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                  <text>���������EVALUACIÓN DE LA EFICIENCIA TÉCNICA DEL PROGRAMA DE
DIABETES EN UNIDADES DE SALUD DE SAN LUIS POTOSÍ
Alicia
García
Barrón1,
Lucila
Patricia
Acosta
Ramírez1
y
Efraín
Luna
Barrios2
1Facultad de Enfermería de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí (San Luis Potosí, S.L.P.,
México);2Servicios de Salud de San Luis Potosí (San Luis Potosí, S.L.P., México)
E-mail: garciaba@uaslp.mx

Introducción
La epidemia de DM es reconocida por la
OMS como una amenaza mundial. Se
calcula que en el mundo existen más de 180
millones de personas con esta patología y
posiblemente esta cifra aumente a más del
doble para 2030. En 2005 se registraron 1.1
millones de muertes debidas a dicho
padecimiento, de las cuales alrededor de
80% ocurrieron en países de escasos
ingresos, que en su mayoría se encuentran
menos preparados para enfrentar tal
epidemia (1). México ocupa el noveno lugar
mundial, de acuerdo con la Encuesta
Nacional de Salud y Nutrición; en San Luis Potosí la prevalencia en adultos de 20 años y más fue de 6.2%;
siendo mayor en mujeres (6.7%) que en hombres (5.5%) (2).
Uno de los enormes retos para el sistema de salud mexicano, tanto en lo relacionado con la prestación de
servicios personales como en lo concerniente a las políticas de salud pública, es la DM. Más del 25% de las
muertes que ocurren entre los 40 y 60 años son consecuencia de este padecimiento, que en los últimos seis
años ha crecido a un ritmo sostenido de 4% anual. Se calcula que hay más de cinco millones de diabéticos en
el país y que una buena proporción de ellos no sabe que padece esta enfermedad (3). Los factores de riesgo
que inciden en la distribución y frecuencia de la DM y sus complicaciones son bien conocidas; no obstante que
nuestro país cuenta con un programa de prevención y control, aún existen graves limitaciones que impiden la
contención efectiva y eficaz de esta enfermedad (4).
En la actualidad los sistemas de salud, al igual que el resto de la sociedad, se encuentran inmersos en la
dinámica de la economía de la salud, por tanto la escasez de los recursos, el alto costo de la atención y el
presupuesto asignado a la salud adquieren relevancia (5). Por lo cual los centros de primer nivel de atención
deben de ejercer sus recursos en forma eficiente a través de habilidades clínicas y gerenciales. Esta premisa
es aún más trascendental para el caso de las instituciones con políticas de contención de costos, como las del
sector público que dependen de un presupuesto asignado y la distribución inteligente de los recursos
disponibles; es por ello que tienen gran relevancia los programas de eficiencia, los cuales involucran la función
de producción en el área de la salud, la cual consiste en convertir recursos en servicios (producto intermedio) y
bienestar (producto final) (6).
Por esto, es prioritario generar modelos alternativos que propicien resultados óptimos con el menor presupuesto,
pero con la calidad que merece el usuario, siendo de vital importancia evaluar la eficiencia con la que se dan
los procesos de atención en las instituciones de salud, específicamente en lo referente a la eficiencia técnica
del programa de prevención y control de DM. La eficiencia técnica mide la relación entre los productos y/o
servicios brindados con respecto a los insumos o recursos utilizados para generarlos. Por lo que en el presente
estudio se contemplaron los siguientes indicadores: recursos humanos, materiales e instalaciones físicas
requeridos para brindar la atención medica; además de algunos indicadores de proceso como: la valoración
clínica, evidencia de exámenes de laboratorio, registro de promoción de la salud y de las referencias con el
medico especialista. Asimismo, se destaca el control metabólico, como uno de los indicadores fundamentales
de la eficiencia técnica, el cual se entenderá como las medidas encaminadas a la normalización del conjunto
de trastornos tales como obesidad abdominal, alteraciones lipídicas, hipertensión arterial e hiperglucemia, que
constituyen el síndrome metabólico (7).

�En esta investigación se incluyeron los siguientes criterios a fin de valorar el control metabólico: porcentajes de
pacientes con mediciones alteradas de glucosa en ayuno, hemoglobina glucosilada, perfil lipídico y presión
arterial.
Metodología
Estudio cuantitativo, descriptivo, observacional y transversal; que permitió evaluar la eficiencia técnica del
programa de DM en las unidades de primer nivel de atención de Salud en San Luis Potosí, a fin de proponer
estrategias encaminadas al mejoramiento de la atención a esta población.
Se realizo en 23 centros de salud, en el periodo abril-2009 a enero-2011. La muestra se conformo
aleatoriamente con 280 expedientes clínicos. Se empleo la estadística descriptiva e inferencial, efectuándose
la correlación de Pearson para medir el grado de asociación de los indicadores de proceso y resultado. Se
recolecto la información en un formato con los siguientes apartados:
A. Datos sociodemográficos: género, edad, estado civil, escolaridad, seguridad social y ocupación.
B. Indicadores de estructura: recursos humanos, productos de provisión de servicios indispensables para
garantizar la atención médica y funcionalidad de las instalaciones físicas.
Se otorgo una calificación a las variables contempladas en cada uno de los indicadores, con un valor de 2 y 1
puntos para las categorías de adecuada e inadecuada respectivamente, por tanto la calificación total
corresponde a 26 puntos para la condición de adecuada y un puntaje menor a éste, se catalogo como
inadecuada. (Tabla 1)
C. Indicadores de proceso registrados en los expedientes clínicos, según la Norma Oficial Mexicana, NOM-015SSA2-1994, Para la Prevención, Tratamiento y Control de la Diabetes Mellitus en la Atención Primaria (NOM
015) y la Norma Oficial Mexicana, NOM-168-SSA1-1998, Del expediente clínico (NOM 168): valoración física,
evidencia de solicitudes de exámenes de laboratorio, el registro de promoción de la salud y de las referencias
con el medico especialista. Se asigno una puntuación total de 28 para calificar a los indicadores de proceso
como adecuados y una calificación menor a esta se consideraron inadecuados. (Tabla 1)
D. Indicadores de resultado: Reportes de la valoración clínica y de los exámenes de laboratorio que evidencian
el control metabólico de los pacientes con DM2. Con base en la calificación asignada a las variables de cada
indicador se obtuvo un puntaje total de 22 para la categoría adecuada y cualquier calificación menor a esta cifra
se estimo como inadecuada. (Tabla 1)
Tabla 1. Indicadores de estructura, proceso y resultado
Indicadores de estructura
Recursos humanos:
1. Medico

Calificación
Adecuado
Inadecuado
6
3
2
1

2. Enfermera

2

1

3. Promotor
Recursos materiales:
1.
Equipo
para
la
valoración
clínica(bascula,
estetoscopio,
esfigmomanómetro, material consumible, carta de Snellen, estuche de
diagnostico)

2
10
2

1
5
1

2. Glucómetro

2

1

�3. Equipo para medir perfil lipídico

2

1

4. Programas, normas y manuales

2

1

5. Material didáctico para promoción de la salud
Instalaciones físicas:
1. Recepción

2
10
2

1
5
1

2. Sala de espera

2

1

3. Sanitario

2

1

4. Consultorio

2

1

Funcionalidad (Amplitud, privacidad, iluminación, ventilación, limpieza).

