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                  <text>�CONOCIMIENTO Y ACTITUD ANTE LA VIOLENCIA FAMILIAR DEL
PERSONAL DE SALUD DE UNIDADES DE PRIMER NIVEL DE
ATENCIÓN DE UN PROGRAMA UNIVERSITARIO DE SALUD
Faustino Oaxaca Ayala, Pedro César Cantú Martínez* y Ulises Hernández Torres
Programa Universitario de Salud, Universidad Autónoma de Nuevo León (México)
*Facultad de Salud Pública y Nutrición, Universidad Autónoma de Nuevo León (México)
E-mail: foaxaca@prounisev.uanl.mx
Introducción
La violencia familiar es un hecho que puede darse en
todos los ámbitos y niveles de la vida social. Se manifiesta
de diversas maneras y se constituye, en diferentes grados,
en un atentado a la integridad física, emocional o sexual
de los miembros de la familia; y que sin duda, quebranta
los derechos individuales elementales o la voluntad de
quienes son afectados. Se reconoce que los fragmentos
más inermes son los niños, mujeres, ancianos y
discapacitados.(1,2,3,4).
En México, el escenario de la violencia familiar, se yergue como un asunto de fundamental interés
en salud pública. Observando que a través del Instituto Nacional de Estadística, Geografía e
Informática se realizo la Encuesta sobre Violencia Intrafamiliar (ENVI) en la Zona Metropolitana de
la Ciudad de México y que conllevo el registro de violencia en uno de cada tres hogares. (5,6) Por
otra parte, en otros estudios se estima que la violencia familiar oscila entre 30% y 60% en hogares,
tanto rurales y urbanos. (7).
Además, durante el año 2003 el Instituto Nacional de las Mujeres (INMUJERES), el Fondo de
Desarrollo de las Naciones Unidas para la Mujer (UNIFEM) y el Instituto Nacional de Estadística
Geografía e Informática (INEGI), conjugaron trabajos para levantar la Encuesta Nacional sobre la
Dinámica de las Relaciones en los Hogares (ENDIREH). La cual arrojo que el 47% de la mujeres
reportó algún incidente de violencia emocional, física, económica o sexual. Encontrándose que las
mujeres más jóvenes tienen mayor cantidad de eventos de violencia por su pareja; y se ahondó
que la violencia es más ostensible entre las mujeres que viven en unión libre. (8,9)
Por tal motivo, en nuestro país consta la Norma Oficial Mexicana 190 emitida por parte de la
Secretaría de Salud, para normar la atención de los casos de violencia familiar detectados (10).
Esta Norma define la violencia familiar como “Acto u omisión único o repetitivo consistente en el
maltrato físico, psicológico, sexual o abandono cometido por un miembro de la familia en relación
de poder en función del sexo, edad o la condición física, en contra de otro integrante de la misma,
sin importar el espacio físico donde ocurra”
En este contexto, el presente estudio tiene el objetivo de evaluar el conocimiento y actitud del
personal de primer nivel de atención del Programa Universitario de Salud, de la Universidad
Autónoma de Nuevo León, para la identificación y comprensión del fenómeno de la violencia
familiar.
Metodología
El presente estudio de carácter descriptivo, transversal y cualitativo; se desarrollo de Marzo a Abril
del 2004, el cual incluyó personal del primer nivel de atención de salud del Programa Universitario
de Salud de la Universidad Autónoma de Nuevo León; y cuyas unidades se encuentran ubicadas

�en el Área Metropolitana de Monterrey, N.L.(México). Se interrogo en sus lugres de trabajo
aquellos que previamente habían aceptado participar en el estudio. Para ello se realizo una
entrevista semi-estructurada, con el objetivo de evidenciar la terminología y la comprensión del
informante acerca de la violencia familiar, mediante el dialogo (11). Se solicito datos personales, y
se abordo conocimientos sobre el tema de la violencia y actitud frente a este fenómeno.
Resultados
De los 40 profesionales de salud entrevistados el 75% pertenece al genero femenino y tan solo el
25% representó al masculino. La edad promedio de edad de los individuos correspondió a 36 años,
con un rango de 47 a 21; y la antigüedad de los trabajadores fue de 6 años en promedio.
La distribución del personal de salud con respecto a su profesión fue: 25% médicos y 25%
enfermeras, mientras que el 50% restante correspondió a trabajadores sociales, odontólogos,
nutrilogos y psicólogos, con un 12.5% respectivamente.
a. Conocimiento de la violencia
La expresión que se observo para definir la violencia en un 90% de los entrevistados refirió a esta
comoagresión física; no obstante se advirtió otras expresiones complementarias como presión
psicológica yejercicio de poder. En cuanto al agresor el personal de salud identifica al genero
masculino (50%) y en el rol familiar de padre (55%), esposo (35%) o hijo (10%)
Con respecto al tipo de violencia familiar que más frecuentemente identifican en su quehacer
profesional el 100% del personal de salud señaló la violencia física y psicológica, consintiendo que
el entrono familiar es el espacio donde se da origen a esta, y los grupos más vulnerables que
resultan ser victimas de la misma, son las mujeres y los niños (80%). Indicando en un 90% que
las hemotamas son las expresiones más palpables de la violencia inflingida.
Por otra parte vislumbran que los factores de riesgo que inducen la violencia son aspectos de
ordeneconómico (41%), culturales (36.4%) y educativos (22.6%), y que conllevan al consumo de
drogas y alcohol(60%) y altos niveles de estrés (40%).
Entre las condiciones identificadas por el personal de salud, como factores predisponentes para
convertirse en victima de la violencia fue la ignorancia (40%) y baja autoestima (40%) como las
más sobresalientes. Señalando que la actitud de las victimas de violencia manifiestan sumisión y
temor (70%), baja autoestima(20%), tristeza (5%) y encubrimiento (5%), tal es el caso de las
mujeres en el rol de esposas. Mientras que en los menores de edad, el 60% de los entrevistados
refirió irritabilidad, apatía, introversión, miedo y rebeldía como aspectos evidentes de la violencia;
además describió en un 35% el bajo rendimiento escolary en 5% la enuresis.
Así mismo, mencionan que el tipo de familia en la que es evidente con mayor frecuencia la
violencia es ladesintegrada (50%), y cuyas características entrañan bajo nivel socioeconómico,
y patrones culturales que favorecen a la violencia.
b. Actitud frente a la violencia
Un 30% del personal manifiesta interrogar de manera intencional a los pacientes a fin de identificar
las causas de sus lesiones. El resto no toca el tema durante el lapso de la atención médica
brindada. Citando el 100% que la causa por la cual no indaga es por considerar esta situación
como personal o intimo . Así mismo, detalla en un 70%, que el paciente debe promover la pauta
para que el personal de salud ahonde al respecto. Con respecto a su percepción ante la
identificación de un caso de violencia, el 50% se declaróimpotente ante la situación, el 30% enojo y
el 20% falta de capacidad para manejar estas situaciones.

�Entre los obstáculos que el personal de salud identifica para canalizar a las victimas, se encuentran
lacarencia de capacitación (98%), la falta de protocolos de detección y manejo de causas (90%) y
lainsuficiencia de tiempo para atender estas situaciones (50%).
En cuanto a los casos identificados de violencia en particular por los médicos quienes tienen
contacto inicial con la victima, el personal menciono en 90% estar atentos y apoyar a la victima, y
un 10% reconoce que no lo hace. Quienes apoyan a la victima el 50% refirió documentar y el resto
no lo hace; el 80% referencia a las victimas a consejería con la Trabajadora Social o Psicóloga;y
tan solo un 20% de ellos lo turnaba paraasesoría legal. Mientras las enfermeras en un 100% solo
abordaba la problemática desde la perspectiva deatención a las lesiones, sin dar seguimiento, sin
embargo si escuchaban atentamente a las victimas de la violencia.
El personal de Psicología y Trabajo Social, son quienes respondieron en 100% de tomar acciones
inmediatas para atender a las victimas y canalizarlas a instituciones para recibir apoyo legal y
social. Los nutriologos y odontólogos manifestaron en un 100% tomar una conducta de no
involucrarse en los casos de violencia.
Discusión y Conclusiones
El Sector Salud de México reconoce la violencia familiar como un problema de salud pública que
requiere de intervenciones expeditas e inmediatas. Sin embargo son escasas las publicaciones
halladas que tocan al personal de salud, para advertir el grado de conocimiento e información con
que cuentan al respecto de este particular. (12)
Al cotejar los resultados encontrados en nuestro estudio, con otros similares desarrollados en
profesionales de la salud, observamos que es coincidente con los trabajos de Ferris y Méndez
Hernández, et. al., ya que se advierte que subsiste un desconocimiento en el personal de los
métodos para la caracterización y atención en los casos de violencia familiar (13,14).
Otro hecho sobresaliente, sobreviene cuando el personal de salud quiere proveer alguna clase de
atención o consejo a sus pacientes, se ve coartado por la organización del propio sistema de salud
debido a las obligaciones implícitas de sus actividades profesionales y a la escasez de protocolos
de identificación y conducción, que conlleva así, a la baja legitimidad, por parte de la sociedad, de
las acciones del personal de salud en estos casos de violencia familiar. (15, 16).
Por otra parte, esta coligado a lo precedentemente citado, las trabas que de carácter particular
preexisten en ellos, al considerar que este tipo de eventos es un aspecto personal y privado de sus
pacientes (17,18).
Con lo mencionado, se puede percibir que aún no se proporciona una atención apropiada a las
victimas de la violencia familiar, y que el actual modelo de intervención en salud presenta
inconvenientes en los registros y seguimiento de casos. Sin duda esto justifica la incorporación de
este tema en los planes de estudios universitarios de las carreras relacionadas con la salud, que
permitan al profesional una formación firme para reconocer, consignar, prever y procurar a las
victimas de la violencia familiar; y en aquellos profesionales de la salud ya actuantes, proporcionar
una mayor capacitación sobre el problema, por encontrar que no se cuenta, con los medios
suficientes para enfrentar la situación con los pacientes.(19, 20, 21)
Resumen
La violencia familiar es un hecho que puede darse en todos los ámbitos y niveles de la vida social;
y se manifiesta de diversas maneras y grados; es un atentado a la integridad física, emocional o
sexual de los miembros de la familia. El presente estudio evaluó el conocimiento y actitud del
personal de primer nivel de atención del Programa Universitario de Salud, de la Universidad

�Autónoma de Nuevo León, para la identificación y comprensión del fenómeno de la violencia
familiar. Los resultados encontrados en nuestro estudio, al compararlos con otros similares
desarrollados en profesionales de la salud, observamos que es coincidente el advertir que subsiste
un desconocimiento en el personal de los métodos para la caracterización y atención en los casos
de violencia familiar. Aunado al hecho, que cuando el personal de salud quiere proveer alguna
clase de atención o consejo a sus pacientes, se ve coartado por la organización del propio sistema
de salud debido a las obligaciones implícitas de sus actividades profesionales; asociado además a
la escasez de protocolos de identificación y conducción, así como a la baja legitimidad, por parte
de la sociedad, de las acciones del personal de salud en estos casos de violencia familiar. A lo
anterior, esta coligado las trabas que de carácter particular preexisten en ellos, al considerar que
este tipo de eventos es un aspecto personal y privado de sus pacientes.
Palabras calves: violencia, personal de salud, conocimiento, actitud.
Abstract
Family violence can occur in all strata of social life, it is showed in several ways and levels; it is an
attempt against physical, emotional, or sexual integrity of family members. This study has the
objective of evaluating the knowledge and attitude of the first level attention personnel of the Health
University Program, of the Autonomous University of Nuevo Leon in order to identify and
understand the phenomenon of family violence. From the results found in our study, comparing
them with other ones developed in health professionals, we observed there is a coincidence in the
personnel ignorance about the methods of characterization and attention to family violence
cases; joined to the fact that in the moment the health personnel want to provide some kind of
attention or advice to the patients, it is restricted by the health system organization due to the
implicit obligations of its professional activities; there is also a lack of identification and conduction
protocols and a low legitimacy by the society of health personnel actions in these family violence
cases. To all these are joined the problems of particular character they have when considering this
kind of events as personal and private of their patients.
Key Words: Violence, health personnel, knowledge, attitude
Referencias
1. Cantu Martínez, P.C. y D. Moreno García 2004. Contexto y tendencia de la violencia familiar.
Revista Salud Pública y Nutrición Vol. 5. No. 4 (www.uanl.mx/publicaciones/respyn)
2. Rohlfs, I. y C. Valls Llobet 2003. Actuar contra la violencia de género: un reto para la salud
pública. Gac Sanit Vol. 17 No. 4: 263-265
3. Loredo Abdalá, A. 2002. La violencia familiar ¿un problema que se hereda o se aprende? Gac
Méd Méx Vol. 138 No. 2: 157
4. Moreno García, D. 2001. La violencia familiar: un problema de salud pública. Revista Salud
Pública y Nutrición Vol. 2 No. 1 (www.uanl.mx/publicaciones/respyn)
5. Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática 2000. Encuesta sobre violencia
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6. Cantú Martínez, P.C. y D. Moreno García, Op. cit.
7. Méndez Hernández, P. R. Valdez Santiago, L. Viniegra Velásquez, L. Rivera Rivera y J.
Salmeron Castro 2003. Violencia contra la mujer: conocimiento y actitud del personal médico del

�Instituto Mexicano del Seguro Social, Morelos, México. Salud Pública de México Vo. 45 No. 6. 472482.
8. Cantú Martínez, P.C. y D. Moreno García, Op.cit
9. Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática 2004. Encuesta nacional de la
dinámica de las relaciones en los hogares, 2003 . INEGI/México
10. NOM 190-SSA1-1999. Prestación de servicios de salud. Criterios para la atención de la
violencia familiar, México, D.F. Diario Oficial de la Federación 8 de marzo de 2000.
11. Moreno García, D. 2000. La investigación cualitativa en salud. Revista Salud Pública y
Nutrición Vol. 1. No. 3 (www.uanl.mx/publicaciones/respyn)
12. Méndez Hernández, P. R et. al. Op. cit.
13. Idem.
14. Ferris L. Canadian family physician's and general practitioners perceptions of their effectiveness
in identifying and treating wife abuse. Med Care 1994;32(12):1163-1172.
15. Cohen S., E. De Vos and E. Newberger 1997. Barriers to physician identification and treatment
of family violence: Lessons from five communities. Academic Med;72 (Suppl 1):S19-S25.
16. Alpert, E.J., S. Cohen and R.D. Sege 1997. Family violence: An overview. Acad Med;72 (Suppl
1):S3-S6.
17. Méndez Hernández, P. R. et. al. Op.cit
18. Sugg N.K. and T. Inui 1992. Primary care physicians' response to domestic violence. Opening
Pandora's Box. JAMA;267(23):3157-3160.
19. Díaz-Martínez, A. y R. Esteban-Jiménez1999. Enseñanza de contenidos de violencia
intrafamiliar y sexual en instituciones de educación superior. Gac Med Mex;135(3):274-281
20. Alpert E.J., E. Allison, A.M. Seeherman and H. Hltz 1998. Family violence curricula in US
Medical Schools. Am J Prev Med;14(4):273-278.
21. Méndez Hernández, P. R. et. al. Op.cit

