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                  <text>�����������OPIOIDES SINTÉTICOS NO PEPTÍDICOS CON PROPIEDADES
INMUNOMODULADORAS Y ANTITUMORALES
Diana Caballero-Hernández, Reyes Tamez-Guerra, Cristina Rodríguez-Padilla, Patricia TamezGuerra, Richard J. Weber* y Ricardo Gómez Flores
Departamento de Microbiología e Inmunología, Facultad de Ciencias Biológicas, Universidad
Autónoma de Nuevo León, (México); *Department of Biomedical and Therapeutic Sciences, UIC
College of Medicine, Peoria, IIL (USA)
E-mail: rgomez60@hotmail.com
Introducción
La drogadicción es un problema de salud pública que
contribuye al desarrollo de enfermedades infecciosas como el
SIDA, y el cáncer, en parte, debido al aumento en la
susceptibilidad a las enfermedades de estos individuos. Se
han demostrado efectos inmunosupresores indirectos de
opioides a través del sistema nervioso central. En forma
paradójica, se ha observado que los opioides pueden
estimular, suprimir o no tener efecto alguno sobre diversos
parámetros de función leucocitaria. Recientemente, se han
reprtado resultados sobre nuevos compuestos analgésicos
selectivos para el receptor opioide delta, que inducen
inmunopotenciación in vitro e ex vivo (administración
periférica). Estos ligandos opioides podrían servir como
agentes inmunoterapéuticos para incrementar el número de
linfocitos periféricos, activar las funciones de los macrófagos, entre otros aspectos; con uso
potencial en el tratamiento de enfermedades infecciosas y cáncer.
La mayoría de los pacientes con cáncer se tratan con alguna combinación de cirugía, radiación, y
quimioterapia. La radiación y la quimioterapia tienen la desventaja de destruir tejido sano, mientras
se ataca el tejido tumoral, lo que conlleva a graves efectos secundarios. Existe mucha evidencia de
que el sistema inmune de pacientes con cancer es capaz de atacar sus células tumorales. De
hecho, podría parecer que el cáncer es un falla de la vigilancia inmunológica. Los
inmunoestimulantes son agentes inespecíficos que afinan las defensas inmunológicas del
huésped. Ha habido algo de éxito al administrar agentes adyuvantes directamente en el tumor; sin
embargo, la única sustancia antitumoral eficaz aún en uso es la preparación bacteriana que
contiene Mycobacterium bovis (preparación BCG).
La terapia oral con levamisol, ha mostrado ayudar a algunos pacientes con cáncer de riñón. Otras
sustancias utilizadas incluyen a la interleucina-2, que es un potente factor de crecimiento para
linfocitos T, y el interferon-alfa.
El descubrimiento y desarrollo de sustancias modificadoras de las respuestas biológicas ha sido
siempre de interés práctico; un grupo de sustancias con estas características son los opioides, los
cuales han estado entre los agentes medicinales mas importantes de diversas culturas. El término
“opioide” se aplica de forma genérica para designar a un grupo de sustancias naturales y sus
derivados semisintéticos y sintéticos, que tienen la capacidad para aliviar el dolor, pero con el
riesgo potencial para provocar dependencia física.
Adicionalmente, estos compuestos pueden alterar las funciones inmunológicas mediante su unión
a receptores de opioides en células del sistema inmune (1), o en forma indirecta al activar

�receptores de opioides en el sistema nervioso central (2,3). Los linfocitos, células asesinas
naturales y macrófagos son muy sensibles a la acción opioide; los agonistas opioides se pueden
unir a receptores opioides del tipo  y  sobre la superficie de dichas células, y por
consecuencia, alterar sus funciones inmunológicas y de esta forma incrementar la susceptibilidad
de los organismos a enfermedades infecciosas y cáncer (4-8).
Existe también un aspecto prometedor en la actividad inmunoreguladora de estos compuestos. Si
bien algunos opioides son inmunosupresores también se ha observado que otros tienen la
capacidad de estimular la respuesta inmune de los individuos, sin embargo, los opioides
disponibles actualmente son peptídicos y presentan algunas desventajas que incluyen su rápida
degradación y su bajo potencial para cruzar la barrera hematoencefálica, lo cual limita sus
aplicaciones clínicas (9). Por el contrario, los agonistas opioides no peptídicos han demostrado
superar las principales desventajas de los opioides peptídicos ya que son altamente selectivos,
potentes, y resistentes a la proteolisis. Además, se ha demostrado su utilidad como analgésicos no
inmunosupresores (10). Recientemente, se han reportado resultados sobre nuevos opioides no
peptídicos del tipo  y  los cuales inducen proliferación de linfocitos T y activan a los macrófagos
de rata in vitro y ex vivo (11,12).
Los agonistas opioides no peptídicos podrían servir como agentes inmunoterapéuticos de uso
potencial en el tratamiento de enfermedades infecciosas y cáncer. Además, el conocimiento de los
mecanismos mediante los cuales los opioides producen efectos directos en el sistema
inmunológico, podría permitir el descubrimiento, diseño y síntesis de nuevos opioides que tengan
no sólo propiedades analgésicas, sino capacidades inmunomoduladoras específicas (13,14).
De esta manera, la diversidad de la farmacopea de opioides provee una fuente de nuevos
compuestos con potencial inmunoterapéutico, así como de herramientas farmacológicas para la
investigación de los mecanismos por los cuales el sistema inmune se controla y regula en forma
natural a través de sistemas opiatérgicos. El objetivo de este trabajo fue evaluar el potencial
inmunomodulador y antitumoral de un grupo de compuestos opioides sintéticos del tipo mu y delta
Materiales y Métodos
Animales de experimentación: Se emplearon ratas macho Sprague Dawley (200-220 g), de 6 a
8 semanas de edad, las cuales se obtuvieron en Harlan México S.A. Se mantuvieron en un
ambiente libre de patógenos y de estrés a 24 ºC, bajo un ciclo luz-oscuridad (fase lumínica, 06:0018:00 horas), y se les proporcionó agua purificada y alimento (Purina, México) ad libitum.
Líneas celulares: Las líneas celulares empleadas, L-5178Y-R (linfoma murino DBA/2), U937
(clona CRL 1593; linfoma humano histiocítico tipo monocito), H-9 (clona HTB-176, linfoma humano
de células T), Jurkat (clona E6-1 TIB-152; leucemia aguda humana de células T) , L929 (clona
CCL1; fibrosarcoma murino de tejido conectivo) y J774A-1 (línea tumoral murina
monocito/macrófago) fueron adquiridas en American Type Culture Collection (Rockville, MD).
Compuestos opioides evaluados: Los compuestos opioides: (+)-4-((alfa R)9-alfa-((2S, 5R)-4-alil2, 5-dimetil-1-piperazinil)-3-metoxibenzil)-N, N-dietil-benzamida, SNC80(+); opioides derivados del
naltrindol: fenoxinaltrindola (9332); y 6’-Hidroxinaltrindola, (9333); y los compuestos derivados del
bencilideno-naltrexona: el 6,7-5’.6’-Piridomorfinano ciabi-4’-fenil, (9334); y 6, 7-2’,3’quinolinomorfinano, (9336); fueron proporcionados por el Dr. K.C. Rice del Laboratorio de Química
Medicinal en Bethesda, MD.
Determinación de la respuesta proliferativa in vitro de linfocitos de rata: Se determinó la
proliferación de linfocitos de timo de rata, mediante una técnica colorimétrica que se basa en la
reducción de la sal de tetrazolio MTT, como se ha reportado anteriormente (15).

�Evaluación de las funciones de macrófagos de rata: Los animales se sacrificaron con CO2 e
inmediatamente se procedió a colectar las células residentes en la cavidad peritoneal con medio
RPMI 1640 frío. Las suspensiones celulares se lavaron una vez con este medio, se
resuspendieron y ajustaron en medio AIM-V a una a una densidad de 2x106 células/ml. Alícuotas
de 100l/pozo de ésta suspensión celular se incubaron durante 2 horas en placas de 96 pozos con
fondo plano (Becton Dickinson, Cockeysville, MD). Las células no adherentes se removieron, y las
células adherentes (aproximadamente 70% de las células sembradas o casi 1.4 x 106células/ml)
se incubaron durante la noche en 100 l/pozo de medio AIM-V en la presencia o ausencia de los
opioides evaluados.
a.- Producción de óxido nítrico por macrófagos: Se empleó la acumulación de nitritos en el
sobrenadante de los cultivos de macrófagos como un indicador de la producción de óxido nítrico
por células residentes o activadas, y se determinó como se ha descrito previamente (16)
b.- Producción de TNF- por macrófagos: Se prepararon cultivos de macrófagos residentes de
rata, y se incubaron durante una noche (aproximadamente 16 h) en la presencia o ausencia de
opioides en concentraciones de 10-11, 10-9 y 10-7 M. Al día siguiente los cultivos se lavaron para
eliminar los opioides, y los macrófagos se activaron con LPS (20 ng/ml). Los cultivos incubaron a
37ºC durante 5 horas, al final de lo cual se colectaron 150 l/pozo de sobrenadantes de los cultivos
y se almacenaron a -72ºC para su posterior análisis. Se empleó una prueba de ELISA
comercial (BIOSOURCE International) para la cuantificación de TNF- en los sobrenadantes de los
cultivos.
c.- Fagocitosis de la levadura Candida albicans por macrófagos: Se determinó el efecto de
opioides sobre la fagocitosis de Candida albicans, cepa ATCC 32354, en una proporción de
levaduras-macrófagos de 4:1, como anteriormente se ha descrito (17).
Determinación de la respuesta proliferativa de células mononucleares humanas: Para
obtener células mononucleares de sangre periférica (CMSP), se empleó sangre completa obtenida
de donadores sanos, las CMSP se aislaron mediante gradiente de centrifugación por FicollHypaque (3000 r.p.m. durante 20 minutos). La interfase que contiene las CMSP se colectó y lavó
dos veces en medio RPMI 1640 a 1600 r.p.m. por 5 minutos. Se realizó un conteo total de la
suspensión final ya lavada, y se ajustó a 106 cels/ml para la prueba de proliferación. Alícuotas de
esta suspensión celular (100 l/pozo) se depositaron en placas de 96 pozos de fondo plano
(Becton Dickinson) las cuales contenían cultivos por triplicado (100l/pozo) de medio AIM-V, como
control no estimulado, o bien cultivos por triplicado de fitohemaglutinina 20g/ml (PHA), para
estimular la proliferación de CMSP, en la presencia o ausencia de opioides en un rango de
concentraciones de 10-11-10-5. Después de incubar por 44 horas a 37 ºC en una atmósfera de 5%
de CO2 y 95% de aire, se añadió el MTT a una concentración final de 0.5 mg/ml, y los cultivos se
incubaron por cuatro horas adicionales. Se añadieron 100 l de buffer para lisis celular a cada
pozo, y se incubaron durante toda la noche. Al terminar esta incubación, se leyeron las densidades
ópticas a 540nm en un lector de microplacas.
Evaluación de las funciones de monocitos humanos: Por el método ya descrito, se obtuvieron
CMSP, se ajustaron a una densidad de 2.5x106 células/ml y se sembraron 100l/pozo en una placa
de 96 pozos de fondo plano y se incubaron por 2 horas a 37 ºC. Las células no adherentes se
removieron, y las células adherentes (aproximadamente 10% de las células sembradas) se
incubaron durante la noche en 100l/pozo de medio AIM-V en la presencia o ausencia de los
opioides en concentraciones de 10-12, 10-9 y 10-6M. La producción de TNF- se determinó mediante
un ELISA.

�Determinación de la proliferación in vitro de células tumorales: Los cultivos, mantenimiento y
utilización de células tumorales se realizaron como previamente se ha descrito (18). El efecto de
opioides,en un rango de concentraciones de 10-5M a 10-11 M, sobre el crecimiento de las lineas
tumorales se llevó a cabo como se ha descrito anteriormente (19).
Análisis estadístico: Todos los experimentos se realizaron por triplicado y se repitieron al menos
tres veces con resultados similares. Se emplearon las pruebas Kolmogorov Smirnov y ANOVA de
una vía para evaluar el nivel de significancia de la diferencia entre la media de los grupos
experimentales (control y tratamientos), y la prueba t de Dunnet para determinar la significancia de
la diferencia entre el grupo control y el tratamiento opioide.
Resultados
Efecto de opioides sintéticos, no peptídicos, sobre la proliferación in vitro de linfocitos de
rata Sprague Dawley:
La proliferación de linfocitos de timo de rata residentes y activados (Con A) tuvo un incremento
significativo en los cultivos tratados con el opioide 9336 y en forma contraria disminuyo en los
tratados con el opioide9332.
Los compuestos SNC80, 9332 y 9334 fueron capaces de estimular la proliferación de linfocitos
activados, pero no la de residentes. El compuesto 9333 tuvo efecto únicamente en la
concentración 10-6 M, con un incremento de la proliferación. El opioide 9334 actuó en el rango de
concentraciones 10-10–10-5 M y causo incrementos, con la mayor estimulación en la
concentración 10-7 M (Ver Tabla 1).

Tabla 1. Efecto de opioides sintéticos, no peptídicos, sobre las funciones de leucocitos de
humano y rata.
OPIOIDE
SNC80

FUNCIÓN INMUNE
Proliferación de linfocitos de timo de rata

RESIDENTES


ACTIVADOS


Producción de oxido nítrico por macrófagos





Producción de TNF- por monocitos
Proliferación de linfocitos de timo de rata







/*

Producción de oxido nítrico por macrófagos





Proliferación de CMSP





Producción de TNF- por monocitos
Proliferación de linfocitos de timo de rata





9333





Producción de TNF- por monocitos
Proliferación de linfocitos de timo de rata





9334





9336

Producción de oxido nítrico por macrófagos
Proliferación de linfocitos de timo de rata







Proliferación de CMSP





9332

Los resultados se expresan como la tendencia observada en los grupos experimentales al compararlos con
los grupos control (no tratados con opioides) en base a índices de actividad (los índices de función inmune
representan la relación entre la actividad medida (proliferación, producción de TNF-, etc.) entre el grupo

�tratado con el opioide y el grupo control sin tratar); un índice igual a 1 equivale a no tener efecto de
tratamiento, un índice mayor de 1 equivale a una estimulación en la función inmune, mientras que un índice
menor de 1 equivale a una inhibición de la misma. Las diferencias observadas son estadísticamente
significativas de acuerdo a la prueba t de Dunnet (datos no mostrados). Para detalles de los procedimientos
seguidos ver Sección de Material y Métodos.
* Actividad dependiente de la concentración de opioide.
TNF-, factor de necrosis tumoral alfa; CMSP, células mononucleares de sangre periférica
Estimulación, Inhibición, Sin cambio

Efecto de opioides sintéticos, no peptídicos, sobre las funciones de macrófagos de rata
Sprague Dawley.
La producción de oxido nítrico por macrófagos de rata fue inhibida por los
opioides SNC80, 9332 y 9334. ElSNC80 en forma significativa suprimió la producción de oxido
nítrico por macrófagos residentes a las concentraciones 10-9 y 10-6 M. El 9334 actúa a la
concentración 10-9 M, también sobre macrófagos residentes, mientras que el opioide 9332, 10-5 M
afecta la producción de oxido nítrico por macrófagos residentes y activados. Tanto la producción de
TNF-a, como la fagocitosis de Candida albicans por macrófagos de rata residentes y activado
(LPS) no sufrieron alteraciones a consecuencia del tratamiento con los opioides evaluados en este
estudio.
Efecto de opioides sintéticos, no peptídicos, en la respuesta de células
mononucleares humanas.
La proliferación in vitro de células mononucleares humanas fue afectada por el tratamiento con los
opioides9332 y 9336, mientras que no se observo actividad significativa sobre este parámetro
debido al tratamiento con los opioides SNC80, 9333 y 9334. Por su parte se observaron
alteraciones en la producción de TNF-por monocitos en los cultivos tratados con los
opioides SNC80, 9332 y 9333, pero no por los opioides 9334y 9336 (Ver Tabla 1).
Efecto de opioides sintéticos, no peptídicos sobre el crecimiento tumoral in vitro:
Evaluamos el efecto de opioides sintéticos no peptídicos sobre la proliferación in vitro de líneas
celulares de origen humano y murino. Fueron empleadas seis líneas celulares, cinco de ellas de
estirpe inmune y una fibroblastoide. Los resultados obtenidos muestran una actividad diferencial de
opioides que parece depender del tipo celular y de la concentración de opioide (Ver Tabla
2). El SNC80 presento actividad inhibitoria de la proliferación de las líneas L5178Y, Jurkat, U937,
J774A.1, y L929. El compuesto 9332 tiene la capacidad de inhibir la proliferación de todas las
líneas celulares evaluadas, L5178Y, Jurkat, H9, U937, J774A.1 y L929. En forma alterna, este
compuesto tiene también la capacidad de estimular la proliferación de la línea L5178Y, la dirección
del efecto es dependiente de la concentración del opioide. El efecto inhibitorio fue observado en la
concentración 10-5 M. La acción estimuladora de la proliferación de L5178Y fue observada en el
rango de concentraciones 10-11–10-7 M. El opioide 9333 tuvo un efecto estimulador de la
proliferación de las líneas celulares L5178Y, U937, J774A.1 y L929. El compuesto 9334 mostró
actividad diferencial dependiendo de la línea celular evaluada, inhibió la proliferación de la línea
Jurkat, mientras que estimulo la de la línea L929. El opioide 9336 estimulo la proliferación de las
líneas L5178Y y L929.
Tabla 2. Efecto de opioides sintéticos, no peptídicos, sobre la proliferación in vitro de líneas
tumorales.