2
1
Calificación
Adecuado
Inadecuado

Indicadores de proceso
Valoración clínica:
Signos vitales (TA, T°, FC, FR)
Peso
IMC
Agudeza visual
Fondo de ojo
Exploración neurológica
Exploración física de pies
Exámenes de laboratorio:
Perfil lipídico
Hemoglobina glucosilada
Examen general de orina
Glucemia preprandial (capilar)
Promoción de la salud:
Actividad física específica
Alimentación saludable
Referencias:
Consulta con médico especialista

Indicadores de resultado estandarizado según la NOM 015
Valoración clínica:
IMC entre18.5 a 24.9
Presión Arterial ≤ a130/85 mm Hg
Frecuencia Cardiaca, 60 a 99 X’
Frecuencia Respiratoria, 16 a 24 X’
Registro de temperatura de 36° a 37.6° C
IMC entre18.5 a 24.9
Exámenes de laboratorio:
Glucosa preprandial (80 -110mg/dl)
Hemoglobina Glucosilada (&lt;6.5%)
Colesterol total ≤200 mg/dl

14
2
2
2
2
2
2
2
8
2
2
2
2
4
2
2
2
2

7
1
1
1
1
1
1
1
4
1
1
1
1
2
1
1
1
1
Calificación
Adecuado Inadecuado
10
2
2
2
2
2
2
12
2
2
2

5
1
1
1
1
1
1
6
1
1
1

�Colesterol HDL: mujeres &gt;45 mg/dl, &gt; 40 mg/dl
Colesterol LDL ≤100 mg/dl
Triglicéridos &lt;150 mg/dl.

2
2
2

1
1
1

Resultados
De los 280 expedientes de pacientes con DM2 revisados, los mayores porcentajes correspondieron a los grupos
de edad de 50 a 59 años (33.2%) y 60 a más (34.6%); el promedio de edad fue de 57.4 años (± 12.6). En cuanto
al género, predominaron las mujeres con 66.4% lo que coincide con la ocupación preponderante referente a
labores del hogar con 60%. Asimismo, el estado civil sobresaliente fueron los casados con 86.1% y le continúan
con menor porcentaje los viudos (7.1%). Respecto a la escolaridad se encontró que el mayor porcentaje
correspondió a la población sin escolaridad (63.9%) y 94 pacientes (33.6%) cuentan con la educación básica.
Entre los indicadores de estructura se entiende como las características de los proveedores de atención, de los
instrumentos y recursos; de los lugares físicos y organizacionales donde trabajan. Por tanto, el concepto de
estructura incluye los recursos humanos, físicos y financieros que se necesitan para proporcionar atención
médica; abarca el número, distribución y calificaciones del personal profesional, así como el número, tamaño,
equipo y disposición geográfica de los centros de salud y otras instalaciones.
El área física de las 23 unidades de salud incluidas, es reducida en 39.1% con relación a la demanda de
atención; además, en algunas de ellas la funcionalidad es limitada, pues son espacios acondicionados como
unidades de primer nivel de atención. Ninguna cuenta con personal, ni un espacio destinado exclusivamente
para la atención de los usuarios del programa de DM. Solamente el 13% de los centros de salud cuenta con
laboratorio clínico en donde se procesa: biometría hemática, química sanguínea, perfil lipídico, hemoglobina
glucosilada y examen general de orina.

Respecto al material y equipo básico para su atención (bascula, estetoscopio, esfigmomanómetro, glucómetro,
equipo para medir colesterol y triglicéridos, carta de Snellen, estuche de diagnostico, entre otros) habitualmente
es suficiente, excepto el material educativo que es restringido, así como los programas, manuales y normas. En
cuanto al programa de DM se encontró que a pesar de que a nivel nacional está diseñado con una estructura
bien definida, pues señalan con precisión y claridad la justificación y situación actual, además de objetivos con
sus respectivas acciones estratégicas y metas; considera el apartado de evaluación e indicadores y la
bibliografía. Sin embargo, en el ámbito estatal no se establece un programa general, únicamente se parte a
nivel jurisdiccional de información con elementos limitados, pues incorpora algunos contenidos relativos al
padecimiento (DM), describe un apartado de objetivos, los cuales no se formulan con los elementos
estructurales que exige la elaboración de un objetivo, señala en forma muy general y confusa la organización,
funciones y estrategias; lo que posiblemente dificulte la ejecución efectiva de las actividades de promoción,
prevención y control.
Con relación a la revisión de los registros sobre los pacientes detectados y en control durante un año, a fin de
conocer la cobertura anual de este programa, se encontraron registros incompletos, imprecisos e incluso datos
de enfermos detectados sin reporte de visita de seguimiento. Asimismo, la información relativa a los grupos de
ayuda mutua de los centros de salud, son inciertos, pues en algunos se desconoce la periodicidad de las
reuniones, a quien corresponde la conducción del grupo, el numero de participantes asiduos a éstos, incluso el
lugar donde se reúnen; en otros se congregan regularmente, aunque algunos de ellos por el interés de conservar
los beneficios que conlleva su afiliación a un programa de apoyo social.
Referente al personal de salud (médicos y enfermeras) responsables de la implementación del programa de
DM, correspondieron al género femenino (78%) y masculino (22%), en su mayoría pasantes en servicio social
(54.5%), algunos de ellos con la responsabilidad de la dirección de la unidad de salud, además de las
actividades asistenciales propias de su disciplina.
En cuanto al total de recursos humanos adscritos a cada unidad, se encontró que el 100% cuenta con medico
y enfermera, (Tabla 2) el 17% dispone de medico, enfermera y promotor; el 9% con medico, enfermera,

�promotor, químico y trabajadora social, quien concerta las citas con médicos especialistas y unidades de tercer
nivel; por ultimo solamente el 4% cuenta con médico, enfermera, promotor, químico, psicólogo y nutricionista.
Respecto a la antigüedad del personal de salud que aplica dicho programa, el 54.5% tiene menos de un año,
pues corresponde a los pasantes en servicio social, los cuales reciben una introducción al puesto que se reduce
a lineamientos sobre la operatividad administrativa de los programas, con una duración aproximada de 6 horas.
Asimismo, el otro 27.5 % tiene una antigüedad de uno hasta 10 años y el 18% es superior a 10 años, lo que
podría favorecer la operatividad efectiva del programa, dada la experiencia de los prestadores de salud; o bien
representar una limitante, en el sentido de que en algunas ocasiones, este personal podría mostrar escasa
apertura al cambio, que se manifiesta en ciertos estereotipos que caracterizan su practica profesional.

Tabla 2. Personal medico y enfermería de las Unidades de Salud en San Luis Potosí, 2010.
PERSONAL DE SALUD

N°
14
22
21
20
77

Médico general
Pasante de medicina en servicio social
Enfermera
Pasante de enfermería en servicio social
Total

%
18.2
28.6
27.3
25.9
100

Fuente: Registros del Departamento de Recursos Humanos e Inventarios de las Unidades de Salud
estudiadas. n: 23
En las calificaciones de los indicadores de estructura resultó que las dimensiones de recursos humanos y
materiales se ubicaron como inadecuadas en 56.5%; en tanto que el 60.9% de las instalaciones físicas se
valoraron como adecuadas. (Tabla 3)

Tabla 3. Calificación de los indicadores de estructura de las Unidades de Salud en San Luis Potosí,
2010.

INDICADORES DE ESTRUCTURA
Recursos humanos
Recursos materiales
Instalaciones físicas

ADECUADO
N°
%
10
43.5
10
43.5
14
60.9

INADECUADO
N°
%
13
56.5
13
56.5
9
39.1

Fuente: Registros del Departamento de Recursos Humanos e Inventarios de las Unidades de Salud
estudiadas. n: 23
El proceso de la atención implica una serie de actividades que se llevan a cabo entre los profesionales y el
paciente; la base para el juicio de calidad de dicho proceso es la relación entre las características de la atención
médica y sus consecuencias para la salud y el bienestar de los individuos, según el valor que le otorguen los
involucrados. Una serie de normas rigen el manejo de este proceso interpersonal, las cuales surgen de los
valores, principios y reglas éticas que gobiernan las relaciones entre los profesionales de la salud y sus
pacientes; cuyo fin es la contribución al bienestar individual y colectivo.
En tal sentido, el proceso de la atención médica brindada a los pacientes con DM2 se rige por las NOM 015 y
168, por lo que en los expedientes clínicos que constituyeron la unidad de análisis de la presente investigación,
se constató el registro de las acciones determinadas para tal fin, encontrándose que respecto a la valoración
clínica se reportaron los signos vitales, el peso corporal y el IMC en el 100% de los expedientes muestreados;
en el 89.3% se anoto la revisión de agudeza visual, exploración neurológica, de pies y en el 81.1% el examen

