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                  <text>�CONOCIMIENTOS, ACTITUDES Y PRÁCTICAS SOBRE SEXUALIDAD
DE LOS ADOLESCENTES EN UNA UNIDAD EDUCATIVA.
Liliana Libreros, Luzmila Fuentes y Amilcar Pérez.
Departamento de Salud Pública de la Escuela de Medicina de la Universidad de Carabobo (Carabobo,
Venezuela)
E-mail: lilianalibreros05@yahoo.es
Introducción
La adolescencia es un período de la vida que comienza
con los cambios biológicos puberales, los que se
inician en las muchachas a los 10 años y medio y en
los muchachos a los 12 años y medio
aproximadamente,
transcurriendo
según
las
particularidades individuales y contextuales, entre los
10 y 19 años de edad (1). Se puede caracterizar como
un período de cambios biológicos, psicológicos y
sociales que se desencadenan como resultado de la
acción de las hormonas sexuales femeninas y
masculinas, lo cual provoca la madurez anatómica y
funcional y una amplia transformación de la figura corporal sexuada.
La adolescencia sigue siendo ese período de transición y aprendizaje en el que a menudo es difícil acceder a
una demanda de información y educación sexual en el que se encuentra el individuo con serios obstáculos
para acceder a los anticonceptivos y medidas de prevención de enfermedades de transmisión sexual, lo cual
puede acarrear una peor entrada en el mundo de las relaciones sexuales trayendo consecuencias conocidas
y alarmantes como el número creciente de embarazos no deseados en menores de edad, matrimonios
apresurados, abandono del proceso educativo, riesgos de aborto, alto riesgo de desempleo; sumado a esto
el riesgo de contagio de enfermedades de transmisión sexual como el SIDA y la Hepatitis B entre otras que se
reportan en cifras considerables entre los adolescentes y adultos jóvenes.
De hecho, para el año 2005 los adolescentes y adultos jóvenes atendidos por las consultas de Infecciones de
Transmisión Sexual (ITS) en el Estado Carabobo, fueron 5815, siendo los cinco primeros lugares para el VPH
con 1522, 887 para sífilis, 440 para la infección gonococica, 326 para candidiasis y 182 para tricomoniasis.
Asimismo, para el primer semestre del año 2006 se reportaron 144 nuevos casos de VIH/SIDA, siendo el primer
lugar para el Municipio Valencia con 60 casos y la segunda posición para Puerto Cabello con 21 casos. (2).
Por lo antes expuesto, es importante señalar que la sexualidad se refiere a una dimensión fundamental del ser
humano basada en el sexo, incluyendo el género, la identidad de sexo, la orientación sexual, el erotismo, la
vinculación afectiva, el amor y la reproducción. (3). Es decir que la sexualidad es parte integral de nuestras
vidas y debe ser considerada dentro del contexto del desarrollo humano. En el caso de los adolescentes se
expresa en sus relaciones con pares, padres, sociedad en general y también con el adolescente mismo.
Particularmente en la adolescencia se consolidan las actitudes hacia la sexualidad; como consecuencia, las
actitudes hacia la sexualidad influyen significativamente en el modo de vida de los adolescentes y repercuten
en la problemática de salud que puede aparecer en ese momento o en las sucesivas etapas del ciclo vital.
En otras palabras, las actitudes son las predisposiciones a responder de una determinada manera con
reacciones favorables o desfavorables hacia algo. Las integran las opiniones, creencias, sentimientos,
intenciones o tendencias hacia un objeto, factores que no son innatos, sino que se forman a lo largo de la vida.
Es decir que, las actitudes dirigen nuestra atención a aspectos particulares de un objeto e influyen en nuestras
interpretaciones del mismo. Como resultado, es más probable desarrollar una conducta acorde con la actitud, y
las personas pueden actuar basándose en sus actitudes de una manera relativamente directa. (4).
Dentro de éste marco, la actitud de los adolescentes hacia la sexualidad, la contracepción el contagio de las
enfermedades de transmisión sexual varía según el nivel cultural, las creencias religiosas, las relaciones

�afectivas con los padres y la edad de los adolescentes. Así aparece que el nivel cultural propio y de los padres
parece que tiene como efecto el acercar los modelos de conducta de chicas y chicos. Al aumentar el nivel
educativo, los chicos son menos precoces en iniciarse en determinados comportamientos, vinculan más la
afectividad a la sexualidad y comparten la iniciativa en cuanto a sus relaciones coitales con su pareja. (5).
Es así como todos los factores antes mencionados, es decir las ITS, el embarazo en los adolescentes, el aborto
provocado tienen repercusiones sociales y personales convirtiéndose en un problema de salud pública, tanto
a nivel nacional como regional, específicamente en los adolescentes de la Unidad Educativa Monseñor
Gregorio Adam, Municipio Naguanagua, Estado Carabobo donde se reportaron en el transcurso del año
2007 cinco embarazos en estudiantes del cuarto año de bachillerato. Este panorama, ha hecho evidente
la necesidad de determinar cuales son los conocimientos, actitudes y prácticas sobre sexualidad de los
adolescentes de la institución antes mencionada.
Teniendo en cuenta que el ser humano es un ser biopsicosocial y que la sexualidad esta implícita en estas tres
dimensiones del individuo, es indiscutible que la educación sexual es necesaria desde los primeros años de la
vida para el desarrollo de una conducta sexual responsable y satisfactoria, logrando de esta manera que
los adolescentes culminen felizmente este período de su vida al evitar problemas emocionales, sociales y de
salud. Con la presente investigación se pretende contribuir a este conocimiento y brindar bases a fin de diseñar
estrategias de educación y comunicación tendiente a promover estilos de vida saludable.
Metodología
El tipo de estudio es cuantitativo el nivel es correlacional y el diseño de la Investigación es transversal. La
población estuvo conformada por 268 adolescentes con edades comprendidas entre 13 y 19 años,
estudiantes regulares inscritos en el período lectivo 2006-2007 distribuidos por año académico en: 113
del cuarto año, 86 del quinto año y 69 del sexto año de bachillerato de la Unidad Educativa Monseñor Gregorio
Adam, Naguanagua, Estado Carabobo. La muestra quedó representada por el total de la población, siendo
de tipo no probabilística e intencional.
La técnica para la recolección de la información fue la encuesta y el instrumento un cuestionario elaborado por
los autores, conformado por cuatro partes: la primera referida a los datos personales (edad y sexo), la segunda
parte con 15 preguntas relacionadas a los conocimientos sobre las infecciones de transmisión sexual, con dos
alternativas de respuestas (si-no); la tercera con 20 preguntas donde se indago sobre las actitudes: hacia la
sexualidad (cuestionamientos 1 a 9), los métodos anticonceptivos (cuestionamientos 10 a 13), la masturbación
(cuestionamientos 14 a 16), el aborto (cuestionamientos 17 a 18) y la homosexualidad (cuestionamientos 19 a
20) con 3 alternativas de respuestas en escala de likert (definitivamente de acuerdo-indeciso-definitivamente
en desacuerdo) y la cuarta parte donde de pregunto acerca de las prácticas sexuales de los adolescentes en
estudio. (edad de inicio de la práctica sexual, parejas sexuales al año y uso de los métodos anticonceptivos ).
La validez de contenido del cuestionario se realizó a través del juicio de tres expertos, en las áreas de
sexología, gineco-obstetricia y estadística. Para la confiabilidad se realizó una prueba piloto a 10 adolescentes
con las mismas características socio demográficas y educativas. Para determinar la confiabilidad de las
preguntas relacionadas a los conocimientos se utilizó la formula de Kuder Richarson reportando 0,68 (alta)
y para los ítems sobre las actitudes se aplico el Alfa de Cronbach reportando 0,96. (muy alta).
Para el procesamiento de los datos obtenidos de los estudiantes encuestados relacionados con los
conocimientos sobre sexualidad se utilizo la siguiente clasificación: deficiente cuando se obtuvo de 0 a 5 puntos
en la sumatoria de respuestas correctas, regular de 6 a 10 respuestas correctas y bueno de 11 a 15 respuestas
correctas.
Con relación a los datos referentes a la actitud se estableció la siguiente categorización:
PUNTAJE
ACTITUD
Desfavorable

Favorable

�Sexualidad

9 a 18

19 a 27

Métodos Anticonceptivos

4 a8

9 a 12

Masturbación

3a6

7a9

Aborto

2a4

5a6

Homosexualidad

2a4

5a6

Para el análisis descriptivo de las variables en estudio se utilizó la estadística descriptiva univariada para las
distribuciones de frecuencias (absolutas y relativas), así como la media y la desviación estándar y para la
asociación de las variables se empleo la técnica no paramétrica del Chi cuadrado, considerándose como
significancia estadística un valor de p menor de 0.05 (p&lt;0.05). Todos los datos fueron procesados en el
programa stagraphic plus versión 5.1.
Resultados
Los adolescentes entrevistados fueron 268, siendo la media de edad 15,8 años; el 50,74% eran mujeres y el
49,25% hombres.
Tabla 1. Distribución de los adolescentes en estudio según nivel de conocimiento sobre I. T.S. y
Sexo. Unidad Educativa Monseñor Gregorio Adam, Naguanagua Estado Carabobo 2007.
Femenino

Masculino

Total

Nivel de Conocimiento
f

(%)

f

(%)

f

(%)

Bueno

19

Regular

89 (33.21%)

79 (29.48%) 168 (62.69%)

Deficiente

28 (10.45%)

28 (10.45%)

Total

(7.09%)

25 (9.33%)

44 (16.42%)

56 (20.90%)

136 (50.75%) 132 (49.25%) 268 (100 %)

Chi2 no estadísticamente significativo p &gt; 0,05 (X2 =1.35; 2gl p= 0.5081)
Se evidencia en los adolescentes en estudio un nivel de conocimiento sobre I.T.S regular, un 16,42% reporto
un nivel de conocimiento bueno; sin diferencias estadísticamente significativa entre los sexos (ver Tabla 1)
Tabla 2. Actitud hacia la sexualidad de los adolescentes en estudio según el grado
académico. Unidad Educativa Monseñor Gregorio Adam, Naguanagua Estado Carabobo 2007
Actitud
Sexualidad*

4to. año
f

H (%)

5to. año
f

H (%)

6to. año
f

H (%)

Total
f

H (%)

�Favorable

88

(32.84%)

53

(19.78%)

57

(21.27%)

198

(73.88%)

Desfavorable

25

(9.33%)

33

(12.31%)

12

(4.48%)

70

(26.12%)

Favorable

65

(24.25%)

34

(12.68%)

37

(13.80%)

136

(50.75%)

Desfavorable

48

(19.91%)

52

(19.40%)

32

(11.94%)

132

(49.25%)

Favorable

48

(19.91%)

27

(10.07%)

18

(6.71%)

85

(31.72%)

Desfavorable

73

(27.23%)

59

(22.01%)

51

(19.02%)

183

(68.28%)

9

(3.35%)

10

(3.73%)

0

0

19

(7.08%)

104

(38.80%)

76

(28.35%)

69

(25.74%)

249

(92.91%)

Favorable

18

(6.71%)

13

(4.85%)

4

(1.49%)

35

(13.05%)

Desfavorable

95

(35.44%)

73

(27.23%)

65

(24.25%)

233

(86.94%)

Total

113

(42.16%)

86

(32.08%)

69

(25.74%)

268

(100%)

Métodos** Anticonceptivos

Masturbación

Aborto***
Favorable
Desfavorable
Homosexualidad

*Chi2 = estadísticamente significativo p&lt;0,05 (X2 =10.35 2gl p =0.0057 )
**Chi2 = estadísticamente significativo p&lt;0,05 (X2 =6.63 2gl p =0.04 )
***Chi2 = estadísticamente significativo p&lt;0,05 (X2 =8.09 2gl p =0.0175)
De las variables en estudio se encontró una diferencia estadísticamente significativa para las actitudes hacia la
sexualidad, los métodos anticonceptivos y el aborto. Los estudiantes de 4to. año presentaron el mayor
porcentaje de actitudes favorables hacia las relaciones sexuales y el uso de los métodos anticonceptivos. La
mayoría de los estudiantes mostraron una actitud desfavorable hacia el aborto y la homosexualidad (ver Tabla
2)
Tabla 3. Actitud hacia la sexualidad de los adolescentes en estudio según sexo. Unidad Educativa
Gregorio Adam, Naguanagua Estado Carabobo 2007
ACTITUD

FEMENINO(n=136)

MASCULINO(n=132)

TOTAL

�Sexualidad

f

H (%)

f

H (%)

f

H (%)

Favorable

100

37.31

98

36.57

198

73.88

Desfavorable

36

13.43

34

12.69

70

26.12

Favorable

60

22.39

76

28.36

136

50.75

Desfavorable

76

28.36

56

20.90

132

49.25

Favorable

37

13.81

48

17.91

85

31.72

Desfavorable

99

36.94

84

31.34

183

68.28

6

2.24

13

4.85

19

7.09

130

48.51

119

44.40

249

92.91

Favorable

28

10.45

7

2.61

35

13.05

Desfavorable

108

40.30

125

46.64

233

86.94

Métodos anticonceptivos*

Masturbación

Aborto
Favorable
Desfavorable
Homosexualidad**

* Chi cuadrado estadísticamente significativo p &lt; 0,05 (X2=4,85; 1 gl, p = 0,03)
** Chi cuadrado estadísticamente significativo p &lt; 0,05 (X2=13,78; 1 gl, p = 0,00)
De las variables en estudio se encontró una diferencia estadísticamente significativa entre los sexos y las
actitudes hacia el uso de los métodos anticonceptivos y la homosexualidad. El sexo masculino reporto una
actitud más favorable hacia el uso de los métodos anticonceptivos y la masturbación. En relación a la
homosexualidad el sexo masculino presento una actitud más desfavorable (ver Tabla 3)

Tabla 4. Práctica sexual de los adolescentes en estudio según sexo. Unidad Educativa
Monseñor Gregorio Adam, Naguanagua Estado Carabobo 2007

�PRÁCTICA SEXUAL
Actividad Sexual *

FEMENINO(n=136)

MASCULINO(n=132)

TOTAL

f

H (%)

f

H (%)

f

H (%)

SI

29

10.8

66

24.6

95

35.4

NO

107

39.9

66

24.6

173

64.5

Adolescencia temprana

1

1.0

15

15.8

16

16.8

Adolescencia media

25

26.3

42

44.2

67

70.5

Adolescencia tardía

3

3.1

6

6.3

9

9.4

No respondió

0

0

3

3.1

3

3.1

1

22

23.16

22

23.16

44

46.32

2

6

6.32

12

12.63

18

18.95

&gt;2

0

0

29

30.53

29

30.53

No respondió

1

1.05

3

3.16

4

4.21

SI

22

23.16

53

55.79

75**

78.95

NO

7

7.37

11

11.58

18

18.95

No respondió

0

0

2

2.11

2

2.11

Barrera

9

12

47

62.67

56

74.67

Hormonales

10

13.33

3

4

13

17.33

Natural

1

1.33

0

0

1

1.33

Barrera y Hormonal

1

1.33

2

2.66

3

4

Edad de Inicio **(n=95)

N° de Parejas al año ***(n=95)

Uso de métodos anticonceptivos(n=95)

Tipo de métodos anticonceptivos(n=75)

�No Respondió

1

1.33

1

1.33

2

2.66

* Chi cuadrado estadísticamente significativo p &lt; 0,05 (X2=24,07; 1 gl, p = 0,000)
** Chi cuadrado estadísticamente significativo p &lt; 0,05 (X2=8,62; 3 gl, p = 0,034)
***Chi cuadrado estadísticamente significativo p &lt; 0,05 (X2=20,73;1 gl, p = 0,001)
Según los resultados de la Prueba de Chi Cuadrado la diferencia entre los sexos resulto estadísticamente
significativo en las variables actividad sexual y edad de inicio de las relaciones sexuales. El 34.5% de los
adolescentes respondieron que si tenían actividad sexual, siendo mayor en el sexo masculino; los estudiantes
inician la actividad sexual en la adolescencia media, siendo mas frecuente en los varones. En relación al número
de parejas al año predomino una pareja para ambos sexos. El mayor porcentaje de los encuestados afirmo
que utilizan métodos anticonceptivos, con un predominio en el sexo masculino, siendo el método más utilizado
el de barrera (ver Tabla 4)
Discusión
En Venezuela la población adolescente representa un porcentaje considerable de la población total, siendo un
grupo vulnerable a factores de riesgo como los embarazos no deseados, las ITS y los conflictos familiares y
sociales, debido a la falta o inadecuada información sobre sexualidad humana; como lo reflejan los resultados
obtenidos en esta investigación donde el 62,69% de los adolescentes encuestados reportaron un nivel de
conocimientos regular sobre las ITS, sin diferencias estadísticamente significativas entre los sexos. Diversos
estudios han encontrado resultados similares como el realizado en Punto Fijo Venezuela, donde encuestaron
a 593 alumnos de Educación Básica y Diversificada en relación a la educación sexual, considerada en su
mayoría de regular a mala calidad; en el Municipio San Miguel del Padrón, de la Ciudad La Habana se
estudiaron 100 adolescentes en edades entre 10 y 19 años, donde se indago sobre aspectos generales de la
sexualidad obteniendo como resultados en general, que no tenían conocimientos de todas las enfermedades
de transmisión sexual, siendo el grupo de edad de mayor relevancia el de 10 a 13 años por sus escasos
conocimientos sobre sexualidad. En Monterrey México el 43% de los adolescentes encuestados en un estudio
obtuvieron calificaciones regulares sobre sexualidad. Asimismo en el Salvador se investigaron 1460
adolescentes de ambos sexos, reportando falta de información sobre las ITS. (6, 7, 8, 9).
Resultados diferentes se encontraron en la investigación realizada a 108 adolescentes del Distrito de
Mollepata-Cusco Perú, donde el 56.5% de adolescentes demostró buen nivel de conocimientos de sexualidad.
(10). La actitud en sexualidad asumida por la población adolescente en este estudio fue favorable en un 73,88%.
Resultados menores se encontraron en la investigación con adolescentes de Perú que reportaron un 44,4%.
En relación a la actitud hacia el uso de los métodos anticonceptivos un 49,25% reporto una actitud desfavorable
encontrándose de este total un 28,36% en el sexo femenino y un 20,90% en el masculino. Resultados menores
se reportaron en el Salvador al indagar sobre la opinión que tenían los adolescentes acerca del uso de métodos
anticonceptivos; pudo observarse que las jóvenes tienen tres veces mayor probabilidad que los varones de no
utilizarlo debido a creencias erróneas sobre su seguridad e inocuidad. (36%). (11). También en la investigación
con la población adolescente del Perú se observo que un 62% respondió conocer los métodos anticonceptivos
pero no usarlos, encontrándose de ese total un 37% para el sexo femenino y un 30% para el masculino. (12,
13).
La actitud asumida por los adolescentes en este estudio frente a la masturbación es en su mayoría desfavorable
(68,28%) siendo mayor en el sexo femenino (36,94%) que en el masculino (31,34%). Resultado similar al
encontrado en otra investigación donde se considera la masturbación como una enfermedad mental (15%) o
como una enfermedad sexual (6%) (14). Otro estudio encontró que las actitudes negativas hacia la masturbación
aumentan la culpabilidad sexual en los adolescentes (11 15).
Con respecto al aborto la mayoría de los adolescentes encuestados en este estudio asumieron una actitud
desfavorable (92,92%). Observando que el sexo femenino reporto un porcentaje mayor que el masculino,
similar a lo planteado en otros estudios donde porcentajes menores como el 5% y el 6% respectivamente de

�los adolescentes pensarían en el aborto en caso de un embarazo. (16, 17). Resultados que podrían reflejar
mayor sentido de responsabilidad por parte de las mujeres.
En cuanto a la homosexualidad el sexo masculino presento una actitud mas desfavorable (46,64%) que el
femenino (40,30%). En un estudio realizado en Perú se encontró que el 95,4% de los adolescentes refirieron
que no práctica ni han practicado relaciones homosexuales. (18).
Respecto a la práctica sexual el 35,4% de los adolescentes afirmaron tener práctica sexual, con predominio en
el sexo masculino. Cifras superiores se encontraron en adolescentes de Anzoategui, Venezuela (47%), en el
Salvador (48%) y Cusco (51%). Por el contrario similares a las obtenidas en adolescentes del Liceo Simón
Bolívar de San Cristóbal, Venezuela (28.67%); y a las reportadas por la investigación realizada con los alumnos
de los Institutos de Educación Secundaria de la Campiña Sur de Córdoba, España (27.6%9) (19, 20, 21, 22,
23).
Con relación a la edad de inicio de las relaciones sexuales, de los adolescentes en estudio más de la mitad la
iniciaron en la adolescencia media (14 a 16 años); ubicándose el promedio aritmético en 15 años. Resultados
similares a las investigaciones realizadas en el Salvador, Perú, San Cristóbal y Anzoátegui. ( 24, 25, 26, 27).
En relación al número de parejas al año, menos de la mitad de los adolescentes varones
(43,16.%)
respondieron haber tenido de dos o mas parejas al año; y las mujeres 7,37%. En otros estudios se reporto
igualmente cifras superiores en el sexo masculino. (28, 29).
De la población en estudio que respondió tener practica sexual, la mayoría usa métodos anticonceptivos
(78,95%) siendo el mayor porcentaje en los adolescentes varones, (55.79%), destacándose el condón como el
tipo de método anticonceptivo más usado. En otros estudios realizados con adolescentes se obtuvieron
resultados similares en cuanto al predominio del sexo masculino en el uso del condón como
método anticonceptivo. ( 30, 31, 32).
Se evidencia con estos resultados las necesidad de iniciar la educación sexual desde los niveles de primaria y
continuarse hasta la universidad; ya que existe un porcentaje importante de adolescentes que inician
precozmente la actividad sexual
presentando actitudes desfavorables y falta de información hacia la
sexualidad ; siendo vulnerables a muchos factores de riesgo.
Resumen
Se determino los conocimientos, actitudes y prácticas sobre sexualidad de los adolescentes de la Unidad
Educativa Monseñor Gregorio Adam, Municipio Naguanagua, Estado Carabobo, Venezuela. El nivel del estudio
es correlacional y el diseño transversal; la muestra estuvo conformada por 268 estudiantes de quinto y sexto
año de bachillerato. Para la recolección de los datos se aplico un cuestionario con 37 preguntas siendo las
alternativas de respuesta dicotómicas y en escala de likert. El 62,69% de los adolescentes evidenciaron un nivel
de conocimientos sobre ITS regular, los estudiantes en menor grado académico presentaron actitudes mas
favorables; el sexo masculino reporto actitudes más favorables hacia el uso de los métodos anticonceptivos
(28,36%) y la masturbación (17,91%) y más desfavorable hacia la homosexualidad (46,64%). El 10,8% del
sexo femenino y el 24,6% del masculino refirió tener práctica sexual de los cuales el 70,5% la iniciaron en la
adolescencia media y el 78,95% indicó usar métodos anticonceptivos; el 55,79% correspondió a los varones y
el 23,16% a las mujeres; siendo el condón masculino el tipo de método mas utilizado (74,67%). De los 95
adolescentes con práctica sexual el 49,48% respondió haber tenido dos y más de dos parejas en el último año.
Se evidencia en la población adolescente estudiada falta de información sobre sexualidad, diferencias en las
actitudes y la práctica sexual según el grado académico y el sexo; siendo los hombres los que reportaron
actitudes más favorables y mayor práctica sexual.
Palabras Clave: Sexualidad, conocimientos, actitudes, práctica, adolescentes.
Abstract
Knowledge, attitudes and practices about sexuality were determined in adolescents of the Educative Unit
“Monseñor Gregorio Adam”, in Naguanagua at Carabobo Venezuela. The study was correlative and transversal;
the sample was 268 students from fifth and sixth degrees of high school. Data were recollected with a

�questionnaire of 37 questions, the answer options were dichotomic and in likert scale. 62.69% of adolescents
showed a regular knowledge level about ITS, students of lower academic degree reported more desirable
attitudes; men showed more favorable attitudes about the use of contraceptive methods (28.36%) and
masturbation (17.91%) but more unfavorable attitude on homosexuality (46.64%). 10.8% of women and 24.6%
of men reported to have sexual relations that 70.5% began in middle adolescence; 78.95% pointed out to use
contraceptive methods, 55.79% were men and 23.16% women. Condom is the contraceptive method more used
(74.67%) From 95 adolescents who have sexual relations, 49.48% answered to have had two or more partners
in the last year. It is proved that the studied adolescent population has no information about sexuality, different
attitudes and sexual relations according to academic degree and sex; men reported more favorable attitudes
and more sexual relations.
Keywords: sexuality, knowledge, attitudes, practice, adolescents.
Referencias
1. Organización Panamericana de la Salud.1995. Salud del Adolescente OPS/OMS. Washington. Organización
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11. Padilla de Gil M., Op. cit.
12. Idem.

