<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<item xmlns="http://omeka.org/schemas/omeka-xml/v5" itemId="21447" public="1" featured="1" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance" xsi:schemaLocation="http://omeka.org/schemas/omeka-xml/v5 http://omeka.org/schemas/omeka-xml/v5/omeka-xml-5-0.xsd" uri="https://hemerotecadigital.uanl.mx/items/show/21447?output=omeka-xml" accessDate="2026-05-30T09:40:43-05:00">
  <fileContainer>
    <file fileId="17738">
      <src>https://hemerotecadigital.uanl.mx/files/original/471/21447/Respyn_Revista_de_Salud_Publica_y_Nutricion_2007_Vol_8_No_4_Octubre-Diciembre.pdf</src>
      <authentication>c8a16b1b7fd7749ba44a498c7b3ca09e</authentication>
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="4">
          <name>PDF Text</name>
          <description/>
          <elementContainer>
            <element elementId="56">
              <name>Text</name>
              <description/>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="599650">
                  <text>�ADAPTACIÓN DE LA ESCALA DE ESTRÉS LABORAL
ORGANIZACIONAL PARA TRABAJADORES MEXICANOS
Samuel Medina Aguilar, María de Lourdes Preciado Serrano, Manuel Pando Moreno
Departamento de Salud Pública, Centro Universitario de Ciencias de la Salud. Universidad de Guadalajara
(Guadalajara, Jal.,México)
Email: samaguilar460@hotmail.com

Introducción
El impacto del medio ambiente ocupacional es estudiado bajo el término de
factores psicosociales o riesgos de trabajo psicosociales. La mayoría de los
estudios sobre la salud de los trabajadores consideran al estrés como uno de los
factores psicosociales más nocivos (1,2,3). El ambiente laborar representa la
manera de expresión del hombre en su esfera social y económica, donde se
producen y reproducen las vivencias e ideas sobre la salud, la seguridad
emocional, la autoestima, la expectativa de logro, el prestigio social, la
comunicación, etc., y donde se presenta un peculiar proceso de estrés, nombrado
indistintamente estrés laboral o distrés (4).
El estudio del estrés organizacional ha sido de especial interés para los
estudiosos de la salud de los trabajadores, ya que sus efectos han sido nocivos
tanto para la producción como para la convivencia social de los miembros de la organización laboral y su salud.
Este interés, por tanto, ha permitido desarrollar modelos de cierta complejidad capaces de explicar los
principales factores psicosociales generadores de estrés en el medio ambiente de trabajo y la percepción o
respuesta del individuo.
Desde los años 60’s del siglo pasado se han generado un sinnúmero de artículos relacionados a la medición
de los efectos adversos de las condiciones de trabajo para la salud del trabajador. Desde entonces se ha tratado
de conformar modelos teóricos explicativos del estrés, tales como la Teoría de Adecuación Persona-Trabajo (5,
6, 7), la cual establece que una discrepancia entre demandas del entorno y las capacidades individuales pueden
originar reacciones de estrés mental o físico (8, 9), es decir, la reacción de estrés se produce cuando las
demandas evaluadas por la persona agotan o exceden los recursos con los que se cuenta para afrontar la
situación.
El modelo teórico de “Demanda-Control” (10) establece que el control se asocia positivamente con la
satisfacción en el trabajo, compromiso, implicación, rendimiento y motivación, en tanto que bajos niveles de
control podrían generar síntomas somáticos, distrés emocional, estrés del rol, absentismo y movilidad (11). Una
combinación de alta demanda con alto control llevaría a un trabajo muy productivo (un “eustres”), la combinación
más perjudicial estaría dada por un trabajo muy demandante con un escaso control del mismo.
Más recientemente se ha desarrollado la teoría del Esfuerzo-Recompensa (12, 13, 14), con respecto a la
relación entre el ambiente del trabajo y la salud del empleado. Esta teoría determina que las características
contextuales de la situación laboral son relevantes en el proceso de estrés; tales como la cultura organizacional
y ética, el estilo de dirección, la estructura jerárquica, la implicación de los sindicatos, la seguridad en el trabajo,
la perspectiva de la trayectoria labora, el salario, la tarea, etc. El desequilibrio percibido ocurrirá si el esfuerzo
extrínseco es desgastante durante el trabajo (ejemplo, la presión de tiempo, las demandas crecientes,
responsabilidad) y no corresponde con la recompensa que se obtiene. Como resultado, el empleado siente que
su posición social se amenaza, produciéndole estrés, cambios en la actividad fisiológica y eventualmente
enfermedad cardiovascular. Según esta teoría hay tres tipos de recompensa: 1) estatus o posición en la
organización, 2) recompensa de la estima, y 3) gratificación monetaria (15).
Bajo este modelo se desarrolló el Cuestionario del Desequilibrio de la Recompensa del Esfuerzo (Effort-Reward
Imbalance Questionnair) del cual han derivado diversas versiones y se ha traducido del alemán, al holandés,
inglés y español (16, 17,18). Ha demostrado tener confiabilidad calculada por el alpha de Cronbach α=0.70 o

�superior, y validez factorial sobre 0.90 (19). De este cuestionario se desarrolló el empleado por la OIT/OMS
sustentado por Ivancevich &amp; Matteson en 1989, aplicado en el método llamado de Michigan (20). La versión en
español no ha tenido la adaptación ni validación adecuada. El cuestionario pretende medir estresores
organizacionales, grupales e individuales. Entre los estresores organizacionales están: el clima, la estructura,
el territorio, la tecnología y la influencia del líder. Los aspectos individuales hacen referencia a ambigüedad del
rol, conflicto de rol, sobre carga de trabajo, los relativos al desarrollo de la carrera y responsabilidad por otras
personas. Por último, los estresores grupales incluyen la cohesión y respaldo. Esta versión está constituida por
55 ítems y se ha aplicado en diversos trabajadores (21,22, 23, 24), pero se desconocen los análisis estadísticos
de validez y confiabilidad para la población mexicana.
Por estas circunstancias, el presente estudio pretende adaptar y validar la estructura factorial del Cuestionario
de Estrés Laboral en su dimensión organizacional en la población antes mencionada.
Material y Métodos
Sujetos: Se encuestó a 254 trabajadores que acudían a las Clínicas Odontológicas particulares o de servicios
universitarios en la Ciudad de Guadalajara, Jal. (México). El número de participantes se determinó de acuerdo
a los requerimientos para la validación de una escala (25, 26). La edad de los participantes comprendió entre
17 y 66 años, con media de 32.96 y desviación estándar de 11.27. El 53.3% (136) fueron mujeres y el 46.3%
(118) hombres. El nivel de estudios comprendió todos los niveles, desde la primaria básica hasta estudios de
doctorado. Los participantes manifestaron tener actividad laboral de empleados, supervisores, técnicos
especializados, docentes y profesionistas en general. La antigüedad en el puesto laboral estuvo en el rango de
6 meses hasta 35 años.
Instrumento: El Cuestionario de Estrés Laboral publicado por la OIT-OMS consta de veinticinco ítems
relacionados con: estructura y clima organizacional, tecnología, influencia del líder, territorio y cohesión del
grupo de trabajo. Fue validado en una muestra de 38,072 trabajadores de todos los sectores de producción, por
actividades, tamaño de las empresas, situación socioeconómica de la organización, edad, género, antigüedad
en organización y puesto de trabajo de los sujetos. Su utilidad estriba en la capacidad para predecir las fuentes
de riesgos psicosociales (27). Para cada ítem de la encuesta, se solicita siete opciones de respuesta (1 a 7) si
la condición es desde nunca o hasta siempre.
Procedimiento: En la presente investigación el cuestionario de estrés laboral (OIT/OMS) se sometió a un
análisis de contenido de acuerdo con los principios teóricos del Desequilibrio de la Recompensa del Esfuerzo,
durante el cual se invitó a expertos a comentar la redacción y la relación con la dimensión organizacional. Como
resultado de este análisis, se modificó la presentación de los ítems, pero se conservó la cantidad, el contenido
y el orden de los mismos. La modificación en la redacción fue para señalar específicamente la relación del ítem
con el estrés, porque no quedaba claro para los encuestados. Para fines de codificación se graduaron las
opciones de respuesta de 0=nunca hasta 6=siempre. La aplicación del cuestionario se llevó a cabo en las salas
de espera de diversas clínicas odontológicas por los sujetos que llenaran los criterios de ser trabajador
asalariado con una antigüedad no menor de seis meses. El llenado del mismo estuvo supervisado por el
responsable de la investigación, quien sólo intervino para verificar que estuviera completo.
Análisis de datos: Se diseñó una base de datos con el paquete SPSS, versión 13 para Windows, para el
análisis estadístico. Se consideraron los criterios de adecuación muestral de Kaiser-Meyer-Olkin (KMO) y el
valor de esfericidad Bartlett para determinar la pertinencia del análisis factorial. La estructura factorial de la
escala se evaluó mediante el método de componentes principales y rotación varimax ortogonal y se consideró
cada factor si el valor eigen era igual o superior a uno, además los ítems que los conformarían deberían puntuar
más de 0.30 en su peso factorial. Después se estableció el punto de corte con la distribución cuartil y se clasificó
a los participantes.
Resultados
La prueba KMO (0.915) nos muestra un nivel adecuado de los ítems para continuar con el análisis. Su
esfericidad es de 2581.93 para 276 grados de libertad y reporta 0.000 de significancia; lo cual hace pertinente
el análisis factorial confirmatorio. Después de tres iteraciones se obtuvieron dos factores que explican el 43.55%
de la varianza total, constituidos con ítems de peso factorial superior a 0.37 y cuya validez relevante es de 65%
en el cuestionario en general. Al primer factor se le denominó Condiciones Organizacionales y presentó 65%
de validez relevante (promedio de la raíz de las comunalidades), en este factor están 21 ítems que en el original
valoran la estructura, la cohesión y respaldo del grupo laboral. En tanto que el segundo factor llamado Procesos

�Administrativos tiene 4 ítems que en el original se refieren a trámites y procesos administrativos de la
organización, el cual presentó 64% de validez relevante. La confiabilidad del instrumento se obtuvo con el
método Alpha de Cronbach y se obtuvo 0.9218, lo cual sugiere una alta adecuación del instrumento para la
población en estudio (ver Tabla No. 1).
Tabla 1. Valores Eigen del Análisis Factorial Confirmatorio para la Escala de Estrés Laboral
Organizacional

Items
C1. El que no comprenda las metas y misión de
la empresa me causa estrés?
E2. El rendirle informes a mis superiores y a
mis subordinados me estresa?
O3. El que no este en condiciones de controlar
las actividades de mi área de trabajo me
produce estrés?
T4. El que el equipo disponible para llevar a
cabo mi trabajo sea limitado me estresa?
I5. El que mi supervisor no de la cara por mi
ante los jefes me estresa?
I6. El que mi supervisor no me respete me
estresa?
F7. El que no sea parte de un equipo de trabajo
que colabore estrechamente me causa estrés?
R8. El que mi equipo de trabajo no me respalde
en mis metas me causa estrés?
F9. El que mi equipo de trabajo no tenga
prestigio ni valor dentro de la empresa me
causa estrés?
C10. El que la forma en que trabaja la empresa
no sea clara me estresa?
C11. El que las políticas generales de la
gerencia impidan mi buen desempeño me
estresa?
E12. El que las personas que están a mi nivel
dentro de la empresa tengamos poco control
sobre el trabajo me causa estrés?
I13. El que mi supervisor no se preocupe por
mi bienestar me estresa?
T14. El no tener el conocimiento técnico para
competir dentro de la empresa me estresa?
O15. El no tener un espacio privado en mi
trabajo me estresa?

Condiciones
Procesos
Organizacionales
Administrativos
0.452
0.553
0.584

0.519
0.606
0.661
0.541
0.586
0.721

0.711
0.749

0.686

0.731
0.57
0.374

�E16. El que se maneje mucho papeleo dentro
de la empresa me causa estrés?
I17. El que mi supervisor no tenga confianza
en el desempeño de mi trabajo me causa
estrés?
F18. El que mi equipo de trabajo se encuentre
desorganizado me estresa?
R19. El que mi equipo no me brinde protección
en relación con las injustas demandas de
trabajo que me hacen los jefes me causa
estrés?
C20. El que la empresa carezca de dirección y
objetivos me causa estrés?
F21. El que mi equipo de trabajo me presione
demasiado me causa estrés?
O22. El que tenga que trabajar con miembros
de otros departamentos me estresa?
R23. El que mi equipo de trabajo no me brinde
ayuda técnica cuando lo necesito me causa
estrés?
E24. El que no respeten a mis superiores, a mi
y a los que están debajo de mí, me causa
estrés?
T25. El no contar con la tecnología adecuada
para hacer un trabajo de calidad me causa
estrés?
VALIDEZ RELEVANTE
VARIANZA EXPLICADA

0.675
0.697

0.636
0.608

0.667
0.532
0.682
0.49

0.617

0.48

64.9
35.75%

64.0
6.83%

Fuente Directa; C=Clima organizacional, E=Estructura organizacional, O=Territorio organizacional,
T=Territorio, I=Influencia del líder, F=Falta de cohesión, R=Respaldo del grupo. En el cuestionario
original (40).
El punto de corte para la calificación de los participantes se determinó por la distribución cuartil de los puntajes
de los participantes. Se estableció el primer nivel como bajo; el segundo nivel como medio, y el tercer nivel
denominado alto. El promedio del puntaje en el primer factor fue de 44.29 con desviación estándar de 25.19, y
en el segundo factor el puntaje promedio fue de 5.75 con desviación estándar de 4.15. El 17.5% (45) de los
trabajadores se ubica en el nivel bajo de estrés laboral en la dimensión de condiciones organizacionales; el
74.0% se ubica en el nivel medio de estrés laboral, y el 8.3% está en el nivel alto de estrés laboral en esta
dimensión; con diferencias entre medias estadísticamente significativas (p&lt;0.000) como se muestra en la Tabla
No. 2.
Tabla 2. Nivel de Estrés Laboral por las condiciones organizaciones en trabajadores de la Zona
Metropolitanade Guadalajara. Promedio ± Desviación estándar.

n

%

Media ±

Desv. Est.

Min. Max.

�45
188
21

Bajo
Medio
Alto

17.7
74.0
8.3

12.3* ±
45.6 ±
96.9* ±

4.1
17.2
9.3

8
21
84

20
81
110

*prueba t=0.0000 con p &lt;0.000; Fuente Directa
El 33.5% de los participantes se califica en el nivel bajo estrés laboral en la dimensión de procesos
administrativos; el 65.0% tiene un nivel medio de estrés laboral, y el 1.6% califica en el nivel alto de estrés
laboral en esta misma dimensión; con diferencias entre medias estadísticamente significativas (p&lt;0.0003) (ver
Tabla No. 3). Al comparar las diferencias de medias de estrés laboral en la dimensión condiciones
organizacionales entre hombres y mujeres, se encontró diferencias significativas (p=0.0063), calificando más
las mujeres (media=48.27) que lo hombres (media=29.72) y aún más que el promedio general. En el segundo
factor denominado estrés por procesos administrativos no se encontró diferencia significativa, sin embargo las
mujeres puntuaron más (media=6.01) que el promedio general.
Tabla No. 3. Nivel de Estrés Laboral por los procesos administrativos en trabajadores de la Zona
Metropolitanade Guadalajara. Promedio ± Desviación estándar.

n
Bajo
Medio
Alto

85
165
4

%

Media ±
33.5
65.0
1.6

1.6* ±
8.2 ±
19.0* ±

Desv. Est.
1.2
4.0
2.0

Min. Max.
0
4
18

3
17
22

*prueba t=0.0003 con p &lt;0.000; Fuente Directa
Discusión
Las referencias bibliográficas sobre medidas de estrés en trabajadores es amplia (28, 29, 30, 31, 32, 33), sin
embargo, para el estrés organizacional como una de sus dimensiones se encontraron muy pocos reportes
realizados con el instrumento de medida que recomienda la OIT/OMS (34, 35), además, no se tiene elementos
de su validación y ni de su tipificación en trabajadores mexicanos. Esto conlleva a un serio inconveniente en
cuanto a las comparaciones entre resultados.
La validación mediante el análisis factorial del cuestionario de estrés laboral demostró sustentarse tan sólo con
dos dimensiones, resultado muy diferente al propuesto por la OIT/OMS (36, 37) que con 25 ítems pretende
medir siete dimensiones, ubicando a tres de los ítems en una dimensión. Aunque el supuesto estadístico
factorial implica que de un dominio de ítems los que carguen mayor a 0.40 como valor eigen explicarían un
cierto porcentaje de varianza, parece ser que no es consistente dejar tres ítems en un factor.
Los resultados de la presente investigación podrán fortalecer el concepto unidimensional del estrés en
condiciones organizacionales bajo la teoría del Esfuerzo-Recompensa, pudiendo calificar el estrés
organizacional tanto con los aspectos políticos y estructurales, como administrativos.
Una de las aportaciones más importantes del análisis factorial de la Escala de Estrés Laboral Organizacional
es que posee un potencial de utilidad amplio, por la fortaleza de carácter psicométrico obtenido, ya que la
confiabilidad Alpha de Cronbach fue superior al 92 y la validez relevante en 64%, lo cual sugiere que el
porcentaje restante pueda ser investigado por otros factores psicosociales de riesgo, tales como la capacidad
de afrontamiento, los estilos de vida, el apoyo social, entre otros aspectos.
Si bien es cierto que en otros estudios la prevalencia del nivel de estrés organizacional se reporta en entre 4%
y 7% (38, 39, 40), en el presente estudio se obtuvo el 8.3% a nivel alto en las condiciones organizacionales,
indicando que se percibe estrés por no comprender las metas y visión de la empresa, no contar con equipo
disponible para las tareas, el no conformar equipos de trabajo eficientes y con soporte de la organización entre

�otros aspectos. Los estresores referidos al proceso administrativo del lugar de trabajo sólo impactan al 1.6%
de los encuestados, lo que hace suponer que los informes requeridos o las actividades asignadas, no se
perciben como estresantes.
Resumen
El propósito del presente estudio fue la adaptación y validación de la Escala de Estrés Laboral Organizacional,
basada en el modelo de “esfuerzo-recompensa” a trabajadores mexicanos, mediante el análisis factorial
confirmatorio. Los resultados muestran que la escala con 25 ítems se constituye en dos dimensiones:
condiciones organizacionales y procesos administrativos, como medición del estrés. Se reportó el 64% de
validez relevante, con 43.55% de varianza explicada y 0.92 de confiabilidad Alpha de Cronbach. Se calificó a
los participantes, y el 8.3% se ubica en el nivel alto de estrés. Se encontró diferencias significativas en los
niveles de estrés reportados por sexo, siendo mayor el nivel para las mujeres. Se concluyó que esta escala
puede ser un instrumento válido y fiable para medir el estrés organizacional.
Palabras clave: Estrés organizacional, Esfuerzo-recompensa, análisis factorial, condiciones organizacionales.
Abstract
The objective of the present study was the adaptation and validation of The Escale of Organizational
Psichological Stress, based in the model of “effort-reward” to Mexican workers, on the factorial analysis
confirmatory. The results sample that the escale with 25 items, constitude in two dimentions: organizational
conditions, and administrative process, as medition of stress. It reports the 64% of relevant validity, with 43.55%
explaint variance and 0.92 of confiability Cronbach´s alpa. It described at the participants and the 8.3% be
situated in the high level of stress. It found significatives differences in the levels of stress reported by sex, being
major the level for the women. It concludes that this escale can be a valid instrument and fiability to measure the
organizational stress.
Key words: Organizational stress, Effort-reward, Factorial analysis, Organizational conditions.
Referencias
1. Carreño, G.S., M.E. Medina, N. Martínez, F. Juárez y L. Vázquez 2006. Características organizacionales,
estrés y consumo de alcohol en trabajadores de una empresa textil mexicana Rev. Sal. Men. Vol. 29 No.4: 6370
2. Chacín A. B., G. Corzo, L. Rojas, E. Rodríguez y G. Corzo 2002. Estrés organizacional y exposición a ruido
en trabajadores de la planta de envasado de una industria cervecera Rev. Invest. Vol. 43 No. 4: 1-18.
3. Hernández Gutiérrez, MV. 1996. El estrés en el trabajo: un enfoque psico -administrativo Revista Ciencia
Administrativa (http://www.uv.mx/iiesca/revista/articulos1996.html)
4. Preciado, L., C. Aranda y M. Pando 2006. Estrés laboral y síndrome de burnout, En Factores psicosociales y
salud mental en el trabajo. Editorial Universidad de Guadalajara Cap. 6: 129-143
5. Caplan, R.D., S. Cobb and R.P. French 1975. Relationships of cessation of smoking with job stress,
personality and social support: Journal of applied psychology. Vol. 60 No.2: 211-219.
6. French, JRP., RD Caplan and R. Van Harrison 1982. The Mechanisms of Job Stress and Strain.. Chichester,
Wiley,160 pp
7. Ivancevich, JM and MT Matteson 1980. Stress and Work: A Managerial Perspective. Glenview, III., Scott
Foresman 244 pp
8. Frankenhaeuser, M. and B. Gardell 1976. Underload and Overload in Working Life: Outline of a
Multidisciplinary Approach, Journal of Human Stress No.2:35-46.

