<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<item xmlns="http://omeka.org/schemas/omeka-xml/v5" itemId="21420" public="1" featured="1" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance" xsi:schemaLocation="http://omeka.org/schemas/omeka-xml/v5 http://omeka.org/schemas/omeka-xml/v5/omeka-xml-5-0.xsd" uri="https://hemerotecadigital.uanl.mx/items/show/21420?output=omeka-xml" accessDate="2026-05-17T23:21:36-05:00">
  <fileContainer>
    <file fileId="17711">
      <src>https://hemerotecadigital.uanl.mx/files/original/471/21420/Respyn_Revista_de_Salud_Publica_y_Nutricion_2001_Vol_2_No_1_Enero-Marzo.pdf</src>
      <authentication>a73e866803a85b6a38597bbb7ae424ab</authentication>
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="4">
          <name>PDF Text</name>
          <description/>
          <elementContainer>
            <element elementId="56">
              <name>Text</name>
              <description/>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="599623">
                  <text>�LA INTERRELACIÓN FAMILIAR Y LA PRÁCTICA DE
RELACIONES SEXUALES EN ADOLESCENTES
Teresa de Jesús Pineda Leyva*, María Teresa Ramos Cavazos,
Miguel Angel Frías Contreras y Pedro César Cantú Martínez
Preparatoria Técnica Médica (UANL)*; Facultad de Salud Pública y Nutrición (UANL)
E-mail: pcantu@ccr.dsi.uanl.mx

Introducción
La familia constituye dentro de la cultura y de las
concepciones de la sociedad, funciones que atañen tres
aspectos. En primera instancia funciones de nivel práctico,
tales como protección, ayuda, seguridad marco básico para la
subsistencia y la asistencia al individuo. En una segunda
instancia y de manera simbólica como el marco de referencia
de la expresión de la paternidad y maternidad. La tercera
instancia, y quizás la más importante, es la que constituye a
la familia como el marco legitimador socialmente aceptado
para la conducta reproductiva. (1)
En México, la familia es considerada como la institución
básica de nuestra sociedad, es decir, es la fuente de afectos y
solidaridades, así como la fuerza de cohesión social. En la
cual se da a lugar a una amplia variedad de procesos
cruciales para la reproducción social, incluidos la socialización
primaria de los individuos, la generación y transmisión de pautas y prácticas
culturales, así como la construcción de relaciones de poder y autoridad entre géneros y
generaciones (2).
Por otra parte en el seno familiar prevalece la opinión generalizada sobre el tabú de los
aspectos sexuales, que han deformado, en muchas situaciones, el comportamiento de
la gente, e impiden además una vida sexual adecuada. Así las investigaciones en este
ámbito hacen resaltar en nuestros días la falta de comunicación entre la pareja y
padres e hijos, en materia de sexualidad.
Hoy en día, entre padres e hijos media una barrera en la comunicación y falta de
información donde no se proporciona una orientación sexual oportuna y adaptada. Así
se instauran diferentes fenómenos que se caracterizan por una practica sexual
clandestina, se crean complicidades, prejuicios y sobreentendidos que desajustan y
obstaculizan una relación sexual equilibrada. (3)
Existen datos que indican que una proporción elevada de adolescentes inician sus
prácticas sexuales a edades tempranas, lo que involucra maternidades no deseadas,
trastornos emocionales, enfermedades venéreas y adicciones. (4,5,6,7); de los
inconvenientes anteriores el de mayor relevancia es el embarazo, que tienen que ver
por un lado con la salud y el desarrollo de las madres jóvenes y sus hijos, y por el otro
con las consecuencias sociales y demográficas que acarrea el embarazo en esta etapa
de la vida.

�La conducta sexual se está dando por las transformaciones de los valores sustentados
en la familias con respecto a la maternidad, la paternidad, los hijos y el concepto de
familia; donde influye además, las condiciones concretas de vida, las condicionantes de
tipo económico y la situación de las personas en una determinada estructura social. (8)
Para subvencionar la escasez de información fehaciente sobre la practica de relaciones
sexuales y la interrelación familiar de estos se realizo un estudio en adolescentes de 15
a 19 años de edad de una escuela preparatoria universitaria de Monterrey, N.L.,
México.

Metodología
La sujetos de estudio contemplo mujeres y hombres de 15 a 19 años de edad,
estudiantes de educación media superior pertenecientes a una escuela preparatoria de
la Universidad Autónoma de Nuevo León que alberga una población estudiantil de 1271
individuos; todos residentes del Area Metropolitana de Monterrey, Nuevo León, México.
El estudio se realizo durante Mayo de 1999, interviniendo 308 estudiantes de un
tamaño muestral determinado.
Se aplico una encuesta con aspectos que convergían en tópicos referentes a datos
generales, de interrelación familiar y aspectos de su practica sexual. Para la
categorización de la familia funcional se considero los siguientes apartados: (a)
estructura: padres casados por civil y/o iglesia; (b) interrelación: si los padres conocen
a sus amigos; y (c) reglas familiares: asistencia a reuniones con autorización o bien
habla a casa y explica a donde y con quién va y deja además dirección y teléfono;
mientras la familia disfuncional se cotejaba por carecer de los aspectos distintivos de la
familia funcional antes citados..Para el tratamiento y manejo de la información se
utilizó el paquete EPI-INFO 6 y PREST.V1

Resultados
En la investigación participaron 308 estudiantes, 61% mujeres y el 39% hombres. De
los cuales el 84.7% contesto que sus padres están casados por el civil y/o iglesia; el
84.1% estableció que sus padres conocen a sus amigos; y el 96.1% acude solo con
autorización de sus padres a reuniones (61.4%) o habla a casa y deja dirección y
teléfono del sitio al que va (34.7%).
Con respecto a la vida sexual activa, los resultados muestran que 242 de los
encuestados que representan el 78.5%, no tienen práctica sexual. Por otra parte se
observó que 66 de ellos, el 21.4% refirieron tener práctica sexual activa.
Sobresaliendo que el inicio de sus relaciones sexuales ocurrió a una edad de 16 y 15
años en ambos géneros con una frecuencia del 33.3% y 28.7% respectivamente, una
edad promedio de 17 años. De los cuales el 68.2% respondieron que su primera
experiencia la tuvieron con su novio(a), un 27.3% lo tuvo con un amigo(a) y el 4.5%
refieren haberla tenido con personas desconocidas o sexo servidores. Con relación a
las condiciones asociadas a la práctica sexual activa de los 66 estudiantes se encontró,
que el 43.9% mencionaron que sus experiencias no han sido con la misma persona.
En lo referente a la condición familiar 93 estudiantes que representa el 30.1% de la
muestra pertenece a una familia disfuncional, y de los cuales 36.6% llevan vida sexual

�activa. Mientras que 215 sujetos, que constituye el 69.8% se ostenta en una familia
funcional y tan solo el 14.9% de ellos sobrellevan vida sexual activa (Ver Tabla 1)
Tabla 1. Distribución de los sujetos de estudio con referencia a su
condición familiar y vida sexual
Vida

Familia Disfuncional

Familia Funcional

Sexual

No.

%

No.

%

Activa

34

36.6

32

14.9

No activa

59

63.4

183

85.1

Total

93

100

215

100

Por lo que refiere a la asociación existente entre las dos variables, el pertenecer a una
familia disfuncional y tener vida sexual activa, observamos un valor de Ji cuadrada de
18.1, que corresponde a un valor significativo con una confiabilidad del 95%, que
represento una correlación del 24% manifiesto en el valor de phi. Además se observo
que es mayor la proporción de adolescentes con vida sexual activa pertenecientes a
una familia disfuncional que en una funcional, donde se obtuvo un valor de Z, 4.25,
significativo a una confiabilidad del 95%.

Discusión
Frente a los fenómenos de la sexualidad, el comportamiento de los miembros de las
familias parecen caracterizarse por la falta de comunicación, preferentemente entre
padre e hijos que permita una orientación sexual oportuna y adecuada; que produce
un impacto en la valoración simbólica así como en el sentido de nivel práctico y
legitimador de la actividad reproductiva. Lo anterior está modificando las actitudes
respecto a conductas consideradas anómalas o no enmarcadas en cierta tradición. Este
es el caso de las madres solteras, de las uniones libres, de la practica del divorcio, de
la anticoncepción y de las relaciones prematrimoniales (8).
Estos aspectos que contribuyen y forjan conductas sexuales en los adolescentes y sus
interrelaciones, de acuerdo a patrones extra familiares, en los cuales los medios de
comunicación impulsan a los adolescentes a comportarse conforme a modelos de
personas adultas. Además esta asociado a la imitación inconsciente de los modelos y
comportamientos de los padres. Estos cambios notables en orden a la sexualidad
dentro del seno familiar, son dados en los niveles de conducta reproductiva y conducta
sexual (9,10,11)
Esto se ha demostrado en la esfera de las relaciones familiares, donde en varios
estudios se han descubierto que las interacciones entre los progenitores e hijos
estaban relacionadas con la conducta sexual del adolescente, manifestándose en una
actividad más temprana si las familias de estos tenían actitudes no tradicionales y no
conllevaban una disciplina firme y moderada a la vez, aunado además de una
comunicación deficiente con sus padres (12); aspecto que es corroborado en el
presente estudio.

�Conclusiones
Si los profesionales de la salud y los padres desean orientar a los adolescentes, será
necesario fomentar la adopción de actitudes y conductas responsables enfocadas a
reforzar especialmente la identidad cultural en la familia, la transmisión de valores,
principios e ideales en el seno familiar, así como el respeto entre los miembros de las
familias.
Además de fortalecer, en la educación escolar y extraescolar, la incorporación del tema
de la relación familiar con el fin de fomentar aspectos tales como el ejercicio de la
sexualidad, los derechos y obligaciones que adquieren las parejas al unirse y la
paternidad responsable. Con el fin de que las mujeres y hombres adolescentes asuman
con responsabilidad las decisiones y prácticas relativas al comportamiento sexual y
reproductivo.

Resumen
Durante 1999 fue realizada una investigación para observar su interrelación familiar
con la práctica de relaciones sexuales en adolescentes de 15 a 19 años en Monterrey,
Nuevo León, México. Participando 308 estudiantes, 61% mujeres y el 39% hombres,
los cuales fueron seleccionados para la encuesta. De los cuales el 84.7% contesto que
sus padres están casados por el civil y/o iglesia; el 84.1% estableció que sus padres
conocen a sus amigos; y el 96.1% acude solo con autorización de sus padres a
reuniones (61.4%) o habla a casa y deja dirección y teléfono del sitio al que va
(34.7%). Se observó que 66 de ellos, el 21.4% refirieron tener práctica sexual activa.
Sobresaliendo que el inicio de sus relaciones sexuales ocurrió a una edad de 16 y 15
años en ambos géneros con una frecuencia del 33.3% y 28.7% respectivamente, una
edad promedio de 17 años. En lo referente a la condición familiar 93 estudiantes que
representa el 30.1% de la muestra pertenece a una familia disfuncional, y de los
cuales 36.6% llevan vida sexual activa. Mientras que 215 sujetos, que constituye el
69.8% se ostenta en una familia funcional y tan solo el 14.9% de ellos sobrellevan
vida sexual activa. Encontrándose una asociación significativa entre pertenecer a una
familia disfuncional y tener vida sexual activa., y aunado a que es mayor la proporción
de adolescentes con vida sexual activa pertenecientes a una familia disfuncional que
en una funcional.
Palabras clave: Familia disfuncional, actividad sexual, jóvenes, Monterrey, México

Abstract
During 1999 an investigation was carried out to observe its family interrelation with
the practice of sexual relationships in adolescents from 15 to 19 years in Monterrey,
Nuevo León, México. Participating 308 students, 61% women and the 39% men, which
were selected for the survey. Of which 84.7% answers that its parents are married by
the civil and/or church; 84.1% established that its parents know their friends; and
96.1% goes alone with authorization of its parents to meetings (61.4%) or he/she
speaks to house and he/she leaves address and telephone from the place to which
goes (34.7%). it was observed that 66 of them, 21.4% referred to have active sexual
practice. Standing out that the beginning of its sexual relationships happened to an
age of 16 and 15 years in both goods with a frequency of 33.3% and 28.7%
respectively, an age 17 year-old average. Regarding the condition family 93 students

�that represents 30.1% of the sample it belongs to a family no-functional, and of which
36.6% takes active sexual life. While 215 fellows that it constitutes 69.8% are shown
in a functional and so alone family 14.9% of them has active sexual life. Being a
significant association between to belong to a family no-functional and to have active
sexual life., and joined to that is bigger the proportion of adolescents with active
sexual life belonging to a family no-functional that in a functional one.
Key words: Family no-functional, sexual activity, young, Monterrey, Mexico

Referencias
1. Pineda Leyva, T. J. y M.T. Ramos Cavazos. 2000a. Práctica de relaciones sexuales y
la interrelación familiar del estudiante adolescentes de educación media superior en
una escuela preparatoria de la UANL del área metropolitana de Monterrey, N.L. (Tésis
de Maestría) Facultad de Salud Pública y Nutrición, Universidad Autónoma de Nuevo
León. (México) 131 pp.
2. Poder Ejecutivo Federal. 1996. Programa Nacional de Población 1995-2000.
Secretaría de Gobernación, Consejo Nacional de Población, México 113. pp
3. Pineda Leyva, T. J., M.T. Ramos Cavazos, M.A. Frias Contreras y P.C. Cantú
Martínez 2000b. Encuesta sobre salud reproductiva en estudiantes adolescentes de
educación media superior en Monterrey, N.L. (México). Revista Salud Pública y
Nutrición. Vol. 1. No.4.
4. Ehrenfeld Lenkiewicz, N. 1994. Educación para la salud reproductiva y sexual de la
adolescente embarazada. Salud Pública Méx 36: 154-160.
5. Murray, N.J., L.S. Zabin, V. Toledo Dreves y X. Luengo Charat 1998. Diferencias de
género en factores que influyen en el incio de relaciones sexuales en adolescentes
escolares urbanos en Chile. Perspectivas Internacionales en Planificación Familiar.
(Edición Especial): 4-10.
6. Caballero Hoyos, R. Y A. Villaseñor Sierra. 1996. Subculturas sexuales y grado de
riesgo de adquisición del VIH en adolescentes de un barrio marginado. Salud Publica
Méx 38: 276-279.
7. Del Río Chiriboga, C. y P. Uribe Zuñiga 1993. Prevención de enfermedades de
transmisión sexual y SIDA mediante el uso de condón. Salud Pública Méx 35: 508-517
8. Rodriguez-Ramírez, G. 1996. Sexulidad juvenil. En Jóvenes: una evaluación del
conocimiento [J:A: Pérez Islas y E:P. Maldonado Oropeza] Tomo II: 91-148.
9. CONAPO. 1982. La educación de la sexualidad humana. Familia y Sexualidad.
Consejo Nacional de Población. México. 145 pp
10. OPS. 1998. La Salud Reproductiva: parte integrantes del desarrollo humano. Rev.
Panam Salud Pública 4(3): 211-217.

