<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<item xmlns="http://omeka.org/schemas/omeka-xml/v5" itemId="21459" public="1" featured="1" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance" xsi:schemaLocation="http://omeka.org/schemas/omeka-xml/v5 http://omeka.org/schemas/omeka-xml/v5/omeka-xml-5-0.xsd" uri="https://hemerotecadigital.uanl.mx/items/show/21459?output=omeka-xml" accessDate="2026-05-18T06:44:15-05:00">
  <fileContainer>
    <file fileId="17750">
      <src>https://hemerotecadigital.uanl.mx/files/original/471/21459/Respyn_Revista_de_Salud_Publica_y_Nutricion_2010_Vol_11_No_4_Octubre-Diciembre.pdf</src>
      <authentication>6eb9a042a177f9c9ff6ccd9bd45aa0fd</authentication>
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="4">
          <name>PDF Text</name>
          <description/>
          <elementContainer>
            <element elementId="56">
              <name>Text</name>
              <description/>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="599662">
                  <text>�ADHERENCIA A HIPOGLUCEMIANTES EN DIABÉTICOS DE UNA
UNIDAD MÉDICA FAMILIAR DEL ESTADO DE CHIAPAS.
Rubén Zuart-Alvarado1, Héctor Josué Ruiz Morales2, José Luis Vázquez –Castellanos2, Jorge MartínezTorres 3 y Filiberto Linaldi-Yépez 4
1. Coordinación de Educación e Investigación en Salud del Hospital General de Zona Número 2 Instituto
Mexicano
del
Seguro
Social
Chiapas
(Tuxtla
Gutiérrez,
Chiapas,México)
2. Médico adscrito a la Unidad Médica Familiar 24, Cintalapa, Chiapas del Instituto Mexicano del Seguro Social
(Cintalpa,
Chiapas,
México)
3. Coordinador Delegacional de Atención Médica del Instituto Mexicano del Seguro Social, Chiapas (Tapachula,
Chiapas,México).
4. Coordinador Delegacional de Investigación en Salud del Instituto Mexicano del Seguro Social, Chiapas
(Tapachula, Chiapas, México).
E-mail: ruben.zuart@imss.gob.mx
Introducción
El número de personas con diabetes se esta
incrementado en el mundo debido al crecimiento
de la población, la longevidad, la urbanización y
un aumento de la obesidad y el sedentarismo (1)
. Se estima que 246 millones de personas en el
mundo tienen diabetes, representando al 6% de
la población adulta (20 a 79 años de edad). Este
numero se espera que incremente a los 380
millones en el 2025, representando el 7.1% de la
población adulta (2), la Encuesta Nacional de
Salud (ENSA-2000) registró una prevalencia
general de diabetes mellitus de 7.5 % en la
población mayor de 20 años (3). Anualmente se
registran 210 mil personas diabéticas y fallecen 30 mil aproximadamente. Por cada diabético que muere se
detectan 7 nuevos casos de enfermedad.
La diabetes es la principal causa de demanda de consulta externa en instituciones públicas y privadas y uno de
los principales motivos para la hospitalización. Es más frecuente en el medio urbano (63%) que en el rural (37%)
y mayor en mujeres que hombres (4). De acuerdo a datos del en el apartado de defunciones por diabetes
mellitus según grupos de edad y sexo en el periodo de enero a agosto de 2009 el total nacional fue de 14270
de los cuales 6783 fueron hombres y 7487 mujeres y el grupo de edad mas afectado fue el de mayores de 60
años (5), en Chiapas la diabetes se encontró en el lugar numero 10 de casos nuevos de enfermedades
registrados por las instituciones como son IMSS, ISSSTE e ISSTECH así como de asistencia social como es
IMSS Oportunidades con un reporte total del 28112 casos, de notar que las enfermedades de lugar 1 a 9 son
infecto contagiosas (6).
La diabetes mellitus y sus complicaciones se han convertido en un grave problema de salud pública y ocupa el
primer lugar de mortalidad en la población derechohabiente del IMSS (7).
El proyecto sobre adherencia terapéutica ha adoptado la siguiente definición de la adherencia al tratamiento
prolongado, una versión que fusiona las definiciones de Haynes y Rand: “El grado en que el comportamiento
de una persona —tomar el medicamento, seguir un régimen alimentario y ejecutar cambios del modo de vida—
se corresponde con las recomendaciones acordadas de un prestador de asistencia sanitaria” (8).
La falta de adherencia es el resultado de una compleja interacción entre el ambiente social, el paciente y los
profesionales de la salud. La adherencia al tratamiento no se mide de forma rutinaria en la práctica clínica, y en
estándar de oro no se puede implementar, ni para propósitos de investigación existe (9). La falta de adherencia
al tratamiento es muy común y a veces no es valorado por los médicos (10). La mayoría del conocimiento que
tiene el medico sobre adherencia al tratamiento se basa principalmente en reportes del mismo paciente, los

�cuales tienden a sobreestimar la adherencia (11). En general, cuanto más complejo sea el régimen de
tratamiento, menos probable será que el paciente lo siga. La adherencia a los agentes hipoglucemiantes orales
se ha asociado con la frecuencia de la dosificación. Los mayores niveles de adherencia fueron informados por
quienes deben tomar menos dosis (una sola vez al día), comparados con aquellos a los que se les habían
prescrito dosis más frecuentes (tres veces al día). La duración de la enfermedad parece tener una relación
inversa con la adherencia: cuanto más tiempo haya tenido un paciente diabetes, menos probable es que se
adhiera al tratamiento. Glasgow et al.estudiaron una muestra de pacientes con diabetes tipo 1 (edad media =
28 años) y detectaron que el grado de la actividad física se asociaba con la duración de la enfermedad. Quienes
habían tenido diabetes por 10 años o menos informaron mayor gasto calórico en actividades físicas recreativas
y se ejercitaban más días por semana, que aquellos con antecedentes más prolongados de la enfermedad. Los
pacientes con antecedentes de diabetes de más larga duración también dijeron comer más alimentos
inapropiados, consumir mayor proporción de grasas saturadas y seguir en forma menos consecuente sus
regímenes alimentarios (12). En contraste a estudios previos llevados acabo fuera de la población mexicana de
diabéticos tipo 2 en los cuales se muestra una adherencia del 50%, en un estudio mexicano solo el 17,2%
mostró buena adherencia al tratamiento. El estudio no mostró asociación entre la adherencia y la calidad de
vida (13). En relación con las cifras de glucemia Piñeiro et al, encontraron diferencias significativas entre el
cumplimiento y las medias de glucemia basal (F= 11,9; p = 0,00009), siendo éstas de 156,4 mg/dl en los
hipercumplidores, de 162,8 mg/dl en los normocumplidores y de 209,2 mg/dl en los hipocumplidores (14).
Se han propuesto diversas técnicas para la medición del apego al tratamiento farmacológico, entre ellas, la
cuantificación directa del fármaco en sangre u orina, el conteo de tabletas, registros de farmacia y la entrevista
con el paciente. De esta última, el cuestionario de Morisky-Green es un instrumento utilizado para evaluar el
apego a la prescripción en enfermedades crónicas (15). Tiene la finalidad de valorar actitudes acerca del
tratamiento. Si responde de forma incorrecta alguna de las cuatro preguntas se considera incumplidor
(16). Consiste en una serie de 4 preguntas que han sido traducidas del original y adaptadas a nuestro medio:
1. ¿Se olvida usted de tomar alguna vez los medicamentos?
2. ¿Toma los medicamentos a la hora que hay que tomarlos?
3. ¿Cuando se encuentra bien deja de tomar su medicación?
Y 4. Cuando se siente mal ¿deja usted de tomarlas?
Este test muestra un coeficiente de fiabilidad de 0.79 y está validado en población española. Valora actitudes
del enfermo respecto al tratamiento; se calificaron como cumplidores los pacientes que respondieron
correctamente a las cuatro preguntas que lo forman. En cuanto al valor predictivo positivo, el test que obtuvo
un valor superior fue el test de Morisky-Green por lo que pensamos que podría ser una buena alternativa para
identificar grupos de riesgo de no cumplimiento en atención primaria, ya que es un cuestionario corto, de fácil
aplicación, y con escasos requisitos de nivel sociocultural para su comprensión. No obstante, queda por aclarar
y definir un perfil de paciente cumplidor, así como profundizar en un mejor conocimiento de los múltiples factores
y sus interacciones, que acaban determinando el abandono de las prescripciones terapéuticas (17,18).
Material y Métodos
Durante el 2009 se realizó un estudio transversal, analítico en la UMF 24 de Cintalapa, Chiapas, basados en un
censo nominal de 259 diabéticos de los cuales fueron elegidos 100 de manera aleatoria consecutiva durante la
consulta de control, se administró un cuestionario estructurado, constituido de 31 items.
Se investigaron aspectos sociodemográficos, como edad, género, estado civil, escolaridad, residencia y
ocupación, asimismo aspectos antropométricos y clínicos como talla, peso, tensión arterial, IMC, cifras de
glucemia, para determinar adherencia al tratamiento se utilizó el cuestionario Morisky-Green, que consta de 31
items con un índice de fiabilidad de 0.70, se investigó también el esquema de tratamiento con hipoglucemiantes
orales, enfermedades crónicas agregadas y tratamiento correspondiente. Por último, se midieron aspectos
relacionados con la ayuda familiar y facilidad de asistencia a citas médicas como factores asociados con la
relación médico paciente. El plan de análisis incluyó frecuencias, medidas de tendencia central, razón de
momios con intervalos de confianza del 95%, Chi cuadrada de Pearson con valores de p &lt;0.05.
Resultados

�Se encontró una edad promedio de 58.9 ± 11.3 años, con predominio del género femenino en un 65%, el grupo
de edad con mayor frecuencia fue el de 50 a 59 años (40%), predominantemente casados (80%), 51% tiene la
primaria completa, 49% se dedica a labores del hogar y el 29% se encuentra empleado (ver Tabla 1).
Tabla 1. Características Sociodemográficas

Género
Masculino
Femenino
Edad (grupos)
&lt;39 años
40 a 49 años
50 a 59 años
60 a 69 años
&gt;70 años
Estado civil
Casado
Viudo
Unión libre
Residencia
Cintalapa
Comunidad de Cintalapa
Escolaridad
Primaria incompleta
Primaria completa
Secundaria
Bachiller
Técnico
Licenciatura
Ocupación
Empleado
Desempleado
Trabajador independiente
Pensionado
Hogar

%
35
65
5
9
40
28
18

n=100

Mediana: 59
Máximo: 90
Mínimo: 26
DE: ± 11.3

80
18
2
94
6
28
51
7
9
3
2
29
2
7
13
49

El tiempo de evolución de la diabetes con mayor frecuencia fue entre los 5 a 9 años, con una mediana de la
glucemia de 139 mg/dL. Sólo el 19% de los pacientes presentaron un IMC, normal, el 40% sobrepeso y 41%
algún grado de obesidad (ver Tabla 2).
Tabla 2. Características clínicas y antropométricas

�Parámetro

%

n=100

&lt;100mg/dL

15

Mediana: 139mg/dL

101-125mg/dL

23

Máxima: 415mg/dL

126-149mg/dL

21

Mínima: 64mg/dL

150-199mg/dL

24

DE: ± 60.3mg/dL

&gt;200mg/dL

17

Glucosa central en ayuno

Tiempo de evolución
&lt;4 años

22

Mediana: 9 años

5-9 años

34

DE: ±6.7 a

10-14 años

21

Máximo: 34 a

15-19 años

11

Mínima: 0.3 a

&gt;20 años

12

Clasificación por IMC†
Normal

19

Mediana de peso: 72.4kgs

Sobrepeso

40

DE: ±14.01kgs

Obesidad I

29

Máximo: 104kgs

Obesidad II

12

Mínimo: 47.5kgs

† The International Classification of adult underweight, overweight and obesity according to BMI. WHO
Hasta el 80% de la población de acuerdo al cuestionario Morisky-Green fue adherente (ver Figura 1). El 41%
presentó hipertensión arterial sistémica, y el 26% dislipidemia. La mediana de comprimidos totales ingeridos fue
4 comprimidos por día (DE ± 2.3) de los cuales el medicamento más usado correspondió a glibenclamida,
seguido de la metformina y la acarbosa con el 85%, 67% y 6 % respectivamente (ver Figura 2).
Figura 1. Adherencia al tratamiento farmacológico de acuerdo al cuestionario de Morisky-Green

Figura 2. Relación entre el número total de comprimidos y por medicamento

�El 96% contestó que su familiar le ayuda a seguir las recomendaciones médicas, al 61% se le facilita la
asistencia a consultas médicas mientras que el 70% considera que no existe lejanía entre su casa y la unidad
médica. El 82% de los pacientes considera que siempre se le dan las recomendaciones por parte del médico
con respecto a su tratamiento, el 82% piensa que estas recomendaciones siempre son claras y oportunas, el
73% considera que el tiempo dedicado para dar estas recomendaciones es el adecuado, y por último el 81%
piensa que el médico es receptivo a las preguntas e inquietudes sobre su tratamiento.
Al realizar la comparación por género se encontró que la población femenina es la más adherente(84.6%), el
grupo de edad más adherente fue el de mayores de 70 años (94.4%), mientras que el menos adherente fue el
de 40 a 49 años (55.6%), las variables con mayor relación fueron adherencia al tratamiento y cifras de glucosa,
se observó que los pacientes con glucemias menores de 100mg/dL presentaron una adherencia del 86.7% y
del grupo de 101 a 125mg/dL presentaron adherencia de 95.7%, mientras que los que presentaron cifras
mayores de 200mg/dL tuvieron 41.2% de adherencia(ver Figura 3).
Figura 3. Relación entre adherencia al tratamiento y cifras de glucemia

�El análisis bivariado demostró que los pacientes con glucemias mayores de 126mg/dL tienen 4.4 más riesgo de
no ser adherentes (OR 4.4 IC 95% 1.26-15.11) que los que si son adherentes. Los pacientes que declararon
que no se les facilita acudir a la consulta médica de control, tienen 5.1 más probabilidad de no ser adherentes
(OR 5.1, IC 95% 1.8-14.4), y aquellos que consideran que existe lejanía entre la UMF y su casa tienen 5.1 más
probabilidad de no ser adherente (OR 5.1 IC 95% 1.8-14.2), (Tabla 3).
Tabla 3. Adherencia al tratamiento farmacológico en relación a variables socio-demográficas y clínicas
Adherente ≈

No adherente ≈

n

%

N

%

OR(IC95%)€

P*

Masculino

25

71.4

10

28.6

2.2 (0.82-5.84)

0.11

Femenino

55

84.6

10

15.4

&lt;125 mg/dL

35

92.1

3

7.9

&gt;126 mg/dL

45

72.5

17

27.5

&lt;4

44

83.0

9

17.0

&gt;5

36

76.6

11

23.4

Si

20

76.9

6

23.1

No

60

81.1

14

18.9

Variable
Género

Glucemia
4.4 (1.26-15.11) 0.017

Número total de comprimidos
1.49(0.56-3,91)

0.42

1.28(0.45-3.7)

0.42

Dislipidemia agregada

�Pacientes que se le facilitan acudir a consulta
Si

55

90.2

6

9.8

No

25

64.1

14

35.9

Si

18

60

12

40

No

62

88.6

8

11.4

5.4 (1.8-14.4)

0.001

5.1 (1.8-14.2)

0.001

Pacientes que consideran que existe lejanía
entre la UMF y su casa

≈

Adherencia
Razón
de
* Valor de P &lt;0.05
€

medida
Momios

con
con

el
Índice

de

cuestionario
Confianza

Morisky-Green
de
95%

Discusión
El presente estudio describió fenómenos ya presentados en poblaciones de otras partes del mundo, una de las
más importantes fue la relación entre las cifras de glucemia y la adherencia al tratamiento, como se aprecia en
la Figura 3, con fase ascendente de no adherencia del número de pacientes con cifras de glucosa elevadas,
mientras que sucedió lo contrario en el grupo con adherencia, asimismo se encontró dos picos de glucemias en
la población de estudio, uno en el grupo de pacientes entre 101 a 125mg/dL y otro entre 150 a 199mg/d, como
lo describió Piñeiro et al, cuando demostró que la media de glucemia en los diabéticos no adherentes fue de
209.2mg/dL (19). No se encontró una relación directa entre el tiempo de evolución de la enfermedad y con
adherencia al tratamiento como lo describió Glasgow et al, pero si una relación entre la edad de los pacientes y
la adherencia al tratamiento. Con respecto a la adherencia al tratamiento se observó que el 80% fue adherente,
en la literatura existe diversidad de técnicas para obtener la adherencia debido a la discrepancia que refleja su
prevalencia, mientras unos señalan 36% otros autores hasta el 96%, como lo describe Pladevall et al (20). Otro
aspecto a destacar fue el mayor uso de glibenclamida (85%) sobre el de metformina(67%), siendo la
glibenclamida el medicamento más usado coincidiendo con los resultados de Villarreal-Rios et al (21). El 81%
de los pacientes tuvo sobrepeso o algún grado de obesidad, y de acuerdo a la norma oficial mexicana el
tratamiento de elección para pacientes obesos inicial son las biguanidas y de esta la metformina, para el
paciente no obeso las sulfonilureas y al fracaso del tratamiento la adición de ambas o el uso de inhibidores de
la alfa glucosidasa, que en este estudio resultaron ser poco usadas (6%). Otro aspecto de importancia, fue la
mayor adherencia de pacientes hipertensos, en relación a los pacientes que presentan dislipidemia, en
contraparte a lo expuesto por Piñeiro et al encontrar en su estudio que de los pacientes no adherentes el 21.8%
eran hipertensos y 5.6% presentaban dislipidemia (22). Un aspecto importante es la buena relación médico
paciente, ya que se encontró conformidad en la mayor parte de ellos hacia las recomendaciones, el tiempo, la
receptividad y la claridad de las mismas, contrariamente el 39% de los pacientes declaró no facilitarse el acudir
a las citas de medicina familiar para su control, y el 30% consideró que un factor determinante para esto es la
distancia de una UMF a su casa. Las limitaciones del estudio fueron principalmente el número de pacientes
utilizados como muestra, el uso solamente de la glucosa plasmática en ayunas como indicador y no la
hemoglobina glucosilada (que es un mejor indicador de respuesta favorable al tratamiento). A pesar del número
de pacientes que componen la muestra del estudio, este nos ayuda a poner mayor esfuerzo en el control de los
pacientes con adherencia menor como lo son los de grupos de edad más jóvenes. Además de dar un panorama
de los esquemas de tratamientos utilizados en la atención primaria de nuestro instituto.
Conclusión
La detección sistemática de la adherencia al tratamiento farmacológico debe ser implementada en el primer
nivel de atención, a la vez nos ayudaría a evitar en una parte las complicaciones físicas, emocionales y
económicas a corto y largo plazo de la diabetes. Primeramente valorando la modificación del tratamiento
farmacológico y el uso de fármacos adyuvantes, además de revisar la relación médico paciente, ya que las
indicaciones dadas a estos pacientes deben ser claras, principalmente por encontrar un bajo nivel de estudios
en este grupo poblacional estudiado. Por último y no menos importante es el acceso a los servicio de salud, ya
que cada día aumenta la demanda de pacientes y los recursos resultarán insuficientes.
Resumen

�Evaluar la adherencia a hipoglucemiantes orales en pacientes diabéticos tipo 2 de la Unidad Médica Familiar
(UMF) 24 de Cintalapa Chiapas del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS). En el 2009 se realizó un
estudio transversal analítico, con un registro de 259 diabéticos de los cuales fueron elegidos 100 de manera
aleatoria consecutiva en la consulta de medicina familiar; mediante el cuestionario Morisky-Green se determinó
la adherencia al tratamiento asimismo se midieron variables sociodemográficas y clínicas. Hasta el 80% de los
pacientes fueron adherentes. Los diabéticos con glucemias mayores de 126mg/dL presentaron 4.4 veces más
riesgo (OR 4.4, IC 95% 1.26-15.11) de no adherirse al tratamiento. La mediana de comprimidos fue 4 (DE ±2.3),
mientras que las cifras de glucemia de 139 mg/dL(DE ±60.3mg/dL). Los pacientes que no se les facilita acudir
a la consulta de control tuvieron 5.4 veces más riesgo (OR 5.4, IC 95% 1.8-14.4) de no ser adherentes,
mientras los que consideran existe lejanía entre la UMF y su casa tuvieron 5.1 más riesgo (OR 5.1, IC 95% 1.814.2) Se debe realizar de manera rutinaria la detección de pacientes no adherentes al tratamiento farmacológico,
considerando la accesibilidad a la consulta médica y la relación médico-paciente.
Palabras claves: Diabetes mellitus, Adherencia al tratamiento, Cuestionario Morisky-Green
Abstract
Objective: To determinate the adherence to oral hypoglucemiants in patients with diabetes type 2 from de Unidad
Médica Familiar (UMF) 24 of the Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS). Material and methods: During
2009 a transversal analytic study was made with a record of 259 patients with diabetes type 2 of those who
where randomly chosen 100 patients in the family consult, trough the Morisky-Green test was determined
treatment adherence and sociodemographic and clinic variables were investigated. Results: Until the 80% of
patients were adherent. Diabetics with blood glucose of 126mg/dL or more had 4.4 more risk (OR 4.4 IC 95%
1.26-15.11) of being non adherent. The median of tablets was 4 (SD ±2.3) per day, while blood glucose was
139mg/dL(SD ±60.3mg/dL). Patients that considered they had not ease for an appointment had 5.4 more risk
(OR 5.4, IC 95% 1.8-14.4) to being non adherent and those who considered a far distance between the UMF to
their houses had 5.1 more risk (OR 5.1, IC 95% 1.8-14.4). Conclusion: We most make a regular screening for
detection of non adherence to treatment considering accessibility to medical consult and the relationship
between doctor and patients.
Key words: Diabetes Mellitus, Therapeutic Adherence, Morisky-Green Test
Referencias
1. Wild S, 2004. Global Prevalence of Diabetes. Diabetes Care,No 27:1047–1053
2. International Diabetes federation. United Nations Resolution 61/225: World Diabetes Day. 2006.
3. Vázquez Martínez J, H Gómez Dantés y S Fernández Cantón 2006. Diabetes mellitus en población adulta
del IMSS. Rev Med Inst Mex Seguro Soc; 44 (1): 13-26.
4. Moreno Altamirano L, 2001.Epidemiología y diabetes. Revista de la Facultad de Medicina de la UNAM: 44
(1), 35-37.
5. Sistema Institucional de Mortalidad (SISMOR). Defunciones por Diabetes Mellitus según grupos de edad y
sexo.
Instituto
Mexicano
del
Seguro
Social.
2009 http://www.imss.gob.mx/dpm/dis/Tabla.aspx?ID=SCRM07_01_00_00_11&amp;OPC=opc02&amp;SRV=M00-1
6. Anuario estadístico de Chiapas. Casos nuevos de enfermedades registrados en las instituciones públicas del
sector salud por los diez principales diagnósticos según régimen e institución 2007. INEGI.
2008. http://www.inegi.org.mx/est/contenidos/espanol/sistemas/sisnav/default.aspx?proy=aee&amp;edi=2008&amp;ent
=07
7. Instituto Mexicano del Seguro Social. Informe al ejecutivo federal y al congreso de la unión sobre la situación
financiera y los riesgos del Instituto Mexicano del Seguro Social 2008-2009. Capítulo II Entorno Económico,
Demográfico,
Epidemiológico
Y
Social.
IMSS.
http://www.imss.gob.mx/estadisticas/financieras/InformeEjecutivo20082009.htm

