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                  <text>EL

DEL

Los números sueltos valen 11 centavos.
TOMO

SU'll/JAB.IO.
PART~. OFICIAL.-Personas condecoradas con la Cruz de Guadalupe y Medallas del
-ménto militar, por la defensa de Hatamoros.-Nombramiento de Caballerizos honorarios.Una ~eforma en la ley de papel se~la_do.- Circular para que.los Prefectos en sus partes hagan
menc1on de las personas que se distingan por su mérito.
PARTE NO OFICIAL.-Un artículo de la Nacion.-Derrota de Figneroa.- Convocatoria
«obre impresiones del Gobiemo.-Sellos extraviados del correo.
'

SnplementO'S con pormenores sobre la muerte del Rey Leopoldo.

!

' NuM. 315

lffEXIC,0.-IfIJér~oles 17 de Enero de 1S66.

III.

PARTE OFifJIAL.
GRAN CANCILLERIA DE LAS ORDENES IMPERIALES.
?t1éxico, 15 de Enero de 1866.

· S. M. ~l Emperador, en atencion al brillante tomportamiento y bizarría
de los sen?res Gefes, Oficiales y soldados que á continuacion se expresan,
en la heró1ca defensa de Matamoros, Ha tenido á bien concederles las con,decoraciones siguientes, por decreto de 15 del ¡3,ctual:
ORDEN IMPERIAL DE GUADALUPE.
OFICIALES.

D. Anselmo G. Rubio, Coronel de infantería,

,, Salvador Iglesias, Teniente Coronel de infantería.
~, Alejo _García, Teniente Coronel de caballería.
CABALLEROS.

D. Manuel J. Prieto, Comandante de Eseuadron-. ,, Manuel R. Lozada, Comandante de •batallon.
,, Gerónimo Medina, Capitan de infantería.
,, Julio Montes, Teniente de infantería.
~, Pedro C. Mendoza, Subteniente de voluntarios de Ma- ·
tamoros. ·

~

Victoriano Ramirez, !loldado de infantería.
Manuel Obregon, id. id.
J.osé Martinez, id. id.
Ruperto Torres, id. id.
Juan Gutierrez, id. id.
Ma1¡celinó Torres, id, id.
Nicolás Martinez, id. id.
Antonio Rubio, id. id.
Manuel Hernandez, id. id.
Juan López 1.0 , id. id .
.Pablo López, id: id.
Jesus Gu.errero, id. id.
José María Bravo, id. id.
Julio ReJes, id, id.
José Victoriano, id. id.
Abundio Hernandez, id. id:
José María Martinez, id. id.
F1·ancisco Tabor, id. id.
Nabor de Jesus, id. id.
Francisco Leon, id. id.
Tirso Perez, sargento 2.º de voluntarios de Matamoros.
Jesus Argüelles, id. id. id~
Félix Solís, cabo id. id.
Márcos Escamilla, soldado id. id.
Simon Escamilla, id. id. id. 1,
"
M;uiano Gomez, id. id: id. ·
Cristóbal García, id. id. id.
Fernando ·Estrada, id. id. id.
Fulgencio Chavez, artillero.
El Gran Canciller,
ÁLMONTE. ,, ·

MEDALLA DEL MERITO MILITAR, DE PLATA.

;

•

Ponciano Ramirez, sargento f.º de infantería.
Mateo Cervantes, sargento 2.º de id.
Donaciano Benitez, id. id.
Agapito Carrillo, id. id.
Luis Cruz, cabo id.
Encarnacion Gonzalez, id. id.
Atanasio Gonzalez, id. id.
Manuel Moreno, id. id.
'
Pedro Munguía, id. id. '
Exiquio Gof!zaJez, id. id.
Regino Estrada, id. id.
José María Bernal, id. id.
Rafael Martinez, id. id.
José Rubio, id. id.
Manuel Hernandez, corneta id.
Lorenzo Hernandez, id. id.,
Francisco Lagos, soldado id.
Bárbaro' Torres, id. id.
Dionisio Martinez, id. id.
Pedro Chavez, id. id.
Antonio Anguiano, id. id.
· Jesus García, id. id.
Silverio Ramirez, id; id.
José María Cruz, id. id.
Felipe Trujillo, id. id.
Ascencio Pedro, id. id.
Dionisio Mejía, id. id.
Santiago Hernandez, id. id.
Merced Antonio, id. id.
Donaciano Zavala, id. id.
Márcos Cervantes,· id. id.
Márcos Rodríguez, id. id."
José María Lozano, id. id.
Pablo Becerra, id. id.
'
Andres Martinez, id. id.

...,

,_.:::;:

:&gt;-e,

.Jo&amp;

••

MINISTERIO DE LA CASA IMPERIÁL
México, Enero 15 de 1866.

S. M. el Emperador, por soberano acuerdo de 14 del presente, Ha tenido á bien nombrar Caballerizos honorarios á los Sres.
D. Antonio Rivas y
' D. Javier Adalid, de esta capital. ·
·El Gran Mariscal de la Corte
y Ministro de la Cas'a Imperial,

ÁLMONTE.

MINISTE.fflO DE HACIENDA.
SECCION

3~

Circular núm. 145

México, Enero 15 de 1866,

Con fecha 7 del actual S. M. el Emperador se ha servido disponer lo
siguiente:
«HEMOS venido en acordar que se reforme la parte novena del art. 19 de
la ley de Papel sellado de 14 de Febrero de 1856, comprendiendo la obligacion de llevar sus libros sellados á los particulares de que habla dicho
artículo, que giren trescientos pesos de capital por 'efectivo crédito ó existencias, en lugar de.la cantidad que se señal~ de dos mil pesos.))'
Lo que.comunico á V. para su mas exacto cumplimiento.
El Subsecretario interino de Hacienda,

E. Villalva.

Sr. Administrador principal de rentas de. . . . ·

MINISlERIO DE GOBERNACION.
•

SECCION 1~

México, Enero 16 de 1866.

Circular núm. 4.

Señor Prefecto:
El Gobierno de S. M. ha visto con sentimiento que en los partes mensuales de las Prefecturas no se hace mencion ~e las personas dig~as de
,

�78

EL DIARIO DEL IMPERIO.

EL DIARIO DEL IMPERIO.

elogio y recompensa por sus_ acciones, y ~~y particulai·mente p_or las mejoras que hayan logrado realizar en beneficio de nuestros concmdadanos.
Pasó ya el tiempo_ en que el Go~ierno centr~l abando~aba á ~~s Departamentos á sus propios esfuerzo~, sm velar por sus necesidades e mtereses.
El Emperador tie~e la firme volu~t~d d~ corre~ir los ,a1?Usos que con _tal
motivo se introduJeron en la admmistracion baJo el regimen geberQattvo
anterior, y me manda trasmitir á V. S. J~s órden,es mas terminantes, para
q1;1e en los partes enunciados se ha~~ exp~sa_ m~ncion de las ~ersonas
que por su ejemplar conducta y acciones distmgmdas se hagan dignas de
la estimacion del Soberano y de las recompensas que S. M. se complace
en acordar al mérito.
,
J.uidará V. S. de que sea publicada 'esta suprema órden e11 todos los
periódicos del Departamento.

Parecería que tan tremenda leccion debía hacer volver avergonzados sus pasos-

á los que habían puesto á la nacion al borde del abismo. Nada de eso. .A.penas

salidos del estupor que produjo la guerra norteamericana, apenas agotados los
quince millones que se recibieron por precio de mas de cien mil leguas cuadradas de territorfo, ya no bastaron todas las combinaciones, todos los planes de los
hombrea pensadores para impedir el renacimiento de la anarquía. Mas ésta revistió 1m carácter que hasta entonces no habia tenido. Creyóse que todos los males
procedian del abuso que el clero católico hacia de sus grandes riquezas y de su
in,mensa influencia moral, y que destruyen~o el poder del clero la nacion estaba
~lvada y ya no había obstáculo ninguno para la consolidacion del sistema republicano. La historia de esta sangrienta lucha, es demasiado reciente y dolorosa
para que sea necesario recordarla. Baste decir que ella acabó con los pocos elementos de gobierno que aun había en el país:, y que éste cayó en un estado de
verdadera y horrorosa disolucion social. Y si no, dígase por los que echa-u de
menos la forma del antiguo gobierno y aseguran que él habría podido consoliPor ausencia del Exmo. Sr. Ministro,
darse y curar 'las hondas llagas de la ~acion mexicana, iC0n qué elementos contaba el gobierno republicano despues de la ocupacion d~ la capital á fines de
El Subsecretario de Gobernacion,
1860 y en 186H
Francisco J. Villal.obos. '
Cualquiera que leyese la proclama del presidente, de 10 de Enero de 1861, se
figuraría que al fin México, aunque á costa de grandes y sangrientos sacrificios
po"r espacio de cuarenta años de guerra civil, había alcanzado el bien deseado de
PARTE :NO OFifJIAL.
la paz y del establecimiento de un gobierno :firme y liberal. "Gracias á vosotros,.
decía eI presideµte á los mexicanos, gracias á vuestras legiones inmortarles, no
existe ya en la tierra de Hiqalgo y de Morelos la oligarquía armada, ni la otra.
mas temible del clero, que'parecia incontrastable ·por la influencia del tiempo, de:
La Nacion ha publicado el siguiente artículo:
los intereses y de los prestigios. ¡Honor y gloria á ·los guerreros del pueblo y á
Cuando un pueblo verifica un cambio radical en su régimen político, no es sus insignes gefes, por haber peleado hasta conseguir que 1.a patria no sea mas el
ciertamente de esperarse que el ~uevo Gobierno sea aceptado desde luego y sin 01&gt;,jeto de cruel ansiedad para sus hijos, cztcompasion para sus amigos, de menoscontradiccion por todos y cada uno de los habitantes. El cambio será el resulta- precios y acechanzas para los especulad-0res de sus ~saciertos.
No había, pues, ya oposicion armada; el poder del clero estaba sometido, el
do de graves é imperiosas exigencias sociales y políticas, la mayoría de la nacion lo habrá provocado y lo sostendrá con el íntimo convencimiento de hallar órden legal restabl ecido y 1a constitucion de 1857 en todo su .vigor. Pero bien
en él las garantías de bienestar que en vano había buscado en el anterior siste- pronto se desengañaría. ql~ien tal creyera. Muy pocos -mas despues documentos
ma; pero existirá siempre l quizá por largo tiempo una minor~ mas ó menos ac- oficiales debían venir á dar por tierra con fas aseveraciones halagüeñas del pritiva, mas ó menos vigorosa que prqcurará poner obsta.culos á la consolidacion mer gefe del Estado y el programa del ministerio Zarco de 20 del mismo mes~
perfecta de las nuevas instituciones. En esta minoría, fácil será en todo caso dis- en que el ejecutivo se reservaba la facultad de legislar y de dictar medidas que
tinguir á los hombres de buena fe, que· habituados ó adictos sinceramente al an- no estaban en la órbita de sus facultades segun la constitucion de 1857, al mistiguo régimen, sienten su desaparecimiento, de aquellos que, guiados únicamente mo tiempo que se repetía hasta él fastidio, que 'la dictadura.no seguiria y que la
por pasiones mezquinas, y considerando la cosa pública como un tesoro destina- constitucion seria' respetada; y la órden para el destierro de los miembros del
do á satisfacer sus ambiciones personales, pretendan convertirlo en su propiq y episcopado ca~ólico, del 17 de dicho mes; y la circular del día 25 dirigida á los.
exclusivo provecho, sin cuidarse para nada de los intereses legítimos de la ma- góbernadores de los Estados, concediéndoles facultades extraordinarias, siempre
yoría. Aquella primera fraccion de la minoría en .cuyo seno reinará la buena fe, que del uso que de ellas hicieren dieren parte al gobierno federal, presentando
hará bien pronto justicia al Gobierno, si los actos de los depositarios del Poder este .!)ledio como de respe~o á la constitucion que se violaba, eran ya una prueba
Supremo llevan el sello de la equidad, del deseo sincero ael bien procomunal, y palpitante de que el imperio de la ley, por tl¡.nto tiempo desconoc~do, no se había
'
si encaminan á la sociedad por el sendero de la p1'osperidad en el interior, de la res.tablecido sino en las proclamas.
respetabilidad en el exterior: Bien pronto esa fraccion de hombres inteligentes y
No pretendemos hacer aquí la censura de las 'Personas que tuvieron en sus
de conciencia, vendrá á agruparse alrededor de las nue-vas institu,ciones, aun manos las riendas del gobierno. Examinamos la situacion general del país revecuando para eUo le sea necesario hacer el sacrificio de.sus ilusiones, de sus espe- lada por los ac~os oficiales de sus ,pnmeras autorida,des, porque creemos que por
ranzas y de sus ideas anteriores, persuadida de que poco impqrtan las formas de ellos se puede Juzgar mejor que de otra manera, de las probabilidades de su
los gobiernos si la realidad no viene á· demosti:ax que ellas son las mM adecua- conservacion y estabilidad, una ve~ que la:s ~edidas que se dictan para el régídas para la felicidad de los asociados. La minoría apasionada y egoísta quedará men de los pueblos, corresponden-a la¡; -,Ueces1dades de estos.
aesde entonces reducida á la impotencia, continuará siendo objeto de la reprobaLa constitucion_ de '.l.~57 era, sin _d~cla, un bello pro~ram~; era la expresion
eion universal, y dejará de suscitar dificultatielí sétias para el Gobierno que, mas elevada del liberalismo 'republicano; _pero era un bello ideal realizable solo
fyerte con la rectitud de su conciencia y con el apoyo de la opiuion pµblica, sa- en las _mentes ardientes _de sus autores. N] pafa, en _ge~eral no la miraba como el
brá reprimir con mano de hierro los desórdenes, fruto de pasil'mes ·perversas.
remedio de sus males, smo ante&amp;Jal ~ra116, cemo un nuevo combuS'tible arroMéxico, despues de haber combatido gloriosamente durante diez años por su jado en la hogllera•delaa.rfuria.g políticas. Basta leér la historia de su elaboracion
independencia, s~ lanzó inesperta y desatentadamente en el sistema republica- escrita por uno de sus autores, para convencerse de que ella no era otra cos~
. no, sin tener en cuenta el estado moral.y material de su poblacion hetereogénea, que el pendon de un bando político, y no el resultado ,de la madura reflexion de
sirl reparar siquiera en que el ejercicio de la plenitud de las libertades públicas, los hombr¡is de Estado buscando con toda imparcialidad la solucion del mas diexige costumbres 'y u11a ajucacion previa que la imnensa mayoría de su pobla- ficil de los problemas. po1íiicos, la armonía de los poderes públicos, la satisfaccion, estaba muy lejos de poseer al salir de los. trés siglos ~e la dominacion co- cion y concordia de los principios en lucl:\a. Formada en memo de las borrascas
lonial, empleados en cimentar y fortalecer la conquista de la raza: blanca sobre parlamentarias, encontró fuerte oposicio'n dentro y fuera del parlamento, fué desla indígena. La vecindad de lós Estados- Unidos del N orteJ cuyas cirCUI\Stancias peda~ada á poco por el presidente mas demócrata que México babia teuido, conexcepcionales les permitieron prosperar y engrandeet&gt;[se bajo la sábia constitu- vencido de que con ella no era posible goberna1·, y anegó en sangre el suelo de
cion republicana, formada por el inmortál Waslrington· y tantos otros hombres la patria: ipara qué? para no regir un solo 'dia, pues ·dictadura hubo constante-·
eminentes, hizo que los patriotas mexicanos creyesen ap1icable á su país la mis- mente aun despues que se la saludó como triunfadora en 28 de Diciembre de
'
ma institucion, y que apenas emancip~dos, pretendieron tener la experiencia y 1860.
discrecion de que carecían por su falta de participios en los 'negocios públicos,
El gobierno emanado de esta constitucion, ocupó, es verdad, la capital en esa
durante el Gobierno de la Metrópoli española. Las consecuencias de este error fecµa, despues de una lucha de tres años; pero para un espíritu investigador, ese
las ha sufrido México de una manera cruel y dolorosa. En v!)z de gobiernos ver- triun~o s~ debió se uramente, no á la adhesion á la constitucion republicana,, sidaderamente libres y nacidos de·la voluntad nacional, las facciones se apodera- no prmc1palmente 9
a la reforma social abrazada por el gobierno, á los intereses
ron del poder, los ódfos de los ?ª:tidos fueron creciendo d~ ~a _en dia, ,Y, lo que monetarios creados por la ley de desamortizacion de bienes de manos muertas
es mas lamentable aun, no se limitaron al terreno de.la d1sens1on pacifica, sino de 25 de Junio de 1856, á los despertados por las leyes de nacion¡ilizacion de
que desde el principio apelaron al de las an:nas para hacer triunfar sus opinio- 12 y 13 de Julio a.e 1859 que permitían enriquecerse sin costo ni trabajo. Los
nes y sus pasiones. }l:éxico fué explotado constantemente por los ambiciosos de partidarios de estas leyes, hé aquí los que hicieron triunfar al gobierno que las
uno y otro bandp. En tal estado de cosas, forzosamente debían ser sacrificados promulgó, sobre el que las rechazaba. Uno de los ministros d~l gabinete Zarco.
:los. verdaderos intereses delos pueblos, ;í los que se halagaba con las promesas lo decía en es&lt;}s dias en una carta célebre dirigida á los gobernadores de los Esmas lisonjeras, siempre olvidadas al siguiente día del triunfo. Malamente poarian tados. "La revolucion ,entra, porque no hay que hacerse ilusiones; ell.a reducida
el desó~den y la anarquía., producir el órden en la administr¡i.cion interior. Los á cifras, eUa injlexibl,e á su 'lógica de guarisrnos, encierra todas las dificultades del
elementps con¡¡titu~ivos de toda s~ciedad fueron des~onocidós y menospreciados; presente y lleva en su se_no las esperanzas del porvenir. La nacionalizacion d~
el derecho de propiedad, 1a seguridad personal, la libertad del .Pensamiento, fue- los bi~nes del clero: hé aq_uí la_ re~obUCion, esa e~ la exa).tacion del poder civil, el
ron ,pisoteados y violados én propios y ·estraños, y un dia llegó en que la nación c:1Illb10 de lqs ~lementos constitutivos de la sociedad, la democracia en su exprese 'V'ió arran~~r la mitad ~e su t~rritorio, sin q~~ la sangre y los esfuerzos gene- sion mas genuma, ese es el problema no ya patriótico, no constitucwnal sino sorosos, y heroicos 'de un cierto numero de t!US ~os, fuesen bastantes para librar- cial y humanitario que tenemos que resolver."
'
,
la de la derrota, Los .riquísimos tesoros encerrados en el vaitto territorio cedido
.A.sí se espresaba el ministro Prieto, uno ele los prohombres del partido de 57.
por unos cuantos mi?o~es de pesos, fru~tificaron como por encanto al influjo de Y ~n verdad que razon ~eni~ en d~~ir que el país había combatido por la reforma
la paz y de la labonos1dad y buen senti~o de los vencedores, cuyo poder contri- social y n~ ~or la cons~1tuc1on pohti?ª: dos cosas perfectamente distintas y que
buyeron no poco á alimentar. México, ocupado en las cuestiones políticas, re- p~eden existir la una: sm la otra. Mex1co clamaba, en efecto, por la refqrma sovolviéndose en el fango de las guerras intestinas que arruina,ban su agricultura, cial, esto es, por la libertad de cultos tan necesaria para obtener la inmi!?.'racion
su comercio y flu industria, ni idea tenia de la riqueza que perdía. Sus vecinos extr~nj~ra y aumen~ar su pobla?ion y su riqueza, por la abolicion de las órdenes
se la dieron á conocer. . . . iDe dónde provino aesastre semejante? iDe qué pro- m?nast1cas que hab1an llegado a un estado de corrupcion y decadencia tal, que
vino que la mayoría de la na.cion permaneclese impasible ante el enemigo extran- leJ~S de ~er de alguna utilidad como lo fueron en,la edad media, servían de perjero que hollaba su territorio, y que solo 11e levantasen contra él algunos cora- n~c1oso eJemplo para las mas~s, de manera que su reforma había sido comprenzones generosos que aun sentían latir las fibras del patriotismo? Vino, triste es dida como urgente por los mismos prelados católicos; clamaba, en fin, por la
decirlo, de que los pueblos trabajados por las guerras fratricidas, devorados por désamortizacion de la propiedad raíz acumulada en el trascurso de los tiempos
la ánarquía que escandalizaba al mundo aun en presencia de los enemigos, ha- en manos de las corporaciones poco aptas por los fines de sus institutos para habian perdido toda esperanza de, ser felices bajo gobierqos que no les prestaban c,e~la fructífera, y que con f~cilid~d podi~n convertirla en arma de trastornos pogarantías de ninguna clase, y llegaron á 1a horrenda situacion de estimar en na- ht1c?s· ~odas estas ~ran exigencias del tiempo y del adelanto de las ideas; pero
da. la. péraida de su autonomía, y a1m á ·simpatizar con sus é™lmigoe.
la historia de las naciones demuestra que tales reformas han podido hacerse bajo

LO QUE ERA NUESTRA REPUBllCA.