�9. Lazarus, R. S. y Folkman, S. 1986. Estrés y procesos cognitivos .Barcelona: Martínez-Roca
10. Karasek, R.A. 1979. Job demands, job decision latitude and mental strain: Implications for job redesign.
Administrative Science Quarterly No. Vol. 24 No. 2: 285-308.
11. Parkes, K.R. 1998. Estrés, Trabajo y salud. En [VV.AA] Estrés laboral y salud. Editorial Biblioteca Nueva
S.L.
12. Siegrist,J., R. Peter, A. Junge, P. Cremer and D. Seidel 1990. Low status control, high effort at work and
ischaemic heart disease: Prospective evidence from blue collar men. Soc. Sci. Med. No. 31: 1127-1134.
13. Theorell, T. y R. Karasek, 1998. Ambiente laboral y enfermedad coronaria: la posibilidad de controlar las
condiciones de trabajo. En Estrés laboral y salud. Editorial Biblioteca Nueva SL
14. Siegrist, J., K. Siegrist, I. Weber, 1986. Sociological concepts in the etiology of chronic disease: The case of
ischemic heart disease. Special Issue: Medical sociology and the WHOT´s programme for Europe: Rev. Social
Science and Medicine, No.22: 247-253
15. Hanson, E.K., W. Schaufeli, T. Vrijkotte, N.H. Plomp and GL Godaert. 2000. The validity and reliability of the
Dutch Effort-Reward Imbalance Questionnaire. Journal of Occupational Health Psychology No. 5: 142-155.
16. Hernández Gutiérrez, M.V, Op. Cit.
17. Labraña, P. 1995. Cuestionario de estrés laboral Revista Ciencia Administrativa, Vol. Especial 228-253
18. Hanson, E.K., et. al., Op. cit.
19. Muñoz-López, M. y M. Bermejo Fragua 2001. Entrenamientos en inoculación de estrés. Editorial Síntesis.
192 pp
20. Chacín A. B., et. al., Op. cit.
21. Guic, E., P. Mora, R. Rey y A. Robles 2006. Estrés organizacional y salud en funcionarios de centros de
atención primaria de una comuna de Santiago Revista Médica de Chile, Vol. 134 No. 4: 447-455.
22. Hernández Gutiérrez, M.V, Op. cit.
23. Labraña, P., Op. cit.
24. Nunnally, JC y IH Bernstein 1995. Teoría psicométrica. Editorial Mc Graw Hill. 828 pp
25 Norman GR y DL Streiner. 1996. Bioestadística. Mosby / Doyma Madrid pp 116
26. Labraña, P., Op. cit
27. Carreño, G.S. et.al., Op. cit
28. Chacín A. B., et. al., Op. cit.
29. Guic, E., et. al., Op. cit.
30. Ivancevich JM y M.T. Matteson 1989. Estrés y Trabajo: Una perspectiva gerencial. Serie: Teoría y práctica
Organizacional. Editorial Trillas.
31. Lazarus, R.S. 1966. Psychological stress and the coping process. Editorial Mc Graw-Hill.

�32. Idem.
33. Hernández Gutiérrez, M.V, Op. cit.
34. Labraña, P., Op. cit.
35. Hernández Gutiérrez, M.V, Op. Cit.
36. Labraña, P., Op. cit
37. Carreño, G.S. et.al., Op. cit
38. Chacín A. B., et. al., Op. cit.
39. Guic, E., et. al., Op. cit.
40. Labraña, P., Op. cit.
ANEXO
ESCALA DE ESTRÉS ORGANIZACIONAL
Para cada reactivo de la encuesta, indique con que frecuencia la condición descrita es una fuente actual de
estrés.









Anote 0 si la condición NUNCA es fuente de estrés.
Anote 1 si la condición RARAS VECES es fuente de estrés.
Anote 2 si la condición OCASIONALMENTE es fuente de estrés.
Anote 3 si la condición ALGUNAS VECES es fuente de estrés.
Anote 4 si la condición FRECUENTEMENTE es fuente de estrés.
Anote 5 si la condición GENERALMENTE es fuente de estrés.
Anote 6 si la condición SIEMPRE es fuente de estrés.
1.

El que no comprenda las metas y misión de la empresa me causa estrés?

( )

2.

El rendirle informes a mis superiores y a mis subordinados me estresa?

( )

3.

El que no este en condiciones de controlar las actividades de mi área de
trabajo me produce estrés?

( )

4.

El que el equipo disponible para llevar a cabo mi trabajo sea limitado me
estresa?

( )

5.

El que mi supervisor no de la cara por mi ante los jefes me estresa?

( )

6.

El que mi supervisor no me respete me estresa?

( )

7.

El que no sea parte de un equipo de trabajo que colabore estrechamente
me causa estrés?

( )

�8.

El que mi equipo de trabajo no me respalde en mis metas me causa estrés?

( )

9.

El que mi equipo de trabajo no tenga prestigio ni valor dentro de la empresa
me causa estrés?

( )

10. El que la forma en que trabaja la empresa no sea clara me estresa?

( )

11. El que las políticas generales de la gerencia impidan mi buen desempeño
me estresa?

( )

12. El que las personas que están a mi nivel dentro de la empresa tengamos
poco control sobre el trabajo me causa estrés?

( )

13. El que mi supervisor no se preocupe por mi bienestar me estresa?

( )

14. El no tener el conocimiento técnico para competir dentro de la empresa me
estresa?

( )

15. El no tener un espacio privado en mi trabajo me estresa?

( )

16. El que se maneje mucho papeleo dentro de la empresa me causa estrés?

( )

17. El que mi supervisor no tenga confianza en el desempeño de mi trabajo me
causa estrés?

( )

18. El que mi equipo de trabajo se encuentre desorganizado me estresa?

( )

19. El que mi equipo no me brinde protección en relación con las injustas
demandas de trabajo que me hacen los jefes me causa estrés?

( )

20. El que la empresa carezca de dirección y objetivos me causa estrés?

( )

21. El que mi equipo de trabajo me presione demasiado me causa estrés?

( )

22. El que tenga que trabajar con miembros de otros departamentos me
estresa?

( )

23. El que mi equipo de trabajo no me brinde ayuda técnica cuando lo necesito
me causa estrés?

( )

24. El que no respeten a mis superiores, a mi y a los que están debajo de mí,
me causa estrés?

( )

25. El no contar con la tecnología adecuada para hacer un trabajo de calidad
me causa estrés?

( )

�������DIMENSIONES CONCEPTUALES DEL BIENESTAR DE PERSONAS
CON PADECIMIENTOS CRÓNICOS
Teresa M. Torres López, Carolina Aranda Beltrán, Manuel Pando Moreno y José Gpe. Salazar Estrada
Departamento de Salud Pública, Centro Universitario de Ciencias de la Salud. Universidad de Guadalajara
(Guadalajara, Jal.,México)
E-mail: ttorres@cencar.udg.mx, ttorres@cucs.udg.mx
Introducción
En Informe sobre la salud en el mundo 2002 se calculó que 7,1 millones de
defunciones en el mundo se podían atribuir a la hipertensión arterial, 4,4 millones
a la hipercolesterolemia y 2,6 millones al exceso de peso. De acuerdo con el
Banco Mundial la diabetes mellitus está aumentando en todas partes, habiendo
alcanzado una prevalencia de 5,1% en 2003; la prevalencia es mayor en países
de ingreso alto, donde alcanza 7,8%, y en países en desarrollo fluctúa desde 2,4
en África al sur del Sahara en su extremo más bajo, a una cifra máxima de 7,6%
en Europa oriental y Asia central. A pesar de que la prevalencia de esta
enfermedad es más alta en los países de ingreso alto, la mayor parte de la carga
de morbilidad (que es más de 70%), se encuentra en las regiones en desarrollo
debido a su mayor población (1).
En México las afecciones crónico-degenerativas han cobrado creciente
importancia no sólo como causa de muerte sino también, de manera muy importante, de discapacidad. Los
padecimientos que han recibido mayor atención son los de origen cardiovascular y metabólico: la
ateroesclerosis y la diabetes. Sin embargo, la artrosis, la enfermedad pulmonar obstructiva crónica y las
afecciones que comprometen la salud mental merecen atención particular, pues contribuyen también al
deterioro funcional y a la merma de la calidad de vida de manera muy significativa. La inequidad en el ingreso
económico también influye en la prevalencia de estas afecciones (2). Las enfermedades cardiovasculares
ocuparon el primer lugar como causa de muerte (71 X 100 mil habitantes) de la población adulta en el año 2000,
mientras que la diabetes mellitus ocupó el segundo lugar (47 X 100 mil habitantes) (3). En el Estado de Jalisco
la Hipertensión arterial tiene el 7º lugar en la frecuencia de enfermedades mientras que la diabetes mellitus
ocupa el 9º lugar en el mismo estado (4).
Con estas cifras se visualiza a las enfermedades crónicas como un problema de salud en el mundo. Esta visión
epidemiológica sin embargo, no puede dar cuenta en forma integral de la problemática que implica el tener este
padecimiento crónico, como tampoco lo proporciona sólo el aspecto médico del tratamiento y control de la
enfermedad.
Los diversos estudios sobre las enfermedades crónicas pueden agruparse en dos grandes perspectivas: el
punto de vista tradicional o etic; y el de los sujetos enfermos o emic En el campo de la antropología la
diferenciación de los conceptos emic y etic hace referencia al punto de vista del investigador, en la
visión emic o visión desde dentro. Permite acceder a información que se encuentra más allá de las apariencias
que presentan las pautas de interacción, las costumbres y las creencias, lo cual permite entender el sentido que
éstas pueden tener para la gente que las vive. En contraste, el término etic que designa la visión desde
afuera (5). El segundo punto de vista es el que resalta la vivencia del padecimiento, el de la persona como actor,
que tiene que vérselas todos los días de su vida con la dolencia y su atención. El partir de las concepciones
culturales propias del las personas con padecimientos crónicos permiten un acercamiento de mayor calidad por
parte de los profesionales de la salud hacia éstas personas.
Un estudio que consideró el punto de vista de los directamente implicados en la situación de las enfermedades
crónicas tuvo como objetivo identificar la construcción de la identidad como enfermo crónico. Se encontró que
las personas que ya se han identificado con una forma de vida donde aceptan su padecimiento, destacan la
integración del conocimiento que se deriva de las diversas fuentes de información a las que tiene acceso,
incluyendo el ello la experiencia propia. En el cual, se encuentra involucrado el desarrollo de nuevas formas de
concebir su bienestar, entre las cuales se destaca la tranquilidad emocional y la vida espiritual (6).

�También desde el enfoque de la Psicología positiva se ha criticado el hecho de que ha habido un énfasis en el
estudio de la enfermedad, mientras que se han descuidado aspectos positivos, tales como el bienestar, la
satisfacción, el optimismo y la felicidad entre otros, ignorándose los beneficios que éstos presentan para las
personas (7). En particular el concepto de bienestar ha sido objeto de estudio desde diversas perspectivas
teóricas, ya que ha sido identificado como bienestar psicológico, bienestar subjetivo, equilibrio emocional y como
uno de los principales componentes de la calidad de vida y de la salud mental positiva.
El bienestar subjetivo esta compuesto de aspectos afectivo-emocionales (referidos a los estados de ánimo del
sujeto) y otra centrada en los aspectos cognitivo valorativos (referidos a la evaluación de satisfacción que el
sujeto hace de su propia vida). Se incluye también a la felicidad como otro componente del bienestar donde la
vida espiritual tiene un lugar importante (8).
En las concepciones de salud integral se hace énfasis en el refuerzo de las evaluaciones positivas del entorno
por parte del sujeto, que le permitan una participación activa con una alta cuota de bienestar subjetivo. Así,
existen determinantes macro sociales y micro sociales del bienestar subjetivo. Entre los primeros se destaca el
factor económico y la influencia de vivir en contextos individualistas o colectivistas. En lo micro social se incluye
el estado civil, la satisfacción de la necesidades personales, los éxitos profesionales y personales, el apoyo y la
participación sociales. Esto último es un fuerte predictor de bienestar entre las personas jubiladas, mientras
que la satisfacción en el trabajo los es entre los que se encuentran en edad laboral (9).
Los estudios empíricos en torno al concepto de bienestar han sido abordados principalmente con el uso de
escalas diseñadas para su medición los cuales parten de diversas modalidades de la elaborada por Denier
(10,11,12) la cual mide las dimensiones de satisfacción global de vida, satisfacción con diversos dominios como
es el trabajo, el afecto positivo y afecto negativo. La afectividad positiva está asociada a medidas de motivación
de logro y de dominación social, a indicadores de conducta social, incluyendo la frecuencia de contactos, la
satisfacción con amigos y las relaciones familiares, la implicación en organizaciones sociales y el
establecimiento de relaciones nuevas (13).
Un estudio sobre bienestar subjetivo y salud con personas mayores de edad de la ciudad de La Habana, Cuba,
fue realizado por Fernández et al. (14), donde se encontró que una percepción positiva de la salud se relacionó
con niveles más altos de satisfacción con la vida y de bienestar. Sin embargo, podemos reconocer que al igual
del concepto de salud mental, el de bienestar es un término ambiguo ya que no es ajeno al sistema de creencias
y valores sociales, así como a su construcción simbólica a través del lenguaje. Por ello se planteo partir las
conceptualizaciones culturales propias de las personas con padecimientos crónicos a fin de conocer su punto
de vista sobre este tema. El objetivo de este estudio fue explorar las dimensiones conceptuales del bienestar
de personas con padecimientos crónicos de la ciudad de Guadalajara, México, a fin de generar propuestas de
intervención educativa en salud en materia de enfermedades crónicas.
Metodología
El estudio se realizó en la ciudad de Guadalajara, México con dos grupos de personas con Diabetes Mellitus e
Hipertensión Arterial que participan en grupos de apoyo de dos Centros de Salud de la Secretaría de Salud,
ubicados en dos colonias populares del oriente de la ciudad, cuya población tiene un nivel socioeconómico
medio bajo. La atención que se proporciona en estos Centros a las personas con éstos padecimientos crónicos
es de dos tipos: una en forma de consulta para llevar el control de la enfermedad y otra con la participación en
un grupo de apoyo. En éstos últimos se llevan a cabo actividades físicas una vez por semana, pláticas
educativas, talleres de cocina para preparar alimentos especiales para su dieta y otras actividades de tipo
recreativo y cultural como son paseos, fiestas, etc.
La prevalencia de éstas enfermedades en la ciudad de Guadalajara para junio de 2006 era de 257 casos de
personas con Diabetes tipo I (106 hombres y 151 mujeres), 5 389 con Diabetes Mellitus (2145 hombres y 3244
mujeres) y 7 900 con Hipertensión Arterial (2640 hombres y 5260 mujeres). Mientras que para ese mismo mes
y año se registraron en el estado de Jalisco 440 casos con Diabetes tipo I, 16 720 con Diabetes Mellitus y 24
007 con Hipertensión Arterial (15)
Se realizó un trabajo de recolección sistemática de datos bajo el enfoque de la antropología cognitiva que
estudia cómo los sujetos de diferentes culturas adquieren información y la procesan para generar decisiones y
actuar de acuerdo a los valores normativos de su entorno (16). El diseño del estudio fue transversal exploratorio
con niveles de análisis descriptivo y correlacional. En una primera etapa de entrevistas se aplicó la técnica de
listados libres, a fin de obtener un repertorio de términos con los cuales se habilitó, posteriormente, la aplicación

�de las técnicas de sorteo de montones, a fin describir la organización de las distintas dimensiones conceptuales
que los informantes elaboran en torno al término bienestar.
El trabajo tuvo dos recolecciones sucesivas de datos, entre marzo y mayo de 2006: una con la técnica de
listados libres y otra con las técnicas de sorteo de montones. En ambas recolecciones se entrevistaron 20
informantes, siendo un total de 40. El tamaño de la muestra en cada contexto se basó en el supuesto del modelo
de consenso cultural de Romney et al. (17) para el estudio de patrones culturales. El supuesto plantea que, en
estudios de descripción cultural, el tamaño de muestra no debe ser grande, debido a que la correlación promedio
entre informantes tiende a ser alta (0.5 ó más). En ese sentido, Weller y Romney (18) sugieren un tamaño
mínimo de 17 informantes para clasificar el 95% de las preguntas correctamente, bajo un promedio de
competencia cultural esperada (concordancia entre las respuestas individuales y el patrón estimado de
respuestas correctas del grupo) de 0.5 y un nivel de confianza de 0.95.
La estrategia de muestreo para la selección de entrevistados fue no probabilística propositiva (19), orientada a
encontrar cierta variación en algunas características de los informantes: sexo, edad y diferentes enfermedades
crónicas. En todas las localidades las entrevistas se efectuaron en el Centro de Salud, durante o después de
las actividades cotidianas del grupo. Antes de cada entrevista se explicaron los objetivos del estudio y se obtuvo
el consentimiento informado verbal, garantizándose a los informantes la confidencialidad y anonimato en la
recolección y el análisis de la información. La participación de los entrevistados se sujetó a su aceptación
voluntaria.
Las técnicas de recolección de datos se orientaron a la descripción del dominio cultural del concepto de
bienestar. En la antropología cognitiva se entiende por dominio cultural al conjunto organizado de palabras o
frases que, en distintos niveles cognitivos, hacen referencia a una esfera conceptual específica (19). En ese
sentido, en la primera fase del estudio se aplicó la técnica de listados libres. Esta técnica consiste en pedir a los
informantes un listado escrito de términos o frases relacionados con una esfera conceptual particular en este
caso la palabra: bienestar. Luego de obtenidas las listas de palabras, se tabularon los términos por frecuencia
de mención, lo que permitió escoger 18 términos de cada listado, a fin de generar instrumentos de recolección
de sorteo de montones que se aplicaron en la segunda fase del estudio. Esta técnica consiste en elaborar
tarjetas para cada término y pedir a los informantes que formen grupos de cartas que contengan los términos
más parecidos, sin importar el número de grupos generados. Después se les pide que etiqueten a cada montón
con una palabra que identifique el conjunto de las tarjetas seleccionadas.
Los datos generados en las dos fases de recolección fueron tabulados en matrices de palabra por palabra y sus
valores fueron transformados a proporciones de similaridades. Las matrices resultantes fueron analizadas por
separado para los valores agregados y los valores individuales. En el caso de los valores agregados, las
matrices fueron analizadas mediante conglomerados jerárquicos. Este método asigna palabras a dimensiones
conceptuales de acuerdo a la similaridad percibida por los informantes. El grado de similaridad entre palabras
se expresó en una gráfica de diagrama de árbol con niveles de correlación. En forma complementaria, se hizo
la representación espacial en dos dimensiones de las similaridades de las palabras representadas en los árboles
de conglomerados, mediante escalas multidimensionales no métricas. Con esta técnica se calculó el valor
de stress como medida de bondad de ajuste de la representación de los conglomerados. Esta medida se define
como la suma de correspondencias entre pares de objetos dentro de la representación espacial. En el trabajo
se siguió la propuesta de Sturrock y Rocha (21), quienes sugieren para una representación de 20 términos un
valor de corte de stressmenor a 0.28 y para 15 términos un valor menor de 0.23.
En el caso de los valores individuales, las matrices fueron analizadas mediante un modelo de consenso cultural
ajustado a respuestas ordinales (22). Este modelo estima la verosimilitud de que un sistema homogéneo de
conocimientos predomine en una cultura, a partir de la correspondencia entre los conocimientos del grupo y los
del individuo. Para el efecto, se corrieron análisis factoriales de componentes principales que agrupan a los
individuos en función de sus respuestas. El criterio de bondad de ajuste para la obtención del consenso en los
modelos implica que el primer factor alcance una razón tres veces mayor a la del segundo factor, lo cual
significaría que hay una alta concordancia en las respuestas de los informantes. Los distintos análisis se
procesaron con el paquete ANTHROPAC v. 4.1.
Resultados
Características de los informantes

�En la fase de listados libres se entrevistó a 20 informantes, 19 del sexo femenino y uno de masculino, sus
edades fluctuaban de 31 a 80 años (promedio 56.5 años), todos ellos con Hipertensión arterial, dicho
padecimiento tenía un periodo de evolución de uno a 20 años (promedio de 5.7 años). Y en la segunda de
sorteo de montones a 20 informantes, 15 del sexo femenino y 5 del masculino, sus edades fluctuaban de 37 a
74 años (promedio de 61 años), todas ellas con padecimientos crónicos predominando la Diabetes Mellitus y la
Hipertensión arterial, padecían dichas enfermedades desde uno a 25 años (en promedio 11.15 años).
Listados Libres
Las palabras mencionadas por los informantes con mayor frecuencia en la aplicación de los listados libres se
clasificaron en tres categorías: elementos descriptivos del concepto de bienestar (a su vez clasificados en léxico
= sinónimos del término, composición = elementos que conforman el concepto de bienestar y vecindad = otras
palabras relacionadas), prácticas (clasificadas en acciones y funciones del bienestar) y atributos (adjetivos o
calificativos), y se describen en la Tabla 1.
Tabla 1. Palabras de mayor frecuencia obtenidas en los Listados Libres
sobre el concepto de Bienestar
Clasificación de términos
Descriptivos