�8. Red Mundial Interdisciplinaria sobre Adherencia Terapéutica 2004. Adherencia a los tratamientos a largo
plazo: pruebas para la acción. Organización Panamericana de la Salud.
9. Pladevall M, L Keoki, L Ann and G Divine 2004. Clinical Outcomes and Adherence to Medications Measured
by Claims Data in Patients With Diabetes. Diabetes Care 27(12): 2800–2805.
10. Ho P and J Rumsfeld 2006. Effect of Medication Nonadherence on Hospitalization and Mortality Among
Patients With Diabetes Mellitus. Arch Intern Med, 166:1836-1841
11. Lin E. 2004 Effect of Depression and Diabetes Self-Care, Medication Adherence, and Preventive Care.
Relationship Diabetes Care: 27:2154–2160,
12. Red Mundial Interdisciplinaria sobre Adherencia Terapéutica, Op. cit.
13. Martinez Y., C Prado-Aguilar, R Rascón-Pacheco and J Valdivia Martínez 2008. Quality of life associated
with treatment adherence in patients with type 2 diabetes: a cross-sectional study. BMC Health Services
Research, 8:164
14. Piñeiro F, V Gil, M Donis, D Orozco, R Pastor y J Merino1998. Relación entre el cumplimiento del tratamiento
farmacológico y el grado de control en pacientes con hipertensión arterial, diabetes no insulinodependiente y
dislipemias. Med Clin (Barc); 111: 565-567
15. Idem.
16. Villarreal-Ríos E, A. Paredes-Chaparro, L. Martínez-González, L. Galicia-Rodríguez, E. Vargas-Daza y M.
E. Garza-Elizondo. 2006. Control de los pacientes con diabetes tratados sólo con esquema farmacológico. Rev
Med Inst Mex Seguro Soc 44 (4): 303-308
17. Peralta ML y P Carbajal Pruneda 2008. Adherencia a tratamiento. Rev Cent Dermatol Pascua: 17(3): 84-88
18. Puigventós Latorre F, V Llodrá Ortola, M Vilanova Bolto, O Delgado Sánchez, M Lázaro Ferrerruela y J
Forteza-Rey Borralleras1997. Cumplimiento terapéutico en el tratamiento de la hipertensión: 10 años de
publicaciones en España. Med Clín (Barc); 109: 702-706.
19. Piñeiro F, et al, Op. cit.
20. Pladevall M, et al, Op. cit.
21. Villarreal-Ríos E, et al, Op. cit.
22. Piñeiro F, et al, Op. cit.

�AISLAMIENTO DE CEPAS DE BRUCCELLA sp., EN MUESTRAS DE LECHE BOVINA PRODUCIDAS EN
FINCAS DEL SECTOR EL DOS DE SOCOPO, ESTADO DE BARINAS, VENEZUELA
Angela A. Lugo*, Victor J. Roa*, Adolfo L. Martínez*, Judith Araque**, Datty V. Rosales Zambrano* y Félix D.
Andueza**
*Laboratorio de Zoonosis, Escuela de Bioánalisis, Facultad de Farmacia y Bioánalisis, Universidad de los Andes
(Mérida, Venezuela); **Laboratorio de Alimentos, Facultad de Farmacia y Bioánalisis, Universidad de los Andes
(Mérida, Venezuela)
E-mail: alugo@ula.ve
Introducción
La brucellosis es una zoonosis presente en los
países del continente Americano. Por su impacto en
la salud es reconocida como una de las zoonosis más
importantes a nivel mundial. En el hombre; la
enfermedad causa problemas de salud y
repercusiones socioeconómicas; el riesgo de
infección es mayor cuando la población humana está
en estrecho contacto con el ganado enfermo,
productos lácteos con deficiente pasteurización
principalmente los quesos frescos. Tmbién es debido
a deficientes hábitos sanitarios en mataderos,
carnicerías y frigorífico (1). En el hombre la brucelosis
es llamada fiebre de malta u ondulante. En los
animales se denomina como enfermedad de Bang, o del aborto contagioso (2).
En Venezuela el valor del producto es casi similar, independientemente si proviene de zonas significativamente
contrastantes en potencial y productividad, dándoles el mismo tratamiento a productores absolutamente
diversos en calidad tecnológica y calidad del producto. Esta absurdo económico de zonas y productores
totalmente variados, pero homogenizados por el valor del producto trajo las más profundas consecuencias en
la producción (3.4).
El productor lechero no ha tenido estímulos suficientes, ni razones de peso, para producir a nivel de finca leche
de alta calidad físico- química y bacteriológica, en segundo lugar se ha conformado un enorme mercado de
leche cruda sin controles efectivos, generando algunos productos que pueden poner en peligro la salud pública.
El ambiente creado, ha favorecido una baja calidad de leche cruda, situación que parece no interesar a nadie.
El sector oficial con máxima responsabilidad sobre lo que está aconteciendo, permanece inerte, lo cual agudiza
el problema (5).
Una de esas consecuencias, es la transmisión de la brucelosis animal, esta puede generar barreras en la
comercialización de los animales y sus productos, lo cual podría alterar seriamente el desarrollo
socioeconómico, especialmente de los pequeños ganaderos, el sector más vulnerable en muchas poblaciones
rurales. Por esta razón, la OMS y otros organismos han establecido planes para eliminar la brucelosis de
bovinos, ovinos y caprinos tanto en Europa como en América Ltina. Los programas de control y erradicación de
la brucelosis bovina tienen un marcado efecto en la incidencia y prevalencia de la infección bovina y humana
(6,7,8).
Obtener un certificado de hato libre de brucelosis, a veces se obtiene pagando muchos dividiendos y así evitar
restricciones de movilización, además es más fácil comercializar animales de fincas sanos que aquellos que
son sospecha de enfermedad. La brucelosis es una enfermedad que por su difusión afecta a fincas vecinas. La
falla de controles sanitarios vigentes puede ser un factor de diseminación continua de la infección. Por todas
estas razones y en mira de conocer la verdadera situación que se presenta en los rebaños lecheros del sector
El Dos de Socopó Estado Barinas, se realizó la presente investigación (9).
Materiales y Métodos

�Área de estudio: El sector el Dos está ubicado en las orillas del río Michay al occidente del Estado Barinas en
Socopó, Municipio Antonio José de Sucre el cuál se encuentra entre los meridianos 70° 30¨y 71° 00’ y los
paralelos 8° 00´y 8° 30´ aproximadamente. Parroquia Ticoporo, específicamente en la carretera Batatuy. Sus
coordenadas geográficas son: al norte con el Estado Mérida al sur con el Municipio Pedraza, al este con el
Municipio Pedraza y al oeste con el Municipio Ezequiel Zamora. Éste sector cuenta con 20 fincas que abarcan
seis mil (6000) hectáreas de tierra, destinadas a la crianza de ganado bovino para la producción de leche (10).
Tipo de muestra: Se estudiaron muestras de leche bovina. La toma de las muestras de leche cruda se realizó
durante el período correspondido de mayo a junio del año 2009, en cada una de las fincas estudiadas. El
volumen de las muestras analizadas fue de 250mL, obtenido de manera aséptica y en envases estériles, a partir
de las cantaras. El transporte para la preservación de las muestras fue bajo refrigeración hasta e procesamiento
en el laboratorio de zoonosis de la Facultad de Farmacia y Bioanálisis. El tipo de muestreo utilizado fue el
aleatorio simple, según (11). Se analizaron muestras de leche procedentes de 8 fincas en el sector el Dos
Socopó Estado Barinas.
Reactivos y medios de cultivo: Para la realización de ésta investigación se utilizaron anticuerpos
contra Brucella sp. Los cuales se obtuvieron a través de Instituto de Investigaciones Veterinarias (INIA) ubicado
en Maracay Estado Aragua y Productora Nacional Biológicoa Veterinarios, México. El sistema de identificación
batería API se obtuvo del Laboratorio GAMBARO C.A. Todos los demás reactivos utilizados fueron de grado
analítico. Para el análisis microbiológico se utilizaron medios de cultivo deshidratado como agar Brucella, TSA,
y pruebas bioquímicas complementarias. En el preparación de los medios se aplicaron todas las medidas de
bioseguridad necesarias para evitar cualquier tipo de contaminación. Los medios deshidratados fueron
sometidos a esterilización a 15 PSI de presión y 120°C, durante 30 mín.. Posterior a su elaboración se le realizó
un control de calidad durante 24 horas a 37° C. En el caso de agar Brucella (OXOID) se le agregó para 500 ml.
Un frasco de suplemento selectivo conteniendo los siguientes antibióticos: Polimixina
B,2,500
U.l; Bacitracina, 12,500 Ul; Ciclohexiimida, 50mg, Acido Nalidíxico, 2.5 mg, Nistatina, 50,000 Ul y Vancomicina
10mg.
Metodología: Se realizaron determinaciones cualitativas de los anticuerpos anti-Brucella presentes en la leche,
aplicando la prueba presuntiva del anillo en leche (PAL); las muestras que resultaron positivas se sembraron en
agar Brucella; las mismas se sometieron a incubación en condiciones de anaerobiosis y microaerofilia a
37°C durante 24 a 48 horas. Las colonias que se desarrollaron, se purificaron en agar tripticasa soya,
aplicándose posteriormente las pruebas complementarias como coloración de Gram y prueba de la oxidasa,
esto con la finalidad de observar la morfología, coloración y diferenciación de la bacteria. Por otra parte a partir
de un cultivo puro se identificaron las diferentes cepas utilizando una batería bioquímica tradicional para no
fomentadores, sistema API 20E y API 20NE utilizada para enterobacterias y para no enterobacterias
respectivamente.
Prueba del Anillo en Leche: Esta prueba detectó la presencia de anticuerpos contra BRUCELLA en la leche.
Los anticuerpos reaccionan con el antígeno, formando con él un complejo adherido a la superficie de los
glóbulos de grasa de la leche y que asciende con ellos para formar una capa de leche coloreada o anillo, la
metodología y lectura empleada fue la descrita por Alton (12).
Pruebas Bioquímicas Clásicas. Para la identificación del género Brucella se realizaron las siguientes pruebas
bioquímicas especiales a partir de las colonias repicadas en agar TSA inclinado en tubo, así como también a
las cepas controles de B. abortus, B. canis y B. suis. Se sembraron en medio Kigler, Citrato de Simona, medio
Indol-Motilidad-Ornitina, urea de Christensen (13).
Pruebas especiales para Brucella sp. :Se efectuaron técnicas específicas para Brucella sp., como producción
de acetato de plomo (tiras impregnadas), crecimiento en fucsina (0.7 mg/ml), aglutinación con acriflavina al 1%
y aglutinación con suero polivalente para Brucella sp. (MICSA) (14).
Sistema API 20 NE y 20 E :El sistema de ensayo API-20 NE, es un sistema estandarizado y un método rápido
para la identificación de bacterias gran negativas no enterobacterias, y API-20 E, es empleado para
enterobacterias, permitiendo determinar a nivel de género y especie. Incorpora reactivos disecados en
cavidades plásticas dentro de las cuales se coloca una suspensión del organismo en estudio. Consiste en un
dispositivo plástico con 20 mini-tubos se inoculan con la suspensión bacteriana que reconstituyen las pruebas.
Las reacciones producidas durante el período de incubación se traducen en cambios de colores espontáneos o
revelados mediante la adición de reactivos que permitirán la identificación del microorganismo, de acuerdo con
su actividad metabólica, como por ejemplo fermentación de carbohidratos, producción de H2S, hidrólisis de

�gelatina (15). Una vez obtenidos los resultados se procedieron a evaluar por medio del sistema computarizado
Api-web.
Resultados y Discusión
Para conocer la situación de la brucelosis en la zona de estudio se realizó en primer lugar la detección de los
anticuerpos contra Brucella sp., mediante la aplicación de la prueba tamiz anillo en leche a un total de 15
muestras de leche cruda, procedentes de cantaras de ordeño que abarcaban un total de 109 animales. Se
utilizaron dos antígenos comerciales, un antígeno de producción venezolana donde el resultado fue de 40%
(n=2) resulto positivo, el 6.66% (n=1) resultaron ser sospechosos (++) mientras que el resto (n=8) que
representan el 53.33% resultaron ser negativos (ver Tabla 1). Sin embargo el antígeno mexicano arrojó 60%
(n=9) muestras positivas, el 26.66% (n=4) resultaron ser sospechosas y un 13.33% (n=2) resultaron ser
negativas (ver Tabla 2) .Esto nos indica que la sensibilidad del antígeno mexicano es mayor; que el venezolano,
ya que detecta los casos sospechosos según los diferentes criterios (16,17).
Tabla 1. Porcentaje de positividad según la PAL con antígeno venezolano aplicado a muestras de leche
procedentes de fincas del sector el Dos de Socopó Estado Barinas.

Muestra de Leche Cruda
Negativas
Sospechosas
Positivas
Totales

No.
8
1
6
15

%
53.33
6.66
40
100

Tabla 2. Porcentaje de positividad según la PAL con antígeno mexicano aplicado a muestras de leche
procedentes de fincas del sector el Dos de Socopó Estado Barinas.

Muestra de Leche Cruda
Negativas
Sospechosas
Positivas
Totales

No.
2
4
9
15

%
13.33
26.66
60
100

En relación al aislamiento e identificación del género Brucella sp. se realizó a partir de las muestras que
resultaron positivas (n=9), y sospechosas (n=4) a la prueba del anillo en leche mexicano, las cuales se
sembraron en agarBrucella con atmósfera modificada en CO2. De las trece muestras procesadas, 5 arrojaron
una caracterización de cocobacilos y bacilos gran negativos al ser sometidos a la tinción de gram y una pureza
de cultivo del 100% (a partir del TSA) ya que las características de las colonias resultaron ser presuntivas al
género Brucella.
Tabla 3. Resultado de las pruebas bioquímicas convencionales de las colonias aisladas y purificadas
en el medio de cultivo del TSA, provenientes de muestras positivas para Brucella sp.
ID DE
COLONIAS

GRAM

OXIDASA CATALASA O/F KLIGER UREA CITRATO MIO

2

Cocobacilos gram
negativos

+

+

-/-

K/K-,-

-

+

+,,+

7

Bacilos gram negativos

+

+

+/-

K/K-,-

-

+

+,,+

7TS

Cocobacilos gram
negativos

-

+

+/

K/A-,-

-

+

+,,+

�12TS

Bacilos gram negativos

-

+

+/

K/K-,-

-

-

-,-,+

14D

Bacilos gram negativos

+

+

+/

K/K--

+

-

-,-,+

CEPA CONTROL

Cocobacilos gram
negativos

+

+

+/

K/K--

+

-

-,-,+

CRITERIOS: O/F: oxidación/fermentación; +: positivo; -: negativo; KligerA/Gas, H2S; A: ácido; K:
alcalino; MIO: motilidad, indol, ornitina
A partir de aquí se llevó a cabo la identificación de la bacteria con las pruebas bioquímicas convencionales,
específicas y sistema API 20NE y 20 E, logrando de tal forma aislar e identificar para el género Brucella en un
8% (n=1), (Figura 1). A las pruebas especificas se evidencio que esta cepa no crecen en medio con Fucsina,
no aglutina en solución de acriflavina al 1%, aglutina en suero polivalente de Brucella sp y oxida rápidamente las
tiras de acetato de plomo, características asociadas estrechamente a este género bacteriano. Hecho que no se
considera extraño debido a que proviene de una zona endémica (18), Jozic y Mosquera, encontraron un 18%
de prevalencia de Brucella sp. En animales de la sala de matanza del Municipio Antonio José de Sucre, Socopó
Estado Barinas. Así mismo, Rujano (19) determinó un 12.82 % de prevalencia en el personal de matanzas y
carnicerías del mismo Municipio. Lo cual pone en evidencia que existe un gran problema sanitario que está
afectando al sector ganadero y la salud de las personas que habitan en la región.
Respecto a los resultados obtenidos con el sistema API 20E se logro la identificación de una de las muestras
para el género Brucella sp., representando un 8 % (n=1), sin embargo también se identificaron otras bacterias
como: Burkholderia cepacia, Enterobacter cloacae, Aeromonas hydrophila y Erwinia sp., con un 31 % (n=4) (ver
Tabla 4) (ver Figura 1), esto nos indica la deficiencia en la calidad sanitaria de la leche cruda bovina en este
sector; tal vez se debió a la limpieza inadecuada del equipo de ordeño, mal lavado de tanques de
almacenamiento y cantaras, utilización de aguas contaminadas, condiciones higiénicas inadecuadas y el mal
estado en que se encuentran los animales. En un 61 % (n=8) destinamos la posibilidad de encontrar otros
agentes patógenos que pudieran estar presentes, si consideramos realizar las pruebas bioquímicas a colonias
bacteríanas que no fueron incluidas por descarte (ver Figura 1).
Tabla 4. Resultado de las pruebas bioquímicas del sistema API 20NE aplicado a colonias aisladas de
muestras positivas Brucella sp.
ID DE COLONIAS

MICROORGANISMO IDENTIFICADO

% IDENTIFICACIÓN

2

Burkholderia cepacia

99.9

7

Aeromonas hidrophila

65.2

7TS

Enterobacter colacae

59.2

12TS

Erwinia sp

14D

Brucella sp

90

CEPA CONTROL

Brucella sp

99.2

78

Figura 1. Porcentaje de aislamiento e identificación de Brucella sp, en muestras de leche positivas

En México desarrollaron un estudio bacteriológico y sexológico de un brote de epididimitos
por Brucella ovis sobre un rebaño de 162 borregos logrando aislar e identificar la bacteria en 6 de ellos utilizando
el sistema de identificación API 20E, concordando de igual manera en la totalidad de las pruebas bioquímicas

�con este sistema (20), esto nos permite afirmar que este sistema puede ser confiable siempre y cuando se tenga
un buen aislamiento de colonias puras y aplicación de pruebas adicionales necesarias.
Conclusiones
Se evidenció la presencia de anticuerpos anti Brucella sp. En muestras de leche cruda, en los rebaños lecheros
del sector E l Dos de Socopó estado de Barinas. Se logró determinar la presencia de Brucella sp. A partir del
aislamiento e identificación por pruebas convencionales, el cual representó un 8 % (n=1) de un total de 13
muestras de leche cruda consideradas positivas y sospechosas a la prueba del anillo en leche. La aplicación
del sistema de identificación API 20E,arrojó la identificación de una colonia que pertenece al género Brucella.
Se logró identificar en leche cruda otras bacterias como: Burkholderia cepacia, Enterobacter cloacae,
Aeromonas hydrophila y Erwinia sp. Lo que nos indica que existe una baja calidad sanitaria en la leche cruda
proveniente de este sector.
Agradecimientos
Los autores desean expresar su agradecimiento al CDCHT_ULA por el apoyo financiero recibido para la
realización de esta investigación a través del proyecto bajo el código FA 447 09 03 F Venezuela.
Resumen
La brucelosis es una enfermedad transmitida al ser humano; a través del contacto con los animales o consumo
de productos lácteos sin pasteurizar. Es producida por una bacteria que pertenece al género Brucella. En el
hombre la enfermedad causa problemas de salud y socioeconómicos; el riesgo de infección es mayor cuando
existen deficientes hábitos sanitarios en la fabricación de productos lácteos y sus derivados provenientes de
sitios que no cuentan con los debidos permisos sanitarios. Es por ello; que el presente trabajo de investigación
tuvo como finalidad determinar la presencia de Brucella sp.; en leche cruda proveniente de rebaños lecheros
ubicados en el sector El Dos de Socopó; Estado Barinas; mediante el aislamiento en agar Brucella. La
identificación de las colonias aisladas se llevó a cabo por medio de pruebas bioquímicas estandarizadas para
género Brucella y comparado con el sistema API 20 NE. Los resultados arrojaron el aislamiento e identificación
de una cepa delgénero Brucella sp.; en una de las colonias representando el 8% de los aislamientos bacterianos.
Esto nos permite concluir que la bacteria está presente en las fincas lecheras de esta región. Se sugiere a las
autoridades competentes tomar medidas adecuadas de prevención y control en esta zoonosis.
Palabras claves: Brucella; aislamiento; rebaño lechero.
Abstract
Brucellosis is an important disease transmitted to human; through no pasteurized dairy products. This pathology
is caused by the genus Brucella. In humans, causes health and socioeconomic problems; the infection risk is
high when sanitary status in the dairy industry is low; usually in crafts factories without sanitary license . For this
reason; the present investigation; has how initial objective to found antibodies against Brucella sp.; in raw milk
samples from El Dos town in Socopo County of Barinas State; by isolation in Brucella medium. Then; we were
identifying by bacteriological methods described for Brucella and the API 20 NE system. The final results found a
Brucella strain; it has been 8% of the isolates colonies. We has concluded that Brucella has been present in the
dairy farms in this area; and recommend to official authorities that is necessary a efficient control and eradication
plan in this zoonosis.
Key words: Brucella; isolation; dairy farms.
Referencias
1. Baldwin, C, 2002. Immune response overview. Veterinary Microbiology. 90:365-366
2. Gorvel, J and E Moreno 2002. Brucella intracellular life: from invasion to intracellular replication. Veterinary
Microbiology. 90:281-297

