<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<item xmlns="http://omeka.org/schemas/omeka-xml/v5" itemId="21424" public="1" featured="1" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance" xsi:schemaLocation="http://omeka.org/schemas/omeka-xml/v5 http://omeka.org/schemas/omeka-xml/v5/omeka-xml-5-0.xsd" uri="https://hemerotecadigital.uanl.mx/items/show/21424?output=omeka-xml" accessDate="2026-05-18T12:42:39-05:00">
  <fileContainer>
    <file fileId="17715">
      <src>https://hemerotecadigital.uanl.mx/files/original/471/21424/Respyn_Revista_de_Salud_Publica_y_Nutricion_2002_Vol_3_No_1_Enero-Marzo.pdf</src>
      <authentication>127a43507b4a899ae9768bafb5830f9d</authentication>
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="4">
          <name>PDF Text</name>
          <description/>
          <elementContainer>
            <element elementId="56">
              <name>Text</name>
              <description/>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="599627">
                  <text>�HEMOGLOBINA GLUCOSILADA: PRUEBA DE LABORATORIO
NECESARIA PARA EL CONTROL METABOLICO DE PACIENTES
MEXICANOS CON DIABETES MELLITUS TIPO 2.
Ricardo M. Cerda-Flores1,2 Ma de los Angeles Rojas-Alvarado1 Martha I.
Dávila-Rodríguez1Guillermo González Quiroga1 Elva I. CortésGutiérrez1 Carlos H. Leal-Garza1
1

División de Genética. Centro de Investigación Biomédica del Noreste (CIBIN), Instituto Mexicano
del Seguro Social, Monterrey, Nuevo León, México.
2

División de Postgrado. Facultad de Enfermería, Universidad Autónoma de Nuevo León (México).

E-mail: ricardocerda@hotmail.com

Introducción
La Diabetes Mellitus no dependiente de insulina (o
diabetes tipo 2), es el desorden más común dentro de las
enfermedades metabólicas y endocrinas en los países en
desarrollo. La prevalencia de diabetes varia ampliamente
en las poblaciones alrededor del mundo. Es una
enfermedad multifactorial, con herencia poligénica y con
influencia de factores ambiéntales (1).
En todo México, Nuevo León es el Estado que tiene la
mayor tasa de mortalidad ajustada por edad para esta
enfermedad (42.29%). A nivel nacional, durante la década
de 1970 ocupó la séptima posición, en 1980 ocupó la
tercera posición y en 1990 ha sido considerada la primera causa de muerte en nuestro país (2).
Para su control, el médico en otros países se apoya en una serie de pruebas de laboratorio entre
las cuales la hemoglobina glucosilada (HbA1c) juega un papel importante(3).
La HbA1c es la unión no enzimática cetona-amina/ aldheido-amina que ocurre entre la
hemoglobina y la glucosa durante la vida del eritrocito. Esta fracción de la HbA1c corresponde a un
pequeño porcentaje de la hemoglobina total de los individuos normales (5%), sin embargo en los
enfermos diabéticos se puede incrementar 2 o 3 veces su concentración, por esta característica, la
HbA1c se ha tomado como un indicador del grado de control en la diabetes mellitus y se ha
recomendado como un recurso en la evaluación del paciente diabético. Esta prueba tiene la
ventaja de monitorear las condiciones metabólicas del paciente en las ocho semanas precedentes
permitiendo así conocer con mayor certeza la calidad del control de la diabetes. Su uso no se ha
generalizado en nuestro país en parte debido a la falta de un método fácilmente adaptable a
cualquier laboratorio. Existen diferentes métodos para cuantificar la proporción de la HbA1c, entre
éstos están la cromatografía, el isoelectroenfoque y la colorimetría (4,5)..
El objetivo de este estudio de serie de casos fue el conocer los niveles de control de glicemia de 93
pacientes diabéticos en el Hospital No. 25 del IMSS.

Materiales y Métodos.

�El presente estudio de serie de casos en pacientes con Diabetes Mellitus tipo 2, fue aprobado por
el Comité de Ética y Bioseguridad del Centro de Investigación Biomédica del Noreste (CIBIN),
IMSS en 1999.
Se seleccionó del Hospital No. 25 del IMSS, un total de 93 pacientes no relacionados, residentes
del Area Metropolitana de Monterrey (AMM) (Nuevo León, México), y cuyos cuatro abuelos
nacieron en el Noreste de México.
Todos ellos recibieron un examen médico. La diabetes se diagnosticó de acuerdo a los criterios de
la Organización Mundial de la Salud (6)
En el hospital, la evaluación física del control metabólico de cada paciente se realizó basado solo
en la prueba FBG. Después de la evaluación física, cada paciente fue entrevistado por los autores
y se realizó una toma de sangre periférica con jeringa estéril con EDTA con la finalidad de realizar
al mismo tiempo la prueba de HbA1c en nuestro laboratorio en el CIBIN, IMSS.
Durante la entrevista se obtuvo la información de edad, sexo, duración de diabetes, historial
reciente de polidipsia, poliuria y/o polifagia. Así como peso y estatura (medidos con ropa ligera y
sin zapatos) e índice de masa corporal (BIM) que fue calculado como kg/m2. La presión sanguínea
fue medida usando un esfingomanómetro. La hipertensión fue definida como presión sanguínea
sistólica  160 mmHg y la presión sanguínea diastólica  90 mmHg diastólica.
Los 93 pacientes con diabetes tipo 2 utilizaban diferentes grados de control metabólico. Para las
determinaciones de HbA1c se tomaron de 3-5 ml de sangre empleando EDTA como
anticoagulante. El método de análisis colorimétrico fue el utilizado como ha sido propuesto por
algunos investigadores (7,8)
Para evaluar el nivel de control metabólico se usaron los criterios de la Asociación Americana de
Diabetes (ADA) (la cual recomienda que los niveles de HbA1c deben ser mantenidos &lt; que 7%
para un buen control metabólico) (9)y el criterio Europeo (que recomienda que los niveles de
HbA1c deben ser &lt; a 7.6% para un buen control metabólico) (10).

Resultados
Un total de 93 pacientes con diabetes tipo 2, fueron incluidos en este estudio. Las características
de la población estudiada son mostradas en las Tablas 1 y 2. Las mujeres fueron
significativamente diferentes a los varones, únicamente en las mediciones de bajo peso, estatura y
BMI al utilizarse la prueba de t-student (p &lt; 0.05).
Tabla 1. Valores promedios y desviaciones estándar (SD) de algunas características de los
pacientes diabéticos.
Hombre

Mujer

Total

n

Media

SD

n

Media

SD

Media

SD

Valor de t

Edad (años)

46

55.21

10.59

47

52.89

14.99

54.06

12.93

-0.86

Duración
(años)

46

9.23

9.31

47

11.99

8.55

10.60

9.00

1.49

Estatura
actual (m)

45

1.70

0.07

45

1.59

0.07

1.64

0.09

-7.57*

�Peso actual
(kg)

46

89.16

12.49

46

78.28

12.26

83.72

13.47

-4.22*

BMI
inicial(kg/m2)

45

31.82

3.79

45

31.20

5.31

31.01

4.60

0.39

BMI actual
(kg/m2)

45

24.37

3.33

45

27.03

5.07

25.70

4.47

2.94*

Presión
sistólica

46

129.78

13.08

46

129.35

12.72

129.57

12.83

-0.16

Presión
diastólica

46

84.78

7.81

46

85.00

7.82

84.89

7.77

0.13

FBG

47

151.91

62.53

46

152.09

55.95

152.00

59.05

0.01

HbA1c (%)

47

14.04

3.65

46

13.85

3.77

13.94

3.69

-0.25

BMI: Índice de masa corporal, FBG: Concentración de glucosa en ayunas, HbA1c: Hemoglobina glucosilada, * p &lt; 0.05

Tabla 2. Características de la población estudiada.
Hombres

Mujeres

n

(%)

n

(%)

Polidipsia

43

(91.49)

44

(95.65)

Poliuria

39

(82.98)

38

(82.61)

Polifagia

43

(91.49)

41

(89.13)

Solo dieta

2

( 4.26)

4

( 8.70)

Hipoglucemiantes orales

5

(10.64)

1

( 2.17)

Insulina

5

(10.64)

6

(13.04)

Dieta e hipoglucemiantes orales

23

(48.94)

27

(58.70)

Dieta, hipoglucemiantes orales e insulina

10

(21.28)

8

(17.39)

Historia de:

Tratamiento:

�Ninguna

2

(4.26)

0

En nuestro estudio, el rango de edad fue de 19 a 81 años de los cuales el 30.6% eran mayores a
los 61 años. El tiempo transcurrido después del diagnostico fue entre 1 a 40 años, y el BMI fue de
15.43 a 44.08 kg/m2.
Los rangos de concentraciones de HbA1c fueron de 7.8% a 21.1% y las concentraciones de FBG
fueron de 63 a 186 mg/dl. La media de los niveles de HbA1c fue de 13.8% en pacientes con
diabetes siendo de 3 a 6% los valores normales. Todos estos resultados muestran una selección
apropiada en el diseño del estudio de la población estudiada.
Cuando se aplicaron los criterios del control glicémico de acuerdo a lo propuesto por la ADA (ver
Tabla 3) y la Europea (ver Tabla 4), el 100% de los pacientes mostraron un pobre control
metabólico, debido a que ninguno de ellos tuvo un buen control glicémico.
Tabla 3. Control glicemico en pacientes diabéticos y valores esperados de FBG de acuerdo
al criterio de la Asociación Americana de Diabetes (ADA).
FBG

Observada

FBG esperada

Nivel de HbA1c

n

Media

S.D.

(criterio ADA)

4%

0

-

-

60

5%

0

-

-

90

6%

0

-

-

120

7%

0

-

-

150

8%

4

103.25

40.93

180

9%

8

130.63

35.55

210

10%

12

134.67

40.62

240

11%

4

103.00

15.30

270

12%

7

174.71

61.45

300

13%

58

162.53

63.38

330

Total

93

152.00

59.05

FBG: Concentración de glucosa en ayunas en mg/dl; HbA1c: Hemoglobina glucosilada
Tabla 4. Control glicemico en pacientes diabéticos de acuerdo al criterio Europeo.
Categoria del

HbA1c

Hombres

Mujeres

Total

( 0.00)

�Control Metabolico

Rango

n (%)

n (%)

n (%)

Bueno

&lt; 7.6

0 ( 0.00)

0 ( 0.00)

0 ( 0.00)

Regular

7.6 - 9.7

6 (12.77)

8 (17.39)

14 (15.05)

&gt; 9.7

41 (87.23)

38 (82.61)

79 (84.95)

Pobre

Discusión
Esta es la primera investigación sobre control metabólico en pacientes diabéticos en la zona
urbana del AMM mediante la medición de las pruebas de HbA1c y FBG.
Nuestros resultados difieren con el criterio empleado por los médicos basados en la prueba de
FBG. Ellos lograron detectar en los 93 pacientes estudiados que el 52% tenían un mal control
metabólico (cifras de FGA  140 mg/dl) mientras que nuestros resultados muestran que el 100% de
los pacientes no tenían un buen control metabólico basados en los criterios ADA y Europeo (cifras
de HbA1c &gt; 7.6).
Los resultados encontrados de HbA1c en este estudio son similares a los reportados por GebreYohannes y Rahlenbeck en Etiopía utilizando el criterio Europeo. Ellos encuentran un 93% de mal
control metabólico en 43 pacientes con diabetes mellitus tipo 2 y confirman la duda acerca de la
utilidad de los valores de FBG como una herramienta para indagar el control metabólico (11).

Conclusiones
En conclusión, la prueba de HbA1c debe de aplicarse como una herramienta para la medición
adecuada del control metabólico en pacientes con diabetes en las instituciones de salud en
México. Es fundamental que nuestras autoridades fijen su atención a los resultados encontrados
en este estudio dado que nuestro Estado posee la mayor tasa de mortalidad por diabetes (45%) a
nivel nacional debido a que al utilizar solo la prueba de FBG se tiene un margen de error en el
diagnóstico del 48%.
Los resultados de este estudio permitirán realizar estudios comparativos con otras poblaciones
para apoyar la implementación de la técnica de HbA1c en el control metabólico de los pacientes con
diabetes mellitus tipo 2.
El posible control de los pacientes diabéticos en el AMM debería ser el aliciente para hacer un
esfuerzo de mejorar la situación.
Es necesario considerar el establecimiento de programas para los pacientes diabéticos en las
clínicas de las instituciones locales, así como crear una cultura al paciente acerca de su
enfermedad.

