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                  <text>Año 28 núm. 109 Enero - Marzo de 2022, Monterrey, N.L. ISSN 2007-2058

��Una publicación de la
Universidad Autónoma de Nuevo León
Dr. med. Santos Guzmán López
Rector
Dr. Juan Paura García
Secretario General
Mtra. Emilia Edith Vásquez Farías
Secretaria Académica
Dr. Celso José Garza Acuña
Secretario de Extensión y Cultura
Lic. Antonio Jesús Ramos Revillas
Director de Editorial Universitaria
Dra. Susana Guadalupe Pérez Trejo
Directora de la Escuela Preparatoria Núm. 3

Lic. Clemente Apolinar Pérez Reyes
Editor Responsable
M.C. Susana Julieth Acosta Badillo
Editora Adjunta
Lic. Alondra Guadalupe Murillo Casillas
Diseño
Rogelio Llanes Aguilar / Juan E. Moya Barbosa / Linda
A. Osorio Castillo / Clemente A. Pérez Reyes / Enrique
Puente Sánchez / Emely Edith Rodríguez Manzano/
Francisco Javier Treviño Rodríguez / Jaime César
Triana Contreras / Juan A. Vázquez Juárez
Consejo Editorial
Reforma Siglo XXI, Año 28, Núm. 109, Enero-Marzo 2022.
Fecha de publicación: 10 de Marzo de 2022. Revista trimestral,
editada y publicada por la Universidad Autónoma de Nuevo
León, a través de la Escuela Preparatoria Núm. 3. Domicilio de
la publicación: Avenida Madero y Félix U. Gómez, Monterrey,
Nuevo León, México, C.P. 64000. Teléfonos: +52 81 83555315,
+52 81 83559921, Conmutador y Fax: +52 81 81919035, +52
81 81919036. Impresa por: Impresos Báez, Ma. de los Ángeles
Báez Acuña, ubicado en Jesús M. Garza No 3219 Ote., Col. Fco.
I. Madero, C.P. 64560, Monterrey, Nuevo León, México. Fecha
de terminación de impresión: 5 de Marzo de 2022. Tiraje: 600
ejemplares. Distribuida por: Universidad Autónoma de Nuevo
León, a través de la Escuela Preparatoria Núm. 3, Avenida
Madero y Félix U. Gómez, Monterrey, Nuevo León, México, C.P.
64000.

Í}|~
Alina / Iván Medina Castro

5

El paso inexorable del tiempo / Antonio Guerrero Aguilar

8

El Art Déco en México I / Rodrigo Ledesma Gómez

11

Breve revisión de la literatura sobre el estrés laboral / Jaime Isaac Villarreal
Villanueva

16

México en el VI Censo de Población 1940, como instrumento de políticas
públicas / Angélica Murillo Garza

21

Estaciones / Yuleisy Cruz Lezcano

24

¿Qué son los estudios de masculinidades? / Mario Antonio de Jesús
Romero Morales

27

La salación de Santa Cruz / Amador Peña Chávez

31

Evolución histórica de la UANL y la Escuela Preparatoria Núm. 3 (Nocturna
para Trabajadores): Innovación académica (primera parte) / Susana Acosta
Badillo y Myrna Gutiérrez Gómez

34

En 1881 surgió el diarismo en Nuevo León / Erasmo Enrique Torres López

42

Cinco poemas / Antonio Ramírez Córdova

44

En un principio, el bachiller: El brazo izquierdo de la X / Adrián Eleuteri

46

El patrimonio de Nuevo León y la importancia de su conservación (primera
parte) / Raúl Alvarado Navarro

53

J. M. Coetzee y la escritura poscolonial (segunda parte) / Clemente
Apolinar Pérez Reyes

59

Del actualismo al estridentismo: Génesis y evolución de un nombre / Eder
Elber Fabián Pérez

66

El aprendizaje profundo y el aprendizaje basado en drones / Claudia
Janeth Hernández Cardona

73

Número de reserva de derechos al uso exclusivo del título
Reforma Siglo XXI otorgada por el Instituto Nacional del
Derecho de Autor: 04-2009-091012372100-102, de fecha 10 de
Septiembre de 2009. Número de certificado de licitud de título
y contenido: 14,922, de fecha 23 de agosto de 2010, concedido
ante la Comisión Calificadora de Publicaciones y Revistas
Ilustradas de la Secretaría de Gobernación. ISSN 2007-2058.
Registro de marca ante el Instituto Mexicano de la Propiedad
Industrial: 1183058.

Quinta esencia de la Ciencia de la lógica de Hegel (primera parte) / Gabriel
Robledo Esparza

78

[Jueves 18 de agosto de 2011] Sexto capítulo de la novela inédita Arroyo
Seco / J. R. M. Ávila

86

Las opiniones y contenidos expresados en los artículos son responsabilidad
exclusiva de los autores.

Eduardo Aguirre Pequeño y el deporte / David Aguirre Cossío

91

Presentan la obra Diario de un fundidor. Entre el acero, el oficio y la
camaradería, de Óscar Abraham Rodríguez Castillo / Juan Antonio
Vázquez Juárez

93

La resiliencia como factor de mejora / Linda Angélica Osorio Castillo

98

Prohibida su reproducción total o parcial, en cualquier forma o
medio, del contenido editorial de este número.

Impreso en México
Todos los derechos reservados
© Copyright 2018
revistareformaprepa3@gmail.com

��P~~z|‹

Reforma Siglo XXI se congratula en presentar su número 109, correspondiente al trimestre enero-marzo 2022,
y donde nuevamente contamos con la valiosa colaboración de autores de variadas y diversas especialidades,
y hasta latitudes, pues para este número recibimos aportes creativos desde Italia y Puerto Rico, así como de la
capital de nuestro país: Ciudad de México.
El número que el lector tiene en sus manos, abre con una interesante propuesta creativa en torno a la
figura del afamado compositor clásico Arvo Pärt, que se complementa, dentro del número, con otras atractivas
producciones literarias, entre poemarios, avances de novela inédita y narraciones de lo cotidiano, así como la
continuación del estudio crítico en torno a la obra del Premio Nobel, J.M. Coetzee.
Asimismo, y como un sello ya consolidado en esta revista, los interesados en la crónica e investigación
histórica encontrarán trabajos en torno a temas como el Estridentismo, el Art Déco, el diarismo, el patrimonio
nuevoleonés, los censos de población y un estudio personal en torno a la figura de Eduardo Aguirre
Pequeño, personaje fundamental de la historia de nuestra Universidad. Como parte de éste mismo grupo,
le complementan la continuación de la historia de nuestra preparatoria y la reseña de un libro de reciente
aparición, sobre la más emblemática empresa de nuestra región: Fundidora de Fierro y Acero; y su parte más
importante: los trabajadores.
En el tema científico, presentamos un estudio con enfoque filosófico sobre la obra de Hegel, así como dos
aportaciones que estudian temas sociales en boga: la masculinidad y el estrés laboral. Para los interesados
en el ámbito educativo, incluimos una interesante propuesta sobre los usos de la tecnología en las aulas y un
estudio sobre la importancia de la resiliencia en todos los aspectos de la vida.
Agradezco a nuestro rector Santos Guzmán López por su constante apoyo, indispensable para que esta
publicación continúe su labor de difusión, más aún en este contexto de crisis sanitaria. Sin más que agregar,
invito al lector a dar inicio a sus lecturas, sobre los temas que más le interesen, y reitero la permanente invitación
a colaborar en este medio, Reforma Siglo XXI, que para este año 2022 llegará a sus 29 años de publicaciones
continuas, gracias a sus colaboradores, y también, claro está, a sus importantes lectores.

Atentamente,
Dra. Susana Guadalupe Pérez Trejo.
Directora.

��R

S

XXI

Alina
Iván Medina Castro*

██

A Arvo Pärt
Sólo la confrontación con el espíritu,
con la luz, conmueve.
Ludwig Wittgenstein
o me jodas hombre, sé que todo este
embrollo referente a la disposición nupcial
es una total barbaridad, pero no puedo
hacer más. Ya he hablado con el señor
intendente, con varios potentados y hasta
con los reacios del clero, y todos ellos, sin excepción,
salen con la misma mierda: “No hay trato alguno sin el
cumplimiento cabal del contrato”. Mira, fíjate bien, aquí
está la cláusula. Léela por ti mismo y convéncete.
El joven inexperto estiró su fina mano, tan
delicada como la de un ángel, y agarró tembloroso
entre sus largos dedos el extraño documento y
como no queriendo, leyó en voz alta el párrafo de su
incumbencia: “…toda aquella persona dispuesta a ser
el organista titular de nuestra primera Iglesia Mariana
de Vanalinn, deberá casarse con la hija mayor de su
predecesor”.
—Por supuesto, en estas tierras de Europa del
Norte de costumbres tan arraigadas, los largos lazos
de la tradición son ley —dijo convincentemente el
apoderado, señor Cristian Schieferdecker.
Arvo, el hacedor, dejó caer los papeles sobre la
sucia loza sin prestar atención a las palabras de su
representante de siempre y dirigió su rostro pensativo a
través de la ventana biselada hacia la estupenda puerta
de madera tallada del priorato con motivos del Juicio
* Nació en Ciudad de México. Es licenciado en Relaciones
Internacionales y especialista en Literatura Mexicana. Además, tiene un
diplomado en creación literaria y una maestría en Estudios Literarios.
Ha colaborado en diversas revistas: Opción, Ágora, Punto en Línea, así
como en diversas antologías. Tiene tres libros publicados: En cualquier
lugar fuera de este mundo (CONACULTA, 2012), Más frío que la
muerte (UAM, 2017) y Lugares ajenos (BUAP, 2020). También obtuvo
la beca del Programa de Residencias Artísticas FONCA-CONACYT.
Actualmente estudia el Doctorado en Arte y Literatura en la Universidad
de Guanajuato.

5

Final, al mismo tiempo, fijaba su mirada de asombro
en el macizo muro de la espadaña donde un par de
tiernas mozuelas hacían repiquetear con una fuerza
estrepitosa las desgastadas y enormes campanas
cobrizas.
— B u e n o S c h i e f e r d e c k e r, a ú n e s t o y
desconcertado, por lo menos explícame un poco más
sobre el surgimiento de esta locura antes de tomar una
decisión definitiva.
—Pues bien, aunque nadie en el pueblo tiene claro
el origen del convenio, este se ha seguido con celoso
respeto a través de muchas generaciones, al parecer
desde la existencia del primer encargado, el respetado
y afamado armonio Franz Tunder, quien compuso
los motetes más célebres en honor al convento. A la
muerte del designado Tunder, a mediados del siglo
XVII, muchas personas se mostraron interesados
en ocupar el puesto vacante, grandes interpretes de
todos los rincones de Europa viajaron hasta Tallin para
debatirse el cargo, algunos de ellos se aventurarían
a caminar cientos de kilómetros, no solamente por
lo representativo del nombramiento y el exorbitante
sueldo, sino por la excitante idea de desflorar en el
lecho a la exuberante y hermosa hija.
La maestría y refinamiento en la ejecución
del armónium dio al danés Dietrich Buxtehude el
triunfo, pues fue él quien sobresalió entre todos los
compositores contrincantes. A los pocos meses, al
mudarse definitivamente a la parroquia, la muerte
le sorprendió asombrando a toda la colectividad de
Revel. Buxtehude dejó tras su deceso, huérfana a una
pequeña y enfermiza niña quien a medida del paso de
los años se convertiría en la antítesis de la inigualable
madre. Alina Buxtehude era obesa, baja de estatura,
calva y huraña, además era del conocimiento popular
los excesos de flatulencias sufridos por la doncella.
Enterada la comunidad europea de la ambicionada
plaza disponible en Santa MarienKircher, varios de los
ilustres músicos de la época, a principios de la nueva

�centuria, visitaron el conocido templo con la intención
de obtener la sucesión. Entre todos aquellos
contendientes puedo mencionarte a dos fabulosos
maestros alemanes: Georg Friedrich Händel y
Johann Mattheson, sin embargo, al conocer a la
damisela, ambos caballeros desistieron de la oferta
sin siquiera meditarlo por una segunda vez. También
se comenta que el mismísimo Juan Sebastián Bach
fue tentado a tal aspiración apartándola de su mente
inmediatamente después de entablar una brevísima
charla con la desgraciada mujer.
El tiempo trascurrió y no hubo hombre
alguno en la tierra tan atrevido para cumplir con el
entendimiento. La chica murió repentinamente de una
feroz pulmonía y ante esta lamentable circunstancia,
como no existía forma de anular el contrato, la gente
de la ciudad decidió celebrar una asamblea general
donde se decidió por unanimidad embalsamar a la
jovencita con la intención de cumplir con el arraigado
mito. —Vaya cosa más tétrica—asintió Pärt.
Finalmente, el burgo terminó con una
lúgubre momia por desposar y una bella catedral
sin intitular abandonada por muchos años a la
merced de Dios padre. Sin embargo, gracias a la
buenaventura, hallé hace no mucho en los sótanos
de la biblioteca parlamentaria, la existencia de un
edicto supuestamente perdido anexo a la cláusula
de coyunda en comentada sesión, la cual dice: “…
aquella persona al contraer matrimonio con la casta
Alina, quien expresara una vida admirable y una
conducta fiel en todo momento a su carácter, tendrá
la posibilidad de divorciarse disolviendo los sagrados
votos de unión siempre y cuando logre crear una
composición excelsa como tributo a nuestro señor
Jesucristo”.

pronto al consejo de prefectos pues cumpliré con la
condición de connubio.
El zagal factor, cruzó prudentemente el
umbral adentrándose con pasos dudosos en el frío
y polvoriento abadiato siguiendo dificultosamente
al escurridizo capellán, quien le indicaría su lujoso
aposentó donde Alina vestida de gala le esperaba
con los brazos abiertos un tanto en el aire.
Unos meses pasaron y aún la enorme puerta
de roble rojo del cenobio se encontraba cerrada.
Nadie en la comarca sabía de la situación de vacío y
soledad experimentada por el mancebo artista, ni si
quiera su inseparable compañero, quien preocupado
noche a noche se dirigía a aporrear las puertas de la
recoleta sin recibir respuesta alguna, sin embargo, él
presentía en toda esa calma la entrega incondicional
del amigo a la majestuosa creación pues él
escuchaba de momento la profunda armonía musical
ejecutada dentro del oscuro monasterio crepuscular.

Obviamente esta patraña fue consentida por
toda la sociedad para permitirse continuar con el
cuento pues de otra manera se hacía añicos la casa
del Mesías y los rasgos culturales de esta región.

El mozo artífice estaba por desfallecer, habían
pasado ya muchos meses y aun no tenía ninguna
autoría, solamente algunos bocetos e ideas sin
desarrollar, lo único capaz en poderlo liberar de
su truculenta situación. Sin embargo, cosa de
algunos días atrás, cada momento al finalizar sus
labores, el talentoso efebo al pasar por el largo
corredor principal, lugar donde ahora reposaba la
esposa, contemplaba el pequeño rostro de Alina
hundido por los años, tan gélido y desierto, capaz
de hacer temblar a cualquiera. Pero esa expresión
sin vida, poco a poco fue capaz de emanar una
resplandeciente e intensa luminiscencia alba hasta
convertirse en un halo totalmente multicolor que
brilló sobre el entero cuerpo estático revelando de
un oscuro mundo una blanca sombra en la noche.
El intrigado adolescente estaba asustado pero la
sensación placentera era aún mayor pues creía
percibir en aquella fuente luminosa un claro presagio
de algún diablo chocarrero.

El intrigado doncel, en lo que escuchaba el
desenlace del inusitado relato, no dejó de observar
maravillado la estructura llamativa de la enorme
rábida asentada en la cima boscosa de la Colina
de las Monjas y sus grandes rocas de formas
cambiantes con el fulgor del sol a diferentes horas.
Una vez concluida la narración, sin separar la mirada
del horizonte, simplemente externó, como si fuese
convencido por un poder externo: —Haz llamar

Un ocaso borrascoso, entre sueños lúcidos
el ingenioso púber veía el continuo fluir de trazos
manifiestos en un pentagrama refulgente capaz de
aclarar todo el azul del cielo, las horas corrían y de
ese recuerdo de iluminación inagotable escuchaba
las notas brotar. Al iniciar a componer, por cada tecla
ejecutada en el viejo órgano tubular de la nave, las
figuras divinas, alertas e inquisidoras parecían cobrar
vida.

6

�Ensimismado y absorto el autor sintió la
claridad de la luz de muchos colores intensos irradiar
su pecho cuando la resonancia del órgano había
callado. Una paz sufrida desde el inicio al final, un
himno órfico blanco e irresistible expulsado del
Érebo.
En la ansiada fecha del estreno del recital,
frente a él estaba la sala atestada con cientos de
personas expectantes, y de aquel público impaciente
que pretendía seguir entrando, la policía –miembros
de la justicia señorial– impedía su acceso.
Una vez iniciados los primeros acordes, mi
corazón se alborozó casi ante aquel revivir de viejos
recuerdos de melodías sacras similar a un arcoíris
luminoso. Arvo Pärt tocaba las teclas sobrepuestas
con una evidente expresión surgida del alma como
una antigua oración pagana conjurando a Dios y a
Luzbel.

Al terminar la ejecución del último movimiento,
no fue sino después de abrirse paso entre el sólido
muro de individuos, cuando pudo el atónito chavea
advertir y medir la verdadera proporción del éxito.
Indudablemente, en su soledad misteriosa, Arvo Pärt
halló influjo de creación fervorosa hacia la perfecta
virtud divina. Después de emitir ese comentario, el
gentilhombre Schieferdecker ciñó con fuerza su
escapulario y se santiguó.
Y así, el genio compositor estonio abandonó
la casa del Redentor de la pequeña villa antigua del
condado de Harju en donde con su máxima obra
tintinnabuli hubo inmortalizado a Alina, libre de toda
culpa y exento del deber de expiación.

El compositor estonio Arvo Pärt haciendo sonar una campana (tintinnabuli...)

7

�R

S

XXI

El paso inexorable del tiempo
Antonio Guerrero Aguilar*

██

oy a tratar un tema extraño, a la vez
controvertido, pero que no deja de asombrar
al explicar cómo el tiempo corre más aprisa
de lo esperado. Yo recuerdo que mis
primeros 15 años de vida, desde que nací
en 1965 hasta que salí de la secundaria en 1980, las
situaciones ocurrían más despacio, lentas; con periodos
de aburrimiento en el dolce far niente. De pronto, a partir
de la década de los 80, siento y me da la impresión de
que tuve una existencia tan efímera de la que apenas
me doy cuenta del tiempo transcurrido. Por ejemplo,
el año 2021 que recién concluyó, tan rápido que se
nos fue y tenemos esa percepción de que los días, las
semanas y los meses se van propiamente volando.
Hablar del tiempo nos lleva a reflexionar en su
doble naturaleza, lo cuantificable regulado por Cronos,
y lo cualitativo y oportuno regido por el Kairós. Dicen
que el tiempo vale oro y que hasta el tiempo perdido
hasta los santos lo lloran. De igual forma sentencian
que el tiempo cura todas las heridas y que las cosas
se acomodan y llegan a su debido tiempo, lo cual me
recuerda a un dicho: las calabazas en la carreta, con el
traqueteo se acomodan.
Hay tres conceptos relacionados con el tiempo
a partir de lo cuantificable, precisamente con el orden
mensurable del movimiento. En primera instancia, los
pitagóricos comparaban al tiempo como una esfera la
cual abarca todo, es el cielo que con su movimiento
ordenado permite su perfecta medida. Más conviene
mencionar que no es algo que se detiene en algún
punto. Es lo cíclico y lo interminable, la imagen móvil de
la eternidad de la que tanto hablaba Platón. En segunda
instancia, está relacionado con el movimiento intuido,
es decir, con la conciencia de todo lo que hemos tenido
y vivido a lo largo de nuestra vida. Es cuando los actos
de conciencia se convierten en memorias y recuerdos;
* Historiador y cronista. Estudioso y preocupado por el patrimonio
tangible como intangible del Noreste Mexicano. Fue miembro de la
Sociedad Nuevoleonesa de Historia, Geografía y Estadística, y de la
Asociación Estatal de Cronistas Municipales de Nuevo León y cronista
de Santa Catarina.

por decirlo así, en un depósito donde tenemos aquellas
referencias que nos importan ya sea para bien o para
mal. Y por último, hay una idea acerca del tiempo,
que tiene que ver con las posibilidades, deseos,
aspiraciones y el porvenir.
Si se fijan, las dos primeras dependen más del
presente y la tercera con lo que está por venir y no se
ha cumplido, pero que yo puedo intervenir gracias a un
orden que supone la simultaneidad de sus partes, ya
que el tiempo es una sucesión infinita de instantes que
vivimos y aprendemos. Metáforas implícitas en aquel
canto de Coincidir de Alberto Escobar. Henry Bergson
señalaba que todo depende de un intuicionismo, de
una concepción abierta y a la vez subjetiva del tiempo.
Como se advierte, es una justificación tanto psicológica
y filosófica en la que también se considera a la
memoria, la expectativa, la anticipación y la conciencia
como algo inherente a las otras concepciones del
tiempo. Entonces, pasamos del Cronos al Kairós; de lo
cosmológico a lo humano en una comunicación íntima
con lo sagrado y divino.
Si el tiempo es una medida de lo que se mueve, un
científico alemán de nombre Winfield Otto Schumann
(1888-1974), descubrió un efecto de resonancia en
el sistema de la Tierra-Ionósfera en 1952, conocida
como la Onda Transversal-Magnética o Resonancia
Schumann, la cual sostiene que la velocidad de rotación
de la Tierra ha aumentado y, por consiguiente, se han
acortado los días. La rotación de nuestro planeta vibra a
la misma frecuencia de las ondas cerebrales de 7.8 de
Hertz por segundo, pero de una manera inexplicable, a
partir de 1980 lo hace a 12 Hertz y en lugar de que un
día dure 24 horas, en realidad ahora lo hace en 16. Por
cierto, un hercio representa un ciclo por cada segundo,
entendiendo ciclo como la repetición de un suceso.
Obviamente esta teoría no fue bien aceptada por
la comunidad científica internacional. Pero de acuerdo
con estudios recientes, la Resonancia Schumann volvió
a subir en el 2014; de un nivel 15-16 aumentó a 25
y a principios del 2017 a más de 30, gracias a unos

8

�monitores del sistema espacial ruso que registraron
esta elevación. Los cosmonautas y técnicos creyeron
que su equipo estaba funcionando mal, pero más
tarde descubrieron que los datos eran correctos.
Estos cambios se reflejan en la conciencia
colectiva. Muchas personas se están dando cuenta
de que el tiempo se está acelerando y por ende la
conciencia humana se ve afectada por el campo
magnético de la Tierra y las alteraciones en su
interior. Entonces, si el sentido del tiempo tiene que
ver con la conciencia, ahora resulta que diariamente
perdemos ocho horas, debido a que la Tierra gira más
rápido y eso provoca que se tenga la idea de que no
completamos con el día, lo cual da la impresión de
que los segundos, los minutos y las horas van más
aprisa.
Mientras algunos insisten en que cada jornada
tiene unas horas menos, los hombres de ciencia
refutan esa hipótesis y explican que tales cambios
habrían sido notados por todo el mundo; porque para
que el tiempo, su movimiento y medida cambien, se
requiere que la velocidad de la luz lo haga de igual
forma y no se ha podido comprobar que haya sufrido
una variación en el tiempo cósmico. Y si esto ya lo
tenemos, por ejemplo la luz del Sol se pondría a
simple vista hasta las tres de la tarde. Además, las
observaciones del Universo obligarían a que los
telescopios se adaptaran a los cambios que nuestro
planeta sufrió. Como respuesta, quienes analizan
los cambios climatológicos y ambientales, sostienen
que la vibración aumentó por el daño que le estamos
haciendo al planeta.
Luego, si el tiempo tiene que ver con lo intuido y
la conciencia, eso nos da a entender que los cambios
provocan molestias, angustias y estrés a todos los
seres vivos del planeta. Dormimos menos, hacemos
más cosas en lapsos cortos, nos convertimos
en esclavos de los horarios y para dar certeza a
nuestros actos, hacemos itinerarios que no permiten
cambios ni modificaciones. Nos convertimos en
seres con hábitos y costumbres similares sumamente
repetitivas y previsibles. Esa aceleración nos hace
sentirnos más cansados, con mareos, con estados
de ánimo cambiantes y depresivos. Si las cosas
salen de distinta manera, entonces viene el enojo
de que no estamos cumpliendo con nuestra labor o
peor, los empleadores inmediatamente considerarán
que no estamos dando el kilo como regularmente se
dice.

Ahora quiero aplicar el concepto del tiempo que
aún no se cumple, ese que está por venir y en el cual
yo puedo intervenir en mis actos como en mi futuro.
Aquí bien cabe la frase de que el ser humano es
el arquitecto de su propio destino, porque tenemos
potencialidades extraordinarias, ejercemos el libre
albedrío y confiamos en la certeza de que cada
día nosotros escribimos la historia. Construimos el
futuro de una manera más creativa, y sabemos que
las intuiciones y talentos, aunque son impredecibles
o emergentes, pueden estabilizarse en las
generaciones venideras. Eso es lo maravilloso de la
creación, otros pueden salvar o resarcir los daños y
errores que consciente o inconscientemente estamos
provocando, por eso es necesario reconocer que
las nuevas generaciones tienen otra conciencia y
preocupación para cuidar lo que nos queda. Nuestros
procesos de pensamiento son más claros y más
centrados, sin embargo, se representan en el flujo o
en el saber.
Si la Tierra está cambiando su frecuencia
vibratoria, nosotros lo estamos haciendo también.
Esta puede ser una de las muchas señales de que
estamos despertando a una conciencia nueva, plena
como liberadora. Por lo que procuramos ecualizar
nuestras propias frecuencias para estar más en
sintonía con la Madre Tierra . La adaptación no
siempre es un proceso fácil, pero hay que tener en
cuenta que todo es parte de su propio despertar.
Ya para terminar, como una manera de
echar por tierra la propuesta de Schumann, unos
científicos realizaron el Experimento del Búnker para
estudiar el ritmo circadiano en los seres humanos.
Colocaron a un grupo de voluntarios en un búnker
subterráneo, aislados de estímulos del exterior tales
como las variaciones de luz y temperatura. Los
resultados concluyeron que el ritmo circadiano de los
humanos es de 24 horas y que está estrechamente
vinculado con los intervalos de exposición a la luz.
Algunos partidarios de las Resonancias Schumann,
refutaron el experimento, alegando que más bien
se buscaba aislar a los voluntarios de la influencia
de ondas Schumann para estudiar cual era la
intervención de las mismas en los seres vivos.
Quiero concluir con lo siguiente: es posible
que la percepción de la rapidez del tiempo se deba
a una conducta acelerada, repleta de actividades y
cosas por cumplir. Entre más líneas se pongan en los
resúmenes de vida, horarios, reportes y resultados,

9

�creemos que todo se ajusta a los requerimientos del
presente. Pero se nos olvida de que hay un orden
basado en la sencillez, en la responsabilidad y en

el afán de trabajar como una aspiración de darnos
y sentirnos útiles a los demás. Es lo que tiene que
prevalecer al fin de cuentas.

10

�R

S

XXI

El Art Déco en México I
Rodrigo Ledesma Gómez*

██

El Art Déco: qué, cómo,
cuándo, dónde
uando se trata el término o estilo Art Déco
como tal es necesario explicar un conjunto
de diferentes manifestaciones estéticas que
se dieron cita en la Exposition Internationale
de Arts Décoratifs e Industrieles Modernes
de 1925, y que fueron conmemoradas en la
retrospectiva titulada Les annés 25, llevada a cabo en
París en el Musee des Arts Décoratifs del 3 de marzo al
16 de mayo de 1966. Además, dichas manifestaciones
constituyeron una época de la decoración que inundó
todos los ámbitos de la vida cotidiana, desde una
lámpara hasta un edificio completo y que alternó con
los movimientos de vanguardia. Esa época son los
años entreguerras, los veinte y los treinta, los “años
locos” que quedaron insertos en la historia del siglo XX
y de la decoración como los años del Art Déco.
Para Paul Maenz, uno de los primeros tratadistas
sobre este tema:
El estilo Art Déco, como tal, jamás existió. El
término aparece por primera vez en 1966 con
ocasión de la muestra retrospectiva Les annes
25, celebrada en el Musée des Arts Decoratifs
de París, y que conmemora la última y más alta
cota jamás alcanzada por la artesanía modernista:
La Exposition Internationale de Arts Décoratifs e
Industrieles Modernes de 1925.
Desde aquella exposición de 1966, cuantas
manifestaciones artísticas se produjeron entre
las dos guerras mundiales, o sea, entre 1920
y 1940, quedaron englobadas bajo el común
patronímico de Art Déco. Desde el Bon Gout de
la Compagnies des Aerts Francais, pasando por
* Profesor de tiempo completo en el Depto. de Humanidades de
la UDEM. Ha impartido cursos de maestría en la Facultad de Artes
Visuales de la UANL.

11

el Espirit Nouveau, de Le Corbusier, hasta llegar
al Streamline Camp de Chicago. Tan Art Déco
han acabado siendo el hechizo coreográfico
del ballet ruso de Diagilev de principios de los
años veinte, como la fascinación constructivista
del cubismo de finales de siglo o la exaltación
arcaizante de los años treinta. Doctrinas estéticas
que se confrontaron con fervor casi religioso, se
ven ahora condenadas desaprensivamente a
compartir un mismo rasero.1
Dentro del Art Déco hay dos periodos que corresponden
a dos líneas estéticas del estilo que orientaremos hacia
la arquitectura: el zigzag y el streamline. El primero va
de 1920 a 1929, y se dio mayormente en Europa; fue
el que se basó más en las referencias de las culturas
pasadas que se pusieron de moda por descubrimientos
arqueológicos: Egipto, Mesopotamia, Mesoamérica,
la cultura inca, o que se rescataron del olvido y del
desinterés occidental, tal como sucedió con las piezas
africanas y algunas mismas culturas europeas antiguas,
o bien las extrañas y lejanas sociedades orientales.
Resalta en su decoración los triángulos encadenados
y superpuestos, y líneas y composiciones geométricas
en movimiento. Eva Weber lo explica de la siguiente
manera:
Los motivos con formas precisas comprendían
zigzags, triángulos, rayas, círculos segmentados
y espirales, mientras entre los motivos naturalistas
se encontraban flores, árboles, frondas,
fuentes, gacelas, pájaros, nubes y amaneceres
estilizados. La imaginería astrológica, junto
con personificaciones idealizadas de fuerzas
naturales y tecnológicas, era también usual.
Fueron representativos de la era de la máquina
y su dinamismo los rayos, los aeroplanos, las
locomotoras, los trasatlánticos, los automóviles,
los rascacielos y los puentes. La imaginería de
la era de la máquina se extendió también a las
cúspides de los edificios, que con frecuencia
estaban coronadas con mástiles futuristas o
pretiles con aletas.2

�El segundo tuvo su auge de 1930 a 1939, se
desarrolló más en Estados Unidos y representa la
era de la recuperación económica después del crack
bursátil del 29. Hombres fuertes y desnudos quienes
controlan máquinas de diversa índole y vislumbran
un futuro prometedor tecnológico, adornan paneles
y los principales motivos decorativos son las líneas
curvas aerodinámicas, de aquí su nombre, líneas
horizontales aplicadas o también abstracciones de la
velocidad. La misma autora lo describe así:
Orientado a la horizontalidad en las curvas
aerodinámicas, los techos planos, el ladrillo
vidriado, las ventanas en forma de franja, las
barandillas de acero tubular, las superficies
de las paredes alisadas mecánicamente y las
consecuencias de la fabricación en serie, el
estilo aerodinámico en arquitectura igualaba
al utilizado por los diseñadores industriales
de aeroplanos, locomotoras, automóviles y
aparatos electrodomésticos.3
Por nuestra parte, si queremos aproximarnos al
término Art Déco , proponemos interpretarlo de
la siguiente manera: Art Déco es un conjunto de
diversas manifestaciones artísticas que convergieron
entre las décadas de los años veinte y treinta en
Europa y Estados Unidos, principalmente, así como
en otros países, exaltando el gusto por la decoración
a través de diseños, en muchas ocasiones
exóticos, que subliman lo geométrico, lo cúbico y lo
aerodinámico, en contraposición de la delicadeza
curvilínea y serpenteante del Art Nouveau y sus
diferentes acepciones.

Frontón México. Fuente: TimeOut

Los tiempos del Art Déco en
México
Los años del Art Déco en México van a la par de
la transformación posrevolucionaria del México
moderno. Cuando el caudillo revolucionario Álvaro
Obregón (1880-1928) se convirtió en el hombre
fuerte de la Revolución triunfante al gobernar
como presidente de 1920 a 1924, buscó darle al
país una imagen diferente a la que había dejado el
Porfiriato; por lo tanto, los campos de la cultura y
la educación eran dos de las vertientes que podían
ayudar a consolidar ese ideal. Así pues, invitó al
Lic. José Vasconcelos (1882-1959) para que se
hiciera cargo de la recién creada Secretaría de
Educación Pública, en octubre de 1921. Desde esta
dependencia, Vasconcelos creó, entre otras cosas,
el Departamento de Bellas Artes y fue un férreo
patrocinador del naciente movimiento pictórico
conocido como “muralismo”.
El esquema vasconcelista se inspiró en el
programa que el ministro de Instrucción de la
naciente Unión Soviética, Anatoli Lunacharsky (18751933), había implantado para desarrollar la actividad
cultural. Sobre este punto, Carlos Monsiváis (19382010) comenta:

Lámpara Art Déco: dominan en su diseño las figuras geométricas

12

Un año axial: 1921. Un común denominador
el impulso de José Vasconcelos (18821959) quien, ya habiendo sido rector de la
Universidad, al reinstalar la Secretaría de
Educación Pública suprimida por el gobierno de
Carranza, estudia admirativamente el programa
de Lunacharsky como ministro de instrucción
en la URSS y elabora un plan de salvación/

�regeneración de México por medio de la cultura
(el espíritu).4
Más tarde, durante el gobierno de Plutarco Elías
Calles (1877-1945), de 1924 a 1928, se continuaron
algunos de los programas iniciados por Vasconcelos,
y tanto el sector oficial como el privado emprendieron
una fuerte inversión en la edificación de obras
públicas, como oficinas para la administración
gubernamental y privada, hospitales, escuelas,
casas habitación, plazas, edificios de departamentos,
cines, teatros, entre otros, con lo cual se contribuía
a fortalecer la apariencia del “México moderno” que
quería crear Calles, ya que si Rusia había cambiado
de ser una sociedad agraria a una industrial, no era
extraño que México quisiera hacer algo parecido,
tomando en cuenta que en ambos casos se había
salido de una revolución. La cimentación del “México
moderno” continuó después de Elías Calles, pese al
asesinato de Obregón, en julio de 1928, quien había
movido toda la maquinaria electoral para reelegirse
como presidente para el periodo 1928-1932.

De acuerdo al programa posrevolucionario, la
construcción de obras públicas se siguió dando y
se prosiguió con ello durante el sexenio de Lázaro
Cárdenas (1895-1970), de 1934 a 1940. Esa
época de “tiempos modernos mexicanos” tiene dos
hechos que, desde el aparato estatal, controlaron la
economía del país y que coinciden con los tiempos
del Art Déco en México: la fundación del Banco de
México y la expropiación petrolera. Son las décadas
de los veinte y los treinta, los años de entreguerras,
como los llama Paul Maenz.
Esta situación de cambio ideológico sobre
las actividades culturales posrevolucionarias se
relaciona con el Art Déco, ya que este venía a ser
un estilo coherente con la modernidad y, como ya
lo habíamos mencionado, era eso lo que buscaba
reflejar el gobierno caudillista triunfante, ya que en
palabras de Enrique X. de Anda, el Déco: “refleja una
imagen social caracterizada por el optimismo ante la
abundancia de recursos y la confianza absoluta en
que la tecnología por sí misma habrá de revolucionar
el mundo”.5 Así, México empieza a transformarse en
un estado industrializado, moderno y que confía en
que la abundancia de tierras, mares, minas y petróleo
lo harán un país de progreso tanto económico como
tecnológico.
Para el caso de Monterrey, a partir de 1920
hubo una buena cantidad de capitales tanto
regionales como extranjeros que promovieron
la vida productiva nacional. El florecimiento
industrial regiomontano trajo como consecuencia el
renacimiento de las actividades socioeconómicas,
por lo que de 1927 a 1936 las empresas industriales
pasaron de 663 a 1047. En cierta forma el auge
industrial se vio apoyado por la promulgación de una
ley de protección a la industria en 1927 y la ley de
jornada máxima del trabajo que legislaba jornadas de
ocho horas, y a pesar de problemas económicos de
orden mundial, la ciudad continuó su crecimiento. Es
en estos tiempos que se funda la empresa Cementos
Portland Monterrey, S. A., el 28 de mayo de 1920
por Lorenzo Zambrano H. Gutiérrez, pero que inició
como tal las actividades productivas hasta 1922 con
un horno Allis-Chalmers, con capacidad para producir
cuarenta y cinco mil toneladas anuales.

José Vasconcelos, impulsor de la educación

Tan solo un año después, la compañía
cementera obtuvo una medalla de plata en la
Exposición Internacional de Río de Janeiro, Brasil y
en 1924 la de oro.6 Cabe mencionar que la creación

13

�de esta firma significa mucho para el desarrollo del
Art Déco en la ciudad, pues el cemento simbolizaba
ese material moderno, entre otros, con el cual
se construía una nueva, sólida e imperecedera
arquitectura; además, la plasticidad del material
servía como medio para ornamentar mediante
aplanados las diversas integraciones decorativas del
Déco.
Entre otras obras importantes para el desarrollo
de Monterrey encontramos el establecimiento del
servicio telefónico entre Saltillo y Monterrey. Por lo
que respecta a las vías de comunicación terrestre
hacia el exterior, es importante señalar que en 1925
quedó concluida la carretera Monterrey-Saltillo y
que se hacían los preparativos para la carretera
Monterrey-Ciudad Victoria. Para 1927, las empresas,
así como el floreciente comercio, hicieron que
aumentara el flujo migratorio hacia la entidad y el
tráfico vehicular en Monterrey, lo cual ocasionó que
se instalaran los primeros semáforos. En este tiempo
veremos cómo la ciudad de Monterrey empieza
a expandirse hacia otros puntos, por ejemplo, al
poniente comienzan a poblarse los alrededores
del cerro del Obispado, por Hidalgo se construye
el Hospital Muguerza y se amplía la avenida
Madero, también al poniente, con la edificación del
Hospital Civil “José Eleuterio González” (después
Universitario). Igualmente, se proyectaron la
ampliación de las avenidas Cuauhtémoc y Colón,
para facilitar el acceso a la estación del ferrocarril del
Golfo (actual Casa de la Cultura), situada al norte de
la plaza Zaragoza.
La traza y panorámica de la ciudad eran
modestas en comparación con otros centros urbanos
del país, pues había pocas calles pavimentadas,
existían zonas en las que abundaban jacales y
tejabanes como vivienda, y el poco alumbrado público
en las calles daba mal aspecto por las noches.7 Esto
inspiró a las autoridades regiomontanas para que
iniciaran los trabajos de pavimentación y ampliación
de muchas calles y avenidas, preferentemente las
calles Morelos, Venustiano Carranza (antes de
Centroamérica), Zaragoza y la calzada para subir
al Obispado. Aunque los trabajos eran catalogados
como positivos, no obtuvieron la simpatía general, ya
que se tuvo que recurrir al cobro de impuestos algo
exagerado.
Durante la gubernatura de Aarón Sáenz, de
1927 a 1931, y la alcaldía de Jesús María Salinas

Jr. (1927 y 1928), Monterrey entró en un proceso
de desarrollo notable: Se trazaron y ensancharon
las principales calles de la ciudad; se instalaron
semáforos en las principales avenidas para
solucionar el incipiente problema del tráfico y se inició
–aunque considerado por muchos como arbitrario y
autoritario– el proceso de quitar los tejabanes que
había en las calles como Diego de Montemayor,
Madero y otras. En 1928, Sáenz apoyó el proyecto
de algunos industriales de la ciudad para introducir
el gas natural proveniente de Texas, el cual llegó en
1930, después de realizar las obras de un gasoducto
desde Reynosa; el gobernador amplió las calles
Morelos y Zaragoza, planeó la prolongación de Pino
Suárez, implementó trabajos de pavimentación,
promovió estudios para canalizar el Río Santa
Catarina, incrementó los trabajos de abastecimiento
de agua, se iniciaron las carreteras MonterreyLaredo, Monterrey-Ciudad Victoria y la MonterreySaltillo fue remozada.
El desarrollo industrial y económico de la
ciudad en la década de los veinte impulsó la
creación de casas y edificios “bajo nuevos y bellos
estilos arquitectónicos” 8 alrededor de la iglesia
de la Purísima, las Quintas, las faldas del Cerro
del Obispado, las calles Venustiano Carranza y la
Calzada Madero. Así pues, hacia 1922 se inició el
proceso de levantar “colonias” para la vivienda, como
la Obispado, la Obrera, la Acero (para trabajadores
de la Fundidora Monterrey), la Cantú, la Moderna
y para 1924, El Mirador, bajo una empresa filial
de Cementos Portland Monterrey, Compañía
Constructora y Colonizadora, S. A., iniciándose
uno de los desarrollos urbanos más modernos de
México.9
Para evitar un crecimiento desordenado, en
1927 las autoridades estatales promulgaron una
ley de construcción con la intención de regular la
urbanización de la ciudad, además de que entre
1927 y 1931 se realizaron obras de relevante valor
arquitectónico para la ciudad de Monterrey: el
Palacio Federal, el ya citado Hospital Muguerza,
el Círculo Mercantil Mutualista de Monterrey, y las
escuelas Presidente Calles y Fernández de Lizardi;
todas estas realizadas por la empresa Fomento
y Urbanizaciones, S. A. (FYUSA). Además de las
escuelas mencionadas, se edificaron en Monterrey
otras llamadas “escuelas monumentales”: la
Nuevo León, la Revolución, la Álvaro Obregón,
la Garza Ayala y la Miguel F. Martínez; y en

14

�arquitectura hospitalaria el nuevo edificio para el
Hospital González. Entre otros edificios, también
se destacan el Hotel Monterrey, los alojamientos
para turistas llamados Regina y Cerro de la Silla,
el Edificio Isaac Garza, la compañía de seguros La
Nacional y el Mercado del Norte. Este despunte en
materia constructiva, tanto pública como privada, se
evidencia con la autorización de 281 aprobaciones
para nuevas edificaciones que el estado otorgó entre
1929 y 1931.

