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                  <text>����������������������������METALES PESADOS EN LECHE CRUDA DE BOVINO
Humberto Rodríguez Fuentes1, Ernesto Sánchez Alejo, Mauro Rodríguez Sánchez, Juan Antonio
Vidales Contreras1, Karim Acuña Askar2, Gustavo Martínez Turanzas1 y Juan Carlos Rodríguez
Ortíz1.
1
Laboratorio de Suelos, Aguas y Plantas. Subdirección de Estudios de Posgrado, Facultad de
Agronomía1Laboratorio de Biorremediación Ambiental2, Facultad de Medicina. Universidad
Autónoma de Nuevo León, Monterrey, México.
E-mail: hrodrigu10@yahoo.com.mx
Introducción
Los metales pesados son de gran interés para los científicos
debido a que la presencia de estos en el ambiente tiene
efectos negativos sobre la salud del hombre, de los animales
y de los cultivos agrícolas. Los metales pesados están en los
alimentos y provienen de diversas fuentes, las más
importantes son: el suelo contaminado en el que se producen
los alimentos para el hombre y los animales; los lodos
residuales, los fertilizantes químicos y plaguicidas empleados
en agricultura, el uso de materiales durante el ordeño, almacenamiento y transporte de la leche, así
como la contaminación por metales pesados de los alimentos y el agua que ingieren los bovinos
afectan la calidad de la leche. La presencia de metales pesados en alimentos y particularmente en
productos lácteos, constituye un tema de actualidad debido a la contaminación de la cadena trófica
involucrada y a los daños que ocasionan a la salud pública. Es necesario enfatizar que los riesgos
a la salud de la población infantil necesitan ser evaluados de una manera integral, considerando la
exposición crónica de metales pesados en alimentos que por lo regular se presenta asintomática
durante un tiempo prolongado de vida. Algunos metales, como el cobre y el zinc, son necesarios
en niveles bajos para el funcionamiento normal de los organismos vivos, sin embargo, en
concentraciones altas pueden ser muy tóxicos. (1).
La función de los nutrimentos puede ser dividida en dos categorías: 1. Metales esenciales (su
ausencia o su insuficiencia en la dieta humana induce después de cierto tiempo algunas
modificaciones a los procesos metabólicos y entonces aparecerán algunas enfermedades) por
ejemplo: el sodio, potasio, calcio, cobre, zinc y manganeso y 2. Metales no esenciales como el
plomo, cadmio, mercurio, aluminio entre otros; cuando estos metales son absorbidos en pequeñas
cantidades existe la posibilidad de eliminarlos a través de la orina, jugos gástricos, etc. El
incremento en la concentración de los metales pesados en los alimentos puede causar un efecto
tóxico a quien los consume, la gravedad de este efecto dependerá de la naturaleza, cantidad y
forma química de los metales, de la concentración del metal en el alimento y de la resistencia del
organismo a los efectos sinérgicos o antagónicos a otros contaminantes químicos (2).
Rodríguez Sánchez en el 2003, (3) citando a la Organización Mundial de la Salud, menciona que
se ha comprobado que la leche de bovinos que pastorean e ingieren agua a las orillas de lagos y
ríos contaminados con desechos industriales y aguas negras contienen metales pesados como
plomo, cadmio, mercurio y zinc; en estos estudios se ha encontrado que la concentración de
metales pesados ingeridos por las vacas tienen influencia sobre las concentraciones de dichos
elementos en la leche, además demostraron que una parte de estos elementos son excretados en
la leche, unidos a compuestos orgánicos, principalmente en las proteínas, mientras que otros se
asocian a una baja porción de grasa. En el estado de Nuevo León, México, muy poca investigación
se ha realizado en relación al contenido de metales pesados en alimentos para consumo humano
por lo cual, el objetivo de esta investigación fue: Evaluar la presencia y concentración de metales
pesados en leche cruda de bovino en establos ubicados en la zona noreste del estado de Nuevo
León, México.

�Material y Métodos
Área de estudio, muestreo y preparación de la muestra
Se analizaron 120 muestras (durante el año 2002) correspondientes a 5 establos productores de
leche de bovino ubicados en los municipios de General Zuazua y Marín, N.L., México; se
colectaron 8 muestras, dos por semana en cada establo, cada muestra constó de tres repeticiones,
éstas fueron depositadas en recipientes de polipropileno de 110 mL previamente esterilizados; las
muestras fueron mantenidas en refrigeración hasta el momento de su análisis. En ninguna parte
del proceso de colecta y análisis se utilizaron instrumentos metálicos.
Procedimientos analíticos
El procedimiento seguido para analizar los metales pesados (Pb, Cd, Cu y Zn) en las muestras fue
el sugerido por Gabrielli Favretto (4) y consistió en: Se pesaron 50 g de leche cruda en crisoles de
porcelana de 100 mL, se secaron en la estufa a 100°C hasta alcanzar peso constante y después
se colocaron los crisoles en la mufla a 450°C por 16 horas para incinerar las muestras. Una vez
enfriados se les añadieron 2 mL de ácido nítrico 2N para favorecer el blanqueado de las cenizas y
se secaron las muestras ácidas en una placa termostática. Posteriormente, se evaporó el ácido y
se volvieron a colocar los crisoles en la mufla a 450°C por una hora. Para la recuperación de las
cenizas se añadieron 5 mL de ácido nítrico 2N y 20 mL de ácido nítrico 0.1N; posteriormente se
realizó el filtrado con embudos y papel filtro Whatman No. 40, se almacenó en recipientes de
polipropileno y se colocaron las muestras en refrigeración. Todo el material de vidrio y plástico
fueron lavados con ácido nítrico al 10% antes de su uso. Las curvas de calibración se prepararon
considerando las siguientes concentraciones: Plomo: 0.0, 0.5, 1.5, 3.0, 5.0; cadmio: 0.0, 0.5, 1.0,
1.5; cobre: 0.0, 0.5, 1.0, 3.0, 5.0; zinc: 0.0, 0.2, 0.6, 0.8, 5.0 mg/L respectivamente. Los análisis
fueron realizados en el Laboratorio de Suelos, Plantas y Aguas de la Facultad de Agronomía de la
Universidad Autónoma de Nuevo León; y se efectuaron por espectroscopía de absorción atómica,
para lo cual se empleó un equipo británico marca UNICAM Solar modelo 9626. Se utilizaron
lámparas de cátodo hueco para cada elemento analizado, la llama de aire-acetileno fue empleada
para la vaporización de las alícuotas; el límite de detección del método para cada elemento fue:
0.10 Pb, 0.032 Cd, 0.041 Cu y 0.013 Zn, mg/L respectivamente. Las muestras se analizaron por
triplicado, se usó agua desionizada en todos los procesos de análisis; para realizar las curvas de
calibración se emplearon estándares certificados, los cuales se adquirieron en Casa Rocas-Fisher
Scientific (México); otros productos químicos grado reactivo que fueron empleados en este estudio
se compraron en Sigma-Aldrich Química, S.A. de C.V. (México) y en Casa Rocas-Fisher Scientific
(México). Soluciones en blanco fueron preparadas y tratadas igual que las muestras. Las señales
de la solución muestra fueron calculadas sustrayendo el valor promedio del blanco de las señales
de la muestra.
Análisis estadístico
Se realizó un análisis estadístico utilizando un diseño de bloques al azar con cinco tratamientos
(Establo) y ocho repeticiones; se utilizó el método de Tukey para realizar la comparación de medias
con un nivel de significancia al 5 %.
Resultados
Presencia de metales pesados
En la Tabla 1, se muestra la concentración promedio de los metales analizados en cada establo
estudiado. Como se puede observar en todos ellos se detectó la presencia de los metales (plomo,
cadmio, cobre y zinc) analizados en concentraciones superiores al límite de detección del equipo

�de absorción atómica. Se observa el zinc con el valor de mayor promedio, mientras el cadmio con
el valor menor, entre los metales analizados.
Tabla 1. Promedios de concentración de metales pesados por establo.
Establo

Concentración (mg/kg) base seca
Plomo

Cadmio

Cobre

Zinc

1

0.8714

0.2857

0.4278

3.3735

2

0.5998

0.2936

0.3396

3.2061

3

0.6296

0.3048

0.4167

3.6048

4

0.7723

0.3142

0.4816

4.0177

5

0.8299

0.2794

0.3968

3.1990

Promedio

0.7406

0.2955

0.4125

3.4802

Unión
Europea

0.02

-

-

-

Rumanía

0.10

0.01

0.5

5

Codex- FAO

0.02

-

.

-

Límite permitido

Concentración de metales pesados en leche cruda en los establos
Al realizar el análisis de varianza con respecto a la concentración de plomo, cadmio y cobre entre
establos no se encontró diferencia (P≥ 0.05); por lo cual podemos inferir que los establos
presentaron estadísticamente la misma concentración para cada uno de estos metales. Sin
embargo, para zinc sí fue significativa la diferencia entre establos (P≥ 0.05). En la Tabla 2, se
presenta la comparación de medias con una probabilidad al 5%, observándose que el establo 4 fue
el que presentó la mayor concentración de zinc (4.0177 mg/kg). El contenido de plomo en
promedio en los cinco establos fue de 0.7406 mg/kg. El contenido de cadmio en promedio en los
cinco establos fue de 0.2965 mg/kg. El contenido de cobre y zinc en promedio, en los cinco
establos, fue de 0.4125 mg/kg y 3.4802 mg/kg respectivamente.
Tabla 2. Comparación de medias de la concentración de zinc en la leche.
Establo

Promedio (mg/kg)

4

4.0177

a

3

3.6049

a

b

1

3.3736

a

b

2

3.2061

b

5

3.1991

b

�Medias con letras diferentes en las hileras denotan diferencias estadísticas al 5 % de probabilidad.
Discusión
En todas las muestras analizadas se detectó la presencia de los metales pesados estudiados en
concentraciones mayores al límite mínimo que el equipo puede detectar (Ver Tabla 1). Asuero et al,
en 1984 (5) establecen que para determinar cationes metálicos en concentraciones de mg/kg, se
recomienda se emplee la espectroscopía de absorción atómica por ser selectiva, rápida, con un
grado de sensibilidad y precisión aceptable. Por otra parte, Moreno et al (6) han reportado que el
contenido de minerales en la leche de bovino puede estar influido por factores tan variados como el
agua de bebida del animal, los forrajes y/o el alimento balanceado, y la época del año; además de
factores como la técnica y/o el método de análisis de los metales.
La concentración de plomo, cadmio y cobre (Tabla 2) no presento diferencia significativa (P≥ 0.05)
entre establos. Para el caso de zinc la concentración entre establos fue significativa (P≥ 0.05);
Pennington et al, (7) reportan que valores de hasta 3.82 ± 0.42 mg/kg de zinc son apropiados para
el consumo de la leche como alimento; lo cual coincide también con lo reportado por Moreno
Rojas et al (8).
En el caso de plomo, la norma de Rumanía establece un máximo de 0.10 mg/kg (9); por lo que se
puede inferir que los establos no cumplen con esta normatividad internacional; cabe señalar que en
México no existe normatividad para metales pesados en leche. El contenido de cadmio en
promedio en los cinco establos fue de 0.2965 mg/kg y la norma de referencia de Rumania
establece un máximo de 0.01 mg/kg; esto significa que la leche que se ordeña en los establos no
cumple con la normatividad. El contenido de cobre y zinc en promedio, en los cinco establos, fue
de 0.4125 mg/kg y 3.4802 mg/kg respectivamente, por lo cual, en ambos casos se cumple con la
norma de referencia que se establece en Rumanía que es de 0.5 y 5.0 mg/kg respectivamente. Al
comparar los valores de concentración promedio obtenidos en los establos estudiados, en relación
con los límites máximos permitidos para leche de bovino por las normatividades para metales
pesados de la Unión Europea, Rumanía y la FAO (Tabla 1) se puede establecer que para plomo y
cadmio, la concentración estuvo por arriba del máximo permitido por estas normatividades, lo que
puede representar un riesgo para la salud de los consumidores, incluyendo la población infantil.
Conclusiones
En todos los establos evaluados se detectó la presencia de plomo, cadmio, cobre y zinc en leche
bronca; los intervalos de concentración para plomo oscilaron entre 0.8714 y 0.5998 mg/kg y para
cadmio entre 0.3142 y 0.2794 mg/kg, que superaron los niveles máximos permisibles establecidos
por normas internacionales para leche cruda de bovino. La concentración de cobre fluctuó entre
0.3968 y 0.4816 mg/kg y de zinc osciló entre 3.199 a 4.0177 mg/kg por lo que la concentración de
ambos metales se considera que se encuentran dentro de los parámetros permitidos.
Resumen
Se determinó el contenido de plomo, cadmio, cobre y zinc en 120 muestras de leche cruda
pertenecientes a 5 establos ubicados en municipios del noreste de Nuevo León, México. En todos
los establos evaluados se detectó la presencia de plomo, cadmio, cobre y zinc. Los intervalos de
concentración para plomo oscilaron entre 0.8714 y 0.5998 mg/kg y para cadmio entre 0.3142 y
0.2794 mg/kg, que superan los niveles máximos permisibles establecidos por normas
internacionales para leche cruda de bovino. La concentración de cobre fluctuó entre 0.3968 y
0.4816 mg/kg y de zinc osciló entre 3.199 a 4.0177 mg/kg por lo que ambos metales se
presentaron dentro de los parámetros tolerables permitidos.
Palabras clave: Metales pesados, leche de bovino.

�Abstract
The content of lead, cadmium, copper and zinc was analyzed in 120 samples of raw milk from five
stables located in the northeastern side of the State of Nuevo Leon, Mexico. Lead, Cadmium,
Copper and Zinc were detected in all stable samples evaluated. Lead and Cadmium
concentrations in raw milk samples ranged 0.8714-0.5998 mg/kg and 0.3142-0.2794 mg/kg,
respectively, and were above the maximum concentration levels set by international bovine raw milk
regulations. Copper and Zinc concentrations in raw milk samples ranged 0.3968-0.4816 mg/kg and
3.199-4.0177 mg/kg and were within the maximum concentration levels allowed by international
bovine raw milk regulations.
Keywords: Heavy metals, bovine milk
Agradecimientos
Al Programa de Apoyo a la Investigación Científica y Tecnológica de la Universidad Autónoma de
Nuevo León, Paicyt 2004. Por su apoyo al Proyecto 1078. Clave: CT876-04.
Referencias
1. Mubbasher Sabyr S., S. Waheed Khan and I. Hayat. 2003. Effect of environmental pollution on
quality of meat in district Bagh, Azad Kashmir. Pakistan Journal of Nutrition. Vol. 2 No. 2: 98-101.
2. Muntean N., R. Laslo, R. Ghitulescu and E. Muntean. 2004. Heavy metal's content in some food
products. Institute of Public Health Cluj Napoca, Romania. Uníversity of Agricultural Sciences and
Veterinary Medicine Cluj Napoca, Romania.
Recuperado el 17 de noviembre del 2004 www.date.hu/kiadvany/tessedik/3/muntea1.pdf
3. Rodríguez Sánchez, M. 2003. Determinación de presencia y concentración de metales pesados
en leche bronca. Tesis de Licenciatura. Ingeniero en industrias Alimentarias. Facultad de
Agronomía de la Universidad Autónoma de Nuevo León. México. 86p.
4. Gabrielli Favretto, L. 1990. Investigation of trace element content of chesse. Food addit. Contam.
Vol. 7: 425-432.
5. Asuero, A.G., M. A. Jímenez y M. A. Herrador. 1984. Elementos traza en alimentos.
Determinación de trazas de metales en leche. Alimentaria. Vol. 156:41-52.
6. Moreno Rojas, R., M. Amaro López, y G. Zurero Cosano. 1993. Contenido mineral de leche
pasteurizada producida en la comunidad Autónoma Andaluza. Revista Española de Ciencia y
Tecnología de Alimentos. Vol. 33 No. 4: 435-444.
7. Pennington, J.A.T., D. B. Wilson, B. E. Young, R. D. Johnson and J. E. Vanderveen. 1987.
Mineral content of market samples of fluid whole millk. J. Am. Diet. Assoc. Vol. 87: 1036-1042.
8. Moreno Rojas et al, 1994., Op. Cit.
9. Muntean et al, 2004., Op. Cit.

