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                  <text>�ESTILOS DE VIDA DE PROFESORES DEL INSTITUTO DE
ENSEÑANZA MEDIA DE LA UNIVERSIDAD NACIONAL DE SALTA.
REPUBLICA ARGENTINA.
Mónica Couceiro; María Passamai, Nelly Contreras, Eugenia Villagrán, María Zimmer, María Silvia Valdiviezo,
Ana
Soruco
y
Alberto
Alemán
CIUNSa (Consejo de Investigaciones). IIENPo (Instituto de Investigaciones en Evaluación Nutricional de
Poblaciones).
UNSA
(
Universidad
Nacional
de
Salta).
Salta.
República
Argentina.
couceirm@unsa.edu.ar
Introducción
La alimentación como insumo fundamental de la Nutrición, es de
capital importancia para promover y mantener un buen estado de
salud. Su relación como factor determinante de patología crónica
no transmisible, la convierte en un pilar fundamental para la
prevención.
La carga de enfermedades crónicas, está aumentando
rápidamente, calculando que en 2001, las enfermedades crónicas
causaron un 60 % de las defunciones notificadas en el mundo, y
un 46% de la carga mundial de morbilidad (1). El 80% de todas las defunciones por enfermedades crónicas
están ocurriendo en los países en desarrollo (2). Esto deja claro que la antigua concepción de estas patologías
como “enfermedades de los ricos”, está perdiendo validez, ya que se están extendiendo por países más pobres,
como también entre los grupos de población más desfavorecidos de los países más ricos. Esta transición en el
perfil de morbilidad se está produciendo a un ritmo más acelerado que el que tuvo lugar en las zonas
industrializadas hace 50 años (3).
Se ha previsto que para el año 2020 las enfermedades crónicas representarán casi las tres cuartas partes del
total de defunciones, y el 71% de las defunciones por cardiopatía isquémica, el 75% de las defunciones por
accidente cerebro vascular (ACV), y el 70% de las defunciones por diabetes ocurrirán en los países en desarrollo
(4). Las enfermedades crónicas son en gran medida enfermedades prevenibles, y los datos disponibles que
relacionan la dieta y la salud, justifican la adopción de medidas que apunten a su promoción. La utilización de
un enfoque basado en los riesgos comunes para prevenir las enfermedades crónicas implica la necesidad de
un abordaje integral (5).
La transición nutricional presenta cambios tanto cuantitativos como cualitativos de la dieta. Esta se caracteriza
por una mayor densidad energética lo que incluye más grasa y más azúcar. Con respecto a las grasas, aumenta
el porcentaje de saturadas (principalmente de origen animal), acompañadas por una disminución en la ingesta
de hidratos de carbono complejos y de fibra alimentaria. Estos cambios sumados a modificaciones en el estilo
de vida que reflejan una reducción de la actividad física y la adquisición de hábitos no saludables, atentan contra
la salud individual y colectiva (6).
La existencia de efectos generalizados de la dieta temprana en la composición corporal supone un importante
respaldo a definir las necesidades nutricionales con el objeto de prevenir morbilidad y mortalidad a largo plazo
(7). Un peso excesivo al nacer aumenta el riesgo de padecer obesidad en años posteriores, pero por el contrario
los niños con bajo peso de nacimiento tienden a seguir siendo pequeños en la edad adulta (8). La idea de que
los estilos de vida poco saludables no sólo aparecen en la edad adulta, sino que se adquieren desde la niñez
se está imponiendo cada vez con mayor seguridad, así como que estos condicionan la aparición precoz de
obesidad, dislipidemia, hipertensión, etc (9). Esto no disminuye la importancia de generar estilos de vida
saludables en la edad adulta, ya que costumbres de los adultos como: tabaquismo, sedentarismo, ingesta de
alcohol y colesterol agravan la situación agregando más factores de riesgo a los anteriormente citados (10). Es
de destacar también la existencia de factores intergeneracionales en la aparición de patología crónica, ya que
estilos de vida poco saludables en una generación pueden tener efectos directos sobre la siguiente; ejemplo
claro de ello es el consumo de tabaco durante el embarazo (11).

�Por todo esto es necesario un enfoque que abarque toda la vida a la prevención y el control de enfermedades
crónicas, ya que los hábitos alimentarios nocivos, la alimentación inadecuada y disarmónica, la inactividad física
y el tabaquismo son comportamientos de riesgo confirmados y pueden presentarse desde etapas tempranas de
la vida. Del mismo modo se sabe que la hipertensión, la obesidad y las dislipidemias son factores de riesgo de
cardiopatía coronaria, accidentes cerebro vasculares y obesidad. Los nutrientes provenientes de la alimentación
y la actividad física influyen en la vulnerabilidad. Los principales factores de riesgo biológicos y
comportamentales surgen y actúan en etapas tempranas de la vida y continúan teniendo efectos perjudiciales
a lo largo de la misma, y aún pueden seguir afectando a generaciones futuras.
Por lo tanto algunas intervenciones en etapas tempranas pueden reportan efectos beneficiosos de por vida (12).
Sin embargo, para que las intervenciones adoptadas tengan efectos duraderos en la prevalencia de factores de
riesgo y la salud de las poblaciones, es fundamental modificar el entorno en el que se desarrollan las patologías
crónicas. De esta manera los cambios en los hábitos alimentarios, y la reducción de la actividad física han
agravado en general los factores de riesgo y las propias enfermedades (13)
La formulación de dietas orientadas a individuos y grupos de población para prevenir enfermedades crónicas,
es un componente fundamental en el marco de un enfoque integral basado en la prevención con objetivo en la
comunidad, por lo que no es muy antiguo su uso y aplicación en los programas de salud pública orientados a la
prevención de patología crónica (14).
Casi todos los países padecen actualmente una epidemia de obesidad, aunque con diferencias entre los países
y aún con grandes variaciones dentro de los países. En aquellos con bajos ingresos, la obesidad es más
frecuente entre mujeres, mientras que en los países con mayores ingresos está comenzando a hacerse evidente
en los niños y personas jóvenes. Los costos directos derivados de estas enfermedades se llevan una proporción
sustantiva de los presupuestos de salud pública; aunque no deben olvidarse los costos indirectos elevados que
incluyen, ausentismo laboral, mayor consulta al médico y las pensiones por discapacidad y por muerte
prematura (15).
Esto puede observarse también en países en desarrollo en etapa de transición económica, ya que coexisten en
la población e inclusive a veces dentro de una misma familia niveles crecientes de obesidad con desnutrición
crónica (16). El programa Argentino de Prevención del Tabaco informó para el año 2005 que fuma el 33,5% de
la población Argentina. En nuestro país comienzan a fumar 500 jóvenes por día, y cada año la edad de inicio
del hábito de fumar se adelanta. Un 30 % de la población ha probado al menos un cigarrillo antes de los 11
años de edad.
En Argentina el 60 % de los no fumadores se encuentran expuestos al humo aún en sus propios hogares.
Mueren diariamente más de 100 personas por patología vinculadas al consumo de cigarrillo, y se gasta
$12.000.000 diarios en el tratamiento de enfermedades vinculadas al consumo de tabaco. (17).
Diversos estudios de la prevalencia de la Diabetes Mellitus en nuestro país mostraron valores que oscilan
alrededor del 6% de la población general para fines del siglo XX. De las personas identificadas, solo
aproximadamente la mitad conocen y tratan su enfermedad. Por otra parte alrededor del 30% de las personas
que conocen su enfermedad no hacen ningún tipo de tratamiento y el 66% de las que lo hacen tienen un grado
de control metabólico pobre. En consecuencia, 2/3 de las personas con diabetes en Argentina padecen
complicaciones crónicas de la enfermedad (18,19,20, 21).
Cada año, 48.500 mujeres mueren en la Argentina por causas cardiovasculares. Esto representa el 40% del
total de las muertes en el país. Sin embargo, existe una peligrosa tendencia a pensar que el sexo femenino no
tiene que cuidarse de los factores de riesgo hasta pasada la menopausia. En realidad, en los últimos 20 años
se redujo la mortalidad cardiovascular en el varón, gracias a las campañas de prevención, antitabaco, la
fortaleza de las unidades coronarias, y otras estrategias. En la mujer, esto no pasó: la mortalidad se mantuvo y
creció levemente. (22)
En la provincia de Salta no existe un acceso libre a sus estadísticas de Salud, por lo que resulta muy importante
realizar estudios que permitan obtener información sobre estilos de vida en su población, y que sean útiles a
los fines de la planificación pertinente. En base a todo lo expuesto, los profesores del Instituto de Enseñanza
media (IEM) de la Universidad Nacional de Salta (UNSa), ubicada en el norte geográfico de la República
Argentina, junto con el resto de los docentes investigadores de toda la Universidad, representan un grupo de
adultos sometidos al stress que implica el trabajo intelectual, por la constante necesidad de superación en la
carrera académica para cumplir los requisitos exigidos por la Universidad, así como las instituciones del

�Ministerio de Educación de la Nación. La gran cantidad de horas de trabajo asociadas muchas veces al uso de
equipos tecnificados, que requieren de muy baja o nula actividad física, se encuentra acompañado de
sedentarismo, hábito de fumar, lo cual sumado al stress, implican factores de riesgo muy importantes en la
población adulta. Por consiguiente es de gran utilidad desde lo personal, como desde lo institucional conocer
esas características para poder abordarlas desde políticas de la obra social de la Universidad, así como aquellas
que puedan planificarse y operacionalizarse desdela Secretaría de Bienestar Universitario.
Metodología
Con el objetivo de analizar la presencia de factores de riesgo en los profesores del IEM, en el marco de una
investigación de estilos de vida saludables, se desarrolló un estudio de tipo transversal, descriptivo y analítico
teniendo como población de estudio los 65 profesores del mencionado Instituto, a quienes se envío una
encuesta semiestructurada, acompañada de un instructivo para su llenado. Para ello se averiguó en el Instituto
el número total de profesores y su identificación. Se enviaron en sobres cerrados a cada uno de ellos la
mencionada encuesta acompañada de su correspondiente instructivo. El estudio fue realizado en el mes
de Mayo de 2005, y una vez por semana se retiraban las encuestas llenadas de la Secretaría Académica del
Instituto donde los docentes depositaban las encuestas en sobre cerrado. Se esperó un mes, al final del cual el
74% de los profesores (fueron 48) habían devuelto la encuesta debidamente cumplimentada, constituyendo así
la muestra de estudio. Dicha encuesta constaba de datos de orden identificatorio, peso al nacer, tipo de lactancia
recibida durante el primer año de vida, antecedentes familiares de enfermedades crónicas, percepción de
sobrepeso, peso autoreferido, actitudes relacionadas con el cuidado de la salud y hábito de fumar, horas
dedicadas al sueño, horas de trabajo, tiempo de pie o sentado, actividad fisica o deportiva (tipo, intensidad,
horas y frecuencia); los niveles de actividad fueron luego reagrupados por los investigadores en actividades
ligeras, moderadas o intensas según las respuestas de los profesores. Se investigaron además preguntas
destinadas a describir el consumo de aceites y grasas, de infusiones estimulantes, de suplementos dietéticos y
distribución diaria de comidas, profundizando en este último ítem el tipo de desayuno.
Resultados
Sujetos en estudio
La muestra estuvo conformada por un 35 % de varones y 65 % de mujeres, siendo la edad promedio de 40 y
41 años para hombres y mujeres, con una mediana de 40 y 42 años y un desvío de ± 5 y 7 años
respectivamente. Los hombres presentaron una edad mínima de 31 años y una máxima de 52, mientras que
las mujeres presentaron una edad mínima de 24 y una máxima de 54 años. Concentrándose el 42 % de la
población en el grupo de 40 a 44 años de edad. Un 10,5 % de la población se encuentra en el rango de edad
de 50 a 54 años, mientras que solamente un 8 % entre los 24 a 34 años de edad. (Ver Tablas 1 y 2).
Tabla 1. Distribución de la población docente por Edad y Género. IEM. UNSA. Salta. 2004

Categoría Etárea

Género

Total

Masculino

Femenino

n

%

n

%

n

%

24 a 29 años

-

-

3

10

3

6

30 a 34 años

1

6

-

-

1

2

35 a 39 años

6

35

7

22

13

27

40 a 44 años

8

47

12

39

20

42

45 a 49 años

1

6

5

16

6

12,5

50 a 54 años

1

6

4

13

5

10,5

Total

17

100

31

100

48

100

Tabla 2. Medidas de tendencia central de la variables edad. IEM. UNSA. Salta. 2004

�Género

Edad
Mínimo

Máximo

Media +/- D.S.

Mediana

Masculino

31

52

40 +/- 5

40

Femenino

24

54

41 +/- 7

42

Datos autoreferidos sobre nacimiento y alimentación de la infancia
De los 48 profesores, 28 (58,3%) conocían su peso al nacer (41 % de los hombres, y 68% de las mujeres); entre
ellos un hombre y dos mujeres refirieron haber nacido con un peso inferior a los 2500 gramos, y dos personas
(un hombre y una mujer) nacieron con un peso superior a los 4000 gramos. (Ver Tabla 3). Al aplicar la prueba
de X² no se encontraron diferencias significativas entre el género y el conocimiento del peso al nacer (P ≥ 0,05).
El 100% conocía la forma en que fue amamantado durante el primer año de vida: 43% recibió lactancia materna
exclusiva, 35,4% recibió lactancia mixta y 20,8% lactancia artificial (ver Tabla 4)
Tabla 3. Distribución de los profesores, según su peso al nacer.IEM. UNSA. Salta. 2004

Peso al nacer

Género
Masculino

Femenino

Nº

%

Nº

%

&lt; 2500 g

1

14,3

2

9,5

2500 a 4000 g

5

71,4

18

85,7

&gt; 4000 g

1

14,3

1

4,8

TOTALES

7

100

21

100

Tabla 4. Tipo de lactancia recibida por los profesores del IEM. UNSA. Salta. 2004

Tipo de lactancia

Población
Nº

%

Materna exclusiva

21

43,8

Mixta

17

35,4

Artificial

10

20,8

TOTAL

48

100

De los docentes encuestados el 21% (18) desconocía el tiempo que duró su amamantamiento. Al relacionar el
tiempo de amamantamiento con el tipo de lactancia recibida en los 30 docentes que conocían el tiempo que
habían sido amamantados, se observa que aquellos que fueron amamantados por un tiempo más prolongado
fueron los que recibieron lactancia materna exclusiva (X²= 3,72 P ≤ 0,01). (Ver Tabla 5).
Tabla 5. Duración de la lactancia en los profesores del IEM. UNSA. Salta. 2004