�3. Clavijo, M 1992. Efectos de las políticas gubernamentales sobre la calidad de la leche. 1er Seminario sobre
Producción de Leche de Calidad. Estación Experimental San Nicolás Guanare. Universidad Central de
Venezuela-Fundación INLACA 26 pp
4. Vargas, T 2000. Calidad de leche: visión de la industria láctea. X Congreso Venezolano de Zootecnia.
Guanare.Volumen de Memorias de Conferencias. 297-302 pp
5. Idem.
6. Schuring, G 1999. Erradicación de la brucelosis y características principales de la
vacuna Brucella abortus cepa RB51. Memorias de Simposio Internacional de Brucelosis. Maracay, Venezuela.
27-42 pp
7. Servicio Autónomo de Sanidad Animal (SASA) 2007. Resultados del programa de control de brucelosis
bovina. 2006. Caracas, Venezuela.
8. Oficina Internacional de Epizootias 2006. Brucelosis Bovina. En Manual de Normas para Pruebas de
Diagnóstico y Vacunas. Enfermedades de la lista B. OIE, Paris, Francia.
9. Idem.
10. Gobierno en Línea 2009. Estado de Barinas. http//www.gobiernoenlinea.ve/…/perfil_barinas.html
11. Málaga, H 1990. Epidemiología veterinaria. Universidad del Zulia. Editorial de la Universidad del Zulia. 159186.
12. Alton, G., L. Jones, R. Angus and J. Verger 1988. Techniques for the Brucellosis Laboratory. INRA París.
65 pp
13. Idem.
14. Idem.
15. Hernández, S. 1995. Avances de la bacteriología médica el sistema API. Rev Med Hondureña 63(2): 79-80
16. García, C. 1982. Pruebas suplementarias para el diagnostico de la brucelosis. OPS 60-69 pp
17. Alton, G., et al, Op. cit
18. Jozic, B y O Mozquera 2004. Prevalencia de Brucelosis Humana en el personal de riesgo y Brucelosis
Bovina en la sala de matanza Ticoporo del Municipio Antonio de José de Sucre, Barinas, Venezuela. Tesis de
grado. Universidad Centro Occidental Lisandro Alvarado, Barquisimeto. Estado de Lara, Venezuela
19. Rujano, N 2007. Determinación de Brucella sp en el personala de la sala de matanza y carnicerías del
Municipio de Antonio de José de Sucre, Barinas, Venezuela. Universidad Centro Occidental Lisandro Alvarado,
Barinas Venezuela. Tesis de grado. Facultad de Ciencias, ULA.
20. Hernández, L, E Herrera y F Aguilar 2002. Estudio bacteriológico y serológico de un brote de epididimitis
porBrucella ovis. CENID-Microbiología INIFAP-SAGARPA. Laboratorio de Bacteriología, México.

�BRUCELOSIS HUMANA EN ESTUDIANTES DE LA ESCUELA DE
BIOANÁLISIS, UNIVERSIDAD DE LOS ANDES-VENEZUELA
Angela A. Lugo, María R. Pérez, Yelitza C. Hernández, Datty V. Rosales Zambrano y Félix D. Andueza
Laboratorio de Zoonosis, Escuela de Bioánalisis, Facultad de Farmacia y Bioánalisis, Universidad de los Andes
(Mérida,
Venezuela)
E-mail: alugo@ula.ve
Introducción
La brucelosis, es una enfermedad que padecen tanto los
anlimales como el hombre; los cales son infectados por
microrganismos que pertenecen al género Brucella.
Incluyen diferentes formas clínicas de la infección
humana y en el ganado, sobre todo abortos epizoóticos
(1,2).
La infección en el humano, es caracterizada por una fase
febril agudacon pocos signos de localización o sin ellos,
y por una fase crónica con episodios de fiebre, debilidad,
sudoración dolores vagos osteoarticular mucho más
intensos que en la fase aguda, lo que puede extenderse durante muchos años afectando diferentes tejidos (3,4).
En los animales principalmente en el ganado bovino se caracteriza por abortos en el último tercio de la
gestación, infertilidad retención de la placenta. Mientras que los machos se presenta orquitis y esterilidad. Esta
zoonosis es condiderada como una de las más importantes, debido a las consecuencias negativas en la salud
pública y por las cuantiosas pérdidas económicas que produce al productor como al país (5).
La transmisión se puede realizar por contacto con tejido, sangre, orina, secreciones vaginales, fetos abortados,
en especial placenta, abrasiones en la piel e ingestión de leche cruda, productos lácteos no pasteurizados, que
provienen, de animales infectados; así mismo puede transmitirse por medio del aire en corrales, establos y
también a las personas que trabajan en los laboratorios de diagnóstico, mataderos y en pequeños números de
casos es consecuencias de auto inoculación accidental de vacuna de Brucella sp de la cepa 19. Debido a una
manipulación de la vacuna Rev-1 (6,7,8)
Razones que permite tener un incremento en los últimos años de los casos de personas infectadas con Brucella
sp; debido al descuido de programas de control en las vacunaciones de los animales y medidas preventivas a
nivel sanitario. Que incluye la elaboración y coercialización de leches, quesos, productos lácteos sin
pasteurización. Es por ello, la nacesidas de retomar dichas campañas de control para ayudar de esta manera a
disminuir y prevenir la enfermedad en las personas. En tal sentido se propuso realizar este trabajo de
investigación seroepidemiológico de la brucelosis humana en los estudiantes de la Escuela de Bionálisis de la
Facultad de Farmacia y Bioanálisis de la Universidad de Los Andes de Venezuela, ya que la gran mayoría de
estos estudiantes provienen de zonas endémicas para la brucelosis.
Materiales y Métodos
Población a estudiar: La población estudiada represento 204 estudiantes. Según datos aportados por la Oficina
de Registro estudiantil de la Facultad de Farmacia y Bioanálisis de la Universidad de Los Andes.
Encuesta de datos epidemiológicos: Se aplicó una encuesta a cada uno de los estudiantes lo que permitió
conocer y determinar, según la procedencia si la zona es endémica o no. Así como la situación
serepidemiológica de dicha población según datos aportados por el Laboratorio de Zoonosis de la Facultad y el
Ministerio de Salud y Desarrollo Social de Venezuela.
Muestra: Se tomaron 6 ml de sangre por punción venosa en tubos de vidrios estériles sin anticoagulante a cada
uno de los 204 estudiantes. Las cuales fueron transportadas al el Laboratorio de Zoonosis de la Facultad de
Farmacia y Bioanálisis de la Universidad de Los Andes. Y se centrífugadas a 3000 rpm durante 10 minutos,
para obtener así el suero sanguíneo correspondiente. Dichos sueros fueron colocados en tubos Eppendorf
debidamente rotulados, luego se almacenaron a – 20 grados centígrados hasta ser procesados.

�Antígenos y reactivos: Los antígenos que se utilizaron para detectar y medir la presencia de anticuerpos
contraBrucella sp se obtuvieron en el Instituto de Investigaciones Agropecuarias (INIA) de Maracay, Estado de
Aragua, Venezuela (9).
Diagnóstico serológico: Se realizaron determinaciones cuantitativas y cualitativas de los anticuerpos antiBrucella sp, presentes en los sueros de los estudiantes. Se realizaron análisis para el diagnóstico de la
brucelosis humana aplicando la prueba presuntiva de Rosa de Bengala y las pruebas confirmatorias de
Microaglutinación en palca con fenol y 2-mecraptoetanol.
Prueba de Rosa de Bengala: Con esta prueba se determino la presencia de anticuerpos específicos
contra Brucella sp, en suero humano. Esta técnicas emplea un antígeno brucelar amortiguado, preparado con
células de cepas 99s de B. abortus teñidas con solución Rosa de Bnegala en solución amortiguadora a pH 3.65.
Cualquier tipo de aglutinación se considero como positiva y su ausencia total de aglutinación se considero como
negativa. Después de cuatro minutos de la unión de los reactivos y el suero, se observo la lámina para
determinar si hubo aglutinación (10).
Prueba de Microaglutinación en Placa con Fenol: Mediante esta prueba se detectaron inmunoglobulinas séricas
específicas del tipo IgM o IgG. Se utilizó un antígeno blanco de Bang y solución salina fenolada al 0.1%. Esta
técnica es una variante de la aglutinación lenta en tubo, que permite el ahorro de reactivos y tiene resultados
comparables a la técnica clásica (11). Se tomó como punto de corte en humanos igual o mayor que 1/40.
Prueba de Aglutinación con 2-mecaptoetanol: Cosnsite en determinar anticuerpos aglutinantes de la clase IgG.
Es una técnica muy similar a la anterior en la cual se realiza un tratamiento de la muestra con 2-ME, a fin de
inactivar las IgM. La detercción de anticuerpos por esta técnica permite determinar infección activa en humanos
y es muy útil para seguir el control de pacientes en tratamiento. La lectura es igual a la MAP con fenol, pero se
considera que un titulo igual o mayor que a 1/20 es positivo.
Controles: Todas estas técnicas fueron evaluadas con utilización de sueros positivos y negativos previamente
comprobados en los laboratorios.
Resultados y Discusión
La Facultad de Farmacia y Bioanálisis de la Universidad de Los Andes, se encuentra ubicada el noroeste del
Estado de Mérida y albergan estudiantes procedentes de todas las regiones del país, pero especialmente
aquellos provenientes de zonas endémicas como El Vigia y Santa Bárbara del Zulia. Su ubicación, le confiere
el lugar de encuetro entre la cordillera andina con el resto de la geografía nacional. Además de tener un potencial
económico y social para el desarrollo de nuevas iniciativas en el progreso integral, dando así un mayor aporte
a la ciudad en general y al estado. Se observa en ella, una visión de progreso y futuro. El Vigia y Santa Bárbara
del Zulia son consideradas las zonas más productivas en la crianza de ganado de Venezuela. Además se
caracteriza por presentar un alto porcentaje de importación de animales que no tienen ningún tipo de control
sanitario. Aunado a la falta de control o fallas de programas sanitarios preventivos. Por esta razón se considera
área endémica y principal causa de la enfermedad. Lo que permite mantener la Brucella viable circundando en
el área (12,13).
Un total de 204 estudiantes fueron sometidos a un encuesta epidemiológica, cuyas variables a estudiar fueron:
su procedencia, aquí se aprecio que la población es muy diversificada geográficamente. Las zonas de mayor
afluencia fue el estado de Mérida con un total de 100 (49.01%) estudiantes, seguido del Táchira 25 (12.25%),
Barinas 16 (7.84%), Trujillo 12 (5.88%), Zulia 9 (4.41%) y finalmente el estado de Apure con 8 (3.92%)
estudiantes. La minoría 34 (16.69% correspondió a otras zonas del país (ver Tabla 1). Lo que nos permite
afirmar que la gran mayoría de la población estudiantil proviene de zonas endémicas para la brucelosis.
Tabla 1. Zonas de mayor afluencia estudiantil de la Escuela de Bioanálisis de ULA, Mérida Venezuela.
Ciudades

Número de Individuos

%

Mérida

100

49.01

Táchira

25

12.25

Barinas

16

7.84

�Trujillo

12

5.88

Zulia

9

4.41

Apure

8

3.92

Otras

34

16.69

Total

204

100

Fuente: Encuesta de trabajo
Así mismo se pudo observar que el género femenino predomino con un 78.92% y 28.08% el masculino. Lo que
demuestra que existe un alto índice de mujeres estudiando en la escuela. Esto es razonable, debido a las
características en sí de la carrera. Sin embrago se puede afirmar que el género que tiene mayor posibilidad de
contraer la enfermedad es el masculino (14). Aunque otro estudio (15) relacionado con brucelosis encontraron
que el género femenino presentó mayor positividad (16). Sin embargo se considera en general que este factor
no depende del sexo sino de la actividad que realiza el individuo (17).
En relación a la edad un 97.04% (n꞊198) correspondió a un rango de 16 a 29 años de edad y de 30 a 48 años
el 2.96% (n꞊6). Lo que demuestra que la población se encuentra en etapa juvenil. Sin embargo, esta etapa es
considerada la productiva laboral para el individuo, ya que muchos de ellos pueden tener otro tipo de actividad
en su ámbito familiar, y esto se demuestra en las encuestas de trabajo realizadas, donde manifestaron que
algunos familiares son propietarios de finca, permitiendo demostrar un vínculo de contaminación directa (18).
Cuando se estudio el factor del consumo de carnes encontramos el 94.61% (n꞊193) manifestaron ser
consumidores y el resto no ser consumidores de carne. Es bien conocido que el consumo de carne con un
grado de cocción bajo es un factor directo para contraer la enfermedad (19,20).
Mientras los que dijieron haber consumido productos lácteos sin pasteurizar correspondió a 101 individuos
(49.51%) y 103 (40.49%) que consumen productos lácteos pasteurizados. Es de destacar que los productos
lácteos sin pasteurizar también es un factor importante para adquirir la infección. Se afirma, que una de las
principales causas por las cuales se adquiere la Brucella es por el consumo de leche cruda y sus derivados que
no han sido sometidos a ningún tipo de pastuerización (21). También se encontró que el 36.27% de individuos
manifestaron haber tenido algún tipo de contacto directo con animales. Aspecto bien conocido en la trasmisión
de la enfermedad al estar en contacto con el producto y sus derivados de estos animales y sus fluidos (22).
Por otra parte, la clínica que presentaron los alumnos fueron: 125 (61.27%) tiene o padecieron de
sintomatologías y 79 (38.73%) no presentarón sintomatología alguna. De los cuales 97 (47.5%) padecieron
dolores de cabeza, 20.1% dolores articulares, 3.2% fiebre, 5.4% sudores nocturnos, 23.5% debilidad.
Recordemos, que la brucelosis puede ser confundida con otras patologías por la diversidad de su
sintomatología. Tanto es así, que muchas veces el médico lo confunde con una artritis reumatoide, ya que esta
al igual que en la brucelosis hay infamación de las articulaciones (23,24).
Se pudo observar que 3 (1.47%) individuos resultaron positivos a la prueba de Rosa de bengala y las
cuantitativas arrojaron títulos de 1/20, 1/40 y 1/40 (microaglutinación en placa con fenol). Es de observar que el
ensayo de 2-mercaptoetanol solo presentó títulos de 1/40 (ver Tabla 2). Esto significa positividad para la prueba
(0.49%), mientras que los otros casos son considerados negativos o sospechosos.
Tabla 2. Resultados de las pruebas serológicas aplicadas a la población estudiantil de la Escuela de
Bioanálisis de ULA, Mérida Venezuela.
Titulos de aglutinación
No. de Individuos

R.B.

%

MAP

%

2ME

3

+

1.47%

1/20

0.49

-

+

1/40

0.49

1/40

+

1/40

0.49

-

-

-

201

-

98.5%

-

1.47

%
0.49

�Fuente: Encuesta de trabajo; RB: rosa de bengala; MAP: microaglutinacion en placa de fenol; 2-ME:
2.mercaptoetanol.
No obstante, el paciente positivo según la encuesta realizada se observó que fue asintomático y procedía de
una zona endémica para la brucelosis, con hábitos de consumir productos lácteos sin pasteurizar en contacto
directo de animales. Los sospechosos se les sugirieron repetir los análisis. Era de esperar debido que todos los
factores de riesgos considerados en la encuesta fueron aceptados por los alumnos. Es importante mencionar
que la ciudad de Mérida es frontera de esta zona y gran parte de sus productos llegan al mercado principal, por
lo que las personas que la habitan no escapan de los riesgos de contraer la enfermedad (26).
Así mismo se afirma que una de los principales causas por las cuales se adquiere la Brucella es por el conumo
de leche cruda y sus derivados que no han sido sometidos a ningún tipo de pausterización (27,28). Se comenta
que los casos positivos fueron evaluados por segunda vez, resultando los mismos títulos y sometidos a su
seguimiento para su tratamiento, y los otros casos fueron considerados como negativos. Lo que nos permite
decir que en la población estudiantil existe la enfermedad. Se comenta que los casos positivos fueron evaluados
por segunda vez, resultando los mismos títulos y sometidos a su seguimiento para su tratamiento, y los otros
casos fueron considerados como negativos.
Conclusiones
Se afirma que una de las principales causas por las cuales se adquiere la Brucella sp es por el consumo de
leche cruda y sus derivados que no han sido sometidos a ningún tipo de pasteurización. La población estudiantil
de la Escuela de Bioánalisis de la Universidad de los Andes evidencia la enfermedad. Se demostró que en la
población estudiantil de la Escuela Bioánalisis, hay una inscidencia de brucelosis humana de 1.47% (tres
estudiantes) ya que en ellos fueron detectados anticuerpos anti-Brucella sp. Se afirma que la procedencia de
zonas endémicas, el consumo de lácteos crudos y el contacto con animales son factores epidemiológicamente
importantes en esta zoonosis.
Resumen
La brucelosis genera grandes pérdidas económicas tanto al productor como al país; produciendo graves
problemas de salud pública ocasionados por el descuido en el control de la vacunación animal y medidas
preventivas al hombre. En la Escuela de Bioánalisis de la Universidad de los Andes la gran mayoría de sus
estudiantes provienen de zonas endémicas para la brucelosis como lo son: Santa Barbára del Zulia y El Vigia.
Razón que nos motivó a realizar el presente estudio de investigación. Un total de 204 (29.9%) de los estudiantes
se les aplicó una encuesta epidemiológica. Luego se les tomo 6 ml de sangre venosa para obtener el suero
sanguíneo y ser analizados mediante las técnicas de Rosa de Bengala, la Microaglutinación en placa con fenol
con 2-Mercaptoetanol. De esta manera conocer el porcentaje de seropositividad de dicha población estudiantil.
Los resultados arrojados indicaron que 3 (1.47%) de los estudiantes fueron seropositivos y 203 (98.5%)
seronegativos a los antígenos anti-Brucella sp. Lo que demuestra que en la Escuela de Bioánalisis existe la
enfermedad.
Palabras claves: Brucella, zoonosis, humanos, epidemiología, diagnóstico serólogico.
Abstract
Brucellosis causes economic losses both to the producer and the country, producing serious piblic health
problems due to the lack of control on animal vaccination and preventive measures to individuals. At the School
of Bionalysis at the University of Los Antes, most of the students come from endemic regions to Brucellosis,
such as: Santa Barbára del Zulia and El Vigia. This sitiation encouraged us to perform this research. 204 (29.9%)
of the students were given a serological survey. Then, 6 ml of blood were drawn to obtain the blood serum and
to be analyzed by the Rose Bengal technique, the Microagglutination on the a plate with phenol and 2mercapethanol. At his way could know the seropositive percentage of such student group. The results showed
that 3 (1.47%) of the students were seropositive and 203 (98.5%) were seronegative to antigens like anti-Brucella
sp. This proves that the disease exists at the School of Bionalysis.
Key words: Brucella, zoonosis, human, epidemiology, serological diagnosis.

�Agradecimientos
Los autores desean expresar su agredicimiento al CDCHT-ULA por el apoyo financiero recibido para la
realización de esta investigación a través del proyecto bajo el código FA 350 05 07 F Venezuela.
Referencias
1. López, J, A Best and C Morales 1998. Diagnosis of bovine brucellosis in milk by the ring test and ELISA in
dairies in the province of Nuble, Chile. Arch Med Vet 30(1): 133-138
2. López, A. 2004. Brucellosis (http// biblioweb.dgsca.unam.mx/libros/microbios/cap7/capitulo.htm)
3. Vargas, F, 2003. Sitación epidemiologica d ela brucellosis en Venezuela. Area de medicina de grandes
animales. Departamento de Medicina y cirugía. Decanato de Ciencias Veterinarias.Universidad Centro
Occidental Lisandro Alvarado (UCLA). Barquisimeto.
4. Orduña, L, R. Urrutia y A. Torres 2002. Patogenia de la Brucelosis humana. Universidad de Valladolid.
España.
5. Oficina Internacional de Epizootias 2006. Brucelosis Bovina. En Manual de Normas para Pruebas de
Diagnóstico y Vacunas. Enfermedades de la lista B. OIE, Paris, Francia.
6. Chin, J. 2001. El control de las enfermedades trasmisibles. 17 Edición. Publicaciones Científicas y técnicas
No. 581: 34-36.
7. FAO/OMS 1986. Comité de expertos en Brucelosis. 6to Informe Publicaciones no. 740, Ginebra.
8. Rosales, D. y A. Lugo. 2005. Evaluación de los antígenos utilizados para el diagnostico de Brucelosis bovina
en fincas lecheras del Municipio Alberto Adriani del Estado de Mérida. Tesis de Master. FCV.UCV.IRAIA.
Maracy. Venezuela.
9. FONAIAP 1988. Técnicas serológicas aplicadas en el diagnostico de la Brucelosis. Boletín Técnico No. 6
Maracay (Venezuela)
10. López, A, R. López, D. Ocampo, Y. Morroy y F. Dominguez 1991. Brucelosis: avances y perspectivas.
Instituto Nacional de Diagnostico y Referencias Epidemiológicas Dr. Manuel Martínez Báez. México.
11. López, A, 1989. Manual de técnicas y procedimientos para el estudio de la Brucelosis. Instituto Nacional de
Diagnostico y Referencias Epidemiológicas Dr. Manuel Martínez Báez. México.
12. López, A, 1999. Diagnostico de la brucelosis humana. Simposio Internacional de Brucelosis.MaracyVenezuela.
13. Anduenza, F y A Lugo. 2001. Seropeidemiologia de la Brucelosis en fincas productoras de leche del
Municipio Alberto Adriani del Estado de Mérida, Venezuela
14. Capitano L, E. Peña y C. Pérez 1995. Brucelosis Humana. Estudio Epidemiológico. Distrito Sanitario Tovar.
Estado de Mérida. Tesis de Grado. ULA.
15. Avendaño, C y Y Dorante 2002. Nieveles de anticuerpos contra Brucella sp en pacientes de la Unidad de
Reumatología de IAHULA. Universidad de los Andes, Mérida-Venezuela.
16. Capitano, L, et al. Op. cit.