Y para apoyar la educación, se dictó una ley de
instrucción pública que estimuló el establecimiento
de varios planteles escolares. Para solventar los
gastos de todas esas obras de beneficio social
se aumentaron algunos impuestos, entre ellos
el predial urbano; sin embargo, en el campo de la
educación profesional los estudiantes no tenían
muchas opciones donde pudieran realizar estudios
formales. Las únicas escuelas existentes de estudios
superiores eran el Colegio Civil, la Escuela Normal,
la Escuela de Derecho y la de Medicina. A pesar de
algunos problemas, el buen ritmo que se llevaba en
el campo educativo no declinó, por lo que a fines de
la década de los veinte comienzan los preparativos
para fundar una universidad en la localidad, en
cuyos comités y diversas reuniones participaron el
Dr. Pedro de Alba, el escritor José Alvarado y el Lic.
Héctor González.
En este ambiente de desarrollo del país y
de la ciudad de Monterrey en las décadas de los
años veinte y treinta, los años del Art Déco, es que
se concibe y construye el edificio para la Escuela
Industrial “Álvaro Obregón”, hoy por hoy sede de la
Escuela Preparatoria Núm. 3.

Notas

Palacio Federal y Escuela “Fernández de Lizardi”,
respectivamente

1.

Maenz, Paul. Art Déco: 1920-1940. Barcelona: Gustavo Gili,
1974, pp. 10-11.

2.

Weber, Eva. Art Déco. Madrid: Lisboa, 1993, pp. 28-29.

3.

Idem, pp. 34-35.

4.

Monsiváis, Carlos. “Notas sobre la cultura mexicana en el
siglo XX”, Historia General de México. Tomo 2. México: El
Colegio de México, 1981, p. 1417.

5.

De Anda, Enrique X. “La influencia estética del Déco”,
Historia de la arquitectura mexicana. México: Gustavo Gili,
1995, p. 177.

6.

Martínez Celis, Eduardo (ed.). “Monterrey 400. Los forjadores
de su progreso: Lorenzo H. Zambrano Gutiérrez”. El Diario
de Monterrey, suplemento especial, La Enciclopedia de
Monterrey, 29 de octubre de 1995, pp 10, 15 y 17.

7.

Montemayor, Andrés. Historia de Monterrey. México:
Asociación de Editores y Libreros de Monterrey, 1971, p.
328.

8.

Roel, Santiago. Nuevo León, apuntes históricos. Monterrey,
1963, p. 258.

9.

Martínez Celis, Eduardo. Op. cit., pp. 26-27.

15

�R

S

XXI

Breve revisión de literatura sobre el estrés
laboral
Jaime Isaac Villarreal Villanueva*

██

Resumen
l presente artículo de divulgación tiene como
objetivo informar al lector sobre el contexto
histórico y el estado del arte actual en el tema
de estrés ocupacional, así como estrategias
sencillas para poder tratar los posibles
síntomas que puedan presentarse de índole psicológico
o fisiológico.

Contexto histórico
El estrés, desde el punto de vista de Hans Selye (1957)
es una consecuencia inevitable de la vida y, por lo tanto,
también de las organizaciones. En Estados Unidos, una
de las causas del aumento del estrés es que la edad
laboral promedio se ha incrementado en un 16.8% en
las últimas dos décadas (Murphy, 1984). Este fenómeno
no es exclusivo para el continente americano, pues la
Confederación de la Industria Británica informó que el
estrés es la segunda causa más alta del ausentismo
entre los trabajadores en el Reino Unido y la Fundación
Europea para la Mejora de las Condiciones de Vida y
de Trabajo registró que el estrés afecta a un tercio del
continente (Giga et al., 2003). En Australia, la mayoría
de los estados informan un aumento en el número
de reclamaciones de indemnización anuales como
resultado del estrés en el lugar de trabajo (Caulfield et
al., 2004).
Es de relevancia mencionar que los conceptos
estrés ocupacional, estrés organizacional, estrés laboral
y el estrés relacionado con el trabajo se conceptualizan
indistintamente en el fundamento de que ocupación y
trabajo son conceptos comúnmente indistinguibles.
*Ingeniero Mecánico Administrador y maestro en Administración
Industrial y de Negocios con orientación en Relaciones Industriales por
la Facultad de Ingeniería Mecánica y Eléctrica de la UANL, y doctor
en Psicología con orientación en Psicología Laboral y Organizacional
por la Facultad de Psicología de la misma institución. Fue docente de
la Preparatoria No. 3 y actualmente se desempeña como profesor de
Tiempo Completo y coordinador de Capital Humano en la Facultad de
Ingeniería Mecánica y Eléctrica.

El estrés ocupacional ha ganado más atención
en los últimos años, ya que el número de empleados
que lo experimentan es cada vez más grande y es
considerado como una condición interminable causada
por las condiciones en el lugar de trabajo, que se
enreda e influye de manera antagónica en el progreso
del empleo de los trabajadores y su prosperidad
general (Yahaya et al., 2009); este se produce cuando
los empleados tratan de ajustar sus condiciones
psicológicas y fisiológicas a las demandas laborales, lo
que generalmente causan que el funcionamiento normal
de la mente y en ocasiones el de cuerpo se degrade. El
estrés ocupacional también contribuye a una serie de
dificultades y obstáculos para la organización en forma
de ausencias, pérdida de eficiencia, etc. (Suleman et
al., 2018).
Se han explorado diferentes causas subyacentes
que contribuyen al estrés en diversas organizaciones,
como carga de trabajo, conflictos entre trabajadores
y organizaciones, ambigüedad de rol, relaciones
interpersonales indeseables y decepcionantes,
cliente contacto, independencia laboral y apoyo
social; a partir de esto se han encontrado estresores
que constantemente aparecen en la literatura: carga
de trabajo, presión de tiempo, cambio educativo,
investigación, estilos de liderazgo, innovación,
reorganización y recursos insuficientes (Willis, 2005).
El estrés ocupacional no es un término nuevo en
los estudios del comportamiento del Capital Humano
y se sabe que es una de las principales razones del
ausentismo y bajo rendimiento laboral, además de
que es considerado como la “epidemia de la sociedad
moderna” (Abbas et al., 2019) y se le atribuye, solo en
México, el 13% de la caída de la productividad en las
empresas (Hernández, 2014).

16

�eventos que existen independientes de la persona;
y en contraposición, el entorno subjetivo son todas
aquellas situaciones tal y como las interpreta la
persona en cuestión.
Una de las debilidades del modelo de la Teoría
P-E es que carece de una definición clara de estrés
y causa que en algunas investigaciones donde esta
teoría es utilizada se opte por definir el estrés y en
algunas otras no. Esta omisión, que en un principio
pareciera grave, no afecta la validez interna de la
teoría.

El estrés laboral puede provocar afectaciones físicas y mentales.

Modelos teóricos
Los entornos de trabajo perjudiciales o promotores
de la salud se definen por la interacción entre las
emociones, comportamientos e interrelaciones
de una persona y su entorno social. Los enfoques
biomédicos tradicionales no pueden medir
directamente esta interacción, si bien las mediciones
directas pueden centrarse en características del
lugar de trabajo, el carácter estresante de un factor
psicosocial se evalúa más apropiadamente mediante
el uso de datos obtenidos de cuestionarios y
entrevistas. Pero, dada la complejidad y variabilidad
de los factores psicosociales relacionados con el
trabajo, estas mediciones deben basarse en un
modelo teórico (Siegrist et al., 2004).
Existen múltiples modelos teóricos que explican
el fenómeno de estrés laboral y vale la pena explorar
y profundizar en algunos para conseguir un panorama
general de qué es lo que se toma en cuenta en cada
uno de ellos, y con eso determinar cuál es el modelo
más adecuado a este estudio.
a) La Teoría del ajuste persona-entorno (Teoría
P-E)
Es un modelo que evalúa las interacciones entre
las características de las personas y como estas
contribuyen al bienestar (o malestar) del trabajador;
es uno de los modelos de estrés laboral más antiguo
propuesto por French, Rogers y Cobb en 1974,
y propone que el estrés aumenta cuando existe
un desajuste entre estos dos actores, en donde
el “entorno” está dividido en dos tipos: el entorno
objetivo , que está conformado no solo por los
elementos físicos sino por aquellas situaciones y

La Teoría P-E indica algunas consecuencias
del desajuste entre los dos actores principales, las
cuales se clasifican en tres tipos: el primero son
consecuencias psicológicas, las cuales incluyen
ansiedad, insomnio y disforia. Las consecuencias
fisiológicas incluyen: presión arterial elevada,
incremento en la concentración de colesterol en la
sangre y un sistema inmune debilitado; finalmente,
las consecuencias conductuales, las cuales incluyen
adicciones en general, ausentismo, desórdenes
alimenticios, entre otros (Edwards &amp; Caplan, 1998).
b) Modelo desequilibrio esfuerzo-recompensa
Otro modelo importante que se centra en el estrés
laboral es el propuesto por Siegrist (1996), llamado
Modelo desequilibrio esfuerzo-recompensa; este
asume que el esfuerzo en el trabajo se realiza
como parte de un contrato basado en la norma
de reciprocidad social donde las recompensas
se proporcionan en términos de dinero, estima y
oportunidades profesionales, incluida la seguridad
laboral. Además, el modelo asume que los
contratos de trabajo a menudo no se especifican
completamente y no brindan un intercambio
simétrico donde existe una equivalencia completa
entre los esfuerzos solicitados y las recompensas
otorgadas. En particular, este es el caso cuando
hay pocas opciones hacia los empleados por parte
de los empleadores, como la falta de alternativas
en el mercado laboral (por ejemplo, bajo nivel de
habilidades) o movilidad restringida.
Según el modelo, la falta de reciprocidad
en términos de “costos” altos y “ganancias” bajas
provoca emociones negativas en las personas
expuestas. Los sentimientos de no ser apreciado
de manera adecuada o de ser tratado injustamente
y las decepciones resultantes de recompensas

17

�inapropiadas, van acompañadas de reacciones de
tensión sostenidas en el sistema nervioso autónomo.
Esto se debe a que la experiencia recurrente de la
deficiencia de recompensa en un rol social central
perjudica la autorregulación exitosa. Por lo tanto, a
largo plazo, el desequilibrio entre un gran esfuerzo
y una baja recompensa en el trabajo aumenta la
susceptibilidad a las enfermedades como resultado
de las continuas reacciones de tensión.
Las personas que se caracterizan por un
patrón motivacional de compromiso excesivo
relacionado con el trabajo y una gran necesidad de
aprobación tienen un mayor riesgo de tensión debido
al intercambio no simétrico. Por ejemplo, pueden
exponerse más a menudo a altas exigencias en
el trabajo o exagerar sus esfuerzos más allá de lo
formalmente necesario. Como resultado, aumenta su
susceptibilidad a la frustración de las expectativas de
recompensa.
En resumen, este modelo teórico se basa
en la hipótesis sociológica de que el intercambio
social formalizado, mediado a través de roles
sociales centrales (el rol de trabajo), tiene sus
raíces en contratos de reciprocidad de costo y
ganancia. Define las condiciones estructurales de
los contratos no simétricos que resultan en tensión
por un desequilibrio entre un esfuerzo elevado y una
recompensa baja. Además, aborda las diferencias
individuales en la experiencia de este desequilibrio
(compromiso excesivo), asumiendo una modificación
del efecto del compromiso excesivo sobre la
asociación del desequilibrio esfuerzo-recompensa
con la salud.
c) Modelo de control de las demandas laborales
Es una alternativa al momento de explicar el
fenómeno de estrés laboral y su popularidad se
debe principalmente a su simplicidad, la facilidad
con la que se puede probar empíricamente y las
implicaciones prácticas que se pueden extraer de
este modelo.
La premisa básica del modelo es que los
trabajos más estresantes son aquellos en los que
los empleados están sujetos a altos niveles de
exigencia, pero al mismo tiempo tienen muy poco
control sobre su trabajo. Un ejemplo clásico de este
tipo de trabajo sería el de un trabajador de una línea
de producción. Este tipo de trabajador puede tener

una cuota de producción difícil de cumplir, pero al
mismo tiempo tiene poco o ningún control sobre el
ritmo de la línea de producción o cómo se produce el
producto (Karasek Jr., 1979).
El modelo propone que el control que se tiene
sobre trabajo afecta la tensión que se experimenta.
De hecho, Karasek (1979) propuso que los trabajos
de alta demanda, alto control o “activos” ayudan a
mejorar la satisfacción laboral de los empleados
y brindan la oportunidad de participar en tareas
desafiantes y aprender nuevas habilidades.
Sin embargo, durante los últimos 30 años, la
investigación ha sido inconsistente con respecto
a la interacción entre las demandas y el control en
la predicción de varios tipos de estresores. Una de
las principales razones de tal inconsistencia es que
existe desacuerdo entre los investigadores sobre
la forma adecuada de probar el modelo, ya que la
mayoría de los investigadores optan por probarlo
estadísticamente comprobando las interacciones que
existen entre las demandas del trabajo y el control
que se tiene sobre él, a lo que el autor responde que
aún sin esta interacción estadística el modelo sigue
siendo consistente.
Los dos tipos de trabajo según el modelo son
los trabajos de alta demanda y de baja demanda.
Las principales razones por las que los trabajos de
alta demanda son tan perjudiciales para la salud es
que las altas exigencias y el escaso control impiden
la capacidad de una persona para completar el
trabajo en un período de tiempo específico y realizar
su trabajo tan bien como le gustaría. Cuando las
personas tienen demasiadas tareas que realizar y
poco control sobre cómo realizarlas, continuamente
dedican grandes cantidades de recursos cognitivos
a esas tareas, lo que da como resultado un nivel
elevado de excitación fisiológica y un aumento de la
tensión cardiovascular y del sistema nervioso.
Los trabajadores en "trabajos pasivos", o
trabajos con bajas demandas y bajo control, tienen
una reducción gradual de la actividad general
de resolución de problemas, aburrimiento e
insatisfacción debido al hecho de que la repetición
constante de una tarea da como resultado una
disminución de la capacidad de desafío intelectual.
Un ejemplo de trabajo pasivo sería el de guardia de
seguridad nocturno. Un individuo así tiene muy pocas
demandas laborales (quizás, aparte de permanecer

18

�despierto), pero tiene muy poco que decir sobre
cómo se realiza el trabajo. La insatisfacción y la
tensión asociadas con los “trabajos pasivos” se
deben presumiblemente al aburrimiento asociado
con demandas laborales de tan bajo nivel.
d) Modelo de las demandas y recursos
laborales
En el corazón del modelo Job Demands-Resources
(JD-R), propuesta por Bakker y Demerouti en 2007,
se encuentra el supuesto de que, si bien toda
ocupación puede tener sus propios factores de
riesgo específicos asociados con el estrés laboral,
estos factores se pueden clasificar en dos categorías
generales (es decir, demandas y recursos laborales),
constituyendo así una modelo general que se
puede aplicar a varios entornos ocupacionales,
independientemente de las demandas particulares y
los recursos involucrados.
Las demandas laborales se refieren a los
aspectos psicológicos, sociales u organizacionales
del trabajo que requieren un mantenimiento físico,
esfuerzo o habilidades psicológicas (cognitivas y

emocionales) y, por lo tanto, son asociadas con
ciertos costos fisiológicos y/o psicológicos. Los
ejemplos son una alta presión laboral, un entorno
físico desfavorable e interacciones emocionalmente
exigentes con los clientes. Aunque las demandas
laborales no son necesariamente negativas, pueden
convertirse en estresores laborales cuando satisfacer
esas demandas requiere un gran esfuerzo del que
el empleado no se ha recuperado adecuadamente
(Meijman y Mulder, 1998).
Los recursos laborales se refieren a
aquellos aspectos físicos, psicológicos, sociales u
organizativos del trabajo que son: 1) Ser efectivo en
la consecución de objetivos laborales, 2) Reducción
de las demandas laborales y los costes fisiológicos y
psicológicos asociados, y 3) Estimular el crecimiento,
el aprendizaje y el desarrollo personal. Por lo tanto,
los recursos no solo son necesarios para hacer
frente a las demandas laborales, sino que también
son importantes por sí mismas. Esto concuerda
con el trabajo de Hackman y Oldham (1980), en su
teoría de las características que enfatiza el potencial
motivacional de los recursos laborales.

Algunas causas del estrés laboral. Fuente: Intrategia.

19

�Intervenciones y cierre

Bibliografía

En salud pública, las intervenciones se clasifican
comúnmente en primarias, secundarias o terciarias.
En resumen, las intervenciones preventivas primarias
son proactivas y tienen como objetivo, en el contexto
del estrés laboral, prevenir la exposición a factores
estresantes y la aparición de enfermedades entre
personas sanas. Estos abordan fuentes de estrés
en el lugar de trabajo o factores estresantes, a
través de alteraciones en los entornos laborales
físicos o psicosociales, o mediante cambios en la
organización.
Las intervenciones preventivas primarias
pueden estar impulsadas por una variedad de
influencias, incluidas las organizaciones, los
trabajadores o sus sindicatos, o directivas políticas
obligatorias o voluntarias. Entre los ejemplos de
intervenciones preventivas primarias se incluyen
el rediseño del trabajo, los cambios en el ritmo de
trabajo, la mejora del apoyo social y la formación de
comités conjuntos de salud y de seguridad de los
trabajadores y la dirección.
Las intervenciones secundarias son paliativas
y tienen como objetivo modificar la respuesta
de un individuo a los factores estresantes. Las
intervenciones secundarias se dirigen al individuo
con el supuesto de que abordar las respuestas de los
individuos a los factores estresantes debe hacerse,
además de eliminar o reducir los factores estresantes
o en ocasiones en lugar de hacerlo. Los ejemplos de
intervenciones de prevención secundaria incluyen
clases de manejo del estrés para ayudar a los
empleados a modificar o controlar sus percepciones
de situaciones estresantes, como el desarrollo de la
relajación muscular o las habilidades de meditación.
Finalmente, las intervenciones terciarias son
reactivas, con el objetivo de minimizar los efectos
de los problemas relacionados con el estrés una vez
que han ocurrido, mediante el manejo o tratamiento
de síntomas o enfermedades. Estos incluyen
asesoramiento (por ejemplo, en forma de programas
de asistencia a los empleados), así como el regreso
al trabajo y otros programas de rehabilitación.
El “manejo del estrés” generalmente se refiere a
intervenciones secundarias y terciarias. Idealmente,
los problemas identificados en las intervenciones
secundarias y terciarias deberían retroalimentar
a la prevención primaria centrada en los factores
estresantes.

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20

�R

S

XXI

México en el VI Censo Nacional de Población
1940, como instrumento de políticas públicas
■Angélica Murillo Garza*

██

Resumen
ste trabajo presenta un recorrido histórico
del desarrollo de México como parte de la
construcción del VI Censo de Población 1940.
Los censos de población son instrumentos
estadísticos que permiten conocer
características demográficas, tamaño de población,
variables demográficas, sociales, económicas,
religiosas y culturales como producto de las políticas
públicas instrumentadas por el gobierno, así como su
transformación con el devenir del tiempo. Se utiliza
una metodología mixta para la recopilación de datos e
interpretación de resultados y está dirigida al público
interesado en el objeto de estudio.
Palabras claves: Censo de Población, instrumentos
estadísticos, México, políticas públicas.

Abstract
This paper presents a historical overview of the
development of Mexico as part of the construction of
the VI Population Census 1940. Population censuses
are statistical tools for identifying demographic
characteristics, population size, demographic, social
and economic variables, religious, and cultural as
a product of the public policies implemented by the
government as well as its transformation over time.
A mixed methodology is used for data collection and
interpretation of results and is aimed at the public
interested in the object of study.
Keywords: México, Population census, public policies,
statistical instruments.
*Doctora en Ciencias de la Educación, postdoctorado en “Las
nuevas tendencias y corrientes integradoras del pensamiento y sus
concreciones”; catedrática de la ENSPMSG, investigadora Perfil
PRODEP, socia de número en la SNHGE, integrante del equipo
editorial Eduardo Ruiz-Healy Times y de consejos editoriales a nivel
nacional e internacional. Contacto: mes.mle.angelicamg@hotmail.com
ORCID ID: https://orcid.org/0000-0002-5708-428X

21

De acuerdo con Luz María Valdés (2019) “el Censo
de Población informa sobre el volumen, distribución y
características de los habitantes cada 10 años, logrando
captar una fotografía de la población en un momento
dado” (p. 9). Los datos recopilados por los 13 censos
de población que se han levantado en México (18952010) y los que surgen del Conteo de Población (19952005), contemplan indicadores sociales, económicos y
culturales de la población.
Los censos permiten contrastar hechos históricos
con las medias de cambio de los indicadores
demográficos, así, al fomentar la salud, se presenta
una disminución en la tasa de mortalidad. En el devenir
de los 115 años del levantamiento de los censos ha
permitido tener una mayor comprensión del cambio
registrado en este tiempo. La evolución histórica de
un país va dejando permanentemente una estela
estadística, misma que es registrada por los censos de
población.

Presidente responsable del VI
Censo de Población, 1940
Las políticas públicas implementadas por el Presidente
General Lázaro Cárdenas del Río se reflejan en la
información recopilada en el VI Censo de Población de
1940 y que de manera paralela refleja la creación del
Estado Social Mexicano. Durante la administración de
Cárdenas se encuentran los siguientes hallazgos:
*Aprobación del Plan Sexenal durante el periodo.
*Acentuación en la importancia al bienestar.
*Al sector salud se le otorga un apoyo sin
precedente: promoción a la higiene, asistencia
social con énfasis en la infancia.
*Acciones orientadas a las políticas sociales,
económicas y culturales.
*Creación del Departamento de Salubridad
Pública de la Secretaría de Asistencia Pública.

�*Estimulo al sector educativo sin precedente del
20 % del PIB.
*Creación del Consejo Nacional de Educación
Superior e Investigación Científica.
*Aprobación de la Primera Ley General de
Población el 26 de agosto de 1936: México
necesitaba crecer demográficamente; esto
se obtuvo por medio del crecimiento natural,
se promovió el fomento de los matrimonios,
incremento de la natalidad y protección a la
infancia.
*Creación de las categorías de los extranjeros:
turistas, transmigrarte, visitante local,
inmigrante e inmigrado.
*Se restringe le emigración de nacionales para
evitar la disminución de la población.
Lázaro Cárdenas promovió el mestizaje; González
(1974) menciona que “se les obligaba a los
inmigrantes a declarar que carecían de prejuicios
raciales y estaban dispuestos a formar una familia
mestiza mexicana” (p. 50). Surge el Consejo
Consultivo de Población que viene a ser el
antecedente del Consejo Nacional de Población.

Tasa de mortalidad

Lázaro Cárdenas del Río. Fuente: EcuRed.

Disminución de la tasa de mortalidad llegó a
22.8 defunciones por cada mil habitantes con
una natalidad de 44.6%, alcanzando una tasa de
crecimiento de 2.2 %. En 1943 se crea la Secretaría
de Salubridad y Asistencia, del Instituto Mexicano del
Seguro Social, y el Hospital Infantil de México.

Conclusiones

Derechos políticos de la mujer
Cárdenas implementó los derechos políticos de la
mujer en su administración.

Último año de la
administración de Cárdenas
En el último año de administración del General
Lázaro Cárdenas se llevó a cabo el VI Censo General
de Población, el 6 de marzo de 1940 (ver gráfico al
final de este artículo).

*México en 1940 continuaba con la construcción
económica del Estado sin perder de vista que
Europa y el Oriente estaban convulsionados
por la guerra. En este período histórico floreció
la industria, actividades del campo, crecimiento
de servicios educativos, salud y consolidación
de instituciones financieras.

*El Censo de Población de 1940 fue muy
importante ya que destacó la inclusión: incluye
por primera vez indicadores como lugar de
residencia, clase de parentesco o vínculo del
empadronado con el jefe de familia, sexo, edad,
estado civil o unión libre de la pareja, edad de la
mujer al celebrar el primer matrimonio o unión
libre, nivel de instrucción, ocupación, sector de
la actividad y posición en el trabajo.
*Datos sobre defectos físicos y mentales.

*Conocimiento de la población indígena por

22

�medio de indicadores culturales.

*En 1940 logró un destacado posicionamiento
la medicina en México en el contexto
internacional.
*Disminución de la tasa de mortalidad.

*Ingreso de la población adultos e infantes al
sistema de salud.

Referencias
González Navarro, M. (1974). Población y sociedad en México
(1900-1970). Facultad de Ciencias Políticas y Sociales,
Universidad Nacional Autónoma de México.
Valdés González Salas, L. M. (2019). México a través de los
Censos de población 1895-2010. Universidad Nacional
Autónoma de México, Instituto de Investigaciones Jurídicas:
Miguel Ángel Porrúa.

Fuente: Población de México 1940. Dirección General de Estadísticas, VI Censo General de Población, 1940.

23

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S

XXI

Estaciones
Yuleisy Cruz Lezcano*

██

Al morir

Analogía

s primavera
con aire de otoño,
la lluvia deja sus lágrimas
en el río que corre
sin cuidarse de la yerba.
En el correr de aguas
las flores con caras marchitas,
gritan por un rayo de sol
para secarse los huesos.
En los cielos enojados
cantan pájaros grises,
un disco de música gris
da vueltas desmayado.
El viento rompe la lluvia,
empuja el agua
en su muerte cotidiana,
la lluvia muere en el río,
el río muere en el mar,
buscando la maravilla de las olas
con un pedazo de ayer
entre los pies que se van
mirando los azules imposibles
de los mares de adiós
donde se muere y se renace.
*****

En las horas de las grandes esperas
consuela perderse,
observar un cristal de nieve.
Emocionarse por su perfección resistente
al temblor de universo.
Una minuta, misteriosa,
frágil perfección.
Única, irreproducible.
¿Cuánto tiempo de esperas en una mirada?
¿Se puede esperar destruyendo?
¿Cuántos cristales de nieve
se pueden destruir con un solo paso?
Sin ver. Sin contar. Solo por tedio.
¿Tantos como las víctimas
que puede hacer una bomba
caída en una ciudad, en un pueblo,
en una escuela?
Sin ver, sin mirar, sólo por tedio.
*****

* Nació en Cuba en 1973, vive en Marzabotto (Bolonia; Italia). Emigró
a Italia a la edad de 18 años, estudió en la Universidad de Bolonia
y consiguió el título en Ciencias enfermeristicas y obstetricia, y un
segundo título en Ciencias biológicas. Trabaja en la Salud Pública.
En su tiempo libre ama dedicarse a la escritura de poemas, poesías,
relatos y a la pintura. Numerosos reconocimientos en premios literarios.
Sus textos poéticos han sido traducidos al inglés, portugués, japonés,
árabe y albanés, y escribe en español e italiano. Sus poemas en
español han sido publicados en distintas revistas literarias y antologías
de América Latina y España. Sitio web: https://www.yuleisycruz.com/
chi-sono/
Contacto: yulicruzlezcano2@gmail.com

Fui
Fui primavera,
con los cabellos sueltos
recogía violetas.
Cada hebra de hierba
besaba mis sueños.
Fui verano,
profundas estrías de oro
encendían blancas esperanzas,
con notas de Mozart
vibrando a cada rayo.
Fui el otoño,
jugaba sobre la escalera
con los racimos de uvas,
tibias tardes regalaban dulces sueños.
Desde el profundo, el eco,
encendía un murmullo de cantos.
Soy invierno
y miro el paisaje con nostalgia,

24

�los sueños son dardos arrojados
por la ventana,
pero todavía tengo ganas
de inventar nuevos sueños.
******

Otoño del cuerpo
Existe un momento
en el corazón del otoño
hecho de neblinas,
de epitafios cantados
por el viento.
Existe un momento
no acariciado por el tiempo,
sin contornos nítidos,
donde la lluvia engendra
respiros evanescentes
de nostalgias omnipresentes
cerradas en la voz
de una hoja que cae
del árbol cóncavo
de mi garganta.
Existe un momento,
donde el ruiseñor canta
a la lágrima rota
y el aire mudo calla su aliento
sobre la muerte que flota.
Existe un tiempo
en el que mi cuerpo es apenas
una gota,
rocío al extremo de una hoja,
abierta al aire
de la tarde recogida.
Existe un momento
en el que la vida
va en hibernación
sentada en un rincón
donde ya la noche
toca fondo.
*****

Sin quejas
¿Cómo puedes quejarte de la vejez?
Te ha permitido de nutrir
almeno seis perros,
cuatro gatos
y numerosas plantas.
Te ha permitido de alimentar
una cuna de peces

con fuego solar en las escamas
y te permite de dormir poco
para contemplar los sueños de la luna.
¿Cómo puedes quejarte de la vejez?
Te da el tiempo
para contemplar los retratos de nubes,
mientras esperas sentada
en el umbral del horno
de tostar el mundo,
para acoger con pan caliente
y bizcochos
quién se acuerda todavía que existes.
*****

Lejana juventud
Me vive, me está viviendo
este lugar solitario,
objetos de barro roto
entre la yerba y la ciudad,
sombra de río y de gusanos,
sol que abusa de la costumbre
de sentirse en el aire igual
un día atrás de otro.
Me viven los fantasmas de ecos perdidos,
los años cumplidos que traen
junto a un mensaje de polvo del pasado
un pedazo de recuerdo apagado
por las lluvias que llegan
desde la distancia.
Me viven nuevas estaciones
de calendarios sin ventanas,
los besos de viejas primaveras,
pegadas a mí, con lazos de memoria.
Me vive un hundido sueño en una gaveta,
las piernas sin ritmo, cruzadas,
en la resonancia de un viaje
que duerme en el margen
de los días en el silencio manchados
por una lágrima que cayó
hace muchos años.
Mi mirada es un engaño,
con sus treinta años,
contrasta con las arrugas y las canas,
madura ya de mi juventud lejana.
La lejana voz de los amores
son lagos de paz para mi seco mundo,
metido en el rincón de su sótano.
Ya no me quedan semillas en los huesos,
mis oídos con alas tensas, presos,
no sienten los rumores.

25

�Ya no tengo fuerzas para lanzarme
en nuevos viajes sin orillas,
viajo sólo sentada en la silla
y cuando almuerzo me quedo dormida,
como quién sale de la vida
para continuar otra vida en el sueño.
******

Gris como un otoño

y de cantarina seducción.
Tu recuerdo me embruja el corazón
con sol de besos y diadema,
tu boca de rosa es mi poema,
tus ojos: la evocación
de vuelos encendidos.
Ojos mágicos prendidos
de sueños imposibles,
despiertas en mí
hogueras de pasiones inextinguibles.

Los pajaritos residentes
han eligido las migraciones
sin hablarse del futuro.
El tilio, este año
cierra la puerta a las abejas,
el almanaque se queja,
quiere su primavera.
Bolonia, desde San Luca,
vive un mayo fallado.
Miro y encuentro
sólo pasado,
no hay donde enganchar el futuro.
El sol, casi oscuro,
cede el paso a la neblina,
conjuntamente con la brina
crea un espejismo:
lo que no es ladera, es abismo,
parece la boca de un gigante,
azul elefante que arrastra
un cubo de viento y hojas secas
que han perdido el ramo.
Busco. Ninguna mano.
Será una absurda primavera,
sin nido y sin quimera,
gris como un otoño.
******

Yuleisy Cruz Lezcano
Foto cortesía de la autora

Ojos de paisajes
Con letras de mundo
y corriente en la mirada
de tonos vagos
y de paisajes umbríos
duermen en mis ojos dos ríos
de tristeza que perfuma el alma.
Te sueño en la lontananza,
con la divina esperanza
de un plenilunio de cristal
que refleja un pájaro musical
de belleza espiritual

26

�R

S

XXI

¿Qué son los estudios de masculinidades?
Mario Antonio de Jesús Romero Morales*

██

uando se hablaba de los estudios del
hombre, se hacía referencia al estudio
de la especie humano excluyendo a las
mujeres, estando presente una visión
de discriminación y sexismo. Esta visión
limitada no era exclusiva hacia las mujeres, en el caso
de los hombres solo se estudiaba a los hombres como
un ente omnipresente que representaba los valores de
virilidad, fuerza, violencia y competitividad llegando a
nombrar esta idealización como “la esencia masculina”
o “el hombre ideal”; en los casos en que determinados
hombres salían de este margen, eran señalados como
errores extravagantes.
El avance de los movimientos y estudios
feministas evidenciaron y demostraron la existencia
del sistema de género del patriarcado definido
como: “La manifestación y la institucionalización del
dominio masculino sobre las mujeres y los niños. Ello
implica que los varones tienen el poder en todas las
instituciones importantes de la sociedad y que se priva
a las mujeres” (Lerner, 1990, p. 340); presentándose
está idea en un principio como la base para los estudios
de género e inclusive como único marco teórico de
género enfocada en hombres.
Con el avance de los estudios feministas y la
incorporación de la perspectiva de género en las
áreas científicas, se otorgaron las herramientas que
rompieron con la idea estática del ser hombre que
no incorporaban las consideraciones de la época,
contexto, raza, clase social, sexualidad y género. Se
comenzaría a retomar ideas y aportaciones feministas
para la “situación masculina”: “En 1970 aparecen
análisis (llamados men´s studies en las universidades
estadounidenses) que examinan el significado del ‘ser
varón’ en distintas sociedades, la cual tiene relación
*Licenciado en Sociología y maestro en Género y Políticas Públicas,
ambas por parte de la Universidad Autónoma de Nuevo León.
Asimismo, ha realizado estancia de estudios de género en el Colegio
de México y actualmente se desempeña como capacitador del Instituto
Estatal de las Mujeres Nuevo León.

27

con el feminismo de 1960, y se empieza a estudiar a
los hombres siguiendo de cerca los marcos teóricos
planteados por el feminismo académico” (Minello, 2002,
p. 719).
La implementación de la perspectiva de género
teniendo a los hombres como objetivo de estudio
dio como resultado el surgimiento de los estudios de
masculinidades, lo que replanteó la relación de los
hombres con diversos temas como lo son: la violencia,
la paternidad y la sexualidad; donde la perspectiva de la
salud masculina también se amplió, evidenciando que
las exigencias de la identidad masculina influyen en la
salud estando inserta en diferentes dimensiones del
hombre como individuo, las cuales son:
• Psicológico: La masculinidad es aprendida en la
niñez y está centrada en el modelo del héroe. El
cuerpo masculino aparece como aquel que busca
o se expone a riesgos, desarrolla la violencia y el
enfrentamiento como una forma de obtener respeto
de la mujer y de otros hombres.
• Social: La muerte entre los hombres es causada
por violencia y accidentes, y también en la mayor
mortalidad por alcoholismo o sus consecuencias.
• Laboral: Existe una división social del trabajo entre
el hombre y la mujer, en que generalmente el varón
asume las actividades más peligrosas, violentas y
que requieren de mayor capacidad física.
• Salud: Para el hombre es muy difícil ocupar el papel
de paciente, niega la posibilidad de estar enfermo
y acude a un médico en último momento, ya que lo
contrario será asumir un papel pasivo, dependiente y
de fragilidad (Hardy et al., 2001, p. 84).
Llegando a conclusiones donde el sistema de género
del patriarcado no solo afecta a las mujeres, sino
perjudica a los propios hombres al tener que asumir
una serie de riesgos y condicionamientos para ser
merecedores de los privilegios de ser hombre. “La

�Desde la niñez se inculca la idea de virilidad, por ejemplo, mediante la supresión de emociones, los niños no lloran. Fuente de la imagen:
Internet.

virilidad, entendida como capacidad reproductora,
sexual y social, pero también como aptitud para el
combate y para el ejercicio de la violencia (en la
venganza, sobre todo), es fundamentalmente una
carga” (Bourdieu, 2000, p. 68).
A pesar de que los hombres se benefician con
el patriarcado, esto repercute en ellos como personas
porque deben mantener constantemente su estatus
social, esta “carga” que menciona Bourdieu es la
presión que los hombres sufren para reafirmarse
como tales y no ser relacionados con aspectos
considerados femeninos; asimismo no todos los
hombres logran cumplir con el ideal de “ser hombre”.
Descubriendo que no existe una masculinidad
única, esto en relación al nivel del cumplimiento de
los lineamientos del patriarcado, clasificándolos en
“Hegemónica, Subordinada, Cómplice y Marginal”
(Connell. 2015).
Las masculinidades no sólo se enfocan en el
análisis de las acciones nocivas que emplean los
hombres hacia mujeres u otros hombres, también se
ha buscado el contribuir al desarrollo de los hombres

como personas, un tema recurrente en los estudios
de masculinidades es la paternidad: “El ejercicio
de la paternidad puede ser visto como parte del
replanteamiento de las responsabilidades de género
y sociales en el entorno de la reproducción, en tanto
representan vínculos entre la reproducción biológica
y la social, y una de las posibles síntesis de las
relaciones de género y generacionales” (Figueroa.
2004, p. 19).
En este marco, Guillermo Figueroa (2001)
señala que algunos autores han revisado las
necesidades de los varones en el campo de la
sexualidad y la reproducción dando respuestas a
referentes simbólicos, como:
• Reconocer la necesidad de una nueva participación
de los varones en la vida familiar y doméstica.
• Darle un nuevo contenido a la libertad sexual del
varón.
• Visibilizar al varón en las decisiones reproductivas.
• La necesidad de que participe activamente en la
crianza de las hijas e hijos.
• Aprender nuevas formas de relacionarse con

28

�los demás y de manifestar sus sentimientos y
emociones.
• La necesidad de prepararse para el cuidado de su
salud y de los demás.
Dicho lo anterior, se puede definir a los estudios
de masculinidades como una interdisciplinaridad que
estudia las identidades y relaciones sociales de los
hombres bajo la perspectiva de género, que tienen
como fin la eliminación de las practicas de violencias
promovidas por la lógica del patriarcado, así como el
desarrollo personal de los hombres en los aspectos
prohibidos o limitados debido a ser considerados
tradicionalmente como no masculinos.
Al comparar el desarrollo de los estudios
de masculinidades surgidos en 1970 a la par de
los estudios feministas surgidos en 1405 con
el libro La ciudad de las damas de Christine de
Pizán (1364-1430), esta diferencia no ha limitado
la implementación de políticas públicas de
masculinidades, como lo es la licencia de paternidad
que consiste en otorgar un permiso de ausencia

laborales con goce de sueldo a los hombres
trabajadores, por el nacimiento de su hija o hijo, con
el fin contribuir a un reparto más equilibrado de las
responsabilidades familiares en la crianza y cuidado
de los hijos e hijas.
En el caso de México, el 12 de diciembre del
2007 la Comisión de Derechos Humanos del Distrito
Federal (CDHDF) decidió implementar la licencia por
paternidad por primera vez en el ámbito local y el
15 de febrero del 2008, el Instituto Nacional de las
Mujeres (Inmujeres) efectuó la licencia de paternidad
a nivel nacional (Frías Barrón, 2014).
Los estudios de masculinidades han contribuido
en la construcción de masculinidades ajenas a la
violencia y las visiones tradicionales de género,
incidiendo en la cultura de la no violencia, en una
paternidad responsable y disfrutable, la eliminación
de la dominación hacia las mujeres, así como la
aceptación de otras categorías de hombres, por cuál
estos estudios se deben promover y fortalecer para
el goce de una equidad social.

La paternidad es un rol aún en debate y construcción, y sumamente relacionado con el patriarcado. Fuente de la imagen: Gaceta UNAM.

29

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Paternidad, espacios laborales y educación (pp. 79-109).
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pdf/598/59806009.pdf

Los roles en el hogar son otro tema de discusión en torno a la masculinidad.
Fuente de la imagen: El Comercio Perú.