Tipo de lactancia recibida

Tiempo de amamantamiento
&lt; de 3 meses

3 a 6 meses

&gt; de 6 meses

Nº

Nº

Nº

%

%

%

�Materna exclusiva

-

-

6

33,3

12

66,7

Mixta

2

16,6

8

66,8

2

16,6

TOTAL

2

6,6

14

46,7

14

46,7

Los pesos autoreferidos a los periodos estudiados (1994 – 1998 – 2002), así como sus estadísticos se muestran
en la (Ver Tabla 6), en ella se puede observar que para ambos géneros, los docentes manifiestan presentar un
aumento de peso a medida que aumenta la edad. En la actualidad del total que consideran estar en sobrepeso
corresponden 44% de varones y 56% de mujeres, entre ellos, el 63,6% de los hombres y el 42,8% de las mujeres
considera que ese sobrepeso existe desde los último cinco años, mientras que consideran que viene desde la
niñez y la juventud el 27% y el 36% respectivamente. (Ver Tabla 7). No se encontraron diferencias
estadísticamente significativas entre el peso de nacimiento referido y la percepción de sobrepeso (P ≥ 0,05).
Tabla 6. Descriptores estadísticos de los pesos autoreferidos de los docentes. IEM: UNSA. Salta. 2004
Año

Género
MASCULINO

FEMENINO

Máximo

Mínimo

Media

Mediana

Máximo

Mínimo

Media

Mediana

1994

89

60

75,38

79,00

76

44

60,13

59

1998

100

65

81,44

82

82

45

62,53

62

2002

96

70

82,33

80

95

45,50

62,81

63,5

Tabla 7. Tiempo del sobrepeso autoreferido por los profesores. IEM: UNSA. Salta. 2004

Tiempo de sobrepeso

Género
Masculino

Femenino

Nº

%

Nº

%

Ültimo año

1

9,1

3

21,4

Ultimos 5 años

7

63,6

6

42,8

Desde juventud

2

18,2

3

21,4

Desde niñez

1

9,1

2

14,4

TOTAL

11

100

14

100

Las medias de peso autoreferido del año 2002 son estadísticamente diferentes entre los docentes que
consideran que tienen sobrepeso y los que no se consideran en sobrepeso con valores de (t = 3,72 P ≤ 0,01)
(Ver Tabla 8). 17 mujeres declararon haber tenido hijos, 2 de ellas manifestaron haber tenido hijos con bajo
peso al nacer, es decir con menos de 2500 gramos.
Tabla 8. Descriptivos estadísticos del peso autoreferido, según percepción de sobrepeso.
IEM. UNSA. Salta. 2004

Género

Ganancia de peso 1994 - 1998
Se consideran con sobrepeso

No se consideran con sobrepeso

Máximo Mínimo Media Mediana Máximo Mínimo Media Mediana

�Masculino

20

1

6,125

5

-

-

-

-

Femenino

11

-4

3,5

3,5

3

-10

-2

-1

Género

Ganancia de peso 1998 - 2002
Se consideran con sobrepeso

No se consideran con sobrepeso

Máximo Mínimo Media Mediana Máximo Mínimo Media Mediana
Masculino

5

- 10

1,75

4,5

-6

-6

-6

-

Femenino

13

-8

2,54

4

1

-3

-1

-1

Género

Se considera con sobrepeso

Se considera sin sobrepeso

Máximo

Mínimo

Media

Máximo

Mínimo

Media

Masculino

96

70

83,25

75

75

75

Femenino

95

46

69

63

45

53

AMBOS SEXOS

96

46

75

75

45

55

Datos heredofamiliares
El 53% de los hombres y el 52% de las mujeres refirió tener el padre fallecido, mientras que informaron el
fallecimiento materno el 23 % de los hombres y el 18 % de las mujeres, siendo estas diferencias
estadísticamente significativas con un X² de 50,2 P ≤ 0,01. Las causas cardiovasculares fueron más prevalentes
en los hombres con un 33% de las muertes, seguida muy de cerca por el cáncer con un 29%. En el caso de las
madres fallecidas la causa más prevalente referida fue el cáncer en un 33 % de los casos.
En cuanto a antecedentes familiares de patología crónica, el 28 % de la muestra refirió antecedentes de ACV y
cáncer, 18 % infarto y un 56% hipertensión familiar. No encontrándose diferencias estadísticamente
significativas por sexo ni edad (P ≥ 0,05). Tampoco se encontraron diferencias estadísticamente significativas
en los pesos autoreferidos entre los que tenían antecedentes familiares de obesidad y los que no los tenían (P
≥ 0,05).
Aspectos alimentarios
Aceites y Grasas
Analizada la frecuencia de consumo de este grupo de alimentos, es de destacar que un 71 % de los sujetos
omitió responder. El 39% que contestó, evidenció una escasa variedad en el consumo de este grupo,
limitándose a la manteca con una alta frecuencia (38 % de los casos); y a la crema de leche con una baja
frecuencia de consumo en el 32% de los casos.
Entre los aceites, los de consumo más generalizado y en alta frecuencia, fueron el de maíz, oliva y girasol,
siendo menor el consumo de aceites mezcla, tanto como los de soja y uva. La mitad de los docentes consume
mayonesa con baja frecuencia (sólo 4 % la de tipo light); y otros aderezos menos consumidos son la mostaza,
ketchup y salsa golf. El 64% de los docentes consume aceite de semillas ( girasol, maíz o soja) para condimentar
ensaladas crudas y/o cocidas, siguiéndole en orden el aceite de oliva en el 32% de los casos y el aceite mezcla
en el resto. El 54% de los sujetos también utiliza aceite de semillas, y un 46% aceite mezcla, para cocinar. (Ver
Figura 1).
Figura 1 Utilización de aceites en preparaciones de los docentes del IEM. Unsa. 2004

�La grasa utilizada con mayor frecuencia, para untar el pan, fue la manteca, mencionada por el 46% de los
docentes, mientras que un 16% prefiere margarina. Otro 16% no utiliza ningún tipo de grasa para acompañar
el pan. 54% de los encuestados retira toda la grasa visible de la carne vacuna, mientras el 40% retira solamente
una parte. Con respecto al consumo de piel de pollo, un 44% de los docentes la retira y no la consume, y el
46% lo hace a veces. No se encontraron diferencias estadísticamente significativas en el consumo de grasa de
las carnes entre géneros y grupos de edad (P ≥ 0,05)
Infusiones estimulantes
Al interrogar sobre el consumo de infusiones estimulantes durante el trabajo, se destaca que un 46% de las
personas encuestadas consumen mate cebado, y un 32% café. Sin embargo es importante destacar que un
26% no consume infusiones estimulantes. No encontrándose diferencias estadísticamente significativas por
edad ni género (P ≥ 0,05), esto corrobora el hecho de que el hábito de consumo de mate cebado en nuestra
región, como en el resto del país es compartido por la mayoría de la población.
Suplementos dietéticos
El 86% de los docentes manifestó no haber consumido suplementos dietéticos en los últimos 12 meses. En
el 14% que sí lo hicieron, predominó el consumo de levadura de cerveza, fibra y germen de trigo. No se
encontraron diferencias estadísiticamente significativas por edad ni género (P ≥ 0,05).
Distribución diaria de comidas
El 91% de los sujetos desayuna diariamente. Entre los alimentos consumidos pueden mencionarse las
infusiones con pan o galletas (28%); infusiones solas (14%); infusiones con lácteos solos y lácteos
acompañados con pan o galletas (10% respectivamente) y un 4% infusiones con frutas. El mayor porcentaje de
los docentes realizan el desayuno a las 07.00 am. y solo un 31 % de ellos ingiere colaciones a media mañana.
No se encontraron diferencias estadísticamente significativas por edad ni sexo en el tipo de desayuno
consumido.
Se destaca que el 98 % almuerza, generalmente entre las 13.00 y 14.00 PM. Si se tiene en cuenta que un 75%
de los docentes merienda y que el 85% cena, la mayoría de los sujetos estudiados realiza habitualmente las
cuatro comidas principales. Al interrogar sobre los horarios de la cena lo habitual es consumirla entre las 21 y
22 hs. (60%) y un 12,5% la realiza a las 24 hs. Cabe mencionar que no es costumbre realizar colaciones a
media tarde, solo un 15% las consume. (Ver Tabla 9).
Tabla 9. Comidas diarias de los docentes del IEM.UNSA.Salta, mayo-junio 2004
COMIDAS REALIZADAS

SI

NO

DESAYUNO

91%

9%

�COLACION MEDIA MAÑANA

31%

69%

ALMUERZO

98%

2%

COLACION MEDIA TARDE

15%

85%

MERIENDA

75%

25%

CENA

85%

15%

Actividad Física
Los sujetos estudiados realizan en promedio 22 horas semanales de actividades ligeras como escribir, leer,
mirar televisión, trabajar frente a la computadora o permanecer sentados. A las actividades moderadas como
cocinar, lavar, planchar, limpiar, o realizar arreglos menores en el hogar, dedican en promedio 12,2 horas; y las
actividades intensas como taller, jardinería, mecánica, carpintería, pintura, albañilería les insumen un tiempo
inferior a 3 horas. Al analizar esta situación por género, y al aplicar la prueba de Kolmogorov-Smirnov para dos
muestras, quedó demostrado que no existen diferencias estadísticamente significativas en las distribuciones de
horas de actividades ligeras e intensas por género, pero si las hay en las actividades moderadas con Z = 2,23
P&lt; 0,01, esto significa que las mujeres se caracterizan por realizar actividades diarias en el hogar que aumentan
sus horas dedicadas a actividades moderadas. No se encontró correlación estadísticamente significativa entre
el tipo de actividad desarrollada y las horas destinadas para ello a diferentes edades de los sujetos en estudio.
Cuidados de la salud
Al analizar la concurrencia a controles de salud, puede observarse que solo el 64% de los sujetos estudiados
concurren al médico, y el 83% al odontólogo de forma periódica respectivamente. Al analizar esta situación por
género, puede observarse que solamente el 53% de los hombres realizan controles médicos de manera regular.
Si bien el 67% de las mujeres los realizan, solamente el 22% de ellas realizan un control ginecológico de manera
regular (Ver Tabla 10). Veintiséis de los 48 profesores no toman ningún medicamento en forma regular, sin
embargo de los 22 que si lo hacen, 28% toma complementos vitamínicos y minerales autoprescriptos. No se
encontraron diferencias estadísticamente significativas entre el cumplimiento de controles médicos con el
género y la edad, sin embargo si se encontraron diferencias entre la asistencia al odontólogo y la edad x²: 19,35
(P ≤ 0,05), es decir que los sujetos estudiados concurren al odontólogo regularmente a medida que aumenta su
edad. Esto haría pensar que lo hacen no como una cuestión preventiva, sino eminentemente recupertativa, lo
que hablaría de una deficiencia en los niveles de alarma del cuidado bucal a lo largo de la vida.
Tabla 10. Concurrencia a controles médicos y odontológicos de los profesores del IEM: UNSA. Salta.
2004

Género

Control médico
Periòdico

Control odontológico

Irregular

Periódico

Irregular

Nº

%

Nº

%

Nº

%

Nº

%

Masculino

9

53

8

47

14

82,3

3

17,7

Femenino

21

67,7

10

32,3

24

77,4

7

22,6

En cuanto a las patologías que informaron padecer los docentes ocupa el primer lugar las infecciosas con un
20 %, seguidas muy de cerca por aquellas de orden digestivo (18%) no encontrándose diferencias
estadísticamente significativas por edad ni género (P ≥ 0,05). Las patologías de orden osteoarticular solo fueron
informadas por mujeres.
Hábitos no saludables
Hábito de fumar
El 35% de los sujetos estudiados fuman, 35% de hombres y 39% de mujeres (Ver Tabla 11) no encontrándose
diferencias estadísticamente significativas entre el hábito de fumar, la edad y el género ( P ≥ 0,05). De los que

�fuman, 31% consume entre 10 y 20 cigarrillos diarios, y 25% más de 1 paquete diario; esta situación se agrava
si se tiene en cuenta que la encuesta reveló que el 62% lleva fumando más de 15 años. Entre los que
actualmente no fuman (30 profesores), 23% fueron fumadores y dejaron de serlo, entre ellos, el 43% abandonó
el hábito en los últimos cinco años habiendo en todos los casos fumado más de 10 años de su vida.
Tabla 11. Hábito de fumar en los profesores del IEM. UNSA. Salta. 2004

Hábito de fumar

Varones

Mujeres

N°

%

N°

%

Presente

6

35,3

12

37

Ausente

11

64,7

19

63

Tanto los hombres como las mujeres no fumadores, refirieron pesos con una mediana 4 kilos superior a los de
los fumadores, encontrándose diferencias estadísticamente significativas entre los promedios de ganancia de
peso entre los años 1994 a 2002 con un valor de F= 5,77 P ≤ 0,01 entre fumadores y no fumadores.
Horas de sueño
Los sujetos duermen en promedio 6.3 +/- 1 hora por día, con un mínimo de 4 y un máximo de 9 horas; siendo
el descanso significativamente más prolongado en las mujeres (7 horas) que en los hombres (6.2 horas) La
prueba de Z de Kolmogorov- Smirnov para dos muestras demostró que son diferentes las distribuciones de las
horas de sueño entre hombres y mujeres con un valor de Z de 1,69 P ≤ 0,01. (Ver Tabla 12)
Tabla 12. Distribución de los profesores, según las horas de sueño. IEM. UNSA. 2004

Horas de sueño

Profesores
N°

%

4

1

2

5

13

26

6

15

30

7

17

34

8

3

6

9

1

2

Se investigó la relación existente entre la duración del descanso nocturno según realización de actividades
deportivas, no encontrándose diferencias estadísticamente significativas (P ≥ 0,05), ya que los que realizan
deportes duermen en promedio 6,3 +/- 1 hora diarias, y los que no los realizan duermen 6 +/- 1 hora diaria. (Ver
Tabla 13)
Tabla 13. Distribución de los profesores según realización de actividades deportivas y horas de sueño
de los profesores del IEM. UNSA. 2004.