�Opioide

SNC80

9332

9333

9334

9336

Línea celular
L5178Y



/







Jurkat











H9











U937











J774A.1











L929











Los resultados se expresan como la tendencia observada en los grupos experimentales al compararlos con los grupos
control (no tratados con opioides. Para detalles de los procedimientos seguidos verSección de Material y Métodos.
Estimulación, Inhibición, Sin cambio

Discusión y Conclusiones
Se ha demostrado que la drogadicción es un problema de salud pública que contribuye a una
mayor susceptibilidad a infecciones, principalmente debido a la interacción entre el sistema
nervioso e inmune, que puede ocasionar inmunosupresión. El papel de opioides en cáncer, sin
embargo, no ha sido elucidado. Carpenter y colaboradores, (1995) reportó que el tratamiento
agudo de ratones con 50.0 mg/kg de morfina suprimió en forma significativa la actividad de los
linfocitos T citotóxicos (20) que son las células clavecontra las células tumorales. Además, Zagon
y McLaughlin (2003) demostraron que el tratamiento de las lineas tumorales humanas MIA PaCa-2
(adenocarcioma pancreático), HT-29 (adenocarcinoma de cólon), y CAL-27 (carcinoma de células
escamosas de cuello y cabeza) con la encefalina DAMGO, morfina, o etorfina incrementaron en
forma significativa la apoptosis y necrosis celulares (21). Màs aún, Kawase y colaboradores
(2002) reportaron que la codeinona (un derivado de la morfina) causó citotoxicidad en las lineas
tumorales orales humanas HSC-2 y HSG, pero ni codeinona o morfina fueron efectivas contra el
linfoma murino de células T L5178 resistente a múltiples drogas (22). En contraste, se ha
demostrado que la morfina puede estimular el crecimiento tumoral (23).Sin embargo, no se han
elucidado aún los mecanismos por los cuales los opioides pueden influir en el desarrollo del cáncer
(24).
Los compuestos opioides constituyen un importante grupo de modificadores de respuestas
biológicas. Hasta el momento se ha descrito su actividad antinociceptiva (25), de modular la
función inmune(26-30) de mimetizar el estrés y afectar las vías neuroendocrinas (31), de inhibir o
modular el crecimiento y desarrollo tumoral (32,33,34). Por todo esto se puede considerar a los
opioides como un grupo de compuestos de gran utilidad para la investigación y desarrollo
farmacológico, que tienen capacidad adyuvante en la terapia de pacientes con compromiso
inmunológico.
En la actualidad, el diseño de opioides tiene diversos objetivos de acuerdo al campo de estudio; en
inmunoterapia, el objetivo es el de desarrollar compuestos opioides capaces de modular la
respuesta inmune de pacientes inmunocomprometidos, para este efecto es necesario llevar a cabo
pruebas que determinen el efecto de estos opioides sobre parámetros representativos de la
respuesta inmune. El objetivo de este trabajo fue el de evaluar los efectos de una serie de
compuestos opioides sintéticos sobre la respuesta de linfocitos y macrófagos murinos y humanos,
además se realizaron pruebas in vitro para determinar si alguno de estos compuestos posee
propiedades antitumorales. Ambos objetivos nos han permitido obtener un perfil de la actividad
biológica de estos opioides para así determinar su potencial utilidad clínica.

�De los compuestos opioides evaluados el SNC80 es por sus antecedentes y por los resultados
obtenidos en este trabajo, el más prometedor (Ver Figura 1). Los estudios farmacológicos
realizados muestran que elSNC80 tiene actividad analgésica con potencial terapéutico (35,36,37),
además este compuesto posee además la capacidad de estimular la respuesta inmune in
vitro y ex-vivo en ratas (38,39). En el presente estudio tuvimos la oportunidad de ampliar estas
observaciones y aportar información inédita de sus efectos sobre leucocitos humanos, los
resultados mostraron que a pesar de que el SNC80 fue capaz de activar la proliferación de
linfocitos de rata, este opioide no alteró la proliferación de linfocitos humanos. Este punto es
importante dado que no necesariamente se busca un compuesto que afecte las funciones
leucocitarias, y en este caso el SNC80 es un analgésico muy potente que podría ser utilizado en la
clínica sin esperar cambios en las funciones inmunológicas del paciente como en el caso de la
morfina (40,41,42).

Figura 1. El SNC80 es el derivado O-metilado del compuesto (+)-BW373U86, el SNC80 tiene
una selectividad 500 veces mayor por los receptores delta vs mu, la cual es similar a la de la
mayoría de los agonistas peptídicos selectivos delta.
Se observó también que el SNC80 posee propiedades antitumorales in vitro. El SNC80 inhibió el
crecimiento in vitro de cinco líneas celulares, L5178Y, Jurkat, U937, J774A.1 y L929, y su efecto
abarcó un amplio rango de concentraciones, las cuales se encuentran principalmente entre 10-9 y
10-6 M. Los índices de inhibición son marginales en todos los casos, en un rango que va del 10 al
22% de inhibición. Estas observaciones adquieren mayor relevancia gracias a experimentos
recientes desarrollados en nuestro laboratorio donde se ha demostrado, con un modelo in vivo, que
el SNC80 incrementa la sobrevivencia de ratones Balb/c luego de una administración letal del
linfoblastoma L5178Y-R, así como también disminuye el peso y volumen del tumor (datos no
publicados). Es importante recalcar el comportamiento selectivo de este compuesto, ya que
estimula la proliferación de células normales e inhibe la proliferación de células transformadas, esto
es muy evidente en el caso de la línea L5178Y, el cual es un linfoma murino con una alta tasa de
proliferación.
Los mecanismos detrás de esta actividad del SNC80 no han sido elucidados aún, sin embargo
para este tipo de actividad se han realizado diversas propuestas, por ejemplo, se ha sugerido que
esta inhibición selectiva podría tener su origen en las diferencias metabólicas observadas entre
células normales y transformadas, una de ellas la tasa de incorporación del compuesto a la célula
(43). Otra explicación probable es que la activación de ciertos receptores en células normales y
tumorales puede conducir a vías intracelulares divergentes que producen estimulación, inhibición o
muerte. Respecto a esto, se ha demostrado que las células normales son resistentes a la
apoptosis inducida por el ligando inductor de apoptosis asociado al factor de necrosis tumoral
(TRAIL) el cual ha sido relacionado con la expresión de dos receptores TRAIL (44). Además, se ha
reportado que la proteína inflamatoria 1-alfa de macrófagos es capaz de proteger células normales,
pero no a las células de una leucemia crónica mieloide, de los efectos citotóxicos de la droga
citosina arabinosa sobre el ciclo celular (45). Los opioides pueden ser solo tóxicos para las células
tumorales ya que estas células, en comparación con las células normales, probablemente

�carezcan de un sistema de protección similar a los descritos arriba contra la muerte inducida por
opioides.
Los agonistas opioides no peptídicos no poseen las desventajas de los opioides peptídicos y
derivados de alcaloides, no se degradan, pueden atravesar la barrera hematoencefalica, no
producen dependencia, no son inmunosupresores, algunos de estos compuestos son capaces de
estimular las respuestas inmunes y/o tener actividad antitumoral. Pueden servir como agentes
terapéuticos con uso potencial en el tratamiento de enfermedades infecciosas, incluyendo al SIDA,
y cáncer. Además el conocimiento de los mecanismos mediante los cuales los opioides producen
sus efectos en el sistema inmune, así como el estudio de la relación estructura-función, pueden
ayudar al descubrimiento, diseño y síntesis de nuevos opioides con propiedades
inmunomoduladoras y antitumorales especificas. Así, la diversidad de fármacos opioides
proporciona a su vez nuevos compuestos con potencial terapéutico, también pueden
ser herramientas farmacológicas para la investigación de como el sistema inmune es controlado y
regulado en forma natural a través de mecanismos opiotérgicos.
Resumen
El diseño y síntesis de opioides no peptídicos con un perfil farmacológico especifico representa un
prometedor campo de estudio, así como una fuente de nuevos compuestos con potencial
aplicación terapéutica. En este trabajo hemos evaluado una serie de opioides sintéticos no
peptídicos por sus propiedades inmunoreguladoras y antitumorales. Los resultados de este estudio
apoyan la noción según la cual los opioides sintéticos, en la misma forma que los naturales,
poseen propiedades bioreguladoras de importancia. Mas aun, las observaciones obtenidas con el
agonista opioide SNC 80, sugieren para este compuesto un gran potencial clínico como analgésico
no inmunosupresor, y/o agente antitumoral.
Palabras clave: SNC80, antiproliferativo, inmunoestimulante, proinflamatorio
Abstract
The design and synthesis of non-peptidic opioids with an specific pharmacological profile
represents a promising field of study and a suitable source for new compounds with potential
therapeutic application. In this work, we have evaluated a serie of non-peptidic synthetic opioids for
their immunoregulatory and antitumoral properties. The results of this study support the notion that
synthetic opioids, as those of natural origin, posess regulatory properties of biological relevance.
Furthermore, the results obtained with the opioid agonist SNC 80, suggest that this opioid has
clinical potential as a non immunosupresive analgesic drug and/or antitumoral agent.
Keywords: SNC80, antiproliferative, immunostimulating, pro-inflammatory
Referencias
1. Sharp, B.M., W.F. Keane, H.J. Suh, G. Gekker, D. Tsukayama and P.K. Peterson. 1985. Opioid
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�TRIGLICERIDOS DE CADENA MEDIA EN EL TRATAMIENTO DE
OBESIDAD.
Ma. de los Angeles Aguilera Barreiro, Martha Eugenia Alejandre Villar y Feliciano Milian Suazo*
Facultad de Ciencias Naturales. Licenciatura de Nutrición. Universidad Autónoma de Querétaro
(México);*CENID-Fisiología y Mejoramiento Animal, Instituto Nacional de Investigaciones
Forestales, Agrícolas y Pecuarias (INIFAP), Querétaro (México).
E-mail: anguie@uaq.mx.
Introducción
Los triglicéridos de cadena media (TCM) se componen de una
mezcla de C6:00, C 8:00, C 10:00 y C12:00 ácidos grasos
esterificados con glicerol y son comúnmente utilizados en el
tratamiento de la mal absorción (1,2) hiperlipidemias, y desnutrición
(3), pero también se pueden utilizar en la pérdida de peso durante un
régimen alimentario bajo en calorías porque los ácidos grasos de
cadena media (AGCM) no son incorporados al tejido adiposo como
almacén (4,5). Los AGCM son rápidamente hidrolizados a
triglicéridos por las lipasas linguales y gástricas, a diferencia de los
ácidos grasos de cadena larga (AGCL) que requieren lipasa
intestinal (6-13). Los AGCM son absorbidos por las células
gastrointestinales y no requieren de la acción detergente de la bilis
para atravesar las células intestinales (14). Una vez dentro de la
célula intestinal, los AGCM pasan a la circulación portal para llegar al
hígado, (15) ahí, estos son betaoxidados a Acetyl CoA, (16,17)
siendo esta oxidación mucho más rápida que la de los AGCL, (1824) los AGCM se unen débilmente a la albúmina y pasan al torrente sanguíneo para ser
disponibles a los tejidos periféricos; en tejido adiposo pasan pero en una mínima proporción (8%)
(25). A partir de la formación de Acetyl CoA, los TCM tienen la principal propiedad de formar
cuerpos cetónicos, (26,27) en una dosis de 45 a 100g aumenta la concentración en sangre a 700
µmol/L, en sujetos sanos (4 veces más que con TCL), y en mujeres obesas con régimen bajo en
calorías de 370-750 µmol/L (28-31). Las dosis que se utilizaron para evitar esto fueron menores
del 25% del valor calórico total, el 50% del total de TCM y el otro 50% en base a TCL (de 11g a 28
g respectivamente dependiendo de las calorías prescritas) .
Si bien en animales se han utilizado los TCM como una sola fuente lipidica, (32-39) en humanos
existen pocos estudios (40-46) que hayan utilizado los TCM para causar pérdida ponderal, y sus
resultados son controversiales ya que en uno se perdió peso y en otros no hubo diferencias
significativas entre TCM y TCL, aunque los tratamientos fueron diferentes en cada estudio, en otro
el más actual demostró que disminuye por medio de resonancia magnética el tejido adiposo a
comparación con aceite de oliva pero en tejido adiposo subcutáneo no hubo diferencia. Además de
que los regímenes son muy bajos en calorías y no llevan un tratamiento personalizado en donde se
disminuya la ingesta calórica de acuerdo a la ingesta diaria habitual y manejando otros factores
importantes como la fibra, y el ejercicio; tan benéficos tanto para el mantenimiento del peso, la
saciedad y el control de lípidos totales de la dieta además de la muestra utilizada.
Si se suplementa la dieta únicamente con TCM no se cubre con los requerimientos óptimos de
ácidos grasos esenciales, aunque estos últimos son fácilmente cubiertos con suplementación. Los
TCM presentan, según Cater y col, 1997,(47) que el colesterol total, el colesterol LDL y los
triglicéridos se encuentran altos ya que los TCM son grasas derivadas del coco, producto
altamente colesterolémico; sin embargo, los TCM aumentan la sensación de saciedad, claramente
reducen la densidad energética y se transportan rápidamente sin almacenarse en gran cantidad en