�13. Quispe Rojas, WT; et al, Op. cit.
14. Idem.
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16. Padilla de Gil M., Op. cit.
17. Quispe Rojas, WT; et al, Op. cit.
18. Idem.
19. Idem.
20. Padilla de Gil M., Op. cit.
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24. Idem.
25. Rubio I., Op. cit.
26. Padilla de Gil M., Op. cit.
27. Quispe Rojas, WT; et al, Op. cit.
28. Padilla de Gil M., Op. cit.
29. Ortega V, et al, Op. cit
30 Padilla de Gil M., Op. cit.
31. Quispe Rojas, WT; et al, Op. cit.
32. . Torres E. Op. cit.

�CONSUMO DE MACRONUTRIMENTOS E INGRESO ECONÓMICO EN
FAMILIAS DE NUEVO LEÓN, MÉXICO
Yazmín Garza de la Garza, Esteban G. Ramos Peña, Liliana Gpe. González Rodríguez, Luz Natalia Berrún
Castañón
Laboratorio de Nutrición Poblacional. Centro de Investigación de Nutrición y Salud Pública. Facultad de Salud
Pública y Nutrición, Universidad Autónoma de Nuevo León (Monterrey, N.L., México)
E-mail:eramos@faspyn.uanl.mx
Introducción
La alimentación es una de las determinantes para
que un país pueda lograr el desarrollo sustentable
(1). Bajo este contexto es importante resaltar el
concepto de seguridad alimentaria y nutricional
(SAN) el cual se refiere a “Que todas las personas
(todos los grupos etáreos, residentes de áreas
urbanas y rurales, con o sin capacidad de compra
ó producción), ingieran todos los días (sin
excepción de temporada),los alimentos que
requieren tanto en cantidad como en calidad, para
satisfacer sus necesidades nutricionales y
fisiológicas; además, gocen del ambiente y
condiciones de salud necesarias para aprovechar
biológicamente los alimentos ingeridos y que todo esto contribuya a que todos alcancen y mantengan una vida
saludable y logren su óptimo desarrollo” (2), con lo que debería lograrse la variedad de alimentos en la dieta
que contribuye a la buena nutrición y salud, las características de la dieta en la población varía en función de
niveles socioeconómicos, clima, industrialización, comercialización, cultura y religión (3), la variedad de la
alimentación contribuye a la sinergia entre los factores que determinan el estado saludable y en consecuencia
al desarrollo sustentable (4).
En México, en el año 2000, se podía adquirir con un salario mínimo el 21.8% de una canasta básica alimentaria,
este porcentaje retrocedió al 16.9% a finales del 2005, en el país representan el 26.6% del total nacional, es
decir, uno de cada tres aproximadamente percibe un salario mínimo. En el 2006, el salario mínimo alcanzaba
en promedio para comprar 700 gramos de carne de res de regular calidad o un kilo 300 gramos de pollo, es
decir solo se permite comprar uno o dos productos básicos al día, no permitiendo acceder a otros productos (5).
A pesar de la identidad cultural que se tenga sobre los alimentos a nivel familiar, el ingreso monetario es el
principal factor que impide que éstas tengan una dieta adecuada (6). El origen de la energía alimentaria en los
grupos de población guarda relación con el ingreso, a medida que este aumenta cambian las estructuras de
consumo, las familias que tiene menores ingresos tienen gasto importante en comida y sus consumos son
susceptibles a los cambios de precios (7). Cuando se sobrepasa cierto nivel de ingresos, el porcentaje es menor
en comida y mayor en bienes como la vivienda y el transporte; conforme el ingreso real continúa aumentando,
el destino a bienes básicos (comida, vestido, vivienda y transporte) va disminuyendo, al mismo tiempo aumentan
los gastos en bienes y servicios de esparcimiento, educación de los hijos y servicios médicos.
A lo largo de las dos ultimas décadas, numerosos estudios epidemiológicos y de intervención han corroborado
que la dieta es un elemento muy importante en los programas encaminados a la prevención de las
enfermedades crónicas y a la promoción de la salud (8). Así mismo se presenta un alto número de personas
con hambre crónica, y la presencia de hábitos alimentarios no adecuados en la población los cuales están
asociados con problemas de salud, como la obesidad, hipercolesterolemias, gastritis, diabetes, enfermedades
cardiovasculares y algunos tipos de cáncer. Según el Instituto Nacional de Nutrición en la República Mexicana,
en el 2004, la obesidad afecta al 39 por ciento de las mujeres y 49 por ciento de los hombres mayores de 50
años (9).
Nuevo León tradicionalmente es considerado el Estado industrial del país lo que significa presencia de
oportunidades de empleo, en los últimos cinco años se ha contado con una población inmigrante de 96,000
personas (10). En el Diagnostico Nutriológico de las familias y menores de 5 años del estado de Nuevo León,

�realizado entre junio del 2000 a mayo del 2001, se encontró que el 37.52% de las familias que percibían hasta
dos salarios mínimos se encontraban en inseguridad alimentaria, esto significa que de 1,121 a 1,227 familias
destinaban el 80% del ingreso, a la compra de alimentos. Se destacó que en el grupo de adultos el 54.30%
presentaba obesidad (11).
Debido a la realidad que está presente en nuestro entorno, es necesario el diseño de herramientas que
faciliten la toma de decisiones oportunas en el ámbito nutricional y que puedan ser utilizadas de manera sencilla
y eficaz, el objetivo de este estudio fue diseñar un índice que permita estimar la composición de la dieta en
relación a macronutrimentos y determinar si el índice propuesto esta asociado con el ingreso monetario de las
familias de Nuevo León, México.
Metodología
Tipo de Estudio y Población de Estudio
Estudio observacional, transversal, se seleccionaron 7,606 familias pertenecientes al estudio nutricional
Diagnostico Nutriólógico De Las Familias Y Menores De 5 Años De Edad Del Estado De Nuevo León (México)
En El 2000, que tuvieran completa información alimentaria y sociodemográfica.
Diseño del Índice de Consumo de Macronutrimentos
El índice de consumo de macronutrimentos fue diseñado con tres indicadores básicos los cuales fueron la
adecuación de las ingestas a las ingestas recomendadas de proteínas, hidratos de carbono y grasas. Para
obtener las ingestas recomendadas familiares se utilizó el procedimiento de la Organización Mundial de la Salud
y la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (12), con datos de la población mexicana obtenidas
del Instituto Nacional de Estadística Geografía e Informática (13); utilizando la obra clásica de las tablas de
recomendaciones nutricionales para población mexicana del Instituto Nacional de Nutrición “Salvador Zubirán”
(14).La obtención de la adecuación de las ingestas a las ingestas recomendadas se obtuvo aplicando la fórmula
[(ingesta recomendada familiar/ingesta actual familiar) x 100]. Para la conformación del Índice de Consumo de
Macronutrimentos (ICM) por familia los tres indicadores se ponderaron de igual manera, al sumarse los valores
de los tres indicadores se obtuvo el valor de ICM, el cual para este estudio con la finalidad de interpretación, se
utilizaron los rangos de &lt; 0.90 Bajo, 0.91 a 0.109 Adecuado y &gt; 0.110 Exceso.
Ingreso Económico
La variable ingreso familiar semanal, se estratificó por quintiles de ingreso, el primer quintil contiene al 20% de
las familias con menor ingreso el cual se le denominó “Estrato Bajo”, en el “Estrato Medio” de ingresos, contiene
a los quintiles 2, 3 y 4, y el último quintil contiene el 20% de las familias con el mayor ingreso denominado
“Estrato alto”, también la misma variable se estratificó según el (INEGI) (15).
Análisis Estadístico
Se emplearon medidas de tendencia central y de dispersión, para la comprobación de hipótesis se aplicaron las
pruebas estadísticas de Ji2 (X2). El software utilizado para el tratamiento de los datos fueron Excel, Nutris® y
SPSS V10.0.
Resultados
Se calculó la mediana y desviación estándar del consumo promedio así como el requerimiento de energía,
hidratos de carbono, proteínas y grasas en 7,606 familias de Nuevo León, se aprecia que existe amplia
dispersión en los valores de los datos con respecto a la media de consumo de la energía y los macronutrimentos
sin embargo se mantiene la simetría en la distribución, el consumo promedio de energía y grasas es menor que
el requerimiento (p &lt; 0.01), el consumo promedio de proteínas e hidratos de carbono es mayor que el
requerimiento calculado (p &lt; 0.01) (Ver Tabla 1)
Tabla 1. Requerimiento calculado, consumo promedio, mediana y desviación estándar de los
macronutrimentos en las familias de Nuevo León

�Requerimiento
Calculado *

Consumo Promedio
por familia**

Mediana

Desviación
Estándar

8483.33 Kcal.

8246.94 Kcal.

7109.73
Kcal.

5698.60 Kcal.

Hidratos de
Carbono

1178.95 g

1221.01 g

1007.59 g

929.92 g

Proteínas

255.79 g

307.11 g

262.92 g

234.79 g

Grasas

257.74 g

242.83 g

197.01 g

207.39 g

Energía

Fuente: Base de datos del Diagnostico Nutriológico de las familias y menores de 5 años de Nuevo León 2000.
n = 7606
* Cálculos propios según los datos obtenidos de INEGI, INN (1970) y CEPAL (1990).
** Promedio de miembros por familia 4.2
El estrato medio de ingreso contiene al 72% (5,469) de las familias con un salario en promedio de $772.54
pesos (1 DS ± $347.99 pesos), la mitad de las familias de ese estrato perciben $700.00 pesos o menos, el 20%
(1,523) de las familias están contenidas en el estrato bajo con un salario en promedio de $246.00 pesos (1DS
±$103.00 pesos) y el en estrato alto se ubica solo un 8.0% (614) de las familias, tienen salario promedio de
$3,624.00 pesos (1DS ± $2,828.00 pesos).
La aplicación del ICM en las 7,606 familias mostró que el 44.6% (3,390) de las familias encuestadas tienen un
ICM bajo, el 38.6% (2,939) tiene un ICM en exceso y el 16.8% (1,277) tienen ICM adecuado. El mayor porcentaje
de familias encuestadas se encuentra estrato de ICM bajo en todos los quintiles de salario y es el quintil de las
familias con menor salario el que tiene el mayor porcentaje de familias con ICM bajo. El valor de la prueba de
hipótesis es muy superior (X2 = 45.368) con respecto a su referencia en tablas (X2 = 9.488) (Ver Tabla 2)
Tabla 2. Familias de Nuevo León por Índice de Consumo de Macronutrimentos según Quintil* de
Salario

ICM
Bajo
Quintil de Ingreso

Adecuado

Exceso

Total

Núm.

%

Núm.

%

Núm.

%

Núm.

%

Bajo

790

51.9

237

15.6

496

32.6

1523

20.02

Medio

2322

42.5

932

17.0

2215

40.5

5469

71.90

Alto

278

45.3

108

17.6

228

37.1

614

8.07

Total

3390

44.66

1277

16.8

2939

38.6

7606

100

Fuente: Base de datos del Diagnostico Nutriológico de las familias y menores de 5 años del estado de Nuevo
León 2000.
* El estrato medio contiene los quintiles 40, 60, 80.
X2 c = 45.368

�X2 t =

9.4888

gl = 4
P = &lt; 0.0001
n = 7606
Al estratificar las familias por el número de Salario Mínimo (SM) según lo establece el INEGI, se encontró que
el promedio del ingreso monetario fue de $897.29 pesos (1DS ± $1196.00 pesos). El 50% de las familias
encuestadas en Nuevo León recibían $600.00 pesos semanales o menos, también se pudo observar que en
los rangos de salarios mínimos de cero hasta dos concentran al 30.82% de las familias encuestadas y son en
estos rangos de salarios donde se encuentran la mayor proporción de familias con respecto a los demás estratos
de ingreso monetario. Los resultados de la prueba de hipótesis de X2 muestra que el valor calculado es superior
en comparación al valor de referencia, la prueba estadística de correlación muestra en su resultado que es baja
sin embargo es significativa. (Ver Tabla 3)
Tabla 3 Familias de Nuevo León por Índice de Consumo de Macronutrimentos según Salario Mínimo
Semanal

ICM
Bajo

Adecuado

Exceso

Total

Rango SM*

F

%

F

%

F

%

F

%

De 0 a ½ SM

119

56.7

37

17.6

54

25.7

210

2.76

Mas de ½ hasta 1 SM

183

57.7

51

16.1

83

26.2

317

4.17

Mas de 1 y hasta 2 SM

843

46.4

294

16.2

680

37.4 1817

23.89

Mas de 2 y hasta 3 SM

1003 43.1

396

17.0

928

39.9 2327

30.59

Mas de 3 y hasta 4 SM

352

39.6

144

16.2

394

44.3

890

11.70

Mas de 4 y hasta 5 SM

359

42.3

142

16.7

347

40.9

848

11.15

Mas de 5 y hasta 10 SM

341

44.5

125

16.3

300

39.2

766

10.07

Mas de 10 y hasta 11 SM

44

46.3

15

15.8

36

37.9

95

1.25

Mas de 11 SM

146

43.5

73

21.7

117

34.8

336

4.42

Total

3390 44.6 1277 16.8 2939 38.6 7606

100.00

Fuente: Base de datos del Diagnostico Nutriológico de las familias y menores de 5 años del estado de Nuevo
León 2000.
X 2 t = 26.296
X 2 c = 66.926
gl = 16
P = &lt;0.0001

�* Salario Mínimo según INEGI
n = 7606
Discusión
Cuando un país invierte en la alimentación y nutrición de su población, está invirtiendo en el desarrollo y en la
reducción de la pobreza (16). La situación en materia de alimentación y nutrición es uno de los más graves
problemas que afectan a la población del planeta. Esta situación es un factor decisivo de alta morbilidad y
mortalidad, particularmente en los niños, del inadecuado crecimiento, desarrollo físico y mental de quienes
logran sobrevivir así como de reducciones considerables en la capacidad de trabajo de los adultos. Desde la
perspectiva de la economía, se conoce que la población bien alimentada tiene capacidad de incrementar las
actividades productivas y de desarrollo (17).
El hambre en las poblaciones no es un problema básicamente de producción de alimentos sino de “Derecho
alimentario”, es decir, de la capacidad de acceder a los alimentos en base al ingreso para adquirir los alimentos
(18). El trabajo que es remunerado con un salario, debería alcanzar para acceder a las necesidades mínimas
personales como alimentación, vivienda, educación, salud (19). Para las 7606 familias de Nuevo León, se
encontró que en promedio recibieron semanalmente un ingreso de $897.29 pesos (DS ±1196.00), al dividirlo
por número de días de la semana, diariamente percibieron $128.18 pesos, el salario mínimo en la región era de
$ 35.15 pesos diarios.
Se ha estudiado que el bajo ingreso monetario en la familia puede ser el principal factor que impide una dieta
adecuada en las familias (20) de manera que las familias han tenido que adoptar estrategias variadas para
acceder a la alimentación entre los que se pueden mencionar extender el hogar aceptando miembros que
generen ingresos a la familia, planeación en el número de miembros de familia, movilización de la estructura
familiar de manera que los recursos internos de la familia se ajusten al mercado de trabajo (221).
La nutrición del individuo o de una familia está dada de manera directa por el consumo tanto de
macronutrimentos (HCO, proteínas y grasas) como de micronutrimentos (vitaminas y minerales), los primeros
nos proporcionan la energía y en la medida que se consuman adecuadamente se asegura el consumo de los
macronutrimentos que son esenciales para el funcionamiento del organismo.
Los hidratos de carbono, proteínas y grasas son necesarios para realizar las funciones bioquímicas y celulares
necesarias para el desarrollo, crecimiento y mantenimiento de nuestro cuerpo, las necesidades de energía se
obtienen por estos tres indicadores; por lo tanto se esperaría encontrar una alta correlación entre el ingreso y
el ICM; así conforme baja el ingreso se obtendría un ICM bajo que denota un riesgo nutricio debido a la dieta
ya que los requerimientos deseados, no son los consumidos. Según la Organización de las Naciones Unidas
para la Agricultura y la Alimentación (22) la población mexicana tenía un consumo por persona para el año de
1969 de energía de 2650 kcal/pers/día, proteínas de 70 g/pers/día y grasa de 58 gr/pers/día y para el año 2002
de energía en 3160 kcal/pers/día, proteínas en 91 g/pers/día y grasas en 87 g/pers/día, al comparar estos datos
con los resultados de las familias de Nuevo León para el año 2000, el consumo de energía fue significativamente
menor (p&lt;0.05). y en lo que respecta a proteínas significativamente mayor (p&lt;0.01), respecto al consumo de
grasas no se presentaron diferencias significativas (p&lt;0.01), situación tal vez debida a los factores mas
relacionados con el acceso a los alimentos, ingresos, gasto destinado a los alimentos, medios de transporte,
educación ente otros (23).
Está investigación demostró en las familias encuestadas que el ICM está asociado al ingreso (P&lt;0.01). Aunque
esta investigación tuvo por objeto el estudio de los macronutrimentos y el ingreso monetario en las familias, es
un hecho que el precio de los alimentos aunado a la condición económica en las familias determina la adecuada
selección de los alimentos (24) que finalmente desde el punto de vista nutrimental puede llegarse a presentar
deficiencias o excesos. Cuando el ingreso que manifestaron las familias fue de un salario o menos mensual los
porcentajes de familias con ICM bajo fueron casi el doble que las familias con ICM alto y casi tres veces mas
que las familias con ICM adecuado, sin embargo cuando el ingreso mensual manifestado era mayor, los
porcentajes de familias con ICM alto se acercaban a los de las familias con ICM bajo lo cual puede estar
asociado a que las familias con mayores ingresos utilicen el acceso de los alimentos con fines de encontrar
otras identidades culturales o políticas (25), los estudios demuestran que ha aumentado el consumo de
alimentos con alta densidad energética con lo cual puede traer consigo el desequilibrio ingesta energética –
gasto energético, ninguno de los estudios explica cual es la razón de este cambio en el consumo (26).