30

�R

S

XXI

La salación de Santa Cruz
Amador Peña Chávez*

██

l ver Matías Carrizales que algunas nubes
eran fácilmente arrastradas por el viento
“jacintero” (llamado así porque es el que
proviene del rumbo de San Jacinto, ejido
relativamente cerca, sin olvidar que en el
desierto nada es cercano) y que este por lo regular
sopla muy fuerte, sacó su vieja silla de ixtle de palma
retorcida, que de tanto sentarse se había moldeado
a su cuerpo y comodidad, todo, para no perderse el
espectáculo de la lluvia.
Interiormente calculó: “Los fuertes nubarrones
deben estar ahorita por La Fátima, les doy diez minutos
para que estén sobre el cielo de Santa Cruz”. Aguardó
con paciencia, aunque desde la última lluvia en este
lugar hacía cinco años, realmente no había mucho más
que esperar.

vieja charlatana y un cuento que siguieron las viejas
ignorantes”. Se dice poco convencido. “Que no iba a
volver a llover en Santa Cruz, bah, ahora va a llover
porque llueve”.
“Me gustaría ver la cara que pondría la Toña si
viviera, si no le hubiera dado el patatús aquel que la
hizo retorcerse en el suelo cuando eructaba pura arena,
pero hasta el cielo o el infierno donde estés ‘Toñota’,
te voy a demostrar que fue puro guato tuyo lo de la
maldición porque hora sí, vaya que llueve”.

“¿Cuándo fue la última lluvia?” Se preguntó
Matías, mientras enrollaba el cigarrillo de hoja de maíz.
“Fue cuando lo de Heliodoro, ya no llovió más, como
predijo Toña la curandera, que sería un castigo divino
por lo de aquel día, pero, ahora sí que llueve, estas
nubes no pueden pasarse de largo si vienen hasta
el tope de agua. Qué negras, lo de la maldición no
puede ser más que un mal agüero que nos desió la

“¿Por qué la salación? Nosotros y los de La Cruz,
¿qué culpa teníamos de lo de Lolo, si de veritas que
estaba mal de la cabeza? Mira que buscar como loco
agua con aquellas varitas, se fue y se fue rete lejos, era
agosto, la lumbre del sol no se apaciguaba ni con toda
la noche. Que la insolación le retorció la mente más de
lo que ya estaba o que lo mordió un animal rabioso, eso
dijeron los que lo vieron llegar hecho una furia echando
espuma por la boca. Un doctor, pos di’ónde. Llevarlo
hasta La Trinidad hubiera costado mucho trabajo y dos
días en carreta. No había más remedio, la camioneta
del ingeniero de caminos pasaba cada quince días y no
hacía ni tres que había pasado. Pos’ lo amarramos con
gran dificultad, fue idea de Lupe, ‘El Tejón’, los rabiosos
son muy peligrosos. Al mirar cómo se retorcía y gritaba,
las señoras se metieron a las chozas con los niños y
sólo quedamos los hombres, teníamos que decidir.
Juancho, ‘El Gangoso’, fue el que trajo la soga y sin
preguntarnos siquiera, si lo que hacíamos estaba bien
o mal, lo amarramos en el poste que estaba enfrente
de la tienda de Don Casimiro. No faltó quien trajera una
pistola, al ver que nadie se animaba pos yo le disparé;
sentíamos horrible verlo sufrir, pero, qué más podíamos
hacer. Murió el pobre, nomás bajó la cabeza y quedó
quietecito”.

* Maestro en Lengua y Literatura Españolas por la Escuela Normal
Superior del Estado. Estudios de postgrado en la Facultad de Filología
de la Universidad Complutense de Madrid. Ha sido docente de
varias instituciones en los niveles básico, medio superior y superior.
Conferenciante, historiador, orador y declamador. Autor de más
de una docena de libros en los que cultiva varios géneros literarios.
Escribe para la revista Crónicas del Camino Real del Colegio de
Investigaciones Históricas del Centro del Estado.

“Fue cuando llegó la Toña, como les dije,
curandera y adivina del pueblo, y pareja de Lolo. Nos
reclamó enojada a los que habíamos participado, creo
que éramos todos los hombres del pueblo. No, si mal
no recuerdo, ‘El Jaseado’, Prieto y Arrambide ya se
habían ido antes de braceros”.

Santa Cruz o La Cruz como también se le conocía,
era una vieja localidad que no figuraba ni siquiera en
el mapa del municipio a que pertenecía, perdida en el
desierto sin límites, paso de perdidos contrabandistas
para alcanzar la frontera y algún otro malviviente que
huía de la justicia; sobresalía en la inmensidad por dos
pequeñas lomas que apenas se elevaban del suelo: la
de La Cruz y la Loma de los Difuntos, que servía de
panteón.

31

�“¡No saben lo que les espera!”, –Gritaba la
Toña desde su guayín de hierbas y pócimas– “¿Por
qué me lo mataron? ¡Yo lo hubiera curado, esto no
tiene nombre, infelices!”; en eso, fuertes nubarrones
como jamás habíamos visto cubrieron el cielo de
Santa Cruz y de repente se vino un fuerte aguacero,
al grado de que a la media hora a Lolo le llegaba
el agua hasta las rodillas, mientras su cuerpo se
balanceaba con el aire. Buen rato tuvo que esperar la
curandera para bajar el cuerpo y subirlo al mueble”.
“Pero sépanlo bien, es la última agua que caerá
sobre La Cruz, óiganme todos –gritó la Toña desde
arriba del mueble–, por lo que han hecho, les cobrará
el cielo, esta es la última lluvia que verán… ¡de mí se
acuerdan!”
Mientras contaba los minutos para que las
nubes llegaran por fin, Matías se justificaba; “no
podíamos hacer nada, aparte, la Toña era una
mujer muy malora y rencorosa, nos maldijo sin
que entendiera nunca que lo que hicimos, fue por
apiadarnos de Lolo, además, era la única salida que
nos quedaba; ahorita, que esa agua nos inunde,
seguro que se retorcerá en su caja en el panteón de
la loma”.
Quién sabe si la curandera tuviera razón,
lo cierto fue que, en La Cruz, desde aquel día, ya
no volvió a llover; cuando se acabó la poda de la
lechuguilla y las poquitas hierbas que servían de
sustento a la población, la gente se ocupó a laborar
en unas minas muy lejos del lugar y les resultaba
más práctico asentarse en donde estaban éstas.
Otros se fueron de mojados y algunos más
emigraron a San Francisco, la cabecera municipal
que quedaba endemoniadamente lejos. A los cinco
años sin llover, nomás quedaron la familia de Matías,
la de su compadre Alejo Cordero y Demetrio, “El
Chueco”. “Ora sí que llueve”, se dice convencido el
hombre, mientras piensa en lo que fue sucediendo
durante la larga sequía; vio cómo se iba yendo la
gente con sus triques como podía y se despedía de
él: “No seas terco” – trataban de convencerlo–, “Aquí
no va a llover nunca, qué esperas, retorcerte en el
suelo y eructar arena como la Toña”.
Pero Matías se sostuvo hasta ahora, viviendo
de milagro: “La Cruz no puede morir”, les reprochaba,
“los huesitos de nuestros padres y abuelos que
lucharon, trabajaron y murieron por estas tierras,

desde La Loma de los Muertos nos están gritando
que no los dejemos”. A Matías le acompañaban su
esposa doña Petra y Petrita, su hija más pequeña
que tendría como dos años cuando lo de Heliodoro,
más cinco que ha sobrevivido después del mal
agüero que cayó sobre Santa Cruz, al grado que
Petrita no conocía la lluvia; Leno, el hijo mayor de
la familia de don Matías se había ido hacía cuatro
años con la caravana del árabe Salim para ayudarle
a vender su mercancía en otros lugares del desierto
con más futuro; Magdalena, la que le seguía, se
fue a trabajar con una familiar acomodada de San
Francisco que le había prometido a doña Petra velar
por ella y protegerla. “Aunque la dejé ir –se repetía–,
es preferible que morirse de hambre en este infierno”.
A Matías lo sostenía el orgullo, el amor a
aquel terruño donde vivieron sus ancestros, allí
había nacido y crecido viviendo de la precaria
agricultura, de unos cuantos animales y la venta de la
candelilla que llegó a tener muy buen precio, alguien
comentaba que porque se utilizaba en materiales de
guerra de no sé dónde.
Ahora, con la agüita que le dejaban los de la
extensión agraria tomaban ellos y medio alcanzaba
para las dos o tres cabras y algunas gallinas;
recolectaban algunas plantas que cada vez eran más
difícil encontrarlas.
Matías se remolinaba en la vieja silla de ixtle
que miraba hacia San Jacinto, seguro que ya en
unos cuantos minutos, según su cálculo natural, se
desparramaría aquella preciada agua esperada por
cinco largos y tormentosos años.
“Tendremos el campo como antes, las hierbas
del desierto con una ‘hacinita’ de agua empiezan
a reverdecer; los quiotes, el palmito, las albardas,
serán como antes, son tan nobles que con unas
cuantas gotas reviven”.
“Se pondrá güeno –se repetía–, ya muchos
querrán volver, una llovida, trae otra y luego otra,
volverá la gente, la escuela, la tienda y no tendremos
que dejar nuestra tierra que es lo más sagrado”.
Cuando las gruesas, bravas y ennegrecidas
nubes estaban casi arriba de La Cruz, Carrizales
se remolinó de júbilo en su silla que había colocado
afuera del jacal para disfrutar a sus anchas de la
lluvia, ya ni siquiera escuchó cuando doña Petra le

32

�gritó desde adentro: “¡Métete viejo, que no ves la
tempestad que viene!”
Doña Petra había soportado todo por su viejo
marido, no era cuenta que lo dejara así nomás,
después de tantos años, “no se quiere ir de aquí y
no nos vamos”, le mandaba decir a su hija que les
remitía alguna mercancía con los escasos arrieros
que pasaban, unas veces les llegaba y otras no, pero,
conociendo la terquedad de su esposo no replicaba
en morir casi de hambre: “Pero en La Cruz, sí señor,
como mi viejo manda”, decía con santa abnegación.
“Métete viejo, que no ves el tormentón que
viene”, le insiste; pero Matías no la escucha, se sujeta
el sombrero con la mano y le sonríe al cielo, el viento
corría a todo lo que daba trayendo el húmedo olor a
hojasén, cenizo y gobernadora que para Matías era
como una bendición y un regalo prodigioso del cielo.
Todavía no terminaba de decir: “ahora sí
que llueve”, cuando los caprichosos nubarrones
que ya estaban precisamente sobre el cielo de La

Cruz se dirigían presurosos más al norte, primero
inundando con una negra densidad el ambiente, con
ensordecedores truenos, para luego irse de pronto.
Matías vio cómo la tupida nublazón tomaba
con rapidez el norte, sin llegar, mientras el viento
jacintero menguaba sus ráfagas que del fuerte
soplido pasaron al profundo silencio. Se hundió en
su silla, desvanecidos sus sueños, manteniendo los
ojos perdidos en el cielo que empezaba a tornarse
azul inmaculado como siempre, encendió su cigarrillo
de hoja, aspiró profundamente, luego expiró de un
golpe el humo y todo su desaliento.
Petra sale del jacal, le extiende sus brazos
sobre los hombros acercándolo afable a su cuerpo,
tal vez para darle un poco de consuelo, al verlo
desplomado ante la adversidad o simplemente
por no tener nada que decirle; mientras le da una
palmada en el pecho, respira hondamente el aroma
desprendido del monte por la lluvia lejana, mientras
masculla con un tono de consolación: “Viejo, llovió
por ái”.

"Jacal mexicano", obra del artista parisino radicado en Texas, Theodore Gentilz (1819-1906).

33

�R

S

XXI

Evolución histórica de la UANL y la Escuela Preparatoria N° 3
(Nocturna para Trabajadores): Innovación académica (primera
parte)
■Susana Acosta Badillo*
██

██■Myrna Gutiérrez Gómez**

áximo de León Garza inició su
administración en sustitución de Felipe
Ortiz Morales y en seguimiento de lo
establecido por la Ley Orgánica de la
Universidad. De acuerdo con el artículo
33, en caso de ausencia del director el funcionario de
mayor jerarquía le supliría, hasta que no se emitiera un
acuerdo oficial por parte de la H. Junta de Gobierno.
Como Máximo de León había fungido como secretario
de Ortiz Morales, le correspondió asumir la dirección
en diciembre de 1973 en calidad interina, hasta
nueva resolución del máximo organismo universitario.
Su designación careció de carácter oficial, como lo
establecía la Ley Orgánica, pues la Junta de Gobierno
de la UANL aun no funcionaba de forma regular, ni
contaba con sus once miembros reglamentarios.
Posterior a la Autonomía, la Universidad había
encontrado una serie de dificultades para adaptarse a
su nueva reforma administrativa, pues una importante
parte del magisterio y alumnado no aceptaban la cuarta
ley.
Una vez que la Junta de Gobierno completó sus
once integrantes, en noviembre de 1974, se dedicó
a establecer el orden institucional en cuanto a los
procesos eleccionarios de sus dependencias, con el
nombramiento de nuevos directivos o la ratificación
de algunos, como lo fue el caso del doctor Máximo
de León, a quien se le tomó protesta para un primer
periodo oficial de junio de 1975 a junio de 1978.

*Licenciada en Historia por la Facultad de Filosofía y Letras, y maestra
en Arquitectura por la Facultad de Arquitectura de la Universidad
Autónoma de Nuevo León. Ha publicado en coautoría diversas
monografías sobre escuelas y facultades de la UANL, y de manera
individual, artículos de difusión histórica en diversos medios locales.
Docente de la Preparatoria No. 3 de la UANL y editora adjunta de
Reforma Siglo XXI.
** Licenciada en Historia por la Facultad de Filosofía y Letras. Ha
publicado en coautoría diversas monografías sobre escuelas y
facultades de la UANL; actualmente se desempeña como bibliotecaria
en la Capilla Alfonsina Biblioteca Universitaria.

Máximo de León Garza
Director de diciembre de 1973 al 25 de agosto de
1980
Oriundo de Sabinas Hidalgo, Nuevo León, nació el
27 de enero de 1931. Fue alumno de la Escuela
Nocturna de Bachilleres, donde ingresó en 1946 en
el Bachillerato de Ciencias Biológicas. Sus estudios
profesionales los realizó en la Facultad de Medicina
de la Universidad de Nuevo León, fue docente de
la Preparatoria 3 y la Facultad de Filosofía y Letras,
y activo militante del Partido Comunista Mexicano
desde 1948, en diferentes épocas; fue diputado
federal de 1985 a 1988 y candidato a la gubernatura
del Estado en 1985 por el Partido Socialista de los
Trabajadores, donde también militó. Fue autor
de Monterrey, un vistazo a sus entrañas (1968),
¿Grandeza de Monterrey? Respuesta a Don José
P. Saldaña (1970), El Bipartidismo en Nuevo León:
Causas y Perspectivas (1988), entre otros. Falleció
el 7 de mayo de 2001.

Sistema de Educación
Individualizada (SEI)
El año escolar 1973-1974 registró un sobrecupo
que obligó a distribuir 44 grupos entre 32 salones
disponibles, lo que motivó a la dirección del plantel
a buscar alternativas para atender el problema de
sobrepoblación para el semestre enero-junio de 1974.1
Una de estas alternativas, fue el implementar un
sistema de educación que estaba en experimentación
en algunas instituciones nacionales de educación
media superior.
El modelo de Preparatoria Abierta era un modelo
piloto que se había puesto en marcha en 1973 en el

34

�Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de
Monterrey (ITESM), por iniciativa y bajo supervisión
del organismo federal Centro para el Estudio de
Medios y Procedimientos Avanzados de la Educación
(CEMPAE), creado en 1971 bajo decreto presidencial
con el objetivo principal de implementar la tecnología
educativa en el país, con el uso de la televisión y
la radio. 2 Alfonso Rubio y Rubio, encargado del
proyecto en el ITESM resumió el plan como “un
sistema objetivo, económico, flexible y eficaz”, 3
dirigido especialmente a todo aquel alumno que
se viera forzado a laborar a temprana edad o que
por otra razón no pudiese asistir con regularidad a
clases. El programa se basaba en tres puntos: 1.
Material didáctico necesario para el autoaprendizaje,
2. Servicio de tutoría académica permanente y 3.
Programas complementarios de televisión.
Durante la última semana de enero de 1974 se
organizó la Primera Reunión de Sistemas Abiertos de
Educación en Nuevo León, en la sala de grabación
del Canal 8 de TV Nuevo León, con asistencia de
los rectores de las universidades Autónoma de
Nuevo León, de Monterrey y Regiomontana, el
Instituto Tecnológico, el director de Educación en el
Estado, autoridades del CEMPAE y el gobernador
de Nuevo León, Pedro G. Zorrilla, quien exhortó

a las autoridades educativas a implementar el
sistema abierto en sus respectivas instituciones, en
seguimiento del ejemplo del ITESM y para beneficio
general de jóvenes y adultos deseosos y necesitados
de continuar su educación media y superior.4
A esta reunión le siguió otra con los
Sembradores de la Amistad el 7 de febrero de 1974,
donde Rubio y Rubio expuso el avance del programa
piloto en su primer año de actividades. Para febrero
de 1974 la Preparatoria Abierta del ITESM contaba
con mil 345 alumnos, 541 varones y 804 mujeres.5
Este programa piloto sirvió de base para el proyecto
de Preparatoria Abierta que la dirección de la
Preparatoria 3 presentó ante su personal docente el
2 de febrero de 1974, como discusión previa a su
presentación ante Rectoría. El plan se resumía en los
siguientes puntos:

Máximo de León Garza

35

1. Toda la inscripción de primer ingreso este
febrero, con excepción de aquellos alumnos
que expresamente se nieguen a ello, será
incluida en este plan.
2. Básicamente, el plan consiste en organizar a
los alumnos en dos grandes sectores: Materias
Científico-Técnicas y Materias Humanísticas.
En el primer sector, que abarcaría Biología,
Matemáticas y Físico-Química, los alumnos
serían organizados en grupos máximos de 3540 alumnos en la forma ya tradicional, pero en el
segundo sector, Teoría de la Historia, Filosofía
e Inglés, los alumnos serían organizados en
grupos de 150 a 200 alumnos cada uno.
3. Los alumnos del sector de materias
Científico-Técnicas deberán asistir a sus clases
de manera obligatoria, asesorados por sus
maestros en la forma tradicional; en el cambio,
para el sector Humanístico, el alumno tendría la
opción de asistir o no a las clases, que serían
impartidas sin control de lista y de acuerdo con
el método magisterial. Posteriormente, una
vez que el circuito cerrado de televisión y el
proyectado laboratorio de idiomas funcionen
ya, serían aprovechados al máximo en la
impartición de clases.
4. La dirección de la escuela proporcionará a
los alumnos, en el curso de la primera semana
de actividades, la información necesaria sobre
los programas de cursos y bibliografía que es
precisa consultar, etc., para que el alumno
sepa en todo momento lo que debe aprender
en el semestre y el grado de avance que lleva

�individual o colectivamente considerado.
5. Los exámenes parciales y finales serían
organizados y realizados de acuerdo con los
actuales métodos y procedimientos, para todos
los alumnos por igual, en ambos sectores,
salvo excepciones que las propias academias
podrían recomendar.
6. Para atender los grupos del sector
humanístico, la dirección designará de la
actual planta de maestros a los voluntariosos
y dispuestos a colaborar en esta primera
experiencia, entendido que estarán prestos
a la atención de los alumnos en ciertas horas
de la semana, para consultas individuales o
de pequeños grupos respecto a la marcha
del estudio en forma individual, sin asistencia
a clase. Tendrán autoridad para resolver en
coordinación con las academias respectivas,
sobre los problemas que pudieran surgir.6
Inmediatamente después de haberse discutido
ante el personal docente y administrativo de la
preparatoria, se presentó al licenciado Eduardo
L. Suárez, jefe del Departamento de Planeación
Universitaria y Servicios Escolares de la Universidad,
quien demostró su aprobación y su compromiso
de presentarlo ante el rector, pero como un plan
general para todas las preparatorias. En sus
declaraciones ante prensa, Suárez aceptó el
problema de sobrepoblación que la Universidad
estaba experimentando en sus preparatorias del área
metropolitana. Durante el año escolar 1973-1974 se
registró un excedente de 40%, con la inscripción de
8 mil 900 alumnos cuando se esperaban 6 mil 374,
y para el año escolar a comenzar se esperaba un
ingreso de 11 mil 600 alumnos.7
Con este cálculo, Suárez confirmó la necesidad
de implementar nuevas alternativas de estudio en el
nivel medio superior, más rápidas que la construcción
de nuevas aulas. Entre las opciones estaban el poner
en marcha el turno nocturno en las preparatorias 1,
2 y 9, así como el programa Preparatoria Abierta.
Finalmente, el plan se discutió formalmente durante
la sesión de Consejo Universitario del 7 de agosto
de 1974. Algunos consejeros expresaron su
preocupación de que el programa de educación
individualizada se autorizara sin un estudio a fondo
previo por la Coordinación de Preparatorias.
A esta aseveración, el doctor Máximo de
León expuso su propuesta de que el sistema de

educación individualizada se autorizara primero en
la Preparatoria 3, por lo pronto, y que su desarrollo
fuese supervisado por Coordinación de Preparatorias,
propuesta que fue secundada por el licenciado Raúl
Montoya Retta, entonces director de la Preparatoria
1, donde, según aclaraciones de Montoya, se había
ensayado el sistema de educación individualizada
con buenos resultados.8
En consideración de que el programa estaba
listo para implementarse como experimental en
la Preparatoria 3, el Consejo aprobó su apertura
precisamente en esa calidad, como experimental
con un año de evaluación. Si alguna otra preparatoria
consideraba aplicar el sistema de educación
individualizada quedaría bajo criterio de la dirección
de la escuela y de la Coordinación de Preparatorias.
Con el inicio del segundo semestre de 1974, en
septiembre, el programa de Preparatoria Abierta
se echó a andar como programa piloto bajo la
estructura del denominado Sistema de Educación
Individualizada (SEI), primero en la Preparatoria 3.
El SEI se definía como un sistema donde alumno
“aprende a aprender”. En los folletos informativos
entregados a alumnos interesados el SEI se describía
de la siguiente forma:
Con el SEI, se personaliza más la educación, el
alumno se hace responsable de su aprendizaje,
se reduce el área física de trabajo, disminuyen
las horas de clase en el aula y se aumenta el
trabajo personal y de biblioteca. En el SEI el
estudiante se conduce a su propio paso. Su
habilidad, capacidad y esfuerzo individuales
programan el ritmo de su aprendizaje y la
velocidad de su avance en el curso. El grupo no
lo frena ni le impone un paso que no le sea natural.9
Además, se les aclaraba que la educación era
totalmente personalizada, con especial enfoque en la
retroalimentación, con evaluación constante, pero sin
exámenes finales y con completa libertad del alumno
de solicitar visitas o consultas a su maestro en turno.
La evaluación era por unidad, al finalizar cada unidad
se presentaba un examen y al finalizar el semestre
la calificación se promediaba con exámenes
parciales, fichas y ejercicios. La duración de las
unidades dependía del ritmo del alumno, aunque por
lo general se estableció de una semana a dos por
unidad y una semana de recuperación por bloque,
en caso necesario. Con esta estructura, los primeros
egresos fueron variados y sin generaciones oficiales.

36

�En el archivo muerto escolar de Sistema Abierto, el
primer egresado de este sistema fue Pablo González
Jiménez, con fecha de entrega de papeles del 15
de marzo de 1976, y el segundo, Antonio Fuentes
Esquivel, el 15 de agosto de 1977.10
El SEI inició en septiembre de 1974 con cuatro
grupos pilotos y cinco materias del plan semestral:
Taller de lecturas literarias, Taller de redacción,
Problemas filosóficos, Inglés y Teoría de la historia.
En el semestre siguiente, de enero de 1975, el
programa se extendió a 17 grupos de primer semestre
y cuatro de segundo, y comenzó a ser adoptado por
otras preparatorias.11 El establecimiento del sistema
trajo como consecuencia la necesidad de ocupar
áreas en el edificio de Colegio Civil durante los
turnos matutino y vespertino, que originalmente solo
ocupaba la Preparatoria 1, pues el sistema ofrecía
atención durante 14 horas diarias a disponibilidad
del alumno. En marzo de 1975, el secretario de la
Universidad, Jesús Lozano Díaz, declaró que el

sistema se había implementado como experimental
en las preparatorias 1, 3, 8 y 15, con “óptimos
resultados por el aprovechamiento de los alumnos y
el tiempo menor de aprendizaje”.12

Capacitación docente
La implementación del SEI obligó a la dirección
de la Preparatoria 3 a capacitar a sus docentes en
la enseñanza individualizada, mediante cursos y
seminarios para formación en el uso de técnicas
de instrucción personalizada. En este aspecto, el
licenciado Jaime César Triana Contreras recuerda
la promoción de los cursos de capacitación y
actualización que la dirección de la escuela
desarrolló:
Desde luego que el aspecto técnico y
pedagógico no se desentendió, acudiendo los
maestros a recibir actualización didáctica y
pedagógica, avalados por la Dirección General
de Escuelas Preparatorias, ubicada entonces
en la calle 5 de mayo y Escobedo. También
acudimos a recibir cursos de actualización
académica a la UNAM, a San Antonio, Texas,
auspiciados por la Texas A.I. University,
así como en el CREFAL, en Patzcuaro,
Michoacán.13
La dirección también resolvió contratar nuevos
profesores con especialidad en la materia. De
esta forma llegaron algunos maestros que con el
tiempo se establecieron como docentes de planta
y cumplieron sus 30 años (o más) de servicio en
la Preparatoria 3. Los licenciados en Historia, Juan
Antonio Vázquez Juárez y Hermilo Cisneros Estrada,
egresados de la primera generación del Colegio de
Historia de la Facultad de Filosofía y Letras, llegaron
por invitación del doctor Máximo de León Garza, su
maestro de Historia de México en la facultad:
En aquel entonces, en cualquier semestre
podías iniciar tu servicio social, entonces en
una de las clases del doctor Máximo de León,
él nos invitó a hacer nuestro servicio social en
la Preparatoria 3, que él dirigía; nos preguntó
a quienes nos interesaba y dos levantamos la
mano, Hermilo y un servidor, y así empezamos
en 1975, como auxiliares de los maestros del
SEI y del sistema tradicional.14

Folleto informativo del Sistema de Educación Individualizada
(SEI)

37

�Por su parte, Hermilo Cisneros recuerda:
En ese entonces se estaba trabajando con
un sistema nuevo que se llamaba Sistema de
Educación Individualizada, el famoso SEI, que
empezó con pocos grupos. A los docentes
nos tocó elaborar los libros, o en este caso
cuadernillos de texto, para cada unidad de
aprendizaje, con la información necesaria,
actividades, objetivos y al final de cada unidad
venía un examen de autoevaluación. A mí me
tocó elaborar los cuadernillos de Historia de
México.15
La elaboración de cuadernillos por unidad de
aprendizaje fue otro aspecto derivado del SEI, como
un requisito indispensable para el buen desarrollo
del programa. Con una imprenta propia, instalada
en esta administración, se elaboraron cuadernillos
para cada una de las materias y se editaron folletos
informativos para promoción del SEI entre alumnado
y aspirantes, como método de liberación de espacio,
es decir, mientras con el sistema tradicional solo se
podía recibir 600 alumnos, con el SEI se doblaba la
capacidad de aceptación, lo que ayudó a resolver en
parte el problema de cupo de la Universidad.

Laboratorios de idiomas
Con una inversión total de medio millón de pesos,
financiados exclusivamente con las cuotas escolares,
se conformaron los laboratorios de idiomas de las
preparatorias 1 y 3. Se equiparon con 51 cabinas
individuales, cada una con control automático y
audífonos, y para uso de los docentes se adquirió
una consola maestra y dos grabadoras de carrete
abierto para transmisión.
El horario de los laboratorios se estableció
de forma corrida, de siete de la mañana a ocho
de la noche, para uso de ambas preparatorias
que sumaban una población de siete mil alumnos.
Los laboratorios fueron puestos en servicio por el
gobernador Pedro G. Zorrilla, en la segunda semana
de octubre de 1974, en presencia del rector Luis
Todd y con guía de los directores Raúl Montoya Retta
y Máximo de León.
Durante el recorrido se develó el vitral con tema
alusivo a Don Quijote de la Mancha, obra gratuita
del Taller de Artes Plásticas de la Universidad,

bajo dirección de Pablo Flores, y se visitó la sala
de profesores. Durante la visita, acompañaron al
gobernador y rector integrantes de la Comisión
de Hacienda, el licenciado Tomás González de
Luna, director de la Facultad de Filosofía y Letras,
el licenciado Herón Pérez Martínez, director de la
Escuela de Idiomas, y el Coordinador de Escuelas
Preparatorias, Juan Ángel Sánchez.16

Creación del Departamento
Audiovisual
La televisión y radio eran herramientas básicas
del plan de educación abierta y de la educación
en general. Desde mediados de los 60s, a nivel
nacional, la televisión había comenzado a utilizarse
como herramienta educativa, primero a través de
teleseries y posteriormente, en 1966, con el programa
Telesecundaria. 17 Con la creación del CEMPAE,
esta iniciativa se extendió entre las instituciones de
educación media superior y superior, como nueva
alternativa pedagógica.
En 1974, a la par que el Sistema de Educación
Individualizada se ponía en marcha, algunas
dependencias universitarias promovieron pequeños
departamentos de televisión cerrada, entre ellas la
Facultad de Ingeniería Mecánica y Eléctrica, que
en febrero de 1974 adquirió un equipo de televisión
de circuito cerrado con el objetivo de apoyar a otras
dependencias en la creación de los programas
didácticos. Además, se anunció el propósito de
conectar este sistema de la FIME con el Canal 8 de
la CEMPAE.18
Con esta necesidad de uso y actualización de
tecnologías, las direcciones de las preparatorias 1
y 3 trabajaron en conjunto para instalar una central
productora y transmisora de televisión a color, la
primera con esta característica a nivel Universidad.
Con una inversión de 3 millones de pesos, aportados
por la Presidencia de la República Mexicana, el
Patronato Universitario, el Patronato pro Laboratorios
y Talleres, y la Rectoría, el sistema de televisión se
montó a finales de 1974 y para enero de 1975 ofreció
su primera demostración.19
El 17 de enero de 1975 el secretario de la
Universidad, Jesús Lozano Díaz, acudió a la primera
demostración que el departamento audiovisual
de las preparatorias 1 y 3 ofreció, al ritmo de The

38

�El gobernador Pedro G. Zorrilla (extremo derecho) durante la inauguración del Laboratorio de Idiomas; le acompañaron el director Máximo
de León, izquierda, y el rector Luis E. Todd Pérez, al centro.

Beatles, con su sencillo de 1970, Let It Be, como
fondo musical.20 La demostración y explicación corrió
a cargo del director técnico de la central televisora
de la UANL, el ingeniero Marco Aurelio Gamboa,
quien detalló el equipo con el que contaba el nuevo
departamento.21
El equipo completo constaba de dos cámaras
de color para estudio, dos cámaras de blanco y
negro para producir efectos, una cámara extra de
color para tele-cine, una videograbadora profesional,
dos videograbadoras caseras de casete, seis
reproductoras, cableado, áreas de transmisión,
cabinas de producción, maquillaje, laboratorios
de revelado y edición, fotografía, decoración y un
sistema de música de fondo, todo lo necesario para
su uso primordial: grabar capsulas didácticas.22 Se
anunció, además, que el departamento se inauguraría
primero como exclusivo de las preparatorias 1 y 3,
para que, en poco tiempo, se expandiera su acceso
a todas las dependencias universitarias. En su inicio,
el departamento colaboró con los existentes en las

facultades de Ingeniería y Mecánica, y Filosofía y
Letras.
El 27 de enero de 1975, el gobernador Pedro G.
Zorrilla inauguró el sistema de televisión, dentro de
una jornada de inauguraciones de nuevos espacios
y equipos en diferentes dependencias universitarias.
Durante la ceremonia, el rector Luis E. Todd anunció
que la nueva central tendría capacidad para transmitir
a 23 aulas simultáneamente, por lo que se planeaba
expandir su acceso para que todas las preparatorias
de la Universidad se beneficiaran del nuevo equipo.
También se anunció al licenciado José Manuel Pérez
Sáenz como director del Sistema de Circuito Cerrado
de TV de la UANL; en 1974 tomó un curso intensivo
de Televisión (cámaras y videotape) en Yokohama y
Okayama, Japón.23
Durante la sesión de Consejo Universitario
del 14 de mayo de 1975 se discutió la necesidad
de implementar formalmente un Departamento de
Educación Audiovisual universitario, subdivido en tres
áreas a modo de evitar “la duplicidad de esfuerzos”
y ahorrar en recursos. Para esto se aprovecharía las

39

�centrales televisivas existentes en la Universidad,
en especial las mejor equipadas.24 Con esto, las tres
áreas elegidas fueron las preparatorias 1 y 3, con
recién inaugurada central, para dar servicio a todas
las preparatorias; la Facultad de Ingeniería Mecánica
y Eléctrica, para servicio de Ciudad Universitaria;
y la última en el área biomédica. Todas ellas se
conectarían y trabajarían bajo dirección de un Centro
de Informática, de próxima creación, y mientras tanto
se coordinarían directamente con Rectoría.

las capsulas.25 Cabe destacar que el Departamento
de Educación Audiovisual es el antecedente
inmediato del Canal 53 y Radio UANL.

Durante su informe de 1976 y con tan solo un
año de funciones, el rector exaltó la utilidad de este
Departamento en su aspecto didáctico, al exigir la
unión de fuerzas de todas las áreas de aprendizaje,
desde lo técnico, lo humanístico, lo científico y lo
artístico, con mención especial de la Escuela de
Teatro, encargada entonces de la dramatización de

4. Vida Universitaria, año XXII, no. 1193, 3 de febrero de 1974, pp.
1-2.

Notas
1. El Porvenir, 2 de febrero de 1974, 3-B.

2. Preparatoria Abierta de la Secretaría de Educación Pública.
http://sprepaabierta.edu.mx/antecedentes.php
3. El Porvenir, 8 de febrero de 1974, 3-B.

5. El Porvenir, 8 de febrero de 1974, 3-B.
6. El Porvenir, 2 de febrero de 1974, 3-B.
7 El Porvenir, 5 de febrero de 1974, 3-B.

8. Acta de Consejo Universitario No. 9, año escolar 1974-1975, 7
de agosto de 1974, pp. 10-11.

El director de la Preparatoria 1, Raúl Montoya Retta, y José Manuel Pérez Sáenz durante la primera demostración del Departamento
Audiovisual.

40

�historia silenciosa (pp. 32-33). México, D.F.: UNAM.

9. Folleto informativo del SEI, 1979. CDyAH-UANL, Monterrey,
N.L.: Fondo Preparatoria 3.

18. El Porvenir, 11 de febrero de 1974, 9-B.

10. Archivo Muerto de Escolar Sistema Abierto Preparatoria 3.

19. El Porvenir, 18 de enero de 1975, 5-B; y Vida Universitaria,
año XXIII, no. 1245, 2 de febrero de 1975, p. 12.

11. Boletín Preparatoria Nocturna No. 3, no. 1, octubre de 1977,
p. 2.

12. Vida Universitaria, Año XXIII, No. 1250, 2 de marzo de 1975,
p. 6.

13 Triana Contreras, Jaime César. Antecedentes y Formación de
los Sistemas de Educación Abierta en la UANL. En Reforma Siglo
XXI (pp. 75-76), año 4, no. 12, diciembre de 1997.
14. Vázquez Juárez, Juan Antonio. (2017, marzo 31). [Grabada
en audio y video]. CDyAH-UANL. Fondo Audiovisual, Monterrey,
Nuevo León.
15. Cisneros Estrada, Hermilo. (2017, marzo 27). [Grabada en
audio y video]. CDyAH-UANL. Fondo Audiovisual, Monterrey,
Nuevo León.

21. Vida Universitaria, año XXIII, no. 1246, 9 de febrero de 1975,
p. 3.
22. Vida Universitaria, año XXIII, no. 1244, 26 de enero de 1975,
p. 2.

23. Vida Universitaria, año XXIII, no. 1246, 9 de febrero de 1975,
p. 3.
24. Acta de Consejo Universitario No. 5, año escolar 1974-1975,
14 de mayo de 1975, pp. 21-22.

16. Vida Universitaria, año XXIII, no. 1230, 20 de octubre de 1974,
p. 12.
17. Bosco Hernández, Martha Diana &amp; Barrón Soto, Héctor.
(2008). La educación a distancia en México: Narrativa de una

20. Montoya Retta, Raúl S. (2016, octubre 25). [Grabada en audio
y video]. CDyAH-UANL. Fondo Audiovisual, Monterrey, Nuevo
León.

25. Universidad Autónoma de Nuevo León. (1976). Informe
de actividades de octubre de 1973-octubre de 1976 (p. 11).
Monterrey, N.L.: Luis E. Todd Pérez.

El rector Luis E. Todd Pérez revisa el equipo del Departamento Audiovisual.
Fuente de la imagen: CDAH-UANL.

41

�R~zSXXI

En 1881 surgió el diarismo en Nuevo León
■Erasmo Enrique Torres López*

██

ace 140 años se editó en Monterrey el
primer diario; es decir la primera publicación
periódica en circular diariamente. Llevó por
título La Revista y un kilométrico subtítulo:
Diario Independiente de Política, Artes,
Oficios, Ciencias, Literatura, Telegramas, Noticias y
Anuncios. Salió a la luz pública el 1 de agosto de 1881.
Unos días antes, el Periódico Oficial del gobierno del
Estado, del 27 de julio de 1881, señaló: “La Revista. Ha
circulado el número prospecto del importante diario que
con este nombre comenzará en esta capital el día 1º de
agosto próximo”. ¡Era el inicio del diarismo en Nuevo
León! Bueno, cuando la publicación Reforma Siglo XXI
esté circulando se cumplirán 141 años.

Desiderio Lagrange

* Licenciado en Derecho, egresado de la Facultad de Derecho de la
UANL. Es miembro de la Sociedad de Historia, Geografía y Estadística,
A. C. Correo: etorreslop@gmail.com

Fue su editor Desiderio Lagrange, de origen
francés, de 32 años de edad y radicado en la ciudad
desde los once años. Al publicar el diario La Revista
contaba ya con experiencia en el periodismo y en
la tipografía, por lo que no surgió por generación
espontánea. Para el 1 de agosto del 81 tenía seis
meses de estar circulando La Revista, pero COMO
SEMANARIO, que era la periodicidad acostumbrada.
Desde el comienzo del periodismo en la entidad, en
1826, y hasta el año 81 del que hablamos, circularon 91
periódicos editados en Nuevo León, los cuales tuvieron
frecuencia semanal; alguno hubo que fue decenal como
La Luz o quincenal como El Horario.
El diario que estudiamos, La Revista, a la usanza
de la época, nació como semanario en febrero de
1881 y desde entonces colaboraron con Lagrange los
jóvenes Enrique Gorostieta y Ricardo M. Cellard. Hubo
luego otros redactores como Jesús Garza Flores, de
Salinas Victoria, José Martínez Ancira y más; colaboró
también el Ing. Miguel F. Martínez. La Revista se
publicaba “todos los días con excepción a los siguientes
a los festivos”. Erróneamente el Arq. Agustín Basave
le adjudicó al coronel J. Robertson ser el iniciador del
diarismo en Monterrey, según lo consignó en El Norte
del 7 de mayo de 1944 y al año siguiente lo refirió en su
libro Galería de Constructores de Monterrey, aludiendo
a The Monterey News, el cual es de 1896. La presencia
de diarios en Monterrey no es ni pronta ni tardía. Hay
lugares tempraneros como Ciudad de México, donde
el primer cotidiano es de 1805; en Veracruz es de
1806; Guadalajara es de 1810; y Yucatán de 1822.
Posteriores a Nuevo León están Sinaloa, 1885; San
Luis Potosí, 1890; y Oaxaca, 1894. La Dra. Celia del
Palacio Montiel, distinguida historiadora y novelista,
tuvo la gentileza de enviarnos los datos anteriores.
El diario La Revista […] circuló de 1881 a 1886;
sin embargo, hasta donde sabemos, no existe una
colección completa. En la Capilla Alfonsina de la
UANL se conservan ejemplares de 1883 (de junio
a diciembre); de 1884 (de enero a mayo); y de 1885
(de enero a julio), los cuales por estar sumamente

42

�deteriorados son inconsultables. Los ejemplares de
1883 y 1884 sí son accesibles.
Como periodista independiente, Lagrange
sufrió represión y hasta encarcelamiento. En 1884,
para salvar las trabas burocráticas que le imponían
en correos, modificó su membrete y a la palabra
REVISTA le agregó DE MONTEREY, y los pudo
seguir enviando ahora bajo el nombre de La Revista
de Monterey. Dos años después fue encarcelado y

al salir cerró su periódico, el primer diario hecho en
Nuevo León. D. Desiderio Lagrange había nacido
en Francia, pero muy joven vino con su familia a
radicar a Monterrey; además de tener vida activa en
el periodismo, también la tuvo en la fotografía y junto
con su hermano Alfonso mantuvieron la Fotografía
del Comercio. D. Desiderio murió en Monterrey en
1926 y su tumba se encuentra en el Panteón del
Carmen.