Resumen
Además de la determinación de glucosa en sangre en ayunas (FBG), la prueba de hemoglobina
glucosilada (HbA1c) es un indicador que evalúa el grado de control metabólico de todo paciente
con diabetes mellitus tipo 2. Aunque ambas pruebas se determinan rutinariamente en muchos
países en el mundo, para el buen control metabólico del paciente diabético, en las instituciones de
salud en México solo se basan en la prueba de FBG. Conocer si los pacientes con diabetes que
acudían al Hospital No. 25, IMSS en Monterrey para su control clínico (después de una evaluación
física basada solamente en la prueba de FBG), estuvieron bajo un buen o mal control metabólico.

�Se llevo a cabo un estudio de serie de casos en el cual se midieron las concentraciones de FBG y
de HbA1c en 93 pacientes diabéticos bajo tratamiento (46 mujeres y 47 hombres, con un promedio
de edad de 54 años) que acudían a la consulta externa del Hospital No. 25. Para evaluar el nivel
de control metabólico se usaron los criterios de la Asociación Americana de Diabetes (ADA) (la
cual recomienda que los niveles de HbA1c deben ser mantenidos &lt; 7.0%) y el criterio Europeo
(que recomienda que los niveles de HbA1c deben ser mantenidos &lt; 7.6%). Las determinaciones de
FBG se realizaron en el Hospital No. 25 y las de HbA1c en el Centro de Investigación Biomédica
del Noreste (CIBIN). De acuerdo a la prueba de FBG, los médicos clínicos detectaron que el 52%
de los pacientes tuvieron cifras  140 mg/dl (mal control metabólico). Por otro lado, utilizando la
prueba de HbA1c, los 93 pacientes (100%) registraron niveles &gt; a 8.0%. La prueba de HbA1c
mostró que todos los pacientes tuvieron un mal control metabólico. Por lo tanto, es prioritario que
las autoridades implementen rutinariamente la prueba de HbAc1 en las instituciones de salud de
México y especialmente en Nuevo León dado que este Estado posee la mayor tasa de mortalidad
por diabetes (45%) a nivel nacional.
Palabras Clave: Diabetes, Tipo 2, Hemoglobina glucosilada

Abstract
Glycosylated hemoglobin (HbA1c) is a blood test that gives an estimate of the average blood sugar
(glucose) for the previous three months. The fasting blood glucose (FBG) and HbA1c
determinations give a well idea about the metabolic control of the diabetics. Both tests are
determined routinely in many countries but into the Mexican Institutes of Health only the FBG test is
carried out for this purpose. The aim of this study was to know if non-insulin-dependent diabetic
mellitus (NIDDM) outpatients attending in a clinical hospital of the IMSS after the physician
evaluation based only on the FBG test were under a good or bad metabolic control. At the same
time, we carried out the HbA1c test independently of the physician evaluation in order to know if the
NIDDM patients were well evaluated. A serial case study was undertaken in which concentrations of
FBG and HbA1c were measured in 93 diabetics (under treatment) at the outpatient clinic of the
IMSS in Monterrey, Mexico. A structured, self-administrated questionnaire was used to obtain data
on age, gender, duration of diabetes, a recent history of polydipsia, polyuria and polyphagia, height,
weight, blood pressure, treatment kind, and BMI. The American Diabetic Association (ADA)
(currently recommends that the HbA1c be maintained under 7.0%) and the European criteria
(currently recommends that the HbA1c be maintained under 7.6%) were used to evaluate the level
of metabolic control. The 93 patients had HbA1C levels higher than 8.0% and FBG levels between
63 and 300 mg/dl. According to ADA criteria and European criteria all the patients were out of good
metabolic control. These points towards the HbA1c and FBG confirm the doubts about the
usefulness of FBG values as a tool for assessing metabolic control. These results suggest a low
level in the practice of monitoring indicators in NIDDM. We suggest that the HbA1c test must be
taken in account by the Mexican Institutes of Health to improve a better metabolic control in their
diabetic patients.
Key words: Diabetes, Type 2, Glycosylated hemoglobin

Referencias
1. Wahl PW, PJ Savage, BM Psaty, TJ Orchard, JA Robbins and RP Tracy. 1998. Diabetes in older
adults: comparison of 1997 American Diabetes Association classification of diabetes mellitus with
1985 WHO classification. The Lancet 352:1012-1015.

�2. Vázquez-Robles M, E Romero-Romero, C Escandón-Romero and J Escobedo de la Peña 1993.
The prevalence of non-insulin-dependent diabetes mellitus and the associated risk factors in a
population in Mexico, D.F. Gac Med Mex 129:191-199.
3. Revilla-Monsalve MC, F Arreola, G Castro-Martinez, J Escobedo-de la Peña, S Fiorelli, C
Gutierrez, S Islas-Andrade, E Junco-Lorenzana, A Lifshitz-Guinzberg, JD Mendez, G PartidaHernandez, B Salazar-Schettino, y F Vazquez-Estupiñan 1995. Pruebas de laboratorio útiles para
el control de la diabetes mellitus. Hemoglobina glucosilada. Rev Med IMSS (Mex) 33:501-504.
4. Contreras J, B Mata-Cardenas, A Avila, G Gonzalez-Quiroga y G Forsbach-Sanchez 1986.
Hemoglobina glucosilada y curva de tolerancia a la glucosa en madres de recién nacidos
macrosómicos. Rev Méd IMSS (Méx) 24:397-400.
5. Mata-Cardenas B, G Gonzalez-Quiroga, G Forsbach-Sanchez y J Contreras-Soto 1989.
Aplicación de una técnica colorimétrica para la determinación de la fracción glucosilada de la
hemoglobina. Rev Mex Patol Clin 36:21-22.
6. Wahl PW, et. al. Op. cit.
7. Contreras J, et. al. Op. cit.
8. Mata-Cardenas B, et. al. Op. cit
9. The Expert Committe on the diagnosis and classification of diabetes mellitus 1997. Report of the
Committe on the diagnosis and classification of diabetes mellitus. Diabetes Care 20:1183-1197.
10. Alberti KG and FA Gries 1988. Managment of non-insulin dependent diabetes mellitus in
Europe: a consensus view. Diab Med 5:275-281.
11. Gebre-Yohannes A and SI Rahlenbeck 1997 Glycaemic control and its determinants in diabetic
patients in Ethiopia. Diab Res Clin Pract 35: 129-134

Agradecimientos
Los autores agradecen a todo el personal médico y del laboratorio del Hospital Regional de
Especialidades No. 25, IMSS por el apoyo brindado en la realización de este estudio.

�RESPONSABILIDAD FAMILIAR Y CONOCIMIENTOS SOBRE LA
OSTEOPOROSIS: UN ESTUDIO EN GERONTOLOGÍA SOCIAL.
José Azoh Barry
Dirección General de investigación, Universidad Autónoma de Nuevo León (México)
E-mail: jazoh@ccr.dsi.uanl.mx

Introducción
México es un país en desarrollo donde el contexto
demográfico y epidemiológico cambiante se caracteriza por un
descenso de la fecundidad y mortalidad infantil contra un
aumento de la esperanza de vida y de las enfermedades
crónicas degenerativas. Los cambios en los determinantes de
la salud implican nuevos retos y enfoques en cuanto a la
atención de las necesidades de una población en proceso de
envejecimiento (1, 2).
El país se caracteriza también por poseer una cultura en
donde los valores de apoyo y respeto a los mayores de edad,
tiene un fuerte arraigo, lo cual se considera en la literatura
como una cultura de la ancianidad que sigue prevaleciendo
(3) a pesar de los cambios sociales rápidos; sin embargo, la
magnitud de los problemas derivados del cambio requieren
cada vez más de mayor intervención gubernamental y social.
En tal contexto, es importante enfocar al familiar que tiene la
responsabilidad (moral y material) de cuidar a su familiar de edad, cuyo bienestar fue objeto de un
plan internacional de acción, que alienta a los gobiernos a incorporar en sus programas nacionales
los principios de independencia, participación, cuidado, auto realización y dignidad (4).
En México, las investigaciones científicas que contribuyen a mejorar las condiciones de vida de las
personas de edad avanzada (60 años en adelante) son numerosas y diversas. No obstante, son
marginales los estudios sociales que se cruzan y complementan con los aspectos de salud. Así, la
mala salud que constituye una de las principales adversidades a las que se enfrentan las personas
de edad, posee dimensiones sociales que influencian su calidad de vida y contravienen los
principios que al respecto establecieron las Naciones Unidas (5)
La osteoporosis es un padecimiento asintomático del esqueleto que afecta en mayor medida a las
personas de edad, --mujeres en mayor proporción-- reduciendo la densidad ósea y propiciando
deformidades, pérdida de estatura e aumento en la incidencia de fractura del hueso ya frágil bajo
un estrés mínimo (6,7,8).
La osteoporosis es el reflejo de una acumulación inadecuada de los tejidos de los huesos durante
el crecimiento y la maduración y de una pérdida excesiva después, o de ambos (9). Por
consiguiente, el consumo de la cantidad de calcio y vitamina D recomendada, entre otras medidas,
es importante para su control y/o prevención según los grupos de edades (10,11).
Por otra parte, se considera que el calcio, aún crucial durante el desarrollo del hueso, no puede
prevenir la pérdida osea; se limita en aliviar la deficiencia en calcio (12).

�Sin embargo,reconocida como un problema de salud pública, la osteoporosis, además de tener un
costo económico elevado en los gastos médicos al igual que otras enfermedades crónicas,
representa una amenaza por la calidad de vida no solo del paciente, sino también por la de su
entorno familiar.
En México, la osteoporosis ha sido más abordada desde perspectivas clínicas y epidemiológicas
(13, 14) así como en pláticas que se dan a grupos cautivos de tercera edad que acuden a
instituciones que poseen programas específicos.
Sin embargo, generalmente el familiar no participa de tales transferencias de conocimiento cuya
práctica contribuye a retrasar o controlar un padecimiento que, aunado el dolor crónico y ansiedad
que le caracterizan, puede causar una discapacidad permanente, con la subsecuente pérdida de
independencia en cuanto al desarrollo de actividades cotidianas, cuando no deriva en un
fallecimiento.
La responsabilidad del cuidado requiere una preparación adecuada respecto de como atender al
familiar de edad avanzada. El desconocimiento puede llevar a subestimar o sobre estimar los
riesgos de padecer y fallecer de osteoporosis, mientras que un conocimiento adecuado es
fundamental para el comportamiento y la toma de decisiones apropiadas.
Con objeto de contribuir a la salud de la población en edad avanzada, este trabajo trata de los
aspectos sociales de la osteoporosis, etimológicamente hueso poroso, y se enfoca al conocimiento
que de la enfermedad tiene el cuidador familiar.

Metodología
Se llevó a cabo un trabajo de campo durante seis semanas (marzo y abril del 2000), con
actividades específicas de pre levantamiento y levantamiento de datos.
Reclutamiento de participantes
El familiar cuidador que representa la población blanco (o objetivo) del estudio fue identificado a
través de grupos cautivos constituidos por personas de edad avanzada que acuden a la Casa Club
del Anciano del Sistema de Desarrollo Integral de la Familia en el municipio de Guadalupe (Nuevo
León, México).
Tratándose de la osteoporosis tipo I (post-menopáusico), se aplicaron a voluntarios de ambos
sexos algunos criterios de selección con puntaje (variando de -5 a 5), considerando información
sobre su historia menopáusica, estatuto cálcico, consumo de lácteos, tabaco y alcohol, uso de
ciertos medicamentos (tratamiento de reemplazamiento de estrogena), práctica regular de ejercicio
físico para valorar su propensión a estar a riesgo de desarrollar la osteoporosis. Se solicitó el
consentimiento libre y aclarado confirmado por escrito a los participantes que según los criterios y
puntuación aplicados presentaban un perfil de riesgo. Se atribuyó un puntaje máximo de 5 a
preguntas cuya respuesta indica que el sujeto está desfavorecido por su conducta y características
personales. .El puntaje de -5 se atribuye cuando el sujeto está bajo tratamiento de
reemplazamiento de estrogeno o cuando ha tenido esta experiencia. La acumulación de puntos
indica el perfil de riesgo según el género según la escala:
Perfil de Riesgo

Hombre

Mujer

Alto

24-30

31-45

Medio

9-23

11-30

�Leve

2- 8

3-10

Muestreo, técnicas e instrumentos
La información necesaria para ubicar al cuidador familiar principal fue proporcionada por las
personas de edad avanzada después del proceso de selección anteriormente descrito. Esta fuente
de cuidadores fue informada y contactada por escrito y por teléfono. Se aplicó un cuestionario
compuesto de preguntas cerradas, semi abiertas y en menor proporción abiertas. Respecto del
conocimiento de la osteoporosis, se consideraron los factores de riesgo, las consecuencias, el
tratamiento, la detección, los síntomas, la relación con los ejercicios físicos.
Procesamiento de datos y análisis
Los datos fueron procesados en el paquete SPSS, que consistió en 44 entrevistas las cuales
fueron procesadas conjuntamente con las variables.