1

•,

,

79

la forma de.gobierno republicano, lo mismo que bajó la monarquía, y aun mas arreglos en el particular; encargo precursor de la medida que habia de producir la
tóda:.tfa, qué esta última es la á propósito para consolidarlas; y si la historia nos intervencion, para poner un término al escandaloso desórden del gobierno repufaltase, lo probaría lo que vemos desde el establecimiento del Imperio, que lejos blicano, asegurar el respeto á 1os, tratados y salvar á México de la disolucion
dé contraria.r la saludable reforma social, la desarrolla, la sostiene y vigoriza, socilj} en que habia caído.
Hemos bosquejado á grandes rasgos el estado de la nacion bajo la república.
purgártdola de todas las exageraciones de que la revistió él gobierno republicano, de los abusos é injusticias que á su sombra se cometieron, y clltndo la sati$- En el largo período que ésta pudo sosteneise, merced al vigor de los pueblos
faccion debida al sentimiento religioso, enalteciéndolo como el mas poderoso,fun- jóvenos y á los elementos de que la naturaleza dotó al país, no se logró_ la_p~z
damento de la moral pública y privada, pero manteniéndolo en sus justos y pro- ni la estabilidad del gobierno. Esto que nó pudo conseguirse en un prmmp10,
cuando no existían los elementos_ desmoralizadores y disolventes amontonados
pies límites.
Seo irá acaso que la dictadu,a de 1861 importaba solamente una .suspension por los trastornos posteriores, menos podía obtenerlo el gobierno de D. Benito
temporal ae-las garantías constitucionales, autorizada por la constitucion misma Juarez·, aun cuando su administracion se hubiera distinguido por las dotés de
para obtener la pacificacion completa del país y facilitar el establecimiento de moralidad y espíritu de órden de que careció absolutamente. El cáneer lo llevaba el gpbierno republicano en su seno, y se habia confirmado por una penosa·
esa constitucion.
En efecto, la entra.da del gobierno en México no había concluido ni con la y dolorosa experiencia, lo que años antes. decía un historiador mexicano: "Las
oposicion armada, ~ ~on la mas fuerte to~vía do. 1~ opinion_ públi~a; pero pre- instituciones políticas de esta riacion no eran las que requería para su prospecisamente esta opos1cion que hacia necesaria una dictadura mdefimda durando ridad.
.A.caso en otro artículo nos ocuparemos de lo que han hecho y prometen las
ya largos años, contra.ria µesde lue~o á la es~ncia del sistema republic~no,. era
nuevas
instituciones.
oposicion que se m~ifestaba en diversas é 11~1poi;tantes_partes d~l temtono y
'
que el gobierno era impotente para sofocar, umda a las circunstancias generales.
1
que habían impeqido la CQnservacion d~ los gobiernos anteriores de la RepúbliDIIB.B.O'l'A DE J'IG'UIIB.OA.
ca, y á las especialés que el de 1861 se creó y que por sí solas eran de tal magTomamos la siguiente de un alcance.. al núm. 89 del Boletin •oficial del
nitud, que bastaban para derribarlo; vinieron á. patentizar una vez mas lo inadedia
9 del presente:
cuado del sistema.
.
TEHUAN'rEPEc:
El gobierno de 1861 se encontraba con una parte considerable de la poblacion
'
profundamente desmoralizada por_la guerra c!vil, ?ª~ie_ndo perdido to.do res-pet_o
Tenemos el gusto de publicar el parte oficial que por ~:xtraerdinario acaba de
á la autoridad y á la ley, acostumbrada ál oc10 y a v1v1r de las exacciones arbi- recibir el Sr. Visi~dor Imperial.
trarias; con otra, que era la &lt;le los propietarios, arruinada ó próxima á serlo, no
La buena causa ha adquirido un nuevo y brillante triunfo.
'
ocupándose mas que de poner á: 'Salvo los pocos intereses que le reataban, y sin
Los disidentes de Figueroa, abandonando sus madrigueras y unidos á los del
atreverse á emprender nada que ,fuese de ·provecho para ella y para el p_aís, ó pueblo de Juchitan y fuerzas de Chiapas, han sufrido un descalabro completo
por la falta de capitales ó por la inseguridad y la desconfianza en la marcha del en el ataque que emprendieron sobre la heróica poblacion de Tehuantepec.
gobierno, y por último, con la clase mas numerosa, la de los trabajadores del
Por cartas particulares sabemos algunos pormenores mas de tan notable hecampo, en un estado de abyeccion y de desnudez, que, las bellísimas teorías del cho de armas.
liberalismo republicano, lejos de disminuir, habían acrecentado. Para esta clase
El empuje fué vigoroso, nos dicen, pero la defensa fué brillante. _El entusia$desgraciada, la vida pública estaba vedada, y ni idea tenia de las cuestiones po- mo de los soldados imperiales no conoció límite: sin aguardar al enemigo tras de
líticas y de los partidos, si no es por el maltrato y la!; vejaciones que de todos sus trincheras, las saltaron llenos de arrojo, saliendo á su encuentro con el marecibía. La leva, el desprecio, la servidumbre, un miserable salario gue le,propor- yor denuedo: varios soldados heridos, á quienes se quería trasportar á la ambucionaba alimentars~ menos que los brutos; era el patrimonio de esta infeliz clase. lancia, pedían á gritos continuar en medio de la refriega: todos protestabañ con
No es de estrañarse, pues, que habiendo recibido tan ricos presentes, el fondo de su entusiasmo, su decision por el Imperio.
su carácter fuese la desconfü111za, el ódio á lps blancos, y que encontrando á esLas tropas enemigos emprendieron, despues de su derrota, no ya una retirada,
tos debilitados por las guerras, se hubiese anunciado ya en alg~nos puntos un sino una fuga vergonzosa, dejando todo el parque con que contaban, y una canpeligro para la sociedad mas horroroso que todos los que sobre ella pesabantidad mayor de muertos que la señalada en el parte, pues se estaban recogiendo
la guerra de castas ....
otros mas.
Pu8s bien; ¡,qué hizo el gobierno de 61 para moralizar y volver el amor al traLa•poblacion de Tehuantepec se ha hecho acreedora por su bella conducta en
bajo á los revolucionarios, para inspirar confianza á los propietarios_y para sacar estas circunstancias á la estima_cion pública. Sus defensores son unos valientes:
de la abyeccion y de la esclavitud á la raza indígena? La constitucion de 1857 la confianza en sí mismos, el desprecio del mayor número, la indüerencia ante
habia promulgado como ley fundamental el' respeto á todos los derechos natura- el fuego y el peligro, constituyen los rasgos predominantes de este combate gloles del hombni; pero no basta que las leyes sean buenas si ellas no son observa- rioso.
'
das, y si el,pDimer ejemplo de su observancia 110 es dado por los encargados de
Los felicitamos cordialmente, lo mismo que á su esforzado gefe el Sr. general
velar por su cumplimiento. Queremos conceder que el presidente era un hombre D. Luciano Prieto, en-cuyas acertadas disposiciones y conocida pericia hemos consinceramente adicto á la constitucion, honrado y virtuoso. Un hecho hay cierto fiado, para 1a seguridad de Tehuaíl;epec.
,
y positivo, y es que jamas en ninguno de l0s anter~oreagobiernos se conculcaron
"Prefectura•política del Departamento de. Tehuantepec.- Enero7 de 1866....:.
mas atrozmehte las garantías individuale~, se dieron ejemplos mas escandalosos
de desmoralizacion, hasta el punto que el principal enemigo de la paz lfegó á ser Con la'i;nas viva ¡;atisfaccion me apresuro á cpmunicar á V. S. que esta.mañana,
el gobierno,..y de que los ciudadanos·tenian que defenderse de los abusos y aten- como á las siete, los disidentes de J uchitan unidos con Figueroa, se aparecieron
tados del poder, todavía mas que de los .ataques de los facinerosos que por des- por el barrio de San Blas en número de poco mas de dos mil.hombres de infantería y caballería, con objeto de atacar esta plaza. .A.sí lo verificaron, dividiendo su
gracia pululaban por todas partes.
fuerza
en tres columnas de las que una tomó el cerro á viva fuerza, atacando siLargo seria reoorrer uno por uno los actos arbitrarios come~dqs bajo la invocacion de la libertad y de 4i, reforma. Esto nos llevaría mas lejos de lo que per- multáneamente por Norte y Sur las otras dos, que cargaron sobre nuestras trincheras exteriores, ,que fueron defendidas bizarramen~. En estos momentos sumiten los límites de este articulo.
,premos
lancé sobre el cerro una colu¡nna de reserva protegida por el fuego .de
To.da la poblacion de México es testigo de lo que decimos.
.
Pero en lo que sé vió !)'las palpablemente el desórden y la desmoralizacion de •artillería, y con un denuedo digno de elogio, desalojó al enemigo que despavorido emprendió la fu~, quedando dueña del terreno la columna vencedora. Las
la administi:acion, fué en la hacienda,
fuerzas enemigas que habían dirigido sus. ataques por el Norte y Sur, de esta.
La desamortizacion y nacionalizacion de los bienes de manos muertas, podía ciudad, no pudiendo sufrir el empuje de las de 13: plaza, abandonaron sus posihaber proporcionado al gobi~rno cuantiosos recursos, y ser la base de la organi- ciones y corrieron vergonzosamente.
zacion de la hacienda pública. La rigueza del clero era considerable, y podía esNo puedo _en el acto decir acertivamente las pérdidas del enemigo, porque me
tunarse por lo bajo en cien millones de pesos, y sin embargo el país miró atónito ocupo de la organizacion de la plaza; pero puedo asegurar á V. E. queson cerC{t
que en los momentos mismos en que tau gran caudal entraba en manos del go- de cien sus muerto~, entre los que se encuentra M:aximiano R. V eta. En nuestro
bierno, éste no pagaba ni el ejército, ni la justicia, ni á los diputados al congreso,
poder han quedado cosa de cien fusiles, seis cajones de parquey algunos cabani atendía, en fin, á l(!_s gastos mas .ilrdispensables de la administracion p~blica.
llos. Por nuestra parte, segun las noticias que tengo, hemos tenido ~iete muertos,
El ejército que había combatido por la reforma estaba desnudo, y en cualquie- incluso un oficial, y treinta heridos, algunos de gravedad. ,
ra campaña tenia que acudir, pa.r a mar¡.tenerse, á las exacciones y préstamos
Por la poca caballería de esta plaza no pude emprender una constante _petse-·
forzosos, que unas veces eran decretados por el gobierno general, y otras eran
cusion
hasta, destruir al enemigo; sin embargo, con solo treinta caballos se le si- .
exigidos por los gefes de las fuerzas. Lp, justicia, que por la constitucion debía
guió
muy
cei·ca, causándole algunos perjuicios, _casi una legua, hasta que se
de ser gratuita, co~taba al pueblo mas que nunca· y estaba muy lejos de ser ad- internaron'de
en los bosques. ·
ministrada con imparcialidad y eficacia por los funcionarios judiciales con muy
Lueg9 que reciba los partes circunstanciados y se levante el campo daré,• el
cortas excepciones, y los diputados, de los Estados .con frecuencia carecían de
parte
detallado, sirviéndose V. E., entretanto, recibir ~il;Lfelicitaciones, que le·
19s recursos necesarios para venir á Méx:ico ó para sostenerse durante su mision.
suplico
sea muy servido trasmitir al Supremo Gobierno,,por el espléndido triunEn 28 de Diciémbre de •1860; como hemos dicho, ,se ocupó la capital por el
fo
que
han
alcanzado las armas im,Periales.
,
ejército constitucional. Inmediato.mente empezaron á practicarse los operaciones
Dios
guarde
á
V.
S.
muchos
años.El
general,
prefecto
superior
político, Lude redencion de bienes de manos muertas; pues bien, en 22 de Mayo de 1861, el
ciano
Prieto.Sr.
Visitador
impirial.-Oaxaca."
eje~u.tivo pédia al congreso autoijzacion i,tfu;{I; proporcionarse recursos extraordi\ianos para los gastos de la camp~ña, y el congreso se la concedió por un millon
. S'e llos exti•aviatlos del Correo.
d? pesos, ¡ no pudiendo ~rocurárseloli ele otra manera, se repartía en 1~ de Jumo un_presta:mo _fo1·zoso o.e$ 750,000 sobre un determinado número de personas.
.A.dministracion general de Correos.-Interesante al público.-Habiendo sido
. Vanos otros eJemp'los _podíamos citar de la penuria del gobiemo, que se repi- interceptada,, una cantidad de sellos del previo frai:queo, al ser conducida á su
tieron todos en 1_861. Ni los capitales, ni los inmuebles, ni en fin, las a1hajas del destino,,.0on el fin de evitar su circulacion y que el público sea sorprendid0 al
culto que se pusieron tambien en pública subasta, bastaban para atender á las adquirirlos, se pone en su conocimiento, que los expresados sellos están marcanecesidádes del gobierno.
dos cada uno con la cifra que representa el año pasado de 1865, y ademas con
T~l penuria seria inexp~i~able para qµien no supiere que fiobre las ventajas la 204, cuyo distintivo se da á conocer,•para que los que contengan esta numeconsiderables que como al1c1ente l:once~an las leyes de nacionalizacion, se ven- ' racion no sean admitidos, por estar considerados nulos y ae ningun valor para
dí~ y ieaJizaban á ~ua~quier pr~c~o los _valores que por importe de !ªª fincas ó el ?bjeto á que eran destinados; _pudi~ndo ser consignado el que los posea, ante
capitales ~oi:respond1an a la ~dm_m1strac1on, y que el desórden llegó a tal grado, el Juez competente, para la averiguac10n que corresponde, y se aplique al culpaque las mismas fincas eran vendidas por el gobierno sucesivamente á tres, cua- ble el castigo á que es acreedor, como defraudador de los intereses públicos.
tro y cinco personas, recibiendo de cada una el precio que luego desaparecía
México, l!,'nero 13 de 1866.-El Administrador g~neral, Luis de la Peza.
como por encanto de las arcas del Estado.
Ese mismo decreto de 30 de Mayo de 61, ordenó la suspension de pagos ó la
Convocatoria.
bancarota del erario. No se atrevieron por entonces los legisladores á suspender
Ministerio de Estado.-Méxjco, Enero 12 de 1866.-Cometiéndose por el art.,
el de las convenciones diplomáticas, si bien se encargó ya el ej ecutivo de iniciar 4~ del decreto de 10 de Abril último á este Ministerio, todo lo relativo á impre-

�EL DIARIO DEL IMPERIO.

80

PRIMER SUPLEMENTO AL

'.fribunal de Comercio de l\lléxico.

. ..

, .
. sta or D Francisco Revilla en el JUICIO
México, Enero 16 de 1866.-h En latterDcerc:i~:1h~~illi este.Tribunal ha proveido el auto
'
seguid0 por D. Manuel Sane ez con ra ·
·d D Manuel Sanchez: cítese por los .Peri?dicos á
siguiente:
ontados desde la primera publicac1on co~"México Enero 10 de 1866.- Como PI e . .
D. Cárlos Revilla, para dque dden¡ro de och~I ~~:s;1:do pendiente y continuar el juicio; aperc1e ha a 1u ar con arreglo á las leyes. H ág~e
barezca por sí ó por apo era o, evacuar
idode que si no lo hace, se ¡;&gt;rocederá á lo quó fi~mó !c~stillo.-Luis Rodriumi !/ PalMt0,
·
"
saber á Sanchez. El Sr. Presidente lo provey Y
d
sente en cumplimiento de lo maudado.- Joal
au.xiliar de la Secretaría.:•
1
,
804-2s- 1
Lo que hago saber al mteresa o por e pre
María Cardtña, Oficial 2'? encargado de la Secretana.

'al
d -eando contratarla en los términos mas econó·
aion de documentos ofici e~, Y e"'
esente á los dueños ó encar·
•
f:
bl del erario se convoca por e1 pr
. .. ,
S
nucos y . ~vora e8 , fi de que antes del 30 del co1Tiente mes, d1r1Jan a esta egados ,de nnprenta, ~ten plieW'ls cerrados y sellados, con muestras de las cldacretana ~us propues
,,- d
uedan dis oner En vista de ellas, e
ses de papel y caractér~s de ~etra ~ que p de las aema~ condiciones que con.
fi" en a las nnpresiones, y
los precios que se ~
t S ' t ,a aceptará las que tengan por mas contengan dichas propuestas, es a ecre an
.
.
tes
El
Subsecretario
de
Estado,
José
D.
Ul?"bar-ri.
vemen .-

.

AVISOS OFICikLES.

'b

l d Comercio •de l\lléxlco.

. E
19 d i;rl866
r1 ~:n fe:ha 9 del corriente ha proveido este Tribunal el auto
·
Mé xico, nero - e
.
. ue han hecho J auffred y Olivier, comerADMINISTRACION DE BIENES NACIONALIZADOS.
siguiente:
"México,'Enero 9 de 1866.-Vist_a la denuncia ie' ha hecho el de igual clase D. Ernesto
AVISO.
. · te ciantes de esta plaza, de la suspens1on de pagos 4. abierto en la casa número 1½ de la
Relacion de los es~dientes que para sustanciarlos se necesita la presencia de los m • Aron, establecido en esta misma plaza,_ con caJ?nas erfumeria y otros objetos; vistas las
del Espíritu Santo, para el espend1o-de cao~l!s c1fnunciantes y examinados por el Preresados en esta oficina.
' 4"7 476 493 702 718 868 869 880, 890, 1,030, 1,106, 1,1599' calle raciones de los cuatro testigos pre~!nt~doi•Kcada plenamente la suspension de pag:os ~edecla
Secciones 1~ y 2~-144, 266, .&gt; ,
,
'
•
•
l
645
1658
1,675,
1,676,
1,77
te que suscribe, y resultando de e as JUS i . .do en estado de quiebra, segun 10 d1s'
1 78 479
1
1,198, 1,200, 1,205, 1,254, l,331 , l,
•: 245 '2 386 2,456, 2,457, 2,458, 2,459, 2,460' sidenpor el citado Aron, quien por e!Cla se ha. conslttu~umplimieuto se declara que el espresado
1
2
cha
1
0
1
2
884
1806 1,808, 1,817, 1, , , , , • • ' ' ' ' '
·
o en el art. 759 del Códig_o de omermo: en s:ca es de contarse desde la fecha en que se
buestmesto
2:635: 2,665, 2,74~, 2,850, 2,854.
1441 al núm. 2 de Morelia.
Aron se halla en dicho estado, cuya ép
En consecuencia procédase en cum.E
362 al num. 3 de P~ebla.
•
,,
10
de
Querétaro
e
el
presente
auto,
sa!vo
lo
qu~
desynes
apar::i~:to
y secuestro de t~dos los bienes, ¡¡.
prove
1 603
ento del art. 794 de dicho Código,.ª adegura rrespondencia librándose para ello el cor372 ,,
13 de '.d.
ÚOi
· 14 de , id.
tumi
373 ,,
14 de ~d.
15 de
id.
e st~ :rreos Se nom'.bra síndico administrador á
ros y papeles del fallido, y á la de(e~c1on.
1•608
ndiente atento ofic10 á l_a _Adm1~11~~on 1c D Miguel Enrique, á quienes se ha~á sa383 ,,
24 dde
ÚlO
17 de
id.
respo
1
· • · Puolí uese la quiebra por medio de
390 ,,
31 e 1 . ·
Úll
18 de
id.
la SQciedad do J auffred Y Olmer, Y J1;1 ici ª
u
nombramiento
para
su
aceptac1on
y
desemeen~costum6rados
de esta plaza. y fórme,&lt;;e
798 "
2 de Onzava.
1'614
21 de
id.
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85 de Puebla.
•
. ",
d p bl
1,024
los p eriódicos y edictos, que se fi~arán_en los paraJ!~e nroceda como se previene en elart. 888.
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Atli
4,246
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num.
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11.
35 de :dxco.
eparado el espediente de ca¡ificacion, para qul f: ¡{do ara ue use de sus derechos. El
1,047 "
4 730
"
de id.
81 ·
1048
'
..
echo el aseguramiento, hágase saber este azto a ~c(a d~l cas1 á reserva de la calificacion
Asim~mo es,~ecesaria, en la seccion 1~' la presencia de las personas siguientes:
Sr. Presidente lo proveyó y firmdéó solo,tpor u:~tencia inmedlata.- Casti/lo.- Luis Rodricuen a en a
Sr. D. José Maria Velaz_quez de la Cadena,
del Tribunal á quien manda se
rcsente - José María Curdeña, Oficial 2?
,, Martiniano del Pino, Y
gmz y Palacio, auxiliar de la Se~retarla."
·
o0l-:la- 2
y eu cumplimiento del auto mserto, pongo e1 P
Sra. D~ Juana Sauchez.
rgado de la Secretaria.
. 23 28 29 30 43 44 49 de Ayuntamientos, 5 de Instruccion enea
Seccion de Benificencia.-:- , , • • ' '
.
Pública y~ d\Ben¡n~nE~o Consejo de Estado, sustanciados y dictaminados
'!.
e!~ro::s~di::~: n~~eros 2
2 ,410 , 2,266, 2,687, 2,140, 2,003, 2,9991°,2,999 '?, •
2,999 4'?, 2,999 5°, 3287.
Venta de una Hacienda.
6,562 de Puebla con el núm.••··· 1,5~
' . d á. mediaciones de la Villa del Valle de Temas5 174 de Puebla con el núm.••··· 829 6 563 de id.
,,
..
·
1,55,
e vendo la hacienda de Sidn Juanb s;:rla: d;~iena de superior calidad, de las cuales seis
s
5:244 de Oajaca
,,
· • · • · · 366. 7,330
'
'd
690
de '. .
caltepee, y consta de mas de oce ca ª. 1 .nientas d'os varas cuadradas son de regadío para
691
5,373 l de id , sin nÚtJlero.
7,331 de 1d.
,,
caballerías y doscientas treinta .Y un ~{ Jlut con distintas maderas. Tiene su casa habitacion
4,101 S
.
571
7,333 de id.
,,
.. · ...
siemb;as, y el resto ~e mon~e b1d~!°as :fi~i!as de campo, inclusas las correspondientes á en51838 de Puebla con el núm .. •·.. 82;7 7,334 de id.
732
con p1ez¡1s altas y baJash, tr?Jª/ d' fruta agua en &amp;})unilancia para regar, que e_s pere11:neh y
51839 de id.
,,
... . . .. 828 7 335 de id
786
is
a circunstancia pueden aplicarse die as
gorda de cerdos. Esta amen
5 840 de id.
,,
·• · ... 830 1:336 de id:
756
que procede de puntos bastante fiel_evadgs, p~qru:lria En estos últimos días ha sido retasa6'1051 de id.
.. · · • · 1,571
ínfi~o valor el de 15 461 pesos 99 centavos.
ag uas al uso de molinos ú otras o cmas e m
6 086 de id.
,,
· • • • .. 1,463
por el agrimensor D: Manuel Delg:d~, y e:e~!siten instrucciones ó'cualesquiera otro dato
'
E
16 d 1866 El Administrador de bienes nacionalizados, Jvati Suarez y daLas personas que q\lleran h~cer pos wa, y .. irse en esta capital á D. Josó Juan Rowero,
México, nero
e
.respecto de la mencionad~ hac1end~, puedfn :gtodos los dias do once á doc1í de la mañana
NaTJarro.
en la calle del Esclavo num. 2, quier 1 esd:l Valle de Temascaltepec á D. Manuel Garay¡
e tres á cuatro de la tarde, Y en . ª.
a
e hagan han de ser antes del 12 del mes de
ADMINISTRACION DE BIENES NACIONALIZADOS.
1
:echa la ~enta definitivamente.
ta1o el con~pto de que 1ads_pr~E°J~~tq~el~:
AVISOS,
.
803-ISa- l
Febrero próximo, porque e 1ª
1
l rt 24 d la ley de 26 de Febrero del ano próxi~léxico, Enero 13 de 1866.
nDebiéndose sacar á rematell, :t1V~g~Ja ~n-Dolor:s fidalgo, valuada en ( $ 350) tres.cíe
mo pasado, la casa de la ca e e a .1c . ' d 1 úbli
ara 9.ue las personas que qrueran
SEGl!BOS CONTB.'I. IJtºCEJt•»IOS,
tos cincuenta pes,os, se ~ni8 eAdc:ir:~~~!~ d: lenes~a?ionahiados, el dia 26 del pr.esente
kacer postura, ocurra~ _a
á
a hora comenzará el remate con la concurrencia q ue
COMPAÑIA. DE SEGUROS DE GLA.DB.A.CR.
.
mes, á. las_ nueve de la m,tanana, eclu ~fecto las prevenciones de los artículos 24, 25 y 27 de la
haya; teruéndose presen :es para
Capital
de
fondo.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
3.000,000
pesos
prusianos.
citada ley.
3a- l
México, Enero 16 de 1866.