Horas de sueño

Actividad física
Presente

4

Ausente

N°

%

N°

%

-

-

1

100

�5

6

46

7

54

6

9

60

6

40

7

8

50

8

50

8

2

66,6

1

33,3

9

1

100

-

-

En promedio los profesores trabajan en el instituto 4 días a la semana (con un mínimo de 2 días y un máximo
de 6), destinando 6.3 +/- 3.3 horas diarias a actividades que realizan sentados o de pie. Al realizar
comparaciones por género, las mujeres pasan menor tiempo diario que los hombres en esas actitudes
sedentarias (5.3 +/- 3 horas, versus 8 +/- 4 horas), siendo las diferencias estadísticamente significativas (t =
2.26 P ≤ 0,05). Por otro lado, entre los que declaran fumar y realizar actividades deportivas, la mayoría de ellos
fuma menos de 10 cigarrillos diarios, mientras que la mayor proporción de los que no desarrollan actividad
deportiva, fuman más de 20 cigarrillos diarios. Se encontró asociación estadística entre la realización de
actividad deportiva y la intensidad del tabaquismo (Test exacto de Fisher 5,33 P ≤ 0,05. (Ver Tabla 14).
Tabla 14. Actividad física y cigarrillos consumidos por los profesores. IEM. UNSA. Salta. 2004

Práctica deportiva

Consumo diario de cigarrillos

Total

&lt; 20 cigarrillos

&gt; 20 cigarrillos

N°

%

N°

%

Presente

8

100

-

-

8

Ausente

4

50

4

50

8

Total

12

75

4

25

16

Si bien no se encontraron diferencias estadísticamente significativas al analizar la existencia o no de práctica
deportiva y el sobrepeso percibido, pudo observarse que la mayor proporción de hombres que realizan actividad
deportiva se reconocen en sobrepeso, hecho que se reproduce a la inversa en las mujeres. Esto estaría
indicando la importancia que las mujeres le asignan a la actividad física, por su impacto beneficioso en la imagen
corporal.
En contrapartida, entre los profesores que no realizan práctica deportiva, la mayoría se considera en sobrepeso
independientemente del género. Al aplicar regresión logística considerando la percepción de sobrepeso como
variable dependiente y al hábito de fumar, realización de actividad deportiva; concurrencia a controles médicos
periódicos, obesidad familiar y la variación de peso en los últimos cinco años como factores, puede observarse
que están altamente relacionadas con un valor de x² 32,15 ( P ≤ 0,05).
Discusión y Conclusiones
La edad promedio de los sujetos bajo estudio fue de 40 y 41 años para hombres y mujeres, concentrándose el
42 % de la población en el grupo de 40 a 44 años de edad. Siendo pequeña la proporción de sujetos jóvenes
entre 24 a 34 años de edad. Casi el 60 % de los sujetos conocían su peso al nacer, no encontrándose
diferencias significativas entre géneros. Solamente tres sujetos manifestaron haber tenido bajo peso al nacer, y
un solo caso con peso excesivo.
El 43% recibió lactancia materna exclusiva, 35,4% recibió lactancia mixta y 20,8% lactancia artificial,
observándose que aquellos que fueron amamantados por un tiempo más prolongado fueron los que recibieron
lactancia materna exclusiva, con valores estadísticamente significativos. Esta situación corrobora el hecho de
que la lactancia materna era la forma de alimentación predominante en el primer año de vida décadas
atrás.
Ambos géneros, manifiestan presentar un aumento de peso a medida que aumenta la edad, 44%
de varones y 56% de mujeres, considerando la mayoría que ese sobrepeso apareció entre los últimos cinco

�años. Esto muestra un perfil comparable con la bibliografía consultada en la que se destaca que como ejemplo
de transición nutricional, el sobrepeso comenzó a ganar terreno en la población mundial en los últimos años.
En promedio el 50 % informó tener padres fallecidos, contra solo el 20 % de los casos que manifestó tener la
madre fallecida, siendo estas diferencias estadísticamente significativas, esto también acompaña la tendencia
de mayor longevidad en las mujeres. Entre el 30 % y el 55 % manifestaron antecedentes de patologías crónicas
no transmisibles en las familias, demostrando así también una transición epidemiológica en el perfil de
morbilidad que se compadece con hallazgos en la mayor parte del mundo.
Se desataca desde los aspectos alimentarios un bajo consumo de aceites y grasas, así como de suplementos
dietéticos como la levadura de cerveza, fibras y germen de trigo. Si bien un alto porcentaje de los sujetos realiza
las cuatro comidas diarias en horarios regulares, el desayuno no es considerado una comida principal por los
alimentos que lo componen. Si se tiene en cuenta: el horario temprano de esos desayunos, su baja densidad
calórica por los alimentos que lo componen, y las seis horas en promedio que separan el desayuno del almuerzo,
se encuentra lógica justificación a las colaciones de media mañana, las cuales son mas frecuentes que las de
la tarde. A pesar de ello el consumo predominante de mate cebado como infusión indicaría muchas horas sin
un aporte energético adecuado.
Se encontró un marcado sedentarismo entre los profesores, siendo el mismo más evidente en los hombres. Si
bien los varones que realizan actividad física manifiestan estar en sobrepeso, esta preocupación por su imagen
corporal no se ve acompañada por la realización de otro tipo de actividades que los haga mantener en un nivel
de actividad más intensa de manera sistemática. Solo realizan actividad física deportiva dos o eventualmente
tres veces por semana, realizando actividades ligeras la mayor parte del tiempo diario. Si bien las mujeres le
asignan un valor más relevante a la actividad física, por su impacto favorable en la imagen corporal, la presencia
de mayor cantidad de horas dedicadas a las actividades moderadas, obedecen a sus actividades en el hogar,
y no a una preocupación por mantener un mayor nivel de actividad de manera sistemática a lo largo de la
semana. Esto también estaría indicando que el género femenino no tiene conciencia de la importancia de tener
estilos de vida más saludables, sino que su preocupación obedece más a una cuestión de imagen y no de salud.
Lo aquí planteado estaría evidenciando que estos sujetos estudiados mantienen un bajo perfil de actividad, tal
cual ocurre en la mayoría del mundo desarrollado o en vías de desarrollo, lo cual estaría explicando la aparición
de una “epidemia del sedentarismo”, comparable con varias regiones mundiales.
Todo lo descrito indica la presencia de estilos de vida no saludables en esta población adulta, lo cual sumado a
la edad promedio y a la falta de un control periódico de su salud, (hechos que hablan de la escasa o nula
preocupación por los aspectos preventivos), se convierten en factores de riesgo que merecen ser abordados
desde la prevención y la promoción en el marco de acciones de Salud Pública, desde el propio lugar de trabajo,
de baja complejidad pero de alto impacto, con el objeto de que redunden en la mejora de las condiciones de
vida de los docentes.
Resumen
Con el objeto de analizar la presencia de factores de riesgo en los profesores del Instituto de Educación Media
(IEM) dependiente de la universidad Nacional de Salta (Unsa) al norte de la República Argentina, se desarrolló
una encuesta semiestructurada con datos de orden identificatorio, peso al nacer, tipo de lactancia recibida
durante el primer año de vida, antecedentes familiares de enfermedades crónicas, percepción de sobrepeso,
peso autoreferido, actitudes relacionadas con el cuidado de la salud, hábito de fumar, horas dedicadas al sueño,
horas de trabajo, tiempo de pie o sentado, actividad fisica o deportiva, tipo, intensidad, horas y frecuencia, y
otras actividades; consumo de aceites y grasas, de infusiones estimulantes, de suplementos dietéticos y
distribución diaria de comidas, en el marco de una investigación de estilos de vida saludables. La misma fue
autoadministrada, para lo cual fue distribuida a todos los profesores junto con un instructivo para su llenado,
devolviendo la encuesta debidamente cumplimentada 48 de los 65 profesores del Instituto. (58,3%) conocían
su peso al nacer. El 100% conocía la forma en que fue amamantado durante el primer año de vida: 43% recibió
lactancia materna exclusiva, 35,4% recibió lactancia mixta y 20,8% lactancia artificial. Solo el 64% y el 83% de
los docentes concurren al médico y al odontólogo de forma periódica respectivamente. El 35% de los profesores
fuman. De los que fuman, el 31% consume entre 10 y 20 cigarrillos diarios, y el 25% más de 1 paquete diario;
esta situación se agrava si pensamos que el 62% lleva fumando más de 15 años. La prueba de Z de
Kolmogorov- Smirnov para dos muestras demostró que son diferentes las distribuciones de las horas de sueño
entre hombres y mujeres. Se encontraron hábitos de vida no saludables dentro de un porcentaje importante de
los profesores del IEM. Se encontró un marcado sedentarismo entre los profesores, siendo el mismo más

�evidente en los hombres. Todo lo descripto indica la presencia de estilos de vida no saludables en esta población
adulta, lo cual sumado a la edad promedio y a la falta de un control periódico de su salud, (hechos que hablan
de la escasa o nula preocupación por los aspectos preventivos), se convierten en factores de riesgo que
merecen ser abordados desde la prevención y la promoción en el marco de acciones de Salud Pública, desde
el propio lugar de trabajo, de baja complejidad pero de alto impacto, con el objeto de que redunden en la mejora
de las condiciones de vida de los docentes.
Palabras clave: Estilos de vida. factores de riesgo en población adulta
Abstract
In order to analyze the presence of risk factors between the professors of the High School Institute of the
National University of Salta (UNSa) at the north of Argentine Republic, it was developed a research with
biographic data , born weight, milk intake received during the first year of life, family antecedents of chronic
diseases, perception of overweight, attitudes related with the care of the health and habit of smoking, hours
dedicated to the dream, working hours, time of foot or sit down, physical or sport activity (type, intensity, hours
and frequency), and other activities; oils and fats consumption, stimulating infusions, dietary supplements and
daily distribution of foods, in order to analyze healthy lifestyles. It was distributed among the professors an
instructive for their filled, returning the properly executed survey 48 of the 65 professors of the Institute.
(58,3%) knew their weight when being born. 100% knew the form of feeding during the first year of life: 43%
received only breast feeding, 35,4% received mixed nursing and 20,8% artificial nursing. Only 64% and 83%
converge to the doctor and dentist in a periodic way respectively. 35% of the professors smokes. Of those that
smoke, 31% consumes among 10 and 20 daily cigarettes, and 25% more than 1 daily package; this situation is
increased if we think that 62% takes smoking more than 15 years. The test of Z of Kolmogorov - Smirnov for two
samples demonstrated that are different the distributions of the hours of dream between men and women. There
were non healthy habits of life inside an important percentage of professors of the IEM. They have very poor
activity level, being more evident between men. Results indicates the presence of non healthy lifestyles in this
sample, and the presence of risk factors, which might be approached from the prevention and the promotion of
Public Health actions, of low complexity but of high impact in order to redound in the improvement of the
conditions of life of the professors.
Key words: Healthy lifestyles, presence of risk factors,
Agradecimientos
Se agradece a las autoridades del IEM (Instituto de Enseñanza Media) de la Universidad Nacional de Salta por
haber permitido la realización de la presente investigación, así como a los profesores que accedieron
voluntariamente a formar parte de la misma. Así también se agradece al Consejo de Investigaciones de la
Universidad Nacional de Salta (CIUNSa), por haber permitido el financimiento necesario para la presente
investigación.
Referencias
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2. OMS 2002b. Régimen alimentario, actividad física y salud. Ginebra. (documentos ASS/16 y corr 1).
3. Popkin BM 2002. The shift in stages of the nutricional transition in the developing world differs from past
experiences. Public Health Nutrition. 5: 205 – 214.
4. OMS 1998. Informe sobre la salud en el mundo 1998. La vida en el siglo XXI. Una perspectiva para todos.
Ginebra.
5. Choi BCK, R Bonita and DV Mc Queen 2001. The need for global risk factor surveillance. Journal of
Epidemiology and Community Health. 55: 370.
6. Ferro Luzzi, A y L Martino.1996. Obesity and physical activity. Ciba Foundation Symposium. 201: 207 – 221.

�7. Roberts, S. 2001. Prevention of hipertensión in adulthood by breastfeeding?. Lancet 357: 406 – 407.
8. Dietz, W. 2001. The obesity epidemia in young children. British Medical Journal. 322: 313 – 314.
9. Ibidem
10. Elisaf, M 2001. The treatment of coronary Herat disease. Part I. Current Medical Research and Opinión. 17:
18 – 26.
11 Montgomery, S y A. Edbom, 2002. Smoking during pregnancy and diabetes mellitas in a British longitudinal
birth cohort. British Medical Journal. 324: 26 – 27.
12 Diabetes Prevention Program Research Group. 2002. Reduction in the incidente of type II diabetes with
lifestyle intervention. New England Journal of Medicine. 346: 343 – 403.
13 OMS 2002. Globalization, diets and noncommunicable diseases. Ginebra.
14. Wald DS, M Law, JK Morris. 2001. Homocysteine and cardiovascular disease: evidence on causalita from a
meta-analyss. British Medical Journal. 325: 1202 – 1208.
15. Caldito, G. 1999. Economic costs of obesity and inactivity. Medicine and Science in Sport and Exercise. 31:
663 – 667.
16 OMS 2002a. Op. Cit.
17. Ministerio de Salud de la Nación, 2005. Programa Nacional de Lucha contra el tabaco. Informe Técnico.
18.Gagliardino JJ, y EM Olivera 1993 Aspecto socioeconómico de la Diabetes Mellitus en la Argentina:
diagnóstico epidemilógico. Epidemiología y atención de la salud en la Argentina. Buenos Aires .OPS, AMA,
1993 (Publicación 35).
19. Gagliardino JJ, EM Olivera, H Barragán y RE Hernández 1995 Diabetes mellitus e hipertensión arterial:
aspectos clínicos y epidemiológicos en la población de La Plata. Medicina 55:421-430.
20.Gagliardino JJ and EM Olivera 1997 Cost of DM in Latin America. In: Gruber W, Lander T, Leese B, Songer
T, Williams R. The economics of diabetes and diabetes care. A report of the Diabetes Health Economic Study
Group. IDF/ WHO. pag. 51.
21. Primera Jornada Informativa del PRODIABA.1997 Rev. Soc. Argent de Diabetes 31:44-80
22 .Pfizer 2005. En la argentina, casi 40% de las mujeres mueren por patología cardiovascular. Serie de
cuadernos de prensa. http://www.pfizer.com.ar/comunicados/comunicado17.asp.