Resultados
Aunque la mayoría (77,3%; 34/44) de los entrevistados ha escuchado acerca de la osteoporosis,
sobre todo a través de los medios de comunicación, mayormente televisión/radio (40,9%;18/44), y
una elevada proporción de ellos (81,4%;35/44) conoce sus principales consecuencias, destaca en
varias respuestas tanto cerradas como abiertas, un desconocimiento sobre aspectos básicos de la
enfermedad. Consideran la edad avanzada como principal factor de riesgo (75%) y minimizan el
sedentarismo (2,5%), un aspecto del estilo de vida (Figura 1 y 2)

Fuente: AZOH 2000; n=44

�Fuente: AZOH 2000; n=44
Destacan en el estudio algunas contradicciones de los entrevistados; la mayoría contesta por un
lado que no hay tratamiento para atender la osteoporosis (57,50%; 23/40) y por otro señala que se
puede curar la osteoporosis (54,8%; 23/44). (Figura 3 y 4)

Fuente: AZOH 2000; n=44

�Fuente: AZOH 2000; n=44
Por 63,6% (28/44) se puede detectar la osteoporosis y cabe subrayar que en una pregunta abierta
buscando más precisión, se mencionó cuatro veces la expresión "detectar a tiempo" en relación
con la curación de la osteoporosis. (Figura 5)

Fuente: AZOH 2000; n=44
No obstante, la densitometría, una prueba cuyo propósito es cuantificar la masa del hueso, para
predecir el riesgo de fractura y controlar el efecto de una intervención terapéutica en el proceso de
la enfermedad (15), es notoriamente desconocida (97,7% ;43/44) (Figura 6)

�Fuente: AZOH 2000; n=44
Una tendencia similar se observa para los requerimientos de consumo de calcio según edad y
sexo. 79,5% (35/44) no sabe cual es la cantidad de calcio que necesita una mujer mayor de 50
años y 83,7% (36/44) no sabe cual es la cantidad de calcio que necesita una hombre mayor de 50
años. Sin embargo, una mayor proporción (86,4; 38/44) asocia la deficiencia en calcio con la
osteoporosis. (Figura 7)

Fuente: AZOH 2000; n=44
Se establece relación entre la aparición de una joroba y la osteoporosis no se atribuye la
disminución de estatura en una persona de edad avanzada a la osteoporosis. La información
recabada con una muestra representativa de la población será más instructiva. (Figura 8 y 9)

�Fuente: AZOH 2000; n=44

Fuente: AZOH 2000; n=44

Discusión y Conclusiones
Es evidente de los resultados preliminares que se presentan, que el conocimiento de los
entrevistados en cuanto a la osteoporosis es reducido, aunque debe reconocerse que en algunos
casos poseen el conocimiento adecuado.
Tal vez algunas respuestas podrían atribuirse a una relación lógica con la explicación que se dio, a
propósito del estudio, a los entrevistados. Es importante distinguir entre lo que podría resultar de
una evidencia contra un conocimiento absoluto. Como cuando se toman en cuenta ciertas
respuestas que requieren una elaboración por parte del familiar.
En relación al riesgo por el consumo de tabaco y alcohol, las respuestas aunque correctas en
mayor proporción (62,5% y 67,5%) no implican con certeza un conocimiento preciso de la
osteoporosis si se toma en cuenta el hecho que con las actividades de educación y promoción de
la salud, se difunde información sobre padecimientos crónicos (diabetes, cáncer, enfermedades del

�corazón, etc. ) que coinciden en su origen, subrayando el riesgo asociado al consumo de ciertas
substancias y la importancia de la moderación en el uso de ellas.
Se han realizado varios estudios sobre este tema en Norte América y Europa, la mayoría
enfocados a grupos distintos que el familiar de personas de edad avanzada. Sin identificar tasas
muy similares de conocimiento y carencias, dichos estudios, llegan a conclusiones más
homogéneas. Entre ellas se mencionan la necesidad de incrementar el nivel de conocimiento y la
de educar tanto a los individuos afectados como a la comunidad médica (16, 17).
En este estudio, a pesar de las deficiencias en el conocimiento de la enfermedad, la relación que
establecen los entrevistados entre la osteoporosis y los huesos es recurrente --36 veces-- en
definiciones en cuales usan sus propios términos. Esto podría ser una señal de que ya existe una
base para fomentar una preparación más adecuada.
Es probable que fortalecer esta base sea benéfico no sólo para las personas de edad que reciben
la atención, sino también al familiar cuidador que está dentro del proceso de envejecimiento.
Considerando que él tiene hijos jóvenes que están en una etapa de la vida más propicia a la
acumulación de la reserva de masa osea (hasta los 35 años), la ganancia pudiera ser múltiple.

Resumen
La osteoporosis es una condición debilitante y forma parte de las enfermedades crónicodegenerativas, cuya incidencia observa un crecimiento conjuntamente con la edad cronológica. El
propósito del presente estudio es explorar la preparación del cuidador familiar al respecto. Los
aspectos sociales de este padecimiento, no sólo afecta a la salud sino también a la calidad de vida
del paciente y de su entorno familiar. En este tenor, 44 participantes definidos por personas de
edad avanzada como el "principal cuidador familiar" fueron entrevistados, usando un cuestionario
semi estructurado en su domicilio, en el municipio de Guadalupe, estado de Nuevo León (México)
durante la primavera del 2000. Entre los hallazgos preliminares del estudio, destacan el pobre
conocimiento que sobre la enfermedad y sus factores de riesgo, tienen los familiares de los
"ancianos". La actual transición epidemiológica que se vive en México constituye un importante
desafío, lo cual va más allá de la mera atención médica.
Palabras clave: osteporosis, percepciones, Nuevo León; México.

Abstract
Osteoporosis, a debilitating condition, is a chronic and degenerative disease whose incidence
grows jointly with chronological age. The purpose of this study is to explore the preparation of the
family caregiver as far as osteoporosis is concerned. The social aspects of this disease not only
affect health, but also the quality of life of the the sufferer and its family environment. In this vein, 44
participants designated by the elderly as their primary family caretakers were interviewed at home,
using a semi structured questionnaire. This took place in Guadalupe, Nuevo León (Mexico) during
Spring 2000. The findings point out a superficial knowledge of the disease and its risk factors
among the family caretakers of the elderly. The on going demographic transition in Mexico which
represents an important challenge going beyond a mere medical care.
Key words: osteporosis, preceptions, Nuevo León; México.

Agradecimientos
La realización del estudio previo esa contribución fue facilitada por muchas personas e
instituciones en diversas formas. Soy agradecida entre otras a las personas de edad avanzada,

�sus familiares, al Programa de Apoyo a Investigación Científica de la Universidad Autónoma de
Nuevo León (PAICYT), al Lic. Romeo Madrigal, ex Secretario Técnico del Consejo Estatal de
Población (COESPO), al DIF municipal y casa del Anciano de Guadalupe, N.L., al Dr. Disraeli
Fernández,. Al ETERNAL, mis agradecimientos son sin límites.

Referencias
1. Tuirán R. 1998. Los desafíos demográficos de México en el nuevo milenio. Este país 84- 93.
2. Ramírez ,B. 1996. Población y políticas sociales en Japón y México 1870-1990. México: Colegio
de México;.
3. Rodríguez Ajenjo, C. 1999. El papel de las instituciones públicas en la atención de la tercera
edad. En: Consejo Nacional de Población (CONAPO). Envejecimiento demográfico de México:
retos y perspectivas.1ª ed. México, D.F.: Talleres Gráficos de México Cap. 4: 55-67.
4. United Nations. 1991. Implementation of the international plan of action on ageing and related
activities, New York: United Nations.
5. Azoh J. Personas de Edad en el Área Metropolitana de Monterrey: Oportunidades,
Potencialidades y Adversidades. Ponencia presentada al V congreso al encuentro de la psicología
mexicana, 2-4 de marzo, Guanajuato: México; 2000
6. Screening for osteoporosis: A Clinical, social, and economic dilemma [editorial]. Mayo Clin Proc.
2000; Vol 75 No 9: 885-887.
7. Wilkin T.J. 1999. Changing perceptions in osteoporosis. British Med J 318: 862-865.
8. Messecar, D. 1999. Osteoporosis: You can prevent it. WebMD.com posted June 2, at 11: 49 AM
EDT.
9. Osteoporosis Center. 2000. What is osteoporosis? Californa: Osteoporosis Center.
10. Mayo Clinic. Osteoporosis. 2000. It's never too late to protect your bones.
http://www.mayohealth.org/mayo/9711/htm/osteopor.htm
11. Pekka K. 1999. Preventing osteoporosis, falls, and fractures among elderly people, British Med
J 318: 205-206.
12. Strange, C. 2001. Boning up on osteoporosis. Centre for Women's Health. ECareMD.
www.ecaremd.com/library/boning%2/
13. Delezé De lona, M., E. Aguirre, A. Villa, , J. Calva, F. Lons, and A. Briseño 1997. The
Prevalence of Osteoporosis and Osteopenia by DEXA in an Apparently Healthy Mexican
Population. A multicenter study. Arthritis Rheum. (suppl) 40 (9): S 41.
14. Delezé De Lona, M. 1998. Osteoporosis. Magnitud del problema en México y a nivel mundial.
Climaterio Vol 1 No 4: 141-6.
15. Foundation for Osteoporosis Research and Education 1998. Guidelines of care on osteoporosis
for the primary care physician, USA: FORE.

�16. Martin AR, Holmes R, y Lydick E. 1997. Fears, knowledge, and perceptions of osteoporosis
among women. Drug Inf j 31: 301-306.
17. Wright S, LM Wallace, J Earland, G Kleinmann, A Parsons and J. Barlow . 1999. Osteoporosis
knowledge- A cross sectional pilot study. School of Health and Social Sciences. Psychosocial
Research Centre: Chronic Conditions and Disability. Coventry University. www.hss.coventry.ac.uk

Este artículo es uno de los productos del proyecto de investigación sobre
Familia y Atención a las personas de edad avanzada en Nuevo León DS27199/UANL, el cual recibe apoyo financiero del Programa de Apoyo a
Investigación Científica y Tecnológica (PAICYT) de la Universidad Autónoma
de Nuevo León.

g

�AGUA Y SALUD: Cryptosporidium parvum, AGENTE CAUSAL DE
UNA NUEVA ENFERMEDAD RELACIONADA CON EL AGUA*
Victoriano Garza Almanza y Mario Morales Vallarta*
Area Salud Ambiental, Programa Ambiental, Universidad Autónoma de Cd. Juaréz (México);
*Facultad de Ciencias Biológicas, Universidad Autónoma de Nuevo León (México).
Email: vgarza@uacj.mx

Introducción
La aparición de nuevas enfermedades o el resurgimiento
de viejos males están provocando serios daños a la
salud de los pobladores de diversas regiones del
planeta, y trastornos a los sistemas de vigilancia y
control epidemiológico. Las nuevas enfermedades,
también llamadas enfermedades "emergentes", pueden
definirse como infecciones de reciente aparición en una
población humana, o como enfermedades que han
existido desde hace siglos pero que en los últimos años
han incrementado su virulencia, su incidencia y su rango
de acción geográfica.
Algunas de las enfermedades consideradas como nuevas son el HIV Sida, el síndrome del
Hantavirus, la enfermedad de Lyme, el ébola, el síndrome de la guerra del golfo y el síndrome
urémico hemolítico, entre otras (1). Se considera que los elementos que han provocado la
emergencia de estas nuevas enfermedades son, entre otros, la oportunidad que brinda el aumento
de la biomasa humana. Se calcula que hace 2 mil años la población del planeta era de 150
millones; hace 100 años era poco más de mil millones, y hoy supera los 6 mil millones de
habitantes (2). Los grandes movimientos migratorios contemporáneos y la invasión del hombre a
nichos escondidos –seguida de alteración y en ocasiones desaparición de esos componentes
estructurales ecológicos-, lo pueden poner en contacto con microorganismos desconocidos de alto
riesgo (Ver Tabla 1).
Tabla 1. Factores que ocasionan la emergencia
de nuevas enfermedades
Crecimiento demográfico
Movimientos migratorios
Irrupción en ecosistemas
Las causas que han motivado el surgimiento de algunas de las nuevas enfermedades, obedecen a
cambios en los ecosistemas, tales como: la construcción de presas, la deforestación o los
trastornos globales en el clima; cambios en el uso de la tierra por efecto de la economía;
movimientos migratorios debidos al pobre nivel de vida o a las guerras; el comercio internacional; el
desarrollo tecnológico e industrial que permite la globalización de abasto alimenticio,

�internacionalización de productos transgénicos y transplantes de órganos; la respuesta de los
agentes microbianos a las medidas antibióticas o de selección ambiental; y el resquebrajamiento
de las medidas de salud pública, entre otros factores (3) (Ver Tabla 2).