Bienestar
Salud

- Léxico

Energía

- Composición

Paz

- Vecindad

Estar activo
Estar contento
Estar bien espiritual, mental y moralmente
No enojarse
No estar nerviosa (o)
No tener dolor
No tener vicios
Buena alimentación
Tener dinero
Sin problemas familiares
Dormir bien

Practicas

Aceptar lo que le pasa

- Acciones

Controlar presión y azúcar

- Funciones

Convivir con amigos

�Cuidarse
Hacer ejercicio
Escuchar música
Evitar excesos
Tomar agua
Tomar medicamentos
Trabajar
Tranquilidad
Estar satisfecho con lo que hace
Estar libre de culpa
Fuente: Listados Libres
Se presentaron igual número de términos en los elementos descriptivos y en prácticas, mientras que no hubo
términos clasificados como atributos. Los términos ubicados en léxico o sinónimos de bienestar fueron: salud
(una de las mujeres participantes indicó:”tratando de estar bien de salud se puede estar en bienestar, es vivir
saludable”), energía (un hombre dijo:” se siente uno lleno de vitalidad”) y paz. Los ubicados en composición son
estados que involucran un proceso permanente de cuidados para la salud no sólo en lo físico sino también en
lo mental y emocional: estar activo, contento, no enojarse, no estar nerviosa (o), no tener dolor, no tener vicios
y estar bien en lo espiritual, mental y moral. Otras palabras asociadas son las de: tener dinero, buena
alimentación, sin problemas familiares y dormir bien.
En cuanto a las prácticas referidas a las acciones se ubican los términos relacionados con formas de cuidado a
la salud (controlar presión y azúcar, tomar medicamentos, cuidarse, hacer ejercicio, evitar excesos) otras hacia
el logro de un estado de bienestar mental (aceptar lo que pasa, convivir con los amigos, escuchar música) así
como una actividad productiva como lo es el trabajar. En cuanto a las funciones del bienestar se encuentran
latranquilidad, estar satisfecho con lo que se hace y estar libre de culpa.
Dimensiones conceptuales del bienestar
En la figura 1 se muestran las dimensiones conceptuales encontradas mediante análisis de conglomerados
fueron ser responsable, la felicidad (con las subdimensiones de tranquilidad, tener fe, tener salud), la disciplina
(subdimensiones: desarrollo y mantenimiento y prolongar la vida) y el vivir a gusto. En la dimensión de ser
responsable se encuentran los términos tener dinero (“no se siente presionado si no tiene estos problemas, no
hay preocupaciones”, “los que le rodean pueden estar bien”) y trabajar (los participantes comentaron: “se distrae
y le permite estar activo”, “lo activa”,”le da vigor”).
En la dimensión de felicidad que incluye la subdimensiones de tranquilidad, la cual se compone de las palabras
no estresarse (una mujer dijo:” no estresarse para que los problemas no le afecten mucho”), estar tranquilo (otra
mujer comentó: “si está tranquilo no se le sube la presión”) y no enojarse (ya que enojarse “puede ocasionarse
problemas mas graves”). Otra subdimensión de la felicidad es tener fe la cual incluye tener salud y apoyarse en
Dios (una mujer mayor indicó:” debe uno encomendarse a Dios para que todo el día esté bien”). Y por último la
subdimensión tener salud incluyo términos relacionados con la salud mental, como son convivir con los amigos
(ya que ello “mejora su autoestima”, “le da alegría”, “lo pone alegre”), no tener problemas familiares (ya que “con
la familia unida uno se siente mejor”, “da tranquilidad y apoyo”) y aceptar lo que pasa (en esto se
mencionó: “aceptar su enfermedad” y “no alterarse demasiado con lo que pasa”).

�En la dimensión de disciplina se incluyeron las subdimensiones: desarrollo y mantenimiento, además de
prolongar la vida. En la primera se consideró el hacer ejercicio (“le permite al cuerpo estar bien, “se relaja y le
da buen humor”, “le da tranquilidad física y mental” y “le da salud al controlar su enfermedad”), tener buena
alimentación (“no va a tener otras enfermedades”,”la buena alimentación da salud” “uno puede salir adelante
sin enfermarse”) y cuidarse (“ir al médico, si no se cuida uno es malo”). En prolongar la vida se incluyó a tomar
el medicamento y controlar la presión arterial o los niveles de azúcar.
Finalmente la dimensión vivir a gusto incluyo el dormir bien (“no hay como dormir bien para estar bien y de
buenas”, “cuando uno duerme bien no amanece nervioso”), no tener dolor (“si no te aflige nada puedes estar
bien”,”se pueden hacer las cosas con facilidad”) y tener energía.
Las dimensiones descritas por los árboles de conglomerados tuvieron valores de bondad de ajuste adecuados
(stress &lt; 0.28 al obtener 0.213), en el análisis de escala multidimensional no métrica.

Consenso cultural sobre la concepción del bienestar
La organización conceptual de las distintas dimensiones del bienestar tuvo consenso cultural. Alcanzó un nivel
de razón = 8.221. Como ya se mencionó antes la regla es que este factor debe calificar más de tres veces la
varianza del segundo factor, lo cual sucedió en este caso (fue 16.36 veces mayor). El porcentaje acumulado de
la varianza para el factor ratio 1 fue mayor a 70% y la media de la competencia cultural individual fue mayor a
0.6, confirmando esos valores el consenso cultural. Los valores mayores a 0.3 en la medida de acuerdo grupal
describen homogeneidad en la organización conceptual de las dimensiones y validan también el consenso.
Tabla 2. Nivel de consenso cultural del concepto de bienestar
(expresado en razones factoriales y varianza acumulada de factores, promedio de competencias
culturales y concordancia grupal)

�Personas
Razón
participantes
del
Factor
1 (F1)
20

8.221

Varianza
Acumulada
%

Razón
del
Factor
2 (F2)

90.1

0.502

Varianza
Razón
Competencia
Concordancia
Acumulada F1:F2
Cultural*
grupal**
%
Media
DE
95.6

16.36

0.62

0.15

0.38

DE: desviación estándar
** Competencia Cultural: media aritmética grupal del grado de acuerdo individual con las respuestas promedio.
** Concordancia grupal: promedio de Competencia Cultural elevado al cuadrado
Fuente: Análisis de consenso del sorteo de montones
Discusión
El objetivo planteado para este estudio de explorar las dimensiones conceptuales del bienestar de personas
con padecimientos crónicos de la ciudad de Guadalajara, México, fue cubierto. En dichas dimensiones las
personas participantes mostraron una visión holística del concepto de bienestar. Ello se encuentra en
concordancia con estudios anteriores referidos a las representaciones sociales de la diabetes y de la salud en
general (23), donde las personas con padecimientos crónicos consideran una multiplicidad de factores en la
conceptualización de sus padecimientos donde se manifestó una perspectiva global del mismo. Así se presenta
en su idea de bienestar la implicación de la totalidad de su ser como persona, de sus relaciones familiares,
laborales y sociales, y no exclusivamente en lo físico o fisiológico.
Las dos grandes dimensiones que conforman el concepto de bienestar tienen que ver por un lado con la
responsabilidad y la disciplina, es decir, con la atención de aspectos de tipo físico y mental, lo cual llevaría al
desarrollo y mantenimiento del cuerpo así como a prolongar la vida. Las dimensiones conceptuales implicadas
en esta parte hacen referencia a decisiones voluntarias de tipo más bien personal, donde la familia y el aspecto
comunitario no son incluidos. Con ello se resalta el carácter de autocontrol de la propia conducta en detrimento
de la participación social como sería el apoyo social que pidieran proporcionar las redes sociales.
La segunda dimensión es sobre elementos de tipo mental y social donde se incluyó a la felicidad y el vivir a
gusto. Ello implica la práctica de acciones y cuidados de la salud mental, la vida espiritual y social. Esto se
encuentra en estrecha relación con lo encontrado por Alcántara (24) en personas que participan en forma
frecuente con los grupos de autoayuda para personas con enfermedades crónicas de los Centros de Salud, ya
que éstos favorecen en los participantes el fomento de su salud mental. Lo mismo fue encontrado por Díaz (25)
y Fernández et al. (26) donde la participación grupal es considerada como una fuente de satisfacción. Así una
de las aportaciones más relevante radica en la asociación del concepto de bienestar con el de salud mental.
Los resultados obtenidos permiten generar propuestas de intervención educativa en salud en materia de
enfermedades crónicas con mayor fundamento. Dichas propuestas se presentan enfocadas tanto a las personas
con dichos padecimientos, a sus familias, a los profesionales de a salud, las instituciones del sector salud y a
la población en general. En cuanto a los profesionales de salud y las instituciones de salud señalar que la
atención de estas enfermedades debería ser en forma integral, ya que esta es la visión que manifiestan los
participantes, en lo cual se incluye el respeto y apoyo de creencias religiosas, formas de control emocional,
cuidados generales, satisfacción de necesidades materiales, además de la atención médica. Así de identificar
el desarrollo de nuevas formas de concebir su bienestar.
En el caso de los enfermos y sus familias, se debe reforzar los elementos de tipo cognoscitivo. Al parecer las
formas de atención y cuidado de salud en el nivel informativo es suficiente y muestra un consenso aceptable,
ello tiene implicaciones en la actitud positiva que se toma hacia diferentes formas de vivir con dichos
padecimientos, la aceptación de su situación de salud y en la construcción de la identidad como enfermo crónico.
Cabe mencionar que esto se presenta en personas que participan en grupos de autoayuda, queda pendiente
explorar estos conocimientos en el caso de las personas que no acuden a este tipo de servicios.

�Sin embargo, el nivel informativo no es suficiente ya que los elementos comunitarios no han sido considerados
por las personas con padecimientos crónicos, o al menos no fueron enunciados en este estudio. Ello implica
fomentar en las personas que les rodean, su participación en el fomento de los cuidados y en la disciplina que
ha sido identificada como una obligación que sólo concierne al enfermo. La involucración de la familia en las
actividades de los grupos de autoayuda y en otras actividades para llevar a la toma de conciencia sobre la
situación de sus familiares podría ser un buen apoyo.
Los medios de comunicación masiva también tendrían que ser implicados en este proceso. Ya que la difusión
de medidas de prevención secundaria y terciaria favorecería una mejor calidad de vida para las personas con
padecimientos crónicos, máxime cuando éstos se encuentra en constante aumento. Este trabajo muestra las
limitaciones propias sobre los estudios del enfoque cognitivo donde se enfatiza los elementos cognoscitivos,
mientras que los niveles de análisis grupal, las prácticas y los procesos participativos no son considerados, con
lo cual se limita la participación de la comunidad en el apoyo que pudiera existir entre personas con
padecimientos crónicos, con sus familiares y cuidadores. Por ello anterior se surgen las siguientes preguntas:
¿Cuáles son las prácticas de apoyo social que existe hacia la población con padecimientos crónicos? ¿Cuál es
la participación de la familia en el mantenimiento y fomento del estado de bienestar de las dichas personas?
¿Cuáles son las prácticas que la población con padecimientos crónicos lleva a cabo para desarrollar su estado
de bienestar? Estas y otras más podrían responderse en estudios posteriores.
Resumen
Se explora las dimensiones conceptuales del bienestar de personas con padecimientos crónicos de la ciudad
de Guadalajara, México, a fin de generar propuestas de intervención educativa en salud en materia de
enfermedades crónicas. Estudio transversal exploratorio realizado entre marzo y mayo de 2006 con 40
personas con Diabetes Mellitus e Hipertensión Arterial que participan en grupos de apoyo en Centros de Salud
de la ciudad de Guadalajara, México, seleccionadas por muestreo propositivo. Se aplicaron entrevistas
semiestructuradas mediante técnicas de listados libres y sorteo de montones. Se indagaron términos asociados
al concepto de bienestar y grupos de dimensiones conceptuales. Se aplicó análisis de consenso mediante
factorización de componentes principales y análisis dimensional, mediante conglomerados jerárquicos y escalas
multidimensionales. El modelo de consenso mostró alta homogeneidad en las concepciones del bienestar
(valor de 8.22). Las dimensiones comunes en las concepciones fueron: ser responsable, la felicidad (con las
subdimensiones de tranquilidad, tener fe y tener salud), la disciplina (subdimensiones: desarrollo y
mantenimiento así como prolongar la vida) y el vivir a gusto (valor de verosimilitud: stress&lt;0.28). Las personas
participantes mostraron en dichas dimensiones una visión holística del concepto de bienestar. Las dimensiones
de responsabilidad y disciplina hacen referencia decisiones voluntarias de tipo más bien personal, donde la
familia y el aspecto comunitario no son incluidos. La segunda dimensión es sobre elementos de tipo mental y
social donde se incluyó a la felicidad y el vivir a gusto. Ello implica la práctica de acciones y cuidados de la salud
mental, la vida espiritual y social. Se encontró además asociación del concepto de bienestar con el de salud
mental.
Palabras clave: bienestar, enfermedad crónica, concepciones culturales
Abstract
To explore conceptual dimensions of the well-being of people with chronic illness of the city of Guadalajara,
Mexico, in order to generate proposals of educational intervention in health about chronic illnesses. An
exploratory cross-sectional study was realized. 40 subjects of two groups of people with diabetes mellitus and
arterial hypertension that participate in groups of support of health centers of the city of guadalajara, mexico
were selected by propositive sampling. it was applied semi structured interviews through free lists and pile sorts.
it was investigated associated terms of well-being and groups of conceptual dimensions. it was applied
consensus analysis with factorial principal components method and dimensional analysis with hierarchical
clusters and multidimensional scales. Consensus model showed high homogeneity of well-being conceptions
(ratio value of 8.22). Common dimensions of the conceptions were: to be responsible, the happiness (sub
dimensions of tranquility, to have faith and to have health), the discipline (sub dimensions: develop and
maintenance and to prolong the life) and lives comfortable (verisimilitude value: stress &lt;0.28). The dimensions
of participant people showed a holistic vision of the concept of well-being. The dimensions of responsibility and
it disciplines they make reference voluntary and personal decisions, where the family and the community are not
included. The second dimension is about mental and social aspects, here was included to the happiness and
lives comfortable. It implies the practice of actions and cares of the mental health, the spiritual and social life.
Beside, it found the association of the concept of well-being with mental health.

�Key words: well-being, chronic illness, cultural conceptions
Agradecimientos
Nuestro más profundo agradecimiento a las personas que participaron en este estudio compartiendo su tiempo
y experiencias con sus enfermedades.
Referencias
1. Banco Internacional de Reconstrucción y Fomento/Banco Mundial, 2006. Las prioridades del Salud,
Washington, Banco Mundial. Accesible en http://files.dcp2.org/pdf/PIH/PIHSpanish.pdf. Último acceso
21/11/1006.
2. Organización Panamericana de la Salud 2005. Salud y bienestar del adulto mayor en la ciudad de México.
SABE, 2005. Accesible en http//:publications.paho.org/spanish/moreinfo.cfm?Product_ID=84. Último acceso
31/10/1006.
3. Organización Panamericana de la Salud 2002. Country health profiles: United Mexican States. Accesible
enhttp://www.paho.org/spanish/dd/ais/cp_484.htm. Ultimo acceso 26/09/2006.
4. Secretaría de Salud del Estado de Jalisco 2006. Boletín Epidemiológico. Jalisco. Semana 25. Accesible
enhttp://ssj.jalisco.gob.mx/index.html. Ultimo acceso 26/07/2006.
5. Rossi, I. y E. O’Higgins 1981 Teorías de la Cultura y Métodos Antropológicos. Editorial Anagrama.
6. Torres, T.M., J.D. Castañeda, F. Chong 2005. Tener una enfermedad crónica o ser un enfermo crónico: el
caso de la diabetes Mellitus. Investigación en Salud. Vol. VII No.1:42-49.
7. Cuadra, H. y R. Florezcano 2003. El bienestar subjetivo: hacia una psicología positiva. Revista de Psicología
de la Universidad de Chile. Vol. XII No.1:83-96.
8. Idem.
9. Díaz, G. 2000. El bienestar subjetivo. Actualidad y perspectivas. Revista Cubana de Medicina Geriátrica
Integral. Vol. 17 No. 6: 572-9.
10. Diener E., E. Suh y Sh. Oishi 1997. Recent findings on subjective well-being. Indian Journal of Clinical
Psychology, March.
11. Diener, E. 2000. Subjective Well-Being. American Psycgologist. Vol. 55 No.1:34-43.
12. Salazar A. y B. Torres 2004. Desenvolvimento de uma escala de bem-estar subjetivo. Psicologia: Teoria e
Pesquisa. Vol. 20 No. 2: 153-164.
13. Paéz D., J.A. Adrián y N. Basabe 1992. Balanza de afectos, dimensiones de la afectividad y emocionales:
Una aproximación socio psicológica a la salud mental. En Álvaro JL y cols. Influencias sociales y psicológicas
en la salud mental. Editorial Siglo XXI 200pp.
14. Fernández N., A.M. Clúa, R.M Báez, M. Ramírez y V. Prieto 2000. Estilos de vida, bienestar subjetivo y
salud de los ancianos. Revista Cubana de Medicina Geriátrica Integral. Vol. 16 No. 1: 6-12.
15. Secretaría de Salud del Estado de Jalisco, Op. cit.
16. Bernard, H.R. 1994. Research methods in Anthropology. Qualitative and Quantitative approaches. Sage
Editorial.

�17. Romney A., W.H. Batchelder y S.C. Weller 1987. Recent applications of Consensus Theory. Am. Behav. Sci
.Vol. 31:163-177.
18. Weller, S.C. y A.K. Romney 1988. Systematic data collection. Sage Editorial.
19. Kuzel, A.J. 1992. Sampling in Qualitative Inquiry. En: B.G. Crabtree y W.L. Miller. Doing Qualitative
Research. Sage Editorial 31-44 pp.
20. Bernard, H.R., Op. cit.
21. Sturrock, K. y J. Rocha 2000. A Multidimensional Scaling Stress evaluation table. Field Methods. Vol. 12:
49-60.
22. Weller, S.C. y N.C. Mann 1997. Assesing rater performance without a gold standard using Consensus
Theory. Med. Decis. Making. Vol. 17:71-9.
23. Torres, T.M., M. Sandoval y M. Pando 2004. Sangre y azúcar: representaciones sobre la diabetes de
enfermos crónicos de un barrio de Guadalajara, México. Cad. Saúde Pública. Vol. 21 No.1:101-110.
24. Alcántara, E. 2003. Perspectiva de las personas con enfermedad crónica. Las intervenciones educativas en
los servicios de salud. Tesis para obtener el grado de Maestro en Ciencias de la Salud Pública. Universidad de
Guadalajara (Guadalajara, México)
25. Díaz, Op. cit.
26. Fernández et al. Op. cit.

�PRESENCE OF INSULIN RESISTANCE SYNDROME IN MEXICAN
CHILDREN OF SAN LUIS POTOSI (MEXICO).
Celia Aradillas García, Esperanza de la Cruz Mendoza, Héctor Hernández, Jaqueline Calderón, Ricardo
Quibrera.
Laboratorio de Hormonas, Facultad de Medicina de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí; S. L. P.
México.
E-mail: celia@uaslp.mx
Introduction
The metabolic syndrome, also called insulin resistance syndrome, is
a cluster of metabolic anomalies including hyperinsulinemia, glucose
intolerance, low-density lipoproteins (VLDL) and triglycerides (Tg)
increase, high-density lipoproteins (HDL) decrease and
hypertension. This syndrome plays an important role in the origin of
cardiovascular disease (CVD) (1-6). Definitions for the diagnosis of
the metabolic syndrome are focused on adult populations. (7-10),
Actually specific criteria for its early diagnosis has been defined for
children and adolescents from northern Mexico (11). However, in this study we did not considered the
presence hiperinsulim and Insulin resistance (IR) seems to be the primary anomaly in this syndrome, as
reported in epidemiological studies performed in adults (12,13,14), and is a fundamental component of CVD
and diabetes mellitus type 2 (DM), while syndrome insulin resistance is associated with IR and obesity in 85%
of the cases (15). Moreover, there is evidence of compensatory hyperinsulinemia and IR in absence of clinical
disorders among young people and in non-obese children, even decades before blood glucose levels increase
(16) . In recent reports, Haffner and collaborators demonstrated a decrease of insulin sensitivity in
young Mexican-American adults, non obese and normoglycemic, compared with white non-Hispanic subjects.
These studies suggest that IR starts early among Mexican-American subjects (17,18,19).
Few studies have been performed in children attempting to found associations among IR, body composition and
serum lipoprotein levels. Of these, most studies were carried out in Caucasian, Afro-American, Hispanic, pima
Indians and Japanese children (20, 21, 22). In addition, the analysis were performed in obese subjects, which
limited the sample size (23-26). Nevertheless, these studies are extremely important given the diabetes and
CVD epidemics that Latin-American countries will soon face up, due to the genetic predisposition of
our population (27-30). In a recent pilot study performed in San Luis Potosí, Mexico, we found anomalies such
as HDLc decrease, triglycerides increased and hyperinsulinism, that suggest the presence of metabolic
syndrome in infantile population (31,32).
In light of this antecedent, we hypothesized that insulin resistance syndrome-associated parameters could be
identified early in Mexican children in order to prevent the onset of DM in adults and decrease its prevalence and
incidence in our country. For this purpose, we analyzed the relationships among IR, plasma lipid levels and
anthropometrical measurements in children aged from 6 to 13 years old.
Materials and Methods
Subjects: Six hundred children (6-13 years old) were recruited from elementary schools in San Luis Potosí,
Mexico. According to a list of schools provided by the Education Ministry, (from 273 public schools, 13 schools
were selected by random to participate in this study). At each school 5 to 10 children were selected by random
per grade. The inclusion criteria were the absence of any disease or medical treatment, and from the 600 children
that fulfilled this conditions, 494 were included in this study. The project was approved by the Bioethics
Committee of the Faculty of Medicine of the University of San Luis Potosí. Before providing and informed signed
consent, the parents received detailed information about the purpose and methodology of the study. In one
session, the clinical history was obtained, a previously validated questionnaire about life style (physical activity,
sedentary, hours watching television) and alimentary habits was applied , weight, height and blood pressure
(BP) were measured. The venous blood sample was withdrawn after 12 hour fasting overnight.