�GÉNERO Y CONDICIONES DE VIDA DE ADULTOS MAYORES EN
HERMOSILLO, SONORA
Elba Abril Valdez, Rosario Román Pérez y Ma. José Cubillas Rodríguez
Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo, A.C.
Hermosillo, Sonora, México.
E-mail: abril@cascabel.ciad.mx
Introducción
La estructura de la población, a nivel mundial, está cambiando
aumentándose rápidamente la proporción de adulto(a)s mayores. El
planteamiento y la provisión de servicios adecuados para las
personas mayores requiere el conocimiento de sus necesidades,
principalmente cuando el financiamiento, los servicios de salud y
otros recursos son limitados (1).
En América Latina más de 32 millones de personas tiene en la
actualidad por lo menos 60 años de edad y 55% son mujeres. En
nuestro país, aun cuando la población en general es joven, los
avances logrados en materia de salud y bienestar social permiten
estimar que el número de personas mayores de 60 años se incrementará de 6.8 millones en el
2000 a 9.8 millones para el 2010 (2). En Sonora según el Censo del 2000 había un total de
157,945 de adultos mayores, representando el 6% de la población total representando las
mujeres el 51% (3).
Previendo la magnitud que alcanzará esta población en la composición de nuestra sociedad, es
necesario analizar la situación actual que afronta este grupo de población. Los adultos mayores
que dejan de participar en las actividades económicas formales, constituyen uno de los grupos más
vulnerables o desfavorecidos en nuestra sociedad, viéndose afectadas principalmente las mujeres
(4).
Hasta hace algunos años la atención a este grupo de población se planeaba en
forma homogénea. Al incorporar el enfoque de género en las políticas de población y en las
políticas públicas, se plantean nuevos retos y necesidades de información. Esta perspectiva
demanda identificar las características especiales que tienen hombres y mujeres mayores de 60
años, en función de la peculiaridad de sus demandas y necesidades. La población femenina tiene
mayor sobrevivencia que la masculina, debido a la sobre mortalidad masculina en edades
intermedias. Sin embargo, ello no representa mejores condiciones de vida (5, 6).
En Sonora la esperanza de vida para las mujeres es de 78.5 años y para los hombres de 73.6
años. Dados los cambios sociales que se han dado en las ultimas décadas, esta longevidad
femenina se ha visto afectada, ya que cada vez son mas las mujeres que se incorporan al
mercado laboral sin dejar sus actividades tradicionales del ser mujer. La mujer ha adquirido nuevas
responsabilidades, lo cual significa mayor carga de trabajo y nuevos estilos de vida no siempre
saludables. Tales cambios traen consigo deterioro en su calidad de vida que se exacerba
al avanzar hacia la menopausia (7, 8). Aún cuando la longevidad de la mujer es una ventaja
biológica, esta va acompañada con frecuencia por desventajas sociales y culturales asociadas a la
inseguridad económica, el insuficiente apoyo familiar y social y las inequidades de género (9).
Así, las adultas llegan a la plenitud después de atravesar por etapas que condicionan su calidad
de vida, como la reproductiva simultanea a la actividad laboral, la crianza y educación de sus hijos,
el cuidado de otras personas mayores de la familia y de los enfermos. Analizar las condiciones de
vida y las necesidades para lograr el bienestar en mujeres mayores de 60 años permitirá

�caracterizarlas y generar información para la acción a fin de alcanzar la equidad. El objetivo de
este estudio fue identificar las necesidades de salud de los y las adultos mayores en el estado de
Sonora y sus condiciones de vida actual.
Metodología
Participantes: Adultos mayores de 60 años y más residentes de Hermosillo, Sonora. De la
población total de adultos mayores (39,164) se seleccionó un tamaño de muestra de 256 adultos
con un nivel de confianza de 95% y un margen de error de .03. Posteriormente se procedió a la
selección aleatoria de los participantes mediante la visita a sus hogares, localizados en 20 colonias
seleccionadas de manera proporcional al número de habitantes mayores de 60 años. Las colonias
se eligieron a través de una tabla de números aleatorios de entre las que presentaban, según
datos del INEGI, mayor número de adultos.
Materiales: Se elaboró una encuesta dividida en cinco rubros dirigida a los adultos mayores:
aspectos sociodemográficos y económicos con 13 ítems (edad, estado civil, número de hijos,
ingreso etc.); percepción sobre su estado de salud con 9 ítems (enfermedades padecidas,
discapacidades, historia de sus enfermedades); acceso a los servicios de salud y el uso que hace
de estos con 12 ítems; apoyo familiar y comunitario relacionado con sus necesidades y
condiciones de salud con 6 ítems.
Procedimiento: Se probó el instrumento con 30 adultos mayores residentes en una colonia que no
se consideró en el muestreo final. Una vez probado el instrumento e incorporando los ajustes
necesarios se entrevistaron en sus hogares a los participantes seleccionados para obtener
información sobre aspectos sociodemográficos, familia, condiciones de salud y uso de servicios
de salud. Se hizo un recorrido casa por casa en cada una de las colonias seleccionadas
preguntando si habitaba en cada hogar alguna persona de 60 años o más invitándolos a participar
en la entrevista. Las encuestas se aplicaron de noviembre de 2003 a enero 2004. La información
recabada se codificó y capturó en una base de datos. El análisis de la información se realizó con el
paquete estadístico SPSS versión 10. Se obtuvieron algunas medidas descriptivas y se aplico la
X2 para ver diferencias. Este análisis fue útil para apoyar la descripción de las condiciones vida y
de salud actual de este grupo de población.
Resultados
Los datos obtenidos nos muestran un panorama general de las condiciones de salud y de vida
actual de este grupo de población. El 44% fueron hombres y el 56% mujeres. La media de edad
fue de 70 años para las mujeres y 71 años para los hombres. El estado civil difirió
significativamente entre hombres y mujeres (p&lt;0.05), los hombres en una proporción mayor que
las mujeres(39%), estaban casados (65%), y las mujeres en una proporción mayor que los
hombres (22%) eran viudas (45%). La proporción de personas que estaban casadas disminuyó con
la edad y el porcentaje de quienes estaban viudos incrementó con la edad tanto en hombres como
en mujeres (p&lt;0.05). En su mayoría dijeron vivir en casa propia, las mujeres en una proporción de
3:1, reportaron vivir solas (Tabla 1).
En el aspecto económico, los hombres, en una proporción significativamente mayor (98%) que las
mujeres (36%) dijo que habían trabajado alguna vez en su vida (p&lt;0.05). Igualmente, un
porcentaje mayor de hombres (27%) que de mujeres (13%) mencionó estar trabajando
actualmente, aunque ellas en su mayoría reportaron encargarse de las labores del hogar,
diferencias que fueron estadísticamente significativas (p&lt;0.05). Estas diferencias están
relacionadas con cuestiones de definición y de medición que tienden a no valorizar el trabajo
doméstico.

�La proporción de los que reportaron estar trabajando disminuyo al incrementarse la edad, tanto en
hombres como en mujeres. Los hombres (60%) en una proporción mayor a las mujeres (26%)
reportaron estar pensionados o jubilados (p&lt;0.05). Estas diferencias nos hablan de una desventaja
económica que obliga a las mujeres a depender de otras personas para su subsistencia. En
cuanto al ingreso, los hombres reportaron recibir $625.25 y las mujeres $561.54 a la semana,
significativamente mayor al salario mínimo para el estado a la fecha del estudio que es de $316.68
(p&lt;0.05). Este ingreso era aportado, en el caso de las mujeres, el 41% por los hijos, el 23% por el
esposo y en el 14% de los casos por la participante. En los hombres, el 46% de los participantes
aportaba el gasto a su casa; en el 26% de los casos era aportado por los hijos (Tabla 1).
Tabla 1. Datos socioeconómicos adultos mayores en Hermosillo, Sonora
Mujeres (143)

Hombres (113)

x de edad (años)

70.15

71.54

Estado Civil (%)
Casado(a)
Viudo(a)
Divorciado(a)/separado(a)
Soltero(a)
Unión libre

39
45
9
6
1

65
22
6
4
3

No. de hijos (x)

5.91

5.29

Tipo de vivienda (%)
Propia
De hijos
Rentada
Prestada

80
10
2
8

83
4
4
9

Con quién viven (%)
Esposo(a)
Esposo(a) e hijos
Solo(a)
Hijos(as)
Familiares

19
20
41
5
15

27
40
20
5
8

Trabajan (%)

13

27

Jubilado(a)/pensionado(a) (%)

26

60

$561.54

$652.16

Ingreso semanal familiar (x)

n= 256; Fuente: Elaboración propia con datos de encuesta
El 79% en ambos sexos reportó contar con algún tipo de servicio médico para atender su salud,
mencionando principalmente al IMSS, seguido del ISSSTE e ISSSTESON, el 21% de hombres y
mujeres mencionaron que no contaban con ningún tipo de servicio para atender su salud (Figura
1). Es importante destacar que un porcentaje de los que mencionaron contar con algún servicio
medico (15% de las mujeres y el 13% de los hombres) dijeron que preferían atenderse con
médicos particulares. Por otro lado, hay que destacar la proporción (21%) importante de esta

�población que se encuentra desprotegida por la seguridad social en una etapa de su vida en que
se incrementan sus necesidades de salud.
Figura 1. Distribución de los adulto(a)s mayores por tipo de Servicio de Salud que ocupan

El 40% de los hombres y el 48% de las mujeres mencionaron tener algún tipo padecimiento,
predominado las enfermedades crónico-degenerativas, específicamente diabetes, hipertensión y
cardiopatías. La hipertensión arterial fue mencionada con mayor frecuencia por las mujeres. El
45% de los hombres y el 30% de las mujeres calificó su salud como buena, diferencias que fueron
estadísticamente significativas (p&lt;0.05). De los que consideraron tener buena salud, el 37%
reportó algún tipo de padecimiento crónico, mencionando diabetes e hipertensión arterial
principalmente. Aparte de los padecimientos físicos, la depresión también fue mencionada y
observada entre los entrevistados, además de que, más mujeres (47%) que hombres (33%)
reportaron sentirse solos, diferencias que fueron estadísticamente significativas (p&lt;0.05).
La mayoría de los y las participantes reportó desconocer los servicios que ofrece la institución para
los adultos mayores, así como también mencionaron no saber cuales son sus derechos. El 29% de
las mujeres y el 30% de los hombres dijeron conocer los servicios que se ofrecen y un porcentaje
menor dijo hacer uso de ellos (12% mujeres y 16% hombres). Entre los servicios que solicitan
están cursos de superación o talleres de autoempleo, apoyo económico, servicio de trasporte para
acudir a las instituciones, bolsa de trabajo y pláticas sobre cuidado a la salud. La información
recogida sobre necesidades y servicios de salud está más en función de sus carencias económicas
que de los servicios que pudieran ofrecer las diferentes instituciones. Lo ofertado por las diferentes
instituciones está más encaminado a actividades recreativas, aspectos que los adultos mayores no
mencionaron como relevante en su vida diaria. Para ellos es más importante que las instituciones
pudieran ofrecer actividades que les permitiera tener algún tipo de remuneración económica.
El 61% de las mujeres reportó tener credencial del INAPAM y de estas 30% mencionó desconocer
los beneficios que esta credencial les otorga. El 40% dijo hacer uso de ella, mencionando que

�usarla principalmente para obtener descuento en el pasaje de autobús cuando viajan. El uso de la
tarjeta en diferentes servicios y establecimientos les otorga una serie de descuentos que les
beneficiaría en su economía familiar.
El camino para que los adultos mayores tengan un envejecimiento saludable compete a todos y la
familia constituye un mecanismo de atención y apoyo. Sin embargo en la actualidad, esta situación
ha experimentado cambios en su capacidad para servir al adulto mayor de manera efectiva. La
mayoría de los y las entrevistadas (95%) dijeron que recibían apoyo emocional y económico
cuando lo necesitaban. En este grupo el cuidado de nietos fue parte de las actividades diarias que
reportaron las mujeres realizar, aparte de las labores del hogar, contrario a los varones, que no
trabajaban que mencionaron dedicarse durante el día a ver T.V y leer. El 30% de las mujeres y el
20 % de los hombres consideran que la vida tiene poco que ofrecerles. Sin embargo, el 90% de las
mujeres y el 95% de los hombres se sienten satisfechos con la vida que llevan hasta hoy.
Discusión
El análisis de la información recabada en este estudio ofrece una visión panorámica de la vida
actual de este grupo de población. La principal dificultad de este grupo fue la falta de bienestar
económico y de recursos para atender sus necesidades básicas. Fueron las mujeres quienes
reportaron menor ingreso, lo que las enfrenta a desigualdades con respecto a las condiciones de
vida del hombre. La falta de un ingreso seguro y de apoyo económico familiar les limita su
capacidad de subsistencia y el acceso a una vida de mayor calidad (10, 11).
En este grupo, las mujeres reportaron en menor proporción que los hombres haber participado en
la fuerza laboral, tener menos acceso a las fuentes de ingreso y servicios de salud. Estas
diferencias tienen que ver con la mayor participación del los hombres en el mercado laboral y de
que la seguridad ampara principalmente a los asalariados. Por otro lado, en el pasado las
oportunidades de trabajo para las mujeres eran menores y los roles femeninos en gran parte
estaban dirigidos al cuidado del hogar y la crianza de hijos (12).
Un porcentaje significativo de esta población vive sola, la mayoría mujeres. Así mismo, la
proporción de mujeres viudas fue significativamente mayor al de hombres. Este resultado es
similar a lo reportado en la en la encuesta SABE que se aplico en varios países de Latinoamérica,
incluyendo México, en donde asocian estas diferencias de género con el incremento en la
esperanza de vida de las mujeres y con el hecho de que los viudos o divorciados tienden a formar
una nueva familia más rápidamente que las mujeres (13).
Tales diferencias pueden ser importantes desde el punto de vista social, sobre todo si no se
tiene una amplia cobertura de servicios de salud y sistemas de jubilación. La Encuesta Nacional
de Salud (ENSA II) reporta que son las mujeres quienes más utilizan los Servicios de Salud,
relacionando esto con los cambios fisiológicos que acompañan su envejecimiento, así como por la
mayor prevalencia de padecimientos como la hipertensión y la diabetes (14).
Todo esto conlleva a enfrentar a la mujer desigualdades con respecto a las condiciones de vida del
hombre, pues al no tener un ingreso seguro y no contar con apoyo económico familiar que le
permita subsistir su calidad de vida se ve afectada. Las mujeres por cuestiones culturales y de
educación se han enfrentado a mayores desigualdades a lo largo de su vida, lo que repercute al
llegar a la vejez en su estado de salud física y mental. Hay un número creciente de viudas que
generalmente vive con pensión muy reducida, otras sufren discapacidades y con mayor frecuencia
son víctimas de la violencia (15,16).
La presencia, en su mayoría, de padecimientos crónico degenerativos concuerda con lo reportado
en la ENSA II, respecto a padecimientos como la hipertensión arterial, la diabetes y las
cardiopatías (17). Este tipo de enfermedades hace que el costo, tanto para los enfermos, sus