�17. Lugo, A y F. Andueza 2001. Seropeidemiologia de la Brucelosis en fincas productoras de leche del Municipio
Alberto Adriani del Estado de Mérida, Venezuela. Tesis de Posgrado. Facultad de Farmacia. Universidad de los
Andes. Venezuela
18. Nielsen, K and J Duncan 1990. Animal brucellosis. CRC Press, USA. 423 pp
19. Jozic, B y O Mosquera 2004. Prevalencia de Brucelosis Humana en el personal de riesgo y Brucelosis
Bovina en la sala de matanza Ticoporo del Municipio Antonio de José de Sucre, Barinas, Venezuela. Universidad
Centro Occidental Lisandro Alvarado, Barquisimeto.
20. Rujano, N 2007. Determinación de Brucella sp en el personala de la sala de matanza y carnicerías del
Municipio de Antonio de José de Sucre, Barinas, Venezuela. Universidad Centro Occidental Lisandro Alvarado,
Barinas Venezuela. Tesis de grado. Facultad de Ciencias, ULA.
21. Novoa, D. 1976. Estudio preliminar de la brucelosis humana en el Distrito Colón. Estado de Zulia-MéridaVenezuela.
22. SASA Servicio de Sanidad Animal 2007. Resultados del Programa de Control de brucelosis bovina 2006.
Caracas, Venezuela.
23. Capitano, L, et al. Op. cit.
24. Castro, H, S Gonzalez y M. Prat 2005. Brucelosis. Una revisión práctica . Acta Bioquimica Clínica
Latinoamericana. 39 (2) 203-216
25. Altong, L y J. Verges 1989. Thecnique for the Brucelosis Laboratory INRA, París.
26. Oficina Internacional de Epizootias 2004. Brucelosis Bovina. En Manual de Normas para Pruebas de
Diagnóstico y Vacunas. Enfermedades de la lista B. OIE, Paris, Francia.
27. Ariza, J. 2002. Brucelosis en el siglo XXI Medicina clínica 119 (9): 339-344.
28. Candelo, N. 2004. Todo lo que se debe saber sobre brucelosis en bovinos. CENIAP Hoy No. 4, Aragua,
Venezuela.

�HÁBITOS ALIMENTARIOS DE HOMBRES CON CARACTERÍSTICAS
DE DISMORFIA MUSCULAR
Olga A. Marfil Briceño1, Reyna Cruz Bojórquez1, Rosalía Vázquez Arévalo2, José Ignacio Baile Ayensa3.
1. Facultad de Medicina, Universidad Autónoma de Yucatán.( (Mérida, México); 2. FES Iztacala de la
Universidad Nacional Autónoma de México, (México, México); (PAPIIT309609); 3. Facultad de Psicología
Universidad de Madrid (Madrid, España)
E-mail: algo_19@hotmail.com: r.c.bojor@hotmail.com )
Introducción
Los hábitos alimentarios son un conjunto de conductas
adquiridas, por la repetición de actos, en cuanto a la
selección, preparación y consumo de alimentos,
mediante las cuales se expresan las creencias y
tradiciones de un grupo, ya que se relacionan con las
características sociales, económicas y culturales de una
población.
Se establecen desde los primeros años de vida, a medida
que el niño va creciendo dentro de una determinada
sociedad, el proceso consciente e inconsciente de
aprendizaje de los valores, las actitudes, las costumbres
y los hábitos se realiza a través de la influencia de sus
padres, maestros y otros agentes culturales de su grupo
social. Estos valores van evolucionando y cambiando a través de los años, en la medida que las personas se
ven obligadas a modificar sus estilos de vida por las presiones económicas y/o socioculturales.
Entre los factores socioculturales que pueden transformar los hábitos de alimentación de las personas se
encuentra la situación económica, la disponibilidad de los alimentos en la zona geográfica donde vive, la religión,
los avances de la ciencia alimentaria y la tecnología entre otras (1,2).
La tecnología enfocada a la información ha tenido grandes logros permitiendo que las personas sobre todo las
más jóvenes tengan acceso a los mayores avances desde los espacios más alejados del planeta. Esta situación
ha traído como consecuencia la influencia de cánones estéticos de moda que promueven una imagen corporal
que no corresponde a la mayoría de la población, influyendo de manera importante en el comportamiento de
los adolescentes poniendo en riesgo su salud y su vida. Un ejemplo muy claro de esta influencia son los
Trastornos de la Conducta Alimentaria como la Anorexia Nerviosa, la Bulimia Nerviosa y los Trastornos no
Especificados que incluyen comportamientos alimentarios inadecuados (3,4).
El deseo constante de obtener un cuerpo socio-culturalmente ideal, extremadamente delgado en la mujer y
atlético y musculoso en el hombre, ha incrementado la presencia de trastornos de la imagen corporal como son
las dismorfias corporales. En ese juego de la venta y consumo de la “imagen perfecta” es donde la práctica de
la actividad física se ha convertido no sólo en un instrumento para mejorar la salud, sino también en una
herramienta para lograr dicha imagen. Por ello son cada vez más el número de personas que han tomado la
decisión en todo el mundo de practicar algún deporte o acudir a los gimnasios a ejercitarse en forma
desmesurada y sin supervisión (5-13).
La compulsión por ir al gimnasio, es una alteración que fue sacada a la luz por el Psiquiatra estadounidense
Harrison G. Pope y su equipo de investigación, entre 1987 y 1993, cuando exploraban los efectos secundarios
del abuso de esteroides anabolizantes en personas que acudían a los gimnasios; descubrieron que varios
fisicoculturistas de Boston y Los Ángeles, tenían largas historias de consumo de hormonas esteroideas y
llegaban a mostrar comportamientos psicóticos (14,15,16).

�Este nuevo trastorno se refería a un deseo de ganar peso magro, acompañado de alteración de la imagen
corporal, por la cual se veían pequeños y débiles cuando realmente eran lo contrario. Los sujetos afectados
presentaban obsesiones por su cuerpo y realizaban prácticas deportivas compulsivas para agrandarlo. Su vida
psicológica y social se veía afectada por querer estar todo el tiempo en el gimnasio y evitaban situaciones donde
creían que los demás comprobarían lo poco musculosos que estaban (17-21).
Esta sintomatología parecía ser exactamente opuesta a la Anorexia Nerviosa. Por ello, la primera denominación
que se le dio fue la de “Anorexia Nerviosa Inversa” o “Anorexia Masculina” (22,23).16, 19 A través de los años, se
fue matizando el término hasta llegar a denominar esta patología como “Trastorno Dismórfico Muscular” (2428).
La prevalencia de este trastorno no se conoce con exactitud, ya que no se cuenta con estudios epidemiológicos
en ningún país, sin embargo de acuerdo con lo reportado por Pope en Estados Unidos se ha considerado que
podría estar afectando entre el 1% y el 10% de los usuarios habituales de los gimnasios, sin considerar a los
que por sentirse avergonzados con su poco desarrollo muscular se ejercitan en casa. En España se estima una
prevalencia aproximada de 0.048% en la población general (29,30).
Tienen mayor riesgo a desarrollar Dismorfia Muscular las personas que se encuentran entre los 15 a los 37
años; los halterofílicos y fisicoculturistas, donde los últimos son los más propensos en comparación a otros
grupos que sólo practican entrenamiento de pesas; esto está sustentado por el estudio de Lantz, Rhea y
Cornelius de Estados Unidos realizado en el 2002, donde participaron 100 fisicoculturistas y 68 levantadores
de pesas ambos de alto nivel competitivo y cuyos resultados demuestran que el grupo de fisicoculturistas en
comparación a los levantadores de pesas son significativamente más propensos para reportar preocupaciones
en cuanto al tamaño y simetría de su cuerpo, a realizar cambios en el comportamiento dietético y utilizar
sustancias farmacológicas (31,32).14, 23 En el año 2003, Montoya y Araya en Costa Rica, obtuvieron resultados
similares al realizar una investigación parecida a la de Lantz et al, pero en una población más pequeña de
fisicoculturistas y levantadores de pesas (33).
De la misma forma que las personas que padecen Anorexia Nerviosa, los hombres con Dismorfia Muscular
optan por hábitos alimentarios que ponen en riesgo su salud, para tratar de que sus cuerpos alcancen el
estándar de la moda (34). Muchas de estas conductas se comenzaron a conocer en las entrevistas realizadas
por el equipo de Pope durante el descubrimiento de la psicopatología. Entre las conductas encontradas están:
el conteo riguroso de las kilocalorías contenidas en los alimentos que consumen, el seguimiento de dietas altas
en proteínas y muy bajas en grasas, así como el consumo de costosas barras, licuados y varios suplementos.
También está el tiempo excesivo dedicado a planear, preparar, pesar y empacar las porciones exactas en
pequeñas bolsas de plástico con los alimentos que conformarán la dieta (35). Estos comportamientos
repercuten también en forma negativa en sus relaciones sociales, porque las personas rechazan desde ir a
comer a restaurantes hasta irse de vacaciones por miedo a no saber de manera precisa las kilocalorías,
proteínas y grasas que contiene la comida, como enfatizaron posteriormente algunos estudios realizados por
Lantz et al, y Montoya et al, donde se menciona que las personas con Dismorfia Muscular, tienen una mayor
preocupación y control sobre su dieta (36,37,38).
Otra situación que caracteriza estas personas es el consumo de sustancias para “ayudar” a incrementar su
masa muscular; entre los más utilizados son los extractos de proteínas provenientes del huevo o del suero de
la leche en diversas presentaciones como son polvos, barritas y licuados; también consumen multivitamínicos,
bebidas hidratantes para reponer electrolitos, sustancias como la carnitina y productos con cafeína, entre otros.
Estos productos generalmente son recomendados por los entrenadores de los gimnasios, por amigos o tomados
de revistas deportivas sin considerar la acción de algunos de sus componentes en el organismo. La mayor
parte de estos productos pueden adquirirse en las tiendas especializadas en suplementos alimenticios sin
necesidad de receta médica, pero existen otras sustancias consideradas fármacos que son empleadas en forma
ilegal como son los esteroides anabolizantes, las hormonas de crecimiento, los medicamentos protectores del
hígado, entre otros; se han reportado también el uso de sustancias destinadas para uso veterinario como el
clenbuterol y el equipoise (39,40,41). El problema con el uso de estas sustancias es que su consumo se realiza
de manera indiscriminada, sin supervisión médica y mucho menos en las dosis adecuadas, ya que existen datos
que aseguran que algunas personas han llegado a consumir de 10 a 100 veces la dosis de esteroides anabólicos
que se utilizan en el ámbito médico, además de varias hormonas y algún fármaco protector del hígado de
manera cíclica y por largos períodos de tiempo con la finalidad de no perder los beneficios de crecimiento
muscular obtenidos (42,43). Los aspectos adversos del consumo de estas sustancias pueden ser: hipertensión
arterial, riesgo de sufrir un ataque al corazón por hipertrofia del ventrículo izquierdo y aumento de riesgo de
ateroesclerosis por disminución de las lipoproteínas de alta densidad; también puede aparecer colestasis
hepática, peliosis hepática, reducción de la secreción de gonadatropina causando atrofia de los testículos,

�reducción de la producción de esperma y ginecomastia, además de los efectos del comportamiento como
tendencia suicida, agresividad y manías (44-47).
Unido a estos efectos, se encuentran también los causados por el sobreentrenamiento como son: fatiga,
insomnio, disminución del apetito, esguinces, desgarres, fracturas, etcétera (48).
No obstante, a pesar de lo mencionado el conocimiento sobre los hábitos de alimentación en las personas con
Dismorfia Muscular es muy limitado. Por lo anterior, el objetivo del presente trabajo es determinar los hábitos
alimentarios de hombres con características de Dismorfia Muscular, que asisten a gimnasios del norte de la
ciudad de Mérida, Yucatán.
Metodología
Participantes.
30 hombres entre 18 y 30 años, que su asistencia a los gimnasios Sportmed, Spor Tec, Top Body y WW Gym
fuera por lo menos tres meses consecutivos y que aceptaran participar en el estudio firmando una carta de
consentimiento informado
Instrumentos.
-El Muscle Dysmorphia Inventory (MDI por sus siglas en inglés): Creado por Lantz, Rhea y Cornelius, el cual
está basado en la escala tipo Likert con 27 ítems y con seis opciones de respuesta. Este instrumento califica 6
subescalas: Dieta, Suplementos, Protección Física, Dependencia al ejercicio, Tamaño-Simetria, Farmacología.
Las personas que obtuvieron entre el 50% y el 100% de los puntos totales por subescalas se consideraron con
características de dismorfia muscular o vigorexia. Mientras más alta fue la puntuación por subescala, significó
que tienen mayor riesgo de ésta (49).
-Cuestionario Sobre Hábitos de Alimentación que incluye 4 secciones:
1) La sección A, que consta de preguntas para identificar el ingreso, los gastos en alimentación y los gastos en
suplementación.
2) La sección B, que incluye cuestionamientos relacionados a la adopción de una dieta especial, los alimentos
que considera permitidos y prohibidos para mantener el cuerpo saludable, la revisión de las etiquetas de los
alimentos industrializados, la preparación de alimentos y el consumo de agua.
3) La sección C, retoma el Instrumento de Frecuencia de consumo de Alimentos (F.C.A.): Este cuestionario
creado y validado para población mexicana, por Parra, S., Romieu, I y Hernández, M. en 1996, mide la ingestión
de alimentos a lo largo de un período de tiempo extenso. Consta con dos partes: 1.- una lista de alimentos más
frecuentemente utilizados, 2.- un conjunto de opciones de respuesta con relación a la frecuencia de consumo
de cada alimento. Estas opciones de respuesta van desde nunca, hasta especificar cuantas veces al día se
consumió un alimento.
4) la sección D, dedicada al consumo de suplementos y medicamentos, tiempo de uso y frecuencia (50).
-El Registro de Alimentos de Tres Días (RAD): Consiste en anotar todos los alimentos consumidos durante tres
días consecutivos. Se incluyen dos días entre semana y uno de fin de semana; los períodos pueden ser: juevesviernes y sábado o domingo, lunes y martes. Este es un método cuali-cuantitativo, con el cual se pretende medir
y describir la dieta de la persona participante, fue diseñado por Aráuz A., en 1996 (51).
Procedimiento.
En primer término se solicitó autorización a los gimnasios para llevar a cabo el estudio. Posteriormente se invitó
a participar de manera voluntaria a los asistentes del sexo masculino que cumplieran con los criterios de
inclusión.

�Después se procedió con la aplicación de los instrumentos; el primero fue el Muscle Dysmorphia Inventory (MDI
por sus siglas en inglés), con el fin de identificar en los participantes características de Dismorfia Muscular. En
caso afirmativo, se procedió a la aplicación del Cuestionario Sobre Hábitos Alimentarios y finalmente se aplicó
el Registro de Alimentos de Tres Días (RATD), el cual fue proporcionado al participante para que lo conteste en
casa y recuperado posteriormente en la fecha acordada.
Resultados
La población de estudio estuvo conformada por 30 hombres de los cuales el 40% (12 casos) fueron identificados
con características de Dismorfia Muscular de acuerdo con los resultados del Muscle Dysmorphia Inventory. Se
encontró que de las 6 escalas del instrumento, la población de estudio presentó mayor preocupación por:
“tamaño-simetría”, “dieta”, “dependencia al ejercicio” y “suplementos” como se puede observar en la Tabla 1.
Tabla 1. Factores de riesgo del Inventario de Dismorfia Muscular (MDI) en la población de estudio.
Sección

Media

DE

Min.

Máx.

Dependencia al ejercicio

80.58

16.36

46

100

Tamaño-simetría

58.83

19.89

27

83

Suplementos

57.58

22.53

25

95

Dieta

53.33

17.97

30

83

Protección física

33.50

5.55

25

42

Farmacología

17.00

------

17

17

Fuente: Muscle Dysmorphia Inventory (Lantz, Rhea y Cornelius, 2004)
Respecto a los hábitos de alimentación y siguiendo cada una de las secciones del Cuestionario Sobre Hábitos
Alimentarios, se pudo observar en sección A que el ingreso mensual que reportaron los participantes fue de
$8,000.00 como mínimo y $50,000.00 como máximo, siendo la media de $23, 541.66. Del ingreso mensual, el
5.51% fue destinado a la alimentación y el 2.07% a la suplementación.
Las personas que padecen Dismorfia Muscular frecuentemente se someten a dietas especiales y prefieren
algunos alimentos y omiten otros. Al respecto, con los resultados de la sección B del instrumento se pudo
identificar que el 50% de los participantes (6 casos) llevan una dieta especial, de ellos, el 66.6% menciona que
es supervisado por un nutriólogo. Los alimentos que consumen y los que no consumen cuando se someten a
dietas especiales se encuentran plasmados en la Tabla 2.
Tabla 2. Alimentos consumidos y no consumidos en el caso de dieta especial
Alimentos
Consumidos

Razones
consumirlos

Cereales

Contienen hidratos de
carbono, que producen Botanas
energía

Contienen grasa, engordan, y
tienen cantidades elevadas en
sodio

Frutas

Contienen fibra, vitaminas Refrescos
y minerales
Alimentos grasosos

Engordan

Verduras
Carnes (res, pollo
y pescado)
Huevo

Frijol

para

Alimentos no consumidos

Razones
consumirlos

Contienen grasa

Dulces
Contienen proteínas para Alimentos con excesivo
Engordan
la formación de músculos contenido de hidratos de
Carbono
Sal

Fuente: Cuestionario Sobre Hábitos de Alimentación (sección B)

para

no

�En cuanto al consumo de agua, se encontró que el 50% de la población (6 casos) consumen más de dos litros
de agua al día, el 33% (4 personas) entre uno y uno y medio litros al día y el 16.7% (2 personas) entre litro y
medio y dos litros al día.
Al momento de adquirir alimentos industrializados y revisar la información nutrimental del empaque, el 50% de
los participantes fijó su atención en el contenido de proteínas, 25% en el contenido de lípidos, 16.7% en el
número de porciones por empaque y el 8.3% en el contenido de kilocalorías.
El tiempo empleado para diseñar los alimentos fue en el 91.7% de los participantes de 10 minutos y en el 8.3%
hasta 30 minutos.
La sección C del instrumento es la Frecuencia de Consumo de Alimentos donde se encontró que la media de
consumo de frutas y verduras fue de 5 veces a la semana.
En cuanto a los cereales y tubérculos, el consumo fue de 6 veces a la semana. Los productos de origen animal
fueron consumidos en los 7 días de la semana. Las leguminosas 2.5 veces a la semana; mientras que el aceite
7. Los dulces y las barritas de cereal 2 veces a la semana.
De las bebidas, los participantes informaron que el té negro lo consumieron 3 veces a la semana; los refrescos
embotellados y las bebidas hidratantes 2 y el alcohol 1 vez.
La sección D se refiere a las ayudas ergogénicas, los datos afirman que el 83.3% (10 casos) de la muestra
consumen algún tipo de suplemento con el objetivo de incrementar la masa muscular (80%), incrementar el
rendimiento (10%) y por ambas razones (10%). Estos suplementos fueron recomendados en el 40% de los
sujetos por el entrenador, 30% por los amigos, 20% por un nutriólogo y 10% tanto por el entrenador como por
los amigos. El tiempo de consumo de estas sustancias varía entre 1 mes y 20 meses, con una frecuencia de
consumo entre una vez por semana (10%), 5 veces (60%) y 7 veces a la semana (30%). En el caso del uso de
fármacos para incrementar la masa muscular, el 100% (12) de los participantes negaron utilizarlos.
Los resultados del Registro de Alimentos de Tres Días, permitió identificar el consumo de energía, macro y
micronutrimentos de la población de estudio que se presentan en la tabla 3. Se puede observar que el consumo
de algunos nutrimentos se encuentra por debajo de lo recomendado, por ejemplo los hidratos de carbono cuyo
consumo promedio fue de 345.96g., representa el 46.96% del total de energía, siendo la recomendación
deportistas de entrenamiento de fuerza entre 60 y 70%; lo mismo sucede con el consumo de la fibra, cuyo
promedio consumido por la población de estudio fue de 9.84 g/día, siendo la recomendación 30g/día.
Tabla 3. Consumo de Energía, Macro y Micronutrimentos de los participantes.
Energía, Macro y Micronutrimentos

Media

D.E.