La Revista, del 19 de junio de 1883 (no. 558). Fuente: Hemeroteca Digital UANL.

La Revista de Monterrey, el renovado título que le otorgó Lagrange en 1884. Número del 13 de
febrero de ese año. Fuente: Hemeroteca Digital UANL.

43

�R

S

XXI

Cinco poemas
■Antonio Ramírez Córdova*

██

I
Divina mujer
te miro,
en luz abierta,
por el bailable sendero.
Y en la alzada noche,
tejida de estrellas,
vuelvo a pensarte

del caballo zaino,
pienso en la imprevista estrella
que gira en lo azul,
y en la orilla del día luminoso
de la paz encantada
de los que viven en el verde
profundo y reluciente
de la distancia.

en certidumbres de fortuna,
mientras la luna canta
en la memoria de la noche.

II

III
Mujer de ensueño
hoy te contemplo
con el sombrero

Bajo la lenta lluvia,

en la mano,

y al pie de los árboles,

tarareando canciones

frente a los resplandores

que agigantan el tiempo,
y en libertad larguísima,

* Es poeta, cultivador de haiku, siglemas y décimas; dramaturgo,
ensayista, narrador, crítico literario y catedrático universitario jubilado.
Sus obras aparecen en diversas antologías de Hispanoamérica,
asimismo en revistas literarias y culturales en varios países. Continúa
escribiendo teatro, microteatros, microrrelatos, poesía, décimas y
haiku. Sus poemas han sido traducidos al francés, inglés, portugués
e islandés. Estudió Derecho en Barcelona, España y posee estudios
post graduados del Centro de Estudios Avanzados de Puerto Rico, y
el Caribe y la Universidad Interamericana de Puerto Rico. Premios:
Editorial Mairena (1984), Internacional de Poesía del Pen Club (1985),
XI Festival Internacional de Poesía de Puerto Rico (2019) y segundo
lugar por su teatro en el 25° Certamen Literario de la Universidad
Politécnica de Puerto Rico (2020). Correo electrónico: antonpr.41@
gmail.com

como la maravilla
de una copla,
de tierra adentro.

44

�IV
Soledad,
amplísima morada
de la neblina
en el libro de la vida.
Giro del viento
entre los naipes
del ignorado futuro.
Mágica isla.

V
Plegaria
Patria,

Antonio Ramírez Córdova.
Foto: Cortesía del autor.

vuelve a ser para todos
un pensamiento grato,
vuelve a disfrutar
de tus verdes colinas,
que los que te traicionan
se vayan lejos más allá
de donde cae la tarde,
que vuelvas a ser
como los pájaros
que vuelven a sus ramas,
que los que te amamos
no tengamos palabras
para ofrendarte.

45

�R

S

XXI

En un principio, el bachiller: El brazo izquierdo
de la X
Adrián Eleuteri*

██

uando mi padre era estudiante del Colegio
de Bachilleres le fue encomendada la
lectura de un libro a escoger dentro de una
numerosa lista. Eligió Belleza negra, porque
iba de la vida de un caballo y a mi padre le
llamaba la atención la promesa de una epopeya equina.
Ese apetito o ese agrado tuvo su origen, quizá, en las
películas de la Época de Oro del cine mexicano, vistas
y revisitadas sin cansancio junto a su padre frente a una
voluptuosa televisión de bulbos, y esa gana o ese gusto
se prolongó, seguro, a causa de la influencia de una tía
adinerada, poseedora de cuacos notables e imperiosos
que él montó y paseó en varias ocasiones añorando
el tiempo de los antiguos, vislumbrándose a sí mismo
como un charro de cepa, con espuelas, sombrero y
pistola al cinto, siempre elegante en el andar, en la
faena y en la casa: la viva imagen de su difunto abuelo.
Sin titubeos ni reparos, Belleza negra se alzó como
su obra predilecta. Por eso, apenado, debido sobre
todo a la precaria condición económica de la familia, le
extendió a su padre la lista y subrayó el título del libro
en cuestión. Mi abuelo tomó el papel, hizo un gesto de
mal genio y se marchó. A la postre, mi padre habría
de conocer la razón de su disgusto: para comprar el
libro, mi abuelo debió vender varias cosas y abstenerse
de otras, dueñas o depositarias, algunas, de todos sus
afectos. Una de ellas, la más importante, la de verdad
necesaria y cuya ausencia le causó un severo penar,
fue su alipús. Esa noche el viejo volvió con una bolsa
maltratada de cartón y, de un manotazo, la abandonó
en la mesa. Adentro, como es fácil adivinar, en vez
del socorrido mezcal de su querencia, yacía un libro.
Púrpura, delgado, ligero. Decepcionado, mi padre lo
despojó de la rugosidad feroz. No era Belleza negra, de
Anna Sewell, sino El principio del placer, de José Emilio
Pacheco, uno de los libros en la lista.

***
*Nació en 1989 en el Distrito Federal, es poeta y escritor. Además de
la literatura, le interesan los viajes largos, la filología y la lingüística.
Por muchos años impartió clases de idiomas en la Biblioteca Pública
Teocalli de Ciudad de México

Mi padre leyó Belleza negra tiempo después, pero no
le causó el impacto, la maravilla ni el estremecimiento
que le hizo sentir El principio del placer, un libro que
marcó su vida como lector y que él mismo liga con su
mocedad, en gran medida porque lo que le sucedió
a Jorge, personaje del relato que da título al libro, le
ocurrió también a él. En la historia, este adolescente se
enamora de Ana Luisa, una chica de rumbos caóticos
y muchos secretos; su confidente es Durán, un tipo
de mayor edad que le da consejos para conquistar a
Ana Luisa. Surten efecto. Ana Luisa, su novia, y Durán,
su mejor amigo, son las personas más importantes
en su vida. Pero un día Jorge los descubrirá juntos,
enamorados y sabrá entonces lo que significa el engaño
y la traición. En lo que respecta a Durán, todo fue una
treta para acercarse a la chica. Sobre cómo afrontó
esa primera ruptura amorosa, quiero decir, la propia,
mi padre me contó que fue sumamente doloroso, que
demasiado le costó reponerse, que montó en cólera,
que rompió cosas, que se dejó caer, que lloró en el
suelo, ante su padre y que ahí se revolcó. Resumió
las cosas diciendo que hizo el ridículo. Gracias a la
consumación abrupta de ese noviazgo fue posible mi
nacimiento. Con sus matices, después de ser Jorge,
en algún momento de su juventud, mi padre haría las
veces de Durán.

***
Una noche, al regresar de la escuela, mi padre no
encontró en su sitio ni en otro lado su vasta colección
de historietas de Kalimán (el hombre increíble) ni de
Fantomas (la amenaza elegante). Le preguntó a mi
abuelo, pero el viejo no estaba en sus cinco sentidos.
Lo supo en ese instante, las había vendido todas para
comprar alcohol. Recuperarlas fue imposible. De El
principio del placer no quedó tampoco rastro alguno.

***
A finales de los noventa, un juez de lo familiar dictaminó
que mi hermana y yo podíamos ver a mi padre
solamente los fines de semana. Así, los domingos, por

46

�las noches, cuando nos regresaba a casa, los tres
juntos caminábamos a los costados de una carretera
que de pronto se volvía terracería y entonces había
que ascender hasta la cima de un cerro por veras
de lodo y hierba, a veces de granizo. Una de esas
noches, cuando le pedí que me contara una historia,
mi padre me relató El principio del placer y en las
semanas sucesivas otros cuentos de manera cíclica
o a contentillo, suyo o mío (La zarpa, La fiesta brava,
Langerhaus, Tenga para que se entretenga, Cuando
salí de La Habana, válgame Dios…), sencillamente
porque me fascinaba el efecto de perturbación que
me dejaban los relatos. En aquella circunstancia de
su vida, mi padre sufría porque había vuelto a ser
Jorge, pero eso yo no lo entendía, o no lo entendía a
cabalidad y terminé por comprenderlo mucho tiempo
después.

***
Le dije a mi padre que todas y cada una de esas
historias las quería leer por mi cuenta y un día de abril
de 1997 —a pocas semanas de que Jorge se fuera
caminando a un costado de la carretera con sus hijos
hasta llegar a casa y de que Ana Luisa los recibiera
sólo para decirles a los tres que se iba con Durán—
fuimos juntos a la librería Gandhi de Miguel Ángel de
Quevedo por mi ejemplar de El principio del placer.
Lo leí completo ese mismo día y lo seguí leyendo
muchas otras veces al salir de la escuela y en otros
momentos de mi vida. Cuando mi padre nos llevaba
a los balnearios de Cuernavaca, yo miraba a los
costados de la carretera y me preguntaba por el lugar
donde se accidentó Langerhaus; cuando íbamos al
bosque de Chapultepec me ponía a buscar con la
mirada cuadrillas de aprendices de torero y revisaba
aquí y allá espacios abiertos en la tierra por los
cuales acceder al reino de los muertos; también me
emocionaba la idea de estar presente en un suceso
futuro, un acontecimiento que vendría a ocurrir dentro
de los límites de mi tiempo biológico, en un territorio
al cual, además, era factible acudir dada su relativa
proximidad (el arribo de un barco fantasma es algo
digno de tomarse en serio). El principio del placer fue
un libro importante en mi formación lectora y lo tengo
ligado estrechamente a mi infancia. No podía saberlo
entonces: con el tiempo, yo también sería Jorge.

***

Cuando fui estudiante de la Escuela Nacional
Preparatoria me encargaron la lectura de un libro
a escoger dentro de una numerosa lista. Elegí El

principio del placer porque lo conocía de memoria y
si me liberaba de ese deber escolar podría dedicar
más tiempo a aprender a tocar guitarra. Sin efectuar
mi relectura, expuse en clase. Lo recordaba todo. Lo
recordaba todo estupendamente bien. Mi profesora,
sin embargo, no pensaba lo mismo; tomó mi
exposición como una interpretación y mencionó que
si el autor estuviera presente refutaría de inmediato
mis argumentos; faltaba más: se lo diría en persona
en cuanto lo viera, porque, debíamos saberlo y
además saberlo bien, el literato era un amigo de
su juventud. Según nos contó, lo conoció en una
librería de la ciudad; ella se encontraba hojeando
un libro cuando la abordó un hombretón fornido,
de cara cuadrada y pelo lacio que usaba lentes,
vestía de negro, portaba una camisa remangada
hasta los antebrazos y lo que más sobresalía de su
indumentaria, o lo que a ella le pareció un detalle
cautivadoramente viril, fue la hebilla de su cinturón:
desproporcionada y resplandeciente. Ese día, José
Emilio Pacheco, vestido como un playboy, se lo pasó
olisqueando libros sin detenerse a mirar las cubiertas;
todos se los regaló a la señorita Argándar, estudiante
de letras. Y todos, extrañamente, resultaron ser muy
buenos. Uno de ellos era El principio del placer,
de reciente aparición. Más tarde harían un viaje a
Santiago de Cuba y su amistad duraría décadas. Esa
noche, al llegar a casa, leí uno tras otro los cuentos
del libro al que le debía una apropiada relectura,
sobre todo porque deseaba confrontar mi memoria
con el papel, pues estaba seguro de que las historias
sucedían como las tenía en mi mente. Vaya desastre.
Crucé disparado como un bólido la celulosa de las
páginas y me impacté contra el casco oxidado de un
buque. Recordé. Me di cuenta de que la versión que
di en clase, la versión que perduraba en mi memoria,
no era la del libro impreso, sino la que me contó mi
padre por primera vez al margen de la carretera una
noche helada de 1997, cuando juntos caminábamos,
él, mi hermana y yo, rumbo a una casa solitaria
edificada en la cumbre de un monte.

***
En mi último año de bachillerato participé en el
Concurso Interpreparatoriano, en la materia de
Literatura, y gané la fase local. Pocos días después
de conocer el resultado, mientras andaba por ahí
con amigos, vi en la entrada de la escuela a mi
profesora de Literatura acompañada por dos varones
de estaturas disímiles. Me hizo señas con la mano
para que fuera a donde ellos. Dijo que los caballeros

47

�ahí presentes le habían convidado opiniones que la
ayudaron a dar un dictamen, porque ella, echó de ver,
por tener más grupos bajo su tutela en cada grado,
era la académica en quien recaía la responsabilidad
de emitir el veredicto del certamen. Estreché las
manos de los señores y presté mucha atención a
sus palabras. Me las guardo. Uno de ellos era un
estupendo escritor que algunas veces participó en el
cine como actor. El otro: un hombre alto, encorvado,
de pelo entrecano, que andaba con dificultad, usaba
lentes y portaba un traje casual. De la hebilla barroca
de antaño, de sus destellos, por supuesto, no percibí
ningún vestigio.

***
Entré al lugar con un nudo en el estómago. No me
contestaba las llamadas. La Frontera, ese boliche
de Puerto Madryn, era el preferido de Ana Luisa las
últimas semanas. Me abrí paso entre la gente. La vi
en una esquina, con Durán, besándose. De fondo
sonaba Me gustas mucho, de Viejas Locas. Era el 9
de octubre de 2008, el día en que le fue concedido
el Premio Nobel de Literatura a Jean-Marie Gustave
Le Clézio.

***
Una vez leyó un poema mío en una de sus clases.
Solía hablarle de cuestiones literarias y esa
mañana me emocionaba la idea de contarle sobre
Le Clézio, un escritor que vivió años fructíferos en
mi país. Por la noche ya me valía un carajo. JeanMarie me valía un carajo. Ana Luisa me valía un
carajo. Miento en lo último. Claro que miento en lo
último. Me buscó en la noche para confesarme lo
suyo con Durán. Mi agonía duró meses. Amo de un
dramatismo insufrible, originado, pese a todo, por
un dolor genuino, me comporté como una fierecilla
lastimera y pusilánime ante mis amigos y ante mi
hermana y mi padre. Rompí cosas, las pateé, di
puñetazos contra los muros, destrocé vidrios. Y me
eché a llorar al suelo mientras me revolcaba. Hice
el ridículo. Una tarde me tragué los medicamentos
de un botiquín improvisado en una caja de zapatos:
pastillas, píldoras, jarabes, dosificadores. Todo. De
un hilo. Me sobrevino una taquicardia, se me nubló
la vista, se apagaron los sonidos. Antes de perder el
conocimiento, alcancé a ver el rostro de mi hermana.
Llegó a tiempo. Mi conciencia era un estrobo. Me
practicaron un lavado de estómago en la Clínica 140
del Instituto Mexicano del Seguro Social. Mi padre no
se dio cuenta, nunca lo supo. Atrapadas en un limbo

o castigadas por un fulgor deletéreo, mis lecturas de
la obra de Jean-Marie Gustave Le Clézio pervivieron
en mi mente mucho tiempo como un juego de
relámpagos y tinieblas: esas miradas cómplices, los
besos, será que me gustas tanto, pero tanto… el
mineral de las Salinas Chicas en mi boca, me gustas
mucho, nena… una ballena austral, franca, muerta,
descompuesta en Playa Larralde… Y porque me
gustas tanto debe ser que… nunca te voy a olvidar.

***
Existía en un segmento de la avenida que le dio el
nombre, concretamente entre Avenida Universidad
e Insurgentes, un edificio llamado Pabellón Copilco,
cuyos departamentos, todos, eran bares, cantinas
o discotecas: de rock, de metal, de banda, de
reggaetón... El viernes 12 de junio de 2009, el día
en que la Organización Mundial de la Salud declaró
la pandemia por el virus A/H1N1, en el último piso
del lugar, ahí, en un antro de salsa y cumbia llamado
Café Melao, volví a conocer a Ana Luisa. Alguna
vez acudimos a la inauguración del Centro Cultural
Elena Garro para conseguir Revoluciones, de J.M.G.
Le Clézio. No pude costearlo, así que, en un puesto
ambulante de libros cercano al Metro Quevedo,
compré El pez dorado, del mismo autor, y lo leímos
juntos, sentados en un viejo kiosco erigido en una
calle cerrada, a un costado de la carretera que va
a Los Dinamos. Otro día, en el Bosque de Aragón,
mientras caminábamos a la altura de las vías del
tren, un individuo se apareció frente a nosotros. Era
Durán. Como un símbolo inequívoco de nuestra
relación, días o semanas o meses después, la
emblemática locomotora del bosque en la que
viajáramos abrazados Ana Luisa y yo se descarriló y
quedó reducida a un montón de fierros retorcidos. Me
avergüenza decirlo, aunque no tanto: con el tiempo,
yo mismo dejaría de ser Jorge y me volvería Durán.

***
El tipo se pasó buena parte de la noche degustando
tiras níveas de dulce nasal, su séquito lo festejaba,
lo incitaba a probar más. Fueron por él unos sujetos,
se echó a correr. Se levantó de los sillones, saltó a la
reducida pista de baile, la atravesó de tres zancadas
y salió del antro. Al cuarto de hora la Policía empezó
a desalojar no solo el Café Melao sino el edificio
entero. Su cadáver descansaba ya en el patio
central, había caído, empujado seguramente por
sus persecutores, desde el pasillo del último piso.
Era el hijo de un diputado del PRI. Sus párpados

48

�abiertos, fijas las pupilas en la nada, la sangre
brillosa, el delta seco de las fosas, la boca rota, los
dientes quebrados, ausentes, un cuerpo chueco,
dislocado, sudoroso. Y un corazón ignaro que en mis
pesadillas se constreñía y liberaba todavía una y otra
vez en un frenesí díscolo. En ese sitio, tiempo atrás
y en distintas ocasiones, otras personas murieron
bajo escupitajos de plomo a quemarropa. Era un
microcosmos de gravedad abominable; no volvería a
deglutir alaridos. Ocultos y compactos, ungidos con
el halo de la pólvora y la caspa, los antros ilegales
de Pabellón Copilco cerraron para siempre. La luz se
iba muriendo en la recámara del ojo. Por fin silencio.
Lup-dup, lup-dup, lup-dup, lup-dup, lup-dup…

***
Una mañana de 2011 mi padre me habló por teléfono
para decirme que Carlos Fuentes estaría firmando
libros ese mismo día en la librería Gandhi de Miguel
Ángel de Quevedo. Yo no tenía ningún libro de
Carlos Fuentes, pero había leído todas sus novelas
y cuentarios hasta Todas las familias felices en la
Biblioteca Pública Teocalli (un espacio que, durante
muchos años, fue mi verdadera casa). Busqué
entonces entre mis papeles un dibujo de la efigie de
Fuentes e imprimí el escaneo de una acuarela, luego
saqué de la biblioteca todos sus libros y me marché.
De camino a la librería, sentado en el camión,
abrazado a sendos maletones, iba pensando en las
excusas que daría a la bibliotecaria, porque esos
libros no los iba a devolver y en lo mucho que debía
ahorrar para reponerlos. La espera fue tortuosa, no
por las horas de guardia, sino por el par de sujetos
adelante de mí. Estos tipos exaltaban, fascinados,
la vida cosmopolita del autor y presumían, en voz
alta, sus vastas lecturas de la obra fuentiana. Esas
lecturas eran Aura y… El principio del placer. Entrada
la noche, casi a punto de llegar al Vellocino de oro,
los dos amantes de la literatura mexicana se dieron
cuenta de que no llevaban consigo ningún libro, así
que mandaron a una mujer, inaguantable como el
propio dúo, a comprar sus libros preferidos del autor
y, claro, también una copia de Vlad, su nueva novela
en promoción. La fila iba decapitándose de tres en
tres y a mí me tocó subir a la mesa de la firma junto
con ellos. El gran patriarca de las letras nos examinó
agudamente, reparó en mi torrecilla amarillenta y
al darse cuenta de la etiqueta de biblioteca pública
en los lomos de los libros hizo un gesto de fastidio
o desagrado. A partir de ese momento pasó de mí
y centró su atención en los halagos de los chicos
de azúcar. Charló con ellos, firmó sus libros, Vlad

primero, Aura después y se topó de golpe con su
fascinante ópera prima: El principio del placer. El
rostro de Fuentes se transformó, los chicos de
mantequilla se agriaron, pero lo mejor de todo fue
la expresión de asombro divertido de Madame
Lemus. Su elegancia hipnotizaba, atravesaba las
cosas, lo anestesiaba todo. No asió una flecha,
estoy seguro de que se trató de una navaja: Eros
acababa de apuñalarme la carótida y mi sangre fluyó
a chorros, mojó la mesa, horrorizó a los blandos,
manchó el atuendo de Madame Lemus y salpicó los
bigotes recortados de Fuentes, quien, por su cuenta,
incrédulo e inmóvil, sostenía en sus manos una copia
de El principio del placer. Una mirada femenina me
cauterizó la herida. Yo, Carlitos Jasón, camionauta y
veterano de Latrún, no estaba ante Diana ni Medea,
sino ante Mariana.

***
Aceptó la acuarela. En cuanto a mis libros… los
despachó rápido. Fui a colocarlos en su respectivo
estante de la biblioteca el día siguiente. Una mañana
recibí un mensaje de texto de mi padre, decía: Carlos
Fuentes ha fallecido. Es un día triste. Ocho años
después di con un grupo virtual de discusión literaria,
formado, extraño asunto, casi en exclusiva por
varones. La virilidad que en antaño fuera equivalente
a los centímetros de un fragmento de la corporeidad
propia o a la dimensión metafórica de una hebilla,
en esta comarca electrónica de inadaptados era,
al parecer, estrictamente proporcional al tamaño
de la biblioteca personal de cada uno. Así fueron
compartidas decenas y decenas de fotos descaradas
de repertorios más bien modestos o regulares y
algunas pocas tomas de inventarios que rozaban lo
de verdad brutal y obsceno. Un hombre que mandó
saludos desde Albuquerque y cuyo apelativo fuera,
acaso, José Arcadio, subió la fotografía de una
impresionante cantidad de libros puestos y abiertos
sobre una mesa y firmados por un número indiscreto
de glorias latinoamericanas. Que Dios te la conserve,
balbució Cortana. O no. En cuanto a mí, cierto
pormenor me llamó la atención. En el canto y pie de
corte de uno de los libros se apreciaba una leyenda
en tinta negra: RED NACIONAL DE BIBLIOTECAS
PUBLICAS (sic[k]). En la portada yacía, plasmado
a la bartola, chueco o torcido como el dedo índice
de un dandi atónito, el sello de la Biblioteca Pública
Teocalli. El libro en cuestión era Todas las familias
felices.

49

***

�Estaba convencido de que ocurriría. De alguna
manera. Debía ser así. Falté al trabajo y no acudí
a la asamblea universitaria. Un viaje exprés. Pero
era algo importante, lo era para mí, quería estar
presente, por eso me quedé en el bulevar hasta que
anocheció. El Churruca zarpó de La Habana en 1912
y nunca llegó a su destino; ese día, viernes 23 de
noviembre de 2012, el barco encallaría en el Puerto
de Veracruz luego de un siglo —o de tres días, si se
mirara desde cubierta— de haberse hecho a la mar.
El navío arribó, desde luego, lo hace constantemente,
siempre aparece si se lee el libro, si se tiene la osadía
de leer el último cuento. Aquél fue un crepúsculo, un
año, un sexenio de ausencias, yo era ciento treinta y
dos y Veracruz un pueblo mágico, porque, se sabe,
desaparecía personas. En el autobús, camino a mi
destino, leí en La Jornada que Felipe Calderón envió
una iniciativa al Congreso para cambiar el nombre
oficial de los Estados Unidos Mexicanos simplemente
por México, dado que, según dijo, una sola palabra
era más sonora y hermosa. Debí echarme a reír, debí
desternillarme mientras lloraba. Bendito seas, Felipe
del Sagrado Corazón de Jesús Calderón Hinojosa,
bendito seas entre todos los cadáveres. Sentado en
las rocas, frente al Faro Verde y mirando al mar de
vez en vez durante largos ratos, así, escuchando el
rugido calmo de los vientos, me puse a leer, uno tras
otro, de principio a fin, los cuentos de un libro que nos
interroga de la siguiente manera: Dios mío, ¿cómo
pudo pasarnos lo que nos pasó?, ¿cómo vamos a
vivir en un mundo que ya no es nuestro mundo?
Nada. Pues eso.

***

Cuando murió, escuché en televisión a Jorge contar
una anécdota a propósito de su colega fallecido.
Jorge Mario recién había llegado al Distrito Federal
y acudió junto con José a una librería. El quid del
asunto es el siguiente: mientras uno de ellos revisa
novedades, el otro se pone a olfatear libros; no ve
las cubiertas, no le interesan; con una mano sopesa
algún lomo, ametralla folios con el pulgar de la otra;
acerca la nariz, aspira. Entonces le arrebata un libro
a su acompañante, quien mira asombrado lo que
está a punto de ocurrir: nuestro biblio-olfactófilo abre
el libro por la mitad y, sin recato ni pudor, se da una
línea. ¡Ziff! (carajo… sí…) Esnifa aire. Aroma. Papel
de calidad. Olor de foja santa. Es bueno. Es bueno,
le dirá José Emilio a Jorge Mario Pedro, el libro es
bueno.

***

Fracasó. Fue su culpa. Lo reconoció. Pero en alguna
medida pidió perdón o indulgencia. Eso le pasa por
intentar lo imposible. Mi perífrasis, su despedida.

***
Mi hija tiene seis años, la pandemia por coronavirus
impidió que conociera la experiencia de ir al kínder.
Tiene curiosidad por los garabatos en mis papeles y
los signos plasmados en las portadas de los libros
que se va encontrando en sus expediciones por la
casa. Conjuga poco a poco sonidos específicos, se
emociona cuando logra descifrar un título, pero antes
se asombra, con ojos de plato, no por el significado
de lo recién leído, sino porque en un momento es
consciente de haberlo conseguido por ella misma, su
gesto es de satisfacción, va por otro libro, por otro
título, por otro. Convertida en una detective, se fija
en todo lo que posee letras e indaga en los relieves
de los garrafones de agua, en las envolturas de
los comestibles, en las etiquetas de la ropa, en las
marcas de los electrodomésticos, en los nombres de
las películas, en palabras al azar en los subtítulos. El
mundo ha adquirido otra dimensión. Me ha pedido
que le cuente una historia. Una de viajes. Una de
misterios. Le hablo de un barco, uno que salió de
Cuba y se perdió en el mar, un barco fantasma
que tardó cien años en llegar a México; y de sus
protagonistas, un delicado e insoportable hombre
de negocios enamorado de Isabel, una bella chica
española. Como yo nunca lo hice con mi padre,
mi hija me pregunta datos relevantes sobre los
personajes: si los padres de Isabel eran buenos con
ella, por ejemplo; cómo se llamaban; si los pasajeros
tenían hambre al llegar; si les gustaban las donas y el
yogurt; si había donas y yogurt en el barco o comida
suficiente para todos. Reflexiono. Parece información
importante. Estoy intrigado. Lo pienso. Lo pienso un
poco. Lo pienso mucho y le pregunto a mi hija por
qué es necesario estar al tanto de esos detalles. Me
contesta con una conjetura, algo que resulta obvio
si se lo piensa bien: qué tal si los chicos huyeron
de sus casas porque no los dejaban comer donas
ni yogurt, o a lo mejor no les gustaba el sabor de
las donas y el yogurt de hace muchos años, porque
era un sabor viejo, entonces decidieron congelarse
en unas máquinas que había en el barco, máquinas
para congelar personas y se descongelaron justo
ahora, porque ahora las donas y el yogurt saben
bien, y despertaron con mucha hambre y ahora hay
que ir a buscarlos a los supermercados y panaderías
para que nos digan por qué las donas, y el yogurt

50

�de hace muchos años sabían tan mal y para decirles
que sus familias están preocupadas por ellos. No
tengo palabras. Por supuesto, es que debió ser así.
Le respondo que lo averigüe por ella misma, le digo
que me acompañe. Vamos a mi biblioteca. Buscamos
mi ejemplar de El principio del placer.

***
Helo ahí, con su característica cubierta púrpura,
su barco, su árbol, su canica y su ángel. Las hojas
ya son de un amarillo añejo, sobrevivientes, ay, del
aparente derrame de un líquido; accidente, por cierto,
que no recuerdo. Miro la tapa trasera, la fotografía en
blanco y negro del hombretón de pelo lacio y lentes
de pasta que posa delante de una trama ladrillada.
Reparo en una etiqueta desgastada, fragmentada,
casi disuelta por el paso del tiempo o por la huella
del aceite de mis dedos: PRECIO LISTA $89.00 PRECIO GANDHI $67.00. Tomo aire. Creo que es
el momento. Es un silencio breve, que no acaba.
Pongo el libro en las manos de mi hija. Es tuyo,
le digo. Se tarda un rato, pero lo logra: descifra el
nombre del autor y luego el título. Se queda un rato
mirando la cubierta. Tiene una respuesta. Me dice
que ese libro es mío y que si ella se lo queda se
romperá mi corazón. Me conmuevo. Le digo que el
libro ha pasado suficiente tiempo conmigo y que me
voy a sentir muy contento de que ahora sea suyo.
Sus grandes párpados se vuelven líneas, su ceño
pesa, arruga los labios como si chupara un cítrico.
Y me mira fijamente, parece que no da crédito a mi
ingenuidad, a mi incapacidad para leer entre líneas.
Al fin lo declara: Papá, vamos por uno nuevo, uno
para mí.

***
Tiene razón. Es cierto. Hay una emoción
indescriptible y adictiva en el acto de acudir a una
librería por un libro anhelado o uno ignoto. No debo
privarla de ese placer. Es cierto. Tiene razón. Así
debe de ser. Su ejemplar de El Principio del placer,
si leerlo le apetece un día (o no sé cuántos más),
guarda por ella en alguna librería. Quién sabe, a lo
mejor en otros sitios. Me emociona pensar en qué
librería o en qué sitios. Me entusiasma la idea de
acompañarla. Me gustaría estar ahí cuando alce la
vista al acabar la última página y sienta deseos de
contarle a la primera persona que pase frente a ella
que ha descubierto una obra maestra o que tal o cual
libro le dolió a tal grado de sacarle lágrimas y que
esta obra o esa otra casi la mata de risa. La literatura,

cuando es verdadera, no importa cuánta belleza,
humor o sobriedad posea, siempre duele. Y algunas
veces duele siempre. Entonces le pregunto a mi hija
si quiere que leamos una historia del libro. Me dice
que sí, pero en la noche, que por ahora juguemos
juntos. Voy a mi biblioteca para guardar mi libro, lo
siento vaquero, nos volveremos a ver, me despido
del viejo, lo homenajeo, barajo folios, me detengo en
una página al azar, palpo la hoja con las yemas de
mis dedos, acaricio una línea que dice: cómo va a
asaltarme aquí, el miedo que no sentí en Vietnam;
es éste, es el lugar, acerco mi nariz y aspiro (¡ah sí,
carajo!) fuerte, potentemente. Huele a humedad, a
café y a resina de eucalipto. Lo guardo. Es bueno,
me digo, sí que es bueno. Me sentía bien, muy bien,
pero… cuando salí de mi estudio, válgame Dios.

***
Encuentro a mi hija dando saltos en el suelo, con la
mirada gacha. Le pregunto cuál es el juego. Alega
que no es ningún juego, que está haciendo una
expedición. ¿A dónde?, la sondeo. A la tierra de
los hoyos, a la tierra que se abre y te traga. Siento
escalofríos. ¿Y qué hay en los hoyos?, le pregunto.
No lo sé, vamos a averiguarlo. Se tarda en pronunciar
la palabra averiguarlo. La espero sin prisa. Puede
con ella. Sonrío. Entro a la tierra de los hoyos, a la
tierra que se abre y te traga, le digo que ya estoy ahí.
Me dice que no es cierto, que, para entrar a la tierra
de los hoyos, a la tierra que se abre y te traga, debo
cantar y bailar una canción. Empiezo a tararear, es
una melodía sin letra, una armonía cuyo sonido, si
lo escuchas, deja huevecillos en tu cerebro y anida
para siempre en tu alma. Se trata de la música de
un comercial de MTV del año 2001 en el que un
empleado apático de una tienda de autoservicio
aplasta a razón de iracundos periodicazos una
cucaracha que se pasea sobre el mostrador; el
empleado vuelve a su tedio, satisfecho, pero no
cuenta con la súbita aparición de una cucaracha
gigantona de dos metros, sedienta de venganza;
queda absorto; suena un ringtone: jocoso, seductor,
hilarante, proviene del celular del empleado; en ese
momento una cadencia criminal se apropia de la
cucaracha y la pone a bailar al ritmo de sus notas
sintéticas; el eco de tal fuerza lleva a los clientes a
su alrededor a unirse a la coreografía y a ejecutar,
frenéticos, los mismos pasos de baile; no pueden
detenerse sino hasta el final de la explosión sonora,
cuando esto ocurre, los parroquianos, como si nada,
vuelven a sus diligencias; la cucaracha, ya despojada

51

�de su efímera bonblatodía, retoma su vendetta
y, entre tambaleo y tambaleo, se va acercando
al mostrador; el empleado, solitario, inmune a la
enajenación, más temeroso que patidifuso, toma su
celular, llama nervioso a no se sabe quién e implora
que le devuelvan de inmediato la llamada. Eso es.
Clausuro mis pulmones. No me muevo más. Mi hija
quiere seguir bailando. Me suplica que vuelva a
entonar la cancioncilla. Lo hago. Bailamos. Bailamos
como dementes. Enloquecemos. La he contagiado.
Me detengo. Ella también lo hace. Y continuamos. Se
abre un portal, mi hija es la primera en atravesarlo,
alza un pie con cautela, luego el otro, ha llegado a
tierra firme, dice que es seguro cruzar. Alzo un pie
con cuidado, luego el otro, estamos juntos. Por eso,
contenta, se pone a brincar. La emulo, saltamos
agarrados de la mano, nos carcajeamos, nos reímos,
es fabuloso. Inesperadamente, en plena algarabía,
mi hija da un frenazo, se pone seria, incisiva, observa
recelosa a todas direcciones en el suelo. Creo que
hemos llegado a la tierra de los hoyos. Le digo que
tenga precaución con el terreno y sus agujeros,
porque en el momento menos pensado puede ser
engullida de un bocado. Gluc. Como si hubiera dicho
la estupidez más grande jamás pronunciada, mi hija
me responde que todos los hoyos están cerrados,
que ya no se abrirán, que por eso estamos ahí, para
descubrir lo que se comió la tierra.

Comenzamos a cavar. Para nuestra sorpresa, nos
topamos con varias portezuelas especiales. Del
primer agujero mi hija extrae algo, me lo muestra, le
pregunto qué es. ¡Son joyas nucleares!, manifiesta.
Abrimos la segunda compuerta, eso que se mueve
adentro son ¡animales mordidos! Rompemos una
lámina y entrevemos un tercer hoyo por el cual
huyen, desquiciadas, unas cosas diminutas muy
veloces: arañas infectadas, para ser exactos.
Cuando hallamos el siguiente hueco mi hija se pone
sentimental porque de ahí escapan las cabras que no
conocen sus nombres. Muy arduo y muy difícil fue dar
con el último compartimento, su profundidad bajo la
tierra era considerable, debimos, incluso, descansar
un par de veces y tomar agua antes de llegar a él.
Estoy exhausto, me quedo sentado, mi hija sigue
paleando. Clac, ahí está. Abre ella sola una escotilla
y un nubarrón de polvo la hace toser, sustrae algo de
la cápsula. Lo inspecciona. Estoy intrigado. Parece
confundida. De repente arquea las cejas y sus ojos
vuelven a ponerse como platos. Me mira. Y con los
brazos alzados me lleva el objeto misterioso que le
ha causado asombro, lo recibo con ambas manos.
¿Y esto qué es?, le pregunto. Lo dice en un susurro
nítido: es el cráneo de Isabel.

***

52

�R

S

XXI

El patrimonio de Nuevo León y la importancia
de su conservación (primera parte)
Raúl Alvarado Navarro*

██

Ninguna nación puede ser poderosa si se olvida del orgullo,
la cultura y el patrimonio.
Sadhguru
n aras del progreso solemos olvidar el valor
de nuestro pasado y corremos el riesgo de
encaminarnos hacia el futuro de una manera
desinteresada y frívola frente a todo aquello
que forma parte de nuestra herencia. Con
preocupación, notamos que en la actualidad nuestro
estilo de vida es opuesto a la preservación pues es
común que todo se torne desechable y fácil de sustituir,
de tal manera que el concepto de desarrollo convierte
a los bienes culturales como obsoletos mucho antes
de que la sociedad pueda reconocerlos y valorarlos.
Desafortunadamente, el patrimonio de Nuevo León no
escapa a la situación anterior. Por tal motivo, insistir
en la importancia de la conservación y preservación
del patrimonio se convierte en un reto y en una
responsabilidad para los miembros de toda sociedad.
Preservar el patrimonio consiste no sólo en realizar
tareas de mantenimiento. La preservación va mucho
más allá de evitar el deterioro de los bienes culturales
que forman el legado de un pueblo o comunidad. Es
necesario que la preservación del patrimonio involucre
a toda la sociedad para que trabajen en conjunto para
rescatar, conocer, valorar y conservar todo aquello que
les da identidad y signo de pertenencia. Desde las
instituciones educativas hasta el gobierno, a sus tres
niveles, la protección del patrimonio debe convertirse
en un compromiso y en una responsabilidad.
Es importante sensibilizar a la población para que
tome acciones que vayan encaminadas a preservar los
elementos y bienes culturales tangibles e intangibles
* Antropólogo, licenciado en Ciencias de la Educación y maestro en
Educación Social y Animación Sociocultural. Especialista en didáctica
de las Ciencias Sociales. Trabaja y escribe sobre temas de cultura,
patrimonio e historia. Socio de número de la Sociedad Nuevoleonesa
de Historia, Geografía y Estadística, y miembro del Colegio de
Etnólogos y Antropólogos Sociales, A.C.

53

característicos de nuestro estado, pero antes, es
fundamental conocer, entender e interiorizar el concepto
y significado de patrimonio para que todo aquello que
forma parte de nuestro legado adquiera valor por parte
de cada uno de los miembros de la comunidad.

Concepto de patrimonio
La conservación de nuestro patrimonio ha sido para
muchos una gran preocupación, pues el patrimonio
tanto cultural como natural es parte fundamental de
nuestra identidad como sociedad y como individuos.
Conocer nuestro patrimonio nos ayuda a entender
nuestro presente y valorar todo aquello que nos
pertenece, de tal manera que es importante no sólo
conocer, sino valorar, respetar y conservar todos
aquellos elementos que forman parte de nuestra
herencia como humanidad. Pero, ¿qué entendemos
por patrimonio? Ballart y Treserras (2001), definen el
concepto de patrimonio de la siguiente manera:
Patrimonio es todo lo que traspasamos
en herencia. Entendemos que se trata
fundamentalmente de objetos materiales como
una casa, unos libros, unos utensilios o un trozo
de tierra. De forma parecida podemos referirnos a
derechos y obligaciones, es decir; a cosas menos
tangibles. Incluso podemos hablar de patrimonio
en un sentido menos materialista, más abstracto
o más espiritual.
De manera adicional, Guerrero (2014) define el
patrimonio cultural como todo aquello que nos dejaron
nuestros antepasados por herencia: objetos, edificios o
documentos que estuvieron presentes en la historia de
nuestro país o región, y por lo mismo debemos respetar
y cuidar para evitar que desaparezcan.
Por su parte, la Organización de las Naciones
Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura
(UNESCO, 1972), como organismo internacional
preocupado por promover la conservación del

�patrimonio, define el concepto de patrimonio cultural
de la siguiente manera:
Por patrimonio cultural se entienden:
Los monumentos: obras arquitectónicas,
de escultura o de pintura monumentales,
elementos o estructuras de carácter
arqueológico, inscripciones, cavernas y grupos
de elementos, que tengan un valor universal
excepcional desde el punto de vista de la
historia, del arte o de la ciencia.
Los conjuntos: grupos de construcciones,
aisladas o reunidas, cuya arquitectura, unidad
e integración en el paisaje les dé un valor
universal excepcional desde el punto de vista
de la historia, del arte o de la ciencia.
Los lugares: obras del hombre u obras
conjuntas del hombre y la naturaleza, así como
las zonas, incluidos los lugares arqueológicos,
que tengan un valor universal excepcional

desde el punto de vista histórico, estético,
etnológico o antropológico.
En cuanto a su clasificación, el patrimonio cultural se
divide en tangible e intangible. En el primero están
los monumentos, edificios públicos o civiles, zonas
arqueológicas y el arte en todas sus manifestaciones,
es decir, todo aquello que se puede ver, tocar y
apreciar. Lo intangible es de naturaleza inmaterial y
comprende elementos como leyendas, tradiciones,
música, danzas, ritos, costumbres, gastronomía; en
fin, todo aquello que es motivo de inspiración de un
pueblo y le da motivos para vivir y existir. Guerrero
(2014), al hacer referencia al patrimonio intangible,
afirma que es todo aquello que no vemos, pero lo
sentimos y corre el riesgo de desaparecer o ser
olvidado. En este sentido, el 17 de octubre del
2003, la UNESCO aprobó la Convención para la
Salvaguarda del Patrimonio Cultural Inmaterial y
definió el patrimonio cultural intangible como los
usos, representaciones, expresiones, conocimientos
y técnicas que las comunidades, los grupos y, en
algunos casos, los individuos reconocen como parte

En la capital del estado es común la destrucción de patrimonio tangible, como la arquitectura. En la imagen, demolición de una casona en la colonia
María Luisa en 2019. Fuente: Grupo Reforma.