�familias así como para las instituciones, sea muy elevado. Ante este panorama es importante el
diseño de campañas de prevención para disminuir la tendencia de estos padecimientos. Existen
intervenciones preventivas que aplicadas oportunamente y dirigidas a grupos de adultos jóvenes
pueden incidir en la prevalencia de enfermedades crónicas que son frecuentes en los adultos
mayores.
La depresión es uno de los padecimientos más comunes entre lo(a)s adulto(a)s mayores, en este
estudio fue mencionada por ambos sexos en porcentajes importantes. Este resultado
concuerda con un estudio epidemiológico realizado en México que estimó que la prevalencia de
episodios de depresión en el 7.8% en la población entre 18 y 54 años de edad mencionando que
los adultos mayores tienden a presentar niveles de depresión más altos que los adultos jóvenes
(18).
Conclusiones
Los datos muestran la situación de desventaja de este grupo de población, pero principalmente
documenta la inequidad de género en un período de mayor vulnerabilidad. Igualmente se observó
que la oferta de servicio no necesariamente concuerda con las necesidades de esta población y
que los servicios ofertados son subutilizados. Para alcanzar el bienestar integral de la población
adulta mayor es necesario que las políticas públicas dirigidas a ellos incluyan objetivos en materia
de atención de sus necesidades básicas, relacionándolas con la extensión y el desarrollo de los
programas básicos de seguridad social y de ingresos que cubran sus necesidades prioritarias.
Contar con información sobre las condiciones de vida de este grupo de población permitirá que en
el futuro se produzcan niveles aceptables de bienestar y eliminar o reducir las inequidades de
género en un período de la vida muy vulnerable. Además es necesario contar con información
actualizada de los adultos mayores y de esta forma determinar o prever las necesidades de los que
serán adultos mayores en un futuro próximo.
Agradecimientos:
Las autoras agradecen el apoyo financiero del Fondo Proequidad del Instituto Nacional de las
Mujeres.
Resumen
Se Identificaron las necesidades de salud de Los adultos mayores de 60 años en el estado de
Sonora y sus condiciones de vida actual. Se entrevistaron en sus hogares 256 adultos mayores
seleccionados al azar residentes de 20 colonias de Hermosillo, Sonora. La información se analizó
con el paquete estadístico SPSS. El 40% de las mujeres reportó vivir sola, con menos
posibilidades de acceso a los servicios de salud e ingreso semanal menor al de los varones.
También fue el grupo con menor porcentaje de pensionados o jubilados y con mayor dependencia
de familiares. Las adultas mayores representan el grupo mayormente expuesto a las inequidades
de género y con mayor dependencia de sus familiares. Considerando el incremento futuro de
personas mayores de 60 años, esta información permite documentar las necesidades de atención
que debe de preverse ante la transición demográfica.
Palabras claves: Adultos mayores, condiciones de vida, condiciones de salud, desigualdad de
género
Abstract
To identify the health necessities of adults 60 years old and more in Sonora, Mexico, and their
currently living conditions. 256 adults selected from 20 neighborhoods of Hermosillo, Sonora were
interviewed in their homes. The information was analyzed with SPSS statistical package. Forty

�percent of the women reported to live alone, with less possibilities to access to health services, and
earning a week wage lower to those of men. Also women was the group with the lowest rate of
retired or pensioner members, and who depend more on relatives. Elderly women represent the
most endanger group due to gender inequalities and more economically dependent of relatives.
Considering the future increase of elderly, the current information allows to document their
necessities of attention which should be provided before demographic transition.
Key words: Elderly, living conditions, health conditions, gender inequality.
Referencias
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17. Borges A. y H. Gómez ,1998 Op. cit
18. Wagner F., J. Gallo y J. Delva 1999. Depression in late life: A hidden public health problem
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�VARIACIÓN ESTACIONAL EN EL CONSUMO DE FOLATOS EN
MUJERES EN EDAD FÉRTIL
Zacarías Jiménez-Salas, Blanca Edelia González-Martínez, Silvia Osorio de Dios, Talina TamézFernández.
Facultad de Salud Pública y Nutrición, Universidad Autónoma de Nuevo León, Monterrey, Nuevo
León, México.
Email: zjsmx@hotmail.com
Introducción
El ácido fólico es una vitamina del grupo B y toma su nombre del
latín folium que significa hoja, ya que fue aislado por primera vez a partir
de las verduras de hoja verde, también se le conoce como folato (1). El
término folacina o folato describe a un grupo de compuestos similares
química y nutricionalmente al ácido fólico. Actúan como coenzimas en el
transporte de unidades de carbono. La forma activa del ácido fólico es el
tetrahidrofolato (THF) y funciona como transportador de los grupos de un
solo carbono como el formil, hidroximetilo, metilo, entre otros. Es
importante en la síntesis de las purinas guanina y adenina y de la
pirimidina timina, que se utilizan en la formación del ácido
desoxiribonucleico y el ácido ribonucleico(2).
El bajo consumo de folatos se asocia con mayor riesgo de ocurrencia de cáncer y de
enfermedades cardiovasculares, así como con la aparición de defectos del tubo neural (DTN) (3, 4,
5). Se ha sugerido que las mujeres en edad fértil deben consumir un promedio diario de 400
microgramos de folatos para prevenir la aparición de los DTN (6). Cabe señalar que los DTN se
consideran un problema de salud pública a nivel mundial y nacional. En ese sentido, el estado de
Nuevo León tiene una de las tasas mas elevadas de incidencia en el país. (7).
Una forma de investigar el consumo promedio de folato, y de los nutrientes en general, en una
población es mediante el uso de encuestas dietéticas cuyos resultados se utilizan para tomar
decisiones encaminadas a prevenir enfermedades por deficiencia en el consumo de nutrientes. De
esta forma, los resultados de las encuestas nacionales realizadas en los Estados Unidos de
Norteamérica se utilizaron para fomentar una dieta balanceada y para obligar a la fortificación con
ácido fólico de harinas y cereales con la finalidad de incrementar el consumo de esta vitamina y
prevenir los DTN (8). En México, la Encuesta Nacional de Nutrición (ENN) realizada en 1999 en el
país reveló que el consumo de folatos en el ámbito nacional presentó una mediana de 220.9 mcg y
en la región Norte, que incluye Nuevo León, fue de 215 mcg al utilizar encuestas del tipo
recordatorio de 24 horas (9).
Por otra parte, se ha documentado ampliamente que los valores de consumo de los nutrientes
pueden variar dependiendo del tipo de encuesta dietética utilizada. Así, al utilizar la encuesta tipo
recordatorio de 24 horas en la ENN se obtuvieron valores de consumo de folatos subestimados
con respecto a los encontrados utilizando el cuestionario de frecuencia alimentaria (10). Esta
variación en los valores de consumo de folatos también fue reportada por nuestro equipo y
diversos autores sugieren que esta variación se debe considerar al momento de tomar decisiones
acerca de fortificación o suplementación de alimentos (11).
Los datos anteriores permiten suponer que puede haber diversos factores a considerar para una
buena interpretación de los resultados de las encuestas dietéticas. En este trabajo se analizó si la
época del año en que se levantan las encuestas podría ser otro parámetro a considerar al analizar
los datos de ingesta de folatos obtenidos con las encuestas dietéticas.

�Metodología
Población de estudio.
Para cumplir con el objetivo planteado, se reclutó un grupo de 62 mujeres voluntarias sanas entre
15 y 35 años de edad de la comunidad de Pueblo Nuevo en Apodaca, Nuevo León de enero a
diciembre del 2002. Se excluyeron las mujeres que estuvieran embarazadas o que usaran
fármacos que interfirieran con el metabolismo del ácido fólico. Una vez informadas del propósito del
estudio, cada una de las participantes firmó una hoja con el consentimiento de su participación en
este trabajo. Es un estudio longitudinal que utilizó un muestreo semiprobabilístico por
conveniencia.
Levantamiento de las encuestas.
Para aplicar las encuestas se siguió el procedimiento descrito previamente (12). Brevemente, las
encuestas se aplicaron mediante visitas domiciliarias que se hicieron a las mujeres que cumplieron
con los criterios de inclusión. A lo largo de un año se levantaron cuatro series de tres recordatorios
de 24 horas seriados a través de las cuatro temporadas estacionales del año (marzo, junio,
septiembre y diciembre).
Análisis de resultados:
Una vez levantadas las encuestas, se procedió a determinar el consumo promedio diario de ácido
fólico. Los datos de las encuestas fueron capturados utilizando el programa nutricional NUTRIS
(anteriormente denominado SISDyA) (13) y los promedios de ácido fólico obtenidos en las
diferentes temporadas fueron comparados estadísticamente mediante un análisis de varianza y
una prueba de Tukey con un 95% de confiabilidad. Se utilizó el paquete estadístico SPSS 10.0
para Windows.

Resultados
Descripción de la población. Las mujeres que participaron en este estudio tuvieron un promedio de
edad de 28 años. Solamente el 8.1% de las mujeres participantes consumieron tabaco y un 1.6%
ingiere bebidas alcohólicas esporádicamente.
Ingesta de macronutrientes.
En la Tabla 1 se muestran los valores de consumo de energía y macronutrientes que resultaron de
un promedio de tres recordatorios por individuo por temporada. Se encontraron valores de energía
y macronutrientes muy similares a lo largo de las diferentes estaciones y no fueron diferentes
estadísticamente.
TABLA 1. Consumo promedio diario de macronutrientes por mujeres en edad fértil de
Apodaca,
N. L.a través de las diferentes estaciones del año* (n = 62)
Temporada
Primavera
Verano
Otoño
Invierno

Energía (kcal)
1627.62 + 711.24
1643.42 + 741.09
1701.27 + 791.90
1751.69 + 703.06

Carbohidratos (g) Proteínas totales (g)
241.74 + 108.22
57.22 + 30.34
210.44 + 104.76
47.18 + 24.80
249.02 + 124.78
61.07 + 34.78
257.41 + 116.96
60.18 + 28.96

Lípidos (g)
49.02 + 32.54
46.27 + 32.09
52.35 + 32.13
51.09 + 32.17

�* promedio + desviación estándar
Fuente: Encuesta directa
Consumo de folatos. El consumo promedio diario de folatos que resultó de promediar los tres
recordatorios de 24 horas por individuo por temporada se muestra en la tabla 2. El consumo
promedio diario de folatos (mcg) por temporada fue de 289.3, 184.6, 308.0 y 268.0, para
primavera, verano, otoño e invierno, respectivamente. En verano el consumo de folatos fue menor
que en las demás estaciones (p &lt; 0.05).
Tabla 2. Consumo promedio diario de macronutrientes por mujeres en edad
fértil de Apodaca N. L. a través de las diferentes estaciones del año* (n = 62)
Temporada Folatos (mcg)*
Primavera 289.34 + 308.89
Verano
184.66 + 223.00**
Otoño
307.96 + 377.23
Invierno
268.02 + 326.94
*promedio + desviación estándar
** diferencia significativa p &lt; 0.05
Fuente: Encuesta directa

Discusión y Conclusiones
Actualmente se asocia la aparición de enfermedades cardiovasculares y defectos del tubo neural
con niveles sanguíneos disminuidos de ácido fólico. Una forma de evaluar el estado del ácido fólico
consiste en medir el consumo de esta vitamina a través de encuestas dietéticas. Anteriormente
hemos demostrado que el tipo de encuesta influye sobre los valores de consumo de folatos que
resultan (14). En este trabajo se estimó si la época del año en que se levantan las encuestas
dietéticas influye en el consumo de folatos.
En primer lugar, el consumo de folatos observado en este estudio es muy semejante a los descritos
en otros trabajos (Tabla 3). En general, la población no consume los 400 microgramos diarios que
se recomiendan para prevenir la aparición de los defectos del tubo neural. Se encontró que los
valores promedio de ingesta de folatos de la muestra de mujeres de Apodaca son comparables a
los descritos en la encuesta nacional de nutrición. Estos resultados refuerzan la necesidad de
fortificar los alimentos como una estrategia para alcanzar los valores requeridos
Tabla 3. Consumo promedio diario de Folatos de diferentes estudios
Población
Consumo de folato (mcg) Referencia
Mujeres de 16-19 años (Canadá) (n = 105)
212 (155,301)
15

Mujeres México-americanas NHANES I (n = 1165)

Mujeres de 19 a 74 años (NHANES II) (n = )

mediana (25,75 percentil)
253 + 10.3

16

(promedio + error estándar)
207 + 2.9
17
(promedio + error estándar)

�Mujeres de 12 a 49 años

Mujeres de 15 a 35 años (n = 62)

220.9 (133, 339)
mediana (25,75 percentil)
232.9 (133, 282.6)

18

Presente
estudio

mediana (25,75 percentil)
Por otra parte, el consumo de folatos disminuyó significativamente cuando se hizo la encuesta en
el verano en comparación con las demás estaciones del año (Tabla 2). Este resultado confirma la
suposición planteada en este trabajo: la temporada estacional si influye en los valores de consumo
de folatos que resultan. Sin embargo, en este trabajo no se puede demostrar si la disminución de
estos valores corresponden a un consumo disminuido debido a los hábitos alimenticios o a la
disponibilidad de alimentos en esa época del año o hay alguna otra causa. En un estudio realizado
en China en el año 2003 (19) se publicó que los niveles sanguíneos de folatos dependían de la
temporada ya que en algunas regiones los niveles de folato sérico eran superiores en otoño que en
primavera; ellos sugirieron que estas variaciones reflejaban diferencias en la disponibilidad de
vegetales y frutas frescas en las regiones estudiadas. Aunque es difícil suponer problemas de
disponibilidad de los alimentos en la población de nuestro estudio ya que es suburbana y hay
centros comerciales con diversidad en los alimentos, es posible que éstos no estén disponibles por
cuestiones económicas; sin embargo, se sugieren mas estudios para aclarar la causa de las
diferencias encontradas.
Por último, cabe señalar que las encuestas de nutrición son útiles para estimar el estado nutricio de
un individuo y/o de poblaciones en general y que pueden orientar la elaboración de programas de
intervención en las poblaciones con la finalidad de prevenir enfermedades; sin embargo, las
diferencias encontradas en los valores de consumo de folato debidas al tipo de encuesta utilizado y
a la temporada de levantamiento de las encuestas son indicadores de las precauciones que se
deben tener en la interpretación de los resultados.
Resumen
Deficiencias en el consumo de folatos se asocian con un mayor riesgo de ocurrencia de cáncer, de
enfermedades cardiovasculares y de defectos del tubo neural. Una forma de estimar la ingesta de
folatos es a través del uso de las encuestas dietéticas, sin embargo, se ha demostrado que el tipo
de encuesta dietética utilizada influye en los datos que se obtienen. El objetivo de este trabajo fue
analizar si la época del año en que se levantan las encuestas podría ser otro parámetro a
considerar al analizar los datos de ingesta de folatos. Para ello, se reclutaron 62 mujeres
voluntarias sanas entre 15 y 35 años de edad de la comunidad de Pueblo Nuevo Apodaca, N. L.
Se realizaron 12 visitas domiciliarias, 3 por temporada estacional, y se aplicaron encuestas
dietéticas del tipo recordatorio de 24 horas. Los datos de consumo de folatos se determinaron
utilizando el programa nutricional NUTRIS y los promedios se compararon estadísticamente
mediante un análisis de varianza. Se encontraron promedios de consumo folatos (mcg) por
temporada de 289.3, 184.1, 308.0 y 268.0, para primavera, verano, otoño e invierno,
respectivamente. En verano el consumo de folatos es menor que en las demas estaciones. Esta
variación estacional en el consumo de folatos debe considerarse al aplicar las encuestas dietéticas
en los estudios epidemiológicos.
Palabras clave: variación estacional, consumo de folatos, encuestas dietéticas
Abstract
Deficiencies in the folate intake are related to a great risk of cancer, cardiovascular diseases and
defects in the neural tube. A way to estimate the folate intake is by using dietetic surveys, however,
it has been demonstrated that the type of used dietetic survey influences the obtained data. The