�del fondo de ojo. En cuanto a los exámenes de laboratorio se solicito en menos del 50% la hemoglobina
glucosilada y el perfil lipídico y en 51.7% se requirió EGO. Con relación a la promoción de la salud referida a
actividad física y alimentación, se reporto en un alto porcentaje: 95.7% y 90.7% respectivamente (Tabla 4).
En la calificación de los indicadores del proceso de atención a pacientes con DM2 se destaca la dimensión de
exámenes de laboratorio, ya que resultó inadecuada en 65.4% de los 280 expedientes revisados; asimismo la
categoría de referencia del paciente con el médico especialista, al menos una vez al año como lo indica la NOM
015, se calificó como inadecuada en 56.1% del total de expedientes muestreados. Otro dato relevante, fue que
la dimensión de promoción de la salud en un 90% se reporto en los registros revisados, por lo que se considero
adecuada (Tabla 5).
Tabla 4. Indicadores de proceso en la atención de los pacientes con diabetes 2, usuarios de las
Unidades de Salud en San Luis Potosí, 2010.
Indicadores de proceso registrados
Valoración clínica:
Signos vitales (TA, T°, FC, FR)
Peso
IMC
Agudeza visual
Fondo de ojo
Exploración neurológica
Exploración física de pies
Exámenes de laboratorio:
Perfil lipídico
Hemoglobina glucosilada
Examen general de orina
Glucemia preprandial (capilar)
Promoción de la salud:
Actividad física específica
Alimentación saludable
Referencias:
Consulta con médico especialista

Fuente: Formato de indicadores de eficiencia técnica del programa de DM2

N°

%

280
280
280
251
227
251
251

100
100
100
89.3
81.1
89.3
89.3

123
133
145
265

43.9
47.5
51.7
94.6

268
254

95.7
90.7

123

43.9

n=280

Tabla 5. Calificación de los indicadores de proceso en la atención de los usuarios con diabetes de las
unidades de salud en San Luis Potosí, 2010.

INDICADORES DE PROCESO
Valoración clínica
Exámenes de laboratorio
Promoción de la salud
Referencias

ADECUADO
N°
%
209
74.6
97
34.6
252
90.0
123
43.9

Fuente: Formato de indicadores de eficiencia técnica del programa de DM2

INADECUADO
N°
%
71
25.4
183
65.4
28
10.0
157
56.1
n=280

Un cambio en el estado actual y futuro en la salud del paciente puede atribuirse al antecedente de la atención
médica, por lo que en este estudio, el control metabólico se constituyó en el indicador de la eficiencia del proceso
de la atención, traducido en porcentajes de personas con resultados de glucosa en ayuno, hemoglobina

�glucosilada, perfil lipídico, examen urinario, IMC y presión arterial, dentro de los parámetros establecidos en la
NOM 015; al respecto se destaca lo siguiente: en los expedientes revisados el 39.6% cumplió con los
parámetros establecidos de glucosa capilar (80 a 110mg/dl); el 28.5% y 28.2% para hemoglobina glucosilada y
triglicéridos respectivamente; y el 30.3% se encontró con cifras normales de colesterol total. Con relación a la
valoración clínica, sobresale el 54.6% para el índice de masa corporal normal (Tabla 6). En cuanto a los
indicadores de resultado, estandarizados según la NOM 015, se distinguen los datos de la valoración clínica y
de los exámenes de laboratorio, calificados como inadecuados en el 41.4% y 75% respectivamente (Tabla 7).
Tabla 6. Indicadores de resultado en la atención de pacientes con diabetes tipo 2, usuarios de las
unidades de salud en San Luis Potosí, 2010.
Indicadores estandarizados según la NOM 015
Valoración clínica:
IMC entre18.5 a 24.9
Presión Arterial ≤ a130/85 mm Hg
Frecuencia Cardiaca, 60 a 99 X’
Frecuencia Respiratoria, 16 a 24 X’
Registro de temperatura de 36° a 37.6° C
Exámenes de laboratorio:

N°

Glucosa preprandial (80 -110mg/dl)
Hemoglobina Glucosilada (&lt;6.5%)
Colesterol total ≤200 mg/dl
Colesterol HDL: mujeres &gt;45 mg/dl, &gt; 40 mg/dl
Colesterol LDL ≤100 mg/dl
Triglicéridos &lt;150 mg/dl.
Fuente: Formato de indicadores de eficiencia técnica del programa de DM2

%

153
243
280
280
280

54.6
86.7
100
100
100

111
80
85
71
76
79

39.6
28.5
30.3
25.3
27.1
28.2

n=280

Tabla 7. Calificación de los indicadores de resultado en la atención de los usuarios con diabetes de las
unidades de salud en San Luis Potosí, 2010.

INDICADORES DE
RESULTADO

ADECUADO

INADECUADO
N°
%

N°

%

Valoración clínica

164

58.6

116

41.4

Exámenes de
laboratorio

70

25.0

210

75.0

Fuente: Formato de indicadores de eficiencia técnica del programa de DM2. n=280
Respecto a la eficiencia técnica valorada en el programa de DM2 a partir de los indicadores de estructura,
proceso y resultado, se encontró que los mayores porcentajes se ubicaron en la categoría de inadecuada,
oscilando entre 74 y 79% (Tabla 8). Se efectúo la correlación de Pearson entre los indicadores de proceso y
resultado de la eficiencia técnica del programa, resultando una correlación positiva media con valor de 0.59 y
p&lt;0.05, que denota significancia, es decir a mayor calificación del indicador de proceso mayor calificación será
la de resultado.

�Tabla 8. Eficiencia técnica en la atención de los pacientes con diabetes tipo 2, usuarios de las
unidades de salud en San Luis Potosí, 2010.
Indicadores de Eficiencia Técnica
Estructura*
Proceso**
Resultado**

Adecuada
N°
%
6
26.0
73
26.1
59
21.1

Inadecuada
N°
%
17
74.0
207
73.9
221
78.9

Fuente: Formato de indicadores de eficiencia técnica del programa de DM2; n= 23*; 280**
Discusión
El estudio da cuenta de la evaluación de la eficiencia técnica del programa de diabetes en unidades de salud
de primer nivel en San Luis Potosí, a fin de proponer estrategias encaminadas al mejoramiento de la atención
a esta población.
En dicha evaluación, el proceso de la atención es el objetivo primario, considerado como una serie de
actividades que se llevan a cabo por y entre profesionales y paciente, la calidad de este proceso está definida,
en primer lugar como comportamiento normativo. El concepto de estructura incluye los recursos humanos,
físicos y financieros que se necesitan para proporcionar la atención médica y el estudio de los resultados es
otro de los enfoques indirectos para evaluar la calidad de la atención (8).
Los hallazgos muestran la eficiencia técnica del programa de DM, evaluada en registros de los expedientes
clínicos muestreados, a partir de algunos indicadores de estructura, proceso y resultado, la cual resulto
inadecuada en alto porcentaje, ya que las variables incluidas en cada uno de los indicadores no se apegaron a
los lineamientos estipulados en las NOM 015 y 168.
Tales resultados coinciden con lo señalado por Rodríguez (9) quien menciona que en la actualidad aun existen
grandes deficiencias para ofrecer atención de calidad en el control ambulatorio de la DM: a) falta de cobertura
o acceso a la atención; b) deficiencias en la preparación de los médicos sobre la atención ambulatoria y
nosocomial; c) ausencia de enfoque multidisciplinario en el control, ya que la atención de la DM se basa sobre
todo en consultas breves, en las que el médico da indicaciones que el paciente debe cumplir para apegarse al
tratamiento; e) escasez y acceso muy limitado para que los pacientes y sus familiares reciban servicios de
educación en DM; f) falta de recursos para la vigilancia y el control de la enfermedad; ausencia de equipo
necesario para realizar exámenes de hemoglobina glucosilada en el primer nivel; g) defectos en el primer nivel
de atención que incrementan malos resultados del modelo tradicional y favorecen la deserción y la insatisfacción
de las personas con DM, todo ello reflejándose en el aumento sostenido de morbilidad y mortalidad por esta
patología y sus complicaciones, la falta de cobertura o acceso a la atención ambulatoria de la DM.
En el presente estudio, con relación a las variables del indicador de estructura, resalta que los recursos humanos
resultaron inadecuados en 56.5%, lo que podría explicarse por el numero, distribución y características del
personal medico y de enfermería que operativiza el programa de DM, ya que en algunas unidades de salud la
atención de los usuarios esta a cargo de pasantes en servicio social.
Aunque el sistema de salud discursivamente prioriza la atención hacia el primer nivel, no contempla personal
profesional, como elemento clave para contribuir al cuidado de la salud de los grupos mayoritarios, pues la
responsabilidad de éste cuidado recae en pasantes, los cuales aun se encuentran en proceso de adquisición
de habilidades y competencias cognitivas, procedimentales y actitudinales, necesarias para brindar la atención
que demanda la población. Por lo anterior, se infiere que el personal de salud, es insuficiente y con una
distribución inadecuada concentrándose en el área urbana, pues para los servicios de salud posiblemente
resulta difícil la contratación de personal profesional y altamente calificado, quizás por el salario que perciben y
la ubicación de los centros de salud en las zonas mas dispersas de la región (10).
La atención no podrá ser de calidad en un ambiente desorganizado, con limitaciones de tiempo y recursos;
contar con médicos capaces y que tengan una buena relación médico-paciente es de mucha ayuda pero no es
suficiente. Debe insistirse en un equipo multidisciplinario que pueda favorecer: la modificación de hábitos y del