�Biochemical analysis: Analytical determinations were performed in serum. Glucose was quantified by means
of the glucose oxidasa method (Roche Diagnostics), cholesterol through the technique described by Stahler and
collaborators (33), triglycerides according to Wahlefeld (34) and HDL following the technique of Burstein and
collaborators (35). All determinations were carried out instrumentally (Reflotrón, Roche-Syntex, ciudad) and
LDL were calculated using the Friedwald equation (36). Insulin was determined by radioimmunoassay using the
technique Coat-A-Count-Insulin DPC in serum (37), while IR was evaluated according to the HOMA methodology
proposed by Matthews (38). Control serum were analyzed in each batch quantifications for each one of the
parameters analyzed, the variation coefficients were lower than 5%.
Statistics: Raw data of insulin, cholesterol and HDL concentrations were log transformed in order to satisfy
normality criteria all other variables followed a normal distribution. Comparisons between clinical and
biochemical parameters by gender were done by Student t-test. To analyze the relationship between insulin
and HDL, systolic and diastolic blood pressure, cholesterol and triglycerides Pearson correlation coefficients
were calculated. The significance value was fixed at 0.05. All analysis were done with the SPSS version 10.
Results
The questionnaire showed a mean of 3.5 hours daily watching TV, and less than 20 minutes of physical activity
by day. In addition, inadequate diet and high soda consumption were repeatedly reported. The clinical and
biochemical characteristics of the studied population are presented in table 1, separated by gender. We found
statistically significant differences in boy and girls between systolic blood pressure, cholesterol, triglycerides, DL,
insulin and insulin resistance index (p&lt;0.01) (Observe Table 1).
Table 1. Comparasion between clinical and biochemical characteristics by gender in 494 children living
in the city of San Luis Potosi, Mexico.
Girls (n = 173)
Mean ± SD

Boys (n=321)
Mean ± SD

Weight

34.6 ± 11.4

35.6 ± 10.8

Height

1.3 ± 0.1

1.4 ± 0.1

Age

9.6 ± 1.9

9.5 ± 1.8

Systolic blood pressure b

97.6 ± 12.4

92.7 ± 12.0

Diastolic blood pressure

58.5 ± 10.5

57.9 ± 9.6

Glucose mg/dL

83.2 ± 8.6

84.4 ± 8.3

158.3 ± 1.2

164.7 ± 1.2

98.4 ± 43.5

89.2 ± 39.1

Cholesterol

mg/dL a, b

Tryglicerids mg/dL b
HDL mg/dL

a, b

41.2 ± 1.3

46.2 ± 1.3

LDL mg/dL

98.0 ± 23.9

102.3 ± 31.3

Insulin μU/mLa, b

11.9 ± 1.8

9.1 ± 1.8

1.9 ± 1.8

2.4 ± 1.8

Insulin Resistance Index by HOMA a, b
a

Geometric mean , b Student t-test p&lt;0.01

Age was divided in two groups younger and older than 10 years old. Values for index of insulin resistance were
calculated for each quartile. Twenty-five of children in the older group had insulin resistance values above 3.36
(Observe Table 2).
Table 2. Values for Index of Insulin Resistance by HOMA by quartiles in two age groups in 494 children
living in the city of San Luis Potosi, Mexico.

Age group
6 – 10 (n=326)

Q1
1.25

Q2
1.84

Q3
2.72

�&gt; 10 – 13 (n=168)

1.91

2.78

3.36

The relationship between insulin and HDL is presented (Observe Figure 1). As expected a significant negative
correlation was found between both values (r = - 0.31, p &lt; 0.001).
Figure 1. Relationship between HDL values (mg/dL) and insulin values (µU/mL) in 494 children children
living in the city of San Luis Potosi, Mexico (r=-0.31, p&lt;0.001)

The correlations between insulin and blood pressure are presented in Figure 2 and 3 (systolic, r = 0.34, p &lt;
0.001; diastolic, r = 0.23, p &lt; 0.001).
Figure 2. Relationship between diastolic blood
pressure (mmHg) and insulin values (µU/mL) in 494
children children living in the city of San Luis
Potosi, Mexico (r=0.23, p&lt;0.001).

Figure 3. Relationship between systolic blood
pressure (mmHg) and insulin values (µU/mL) in 494
children children living in the city of San Luis
Potosi, Mexico (r=0.34, p&lt;0.001).

Positive and significant correlations were found between insulin and cholesterol (r = 0.11, p = 0.01) (Observe
Figure 4) and between insulin and triglycerides (r = 0.39, p &lt; 0.001) (Observe Figure 5).
Figure 4. Relationship between cholesterol values
(mg/dL) and insulin values (µU/mL) in 494 children
children living in the city of San Luis Potosi, Mexico
(r=0.11, p=0.01).

Figure 5. Relationship between tryglicerids values
(mg/dL) and insulin values (µU/mL) in 494 children
children living in the city of San Luis Potosi, Mexico
(r=0.39, p&lt;0.001).

�Discussion
It has been mentioned since 1988 that variations of insulin-stimulated glucose entry to the cell are determinants
of premature atherosclerosis disease (39), given that the cluster of syndrome insulin resistance anomalies
(hyperinsulinism, glucose intolerance, VLDL increase (TG), decrease of HDL cholesterol and hypertension)
appear as consequence of insulin resistance (40). As mentioned above, there are reports that this syndrome is
present in young, normoglucemic and non-obese individuals from other ethnic groups, and children start
presenting it as well (41-44).
Our purpose was to search for characteristic of this syndrome among Mexican children, given the high risk of
our population due to genetic predisposition. Our results demonstrate that : 1) Blood glucose levels are normal
in the studied population, both in girls and boys. 2) We found 11.5% children with insulin resistance among the
group younger than 11 years old and 23.3% insulin resistant cases in the group of pubescent children, between
11 an 13 years old. Although it is reported that during puberty there is a “normal” increase of insulin resistance
(45), we found here that the phenomenon is also present in pre-pubescent individuals. 3) Insulin resistance was
higher in girls than in boys. It would be interesting to elucidate whether this fact is linked to the higher incidence
of obesity among women than in men (46,47). 4) We obtained a positive, significant correlation between insulin
and triglycerides, blood pressure and total cholesterol, which is in accordance with the expression of the
plurimetabolic syndrome in adults (48,49). Also a similar correlation was observed between insulin and LDL (data
not shown). Many studies have already demonstrated the inverse correlation between insulin and HDLc, as a
component of the anomalies present in syndrome of insulin resistance, which was also found in our study (50,51).
Moreover, the higher risk of cardiovascular disease by low levels of HDLc is well known, and we obtained a
mean value that was just slightly higher than the lowest acceptable level in adults, which is 39.0 mg/dL. This
finding is also in accordance with the predominantly sedentary life style reported in the clinical history and in the
questionnaire (the average time that children spent watching television was 4 hours, also they did not practiced
any sports activity).
The association between obesity and dyslipidemia and hyperinsulinism is widely know, even in pediatric
population (52-55), nevertheless our findings are from a non-obese population, in children with a body mass
index below 25, to accord the “International cut off points for body mass index for overweight and obesity by sex
between 2 and 18 years, defined to pass through body mass index of 25 and 30 Kg/m2 at age 18, obtained by
averaging data from Brazil, Great Britain, Hong Kong, Netherlands, Singapore and United States” (56), this
indicating that biochemical changes and hyperinsulinism precede obesity? Independently of the answer to this
question, our populations is in risk and this findings strongly suggest that the metabolic syndrome is present
since childhood in our geographical region.
Conclusions
This study in San Luis Potosí, México analyzes the presence of insulin resistance syndrome among pediatric
population. Our results indicate that preventive strategies must be implemented, such as programs of physical
activity for the children, better alimentary habits and frequent monitoring of children at higher risk. These
measures should be directed to ameliorate the quality of life from young adults, as well as to decrease the high
costs that the complications associated to the metabolic syndrome represent for our health care institutions.

�Without underestimating the importance of the programs that the Health Ministry develops for the education of
diabetic patients, we consider that it is even more important to prevent this disease. Prevention will lead to a
decrease of its incidence and prevalence, since our population presents a high genetic predisposition for
diabetes. It should be advised to increased the curricular hours oriented to practice sports in the publics schools,
as a strategy for reducing the risk to develop obesity. Finally, is an obligation of the Mexicans to prevent the
diabetes of our own people.
Abstract
There are some studies reporting a reduction in the insulin sensitivity in Mexican-American young people with
normal levels of glucose compared with White persons suggesting that insulin resistance began at early ages in
this group. Studies oriented to evaluate insulin sensitivity and lipoproteins levels are scarce and the majorities
have been conducted in adults, mainly in Caucasian, African-American, Pima (group of Native Americans) and
Japanese. In children, only obese population has been studied. Another shortcoming is the small simple size of
the studies. Because some parameters associated with insulin resistance can be detected since childhood. The
objective of this study was to quantify the levels of lipids in blood and anthropometric measurements associated
with insulin resistance in Mexican children aged 6 to 13 years (n=494). The sample was selected by random
from children attending public elementary schools. Blood samples were obtained to analyze glucose,
cholesterol, triglycerides, insulin and low and high density lipoproteins (LDL and HDL respectively). Also blood
pressure and anthropometric measurements were taken. All the biochemical measurements were done by
enzymatic methods, only for insulin radioinmunoanalysis was conducted. Insensibility to insulin was measured
by HOMA, the mean value of HOMA was higher in girls compared with boys (p&lt;0.01). For boys the proportion
of insuline resistance index with values above 3.36 was 25% in the age group of 10 to 13 years. An inverse
correlation between insulin and HDL was observed (r = - 0.31, p&lt;0.001). And positive associations between
insulin and systolic blood pressure ( r = 0.35, p&lt;0.001), diastolic blood pressure ( r = 0.23, p&lt; 0.001), triglycerides
(r = 0.39, p&lt; 0.001) and total cholesterol (r = 0.11, p =0.01). Our results shown the early presence of parameters
associated with the insulin resistance syndrome in children as observed in adults.
Key words: glucose intolerance, insulin resistance, diabetes, children
Resumen
Algunos estudios reportan la sensibilidad disminuida a la insulina en México- Americanos jóvenes,
normoglucémicos, comparados con blancos no hispanos, evidenciando que la resistencia a la insulina comienza
a una edad temprana en esta población. Estudios enfocados a la evaluación de la sensibilidad a la insulina y
niveles de lipoproteínas son escasos y la mayoría han sido realizados en adultos, principalmente en población
Caucásica, Áfrico-americanos, Indios Pima y Japoneses. En niños, solo población obesa ha sido estudiada y la
mayoría de las investigaciones tienen un tamaño de muestra pequeño. Debido a que algunos parámetros
asociados con la resistencia a la insulina pueden detectarse en la infancia, el objetivo de este estudio fue
cuantificar los niveles de lípidos en sangre y evaluar los parámetros antropométricos asociados con resistencia
a la insulina en niños Mexicanos de 6 a 13 años de edad (n=494). La muestra fue seleccionada de manera
aleatoria de niños que asistían a las escuelas públicas. Se obtuvieron muestras de sangre para analizar
glucosa, colesterol, triglicéridos, insulina y lipoproteínas de baja y alta densidad (LDL y HDL respectivamente).
También se midió la presión arterial y se evaluaron las medidas antropométricas. Las determinaciones se
hicieron por métodos enzimáticos excepto la insulina la cual se determinó por radio inmunoanálisis. La
insensibilidad a la insulina se midió por HOMA, el valor promedio de HOMA fue mayor en las niñas que en los
niños (p&lt;0.01). En el grupo de edad entre 10 - 13 años el 25% de los niños tuvo valores de índice de resistencia
a la insulina mayores a 3.36 . Obtuvimos una correlación negativa entre insulina y HDL (r = - 0.31,
p&lt;0.001), positiva con: la presión sanguínea sistólica ( r = 0.35, p&lt;0.001), diastólica ( r = 0.23, p&lt; 0.001), con
triglicéridos (r = 0.39, p&lt; 0.001) y colesterol total (r = 0.11, p =0.01). Nuestros resultados demuestran la aparición
temprana de parámetros asociados con el síndrome de resistencia a la insulina que se observa en adultos.
Palabras calve: intolerancia a la glucosa, resistencia a la insulina, diabetes, niños
References
1. Reaven GM. 1988. Role of insulin resistance in human disease. Diabetes. 37: 1495 –1607.

�2. Reaven GM. 1991. Insulin resistance, hypeprinsulinemia, hypertriglyceridemia and hypertension: parallels
between human disease and rodent models. Diabetes Care. 14: 195 – 202.
3. De Fronzo RA and E Ferranini E. 1991. Insulin resistance. A multifaceted syndrome responsible for NIDDM,
obesity, hypertension, dyslipidemia and atherosclerotic cardiovascular disease. Diabetes Care. 14: 173 – 194.
4. Carg A, JH Helderman, M Koffler, R Ayuso,J Rosenstock and P Raskin 1988. Relationships between
lipoprotein levels and in vivo insulin action in normal young white men. Metabolism. 37: 982 –987.
5. Orchard TJ, DJ Becker, M Bates, LH Kuller and AL Drash 1983. Plasma insulin and lipoprotein concentrations:
an atherogenic association?. Am J. Epidemiol. 118: 326 – 337.
6. Depress JP 1993. The insulin resistance-dyslipidemia syndrome: the most prevalent cause of coronary artery
disease? Can Med Assoc J. 148: 1339 – 1340.
7. Expert Panel on Detection, Evaluation, and treatment of High Blood Cholesterol in Adults: Executive summary
of the Third report of the National Cholesterol Education Program (NCEP) Expert Panel on Detection, Evaluation,
and Treatment of of High Blood Cholesterol in Adults (Adult Treatment Panel II). 2001. JAMA 285: 2486 – 2497.
8. Alberti KG and PZ Zimmet 1998. Definition,diagnosis and classification of diabetes mellitus and its
complications. Part 1: diagnosis and classification of diabetes mellitus: Provisional report of a WHO consultation:
Diabet Med 15: 539 – 553.
9. American College of Endocrinology: 2003. Insulin Resistance Syndrome (Position Statement). Endocr Pract
9 (Suppl 2):9-21.
10. Balkau B and MA Charles 1999The European Group for the study of Insulin Resistance(EGIR): Comment
on the provisional report from WHO consultation (Letter).. Diabet Med 16: 442-443.
11. Rodríguez Moran M, B Salazar-Vázquez, R Violante and F Guerrero Romero 2004. Metabolic Syndrome
Among Children and Adolescents Aged 10 – 18 Years. Diabetes Care 27 (10) 2516 – 2517.
12. Expert Panel on Detection, Op.cit.
13. Alberti KG and PZ Zimmet, Op.cit.
14. American College of Endocrinology, Op.cit.
15. Balkau B and MA Charles, Op.cit.
16. Rodríguez Moran M, et. al., Op.cit
17. Haffner SM, MP Stern, J Dunn, M Mobley, J Blakwell and RN Bergman 1990. Diminished insulin sensitivity
and increased insulin response in non-obese, non-diabetic Mexican Americans. Metabolism 39: 842-847.
18. Chen W, W Bao, S Begum, A Elkasabany, S Srinivasan and G Berenson 2000. Age- related patterns of the
clustering of cardiovascular risk variables of syndrome X from chilhood to young adulthood in a population made
up of black and white subjects the Bogalusa heart study. Diabetes. 49: 1042-1048.
19. Moran A, DR Jacobs, J Steinberger, CH-P Hong, R Prineas, R Luepker, AR Sinaiko 1999. Insulin resistance
during puberty. Diabetes 2039 – 2044.
20. Batey LS, DC Goff, SR Tortolero, MZ Nichaman, W Chan, FA Chan, J Grunbaum, CL Hanis and DR Labarthe
1997. Summary measures of the insulin resistance syndrome are adverse among Mexican- Americans versus
non-hispanic white children. The corpus Christi child heart study. Circulation 96 (12): 4319 – 4325.

�21. Chen W, et. al., Op.cit.
22. Kawasaki T, N Hashimoto, T Kikuchi, H Takahashi and M Uchiyama 1997. The relationship between fatty
liver and hyperinsulinemia in obese Japanese children. Journal of Pediatric Gastroenterology &amp; Nutrition. 24 (3):
317 –321.
23. Idem.
24. Steinberger J, C Moorehead, V Katch and A Rocchini 1995. Relationship between insulin resistance and
abnormal lipid profile in obese adolescents. J. Pediatr. 126: 690-695.
25. Björntorp, P. 1996 The regulation of adipose tissue distribution in humans. Int J Obesity. 20: 291 – 302.
26. Gower, B.A, TR Nagy and MI Goran 1999. Visceral fat, insulin sensitivity and lipids in prepuberal children.
Diabetes. 48: 1515 – 1521.
27. American Diabetes Association 2000. Type 2 diabetes in children and adolescents. Pediatrics 105 (3) 671 –
680.
28. Ortiz, R V. 2001. Obesidad y diabetes tipo 2 en el niño. Una nueva epidemia. Revista de Endocrinología y
Nutrición 9 (2): 103 –106.
29. Amos AF, DJ Mc Carty and P Zimmet 1997. The rising global burden of diabetes and its complications
estimates and projections to the year 2010. Diabet Med. 14 (Supp 5) s1 585.
30. Jing H, RE Aubert and WE Herman 1998. Global burden of diabetes 1995 – 2025. Prevalence numerical
estimates and projections. Diabetes Care. 21: 1414 –31.
31. Aradillas C, H Hernández, E Tenório and R Quibrera 2000. Looking for the metabolic syndrome in Mexican
children from San Luis Potosí. Diabetes Research and Clinical practice 50 (1):s 123-124.
32. Escalante-Carvajal E, E De la Cruz Mendoza, E Tenorio Govea, J Flores Sánchez, B Torres Rubalcaba y C
Aradillas 2005. Historia Familiar de Diabetes mellitus tipo 2 y su asociación con resistencia a la insulina y
componentes del síndrome metabólico en población infantil de San Luis Potosí. Bioquimia Supp A 30: 130.
33. Stahler F and W Gruber 1977. Practical enzymatic cholesterol determination. Med. Lab.30: 29 – 37.
34. Wahlefeld A.W. 1974. Methoden der enzimatischem Analyse 3a. edición, tomo II Verlag Chemie
Weinheim.1878 pp.
35. Burstein M, HR Scholnick and R Morfin 1970. Rapid method for the isolation of lipoproteins from human
serum by precipitation with polianions. J. lipid. Res. 11: 583 –595.
36. Friedwald WT, RI Levy and DS Fredickson 1972 Estimation of the concentration of low density lipoprotein
cholesterol in plasma, without use of the preparative ultracentrifuge.
Clin Chem. 18: 499 – 502.
37. Yalow R.S.1971 Principles of competitive protein binding assays. Ed. W.D. Odell, W. H. Daugday. J.P.
Lippincot, Philadelphya.
38. Matthews DR., JP Hosker, AS Rudensky, BA Naylor, DF Treacher and RC Turner 1985. Homeostasis model
assessment: insulin resistance and B-cell function from fasting plasma glucose and insulin concentrations in
man. Diabetología 28:412-419.
39. Reaven GM. 1988, Op.cit.