�Aunque la desnutrición no ha desaparecido como problema epidemiológico se encuentra circunscrito como tal
a las zonas de extrema pobreza (27), es de esperarse que en los lugares donde no hay los suficientes ingresos
para acceder a la alimentación existan problemas de desnutrición y no de sobrepeso y obesidad. Por el
contrario, la OMS (28) alertó que el exceso de peso y la obesidad se están incrementando en las naciones con
ingresos bajos y medio, por lo tanto el bajo ingreso se empieza a conceptualizar como un factor de riesgo para
desarrollar sobrepeso y obesidad en países en desarrollo y desarrollados.
El Índice de consumo de macronutrimentos puede ser una herramienta útil para identificar poblaciones o grupos
de personas en riesgo nutricio basado en la calidad de la dieta. El ICM está asociado al ingreso monetario en
las familias estudiadas.
Resumen
Diseñar el índice de consumo de macronutrimentos y establecer la posible asociación con el ingreso económico
en familias del Estado de Nuevo León, México. Estudio observacional, transversal, se seleccionaron 7,607
familias pertenecientes al estudio nutricional Diagnostico Nutriológico De Las Familias Y Menores De 5 Años
De Edad Del Estado De Nuevo León En El 2000. Para el diseño del índice se tomaron tres indicadores, la
adecuación de la ingesta de proteínas, hidratos de carbono y grasas, obtenidos por la ingesta de estos
nutrimentos a nivel familiar en relación a las ingestas recomendadas obtenidas por la metodología
(CEPAL/OMS), utilizando las recomendaciones del INN para población mexicana. Para evaluar si había
asociación entre el índice de consumo de macronutrimentos y el ingreso económico se utilizó Prueba de Ji 2 y
Correlación de Pearson. El estrato medio de ingreso contiene al 72%, el 20% están contenidas en el estrato
bajo y el en estrato alto se ubica solo un 8.0%. El ICM en las 7,606 familias mostró que el 44.6% de las familias
encuestadas tienen un ICM bajo, el 38.6% tiene un ICM en exceso y el 16.8% tienen ICM adecuado. El ICM
está asociado al ingreso. El Índice de consumo de macronutrimentos puede ser una herramienta útil para
identificar poblaciones o grupos de personas en riesgo nutricio basado en la calidad de la dieta. El ICM está
asociado al ingreso monetario en las familias estudiadas.
Palabras clave: Índice de macronutrimentos, ingreso, familias.
Abstract
To design the macronutrients consumption index (MCI) and to establish the possible association between family
income and the MCI on families of Nuevo Leon, México. Observational and Cross-sectional study, 7.607 families
selected from the nutritional study Diagnóstico Nutriológico De Las Familias Y Niños Menores De 5 Años Del
Estado De Nuevo León En El 2000. For the design of the MCI, were taken like indicators the adjustment from
the intake of proteins, carbohydrates and fats, obtained by the intake of these nutriments at familiar level in
relation to the recommended intakes obtained by the methodology (CEPAL/OMS), using the recommendations
of the INN for Mexican population. In order to evaluate if there were association between the MCI and the income,
was used theJi2 test.The 72% of families were situated on the medium level income; the 20% were in the low
level and the 8.0% in the high level. The application of MCI in the 7.606 families showed that the 44,6% of
families had a low MCI, the 38,6% had a excess MCI and 16,8% showed a normal level of MCI. The MCI it is
associated with the income.The MCI can be a useful tool to identify populations or groups of people in nutritional
risk based on diet quality. The MCI are associates with the economic income within the studied families.
Keywords: Macronutrients Consumption Index, economic income, families
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�EL ÍNDICE DE MASA CORPORAL AUTORREPORTADO COMO
MEDIDA ANTROPOMÉTRICA PERTINENTE EN ESTUDIOS DE
IMAGEN CORPORAL
Juan Carlos Sanchez Sosa*, José Moral de la Rubia* y Pedro Cesar Cantú Martínez
*Facultad de Psicología, Universidad Autónoma de Nuevo León (Monterrey, N.L. México). Facultad de Salud
Publica y Nutrición, Universidad Autónoma de Nuevo León (Monterrey, N.L. México).
E-mail: jsanche@fap.uanl.mx
Introducción
Resulta mas que evidente el interés desmedido que se ha
propagado en nuestra sociedad con respecto al ideal de
delgadez destacándose el sector juvenil como el grupo social
más vulnerable. La población universitaria a adoptado este
modelo de delgadez, bajo el auspicio de una nueva “Cultura
Alimentaria”, no obstante habría que analizar si realmente la
incorporación del este modelo esta basada realmente en
hábitos saludables. Por otra parte, y paralelamente a esta
cultura alimentaria encontramos una proporción elevada de
prevalencia de obesidad en nuestro país (1). Estas practicas
culturales contradictorias a las que Contreras (2) se refiere
como la “locura de la cultura” y que no son mas que un producto de la cultura posmodernista, han propiciado
una serie de desordenes alimenticios asociados con la imagen corporal (IC) y el ideal de delgadez. Las
investigaciones sobre IC se han se han orientado hacia el genero femenino ya que a través de los diversos
estudios realizados se ha encontrado una mayor prevalencia de trastornos de IC (3,4,5,6).
Un factor que permanece constante en las investigaciones en torno a la IC es el Índice de Masa corporal (IMC)
también conocido como índice de Quetelet. Saucedo-Molina y colaboradores en el 2001 (7) señalan que el
índice de masa corporal (IMC=peso/estatura) se considera como un indicador del equilibrio o desequilibrio
funcional corporal al combinar dos parámetros: uno ponderal y otro lineal. Al establecer una relación de
proporción del peso respecto a la estatura, es posible el realizar un diagnostico del déficit o del exceso ponderal.
Regularmente se considera al IMC como un dato “duro” y es utilizado como una medida antropométrica fiable
bajo la cual se delimitan rangos y/o estimaciones de algunas dimensiones tales como déficit-exceso, normalanormal o salutogenico-patológico. Sin embargo, los parámetros bajo los cuales se establece el IMC han sido
cuestionados por algunos autores.
Saucedo-Molina y colaboradores también en el 2001 señalan algunos problemas relacionados con la utilización
del IMC como medida antropométrica fiable de entre los cuales cabe destacar los siguientes: A) No existe un
consenso en cuanto a los puntos de corte propuestos, complicando el manejo de la evaluación corporal además
de generar diferencias en su interpretación. B) No es sensible a los cambios en la composición corporal propios
de la niñez, la adolescencia y la ancianidad. Lo cual implica que muy probablemente encontremos un incremento
en el IMC de acuerdo a la edad (mayor edad, mayor IMC). C) El IMC como representativo de grasa corporal no
toma en cuenta las diferencias tanto de género como de edad y etnia.
Otros autores recomiendan el empleo del IMC como medida antropométrica tomando en cuenta algunas
consideraciones sobre todo en el sexo femenino en el que hay un mayor acumulo graso por lo que su utilización
deberá de tomarse con reserva y contemplando las consideraciones señaladas.
Otra característica importante que se tiene que tomar en cuenta respecto a los índices antropométricos es que
comúnmente las dimensiones corporales utilizadas hacen referencia a las normas internacionales, sin embargo
autores como Vidaillet y colaboradores (8) sugieren utilizar las normas nacionales debido a que estas reflejan
mejor la interacción de los factores genéticos y ambientales y por ende, el criterio de referencia permitirá una
evaluación mas acertada.

�El debate en torno a la fiabilidad del IMC y los múltiples problemas respecto a los parámetros que orientan su
estimación han conducido a considerar que a menudo la adopción de indicadores antropométricos es orientada
más por criterios de conveniencia que por criterios de carácter científico (9). En algunas investigaciones, el IMC
se calcula a partir del peso y la talla autoreportados por los sujetos (10,11).
Osuna y colaboradores (12) en un estudio realizado a 934 individuos (en donde el 62.6% fueron sujetos
femeninos) reportaron una correlación de 0.90 entre el IMC autoreportado y el IMC medido. Sin embargo, es
preciso aclarar que las medidas directas de peso y talla no se realizaron en el momento de efectuar el
cuestionario sino entre cuatro a ocho meses después, debido a los datos de la submuestra utilizada para este
estudio se tomaron de un estudio de cohorte del Instituto Mexicano del Seguro Social. Otra investigación que
concluye que la auto percepción de peso corresponde a un grado de acuerdo moderado en la población general
mediano para varones y moderado para mujeres (13).
En un estudio realizado al principio de los noventa en relación a la sobre estimación entre peso percibido y peso
real concluyeron que “la sobre-estimación del tamaño corporal puede considerarse como un índice de
insatisfacción con el propio cuerpo, insatisfacción que está más relacionada con el peso percibido que con el
real” (14).
Ross y colaboradores (15) consideran que el índice de masa corporal esta asociado además de la edad con
múltiples factores individuales e inclusive con el genotipo, metabolismo, y el nivel de actividad física, además
los factores socioeconómicos, culturales y ambientales influyen también en las conductas de salud relacionados
directamente con el peso del individuo. Estas influencias producto de la interacción entre el índice de masa
corporal, la posición social, la conducta, y el ambiente conforman un enfoque en que el índice de masa corporal,
es una función de características individuales (edad, nivel de ingresos, patrones de ejercicio, dieta, etc.)
asociadas con contextos comunitarios específicos (vecindario, nivel educativo, etc.) y los contextos
metropolitanos de área (patrones culturales de una comunidad urbana). Estos autores realizaron una
investigación en Canadá con el fin de corroborar este enfoque llegando a la conclusión de que en índice de
masa corporal es modelado totalmente por la posición social de individuo según los parámetros urbanos de
Canadá además de establecer que una condición social de contextos comunitarios específicos (vecindario)
tienen también una influencia de incremento en el índice de masa corporal medio de sus residentes.
Todas estas consideraciones respecto a la estimación del IMC sugieren que la determinación de los puntos de
corte deberán de contemplar factores biológicos tanto de carácter genético como de carácter evolutivo, así como
factores socioculturales y contextuales y en algunas culturas hasta aspectos de índole religioso como seria la
practica religiosa del Ramadan en los musulmanes en la que se incrementa considerablemente el aporte de
lípidos (16).
Entonces los valores de índice de masa corporal serán lo suficientemente sensibles a una población si se toman
en cuenta condiciones especificas asociadas con la etnia como serian su conformación ósea, la constitución
física, así como también el considerar las diversas etapas de desarrollo biológico (niñez, adolescencia edad
adulta y vejez) además del genero y finalmente ajustándose a los parámetros socioculturales y de contexto
especifico.
Si consideramos que el IMC es una medida antropométrica, que guarda una etiología multidimensional, la
determinación de sus puntos de corte deberían de contemplar aspectos de carácter contextual. Sin embargo,
esta condición no es considerada por la investigación actual y se utilizan los puntos de corte internacionales, lo
cual presenta de entrada una desventaja en las estimaciones antropométricas utilizadas, aunado a esta
limitación, es preciso tomar en cuenta que en múltiples investigaciones la determinación del peso y la talla de
los participantes se estima a través del autoreporte.
El objetivo de este estudio es establecer si el índice de masa corporal de auto reporte esta determinado por una
estimación antropométrica o esta asociado a patrones socioculturales relacionados con un modelo extremo de
delgadez mediante la correlación existente entre el Índice de Masa Corporal Real, (IMCr) entendiéndose este
como la medida de IMC tomando como referencia el peso y talla reales recabados a partir de la medición
mediante instrumentos especializados y personal capacitado y el Índice de Masa Corporal de Auto reporte
(IMCa) que es la medida de IMC tomando como referencia el peso y la talla declarados por los sujetos (17) con
el fin de evaluar la pertinencia del IMCa como medida antropométrica confiable en estudios de imagen corporal.
La aportación de este estudio en relación a otros que han reportado resultados en torno a la correlación IMCrIMCa estriba en que en el análisis de dicha correlación se utilizaron diversos criterios: 1) considerando la

�muestra total 2) contemplando grupos de peso percibido 3) a partir de grupos según rangos de imagen corporal
y 4) en base a grupos según rangos de Índice de Masa Corporal.
Material y Métodos
La muestra se constituyo en 126 participantes del sexo femenino estudiantes universitarias de nivel superior,
(media de edad de 20.58 años y desviación estándar de 2.26) con una edad mínima de 18 años y una edad
máxima de 31 años. Se utilizo una muestra no probabilística de tipo incidental o por conveniencia.
Mediante la aplicación de un cuestionario se utilizaron los siguientes instrumentos:
Cuestionario de datos Sociodemográficos
Se realizan una serie de preguntas sociodemográficas de las cuales se ha eliminado la selección de genero
puesto que la aplicación corresponderá solamente a sujetos del sexo femenino.
Grupos de peso percibido
Se agrego al cuestionario un cuestionamiento del Instrumento utilizado por Perpiña y Baños (18). En el cual, se
les pide a las participantes que elijan entre tres alternativas ofrecidas por el experimentador siendo estas:
Me veo con kilos de más (grupo A: exceso de peso percibido);
Creo que estoy en el peso justo (grupo B: peso justo percibido)
Creo que tengo kilos de menos (grupo C: kilos de menos percibidos).
Body Shape Questionnaire (BSQ)
En su adaptación a población española Cuestionario de la Forma Corporal. Es un cuestionario diseñado para
valorar la insatisfacción corporal de TCA (anorexia y bulimia), el cual ha mostrado su capacidad para evaluar la
figura en personas que no sufren de estos trastornos Consta de 34 ítems que evalúan aspectos actitudinales
de la imagen corporal: insatisfacción / preocupación por el peso y línea. El cual es muy útil según Raich (19)
“para discriminar entre personas sin problemas, personas preocupadas por su imagen corporal y personas con
trastornos alimentarios”. Dicho instrumento cuenta con un coeficiente de consistencia interna (alfa de cronbach)
obtenido en una muestra no clínica de 342 mujeres de 0.97.
Índice de masa corporal real y de autoreporte
Para medir el IMCr se utilizaron los instrumentos de medición recomendados por la Norma Oficial Mexicana
(20) con respecto a la precisión de los mismos. El IMCa se determino a partir del auto reporte de peso y talla
de los participantes de la investigación. Asimismo se tomaron los criterios estipulados por la OMS para
determinar los grupos de rangos de índice de masa corporal.
Se procedió a aplicar el instrumento a los alumnos de clases regulares de la institución académica seleccionada.
Además, se les instruyó sobre la manera de contestar el cuestionario, posteriormente al termino del cuestionario
se procedió a pesar y medir a cada uno de los estudiantes, para lo cual se contó con la colaboración de
antropometristas capacitados utilizando como criterio para determinar la talla el 0.5 cm. mas cercano sin
zapatos, usando una vara métrica fija sobre el muro. Inmediatamente después de la medición, se procedió a
pesar a los sujetos con ropa ligera (sin zapatos, saco o suéter) usando una bascula calibrada con pesos
estándar anotando en los espacios determinados para ello en cada una de los cuestionarios la talla y peso de
cada uno de los participantes.
Resultados
Índice de Masa Corporal

�Se establecieron los índices antropométricos mediante la estimación del IMCr y el IMCa obteniendo una media
de IMCr de 22.31 (Desviación Estándar = 4.29) y de IMCa de 22.43 (Desviación Estándar = 4.01).
Posteriormente se calculo la distribución porcentual del IMCr de acuerdo a los parámetros de la OMS. De los
resultados observados se encontró que el 44.45% (n=56) de los sujetos investigados obtuvo un IMCr normal
mientras que el resto 55.55% (n=70) están fuera del rango normal.
Los valores porcentuales del IMCr nos muestra que el 32.50% (n=41) presentan bajo peso, el 44.45% (n=56)
como lo indicamos anteriormente reportan normo peso, el 16.75% (n=21) obtuvieron índices de sobrepeso y el
6.30% (n=8) tienen niveles de obesidad, es preciso indicar que en la muestra estudiada no se reporto ningún
caso de obesidad mórbida. (Ver Figura 1)
Figura 1. Porcentajes de Índice de Masa Corporal

Imagen Corporal
En relación a la variable de imagen corporal los resultados encontrados en relación a los grupos de peso
percibido se muestran los datos descriptivos de las tres categorías generales en la Figura 2. En la cual
observamos que el 38.10% (n=48) se ve en el peso justo mientras que el 55.55 % (n=70) se ve con kilos de
mas para finalmente el 6.35% (n=8) de la muestras se ve con kilos de menos.
Figura 2. Grupos de peso Percibido

Los datos descriptivos producto de la administración del BSQ nos muestran que el 48.40% (n=61) de la muestra
analizada no reporta preocupación por su imagen corporal mientras que el resto de la muestra 51.59% expresan
su insatisfacción en la imagen corporal en distintos niveles de los cuales tenemos que un 31.80%(n=40) admite

�tener una leve insatisfacción por su imagen, el 13.50% (n=17) expresa una insatisfacción moderada, y
finalmente el 6.30% (n=8) manifiesta tener una insatisfacción extrema respecto a su imagen corporal tal y como
lo podemos apreciar en la Figura 3.
Figura 3. Grupos de Insatisfacción de Imagen Corporal

Correlación Índice de Masa Corporal Real – Índice de Masa Corporal Autoreporte Análisis de correlación
del total de la muestra
Una vez que se determino que las variables a correlacionar mostraban una distribución normal se procedió a
utilizar la prueba de correlación de pearson, misma que arrojo una correlación significativa de 0.95 (Ver Tabla
1) entre el IMCr y el IMCa.
Tabla 1. Correlación entre IMCr–IMCa
(n=126)
Índice de masa corporal real

Índice de masa corporal autoreportada
0.953

Análisis de correlación por grupos
Grupos de peso percibido
El análisis de correlación por grupos de peso percibido reportó correlaciones significativas de niveles similares
a la correlación del total de la muestra, con la característica que a mayor percepción de peso, mayor correlación
IMCr-IMCa, ver Tabla 2. Por otra parte podemos observar que el 100% de aquellos que se percibían con kilos
de menos presentaban infrapeso, el 56.3% de quienes se percibían con el peso justo estaban dentro del rango
de infrapeso mientras que del grupo que se percibían con kilos de mas el 52.9% estaban dentro del rango de
normopeso ver Tabla 3
Tabla 2. Correlación IMCr–IMCa por grupos de peso percibido

Muestra Total Percepción Kilos de menos
Correlación
IMCr-IMCa

Percepción
Peso justo

Percepción Exceso de peso

r= .95

ro= .85

ro= .89

ro= .92

n= 126

n= 8

n= 48

n= 70

�Tabla 3. Rangos de índice de masa corporal por grupos de peso percibido

Rangos

Percepción
Kilos de menos
Infrapeso 100%
n= 8

IMCr

Percepción
Peso justo
Infrapeso 56.3%
n= 27
Normopeso 39.6%
n= 19
Sobrepeso 4.2%
n=2

Percepción Exceso de peso
Normopeso 52.9%
n= 37
Sobrepeso 27.1%
n=19
Obesidad 11.4%
n= 8
Infrapeso 8.6%
n=6

Grupos Imagen Corporal
Se analizo la correlación entre IMCr-IMCa a partir de los grupos formados tomando como parámetro los rangos
del BSQ, en la que observamos que al igual que en el análisis anterior se presentan correlaciones significativas
altas igualmente, apreciamos que a mayor insatisfacción de imagen corporal es mayor la correlación entre IMCrIMCa (Ver Tabla 4).
Tabla 4. Correlación IMCr–IMCa por grupos de rangos de BSQ

Correlación
IMCr-IMCa

No IIC

Leve IIC

Moderada IIC

Extrema IIC

ro= .94

Ro= .95

ro= .96

Ro= .98

n= 61

N= 40

n= 17

n= 8

Respecto a la relación que guardan estos grupos conformados según rangos de Satisfacción-Insatisfacción
corporal con los rangos de Índice de masa Corporal vemos que el 56% de sujetos que no presentan
preocupación respecto a su imagen corporal presentan infrapeso, para los grupos de leve y moderada
satisfacción el 55% (leve) y el 52.9 % (moderada) están dentro del rango normal (normopeso) los valores altos
de IMCr se ubican con 37.5 % en normopeso y 37.5% en sobrepeso. (Ver Tabla 5).
Tabla 5. Rangos de IMCr por rangos de insatisfacción corporal

No

Leve

Moderada

Extrema

Rangos

IIC
Infrapeso

IIC
Normopeso

IIC
Normopeso

IIC
Normopeso

IMCr

46%

55%

52.9%

37.5%

n= 28
Normopeso

n= 27
Infrapeso

n= 9
Infrapeso

n= 3
Sobrepeso

36 %

.20%

23.5%

37.5%

�n= 22
Sobrepeso

n= 8
Sobrepeso

n= 4
Sobrepeso

n= 3
Obesidad

13.1%

20%

11.8%

12.5%

n= 2
Obesidad

n= 1
Infrapeso

n= 8
Obesidad

n= 8
Obesidad

4.9%

5%

11.8%

12.5%

n= 3

n= 2

n= 2

n= 1

Grupos rangos índice de masa corporal
Finalmente a realizar las correlaciones respecto a los grupos de índice de masa corporal producto de la medición
antropométrica realizada, encontramos que las correlaciones, aunque siguen siendo significativas son inferiores
en porcentaje que las de los grupos anteriores y la correlación obtenida de la muestra integra (Ver Tabla 6)
Tabla 6. Correlación de IMCr–IMCa por grupos de rangos de IMC

Correlación
IMCr-IMCa

Muestra Total

Infrapeso

Normopeso

ro=0 .95
n= 126

ro=0 .76
n= 41

ro= 0.76
n= 56

Sobrepeso
Obesidad
ro=0.77
n= 29

Discusión
La determinación de la pertinencia de la utilización de peso y talla de autoreporte como medida valida para
determinar el IMC en estudios de imagen corporal no solo compete al análisis generalizado de la correlación
entre IMCr-IMCa, es necesario dilucidar si el peso y talla autoreportados tiene una relación con criterios que
implican solamente una estimación antropométrica o si están asociados a criterios relacionados con factores de
otra índole. Tomando en cuenta la anterior consideración esta investigación abordo desde diferentes
perspectivas el análisis de la correlación IMCr-IMCa.
Al igual que otras investigaciones Osuna-Ramírez y colaboradores (21) encontramos una correlación
significativamente alta (0.95) de la muestra en general igualmente se reportaron correlaciones altas en los
grupos de peso percibido y los grupos de imagen corporal, sin embargo los resultados del análisis por grupos
de rangos de IMC (estimación antropométrica) muestran correlaciones menores aunque significativas esta
diferencia aunada a la relación encontrada en los grupos de peso e imagen corporal en donde observamos que
a mayor insatisfacción y mayor percepción de peso se presenta una mayor correlación IMCr-IMCa, nos lleva a
la conclusión de que los hallazgos encontrados asumen que una persona percibe con mayor precisión su peso
y talla en la medida en que su insatisfacción de imagen corporal es mayor.
Finalmente, los anteriores resultados sugieren que la estimación de peso y talla de autoreporte no depende
solamente de una percepción de índole antropométrico sino que también tenemos que considerar otros factores
asociados entre los cuales se pueden destacar aquellos de índole cultural (ideal de delgadez) que a su vez
propician el establecimiento de parámetros de belleza basados en el infrapeso lo que genera insatisfacción de
imagen corporal en las personas que por diversas circunstancias toman como normativa dichos parámetros,
por lo que se concluye que la estimación de autoreporte de peso y talla no es una medida pertinente de índice
de masa corporal. Igualmente, se sugiere realizar estudios con muestras más grandes que nos permitan eliminar
el sesgo que representa un estudio correlacional en grupos pequeños.
Resumen

�Se evaluó la pertinencia del Índice de Masa Corporal Autorreportado como medida antropométrica confiable en
estudios de imagen corporal, mediante el análisis de la relación existente entre el Índice de masa corporal real
(IMCr) y el Índice de Masa Corporal Autorreportado (IMCa). La muestra fue no probabilística de 126 estudiantes
universitarias, con una media de edad de 20.58 años, se evaluó la dimensión Insatisfacción-Satisfacción
corporal mediante la aplicación del BSQ, se solicitaron las medidas de peso y talla percibidas a cada uno de los
participantes, posterior a la aplicación del cuestionario se peso a cada participante bajo la supervisión de
antropometristas expertos. En el análisis se utilizaron diversos criterios para determinar el grado de correlación
entre IMCr – IMCa, 1) considerando la muestra total, 2) contemplando grupos de peso percibido, 3) a partir de
grupos según rangos de imagen corporal y 4) en base a grupos según rangos de Índice de Masa Corporal. Los
resultados mostraron una correlación alta en el análisis de la muestra total (r=0.95), mostrando una correlación
similar en el análisis de grupos de imagen corporal y de peso percibido, sin embargo, en el abordaje por grupos
de IMCr la correlación aunque significativa fue inferior. Estos resultados sugieren que el peso y talla percibidos
no solamente esta determinado por una estimación antropométrica, sino que también están asociados con una
preocupación basada en un ideal de delgadez respecto al peso
Palabras Clave: Índice de masa corporal real, Índice de masa corporal autorreportado, imagen corporal, ideal
de delgadez.
Abstract
It was evaluated the pertinence of self-reported body mass index as reliable anthropometric measure in body
image studies by analysis of existent relation between real body mass index (IMCr) and self-reported body mass
index (IMCa). It was a non-probabilistic sample of 126 university students with an age mean of 20.58 years. The
body unsatisfied-satisfied dimension was analyzed by application of BSQ, perceived measures of weight and
height were asked to each participant; after the questionnaire, each participant was weighed under the
supervision of experts in anthropometry. Several criteria were used in the analysis to determine the correlation
between IMCr – IMCa; the points taking into account were: 1) the total sample, 2) groups of perceived weight,
3) groups according to ranks of body image, and 4) groups according to ranks body mass index. Results proved
a high correlation in the analysis of the total sample (r=0.95), showing a similar correlation in the analysis of body
image groups and perceived weight groups; however, the correlation although significant was lower in the
approach by groups of IMCr. These results suggest that perceived weight and height are determined not only
by an anthropometric valuation but they are associated with a concern based on a thinness ideal with regard to
weight.
Keywords: real body mass index, self-reported body mass index, body image, thinness ideal.
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14. Perpiña, C. y M. Baños. 1990. Distorsión de la Imagen Corporal: Un Estudio en Adolescentes. Anales de
Psicología. Vol. 6 No.1: 1-9
15. Ross, N. S. Tremblay, S. Khan, D. Crouse, M. Tremblay, J. Berthelot. 2007. Body mass index in urban
Canada: Neighborhood and metropolitan area effects. American Journal of Public Health. Vol. 97 No. 3: 500508
16. Oliveras-López, M. E. Agudo, P. Nieto, F. Martines, H. López, M. López. 2006. Evaluación nutricional de una
población universitaria marroquí en el tiempo de Ramadan. Nutrición Hospitalaria. Vol.21 No.3: 313-316.
17. Paeratakul, S, et al, Op. cit.
18. Perpiña, C. y M. Baños, Op. cit.
19. Raich, R. 2001. Imagen corporal. Conocer y valorar el propio cuerpo. Ed. Pirámide. 220pp
20. Norma Oficial Mexicana NOM–174–SSA1–1998 Para el tratamiento integral de la obesidad. Publicada el 12
de Abril del 2000 en el Diario Oficial de la Federación. Distrito Federal, México.
21. Osuna-Ramírez, et al, Op. cit.