�tejido adiposo; además, ocasionan balances positivos de nitrógeno, lo que evita la disminución de
músculo. Las preparaciones comerciales de los TCM se pueden utilizar como aceite normal para
preparación de alimentos ya que su densidad energética es menor al de las grasas de cadena
larga (8.3 vs 9 Kcal). Como una aplicación lógica de esas observaciones, la petición de que las
fórmulas de TCM pudieran contribuir al control de peso corporal en humanos ha sido
repetidamente mencionada en las últimas décadas, más especificamente cuando los TCM fueron
considerados como “grasas light” o como “grasas menos grasas” (48-55).
Cabe mencionar que la búsqueda de nuevos tratamientos médicos se hacen cada vez más
necesarios. Estos tratamientos deben ser primordialmente cambios de hábitos alimentarios, los
cuales no se modifican al cambiar el tipo de grasa. En la actualidad malos hábitos alimentarios
estan incrementando la obesidad en nuestro país; en la última Encuesta Nacional de Nutrición, en
1999 se encontró que la obesidad afecta al 20% de la población, y el sobrepeso ha aumentado al
30%; lo que totaliza un 50% de sobrepeso y obesidad en mujeres de 12 a 49 años de edad (56).
De todo lo anterior se desprende el objetivo del presente estudio que fue lograr la pérdida ponderal
en sujetos con obesidad de 1º y 2º grado de acuerdo al Indice de Masa Corporal (IMC), con un
régimen dietético hipocalórico personalizado de acuerdo a la ingesta individual, mínimo normal en
grasa (25% valor calórico total) con dos grupos de estudio: el grupo control con 100% de
Triglicéridos de Cadena Larga (TCL) y el grupo tratado con el 50% de TCM y el otro 50% con TCL.
Material y Métodos
En un diseño aleatorio simple se seleccionaron 50 sujetos de la población de pacientes que
acudieron al consultorio de la Licenciatura en Nutrición de la Facultad de Ciencias Naturales de la
Universidad Autónoma de Querétaro, de Julio a Octubre del 2001. A cada uno de los 50 individuos
se le aplicó una valoración nutricia, sólo 40 de ellos cumplieron con los siguientes criterios de
inclusión: personas sin padecimientos concomitantes a obesidad, riesgo cardiovascular bajo
(&lt;0.73) o medio (0.73 - 0.80), obesos de 1º (25 - 29.9) y 2º grado de obesidad (30 - 39.9) de
acuerdo al IMC, como primer tamiz. Posteriormente en suero se les determinó: perfil de lípidos
(colesterol total, LDL, HDL y triglicéridos), perfil tiroideo {tirotropina (TSH), triyodotironina (T3),
tirosina (T4)}, ácido úrico y glucosa. En orina se determinó: urea, balance uréico nitrogenado y
cuerpos cetónicos como un segundo tamiz, en donde los valores que se consideraron como
normales fueron: sujetos eutiroideos: TSH (0.23-3.8 mg/ml), T3 (0.8-1.8 mg/ml), T4 (4.5-11.7
mg/dl); con niveles bajos de colesterol total (hasta 200 mg/dl), LDL (hasta150 mg/dl), HDL (&gt;35
mg/dl), triglicéridos (hasta 200 mg/dl), glucosa (hasta 100 mg/dl) , ácido úrico (&lt; 6.5 mg/dl),
formación de cuerpos cetónicos (negativo), sujetos que no consumían alcohol ni drogas y que
aceptaran entrar a la investigación .
De los 40 pacientes solo 24 cumplieron con los criterios completos de inclusión e ingresaron al
estudio, se formaron dos grupos en forma aleatoria: el grupo 1 (control) con 11 sujetos (3 hombres
y 8 mujeres); el grupo 2 (tratado) con 13 sujetos (2 hombres y 11 mujeres). Al primer grupo se le
proporcionó una dieta hipocalórica como sigue: se redujeron 500 Kcal de su ingesta calórica diaria
(de acuerdo al método de encuesta dietética habitual), con 25 % v.c.t. de lípidos con el 100% de
triglicéridos de cadena larga, 60% de hidratos de carbono y 15% de proteínas. Además, se
proporcionó aceite poliinsaturado de canóla (TCL) como placebo, ingesta de fibra recomendable
(25 g/día), practicar ejercicio moderado durante 1 hora de 3 a 6 veces por semana de acuerdo al
tipo de ejercicio que el sujeto escogiera (según el gasto calórico del ejercicio tratando que fuera
homogéneo en todos). Al segundo grupo se le prescribió un régimen dietético similar al del grupo
control pero con triglicéridos de cadena media (Mead-Johnson oil), 50% con la composición de los
siguientes ácidos grasos: 67% de C8:0 (octanóico), 23% C10:0 (decanóico), y menos del 4%
mayores de C10:0; los alimentos fueron preparados con este aceite, y el otro 50% a base de
triglicéridos de cadena larga por la necesidad de ingerir ácidos grasos esenciales. Con la misma
cantidad de fibra y régimen de ejercicio que el grupo control.

�A cada sujeto se le tomó en ayunas una muestra de orina de 24 horas para determinar balance
nitrogenado, y una muestra de orina el día del análisis para determinación de cuerpos cetónicos. A
todos los pacientes se les orientó nutricionalmente en cuanto al manejo de su tratamiento a base
de equivalentes o sustitutos por medio de un taller práctico con réplicas de alimentos; además se
les proporcionó una explicación completa sobre el proyecto y la repercución que tiene la obesidad
en la salud. En ese momento se entregaba el régimen alimentario personalizado con un litro del
aceite correspondiente (TCM oil ó aceite comestible como placebo).
Las variables de respuesta fueron peso, talla, y circunferencias: muñeca, mesobraquial, relación
cintura-cadera; pliegues: cutáneo tricipital, biceps, subescapular y suprailiaco. Se realizó
seguimiento cada 15 días para supervisar y reforzar el tratamiento dietético al igual que el chequeo
de peso y cuerpos cetónicos y dotar de aceite en caso necesario.
Los grupos de estudio fueron comparados a través de sus variables de respuesta utilizando
pruebas de T de student con un nivel de confianza del 95% con la ayuda del paquete estadístico
SAS (57).
Resultados
El promedio de edad de los grupos fue homogéneo (29.8 ± 2.96 años), la mayoría de los
participantes en cuanto a género fue del sexo femenino (n=19), y principalmente de complexión
delgada. El promedio de ingesta calórica como era de esperarse fue mayor en hombres (3148 ±
154 vs 2237.5 ± 952, grupo control y grupo tratado respectivamente) que en mujeres (1992 ±
660 vs 1589 ± 211, grupo control y tratado respectivamente), y las ingestas fueron mayores en el
grupo control en ambos sexos.
En la Tabla No. 1 se presentan indicadores antropométricos y edad de inicio de obesidad en los
individuos de estudio. La obesidad inició a los 22 años, el peso habitual era 6 kg más elevado en el
grupo experimental que en el grupo control. El promedio de peso al inicio del proyecto fue menor
en el grupo control que en el grupo experimental, pero el peso teórico fue similar en ambos
grupos; la talla en ambos grupos fue la misma 1.62 m. Por Indice de Masa Corporal se determinó
que el grupo control mostraba obesidad de primer grado y el grupo tratado obesidad de
segundo grado. El Área Muscular de Brazo fue menor en el grupo control, al igual que el porcentaje
de grasa.
Tabla No. 1. Indicadores antropométricos y edad en el inicio de obesidad en el grupo control
con TCL y el grupo tratado con TCM en individuos obesos.

INICIO DE OBESIDAD (edad)
PESO HABITUAL (Kg)
PESO ACTUAL (Kg)
PESO TEORICO (Kg)
TALLA (Cm)
I MC
%AMB
%GRASA

GRUPO CONTROL TCL
MEDIA ± DE (CV)
22.3 ± 5.68 (25.47)

GRUPO TRATADO TCM
MEDIA ±DE (CV)
21.6 ± 5.1(23.61)

69.45 ± 5.2 ( 7.48)
73.67 ± 9.93 (13.47)
55.2 ± 4.1(7.42)
1.62 ± 0.02 (1.11)
28.05 ± 2.27 (8.09)
107.95± 23.20 (21.49)
35.62 ± 5.97 (16.76)

75.38 ± 8.05 (10.67)
79.63 ± 17.1 (21.47)
57.5 ± 7.11 (12.36)
1.62 ± 0.03 (1.66)
30.14 ± 4.94 (16.39)
110.40 ± 37.89 (34.32)
38.02 ± 5.27 (13.86)

TCL= Triglicéridos de cadena larga, TCM= Triglicéridos de cadena media.
DE= Desviación estándar, CV= Coeficiente de variación.

�En la Tabla No. 2 se observa que la pérdida ponderal fue similar en ambos grupos aunque mayor
(1.7 kg) en el grupo tratado sin encontrarse diferencia estadística. En relación a las medidas
antropométricas, no hubo diferencias significativas (P&gt; 0.05) entre grupos para el IMC y CMB; sin
embargo, el pliegue cutáneo tricipital en el grupo tratado fue menor la périda (-12.91 ± 24.7
control vs –20.14 ± 19.6 tratado) que en el grupo control, aunque la diferencia no fue
estadísticamente significativa (P&gt; 0.05). El AMB disminuyó en el grupo control, sin embargo en el
grupo tratado aumentó (-0.88 ± 21.55 vs 4.55 ± 18.28 respectivamente) aunque no de manera
significativa (P&gt; 0.05). Por último la diferencia en el porcentaje de grasa fue muy similar en ambos
grupos (-1.39 ± 1.16 control vs -1.55 ± 1.60 tratado).
Tabla No. 2. Promedio de peso inicial, peso final y sus diferencias en el grupo tratado con
TCM y el grupo control con TCL en individuos obesos.
GRUPO CONTROL
TCL
MEDIA ± DE (CV)

GRUPO TRATADO
TCM
MEDIA ± DE (CV)

PESO INICIAL (Kg)

73.67±9.93 (13.47)

79.63±17.1 (21.47)

PESO FINAL (Kg)

70.55±8.4 (11.90)

DIFERENCIAS (P I –PF )*

-3.072±2.21

-4.73±3.78

% SOBRE PESO INICIAL

133.17±10.45 (7.84)

137.71±21.6 (15.68)

% SOBRE PESO FINAL

127.68±9.7 (7.59)

129.94±19.57 (15.06)

DIFERENCIAS ( P I -PF )*

-5.49±3.47

74.90±15.25

20.36

-7.76±5.56

TCL= Triglicéridos de cadena larga, TCM= Triglicéridos de cadena media.
DE= Desviación estándar, CV= Coeficiente de variación,
PI= Peso inicial, PF= Peso final. * No se observó diferencia significativa P&gt;0.05.
El análisis de las medidas antropométricas por género confirmó los resultados. Aunque el
porcentaje de PCT en hombres aumentó en el grupo control, contrario al grupo tratado, donde se
observó una gran disminución en la diferencia entre el valor inicial y el final (2.8 ± 10.4 vs -39.6 ±
50 respectivamente)aunque, tampoco fue estadísticamente significativa (P&gt; 0.05). También se
presentaron diferencias no significativas en el porcentaje de AMB en hombres, donde el grupo
tratado mostró aumento en masa muscular, comparado con el grupo control en donde no se
mostró cambio alguno (-5.36 ± 1.8 vs 23.05 ± 16.6 respectivamente).
Los resultados de la química sanguínea se presentan en la Tabla No. 3. La disminución de glucosa
en el grupo control fue ligeramente mayor que en el grupo tratado, pero este último tuvo una
disminución mucho mayor en cuanto al colesterol total; se observó también una disminución de
LDL-colesterol en el grupo tratado contrario a presentar un aumento en el grupo control, aunque
las diferencias no fueron significativas. En relación a la concentración del colesterol HDL fue similar
en ambos grupos, La disminución de triglicéridos fue mayor en el grupo tratado en comparación
con el grupo control. Pero dicha disminución no fue estadísticamente significativa (P&gt; 0.05). Cabe
recalcar que todos los valores bioquímicos se encontraron dentro de los valores normales. El
Balance de Nitrógeno fue negativo en ambos grupos y se mostraron todavía más negativos en el
balance final, pero la disminución no fue significativa.

�Tabla 3. Diferencias de medias*(concentración inicial – concentración final) y desviaciones
estándar de los indicadores de la química sanguínea en el grupo tratado con TCM y el grupo
control con TCL en individuos obesos.
QUIMICA
SANGUINEA
Glucosa
Colesterol total
Colesterol LDL
Colesterol HDL
Triglicéridos
Balance nitrogenado

GRUPO CONTROL TCL
DIFERENCIAS DE MEDIAS ± DE
5.3±8.07

GRUPO TRATADO TCM
DIFERENCIAS DE MEDIAS ± DE
-2.2±12.8

-5.4±20.4
10.5±16.8
-2.4±9.8
-40±54.2
-2.3±9.9

-14.6±25.3
-6.5±19.5
-1.4±5.6
-51.0±59.2
-5.2±12.2

TCL= Triglicéridos de cadena larga, TCM= Triglicéridos de cadena media.DE= Desviación
estándar.
* Significancia estadística P&gt; 0.05.
La relación cintura-cadera (Ver Tabla No. 4) en ambos grupos fue similar, disminuyendo un 3%.
Cabe recalcar que se logró disminución de la frecuencia de riesgo cardiovascular del 50% en las
personas que inicialmente presentaban un alto riesgo cardiovascular de la misma forma que
aumentó el bajo riesgo en ambos grupos, como se muestra en la misma tabla.
Tabla 4. Relación cintura cadera y riesgo cardiovascular del grupo tratado con TCM y el grupo
control con TCL en individuos obesos.
GRUPO CONTROL (TCL)
GRUPO TRATADO (TCM)
MEDIA ± DE*
MEDIA ± DE*

REL C / C
Hombres
Mujeres
Promedio
ALTO RIESGO (%)
Hombres (&gt;0.93)
Mujeres (&gt;0.84)
Promedio
BAJO RIESGO (%)
Hombres (0.78-0.93)
Mujeres (0.71-0.84)
Promedio

INICIAL

FINAL

INICIAL

FINAL

0.95 ± 0.04
0.80 ± 0.03
0.82 ± 1.06

0.91 ± 1.07
0.77 ± 0.84
0.84 ± 0.98

0.94 ± 0.11
0.82 ± 0.05
0.88 ± 1.21

0.91 ± 0.87
0.79 ± 0.89
0.85 ± 1.14

18.2
0.0
18.2

9.1
0.0
9.1

7.7
23.0
15.3

7.7
7.7
7.7

9.1
72.7
40.9

18.2
72.7
45.4

7.7
61.5
34.6

7.7
76.9
42.3

REL C/C = Relación cintura/cadera; TCL= Triglicéridos de cadena larga,
TCM= Triglicéridos de cadena media; DE= Desviación estándar;
*No se observó diferencia significativa entre medias, P&gt; 0.05.
Discusion y Conclusiones
En las últimas décadas se han propuesto los TCM como una herramienta eficiente para la pérdida
ponderal en individuos obesos, por incrementar los niveles de saciedad, poseer densidad