Tabla 2. Enfermedades emergentes (4)
Agente

Factores contribuyentes a la emergencia

Virus:
Encefalitis bovina espongiforme

Cambios en los procesos de alimentación

Ébola

Posible irrupción de nicho

Hantavirus

Cambios ecológicos incrementaron contacto con
roedores

Fiebre boliviana hemorrágica (machupo)
Fiebre Lassa
HIV/Sida

Cambios en la agricultura favorecieron al huésped
roedor
Urbanización que favoreció al huésped roedor. Aumento
en la exposición
Migración a las ciudades. Viajes después de su
aparición. Transmisión sexual. Diseminación vertical de
madre a hijo. Jeringas hipodérmicas contaminadas.
Transfusiones y transplantes

Bacterias:

Probable introducción por barco desde Asia a
Sudamérica

Cólera 01390
Enfermedad de los legionarios

Asociada al sistema de enfriamiento doméstico y al
sistema de agua potable

Enfermedad de Lyme

Reforestación en el peridomicilio de casas habitación

Helicobacter pylori

Probablemente de amplia dispersión hasta ahora
asociada a las úlceras gástricas

Streptococcus, grupo A
(invasivo, necrozante)

Desconocido
Tampones ultra absorbentes

Síndrome del shock tóxico
(Staphylococcus aureus)
Parásitos
Crytosporidium parvum

Aguas superficiales contaminadas. Fallas en los
sistemas de purificación del agua.

�El cambio de las condiciones ecológicas y de las poblacionales humanas y animales, han hecho
posible que ciertos microorganismos puedan manifestarse gracias a la oportunidad que encuentran
para reproducirse en nuevos sustratos.

Criptosporidiosis
La criptosporidiosis es, relativamente, una enfermedad de nuevo registro en humanos, y es
producida por el protozoario Cryptosporidium parvum. En 1907 Ernest Edward Tizzer aisló un
parásito en glándulas gástricas de ratón de laboratorio, al que llamó Cryptosporidium muris. En
1912 encontró en intestino de ratón otra nueva especie, a la que denominó Cryptosporidium
parvum. En la década de los cincuenta se le asoció con enfermedades diarréicas en aves de corral
y, en 1971, el Cryptosporidium parvum cobró interés al descubrirse que también producía diarreas
en ganado vacuno (5).
En 1976 se reportó el primer caso de cryptosporidiosis en humanos, pero después casi no se
reportaron casos. No fue sino hasta 1982-1983 cuando se le asoció con severas diarreas en
pacientes inmunocompetentes. Más tarde, la emergencia del síndrome de inmunodeficiencia
adquirida (VIH/Sida) hizo más evidente el problema que representaba este parásito. Los pacientes
inmunocompetentes e inmunodeficientes no respondían al tratamiento antidiarréico conocido hasta
entonces, y por esa causa morían. Este nuevo problema atrajo la atención de investigadores
médicos (6).
Al ampliarse las investigaciones se descubrió que esta enfermedad también afecta a personas con
sistema inmunológico normal, cualquiera que sea su edad, aunque las personas más susceptibles
son los niños y los ancianos; y las personas en mayor riesgo de contraer la enfermedad son
aquellas que cuidan niños pequeños y el personal médico que maneja muestras para análisis o
que atiende enfermos que requieren ciertos cuidados (7).

Taxonomía
El género Cryptosporidium spp está clasificado de la siguiente manera (8):
Reino: Protista
Filum: Apicomplexa (esporozoarios)
Orden: Eucoccidiorida
Suborden: Eimeriorina
Familia: Cryptosporidiidae (un sólo género)
Género: Cryptosporidium
Especies: parvum, muris, baileyi, meleagridis.

Biología

�El Cryptosporidium spp. crece y se reproduce dentro de las células epiteliales de los órganos
digestivos de los vertebrados. Los organismos que infecta incluye a peces, serpientes, aves,
roedores, ardillas, venados, caballos, cerdos, ovejas, reses, gatos, perros y otros. Algunos de ellos,
como los roedores, son resistentes a la enfermedad, mientras que otros, como el ganado vacuno o
el hombre, son susceptibles. No existe especificidad del parásito con el huésped, sino que
presenta infectividad cruzada entre aves o entre mamíferos, pero no de aves a mamíferos ni al
contrario.
El Cryptosporidium spp. es monoxeno (completa su ciclo en un huésped). La ruta de transmisión es
fecal-oral, puede ser de persona apersona o de animal a persona por la ingestión de agua o
comida contaminada. La persona o animal parasitado arroja los oocistos al exterior junto con las
heces; la ingestión de los oocistos por algún huésped potencial puede resultar en una infección.
Cuando los oocistos llegan al tracto gastrointestinal se liberan los esporozoitos y parasitan las
células epiteliales; luego, el desarrollo de los diferentes estadios del parásito ocurren
intracelularmente. Del esporozoito se diferencia el trofozoito.
Los trofozoitos se multiplican asexualmente y producen merontes Tipo I (con 6-8 núcleos), y
merontes Tipo II (con 4 núcleos). Los primeros producen de 6 a 8 merozoitos, y los otros sólo 4
merozoitos. Los merozoitos Tipo I producen autoinfección. Los merozoitos del Tipo II invaden
nuevas células epiteliales y se transforman en microgametos y macrogametos; se fusionan y
generan un cigoto. En el cigoto se producen esporozoitos potencialmente infectivos para constituir
el oociste. Finalmente, los ooquistes son liberados vía heces. Cada generación de parásitos se
desarrolla y madura en un período de 12 a 24 horas (9, 10).
Por su alta capacidad autoinfectiva y su rápido ciclo de vida en terneras experimentales, la
producción de ooquistes puede llegar a cantidades que van desde los 2 mil hasta los 20 mil
millones diarios.
Después de ser arrojados al ambiente los esporozoitos mueren, mientras los ooquistes pueden
permanecer latentes más de un año en agua o en suelo húmedo (Ver Tabla 3).
Tabla 3. Ciclo del Cryptosporidium parvum (11,12)
1.Ooquiste ingerido libera esporozoitos que parasitan celulas
epiteliales del yayuno e íleon
2. Los esporozoitos conforman trofozoitos Tipo I Y Tipo II, y
hay multiplicación sexual intracelular
3. Diferenciación de trofozoitos Tipo II en microgametos y
macrogametos
4. Reproducción sexual y formación del cigoto
5. Desarrollo de ooquistes
6. Liberación de ooquistes y esporozoitos vía fecal
Uno de los peligros que entraña este parásito es que la dosis infectiva para humanos es muy
pequeña: estudios hechos en voluntarios indican que un promedio de 132 ooquistes son
suficientes para provocar la infección en un adulto joven; caso contrario es el de los macacos,
monos que al infectarse experimentalmente necesitan una dosis promedio de 200 mil ooquistes

�para que inicien el proceso infectivo. En población expuesta, las tasas infectivas son del orden del
40%, mientras que en Giardia lamblia las tasas son del 5 al 15% (13).

Fuentes y rutas de transmisión
La criptosporidiosis puede ser transmitida a través del contacto animal-persona, persona-persona,
a través del contacto de superficies fecalmente contaminadas, o bien, por la ingestión de alimentos
o agua fecalmente contaminados (14).
Los brotes han estado asociados a las aguas recreativas fecalmente contaminadas (parques y
albercas públicas), centros de cuidado infantil, hospitales, animales de laboratorio, turistas o
negociantes viajeros enfermos de diarrea, y prácticas sexuales que impliquen contacto oral con
heces de personas infectadas. No se ha probado aún la transmisión de mascotas a humanos,
aunque se sospecha la ocurrencia de tales episodios (15).
Sobre todo en los países en vías de desarrollo, las aguas residuales municipales representan un
alto riesgo en la transmisión de la criptosporidiosis. De hecho, se ha demostrado que hortalizas
regadas con agua fecalmente contaminada (zanahoria, rábano, lechuga, cilantro, tomate), pueden
ser portadoras deCryptosporidium parvum (16)
El mayor riesgo de exposición para la población en países en vías de desarrollo lo representan las
fuentes de abastecimiento de agua potable, que por deficiencias en el tratamiento o en el sistema
de distribución pueden ser contaminadas y generar brotes epidémicos.

Síntomas
Los síntomas que presenta la criptosporidiosis incluyen diarrea acuosa profusa, calambres
intestinales, vómitos, náuseas y un poco de temperatura. Clínicamente no se puede distinguir de
otras enfermedades diarréicas; es una enfermedad aguda cuyo período de incubación va de una a
dos semanas y su duración es variable (de 8 a 20 días).
En individuos sin problemas inmunológicos ni deficiencias nutricionales, la enfermedad es
autolimitante; pero en individuos inmunocompetentes o inmunodeficientes la enfermedad se
extiende indefinidamente hasta provocarles la muerte. En este último tipo de pacientes, hay casos
en los que se han registrado más de 70 evacuaciones por día, con una pérdida de hasta 25 litros
de líquido. Hasta el momento no hay tratamiento específico ni vacuna, pero se ha reportado la
paromomicina oral como un tratamiento para reducir la diarrea. La manera más efectiva de
combatirla es a base de rehidratación (17).

Métodos de detección
Al momento de preparar el presente trabajo no existía aún forma de cultivar in vitro
el Cryptosporidium parvum, técnica necesaria para el monitoreo de los sistemas de abastecimiento
de agua o los alimentos presuntamente contaminados. La identificación directa de ooquistes en
muestras fecales se realiza con microscopía de inmunofluorescencia, lo que requiere de
considrable experiencia. Con la prueba de ELISA (anticryptosporidium IgM, IgG e IgA) puede
hacerse serodiagnosis. Recientemente se desarrollaron métodos de PCR (Polymerase Chain
Reaction) (18,19).

Epidemias

�La primera epidemia que se registró de gastroenteritis causada por Cryptosporidium parvum fue en
1984 en el estado de Texas, a causa de la contaminación del agua de pozo. El resultado fue 2006
enfermos; en 1987 se dio la primera epidemia asociada al agua de río, en Carrollton, Georgia. El
resultado: 12 mil 960 enfermos. En 1992 hubo múltiples epidemias asociadas al tratamiento
deficiente de la plantas abastecedoras de agua potable.
En 1993 ocurrió una epidemia de criptosporidiasis en Milwaukee, Wisconsin, que afectó a 403 mil
personas y provocó la muerte de más de 100 de ellas. Este hecho producido por la contaminación
de las fuentes de abastecimiento de agua potable de la ciudad, sin precedente en la historia de la
salud pública y la ingeniería sanitaria de los Estados Unidos, puso en alerta al Departamento de
Salud y a la Agencia de Protección al Ambiente de ese país. Ese mismo año, en Maine se originó
una epidemia por la contaminación de sidra fresca de manzana; el resultado fue de 150 casos (20).
También, en 1993 tuvo lugar en Las Vegas, Nevada, la primera epidemia en una población que
tiene las instalaciones más modernas para la potabilización del agua de bebida en el mundo. El
resultado fue de 106 casos (21).
En México, las autoridades de salud carecen de información veraz sobre brotes de
cryptosporidiosis en el territorio nacional, y apenas existen estudios científicos sobre el tema. La
base de datos Medline mostró, al momento de elaborar el artículo, cuatro estudios epidemiológicos
transversales para identificar la prevalencia del parasito, realizados en la ciudad de México con
grupos de niños y enfermos de cáncer. Grosso modo, la prevalencia reportada en enfermos con
diarrea es del orden del 29.6% y de 11.4% en individuos aparentemente sanos (22,23,24,25).