�11. Nuñez Rivas, H.P. y A. Rojas Chavarría. 1998. Revisión conceptual y
comportamiento del embarazo en la adolescencia en Costa Rica, con énfasis en
comunidades pobres. Revista Costarricense de Salud Pública 7(13):38-54
12. Pineda Leyva, T. J. et. al. , 2000a op.cit.

�PLANTAS NATIVAS USADAS COMO ALIMENTOS,
CONDIMENTOS Y BEBIDAS DE LAS COMUNIDADES
VEGETACIONALES DESERTICAS O SEMIDESERTICAS EN
NUEVO LEON, MEXICO.
Glafiro J. Alanis Flores

Departamento de Ecología, Facultad de Ciencias Biológicas,
Universidad Autónoma de Nuevo León
E-mail: glanis@ccr.dsi.uanl.mx

Introducción
Tomando en cuenta que la relación que existe entre las
especies vegetales y el hombre desde los mismos
albores de la vida, siempre ha sido muy estrecha y de
una gran importancia, ya que hasta nuestros días y a
pesar de los adelantos tecnológicos, de los abruptos
cambios ambientales y del abuso de los recursos
naturales provocada por el mismo hombre, el reino
vegetal sigue proporcionando vida y ofreciendo la
solución a las principales necesidades alimenticias del
género humano. Se hace ver claro, que tanto la vida
económica como social del hombre y las comodidades y
seguridades futuras de todos los pueblos del mundo
dependen de gran manera de los conocimientos acerca
de los diferentes tipos de vegetación, su flora que los
componen, así como los usos de cada una de las
especies. Por lo que hoy como nunca la búsqueda y el
descubrimiento de las propiedades alimenticias, curativas u otro uso útil de las
especies vegetales se ha hecho de primera importancia en la vida del hombre.
Las comunidades naturales de plantas en el estado de Nuevo León, a través del tiempo
han sido usadas por los distintos grupos étnicos que habitaron nuestra región, en
nuestros días numerosos pobladores de áreas rurales y en ciudades, aún se siguen
aprovechando plantas de regionales. Las especies de la flora nativa han sido utilizadas
como cobertizo, en construcción, como fibras, medicina tradicional, ceremoniales,
dendoenergéticas, substitutos de jabón, implementos agrícolas, forrajeras, etc.,
remarcando la importancia que han tenido como fuente de alimentos, condimentos y
bebidas.
Evidencias paleoambientales de restos botánicos analizados de fogones y de piedras de
molienda en el área de Boca de Potrerillos, Mina, N.L, muestran que grupos indígenas
regionales ya utilizaban la flora nativa para su subsistencia, restos vegetales
identificados mediante análisis de polen y fitolitos (restos de plantas) nos indican el
uso del mezquite, nogal silvestre, palma yuca, nopales, pinos y otras especies (1). El
Dr. José Eleuterio González "Gonzalitos" publica la Flora de Nuevo León en la cual
enlista plantas con el propósito de que sirvan de base para la formación de un registro
de la Flora Neolonesa y su "discurso sobre el estudio de la botánica" (1881) fue
dirigido a los entonces estudiantes de la escuela de medicina, ambos trabajos son
editados en el "Catálogo de plantas clasificadas en 1880" (2). Obras sobre plantas

�medicinales y plantas útiles de México, explican que los conocimientos que poseen los
indígenas sobre las plantas no han sido organizados completamente pues la
transmisión del conocimiento ha sido verbal (3, 4).
En el trabajo: Generalidades sobre la vegetación del Estado de
Nuevo León y datos acerca de su flora, se mencionan crónicas
del capitán Alonso de León, sobre las comunidades de plantas
y sus formas de uso (5). El Instituto Mexicano de Recursos
Naturales Renovables realizó un estudio sobre las zonas áridas
del centro y noreste de México y el aprovechamiento de sus
recursos, agrupando a las especies por forma de uso de la
siguiente forma: alimenticias, elaboración de bebidas,
Fig. 1.- Penca de Nopales
productoras de fibras, para fines de construcción, como
y Canasta con Flor de
forrajeras, productoras de cera, plantas productoras de hule y
Palma
como sustitutos de jabón, además mencionan especies
utilizadas en medicina tradicional (6). En un estudio del aprovechamiento de la flora
nativa en el estado de Nuevo León, se realizó una clasificación de las mismas por sus
formas de uso: forrajeras herbáceas y arbustivas, tóxicas al ganado, productoras de
bebidas, fibras, ceras, hule, taninos, sustitutos del jabón, medicinales y para
construcción rural (7). Recientemente se elaboró una lista de plantas de interés
económico para el estado de Nuevo León, agrupándolas en diferentes rubros:
forrajeras, productoras de fibras, maderables, ornamentales, tóxicas y cultivadas
alimenticias (8).

Metodología
La metodología que se implementó en el presente trabajo, esta sustentada en
descripciones no estructuradas que pertenecen al orden cualitativo (no experimental);
considerando la experiencia propia del autor y sus vivencias durante más de tres
décadas de trabajar en las áreas rurales del Estado de Nuevo León (México), y además
vivencias etnobotánicas propias sobre el uso de los recursos vegetales nativos, la
información se obtuvo mediante cuestionamientos en forma cualitativa sobre el uso de
las plantas nativas por los habitantes de distintos poblados las áreas rurales ubicadas
en las tres zonas fisiográficas del Estado de Nuevo León (México): Planicie Costera del
Golfo, Sierra Madre Oriental y Altiplano Mexicano; complementando la información con
visitas a mercados (establecidos y rodantes) del área metropolitana de Monterrey
(Nuevo León, México), para corroborar la venta y el consumo de algunas especies. Las
especies de flora nativa, de las cuales se recabó información sobre el consumo como
alimentos, condimentos y bebidas se agruparon sobre la base de las estructuras
botánicas que son utilizadas: tallos, hojas, flores, frutos y semillas.

Resultados
Sobre la base de la información recabada en las áreas rurales y en los mercados del
área Metropolitana de Monterrey, Nuevo León, en la Tabla No I se muestran 20
familias botánicas y 39 especies de flora, parte de la planta usada, forma de
consumirla y el tipo de vegetación donde se encuentra dentro del estado de Nuevo
León. Se consideraron cuatro tipos de vegetación donde se ubican las especies de flora
consumida: 1. - Matorral desértico; 2. - Matorral espinoso Tamaulipeco; 3. - Matorral
submontano; 4. - Bosque semiárido.

�TABLA No. I

Fig. 2.- Tunas rojas de
nopal Opuntia
engelmmannii en su
habitat natural

FAMILA

ESPECIE

NOMBRE
COMÚN

(El número
en
paréntesis
representa
el tipo de
vegetación
donde se
encuentra la
especie)
Agavaceae

Agave
Americana(1,2,3,4)

Maguey

PARTE DE
LA
PLANTA
USADA

Tallo

FORMA DE USO

Mediante un raspado
del tallo se extrae la
savia, la cual hervida es
consumida y se le
denomina aguamiel de
maguey.
El tallo y base de las
hojas se cocen en pozo
con leña "estilo
barbacoa" y pueden ser
consumidos en forma
directa; estos mismos
tallos son molidos y su
jugo es destilado para
la elaboración de una
bebida llamada mezcal.

"

Agave salmiana(3,4) Maguey de
pulque

Tallo

"""""""""

"

Agave
scabra(1,2,3,4)

Maguey de
mezcal o
maguey
cenizo

Tallo

"""""""""

Cynanchum
unifarium (2)

Talayote

Fruto
carnoso

Apocynaceae

Asado y consumido en
forma directa

�Boraginaceae Ehretia anacua(2,3)

Anacua

Fruto
carnoso

En fresco maduro y
consumo directo

Cactaceae

Echinocactus
visnaga (1)

Biznaga de
dulce

Flores
jóvenes y
tallos

Las flores jóvenes son
consumidas en guisados
o se curten en vinagre,
se les denomina
cabuches. Los tallos se
procesan y se elaboran
los dulces de biznaga.

"

Echinocereus
stramineus (1)

Pitaya

Frutos
carnosos

Maduros son
consumidos en forma
directa

"

Ferocactus
pringlei(1)

Biznaga
colorada

Flores
jóvenes y
tallos

Las flores jóvenes son
consumidas en guisados
o se curten en vinagre,
se les denomina
cabuches. Los tallos se
procesan y se elaboran
los dulces de biznaga.

"

Myrtillocactus
geometrizans (1)

Garambullo Frutos
carnosos

"

Opuntia
Nopal de
engelmmannii(1,2,3) monte

Tallos
jóvenes y
frutos
carnosos

Los tallos jóvenes o
pencas, son limpiados
de espinas y
consumidos en forma
directa como verdura,
también se consumen
guisados. Los frutos
llamados tunas son
carnosos y jugosos,
consumidos en forma
directa.

"

Opuntia ficusindica (1,2,3)

Nopal de
castilla

Tallos
jóvenes y
frutos
carnosos

Los tallos jóvenes o
pencas, son limpiados
de espinas y
consumidos en forma
directa como verdura,
también se consumen
guisados. Los frutos
llamados tunas son
carnosos y jugosos,
consumidos en forma
directa.

"

Selenicereus
spinulosus (2,3)

Pitaya de
árbol

Frutos
carnosos

Maduros son
consumidos en forma
directa

Maduros son
consumidos en forma
directa

�Compositae

Flourensia sernua(1) Hojasén

Hojas y
tallos
jóvenes

Tallos y hojas hervidos
se usan para hacer
infusión.

Parthenium
incanum (1)

Mariola

Hojas y
tallos
jóvenes

Tallos y hojas hervidos
se usan para hacer
infusión.

Diospyros texana(2)

Chapote
negro

Fruto
carnoso

En fresco maduro o en
conservas

Diospyros
virginiana (2)

Chapote
manzano

Fruto
carnoso

En fresco maduro o en
conservas

Arbutus arizonica(4)

Madroño

Fruto
carnoso

Maduros son
consumidos en forma
directa

Nogal de
nuez lisa

Fruto seco

Maduros son
consumidos en forma
directa, o para
elaboración de
confitería y pan.

Juglans nigra

Nogal de
Fruto seco
nuez
encarcelada

Maduros son
consumidos en forma
directa.

Hedeoma
drumondii (2)

Poleo

Tallos y hojas hervidos
se usan para hacer té.

Monarda
citriodora(4)

Orégano de Hojas
la sierra
maduras

Las hojas secas son
usadas como
condimentos.

Lauraceae

Litsea
novoleontis(3,4)

Laurel de la Hojas y
sierra
tallos
jóvenes

Tallos y hojas hervidos
se usan para hacer té.
También son empleados
como condimento.

Leguminosae

Pithecellobium
flexicaule (2)

Maguacata
o Ebano

Semillas

Tiernas consumo
directo, semillas
maduras frescas asadas
o hervidas. Semillas
secas, tostadas y
molidas, mezcladas con
café.

Prosopis
glandulosa (1,2,3)

Mezquite

Fruto
En fresco se consumen
semileñoso en forma directa. Frutos
secos y molidos se hace
harina y se mezcla con
harina de maíz y se
consumen en atoles o
tortillas.