3f09 ,f-i~

i

t

i,

;rs

Jt;~°:f

,m,

r

AVISOS PARTICULARES.

ª

vt f

1

lo al art 24 de la ley-de 26 de Febrero del año prónmo
Debiéndos_e sacará re:m~• cod ~tgio en.el Mineral del Monte, valuada en ($ 150) ~ienpas&amp;do, med111. barra en a mma e . . ~ del úblico· para que las personas que qU1eran
to cincuenta pesos, se ff:lci~::i:ie bien~ nacio~alizados, el dia 24 del l!resente m es,
kacerpostura,ocurran
á el remate con Ja con¿urrenc1a que haya;
á las ndueve de la mteañpaanr~' e1
cop::::fones de los artículos 24, 25 y 27 de la citenién ose presen s
tada le¡.
d l866 - El Administrador de bienes nacionalizados, J. SuaTez Y Na·
México, Enero 11 e
·
6a- 3

ÜO:MP.Á.ÑI.A. DE SEGU~E B.A.SILE.A. (B.A.SEL).

Capital de fondo• • • • · · · · · · · · · · · · · · · ·

·

'

:Escuela especial de Comercio,

:Escuela especial de Agricultura.

. 5 d8 Enero del año entrante, queda abierto el registro de in8·
Desde esta fecha has_!,&amp; el/t { Pu te del Correo mayor de las cuatro á las cinco de la tar·
eripciones en la casa num.
e
en
as •ustificadas ~ute el Sr. Director; pasado el dia
de. Este tégnino_ ~odár~ prorogarsde I!:ndocayuros qJue tuvieren beca de gracia la perderán.
31, ya no se adm1t1r _rungun e . uca
,
. .
·
Los ramos ~e ens~nan_za son. t
obres Doctrina Cristiana.- Urbanidad.-Lectura.
l? Instruccion pnmana para es erno~ P
·
,-Escritura.- Aritmética, h.asta_denomm~dos Ré ·roen alimenticio -Nataciou Y baños ca2'? Educaci?n higiénic~, religiosa~ s~cial.- uufástica comprendi~ndo enéstajuego d e pe• lientes.-Med1os _profilácticos.:--Equ1pa~10~ ~ g ~ dame¿tales de religion.-Juegos de recrealota columpio y Juego de Boliche.-: nnc1p1?s un
cio~.-Ejercic!os de ann~-:-Te~~;:1::és é inglés.-Lógica, dibujo natural, anató3'? lnstru_cc~on \&gt;repara na.- .
t~ 0 afia.-Primer curso de matemáticas, ~mprenmico, de pa.isaJe, ~1neal, de máqumas y cfofes sobre curvas de segundo gra~o.--Prmc·ipios
diendo h~l:3 la tngono~etriFíaP!enaQy~ca Mineralogia y Geologla.-Botánica y Zoologia.
de contabilidad, Me_cáruc~, sica,
'
- A,,.rimensura y ruvelac1on.
. 1'd d Fís'
Meteorología Química, :Mineralogia y
4'?° In~ truccion pro~Aesio;11a\~Co~~~~~~_;ráctic:.'::veterinaria teórico-práctica.- E conomfa
Geología a,,o:ricolas.- gncu ura
8 zos artesanos.
y construcciones rurales.-Apertura d po ·ere haber cum !ido la edad de trece anos, a crediPara ser admitidos en la Escuela se reqm
n • n ro~usta sana Est.ar vacunado con
tándose esto ~on la ~é de bau~f,mt:r
c~r: ::i:en instruccfun ba~tante en los estudios
esultado ~at1sfa_cton?¡ Y mam es
,
,
1
de edncac1o_n pnmana.
los agricultores es de seis afios, comprendiendo el preparaLa dtqac1on de la ~arre_ra p~ra
torio, y para los v~t~~a~od_c1~rde Enero de 1866 con la solemnidad acostumbrada.-San
6
J:c::,j;~le::r:io
1~.- El Secretario de 1~ Escuela, G. Semn.
a--6

~!\1:

-

án de nuevo los cursos de la espresada escuela..
El dia 15 del_ entr_an~e Enero comentr sel dia 2 del mismo mes, desde las cuatro de la
1
abriéndose las mscnpc1ones para os a umno
tarde en adelante.
Los ramos de enseñanza son:
ia mercantil.-ldioma frances.-Id. inglés.-Id. aleman.
Idioma castellano Y corresponfidenc t dística -Historia general del comercio.-Derecho
- Teneduria de libros.-Geogra a Y esª · ·
mercantil.-Derecho marít~mo. d
didatos .-.ara entrar en esta escuela imperial, son:
Los requisitos que se ex1g_en e 1os can
r
✓
Tener quince años cumplidos.
.
.
.
Estar instruido en todos los ra~os de la cducac1on pnmana.
Se pueden admitir algunos pupte1lot á los interesados con el Director del establecimiento,
Sobre todos estos PU?~s se en n er n
790-12s-ll
que suscribe.- E. Clairm.
,

Hacienda de '.femisco.

l h · d de Temisco jurisdiccion de Cueruavaca, eu
Convenida entre los inte;~sad os e? ~ aCJen ª
rso¿as ue uieran adquirirla, ocur•
venta estrsjudicial, se pFti~td ~li:~ocº±~::r
San
núm. 5, todo~ los diaa
~en!~ác::st !-~:-t~de, ·do~d= verán l¿s planos y avalúo, y se_impondrán ~~~; ~~ condiciones bajo las cuales se celebrará el contrato.

b:l:: ae

,aiustfu

0

Atencion.

. a en la calle del Cinco de Mayo y San José el Real,
Se traspasa el alma~n que hace esqU1n
tablecer el ne ocio que se quiera, no tan solo
local ventajosamente s1tuat Y q~e se pre~ta á !\ráfico que ba~ por ser punto céntrico. Par&amp;
por las comodidades que o ce,. s~o por e ~ra donde est-á el dueño la mayor parte del dia.
tratar, puede~ p3:1ar al establecund1e~tfo:!ec1~d~~nta: el que desee hacer un buen negocio, aproe! cual tamb1en tiene una casa Y o
veche esta oportunidad.

DIVERSIONES PUBLICAS .

AVISOS JUDICIALES .

TEATRO PRINCIPAL.
, sobre
a en la
setenta

Laperz.

L'lndependence Belge, periódico de Bruselas, contiene interesantes pormenores sobre este ti·iste acontecimiento. En su número de 11 de Diciemciembre dijo lo que sigue:

COMPAÑIA DRAllfATICA.
En la noche de hoy se pone en es.cena á la hora de costumbre, la comedia dividida en tre/1
1
actos é intitulada: La Cruz da matnmonw.

MEXICJO.-IMPRENTA IMPERIAL.

. '

81

dero de su corona, juntamente con grande.Jl y nobles ejemplos, un reino libre,
próspero y feliz, que ocupa un lugar en el seno de la familia europea.
La Bélgica llorará largo tiempo la pérdida que acaba de sufrir: ella conservará eternamente la memoria de un Rey que fué su mejor amigo y su constante
apoyo; pero su~ justos pesares no le harán olvidar sus lejítimas esperanzas.
La patria no muere; y si de todas partes se levanta el doloroso grito de ¡el 'Bey
ha m~rf-0! todos los Belgas, dominando su afl.iccion, y uniéndose al rededor del
trono, harán resonar con fuerza el grito de ¡mva el Rey!

"MUERTE DEL REY LEOPOLDO.

pn luto inmenso acaba de extenderse sobre la Bélgica.
La catástrofe, desgraciadamente prevista hace tiempo, se ha consumado.
Leopoldo I, Rey de los belgas, Duque de Sajonia, murió ayer domingQ, 10 de
Diciembre, á las 11 y 45 minutos de la mañana.
Bajo el peso de esta gran desgracia púl:ilica, la Bélgica, profundamente afligi,da, pero siempre confiando en sus destinos, se estrechará alrededor del trono
.que eri~ió hace 35 años, y que tan ilustrado ha sido por el gran Rey que acaba
de monr.
Hé aquí los pormenores que hemos podido recoger sobre los últimos momen.tos del ppncipe, cuya muerte causará en Europa una sensacion tan grande, como es profunda la afliccion que ha causado en Bélgica.
Hacia ya dos dias que el estado de debilidad del Rey era tal, que el fatal
-desenlace se temia de un momento á otro, y únicamente su robusta constitucion
retardaba la crísis postrera.
' Antes de anoche se temía ya como inminente. Los Ministros se trasladaron
al castillo de Laeken, á cosa de las doce, pero el augusto enfermo acababa de
dormirse cuando llegaron. Eran algunas horas ganadas, pero no había que ha.cerse ilusiones; aquello no podia ser mas que un descanso pasajero. ,
Hacia dias que SS . .A.A.. RR. é l., el Duque y la Duquesa de Brabante con
sus hijos, y el conde de F landes, se habían instalado en el castillo. El Rey, que
los veia á menudo, los hizo llamar ayer por la mañana, y les rogó que ya no se
separáran de él.
S. M., que conservó hasta el último momento todas las facultades de su vasta
y noble inteligencia, estaba perfectamente sereno y tranquilo: únicamente su
fuerte y penosa respiracion_ revc!ab~ la prox~idad del momento supremo. Por
Jo demas, el Rey no. se hacia ya ilusion alguna sobre la gravedad de su situa.cion.
A cosa de las once, el Presidente del Senado, el de la Cámara de Representantes y los Ministros, volvieron á Laeken.
Allí se hallaba t,ambien 1ifr. Julio Van Praet, Ministro.de la Casa del Rey, su
·amigo mas antiguo en Bélgica, su mas íntimo confidente y su mas adicto servidor.
Cuando estos altos funcionario~ fueron introducidos en la Real Cámara, un
grandioso y conmovedor espectáculo se ofreció á sus ojos..
'
El Rey conservaba aún todo su conocimiento: estaba rodeado de sus hijos y
nietos, y tenia una de sus manos entre las de la Duquesa de Brabante que estaba arrodillada al pié de su lecho.
El reverendo doctor Becker, capellan de S. M., que' hacia ya dias sé..habla
'instalado en el castillo de Laeken, se hallaba tambien allí.
.Al ver á su viejo amigo Mr. Van Praet, el Rey le tendió la mano y se la estrechó afectuosamente, y despues volvió á dejar caer la suya entre las de la Du4auAlesa.
· tos despues, se P.m é extin'gmen
• do poco a' poco, sm
· queJas,
·
gunos mmu
sin
.agonía, y sin que los circunstantes se apercibiesen apenas de que estaba e:xhaaando el último suspiro.
Hé aquí el último boletin publicado ayer en la mañana en el Moniteur. El
'hacia presentir demasiado ,el término fatal, cuyas últimas peripecias acabamos
-de decir:
"El desfallecimiento del Rey hace rápidos progresos,
DOCTOR Wrn:M:ER.-DE R OUB.A.IS.

Sita en la calle de la Mariscala -núm. l.

"ª"º·

LA MUERTE DE LEOPOLDO 11 REY DE LOS BELGAS.

10 000 000 francos.

.
,
-.derados y se darán todos los informes neSe aseguran muebles é inmuebles ~ prem¡1osA:~NCIA GENERAL de E stas Compañía¡¡, calle
400-lSOs- 113
cesarios para los que gusten aseguraroe, en ª
de San Bernardo núm. 2.

~tlc~~:~

a:

'

EL DIARIO DEb IMPERIO.

N. 315.

Palacio de Laeken, 9 de Diciembre, á la11 diez de la noche."

La noticia de la muerte del Rey se ha esparcido por la ciuda.d, con la rapidez
,que suelen hacerlo las~noticias tristes.
Aunque demasiado prevista, ha causado una sensacion inmensa, un dolor, que
.golo se podrá comprender recordando todo lo que la Bélgica debe al Soberano
i]_Ue acaba de perder, y toda la gratitud, adheAion y afecto que en cambio le profesaba el país.
Digámoslo pronto, sin embargo: por profundo que sea este dolor, por inmenso
que sea el duelo general, en ninguna parte se nota inquietud ni abatimiento.
Ajuzgar por la actitud de la poblacion de Bruselas, la afl.iccion de la nacion
belga será la de las almas fuertes: llora sobre el pasado, pero contempla con
-eonfianza el porvenir.
El Moniteur publicó ayer el boletin siguiente:
MUERTE DEL REY.
Bruselas, 10 de Diciembre de 1865.

"Un ~uto inmenso se va á extender sobre la Bélgica.
. EI prunero de nuestros Reyes, el fundador de ✓nuestra dinastía, Su Majestad
L~OPOLDO I, ha muerto esta mañana en el palacio de Laeken, á las 11 y 45
mmutos, rodeado de su augusta familia, cuyo dolor no intentarémos describir.
"La histo~ia dirá quién fué el Soberano que, en tiempos de graves incertidumbres! no vaciló en respon~er al _voto de l_a nacion, vinie~do á afirmar y fijar sus
destmos; que durante casi 35 anos de remado, en una epoca tan tormentosa co.J?-º la nuestra, s~po ~aptarse el amor y la veneracion del pueblo belga, y conciliarse la alta est?Dacion y e~ respeto de los, monarcas y pueblos extranjeros; qua
~scla:70 ~e la fé Jurada, llevo hasta el cscrupulo la observancia de nuestro pacto
cons~i~uc1onal, y en pago de este deb~r tan religi~samente cumplido, y de los
.servJC10~ que ~o ceso de prestar al pa1s, lleva consigo el reconocimiento de toda
.una nac1on umda para bendecir su memoria; que deja en fin al Augusto here-

El Periódico Oficial ha publicado t.ambien un suplemento á su número de 10
de Diciembre. En él se encuentra la siguiente proclama de los miembros del
Gabinete.
"La Bélgica ha perdido al Rey que se ha asociado á sus destinos con una consagracion inalterable durante un reinado largo, apacible y glorioso.
"Despues de haber luchado con una constancia heróica contra los dolores fí.
sicos que paáeció durante los últimos años de su vida, ha sido al fin ve~cido por
la muerte el hombre á quien la Bélgica, agradecida y pesarosa, ha proclamado
ya Padre de la patria.
· ·
,
"I;,leno de venera.cion á la memoriá del Monarca leal cuya pérdida deplora, el
pueblo belga, fiel á sí mi1mo, aguardará con confianza el dia próximo en que los
representantes de la nacion reciban el juramento al heredero del Trono.
"Para garantizar á la Bélgica su libertad, su prosperidad y su independencia,
Leopoldo II, que ha conquistado ya el corazon de las poblaciones, seguirá los
grandes ejemplos de su ilustre padre, y encontrará á toda la nacion unida para
sostenerle enérgica~ente en el cumplimiento de su noble y patriótica mision.
El Consejo de Ministros:
El Ministro de Negocios Extranjeros: Oh. Rogier.
El Ministro de Justicia: Jules Bara.
E l Ministro de Hacienda: Frere-Orban.
· El Ministro del Interior: Alp. Vandenpeereboom.
El Ministro de la Guerra: Baron Chazal.
E l Ministro de Trabajos públicos: Jules Vanderstichelen."
El Moniteur recuerda en seguida que en virtud del artículo 19 de la constitucion, "á partir de la muerte del Rey, y hasta que preste juramento su sucesor en
el trono, los poderes constitucionales de Rey_serán ejercidos, á nombre del pueblo bel~a, por l~s Ministros reunidos en Consejo y bajo su responsabilidad."
Publica tamb1en el decreto que determina'la fórmula ejecutoria de las sentenc~as, juicios, órd~nes, mandatos de justicia y actos que lleven aparejada ejecuc1on, durante el mterregno.
Ayer, despue,s de la comida, fué cuando se reunieron los miembros del Gabinete en Consejo para tomar las medidas que demanda la situacion, y redactaron
la proclama y el decreto.
El Senado ha sido convocado para hoy lúnes á las dos.
El cadáver del Rey está bajo la guarda del Teniente ·General I:íahure, y del
conde Vanderstraten-Ponthoz, mayor de artillería.

..

. ..:,,t

&lt;

'

Ayer apare&lt;:ió° fijada en todas las calles de Bruselas la proclamé. siguiente:
"Habitantes de Bruselas:
¡ El Rey ha muerto!
"S. M. ha sucumbido hoy á las 11 y 45 minutos, en su residencia de Laeken.á la enfermedad que padecia hace tiempo.
"Todos los belgas llorarán la pérdida del Soberano que se asoció hace 34
años á los destinos de la Bélgica.
"La alta sabiduría y la brillante personalidad del que se lleva á la tumba
nuestros eternos pesares, han favorecido el desarrollo de una nacionalidad feliz
próspera y libre, quya existencia ha venido á ser una prenda jle seguridad y d;
paz para la Europa.
•
"L~ historia. dirá que el fundador de nuestra dinastía nacional ha legado á la
postendad el eJemplo de la mas leal consagracion á nuestras libres instituciones
y asegurado la alianza indisoluble del trono y de la libertad.
'
. "El país P?ne su confianza en manos ~~l digno hijo de un Rey modelo, del príncipe que, nacido en el suelo belga, participa de nuestros sentimientos y nuestros
votos, como nosotros participamos de su profundo dolor.
"Hecho en la Casa Consistorial, á 10 de Diciembre de 1865.
El Cabildo: J. Anspach.
Por el Cabildo: El Secretario, .A. Lacomb7.é."
Hé aquí la proclama dirigida á la guardia cívica de Bruselas, por el Teniente
General Pletinckx, Comandante superior.
" Oficiales y guardias :
"E! R~y. ha muerto! ~ ste es un duelo inmenso, profundamente sentido por la
guardia c1V1ca de la capital. E ste pesar y los homenaj es que son debid&lt;1s al ilustre fundador de nuestra dinastía nacional, encontrarán simpatías unánimes en
vuestros corazones y en vuestras filas. Nosotros hemos bendecido durante treint.a y cinco años ese reinado que ha consagrado nuestra independencia, que ha
hecho nuestra felicidad y asegurado nuestra§ libertades. .A.hora, que un mismo
sentimiento nos reuna en torno del túmulo del mejor y mas amado de los Sobe- ·
ranos. Pero despues de dejar correr nuestras lágrimas, abrámos nuestras almas
á 11.1; esperanza, y saludemos con un gi:ito de entusiasmo y de amor el advenimiento de Leopoldo II.
"El Irey ha muerto: viva el Rey!
El teniente general comandante superior, Plet·inckx.
Bruselas, 10 de Diciembre de 1865."
Todas las administraciones comunales de la jurisdiccion de Bruselas, empezando por la de Laeken, han expedido proclamas análogas á la de la autoridad
comunal de la capital.
En el_ Pal~cio de Bruselas se han ~olocado listas que están llenándose de firmas de m::finidad de personas que quieren expresar personalmente los sentimientos que la muerte del Soberano ha excitado en todos los corazones.

...

�\

82

EL DIARIO DBL .IMPERIO.

EL DIARIO DEL IMPERIO.