�EVALUACIÓN DE LOS PESOS ESPECÍFICOS DE FACTORES DE
RIESGO EN EL BAJO PESO AL NACER EN LA CIUDAD DE MÉRIDA,
YUCATÁN, MÉXICO. ESTUDIO DE CASOS Y CONTROLES
José Franco Monsreal*, Mario Antonio Barrera Pérez*, Xóchitl Angélica Rosío Trujillo Trujillo, Miguel Huerta
Viera y Benjamín Trujillo Hernández
*Centro de Investigaciones Regionales "Dr. Hideyo Noguchi", Universidad Autónoma de Yucatán (Mérida, Yuc.,
México)
Centro Universitario de Investigaciones Biomédicas, Universidad de Colima (Colima, Col., México)
E-mail: giussepe52@hotmail.com
Introducción
El bajo peso al nacer (BPN) ha constituido un enigma para la
ciencia a través de los tiempos. Múltiples han sido las
investigaciones realizadas acerca de las causas que lo
producen y las consecuencias que provoca (1). Su importancia
no sólo radica en lo que significa para la morbilidad y la
mortalidad infantil ya que, habitualmente, estos niños tienen
múltiples problemas posteriores en el período perinatal, en la
niñez y aun en la edad adulta. Entre estos problemas se
encuentran la mala adaptación al medio ambiente y diferentes
impedimentos tanto físicos como mentales que se hacen
evidentes al llegar a la edad escolar (2).
Se estima que mundialmente nacen 21 millones de niños con
bajo peso y, de ellos, 20 millones nacen en países no industrializados. En relación a la mortalidad, en México
se estima que la incidencia del bajo peso es de 15% (3-6). Un problema muy común en la investigación consiste
en determinar los efectos de cada uno de un número de factores de riesgo en alguna respuesta. En épocas
pasadas se aconsejaba que se estudiara cada factor a la vez dedicándole una prueba de significación
estadística. Más tarde, Fisher indicó que se obtienen ventajas de importancia si se combinan varios factores en
un mismo análisis (7).
La regresión logística es uno de los instrumentos estadísticos más expresivos y versátiles de que se dispone
para el análisis de datos en clínica y en epidemiología. Su origen se remonta a la década de los sesentas con
el trascendente trabajo de Cornfield, Gordon &amp; Smith sobre el riesgo de padecer una enfermedad coronaria (8)
y ya, en la forma en que la conocemos actualmente, con la contribución de Walter y Duncan en que se aborda
el tema de estimar la probabilidad de ocurrencia de cierto acontecimiento en función de varias variables (9). Su
uso se universaliza y expande desde principios de los ochentas debido, principalmente, a las facilidades
informáticas con que se cuenta desde entonces.
Las edades maternas £ 19 años y ³ 36 años (10-15); el peso previo al embarazo &lt; 50 kg (16-19); la estatura
materna &lt; 150 cm (20,21,22); los antecedentes personales patológicos (23-32); la edad a la menarca £ 12 años
(33, 34); la primiparidad y la multiparidad (³ 5 partos) (35-38); el antecedente de aborto(s) (39); los antecedentes
obstétricos patológicos (40-43); el intervalo intergenésico £ 24 meses (44); el nivel socioeconómico bajo (45,46);
el estado civil no-casada (47-52); el tabaquismo (53-65); el alcoholismo (66,67); el inicio de la atención prenatal
a partir de la semana de gestación No. 20 (68); el número de consultas prenatales £ 5 (69-74, ); el tipo de parto
o vía de nacimiento abdominal (75); y el género femenino del recién nacido (76) han sido reportados en diversos
estudios como factores de riesgo asociados a la presentación del BPN.
México se encuentra entre los países con altos índices de niños con BPN, según revela la Organización
Panamericana de la Salud (77) en un informe presentado en noviembre de 2002. La cifra asciende a 181 mil
840 bebés y ubica al país sólo por debajo de Brasil que ocupa el primer lugar con 269 mil 920 niños.

�De acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática (78) correspondientes a los
años 2001, 2002, 2003, 2004 y 2005, el estado de Yucatán se encontraba ubicado, respectivamente, en los
lugares número 4 con una tasa de 7.7% (tasa por arriba de la tasa nacional de 6.1%); número 15 con una tasa
de 4.7% (tasa por arriba de la tasa nacional de 4.5%); número 7 con una tasa de 8.3% (tasa por arriba de la
tasa nacional de 7.4%); número 3 con una tasa de 8.2% (tasa por arriba de la tasa nacional de 6.4%); y
nuevamente en el número 3 con una tasa de 7.9% (tasa por arriba de la tasa nacional de 6.6%). Cuando se
compararon las tasas de BPN para el estado de Yucatán con las tasas de BPN para la República Mexicana se
encontraron diferencias estadísticamente significativas para los años 2003 (x²M-H= 44.55; p= 0.0000), 2004 (x²MH= 180.11; p= 0.0000) y 2005 (x²M-H= 96.27; p= 0.0000). Por falta de datos no se pudo realizar la comparación
para el año 2001 y para el año 2002 no se encontró diferencia estadísticamente significativa (x²M-H= 3.46; p=
0.0629).
Los objetivos de la presente investigación fueron el de evaluar multivariadamente los pesos específicos de diez
y nueve factores de riesgo en el BPN y el de predecir el valor de la probabilidad del BPN (variable dependiente
o respuesta, Y) mediante la construcción de un modelo logístico de regresión múltiple, dados valores
determinados de variables independientes o explicativas (X1, X2, ..., X17).
Material y Métodos
Estudio epidemiológico observacional analítico de casos y controles con direccionalidad efectoÞfactores de
riesgo y temporalidad prospectiva.
La población de estudio estuvo constituida por los nacimientos (casos y controles que cumplieron con los
criterios de inclusión) ocurridos en el Hospital Regional Mérida del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales
de los Trabajadores del Estado (ISSSTE), en el Hospital General "Dr. Agustín O'Horán" de la Secretaría de
Salud del estado de Yucatán (SSY), en el Hospital Materno Infantil de la SSY y en el Centro Médico Nacional
"Ignacio García Téllez" del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS). Las cuatro instituciones de servicios de
salud se encuentran ubicadas en la ciudad de Mérida, Yucatán, México. Durante el período comprendido del 1
de febrero de 2005 al 31 de enero de 2007, el número total de recién nacidos fue 28,282 (3,434 casos y 24,848
controles). Fueron excluidos 2,888 (10.21%) [(1,859 (54.14%) casos y 1,029 (4.14%) controles)] y eliminados
718 (2.54%) recién nacidos [(414 (12.06%) casos y 304 (1.22%) controles)] por no cumplir con los criterios de
inclusión estudiándose, por tanto, 24,676 (87.25%) recién nacidos [1,161 (33.81%) casos y 23,515 (94.64%)
controles]. Al provenir tanto los casos como los controles de una misma población se aseguró la homogeneidad,
la representatividad y la simultaneidad.
Todo recién nacido de término (37 £ semanas de gestación £ 41) con peso &lt; 2,500 g fue definido como caso y
todo recién nacido de término con peso ³ 2,500 g fue definido como control. La información necesaria para el
presente estudio fue captada en el Departamento de Archivo Clínico del Hospital Regional Mérida del ISSSTE,
en el Departamento de Archivo Clínico y Estadística del Hospital General "Dr. Agustín O'Horán" de la SSY, en
el Departamento de Estadística y Archivo Clínico del Hospital Materno Infantil de la SSY y en el Área de
Informática Médica y Archivo Clínico (ARIMAC) del Centro Médico Nacional "Ignacio García Téllez" del IMSS.
Los datos fueron captados de las bases de datos correspondientes, de los expedientes clínicos de los recién
nacidos y de los expedientes clínicos de las madres. En la etapa de elaboración los datos fueron revisados
(control de calidad de la información); clasificados (en escalas cualitativa y cuantitativa); computarizados [se
utilizó el programa Statistical Package for Social Sciences (SPSS) para Windows, versión 8.0]; presentados (en
cuadros y en gráficas); y resumidos (se utilizaron las medidas de resumen correspondientes para datos
clasificados en escalas cualitativa y cuantitativa). En las etapas de análisis e interpretación los datos fueron
analizados e interpretados, respectivamente.
Con el objeto de estimar la asociación entre la variable respuesta y las variables explicativas (características
biológicas de la madre, antecedentes obstétricos de la madre, características sociales de la madre,
características de la atención prenatal, característica del parto y característica del recién nacido), se realizó un
análisis de regresión logística múltiple.
Resultados
Con excepción de las variables explicativas número de partos ³ 5, antecedente de aborto(s) y antecedentes
obstétricos patológicos en donde la presencia del factor de riesgo resultó menos frecuente entre los casos que

�entre los controles, en las demás variables explicativas la presencia del factor de riesgo siempre fue más
frecuente entre los casos que entre los controles.
Tal y como los proporciona el método ENTER del análisis de regresión logística múltiple del software SPSS
para Windows, versión 8.0, en la Tabla 1 se presentan los resultados del análisis de regresión logística múltiple
para las 5 variables explicativas del rubro características biológicas de la madre, las 6 variables explicativas del
rubro antecedentes obstétricos de la madre, las 4 variables explicativas del rubro características sociales de la
madre, las 2 variables explicativas del rubro características de la atención prenatal, la variable explicativa del
rubro característica del parto y la variable explicativa del rubro característica del recién nacido con sus
correspondientes valores de coeficiente logístico estimado (β), error estándar estimado (E.E.), estadístico Jicuadrada de Wald (Wald), número de grados de libertad (gl), probabilidad (p), razón de momios (Exponente β)
y límites inferior y superior del intervalo de confianza de Cornfield con coeficiente de confiabilidad de 95%
(IC95%). Las variables explicativas edad materna ³ 36 años, peso materno &lt; 50 kg, estatura materna &lt; 150 cm,
antecedentes personales patológicos, edad a la menarca £ 12 años, número de partos = 1, número de partos ³
5, antecedente de aborto(s), antecedentes obstétricos patológicos, intervalo intergenésico £ 24 meses, nivel
socioeconómico bajo, estado civil “no-casada”, tabaquismo, alcoholismo, inicio de la atención prenatal a partir
de la semana de gestación No. 20, número de consultas prenatales £ 5, tipo de parto o vía de nacimiento
abdominal y género femenino del recién nacido resultaron con valores de razones de momios &gt; 1. Once de
estas 18 variables explicativas resultaron con valores estadísticamente significativos (x²M-H(a=0.0500,
gl=1)³3.8416 y p£0.0500) y son peso materno &lt; 50 kg, estatura materna &lt; 150 cm, antecedentes personales
patológicos, edad a la menarca £ 12 años, número de partos ³ 5, intervalo intergenésico £ 24 meses, nivel
socioeconómico bajo, estado civil no-casada, tabaquismo, alcoholismo y género femenino del recién nacido. Se
realizó la prueba de bondad del ajuste de Hosmer-Lemeshow obteniéndose los resultados siguientes: x²=
9.4403; gl= 8; y p= 0.3065; con dichos resultados se acepta la hipótesis nula, es decir, no hay o no existe
evidencia estadísticamente significativa al nivel de significación del 5% para suponer que los datos de las diez
y nueve variables explicativas no sigan la distribución normal. Valores de RM &gt; 1 están en color rojo y &lt; 1 en
color verde. Valores de probabilidad significativos están en color rojo y no significativos en color verde.

Tabla 1. Resultados del análisis de regresión logística múltiple según variables explicativas Mérida,
Yucatán, México 1/Febrero/2005-31/Enero/2007
VARIABLES EXPLICATIVAS

β

E.E.

Wald

gl

p

Exponente β

IC95%

CARACTERÍSTICAS BIOLÓGICAS DE LA MADRE
Edad materna £ 19 años

-0.1960 0.1393

1.9793 1 0.1595

0.8220 0.6256→1.0801

Edad materna ³ 36 años

0.0876 0.1520

0.3319 1 0.5646

1.0915 0.8103→1.4704

Peso materno &lt; 50 kg

1.0430 0.1383

56.8547 1 0.0000

2.8376 2.1638→3.7213

Estatura materna &lt; 150 cm

2.0937 0.0764 751.1966 1 0.0000

8.1153 6.9868→9.4260

Antecedentes
patológicos

personales 0.2506 0.0864

8.4197 1 0.0037

1.2848 1.0847→1.5217

ANTECEDENTES OBSTÉTRICOS DE LA MADRE
22.0857 1 0.0000

1.3523 1.1924→1.5337

0.1548 0.1992

0.6039 1 0.4371

1.1674 0.7901→1.7251

0.7106 0.1999

12.6292 1 0.0004

2.0351 1.3753→3.0115

0.0521 0.1047

0.2480 1 0.6185

1.0535 0.8581→1.2935

Antecedentes obstétricos patológicos 0.0670 0.0809

0.6847 1 0.4080

1.0693 0.9124→1.2531

91.8390 1 0.0000

2.7028 2.2055→3.3123

Edad a la menarca £ 12 años

0.3018 0.0642

Número de partos = 1
Número de partos ³ 5
Antecedente de aborto(s)

Intervalo intergenésico £ 24 meses

0.9943 0.1038

CARACTERÍSTICAS SOCIALES DE LA MADRE
Nivel socioeconómico bajo

0.2236 0.0810

7.6208 1 0.0058

1.2506 1.0670→1.4658

Estado civil "no-casada"

0.3986 0.0698

32.5920 1 0.0000

1.4897 1.2992→1.7081

�Tabaquismo

0.4937 0.1055

21.8970 1 0.0000

1.6384 1.3323→2.0147

Alcoholismo

1.4789 0.2687

30.3023 1 0.0000

4.3879 2.5917→7.4290

CARACTERÍSTICAS DE LA ATENCIÓN PRENATAL
Inicio de la atención prenatal a partir 0.0499 0.0979
de la semana de gestación No. 20

0.2595 1 0.6105

1.0512 0.8676→1.2736

Número de consultas prenatales £ 5

0.8713 1 0.3506

1.0781 0.9206→1.2626

0.0752 0.0806

CARACTERÍSTICA DEL PARTO
Tipo de parto o vía de nacimiento 0.0073 0.0656
abdominal

0.0123 1 0.9116

1.0073 0.8858→1.1456

CARACTERÍSTICA DEL RECIÉN NACIDO
Género femenino del recién nacido
Constante o intercepto

0.1373 0.0627

4.7964 1 0.0285

1.1472 1.0145→1.2972

-5.4657 0.2460 493.6744 1 0.0000

b= Coeficiente logístico estimado; E.E.= Error estándar estimado; Wald= Estadístico Ji-cuadrada de Wald; gl=
Grados de libertad; p= Probabilidad; Exponente β= Razón de momios; e IC95%= Intervalo de confianza del 95%
Con respecto al segundo objetivo, a continuación se propone un modelo logístico de regresión para describir la
relación entre la variable respuesta "BPN" y las 19 variables explicativas: P(Y=1)= Exponente (h) / 1 + Exponente
(h)(1)
Donde:
P(Y=1)= Probabilidad de nacer con bajo peso; y
Exponente (h)= β0 + (β1X1) + (β2X2) + (β3X3) + (β4X4) + (β5X5) + (β6X6) + (β7X7) + (β8X8) + (β9X9) + (β10X10) +
(β11X11) + (β12X12) + (β13X13) + (β14X14) + (β15X15) + (β16X16) + (β17X17).
VARIABLES EXPLICATIVAS

COEFICIENTES LOGÍSTICOS ESTIMADOS

Constante o intercepto

b0= -5.4657

X1= Edad materna £ 19 años

β1= -0.1960

X2= Edad materna ³ 36 años

β2= 0.0876

X3= Peso materno &lt; 50 kg

β3= 1.0430

X4= Estatura materna &lt; 150 cm

β4= 2.0937

X5= Antecedentes personales patológicos

β5= 0.2506

X6= Edad a la menarca £ 12 años

β6= 0.3018

X7= Número de partos = 1

β7= 0.1548

X8= Número de partos ³ 5

β8= 0.7106

X9= Antecedente de aborto(s)

β9= 0.0521

X10= Antecedentes obstétricos patológicos

β10= 0.0670

X11= Intervalo intergenésico £ 24 meses

β11= 0.9943

X12= Nivel socioeconómico bajo

β12= 0.2236

X13= Estado civil no-casada

β13= 0.3986

X14= Tabaquismo

β14= 0.4937

X15= Alcoholismo

β15= 1.4789

�X16= Inicio de la atención prenatal a partir de la β16= 0.0499
semana de gestación No. 20
X17= Número de consultas prenatales £ 5

β17= 0.0752

X18= Tipo de parto o vía de nacimiento abdominal

β18= 0.0073

X19= Género femenino del recién nacido.

β19= 0.1373

Por tanto, sustituyendo en la fórmula 1 se obtiene:
P(Y=1|X1, X2, X3, X4, X5, X6, X7, X8, X9, X10, X11, X12, X13, X14, X15, X16, X17)= β0 + (β1X1) + (β2X2) + (β3X3) + (β4X4)
+ (β5X5) + (β6X6) + (β7X7) + (β8X8) + (β9X9) + (β10X10) + (β11X11) + (β12X12) + (β13X13) + (β14X14) + (β15X15) +
(β16X16) + (β17X17) / 1 + a + (β1X1) + (β2X2) + (β3X3) + (β4X4) + (β5X5) + (β6X6) + (β7X7) + (β8X8) + (β9X9) + (β10X10)
+ (β11X11) + (β12X12) + (β13X13) + (β14X14) + (β15X15) + (β16X16) + (β17X17)
Aunque en el presente estudio fueron estudiadas 19 variables explicativas, el modelo logístico propuesto
solamente contiene 17 valores de b y 17 valores de X debido a que las variables explicativas edad materna y
número de partos tienen dos categorías de exposición las cuales son mutuamente excluyentes. Por tanto, una
madre o tiene £ 19 o tiene ³ 36 años de edad; lo mismo sucede con el número de partos, ya que una madre o
tiene 1 parto o tiene ³ 5 partos.
A continuación se proporciona un ejemplo:
Con las siguientes características, ¿cuál es la probabilidad de que una madre tenga un producto con BPN?
1. Edad ³ 36 años;
2. Peso &lt; 50 kg;
3. Estatura &lt; 150 cm;
4. Antecedentes personales patológicos;
5. Edad a la menarca £ 12 años;
6. Número de partos ³ 5;
7. Antecedente de aborto(s);
8. Antecedentes obstétricos patológicos;
9. Intervalo intergenésico £ 24 meses;
10. Nivel socioeconómico bajo;
11. Estado civil “no-casada”;
12. Tabaquismo;
13. Alcoholismo;
14. Inicio de la atención prenatal a partir de la semana de gestación No. 20;
15. Número de consultas prenatales £ 5;

�16. Tipo de parto o vía de nacimiento abdominal; y
17. Género femenino del recién nacido.
P(Y=1|X2, X3, X4, X5, X6, X8, X9, X10, X11, X12, X13, X14, X15, X16, X17, X18, X19)= Exponente (h) / 1 + Exponente (h)
Donde:
h= (-5.4657) + (0.0876*1) + (1.0430*1) + (2.0937*1) + (0.2506*1) + (0.3018*1) + (0.7106*1) + (0.0521*1) +
(0.0670*1) + (0.9943*1) + (0.2236*1) + (0.3986*1) + (0.4937*1) + (1.4789*1) + (0.0499*1) + (0.0752*1) +
(0.0073*1) + (0.1373*1)
h= (-5.4657) + (0.0876) + (1.0430) + (2.0937) + (0.2506) + (0.3018) + (0.7106) + (0.0521) + (0.0670) + (0.9943)
+ (0.2236) + (0.3986) + (0.4937) + (1.4789) + (0.0499) + (0.0752) + (0.0073) + (0.1373)
h= 2.9995
Sustituyendo en la fórmula se tiene:
P(Y=1|X2, X3, X4, X5, X6, X8, X9, X10, X11, X12, X13, X14, X15, X16, X17, X18, X19)= Exponente (2.9995) / 1 + Exponente
(2.9995)
P(Y=1|X2, X3, X4, X5, X6, X8, X9, X10, X11, X12, X13, X14, X15, X16, X17, X18, X19)= 20.0755 / 1 + 20.0755
P(Y=1|X2, X3, X4, X5, X6, X8, X9, X10, X11, X12, X13, X14, X15, X16, X17, X18, X19)= 20.0755 / 21.0755
P(Y=1|X2, X3, X4, X5, X6, X8, X9, X10, X11, X12, X13, X14, X15, X16, X17, X18, X19)= 0.9526
Por tanto, con dichas características, la probabilidad de que una madre tenga un producto con BPN es 0.9526
que expresado en porcentaje corresponde a 95.26%.
Discusión y Conclusiones
Con excepción de la variable edad materna £ 19 años, nuestros resultados son similares a los obtenidos por
otros autores en cuyos estudios han reportado la edad materna ³ 36 años (79-85); el peso previo al embarazo
&lt; 50 kg (86-89); la estatura materna &lt; 150 cm (90,91,92); los antecedentes personales patológicos (93-102); la
edad a la menarca £ 12 años (103,104); la primiparidad y la multiparidad (³ 5 partos) (103-108); el antecedente
de aborto(s) (109); los antecedentes obstétricos patológicos (110-113); el intervalo intergenésico £ 24 meses
(114); el nivel socioeconómico bajo (115,116); el estado civil no-casada (117-122); el tabaquismo (123-135); el
alcoholismo (136, 137); el inicio de la atención prenatal a partir de la semana de gestación No. 20 (138); el
número de consultas prenatales £ 5 (138-143); el tipo de parto o vía de nacimiento abdominal (144); y el género
femenino del recién nacido (145) como factores de riesgo asociados a la presentación del BPN.
Con base en los resultados obtenidos se concluye que:
1. Los valores de las razones de momios señalan la contribución positiva (RM &gt; 1), en orden numérico
ascendente, de las variables explicativas tipo de parto o vía de nacimiento abdominal (1.0073), inicio de la
atención prenatal a partir de la semana de gestación No. 20 (1.0512), antecedente de aborto(s) (1.0535),
antecedentes obstétricos patológicos (1.0693), número de consultas prenatales £ 5 (1.0781), edad materna ³
36 años (1.0915), género femenino del recién nacido (1.1472), número de partos = 1 (1.1674), nivel
socioeconómico bajo (1.2506), antecedentes personales patológicos (1.2848), edad a la menarca £ 12 años
(1.3523), estado civil “no-casada” (1.4897), tabaquismo (1.6384), número de partos ³ 5 (2.0351), intervalo
intergenésico £ 24 meses (2.7028), peso materno &lt; 50 kg (2.8376), alcoholismo (4.3879) y estatura materna &lt;
150 cm (8.1153);