"

Ebenaceae
"
Ericaceae

Juglandaceae Carya
illinoensis(2,3,4)

"

Labiatae

"

"

Hojas y
tallos
jóvenes

�Liliaceae

Yucca
carnerosana(1)

Palma
Flores
samandoca jóvenes

Las flores maduras son
guisadas o usadas en
ensaladas.

"

Yucca filifera (1, 2)

Palma
Flores
china o
jóvenes
palma pita.

Las flores maduras son
guisadas o usadas en
ensaladas.

"

Yuca
treculeana(1,2,3)

Palma loca

Flores
jóvenes

Las flores maduras son
guisadas o usadas en
ensaladas.

Manzanita

Fruto
carnoso

En fresco maduro

Malpighiaceae Malpighia glabra(2)
Pinaceae

Pinus cembroides(4) Pino
Semillas
piñonero de
Galeana

Las semillas maduras
con consumidas en
forma directa o para
elaboración de
confitería

Rosaceae

Prunus capuli (4)

Capulín

Frutos
carnosos

Maduros son
consumidos en forma
directa

Rubus trivialis(2,3)

Zarzamora

Frutos
carnosos

Maduros son
consumidos en forma
directa

Rhamnaceae

Condalia hookeri(2)

Capul
negro

Fruto
carnoso

En fresco maduro

Sapotaceae

Bumelia celastrina
(2)

Coma

Fruto
carnoso

En fresco maduro

Bumelia
lanuginosa (2)

Coma

Fruto
carnoso

En fresco maduro

Solanaceae

Capsicum annuum
var. aviculare (2)

Chile piquín Frutos
verdes o
maduros

Son consumidos verdes
o secos en forma
directa. Son
conservados en vinagre
o pueden ser molidos
para elaborar salsas.

Ulmaceae

Celtis laevigata(2)

Palo blanco Fruto
semicarnoso

En fresco maduro

Celtis pallida (1,2)

Granjeno

Fruto
carnoso

En fresco maduro

Verbenaceae

Lantana
involucrata (1,2)

Orégano

Hojas
maduras

Las hojas secas son
usadas como
condimentos.

"

Lippia
graveolens(1,2)

Orégano

Hojas
maduras

Las hojas secas son
usadas como
condimentos.

"

"

"

�Discusión y Conclusiones
La variedad de flora en el Estado de Nuevo León con 2,400
especies de flora (9) como resultado de sus diversos hábitats
ecológicos en sus zonas fisiográficas, ha permitido a los
pobladores usar en forma tradicional las plantas por
generaciones, las 20 familias botánicas y las 39 especies que
se presentan en ésta investigación nos dan ejemplo de lo
valioso de la flora regional. Desde el punto de vista botánico,
las cactáceas son las que muestran más especies alimenticias
con siete, nos queda claro que dentro de este grupo de plantas
carnosas típicas de nuestros desiertos destacan las "biznagas", Fig. 3.- Flor de palma del
desierto
las "pitayas" y los "nopales", especies cuyos tallos (pencas)
(Ver figura No 1) y frutos (tunas) (Ver figura No 2) son muy
arraigadas como alimenticias; las agaváceas con tres especies de "magueyes" que
tradicionalmente son fuente de una bebida destilada denominada mezcal; las
leguminosas nos muestran dos especies los "mezquites" y las "maguacatas" cuyos
frutos y semillas son consumidos por los habitantes rurales; las palmas yucas del
desierto que con su "flor de palma" (Ver figura No 3), forman parte de la dieta de los
pobladores en época de cuaresma; el "chile piquín" un fruto complementario como
condimento a la dieta de los pobladores tanto rurales como urbanos; otras especies
como las "comas", los "chapotes", los "granjenos", las "anacuas" las "zarzamoras", los
"capulines" y los "madroños", frutos carnosos y jugosos que son consumidos como
golosinas; las "nueces" y "piñones" son consumidos en épocas invernales; algunos
frutos y semillas son consumidas asadas como los "talayotes" y las "maguacatas"; no
escapan las plantas cuyas hojas y tallos jóvenes son usadas para hacer té, como el
"poleo" y el "laurel de la sierra", éste último junto con los oréganos son muy usados
como condimentos en la cocina regional.
De toda la variedad de plantas señaladas nos indican el potencial alimenticio que
representa la flora nativa, sería complementario evaluarlas desde el punto de vista de
calidad nutricional, valorar sus carbohidratos, vitaminas, aminoácidos y su
palatabilidad. Complementario a esto sería establecer formas de cocimiento,
deshidratación, conservación y comercialización.
Desde otro punto de vista es muy recomendable establecer en el medio rural
programas agroforestales (especies de uso múltiple) mediante colectas o cosechas
racionales de este tipo de fuentes alimenticias o pequeñas áreas destinarlas a la
semidomesticación o cultivo de las especies útiles, de esta forma se protegería a las
comunidades de plantas naturales en el Estado.

Resumen
Las comunidades naturales de plantas en Nuevo León han sido usadas por los distintos
grupos étnicos que habitaron nuestra región, actualmente pobladores de áreas rurales
y en ciudades, aún siguen aprovechando este tipo de plantas. Las especies de la flora
nativa han sido utilizadas como cobertizo, construcción, fibras, medicina tradicional,
ceremoniales, dendoenergéticas, substitutos de jabón, implementos agrícolas,
forrajeras, etc., remarcando la importancia que han tenido como fuente de alimentos,
condimentos y bebidas. Muestras de restos botánicos analizados de fogones y de
piedras de molienda en el área de Boca de Potrerillos, Mina, N.L, muestran que grupos
indígenas regionales ya utilizaban la flora nativa para su subsistencia. Autores diversos

�han estudiado la flora regional desde el punto de vista de su uso. Se recabó
información de la flora nativa que se consumen como alimentos, condimentos y
bebidas, parte de la planta usada y forma de uso, de 20 familias botánicas y 39
especies considerando los tipos de vegetación donde se ubican las especies de flora
consumida. Destacan la familia de las cactáceas, leguminosas, agaváceas y liliáceas,
de las cuales de aprovecha sus tallos, hojas, flores y frutos.
Palabras Claves: Planta natural, alimento, condimento, bebida, Nuevo León, México

Abstract
The natural communities of plants in Nuevo León to have been used by the different
ethnic groups that inhabited our region, at the moment settler of rural areas and in
cities, still continue taking advantage of this type plants. The species of the native flora
have been used like shed, construction, fibers, traditional medicine, ceremonial, soap
substitutes, end the importance that they have had like source of foods, condimentos
and drinks. Samples of analyzed botanical rest of furnaces and stones of milling in the
area of Boca de Potrerillos, Mina, N.L, show that regional indigenous groups already
used the native flora for their subsistence. Diverse authors have studied the regional
flora from the point of view of their use. Information of the native flora was
successfully obtained that they are consumed like foods, condimentos and drinks, part
of the used plant and form of use, of 20 botanical families and 39 species considering
the types of vegetation where the species of consumed flora are located. They honor
the family of cactaceous, leguminosas, agavaceas and the liliaceas ones, who of you
take advantage of its stems, leaves, flowers and fruits.
Key words: Nature plant, food, condiment, drink, Nuevo León, Mexico

Referencias
1. Valadez Moreno, M., Soveig A. Turpin, Herbert H. Eling. 1998. Boca de Potrerillos:
evidencia arqueológica y paleoambiental del desarrollo indígena en Nuevo León. En:
Boca de Potrerillos. Universidad Autónoma de Nuevo León. Museo Bernabé de las
Casas. Monterrey, México. pp 15-33
2. González J. E. 1888. Un Discurso sobre el estudio de la Botánica y un Catálogo de
plantas clasificadas. Imprenta Católica. Monterrey. pp 15
3. Martínez, M.1944. Plantas Medicinales de México. 3a. edición. Ed. Botas. México,
D.F. pp 656
4. Martínez, M. 1959. Plantas útiles de la flora Mexicana. Ed. Botas. México, D.F. pp
621
5. Rojas-Mendoza, P. 1965. Generalidades sobre la vegetación del Estado de Nuevo
León y datos acerca de su flora. Tesis doctoral. Facultad de Ciencias. U.A.N.M. México,
D.F. pp 124
6. I.M.R.N.R. 1964, Las Zonas áridas del centro y noreste de México y el
aprovechamiento de sus recursos. Ediciones de I.M.R.N.R., A.C. México. D.F. pp 186

�7. Alanis Flores, G.J. 1981. Aprovechamiento de la flora nativa en el estado de Nuevo
León. En: C.E. González Vicente, I. Casas Díaz, y R. Padilla Ibarra (Eds.). Memoria de
la Primera Reunión sobre Ecología, Manejo y Domesticación de Plantas Utiles del
Desierto. Monterrey, N.L. Publicación Especial No. 31 Instituto Nacional de
Investigaciones Forestales, S.A.R.H., México. pp 220-232
8. Ratikanta M., L. Villarreal R y P. Jaramillo 1990. Plantas de importancia económica
de Nuevo León y sus necesidades de investigación. División de Postgrado,
Departamento de Botánica, Facultad de Ciencias Biológicas U.A.N.L., Monterrey, N.L.
pp 47
9. - Alanis Flores, G.J., G. Cano y Cano y M. Rovalo Merino. 1996. Vegetación y Flora
de Nuevo León, una guía Botánico-Ecológica. Patronato Monterrey 400, Consejo
Consultivo para la Preservación y Fomento de la Flora y Fauna Silvestre de Nuevo
León, CEMEX. Monterrey, Nuevo León, México. Pp 251

�INDICADORES PARA LA EVALUACIÓN DEL IMPACTO AL
AMBIENTE Y LA SALUD DE LAS AGUAS RESIDUALES
MUNICIPALES NO TRATADAS
Victoriano Garza Almanza*, Leticia Villarreal Rivera, Idelfonso
Fernández Salas, Mohammad Badii, Leticia Hauad Marroquín,
Adriana Flores Suarez, Julia María Verde Star.
*Centro de Estudios del Medio Ambiente, Universidad Autónoma de Ciudad Juárez.
Facultad de Ciencias Biológicas, Universidad Autónoma de Nuevo León.
E-mail: vgarza@uacj.mx

Introducción
En la Reunión Cumbre de la Tierra, celebrada en
Río de Janeiro en 1992, se estableció a través de
laAgenda 21, en su capítulo sobre la protección
de la calidad y el suministro de los recursos de
agua fresca, que "los recursos de agua dulce son
un componente esencial de la hidrósfera de la
Tierra y parte indispensable de todos los
ecosistemas terrestres" (1).También se
reconoció la necesidad de de hacer uso de las
aguas residuales colectadas por los sistemas de
drenaje y alcantarillado, ciñéndose a ciertos
criterios de seguridad.
Los volúmenes existentes de agua dulce se han visto impactados y afectados en su
calidad debido al acelerado crecimiento demográfico. Con el incremento de los
pobladores ha aumentado en forma directamente proporcional la demanda del recurso.
Las aguas dulces, superficiales y subterráneas, y las aguas residuales municipales no
tratadas, varían ampliamente entre sí en cuanto su calidad microbiológica y
toxicológica.
La región de las Américas es en la actualidad uno de los continentes que tiene más
población urbana que rural; en la subregión de América Latina y El Caribe, el proceso
de urbanización se ha venido dando paulatinamente, de tal forma que entre 1950 y
1995, la población urbana pasó del 41.72% al 74.54%. En ese lapso la población
urbana tendió a aumentar 5.26 veces su tamaño, mientras que en ese mismo período
la población rural lo hizo solamente 1.28 veces (Tabla 1).

Tabla 1
América Latina y El Caribe
Población urbana y rural, 1950-1995

�Población

1959

%

Tendencia
1995

%

Urbana

67,232,000

(41.72)

354,029,000

(74.54)

Rural

93,920,000

(58.28)

120,898,000

(25.46)

Total

161,152,000

474,927,000

Fuente: PAHO/WHO, 1994.
En 1992 la provisión de agua potable era del 78% a la población urbana y del 57% a la
población rural. Respecto al servicio de drenaje y disposición de excretas, el 80% de la
población urbana de América Latina estaba conectada a redes de drenaje o recibiendo
otro tipo de servicio (Gráfica 1).

Gráfica 1

Servicio urbano
Fuente: PAHO/WHO, 1994.
El 34% de la población rural tenía otros servicios de disposición, como las fosas
sépticas o letrinas (Gráfica 2).

Gráfica 2

�Servicio rural
Fuente: PAHO/WHO, 1994.