�objective of this investigation was to analyze if the season of the year, when the surveys are done,
could be another parameter to consider in the data analysis of folate intake. For this, 62 healthy
voluntary women from 15 to 35 years old from Pueblo Nuevo Apodaca, Nuevo León were
grouped. 12 domiciliary visits were done, 3 visits by season and dietetic surveys of 24-hours
reminder were applied. The folate intake data were determined by using the nutritional program
NUTRIS and the results were statistically compared through a variant analysis. Results of folate
intake (mcg) by season were found, 289.3, 184.1, 308.0 and 268.0 in spring, summer, fall and
winter respectivelly. In summer the folate intake is lesser than in the other seasons. This seasonal
variation in the folate intake must be considered to apply the dietetic surveys in the epidemiological
investigations.
Key Words: seasonal variation, folate intake, dietetic surveys
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Apodaca N. L., México. Revista de Salud Pública y Nutrición Vol 4 No. 4
(http://www.uanl.mx/publicaciones/respyn/iv/4/articulos/fola.htm).
12. Idem

�13. .Berrún-Castañon, LN, E Solís-Pérez y PC Cantú-Martínez. 2000. Sistema de Información para
la Vigilancia Nutricia en Comunidades en México (SISDYA) Revista Salud Pública y Nutrición Vol.1
No1(http://www.uanl.mx/publicaciones/respyn/i/1/articulos/sisdya.html)
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seasonal and gender differences in folate status among chinese adults. J. Nutr. 133: 3630-3635.

�DIVERSIDAD GENÉTICA DEL VIRUS DE INMUNODEFICIENCIA
HUMANA: UNA PERSPECTIVA GENERAL
Lydia G. Rivera-Morales1, Itza E. Luna-Cruz1, Gerardo Ramos-Alfano1, Marco Iván Ordaz
Sánchez1, Javier Ramos-Jimenez2, Paulo López Guillén3, Reyes Tamez-Guerra1 y Cristina
Rodriguez-Padilla1
1
Departamento de Inmunología y Virología, Facultad deCiencias Biológicas, UANL
2
Servicio de Infectología, Hospital Dr José Eleuterio González, UANL
3
Unidad de Infectología “Dr. Juan I. Menchaca” Guadalajara, Jalisco
E-mail: lrivera@ccr.dsi.uanl.mx
Introducción
El Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida (SIDA) fue
reconocido por primera vez como una entidad clínica
nueva y distinta en 1981(1) y desde entonces ha
alcanzado proporciones enormes, en el 2003 la epidemia
cobró la vida de mas de 3 millones de personas y se
estima que 5 millones se infectaron por el virus de
inmunodeficiencia humana (VIH) con lo que la cifra de
personas ha alcanzado en todo el mundo un total
acumulado de 46 millones de personas (2).
En México, al igual que en el resto de los países del mundo, el VIH/SIDA se ha convertido en un
serio problema de salud pública, con múltiples repercusiones psicológicas, sociales, éticas,
morales, religiosas, económicas y políticas, convirtiéndose en la tercer causa de muerte en los
hombres con edades que oscilan entre 25-35 años de y la sexta entre mujeres de la misma edad.
Al 1° de Noviembre del 2003, se han registrado de manera acumulada 71, 526 casos de SIDA sin
tomar en cuenta el 35% el retraso en la notificación, se calcula que existen entre 116 y 177 mil
personas infectadas por el VIH en el grupo de 15-44 años (individuos sexualmente activos) con
una estimación media de 150 mil, de la que se obtiene una prevalencia estimada de personas
viviendo con VIH/SIDA de 0.3% (3).
Los patrones de diseminación en México son similares al que
presentan los países industrializados, la transmisión sexual ha
sido la causante del 89.7% de los casos acumulados de SIDA
en nuestro país, el 8.0% corresponde a los casos adquiridos
por vía sanguínea, el 1.8% representa la transmisión
perinatal y el 0.5% corresponde a la categoría combinada de
hombres que tienen sexo con otros hombres y usuarios de
drogas intravenosas (HSH/UDI). La proporción entre hombres
y mujeres de la población infectada con VIH-1 en nuestro país
es de 6:1, Sin embargo, al interior del país se observan
entidades federativas con proporciones que van de 3:1
(Puebla, Tlaxcala y Morelos), hasta otras con una relación de
9:1 (Nuevo León y Distrito Federal), lo anterior muestra la
heterogeneidad en la forma de transmisión del SIDA a lo largo del territorio nacional, que en
algunas entidades es predominantemente homo-bisexual y en otras heterosexual (4).
Agente causal
El virus de inmunodeficiencia humana (VIH ) pertenece a la familia Retroviridae,
subfamilia Lentiviridae, estructuralmente, la partícula vírica mide entre 80-110 nanómetros, la
partícula infecciosa está formada por dos cadenas idénticas de ARN (ácido ribonucleico), cada

�una aproximadamente de 9.2 kilobases (kb) de longitud, empaquetadas dentro de un core de
proteínas virales, rodeadas de una envoltura formada por una bicapa fosfolipídica derivada de la
membrana celular del huésped, aunque incluye proteínas de membrana codificadas por el virus( 5)
(ver Figura 1).
El genoma del VIH
comparte la disposición
básica de secuencias de
ácidos
nucleicos característica
de todos los retrovirus
conocidos, que incluyen
los siguientes

elementos: Repeticiones terminales largas (LTR) al final de cada genoma, que regulan la
integración viral en el genoma del huésped, la expresión génica del virus y la replicación viral; los
genes gagque codifican las proteínas estructurales del core, losgenes pol que codifican para la
transcriptasa inversa, endonucleasas y proteasas virales requeridas para la replicación viral y los
genes env que codifican las glicoproteínas de envoltura gp 120 y gp 41, requeridas para la
infección de las células. Además de estos genes , el VIH incluye al menos seis genes
reguladores, que incluyen: vpr, vif, tat, rev, nef y vpu, cuyos productos controlan la replicación viral
de varias maneras. El VIH-2 contiene estos genes, excepto el vpu y tiene otro gene, el vpx que
está ausente en el VIH-1 ( 6 ) (ver Figura 2).
Clasificación del VIH
Se conocen dos tipos de virus identificados como los agentes etiológicos del SIDA y que se han
denominado Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH). Estos dos tipos de virus son genética y
antigénicamente diferentes y se han llamado VIH-1 y VIH-2.( 7 ) El VIH-1 se le considera como el
responsable de la epidemia mundial y el VIH-2 es considerado como endémico del África
Occidental (Camerún, Costa de Marfil y Senegal), es raro encontrarlo fuera de esta región, sin
embargo se le ha identificado en otras partes del mundo incluyendo Norteamérica (USA y
Canadá), las primeras evidencias de la presencia de este retrovirus tipo 2 fueron proporcionadas
en 1985 por el Dr. Max Essex y Dra. Phyllis Kanki, ambos profesores de la Escuela de Salud
Pública de la Universidad de Harvard (8).
Los genomas de VIH-1 y VIH-2 tienen una similitud entre un 40-50% y el VIH-2 está mas
relacionado al virus de Inmunodeficiencia del simio (VIS), ya que presenta una homología del 75%
(9) . Aunque la organización genómica y la función de los productos genéticos codificados por el
VIH-2 son muy similares al VIH-1, el virus de inmunodeficiencia tipo 2 manifiesta diferir en algunas
propiedades biológicas cuando se le compara con el virus de inmunodeficiencia tipo 1, sin
embargo ambos virus ocasionan una enfermedad clínicamente indistinguible, se diferencia del
virus tipo 1 en: que presenta una patogenicidad más baja, el período de incubación de la infección
es más largo, el tiempo de progresión a SIDA es más lento, el tiempo de supervivencia con la
enfermedad es más largo y por ende la enfermedad es menos agresiva, es menos
citopático, menos virulento, la transmisión heterosexual y vertical (madre a hijo) es más baja, no
se transmite tan eficientemente como el VIH-1, está asociado con una baja eficiencia de replicación
viral, el cual pudiera explicar la latencia clínica mas larga y una transmisibilidad mas baja(10).

�El VIH-1 exhibe una gran variación
genética a través de tres diferentes
grupos: M (mayor), O (outlier),
y N(nuevo) (ver Figura 3)(11). Las
relaciones genéticas equidistantes
de los genes envdel VIH-1 se han
definido dentro del grupo M, y
comprenden los subtipos que se
han denominado por las letras
mayúsculas de la A-K. La
predominancia de uno o varios de
los subtipos del VIH-1 se ha visto
que esta asociada con ciertas
regiones geográficas. Dentro del
grupo O se han identificado al
menos 5 subtipos (12), este grupo
es considerado como muy
heterogéneo y presenta una
homología menor al 50% con el grupo M del VIH-1. También se conocen al menos cinco subtipos
del VIH-2 (13).
La diferencia principal de los subtipos es su composición genética, con divergencias del orden del
30-40% en el gene de envoltura y de un 12-15% en el gene gag (core) (14, 15).
Distribución de subtipos de VIH-1 y su impacto en la variabilidad
Los subtipos de VIH-1 del grupo M son grupos filogenéticamente asociados y son llamados
subtipos A-K. Estos subtipos representan diferentes linajes de VIH, y tienen algunas asociaciones
geográficas. Los subtipos están distribuidos por todo el mundo, en África donde se piensa que la
infección es más antigua, coexisten prácticamente todos los subtipos, los que predominan son
el C , el A, el D , las formas recombinantes circulantes (FRC) como el subtipo E, además de la
presencia del grupo O y del N del virus de inmunodeficiencia tipo 1 y además en la región
occidental la presencia del VIH- 2 . Por otro lado en América Latina al igual que en Estados Unidos
, México, el Caribe, América del Centro y Sur y en Europa los virus circulantes son principalmente
subtipo B, aunque en varios informes se ha encontrado la presencia del subtipo F en Brasil. El
predominio regional de los subtipos del VIH-1, no se ha podido explicar de un modo
satisfactorio, se cree que es el resultado inevitable de la movilidad de la población. La distribución
mundial de los subtipos es representada en la Figura 4.
La diversidad genética de los subtipos de VIH está dada por dos acontecimientos muy importantes
que son mutación y recombinación, ambas se manifiestan a lo largo de un genoma viral de 10,000
pares de bases, la enorme diversidad genética del VIH-1 puede ser atribuida a una extensión sin
precedentes en la replicación viral, y a la natural tendencia al error que existe en el proceso de la
transcripción en reversa (error-prone) (16).
La epidemia en la región del Sub-Sahara en África es debida principalmente a subtipos que no
pertenecen al subtipo B (llamados también como subtipos non-B) el principal subtipo circulante en
esta región, es el C, el cual ha crecido explosivamente desde 1990, otros subtipos que también
se han encontrado aquí, son los subtipos A, D, E y el subtipo menos prevalente es el B.

�Existen diferencias importantes entre los
diferentes subtipos de VIH, se han
encontrado importantes evidencias de
que el subtipo C, estudios recientes
efectuados por Kanki y colaboradores
de la Universidad de Harvard, han
encontrado que el virus subtipo
C presente en África puede causar una
progresión más rápida de la enfermedad
a diferencia de otros subtipos que
existen en la misma población
(17). Estudios efectuados por Montano
y colaboradores en el Sudeste de
África, encontraron que el VIH-1
subtipo C tiene tres sitios NFkB comparado con el subtipo B que
presentó solo dos sitios, además que la
respuesta del subtipo C a ciertas citocinas como el Factor de Necrosis de Tumor alfa (TNF alfa) se
encontró que la replicación era más alta comparada con el subtipo B, esta correlación entre la
citocina y el NF-kB puede hacer que la diversidad genética sea más alta, que la replicación viral
se incremente así como la proporción de las mutaciones y además posiblemente haga que estos
subtipos sean más infecciosos y por ende puede llevar a que estos subtipos presenten una
resistencia temprana o bien una falla al tratamiento (18).
El VIH-1 subtipo B predomina en regiones geográficas donde las vías de transmisión son
principalmente a través de contacto homosexual y de uso drogas intravenosas; en cambio subtipos
no B como el C y el E predominan en regiones donde prevalece la transmisión heterosexual.(19)
El virus de inmunodeficiencia humana es un virus diploide: cada virión contiene dos tiras de ARN,
la recombinación homóloga puede llevarse a cabo cuando una célula es co-infectada con dos
subtipos diferentes pero relacionados, este mecanismo ocurre naturalmente y se manifiestan en
individuos infectados con VIH que viven en regiones del mundo donde múltiples variantes
genotípicas co-circulan. Cepas de VIH recombinantes se han diseminado a miles de personas en
África y en el sueste de Asia (20).
La recombinación también contribuye a la diversidad genética del VIH, este evento
es considerado como el resultado de la infección por 2 o mas subtipos del VIH en un mismo
individuo, (21) este proceso da lugar a las llamadas Formas recombinantes circulantes (CRF),
éstas han sido descritas desde el año de 1996 por Howard y Rasheed que reportaron la
CRF02_AG (22), la cuál es una forma recombinante del subtipo A con el subtipo G , este
recombinante se ha encontrado circulando en Africa del Centro y Occidental, aunque también ha
sido reportada en Taiwán, por otro lado la última CRF reportada hasta el 2002 por Dowling y cols.
ha sido la CRF16_A2D , esta recombinante es derivada del sub-subtipo A2 y el subtipo D y fue
encontrada en Kenia y Corea del Sur.(23). Las formas recombinantes circulantes reportadas hasta
la fecha son descritas en la tabla 1 (24).
La recombinación puede ser una importante estrategia en el proceso evolutivo del VIH, muchos
de los subtipos alrededor del mundo manifiestan haberse recombinado, este proceso puede ser un
importante mecanismo por el cual el virus evade la respuesta inmune y pueden además ser
generadas cepas multidrogorresistentes a los antirretrovirales.