�FRECUENCIA DE TRASTORNOS
ESCOLARES DE 8 A 10 AÑOS

DE

LA REFRACCIÓN

EN

Maria Eugenia Baca-Castillo, Jorge Martínez- Torres y Fernando Vicente Collado- Núñez
Hospital General de Zona No.8. Instituto Mexicano del Seguro Social. Delegación Veracruz Sur (Veracruz,
México)
E-mail: mtz_torresj@yahoo.com.mx.
Introducción
Los problemas de visión no detectados son comunes en preescolares, se
estima una prevalencia de 5 a 10%, esto puede tener diversas consecuencias
adversas, la más seria de estas es la ambliopia, la disminución de la agudeza
visual o la visión binocular lo cual es irreversible después de los 5 años(1) y de
ellos los trastornos de la refracción en escolares tienen un gran impacto debido
a que son causas de accidentes, alteraciones de índole social y
comportamiento, en ocasiones se asocian a la pérdida de la confianza e
independencia del individuo, así como a disminución de la capacidad de
aprendizaje y del desarrollo psicomotor (2,3).
Es por ello que en diversos países de América y Europa se han llevado a cabo
escrutinios oftalmológicos en preescolares, encontrando una prevalencia de 3
a 15% en Canadá, 5.7 % en Estados Unidos, 25 % en los países nórdicos
(4,5,6) 48 % en Colombia (predominando la hipermetropía, astigmatismo y
miopía) (7) y en México Juárez Muñoz reporta 16.6 % de trastornos de la
refracción en preescolares (8):
En relación a los trastornos de refracción encontrados, Soto-Torres Rodríguez en un estudio realizado en
escolares colombianos reporta que se presentan con mayor frecuencia hipermetropía, astigmatismo y miopía.
Es por ello que la finalidad de un examen de salud visual es la detección precoz de anomalías visuales para
su corrección antes de que se produzcan efectos irremediables (9):
Este tipo de prueba (examen ocular) debe formar parte habitual del estudio pediátrico periódico (tanto por el
pediatra como por el médico de atención primaria) los tamizajes en las escuelas y en los programas
comunitarios pueden resultar positivos para la detección precoz de enfermedades, el niño deberá ser examinado
por un oftalmólogo, siempre que se aprecie una anomalía visual o defecto ocular (10).
La Cartilla de Snellen es ampliamente aceptada como un instrumento validado para la medición de la agudeza
visual (11). Algunos autores reportan que este tipo de detección debe ser en el grupo de preescolar debido a
que las posibilidades de curación son mas altas (12,13,14) los trastornos de la refracción mas frecuentemente
encontrados son las hipermetropías, astigmatismo y miopías (15).
En México en las escuelas públicas de educación primaria es común encontrar escolares con trastornos de
la refracción no detectados, por lo anterior el propósito del estudio fue determinar la prevalencia de trastornos
de la refracción en una muestra de escolares de 8-10 años de una localidad del estado de Veracruz México.
Material y Métodos.
Se realizó un estudio transversal en una muestra de conveniencia de 806 escolares de 8 a 10 años
pertenecientes a escuelas públicas de una ciudad del Estado de Veracruz, México, que cumplieron los criterios
de selección y previo consentimiento de sus padres o tutores, durante el periodo de noviembre de 1999.
A los padres o tutores se aplicó un cuestionario específicamente diseñado para el estudio que mide variables
sociodemográficas (edad del niño, sexo, antecedentes heredo familiares, quien diagnosticó el uso de anteojos,
padecimiento, jefe de familia, ocupación del jefe de familia, nivel socioeconómico (16), servicio médico habitual,
institución de salud que utilizan, importancia de la revisión de la agudeza visual, quien la realizó, motivo de no
realizarla); clínicas ( trastorno de la refracción), al cual se le realizó validez de apariencia y contenido mediante

�el juicio de dos expertos; a los niños se les efectuó revisión de la agudeza visual mediante un médico
capacitado por un oftalmólogo, utilizando la Cartilla de Snellen colocándolos a una distancia de 6 metros de
la misma en un salón de clases específicamente designado para ello con iluminación natural y en presencia de
un maestro (17). Los niños diagnosticados como probables casos se enviaron una semana después a una
revisión oftalmológica por un especialista en oftalmología en un Hospital de segundo nivel de atención.
Los datos recolectados se capturaron en una base de datos del programa D-base III y se analizaron mediante
el programa epi-info 6, se realizo análisis estadístico univariado y bivariado con x2 para diferencia de
proporciones y valor de p para la significancia estadística.
Resultados
Se encuestó una muestra de 806 niños de 8 a 10 años de edad, con una media de edad en años de 9.02 +.82; con una razón por sexo de 1 hombre/ 1 de mujer. El 45.7 % de los niños revisados tenían un pariente
directo que utiliza ortesis oculares, siendo indicados por un médico en un 34.7%, solo el 18.3 % de ellos conocía
su diagnóstico, en un 83.7 % el jefe de familia fue el padre y el 44.5 % son de ocupación obrero, con un nivel
socioeconómico de muy bajo a bajo en un 39.7 % de los encuestados (Ver Tabla 1).
Tabla 1.Variables sociodemográficas de la muestra de estudio
Con trastorno de
refracción

Sin trastorno de
refracción

Total

%

P

Variable
Sexo
Femenino

79

322

401 49.7 NS

Masculino

68

337

405 50.2

Total

147

659

806

100

Jornalero

22

69

91

11.2 NS

Agricultor

22

104

126 15.6

Obrero

63

296

359 44.5

Empleado

21

113

134 16.6

Profesionista

7

20

27

3.3

Técnico

2

9

11

1.3

No especificado

10

48

58

7.1

Total

147

659

806

100

Muy bajo

14

53

67

8.3 NS

Bajo

40

213

253 31.3

Ocupación del jefe de familia

Nivel socioeconómico

�Medio

61

288

349 43.3

Medio alto

24

76

100 12.4

Alto

8

29

37

4.5

Total

147

659

806

100

Medicina Alternativa

6

30

36

4.4 NS

Alópata privada

9

45

54

6.6

Institucional

132

580

712 88.3

No identificado

0

4

4

0.4

Total

147

659

806

100

Ninguna

15

75

90

11.1 NS

IMSS

113

497

610 75.6

ISSSTE

4

14

18

2.2

PEMEX

0

1

1

0.1

SSA

15

68

83

10.2

No identificado

0

4

4

0.4

Total

147

659

806

100

Servicio médico que habitualmente
utiliza

Institución a la que pertenecen

Fuente:
Encuesta
NS: No significativo.

de

detección

de

trastornos

de

la

refracción.

El servicio médico mas utilizado es el institucional (88.3 %) el 75.7% están adscritos al Instituto Mexicano del
Seguro Social (Ver Tabla 1). El 49.3 % de los padres de los encuestados conocían la importancia de la revisión
oftalmológica a los escolares, el 49.4 había recibido información sobre esto y de ellos solo el 20 %
había recibido esta información de personal de la salud (Ver Tabla 2).
Tabla 2. Nivel de información sobre trastornos de la agudeza visual de los padres
Variable

Con trastorno de
refracción

Sin trastorno de
refracción

Total

%

P

Conoce la importancia de la revisión de la
agudeza visual

No.

No.

Sí

77

321

398 49.3 NS

No

70

338

408 50.6

�Total

147

659

806

100

No fue informado

70

338

408 50.6 NS

Personal de salud

28

139

167 20.7

Maestros

36

124

160 19.8

Parientes

3

7

10

1.2

Vecinos

0

4

4

0.4

TV o radio

7

28

35

4.3

Periódicos o libros

2

14

16

1.9

No especificado

1

5

6

0.7

Total

147

659

806

100

Quien se lo informó

Fuente:
Encuesta
NS: No significativo

de

detección

de

trastornos

de

la

refracción.

Solo el 14.4 % ha llevado a su hijo a la revisión de la agudeza visual, siendo realizada en un 3.2 % por el
optometrista, un 9.2 % por medico familiar y un 2 % por el oftalmólogo (Ver Tabla 3).
Tabla 3. Variables familiares relacionadas con los trastornos de la refracción
Variable

Con trastorno de
refracción

Sin trastorno de
refracción

Total

Conocía el padecimiento ocular de su
hijo

No.

No.

Sí

14

0

No

133

659

792 98.2

Total

147

659

806

Sí

36

79

115 14.2

No

111

580

691 85.9

Total

147

659

806

Sin revisión

111

580

691 85.7 0.05

Optometrista

14

12

26

14

%

P

1.7 0.002

100

Ha llevado a revisión de la agudeza
visual al niño

100

Quien lo revisó

3.2

�Médico Familiar

16

58

74

9.1

Oftalmólogo

6

9

15

1.8

Total

147

659

806

100

Por que no lo ha llevado
Si lo llevó

36

79

115 14.2 0.002

Falta tiempo

14

58

62

7.6

Falta dinero

26

144

170

21

Falta información

16

117

133 16.5

Desconoce si está enfermo

53

267

320 39.7

No especificado

2

4

6

0.7

Total

147

659

806

100

Fuente: Encuesta de detección de trastornos de la refracción.
La frecuencia de trastornos de la refracción fue de 18.2% (147), de ellos solo 94 (63%) de los casos fueron
evaluados por el oftalmólogo confirmándose diagnóstico en 90 (95 %), el diagnóstico mas frecuente fue miopía
(Ver Tabla 1).En 47.9 % de los casos los padres no conocían la importancia de la revisión de la agudeza
visual, solo en 9.5 % de los casos sus padres conocían la existencia del padecimiento y solo a el 24.5% lo
habían llevado a revisión de la agudeza visual (Ver Tabla 3). En 45.5 % sus familiares directos utilizan ortesis
oculares (Ver Tabla 4). Hubo diferencias significativas en las variables conocía el padecimiento, quien lo
revisó y porque lo había llevado (p &lt; .05).
Tabla 4. Antecedentes familiares de trastornos de la refracción
Variable

Con trastorno de
refracción

Sin trastorno de
refracción

Total

%

P

Ninguno

80

358

438 54.3 NS

Padre

12

81

93

11.5

Madre

10

41

51

6.3

Hermano (a)

7

8

15

1.8

Abuelo (a)

38

171

209 25.9

Total

147

659

806

Sin anteojos

80

358

438 54.3 NS

Sí

53

227

280 34.7

Algún familiar utiliza ortesis
oculares

100

Algún médico los indicó

�No

14

74

88

10.9

Total

147

659

806

100

Sin padecimiento

80

358

438 54.3 0.03

Hipermetropìa

0

17

17

2.1

Miopía

11

67

78

9.6

Astigmatismo

9

16

25

3.1

Hipertemría y astigmatismo

8

19

27

3.3

No identificado

39

182

221 27.4

Total

147

659

806

Padecimiento ocular

Fuente:
Encuesta
NS: No significativo.

de

detección

de

trastornos

de

la

100

refracción.

Discusión y conclusiones
Queremos señalar algunas limitaciones del estudio, la muestra se obtuvo de manera consecutiva, por lo que
es una muestra de conveniencia con las dificultades que para la generalización esto conlleva.
La detección de los trastornos de la refracción en escolares es de gran importancia, por los problemas de
índole social y de disminución en el rendimiento académico que les ocasiona a los niños que los presentan,
por ello es importante mencionar qued la frecuencia de trastornos de la refracción encontrada en el presente
estudio la cual fue menor que la reportada por Rodríguez en Colombia (48 % de los escolares presentaron
trastornos de la refracción) (18) y muy semejante a la encontrada en México por Juárez- Muñoz (16 % de
trastornos de la agudeza visual) (19)
Es interesante mencionar que del grupo de niños diagnosticado con patología ocular mediante la Cartilla de
Snellen, solo en 9.5 % de ellos sus padres conocían la existencia del mismo, no se encontró reportes en la
literatura a este respecto.
Los datos antes obtenidos nos permiten sugerir la necesidad de incrementar los tamizajes mediante personal
de la salud capacitado en el uso de la Cartilla de Snellen, lo que permitiría la detección oportuna de los
trastornos de la refracción y derivación adecuada a oftalmología para confirmación del diagnóstico y corrección
del mismo, esto ayudaría a disminuir el número de consultas en el primer nivel de atención e incrementar el
aprovechamiento académico de los escolares en esta etapa de la infancia .
Por lo anterior, es necesario continuar con la difusión de la importancia del estudio de la medición de la agudeza
visual en preescolares y escolares como tamizaje de los trastornos de la refracción por los médicos familiares
(atención primaria) y brigadas de salud.
Resumen
Determinar frecuencia de trastornos de la refracción en escolares de 8-10 años. Estudio transversal, muestra
de conveniencia de 806 escolares
(8 a 10 años) de escuelas públicas de educación primaria que
cumplieron los criterios de selección, previo consentimiento de sus padres. Se aplicó a los padres
un cuestionario adhoc, que mide variables sociodemográficas (edad, sexo, familiares directos con ortesis
oculares, quien diagnóstico su uso, padecimiento, ocupación del padre, nivel socioeconómico, servicio médico

�habitual, institución de salud, importancia de la revisión oftalmológica, quien la realizó, motivo de no
realizarla) clínicas (trastornos de la refracción). A los niños se efectuó revisión de agudeza visual por médico
capacitado mediante la Cartilla de Snellen, en un salón de clases con iluminación natural. Los probables
casos fueron evaluados una semana después por un oftalmólogo. Se realizó análisis estadístico univariado y
bivariado. Se estudió 806 escolares, media de edad de 9.02 +-.82; razon de 1 hombre/ .90 mujeres, 45.7 %
con un pariente directo con ortesis oculares, indicados por un médico en 34.7%, solo 18.3 % conocía su
diagnóstico, 44.5 % de los padres son obreros, 39.7% de nivel socioeconómico bajo y muy bajo. La
frecuencia de trastornos de la refracción fue de 18.2% (147). Solo 63% (94) de los casos fueron evaluados por
el oftalmólogo confirmando diagnóstico en 95 % (90), el diagnóstico mas frecuente fue miopía. La Cartilla de
Snellen es eficiente para detectar casos de ametropia. La frecuencia encontrada es semejante a la reportada
por otros autores.
Palabras clave: trastornos de refracción, agudeza visual, escolares.
Abstract
To determine prevalence of upheavals of the refraction in 8-10 students years. Cross-sectional study, sample of
convenience of 806 students (8 to 10 years) of state schools of primary education that fulfilled the selection
criteria, previous consent of its parents. I am applied to the parents a questionnaire adhoc, that measures
sociodemographics variables (direct age, sex, relatives with ocular ortesis, who I diagnose its use, suffering,
occupation of the father, socioeconomic level, habitual service medico, institution of health, importance of the
ophtalmological revision, that I make it, reason for not making it) clinical (upheavals of the refraction). To the
children revision of visual sharpness by doctor enabled by means of the record took place of snellen, in a hall
classes with natural illumination. The probable cases were evaluated one week later by an ophtalmologist. I am
made univariado and bivaried statistical analysis. Study 806 students, average of age of 9,02 +-.82; proportion
of 1 man 90 women, 45,7 % with a direct relative with ocular ortesis, indicated by a physicial in 34.7%, single
18,3 % knew his I diagnose, 44,5 % of the parents are working, 39,7% of low and very low socioeconomic level.
The prevalence of upheavals of the refraction was of 18,2 % (147). Single 94 (63%) of the cases were evaluated
by the ophthalmologist confirming itself I diagnose in 95 % (90). I diagnose but it frequents was myopia.The
record of snellen is efficient to detect cases of ametropia. The found prevalence is similar to the reported one by
other authors.
Key words: upheavals of refraction, visual sharpness, scholastic
Referencias
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11. Idem.
12. Rodríguez, Ma. y M. Castro, Op. cit
13. Juárez-Muñoz, IE y ME Rodríguez-Godoy, Op. cit.
14. Campbell, R.L and E. Charney, Op. cit
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18. Rodríguez, Ma. y M. Castro, Op. cit
19. Juárez-Muñoz, IE y ME Rodríguez-Godoy, Op. cit.