54

�integrante de su patrimonio cultural. Y más adelante,
el mismo organismo añade que este patrimonio
cultural inmaterial o intangible que se transmite de
generación en generación, es recreado y transmitido
constantemente por las comunidades en función
de su entorno, su interacción con la naturaleza y su
historia, infundiéndoles un sentimiento de identidad
y continuidad, y contribuyendo así a promover el
respeto de la diversidad cultural y la creatividad
humana.

preservación de todos aquellos elementos que
forman parte de nuestro pasado y su conservación se
convierte en una responsabilidad colectiva. Al hacer
referencia a la importancia del papel que juegan las
comunidades en la transmisión y conservación del
patrimonio, Guerrero (2014) afirma:
El patrimonio es la herencia cultural propia
de una comunidad con la que ésta vive en la
actualidad y que transmite a las generaciones
presentes y futuras, de tal manera que el
concepto de patrimonio cultural es subjetivo
y dinámico, no depende tanto de los objetos
o bienes sino de los valores que la sociedad
les atribuye en cada momento de la historia y
determinan qué bienes son los que hay que
proteger y conservar para la posteridad.

Con respecto al patrimonio natural, Nuevo
León está repleto de entornos naturales dignos de
respetar, conservar y difundir para las generaciones
futuras. En este sentido, la UNESCO (1972) define
también el concepto de patrimonio natural:
Por patrimonio natural se entienden:
Los monumentos naturales constituidos por
formaciones físicas y biológicas o por grupos de
esas formaciones que tengan un valor universal
excepcional desde el punto de vista estético o
científico.
Las formaciones geológicas y fisiográficas
y las zonas estrictamente delimitadas que
constituyan el hábitat de especies animales y
vegetales amenazadas, que tengan un valor
universal excepcional desde el punto de vista
de la ciencia o de la conservación.
Los lugares o las zonas naturales estrictamente
delimitadas, que tengan un valor universal
excepcional desde el punto de vista de la
ciencia, de la conservación o de la belleza
natural.
Junto al esfuerzo por definir de manera amplia
los conceptos de patrimonio cultural y natural,
la UNESCO promueve también la creación de
asociaciones para apoyar su preservación, de
modo que la conservación se convierta en una
responsabilidad compartida entre la población y
las autoridades, en donde el objetivo sea informar
y educar a la sociedad sobre la importancia que
adquiere su patrimonio, y el valor y fragilidad del
legado que poseen. De esta manera, el patrimonio
cultural se convierte también en factor de desarrollo,
ya que gracias a su conocimiento y cuidado se
pueden fomentar las oportunidades y capacidades
culturales de grupos e individuos como elementos
sustanciales de desarrollo social. Por lo anterior,
los miembros de toda comunidad, niños, jóvenes
y adultos, son importantes en los esfuerzos de

Y aunque es responsabilidad de todos, la
conservación y preservación del patrimonio cultural
no es tarea fácil. A decir de los especialistas,
existen diferentes niveles de intervención sobre
el patrimonio, todos ellos con el fin último de la
protección de los bienes culturales. Estos niveles
de intervención van desde el mantenimiento hasta
la preservación. El primer nivel de intervención,
es decir, el mantenimiento, lo puede llevar a cabo
prácticamente cualquier individuo, organización
o gobierno ya que no requiere de una formación
especializada pues consiste en realizar tareas
permanentes de mantenimiento como limpieza,
remoción de escombros, deshierbe del terreno, etc.
No es sino a partir del nivel de la restauración que
se requiere de una formación técnica, es decir, sólo
personas con una formación especializada pueden
intervenir el patrimonio para evitar su deterioro sin
restarle su originalidad.
Bonfil (1971), señala con más detalle los
grados de intervención que requiere la protección del
patrimonio cultural:

55

1. Mantenimiento: Operación permanente.
2. Restauración: Se aplica cuando el patrimonio
ha perdido parte de su significado o
características. Intervención técnica por
especialistas.
3. Conservación: Operaciones interdisciplinarias
que tienen por objeto evitar el deterioro. Se
integra con acciones preventivas, curativas y

�de restauración.
4. Preservación: Asegura la continuidad y
su buen estado, y garantiza medidas para
prevenir el deterioro.
Todo lo anterior, a fin de lograr la protección de los
bienes culturales, entendiendo por protección la
definición que da el Instituto Nacional de Antropología
e Historia (INAH, 2015) sobre el término: “conjunto
de acciones académicas, técnicas y legales
que promueven la investigación, identificación
(inventarios, catálogos y registros), conservación,
resguardo, recuperación y difusión de los bienes
culturales”. En este sentido, el INAH recomienda que
todas las tareas de intervención se realicen mediante
un proceso metodológico basado en el trabajo de un
equipo interdisciplinario, con la finalidad de poder
contribuir al estudio, comprensión y transmisión de
los valores del patrimonio cultural.

Esfuerzos recientes para la
conservación del patrimonio en
Nuevo León
Aclarado el concepto de patrimonio, es importante
hacer referencia a los esfuerzos de conservación y
preservación que se llevan a cabo en el estado, pues
ya sea por parte de organismos gubernamentales
o civiles, Nuevo León cuenta con una serie de
iniciativas tendientes a la preservación de nuestro
patrimonio que lo colocan en la vanguardia de los
esfuerzos por proteger todo aquello que forma parte
de nuestra identidad y nos da valor como sociedad.
Una de las primeras iniciativas formales surgió
en 1995 con la creación del Consejo para la Cultura
y las Artes de Nuevo León (CONARTE). Como
organismo público descentralizado del gobierno del
Estado, el Consejo nació con la finalidad de propiciar
y estimular las expresiones artísticas, la cultura
popular y las diversas manifestaciones que tuvieran
como propósito la preservación y enriquecimiento
de la cultura en Nuevo León; proteger, conservar y
difundir el patrimonio cultural del estado; y promover
los valores culturales de la sociedad nuevoleonesa.
Para cumplir con lo anterior y como parte de su
estructura, se creó la Dirección de Desarrollo y
Patrimonio Cultural, que entre sus principales
funciones destacan la capacitación sobre la temática
de gestión cultural en los municipios; recorridos

culturales dirigidos por expertos en espacios
patrimoniales; publicación de recorridos, montaje
de exposiciones patrimoniales en municipios con
material didáctico para realizar recorridos guiados,
entre otras. Desde su creación, la Dirección de
Desarrollo y Patrimonio Cultural se ha preocupado
por sensibilizar a la población en la necesidad de
sumar esfuerzos para lograr la protección del legado
histórico, artístico y arqueológico que nos pertenece
a todos los habitantes de Nuevo León.

Una de las funciones de CONARTE es promover la valoración del
patrimonio tangible e intangible. Fuente: Tec de Monterrey.

Otra iniciativa importante y que ha ido creciendo
a lo largo de los años es el Día del Patrimonio de
Nuevo León. Este proyecto surgió en el año 2014,
cuando el Dr. Daniel Sanabria Barrios, entonces
director de la Biblioteca Cervantina del Tecnológico
de Monterrey, convocó a diversas asociaciones e
instancias culturales del estado para conmemorar el
segundo domingo de marzo el Día del Patrimonio,
como una forma de promover la importancia de su
conservación y celebrar nuestra identidad y valores
a través del patrimonio material e inmaterial, natural
y cultural que alberga el estado. Desde entonces,
las instituciones que participan en dicha celebración,
tanto públicas como privadas, establecen una
agenda de actividades a realizar ese día. El propósito
es dar a conocer la riqueza cultural y natural de
nuestro territorio, pues Nuevo León cuenta con
elementos y lugares arqueológicos, paleontológicos,
arquitectónicos, monumentales y naturales que
merecen ser apreciados y reconocidos por todos los
habitantes de nuestra entidad y del resto del país.
Aunado a lo anterior, la iniciativa busca también hacer
valorar y querer todo aquello que identifica a quienes
son y viven en el estado, pues para que las riquezas

56

�culturales y naturales con las que cuenta Nuevo
León permanezcan para futuras generaciones, es
relevante que todos los que viven en este territorio
sepan que existen y las aprecien como parte de la
identidad regional.
Hasta la fecha, se han realizado ocho ediciones
del día del patrimonio con la intención de que la
población conozca y cultive el gusto por la identidad
propia que se expresa de manera diversa en sus
regiones, lo que a su vez permite apreciar y valorar
más el lugar donde se vive al crear lazos más
profundos con el entorno y quienes le rodean. Desde
su inicio, esta iniciativa ha sido apoyada por los
museos de la entidad, las principales universidades
del estado, el Consejo para la Cultura y las Artes
de Nuevo León, el Centro Nuevo León del INAH,
las áreas culturales de varios municipios y diversas
asociaciones civiles dedicadas a la cultura y a la
preservación del patrimonio.

Después de encabezar la organización en sus
primeros cinco años, el Dr. Daniel Sanabria Barrios
dejó la coordinación del evento y fue sustituido
por un nuevo equipo, sin embargo, la intención
de quienes recibieron la estafeta sigue siendo la
misma: consolidar la celebración y lograr que la
cifra de asistentes siga en aumento. En una de sus
últimas ediciones, el evento tuvo un total de 64,107
participantes en 150 actividades en 94 espacios de
todo el estado, a cargo de 67 organizaciones. Este
esfuerzo busca retomar la experiencia internacional
de países como Canadá, Sudáfrica o Uruguay,
ciudades que iniciaron con este proyecto hace
ya varios años. Pero no se trata sólo de organizar
eventos, ferias o exposiciones, la idea es generar
un proceso socioeducativo para que la sociedad en
su conjunto conozca, valore, conserve, comparta
y transmita todos aquellos elementos propios de
nuestra cultura, elementos que nos dan identidad y
nos caracterizan.

Los recorridos son parte esencial del Día del Patrimonio de NL. Fuente: CONARTE.

57

�Referencias bibliográficas
Ballart, J. y Treserras, J. (2001). Gestión del patrimonio cultural.
Ariel.

Bonfil, R. (1971). Apuntes sobre la restauración de Monumentos.
Secretaría de Educación Pública. Subsecretaría de Asuntos
Culturales.
CONARTE. (2021). ¿Quiénes somos? https://conarte.org.mx/

Editorial. (2017). Daniel Sanabria pasa la estafeta del Día del
Patrimonio de Nuevo León. Editora Regio. http://elregio.com/
Noticia/540ff5c7-a5d2-40be-a8f5-8f6c14eb6a59

Guerrero, A. (2014). El día del patrimonio de Nuevo León. Sabinas
Hidalgo net. https://www.sabinashidalgo.net/articulos/desolares-y-resolanas/9462-el-dia-del-patrimonio-de-nuevoleon-1-2

Instituto Nacional de Antropología e Historia. (2015). Definiciones
técnicas. https://www.inah.gob.mx/en/definiciones-tecnicas
UNESCO. (1972) Convención sobre la protección del patrimonio
mundial, cultural y natural. https://whc.unesco.org/archive/
convention-es.pdf

________. (2003). Convención para la salvaguardia del patrimonio
cultural inmaterial. http://portal.unesco.org/es/ev.php-URL_
ID=17716&amp;URL_DO=DO_TOPIC&amp;URL_SECTION=201.html

El Día del Patrimonio de Nuevo León registrará este año su novena edición.

58

�R

S

XXI

J. M. Coetzee y la escritura poscolonial (segunda
parte)
Clemente Apolinar Pérez Reyes*

██

n la primera parte de esta colaboración
señalábamos que J. M. Coetzee pertenece
a un grupo de escritores a los que la crítica
literaria ha etiquetado como escritores
poscoloniales, en atención a la temática
desarrollada a lo largo de su obra.
En esa ocasión realizamos un breve análisis de
una serie de seis novelas, pertenecientes todas ellas
a la primera parte de la extensa obra de este autor
sudafricano, formada por 14 novelas escritas entre
los años 1974 a 2019. Las novelas reseñadas en esa
primera parte fueron las siguientes: 1) Dusklands
( Tierras del poniente , 1974); 2) In the Heart of
the Country ( En medio de ninguna parte, 1977);
3) Waiting for the Barbarians ( Esperando a los
bárbaros, 1980); 4) Life &amp; Times of Michael K (Vida
y época de Michael K, 1983); 5) Foe (Foe, 1986); y 6)
Disgrace (Desgracia, 1999). Sin embargo, dentro de
esta primera parte omitimos dos obras: Age of Iron
(La edad de hierro, 1990) y The Master of Petersburg
(El maestro de Petersburgo,1994); la primera por su
calidad literaria, equiparable a Disgrace (1999), que
requiere de un análisis más detallado y la segunda
porque responde a una temática muy diferente a las
anteriormente enlistadas, que podríamos catalogar
como perteneciente a un primer ciclo por su temática
en la que la dominación extranjera (las potencias
colonialistas), es el principal factor que desencadena la
problemática tratada y afecta no solo su temática, sino
su estructura.
J. M. Coetzee es un escritor muy prolífico. Ha
publicado catorce novelas, de las cuales la mitad de
éstas presentan nítidamente las características del
poscolonialismo, que no son tan evidentes en el resto
de sus novelas. Antes de cerrar su primer ciclo formado
*Licenciado en Letras Españolas por la FFyL de la UANL. En 2019
la misma institución lo nombró Profesor Emérito. Se desempeñó
como docente de secundaria y de preparatoria, simultáneamente,
desarrollando actividades administrativas y académicas. Actualmente
jubilado de ambos niveles educativos. Fundador y actual editor
responsable de Reforma Siglo XXI.

59

por siete novelas en las que se revelan los efectos que
la dominación imperialista ejerce sobre los individuos
de todas las clases sociales (recuérdese que Michael
K es un paria y David Lurie, el personaje de Desgracia,
un profesor universitario), J. M. Coetzee escribió The
Master of Petersburg, una novela que encuadra más
en su segundo ciclo narrativo que estaría integrado
por Elizabeth Costello (Elizabeth Costello , 2003);
Slow Man (Hombre lento, 2005), y Diary of a Bad
Year (Diario de un mal año, 2006) publicada primero
en lengua española y después en su lengua original, al
año siguiente.
Un tercer ciclo de novelas lo forman el tríptico
sobre la vida de Jesús: 1) The Childhood of Jesus
(La infancia de Jesús, 2013); 2) The Schooldays of
Jesus (Los días de Jesús en la escuela, 2017), novela
publicada primero en español y un año después en
inglés; y 3) The Death of Jesus (La muerte de Jesús,
2019). Mención aparte merece su autobiografía
novelada formada por Boyhood: Scenes for Provincial
Life (Infancia, escena de una vida de provincia, 1999);
Youth: Scenes for Provincial Life II (Juventud, 2002);
Summertime (Verano, 2010); y dos volúmenes de
cuentos, amén de una larga serie de ensayos entre
los que destacan los reunidos en Stranger Shores:
Literary Esays (Costas extrañas, 2004) y The Lives
of Animals (La vida de los animales), integrado en
Elizabeth Costello.

Colonialismo y poscolonialismo
La palabra colonia procede del latín colonus que
significa labrador. El diccionario de la RAE ofrece diez
acepciones entre las que se encuentra la siguiente:
“Territorio dominado y administrado por una potencia
extranjera”. Inglaterra y Francia, principalmente, se
encargaron de sojuzgar extensos territorios en África,
Asia y Oceanía a lo largo de los siglos XVIII y XIX.
Los actuales estados ubicados en los continentes
mencionados lograron su emancipación política entre
los años de 1950 a 1960, a costa del sufrimiento de sus

�pobladores autóctonos, ya que fueron guerras en las
que imperó la crueldad, la muerte y la destrucción.
Tal es el caso de Sudáfrica, colonizado primero por
los afrikaneers holandeses y posteriormente por los
ingleses.
Debido al debilitamiento de los países
imperialistas por las guerras mundiales, los países
sojuzgados alcanzaron su independencia política,
pero no así su independencia económica y quedaron
culturalmente influidos por los países imperialistas,
entre los que la lengua de los países invasores
es uno de los principales factores culturales que
caracterizará al poscolonialismo: Surge así un
fenómeno en que ahora es la periferia la que crea
una nueva literatura, en la que se denuncian los
excesos de la colonización y las situaciones políticas
y sociales internas del nuevo país independiente,
como es el caso de las novelas brevemente
reseñadas en la primera parte de esta colaboración.
La literatura poscolonial, según Cecilia Urbina
(2005), se define entonces como “aquella escrita por
habitantes de países anteriormente colonizados por
otras naciones” (p. 31).

Age of Iron (La edad de
hierro)
La edad de hierro (1990) y Desgracia (1999) son
dos de las mejores novelas de este autor. En ella
se muestra el enfrentamiento producido por el
apartheid entre los sectores sociales formados por
los poseedores originales de la tierra y los blancos
colonialistas, formados por los afrikaneers y los
ingleses. Pero como ya señalamos, la lucha entre
blancos y negros por alcanzar las reivindicaciones
de éstos últimos, son el telón de fondo sobre el que
se desarrollan dramas intensos y muy particulares,
en este caso el de la señora Curren, el vagabundo
negro Vercueil, además de Bheki, el hijo mayor de
Florence, su asistente, y John, amigo de Bheki.

Podríamos pensar que las primeras novelas
de Coetzee, por su temática, son las únicas que
podrían citarse como pertenecientes a la literatura
poscolonialista ya que el resto de su producción,
después de Disgrace (1999), recoge otros temas
y otros ambientes, como en Elizabeth Costello
y las que le siguen, pero como acertadamente
expresa Walter Mignolo (1995), el concepto no
se agota con la mera referencia a ese momento
posterior al colonialismo, sino que es ante todo un
cuestionamiento crítico de sus legados: “No entiendo
por postcolonial un momento en el cual se han
superado los colonialismos, sino desde una posición
crítica frente a sus legados. En este sentido, entiendo
por ‘postcolonial’ […] un momento de crítica a los
legados de la modernidad” (p. 91).
Las novelas pertenecientes al segundo ciclo
narrativo coetziano se inscriben precisamente en
este concepto de Mignolo, porque las problemáticas
tratadas ya no tienen tan inmediato el telón de fondo
del apartheid, como ocurre con las del primer ciclo
narrativo, pero las anima una crítica a los legados de
la modernidad, como bien señala Mignolo.

60

�La anécdota o argumento de la novela se
contiene en una extensa carta que la señora
Curren, protagonista y narradora, escribe a su hija
que ha emigrado a Estados Unidos. El día en que
recibe la noticia que su cáncer óseo ha avanzado
y prácticamente ya no queda nada por hacer sino
esperar la muerte, conoce al señor Vercueil, un
vagabundo negro que se refugia del frío en el
corredor de su casa, iniciándose una extraña relación
de dependencia entre ellos.
La época en la que transcurre la narración es
la de las luchas y revueltas del apartheid. La señora
Curren añora el pasado y trata de explicarse los
acontecimientos bajo los que ahora se vive. Así,
compara épocas más benévolas y se pregunta por
la vuelta a la normalidad, cuando los niños no tenían
la audacia de enfrentarse a la policía: “Niños de
hierro, he pensado. Florence también es un poco de
hierro. Es la edad de hierro. Después de la cual viene
la edad de bronce. ¿Cuánto falta para les llegue el
turno de regresar a las edades más amables, la edad
de arcilla y la edad de tierra?” (Coetzee, 2002, p. 59).

La relación de la mujer blanca y el vagabundo negro
se convierte en una extraña relación codependiente.
“Necesito su presencia, su aliento, su ayuda, pero
él también necesita ayuda”. Al final, la anciana,
arropada por Vercueil, escribe:
He vuelto a la cama, al túnel que se abre entre
las sábanas frías. Las cortinas se han abierto.
Él se ha metido a mi lado. Por primera vez
no he notado ningún olor. Me ha cogido y me
ha abrazado con una fuerza tremenda, de
forma que todo el aire me ha abandonado en
un momento. Un abrazo del que no se podía
extraer calidez. (Coetzee, 2002, p. 223)
Coetzee desarrolla tres temas en esta novela. Con
una escritura magistral, logra dentro de su misma
forma de narrar inconfundible por la precisión, la
brevedad y el laconismo, un estilo para cada uno de
los temas presentes en La edad de hierro, como lo
expresa el blog Club de catadores (2011):
[…] la novela es como una fuerte amarra hecha
de tres temas que nunca llegan a definirse
realmente como cosas diferentes. La cercanía
de la muerte es la primera; la perplejidad
ante el horror, la segunda; la importancia vital
del contacto humano, la tercera. Cuando el
énfasis está puesto en la primera, Coetzee
indaga en un estilo intimista y confesional
donde el discurso de la señora Curren avanza
y retrocede a tientas (ya se prefiguraba en esta
obra el espíritu de Elizabeth Costello). Cuando
el centro se mueve hacia el problema político,
en cambio, aparece el ensayo, la evidente
intención de comprender y de convertir luego
ese entendimiento en algo, en una acción. Y
el tercer tema es el que ata los otros dos, el
que cierra la novela, como una piedra que ha
sido arrojada tan alto como se podía y que
al final cae para hundirse en el río, sin más
consecuencia que un pluc y unas ondas leves.

La atmósfera cargada de violencia y de
injusticia, que provocan la muerte y la desolación,
son totalmente ajenos para esta mujer que está
acostumbrada a mirar el pasado lleno de bondad
y bienestar, por lo que la larga carta que escribe
a su hija está llena de reflexiones que buscan una
explicación. No entiende el porqué de las escuelas
incendiadas, el odio racial, el caos en que está
sumida Sudáfrica. Bheki (el hijo de Florence, su
asistente) es asesinado a los quince años, situación
que, aunada a su enfermedad, la sume en la
depresión.
La salud de la maestra jubilada, la señora
Curren, se agrava. Ante esta realidad, pide a Vercueil
le prometa que en cuanto ella ya no esté, lleve a la
oficina postal la larga carta que ha estado escribiendo
para su hija:
– Si me muero me gustaría que hiciera algo
por mí. Hay algunos papeles que quiero enviar
a mi hija. Pero después de que pase. Eso es
lo importante. Por eso no los puedo enviar
yo misma. Yo me encargo de todo lo demás.
Lo único que tiene que hacer es entregar
el paquete en el mostrador de la oficina de
correos. ¿Lo hará por mí? (Coetzee, 2002, p.
40)

The Master of Petersburg (El
maestro de Petersburgo)
El maestro de Petersburgo (1996) es la séptima
novela escrita por J. M. Coetzee. Apareció publicada
en español justo dos años después de haberse
dado a conocer en lengua inglesa. Coetzee parece
apartarse con esta obra de los temas obsesivos

61

�de su primer ciclo narrativo. Pero recordando a
Mignolo (1995), también es poscolonial la literatura
en la que se observan momentos de crítica a la
modernidad. Sin embargo, con la novela siguiente,
Desgracia (1999), volverá nuevamente su atención a
la problemática relación entre negros y blancos de la
Sudáfrica del apartheid.
En esta novela se narra el viaje que realizó
Dostoyevski a su ciudad natal, para encargarse del
funeral de su hijastro. Es la primera obra narrativa
en que el autor sudafricano abandona los ambientes
tensos del apartheid de su país, para llevarnos al San
Petersburgo desolado en donde el gran escritor ruso
busca respuestas que expliquen las actitudes de su
hijo que originaron las causas de su muerte.
Lleno de tristeza y sintiéndose culpable debido
a las circunstancias que provocaron su ausencia y
alejamiento de su hijastro (las deudas de juego lo
obligaban a vivir en el exilio), en San Petersburgo
intenta reconstruir los últimos días de Pavel. Producto
de esa congoja que lo atormenta reflexiona en el
hecho de que cuando ya no quedan más lazos con el
hijo muerto solo queda el nombre:
No hay flauta, no hay lira: solo la palabra, la
única palabra una y otra vez. Cuando la muerte
siega todos los demás lazos, aún queda el
nombre. El bautismo: la unión de un alma con
un nombre, el nombre que llevará por siempre,
para toda la eternidad. Apenas respira, pero
forma de nuevo las sílabas: Pavel. (Coetzee,
2001, p. 6)
Intenta reconstruir los últimos días del hijo solicitando
los testimonios de Ana y Matryona, quienes son la
madre e hija que alojaban al estudiante. Y también
del comisario Maximov y Nechaev, líder de una
agrupación política terrorista (de la que Pavel
formaba parte), quienes se acusan mutuamente del
asesinato del joven.
En El maestro de Petersburgo se narra el viaje
que realizó Dostoyevski a su ciudad natal, para
encargarse del funeral de su hijastro

Simultáneamente con las indagaciones
sobre la muerte del hijo, el protagonista sufre una
metamorfosis, pues a medida que se va enterando
de los detalles en torno al deceso, va interiorizando
o introyectando los sentimientos y emociones de su
hijastro. El escritor decide vivir en la antigua habitación
que Pavel ocupaba: duerme en su cama y usa sus
ropas. No obstante estar casado, el Dostoievski
ficcional de Coetzee inicia un romance con Ana, al
tiempo que asume una actitud contradictoria con
Matryona (casi una adolescente); ambas mujeres
estaban hasta cierto punto enamoradas de Pavel. El
arduo proceso de indagación, narrado con singular
economía verbal por el autor, culmina cuando
obtiene, no sin muchas dificultades y discusiones con
Maximov, unos manuscritos de Pavel que le revelan
su secreta inclinación literaria y el odio que sentía
hacia su padrastro.

El maestro de Petersburgo es considerada
como una biografía ficcional de Fedor M. Dostoievski
y en efecto lo es. Sin embargo, lo que muestra la
novela oculta en realidad una vivencia dolorosa de su
autor: la pérdida de su hijo. Así como D (designación

62

�que hace J. M. Coetzee para nombrar al literato
ruso) se oculta bajo el nombre Isaiev, nombre del
verdadero padre de Pavel:
–Tu padre que te quiere, Fiodor Mijailovich
Dostoievski, murmura el magistrado antes de
mirarle a la cara –Hablemos, pues, con claridad.
Usted no es Isaiev. Usted es Dostoievski.

fue condenado a diez años en Siberia por sus
creencias. Sé al dedillo que a usted lo trataron
en Siberia como si fuese parte de la nobleza.
(Coetzee, 2001, p. 110 )
El dolor psicológico y la soledad que ocasiona la
muerte, es otro de los temas abordados por el ahora
autor australiano:

–Sí. Ha sido una treta, un error estúpido, que
ahora de veras lamento.

–Lo que más nos asusta de la muerte no es el
dolor. Es el miedo de dejar atrás a los que nos
aman, y de viajar solos. Pero no es así, no es
tan simple. Cuando nos morimos, nos llevamos
a los seres queridos en nuestro corazón. Por
eso, Pavel te llevó consigo cuando se murió, y
me llevó a mí consigo, y también a tu madre.
Aún nos lleva dentro a todos. Pavel no está
solo. (Coetzee, 2001, p. 134)

–Comprendo. No obstante, viene usted aquí y
afirma ser… En fin, ¿hay que utilizar esa fea
expresión? (Coetzee, 2001, p. 22)
Coetzee, a su vez, se oculta en Dostoyevski para
describir su dolor por la pérdida de su hijo.
Finalmente, para concluir este apartado, diré
que me da la impresión que el escritor sudafricano
utiliza la figura de uno de sus modelos literarios
para exponer sus propias inquietudes y miedos, por
ejemplo, el inferior papel de los hombres frente a las
mujeres:
Este es el gran secreto de las mujeres, eso es
lo que les da ventaja sobre los hombres como
nosotros. Saben cuándo ceder, cuándo echarse
a llorar. Nosotros, tú y yo, no lo sabemos.
Aguantamos, embotellamos la pena dentro de
nosotros, la encerramos a cal y canto, hasta
que se convierte en el mismísimo demonio. Y
entonces nos da por cometer alguna estupidez,
solo con tal de librarnos de la pena, aunque no
sea más que un par de horas. Sí, cometemos
alguna estupidez que luego habremos de
lamentar durante toda la vida. Las mujeres
no son así, porque conocen el secreto de las
lágrimas. Tenemos que aprender del sexo débil,
Fiodor Mijailovich; tenemos que aprender a
llorar. Fíjate: a mí no me avergüenza llorar. El
mes que viene se cumplirán tres años desde
que sobrevino la tragedia. ¡Y no me avergüenza
llorar! (Coetzee, 2001, p. 52)
El temor de los hombres viejos al sentirse
desplazados por los jóvenes:
Les irrita que las riendas pasen a manos de
hombres más jóvenes y más fuertes, hombres
que van a construir un mundo mejor. Así es
como son ustedes. Y no me venga con el
cuento de que usted fue un revolucionario, que

Aunque existen en esta novela una gran variedad de
reflexiones que nos muestran el alma del autor ruso,
que en esencia son los que atormentan a Coetzee,
encontramos también el de la dificultad de escribir,
actividad por la cual hay que pagar un alto precio:
Le da la impresión de que es un precio enorme
el que ha de pagar. Le pagan muchísimo dinero
por escribir libros, dijo la niña, repitiendo lo que
había oído al niño muerto. Lo que ninguno de
los dos alcanzó a decir fue que a cambio había
de entregar su alma. Ahora empieza a probar
ese sabor, y sabe a hiel. (Coetzee, 2001, p.145)
Como fácilmente podrá apreciar nuestro improbable
lector la temática, representada por los problemas y
conflictos que forman el cuerpo de esta sui generis
narración han estado presentes a lo largo de los
tiempos y en todos los espacios. Son problemas
universales, que aseguran su actualidad y
pervivencia.
Coetzee, en este sentido, es un escritor
universal que propone a sus lectores la reflexión
sobre los problemas que la posmodernidad,
coincidente cronológica con el poscolonialismo, ha
agudizado. De allí que entre quienes se atreven
a arribar a estas “costas extrañas” que son sus
novelas, la opinión esté muy dividida. Para algunos
es un excelente escritor para quien el Nobel está
excelentemente adjudicado; para otros es árido,
triste, aburrido; nada menos que un punto gris en
medio de un página en blanco, pues no les dice nada.

63

�Elizabeth Costello (Elizabeth
Costello)
Elizabeth Costello , al igual que El maestro de
Petersburgo, no es un libro de lectura fácil porque
también es una novela de ideas. La diferencia entre
éstas dos obras coetzianas reside en que en El
Maestro de Petersburgo hay una trama argumental
muy sólida que le da soporte a los planteamientos
filosóficos que el escritor sudafricano (devenido
australiano), quiere hacerle llegar a los lectores. En
Elizabeth Costello, por lo contrario, gran parte del
contenido de la novela está constituido por el discurrir
de ideas y conceptos que la protagonista despliega
en las entrevistas y conferencias que imparte en
distintas universidades norteamericanas. De allí
que, si el lector busca una lectura amena, atractiva,
de evasión, que le entretenga mediante la acción
argumental, debe buscar otras opciones porque esta
no es una novela escrita pensando en él.
Para la escritura de esta novela, J. M. Coetzee
recurre a la llamada hibridación de géneros; en ésta
en particular mezcla la narrativa con el ensayo, o tal
vez sería más preciso expresarlo a la inversa, pues
en el volumen de Elizabeth Costello son más las
páginas dedicadas a desarrollar ideas que a narrar
sucesos o acontecimientos, como propiamente
correspondería al género épico o narrativo.
Esta acumulación de ideas va en detrimento
de la acción, elemento que distingue al género épico
del ensayo. Lo anterior se explica si se tiene en
cuenta que Elizabeth Costello es una novela un tanto
extraña. Es más bien el producto de una ocurrencia
de Coetzee (o de sus editores, vaya usted a saber)
pues según ha trascendido, “Coetzee no tenía un
plan a largo plazo al escribir las primeras piezas de
Costello, de combinarlas en algo de mayor escala”
(Cornwell, 2007); pues el autor mismo las había
dictado como conferencias. Como no se ajustaban
a otro tipo de textos que el autor había publicado
en forma de libro, como Strange Shores: Literary
Essays (Costas extrañas: Ensayos), la solución que
se le ocurrió fue reunirlas y publicarlas como una
especie de novela.

Elizabeth Costello, en consecuencia, es una
novela cuya trama se encuentra condicionada por
varias conferencias que imparte la viejecita Elizabeth
Costello. Además de conferencias se incluyen en
la novela las entrevistas que le realizan, así como
las respuestas que generalmente la llevan a ser
aprobada por un sector del público y repudiada por
otro. No practica la corrección política en aras de la
verdad. Costello es una escritora australiana, que
guarda una fidelidad a sí misma y es obstinadamente
incorregible, pues nunca dejará de ser como es,
no importa que eso le acarree problemas que le
complican la vida, ya de suyo problemática por su
avanzada edad.
¿Por qué la invitan y premian las universidades
estadounidenses y europeas? Por la fama que

64

�adquirió en su juventud al publicar la novela La casa
de Eccles Street, en la que narra la vida de Marion
Bloom, la esposa de Leopold Bloom en el Ulises
de James Joyce. Costello no tuvo la inteligencia
de entender que su novela que la lanzó a la fama
en el frívolo mundo literario era su obra maestra, y
continuó escribiendo muchos otros libros, pero su
carta de presentación siguió siendo: “La autora de La
casa de Eccles Street”.
No obstante que está consciente que no
sabe dar conferencias, Costello acepta todas las
invitaciones. Sin embargo, cuando está pronunciando
sus discursos, le sobrevienen la duda y la creencia
de si realmente piensa lo que está leyendo. Sus
oyentes hacen grandes esfuerzos por entender el
hilo de su exposición, además de que su perorata
dista mucho de lo que sus oyentes esperaban
escuchar. Sus finales no son contundentes; por el
contrario, son precipitados pues le urge acabar, por lo
que los aplausos de los asistentes son esporádicos
y siempre hay una pregunta incómoda que ella no
es capaz de responder categóricamente. Es solo una
escritora vieja y cansada: “Últimamente Elizabeth ha
perdido fuerzas: sin la ayuda de su hijo no estaría
llevando a cabo este viaje tan agotador a través de
medio mundo” (Coetzee, 2006, p. 8).
Un ejemplo de los problemas morales en
que se ve envuelta lo provoca su comparación
de los frigoríficos de las empresas productoras y
comercializadoras de cárnicos, con campos de
exterminio. Esta comparación se interpreta como
que le resta importancia al Holocausto y la acusan de
antisemita, lo que provoca que algunos antisemitas
defensores de los derechos de los animales la

defiendan, lo que la hace sentirse avergonzada.
En fin, el espacio es limitado y no trato de
escribir una tesis, pero el lector que se atreva a
abrir las páginas de Elizabeth Costello encontrará
innumerables ejemplos de las opiniones
contundentes en esta novela de ideas, que provienen,
repito, de conferencias y entrevistas dictadas por el
propio Coetzee. De allí que el personaje sea un alter
ego del escritor sudafricano. Concluyo este apartado
con esta cita:
Y eso es un poco de lo que pasa con Elizabeth
Costello. Pertenece a esa clase de novelas,
dificultosa, que incomoda, que desorienta pero
que al terminar no deja de crecer y se nos
impone con una contundencia que no se nos
olvida. (Blog El estante, 2019)

Notas
Coetzee, J.M. (2001). El maestro de Petersburgo. Random House
Mondadori.
___________. (2002). La edad de hierro. Random House
Mondadori.
___________. (2006). Elizabeth Costello. Random House
Mondadori.
Mignolo, W. (1995). La razón postcolonial: herencias coloniales y
teorías postcoloniales. Revista chilena de literatura (47), 91-114.
Solari, M. (2019, 30 de mayo). Los dilemas morales de Elizabeth
Costello. Blog El Estante. https://blogelestante.com/2019/05/30/
los-dilemas-morales-de-elizabeth-costello/
Urbina, C. (2005). Los márgenes y el centro: visiones de la
Literatura poscolonial. Casa del tiempo, VII (82), 31-34.

65

�R~zSXXI

Del actualismo al estridentismo: Génesis y
evolución de un nombre
Eder Elber Fabián Pérez*

██

n diciembre de 1921 apareció en el centro
de la Ciudad de México el manifiesto Actual
No. 1, redactado por Manuel Maples Arce.
Su empresa quedó declarada en los catorce
puntos que integran dicho documento, siendo
el objetivo central: “escandalizar y remover la vida
cultural, social y política del país” (Ruffinelli, 2001,
p.177). Ese grito de excitación resonó en los oídos de
distintas figuras, quienes al paso del tiempo acabarán
uniéndose al movimiento de vanguardia. Este nuevo
ejército artístico tendría dentro de su nómina a los
escritores: Germán List Arzubide, Arqueles Vela, Luis
Quintanilla o Kyn Taniya, Salvador Gallardo, Miguel
Aguillón Guzmán, Francisco Orozco Muñoz y Humberto
Rivas. A los músicos: Manuel M. Ponce y Silvestre
Revueltas. De igual forma congregará a los artistas
plásticos: Ramón Alva de la Canal, Leopoldo Méndez,
Diego Rivera, Germán Cueto, Jean Charlot y a otro de
los Revueltas: Fermín.1
Así este nuevo movimiento artístico (aún sin
varias de las figuras citadas arriba) se presentó en 1921
como la vanguardia actualista de México; sin embargo,
para 1922 cuando Maples Arce realizó un recuento
de lo que había representado la vanguardia mexicana
señaló: “El estridentismo no es una escuela, ni una
tendencia, ni una mafia intelectual, como las que aquí
se estilan. El estridentismo es una razón de estrategia.
Un gesto. Una irrupción”. ¿Qué había ocurrido para
que Maples Arce se decantara por cambiar el nombre
del movimiento? ¿Implicó algo dejar de ser actualista
*Licenciado en Letras Hispánicas por parte de la Universidad
Autónoma Metropolitana. Fue editor de la revista literaria Cardenal.
Correo:edervanfabian@gmail.com
1 Es visible que en la nómina estridentista existió un predominio
masculino; no obstante, debemos considerar que los integrantes del
movimiento “estaban abiertos a la colaboración con mujeres talentosas
e inteligentes” (Rashkin, 2014, p.187). Dentro de tales colaboraciones
destacan los nombres de Dolores Velázquez de Cueto, artista plástica;
Nahui Ollin, pintora; Tina Modotti, fotógrafa; Adela Sequeyro, cineasta
y Nellie Campobello, escritora. Cabe aclarar que además de estos
oficios, las artistas realizaron poemas de excelente calidad, con los
cuales llegaban a extremos que ningún otro poeta hombre de la época
se atrevía a realizar.

y volverse estridentista? ¿Qué valor tenía este nuevo
nombre? Para Roland Barthes (1996) el “nombre
se presta a una exploración, a un desciframiento: es
a la vez un ‘medio ambiente’ en el cual es necesario
sumergirse bañándose indefinidamente en todos
los ensueños que comporta, un objeto precioso,
comprimido, embalsamado, que es necesario abrir
como una flor” (p. 177). Socorriéndonos de lo dicho por
el semiólogo francés, hagamos una breve exploración
sobre lo que significó el nombre del grupo desde sus
inicios y su evolución a través de los años.

En nombre de la vanguardia
actualista de México
Para iniciar esta exploración, detengámonos en la
correspondencia que sostuvieron Guillermo de Torre
y Manuel Maples Arce. Según cuenta el oriundo de
Papantla Veracruz, el primer contacto que mantuvo con
el crítico español se debió a la publicación de uno de
sus poemas, esto abrió el camino para entablar buenas
relaciones con él y con otros escritores de la época.
De la comunicación que mantuvieron por
aquellos días, sólo nos queda dos cartas (una de ellas
incompleta) con las cuales podemos ir determinado
algunas cuestiones que nos atañen. La primera misiva
data del 8 de diciembre de 1921 (semanas antes del
lanzamiento del manifiesto Actual No. 1) donde, Maples
Arce le informa a Guillermo de Torre su entusiasmo por
la divulgación y propaganda de las nuevas tendencias
literarias de vanguardia. Aunado a esto, Maples Arce
infiere una molestia en el “nombre del grupo Actualista
de México” ¿A qué molestia se refería Maples Arce?
De manera lamentable no podemos saberlo ya que no
disponemos del restante de la carta; no obstante, este
hecho nos brinda dos elementos de relevancia. Primero,
conocer el nombre de la vanguardia capitaneada por
Maples Arce. Segundo, la actitud de renovación que
perseguía el grupo, la cual puede integrarse a los
movimientos artísticos de vanguardia del momento.