El Consejo comunal de Bruselas está convocado urgentemente para mañana.
Todos los periódicos de la capital parecieron aye,r de luto.
La multitud circula por las calles, ·silenciosa y recogida.
Todos los almacenes de la ciudad, que estaban abiertos no obstante ser dia fe.
riado, se cerraron súbitamente. '
La bandera negra flota ya en los balcones de muchas casas.
Se hace notar un inmenso estandarte fúnebre, enarbolaao en la fachada de la
Socjedad Real de la Grande-Harmonia, cuyas puertas están cerradas. .
Todas las representaciones teatrales ~nunciadas para la noche, se han aplazado indefinidamente.
Los anuncios de espectáculos tienen todos una faja de luto, anunciando la suspension.
,
"Los miembros de la Sociedad general de oficiales pensionados del ejército belga, se servirán pasar hoy, lúnes 11 del corriente, á las siete ne la noche,
á su local (Hotel des Brasseurs), para concertar las medidas que han de tomarse
con motivo del desgraciado acontecimiento que ha herido á la Bélgica/' (co:r;nunicado.)
·La artillería de la guarnicion,de Bruselas ha anunciado la muerte del Rey con
las salvas que previene el decreto de 24 mesidor año XII. Cada cinco minutos
se tira un caño1tazo, y estas salvas se repetirán por mañana y tarde, hasta despues de los funerales del Rey.
Se está construyendo al lado de la nueva iglesia de Laeken, un 'Vasto templo,
donde tendrán lugar las ceremonias fúnebres que preceden al entierro, conforme
al culto protestante á que pertenecía el Rey.
Todos los periódicos que hemos recibido esta mañana de las provincias, están
enlutados, y la mayor parte de ellos contienen algun artículo biográfico del augusto difunto. Los que habian salido ya, han publicado inmediatamente suplementos anunciando fa fatal noticia.
A consecuencia de la muerte· de nuestro Soberano, se han suspendido hasta
la semana próxima los cursos públicos de la Universidad.

EL REY REOPOLDO.

Nunca príncipe alguno llenó mas noblemente su carrera, ni la ilustró con acciones mas grandes, que el Rey cuya pérdida llora hoy la Bélgica, oprimida de
amargura. En presencia de esa tumba,.icómo puede uno prescindir de abandonarse á la afliccion que consterna á todo un pueblo, y de evocar los recuerdos de
esa existencia Real, ilustre entre las mas ilustres1 Pero será un homenaje tributado á la memoria del Rey Leopoldo conservar, al llorarle, la fuerza de que ha
dado él mismo una muestra tan brillante hasta la última hora de su vida. La
Bélgica comprenderá la leccion que nos da esa gran muerte, y para ponerla en
práctica hallará energía bast~te en el amor que profesa á su dinastía, á ese
príncipe en quien reposa hoy la esperanza de todos, y que para dar en el trono
el ejemplo de las mas raras cualidades, tendrá la fortuna de encontrarlo todo trazado por la huella paternal.
Leopoldo, príncipe de Sajonia Coburgo Saalfeld, hijo del Duque.Francisco y
de la Duquesa Augusta Carolina Soffa de Re11Ss-'Ebersdorff, nació en Coburgo
el 16 de Diciembre de 1790. La caslk soberana á que pertenecía, era una de las
mas antiguas y mas ilu~tres, de Alema11ia: uniendo su orí~en á la de los primeros margraves de Misnia, había tenido el honor de dar á la Alemania príncipes
cuyo nombre ha resonado en la historia, como el de Federico el. Sábio, dos reyes á Polonia, y á la Francia aquel caballeroso Mariscal de Sajonia, que la salvó en Fontenoy. P ero au11&lt;j_ue eran gloriosos estos destinos, '&lt;ran todavía nada,
comparados con lo¡; que el porvenir reservaba á la casa de Sajonia Cobllfgo.
Algunas alianzas fe'lices habian unido los príncipes de esta casa á las principales familias de la Europa dinástica, y un Emperador, Leopolgo II, hijo de María Teresa, fué quien dió su nombre al futuro Soberano de la Bélgica.
Desde sus primeros ajios, Leopoldo de Sajonia Coburgo dió pruebas de la.clara inteligencia y sagaz juicio que le distinguieron durante toda su vida; y el estudio hizo muy pronto de él llllO de los. prí.ncipes mas instruidos de la Europa.
Las lenguas antiguas, las modernas, el Derecho, la bella literatura, las ciencias
naturales, las artes, todo \o aprendió: los grandes acontecimientos de que enton~s era teatro la Europa, agregaron á estos vastos conocimientos los ,de la guerra, y, lo que es mas precioso todavía para un príncipe, la experiencia ~e las &lt;;osas y de los hombres.
Un dia despues de la muerte de su augusto padre (9 de Diciembre de 1806),
y de la ocupacion del Ducado de Sajonia Coburgo por las tropas de Napoleon,
el Príncipe Leopol.do entró al servicio de la Rusia, donde reinaba entonces el
Emperador Alejandro I. El espjritu elevado de .Alejandro no tardó en apreciar
los raros méritos deljóven Duque d~ Sajonia,. que hecho ·ya gener3:l en 1807,
tuvo el honor de acompañar al Czar a la entreyista de Erfurt. Poco tiempo despues, obedeciendo á las necesidades de la política, dejó corto tiempo el servicio
de Rusia, y pasó á fines de 1807 á Paris, donde contrajo relaciones de estrecha
amistad con la reina Hortensia. Despues de los desastres de la campaña de ·Rusia, habiéndose f01:mado de nuevo la coa.licion europea contra el;Emperador Napoleon, Leopoldo volvió á tomar el mandó de su brigada de Coraceros rusoa, á
cuya cabeza se distingi.úó en Bautzen por su prudencia é intrepidez. Dresde,
Pirna, Peterswald, Culm, donde contribuyó poderosamente á la derrota del general Vandamme, que cayó prisionero de guerra con los generales Guyot y Haxo
Gersdoff, Wahldens, Limback, Etzdorf, W aschau, Leipzig; tales fueron, durante
la memorable campaña de 1813, las gloriosas etapas recorridas por el Príncipe
d.e Sajonia Coburgo, y que le merecieron dos de las Ordenes de .caballería mas
famosas de la Europa, la de San Jorge y la de María Teresa.
En seguida vino la campaña de 1814, en la cual conquistó Leopoldo nuevos títulos á la admiracion de los hombres de guerra. Tirienne, A.reís sur .Aube, La Fere Ohamponoise, le vieron dar nuevas pruebas de aquel va.lor que desde mucho
antes le babia colocado ya entre los mas bravos. Terminada la campaña con la
entrada de los aliados en París, el Príncipe acompañó al Emperador Alejandro
á la Corte de Inglaterra, donde fué presentado á la Princesa Carlota, hija del
Príncipe de Gales, despues Rey con el nombre de Jorge IV, y de la Princesa
Carlota .Amalia d&lt;; W olfenbusael. La jóven Princesa, tan notable por la elevacion y las gracias de su espíritu, como por los encantos de su persona, hizo una
impresion profunda en Leopoldo, quien, sin embargo, tuvo que dejar á Lóndres
poco tiempo despues, para.ir á defender en Viena los derechos de la Casa de Sajonia-Coburgo. El regreso de la isla de Elba le encontró todavía en la capital
de Austria; y acababa de·rem.rirse en la-S orillas del Rhin á su cuerpo de caballería, cuando retumbó de un punto á otro de Europa el cañon de W aterloo.

El restablecimiento de la paz emopea permitió á Leopoldo volver á los proyectos de íntima felicidad que babia formado. Despues de una corta permanencia en Paris, recibió casi al mismo tiempo, durante un viaje que hizo á Berlin,
el título de ciudadano (burgeois) de Lóndres, que le habia sido conferido por los
magistrados de aquella gran ciudad, y el mensaje solemne por el cual el Príncipe Regente de Inglaterra le informa,ba que el Parlamento había prestado su adhesion á su union con la Princesa Carlota. Este matrimonio, que colocaba al Pr~cipe Leopoldo en las gradas de uno de los mas grandes tronos del universo, y que
parecia ser preludio de los m,a¡, brillantes destinos, fué celebrado en CarltonHouse, el 2 de Mayo de 1816, en medio de las entusiastas aclamaciones de todo
un pueblo. El Parlamento inglés concedió en aquella ocasion al Príncipe Leopoldo, ademas del dominio de Claremont, una dota.cion anual ele cincuenta mil
libras esterlinas, á la cual renllllció por un escrúpulo de desinteres y deli&lt;;adeza
que jamas será bastante bien alabado, desde el dia en que fué nombrado Rey de
los belgas. Recibió tambien' el título de Alteza Real y el grado de Feld-Mariscal.
Pero. al cuadro de e11tas felicidades debían suceder muy pronto dias de dolor
y de luto: de tantas promesas embriagadoras no iba á quedar mas que el recuerdo y el amargo pesar de lo pasado. La princesa Carlota dió á luz un niño muerto el 6 de Noviembre de 1817, y ella misma murió algunas horas despues. La
Gran -Bretaña se acuerda todavía de la consternacion que produjo aquella doble
y fatal noticia: la nacion entera tomó parte en el duelo del príncipe LeopoldoLas simpatías de toda Inglaterra le siguieron á la residencia de Claremont, y el
príncipe regente le dió entonces nuevas mue~as de la profunda estimacion en que
le tenia, confiriéndole con el título de príncipe real, el dere«ho de usar las armas de
la Gran Bretaña, y dándole entrada en el Consejo privado. Poco tiempo despues,
nuevos lazos le unieron mas estrechamente aún á la familia real de Inglaterra:
una de sus hermanas se casó el 11 de Julio de 1818 cqn el Duque de Kent, y
fué despJies madre de la princesa Victoria.
Pronto debía encargarS'e al príncipe Leopoldo 11ll papel mas grande todavía.
Hacia tiempo que la Europa le miraba como á uno de aquellos hombres que por
su talento, su carácter y su espíritu, están destinadós a la difícil mision de guiar
á los pueblos; y en medio de las complicaciones políticas de 1ma época de trasformacion, la Europa no babia cesado,de tener los ojos fijos en él. Leopoldo, por
su parte, había pedido á los estudios políticos y sociales una distraccipn á su
tristeza: la meditacion de las instituciones y de las costumbres de todas lag naciones civilizadas, había inflllldido en su espíritu recto y firme la inteligencia
de las ve;·daderas leyes de la sociedad moderna, y le babia hecho penetrar á fondo las condiciones de existencia y las ventajas de los gobiernos constitucionales
basados en esta triple fuerza: el órden, el progreso, la libertad. Estaba, pues,
preparado para todas las eventualidades, y era digno de todos los desti¡:ios, cuando estalló el movimiento regenerador de la Grecia.
Este pueblo, i-ecientemente emancipado bajÓla proteccion de las grandes potencias de la Europa monárquica, necesitaba un rey; y los gabinetes de las Tullerías,
de San Petersburgo y de San James se dirigieron naturalmente al príncipe Leopoldo, á quien se pasaron comunicaciones oficiales en este sentido en los primeros
días del mes de Febrero de 1830. Sin dejarse alucinar por la perspectiva de
11ll trono, Leopoldo quiso informarse previamente del estado de los ánimos en
Grecia, y del grado de favor que allí alcanzaría la combinacion que las potencias
proponían. Por ot.r a parte, y sin aguardar siquiera estos informes, declaró que
' su dignidad no le permitiria aceptar, ámenos que la conferencia europea consintiese en contraer para con el nuevo ]¡stado compromisos formales·respecto á sus
límites, á fos auxilios financiei:os que h¡\bria menester para atravesar una,-época.
de crisis como todos los principios, y á la garantía de una ocupacion armada para rechaz9-r una. agr~sioi;t exti¡ayje.r!J,- en caso necesario. No habiendo podido la
Oo.nferen.cia admith: todas es~as condic¡ones, por legítimas que fuesen, y habiendo resultado de los informes tomados por el príncipe Leopoldo, que su eleccion
al trono de Grecia no tenia el carác~r de eJpontaneidad nacional que él consideraba indispensable, rehusó por medio de una carta, de fecha 21 de Mayo de 1820,
la alta mi$ion de que querjan investirle.
.
Esta carta,, ql!e es uno d~ los mas bellos títulos de Leopoldo ála admiracion de
la posteridad, pinta al mismo tiempo al hombre y al político: es como el programa.
de toda su vida futura. En ella se ve al filósofo que sabelo que se debe á la dignidad de un pueblo, y al príncipe gue estima demasiado su propio honor para com-.
prometerle en empresas sin, utilidad y sin grandeza. "El infrascrito vé, decía, con
el mas protlllldo pesar, frustradas sus esperanzas, y se ve obligado á declarar que 1
los arreglos de las. potencias aliadas y la oposicion de los griegos, sin permitirle
llegar á un fin sagrado y glorioso, le impondrían_un deber muy diferente, el dé
un delegado de las cortes aliadas para mantener á los griegos en sujecion por la
fuerza de las armas. 'Una mision como esta seria-tan contraria á ·sus sentimientos, é injuriosa á su carácter1 como es directamente opuesta al fin del tratado de
6 de Julio, por el cual las tres potencias se reunieron á fin de obtener la pacificacion del Oriente. En consecuencia, el infrascrito devuelve formalmente á los
plenipotenciarios un depósito del cual las circunstancias no le permiten encargarse con honor para aí mismo, ni con ventaja para los griegos ni para los intereses generales de Europa:"
.
Nunca, seguramente, había empleado la política un lenguaje mas noble, y esto habría sido bastante para cautivar la estimacion universal, si el príncipe Leopoldo no la hubiera adquirido hacia largo tiempo. Pronto se presentó una ocasion de recompensar tanta,abnegacion y grandeza de alma: la Bélgica, que acababa de reconquistar su independencia al cabo de tres siglos de dominacion ~xtranjera, buscaba un rey que pudiera ser á los ojos de la Enropa una garantía
eficaz del nuevo órden de cosas, y cuya influencia personal fuese bastante para
allanar las dificultades y evitar los peligros de todo género que surgen siempre
despues de una revolucion. Ninguno como el príncipe de Sajonia Coburgo estaba á la altura de semejante destino. Las primeras gestiones para este fin se hicieron el 22 de .Abril de 1831, por cuatro comisarios delegados del Congreso
nacional, los Sres. Henri de Brouckere, De Foere, Félix de Merode é Hipólito•
Vilain XIII, los cuales fueron á ver á Leopoldo á su residencia de Malborough
Hotlse. El príncipe, aunque manifestó las mas vivas simpatías por la Bélgica,
y declaró que "su única ambicion era hacer la dicha de sus semejantes," creyó
que no podia por entonces dar esperanzas mas precisas á los diputados. Agitábanae entonces en la conferencia de Lón.dres muchos puntos delicados, siendo el
principal la designacion de las fronteras del nuevo Estado; y el protocolo de 20
de Enero, que rehusaba á la Bélgica la soberanía del Gran Ducado de Llixemburgo, suscitaba en el país la oposicion y la indignacion mas v~hementes. Todo
parecia, pues, aconsejar una gran reserva.
Sft:i embargo, el 24 de Abril hubo una segunda entrevista entre el príncipe y
los diputados del Congreso 17acional. Leopoldo insistió particularmente en ella,

..
..

sobre el carácter (lefinitiv-0 é irrevoeable del protocolo de 20 de Enero, y sobre
Ja necesidad qµe hab1a, antes_de to~~ aceptacion por su_parte, de queelCongreso se adhiriera 'á. aquel acto diplomat1co. El 30 de Abril, en una ter.cera en~revista, se expresó de la mism~ ma~era, y fueron ?1:enester largas y .f~iertes ms•
tancias, juntas á ciertas modificaciones que se hicieron en las dec1s10nes de la
Conferencia, para triunfar de una resistencia fundada en los ,motivos mas nobles
y mas puros.
. .
.
,.
.
El Congreso nacional l'eumdo el21 de Mayo, fue mformado por M. Lebeau, Ministro entonces de Negooios extranjeros, de las disposiciones de las potencias mas
favorables á nosotros, y de la excelente·acogida que encontraba en .ella la candidatura del príncipe Leopoldo de Sajonia Ooburgo. El 25 de Mayo, ochenta diputados, á cuya cabeza.estaba Mr. Van ele W eyer, propusieron á la asamblea que
se diese á este príncipe el título de R;ey de lo~ bel?as. Senta~a así la cuesti?n
de la eleccion de gefe del Estado, fue phesta a la orden del dia el 1.O de Jumo;
pero no se abrió la_ discucion_ hasta ,el ~ia 3. E1l ?ia_siguiente, 4, S. A. R. Leopoldo-Jorge- Oristian-Fedenco, prmcipe de SaJoma Coburgo, fué proclamado
rey de I1s belgas, p~r ciento cincuenta y d~s v?tos, de ciento no!ent~ y seis votantes, con la condic10n de aceptar .la const1tuc10n tal como habia sido decretado por el Congreso nacional. La Bélgica y la Europa saben con cuanta fidelidad
ha sido cumplido este juramento.
·
Recordarémos aquí, para dar á esta manifestacion del voto nacional su valor
verdadero, que la eleccion del príncipe Leopoldo no fué, propiamente hablando,
combatida por nadie. De los 44 votos que no fueron para él, Mr. Surlet de Ohokier obtuvo 14: 19 fueron abstenciones; llllO fué anulado, y 10 solamente fuer9n
opuestos á la eleccion de la mayoría: aun esos no eran hostiles al candidato, sino
únicamente á la desmembracion territorial que algunos temían. Se puede, pues,
afirmar á la faz de la historia, que el rey Léopoldo fué llamado por un consentimiento unánime, á este tron9 que debía ocupar con tanto brillo y tanta gloria.
El 27 de Junio el decreto dél Oongres6 fué entregado al príncipe que seguía
residiendo en Marlboi:ough-House: tres días antes se babia arreglado entre el
mismo príncipe, lord Palmerstoñ, y los dos comisarios del regente, Sres. Devau:x:
y N othomb, la redaccion de los preliminares de paz contenidos en 18 artículos.
Eran las nueve de la noche, cuando la diputacion del Congreso, presidida por
Mr. de Gerlache, fué introducida á la presencia de Leopoldo, quien respondió en
estos términos memorables:
" Señores:-Me afecta profundamente el voto del Congreso belga, de que sois
intérpretes. Esta prueba de confianza es tanto mas lisonjera, cuanto que no
había sido solicítada por mí.
"Los destinos humanos no ofrecen tarea mas noble y mas útil que la de ser
llamado á mantener la independencia de una nacion y consolidar sus libertades.
Solamente una mision ~e tan alta importancia puede decidirip.e á salir de una
posicion independiente, y á separarme de un país al cual me ligan los vínculos
y los recuerdos mas sagrados, y que me ha dado_tantos testimonios de simpatía.
".Acepto, pues, seño:es, la oferta q_ue me haceis, en el COI!CeJ?to de que al Congreso de los representantes de la nacion, toca ado,Pta~· las med1da~ q.ue pueden
constituir el nuevo Estado, y asegurarle p-or este med10 el reconocrnnento de los
E stados europeos.
,
"Solamente así me dará el Congreso la facilidad que necesito para consaO'rarme todo entero á la Bélgica, aprovechando en su beneficio las relaciones que
he formado en los países cuya amistad le iuter~sa, y para asegurarle, en 'lo que
de mi depe11da, una existencia independiente y feliz."
Los sabios consejos del príncipe fueron escuchados en Bélgica, y no tardaron
en dar su fruto. El 9 de Julio de 1831, despues -de largas luchas parlamentatias
que habían precedido en el país á las agitacioµes de toda naturaleza, el Congreso
nacional adoptó por una mayoría de 126 votos contra 70, los diez y ocho artículos
que contenian las preliminares de paz. Inmediatamente despues de este voto que
constituía y salvaba el país, la asamblea decretó que unadj.putacion de su seno
se encargára de anunciar al príncipe Leopoldo la aceptacion de los diez y ocho
artículos y de acompañarle á Bélgica.
Esta diputacion, compuesta de los Sres. Leheau, 1',élix de Merode, Fleusu,
de Muelenacre y José d'Hooghvorst, salió de'Brusclas el 10 de Julio, fué recibida por el príncipe el 12, y salió de Lóndres con él el sábado 16 de Julio á las
seis de la mañana. A las ti;es de la tarde el príncipe y la diputacion se ell\barcaron en el vapor "Cmsader" y se hicirron á la vela para Calais donde se le hicieron los honores reales al nuevo soberano, que fué cumplimentado, en el puerto, en nombre,del rey de los franc0,;c~, por el general cqnde Belliad, par de Francia, designado desde antes para represent~T á esta potencia cercade la Bélgica, independiente.
..
El 17 por la manana, el Rey, a-compañado en su coche por el general Belliard,
partió para Dumkerque, ele donde llegó pronto á la,frontera belga. Fué recibiao
por una diputacion enviada por el Regente, y en la cual se encontraba M. de
Sauvage, ministro del Interior, y el valiente g~ueral W authier, respetable soldado esclarecido en veinte batallas, y que sobrevive ahora al Soberano á quien
dió la bienvenida en nombre de nuestro ejército. En, Turnai, en Ostende, en
Brujas, en Gante, las poblaciones hicieron al Soberano un recibimiento verdaderamente triunfal. r, Cuando se veian, ha dicho un historiador, las ramas de árboles Y las guirnaldas que adornaban las cabañas espai·cidas en el camino; cuando
se observ~ba la alegría. sencilla y espontánea de los pobres habitantes aglo~ er~d?s a la entrada de si1s chozas, se podia decir que el pueblo comprendía
~stmtivamente el caráct~r de esta inauguracion. Conocía que este príncipe, elegido por la asamblea nac1onal, traería consigo la prospéridad publica y privada,
la confianza, la. paz. y la seguridad."
Eran las di,cz y media de la noche cuando el príncipe llegó al castillo de Laecken, donde le esperaba el Regente, los ministros y los miembros del Congreso,
reunidos para presentarle sns felicitaciones.
La inauguracion del Rey tuvo lugar el 21 de Julio, fecha desde entonces memorable en nuestra historia, y solemnizada en dos épocas, y á veinticinco años
de distancia, por recuerdos que jamas se borrarán. No ropetirémos, ante él duelo que aflige á toda la Bélgica, los explendores de .una ceremonia que despertaba
en el corazon de todo un pueblo, 'el legítimo orgullo de un glorioso pasado. Al_
ver á ese Rey rodeado de las masas populares, jura, observar la Constitucion y
las leyes emanadas de la soberanía nacional, todo el mundo comprendió que la
cad~na de nuestras tradiciones estaba reanudada, y que la vieja Bélgica democrá_t1ca y comunal, habia al fin ·encontrado un gefe digno de ella. Se comprendió
meJor, CU3;ndo el Rey, tomando la palabra desde ese trono cuyas gradas acababa de sub1r por la primera vez, pronunció el discurso siguiente:

83

"Señores:
"El acto solemne que ahora acaba de concluir, termina el edificio social comenzado po\· e¡ patriotismo de la nacion y de sus representantes. ~ l ~ stado e~tá de:fi nitívamente cQnstituido ,en las formas ,prescritas por la Constitucion. E sta+
Constitucion, erlteramente emanada de vosotros, y esta circuhstancia d~pida á
la posicion en que se encuentra el país, me parece feliz. Ella ha alej,ado las colisiones que podian surgir entre diversos pod~res y alterar la armoma que debe
reinar entre ellos.
"La prontitud con que he venido al suelo belga, ha debido convenc~·os ,de que
fiel á mis palabras, no he esperado para venir entre vosotros, sino que vosotros
mismos desviáseis los obstáculos que se oponian á mi advenimiento al trono.
'' "Las diversas consideraciones expuestas en la, importante discusi'on que ha
producido estos resultados, serán el objeto de mi mayor solicitud.
"He recibido, desde que pisé el, ~uelo belga, los testimonios de lllla afectuosa
benevolencia. Estoy tan conmovido, &lt;;orno lleno de gratitud. Al aspecto de esas
poblaciones, que con sus aclamaciones han ratificado la acta de la representacion
nacional, he po(lido convencerme de que el voto del país me llamaba, y he comprendido todos los deberes que esta acogida me impone.
"Belga por vuestra adopcion, será para mí una ley el 11erlo siempre por m~
política.
.
·
·
"He sido igualmente acogido con una e,xtrema benevolencia en la parte del
territorio frances que he atravesado, y he creído var en esas demost~aciones que
µle parecen de alto precio, un feliz presagio qe las relaciones de confianza y de
amistad que deben existir entre los dos países.
"El resultado de toda conmocion política es lastimar momentáneamente los
intereses materiales. ·Yo comprendo dema,siado bien su importancia, para no dedican;ne inmediatamente y con la mas ,viva solicitud, á restablecer el comercio y
la industria, estos principios vivifiaantes de la prosperidad nacional. Las relaciones que he formado en los países que son nuestros vecinos, espero que secundarán los incesantes esfuerzos ~ue voy á hacer p~ra alcanzar este ' resultado; pero
creo tamoien. que el pueblo belga, tan notable por su recto sentido como por su
reeignacion, tendrá en cuenta las dificultades con que tendrá que luchar el Gobierno en medio del malestar que aflige á casi toda .Europa. Quiero rodearme de
todas las luces y provocar todas las vías de mejoramiento, y me propongo recoger en cada localidad, como ya he empezado á hacerlo, las nociones mas á propósito para ilustrar la marcha del Gobierno en este, pllllto.
"Señores: yo no he aceptado la corona que ipe habeis ofrecido, sino para llenar
una mision tan noble como útil, la de consolidar las instituciones de un pueblo
generoso, y mantener su independencia. Mi corazon no conoce otra ambicion
que la de ve~os felices.
.
.
"En esta interesante solemmdad, debo expresaros 1mo de IIllS votos mas ar
dientes. La nacion sale de una crísi¡¡ violenta. ¡Ojalá que este dia borre todos
los ódios y ahogue todos los resentimientos; qi¡e un solo pensamiento anime á
todos los belgas, el de una mrion sincera y franca! Yo me tendré por feliz concurriendo á este hermoso resultado, que tan hábilmente supo pre~arar la sabJduría del hombre venerable que con ta'n noble patriotismo se ha consagrado á la
salvacion de su país.
·
.
"Yo espero, señores, que seré para la Bélgica una prenda de paz y de tran- .
quilidad; pero las previsiones tlel ·hombre 110 son infalibles. Si á 1&gt;esar de todos
los sacrificios que hagamos por la paz, se nos amenaza con la guerra, no v~cilaré
en apelar al v.alor del pueblo belga, y espero qlle se u.nirá en torno de su gefe
para defender el país y la independencia nacional."
'
En el momento eft que acaba de ct:irrarse un reinado que ha séñalado cada uno
,de sus días con algllll·servicio liecho á' la nacion, era ne,cesario poner ante 1011
ojos·de todos los belgas esta página magnífica, que es el programa mas completo, la profesion de fé mas admirable que jamas haya hecho un Rey constitucional. Tal se mostró Leopoldo en su primer d_iscurso á los representantes del pueblo belga, tal ha sido durante,toda su, vida. Su prudencia y perspicacia, que todo
lo habían previsto y calculado, no se han desmentido un solo ·instante, y nan es._
tado siempre al nivel de su lealtad y de su honor. "Mi única ambicion," decia
él, "es la de vero!! felices:" esta ambicion sublime le ha g-uiailo, inspirado y ,sostenido durante 34 años, en medio de ~ificultades y pruebas de todo género; pero
tambien ¡cuán nobleme1tte ha side reedmpensada! Antes de cerrar sus ojos á la
luz, el Rey Leopoldo ha podido entrar dentro de sí mismo, y echando una post'í:er mirad,a á este pueblo que- amó, y al cual ha hecho fuerte y libre, ha debido
sentir una inmensa serenidad en su alma, porque ha podido llevar á la . tumba
a conciencia de haber llenado, sin desmayar, la tarea mas g~ande y mas noble
que se haya encomendado á un hombre sobre la tierra.
Desde el 21 de Julio de 1831, la historia del Rey Leopoldo se confunde por
11ll privilegio harto envidiable, con la del pueblo belga. Para decir todo lo que'
debió el país ~ la capacid,ad, á la experiencia y á la dedicacion ilustrada de su
Soberano, seria preciso volver á escribir aquí todos nuestros anales contemporáneos.
.
,
Llamado, casi el día sig1úenté al de su inauguracion, á defender con la espada
en la mano el p-aís que colocaba en él todas sus esperanzas, hizo oir á los belgas
el varonil lenguaje de un príncipe acostumbrado á combatir por el derecho{y profundamente penetrado de la justicia de su causa. A la cabeza de un ejército cu~
ya organizacion estaba lejos todavía de ser ?Ompleta, y en quien el valor no era
lllla compensacion suficiente de la falta casi absoluta de disciplina, el Rey supo
con su auojo personal y con sus raros conocimientos militares, salvar el honor
de la bandera.belga;en medio de las derrotas que hizo sufrirá nuestros jóvenes
soldados un ejército tres veces mas numeroso que el nuestro, y provisto de todos los recursos de una organizacion excelente: Como gefe experimentado, el
Rey convirtió en nuestro provecho la experiencia que habíamos adquirido, y
g1·acias á s~ cuidado y á su activa solicitud, el ejército belga, enteramente reconstituido, se -encontró muy pronto, como lo dijo el Rey al abrir el 8 de Setiembre las sesiones de la Cámara Legislativa, en posibilidad "de defender con
honor y con buen éxito la indepéndencia y los derechos de Ja patria." ·
Cuando la adopcion del tratado de los 24 artículos, impuesto á la Bélgica
vencida, por la Co,nferencia de Lóndres, vino á hacer vibrar en_el corazon de
todos los ciudadanos, las fibras mas dolorosas, el Rey empleó toda su habilidad
en calmar la indignacion nacional, empleando al mismo tiempo su autoridad per
sonal cerca de las grandes potencias, para atenuar cuanto era posible, lo que
había de insólito y de violento en la forma que entonces se empleó para obligar
nos á aceptar aquel tratado, mucho menos ventajoso que el de los 18 artículos.
Y tal-era la confianza que ya entonces inspiraba el nuev(! Soberano á su pueblo,
que consiguió en parte hacer olvidar lo que tales condiciones tenían de.. la1¡timador para nuestro orgullo nacional.

�'

84

SEGUNDO S UPLEMENTO AL

EL DIARIO DEL IMPERIO.
' .

Admitida definitivamente despues de 1839, en la, gran familia de los pueblos, Rey de la religiosa observancia de .;u juramento. "Señor," dijo entonces el 81'.
la Bélgica pidió á la expansion de_ ~us fuerzas interiores, ~a prosperid~d y la Baron de Gerlache; "hace veinticiuco años que cu este mismo lugar y en este
gloria que su pequeñez no le perm1t1a buscar por otros cammos, mas bnllantes mismo dia, el Congreso belga recibió de V . .AL, á nombre de la nacion, juramenal vez, pero seguramente mas peligr~sos. Leopoldo I se consagró á esta segun- to de observar la Uonstitución y las leyes del pueblo belga, y de mantener la
1da parte de su tarea, con el mismo ardor qufl habia empleado en llenar la prime- independencia nacional. Los mismos hombres que fueron entonces testigos de
ra. Entusiasta por toda idea útil, se hizo el promotor y protector infatigable de aquel solemne compromiso, vienen á afirmar hoy á la faz del cielo, que V.,M. ha
todo lo que-_ podía contribuir al progreso material y moral de su pueblo. En la cumplido todas sus promesas, y excedido á todas nuestras esperanzas. Y la naesfera política se mostró igualmente superior, practicando en el trono, con una cion entera, Señor, viene á afirmarlo con nosotros: viene á atestiguar que duranprudencia, una imparcialidad y una sagacidad nunca desmentidas, los verdade- te este reinado de veinticinco años, sµ Rey no ha violado una sola de sus leyes,
ros principios del Gobierno Constitucional, y conformándose en todos los actos ni ha atacado una sola de sus libertades, ni ha dado una causa. legitima de queja
de la autoridad soberana, con la voluntad del país manifestada legalmente. De á uno solo de sus ciudadanos. Aquí todas las divergencias desaparecen; en este
este modo, cuando se hicieron sentir en 1847 los primeros soplos de aquella tem- punto todos estamos de acuerdo; no tenemos todos mas que· un mismo corazon
pestad revolucionaria que llenó la Europa con los despojos de lo·s tronos, la di- para asociar en un ·amor comun á nuestro Rey y á nuestra patria.
"Vuestra presencia aquí, Señor, nos trae á la memoria el recuerdo de aquel
chosa Bélgica, protegida por la sabidur1a de su Rey, vió al huracan espira:· en
sus fronteras: y en 1848, el mis~o dia que, vió á Luis Felipe salir del palacio de gran dia, que ninguna demostfacion podrá reproducir; dia en que los corazones
las Tullerías, encontró á Leopoldo I firmando un decreto que establecia una emb~·iagados de gozo y de esperanza, saludaban en beopoldo I la aurora de una
nueva Bélgica que despertaba al fin de su largo sueño de dos siglos bajo la docondecoracion especial para recompensar á los trabaja.doces jornaleros.
,
Séanos permitido recordarlo con orgullo; dimos entonces un gran espectaculo minacion del extranjero. Las mismas aclamaciones le aguardan hoy en 'cada una
al mundo. Se vió al pueblo de la pequeña y próspera Bélgica defend~rse por la de nuestras ciudades, porque la idea de esta fiesta es toda popular. Sí, Señor, es
sola fuerza del buen sentido y de la gratitud; del contagio revolucionario que la .la voz del pueblo que siente la necesidad de expresar su gratitud al que despues
cercaba por todas partes. En medio de la Europa, completamente agitada, supo de Dios, ha contribuido mas á hacerle dichoso."
La Europa entera, atenta y conmovida, aplaudió las manifestaciones del 21 de
ser dueña de sí misma y ver con calma el espectáculo. que le ofrecian las otras
naciones. Entonces, volviendo á su pasado, á esos 18 años de paz, de órden y Julio de 1856, y la fama de la Bélgica creció mas en el extranjeró, así como la
de libertad, que la separaban ya de la hora en que había reconquistado su inde- inmensa reputacion de sabiduría y de habilidad de que ya gozaba nuestro amado
pendencia,.midió la extension de su felicidad, y comprendió lo que debía al prín-· Rey. Ya no se viJ solamente en él al gefe dichoso y respetado de uu pequeño
cipe que le había asegurado estos beneficios, y que firme en su fidelidad á la fe put;iblo: s~ le colocó por un acuerdo unánime en el primer rango de los árbitros
jurada, declaraba todavía que no conserva.ria su corona sin el consentimiento del de las naciones, de esos raros y profundos talentos que dt:jan una huella luminopueblo. Un grito de amor y de entusiasmo repetido de una extremidad á la otra sa en la historia de los siglos. Poseyendo la estimacion de los pueblos y la condel país, respondió á esta abnegacion sublime; el año de 184~ fué para el Rey fianza de las testas coronadas, el régio habitante del castillo de Laeken llegó á Leopoldo una nueva eleccion, hecha esta vez, no por los delegados de la nacion, ser el consejero de todos los Reyes sus hérmanos, y algun dia se sabrá cuántos
sino directamente por la nacion entera. El pueblo y la dinastía se confundierón peligros y tempestades se ahorraron al mundo con sus sabios consejos.
A las fiestas del vigésimo quinto aniversario suceclierorr muy pronto otras, meen un comun abrazo, y sellaron con trasporte el pacto que unia para si~mpre sus
nos grandiosas quizás, pero no menos significativas. En Setiembre de 1859,
destinos.
A estas alegrías tiernas y puras, á estos arranques de patriotismo, faltaba una cu¡i,ndo se inaugur~ la columna consagrada al· Congreso nacional y cuya cúspimanifestacion exterior, y se encontró en la celebracioti de las fiestas anuales de de corona la estátua de Leopold,o I, los habitantes de la nacion renovaron otra
Setiembre. La Bélgica entera fué á Bruselas para aclamar al Soberano, y e). vez el homenaje solemne tributado al príncipe á quien la Bélgica debía veintiocho
Rey por su parte, en la ceremonia de la entrega de las banderas á la guardia cí- años de una prosperidad sin ejemplo. "Que la Europa nos señale, exclamaba
vica, indicó por algunas palabras, que la historia ha conservado, la alta impor- M. Orts, Presidente de la Cámara de Representantes, el monumento elevado en
tancia política de la manifestacion á que se asociaba todo el país. "Señores:" dijo otro suelo por el reconocimiento público á cualquiera otra carta que cuente un
á los oficiales superiores de la milicia ciudadana, reunidos delante de él; "éxpe- cuarto de siglo de existencia. Que se nos muestre sobre todo al pueblo y al Rey
rimento una muy viva emocion, pero tambien un orgullo muy legítimo al dirigi- encontrándose al cabo de veintiocho años de vida comun, en presencia de la consros estas palabras. Este bello país, sitio de la mas antigua civilizacion, había titucion qu'e al principio habian jurado observar, y exclamando con un legítimo
por largo tiempo esperado una existencia, una existencia nacional; pero ¡ay! sus orgullo: la palabra jurada, nosotrqs, pueblo y Rey, la hemos guardado fielmente."
El año siguiente el mismo aniversario de 21 de Julio dió ocasion á una demosdeseos han sido á.menudo no cumplidos y los destinos del país subordinados á
intereses que le eran estraños. En fin, despues de 18 años habeis logrado con- tracion mas tierna todavía de amor y de patriotismo. Algunos periódicos_franceses,
quistar esta existencia tan deseada. Por la priméra vez os perteneceis á vosotros órganos mal inspirados de ideas que rechazan enérgicamente todos los hombre~
buenos y leales de su propio p,aís, habían dicho que la Bélgica estaba preparamismos.
"De está existencia independiente habeis hecho un uso l\oble y patriótico, y de da para la anexion, precisamente en el momento en que se disponía á festejar
esta manera la habeis cimentado mas. En esta situacion os ha encontrado una con el aniversario ele su soberlnp querido, uno de los mas grandes progresos ecocrísis política, sin ejemplo en la historia. Tia' ha.beis atravesado gloriosamente nómicos que babia realizado desde 1830, la abolicion de las aduana,~ comunales.
hasta ahora, tan gloriosamente, que muchos paises han adoptado vuestra orga- El sentimiento nacional, excitado por la indignacion, se afirmó poderosamente.
nizacion política como modelo, que vuestro nombre es por todas partes respetado en una ovacion decretada al Rey por la capital y por todas las ciudades del país.
Desde el 8 de Julio el Rey mismo, haciéndose intérprete de los sentimientos que·
y honra.do y que debeis tener el sentimiento que merece serlo.
agitaban
á la nacion entera, los habia resumido en un discurso dirigido á los ma"Sepamos mantener esta noble posicion; continuemos marchando como lo hemos hecho hasta ahora. Así nos aseguraremos un bello nombre en la historia y un gistrados comunales de Gante, discurso, cuyo pensamiento y forma , son dignos
de la historia.
glorioso porvenir."
"Estoy vivamente conmovido, habia dicho S.M., por los sentimientos tan afeeUn idioma tan elevado sonó tanto como merecia. Engrandecida á sus propios
ojos como á los de la Europa, la Bélgica, guiada por su ilustre gefe, realizó su- , tuosos que acabais de expresarme. El lugar en que nos encontramos, trae á la
cesivamente entonces por un acuerdo unánime, las mejor¡ta que antes vanamente memoria antiguos y gloriosos recuerdos. Esos viejos ·municipios eran el asiento
se querian obtener por medios violentos. La popularidad del Rey se acrecentó del comercio, d e la industria y de las artes, cuando una gran parte de la Europa
mas, así como la afeccion profunda que la nacion le habia consagrado. Se vió estaba aún sumergida en las tinieblas. D esde los tiempos mas remotos, el amor
claramente esta afeccion cuando el 11 de Octubre de 1850, la muerte vino á ce- del país y de su independencia se babia conservado como un fuego sagrado en
barse en una Reina amada: un duel~ unánime demostró que el golpe terrible que el corazon de sus habitantes. La sangre mas preciosa se derramó muchas veces
el Rey habia recibido; habia tambien lasp.mado al corazon del pueblo. Este do- par¡¡, obtener una existencia 'libre y nacional; pero no siempre coronó el triunfo
lor profundo convenia á nuestro reconocimiento, así como' era debido á tantas aqu~llos nobles esfuerzos. A nosotros estaba reservado establecer sobre las .bases m,as amplias lo que el país tanto deseó reuniendo en él lo que constituye la
virtudes.
existencia política y social mas dichosa.
Tres años despues, cuando la sábia prevision del Rey Leopoldo aseguró la
"Así es como nos encon,tró la tormenta que en 1848 trastornó la Europa, y
duracion de la dinastía nacional, dando por compañera al heredero del trono á
de
cuyos peligros tuvimos nosotros solos la gloria de salvarnos: nuestra existenla augusta princesa que ha reemplazado en el corazon de los belgas á la Reina
Luisa María, el país no se mostró m!)nos pront.o para aso.ciarse á la justa alegría · cia política permuneció al abrigo de todo ataque.
"Cualesquiera que sean las. pruebas del porvenir, el año de 1848 nos enseña
del Soberano, que lo que habia sido para participar de su tristeza. La entrada
cómo
podremos atravesarlas con honor. Dos generaciones de mi familia han naen Bélgica de la Archiduquesa María Em-iqueta, fué una verdadera marcha
triunfal, y las espléndidas fiestas que se ofrecieron á los jóvenes esposos por to- cido en medio de vosotros, "l tienen con vosotros una patria comun. Conocido es
das las grandes ciudades del país, atestiguaron el j úbilo que inspiraba aquella mi afecto hácia vosotros durante un largo reinado; y mientras la Providencia
dichosa union, y la gratitud que se sentia por la infatigable prevision del Rey. quiera conservarme, yó seré fiel á mi mision, y será inmutable el afecto paternal
La Bélgica dió pronto la medida de su· adhesion á su Príncipe, decretándola que os profeso."
Un grito de entusiasmo respondió, de un punto á otr9 del país, á las nobles
un triunfo que no ha tenido igual en la historia de ningun pueblo. El 21 de Julio de 1856, hacia un cuarto de siglo que el Rey Leopoldo habia recibido la co- palabras del Soberano. Todos los cuerpos constituidos, consejos provinciales y
rona de manos del Congreso: las Cámaras, el Gobierno J el país entero, impnl-, comunales, todas las asociaciones privadas, que en su organizacion libre, reprosados por un movimiento unánime, resolvieron celebrar dignamente aquella fecha ducen tan fielmente uno de los rasgos mas curiosos y mas profundos de n_uestro
memorable. iQué espectáculo en efecto más digno de admiracion que aquel, en carácter nacional, yotaron por aclamacion mensajes al gefe del Estado para maesta vieja Europa trabajada por las ambiciones reales y por los furores popula- nifestarle su inalterable adhesion á la dinastía y á. la independencia nacional.
res1 Un Rey bueno que habia cifrado toda su gloria en guardar sus juramentos, Las Cámaras legislativas se asociaron á aquel movimiento unánime y espontáen dedicarse durante veinticinco años á la dicha de su pueblo; un pueblo bas- neo, y el 17 de Julio, Mr. Orto, presidente de la Cámara de representantes, abrió
tante inteligente para apreci_ar su ventura, bastante generoso para atribuir el ho- la sesion dirigiendo á sus colegas las palabras siguientes, que fueron acogidas con
nor de ella á su Rey, y bastante prudente para ilustrar el porvenir con las ense- los mas fervorosos aplausos: "Señores, ciertos ataques tan insensatos como culñanzas del pasado: estaba reservado al reinado de Leopoldo I ilustrarse con esta pables, han determinado á nuestros Consejos proviJiciales á manifestar mas enérmaravilla. No recordaremos aquí las fiestas espléndidas de que Bruselas fué tea- gicamente que nunca los sentimientos que unen al país, á su rey y á la indepentro aquel dia: su recqerdo está todavía presente en la memoria de todos; pero lo dencia nacional Yo lo digo en alta voz 'para que se oiga en todas partes: esos
que es preciso recordar en esta hora de dolor y de luto, son las solemnes pala- sentimientos que todo hombre de bien respeta eu el extranjero, son unánimes é
bras dirigidas por el antiguo presidente del Congreso Nacional, á nombre de sus inalterables en Bélgica." Testigo ae estas manifestaciones patrióticas, un periósesenta y cinco compañeros, que todavía vivian, á S. M. el Rey Leopoldo I al dico frances se atrevió á decir, sin embargo, que aquel era llif entusiasmó de órvolver á entrar éste en su capital por el mismo camino que . había seguido vein-· den superior; y el pueblo de Bruselas se encargó de dar por sí mismo la respuesticiuco años antes, viéndose detenido á cada paso de su caballo, por las oleadas ta, suscribiendo con treinta y cinco mil firmas la manifestacion siguiente:
"Señor: al felicitar á V. M. con motivo del 29~ aniversario de su glorioso reide unu, multitud entusiasmada hasta el delirio. ¡Ah! fué un momento de profunda emocion para todos los que tenian elevados sentimientos de honor y de probi- nado, los tipógrafos y obreros de Bruselªs protestan su inalterable adhesion á
dad, juntos á lo que hay de mas puro en el amor de la patria, aquel en que los vuestro trono, y á las instituciones que la Bélgica se ha dado libtemente.
"Señor: se achacan al pueblo belga ·tendencias antinacionales que él rechaza.
venerables fundadores de nuestra independencia, vinieron á dar testimonio al

'

N. 315.

EL DIARIO DEL IMPERIO.