�HIGIENE EN INSTALACIONES Y MANIPULACIÓN DE ALIMENTOS EN
OCHO ORFANATOS DEL MUNICIPIO DE TORREÓN, COAHUILA
(MEXICO)
José J. Berlanga de la Peña***, Silvia G. Fernández Michel **, M. Alejandra Chavira-Zúñiga**, M. Lourdes FrotoMadariaga,
y
Gabriela
Ramos-Clamont
Montfort*
*Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo. Coordinación de Ciencia de los Alimentos (Hermosillo,
Sonora, México); **Escuela de Ciencias Biológicas de la Universidad Autónoma de Coahuila. (Torreón Coahuila,
Coahuila,
México);
***Fundación
Lala
(Torreón,
Coahuila,
México)
E-mail: gramos@cascabel.ciad.mx
Introducción
La búsqueda del bienestar de niños y niñas ha sido siempre
uno de los anhelos más universales de la humanidad. Los
niños huérfanos o separados de sus padres, son los
miembros más vulnerables de nuestra sociedad. Su salud
depende tanto de su bienestar físico, como mental, afectivo
y social.
En lo referente al estado físico de los niños, la nutrición y la
higiene juegan un papel fundamental. Los comportamientos
higiénicos mejorados, son esenciales para cortar las rutas de
transmisión de estas enfermedades. Una investigación en
escuelas y guarderías de la India encontró que cerca de la
mitad de las enfermedades padecidas por los niños, estaban relacionadas con instalaciones pobres en sanidad
y con la falta de una higiene personal adecuada (1). Esta investigación demostró la necesidad de trabajar en
el saneamiento de las instituciones donde los niños pasan la mayor parte de su vida, es decir, las escuelas,
guarderías, albergues y orfanatos, para evitar que se conviertan en sitios riesgosos donde las enfermedades
son transmitidas (2).
Otro punto que debe considerarse para conservar la salud de los niños, es la correcta manipulación e higiene
de los alimentos que ingieren. Una buena higiene de los alimentos, implica todas aquellas medidas necesarias
para garantizar la seguridad y salubridad de los mismos (3). La eficiencia de la higiene se determina por multitud
de factores durante la transformación, almacenamiento, manipulación y suministro de los alimentos, los cuales
pueden afectar seriamente la salud (4). Debido a lo anterior, es preciso conocer las condiciones de estructura,
maquinaria, limpieza, elaboración y conservación de los alimentos en los comedores de albergues y orfanatos
(5). En este sentido un buen índice de la calidad higiénica de los alimentos, es su calidad microbiológica,
mientras que un buen indicador de la misma, son las prácticas de manipulación en los productos alimenticios.
En este trabajo, analizamos las posibles causas de problemas sanitarios observados en las instalaciones y
durante la preparación de alimentos de ocho orfanatos del Municipio de Torreón Coahuila.
Metodología
Se realizó un estudio descriptivo transversal. Se inspeccionaron 8 orfanatos en los que se evaluó la higiene de
las instalaciones y de la manipulación de alimentos El estudio se realizó durante el año de 2004. Se visitaron
los albergues y se formularon una serie de preguntas al personal directivo del centro, al personal de
mantenimiento, y al personal de cocina. Posteriormente se realizó la inspección de las instalaciones y se
procedió a rellenar una lista de inspección de 130 items, elaborada en base a la Norma Oficial Mexicana NOM
093 (6). Como consecuencia de la inspección se levantaron las actas correspondientes, recogiendo las
diferencias encontradas en cada establecimiento.
Para homogenizar los criterios de evaluación cada inspector dispuso de una guía de cumplimiento del citado
protocolo. Los puntos de inspección fueron los dormitorios, el área de estudio, el comedor, la cocina, los
refrigeradores y el almacén para alimentos. También se realizaron observaciones para detectar deficiencias
sanitarias durante el procesamiento de los alimentos y se cuestionó a los manipuladores sobre aspectos
relacionados con la inocuidad de alimentos.

�Resultados y Discusión
Dormitorios
Las principales deficiencias encontradas en los dormitorios se resumen en la Tabla 1. Como puede observarse,
la mayoría de los albergues tienen problemas de espacio (63%) y no poseen el número de camas suficientes
para los internos (75%). Este problema debe considerarse debido a que el hacinamiento puede afectar al
desarrollo psicosocial de los jóvenes y niños. El principal efecto del hacinamiento es la generación de estrés y
tensión (7,8). Otras alteraciones que pueden presentarse son: menor rendimiento en la ejecución de tareas (9),
efectos en la toma de decisiones (10), disminución de la conducta social y efectos sobre la personalidad
(11), alteraciones en la atracción interpersonal y en las relaciones afectivas entre individuos (12) agresividad
y descenso de las conductas altruistas (13), déficit en el aprendizaje (14) y problemas en la salud física y mental
(15).
La limpieza fue evaluada de regular a mala en el 75% de los casos, el 88% de las paredes requieren pintura y
en el 13% de los casos se observó la presencia de cucarachas y de goteras en el techo. Por lo general los niños
guardan su ropa en lugares convencionales como lockers, cajones closets o roperos, únicamente el 25% tiene
que hacerlo en bolsas o cajas por falta de mobiliario. Factores muy importantes para la salud y el estado anímico
de los niños son la iluminación y la ventilación de sus dormitorios. Lamentablemente el 75% de las recámaras
de los albergues inspeccionados cuentan con iluminación y limpieza de regular a mala, mientras que es
necesario mejorar la ventilación del 88% de los dormitorios. Un aspecto que también hay que resaltar es que
únicamente en el 25% de los casos la basura se elimina diariamente, mientras que en el 34% la eliminación es
terciaria y en el 35% restante no se cuenta con depósitos en los dormitorios.
Tabla 1. Principales deficiencias encontradas en los dormitorios
Deficiencia

Porcentaje

Espacio insuficiente

63

Camas insuficientes

75

Ropa insuficiente

25

Limpieza deficiente

75

Presencia de goteras

13

Humedad en techo y paredes

25

Requieren pintura

88

Presencia de plagas (insectos)

13

Iluminación deficiente

75

Ventilación inadecuada

88

Baños
La Tabla 2 nos indica que, de manera general, los servicios higiénicos están mal dotados. Únicamente el 25 %
de las guarderías cumplió al presentar instalaciones convenientes y limpias, aunque el lavado de manos se
sigue haciendo de la manera tradicional. El resto de los albergues requieren pintura y muestran fallas en la
limpieza y en las instalaciones eléctricas. Es importante hacer conciencia en los encargados de los orfanatos,
sobre la importancia de la limpieza y la desinfección en estos lugares, como medida preventiva a la transmisión

�de enfermedades y como parte de la formación de los niños. Una condición que no debe descuidarse es el
estado de las instalaciones eléctricas el cual puede dar lugar a lamentables accidentes.
Tabla 2. Características generales de los baños
Características generales del establecimiento
Abastecimiento de agua clorada de la red municipal

SI(%) NO(%)
100

0

Se realizan pruebas de cloro residual al mes

0

100

Son suficientes para la cantidad de niños en el albergue

70

30

Buen estado higiénico-sanitario

25

75

Separados por sexos

100

0

Con servicio de ducha

100

0

Dotados de:
lavamanos manual

100

0

jabón líquido

0

100

cepillo de uñas

0

100

toallas de un solo uso

0

100

Papeleras (botes de basura)

75

25

agua caliente

75

25

Ventilación adecuada

25

75

Presencia de plagas

25

75

Instalaciones eléctricas en buen estado

75

25

Estado higiénico-sanitario de paredes adecuado

25

75

Estado higiénico-sanitario de techo adecuado

25

75

Estado higiénico-sanitario de suelo adecuado

25

75

Programa de desinfección semanal

25

75

Comedores
Las anomalías más frecuentes en los comedores inspeccionados son estructurales o de las instalaciones, todas
ellas de fácil solución pero de lenta corrección debido a la escasez de recursos económicos en los albergues
(Ver Tabla 3). En general, la gran mayoría requiere mejorar las condiciones de limpieza, pintura y en algunos
casos de eliminar goteras y filtraciones de humedad. Es importante resaltar que el 75% de los albergues no
cuenta con un área de lavado para manos como lo sugiere la norma mexicana. El motivo de esta anomalía es
el desconocimiento de la legislación vigente, lo que nos lleva a pensar en la necesidad de insistir en programas
de educación sanitaria. Algunos estudios en comedores escolares indican fallas similares en cuanto a
instalación, iluminación y limpieza (16,17,18).
Tabla 3. Principales deficiencias encontradas en los comedores

Deficiencia

%

Limpieza e iluminación deficientes

75

Sin área de lavado de manos

75

Requieren pintura

88

Goteras en techo

13

�Humedad en paredes y techo

38

Cocinas
La cocina es un punto neurálgico para la salud y el bienestar de los niños de los albergues. La limpieza y la
higiene son fundamentales en la cocina por ser el lugar donde habitualmente se manipulan los alimentos y, por
tanto, la vía más rápida de entrada para los microorganismos patógenos (19). Una de las mayores deficiencias
detectadas en las cocinas fue el sistema de lavado de manos (Ver Tabla 4), ya que ninguno de los albergues
cuenta con sistemas no manuales y mas grave aún, en todos falta un cepillo para el cepillado de las uñas, El
lavado de manos es una de las responsabilidades más importantes en higiene personal, este se debe realizar
con agua, jabón líquido antibacteriano y cepillo para las uñas. Deben utilizarse toallas desechables de un solo
uso, para evitar contaminación posterior al lavado (20). Otra deficiencia importante es que únicamente en el 25
% de las instalaciones se observaron zonas diferenciadas para la manipulación de alimentos crudos y cocidos
que pueden ocasionar contaminaciones cruzadas (21). El origen más frecuente de las enfermedades
transmitidas por alimentos es la contaminación inicial de las materias primas o bien la contaminación cruzada
durante el procesado (22).
Tabla 4. Evaluación de cocinas y útiles de trabajo
Características generales

SI (%) NO (%)

La zona de la cocina es independiente

100

0

El espacio es suficiente

32

68

Iluminación suficiente y protegida

25

75

Ventilación suficiente y protegida en cocina

25

75

Paredes con materiales apropiados y de color claro

37

63

Techos con materiales apropiados y de fácil limpieza

75

25

Suelos resistentes, impermeables, de fácil limpieza

37

63

Existen zonas diferenciadas para la manipulación de productos crudos y elaborados

25

75

Dispone de lavamanos de accionamiento no manual

0

100

Posee los lavamanos jabón líquido

0

100

Posee los lavamanos cepillos de uñas

0

100

Dispone de toallas de un sólo uso

0

100

Posee cestos para basura

87

13

Los cestos de basura son herméticos y se accionan con pedal

13

87

Evacuación diaria de los residuos

25

75

Evidencia de plagas (roedores e insectos)

13

87

Presencia de focos aislados de contaminación y suciedad

37

63

Existe planes de limpieza, desinfección y fumigación

13

87

Las superficies de trabajo son de fácil limpieza

87

13

Las superficies de trabajo están bien conservadas

63

37

Los utensilios son de acero inoxidable

13

87

De manera general se observaron las mismas fallas de iluminación, ventilación y limpieza que en el resto de las
instalaciones de los albergues. La basura se acumula por más de dos días en el 75% de los casos y el 87% no
cuentan con recipientes para basura herméticos y accionados por pedal. Por otro lado se observó que la mayoría
de las superficies de trabajo son de fácil limpieza (87%), y el estado de conservación de más de la mitad de los
albergues fue aceptable. Esto último es importante ya que los microorganismos pueden fijarse a las superficies
que no se limpian y desinfectan correctamente (23). Una de las maneras en que se protegen, es mediante la
formación de películas que les permiten adquirir mayor resistencia a los desinfectantes y crecer en
comunidades (24, 25, 26). Debido a lo anterior es importante contar no solo con planes y protocolos de limpieza,

�sino también de desinfección. Como observamos en la tabla 4 únicamente uno de los albergues cumplió
con este requerimiento y el de realizar una fumigación cada 6 meses.
Los resultados de la evaluación del almacenamiento de los alimentos se indican en la Tabla 5. Es importante
destacar que no existe control del lugar de compra de los alimentos, ni de su fecha de caducidad. El control de
calidad de los alimentos inicia con la supervisión del suministro de alimentos. No sólo es importante contar con
materia prima de buena calidad y almacenada en condiciones óptimas, también es primordial llevar u control de
fecha de compra y fecha de elaboración, con el fin de evitar posibles infecciones (27).
El correcto almacenamiento en condiciones de refrigeración, es crítico para la conservación de los alimentos
(28). El 87 % de los albergues, cumple con la condición de contar con refrigeradores suficientes, correctamente
ordenados, limpios y libres de plagas (Ver Tabla 5). Sin embargo, no cuentan con termómetros ni registro de
temperatura, por lo que es conveniente organizar una campaña de adquisición de termómetros y manejo de
bitácoras. Sorprendió el caso de uno albergue, que carece de refrigeradores. Lo anterior constituye un peligro
potencial para los niños, sobre todo en una región del país en la que se alcanzan tan altas temperaturas.
Tabla 5. Almacenamiento de comestibles

Almacenamiento de materias primas

Si (%) No (%)

Se lleva un registro del origen de los alimentos

0

100

Se lleva un registro de fecha de caducidad

0

100

Existe despensa

87

13

Se encuentra la despensa limpia y libre de plagas

63

37

Disponen de refrigeradores suficientes

87

13

Existe orden en la disposición de alimentos en los refrigeradores

87

13

Existen registro de temperatura en los refrigeradores

0

100

Se encuentra el refrigerador limpio y libre de plagas

87

13

Durante la preparación de los alimentos, se observaron algunas prácticas incorrectas en la totalidad de los
manipuladores. Las principales fueron: la descongelación incorrecta de los alimentos, el uso de tablas de corte
y cuchillos para alimentos crudos y cocidos sin lavado previo, el uso incorrecto de trapos de cocina y del manejo
de temperaturas de los platillos cocinados. Además, ninguno de los manipuladores posee las vestimentas
correctas (gorro, cubre bocas, uniforme) y dos de ellos presentaban síntomas de gripe. La preparación de
alimentos no está sistematizada, no cuentan con un manual de procedimientos, ni con un plan de medidas
correctivas. El lavado de manos es insuficiente y no tienen conocimientos básicos sobre nutrición, seguridad e
higiene de los alimentos. Todas estas deficiencias se deben en parte a la falta de recursos económicos de los
albergues, que impide la contratación de personal especializado. Con el fin de subsanar estas deficiencias se
impartió un curso para manipuladores de alimentos, obteniéndose una respuesta entusiasta de la mayoría de
los albergues
Conclusiones y Recomendaciones
En las áreas no relacionadas a la manipulación de alimentos se observó en general la falta de higiene en las
instalaciones. Debido a la importancia de la limpieza en la salud y el bienestar de los niños, se recomienda
implementar un plan de concientización para los encargados y trabajadores de los albergues, dicho plan podría
ir precedido por un pequeño curso sobre limpieza y desinfección que se base principalmente en técnicas
demostrativas con el objeto de convencer a los trabajadores.
Bryan (29) indica que las principales causas que contribuyen a brotes de enfermedades transmitidas por
alimentos son: refrigeración inadecuada, tiempo prolongado entre elaboración y consumo, contaminación por
mala higiene de los manipuladores, alimentos a temperaturas inadecuadas, alimentos crudos o ingredientes
contaminados, limpieza insuficiente de equipos y utensilios, contaminación cruzada. Estos señalamientos