�2. Los valores del estadístico x²W(a=0.0500, gl=1) y de la probabilidad (p) señalan que hay evidencia
estadísticamente significativa al nivel de significación del 5% para suponer que existe asociación entre la
variable respuesta "BPN" y las variables explicativas peso materno &lt; 50 kg, estatura materna &lt; 150 cm,
antecedentes personales patológicos, edad a la menarca £ 12 años, número de partos ³ 5, intervalo
intergenésico £ 24 meses, nivel socioeconómico bajo, estado civil “no-casada”, tabaquismo, alcoholismo y
género femenino del recién nacido;
3. El valor de la razón de momios señala la contribución negativa (RM &lt; 1) de la variable edad materna £ 19
años (0.8220) indicando, por tanto, que es un factor de protección y no de riesgo;
4. Los valores del estadístico x²W(a=0.0500, gl=1) y de la probabilidad (p) señalan que no hay evidencia
estadísticamente significativa al nivel de significación del 5% para suponer que exista asociación entre la
variable respuesta "BPN" y la variable explicativa edad materna £ 19 años;
5. El 80% de las variables explicativas correspondientes al rubro características biológicas de la madre, el 100%
de las variables explicativas correspondientes al rubro antecedentes obstétricos de la madre, el 100% de las
variables explicativas correspondientes al rubro características sociales de la madre, el 100% de las variables
explicativas correspondientes al rubro características de la atención prenatal, el 100% de las variables
explicativas correspondientes al rubro característica del parto y el 100% de las variables explicativas
correspondientes al rubro característica del recién nacido resultaron con valores de RM &gt; 1;
6. En síntesis, el análisis de regresión logística múltiple etiquetó 18 (94.74%) variables explicativas con valores
de razones de momios &gt; 1, es decir, con contribución positiva etiquetando a 11 (57.89%) con valores
estadísticamente significativos al nivel de significación del 5%;
7. Lo anterior se encuentra sustentado por Fisher quien reportó que se obtienen ventajas de importancia si se
incluyen todos los factores en un mismo análisis: "las comparaciones múltiples no sólo son tediosas sino que,
lo más importante, la probabilidad de error aumenta con el número de comparaciones llevando la probabilidad
total de error a un nivel prohibitivo";
8. En el análisis de regresión logística múltiple se acepta la hipótesis nula de la prueba de bondad del ajuste de
Hosmer-Lemeshow indicando con ello que las diez y nueve variables explicativas siguen una distribución normal
o, al menos, aproximadamente normal;
9. Con excepción de la variable edad materna £ 19 años, los valores de las razones de momios son &gt; 1 lo que
indica que existe un incremento del riesgo de presentación del BPN entre los expuestos a los factores de riesgo
aceptándose, en consecuencia, la hipótesis de investigación; la contribución negativa (RM &lt; 1) de la variable
explicativa edad materna £ 19 años puede explicarse si tomamos en consideración que cuando el feto presenta
una insuficiencia de peso en relación con su edad gestacional puede deberse principalmente a desnutrición
intrauterina y crecimiento intrauterino retardado; sin embargo, no ha sido relacionado con la edad muy joven de
la madre (146);
10. Las causas del BPN son múltiples y tienen como denominador común problemas vinculados a la cultura de
la pobreza; la elaboración de programas de educación para la salud por parte de las autoridades sanitarias
correspondientes que contemplen aspectos tales como el mejoramiento del estado nutricional pre e
intraconcepcional, el acceso a los métodos de planificación familiar, el adecuado control prenatal, la eliminación
del tabaquismo y el alcoholismo y la prevención y el tratamiento de las infecciones cérvico vaginales constituyen
intervenciones efectivas que contribuirían a reducir el BPN.
Agradecimientos
Por las facilidades proporcionadas para el acceso a las correspondientes bases de datos, así como para la
consulta tanto de los expedientes clínicos de los recién nacidos como de los de las madres, los autores
manifestamos nuestro agradecimiento al M.C. Rafael Antonio Barrera Zoreda, jefe de Enseñanza e
Investigación del Hospital Regional Mérida del ISSSTE, al M.C. Francisco Vargas Quintal, jefe del Servicio de
Neonatología del Hospital General "Dr. Agustín O'Horán" de la SSY, al M.C. José de los Ángeles Rodríguez
Chapuz, jefe del Servicio de Neonatología del Hospital de Ginecopediatría del Centro Médico Nacional "Ignacio
García Téllez" del IMSS y al M.C. Luis Roberto Cárdenas Hernández, director del Hospital Materno Infantil de
la SSY.

�Resumen
Se evaluo multivariadamente los pesos específicos (PE) de diez y nueve factores de riesgo (FR) en el bajo peso
al nacer. Estudio epidemiológico observacional analítico de casos y controles con direccionalidad efecto®FR y
temporalidad prospectiva. Se estudiaron 24,676 recién nacidos (1,161 casos y 23,515 controles). Todo recién
nacido de término (37 £ semanas de gestación £ 41) con pesos &lt; 2,500 g y ³ 2,500 g fue definido,
respectivamente, como caso y como control. Para evaluar los PE de los FR se utilizaron los valores de las
razones de momios (RM) del modelo de regresión logística múltiple. Los valores de RM &gt; 1 señalan la
contribución positiva de los FR edad materna ³ 36 años, peso materno &lt; 50 kg, estatura materna &lt; 150 cm,
antecedentes personales patológicos, edad a la menarca £ 12 años, número de partos = 1, número de partos ³
5, antecedente de aborto(s), antecedentes obstétricos patológicos, intervalo intergenésico £ 24 meses, nivel
socioeconómico bajo, estado civil "no-casada", tabaquismo, alcoholismo, inicio de la atención prenatal a partir
de la semana de gestación No. 20, número de consultas prenatales £ 5, tipo de parto o vía de nacimiento
abdominal y género femenino del recién nacido. Los valores obtenidos de las RM señalan la contribución
positiva en orden numérico ascendente de los FR tipo de parto o vía de nacimiento abdominal, inicio de la
atención prenatal a partir de la semana de gestación No. 20, antecedente de aborto(s), antecedentes obstétricos
patológicos, número de consultas prenatales £ 5, edad materna ³ 36 años, género femenino del recién nacido,
número de partos = 1, nivel socioeconómico bajo, antecedentes personales patológicos, edad a la menarca £
12 años, estado civil "no-casada", tabaquismo, número de partos ³ 5, intervalo intergenésico £ 24 meses, peso
materno &lt; 50 kg, alcoholismo y estatura materna &lt; 150 cm.
Palabras clave: pesos específicos, factores de riesgo, bajo peso al nacer
Abstract
To assess multivariately the specific weights (SW) of nineteen risk factors (RF) in the low birth weight. Analytical
observational epidemiologic study of cases and controls with effect®RF directionality and prospective
temporality. We studied 24,676 newborns (1,161 cases and 23,515 controls). All terminal newborn (37 £
gestation weeks £ 41) weighting &lt; 2,500 g and with a weight ³ 2,500 g was defined, respectively, as case and
control. In order to assess the SW of the RF, values from the odds ratios (OR) of the multiple logistic regression
model were used. Values of OR &gt; 1 indicates the positive contribution of the RF maternal age ³ 36 years,
maternal weight &lt; 50 kg, maternal height &lt; 150 cm, pathological personal antecedents, age at first menstruation
£ 12 years, number of childbirths = 1, number of childbirths ³ 5, abortion(s) antecedents, pathological obstetric
antecedents, intergenesic interval £ 24 months, low socioeconomic level, unmarried civil state, addiction to
tobacco, alcoholism, beginning of prenatal attention starting gestation week No. 20, number of prenatal
consultations £ 5, abdominal type of delivery or birth tract, and female gender of the newborn. It was determined
that the SW of the RF are from the least to the most important: abdominal type of delivery or birth tract, beginning
of prenatal attention starting gestation week No. 20, abortion(s) antecedents, pathological obstetric antecedents,
number of prenatal consultations £ 5, maternal age ³ 36 years, female gender of the newborn, number of
childbirths = 1, low socioeconomic level, pathological personal antecedents, age at first menstruation £ 12 years,
unmarried civil state, addiction to tobacco, number of childbirths ³ 5, intergenesic interval £ 24 months, maternal
weight &lt; 50 kg, alcoholism, and maternal height &lt; 150 cm.
Key words: specific weights, risk factors, low birth weight
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20. Lemus-Lago, E.R, et. al., Op. cit.
21. Duanis-Neyra, N. y A. Neyra-Álvarez, Op. cit.
22. Santos-Pereira-Solla, J.J., et. al., Op. cit.
23. Lemus-Lago, E.R, et. al., Op. cit.

�24 Duanis-Neyra, N. y A. Neyra-Álvarez, Op. cit.
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39. Franco-Monsreal, J., et. al., Op. cit.
40. Bakewell, J.M., et. al., Op. cit
41. Beal, V.A. Op. cit.

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44. Franco-Monsreal, J., et. al., Op. cit.
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68. Franco-Monsreal, J., et. al., Op. cit.
69. Santos-Pereira-Solla, J.J., et. al., Op. cit.
70. Franco-Monsreal, J., et. al., Op. cit.
71. Bortman, M., Op. cit.
72. Jewell, R.T., et. al., Op. cit.
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75. Franco-Monsreal, J., et. al., Op. cit.
76. Jewell, R.T., et. al., Op. cit.
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79. Duanis-Neyra, N. y A. Neyra-Álvarez, Op. cit.
80. Aguilar-Valdés, J., et. al., Op. cit.
81. Santos-Pereira-Solla, J.J., et. al., Op. cit.
83. Ruiz-Linares, J., et. al., Op. cit.
84. Gama, S.G., et. al., Op. cit.
85. Fuentes-Afflick, E. and P. Lurie, Op. cit.
86. Soriano-Llora, T., et. al., Op. cit.
87. Cnattingius, S., et. al., Op. cit
88. Doctor, B.A., et. al., Op. cit
89. Bakewell, J.M., et. al., Op. cit
90. Lemus-Lago, E.R, et. al., Op. cit.
91. Duanis-Neyra, N. y A. Neyra-Álvarez, Op. cit.

�92. Santos-Pereira-Solla, J.J., et. al., Op. cit.
93. Lemus-Lago, E.R, et. al., Op. cit.
94. Duanis-Neyra,N. y A. Neyra-Álvarez, Op. cit.
95.Carrera, J.M., Op. cit.
96. Fink, J.C., et. al., Op. cit.
97. Deodhar, J. and R. Jarad, Op. cit.
98. Vangen, S., et. al., Op. cit.
99. Bergsjo, P. and J. Villar, Op. cit.
100. Stratton, P., et. al., Op. cit.
101. Mota-Sanhua, V., et. al., Op. cit.
102. Xiong, X., et. al., Op. cit.
103. Beal, V.A. Op. cit.
104. Franco-Monsreal, J., et. al., Op. cit.
105. Beal, V.A. Op. cit.
106. Campbell, J., et. al., Op. cit.
107. Silva, A.A.M., et. al., Op. cit.
108. Fernández-González, J.M., et. al., Op. cit.
109. Franco-Monsreal, J., et. al., Op. cit.
110. Bakewell, J.M., et. al., Op. cit
111. Beal, V.A. Op. cit.
112. Silva, A.A., et. al., Op. cit.
113. Miller, J.M. and M.M. Mvula, Op. cit.
114. Franco-Monsreal, J., et. al., Op. cit.
115. Beal, V.A. Op. cit.
116. Goldenberg, R.L., et. al., Op. cit.
117. Soriano-Llora, T., et. al., Op. cit.
118. Beal, V.A. Op. cit.

�119. Bortman, M., Op. cit.
120. Hall, R.T., Op. cit.
121. Ventura, S.J., et. al., Op. cit.
122. Nault, T., Op. cit.
123. Aguilar-Valdés, J., et. al., Op. cit.
124. Santos-Pereira-Solla, J.J., et. al., Op. cit.
125. Soriano-Llora, T., et. al., Op. cit.
126. Beal, V.A. Op. cit.
127. Franco-Monsreal, J., et. al., Op. cit.
128. Bortman, M., Op. cit.
129. Hamilton, B.E., et. al., Op. cit.
130. Lightwood, J.M., et. al., Op. cit.
131. Lumley, J., et. al., Op. cit.
132. Cabrales-Escobar, J.A., et. al., Op. cit.
133. Brett, K.M., et. al., Op. cit.
134. Jewell, R.T., et. al., Op. cit.
135. Bouckaert, A., Op. cit.
136. Beal, V.A. Op. cit.
137. Buyse, M.L. Op. cit.
138. Santos-Pereira-Solla, J.J., et. al., Op. cit.
139. Franco-Monsreal, J., et. al., Op. cit.
140. Bortman, M., Op. cit.
141. Jewell, R.T., et. al., Op. cit.
142. Halpern, R., et. al., Op. cit.
143. Moore, M.L., et. al., Op. cit.
144. Franco-Monsreal, J., et. al., Op. cit.
145. Jewell, R.T., et. al., Op. cit.

�146. Duanis-Neyra, N. y A. Neyra-Álvarez, Op. cit.

�IDENTIFICACIÓN MOLECULAR DE PROBIOTICOS AISLADOS DE
ALIMENTOS Y SUPLEMENTOS: COMPARACIÓN CON MÉTODOS
BIOQUÍMICOS
Iván Key Martínez-Barragán, Blanca Edelia González-Martínez, Eduardo Campos-Góngora, Ana Paulina Barba
de la Rosa* y Zacarías Jiménez-Salas
Centro de Investigación en Nutrición y Salud Pública, Facultad de Salud Pública y Nutrición, Universidad
Autónoma de Nuevo León, Monterrey N. L., México.
*Laboratorio de Proteómica y Expresión Génica, División de Biología Molecular, del Instituto Potosino de
Investigación Científica y Tecnológica AC. San Luís Potosí, México.
E-mail: zjimenez@faspyn.uanl.mx
Introducción
Las tendencias mundiales de la alimentación en los últimos
años indican un interés acentuado de los consumidores hacia
ciertos alimentos que, además de valor nutritivo, aporten
beneficios a las funciones fisiológicas del organismo humano
(1). Estas variaciones en los patrones de alimentación
generaron una nueva área de desarrollo en la ciencia de los
alimentos y de la nutrición que corresponde a la de los
alimentos funcionales, entre los que se encuentran los
alimentos con probióticos. En la actualidad, se observa una
clara preocupación en nuestra sociedad por la posible
relación entre el estado de salud personal y la alimentación
que se recibe (2).
Los probióticos son microorganismos vivos que al ser ingeridos en cantidades adecuadas producen efectos
benéficos para la salud del consumidor, adicionales a los efectos benéficos nutritivos de los alimentos (3). El
efecto benéfico de los microorganismos probióticos se debe a que cuando se ingieren en las cantidades
adecuadas ocurre una modificación del ecosistema de los microorganismos que habitan en el intestino,
generando un equilibrio que se manifiesta por un mejor estado de salud (4). En algunos países europeos y en
Japón, el consumo de probióticos es común y se han utilizado como profilácticos de enfermedades diarreicas
desde hace muchos años, entre las bacterias probióticas mas utilizadas aparecen los lactobacilos y las
bifidobacterias. Entre los lactobacilos mas utilizados se encuentran Lactobacillus casei subsp.
casei, Lactobacillus acidophilus yLactobacillus casei subsp. rhamnosus (5).
En los aspectos de seguridad es crucial el poder comparar aislados clínicos y cepas patentadas, así como
monitorear la estabilidad genética de las cepas. Por lo anterior queda claro que la identificación de las bacterias
ácido lácticas es importante en diferentes campos de la investigación alimenticia para lo cual se necesitan
herramientas para monitorear el uso de cepas patentadas o para distinguir cepas probióticas de aislados
naturales del tracto gastrointestinal del hospedero o de microorganismos contaminantes en los procesos de
producción de los alimentos funcionales con deficiente control de calidad (6).
A fin de asegurar la inocuidad de las cepas de probióticos y la certeza de los efectos benéficos de los mismos,
previamente probados en numerosas publicaciones, los expertos de la FAO y la OMS en el 2002 redactaron
nuevas guías para la evaluación de probióticos en alimentos; estas incluyen como primer punto una
identificación no sólo hasta género, sino hasta conocer la cepa específica de los microorganismos presentes en
los alimentos (7).
En este sentido se han desarrollado diversos métodos para la identificación de cepas probióticas que incluyen
el análisis morfológicos de las colonias, el análisis bioquímicos por medio de pruebas de fermentación de
carbohidratos y actualmente el análisis genético para la diferenciación de especies. Se ha descrito que algunas
técnicas moleculares pueden ser de utilidad en la identificación de los microorganismos en cuestión, entre las

�que destacan aquellas basadas en la reacción en cadena de la polimerasa (PCR) y polimorfismos de longitud
de fragmentos de restricción (RFLP) que resultan extremadamente valiosos tanto para la caracterización
específica como para la detección de tales cepas (8).
El objetivo de este trabajo fue identificar mediante la técnica de PCR cepas de microorganismos probióticos de
las subespecies L. casei subsp. casei y L. casei subsp. rhamnosus y de la especie L. acidophilus que
previamente habían sido aisladas de alimentos y suplementos e identificadas por el método de fermentación de
carbohidratos (API).
Material y Métodos
Para cumplir los objetivos se utilizó la estrategia general que se ilustra en la Figura 1.
Figura 1. Diagrama de la estrategia general empleada

Las cepas bacterianas a analizar fueron reactivadas en caldo MRS por 24 h a 37 oC. La identificación de los
diferentes probióticos se realizó mediante la técnica de PCR amplificando regiones específicas de cada una de
las especies o subespecies analizadas. Este proceso incluyó la selección de los iniciadores, la obtención del
ADN de las cepas, la estandarización de la técnica de PCR y finalmente, la electroforesis en geles de agarosa
de los productos de la amplificación.
Material biológico. Las bacterias ácido lácticas fueron aisladas de alimentos y suplementos con probióticos que
se consumen en Monterrey N. L.(México) y que pertenecen a la colección de la Facultad de Salud Pública y
Nutrición (9). El ADN de las cepas utilizadas como controles positivos de amplificación fueron obtenidas de la
ATCC; L. caseisubsp. casei. (393), L. casei subsp.rhamnosus (53103) y L. acidophilus (4356).
Cultivo de probióticos. Las cepas de probióticos fueron reactivadas a partir de los cultivos almacenados a 20 oC en glicerol al 50%. Se tomaron de 50 a 100 ml de los cultivos almacenados, se inocularon tubos de ensayo
con 3 ml de caldo Man-Rogosa-Sharp (MRS) a pH 6.5 y se incubaron a 37 oC por 12 a 16 horas. Se sembró por
estría en una caja petri de 90 mm y se aisló una colonia bacteriana de cada uno de los cultivos y a partir de ella
se hicieron los cultivos necesarios en medio MRS para la obtención de biomasa bacteriana.
Extracción del DNA genómico. Para la extracción del DNA genómico de las bacterias se utilizó el kit comercial
DNAzol® (Molecular Research Center, Inc.) siguiendo las instrucciones del fabricante. Las pastillas de DNA se
resuspendieron en 50 ml de agua ultrapura estéril y se almacenaron a -20 oC.
Condiciones de PCR. Las secuencias nucleotídicas de los iniciadores utilizados para la PCR fueron diseñados
basados
en
el
gen
que
codifica
para
la
subunidad
16S
ribosomal:
para
L.
acidophilus
AGGTAGTAACTGGCCTTTAT
y
ATTGTAGCACGTGTGTAGCC
para
L.
casei subsp.casei GCCTCAGCGTCAGTTACAGA y GATAGCTAATACCGCATAAC y para L. casei subsp.

�rhamnosus CGTGGGTAACCTGCCCTTAA y CAGACAAGCCGCCTTCGGCC (de 5’ a 3’ y de 3’ a 5’,
respectivamente) (10). Cada mezcla de reacción de PCR se realizó en un volumen total de 25 microlitros. Para
la amplificación se utilizaron programas específicos para cada especie y subespecie en un termociclador
Mastercicler de marca Eppendorf. Las condiciones de amplificación para cada especie y subespecie se resumen
en la Tabla 1.
Tabla 1. Condiciones de amplificación

Electroforesis. El ADN purificado y los productos amplificados por PCR se visualizaron en geles de agarosa al
1% y 3%, respectivamente. Se utilizó buffer TAE al como buffer de corrida y se aplicó un voltaje de 20 voltios
durante 5 min y 80 voltios durante 30 min. Los geles se tiñeron con 1 microlitro de bromuro de etidio a una
concentración de 10 mg/ml, por cada 20 ml de agarosa y se visualizaron con luz ultravioleta en un
transiluminador.
Análisis de los productos amplificados. Los productos amplificados se analizaron en base al tamaño del
segmento y se compararon con los segmentos obtenidos de los controles positivos de cada cepa.
Finalmente, los productos analizados fueron comparados con los resultados bioquímicos obtenidos previamente
utilizando el sistema de identificación API (medio CHL y galerías 50 CH bioMériux I’ Etoile France) (11).
Resultados
Para estandarizar la técnica de PCR, se utilizaron como controles positivos de amplificación muestras de ADN
obtenidas de cepas de referencia. Debido a que las temperaturas de desnaturalización y amplificación son
constantes (94 oC y 72 oC, respectivamente), en las reacciones de PCR se probaron diferentes temperaturas
de alineamiento (50 a 64oC) (Tabla 1). Se encontró que la temperatura óptima de alineamiento para L.
casei subsp.casei fue de 52 oC, obteniéndose el producto esperado de 607 pb sin la presencia de bandas
inespecíficas de amplificación. Con el DNA de L. casei subsp. rhamnosus se obtuvo un producto amplificado de
634 pb con una temperatura de alineamiento de 61 oC y para L. acidophilus el producto amplificado de 779 pb
se obtuvo con una temperatura de 54 oC (Ver Figura 2).
Figura 2. Productos amplificados por PCR usando como templado el DNA obtenido de los probióticos
de referencia. M: marcador de pares de bases (pb), 1: control positivo amplificado de L. acidophilus, 2:
control positivo amplificado de L. casei subsp. casei, 3: control positivo amplificado de L. casei subsp.
rhamnosus. Electroforesis en gel de agarosa al 3%.