�energética menor a los TCL, favorecer la transportación entero-portal y su poca incorporación al
complejo lipídico (58-61) .Los impactos positivos y negativos de TCM en el peso corporal son muy
variables y escasos, sobretodo en humanos (62,68).
Como se observa en este estudio los dos grupos se comportaron de manera similar en la mayoría
de las variables, los TCM utilizados en una dieta hipoenergética no influye en el control de peso
corporal cuando se le compara con una dieta hipoenergética con TCL de buena calidad como es el
aceite de canóla. Probablemente si el tamaño de muestra hubiera sido mayor se hubieran
observado diferencias o mayor tiempo de observación o bien otro tipo de TCL de menor calidad y
consumo habitual, ya que muchos de los resultados fueron positivos para la salud del individuo
obeso como es la disminución de grasa corporal, mayor pérdida ponderal (prácticamente 2 kg),
aumento del area muscular de brazo, disminución de colesterol total y LDL al igual que de
triglicéridos en suero.
Dos estudios previos encontraron los mismos resultados. En uno que estudió de Rath y Skala
(69) 24 mujeres obesas con una dieta hipoenergética (550 kcals), 12 de ellas con 30 g de TCM y
las otras 12 con 10 g de TCL (crema batida), las disminuciones de peso fueron similares en ambos
grupos. El segundo estudio (70), utilizó 16 mujeres obesas con dos diferentes regímenes
hipocalóricos (800 kcal) y 30% de grasa, en un periodo de 4 a 12 semanas. El primer régimen
comprendió solo TCL, mientras que el segundo consistió en 6% TCL y 24% TCM, la pérdida de
peso registrada fue igual en ambos grupos. Otro estudio más actual de St.Onge (71), estudiaron
tejido adiposo por resonancia y subcutáneo, en el primero encontraron disminución importante en
el tratamiento de TCM contra aceite de oliva pero el tejido subcutáneo no presentó cambios igual a
los resultados del presente estudio.
En el transcurso del estudio se observó que el aceite TCM en el 16% de los sujetos causó algunos
efectos colaterales como: dolores de cabeza y problemas gastrointestinales; que en algunas
personas fueron leves, pero en otras se presentó diarrea osmótica, vómito, ruidos intestinales y
meteorismo, aunque solo fue al inicio del tratamiento y por un breve período. Esto nos indica que
el aceite tiende a provocar intolerancia mientras el organismo se acostumbra al mismo, por lo que
en tales casos se necesita tener un período de adaptación progresiva del régimen.
Algunas personas del grupo tratado mencionaron que al principio de la dieta tenían mucho apetito
y consumieron alguna colación, pero que poco a poco fue disminuyendo esa sensación y se
adaptaron a tres comidas al día, mientras que las personas del grupo control mencionaron que
frecuentemente se quedaban con hambre y recurrían a consumir más cantidad de verduras,
generalmente como colación vespertina. Estas diferencias parecen relacionarse a la propiedad
saciante de los TCM, aunque también pudo influir el cambio de hábitos alimentarios y la adaptación
del organismo a la dieta. En relación al olor y el sabor, los pacientes refirieron un sabor agradable
y olor similar al aceite de coco. Una propiedad física del aceite TCM es su aspecto, mucho más
ligero que los aceites TCL; esto influyó en forma positiva y psicológica en los pacientes, ya que lo
relacionaron con un producto menos graso y por lo tanto, les agradó utilizarlo.
Algunos autores (72,73,74) mencionan que existe elevación de triglicéridos al utilizar el aceite
TCM, durante los 3 meses de este estudio no se presentó aumento alguno, al contrario; se observó
una disminución en los niveles sanguíneos, aunque no significativa. Una elevación significativa,
podría presentarse en estudios a largo plazo o con Triglicéridos de Cadena Media en mayor
cantidad que los triglicéridos de Cadena Larga.
De los resultados de la presente investigación se concluye que los Triglicéridos de Cadena media
no provocan hipertrigliceridemias en un lapso de tres meses de uso continuo, utilizando una
cantidad similar al aporte de Triglicéridos de Cadena Larga, si la energía proveniente de lípidos en
la dieta no es mayor al 25%, contrariamente se observó una disminución de los mismos aunque
dentro de los valores normales sin significancia estadística. El colesterol LDL aumentó ligeramente
en el grupo control aunque en el tratado disminuyó también ligeramente por lo que se puede decir

�que lo disminuye al igual que el colesterol total, el cuál tambien disminuyo mayormente que en el
grupo control, nuevamente sin significancia estadística, pero siempre dentro de los valores
normales (hasta 150 mg). El colesterol HDL, se mantuvo estable en ambos grupos y aunque el
aceite no muestra ninguna propiedad que pudiera aumentar los niveles de HDL, por lo menos no lo
disminuye. Es conocido que la canóla no aumenta colesterol LDL ni disminuye el HDL y la
respuesta de los TCM fue la misma aunque como ya se comentó anteriormente con diferencias
leves positivas de una disminución de LDL, además puntualizar que es un aporte normal de lípidos
en la dieta lo que no debe de elevar los lípidos en sangre.
No se encontró elevación de cuerpos cetónicos en orina como era de esperarse, ya que el nivel de
cetonemia se encuentra relacionado a la cantidad ingerida de aceite TCM y según nuestros
resultados, se concluye, que en una dieta con un 25% de aporte lipídico, del cual el 50% es de
aceite TCM, puede ser bajo como para no provocar elevación de cuerpos cetónicos.
La glucosa inicial y final en ambos grupos no demostró tener cambios significativos, por lo que
parece que el aceite tiende a mantener la euglicemia, lo cual es importante porque según reportes
(75,76) el aceite TCM puede causar una respuesta insulinémica, y por lo tanto hipoglicemia. Cabe
mencionar que la hipoglicemia provocada es proporcional a la cantidad de aceite ingerido, por lo
que una mayor cantidad de aceite que el suministrado en este trabajo, probablemente, si podrían
causar una respuesta insulinémica mayor.
La medición de urea en los pacientes no mostró alteraciones que hicieran sospechar que el aceite
provocara daño renal. No se observó ningún cambio significativo en el balance nitrogenado, por lo
que no se puede afirmar que el aceite TCM ayude a crear balances positivos de Nitrógeno (síntesis
protéica); sin embargo, antropométricamente el porcentaje del AMB observó un aumento. En un
estudio previo (77) tampoco se encontró diferencias significativas, siendo el balance nitrogenado
más negativo que al inicio.
Se concluye que una dieta hipocalórica a base del 50% del contenido lipídico con TCM no es una
buena opción para el tratamiento de la obesidad, ya que su costo no lo justifica y se comporta de la
misma manera que los TCL a menos que se utilizara como placebo para pacientes que lo
requieren psicológicamente y de esa forma lleven bien su régimen alimentario bajo en calorías.
Resumen
En un diseño aleatorio simple se propuso como objetivo: determinar el efecto de los triglicéridos de
cadena media (TCM) sobre la pérdida ponderal, cambios antropométrcios y séricos en obesos. Se
estudiaron 24 sujetos de ambos sexos con edades de 25 a 38 años durante 3 meses. Se formaron
2 grupos; el grupo control con 11 sujetos, con régimen hipocalórico, lípidos (25%) en forma de
triglicéridos de cadena larga (TCL), fibra (25g/día) y ejercicio moderado. El grupo tratado con 13
sujetos, mismo régimen pero con TCM al 50% y TCL 50% del 25% total de lipidos. Se realizó
evaluación nutricia y determinaciones de: colesterol total, HDL y LDL, triglicéridos, glucosa total,
ácido úrico, triyodotironina, tirosina y tirotropina en suero. En orina se determinó cuerpos cetónicos
y urea. El análisis antropométrico, en cuanto a la pérdida ponderal fué de 1.7 Kg mayor en el grupo
tratado (3 kg vs 4.7 kg, grupo control y tratado respectivamente) pero sin diferencia significativa. La
diferencia del área muscular de brazo aumentó en el grupo tratado (4.54 mm2 ± 18 tratado vs 0.88 mm2 ± 21 control) aunque sin llegar a una diferencia estadística (P&gt;0.05). El pliegue cutaneo
tricipital presentó una disminución en el grupo tratado mayor que el control (-20.24 ± 19.6 vs -12.9
± 24.7 respectivamente) sin diferencia estadística. En cuanto al perfil lipídico se observó una mayor
disminución en el colesterol total, LDL y triglicéridos en el grupo tratado a diferencia del grupo
control, aunque las diferencias no fueron estadísticamente significativas (P&gt;0.05). La pérdida de
peso, determinaciones bioquimicas y riesgo cardiovascular no presentaron diferencias significativas
en ambos grupos por lo que los TCM no son mayormente eficientes que los TCL de buena calidad
en una dieta hipocalórica.

�Palabras clave. Obesidad, TCM, TCL, Pérdida ponderal, Lípidos.
Abstract
The purpose of this study was to determine the effect of medium chain triglycerids (MCT) in weight
loss, antrophometrical and blood changes under a hipocaloric diet. Twenty-four over-weighted,
both-sexes, nonsick 25 to 38 years-old individuals during 3 months, were divided into two groups:
the treaty (n=11) and the control group (n=13). Treatment consisted of a hipocaloric diet, 50% MCT
y 50% large chain triglycerids (LCT) from 25% of the total energy requierement, complete fiber
requirements (25 g/day) and moderate excercise. The control group had the same regimen except
that LCT was given at only 25% of the total energy requirement. Total colesterol, HDL, LDL,
Trigycerids, total glucose, uric acid, triyodotironine, tirosine and tirotropine in serum, and cetonic
bodies and urea in urine was determined to all individuals. Differences in total weight-loss (3 kg vs
4.7 kg, control group and treaty), skinfold thicknes was smaller in treaty than control group (-20.24
± 19.6 vs -12.9 ± 24.7 respectively), and arm-muscular-area between treaty was greater then
control group (4.54 mm2 ± 18 vs - 0.88 mm2 ± 21 respectivelyl) , but was not significant (P&gt; 0.05).
Colesterol, LDL and triglycerids was lower in the treaty group but this difference was not significant
either (P&gt;0.05); HDL was also similar in both groups. Body-weight loss, all biochemicaldeterminations, and the cardivascular risk are similar in both groups; therefore, MCT’ s were not
efficient in reducing weight in individuals under a hipocaloric diet.
Key words. Obesity, MCT, LCT, weight loss, lipids.
Agradecimientos
Los autores agradecen la colaboración del Dr. Jorge Robles Gris, quien donó los Triglicéridos de
Cadena Media que se utilizaron en esta investigación, y a la QFB. Claudia Alvarado Osuna por su
colaboración en la determinación de los análisis clínicos.
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59. Ling, P.,et. al., Op. cit.
60. Babayan, V.K. Op. cit.
61. Hamosh, M., et. al., Op. cit.
62. Yost, T.J., and R.H. Eckel, Op. cit.
63. Rath, R.I., et. al., E. Op. cit.
64. Kaunits, H. Op. cit.
65. Hill, J.O., J.C. Peters, L.L. Swift, et. al.,. Op Cit.
66. Cater, N.B.,et. al. Op. cit.
67. St-Onge, M.P.,. R. Ross, et. al. Op, cit.
68. St-Onge M.P., C. Bourque, et. al. Op. cit.
69. Rath RI,et. al. . Op. cit.
70. Yost, T.J., and R.H. Eckel Op. cit.
71. St-Onge, M.P.,. R. Ross, et. al. Op, cit.
72. Bray G.A., et. al., Op. cit.
73. Turkenkopf, Maggio CA, et. al. Op.cit..
74. Hill J., J.C. Peters,and D. Lin Op. cit.
75. Nakamura T., et al., Op. cit.
76. Bergen S., Op. cit.
77. Yost T.J. and R.H. Eckel Op. cit.

�BIONOMÍA DE Aedes albopictus (Skuse)
Gustavo Ponce, Adriana. E. Flores, Mohammed H. Badii, Ildefonso Fernández y María L.
Rodríguez
Departamento de Entomología Médica, Facultad de Ciencias Biológicas, Universidad Autónoma de
Nuevo León (México)
E-mail: gponce@fcb.uanl.mx
Introducción
Hasta principios de la década de los 80` se creía
queAedes albopictus habitaba exclusivamente en
algunas islas del Océano Índico. En distintos países
de la zona oriental de Asia y en las islas Hawai del
Océano Pacífico(1). Sin embargo, a mediados de los
años ochenta este contexto experimentó un cambio
rápido.
En agosto de 1985 se descubrió que Ae.
albopictus se procreaba en depósitos de neumáticos
al aire libre en los alrededores de Houston, Texas
(Estados Unidos). Esta infestación representaba la
primera reconocida en el Continente Americano (2).
Hasta el momento, se ha encontrado Ae. albopictus en otros 22 estados de Estados Unidos y en
su movimiento hacia el sur esta especie ha alcanzado la ciudad fronteriza, con México, de
Brownsville, Texas (Estados Unidos) (3).
Ae. albopictus se ha hallado en otros países de América, como Brasil y República
Dominicana (4,5). Si embargo, en México el primer reporte fue llevado acabo en la ciudad
fronteriza con Estados Unidos de Matamoros, Tamaulipas , posteriormente se localizo en los
municipios Ciudad Acuña, Muzquiz y Piedras Negras del estado Coahuila (6,7). Posteriormente en
1995, realizo el primer reporte en América de infección natural por virus del dengue en la ciudad de
Reynosa, Tamaulipas (8). En el estado de Veracruz se reporto en 1999 y en lo que respecta al
estado de Nuevo León se tiene reportado Ae. albopictus en los municipios de Allende y Santiago
(9,10).
Sin duda la amenaza potencial planteada por la presencia en el Continente Americano de esta
exótica y eficiente especie, vector del dengue y posiblemente de la fiebre amarilla y de otros
arbovirus ha despertado gran preocupación en los países americanos y por laorganizaciones
mundiales encargas de observar la salud de la población. (11).
Relaciones Filogenéticos y Distribución Geográfica
Ae. albopictus fue descrito por Skuse en 1984 en Calcuta, India. Filogenéticamente, la especie
pertenece al orden Diptera, suborden Nematocera, Familia Culicidae, genero Aedes, subgénero
Stegomyia, grupo Scutellaris y sub-grupo albopictus (12).
Se cree que Ae. albopictus se originó en la selva tropical del Sudeste Asiático, donde coexiste con
muchas especies íntimamente relacionadas. Esta zona también se considera el lugar origen del
dengue clásico. Otro Stegomya de importancia médica, Aedes aegypti, parece haberse introducido
en Asia desde África. Estas dos especies son los principales vectores del dengue en el Sudeste
Asiático. En Asia, Ae. albopictus llega por el norte hacia Pekín, China, a 40º de latitud. También se
le encuentra en la península de Corea y en Japón, al norte de Honshu, su principal isla y llega a la