Mínimo

Máximo

Energía (Kcal)

3002.25

1,136.97

1,550.43

5,828.99

Proteínas (g)

136.23

37.9

70.22

204.8

Hidratos de Carbono (g)

345.96

149.58

176.4

689.28

9.84

6.19

1.92

25.99

Lípidos totales (g)

109.54

44.35

42.36

196.34

Ac. Grasos Saturados (g)

36.68

17.22

12.06

64.48

Ac. Grasos Monoinsaturados (g)

35.49

15.92

13.46

68.46

Ac. Grasos Poliinsaturados (g)

15.06

8.09

3.98

28.59

Colesterol (mg)

1286.77

Fibra (g)

570.84

315.44

271.68

Sodio (mg)

4,151.35

1,952.4

1,706.39

7,450.5

Potasio (mg)

2,529.17

753.01

1,388.81

3,951.71

Calcio (mg)

1,288.74

388.42

729.75

1,889.96

Hierro (mg)

26.22

9.37

15.16

45.75

Fuente: Registro de Alimentos de Tres Días

�Por otro lado, algunos nutrimentos fueron consumidos en exceso por la población estudiada, tal es el caso de
las proteínas cuyo promedio fue de 136.23g/día, lo que representa el 19.43%, siendo la recomendación entre
el 10 y 15%; los lípidos totales, donde el porcentaje recomendado es entre 20 y 25%, siendo el consumo de
33.57%( 109.54g/día). El colesterol, cuyo consumo superó los 300mg/día recomendados (570mg/día); el sodio
y el hierro con recomendaciones de 2.4gr/día y 10mg/día respectivamente.
Por último, el 33.3% de los participantes mencionaron realizar las comidas en casa, mientras el 66.4% en casa
y en algún restaurante, el 75% de los participantes menciona que prefiere en compañía de familiares o amigos,
mientras que al 25% le es indiferente estar solo o acompañado.
El 50% de los participantes mencionaron que tienen por costumbre realizar 3 tiempos de comida al día, el 33%
realiza 4 tiempos y sólo el 17% realiza 5 tiempos de comida al día. De ellos, el 66.7%de la población realiza sus
comidas en un horario establecido, mientras el otro 33.3% lo hace en diferentes horarios.
Discusión
Los hábitos de alimentación de las personas con características de Dismorfia Muscular han sido poco
estudiados, no se encontró información suficiente para relacionarlos con el presente estudio, por lo que los
resultados fueron comparados con las recomendaciones diarias de nutrimentos para deportistas que llevan a
cabo entrenamiento de fuerza. Uno de los hallazgos interesantes es el alto porcentaje de participantes (40%)
que presentaron características de Dismorfia Muscular, ya que no se trata de practicantes de halterofilia y
fisicoculturismo de alto nivel competitivo como en los estudios realizados por Lantz, Rhea y Cornelius en el 2002
en Estados Unidos (52) y por Montoya y Araya en 2003 en Costa Rica (53). Es de llamar la atención que jóvenes
que se dedican a entrenar con pesas y ejercicio aeróbico en gimnasios presenten puntuaciones altas en las
subescalas “tamaño y simetría” del cuerpo y “dieta” lo que coincide con las investigaciones anteriormente
mencionadas, además de las subescalas “dependencia al ejercicio” y “suplementos”, que no han sido
reportadas en ningún otro estudio y quizá por esa misma razón es que la subescala “Farmacología” que se
refiere al consumo de sustancias prohibidas no tuvo coincidencia.
La media de edad cronológica (22 años) es equiparable a la encontrada en otros estudios, ya que el rango de
edad con mayor propensión a padecer Dismorfia Muscular se encuentra entre los 15 y 37 años. Pope et al,
mencionan en sus estudios que una de las conductas encontradas en las personas con Dismorfia Muscular es
el conteo riguroso de kilocalorías contenidas en los alimentos que consumen, situación que no coincide con los
resultados del presente estudio, debido que sólo uno de los participantes (8.3%) se preocupó por ello, al revisar
las etiquetas de los alimentos. Esto sucede también con el tiempo empleado para la planeación y preparación
de los alimentos, que en el presente estudio se encuentra en el rango entre 10 y 30 minutos, siendo que Pope
et al, afirman que el tiempo es largo aunque no especifican una cifra con exactitud (54).
En la Frecuencia de Consumo de Alimentos se encontró que la media de consumo de frutas y verduras fue de
5 veces a la semana. Las frutas más consumidas fueron: manzana, mandarina, melón, naranja, pera, plátano y
sandía. De las verduras la lechuga, el tomate, la zanahoria y las verduras pre-cocidas. Los cereales y tubérculos
6 veces a la semana; los de consumo más frecuente fueron: arroz, cereales de caja, galletas, hot cakes, tortillas,
papa y pan de molde.
Los productos de origen animal 7 días a la semana, siendo los de mayor frecuencia: atún, huevo, jamón, leche,
pollo, cerdo, quesos, res y yogurt. De las leguminosas sólo se mencionó el frijol que fue consumido un promedio
de 2.5 veces a la semana. Mencionaron que el aceite se utiliza todos los días para diferentes preparaciones y
las barritas de cereal y los dulces dos veces por semana. De las bebidas, el más consumido fue el té negro, 3
veces por semana, 2 veces los refrescos embotellados y las bebidas hidratantes y el alcohol 1 vez.
Se puede decir al analizar estos datos y compararlos con las recomendaciones que es deficiente y poco variado
el consumo de frutas y verduras, ya que deben ser consumidas 7 días de la semana y aprovechar la gran
variedad de ellas disponibles en el mercado, sobre todo las de temporada que son más frescas y baratas. Lo
mismo sucede con los cereales que son la principal fuente de energía, es recomendable consumirlo todos los
días en sus diferentes presentaciones y de preferencia integrales (55-58).
Con respecto a los productos de origen animal se observa un consumo adecuado en cuanto a la frecuencia, tal
vez sea porque son los alimentos que proveen de proteínas al organismo y sirven a las personas con Dismorfia
Muscular para incrementar el volumen muscular (59,60). Las leguminosas son necesarias por su alto contenido

�en fibra, proteínas de origen vegetal, hidratos de carbono y vitaminas y minerales, sin embargo, sólo se
mencionó el frijol cuando las lentejas y la soya son excelentes opciones (61).
El agua es uno de los elementos indispensables en la vida del ser humano sobre todo cuando se realiza ejercicio
físico, es de hacerse notar que dentro de las bebidas reportadas por los participantes el té negro, los refrescos
embotellados y las bebidas hidratantes hayan sido considerados dentro del consumo habitual y el agua no
aparezca en el listado (62).
Pope, et al mencionan que las personas con Dismorfia Muscular consumen ayudas ergogénicas para
incrementar su masa muscular, en el presente estudio se pudo afirmar que el 83.3% de los participantes
consumen algún tipo de suplemento con dicho fin (63). Estas sustancias generalmente son recomendadas por
los entrenadores, los amigos y las revistas deportivas como afirman Wilmore, J. y Costill, D., quienes la mayoría
las veces se basan en su propia experiencia y desconocen la forma de acción en el organismo y los riesgos
para la salud debido a su consumo muchas veces excesivo. Esto coincide con el presente estudio, donde se
encontró que en el 40 % de los sujetos fue el entrenador quien recomendó el consumo de estas sustancias, en
el 30 % los amigos, en el 10% ambos y en el 20% un nutriólogo (64).
En el caso de los fármacos, todos los participantes negaron su consumo, situación que difiere de lo reportado
por Pope, et al en 2002, Lantz, Rhea y Cornelius en 2002 y Montoya y Araya en 2003, quienes afirman que las
personas con Dismorfia Muscular utilizan indiscriminadamente sustancias farmacológicas para conseguir el
incremento de masa muscular (65,66).
En cuanto al consumo de energía, macro y micronutrimentos obtenido a través del Registro de Alimentos de
Tres Días, se puede observar que el consumo promedio de energía para el total de la población fue 1,198
Kilocalorías menos a lo encontrado por Meredith, O`Reilly y Evans en 1992 en un grupo de hombres que
realizaban entrenamiento de fuerza en forma habitual y consumían 4, 200 Kilocalorías por día (67).
En el presente estudio el consumo de hidratos de carbono se encontró por debajo (46.96%) de las
recomendaciones para deportistas de entrenamiento de fuerza (entre 60 y 70%) lo que provoca que al no contar
con suficientes reservas de glucógeno para enfrentar las exigencias del ejercicio, el cuerpo tiene que recurrir a
vías alternas, transformando las proteínas en energía (68).
Por otro lado, las proteínas presentaron un consumo del 19.47% en promedio, lo que rebasa las
recomendaciones para este macronutrimento que son del 10 al 15%. Este consumo excesivo está de más ya
que los fisiólogos afirman que se requiere un pequeño incremento de proteínas en los deportistas para reparar
las pequeñas roturas fibrilares que se dan durante el entrenamiento y fomentar el crecimiento del nuevo tejido
muscular y el sobrante de proteínas produce un incremento en la excreción urinaria de nitrógeno lo que puede
llevar a la deshidratación (69).
Los lípidos totales, también se encontraron incrementados, el porcentaje recomendado es entre 20 y 25% y el
consumo promedio fue de 33.57%. Esto puede provocar incremento de peso debido a las grasas no a hipertrofia
muscular. Estos resultados difieren de los reportado por Pope et al quien menciona que las personas con
Dismorfia Muscular consumen dietas bajas en lípidos (70).
El sodio se pierde durante el ejercicio y depende de muchas variables como el clima, la intensidad y el tiempo
del ejercicio, por lo que no se puede hablar de una recomendación específica para los individuos que entrenan
con levantamiento de pesas. Por lo tanto la comparación del consumo de este micronutrimento se realizó con
base a las necesidades de sodio de un individuo normal, encontrando que el grupo de estudio tuvo un consumo
de 1.75 g. por arriba de las recomendaciones (2.4 g/día) (71).
El hierro es un constituyente de la hemoglobina, la mioglobina y de algunas enzimas, por lo que su disponibilidad
es importante para la captación de oxígeno y su transporte, así como para la transferencia de electrones y la
producción de energía. Cuando su ingestión es insuficiente y prolongada aparece la anemia ferropénica
reduciendo el trasporte de oxígeno afectando la capacidad de rendimiento, por lo que es importante que se
cubra la ingestión recomendada de 10 mg/día, cifra que fue duplicada en el presente estudio (26.22 mg/día)
(72).
Conclusiones

�Los resultados del presente estudio dan cuenta de la necesidad de realizar más investigación sobre el tema,
incrementar la población de estudio y abarcar otras áreas de la ciudad. Es necesario también establecer
estrategias para que los instrumentos arrojen datos sobre el consumo de sustancias farmacológicas e indagar
más a fondo sobre los suplementos que se consumen (cantidades, tiempo de consumo, lugar de adquisición,
costo, etc.).La Dismorfia Muscular o Vigorexia y sus síntomas parecen estar presentes en los usuarios de
gimnasios, por lo que es importante conocer sus mecanismos de instauración para establecer estrategias de
tratamiento y prevención.
Agradecimientos
Proyecto apoyado por el Programa de Impulso y Orientación a la Investigación (PRIORI) de la Universidad
Autónoma de Yucatán 2007, en su modalidad Beca- Tesis.
Resumen
El objetivo del estudio fue conocer los hábitos de alimentación de hombres con características de dismorfia
muscular que asistían a gimnasios del norte de la ciudad de Mérida, Yucatán. Participaron voluntariamente 30
personas con una media de edad de 22 años. Los cuales contestaron: a dos cuestionarios un de Dismorfia
Muscular otro de Hábitos de Alimentación, y un Registro de Alimentos de Tres Días. Los resultados mostraron
que 12 participantes fueron identificados con síntomas de Dismorfia Muscular. Entre sus hábitos alimentarios
se encontró que de manera general presentan un alto consumo de proteínas y de lípidos en su dieta, así como
una baja ingestión de hidratos de carbono; el 50% se somete a dietas especiales utilizando suplementos para
obtener un mayor desarrollo muscular, recomendados por personas que no son del área de la salud, los cuales
podrían desconocer su mecanismo de acción y sus efectos negativos en el organismo. La presencia de
sintomatología de Dismorfia Muscular es alta (40%) en la población de estudio, lo que hace necesario investigar
más a fondo los mecanismos de instauración del problema, del consumo de suplementos y fármacos anabólicos
con el propósito de establecer estrategias de tratamiento y prevención.
Palabras clave: hábitos alimentarios, dismorfia muscular, hombres.
Abstract
The objective was to study the feeding habits of men with muscle dysmorphia characteristics attending gyms in
the north of Merida, Yucatan. Voluntarily participated 30 people with an average age of 22. And they answered
the Muscle Dysmorphia Inventory and a questionnaire on eating habits, composed of four sections including the
Frequency of Food Consumption and Food Registry three days. The results showed that 12 participants were
identified with symptoms of muscle dysmorphia. Among their dietary habits found that generally have a high
consumption of protein and fat in your diet and a low intake of carbohydrates, 50% undergo special dietary
supplements are used for greater muscle development, Recommended for people who are not health area,
which could ignore its mechanism of action and its negative effects on the body. The presence of symptoms is
high (40%) in the study population, making it necessary to further investigate the mechanisms for setting up the
problem, taking supplements and anabolic drugs in order to establish prevention strategies.

Key words: eating habits, muscle dysmorphia, men.
Referencias
1. Aguilar P. y M. Murguía 2001. Glosario de términos para la orientación alimentaria. Cuad Nutr; 24(1):21
2. Shils M, J. Olson, M Shike y C Ross 2001. Nutrición en salud y enfermedad. 9ª ed. Vol.1 México; Mc Graw
Hill.
3. Calvo I, J Aroca, M Armero, J Díaz, Ma. Rico 2002. Estilo de vida en trastornos de conducta alimentaria. Nutr
Hosp.; 17: 219-222
4. Ministerio de Sanidad y Consumo1996. Nutrición saludable y prevención de los trastornos alimentarios.
España: Ministerio de Sanidad y Consumo.

�5. Toro J, E Salamera and E Martínez 1994. Assessment of sociocultural influences on the aesthetic body shape
model in anorexia nervosa. Acta Psychiatr Scand; 89 (3): 147-51
6. Martínez E, J Toro y E Salamero 1996. Influencias socioculturales favorecedoras del adelgazamiento y
sintomatología alimentaria. Revista de Psiquiatría de la Facultad de Medicina de Barcelona. 23 (5): 125-133
7. Le Breton D. 2002.Antropología del cuerpo y modernidad. Argentina: Nueva Visión.
8. Vila E. 2001. La anorexia en el deporte de élite. Rev. Psiquiatría Fa Med Barna; 28 (3): 170-177
9. Montoya J y G Araya 2003. Identificación y comparación de síntomas de dismorfia muscular entre sujetos
que practican físico culturismo y otros que realizan entrenamiento con pesas. Rev de Ciencias del Ejercicio y la
Salud. 3 (1): 54-62
10. Jiménez F. Imagen corporal, cultura y género. TE[ en línea] 2003 mayo [fecha de acceso 16 de octubre de
2005]; (243): 28-30. Disponible en: http:// www.fe.ccoo.es/publicaciones/TE/sumario.htm.
11. American Psychiatric Association (APA) 2000. Practice guideline for the treatment of patients with eating
disorders (revisión) Am J Psychiatry; 157 (suppl):4.
12. Woodside B. Assessing and treating men with eating disorders. Psychiatric times [en línea] 2004 March [
fecha
de
acceso
16
de
octubre
de
2005];
21
(3).
URL
disponible
en: http://www.psychiatrictimes.com/p040386.html.
13. Jeffrey C, P Gray, H Pope 2005. Male body in Taiwanversus the west: yanggang zhiqi meets the Adonis
complex. Am J Psychiatry; 162 (2): 263-269
14. Baile J. 2005. Vigorexia como reconocerla y evitarla. Madrid: Síntesis.
15. Pope H, K Phillips and R Olivardía 2002. The Adonis complex. How to identify, treat, and prevend body
obssesion in men and boys. New York: Touchstone
16.
Pope
H.
2001.
Unraveling
the
(http://www.psychiatrictimes.com/p010353.html)

Adonis

complex.

Psychiatric

Times;

18

(3)

17. Baile J., Op. cit.
18. Pope H, et al, 2002, Op. cit.
19. Pope H., Op. cit.
20. 17. Pope H, D Kantz and J Hudson 1993. Anorexia nervosa and “reverse anorexia” among 108 male
bodybuilders. Compr Psychiatry; 34(6): 406-409
21. 18. Pope H, A Gruber, P Choi, R Olivardía and K Phillips 1997. Muscle dysmorphia. An underrecognized
form of body dysmorphic disorder. Psychosomatics; 38 (6): 548-557
22. Pope H.,Op. cit.
23. 19. Gándara J y Ma. Álvarez 2003. Nuevas patologías psiquiátricas: ¿nuevas enfermedades o problemas
psicosociales? Psiquiatría y Atención Primaria; 15-18
24. Baile J., Op. cit.
25. Pope H, et al, 2002, Op. cit.

�26. 20. Ung E, C Fones and A Ang 2000. Muscle dysmorphia in young chinese male. Ann Acad Med
Singapore;29: 135-137
27. 21. Hitzeroth V, C Wessels, N Zungu-Dirwayi, P Oosthuizen, D Stein 2001. Muscle dysmorphia: a South
African sample. Psychiatry Clin Neurosci. ;55(5):521-523
28. 22. Olivardia R. 2001.Mirror, mirror on the wall, who´s the largest of them all? The features and
phenomenology of muscle dysmorphia. Harvard Review of Psychiatry; 9 (5): 254-259
29. Baile J., Op. cit.
30. Pope H, et al, 2002, Op. cit.
31. Baile J., Op. cit.
32. 23. Lantz C, D Rhea and A Cornelius 2002. Muscle dysmorphia in elite-level power lifters and bodybuilders:
a test of differences within a conceptual model. J Strength Cond Res; 16 (4): 649-655
33. Montoya J y G Araya, Op. cit.
34. Pope H, et al, 2002, Op. cit.
35. Pope H, et al, 2002, Op. cit.
36. Montoya J y G Araya, Op. cit.
37. Pope H, et al, 2002, Op. cit.
38. Lantz C, et al, 2002, Op. cit.
39. Baile J., Op. cit.
40. Pope H, et al, 2002, Op. cit.
41. 24. Pujol-Amat P 2002. Nutrición, salud y rendiento deportivo. 3ª ed. España: Espaxs Publicaciones Médicas.
42. Baile J., Op. cit.
43. Pope H, et al, 2002, Op. cit.
44. Baile J., Op. cit.
45. 25. Kuipers, H. (1998). Anabolic steroids: side effects. In: Encyclopedia of Sports Medicine and Science,
T.D.Fahey (Editor). Internet Society for Sport Science: http://sportsci.org.
46. 26. Bahrke MS, CE Yesalis 3rd, JE Wright 1996. Psychological and behavioural effects of endogenous
testosterone and anabolic-androgenic steroids. An update. Sports Med. 22(6):367-390.
47. 27.Yesalis CE. 2000.Anabolic steroids in sports and exercise, 2nd edition. Champaign, IL: Human Kinetics.
48. Vila E, Op. cit.
49. 28. Rhea D, C Lantz and A. Cornelius 2004. Development of the Muscle Dysmorphia Inventory (MDI). J
Sports Med Phys Fitness. 44: 428-435

�50. 29. Parra S., I Romieu, y M. Hernández 1996. Método de Frecuencia de Consumo de Alimentos. Manual de
Encuestas de Dieta. México: Instituto Nacional de Salud Pública. 111-120.
51. 30. Aráuz A. 1996. Método de registro de alimentos de tres días. Manual de Encuestas de Dieta. México:
Insituto Nacional de Salud Pública. 83-97.
52. Lantz C, et al, 2002, Op. cit.
53. Montoya J y G Araya, Op. cit.
54. Pope H, et al, 1993, Op.cit.
55. Shils M, et al, Op. cit.
56. 31. Pérez B, y L Marván 2001. Sistema mexicano de alimentos equivalentes. México: fomento de Nutrición
y Salud, A.C.:
57. 32. Pérez B y L. Marván 2005. Manual de dietas normales y terapéuticas. Los alimentos en la salud y la
enfermedad. La Prensa Médica Mexicana, S.A.de C.V.
58. 33. Mahan K. and S Escot-Stump. 2001. Nutrición y dietoterapia de Krause. 10ª ed. Mc Graw Hill.
59. Pérez B, y L Marván, Op. cit.
60. Mahan K. and S Escot-Stump, Op. cit.
61. Shils M, et al, Op. cit.
62. 34. Villa J, A Córdoba, J. González et al. 2000. Nutrición del Deportista: España: Gymnos Editorial Deportiva.
63. Pope H, et al, 1993, Op.cit.
64. 35. Wilmore, J y D. Costilla 2004. Fisiología del esfuerzo y del deporte. 5ª ed. Barcelona: Paidotribo.
65. Montoya J y G Araya, Op. cit.
66. Lantz C, et al, 2002, Op. cit.
67. 36. Merdith, C.N., K.P.; O´Reilly, and W.J. Evans1992. Protein and energy requirements of Strength trained
men. Med. Sci Sport Exert. 24 (5):S71.
68. Villa J, et al, 2004, Op. cit.
69. 37. Clark N. 2006. La guía de nutrición deportiva de Nancy Clark. España: Editorial Paidotribo.
70. Villa J, et al, 2004, Op. cit.
71. Mahan K. and S Escot-Stump, Op. cit.
72. Idem.