�PATRON DE CONSUMO ALIMENTARIO FAMILIAR EN NUEVO LEON
(MÉXICO).
Esteban Gilberto Ramos Peña, Ciro Valdés, Lozano*, Pedro César Cantú Martínez, Gilberto
Salinas García*, Yolanda Elva de la Garza Casas y Graciela Ivonne Salazar Garza
Facultad de Salud Pública y Nutrición, Universidad Autónoma de Nuevo León (Monterrey, N.L.
México); * Facultad de Agronomía, Universidad Autónoma de Nuevo León (Monterrey, N.L. México)
E-mail: eramos@faspyn.uanl.mx
Introducción
En el contexto de la sustentabilidad del medio ambiente y desarrollo, los seres humanos se
constituyen en el centro de las preocupaciones, en el cual tiene derecho a una vida saludable y
productiva. (1). Ante tal hecho la Organización Panamericana de la Salud (OPS) ha realizado
reuniones cumbres para tratar los problemas de salud pública, con el propósito de abordar
principalmente aspectos de equidad, justicia social y desarrollo humano los cuales están
íntimamente ligados con el desarrollo sostenible y la procuración de salud, y donde cada uno las
variables consideradas, condicionan y contribuyen a estos atributos. (2)
Un factor determinante y estrechamente relacionado con la salud de la población es la nutrición; la
cual participa en las esferas biológica, psicológica y social de las colectividades humanas. En
particular, en la esfera social, concierne con aspectos de economía, puesto que una población bien
alimentada, tiene capacidad de acrecentar su participación en actividades productivas y de
desarrollo (3). De tal manera que se han hecho programas exhaustivos como el prevaleciente del
Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo el cual tiene entre sus objetivos al año 2015,
reducir la el número de personas hambrientas, y buscar integrarlas a condiciones de vida más
apropiados (4).
La hambruna es un problema en el cual la disponibilidad de alimentos se ve afectada por la
capacidad económica de las personas, y que los puede situar en un ámbito de inseguridad
alimentaria(5). Por lo cual, los diferentes grupos que componen la sociedad han tenido que
desarrollar estrategias para la obtención de los alimentos a fin de mantener un estado nutricio
adecuado para el desarrollo de las actividades que dan soporte y desarrollo a la familia.
Sin duda, la variedad de alimentos en la dieta es necesaria para la nutrición y la salud, pero
también es un elemento de identidad cultural de la población que hace necesario el estudio amplio
de la alimentación de la sociedad en sus diferentes entornos dado que la falta de alimentos se
debe, como lo señala Schuh, más a la dificultad en la accesibilidad que a la producción (6), y será
relevante la contribución que se realice para lograr la disminución de la pobreza en términos de la
accesibilidad a los elementos necesarios para satisfacer las necesidades básicas, como advierte
Cantú Martínez (7), y en la que se incluye la alimentación.
En México se tiene amplia experiencia en la aplicación de programas y políticas alimentarias;
desde el año de 1922 se implementan las acciones para disminuir los problemas de nutrición en el
país. Los cuales, conllevan la aplicación de procedimientos para mejorar la producción como el
consumo, al reconocer factores sociales que contribuyen a la presencia de problemas de nutrición
en el país (8). De acuerdo con la información dada a conocer de la Encuesta Nacional de Nutrición
(ENN) de 1999 realizada por el Instituto Nacional de Salud Pública (9), en México persisten
condiciones elevadas de desnutrición, mientras que están en aumento manifestaciones de mala
nutrición por exceso. Según resultados de la ENN existen en el país amplios grupos de población
que tienen dietas altas en maíz y frijol y otros alimentos ricos en inhibidores de la absorción de
minerales, también revela que hay patrones de consumo asociados al desarrollo socioeconómico y
la urbanización de las distintas localidades y regiones, por ejemplo, aquellas con un grado más alto

�de desarrollo como el área metropolitana de la ciudad de México y la parte norte del país, siendo
las zonas urbanas las que presentan ingestas más elevadas de la mayor parte de los alimentos.
En México se han identificado cinco patrones alimentarios básicos, y que concierne a una alta
dependencia socioeconómica de sus actores, como el que refiere a los (a) grupos considerados
pobres, en los cuales las se caracterizan por percibir menos de dos salarios mínimos, las familias
están formadas por cinco personas en promedio y consumen alimentos demuy bajo contenido
nutricional; (b) grupo de clase media, que está identificado por adquirir los productos novedosos de
la industria alimentaria y ser el primer consumidor de comida rápida; (c) grupo de patrón "light", que
incluye a las mujeres menores de 30 años que utilizan productos que cuidan su estética; (d) grupo
de la ola natural, integra alimentos con alto contenido de fibra y sin grasas y finalmente el (e) grupo
de tipo orgánico(10).
Sin duda, los patrones alimentarios pueden obtenerse de encuestas sobre consumo de alimentos,
de encuestas de ingresos y gastos familiares, y en última instancia de datos sobre suministro
nacional de alimentos; Si embargo hasta el momento, en el estado de Nuevo León (México), no
existe referencia del Patron de Consumo Alimentario (PCA). Por ello, el propósito de esta
investigación es establecer el PCA y analizar y determinar si existe diferencia entre los
componentes del PCA familiar en Nuevo León con el referido en el contexto nacional trabajando
bajo la premisa que el patrón de consumo alimentario en Nuevo León contiene diferencias con
respecto a lo que se expresa a nivel nacional en México.
Material y Métodos
Se analizó la base de datos obtenida del diagnóstico nutriológico de las familias y menores de
cinco años en el Estado de Nuevo León (México) durante el 2000, generada por la Facultad de
Salud Pública y Nutrición y la Universidad Autónoma de Nuevo León (11), la cual consta de 7,716
familias con un total de 34,678 individuos, de ellos corresponden 10,463 menores de cinco años.
La revisión completa de la base y la depuración concluyó con 7,606 familias. El tamaño muestral
es representativo con respecto a los menores de cinco años para cada municipio.
La base de datos incluye el consumo de alimentos los cuales fueron recopilados por medio del
recordatorio de 24 horas y datos sociodemográficos.
A fin de conocer el número de familias que consume cada alimento se calcularon las Frecuencias
Modales de Consumo (FMC) familiar de consumo de cada alimento agregado y desagregado por
variedad de alimentos ordenándose de manera decreciente y los alimentos desagregados por
variedad de alimento corresponden a las alimentos considerando la manera en que fueron
referidos por las familias encuestadas, los alimentos agregados por variedad de alimentos fueron
agrupados en un alimento o grupo de alimentos acorde a la Encuesta Nacional de Ingresos y
Gastos de los Hogares (ENIGH) 2000 a fin de poder realizar el análisis comparativo. (12)
Se calculó el consumo promedio y desviación estándar de cada alimento. De cada consumo
promedio por alimento, se determinó el aporte nutrimental basado en energía, hidratos de carbono,
proteínas y grasas utilizando el software NUTRIS® que utiliza las tablas de valor nutrimental de
Muñoz de Chávez y Mendoza Martínez (13).
No obstante que en Nuevo León se utilizó un procedimiento de muestreo amplio (7606 familias)
que permitió estimar valores promedio de consumo de alimentos y en el ENIGH se utilizo la téctina
de estimar el consumo a través del gasto familiar , fue posible hacer la comparación de nutrimentos
de Nuevo León con respecto al país, calculando tambien a partir de la media de consumo de los
alimentos la media de los nutrimentos aportados en los alimentos consumidos en cada grupo de
alimentación. Se calculó la proporción de energía, proteínas, grasas, e hidratos de carbono por
grupo de alimentos que aportaban del total de cada uno de los nutrimentos. Para la comprobación

�de la hipótesis se utilizó la prueba de diferencias de proporciones y diferencias de medias para una
población (14).
Resultados
Alimentos que consumen las familias en Nuevo León
El patrón de consumo en las familias en Nuevo León incluyó 451 alimentos, de los cuales 56
(12.40%) son alimentos considerados dentro de los cereales, 73 (16.08%) de productos cárnicos
entre los que se encuentran la carne de res, puerco, ave y procesadas, 30 (6.65%) de leche y
derivados, 8 (1.77%) de huevo, 17 (3.77%) de aceites y grasas, 10 (2.22%) tubérculos, 105
(23.28%) de verduras, legumbres, leguminosas y semillas, 50 (11.08) de frutas, 8 (1.77%) de
azúcar y miel, 5 (1.11%) de café, té y chocolate, 80 (17.73%) de alimentos preparados para bebe y
otros para consumir en el hogar, 9 (1.99%) de bebidas no alcohólicas y alcohólicas (Ver Tabla 1)
Tabla 1. Alimentos de mayor consumo según frecuencia y proporción de las familias del
Estado de Nuevo León.

�Fuente. Diagnostico; Nota: * En el resto de los alimentos (424 alimentos ), cada uno de ellos
proporcionan un porcentaje menor del 10%.
Los 20 alimentos desagregados por variedades de alimento de mayor FMC en familias de Nuevo
León
Con respecto a los alimentos desagregados por variedad de alimentos de mayor consumo en
Nuevo León , con respecto a la frecuencia modal de consumo, en primer lugar de consumo se
encuentra el huevo entero fresco con el 67.05% de las familias que lo consumen,, en segundo
lugar la tortilla de maíz blanco con el 66.62%,, tercer lugar las bebidas de cola con el
64.38%,cuarto lugar el frijol con 59.36%,quinto lugar, la leche pasteurizada con el 56.83%, el aceite
de cártamo con el 50.61%. De los veinte alimentos, el 40% son cereales, aceites, verduras, y
azúcares con 10% cada uno, el resto de los alimentos tuvieron 5% cada uno. Es importante
mencionar que no se encuentra la carne de res dentro de estos primeros veinte alimentos de
mayor consumo modal en Nuevo León (ver Tabla 2).

�Tabla 2. Los 20 alimentos desagregados por variedades de alimento de mayor frecuencia
modal de consumo en Nuevo León en el año 2000.

Fuente: Anexo 1, para cada alimento n = 7606
Los 20 alimentos agregados por variedades de alimento de mayor frecuencia modal de consumo
en familias de Nuevo León.
En cuanto a los 20 alimentos agregados por variedad de alimentos de mayor FMC, al agruparlos,
la tortilla pasa al primer lugar, en este caso la FMC rebasa al número de familias encuestadas
puesto que algunas familias habrán consumido varios tipos de tortilla de maíz, le sigue en
frecuencia el aceite vegetal (71.60%), huevo entero con 67.05%, cuarto lugar las bebidas de cola
con el 64.38% y en quinto el frijol (59.36%) (ver Tabla 3).
Tabla 3. Los 20 alimentos agregados por variedad de alimento de mayor frecuencia modal
de consumo en Nuevo León en el año 2000

�Fuente: Anexo I, para cada alimento n = 7606
+ Las familias pueden haber consumido varios tipos de tortilla de maíz
Importancia de los 20 alimentos desagregados por variedades de alimentos de mayor FMC en
Familias de Nuevo León versus México.
En los 20 alimentos desagregados por variedades de alimentos de mayor FMC en Nuevo León en
comparación con alimentos agregados por variedad de alimentos en México, la distribución denota
diferencias en las ubicaciones de los alimentos. En Nuevo León, el huevo, las bebidas de cola y el
aceite tienen mayor frecuencia modal de consumo que en el país, es importante hacer notar que,
tomando los alimentos sin agrupar por afinidad, la carne no aparece entre los primeros veinte
alimentos de mayor frecuencia modal de consumo (ver Tabla 4).
Tabla 4. Orden de importancia de los 20 alimentos desagregados por variedades de alimento
de mayor FMC en Nuevo León en el año 2000* versus México (15)

�Fuente: *Cálculos propios con información del Diagnóstico Nutriológico de los menores de 5 años y
las familias del Estado de Nuevo León, 2000.
Comparación del orden de importancia en el consumo de los 20 alimentos agregados por
variedades de alimento de mayor FMC en familias de Nuevo León versus México
En referencia a los alimentos agregados por variedad de alimentos de mayor FMC tanto en el país
como en Nuevo León, se observan algunas diferencias en cuanto a las posiciones del orden de
importancia en el consumo de los alimentos dentro de la tabla. Algunas de ellas son muy marcadas
como es el caso del aceite vegetal que en el país ocupa el lugar 14 mientras que en Nuevo León
está en segundo lugar, también llama la atención el caso de las carnes procesadas que en el país
ocupa el lugar 19 y en Nuevo León el 9; en lo que respecta al consumo de productos cárnicos, en
el país dentro de los 20 alimentos con mayor FMC se encuentran la carne de de res, , en trozo y
molida mientras que en Nuevo León,no aparecen estas, en cuanto que el consumo de pollo en el
país se encuentra en el décimo lugar mientras que en Nuevo León en el lugar 14 (ver Tabla 5).
Tabla 5. Comparación del orden de importancia en el consumo de los 20 alimentos
agregados por variedad de alimento de mayor FMC en Nuevo León en el año 2000* versus
México (16)

�Fuente: *Cálculos propios con información del Diagnóstico Nutriológico de los menores de 5 años y
las familias del Estado de Nuevo León, 2000.
Porcentaje de energía, proteínas, grasas por grupos de alimentos en Nuevo León en el año 2000
versus México
En el análisis de la cantidad y porcentaje del total de energía, proteínas, lípidos de los grupos de
alimentos que consumen las familias del Estado de Nuevo León en comparación con los hogares
en el país, se utilizó la división por grupos alimentarios que propone la ENIGH, dado que es
necesario el análisis entre Nuevo León y México puesto que la división propuesta por Pérez de
Gallo está más dirigida hacia la terapéutica (17).
En cuanto a los alimentos de origen animal, la tabla 6 se tiene que en cuanto los diferentes tipos de
carnes en general, la carne de res y ternera, puerco y aves, el aporte de energía, proteínas y
grasas e hidratos de carbono es significativamente mayor en Nuevo León que en México siendo
también superado el aporte de energía e hidratos de carbono en Nuevo León respecto a México
para la carne de cabrito, carnero, etc. En cuanto a las carnes procesadas el aporte de energía y
grasas en Nuevo León es mayor que en México; el pescado y el marisco aportan más energía y
proteína en Nuevo León que en México, también el huevo aporta más energía en Nuevo León que
en México.
El porcentaje de energía y proteína que aporta la leche y sus derivados es mayor en México que
en Nuevo León. Las comparaciones que no se mencionaron entre Nuevo León y México no fueron
estadísticamente significativas.

�Con respecto a los alimentos de origen vegetal, el porcentaje de energía, proteína e hidratos de
carbono por los cereales es mayor en México que en Nuevo León asimismo las leguminosas y
semillas en cuanto a energía y proteínas y las frutas aportan más energía.
El porcentaje de energía e hidratos de carbono por tubérculos fue mayor en Nuevo León que en
México, e igualmente el café y chocolate en cuanto a energía, grasas e hidratos de carbono y las
bebidas no alcohólicas y alcohólicas para energía e hidratos de carbono.
Ahora bien, en cuanto a los alimentos de origen vegetal y/o origen animal, el porcentaje de
aportación de energía y grasas por los aceites y grasas es mayor en México que en Nuevo León e
igualmente para la energía e hidratos de carbono en el caso del azúcar y miel. En cuanto al grupo
de alimentos preparados para bebé y oros alimentos para consumir, su porcentaje de aportación
de energía e hidratos de carbono es mayor en Nuevo León que en México ocurriendo lo contrario
para proteínas y grasas (ver Tabla 6).
Tabla 6. Porcentaje de energía, proteínas, grasas e hidratos de carbono que aportan los
grupos de alimentos* en Nuevo León en el año 2000** versus México (18).

��Fuente: * Clasificación ENIGH; * *Cálculos propios con información del Diagnóstico Nutriológico de
los menores de 5 años y las familias del Estado de Nuevo León, 2000;
Promedio de consumo de energía, proteínas, grasas e hidratos de carbono por las familias en
Nuevo León versus México
La tabla 7 proporciona las medias de consumo energía, proteínas y grasa e hidratos de carbono en
México y Nuevo León.
En cuanto a los alimentos de origen animal (carnes de res y ternera, de puerco, ave, carnero,
cabrito, procesadas (a excepción de las proteínas) la energía, proteína, grasa e hidrato de carbono
son mayor en Nuevo León con respecto a México. Con respecto a la leche y sus derivados el
promedio es mayor en energía, proteína en México, en huevo solamente la proteína es mayor en
Nuevo León que en México.
En cuanto a los alimentos de origen vegetal, los cereales, las leguminosas y semillas, proporcionan
mayor energía, proteina, grasa e hidratos de carbono en México que en Nuevo León, en cuanto a
los tubérculos solo la energía e hidrato de carbono es mayor en Nuevo León y las frutas solo la
energía es mayor en México que en Nuevo León..
Referente a los alimentos de origen animal y/o vegetal , los aceites y grasas proporcionan en
promedio mayor cantidad de energía y grasa en México que en Nuevo León, el azúcar y miel
mayor cantidad de energía en México, losalimentos preparados para bebé y otros alimentos para
consumir en casa aportan más energía e hidratos de carbono en Nuevo León que en México,
sucede lo contario conrespecto a la proteína y la grasa.
Tabla 7. Consumo promedio de energíaa, proteínasb, grasasb, hidratos de carbonob por
grupos de alimentos* en Nuevo León en el año 2000** versus México (19).