85

'
,

solemn¡imente. El pueblo trabajador conoce líien el martirologio que ha costado
la autonomía de nuestra patria, y fuerte con su derecho y con la santidad de su
causa, aprovecha la ocasion de este dia memorable para renovaros los sentimientos que le animan hácia vuestra augusta familia."
El 21 de Julio, el ejército, la guardia cívica y los obreros que habian obtenido
de sus amos un dia de asueto, desfilaron en masas compactas é. innumerables
por delante del Rey, completamente rodeado por el pueblo, ,á los gritos mil veces
repetidos de ¡ Viva el Rey, viva la independencia nacional! ·c uando la cabeza de
las columnas popuÍares llegó á la presencia de Su Majestad, un obrero salió de
las filas, y entregando al Rey la manifestacion que se a&lt;¡aba de leer, "Señor,
dijo, pongo en vuestras manos la manifei,tacion del cuerpo tipográfico de Bruselas. En presencia del peligro, el pueblo se estrecha en torno vuestro."-"Mi co'razon y mi vida han sido siempre .de los obreros," respondió el Rey; y el desfile continuó en medio de una aclamacion inmensa. "Hasta en las recepciones oficiales, dice Ulll\, relacio;i líistórica, se echó en olvido la etiqueta; y se hicieron al
Rey ovaciones estrepitosas. En todos los pechos brillaban los tres colqres naciouales. La Duquesa de Brabant~, rindiendo homenaje al sentimiento popular,
se presentó en el balcon de Palacio con un tocado tricolor, para presen~ar á la
multitud conmovida y entusiasmada al J óven Conde de Hainaut, su h~o. Por
todas partes, al pasar el Rey, el ejército, la guardi~ cívica y el pueblo, prorumpieron en aplausos."
·
•
Otra cita, que será la última, probará hasta qué punto las ovacio~es de Brusélas eran la cxpresion del sentimiento de todas las clases de ciudadanos. En el
momento erí que el pueblo desfilaba por la plaza de los P alacios, el Cura decano de Huy subia al púlpito y se expresaba de esta manera: "Cuando el J;lueblo
belga se levanta como un solo hombre para aclamar á su Rey y para afirmar,
fieramente su voluntad inquebrantable de sostener sus libertades, el deber del
?lei:o es levant~se ,con él, J: Ill:anifestar sol~mnemente su amor al Rey y
mv10lab~e adh?s1on a la constituc1on que,nos rige. ,ace veintinueve años que
respo~d1~ndo a nuestros votos, Leopol~o puso el pié en el suelo belga 1 y juró la
const1~uc10~· iue acababa de dar~o~ el 1~ortal ~on~reso. Pues bien: bajo el impulso ~nes1st1ble de n~estro patr1ot1smo agradec1do, a los ojos de la Europa que
nos mira, y en presencia de esos altares, proclamémoslo con una voz unánime: él
ha guardado sus j uramentos; él rio ha borrado dé nuéstra Carta una sola de nuestras preciosas libertadés. Fiel á sus promesas, no solo ha sido el Rey, sino el
padre de su pueblQ, Juremos todos, sacerdotes, ·pueblo, soldados, funcionarios
públicos, industriales, magistrados; juremos todos consagra1 á• la' defensa del
trono á cuya sombra vivimos dichosos y libres, todo lo que tenemos de energía
en el ~orazon ~ de sangre en las venas; y si alguna vez .hubiere de haber trai_
dores a la patria, que se sepa desde ahora, será inútil buscarlos entre nosotros.'•
Perp ~cercábáse_la ~ora en que la Bélgica ·iba á ver cambiarse su alegría y
su entusiasmo, en mqnietudes· y en alarmas. Querido de su pueblo, reverenciado
~e ~a Europa e~tera q~e 1~ procla~aba por el mas sabio de los reyes, elegido
arbitro en_ las d1ferenc1as m~ernac1onales, Leopoldo había llegado á la cúspide
d~ la glona_ humana: pe;o ~ el amor de, su p~eblo ni el respeto de las otras naciones, pod1an por desgraCia sustraerle a las nnplacables leyes de la naturaleza.
P or el mes de Abril de 1862, sintió los primeros síntomas de la cruel enfermedad c~yas con~e~uencias debian,conducirle al sepulcro; y en álgunas semanas el
mal h:izo tan rap1dos progresos, que hubo los temor.es mas vivos por los dil).s de
S.,M: Entonces s~ presentó un tie~o e~pe?táculo: de todos los · puntos de la
Belg1~ llegaron a Brusela~ los t~st1IDomos irr~cusable~ del profundo afe~to.que
la nac10n le _profesab~. Los bo~etm~s del Monit,eur eran aguardados y devorados
con ~na rapidez febnl: se hab1:1a d!cho que cada uno temia perder á un padre
querido. Los es~erz?s de la c~enc1a, a.yo.dados por la robusta constitucion, y sobr? t?do por la mcre1ble energ1a d?l augusto p~ciente, triunfaron del mal, y la
Be!gic~ pudo esperar que largos dias estaban aun reservados á su buen príncipe.
As1 fue que, cuando completamente restablecido, manifestó su intencion de hacer coincidir su primera visita de convalecencia á Bruselas, con el airiversario de
!as jornadas ~e Setiembre, se vió renovar una de aquellas fiestas popular()S que
ilus_tran su remado y le consagran para siempre. Desde por la mañana del 24 de
' Setiembre de 186_2, e! pueblo Y, la guardia cívica (el Rey habia expresado eJ
deseo ~e qu~ el 0J1rc!to no tomara_p~rte alguna en la recepcion) acudieron en
trop~l a las mmediac1ones del cammo por donde debía el Rey llegar de su residencia ~e Laeke1;1, Cuando apar~ció su carruaje á la salida de la Allée-Verte,
Y ~~orno P?r la lmea de los boulevares, pasó una escena que no se puede desc1:1b1~ de nmgun m~do. L a masa popular, que estaba en plena posesion de la via ,
publica, se av~lanzo al coche re1,1.l y hasta los piés de los caballos, haciendo . oir
' las mas entus1a~tas aclamaciones. Unos hombres del pueblo sulíieron al estribo
del coclie, y baJO el arranque de un afecto sencilló y pocó cuidadoso de la etiqueta, estrecha~o~ en sus manos callosas y leales la mano del Rey, que sonreía
Y ll~r~ba de felicidad. L~s ~os príncipes que ven~an en seguida ~n otro coche,
~artlc1paban _del en!ernec1ID1ento de su Augústo, Padre, y aprendían en aquel
tierno e.spectaculo, a amar mas prof\mda,mente aun al pueblo honrado y leal, que
pagaba con tanto respeto y amor la fé que su Soberano le babia lealmente guardado.

su

P er¿ el mal, véncido la primera vez, no había renunciado á su víctima. Sin
embargo, dur9,nte dos años todavía, duró la esperanza de que el Rey babia recobrado to~a.s las ~~erzas de su fuerte vejez, cuando á principios de 1865 nuevos
smtoma,s v1meron a exten~er la alarma eh el corazon de nuestras poblaciones.
~stos smtomas se reproduJeron de una manera inquietante despues de un viaje
a Ing_laterra, emprendido por el Rey en el mes de Marzo. Aun, entonces las fuerzas v'.tale~ Y la poderosa energía ~e Leopoldo dominaron el mal y trajeron la
salud, ~eio despues de ~na e~cur~1on por Ardenne, hecha en los primeros días ·
de Noviem~re, ot~a ~·eca1d~ vmo a agotar la fuente de la vida, y á arrebatar toda
esperanz~ a la Belg1ca banada en llanto. Hasta el último dia, sin embargo, Leopoldo qmso llenar sus deberes de rey, y se pu_ede decir que hasta en sn lecho de
mdu~r:e se ocupó en los negocios públicos, velando sobre todo con aquella elevaª·razon Y aquella firn:i~za de alma que nunca le abandonaron durante su reinado. En fin, _el 10 de D1c1embre de 1865, despues de una larga y cruel agonía
1
Leopoldo I e;haló el último ~uspiro.
,
,'
:/a, pues, a cerrarse para siempre esa tumba real, á la que han bajado, con el
primer rey de los Be~gas, las ,mas caras afecciones de la p~tria. Nosotros, pues,
esta~os condenados a llorar a ese rey venerado; y de tanta sabiduría, honor y
gloria, no nos _queda mas q~e 1:n· recuerdo imperecedero. Pero este ~ecuerdo y
esto~ nobles ,eJe;°lplos, nos md1can al menos de qué modo debemos honrar la me~oria d~l prmc1pe que lloramos, y qué testimonio de gratitud debemos á sus régias_ cem~as. Duran~ 35 años de su. v!~a, Leopoldo. I no tuvo mas que un pensamiento. asegurar, a costa de sus vigilias y de su mcesante solici_tud, la 'inde-

pendencia 'de esta Bélgica, de la c~'.1-1 babia hecho su país, y que tenia el orgullo
de mostrar al mundo civilizado, como un ejemplo de lo que puede la libertad
cuando el sentimiento del ~eber está profundamente grabado en el ~orazon de
todos los ..ciudadanos. E sta obra que le era tan cara, i;i.os la. lega á nosotros, al
IJ1ismo tiempo que á _su hijo, y JlOS' ,encarga el piadoso cuidado de' continuarla y
fortalecerla. Nosotros sabremos mostrarnos á ,la altura de tan noble encargo.
, Los pueblos alcanzan ,siempre los destino,s,qúe merecen. La experiencia que tenemos de los beneficios de lá libertad constitucional, y el inestimable precio que tiene
para todos los belgas esta independencia. tan 1argo' tiempo deseada, y conquistada
al fin definitivamente, nos impone.u á t,odq~ ,nosotrós deberes que no dejaremos de
cumplir. La Europa puede estar cierta de ello: la Bélgica de 1865 será oigna de
la Bélgica de 1830. En presencia de ese féretro venerado, contra el cual no · se
levanta una queja. ni un reproche, de ese féi·etro que todo un.pueblo cubre con
sus bendiciones y sU: llanto, nosotros nos estrecharémos en torno del príncipe
querido que, 'belga por el corazon y por el nacimiento, r;ecogerá (lOn respeto ,la
gloriosa herencia. de. las tradiciones patern~es. Fuerte con ~u libertad, y apoyada en su popular dinastía, la Bélgica puede abandonars·e sin temor á una tristeza sin debilidad, porqu6 el porvenir le pertenece. Bien puede contemplarle cara
á cara con confianza; y segura de SÍ misma y de la simpatía de todos los pueblos
civilizados', decretará con un voto unánime á Leopoldo I , el sobrenombre, ilustre
entre' todos, de Padre de la Patria.
'
Él mismo periódico, L'Independence, dice en su nimero de 12 de Diciembre:
El Senado se reunió ayer á las. dos de la tarde. La asamblea estaba casi completa; y los miembros ausentes mandaton sus excusas. Cinco de los Ministros estaban presentes: solo el de la Guerra, por la indisposicion que le obliga á no salir de su casa, faltó en los escaños ministeriales. Al aorirse la sesion, el Ministro
de Negocios Extranjeros tomó la palabra, y cop una voz muy conmovida dijo:
"Señores:
,
" Venimos á desempeñar la penosa mision de anunciar al Senado la JllUerte
del Gefe ilustre y eternamente popular de la gran familia belga. E s profunda la
' tristeza en el seno de nuestras poblaciones, que agobiadas de pesar por el pasado, se hallan llenas de confianza en el porvenir. La emocion no se, limita á las
fronteras del país: por todas partes, en el extranjero, donde el nombre del Rey
era universa.lmente respetado, se manifiestan, con la expresion de la mas elevada
estimaci_on por el reinado que acaba, los votos mas simpáticos por el reinado
que comienza. Bien pronto el ¼eredero del trono vendrá al seno de las Cámaras
reunidas á prestar el juramento constitucio~al,,que guardará con la misma fidelidad que su augusto padre. Vuestro patriótico y unánime concurso, prestado de
hoy en adelante á Leopoldo II, le permitirá, Señores, continuar y asegurar la
obra nacional tan gloriosamente comenzada por Leopoldo I, y ase"'urar así á la
Bélgica nuevos dias de libertad, de paz y de prosperidad.''
i,
En nomb~e de la Asamblea, Ru honorable Presidente, el Príncipe de Ligne,
contestó en estos términos:
"Señores:
" En presencia del doloroso suceso que cubre á la Bélgica de duelo, y de nuestra. emocion1 el Senado juzgará quizá conveniente no ocuparse de proyecto alguno de ley sino d{lspues de )a sesio:Q. de las Cámaras reunidas, ante las cuales
nuestro nuevo Rey;, 1en quien se qi:fran todas nuestras esperanzas, será 1lama.do
á prestar el juramento constitucional.
' ,
,
·
"Tengo el h6nor, de proponeros, Señores, asistir en cuerpo á los funerales de
nuestro vene.ra-do'Monarca, que se verificarán el 15 de este mes. El Senado, siempre tan adicto á las instituciones nacionales, prestará su patriótico cc¡ncurso
para asegurar nuestra dinastía, extender-la prosperidad de n~estra. cara p atria, y
consoli4ar•su independencia.'' .
E stas palabras recibieron la mas.simpática acogida. en la Asamblea, que adoptó
1as dos proposiciones éfel Pr~sidente.
La Cámara de Represetantes recibió .á las tres y media, del Ministro de N egocios Extranjeros, la misma comunicacion 'l:)_ue el Senado.
•
•E l Presidente E. Vandenpee;eboom contestó en nombre de la Oámara con 1a
alocuciou siguiente:
"La Cámara de' Representantes recibe con' el mas profundo dolor la comunicacion que acaba de remitírsela sobre la pérdiáa inmensa que ha experimentado el
país. La Asamblea se hace sin duda un· piadoso deber de asistir en cuerpo á los
fun~rales solemnes.del Rey; y dará así un testimonio de su profundo pesar y del
eterno reconocimiento á aquel q,µe treinta y cuatro años presidió de una manera
tan gloriosa los destinos del pais.
.
"En esta triste circunstancia, d,amos la señal de duelo nacion¡i,l interrumpiendo
momentáneamente nuestros trabajos. Mas tarde tendremos 'Ocasion de manifestar·
nuestra firme vóluntad de fijar en nuestro nuevo Rey los mismos senti~ientos
de sincera adhesion, de l,eal amor y de unánime patriotismo.
'
, ' ,
"Tengo, pues, ~l honor de proponer á la Cámara la suspension de las sesiones
hasta convocacion ulterior, encargando al Presidente de este cuidado, as.í como del
de tomar' las m~didas urgentes que las circunstancias puedan reclamar."
Estas palabras fueron acogidas con unánimes señales de asentimiento. Inmediatamente se levantó lá sesion.
Sabemos que S. M. el Rey de Portugal, $.,A. R. el Príncipe de Gales, S. A. R.
el Príncipe de Prusia, y S. A. R. el Príncipe Luis de H esse, ,han anunciado ya
su venida á Bruselas para asistir á l os funerales del Rey.
El E~perador de Rusia envia pal:a esto mismo, y cumplimentar al nuevo Rey,
al General Grabbé, Comandante de la Guardia de caballería. E ste es un homenaje á la memoria del Rey, que desde su infancia se inscribió por Catarina II
en las listas de la Guardia de.á caballo, y que durante todo su servicio en Rusia
llevó el uniforme de este Regimiento, el mas antiguo de la caballería rusa. No_
es de uso -e1J. Rusia distraer en misiones especiales á los Generales Comandantes
de tropas; mas se ha hecho una excepcion para honrar la memoria del Rey. , El
General Grabbé ~e h' hecho célebre en la guerra del Cáucaso.
S. M. el Emperador de Austria envia por su parte á Bruselas, con una autógrafa de duelo al nuevo Rey de l os belgas, á su cuñado el Archiduque José, á
quien acompañarán el General Neipperg y el Mayor Grünne.
El Regimiento austriaco Rey de los Bel,ga.s debe tambien mandar á Bruaelas
U:na comision que le represente.
,
Ayer (dia 11) á las once y media se extendió el acta de fallécimiento del Rey
en el Palacio de Laeken, por el Ministro de .Tusticia.
Hé aquí los nombres de lps personajes citados para testigos.
S. A. R. el Príncipe de Ligne, Presidente del Senado. M. E. Vandenpeereboom, Presidente de la Cámara de Representantes.

"

�I •

81

EL DIARIO -DBL IMPERIO.

EL DIARIO DEL IMPERIO.
1

1

poldo II, se apresura á atestiguar sus sentimientos de fidelidad á las leyes que
rigen á la libre Bélgica.
'
"En nombre de los impresores de Bruselas,
"El Presidente de la Asociacion libre de los-compositores tipógrafos de Bruselas,

I
" La adhesion de la capital corresponde, ella lo sabe, á los sentimie~tos que
Lós Sres. Rogier, Ministro ~e ~egocios ExtranJer?s; Frere O~ban, Ministro de
liácia
ella tiene Vuestra Majestad.
,
Hacienda· Vanderstichelen, Mimstro de Obras püblicas; el Tenrente general Ba"
Somos
ron Chaz~l, Ministro de Guerra; A. V andenpeereboom, Ministro del Interior;
" con el mas profundo respeto,
Bara, Ministro de Justicja.
, .
"Señor, •
Los Sres. Conde de Theux; el Teniente General Conde Goblet d Ál'Vlella;; el
"De Vuestra Majestad
Baron Nothomb· el Baron d'Huart; Merciér; Liedts; de Brouckese; De'champs;
"Muy fieles servidores."
el Baron d'Amethan;, el Cónde Le :F½n; el Baron de Vriere; Van de Wesper;
d'Hoffschmidt; Tesch, Ministros de Estado.
.
Presiaerlte del Tribunal de Casácion; Leclércq, Procurador general del mismo.
L81 triste noticia fué comunicada á los (%misarios de Distrito y de las admiEl Sr. Fallon, Presidente del Tribunal de Cuentas.
nistraciones c~munales de la provincia por una circular del Gobernador, en estos
El Sr. T eniente general Baron de Hooghvórst, Inpector general_de Guárdias
términos: '
cívicas.
.
~
. .
" Bruselas, Diciembre 10 de 1865.
E1 Sr. Teniente general Van Casteel, Comandante de la 4~ Division temtonal.
"Señores:
Los Sres. De Pagt¡, primer Presidente del Tribunal de apelacion¡ De Bavay,
"Una desgracia inmensa ha herido á la patria.
Procurador general del mismo.
"El Rey ha muerto en el Pala,cio de Laeken, hoy domingo, á las once y cua:El Sr. Dubois Thorn, Gobernador clel Brabante.
, renta y cinco minutos de la mañ~n.a. ,
.
El Sr. Auspach, Burgo-maestre de Bruselas.
" Comunicad esta dolorosa noticia a vu~stros vecmos.
El Sr. Iierry, Burgo-maestre de Laeken.
" Reconocimiento por lo pasado; confianza en ~l porvenir.
Los Sres. Conde Vander Straten Ponthoz, Gran Mariscal; el Teniente general
"El Gobernador de Brabante, Dubois Tlwrn."
de Liem, Ayudante general del Rey.
•
El Sr.,Conde de Lanoy, Gran Maestre de la casa del D~que de Brabante.
No publicamos las proclamas de las administraciones, comunales de los suburLos Sres. Van Praet, Ministro de la casllJ del Rey; el Vizconde de Conway, .
bios,
por estar concebidas en los mismo~ términos q~~ la del Burgo-maestre
Intendente de la lista civil; el Teniente_ general Lahure, Edecan del Rey en
de la capital; pero creemos deber reproducir'}~ que ~e _fiJo en e~ lugar en q,ue el
seL!:iºsres. Teniente general Brialmont; el Ten:ent~ general Dupont; el Tenien- Rey tenia BU residencia habitual y en donde dió el ultimo suspiro. Hé aqm este
te general Nonard; el General Bormánn, el General Conde de Moenkerk~, Ede- documento:
canes del Rey.
"Conciudadanos:
Los Sres. General Baron Goethals; el Teniente Coronel Goffinet; el General
"Una gran desgracia acaba de sobrevenir al país.
Frisson; lós Generales Soudain de Niederwerth, Edecanes del Duque de Bra"El Rey n~estro augusto y venerad? mon~ca ha entrego:do s1;1 alma á ,Dios
l&gt;ante.
¡ esta mañana a las once y cuarenta y cmco mmutos. La nacion pier&lt;le en el un
El Sr. Julio Devaux, Secretario del Rey.
soberl\Ilo ilustre, y la Europa un consejero cuya sabidJ.Iría y lealtad conservará la
El Sr. Teniente Coronel Burnell, Edecan del Conde de }~landes.
- historia.
' El Sr. Conde Ignacio Van der Straten Ponthoz, Mayor de artillería en servisio.
" La memoria 'de Leopoldo I permanecerá siempre en el corazon de los belgas.
El Sr. Baron de Wykerslooth, Oficial de órdenes del Duque de Brabante en
"Este lugar jamas olvidará los beneficios que ha recibido del Rey.
servicio.
"Hecho en Laeken el 10 de Diciembre de 1865.
Todas estas persona¡¡ estaban presentes, menos los Sres. Van der V( eyer y ~.
1
B. Nothomb, empleados el primero en Lóndres y el segundo en B~rli~ en ~o.mi'
" El colega, C. J. HERRY.
siones diplomáticas, y el Teniente general Goblet, que sufre lma mdisposicion,
" El Secretario comunal, EMILIO HELEB.ANT."
Los asistentes firmaron, despues de de~filar delante del cuerpo del Rey, coloeado en su lecho mortuorio.
E1 Teniente General Nesenburger, Comandante de la Escuela militar, reunió
el domingo en la noche á los alumnos, y 10_!! dirigió estas palabras: .
,
·Hemos dicho que independientemente del acta de fallecimiento extendida po~
el Ministro de Justicia, se extendió otra por el Burgo-maestre de Laeken. He
"Señores:
"Cumplo un penoso deber anunciándooa la muerte del Rey._;S, M. Leopoldo
aquí el texto de ella:
.
.•
..
, ·
En el año de mil ochocientos sesenta y cmco, el once de Diciembre, a las once I ha sucumbido hoy á las 11 y 45 minutos.
, .
y medif)- de la mañana, ante nos, Cárlos José Herry, Burgo-maestre Oficial del
"Al participaros este acontecimiento, tengo la conviccion de que la Escuela
estado civil de Laeken, Distrito de Bruselas, Provincia de Brabante, acompaña- entera, funcionarios y alumnos, se asociiµ-á al sentimiento general que va á prodo del Sr. Emilio José Adolfo Hellebant, Secretario comunal, comparecieron:
ducirse en el país y en el ejército;- sentimiento de respeto y de afilccion muy
•n~El Sr. Julio Bara, Ministro de Justicia, miembro delaCámaradeRepre- justificado por los brillantes setvicjos prestados por el Rey desde l t\31, y du'sentantes, -de edad de 30 años, vecino de Bruselas.
' rante 35 años.
, "2º El Sr. Cárlos Rogier, Ministro de Negocios Extranjeros, miembro de la
11 Pero á este recuerdo de lo pasado viene á reanudarse tambien el de la fideCámara de :{lepresentantes, de edad de 65 años, vecino de Bruselas.
lidad y de la consagracion con que el ejército ha servido siempre al país y á su
"3~ El Sr. Estéban Constantino, Baron de Gerlache, primer Presidente del Soberano: esta fidelidad y esta consagracion debemos tributar~ al heredero de
Tribunal de Casacion, de edad de 79 añcs, vecino de Txelles.
la corona, ó mas bien, al sucesor del Rey, á Leopoldo II. Si me he apresurado
"4º El Sr. Matías Nicolás José Leclercq, Procuradór general del Tribruial de á reúniros, es porque deseo q_ue esta. Escm¡la sea de las pPimeras en manifestar
Casacion, de edad de 69 años, vecino de San José ten Noode.
eu adhe'sion á la dinastía, aclamando. con todo ardor, y desde el fondo de nuestro&amp;
"5~ El Sr. Teodoro José, Conde Van der Straten Porrthoz, Gran Mariscal de corazones, al nuevo reinado, con este grito patiriótico: ¡Viva el Eey ! "
la. Corte, de edad de 56 años, vecino de Bruselas.
Los alumnos- contestaron con ·iguales vivas.
"6~ El Sr. Julio Van Praet, Ministro de la casa del Rey, de edad de 59 años,