66

�Sobre lo dicho por Maples Arce acerca de la
creación del grupo actualista, Carlos García (2004)
propone que “más que un grupo debe verse aquí
una iniciativa particular, concretada recién varias
semanas más tarde en el primer manifiesto ‘Actual’,
donde resalta una gran foto de Maples Arce” (p. 159).
De manera que Maples Arce planeó un proyecto
donde de manera posterior podrían integrarse los
participantes, tal cual ocurre meses después de la
publicación del manifiesto.2
Volvamos a la misiva enviada a Guillermo
de Torre. En ella, Maples Arce menciona uno de
los objetivos centrales que perdurarán durante
la existencia del movimiento actualista (la cual
también será una actitud en una nueva etapa del
movimiento), me refiero al carácter “eminentemente
revolucionario”. ¿A qué se refería Maples Arce con
esto? De nueva cuenta tomando como punto de
partida las memorias de Arce, podemos decir que
tal hecho tenía como propósito: “imprimir a la poesía
una emoción más intensa” (Maples, 2010, p.79).
Recordemos que el Modernismo aún mantenía
su vigencia, aunque ya no con la misma energía
que profesaba en sus mejores días y Maples Arce,
cansado de esto, decide dotar de energía a las letras
mexicanas; para lograrlo propone la creación de
imágenes enigmáticas que no pudieran formularse
racionalmente.
Resumido por el propio Maples Arce el
objetivo del movimiento era preconizar un cambio
en la expresión poética, bien podríamos substituir
la palabra cambiar por revolucionar sugiriendo que
el objetivo de Maples Arce era: Preconizar una
revolución en la expresión artística con todo lo que
esto puede significar. Esta revolución lo llevaría
a “echarse a la calle y torcerle el cuello al doctor
González Martínez” (Maples, 2010, p. 84) para
atraer las miradas de los jóvenes quienes como él
deseaban una revolución artística.3

2 Algo similar ocurre en Argentina con la revista mural Prisma
dirigida por Jorge Luis Borges, donde tiempo después de su difusión
comienzan a llegar las colaboraciones.
3 Llama la atención que algunas cosas planteadas en esta primera
carta, las retome en su manifiesto, podríamos pensar que varios
de los puntos que integran la proclama de Maples Arce ya habían
sido planteados a Guillermo de Torre. Sobre este hecho, podemos
imaginar que la molestia a la que hace mención Maples Arce, pudo
haber sido que este pidiera su opinión a De Torre sobre las actitudes
del grupo de vanguardia actualista.

Llegó entonces la publicación del manifiesto,
donde desde sus primeras líneas puede encontrarse
algunas alusiones al nombre de la vanguardia
actualista. No obstante que en varios puntos se
mencione la razón, por las cuales se tomó este
nombre, no existe una explicación sobre su origen.
Según la hipótesis de Evodio Escalante, el nombre
del grupo podría estar inspirado en un verso de
Ramón López Velarde perteneciente a La suave
patria . Recordemos que Maples Arce tenía en
aprecio y estima al payo mexicano, ya que para
el poeta veracruzano la figura y la obra de Ramón
López Velarde representaba: “Una visión perenne, la
transparencia, la sonoridad y la virtud litúrgica de su
provincia, que nos hacían sentir hondos instantes de
embeleso poético. Todavía después, concentrando
sus imágenes, ascendió a una poesía más radiante y
universal, que producía un singular estremecimiento”
(Maples, 2010, p. 40).
Los versos a los que alude Escalante son los
siguientes: “Oigo lo que se fue, lo que aún no toco/y
la hora actual con su vientre de coco” (López, 1993,
p. 138). Volviéndose evidente la presencia de varias
temporalidades mediante las cuales se designan,
en primera instancia, un pasado “Oigo lo que se
fue”, un futuro “(Oigo) lo que aún no toco” y al final
un presente, un tiempo actual a punto de nacer:
“y la hora actual con su vientre de coco”. Según la
hipótesis de Escalante, serían estos últimos versos
los que pudieron haber incidido en Maples Arce
para que nombrara a su grupo como actualista,
pues esta visión de lo actual representa una etapa
esperanzadora para la nación mexicana:

La hora actual tiene un vientre de coco, imagen
que remite a una idea de fertilidad: es así como
llevan el vientre las mujeres embarazadas,
cuando ya les falta poco para dar a luz. Lo
que López Velarde está diciendo es que la
actualidad del país en el que vive está preñada
y que pronto habrá novedades que contar. Es
una visión optimista verdaderamente notable
si se piensa en que México acababa de salir
de ese sinfín de atrocidades en que consistió la
Revolución Mexicana. López Velarde le dice sí
al México de su época. (Escalante, 2012, p. 16)
Líneas adelante Escalante (2012) remarca “Maples
Arce retoma de López Velarde esta actitud de plena
aceptación del presente. De aquí su emblema
Actualista que se corrobora si transcribimos de qué

67

�modo entiende el poeta la inserción de su vanguardia
en los tiempos que corren” (p. 17). Aunado a esto
pensamos que Maples Arce termina decantándose
por la actitud del México del presente ya que esta
aspira a la innovación, al cambio, al desarrollo.
Rechazando el pasado, pues esto supondría dar un
paso atrás de lo que plantea su revolución y dejando
en vilo su proyección hacia el futuro, pues lo que en
realidad le interesa es el momento presente. Sobre
esto Yurkievich (1982) ha señalado la importancia
que tuvo el tiempo presente para las vanguardias
hispanoamericanas, siendo un momento de ruptura
con “el pasado próximo y remoto”. Esta temporalidad
(el presente) preconizó “un antipasatismo reacio a
cualquier restauración, un antiacademismo opuesto
a todo renacimiento” (p. 360).
Podría pensarse que lo dicho con anterioridad
se vuelve algo insostenible, pues el poema de
López Velarde aparecería hasta 1932 en El son del
corazón; pero Escalante apunta que Arce pudo tener
acceso al poema gracias a que éste se publicó en
la revista El Maestro en junio de 1921.Todo esto
podría darnos además de orígenes y fechas, un
posicionamiento sobre lo que pretendía hacer la
vanguardia actualista: fabricar un arte revolucionario
para el presente, sin mirar al pasado y sin llegar a las
exageraciones del futurismo. Recordemos el inicio
del punto doce del manifiesto Actual, en donde hace
hincapié en lo anterior: “Nada de retrospección. Nada
de futurismo. Todo el mundo allí, quieto iluminado
maravillosamente […] Hagamos actualismo” (como
se citó en Osorio, 1988, p. 105).

Intermezzo del actualismo al
estridentismo
Para 1922 Maples Arce envía una segunda misiva
a Guillermo de Torre, siendo preciso el 6 de abril de
dicho año, donde a diferencia de la anterior ya no
encontramos de manera explícita el nombre del grupo
actualista. Podríamos imaginar que por aquellos
meses Maples Arce ya pensaba en dejar ese nombre
atrás y con ello toda una etapa significativa del
movimiento. ¿Cuáles podrían ser los motivos? Según
Evodio Escalante esto se debe al encuentro que tuvo
con Germán List Arzubide y Salvador Gallardo en
1922. Aunado a esto, podríamos añadir lo dicho por
el propio Maples Arce, en una nota publicada el 22
de diciembre de ese mismo año en el periódico El
Universal Ilustrado:

Los que formamos el reducido grupo de la
vanguardia Actualista en México, decidimos
lanzar un manifiesto explicativo, haciendo un
llamamiento a todos los poetas, pintores y
escultores de la nueva generación para que
vinieran a sumar sus energías dinámicas al
esfuerzo pugnaz del movimiento Estridentista
–verdadera expresión revolucionaria– que
venía a proclamar un ideal desinteresado,
que era necesario imponer sobre todas las
consecuencias depresivas. (Maples, 1922, p.
25)4
Dicho así es visible que Maples Arce, si bien no
rompió con los ideales del primer grupo o dicho de
una forma concreta, con las consignas que exigía
esta primera etapa, si quiso, en compañía de otros
artistas, dar un paso más grande, llevando su
revolución artística a otro nivel. Como nos lo hace
saber el propio Maples Arce: el estridentismo es una
verdadera revolución. Será en ese momento donde
se pueda hablar con toda seguridad del movimiento
estridentista.
De igual relevancia es saber que el movimiento
actualista, para Arce y para el segundo miembro
del grupo Arqueles Vela, fue una corriente de
insurrección: “El pequeño grupo de los que a principio
de año iniciamos el movimiento insurreccional más
significativo de nuestra historia literaria […]” (Maples,
1922, p. 25). Esto reitera la posición de batalla del
grupo frente a las artes desgastadas por aquellos
años. Creemos que el movimiento actualista todavía
tiene el propósito de insurrección hasta mediados
de 1922, siendo preciso en agosto de dicho año.
Será, y esto lo suponemos, semanas después de
la publicación de Andamios Interiores que inicie la
verdadera expresión revolucionaria conocida como
movimiento estridentista, aunque cabe mencionar
que en alguna nota fechada el 13 de julio del año
mencionado, la crítica ya utilizaba el nombre de
estridentismo para definir a la vanguardia mexicana:
“Es indudable que el estridentismo acabará por
fastidiar la paciencia de los santos, los tímidos y los
decididamente cobardes […]” (Mora, 2002, p.60).
Visto así podría establecerse una triada
dialéctica mediante las distintas etapas en las que
pasó el movimiento de vanguardia mexicano, donde
las tendencias intelectuales o artísticas de la época
4 Las negritas son palabras que destaca el autor de este artículo.

68

�representan la tesis, el movimiento de vanguardia
actualista la antítesis y por síntesis tendríamos al
movimiento o vanguardia estridentista, siendo esta
última el proceso definitivo que adopta Maples Arce
para cumplir su tarea principal: Revolucionar por
completo el arte y las letras mexicanas. En esta
nueva etapa, Maples Arce y los nuevos integrantes
del movimiento pretenden cumplir con objetivos
inéditos, manifestados en las nuevas proclamas del
grupo y en los proyectos que estos imaginan pero
que de manera lamentable no logran concretarse.5

que los miembros del grupo bajaron el switch del
actualismo y subieron el del estridentismo. Durante
ese año, además de la impresión de Andamios
Interiores de Maples Arce, también se publicó La
señorita etcétera de Arqueles Vela en El Universal
Ilustrado , denominada como la primera novela
estridentista. A esto agreguemos que al movimiento
se le unen dos personalidades muy importantes:
Germán List Arzubide y Salvador Gallardo. Con ello,
según indica Alberto Rodríguez González (2010),
podríamos hablar de una verdadera configuración

De izquierda a derecha: Ramón Alva de la Canal, List Arzubide, Maples Arce, Arqueles Vela y Leopoldo Méndez.

Somos ya estridentistas y
apedrearemos las casas llenas
de muebles viejos
Como bien adelantábamos a finales de 1922, Maples
Arce ya con varios integrantes de este nuevo ejército
proclaman la llegada del estridentismo y podríamos
decir tomando como referente las primeras páginas
del libro de List Arzubide, El movimiento estridentista,
5 Algunas de estas propuestas eran: La creación de la Universidad
Estridentista, la publicación de nueve libros de los fundadores
del estridentismo, la fundación del Teatro estridentista, un quinto
manifiesto, etc.

del movimiento estridentista, pues “la conformación
de un auténtico grupo estridentista ocurre a finales
de 1922 cuando desde Puebla, Germán List Arzubide
y Salvador Gallardo se suman al estridentismo, que
entonces comenzó a integrarse, ahora sí como una
labor colectiva” (p. 21).
Sobre el término estridentista, Javier Mora
(2002) ha mencionado que el utilizar e incorporar
tal palabra en el primer manifiesto responde a
un postulado radical, el cual va en contra del
conservatismo del arte mexicano: “El término
‘estridentista’ no está sobre utilizado. Tan solo aparece
cinco veces y cambiando en la forma: estridentista,
estridente, estridencia y estridentismo, que se repite

69

�dos veces, y que queda definido como una fuerza
radical opuesta contra el conservatismo solidario de
una colectividad anquilosada” (p. 39). Visto de este
modo el estridentismo apareció como un arma letal,
mediante la cual el movimiento actualista debía abatir
a sus adversarios, de ello nos da cuenta el propio
Maples Arce en la primera parte del manifiesto donde
remarca: “mi estridentismo deshiciente y acendrado
para defenderme de las pedradas literales de los
últimos plebiscitos intelectivos […]” (como se citó en
Osorio, 1988, p.101).
Pero… ¿De dónde surge dicha palabra? Elissa
J. Rashkin (2014) ha señalado que “es curioso que
pocos académicos hayan discutido el origen del
término, convencidos, quizá, de que el carácter
‘estridente’ del movimiento resulta obvio” (p. 44).
Javier Mora, por su parte, indica que Maples Arce
substrae la palabra del poemario La pipa de Kif de
Don Ramón del Valle-Inclán, siendo preciso del
poema “Rosa de sanatorio”:
Cubista, futurista y estridente,
por el caos febril de la modorra
vuela la sensación, que al fin se borra,
verde mosca, zumbándome en la frente.
Según nos explica Mora (2002), el jefe del
movimiento estridentista pudo tener acceso a dicho
poema gracias a que “había publicado uno de sus
poemas, concretamente ‘Esas rosas eléctricas’, en
la revista española Cosmópolis, que dirigía Gómez
Carrillo, lo que le había permitido conocer de forma
directa a muchos escritores jóvenes del momento
que pudieron haberle aconsejado este libro” (p. 40),
añadiendo que el libro de Valle-Inclán y algunas notas
periodísticas hechas a este pudieron llegar a manos
de Maples Arce en 1921 meses antes que Arce
lanzará su manifiesto. No obstante, no podríamos
dejar de imaginar que Maples Arce tuvo conocimiento
de este poema antes de ésta fecha, gracias a que
dicho poema se publicaría un año antes en la revista
conocida como Germinal.6 Recordemos que Maples
Arce era un ferviente lector de revistas, como nos lo
hace saber Luis Mario Schneider (1981): “El poeta
me va mostrando sus revistas, de todas partes y en
6 Aunque se ha indicado que el lugar de la publicación de la revista
fue en El Salvador, mis investigaciones para encontrar algún número
o índice de dicha revista han sido nulas, por lo cual puede ser que
dejara de existir al poco tiempo de su lanzamiento o bien se trate
de un error al momento de indicar el lugar de publicación, pues por
aquellas fechas existió una revista argentina con el mismo nombre.

todas las formas posibles, desde las carteras ‘Ultra’
hasta las hojas desplegadas que fijan en las calles
de Buenos Aires los vanguardistas de la Argentina”
(p.68). Por qué no suponer que dentro de esa gran
colección de revistas de todas partes del mundo,
no podría haberse dado el caso que existirá ese
ejemplar de Germinal, donde estuviera publicado el
soneto de Valle-Inclán.
Dos cuestiones más llaman nuestra atención,
ambas señaladas por Khena Wong Savioni en
su estudio “Elementos estridentistas en Tirano
Balderas”. La primera tiene relación con la fecha
propuesta por la estudiosa, quien sitúa el origen
del movimiento estridentista en 1922 (dejando
en el olvido la primera etapa al no parecerle muy
relevante para sus fines), reiterando el nacimiento
del estridentismo a mediados del año mencionado.
La segunda cuestión se encuentra vinculada entre
los temas que abordan los estridentistas y la novela
de Valle-Inclán, Tirano Balderas . Estos son: La
Revolución, la ciudad, el circo, las innovaciones del
lenguaje, las técnicas cinematográficas y pictóricas,
etc. Sobre esto se puede inferir que existía una
conexión o un nexo directo entre la vanguardia
mexicana y la obra del escritor español, lo cual
puede hablarnos de un contacto más afín entre La
pipa de Kif y las consignas y temas del movimiento
estridentista.
A nuestro parecer Maples Arce no sólo toma
los versos del poemario de Valle-Inclán; sino sus
actitudes vanguardistas, destructivas y de rebelión
que atraen las miradas de los ultraistas. Guillermo
Díaz Plaja supuso que la publicación de La pipa
de Kif originó una rebelión contra las exquisiteces
modernistas, hecho que a todas luces nos recuerda
uno de los propósitos que tenía Maples Arce con
su movimiento. De igual forma Valle-Inclán con la
publicación de su poemario mezclaba “el humor
y lo que entonces se bautizaba como literatura de
vanguardia” (Díaz, 1965, p. 247); acontecimiento
similar que ocurre con la publicación del manifiesto
Actual. Otro elemento también comentado por Díaz y
el cual es uno de los más importantes que pudieron
incidir en la ideología de Maples Arce fue que con
la publicación de La pipa de Kif, Valle-Inclán iniciaba
“una labor de destrucción de todo lo que respira
vejez en torno suyo” (p. 267), empresa similar a
la que realizó Maples Arce con su movimiento de

70

�vanguardia.7

permite al grupo imponerse como una fuerza radical
e innovadora en el arte hispanoamericano.

¿El nombre es lo de menos?
Después de abrir esta flor y desprender de manera
delicada las capas que tiene, según la propuesta
de Barthes notamos que el nombre no sólo implica
una simple designación, contrario a esto, carga con
toda una ideología. En el caso de la vanguardia
capitaneada por Maples Arce tenemos que el nombre
del proyecto fija una actitud y un posicionamiento,
mediante el cual pretende la renovación en las artes
mexicanas. De este modo se toma el nombre de
vanguardia actualista por la actitud de aceptación del
presente. No obstante, esta primera etapa sólo sería
el llamado de combate o un momento de insurrección
para iniciar la verdadera revolución que Arce quería.
De este primer momento queda, además
de un grito furioso, una actitud de renovación y de
aceptación del presente, la cual tendrá continuidad
en la segunda etapa del grupo: El estridentismo; la
cual, según cuenta Maples Arce, crearía la verdadera
revolución cultural. Sobre el nombre estridentista,
podemos destacar los vínculos que tienen no sólo
con el poema de Valle-Inclán, sino con su obra, en
particular con el poemario donde se presenta dicho
poema, La pipa de Kif, donde encontramos una
actitud de destrucción de lo pasado y la renovación
de las letras como objetivos centrales.
Por último, sería importante señalar que
este cambio de nombre se ve forzado tanto por el
renovado ímpetu, como por la fuerza de innovación
que el grupo exigía. De este modo tenemos que
el término actualismo, aunque presentaba una
actitud innovadora no tenía la fuerza suficiente
para confrontarse a sus adversarios, en contraste
la palabra estridentismo cuenta con el ímpetu, la
sonoridad, la energía y demás elementos que le
7 Por cuestiones que sólo el destino entiende, también será similar
la recepción por parte de la crítica tanto de La pipa de Kif de ValleInclán como de Andamios anteriores de Maples Arce. En el caso del
poemario de Inclán, Eduardo Marquina en su momento señaló: “Es
un señor (Valle- Inclán) que ha escrito cuatro o cinco libros, nada
más que cuatro o cinco libros muy bonitos (ahora) está haciendo
tonterías como La pipa de Kif, y hasta creo que se ha metido con los
bebés ultraístas, a pesar de sus ‘barbas de chivo’ y de sus sesenta
y tantos años” (como se citó en Casado, 2005, p. 346). Mientras
que el poemario de Maples Arce es tomado por algún crítico igual
de despistado que Marquina, como un “manual de albañilería” sin
lograr comprender el valor que tiene en la historia de la poesía
mexicana.

Actual No 1: Hoja de Vanguardia. Comprimido estridentista

Referencias
Barthes, R. (1996). El grado cero de la escritura. Seguido de
nuevos ensayos críticos (14ª ed.). Siglo Veintiuno Editores.

Casado, M. (2005). Ramón del Valle Inclán. Omega.

Díaz, G. (1965). Las estéticas de Valle Inclán. Gredos.

Escalante, E. (2012). Los noventa años de Actual No. 1.
Observaciones acerca del manifiesto estridentista de Manuel
Maples Arce. Signos Literarios, 8(15), 9-30.

García. C. (2004). Manuel Maples Arce: correspondencia con
Guillermo de Torre, 1921-1922. Literatura Mexicana, 15(1),
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List, G. (1987). El movimiento estridentista . Secretaria de
Educación Pública.

López, R. (1993). El león y la virgen. Universidad Autónoma de
México.
Maples, M. (1922). El movimiento Estridentista en 1922. El
Universal Ilustrado: Semanario artístico popular, 6 (294), 25.

71

�__________. (2010). Soberana juventud . Universidad
Veracruzana.

Mora, J. (2002). El ruido de las nueces, List Arzubide y el
estridentismo mexicano. Universidad de Alicante.

Ruffinelli, J. (2001). El estridentismo: eclosión de una vanguardia.
En M. Henry Forster (coord.), Las vanguardias literarias en
México y la América Central: bibliografía y antología crítica (pp.
153-160). Iberoamericana.

Rashkin, E. (2014). La aventura estridentista. Historia cultural de
una vanguardia. Fondo de Cultura Económica.

Wong, K. (1990). Elementos estridentista en Tirano Banderas. La
palabra y el hombre, 75, 111-122.

Osorio, N. (1988). Manifiestos, proclamas y polémicas de la
vanguardia literaria hispanoamericana. Biblioteca Ayacucho.

Rodríguez González, A. (2010). El estridentismo presentista
de Germán List Arzubide. En O. Flores Flores y G. Vergara
Mendoza (coord.), Ocho escritores latinoamericanos del
siglo XX (pp. 15- 54). Biblioteca de Ciencias Sociales y
Humanidades.

Schneider, L.M. (1981). Reportajes al estridentista Manuel Maples
Arce. La palabra y el hombre, 40, 65-74.

Yurkievich, S. (1982). Los avatares de la vanguardia. Revista
Iberoamericana, 48 (118), 358-366.

Portada de La pipa de kif, de Ramón del Valle-Inclán.

72

�R~zSXXI

El aprendizaje profundo y el aprendizaje basado
en drones
■Claudia Janeth Hernández Cardona*

██

Aprendizaje profundo

2 Estrategias de enseñanza para lograr el
aprendizaje profundo:

l aprendizaje profundo consiste en dotar de
significado una nueva información (Biggs y
Tang, 2007); es una estrategia que permite
a una persona comprender y retener un
determinado aprendizaje a lo largo del tiempo.
El aprendizaje profundo se centra en la comprensión
y en cómo se puede aplicar y fijar un aprendizaje
para la resolución creativa de un problema, en un
contexto determinado en cualquier momento de la
vida. El aprendizaje profundo es solo un aspecto de la
enseñanza basada en la evidencia.
La instrucción directa es la forma más efectiva
de lograr el aprendizaje profundo, además de trabajar
proyectos multidisciplinares donde la colaboración
es un elemento clave para el éxito de cualquier reto.
Para promover los aprendizajes profundos, se debe de
enseñar el conocimiento fundamental que el alumno
necesita para poder reflexionar sobre un tema de forma
más profunda.

Estrategias
para activar
o generar
conocimiento
previo

• Ilustraciones
• Preguntas intercaladas
• Mapas mentales
• Mapas conceptuales
• Organizadores previos

Estrategias
para mejorar la
codificación

• Clasificaciones jerárquicas:
mapas mentales, diagramas de
espina de pescado y diagramas
de árbol.
• Causa-efecto: cadenas de
causa-efecto, árboles y redes.

Estrategias para
la comprensión
de textos

• Resúmenes
• Construcción de preguntas
• Elaborar predicciones
• Composición de textos

1. Características esenciales que conforman el
aprendizaje profundo:
• Motivación intrínseca que fomenta el aprender como
fuente de satisfacción.
• Vinculación de un conocimiento nuevo con otras UF
(Unidad de formación).
• Conexión entre el conocimiento y la vida real.
• Fomento de espíritu crítico, el análisis y la
metacognición.

Es importante enseñar a los alumnos estas
estrategias para profundizar en la comprensión de una
materia o curso.
*Lic. en Pedagogía y maestría en Administración Educativa.
Actualmente se desempeña como arquitecta pedagógica; algunas
de sus funciones son la innovación de modelos, acompañamiento a
profesores, asesoramiento y colaboración en los diferentes proyectos
estratégicos del Modelo Tec21.

73

�3. Etapas para el aprendizaje profundo en clase:
1) Definir los objetivos de la sesión. Los
objetivos de aprendizaje profundo utilizan verbos
como secuenciar, comparar, explicar, inferir,
predecir y justificar.
2) Activar los conocimientos previos a través de
materiales visuales.
3) Aplicar estrategias para mejorar la codificación
del contenido de la clase. El contenido y tipo de
estrategia deben ir enfocados al objetivo de sesión.
4) Utilizar instrumentos de evaluación formativa.
5) Realizar feed-back indicando lo que necesitan
para alcanzar el nivel.

Aprendizaje basado en drones
El uso de herramientas tecnológicas en la educación
es cada día mayor y existe una gran variedad de
ellas que favorecen el aprendizaje de los alumnos
y, sobre todo, cambian la dinámica de la clase, por
ejemplo, los drones.
1. ¿Qué es el aprendizaje basado en drones?
Herramientas novedosas que ofrecen un enfoque
diferente para el trabajo de campo, así como una
forma efectiva de involucrar a los estudiantes en el
aprendizaje. Este tipo de herramientas fomentan
la curiosidad de los alumnos para ver aquellas
cosas que están ocultas y pueden ayudar a que los
conceptos abstractos sean más concretos, pues
tienen un papel que desempeñar para hacer más
atractivo el aprendizaje al aire libre.
El aprendizaje basado en drones amplía
aquello que puede lograrse en el trabajo de campo,
aunque puede conllevar costos adicionales. Además,
estimula la discusión valiosa sobre cómo se pueden
usar responsablemente las tecnologías emergentes
en espacios de aprendizaje, más allá del aula.

2. ¿Qué son los drones?
• Los drones son pequeños dispositivos que se
controlan remotamente y que pueden realizar
varias tareas, ya sea en el aire o en la tierra.
• Los drones de menor tamaño pueden ser lanzados
desde la palma de una mano o desde el suelo. Una
vez que se encuentran suspendidos en el aire, se
pueden controlar mediante gestos indicativos o un
control remoto.
• Muchos drones portan cámaras que permiten
ver objetos lejanos, así como capturar video e
imagen. Se puede pilotar y desplazar un dron
con cámaras sobre terrenos y objetos, incluyendo
edificios y árboles. El dron puede ser controlado
manualmente o puede llevar a cabo una misión
pre-programada.
• Los drones se están convirtiendo en una tecnología
tan generalizada que muchos estudiantes se
beneficiarán de tener un contacto temprano con
ellos antes de encontrarlos de forma regular, ya
sea en el trabajo o en la vida cotidiana.
3. ¿Para qué usarlos en educación?
• Recolectar datos de lugares que de otra forma
serían de acceso difícil o peligroso.
• Desarrollar nuevas habilidades, incluyendo la
planeación de rutas y la interpretación de pistas
visuales en el paisaje.
• Facilitar o enriquecer la exploración de diversos
espacios físicos.
• Alcanzar lugares inaccesibles o para observar
paisajes desde diferentes ángulos. Generalmente
se usan para tomar fotografías o hacer videos.
• Apoyar el trabajo de campo y las investigaciones,
al potenciar la capacidad de los estudiantes para
explorar entornos físicos y facilitarles la obtención
de datos a partir de perspectivas novedosas.
• Facilitar la obtención de datos para la investigación;
el uso de aeronaves no tripuladas apoya el
aprendizaje y la reflexión relacionados con los
métodos de investigación, y el análisis de datos.
• Explorar varios temas, incluyendo el dominio de
los sistemas de vuelo.

74

�El uso de drones en la educación ofrece una variedad de oportunidades para un trabajo de campo más óptimo.
Fuente: Internet

4. ¿En cuáles áreas se recomienda usar?
Los drones han demostrado ser muy útiles para los
trabajadores en una variedad de áreas, incluyendo a:

En todas estas áreas se utilizan drones equipados
con cámaras para tareas diarias y de investigación.

• Ecología: Supervisar extensiones de tierra y agua
con el fin de detectar cambios en la fauna y flora.
• Matemáticas: Cálculo de recorridos, formas
geométricas, etc.
• Arqueología: Apoyar la exploración de ruinas que
no son visibles desde el suelo o que se encuentran
al descubierto en determinados momentos debido
a condiciones climáticas extremas.
• Arquitectura: Tomar fotografías con el fin de
inspeccionar las obras de edificación de un
inmueble.
• Seguridad: Vigilar el comercio ilegal sin confrontar
a los criminales durante el proceso.
• Idiomas: Con el uso del dron para tomar
fotografías, se les pide a los alumnos realizar una
descripción, así como indicarle al dron direcciones
o dar órdenes.

Ejemplo de dron

75

�Referencias

5. ¿Cuáles son los beneficios de usar drones?
• Apoyar el trabajo de investigación en el campo
educativo mediante la mejora de la capacidad de
los estudiantes para explorar los entornos físicos,
lo que permite la recopilación de datos a partir de
nuevas perspectivas.
• Acceder a espacios difíciles o peligrosos.
• Ofrecer oportunidades de aprendizaje y apoyo
a la reflexión en áreas como metodología de la
investigación y el análisis de datos, incluyendo la
planificación de rutas y la interpretación de pistas
visuales en el paisaje.
• La variedad de aviones puede apoyar en
actividades en el aula, el gimnasio escolar u otro
ambiente bajo techo, por ejemplo, en matemáticas,
al incorporar actividades como la predicción de los
tiempos de vuelo o el aterrizaje de drones en sitios
específicos identificados, a través de la resolución
de problemas matemáticos.
• Ayudar a comprender conceptos matemáticos para
los estudiantes.
• Discutir temas importantes, como la ética, la
privacidad, los roles de equipo, las regulaciones
legales y los procedimientos de seguridad.
• Desarrollar habilidades de orientación, motoras y
de alfabetización digital.
• Desarrollar habilidades de programación cuando
los estudiantes generen software de control de
vuelo.
• Desarrollar habilidades de planificación de rutas e
interpretación de pistas visuales en el paisaje.
6. Problemas con este enfoque
• Implica un costo adicional para equipo,
capacitación, desarrollo y mantenimiento.
• Cuestiones prácticas que implican que los
estudiantes reciban capacitación antes de hacerse
cargo de un vuelo.
• Los drones pueden causar daños o atascarse en
los árboles u otros lugares inaccesibles.
• Su actividad y el ruido que generan pueden ser
molestos. La fauna puede reaccionar de forma
impredecible ante ellos.
• Está evolucionando a medida que los gobiernos se
adaptan a esta nueva tecnología.
• Las actividades bajo techo son menos propensas
a estos problemas y proporcionan un entorno
adecuado para el uso de drones pequeños y de
menor costo.

Álamo, J. (2017). Promoviendo el aprendizaje profundo. Evidencia
en la escuela . https://evidenciaenlaescuela.wordpress.
com/2017/01/27/promoviendo-el-aprendizaje-profundoensenanza-basada-en-la-evidencia-parte-viii/

Ortega Estrada, F. (2017). Principios e implicaciones del Nuevo
Modelo Educativo. Revista Latinoamericana de Estudios
Educativos, vol. XLVII (1), pp. 43-62.

Ligas consultadas:
Ferguson, R., Coughlan, T., Egelandsdal, K., Gaved, M.,
Herodotou, C., Hillaire, G., Jones, D., Jowers, I., KukulskaHulme, A., McAndrew, P., Misiejuk, K., Ness, I. J., Rienties, B.,
Scanlon, E., Sharples, M., Wasson, B., Weller, M. y Whitelock,
D. (2019). Innovating Pedagogy 2019: Open University
Innovation Report 7.

Mosquera, I. (2018). Dronótica: 20 posibles usos educativos de
los drones. Blog Vicens Vives. https://blog.vicensvives.com/
dronotica-20-posibles-usos-educativos-de-los-drones/

Anexo: Pauta para el uso de
drones en la clase
Para el desarrollo de cualquier tipo de actividad
usando dron, en cualquier espacio educativo, se
proponen los siguientes momentos a considerar:
1. Planeación
• Planificar el vuelo del dron en lugares amplios
(SUM, gimnasios, patios).
• Operar en horarios diurnos y en condiciones
meteorológicas favorables.
• Cantidad de drones a usar.
• Etiquetar las tablets y nombrar los drones con cinta
de papel para saber qué tablet controla cada dron,
cuando se utiliza más de un dron a la vez.
• Tener conocimiento del funcionamiento del dron a
usar.
• Confirmar si los alumnos tienen conocimiento en el
funcionamiento del dron a usar.
• Espacio en dónde se usará el dron: interior del
aula, exterior del aula, fauna, etc. Es importante
considerar que hay lugares en los que está
prohibido hacer uso de drones, ya que estos
pueden dañar la fauna.
• Es importante considerar los tiempos de traslado
o bien, indicarle al alumno que la clase se tomará
fuera del aula o del campus. En caso que la clase
se realice fuera del campus, realizar acuerdos con

76

�los alumnos en relación con los traslados. Tomar
en cuenta el clima para realizar la actividad.
• Plantear el objetivo de incorporar drones en una
temática de la clase.
• Programar el objetivo de la actividad/tema usando
el dron.
• Realizar un diseño guiado de la actividad en donde
el alumnado sigue las instrucciones en función del
tema y el para qué se usará el dron: recogida de
datos, experimentos, construcción, grabación de
eventos, reconocimiento de espacios, trazado de
rutas cartográficas.
• Tener las reglas para usar los drones.
• Cantidad de alumnos que estarán en la clase.
• Equipos de 3 a 4 personas.
• Definir los roles que tendrán los alumnos. Roles
sugeridos:
• Piloto. Dirige el vuelo de una aeronave no
tripulada.
• Copiloto. Apoya la supervisión del vuelo
teniendo en cuenta posibles accidentes, así
como el vuelo de ruta trazada con el apoyo del
enlace de control.
• Enlace de control. Supervisa el lugar y los
datos para fines de dirigir el vuelo, así como la
instrucción de la actividad.
• Determinar si habrá cambio de roles durante la
clase. El cambio de roles es con el fin que cada
alumno pueda manejar el dron.
• Explicar la evaluación de la actividad: ¿forma parte
del plan de evaluación de la unidad de formación?,
¿se considera para la evaluación formativa?, ¿qué

criterios de evaluación se deben considerar?,
¿a través de qué instrumentos se realizará la
evaluación: ¿guía de observación, lista de cotejo?
¿se evaluará en equipo o individual? ¿qué se va
a evaluar, el uso del dron o el producto a entregar
como resultado de la actividad?
2. Desarrollo
• Indicar el objetivo de la actividad y el uso del dron.
• Definir las políticas del uso del dron.
• Dar de forma impresa las instrucciones de la
actividad.
• Solicitarles a los alumnos que formen equipos, que
elijan un rol y el responsable del dron.
• Fijar los tiempos que tendrán para llevar a cabo su
actividad.
• Reforzar las instrucciones de la actividad y el
resultado final (producto).
• Monitorear la actividad para identificar imprevistos,
comportamientos, tiempo empleado o cualquier
otro indicador que pueda abonar a la mejora
continua.
3. Cierre
• Es recomendable indicarles a los alumnos que la
actividad está por concluir y dar las instrucciones
en dónde deberán de colocar el dron al finalizar la
actividad.
• Realizar el inventario de los drones y tabletas.

77

�R

S

XXI

Quinta esencia de la Ciencia de la lógica de
Hegel (primera de tres partes)
■Gabriel Robledo Esparza

██

n dos trabajos anteriores, La Lógica de Hegel
y el Marxismo11 y Resumen de la Ciencia de
la lógica (inédito),2 hemos abordado el estudio
del libro Ciencia de la lógica3 de G.W.F. Hegel.

y en la última parte desarrollamos la visión científica
del universo que es, en última instancia, el contenido
fundamental de la Lógica de Hegel.4

El método empleado en el primer trabajo es el
siguiente: Tomamos los conceptos fundamentales de
Hegel, ya sea en citas textuales, resúmenes o extractos;
entre ellos situamos pequeñas observaciones, vínculos,
señalamientos, recordatorios, etcétera; después
ponemos los mismos conceptos de Hegel, pero dotados
de la inteligibilidad que les niega la proverbial oscuridad
del filósofo, y nuestros análisis, razonamientos,
explicaciones, comentarios, etcétera, con los cuales
pretendemos poner de pie los razonamientos
hegelianos, de acuerdo con la prescripción de Marx, es
decir, llegando al núcleo racional de los mismos.
En el segundo trabajo hemos eliminado la
expresión resumida, extractada o citada textualmente
de los conceptos de Hegel y conservamos solamente
nuestra versión inteligible de los mismos y los análisis,
razonamientos, explicaciones, comentarios, etcétera,
que nos han suscitado.
En este artículo llegamos al grado máximo
de decantación y ponemos las ideas de Hegel
completamente desnudas, señalando lo esencial
de cada concepto y las transiciones de una a otra
categoría.
Previamente hacemos algunas consideraciones
acerca del lugar de la Lógica en la filosofía de Hegel y
de la posición de Marx respecto de la Lógica hegeliana,
*Licenciado en Derecho por la Universidad Autónoma de Nuevo León e
investigador independiente con temas de interés en Filosofía, Filosofía
marxista, Economía, Física y Cosmología.
1 Gabriel Robledo Esparza, La Lógica de Hegel y el marxismo (México:
Biblioteca Marxista, Sísifo Ediciones, Centro de Estudios del Socialismo
Científico, 2009).
2 Gabriel Robledo Esparza, Resumen de la Ciencia de la Lógica, www.
gabrielrobledoesparza.academia.edu
3 G.W.F. Hegel, Ciencia de la lógica, trad. de Augusta y Rodolfo
Mondolfo (Argentina: Edición castellana, 1968).

Georg Wilhelm Friedrich Hegel

4 Idem.

78

�I

El cometido de la filosofía es, para Hegel, el
conocimiento verdadero de la realidad. Esta tarea la
realiza a través de un proceso que va, por el lado del
saber, desde el conocimiento sensible hasta el saber
absoluto, y por el lado de la realidad desde el ser
inmediato hasta la realidad absoluta.
Mediante el saber absoluto el espíritu
autoconciente realiza una imagen mental de la
totalidad que es la realidad absoluta. En esta
tarea se ha enajenado de sí mismo. Abandona la
conciencia de sí y se convierte en la conciencia del
otro, de la realidad total. En un movimiento posterior,
el espíritu autoconciente reconoce a su producto
como sí mismo y lo incorpora a sí, formando de esta
manera un concepto en el que están en unidad el
sí mismo y su otro, los que ahora participan de la
misma naturaleza. Este concepto superior es la idea
absoluta.
La configuración de la imagen mental de la
totalidad que es la realidad (realidad absoluta), esto
es, la conformación de la idea absoluta, la efectúa
Hegel por medio del saber absoluto. Para ello, en
la Fenomenología del espíritu5 y en la Filosofía del
espíritu (tercera parte de la Enciclopedia de las
ciencias filosóficas),6 Hegel determina las etapas de
desarrollo del saber, que parten de la percepción y
terminan en el saber absoluto, éste último producto
de la voluntad pura y libre (la de Hegel, desde
luego) y en el cual se reúnen todas las formas del
conocimiento en una unidad superior. En la Ciencia
de la lógica consigna los distintos niveles de la
realidad que en la realidad absoluta son reunidos
en una sustancia que es la existencia simultánea
y sucesiva de todos ellos. Esta formulación de las
instancias de la realidad absoluta, realizada a través
del saber absoluto, es la idea absoluta, el concepto
superior de la realidad.

El saber absoluto
En dos obras realiza Hegel el trabajo de la
determinación de las instancias del conocimiento
humano desde la conciencia sensible hasta el saber
absoluto: En la Fenomenología del espíritu y en la
5 G.W.F. Hegel, Fenomenología del espíritu (México: Fondo de
Cultura Económica, 1971).
6 G.W.F. Hegel, Enciclopedia de las ciencias filosóficas, trad. de
Eduardo Ovejero y Maury (México: Juan Pablos Editor, 1974).

Enciclopedia de las ciencias filosóficas, en su tercera
parte denominada Filosofía del espíritu.
En resumen, la evolución del saber es la
siguiente: La autoconciencia es el pensamiento
puro consciente de sí mismo. Frente a ella se
encuentra la sustancia que es la realidad (realidad
sustancial). La autoconciencia se niega y sale de
sí, se enajena. Despliega una sucesión de figuras
con las que asimila el objeto (la sustancia). Lo niega
como objeto material y lo convierte en pensamientos.
Bajo la forma de pensamientos integra el objeto a
sí mismo, lo convierte en autoconciencia. Supera la
enajenación y se reafirma como autoconciencia. La
autoconciencia es así también sustancia.
El resultado de todo el proceso es la
constitución del concepto, de la idea del objeto y en
última instancia, de la idea absoluta. La enajenación
y la superación es el movimiento de la conciencia
(autoconciencia). La conciencia (autoconciencia) es
en ese movimiento la totalidad de los momentos.
La autoconciencia que se enajena y se recobra
a sí misma con un contenido enriquecido es el
saber absoluto. La conciencia (autoconciencia),
el saber absoluto, debe haber captado todas las
determinaciones de la realidad absoluta. El reflejo
de la realidad absoluta obtenido mediante el saber
absoluto es la idea absoluta.
Las figuras mediante las cuales la
autoconciencia capta todas las determinaciones de la
realidad absoluta son las siguientes: El alma natural,
el alma que siente, el alma efectivamente real, la
conciencia, la conciencia sensible, la percepción,
la autoconciencia, la autoconciencia universal, la
razón, el espíritu, el espíritu teorético, la intuición,
la representación, el recuerdo, la imaginación,
la memoria, el pensar (la inteligencia), el espíritu
práctico, el sentimiento práctico, la voluntad
reflexionante y el espíritu libre.
Los extremos del saber son, por un lado, el sí
mismo (el sujeto, el yo, la conciencia de la especie) y
por el otro el objeto (el ser, la sustancia, la realidad).
El sí mismo es primero el alma que siente: posee
la facultad de sentir. El sí mismo asimila el objeto
a través de los sentidos. Reúne las sensaciones y
las integra, así como un conjunto ordenado. El yo
(la conciencia de la especie) posee en sí mismo la
facultad sensitiva y su resultado, es decir, una serie
de organizaciones sensoriales que representan

79

�los objetos exteriores que son seres naturales
inmediatos, seres cualitativos finitos.
La sensibilidad es la facultad del espíritu (el
sentir) en la cual toda determinación es todavía
inmediata, no desarrollada, tanto en el objeto, del
cual lo que se aprehende es su propiedad natural
y más particular, como en el sujeto, que es el
espíritu en su individualidad carente de conciencia
y entendimiento. El sí mismo se eleva a una fase
superior de su existencia en la que conserva su
anterior contenido y adquiere nuevas facultades. El
sí mismo es ahora alma que siente y tiene certeza de
sí misma; se enfrenta al objeto que es un inmediato
singular. Es conciencia sensible que aprehende del
objeto sus características individuales y las incorpora
a su contenido como representaciones sensibles en
la conciencia de la especie.
En un estadio más elevado, el sí mismo posee
categorías superiores mediante las cuales parte de
certezas sensibles, de apercepciones singulares, de
experiencias sobre las cuales reflexiona para darles
la forma de algo necesario y universal, de la esencia
y el fundamento. El resultado son una multitud
de referencias, determinaciones de la reflexión,
universalidades que incorpora a sí. Es la conciencia
percipiente.
El sí mismo adquiere la facultad del
entendimiento. Por su conducto aprehende las
regularidades del fenómeno, las leyes que los rigen,
las relaciones entre determinaciones universales y
las integra a sí. El sí mismo es autoconciencia, esto
es, la certeza de sí mismo como productor de leyes.
La autoconciencia es el yo puro, que posee
las categorías y leyes de la universalidad, por medio
de las cuales aprehende la universalidad del objeto.
Este yo puro cierto de sí mismo es el generador
del conocimiento científico. El yo puro universal es
la razón que aprehende la universalidad del objeto.
El yo es razón y el objeto es racional. La razón
está constituida por las categorías y leyes que se
presuponen al saber inmediato.
El sí mismo que es razón es el espíritu
teorético. El espíritu teorético tiene la facultad
abstracta de la razón; posee la inteligencia abstracta,
la capacidad de saber racionalmente y apropiarse de
la racionalidad del objeto. Esa facultad la pone en
obra por medio de la intuición, la representación el
recuerdo, la imaginación y la memoria.