�40. Idem.
41. Rodríguez Moran M, et. al., Op.cit
42. Haffner SM, et. al., Op.cit
43. Chen W, et. al., Op.cit.
44. Ortiz, R V., Op.cit.
45. Chen W, et. al., Op.cit.
46. King H and M Rewers 1993. WHO Ad Hoc Diabetes Reporting Group. Global estimates for prevalence of
diabetes and impaired glucose tolerance in adults. Diabetes Care 16:157-177.
47. Rönnemaa T, M Krip and P Lautala 1991. Serum insulin and other cardiovascular risk indicators in children,
adolescent and young adults. Ann Med. 23: 63 – 72.
48. Reaven GM, 1991., Op.cit
49. American College of Endocrinology, Op.cit.
50. Pérez-Méndez O, G Luc and C Posadas-Romero 2000. Concentraciones bajas de lipoproteínas de baja
densidad (HDL) en plasma y enfermedad arterial coronaria. Arch Inst. Cardiol. Mex. 70: 312-321.
51. Aguilar-Salinas C.A., G Olaiz, V Valles, JM Ríos Torres, FJ Gómez-Pérez, JA Rull, R Rojas, A Franco and
J Sepulveda 2001. High prevalence of low HDL colesterol concentrations and mixed hyperlipidemia in a Mexican
nationwide survey. Journal of Lipid Research. 42: 1298 – 1306.
52. Moran A., et.al., Op.cit.
53. Batey LS, et.al., Op.cit.
54. Chen W, et. al., Op.cit
55. Kawasaki T, et. al., Op.cit.
56. Cole JT, MC Bellizzi, KM Flegal and WH Dietz 2000. Establishing a standar definition for child overweight
and obesity worldwide: international survey. BMJ 320: 1 -6.

�OBESIDAD:
UNA
SOCIOCULTURAL

PERSPECTIVA

EPIDEMIOLÓGICA

Y

Pedro César Cantú Martínez y David Moreno García
Centro de Investigación en Nutrición y Salud Pública, Facultad de Salud Pública y Nutrición, Universidad
Autónoma de Nuevo León (Monterrey, N.L., México)
E-mail: pcantu@faspyn.uanl.mx
Introducción
El surgimiento de la obesidad como una problemática de salud, y particularmente
como un objeto de análisis desde una perspectiva de salud pública, ha cobrado un
interés preponderantemente en los últimos años. Todo ello derivado de las
consecuencias que conlleva directamente al estado salud de aquellos que la
padecen; particularmente evidenciado por la predisposición a presentar
enfermedades tales como las cardiovasculares, osteoarticulares, diabetes,
hipertensión, alto colesterol, hiperlipidemias, algunos tipos de cáncer y afecciones
respiratorias, por citar algunas (1). La Organización Mundial de la Salud, ha
considerado a la obesidad como un problema de salud pública de carácter mundial,
que es catalogada como una enfermedad crónica que se caracteriza por presentar
numerosas complicaciones (2). Por lo anteriormente citado y aunado a su alta
prevalencia, la cual aumenta de manera sostenida en el mundo, ha conllevado a
considerarla como una indudable epidemia (3).
Con anterioridad se consideraba que este problema de obesidad era exclusivo de sociedades desarrolladas,
sin embargo ahora esta contingencia es evidente en países de bajos ingresos y pobres. A pesar de los
inconvenientes que conlleva la medición de la obesidad en la población, la información actualmente disponible
por los organismos internacionales de salud, agricultura y alimentación, pone de manifiesto un problema de
creciente tendencia y magnitud (4).
Definición y clasificación de la obesidad
La tradicional definición de obesidad se puede conceptualizar al señalar que es producto de la acumulación de
tejido graso en abundancia en circunstancias de libre preferencia de ingesta de alimentos y desarrollo de
actividad física. Esto expresado en una acumulación anormal o excesiva que pueda llegar a transferir un daño
a la salud (5). Sin embargo, esta puede aumentarse y complementarse al observarla como un padecimiento
multifactorial influenciado por factores intrínsecos y extrínsecos al individuo. Entre los primeros hallamos los
genéticos, fisiológicos y metabólicos, y por lo que refiere a los extrínsecos, se encuentran los patrones sociales
y culturales (6).
Para determinar la obesidad de manera operativa, la Organización Mundial de la Salud acepta la medición
antropométrica del Índice de Masa Corporal (que es el peso corporal de la persona entre la talla al cuadrado de
la misma) y considera su diagnostico cuando el índice masa corporal es mayor de 30. Es menester apuntar que
se sabe que existe un mayor riesgo de mortalidad por presencia de comorbilidades en personas cuyo índice de
masa corporal es mayor o igual a 27, tanto en los varones como en las mujeres, y con un claro incremento a
partir de 30 (7,8) (ver Tabla 1)
Tabla 1. Clasificación del Índice de Masa Corporal y Riesgo de Comorbilidades
Clasificación

IMC kg/m2

Riesgo de Comorbilidades

Bajo peso

&lt; 18.5

Bajo*

Peso normal

18.5 -24.9

Normal

Sobre peso

25.0-29.9

Medianamente incrementado

Obesidad Tipo I

30.0-34.9

Moderado

�Obesidad Tipo II

35.0-39.9

Severo

Obesidad Tipo III

&gt;= 40.0

Muy Severo

*Se puede asociar a enfermedades particulares con el bajo peso
Epidemiología de la obesidad
La Organización Mundial de la Salud ha reportado que más de mil millones de adultos tienen sobrepeso y más
de 300 millones padecen obesidad. Ello conlleva a que meditamos en la obesidad como un problema
trascendente que necesita atenderse, como se ha hecho hasta ahora con la problemática de la subalimentación
(9,10).
Conjuntamente los organismo internacionales y las autoridades en la materia, no percibían la problemática de
la obesidad, particularmente por el hecho de que aún existen en el mundo alrededor de 815 millones de
personas que sufren hambre, y que especialmente se concentran el 95.7% de ellos en los países en desarrollo
(11). Pero hoy sabemos que el número de individuos que padecen sobrepeso y obesidad, sobre pasan la
cantidad de personas en condiciones de hambrunas.
La Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación reporta que una publicación
efectuada en el año 1999 por las Naciones Unidas reveló que la enfermedad de la obesidad se desplegaba en
todas las naciones en vías de desarrollo, incluyendo países en los cuales la hambruna esta presente (12).
Por ejemplo en Europa la obesidad es presente en el 20% de la población adulta en edad media y en los Estados
Unidos esta prevalencia es mucho mayor, mientras en México la Encuesta Nacional de Salud revelo un
incremento en la prevalencia de obesidad en la última década, al presentarse en un 37.4% en la mujeres y e un
42.5% en los hombres (13,14,15). Así mismo, en países como Brasil y Colombia, el número de personas obesas
es próximo al 40%. Incluso en el África, donde se concentra un gran número de población que padecen
hambrunas la obesidad ha aumentado, y en China, las cifras de personas con esta problemática pasó de menos
del 10% al 15% en un periodo de tres años (16). Por otra parte en Argentina la presencia de obesidad es
palpable en el 10.4% de las mujeres y el 12.1% de los varones; en Bolivia, concretamente en las ciudades como
La Paz, El Alto, Santa Cruz y Cochabamba la prevalencia de obesidad es de 23,4% en las mujeres y del 29,8%
en los hombres (17).
La alimentación como factor sociocultural que influye en la obesidad
La alimentación como parte esencial de nuestra existencia y subsistencia ha estado presente a lo largo de todo
el desarrollo e historia en que se registra a la humanidad. El hombre con su condición biológica y de socialización
se ha convertido en un ser con cierto nivel de raciocinio, demandas y habilidades, situación que conforme a los
contextos naturales le permite cubrir sus necesidades personales y de grupo para poder subsistir.
Diversos son los conceptos y las definiciones de lo que es la alimentación, estos se han diversificado por la
percepciones, simbolismos, aspectos, variedades, propiedades y experimentos, que realizados por el hombre
en el transcurrir de la historia, le han permitido el haber experimentando en su mismo cuerpo, para
posteriormente y sobre la premisa de reconocer sus propiedades ha considerado que alimento pudiese ser
cualquier sustancia natural o sintética que contenga uno o varios de los principios de la química o catalogado
como hidratos de carbono, grasas, proteínas, vitaminas y sales orgánicas. Alimento entonces se ha definido
como cualquier sustancia que introducida a la sangre, nutre, repara el desgaste, da energía y calor al organismo,
sin perjudicarlo ni provocarle pérdida de su actividad funcional. (18).
Sin embargo, el termino alimentación, lleva implícita toda una configuración estructural y pragmática
socialmente desde una perspectiva sociocultural, esto debido a que si se analiza el termino se puede reconstruir
o construir toda una serie de factores y elementos que implican no solo la ingesta o característica del alimento
si no además aquellos procesos y formas en como se obtenían y hacían uso de los alimentos para cubrir esas
necesidades, no solo biológicas, sino culturales y de seguridad alimentaria que les permitía seguir subsistiendo
en una dinámica de un entrono sociocultural particular.
En este contexto, hoy en día es manifiesto que la obesidad se ve favorecida por lo cambios tan vertiginosos que
se suscitan en las tendencias de los patrones alimentarios, y que observan un alto consumo de comida rápida,

�el incremento de un mayor uso de azucares y grasas en los alimentos, el incremento del consumo de alimentos
entre comidas y una mayor oferta de consumo de alimentos fuera de casa, por citar algunos aspectos (19). Esto
exhibe la actual relación de los alimentos con el hombre, que muestra y se caracteriza en un alto monto
energético, y que refleja una nueva perspectiva en la que han evolucionado y se han transformado los alimentos
para producir nuevos escenarios, los cuales se asocian aun modelo de desarrollo económico y de modernidad,
en los cuales es patente que a mas bajo ingreso económico para la adquisición de alimentos más prevalecientes
es el contenido de grasas, azucares y aditivos que estas fracciones de la sociedad consumen. Y por lo tanto
ello da la conformación en la sociedad, de su nueva cultura alimentaria que se asocia con la obesidad como un
factor que predispone la misma (20,21).
Configuración antropológica de la obesidad
Desde un enfoque antropológico se destaca que el concepto de obesidad se constituyo en un problema hace
aproximadamente 10,000 años, particularmente con el surgimiento del arte agropecuario, con el cual se fue
abandonado la vida nómada y comenzó la civilización, aunque con poca incidencia debido al trabajo físico
existente y cuya particularidad fue intenso. Sin embargo este problema se intensifico con el advenimiento de la
Revolución Industrial (22).
Desde un contexto socio-antropológico la obesidad se ha observado desde dos perspectivas, como una
condición adaptativa favorable o como un padecimiento, según como la provisión de reservas repercuta como
un factor de protección ante la carencia de alimentos o se cristalice en una sobrecarga metabólica. De una u
otra forma, la obesidad ha estado presente en la historia del hombre, con un cambiante significado social según
las características y las condiciones de vida en los distintos momentos evolutivos de la humanidad.
(23). Especialmente hace 200 años en los que surgió una capacidad muy preponderante por las sociedades
para producir, acopiar y distribuir regularmente los alimentos, con lo cual disminuyo propiamente las hambrunas,
y tácitamente comenzó la epidemia de la obesidad, producto de las formas de actuar de los individuos con
respecto al consumo desordenado o en exceso de alimentos por diversas características culturales, religiosas
o de costumbres; en las que el acto alimentario llego a tener interpretaciones o connotaciones negativas. Este
sistema de interrelaciones, que incorpora las experiencias, ideas y percepciones de los miembros de una
sociedad, ejercen una influencia en los factores biológicos, psicosociales y culturales que influyen en su patrón
de alimentación y percepción de la imagen corporal (24).
Conclusiones
La obesidad como expresión sociocultural, se ha constituido en una epidemia que demanda por la sociedad en
general estrategias que incluya actividades preventivas y de control, las cuales deben enfocarse a reducir la
exposición a un medio ambiente que favorezca el desarrollo de esta enfermedad. Particularmente conllevando
un mayor conocimiento a la población sobre los factores determinantes y cuya variación geográfica y diversidad
cultural predisponen esta susceptibilidad a la ganancia de peso entre las personas. La cultura se refiere a
patrones aprendidos de conductas y creencias, característicos de una sociedad o grupo social. Esta Incluye
valores de todo tipo, desde la alimentación, los medios de producción, el manejo de su economía, hasta
elementos ideológicos como la estética del cuerpo, por lo cual deben ser modificados permanentemente para
abatir la obesidad.
Resumen
El surgimiento de la obesidad como una problemática de salud, y particularmente como un objeto de análisis
desde una perspectiva de salud pública, ha cobrado un interés preponderantemente en los últimos años. Con
anterioridad se consideraba que este problema de obesidad era exclusivo de sociedades desarrolladas, sin
embargo ahora esta contingencia es evidente en países de bajos ingresos y pobres. Y ha conllevado a
considerarla como una indudable epidemia.
Palabras claves: Obesidad, epidemiología, cultura,
Abstract
The sprouting of the obesity like a problematic one of health, and particularly like an object of analysis from the
public health, has showed an interest in the last years. Previously this disease was considered that this problem

�of obesity was exclusive of developed societies, nevertheless now is evident in countries of low income and poor
men. And it has entailed to consider it like an epidemic.
Key words: Obesity, epidemiology, culture
Referencias
1. Sánchez Castillo, CP, E. Pichardo Onteveros y P. López 2004. Epidemiología de la obesidad Gaceta Médica
Mexicana Vol. 140 Suplemento No. 2: S3-S20
2. Torres Marquez, ME 2006. Invitación a considerar la lucha contra la obesidad y no ontra el obeso. Revista de
Educación Bioquímica Vol. 25: No.2: 39-40
3. Gutiérrez Fisac, J.L. 1998. La obesidad: una epidemia en curso. Medicina Clínica Vol. 111 No. 12 456-458
4. Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación 2002. La nueva carga del mundo
en desarrollo: la obesidad (http://www.fao.org/FOCUS/S/OBESITY/obes1.htm)
5. Comisión de Obesidad 2001. Introducción, epidemiología, avances en fisiopatología. Revista Argentina de
Cardiología, Vol. 69 Suplemento 1: 1-10
6. Chavarría Arciniega, S. 2002. Definición y criterios de obesidad Nutrición Clínica Vol. 5 No. 4: 236-240
7. Gutiérrez Fisac, J.L., Op.cit.
8. Comisión de Obesidad, Op.cit.
9. Sánchez Castillo, CP, et al., Op.cit.
10. Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación, Op.cit.
11. Idem.
12. Idem.
13. Gutiérrez Fisac, J.L., Op.cit.
14. Garibay Chavez, G. y M. Garcirrojas Camarillo.2006. Grave , el sobrepeso y obesidad en México. La Gaceta
(11Dic06): 15
15. Instituto Nacional de Salud Pública 2006. Encuesta Nacional de Salud-2006 (http://www.insp.mx/ensanut/)
16. Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación, Op.cit.
17. Montero, J.C. 2002. Epidemiología de la obesidad en siete países de América Latina. Form Contin Nutr
Obes 2002;5(5): 1-7
18. Moreno García, D. 2003. Cultura alimentaria. Revista Salud Pública y Nutrición Vol. 4 No.3
(http://www.uanl.mx/publicaciones/respyn/iv/3/ensayos/cultura_alimentaria.htm)
19. Vizmanos, B., C. Hunot y F. Capdevila 2006. Alimentación y obesidad. Investigación en Salud. Vol. 8 No.2:
79-85
20. Moreno García, D. Op.cit.

�21. Fausto Guerra, J., RM Valdez López, MG Aldrete Rodriguez, MC López Zermeño 2006. Antecedentes
históricos sociales de la obesidad en México. Investigación en Salud. Vol. 8 No.2: 91-94
22. Montero, J.C. 2001. Obesidad: una visión antropologica. Facultad de Medicina, Universidad de Buenos
Aires. (Argentina) 25 pp
23. Idem:
24. Reynlas, E., MC Diumenjo, D. Calvo, E. Testasecca, G. López, P. Lemos, S. Pereyra, S. Osachez, C. Carrio,
M. Gimenez, A. Parola, E. Maneschi y D. Figueroa 2007. Antropologia de la salud. Influencia de factores
biológicos, psicosociales y culturales sobre la percepción de la obesidad y los resultados de una intervención
de educación para la salud. Revista Médica Universitaria Vol. 3 No. 2: 1-15

�REFLEXIONES SOBRE DERECHO, ACCESO Y DISPONIBILIDAD DE
ALIMENTOS
Esteban G. Ramos Peña, Graciela I. Salazar Garza, Luz Natalia Berrún Castañón y Adriana Zambrano Moreno
Laboratorio de Nutrición Poblacional, Centro de Investigación en Nutrición y Salud Pública, Facultad de Salud
Pública y Nutrición, Universidad Autónoma de Nuevo León (Monterrey, N.L., México)
E-mail: eramos@faspyn.uanl.mx
Introducción
La nutrición es el factor más fuertemente relacionado para determinar el
estado de salud de la población, interviene en las esferas, biológica,
psicológica y social; en la esfera social se relaciona con el aspecto de
economía, puesto que la población bien alimentada tiene capacidad de
incrementar las actividades productivas y desarrollo de las naciones (1), el
hambre perpetúa la pobreza al impedir que las personas desarrollen sus
potencialidades y contribuyan al progreso de sus sociedades,
estimaciones, en el año 2002, el 44 % de la población de America Latina
vivía en situación de pobreza y que las personas pobres eran poco más de
220 millones. De estas, algo más de 97 millones, el 19.4% de la población
de la región, se encontraban en situación de indigencia o pobreza extrema.
(2)..
El hambre no es un problema básicamente de disponibilidad alimentaria
(3), es decir a la capacidad que tiene la persona en base a sus ingresos para adquirir alimentos y que en algún
momento lo situaría en inseguridad alimentaria, sino la falta de alimentos se debe más a la dificultad en la
accesibilidad que a la producción (4) ya que en muchos países la producción de alimentos ha crecido, sin
embargo el número de personas hambrientas ha aumentado debido al rápido crecimiento de la población y la
carencia de una distribución efectiva de alimentos (5) llevando con ello a la inseguridad alimentaria.
Se sabe que los hogares tienen seguridad alimentaria cuando pueden obtener en todo momento los alimentos
que necesitan para llevar una vida saludable y activa que les garantice tener alimentos suficientes, disponibles
y accesibles para todos y deben saber utilizarlos de la mejor manera posible (6). La seguridad alimentaria es
importante para poder mejorar el estado nutricional de las personas que padecen hambre y desnutrición (7).
Los factores fundamentales de la inseguridad alimentaria pueden ser el desempleo y/o ingresos insuficientes
que no permiten adquirir los alimentos necesarios de forma suficiente. El problema de muchos hogares pobres
es que la mayor parte ellos, con sus ingresos apenas les alcanza para cubrir sus necesidades básicas (8).
Otros factores que afectan la capacidad de la población para alcanzar el estado de seguridad alimentaria y
nutricional son entre otros: El crecimiento de la población, la migración rural a áreas urbanas, el déficit en la
suficiencia alimentaria, la reducción del poder de compra de la población, principalmente en la Canasta Básica
de Alimentos (CBA), la globalización de la economía, finanzas y la disponibilidad alimentaria entre otros factores
(9), el insuficiente acceso a tierra cultivable para los agricultores, la insuficiente producción de alimentos básicos
por dificultades con los recursos agrícolas, la inadecuada comercialización de los alimentos.
Según Hernán Delgado, los problemas de la inseguridad alimentaria-nutricional pueden conducir al
subdesarrollo humano a través de la baja productividad, la dificultad en el aprendizaje, el retardo del
crecimiento, la morbilidad severa y La alta mortalidad (10).
Derecho a la Alimentación
El derecho a no sufrir de hambre y malnutrición es un derecho fundamental, todo ser humano tiene derecho a
una alimentación adecuada y suficiente, las personas deberían de tener en todo momento acceso a los
alimentos en calidad y cantidad adecuadas para llevar una vida saludable en todos los ciclos de la vida. (11). El

�derecho a tener una alimentación adecuada aparece en el Artículo 11 del Pacto Internacional de Derechos
Económicos, Sociales y Culturales, en él se hace mención que toda persona tiene derecho a un nivel de vida
adecuado que le asegure a él y su familia la salud y el bienestar, y en especial la alimentación, el vestido y
vivienda adecuada.
Según la FAO, el Articulo 25 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos señala: "Toda persona tiene
derecho a un nivel de vida adecuado que le asegure, así como a su familia, la salud y el bienestar y en especial
la alimentación, el vestido, la vivienda, la asistencia médica y los servicios sociales necesarios; tiene asimismo
derecho a los seguros en caso de desempleo, enfermedad, invalidez, viudez, vejez y otros casos de pérdida de
sus medios de subsistencia por circunstancias independientes a su voluntad" (12).
El derecho a una alimentación adecuada impone tres tipos diferentes de obligaciones a los Países:
a) Respetar el acceso a una alimentación adecuada, los estados no deberán adoptar medida alguna que impida
el acceso, sin embargo esta resolución pareciera que es básicamente estática, sino que el estado debería tener
un doble enfoque, asistencia inmediata y promoción de desarrollo de la agricultura sustentable tal como los
realiza la FAO (13)
b) Proteger el acceso a través de la adopción de medidas para evitar que las empresas o los particulares no
priven a las personas del acceso a una alimentación adecuada, En Venezuela se ha adoptado la ley contra el
acaparamiento de alimentos a fin de prevenir los delitos contra la seguridad alimentaria, una de las aplicaciones
inmediatas ha sido la anulación de las concesiones a mercados que venden con sobre precio (14).
c) La obligación de facilitar y cumplir significa que el Estado debe procurar iniciar actividades con el fin de
fortalecer el acceso y la utilización por parte de la población de los recursos y medios que aseguren sus medios
de vida, incluida la seguridad alimentaria, El Gobierno de Colombia apoya la Red de Seguridad alimentaria
fomentando en las personas del sector rural convertir las fincas en centros de acopio o autoconsumo, de esta
red se han beneficiado 1.6 millones de personas (15).
El no cumplimiento de una o varias de estas tres obligaciones constituye una violación de derechos humanos
(16). El País tiene la obligación de asegurar a las personas para que no mueran de hambre y deben hacer que
todas las personas disfruten de este derecho a tener alimentos disponibles y adecuados en su comunidad (17).
Todos los Estados que forman parte del Pacto de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, están bajo la
obligación de tomar medidas inmediatas para cumplir sus compromisos asumidos bajo el Pacto, la obligación
de alcanzar progresivamente la plena realización del derecho a una alimentación adecuada requiere que los
Estados partes actúen tan expeditamente como les sea posible para alcanzar su realización (18).
El derecho humano a una alimentación adecuada debe ser garantizado sin ningún tipo de discriminación por el
origen nacional, social, raza, género, lenguaje, religión u opinión política entre otros, en este sentido los
alimentos nunca deben ser usados como instrumento de presión política y económica(19), en México, este
derecho a la alimentación esta fundamentado en el Artículo 123 fracción 4 de la Constitución Mexicana (20),
por lo tanto, el Estado tiene la obligación de satisfacer, en base al salario mínimo, el conjunto necesario de
bienes y servicios para el trabajador y su familia. En el Artículo 4 de la Constitución mexicana se menciona
que ante la ley no hay diferencia de géneros. Esta ley protegerá la organización y el desarrollo de la familia así
como disfrutar de una vivienda digna y decorosa, los niños, sin importar el género tienen derecho a la
satisfacción de sus necesidades de alimentación, salud, educación y sano esparcimiento para su desarrollo
integral.
Según el Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales (Órgano de expertos independientes que
supervisa la aplicación del Pacto), los elementos constitutivos del derecho a la alimentación (21) son:
- Alimentación suficiente, la alimentación de la población debe contener al menos las cantidades que se
requieren de nutrimentos para cada individuo además de estar contenidos en la variedad de alimentos necesaria
para la sinergia de los macronutrimentos y micronutrimentos
- Adecuación, punto similar que el anterior, solo que aquí está relacionado a las condiciones socioeconómicas
de las personas así como a la cultura alimentaria la cual conduce a la identidad de población al seleccionar los
alimentos en el mundo globalizado (22).