�estilo de vida, negociada y por prioridades, promover métodos de autocontrol y una mayor educación al
paciente, atenuar las barreras económicas y psicosociales, ofrecer una terapéutica farmacológica apropiada y
atender la prevención, diagnóstico precoz y tratamiento temprano de las complicaciones crónicas (11).
Otro aspecto relevante a considerar, es la globalización de la educación y las profesiones que exige el
incremento de profesionales altamente capacitados, sin embargo las políticas del sector salud y educativo,
continúan privilegiando la formación y contratación de personal técnico, sobre todo en el caso de enfermería
(12).
Si bien, las instituciones educativas han tenido progresos importantes en la formación de profesionales de la
salud, en el caso de la atención en el primer nivel, aún hay insuficiencias respecto a los conocimientos y
habilidades necesarias para responder a las demandas de la población. Es indispensable que los prestadores
de este nivel desarrollen habilidades como la capacidad para el trabajo en equipo, la comunicación, el enfoque
integral y comunitario de los cuidados, a fin de tratar acertadamente y resolver los problemas de salud que sean
de su competencia (13).
Asimismo, el acelerado avance científico y tecnológico en el área de la salud ha propiciado la perdida del
enfoque humanístico, tanto en la formación del personal como en su ejercicio profesional, dado que se privilegia
la capacitación tecnológica en respuesta a las demandas del contexto, lo que desfasa el cuidado integral del
usuario en acciones aisladas, a pesar de que discursivamente se promueva la integralidad en el cuidado (14).
En cuanto a la calificación del indicador de proceso resulto inadecuada en 73.9%, en función de que la variable
que se refiere al registro de exámenes de laboratorio en el expediente clínico obtuvo un porcentaje de 65.4
como inadecuada, ya que en menos del 50% de los registros se reportó perfil lipídico y hemoglobina glucosilada.
Asimismo, se destaca el control metabólico, como una de las variables fundamentales de la eficiencia técnica
en el indicador de resultados; que en el presente estudio se ubico en la categoría de inadecuado en alto
porcentaje. (78.9%)
Cabe señalar, que resultan alarmantes los datos de laboratorio encontrados, pues reflejan la falta de control
metabólico, ya que solo entre el 25 a 30% se ubican en los estándares señalados en la NOM 015.
Por lo que es fundamental realizar una valoración clínica completa y complementada con los exámenes de
laboratorio correspondientes, de lo cual habrá evidencia en el historial medico de los pacientes; pues es claro
que una de las principales tareas de los servicios de salud es mejorar la capacidad para realizar diagnósticos
tempranos, lo cual favorecería el control de los niveles de glucosa, reduciría las complicaciones e incidiría
positivamente en la tasa de mortalidad por esta causa.
La DM es un padecimiento complejo que lleva implícita una serie de situaciones que comprometen el control en
los pacientes, lo cual favorece el desarrollo de complicaciones, con los consecuentes trastornos en la calidad
de vida, muertes prematuras e incremento en los costos de atención y tasas de hospitalización debido a
complicaciones. Al igual que otros países, México enfrenta problemas diversos que limitan la eficacia de los
programas institucionales para la contención de la DM. Destacan por su importancia el insuficiente abasto de
medicamentos, equipo inadecuado y obsoleto en las unidades de salud, la inaccesibilidad a exámenes de
laboratorio, deficiencias en el sistema de referencia y contrarreferencia de pacientes, limitaciones de los
servicios de apoyo psicológico y nutricional, nula promoción de actividad física y escasa supervisión de los
servicios para alcanzar la adherencia terapéutica (15,16).
Asimismo, aunque se reconoce la importancia de la participación del paciente en su cuidado para mejorar su
salud, la atención que se brinda bajo una visión clínica e individualista del proceso salud-enfermedad, denota
el poder y autoridad que ostenta el personal de salud sobre el paciente (17); por el contrario, el médico de primer
contacto debe estar debidamente capacitado para establecer un plan de cuidado integral (18).
Por tanto, el sector salud tiene la responsabilidad de asegurar que los servicios otorgados solucionen las
necesidades de salud de la población atendida, pues de no hacerlo se verá afectado su bienestar biológico,
funcional, social y económico (19).

�Hoy en día mejorar la calidad del control de la DM en todos los niveles, sobre todo en el primer nivel de atención,
representa un reto y una oportunidad para reducir el efecto de las complicaciones agudas y crónicas, los costos
directos e indirectos para la enfermedad y mejorar la calidad de vida de las personas con DM.
Los costos de la DM, pueden reducirse de manera significativa mediante el control adecuado de la glucemia y
de los factores de riesgo. Cabe señalar que el costo del tratamiento de las complicaciones crónicas representa
la mitad de los costos de atención de la DM, mientras que la otra mitad se destina a su tratamiento. Los gastos
asociados al tratamiento y sus complicaciones representan una grave carga para los servicios de salud y para
los pacientes, pues de ser una enfermedad poco frecuente que podían tratarla especialistas en hospitales de
tercer nivel, paso a ser un problema social en el que muchas personas no reciben la atención necesaria de los
médicos generales o familiares (20).
Aunque se considera que el primer nivel de atención, debe dirigir acciones para el cuidado del individuo, la
familia, la comunidad y su ambiente; además de enfocar sus servicios básicamente a la promoción de la salud,
detección y tratamiento temprano de la DM; existen varios factores que denotan el aumento de la
morbimortalidad de esta enfermedad: 1) En la mayoría de los países, alrededor del 50% de los pacientes
desconocen su enfermedad y por ende, no se tratan; 2) un 20 a 30% de los individuos que conocen su
enfermedad no cumplen ningún tipo de tratamiento, y 3) el 68% de los casos de DM se diagnostican de forma
casual, generalmente a consecuencia de la manifestación clínica de alguna de sus complicaciones crónicas.
Por tanto, alrededor de dos tercios de la población con DM tiene o está en riesgo de sufrir complicaciones
crónicas (21).
En este sentido, resultan relevantes las características de la practica medica en este nivel de atención, se centra
en acciones curativas mas que preventivas, intramuros, individualista, ultraespecializada, parcial y
profundamente clasista, producto de un sistema cuya cobertura se perfila hacia los sectores con mayor
importancia para el proceso productivo, según su poder adquisitivo. El cuidado medico esta mas centrado en la
enfermedad que en el paciente, donde los padecimientos complejos y poco frecuentes reciben gran atención,
mientras que los comunes se consideran poco interesantes (22).
La información obtenida a través de la evaluación de la eficiencia de las organizaciones puede ser de utilidad
en diversos niveles de la gestión pública; en primer lugar, para mejorar la eficiencia en la gestión de las
organizaciones identificando las mejores y las peores prácticas asociadas con una elevada o reducida eficiencia
y productividad respectivamente.
Actualmente en México no se dispone de informes publicados de eficiencia técnica de programas de atención
a pacientes con esta enfermedad, algo que debiera subsanarse puesto que el conocimiento sobre la buena
utilización de los recursos, dada su escasez, es algo con lo que debe contar toda organización pública o privada
(23).
La eficacia de las estrategias de prevención depende, al menos en parte, de la calidad de la atención brindada
a las personas con DM. Por tanto, la evaluación de la calidad de esa atención preocupa a los pacientes y a sus
familiares, a los profesionales de la salud, a las entidades de financiamiento y a las autoridades de salud pública
(24).
Es imperativa la necesidad de desarrollar modelos de atención en el primer nivel, como una alternativa factible
para enfrentar este problema de salud publica, a partir de la incorporación de profesionales que contribuyan al
mejoramiento de la atención con una visión de integralidad, que permita enfrentar los aspectos físicos,
psicológicos, económicos y socioculturales que influyen de forma decisiva en el control de una enfermedad
crónica como la DM.
Resumen
Evaluar la eficiencia técnica del programa de diabetes (DM2) en unidades de primer nivel de atención de los
Servicios de Salud de San Luis Potosí. Estudio cuantitativo, descriptivo, observacional y transversal. La muestra
se conformó aleatoriamente con 280 expedientes clínicos de 23 unidades de salud. Se recolectaron variables
sociodemográficas, datos de indicadores de estructura, proceso y resultado registrados en los expedientes. Se
empleó estadística descriptiva e inferencial, efectuándose correlación de Pearson para medir el grado de
asociación de indicadores de proceso y resultado. Los recursos humanos fueron inadecuados (56.5%),
explicable por el número, distribución y características de médicos y enfermeras que operativizan el programa