�coinciden con la mayoría de los problemas señalados en el presente estudio y por tanto, las preocupaciones
por las condiciones del procesamiento de los alimentos y los hábitos de los manipuladores justifican realizar un
trabajo en cuanto a control de puntos críticos durante la elaboración y el manejo de los alimentos, así como
la continuar con cursos de educación sanitaria a los manipuladores. Actualmente se está preparando un Manual
de Manejo de Alimentos para entregar a cada uno de los albergues. También se trabaja en una propuesta que
incluya a la Secretaria de Salud, para prestar apoyo en cuanto a la realización de inspecciones, educación y
realización de análisis microbiológico de los alimentos elaborados en los albergues, cuando menos una vez por
mes.
Agradecimientos
Los autores agradecen el apoyo de Fundación Lala para la realización de este trabajo
Resumen
Se realizó un estudio descriptivo transversal en 8 orfanatos de Torreón, México, para evaluar la higiene de la
manipulación de alimentos y de de las instalaciones. Se visitaron los albergues y se formularon una serie de
preguntas al personal directivo del centro, al personal de mantenimiento, y al personal de cocina.
Posteriormente se realizó la inspección de las instalaciones. Los resultados del estudio mostraron que las
condiciones higiénicas en la preparación de los alimentos, son deficientes en la mayoría de los orfanatos. Las
condiciones de higiene y sanidad de las instalaciones variaron considerablemente entre las casas hogar,
dependiendo del grado de compromiso de los trabajadores, de la antigüedad de los edificios y de los
presupuestos económicos de las instituciones. Es necesario llevar a cabo acciones de capacitación en los
trabajadores encaminadas a crear conciencia de la importancia de la higiene en la salud de los niños.
Palabras clave: orfanatos, preparación higiénica de alimentos, sanidad e higiene de las instalaciones
Abstract
The study was carried out in 8 orphanages from Torreon, Mexico. The main purpose of the study was to assess
children sanitary-hygienic conditions of meal's preparation in orphanages. Also, an inquiry form was evolved
which made possible recording of deviations from the required state of hygiene and from the sanitary-technical
requirements. Results of the study showed that in majority of orphanages the sanitary conditions of meal
preparation were not satisfactory. Hygienic conditions varied greatly between orphanages, and depended in a
high degree on the commitment of the staff. The poor sanitary conditions in certain homes were due to poor
technical state of the buildings exploited during many years. Faulty were noted also due to negligence of the
users of these homes. It is necessary to undertake current and remote future actions for improving these
conditions of orphanages from the viewpoint of hygiene.
Key words: orphanages, sanitary and hygienic conditions, meal preparation, state of hygiene
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�EL ROL DEL NUTRICIONISTA EN LA INDUSTRIA ALIMENTARIA: EL
CASO DE COSTA RICA
Shirley
Rodríguez
González
y
Marisol
Escuela
de
Nutrición,
Universidad
de
Costa
Rica
(San
E-mail: srodriguez@nutricion.ucr.ac.r; murenav@nutricion.ucr.ac.cr

Ureña
José,
Costa

Vargas
Rica)

Introducción
Desde hace más de dos décadas, la industria de alimentos ha mostrado un
crecimiento acelerado en materia de tecnología alimentaria y mejoramiento
nutricicional de alimentos. Esta evolución, no sólo en la producción misma de
alimentos, sino también en los estándares de calidad y en la legislación alimentaria,
han permitido una mayor disponibilidad de productos frescos y empacados de
calidades nutricionales muy diversas, cuya información y uso por parte del
consumidor requiere de educaciones educativas más amplias y precisas.
El objetivo del presente artículo es analizar el rol del nutricionista en la Industria
Alimentaria en el ámbito costarricense y la contribución que la Escuela de Nutrición
de la Universidad de Costa Rica, como una entidad líder en la formación de recurso
humano nutricionista, ha tenido en este proceso. La participación del nutricionista: un hecho esperado ante la
evolución de la industria alimentaria y la exigencia de mayor información y/o orientación especializada en
nutrición por parte de los consumidores.
Aproximadamente, en los últimos treinta años, la industria ha mostrado un desarrollo impresionante en las
tecnologías de producción de los alimentos regulares y con características aparentemente beneficiosas para la
salud humana. Este desarrollo industrial vertiginoso vino a responder ante las tendencias cambiantes del
mercado, producto de la alta demanda por parte de los consumidores de más informados de productos inocuos,
nutritivos y con características sensoriales aceptables.
V. Braverman (1) establece tres épocas históricas de importancia para la industria de productos alimenticios: la
década de los 70´s fue una época caracterizada por un interés marcado por parte de la población en consumir
alimentos con poco procesamiento o “naturales”, tales como jugos de frutas, yogurt y panes de grano entero.
Esta tendencia de consumo no fue suficiente para compensar la adopción de hábitos de alimentación poco
saludables y los cambios generales del estilo de vida, los cuales favorecieron el incremento en la incidencia de
enfermedades crónicas.
Fue así como en la década de las 80´s se presenta la segunda generación de alimentos procesados,
modificados esta vez en el contenido de grasas y azúcares. Es así como aparecen en el mercado los productos
con los descriptores “light”, “bajos” en calorías”, “bajos en grasa” y “bajos en azúcar” y paralelamente se resaltan
aquellos productos “ricos en fibra”. Esta época es muy significativa para la industria alimentaria en lo que a
desarrollo tecnológico y productivo se refiere, ya que se tuvo que realizar una gran investigación sobre los
sustitutos de la grasa y el azúcar, su caracterización, implicaciones para la salud humana, procesos tecnológicos
y pruebas de aceptabilidad con los consumidores.
El fortalecimiento de alimentos modificados, obligó a las entidades relacionadas con la regulación de alimentos
a definir la normativa de productos modificados, lo cual significó un gran progreso en el etiquetado nutricional
de los productos procesados.
La tercera generación surge en la década de los 90´s con el concepto de las propiedades funcionales y la
demanda de alimentos con características especiales y/o protectoras de la salud. Esta tendencia, la cual se ha
fortalecido en los últimos años, ha promovido la formulación de productos con características especiales, así
como el uso de componentes nutricionales y no nutricionales pero con un efecto benéfico para la salud
humana. La industria farmacéutica muestra también un desarrollo importante como proveedora de materias
primas.
Por otro lado, desde 1998 el IFIC (2) ha venido desarrollando investigaciones en torno al comportamiento de
los consumidores y la compras de alimentos funcionales, donde han analizado aspectos tales como

�posicionamiento de los alimentos funcionale4a, el grado de aceptación y los descriptores para etiquetado de
productos procesados. Dichas investigaciones demuestran el interés marcado de los consumidores por obtener
mayor información sobre los alimentos y la nutrición y su papel en el mantenimiento y la promoción de la salud.
En el 2000, el IFIC (3) pudo detectar que los consumidores entendían mejor los mensajes que combinaban el
contenido y la función; por ejemplo: “este producto contiene el 25% de fibra que usted requiere para reducir el
riesgo de cáncer”. Lo anterior cobra gran importancia en la definición de los descriptores para el etiquetado de
alimentos funcionales. Además, se demostró que en la educación al consumidor era más efectivo informar
acerca de la calidad de los alimentos específicos y el beneficio de consumirlos, que hablar en forma general de
un grupo de alimentos.
La historia nos demuestra que la rápida evolución de la industria alimentaria fue una inteligente respuesta al
mayor reconocimiento social del papel que juega la dieta en la prevención y cura de enfermedades; al mayor
acceso a la información por parte del consumidor; a la necesidad de disponer de alimentos procesados que
aligeren el trabajo ante las presiones que exige la vida moderna; a la posibilidad de “sustituir” alimentos naturales
por “suplementos” como una medida fácil para lograr satisfacer las necesidades nutricionales diarias y la
necesidad de “pertenencia” e identificación con “modas” transitorias que llevan a los grupos a comportarse de
determinada forma.
La etiqueta nutricional se convierte entonces en un recurso promocional muy importante para ala empresa, ya
que aunque el consumidor no logre interpretar y comprender claramente todo el contenido informativo de la
misma, sí podrá identificar algunos mensajes claves, denominados “descriptores”, que diferencian el producto
de los demás.
Como parte de esos cambios trascendentales en la producción y mercadeo de alimentos, surgió la necesidad
de capacitar aún más al personal y de integrar equipos multidisciplinarios que trabajaran de forma conjunta para
cumplir con ese compromiso de ofertar en el mercado productos alimenticios que cumplieran con las exigencias
de las poblaciones. Fue así, como resalta la participación del nutricionista en los distintos ámbitos, desde la
formulación del alimento hasta cuando éste llega a la casa del consumidor y es consumido.
Según B. Saint Martin (4), inclusive el concepto de “alimento” ha evolucionado notablemente, pasando de ser
un artículo consumido por su sabor, aroma, capacidad de saciedad y valor nutritivo, a uno más amplio que,
además de reunir las características anteriores, debe cumplir con requisitos de inocuidad y todo lo que ello
representa, tener un valor agregado, si es posible, en relación con protección de la salud y con una claridad
respecto los efectos fisiológicos potenciales debido a su consumo, con una etiqueta basada en
reglamentaciones locales e internacionales y proveer de toda la información pertinente al consumidor que lo
oriente en su selección, compra y utilización.
El caso de Costa Rica
En Costa Rica, los cambios en el perfil epidemiológico a partir de la década de los 80´s determinaron importantes
desafíos al país en torno a la atención en salud y las prioridades sanitarias. El proceso de transición socio
demográfica que vive actualmente Costa Rica lo coloca en una situación muy particular que lo diferencia del
resto de los países de la región centroamericana. Por un lado se presentan problemas nutricionales, tanto por
deficiencias como por exceso en ciertos componentes de la dieta, dando como resultado una mayor incidencia
de enfermedades crónico degenerativas y malnutrición; y, por otro, se presenta un envejecimiento acelerado de
la población, siendo ésta más vulnerable al desarrollo de enfermedades crónicas y cáncer.
Antes de 1990, la participación del nutricionista era casi nula, con un perfilo de funciones poco claro tanto para
el profesional, como para los empleadores potenciales. Es importante señalar que la Escuela de Nutrición de
la Universidad de Costa Rica, primera en formar recurso humano en el país, abrió sus puertas en 1980 y los
primeros egresados se ubicaron rápidamente en los escenarios donde existía una gran necesidad de este
recurso: el Ministerio de Salud y la Caja Costarricense de Seguro Social. Se podría afirmar que el perfil
profesional y ocupacional hasta principios de la década de los noventa, fue predominantemente enfocado a la
atención en salud pública, la nutrición clínica y la administración de servicios de alimentación institucionales.
Posterior a 1989, se plantea la necesidad de ampliar el perfil ocupacional y de reestructurar el plan de estudios
y, posterior a estudios de mercado laboral, se definieron como áreas emergentes la industria alimentaria, la

�administración de bebidas y alimentos en restaurantes y hoteles y la planificación estratégica y desarrollo de
programas y proyectos (5).
En 1991 inicia el nuevo plan de estudios y para 1996 se impartió el primer curso enfocado que cubría tres áreas
básicas: procesamiento y valor nutritivo de alimentos, legislación alimentaria y mercado de alimentos. Se
contactó a la Cámara Nacional de la Alimentaria y es así como se empezaron a ubicar los primeros estudiantes
para la realización de su práctica en pequeñas, medianas y grandes industrias alimentarias distribuidas en el
Gran Área Metropolitana.
La aceptación fue reservada en los dos primeros años de operar con el nuevo plan, debido principalmente a la
falta de conocimiento por parte de las industrias respecto al quehacer de un nutricionista, a la poca claridad en
las asignación de tareas al estudiante, asociándolo a las funciones tradicionales de un nutricionista y al recelo
por parte de los profesionales en Tecnología de Alimentos. Con el transcurrir del tiempo la situación cambió y
en la actualidad, existe una mayor claridad por parte de la Escuela de Nutrición como formadora de recurso,
además de una gran apertura de la industria alimentaria y reconocimiento de las funciones que el nutricionista
puede desarrollar en el quehacer relacionado con industria de alimentos.
Para 1990, solamente tres nutricionistas laboraban en industria alimentaria, lo cual representaba un 2% del total
de profesionales, cuyas funciones estaban limitadas a la educación nutricional dirigida a profesionales de la
salud y a la promoción de alimentos infantiles. Después de 1995 se fortalece el rol de visitador a profesionales
del área de la salud y afines para la promoción o mercadeo de alimentos, ofreciendo información sobre el
producto, avances en investigaciones y muestras de producto.
Para el 2004, ese porcentaje asciende a más de un 20% de los nutricionistas dedicados a industrias muy
variadas y funciones diversas que abarcan desarrollo de productos mejorados nutricionalmente, investigación
sobre características químico nutricionales y efectos fisiológicos de ingredientes y formulaciones, desarrollo de
sistemas de control de calidad, estudios de aceptabilidad, promoción y publicidad de alimentos, etiquetado
nutricional y educación al consumidor. Se incluye además los procesos de capacitación al personal de las
empresas y estudios de percepción de los alimentos por parte de los consumidores potenciales, profesionales
del área de la salud y público en general.
Entre las industrias en las cuales se ha destacado la participación de nutricionistas, se podría afirmar que el
30% corresponde a Industrias Alimentarias, 20% a empresas comercializadoras o distribuidoras de alimentos,
suplementos y otros productos de interés nutricional; el porcentaje restante corresponde a Industrias
Farmacéuticas.
Entre las industrias que en la actualidad contratan o han contratado nutricionistas figuran las siguientes:
productos lácteos, cárnicos (res, pollo, pescado y mariscos), colados y cereales infantiles, productoras de
materias primas, panadería y repostería, empacadoras y distribuidoras de vegetales, frutas y granos básicos,
condimentos, tés e infusiones y suplementos nutricionales.
Conclusiones
El rol del nutricionista en la industria alimentaria en el territorio costarricense muestra grandes diferencias antes
y después de 1991, producto de las nuevas tendencias del mercado laboral y el cambio en el perfil de formación
de recurso humano nutricionista por parte de la Escuela de Nutrición de la Universidad de Costa Rica. Se ha
evidenciado un abanico de posibilidades de inserción del nutricionista al sector industrial, quien como parte de
un equipo multidisciplinario tiene la capacidad de participar y desarrollar tareas claves en materia de desarrollo
de productos, control de calidad, etiquetado nutricional, educación y capacitación
Uno de los grandes retos que se presenta al nutricionista en el área de industria alimentaria es el manejo de la
información creciente en materia de avances científicos en la ciencia de la nutrición y el desarrollo de productos
alimentarios. Con la apertura comercial, se presenta el reto de competencia para los productores nacionales y
llegan al escaparate de los supermercados miles de productos con características muy diversas, para lo cual el
etiquetado se convierte en una herramienta informativa clave para el consumidor. Los cambios acelerados en
la variedad y disponibilidad de productos, la información plasmada en la etiquetas y las demandas informativas
por parte del consumidor plantean al nutricionista un urgente cambio en la tradicional educación alimentaria
nutricional, así como en el asesoramiento para el desarrollo de productos, donde cada vez es mayor la presión