�- Inocuidad, los alimentos deben carecer de sustancias nocivas ya que estas implican riesgos ya sea por la
forma de su preparación o por la calidad de los alimentos debido a su manipulación incorrecta, a la mala higiene
ambiental entre otras cosas.
- Cultura, dado que el hecho de comer pone en juego variables de diferentes dimensiones desde la perspectiva
biológica, social y psicológica (23) de cada población, debe ser respetada pues permitirá realizar el análisis ya
sea a nivel familiar, comunidad-local, ó regional entre otros niveles.
- Disponibilidad de los alimentos, que expresa las posibilidades que pueden tener las personas para alimentarse,
está relacionado con la cantidad y variedad de alimentos con que cuenta un país, una región, comunidad o el
propio individuo y será dependiente de la producción, la importación, la exportación, el transporte y medios de
conservación de los alimentos.
- Accesibilidad económica, se refiere a que la familia no se vea limitada desde el punto de vista económico en
la adquisición de los alimentos necesarios para un régimen de alimentación adecuado y además que pueda
satisfacer sus otras necesidades básicas.
- Accesibilidad física, implica que la alimentación adecuada debe ser accesible a todos sin importar en que área
geográfica viva, a que, grupo de edad pertenezca, cual es su género, o su estado fisiológico en que se
encuentre la persona.
- Sostenibilidad, son las posibilidades que tienen las personas de acceder a los alimentos por parte de las
generaciones presentes y futuras.
En reconocimiento al derecho que tiene toda persona a estar protegida contra el hambre, los Estados adoptarán
las medidas necesarias para aliviar el hambre incluida los programas concretos, que se necesitan para
(24): mejorar los métodos de producción, conservación y distribución de alimentos así como hacer la
divulgación de principios sobre nutrición; y asegurar una distribución equitativa de los alimentos mundiales en
relación con las necesidades, teniendo en cuenta los problemas que se plantean tanto a los países que importan
productos alimenticios como a los que los exportan.
Seguridad Alimentaria
El concepto de Seguridad Alimentaria (SA) surge en la década del 70, basado en la producción y disponibilidad
alimentaria a nivel global y nacional. En los 80, se añadió la idea de acceso, tanto económico como físico. Y en
la década del 90, se llegó al concepto que incorpora la inocuidad y las preferencias culturales, y se reafirma la
seguridad alimentaria como un derecho humano. (25), es un concepto multifacético que va más allá del número
de personas que pueden sostenerse de los recursos alimentarios limitados de la tierra y abarca una gama
amplia de temas como el crecimiento, control y movilidad de la población, la distribución de recursos, los
patrones de consumo, la producción agrícola, el cambio climático, el deterioro ambiental, la situación
socioeconómica, el desarrollo, las relaciones comerciales, la propiedad de la tierra, el acceso al
microfinanciamiento y los servicios de salud. El Instituto Internacional de Investigación en Política Alimentaria
(conocido como el IFPRI por sus siglas en inglés) ha clasificado la seguridad alimentaria en tres pilares: La
producción de alimentos, el acceso a los alimentos y el uso de los alimentos. 26
En el concepto de la seguridad alimentaria las personas tienen acceso en todo momento a los alimentos, tanto
en el aspecto físico como económico, para satisfacer sus necesidades y preferencias alimentarias para llevar
una vida saludable y activa. También se ha incluido en el concepto el acceso a la canasta básica de alimentos
puesto que están implícitos en la creación aspectos culturales, económicos y nutricionales (27) El logro de la
seguridad alimentaria es una estrategia para contribuir a mejorar el estado nutricional de las personas(28).
Para poder conseguir la seguridad alimentaría a nivel nacional, el país debe producir o importar los alimentos
que necesitan la población y estar en condiciones de almacenarlos, distribuirlos y garantizar su acceso.
También las familias deben disponer de los medios, la seguridad y las garantías necesarias para producir y
adquirir los alimentos que ellas necesiten (29).
Los planes nacionales deben considerar tres elementos que componen la seguridad alimentaria:

�- Suficiencia: este elemento tiene como finalidad asegurar los suministros suficientes de alimentos. Es un
requisito esencial para el bienestar nutricional, depende del volumen de producción de las importaciones,
exportaciones entre otras cosas. En este elemento puede verse involucrada la soberanía alimentaria del país.
Para evaluar la gravedad y la magnitud de la seguridad alimentaria se establecen las recomendaciones en base
a calorías per-cápita (30). La magnitud se establece en base a tres rangos: leve menos de 200 Kcal/día/percápita, media entre 200 y 300 Kcal/día/per-cápita y alta mayor a 300 Kcal/día/per-cápita. Según la FAO (2004)
México no esta entre los primeros veinte países importadores y exportadores de productos básicos. Los
primeros tres países con mayores importaciones de productos básicos son: China con soya, Japón con cerdo
de carnicería y EUA con bebidas alcohólicas, en cuánto a exportadores, son EUA con soya, Francia con vino
y países Bajos con materias orgánicas. En México los primeros diez productos básicos de mayor producción a
través de la agricultura según la FAO en el 2005 son: caña de azúcar, maíz, leche vaca entera fresca, sorgo,
naranjas, trigo, carne de pollo, tomates, bananos y huevo de gallina (31). Los primeros cuatro productos básicos
de importación en México son maíz, trigo, soya y sorgo y los productos de exportación son cerveza de cebada,
ganado vacuno, tomates y hortalizas frescas ocupando esos lugares según los resultados de la FAO en el año
2004 en base a sus toneladas métricas (32).
- Estabilidad: mantener la estabilidad de los suministros, para lograr esto debe de existir estabilidad tanto de
la producción como de los precios entre las diferentes zonas.
- Acceso: asegurar el acceso a los suministros de alimentos a todos los consumidores. La carencia de acceso
a los alimentos puede ser económica (pobreza, altos precios de los alimentos) y física (pobres carreteras ó
infraestructura de mercado) (33).
La inseguridad alimentaria es causada muchas veces por el desempleo o porque los ingresos son insuficientes
de manera que no permiten tener una alimentación adecuada. La falta de ingresos es una de las causas más
importantes que impiden a la población obtener una dieta adecuada (34) y el problema de la mayoría de los
hogares pobres radica en que utilizan alto porcentaje del ingreso monetario en alimentación y apenas alcanza
para cubrir otras necesidades básicas, otras causas de la inseguridad alimentaria son: que los agricultores
tienen un insuficiente acceso a la tierra cultivable, la insuficiente producción de alimentos básicos, la inadecuada
comercialización de los alimentos básicos. (35).
La FAO (1999) publica “El estado de la inseguridad alimentaria en el mundo” con estimaciones sobre el número
de personas sub-nutridas que sufren de inseguridad alimentaria (36). La desnutrición puede coexistir con la
inseguridad alimentaria cuando las personas, cuya ingestión de alimentos está por debajo de sus necesidades
calóricas mínimas (37), tienen dificultad en la disponibilidad de alimentos, falta de acceso social o económico
y/o consumo insuficiente de alimentos. Las personas expuestas a la inseguridad alimentaria presentan escaso
rendimiento laboral, así como disminución en la capacidad de adquirir conocimientos.
La inseguridad alimentaria se clasifica de dos maneras: crónica y transitoria, la primera se refiere cuando las
personas presentan una dieta insuficiente durante períodos prolongados a causa de la incapacidad continua en
los hogares para adquirir los alimentos necesarios (comprar en el mercado o producción). La segunda deriva
de una disminución temporal del acceso de los hogares a los alimentos necesarios, los factores para esta forma
de inseguridad alimentaria pueden ser la inestabilidad de los precios de los alimentos, del suministro de
productos o de los ingresos (38). En cuanto a la seguridad alimentaria en los hogares de la zona urbana y la
rural pueden existir diferencias en los factores que contribuyen, en las urbanas depende del nivel de ingreso y
en la rural depende de la disponibilidad de los alimentos, de los precios así como de los ingresos (39).
Indicadores de la medición de la seguridad alimentaria
Existen diversas variables e indicadores que permiten seguir la evolución del nivel de seguridad
alimentaria de los grupos de población.
- Disponibilidad, En este indicador, la seguridad se puede medir mediante indicadores de oferta y demanda,
esto se refiere a las cantidades de alimentos disponibles en relación a las necesidades nutricionales y de
necesidades netas de importación en comparación con la capacidad de importación, uno de los instrumentos
más utilizados para estimar la disponibilidad son las hojas de balance de alimentos , cuyo propósito consiste en
proporcionar el marco para el régimen continuo de parámetros cuantificables de la situación de la oferta y la
demanda de alimentos, a partir de la cual se pueden realizar evaluaciones objetivas de los déficit o excedentes
de alimentos (40).

�Las hojas de balance alimentario permiten la clasificación de la disponibilidad y el consumo nacional de
alimentos (41). La utilidad de estas hojas estriba en la ayuda para elaborar índices como el aporte relativo
de determinados
productos
a la ingesta dietética total, el aporte per capita
de proteínas y
energía procedentes de los alimentos básicos, la adecuación del aporte total de energía a las
necesidades nutricionales promedio. Estos índices permiten hacer estimaciones globales y sirven de
alerta sobre las crisis alimentarias (42).
- Acceso, se refiere a que los alimentos deben distribuirse y estar disponibles localmente y ser accesibles para
todos, depende de la demanda de estos que a su vez está determinada por el precio de los alimentos, los
ingresos y factores demográficos. Al analizar el acceso real a los alimentos que poseen los diferentes sectores
de la población permite estratificar los grupos poblacionales en base a la vulnerabilidad, precisar niveles de
desnutrición y conocer sus causas para orientar acciones concretas (43).
Para medir el acceso a los alimentos se pueden utilizar diferentes instrumentos o variables. Uno de los
instrumentos más usados en América Latina es la canasta básica de alimentos (CBA), la cual es un indicador
social muy útil para la formulación, ejecución y evaluación de políticas relativas a la producción,
distribución y consumo de los alimentos que la componen (44).
A partir de la CBA se pueden elaborar diferentes indicadores e índices como son: (45).
Costo de una CBA en relación con el salario mínimo. Se calcula sobre la base de los precios oficiales que tengan
los alimentos que ésta incluya, dichos precios deben obtenerse oficialmente y con una frecuencia prefijada.
Valor de los productos básicos y de una CBA en términos de horas de trabajo equivalentes remuneradas al
salario mínimo. Se puede conocer cómo suben o bajan los precios de los alimentos básicos medidos en horas
de trabajo. El uso del tiempo de trabajo como unidad de medición, evita los problemas de variabilidad a que
está sometida la moneda y permite la comparación.
Índice de precios al consumidor. Se usa para medir los cambios en el tiempo del nivel general de precios de los
productos y servicios que un grupo de población usa, adquiere o compra para consumo.
Porcentaje de gastos totales destinado a los alimentos. Obtenido mediante las encuestas de presupuesto
familiar o de las encuestas de gasto de ingresos. Con la información del gasto destinado a la alimentación se
pueden distinguir tres tipos de hogares: (a) Los que consiguen la seguridad alimentaria con un costo elevado;
(b) Los que la consiguen con un costo menor; y (c) Los que, a pesar de destinar una gran proporción de los
recursos disponibles a los alimentos, continúan en situación de inseguridad alimentaria.
Consumo de alimentos: Se refiere a que las personas deben consumir sus alimentos en el momento preciso
en, calidad y cantidad suficiente de acuerdo a las necesidades de cada uno de ellos. El consumo de alimentos
se puede evaluar a través de las encuestas familiares mediante los métodos de (46):
Recuento alimentario: El responsable de la alimentación familiar realiza el registro diario de todos los alimentos
adquiridos para la unidad familiar durante el período de estudio incluyendo los alimentos que les hayan sido
regalados.
Inventario: El encuestador acude al domicilio para realizar el inventario de los alimentos existentes en la casa
esto es al principio y al final del estudio.
Registro familiar: Es un método que se utiliza para la estimación del consumo en el domicilio en los días de
observación. Se requiere el pesado o la estimación del peso en medidas caseras de los alimentos tanto
cocinados como servidos.
Recuerdo de una lista de alimentos: El encuestador emplea un cuestionario estructurado como una lista de los
principales alimentos para ayudar al entrevistado a recordar las cantidades y los precios de los alimentos
consumidos durante el período de estudio.
Nivel individual se puede utilizar: Evaluación de ingesta actual y el Recuerdo de ingesta anterior (recordatorio
de 24 horas: consiste en recoger el tipo, cantidad, preparación de los alimentos, la información debe ser lo

�más detallada posible respecto) cuando se realiza en los niños pequeños, la entrevista debe realizarse en
presencia de la madre o la persona responsable de la alimentación familiar.
Historia dietética: Permite determinar el patrón de consumo alimentario usual, aporta información sobre la dieta
en un período largo de tiempo y requiere una colaboración limitada por parte del encuestado.
Cuestionario de frecuencia de consumo: Permite obtener información sobre la frecuencia con que se consumen
los alimentos incluidos en una lista ya establecida y sobre cual es el tamaño de la ración habitual.
Valoraciones dietéticas retrospectivas: Se utiliza la historia de la dieta y/o cuestionario de frecuencia de
consumo para evaluar la ingesta en un pasado distante., que puede referirse a varios años atrás.
Características de un sistema alimentario
Un sistema alimentario debe reunir ciertas características entre las que destacan las siguientes (47):
1. Grado de suficiencia de la oferta para satisfacer determinados niveles de demanda: Se refiere a la capacidad
para producir, almacenar e importar alimentos suficientes para atender las necesidades básicas de toda la
población (necesidades de energía y nutrientes).
2. Nivel de autonomía y autodeterminación: Representa el volumen de importaciones dentro de la disponibilidad
total así como la vulnerabilidad externa de los sistemas alimentarios. Su objetivo es reducir la vulnerabilidad a
las fluctuaciones del mercado internacional y las presiones políticas.
3. Grado de estabilidad o fiabilidad de la oferta interna y de sus componentes: Se refiere a las fluctuaciones o
magnitud de oscilaciones de la oferta en el tiempo. Su objetivo es reducir al mínimo las variaciones estaciónales
en el acceso a los alimentos esto se refiere a la estabilidad, tanto de un año para otro como a lo largo del año,
de los suministros de alimentos (producción) y de los precios en las localidades.
Sustentabilidad en largo plazo de los actuales patrones de oferta y demanda: Significa que el sistema alimentario
sea sostenible a largo plazo a fin de que el sistema ecológico este protegido y mejore con el tiempo. La
sustentabilidad es el reflejo de la capacidad de asegurar en el tiempo la suficiencia, la estabilidad y la autonomía,
evitando el deterioro de los recursos renovables y no renovables.
Equidad: Representa el acceso seguro a alimentos suficientes para todos los grupos sociales y lleva implícito
la inocuidad alimentaria por su incidencia en la salud de la población. El consumo de productos básicos en todos
los sectores de la población se hace difícil debido a la carencia de acceso que puede ser económica (pobreza,
altos precios de los alimentos, falta de créditos) o física (pobres carreteras e infraestructura de mercado).
El acceso material, económico y social a los alimentos sólo se consigue con suministro suficiente de alimentos
en las zonas inseguras, para lo cual se necesita adecuada infraestructura de mercado, acceso al empleo e
ingresos suficientes en relación con los precios estables de los alimentos (48).
Grupos más expuestos a la inseguridad alimentaria
Los grupos expuestos a la inseguridad alimentaria pueden ser catalogados como grupos de personas, personas,
hogares o zonas vulnerables, es son objeto de beneficio por parte de os programas alimentarios.
Personas vulnerables: son las que por su edad o su estado presentan una vulnerabilidad particular entre otros
están los niños menores de 5 años, mujeres embarazadas o en período de lactancia, enfermos, minusválidos,
ancianos.
Grupos vulnerables: Se considera a una población homogénea cuyos medios de acceso físico o financieros a
los alimentos son muy escasos o aleatorios, por ejemplo: Los inmigrantes instalados alrededor de las ciudades,
los criadores de ganado y los obreros agrícolas en las zonas donde no hay riego. Para poder determinar si
existen grupos vulnerables o expuestos a riesgos ya sea nivel nacional o regional, se deben de analizar los
sistemas que utilizan las familias de cada grupo homogéneo para procurarse los alimentos básicos. (49)

�Hogares vulnerables: grupos familiares, más o menos aislados, que presentan un elemento particular de
vulnerabilidad. Los hogares campesinos cuyo jefe de familia es una mujer, o un minusválido, las familias
numerosas, las que presentan patologías particulares.
Zona vulnerable: es una zona de producción o de suministro en la que existe una probabilidad de que se
produzcan importantes variaciones en la producción o en el suministro y que contiene a un gran número de
familias o personas sensibles a dichas variaciones. Se puede considerar a una zona vulnerable la expuesta a
catástrofes naturales (sequía, inundaciones, ciclones, etc.)
Para poder determinar si existen grupos vulnerables o expuestos a riesgos ya sea nivel nacional o regional, se
deben de analizar los sistemas que utilizan las familias de cada grupo homogéneo para procurarse los alimentos
básicos. (50)
Conclusiones
La Cumbre Mundial y sus 185 países se comprometieron a lograr la seguridad alimentaria universal, y a que
todas las personas tengan acceso a los alimentos de buena calidad con la finalidad de poder llevar una vida
saludable. Todos los seres humanos tienen derecho a la alimentación, por lo tanto el Gobierno tiene la
obligación de otorgarla a través de un buen acceso, de velar que el mercado nacional o internacional no se
constituya en una barrera para acceder a los alimentos y además debe facilitar las actividades para lograr que
se cumplan los elementos constitutivos del derecho alimentario, a pesar de que el articulo 11 del Pacto
Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales menciona el derecho a no sufrir hambre y
malnutrición como derecho fundamental, mas de 220 millones de personas de América Latina viven en situación
de pobreza y el 19,4% de estos (97 millones) extrema pobreza, presentando problemas de inseguridad
alimentaria y nutricional.
La seguridad alimentaria es una estrategia que puede ayudar a contribuir en el mejoramiento del estado
nutricional de la población, para lograrla se requiere que los tres indicadores estén presentes dado que el acceso
y disponibilidad a los alimentos son atemporales y el consumo tiene temporalidad así como, el conocimiento y
vigilancia de factores como el crecimiento poblacional, migración de áreas rurales a urbanas, globalización de
economía y finanzas, insuficiente acceso a tierra cultivable entre otros. En muchos países donde hay suficiente
oferta de alimentos, el poder de compra suficiente es condición imprescindible.
En México aún cuando se establece dentro del Plan Nacional, la Seguridad Alimentaria no se ha alcanzado,
prueba de ello es que existen familias que ingieren menos de 300Kcal/día/per-cápita es decir gravedad alta; por
otra parte, México según reportes de la FAO importa productos de consumo importantes como lo son el maíz y
el trigo; y aun cuando no se cuenta con cifras oficiales, esta presente principalmente el los cinturones de miseria
cercanos a las áreas urbanas, donde se utiliza un alto porcentaje del ingreso familiar en alimentación.
Resumen
La nutrición es el factor más fuertemente relacionado para determinar el estado de salud de la población,
interviene en las esferas, biológica, psicológica y social; en la esfera social se relaciona con el aspecto de
economía, puesto que la población bien alimentada tiene capacidad de incrementar las actividades productivas
y desarrollo de las naciones. Todos los seres humanos tienen derecho a la alimentación, por lo tanto el Gobierno
tiene la obligación de otorgarla a través de un buen acceso. La seguridad alimentaria es una estrategia que
puede ayudar a contribuir en el mejoramiento del estado nutricional de la población.
Palabras clave: seguridad alimentaria, acceso,disponibilidad
Abtsract
The nutrition is the factor more strongly related to determine the state of health of the population, takes part in
the spheres, biological, psychological and social; in the social sphere it is related to the economy aspect, since
the fed affluent population has capacity to increase the productive activities and development of the nations. All
the human beings have right to the feeding; therefore the Government has the obligation to grant it through a
good access. The nourishing security is a strategy that can help to contribute in the improvement of the nutrition
state of the population