�ciudad de Sendai a 36 ºN (13). Pekín y Chicago, Illinois (aproximadamente a 42º de latitud norte
en los Estados Unidos) aunque ya se localizo en la ciudad de Minnesota en el año de 1997.
En el Sudeste Asíatico la especie se ha extendido a las ciudades costeras de Irian Jaya, las
islas Salomón y Santa Cruz además de Papua Nueva Guinea; también se le ha encontrado en
Brisbane y Darwin, en Australia, donde las infestaciones fueron erradicadas con rapidez (14) y en
Nueva Zelandia también (15,16). Se ha localizado en las islas Marianas, Carolina y Hawai, Palaos,
el Continente Ssiático y, hacia el oeste, en diversas islas del Océano índico como Madagascar y
Mauricio. (17); este vector se ha localizado en Europa (Albania e Italia) y en África (Sudáfrica y
Nigeria) (18). Además de América como ya se cito.
En cuanto a la altitud, se ha encontrado Ae. albopictus hasta alturas de 1,800 m., como en las
montañas de Tailandia como lo menciona Pant y sus colaboradores (19). Ho y colaboradores (20)
informaron altitudes máximas oscilantes para albopictus entre 24 y 180m en Pakistán Occidental,
Sri Lanka, Taiwán y Malasia. En Estados Unidos las mayores altitudes comunicadas corresponden
a 305 m en New Alsace, Indiana (21).
Una de las diferencias más importantes entre las poblaciones norteamericanas de Ae.
albopictus y Ae. aegypti es su distribución según la latitud. Mientras que las poblaciones de Ae.
aegypti se limitan a las regiones meridionales de los Estados Unidos, principalmente por su
incapacidad para tolerar temperaturas muy bajas, las poblaciones de Ae. albopictus han
desarrollado una diapausa fotoinducida en sus huevos, lo que les permite colonizar
latitudes templadas y septentrionales. Además las cepas templadas de Ae. albopictus, como las
de Norteamérica, muestran resistencia de los huevos al frío, lo que permite que la especie
sobreviva a las temperaturas invernales subóptimas que se dan en las latitudes septentrionales
(22).
Aunque la distribución de Ae. albopictus y la de Ae. aegypti se puede superponer en las
ciudades, Ae. albopictus se encuentra con mayor frecuencia en zonas suburbanas y rurales donde
predominan los espacios abiertos con vegetación. Por lo general se acepta de albopictus fue
originalmente una especie selvática que se procreaba y alimentaba en los márgenes de los
bosques, y que empezó a adaptarse al medio doméstico en diversas zonas de su distribución
geográfica. En los Estados Unidos, los estudios basados en capturas con ovitrampas en Nueva
Orleáns, Luisiana, en 1987 mostraron que Ae. albopictus era la especie más abundante en los
medios suburbanos. Estos hábitat se caracterizan por ser zonas abiertas con vegetación espesa
rodeada por edificios. En cambio en zonas urbanizadas, la especie dominante esAe. aegypti (23),
sin embargo, algunos criaderos potenciales dentro de la ciudad son , llantas, floreros, cementerios,
fuentes o charcas ornamentales, cubetas y tambos (24). En otras zonas de Estados Unidos y Brasil
también se ha observado la tendencia de Ae. albopictus por vivir en recipientes
naturales (cavidades de los árboles y depósitos de bromeliáceas) de zonas con vegetación
abundante (25). Situación que sucede en Asia como en América donde Ae. albopictus muestra una
tendencia superior a la de Ae. aegypti a utilizar recipientes naturales.

�Figura 1 Distribución de Aedes albopictus en México
Biología
En los Estados Unidos, la duración de la fase de larva a adulto de Ae. albopictus se estimó en diez
días a una temperatura de promedio 26 ºC en la estación de primavera (26). En Vietnam, bajo
condiciones naturales se observo que los huevos de Ae. albopictus alcanzaban la fase adulta en
1 a 20 días también durante la primavera y de 24 días en invierno (27).
Matsuzawa y Kitahara encontraron que para Ae. albopictus el ciclo de desarrollo era de 12, 13.7 y
24.3 días con una temperatura del agua de 30ºC, 25ºC y 20ºC respectivamente (28). Hien
determino su ciclo de desarrollo de 11 días a 30ºC, 14 días a 25ºC y 23 días a 20ºC (29). La
temperatura del agua optima para el desarrollo de Ae. albopictus parece ser de 25ºC; con esta
temperatura el periodo de incubación de los huevos es de 2 días (30).
Además de la temperatura, el aporte de nutrientes también afecta al tamaño y al tiempo de
desarrollo de las larvas de Ae. albopictus. Las larvas colocadas en aguas contaminadas con un
elevado contenido de materia orgánica se desarrollan más rápidamente, mientras que la carencia
de alimento y la sobrepoblación demoran el desarrollo y aumentan la mortalidad, bajo condiciones
de laboratorio y campo (31). En general la duración de la fase de larva aumenta al reducir el aporte
de nutrientes y se acorta al incrementarlo.
Se sabe que las variables que afectan al ciclo vital de cualquier especie de mosquito son el
alimento, foto periodo, la humedad relativa y la temperatura.
Huevos
Los huevos de los mosquitos no son fertilizados sino hasta inmediatamente antes de la puesta.
Después de este evento, en los huevos se produce la cariogamia y comienza el desarrollo

�embrionario, cuya duración depende ante todo de la temperatura y de la humedad relativa a las
que están expuestos los huevos.
En observaciones de laboratorio se ha demostrado que en los huevos de cepas asiáticas de Ae.
albopictusel embrión se desarrolla en periodos de dos a cuatro días a temperaturas de 24º C a 27º
C (32). Las condiciones ideales para la embriogénesis de huevos de cepas americanas de Ae.
albopictus es a una temperatura de 21º C, una humedad relativa de 70-80% y un foto período de
16D:6N horas durante seis a siete días (33). Una vez completada la embriogénesis los huevos
pueden permanecer fuera del agua y casi completamente secos durante periodos prolongados sin
pérdida de viabilidad.
La supervivencia del huevo depende de una combinación de presiones selectivas. Entre los
sucesos que producen perdida de huevos están la desecación, la depredación, y la congelación.
La supervivencia del huevo, también puede verse afectada por algunos factores parentales de la
hembra, como los huevos no embrionados que se colapsan o los que se pierden por no estar
adheridos adecuadamente a un sustrato.
El número de huevos de Ae. albopictus que sobreviven a la escasez de humedad parece
depender de la fase de desarrollo de los embriones antes de estar expuestos a condiciones de
sequedad. Gubler encontró que los huevos de Ae. albopictus son resistentes a condiciones de
sequedad si se conservan en un medio húmedo durante cuatro días antes de exponerlos a la
desecación (34). En el mismo estudio se registró una longevidad máxima del huevo de 243 días a
25º C y a una humedad relativa de 70 a 75%.
Un factor dependiente de la densidad que parece desempeñar un papel importante en la
supervivencia de los huevos de Ae. albopictus es la depredación. Un estudio realizado en Nueva
Orleáns, Luisiana, examinó la supervivencia de huevos de Ae. albopictus en cubiertas de
neumático (35); y encontró que la supervivencia de los huevos recogidos en el campo en ambas
condiciones fue entre el 10% y el 30% a las 24 horas. Su supervivencia parece depender de que
sean pocos y estén separados unos de otros, lo que evita la depredación.
Las hembras de Ae. albopictus ponen los huevos de uno en uno y los distribuyen por todo el
recipiente a diversas distancias de la superficie del agua; los huevos eclosionan cuando se
exponen a un estímulo específico. Cuando se ha completado el desarrollo embrionario,
dependiendo principalmente de la temperatura del agua y de la disponibilidad de nutrientes. Otro
parámetro importante para la eclosión de huevos de Ae. albopicus es la cantidad de oxígeno
disuelto en el agua. Los niveles bajos de oxígeno, por lo general relacionados con niveles elevados
de actividad microbiana y de nutrientes en el agua, estimulan la eclosión (36). Cuando el huevo se
ha humedecido hay microorganismos que colonizan su superficie, lo que da lugar a una
disminución del oxígeno disuelto debido a un aumento de la actividad metabólica microbiana; esto
a su vez, estimula la eclosión del huevo.
Diapausa del huevo, foto período y adaptaciones
La supervivencia de Ae. albopictus de las zonas septentrionales depende de que todos o la mayor
parte de los huevos entren en un estado de detención de la eclosión suficiente para superar el
invierno, esta propiedad determinada genéticamente es llamada diapausa; la cual es un fenómeno
en el que intervienen mecanismos neurohormonales y que lleva a un estado de baja actividad
metabólica debido a un estímulo específico. El estímulo parece estar relacionado principalmente
con el foto período y la temperatura (37). Los días más cortos (&lt;13.5 horas) desencadenan la
diapausa del huevo y las bajas temperaturas aumentan la respuesta al foto período. Los días más
largos tienden a favorecer un crecimiento y desarrollo continuos sin diapausa. Existen otras
variables ambientales, como la latitud y altitud que también influyen en la inducción de la diapausa
en Ae. albopictus.

�Las cepas de Ae. albopictus de los trópicos y subtrópicos no demuestran sensibilidad al foto
período. Así mismo, los huevos de Ae. albopictus de zonas tropicales no han dado prueba de tener
capacidad de hibernación; para Ae. albipictus de las regiones tropicales la supervivencia parece
depender de la eclosión errática, más que de su retraso. Ae. albopicutus, se le considera una
especie con diapausa facultativa.
La resistencia al frío desempeña un papel importante en el ciclo vital de varios insectos, ya que
afecta factores como la adaptación a los cambios estacionales, las fluctuaciones de población a
largo plazo y las tendencias de distribución geográfica y colonización de especies invasoras (38).
En general se acepta que hay dos tipos diferentes de insectos resistentes al frío: los que evitan la
congelación y los que la toleran. Los insectos que evitan la congelación producen anticongelantes
como hidrato de carbono de bajo peso molecular, polioles, proteínas de histéresis térmica, además
puede eliminar sustancias que sirven de núcleos de los cristales de hielo para disminuir los puntos
de súper-refrigeración (PSR) (temperatura a la cual se congela el insecto). En lo que respecta a los
insectos tolerantes a la congelación sobreviven ya que producen agentes que sirven de núcleo a
los cristales de hielo y aumentan su PSR al inducir la formación de hielo.
Se han llevado a cabo algunos estudios de resistencia al frío de huevos en varias especies de
Aedes incluyendo Ae. albopictus, como el de Hawley y colaboradores (39) que encontró que los
huevos de Ae. albopictus del norte de Asia y de los Estados Unidos son más tolerantes al frío que
los de zonas tropicales. En este estudio se trataron huevos de Ae. aegypti y Ae. albopictus a -10º C
por 24hrs., observando que los de aegypti murieron todos y los de albopictus tuvieron una eclosión
del 80 a 90%; este y otros estudio demostraron que esta especie sobre hiberna en el norte de
Estados Unidos y que la aclimatación al frío y la diapausa aumentan la resistencia al frío de las
cepas de Ae. albopictus de zonas templadas (40).
Larvas
En condiciones naturales las larvas de Ae. albopictus se pueden desarrollar en aguas poco turbias,
con un pH que oscila de 5.2 a 7.6 y con un pH óptimo de 6.8 a 7.6 en Asia (41). El agua con
aminoácidos, amoníaco y en general, un contenido elevado de nitrógeno orgánico parece ser el
hábitat ideal para Ae. albopictus. Las mediciones en los hábitats naturales de las larvas de las
cepas en un estudio de Nueva Orleáns mostraron que los límites de pH variaban de 6.33 a 8.35
para las cubiertas de neumáticos y de 6.43 a 8.23 para cavidades de árboles. Se sabe que las
larvas sobreviven a proporciones de oxígeno disuelto comprendido entre 3 y 6 ppm en diversos
hábitat (42). Asimismo se han encontrado larvas vivas en cubiertas de neumáticos en Nueva
Orleáns con valores de oxígeno disuelto tan bajos como 1.3 ppm (43).
En el tamaño de las larvas y en la duración de su desarrollo influyen la temperatura, el aporte de
alimentos, la densidad y el género. Se han desarrollado estudios en laboratorio donde se han
determinado ciclos de desarrollo de seis días a 30º C y de nueve y 13 días a 25º C y 20º C
respectivamente (44), también se han determinado ciclos de cuatro a nueve días a 25º C. La
temperatura afecta significativamente y es inversamente proporcional en etapas inmaduras de
albopictus, ya que se requiere de un mayor tiempo para completar su desarrollo que a elevadas
temperaturas. En el caso de mosquitos adultos de Ae. albopictus, la temperatura baja no es un
impedimento para poder distribuirse como lo es el caso de Ae. aegypti.
En cuanto al efecto del aporte de alimentos, el ayuno amplía e período de desarrollo larvario a una
media de 42 días, con 80% de mortalidad. Así como se ha determinado que Ae. albopictus tolera
largos períodos de ayuno (45).
Hábitat larvario

�Ae. albopictus utiliza recipientes para reproducirse, y se concibe en receptáculos tanto naturales
como artificiales. Se lo ha encontrado en hábitat naturales como cavidades de árboles, agujeros en
cañas de bambú, y tacones de árboles, cáscaras de coco, axilas de plantas (bromeliáceas),
charcas y acumulaciones de agua en las grietas de las rocas. Entre sus hábitat artificiales están las
cubiertas de neumático, las latas, barriles, recipientes de barro, botellas, macetas de flores,
cisternas y cubos, colocándolos cerca del nivel del agua pudiendo permanecer en estado de
latencia (46,47).
En relación con la flora y fauna acuáticas, el agua del hábitat larvario se clasifica como α o β
mesosapróbico. Las aguas β mesosapróbicas tenían una flora y una fauna ricas y diversas
compuestas por varias especies de diatomeas, désmidos, microcrustáceos, fitoflagelados
(euglenaceas), ciliados y gran variedad de rotíferos, ciclopoides, ostrácodos y decápodos. Todos
ellos proporcionan condiciones ideales para el desarrollo de esta especie, por la abundancia de
alimento y la concentración relativamente baja de sustancias deletéreas. En su contraparte el
hábitat α mesosapróbico es menos apropiado para Ae. albopictus.
Depredación y organismos patógenos de las larvas
Se ha descrito en publicaciones varios depredadores y organismos patógenos de las larvas de Ae.
albopictus. Por ejemplo, se encontró el hongo Coelomomyces stegomyaie en varias larvas de Ae.
albopictus en Singapur; las elevadas tasas de infección en pruebas experimentales
con Coelomomyces stegomyaie var. Chapmani han demostrado la capacidad del hongo como
agente de control biológico paraAe. albopictus y otros culicadae (48).
Se sabe que el parásito protozoo gregarino Ascogregarina taiwanensis, desarrolla trofozoítos en
las células que revisten el intestino medio de las larvas de Ae. albopictus; se han encontrado
también otros agentes patógenos como los ciliados Tetrahymona pyriformis y Epistylis lacustris, el
alga Oscillatoria brevis y la bacteria Sphaerotilus dichotomus.
Encuanto a los depredadores, Marten (49) observó un copépodo
depredador, Mesocyclops leuckarti pilosa, alimentándose de larvas de primer estadio de Ae.
albopictus; además se han encontrado varias especies de mosquitos Toxorynchites depredadoras
de larvas de Ae. albopictus.
Pupas
En condiciones ideales Ae. albopictus permanece en estado de pupa y como en otras especies, los
machos de Ae. albopictus aparecen antes que las hembras. Livingstone y Krishnamoorthy (50)
demostraron que el período de desarrollo pupal era de 32-36 horas para lo machos, mientras que
las hembras alcanzaban la fase adulta en 49-52 horas. Se han hecho otros estudios donde se
observo que la pupa dura dos días a una temperatura del agua de 30º C, tres días a 25º C y cinco
días a 20º C, además se ha determinado que las pupas resisten por 2 días la desecación a una
temperatura de 26º C (51).
Adultos
Los estudios de longevidad (supervivencia) en diferentes poblaciones de mosquitos, suelen
proporcionar importante información epidemiológica, porque una mayor longevidad aumenta la
probabilidad de trasmitir enfermedades. Unas de las cuestiones más importantes en relación
con Ae. albopictus es si las hembras adultas de esta especie son capaces de vivir el tiempo
suficiente para infectarse y transmitir posteriormente agentes infecciosos. También pueden ser muy
útiles los estudios de la supervivencia de los machos, especialmente en la aplicación de ciertas
medidas de control genético. Además, los datos de supervivencia pueden ser de utilidad para la
evaluación y administración de operaciones de control de vectores.