�Subtipos presentes en México
Por la predominancia del subtipo B en Estados Unidos, Centro y Sudamérica, se pensaba que el
subtipo B del VIH-1 es el que circulaba en México, la predominancia de este subtipo se ha visto en
varias regiones de México mediante la serotipificación con péptidos sintéticos, (25, 26)ensayo de
movilidad por heteroduplex (27), o con la prueba de reacción en cadena de la polimerasa (PCR)
empleando oligonucleótidos específicos para este estudio (28). Vázquez-Walls y colaboradores
han reportado que el 11% de las muestras no fueron del subtipo B mediante el uso de
serotipificación con ensayo de péptidos sintéticos o por PCR específica del subtipo para la región
C2-V5 (29) Es notorio que de las secuencias del VIH-1 de México reportadas en estos estudios
ninguna fué registrada en la base de datos del Banco de Genes.
La presencia de subtipo B en México fue confirmada por el estudio que se efectuó sobre la
Epidemiología Molecular del VIH-1 en México (30). Rivera y colaboradores se enfocaron en el
estudio de la secuenciación y el análisis filogenético de la región C2-V5 del gene env del virus de
inmunodeficiencia humana tipo 1, ya que esta región es estudiada como blanco principal para
identificar los subtipos y puede además proveer información conocida o potencialmente nueva de
los subtipos que se encuentran circulando en una área geográfica determinada (31), los virus
estudiados en esta publicación fueron obtenidos de 65 individuos infectados con VIH-1, se
seleccionaron de manera aleatoria de cinco regiones geográficas de México: al Norte (Nuevo
León), Sur (Jalisco), Este (Yucatán), Oeste (Puebla) y Centro (Ciudad de México).
Este estudio reportó que el subtipo predominante en México fue el B , sin embargo los resultados
de este estudio son limitados debido al pequeño tamaño de la muestras estudiadas en cada sitio y
obviamente no excluye la presencia de otros subtipos en nuestro país, es importante mencionar
que de este estudio las 65 secuencias del los virus estudiados fueron depositados en la base de
datos del Banco de Genes con los siguientes números de acceso: AF200855-AF200869,
AF200871-AF200892, y AF200894-AF200921.
Es importante mencionar que en el año 2003 fué identificada la presencia del subtipo C en un
paciente sudafricano que estuvo viviendo en nuestro país durante 8 años (32), este paciente
falleció en la semana en que tomamos la muestra para su estudio, este subtipo que encontramos

�es el que predomina en África y no se ha encontrado en México, por lo que se dedujo que este
individuo ya venía con la enfermedad y la preocupación nuestra y el impacto de este conocimiento
es en el número de infectados con este subtipo que viven actualmente en México y que aún se
desconoce, por lo que es importante seguir monitoreando molecularmente la epidemia del SIDA
en México, para encontrar la presencia de otros subtipos no pertenecientes al B (non B)
incluyendo al subtipo C en la población mexicana.
A la variabilidad genética que presenta el VIH se le ha implicado en la existencia de diferencias
biológicas entre los diferentes aislados, principalmente en lo referente a la virulencia de algunas
cepas y a la resistencia de los antivirales, especialmente la planteada por la rápida variación
mutacional del VIH en el empleo de los tratamientos prolongados. Sin lugar a dudas, otro de los
campos donde mas poderosamente puede influir la variabilidad de este virus es en el desarrollo de
vacunas, en este campo, es importante mencionar que ante las diferencias genéticas y biológicas
de los diferentes subtipos , se acepta que las vacunas deben de ser subtipo dirigidas, lo cual
acentúa más la necesidad de establecer los subtipos virales predominantes en las diferentes
regiones geográfica.(33)
Conclusión
El VIH-1, es un virus que experimenta una alta variación genética, su diversidad genética está
dada por dos acontecimientos principales: la mutación y la recombinación, esto a dado lugar a
que se presenten nuevas variantes conocidas como subtipos (subtipos A-K) y las llamadas formas
recombinantes circulantes (FRC) que se encuentran circulando con un amplio rango de
propiedades de virulencia y transmisión. Al igual que en Estados Unidos y en muchos países de
Latinoamérica el VIH-1 que predomina en México es el subtipo B y más recientemente se detectó
la presencia del subtipo C en un paciente sudafricano que estuvo viviendo en nuestro país por
ocho años. Dado que el subtipo C presenta una mayor patogenicidad que el subtipo B, se justifica
la necesidad de seguir monitoreando molecularmente la epidemia del SIDA en nuestro país.
Resumen
El Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida (SIDA), es considerado como una pandemia que al
igual que otras enfermedades requiere del diagnóstico, vigilancia y tratamiento efectivos. En
México como en el resto de los países del mundo, el SIDA es considerado como un serio
problema de salud pública, ya que a pesar de todos los esfuerzos que se han hecho para difundir
los conocimientos de los aspectos epidemiológicos, de diagnóstico, tratamiento y prevención, el
número de casos reales es mayor que el informado por las autoridades; por lo tanto, las
consecuencias socioeconómicas son mucho más graves. El VIH-1, es un virus que experimenta
una alta variación genética, ésta, causa cambios en el tropismo, virulencia y transmisión de la
infección. Nuevas variantes y/o subtipos del VIH-1 se encuentran circulando con un amplio rango
de propiedades de virulencia y transmisión que están surgiendo y dispersándose alrededor del
mundo en una forma alarmante. El VIH-1 predominante en México es el subtipo B, pero esto no
excluye la presencia de otros subtipos en el país, como es la presencia del Subtipo C detectado
en un individuo sudafricano. Una adecuada vigilancia epidemiológica del VIH/SIDA incluyendo la
identificación, caracterización y análisis de los subtipos predominantes en nuestro país deben ser
llevadas a cabo en un esfuerzo para evaluar su diversidad genética y comprender mejor la
problemática sobre su diseminación, definir los patrones de distribución geográfica, su
epidemiología, sobre el desarrollo de antivirales y sobre todo el diseño de vacunas.
Palabras clave: SIDA, VIH, subtipos y formas recombinantes circulantes (FRC).
Abstract

�Acquired Immunodeficiency Syndrome is considered to be a pandemic now spreading widely
throughout every country, effective diagnostic, surveillance and treatment measures are needed to
curtail this epidemic. In Mexico, as in the rest of the world, AIDS has become a serious public health
threat, in spite of every effort made to divulge epidemiologic, diagnostic, treatment and prevention
knowledge aimed to curtail this disease, the actual number of cases is higher than the number
reckoned by health authorities, hence the socioeconomical consequences are dire. HIV-1 is a virus
exhibiting a high degree of genetic variation, which brings about changes in virus tropism, virulence
and transmissibility. New variants and/or HIV-1 subtypes are currently circulating with a wide range
of properties regarding virulence and transmission, spreading throughout the world in an ever
increasing manner. The HIV-1 subtype B is the predominant virus in the AIDS epidemic in
Mexico, but not exclude the presence of other subtypes in the country, as the presence of subtype
C in a sudafrican individual. An adecuate epidemiologic surveillance for HIV-1/ AIDS including
identification, characterization and analysis of predominant strains to evaluate its genetic diversity
must be carried out in our country, in an effort leading to ascertain geographic distribution patterns
to better understand the dissemination, epidemiology antiviral drug development and vaccine
design.
Key words: AIDS, HIV, subtypes and Circulating Recombinant Forms(CRF).
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�SEGURIDAD ALIMENTARIA Y NUTRICIONAL. DETERMINANTES Y
VIAS PARA SU MEJORA
Dixis Figueroa Pedraza
Bolsista CAPES/CNPq – IELN – Brasil. –
Universidad Federal de Pernambuco
E-mail: dixisfigueroa@excite.com
Introducción
Entre los más difíciles problemas confrontados por la humanidad está la
escasez de alimentos y las dietas deficitarias. La producción de alimentos
ha crecido en muchos países; sin embargo, el número de personas
hambrientas ha aumentado debido al rápido crecimiento de la población y
la carencia de una distribución efectiva de alimentos; a todo esto se suma
que la cadena alimentaria es más vulnerable a la contaminación ambiental.
A medida que la población mundial aumenta, nos persigue cada vez con
mayor insistencia la imagen de los pobres y hambrientos. (1)
La Seguridad Alimentaria representa el acceso de todas las personas en todo momento a los
alimentos necesarios para llevar una vida activa y sana. Esto referido a los hogares representa la
capacidad de las familias para obtener, ya sea produciendo o comprando, los alimentos suficientes
para cubrir las necesidades dietéticas de sus miembros. Esto sólo se consigue cuando se dispone
de suministros de alimentos, material y económicamente, al alcance de todos. (2,3,4)
Causas de la Inseguridad Alimentaria-Nutricional
La pobreza es la causa fundamental de la Inseguridad Alimentaria ya que ella puede ser causa
del desempleo o ingresos insuficientes que no permite adquirir los alimentos necesarios de forma
suficiente, la pobreza existe donde quiera que haya personas extremadamente desposeídas o
gravemente desfavorecidas; tanto en los países en desarrollo como en los ricos. El problema de
muchos hogares pobres es que la mayor parte o la totalidad de su trabajo y de sus ingresos
apenas alcanza para cubrir sus necesidades en circunstancias normales. Esos hogares no tienen
capacidad de reserva para hacer frente a las cosechas escasas, la falta de trabajo o la falta de
alimentos complementarios como los productos silvestres de los bosques.
Otras causas de la Inseguridad Alimentaria son el insuficiente acceso a tierra cultivable para los
agricultores de subsistencia; la insuficiente producción de alimentos básicos, por dificultades con
los recursos agrícolas o sus usos; la inadecuada comercialización (distribución) de alimentos
básicos debido a malas condiciones físicas o económicas; la falta de sistema adecuado de
subsidio alimentario a los grupos vulnerables, que muchas veces está ligado al servicio de salud; y
la falta de educación, especialmente de las madres, que dificulta la confección de dietas
equilibradas y en condiciones higiénicas adecuadas, así como una mejor distribución intrafamiliar
de alimentos. (5,6,7)
Consecuencias de la Inseguridad Alimentaria-Nutricional
La Seguridad Alimentaria es un factor de desarrollo económico, de bienestar emocional y
psicológico y por su contrario la Inseguridad Alimentaria conlleva grandes pérdidas de
productividad y crecimiento económico imposibilitado debido a la insuficiencia en el desarrollo físico
e intelectual del capital humano, disminución del rendimiento laboral, de los ingresos obtenidos, de
la capacidad cognitiva y de los resultados escolares.

�Además la Inseguridad Alimentaria tiene como consecuencias la dependencia de las importaciones
de alimentos (nivel nacional o regional), problemas nutricionales de uno o más miembros de la
familia (nivel familiar), y el incremento de la morbilidad y la mortalidad. La Inseguridad Alimentaria
puede conducir así a una asignación incorrecta de recursos escasos y a la pérdida (venta) de
bienes de producción. (8)
Magnitud del problema
Hoy en día hay más de 800 millones de personas que viven en la pobreza con serio peligro de
desnutrición crónica y no pueden disfrutar de una vida saludable y activa; entre ellos más de 200
millones de niños menores de cinco años que se acuestan todas las noches con hambre sin
disponer de las calorías y proteínas esenciales que necesita su cuerpo para crecer. Estas
personas llevan una vida miserable y se ven privadas del derecho más fundamental del ser
humano: el derecho de la alimentación. La mayoría de esas personas viven en los países de bajos
ingresos con déficit de alimentos porque no producen suficientes alimentos para sustentar a sus
gentes y no tienen recursos para cubrir el déficit con importaciones.(9,10,11)
La Cumbre Mundial de la Alimentación, realizada en 1996, fue palco de un compromiso firmado
entre 186 países para reducir a la mitad el número de desnutridos en el mundo hasta el año 2015.
Infelizmente, según la propia FAO, en su velatorio sobre la Inseguridad Alimentaria en el Mundo
del 2001, muy poco o prácticamente nada ha sido hecho para alcanzar la meta deseada. Dos años
después de la Cumbre, el número de subnutridos en el mundo, estimado en cerca de 830 millones,
permanecía sin alteraciones. Actualmente, el plazo para el cumplimiento de la meta fue extendido
para el año 2030. Hoy sigue siendo el hambre el mayor problema social de la humanidad.(12,13)
Se tiene una idea aproximada sobre el número de víctimas de la Inseguridad Alimentaria, lo mismo
que sobre su localización. Básicamente, todas las estimaciones coinciden en que gran parte de las
personas con deficiencia alimentaria del mundo en desarrollo, y en particular las más pobres, viven
en el sur de Asia, en particular en la India y Bangladesh, situándose a continuación al este de Asia
y el Africa subsahariana. La incidencia de la Inseguridad Alimentaria es alta en África y en el sur de
Asia, bastante alta en el Oriente Medio y el norte de África y considerablemente más baja en el
este de Asia y en Latinoamérica y el Caribe (donde viven 55 millones de personas en Inseguridad
Alimentaria - SOFI, 2000). En Latinoamérica, los países con altas cifras de Inseguridad Alimentaria
son: Nicaragua, Guatemala y Honduras en Centroamérica. Haití en el Caribe tiene 4.5 millones de
personas subnutridas o 56% de la población. En Sudamérica los países andinos tienen las cifras
más altas. Bolivia y Venezuela son los países con las situaciones nacionales más graves:
respectivamente 22% y 21% de la población está subnutrida, o sea 1.7 millón de personas en
Bolivia y 4.8 millones en Venezuela (SOFI 2001). (14,15,16)
La definición de Seguridad Alimentaria también se refiere a la calidad de los alimentos y la
utilización biológica; entonces no sólo implica déficit de energía sino de otros nutrientes (hambre
oculta). En este sentido se destacan los micronutrientes yodo, hierro y vitamina A.
La deficiencia de hierro es uno de los principales problemas de micronutrientes de América Latina
que afecta de manera generalizada a todos los países. Las prevalencias estimadas por la OMS
para 1997 son: 22,9 % en niños de 0 a 4 años; 36,9 % en niños de 5 a 14 años; 39 % en mujeres
embarazadas; 31 % en mujeres de 15 a 59 años; y 11,0 % en hombres de 15 a 59 años. Esto
representa una población de 117 millones de personas afectadas por deficiencia de hierro. Según
el ICCIDD/OMS/UNICEF la tasa total estimada de bocio en escolares para la región en 1993 es de
8,7%, con prevalencias que oscilan del 0 % en Uruguay al 48,7 % en Paraguay. Con base en esta
información se estimó que la población en riesgo de deficiencia de yodo es de 37,8 % (168
millones de personas) y con bocio es de 14,2 % (63 millones).
La deficiencia clínica de vitamina A en América Latina, estimada por la UNICEF y la Universidad de
Tulane, fue de 0,35 % para 1985 la que descendió a 0,24 % en 1995 (120 mil individuos). La