Posiblemente el problema más crítico en este caso, es que la mayoría de las descargas
de aguas residuales no son tratadas, situación que se agrava en las grandes
concentraciones urbanas que generan miles de m3 de aguas negras por día y que
crudas son arrojadas a ríos, canales, lagos o mares.
Menos del 10% de los sistemas de drenaje de América Latina y El Caribe tienen
plantas de tratamiento de aguas servidas, y sólo del 5 al 10% de las aguas colectadas
reciben tratamiento, que a menudo es inadecuado. En la región latinoamericana se
generaron en 1990 aproximadamente 350 m3/seg de aguas negras no tratadas, de las
cuales un 87.7% fueron arrojadas al medio (2).
Las aguas residuales urbanas no solamente se constituyen de desechos domésticos y
comerciales, sino que a menudo están contaminadas por residuos tóxicos que las
industrias arrojan a la red municipal de alcantarillado.
En la Agenda 21 se indica que las aguas residuales sin tratamiento son uno de los
factores que más influye en la calidad del agua superficial y profunda, por lo que los
ecosistemas acuáticos se ven perturbados y los recursos vivos del agua dulce
amenazados. Pero además de dañar la vida silvestre terrestre que vive a expensas de
esos cuerpos de agua, son fuente de enfermedades que afectan directamente a las
poblaciones rurales, e indirectamente inciden en la salud pública de los residentes
urbanos a través de los productos del campo.
Para hacer frente a esta situación se precisan tecnologías para proteger la limitada
existencia de agua dulce del deterioro y la contaminación. Buscando alcanzar tal
propósito hay que tener en cuenta tres factores (3):
o

Normas de Vertido. Promover, desarrollar e implementar normas para el
tratamiento de efluentes.

�o

o

Saneamiento in situ y ex situ. A partir de la premisa: "quien contamina
paga", exigir el tratamiento in situ a las empresas o parques
industriales, y el ex situ a la comunidad.
Infraestructura. Fomentar la construcción de plantas de tratamiento de
aguas servidas, considerando los métodos autóctonos y tradicionales
(tecnología apropiada).

La denominada "evaluación del impacto ambiental" es el instrumento adecuado para
medir el efecto que las aguas residuales no tratadas están teniendo sobre un
ecosistema natural, un campo de cultivo o sobre la salud de la gente expuesta a esas
aguas. Esta es una metodología imprescindible para enfrentar el problema, y en tal
sentido debe aplicarse antes de que surja tal problema, para conocer su situación y
saber qué medidas apropiadas de control se necesitan; y después, para evaluar el
impacto positivo de esas medidas y ver qué correcciones habrán de hacerse.

Evaluación del impacto ambiental
Impacto
El impacto al ambiente de los procesos de desarrollo se refiere a todo cambio, negativo
o positivo, que sufren el medio físico (aire, agua y suelo), las comunidades biológicas
que lo habitan y las poblaciones humanas, a causa de las actividades del hombre.
Las actividades que producen ese impacto son de toda índole, a saber: desarrollo
urbano e industrial; proyectos agrícolas, pecuarios, forestales y turísticos; construcción
de caminos, puertos aéreos y marítimos, presas, pesquerías, hidroeléctricas,
carboeléctricas, petroquímicas; así como numerosas actividades inapropiadas como los
incendios forestales premeditados o el mal empleo de agroquímicos.
Los impactos de estas actividades pueden ser directos o indirectos, esporádicos,
intermitentes o permanentes. Pero no solamente se consideran los posibles impactos
de estos procesos, sino también los riesgos de que sucedan accidentes, y las
dimensiones que éstos tengan.
Evaluación del impacto
Para identificar el impacto de los proyectos de desarrollo en el ambiente, se sigue un
proceso de análisis que permite detectar en sus diversas fases de construcción o
progreso, los posibles impactos de la obra. Con esta información se pueden sugerir
medidas de mitigación, o incluir alternativas al proyecto para manejar algunos de sus
componentes. Al conjunto de estas actividades de análisis se le denomina evaluación
del impacto al ambiente.
Esta actividad fue legalmente adoptada por los Estados Unidos en 1970, originada en
la preocupación pública por salvaguardar el ambiente del deterioro presuntamente
causado por los productos y los procesos del desarrollo. Posteriormente fue introducida
en muchos países.
Según el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (4), la evaluación
se concentra en problemas, conflictos o limitaciones de recursos naturales, que podrían

�afectar la ejecución del proyecto, y examina los impactos del proyecto en la población,
su territorio, sus medios de vida, o sobre otros proyectos aledaños.
El objetivo fundamental de la evaluación es detectar los problemas potenciales al inicio
del diseño del proyecto. Con el reporte técnico que contiene los resultados de la
evaluación se prepara un informe denominado Declaración del Impacto Ambiental, que
en algunos países es obligatoriamente público.
Este documento es un instrumento conceptual para la toma de decisiones, ya que
brinda un panorama de los impactos potenciales del proyecto al ambiente y diversas
maneras de evitarlo mediante la adopción de medidas de mitigación; en suma, es un
instrumento de gestión ambiental.

Impacto de las aguas residuales municipales
El término "aguas residuales municipales" comprende numerosos tipos de desechos
líquidos, desde las aguas de drenaje doméstico y de servicios, hasta los subproductos
industriales y las aguas pluviales colectadas en la red municipal.
Cuando estas aguas no reciben tratamiento alguno y son conducidas y arrojadas fuera
de la mancha urbana, -como ocurre en la mayoría de las poblaciones de
Latinoamérica-, representan un problema a las áreas silvestres y a la calidad de vida
de las comunidades rurales.
Se estima que alrededor del 70% del agua descargada a la red de drenaje proviene del
consumo doméstico; además, la calidad de esas aguas está en relación a los diferentes
elementos desechado, como excretas, aguas de aseo, de lavado de cocina, de lavado
de ropa, descargas de sustancias químicas, etcétera.
Los contaminantes de las aguas residuales municipales regularmente están
constituidos de materia orgánica e inorgánica (a manera de sólidos disueltos y
suspendidos), nutrientes, grasas o aceites, sustancias tóxicas y microorganismos
patógenos (5).
Los indicadores de calidad de aguas servidas más monitoreados son (6):

o
o
o
o
o

Demanda bioquímica de oxígeno o DBO (mg/l): Mide el potencial de
contaminación biológica
Demanda química de oxígeno o DQO (mg/l): Mide el consumo de
oxígeno del agua debido a reacciones químicas en ese medio
Oxígeno disuelto (OD)
Sólidos: suspendidos totales (mg/l), sedimentables (ml/l)
pH (unidades de pH)
Grasas y aceites (mg/l)
Coliformes totales

o

Fósforo total

o
o

�o

Nitrógeno total

En el caso de que existan otras descargas, por ejemplo de tipo industrial de
curtiembres o alimentos, pueden incluirse otros indicadores o parámetros. Y cuando
surje la amenaza de algún brote epidémico de enfermedad transmitida por agua, como
el cólera, puede monitorearse la presencia del Vibrio cholerae en la red de drenaje (7).
La vigilancia que se debe dar a las aguas residuales no tratadas está en función a su
impacto sanitario o a su impacto en la calidad del ambiente. El impacto sanitario se
refiere a la manera en que afecta a la salud de las personas expuestas directa o
indirectamente; el impacto en la calidad del ambiente tiene que ver con el deterioro
del suelo, del agua superficial y profunda, de las costas y de los ecosistemas.
Evaluar el impacto al ambiente de las aguas residuales en un país en vías de desarrollo
es diametralmente opuesto al entendido que esto tiene en un país en vías de
desarrollo; de hecho, las directrices del manual de evaluación de impacto ambiental
del Banco Mundial (8), o las elaboradas por la universidad de Aberdeen (9), sólo tienen
en cuenta el modelo de los países indusrializados. No obstante, un alto número de los
indicadores señalados en esas directrices son de amplia utilidad para evaluar el
impacto de aguas servidas no tratadas.

Consideraciones para evaluar el impacto de las aguas
residuales
Los impactos potenciales que las directrices del Banco Mundial consideran tener
presentes para una evaluación del sistema de drenaje, tratamiento, reuso y disposición
de aguas servidas, son las siguientes:
1. Perturbación del curso de canales, habitat de plantas y animales
acuáticos, áreas de desolve y cría
2. Alteraciones en el balance de las aguas superficiales
3. Degradación de vecindades por donden atraviesan las aguas servidas
o que reciben el flujo
4. Deterioro de aguas blancas que reciben el efluente de aguas servidas
5. Riesgos a la salud en la vecindad del curso de las aguas servidas
6. Contaminación del suelo en los sitios de aplicación
6.1. Suelos y cultivos: contaminación con patógenos y sustancias
químicas

�6.2. Aguas subterráneas: contaminació por patógenos y nitrógeno
7. Falla en la conducción y recepción de las aguas residuales
8. Malos olores
9. Emisión de VOC’s.
10. Criaderos de fauna nociva.
11. Molestias y riesgos a la salud pública.
12. Fracaso a no lograr los sevicios de tratamiento en las áreas de
servicio de drenaje.
13. Derrames o rupturas a lo largo del cauce.
14. Impacto adverso al panorama.
En uno de los estudios más relevantes sobre este tema, desarrollado por SEDUE para
evaluar el impacto de las aguas residuales no tratadas generadas por la ciudad de
México en la agricultura del Valle del Mezquital, se diseñó una metodología ad hoc,
tomando como base la Matriz Operacional de Hipótesis (matriz de renglones), que
contemplara otros factores además de los convencionales (10).
Se parte de algunas premisas:
Premisa 1
Las aguas residuales municipales consisten en aguas de desecho
doméstico, servicios comerciales e industriales.

Premisa 2
Las aguas residuales municipales están biológica y químicamente
contaminadas.
Premisa 3
Las aguas de desecho no están tratadas.
Estas premisas tiene poco peso cuando se trata de aguas residuales tratadas.
Las aguas residuales sin tratar son conducidas por los colectores y el sistema de
canales a una zona agrícola en donde se integran al sistema de riego de la zona.

�Para propósitos del estudio, se realizó un diagnóstico integrado de la zona agrícola
donde se reusan las aguas residuales para la identificación de los impactos directos e
indirectos.
Además de los parámetros señalados en las directrices del Banco Mundial, se
agregaron algunos otros (11):
1. Incidencia de enfermedades gastrointestinales de la población
expuesta.
2. Tipo de cultivos regados con esas aguas.
3. Exposición a las aguas de riego.4. Azolvamiento de canales de riego y
disposición de lodos al margen de canales y acequias.
5. Prácticas ganaderas.
6. Sanidad animal.
7. Procesos de eutroficación en los embalses aledaños.
8. Cultura del agua entre los pobladores.
9. Formas de disposición de excretas.
Algunas de las metodologías que son útiles para evaluar el impacto de las aguas
residuales no tratadas son, entre otras (12):
• Métodos ad hoc
Paneles o grupos multidisciplinarios, por ejemplo Delphi
• Matrices de interacción
De amplio uso en la etapa de identificación de impactos;
funcionan como listados bidimensionales (horizontales y
verticales); p.e. la más conocida que es la matriz de Leopold.
• Redes de interacción
Estas metodologías hacen posible la identificación de impactos
indirectos (secundarios y terciarios) por medio de gráficas o
diagramas. Una de las metodologías en este rubro es la Gilliland
&amp; Risser, creada en 1977 para evaluar los impactos ecológicos de
los misiles lanzados en pruebas realizadas en White Sands,
Nuevo México, y tiene su origen en un sistema de diagramas
creado por el ecólogo Odum.
• Superposición de cartas

�Se basa en los enfoques de restricciones ambientales a la
ocupación territorial y a la aptitud del ambiente para la definición
de los usos de dicho territorio. En este caso se usa la
superposición de cartas geográficas temáticas para estudiar las
interacciones de los factores ambientales posibles de
mapeamiento.

Conclusiones
En suma, la evaluación del impacto ambiental incluye una variedad de actividades. Las
características de estas actividades variarán dependiendo de la naturaleza del proyecto
a evaluar; de su potencial impacto al ambiente; del interés que muestre el público por
el impacto de ese proyecto, y de la cultura de protección ambiental existente entre los
industriales o funcionarios de gobierno.

Referencias

1. Naciones Unidas.1992. Informe sobre la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el
Medio Ambiente y el Desarrollo, Río de Janeiro, A/CONF.151/26, vol. I-IV.
2.PAHO/WHO. 1994. Health Conditions in the Americas, vols. I y II., Washington D.C.,
Pan American Health Organization/ World Health Organization.
3. Naciones Unidas, Op.Cit.
4. PNUMA 1988. Evaluación del impacto ambiental: procedimientos básicos para países
en desarrollo, Perú, CEPIS, OPS/OMS.
5. World Bank. 1991. Environmental Assessment Sourcebook, vol. I-III, Washington
D.C., World Bank.
6. NOM-002-ECOL-96. 1997. Norma Oficial Mexicana, Límites máximos permisibles de
contaminantes en las descargas de aguas residuales a los sistemas de alcantarillado o
drenaje municipal.
7. Hederra R. 1996. Manual de vigilancia sanitaria, Washington D.C., Organización
Panamericana de la Salud.
8. World Bank, Op.Cit.
9. Gemmell A 1985. Assessment of Liquid/Solid Waste Disposal, UK, University of
Aberdeen.
10. CEPIS REPINDEX. 1994. Evaluación del impacto ambiental, Perú, CEPIS, OPS/OMS.
11. Garza Almanza, V. 1999. "Riesgos a la salud en el Valle de Juárez asociados al
reuso agrícola de las aguas residuales de Ciudad Juárez, Chihuahua", Tesis de

�Doctorado) Facultad de Ciencias Biológicas, Universidad Autónoma de Nuevo León
(México).
12. Dias Moreira. 1996. "Origen y síntesis de los principales métodos de evaluación de
impacto ambiental (EvIA)" en Manual de Evaluación de Impacto Ambiental de la
República Federal del Brasil, Paraguay, ENAPRENA.