�industrial por diseñar productos con valores agregados que los difieren en un mercado abierto de competencia
agresiva.
Resumen
El papel del nutricionista en la industria alimentaria en Costa Rica exhibe grandes diferencias antes y después
de 1991, debido las tendencias del mercado laboral y el cambio en el perfil profesional del recurso humano que
profesionalmente egresaba de la Escuela de Nutrición de la Universidad de Costa Rica. Se ha demostrado una
diversidad de perspectivas de inclusión del nutricionista al sector industrial, que como parte de un equipo
interdisciplinario tiene la competencia de colaborar y desarrollar tareas relevantes en materia de mejora de
productos, control de calidad, etiquetado nutricional, educación y capacitación
Palabras clave: nutriologo, industria alimentaria, Costa Rica
Abstract
The nutritionist's paper in the alimentary industry in Costa Rica exhibits big you differ before and after 1991, due
the tendencies of the labor market and the change in the professional profile of the human resource that
professionally form of the School of Nutrition of the University of Costa Rica. A diversity of inclusion perspectives
has been demonstrated from the nutritionist to the industrial sector that like part of an interdisciplinary team has
the competition of to collaborate and to develop outstanding tasks as regards improvement of products, control
of quality, labelled nutritional, education and qualification
Key words: nutritionists, alimentary industry, Costa Rica
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Universidad de Costa Rica. San José, Costa Rica

�INFECCIONES OPORTUNISTAS PRESENTES EN INDIVIDUOS CON
VIH/SIDA:
VIRUS
DEL
HERPES
SIMPLE
TIPO
1
Y
2, CITOMEGALOVIRUS Y HERPESVIRUS TIPO 8 ASOCIADO A
SARCOMA DE KAPOSI
Antonio Ramírez Pineda, Jorge L. Covarrubias Ramírez, Claribel Flores-Torres, Ricardo J. Martínez González,
José Gerardo González Ávila, Reyes S. Tamez Guerra, Cristina Rodríguez Padilla y Lydia G. Rivera Morales.
Laboratorio de Inmunología y Virología, Facultad de Ciencias Biológicas, Universidad Autónoma de Nuevo León.
(Nuevo León, México).
e-mail: lydiariver@gmail.com
Introducción
El Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida (SIDA), es una
enfermedad infecciosa y transmisible con una elevada
mortalidad, que se caracteriza por causar un deterioro grave,
progresivo e irreversible dentro del sistema inmunológico del
paciente, dicha alteración es adquirida y lleva a una pérdida
progresiva de la función inmune, que predispone al paciente a
infecciones graves por microorganismos oportunistas y/o al
desarrollo de neoplasias (1). El agente causal del SIDA es el
Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH), virus de RNA de
dos
cadenas
positivas,
que
pertenece
a
la
familia Retroviridae subfamilia Lentivirinae. El VIH tiene como característica principal el infectar células del
sistema inmune tales como Linfocitos T Cooperadores, Monocitos-Macrófagos o Células Dendríticas (CD), con
un alto nivel citolítico específicamente en Linfocitos. De tal manera que el tropismo del VIH abarca a aquellas
células del sistema inmune que presentan el receptor de membrana CD4+ y los co-receptores
CCR5/CXCR4. (2). Se sabe además que el VIH es capaz de afectar al Sistema Nervioso, causando síntomas
neurológicos en un 30% a 60% de pacientes con SIDA (3).
Desde el año 1981 en que se publicaron los primeros casos de VIH hasta la actualidad, han aumentado
considerablemente los casos reportados (4), por lo tanto el SIDA es considerado una pandemia que al igual que
otras enfermedades requiere del diagnóstico, vigilancia y tratamiento efectivos. En la actualidad esta se
encuentra en una fase impredecible e inestable, tan sólo en el 2006 de acuerdo a UNAIDS, se infectaron 4.3
millones de individuos, llegando a un total global de 39.5 millones (5).
En México, al igual que en el resto de los países del mundo, el VIH/SIDA se ha convertido en un serio problema
de salud pública, hasta noviembre del 2006, de acuerdo a las estimaciones más recientes del Centro Nacional
para la Prevención y Control del SIDA (CENSIDA) reportaron 107,635 casos acumulados en el país y se estimó
que 182,000 personas viven con el VIH sin haber presentado todavía las manifestaciones clínicas de la
enfermedad (6). El tiempo promedio de la infección inicial por VIH hasta el desarrollo del SIDA es
aproximadamente de diez años aunque el grado de progresión de la enfermedad varía en cada individuo, es
difícil de predecir y depende de las características del virus y del huésped.
Infecciones por oportunistas
Las infecciones por oportunistas constituyen un principal problema de salud en los sujetos con prácticas de
riesgo para la infección por el VIH. A continuación mostramos una breve descripción de las infecciones
oportunistas relacionadas a los virus del herpes relacionados a VIH/SIDA.
Cuando una persona esta infectada con VIH, su sistema inmunológico se ve afectado, debido a una notable
disminución en las cuentas de células T CD4+, en este momento, en que el sistema inmune se encuentra
disminuido, diversos microorganismos son capaces de producir infecciones bacterianas, por parásitos, por virus
y hongos además de algunos tipos de neoplasias (Ver Tabla 1).

�La mayoría de las infecciones víricas observadas en la infección VIH/SIDA son producidas por miembros de
la familia Herpesviridae, constituyendo una de las infecciones oportunistas más comúnmente diagnosticadas en
dichos pacientes.
Tabla 1. Microorganismos oportunistas más comunes presentes en VIH/SIDA (7).
Tipo de microorganismos

Ejemplos

Tipo de microorganismos

Ejemplos

Bacterias

Mycobacterium tuberculosis

Parásitos

Pneumocystis carinii

Complejo M. avium (MAC)

Toxoplasma gondii

Streptococcus pneumoniae

Cryptosporidium

Haemophilus influenzae

Entamoeba histolytica

Salmonella enteritidis

Giardia lambia

S. typhimurium

Trypanosoma sp
Virus

Campylobacter sp.
Hongos

Herpesvirus simple-1

Cryptococcus neoformans

Herpesvirus simple-2

Candida sp.

Herpesvirus tipo 3

Aspergillus sp.

Citomegalovirus

Histoplasma sp.

Herpesvirus tipo 8

Coccidioides immitis

Adenovirus

Descripción y estructura de los Herpesvirus (VHS)
La familia de los herpesvirus contiene varios de los patógenos oportunistas humanos mas frecuentes, de los
cuales ocho son los más relevantes. Aún cuando la clasificación de la familia de los Herpesvirus es complicada,
una división útil en subfamilias se basa en las propiedades biológicas de dichos agentes (Ver Tabla 2).
Los alfa-herpesvirus son virus citolíticos de crecimiento rápido que tienden a establecer infecciones latentes en
las neuronas y consta de tres integrantes: Virus del Herpes simple tipo 1(VHS-1), Virus del Herpes simple tipo
2 (VHS-2) y el virus de la Varicela Zoster. Los beta-herpesvirus presentan crecimiento lento y pueden ser de
tipo citomegálicos, permanecen latentes en glándulas secretoras y riñones; tal es el caso del Citomegalovirus,
el Herpesvirus humano 6 y el herpesvirus humano 7. Finalmente los Gamma-herpesvirus infectan células
linfoides donde permanecen latentes y corresponde al virus Epstein-Barr y Herpesvirus relacionado al sarcoma
de Kaposi.
Tabla 2. Clasificación de los Herpesvirus Humanos
Familia

Herpesviridae

Subfamilia

Alfaherpesvirinae

Betaherpesvirinae

Gammaherpesvirinae

Tropismo Celular

Neurotrópicos

Linfotrópicos

Linfotrópicos

Integrantes

Herpes Simple Tipo 1

Herpesvirus citomegálico

Herpesvirus Epstein-Barr

Herpes simple tipo 2

Herpesvirus tipo 6

Herpesvirus Sarcoma de
Kaposi

Varicela

Herpesvirus tipo 7

VHS-1

HVH-5

HVH-4

VHS-2

HVH-6

HVH-8

Nombre Oficial

�HVH-3

HVH-7

Herpes Labial

Citomegalovirus

Virus Epstein-Barr

Herpes Genital

Herpes tipo 6

Virus Sarcoma de Kaposi

Varicela-Zoster

Herpes tipo 7

Ciclo de Crecimiento

Breve

Prolongado

Variable

Infecciones Latentes

Neuronas

Glándulas

Tejido Linfoide

(Ganglio Trigémino)

Riñones

Nombre Común

Tejido Linfoide
La familia Herpesviridae poseen un genoma de DNA lineal (130-235 kb) de doble cadena, rodeado por una
cubierta de proteína de forma icosaédrica que tiene 162 capsómeros hexagonales. En la envoltura de la
nucleocápside, la cual deriva de la célula infectada, se encuentran las espículas de glicoproteínas virales de
casi 8 nm de longitud (Ver Figura 1). La estructura amorfa, a veces asimétrica entre la cápside y la envoltura se
designa como tegumento. La variante con cubierta mide 150 a 200nm; mientras que el virión “desnudo” solo 95105 nm. (8,9).
Virus del Herpes Simple tipo 1 y 2 (VHS-1 y
VHS-2)
Entre los miembros del grupo de los herpesvirus
no existe mucha relación antigénica, sin embargo
los virus del Herpes Simple tipo 1 y 2 comparten
un número significativo de antígenos comunes,
son capaces de replicarse en muchos tipos de
células, presentando alta tasa de replicación viral
además de ser virus muy citolíticos, causando
enfermedades que van desde gingivoestomatitis
hasta
queratoconjuntivitis,
encefalitis
e
infecciones en recién nacidos. (10, 11).
El Virus Herpes Simples, forma parte de la
familia Herpesviridae y se clasifica en dos tipos: el
virus Herpes Simple tipo 1 transmitido generalmente por saliva infectada, el cual causa lesiones faciales y
bucales. Mientras que el virus Herpes Simple tipo 2, se transmite por vía sexual o a través de la infección genital
materna al recién nacido, quedando asociado principalmente a lesiones genitales (12). El VHS-2 es el agente
causal en la mayoría de las infecciones genitales y aproximadamente en un 15% de ellas se encuentra el VHS1, lo cual se ha relacionado con la actividad sexual urogenital.
Diversos estudios epidemiológicos han demostrado que al ser el VHS-2 una enfermedad que causa lesiones
ulcerativas en área genital, constituye una importante vía de entrada para el VIH. Actualmente el herpes genital
afecta a millones de personas alrededor del mundo y se estima que su prevalencia va en aumento, concordante
con la epidemia del SIDA. La seroprevalencia del herpes genital presenta aproximadamente un 22%, la cual lo
sitúa como una de las enfermedades de transmisión sexual más comunes (13).
En el caso de las mujeres, el VHS-2 se presenta con mayor frecuencia en comparación con los hombres, y por
lo general en un bajo nivel socioeconómico. En la primoinfección por el Virus del Herpes Simple tipo 2, este se
replica en células epiteliales de la piel y mucosas, causando lisis celular y contagio a células vecinas,
desencadenando una reacción inflamatoria. Si la replicación viral continúa, puede ocurrir una diseminación a
través del torrente sanguíneo, afectando diferentes órganos. En el caso de los pacientes inmunosuprimidos hay
compromiso sistémico y afección de órganos profundos (14). Además estudios epidemiológicos sugieren que la
presencia de lesiones causadas por el virus del Herpes Simple tipo 2 facilita la transmisión del VIH (15, 16).

�Citomegalovirus (CMV)
El Citomegalovirus es un patógeno humano con un tamaño de 200 nm; puede replicarse activamente en muchos
tipos de células, de tal manera que los leucocitos albergan la latencia viral, se ha demostrado que puede infectar
a linfocitos B, T, y NK especialmente a los monocitos. Observaciones clínicas y de laboratorio han mostrado
que estos leucocitos son los vehículos de transmisión del CMV (17).
La infección congénita y perinatal por citomegalovirus humano (CMVh) es la más común en el mundo y la
principal causa infecciosa de lesión cerebral y pérdida auditiva en la infancia (18).
La infección por citomegalovirus (CMV), que en el paciente inmunocompetente es frecuentemente asintomática,
tiene gran importancia cuando se produce en la mujer embarazada por la patología severa que puede producir
en el recién nacido, siendo en la actualidad una causa importante de infección congénita (19).
La mononucleosis inducida por CMV se presenta como un síndrome típico que consiste en una enfermedad
febril aguda caracterizada por un incremento del 50% o más en el número de linfocitos o monocitos, donde al
menos un 10% de tales linfocitos son atípicos, lo anterior debido al elevado tropismo del CMV hacia los
monocitos. La mononucleosis inducida por CMV puede ser sintomáticamente indistinguible de aquella producida
por el Virus Epstein-Barr (EBV), ambos virus presentan síntomas como dolor de cabeza, fatiga, dolor de
garganta, escalofríos, fiebre y malestar (20).
El CMV es el herpesvirus que presenta un mayor riesgo de causar infección in útero así como en la etapa
perinatal. La incidencia de la infección en neonatos tiene un rango muy amplio en diferentes partes del mundo,
variando de 0.2 a 2.2 %. La mayoría de los niños infectados (90-95%) son clínicamente asintomáticos al
nacimiento. Los que nacen con manifestaciones de la enfermedad pueden tener secuelas altamente
incapacitantes u otras, que dependen de la extensión del daño neurológico tales como sordera, retraso mental
y corioretinitis (21).
CMV y SIDA.
La importancia del CMV ha aumentado en los últimos años, debido a que este virus se ha incluido dentro de la
etiología de las infecciones adquiridas por contacto sexual, y también como un posible cofactor en el Síndrome
de Inmunodeficiencia Adquirida (SIDA).
El CMV se puede presentar como infección oportunista en pacientes con VIH-1, provocando la aparición de
nódulos tiroideos, una alteración funcional de la glándula tiroides. En estudios necrópsicos se demuestra que la
infección de las glándulas suprarrenales por CMV es muy frecuente en pacientes fallecidos a causa de SIDA.
El Citomegalovirus puede ocasionar en tales pacientes ulceraciones persistentes en la zona perianal y en
ocasiones lesiones purpúricas en las extremidades, así como complicaciones que involucran al esófago, el colon
y membranas mucosas (lesiones ulcerativas y colitis); sin embargo la afectación cutánea es infrecuente y suele
indicar mal pronóstico (22). Se conocen manifestaciones dermatológicas en pacientes con SIDA tales como
rash no específico, papulopústulas perifoliculares, erupciones, lesiones nodulares y ulcerativas (23).
La seroprevalencia del CMV es muy alta en la población en general, aún en los países desarrollados. La alta
incidencia de infección se debe principalmente a su versatilidad en el modo de entrada al hospedero, ya que se
puede transmitir por vía perinatal, intrauterina y postnatal. En esta última se agrupan otros medios de
transmisión como son saliva, transfusión sanguínea, transplante de órganos, pero la forma principal de
adquisición del Citomegalovirus es por la vía sexual.
La infección inicial ocurre principalmente en la infancia, aunque puede ser durante el embarazo o al momento
del parto, también puede ocurrir en jóvenes (correspondiente al inicio de la actividad sexual) y personas adulta
(24). En los países desarrollados, entre el 40% y el 60 % de la población adulta presenta anticuerpos contra
CMV, siendo más común en las personas con bajo nivel social, donde las condiciones de higiene no son
óptimas. En las personas con alto riesgo de contagiarse de VIH-1, la seropositividad es mucho más alta, casi el
100% de los hombres homosexuales muestran haber sido infectados por citomegalovirus. Se ha encontrado
que el 90% de las personas que viven con VIH-1 presentan anticuerpos contra CMV y en el 10% de las muertes
que presentan esta coinfección, el CMV es considerado el factor principal. En los países en desarrollo la
incidencia de CMV es muy alta, más del 70%, o incluso el 100% de los adultos muestran seropositividad frente
al CMV (25).

