía. Seguiré
trabajando por la unión de quienes faltan con el
interés de fortalecer la academia y servir a Nuevo
León en la reconstrucción y escritura de la historia
para el futuro”.
Continuó diciendo: “Me siento honrado por
surgir de un proceso democrático el cual concluyó el
pasado 9 de diciembre. El primero con 2 candidatos
desde el año de 1987. Felicito al socio Armando Leal
Ríos por su participación, como sociedad académica
debemos ser ejemplo de democracia. Otro beneficio
de un proceso competido es que nos obliga a trabajar
más y mejor por fortalecer la presencia de la SNHGE
en la comunidad. Debemos abrir nuestras puertas,
ahora virtuales, en un futuro próximo presenciales, a
las universidades, las escuelas de educación básica
y a los gobiernos constitucionales en los municipios,
la entidad y la federación por lo que aprovecho la
ocasión para refrendar el interés por colaborar de
la mano con los gobiernos, las instituciones que
Mazunte

89

�Tzompantli

90

��Sergio Hernández
Sergio Hernández es considerado uno de los más sobresalientes artistas plásticos de su generación. Este afamado y muy destacado pintor nace en Oaxaca, México en
1957. Hasta los siete años de edad, Sergio Hernández vive
en Huajapan de León, Oaxaca; viaja con su familia a la
Ciudad de México en busca de mejores oportunidades. Su niñez y juventud transcurrieron en
Ciudad Nezahualcóyotl, donde la idea de
ganarse la vida como artista parecía
imposible. Con su necesidad de
expresarse por medio del arte,
Sergio Hernández hacía algunos
trazos o pintaba en algún
cuaderno
cuando
tenía
tiempo libre entre los múltiples oficios que realizaba
para sobrevivir.
A los 16 años inicia de
manera más profesional su
formación como artista.
Ingresa en la Academia de
San Carlos (1973-1974) y
posteriormente continúa en
la Escuela Nacional de Pintura, Escultura y Grabado La
Esmeralda hasta 1980. Ahí
tuvo la oportunidad de tener
como maestro a Gilberto Aceves
Navarro y de compañeros a
Germán Venegas, Miguel Castro
Leñero, Roberto Parodi, entre otros.
Recién egresado de La Esmeralda, comienzan sus
exposiciones individuales. En 1987 viaja por primera vez a
Europa y reside un tiempo en París donde estuvo en
contacto con las vanguardias europeas, lo que marcó de
manera definitiva su quehacer artístico.
Desde 1988, Sergio Hernández radica en la ciudad de
Oaxaca, donde ha formado parte tomando un papel muy
destacado dentro de la plástica y la cultura que encierra
esta región. Regresar a Oaxaca representó para él un reencuentro con sus orígenes. Empezó a registrar en su trabajo ese reencuentro a través el color, el dibujo y el tratamiento lúdico de los temas. A partir de entonces, este
talentoso artista oaxaqueño ha incursionado en una gran

diversidad de técnicas y materiales como óleos, tintas,
gouaches, acuarelas, grabado.
Ha recibido premios y reconocimientos, como el Premio
de Adquisición del XII Concurso Nacional de Pintura para
estudiantes de Artes Plásticas en Aguascalientes,
México (1978); el Primer Lugar en el XV Concurso Nacional de Pintura para Estudiantes de
Artes Plásticas en Aguascalientes,
México (1980); el Segundo Lugar del
Concurso Nacional de Pintura Sahún
en la Galería del Auditorio Nacional INBA, México, D.F. (1981); una
Mención Honorífica en la III
Bienal Iberoamericana del
Museo de Arte Álvar y Carmen
T. de Carrillo Gil, México D.F.
(1982);
Premio
de
Adquisición del Salón de
Dibujo en el Palacio de Bellas
Artes INBA, México, D.F.
(1983) y mucho premios más
por su destacada carrera.
Es importante mencionar los
museos y colecciones que
poseen obra de Sergio Hernández: Fundación Televisa, Museo de
Arte Moderno de la Ciudad de
México, Museo Soumaya Ciudad de
México, Museo Würth Alemania, Museo
de Monterrey, Museo de Arte Contemporáneo de Aguascalientes, el Instituto de
Artes Gráficas de Oaxaca, entre muchos más. Igualmente, para resaltar su importancia como artista mexicano hay que hacer mención de las exposiciones individuales y colectivas que Sergio Hernández ha realizado a lo
largo de su trayectoria nacional e internacionalmente:
Exposiciones individuales en la Galería Chapultepec INBA,
en el Museo de Arte Álvar y Carmen T. de Carrillo Gil,
Galería Quetzalli Oaxaca, en el Museo de Arte Moderno y
Museo Rufino Tamayo en México D.F., en la Galería de Arte
Mexicano; mientras que exposiciones colectivas, en el
Museo de Monterrey, en el Museo de Arte Contemporáneo de Monterrey, en el Museo de la Ciudad México, D.F.,
en Petit Palais París, palacio Bricherasio Turín, en la Galería
La Siempre Habana, entre otros reconocidos espacios.

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              <text>Arizpe Tijerina, Martha E., Directora</text>
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              <text>Educación Media Superior</text>
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          <description>An account of the resource</description>
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              <text>Reforma Siglo XXI nació en 1993 como un órgano de difusión cultural para la comunidad escolar de la Preparatoria 3 de la Universidad Autónoma de Nuevo León, gracias a su distribución a nivel local y nacional recoge en sus páginas colaboraciones de académicos de otras preparatorias y facultades de nuestra universidad, así como de distintas instituciones educativas nacionales e internacionales. La temática de sus páginas es muy variada, destacando sobre todo los temas de educación, economía, historia, sociología, literatura y cultura en general. También tienen cabida manifestaciones literarias como el cuento y la reseña. Se mantiene activa con una frecuencia trimestral. ISSN: 2007-2058.</text>
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          <name>Publisher</name>
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              <text>Universidad Autónoma de Nuevo León, Preparatoria No 3</text>
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          <name>Contributor</name>
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          <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
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          <name>Identifier</name>
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          <name>Source</name>
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          <name>Coverage</name>
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          <name>Access Rights</name>
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              <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
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          <name>Rights Holder</name>
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              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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      <name>Chimeneas de ladrillo en Monterrey</name>
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      <name>Edificio Álvaro Obregón</name>
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      <name>Educación de los aztecas</name>
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      <name>Filosofía del arte</name>
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      <name>La Mujer en la historia de México</name>
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