vecino de Bruselas.
·
"Los cuales han declarado que ayer diez de Diciembre corriente, á las once
El mismo día de la muerte del Rey, el CardenaL Arzobispo de Malinas, 'priy cuarenta y cinco minutos de la mañana, ha muerto en el Palacio de Laeken mado de Bélgica, dirigió la siguiente circular al clero de su diócesis :
·
Su Majestad Leopoldo I J oTge Cristian Federico, Rey _4e los belgaa! _Duque de
"ENGELBERTO STERCKX,
.
Sajonia, Príncipe de Sajonia-Coburgo-Gotha, que nació el 16 de Diciembre de
"Por
la
misericordia
de
Dios,
Cardenal
d{l
la
Santa
Iglesia
Romana, del títu1790 en Ooburgo, hijo del difunto Príncipe Francisco Antonio, Duque de Sajolo
de
San
Bartolomé
de
la
Isla,
Arzobispo
de
Malinas,
Primado
de Bélgica, &amp;e,
nia- Coburgo, y de la difunta Agustina Carolina Sofía, Duquesa de Sajonia; viu"Al clero y á los fieles de nuestra d\ócesis, salud y bendicion en Nuestro Señor.
do en primeras nupcias, el 6 de Diciembre de 1817, de la Prin~esa Carlota Agus"Nuestros muy queridos diocesanos :
tina, hija del difunto Jorge IV, Rey de la Gran Bretaña y de Irlanda, y en se"La
Bélgica
acaba de sufrir una pérdida inmensa.
gunda~ nupcias dé Su Majestad Luisa Maríai Teresa Carolina I sabel, Reina de
los belgas, Princesa de Orleans, la que murió en Ostende el 11 de Octubre de . " El Rey, nuestro venerado Sobera.no, que desde su entrada á su patria adoptiva babia consagrado toda su existencia y toda su sabiduría á la consolidacion de
1850, hija del difunto Luis Felipe de Orleans, Rey de lo's franceses."
Y despues de dar lectura á la presente acta, los comparentes han firmado con nuestra independencia nacional, y que nos preparó un sucesor tan digno de reinar .en nuestta cara patria, ha muertó hoy á laS' once y tres cuartos.
nosotros, Oficial del estado civil y el Secretario.
,_
"Penetrado dél mas vivo dolor, y queriendo que el clero y los fieles de nuesEl Consejo comunal de Bruselas se reunió para votar una exposicion al Rey, tra diócesis se asocien con nosotros al duelo de la nacion, ordenamos que se dé
con motivo del doloroso ~uceso q_ue i¡,caba de sufrir el pais, y está co~cebido en el toque fúnebre en todos los campanarios de nuestras iglesias todas las noches
hasta el día del entierro.
estos términos:
" En los lugares en que la administracion civil mande tocar, y en aquellos en
"Señor:
,
que hay muchas iglesias, deberáp ponerse de acuerdo para que esta lúgubre m.a~
" El respeto que domina el dolor de un hijo, no-puede detener la expresion de nifestacion de la afliccion general, sea á la misma hora.
·
- la inalterable a,dhesion de la capital á una dinastía estr.echamente unida á nues''. Este testimonio de unánime pesar, prob_ará cuánto amamos á nuestro prim~r
tra nacionalidad.
• ·
' ..
Rey, y con qué fidelidad reconocemos al heredero de su corona.
"Las aclamaciones del pueblo lo han dicho á menudo al Príncipe Real: las
"Dado en Malinas bajo nuestro sello y el contra-1ello de nuestro Secretario,
emociones y las esperanzas que rodean vuestra cuna, lo han dicho á la Europa: el 10 de Diciembre de 1865.
'
esta libre Bélgica, soñada muchos siglos por nuestros padres como el fin supre
"ENGELBERTO,
Cardenal
Arzobispo
de
~atinas.
roo de sus aspitaciones, comó el precio de sus trabajos y ,de sus sufrimientos,
sois vos, Señor, el augusto representante de ella.
"Por órden de Su Eminencia el Cardenal Arzobispo, J. J. G. Baguet, secre"La fidelidaa -al juramento es una virtud belga: ella naturalizó entre nosotros tario."
á vuesh'o ilustre padre. Ella es hereditaria en vuestra familia, como en nuestra
patria comun.
Luego que se supo la-muerte del Rey, el Comité de la Asociacion de los im"El reconocimiento'público brilla en los días de duelo como en los días felices. El dará á Leopo!d&lt;&gt; I los úni?os funerales dignos de un gran Príncipe, las presóres de la capital, dirigió la siguiente alocución al príncipe que pronto se
lágrimas de todo un pueblo: y á vos, Señor, el único consuelo digno de un buen llamará Leopoldo II.
t' A Su Alteza Real Monseñor el Duque de Brabante.
,
hijo, la participacion de vuestras penas. ,
.
"La Bélgica está consternada : acaba de perder en este día á su Rey venerado.
"Vos sois la egida de tales sentimientos, y con tan nobles tradiciones comienza el reinado de Vuestra Majestad. En la expresion de su respetuosa afeccion, En presenci~ del gran duelo nacional que aflige el corazon de todos los belgas,
los habitantes de Bruselas no separan al rey de su augusta compañera; ella me- nos consolamos con la conviccion que poseemos de veros continuar las sábias
rece ·por sus virtudes llevar la corona de aquella primera Reina de los belgas, tradiciones constitucionales, inauguradas por el Rey vuestro Horado padre.
"La tipografia de Brusélas, saludando al reinado del Rey de los bel~as, Leocuyo recuerdo jamas se borrará de la memoria del pueblo.

H.Kats.

" El Secretario, H. G-regoir." .A:¡er á, la.una ~1. fraikin ha sacado el molde del r!&gt;~tro ¡le) Rey.
A-la,una y media,los Doctores·Dax.-0ubai:s: y Ilebiefve, procedieron á embalsama11 el cu.erpo de S. M.
E sta noche, mártes, las personas de la Casa del Rey irán al castillo de Laeken
para recibir los despojos mortales de S. M., que pasarán á las dlez al Palacio de
de :Bruselas.
El cuerpo del Rey irá es_coltado por, la guardia cíyica y el ejército. El acompañamiento ir~ alumbrado con antorchas.
En. el Pa.h¡.cio ere l}rusela!;! se halla,r~n todas. las autoridades para recibir el
cuerpo de S. M.
El acoi6pañamiento que irá al Palacio de Bru~elas con los despojos mortales
del Rey, saldrá de Laeken (mártes) á las nueve de la noche. El escuadron de
la guardia cívica á caballo irá delante del cadáver y detrás los coches de la corte. Escuadrone&amp;del Régimiento de.guías y de.la gendarmería cerrarán la marcha.
La. valla será formada por soldados con antorchas.
El cuerpo del Rey estará expuesto en el Palacio de Bruselas, como lo hemos
dicho, en una capilla ardiente, por tres días, miércoles, juéves_y viérnes. ,
El sábado serán los funerales de S. M.
El domingo 17, el nuevo Rey. hará su entrada á caballo á la capital.-Pasará
revista á,Ta guardia cívica y al ejército. Despues pasará al salon de la Cámara
de Representantes á prestar el juramento á la Constitucion ante las dos Cámaras
reunidas.
El Monitor Belga dice:
,
El mártes pasará el cuerpo· del Rey, de Laeken al Palacio de Bruselas.
El cuerpo estará expuesto al público miércoles, juéves y viérnes, de las nueve
á las cuatro.
·
Los funerales serán el sábado 16 de Diciembre.
Se invitará á todos los representantes de las potencias e~tranjeras á esta ceremonia:
Los grandes cuerpos del Estado y las autoridades se reunirán en el Palacio
de Bruselas á las diez· y media. .
El eptierro se verificará en Laeken.
R E VISTA PoLITICA.

Despues de los diarios fi1anceses que continúan l!I\Ciendo de la mqerte del Rey
de los Belgas el asunto principal de sus artículós, 1,ecibimos las reflexiones de-los
órgll,ll0S mas autorizados de la prensa inglesa y alemana.
El Times, en una biografia del príncipe difunto, traz(&gt; su carác~e~ y su conducta política en las pruebas de un reinado largo y á v~ces d-ifi~il: él HeraW, y el
. ·A.dvert-iser alaban su sabiduría y su moderacion. El Morning Post pronostica á
su sucesor el mismo éxito y la misma 'pop,ularidad si se sabe &lt;;:!)nducir con las
mismas cualidades. Agrega que la existencia de ,la Bélgica como E stado independiente, dependerá en gran pa;te de la condicion de que su puf)l)lo no encuentre pretesto p~ra' llamar á una potencia extral).j era á intervenir en sus asuntos.
En la prensa alemana es preciso cit;u primeramente la hoja mii1isterial de Ber.:
lin, La Gac,eta del Norte, que se apresura á declarar que la muerte del Rey L-eo-,
poldo dehe se.l).tirse por lo¡¡ que estimaron· sus cualidades, pero que no debe darse. á este suceso importancia política alguna.
·
La Gaceta de la Cruk se lilllita á tributar homenaje á las elevadas cualidades
personales del Rey Leopoldo, y á decir que la casa de Coburgo pierde en él un
gefe cuya política ha elevado á esta familia á un grado ds esplendor desconocido
en la hietoria ip.od(1rm1.
,
Napoleon suspendió las fiest,is ele Compi.égne. Ppr error hemos dicho que.
SS. MM. Portuguesas ib_a,n á, Compiégne. Se h;l,n man~ado excusar con el Eínperador y se han dirigido á París. Eran esperados en Lóndres, de donde el Rey
D. Luis vendrá á a,sistir á lps fm;1erales el 16, y de&amp;¡mes de ellos irá á pasar
quince clias á las Tull~rías.
· '
, Como lo hemos 1licho en nuestra Revista polítjca, la muerte del Rey Leopoldo
prod\lce en toda la Europa tan ~rande sensacion co~o en Bélgica. L¡i, prensa
francesa principalmente, consagra aJ ilustre Soberano que -acabamos de perder,
artículos que dan á conocer la i,mportanci~ que ella da á este acontecimiento, y
s?mo8' !lluy felices al ver qµe todofi los Diarios graves manifiestan la mas viva
s1mpa~ia, no solo por el Rey que ya no existe, sino tam~i_en por su suc~or y por
la nae1on belga. A los teiµores que _algunos pesimistas •tienen por el porvenir,
oponen una firme confianza en el patriotismo y la sabidUl'ía de un puebl9 que
despues de_ 35 años de paz, de ,progreso y libertad, desmentiría todo su pasado si
fuera suficiente un cambio ele personal en el trono para que deja1,e arruinar todo lo ~ue se ha fondado, no por un Rey, por eminente qu,e fuese, sino por el pueblo nusmo, con el conc,urso de este príncipe.
'

1

Algunos renglones cl,el Tenips, uno de los Diarios mas recomendables seguram~nt~ y ma~ sesudos de P3:ri~, _resumen perfectamente los sentimientos de los
prmmpales organos de la opmion en Francia. Despues de h,aber indicado los
pe!ig;os _que en ciertas hipótesis podri~n amenazar á la Bélgica, se pregunta el
Diario s1 contra estos peligros ella esta sin protcccion. Y responde de esta manera:
"No lo creemos. Su suerte va á depender de su sabiduría y de su pati'iotismo.
Está privada, es verdad, de la direccion de ·u n gefe hábil, cuya opinion pesaba
en los Consejos de la Eur9pa; pero nada·importa si e.stá resuelta á seguir el mismo camfoo. Se ha dicho que una mujer virtuosa siempre flS respetada; lo mismo
puede ~ecirse d~ un país libre. Con la libertad, un pueblo que tenga necesidad
de elegir su gobierno, no ,puede encontrar pretestos ú razo~es para cambios vio-

lentos. Como es árbitro de su suerte, no puede ser desposeído de sus derechos,
sino por medios que ya no son de estos tiempos. Muestre la Bélgica la misma
adhesion á sus instituciones, el mismo espíritu público, que la Suiza, y gozará de
la misma inviolabilidad. iQué potencia se atrev,erá hoy en Europa á poner mano
sobre la Suiza7"
,
Mas adelante, á propósito de la nota del Siecle, cuya extravagancia,, por no
decir otra e0sa, hemos hecho advertir, el Temps estámpa. estas reft~xiones:
"La nota del SiMle parece haber producido gran sensacion en, Bruselas. P ens~mos que el, Siecle no mÍdió su alcance. Evidentemente no quiso sino referir un
rumor; pero no reftexíonó ,que al anunciar sumariamente la division de la Bél•
, gica, mientras el Rey Leopoldo-agonizaba, y dá'.µ.do!!e-el aire de juzgar muy sencilla esta divisiou, no tenia en cuenta al derecho público europeo ni á la nacio,nalidad belga. La Bélgica es señora de sí misma, y muy dueña, si quiere, de
dividirse y de renunciar á una ·nacionalidad que hasta hoy cpn todo esfuerzo ha,,.
asegurado. Fuera de esta hipótesis, no comprendemos cómo sea la dív:ision. Si
la nota del Siecle debe consideral'se como la quinta esencia de las miras de este
Diario sobre la política extranj era, no se comprende con qué derecho continuari.a protestando contra la division de la P olonia.,''
·
El Ten:ips ha encontrado Ia·verdad. Lo qú1fp¡l,Sa eu Bélgica desde la muerte
del Rey Leopoldo, la calma qlie la tl'is.teza general no ha turbado, la actitud de la
po.blacion, el lenguaje de la prensa, todo prueba qu!)- los deseos formados por el
Twps se realiza~ ya y que no necesita e_sperar,
iQué se ha dicho en estos tierr.pos1 Se ha q._ll.erido pintar al partido' católico
belga op'rimido, y por tanto desafecto, indiferente y ha1,ta hostil á las instituciones del país. Las únicas voces discordantes que rompen la unanimid,ad de la
·prensa francesa, son voces clericales; ellas en cierto modo llaman á la rebelion
de los católicos nuestros compatriotas; mas apres.urémonos á decirlo, no son belgas, ni serán escuchadas ni aun·comprendidas. La prueba está en las palabras qne
pronuncian nuestros paisanos católicos., Debemos reproducir algunas; y nada
mejor que las el.el Diario de Bruselas, principal órgano del partido cuyas tenden. cias combatimos, pe¡:o cuyos sentimientos nacionales nunca hemos puesto eñ
duda.
·
"En presencia del duelo que cubre á la Bélgica, se ha suspendido·necesariamente el antagonismo de los partidos. Antes de volver á tomar el hilo de nuestros
debates, debemos pensar en nuestro país, y unirnos de corazon en un_ comun pensamiento de patriotismo, y gritar unísonos: ¡ Viva la Bélgi.ca! ¡ Viva Leüpoldo II!
Ob1:ando así, conjuraremos las dificultades que podrían surgir inesperadamente,
haremos caer esás amenazas insensatas que hallan asilo en cierta prensa extranjera, y daremos, ademas, al mundo u~a nueva prenda de órden y de paz. ;Es preciso que la sucesion al trono se verifique sin sacudimiento en medio del entusiasmo general. Es el mas bello homE}naje que podamos tributará la augusta memoria del Rey venerado que lloramos, y que había adquirido tantos derechos al
afecto y al reconocimiento de lo's belgas; es el único medio para nosotros de trabaj ar en la consolicacion del eclificio político, al cual el inmortal Leopoldo I aso- '
ció para siempre la gloria de su nombre imperecedero."
·iQué mas se ha dicho1 Que la cuestion de Ambéres babia sembrado en el
país un gérmen amenazador que habia comprometido la nacionalidad despopularizando al trono. El órgano mas exagerado de la opµrion de Ambéres, El Escaut, se encarga de reducir. á su justo valor. estas calumniosas observaciones. Se.
expresa así:
·
·· ,
·
, "El Duque de Brabante que sucede á su padre bajo el nombre de Tueopoldo,
II, verá. á la Bélgica entera agruparáe alrededpi:, de, é_l. Mu~ha,s espera.nzaScse
fijan en su reinado naciente; y estamos·persµadidos quel~s realizará todas á ner,za de lealtad y. de modera~cion. Que tenga co~ a -en el .amor del pueblo, que
nole faltará."
.
·
E speramos que. basten estas citas para que en el extranjero se "}omprenda bien
la voluntad bien decidida de.-t9.dos los belgas, de.cqntinuar siendo.lo que son, y
de que nada omitirán para asegurar su idependencia y. s_ue, libertades.
'
·Por fin, l'lndependence dice en ~u número del 13:
"Bruselas, Diciem)&gt;r&amp;13.
'TRAS:Y.,CION DEI;, ~::-qERPo DE S. M. EL REr LE0P0Lno DEL G,.;\~ILLO DE LAEKEN AL p ALACIO DE BRUSELAS.
,

Anoche se verificó esta ceremonia, que comenzó á las 9-y concluyó á 13:s 11.
Toda la poblacion asistió, á la que jamas hemos visto tan respetuosa ni taµ sosegada.. En esa turba enorme que se agrupó en el camino, no hubo un solo gríto
ni el menor ruido) sino la 11-ctiwd mas digna, la mas conveniente. Al pasar el
' carro fúnebre, todas las cabezas se descubrian. E ra un espectáculo imponente y
tierno á la vez; homenaje tributado á la memoria del SQberanó que ya no éxi.ste.
La partida del castillo de Laeken fué precedida de una ceremonia de extrema
sencillez·pero que al mismo tiempo enterµecia. El cuerpo del Rey, depo~itado en
un ataúd todo cubierto de negro, fué colocado en un tablado en un¡t de las salas
del.Pala!:io. Detrás del tablado h~bia una mesa con un Orucilijo y dos ciriosEl resto de la sala estaba alumbrado con lámparas. A fa, cabeza del ataúd estaba
Mr. Becker, capellan de S. M.
A la izquierda se hallaban los Príncipes, de negro, teniendo ambos él gran.:
cordon de la Orden de Leopoldo. A la entrada de la sala habi~ soiam~nte algunas personas, el Sr. Conde Van der Str~ten- Pontho~, Gran Mariscal de la Corte;
Van Praet, Ministro de Ja casa del Rey; el Teniente General de Liem, Ayudante
general del Rey; el General Bormann, edecan del Rey; Julio Devaux, Secre~ario
del Rey; Herfy, burgo-mae&amp;tre de Laeken; HelJebant, Secretario comunal; los
Pastores Vent y Drury.
,
En presencia de estas pocas personas pron,unció ll(r. B~cker una oraci&lt;,m fúQJbre, qu(r'SS. AA. Rlt. no pug.ieron oir ii,in una v:iva emocion. Concluida la
oracion., entraron doc~ sarg,entQs del reginµeµto de Granaderos; se pusieron al,rededor de la tumba y sacaron el ataúd seguidos de 19~ Príncipes, y lo colocaron
en el car¡·o. ])}¡¡te c;¡,_rruaje, sencillo y severo en su fo,rma, especie de tumba ambl}lante, estaba revestido de cuatro sellos, dos armas de la Bélgica y dos armas
del Rey. Cu.ando fué colocado en él el cu,erpo, el Duque de Brabante Y. el Conde de Flandes se volvieron al castillo. ·
·
T.oda esta escena, .alumbrada únicamente por los lacayos con \antorchas, de
gran librea de gala, ,y la,zQs negros, p~só en silencio profundo, ,y despues se formó la comitiva. Por fuera había fas tropas que debjan CO'!llponerla: un peloton
de gendarmes, la guardia, cívica·de á caballo y el regimiento de Guías.
A las 9 en punto se puso en march~, en el órden. siguiente:
Un peloton de gendarmes.