��Fuente: * Clasificación ENIGH.
* *Cálculos propios con información del Diagnóstico Nutriológico de los menores de 5 años y las
familias del Estado de Nuevo León, 2000.
a: en calorías
b: en gramos
Aporte de energía y proteínas de cereales en razón de otros alimentos y grupos de alimentos
consumidos por familias de Nuevo León
En cuanto a las aportaciones de energía y proteínas por los cereales consumidos en razón de
otros alimentos y grupos de alimentos, la energía en solo dos alimentos, la carne de res y ternera y
la carne de puerco, proporciona menos energía, en el resto de los alimentos los cereales
consumidos por las familias aportan mayor cantidad de energía.
Ahora bien, con respecto a las proteínas, en todos los casos los cereales consumidos aportan
mayor cantidad, se debe hacer notar que hay razones muy altas con respecto a algunos alimentos
y esto se debe a que esos alimentos no aportan o bien el aporte es mínimo como es el caso de
aceites y grasas, azúcar, chocolate y café (ver Tabla 8).
Tabla 8. Aporte de energía y proteínas del grupo de cereales en razón de alimentos y otros
grupos de alimentos consumidos por familias en Nuevo León

* *Cálculos propios con información del Diagnóstico Nutriológico de los menores de 5 años y las
familias del Estado de Nuevo León, 2000.
Discusión
Alimentos que consumen las familias en Nuevo León

�El PCA está fuertemente asociado a factores culturales, nutricionales, socioeconómicos y
demográficos, determinar el PCA es conocer lo que la población consume de manera cotidiana
además de un acercamiento al entendimiento de los factores asociados a los consumos en las
regiones, además, el conocimiento holístico de la alimentación de las comunidades o regiones del
país, apoya el desarrollo de políticas alimentarias. (20) que coadyuben en el desarrollo sustentable
de la región.
Según McDonald (21) Una nutrición mejorada, es un primer paso importante hacia el desarrollo del
capital humano y la reducción de la pobreza. Ésta aseveración lleva implícito el hecho de la
relación buena nutrición-desarrollo, mala nutrición-pobreza, sin embargo, en el mundo actual,
globalizado, en donde la mercadotecnia tiene la capacidad del manejo de grandes volúmenes
alimentarios, implícitamente no está tomando en cuenta los excesos que en materia de
alimentación se están viviendo dada la relación nutrición-pobreza.
Es posible que en Nuevo León existan indicadores que manifiesten una expresión de posible
asimetría social y por lo tanto se genere la necesidad para caracterizar el patrón alimentario en
base a las regiones, niveles de ingreso y/o niveles de marginación, asimismo, se debe tomar en
cuenta que la oferta alimentaria puede romper con los patrones alimentarios regionales ( 22).
Al encuestar a 7606 familias en Nuevo León y realizar el recordatorio de 24 horas abre la
posibilidad de documentar el patron de consumo alimentario familiar en Nuevo León dado que la
determinación de éste PCA toma en cuenta lo mencionado por Rappo en el sentido de que se
obtiene la cantidad al menos una vez los alimentos que se consumen de manera habitual.
Se presentan dos modalidades en los resultados del PCA, uno de ellos tiene los alimentos
desagregados por variedad de alimento, es decir, cada cual según fue su frecuencia modal de
consumo, la otra forma de presentación tiene que ver con alimentos agregados por variedad de
alimento es decir, la tortilla de maíz contiene las variedades de tortilla de maíz blanco, amarillo,
maíz- trigo; Esta última es la utilizada para el análisis y desarrollo de la canasta básica alimentaria
familiar. Ahora bien, si la distribución se revisa desde la perspectiva de la energía que proporciona
cada alimento, se observa que el alimento que más energía aporta es la harina de maíz para atole
con 1568 Kcals, (ocupando el lugar 90 en la FMC), segundo lugar el hígado de cerdo con 1563
Kcals. ( lugar 314 en la FMC), tercer lugar la harina de trigo 74% de extracción con 1460 Kcals.
(lugar 187 en la FMC), cuarto lugar el trigo entero con 1364 Kcals (lugar 382), quino lugar la carne
molida de res semigrasosa con 1223 Kcals. (lugar 40 en la FMC).
Los resultados muestran que los alimentos con mayor FMC son el huevo, la tortilla, el frijol, las
bebidas de cola, leche y aceite de cártamo.
En el reporte de la ONU (23), se informa que el grupo de mayor disponibilidad en México fue el de
los cereales cuando en Nuevo León ocupa el cuarto en FMC, también reporta que en México, las
verduras se encuentran en el 7º lugar, productos cárnicos en 4º lugar, leche y huevo en 3º, y
tubérculos en 8º en accesibilidad cuando en Nuevo León éstos grupos ocuparon el 1º, 2º, 6º, 9º,
11º, lugar respectivamente en la FMC.
Ahora bien, ya en la desagregación por variedad de alimentos, el huevo ocupa el primer lugar de
un grupo que tiene el tercer lugar de accesibilidad, las tortillas en segundo lugar del grupo que se
reporta en primer lugar de accesibilidad, en cuarto lugar el frijol del grupo reportado en el primer
lugar de accesibilidad, las bebidas de cola no son mencionadas en el reporte de la ONU, solo la
harina de maíz, harina de trigo, trigo entero concuerdan con dicho reporte en el sentido de que los
cereales y aceites vegetales, seguidos de productos cárnicos (en Nuevo León Solamente el hígado
de cerdo y la carne de res molida semigrasosa) son los alimentos que más energía proporcionan.

�Los 20 alimentos desagregados por variedad de alimento de mayor frecuencia modal de consumo
en Nuevo León en el año 2000
El patrón de consumo alimentario real es en el que se conoce cada alimento que consume la
población en la cual se realiza el levantamiento de la información, en éste sentido, la presentación
desagregada por variedad de los alimentos tiene su utilidad en el conocimiento más preciso del
consumo, y en cuanto a la utilidad del análisis económico, puesto que existen alimentos por cuya
afinidad pueden ser agregados, por ejemplo, la tortilla de maíz que tiene varias presentaciones y
que en este caso es la del tipo de maíz blanco la que tiene la mayor frecuencia modal (66.05%)
ocupando el segundo lugar general y que al agruparla en un solo tipo de tortilla de maíz rebasa el
100% y pasa al primer lugar de alimentos consumidos por las familias encuestadas en Nuevo
León. Para las canastas básicas alimentarias familiares por Estado o región del país, el PCA
determinado de ésta forma debiera ser la base para la construcción de la canasta básica
alimentaria, puesto que se puede realizar el análisis desde el punto de vista social y de nutrición.
Los 20 alimentos agregados por variedad de alimento de mayor frecuencia modal de consumo en
Nuevo León en el año 2000
Dada la distribución de agregados por variedad de alimento, es con la que se construye la canasta
básica alimentaria familiar y bajo el concepto de universalidad referido por Laure (24) se tomaría
hasta el límite en aquel alimento que se consume en al menos el 25% de los encuestados que
serían básicamente 13 de los 20 alimentos que se seleccionarían en esa construcción. Asimismo,
es importante hacer notar, que al agrupar los alimentos, la carne de res (molida regular) y las
carnes procesadas aparecen en el listado así como la fruta (el plátano) pero con frecuencias
modales bajas. Aun con éstos veinte alimentos no se cubrirían los requerimientos para completar el
50% de la energía requerida por familia y que es otro de los conceptos utilizados en la
conformación de la canasta básica alimentaria familiar (25).
Los 20 alimentos desagregados por variedades de alimento de mayor frecuencia modal de
consumo en familias de Nuevo León versus México
La comparación real entre los alimentos que se consumen Mëxico y Nuevo León tendría que estar
dada en las mismas condiciones de agregación, sin embargo, desde un punto de vista cualitativo,
nos da idea de la distribución en base a las FMC de los alimentos en Nuevo León, de esta manera
podemos ver que de todos los alimentos obtenidos en el PCA, el huevo tiene la mayor FMC en
Nuevo León, las bebidas de cola ocupan el tercero en Nuevo León mientras que en México el
cuarto lugar, es interesante ver como el tomate rojo tiene lugar importante en el país a pesar de
que no proporciona calorías pero tiene una frecuencia modal tal que lo ubica en el segundo lugar y
que es además es un alimento que pertenece a un grupo de alimentos de poca disponibilidad (26)
Los 20 alimentos agrupados por afinidad de mayor frecuencia modal de consumo en familias de
Nuevo León versus México
La distribución de los alimentos agrupados, a fin de poder establecer la comparación entre los
alimentos que se consumen en el país versus Nuevo León, sirve también para analizar la
procedencia de la energía. Hay que agregar que a ésta distribución pueden estar presentes entre
otros factores el ingreso salarial, el área geográfica y el índice de marginación que pueden
influenciar la movilidad en las FMC de alimentos y por ende el patrón de consumo alimentario en
Nuevo León.
Entre los primeros cinco lugares se denota la posición que ocupa el tomate rojo, un alimento que
parece ser más cultural que nutrimental, en México ocupa el segundo lugar y en Nuevo León el
octavo, el segundo lugar en Nuevo León es ocupado por el consumo de aceite vegetal que aporta

�en promedio 1,689 Kcal. de manera interesante en ésta agrupación, el huevo y los refrescos
ocupan el mismo lugar en el consumo modal.
Con respecto a la carne de res, alimento que proporciona las proteínas de origen animal, solo la
carne molida regular aparece entre los 20 alimentos de mayor FMC, otros tipos como la de bistec y
milanesa, trozo y molida que se consumen en el país no aparecen, estos productos tienen un nivel
medio de accesibilidad en el país (27). Otros alimentos que otorgan principalmente hidratos de
carbono como la galleta y el pan de dulce si aparecen entre los primeros 20 alimentos en Nuevo
León y no en el país.
Porcentaje de Energía, proteínas, grasas e hidratos de carbono por grupos de alimentos en Nuevo
León en el año 2000 versus México
En Nuevo León la energía consumida proviene en el 29.63% de los hidratos de carbono, el 24.60%
de las proteínas y el 45.78% de las grasas, sin embargo la ONU (28) reporta que la energía que se
suministra en México proviene en el 64% de los hidratos de carbono, el 11.3% de las proteínas y el
24.7% de los lípidos.
En cuanto a cereales, se encontró que del total de energía que proporciona el patrón de consumo
alimentario familiar, es mayor la proporción de energía que aportan los cereales en el país que en
Nuevo León.
Aún y cuando ocupan el cuarto lugar en disponibilidad los productos cárnicos, la proporción de
energía, proteínas y grasas que se consumen a través de las carnes de res, ternera, puerco, aves,
pescados y mariscos en la dieta es significativamente mayor en Nuevo León con respecto a la
nacional (p&lt; 0.0001), esto a pesar de que como se ha mencionado, de los productos cárnicos solo
la carne molida regular aparece entre los 20 alimentos de mayor frecuencia modal de consumo.
La proporción de energía y grasas a través de las carnes procesadas es mayor en Nuevo León que
en el país (p&lt; 0.0001) y asimismo ocupa un lugar superior en la frecuencia modal de consumo. La
proporción de energía proveniente del huevo así como la energía y proteínas contenidas en la
leche y derivados se consumen en mayor proporción en Nuevo León que en el resto del país (p&lt;
0.0001), La energía y grasa debido al consumo de los aceites y las grasas es 4.34 veces mayor a
nivel nacional que en Nuevo León; La cantidad de energía y proteínas ( p&lt; 0.0001 y p&lt; 0.004)
provenientes de las leguminosas y semillas es mayor a nivel nacional que en el Estado de Nuevo
León.
En el consumo de la azúcar y frutas, solo la energía es mayor en el país que en Nuevo León; en el
café y chocolate la energía consumida es mayor en Nuevo León, en los alimentos preparados para
bebé y otros alimentos para consumir en el hogar, es mayor el consumo de energía, proteínas y
grasas en el país que en Nuevo León.
En el 23.5% de los grupos alimentarios en México, la cantidad de proteínas es mayor que en
Nuevo León (17.6%), con respeto a las grasa en el 29.4% de los grupos alimentarios se
proporciona más grasa en Nuevo León que en México (11.7%), en Nuevo León en el 47% de los
grupos se proporciona mayor cantidad de hidratos de carbono que en México 23.5%), no hay
diferencia en el porcentaje de grupos de alimentos entre México y Nuevo León que proporcionan
mayor cantidad de energía (para ambos 47%).
Consumo promedio de Energía, proteínas, grasas e hidratos de carbono por grupos de alimentos
en Nuevo León en el año 2000 versus México
En el 52.94% de los grupos de alimentos, la media de energía que proporcionan son mayor en
México respecto al Nuevo León, el 47% de los grupos proporcionan en promedio mayor cantidad

�de proteínas en Nuevo León que en México, no hay diferencia los porcentajes de los grupos de
alimentos en el aporte de las grasas así como en los hidratos de carbono.
A pesar de que los productos cárnicos no aparecen entre los primeros veinte alimentos de mayor
FMC y ocupan el cuarto lugar en disponibilidad a nivel nacional (29), a excepción de pescado y
mariscos, aportan mayor cantidad en promedio (p&lt; 0.0001) de energía, proteínas, grasas e
hidratos de carbono en Nuevo León con respecto a México.
Con respecto a los cereales, leguminosas y semillas, alimentos preparados para bebé y otros
alimentos para consumir en casa, así como las frutas, en promedio aportan mayor cantidad de
energía, proteínas, grasas e hidratos de carbono en México que en Nuevo León (p&lt; 0.0001). En lo
referente al café y chocolate, en promedio aportan mayor cantidad de energía, grasas e hidratos de
carbono en Nuevo León que en México ( p&lt; 0.0001, 0.007 y 0.0001).
Aporte de energía y proteínas de cereales en razón de otros alimentos y grupos de alimentos
consumidos por familias de Nuevo León
La cantidad de cereales consumidos por las familias de Nuevo León, aportan en casi todos los
casos mayor cantidad de energía y el aporte de proteína es mayor con respecto a todos los demás
alimentos o grupos de alimentos, se debe hacer notar que en algunos casos el aporte es muy alto
en razón de cierto alimentos y la causa es que éstos alimentos proporcionan nada o casi nada de
proteína. Éste resultado en el que el aporte de energía y proteína por los cereales es alto en razón
de otros alimentos se puede deber a la accesibilidad y disponibilidad que tienen los cereales con
respecto a otros alimentos tales como los productos cárnicos que son alimentos que aportan de
manera principal las proteínas de la dieta.
Conclusiones
México cuenta con una trayectoria larga en la aplicación de programas y políticas alimentarias
tanto de producción como de consumo, sin embargo, a pesar de que se tienen conocimientos
amplios en relación a los factores sociales que contribuyen o determinan los problemas de
nutrición, sea por deficiencia o por exceso, persisten a lo largo y ancho del país. El propósito
general en el conocimiento del PCA es la generación de políticas alimentarias que pueden abarcar
la producción y el consumo, mientras más se conozca el PCA mayor capacidad de generar
políticas regionales que determinen la seguridad alimentaria. La presentación de los resultados del
PCA en dos modalidades (agregados y desagregados por variedad de alimentos) ha dado la
posibilidad de análisis de las esferas de salud y social puesto que pone de manifiesto los alimentos
tal y cual se consumen en la región. Éste análisis también coloca de manifiesto las concordancias
o discordancias entre el consumo y la disponibilidad que mencionan los reportes.
Los alimentos desagregados por variedad de alimento con mayor FMC en el PCA en las familias
encuestadas en Nuevo León son huevo, tortilla de maíz, frijol, bebidas de cola, leche y el aceite.
Del PCA, que consta de 451 alimentos, solo 13 alimentos cumplen con el criterio de universalidad
en la construcción de la canasta básica alimentaria. Además se evidencia que no hay concordancia
entre los reportes de disponibilidad de alimentos y la frecuencia modal del consumo de alimentos
en Nuevo León.
El PCA con alimentos desagregados por variedad de alimento puede representar la frecuencia
modal de consumo a nivel regional o estatal, por lo cual estimamos que este debe ser el utilizado
en la construcción de la canasta básica alimentaria de la región o estado federativo.
Notorio es En observar en el listado de alimentos por frecuencia de consumo modal la carne no
aparece dentro de los primeros 20 alimentos, sin embargo las carnes procesadas ocupan un lugar
preponderante en Nuevo León con respecto al país.