�El ADN genómico de cada una de las cepas a probar fue sometido a PCR utilizando iniciadores específicos
para cada una de las especies estudiadas. En la Figura 3 se muestra un concentrado de los resultados; el
análisis permitió identificar la presencia de L. casei subsp. casei (muestras 5, 6 y 10) con fragmentos
amplificados de 607 pb, L. casei subsp. rhamnosus (muestras 1, 3 y 4) con fragmentos amplificados de 634 pb
y L. acidophilus (muestras 2, 7, 9, 11 y 12) con formación de fragmentos amplificados de 779 pb.
Figura 3. Electroforesis en gel de agarosa al 3% de los productos que fueron amplificados por PCR
usando como templado el DNA obtenido de las muestras de bacterias ácido lácticas. M: marcador de
pares de bases; 1, 3 y 4: muestras identificadas como L. casei subsp. rhamnosus, con un producto
amplificado de 634 pb; 2, 7, 9, 11, y 12: cepas identificadas como L. acidophilus, con un producto
amplificado de 779 pb; 5, 6 y 10: cepas identificadas como L. casei. subsp.casei, con un
producto amplificado de 607 pb. En el gel se omitió la muestra 8 debido a que no se obtuvieron
productos de amplificación con ninguno de los juegos de primers probados.

En la Tabla 2 se hace una comparación entre los resultados obtenidos de la identificación de las diferentes
cepas tanto por métodos bioquímicos (API) como por el procedimiento de PCR. Se observa que 7 de las 12
cepas probióticas analizadas (58.3%) coinciden en resultados. Las cepas 4, 5, 6 y 10 se identifican por PCR
como especies diferentes a las reportadas con el método bioquímico. La cepa 8, que por el método bioquímico

�API se identifica como L. paracasei, no pudo ser identificada con la técnica molecular de PCR usando los juegos
de iniciadores descritos.
Tabla 2. Comparación entre los métodos de identificación bioquímico y molecular

Discusión
Desde la última década del siglo pasado surgió un considerable incremento en el consumo de alimentos
funcionales debido a que el público consumidor buscó adquirir alimentos que, además de valor nutritivo, mejoren
la salud aportando beneficios a las funciones fisiológicas del organismo. Entre estos alimentos se encuentran
los productos con probióticos ya que promueven beneficios como mejorar el estado nutricio y prevenir o tratar
diversas enfermedades tales como disfunciones intestinales, infecciones gastrointestinales, enfermedades de
base inmunológica e hipercolesterolemia, entre otras (12, 13).
Diversas investigaciones ponen de manifiesto que los beneficios propuestos por el consumo de probióticos
dependen del tipo de microorganismo ingerido. No todos los lactobacilos son iguales, los efectos benéficos son
específicos de cada especie (14); es decir, no todas las cepas bacterianas incorporadas a los productos
alimenticios generan necesariamente efectos benéficos iguales en el hospedero por lo que se considera que
las propiedades benéficas son dependientes de la cepa (15). Lo anterior pone de manifiesto la necesidad de
identificar con precisión los microorganismos utilizados como probióticos para poder asegurar sus beneficios.
De esta forma, se ha vuelto de suma importancia identificar claramente a estos microorganismos con técnicas
altamente confiables; las técnicas moleculares son una herramienta rápida y segura que se utiliza en la
identificación de tales microorganismos.
El objetivo de este trabajo fue identificar mediante la técnica de PCR cepas de microorganismos probióticos de
las subespecies L. casei subsp. casei y L. casei subsp. rhamnosus y de la especie L. acidophilus que
previamente habían sido aisladas de alimentos y suplementos e identificadas por el método de fermentación de
carbohidratos (API).
De las 12 cepas analizadas, solamente se pudieron identificar 11 (91.6%) por PCR ya que una de ellas (8.3%)
no mostró producto amplificado con alguno de los 3 juegos de iniciadores probados.

�Siete de las cepas analizadas (58.3%) coincidieron en la identificación por ambos métodos; se encontró que 2
cepas de L. casei subsp. rhamnosus (16.6%) coincidieron con la misma especie al analizarse con la técnica de
PCR y el metodo bioquímico; en cambio, de las 6 cepas de L. acidophilus solo 5 (41.6%) coincidieron y una fue
identificada como L. casei subsp. casei y de las 4 cepas de L. paracasei, una fue L. casei subsp. rhamnosus,
dos L. casei subsp. casei y otra no pudo ser identificada.
Resultados semejantes a los descritos en este trabajo han sido reportados anteriormente. Yeung y col. (16)
tuvieron un 80% de coincidencia entre el método de fermentación de carbohidratos (API) y el método molecular
(análisis de la secuencia de la subunidad 16S del DNA ribosomal) al identificar cepas de L. rhamnosus; en
cambio, algunas cepas identificadas como L. acidophilus por API fueron identificadas molecularmente como L.
delbrucki y L. crispatus, y en un caso una de las cepas fue identificada como Streptococcus sanguis. Sin
embargo, dentro del mismo estudio se encontraron algunas coincidencias, todas las cepas identificadas en las
etiquetas como L. caseifueron identificadas como L. paracasei tanto por métodos fenotípicos como
genotípicos. En un estudio realizado por Annuk y col. (17), un tercio de los lactobacilos identificados difirieron
al ser identificados por API y PCR. En el caso del grupo de lactobacilos homofermentativos obligados, la técnica
molecular reasignó cinco de nueve cepas, cabe señalar que en dicho estudio, 2 de 5 cepas (40%) de L.
acidophilus no pudieron ser confirmadas por el método molecular y una cepa de L. rhamnosus fue identificada
como L. paracasei.
Boyd y cols. (18) encontraron que mas de la mitad de los lactobacilos analizados (L. jensenii y L. gasseri) habían
sido identificados erróneamente como L. acidophilus utilizando el API 50 CH al identificar dichas cepas
utilizando sondas de DNA. Se encontró que hay un alto nivel de variabilidad fenotípica entre especies probióticas
de lactobacilos y que sugiere, en combinación con una limitada base de datos para la identificación de estas
especies el uso limitado de este método y de otros métodos fenotípicos de identificación.
Como se puede observar, las diferencias en la identificación por los métodos moleculares y bioquímicos
encontradas en este trabajo fueron también reportadas por otros investigadores. Al igual que esos autores, se
sugiere que las diferencias se deben a que la base de datos del método API no está actualizada con respecto
a la taxonomía más reciente lo que conducirá a una errónea identificación o a resultados confusos (19, 20).
No cabe duda que la taxonomía de las bacterias ácido lácticas ha evolucionado en los últimos 15 años. De
agrupar a los integrantes por las características fenotípicas tales como fermentación de carbohidratos, tinción
de gram y morfología, se ha pasado a agruparse de acuerdo a características genotípicas como la secuencia
de la subunidad del 16S del DNA ribosomal (21, 22). Lo anterior trajo como consecuencia que algunas cepas
que estaban agrupadas en una especie mediante el método fenotípico ahora estén formando parte de otras
especies según los métodos genéticos.
La investigación realizada durante este trabajo puede contribuir al control de calidad microbiano de productos
probióticos comerciales, un aspecto de los probióticos que se ha descuidado a menudo en el pasado. En vista
del aumento significativo del consumo de alimentos probióticos, es de gran importancia que estos productos
estén etiquetados correctamente e indiquen con claridad el tipo de microorganismos que contienen, ya sean
probióticos o no probióticos y que los microorganismos utilizados estén bien documentados con respecto a
seguridad, funcionalidad y el tipo de beneficio a la salud que promueve.
Resumen
Los probióticos son microorganismos utilizados en los alimentos probióticos que ejercen efectos positivos para
la salud. Tradicionalmente, la identificación de estos microorganismos es por métodos bioquímicos clásicos, no
obstante, estos métodos son laboriosos y la identificación no es al nivel de subespecie, por lo anterior,
actualmente métodos moleculares han sido utilizados para este propósito. El objetivo de este trabajo fue
identificar mediante la técnica de Reacción en Cadena de la Polimerasa (PCR) cepas de microorganismos
probióticos del géneroLactobacillus aisladas de alimentos y suplementos, previamente identificadas por
métodos bioquímicos. De 12 cepas analizadas, solamente se pudieron identificar 11 (91.6%) por PCR ya que
una (8.3%) de ellas no pudo ser identificada con los juegos de iniciadores probados. Siete cepas (58.3%)
coincidieron en la identificación por ambos métodos; 2 de ellas pertenecen a L. casei subsp. rhamnosus y 5 a L.
acidophilus. Una cepa previamente identificada como L. acidophilus se identificó por PCR como L. casei subsp.
casei. De las 4 cepas que por API se identificaron como L. paracasei, una fue L. casei subsp. rhamnosus, dos L.
casei subsp. casei y otra no pudo ser identificada por PCR. Los resultados muestran que hay discrepancias
entre la identificación molecular y la bioquímica de las especies de lactobacilos analizadas. Esto pone de

�manifiesto la necesidad de utilizar técnicas específicas que permitan una buena identificación de estos
microorganismos para asegurar el aprovechamiento adecuado de los efectos benéficos de los probióticos.
Palabras clave: probióticos, identificación molecular, lactobacilos, alimentos funcionales
Abstract
Probiotic microorganisms are used in probiotic food that exert positive health effects. Traditionally, the
identification of these microorganisms is by classical biochemistry methods, notwithstanding, these methods are
time consuming and the identification is not to subspecies level, hence, recently molecular methods are been
used for this propose. The goal of this work was the identification by Polimerase Chain Reaction (PCR) of
probiotic microorganism’s strains from genus Lactobacillus isolates from food and supplements and that were
previously identify by biochemical methods. From 12 strains analyzed, only 11 (91.6%) were identified by PCR,
the other one (8.3%) could not be identified with the used primers. Seven strains (58.3%) agreed on the
identification by both methods; 2 of them belong to L. casei subsp. rhamnosus and 5 to L. acidophilus. One strain
previously identified as L. acidophilus was identified by PCR as L. casei subsp. c casei. Of the 4 strains that
were identified by API as L. paracasei, one was L. casei subsp. rhamnosus, two L. casei subsp. casei and
another could not be identified by PCR. The results show that there were discrepancies between the biochemistry
and molecular identification of species of Lactobacillus analyzed. This highlights the need to use specific
techniques that allow a good identification of these microorganisms to ensure the appropriate use of the
beneficial effects of probiotics.
Keywords: probiotic, identification molecular, lactobacillus, functional foods
Referencias
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�POTENCIAL
PROBIÓTICO
DE
LACTOBACILLUS
AISLADAS
PATAGÓNICOS

DE

DE
QUESOS

CEPAS
OVINOS

Marisol Vallejo, Emilio R.Marguet y Valeria E.Etchechoury
Facultad de Ciencias Naturales (Sede Trelew), Universidad Nacional de la Patagonia, Chubut-Argentina.
E-mail: soltrelew@gmail.com
Introducción
El tubo digestivo puede ser definido como un ecosistema
donde coexisten constituyentes vivos e inertes. El número de
microorganismos presentes en el estómago es de 101102unidades formadoras de colonias por gramo de contenido
(UFC/g), en el intestino delgado es 104-108 UFC/g y en la
porción final del tracto gastrointestinal el número asciende a
1012UFC/g (1).
Esta microflora es el resultado de interacciones entre
bacterias, huésped y medio externo, y tiene influencia sobre
la salud tanto en el individuo sano, como en el enfermo. Su
desarrollo se inicia en el momento del nacimiento
para continuar después con un proceso lento y gradual que
se completa en varios años.
La microflora del intestino varía según las condiciones anatómicas y/o fisiológicas, en consecuencia
observamos que las especies se distribuyen en forma diferencial a lo largo del intestino. Los bacilos Gramnegativos pertenecientes al grupo Bacteroides fragilis son predominantes en el colon y comparten el hábitat con
coliformes y especies de bacilos y cocos Gram-positivos como bifidobacterias, clostridios, lactobacilos,
peptoestreptococos, peptococos, estreptococos y enterococos (2).
Algunas bacterias ácido lácticas (BAL) se adaptan muy bien a las condiciones gastrointestinales, en especial
aquellos organismos considerados como probióticos. Estos se definen como microorganismos vivos que, al ser
ingeridos en cantidades adecuadas ejercen una influencia positiva en la salud o fisiología del hospedero (3).
Estos microorganismos poseen características que los hacen pasibles de ser seleccionados como
complementos en la dieta humana y animal: capacidad para tolerar los ácidos gástricos; capacidad para tolerar
la bilis en el intestino; adherencia a la superficie epitelial y actividad antagonista sobre patógenos (4, 5).
En la actualidad existe plena evidencia de los efectos positivos de los probióticos en la salud humana. Como
ejemplo podemos mencionar que los Lactobacillus pueden desarrollar efecto inmunomodulador y disminuir la
intolerancia a la lactosa (6, 7, 8, 9), mientras que otras propiedades, como la actividad antitumoral y el efecto
hipocolesterolémico requieren mayores estudios.
Las BAL que se encuentran en la naturaleza dependen mucho de las condiciones ambientales y en
consecuencia convierten a determinadas zonas geográficas en nichos ecológicos que mantienen, en forma
relativamente estable, un espectro determinado de microorganismos. Desde hace varios años se han aislado
cepas de BAL en el Valle Inferior del Río Chubut (VIRCh) (Patagonia-Argentina), en busca de propiedades
fisiológicas que permitan su utilización desde el punto de vista biotecnológico. Los resultados obtenidos y
comparados con los de otras zonas geográficas permiten especular que nos encontramos ante la presencia de
una flora que exhibe características distintivas aplicables, en especial en la industria de la alimentación.
Con el objeto de evaluar el potencial probiótico se determinó en el presente trabajo la supervivencia a pH ácido
y bilis, actividad antagónica y actividad de β-galactosidasa (β-gal) de 20 cepas de Lactobacillus aisladas de
quesos ovinos provenientes del VIRCh. Sobre la base de los resultados obtenidos en las pruebas anteriores,
se seleccionaron 5 cepas que se sometieron a ensayos de adhesión a hidrocarburos (hidrofobicidad de la

�superficie celular). Finalmente se realizaron ensayos de autoagregación de las 3 cepas que exhibieron los
mayores porcentajes de hidrofobicidad. Los resultados se compararon con 2 cepas comerciales de Lb.
delbrueckii subsp.bulgaricus (TwCM35 y TwCM36) y 2 cepas de Lb. casei (TwCM33 y TwCM49).
Materiales y Métodos
Toma de muestras
Se analizaron quesos elaborados con leche ovina de tipo semiduros provenientes de dos plantas queseras
ubicadas en la zona del VIRCh. Las muestras de quesos se obtuvieron con sacabocado estéril y se procesaron
dentro de las 4 horas.
Aislamiento
Las muestras se sembraron en caldo Man Rogosa Sharpe (MRS) acidificado a pH 4,6 y 5,4 con ácido clorhídrico
0,2 N. Luego de 24 h de incubación a 35 ºC los cultivos se repicaron a agar MRS suplementado con ácido
nalidíxico (40 µg/mL) y cicloheximide (10 µg/mL).
Las cepas se conservaron, hasta el momento de su utilización, a –30ºC en viales con leche descremada (10%)
y glicerol (10%).
Identificación fenotípica
Las colonias sospechosas se sometieron a las siguientes pruebas bioquímicas:






Coloración de Gram.
Prueba de la catalasa.
Fermentación de azúcares.
Producción de gas (CO2) a partir de glucosa.
Tolerancia a pH
Luego de 16-18 h de incubación a 35°C en caldo MRS las cepas de Lactobacillus se centrifugaron a
5000 gdurante 15 min y se lavaron 2 veces con buffer PBS 0,2 M, pH 7,2; finalmente se resuspendieron en 5
mL del mismo buffer.
Se realizaron diluciones 1/100 de las cepas en buffer PBS (control) y en buffer acidificado a pH 1; 2; 2,5 y 3
con HCl 0,1 N y se incubaron durante 4 h a 35°C. Luego de este tratamiento las muestras se sembraron en
agar MRS y se incubaron durante 48 h a 35° C.
Tolerancia a sales biliares
Las cepas se incubaron a 35°C durante 24 h en caldo MRS (control) y en caldo suplementado con bilis de buey
al 0,3%. El crecimiento poblacional de los cultivos se determinó mediante la medición de la densidad óptica
(DO) a 600 nm a distintos intervalos de tiempo.
Actividad antagónica
Para determinar la actividad antagónica de las cepas aisladas se utilizó el método descrito por Lewus y col.
(10) con modificaciones. Las cepas de Lactobacillus se cultivaron en caldo MRS a 35 ºC durante 16 h, luego
se mezclaron 20 μL del cultivo overnight en 500 mL de agar MRS y se sembraron 50 mL de la mezcla en pocillos
practicados en placas con agar MRS. Se incubó durante 12-14 h a 35 °C y posteriormente se adicionó otra capa
de 10 mL de agar cerebro-corazón (0,8% agar) conteniendo 50 mL de la cepa indicadora (106-107 UFC/mL) y
se dejó incubar durante 24 h. La actividad antagónica se detectó por la presencia de halos de inhibición
alrededor de los pocillos. Los resultados de expresaron como el diámetro medido en milímetros del halo.

�Determinación de β-galactosidasa
Las cepas se cultivaron en 2 mL de caldo MRS-lactosa durante 18 h a 35 ºC. Luego del período de incubación
los cultivos se centrifugaron a 5000 g durante 5 min, se lavaron con buffer PBS 0,2 M, pH 7,0 y se
resuspendieron en 2 mL del mismo buffer. La mezcla de reacción contenía 100 mL de suspensión celular, 900
mL de buffer PBS y 200 mL de o-nitrofenol β-galactopiranósido (4 mg/mL). Luego de un período de incubación
de 10 min a 37ºC, la reacción se detuvo con 500 mL de Na2CO3 1 M. La DO se determinó en espectrofotómetro
a 420 nm (11). La unidad enzimática se definió como la cantidad de enzima necesaria para hidrolizar 1 µmol
de o-nitrofenol β-galactopiranósido por minuto y por mL de cultivo.
Ensayos de hidrofobicidad
Las pruebas de hidrofobicidad se ensayaron sobre 5 cepas seleccionadas de acuerdo a los resultados exhibidos
en las pruebas de tolerancia a pH, bilis, actividad antagónica y actividad b-gal.
Los ensayos de adhesión a solventes orgánicos se determinaron según el método de Pérez y col. (12). Los
cultivos se centrifugaron a 5000 g durante 15 min, se lavaron con buffer PBS 0,2 M, pH 7,2 y posteriormente
se resuspendieron en 4 mL del mismo buffer. Las suspensiones celulares se pusieron en contacto con 0,8 mL
de p-xileno y/o hexadecano y se mezclaron mediante vórtex durante 2 min. Luego de 20 min de incubación a
temperatura ambiente la fase acuosa fue cuidadosamente removida y se determinó su DO a 600 nm. El
descenso de la absorbancia de la fase acuosa fue tomado como una medida de la hidrofobicidad de la superficie
celular, calculándose con la siguiente fórmula: H%= ((A0 – A)/A0) x 100, donde A0 y A representan las DO antes
y después de la extracción con p-xileno y/o hexadecano respectivamente.
Capacidad de autoagregación
Sobre la base de los resultados obtenidos en las pruebas de hidrofobicidad se seleccionaron 3 cepas (LbTw3,
5 y 7) con el propósito de evaluar su capacidad de autoagregación.La capacidad de autoagregación se realizó
según lo descrito por Kos y col. (13). Las cepas se incubaron durante 18 h a 35ºC en 2 mL de caldo MRS. Luego
del período de incubación se centrifugaron a 5000 g durante 15 min y las células se lavaron con buffer PBS
(0,2M; pH 7,2). La suspensión se sometió a una centrifugación en las condiciones anteriormente descritas y los
pellets resultantes se resuspendieron en 2 mL del mismo buffer. Las suspensiones se mezclaron mediante
vórtex durante 30 s y la capacidad de autoagregación se evaluó durante 5 h de incubación a temperatura
ambiente. Cada hora se extrajeron 0,1 mL de la capa superior y se transfirió a un tubo que contenía 1,9 mL de
buffer PBS.
La DO de la mezcla se determinó a 600 nm y el porcentaje de autoagregación se expresó como: 1-(At/A0) x 100,
donde At representa la DO a tiempo t =1, 2, 3, 4 y 5 h y la A0 representa la DO a t = 0.
Resultados
En total, se aislaron 20 cepas de Lactobacillus provenientes de quesos ovinos, las que presentaron los rasgos
fenotípicos que son utilizados para distinguir a las BAL de otros microorganismos: bacilos Gram-positivos,
catalasa negativos y anaerobios facultativos.
La identificación a nivel de grupo se realizó por medio de los patrones de fermentación de azúcares y producción
de CO2 a partir de glucosa. Las pruebas citadas permitieron clasificar a la cepa LbTw 17 como perteneciente al
Grupo A (homofermentadores obligados), 14 cepas (LbTw3, 4, 5, 6, 7, 8, 10, 11, 12, 13, 14, 15, 16 y 18) fueron
incluidas en el Grupo B (heterofermentadores facultativos) y las cepas LbTw1, 2, 9, 19 y 20 incluidas en el Grupo
C (heterofermentadores obligados).
Tolerancia a pH
Solo la cepa LbTw20 no exhibió desarrollo luego de 4 h de incubación a todos los pH ensayados. Las cepas
LbTw 9 y 10 sobrevivieron a pH ≥2,5; 7 cepas (LbTw4, 6, 11, 12, 13, 14 y 18) sobrevivieron a pH ≥2 y el resto
mantuvo su viabilidad en todos los tratamientos. Las cepas comerciales resultaron menos resistentes si las
comparamos con las autóctonas. Las cepas de Lb. delbrueckii subsp. bulgaricus TwCM 35 y 36 mantuvieron su
viabilidad a pH ≥2,5, mientras que Lb. casei TwCM33 y 49 solo a pH ≥3.