�de DM2; destacando que el 54.5% de este personal son pasantes en servicio social. Respecto al indicador de
proceso se calificó como inadecuado (73.9%), dado que la dimensión de exámenes de laboratorio resultó no
adecuada (65.4%) y la categoría de referencia del usuario con el médico especialista se catalogó también
inadecuada en 56.1%. En cuanto al indicador de resultado se consideró inadecuado (78.9%) a partir de los
datos de valoración clínica y exámenes de laboratorio, calificados como no adecuados en 41.4% y 75.0%
respectivamente. La medición del grado de asociación entre proceso y resultado obtenida mediante el
coeficiente de Pearson, indicó correlación positiva media (r= 0.59), con una p significativa (0.000). La evaluación
de la eficiencia técnica valorada en el programa de DM2 mediante indicadores de estructura, proceso y
resultado, se estimó como inadecuada con un promedio de 75.6%.
Palabras clave: eficiencia técnica, diabetes mellitus, indicadores de proceso, estructura y resultado.
Abstract
To evaluate the diabetes (DM2) program technical efficiency in first level health care facilities in San Luis Potosí.
Quantitative descriptive, observational and transversal study. The sample consisted of 280 random medical files
of 23 health centers. Sociodemographic variables, structure indicator data, process and results registered in the
files were gathered. Descriptive and inferential statistics were used, utilizing Pearson correlation to measure the
level of association of process indicators and results.The human resource resulted as inadequate (56.5%), given
the number, distribution, and characteristics of doctors and nurses who operate the DM2 program; highlighting
that 54.5% of this personnel are interns performing community service. Regarding the process indicator, it
qualified as inadequate (73.9%), given that the dimension of the laboratory analysis resulted as inadequate
(65.4%) and the reference category of the user with the medical specialist was also classified as inadequate in
56.1%. The results indicator was considered inadequate (78.9%) from the clinical evaluation data and laboratory
analysis, classified as inadequate in 41.4% y 75.0% respectively. The measurement obtained from the level of
association between the process and the results using the Pearson coefficient, indicated a median positive
correlation (r= 0.59), with an indicative p (0.000). The evaluation of technical efficiency estimated in the DM2
program by means of structure indicators, process and results, was deemed inadequate with an average of
75.6%.
Key words: technical efficiency, diabetes mellitus, process indicators, structure and results.
Referencias
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14. Acosta L.P., et al, Op. cit.
15. Secretaría de Salud. México., et al, Op. cit
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17. Secretaría de Educación Pública. México., et al, Op. cit.
18. Salinas-Martínez A.M., et al, Op. cit.
19. Salinas-Martínez A., F. Muñoz-Moreno, A.R. Barraza de León, E. Villarreal-Ríos, G.M. Núñez-Rocha, M.E.
Garza-Elizondo 2001. Necesidades en salud del diabético usuario del primer nivel de atención. Salud Publica
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20. Olaiz, G., et al, Op. cit.
21. Gagliardino J.J., E.M. Olivera, G.S. Etchegoyen, C. González, M.L. Guidi 2000.
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22. Nebot C., et al, Op. cit.
23. Salinas-Martínez A.M., et al, Op. cit.
24. Gagliardino J.J., et al, Op. cit.

�LA DIETA Y SU IMPORTANCIA EN LA CARIES DENTAL
Martha Aidee Cisneros Estala1,2, Liliana Zandra Tijerina González1,2 y Pedro César Cantú Martínez1
1

Facultad de Salud Pública y Nutrición, Universidad Autónoma de Nuevo León (Monterrey,
México); 2Facultad de Odontología, Universidad Autónoma de Nuevo León (Monterrey, N.L., México)

N.L.,

E- mail: martha.cisneroes@uanl.edu.mx
Introducción
La caries dental no es una enfermedad carencial, es
considerada por la Organización Mundial de la Salud
(OMS) como una de las principales enfermedades
bucales de mayor prevalencia. México se encuentra
entre los países con más alta prevalencia, el 90% de
la población mexicana ha sido afectada, siendo los
individuos entre 0 y 15 años de edad, los de más alto
riesgo de contraerla (1).
Muchos factores tanto locales como generales,
influyen en la probabilidad del desarrollo de la caries
y de su velocidad de avance, de modo que esta es
realmente una enfermedad multifactorial. Como es de esperarse el proceso carioso es dinámico, con periodos
de ataque alternando con otros de estancamiento o con regresión del daño (2).
Los carbohidratos de la alimentación son substrato para la producción de ácido y para la síntesis de
polisacáridos extracelulares en la placa, como ya se menciono. La cariogenicidad relativa de los diferentes
carbohidratos depende de la frecuencia de su ingestión, de su forma física (Substancias adherentes, retentivas),
la sacarosa ha sido descrita como el principal agente causal de la caries dental, es el que se consume con
mayor abundancia en la alimentación moderna y parte de la explicación del mecanismo por el cual produce la
lesión (3).
Un incremento de la caries parece el resultado inevitable de la adopción de una dieta “occidental” moderna.
Ejemplo la comunidad de Tristán de Acuña, grupo aislado que vivió por muchos años de productos agrícolas y
marinos. Su condición dental era excelente 1932 y en 1937 la venta de alimentos importados manufacturados
y la evacuación de la población de Inglaterra se asociaron con un incremento en la caries. Que continúa desde
el ingreso de estos alimentos en la isla. Fisher establece que Tristán es el mejor ejemplo de deterioro dental
asociado con el consumo de los alimentos sofisticados de que gozan las poblaciones con un mejor estándar de
vida (4).
Para dar un diagnóstico correcto de que el individuo consume una dieta con potencial cariogénico se debe
utilizar un indicador adecuado. Existen varios métodos para recopilar la información, por ejemplo el diario
dietético (el individuo anota diariamente todo alimento consumido por 3 o 7 días), el cuestionario de la
frecuencia de ingesta(se le da una lista cerrada de alimentos y el solo anota la frecuencia de consumo ya sea
por día, semanal, o mensual), métodos de entrevista de 24 horas(Se le pide al paciente que recuerde todos los
alimentos y bebidas ingeridos en las 24 horas anteriores a la entrevista), Vaisman cita una propuesta ,de las
doctoras Lipari y Andrade, de una encuesta muy completa para evaluar el potencial cariogénico de los azúcares,
se pudiera considerar como cuestionario de frecuencia, porque se establece una lista cerrada de alimentos que
se clasifican según la consistencia física de dicho alimento, también se incluye la frecuencia de consumo y el
momento de consumo, a eso le asignaron un valor y as se obtiene el valor exacto del potencial cariogénico de
los alimentos que consume cada individuo (5).
Los resultados del índice CPOD proporcionan información sobre la cantidad de dientes que necesitan
tratamiento, además de número de personas que necesitan tratamiento, proporción de dientes ya tratados, total
de dientes que ya hicieron erupción (6); dicha información permite identificar las necesidades de atención de la
población a estudiar. La trascendencia de dichos datos permite contribuir al establecimiento de políticas
institucionales de salud bucal específicas, para incidir de manera más eficaz en la salud de los individuos (7).