�Por otra parte, el promedio de energía, proteínas, grasas e hidratos de carbono que se consume
en Nuevo León es mayor que en el País. Los cereales tienen una razón en promedio de 2.34:1 en
el aporte de energía con respecto a otros alimentos y grupos de alimentos. Entre tanto, la carne de
res tiene una razón en promedio de 2.92:1 en el aporte de energía con respecto a otros alimentos y
otros grupos de alimentos.
Para el análisis del PCA es aconsejable utilizar alimentos desagregados por variedad de alimento,
ya que representaría la demanda regional de alimentos mas fehacientemente. Dado que el PCA es
influído por factores sociales y demográficos se sugiere construir el PCA por ingreso salarial, por
ubicación geográfica basada en concentraciones poblacionales (urbana y rural), por Índice de
marginación o bien otro índice de desarrollo social.
Resumen
La alimentación y la accesibilidad en alimentos conforman uno de los derechos fundamentales del
hombre y permite apreciar el nivel de desarrollo sustentable en la comunidades, hasta el momento
no se ha descrito el Patrón de Consumo Alimentario (PCA) en Nuevo León (México) por lo que el
objetivo de la presente investigación fue determinar el PCA en Nuevo León y analizar las
diferencias respecto al país. Para ello se revisó la base de datos del diagnóstico de nurtrición
realizado en Nuevo León en año 2000 por la Facultad de Salud Pública y Nutrición (UANL); y se
determinaron los promedios y las frecuencias modales de consumo (FMC) de alimentos, se
calcularon los aportes nurticionales de cada alimento. El PCA se compone de 451 alimentos, la
carne no aparece entre los primeros 20 lugares de FMC, la tortilla de maíz, el aceite vegetal,
huevo, refresco, frijol son los alimentos de mayor FMC. Existen diferencias cualitativas y
cuantitativas en el PCA en Nuevo León con respecto al país.
Palabras clave: Patrón de consumo alimentario, Nuevo León, México
Abstract
The feed and the accesibility to food are a fundamental human right, they are strongly associated
with the sustainable development, at this moment there is no information about the food pattern
consumption (FPC) at the state of Nuevo León. The objective was to know the FPC at the state of
Nuevo León and to analyse the difference on FPC between the state of Nuevo León versus
country. it was made an examination of the data base generated in the Nutritional Diagnosis at the
state of Nuevo León in 2000, we compare the results with the National interview of income and
spend of the home on 2000, we calculate the average and the modal consumption frecuency (MCF)
of each food, and also calculate the nutritional value. The FPC have 451 food, the meat was not in
the early 20 food places of the FPC, the corn tortilla, vegetable oil, egg, soft drink and beans are the
food with the biggest MCF. There are cualitative and cuantitative defferences in the FPC at the
state of Nuevo León versus the country,
Key words: food pattern consumption, Nuevo Leon, México
Referencias
1. Organización Panamericana de la Salud. 2002. La salud en las Américas. Publicación Científica
y Técnica No 587. Washington, DC, OPS/OMS
2. Organización Panamericana de la Salud. 2000. La salud y el ambiente en el desarrollo
sostenible. Publicación Cientifica No. 572. Washington, DC, OPS/OMS
3. Esquivel Hernández R. I., S.M. Martínez Correa y J.L. Martínez Correa 2005 Nutrición y salud,
2da Ed. Editorial Manual Moderno, México

�4. Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo 2003, Informe sobre Desarrollo Humano
2003, Ed. Mundi-Prensa, Madrid, España.
5. Idem.
6. Schuh G. E. 2002, Seguridad Alimentaria Mundial, Perspectivas Económicas, Vol 7, No. 2. 17-19
7. Cantú Martínez Pedro, 2000, El Desarrollo Sostenible: Significado e Implicaciones. Ambiente Sin
Fronteras, Vol 3, No. 2. 1-4 pp
8. Barquera, S., J. Rivera-Domarco y A. Gasca García 2001. Políticas y programas de nutrición en
México, Salud Pública de México, Vol. 43 Núm.5: 464-477
9. Secretaría De Salud, Instituto Nacional de Salud Pública, Instituto Nacional de Estadística,
Geografía e Informática 2000, "Encuesta Nacional de Nutrición 1999: niños menores de cinco
años" 1era. Ed., Cuernavaca, Morelos, México.
10. Rappo-Miguez, S. 2001. Reseña: La alimentación de los mexicanos en la alborada del tercer
milenio (2001) Aportes: Revista de la Facultad de Economía-BUAP, Año VII, Núm. 19: 177-179
11. Facultad de Salud Pública y Nutrición (UANL) /Servicios de Salud de Nuevo León/ Desarrollo
Integral de la Familia de Nuevo León /Banco de Alimentos de Cáritas Monterrey 2001. Diagnóstico
nutriológico de las familias y menores de cinco años del Estado de Nuevo León 2000. Facultad de
Salud Pública y Nutrición, Universidad Autónoma de Nuevo León (Monterrey, N.L., México) 200 pp
12. Instituto Nacional De Estadística, Geografía E Informática 2001. Encuesta Nacional de Ingresos
y Gastos de los Hogares 2000. 1ª. Ed., INEGI/Aguascalientes, Ags. México.
13. Muñoz de Chávez, M. y E. Mendoza Martínez 1996 "Tablas de valor nutritivo de los alimentos
de mayor consumo en Latinoamérica" Instituto Nacional de la Nutrición, Distrito Federal, México,
14. Daniel, W.W. 1999. Bioestadística: base para el análisis de las ciencias de la salud. 3ª ed. Ed.
Limusa pp 878
15. Martínez Jasso, I. y P. A. Villezca Becerra. 2003. "La alimentación en México: un estudios a
partir de la Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los hogares" Notas. Revista de Información
y Análisis No.21: 26-37.
16. Idem.
17. Pérez de Gallo Bertha 1999. Manual de Dietas Normales y Terapéuticas. Ed. La Prensa Médica
Mexicana, S.A. de C.V., México.
18. Martínez Jasso, I. y P. A. Villezca Becerra, Op. cit.
19. Idem.
20. Bonomo, E. W. Teixeira Caiaffa, C. Comini César, A. C. Souza Lopes e Maria Fernanda LimaCosta 2003. Consumo alimentar da população adulta segundo perfil sócio-econômico e
demográfico: Projeto Bambuí Cadernos de Saúde Pública Vol.19 (5): 1461-1471

�21. Macdonald, B., L. Haddad, R. Gross y M. McLachlan 2002. Nutrición: Los Argumentos a Favor
En Nutrición: La Base para el Desarrollo, Ginebra: SCN. pp 1-4
22. Rappo Miguez, S., Op. cit.
23. Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación, 2003, FAO: Perfiles
Nutricionales por Países, México. FAO, Roma Italia.
24. Figueroa Pedraza, D. 2005. Medición de la seguridad alimentaria y nutricional Revista Salud
Pública y Nutrición Vol. 6 No. 2 (www.respyn.uanl.mx/vi/2/ensayos/MedicionSAyN.htm)
25. Idem.
26. Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación, Op.cit.
27. Idem.
28. Idem
29. Idem
ANEXO I. Frecuencia y porcentajes de alimentos mencionados en Nuevo Leon, México

1
2
3
4
5
6
7
8
9
10
11
12
13

Cereales
Tortilla de maíz blanco
Arroz precocido
Pastas (promedio)
Pan dulce
Galleta dulce
Tortilla de maíz amarillo
Tortilla de maíz y trigo
Pan de caja
Hojuelas de maíz
Hojuelas de maíz azucaradas
Harina de trigo
Pan blanco (bolillo)
Galleta salada

Frecuencia
5067
2232
2163
1596
1496
1465
1179
931
743
509
406
329
276

Porcentaje
66.62
29.35
28.44
20.98
19.67
19.26
15.50
12.24
9.77
6.69
5.34
4.33
3.63

�14
15
16
17
18
19
20
21
22
23
24
25
26
27
28
29
30
31
32
33
34
35
36
37
38
39
40
41
42
43
44
45
46
47
48
49
50
51
52
53
54
55
56

Arroz precocido
Harina de trigo 80% de extracción
Harina para hot cakes
Harina de Maíz para tamales
Harina de maíz para atole
Pan tostado de caja
Arroz inflado
Pan integral de caja (enriquecido)
Arroz (harina de)
Espagueti
Maicena
Pastas enriquecidas con huevo
Masa tratada con cal (maíz amarillo)
Masa tratada con cal (maíz blanco)
Harina para reposteria
All bran
Hojuelas de trigo
Avena (hojuelas)
Maíz amarillo
Arroz pulido
Hojuelas de avena (precocida)
Harina de trigo 74% de extracción
Masa yucatán
Maíz inflado azucarado
Panqué (enriquecido)
Galleta (trigo integral)
Harina de maíz Nixtamalizada
Hojuelas de cereales con plátano
Maíz cacahuazintle
Maíz (negro o azul)
Maíz blanco
Pinole sin azúcar
Arroz integral
Centeno (pan de)
Amaranto
Amaranto tostado
Arroz inflado con cocoa
Pastas enriquecidas con espinacas
Trigo entero
Cebada
Centeno (harina integral de)
Tortilla de maíz azul o negro
Salvado de trigo

230
157
153
137
114
113
99
93
81
68
66
65
64
56
54
49
47
43
37
32
29
23
22
18
18
17
12
12
9
8
7
5
4
4
3
2
2
2
2
1
1
1
1

3.02
2.06
2.01
1.80
1.50
1.49
1.30
1.22
1.06
0.89
0.87
0.85
0.84
0.74
0.71
0.64
0.62
0.57
0.49
0.42
0.38
0.30
0.29
0.24
0.24
0.22
0.16
0.16
0.12
0.11
0.09
0.07
0.05
0.05
0.04
0.03
0.03
0.03
0.03
0.01
0.01
0.01
0.01

�Carne de res y ternera.
Carne (molida regular)
Carne de res semigrasosa
Carne (molida especial)
Filete
Carne de res grasosa con hueso
Carne de res grasosa sin hueso
Carne de res seca
Carne de res magra
Chambarete
Falda
Agujas de res
Hígado de res
Aguayón
Cohete
Menudo de res (estómago e intestinos)
Carne magra de Carnero sin hueso
Costillas gordas de res
Pescuezo de res
Tripas de res
Corazón de res
Lengua de res
Pata de res
Riñones de res
Cecina de res oreada

Frecuencia
1026
430
418
275
235
212
207
170
117
103
70
64
63
34
34
19
16
7
3
2
2
2
2
1

Porcentaje
13.49
5.65
5.50
3.62
3.09
2.79
2.72
2.24
1.54
1.35
0.92
0.84
0.83
0.45
0.45
0.25
0.21
0.09
0.04
0.03
0.03
0.03
0.03
0.01

Carne de puerco
1 Carne promedio de Cerdo (lomo, espaldilla
2 Chicharrón de Cerdo (con grasa)
3 Carne magra de Cerdo (pierna o lomo sin
4 Carne semigrasosa de Cerdo (lomo)
5 Costillas semigrasosas de Cerdo
6 Espaldilla de Cerdo
7 Patas de cerdo (frescas)
8 Hígado de cerdo
9 Moronga
10 Cecina de cerdo
11 Pulmón de cerdo

Frecuencia
244
111
56
40
16
8
8
3
2
1
1

Porcentaje
3.21
1.46
0.74
0.53
0.21
0.11
0.11
0.04
0.03
0.01
0.01

1
2
3
4
5
6
7
8
9
10
11
12
13
14
15
16
17
18
19
20
21
22
23
24

1

Carne de Aves
Pollo (promedio)

Frecuencia Porcentaje
1406
18.49

�2
3
4
5
6
7

Pollo (pierna con piel)
Pollo (pechuga con piel)
Gallina joven
Hígado de pollo
Guajolote (pavo)
Pato (de crianza)

320
157
13
5
2
1

4.21
2.06
0.17
0.07
0.03
0.01

1
2
3
4

Otras Carnes ( carnero , cabrito , etc)
Conejo de crianza
Venado (asado)
Ahuahutle (1)
Gusanos de Maguey

Frecuencia
11
11
2
2

Porcentaje
0.14
0.14
0.03
0.03

1
2
3
4
5
6
7
8
9
10
11
12
13

Carnes Procesadas
Chorizo
Salchicha
Jamón semigraso (cerdo)
Jamón de pavo
Tocino
Mortadela
Longaniza
Pastel de pavo
Pepperoni
Patas de cerdo en escabeche
Paté (hígado no especificado)
Salami (carne de cerdo y res)
Queso de puerco

Frecuencia
1334
1037
973
228
78
47
9
5
4
3
3
2
1

Porcentaje
17.54
13.63
12.79
3.00
1.03
0.62
0.12
0.07
0.05
0.04
0.04
0.03
0.01

Frecuencia
192
56
7
6
5
3
3
2
1
1
1
1

Porcentaje
2.52
0.74
0.09
0.08
0.07
0.04
0.04
0.03
0.01
0.01
0.01
0.01

Pescados y Mariscos
1 Atún en aceite
2 Mojarra
3 Pescado seco tipo charal
4 Sardinas en aceite
5 Sardinas en tomate
6 Camarones crudos
7 Camarón cocido
8 Bagre
9 Mero
10 Róbalo
11 Trucha
12 Jaiba cocida

�13 Ostiones sin concha
14 Pulpo crudo

1
1

0.01
0.01

1
2
3
4
5
6
7
8
9
10
11
12
13
14
15
16
17
18
19
20
21
22
23
24
25
26
27
28
29
30

Leche y derivados
Leche fresca (pasteurizada o cruda)
Queso fresco de vaca
Queso pasteurizado americano
Leche entera en polvo
Leche fresca (semidescremada)
Queso chihuahua
Yogur natural (leche entera)
Leche evaporada (entera)
Queso manchego
Leche modificada en polvo
Leche descremada en polvo (instantánea)
Queso fresco de cabra
Queso oaxaca
Yogur natural (leche semidescremada)
Leche descremada en polvo
Leche hervida
Leche evaporada (descremada)
Leche materna
Requesón (promedio)
Leche condensada
Leche fresca de cabra
Queso pasteurizado suizo
Queso añejo tipo cotija
Queso parmesano (duro)
Queso cheddar
Requesón cremoso
Requesón semi descremado
Queso americano con pimiento
Queso holandès
Queso suizo

Frecuencia
4323
419
334
302
283
238
158
152
128
97
76
44
36
32
31
25
11
10
9
7
5
5
4
3
2
2
2
2
1
1

Porcentaje
56.84
5.51
4.39
3.97
3.72
3.13
2.08
2.00
1.68
1.28
1.00
0.58
0.47
0.42
0.41
0.33
0.14
0.13
0.12
0.09
0.07
0.07
0.05
0.04
0.03
0.03
0.03
0.03
0.01
0.01

1
2
3
4
5
6

Huevo
Huevo entero fresco
Clara de huevo de gallina
Huevo de iguana
Huevo de pava
Yema de huevo
Huevo de pata

Frecuencia
5100
34
6
5
5
2

Porcentaje
67.05
0.45
0.08
0.07
0.07
0.03

�7
8

Huevo deshidratado
Huevo de gansa

2
1

0.03
0.01

1
2
3
4
5
6
7
8
9
10
11
12
13
14
15
16
17

Aceites y Grasas
Aceite de cártamo
Aceite de maíz
Manteca de cerdo
Grasas vegetales promedio para cocinar
Mantequilla con sal
Mantequilla sin sal
Crema 20 % grasa (dulce)
Crema 40 % grasa (agria)
Margarina con sal
Aceite de ajonjolí
Aceite de girasol
Aceite de cacahuate
Aceite de oliva
Aceite de coco
Aceite de algodón
Aceite de soya
Crema de leche en polvo

Frecuencia
3850
1596
588
465
406
113
88
79
53
24
14
10
6
5
4
4
1

Porcentaje
50.62
20.98
7.73
6.11
5.34
1.49
1.16
1.04
0.70
0.32
0.18
0.13
0.08
0.07
0.05
0.05
0.01