�SALUD BUCAL Y HÁBITOS ALIMENTARIOS EN ESTUDIANTES
UNIVERSITARIOS
Martha Aidee Cisneros Estala1,2, Liliana Zandra Tijerina González1,2 y Pedro César Cantú Martínez1
1Facultad de Salud Pública y Nutrición, Universidad Autónoma de Nuevo León (Monterrey, N.L.,
México); 2Facultad de Odontología, Universidad Autónoma de Nuevo León (Monterrey, N.L., México)
E-mail: aideeciem@hotmail.com
Introducción
A pesar de grandes mejoras en la salud bucal de la
población, para la salud pública y la odontología social, este
sigue siendo un problema importante en la sociedad (1). En
el 2003 la Organización Mundial de la Salud (OMS) enfatizó
la necesidad de promover la salud bucal en la población
mundial y publicó un documento guía para que cada país
pudiera definir sus metas de mejoría en los indicadores de
salud oral para el año 2020 (2). Entre los factores
condicionantes de las patologías bucales destacamos los
estilos de vida de los individuos, tales como hábitos
higiénicos y alimentarios, teniendo ambos un gran impacto
en la salud bucal de las personas (3).
Estudios recientes confirman la necesidad de conocer los hábitos alimentarios y estado nutricional de
estudiantes, cuyos resultados permitan intervenciones, sobre todo educativas, que corrijan las deficiencias
encontradas (4).
La salud bucal ejerce un impacto social importante, especialmente en relación con el dolor y el funcionamiento
social e intelectual. Este impacto social y psicosocial de las enfermedades bucales ha sido medido en función
de las restricciones alimentarias, las restricciones de comunicación, el dolor, el malestar y la insatisfacción
estética (5). Actualmente no se cuenta con información reciente en población infantil y mucho menos en
población adulta joven. Por lo tanto, este estudio tiene como propósito describir el estado de la salud bucal en
estudiantes universitarios y asociar los hallazgos con algunos hábitos alimentarios que permitan orientar
acciones para procurar la mejora en la situación de la misma en dicha población (6).
La salud bucodental es importante para el desarrollo físico y mental de las personas ya que desempeña un
papel fundamental en la calidad de vida (7). Los objetivos de salud bucal para el año 2020 recomendados por
la Federación Dental Internacional (FDI), la OMS y la Asociación Internacional de Investigación Dental (IADR)
plantean retos globales para los encargados de la planeación de programas en salud, en los planos nacional,
regional y local; en consecuencia, se ha determinado un máximo de tres dientes cariados para la población
escolar y la conservación de todos los dientes en 85% de los adolescentes de 18 años (8).
Los problemas de morbilidad bucal ocupan un papel importante en el panorama de salud pública, toda vez que
demandan conductas personales para su control más eficaz y, en buena medida, se trata de problemas que
pueden prevenirse con mínimas conductas de protección a la salud (9). Los odontólogos tienen un papel
importante respecto a la mejora los niveles de educación para la salud en sus pacientes. Por esta razón, la
adquisición de conocimientos y actitudes relacionadas con el tratamiento dental, la salud y la prevención, control
y tratamiento de los problemas bucales durante la formación de los futuros odontólogos es muy importante. Si
los estudiantes del área de la odontología aplicaran este conocimiento a su propio cuidado bucal, sería de gran
valor, ya que estos mismos hábitos podrían ser transferidos a sus futuros pacientes (10).
El 12 de noviembre de 2008, la OPS publicó que en la mayoría de los países de las Américas se está
produciendo un cambio en los hábitos alimentarios, con un aumento vertiginoso del consumo de alimentos con
un denso contenido energético, ricos en grasas saturadas, azúcares y sal (11). Mientras que Organización de
las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) el 9 de octubre del 2007, determinó que la
globalización y el desarrollo económico han introducido nuevos alimentos y cambiado los hábitos alimentarios,
por los cual, las enfermedades relacionadas con la dieta se encuentran a la alza (12). Así mismo la OMS también

�está alarmada por el crecimiento de los padecimientos no trasmitibles producidos a raíz de la evolución de las
tendencias demográficas y de los modos de vida, en particular los relacionados con las dietas poco saludables
y la falta de actividad física (13).
Se prevé, según la 57ª Asamblea Mundial de la Salud que para el 2020 aumenten las enfermedades no
transmisibles en particular relacionadas con una dieta poco saludable y dado el vasto caudal de conocimientos
existentes sobre los problemas que se asocian a los problemas de nutrición, se reconoce así la necesidad de
reducir el nivel de exposición a los principales factores de riesgos, los cuales son debido a su naturaleza en
gran medida prevenible (14).
Metodología
Se realizó un estudio Observacional, Descriptivo, Transversal y Correlacional. En una muestra de 111
estudiantes de la Carrera de Cirujano Dentista de la Facultad de Odontología de la Universidad Autónoma de
Nuevo León en un muestreo por conveniencia semiprobabilístico, en el semestre Otoño 2009. Se llevó a cabo
una entrevista para conocer las hábitos alimentario positivos con los que contaban los estudiantes, utilizando el
índice de negatividad de la Clínica de Nutrición de Salud Pública y Nutrición (FASPYN), después de esto se
llevo a cada estudiante al sillón dental para realizar la medición de los índices CPOD (Cariado, Perdido,
Obturado, Diente), IHOS (Índice de Higiene Oral Simplificado) IP (índice Periodontal de Russell) los cuales se
capturaron en un odontograma; para lo cual se necesitó espejo, explorador y sonda periodontal. Una vez creada
la base de datos se utilizo Excell y Statistix para el análisis.
Resultados
El 66.67% de la población fue del género femenino, el promedio de edad de los estudiantes fue de 22.00 (±2.02),
el promedio de piezas cariadas fue de 5.18 (±4.78), mientras que el promedio de piezas obturadas fue de 4.52
(±4.31), el promedio de IHOS fue de 0.78 (±0.48), el promedio del IP de la muestra fue de 0.08 (±0.24), el
promedio de hábitos positivos de la población fue de 7.04 (±1.89). Solamente un 9.91% de la población tenia la
totalidad de sus piezas sanas, mientras que un 28.83% fue clasificado con un CPOD Muy Alto, según
parámetros del Banco Mundial de Datos sobre Salud Bucal de la OMS (14 o más piezas con historia de caries);
siguiendo los rangos establecidos en manual del SIVEPAB (Sistema de Vigilancia Epidemiológica Bucal)
referente al IHOS el 9.9% tenía una Excelente Higiene Oral, un 74.8% tenía Buena Higiene Oral y no se
encontró ningún estudiante con mala higiene Oral, al igual no se encontró ningún estudiante con índice
Periodontal Grave y el 60.4% estaba sano. Un 7.21% de los estudiantes tiene hábitos alimentarios deficientes
(0 a 3 hábitos positivos) y un 9.01% cuenta con hábitos excelentes (10 a 11), el 56.76% de la población cuenta
con buenos hábitos alimentarios positivos (7 a 9)
Al realizar un análisis por género se encontró que del total de piezas solo un 12.48% (337 piezas de 2000) en
mujeres presentaban caries, mientras que 11.85% (358 de 2000 piezas) ya habían sido restauradas, resultando
que el promedio de CPOD de la población femenil fue de 9.96 piezas; mientras que en el género masculino el
promedio de CPOD fue de 9.30, del cual solo un 6.56% de las piezas estaban cariadas (198 de 1020 piezas) y
un 4.77% ya presentaban algún tipo de restauración por caries dental. (ver Tabla 1)
Tabla 1. Índice CPOD de estudiantes Universitarios, por género. Diciembre 2009

Índice CPOD

F

M

Total

N.

%

N.

%

N.

%

Cariados

377

12.48

198

6.56

575

19.04

Obturados

358

11.85

144

4.77

502

16.62

Extraídas

2

0.07

2

0.07

4

0.13

Extracción Indicada

0

0.00

0

0.00

0

0.00

CPO

737

24.40

344

11.39

1081

35.79

Sano

1263

41.82

676

22.38

1939

64.21

X CPOD

9.96

66.23

9.3

33.77

9.74

100

�Fuente:
Examen
Directo
Índice CPOD= Índice de dientes permanentes cariados, perdidos o con extracción indicada por caries y
obturados.
Un 9.01% de la población contaba con excelentes hábitos alimentarios, del cual el 2.70% contaba con un CPOD
muy alto, el 56.76% de los estudiantes contaba con buenos hábitos alimentarios, y de estos solo el 9.91%
contaba con un CPOD bajo, un 13.51% de esta población contaba con un CPOD moderado, un 14.41% con un
CPOD alto y muy alto, dentro de esta población se encontró un bajo porcentaje (7.21%) de estudiantes con
deficientes hábitos alimentarios positivos en relación al CPOD. Por lo anterior se encontró una asociación
significativa (p=0.0017) entre el contar con hábitos alimentarios positivos y un buen estado de salud bucal (en
lo que respecta al CPOD) (ver Tabla 2)
Referente a la asociación entre los hábitos alimentario positivos y nivel de higiene oral del 56.76% de los
estudiantes que contaban con buenos hábitos alimentarios un 38.79% contaban a su vez con una higiene oral
buena (basado en el IHOS), mientras que con hábitos alimentarios regulares se encontró a un 27.03% de la
población de la cual un 23.42% contaban con una higiene oral considerada buena, solo el 7.21% de los
estudiantes contaba deficientes hábitos alimentarios en base a su relación con el IHOS. En base a lo anterior y
tras realizar una Prueba de Ji Cuadrada se obtuvo que si existe una asociación significativa entre los hábitos
alimentarios positivos y el contar con una higiene oral aceptable (p= 0.03) (ver Tabla 3)
Tabla 2. Asociación de los Hábitos Alimentarios Positivos e índice CPOD en estudiantes Universitarios

Hábitos
Alimentarios
Excelente
Bueno
Regular
Deficiente
Total

Sano
N. %
0 0.00
2 1.80
8 7.21
1 0.90
11 9.91

Muy Bajo
N. %
2 1.80
3 2.70
1 0.90
0 0.00
6 5.41

Índice CPOD
Bajo Moderado Alto
N. % N. % N. %
1 0.09 2 1.80 2 1.80
11 9.91 15 13.51 16 14.41
7 6.31 4 3.60 4 3.60
0 0.00 0 0.00 0 0.00
19 17.12 21 18.92 22 19.82

Muy Alto
N. %
3 2.70
16 14.41
6 5.41
7 6.31
32 28.83

Total
N. %
10 9.01
63 56.76
30 27.03
8 7.21
111 100

Fuente:
Encuesta
y
Examen
Directo
Ji= 36.08
15º
p=0.0017
ICPOD índice de piezas cariadas, perdidas, obturadas y con extracción indicada, índice de Klein y Palmer
0= Sano, 1 a 4 = Muy Bajo, 5 a 7= Bajo, 8 a 10= Moderado, 11 a 13= Alto, 14 a màs= Muy Alto
Escala de Hábitos Alimentarios tomada de la clínica de Nutrición de la Facultad de Salud Pública y Nutrición
de
la
Universidad
Autónoma
de
Nuevo
León
0 a 3 Hábitos Positivos= Deficiente, 4 a 6 Hábitos Positivos= Regular, 7 a 9 Hábitos Positivos= Bueno, 10 a 11
Hábitos Positivos= Excelente
Entre la relación de hábitos alimentarios positivos y el índice periodontal en los estudiantes se encontró que el
56.76% de los estudiantes cuentan con un buenos hábitos alimentarios, de los cuales el 28.83% tiene un
periodonto sano (basado en el IP-Russell) y un 27.03% cuenta con un grado incipiente de enfermedad
periodontal.; un 27.03% de la población cuenta con hábitos alimentarios regulares, del cual un 19.82% cuenta
con un periodonto sano., no se encontró ningún estudiante con un enfermedad periodontal leve y más. No se
encontró una asociación significativa entre tener una buena salud periodontal y contar con más hábitos
alimentarios positivos (ver Tabla 4)
Tabla 3. Asociación de los Hábitos Alimentarios Positivos e índice IHOS en estudiantes Universitarios
Hábitos Alimentarios

Índice Higiene Oral Simplificado (IHOS)

�Excelente

Buena
N.

Regular

N.

%

%

Excelente

3

2.70

7

6.31

Bueno

5

4.50

43

38.74

Regular

3

2.70

26

23.42

Deficiente

0

0.00

7

6.31

Total

11

9.91

83

74.77

N.

Total

%

N.

%

0

0.00

10

9.01

15

13.51

63

56.76

1

0.90

30

27.03

1

0.90

8

7.21

17

15.32

111

100

Fuente: Encuesta y Examen Directo; Ji= 13.59
6º
p= 0.03
Escala de Hábitos Alimentarios tomada de la clínica de Nutrición de la Facultad de Salud Pública y Nutrición de
la
Universidad
Autónoma
de
Nuevo
León
0 a 3 Hábitos Positivos= Deficiente, 4 a 6 Hábitos Positivos= Regular, 7 a 9 Hábitos Positivos= Bueno, 10 a 11
Hábitos
Positivos=
Excelente
Escala de IHOS tomada del manual del SIVEPAB para el odontólogo de la unidad centinela
0.0= Excelente, 0.1 a 1.2= Buena Higiene Oral, 1.3 a 3.0= Regular Higiene Oral, 3.1 a 6.0= Mala Higiene Oral
Tabla 4. Asociación de los Hábitos Alimentarios Positivos e Indice Periodontal en estudiantes
Universitarios
Índice Periodontal
Hábitos Alimentarios

Sano
N.

%

Incipiente
N.

Leve

Total

%

N.

%

N.

%

Excelente

6

5.41

3

2.70

1

0.90

10

9.01

Bueno

32

28.83

30

27.03

1

0.90

63

56.76

Regular

22

19.82

8

7.21

0

0.00

30

27.03

Deficiente

7

6.31

1

0.90

0

0.00

8

7.21

Total

67

60.36

42

37.84

2

1.80

111

100

Fuente:
Encuesta
Directa
Ji=
11.3
6º
p=
0.08
Escala de Hábitos Alimentarios tomada de la clínica de Nutrición de la Facultad de Salud Pública y Nutrición de
la
Universidad
Autónoma
de
Nuevo
León
0 a 3 Hábitos Positivos= Deficiente, 4 a 6 Hábitos Positivos= Regular, 7 a 9 Hábitos Positivos= Bueno, 10 a 11
Hábitos
Positivos=
Excelente
Escala de Índice Periodontal de Russell, 0.0= Sano, 0.1 a 1.0= Incipiente, 1.1 a 2.0= Leve, 2.1 a 7.9= Moderada,
8.00= Grave
Discusión
Un estudio realizado en la Universidad Autónoma de Barcelona (15) reveló que las alumnas mostraron hábitos
alimenticios más saludables en comparación con los hombres, estableciendo como significativa dicha diferencia
en cuanto a la frecuencia de la ingesta de comida (P = 0.001). A diferencia de este estudio en nuestra población
se encontró que no existe diferencia en cuanto a la presencia de hábitos alimentarios positivos entre géneros
(p= 0.94). Otro estudio realizado por Czaja y cols (16), para evaluar la frecuencia de consumo de vegetales y
frutas por parte de estudiantes determinó que el consumo de estos era de 2 porciones por día, considerado bajo
para cubrir las recomendaciones de consumo diario. En el presente estudio se determinó que por géneros no
existe diferencia entre el consumo de estos grupos de alimentos (p= 0.29, p= 1.00), lo que si se enconttró similiar
al estudio de Czaja y cols. fue que es muy bajo el porcentaje de estudiantes que frutas y verduras en cada
tiempo de comida.
En el estudio realizado por el Centro Universitario de Ciencias de la Salud (CUCS) de la Universidad Autónoma
de Guadalajara (17), determinó que el índice CPOD de los estudiantes de 23 ± 2 años de edad fue de 7.6.
Mientras que en los estudiantes de la FaO de noveno semestre con una edad de 22.02 ± 2.32 años se encontró
un promedio de 9.73 piezas ± 5.16; y dada la desviación estándar resultante tenemos que ambas población o

�al menos el 68% de la población se comporta de manera similar. En un estudio realizado en universitarios de
hondureños (18) se encontró que el promedio de dientes obturados fue de 5.4, mientras en este estudio se
encontró un promedio de 3.89 piezas obturadas ± 4.29, por lo cual observamos un comportamiento similar en
el 65% de la población. A diferencia del estudio realizado en los hondureños, donde se encontró que el promedio
de dientes perdidos fue de 2.4 al igual las indicadas con extracción, en el presente estudio se encontró un
comportamiento diferente, ya que el promedio de piezas perdidas fue de 0.05 ± 0. 32. Solo un 1.5% de la
población hondureña estudiada se presentó libre de caries. Mientras en esta población de universitarios de
noveno semestre se encontró un porcentaje menor al resultar que el 9.90% de la población está libre de caries.
Un estudio realizado en la Universidad de Cartagena (19) en estudiantes universitarios reveló que el 77% de
los estudiantes examinados presentaban caries dental. En los estudiantes explorados de noveno semestre se
encontró un porcentaje más elevado del 90.1% de la población que presenta caries dental. En el estudio
realizado en la población universitaria hondureña en el 2001(20) se encontró un 45% de periodontopatías.
Mientras que en este estudio se encontró una presencia menor de periodontopatías, al registrarse solo un 39.6%
de la población afectada en un grado de incipiente a leve medidas con el índice Periodontal de Russell. Un
porcentaje menor se encontró en una población cubana donde se realizó un estudio para conocer la situación
de Salud Bucal en 1995 (21), donde la presencia de periodontopatías registradas fue del 34.4%. Pero en un
estudio realizado en la Universidad San Luis Gonzaga de Ica en Perú (UNICA de Perú) (22) se encontró una
tendencia mayor de problemas periodontales al encontrarse presente en el 66.7% de los universitarios.
En relación al índice de higiene oral en el estudio realizado en la población hondureña (23) se encontró que el
72.1% tenía un índice de higiene oral aceptable y un 27.9% no adecuado. Y según los rangos establecidos por
el SIVEPAB para el IHOS (índice de Higiene Oral Simplificado) en la población de noveno semestre
encontramos que el 74.8% tiene una higiene buena, el 15.3% Regular y el 9.91% Excelente y no se encontró a
un solo estudiante con higiene deficiente o mala. Al contrario del estudio realizado en la Universidad San Luis
Gonzaga de Ica en Perú (UNICA de Perú) donde se encontraron más problemas de higiene oral, debido que en
el estudio para determinar la prevalencia de enfermedades bucales en estudiantes universitarios determinó que
la higiene oral observada fue deficiente en el 56.7% de la población. (24) Según los resultados de un estudio
realizado en el 2002 por Nava &amp; Padilla en Toluca, el estado de salud periodontal y necesidad de tratamiento
de estudiantes universitarios (dividido en tres grupos de edad de 19 años, 20-24 años, 25 a 29 años), donde
se mostraron que los más altos porcentajes (56.67%) presentaron el código 0 (sano), y fue mayor en el grupo
de 25 a 29 años con 66.67%; no hubo presencia de bolsas profundas a excepción del grupo de 19 años que
presentó un bajo porcentaje de 1.35%. (25). Algo muy similar se encontró en el presente estudio, ya que se
encontró que el 60.4% de la población presentó el código 0 (sano) en cuanto a salud periodontal se refiere.
Resumen
Las enfermedades bucales son las más comunes de todas las enfermedades de las sociedades industrializadas,
a pesar de grandes mejoras en la salud bucal de la población, para la salud pública y la odontología social,
este sigue siendo un problema importante en la sociedad. Entre los factores condicionantes de las patologías
bucales destacamos los estilos de vida de los individuos, tales como hábitos higiénicos y alimentarios, Los
problemas de morbilidad bucal ocupan un papel importante en el panorama de salud pública, como las
patologías de mayor prevalencia encontramos caries dental, enfermedades gingivales y periodontales, además
de anomalías dentomaxilares. La OMS señala que uno de cada diez individuos tiene la totalidad de sus piezas
dentales. Objetivo: Determinar la relación entre la situación de salud bucal y los hábitos alimentarios en
estudiantes de la Facultad de Odontología-UANL. Se llevó acabo de agosto a diciembre del 2009 en 111
estudiantes de 9no semestre; se determinó el CPOD, el IHOS y el IP-Russell, además de los hábitos
alimentarios positivos. Se utilizó Excel 2007® y Statistix 9 ® para el análisis estadístico. Se encontró que 66.67%
de la población pertenecía al género femenino y solo el 33.30% al masculino, con un promedio de edad de
22.09 ± 2.02; el 9.09% de la población estudiada está libre de caries, el promedio de CPOD encontrado en la
población de estudio fue de 9.73 ± 5.16, el IP-Russel fue incipiente mostrando un valor promedio de 0.29 ± 0.25;
el IHOS promedio encontrado fue de 0.78 ± 0.48 que representa una buena higiene oral. Con referencia a
hábitos alimentarios positivos el promedio fue de 7.04 ±1.89, que se constituye como buena condición. Se
determinó que existe una asociación significativa al 95% de confianza entre los hábitos alimentarios positivos y
los índices epidemiológicos bucales de CPOD (p= 0.0017), IHOS (p=0.03). En referencia a estudios realizados
en poblaciones similares en América Latina y España, se observa que nuestros resultados confirman las
aseveraciones evidenciadas por estos al indicar que existe una asociación significativa entre los hábitos
alimentarios y el CPOD y IHOS. Por otra lado, observamos que no hay diferencia entre los índices de salud
bucal estudiados entre género.
Palabras Clave: Higiene Oral, Enfermedad Periodontal, Historia de Caries, índices orales, hábitos alimentarios,

�Abstract
The oral diseases are most common of all the diseases of the industrialized societies, in spite of great
improvements in the oral health of the population, for the Public Health and the social odontology, this continues
being an important problem in the society. Between the factors conditioners of the oral pathologies we
emphasized the styles of life of the individuals, such as hygienic and dietary habits, the problems of oral morbidity
play an important role in the panorama of Public Health, as the pathologies of greater prevalence we found decay
dental, gingivitis and periodontal diseases, in addition to anomalies dentomaxilares. The WHO indicates that one
of each ten individuals has the totality of its dental pieces. Objective: To determine the relation between the
situation of Oral health and the dietary habits in students of the Faculty of Odontolgy. In August to December of
the 2009 in 111 students of 9no semester was determined the DMFT, the IHOS and the IP-Russell, in addition
to positive the dietary habits; was used Excel 2007® and 9 Statistix ® for the statistical analysis. One was that
66,67% of the population belonged to the femenine and 33,30% to the masculine, with an average of 22,09 ±
2.02 age; the 9,09% of the studied population are free of decay, the average of DMFT found in the study
population was of 9,73 ± 5,16, the IP-Russell was incipient showing to a value average of 0,29 ± 0.25; the OHIS found average was of 0,78 ± 0,48 that represents a good oral hygiene. In reference to positive dietary habits
the average was of 7,04 ±1.89, that is constituted like good condition. It was determined that a significant
association to 95% of confidence between positive the nourishing habits and the indices exists oral
epidemiologists of DMFT (p= 0,0017), OHI-S (p=0.03). In reference to studies made in similar populations in
Latin America and Spain, shows that our results confirm the it is observed that our results confirm the assertions
made evident by these to indicate a significant association between dietary habits and DMFT and OHI-S. By
another side, we observed that there is no difference between the studied indices of oral health between genders
Keys word: Oral hygiene, Periodontal diseases, Decay, Oral index, Dietary habits
Referencias
1. Márton, K, P. Balázs, J. Bánóczy, P. Kivovics and S.Z. Fogorv. 2009. The dental aspects of public health in
Hungary. Fogorv Sz 102(2):53-62.
2. Hobdell M, P.E. Petersen, J. Clarkson and N. Johnson 2003. Globals Goals for oral health 2020. Int Dent
J. 53: 285-288.
3. Araya L, M. Carvajal, P. Cortes, C. Godoy y M. Guamán. Promocionar medidas de autocuidado en. Salud
bucal en los adolescentes de. Enseñanza media del colegio municipal Gabriel González Videla comuna La
Serena.
Universidad
Austral
de
Chile.
http://medicina.uach.cl/saludpublica/diplomado/contenido/trabajos/3/La%20Serena%202006/Sonrisa_Futura.p
df (Fecha de consulta: enero de 2010)
4. Rivera-Barragán, M.R. 2006. Hábitos alimentarios en estudiantes de la Universidad Juárez Autónoma de
Tabasco. Rev. Cubana Salud Pública; 32 (3) (http://bvs.sld.cu/revistas/spu/vol32_3_06/spu05306.htm)
5. Araya, L. et al, Op cit.
6. Arévalo SJ, M.F Rivera, I.C. Rivera y F. Sánchez. 2005 Situación de la Salud Bucal de la población
universitaria hondureña. Rev. Med. Hondur; 73: 161 – 165.
7. Idem.
8. Hobdell, M, P.E. Petersen and J. Clarkson. 2003. Goals for oral health 2020. Int Dent J.; 53:285-288.
9. Carvalho J.C., W. D´Hoore and J.P. Van Nieuwenhuysen. 2004. Caries decline in the primary dentition of
belgian children over 15 years. Community Dent Oral Epidemiol. 32:277-282.
10. Cortes F.J., C. Nevot, J.M. Ramon and E. Cuenca, 2002. The Evolution of Dental Health in Dental Students
at the University of Barcelona. Journal of Dental Education. 66 (10) : 1203 - 1208