�Tolerancia a sales biliares
En todas las cepas autóctonas estudiadas las curvas de crecimiento en presencia de 0,3% de bilis resultaron
comparables con las obtenidas en los medios de cultivo sin el inhibidor. La resistencia a sales biliares de las
cepas comerciales resultó variable, los resultados obtenidos para las cepas comerciales Lb. casei TwCM35
y Lb. delbrueckii subs. bulgaricus TwCM49 demostraron un aumento en la fase lag, una fase logarítmica
comparable y una población final equivalente.
Actividad antagónica
A continuación se muestran los resultados obtenidos de actividad antagónica de las cepas autóctonas y
comerciales contra bacterias indicadoras (ver Tablas 1 y 2).
Tabla 1. Actividad Antimicrobiana de Lactobacillus contra microorganismos Gram-negativos
Actividad inhibitoria
Cepa

E. coli

E. coli

Serratia

ATCC 25922

Tw21

O157:H72

O157:H73

marcescens

cloacae

flexneri

sp.

LbTw 1

+

++

++

++

++

++

+

++

LbTw 2

++

++

++

+

+++

+++

+

++

LbTw 3

++

++

+++

++

+++

+++

++

++

LbTw 4

++

+

++

+

++

++

++

++

LbTw 5

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++

++

+

+

++

++

LbTw 6

++

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++

++

++

++

++

-

LbTw 7

-

++

+

-

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-

++

++

LbTw 8

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+++

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++

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++

++

LbTw 9

++

++

++

++

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++

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++

LbTw 10

++

++

++

++

+++

++

+++

++

LbTw 11

++

+++

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++

+++

++

+++

-

LbTw 12

++

++

++

++

++

++

+++

-

LbTw 13

++

++

++

++

+

+

++

+

LbTw 14

++

-

++

+

+

++

++

-

LbTw 15

++

+++

+++

++

++

+

++

++

LbTw 16

+

+

++

++

++

+

+

+

LbTw 17

++

++

++

++

+

+

++

+

LbTw 18

++

++

++

++

++

++

++

-

LbTw 19

++

++

++

++

-

+

+

-

LbTw 20

-

-

-

-

+

++

++

-

TwCM 33

++

++

++

++

-

+

++

-

TwCM 35

+

++

++

++

+

++

++

+

TwCM 36

+

++

++

+

++

+

++

+

TwCM 49

++

++

++

++

+

++

++

-

1,2 cepa

Escherichia coli E. coli

Enterobacter Shigella Salmonella

de origen ovino; 3 cepa de origen bovino.

+, &lt;10 mm de inhibición; ++, entre 10 y 20 mm de inhibición; +++, ≥ 20 mm de inhibición; -, sin inhibición.

�Tabla 2. Actividad Antimicrobiana de Lactobacillus contra microorganismos Gram-positivos
Actividad inhibitoria
Cepa

Listeria L. monocytogenes Staphylococcus
aureus

Tw21

St. aureus

Bacillus

B.

B.

inncoua

ATCC 7644

ATCC 25923 megaterium cereus subtilis

LbTw 1

++

+

+

-

++

++

-

LbTw 2

++

++

+

++

++

++

-

LbTw 3

++

++

++

++

+++

++

+

LbTw 4

++

++

++

++

+++

+++

+

LbTw 5

++

++

++

++

+++

+++

+

LbTw 6

++

++

++

++

+++

+++

+

LbTw 7

++

++

++

++

+++

+++

+

LbTw 8

++

++

++

++

+++

+++

+

LbTw 9

++

++

++

++

++

++

-

LbTw 10

-

-

++

++

++

+++

-

LbTw 11

++

++

++

++

++

-

-

LbTw 12

++

++

++

++

+

++

++

LbTw 13

++

++

++

++

+

++

+

LbTw 14

++

++

++

++

++

++

+

LbTw 15

++

++

++

++

+

++

++

LbTw 16

++

+

+

-

++

++

-

LbTw 17

++

+

++

++

+++

+++

-

LbTw 18

++

+

++

++

++

+++

++

LbTw 19

-

-

+

-

+++

+++

-

LbTw 20

++

++

+

++

++

++

-

TwCM 33

-

-

-

-

+++

+

-

TwCM 35

++

++

+

++

++

++

-

TwCM 36

-

++

+++

++

+++

++

-

TwCM 49

++

++

+

++

++

+++

++

1 cepa

de origen ovino

+, &lt;10 mm de inhibición; ++, entre 10 y 20 mm de inhibición; +++, ≥ 20 mm de inhibición; -, sin inhibición
Determinación de b-gal
Las cepas LbTw1, 2, 14, 16, 17 y 20 no presentaron actividad de b-gal, las restantes cepas desarrollaron
actividades comprendidas entre 0,04 y 0,19 UE, mientras que las cepas comerciales exhibieron actividades de
0,07 y 0,16 UE (ver Tabla 3).
Tabla 3. Actividad Enzimática de b-gal
Cepas

U.E.1

LbTw 3

0,15

LbTw 4

0,08

�1

LbTw 5

0,12

LbTw 6

0,14

LbTw 7

0,14

LbTw 8

0,19

LbTw 9

0,11

LbTw 10

0,09

LbTw 11

0,19

LbTw 12

0,14

LbTw 13

0,07

LbTw 15

0,13

LbTw 18

0,11

LbTw 19

0,04

TwCM 33

0,16

TwCM 35

0,07

TwCM 36

0,08

TwCM 49

0,07

U.E., unidad enzimática. Los resultados corresponden al promedio de 3 determinaciones.

Ensayos de hidrofobicidad
Sobre la base de los resultados obtenidos en los ensayos de tolerancia a pH 1,0; resistencia a bilis, actividad
antagónica y actividad de b-gal se seleccionaron las cepas LbTw3, 5, 7, 8 y 15 para someterlas a pruebas
complementarias.
Del total de cepas autóctonas seleccionadas, LbTw3, 5, 7 exhibieron valores de hidrofobicidad elevados y
comparables con cada solvente empleado, mientras que las cepas LbTw8 y 15 mostraron escasa afinidad (ver
Tabla 4).
Los valores determinados para las cepas comerciales resultaron variables con cada solvente. Cuando se realizó
la prueba con p-xileno las 4 cepas mostraron valores menores a los determinados en las cepas LbTw3, 5, 7,
mientras que cuando se llevó a cabo la prueba con hexadecano solo con las cepas Lb. casei TwCM33 y Lb.
delbrueckiisubsp. bulgaricus TwCM36 se lograron valores comparables.
Tabla 4. Adhesión de Lactobacillus autóctonos y comerciales a solventes orgánicos

% Hidrofobicidad
CEPAS

p-xileno Hexadecano

LbTw 3

81

86

LbTw 5

82

85

LbTw 7

78

89

LbTw 8

1

7

LbTw 15

0

3

TwCM 33

36

83

�TwCM 35

42

59

TwCM 36

37

80

TwCM 49

24

13

Los valores corresponden al promedio de 2 ensayos.
Capacidad de autoagregación
Los valores de sedimentación de las cepas LbTw3, 5 y 7 seleccionadas, medidos durante un período de
incubación de 5 h demostraron fenotipos de fuerte autoagregación, con valores superiores a 65 % (ver Figura
1). La capacidad de autoagregación observada está relacionada con los componentes de la superficie celular,
propiedad que no se vio afectada luego del lavado y resuspensión de las células en buffer PBS. Los ensayos
realizados en las cepas comerciales, comparadas con las autóctonas, demostraron una capacidad inferior, con
valores comprendidos entre 22-38 % (ver Figura 2).
Figura 1. Ensayo de autoagregación en cepas de Lactobacillus autóctonos seleccionados. Los valores
corresponden al promedio de 4 ensayos.

Figura 2. Ensayo de autoagregación en cepas de Lactobacillus comerciales. Los valores corresponden
al promedio de 4 ensayos.

�Discusión
La microbiota del tracto gastrointestinal está regulada por diversos factores, como la disponibilidad de alimento,
interacción entre microorganismos, enzimas gástricas y pancreáticas, pH, movimientos peristálticos y sales
biliares. La capacidad de tolerancia a pH y sales biliares es un criterio de selección y un prerrequisito
indispensable para que los microorganismos puedan desarrollar sus efectos benéficos en el intestino (14, 15).
En este trabajo se estudiaron las propiedades probióticas de 20 cepas de Lactobacillus salvajes aisladas de
quesos ovinos. Los resultados obtenidos in vitro demuestran que las cepas estudiadas, exceptuando las cepas
LbTw9, 10 y 20, mantienen su viabilidad a valores de pH ≤ 2, demostrando mayor capacidad para tolerar bajos
valores de pH que las cepas comerciales. Los valores hallados resultaron comparables con los de
investigaciones descritas por otros autores (16, 17). En consecuencia, estas características hacen posible que
sobrevivan durante su paso por el estómago, llegando al intestino en cantidades adecuadas para ejercer
actividades benéficas.
La tolerancia a sales biliares es una importante característica de las BAL utilizadas como adjuntos dietarios, que
les permite sobrevivir y duplicarse en el intestino delgado. En todos los casos de las 20 cepas salvajes
estudiadas no se alteró la tasa de duplicación y la población final en presencia del inhibidor. La bilis actúa sobre
la membrana plasmática alterando su permeabilidad y provocando, en el caso de cepas sensibles la lisis celular.
Sin embargo en el caso de cepas resistentes como las estudiadas, puede facilitar el transporte de sustratos y
favorecer el ingreso de nutrientes (18).
Las bacteriocinas, ácidos grasos volátiles de cadena corta, diacetilo, peróxido de hidrógeno y ácido láctico
constituyen metabolitos producidos por los microorganismos probióticos que exhiben efecto antimicrobiano
(19). Las cepas de Lactobacillus salvajes presentaron actividad antagónica contra microorganismos patógenos
y/o contaminantes de alimentos comparables con las cepas comerciales. Se pueden destacar las cepas LbTw1,
2, 3, 4, 5, 8, 9, 10, 13, 15, 16 y 17 que resultaron activas contra todos los microorganismos Gram-negativos
estudiados, mientras que la cepa LbTw20 presentó el menor espectro de inhibición. Solo las cepas de Lb.
delbrueckii subsp.bulgaricus TwCM 35 y 36 presentaron actividad antimicrobiana contra todos los
microorganismos evaluados.
Los resultados obtenidos contra microorganismos Gram-positivos fueron similares, las cepas LbTw3, 4, 5, 6, 7,
8, 12, 13, 14, 15 y 18 exhibieron actividad antagónica contra la totalidad de cepas estudiadas. Con respecto a
las cepas comerciales solo Lb. casei TwCM49 presentó actividad inhibitoria contra todos los microorganismos
estudiados, mientras que Lb. casei TwCM33 solo inhibió las cepas de Bacillus megaterium y B. cereus. Este
fenómeno resulta de interés desde el punto de vista sanitario debido a que los lactobacilos aislados se
encuentran en gran número en la etapa final de la maduración de quesos constituyendo un mecanismo natural
para controlar la posible contaminación de los alimentos con microorganismos potencialmente peligrosos (20).

�La intolerancia a la lactosa es un problema que padece entre el 70 y el 100% de la población mundial en distinto
grado. La frecuencia de la pérdida de la capacidad para degradar la lactosa en la edad adulta varía según las
poblaciones y las latitudes; es menos frecuente en el Norte y Centro de Europa, pero muy extendida en África
y Oriente (21). Este problema se debe a la ingestión de productos que contienen lactosa, principalmente leche
no fermentada, y los bajos niveles de b-gal intestinal.
De las 20 cepas estudiadas, 6 no presentaron actividad de b-gal, sin embargo 3 de estas, las cepas LbTw14,
17 y 20 fermentaron la lactosa (dato no mostrado). Este fenómeno indica que el sustrato utilizado para
determinar la actividad enzimática (o-nitrofenol β-galactopiranósido) no logra atravesar la membrana debido a
que en algunas cepas de lactobacilos el transporte se realiza por el sistema fosfotransferasa de azúcares. En
estos casos la lactosa se acumula en el citosol como lactosa-6-fosfato, sustrato específico de la fosfo-bgalactosidasa (22).
Exceptuando la cepa LbTw19, las restantes desarrollaron actividades de b-gal comparables con las cepas
comerciales. En consecuencia, los resultados obtenidos nos permiten considerar el potencial uso de los
lactobacilos estudiados para fermentar o formar parte de la flora acompañante de productos lácteos destinados
a personas con intolerancia a la lactosa.
Las características físico-químicas de la pared celular bacteriana, tanto como la naturaleza de la superficie a la
que se adhiere, influyen sobre los fenómenos de autoagregación y adhesión. Los ensayos de adhesión a pxileno y hexadecano, ambos solventes no polares, realizados en las cepas seleccionadas demostraron que 3
de ellas (LbTw3, 5, 7) presentaban porcentajes de adhesión superiores al 78%. Estos resultados, mayores a los
obtenidos en las cepas comerciales y a los presentados en trabajos previos (23, 24) indicarían un fuerte carácter
hidrofóbico de la superficie celular, factor que contribuye a la interacción de las BAL con las células del tracto
gastrointestinal.
El ensayo de autoagregación se llevó a cabo omitiendo las cepas LbTw8 y 15 debido a los bajos resultados
obtenidos en la prueba de hidrofobicidad (adhesión a solventes orgánicos). La adhesión de los microorganismos
al epitelio intestinal se debe a la interacción de fuerzas atractivas y repulsivas entre las superficies participantes
(25, 26). La capacidad de autoagregación de las cepas probióticas parece ser un requisito necesario para lograr
la adhesión a las células epiteliales del intestino, ocupando lugares específicos para evitar la potencial
colonización por microorganismos patógenos (27, 28, 29). Los porcentajes de autoagregación de las cepas
LbTw3, 5 y 7 sugieren una relación directa con el carácter hidrofóbico de la superficie celular.
Conclusión
Los resultados obtenidos in vitro demuestran que las cepas autóctonas LbTw3, 5 y 7 poseen características
fisicoquímicas y biológicas compatibles con un potencial uso como probióticos: resistencia a pH ácido y sales
biliares, amplio espectro de actividad antimicrobiana, buena actividad de b-gal y propiedades hidrofóbicas
relacionadas con su capacidad de adhesión al epitelio intestinal.
Los microorganismos no necesitan cumplir con todos los criterios de selección ensayados, en consecuencia las
restantes cepas podrían ser sometidas a posteriores pruebas con el objeto de estudiar propiedades adicionales
no contempladas en este estudio.
Resumen
En el presente trabajo se evaluó el potencial probiótico de 20 cepas de Lactobacillus spp. aisladas de quesos
ovinos provenientes del Valle Inferior del Río Chubut, (Patagonia-Argentina). Se analizó la tolerancia a pH
ácido y sales biliares, actividad antimicrobiana y actividad de b-galactosidasa (b-gal), los resultados se
compararon con cepas comerciales. Además, se estudió la adhesión a hidrocarburos y la capacidad de
autoagregación en cepas seleccionadas. En 10 cepas se observó supervivencia luego de 4 h de incubación a
pH 1,0; 7 cepas sobrevivieron a pH 2,0; 2 cepas a pH 2,5; mientras que 1 cepa no toleró ninguno de los
tratamientos. En todas las cepas estudiadas no se alteró la tasa de duplicación en presencia de 0,3 % de sales
biliares. Doce cepas desarrollaron actividad inhibitoria contra todos los microorganismos Gram-positivos y
negativos estudiados. No se detectó actividad de b-gal en 6 cepas, mientras que las restantes desarrollaron
actividades comparables a las obtenidas en las cepas comerciales. De acuerdo a los resultados obtenidos en
las pruebas previamente descritas se seleccionaron 5 cepas para estudiar su adhesión a hidrocarburos. Las
cepas de Lactobacillus LbTw3, LbTw5 y LbTw7 exhibieron valores superiores al 78% y se sometieron a pruebas

�de autoagregación. Los resultados obtenidos sugieren una fuerte relación entre la capacidad de autoagregación
y la hidrofobicidad de la superficie celular. Sobre la base de los resultados obtenidos por las cepas LbTw3,
LbTw5 y LbTw7 concluimos que presentan características para ser consideradas como cepas potencialmente
probióticas. Debido a que los microorganismos no necesitan cumplir con todos los criterios de selección, las
restantes cepas pueden ser sometidas a posteriores pruebas con el objeto de estudiar propiedades adicionales.
Palabras Clave: propiedades probióticas, Lactobacillus salvajes, quesos ovinos, Patagonia.
Abstract
In the present work the probiotic potencial of 20 strains of Lactobacillus spp. isolated from ovine milk cheese
from Valle Inferior del Río Chubut, (Patagonia-Argentina) was evaluated. The strains were examined in relation
to acidic and bile salts tolerance, antimicrobial activities and b-galactosidase (b-Gal) activity, and were
comparated with commercial strains. Microbial adhesion to hydrocarbons and autoagregation ability on selected
strains were also studied. Survival following 4 h of incubation at pH 1.0 was observed for 10 strains, 7 strains
survived to pH 2.0, 2 strains to pH 2.5, whereas 1 strain could not survive any of the treatments. In all studied
strains the duplication rate in the presence of 0.3 % bile salts was not affected. Twelve strains displayed
antimicrobial activities against all Gram-positive and Gram-negative bacteria studied. b-Gal activity was not
detected in 6 strains, whereas the remanining strains displayed values comparable with those obtained in
commercial ones. From the results obtained in previously described tests, 5 strains were selected to evaluate
the adherence to hydrocarbons. Strains LactobacillusLbTw3, LbTw5 and LbTw7 showed values higher than 78
% and were subjected to autoaggregation test. The results of the test suggest a strong relationship between
autoaggregation and cell surface hydrophobicity. On the basis of the results obtained, we concluded that strains
LbTw3, LbTw5 and LbTw7 exhibit characteristics to be regard as potencially probiotic strains. Since
microorganisms do not need to fulfil all selected criteria, the remainig strains could be sujected to further tests in
order to study additional properties.
Keywords: probiotic properties, wild Lactobacillus, ovine cheese, Patagonia.
Agradecimientos
Este trabajo se realizó en el marco del proyecto PICTR 2002 Nº 00063 financiado por la Agencia Nacional para
la Promoción Científica y Tecnológica (ANPCyT, Argentina).
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�ATEROGENESIS
Marco Antonio Arce-Torres*, María Elena Haro Acosta*, Gisela Ponce y Ponce De León **, Andrés Alonso
Núñez Soria***, Josefina Ruiz-Esparza Cisneros*, Octavio Manuel Robinson Navarro*
*Facultad de Medicina UABC (Mexicali, B.C., México); **Facultad enfermería UABC (Mexicali, B.C., México);
***ISSSTECALI (Mexicali, B.C., México);
E-mail: marcoarce@uabc.mx
Introducción
El término arteriosclerosis se refiere a un conjunto de
trastornos de las arterias que cursan con engrosamiento y
endurecimiento de la pared arterial. La aterosclerosis es un
tipo de arterioesclerosis que afecta a las arterias de mediano
y gran calibre, y se caracteriza por el depósito de lípidos en la
íntima vascular (1).
La aterosclerosis humana es un proceso patológico complejo,
de causa multifactorial que se compone de dos fenómenos
íntimamente relacionados: la aterosis, que es la acumulación
lipídica focal intra y extracelular, con formación de células
espumosas y reacción inflamatoria, y la esclerosis,
endurecimiento cicatrizal de la pared arterial, caracterizado por el aumento en el número de miocitos, distrofia
de la matriz extracelular, calcificación necrobiosis y mayor infiltración inflamatoria (2). Es precisamente el
carácter de enfermedad inflamatoria que ha sido considerada la aterosclerosis ya que es mucho más que la
simple acumulación de lípidos en la íntima arterial. La evolución de la lesión aterosclerosa es un proceso lento
ya que al parecer comienza desde el nacimiento y la niñez hasta llegar a la formación de lesiones tempranas
ó estrías grasas en el adolescente (3). En el adulto joven, algunas de estas lesiones se convierten en placa
fibrosa (ateroma) y lesión avanzada por la continua acumulación de lípidos4. El desarrollo de la placa fibrolípida
puede llevar varias décadas de tal forma que el cuadro clínico de la enfermedad se puede observar a partir de
la cuarta ó quinta décadas de la vida (4). Se ha demostrado que los factores de riesgo que se presentan en la
infancia son predictivos de riesgo en el adulto y que la exposición a factores de riesgo cardiovascular en etapas
tempranas de la vida puede producir cambios en la fisiología arterial que contribuya al desarrollo de
aterosclerosis (5).
Las lesiones ateroscleróticas se asocian de modo importante a las concentraciones séricas elevadas de
colesterol y a la presencia de otros factores de riesgo como diabetes, tabaquismo e hipertensión arterial (6). Es
el aumento de la concentración sanguínea del colesterol el factor más importante que determina la aterogénesis
(7).La hipercolesterolemia constituye uno de los principales factores de riesgo cardiovascular modificables y se
ha encontrado una asociación continua y gradual entre hipercolesterolemia y mortalidad debido a enfermedad
coronaria.
La disminución en los niveles de colesterol sanguíneo produce a su vez una reducción en la tasa de incidencia
y mortalidad a causa de cardiopatía isquémica y enfermedad cardiovascular en general. Berenson y Mahoney
han reportado que en la población joven, la gravedad de la aterosclerosis coronaria y aortica aumenta en la
medida que se incrementa la presencia simultánea de varios factores de riesgo (8).
El endotelio y la aterogenesis
La pared arterial tiene tres capas: la íntima, media y la adventicia (Ver Figura 1). La íntima está compuesta por
una capa de células endoteliales y una lámina basal de tejido conectivo. La capa media se compone de células
musculares lisas, fibras de colágeno y fibrillas elásticas contenidas como paquete en una matriz extracelular.
Finalmente, se encuentra la capa adventicia, la cual se halla separada de la media por la lámina elástica externa,
compuesta por tejido fibroelástico denso que contiene los vasa vasorum y fibras nerviosas.
Figura 1. Capas de la pared arterial en condiciones normales