1
2
3
4
5
6
7
8
9
10

Tuberculos
Papa (promedio)
Zanahoria
Papa amarilla
Caimito morado
Caimito blanco
Cúrcuma (Yuquilla)
Camote amarillo
Camote (promedio)
Malanga
Ñame

Frecuencia
2618
886
138
17
5
4
3
1
1
1

Porcentaje
34.42
11.65
1.81
0.22
0.07
0.05
0.04
0.01
0.01
0.01

1
2
3
4
5

Verduras , legumbres, leguminosas y semillas
Frijol (promedio)
Jitomate
Cebolla blanca
Aguacate (promedio)
Chile serrano

Frecuencia
4515
3836
2892
736
723

Porcentaje
59.36
50.43
38.02
9.68
9.51

�6
7
8
9
10
11
12
13
14
15
16
17
18
19
20
21
22
23
24
25
26
27
28
29
30
31
32
33
34
35
36
37
38
39
40
41
42
43
44
45
46
47
48
49

Chile jalapeño
Ajo
Frijol bayo gordo
Lechuga romana
Calabaza criolla (verde)
Col blanca
Cilantro
Tomate (verde)
Calabacita italiana
Chile piquin
Elote blanco
Chile poblano
Nopales
Elote amarillo
Brócoli
Chayote sin espinas
Lechuga orejona
Chile ancho
Calabaza de castilla (madura)
Chicharo
Lentejas
Chilillo (chile del monte)
Chile cascabel
Frijol amarillo
Calabaza amarilla madura
Frijol blanco
Apio
Frijol negro
Coliflor
Pimiento morrón rojo
Cebolla (de rabo)
Aguacate de pellejo
Aguacate verde
Pepino
Haba (harina de)
Acelga
Zanahoria (jugo)
Garbanzo
Calabaza (hojas y puntas de)
Jitomatillo (miltomate)
Ejotes
Cacahuate o manì (tostado)
Chile chilaca
Berenjena

621
561
538
428
309
261
231
214
161
136
129
119
115
109
86
74
73
71
66
63
62
58
56
55
53
52
51
47
44
42
37
35
32
31
25
25
23
19
18
18
17
15
13
11

8.16
7.38
7.07
5.63
4.06
3.43
3.04
2.81
2.12
1.79
1.70
1.56
1.51
1.43
1.13
0.97
0.96
0.93
0.87
0.83
0.82
0.76
0.74
0.72
0.70
0.68
0.67
0.62
0.58
0.55
0.49
0.46
0.42
0.41
0.33
0.33
0.30
0.25
0.24
0.24
0.22
0.20
0.17
0.14

�50
51
52
53
54
55
56
57
58
59
60
61
62
63
64
65
66
67
68
69
70
71
72
73
74
75
76
77
78
79
80
81
82
83
84
85
86
87
88
89
90
91
92
93

Chile chipotle
Aguacate de Florida
Chile Pasilla
Alubia (promedio)
Betabel
Cebolla morada
Chile largo
Chile morita
Frijol garbancillo
Frijol ojo de liebre
Malva
Alverjòn o garbanzo
Frijol ayocote
Garbanzo (harina de)
Col de Bruselas
Nabo
Nuez de castilla
Chayote con espinas
Flor de calabaza
Haba verde
Perejil
Frijol (harina de)
Haba caballar
Pistache
Semilla calabaza
Alcachofa
Berro
Chile habanero
Chile tornachile
Hojas de Chaya
Ibes o frijol lima
Lengua de vaca
Frijol azufrado
Frijol palacio
Frijol Rosita
Soya (harina de) desgrasada
Avellanas
Pasta o crema de cacahuate con grasa y
Semilla calabaza (pepita)
Papaloquelite
Romeritos
Verdolaga
Soya (semilllas)
Soya (harina de) baja en grasa

11
10
10
9
9
9
8
8
7
7
7
6
6
6
6
6
5
5
4
4
4
3
3
3
3
3
3
3
3
3
3
3
2
2
2
2
2
2
2
2
2
2
1
1

0.14
0.13
0.13
0.12
0.12
0.12
0.11
0.11
0.09
0.09
0.09
0.08
0.08
0.08
0.08
0.08
0.07
0.07
0.05
0.05
0.05
0.04
0.04
0.04
0.04
0.04
0.04
0.04
0.04
0.04
0.04
0.04
0.03
0.03
0.03
0.03
0.03
0.03
0.03
0.03
0.03
0.03
0.01
0.01

�94 Ajonjolí
95 Cacao pataste
96 Girasol (semillas peladas)
97 Cebollinas
98 Chile guajillo
99 Col morada
100 Espárrago
101 Guaje verde (semillas)
102 Quelite o espinaca china
103 Rábano
104 Yerbabuena
105 Yerbamora

1
2
3
4
5
6
7
8
9
10
11
12
13
14
15
16
17
18
19
20
21
22
23
24
25
26
27
28
29

Frutas
Plátano (promedio)
Limón agrio
Manzana
Naranja (jugo)
Naranja dulce (promedio)
Plátano tabasco
Mango (promedio)
Melón valenciano
Papaya
Uva
Sandia
Guayaba (promedio)
Durazno amarillo
Pera
Fresa
Piña
Ciruela roja
Calabaza Melón
Toronja
Tuna con semilla (promedio)
Jícama
Membrillo
Naranja agria
Caña de azúcar
Caña de azúcar (jugo)
Níspero
Anona
Mandarina
Nanche agrio

1
1
1
1
1
1
1
1
1
1
1
1

0.01
0.01
0.01
0.01
0.01
0.01
0.01
0.01
0.01
0.01
0.01
0.01

Frecuencia
837
574
480
192
173
131
97
96
83
57
56
52
32
27
18
16
14
12
8
7
5
5
5
4
4
4
3
3
3

Porcentaje
11.00
7.55
6.31
2.52
2.27
1.72
1.28
1.26
1.09
0.75
0.74
0.68
0.42
0.35
0.24
0.21
0.18
0.16
0.11
0.09
0.07
0.07
0.07
0.05
0.05
0.05
0.04
0.04
0.04

�30
31
32
33
34
35
36
37
38
39
40
41
42
43
44
45
46
47
48
49
50

Capulin
Durazno blanco
Lima
Melón almizclero
Chirimoya
Ciricote
Coco (agua)
Guaya (promedio)
Higo
Jinicuil (semilla)
Limón real
Mango de manila
Manzana de Marañon o anacardo
Nanche o cereza de barbados
Nectarina
Plátano macho
Tamarindo
Tejocote
Tuna cardona
Ustè (X'Beck che) o Acerola
Zapote negro

2
2
2
2
1
1
1
1
1
1
1
1
1
1
1
1
1
1
1
1
1

0.03
0.03
0.03
0.03
0.01
0.01
0.01
0.01
0.01
0.01
0.01
0.01
0.01
0.01
0.01
0.01
0.01
0.01
0.01
0.01
0.01

1
2
3
4
5
6
7
8

Azúcar y miel
Azúcar morena
Azúcar refinada
Jarabe de maple
Miel de abeja
Jarabe sabor a maple
Miel de maíz
Piloncillo
Melaza

Frecuencia
2561
1581
94
61
55
7
6
2

Porcentaje
33.67
20.79
1.24
0.80
0.72
0.09
0.08
0.03

1
2
3
4
5

Café, té y chocolate
Chocolate en polvo (+)
Chocolate con azúcar
Chocolate en polvo (-)
Chocolate con leche
Chocolate sin azúcar

Frecuencia
399
151
64
61
17

Porcentaje
5.25
1.99
0.84
0.80
0.22

1
2

Alimentos preparados para bebé y otros alimentos para consumir en
casa.
Papas fritas
Mayonesa (comercial)

Frecuencia Porcentaje
780
760

10.26
9.99

�3
4
5
6
7
8
9
10
11
12
13
14
15
16
17
18
19
20
21
22
23
24
25
26
27
28
29
30
31
32
33
34
35
36
37
38
39
40
41
42
43
44
45
46

Naranja (jugo enlatado o embotellado)
Jitomate salsa catsup
Jitomate (puré)
Manzana (jugo)
Chile serrano en escabeche
Mostaza
Jitomate (salsa)
Papas fritas a la francesa
Néctares de fruta
Elote rebanado (amarillo)
Chícharo enlatado
Nèctar de fruta
Pollo rostizado
Mermelada promedio
Chile jalapeño en rajas
Gelatina con agua
Chile jalapeño en escabeche
Hamburguesa picada (regular) frita
Chile pimiento sin semilla
Uva (jugo embotellado)
Sopa condensada de Pollo con tallarines
Gelatina en polvo endulzado
Champiñones
Helado de crema
Papas hojuelas para puré
Chile chipotle adobado
Verduras (jugo coctel)
Puré de Verduras mixtas
Puré de Manzana
Nieve de frutas
Puré de Naranja (jugo)
Puré de Durazno
Sopa condensada de Verduras mixtas
Aceitunas
Naranja (mermelada)
Sopa condensada de Cebolla con caldo
Hamburguesa picada frita
Colado de Pollo
Sopa condensada de Jitomate con caldo
Sopa condensada de Pollo con arroz
Chile largo en escabeche
Toronja (jugo embotellado)
Ciruela pasa
Colado de Res

231
129
115
109
105
100
98
91
71
67
59
59
59
50
40
40
36
32
29
26
21
20
17
14
14
12
12
11
11
10
10
9
9
8
8
8
7
7
7
7
6
6
5
5

3.04
1.70
1.51
1.43
1.38
1.31
1.29
1.20
0.93
0.88
0.78
0.78
0.78
0.66
0.53
0.53
0.47
0.42
0.38
0.34
0.28
0.26
0.22
0.18
0.18
0.16
0.16
0.14
0.14
0.13
0.13
0.12
0.12
0.11
0.11
0.11
0.09
0.09
0.09
0.09
0.08
0.08
0.07
0.07

�47
48
49
50
51
52
53
54
55
56
57
58
59
60
61
62
63
64
65
66
67
68
69
70
71
72
73
74
75
76
77
78
79
80

Jitomate (jugo)
Mango en almíbar (enlatado)
Manzana (mermelada)
Hojuelas de papas
Piña (jugo embotellado ó enlatado)
Puré de Manzana (jugo)
Sopa condensada de Verduras (minestrone)
Jalea de frutas (promedio)
Manzana (puré)
Colado de Carne de Cordero
Sopa condensada de Pollo con verduras
Ciruela pasa (jugo)
Dátil seco sin semilla
Jalea real
Pasas sin semilla
Puré de Macarrones con pollo
Puré de Verduras (zanahoria)
Puré de Verduras con carne de res
Puré de pera
Puré de pera y piña
Sopa condensada de Res con tallarines
Ciruela pasa puré
Cocteles de frutas en almíbar
Durazno en almíbar (sin semilla)
Fresas en almíbar
Grenetina en polvo
Manzana en almíbar (enlatada)
Membrillo (jalea)
Pepinillo encurtido
Piña en almíbar
Puré de verduras con jamón
Puré de Chabacano con tapioca
Puré de Ciruela pasa con tapioca
Puré de mango con tapioca

4
4
4
4
4
4
4
3
3
3
3
2
2
2
2
2
2
2
2
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2
1
1
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1

0.05
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0.01
0.01
0.01
0.01
0.01
0.01

1
2
3
4
5
6
7
8

Bebidas no alcohólicas y alcohólicas
Bebidas de Cola
Sabor de naranja y toronja
Jarabes de sabores
Sabor de uva, limón y lima
Bebidas con fruta
Cerveza (alcohol 4.5%)
Agua mineral
Pulque

Frecuencia
4897
257
189
86
30
21
8
4

Porcentaje
64.38
3.38
2.48
1.13
0.39
0.28
0.11
0.05

�9

Agua Quina

3

0.04

�AVANCES EN LA INVESTIGACIÓN SOBRE DEPENDENCIA DE SUSTANCIAS
José Moral de la Rubia.
Facultad de Psicología
Universidad Autónoma de Nuevo León (Nuevo León, México)
E-mail: jose_moral@hotmail.com
Introducción
En primer lugar, vamos a revisar el origen de los términos de adicción y
dependencia a fin de aclarar su uso en la literatura especializada. A
continuación, se pasa a exponer de forma sucinta las causas de la
adicción desde una perspectiva tanto biológica como psicológica y
social, mostrando como las tres perspectivas se complementan y
ofrecen una imagen más clara de cara a la intervención. Finalmente, se
proponen algunas sugerencias para el tratamiento clínico, centrando la
intervención en los síntomas residuales más persistentes de
aburrimiento, desmotivación y baja tolerancia al estrés, así como en la
estrategia aprendida a lo largo de la historia de la dependencia para
afrontar estos síntomas residuales. El artículo trata de las dependencias
de sustancias en general, pero quizá pone un mayor énfasis en las sustancias ilegales con mayor
potencial adictivo como la cocaína, las anfetaminas y los opiáceos (heroína).
Historia breve de los términos adicción y dependencia y su ubicación en las clasificaciones
diagnósticas al uso (DSM y CIE).
El término adicción procede de la palabra latina "addicere" que se refiere una forma de pago de
deudas que ofrecía el derecho civil romano, por medio de la cual el deudor insolvente quedaba
como esclavo del acreedor. En los siglos XVIII y XIX, los médicos emplean el término adicción para
referirse a la pérdida de control en el uso de sustancias psicoactivas, ya sea alcohol o drogas. A
principios de siglo XX, se impone el término de adicción para patrones compulsivos de consumo,
pero se reduce a otras drogas distintas del alcohol, empleándose para ésta última el término de
alcoholismo que fue acuñado por Huss en 1849 (1). Light y. Torrance, en 1929 (2), establecen el
término de dependencia física desde el estudio de casos clínicos de adictos a la morfina. La
dependencia física viene definida por la aparición de un síndrome de síntomas de malestar intenso,
deseo ansioso por la droga y signos de alteración vegetativa tras el cese brusco por días u horas
del consumo de la sustancia en un alguien que la consume diariamente y en dosis altas. Síndrome
que revierte inmediatamente con el suministro de la misma en la dosis habitual para el sujeto u otra
sustancia de acción similar y en una dosis equivalente. Dosis que el adicto ha ido incrementado
con el tiempo, mostrando así tolerancia a la sustancia psicoactiva. En 1931, Tatum y Seevers (3)
diferencia la habituación de la dependencia de una droga por la presencia de dependencia física
en ésta última, existiendo en ambas condiciones un consumo excesivo con clara pérdida de
control, es decir, un consumo compulsivo.
En la primera edición del Manual Diagnóstico y Estadístico de Trastornos Mentales (DSM) (APA,
1952) (4), se empleó el término de adicción a las drogas, pero no el de habituación. Dicho término
aparecía bajo la categoría de trastornos de la personalidad sociopática. En otro apartado figuraba
el alcoholismo. También los términos alcoholismo y adicción de drogas fueron empleados en la
séptima edición de la Clasificación Internacional de Enfermedades (OMS, 1955) (5), pero no el de
habituación.
Un Comité de Expertos sobre Drogas que Producen Adicción de la Organización Mundial de la
Salud (OMS) (6), en 1957, define el término de adicción como un deseo irresistible de continuar
con el uso de la droga, presentando el sujeto tolerancia y dependencia tanto psíquica como física a