�Los factores ambientales estimulan respuestas que modifican mucho el comportamiento y biología
del mosquito adulto. La temperatura y la humedad relativa están entre los factores que
desempeñan un papel esencial en la supervivencia del adulto. En observaciones de Ae.
albopictus en cautiverio a temperaturas de 25±1º C y humedad relativa del 80%, la longevidad
máxima de las hembras adultas fue de 30 a 40 días.
Por otra parte, existen dos enfoques generales para medir la tasa de supervivencia en los
insectos: métodos indirectos basados en la edad fisiológica en una población y estimaciones
directas por experimentos de marcado-liberación-recaptura.
Los métodos indirectos para evaluar la supervivencia de las hembras se basan principalmente en
la traqueación de los ovarios y las dilataciones ovariolares. El análisis de la traqueación de las
ovariolas proporciona la tasa de paridad, es decir, la proporción de la población que ha puesto
huevos. Por consiguiente, la población de mosquitos se puede separar en dos grupos: un grupo
más viejo con uno o más ciclos de ovipostura (multíparas) y un grupo más joven sin ciclo de
ovipostura (nulíparas). Cuanto mayor sea la proporción de hembras nulíparas, más vieja es la
población.
En los métodos de marcado liberación-recaptura usados para la estimación directa de la
supervivencia se suele marcar un número conocido de especimenes con varios colorantes; se
liberan en el campo y se intenta recapturados por diferentes métodos. Además de su importancia
fundamental en los estudios de supervivencia, los métodos directos, como el análisis de marcadoliberación-recaptura, también se utilizan para los siguientes objetivos: estimar densidades de
adultos, medir la dispersión, determinar el momento de los procesos reproductivos, evaluar el
grado en que un vector individual recurre a la misma especie para obtener sangre e identificar los
sitios de reposo, especialmente en exteriores y durante la estación de densidad mínima.
En la velocidad de la producción de huevos, como en la de otros procesos fisiológicos de los
insectos, tienen gran influencia los factores ambientales, como la temperatura. El conocimiento del
intervalo entre oviposturas sucesivas (duración del ciclo gonotrófico) permite la conversión de la
edad fisiológica en una medición de longevidad para la población y también posibilita el estudio
de la dinámica de la población. En general, los experimentos de laboratorio con Ae.
albopictus parecen concordar con los estudios de campo e indican una duración media de cinco
días para el primer y segundo ciclo gonotrófico. Mori y Wada (52) demostraron que en condiciones
naturales, con una temperatura media de campo de 25º C, el período transcurrido desde que Ae.
albopictus emerge hasta su primera ingestión de sangre fue de dos días aproximadamente y la
duración de un ciclo gonotrófico fue de cinco días. Estos resultados estaban de acuerdo con
experimentos de laboratorio.
El número de huevos puestos por Ae. albopictus depende de la fisiológia del mosquito, del peso
corporal después de emerger y, especialmente, de la cantidad de sangre ingerida. En general,
parece que hay una correlación lineal entre la cantidad de sangre ingerida y el número de huevos
puestos.
La cantidad de huevos puestos también dependen de la edad fisiológica de la hembra, ya que
decrece progresivamente con la edad. En general, el primer ciclo gonotrófico produce el mayor
número de huevos, con una disminución gradual en ciclos posteriores. Por terminó medio las
hembras de Ae. albopictus en el laboratorio producen 283 a 344 huevos por mosquito durante su
ciclo vital.
Se ha observado autogenia en cepas de laboratorio de Ae. albopictus. En este caso la autogenia
se define como la maduración del huevo sin fuente exógena de proteína, es decir, la sangre
ingerida. Caso contrario, una especie que requiere alimentos proteicos para el desarrollo del huevo
se conoce como especie anautógena. Se ha sugerido que los mosquitos autógenos acumulan
reservas considerablemente mayores durante su vida larvaria que los anautógenos. La autogenia

�en los mosquitos no depende exclusivamente de las condiciones de nutrición de las larvas sino
también de componentes genéticos. Por tanto, la autogenia tiene importancia ecológica, ya que
permite al mosquito poner huevos incluso en ausencia de huésped al que picar, garantizando de
esta manera la continuidad de la especie.
En lo que respecta a las zonas de puesta de huevos depende del tipo de hábitat, la luz,
temperatura y la humedad, así como de influencias tan sutiles como las características del agua e
incluso la superficie de ovipostura. En la naturaleza se ha observado que las hembras de Ae.
albopictus rara vez ponen todos sus huevos maduros en una sola puesta. En cambio, se desplazan
de un lugar a otro dejando en cada uno de ellos algunos huevos. La hembra probablemente
deposita todos sus huevos maduros en varias puestas, interrumpiéndolas periódicamente para
volar a otro recipiente. Esta estrategia se considera como un mecanismo de supervivencia de esta
especie.
Preferencia por huéspedes
Las hembras de Ae. albopictus se alimentan de una amplia variedad de mamíferos y aves. Las
pautas de selección de huéspedes en poblaciones naturales de Ae. albopictus en el Nuevo Mundo
muestran que este mosquito es un hematófago oportunista al que parecen atraer
fundamentalmente los mamíferos más que otro tipo de huéspedes. Savage y colaboradores,
realizaron estudios en veranos de 1989 y 1990 en un gran deposito de cubiertas de neumáticos. La
muestra estudiada se encontró compuesta por 172 hembras de Ae. albopictus que fueron
analizadas mediante prueba de precipitina y ELISA directa. Los resultados mostraron que el 64%
de los mosquitos se habían alimentado de mamíferos y el 16.9% de aves. Se identificaron como
huéspedes nueve tipos de mamíferos: conejos, ciervos, perros, seres humanos, ardillas,
zarigüeyas, miomorfos (excepto Rattus), bóvidos y mapaches. También se identificaron cuatro
tipos de aves como huéspedes: paseriformes, columbiformes, ciconiformes y gallináceas (53).
Según Ho y colaboradores (54), Ae. albopictus prefiere alimentarse de seres humanos, pero la
disponibilidad de huéspedes parece ser fundamental en la conducta media de las poblaciones de
mosquitos. La confirmación en estudios de Estados Unidos de que Ae. albopictus es un
hematófago oportunista apoya los hallazgos de otros investigadores y confirma la capacidad de la
especie para intervenir en ciclos de transmisión enzoóticos/endémicos de arbovirosis autóctonos y
de otras enfermedades transmitidas por vectores. Ae. albopictus se reproduce en zonas
adyacentes al entorno de los humanos y muestra una conducta antropofílica; por tanto, la especie
puede participar en ciclos zoonóticos selváticos y transmitir enfermedades al hombre.
Modalidad de picadura
Por término medio, las hembras de Ae. albopictus ingieren sangre por primera vez dos días
después de emerger. Las hembras adultas son principalmente picadoras diurnas y típicamente lo
hacen en exteriores. El ciclo de picadura diurno de Ae. albopictus parece ser bimodal, con un
periodo por la mañana temprano y otro al atardecer.
Aunque la modalidad de picadura de las hembras se produce fundamentalmente a nivel del suelo,
se ha observado hasta a los nueve metros de altura. Estudios poblacionales de Ae. albopictus ha
revelado que la atracción de los seres humanos depende de características tales como el género,
edad, raza y la vestimenta, así como de la capacidad de respuesta del mosquito, en la que influye
el ritmo circadiano, las condiciones micro climáticas y factores no determinadosy relacionados con
cada huésped. Las hembras atacan a los seres humanos guiadas por el CO2, humedad,
sustancias químicas orgánicas y factores visuales como el movimiento. Se determinado además
que el alcance de atracción es de 4 a 5 metros en circulo alrededor de los humanos.
Alcance de vuelo

�Se ha determinado mediante estudios de marcado-liberación-recaptura que la distancia máxima de
recaptura, es de 134 metros. Alcanzando rara vez los 500 metros, observando que las hembras se
distribuyen mayormente que los machos, determinando que la mayoría (90%) de los mosquitos se
distribuyeron no más de 100mts.
Modalidad de reposo
Se han encontrado mosquitos adultos posados en claros y plantaciones de caucho en Malasia, en
China sobre mosquiteros, cocinas, salas, chiqueros y malezas. En estados Unidos se han
localizado en márgenes de bosques, donde hay entrepiso vegetal. Las hembras de Ae.
albopictus reposan en zonas con vegetación y alta humedad. El apareamiento se puede dar 5 días
después de la emergencia (55).
Estudio sobre la competencia entre Ae. albopictus y Ae. Aegypti
Ae. albopictus usa el mismo tipo de receptáculos artificiales de agua que Ae. Aegypti, y varios
estudios indican que Ae. albopictus y Ae. aegypti pueden compartir el mismo hábitat. Debido a
esta asociación se ha planteado la hipótesis de que en algunas partes del Sudeste Asiático Ae.
aegypti ha sustituido completamente a Ae. albopictus autóctono de zonas urbanas. Por el contrario,
las observaciones sobre la dispersión de Ae. albopictus en los estados costeros meridionales de
los Estados Unidos indican que la expansión parece producirse a expensas de Ae. aegypti. La
introducción de Ae. albopictus se ha acompañado de una drástica y rápida disminución de las
poblaciones de Ae. aegypti. (56,57).
Se han utilizado otros enfoques para tratar de explicar la disminución de Ae. aegypti en
Norteamérica y el papel que ha desempeñado en ella Ae. albopictus, pero no se ha llegado a una
explicación general concluyente. Se necesitan más estudios para evaluar el auténtico efecto de Ae.
albopictus en las poblaciones de Ae. aegypti. En general, los investigadores están de acuerdo en
que no hay pruebas suficientes de que la disminución Ae. aegypti y de Aedes. triseriatus haya sido
causada por Ae. albopictus. Con toda probabilidad hay una combinación de varios factores que
contribuyen la disminución de Ae. aegypti y otros Aedes de Norteamérica.
En cuanto a la situación en Asia, donde Ae. aegypti parece haber desplazado
a Ae. albopictus, Edgerly y colaboradores (58), de acuerdo con Hawley (59), considera que los
cambios de hábitat pueden producir efectos espectaculares en el resultado de las invasiones
biológicas; la creciente urbanización del Sudeste Asiático al parecer estimuló un aumento de la
abundancia de Ae. aegypti procedente de África, a expensas de Ae. albopictus nativo.
A pesar de varias explicaciones probables, ambos fenómenos de sustituciones competitivas de
Aedes en Asia y Norteamérica todavía representan un enigma ecológico.
Relación con enfermedades
La potencial importancia para la salud pública de Ae. albopictus depende de su capacidad para
transmitir varios arbovirus , filarias y protozoos. Los estudios, tanto de laboratorio como de campo,
indican que esta especie es susceptible a la infección por numerosos agentes patógenos de
importancia médica, y que es capaz de transmitirlos. Bajo condiciones de laboratorio es un
competente vector ya que se ha infectado con 22 arbovirus, incluyendo aquellos de importancia en
salud pública (60). Este mosquito es bien conocido por ser un efectivo vector de una variedad de
enfermedades incluyendo fiebre amarilla, dengue y numerosos tipos de encefalitis (61). En agosto
del 2002 se confirmo por medio del Centro de Control de Enfermedades de Estados Unidos la
infección de Ae. albopictus por el virus del oeste del Nilo (62).

�Sin embargo, poco se ha demostrado del papel de Ae. albopictus en la transmisión de
enfermedades de importancia para la salud pública de América. En el siguiente cuadro se
presenta información general sobre enfermedades arbovirales y una visión general de algunas de
las más significativas, así como su potencial relación con Ae. albopictus.
Virus
Chikungunya a,b
Dengue 1,2,3,4 a,b
EEEb
Jamestown b Canyon
EJ a
Keystone b
La Crosee b
Mayaro b
Nodamura a
Oropuche b
Orungo a
Potosí b
Fiebre del valle de Rift
Río Ross a,b
Sindbis b
San Angelo b
ESL a
Tensaw b
Trivittatus b
Nilo Occidental b
EEO b
EEV IAB b
Fiebre Amarilla a,b

Infección
oral
+
+
+
+
+
+
+
+
+
+
+
+
+
+
+
+
+
¿
+
+
+
+
+

Transmisión
oral
+
+
+
+
+
¿
+
+
¿
+
+
+
+
+
+
+
¿
+
+
+
+

Infectado en la naturaleza
No
Si
Si
No
Si
SI
No
No
No
No
No
Si
No
No
No
No
No
Si
No
No
No
No
No

a

b

estudios realizados con cepas de Ae. albopictus de Hawai, de Asia o de ambos.
estudios realizados con cepas de Ae. albopictus de Estados Unidos, Brasil o de ambos

Transmisión transovárica
Además de una alta susceptibilidad a la infección oral, Ae. albopictus es capaz de transmitir
numerosos virus a su descendencia por vía transovárica. Se sabe que las cepas de Ae.
albopictus de Hawai o de Asia pueden transmitir verticalmente 15 arbovirus: Den-1,2,3 y 4, Bnzi,
Bussuquara, Ilheus, Kokobera, Kunjin, EJ, ESLy Uganda S en la familia Flaviviridae; KEY, LAC y
San Angelo en la Familia Bunyaviridae (63,64). Se producen infecciones estabilizadas del virus
San Angelo en Ae. albopictus y hay una transmisión vertical muy eficiente hasta 38 generaciones
consecutivas (65,66). Bajo condiciones de laboratorio cepas de Ae. albopictus de América han
transmitido verticalmente virus DEN-1 y 4, FA, POT, LAC (67,68).
Enfermedades por protozoos y filarias
Ae. albopictus se considera un importante vector de Dirofilaria immitis, el agente causal de la
dirofilariasis en el Japón y Estados Unidos (69,70). Las poblaciones de Ae. albopictus de los
Estados Unidos tienen una marcada variabilidad genética en cuanto a la susceptibilidad