�El endotelio es quizá el órgano más grande del cuerpo humano con funciones endócrinas, autócrinas y
parácrinas (9). El endotelio vascular realiza varias funciones, a saber: a) regula el intercambio de moléculas
entre la sangre y la pared vascular, b) controla el tono vascular produciendo óxido nítrico (NO) y prostaglandina
I2 que induce la relajación de músculo liso vascular, c) posee acciones antitrombóticas-fibrinolíticas, d) regula la
proliferación celular vascular, e) ejerce un efecto antiinflamatorio (al regular la interacción endotelio-leucocitos)
y f) regula la contractilidad miocárdica. Todas las funciones anteriores, confieren al endotelio arterial
características de centro reaccional y modular, en el que ocurren fenómenos que van a desencadenar el proceso
de la aterosclerosis y causar los síndromes coronarios agudos (10).
Cuando se altera la función endotelial, como en la hipercolesterolemia, el endotelio promueve la aparición de
algunos procesos como la vasoconstricción, trombogénesis, adhesión de plaquetas y monocitos, liberación de
factores de crecimiento y el aumento de los factores de la coagulación. Esta situación de disfunción endotelial
antecede a las primeras manifestaciones de la aterosclerosis y puede representar un importante estadio inicial
de su desarrollo (11). Se han utilizado diversas moléculas endógenas para indicar la presencia de disfunción
endotelial, como los niveles sanguíneos elevados del factor de von Willebrand, moléculas de adhesión y
endotelina-1. Tales marcadores se han encontrado en la aterosclerosis, en presencia de factores de riesgo
cardiovascular, enfermedad renal y en la insuficiencia cardiaca. Los niveles elevados de endotelina-1 se
correlacionan inversamente con el pronóstico (12).
Oxido nítrico y disfunción endotelial
El aspecto clave en la disfunción endotelial es la disminución en la concentración del óxido nítrico (NO), lo cual
puede deberse a un aumento en su degradación metabólica ó bien a una disminución en su síntesis. Es sabido
que las células endoteliales liberan NO como respuesta a algunas sustancias que estimulan a los receptores
acoplados a proteínas Gi sensibles ó no sensibles a la toxina pertussis (13).La vía dependiente de las proteínas
Gi sensibles a la toxina pertussis es la primera que se altera en la aterosclerosis (14). Por otro lado, las
lipoproteínas LDLox afectan la expresión de la sintetasa III de NO, la enzima que sintetiza al óxido nítrico en las
células del endotelio, y este efecto al parecer, es debido parcialmente a un aumento en la concentración de la
dimetil-L-arginina asimétrica, un compuesto endógeno que inhibe a la enzima productora de NO y cuyos niveles
(del inhibidor), aumentan en la hipercolesterolemia (15). Otra causa en la disminución en la concentración del
NO puede estar en un aumento en su degradación. Normalmente el NO se degrada por reacción de la
oxihemoglobina y superóxido y puede generarse estrés oxidativo por ciertos factores de riesgo coronario.
Además, en la aterosclerosis, se presenta un incremento en la producción de superóxidos, lo que puede causar
un incremento en el catabolismo del NO (16).
Relación entre el sistema renina-angiotensina y oxido nítrico
El sistema renina-angiotensina tiene también una participación importante en el trastorno de la función
endotelial. La angiotensina II es un compuesto con potente acción vasoconstrictora y un marcado efecto
oxidativo que incrementa la síntesis de aniones superóxido a través de la activación de la NADH/NADPH
oxidasa in vitro y en la pared de los vasos in vivo. Rajagopalan y cols en 1996, han sugerido que la angiotensina
II pudiera infraregular la expresión de la sintetasa III de NO a través de una vía de la proteína cinasa C (17) 16,

�de esta manera, in incremento en la concentración de angiotensina II, contribuiría a un catabolismo aumentado
y una reducción de la síntesis de NO. Al parecer, esto se relacionaría con la mejoría de la función endotelial que
presentan los pacientes que son tratados con fármacos que interfieren con el sistema renina-angiotensina(18)17.
Por otra parte, se ha demostrado que en los pacientes con aterosclerosis, se presenta un aumento de la
expresión de la enzima convertidora de angiotensina (19).
El papel de los lípidos y lipoproteínas en la aterogénesis
Constituyen factores de gran importancia en la generación de la aterosclerosis, además de los factores
hereditarios. Los lípidos como el colesterol, triglicéridos y fosfolípidos al ser insolubles en un medio acuoso
como el plasma, tienen que unirse a proteínas específicas (apoproteínas) para formar las lipoproteínas para
poder circular por el torrente sanguíneo. Las lipoproteínas son macromoléculas metabólicamente diferentes,
con una determinada densidad, composición química, características de flotación y movilidad electroforética por
ultracentrifugación. Dentro de éstas se hallan lipoproteínas de alta densidad (HDL), lipoproteínas de baja
densidad (LDL), lipoproteínas de muy baja densidad (VLDL), lipoproteínas de densidad intermedia (IDL),
quilomicrones y la lipoproteína A. Es importante señalar que las lipoproteínas son partículas heterogéneas, con
diverso grado de aterogenicidad entre ellas.
El colesterol es un lípido con un núcleo esteroidal en su estructura básica que participa en la renovación
constante en las membranas celulares, en la fabricación de esteroides y hormonas sexuales, además de la
formación de ácidos biliares requeridos para la emulsificación y absorción de las grasas en el intestino (20).
Todo el colesterol que necesita el cuerpo (aproximadamente 750 mg), lo fabrica el hígado. Por otra parte, los
triglicéridos tienen la función esencial de proporcionar energía a las células y los que no se ocupen se
almacenan en el tejido graso, en espera de ser utilizados.
Las lipoproteínas son complejos químicos formados por triglicéridos, colesterol, fosfolípidos y proteínas,
estructurados de tal manera, que los lípidos no polares (colesterol y triglicéridos), ocupan la porción central de
la partícula esférica. La envoltura ó casco de la partícula está formada por una sola capa de moléculas de
colesterol no esterificado, orientadas en de tal forma, que su porción hidroxilo, que es polar e hidrosoluble, forma
la cubierta externa de la estructura. También son componentes de esta membrana, fosfolípidos polares y
proteínas estructurales conocidas con el nombre de apolipoproteínas.
La Tabla 1 presenta algunas de las características de las lipoproteínas (21). En cuanto al tipo de lípido asociado
a la proteína, los quilomicrones, las lipoproteínas de muy baja densidad (VLDL) y las lipoproteínas de densidad
intermedia (IDL), contienen de manera importante triglicéridos, en cambio, las HDL (lipoproteínas de alta
densidad) y las LDL (lipoproteínas de baja densidad) son ricas en colesterol. El tamaño de las partículas es
inversamente proporcional con la densidad plasmática de las mismas (a mayor tamaño menor densidad y
viceversa). Las lipoproteínas son más aterogénicas mientras contengan más colesterol, a excepción de las HDL,
que regula el transporte inverso del colesterol, por lo que ejercen una acción vasoprotectora.
Tabla 1. Clasificación y características de las lipoproteínas.
Lipoproteínas

%TG

%Col

Densidad
(mg/dL)

Tamaño
(nm)

Quilomicrón

90 - 95

2–5

&lt; 0.95

80 - 1000

VLDL

50 - 65

20

&lt; 1.006

30 - 80

IDL

30 - 35

40

1.006 – 1.019

25 – 35

LDL

5–7

45 – 65

1.019 – 1.063

18 – 28

HDL2

6

40

1.063 – 1.125

8 – 13

HDL3

7

38

1.125 – 1.210

5-8

Las apolipoproteínas son componentes integrales de la membrana de las lipoproteínas que proporcionan con
su estructura polar e hidrosoluble sus características hidrofílicas. Además, su gran rigidez molecular contribuye
a estabilizar y fortalecer el revestimiento externo de la lipoproteína. Algunas apolipoproteínas son cofactores

�enzimáticos de determinadas enzimas claves en el metabolismo de lípidos y otras actúan como ligandos de
receptores membranales de alta afinidad, de gran importancia en el metabolismo de las lipoproteínas (22).
Distribución selectiva de las lesiones ateroscleroticas
A pesar de su naturaleza inflamatoria, la aterosclerosis presenta diferencias con las vasculitis sistémicas. Una
de ellas es la distribución selectiva de las lesiones ateroscleróticas, que se observan principalmente en grandes
y medianos vasos, en donde la arteria deja de presentar la forma de un tubo recto, sobre todo: a) zonas de
división del flujo, y b) la cara interna de las curvaturas de los vasos. En estas regiones, las características del
flujo aumentan el depósito de moléculas dentro de la pared arterial (23). Esto se debe probablemente a
disturbios en el flujo sanguíneo, el cual varía en los distintos vasos. Existe una disminución de las fuerzas de
rozamiento que impide al endotelio expresar su fenotipo habitual de células uniformes en forma y tamaño, con
los cuerpos oblongos alineados en la dirección del flujo (24). En 1933, el fisiólogo alemán Schretzenmayr
demostró que las arterias se dilatan cuando se incrementa el flujo y otros investigadores como Smiesko (1985)
y Pohl (1986), demostraron que esta mecanorespuesta depende del endotelio. En 1997 Davies y cols
comprobaron que el vector friccional de la fuerza hemodinámica es el mayor determinante de la vasodilatación
mediada por flujo (25).
Es necesario señalar que a baja tensión de roce ó en ausencia de ésta como se refirió anteriormente, el endotelio
se halla configurado por células poligonales de superficies lisas y redondeadas sin alineación u orientación
preferencial (de apariencia “anaplásica”), y cuando se exponen a una tensión de roce unidireccional en el flujo
laminar (12 dinas/cm2) se vuelven elongadas con bordes superficiales prominentes y se alinean en dirección
del flujo (26). En estas áreas del tejido endotelial, aumenta el recambio celular y, como consecuencia, hay un
descenso en los sitios de unión, lo que produce un aumento de la permeabilidad de las capas endoteliales a las
moléculas sanguíneas y la íntima se engrosa en estas zonas, inclusive en individuos sanos. A baja tensión de
roce no se produce óxido nítrico y existe un aumento en la adhesividad para monocitos y plaquetas. Cuando se
aumenta la tensión de roce, también aumenta la síntesis de NO con inhibición de la adhesividad celular. Se ha
observado que las áreas de baja tensión de roce se hallan predispuestas al desarrollo de aterosclerosis y que
el gradiente de flujo ó turbulencia es más importante que la magnitud del flujo para originar una respuesta
endotelial (27).
Proceso de la aterogénesis
Aunque se han propuesto diversas teorías patogénicas desde el siglo pasado, la que mejor describe la
generación de las lesiones ateroscleróticas es la de Ross (28). Esta teoría denominada de la lesión/reparación
hace énfasis en un punto fundamental: el exceso de colesterol plasmático lesiona de alguna forma el endotelio
vascular, aunque la responsable del posterior desarrollo de la placa ateromatosa es la reacción reparadora. En
la Tabla 2 se describe la secuencia biopatológica descrita en la clasificación de Stara (29). Es requisito esencial
para el desarrollo de la aterosclerosis la disfunción del endotelio, la que puede deberse a factores como el
tabaquismo, hipercolesterolemia y agentes infecciosos entre otros (30).
Tabla 2. Clasificación de Stary. Biopatología de la placa aterosclerosa (31).

Tipo de Lesión
Tipo
I
(lesión inicial) células espumosas
aisladas
Tipo
II
(mancha de grasa) acumulación lípida
intracelular
Tipo
III
(lesión intermedia) tipo II + de grasa
extracelular
Tipo IV (ateroma) tipo II + un centro
lípido extracelular
Tipo V (fibroateroma) Centro lípido +
capas fibrosas + calcificación

Secuencia Mecanismo de Crecimiento Principio

Correlación
Clínica

I
Primera
década
II

Crecimiento por acumulo
de lípidos

III

silenciosa
Tercera
década

IV
V

Hipertrofia miocitica y
displasia de la matriz
extracelular

Clínicamente

Cuarta
década

Clínicamente
Silenciosa o

�Tipo VI (placa complicada) denudación,
hemorragia y trombosis

VI

Trombosis y hemorragia

manifiesta

En condiciones fisiológicas, las lipoproteínas que ingresan en el espacio subendotelial regresan a la sangre
circulante a través de un mecanismo de transporte inverso del colesterol, en el cual pueden participar las
lipoproteínas HDL (32). Sin embargo, cuando hay disfunción endotelial, la permeabilidad vascular aumentada,
causa un incremento en el ingreso al espacio intimal arterial de LDL, que excede al sistema de transporte inverso
del colesterol para regresarlo al torrente sanguíneo. En el mecanismo de la aterogénesis, la entrada de LDL y
monocitos atraídos e inmovilizados en el espacio subendotelial es un evento fundamental. Por otra parte,
además de la incapacidad del transporte inverso del colesterol para devolver a la sangre el colesterol asociado
a LDL, condiciones como diabetes (33) y el hábito tabáquico (34) reducen las concentraciones de HDL,
disminuyendo aún más la eliminación de LDL.. Este proceso puede agudizarse en pacientes con diabetes
mellitus debido a la glicosilación de proteínas (LDL), que reduce el reconocimiento de éstas lipoproteínas por
los receptores de LDL, lo que disminuye a su vez su eliminación. Como resultado de todo lo anterior, las LDL
permanecerán más tiempo en el espacio subendotelial, donde se oxidarán a un grado mínimo, lo que las
convierte en LDL mínimamente modificables (MM-LDL). Estas lipoproteínas modificadas, en combinación con
el estrés oxidativo, la angiotensina II y una disminución en la fuerza de cizallamiento en zonas propensas a
aterosclerosis, pueden activar el factor nuclear kappa-B (ver Figura 2).
Una vez en el espacio subendotelial, las LDL atrapadas en la matriz extracelular son oxidadas (modificadas) en
sus ácidos grasos por especies reactivas de oxígeno producidas durante el metabolismo celular (35). Las células
que participan directamente en la formación de la placa ateromatosa son los monocitos, que al madurar en el
espacio subendotelial se convierten en macrófagos. En este estado adquieren la capacidad de reconocer e
internalizar LDLox a través de receptores atípicos de los macrófagos denominados “scavenger” ó receptores
basura. Los lisosomas de estos macrófagos, al no contar con un mecanismo que limite la entrada de colesterol,
degradan pobremente a las LDL oxidadas por lo que tienden a acumularse en el citoplasma, a diferencia de las
LDL nativas. A consecuencia de la incorporación no controlada de colesterol, el macrófago se ceba y se
convierte en una célula espumosa, un receptáculo de grasa que finalmente muere y vierte su contenido lipídico
en el tejido subendotelial, formando un núcleo ateromatoso, que da lugar a la estría grasa, lesión aterosclerótica
preliminar (36)(ver Figura 2).
Figura 2. Disfunción endotelial.- Las lipoproteínas de baja densidad (LDL) se acumulan en la pared del vaso
para oxidarse de modo leve y originar con ello las LDL minimamente modificadas (MM-LDL). Luego se activa el
factor NF-kB (factor nuclear de transcripción), con producción de moléculas de adhesión y quimiocinas que
atraerán a los monocitos circulantes dentro del vaso. EC: células endoteliales; Sel E: selectina E ICAM-1:
molécula de adhesión intercelular 1; VCAM-1: molécula de adhesión a células vasculares.

�Por otra parte, las LDL mínimamente oxidadas activan el factor nuclear de transcripción kB, estimulando la
producción de la proteína quimiotáctica de monocitos-1 (MCP-1) y del factor estimulante de colonias de
macrófagos (MCSF). La lisofosfatidilcolina que se halla en las LDL muy oxidadas puede inducir la expresión de
la molécula de adhesión celular vascular (VCAM-1), la molécula de adhesión intercelular (ICAM-1) y de la
selectina-E que se exponen en el endotelio. Este proceso conocido como “señales de tráfico” ó “moléculas de
código de área”, actúa sobre los leucocitos según una secuencia definida (37),(ver Figura3)
Figura 3 Lesión endotelial. Los macrófagos oxidan en un grado más avanzado a las LDL Minimamente
modificado (MM-LDL), lo que origina LDL oxidadas (oxLDL) y las absorben, transformándose en células
espumosas. Estas células segregan sustancias. Que resultan tóxicas para el endotelio vascular y terminan por
dañarlo.

�Las moléculas de adhesión son esenciales para el desarrollo del corazón y los vasos sanguíneos y participan
directamente en la patogénesis de la aterosclerosis. Los tres grupos principales de moléculas de adhesión son:
las selectinas, las integrinas y las inmunoglobulinas. Las P-selectinas y E-selectinas permiten que el neutrófilo
pueda trabarse y rodar sobre el endotelio, ya que juegan un papel importante en la interacción entre la célula
endotelial, las plaquetas y los leucocitos. Luego las integrinas causan adhesión y enlentecen el rodamiento al
unir los leucocitos ó las plaquetas a diversos materiales de coagulación (fibrinógeno) ó de la matriz extracelular.
Por último, las inmunoglobulinas hacen que la célula se detenga por completo ya que participan de modo
importante no solo en la adhesión sino en la transmigración de los monolitos (38).
El punto partida de la aterogénesis, concluyendo en la formación de la célula espumosa, es que ésta al morir,
los lípidos restantes formarán el núcleo ateromatoso junto con sustancias tóxicas, como enzimas histolíticas
(elastasas, colagenasas, metaloproteinasas), radicales libres y aniones superóxido (39).
Los productos tóxicos lesionarán el endotelio, que pasa de presentar una disfunción sin anomalías morfológicas
hasta ser un endotelio dañado, que en algunas zonas puede inclusive, ser destruido y desaparecer. La
exposición del endotelio no funcional a la sangre del colágeno subyacente, estimulan la adhesión de las
plaquetas a la pared vascular. Estas células, así como los macrófagos, secretan factores de crecimiento, que
estimularán la proliferación y migración de las células musculares lisas de la media.
Conclusión
No obstante que en los últimos años se ha avanzado en el conocimiento sobre el proceso de la aterogénesis, y
se ha logrado una mayor sobrevida en pacientes que han desarrollado eventos coronarios agudos con el manejo
farmacológico establecido, aún queda mucho por investigar. Dado que la aterosclerosis es un padecimiento
multicausal y que la combinación de factores de riesgo aumenta de forma exponencial las probabilidades de
enfermedad cardiovascular, el enfoque más adecuado deberá incluir una evaluación del riesgo cardiovascular
global. Por otro lado, se deberá seguir insistiendo en la adopción de estilos de vida saludables desde edades
tempranas de las personas.
Resumen
La aterosclerosis humana es un proceso patológico complejo, de causa multifactorial, compuesto de dos
fenómenos estrechamente relacionados: la aterosis, que se caracteriza por la acumulación de lípidos tanto intra
como extracelularmente y que incluye la formación de las llamadas células espumosas y reacción inflamatoria;
y la esclerosis, que es el endurecimiento cicatrizal de la pared arterial, caracterizado por el incremento de
miocitos, distrofia de la matriz extracelular, calcificación, necrobiosis y mayor reacción inflamatoria. El endotelio
es quizá el órgano más grande del cuerpo con funciones endócrinas, autócrinas y parácrinas. Realiza varias

�funciones, entre las que se hallan, la regulación del intercambio de moléculas entre la sangre y la pared vascular;
controla el tono vascular a través del óxido nítrico y la prostaglandina I2, causando relajación del músculo liso
vascular, así como también, desarrolla funciones antitrombóticas-fibrinolíticas entre otras. Un factor fundamental
en la aterosclerosis es la disfunción endotelial, cuyo aspecto clave es la disminución del óxido nítrico, la cual
pudiera deberse a un aumento en su degradación metabólica ó bien, a una reducción en su síntesis. De igual
importancia es la participación de las lipoproteínas de baja densidad (LDL), que en condiciones de disfunción
endotelial, permanecen un tiempo mayor en el espacio subendotelial, donde son oxidadas (modificadas),
originando las LDL mínimamente modificadas (MM-LDL).Las células que participan directamente en la
formación de la placa ateromatosa son los monocitos, que al madurar en el espacio subendotelial se convierten
en macrófagos. Por otro lado, las MM-LDL se exponen a un mayor grado de oxidación y son capaces de
estimular ó activar al macrófago, el cual, al no contar con un mecanismo que limite la entrada de colesterol,
degrada pobremente a las LDL oxidadas. A consecuencia de la incorporación no controlada de colesterol, el
macrófago se ceba y se convierte en una célula espumosa, la cual al morir, los lípidos restantes formarán el
núcleo ateromatoso junto con sustancias tóxicas, las que lesionarán al endotelio, que pasa de presentar una
disfunción sin anomalías morfológicas hasta ser un endotelio dañado, que en algunas zonas puede inclusive,
ser destruido y desaparecer. La exposición de este endotelio no funcional a la sangre del colágeno subyacente,
estimula la adhesión plaquetaria, las que en conjunto con los macrófagos secretan factores de crecimiento, que
terminan por estimular la proliferación y migración de células musculares lisas de la capa media.
Palabras claves: aterogenesis, ateroma, aterosclerosis humana
Abstract
Human atherosclerosis is a multifactorial, pathological complex process, including two tightly related
phenomena: atherosis, characterized for intracellular or extracellular lipid accumulation and also include foaming
cells and inflammatory reaction; and hardening scare of the arterial wall caused by increased number of myocyte,
dystrophy of extracellular matrix, calcification, necrobiosis and increased inflammatory reaction. Maybe the
endothelium is the biggest organ of the body with endocrine, autocrine and paracrine. Realizes many functions
like regulation of interchange of molecules between blood and vascular wall, also regulates vascular tone through
nitric oxide and prostaglandin I2 causing relaxation of vascular smooth muscle, as well as development
antithrombotic-fibrinolytic functions. A fundamental factor in atherosclerosis is the endothelial disfunction, a
principal aspect in the nitric oxide reduction, probably caused by increased metabolic degradation or reduced
synthesis. Besides is very important the role of low density lipoproteins (LDL), that in condition of endothelial
disfunction remain a longer time in the subendothelial space and here are oxidized (modified), originating
modified mimically LDL (MM-LDL). The cells that directly participate in the atheromatous plaque formation are
the monocytes, which become in macrophages during maturation. By other side the MM-LDL are exposed to a
broad oxidation and can stimulate or activate the macrophage, these cells do not have a mechanism to block
the cholesterol uptake and poorly degrade the oxidized LDL. As a consequence of the uncontrolled cholesterol
uptake the macrophage becomes to a foaming cell conducing to the cell death, the released lipids will create the
atheromatous nucleus and toxic substances, which will injury the endothelium, that will progress from a
dysfunctional endothelium to a damaged endothelium, showing some disappeared or destroyed regions. The
exposure of this unfunctional endothelium to the underlying collagen blood, stimulate the platelet adherence,
that together with the macrophages secrete grow factors, that stimulate proliferation and migration of smooth
muscle cells of the medium layer.
Keywords: atherogenesis, atheroma, human atherosclerosis

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              <text>La Revista Salud Pública y Nutrición, inicia en el 2000 y es una publicación universitaria con periodicidad trimestral, producida por la Subdirección de Investigación, Innovación y Posgrado de la Facultad de Salud Pública y Nutrición y la valiosa colaboración de la Dirección de Tecnologías de Información de la Universidad Autónoma de Nuevo León. Tiene como finalidad publicar y divulgar la productividad científica al ofrecer un espacio con visibilidad global para difundir toda aquella información sobre salud pública y nutrición que se genera en los ámbitos académico y científico tanto en el entorno local, regional, nacional e internacional.</text>
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              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores.</text>
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