�esa sustancia psicoactiva. Además, define el término de habituación como un trastorno de menor
severidad que la adicción donde hay un uso continuo de la droga, ausencia o poca tolerancia y
cierta dependencia psíquica, pero no física. Se habla de dependencia psíquica si al interrumpirse
de forma brusca el consumo de la droga, aparece un intenso malestar psíquico, un deseo
irresistible de consumir la sustancia para aliviar ese malestar y la idea que no poder tolerar la
situación de malestar al menos que se consuma la sustancia, pero sin signos evidentes de
alteración vegetativa e incluso nerviosa central. Si se acompaña de alteración vegetativa y nerviosa
central, entonces se habla de dependencia física, siendo además estos signos, al igual que los
síntomas de malestar, muy específicos a los sistemas de neurotransmisión donde la droga produce
neuroadaptación con su uso diario y a dosis altas.
En 1964, descontentos con los términos de adicción y habituación por problemas de confusión y
mal uso entre los clínicos, otro comité de expertos de la OMS (7) propone sustituir ambos por
dependencia. La dependencia se define como el estado derivado de la administración repetida de
una droga durante un periodo continuo de tiempo, cuyas características variaban con el tipo de
droga, aunque como rasgo común aparece el uso compulsivo de la sustancia.
El nuevo término fue adoptado por la octava edición de la Clasificación Internacional de
Enfermedades (CIE-8) (1967) (8) y la segunda edición del DSM (DSM-II) (9) en 1968. En el DSM-II,
el término dependencia se reserva para otras drogas distintas al alcohol y aparece como una
categoría independiente, sin que estos trastornos sean incluidos como modalidades o expresiones
del trastorno de la personalidad sociopática. Se especifica para cada sustancia adictiva (por
ejemplo, opiáceos, cocaína, cannabis) y se mantiene aparte la categoría de alcoholismo.
En 1976, Edwards y Gross (10) introducen el término de dependencia de alcohol y proponen
abandonar el de alcoholismo para tratar a todos las sustancias psicoactivas con potencial adictivo
en el mismo grupo psicopatológico. Esta propuesta fue adoptada en la novena edición de la
Clasificación Internacional de Enfermedades (CIE-9) publicada por la Organización Mundial de la
Salud en 1977 (11) y la tercera edición del Manual Diagnóstico y Estadístico de Trastorno Mentales
y del Comportamiento (DSM) editada por la Asociacion Americana de Psiquiatría en 1980 (12). No
obstante, dentro del patrón disfuncional de consumo de sustancia, se distinguen dos niveles con
relevancia clínica. Al más leve se le denomina abuso y al más grave dependencia. El diagnóstico
de abuso destaca las consecuencias sociales, personales y laborales que conlleva el consumo
excesivo y con falta de control de la sustancia. El diagnóstico de dependencia destaca un claro
patrón compulsivo en el consumo e incluso la presencia de síntomas como la tolerancia y la
abstinencia. Los términos de abuso y dependencia se han mantenido en las siguientes ediciones
del DSM (III-R en 1987 (13), IV en 1994 (14)), así como en la décima edición de la CIE en 1992
(15). Aunque en la CIE-10 (16) en vez de abuso se habla de consumo perjudicial.
A pesar que abuso y dependencia de sustancia son los términos adoptados por las clasificaciones
psicopatológicas actualmente vigentes, el término adicción no ha desaparecido de las
publicaciones especializadas. Maddux y Desmond en el 2000 (17) informan que se empleó el
término de adicción en el 41% de las publicaciones aparecidas en Medline en 1998 sobre
trastornos relacionados con sustancias en sujetos humanos. Con el término adicción se acentúa el
rasgo de consumo compulsivo o pérdida de control de impulsos, sin connotaciones de
dependencia física ni emocional, además se vincula con las dependencias sin sustancias, o mejor
llamadas adicciones comportamentales tales como el juego patológico, compras compulsivas y
adicción a Internet entre otras. En el presente artículo se emplean los términos adicción y
dependencia de sustancias como sinónimos.
Causas de las adicciones o dependencia de sustancias
Durante la primera mitad del siglo XX, las teorías explicativas del fenómeno adictivo se centraban
en el fenómeno de dependencia física desde el modelo médico (18) y el vínculo de dependencia
pasiva oral desde el psicoanálisis (19, 20, 21). Para el psicoanálisis la dependencia a sustancias

�vendría explicada por una fijación psicosexual en la fase oral pasiva y un mecanismo de regresión
que equipara el vínculo de dependencia con el objeto del pecho materno al vínculo de dependencia
con el objeto droga. Más allá de estas primeras propuestas, en la segunda mitad de siglo, se
produce una eclosión de hipótesis, modelos y teorías.
El estudio con gemelos e hijos adoptados de Goodwin en 1976 (22) aportó pruebas sólidas a favor
de la existencia de factores hereditarios que predispone a tener problemas de abuso y
dependencia de alcohol. A su vez, Cloninger en 1987 (23), en base a la heredabilidad de ciertos
rasgos, distingue dos tipos de alcoholismo: tipo A (comienzo en la edad adulta, más dependientes
del refuerzo social, más evitadores del daño y menor heredabilidad genética) y tipo B (de comienzo
en la adolescencia, más frecuente en hombres, tomadores de riesgo, buscadores de sensaciones,
problemas judiciales por conductas delictivas y mayor peso de la heredabilidad genética). En años
recientes, se han identificados algunos genes asociados a alta vulnerabilidad a las adicciones.
Estos genes provocan déficit de receptores dopaminérgicos en áreas mesolímibicas y se expresan
en un genotipo psicológico de propensión al aburrimiento, desmotivación, buscada de sensaciones
fuertes e impulsividad (24).
Los estudios procedentes del modelo de aprendizaje o conductista aportan pruebas que la
conducta adictiva está reforzada por los efectos euforizantes y desinhibidores de las sustancias a
nivel cerebral y por la evitación y/o alivio de sentimientos disfóricos por medio de esos efectos
psicoactivos (25). También, se destacan los fenómenos de tolerancia y abstinencia condicionadas
a claves ambientales como factores precipitantes de recaídas (26). A su vez, se reportan como
factores de riesgo significativos para el consumo de sustancias en adolescentes: la proximidad de
otros jóvenes con prestigio social que consumen drogas (modelado o aprendizaje observacional),
presión de grupo, locus of control externo y falta de asertividad (27).
Desde estudios de personalidad o diferencias individuales se ha destacado la presencia de rasgos
de neuroticismo-introversión asociados a problemas con drogas depresores y neuroticismoextraversión con drogas estimulantes (28). Panksepp, Knutson y Burgdorf en el 2000 (29)
proponen que la vulnerabilidad a la dependencia de sustancias depresoras que estimulen las
endorfinas como el alcohol o los opiáceos está en una alteración del sistema emocional de vínculo
interpersonal (por ejemplo a causa de negligencia en el cuidado materno) y la vulnerabilidad a la
dependencia de drogas estimulantes como cocaína y anfetaminas está en la hipofunción del
sistema de refuerzo de las conductas apetitivas o de búsqueda y consumo de reforzadores
positivos. Considerando una definición evolutiva los reforzadores positivos son aquellos estímulos
o actividades que fomentan la supervivencia del individuo o la especie.
Asimismo, se observa en más de un tercio de los adictos ya sea a alcohol u otras sustancias la
presencia de rasgos alexitímicos o de dificultad para tomar conciencia de las tensiones emociones,
para expresarlas verbalmente y tomar contacto con el mundo vivencial interno (30). No obstante,
los rasgos más asociados con las adicciones a sustancias son los de alta búsqueda de
sensaciones y toma de riesgos (31) e impulsividad (32; 33). Precisamente, los trastornos de
personalidad antisocial y límite los más prevalentes en el grupo de sujetos adictos a sustancias
(34). Por otra parte, el uso de las sustancias psicoactivas se puede contemplar como una
estrategia de afrontamiento ante el malestar, especialmente de sentimientos negativos como el
abatimiento, la tristeza, el aburrimiento y el vacío (35).
Desde la perspectiva antropológica (36), se resalta el control que la sociedad y la religión ejercen
sobre el uso de la sustancia adictiva desde los significados atribuidos, rituales, costumbres, así
como la regulación de la relación placer-cuerpo. Influencia ejercida desde la familia, la escuela, las
instituciones sociales y la iglesia. La pérdida de controles sociales y religiosos puede provocar que
una sustancia pase a dar problemas. Precisamente, nuestra época postmoderna, se caracteriza
por la pérdida de lo absoluto y el significado fijo y el triunfo del individualismo y el relativismo, con
una debilitación de los lazos familiares y comunitarios. En este ambiente, aparece una mayor

�demanda de drogas psicoactivas en los países con más poder adquisitivo y una mayor oportunidad
de hacer negocios con estos productos.
Peele en 1985 (37) señala que la cultura occidental de nuestros tiempos favorece las adicciones al
tener como valores centrales el logro y el éxito individual. Al ser difícil conseguirlo, el refugiarse en
la adicción es un modo de ver la vida desde el lado opuesto. La conducta adictiva lleva al individuo
a verse como derrotado por el mundo, incapaz de hacer frente al funcionamiento cotidiano. La
creencia de que la adicción "le domina" favorece no intentar enfrentarse a su problema. Así, el
adicto es dependiente de un impulso a la pasividad. Su adicción es su excusa para no esforzarse
ni adaptarse a su entorno de competencia y logro personal.
Desde la perspectiva sociológica, autores como Courtwright (38) destacan el papel que
socialización marginal está jugando en las drogas ilegales, constituyendo un medio de vida,
enriquecimiento y prestigio en grupos marginales. Asimismo, los estudios socioeconómicos (39)
traen a un primer plano el negocio en que ha convertido el tráfico ilegal de sustancias y los efectos
que provocan las redes de producción y distribución ilegales, al emplear la seducción, la corrupción
y la coerción como medios para su expansión. Papel que depende, en gran medida, del carácter
de ilegalidad de las sustancias, como muestra el desarrollo de la mafia contemporánea con la Ley
Harrison de 1914 que prohibió el alcohol en USA y la reestructuración de estas organizaciones
hacia el tráfico de otras sustancias adictivas prohibidas una vez se vuelve a legalizar el alcohol en
1919. Desde esta perspectiva, el problema social con las drogas se considera como un problema
esencialmente creado por las políticas de prohibición.
El alcoholismo, desde la extensión del consumo de bebidas fermentadas (vino y cerveza), ha
estado siempre presente en la civilización occidental, expresándose con más intensidad
especialmente en momentos de crisis cultural y de valores, como por ejemplo en Grecia durante el
periodo helenístico previo a la conquista por la República Romana, en la Roma Imperial tras
Octavio Augusto o en la era actual (la postmodernidad). Sin embargo, el problema con las drogas
ilegales que surge especialmente a partir de la Segunda Guerra Mundial no está simplemente
relacionado con un incremento de la demanda por una crisis religiosa y de valores, sino en gran
parte por las estrategias de penetración y crecimiento de las redes de producción y distribución de
las sustancias ilegales.
Como panorama presente tenemos que el incremento de la demanda de drogas ilegales se ubica
en los jóvenes de las clases medias y altas de los países desarrollados. Las redes de producción y
distribución tienen sus raíces en los países pobres productores y en los grupos marginales de los
países desarrollados. Con sus estrategias de cliente habitual/vendedor van formando una malla
que alcanza a todas las clases sociales. Así, el tráfico con drogas se ha convertido en un gran
negocio y un medio de vida para grupos marginales, grandes organizaciones mafiosas e incluso
para sectores sociales que aparentan no estar implicados y que forman parte de los contactos
policiales, políticos y de banqueo de dinero. Algunos autores como Borden (40) y Grossman (41)
conjeturan que si las drogas prohibidas se legalizan se debilitaría a las mafias. En ausencia de
estas redes ilegales de distribución, con controles de venta, precio y publicidad, con intensas
campañas preventivas que presenten las consecuencias de su consumo, se reduciría
drásticamente los problemas sociales y de salud provocados por estas sustancias. No obstante,
Borden (42) señala que inicialmente podría desencadenarse una fuerte convulsión económica, por
la ya alta dependencia de la economía mundial respecto al tráfico de drogas, estimándose que el
10% del flujo comercial mundial al año depende de esta actividad ilegal. Otros autores no están
completamente de acuerdo. Piensan que legalizar las drogas puede resolver el problema respecto
a las sustancias específicas implicadas, pero no el problema con las mafias y los nuevos productos
ilegales en los que éstas se especializarían. Así, la legalización no es la vía más adecuada para
resolver los problemas de la droga y las mafias. Se requieren campañas de prevención más
efectivas que disminuyan la demanda, controles internos e internacionales más coordinados y con
más recursos libres de corrupción (43).

�Volvamos a los aspectos biológicos con el desarrollo de los estudios neurocientíficos aplicados a
problema de las adicciones desde finales de los 80. La investigación se ha centrado cada vez más
en el refuerzo positivo, el placer derivado de las sustancias o conductas adictivas, en la pérdida de
control y baja tolerancia al estrés durante la abstinencia aguda de droga y en los síntomas
residuales de aburrimiento, desmotivación y sensibilidad al estrés tras la desintoxicación en una
abstinencia prolongada.
Los estudios de Koob y Le Moal (44) y otros investigadores han demostrado que todas las
sustancias adictivas estimulan, de forma directa o indirecta, la vía dopaminérgica que conecta el
núcleo acumbens con el área tegmental-ventral. Vía denominada haz medial anterocebreral y
relacionada con los procesos de refuerzo natural, placer y orgasmo, ya desde los estudios de Olds
y Milner (45) de electroestimulación con ratones. En referencia a esta vía y los núcleos
dopaminérgicas implicados, no sólo se ha destacado el papel de los receptores D2 y D1, sino
también el de las endodorfinas que modulan la actividad dopaminérgica, al bloquear la función
inhibitoria de las interneuronas gabérgicas sobre los cuerpos celulares de las neuronas
dopaminérgicas del área tegmental ventral del mesencéfalo, como asimismo la desinhibición
dopaminérgica por estimulación gabérgica. De este modo, en base a la acción directa sobre los
receptores de tres neurotransmisores (dopamina, b-endorfina y gaba) en un área concreta (núcleo
acumbens/haz medial anterocerebral/área tegmental), se puede identificar a las sustancias con
potencial adictivo, desde los opiáceos al alcohol y barbitúricos, pasando por los psicoestimulantes
y el cannabis.
Los estudios de neuroimagen (46, 47, 48) y bioquímicos (49, 50) muestran que el funcionamiento
cerebral de un adicto, por igual para todas las sustancias adictivas, presentan las siguientes
características:
(a) Hipofunción en los lóbulos frontales en sus regiones orbiculares y basomediales durante los
periodos de abstinencia, lo que implica el escaso control de impulsos y baja tolerancia a las
emociones negativas. A su vez, hiperactividad dopaminérgica en esas mismas regiones frontales
durante el consumo de droga, lo que implica la saliencia cognitiva que la sustancia va tomando.
(b) Hiperactividad de haz medial anterocebreral en presencia de la sustancia, lo que implica su
valor altamente placentero. A su vez, con el paso del tiempo, menor expresión de los receptores
dopaminérgicos D1 y D2 en zonas mesolímbicas, área tegmental ventral del mesencéfalo y núcleo
acumbens, lo que implica la necesidad creciente de mayores dosis para los mismos efectos; y las
sensaciones cada vez más intensas de aburrimiento y falta de placer crecientes, cuando no se está
bajos los efectos de la droga y su búsqueda.
(c) Baja actividad serotonérgica, especialmente por menor expresión de receptores HT2 en
regiones límbicas, lo que implica menor tolerancia al estrés.
(d) Disminución de la producción de ciertos neurotransmisores internos estableciéndose una
dependencia de suministro externo con drogas análogas a la dopamina, a los opiodes o a la gaba.
(e) Cambios permanentes en la densidad de receptores en las regiones de refuerzo que reflejan un
patrón de conducta aprendido que se puede ser activado por situaciones análogas a las de
adquisición; estados de bajo refuerzo y alto displacer.
(f) Reajuste lento (por meses o un año) de los umbrales de refuerzo natural una vez abandonado el
consumo de la sustancia.
Sugerencias para el tratamiento clínico