Este trabajo es parte del proyecto "Evaluación epidemiológica ambiental del
reuso de las aguas residuales de Ciudad Juárez en el Valle de Juárez",
financiado por el Sistema de Investigación Regional Francisco Villa (SIVILLA)
y el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (CONACYT), proyecto #9702072

�LA VIOLENCIA FAMILIAR: UN PROBLEMA DE SALUD PÚBLICA

David Moreno García.

Facultad de Salud Pública y Nutrición (UANL)
E-mail: davidmore44@hotmail.com

Introducción.
El presente siglo ha sido testigo de espectaculares avances en la
tecnología y en las prácticas medicas, de cambios trascendentes
en la actitud de los profesionales de la salud y se han observado
actitudes incipientes pero positivas de los individuos hacia su
propia salud y a las acciones que en beneficio de ella se realizan;
desafortunadamente, junto con algunas conductas de ciertos
grupos que dañan la salud y el bienestar de la colectividad, han
aparecido, nuevos y complejos problemas de salud, como
consecuencia del desarrollo social y de diversas conductas antes
mencionadas.
Durante mucho tiempo, las enfermedades transmisibles constituyeron el principal
problema de salud en todo el mundo. Grandes epidemias cobraron millones de vidas.
La mejoría del nivel de vida de las poblaciones, la aplicación de ciertas medidas de
carácter general y de algunas específicas dirigidas a los individuos, han conseguido
erradicar prácticamente los padecimientos en los países industrializados y han
determinado una franca disminución en los que se encuentran en vías de desarrollo. En
muchos países de América Latina se ha observado un significativo descenso de la
morbilidad por padecimientos de las enfermedades transmisibles.
Por otra parte, debido al aumento en la esperanza de vida, a la elaboración de mejores
condiciones de salud se ha registrado también un incremento de ciertas condiciones
ambientales, económicas y sociales y por consecuencia un aumento de población,
urbanización e industrialización, migración, desnutrición, homicidios, y el de la
violencia en sus diversas modalidades.

La Salud Pública en el análisis de la violencia.
Desde la perspectiva de la Salud Pública, el análisis de la violencia, debe partir de que
se trata de un fenómeno o evento predecible y por lo tanto prevenible para controlarlo
y contribuir a su disminución. Las Dras. Hijar, Medina y Blanco del Instituto Nacional
de Salud Pública y del Centro de Investigación en Salud Poblacional de la ciudad de
México señalan que a fin de analizar y controlar el fenómeno de la violencia, la salud
pública establece que debe considerarse como un problema de salud que se traduce en
muertes, enfermedad y disminución en calidad de vida. Lo anterior ha permitido la
identificación de grupos de alto riesgo y en consecuencia la consideración de
programas y estrategias de prevención.
La violencia se ha definido tradicionalmente como: hechos visibles y manifiestos de la
agresión física que provoca daños capaces de producir la muerte. Así mismo se ha

�conceptualizado como las formas de agresión de individuos o de una comunidad que
no se traducen necesariamente en un daño físico. (1)

La Violencia Familiar un hecho natural y cotidiano.
Como una de las características o derivaciones de la violencia en general se señala que
existe "la violencia familiar" que se da cuando en un grupo social doméstico que
debiera mantener una situación de amor y protección, una persona más débil que otra
es víctima de un abuso psíquico o físico ejercido por esa otra; y que al no haber
recursos de control social que regulen e impidan esa práctica, esta tiende a repetirse.
(2)
Con frecuencia se piensa en la violencia como hechos imprevisibles, inmodificables y
prácticamente inevitables; se asume que a lo mas que se puede llegar es a registrar su
magnitud, tratar de restaurar los daños causados y, en el mejor de los casos, a sugerir
algunas practicas preventivas básicamente en el ámbito de la conducta individual.
Desde esa perspectiva, la violencia se ha considerado como algo cotidiano, un hecho
rutinario con el cual se ha aprendido a vivir y que sólo impacta cuando se es la víctima
o cuando, por su magnitud y gravedad, adquiere proporciones espectaculares y causa
daños físicos visibles. Sin embargo, cuando se considera que la violencia, mas que un
hecho "natural" es el resultado de la aplicación de la fuerza por ejercicio del poder de
un individuo sobre otro, sobre un colectivo o sobre si mismo, se ha dado un paso mas
en el conocimiento. En este caso, la violencia queda caracterizada como un proceso
histórico social cuya génesis y ejecución están mediadas por una serie de
condicionamientos individuales y sociales que la constituyen en algo más que un hecho
que provoca daños capaces de causar la muerte.

Visiones y Factores en la violencia familiar.
Diversas disciplinas, profesionistas, no profesionistas, grupos, asociaciones y
organismos han proporcionado opiniones y diversas maneras de abordar el problema
de la violencia y el de la violencia familiar; no obstante prevalece la fragmentación
pues cada una de ellas proporciona su visión particular en la cual lo más recomendable
es integrar todos los avances logrados en el conocimiento sobre esta materia. (3)
En el ámbito de la salud publica esta situación hace necesaria una labor más amplia de
los profesionistas de la salud, colaborando con las autoridades de salud y con otras
instituciones que desarrollan actividades directamente relacionadas con sus métodos,
técnicas y conocimientos en una mayor proporción.
La salud y la enfermedad son el resultado de un proceso de interacción permanente del
hombre con el medio en que vive. Tratando de adaptarse a éste; se defiende de las
condiciones cambiantes del medio por sus características heredadas, constitucionales y
por los mecanismos de defensa de su organismo.
Siendo tan numerosos los factores que intervienen en la salud y en la enfermedad, y
tan variadas las respuestas al organismo, y diversos los factores por los que se da la
violencia familiar que no puede pensarse que obedezcan a una sola causa. Se ha
establecido así el "principio de multicausalidad" para determinar y actuar, tanto sobre

�los factores específicos, como sobre los predisponentes, a fin de promover la salud y
evitar la enfermedad y la violencia familiar.
El hombre tiene una actitud ilógica y aberrante ante los problemas de salud y
enfermedad. Por una parte, a través del funcionamiento fisiológico de su organismo,
trata de mantener un equilibrio con los factores del medio, por la otra tanto por sus
costumbres y hábitos inadecuados, como por la urbanización y la industrialización en
ocasiones deficientemente ya inadecuadas y por otros factores (demográficos,
económicos y políticos) ha creado condiciones del medio físico y social que favorecen la
violencia familiar y por ende, perjudiciales para la salud.
Es al médico y al personal de salud a quienes corresponde la responsabilidad de
orientar a los individuos y a los grupos humanos para que modifiquen esos hábitos y
costumbres, y eviten el deterioro del medio que origina a la vez graves riesgos para la
salud y la vida.
Así por medio de la medicina social como parte de la salud publica se intenta eliminar o
controlar dichos factores que actúan como predisponentes o mantenedores de la
enfermedad. Si ésta se presenta además de señalar el tratamiento conveniente,
deberá considerar además, las repercusiones de la violencia familiar como
padecimiento en la familia y en la sociedad. Así la medicina social está relacionada con
los aspectos preventivos y naturalmente con la salud pública; y a la vez lo están
también con la antropología, con la psicología social y con la sociología.
Son muy numerosos los factores sociales a considerar en la salud y la enfermedad.
Están relacionados con la cultura, la ocupación, la vivienda, las características de la
familia, y la organización social. Los factores culturales son los más importantes y
numerosos: costumbres y hábitos, criterios religiosos, hábitos de alimentación, niveles
de educación, barreras del idioma; características de la familia: tamaño, organización y
relaciones internas, sitio e influencia sobre el grupo social. Todos ellos facilitan u
obstaculizan la labor del médico y del personal de salud. Y deben aprovecharse si son
positivos, o modificarse mediante la educación, si no lo son.
La organización social, política y económica constituye un importante factor; la
urbanización y la industrialización agravan con frecuencia muchas de las condiciones
que inciden en la salud y la enfermedad de los individuos. Algunos añaden ciertos
factores hereditarios de los individuos. Destacan, sin embargo, algunos que pertenecen
a la organización social y a las características culturales del grupo: la pobreza y la
ignorancia. La pobreza es causa de la deficiente o mala alimentación, de las
condiciones inadecuadas de la vivienda, de la falta de atención médica, de problemas
psicológicos y de conductas antisociales.
La ignorancia frecuentemente acompañada de la pobreza, tiene un severo impacto en
la salud y la enfermedad: tabúes, prejuicios, desempleo o subempleo, baja o nula
productividad, etc. Las condiciones sociales, en especial la pobreza, la ignorancia, la
urbanización y la industrialización, generan problemas psicológicos en los individuos,
las familias y en la sociedad: estrés, neurosis, depresión, agresividad y violencia son
respuestas causales.
Ciertamente el personal de salud pública no puede eliminar muchos de los factores
señalados. Pero siempre tendrán la posibilidad de enfocar su acción educativa y

�preventiva hacia aquellos aspectos sociales que como la violencia influyen
negativamente en la salud y bienestar de la familia y de la sociedad.
La salud pública, la medicina social y el médico conocen bien las repercusiones físicas,
psicológicas y económicas que toda enfermedad ocasiona en las familias y en la
sociedad, por ello no se limita a tratar al paciente sino que intenta en los diversos
casos apoyar a la familia, ayudándola a afrontar el problema y orientándola para la
utilización oportuna de los servicios médico-sociales, oficiales o privados que existan
en la localidad. Pero la enfermedad repercute en mayor o menor grado, en la sociedad
en sus diversidades como si fuera una epidemia, o un padecimiento no transmisible
cuya frecuencia aumenta ocasionando morbilidad o mortalidad elevada. (4)
¿Qué pueden hacer los médicos dentro de la posibilidad de contener la violencia?
Si surge la violencia de una alteración del equilibrio de la salud integral; en el estado
de la existencia de nuestro cuerpo y de sus sentidos de "cenestesia"; y en la
conformidad y bienestar propios de una satisfacción plena de las necesidades vitales.
Por medio de la Primera Conferencia Interamericana organizada por la OPS se
reconoce que no se podrá avanzar en el propósito señalado sin gobiernos
estrictamente democráticos que en conjunción con los poderes económicos de todo
tipo, logren montar mecanismos modernos que aseguren mayor equidad en la
distribución de los bienes y del fomento de la producción. (5)

Definición de Salud Pública: Prevención, Responsabilidad
o Propósito.

C.E. Winslow elaboró más que una definición, un amplio concepto de la salud pública,
que se considera clásico. Sus objetivos son "Prevenir las enfermedades, prolongar la
vida y fomentar la salud y la eficiencia".

CONCEPTO DE SALUD PUBLICA-WINSLOW

La Salud Pública es el arte y la ciencia
de

mediante

para

�Prevenir
Las enfermedades,
Prolongar la vida, y
Fomentar la salud y
la eficiencia.

El esfuerzo organizado de la
comunidad.

El saneamiento del medio, el
control de los padecimientos
transmisibles, la educación de los
individuos en higiene personal, la
organización de los servicios
médicos y de enfermería para el
diagnóstico temprano y el
tratamiento preventivo de las
enfermedades, y el desarrollo de
un mecanismo social que asegure a
cada uno un nivel de vida
adecuado para la conservación de
la salud,

Organizando estos beneficios de tal modo que cada ciudadano se encuentre en
condiciones de gozar de su derecho natural a la salud y a la longevidad.

John H. Hanlon: "La salud pública se dedica al logro común del más alto nivel físico,
mental y social de bienestar y longevidad, compatible con los conocimientos y recursos
disponibles en un tiempo y lugar determinados. Busca este propósito como una
contribución al efectivo y total desarrollo y vida del individuo y de su sociedad"
La medicina preventiva parte de la salud pública, sus objetivos son los de promover,
conservar la salud y prevenir las enfermedades. Pero no todos los autores están de
acuerdo con que la medicina preventiva sea parte de la salud pública; el desarrollo
histórico de la salud pública se antepone al de la medicina preventiva, dirigidas al
individuo.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) define la salud como un completo estado
de bienestar físico, mental y social y no solo como la ausencia de enfermedad. En este
sentido compete a las autoridades proporcionar las condiciones adecuadas de vida y de
salud para que todo individuo o familia tenga acceso y adquiera alimentación, vivienda,
educación, empleo, condiciones económicas, recreación, descanso, cultura, ausencia
de la enfermedad, etc. Y el personal de salud y la salud pública instruyendo y
educando, no solamente para evitar las enfermedades, sino para contribuir para que
los individuos, las familias y la colectividad participen activamente y conscientemente
para elevar su nivel de vida.
En México, la Secretaría de Salud es la responsable directa de planear, dirigir,
coordinar y evaluar todas las acciones que en beneficio de la salud se llevan a cabo en
todo el país. El personal que labora en la dependencia, desde los directivos hasta los
aplicativos realizan acciones tendientes a la promoción, conservación y preservación de
la salud comunitaria. Y unos de los objetivos específicos del Sistema Nacional de Salud
en relación con la violencia intrafamiliar son:

�

Proporcionar servicios de salud a toda la población y mejorar la calidad de los
mismos, atendiendo a los problemas sanitarios prioritarios y a los factores que
condicionen o causen daños a la salud, con especial atención a las acciones
preventivas. De hecho, mejorar la calidad de los servicios médicos implica la
realización de actividades preventivas, curativas y de rehabilitación; implica
además cumplir con todas las características propias de la atención médica
integral.