�a Dirofilaria immitis. Sin embargo, Ae. albopictus no es un vector de la filariasis humana causada
por especies de Brugia o Wuchereria; ya que las larvas de los gusanos no se llegan a desarrollar
en los músculos torácicos.
Malaria aviar
Ae. albopictus ha transmitido experimentalmente malarias aviares. La especie se infectó
con Plamodium lophurae y lo empezó a transmitir 12 días después de picar a un pato infectado.
Asimismo, Ae. albopictuses susceptible a la infección con Plasmodium gallianceum; las hembras
de mosquito desarrollaron esporozoítos en las glándulas salivales y en el intestino 15 días después
de tomar sangre infectada.
Modo de control
Resulta difícil controlar o erradicar Ae. albopictus, debido a que vive más lejos de las viviendas de
los seres humanos y tiene una gran variedad de hábitat. Antes de la infestación de los Estados
Unidos había muy pocos estudios o evaluaciones sobre el control de Ae. albopictus. A continuación
se hace referencia a algunos de estos trabajos.
Las campañas de control casa por casa dirigidas específicamente contra Ae. aegypti parecen ser
menos efectivas contra Ae. albopictus, cuyo control exige cobertura de zonas más extensas. En
Tailandia, las aplicaciones de temefós y la fumigación con malatión suprimieron eficazmente la
población de Ae. aegyptipero no redujeron en forma significativa la de Ae. albopictus (71).
Dowling en 1955 notificó el control de Ae. albopictus utilizando dieldrin al 15% aplicado a una dosis
de 88 ml/ha con fumigador térmico portátil SwingFog. Con un tratamiento de toda una isla de 11.5
Km2 cerca de Singapur, se consiguió un buen control durante 10 días; sin embargo, la población
se recuperó rápidamente durante la tercera semana. Con dos tratamientos separados por una
semana, se obtuvo un control más prolongado (un 92% de reducción en ocho semanas) (72)
En Luisiana, la aplicación de volumen ultrabajo (VUB) del piretroide sintético biorresmetrín redujo la
población adulta de Ae. albopictus en un 60%, pero la reducción, duró solo tres días
aproximadamente. En Nueva Orleáns, se probaron fórmulas de gránulos de núcleo arenoso de
permetrín con 1.5% de ingrediente activo para controlar larvas en parcelas experimentales con
depósitos de cubiertas de neumático. Se aplicó el plaguicida con vaporizadores manuales. El peso
medio aproximado por cubierta de neumático tratada fue 8 gr. Una sola aplicación consiguió un
control de larvas de casi el 100% durante un período de 121 días y mayor del 80% durante casi
300 días. Se realizó un experimento similar, también en depósitos de cubiertas de neumático en
Nueva Orleáns, para evaluar los efectos de una combinación de material de mazorcas de maíz
impregnadas con fenoxicarb (1% de ingrediente activo) y fórmulas granulares de Bacillus
thuringiensis israelensis (200 UTI). El peso medio de gránulos por cubierta fue de 5.8g. La
mortalidad de las larvas en las cubiertas tratadas superó el 80% a los 60 días, pero cayo al 90% a
los 81 días (73).
Durante el verano de 1989 se llevaron a cabo tratamientos aéreos de VUB con malatión en dos
zonas urbanas de Nueva Orleáns. Las dosis de tratamiento aéreo fueron 210g/ha, cubriendo 150
m de anchura; este tratamiento consiguió suprimir la población de Aedes durante siete o más días
(74).
Jardina (75) publicó la erradicación de Ae. albopictus de Indianápolis en Marion Country, Indiana,
mediante una combinación de tratamiento químico y una reducción de fuentes (eliminación de
cubiertas de neumáticos y basura). El tratamiento clásico de malatión y abate granular fue
sustituido por resmetrín sinergizado y Bti granular. En septiembre de 1987, se realizó un
tratamiento con adulticidas alrededor de una empresa de recaucuchado de cubiertas infestadas y

�en las calles adyacentes con una unidad de fumigación con VUB montada en un camión. Se utilizó
resmetrín sinergizado a una dosis de 130 ml/min durante 5 días consecutivos. Además, se utilizó
una unidad de VUB portátil en zonas inaccesibles. Simultáneamente, se llevaron a cabo
operaciones larvicidas con Bti en 3500 cubiertas de neumáticos seis veces durante un período de
45 días. Las operaciones de control realizadas en 1988 y 1989 no consiguieron detectar ningún Ae.
albopictus.
Otros estudios de poblaciones de Ae. albopictus de los alrededores de Houston, Texas,
demostraron los efectos adulticidas del resmetrín, que produjo un 96% de mortalidad en
concentraciones de 1.5mg/hembra (48 horas después del tratamiento a 21ºC) (76). Otro piretroide
que mostró efectos moderadamente tóxicos sobre cepas de Ae. albopictus de Malasia fue el
responsar (77).
Los estudios realizados con cepas estadounidenses de Ae. albopictus han mostrado una
considerable variación en la respuesta de poblaciones de diversos orígenes a insecticidas
oranofosforados (78,79,80).
Brown y Neng y colaboradores publicaron que Ae. albopictus es resistente a los organoclorados
DDT y HCH en China, Filipinas, India, Japón, Malasia y Sudeste Asiático y resitente a los
organofosforados malatión en Singapur y Vietnam, fentión en Malasia y fenitrotión en Madagascar
(81,82)
Conclusiones
Algunos funcionarios del área de salud e investigadores han sugerido que Ae. albopictus (Skuse)
tiene menos importancias como vector del virus del dengue que Ae. aegypti. Sin embargo no se
debe subestimar la amenaza que presenta Ae. albopictus (Skuse) ya se considera como una
especie compleja, además existe información que indican que este mosquito es un competente
vector de varios arbovirus bajo condiciones experimentales y de forma natural como encefalitis
Japonesa, Potosí y equina del este, entre otras.
Debido a que esta especie es más tolerante a las bajas temperaturas y mantiene una gran
variedad de criaderos tanto artificiales como naturales, lo cual lo transforma en un vector más difícil
e improbable de controlar; se ha considerado como un verdadero competidor de Ae. aegypti (L)
logrando desplazarlo en algunos sitios, después de un tiempo de coexistencia.
A catorce años de su introducción en América Ae. albopictus (Skuse) se ha distribuido en las
Américas y el Caribe, por lo cual se considera urgente la atención de los organismos de salud para
su control
Resumen
Desde su introducción al Continente Americano en 1985 Aedes albopictus (Skuse) se ha
distribuido en 678 municipios de 25 estados de la Unión Americana. Fue introducida desde
Malasia; últimamente se ha ubicado en 866 ciudades de 26 estados de los Estados Unidos. Esta
especie es una plaga importante en los estados del Sureste de Estados Unidos. Aedes
albopictus es un importante vector de varios virus como Encefalitis Japonesa, Río Ross y Nilo
Occidental, además se encuentra en algunos países de Centro y Sudamérica. En México Ae.
albopictus se ha distinguido como vector del virus del dengue y su distribución actual ocupa los
estados de Coahuila, Nuevo León, Tamaulipas, Veracruz y Chiapas.
Palabras clave: Aedes albopictus, bionomía

�Abstract
From its introduction to the American Continent in 1985 Aedes albopictus (Skuse) has been
distributed in 678 municipalities of 25 states of the American Union. It was introduced
from Malaysia. Recently has been located in 866 cities of 26 states of the United States. This
species is an important plague in the states of the Southeastern of the United States. Aedes
albopictus is an important vector of several virus like Japanese Encefalitis, River Ross and Western
Nile, besides it was found in some countries of Centro and South America. In Mexico Ae.
albopictus has been distinguished as vector of the virus of dengue and its present distribution
occupy the states of Coahuila, Nuevo León, Tamaulipas, Veracruz and Chiapas.
Key words: Aedes albopictus, bionomics
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�INSTRUMENTOS DE EVALUACIÓN PARA LOS TRASTORNOS
DE LA CONDUCTA ALIMENTARIA
María del Carmen Iñarritu Pérez, Verónica Cruz Licea e Isabel Cristina Morán Álvarez
Departamento de Salud Pública, Facultad de Medicina
Universidad Nacional Autónoma de México (México)
E-mail: mcip@servidor.unam.mx
Introducción
Los trastornos de la conducta alimentaria (TCA) son un conjunto de
patologías clasificadas en el Manual de Diagnóstico y Estadística de
los Trastornos Mentales IV de la Asociación Americana de
Psiquiatría (DSM-IV). (1) Los TCA son poco comunes en la
población general pero son considerados como uno de los
principales problemas psiquiátricos en mujeres jóvenes; además,
están asociados con un alto riesgo de mortalidad, una tasa baja de
recuperación, una co-morbilidad alta y un alto riesgo de recaídas. (2)
Los diversos signos y conductas que presentan las personas que
padecen este tipo de trastornos hacen difícil un diagnóstico
oportuno; por lo que en los últimos años se han descrito numerosos
instrumentos para la exploración de los mismos. Los cuestionarios
autoaplicados y las entrevistas estructuradas son los dos principales
instrumentos para la evaluación de los TCA; existen además otras
mediciones relacionadas, como es la preocupación por la imagen
corporal, el índice de masa corporal, la ingesta dietética, entre otras.
Los cuestionarios autoaplicados reportan síntomas o conductas de
riesgo para TCA, no dan un diagnóstico específico, cuando un
individuo obtiene una puntuación que indique la presencia de algún
TCA es necesario verificar el diagnóstico por medio de entrevistas estructuradas. Las entrevistas
estructuradas son más precisa para evaluar un TCA, ya que pueden definirse los diferentes
conceptos de cada pregunta; sin embargo, tienen la desventaja de necesitar entrevistadores
entrenados debiéndose aplicar individualmente y, por consiguiente, aumento en el costo y en el
tiempo. Mientras que los cuestionarios autoaplicados son relativamente económicos, consumen
menos tiempo y pueden aplicarse a grupos grandes de personas; sin embargo, existe mayor
dificultad en cuanto a la definición e interpretación de los conceptos, por lo que hay que tener
cautela en pretender generalizar los resultados. (3, 4)
En el caso de aplicar un cuestionario, es importante, tomar en cuenta la validez interna (cómo las
personas interpretan cada pregunta del cuestionario), la sensibilidad, la especificidad, entre otras
características; con el fin de seleccionar el más conveniente de acuerdo a los propósitos del
estudio. Este trabajo presenta una revisión de los diferentes cuestionarios de autoaplicación que
con mayor frecuencia se utilizan en la evaluación de los TCA; además se mencionan algunos de
los instrumentos que evalúan características relacionadas a los TCA pero que no son en sí mismos
mediciones para detectar TCA.
Instrumentos para la evaluación de los TCA
Eating Attitudes Test (EAT)

�Descripción. La prueba de conductas alimentarias, su objetivo es identificar síntomas y
preocupaciones características de los trastornos alimentarios en muestras no clínicas. Algunos
investigadores describen al EAT como una medición general de síntomas de anorexia (AN) y
bulimia (BN), mientras que otros, lo clasifican como un instrumento diseñado para evaluar un
conjunto de actitudes y conductas asociadas con AN. (5) El EAT fue elaborado por Garner y
Garfinkel en el año de 1979, contiene 40 reactivos (EAT-40), agrupados en siete factores:
conductas bulímicas, imagen corporal con tendencia a la delgadez, uso o abuso de laxantes,
presencia de vómitos, restricción alimentaria, comer a escondidas y presión social percibida al
aumentar de peso. (6) Posteriormente, diseñaron una versión corta con 26 reactivos (EAT-26), en
el que se suprimieron 14 reactivos, ya que se consideró que eran redundantes y no aumentaban la
capacidad predictiva del instrumento. (7) En 1988, Maloney y colaboradores, desarrollaron una
versión para niños, CHEAT-26, la cual es similar al EAT-26 pero utilizando palabras más simples.
(8) El EAT en sus dos versiones, es tal vez, el cuestionario autoaplicado más utilizado y requiere
de un nivel de lectura para contestarlo de quinto año de primaria.
Evaluación. Los reactivos del EAT se contestan a través de una escala de seis puntos tipo Likert.
Los autores del EAT sugieren utilizar los siguientes puntos de corte para identificar a los individuos
con algún TCA: más de 30 puntos para el EAT-40 y más de 20 puntos para el EAT-26 y CHEAT26. La confiabilidad de prueba-postprueba en un periodo de dos a tres semanas es del 84%. La
sensibilidad y especificidad de la prueba para ambas versiones es del 77% y 95%,
respectivamente; el poder predictivo positivo es del 82% para EAT-40 y del 79% para EAT-26; el
poder predictivo negativo del 93% para EAT-40 y del 94% para EAT-26. (9) El EAT-40 ha sido
validado en mujeres mexicanas por Álvarez y colaboradores en el año 2002, sugiriendo un punto
de corte de más de 28 puntos. (10)
Recomendaciones. El EAT puede utilizarse como un índice de la severidad de las preocupaciones
típicas entre mujeres con TCA, particularmente en cuanto a la motivación para adelgazar, miedo a
ganar peso y restricción alimentaria. Mintz y O’Hallaron, recomendaron el EAT como una
herramienta de evaluación a gran escala, como prueba de filtro, para determinar la presencia de
cualquier TCA pero advierten sobre la posibilidad de perder algunos individuos con trastornos de la
conducta alimentaria no específico (TANE); también puede servir como una medida global de
evaluación del resultado de un tratamiento. (11)
Disponibilidad. El EAT-40 y 26 pueden obtenerse de manera gratuita en la siguiente dirección
electrónica: www.stuaff.niu.edu.
Eating Disorder Inventory (EDI)
Descripción. El inventario para trastornos de la alimentación, desarrollado en el año de 1983 por
Garner y colaboradores, (12) fue diseñado para evaluar distintas áreas cognitivas y conductuales
de la AN y BN. El EDI contiene 64 reactivos agrupados en ocho subescalas que se correlacionan
positivamente: motivación para adelgazar, sintomatología bulímica, insatisfacción con la propia
imagen corporal, inefectividad y baja autoestima, perfeccionismo, desconfianza interpersonal,
conciencia o identificación interoceptiva y miedo a madurar. Las tres primeras subescalas miden
comportamientos y actitudes hacia la comida, el peso y la imagen corporal; los desajustes
expresados en estas áreas no son específicos de la AN, ya que aparecen respuestas similares en
grupos de personas preocupadas por su dieta. Mientras que las otras cinco subescalas evalúan
características psicológicas generales asociadas con trastornos alimentarios, que son aspectos
fundamentales de la AN. Posteriormente se desarrolló el EDI-2, (13) que consiste en los mismos 64
reactivos del EDI original, pero además introduce 27 reactivos adicionales clasificados en otras tres
subescalas: ascetismo, regulación de los impulsos e inseguridad social. El nivel de estudios
requerido para contestarlo es de quinto año de primaria.
Evaluación. Cada reactivo se evalúa de acuerdo a una escala de seis puntos, se pueden sumar
todas las subescalas para un puntaje global o utilizar cada subescala por separado; clínicamente

�posee mayor relevancia el valor cuantitativo de cada una de las ocho subescalas que la puntuación
global. La puntuación total máxima de este cuestionario es de 192, el punto de corte es arriba de
42 puntos en las ocho subescalas originales para diagnosticar un TCA. Algunos autores
argumentan que la especificidad del EDI es baja, ya que no se puede diferenciar adecuadamente a
los individuos con TCA de aquellos que tienen otros trastornos psicológicos. (14) En un estudio
realizado a mujeres, se observó que las subescalas que mejor diferencian la AN de la BN son las
de: sintomatología bulímica y la de insatisfacción con la imagen corporal, aunque esta última es
alta en ambos trastornos alimentarios. Mientras que subescalas como baja autoestima, miedos
interpersonales, miedo a madurar, identificación interoceptiva y la motivación para adelgazar, que
aparecen comúnmente altas en ambas patologías, diferencian a pacientes con algún TCA de los
sujetos control. Subescalas como insatisfacción con la imagen corporal, motivación para adelgazar
y realización de dietas aparecen comúnmente altas tanto en pacientes con algún TCA como en la
población general. (15) El EDI-2 fue validado para mujeres mexicanas en el año 2001 por García y
colaboradores, concluyendo que éste instrumento tiene una alta validez interna y puede ser usado
para medir TCA. (16)
Recomendaciones. Hay diversas opiniones en cuanto a la utilidad del EDI, varios autores sugieren
que puede ser utilizada como prueba de tamizaje en muestras no clínicas, pero se debe tener en
cuenta que su habilidad para diferenciar entre los tipos de TCA es cuestionable. Sin embargo, se
sugiere que el EDI es capaz de discriminar entre individuos con TCA e individuos sin
padecimientos psiquiátricos. Este cuestionario ha mostrado ser sensible a los cambios registrados
en individuos cuando se administra un tratamiento.
Disponibilidad. El EDI y EDI-2 pueden adquirirse, por una cuota, en la siguiente dirección
electrónica: www.parinc.com.
Bulimia Test – Revised (BULIT-R)
Descripción. La prueba de bulimia fue diseñada para detectar en la población general quién o
cuáles son los riesgos para presentar bulimia. (17) Posteriormente se diseño la versión revisada
(BULIT-R) que fue desarrollada por Thelen y colaboradores en el año de 1991, (18) actualmente
más utilizada que la versión original. El BULIT-R contiene 36 reactivos diseñados para medir los
síntomas de acuerdo al DSM III para BN, pero tiene validez para medir BN de acuerdo a los
criterios del DSM-IV. El nivel de estudios requerido para contestarlo es medio-superior o quinto año
de Bachillerato.
Evaluación. Los reactivos del BULIT-R se evalúan de acuerdo a una escala de cinco puntos tipo
Likert. De los 36 reactivos, sólo 28 son utilizados para determinar el puntaje final, el cual se obtiene
sumando los 28 reactivos, cuyo total puede fluctuar entre 28 y 140. El punto de corte para BN es
de 104 puntos. El autor del instrumento informa que tiene una confiabilidad de prueba-postprueba
del 95%, con una alta consistencia interna (98%); y una habilidad predictiva de falsos negativos del
80% y de falsos positivos del 40%. La sensibilidad es del 91% y la especificidad del 96%; con un
poder predictivo positivo del 81% y un poder predictivo negativo del 98%. (19)
Recomendaciones. El BULIT-R puede utilizarse como una medida global para evaluar el
tratamiento en pacientes con BN o como medida de la severidad de la sintomatología bulímica.
Este instrumento se puede utilizar como prueba de tamizaje, con el fin de identificar a mujeres que
cubran los criterios del DSM-IV para BN, donde los falsos positivos probablemente presentarán un
TANE. Se sugiere que los investigadores que utilicen el BULIT-R como prueba de tamizaje
deberían utilizar un punto de corte más bajo (&gt;85 puntos) para reducir el potencial de falsos
negativos. La utilidad del BULIT-R como prueba de filtro se ve aumentada por la facilidad de su
aplicación, la cual toma únicamente diez minutos para contestarse.