�deficiencia de vitamina A tiene su predominio en las zonas áridas del nordeste de Brasil, Haití y
América Central; sin embargo, las encuestas epidemiológicas indican que esta deficiencia está
distribuida en la región de manera más generalizada que la que los datos clínicos parecen indicar.
Según las zonas geográficas de estudio, en Bolivia se han encontrado prevalencias de niveles
bajos de retinol sérico de 9,0 a 19,3 % y en Brasil de 13,2 a 48,8 %. (17)
Componentes de la Seguridad Alimentaria
Son tres los componentes de la Seguridad Alimentaria en el ámbito nacional y por ello los factores
que intervienen en su consecución:
· Disponibilidad de suministros
El suministro de alimentos es un requisito esencial para el bienestar nutricional de la población en
constante crecimiento; depende de la producción (principalmente en los países en desarrollo y
específicamente en las zonas rurales, la producción para el consumo) en la cual juega un papel
esencial la agricultura ya que la mayoría de la población depende o está vinculada a esta forma de
obtener alimentos, de la reducción de pérdidas post cosechas, de las políticas
comerciales, volumen de las importaciones (principalmente en los países desarrollados) y
exportaciones, de los precios internacionales de los alimentos, de la disponibilidad de divisas para
importar alimentos y de la disponibilidad de ayuda alimentaria. A nivel del hogar el concepto de
suficiencia se relaciona con la disponibilidad de los alimentos en los mercados locales o de la
producción local o familiar y donde juega un papel muy importante los efectos del clima. (18,19)
Muchos países adoptan políticas de autosuficiencia alimentaria por estimar que es muy
arriesgado depender del mercado internacional. La ayuda alimentaria ha desempeñando un papel
decisivo en épocas de necesidad apremiantes para algunos países, pero no es una fuente fiable de
suministro alimentario para los países con déficit de alimentos y de bajos ingresos ya que cuando
los precios del mercado mundial aumentan, los suministros de ayuda alimentaria de los donantes
se suelen reducir, por lo que una medida más sostenible y fiable en relación con esto es el
incremento de los ingresos de divisas en estos países con déficit de alimentos a través del
aumento de sus excedentes de exportación y la mejora del medio comercial internacional.
El suministro suficiente de alimentos a escala nacional no provoca automáticamente la Seguridad
Alimentaria de todos los hogares ya que pueden seguir existiendo familias pobres que no cuenten
con los medios necesarios para producir, o con el poder adquisitivo para adquirir los alimentos que
necesitan. (20,21)
· Acceso material y económico a los suministros que necesita
La disponibilidad de alimentos no es el problema principal, la clave está en si las personas pueden
comprar los alimentos disponibles en cantidades suficientes para poder disfrutar de una
alimentación adecuada, lo que a nivel del hogar se traduce en el acceso de todas las personas del
hogar. La carencia de acceso puede ser económica (pobreza, altos precios de los alimentos, falta
de créditos) y física (pobres carreteras e infraestructura de mercado).
El mantenimiento y el incremento del poder adquisitivo de las familias pobres mediante la creación
de empleos estables y otras oportunidades de generación de ingresos que mejore el acceso a los
alimentos y por lo general la ingestión calórica (se dice por lo general ya que puede ser que los
ingresos adicionales sean usados para productos no alimenticios o para alimentos de baja calidad),
el consumo de estos y el bienestar nutricional, el control de la inflación y el suministro estable de
alimentos de bajo costo es, en muchos casos, un requisito preliminar de la Seguridad Alimentaria
en los hogares.

�La inaccesibilidad física es producto de las limitaciones, debido a los sistemas inadecuados de
comercialización y distribución influenciado por producción dispersa, mal estado de las carreteras y
de los medios de transporte y de información sobre mercados y sus precios que provoca el difícil
acceso oportuno y periódico a los mercados. (22,23,24)
· Estabilidad de los suministros y demanda (consumo) de alimentos de un año a otro
y dentro del mismo año
Para lograr la estabilidad debe evitarse la inestabilidad de la producción y de los precios entre las
diferentes zonas. Es importante tener una adecuada infraestructura de mercado para garantizar la
estabilidad de los suministros, al igual que la capacidad de almacenamiento que afecta tanto la
seguridad en el ámbito nacional como local y familiar.
Las pérdidas post cosechas afectan intensamente a los países en desarrollo, éstas pueden ser
primarias cuando son ocasionadas por agentes biológicos, daños bioquímicos, mecánicos, físicos
y fisiológicos y secundarias debidas al secado inadecuado, malas condiciones de almacenamiento
y transportación. (25,26)
Las variaciones estacionales en el suministro de alimentos también pueden afectar la estabilidad e
influyen en la seguridad alimentaria. Hay evidencias de que indicadores del estado nutricional y la
Seguridad Alimentaria Familiar, presentan fluctuaciones estacionales en países subdesarrollados,
esto es causa de Inseguridad Alimentaria transitoria.
Cuando los países dependen demasiado de la importación de alimentos deben disponer de fuentes
estables de divisas y su moneda debe ser aceptable en el mercado internacional. Los países que
dependen de un único producto de exportación para obtener divisas corren grandes riesgos si
disminuye el precio de exportación y son más vulnerables a los riesgos de la
inseguridad alimentaria. (27,28)
En conclusión podemos reflejar como la Inseguridad Alimentaria puede ser el resultado de la falta
de disponibilidad, de acceso o de fiabilidad (referido tanto a la disponibilidad como al acceso) o de
una combinación de estos factores. La disponibilidad depende de los precios relativos de los
insumos y de la producción, de las posibilidades tecnológicas de producción y de la distribución. El
acceso depende de la demanda de los alimentos que a su vez está determinada por el precio de
los alimentos, precio de artículos complementarios y sustituibles, los ingresos, factores
demográficos y gustos o preferencias. La fiabilidad depende de las variaciones estacionales y otras
circunstancias de la naturaleza que repercuten en la estabilidad de los suministros, los cambios
abruptos de la demanda influyen en la estabilidad de los precios y la interacción de las políticas
macroeconómicas y sectoriales dentro de cada país y entre países puede influir en ambos. (29,30)
Requisitos de un sistema alimentario para la Seguridad Alimentaria
Entre los problemas que afectan a la disponibilidad de alimentos se distinguen los relacionados a
los sistemas alimentarios, o sea, las características, que con relación a la oferta, un sistema
alimentario debe reunir:
1. Grado de suficiencia de la oferta para satisfacer determinados niveles de demanda
Se refiere a la capacidad para producir, almacenar e importar alimentos suficientes para atender
las necesidades básicas de toda la población (necesidades de energía y nutrientes). Esto significa
que un sistema alimentario es suficiente cuando es capaz de generar una disponibilidad agregada
que permita satisfacer la demanda efectiva existente más las necesidades alimentarlas básicas de
aquellos sectores que, por problemas de ingreso no pueden traducirla en demandas de mercado.

�Se supone adicionalmente, que el logro de esta condición no debe afectar la sustentabilidad a
largo plazo del sistema ni la equidad en el acceso.
De la definición adoptada se deriva que la magnitud de los requerimientos para cubrir el nivel de
suficiencia será mayor mientras mayor sea desigualdad en la distribución del ingreso. En todos los
casos en que hay porcentaje de población por debajo del nivel normativo adoptado (cualquiera que
éste sea), las disponibilidades tendrán que superar, por un cierto margen a la ingesta promedio si
se quiere hacer universal la satisfacción de los requerimientos calóricos, sin alterar los niveles de
ingesta de los grupos que están por arriba de dichos promedios. (31,32)
2. Nivel de autonomía y autodeterminación
Representa el volumen de importaciones dentro de la disponibilidad total, no significa
necesariamente autosuficiencia (dependencia lo menor posible del mercado internacional) a pesar
de ser la mejor forma de lograr la autonomía. Representa la vulnerabilidad externa de los sistemas
alimentarios que, cuando se desea ver la vulnerabilidad del conjunto del sistema alimentario,
necesita incluir los insumos y medios de producción necesarios, tanto para la producción agrícola
como para la industria agroalimentaria. Su objetivo es reducir la vulnerabilidad a las fluctuaciones
del mercado internacional y las presiones políticas.(33,34,35)
3. Grado de estabilidad o fiabilidad de la oferta interna y de sus componentes
Se refiere a las fluctuaciones o magnitud de oscilaciones de la oferta en el tiempo. Su objetivo es
reducir al mínimo las variaciones estacionales en el acceso a los alimentos, es decir, la estabilidad,
tanto de un año para otro como a lo largo del año, de los suministros de alimentos (producción) y
de los precios en las localidades.(36,37)
4. Sustentabilidad en largo plazo de los actuales patrones de oferta y demanda
Significa que el sistema alimentario sea sostenible a largo plazo a fin de que el sistema ecológico
este protegido y mejore con el tiempo. Este concepto abarca la necesidad de un elemento
amortiguador contra las escaseses anuales temporales y para el logro de una seguridad de
disponibilidad a largo plazo. Lleva implícito la conservación de la base de recursos naturales
(renovables y no renovables), que abarca la conservación de la parte de la base alimentaria
tradicional, que se recoge a partir de los bosques o cualquier otro lugar, lo que a menudo
constituye un componente altamente significativo de las dietas de las personas.
A este aspecto de la Seguridad Alimentaria contribuye de forma importante los esfuerzos hacia la
estructuración de una agricultura local sostenible, adicionalmente los planes de acción para
asegurar la alimentación para los necesitados contribuirán a la Seguridad Alimentaria familiar solo
si el suministro de tal alimentación resulta sostenible.
En resumen la sustentabilidad es el reflejo de la capacidad de asegurar en el tiempo la suficiencia,
la estabilidad y la autonomía, evitando el deterioro de los recursos renovables y no renovables).
(38,39,40) (
5. Equidad
Representa el acceso seguro a alimentos suficientes para todos los grupos sociales y lleva
implícito la inocuidad alimentaria por su incidencia en la salud de la población. El consumo básico
de todos los sectores de la población se hace difícil debido a la carencia de acceso que, como se
ha dicho, puede ser económica (pobreza, altos precios de los alimentos, falta de créditos) o física
(pobres carreteras e infraestructura de mercado).

�El acceso material, económico y social a los alimentos sólo se consigue con suministro suficiente
de alimentos en las zonas inseguras, para lo cual se necesita adecuada infraestructura de
mercado, con acceso al empleo e ingresos suficientes en relación con los precios de los alimentos
los cuales deben ser estables. Dado la fragilidad de muchas economías rurales los problemas con
la accesibilidad pueden ocasionar afectaciones nutricionales.
El acceso además puede verse afectado por las preferencias culturales y los conocimientos
nutricionales por lo que se necesita de la educación alimentario - nutricional. Una vez que se tenga
el acceso, vienen a jugar parte otros elementos como el deseo de comprar o cultivar los alimentos,
los hábitos nutricionales, los conocimientos sobre nutrición y la forma de preparar los alimentos,
que influyen en su consumo y por tanto en el bienestar nutricional, que es en sí el objetivo final de
la Seguridad Alimentaria. (41,42,43)
Seguridad Alimentaria Familiar
En el ámbito individual y familiar la Inseguridad Alimentaria es un reflejo de la falta de acceso
suficiente a los alimentos, y aquí encontramos la relación entre la Seguridad Alimentaria Nacional y
la Seguridad Alimentaria Familiar que representa una de las cuestiones más difíciles e importantes
que deben resolver los gobiernos de todos los países, problema que se agrava más por el hecho
de que el acceso suficiente de los hogares a los alimentos es condición necesaria pero no
suficiente para que todos los miembros del hogar tengan una alimentación suficiente y mejoren su
estado nutricional ya que el estado nutricional de cada miembro de la familia depende de que se
cumplan dos condiciones más: Cuidados adecuados y adecuada prevención y control de las
enfermedades.
Así, para el logro de la Seguridad Alimentaria Familiar ésta debe ser ubicada en un contexto amplio
que muestre los diversos niveles organizativos en los cuales la Seguridad Alimentaria puede
enfocarse y las obligaciones estatales definirse. Estos niveles son: el nivel global, nacional,
comunitario o regional, familiar e individual; pudiendo destacar y evaluar los componentes o
factores de la Seguridad Alimentaria los cuales a su vez están influenciados por una diversidad de
factores posibles de usar como indicadores que hacen que la Seguridad Alimentaria tenga que ser
analizada desde un entorno socioeconómico y político. (44,45)
Ningún marco conceptual es capaz de modelar todos los aspectos involucrados en el complejo
proceso que determina la Seguridad Alimentaria de hogares; la importancia relativa de un factor
sobre otro varía de país a país, entre regiones dentro del mismo país, como también entre
comunidades y entre hogares por lo que se requiere de un estudio específico para poder actuar
sobre la Seguridad Alimentaria. Pero, sin embargo, la identificación de los factores de la Seguridad
Alimentaria de hogares, las interrelaciones entre ellos y los mecanismos o procesos básicos que
explican el comportamiento de los hogares, son conocimientos claves para el diseño de
alternativas más eficientes y más efectivas que buscan la Seguridad Alimentaria de los hogares.
(46)
Los factores interrelacionados, determinantes de la Seguridad Alimentaria y el bienestar
nutricional familiar son:
· Suficiencia de alimentos a través del mercado y de otros canales
La disponibilidad de alimentos en los hogares requiere que éstos estén disponibles en los
mercados locales, para lo cual es necesario que exista la producción, la acumulación de
existencias y el comercio internacional de alimentos; un fallo en cualquiera de estos eslabones
contribuye a la Inseguridad Alimentaria. (47)