El pensamiento es el entendimiento que elabora
las representaciones recordadas para hacerlas
géneros, especies, leyes, fuerzas, etcétera, esto es,
categorías que son la verdad del ser, la disyunción o
juicio que expresa las conexiones del concepto y la
razón formal que silogiza.
El resultado es el pensamiento, una imagen
del objeto que está completamente desvinculada del
mismo y que como tal pensamiento se incorpora al sí
mismo, a la autoconciencia. El objeto es pensamiento
y el pensamiento es objeto.
El espíritu ha adquirido de esta manera su
libertad. El espíritu es, por tanto, voluntad libre. La
voluntad libre tiene dominio sobre el objeto a través
del pensamiento que es su reflejo. Por un lado, la
satisfacción de las necesidades no es ya la mera
apropiación del objeto, sino la producción consciente
del mismo. Por otro, la libertad es la potestad del
espíritu consciente de organizar y sistematizar
las facultades y capacidades cognoscitivas que
ha desarrollado en el proceso histórico de su
desenvolvimiento con la finalidad de estructurar
el saber absoluto, de forjar la imagen mental más
completa de la totalidad de la realidad, la realidad
absoluta y como pensamientos integrarla a sí mismo
para formar la idea absoluta.
La autoconciencia razonante y libre se toma a
sí misma en la totalidad de sus figuras y es así saber
absoluto; como tal asimila todas las determinaciones
de la realidad sustancial que ella misma ha ido
fraguando en su proceso evolutivo y forja la imagen
de la totalidad, de la realidad absoluta, esto es, el
concepto absoluto.
El saber es la actividad de la autoconciencia
por la cual desarrolla, organiza y sistematiza las
figuras de la conciencia para, mediante un proceso
característico de enajenación de sí e inmersión en
la sustancia, producir representaciones de la misma
e incorporarlas a sí, que por eso deviene también
sustancia (revocar la enajenación, desenajenación
de la autoconciencia). Este movimiento tiene su
punto superior en el saber absoluto, en el cual la
autoconciencia ha desplegado y organizado la
totalidad de las figuras de la conciencia, captado
todas las determinaciones de la realidad (realidad
absoluta) y fraguado una imagen mental completa
de la misma (idea absoluta) que luego incorpora a sí
convirtiéndose en sustancia absoluta.

80

�El espíritu (la conciencia sustantivada de la
especie, que para Hegel es la esencia humana) como
autoconciencia se ha enajenado en la sustancia; el
espíritu revoca su autoenajenación y se recobra a
sí mismo como sustancia autoconciente en un nivel
superior. La especie recobra su naturaleza esencial
de espíritu autoconciente. La historia humana ha
llegado a su fin montada en los hombros dialécticos
de Hegel. Lo único que resta es hacer saber la nueva
buena a todos los mortales.
En la Ciencia de la lógica, Hegel desarrolla los
elementos lógicos que reflejan para el saber absoluto
la realidad absoluta y con ellos forma una imagen
plena de ésta, una idea de la misma, la idea absoluta.
En la Ciencia de la lógica, en la sección de
la lógica objetiva, Hegel establece, mediante la
utilización del instrumento del saber absoluto, las
determinaciones de la realidad, las características de
sus relaciones mutuas y las fases de su desarrollo
hasta llegar a la realidad absoluta.

de sí misma; y una de las cosas distinguidas
es la identidad consigo misma, en la cual, sin
embargo, está contenida la totalidad de la
forma como el sistema de las determinaciones
del contenido. Este contenido es el sistema de
la logicidad. Como forma, no le queda aquí a la
idea otra cosa que el método de este contenido;
esto es, el saber de modo determinado el valor
garantizado de sus momentos7.
La idea absoluta es, como ya hemos visto, la imagen
mental de la totalidad, realizada por medio del saber
absoluto, que es incorporada como parte de sí a
la autoconciencia; la representación del mundo es
ahora sí mismo, parte de la autoconciencia y el sí
mismo es en parte el concepto de la realidad.

El espíritu está completo: es el espíritu absoluto
que comprende el saber absoluto, la realidad
absoluta y la idea absoluta. Es una sustancia
que se encuentra simultánea y sucesivamente
en todos esos momentos de su existencia: es
el pensamiento abstracto que se enajena en
la naturaleza y se recobra a sí mismo en el
concepto, y así sucesivamente.

Es una imagen mental exhaustiva de la
totalidad, una visión integral y exacta del Universo
como ninguna otra filosofía o disciplina científica
(cosmología, física, etcétera) ha logrado producir.

El desarrollo del espíritu supone que éste:

La idea absoluta

I. Es en la forma de la relación con sí mismo;
dentro de él la totalidad ideal de la Idea deviene
para sí, es decir, lo que es su concepto llega
a ser para él, y su ser está precisamente en el
estar en posesión de sí; esto es: en ser libre.
Tal es el espíritu subjetivo.

§236
La idea, como unidad de la idea subjetiva y de
la objetiva, es el concepto de la idea, del cual es
objeto la idea como tal, y con respecto al cual
está como objeto, objeto en el cual se reúnen
todas las determinaciones. Esta unidad es,
por tanto, la verdad absoluta y entera; la idea
que se piensa a sí misma y que aquí es idea
pensante, idea lógica.

II. Es en la forma de la realidad, como de un
mundo a producir y producido de él, en el cual
la libertad está como necesidad existente. Tal
es el espíritu objetivo.
III. Es en la unidad de la objetividad del espíritu
y de su idealidad, o de su concepto, unidad que
es en sí y por sí, y se produce eternamente: el
espíritu en su verdad absoluta. Tal es el espíritu
absoluto8.

§237
La idea absoluta, puesto que ningún tránsito
ni presuposición, y en general, ninguna
determinación hay en ella que no sea fluida
y transparente, es por sí la pura forma del
concepto, que instituye su contenido como
siendo ella misma. Es para sí misma su propio
contenido, en cuanto se diferencia idealmente

7 G.W.F. Hegel, Enciclopedia de las ciencias filosóficas, p. 157.
8 Ibid., p. 270.

81

�II

En la “Crítica de la filosofía y dialéctica hegelianas
en general”, último capítulo de los Manuscritos
económico-filosóficos de 1844,9 Marx expresa los
antecedentes que su doctrina tiene en la filosofía y
dialéctica hegelianas en lo que respecta al proceso
de desarrollo del mundo humano:
En la Enciclopedia, nos dice Marx,
Hegel comienza con la Lógica, con
el pensamiento especulativo puro, y
termina con el conocimiento absoluto con el espíritu abstracto autoconsciente,
autocomprensivo, filosófico o absoluto (es
decir, sobrehumano).10

del mundo que piensa dentro de su enajenación,
es decir, comprendiéndose a sí mismo en forma
abstracta.11

b) .-Segunda posición crítica
La segunda posición crítica de Marx en relación a
Hegel consiste en la determinación de lo que es
la Lógica. Para Marx, la Lógica es el pensamiento
enajenado. Es decir, el reflejo abstracto de la
naturaleza y de la vida del hombre que se ha
desgajado de la esencia natural humana y se
ha sustantivado. La lógica… es el pensamiento
enajenado, y por tanto pensamiento abstracto de la
naturaleza y del hombre.12

La “Enciclopedia” es la
expresión del desarrollo del
espíritu filosófico
La filosofía de Hegel es la representación de la
evolución del espíritu filosófico y está constituida por
tres partes fundamentales: la lógica, la filosofía de
la naturaleza y la filosofía del espíritu. La evolución
del espíritu filosófico se inicia con el espíritu en su
forma pura, con el pensamiento abstracto, continúa
con el espíritu que sale de su abstracción y se
enajena en la naturaleza, y concluye con el espíritu
que se ha hecho consciente de sí mismo mediante la
conformación de la conciencia y la autoconciencia.
Marx realiza un análisis crítico de los postulados
que Hegel expresa en la Enciclopedia.

a).- Primera posición crítica
La primera posición crítica que Marx toma frente
a Hegel es respecto a la naturaleza del espíritu
filosófico, del cual dice que es el espíritu enajenado
del mundo que se considera a sí mismo en forma
abstracta:
[…] el espíritu filosófico es el espíritu enajenado
9 Carlos Marx, Manuscritos económico-filosóficos , (México:
Ediciones de Cultura Popular, 1977), pp. 144-176.
10 Idem.

Karl Marx

El pensamiento es una potencia humana. Es
resultado de la actividad práctica de la especie e
instrumento que ésta utiliza para la realización del
trabajo productivo. Es el medio a través del cual
la especie se representa el mundo exterior con el
propósito de apropiárselo para sus fines específicos.
11 Ibid., p. 151.
12 Idem.

82

�El pensamiento produce (a) una imagen de la
naturaleza, estructura y evolución del mundo material
y humano, y (b) las leyes y formas más generales de
la naturaleza, que son al mismo tiempo las del propio
pensamiento. La lógica es la disciplina que reúne,
sistematiza y organiza esas abstracciones que el
pensamiento ha generado.
En la comunidad primitiva todas las potencias
y facultades de la especie forman una unidad. Al
establecerse la propiedad privada, esa unidad se
rompe. Las capacidades se vuelven ajenas a la
especie y entre sí, y se sustantivan cobrando vida
propia.
El pensamiento, facultad humana por
excelencia, se hace ajena a la esencia de la especie;
la lógica es, por tanto, el pensamiento enajenado, la
máxima abstracción de la naturaleza y el hombre.

El régimen feudal engendró el capitalismo, el
artesanado dio lugar a la gran industria maquinizada,
la teología a la ciencia moderna, la oscuridad
religiosa a la Ilustración. El cosmos y el microcosmos
fueron sacados de su estatismo: la mecánica
descubrió la ley de la gravitación universal, la
cosmología estableció teóricamente el proceso de
nacimiento del sistema solar, la física, la química y
la biología le quitaron a la materia su dureza, solidez,
estabilidad y firmeza y la introdujeron al mundo de la
divisibilidad incesante (cuerpos, masas, moléculas,
átomos, partículas), del cambio constante, de las
acciones y reacciones, de la variabilidad absoluta, de
la evolución, etcétera.
Ante Hegel se presentó un mundo humano del
que incontenible surgía su otro a la existencia:
[…] El nuevo espíritu surgido en la ciencia no
menos que en la realidad, no trasluce todavía
en ella. Pero es absolutamente imposible,
cuando la forma sustancial del espíritu se ha
transformado, querer conservar las formas de
la cultura anterior; son hojas secas que caen
empujadas por los nuevos brotes, que ya
surgen sobre sus raíces.
También en el campo científico se empieza,
poco a poco, a salir de la ignorancia de las
transformaciones universales […]13

La naturaleza y la vida del hombre son
exteriores al pensamiento abstracto enajenado;
éste las aprehende como tal pensamiento abstracto
enajenado. Esto es, el pensamiento considera que su
fundamento real, la naturaleza y la vida del hombre,
es algo ajeno a sí mismo, algo que no constituye su
base de existencia: el pensamiento se sustantiva,
cobra vida propia.
Las leyes y formas del pensamiento forman
parte del conocimiento humano, son la conciencia que
el pensamiento tiene de sí mismo como un momento
del proceso del conocimiento integrante de la esencia
natural humana. Al desintegrarse ésta, se producen
la sustantivación y la enajenación ya estudiadas; con
ello, las leyes y formas del pensamiento (agrupadas
en la disciplina llamada “Lógica”), adquieren esa
misma naturaleza, es decir, son la potencia humana
del pensamiento sustantivada, enajenada y negatoria
de la esencia natural del hombre.
La Lógica de Hegel es la formulación moderna,
más desarrollada, del pensamiento enajenado. Pero
además de esta naturaleza general, que es común
a todas las versiones anteriores de la lógica, la de
Hegel tiene características específicas.
El mundo medieval dejó su inmovilidad, que
parecía eterna, y desplegó el otro que llevaba en su
interior; se inauguró la época de la transformación
universal, de la movilidad absoluta.

La producción capitalista propició una revolución
tecnológica que permitió al hombre penetrar a los
más recónditos lugares de la naturaleza y descubrir
y replicar los movimientos más complicados
de la materia; proporcionó así un poderoso
impulso a la técnica y a la ciencia. Esta riqueza
de determinaciones produjo nuevos conceptos,
categorías, formas e imágenes mentales que llevaron
el conocimiento a un nivel más profundo que el de la
mera superficie de los fenómenos.
Los nuevos productos mentales chocaron de
inmediato con las osificadas categorías de la Lógica
tradicional y presionaron para su sustitución por un
sistema más acorde con los adelantos de la ciencia.
Hegel es el pensador que, conservando los
progresos anteriores de la filosofía, los supera con
la formulación de una nueva lógica que incorpora
todos los avances en las formas de pensamiento que
13 G.W.F. Hegel, La Ciencia de la lógica, p. 28

83

�las ciencias empíricas, acuciadas por la producción
capitalista, han logrado.

razón dialéctica que niega las determinaciones
del intelecto], como razón inteligente o intelecto
razonante. El espíritu es lo negativo, es lo que
constituye las cualidades tanto de la razón
dialéctica como del intelecto; niega lo simple y
fundamenta así la determinada diferencia del
intelecto [la contradicción]; al mismo tiempo
la resuelve, y por tanto es dialéctico. Pero
no se detiene en la nada de esos resultados,
sino que en esto es igualmente positivo, y de
esta manera ha restaurado lo primero simple,
pero como un universal, que es concreto en sí
mismo; bajo aquél no se subsume un particular,
sino que en esa definición y en la solución de la
misma lo particular ya se ha determinado. Este
movimiento espiritual, que en su simplicidad se
da su determinación y en ésta se da su igualdad
consigo mismo, y representa al mismo tiempo
el desarrollo inmanente del concepto, es el
método absoluto del conocimiento, y al mismo
tiempo, el alma inmanente del contenido mismo.
Sólo sobre estos senderos que se construye
por sí misma, creo yo, puede la filosofía ser una
ciencia objetiva y demostrativa14.

La Lógica de Hegel consta de dos partes:
la lógica objetiva y la lógica subjetiva. En la lógica
objetiva, Hegel desarrolla las nuevas formas de
pensamiento. Incorpora a la ciencia de la lógica los
conceptos de ser otro, contradicción, negatividad y
dialéctica.
El espíritu, esto es, la conciencia del filósofo
Hegel, es absolutamente negativo. Toma las
determinaciones del intelecto, las niega mediante
la razón dialéctica y establece la contradicción;
niega las determinaciones de la razón dialéctica
y soluciona la contradicción; esta negación de la
negación es positiva porque su resultado es el de lo
primero simple, pero en una forma superior en la que
contiene en unidad las determinaciones del intelecto
y las de la razón dialéctica, es decir, los dos términos
de la contradicción.
Lo negativo es lo verdaderamente dialéctico:
El punto de vista esencial es que se trata sobre
todo de un concepto nuevo del procedimiento
científico. La filosofía, si tiene que ser ciencia,
no puede, como lo he recordado en otro
lugar [Fenomenología del espíritu], tomar en
préstamo para este fin sus métodos de otra
ciencia subordinada, como sería la matemática,
ni puede tampoco contentarse con las
aserciones categóricas de la intuición interior, ni
puede servirse del razonamiento fundado sobre
la reflexión exterior. Solamente la naturaleza
del contenido puede ser la que se mueve en el
conocimiento científico, puesto que es al mismo
la propia reflexión del contenido, la que funda y
crea su propia determinación.
El intelecto determina y mantiene firmes
las determinaciones. La razón es negativa
y dialéctica, porque resuelve en la nada las
determinaciones del intelecto; es positiva,
porque crea lo universal, y en él comprende
lo particular. Así como el intelecto suele
considerarse en general algo del todo separado
de la razón, así también la razón dialéctica suele
ser entendida como algo separado de la razón
positiva. Pero en su verdad, la razón es espíritu,
que está por encima de los dos [de la razón
positiva que produce los universales y de la

El basamento de la ciencia es la proposición lógica
que afirma que lo negativo es a la vez positivo; la
negación niega una cosa determinada y en su
resultado positivo surge una nueva cosa y se
conserva aquella de donde proviene, formando
ambas una contradicción, una unidad superior; la
negación se resuelve en un concepto más alto que
niega el concepto del que procede, su contrario, pero
lo hace conservándolo y estableciendo con él una
unidad. La nueva lógica ha de formarse, dice Hegel,
por este procedimiento:
[...] En la Fenomenología del Espíritu he
presentado un ejemplo de este método
aplicado a un objeto más concreto, esto es, a la
conciencia. Hay aquí formas de la conciencia,
cada una de las cuales en su realización, se
disuelve de una vez a sí misma y tiene por
resultado su propia negación, pasando de tal
modo a una forma superior. La única manera de
lograr el progreso científico –cuya sencillísima
inteligencia merece nuestra esencial
preocupación– es el reconocimiento de la
proposición lógica, que afirma que lo negativo
14 Ibid., p. 29

84

�es a la vez positivo, o que lo contradictorio no
se resuelve en un cero, en una nada abstracta,
sino sólo esencialmente en la negación de su
contenido particular, es decir, que tal negación
no es cualquier negación, sino la negación de
aquella cosa determinada, que se resuelve,
y por eso es una negación determinada. Por
consiguiente, en el resultado está contenido
esencialmente aquello de lo cual resulta; lo
que en realidad es una tautología, porque de
otro modo sería un inmediato, no un resultado.
Al mismo tiempo que la resultante, es decir, la
negación, es una negación determinada, tiene
un contenido. Es un nuevo concepto, pero un
concepto superior, más rico que el precedente;
porque se ha enriquecido con la negación
de dicho concepto precedente o sea con su
contrario; en consecuencia, lo contiene, pero
contiene algo más que él, y es la unidad de sí
mismo y de su contrario. Por este procedimiento
ha de formarse, en general, el sistema de los
conceptos [la nueva lógica], y completarse por
un curso incesante, puro, sin introducir nada del
exterior.
[…] Pero al mismo tiempo yo sé que este
método es el único verdadero. Esto es ya
evidente por sí mismo, porque este método
no es nada distinto de su objeto y contenido,
pues es el contenido en sí, la dialéctica que el
contenido encierra en sí mismo, que lo impulsa
hacia adelante. Claro está, que ninguna
exposición podría considerarse científica, si
no siguiera el curso de este método, y si no se
adaptara a su ritmo sencillo, pues éste es el
curso de la cosa misma.15

La lógica es el pensamiento puro, el puro saber.
En ella se ha superado la oposición, propia de la
conciencia, entre el sujeto cognoscente y el objeto
exterior. Ahora se conoce el ser como puro concepto
en sí mismo y el puro concepto como el verdadero
ser. En la lógica realiza Hegel la total sustantivación
del pensamiento.
El conocimiento intelectual que se produce
cuando la conciencia se relaciona con el objeto
exterior, es llevado a una instancia superior, en la
cual aquellas determinaciones son tomadas por una
sustancia preexistente, formada por los conceptos
y las categorías del pensamiento dialéctico e
incorporadas al puro concepto, el pensamiento en su
máxima abstracción.
El resultado último de la evolución del
pensamiento es el concepto puro, el puro saber,
que contiene como categorías, formas e imágenes
mentales la estructura y las leyes del ser y el
pensamiento. Es el pensamiento enajenado. La
lógica de Hegel comprende el concepto como ser,
como conciencia enfrentada al objeto exterior, y el
concepto como concepto, en su propio elemento,
absoluta y totalmente desvinculada del objeto.
Igualmente, incluye el concepto como su
transición del ser al concepto absoluto, es decir, el
concepto como esencia. En esta parte de la lógica se
realiza el internamiento en sí mismo del concepto a
partir del ser para llegar al concepto como tal.
Hegel divide la lógica en dos partes, como
tradicionalmente se hace: lógica objetiva, que
contiene la doctrina del ser y la doctrina de la
esencia, y la lógica subjetiva que corresponde a la
doctrina del concepto.

15 Ibíd., Introducción, p.50.

85

�R

S

XXI

[Jueves 18 de agosto de 2011] Sexto capítulo de
la novela inédita Arroyo Seco
J.R.M. Ávila*

██

n el cuarto sólo se escucha tu leve respiración,
mientras afuera, a dos cuadras, se reanuda
el tráfico sobre la avenida Eloy Cavazos. Te
despiertan los golpes que alguien da en el
portón de la calle y en lo primero que piensas
es en la patrulla. Recuerdas el número y lo dices en voz
alta: 4343. Desnudo todavía, te asomas por la ventana
y, con alivio, descubres que es el vecino de enfrente, el
que se ha designado a sí mismo juez auxiliar. Le pides
que espere un momento, te vistes con pantalón corto,
playera y tenis. Ya abajo, notas que no llevas las llaves
y vuelves por ellas.
Para cuando abres y llegas al portón, sudas. Tras
el obligado saludo, el hombre dice ansioso: “¿Qué se
había hecho, vecino? Vinieron unos polis varias veces
a buscarlo”. Sin responder, aún mozdorro, asientes con
la cabeza y frunces el ceño como si te sorprendieras.
“No quisieron decir para qué lo buscaban, les pregunté
si traían algún comunicado para usted, pero dijeron que
no, que luego volvían, que no era algo de la justicia, que
era más bien personal. Y como usted se desapareció
todos estos días…”.
“Estoy muy desvelado y quisiera seguir
durmiendo”, dices. El vecino se te queda viendo, como
si sospechara alguna fechoría tuya. “Disculpe que lo
haya despertado, pero ya sabe, uno se preocupa por
los vecinos, y como pensé que le había pasado algo,
anoche que vi encendida su tele, me dije: ‘Ya volvió el
vecino de enfrente. En la mañana paso a saludarlo y a
ver si se le ofrece algo’”.
“No, estoy bien. Le agradezco mucho que se
haya preocupado por mí. Pasó algo sin importancia
que me mantuvo fuera, pero ya se arregló”, le dices
con la mayor tranquilidad de que puedes hacer acopio.
*Autor de los libros Ave Fénix, Relámpagos que fueron y La Guerra
Perdida. Ha publicado en las revistas Entorno, Política del Noreste y A
Lápiz de la UPN Unidad 19B de Guadalupe, N. L.; Entorno Universitario
de la Preparatoria 16, Reforma Siglo XXI de la Preparatoria 3,
Polifonías de la Preparatoria 9 y Conciencia Libre. Correo: jrmavila@
yahoo.com.mx

“Qué bueno, vecino”, dice él, “lo que pasa es que están
sucediendo tantas cosas que uno ya no sabe cómo
zafarse de ellas”.
Como nota que nunca vas a preguntar por lo que
está sucediendo, continúa: “Nada menos, hace una
semana llegó un convoy del ejército cateando las casas.
La gente, ya ve cómo es de confiada, abrió las puertas
porque nada debe y nada teme… ¿No le molesta que
fume?”. Por supuesto que te molesta, pero le dices que
no, y el hombre saca un cigarro y lo enciende.
“Pues sí, vecino. Llegaron los soldados. Entraron
y revolvieron cajones sin molestarse en cerrarlos
de nuevo, tiraron todo a su paso y no lo recogieron,
trataron a cada persona como si fuera una cosa más en
la casa. La viejita que vive sola se salvó porque les dijo
que preguntaran lo que quisieran, que ella sabía todo
sobre nosotros, pero prefirieron irse a otra casa. Si se
fija, a la casa de usted le pusieron una marca de que
quedaba pendiente, mire”, dice mientras te muestra una
tacha en el frente.
El vecino da una fumada larga a su cigarro y
sigue: “Nomás uno de los vecinos se negó a dejarlos
entrar, alegando que no tenían derecho a hacerlo
sin una orden escrita. El jefe del comando no intentó
convencerlo. Le dio la razón, estaba en su derecho.
Y ordenó a los soldados que se retiraran de esa casa
y continuaran con la de al lado. Pero antes de irse, el
comando plantó en su puerta un pegote con la palabra:
Sospechoso. Y la gente, apenas se fue el comando, se
soltó, que tan buena gente que se veía, que se le hacía
mucha casa y mucho carro para un trabajo tan mal
pagado como el que tiene, que parecía que no rompía
un plato y mira en lo que vino a parar, que como vivía
solo, quién sabe qué cochinadas haría sin testigos, que
ya se sabe que los solos son los más mañosos, que
en un descuido hasta maricón salía. Dejaron de hablar
de él cuando alguien dijo: ‘No vaya a ser sicario y se
desquite con nosotros’”.

86

�Otra larga fumada al cigarro y continúa: “Para
no hacer largo el cuento, la amabilidad terminó. En
la tienda le arrojaban el cambio de su compra en el
mostrador. En la calle, la gente que lo veía pasar en
su caminata diaria no le regresaba el saludo. Vecinas
y vecinos volteaban la cara hacia otro lado. Antier
regresó el ejército y al hombre no le quedó más
remedio que dejarlo pasar. Le encontraron droga y
armas, ¿usted cree?”.
Te encoges de hombros, en tanto vuelve
a dar una fumada: “En estos días que usted se
desapareció”, dice, y en este momento, más que en
ti, piensas en la muerta, en la mujer que en sueños
parece haber venido a despedirse de ti y a quitarte
de encima cualquier duda que pudieras tener, “han
pasado cosas muy feas, vecino. Por ejemplo, no
sé si se acuerde de unos peladitos que nomás se
la pasan de malhoras con toda la gente de esta y
de otras colonias. Antier estuvieron sentados aquí,
enfrente de su casa, hasta que llegó una granadera y
se fueron muy escurriditos”.
Como no das señal de saber de quiénes te
habla, continúa: “Son tres que se la pasan hostigando
a la gente, roban casas, asaltan a quienes se topan
con ellos en la calle. A mí, por ejemplo, me estrellaron
un vidrio de la camioneta, ¿Se acuerda de ellos?”.
Pones cara de no estar seguro. “Dicen que lo
último que hicieron fue violar a una muchacha en la
colonia de al lado. Esto debe haber sido la noche del
sábado al domingo. Bien a bien, no se sabe, nomás
son rumores. Lo que no se explica la gente es que a
la mujer que violaron la hayan ido a tirar hasta Arroyo
Seco. Dicen que ayer la sacaron ya podrida de un
charco. Para acabar pronto, el caso es que después
de que salió la noticia de la mujer en el periódico, no
se les ha vuelto a ver”.
Te sorprendes sin mostrarlo. ¿Cómo puede
estar enterado de tantas cosas si en el noticiero
aseguraron que no hay manera de saber cómo murió
la mujer? Esperas que diga más, pero se detiene y
parece estar rastreando algo en tu rostro. “¿Y por
qué me lo cuenta? ¿Qué tiene qué ver conmigo?”, le
dices para que interrumpa sus sospechas.
“No, yo nomás se lo digo porque ya ve que
vinieron a buscarlo y pienso, no vayan a querer
embarrarlo. Nada más, no es por afán de molestar.
Y si lo ofendí, le pido que me disculpe, porque no lo

hice por mal, sino por su propio bien, y como vecinos
que somos y nos merecemos respeto”, dice como
si se sintiera dolido, se despide y se encamina a
su casa. “Disculpe, vecino”, le dices, “es que no he
dormido bien y ando que cualquier cosa me molesta”.
“Gracias. No tiene por qué disculparse. Ya
sabe que aquí tiene, más que un vecino, un amigo.
Por cierto, a ver si el fin de semana nos acompaña.
Vamos a celebrar mi cumpleaños con una carnita
asada y unas cheves bien frías, ¿cómo ve?”. Le
agradeces, pones como pretexto el exceso de
trabajo, pero de antemano le deseas un buen
cumpleaños. Y se despiden y se encamina a su casa
mientras cierras el portón.
Subes con lentitud, pero ya no duermes. Te la
pasas viendo televisión en busca de noticias sobre
la muerta y en cambio encuentras una sorpresa:
“Y en otra información, hoy por la madrugada, en
un arroyo sin nombre que se localiza en los límites
de los municipios de Guadalupe y Juárez, se
encontraron los cuerpos de tres jóvenes. Elementos
de seguridad del Estado, relacionan este hallazgo
con el cadáver de una mujer que fue encontrado
ayer por la mañana. Se presume que estos jóvenes
violaron y asesinaron a la mujer, para abandonarla
luego en un estancamiento de agua que se
encuentra en Arroyo Seco, a la altura de la Avenida
Revolución, en Monterrey. Le daremos más detalles
en cuanto contemos con ellos… Y pasando a noticias
deportivas, le informamos que el equipo Tigres…”.
Buscas en más canales de la localidad y
encuentras la misma noticia, casi con las mismas
palabras, como si un solo reportero hubiera cubierto
la nota y se la hubiera pasado a los demás. Lo único
distinto en cada canal, son las imágenes con que se
ilustran los hechos. Por ahora, lo importante para
ti es que al menos de esos tres ya no tienes qué
preocuparte.
Escuchas a lo lejos la voz de un vendedor.
No distingues lo que dice hasta que entra a la calle
en que vives y grita: “¡Ay, qué feo! ¡Los narcos se
echaron a unos malandros de la colonia de al
lado! ¡Vea usted las espeluznantes fotos de los
decapitados!”. Los ojos casi se te botan de las órbitas
cuando escuchas eso. ¡Decapitados! Y sin pensarlo
bajas y compras un ejemplar.

87

�Como en la televisión, las palabras se repiten
casi con el mismo formato, pero se utiliza un lenguaje
jocoso, burlón, como si la muerte de los violadores
fuera una broma. Las imágenes son crudas. Los
tres cuerpos alineados, dos de ellos con la cabeza
colocada entre el tronco y el brazo derecho. El
tercero, con la cabeza casi desprendida del cuello,
tiene en el pecho, clavado con un picahielos, un
papel en que se lee: PA QUE NO ZE METAN CON
NOZOTROZ.
Todo el cuadro, aderezado con un reguero de
sangre. Te quedas como hipnotizado, tu mirada va
de una cabeza a otra y a otra, y a la nota clavada con
saña en el pecho. Después de mucho rato, sin darte
cuenta de que lo has pensado, exclamas: “Sigo yo”,
y un temblor incontenible te sacude porque tienes la
plena seguridad de que el autor de las ejecuciones
no ha sido el narco.
***
Han sido los policías de la 4343. Vendrán por
ti y lo sabes. Te pasas el día dándole vueltas a esa
certeza. Te parece demasiado elaborada una muerte
así, como para que el narco se la haya aplicado a
tres malandros de poca monta. ¿Será posible que
estos policías no teman ni a los cárteles? Ese tipo de
muerte es para quien traiciona, para quien pertenece
al cártel contrario, para quien falta al código del
narco, pero no para tres pobres diablos que iban
haciendo daño sin ton ni son, según se les ocurría
cada trastada, sin detenerse a pensar si era lo mismo
tocar el timbre y echarse a correr, que violar a una
mujer que veían pasar y se les antojaba.
Hace poco tiempo, no resultaba difícil saber
quiénes estaban en el bando de los malandros
y quiénes no: lo afirmabas sin temor a cometer
algún equívoco. Pero ahora no puedes afirmar de
manera terminante que soldados y policías sean
completamente buenos, ni que narcos y sicarios
sean absolutamente malos.
Por eso sientes temor al leer en el periódico
que el ejército ronda Montemorelos de manera
permanente y blinda al ya no tan mágico pueblo de
Santiago, que hay helicópteros realizando labores
de vigilancia en el área metropolitana de Monterrey,
que más de mil trescientos elementos de la Agencia
Estatal de Policía y de las Fuerzas Militares de Apoyo
deambulan por calles y avenidas, que la Secretaría
de Seguridad Pública se encuentra en constante

patrullaje por doquier. Tu temor no es irracional ni
gratuito después de que los noticieros y los diarios
se han poblado con muertes “colaterales” a los
enfrentamientos entre narcos, policías y soldados (a
veces no sabes quién contra quién).
Pero en lo que te amenaza no hay engaño.
Han sido los tripulantes de la patrulla 4343 quienes
armaron todo, para que se confunda a malandros con
narcos y que nadie sospeche de ellos mismos, que
pertenecen al gremio de la ley. ¿Qué puedes hacer?
¿Denunciarlos? ¿Con quién? ¿Atacar a los cuatro?
Ni con poderes de superhéroe podrías contra todos.
Tal vez enfrentando a uno por uno podrías hacer
algo, pero nunca se separan.
El resto del día dormitas a ratos, con sueño
poco profundo. Ahora el peligro no se encuentra
en el fondo de una pesadilla, ahora te aguarda al
borde de la realidad. El sueño profundo llega casi al
anochecer, te lleva a la inevitable pesadilla. En ella
flotan las cabezas sin cuerpo de los violadores. Van
y vienen con ojos desorbitados. No pueden creer que
de ellos no queden sino cadáveres incompletos. No
pueden creer que hayan sido decapitados.
Los ves dirigirse hacia un montón de cuerpos
desnudos y sin cabeza. Está claro que, entre tantos
cuerpos, no reconocen a los que tuvieron en vida,
pero, además, todo cabeza como ahora son, a falta
de brazos o piernas, no tienen manera de moverlos
más que a topes, para intentar reconocerlos. Podrías
apostar que no serían capaces de reconocerlos
aunque se encontraran los de ellos tres en el montón.
Y apenas piensas eso, los ves peleándose por
uno de los cuerpos, ante la perspectiva de conseguir
uno mejor que el que poseían mientras vivieron.
La imagen es patética. Una tras otra, las cabezas
tratan de acoplarse a un cuerpo que no les va ni
por la complexión ni por el color de la piel. Terminan
dándose topes, en movimiento retardado, dos contra
uno, uno contra dos, uno contra uno, todos contra
todos.
Si no fuera pesadilla resultaría cómico. De
hecho, estás tenso, temblando ante lo que ves.
Nada de cómico tiene para ti ver tres cabezas
degolladas, golpeándose entre ellas, en la disputa
de un cuerpo que no les pertenece. Para empeorar
la situación, llega un momento en que reparan en
tu presencia, dejan de disputar y te miran con odio,

88

�como recordando que, si no los hubieras descubierto
violando a la mujer, aún conservarían la vida.
“¿Ya vieron quién está aquí?”, dice uno de
ellos. Otro contesta: “El que nos atacó”. “El que
nos descubrió con la mujer”, dice el tercero. “Por tu
culpa nos pasó esto”, dice el primero, señalándose
la cabeza con los ojos de una manera grotesca.
Una cabeza se acerca vertiginosa y te suelta con
una sonrisa malévola: “Sabemos dónde vives”.
Otra llega rauda y recalca: “Sí, sabemos dónde
vives, lo sabemos”. La última casi se estrella en tu
rostro: “Claro, sabemos dónde vives y nos vamos
a vengar”. A coro, las tres cabezas exclaman: “¡No
descansaremos hasta verte también sin cabeza!”.
Reculas tratando de evadirte y gracias a ello
topas de espaldas en el límite de la pesadilla y
escapas de ella. Despiertas aterrado, sudando,
sediento, con ganas de orinar. Apenas alcanzas a
llegar al retrete para desahogar tu urgencia. Poco a
poco desaparece el terror, como si lo desalojaras de
tu cuerpo en forma líquida. El alivio se extiende hacia
el cuerpo entero. Al menos todavía estás completo.
Entras al baño y accionas la regadera. El agua
te despoja de sudores, de una modorra incontenible
y de los absurdos en la pesadilla, pero evidencia tus
dolores. Sientes molido el cuerpo entero. Descubres
las muñecas llenas de magulladuras y raspones. Es
muy probable que el vecino lo haya notado y eso te
inquieta. Sobre todo, porque no preguntó sobre eso.
Ni modo, ya no tiene remedio.
Ahuecas las manos y bebes el agua que en
ellas se acumula, no sabes cuántas veces, hasta
que la sed se desentiende de ti. Por mucho rato te
abandonas al chorro de la regadera y no lo cierras
sino en el momento en que sientes que el estómago
te reclama porque no has comido.
Son las once de la noche y sabes que la
colonia se encuentra casi desierta, que apenas
transitan vehículos por la avenida, que no hay gente
caminando por las calles de los alrededores, que
ni por un instante puedes exponerte a que te vean,
que a la vuelta de cualquier calle puede acechar
la bestia que ahora sólo tiene cuatro de las siete
cabezas. Pensando esto, descubres un resquicio de
esperanza, consciente de que no te puedes exponer.
Buscas entre los promocionales que llegan
semana tras semana y encuentras teléfonos de

taquerías. Llamas a una de ellas, pides dos órdenes
de tacos, dos refrescos y cambio de doscientos
pesos. Apenas llevas cinco minutos acomodado
frente al televisor, viendo una película empezada,
cuando escuchas una moto que frena y se estaciona
frente a tu casa.
Ni siquiera enciendes la luz para bajar la
escalera, mucho menos la del porche para que el
motociclista no te identifique. A duras penas saluda
entre dientes, en silencio te entrega el pedido, los
refrescos y el cambio del billete que le tiendes.
Después se va. Es todo. A nadie le importa tu vida. Si
acaso les importará a los policías de la 4343. Tienes
la sensación de que esto ya lo has pensado antes, no
sabes cuándo.
En menos de quince minutos das cuenta
de tacos y refrescos y quedas repleto hasta el
dolor. Como siempre que comes así, terminas
recriminándote por abusar de la capacidad de tu
estómago, pero ya no hay manera de volver atrás.
De repente reparas en un rumor constante.
Parece el del motor de un vehículo estacionado. No
acelera, no disminuye, se mantiene encendido, nada
más. ¿Serán ellos? Apagas las luces, te asomas y
ves una camioneta blanca frente a tu casa. Bajas y
no encuentras más que el mismo rumor que no se
detiene ni acelera. Reniegas porque su presencia no
te permite tranquilidad.
No debes quedarte aquí. Si lo haces acabarás
muerto y ni cuenta te darás. Tienes que huir lejos
de estos rumbos, tal vez irte a otro estado, dirigirte
a algún pueblito en donde jamás te encuentren, en
donde tus cuatro enemigos te olviden, en donde ni
vecinos actuales ni vecinos futuros quieran saber de
ti.
Colocas el maletín verde sobre la cama y
acomodas todo con mucho cuidado, para que
quepan más cosas: dos mudas de pantalón y camisa
de manga larga para que nadie note tus muñecas
maltratadas, ropa interior, calcetines, pasta y
cepillo dentales, peine, tenis, teléfono y cargador,
un libro casi al azar. Cualquiera diría que estás
por emprender un viaje de al menos una semana.
Deberías cargar con pasaporte y visa porque hoy
en Estados Unidos es más seguro viajar que por las
carreteras de México.

89

�Cuando terminas de atarte las cintas de los
zapatos, se escucha enfrente una sirena corta. No
hay tiempo que perder con el maletín, sabes que ya
no vale la pena llevarlo contigo, casi te caes al bajar
corriendo por las escaleras, abres nervioso la puerta
del patio y antes de brincar la barda te encuentras
con que dos de los policías te están esperando.

“Se acabó, hasta aquí llegué”, piensas.
Quisieras gritar pidiendo auxilio, aullar que te están
secuestrando, pero no lo consigues y terminas por no
resistirte. “Hasta aquí llegué”, dices en voz alta y te
dejas conducir a empellones a la 4343, mientras de
reojo alcanzas a ver la enorme camioneta blanca que
mantiene encendido el motor y los faros apagados.