�Como se mencionó anteriormente, el índice CPOD solo brinda el número de dientes que necesitan tratamiento,
mas no proporciona el tratamiento en específico que necesita el individuo. La necesidad de tratamiento de una
población se puede definir como la suma de las necesidades de una población, en un instante dado. Dichas
necesidades varían con el tiempo debido a la evolución de la enfermedad, además del tiempo en el cual el
individuo recibió por última vez algún tratamiento odontológico (8).
De acuerdo con los datos de la organización Mundial de la Salud (OMS), el 99% de la población mundial padece
caries, por lo que su impacto físico, social, psicológico y financiero son de importante consideración; México se
encuentra entre los países de alto rango de frecuencia en enfermedades bucales. En 1990, esta organización
informó que solo una de cada diez personas tiene la totalidad de sus dientes sanos y obturados (9).
Pineda y colaboradores (10) en el año 2000 (Lima) encontraron que el porcentaje de necesidad de tratamiento
para caries dental en la población escolar fue del 90%; mientras que en el 2000 en una población estudiantil de
Guatemala se encontró que la totalidad de la población estudiada presentaba necesidades de tratamiento de
obturaciones debido a caries dental (n=52) mientras que las necesidades de prótesis fue del 32.69% de la
población (n=17). En relación al número de piezas dentales que necesitan tratamiento restaurativo de operatoria
se encontró que la mayor incidencia fue de 11 a 13 piezas dentales, representando un 30.77%; y al hablar
acerca de la necesidad de tratamiento protésico se encontró que el 67.31% no necesitaba tratamiento protésico
y solo el 11. 54% necesitaba restaurar de 3 a 4 piezas dentales (11). Dentro de los estudios realizados en
nuestro país encontramos que en la Ciudad de México en el año 2006, la Clínica ABC Amistad del Centro
Médico ABC realizó un estudio en donde se encontró que el índice de necesidades de tratamiento para caries
fue del 95.7% (12).
En el estudio realizado por el Centro Universitario de Ciencias de la Salud (CUCS) de la Universidad Autónoma
de Guadalajara (13) determinó que el índice CPOD de los estudiantes de 23 ± 2 años de edad fue de
7.6; también se determinó en 1999 en un estudio realizado en la Universidad de Cartagena (14) en estudiantes
universitarios reveló que el 77% de los estudiantes examinados presentaban caries dental.
Metodología
Se realizó un estudio Observacional, Descriptivo Transversal, y Correlacional en 111 estudiantes universitarios
del último año de licenciatura (Facultad de Odontologìa, UANL) por un muestreo por conveniencia
semiprobabilístico en semestre Otoño 2009. Se llevó a cabo una entrevista para conocer el potencial
cariogénico de la dieta que habitualmente consumen los estudiantes mediante el instrumento propuesto por
Lipari A y Andradre P. en su trabajo acerca de los factores de riesgo cariogénico; posterior a esto, en un sillón
dental se realizó la medición del ICPOD (para determinar el índice Cariado, Perdido, Obturado, Diente) y el
INTC (índice de Necesidad de tratamiento por Caries Dental) para su captura en el odontograma, dentro de los
instrumentos que se utilizaron para dicha exploración intraoral están el espejo, el explorador.
Se marcó en el odontograma según el índice de Klein y Palmer (CPOD): 0 indica la ausencia de la pieza por
causas ajenas a caries, 1 diente permanente cariado, 2 diente permanente obturado (coronas, amalgamas,
resinas, carillas, etc.), 3 diente permanente extraído, 4 diente permanente con extracción indicada, 5 diente
permanente sano.
Se sumó individualmente cada indicador (CPOD, Cariado, Perdido, Obturado), se excluyen terceras molares.
Para obtener el valor promedio de esa población se realizó la suma de cada indicador de toda la muestra entre
el numero de población para obtener el punto medio y estandarizar los valores en rangos partiendo de este. Es
decir el CPOD de un grupo es la media de la cuenta de cada individuo. El CPOD de cada individuo es el número
total de piezas cariadas, obturadas o perdidas por caries dental.
Se recabó la información respecto a la Necesidad de Tratamiento por Caries dental según la versión del formato
de medición de salud oral de la Organización Mundial de la Salud (1986) donde:0= ninguno, 1= caries retenida
o necesita un sellador, 2= Una superficie obtura, 3= Dos o más superficies obturadas, 4= Corona o pilar para
un puente, 5= Puente, 6= Tratamiento pulpar, 7= Extracción, 8= necesita otro tratamiento y Especifique.
Al tener los datos recabados en el odontograma según la Necesidad de Tratamiento por Caries (NTC) de cada
pieza dental se sumaron las cantidades en cada individuo con lo que se obtuvo en Índice de Necesidad de
Tratamiento por Caries (INTC) de cada individuo. Posteriormente se determinó la Necesidad de Tratamiento
por Caries en la población, estableciendo un rango, tomando como parámetros el mínimo y el máximo puntaje

�obtenidos, y se obtuvieron cuatro grupos tomando como excelente a aquel en el que el individuo tuviera una
necesidad de cero piezas por tratar; un rango bueno a los que tuvieran un INTC de 1 a 6; a los individuos que
presentaron un INTC de 7 a 12 se les ubicó en el grupo regular; el grupo en el que los individuos presentaron
un INTC de 13 o más en la población estudiada se catalogó como INTC malo.
La entrevista consistió en aplicar la encuesta diseñada por Lipari y Andrade en el año 2002, para obtener el
puntaje de riesgo de caries por consumo de alimentos (Potencial cariogénico de los alimentos) en dicho
instrumento se le cuestionó al alumno acerca de la frecuencia del consumo en comidas de varios grupos de
alimentos (bebidas azucaradas, masas no azucaradas, caramelos, masas azucaradas, azúcar)a), dependiendo
de la frecuencia b) respondida, se le asignaba un valor predeterminado 0) a los que nunca consumían, 1) a los
que respondieron consumir el grupo de alimentos dos o más veces a la semana, 2) los que lo consumían una
vez al día y 3) los que respondieron consumir los alimentos dos o más veces al día, adicional a esto se cuestionó
también acerca de los mismos grupos de alimentos cuando estos eran consumidos ocasionalmente c)
aplicándoles valores de 1) si los consumían con comidas y 5) si se consumían entre comidas.
Para la obtención del valor del potencial cariogénico individual se realizó lo siguiente fórmula:
(a)X(b)=d

(a)X(c)=e

(d)+(e)=Potencial Cariogénico

-Se multiplicó el valor dado al consumo (a) por el valor dado a la frecuencia (b).
-Se multiplicó el valor dado al consumo (a) por ocasión (c).
-Se sumaron los valores parciales de la columna consumo por frecuencia para obtener un Puntaje total (d).
-Se sumaron los valores parciales de la columna consumo por ocasión para obtener el Puntaje total (e).
-Se sumaron (d) + (e) para obtener el Valor del potencial cariogénico.
Posteriormente se le asignó un rango al riesgo cariogénico de los alimentos asignándoseles un puntaje máximo
de 144 y un puntaje mínimo de 10, el riesgo se ubicó mediante la siguiente escala: 10-33 Bajo riesgo
cariogénico, 34-79 Moderado riesgo cariogénico, 80-144 Alto riesgo cariogénico.
Teniendo ya todos la información se verificó que no quedara ningún dato por recabar dentro de la recolección.
Se procedió a vaciar la información en la base de datos para realizar el análisis estadístico en el programa
Excell 2007®.
Resultados
El 66.67% fue del género femenino, el promedio de edad de los estudiantes fue de 22.00 (D.s. ± 2.02); para
medir la caries dental se utilizó el índice CPOD (índice Cariado, Perdido, Obturado, Diente) que determina la
cantidad de piezas afectadas por la caries dental obteniéndose un media de piezas dentales de 9.73 (D.s. ±
5.16), en el género femenino fue de 9.95 (D.s. ± 5.04) y en el masculino fue de 9.29 (D.s. ± 5.43). El promedio
de piezas cariadas fue de 5.18 (D.s. ± 4.78) mientras que el promedio de piezas obturadas fue de 4.52 (D.s. ±
4.31) (Tabla 1).