�· La capacidad o acceso de los hogares para adquirir los alimentos disponibles en el
mercado y otras fuentes
Depende de los niveles de ingresos y de los precios y de la infraestructura de mercado y
carreteras. Dado la fragilidad de muchas economías rurales, los problemas con la accesibilidad
(sistemas inadecuados de comercialización, distribución), pueden ocasionar serias afectaciones
nutricionales. El acceso insuficiente de los hogares a los alimentos puede ser crónico, debido a la
pobreza, o transitorio, debido a malas cosechas, mal año ganadero, pérdida del empleo, problemas
de importación, desastres naturales, etc.. (48,49,50)
· Estabilidad de los suministros y acceso
Es importante tener una adecuada infraestructura de mercado para garantizar la estabilidad de los
suministros, al igual que la capacidad de almacenamiento que afecta tanto la Seguridad
Alimentaria en el ámbito nacional como local y familiar. La estabilidad de la producción y de los
precios debe existir entre las diferentes zonas. (51,52,53)
· Cuidados adecuados a determinados grupos, en particular a los niños, que permita entre
otros aspectos adecuada distribución intrafamiliar de alimentos
Los cuidados consisten en la dedicación, en el hogar y en la comunidad, de tiempo, atención y
ayuda para cubrir las necesidades físicas, mentales y sociales de los niños en crecimiento y
desarrollo, y otros miembros de la familia. Estos cuidados redundan en el uso óptimo de los
recursos humanos, económicos y sociales. Particular importancia tiene la alimentación de los niños
(amamantamiento y prácticas de destete) lo cual depende del apoyo nutritivo y emocional de los
que prestan cuidados, en particular las madres por lo que se hace indispensable la educación
materna; sin olvidar de que es necesario el apoyo de toda la familia al ser ésta la unidad social
económica de mayor responsabilidad para el bienestar nutricional; por lo que hay que considerar
las funciones, conocimientos, limitaciones de tiempo, ingresos y recursos y motivaciones de los
miembros del hogar.
Un aspecto importante en los países en desarrollo es la distribución de los alimentos en
los hogares; en ocasiones la suficiente disponibilidad de alimentos en los hogares no garantiza a
todos sus miembros un consumo suficiente de los mismos, ya que se le da prioridad a
determinados miembros del hogar de acuerdo con su posición en el mismo y no sus necesidades
nutricionales. Que los alimentos disponibles por la familia se repartan de acuerdo con las
necesidades individuales tiene que ver con el deseo de comprar alimentos específicos disponibles
en el mercado o de cultivarlos para el consumo doméstico y con el modo de preparar los alimentos,
todo lo cual está relacionado con los hábitos alimentarios, el control de los ingresos dentro de los
hogares y los conocimientos nutricionales. Los niños de corta edad además de necesitar la
correcta disponibilidad alimentaria también necesitan alguien que los alimente.
En el ámbito de la comunidad es importante el disponer de una suficiente organización
y prestación de cuidados de los grupos vulnerables, tanto directamente - evaluando la comunidad
sus propios problemas y decidiendo las medidas apropiadas -; e indirectamente mediante la
capacidad de la comunidad de sobrevivir en un ambiente ecológico y económico hostil. Además de
la participación comunitaria otros mecanismos vinculados con los cuidados son los programas de
alimentación, los subsidios alimentarios, los sistemas de seguridad social. Las personas
desposeídas, los refugiados y las personas desplazadas son ejemplos particulares de grupos que
dependen de la asistencia exterior para satisfacer sus necesidades nutricionales. (54,55,56,57)
· Adecuada prevención y control de las enfermedades para lograr adecuado estado de salud
de los individuos

�Que sean suficientemente variados, de calidad e higiénicos los alimentos (modo de preparación de
los alimentos) permite a cada miembro de la familia que tenga un adecuado estado de salud (como
factor importante también en la Seguridad Alimentaria) beneficiarse desde el punto de vista
nutricional de los alimentos consumidos en lo cual influyen el control de los ingresos, las
limitaciones de tiempo, los hábitos alimentarios y los conocimientos nutricionales.
Para que la ingestión de alimentos de por resultado efectos nutritivos deseables el organismo debe
estar libre de enfermedades y principalmente de las infecciones que impactan negativamente en la
utilización de los nutrientes y la energía alimentaria (sobre todo las enfermedades diarreicas y
respiratorias, el sarampión, los parásitos intestinales y el SIDA repercuten en gran medida en el
estado nutricional). Las infecciones son de por si perjudiciales para el estado nutricional, ya que
reducen el apetito, y la ingestión de alimentos, y aumentan la demanda metabólica y las perdidas
de nutrientes.
El estado de salud de los individuos depende, entre otras cosas, del estado nutricional de los
mismos, de los conocimientos nutricionales, de las condiciones de salud e higiene en los hogares y
comunidades y de la atención recibida. En el estado nutricional influyen factores físicos, sociales y
mentales que determinan la digestión, absorción y utilización biológica de los alimentos; proceso
en el que la inocuidad alimentaria tiene un rol esencial.
Todo lo anterior hace que sea necesario mejorar las condiciones de salud ambiental y los servicios
de salud para romper el complejo malnutrición - infección. Las condiciones de salud ambiental
incluyen los problemas del agua contaminada, la evacuación insana de los desechos humanos y
del hogar y la deficiente higiene alimentaria y personal en los hogares y en los lugares de
elaboración y comercialización de alimentos. Los servicios de salud contribuyen a mejorar el
bienestar nutricional a través de las vacunas (impiden que se contraigan enfermedades), servicios
terapéuticos (acortan la duración de las enfermedades) rehidratación oral (reduce la gravedad y
consecuencias de las enfermedades diarreicas); además reforzando los servicios de salud se
puede promover mas eficazmente la lactancia materna y practicas apropiadas de destete, así como
los cuidados en el hogar y la alimentación de los niños enfermos, cuidados apropiados antes del
parto, servicios de asistencia en el parto, asesoramiento y enseñanza nutricional y apoyar
estrategias apropiadas para la prevención de carencias de micronutrientes. En estos servicios de
salud reviste vital importancia la Atención Primaria de Salud, responsable de los cuidados
sanitarios en la comunidad, que depende del grado de desarrollo del gobierno local, de la
descentralización de responsabilidades y la gestión de los asuntos comunitarios por la comunidad
misma. (58,59,60)
Además a estos factores debemos agregar el factor tiempo ya que es quien determina el tipo de
Inseguridad Alimentaria Familiar. Dado el hecho de que garantizar la Seguridad Alimentaria de los
hogares es una condición necesaria para mejorar el estado nutricional pero no es suficiente lleva a
distinguir en el plano familiar dos tipos de Inseguridad Alimentaria: la crónica y la transitoria. (61,62)
La Inseguridad Alimentaria crónica se debe a una dieta insuficiente mantenida durante
períodos prolongados a causa de la incapacidad mantenida de los hogares para adquirir los
alimentos necesarios, ya sea por las compras en los mercados o por la producción. Por eso tiene
como origen la pobreza por lo que merece políticas de incremento del suministro de alimentos,
orientación selectiva de la asistencia al desarrollo o las transferencias de ingreso a favor de los
pobres y la ayuda a los pobres para que tengan mejor conocimiento de las prácticas de nutrición y
salud. (63,64)
La Inseguridad Alimentaria transitoria deriva de una disminución temporal del acceso a
los alimentos necesarios por parte de los hogares debido a factores como la inestabilidad de los
precios de los alimentos, de los ingresos o del suministro de productos (producción). La variación
estacional de la producción y de los precios también favorece la Inseguridad Alimentaria transitoria
de los hogares pobres al igual que los cambios repentinos en los precios y en los ingresos,

�situación que de prolongarse puede llevar a Inseguridad Alimentaria crónica y al deterioro del
estado nutricional. La Inseguridad Alimentaria transitoria podría paliarse estabilizando los
suministros y ayudando a los grupos vulnerables con programas de empleo de urgencia,
transferencia de ingresos o alimentos. (65,66,67)
La Seguridad Alimentaria de los hogares en zonas urbanas versus la Seguridad Alimentaria en
zonas rurales es otra cuestión bien importante en relación a la Seguridad Alimentaria Familiar. En
las zonas urbanas la Seguridad Alimentaria depende sobre todo del nivel de ingresos o acceso al
empleo y de los precios de productos alimentarios básicos. Muchas familias carecen de los
ingresos necesarios para comprar suficientes alimentos a precios corrientes para atender sus
necesidades; los precios son función de la producción agrícola y además de las reservas y del
comercio cuyo déficit provoca aumento de los precios o la interrupción de los canales de
distribución y por tanto Inseguridad Alimentaria. De otro lado hasta 33% del presupuesto promedio
de la familia urbana destinado a la compra de alimentos se gasta en alimentos preparados fuera de
la casa, en restaurantes y por vendedores ambulantes. Es preciso tomar medidas para asegurarse
de que esos alimentos sean nutritivos e inocuos. En las zonas rurales los problemas de Seguridad
Alimentaria están vinculados con la producción de alimentos y el acceso a recursos para la
producción, aunque también pueden asociarse a los precios e ingresos. La falta de ingresos fuera
del sector agrícola y la mayor distancia a los mercados son otros factores que contribuyen a la
Inseguridad Alimentaria rural. En relación con la utilización biológica de los alimentos, la falta de
acceso a agua potable y servicios de salud y saneamiento podría ser más grave en el sector rural
que en el sector urbano.(68,69,70)
Aunque todavía gran parte del problema de la Seguridad Alimentaria se encuentra en las zonas
rurales, debido a la urbanización rápida y a una creciente pauperización de la población urbana, el
problema de Inseguridad Alimentaria está creciendo en las zonas urbanas y merece una atención
especial. En la actualidad, la población de América Latina es urbana en su mayoría. En el año
2020, la población urbana podría llegar a 83%. El aumento de la población urbana, asociado con la
pobreza rural, está provocando una seria contaminación de las aguas y del medio ecológico en
general. Existen graves deficiencias en el abastecimiento de agua, en el tratamiento de las aguas
servidas, y en las condiciones de higiene y saneamiento ambiental de las poblaciones. Además la
población urbana tiende a ser más sedentaria que la rural, a sufrir más estrés y a consumir más
drogas, alcohol y alimentos elaborados con elevado contenido graso. En general se puede decir
que las enfermedades crónicas y la obesidad a menudo coexisten con las enfermedades
infecciosas y la desnutrición en las familias pobres del sector urbano.(71)
A nivel nacional hay otros factores que afectan la disponibilidad, el acceso, y la estabilidad del
abastecimiento alimentario familiar, además de los factores relacionados con la utilización biológica
de los alimentos y la prestación de cuidados a los grupos vulnerables. Estos factores son entre
otros: el crecimiento de la población, lo cual causa una alta presión sobre los recursos naturales
limitados y la situación ambiental (calidad del agua y saneamiento); la pobreza y la educación,
altamente relacionadas; la situación económica y política; el medio ambiente y las condiciones del
mercado (nacional e internacional). Dentro y a través de estos factores el género es un asunto
importante que tiene impacto en muchos de los factores mencionados anteriormente.
Como en general las mujeres tienen un papel importante en la producción de alimentos en el
ámbito de los hogares y además en su preparación y distribución dentro de una familia, entonces
su papel y la atención de sus necesidades específicas son indispensables para lograr la Seguridad
Alimentaria. Además, los ingresos de la mujer tienen un impacto directo en la Seguridad
Alimentaria de una familia. En general las mujeres utilizan sus ingresos más para el beneficio de la
familia que los hombres. Ellas tienden a contribuir más a la Seguridad Alimentaria Familiar que los
hombres que tienden a utilizar sus ingresos para su propio beneficio (productos de lujo, alcohol,
tabaco).

�A pesar de que la posición de la mujer dentro de una comunidad es un factor básico e importante
para la Seguridad Alimentaria del hogar, su contribución muchas veces es invisible. Sin embargo,
para poder entender y mejorar la situación de los hogares es importante reconocer este papel
indispensable, de lo contrario se limitan las opciones para enfrentar a la Inseguridad Alimentaria.
La mayoría de la población femenina del sector rural enfrenta dificultades y limitantes para
contribuir de manera más efectiva a la Seguridad Alimentaria. Por una parte, las políticas agrícolas
carecen de respuesta adecuada a las necesidades de las mujeres campesinas sea porque hay
falta de sensibilidad sobre los distintos roles que hombres y mujeres desempeñan en la producción
agrícola y la Seguridad Alimentaria y porque sus aportes no son visibles. Existe también un
problema de acceso de las personas a determinados recursos, sin embargo, en el caso de la
población femenina, estos pueden llegar a ser más inaccesibles sea por razones culturales, de
tradición o de la normativa que rige a las políticas agrícolas. Así se verifica que la falta de acceso a
los recursos agrícolas, a la tenencia de la tierra, al crédito, los insumos y tecnologías agrícolas, la
participación de actividades de capacitación no tradicionales, el acceso a servicios de
comercialización previamente disponibles para los campesinos, y el impacto de la degradación del
medio ambiente, son entre otros los factores que contribuyen particularmente a la Inseguridad
Alimentaria del segmento femenino, especialmente cuando estas son jefas de hogar.
La educación de las mujeres es un elemento clave para reducir la desnutrición de los niños y es un
elemento importante en todas las estrategias de largo plazo para reducir la desnutrición. En 1995,
el 85% de las mujeres en América Latina y el Caribe eran analfabetas, mientras 52% de las niñas
entraron en el nivel intermedio de la enseñanza. (72,73,74)
Para combatir la Inseguridad Alimentaria familiar, se trata de crecimiento económico donde resulta
más posible poner en práctica medidas que aumenten la equidad para lo cual en los países
subdesarrollados el sector agrícola constituye la fuente directa o indirecta de supervivencia de una
gran parte de la población. Son importantes las acciones a todos los niveles, sin embargo tanto
como sea posible la acción debe generarse en directa respuesta a las necesidades según se
identifiquen por y para las familias. Manteniendo presente que la seguridad nutricional para los
miembros individuales es la última meta se debe establecer además de la suficiencia, la estabilidad
y el acceso, los cuidados y la adecuada prevención y control de las enfermedades para el logro de
la Seguridad Alimentaria y Nutricional. Por ello cada condición o componente puede y debe
definirse y ser elaborada operacionalmente en todos los niveles y se debe tener presente que al
nivel doméstico todas las condiciones deben estar presente simultáneamente para el máximo
efecto de la seguridad nutricional del individuo. (75,76,77)
Grupos más expuestos a la Inseguridad Alimentaria.
Los países más susceptibles a tener problemas de inseguridad alimentaria son los que tienen
niveles de consumo de alimentos promedio muy bajos, los que presentan grandes oscilaciones en
los suministros alimentarios unidos a un bajo nivel de consumo y los que tienen una gran
proporción de habitantes pobres. (78)
Las características comunes socioeconómicas, agro-ecológicas, demográficas y educacionales
constituyen factores de vulnerabilidad que operan simultáneamente en combinación
para aumentar el riesgo. Las familias más vulnerables a la inseguridad alimentaria son
precisamente aquellas más vulnerables a la degradación del medio ambiente, pobres condiciones
sanitarias, contaminación y superpoblación. Si nos preguntásemos por qué, a pesar de los
adelantos de la ciencia y de la tecnología y de los esfuerzos individuales, de los gobiernos y de
organismos en desarrollo, hay aún tanta gente hambrienta sólo pudiéramos respondernos que ello
se debe a la inequidad, tanto entre individuos en una misma región o país como entre países.
(79,80)

�Los grupos más expuestos a la Inseguridad Alimentaria son los que figuran en cualquier lista de
"desposeídos".
1. Campesinos pobres con producción marginal o inadecuada de

alimentos.