Desarrollo demográfico armónico. La llamada "explosión demográfica" ha
ocasionado problemas de salud física, mental y social en algunos países, el
nuestro entre ellos. No solo se trata de la disminución en el número de hijos
sino de lo que ha dado en llamarse "paternidad responsable" que considera la
formación, el desarrollo y la educación de los hijos como responsabilidad
ineludible de los padres. Se trata de un problema de cultura, cuya resolución
básica es la educación.



Bienestar social para menores, ancianos y minusválidos. Este objetivo del
sistema ha quedado bajo la responsabilidad del Sistema de Desarrollo Integral
de la Familia (DIF). En el cual el problema de las madres solteras y de los niños
abandonados alcanza magnitudes importantes; su complejidad es grande por lo
que se necesita abordarlo con decisión. En cuanto al de los ancianos, problema
que también se ha incrementado por el aumento en la esperanza de vida, debe
ser atacado buscando soluciones adecuadas para ese grupo, que le permita una
vida útil, digna y decorosa; para ello deberá buscarse la participación
consciente de las familias y de la sociedad en general.



Impulsar la formación, administración y desarrollo de recursos humanos.
Coadyuva a la modificación de patrones culturales. Y no es otra cosa que
educación, la que debe enfocarse en este caso, al cambio de patrones negativos
para la salud de la población en general. (6)

Lo anterior se manifiesta como relevante y adquiere mayor importancia por los
resultados que se presentan en el informe que en 1999 el INEGI llevo a cabo por
medio del levantamiento de la Encuesta sobre Violencia Intrafamiliar (ENVIF). De
acuerdo a esa encuesta, de los 4.3 millones de hogares del área metropolitana del
Distrito Federal, uno de cada tres, que involucra a 5.8 millones de habitantes, sufren
algún tipo de violencia Intrafamiliar. De los poco mas de 1.3 millones de hogares en
donde se detecto violencia Intrafamiliar, 99% reportan maltrato emocional, 16% (215
mil hogares) sufren intimidaciones, 11% (147 mil hogares) violencia física y 1%
(14,434 hogares) abuso sexual. (7)

El Estado y la Practica Profesional.
"La violencia familiar es un creciente problema de salud pública demostrado por los
alarmantes aumentos en las tasas regionales de mortalidad, morbilidad y discapacidad,
así como por los abrumadores años de vida potencial perdidos y sus efectos
psicosociales en la población." (Conferencia Interamericana, sobre Sociedad, Violencia
y Salud, 1994).
La violencia familiar refleja la debilidad de la organización social al tener entre sus
víctimas a los grupos más vulnerables de la sociedad como son el de mujeres y
niñas(os). Resulta difícil reconocer que el espacio familiar se ha denotado como un

�riesgo para las mujeres y niñas(os) ya que el hogar, la familia, y la pareja no son
aquellos espacios sociales ya sinónimo de seguridad, protección y afecto.
En este marco, el sector salud debe considerar que la violencia familiar, lejos de ser
insignificante o de estar tolerándola como parte de la costumbre, deteriora la
integridad física, emocional, afectiva y social, e involucra respuestas oportunas y
adecuadas, para reconocerla en sus políticas, planes, programas y ley como un grave
Problema de Salud Pública. (8)
Y es que desde que la medicina se practica como una profesión especial todo aquel
interesado en el estudio de síntomas, causas y consecuencias de la enfermedad se ha
enfrentado con el problema de la clasificación. Al enfrentarse con una cantidad muy
grande de conocimientos, tales como los que se han acumulado en la medicina, la
elección se hace muy compleja por lo que respecta a una enfermedad. El patólogo
puede estar interesado en la naturaleza de la lesión, un fisiólogo por la reacción de los
órganos relacionados con ella, el clínico por el funcionamiento del cuerpo bajo el
impacto de la enfermedad. Estas mismas características pueden ser estudiadas desde
distintos puntos de vista por el epidemiólogo, higienista y miembros de la familia, etc.
En el aspecto antropológico - sociológico puede ser más importante el aspecto del
impacto de las enfermedades sobre la vida del grupo que la entidad de una
enfermedad en forma particular. Las enfermedades, al igual que otros enemigos
humanos, constituyen una amenaza para la unidad y supervivencia del grupo, sea éste
una familia o una sociedad. Las enfermedades pueden e interrumpen la comunicación
entre los miembros del grupo, incapacitar a los dirigentes y a los otros miembros,
reducir la capacidad de sus componentes para llevar a cabo los roles y tareas
encomendados y alterar los modos de relación entre ellos. Es por tanto, de gran
importancia para la continuidad de la existencia de una sociedad que esta se defienda
contra la enfermedad. En cierto sentido, la descripción de las enfermedades en función
de las medidas de defensa tomadas por los grupos humanos refleja la historia y
desarrollo de la sanidad, y en particular de las actitudes hacia el enfermo.
La violencia familiar como parte de un desorden funcional y orgánico es de reacción
físico y social en la mente del o el individuo(s). Muchos psiquiatras piensan que algún
agente, químico o constitucional, puede ser el responsable de los desordenes
funcionales, especialmente la psicosis. Son éstas las enfermedades psicosomáticas, un
termino del griegopsyché (mente) y soma (cuerpo) y que refleja al antiguo dualismo
alma-cuerpo. En realidad manifiesta un reconocimiento por parte de los antiguos de
que los procesos mentales y fisiológicos pueden ser con frecuencia interdependientes.
Aristóteles fue quien dijo en su De anima: Probablemente todas las afecciones del alma
-angustia, mansedumbre, miedo, piedad, valor, alegría, amor y odio- están asociadas
con el cuerpo, pues cuando aparece el cuerpo también se ve afectado. Desde los
tiempos de Hipócrates hasta la segunda mitad del siglo XIX se ha reconocido la
importancia de los factores psicológicos en la enfermedad, teniéndolos en cuenta en
los tratamientos. El rápido descubrimiento de causas y curas para algunas
enfermedades en aquella época cambió la orientación de los médicos desde los
factores psicológicos a la búsqueda de agentes etiológicos orgánicos para todas las
enfermedades.
La responsabilidad de la salud en la comunidad corresponde primordialmente al
estado. Podría pensarse que dado el numero considerable de servicios para el cuidado
de la salud, éstos serían suficientes para la población del país. Lamentablemente no es

�así. Además se sigue dando especiales preferencias a las acciones curativas en una
cultura en el cual el médico no considera que sea su responsabilidad participar en la
salud colectiva, y en las acciones médico-preventivas. Tanto las instituciones de salud
como las educativas están intentando modificar las situaciones existentes.
MOTIVOS QUE GENERAN LA VIOLENCIA INTRAFAMILIAR POR PARTE DEL
AGRESOR
Cansancio y/o preocupación 37.0%
Enojados por problemas económicos 25.1%
Enojados por otras causas 34.2%
Personas ebrias 6.1%
Drogados 3.0%
Ninguna 6.8%

El Epidemiólogo y la practica epidemiológica.
El epidemiólogo que aplica los recursos de la epidemiología, puede contribuir como un
auxiliar de apoyo para los estudios como el de la violencia familiar, se aplica fuera del
campo de la medicina y su método lo usan el sociólogo, el antropólogo y el trabajador
social al estudiar problemas o fenómenos, para medirlos y analizar las causas que lo
determinan por medio del estudio de frecuencia y distribución de los fenómenos,
situaciones o factores que afectan a la población y las condiciones que hacen que se
presenten, al señalar "los fenómenos" significaría que éstos no son solamente
indicadores de enfermedades que dañan a la salud física, sino que repercuten sobre lo
psicológico y lo social; al decir que afectan a la población no se implica que
necesariamente involucren a todos los individuos de la comunidad; del mismo modo, al
hablar de las condiciones que hacen que se presenten se afirman que estas pueden ser
biológicas, físicas, sociales, ambientales, o la combinación de varias de ellas o de
todas. Los estudios epidemiológicos pueden limitarse a una determinada zona o área
geográfica, a un grupo determinado de población o a toda una comunidad.
La practica epidemiológica requiere de una cuidadosa observación de la conducta de
las poblaciones: vegetal, animal y humana; de la naturaleza, distribución y
reproducción de las especies botánicas; del comportamiento de las distintas especies
de la escala animal, de sus ciclos biológicos y sus nichos ecológicos; así como de las
condiciones económicas, políticas, culturales y sociales de la especie humana. Esta
observación constante o actitud de alerta, de verdadera vigilancia epidemiológica,
permite disponer de información sobre las modificaciones ambientales; además de los
cambios de condiciones de la población y de los agentes, la introducción de nuevas
especies, así como los observados con medidas de control. Dicha información
actualizada y sistematizada, debe ser analizada oportunamente para fundamentar las
estrategias y la conducta adecuada a seguir. (9)

�Los Estudios Epidemiológicos un Recurso Contra la
Violencia Familiar

Los estudios epidemiológicos de eventos que inciden en la vida de las comunidades, y
en especial aquéllos que alteran su salud, tienen como propósito señalar su
distribución de acuerdo:

1.
2.
3.

Al tiempo de su efecto.
Al espacio geográfico en que se desarrollan.
A los grupos sociales que afectan.

En cuanto al tiempo es necesario precisar el momento de inicio del problema en
estudio, su frecuencia, su comportamiento de acuerdo a las épocas estacionales, a los
diferentes meses o semanas del año, así como su aparición por días, e inclusive en
determinadas horas del día.
Por lo que toca al espacio geográfico, es necesario localizar el área, extensión y
características; puede ser el sitio de trabajo, el área habitacional, extenderse a una
parte de la población, o bien, abarcar varios poblados o perímetros.
En cuanto al grupo o persona afectada se debe señalar la distribución del proceso o
comportamiento del evento según edad y sexo, la actividad que realiza, su condición
social y cultural, así como su situación patológica e inmunológica, etc. A este tipo de
descripción, sin explicar el por que del comportamiento, se le denomina estudio
epidemiológico descriptivo.
La explicación de cómo se desarrolla el evento, los factores que permitieron su
presentación, el porqué en determinadas personas o grupos, como se limita a una
zona o grupo determinado o por qué se extiende desde su foco inicial se conoce como
un estudio epidemiológico analítico.
En la práctica, no hay estudios exclusivamente descriptivos; la actitud analítica y la
experiencia, obligan a dar explicación o encontrar conjetura a cada hecho, o a
establecer una hipótesis nueva en su momento.
En algunas ocasiones se estudian hechos pasados, mediante la recolección de datos
especiales de personas que manifestaron una conducta o daño en el pasado. Se trata
deestudios epidemiológicos retrospectivos. En otras ocasiones se tiene la oportunidad
de hacer los estudios en el curso o transcurso de los eventos de interés para el
estudioso que requiere de una planeación que le permita recolectar datos de las
condiciones generadas y de los factores relacionados en un grupo particular de
población con características especiales, durante un tiempo determinado. En el caso de
la observación de los efectos de la violencia directa o indirectamente sobre los
integrantes de una familia en una muestra de población corresponde al tipo
de estudios epidemiológicos prospectivos.
Los estudios epidemiológicos experimentales se planean para observar los cambios
producidos por la introducción de una condición o factor que altera el comportamiento

�habitual de un proceso. Así acontece en la investigación de la respuesta y el cambio de
algunas conductas o actitudes ante el uso de un modificador que altere la respuesta ya
conocida. En este caso, es necesario comparar los resultados en el grupo de personas
en las cuales se aplicó la medida, con otro en el que no se aplicó, o sea en un "grupo
testigo". Este tipo de estudios amerita una metodología especial, para calcular y
seleccionar una muestra de la población en la que se realizará el estudio; los
resultados observados en la muestra se traspolan posteriormente al total de la
población, a fin de conocer la frecuencia de la condición estudiada.