Control
Los procesos convencionales de tratamiento del agua para su potabilización no eliminan
al Cryptosporidium parvum ni lo retienen en sus filtros. Aunque los límites de sobrevivencia del
parásito en el ambiente no están aún bien definidos, se ha encontrado que el ooquiste es la
estructura de mayor durabilidad en condiciones físicas y químicas adversas y, además, es el
componente infectante del Cryptosporidium. En tal sentido, los desinfectantes químicos comunes
como el cloro no tienen efecto microbicida alguno sobre él (26,27,28).
Es importante mencionar que debido a su pequeño tamaño (de 3 a 7) y a su estructura elástica que
les permite doblarse, los criptosporidios pueden atravesar los filtros de membrana y contaminar el
agua que se pretende potabilizar. Debido a esta rara característica, el Centro de Control de
Enfermedades de los Estados Unidos (CDC) recomienda que los filtros de agua caseros, que se
utilizan para potabilizar el agua de bebida de las personas que tienen descompensación
inmunológica o inmunodeficiencia adquirida, tengan poros de una micra (29).
Por tanto, se considera que la única manera de filtrar el parásito en las plantas potabilizadoras es
mediante el empleo de filtros con poros cuyo diámetro sea menor a una micra. En cuanto
al Cryptosporidium parvum, seguramente muchas de las empresas tratadoras de agua potable del
país estarán fuera de la norma requerida para controlarlo (30).
La mejor forma de enfrentar esta situación en países como el nuestro es promoviendo el uso de la
pasteurización del agua. Mediante este procedimiento el agua se somete a una alta temperatura
por un espacio corto de tiempo y el parásito se destruye. Hasta hoy, la pasteurización sigue siendo
la manera más apropiada para controlar las enfermedades de origen biológico transmitidas por
agua (31).

Conclusión

�El reconocimiento del Cryptosporidium parvum como agente etiológico de una nueva enfermedad,
surgió ante la imposibilidad de diagnosticar, por métodos convencionales, la causa de una serie de
brotes de enfermedades diarréicas en grupos de individuos con insuficiencia inmunológica, y,
consecuentemente, por la necesidad de identificar y controlar al presunto microorganismo
patógeno.
A partir de entonces, las diferentes técnicas diagnósticas, adecuadas o desarrolladas para la
detección, aislación e identificación del parásito en muestras de agua, alimentos o biológicas, han
permitido a los investigadores comenzar a develar la complejidad del Cryptosporidium, y tratar de
entender la importancia que tiene la enfermedad producida por este microorganismo, conocida
como cryotosporidiosis, dentro del marco de la salud pública de algunos países, principalmente en
los países industrializados.
Considerando que, en gran medida, su transmisión está asociada a la calidad del agua y a ciertos
productos alimenticios, como las legumbres y algunas frutas, se presume que las poblaciones
vulnerables, como en las otras clases de enfermedades diarréicas, son aquellos grupos que
carecen de agua potable, servicios de saneamiento, higiene en la preparación de los alimentos, y
que muestran una educación deficiente.
La mayor información sobre este parásito, daños a la salud e incidencia en determinados grupos
susceptibles, se ha generado en países desarrollados. Los gobiernos de algunos de ellos, como
los Estados Unidos, han actuado estableciendo normas sanitarias y ambientales para la
prevención de la enfermedad y el control de fuentes contaminantes.
En los países en vías de desarrollo poco se sabe de la probable presencia de la criptosporidiosis,
forma de transmisión y efectos en la salud pública, y mucho menos se han discutido estrategias
para la implementación de técnicas de análisis diagnóstico, detección de brotes, desarrollo de
estudios epidemiológicos y evaluación del impacto de la enfermedad en el progreso
socioeconómico de sus regiones. Además, la cryptosporidiosis, como enfermedad diarréica aguda,
es clínicamente poco conocida y se le suele confundir con otras enfermedades. Tampoco se sabe
que posibles secuelas genere en poblaciones de bajos recursos y subalimentadas.
Considerando la información oficial publicada, en México parece que la tendencia es a tratar la
cryptosporidiosis, exclusivamente, como el producto morbil de un parásito oportunista en enfermos
de SIDA. De ser así, se corre el riesgo de dejar al márgen de la investigación epidemiológica, y de
lo que de sus hallazgos resulte, a una inmensa mayoría de zonas rurales y urbanas pobres y
vulnerables.

Referencias
1 Morse, SS. 1995. Factor in the Emergence Old Infectious Diseases. Perspectives, 1 (1)

2. Cohen, JE. 1995. How many people can the earth support. W.W. Norton &amp; Co. USA. 532 p.e
3. Morse, SS., Op. cit.
4. Idem.
5. Barer, MR. and AE Wright. 1990. Cryptosporidium and water. Lett. Appl. Microbiol., 11: 271-277.

�6. Millard PS, KF Gensheimer, DG Addiss, DM Sosin, GA Beckett, A Houck-Jankoski, and A
Hudson. 1994. An Outbreak of Cryptosporidiosis from Fresh-pressed Apple Cider. Jour. Am. Med.
Assoc., 272: 1592-1596.

7. DuPont HL, CL Chappell, CR Sterling, PC Okhuysen, JB Rose, and W Jakubowski. 1995, The
Infectivity of Cryptosporidium Parvum in Healthy Volunteers. New Engl. J. Med., 332: 855-859.

8. Curds, CR. 1992, Protozoa in the Water Industry. Cambridge, Cambridge University Press. 122
p.
9. Barer, MR. and AE Wright, Op. cit.
10. Juranek, DD. 1995. Cryptosporidiosis: Sources of Infection and Guidelines for Prevention.
Clinical Infect. Diseases, 21, (suppl.1): S57-S61.
11. Barer, MR. and AE Wright, Op. cit.
12. Juranek, DD, Op.cit
13. DuPont, HL et.al., Op.cit.
14. Blewett, DA. 1989, Disinfection and Oocysts. en Angus K.W. and D. A. Blewett (eds.),
Cryptosporidiosis, Proc. First Int. Workshop, The Animal Disease Research Association. 107-116.
15. Millard, PS et. al., Op.cit.
16. Scott R, E May, E Matsushita, and A Warren. 2001. Protozoan predation as a mechanism for
the removal of cryptosporidium oocysts from wastewaters in constructed wetlands. Water Sci.
Technol. 2001;44(11-12):191-8.
17. Juranek, DD, Op.cit.
18. LeChevallier MW, WD Norton, and RG Lee. 1991a. Occurrence of Giardia and Cryptosporidium
spp in surface water supplies. Appl. Environ. Microbiol, 57: 2610-2616.
19. LeChevallier MW, WD Norton, and RG Lee. 1991b. Giardia and Cryptosporidium spp in Filtered
Drinking Water Supplies. Appl. Environ. Microbiol., 57: 2617-2621.
20. Millard, PS et. al., Op.cit.
21. Idem.
22. Enriquez J, CR Avila, I Santos, J Tanaka-Kido, O Vallejo and CR Sterling. 1997.
Cryptosporidium Infections in Mexican Children: Clinical, Nutritional, Enteropathogenic, and
Diagnostic Evaluations. Am. Jour. Trop. Med. Hyg., 56 (3).

�23. Garcia-Velarde E, M Chavez-Legaspi, P J Coello-Ramirez, Gonzalez, and S AguilarBenavides. 1991. Cryptosporidium sp in 300 Children with and without Diarrhea. Arch. Invest. Med.
(Mex.), 22 (3-4).
24 Gaurner, J. T. Matilede-Nava, R. Villaseñor-Flores and G. Sanches-Mejorada 1997. Frequency
of Intestinal Parasites in Adult Cancer Patients in Mexico. Arch. Med. Res., 28 (2).
25. Miller K, C Duran-Pinales, A Cruz-Lopez, L Morales-Lechuga, D Taren, and FJ Enriquez. 1994.
Cryptosporidium Parvum in Children With Diarrhea in Mexico. Am. Jour. Trop Med. Hyg., 51 (3).
26 Campbell, I., S Tzipori, , G. Hutchinson, and KW Angus,. 1982. Effect of disinfectants on survival
of Cryptosporidium oocysts. Vet. Rec. 111:414-415.
27. Korich DG, JR Mead, MS Madore, NA Sinclair, and CR Sterling. 1990. Effects of Ozone,
Chlorine Dioxide, Chlorine, and Monochloramine on Cryptosporidium Parvum Oocyst Viability. Appl.
Environ. Microbiol., 56: 1423-1428.
28. Robertson LJ, AT Campbell, and HV Smith. 1992. Survival of Cryptosporidium Parvum Oocysts
Under Various Environmental Pressures. Appl. Environ. Microbiol., 58: 3494-3500.
29. Dawson, DJ, M Maddocks, J Roberts, and JS Vider,. 1993. Evaluation of recovery of
Cryptosporidium parvum oocysts using membrane filtration. Lett. Appl. Microbiol. 17:276-279.
30. Ongerth, JE. and JP Pecoraro. 1995. Removing Cryptosporidium Using Multimedia Filters. J.
AWWA, 87 (12): 83-89.
31 Harp, JA. 1996. Effect of Pasteurization on Infectivity of Cryptosporidium Parvum Oocysts in
Water or Milk. Appl. Environ. Microbiol., 62: 2866-2868.
Este trabajo comprende una parte del proyecto "Impacto epidemiológico ambiental del reuso de las aguas
residuales de Ciudad Juárez en el Valle de Juárez", financiado por el Sistema de Investigación Regional
Francisco Villa (SIVILLA) y el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (CONACYT), proyecto Nº
9702072.

�CONSIDERACIONES SOBRE ETICA, DEONTOLOGIA, ETICA
MEDICA, BIOETICA E INVESTIGACIÓN EN SALUD
Pedro César Cantú Martínez, David Moreno García y Julia Magdalena
Rojas Marquéz*
Facultad de Salud Pública y Nutrición, Universidad Autónoma de Nuevo León (México)
*Departamento de Psicología, Preparatoria Técnica Médica, Universidad Autónoma de Nuevo León
(México)
E-mail: pcantu@ccr.dsi.uanl.mx

Introducción
No obstante cierto inmoralismo, que se observa en
el entorno en que vivimos, ninguno puede eludir
encararse con conflictos de carácter ético en la vida
diaria. Tales contrariedades afectan
entrañablemente a la persona que se los bosqueja,
porque se vinculan a su conducta y a sus relaciones
para con sus semejantes.
La ética es una materia filosófica, la cual tiene un
carácter predominantemente humanístico; la razón
es que los dilemas propios de la ética atañen a cada
persona de un forma interna, donde cada una puede
encontrarse intensamente implicada. Por esta razón,
la ética adopta un interés primordial en el
pensamiento del hombre, lo que conlleva a un
momento en que resulta indispensable la solución a
las cuestiones morales, y se observa claramente que la persona se encuentra en la necesidad de
ajustar su conducta a ciertas normas que se distinguen obligatorias, y por lo tanto, quién actúa de
acuerdo con tales normas se comporta éticamente y merece la aprobación de los demás.(1)
Hablar de temas éticos en ambientes académicos que por mucho tiempo se han conservado al
margen de esta materia parecería obsoleto, de acuerdo a las tendencias materialistas o
positivistas. La filosofía humanista mantiene que en esta época de modernidad, es cuando más
peligra la identidad del hombre, por lo tanto es prioritario que la cultura general suministre el
ambiente y la orientación apropiada para que la dignidad del hombre sea preservada, debido al
avance del progreso científico y tecnológico que delinea escenarios inéditos e iza nuevas
cuestiones éticas. (2).
En estas últimas décadas ha crecido el interés en el mundo por los aspectos de la conducta
humana, y además se ha venido construyendo un vinculo entre ciencia y las humanidades, que
contribuye a un proceso en el se van entreverando discursos filosóficos sobre ética, deontología,
ética médica, bioética y sus implicaciones en la investigación en salud, y cuyo tema central
demandan la observancia de actitudes morales y fundamentos para elegir y decidir en orden al
bien.