�11. Barcelo, A. 2010. Diabetes: OPS urge luchar contra la obesidad y la malnutrición en las Américas.
Organización Panamericana de la Salud - Honduras 7 October, 15:04 (http://new.paho.org/hon)
12. Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO). 2007 Buenos hábitos
alimentarios contra la malnutrición y las enfermedades relacionadas con la dieta. Guía para la educación
nutricional en las escuelas. Sala de prensa de la FAO. 9 de Octubre de 2007.
13. Organización Mundial de la Salud (OMS). 2004. 57ª Asamblea Mundial de la Salud. WHA57.17 Estrategia
mundial sobre régimen alimentario, actividad física y salud. Octava sesión plenaria, 22 de mayo de 2004
14. Organización Mundial de la Salud (OMS). 57ª Asamblea Mundial de la Salud A57/9. Estrategia mundial
sobre régimen alimentario, actividad física y salud. Rev Enferm IMSS 2004; 12(2): 103-116
15. Riba-Sicart, M.M. 2002. Estudio de los hábitos alimenticios en población universitaria y sus condicionantes.
Tesis. Departament De Ciències Animals I Dels Aliments, Universitat Autónoma de Barcelona (España).
16. Czaja, J., M. Rypina, and A. Lebiedzinska 2009. Consumption of fruit and vegetables among university and
college students in Gdansk and Sopot. Rocz Panstw Zakl Hig.60(1):35-38.
17. Saravia-Alviar, R.A. 1999. Prevalencia de Enfermedades Periodontales y caries en estudiantes de la
Universidad San Luis Gonzaga de Ica - Perú. Tesis-Universidad Santiago de Compostela. España
(www.mastesis.com/tesis/prevalencia+de+enfermedades+periodontales+y+caries+en+estudi:84592)
18. Arévalo, S. J., et al, Op. cit.
19. Delgado ML, CA Rodríguez, RM Sosa y AF Alfonso 1999. Situación de la salud bucal en población cubana.
Rev Cubana Estomatología 37(3):217-229,
20. Arévalo, S. J., et al, Op. cit.
21. Delgado ML, CA Rodríguez, RM Sosa y AF Alfonso. 1999. Situación de la salud bucal en población cubana.
Rev. Cubana Estomatología 37(3):217-229
22. Saravia-Alviar, R.A., Op. cit.
23. Arévalo, S. J., et al, Op. cit.
24. Saravia-Alviar, R.A., Op. cit.
25. Nava Romero, J., M.A. Padilla Millán y P. Díaz Barrera 2002. Estado de salud periodontal y necesidades de
tratamiento de estudiantes universitarios. Ciencia Ergo Sum Vol. 9 Núm. 1: 73 - 77

�ÁCIDO LINOLEICO CONJUGADO COMO ESTRATEGIA PARA EL
CONTROL DE LA OBESIDAD
Blanca E González-Martínez, Zacarías Jiménez-Salas, Manuel López-Cabanillas Lomelí y Elizabeth Solís-Pérez
Facultad de Salud Pública y Nutrición, Universidad Autónoma de Nuevo León (Monterrey, N.L., México)
E-mail: bedeliagzz@hotmail.com
Introducción
La obesidad es una enfermedad crónica no transmisible que se
caracteriza por el exceso de tejido adiposo en el organismo,
generada por una ingesta energética mayor a la energía utilizada
durante un período. La prevalencia de ésta enfermedad puede
variar entre el 5% y el 50% en diferentes poblaciones. La
obesidad fue etiquetada como epidemia mundial por la
Organización Mundial de la Salud (OMS) en el año 1998 debido
se ha triplicado en menos de dos décadas y de continuar así se
espera que para el año 2015 existan 2,300 millones de adultos
con sobrepeso y más de 700 millones con obesidad (1).
Datos de la OMS en el año 2009 indican que las enfermedades crónico-degenerativas son la primera causa de
mortalidad en los países desarrollados como Estados Unidos; por su parte en México se observa un incremento
importante en la incidencia de estas enfermedades y se calcula que para los próximos 10 años, las muertes
relacionadas con enfermedades crónico degenerativas derivadas del sobrepeso y obesidad, aumentarán en
más de un 50%, en dicho país (2).
En la actualidad, la prevalencia de sobrepeso y obesidad juvenil e infantil se encuentra en aumento, tanto en
países desarrollados como en vías de desarrollo. Dicho incremento se presentó principalmente en niños de 5 a
11 años y fue de alrededor de 26% en total (4, 158,800 escolares), 26.8% en niñas y 25.9% en varones; en este
grupo de edad el incremento anual fue de 1.1% (3).
De acuerdo a los datos publicados en la revista Journal of the American Medical Association 2010, en Estados
Unidos el 65.4 % de la población tiene sobrepeso y obesidad, precedido muy cerca por México que cuenta con
un 64.2 % y en tercer lugar se encuentran los habitantes del Reino Unido con el 61 % (4).
En México la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición 2006, reveló que del porcentaje total (62.3%) de mexicanos
con sobrepeso y obesidad, el 72% de las mujeres y el 67% de los hombres mayores de 30 años presentan
sobrepeso; en cuanto a la obesidad por sí sola ataca al 35% de las mujeres y al 24 % de los varones. De
acuerdo a las tendencias en 10 años el 90% de los mexicanos padecerá sobrepeso u obesidad, convirtiéndose
en el país con mayor prevalencia de sobrepeso y obesidad entre sus habitantes (5). Diariamente mueren 78
personas por enfermedades asociadas a la obesidad, lo que incrementa el gasto mensual en salud pública (6).
La prevalencia de obesidad en las diferentes regiones de nuestro país es variable siendo la zona norte la que
presenta los valores más altos (arriba del 75%), los estados del centro tienen prevalencias más moderadas
(65%), al sur del país las prevalencias de obesidad y sobrepeso son las más bajas (55%); sin embargo, en todos
los estados el sobrepeso y la obesidad muestran cifras alarmantes (7).
A medida que los problemas de obesidad han ido en aumento, ha quedado de manifiesto la gran diversidad de
enfermedades que se derivan de ella como hipertensión, apnea del sueño, enfermedades cardiovasculares,
hipoventilación, enfermedades músculo esqueléticas, cáncer, dermatopatías, así como alteraciones
hepatobiliares y pancreáticas como es la diabetes (8). El síndrome metabólico, un conjunto de signos
y síntomas o condiciones que ocurren simultáneamente y que sugieren la presencia de enfermedad o un
incremento en el riego para desarrollarla (9), los cuales derivan de la obesidad como problemas de salud pública
más frecuentes a nivel mundial (10).
Además de la epidemia de obesidad, se observa en México un gran incremento en la incidencia de diabetes
tipo 2. A la coexistencia de ambas patologías se le ha llamado a nivel global “la epidemia gemela”. El 80% de
los casos de diabetes tipo 2 están relacionados al sobrepeso y obesidad en particular la obesidad abdominal.

�También es evidente que la obesidad trae consigo una serie de efectos negativos en la funcionalidad de los
individuos y la calidad de vida de quienes la padecen (11).
Por ser la alimentación uno de los principales factores que originan la obesidad, ha sido uno de los aspectos
considerados mas frecuentemente para la prevención y el control de la misma. Desde hace años se ha
establecido la relación entre la presencia de obesidad y el consumo de grasas y azucares simples. Actualmente
se sabe que una mala alimentación es un factor de riesgo para las enfermedades coronarias, cáncer y diabetes.
También se conoce que un consumo elevado de frutas, hortalizas y grasas insaturadas reducen este riesgo,
por lo que estos alimentos además de contribuir a disminuir la obesidad, aportan compuestos específicos que
ayudan a mejorar la salud de las personas (12).
Es por ello que la investigación y el desarrollo de nuevos productos pretenden ofrecer al mercado nuevos
alimentos frente a la obesidad, en los que se intenta incorporar ingredientes funcionales que además de
disminuir el consumo calórico total, influyan en el metabolismo energético y en la sensación de saciedad.
Además de que las nuevas exigencias de los consumidores estimulan a la industria alimenticia a realizar
mayores inversiones en investigación para comprobar la efectividad de los alimentos funcionales lanzados al
mercado a diferentes niveles (bioquímico, molecular, genómico y psicológico). De esta forma, la garantía y la
eficacia del uso de estos productos, contrastada científicamente, como herramienta preventiva y de tratamiento,
contribuirá a reducir la incidencia de obesidad en la población general (13).
Alimentos y/o ingredientes con efecto en la prevención de la obesidad
Hace algunos años se pensaba que para el mantenimiento de una salud óptima era necesario solamente una
dieta con un aporte adecuado de nutrimentos; en la actualidad, cada vez hay más evidencias de que los
alimentos contienen, además de los nutrimentos, otras sustancias que cumplen una función de beneficio
contribuyendo a reducir la incidencia de ciertas enfermedades crónicas y por tanto son necesarias para una
vida saludable (14). Además de que su valor nutritivo aporte beneficios a las funciones fisiológicas del organismo
humano.
De esta manera, la prevención de enfermedades en base al consumo diario de alimentos ricos en compuestos
bioactivos ha conducido a desarrollar productos diseñados para cubrir necesidades de salud específicas,
surgiendo así lo que hoy en día se conoce como alimentos funcionales (15), lo que representa una nueva área
de desarrollo en las ciencias de los alimentos y de la nutrición, los cuales deben ir orientados a la calidad, así
como a la cantidad. "Promover una alimentación diversificada, que contenga los alimentos tradicionales, por lo
general bien equilibrados y nutritivos" (16).
No existe una definición universalmente aceptada para los alimentos funcionales. En 1999, un grupo de expertos
definió alimento funcional como “Aquel que contiene un componente, nutriente o no nutriente, con efecto
selectivo sobre una o varias funciones en el organismo, con un efecto añadido por encima de su valor nutricional
y cuyos efectos positivos justifican que pueda reivindicarse a su carácter funcional o incluso saludable” (17).
En un esfuerzo nacional por reducir el costo creciente de la atención de salud, se estableció en 1991 una
categoría de alimentos potencialmente beneficiosos, denominados “alimentos de uso específico para la salud”
Foods for Specific Health Use (FOSHU) ó Alimentos Funcionales (18).
Para que los alimentos puedan ser considerados como funcionales deben de reunir dos características, en
primer lugar, como su nombre lo indica, deben ser alimentos (no pueden consumirse en forma de pastillas,
cápsulas, polvos, etc.) y segunda, los efectos benéficos deben ser observables con el consumo del alimento en
cantidades normales en una dieta variada y equilibrada (19).
El enorme mercado de alimentos funcionales recibe casi diariamente nuevas incorporaciones que contribuyen,
sin duda, a su diversificación con objeto de prevenir las enfermedades más prevalentes en la población de los
países desarrollados, enfermedades que en su mayoría guardan una estrecha relación con los excesos
alimenticios que caracterizan a estas poblaciones, es por ello que diversos alimentos funcionales se han
estudiado por su relación con la obesidad, entre ellos se encuentran diferentes tipos de grasas como son los
triglicéridos de cadena media, los diglicéridos, el uso de ciertas bebidas como la leche (por efecto del calcio) el
té y otras infusiones, así como el consumo de diferentes tipos de nueces; también se incluyen una gran cantidad
de productos utilizados en la medicina tradicional para el tratamiento de la obesidad y de las enfermedades
relacionadas (20).

�Los compuestos presentes en estos alimentos probablemente responsables de los efectos benéficos de los
alimentos funcionales son muy diversos, entre estos destacan los triglicéridos de cadena mediana,
diacilgliceroles, el calcio y los compuestos fenólicos del té verde. Algunos de los efectos de los componentes
activos de los alimentos funcionales influyen en la supresión del apetito, en el gasto energético, en la absorción
de colesterol, procesos antiinflamatorios; los mecanismos de acción incluyen desde interacción con las enzimas
del metabolismo intermediario o de modificación del estado fisiológico del consumidor o a través de
la regulación de la expresión genética de proteínas especificas (21, 22).
Ácido Linoleico conjugado.
La estructura y composición de ácidos grasos del tejido adiposo difiere con el grado de obesidad y su distribución
corporal. Sin embargo, la relación más directa y sólida se encuentra con los ácidos grasos poliinsaturados,
sobre todo en aquellos que no pueden ser sintetizados endógenamente, ya que debido a su estructura son
capaces de promover efectos distintos en el organismo, tales como: anticarcinogénesis, antidiabetogénesis,
antiaterogénesis y cambios de composición corporal. El ácido linoleico conjugado (CLA), un ácido graso de la
serie omega-6 puede influir positivamente sobre el exceso de grasa corporal. (23).
El CLA no es una molécula única y específica, en realidad es un término que se utiliza para designar una serie
de isómeros del ácido linoleico, que poseen dobles enlaces en posición conjugada o contigua, en lugar de
tenerlos separados por un grupo metileno, como ocurre con el ácido linoleico. Estos dobles enlaces pueden
tener configuración cis o trans, y pueden estar en las posiciones 8 y 10, 9 y 11, 10 y 12 o 13 y 14. El isómero cis9, trans11es el más abundante y constituye aproximadamente el 80% del total de ácido linoleico conjugado
presente en los alimentos en forma natural (24). Otros isómeros presentes en menores cantidades son trans10, cis-12; trans-9,trans-11 y trans-10, trans-12 (25).
Las fuentes alimentaria en las que se encuentra el ácido linoleico conjugado de manera natural son los alimentos
de origen animal (bovino y ovino), así como sus derivados; sin embargo también se pueden encontrar aunque
en proporciones muy inferiores, en aceites vegetales (26).
El CLA también puede producirse en los procesos de hidrogenación parcial que se utilizan en la industria
alimentaria para la elaboración de “shortenings” como es el caso de las margarinas. Las cantidades de CLA
dependen del tipo de hidrogenación (27).
La formación de CLA es mediante reacciones de isomerización del ácido linoleico (cis-9, cis-12), que ocurre en
el rumen de los animales por acción de diversas bacterias entre las que destaca Butyrivibrio fibrosolvens. El
isómerocis-9, trans-11 (ácido ruménico), que es el más abundante de todos los isómeros formados, puede ser
absorbido e incorporado a los tejidos o biohidrogenado a trans-11 octadecanoico (ácido vaccénico). El ácido
vaccénico después de ser absorbido puede almacenarse como tal o ser convertido en cis-9, trans-11 por la
acción del enzima Δ9 desaturasa, presente no sólo en el intestino sino también en la glándula mamaria y el
tejido adiposo (28).
El organismo humano, aunque también incluye la bacteria B. fibrisolvens entre su flora intestinal, no puede
convertir el ácido linoleico contenido en el aceite de girasol en su isómero conjugado. No obstante, se ha
comprobado que en el hombre el acido linoleico conjugado puede formarse a partir de los ácidos grasos trans de
la dieta. El contenido de CLA y las proporciones de los isómeros encontrados en los tejidos y en la leche
dependen de la naturaleza de la población microbiana presente en el rumen de los animales, así como del tipo
de alimentación que se les aporte. Las vacas que pastan en el campo o que son alimentadas con suplementos
de aceite de girasol o de soya presentan concentraciones de CLA superiores a las encontradas en animales
alimentados con grano o forraje (29). Además, las cantidades de CLA en la leche están sujetas a variaciones
estacionales, raza y área geográfica (30).
Efectos benéficos del CLA
Continuamente se publican evidencias científicas sobre los potenciales efectos benéficos para la salud de los
dos isómeros principales del CLA, el cis-9, trans-11 y el trans-10, cis-12. Los primeros reportes sobre los
efectos positivos del CLA fueron publicados hace más de 20 años. Los resultados atribuían al CLA un papel
reductor de la grasa corporal (31) y también un efecto anticarcinogénico. Desde entonces se han publicado
trabajos científicos sobre éstas y otras propiedades atribuidas al CLA como son la reducción de la grasa corporal
acumulada, el aumento de la masa magra, la reducción de los síntomas de arteriosclerosis e hipertensión, la

�mejora del sistema inmunológico, la reducción de la inflamación y efecto favorecedor de la mineralización ósea,
así como su utilidad en la prevención y tratamiento de alergías alimentarias (32, 33, 34).
Algunos autores relacionan el consumo de CLA en la dieta con una alteración en el apetito (hambre, saciedad
y plenitud), que resulta en una reducción en la cantidad de alimentos y contenido calórico total ingeridos (35,
36). A pesar de esto, parece que la pérdida de masa grasa no se ve consistentemente influenciada por esta
modificación, puesto que en cualquier caso la disminución es muy escasa (37, 38).
Los resultados con respecto al efecto del consumo de CLA en diabetes mellitus tipo 2 son muy controvertidos.
Algunos investigadores han encontrado efectos positivos en la sensibilidad a la insulina (39, 40) y otros han
reportado incremento en la resistencia a la misma (41, 42).
Mecanismos de acción de CLA
Los estudios realizados sugieren que el CLA inhibe la actividad de la lipoproteína lipasa, reduciendo la entrada
de lípidos en el adipocito, y también afecta la diferenciación de los preadipocitos (43).
El mecanismo de acción del CLA no está claramente definido, éste podría estar mediado por la activación de
los receptores PPAR, reguladores de la expresión de los genes involucrados en el metabolismo de lípidos, la
señalización de la insulina, la diferenciación adipocítica y la apoptosis. Se ha visto que el CLA es capaz de
estimular los tres subtipos de receptores PPAR α, β, y δ lo que podría explicar los efectos
benéficos demostrados con este ácido graso. También se ha relacionado con la acción de diversas citocinas,
como interleucinas 1 y 6 y el factor de necrosis tumoral alfa (44, 45, 46).
Diversos autores presentan evidencias de que el consumo de CLA genera una reducción de los niveles de
triglicéridos y colesterol e incluso un incremento de los valores de HDL (47). En un estudio realizado por Brown
y col., 2003, en cultivo de células primarias encontraron que el isómero trans 10, cis 12 de CLA previene la
acumulación de triglicéridos y la diferenciación de los preadipocitos, mientras que con el isómero cis 9, trans 11
se presenta un incremento de los niveles de triglicéridos (48). Otro estudio realizado por Botelho y col., 2009
desarrollado en ratas, a las cuales se les suplementó con CLA, modificó la composición corporal y los niveles
séricos de leptina en ratas recién destetadas (49).
Se han estudiado los mecanismos de acción del CLA sobre la enfermedad coronaria, y se ha sugerido que
pudiera ser de forma indirecta a través del control de factores de riesgo asociados o de forma directa reduciendo
el impacto de factores proinflamatorios. Arao y col. (2004) observaron que en cultivo de células HepG2 de
hepatoma humano el isómero cis 9, trans 11 muestra un efecto hipolipidémico debido a una disminución de la
secreción de la apolipoproteina B (50).
Además del posible efecto en el control de factores de riesgo cardiovascular, se ha postulado la acción teórica
del CLA sobre la estabilidad y progresión de la placa de ateroma. En estudios realizados en hamsters se
encontró que el isómero cis 9, trans 11 consumido por 12 semanas puede reducir el riesgo aterogénico, por una
disminución en los niveles de depósitos de colesterol en la aorta y por cambios en la expresión de citocinas
involucradas en los procesos de formación de la placa ateromatosa (51, 52).
Existen otros trabajos en los que la administración de CLA se relaciona con regresión e incluso resolución de la
placa de ateroma, tanto in vitro como in vivo (53). Por otra parte, Zabala y col. (2006) encontraron que el
isómerotrans 10, cis 12 de CLA previene del riesgo aterogénico mediante la inhibición de la enzima lipoproteína
lipasa (54).
Perspectivas
Son pocos las países que poseen datos del consumo de CLA en su población, en algunos estudios se ha
estimado un consumo promedio entre 150-200 mg/día (55); otros estudios han reportado ingestas de CLA de
212 mg/día en hombres y 151 mg/día en mujeres y en ambos casos el mayor porcentaje correspondió al ácido
ruménico (isómerocis-9, trans-11 CLA) (56, 57).
El contenido promedio de acido linoleico en alimentos oscilan entre las siguientes cantidades: carne de res entre
2,9 y 4,3 mg/gr de grasa, quesos entre 2,9 y 7,1 mg/ gr de grasa, los quesos representan el grupo con mayor