Tabla 1. Estadística descriptiva de Edad y CPOD en estudiantes Universitarios. 2009
F
M
T
Media
22.07
21.97
22.09
Mediana
22.00
22.00
22.00
Edad Moda
22.00
22.00
22.00
D.s.
2.32
1.23
2.02
E.s
0.27
0.20
0.19

�Media
Mediana
CPOD Moda
D.s.
E.s
Fuente: Encuesta y Examen Directo

9.95
10.00
12.00
5.04
0.58

9.29
10.00
16.00
5.43
0.89

9.73
10.00
12.00
5.16
0.49

Se encontró que solo 11 estudiantes tenían en todas sus piezas sanas, de los cuales 5 eran del género femenino
y 6 del masculino, al encontrarse en un individuo de 1 a 4 piezas con algún componente del índice CPOD se
consideró como índice CPOD muy bajo para esta edad, y se encontraron 6 estudiantes, 5 del género femenino
y 1 del masculino, mientras que se consideró bajo a aquel estudiantes que tuviera de 5 a 7 piezas cariadas,
perdidas y/o obturadas, 19 de los estudiantes entraron en esta categoría de los cuales 15 pertenecían al género
femenino y solo 4 al masculino, con un CPOD de 8 a 10 piezas se catalogó como moderado encontrándose 21
estudiantes, 13 del género femenino y 8 del masculino, con un CPOD alto (11 a 13 piezas) 14 estudiantes del
género femenino y 8 del masculino, para un total de 22 estudiantes; mientras que con más de 14 piezas el
CPOD se consideró muy alto, y se encontró en 32 estudiantes, 22 del género femenino y 10 del masculino
(Tabla 2).
Tabla 2. Índice CPOD de Estudiantes Universitarios, según género. Diciembre 2009
Femenino
Sano
CPOD Muy Bajo
CPOD Bajo
CPOD Moderado
CPOD Alto
CPOD Muy alto
Total

Masculino

Total

N.

%

N.

%

N.

%

5
5
15
13
14
22
74

4.50
4.50
13.51
11.71
12.61
19.82
66.67

6
1
4
8
8
10
37

5.41
0.90
3.60
7.21
7.21
9.01
33.33

11
6
19
21
22
32
111

9.91
5.41
17.12
18.92
19.82
28.83
100

Fuente: Examen Directo
C= Cariados, P= Perdidos e indicados por extracción, O= Obturado

0= sano, 1 a 4= Muy Bajo, 5 a 7= Bajo, 8 a 10 Moderado, 11 a 13= Alto, 14 a más= Muy alto
Con los datos obtenidos del odontograma de las piezas afectadas y observando el grado de severidad de este
daño e determinó la Necesidad de Tratamiento por Caries en la población donde se encontraron que un 10.9%
y 8.92% de la población total (12 femenino y 10 masculino respectivamente) se encontraban en el grupo
excelente de NTC ya que tenían una necesidad de cero piezas por tratar; en la categoría de buena necesidad
de tratamiento se encontró a un 43% de la población total, siendo del género femenino 31% y el 14% al género
masculino. Los individuos que se encontraban en el grupo regular fueron del 16.3% de la población total que
eran mujeres y 6.38% hombres. El grupo en el que los individuos presentaron un INTC malo se conformó por
16 individuos, 10 del género femenino y 6 del género masculino. (Tabla 3)
Tabla3. Necesidad de Tratamiento por Caries Dental en estudiantes universitarios según género.
Diciembre 2009
Necesidad de Tratamiento
Género

Excelente
N.
%
12
10.9
10
8.92
22
19.8

Bueno
N.
%
34
31
14
12
48
43

Regular
N.
%
Femenino
18
16.3
Masculino
7
6.24
Total
25
22.5
Fuente:
Examen
Formato
de
medición
de
Salud
Oral
Excelente = 0 ,Bueno = 1 a 6 , Regular = 7 a 12 , Malo = 13 o más

N.
10
6
16
de

Malo
%
9.05
5.35
14.4
la

Total
N.
74
37
111
OMS

%
66.67
33.33
100
Directo
(1986)

�De acuerdo a la necesidad de tratamiento por caries en específico se estudiaron 3,028 piezas dentarias donde
el 79,1% se encuentran sanas y no necesitan tratamiento alguno; 158 piezas (5.18%) necesitan sellador, siendo
102 del género femenino (3.36%) y 56 (2%) del género masculino (Tabla 4). Necesitaban una superficie
obturada 334 piezas (11%), en el que 233 (7.6%) pertenecían al género femenino y 101 (3%) al género
masculino. Dos o más superficies obturadas necesitaban 129 piezas (4.23%), 79 (2.6%) en mujeres y 50 (2%)
en hombres. Piezas que requerían corona fueron 7 las cuales fueron mujeres en su totalidad (0.23%), en cuanto
a puente se encontraron solo 3 piezas dentales en el género femenino (0.09%) exclusivamente. No se
encontraron piezas dentales indicadas para tratamiento de conductos, ni extracción. Otros tratamientos
diferentes a los antes mencionados fueron indicados para 3 piezas dentales (0.1%), una mujer y dos hombres.
Tabla 4. Necesidad de Tratamiento por Caries Dental en estudiantes universitarios según género.
Diciembre 2009
Necesidad de Tratamiento
Género

Excelente
N.
%
12
10.9
10
8.92
22
19.8

Bueno
Regular
N.
%
N.
%
Femenino
34
31
18
16.3
Masculino
14
12
7
6.24
Total
48
43
25
22.5
Fuente:
Examen
Formato
de
medición
de
Salud
Oral
Excelente = 0 ,Bueno = 1 a 6 , Regular = 7 a 12 , Malo = 13 o más

N.
10
6
16

Malo
%
9.05
5.35
14.4

de

la

Total
N.
74
37
111
OMS

%
66.67
33.33
100
Directo
(1986)

Para medir el potencial cariogénico de los alimentos se utilizó la escala de Lipari y Andrade en el cual por medio
de la frecuencia y consumo por ocasión de los alimentos se determinó por los puntajes obtenidos una escala
de alto riesgo cariogénico, moderado y bajo riesgo cariogénico de los alimentos. Los alumnos que consumían
alimentos con moderado potencial cariogénico fue de 51.7% (31% mujeres y 20.7% hombres); que consumían
alimentos con riesgo de alto potencial cariogénico 37.8% de la población, donde 27% pertenecían al género
femenino y el 10.8% al género masculino. Los individuos que relataron consumir alimentos con bajo riesgo de
cariogenicidad fueron el 10.9% de la población total (9.01% femenino y 1.8% masculino) (Tabla 5).
Tabla 5. Potencial Cariogénico de los alimentos consumidos por estudiantes universitarios según
género. Diciembre 2009
F
M
Total
Potencial Cariogénico
N.
%
N.
%
N.
%
Alto Riesgo
30
27
12
10.8
42
37.8
Moderado Riesgo
34
30.6
23
20.7
57
51.4
Bajo Riesgo
10
9.01
2
1.8
12
10.8
Total
74
66.7
37
33.3
111
100
Fuente:
Encuesta
Directa
Escala
toma
Lipari
y
Andrade
2002
10-33 Puntos= Bajo riesgo cariog énico, 34-79 Puntos=Moderado riesgo cariogénico, 0-144 Puntos=Alto riesgo
cariogénico
Al realizar la prueba de correlación de Pearson se obtuvo un coeficiente de correlación (r) de 0.2189 entre EdadCPOD, de -0.0359 en Edad-NTC, de -0.0346 entre edad y PC, estableciendo un coeficiente de determinación
( r2) de 0.0479, 0.0013, 0.0012 respectivamente; al realizar la prueba de significación del coeficiente de
correlación, utilizando un nivel de significación de 0.05 en una prueba de dos colas (t de tablas ±1.96)
obteniéndose un valor de 2.3426 entre edad y CPOD siendo el único estadísticamente significativo. Para la
correlación de PC entre CPOD se obtuvo una correlación de 0.0669, con un determinación de 0.0045, entre PC
y NTC la r fue de -0.0835, con una r2 de 0.0070; encontrándose que se acepta la hipótesis nula ya que no se
encontraron valores significativos estadísticamente para la correlación de estas variables 0.6995, -0.8748
respectivamente. El coeficiente de correlación determinado para NTC-CPOD resulto ser de 0.5584 con un
coeficiente de determinación de 0.3119, resultando a la prueba de significación del coeficiente de correlación
estadísticamente significativo al 95% de confianza con un valor de t calculada de 7.0284.