�El problema de las drogas nos habla de la búsqueda del placer y el control de la conducta
consumatoria. En la adicción, la droga se convierte en la única fuente de placer, lo único que
motiva al sujeto, en un ciclo en el cual cada vez se requiere mayor cantidad de droga. Con el paso
de los meses o los años, los graves daños sociales, personales y de salud que provoca la adicción
llevan a los sujetos a tratamiento. Inicialmente, la búsqueda de terapia suele ser bajo la presión
social, ya sea de la familia, la escuela o el trabajo, o incluso del sistema judicial mismo. No
obstante, llega un momento en que el adicto toma conciencia que si no deja de consumir drogas
puede morir. Naturalmente, el tratamiento tiene más probabilidades de éxito si es bajo iniciativa
propia. La desintoxicación o superación del síndrome agudo de abstinencia es exitosa en más del
75% de los pacientes ingresados en hospitales y comunidades terapéuticas. Fase del tratamiento
que dura un par de semanas. Sin embargo, la abstinencia prolongada por más de un año sólo se
logra en un porcentaje pequeño de los pacientes desintoxicados, porcentaje que varía del 30% al
10% (51). Así, la parte difícil no es superar la negación inicial ni motivar al tratamiento, tampoco lo
es la desintoxicación, sino la abstinencia prolongada, especialmente durante el primer año.
La clave de la dificultad se halla en el reajuste del sistema de refuerzo natural. Durante los
primeros meses el sujeto nota que se aburre fácilmente, se cansa de las cosas y la gente, no
llenándole nada. Además, se halla muy sensible al estrés y las dificultades. Esto crea un estado
emocional negativo que está fuertemente asociado, en su historia personal, al consumo de drogas.
Si ciertas circunstancias adversas se acumulan en un momento dado, la droga está disponible en
su entorno y aún trata con amigos o conocidos adictos; la probabilidad que el ex-adicto acuda a
buscar o acepte droga y la consuma es muy alta. A su vez, la probabilidad de recaída en la
adicción es prácticamente del 100 por 100 con sólo una o dos semanas de consumo casi diario y
frecuentar a la gente y los ambientes asociados a su historia pasada de dependencia.
Ante este panorama el tratamiento debe enfocarse en el desarrollo de estrategias para afrontar los
estados emocionales negativos como el aburrimiento y búsqueda de actividades altamente
reforzantes. Precisamente, programas con un fondo religioso como Alcohólicos Anónimos o el
modelo de Minnesota (52) desarrollan implicaciones personales y estrategias de afrontamiento lo
suficientemente poderosas como para superar las tentaciones.
Una de las claves del tratamiento es que el sujeto sepa donde está su vulnerabilidad y cual es la
secuencia de recaída más probable en su caso concreto. De este modo podría identificar cuando
está en peligro de dejarse llevar por la tentación. Ahora cómo superar ésta. Los lazos sociales con
alta implicación personal y la participación religiosa pueden ser reforzadores muy poderosos aún
ante un sistema de refuerzo natural hipofuncional. Además, hemos de considerar que el sujeto una
vez desintoxicado debe comprometerse a no ver a la gente ni acudir a los ambientes donde
conseguía y consumía la droga. Así, la relación con el terapeuta, con el grupo de autoayuda y otras
personas próximas donde el sujeto se sienta necesario, estimado, comprendido y apoyado deben
ser desarrolladas. Asimismo, las inquietudes religiosas del sujeto deben ser despertadas,
especialmente con la participación en comunidades activas y muy receptivas. Aunque siempre
atentos a que dicha comunidad no sea una secta destructiva, que sustituya la adicción por las
drogas por la adicción a la secta, siendo ésta nueva adicción igualmente perjudicial.
El problema actual de las drogas también nos habla que nuestro mundo está perdiendo la
importancia de los lazos comunitarios y de familia, la participación religiosa y los valores de
compartir y sacrificarse por los demás. La pérdida de la fe en los dioses olímpicos y las deidades
de la naturaleza del mundo helenístico, y de los emperadores/dioses descendientes de Eneas vio
pie a una importante crisis de valores y un aumento de las adicciones, pero en el seno del Imperio
romano nació una nueva religión, el Cristianismo. Cristianismo que en los países occidentales
desarrollados muestra actualmente ciertos signos de crisis. En el mundo grecorromano, se culpó a
los filósofos de la crisis religiosa y ahora a los científicos. Pude que en un futuro próximo surja una
religión nueva o que se revitalice la existente. También puede que esté terminando el tiempo de las
religiones, al menos en el mundo occidental desarrollado. Independiente de lo que depare el futuro,
los científicos y los pensadores sociales tienen la obligación de desarrollar una nueva ideología

�que dé base a los valores en crisis que son muy necesarios para la sociedad. Una ideología de
respeto al entorno humano y físico para vivir en armonía la plenitud de la vida en sus aspectos más
sublimes, una vez cubiertas las necesidades primarias. Una ideología que exalte el lazo social y
comunitario más allá de las fronteras nacionales. Una ideología tal como la expresada en la Carta
de la Tierra (53).
El tratamiento de las adicciones en general enfrenta al terapeuta con el vacío existencial que los
placeres materiales intentan llenar en unos sujetos que de algún modo se sienten derrotados o
marginados en la sociedad. En muchos casos, la propia formación científica intenta evitar campos
nebulosos propios de la filosofía o la religión, aun cuando el paciente los trata en su discurso; y aún
a sabiendas que no hay nada más poderoso que la fe y lazos sociales frente a un producto
sintético o muy refinado que ha alterado profundamente el sistema de refuerzo natural.
Conclusiones
En resumen, la investigación contemporánea reivindica el término de adicción por expresar más
claramente la dimensión comportamental compulsiva o de pérdida de control sin referencia a la
dependencia emocional o física. Asimismo, la investigación de corte neurocientífico está resaltando
como factor causal la alteración en el sistema de refuerzo natural y de control de las conductas
apetitivas o conductas encaminadas a la búsqueda y consumo de reforzadores positivos.
Las distintas perspectivas nos muestran una imagen complementaria de los distintos matices del
problema complejo que constituyen las dependencias de drogas. La perspectiva antropológica nos
señala la importancia de los controles sociales y religiosos para evitar caer en las redes
destructivas de estas sustancias; y como en la medida en que se han debilitado estos controles
dentro de nuestra sociedad, la demanda y el negocio con la droga son mayores. La perspectiva
sociológica nos refleja como las redes de producción y comercialización usan los grupos
marginales para introducirse en las sociedades que demandan estas sustancias y con sus
estrategias de cliente habitual/distribuidor, de corrupción y coerción llegan a expandirse por todo el
tejido social, representando actualmente el 10% del flujo de capital mundial. La perspectiva
psicológica señala que el consumo de sustancias psicoactivas constituye una estrategia para
afrontar estados emocionales negativos como aburrimiento, vacío existencial y depresión.
Emociones que se han podido generan en procesos de exclusión o fracaso. La perspectiva
biológica genetista apunta hacia un fenotipo de sujetos con un sistema de refuerzo natural
hipofuncional que requieren estímulos intensos para no aburrirse fácilmente ni experimentar
emociones negativas. Precisamente, los rasgos de personalidad más asociados a las adicciones
son la búsqueda de sensaciones, la impulsividad y la dificultad para tomar conciencia de los
estados emocionales propios. La perspectiva neurocientífica remarca que las drogas alteran el
sistema de refuerzo natural, convirtiéndose en la única fuente de placer; y que requiere meses o
incluso más de un año el reajuste de dicho sistema una vez abandonada la droga.
Desde esta imagen compleja en matices podemos comprender mejor las dificultades a las que se
enfrenta el tratamiento. La mayor dificultad para la terapia es el periodo de reajuste del sistema de
refuerzo natural, durante el cual el sujeto se enfrenta a un estado emocional negativo fuertemente
asociado a la búsqueda de droga y aliviado por su consumo. Estado que si es intensificado por
problemas ambientales, la disponibilidad de drogas y contactos con amigos adictos, hace muy
probable la recaída. Así, un componente clave del tratamiento debe ser el abordar tanto este
estado emocional residual como la estrategia usual del adicto para afrontarlo, consumiendo la
droga. A tal fin es importante introducir estímulos muy reforzantes como los lazos sociales con
grupos de autoayuda y despertar pasiones especialmente de carácter religioso y comunitario.
Naturalmente, el sujeto una vez desintoxicado debe comprometerse a no ver a la gente ni acudir a
los ambientes donde conseguía y consumía la droga. El alejar al sujeto de esos ambientes y
fomentar lazos sociales nuevos en relación a pasiones o actividades altamente estimulantes
(religiosas, comunitarias) nos puede garantizar pasar con éxito el primer año de abstinencia. Una
vez restablecido el sistema de refuerzo natural las cosas se hacen mucho más sencillas. El alta en

�tratamiento ambulatorio de un ex adicto no debe contemplarse hasta pasados 2 años de la
desintoxicación.
Resumen
Los objetivos del presente artículo son: (1) Presentar el origen de los términos de adicción y
dependencia de sustancias; (2) estudiar las causas de la adicción a sustancias, mostrando los
nuevos hallazgos de los estudios empíricos desde una perspectiva biopsicosocial; y (3) realizar
sugerencias de cara a la intervención clínica. La investigación empírica reivindica el término de
adicción por expresar más claramente la dimensión comportamental compulsiva o de pérdida de
control. A su vez, los estudios neurocientíficos destacan el papel central de los mecanismos de
refuerzo natural y de control de la conducta apetitiva sobre la etiología de estos trastornos, sin
restar importancia al factor de evitación de la abstinencia. Asimismo, estos estudios destacan que
los síntomas de aburrimiento, desmotivación y baja tolerancia al estrés son los síntomas más
persistentes de la abstinencia prolongada, y que resultan del reajuste del sistema de refuerzo
natural. Precisamente, estos síntomas residuales junto a la estrategia aprendida de aliviarlos con el
consumo de drogas constituyen los principales factores causales de la alta tasa de recaídas al año
(del 70 al 90% de los casos tratados). De ahí que el tratamiento debe enfocarse tanto en los
síntomas residuales como en la estrategia de afrontamiento, ofreciendo reforzadores y modelos
sociales competitivos con la droga y su mundo. A tal fin se sugiere fomentar la implicación personal
del paciente en grupos de autoayuda, organizaciones no gubernamentales y comunidades
religiosas.
Palabras claves: Adicción a sustancias, Dependencia de sustancias, Desregulación del refuerzo,
Tratamiento, Recaídas.
Abstract
The objectives of the present article are: (1) To present the origin of the terms: addiction and
substances dependence; (2) to study the causes of the substances addiction; and (3) to show the
new discoveries of the empiric studies from a bio-psycho-social perspective. The empiric
investigation claims the addiction term, because this term expresses the compulsive behavioral or
control loss dimension more clearly. In turn, the neuroscientific studies highlight the central paper of
the natural reinforcement and appetitive behavior control mechanisms on the etiology of these
disorders, without subtracting importance to the abstinence avoidance factor. Also, these studies
stand out that the boredom, discouragement symptoms and low tolerance to stress are the most
persistent symptoms in the protracted abstinence, and they are the consequences of the natural
reinforcement system readjustment. These residual symptoms next to the learned strategy of
alleviating them with the drug consumption constitute the main causal factors of high relapses to a
year rates (from 70% to 90% of the treated cases). For this reason, the treatment should be focused
both to the residual symptoms and to confrontation strategy, offering strengthening stimuli and
social models competitive with the drug and its world. So it is suggested to foment the patient's
personal implication in self-help groups, non government organizations and religious communities.
Key words: Substance addiction, Substance dependence, Reinforcement deregulation, Treatment,
Relapses.
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�52. Idem.
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�LA SUSTENTABILIDAD ALIMENTARIA, UNA VISION ANTROPOLOGICA
David Moreno García y Pedro César Cantú Martínez
Facultad de Salud Pública y Nutrición, Universidad Autónoma de Nuevo León
(Monterrey, N.L. México)
E-Mail: dmoreno@faspyn.uanl.mx
Introducción
La sustentabilidad alimentaria no solo se restringe a la
productividad, sino a una serie de actividades que giran
alrededor de quienes buscan obtener y acceder a los
alimentos. En 1997 la Asamblea General de la ONU
reconoció que proporcionar seguridad alimentaria
sustentable (y vivienda adecuada) constituye el desafío
más grande que enfrenta la humanidad”.
En su agenda del 8 de abril del año 2000 La Comisión de
las Naciones Unidas para el Desarrollo Sustentable (CDS) ordena realizar una revisión de las
políticas agropecuarias en su capítulo 14(a), “particularmente en lo que respecta a la seguridad
alimentaria y el desarrollo sustentable”. En el contexto actual de la revisión dispuesta en el capítulo
14, los diálogos de la CDS deberán resolver cuáles políticas de globalización y liberalización
comercial podrían fomentar la agricultura sustentable, el desarrollo rural y la seguridad alimentaria.
Tanto el mandato de la CDS como su probada capacidad para facilitar debates limpios y
transparentes entre actores con intereses disímiles en juego, la convierten en un foro adecuado
para albergar un diálogo franco y enérgico entre los Grupos Principales y los delegados ante la
CDS en torno a las políticas necesarias para encarar adecuadamente los temas. Entre los temas
figuran los siguientes: a) cómo restringir la práctica del ‘dumping’ agropecuario, es decir, el
comercio de productos agropecuarios a precios menores que su costo de producción; b) cómo
analizar las consecuencias de la concentración de los mercados agropecuarios sobre el desarrollo
sustentable y la seguridad alimentaria; c) cómo desarrollar indicadores de sustentabilidad
agropecuaria para evaluar los impactos económicos y ambientales de la globalización del comercio
y las inversiones agropecuarias; d) analizar si un Convenio sobre Seguridad Alimentaria
Sustentable pudiese constituir un instrumento viable a los efectos de generar coherencia y atención
localizada en el ámbito multilateral para las políticas de seguridad alimentaria sustentable.
Como se puede apreciar conforme al Dialogo Sobre Agricultura Sustentable establecido por la
ONU la alimentación implica una serie de factores de orden social, político y económico, en este
artículo en un contexto en el que la alimentación no solo debe ser analizada localmente, sino como
parte de un escenario en el que los recursos de las comunidades internacionales hacen que la
producción, normatividad, lo académico, la producción industrial, las economías, los consumidores
y otros factores sean de no menos importancia; y se redoblen esfuerzos al menos por los
interesados en el campo de la salud pública y en el tema de la sustentabilidad alimentaría,
corresponde entonces a nosotros el estar participando en diversos foros y plataformas para
continuar presentes en forma activa conforme a los principios y dinámicas que se persiguen para la
salud. Es claro también que nuestro compromiso no termina ahí, ya que lo anterior nos
compromete a que sigamos atentos a los planes y metas que nos permitan actuar conjuntamente y
no disociados en el valor e importancia de la inocuidad de los alimentos; la armonía y buena
distribución de todo aquello que se convierte en las nuevas redes de las cadenas de la
alimentación conforme al nuevo orden progresivo de transformación en las sociedades. Es
importante reconocer que en la transformación de estas cadenas alimenticias la misión del
profesional de la salud pública es la de vigilar y encontrar alternativas nuevas que nos permitan
erradicar las debilidades o bien fortalecer en forma operativa y práctica los sistemas de protección
alimentaría actuales.

�Nuestra percepción y formación científica seguirá contribuyendo en la mejoría y armonía para
establecer un mejor entendimiento de la operatividad encaminada a fortalecer las coherentes
propuestas de acción política en los Codex Alimentarius a nivel local, nacional e internacional como
una formula para ser multiplicadores de las estrategias y actividades que nos competen al impulsar
acciones de promoción que deben seguir siendo el detonante para un mejoramiento de las
comunidades, tal y como se establece y se persigue en el campo de la salud pública.(1)
La importancia de la sustentabilidad alimentaria
Grandes recursos energéticos se consumen en el mundo en función de la alimentación de los
seres humanos. Los alimentos son los portadores energéticos y de otros nutrientes necesarios
para la vida.
Cualquier producto que se lleva a la mesa ha tenido un consumo energético considerable en su
producción y elaboración. Es una lástima que muchos productos no sirvan para una alimentación
sana, sino al contrario, perjudiquen la salud y acorten la vida de los seres humanos.
En la antigüedad las culturas prehispánicas en el continente americano conocieron y aprovecharon
el entorno para la obtención de sus recursos y cubrir las demandas alimentarias que se generaban
entre su población; y posterior a un encuentro entre las cultura en las tierras de Mesoamérica (hoy
denominado Estados Unidos Mexicanos) en aquel tiempo la visión política, económica y
administrativa se transformaba para incorporar, organizar y ajustar incluso las necesidades
alimentarias en usos y costumbres a la española no siendo fácil por su equilibrio y arraigo de
cultura que crece , conoce y explota los recursos naturales ya que la población y la supervivencia
dependían de ella.(2)
Esta visión antropológica sustentada en un análisis bajo el modelo de la ecología cultural en el
contexto histórico nos destaca como el desarrollo natural y biológico en el que se desempeña y
adapta el hombre en sociedad se convierte en un factor determinante e importante para la
apropiada sustentabilidad, el detentar un equilibrio en un su hábitat o entorno, es esta una muestra
de la salvedad e inteligencia del ser humano por sobrevivir y trascender en su desarrollo y
evolución como sociedad lo cual se ha convertido en algo característico de el ser humano. Sin
embargo a través de los tiempos las fusiones y expansiones culturales en este caso el de nuestras
culturas en Mesoamérica y la de la nueva España en nuestro continente americano generaron que
los criollos que no contaban con una identidad propia solo mantener sus intereses económicos y
privilegios basados en la explotación de los indígenas y de las castas. Esto ocasiono el que los
indios ya no contaran con una cultura propia y de tradición por lo cual se presento como un grupo
impotente para emerger en una alternancia a la corona española. Destaca en la historia que la
conquista implantó instituciones, religión, monarquía y cultura por la fuerza en base a las
transformaciones e intercambios, esta sinergia también trajo desequilibrios y enfermedades. (3)
En lo que respecta a la alimentación culturalmente esta se conservo y de hecho gano la batalla al
no haber podido desplazar y eliminar de las costumbres de los actores sociales, implementos,
recursos y principios de una biodiversidad que sustentaban el valor y significado de una
alimentación con raíces indígenas, basándose así el uso de estos alimentos para la consecución y
disponibilidad de ellos por su disponibilidad, autenticidad y naturaleza, elementos que se
fortalecieron en su conservación por el hombre, por las conceptualizaciones espirituales y
metafísicas que tan llenas de significados y virtudes generaban una serie de valores estimativos en
relación con el equilibrio que se debía sostener con la naturaleza para ellos, logrando así
contrarrestar en esos tiempos los intentos por imponer nuevos hábitos y costumbres que buscaban
remarcar un plano de desigualdad e inequidad hacia esa cultura indígena en forma total.
La sustentabilidad alimentaria en la agenda internacional