�Etica
La definición etimológica del vocablo ética se deriva de la voz éthos. Esta palabra inicialmente
significaba morada, sitio donde se vive; es decir se usaba para señalar el lugar habitado por
hombres o animales, y tan sólo después de varios siglos llego a declarar, en general el
temperamento, el carácter, el modo de ser de una persona (3).
Así la Etica es la ciencia que nos aconseja de como se forma el carácter, no en el sentido
biológico, sino en un cariz integral de modo de ser y forma de vida que se va obteniendo día a día
a lo largo de la existencia misma. Debemos discernir como carácter, la suma de aptitudes y
disposiciones que reseñan a una persona y la diferencian de los demás. De esta manera emerge el
modo de ser y de actuar por las rasgos que los hábitos producen en la persona; así el hombre
invariablemente va edificando su propio modo de ser, su carácter.
Con lo citado antes podemos dar una definición real de la Etica, al establecer que es la ciencia
normativa de la actividad humana en orden al bien (4). La cual se distingue por ser normativa
porque instituye normas para que el hombre tenga conocimiento para elegir el bien. Las clases de
normas que coadyuvan son las jurídicas, sociales, religiosas, técnicas y las éticas (ver Tabla 1)
Tabla 1. Clases de normas que coadyuvan con la Etica.
Normas Jurídicas

Son las que regulan la actividad externa de la persona para
evitar conflictos con otras personas (implican sanción externa)

Normas Sociales

Regulan nuestro comportamiento en determinadas
circunstancias del la vida de acuerdo con las costumbre de la
época de la sociedad, de la opinión de los demás y del orden
social (v. gr. Forma de vestir, no implica sanción externa o
interna)

Normas Religiosas

Son las que determinan los actos a realizar o a evitar. Como
reconocimiento de la persona con un ser absoluto, personal y
trascendente (implican sanción interna).

Normas Técnicas

Normas Eticas

Son las que dirigen la actividad humana en orden a la
habilidad y eficacia en la productividad. (implican su
incumplimiento por falta de habilidad, ineficacia y dificultad)
Son las que dirigen la actividad humana en orden al bien.
Suponen y exigen el uso de la libertad (implican sanción
interna- remordimiento, reproche de la conciencia). Abarcan
los diferentes estratos de la persona: su vida, su relación con
un ser absoluto y su relación con las demás personas

Deontología
Deontología trata como discurso de los deberes fijados por la ética que, en definitiva, sostiene
profundamente nuestras responsabilidades en concomitancia con la bondad o malicia de las
acciones autónomamente practicadas. De la anterior descripción, se infiere que la deontología
profesional es la moralidad del trabajo profesional intrínsecamente considerado, que entraña

�virtudes y actitudes que los profesionistas deben poseer y aplicar para hacer posible la
moralización de la sociedad. (5,6).
La relevancia de la deontología profesional, puede observarse en dos direcciones, primero
en orden especulativo, que analiza los principios fundamentales de la moral individual y social,
colocándolos en el escenario del estudio de los deberes profesionales; y segundo en el orden
práctico, que apoya que se deben advertir las beneficios y secuelas que conducen las relaciones
entre los profesionistas y los que acogen directa o indirectamente sus servicios. (7).
En la actualidad, independientemente de la propia conciencia, no existe en este campo otro medio
que el de los colegios profesionales, para sostenerla, fomentarla y salvaguardarla. Los gobiernos,
convierten a los colegios profesionales en instancias reconocidas, a través de los mecanismos
legales gubernamentales para mantener la deontología profesional entre sus agremiados. Es decir,
delega y le comisiona funciones públicas y les dota de potestades disciplinarias para garantizar
más directamente el recto ejercicio profesional, al prever normas penales propias de los
profesionales y que no afectarían a los demás ciudadanos.

Etica Médica
La ética incluida como discurso filosófico que reflexiona de la moral y de las reglas del hombre,
emerge como mención a la necesidad de los agolpamientos humanos de atribuirse a sí mismos de
principios de vida y de coexistencia. La ética medica, en su sentido tradicional, trata de los
problemas relacionados con lo valores, que florecen de la reciprocidad entre médico y paciente. (8,
9).
En la medicina la ética examina el correcto proceder del médico, de acuerdo con las compromisos
que adquiere al practicar una muy importante función para alguna sociedad. Los aspectos éticos
que compendian la práctica de la medicina son diversos, sobre todo si consideramos sus tres
probables esferas de labores: atención médica, enseñanza e investigación. (10, 11, 12)






En la atención medica se da la interacción entre individuos, cuyos componentes son el
médico y el paciente, que otorga una orientación al quehacer clínico y constituye el eje de
la medicina, Para que esto sobrevenga debe detentar de por medio un trastorno de salud,
en el cual el paciente debe admitir que lo padece, y que sea reconocido y asuma la
responsabilidad de restituirle la salud, por su contra parte, el médico.
En la enseñanza, concurre con la atención médica en el acto que trata de la relación entre
personas, los aspectos éticos tienen otro tipo de implicaciones, que inciden en la forma de
ser de los individuos, en los valores y concepciones que interiorizan de sus mentores, en la
idea que se forman referente a ciertas áreas del conocimiento, en sus preferencias para
escoger su vida profesional.
Al incursionar en la investigación, la ética recae en el trabajo científico del médico, que
ocurre sobre el objeto mismo de investigación, seres humanos o animales. En el que se
observa el pensamiento de neutralidad por el investigador, basándose en el hecho que la
producción del conocimiento es independiente de su uso y además es lo más prioritario;
abstrayéndose a sí mismo de la relación con los demás y de comprender la sociedad en
que vive.

Bioética
Cuando la ética es aplicada al campo de la naturaleza y de la vida en general, corresponde
reconocerla con el vocablo de bioética (bios = vida; ethike = moral, conciencia). Esta incluye la

�ética medica, que tiene un campo más estrecho porque solo tiene que ver con la práctica de la
medicina; aunado además de cuestiones tan diversas como la salud ambiental, el control de la
contaminación, la investigación sobre los seres humanos, las políticas de control de natalidad y la
institucionalización de la atención de la salud, entre otros. (13, 14)
Scholle Connor y Fuenzalida-Puelma (15) indican que la bioetica constituye un concepto amplio
que involucra el estudio de la comportamiento humano en el terreno de la atención a la salud y las
ciencias biológicas, en la dimensión en que esta práctica se explore a la claridad de los valores y
principios morales, como lo señala la Organización Panamericana de la Salud (16); e involucra
cuatro aspectos importantes:





Se ocupa de los problemas vinculados con valores, que nacen en todas las profesiones de
la salud, inclusive en las profesiones análogas y las concomitantes con la salud mental.
Se ajusta a las estudios biomédicas sobre el comportamiento, sin contar de que incidan o
no de forma rotunda en la terapéutica.
Abarca una extensa gama de asuntos sociales, como las que se conectan con la salud
pública, la salud ocupacional e internacional, y la ética del control de la natalidad, entre
otras.
Atañe aspectos de la vida y la salud humana, en cuanto comprende temas circunscritos a
la vida de los animales y las plantas, y el ambiente.

Esto último deja entre ver, que la Bioética es una ciencia transdisciplinar ya que el campo de
acción es bastante complejo y conlleva abordar problemas tales como ingeniería genética y la
valoración de la vida desde un aspecto universal. (17)
En la actualidad se señala que la Bioética se divide en rubros para su estudio; por un lado, quienes
señalan los apartados de bioética teórica y bioética practica; y otros que observan cuatro
dimensiones que son, la bioética teórica, bioética clínica, bioética normativa y de políticas, y la
bioética cultural (18,19) (Ver Tabla 2)
Tabla 2. Areas constitutivas de la Bioética
Según
Garza Garza

Bioética Teórica.- se remite a la ética o filosofía moral y trata
acerca de los principios, normas, valores y virtudes que
estructuran el acto humano y que tiene como fundamento el
valor de la vida y de la dignidad de la persona humana
Bioética Práctica.- se remite a la moral y constituye la
moralidad de la persona humana, al realizar un análisis de la
acción humana a través de la reflexión en el actuar y en el
decidir; y resulta por tanto de la bioética vivida, o sea, es un
conjunto de juicios de valor o de moralidad que permiten
escoger los medios y los fines para cada una de nuestras
acciones y decisiones.

Fracapani de Cuitiño, et. al.

Bioética Teórica.- se centra en una fundamentación
intelectual, tratando de descubrir cuales son sus raíces
morales y su base son las ciencias de la vida, la filosofía, la
teología.
Bioética Clínica.- se centra en el día a día de toma de
decisión, se focaliza en casos particulares con su aquí y
ahora, la razón práctica de Aristóteles y los procedimientos de

�toma de decisión, junto con la consulta ética, tienen lugar
especial, son los integrantes del equipo de salud los que van a
reflexionar y dar un rol dinámico a la práctica clínica a lo que
eran sólo preceptos morales.
Bioética Normativa y de Políticas.- centrada en la realización
de reglas clínicas y legales, diseñadas para casos tipo y
práctica general, necesita del diálogo permanente con la
Bioética Teórica y la Clínica, esta esencialmente atenta a las
políticas de salud del medio ambiente, instala diálogos con
otras disciplinas, no solo la moral y la ética, para aportar
soluciones concretas a los problemas cotidianos.
Bioética Cultural.- se centra en un esfuerzo sistemático por
relacionar la Bioética con su contexto histórico, cultural y
social en el que se expresa; la historia, las ciencias sociales, la
teología y las humanidades tienen un rol principal en este
esfuerzo interpretativo; sus propuestas ayudan a lograr una
comprensión más acabada de la red cultural y social que esta
subyacente a los problemas éticos.

Investigación en Salud
Hoy en día se admite, de forma generalizada que cualquier tipo de estudio con seres humanos,
terapéutico y no terapéutico (20)(Ver Tabla 3), debe esbozar y dar seguimiento cuidadoso para
salvaguardar el estado físico y psicológico de los participantes. Aunado al consentimiento
informado de cada individuo involucrado, los investigadores deben evaluar estrechamente a las
personas que intervienen en el estudio, y las prácticas llevadas a cabo con el objeto de informar las
experiencias adversas.
Tabla 3. Tipos de experimentación en seres humanos
Terapéutico

No Terapéutico

Son investigaciones en seres humanos que conllevan intrínsecamente
un beneficio potencial para el sujeto
Son investigaciones en seres humanos con fines puramente
científicos, y suele hacerse al margen de un beneficio al sujeto. Cuyos
resultados serán de provecho para la salud y bienestar de otros
individuos, o bien añada conocimientos básicos al saber biológico,
psicológico o social de la comunidad.

Los preceptos de comportamiento ético han progresado después de decenios de observación,
controversia y aprobación mundial de científicos, académicos y gobernantes. Tres preceptos éticos
grandemente reconocidos son impuestos para tutelar los protocolos de toda investigación con
seres humanos y que refieren al respeto, beneficencia y justicia (21, 22, 23, 24).(Ver Tabla 4)
Tabla 4. Tres principios éticos básicos en la investigación en seres humanos

�Respeto

Beneficencia
Justicia

Este aspecto incorpora, dos argumentaciones éticas relevantes, por
un lado a los que tienen libre determinación, deben ser tratados de
manera autónoma, y a los que carecen de esta por incapacidad
mental o física, falta de educación, encarcelamiento o inestabilidad
económica tiene derecho a precauciones adicionales.
Indica que se debe maximizar los beneficios posibles y reducir al
mínimo el posible daño a los participantes
Es la responsabilidad de diseñar estudios, por parte de los científicos,
que distribuyan equitativamente los riesgos y beneficios que generaría
la participación en la investigación.