�Disponibilidad. Copias del BULIT-R pueden solicitarse a su autor en la siguiente dirección: Mark
Thelen. 210 McAlester Hall, Psychology Department, University of Missouri-Columbia, Columbia,
MO 65211.
Bulimia Test of Edimburg (BITE)
Descripción. La prueba de bulimia de Edimburgo fue desarrollada por Henderson y Freeman en el
año de 1987. (20) Consta de 33 reactivos y está indicada para identificar a personas que presentan
síntomas bulímicos.
Evaluación. Se compone de dos escalas: la escala de síntomas, con una puntuación superior a 20
indica que se cumple con los criterios para BN, siendo la puntuación máxima de 30; y la escala de
intensidad, la cual evalúa la gravedad en función de la frecuencia con la que aparecen los
síntomas, valores entre cinco y diez indican una intensidad significativa, mientras que valores
mayores a diez son indicativos de gravedad. (21)
Recomendaciones. Este instrumento puede utilizarse para la detección precoz de personas que
puedan padecer algún TCA en población en general; también se utiliza para valorar la intensidad
de la enfermedad y la respuesta al tratamiento.
Disponibilidad. Se encuentra publicado en la revista British Journal of Psychiatry. (22)
Questionnaire of Eating and Weight Patterns-Revised (QEWP-R)
Descripción. El cuestionario de patrones de alimentación y peso versión revisada, fue desarrollado
por Spitzer y colaboradores en el año de 1992. (23) Se utiliza para identificar individuos con
trastorno por atracones recurrentes con un sentimiento de pérdida de control y de culpa, en
ausencia de conductas compensatorias inapropiadas típicas de la BN de acuerdo al DSM-IV. Esta
compuesto por 13 reactivos, donde se indaga acerca de la cantidad de comida consumida en el
atracón, la duración del mismo y sobre sentimientos de culpa con respecto a la comida, la dieta y el
peso. Debido a que los TCA se presentan a edades cada vez más tempranas, este trastorno puede
aparecer en los niños y adolescentes, por lo que Johnson y colaboradores en el año de 1999
desarrollaron versiones del QEWP -R para adolescentes (QEWP-A) y para padres (QEWP-P). (24)
Evaluación. Los reactivos se califican de acuerdo a la regla de decisión propuesta por Spitzer. De
esta manera, los individuos pueden ser diagnosticados con trastorno por atracón o con Bulimia
Nerviosa. El QEWP-R es capaz de identificar de manera precisa a individuos con probabilidad baja
y alta para trastorno por atracón y a discriminar entre niveles clínicos y no clínicos de este
trastorno. El QEWP puede ser tomado como una medida válida de la presencia o ausencia de
trastorno por atracón, pero se sugiere que se sobre valora este acercamiento dicotómico, de todo o
nada, que puede dejar pasar algunos individuos clínicamente significativos.
Recomendaciones. Tiene una adecuada confiabilidad y validez en mujeres europeas y americanas.
Se utiliza en la investigación como prueba de filtro para identificar individuos que podrían tener
trastorno por atracón. También puede utilizarse para verificar la efectividad de las diversas formas
de tratamiento de los trastornos por atracón.
Disponibilidad. El QEWP-R y su manual pueden solicitarse a su autor en la siguiente dirección:
Robert Spitzer. New York State Psychiatric Institute. 722 W. 168th St., New York, New York, 10032.
Eating Disorder Examination-self-report questionnaire (EDE-Q)

�Descripción. El examen para trastornos de la alimentación cuestionario autoaplicado, desarrollado
por Fairburn y Beglin en el año de 1994. (25) Elaborado a partir del EDE, que es una entrevista
semiestructurada diseñada como medida de la psicopatología específica de AN y BN; se le puede
considerar como estándar de oro para la evaluación de los TCA (26) y se utiliza para corregir los
problemas en las mediciones autoaplicadas, como es dar una adecuada definición de la palabra
atracón, así como la incapacidad para evaluar ciertas creencias como es el miedo enfermizo a
engordar. El EDE-Q evalúa aspectos como: preocupación por el peso, la figura y la alimentación,
así como restricción alimentaria.
Evaluación. Se califica por una escala de siete puntos: entre más alto es el puntaje, mayor es la
severidad del trastorno. Luce y Crowther, (27) encontraron en esta prueba una consistencia interna
excelente. Sin embargo, el EDE-Q se vuelve menos confiable al aumentar la severidad de la
sintomatología del trastorno alimentario.
Recomendaciones. El EDE-Q es una buena prueba de filtro para identificar individuos con
conductas de riesgo para algún TCA.
Disponibilidad. El EDE-Q se puede solicitar a su autor en la siguiente dirección: Cristopher G.
Fairburn, Oxford University, Department of Psychiatry, Warneford Hospital, Oxford OX3 7JX, United
Kingdom.
SCOFF
Descripción. Es un cuestionario elaborado por Morgan y colaboradores, (28) que consta
únicamente de cinco preguntas, de las cuales se obtienen las iniciales que dan nombre a este
cuestionario. Este instrumento fue desarrollado de acuerdo a los criterios del DSM-IV.
Evaluación. Se da un punto para cada respuesta positiva en las cinco preguntas, una puntuación &gt;
2 indica un caso probable de algún TCA. Sus autores reportan una sensibilidad del 92 al 96% y
una especificidad del 87.5%, con una probabilidad de falsos positivos del 12.5%. (29)
Recomendaciones. El SCOFF es un instrumento efectivo para detectar conductas de riesgo para
TCA, no para dar diagnóstico. Es un instrumento sencillo, fácil de recordar, aplicar y evaluar, ya
que consta únicamente de cinco preguntas. El SCOFF puede aplicarse de forma oral o escrita. Se
considera un instrumento conciso, válido y confiable para detectar TCA. (30)
Disponibilidad. Se encuentra publicado en la revista British Medical Journal. (31)
Mediciones relacionadas a los TCA
Una de las características importantes en los TCA es la percepción de la imagen corporal, para su
evaluación existen diversos instrumentos, entre ellos están: Body Image Detection (BIDD),
Contour Drawing Rating Scale (CDRS), Body Attitudes Test (BAT), Body Image Testing System
(BITS), Body -Self Relations Questionnaire (MBSRQ), Body Shape Questionnaire (BSQ). Todos
ellos evalúan la satisfacción con la propia imagen corporal, así como el nivel de ansiedad que las
pacientes experimentan con relación a su cuerpo y a su peso corporal. También es importante
evaluar en los TCA la interiorización de las influencias culturales sobre el modelo estético corporal
(la cultura de la delgadez). Para este fin existe el CIMEC-26 (Cuestionario de las Influencias sobre
los Modelos Estéticos Corporales) desarrollado por Toro y colaboradores en el año 1994, (32) y
existe una modificación para púberes, que es el CIMEC-12, elaborado por Saucedo. (33) Otro
aspecto que es necesario evaluar en los TCA es la restricción alimentaria con el fin de perder o
mantener el peso; algunos instrumentos que comúnmente se utilizan para medir esta variable son:
Three-Factor Eating Questionnaire (TEFQ-R) (34) y Dutch Restrained Eating Scale (DRES). Con
respecto a la dieta existen diversas técnicas para evaluar la ingesta dietética, entre ellas están:

�recordatorio de 24 horas, registro directo de consumo, registro de pesos y medidas, encuestas de
duplicación, frecuencia de consumo e historia dietética. (35) Cada una de estas técnicas tiene
ayuda a evaluar diferentes aspectos de la dieta y debe tenerse en cuenta al seleccionar cualquiera
de ellas sus ventajas y debilidades. En cuanto al peso y la adiposidad pueden evaluarse a través
del índice de masa corporal, el porcentaje de grasa corporal, la medición de pliegues cutáneos,
resistencia bioeléctrica, entre otras. En la evaluación de la actividad física existen también
problemas, ya que los métodos usados tienen fallas en la confiabilidad y validez, por lo que se
recomienda utilizar varios métodos, entre ellos están: cuestionarios, diarios, observación directa y
monitoreo mecánico o electrónico.
Conclusiones
La mayoría de los estudios de prevalencia de TCA han basado su diagnóstico exclusivamente en
cuestionarios autoaplicados, por lo que es importante seleccionar el instrumento dependiendo de lo
que deseamos obtener, considerando el cuestionario que tenga mayor confiabilidad, que sea breve
y específico para los diferentes tipos de TCA y después se debe verificar el diagnóstico con
entrevistas estructuradas.
Los cuestionarios que se utilizan para evaluar las conductas alimentarias y su diagnóstico: EAT y
BULIT-R son los más efectivos para evaluar el progreso del paciente, ya que se administran y
califican con facilidad. Estos cuestionarios aplicados antes y al final del tratamiento, así como una o
dos veces durante el mismo, pueden ayudar al terapeuta en la evaluación del progreso del
paciente. Si el investigador desea estudiar a individuos con un TCA diagnosticable (identificar
conductas de riesgo), así como diferenciar a los participantes en el estudio en las diversas
categorías diagnósticas de los TCA, entonces el instrumento autoaplicado adecuado sería el EDEQ, ya que es más preciso. Cuando lo que se pretende es únicamente separar a las personas que
tienen sintomatología de algún trastorno alimentario de las que no lo tienen, pueden ser apropiados
algunos de los siguientes cuestionarios autoaplicados: EDI, EAT y EDE-Q. Cuando la investigación
se enfoca a la identificación de individuos con sintomatología bulímica, entonces el instrumento de
elección es el BULIT-R.
Unas últimas sugerencias, en el caso de aplicar un cuestionario para TCA o alguna otra medición
relacionada con el mismo, es necesario poner especial atención a factores culturales que pueden
afectar el comportamiento y la forma de responder a los cuestionarios; entre estos factores se
pueden mencionar algunos como son las normas de atractivo en la cultura, el significado que se le
da a los alimentos y las ideas referentes a compartir los problemas con personas que no forman
parte de la familia. Por lo que se tienen que validar los cuestionarios para las diferentes culturas, ya
que la mayoría de los cuestionarios están validados únicamente para la población europeaamericana. Tener en cuenta que algunas preguntas de los instrumentos pueden verse afectadas
por prácticas culturales (como el ayuno por razones religiosas). Por último, se sugiere importante
anotar en los cuestionarios las definiciones de conceptos que pudieran ser mal interpretadas, como
es el concepto de atracón.
Resumen
Los trastornos de la conducta alimentaria son un conjunto de enfermedades (Anorexia Nerviosa,
Bulimia Nerviosa y Trastornos Alimentarios no especificados) que se caracterizan por una seria
alteración en la conducta alimentaria, debido a una excesiva preocupación por la imagen corporal y
a un miedo intenso a subir de peso. En los últimos años, se han descrito numerosos instrumentos
que permiten evaluar los diversos signos y conductas de riesgo que presentan las personas que
padecen este tipo de trastornos. Los cuestionarios autoaplicados y las entrevistas estructuradas
son dos de los principales instrumentos para la evaluación de los trastornos de la conducta
alimentaria. En este trabajo se describen los siguientes instrumentos: EAT, EDI, BULIT-R, BITE,
QEWP-R, EDE-Q y SCOFF, sus características generales, la manera en como se evalúan, donde
se pueden conseguir y se proporcionan algunas recomendaciones. También se describen otras

�mediciones que pueden ser utilizadas junto con los instrumentos para evaluar trastornos de la
conducta alimentaria, como es la percepción de la imagen corporal y la ingesta dietética.
Palabras clave: Trastornos de la conducta alimentaria, instrumentos de evaluación.

Abstract
Eating disorders (Anorexia Nervosa, Bulimia Nervosa and Eating Disorders not otherwise
specified) are complex disorders characterized by deviations in eating behavior, due to an altered
body image and an intense fear of gaining weight. In recent years many authors have developed
assessment methods to identify eating disorder symptoms, self-report inventories and structured
interviews are the two major types of assessment procedures specific to eating disorders. This
paper briefly describes: EAT, EDI, BULIT-R, BITE, QEWP-R, EDE-Q and SCOFF, their general
characteristics, scoring method, availability and suggestions on their use. It also describes related
measures, that can be used together with eating disorder assessment instruments, such as body
image and food intake.
Key words: Eating disorders, assessment methods.

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                <text>La Revista Salud Pública y Nutrición, inicia en el 2000 y es una publicación universitaria con periodicidad trimestral, producida por la Subdirección de Investigación, Innovación y Posgrado de la Facultad de Salud Pública y Nutrición y la valiosa colaboración de la Dirección de Tecnologías de Información de la Universidad Autónoma de Nuevo León. Tiene como finalidad publicar y divulgar la productividad científica al ofrecer un espacio con visibilidad global para difundir toda aquella información sobre salud pública y nutrición que se genera en los ámbitos académico y científico tanto en el entorno local, regional, nacional e internacional.</text>
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              <text>La Revista Salud Pública y Nutrición, inicia en el 2000 y es una publicación universitaria con periodicidad trimestral, producida por la Subdirección de Investigación, Innovación y Posgrado de la Facultad de Salud Pública y Nutrición y la valiosa colaboración de la Dirección de Tecnologías de Información de la Universidad Autónoma de Nuevo León. Tiene como finalidad publicar y divulgar la productividad científica al ofrecer un espacio con visibilidad global para difundir toda aquella información sobre salud pública y nutrición que se genera en los ámbitos académico y científico tanto en el entorno local, regional, nacional e internacional.</text>
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              <text>Universidad Autónoma de Nuevo León, Facultad de Salud Pública y Nutrición</text>
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              <text>Ramos Peña, Esteban Gilberto, Editor Responsable </text>
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              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores.</text>
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