2. Núcleos familiares con mujeres al frente.
3. Núcleos familiares con gran número de integrantes.
4. Núcleos familiares situados en áreas ecológicamente desventajosas.
5. Núcleos familiares con ingresos muy bajos para permitir el acceso a suministros de alimentos
adecuados en calidad y cantidad.
Los niños en los primeros años de la vida son los más vulnerables a la Inseguridad Alimentaria y a
los riesgos nutricionales como lo indican las tendencias de mortalidad, de ahí la necesidad
de garantizar el acceso a los alimentos. Con determinados niveles de Seguridad Alimentaria
Familiar y de higiene del medio algunas familias y niños tienen mejor nutrición que otros. Un
elemento fundamental está en la capacidad de las mujeres para prestar cuidados alimentarios, lo
cual está en íntima relación con el tiempo disponible, los conocimientos nutricionales, el control
de los recursos del hogar y la existencia de determinados bienes de consumo y de servicio. Las
mujeres de los hogares pobres son más susceptibles al deterioro de los ingresos y su volumen de
trabajo se ve más afectado por situaciones tales como, condiciones precarias de
salud, empeoramiento de los precios y dificultad de acceso a los servicios. La lactancia materna
es una de las actividades más importantes de la madre para garantizar la Seguridad Alimentaria.
(81,82,83)
La Seguridad Alimentaria, además de considerar la disponibilidad y suficiencia de alimentos, debe
definir tres grandes grupos como población objeto que deben ser identificados por los sistemas
locales de Seguridad Alimentaria:
1. Grupos vulnerables que por su condición biológica son más susceptibles a una ingestión
deficitaria de alimentos. Estos son embarazadas, madres que lactan, niños, ancianos.
2. Grupos en riesgo integrados por la población con dificultades para acceder a los alimentos por
su bajo ingreso familiar.
3. Grupos con estado nutricional crítico, población con desnutrición energética crónica.
Identificados los grupos, apoyado en los índices, se toman las decisiones y se evalúa el impacto de
estas. Para evaluar los efectos de las políticas y los programas de Seguridad Alimentaria y
monitorear el cambio se necesitan indicadores definidos según el marco político en que se
desenvuelven las estrategias de Seguridad Alimentaria de cada país en cuestión. (84,85)
Políticas y programas para la mejora de la Seguridad Alimentaria
La causa principal de la Inseguridad Alimentaria de los hogares es la pobreza por lo que para su
mejora es necesario un suministro alimentario suficiente tanto en el país como en los hogares,
proporcionar un grado razonable de estabilidad en los suministros de alimentos a lo largo del año y
de un año a otro, y asegurar el acceso de todos los hogares a los alimentos ya sea comprándolos
o produciéndolos; esto en otras palabras quiere decir que el logro de la Seguridad Alimentaria tiene
tres dimensiones: en primer lugar el suministro alimentario suficiente tanto en el país como en los
hogares, en segundo lugar hay que mantener un grado razonable de estabilidad en los suministros

�de alimentos a lo largo del año y de un año a otro y en tercer lugar es preciso asegurar el acceso
físico y económico de todos los hogares a los alimentos, así como la capacidad para producir u
obtener los alimentos que necesita. Las políticas deben estar en consonancia con las
características del problema de la Seguridad Alimentaria en cada país, la naturaleza de los grupos
vulnerables, la disponibilidad de recursos y la capacidad institucional y de infraestructura.
Se pueden establecer, no obstante, las siguientes estrategias en aras de la Seguridad Alimentaria
de los hogares: adopción de estrategias de desarrollo global y políticas macroeconómicas globales
que creen las condiciones necesarias para un crecimiento con equidad, aceleración del crecimiento
en el sector alimentario y agrícola y fomento del desarrollo rural orientado hacia los pobres, mejora
del acceso a la tierra y a otros recursos naturales, crédito a los hogares pobres, aumento de las
oportunidades de empleo, planes de transferencias de ingresos, estabilización de los suministros
alimentarios, mejora de la planificación y la acción en situaciones de emergencia, ayuda
alimentaria, reforzamiento de los mecanismos de supervivencia en los hogares, y políticas y
programas participativos de Seguridad Alimentaria. (86)
Para el logro de la disponibilidad, acceso a los alimentos y estabilidad es muy importante la función
de los gobiernos en la elección de políticas monetarias, fiscales, comerciales, sociales y de
inversión con el fin de crear un entorno económico propicio al logro de la Seguridad Alimentaria
haciendo frente a las fluctuaciones pasajeras y las tendencias a más largo plazo del suministro de
alimentos. Así la capacidad de un país para el logro de la Seguridad Alimentaria depende de las
políticas macroeconómicas y comerciales internas, la constitución de reservas de alimentos, la
generación interna de divisas, el apoyo de los organismos internacionales al tipo de cambio y la
balanza de pagos, los mercados de futuro como medio de estabilización y la reducción de la deuda
externa de los países de bajos ingresos. Se debe lograr conseguir la seguridad mediatizada por el
crecimiento antes que la seguridad mediatizada por la ayuda. En sentido general para el logro de
la Seguridad Alimentaria, fundamentalmente al nivel de los gobiernos se trabaja en: promoción de
métodos adecuados para la producción de alimentos, mejoramiento de la distribución y
comercialización de los alimentos, decisión sobre cuántos y cuáles alimentos importar y exportar,
establecimiento de reservas estratégicas de alimentos para estabilizar los suministros y controlar
los precios, control del subsidio de los precios de los alimentos básicos entre otros. Para la
aplicación de las mencionadas políticas económicas es necesario un consenso político real y por
último la Seguridad Alimentaria de cada país debe quedar bajo la competencia del gobierno
nacional, conjuntamente con las autoridades locales y en colaboración con los grupos e individuos
interesados dentro de la sociedad. (87,88,89)
Las políticas y programas para acelerar el crecimiento en el sector alimentario y agrícola y
fomentar el desarrollo rural persiguen el aumento de la producción, el aumento de los empleos
(con ello un mayor poder adquisitivo de los pobres), y por tanto el aumento de los alimentos
necesarios para la Seguridad Alimentaria. Todo lo anterior se podría lograr con un incremento de
los incentivos de producción y nuevas tecnologías para una mayor diversificación agrícola, con
mayor acceso a la tierra y a los recursos hídricos, con la venta de productos comerciales que
permita aumentar los ingresos, etc.
La estabilización de los suministros de alimentos podría lograse por diferentes vías:
· Almacenamiento adecuado de los productos alimenticios para épocas con problemas de cosecha,
lo cual es muy costoso y necesita una infraestructura buena.
· Búsqueda de productos del mercado mundial, lo cual resulta muy costoso.
· Acudir a organizaciones internacionales que brinden ayuda, lo cual, al ser una ayuda, no resulta
sostenible.

�· Estabilización de los precios del mercado que es difícil por las condiciones del mercado.
· Política mixta que es lo mejor ya que consiste en la unión de cada una de las vías anteriores,
tratar de lograr cierta estabilización de los suministros de alimentos usando como estrategia la
combinación de las anteriores.
La concesión de créditos a los hogares pobres (los cuales después serán pagados con las
ganancias) permite el aumento de los empleos por cuenta propia y sus consiguientes beneficios.
El aumento de las oportunidades de empleo puede lograrse mediante la realización de obras
públicas que, además de generar estas fuentes de empleo, repercutiría en un beneficio de la
infraestructura de la localidad. Es importante destacar aquí la necesidad de brindar a las personas
que realizarán estas labores en lugares muy aislados o con muy malas condiciones los incentivos
necesarios para que se sientan atendidos, con seguridad y con beneficios.
Los programas de transferencia de ingresos e intervenciones alimentario – nutricionales para
aumentar el consumo de alimentos en los hogares pobres puede realizarse a través de programas
de alimentación selectivos, cupones de alimentos y subvenciones destinadas a grupos concretos.
Los programas nacionales de planificación para la prevención y prestación de socorro en casos de
urgencia dependen de la capacidad administrativa a escala local y a escala nacional para tratar los
problemas de desastres mediante planes de socorro como el Sistema de Alerta Eficaz.
Los mecanismos que adoptan los hogares para hacer frente a las situaciones de emergencia se
basan en tres fases de trabajo:
· Prevención de las pérdidas (evacuación de personas y recursos en peligro).
· Contención de los daños provocados por las crisis.
· Rendimiento del hogar.
Las políticas y programas participativos de Seguridad Alimentaria se basan en el logro de las
estrategias para la Seguridad Alimentaria en los hogares:
· Descentralización y transformación de la función del estado que facilita la capacidad de
autogestión y la sostenibilidad de las acciones.
· Uso de metodologías participativas como eje del proceso de trabajo.
· Horizontalidad, coherencia e integridad de las acciones en el contexto de la Seguridad
Alimentaria mediante el análisis de los factores socioeconómicos y culturales relacionados con ella
(análisis multicausal de la Seguridad Alimentaria en la comunidad, con la participación de esta y
elaboración de planes de acción).
· Multisectorialidad en el ámbito comunitario.
· Desarrollo de acciones del proceso en poblaciones de mayor riesgo biológico y social
(focalización).
· Permanencia y autosostenibilidad.

�· Educación integral continua con enfoque permanente. (90,91)
La elaboración y puesta en marcha de una política coherente de Seguridad Alimentaria constituye
una de las piedras claves para el desarrollo socioeconómico de un país. Ésta debe basarse en el
análisis del balance de la oferta (producción y comercialización) y demanda (consumo) de los
alimentos básicos en el ámbito mundial, nacional, regional y familiar, siendo el análisis a escala
familiar la clave para determinar una política de Seguridad Alimentaria focalizada a los individuos, a
los más vulnerables dentro de la familia. (92,93)
Conclusiones
La Seguridad Alimentaria en materia de alimentación, nutrición e ingresos en el hogar propiamente
dicho puede mejorarse aplicando 3 estrategias: la resistencia del hogar para subvenir a sus
necesidades alimentarias y otras de carácter básico de forma sostenible; la protección de la
subsistencia impidiendo la erosión de los bienes nutritivos o ayudando a su recuperación; y el
aprovisionamiento de víveres de subsistencia, cubriendo necesidades esenciales tanto
alimentarias como de otro tipo para mantener los niveles nutricionales y salvar vidas. Este enfoque
triple debe contemplarse como un todo, más que como elementos aislados, pues el objetivo último
de cualquier actuación de desarrollo es fomentar los sistemas sostenibles de subsistencia en
esferas de intervención. (94)
El acceso a los alimentos es una condición imprescindible para la Seguridad Alimentaria a escala
familiar para lo cual existen dos vías principales de su logro:
1. Auto producción para el autoconsumo para las familias campesinas que producen sus alimentos
para consumirlos, para estos es imprescindible:
· Suficientes tierras e insumos.
· Herramientas adecuadas.
· Semillas adaptadas y productivas.
· Técnicas agropecuarias mejoradas.
· Fertilizantes.
· Agua.
· Crédito agrícola accesible.
· Paz, sin conflicto armado ni violencia.
· Organización de la comercialización de los excedentes de cosecha.
· Organización campesina (Cooperativas).
2. Compra de alimentos: Los hogares que compran sus alimentos viven en su mayoría con
ingresos monetarios (trabajo que permita devengar por lo menos un salario mínimo que le garante
a él y a su familia cubrir sus necesidades alimentarias y no alimentarias) cercanos a los salarios
mínimos oficiales. En muchos países donde hay suficiente oferta de alimentos la condición
imprescindible para adquirirlos es tener un poder de compras suficiente. A escala nacional esto

�depende de la distribución de las riquezas (equidad) lo cual está ligado al desarrollo
socioeconómico y humano. (95,96)
Resumen
El derecho de la alimentación está reflejado en el concepto de Seguridad Alimentaria, para
comprender esto nos planteamos como objetivo realizar un estudio bibliográfico que reflejase
principalmente los factores determinantes de esta y las vías o estrategias para mejorarla y por
tanto, para garantizar el derecho a la alimentación de todas las personas.
La Seguridad Alimentaria es un factor de desarrollo económico, de bienestar emocional y
psicológico que representa el acceso de todas las personas en todo momento a los alimentos
necesarios para llevar una vida activa y sana. Este concepto refleja la disponibilidad de alimentos,
el acceso a los mismos, la estabilidad de los suministros y del acceso, los cuidados nutricionales y
la utilización biológica, como los determinantes de la Seguridad Alimentaria; o sea, es un complejo
proceso el que la determinará por lo que se requiere de estudios específicos antes de diseñar las
estrategias que podrían mejorar estos determinantes y finalmente la Seguridad Alimentaria. Dichas
estrategias también deben considerar la naturaleza de los grupos más vulnerables a estados de
Inseguridad Alimentaria, partiendo del hecho que la pobreza, muchas veces vinculada a la
inequidad, constituye la causa básica.
Palabras claves: Seguridad Alimentaria
Abstract
The feeding right is reflected in the concept of Alimentary Security, to understand this, we consider
as objective to make a bibliographical study that mainly shows the determinant factors of it and the
ways or strategies to improve it, and therefore to guarantee the feeding right of all
people. Alimentary Security is a factor of economical development, emotional and psychological
well-being that represents the access of people to necessary foods in order to have an active and
healthy life. This concept reflects the food availability, access to foods, supply and access stability,
nutritional cares and biological use as determinants of Alimentary Security; it means, it is a complex
process which will determine it, so it is required specific studies before designing the strategies that
could improve these determinants and finally the Alimentary Security. Such strategies must also
consider the nature of more vulnerable groups to Alimentary Security, knowing the fact that poverty
related to inequality constitutes the basic cause.
Key Words: Alimentary Security
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                <text>La Revista Salud Pública y Nutrición, inicia en el 2000 y es una publicación universitaria con periodicidad trimestral, producida por la Subdirección de Investigación, Innovación y Posgrado de la Facultad de Salud Pública y Nutrición y la valiosa colaboración de la Dirección de Tecnologías de Información de la Universidad Autónoma de Nuevo León. Tiene como finalidad publicar y divulgar la productividad científica al ofrecer un espacio con visibilidad global para difundir toda aquella información sobre salud pública y nutrición que se genera en los ámbitos académico y científico tanto en el entorno local, regional, nacional e internacional.</text>
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              <text>La Revista Salud Pública y Nutrición, inicia en el 2000 y es una publicación universitaria con periodicidad trimestral, producida por la Subdirección de Investigación, Innovación y Posgrado de la Facultad de Salud Pública y Nutrición y la valiosa colaboración de la Dirección de Tecnologías de Información de la Universidad Autónoma de Nuevo León. Tiene como finalidad publicar y divulgar la productividad científica al ofrecer un espacio con visibilidad global para difundir toda aquella información sobre salud pública y nutrición que se genera en los ámbitos académico y científico tanto en el entorno local, regional, nacional e internacional.</text>
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              <text>Universidad Autónoma de Nuevo León, Facultad de Salud Pública y Nutrición</text>
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              <text>Ramos Peña, Esteban Gilberto, Editor Responsable </text>
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              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores.</text>
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      <name>Adultos mayores</name>
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