Se ha documentado que la primera aplicación de normas éticas a la práctica de la investigación, se
remonta al juramento hipocrático, que estípula que los médicos deben ante todo no causar daño,
respetando la confidencialidad de los pacientes y no realizar procedimientos para los cuales no
están calificados. Si embargo, a medida que se han desarrollado los avances en las ciencias de la
salud, los investigadores confrontaron situaciones en las que elaborar tratamientos para abordar
ciertos padecimientos, fue necesario mantenerse al margen del juramento hipocrático. Lo que
conllevo a que en la actualidad las investigaciones se realicen en primer instancia en los
laboratorios, después en animales y por último en seres humanos, bajo el contexto de códigos
internacionales de ética en investigación en salud, tales como Código de Nuremberg (1947) y la
Declaración de Helsinki (1964, revisada en Tokio, Japón en 1975, y enmendada en Venecia, Italia
en 1983, en Hong Kong en 1989 y Genova, Italia en 1993). (25, 26)

Conclusiones
Hoy la actividad científica en las ciencias de la salud y la sociedad, enfrentan una gran cantidad de
variables y problemas complejos y difíciles. Es decir, nos adentramos, en nuevos terrenos
producidos por novedosos métodos y técnicas de diagnóstico y tratamiento. Se afirma que en la
actualidad es imposible llegar a un acuerdo sobre lo que esta bien y lo que esta mal. Lo que
conlleva a reflexionar que cada época debe ver su situación con cuidado y con calma, en la que
debe existir una gran sensibilidad para actuar, tomando en cuenta la gran prosperidad en el ámbito
científico y tecnológico. Y que en la actualidad nos enfrenta a dilemas que refieren a transplante de
órganos, al paciente geriátrico y en estado terminal, la reproducción asistida y la ingeniería
genética, entre otros aspectos. Esta situación nos lleva a muchos a persistir en una práctica en la
que la ciencia, tecnología y humanismo confluyan en orden al bien y la búsqueda permanente del
bienestar común.

Referencias
1. Gutierrez Sáenz, R. 1990. Introducción a la Ética. Ed. Esfinge. 256 pp
2. Lara y Mateos, R. M.1994. Medicina y Cultura. Ed. Plaza y Valdés S.A. de C.V.. 79-233
3. Sanabria, J.S. 1980. Ética. Editorial Porrúa. S.A. 256 pp
4. Idem.

�5. Garza Garza, R. 2000.Bioética. La toma decisiones en situaciones difíciles. Ed. Trilllas. 345 pp
6. Berumen de los Santos, N.M., S. Gómez Ruiz y P. Gómez Danés 2000. Ética del ejercicio
profesional. Ed. CECSA/UANL. 142 pp
7. Berumen, Ibid.
8. Pellegrino, E.D. 1990. La relación entre la autonomía y la integridad en le ética médica. En .
Bioética. Temas y Perspectivas. OPS. Publicación Científica No. 527, 8- 17 pp
9. García, D. 1990. La bioética médica. En Bioética. Temas y Perspectivas. OPS. Publicación
Científica No. 527, 3-7 pp
10. Lara y Mateos, R. M. Op. cit.
11. Gaona Velasco, J.F. 1986. Etica y Medicina. Rev. Fac. Med. 29(3): 123-125
12. Cano Valle, F. Etica en la enseñanza de la medicina. Rev. Fac. Med. 29(3): 112-114
13. Bordin, C., M. Farcapani, L. Giannacari y A. Bochatey Bioética. Experiencia transdiciplinar
desde un Comité Hospitalario de Ética. Ed. Lumen. 224 pp
14 a Tarasco Michel, M. 2000. Bioética. Tendencias y corrientes filosóficas. En Introducción a la
Bióetica [J.K. Poster, J.J. Villalobos Pérez, M.Tarasco Michel y M.Yamamoto Cortés Eds] Editrorial
;Méndez Editores 17-36 pp
15. Scholle Connor, S. y H.L. Fuenzalida Puelma 1990. Introducción. En. Bioética. Temas y
Perspectivas. OPS. Publicación Científica No. 527 3-7 pp
16. Organización Panamericana de la Salud 1990. Bioética. Temas y Perspectivas. OPS.
Publicación Científica No. 527. 247 pp
17. Mainetti, J. A. 1990. Bioética: una nueva filosofía de la salud. En . Bioética. Temas y
Perspectivas. OPS. Publicación Científica No. 527, 215 - 217 pp
18. Farcapani de Cuitiño, M., L. Giannaccari de Mathus, A Bochaetey y C. Bordín 1999. Bioética.
Sus Instituciones. Ed. Lumen 414 pp
19. Garza Garza, R. Op. cit.
20. Castilla Serna, L. 2001. Metodología de la investigación en ciencias de la salud. Ed. Manual
Moderno. 110 pp
21. Farcapani de Cuitiño, M. et. al., Op.cit.
22. Serrano LaVertu, D. y A.M. Linares 1990. Principios éticos de la investigación biomédica en
sere3s humanos: Aplicación y limitaciones en América Latina y el Caribe En . Bioética. Temas y
Perspectivas. OPS. Publicación Científica No. 527, 109-117pp
23. Schramm, F.R. y M. Kototow 2001. Principios bioéticos en salud pública: limitaciones y
propuestas. Cad. Saúde Pública 17(4): 949-956.

�24. Asua-Batarrita, J. Etica y evaluación de tecnología sanitarias En Etica y Salud [MM García
Calvente] Ed. ESAP 39-49 pp
24. Organización Panamericana de la Salud, Op.cit
25. Castilla Serna, L. Op. cit.

�LA ADICION COMO VIA PARA LA ADICCIÓN
David Moreno García y Pedro César Cantú Martínez
Facultad de Salud Pública y Nutrición, Universidad Autónoma de Nuevo León (México)
E-mail:

davidmore44@hotmail.com

Introducción
El tema de las drogas, es y continuara
siendo de gran importancia en nuestras
sociedades por el hecho de que estas
sustancias siempre han ocupado un lugar
trascendente en su uso a través del tiempo
por parte de los individuos. Alrededor de
ella han figurado diversos acontecimientos y
hechos históricos con carácter significativo
para quienes lo viven y estos han
determinado según el caso la armonía,
fuerza, equilibrio o desequilibrio conforme al
actuar de los personajes y de su cultura en
la estructura o forma en que esta funciona o
es idealizada, estructurada o bien
construida para mejorar la sociedad.
Lo anterior nos ubica a que analicemos cómo las sustancias, elementos o drogas han sido
consideradas y utilizadas en su uso y como han pasado a figurar de ser un recurso en la adición de
una practica ritual mágico-religiosa a otro de carácter terapéutico-medicinal o bien de situación de
control biopsicosocial-funcional a la de biopsicosocial disfuncional; esta ultima, manifiesta y
sustantivisada por medio de los adjetivos calificativos que utilizamos al hacer juicios o
señalamientos sobre aquellos que la utilizan y que en su proceso de uso carece de esos elementos
significativos que en origen, practica y en la forma tradicional de su cultura responden a alguna
representación de carácter cultural.
En el contexto de las drogas y en el que se enmarcan acciones de prevención por parte de la
sociedad y de las instituciones que la componen, es y será muy conveniente, el analizar lo que nos
conlleva a la adicción de una o más drogas. Referimos lo anterior como un hecho de gran
relevancia por que muchos de los esfuerzos en el campo de la Salud Pública y otras áreas
profesionales han sido encaminados con muy buenos propósitos y una gran voluntad de la gente
que lo compone al incorporar o estar entre su practica el evitar o aminorar la adicción. Entiéndase
"Adicción" como lo señala la Encarta Enciclopedia 98: "La sumisión del individuo a un producto o a
una conducta de la que no puede o no es capaz de liberarse. Incluye la planeación y el hacer
generada por una serie de acciones que buscan entre sus efectos el prevenir o disponer con
anticipación un daño o perjuicio que le impida, al menos en este caso de las drogas un peligro".
Pero de una no menor trascendencia lo son aquellas condiciones o factores que se anteponen a la
adicción y que son reconocidos como "Adición" termino que el Encarta Enciclopedia 98 nos señala
es una palabra derivada del latín additione. Y que refiere a una acción de añadir o agregar.
Recalcamos la cuestión de la adición por ser un una acción que involucra una serie de acciones y
procedieres que determinan el buen funcionamiento de la prevención y el de la titánica labor que
muchos realizan contra las drogas en el campo de la Salud Pública y que es determinante en la

�tendencia de las acciones y en el de los resultados numéricos que reflejan la situación de las
drogas y la vulnerabilidad de los grupos y de los mismos programas preventivos en relación con
ellas.

Los encuadres en la prevención.
Gloria Valek V. Señala en una de sus publicaciones: "En la búsqueda de formas distintas de
percepción de la realidad, desde tiempos remotos el hombre ha ingerido sustancias que alteran el
funcionamiento de su cuerpo y de su cerebro, hoy la definimos como droga" ( 1 ) . Lo anterior
adquiere gran importancia para el estudio y la reflexión de aquellos factores que se adicionan y
contribuyen a que seamos consumidores de este tipo de sustancias que se encuentran disponibles
en nuestra sociedad incrementando la tendencia de aquellas personas que la adquieren,
consumen y posteriormente generan una adicción. No calificamos aquí a la sustancias en su valor
gradiente de legal o ilegal, duras o blandas, permisibles o no permisibles, terapéuticas o dañinas.
Lo que denotamos son las condiciones y los contextos o ambientes que generamos para que estas
estén al alcance de la sociedad en una forma comercial y permisible.
En la actualidad la prevención es tomada muchas veces como un comportamiento que
paulatinamente se sectoriza, manteniendo cada vez menos contacto con las demás áreas de
trabajo. Por otra parte también existen planes y programas de trabajo que se plantean la necesidad
de integrar lo preventivo a lo asistencial como algo de fundamental importancia.
En las acciones de prevención la participación comunitaria siempre estará presente por el hecho
de que esta es protagonista en los diversos mensajes con respecto al uso indebido de drogas y de
lo que promueven los diversos medios masivos de comunicación situándolos al alcance de los
individuos y el de la sociedad.
La prevención de la farmacodependencia en América Latina se desarrolla alrededor de las
tendencias enmarcadas en los diferentes criterios conceptuales. En México las políticas de
prevención están coherentemente planeadas y existe una adecuada división de trabajo entre las
diferentes áreas. La filosofía que predomina es la de prevención integral. Pero es importante
participar en definir con mayor claridad los distintos modelos preventivos a partir de sus propias
expresiones programáticas, incluyendo a su vez el análisis del material grafico, comercial,
educativo, con el que cada encuadre se propone trabajar. ( 2 )

La adición de factores sociales
Algunos de los factores que influyen en la presentación de la farmacodependencia o bien de las
drogas y que favorecen la acentuación de las adicciones, son la perdida de valores familiares y el
menosprecio de los valores sociales en la comunidad; también están presentes las dificultades
para obtener satisfactores básicos, como lo son la alimentación, vivienda y educación entre otros;
la falta de oportunidades de empleo y la desinformación o no comprensión existente en el proceso
de educación para la salud. Agregaríamos como otro factor relevante a los medios de información
que con carácter de publicidad manejan mensajes tendenciosos y en ocasiones confusos y que
son producto del interés de la comercialización. En este contexto es donde se genera y ocurren los
diversos grados del refuerzo o alivio emocional que en ocasiones es denotado como un pasaje
adicional que nos traslade a otro estado de animo biopsicosocial o de superación como lo es la
frustración en los jóvenes, hecho que provoca el recurso de la adquisición y uso de drogas en
forma experimental y que progresa al ser de uso y abuso indiscriminado.
En nuestro país el patrón de consumo de drogas, se mantiene en la etapa de uso experimental e
involucra principalmente a la población de 10 a 24 años de edad, que localizada en sectores
urbanos, afecta a todas las clases sociales en una forma progresiva. ( 3 )