�cantidad de CLA por gramo de grasa, llegando a ser de hasta 7.96 mg en un tipo de queso azul y la leche de
vaca contiene 5,5 mg/ gramo de grasa (58, 59). Estos contenidos de CLA son muy bajos en comparación con
los valores reportados para obtener efectos benéficos ya descritos en rango de 2 a 6 g/día (60,61).
Actualmente, en algunos países se encuentran productos adicionados con CLA, en especial productos lácteos
(leche, yogurt, queso), se ha encontrado que las condiciones como el pH, la temperatura en el procesamiento
de los alimentos puede afectar el contenido de CLA así como la estabilidad de los isómeros bioactivos (62). En
Estados Unidos el CLA está aprobado por la FDA como suplemento.
Se sabe que los diferentes isómeros de CLA no actúan de igual manera sobre la composición corporal y
propiedades hipolipidémicas, considerando que muchos de los efectos son específicos del tipo de isómero, por
lo que actualmente se investiga el modo de acción involucrado en cada uno de los isómeros tanto en cultivos
de células así como en animales experimentales (63,64).
En resumen, se observa la necesidad de realizar mayor investigación sobre los efectos metabólicos del CLA
para asegurar su efecto sobre la obesidad y las enfermedades relacionadas, pero sobre todo para asegurar que
no se presenten efectos adversos en la salud de la población, sus efectos beneficiosos sobre la salud humana
se han convertido en un tema muy actual, pero con cierto desconocimiento sobre los estudios científicos al
respecto. La investigación desarrollada en animales de experimentación y cultivos celulares es intensa, con
resultados muy prometedores; sin embargo, los estudios en humanos aún son escasos y, a veces,
contradictorios. Esta divergencia puede estar asociada a las características específicas de población estudiada
(composición corporal, edad, estilo de vida); además, las cantidades ingeridas y la duración de los estudios son
muy variables y no siempre se especifican los principales isómeros ingeridos.
Resumen.
La obesidad y el sobrepeso se definen como una acumulación excesiva de grasa que puede ser perjudicial para
la salud. La Organización Mundial de la Salud reporta que existen 1,600 millones de adultos con sobrepeso y
obesidad, en donde al menos 400 millones de éstos presentan obesidad y cerca de 70 millones de ellos viven
en México. Para contrarrestar esta enfermedad se han diseñado diversas estrategias, algunas en el área de
alimentos, buscando producir alimentos con menos calorías o con ingredientes que promuevan un mayor gasto
energético; uno de los compuestos prometedores es el ácido linoleico conjugado (CLA), el cual tiene efecto en
diversos aspectos de la obesidad como son la composición corporal, el aumento de masa magra, la reducción
de la masa grasa, entre otros. El CLA es considerado como un aditivo seguro por la FDA y el Codex alimentarius
por lo que en algunos países ya existen productos adicionados con CLA, principalmente productos lácteos.
Palabras clave: Ácido linoleico conjugado, CLA, obesidad, consumo.
Abstract
The obesity and the overweight are defined as an excessive accumulation of fat, that excessive accumulation
can harmful to the people´s health. The World Health Organization (WHO) reports 1,600 million of adults with
overweight and obesity, where at least 400 millions presents obesity and near 70 millions of them lives in Mexico.
To offset this disease there have been designed diverse strategies, some in the food area, producing low calories
food or adding some ingredients that promote the energetic expense; one of that kind of added compounds it is
the acid linoleic conjugated (CLA), which has effect in diverse aspects of the obesity, like the corporal
composition, the increase of fat-free mass and reduction of the fat mass, among others aspects. Nowadays CLA
it´s considered by the FDA and the Alimentarius Codex as safe additive, that’s why some countries added CLA
in their products, principally at lacteal products.
Key words: Conjugated Linoleic Acid, CLA, obesity, consume
Referencias
1.
Organización
Mundial
de
la
Salud,
nota
descriptiva
N°311,
2009,
en:http://www.who.int/mediacentre/factsheets/fs311/es/index.html, consultado en: marzo del 2010.
2. Idem.

disponible

�3. Idem.
4. Hedley A., C. Ogden, C. Johnson, M. Carroll, L. Curtin and K. Flegal. 2009. Prevalence of Overweight and
Obesity Among US Children, Adolescents, and Adults, 1999-2002. Journal of American Medical
Association. 291, 2847-2850.
5. Olaiz-Fernández G., J. Rivera-Domarco, T. Shamah-Levy, R. Rojas, S. Villalpando, M. Hernández-Ávila y J.
Sepúlveda-Amor. 2006. Encuesta Nacional de Salud y Nutrición 2006. Instituto Nacional de Salud Pública.
Cuernavaca, México.
6. Instituto Mexicano del Seguro Social, comunicado de prensa No 193. Julio de 2009.
"Niños y adolescentes obesos y con sobrepeso, con un futuro incierto en salud: IMSS", disponible
en:http://www.imss.gob.mx/comunicacion/Comunicados2009/julio.htm, consultado en: marzo del 2010.
7. Olaiz-Fernández G., et. al. Op. Cit.
8. López-Alvarenga J. C. y T. González-García. 2001. Enfermedades asociadas a la obesidad. Revista de
Endocrinología y Nutrición 9, 77-85.
9. Matía P., P. Edurne y L. Alfonso. 2007.”Nutrición y Síndrome metabólico”, Revista Española de Salud
Pública 81: 489-505 N.° 5, disponible en: http://scielo.isciii.es/pdf/resp/v81n5/colaboracion5.pdf, consultado en:
marzo del 2010.
10.
Uribe
F.
2010,
Instituto
de
Salud
Pública.
Opinión
de
expertos.
en:http://www.insp.mx/medios/noticias/index.php?art/id:31, consultado en: marzo del 2010.

disponible

11. Sánchez-Castillo C. y P. E Pichardo-Ontiveros, P. López-R., 2004. Epidemiología de la obesidad.
Gaceta Medica Mexicana 140, S3-S20.
12. Bidlack W. R. 1996. Interrelationship of food, nutrition, diet and health: the National Association of State
Universities and Land Grant Colleges White Paper. Journal of the American College of Nutrition 15, 422-433.
13. Serrano J. y I. Sánchez. 2008. Tendencias en alimentos funcionales contra la obesidad: ingredientes
funcionales, alimentos tecnológicamente modificados y dietas completas. Revista Española de Nutrición
Comunitaria. Vol.: 14, 243-254.
14. Caragay A. B. 1992. Cancer-preventive foods and Ingredients. Food Technology 46, 65-68.
15. Lane H., D. Nagy-Nero and S. Hendrich. 1999. Position of the American Dietetic Association (ADA):
Functional
foods.
J.
Am.
Diet.
Ass.
99(10):1280-81,
disponible
en: http://www.eatright.org/About/Content.aspx?id=8354 ; consultado en: abril del 2010.
16. Fereidoon S. 2009. Nutraceuticals and functional foods: Whole versus processed foods. Trends in Food
Science &amp; Technology. Vol. 20, 9, 376-387
17. Ashwell, M. 2001. Functional Foods: a simple scheme for establishing the scientific basis for all claims. Public
Health Nutrition 4, 859-863.
18. Ashwell, M. 2004. Conceptos Sobre Los Alimentos Funcionales. International Life Sciences Institute, ILSI
Europe Concise Monograph Series, disponible en http://europe.ilsi.org/file/ILSICMFuncFoodsES5.pdf,
Consultado en: marzo del 2010.
19. Ashwell, M. 2001, Op. cit.
20. Gómez Ayala A., 2009. CLA un nuevo ingrediente funcional, Revista OFFARM, vol. 28, núm. 2.

�21. Martínez J., 2006. Obesidad y alimentos funcionales, ¿Son eficaces los nuevos ingredientes y
productos?, Revista de Medicina de la Universidad de Navarra. Vol. 50, nº 4, 2006, 31-38 31.
22. Boschmann M. and F. Thieclecke. 2007. The effects of epigallocatechin-3-gallate on thermogenesis and fat
oxidation in obese men: A pilot study. Journal of the American College of Nutrition 26, 389S-395S.
23. Baddini A., 2009 Conjugated linoleic acid (CLA): effect modulation of body composition and lipid profile, Nutr
Hosp. 24(4):422.428.
24. Gómez Ayala, A., Op. cit.
25. Portillo M. P. y A. Fernández. 2006. Química, metabolismo y fisiología del ácido linoleico conjugado.
Corporación Alimentaria Peñasanta, S.A. España. En: NATURLínea con TONALÍN Libro Blanco. Cap. 3 pp. 3137.
26. Gómez Ayala, A., Op. cit.
27. Jung M. Y. and Y. L. Ha. 1999. Conjugated linoleic acid isomers in partially hydrogenated soybean oil
obtained during nonselective and selective hydrogenation processes. Journal of Agriculture and Food Chemistry
47, 704-708.
28. Pariza M. W., Y. Park and M. E. Cook. 2001. The biologically active isomers of conjugated linoleic
acid. Progress Lipid Research 40, 283-298.
29. French, P., C. Stanton, F. Lawless, E. G. O'Riordan, F. J. Monahan, P. J. Caffrey and A. P.
Moloney 2000. Fatty acid composition, including conjugated linoleic acid, of intramuscular fat from steers
offered grazed grass, grass silage, or concentrate-based diets. Journal of Animal Science 78, 2849-2855.
30. Nudda, A. M.A. McGuire, G. Battacone and G. Paulina 2005. Seasonal variation in conjugated linoleic acid
and vaccenic acid in milk fat of sheep and its transfer to cheese and ricotta J Dairy Sci. 88(4):1311-1319.
31. Pariza M. W., Y. L. Ha 1990. Conjugated dienoic derivatives of linoleic acid: a new class of anticarcinogens.
Medicine Oncology Tumor Pharmacotherapy 7, 169-171.
32. Forga, Ll., A. Martínez y M. A. Zulet, 2006. Efectos del CLA sobre tumores. Corporación Alimentaria
Peñasanta, S.A., España. NATURLínea con TONALÍN Libro Blanco. Cap. 9 pp. 93-103.
33. Valeille K., J. Férézou, G. Amsler, A. Quignard-Boulangé, M. Parquet, D. Gripois, V. Dorovska-Taran and J.
C. Martin. 2005. A cis-9,trans-11-conjugated linoleic acid-rich oil reduces the outcome of atherogenic process in
hyperlipidemic hamster. American Journal of Physiology-Heart and Circulatory Physiology 289, 652-659.
34. Gómez Ayala, A., Op. cit.
35. Pariza M. W. 2004. Perspective on the safety and effectiveness of conjugated linoleic acid. American Journal
of Clinical Nutrition 79, 1132S-1136S.
36. Gaullier J. M., J. Halse and K. Hoye, 2004. Conjugated linoleic acid supplementation for 12 months reduces
body fat mass in healthy overweight humans. American Journal of Clinical Nutrition 79, 1118-1125.
37. Idem.
38. Wang Y. and P. J. H. Jones. 2006. Dietary conjugated linoleic acid and body composition. American Journal
of Clinical Nutrition 79, 1153S-1158S.

�39. Houseknecht K. L., J. P. Vanden Heuvel, S. Y. Moya-Camarena, C. P. Portocarrero, L. W. Peck, K. P. Níkel
and M. A. Belury, 1998. Dietary Conjugated Linoleic Acid Normalizes Impaired Glucosa Tolerante in the Zucker
Diabetic Fatt fa/fa Rat. Biochemical and Biophysical Research Communications 244, 678-682.
40. Nagao K., N. Inoue, Y. M. Wang, B. Shirouchi and T. Yanagita. 2005. Dietary Conjugated Linoleic Acid
Alleviates Nonalcoholic Fatty Liver Disease in Zucker (fa/fa) Rats. Journal of Nutrition 135, 9-13.
41. Risérus U., B. Vessby, J. Ärnlöv and S. Basu. 2004. Effects of cis-9,trans-11 conjugated linoleic acid
supplementation on insulin sensitivity, lipid peroxidation, and proinflammatory markers in obese men. American
Journal of Clinical Nutrition 80, 279-283.
42. Moloney F., T. P. Yeow, A. Mullen, J. Nolan and H. M. Roche. 2004. Conjugated linoleic acid
supplementation, insulin sensitivity and lipoprotein metabolism in patients with type 2 diabetes mellitus. American
Journal of Clinical Nutrition 80, 887-895.
43. Pariza, M. W., et.al. Op. cit.
44. Pariza M. W., Y. Park and M. E. Cook. 2000. Mechanisms of Action of Conjugated Linoleic Acid: Evidence
and Speculation. Proceedings of the Society for Experimental Biology and Medicine 223, 8-13.
45. Brown J. M., M. S. Boysen, S. S. Jensen, R. F. Morrison, J. Storkson, R. Lea-Currie, M. Pariza, S. Mandrup
and M. K. McIntosh. 2003. Isomer-specific regulation of metabolism and PPARg signaling by CLA in human
preadipocytes. Journal of Lipid Research 44, 1287-1300.
46. Haro A. y R. Artacho. 2006. Ácido linoleico conjugado: interés actual en nutrición humana. Medicina Clínica
(Barcelona) Vol.127. 13, 508-515.
47. Lee J. H., K. H. Cho and M. R. Kim. 2005. Antiatherogenic effects of structured lipid containing conjugated
linoleic acid in C57BL/6J mice. Journal of Agriculture and Food Chemistry 53, 7295-7301.
48. Brown J. M., et.al. Op. cit.
49. Botelho A. P., L. F. Santos-Zago and A. C. Oliviera 2009. Effect of conjugated linoleic acid supplementation
on lipoprotein lipase activity in 3T3-L1 adipocyte culture. Rev. Nutr. vol.22, 5, 767-771.
50. Arao K., H. Yotsumoto, S. Y. Han, K. Nagao and T. Yanagita. 2004. The 9cis,11trans,13cis Isomer of
Conjugated Linoleic Acid Reduces Apolipoprotein B100 Secretion and Triacylglycerol Synthesis in HepG2 Cells.
Bioscience, Biotechnology and Biochemistry 68, 2643-2645.
51. Valeille K., et.al. 2005 Op. cit.
52. Valeille K., J. Férézou, M. Parquet, G. Amsler, D. Gripois, A. Quignard-Boulangé and J. C. Martin. 2006.
The Natural Concentration of the Conjugated Linoleic Acid, cis-9,trans-11 in Milk Fat Has Antiatherogenic Effects
in Hyperlipidemic Hamsters. Journal of Nutrition 136, 1305-1310.
53. Toomey S., H. Roche, D. Fitzgerald and O. Belton. 2003. Regresión of pre-established atherosclerosis in
the apoE-/- Mouse by conjugated linoleic acid. Biochemical Society Transactions 31, 1075-1079.
54. Zabala A., I. Churruca, A. Fernández-Quintela, V. M. Rodríguez, M. T. Macarulla, J. A. Martínez and M. P.
Portillo. 2006. trans-10,cis-12 Conjugated linoleic acid inhibits lipoprotein lipase but increases the activity of
lipogenic enzymes in adipose tissue from hamsters fed an atherogenic diet. British Journal of Nutrition 95, 11121119.
55. Jiang J., A. Wolf and B. Vessby. 1999. Relation between the intake of milk fat and the occurrence of
conjugated linoleic acid in human adipose tissue. American Journal of Clinical Nutrition 70, 21-27.

�56. Ritzenthaler, K. L., M. K. McGuire, R. Falen, T. D. Shultz, N. Dasgupta and M. A. McGuire. 2001. Estimation
of conjugated linoleic acid intake by griten dietary assessment methodologies underestimates actual intake
evaluated by food duplicate methodology. Journal of Nutrition 131, 1548-1554.
57. Haro A. y R. Artacho et. al., Op. cit.
58. Ritzenthaler, K. L., et. al., 2001 Op. cit.
59. Gómez Ayala A., Op. cit.
60. Risérus U., et. al., Op. cit.
61. Gaullier J., et.al. Op. cit.
62. Fontecha J., y L.M. Rodríguez-Alcalá. 2006. Aspectos Tecnológicos del Tonalín-CLA. Evaluación de la
composición lipídica de derivados lácteos suplementados con Tonalín-CLA. Corporación Alimentaria
Peñasanta, S.A., España. NATURLínea con TONALÍN Libro Blanco. Cap. 5 pp. 53-62.
63. Brown J. M., et.al. Op. cit.
64. Wang Y. and P. J. H. Jones, 2006. Dietary conjugated linoleic acid and body composition. American Journal
of Clinical Nutrition 79, 1153S-1158S.

���������</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </file>
  </fileContainer>
  <collection collectionId="471">
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="597150">
                <text>Respyn Revista de Salud Pública y Nutrición</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="41">
            <name>Description</name>
            <description>An account of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="597151">
                <text>La Revista Salud Pública y Nutrición, inicia en el 2000 y es una publicación universitaria con periodicidad trimestral, producida por la Subdirección de Investigación, Innovación y Posgrado de la Facultad de Salud Pública y Nutrición y la valiosa colaboración de la Dirección de Tecnologías de Información de la Universidad Autónoma de Nuevo León. Tiene como finalidad publicar y divulgar la productividad científica al ofrecer un espacio con visibilidad global para difundir toda aquella información sobre salud pública y nutrición que se genera en los ámbitos académico y científico tanto en el entorno local, regional, nacional e internacional.</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="39">
            <name>Creator</name>
            <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="597152">
                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León, Facultad de Salud Pública y Nutrición</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="40">
            <name>Date</name>
            <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="597153">
                <text>2000</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
  </collection>
  <itemType itemTypeId="1">
    <name>Text</name>
    <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
    <elementContainer>
      <element elementId="102">
        <name>Título Uniforme</name>
        <description/>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="598401">
            <text>Respyn Revista de Salud Pública y Nutrición</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="97">
        <name>Año de publicación</name>
        <description>El año cuando se publico</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="598403">
            <text>2010</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="52">
        <name>Volumen</name>
        <description>Volumen de la revista</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="598404">
            <text>11</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="54">
        <name>Número</name>
        <description>Número de la revista</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="598405">
            <text>4</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="98">
        <name>Mes de publicación</name>
        <description>Mes cuando se publicó</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="598406">
            <text>Octubre-Diciembre</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="101">
        <name>Día</name>
        <description>Día del mes de la publicación</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="598407">
            <text>1</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="100">
        <name>Periodicidad</name>
        <description>La periodicidad de la publicación (diaria, semanal, mensual, anual)</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="598408">
            <text>Trimestral</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
    </elementContainer>
  </itemType>
  <elementSetContainer>
    <elementSet elementSetId="1">
      <name>Dublin Core</name>
      <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
      <elementContainer>
        <element elementId="50">
          <name>Title</name>
          <description>A name given to the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="598402">
              <text>Respyn Revista de Salud Pública y Nutrición, 2010, Vol 11, No 4, Octubre-Diciembre</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="39">
          <name>Creator</name>
          <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="598409">
              <text>Cantú Cantú, Pedro, Fundador</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="49">
          <name>Subject</name>
          <description>The topic of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="598410">
              <text>Nutrición</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="598411">
              <text>Salud</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="598412">
              <text>Salud Pública</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="598413">
              <text>Ciencias de la salud</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="598414">
              <text>Alimentos</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="598415">
              <text>Transtornos alimenticios</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="41">
          <name>Description</name>
          <description>An account of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="598416">
              <text>La Revista Salud Pública y Nutrición, inicia en el 2000 y es una publicación universitaria con periodicidad trimestral, producida por la Subdirección de Investigación, Innovación y Posgrado de la Facultad de Salud Pública y Nutrición y la valiosa colaboración de la Dirección de Tecnologías de Información de la Universidad Autónoma de Nuevo León. Tiene como finalidad publicar y divulgar la productividad científica al ofrecer un espacio con visibilidad global para difundir toda aquella información sobre salud pública y nutrición que se genera en los ámbitos académico y científico tanto en el entorno local, regional, nacional e internacional.</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="45">
          <name>Publisher</name>
          <description>An entity responsible for making the resource available</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="598417">
              <text>Universidad Autónoma de Nuevo León, Facultad de Salud Pública y Nutrición</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="37">
          <name>Contributor</name>
          <description>An entity responsible for making contributions to the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="598418">
              <text>Ramos Peña, Esteban Gilberto, Editor Responsable </text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="598419">
              <text>Rocha Flores, Alejandra Berenice, Editor Técnico</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="40">
          <name>Date</name>
          <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="598420">
              <text>2010-10-01</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="51">
          <name>Type</name>
          <description>The nature or genre of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="598421">
              <text>Revista</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="42">
          <name>Format</name>
          <description>The file format, physical medium, or dimensions of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="598422">
              <text>text/pdf</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="43">
          <name>Identifier</name>
          <description>An unambiguous reference to the resource within a given context</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="598423">
              <text>2021054</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="48">
          <name>Source</name>
          <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="598424">
              <text>Fondo Universitario</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="44">
          <name>Language</name>
          <description>A language of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="598425">
              <text>spa</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="46">
          <name>Relation</name>
          <description>A related resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="598426">
              <text>https://respyn.uanl.mx/index.php/respyn</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="38">
          <name>Coverage</name>
          <description>The spatial or temporal topic of the resource, the spatial applicability of the resource, or the jurisdiction under which the resource is relevant</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="598427">
              <text>Monterrey, N. L.</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="68">
          <name>Access Rights</name>
          <description>Information about who can access the resource or an indication of its security status. Access Rights may include information regarding access or restrictions based on privacy, security, or other policies.</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="598428">
              <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="96">
          <name>Rights Holder</name>
          <description>A person or organization owning or managing rights over the resource.</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="598429">
              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores.</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
      </elementContainer>
    </elementSet>
  </elementSetContainer>
  <tagContainer>
    <tag tagId="37954">
      <name>Consumo</name>
    </tag>
    <tag tagId="26845">
      <name>Diabetes</name>
    </tag>
    <tag tagId="31139">
      <name>Enfermedad periodontal</name>
    </tag>
    <tag tagId="26835">
      <name>Epidemiología</name>
    </tag>
    <tag tagId="38601">
      <name>Higiene oral</name>
    </tag>
    <tag tagId="18335">
      <name>Obesidad</name>
    </tag>
  </tagContainer>
</item>