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S

XXI

Eduardo Aguirre Pequeño y el deporte
David Aguirre Cossío*

██

uestro padre, el Dr. Eduardo Aguirre
Pequeño, fue médico, investigador
científico, historiador, forjador de estructuras
académicas, luchador social, Maestro
Emérito, Doctor Honoris Causa por la
UANL, Premio Humanitario Luis Elizondo, Premio
Guggenheim, Premio Cívico Estatal en el Área
Científica, así como Benemérito de la Educación; en fin,
era un hombre multifacético. Estudió solfeo y música
a profundidad, ejecutaba con gran maestría piezas de
guitarra clásica, además era muy romántico, ya que los
poemas dedicados a la naturaleza y a nuestra madre
son excelentes; además de todo esto, fue un atleta muy
importante en su juventud y deportista toda su vida, que
es el tema que voy a abordar en esta ocasión.
En efecto, la actividad física fue siempre paralela
a su vida científica. Admirador de la naturaleza, solo o
acompañado, le gustaba disfrutar largos paseos por
el campo. Desde joven practicó el boxeo, atletismo,
gimnasia y muchas otras disciplinas deportivas,
obteniendo a lo largo de su vida importantes logros.
Apasionado de la fiesta brava, desarrolló la afición
taurina, siendo novillero en Ciudad Victoria.
Más tarde, ya en Monterrey, estudiando en el
Colegio Civil, participó en el equipo de voleibol, equipo
que resultó campeón en 1923; entre sus compañeros
de voleibol, participaba Arturo B. de la Garza, que
posteriormente ejercería como un magnífico gobernador
del estado de Nuevo León (1943-1949).
En fútbol soccer quedaron campeones en el año
1922 y 1923, siendo portero titular el joven Eduardo al
que denominaban “El Petit”, por la paradoja de su gran
estatura y el apellido Pequeño. Sus largos despejes de
portería a portería eran famosos; ya grande de edad,
en sus últimos años, sus hijos al igual que sus alumnos
de la Facultad de Ciencias Biológicas éramos testigos
de esto, ya que si se encontraban jugando les pedía el
*Médico Cirujano O.R.L. Escritor de artículos de medicina, salud y
deporte

91

balón y ahí en la entrada de la facultad hacía gala de
chutar muy alto.
Volviendo a su época de estudiante, también se
inició en el atletismo, logrando importantes triunfos en
pista y campo. Participó en carreras de 800, 1500 y
5000 metros de distancia, y en esta última especialidad
obtuvo un 3er. lugar estatal. En ese tiempo compitió
también en el campeonato de pentatlón estatal (YMCA),
en las especialidades de salto de altura, salto largo,
salto con garrocha, tiro de bala y carrera de velocidad
pura de 50 metros. En esa época, a nivel estatal se
dividían los honores tres atletas: Modesto Careaga,
José “El Charrito” Estrada y Eduardo Aguirre Pequeño.
El Colegio Civil en esta época era una institución
de tipo militarizado; Aguirre Pequeño llegó a ser
Teniente de la Banda de Guerra con el tambor (caja).
Juan Manuel Elizondo, líder estudiantil y posteriormente
líder minero y asesor de tres presidentes de la
República Mexicana (Lic. Miguel Alemán, Lic. Adolfo
Ruiz Cortines y Lic. Adolfo López Mateos), nos comenta
en su biografía:
A los alumnos de nuevo ingreso se les invitaba
a participar en la Banda de Guerra en la
Corporación militar, constituida por los mismos
alumnos. A presentarse con el Sargento Primero
de Banda, el estudiante Eduardo Aguirre Pequeño
para recibir instrucción como caja; aprendí a
manejar baquetas y a ejecutar los redobles, el
cuateo y el acompañamiento de cornetas con
paso redoblado, retretas, paso de camino, dianas
y marchas para desfile; fue ahí donde logré la
amistad de Eduardo Aguirre Pequeño, después
eminente sabio de historia natural.
El Lic. Genaro Salinas Quiroga, su contemporáneo,
refirió en un homenaje póstumo que, por su porte,
altura, uniforme de gala, acompañado de su espada
Toledana, el Teniente Eduardo se ganaba el respeto y
admiración de sus compañeros.

�Posteriormente, siendo profesionista y como
director de Bachilleres de la escuela de Colegio Civil,
fue un decidido promotor del deporte, dándole un
impulso especial a la natación, resultando campeones
en los años 1934 y 1935. Practicó el excursionismo
en diferentes épocas de su vida. Durante su
estancia en la Ciudad de México, ascendió al volcán
Popocatépetl. De regreso a Monterrey, sus recorridos
más frecuentes fueron al Cerro de la Silla, que
acostumbraba ascender el 12 de octubre (Día de la
Raza) acompañado de excursionistas de la localidad
y en especial por nuestra hermana Amparito. En
esos tiempos ascendió también al Cerro de las
Mitras y eran frecuentes sus paseos por la meseta
de Chipinque y por las montañas que conforman el
espectacular Cañón de la Huasteca; ahí practicaba el
rapel, eran pocas las personas que lo ejercían, ahora
es muy popular y parte del deporte extremo.
Buen jinete, durante muchos años montó al
“Nene”, brioso caballo alazán tostado, regalo de su
compadre y amigo el Dr. José Luis Salinas Rivero. El
“Nene” perteneció al gran charro internacional Lupe
Partida. Impulsor también de la charrería, ya en edad
madura, el Dr. Eduardo Aguirre Pequeño hacía gala
de su buena condición física y oficio, practicando con
elegancia suertes charras como el floreo de la reata.
Desde el año de 1950 tuvo afición por el
ciclismo, sabía las bondades de este tipo de ejercicio
físico para activar el aparato cardiovascular, lo
que ahora conocemos como ejercicio aeróbico.
De disciplina rigurosa, era frecuente verlo en los
paseos vespertinos en su bicicleta Dunlop de ruedas
anchas, pedaleando por las calles de la colonia Vista
Hermosa de Monterrey. Sus recorridos eran por la
avenida Gonzalitos al sur, tomando la calle Gómez
Morín, hasta llegar al antiguo camino a San Agustín,
hoy Ricardo Margain Zozaya.
En sus años postreros, viviendo ya en su casa
de campo de “La Huasteca”, la caminata, el trote y la
natación fueron sus ejercicios favoritos. Le gustaba
practicarlos y disfrutar preferentemente el contacto
con la naturaleza. El trote y la natación los disfrutó
hasta sus últimos días, trotaba alrededor de 2 o 3
kilómetros diarios, lo que le permitió participar a
la edad de 80 años en la carrera de la Ciudad
de Edinburg, Texas. Quien no lo conoció podría
pensar que exageramos; los que sí lo conocieron y
admiraron pensarán que nos quedamos cortos.

En noviembre de 1976 el R. Ayuntamiento
de la Ciudad de Monterrey, Nuevo León lo declaró
“Deportista Distinguido” por su relevante y meritoria
labor realizada en pro del futbol soccer regiomontano.
La fundación de la primera liga de futbol fue el 9 de
diciembre de 1925 y el primer campeonato atlético lo
fundaron: El glorioso Colegio Civil, el México, el Atlas
y el Monterrey (Amateur).
Convencido de las bondades de practicar algún
ejercicio en bien de la salud, disfrutaba de la actividad
física y el ejercicio aeróbico como recreativo,
recomendando siempre una dieta bien equilibrada.
Mi padre vivió feliz hasta junio de 1988, siempre
disfrutando del amor de su familia, llegando hasta los
84 años con alta calidad de vida, gracias a que supo
aplicar sus amplios conocimientos sobre gerontología
y geriatría de los que fue pionero al publicar en el año
de 1950 los primeros estudios sobre estos temas a
nivel nacional.
Aguirre Pequeño es un ejemplo de
perseverancia, ya que siendo huérfano de padre a
los ocho años de edad, tuvo que superar muchos
obstáculos para lograr triunfar ante la adversidad;
su ejemplo es un paradigma y guía para todas las
generaciones. Su divisa era: “No hay obstáculo
que resista los embates de una voluntad firme y un
esfuerzo continuo”.
Tuvo un amor profundo a su querido pueblo
Hualahuises, Nuevo León, a su familia, a su
universidad y su humanismo fue incondicional, pero
sobre todas las cosas fue un hijo bueno, un esposo
ejemplar, un padre y abuelito muy cariñoso con todos
nosotros que lo seguimos recordando con mucho
cariño.

Bibliografía
Elizondo, Juan Manuel. (2001). Memorias improvisadas. UANL.
___________________. (2004). Conferencias. UANL.

92

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S

XXI

Presentan la obra Diario de un fundidor. Entre el
acero, el oficio y la camaradería, de Óscar Abraham
Rodríguez Castillo

Juan Antonio Vázquez Juárez*

██

l pasado 12 de marzo de este 2022, a las once
horas en el Museo Metropolitano de Monterrey,
se presentó el libro Diario de un fundidor. Entre
el acero, el oficio y la camaradería, escrito por
Óscar Abraham Rodríguez. Este evento fue
organizado por el Gobierno de Monterrey, Secretaría de
Desarrollo Social, Museo Metropolitano de Monterrey
y la Sociedad Nuevoleonesa de Historia, Geografía y
Estadística, A.C. A continuación, el discurso que leí con
motivo de esta presentación.

Discurso
Muy buenos días, saludamos con afecto a los miembros
del presídium, a las autoridades del Ayuntamiento
de Monterrey, a nuestro presidente de la Sociedad
Nuevoleonesa de Historia, Geografía y Estadística A.C.
(en adelante SNHGE), MCP. Óscar Tamez Rodríguez,
al maestro Luis Enrique Pérez Castro, copresentador
del libro que hoy presentamos, al maestro Óscar
Abraham Rodríguez Castillo, autor de la obra Diario de
un fundidor. Entre el acero, el oficio y la camaradería; a
los familiares e invitados especiales de Óscar Abraham
Rodríguez Castillo, a todas y todos ustedes que nos
acompañan en esta presentación. Agradezco a mi
compañero y amigo Óscar Abraham Rodríguez Castillo,
el haberme invitado a comentar su obra Diario de un
fundidor. Entre el acero, el oficio y la camaradería.
Óscar Abraham Rodríguez Castillo nació el 28
de septiembre de 1982 en San Nicolás de los Garza,
Nuevo León e hizo sus estudios de educación básica
en la Escuela Primaria “Cadete Francisco Márquez”
de la colonia Los Nogales y en la Escuela Secundaria
*Egresado del Colegio de Historia de la Facultad de Filosofía y Letras
de la Universidad Autónoma de Nuevo León, de la Normal Superior
en la licenciatura y maestría de la Especialidad de Ciencias Sociales,
de la maestría en Pedagogía modalidad a distancia de la Universidad
Pedagógica Nacional, Unidad Ajusco, y es candidato a doctor en
Metodología de la Enseñanza por el Instituto de Pedagogía A. C.,
de Ciudad Victoria, Tamaulipas. Laboró en la Escuela Preparatoria
Número 3 de la UANL y en la Unidad 19-A Monterrey de la Universidad
Pedagógica Nacional. E-mail: jvazquez1955@gmail.com

93

Técnica No. 46 “Juventino Rosas Cadenas” en
Praderas de Santo Domingo, ambas ubicadas en San
Nicolás de los Garza, Nuevo León; la preparatoria
la cursó en el Centro de Bachillerato Tecnológico
Industrial y de Servicios No. 53, ubicado en la carretera
a Santa Rosa en Apodaca, Nuevo León. Es licenciado
en Historia y Estudios de Humanidades por la Facultad
de Filosofía y Letras de la Universidad Autónoma
de Nuevo León y tiene un diplomado en Atención
al Patrimonio Bibliográfico que realizó de febrero a
julio del 2017. Cuenta, también, con una maestría en
Educación con Acentuación en Tecnologías Educativas
por la Universidad Ciudadana de Nuevo León y una
especialización en Políticas Culturales y Gestión
Cultural por la Universidad Autónoma Metropolitana,
Unidad Iztapalapa.
Ha participado en un sinfín de talleres y
seminarios relacionados con la enseñanza de la
historia, la digitalización de archivos, procesos de
industrialización de Nuevo León y de historia oral.
Desde el 2008 es participante de una gran cantidad
de congresos en donde ha sido ponente, conferencista
y co-organizador. Cuenta con los reconocimientos
siguientes: Premio a la mejor tesis de licenciatura de
la Universidad Autónoma de Nuevo León en el área
de Educación y Humanidades, en el año 2015; se hizo
acreedor a una mención honorífica en el Concurso
Nacional de Estudios Políticos y Sociales en el año
2017 en la categoría de investigación.
Es autor de varios artículos en revistas
especializadas de historia y de divulgación como Atisbo,
La Casona, Reforma Siglo XXI de la Preparatoria No. 3
de la Universidad Autónoma de Nuevo León, Actas y
Anuario Humanitas, entre otras. Es miembro fundador
del Seminario de Procesos de Industrialización en
Nuevo León y socio de número (62) de la SNHGE,
donde forma parte de la Comisión Académica de
Historia Oral, Microhistoria y Crónica, y de la Comisión
Administrativa de Archivo y Biblioteca.
Ha elaborado fichas de trabajo sobre la Sociedad
Cuauhtémoc y Famosa y FEMSA. Ha sido encargado

�de la recopilación, búsqueda, catalogación y
digitalización de material documental para el proyecto
archivístico del Centro de Información Empresarial de
Nuevo León en el Centro Eugenio Garza Sada, A.C.
Ha sido docente de educación media superior en el
Colegio Nacional de Matemáticas y en el Instituto
Fausto Guerrero Tristán.
Ha redactado 14 cédulas temáticas para el
Salón de la Fama del Béisbol Mexicano. Elaboró
en 2013 fichas de trabajo para la redacción de un
capítulo en el libro colectivo sobre la Universidad
Autónoma de Nuevo León, titulado Poder
y Conocimiento. Una Historia de la UANL 19332013, Tomo I (primera edición, 2013), coordinado por
el doctor César Morado Macías y publicado por la
Agencia Promotora de Publicaciones S.A. de C.V.
En la Capilla Alfonsina Biblioteca Universitaria de
la UANL ha sido encargado de la Sala de Ciencias
Jurídicas y actualmente es coordinador de Servicios
al Público en el turno vespertino.
Autor y coautor de los siguientes textos: “El
Historiador frente al hecho histórico” en Memorias
en Extenso del VI Coloquio de Humanidades de
la Facultad de Flosofía y Letras de la Universidad
Autónoma de Nuevo León; “El azar en la Historia
como recurso para su enseñanza en educación
secundaria”, en La Enseñanza de la Historia:
sus implicaciones en el aula (2015), publicado
por la Facultad de Filosofía y Letras de la UANL;
“Nuevo León 1923: Radiografía de una elección”,
en compilación de investigaciones del Concurso
Nacional de Estudios Políticos y Sociales, publicado
por la Comisión Estatal Electoral de Nuevo León;
Elecciones, rebelión y transición política de Nuevo
León durante 1923 y su vínculo con la rebelión
delahuertista, libro editado por la Editorial Académica
Española; Voces de la Vieja Maestranza , libro
publicado por la editorial An.alfa.beta con el apoyo
del Programa Financiarte de CONARTE; Oficio y
memoria ferroviaria. Divisiones Monterrey y Golfo,
libro publicado por la editorial An.alfa.beta con apoyo
del PECDA (2017); “Recuperación del Patrimonio
Intangible de La Fama”, en Historia y Patrimonio
Industrial de La Fama, Nuevo León, publicado por
el Centro de Estudios Humanísticos de la UANL;
Monterrey: Patrimonio e Industria. Seis Estudios
Históricos, libro publicado por la editorial Fides,
en colaboración con el Seminario Procesos de
Industrialización en Nuevo León y la SNHGE.
Hoy nos congratulamos por la aparición del libro
Diario de un fundidor. Entre el acero, el oficio y la

camaradería, publicado por la editorial Fides, gracias
al Sistema de Apoyos a la Creación y Proyectos
Culturales FONCA.
Su contenido abarca un tomo tamaño de 16 cm
por 23 cm, de papel blanco couché brillante de 120
gramos, con pasta plastificada de color blanca y en
donde aparece el logotipo de Fundidora, un elefante
africano en fondo rojo rodeado por un circulo con las
palabras: ACERO y MONTERREY, la contraportada
es de color rojo con las palabras escritas de la
presentación del texto y en la parte baja contiene
los logotipos de la editorial y las instituciones
patrocinadoras; comprende 98 páginas con treinta
ilustraciones, algunas en blanco y negro y otras a
todo color.
Inicia con la página legal que señala que
es la primera edición (2021), que los derechos

Portada del libro

94

�reservados corresponden al Sistema de Apoyos
a la Creación y Proyectos Culturales Fonca, Fides
ediciones y por supuesto a su autor, Óscar Abraham
Rodríguez Castillo. La imagen de portada es un
elefante africano, perteneciente al Archivo Histórico
de Fundidora; el diseño editorial es de Patricia
Maldonado, la corrección de Fabiola Rodríguez y la
coordinación editorial de Alejandro Morales; contiene
también su ISBN: 979 873 7992 82 8.
En seguida viene la dedicatoria, la cual es para
su esposa Dany Luz y sus hijos Gabriela Soledad y
Oscar Antonio, para todos los ex obreros, empleados
de confianza, secretarias y maestras de Fundidora
Monterrey, así como a sus familias, para don Esteban
Ovalle y su hija Mine y a la memoria de Rafael
Dueñez y Jesús Ávila.
Luego viene el índice, compuesto por
introducción y los capítulos: I. La historia oral y la
memoria obrera, II. La fundidora de los obreros, III.
Obreros y empleados, IV. Trabajadoras de fundidora:
Maestras, secretarias y profesionistas, y V. La familia
acero, además del Epílogo. De industria del acero
a parque público. Contiene, también, las fuentes
consultadas y la semblanza del autor.
Primeramente, el autor nos da unas pinceladas
de historia acerca de la creación de la Compañía
Fundidora de Fierro y Acero de Monterrey S.A., que
fuera fundada en 1900, conocida con los nombres
de Fundidora y la Maestranza, que a pesar de
haberse declarado en quiebra el 10 mayo de 1986,
la Familia Acero conformada por exobreros y sus
familias a 35 años de distancia, atesora y preserva
su identidad a través de la oralidad, en publicaciones
de libros, en redes sociales y a través del puente
intergeneracional.
Señala el autor que incluso en la actualidad
siguen alzando la voz y manifestándose en contra
de los intereses privados que atentan contra los
vestigios (Parque Fundidora) de lo que una vez fue la
primera siderúrgica de América Latina. Los anteriores
señalamientos son los motivos por los que se vio en
la necesidad de escribir este libro. Señala, por lo
tanto:
[…] recuperar los testimonios de los
exfundidores representa un esfuerzo modesto

quizás para la re-vinculación del actual parque
con su pasado, proporcionando así respuestas
–e inevitablemente generar más dudas– sobre
el trabajo en Fundidora, desde el proceso para
forjar el acero en manufacturas de diversos
tipos hasta la vida cotidiana de sus obreros.
De esta manera el autor ha dividido su trabajo
en cinco capítulos. En el primero nos plantea
la estrategia metodológica empleada que está
basada en la utilización de la historia oral; hace
una recuperación de la experiencia obrera a través
de la revisión de una parte de la amplia bibliografía
existente, luego nos habla de los entrevistados y su
contexto. Para la elaboración de su obra realizó doce
entrevistas, de las cuales, con motivo de la pandemia
de Covid-19, once de ellas tuvieron que desarrollarse
a través de la plataforma Zoom. Logró contar con
la participación de 25 personas entre ellas obreros
sindicalizados, empleados y empleadas de confianza,
maestras, esposas e hijas de trabajadores, gracias
a lo cual le permitió tener una vista panorámica de
lo que representó –y representa– la Familia Acero.
Ellos son: Taide Caridad Sánchez, Patricia Vázquez,
Elva Luna, Esteban Ovalle, Antonio Hernández,
Humberto Sánchez, Guillermo Nava, Mauricio Bernal,
Juan Cortés, Víctor García, Ramón Hernández,
Leopoldo Silva, Juan Kaufman, Evaristo Hernández,
Óscar Gutiérrez, Rafael Dueñez, Felipe Marines,
Mario Alvarado, Dolores Puente, María Gómez,
Juanita Gómez, Minerva Ovalle, Rosa Casas, Alma
Cervantes y Gloria Salas.
Comienza el capítulo II describiendo el
contexto nacional que impulsó la industrialización de
nuestro país mediante el modelo de sustitución de
importaciones, pieza importante en el proyecto de
nación de los regímenes postrevolucionarios hasta
las últimas décadas del siglo XX; a este tema le llamó
de la industria tradicional a la reconversión industrial.
Luego aborda la fuerza laboral de la empresa que
estaba compuesta por obreros sindicalizados
pertenecientes a la sección 67 del Sindicato
Nacional de Trabajadores Mineros, Metalúrgicos,
Siderúrgicos y Similares de la República Mexicana,
que se encargaba de cubrir las vacantes y por
empleados de confianza que la empresa contrataba.
Posteriormente, describe las experiencias de ingreso
a la planta, su primer día de trabajo, así como el
paso de trabajador eventual a sindicalizado, cuando
no eran llamados a trabajar (o sea eran rebotados),
cuando se convertían en aprendices, luego cuando a

95

�través del escalafón tenían acceso a la planta y a los
diferentes puestos. El tipo de salario que era de los
más altos en comparación con otras empresas.
En el tercer capítulo, se introduce a las
instalaciones de la planta, teniendo como guía
las experiencias de los informantes y describe las
etapas del proceso productivo, así como los riesgos
profesionales a los que estaban expuestos, como el
que le ocurrió a 17 de ellos en un accidente del 20 de
noviembre de 1971, donde perdieron la vida. Luego
aborda las relaciones sociales entre los trabajadores,
independientemente de su categoría (fuesen
empleados de confianza u obreros), las cuales, por
lo general, estuvieron regidas por el respeto mutuo
y la camaradería, basada en el riesgo común, pero
también en los lazos familiares y de amistad. Después
trata la actividad sindical de la sección 67, en el cual
describe algunos acontecimientos relevantes como
fue el movimiento de los eventuales entre 1971 y
1972. Posteriormente, trata las diferentes disputas
internas por la dirigencia sindical, que a la postre
dificultaron la articulación de un frente unido ante
la declaración de quiebra en mayo de 1986 de la

empresa, por parte del gobierno que era el dueño.
En el capítulo cuatro, primero hace un análisis
retrospectivo del papel de la mujer en la economía
de nuestro país. Luego recupera las experiencias
de las mujeres que trabajaron en Fundidora tanto
en puestos administrativos como en los servicios
educativos de las Escuelas Adolfo Prieto, auspiciadas
por la compañía. Estas escuelas de educación
básica eran sostenidas por la empresa en todos los
aspectos: cubria el salario de las profesoras, personal
administrativo y de intendencia, daba mantenimiento
a los edificios, proporcionaba los útiles escolares y el
material que alumnos y docentes requerían en cada
ciclo escolar.
Los docentes gozaban de condiciones laborales
mejores que en las escuelas públicas del estado,
pero esto cambió a principios de los años ochenta,
pues la deuda externa de Fundidora se incrementó
exponencialmente a causa de la devaluación del
peso mexicano. A ello, se sumó la disminución de la
demanda del acero. Estas circunstancias afectaron
gravemente las finanzas de la empresa, al grado

Comedor vía de chatarra. Fuente: Diario de un fundidor (2021), p. 51.

96

�que las Escuelas Adolfo Prieto empezaron a verse
afectadas. Si bien, por cuestiones del contrato
colectivo, se prohibía la presencia de mujeres dentro
de los departamentos de producción, su participación
no debe ser soslayada. Cabe señalar que, a diferencia
de otras ramas de la industria, su participación en el
proceso productivo fue muy limitada, siendo, quizá,
el departamento de laboratorio el único donde las
profesionistas tuvieron cabida.

y al mismo tiempo, contribuyeron a fomentar valores
y hábitos saludables, que fueron incorporados a la
identidad obrera de la Familia Acero.
Finalmente, en el epílogo titulado “De industria
del acero a parque público” el autor termina su
trabajo diciendo:
Esperamos que este texto contribuya a abrir
el diálogo para repensar el proyecto del
Parque Fundidora, respetando su pasado,
su historia y su vocación social y ecológica.
Dado el déficit de áreas verdes en el Área
Metropolitana de Monterrey, urge detener
la depredación de dichas áreas al interior
del parque. Consideramos que la pausa
obligada por motivos de la pandemia brinda la
oportunidad de repensar y reflexionar sobre los
espacios públicos en general, y el de Fundidora
en particular. En este sentido, deseamos que
dicha reflexión privilegie el beneficio social de lo
público colocándolo por encima de los intereses
económicos de unos cuantos.

En el capítulo quinto da un repaso de las
prestaciones sociales en favor del bienestar de los
obreros y sus familias. Prestaciones en el ramo de
la salud, educación, actividades artísticas y deporte
abonaron al bienestar integral de la Familia Acero.
Además, fueron espacios que contribuyeron a la
construcción de su identidad.
Desde sus inicios Fundidora fue una empresa
que se preocupó por el bienestar integral de sus
obreros. El empresario de origen español, Adolfo
Prieto, primero como Consejero Delegado de la
compañía y después presidente del Consejo de
Administración de la misma, fue receptivo a las
inquietudes y demandas de los obreros, no solamente
en la cuestión salarial sino en otorgar diferentes
prestaciones que mejoraran la calidad de vida de
sus familias. Aunado a lo anterior, el sindicalismo
revolucionario, auspiciado por el presidente Lázaro
Cárdenas que permeó en las bases obreras de la
sección 67, hizo posible, hacia la primera mitad del
siglo XX, que Fundidora contara con un abanico
de prestaciones sociales muy amplio. Por ejemplo,
escuelas, casas para los trabajadores, la Maternidad
María Josefa y la Cooperativa, por mencionar
algunos.

Las fuentes consultadas para la elaboración de este
libro, aparte de las entrevistas, fueron el Archivo
Histórico de Fundidora, la Fototeca de Nuevo León,
las hemerográficas por medio de El Norte y El
Porvenir, de Monterrey, Nuevo León y Excélsior de la
Ciudad de México; se revisó también una bibliografía
muy amplia.
Por esto y muchas cosas más me permito
felicitar al autor Óscar Abraham Rodríguez Castillo y
desearle que vengan muchos textos y éxitos más. A
ustedes, muchas gracias por su atención.

Asimismo, Fundidora apoyó a los obreros en
la educación de sus hijos. No solamente mediante
las Escuelas Adolfo Prieto (preescolar y primaria), en
la que cubría la nómina de los profesores y adquiría
los útiles escolares, sino mediante vales para libros
de secundaria canjeables en la Librería Cosmos, y
con becas para el pago de colegiaturas en escuelas
técnicas y universitarias. Además de las prestaciones
anteriores la empresa y el sindicato ofrecieron a los
obreros y sus familias cursos y talleres en diferentes
disciplinas artísticas como literatura, música y
teatro. En fin, la Fundidora ofreció un repertorio de
actividades artísticas y deportivas en beneficio de los
obreros y sus familias. Estas actividades fortalecieron
la unidad, la convivencia familiar y el compañerismo,

97

�R

S

XXI

La resiliencia como factor de mejora
■Linda Angélica Osorio Castillo*

██

os seres humanos, desde que nacemos, estamos
dotados de sentimientos y emociones que nos
ayudan a formar nuestra personalidad y carácter,
los cuales nos sirven de guía para afrontar
la vida, dado que cada día se nos presentan
situaciones que impactan en nuestras emociones positiva
o negativamente.
Cuando estamos sometidos a situaciones de
tensión, tendemos a tomar decisiones equivocadas, que
nos pueden colocar en posturas dañinas para nosotros
mismos, o para las personas con las que convivimos, y
muchas veces son irreversibles. De todos es conocido el
hecho de que si una persona de un grupo, llámese familia,
salón de clases, compañeros de trabajo, etc., se encuentra
mal emocionalmente; su malestar impacta en el estado de
ánimo de los demás miembros del grupo y puede crearse
un caos.
Es por ello que cada día cobran más importancia
los temas de educación emocional y desarrollo humano
a nivel mundial. Prueba de ello, es el hecho de que se ha
incluido en la mayoría de los currículums de los diversos
niveles educativos, temáticas que contribuyen al desarrollo
de habilidades socioemocionales, manejo de emociones,
inteligencia emocional, etc. El problema emocional, se
toma como un problema mundial que está afectando a la
humanidad y precisamente por esta razón se ha incluido
como tema de discusión, para darle solución, dentro de los
17 objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU.
¿Qué son los objetivos de desarrollo sostenible?
Son objetivos que fueron tomados por la ONU en 2015
como un llamado universal a la acción para poner fin a la
pobreza, proteger el planeta y garantizar que para el 2030
todas las personas disfruten de paz y prosperidad. En el
objetivo tres se habla de salud y bienestar, y en el cuatro
de educación de calidad. Pues bien, estos dos objetivos
*Doctora en Educación por el IUSAM (Instituto Universitario de
Sistemas Administrativos de Monterrey). Egresada de la Universidad
Autónoma de Yucatán de la carrera de Ingeniería Civil. Estudió
la Maestría de las Ciencias con especialidad en Matemáticas por
la UANL. Docente de matemáticas, coordinadora administrativa y
subdirectora del Sistema Abierto de la Preparatoria Núm. 3, y de 2014
a 2020 fue directora de esta dependencia. Actualmente es directora de
Responsabilidad Social Universitaria de la UANL. Contacto: lindaaoc@
hotmail.com

impactan de manera definitiva sobre el desarrollo del ser
humano.
¿Por qué menciono estos objetivos al tratar el tema
de la resiliencia? Porque la educación emocional pretende
el desarrollo de destrezas o habilidades mentales entre las
que destacan el autocontrol, el entusiasmo, la empatía,
la perseverancia y la capacidad de sobreponernos a
nuestros problemas y automotivarnos. Estas habilidades,
desde el punto de vista biológico son predeterminadas
por el aspecto genético, otras se configuran y moldean
durante la vida.
Estos temas no son nuevos, filósofos los han tratado
desde la antigüedad, como Platón y Sócrates; educadores
como Rousseau opinaban que el niño debe aprender de
las experiencias, porque ahí pone en juego las relaciones
inter e intrapersonales. John Dewey veía el aula como
un microcosmos de la sociedad, donde el aprendizaje
se da a través de las relaciones y las experiencias con
los demás. Como podemos observar, las habilidades
socioemocionales de las personas pueden analizarse y
establecer una relación entre el ejercicio de ellas con el
actuar de las personas, en su casa, en el salón de clases,
en el trabajo, etc.
La resiliencia va directamente relacionada con las
emociones, dado que incide positivamente sobre ellas.
Antes de entrar en el análisis de como la resiliencia se
convierte en un factor de mejora para el actuar del ser
humano, definamos de que se trata este concepto, que
tomó fuerza en los años 70. El término proviene del latín
resilio y se toma de la resistencia de los materiales que se
toman sin romperse para recuperar la forma original. Se
empezó a utilizar este concepto en el campo de la física y
fue el psicólogo Michael Rutter quien lo introdujo en 1972
en el estudio de las ciencias sociales.
La resiliencia es la capacidad de sobreponerse a
momentos críticos y adaptarse luego de experimentar una
situación inusual e inesperada. Es una aptitud que adoptan
algunos individuos que se caracterizan por su postura ante
la superación de una adversidad y de mucho estrés, con el
fin de pensar en un futuro mejor.
No todas las personas poseen esta habilidad y no se
relaciona con la genética, lo que significa que la resiliencia

98

�se puede desarrollar. La definición que dimos, nos habla
de combinación de factores que permiten al ser humano
afrontar y superar los problemas y adversidades de la
vida.

Someter mi presente al lente correctivo, es decir,
mirar hacia adelante como hacia atrás en el transcurso
de mi vida y ponerme una visión más promisoria de mi
destino, no obstante, la fatalidad que esté viviendo hoy.

Muchas veces esta habilidad es desconocida
por el individuo y la descubre únicamente cuando se
encuentra en medio de una situación difícil que logra
superar gracias a su postura de lucha y de seguir
adelante.

Los seres humanos estamos compuestos por
tres partes: cuerpo, alma y espíritu; y el cuidado
equilibrado de las tres partes nos ayuda a desarrollar
la resiliencia en nosotros y en nuestro medio ambiente.
Cuerpo: El ambiente escolar influencia el concepto de
sí mismo, motivación y resiliencia al fomentar la unidad
y el apoyo social, colocando estándares académicos
razonablemente altos en los estudiantes en una manera
inclusiva durante las enseñanzas en el aula, aplicando
normas disciplinarias a todos y manteniendo las
estructuras físicas limpias y ordenadas, promoviendo
el cuidado de la salud mediante la práctica de algún
deporte. Alma: En comunidades que proveen
protección y minimizan riesgo; oportunidad para
participar, hacer contribuciones significativas a la moral
y la vida cívica de la comunidad y tomar el rol de un
ciudadano hecho y derecho (Montuori &amp; Conti, 1993).
En estas comunidades se da oportunidad de desarrollar
el intelecto. Espíritu: En el estudio realizado con niños
desplazados por la Guerra en Zimbawe se encontró
que las personas con algún tipo de espiritualidad tienen
mayor fortaleza ante la adversidad; establecieron que
las personas requieren de lazos estables y permanentes
con las personas que se ocupan de ellos para superar
las dificultades (Wolin, 1993).

Existen muchísimas definiciones de este térmico,
pero en lo personal considero que la de la autora Meg
Gardiner (1994) es la más completa: “Es un concepto
de acción que se le puede profundizar por los aportes
de las ciencias, de las experiencias concretas de base,
incluso del arte. Es una interacción creativa entre los
recursos personales y los recursos sociales”. Por su
parte, Rutter (1985) nos dice que la resiliencia “no
debe ser entendida como la negación de las difíciles
experiencias de la vida, dolores y cicatrices. Es más
bien la habilidad para seguir adelante a pesar de ellos”.
Se denomina persona resiliente a aquella que en
medio de una situación particular es asertiva y convierte
el dolor en una virtud como, por ejemplo, el padecer
una enfermedad, el perder un ser querido, quedar en
bancarrota. La resiliencia se puede desarrollar en una
persona, una familia o una comunidad; desde esta
perspectiva es ver a los seres humanos a la luz de sus
capacidades, talentos, competencias, posibilidades,
visiones, valores y deseos, aunque hayan sido
distorsionados y frustrados por el dolor.
Podemos hablar de personas en resiliencia o
esfera de resiliencia y se concibe como un proceso
dinámico de interacción entre factores y recursos
personales y siete sociales que conforman una serie de
posibilidades tanto de respuesta al conflicto, como de
potenciación de otras fuerzas personales y sociales,
conque las personas y comunidades de éxito enfrentan
su realidad.
La resiliencia puede ser descrita como un proceso
dinámico de interacción y aprendizaje de la persona
con su entorno. Puede decirse que la resiliencia es la
entereza más allá de la resistencia, conlleva flexibilidad
y balance en la vida, incluye una serie de pensamientos,
comportamientos y acciones que pueden ser aprendidos
y desarrollados progresivamente por cualquier persona
que se lo proponga, con voluntad y confianza. No se
trata de vivir de falsas ilusiones sin hacer nada, sino
de tomar conciencia sobre sí mismo y preguntarse:
¿Qué tan responsable soy de las circunstancias que
estoy viviendo hoy?, ¿Qué tanto contribuye mi forma de
pensar a los resultados que estoy teniendo? ¿Quiero de
mi futuro sea determinado por mi presente?

Como mencionamos, la resiliencia se desarrolla
y es cuestión de voluntad hacer, es decir, grabar en tu
mente: DESEO SALIR ADELANTE Y LUCHARÉ PARA
HACERLO. Existen diversas técnicas para desarrollar
en nosotros mismos el deseo de salir adelante en
nuestros problemas, del tipo que sean. Aquí sugiero:

10 maneras de desarrollar la
resiliencia:
1.- Contar con redes de apoyo dentro y fuera de la
familia: Construir buenas relaciones con familiares
cercanos y/o personas significativas en tu vida. Algunas
personas encuentran que estar activo en grupos de
la comunidad, organizaciones basadas en la ayuda
a desfavorecidos y otros grupos locales les pueden
proveer sostén social y les ayudan a tener esperanza.
2.-No ver las crisis como obstáculos insuperables:
Cambiar la manera en que se interpreta y se reacciona
ante ellos. Trata de mirar más allá del presente y piensa
que en el futuro las cosas mejorarán. Observa si existe
alguna forma sutil de sentirse mejor mientras te enfrenta
a las situaciones difíciles.

99

�3.-Acepta que el cambio es parte de la vida: Es
posible que como resultado de una situación adversa
no te sea posible alcanzar ciertas metas. Aceptar las
circunstancias que no se pueden cambiar te puede
ayudar a enfocarte en las circunstancias que sí pueden
mejorar.
4.- Dirígete hacia tus metas: En vez de enfocarte en
tareas que parece que no se pueden lograr, pregúntate
acerca de las cosas que puedes mejorar hoy y que te
van a ayudar a caminar en la dirección hacia la cual
quieres ir, para poder llegar.
5.- Busca oportunidades para descubrirte a ti mismo:
Muchas veces, como resultado de una lucha contra la
adversidad, las personas pueden aprender algo sobre sí
mismas y sentir que han crecido de alguna forma a nivel
personal. Muchas personas que han experimentado
tragedias y situaciones difíciles, han expresado tener
mejoría en el manejo de sus relaciones personales,
un incremento en la fuerza personal aun cuando se
sienten vulnerables, la sensación de que su autoestima
ha mejorado, su espiritualidad ha crecido y logran una
mayor apreciación de la vida.
6.- Lleva a cabo decisiones radicales: En situaciones
adversas, llevar a cabo acciones decisivas es mejor
que ignorar los problemas y las tensiones y desear que
desaparezcan. No tengas miedo de reflexionar sobre
la situación que tienes delante y, en el momento en
que creas que has llegado a una conclusión, tira hacia
delante. El ignorar un problema solo ocasiona que se
haga más grande.
7.-Mejora tus habilidades comunicativas y de resolución
de problemas: Cuanto más desarrollemos estas
capacidades, mejor sabremos resolver nuestros
conflictos interpersonales y menos carga estresante
recaerá sobre nuestra persona. También es importante
saber manejar sentimientos e impulsos fuertes,
permitirse experimentarlos y también reconocer cuando
se tiene que evitarlos para poder seguir funcionando.
Los problemas son para resolverlos, si la primera vez
no pudiste solucionarlo, sigue intentando, no decaigas.
8.- Mejora tu auto concepto: Nadie es perfecto, cada uno
de nosotros posee puntos fuertes y áreas de mejora. Es
importante aceptarnos y queremos tal y como somos,
confiar en nuestras fortalezas y habilidades e intentar
mejorar nuestras capacidades en la medida de lo
posible, sin juzgarnos y castigarnos a nosotros mismos
y sin compararnos con nadie, somos únicos.
9.- Nunca pierdas la fe: Cuando somos optimistas
a pesar de los problemas seremos más capaces de
esperar que ocurran cosas buenas en la vida. Trata

de visualizar lo que quieres conseguir en vez de
preocuparte excesivamente por lo que temes que ocurra
o por lo que podría haber sido y no fue. Aun cuando te
enfrentes a eventos muy dolorosos y que te causan un
gran malestar, trata de considerar la situación que te
está causando tensión en un contexto más amplio, y
mantén una perspectiva a largo plazo.
10.- Cuídate: Cuidar de uno mismo ayuda a mantener
mente y cuerpo en un buen estado de forma y listos
para enfrentarse a situaciones que requieren resiliencia.
Es necesario que prestes atención a lo inmaterial y a ti
mismo. Por ejemplo, debes pensar en tus necesidades
y deseos. Interésate en actividades que disfrutes y
encuentres relajantes. No pasarnos tratando de agradar
a los demás para ser aceptados.
Las personas que aprenden a amarse a sí mismas,
aprenden a amar a los demás.

Bibliografía
Anthony, E.J. &amp; Cohel, B.J. (ed.). (1987). The invulnerable child.
Guilford Press.

Badilla Alán, H. (s.f.). Para comprender el concepto de Resiliencia.
http://www.ts.ucr.ac.cr/binarios/docente/pd-000179.pdf
Badilla, H. y Sancho, A. (1997). Las experiencias de resiliencia
como eje para un Trabajo Social Alternativo [tesis]. Universidad
de Costa Rica.

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              <text>Reforma Siglo XXI nació en 1993 como un órgano de difusión cultural para la comunidad escolar de la Preparatoria 3 de la Universidad Autónoma de Nuevo León, gracias a su distribución a nivel local y nacional recoge en sus páginas colaboraciones de académicos de otras preparatorias y facultades de nuestra universidad, así como de distintas instituciones educativas nacionales e internacionales. La temática de sus páginas es muy variada, destacando sobre todo los temas de educación, economía, historia, sociología, literatura y cultura en general. También tienen cabida manifestaciones literarias como el cuento y la reseña. Se mantiene activa con una frecuencia trimestral. ISSN: 2007-2058.</text>
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              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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      <name>Eduardo Aguirre Pequeño</name>
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