�Key words: nourishing security, access, availability
Referencias
1. Esquivel Hernández, R.I, SM Martínez Correa y JL Martínez Correa 1999. Nutrición y salud, Ed. Manual
Moderno, 1ª. Ed. México
2. Pobreza y distribución del ingreso. Panorama Social de América Latina 2002-2003 (www.
Eclac.cl/publicaciones/xml/o/12980/cap1_2003_esp.pdf)
3. Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, 2003, Informe sobre Desarrollo Humano 2003, Ed.
Mundi-Prensa.
4. Schuh G. E. 2002, Seguridad Alimentaria Mundial, Perspectivas Económicas, Vol 7, No. 2. 17-19
5. Figueroa Pedraza, D. 2003 Seguridad Alimentaria familiar Revista Salud Pública y Nutrición Vol. 4 No.2
(http://www.respyn.uanl.mx/vi/2/ensayos/seguridad_alimetaria.htm)
6. FAO y Asociados de AMCH 2006. Comprender que significa tener Seguridad Alimentaria Consultada en
Agosto 2006 (http://www.feedingminds.org/level2/lesson2/obj2_es.htm)
7. Figueroa Pedraza, D. 2003, Op cit.
8. Idem.
9. Windfuhr, M. 2000. Las ONG y el derecho a una alimentación adecuada En [FAO] El derecho a la
alimentación.
En
la
Teoría
y
en
la
practica.
Consultada
en
Octubre
2006.
(http://www.fao.org/docrep/W9990S/w9990s04.htm)
10. Delgado, H. 2002. Importancia de la documentación y divulgación científica de intervenciones en nutrición
Revista Salud Pública y Nutrición Vol. 3 No. 4 (http://www.respyn.uanl.mx/iii/4/index.html)
11. FAO. 2001. Los alimentos: Derecho Humano
(http://www.fao.org/FOCUS/s/rightfood/right1.htm)

Fundamental.

Consultada

en

Agosto

2006.

12. Windfuhr, M., Op cit
13. Villarino, A., 2005, Fracasa el Combate al Hambre. Noticias Financieras, Reforma, México,
Nov/23/2005,http://proquest.umi.com/pqdweb?did=931169081&amp;sid=3&amp;Fmt=3&amp;clientId=29028&amp;RQT=309&amp;VN
ame=PQD
14. Oropeza R. 2007, Gobierno Anula concesiones en mercados que venden con sobreprecio. Noticias
Financieras,
EL
Nacional,
Febrero/
25
/2007 (http://proquest.umi.com/pqdweb?did=1222460191&amp;sid=3&amp;Fmt=3&amp;clientId=29028&amp;RQT=309&amp;VName=
PQD)
15. Noticias Financieras. 2006. Programa Red de Seguridad Alimentaria Noticias Financieras, Junio/3/2006,
(http://proquest.umi.com/pqdweb?did=953701221&amp;sid=3&amp;Fmt=3&amp;clientId=29028&amp;RQT=309&amp;VName=PQD)
16. Windfuhr, M., Op cit
17. Idem.
18. FAO, 2001 Op cit.

�19. OHCHR-UNOG. Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales. Consultada en
Octubre 2006.( www.unhchr.ch/spanish/html/menu3/b/a_cescr_sp.htm)
20. Windfuhr, M., Op cit.
21. Martinez, Rivera, SE. 2001. La Canasta Básica Alimentaria en México: Contenido y Determinantes, 19801998.
Tesis.
Facultad
de
Economía-UNAM.
(http://www.economia.unam.mx/secss/docs/tesisfe/MartinezRSE/Tesis.html)
22. OHCHR-UNOG, Op cit.
23. Muchnick, J. 2006. dentidad territorial y calidad de los alimentos: procesos de calificación y competencias
de los consumidores. Agroalimentarias, No. 22 , Jun, 88 – 98,
24. Idem.
25. FAO 2007. Programa especial
(http://www.pesacentroamerica.org/)

para

la

seguridad

Consultada

en

Octubre

2006

26. Organización Panamericana de la Salud .GenSalud-El Portal de Información en Género y Salud Consultada
en Octubre 2006 (www.paho.org/spanish/hdp/hdw/gensalud.htm)
27. OHCHR-UNOG, Op cit.
28. Ramos Peña, E, L. González Rodríguez, YE De la Garza Casas, LN Berrún Castañón y MT Ramos
Cavazos 2006. Seguridad Alimentaria en familias de Nuevo León, México. Revista de Salud Pública y Nutrición,
Vol.7, No.4 (http://www.respyn.uanl.mx/vii/4/ensayos/seguridad.htm)
29. Jiménez Acosta, S, 1995. Métodos de medición de la seguridad alimentaria Revista Cubana Aliment Nutr ;
Vol. 9 No. 1 (http://bvs.sld.cu/revistas/ali/vol9_1_95/ali10195.htm)
30. .FAO y Asociados de AMCH, Op cit
31. Álvarez Uribe, MC y LF Restrepo Betancur. 2003. La variedad de alimentos disponibles en el hogar:
Metodología para identificar vulnerabilidad a la inseguridad alimentaria y nutricional en hogares campesinos.
Revista Salud Pública y Nutrición Vol. 4 No. 4 (http://www.respyn.uanl.mx/iv/4/articulos/meto-seg.htm)
32. FAO-Sistema de la FAO para perfiles e información cartográfica por países. Consultada en Octubre
2006.http://www.fao.org/countryprofiles/index.asp?lang=es&amp;iso3MEX&amp;subj=4
33. Idem.
34. Jiménez Acosta, S,
35. Windfuhr, M., Op cit
36. Figueroa Pedraza, D. 2005 Seguridad Alimentaria y nutricional. Determinantes y vías para su mejora.
Revista
Salud
Pública
y
Nutrición
Vol.
6
No.
1
(http://www.respyn.uanl.mx/vi/1/ensayos/SA_Determinantes_y_PP.htm)
37. FAO 2001. La Seguridad Alimentaria en los
2006http://www.rlc.fao.org/prior/segalin/nutri/pdf/segalihog.pdf

Hogares.

Consultada

en

Octubre

38. SICIAV. Programa Interinstitucional para fomentar Sistemas de Información y Cartografía sobre la
Inseguridad
Alimentaria
y
la
Vulnerabilidad.
Consultada
en
Octubre
2006
http:
//www.fivims.net/static.jspx?lang=es&amp;page=overview

�39. Figueroa Pedraza D., 2003, Op cit.
40. Idem.
41. Jiménez Acosta, S, Op cit
42. Bartrina Aranceta J, 2001 Nutrición Comunitaria. Ed Masson.
41. Jiménez Acosta, S, Op cit
44. Idem.
45. Ministerio de Economía y Finanzas, Ministerio de Trabajo y Desarrollo Laboral y Ministerio de
Salud/Republica de Panamá 2002. Canasta Básica de Alimentos para los Distritos de Panama y San Miguelito”
2002 Ministerio de Salud Pública Ed. Ministerio de Economía y Finanzas, Ministerio de Trabajo y Desarrollo
Laboral y Ministerio de Salud/Republica de Panamá 28 pp
46. Instituto Nacional De Estadística, Geografía E Informática 2006. Encuesta de Ingresos y Gastos de los
Hogares (EIGH-NL) 2004 Nuevo León, Aguascalientes, Ags. México
47. FAO.2003 Perfiles Nutricionales por países, México, (ftp://ftp.fao.org/es/esn/nutrition/ncp/mexmap.pdf)
48. Figueroa Pedraza, D., 2005, Op. cit.
49. Idem.
50. FAO 2000. Manual para el diseño e implementación de un Sistema de Información para la
Seguridad Alimentaria y la Alerta temprana (SISAAT). Segunda parte etapas de la determinación y de la
creación de un SISAAT (http://www.fao.org/DOCREP/003/X8622S/X8622S00.HTM)

�TUBERCULOSIS: MECANISMOS DE DEFENSA,
INMUNOPATOGENESIS Y BIOMARCADORES.
Adrián G. Rosas Taraco1,2 y Alma Yolanda Arce Mendoza1.
1Departamento

de Inmunologia, Facultad de Medicina, Universidad Autónoma de Nuevo León (Monterrey, N.L.,

México)
2Department

of Microbiology, Immunology and Pathology, College of Veterinary Medicine and Biomedical
Sciences, Colorado State University. (Colorado, United States)
E-mail: adrian_rota@yahoo.com; arosas@lamar.colostate.edu
Introducción
La tuberculosis (TB) es una enfermedad multifactorial y es considerada como un
problema de salud mundial debido a su alta prevalencia e índices de morbimortalidad. En los años 60, la TB se creía controlada sin embargo, desde
entonces, se ha observado una reemergencia de la enfermedad debido a diversos
factores como la aparición y expansión de cepas multidrogo-resistentes (MDR) y
del virus de inmunodeficiencia humana (VIH), entre otros. Se ha estimado que en
los 90´s aproximadamente 2,000 millones de personas (una tercera parte de la
población mundial) se encontraban infectadas con M. tuberculosis y el número de
nuevos casos fue de más de 7.5 millones alrededor del mundo. De acuerdo a la
Organización Mundial de la Salud (OMS) en 1989 se reportaron 1.3 millones de
casos y 450 000 muertos por TB en países desarrollados presentándose con
mayor frecuencia en los jóvenes.1 En América Latina se presentan entre 250-300
mil nuevos casos y 20-25 mil muertes por año, lo anterior coloca a esta región en
el tercer lugar de incidencia por debajo de África y Asia, siendo Brasil, México y
Perú los países que presentan mayor incidencia (1,2).
La infección inicia con la entrada del bacilo de la tuberculosis en el cuerpo, la cual ingresa a través del tracto
respiratorio al inhalar núcleos de saliva que contienen micobacterias, las cuales alcanzan un tamaño entre 1–2
mm o menos. La enfermedad depende del establecimiento y de la proliferación de bacilos virulentos y de la
propia respuesta del huésped. Una vez la bacteria en el pulmón, pueden desencadenarse cuatro escenarios: 1)
una respuesta inicial del hospedero que permite matar a todos los bacilos efectivamente, por lo tanto la persona
no desarrolla tuberculosis; 2) el microorganismo comienza a multiplicarse inmediatamente después de la
infección, causando una tuberculosis primaria; 3) el bacilo llega y se establece pero no causa enfermedad,
alcanzando un “equilibrio” con el huésped; tales pacientes tienen una enfermedad latente; finalmente 4) estos
microorganismos latentes pueden eventualmente crecer y causar la enfermedad de tuberculosis reactiva
cuando se rompe ese equilibrio (3).
Los individuos con una TB activa pueden contagiar con mayor probabilidad a las personas con las que conviven
habitualmente (familiares cercanos, amigos y compañeros de trabajo) por lo que se recomienda que una vez
identificado un individuo como portador de una TB activa, todas las personas cercanas a él se realicen las
pruebas pertinentes para establecer su condición infecciosa (4). Un paciente bacilífero puede infectar al 30%
de las personas que mantienen un contacto cercano con el, de los cuales solo del 5-15% de las personas
infectadas desarrollarán una TB activa que sin tratamiento puede seguir su curso, prolongarse y causar la
muerte en 2-3 años (5,6).
Mecanismos de defensa local y mecanismo de entrada del bacilo a su célula huésped.
El moco de la vías aéreas superiores es la primera línea de defensa con la que se enfrenta la micobacteria, ya
que el moco contiene diversos efectores solubles como la lisozima, lactoferrina, defensinas y catelicidinas. La
lisozima digiere rápidamente la micobacteria en estudios in Vitro (7). La lactoferrina secuestra el hierro del
microambiente extracelular necesario para favorecer la infección de macrófagos por el bacilo (8,9). Las alfa
defensinas tienen actividad micobactericida in Vitro (10). Los efectores solubles surfactantes en las vías
respiratorias bajas con los que se puede encontrar la micobacteria son principalmente las proteínas surfactantes

�A (SP-A) y D (SP-D) que opsonizan al bacilo. La opsonización de Mycobacterium tuberculosis por SP-A induce
la fagocitosis por macrófagos, mientras que SP-D la reduce. SP-A induce la expresión de CD206 (receptor de
manosa) en macrófagos, pero regula negativamente la producción de intermediarios reactivos de nitrógeno
(IRNs), con un beneficio para el patógeno (11,12,13). Los anticuerpos específicos pueden ser producidos
contra Mycobacterium tuberculosis por células B tipo 1 y 2 respectivamente. Los anticuerpos presentes en el
moco opsonizan al bacilo e incrementan su fagocitosis por macrófagos vía receptores Fc. El componente C3b
de complemento es liberado por las células alveolares tipo II, así como por macrófagos alveolares, los cuales
contribuyen a la opsonización y fagocitosis de la micobacteria (14,15).
Una vez que la micobacteria pasa a vías respiratorias bajas ya sea opsonizada o no, se encuentra con las
células epiteliales y los macrófagos alveolares. El reconocimiento del bacilo se da a través de receptores que
reconocen patrones moleculares (RRPM) del bacilo tales como receptores de desecho, receptores de manosa,
CD14, CD44, DC-SIGN y receptores para opsoninas (receptores para proteínas surfactantes, receptores Fc y
receptores de complemento) (16-19). El reconocimiento de lipoarabinoamana (LAM) y la lipoproteína secretoria
de 19 kDa deMycobacterium tuberculosis es mediada por receptores parecidos a Toll (TLR) tipo 2 y 6 (TLR2 y
TLR6) expresados en la membrana de macrófagos alveolares. Componentes del sobrenadante de cultivo
de Mycobacterium tuberculosis son reconocidos por TLR4, mientras que el ADN micobacteriano por TLR9
(20,21,22).
Inmunopatología de la tuberculosis pulmonar
El estado inmunológico del huésped es fundamental en la interacción huésped-parásito y determina el futuro de
ambos. La micobacteria al igual que otras bacterias intracelulares facultativas, tiene la capacidad de utilizar las
células fagocíticas para multiplicarse. La interacción de las micobacterias con el macrófago inicia con la unión
de la bacteria (o de sus componentes) los RRPM, lo cual se traduce en la entrada de la micobacteria a la celula
huesped, asi como tambien en la ctivacion de cascadas intracelulares que conllevan a la producción de
citocinas. Las citocinas proinflamatorias como interleucina-1 (IL-1), interleucina-6 (IL-6), interleucina-8 (IL-8) y
factor de necrosis tumoral-alfa (TNF-a) se producen en las etapas iniciales de la infección, atraen los neutrófilos,
linfocitos y macrófagos para que fagociten los bacilos extracelulares, y además generan un foco inflamatorio.
Posteriormente, los linfocitos T CD4 específicos se transforman en linfocitos Th1 bajo la influencia de IL-12
secretada por los macrófagos. Estos linfocitos tras su activación secretan otras citocinas, principalmente
interferón-gamma (IFN-g), el cual activará los macrófagos infectados, inducirá la producción de intermediarios
reactivos de nitrógeno y favorecerá la eliminación de la bacteria. Sin embargo, mientras se desencadena esta
respuesta inmune innata, los bacilos se van diseminando hacia los nódulos linfáticos regionales y los vasos
sanguíneos. Se ha atribuido un papel importante en la resolución de la infección a las citocinas de Th1, mientras
que las de células T cooperadoras tipo 2 (Th2) como la interleucina-4 (IL-4) e interleucina-10 (IL-10) no se han
asociado con la resolución de la infección, pero si en el control del proceso inflamatorio que podría afectar al
hospedero, causando hasta la muerte (23,24,25).
La orientación hacia una respuesta inmune tipo TH1 o TH2, parece estar relacionada, con la naturaleza del
ligando bacteriano y/o por la vía del receptor de entrada a la célula fagocítica. Investigaciones realizadas en
nuestro laboratorio estimulando células mononucleares (CMN) de individuos PPD (-) con dosis bajas y altas
de M. tuberculosis H37Rv y sus fracciones, demostraron que las proteínas intracelulares son excelentes
inductoras de TNF-a, IL-2 e IFN-g, mientras que los polisacáridos inducen una respuesta de Th2, representada
por IL-10 (26,27).También se han encontrados altos niveles de IL-8 en lavado broncoalveolar los cuales se
relacionan con la presencia de células polimorfonucleares en pacientes con tuberculosis pulmonar activa (28).
La respuesta inmune celular
La respuesta inmune celular juega un papel importante en la infección por M. tuberculosis. Los mecanismos
celulares efectores que co-adyuvan al control de la infección están dados principalmente por el macrófago y las
células T (CD4 y CD8), aunque actualmente también se ha descrito que el papel de las células dendríticas juega
un papel importante en la inmunología de la tuberculosis.
Células T CD4: Una vez que el bacilo ha sido degradado por procesos fago-lisosomales, el macrófago presenta
los antígenos a través de las moléculas del complejo mayor de histocompatibilidad clase II a las células T CD4.
Las células T CD4 son importantes en el control de la tuberculosis, especialmente la subclase Th1, estas células
producen citocinas tales como IFN-g que activan la actividad antimicrobiana en el macrófago. El papel de las
células T CD4 ha quedado claro después de que en modelos de ratones carentes de CD4, se observo una
mayor susceptibilidad de esos ratones a desarrollar tuberculosis (29,30,31). Por otro lado, pacientes infectados