�Actualmente y en otros contextos, los tiempos contemporáneos nos presentan acciones diferentes
en relación a la conservación y uso sustentable de la biodiversidad, la seguridad alimentaría, los
derechos de los agricultores, la agricultura sustentable y el desarrollo rural; se han convertido en
temas de gran relevancia dejando en claro tal y como sucedió en la conferencia de la Cumbre de
Río en 1992, el señalar que estamos presenciando un proceso de desarrollo en la agricultura a
nivel mundial que se contrapone claramente a los objetivos y metas de los acuerdos y
negociaciones multilaterales competentes a la ONU, ocasionando así la ruina de millones de
agricultores, campesinos e indígenas, sobre todo del tercer mundo, afectando severamente las
bases del sustento, la soberanía alimentaría, la diversidad rural y agropecuaria en particular. (4)
Por igual, en la Cumbre de la Tierra (1992) se presentaba con fuerza la doctrina de la liberalización
del mercado como la única capaz de salvar el planeta y de un desequilibrio traducido en una no
sustentabilidad que pone en peligro la salud del hombre y el de las sociedades. Es así como la
eco-eficiencia y el aumento de la producción con menores insumos, la desmaterialización de la
economía a partir del desarrollo tecnológico, la privatización de los recursos naturales y la gestión
a través del mercado, trataban de consolidarse como la solución necesaria para garantizar la
sustentabilidad del crecimiento económico. (5)
Aunado a lo anterior las nuevas biotecnologías y en particular la ingeniería genética ya se
perfilaban y consideraban como la alternativa de solución tecnológica de la que seria la primer
revolución verde con este nuevo esquema de operatividad. Se argumentaba que esta nueva matriz
tecnológica permitiría el desarrollo de una nueva revolución en la agricultura que diera solución a
las limitantes (ambientales y otras más) y al aumento de la producción de alimentos a nivel
mundial. Sin embargo el no analizar en profundidad los nefastos impactos ecológicos, sociales y
económicos de la revolución verde y su fracaso en dar solución al problema del hambre en el
mundo, se intentaba imponer nuevamente una lógica productivista y concentradora que sirviera a
los intereses de las corporaciones transnacionales. (6)
Aunque los tratados internacionales en la esfera de la ONU que hubieran podido frenar el creciente
dominio de las transnacionales en la definición de las políticas relativas a la biodiversidad, la
agricultura y la alimentación, han sido efectivamente manipulados por los grupos de presión de
esas empresas para lograr en los hechos su subordinación a las normas del comercio internacional
por ellas dictadas en la OMC, no se contaba con la respuesta patente e insistente de muchos de
los grupos y profesionistas por revalorar lo que se ha considerado una amenaza de carácter
mundial a la integridad del hombre y de la ecología natural y su sustentabilidad.
En el Foro Mundial sobre Soberanía Alimentaria realizado en La Habana los participantes
concluyeron que sólo cuando cada pueblo pueda definir sus propias políticas y estrategias
sustentables de producción, distribución y consumo de los alimentos que garanticen su derecho a
una alimentación sana, con base en la pequeña y mediana producción, respetando sus propias
culturas y la diversidad de los modos campesinos, pesqueros e indígenas de producción
agropecuaria, comercialización y gestión de los espacios rurales, considerando en igualdad de
condiciones los derechos de toda la población, estaremos en camino de garantizar la soberanía
alimentaría duradera y sustentable.(7)
No menos impactante deja ser lo que antes de la Ronda Uruguay del GATT, describiría en lo que
se refiere a el sector agrícola que menospreciado en tiempos anteriores ahora se convertía en
tema de agenda y de acuerdos en el marco de la OMC, en el cual se fortalecieron los intereses de
las transnacionales que controlan los sistemas alimentarios y por ende el tratamiento de la
alimentación como una mercancía más, dejando de lado la soberanía y seguridad alimentaria de
los pueblos, para dar prioridad a las leyes del mercado. (8)
Interesante para el campo de la Salud Pública y de los profesionales de la salud que dejan de lado
el tener una visión de orden complementario y holístico ya que la declaración de Brewster Kneen
nos deja muy en claro su concepto de alimentación en el plano mercantilista declarando lo

�siguiente; “para que los alimentos se conviertan en un negocio primero deben ser transformados
en mercancías, porque la economía de mercado funciona a partir del comercio de mercancías.
Esto significa que en nuestras mentes y prácticas diarias los alimentos deben disociarse de sus
funciones de aportar a la nutrición, de su relación con la cultura y el ambiente y deben
transformarse en una herramienta para generar ganancias. En la medida en que un alimento se
transforma en mercancía adquiere sentido la idea de agregarle valor. Si el objetivo es generar la
mayor ganancia posible, tiene sentido procesar, transformar y transportar el producto tanto como
sea posible para maximizar las oportunidades de generar lucro. (9)
Es así como el marketing en el campo de la alimentación dejando muchas de las veces de lado la
salud se convierte en un detonante para las empresas que apuntan a crear necesidades aparentes
que sólo pueden ser satisfechas mediante la compra del producto que se está promocionando, en
ese sentido la satisfacción de las necesidades pasa a estar mediada por el mercado y la publicidad
mediática. (10)
La agricultura sustentable una alternativa en la salud alimentaria
Hoy en día las corporaciones transnacionales plantean nuevos paquetes tecnológicos basados en
la ingeniería genética, tendientes a facilitarles el control de los sistemas alimentarios y la
generación de lucro, a una mayor homogenización de la producción agropecuaria y a una mayor
dependencia de los productores en relación a los insumos que ellas producen.
Es así como debemos estar atentos los profesionales de la salud pública en relación a los foros en
los que se debate la salud publica bajo otro esquema de abordaje y que no menos importante para
los nutriologos y aquellos que están inmersos en las ciencias de los alimentos lo que se ha
determinado en el Tratado sobre agricultura sustentable emanado del Foro de ONGs y
Movimientos Sociales reunido durante la Cumbre de la Tierra en el año 1992, señalando que esta
forma de agricultura preserva y promueve la biodiversidad, mantiene la fertilidad del suelo y la
pureza del agua, mantiene y mejora las características físicas, químicas y biológicas del suelo,
recicla los recursos naturales y conserva energía. La agricultura sustentable produce formas
diversas de alimentos de alta calidad, fibras y medicinas contrario a los basados en la ingeniería
genética. (11)
La agricultura sustentable respeta los principios ecológicos de diversidad, interdependencia y
autosuficiencia, se basa en una distribución justa y equitativa de los bienes de la naturaleza, en el
reconocimiento y defensa de los derechos colectivos de las comunidades y promueve la
participación directa de las comunidades en la gestión de su territorio, en la definición de políticas y
en la toma de decisiones.
Una investigación reciente de la Universidad de Essex, que recoge información de 208 proyectos o
iniciativas en 52 países, revela que unos 9 millones de agricultores han adoptado prácticas de
agricultura sustentable en unas 29 millones de hectáreas. Estos proyectos han dado como
resultado un incremento significativo en la producción de alimentos. La investigación revela que los
4 millones 420 mil campesinos que cultivan 3 millones 580 mil hectáreas lograron incrementar la
producción en un 73% por finca. (12)
Querer alcanzar la sustentabilidad nos ha ocasionado que analicemos e integremos
preocupaciones relacionadas a problemas socioeconómicos y ambientales (destrucción de
bosques, perdida de la biodiversidad, erosión de suelos y contaminación de recursos naturales y
alimentos se volvieron consecuencias adherentes al proceso modernizador).
Por otro lado el acelerado crecimiento del mercado internacional de alimentos también trae consigo
la posibilidad de que algunos productos dañinos afecten a poblaciones más extensas. Por ello
ahora los países dependen más que nunca de las salvaguardas de uno y otro para garantizar la

�sanidad de los víveres ofertados a sus ciudadanos, además de proteger la salud pública por lo que
el intercambio abierto y efectivo de información y conocimientos sobre el posible riesgo implicado
en los alimentos y cómo controlarlo, pueden tener un papel crítico en la mejoría de la salubridad de
los alimentos y la salud de la población de todo continente o región.
Conclusión
El aprovechamiento y difusión operativa de los alcances tecnológicos en los países industrializados
más avanzados y menos desarrollados se ha aprovechado para diversas causas y una de ellas es
el de eliminar el hambre y no precisamente el de que esta vaya acompañada de un mejor estado
nutricional en la mayoría de las ocasiones.
Querer alcanzar la sustentabilidad nos ha ocasionado que analicemos e integremos
preocupaciones relacionadas a problemas socioeconómicos y ambientales (destrucción de
bosques, perdida de la biodiversidad, erosión de suelos y contaminación de recursos naturales y
alimentos se volvieron consecuencias adherentes al proceso modernizador).
Esta propuesta prevé un esfuerzo de colaboración y organización de grupos que involucran el
establecimiento y la manera mas eficiente de la sociedad con instituciones gubernamentales de
salud pública y animal; con los industriales y sus empresas; y con organizaciones e instituciones de
enseñanza académicas para la investigación y prevención de enfermedades como parte de un
mecanismo multiplicador.
Por ello importante son los estudios e investigaciones en el campo de la Salud Pública: Y nos
agregamos a estas propuestas destacando y motivando al profesional de la salud a que asuma y
sea competente en el ejercicio de una instancia como la dirección de un departamento que le
permita ejercer el asesoramiento tanto fuera como dentro de los gobiernos. Su involucramiento en
las intervenciones y programas de acción servirían para mejorar el entendimiento de la evaluación,
la gestión y la comunicación de peligros y riesgos; aspectos de epidemiología; vigilancia; rastreo
(trazabilidad); y capacitación para un apropiado manejo en enfermedades provocadas por los
alimentos.
Cabe señalar que en el Foro Mundial sobre Soberanía Alimentaria realizado en La Habana los
participantes concluyeron que sólo cuando cada pueblo pueda definir sus propias políticas y
estrategias sustentables de producción, distribución y consumo de los alimentos que garanticen su
derecho a una alimentación sana, con base en la pequeña y mediana producción, respetando sus
propias culturas y la diversidad de los modos campesinos, pesqueros e indígenas de producción
agropecuaria, comercialización y gestión de los espacios rurales, considerando en igualdad de
condiciones los derechos de toda la población, estaremos en camino de garantizar la soberanía
alimentaria duradera y sustentable.
Dicho Foro acordó también agrega que la soberanía alimentaria; implica el reconocimiento a la
multietnicidad de las naciones y el reconocimiento y valorización de las identidades de los pueblos
originarios; el reconocimiento al control autónomo de sus territorios, recursos naturales, sistemas
de producción y gestión del espacio rural, semillas, conocimientos y formas organizativas.
Asimismo se recalcó que la soberanía alimentaria implica además la garantía al acceso a una
alimentación sana y suficiente para todas las personas, principalmente para los sectores más
vulnerables, como condición para el ejercicio pleno de los derechos de la ciudadanía.
En relación a los transgénicos y la sustentabilidad alimentaria uno de los comentarios mas
importantes por las secuelas en el campo y organismo humano es el que recuperamos y de el
destacamos lo siguiente tal y como fue presentado en la Conferencia dictada en el Seminario
"Globalización, OMC, Soberanía Alimentaria Productos Orgánicos" por Nelson Alvarez señalando

�lo siguiente: “Si bien la propaganda a favor de los cultivos transgénicos es muy agresiva, los
temores ante los posibles impactos de estos cultivos crecen a medida que la experiencia los
confirma. Y a nivel de campo ya se tienen pruebas de que los genes que proporcionan las
características modificadas se cruzan con las variedades no transgénicas, los parientes silvestres,
y que se fomenta la transferencia horizontal de características indeseables entre especies (como
en el caso de contaminación del maíz mexicano). Existe evidencia de que los organismos
genéticamente modificados (OGM) pueden ser perjudiciales para la vida del suelo y otros
organismos que cumplen funciones beneficiosas en la agricultura. Además, algunos estudios
levantan la voz de alarma sobre efectos negativos para la salud humana, como es el caso de
alergias o la resistencia a antibióticos”.
En cuestión a la Cumbre Mundial sobre Alimentación celebrada en 1966 más de 1,200 ONGs
apoyaron la creación de un “Código de Conducta sobre el Derecho al Alimento” y de un “Convenio
sobre Seguridad Alimentaria Sustentable” sin embargo, hay muchas ONGs que no creen que el
proceso de un Convenio sobre Seguridad Alimentaria constituya un medio eficaz y/o viable para
potenciar la seguridad alimentaria). El Código ya está siendo elaborado por la FAO y el Alto
Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos.
Sin embargo, sin la existencia de un foro multilateral de negociación, los gobiernos y otras partes y
sectores interesados no podrán pulir las propuestas para un Convenio y convertirlas en
instrumentos legales para la realización de los objetivos. Los miembros de la CDS deberían
estudiar la posibilidad de utilizar “Mecanismos e Instrumentos Legales Internacionales” para
proponer que la Asamblea General autorice la creación de un Grupo Internacional de
Negociaciones para un Convenio. Al igual que “El Convenio Marco sobre Cambio Climático” y el
“Convenio sobre Diversidad Biológica” los cuales constituyen precedentes destacados en la
voluntad por actuar en formas eficientes a favor de un desarrollo mundial que bien puede ser a
favor del desarrollo sustentable alimenticio.
En la actualidad, cientos de millones de personas sufren no solo de desnutrición, sino que además
pueden morir de hambre. Las necesidades futuras dependen, en principio del volumen de
población mundial. El paso de 5,700 millones de habitantes en 1995 a 9,800 millones estimados
para el 2050 (Hipótesis planteada por la ONU en 1994) representa un aumento global del 72%; un
2% para los países desarrollados y un 174% para los países en desarrollo .¿Qué estrategia
sustentable permitirá el que comamos saludablemente lo suficiente dentro de 44 años?
Resumen
La sustentabilidad alimentaria incluye la productividad como también actividades de acceso a los
alimentos; esto incluye factores de orden social, político y económico. Que ha servido para eliminar
el hambre y pero no satisfacer los requerimientos de nutrición de la población. Esto ha implicado
un esfuerzo de trabajo entre gobiernos y sociedad para profundizar en la investigación y
prevención de enfermedades, impulsando una autonomía alimentaria que implica además la
garantía al acceso a una alimentación saludable y suficiente para todas las personas,
principalmente para los sectores más vulnerables.
Palabras clave: sustentabilidad, alimentos
Abstract
The foods sustainability also includes the productivity like activities of access to foods; this includes
factors of social, political and economic order. That it has served to eliminate the hunger and but
not to satisfy the requirements of nutrition. This has implied an effort of work between governments
and society to deepen in the investigation and prevention of diseases, being impelled a nourishing

�autonomy that implies in addition the guarantee to the access to a healthful and sufficient feeding
for all the people, mainly for the most vulnerable sectors.
Key words. Sustainability, foods
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              <text>La Revista Salud Pública y Nutrición, inicia en el 2000 y es una publicación universitaria con periodicidad trimestral, producida por la Subdirección de Investigación, Innovación y Posgrado de la Facultad de Salud Pública y Nutrición y la valiosa colaboración de la Dirección de Tecnologías de Información de la Universidad Autónoma de Nuevo León. Tiene como finalidad publicar y divulgar la productividad científica al ofrecer un espacio con visibilidad global para difundir toda aquella información sobre salud pública y nutrición que se genera en los ámbitos académico y científico tanto en el entorno local, regional, nacional e internacional.</text>
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