Conclusión
Las observaciones epidemiológicas pueden orientar los estudios clínicos y de
laboratorio o comunidad para precisar la etiología de los casos en estudio como en este
caso pudiera ser la violencia familiar. Para realizar un estudio epidemiológico este
incluye una serie de etapas determinadas que tratan de identificar el problema,
destacar su magnitud y trascendencia en la comunidad, es explicar las condiciones que
favorecen su presentación y de este modo nos ayuda a establecer un pronóstico
además de implementar y señalar los sistemas de control más adecuados en el
momento. Las etapas en el estudio epidemiológico son las mismas que se realizan en
el estudio clínico. Tanto el clínico como el epidemiólogo laboran para conocer un
problema, establecer un diagnóstico y señalar una terapéutica. La diferencia está en
que para el clínico el objetivo es curar al individuo enfermo; y para el epidemiólogo, a
la comunidad afectada valiondose de métodos auxiliares como la bioestadística, la
sociología, el saneamiento, etc. Y empleando los recursos institucionales y sociales de
la comunidad, para lograr acciones generales y específicas que contribuyen a
solucionar el problema de la propia comunidad como el de la violencia familiar.
En fin, los objetivos iniciales y terminales de la epidemiología son establecer
actividades programadas señalando las prioridades, mediante el conocimiento de la
dinámica e interacción de los fenómenos epidemiológicos y de la acción específica de
cada uno de los sistemas de control disponibles para lograr la disminución del
problema como lo es la violencia en una forma no desordenada.
Epidemiológicamente, la enfermedad es el resultado de la interacción entre el agente
agresor y el huésped susceptible, en un medio ambiente propicio, que los pone en
contacto mediante la existencia de mecanismos de producción o transmisión. El
conocimiento de las características de estos elementos, agente, huésped y medio
ambiente, es fundamental para conocer mejor los problemas en observación y para
establecer los sistemas de control más convenientes.
Al medio social lo representan los conglomerados humanos; y puede limitarse al núcleo
familiar, de trabajo, estudio, recreación o extenderse a todos los habitantes de una
zona. Del medio social se estudia su economía, nivel cultural, organización social,
política, religión, hacinamiento, condiciones sanitarias, relaciones sociales, actividades,
hábitos diversos, etc.
El medio ambiente puede convertirse en agresor o protector, o ser generador de
situaciones adversas o condicionantes para la presentación de procesos en el individuo
o en la comunidad y provocando así una patología que es necesario conocer para una

�mejor actuación en los ambientes diversos a razón de un buen diagnóstico y acción
terapéutica. Las reacciones así consideradas enfermedades dependen de las múltiples
características en las que se encuentran estos tres elementos mencionados, y por lo
tanto no obedecen a una sola causa sino que es multicausal. La violencia es de
considerarse como un fenómeno o evento de masa generadora de acciones y
reacciones en la comunidad, no siendo un problema aislado o único.
Las mutaciones de los agentes biológicos, los cambios ecológicos favorecidos
principalmente por el hombre, y las condiciones cambiantes de éste, de acuerdo a sus
nuevos hábitos, costumbres y comportamientos ante las eventualidades, desastres
naturales o las motivadas por la industrialización, la modernización, son factores que
desarrollan actitudes y que generan violencia por lo que es importante valorarlas como
parte de un proceso patológico en el campo de la prevención y de la Salud Pública para
una mejor estrategia contra la Violencia Familiar.

Referencias
1.Híjar M.,López M., J. Muñoz 1997. La Violencia y sus Repercusiones en la Salud;
reflexiones teóricas y magnitud del problema en México. Rev. Salud Pública. México
39: 565-572.
2.Larraín, S. 1990. El Malestar la Otra Salud Mental. Violencia Familiar: Rev. Caminos
de Prevención. Edición de las Mujeres. Santiago, Chile.14: 117-125.
3. Híjar M.,López M. y Muñoz Op.Cit.
4. Alvarez Alva, R. 1994 Salud Pública y Medicina Preventiva. Ed. Manual Moderno.
México. Pags 1-100.
5.Jorg, M E. 1994. Violencia, Sociedad, Salud, Médicos. Programa de Publicaciones,
HBI. Acta de Congreso de Primer Conferencia Interamericana, OPS. Plan de Acción
Regional Contra la Violencia. Washington, D.C. 20037-EEUU.
6. Alvarez Alva, R. Op.Cit
7.INEGI. 2000. Violencia Intrafamiliar Encuesta 1999. Documento metodológico y
resultados. México.
8.Guezmes, A. 1994. Violencia y Salud. Programa de Publicaciones HBI. Acta de
Congreso de primer Conferencia Interamericana, OPS. Plan de Acción Regional Contra
la Violencia. Washington D.C. 20037-EEUU.
9.Alvarez Alva, R. Op.Cit.

�USO DE LAS ENCUESTAS DIETÉTICAS PARA EVALUAR LA
INGESTA DE ÁCIDO FÓLICO Y SU RELACIÓN CON LOS
DEFECTOS DEL TUBO NEURAL.
Zacarias Jiménez-Salas, Carmen Mata-Obregón, Soledad
Chavero-Torres, María Luisa Luna-García
Facultad de Salud Pública y Nutrición (UANL)
E-mail: zjs@infosel.net

Introducción
La disminución de las enfermedades infecciosas
en la infancia ha permitido que otros
padecimientos, tales como las malformaciones
congénitas ocupen en la actualidad un lugar
importante como causa de muerte infantil en
nuestro país (1). Entre las principales
malformaciones se encuentran la espina bífida y
la anencefalia que en conjunto se denominan
defectos del cierre del tubo neural (DTN).
En México, los DTN constituyen un problema de
salud pública ya que las estadísticas indican una
elevada incidencia (3.6 por cada 1000 nacidos
vivos) de estos padecimientos (2) y en el ámbito
mundial nuestro país ocupa el segundo lugar en
incidencia de estos defectos superado únicamente
por China del Norte (3). En Nuevo León, según
datos del sistema de vigilancia epidemiológica en
1999 se registraron 3.9 casos de malformaciones
congénitas por cada 1000 nacidos vivos; los
municipios de Nuevo León con mayor incidencia
de defectos de cierre de tubo neural fueron Dr. Arroyo, Santa Catarina, Escobedo y
Apodaca con 131, 35.5, 19.9 y 16.3 respectivamente (4).
Los defectos de cierre de tubo neural ocurren durante la tercera y cuarta semana del
desarrollo embrionario, en esta etapa pueden ocurrir alteraciones que interfieren con el
proceso de cierre normal y aparecen malformaciones con diversos grados de severidad
y pronóstico que en la mayoría de los casos, finalizan con la invalidez o muerte del
infante en los primeros días de vida (5). Aunque se desconoce el origen de dichas
enfermedades se ha descrito que la suplementación de ácido fólico durante el período
periconcepcional disminuye las probabilidades de ocurrencia de los DTN, lo que sugiere
una relación entre estos padecimientos y el metabolismo de esta vitamina (6, 7).
Actualmente, el Departamento de Salud de los EUA recomienda que las mujeres que
planeen o pudieran embarazarse consuman 400 g de ácido fólico para prevenir la
ocurrencia de un embarazo afectado por DTN y para prevenir la recurrencia -cuando
hubo un embarazo previo afectado- deben consumirse cuatro miligramos por día (8);
De esta forma se pueden prevenir entre la mitad y tres cuartas partes de los DTN.

�Factores de riesgo para la ocurrencia de DTN.
El efecto protector del ácido fólico se presenta a concentraciones séricas entre 3.5 y 17
ng/ml, sin embargo, estos valores algunas veces no se alcanzan debido a diversos
factores entre los que figuran alteraciones genéticas y deficiencias nutricionales. (9).
Alteraciones genéticas. Entre las alteraciones genéticas asociadas a un metabolismo
deficiente de los folatos y el desarrollo de los DTN, la mejor estudiada es una mutación
de la enzima metilentetrahidrofolato reductasa (MTHFR); Esta enzima cataliza la
reducción del 5,10 metilentetrahidrofolato a 5 metilentetrahidrofolato, que es un
precursor de una cadena de reacciones de metilación de sustancias de interés biológico
en la síntesis de DNA. La mutación C677T del gen de la MTHFR ocasiona el cambio de
un residuo alanina por una valina que repercute en la producción de una enzima
termosensible asociada a un incremento en los niveles sanguíneos de homocisteína y a
una disminución de ácido fólico (10). Aunque unos estudios relacionan este
polimorfismo a los DTN, hay otros que no encuentran la asociación descrita (11, 12).
Aquí en México, el grupo del Dr. Mutchinick del INNSZ encontró una fuerte asociación
entre los DTN y el polimorfismo de la MTHFR (13). Por lo anterior, es importante
considerar que el genotipo per se no es determinante del fenotipo DTN, sino que
también se relaciona con la ingesta deficiente de folatos.
Deficiente ingesta de folatos. Como ya se describió, la administración periconcepcional
de ácido fólico reduce el número de embarazos afectados con DTN, lo que ha sido
confirmado por estudios de casos y controles (14) que demuestran el efecto protector
de esta vitamina. A pesar de que está bien caracterizada la relación entre el
suplemento periconcepcional del ácido fólico y los DTN, la asociación entre la ingesta
dietética de folato y los DTN no ha sido confirmada adecuadamente ya que algunos
estudios sugieren que hay poca relación (15, 16). Sin embargo, es probable que la
débil asociación entre la ingesta de folato y la incidencia de DTN refleje la dificultad en
estimar la ingesta individual de folatos por los métodos convencionales en vez de una
falta de efecto protector del folato dietético en sí.

Métodos de medición de ácido fólico.
Los métodos que se utilizan para evaluar el papel que desempeña el ácido fólico en los
DTN involucran mediciones directas de los niveles sanguíneos de esta vitamina o
evaluaciones indirectas de la ingesta diaria de folatos mediante encuestas dietéticas.

a.

b.

Métodos bioquímicos. Actualmente el radioinmunoanálisis es el método
bioquímico que se utiliza con mayor frecuencia para analizar los niveles de
ácido fólico en sangre. Los niveles plasmáticos que se consideran normales
fluctúan entre 3.0 y 17 ng/ml. Además, también se evalúan los niveles
intraeritrocitarios que estan entre 175 y 700 ng/ml en sujetos normales (17).
Cabe señalar que la medición más adecuada es la evaluación intraeritrocitaria,
pues mientras que la plasmática evalúa el consumo reciente de folato, la
eritrocitaria, refleja el consumo promedio de cuatro meses previos debido a la
vida media de estas células.
Encuestas dietéticas. Para evaluar la ingesta de ácido fólico se utilizan
encuestas dietéticas entre las que se incluyen recordatorio de 24 horas,
cuestionarios de frecuencia de consumo de alimentos (CFCA) y registro del peso
de los alimentos, entre otros (18,19). Los valores normales de ingesta diaria de

�ácido fólico aceptados como protectores contra DTN son los superiores a 200 g
diarios (20,21).
La selección del método de medición depende de la finalidad del estudio. El
radioinmunoanálisis es un método más exacto y confiable para conocer los niveles de
ácido fólico pero resulta incosteable para estudios epidemiológicos, por lo tanto limita
su uso a estudios de casos y controles, cohortes y como estándar de oro en la
validación de las encuestas dietéticas. En cambio, aunque las encuestas son baratas y
resultan ideales en la epidemiología su principal desventaja es que son evaluaciones
indirectas y generalmente subjetivas.

Uso de las encuestas dietéticas
Las encuestas dietéticas se utilizan para evaluar el consumo de alimentos y sirven para
estimar la relación de la ingesta de ciertos nutrientes con el riesgo de aparición de
algunas enfermedades. El uso de las encuestas en estudios epidemiológicos esta
condicionado a una evaluación de su validación y reproducibilidad previa en la
población donde se aplicará dada las variaciones de la alimentación en cada población
(22). Por ejemplo, la validación de un CFCA implicaría su diseño y posterior
comparación con un estándar de referencia que son el promedio de cuatro series de 34 recordatorios de 24 horas o las mediciones bioquímicas directas tales como
concentración plasmática de los nutrientes; Finalmente, la reproducibilidad se
evaluaría al aplicar el cuestionario un año después en la misma población.
Los investigadores que examinan la relación entre la ingesta de folato en la dieta
materna y la incidencia de defectos de cierre de tubo neural han utilizado algunas
veces los CFCA para obtener la estimación del consumo usual de folato durante el
período periconcepcional (23,24,25). Los cuestionarios son un método atractivo en los
estudios epidemiológicos ya que son de fácil utilización y baratos (26). Con los CFCA se
estima la ingesta de los alimentos basándose en la frecuencia con que se consumen
una lista fija de alimentos de porciones predeterminadas sobre un período extendido
de tiempo, generalmente un año; Se debe diseñar una lista de alimentos para cada
región donde se aplica el cuestionario dada la diversidad en las costumbres
alimenticias. Este método confía en la memoria, y las respuestas a las preguntas
expuestas a los entrevistados son abiertas a la interpretación (27). Los cuestionarios
de frecuencia alimentaria se han validado para determinar ingesta de folato en una
variedad de poblaciones en los Estados Unidos incluyendo los siguientes: los rurales y
voluntarios del Sur de Dakota y Wyoming (28), profesionales varones de salud (29) y
hombres y mujeres de 40 años o más (30).
El registro de peso de los alimentos a consumir es otro tipo de encuesta dietética que
recientemente se utilizó para investigar la relación del consumo de folatos y la
aparición de DTN. Green y colaboradores (31) diseñaron una encuesta de Registro de
peso de los alimentos y lo compararon con un CFCA semicuantitativo para evaluar la
ingesta de consumo de ácido fólico en mujeres entre 16 y 19 años. Este tipo de
encuesta es mas precisa ya que no depende de la memoria de los encuestados para
recordar el tamaño de las porciones de alimentos consumidas -ya que deben pesarlos
antes de consumirlos- y no estan limitados a la selección de una lista predeterminada
de alimentos. Sin embargo, este tipo de cuestionarios no son muy prácticos para
utilizarse en epidemiología ya que se requiere un entrenamiento mas completo de los
participantes encuestados y una mayor capacitación al personal que ingresará los
registros de consumo a una base de datos. Además, el hecho de tener que pesar los

�alimentos podría ocasionar que los participantes alteren su ingesta y no sería
representativo de la ingesta dietética normal del encuestado. Los resultados
encontrados en este estudio, empero, sugieren que los CFCA y el registro de peso de
los alimentos por tres días son mediciones semejantes y validas para probar la ingesta
de ácido fólico en mujeres jóvenes.