�con el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH), son más susceptibles a desarrollar tuberculosis o a presentar
una reactivación cuando en etapas avanzadas de la enfermedad el número de células CD4 disminuye (32). La
interacción de TCD4 a través de su CD40L con CD40 expresado sobre la superficie del macrófago y células
dendríticas incrementa la presentación de antígeno, actividad co-estimulatoria, induce la liberación de
quimiocinas y regula respuesta inmune celular (33). Las células T CD4 pueden inducir apoptosis (FasL,
principalmente) o lisis (perforinas y granulisinas) de las células infectadas lo cual resulta de gran importancia en
el control de la infección (34,35,36). Reportes han demostrado que las células presentadoras de antígenos
pueden contribuir a un defecto en la estimulación de células T, esto a través de la producción de citocinas
inmunoregulatorias tales como TGF-β, IL-6 o IL-10 (37,38,39). La falla de la eliminación de la mycobacteria, a
través de mecanismos de escape desarrollados por la misma, conduce a la falta de respuesta de células T CD4.
CD8+ T Cells: Reportes han demostrado que la ausencia de células T CD8 afecta el control de la infección, pero
pocos reportes confirman esos datos. El uso de ratones knock out (KO) para los genes de β2 microglobulina,
TAP, MHC-I y CD8 demostraron ser susceptibles a la infección por M. tuberculosis. Las funciones efectoras de
las células T CD8 se caracterizan por la secreción de IFN-γ o por su respuesta citotóxica contra macrófagos
infectados. La activación de las CD8 esta restringida por el reconocimiento de antígenos micobacterianos en el
contexto de clase I (o clásica) y en el contexto de CD1 (no-clásica) en la célula presentadora de antígeno (40,41).
La lisis celular mediada por células T CD8 es dependiente de las vías de las perforinas, granzimas o de FasFasL. Existe evidencia donde células T CD8 restringidas a CD1 y MHC-I pueden lisar células dendríticas y
macrófagos humanos infectados. Lo anterior, demostró que la perforina es la responsable de formar el poro y
la granulosina es la responsable de la muerte de la mycobacteria (42,43).
Biomarcadores de Susceptibilidad
La genética y el medio ambiente juegan un papel importante en la resistencia o susceptibilidad a una gran
variedad de enfermedades bacteriana, virales, parasitarias u hongos. En la tuberculosis, similar a lo que ha
sucedido para otras enfermedades, se han llevado a cabo estudios para conocer la existencia de moléculas o
mutaciones genéticas asociadas con el desarrollo o resistencia de la enfermedad, para asi buscar nuevos
blancos terapeuticos. Diferentes genes del hospedero son candidatos para ser asociados con la susceptibilidad
a desarrollar tuberculosis, como ejemplo de ello tenemos aquellos encontrados en HLA-DQB1, HLA-DR2, el
receptor de la vitamina D, Proteína 1 de macrófago asociada con la resistencia natural (NRAMP1), TNF-a,
Proteínas de unión a manosa, receptor de interferón-gamma, interleucina 10, interleucina 1a y 1b, receptor de
complemento 1, ICAM 1, fucosiltransferasa 2, oxido nítrico sintasa inducible, receptores de quimiocinas,
interleucina 4, interleucina 6, entre otros (44,45).
Por otro lado, en los últimos estudios se han encontrados alguno marcadores de respuesta al tratamiento unos
de ellos es la IL-2 en suero y el CD14 soluble. Dichos marcadores se encuentran aumentados en pacientes con
tuberculosis pulmonar activa, pero una vez que el paciente recibe tratamiento y tiene buena respuesta a el, los
niveles de IL-2 y CD14 soluble diminuyen (46,47).
Se conoce hasta la actualidad que existen genes en el huésped que codifican para la resistencia al tratamiento
con rifampicina, genes que producen acetiladores rápidos de la isoniacida y pirazinamida y poco se ha estudiado
para otros antifímicos como el etambutol (48). Se requiere de más revisiones al respecto para entender mejor la
interacción huésped-parásito de esta enfermedad y su respuesta al tratamiento que persiste desde tiempos
ancestrales y continúa siendo un problema de salud mundial.
Conclusiones
La tuberculosis sigue siendo un problema de salud mundial hoy en día. Los factores celulares y solubles de la
inmunidad participan conjuntamente en el control de la tuberculosis. El reconocimiento del bacilo por receptores
expresados sobre las células presentadoras de antígeno, principalmente macrófagos y células dendríticas es
importante para dar inicio a la activación de las células del sistema inmune. La producción de citocinas
proinflamatorias como TNF-a que a la vez sinergiza con el IFNg (producido por CD4, CD8 y NK) para la
activación de los intermediarios reactivos de nitrógeno, es un paso importante para la eliminación del bacilo. La
genética en la tuberculosis hemos visto que juega un papel importante para desarrollar o no la enfermedad.
Resumen

�La tuberculosis es una enfermedad infecto-contagiosa de problema de salud mundial. Los mecanismos de
defensa del huésped se encuentran principalmente en las vías respiratorias altas y bajas con sus componentes
con la lisozima, lactoferrina, defensinas, catelicidinas y las proteínas sufactantes que juegan un papel importante
en el control de la infección. La interacción de Mycobacterium tuberculosis con receptores que reconocen
patrones moleculares favorecen la internalización de la micobacteria y la producción de citocinas. Las citocinas
proinflamatorias, como IL-1, TNF-a, IL-12 e IL-8 son importantes en etapas tempranas de la infección. Citocinas
como la IL-12 y las de origen de células CD4 Th1, como IFN-g, son importantes en la activación de linfocitos
CD4 y del mismo macrófago. La regulación del proceso inflamatorio por citocinas como IL-10 y TGFb es
importante para la sobrevivencia del hospedero, pero esta debe darse en un balance para evitar la supresión
del sistema inmune contra Mycobacterium tuberculosis. La búsqueda de biomarcadores de susceptibilidad y
resistencia ha sido amplia en la tuberculosis pulmonar, pero principalmente enfocados a moléculas del complejo
mayor de histocompatibilidad. Otros genes asociados con la susceptibilidad a desarrollar tuberculosis son
NRAMP, receptor de vitamina D y receptor IFN-g.
Palabras clave: Tuberculosis, citocinas, respuesta inmune celular, biomarcadores.
Abstract
Mycobacterium tuberculosis is a causative agent of tuberculosis, which is a significant health problem. Host’s
defense mechanisms are located in the respiratory tract, where molecules like lysozyme, lactoferrin, defensins,
cathelicidins and surfactant proteins are important in the tuberculosis control. In the tuberculosis infection is
necessary the interaction between Mycobacterium tuberculosis with pattern-recognition receptors expressed on
macrophages’ surface that favoring the entry of Mycobacterium tuberculosis into the cell and cytokines
production. Proinflammatory cytokines like IL-1, TNF-a, IL-12, and IL-8 play an important role in early stage of
infection. IL-12 and IFN-g (Th1 cytokine) are important in CD4 T cell and macrophage activation. Inflammatory
process in tuberculosis is immunoregulated by IL-10 and TGFb cytokines, it is important for host’s survival, but
it immunoregulation must permit a balance between inflammatory and immunoregulatory cytokines and avoid
the immune system suppression that favoring the multiplication of mycobacteria. Susceptible or resistant
biomarkers to tuberculosis disease have been extensively studying, but all them have been focus in MHC genes
principally. Other genes associated with susceptible to tuberculosis diseases are NRAMP, vitamin D receptor
and IFN-g receptor.
Keywords: Tuberculosis, cytokines, cellular immune response, biomarkers.
Referencias
1. Raviglione, MC, DE Snider and A. Kochi 1995. Global Epidemiology of Tuberculosis. JAMA. 273(3): 220-226.
2. Guevara, A, A. Juárez, y R. Zenteno 2003. Tuberculosis y la importancia de incorporar nuevas tecnologías
diagnósticas. MEDUNAB. 6(16): 46–51.
3. Schluger, NW and WN Rom 1998. The Host Immune Response to Tuberculosis. Am J Respir Crit Care Med.
157:679-691.
4. Guevara, A, et al., Op.cit.
5. Lennette, EH, A. Balows, WJ Hasuler and JP Truant 1983. Microbiología Clínica 3 ed. México: Editorial
Interamericana.
6. Comstock, GW. 1982. Epidemiology of tuberculosis. Am Rev Respir Dis. 25(3 Pt 2):8-15.
7. Idem.
8. Ferguson, JS and LS Schlesinger 2000. Pulmonary surfactant in innate immunity and the pathogenesis of
tuberculosis. Tuber Lung Dis. 80: 173-184.

�9. Arnold, RR, JE Rusell, WJ Champion, M Brewer and JJ Gauthier 1982. Bactericidal activity of human
lactoferrin: differentiation from the stasis of iron deprivation Infect Immun. 35:792-799.
10. Ganz, T. 2002. Antimicrobial polypeptides in host defense of the respiratory tract. J Clin Invest. 109:693-697.
11. Lehrer, RI and T. Ganz 2002. Defensins of vertebrate animals. Curr Opin Immunol. 14:96-102.
12. McCormack, FX and JA Whitsett 2002. The pulmonary col.lectins, SP-a and SP-D, orchestrate innate
immunity in the lung J Clin Invest. 109:707-712.
13. Beharka, AA, CD Gaynor, BK Kang, DR Voelker, FX McCormack and LS Schlesinger 2002. Pulmonary
surfactant protein a up-regulates activity of the mannose receptor, a pattern recognition receptor expressed on
human macrophages. J Immunol. 169:3565-3573.
14. Weikert, LF, JP Lopez, R Abdolrasulnia, ZC Chroneos, and VL Sheperd 2000. Surfactant protein A enhances
mycobacterial killing by rat macrophages through a nitric oxide-dependent pathway. Am J Physiol Lung Cell Mol
Physiol. 279:L216-L223.
15. Ansel, KM, RB Harris and JG Cyster 2002. CXCL13 is required for B1 cell homing, natural antibody
production, and body cavity immunity. Immunity. 16:67-76.
16. Schlesinger, LS. 1998. Mycobacterium tuberculosis and the complement system. Trends Microbiol. 6:47-49.
17. Ernst, JD. 1998. MINIREVIEW: Macrophage Receptors for Mycobacterium tuberculosis. Infect. Immunit. 66
(4): 1277 – 1281.
18. Tailleux L, O Schwartz and JL Herrmann 2003. DC-SIGN is the major Mycobacterium tuberculosis receptor
on human dendritic cells. J Exp Med. 197:121-127.
19. Schorey, JS, MC Carroll and EJ. Brown 1997. A Macrophage invasion mechanism of pathogenic
mycobacteria.Science. 277:1091-1093.
20. Leemans, JC, S Florquin, M Heikens, ST Pals, R van der Neut, T van der Poll 2003. CD44 is a macrophage
binding site for Mycobacterium tuberculosis that mediates macrophage recruitment and protective immunity
against tuberculosis. J Clin Invest. 111:681-689.
21. van Crevel, R, TH Ottenhoff and JW Der Meer 2002. Innate immunity to Mycobacterium tuberculosis. Clin
Microbiol Rev. 15:294-309.
22. Abel, B, N Thieblemont, VJ Quesniaux, N Brown, J Mpagi, K Miyake, F Bihl and B Ryffel 2002. Toll-like
receptor 4 expression is required to control chronic Mycobacterium tuberculosis infection in mice. J. Immunol.
169(6):3155-62.
23. Reiling, N, C Holscher, A Fehrenbach, S Kroger, CJ Kirschning, S Goyert and S Ehlers 2002. Toll-like
receptor (TLR)2- and TLR4-mediated pathogen recognition in resistance to airborne infection
with Mycobacterium tuberculosis. J Immunol. 169(7):3480-4.
24. Aderem, A and DM Underhill 1999. Mechanisms of phagocytosis in macrophages. Annu Rev Immunol. 17 :
593-623.
25. Murray, PJ. 1999. Defining the requirements for immunological control of mycobacterial infections
(Reviews).Trends in Microbiol. 7(9):366-372.
26. Condos, R, WN Rom, YM Liu and NW Schluger 1998. Local Immune responses correlate with presentation
and outcome in tuberculosis. Am J. Respir Crit Care Med. 157: 729-735.

�27. López-Hernández, C. 2001. Efecto de Mycobacterium tuberculosis y sus fracciones en la producción de
citocinas. Tesis de Licenciatura. U. A. Chiapas (Chiapas, México)
28. Arce-Mendoza, A, G Arellano-Rangel, A Revol, A Rendón, M Salinas-Carmona, AG Rosas-Taraco 2004.
Citocinas en lavado broncoalveolar de pacientes con tuberculosis. Medicina Universitaria. 6:88-95.
29. Muller, I, S Cobbold, H Waldmann SHE Kaufmann SHE. 1987. Impaired resistance to Mycobacterium
tuberculosis infection after selective in vivo depletion of L3T4+ and Lyt2+ T cells. Infect. Immunol. 55: 2037–
2041.
30. Orme, I and F Collins 1984. Adoptive protection of the Mycobacteria tuberculosis-infected lung. Cell. Immun.
84: 113– 120.
31. Orme, I and F Collins 1983. Protection against Mycobacterium tuberculosis infection by adoptive
immunotherapy. J. Exp. Med. 158: 74– 83.
32. Selwyn, PA, D Hartel, VA Lewis, EE Schoenbaum, SH Vermund, RS Klein, AT Walker and GH Freidland
1989. A prospective study of the risk of tuberculosis among intravenous drug users with human
immunodeficiency virus infection. New Engl. J. Med. 320: 545– 550.
33. Campos-Neto, A, P Ovendale, T Bement, TA Koppi, WC Fanslow, MA Rossi MA and MR Alderson. 1998.
CD40 ligand is not essential for the development of cell-mediated immunity and resistance to Mycobacterium
tuberculosis. J. Immunol. 160: 2037– 2041.
34. Oddo, M, T. Renno, A Attainger, T Bakker, HR MacDonald and PRA Meylan PRA 1998. Fas ligand-induced
apoptosis of infected human macrophages reduces the viability of intracellular Mycobacterium tuberculosis. J.
Immunol. 160: 5448– 5454.
35. Stenger, S, R Mazzaccaro, K Uyemura, S Cho, P Barnes, J Rosat, A Sette, M Brenner, S Porcelli, B Bloom
and R Modlin 1997. Differential effects of cytolytic T cell subsets on intracellular infection. Science. 276: 1684–
1687.
36. Silva, CL and DB Lowrie 2000. Identification and characterization of murine cytotoxic T cells that
killMycobacterium tuberculosis. Infect. Immun. 68: 3269– 3274.
37. VanHeyningen, TK, HL Collins and DG Russell 1997. IL-6 produced by macrophages infected
withMycobacterium species suppresses T cell responses. J. Immunol. 158: 330– 337.
38. Hirsch, CS, JJ Ellner, R Blinkhorn and Z Toossi. 1997. In vitro restoration of T cell responses in tuberculosis
and augmentation of monocyte effector function against Mycobacterium tuberculosis by natural inhibitors of
transforming growth factor beta. Proc. Natl. Acad. Sci. USA 94: 3926– 3931.
39. Rojas, RE, KN Balaji, A Subramanian and WH Boom 1999. Regulation of human CD4+ αβ TCR+ and γδ
TCR+ T cell responses to Mycobacterium tuberculosis by interleukin-10 and transforming growth factor β. Infect.
Immun. 67: 6461– 6472.
40. Flynn, JL, MM Goldstein, KJ Triebold, B Koller and BR Bloom 1992. Major histocompatibility complex class
I-restricted T cells are required for resistance to Mycobacterium tuberculosis infection. Proc. Natl. Acad. Sci.
USA. 89: 12,013– 12,017.
41. Behar, SM, CC Dascher, MJ Grusby, CR Wang and MB Brenner 1999. Susceptibility of mice deficient in
CD1D or TAP1 to infection with Mycobacterium tuberculosis. J. Exp. Med. 189: 1973– 1980.
42. Sousa, AO, R Mazzaccaro, DG Russell, FK Lee, OC Turner, S Hong, L Van Kaer and BR Bloom 1999.
Relative contributions of distinct MHC class I-dependent cell populations in protection to tuberculosis infection
in mice. Proc. Natl. Acad. Sci., USA. 97: 4204– 4208.

�43. Flynn, J and J Chan 2001. Immunology of tuberculosis. Annu Rev Immunol. 19: 93-129.
44. Bellamy, R. 1998. Genetic susceptibility to tuberculosis in human populations. Thorax. 53:588-593.
45. Abel, L and JL Casanova 2002. Chapter 26 “Immunogenetics of the host response to bacteria and parasites
in humans” In Immunology of Infectious Diseases. ASM Press, Washington, D.C. 395-406.
46. Turgut, T, H Akbulut, F Deveci, C Kacar and M Hamdi Muz 2006. Serum Interleukin-2 and Neopterin Levels
as Useful Markers for Treatment of Active Pulmonary Tuberculosis. The Tohoku Journal of Experimental
Medicine. 209 (4): 321-328.
47. Pacheco, E, C Fonseca, C Montes, J Zabaleta, LF Garcia and MA Arias 2004. CD14 gene promoter
polymorphism in different clinical forms of tuberculosis. Immunol Med Microbiol. 207-213.
48. Hardman, JG y LE Limbird 1996. Goodman &amp; Gilman-Las bases farmacológicas de la terapéutica Cap. 48.
Edit. Mc Graw Hill, 9ª Ed. 1227-1234.

�</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </file>
  </fileContainer>
  <collection collectionId="471">
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="597150">
                <text>Respyn Revista de Salud Pública y Nutrición</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="41">
            <name>Description</name>
            <description>An account of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="597151">
                <text>La Revista Salud Pública y Nutrición, inicia en el 2000 y es una publicación universitaria con periodicidad trimestral, producida por la Subdirección de Investigación, Innovación y Posgrado de la Facultad de Salud Pública y Nutrición y la valiosa colaboración de la Dirección de Tecnologías de Información de la Universidad Autónoma de Nuevo León. Tiene como finalidad publicar y divulgar la productividad científica al ofrecer un espacio con visibilidad global para difundir toda aquella información sobre salud pública y nutrición que se genera en los ámbitos académico y científico tanto en el entorno local, regional, nacional e internacional.</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="39">
            <name>Creator</name>
            <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="597152">
                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León, Facultad de Salud Pública y Nutrición</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="40">
            <name>Date</name>
            <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="597153">
                <text>2000</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
  </collection>
  <itemType itemTypeId="1">
    <name>Text</name>
    <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
    <elementContainer>
      <element elementId="102">
        <name>Título Uniforme</name>
        <description/>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="598053">
            <text>Respyn Revista de Salud Pública y Nutrición</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="97">
        <name>Año de publicación</name>
        <description>El año cuando se publico</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="598055">
            <text>2007</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="52">
        <name>Volumen</name>
        <description>Volumen de la revista</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="598056">
            <text>8</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="54">
        <name>Número</name>
        <description>Número de la revista</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="598057">
            <text>4</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="98">
        <name>Mes de publicación</name>
        <description>Mes cuando se publicó</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="598058">
            <text>Octubre-Diciembre</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="101">
        <name>Día</name>
        <description>Día del mes de la publicación</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="598059">
            <text>1</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="100">
        <name>Periodicidad</name>
        <description>La periodicidad de la publicación (diaria, semanal, mensual, anual)</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="598060">
            <text>Trimestral</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
    </elementContainer>
  </itemType>
  <elementSetContainer>
    <elementSet elementSetId="1">
      <name>Dublin Core</name>
      <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
      <elementContainer>
        <element elementId="50">
          <name>Title</name>
          <description>A name given to the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="598054">
              <text>Respyn Revista de Salud Pública y Nutrición, 2007, Vol 8, No 4, Octubre-Diciembre</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="39">
          <name>Creator</name>
          <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="598061">
              <text>Cantú Cantú, Pedro, Fundador</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="49">
          <name>Subject</name>
          <description>The topic of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="598062">
              <text>Nutrición</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="598063">
              <text>Salud</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="598064">
              <text>Salud Pública</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="598065">
              <text>Ciencias de la salud</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="598066">
              <text>Alimentos</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="598067">
              <text>Transtornos alimenticios</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="41">
          <name>Description</name>
          <description>An account of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="598068">
              <text>La Revista Salud Pública y Nutrición, inicia en el 2000 y es una publicación universitaria con periodicidad trimestral, producida por la Subdirección de Investigación, Innovación y Posgrado de la Facultad de Salud Pública y Nutrición y la valiosa colaboración de la Dirección de Tecnologías de Información de la Universidad Autónoma de Nuevo León. Tiene como finalidad publicar y divulgar la productividad científica al ofrecer un espacio con visibilidad global para difundir toda aquella información sobre salud pública y nutrición que se genera en los ámbitos académico y científico tanto en el entorno local, regional, nacional e internacional.</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="45">
          <name>Publisher</name>
          <description>An entity responsible for making the resource available</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="598069">
              <text>Universidad Autónoma de Nuevo León, Facultad de Salud Pública y Nutrición</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="37">
          <name>Contributor</name>
          <description>An entity responsible for making contributions to the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="598070">
              <text>Ramos Peña, Esteban Gilberto, Editor Responsable </text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="598071">
              <text>Rocha Flores, Alejandra Berenice, Editor Técnico</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="40">
          <name>Date</name>
          <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="598072">
              <text>2007-10-01</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="51">
          <name>Type</name>
          <description>The nature or genre of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="598073">
              <text>Revista</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="42">
          <name>Format</name>
          <description>The file format, physical medium, or dimensions of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="598074">
              <text>text/pdf</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="43">
          <name>Identifier</name>
          <description>An unambiguous reference to the resource within a given context</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="598075">
              <text>2021042</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="48">
          <name>Source</name>
          <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="598076">
              <text>Fondo Universitario</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="44">
          <name>Language</name>
          <description>A language of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="598077">
              <text>spa</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="46">
          <name>Relation</name>
          <description>A related resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="598078">
              <text>https://respyn.uanl.mx/index.php/respyn</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="38">
          <name>Coverage</name>
          <description>The spatial or temporal topic of the resource, the spatial applicability of the resource, or the jurisdiction under which the resource is relevant</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="598079">
              <text>Monterrey, N. L.</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="68">
          <name>Access Rights</name>
          <description>Information about who can access the resource or an indication of its security status. Access Rights may include information regarding access or restrictions based on privacy, security, or other policies.</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="598080">
              <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="96">
          <name>Rights Holder</name>
          <description>A person or organization owning or managing rights over the resource.</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="598081">
              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores.</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
      </elementContainer>
    </elementSet>
  </elementSetContainer>
  <tagContainer>
    <tag tagId="38585">
      <name>Biomarcadores</name>
    </tag>
    <tag tagId="6500">
      <name>Cultura</name>
    </tag>
    <tag tagId="26835">
      <name>Epidemiología</name>
    </tag>
    <tag tagId="18335">
      <name>Obesidad</name>
    </tag>
    <tag tagId="6991">
      <name>Tuberculosis</name>
    </tag>
  </tagContainer>
</item>