�88

EL DIARIO DEL IMPERIO.

l

grito que jamas ha dejado de pronunciarse, que j~mas dejará de hallar eco en
Un piquete de guías.
La guardia cívica á caballo.
Bélgica en todos los corazones: ¡Viva el Rey ! "
Un coche de la Corte con los tres pastores.
_
El catafalco escoltado de generales y rodeado de guardias cívicas
1
•
ORDEN DEL DU
á caballo, antorcha en mano. A LAS GUARDIAS CÍVICAS DE LA LEGIOK DE IXELLES- ETTERBEEK.
Dos coches de la Corte.
Bruselas, Diciembre 10 de 1865.
El coche del Sr. Burgo-maestre de Laeken.
Señor Teniente Coronel:
Los guías.
El Rey ha muerto hoy, en Laeken, á las 11 y 45 minutos de la mañana.
En Laeken, en la nueva avenida, en la calle de los Palacios, en la calle Real,
La
guardia cívica ha perdido al gefc que amaba,! q~e ~a miraba como uno
en la plaza de los Palacios, el gentío era inmenso. En los balcones, en las ventade
los
mas firmes apoyos de su trono y de nuestras mst1tuc1ones.
nas, por todas partes babia gente, y casi todas las fachadas tenían luto. A las
La guardia cívica, asociándose al dolor comun, llevará luto desde hoy.- Se
10, la comitiva llegaba al boulevart. Cuanto mas se acercaba al Palacio, mas
lenta era la marcha por las oleadas de gente que iba al anuncio de la artillería. pondrán crespones en las banderas y estandarte~. Los oficial~s llevarán un !azo en la espada. Los oficiales generales y superiores lo llevaran cu el bra1.o 11.Lo repetimos; el espectáculo era imponente.
quierdo.
La comitiva llegó al Palacio á las 10 y ínedia. Allí estaban reunidos los miemEl Ministro del Interior, Ap. Vandenpeereboo&gt;n.
bros del Gabinete, los Ministros de Estado, el Sr. Príncipe de Ligue, Presidente
del Senado; el Sr. Vandenpeere boom, Presidente de la Cámara; el Sr. Baron de
Todos lloramos la muerte del Rey; mas nuestro dolor no debe ir hasta el aba~
Hooghvorst, Inspector general honorario de la Guardia cívica del Reino; el Sr. timiento- Amábamos, venerábamos á Leopoldo I, porque se ~plic_ó constanteFernando de Page, primer Presidente del Tribunal de apelacion de Bruselas; el mente á aseo-urac la felicidad de la nacion, respetando la Const1tucwn y las leSr. de Bavay, Procurador general; el Sr. Dubois Thorn, Gobernador del Bra- yes. El Prí~cipe que va á sucederle, seguirá este noble ejemflo:. él :ambien trabante; el Sr. .Auspach, Burgomaestre de la capital; el Sr. Julio Van Praet, Mi- bajará por la felicidad del pueblo, sin atacar jamas nuestras mstJtuc1ones, y ponistro de la casa del Rey; el Sr. Conde Van der Straten Ponthoz, Gran Mariscal dremos siempre gritar:
del Palacio; el Sr. Conde de Lannoy, Gran Maestre de la casa del Düque de Bra¡VIVA EL REY!
bante; el Sr. Julio'Devaux, Secretario del Rey; el Sr. Teniente general de Liem,
¡VIVA LA LIBERTAD!
.Ayudante g~neral del Rey, y los demas personajes que hemos dicho firmaron el
Ixelles, Dicien\bre 11 de 1865.- El Teniente Coronel, H. Jamast."
acta de defuncion de S.M.
,
Todos estos personajes, de gran uniforme, bajaron al pié de la escalera real á
recibir el cuerpo. El ataúd, cubierto de una gran carpeta de terciopelo negro,
carta Pastoral del Obis110 de Namur al Curo ele s11, diócetil.
sembrado de leones bordados de oro, fué conducido al primer piso por sargentos
de los diferentes cuerpos del ejército. Los precedían los dignatarios de la casa
Nuestros muy caros hermanos:
militar del Rey. Seguían los tres pastores protestantes; despues los Presidentes
Ayer
á
nuestro lhunamiento os reunísteis en nuestras iglesia~, para pedir á
de las Cámaras, los miembros del Gabinete, los Ministros de Estado y lOS'demas
Dios
la
salug
del Rey: hoy venimos á hablaros del suceso presentido .r temipersonajes citados.
Provisionalmente fué depositado el cuerpo en el' salon amarillo, esperando que... do por todo el país, la muerte de nuestro Augusto Soberano. Leopoldo I, Rey de
sea trasportado á la capilla ardiente en que se expondrá al público. Los tres los Belgas, ha teqninado el largo reinado que le concedió la Pro,idencia. Los .
pastores de la Iglesia reformada se colocaron alrededor del ataúd; y uno de ellos, belgas nunca olvidarán que, aceptando el trono en 1831, el príncipe que acaban
el Sr. Vcnt, en una corta oracion, escuchada con recogimiento por los presentes, de perder, los a,rudó constantemente á salvar su nacionalidad, á constituir su inexpresó los sentimientos de dolor, resignacion y esperanza que abundan en to- depen®ncia y á preservarlos, mas de una vez, de los peligros naturalmente indos los corazones, é invocó sobre la familia real y sobre el país las bendiciones herentes al uso que hacen de la libertad los holl}bres y los pueblos. Se acordarán siempre con satjsfaccion de los graneles scrdcios hechos por el Rey, no sola- _
del Altísimo.
mente
á la Bélgica sino á _la Europa, en que sus consejos han sido á menudo esTerminada esta triste y tierna ceremonia, se retiraron en silencio los circunstantes_. D~ante la noche, el cuerpo fué acompañado por los dignatarios de cuchados. Recordarán tambien con fidelidad, que entre estos consejos hay algunos que les tocan ellos mismos, así como á su porvenir nacional, seguu el pensaPalacio.
miento que fué el alma del reinado de S. M. El dia que prestó el juramento á
.Ademas de los Príncipes extranjeros que dijimos ayer deben llegar á Bruse- la constitucion el 21 de Julio de 1831, estas fueron s;s priiperas palabras: "Que
las para asistir á los funerales del Rey, se espera al Príncipe de Wurtemberg y un solo pensamiento anime á todos los belgas, el de la union sincera y franca.''
al Príncipe Real de Prusia, Federico Guillermo. El .Archiduque José Cárlos Veinte años mas tarde, en las· fiesta,; ele 1856, que tanto lernutaron el SC'ntimienLuis, designado por el Emperador de .Austria para representarle en los funerales to nacional, el Rey, respondiendo á los discursos de las dos Cámaras, decia:
del Rey Leopoldo, es hermano de S. A. R. é I. la Sra. Duquesa de Brabante. "En cuanto al pasado, la union es lo que ha hecho nuestra fuerza en los dias del
Nació el 2 de Marzo de 1833, y es hoy Mayor general y propietario del Regimien- triunfo de nuestra nacionalidad, a6Í como en los dias de prueba en que ha agotado todo su vigor. En cuanto al porvenir, tambien en la wrtion es donde reside el,
.to de infantería núm. 37.
secref.o
de nuestra prosperidad, de nuestra grandeza y de nuestra dura.cion. Selle.Al principio de 511 parte oficial, el Monitór Belga,, publica esta mañana la simos de nuevo la alianza entre la nacion y la dinastía de su eleecion....\.firmemos
guiente rectificacion dirigida al .Diario de Bruselas:
" Un Diario de esta ciudad publica un telégrama dirigido por S. !L el Empera- la union de todos los miembros de la gran familia belga, en un pensamiento co.
,
dor de los francesés al Duque de Brabante. Esta publicacion, que reproduce el mun de consagracion á nuestra bella patria."
Estas palabras merecen ser grabadas sobre la tumba del Rey de los Belgas:
sentido benévolo del telégrama, no es testual." El Duque de Brabante ha recibido del Emperador un telégrama de los mas simpáticos; pero la conveniencia y sobre esta tumba del Soberll?o que han amado, todos los belgas deben jurar
fidelidad á Leopoldo II y á la. union de los hijos de uua misma patria.
pública prohibe darlo á luz.
Hijo de un padre cuya real prudencia celebrará la hístoria, y de una madre
de quien la cristiandad venerará siempre la alta sabiduría y la profunda piedad,
ORDEN DEL DI.A..
Leopoldo II viene á nosotros dos veces marcado con la señal de la monar1uía,
'
Te~go el honor de anunciar al ejército, que el Rey ha muerto el 10 de Diciem- en una naciorr firmemente adherida á su fé y á su libertad. ,El nos muestra a su
lado á la Reina María, la hija de María Teresa, semejante á los belgas por su
bre á las 11 y 45 minutos.
·
El ejército sentirá vivamente la pérdida cruel que le arrebata á su ilustre Ge- nombre, su nacimiento, su fé, su tal ento y su corazon. Nos muestra en las gr~das del trono á sus augustos hijos, que son la esperanza ele una dinastía Y. de
fe, á su muy amado Soberano; y se asociará con su duelo al _dolor nacional.
Se colocarán crespones negros en las banderas y estandartes de los cuerpos. una nacion, cuyos det!tinos son inseparables.
El bien por excelencia de una nacion, es no pe1tenecer mas que á sí misma.
Los oficiales llevarán crespon en la espada; los generales, ademas, crespon en el
La Bélgica lo había gozado en parte, ó al menos babia comenzado á gozarlo, babrazo izquierdo.
jo el reinado de Alberto y de Isabel; y lo gozó plenamente bajo el reinado de
Brusefa,~, Diciembre 10 de 1865.
Léopoldo I, y quiere seguirlo gozando bajo sus sucesoref!. Ella quiere seguir en
El Ministro de la Guerra, Baron Ohazal.
lo que es, lo que la historia durante siglos le babia preparado para ser, y en fin,
lo que ella gloriosamente ha llegado á ser, independiente y libre en medio de las
El Consejo comunal de Ixelles dirigió al Duque de Brabante el siguiente pé- naciones, para las que permanece en un:i. condicion de paz general.
same:
Que á la Hora, pues, en que las campanas de todas nuestras iglesias anuncien
"Señor:
la muerte del primer Rey, de los Belgas y el rluelo nacional, elévense oraciones
"Todavía bajo el golpe del fatal suceso que acaba de ·herir á la Bélgica en sus del fondo de nuestro corazon por Leopoldo II, por la gloria de su reinado, por
mas caros, en sus mas legítimos afectos; en medio de la consternacion general nuestra reina Maria y por toda la familia real.
que ha producido la muerte del primero de nuestros Reyes, apenas puede este
Con este fin, se ofrecerá en todas las iglesias parroquiales y comunidades reliConsejo dominar un momento su punzante emocion para venir á colocar á los giosas de nuestra diócesis, el Santo Sacrificio, para que los fieles puedan reunirpiés de V. M. un testimonio brillante de respeto y de adhesion.
se todos á los piés de los altlues, en un mismo sentimiento de confian1.a en Dios
"Este doloroso ¡;uceso, Señor, es no solamente un duelo, sino una calamidad y de fidelidad al Rey y á la patria. Los curas y los prelados religiosos fijarán y
pública; y si hay algun consuelo que no se nos niegue en tamaña desgracia, es anunciarán el dia en que con este objeto se celebre el Santo Sacrificio.
la profunda confianza, la confianza absoluta que }.iemos colocado mucho tiempo
Y esta nuestra Carta pastoral será leida en el púlpito el primer domingo des' .
há en el Príncipe sabio é ilustrado, objeto de todo nuestro amor, llamado por la pues de su recepc1on.
Constitucion á empuñar las riendas del Estado.
Dado en Namur bajo nuestro sello y el contrasello de uno de nuestros secre"Séanos permitido, Señor, despues de haber pagado un justo tributo de pesar tarios, Q1 11 de Diciembre de 1865.
y de reconocimiento al que ya n~ existe, y cu¡a pérdida siempre deploraremos,
Vrcron Aousn..~. Obispo de Namur.
saludar en el advenimiento de V. M. la garantía de una nueva era de independen:
Por su órden,
•
eia. y de prosperidad para nuestra bella patria, y suplicar al digno heredero del Rey
- A. F. J. Hauzeur, canciller secretario.
ciudadano que fué treinta y cinco años la admiracion de la Europa, que se digne
admitir con benevolencia la expresion sincera de nuestra adhesion á su augusta persona, á la Reina su digna compaí1era, á sus nobles hijos, que son la
Ei cuerpo del Rey fué custodiado ayer por los Sres. Teniente General Renard
esperanza del país.
y
el
Mayor Vandevelde.
"Subid, Señor, al trono; tomad el precioso depósito, que el mayor honor de
vuestro ilustre padre es el de habéroslo trasmitido intacto. Contad, Señor, con nowtros, como la nacion cuenta desde ahora con V. M.; y dignaos permitir que
La mayor parte de los augustos personajes que vienen á los funerales del Rey,
agrupándonos alreaedor del Rey y de su dinastía, desviemos un momento nues- se alojan en Palacio. El Príncipe Luis de Hesse en el Hotel de Buenavista.
tra mirada de lo pasado hácia el porvenir, para resumir todas nuestras esperanzas, todos los sentimientos de amor y de respeto 9.ue nos penetran, ~n este solo

+

89

EL DIARIO DEL IMPERIO.

TERCER SUPLEMENTO .At N. 315.

ÜIRCULAR A LOS GOBERNADOR$ DE LAS PROVINCIAS.

Bruselas, Diciembre 10 de 1865.

Una pérdida inmensa acaba de sufrir la Bélgica.
El Rey ya no existe.
.
Su Majestad murió en el Palacio de Laeken, hoy á las once y cuarenta y cmco minutos de la mañana.
La muerte del fundador de nuestra dinastía nacional, inspirará al país un dolor profundo.
. .
.
.. ,
.
Os suplico, Señor Gobernador, comun1que1s esta triste noticia a todos los habitantes de nuestra provincia.
El Ministro del interior, -

ALF. V A.NDENPEEREBOOM.
La Comision del círculo artístico y literario, ha reeuelto, en su sesion del dia
12, por aelamacion, dirigir una exposicion al heredero del trono.
La Sociedad central de agricultura de Bélgica se reunió el 11 de _Diciembre,
á la una, bajo la presidencia del Sr. Caunart d'Hamale, Senador, qmen despu~s
de anunciar á la Asamblea la muerte del Rey, expresó en pocas palabras el unanime y profundo pesar que inspira á los mi~mbros del Oo~sejo de administracion, la pérdida que acaba de soportar el pais, y su seguridad de ver marchar
al heredero del trono en la misma Mnda de su augusto predecesor.
La Asamblea con sus aplausos mostró que tales eran_ s_u~ _sentimientos.. .
Despues de un discurso del Conde de Meens, se dmg10 una expos1c1on á
S. A. R. Monseñor el Duque de Brabante.
El Consejo de administracion de la Socied~ ~eal de la Gran-H~o.nia, difirió por medio de una circular, las fiestas anunciadas para el mes de Diciembre.
Uno de los últimos actos de béneficencia de S. M. el Rey, fué el pronto envío
de un socorro pecuniario á los desgraciados hijos de Jacobs, tan cruelmente
muertos en Etterbeek.
Desde ayer los artilleros de la Guardia cívi~ y del ejército,, tiran alternativamente cañonazos cada cuarto de hora, en el Parque. frente a la plaza de los
Palacios y á la calle Ducal.
En la plaza Leopoldo, delante de la antigua Iglesia de Laeken, es donde se
construye el templo provisional, donde tendrán lugar las , ceremonias_ fú?ebr~s
que precederán al entierro del Rey. Este templo se pondra .en comurucac1on directa con la Iglesia. Concluidas las ceremonias, el ataúd será llevado en hombros al sepulcro en que descansa la Reina.
.
La apertura de este sepulcro se hará el sábado en la mañana, á presencia de
las autoridades.

Los establecimientos de enseñanza y todos los talleres de la capital, estarán
cerrados el 16 por los funerales del Rey. Lo mismo todas las aq,ministracionea
públicas.
Hé aqm el programa que publica el Monitor para el ceremonial de los fune•
rales del Rey. ·
Los funerales de S. M. el Rey Leopoldo I , se celebrarán el sábado 16, á las
once de la mañana.
Desde la.s diez, la guardia cívica de la capital y de los lugares vecinos, y el
ejército, tomarán las posiciones que se les hayan asignado.
A las diez y media, el Consejo de Ministros, las Cámaras y los Tribunales,
se reunirán en Palacio: las demas autoridades y diputaciones, tomarán el lugar
que se les designe en la comitiva.
Despues del servicio fúnebre, la comitiva se dirigirá á Laeken. Seguirá la
calle Real, la calle de los Palacios, la Avenida de la Reina y la calle de la iglesia.
Una salva de ciento un cañonazos anunciará la salida de la comitiva.
La guardia cívica y el ejército f~rmarán la valla.
Se observará el órden siguiente:
Un destacamento de gendarmería á caballo.
Un cuerpo de caballería.
La caballería de la guardia cívica de Bruselas.
Un cuerpo de artillería.
Un cuerpo de infantería de línea.
La escuela militar.
La artillería de la guardia cívica.
Los heridos de Setiembre.
La.a _diputaciones de las legiones de la guardia cívica del Reino y de los regimientos del ejército, con el pabellon del cuerpo.
Cada diputacion se compondrá del Comandante del cuerpo, de un oficial de
cada grado y de la guardia de la bandera.
El Estado Mayor General del ejército y los oficiales, sin tropa.
Las Cortes y Tribunales.
Las Cámaras legislativas y los Ministros de Estado.
El Consejo de Ministros.
El carro fúnebre.
Los Dignatarios y Oficiales de la Casa del Rey, rodeando el carro.
Los cordones de1 paño mortuorio serán llevados por
El Presidente del Senado.
El Presidente de la Cámara de Representantes.
El Ministro de Negocios Extranjeros.
El Ministro de Justicia.
El Teniente General Inspector general de la guardia cívica del Reino.
El Teniente General Comandante de la division territorial.
DETRAS DEL CARRO:

El clero, oficiando.
El Rey.
La familia real.
Los prin~ipes extranjeros.
Los representantes de las potencias extranjeras.
Las autoridades y los funcionarios civiles, y los minis,tros de los cultos.
Lo mismo que la administracion comunal de Bruselas, todas las de Bélgica
Un cuerpo de caballería cerrará la marcha.
:t
han vbtado, ó se proponen votar, discursos de pésame al nuevo Rey.
Veinticuatro sargentos tomados por mitad en la guardia cívica y en el ejército,
tomarán el ataúd al llegar á la iglesia de Laeken.
Se trabaja noche y dia para trasformar en capilla. ardiente, uno de los salones
En el momento de la llegada de la comitiva al lugar de la sepultura, se harán
del Palacio, en que se expondrá por tres dias el cuerpo del augusto difunto.
los honores militares por destacamentos de la guardia cívica y de la infantería
de línea.
Durante la marcha de la comitiva, se tirará un cañ~nazo cada cinco minutos.
El aspecto de la capital es mas imponente hoy que los dos días anteriores. Un
bosque de banderas de luto flota en la¡¡ ventanas, en las plazas públicas, en toDISPOSICIONES GENERALES.
das las calles de los principales cuarteles de la eiudad.
Las banderas y estandartes, irán cubiertos de velo negro; los tambores, forrados de paño negro. No t-0carán las músicas durante la marcha de la comitiva.
Bruselas, 12 de Diciembre de 1865. ,
El Consejo de corredor!ls de la Bolsa de Bruselas, ha decidido que todos los
miembros de la Compañía llevarán quince dias gran luto del 16 al 31 de DiEl Ministro del Interior,
ciembre.
ÁLF.

V.A.NDENPEEREBOOM.

No permitiendo las circunstancias dirigir cartas á las diferentes autoridades
La manifestacion del duelo es general. Muchos vecinos llevan crespon en el
sombrero; otros en el ojal una cucarda negra, en cuyo centro se halla la cifra mencionadas en el anterior programa, se le~ .suplica consideren este aviso como
Real en una corona de plata. Otros llevan tambien en el ojal un ramito de siem- invitacion.
previvas cubiertas de crespon, ó en el brazo el liston tricolor con un nudo de

creapon.

MEXICO.-IMPRENT.A IMPERIAL.

,.

I

�</text>
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                <text>Diario del Segundo Imperio Mexicano. Periódico Oficial del Emperador Maximiliano de Habsburgo. Contiene información de las secretarías y ministerios del Imperio. Incluye estadísticas de educación, demografía, economía, comercio, industria, noticias, locales nacionales y extranjeras.</text>
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              <text>Diario del Segundo Imperio Mexicano. Periódico Oficial del Emperador Maximiliano de Habsburgo. Contiene información de las secretarías y ministerios del Imperio. Incluye estadísticas de educación, demografía, economía, comercio, industria, noticias, locales nacionales y extranjeras.</text>
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