Conclusiones
Los trabajos revisados parecen indicar un uso generalizado de las encuestas dietéticas
para evaluar la relación entre la ingesta de ácido fólico y los defectos del tubo neural.
Las encuestas alimentarias utilizadas han permitido identificar y cuantificar deficiencias
en el consumo de ácido fólico, contribuyen a establecer grupos vulnerables, permiten
evaluar programas de alimentación para fortificar alimentos con ácido fólico,
proporcionan información para la vigilancia epidemiológica y la toma de decisiones, y
han demostrado que aportan datos y conocimientos que promueven y estimulan el
interés de las autoridades y de la propia comunidad, cada vez más interesada en este
tema.

Referencias
1. Rodríguez-Morán M., J.F. Guerrero-Romero, M. Parra-Quezada, M.J. Segura-Pineda,
M. Levario-Carrillo, E.I. Sotelo Ham 1998. Deficiencia de folatos y su asociación con
defectos de cierre del tubo neural en el norte de México. Salud Pública Méx. 40: 474 –
480.
2. Harris JA, and G.M. Schaw. 1995. Neural Tube defects –Why are rates high among
populations of Mexican Descendent?. Enviromental Health perspectives. 103 (Suppl 6):
163-164.
3. Botto L.D., C.A. Moore, M.J. Rhoury, and J.D. Erickson.1999. Neural Tube defects
Review. The New Engl. J. Med. 341 (20): 1509-151.
4. Martínez de Villarreal L., P. Arredondo-Vázquez, R. Velazco-Campos, R. HernándezHerrera, y J. Villarreal-Pérez 2000. Programa de vigilancia activa de los defectos del
tubo neural en el estado de Nuevo León México. Memorias del Congreso de Genética y
Biomedicina molecular 2000. resumen No CECL06, Monterrey Nuevo León.
5. Scott J.M., D.G.Weir and P.M. Kirke 1995. Folate and neural tube defects: en Folate
in Health and Disease Editado por LB Bailey. Cap. 12 pp 329 – 360.
6. MRC Vitamin Study Research Group. 1991. Prevention of neural tube defects:
results of the Medical Research Council Vitamin Study. Lancet. 338: 131- 137.
7. Czeizel A.E.. and I. Dudas 1992. Prevention of the first occurrence of neural-tube
defects by periconceptional vitamin supplementation. N. Engl. J. Med. 327: 1832 –
1835.
8. Recommended Dietary Allowances. National Research Council (US) Subcommittee
on the Tenth Edition of the RDAs. 1989. Washington DC: National Academy of
Sciences.

�9. García Morales M., L.M. Limón-Luque, J. Barrón-Vallejo, M.E. González-Morales, y A.
Kably-Ambe 1996. Uso periconcepcional de ácido fólico en la prevención de defectos
del tubo neural: conceptos actuales. Ginecol. Obstet. Mex. 64: 418 – 421.
10. Frosst P, H.J. Blom, R. Milos, P. Goyette, C.A. Sheppard, R.G. Mattheus, G.J.
Boers, M. den Heijer, L.A. Kluijtmans, L.P. van den Heuvel and R. Rozen. 1995. A
candidate genetic risk factor for vascular disease: a common mutation in
methylenetetrahydrofolate reductase. Nat. Genet. 10: 111–113.
11. Jacques PF, A.G. Bostom, and R.R. Williams 1996. Relation between folate status,
a common mutation in methylenetetrahydrofolate reductase, and plasma
homocysteine concentrations. Circulation. 93: 7 – 9.
12. Papapetrou C, S.A.Lynch, J.Burn, and Y.H. Edwars 1996.
Methylenetetrahydrofolate reductase and neural tube defects. Lancet. 348: 358.
13. Mutchinick O.M. 2000. Polimorfismos moleculares del gen del MTHFR, ingesta
periconcepcional de ácido folico y defecto del tubo neural In Simposio : defectos del
tubo neural: Aspectos epidemiológicos, metabólicos, geneticos y estartegias de
prevención. Memorias del Congreso de Génetica y Biomedician Molecular 2000.
Monterrey, Nuevo León.
14. Picciano M.F., T.J. Green, and D.L. O´Connor 1994. The folate status of women
and health. Nutrition Today 29: 20 – 29.
15. Brown J.E., D.R. Jacobs, T.J. Hartman, G.M. Barosso, J.S. Stang, M.D. Gross, and
M.A. Zeuske. 1997. Predictors of red cell folate level in women attempting pregnancy.
J. Am. Med. Assoc. 277: 548 - 552.
16. Daly L.E., P.N. Kirke, A. Molloy, D.G. Weir, and J.M. Scott 1995. Folate levels and
neural tube defects. Implications for prevention. J. Am. Med. Assoc. 274: 1698 – 1702.
17. Dualcount Solid phase no boil assay for Vitamin B12/Folic Acid. Boletín técnico.
Editado por Diagnostic Products Corporation. 1999.
18. Green T.J., O.B. Allen, and D.L. O’Connor. 1998. A Three-day weighed food record
and a semiquantitative food-frequency questionnaire are valid measures for assessing
the folate and vitamin B-12 intakes of women aged 16 and 19 years. J. Nutr. 128:
1665 – 1671. 1998.
19. Daly L.E., et. al., Op. Cit.
20. Brown J.E., et. al., Op. Cit.
21. Green T.J., et. al., Op. Cit.
22. Serra-Majem LI. 1995. Evaluación del consumo de alimentos en poblaciones.
Encuestas dietéticas: En Nutrición y salud Pública. Métodos bases científicas y
aplicaciones. Editorial Mason. Editado por Serra-Majem LI, Aranceta-BJ, Mataix VJ. Cap
10 pp 90 – 96.

�23. Brown J.E., et. al., Op. Cit.
24. Daly L.E., et. al., Op. Cit.
25. Milunsky A, H. Jick, S.S. Jick, C.L: Bruell, D.S. MacLaughlin, K.J. Rothman, W.
Willett 1989. Multivitamin/folic acid supplementation in early pregnancy reduces the
prevalence of neural tube defects. J. Am. Med. Assoc. 262: 2847-2852.
26. Willett W. 1990. Nutritional Epidemiology. Oxford University Press, New York, NY.
27. Idem.
28. Longnecker M.P., L. Lissner , J.M. Holden, V.F. Flack, P.R. Taylor, M.J. Stampfer,
and W.C. Willett. 1993. The reproducibility and validity of a self-administered
semiquantitative food frequency questionnaire in subjects from South Dakota and
Wyoming. Epidemiology 4: 356-365.
29. Rimm EB, E.L. Giovannucci, M.J. Stampfer, G.A. Colditz, L.B. Litin, and W.C.
Willett. 1992. Reproducibility and validity of an expanded self-administered
semiquantitative food frequency questionnaire among male health professionals. Am.
J. Epidemiol.135:1114-1126.
30. Munger R.G., A.R. Folsom, L.H. Kushi, S.A. Kaye, and T.A. Sellers. 1992. Dietary
assessment of older Iowa women with a food frequency questionnaire: nutrient intake,
reproducibility, and comparison with 24-hour dietary recall interviews. Am. J.
Epidemiol. 136:192-200.
31. Green T.J., et. al., Op. Cit.

�</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </file>
  </fileContainer>
  <collection collectionId="471">
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="597150">
                <text>Respyn Revista de Salud Pública y Nutrición</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="41">
            <name>Description</name>
            <description>An account of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="597151">
                <text>La Revista Salud Pública y Nutrición, inicia en el 2000 y es una publicación universitaria con periodicidad trimestral, producida por la Subdirección de Investigación, Innovación y Posgrado de la Facultad de Salud Pública y Nutrición y la valiosa colaboración de la Dirección de Tecnologías de Información de la Universidad Autónoma de Nuevo León. Tiene como finalidad publicar y divulgar la productividad científica al ofrecer un espacio con visibilidad global para difundir toda aquella información sobre salud pública y nutrición que se genera en los ámbitos académico y científico tanto en el entorno local, regional, nacional e internacional.</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="39">
            <name>Creator</name>
            <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="597152">
                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León, Facultad de Salud Pública y Nutrición</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="40">
            <name>Date</name>
            <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="597153">
                <text>2000</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
  </collection>
  <itemType itemTypeId="1">
    <name>Text</name>
    <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
    <elementContainer>
      <element elementId="102">
        <name>Título Uniforme</name>
        <description/>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="597270">
            <text>Respyn Revista de Salud Pública y Nutrición</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="97">
        <name>Año de publicación</name>
        <description>El año cuando se publico</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="597272">
            <text>2001</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="52">
        <name>Volumen</name>
        <description>Volumen de la revista</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="597273">
            <text>2</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="54">
        <name>Número</name>
        <description>Número de la revista</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="597274">
            <text>1</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="98">
        <name>Mes de publicación</name>
        <description>Mes cuando se publicó</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="597275">
            <text>Enero-Marzo</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="101">
        <name>Día</name>
        <description>Día del mes de la publicación</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="597276">
            <text>1</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="100">
        <name>Periodicidad</name>
        <description>La periodicidad de la publicación (diaria, semanal, mensual, anual)</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="597277">
            <text>Trimestral</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
    </elementContainer>
  </itemType>
  <elementSetContainer>
    <elementSet elementSetId="1">
      <name>Dublin Core</name>
      <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
      <elementContainer>
        <element elementId="50">
          <name>Title</name>
          <description>A name given to the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="597271">
              <text>Respyn Revista de Salud Pública y Nutrición, 2001, Vol 2, No 1, Enero-Marzo</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="39">
          <name>Creator</name>
          <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="597278">
              <text>Cantú Cantú, Pedro, Fundador</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="49">
          <name>Subject</name>
          <description>The topic of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="597279">
              <text>Nutrición</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="597280">
              <text>Salud</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="597281">
              <text>Salud Pública</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="597282">
              <text>Ciencias de la salud</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="597283">
              <text>Alimentos</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="597284">
              <text>Transtornos alimenticios</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="41">
          <name>Description</name>
          <description>An account of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="597285">
              <text>La Revista Salud Pública y Nutrición, inicia en el 2000 y es una publicación universitaria con periodicidad trimestral, producida por la Subdirección de Investigación, Innovación y Posgrado de la Facultad de Salud Pública y Nutrición y la valiosa colaboración de la Dirección de Tecnologías de Información de la Universidad Autónoma de Nuevo León. Tiene como finalidad publicar y divulgar la productividad científica al ofrecer un espacio con visibilidad global para difundir toda aquella información sobre salud pública y nutrición que se genera en los ámbitos académico y científico tanto en el entorno local, regional, nacional e internacional.</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="45">
          <name>Publisher</name>
          <description>An entity responsible for making the resource available</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="597286">
              <text>Universidad Autónoma de Nuevo León, Facultad de Salud Pública y Nutrición</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="37">
          <name>Contributor</name>
          <description>An entity responsible for making contributions to the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="597287">
              <text>Ramos Peña, Esteban Gilberto, Editor Responsable </text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="597288">
              <text>Rocha Flores, Alejandra Berenice, Editor Técnico</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="40">
          <name>Date</name>
          <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="597289">
              <text>2001-01-01</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="51">
          <name>Type</name>
          <description>The nature or genre of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="597290">
              <text>Revista</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="42">
          <name>Format</name>
          <description>The file format, physical medium, or dimensions of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="597291">
              <text>text/pdf</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="43">
          <name>Identifier</name>
          <description>An unambiguous reference to the resource within a given context</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="597292">
              <text>2021015</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="48">
          <name>Source</name>
          <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="597293">
              <text>Fondo Universitario</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="44">
          <name>Language</name>
          <description>A language of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="597294">
              <text>spa</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="46">
          <name>Relation</name>
          <description>A related resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="597295">
              <text>https://respyn.uanl.mx/index.php/respyn</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="38">
          <name>Coverage</name>
          <description>The spatial or temporal topic of the resource, the spatial applicability of the resource, or the jurisdiction under which the resource is relevant</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="597296">
              <text>Monterrey, N. L.</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="68">
          <name>Access Rights</name>
          <description>Information about who can access the resource or an indication of its security status. Access Rights may include information regarding access or restrictions based on privacy, security, or other policies.</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="597297">
              <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="96">
          <name>Rights Holder</name>
          <description>A person or organization owning or managing rights over the resource.</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="597298">
              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores.</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
      </elementContainer>
    </elementSet>
  </elementSetContainer>
  <tagContainer>
    <tag tagId="38518">
      <name>Actividad sexual</name>
    </tag>
    <tag tagId="38523">
      <name>Alimento</name>
    </tag>
    <tag tagId="38524">
      <name>Condimento</name>
    </tag>
    <tag tagId="38521">
      <name>Familia disfuncional</name>
    </tag>
    <tag tagId="23978">
      <name>Jóvenes</name>
    </tag>
    <tag tagId="38522">
      <name>Planta natural</name>
    </tag>
  </tagContainer>
</item>