�Sarcoma de Kaposi (SK)
El Sarcoma de Kaposi, un tumor multifocal de las células endoteliales, es el tumor más común en pacientes
infectados con VIH-1, fue descrito por primera vez por Moris Kaposi en 1872 como un desorden raro en hombres
ancianos usualmente del este de Europa, Mediterráneo o de origen judío. Estos pacientes presentaban lesiones
cutáneas, principalmente en las extremidades inferiores; y eventualmente, todos los pacientes descritos por
Kaposi murieron (26). El sarcoma de Kaposi produce lesiones rojas o púrpuras en la piel y/o en las membranas
mucosas y se disemina a otros órganos del cuerpo como los pulmones, el hígado o el sistema digestivo.
El herpesvirus humano tipo 8 ha sido relacionado como el agente causal del Sarcoma de Kaposi en todos sus
tipos, ya sea endémico, clásico, iatrogénico y relacionado a SIDA. De este modo se le ha nombrado a este virus
Herpesvirus asociado al Sarcoma de Kaposi (HV-SK). El HV-SK, es un virus humano del subgrupo de los
herpesvirus Rhadinovirus (gamma-2 herpesvirus) dentro de la subfamilia Gammaherpesvirinae. Es un virus
envuelto, con ADN de doble cadena, y el tamaño de su genoma es de 165-170 Kb. Presenta una envoltura
lipídica, un núcleo central electro-denso y mide aproximadamente de 100-150 nm de diámetro (27).
Hasta ahora, existen 4 variantes particulares del Sarcoma de Kaposi: Clásico, Africano (endémico), iatrogénico
y el relacionado a SIDA. El SK Clásico tiene una baja incidencia en la población general. La relación de casos
hombre/mujer ha sido reportada cerca de 10:1 y más del 65% de los pacientes son mayores de 50 años en su
primer diagnóstico. Históricamente, cada forma de SK ha sido distinguida por numerosos parámetros clínicos,
incluyendo la agresividad en la formación de la lesión, morbilidad, mortalidad y ciertos factores de riesgo
divergentes de cada paciente, como edad, sexo y origen étnico (28).
El SK clásico se presenta principalmente en las extremidades inferiores y muestra un curso lento y benigno.
Ocurre generalmente en hombres mayores de descendencia judía, italiana o mediterránea. El SK está limitado,
prácticamente, a la piel y los pacientes con esta patología están predispuestos al desarrollo de una segunda
neoplasia maligna primaria.
Antes de la emergencia del VIH, el SK africano era una enfermedad endémica que afectaba principalmente a
dos grupos de edad: hombres jóvenes (~35 años) y niños (~3 años). La alta incidencia del SK africano se
encontró en una banda amplia que atraviesa el ecuatorial africano, particularmente con altos rangos en el
noreste de Zaire y el oeste de Uganda y Tanzania. El SK Africano o endémico aparece en diferentes
subvariantes con un curso y comportamiento clínico muy diferente, de un curso lento y benigno a uno rápido y
agresivo que puede involucrar la cavidad visceral. Clínicamente, el SK en África es más frecuente en niños y
mujeres que en ningún otro lugar en el resto del mundo y ocurre en cuatro formas. La primer forma es similar al
SK clásico y su curso es lento y benigno (29).
El SK iatrogénico se presenta después de un transplante de órganos en pacientes bajo medicamentos
inmunosupresivos. La inducción del SK iatrogénico por terapia inmunosupresora y su subsiguiente regresión
cuando se retira la inmunosupresión provee algunas de las características clínicas tempranas para reconocer
la reversibilidad del SK. EL SK iatrogénico muestra extremas asociaciones etno-geográficas presentando cerca
del 0.4% de pacientes transplantados en EE.UU. y el oeste de Europa. Diferencias en la terapia
inmunosupresora puede favorecer la reactivación del HV-SK en pacientes transplantados. El SK ha sido
históricamente más visto en pacientes tratados con ciclosporina, una droga que puede reactivar el HV-SK de la
fase de latencia a la fase lítica en cultivos de tejidos.
Sarcoma de Kaposi relacionado con SIDA
El Sarcoma de Kaposi es la neoplasia más común en hombres homosexuales y bisexuales con SIDA. Esta
enfermedad es extremadamente agresiva en este sector de la población y exhibe una mayor frecuencia de
progresión a mucosa que en cualquier otra forma de Sarcoma de Kaposi (30). Comúnmente presenta lesiones
multifocales en la parte superior del cuerpo, cabeza y cuello, evoluciona rápidamente a tumores y en una
diseminación visceral que presenta disfunción en algunos órganos del cuerpo y una alta mortalidad.
Probablemente, el VIH-1 intensifica la patogénesis del HV-SK en múltiples niveles, incluyendo la
inmunosupresión y efectos directos en la expresión génica y la replicación del HV-SK. Interacciones directas y
recíprocas entre el VIH-1 y HV-SK, a niveles moleculares, han tenido recientemente mucha atención en la
literatura; y se sugiere que existe un lazo mutuo de retro-alimentación positiva entre ambos virus (31).

�La prevalencia del Sarcoma de Kaposi, y por ende del HV-SK, en la población general varia en las distintas
áreas geográficas: 0-10% en EE.UU.; 0.2% en Japón; 10-15% en el Mediterráneo; 50% o más en África; y 25% en el resto del mundo. En EE.UU., las poblaciones infectadas con VIH-1 pueden alcanzar del 20-50% de
prevalencia del Sarcoma de Kaposi en comparación con la población sana (32,33). En México los datos sobre
la prevalencia de este tipo de infecciones ocasionadas por los Herpesvirus humano tipo 2, CMV y Herpesvirus
Humano tipo 8 asociado a SK son escasos y no significativos.
A la fecha, en nuestro grupo de trabajo nos encontramos evaluando en pacientes de la zona occidente del país
la seroprevalencia de CMV, VHS-2 y VHS-8 relacionado con Sarcoma de Kaposi en pacientes VIH positivos,
hemos encontrado en base a los resultado que al menos en ésta zona de nuestro país no difieren la distribución
de la coinfecciones Herpesviridae-VIH con las reportadas. El comportamiento encontrando es de una mayor
seroprevalencia para el CMV y en menor proporción para el Herpes Simple tipo 2 y para el Sarcoma de kaposi.
De un total de 31 individuos infectados con VIH, el 100% presentaron anticuerpos para Citomegalovirus, un
35% para el Virus del Herpes Simple tipo 2 (n=11) y un 22% para el Virus del Herpes tipo 8 relacionado con el
Sarcoma de Kaposi (n=7).
En este estudio también encontramos que 6 mujeres (n=20) presentaron un 30% para anticuerpos contra
el VHS-2 y solo 5 hombres (n=11) presentaron un 45%. El porciento de seroprevalencia al CMV, sugieren un
patrón de infección similar al encontrado en los países desarrollados, tanto en hombres como en mujeres se
presentó en un 100%. Los porcientos de seroprevalencia para el Virus del Herpes tipo 8 relacionado al Sarcoma
de Kaposi que encontramos en el grupo de los individuos analizados en nuestro estudio sugiere un patrón de
infección similar al encontrado en EUA y en otros países en desarrollo, en el grupo estudiado, encontramos un
45% (n=5) de seroprevalencia entre los hombres y un 10% en las mujeres (n=2). (ver Figuras 1 y 2)
Figura 1. Seroprevalencia de CMV, VHS-2 y SK en pacientes VIH-1

Figura 2. Seroprevalencia de CMV, VHS-2 y SK por género en pacientes VIH-1

�Conclusión
Las infecciones por oportunistas representan un riesgo de salud en aquellas personas con VIH-1/SIDA que
presentan menos de 200 linfocitos T CD4+/µL, ya que constituyen la principal causa de ingreso hospitalario en
los sujetos con prácticas de riesgo para tal infección. Del total de infecciones virales oportunistas pertenecientes
a la familia Herpesviridae en invididuos con infección VIH/SIDA, un 20% es ocasionado por el VHS-2 (34), un
90-100% por CMV (35) y 20-50% por Herpes Virus tipo 8 asociado a sarcoma de Kaposi (36). Sin embargo
actualmente se están aplicando nuevas terapias anti-retrovirales a pacientes con VIH/SIDA obteniéndose un
aumento en las cuentas de linfocitos T y reducciones de las cargas virales, lo cual contribuye a mejorar la calidad
de vida del paciente.
Resumen
Las enfermedades oportunistas abarcan un conjunto de patologías que, como su nombre lo indica, aprovechan
"oportunamente" la disminución en la calidad de respuesta del sistema inmune de los pacientes VIH-1 positivos
para proliferar en el organismo. En muchos casos, se trata de enfermedades que no aparecerían si el sistema
inmunológico se encontrara en su estado normal, sin embargo, esto no significa que sean enfermedades
exclusivas de las personas con VIH. Cuando una persona esta infectada con VIH, su sistema inmunológico se
ve comprometido es decir, disminuye notablemente su capacidad de atacar a microorganismos patógenos,
debido a una reducción en las cuentas de linfocitos T CD4+ (&lt; 200/µl). A partir de este momento, en el que el
sistema inmune se encuentra suprimido, diversos microorganismos oportunistas desencadenan una serie de
infecciones y algunos tipos de cáncer en el individuo. Una gran proporción de las co-infecciones virales
observadas en la infección VIH-SIDA son producidas por miembros de la familia Herpesviridae. En un estudio
efectuado en nuestro laboratorio de seroprevalencia por Citomegalovirus, Virus del Herpes Simple tipo 2 y Virus
del Herpes tipo 8 relacionado con Sarcoma de Kaposi, en pacientes infectados con VIH/SIDA bajo tratamiento
antiretroviral encontramos que, de un total de 31 individuos infectados con VIH, el 100% presentaron
anticuerpos para Citomegalovirus, un 35% para el Virus del Herpes Simple tipo 2 y un 22% para el Virus del
Herpes tipo 8 relacionado con el Sarcoma de Kaposi.
Palabras Clave: VIH-1, Infecciones Oportunistas, Herpesviridae.
Abstract
Opportunistic infections cover a group of pathologies that take advantage of the decrease in the immune
response quality in HIV-1 positive patients in order to grow in their organisms. In many cases, such infections
wouldn’t appear if the immune system were in a healthy state. Even though it doesn’t mean this kind of infections
are exclusive to people leaving with HIV-1. When a person is infected, its immunological system become
compromised, then it decreases considerably it’s capacity to overcome some types of pathogen microorganisms,
due to a diminution in the T CD4+ Lymphocyte counts (less than 200/µL). Since the immune system is depressed,
many microorganisms incite a series of infections and certain types of cancer in the body. This data are
consistent whit those obtained by our laboratory. In a study named “Cytomegalovirus, Herpes Simple type 2 and
Kaposi´s Sarcoma related with herpes type 8 seroprevalence, in HIV/AIDS patients with antiretroviral therapy”,
we found a higher CMV seroprevalence than Herpes Simple and Kaposi´s Sarcoma. From a total of 31 VIH
infected individuals, 100% showed Cytomegalovirus antibodies, 35% Herpesvirus type 2 antibodies, and 22%
Kaposi´s Sarcoma related Herpesvirus type 8.
Key words: HIV-1, Opportunistic infections, Herpesviridae.
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Prieto
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Historia
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URL

11. Brooks G., et al. Op. cit
12. Idem.
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�21. Olmos-Olmos, E.M., et al. Op. cit
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34. Zamilpa-Mejía, L.G., et al. Op. cit
35 Ablashi D. V., et al. Op. cit
36. Mohar, A., et al. Op. cit

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                <text>La Revista Salud Pública y Nutrición, inicia en el 2000 y es una publicación universitaria con periodicidad trimestral, producida por la Subdirección de Investigación, Innovación y Posgrado de la Facultad de Salud Pública y Nutrición y la valiosa colaboración de la Dirección de Tecnologías de Información de la Universidad Autónoma de Nuevo León. Tiene como finalidad publicar y divulgar la productividad científica al ofrecer un espacio con visibilidad global para difundir toda aquella información sobre salud pública y nutrición que se genera en los ámbitos académico y científico tanto en el entorno local, regional, nacional e internacional.</text>
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              <text>La Revista Salud Pública y Nutrición, inicia en el 2000 y es una publicación universitaria con periodicidad trimestral, producida por la Subdirección de Investigación, Innovación y Posgrado de la Facultad de Salud Pública y Nutrición y la valiosa colaboración de la Dirección de Tecnologías de Información de la Universidad Autónoma de Nuevo León. Tiene como finalidad publicar y divulgar la productividad científica al ofrecer un espacio con visibilidad global para difundir toda aquella información sobre salud pública y nutrición que se genera en los ámbitos académico y científico tanto en el entorno local, regional, nacional e internacional.</text>
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              <text>Universidad Autónoma de Nuevo León, Facultad de Salud Pública y Nutrición</text>
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              <text>Ramos Peña, Esteban Gilberto, Editor Responsable </text>
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              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores.</text>
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