�La adición como generadora de tendencias
La tendencia durante 10 años del uso de drogas en la población estudiantil (1976 a 1986), según
estudios realizados por el Instituto Mexicano de Psiquiatría, indica una prevalencia de un 11% de
jóvenes estudiantes que pueden ser sujetos de algún fármaco. (4)
La drogadicción en los Estados Unidos de América de acuerdo a datos proporcionados por PRIDE
(National Parent`s Resourse Institute for Drogo Educación) con sede en Atlanta, Georgia, en 1960
señalan que menos del 1% de los adolescentes estadounidenses había probado la marihuana o
cualquier otra droga ilícita, mientras que para el año de 1980 más del 60% había experimentado
con las drogas. Aumento, que es del 6,000% no había tenido precedentes en la historia mundial.
Esta tendencia en el uso y abuso de la marihuana no se limito a ciertos grupos marginados de
adultos jóvenes que protestaban por las injusticias de la sociedad. La edad de las personas que
probaban la marihuana por primera vez bajó de los 19 años de edad a los 12 y para 1980 el fumar
marihuana se había normalizado como un rito de entada a la vida social de los adolescentes.
El termino "festejar" llegó a significar "drogarse", y mas del 40% de los adolescentes llegaron a
usar esta droga regular o "socialmente". El 10% de los adolescentes en su ultimo año de
secundaria estaban drogados todos los días.(5)
En el año de 1985, un 61% de los estudiantes en su ultimo año de secundaria, dijeron que habían
usado una droga ilícita. El 55% de estos estudiantes habían probado la marihuana (que es menos
del 60% del año de 1979), y el 40% había probado otras drogas (en comparación con el 37% en
1979). Es cierto que más jóvenes dicen No a las drogas, pero aquellos que dicen Si a la
experimentación con las drogas corren el riesgo más alto debido a los suministros mayores en las
drogas. El uso de estimulantes sigue siendo alto (30%) y se asocia con una mayor publicidad sobre
pastillas que ayudan en los estudios y una mayor disponibilidad de las mismas. Referente a la
predisposición principal por fumar marihuana es fumar tabaco y en lo que respecta al consumo de
cerveza y vino a una temprana edad, el paso al licor sea cual sea su presentación o combinación
se asocia con el uso y tendencia de la estimulación por avanzar en un gradiente mas por
experimentar en el campo de las drogas. (6)
De acuerdo con la "Encuesta del uso de drogas y el alcohol en estudiantes del D.F. 1997" realizada
por la Secretaria de Educación Pública y el Instituto Mexicano de Psiquiatría), 10 % de los jóvenes
registrados en centros educativos de la ciudad de México ha consumido drogas ilegales en algún
momento de su vida. Referente a ese grupo el 33% tabaco y el 50% alcohol. (7)
Según la "Encuesta nacional de adicciones 1998" llevada a cabo por varias instancias de la
Secretaría de Salud en la población de 12 a 65 años de edad que vive en centros urbanos de la
República Mexicana, 5.27 % del total ha consumido alguna vez drogas ilegales, lo que equivale a
dos millones y medio de personas, entre las cuales por cada mujer hay 13 hombres. El grupo de
edad que registró mayor consumo es el de 18 a 34 años.(8)
Los factores que pueden influir en los jóvenes para que consuman drogas son la curiosidad, la
búsqueda de equilibrio espiritual o placer, la perdida de identidad, la apatía y el aburrimiento.
Aunque la drogadicción se registra en todos los sectores sociales los jóvenes de bajos recursos,
debido a su situación económica, disfuncionalidad de sus familias y la marginación social son las
victimas más frecuentes de ella.(9).
Cuando destacamos los factores de adición que favorecen la adicción a un fármaco o drogas, nos
encontramos con los estilos de vida de niños y adolescentes que en la familia o bien en la
comunidad están presentes por medio de la promoción del uso o adquisición que de ellas se hace,
a esto queda aunada la no adecuada comunicación familiar y sus conflictos afectivos, lo que
genera es que en los grupos inmaduros de edad y con desintegración familiar se les señale como

�un grupo de riesgo y con tendencia a seguir incrementando la adicción entre aquellos que deciden
cambiar sus estados de animo con la adquisición de estas sustancias. En lo que respecta a la
comunidad es este un campo abierto a la adición de las drogas por diversos factores que sirven de
puente, canal o de medio catalizador. Y que bajo las influencias de la información publicitaria que
es desmedida en muchas de las ocasiones y no reevaluada, tiende mas a capitalizarse y
favorecerse por medio de las condiciones sociales que imperan en una sociedad susceptible o de
inestabilidad social y que en su momento los indicadores ideales son la falta de empleos, el
hacinamiento, la no autoestima, etc. Y como escenario y enlace se tiene a los comercios con
aquellas sustancias que en sus productos llámense lícitos o ilícitos, duras o blandas promueven en
conjunto todo un escenario ideal para adicionar la experiencia de ingresar por un acto de
conciencia y de decisión en algunos casos de socialización para posteriormente hacer de esta una
adicción por inconciencia al continuar prolongando eso que hemos llamado o denominado en
nuestra sociedad, el grado de experimentar otro estado emocional y de personalidad. Es así como
nosotros y las instituciones trabajamos y de cierta manera nos han marcado en la sociedad hemos
la pauta ha seguir.

Conclusiones
Es de considerar y de reflexionar sobre quien o a quienes deben estar dirigidas las campañas de
conscientización en el campo de la fármaco dependencia y de la adicción por que el grupo
vulnerable seguirá siendo la sociedad y sobre todo los grupos mas vulnerables serán ha la fecha
aquellos que se consideran socialmente en crecimiento y en constante formación en nuestra
sociedad y comunidad "los jóvenes".
La historia demuestra que las drogas habían sido, con algunas excepciones, partes inherentes a la
cultura de cada sociedad, no un problema. Se convierte en tal, cuando se generalizan y
comercializan tal y como lo señala Valek y lo refuerza en trascendencia al señalarnos que "el
consumo mundial y regional de las drogas no sólo concierne a las de carácter ilegal, sino también
a sustancias, tabletas, cápsulas, jarabes e inyecciones usados con fines terapéuticos, que en
ocasiones pueden adquirirse autorizadamente sin receta médica en tiendas, negocios
farmacéuticos, centros comerciales y tiendas departamentales sin restricción alguna"
Los factores que pueden influir en los jóvenes para que consuman drogas son la curiosidad, la
búsqueda de equilibrio espiritual o placer, la perdida de identidad, la apatía, el aburrimiento la falta
de objetivos trazados, el desfazamiento de los valores que es traducido muchas de las veces en la
no comprensión o adecuada comunicación y esto los hace víctimas o grupo vulnerable cuando
precisamente la vulnerabilidad se puede transformar en el temor institucional de no estar
preparados o ser rebasados en nuestra organización (10). Aunque la drogadicción o
farmacodependencia se registra en todos los sectores sociales los jóvenes de bajos recursos
seguirán siendo un grupo de interés en el desarrollo de esta situación denominada por muchos un
fenómeno que es en mucho manifiesto y ocasionado por los factores de adición que nos conllevan
a la adicción.

Referencias

1.Valek Valdés, G. 2000. Las Drogas. Ed. Tercer Milenio-CONACULTA. 65 pp.
2.Carballeda, A.J.M. 1991. La Farmacodependencia en América Latina. Ed. OPS/OMS. 158 pp.

�3.Rotary Internacional. 1991. Memoria del Primer Foro Rotario Para La Prevención de la
Farmacodependencia. 120 pp.
4. Idem.
5. Idem.
6. Idem.
7. Valek Valdés, G. Op. cit.
8. Idem.
9. Idem.
10. Nieto Fernández, L y R. Araujo Muñoz. Revista Jóvenes. 1990. Droga. La Eficacia Simbólica
del Mal . Ed. IMJ/SEP. 236 pp.

�</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </file>
  </fileContainer>
  <collection collectionId="471">
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="597150">
                <text>Respyn Revista de Salud Pública y Nutrición</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="41">
            <name>Description</name>
            <description>An account of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="597151">
                <text>La Revista Salud Pública y Nutrición, inicia en el 2000 y es una publicación universitaria con periodicidad trimestral, producida por la Subdirección de Investigación, Innovación y Posgrado de la Facultad de Salud Pública y Nutrición y la valiosa colaboración de la Dirección de Tecnologías de Información de la Universidad Autónoma de Nuevo León. Tiene como finalidad publicar y divulgar la productividad científica al ofrecer un espacio con visibilidad global para difundir toda aquella información sobre salud pública y nutrición que se genera en los ámbitos académico y científico tanto en el entorno local, regional, nacional e internacional.</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="39">
            <name>Creator</name>
            <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="597152">
                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León, Facultad de Salud Pública y Nutrición</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="40">
            <name>Date</name>
            <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="597153">
                <text>2000</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
  </collection>
  <itemType itemTypeId="1">
    <name>Text</name>
    <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
    <elementContainer>
      <element elementId="102">
        <name>Título Uniforme</name>
        <description/>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="597386">
            <text>Respyn Revista de Salud Pública y Nutrición</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="97">
        <name>Año de publicación</name>
        <description>El año cuando se publico</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="597388">
            <text>2002</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="52">
        <name>Volumen</name>
        <description>Volumen de la revista</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="597389">
            <text>3</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="54">
        <name>Número</name>
        <description>Número de la revista</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="597390">
            <text>1</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="98">
        <name>Mes de publicación</name>
        <description>Mes cuando se publicó</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="597391">
            <text>Enero-Marzo</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="101">
        <name>Día</name>
        <description>Día del mes de la publicación</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="597392">
            <text>1</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="100">
        <name>Periodicidad</name>
        <description>La periodicidad de la publicación (diaria, semanal, mensual, anual)</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="597393">
            <text>Trimestral</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
    </elementContainer>
  </itemType>
  <elementSetContainer>
    <elementSet elementSetId="1">
      <name>Dublin Core</name>
      <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
      <elementContainer>
        <element elementId="50">
          <name>Title</name>
          <description>A name given to the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="597387">
              <text>Respyn Revista de Salud Pública y Nutrición, 2002, Vol 3, No 1, Enero-Marzo</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="39">
          <name>Creator</name>
          <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="597394">
              <text>Cantú Cantú, Pedro, Fundador</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="49">
          <name>Subject</name>
          <description>The topic of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="597395">
              <text>Nutrición</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="597396">
              <text>Salud</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="597397">
              <text>Salud Pública</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="597398">
              <text>Ciencias de la salud</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="597399">
              <text>Alimentos</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="597400">
              <text>Transtornos alimenticios</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="41">
          <name>Description</name>
          <description>An account of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="597401">
              <text>La Revista Salud Pública y Nutrición, inicia en el 2000 y es una publicación universitaria con periodicidad trimestral, producida por la Subdirección de Investigación, Innovación y Posgrado de la Facultad de Salud Pública y Nutrición y la valiosa colaboración de la Dirección de Tecnologías de Información de la Universidad Autónoma de Nuevo León. Tiene como finalidad publicar y divulgar la productividad científica al ofrecer un espacio con visibilidad global para difundir toda aquella información sobre salud pública y nutrición que se genera en los ámbitos académico y científico tanto en el entorno local, regional, nacional e internacional.</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="45">
          <name>Publisher</name>
          <description>An entity responsible for making the resource available</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="597402">
              <text>Universidad Autónoma de Nuevo León, Facultad de Salud Pública y Nutrición</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="37">
          <name>Contributor</name>
          <description>An entity responsible for making contributions to the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="597403">
              <text>Ramos Peña, Esteban Gilberto, Editor Responsable </text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="597404">
              <text>Rocha Flores, Alejandra Berenice, Editor Técnico</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="40">
          <name>Date</name>
          <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="597405">
              <text>2002-01-01</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="51">
          <name>Type</name>
          <description>The nature or genre of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="597406">
              <text>Revista</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="42">
          <name>Format</name>
          <description>The file format, physical medium, or dimensions of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="597407">
              <text>text/pdf</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="43">
          <name>Identifier</name>
          <description>An unambiguous reference to the resource within a given context</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="597408">
              <text>2021019</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="48">
          <name>Source</name>
          <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="597409">
              <text>Fondo Universitario</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="44">
          <name>Language</name>
          <description>A language of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="597410">
              <text>spa</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="46">
          <name>Relation</name>
          <description>A related resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="597411">
              <text>https://respyn.uanl.mx/index.php/respyn</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="38">
          <name>Coverage</name>
          <description>The spatial or temporal topic of the resource, the spatial applicability of the resource, or the jurisdiction under which the resource is relevant</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="597412">
              <text>Monterrey, N. L.</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="68">
          <name>Access Rights</name>
          <description>Information about who can access the resource or an indication of its security status. Access Rights may include information regarding access or restrictions based on privacy, security, or other policies.</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="597413">
              <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="96">
          <name>Rights Holder</name>
          <description>A person or organization owning or managing rights over the resource.</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="597414">
              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores.</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
      </elementContainer>
    </elementSet>
  </elementSetContainer>
  <tagContainer>
    <tag tagId="26845">
      <name>Diabetes</name>
    </tag>
    <tag tagId="38532">
      <name>Hemoglobina</name>
    </tag>
    <tag tagId="6651">
      <name>Nuevo León</name>
    </tag>
    <tag tagId="38533">
      <name>Osteporosis</name>
    </tag>
    <tag tagId="38534">
      <name>Percepciones</name>
    </tag>
  </tagContainer>
</item>