�Se calculó una media de 5.71 (± 5.3) en el género femenino para la necesidad de tratamiento y en el género
masculino 5.64 (± 5.2) para determinar si existía diferencia significativa entre ellos, se calculó una z de 0.09 a
un 95% de confiabilidad determinándose que no es significativa. De la misma manera se calculó una media
para el potencial cariogénico donde en mujeres fue de 65.91 (± 24.32) y en los hombres de 65.75 (18.31) para
la cual se determinó que no es significativo a un 95% de confiabilidad (z calculada 0.4), igual para el CPOD se
encontró que no es significativa la diferencia entre géneros (media mujeres 9.95, ± 5.01; hombres 9.29 ± 5.36,
z calculada de 0.61, 95% de confiabilidad)
Discusión
Existen pocos estudios sobre necesidad de tratamientos en una población con las características similares a
las de este estudio, sin embargo un estudio realizado en Colombia en el 2005 (15) arrojó que el 95% de la
población requiere tratamiento por causa de la caries dental, mientras que en el estudio realizado en Guatemala
en el 2006 (16) se encontró que toda la población tenía necesidad de tratamiento por caries dental. En este
estudio realizado específicamente en estudiantes de Odontología se esperaba obtener una necesidad de
tratamiento menor, y se obtuvo que el 89.19% de la población total tiene algún tipo de necesidad de tratamiento
por caries dental y solo el 1.8% de la población tiene necesidad de prótesis. En el estudio realizado por el Centro
Universitario de Ciencias de la Salud (CUCS) de la Universidad Autónoma de Guadalajara (17), determinó que
el índice CPOD de los estudiantes de 23 ± 2 años de edad fue de 7.6. Mientras que en los estudiantes de la
FaO de noveno semestre con una edad de 22.02 ± 2.32 años se encontró un promedio de 9.73 piezas ± 5.16;
y dada la desviación estándar resultante tenemos que ambas población o al menos el 68% de la población se
comporta de manera similar.
En un estudio realizado en universitarios de hondureños en el 2005 (18) se encontró que el promedio de dientes
obturados fue de 5.4, mientras en este estudio se encontró un promedio de 3.89 piezas obturadas ± 4.29, por
lo cual observamos un comportamiento similar en el 68% de la población. A diferencia del estudio realizado en
los hondureños, donde se encontró que el promedio de dientes perdidos fue de 2.4 al igual las indicadas con
extracción, en el presente estudio se encontró un comportamiento diferente, ya que el promedio de piezas
perdidas fue de 0.05 ± 0. 32. Solo un 1.5% de la población hondureña estudiada se presentó libre de caries.
Mientras en esta población de universitarios de noveno semestre se encontró que el 9.90% de la población está
libre de caries. Un estudio realizado en la Universidad de Cartagena (19) en estudiantes universitarios reveló
que el 77% de los estudiantes examinados presentaban caries dental. En los estudiantes explorados de noveno
semestre se encontró un porcentaje más elevado del 90.1% de la población que presenta caries dental.
Abstract
According to data from the World Health Organization (WHO), 99% of the world's population suffer or have
suffered from tooth decay, so its impact physical, social, psychological and financial support are important,
Mexico is among the countries with a high frequency range in oral disease. The DMFT results provide information
on the number of teeth needing treatment, as well as number of people in need, and proportion of treated teeth
and total tooth already erupted; this information to identify care needs of the population to study. The significance
of these data contributes to the establishment of institutional policies specific oral health, to advocate more
effectively on the health of individuals There is a positive correlation of the cariogenic potential of foods
consumed and the DMFT, given the need for treatment in college students. Observational, cross-sectional
descriptive and correlational study of 111 college seniors graduate, intraoral examination was performed to
calculate the DMFT Index and Index of Treatment Needs by decay, to others a survey to measure risk cariogenic;
to perform the statistical analysis we used Excel 2007 ®.One was that 66,67% of the population belonged to the
femenine and 33,30% to the masculine, with an average of 22,09 ± 2.02 age; the 9,09% of the studied population
are free of decay, the average of DMFT found in the study population was of 9,73 ± 5,16 , while only 79.1% of
these pieces had no need for any treatment and 43% have a need for treatment good, only 10.8% of the
population carry a low risk diet cariogenic. No correlation was found between oral health indicators and risk
cariogenic, but found that there is a statistically significant 95% between age and DMFT (r = 0.218, t = 2.34) and
between DMFT and the need treatment (r = 0.558, t = 7.028). We observed a similar behavior of the indices
calculated in this population and results in Latin America. By another side, we observed that there is no difference
between the studied indices of oral health between genders
Keys word: risk cariogenic, decay, need for treatment.
Resumen

�De acuerdo con los datos de la organización Mundial de la Salud (OMS), el 99% de la población mundial padece
o han padecido caries, por lo que su impacto físico, social, psicológico y financiero son de importantes; México
se encuentra entre los países de alto rango de frecuencia en enfermedades bucales. Los resultados del índice
CPOD proporcionan información sobre la cantidad de dientes que necesitan tratamiento, además de número de
personas que lo necesitan, proporción de dientes ya tratados y total de dientes que ya hicieron erupción; dicha
información permite identificar las necesidades de atención de la población a estudiar. La trascendencia de
dichos datos contribuye al establecimiento de políticas institucionales de salud bucal específicas, para incidir de
manera más eficaz en la salud de los individuos. Existe una correlación positiva del potencial cariogénico de
los alimentos consumidos y el CPOD, determinado así la necesidad de tratamiento en los estudiantes
Universitarios. Se realizó un estudio Observacional, Descriptivo Transversal, y Correlacional en 111
estudiantes universitarios del último año de licenciatura, se realizó una exploración intraoral para calcular el
Índice CPOD e Índice de Necesidad de Tratamiento por Caries; a demás se aplicó una encuesta para medir el
riesgo cariogénico; para realizar el análisis estadístico se utilizó Excell 2007®. Se encontró que 66.67% de la
población pertenecía al género femenino y solo el 33.30% al masculino, con un promedio de edad de 22.09 ±
2.02, el 9.09% de la población estudiada está libre de caries, el promedio de CPOD encontrado fue de 9.73 ±
5.16,mientras que solo un 79.1% de las piezas presentes no presentaban necesidad de ningún tratamiento y
de las piezas inspeccionadas el 43% tienen una necesidad de tratamiento con clasificación bueno, solo un
10.8% de la población lleva una dieta con bajo riesgo cariogénico. No se determinó una correlación entre los
índices de salud oral y el riesgo cariogénico, pero el ICPOD se puede asociar de manera estadísticamente
significativa a un 95% de confiabilidad con la edad (r=0.218, t=2.34) y se encontró una asociación significativa
entre el ICPOD y la necesidad que tuvo y tiene de tratamiento dental (r=0.558, t=7.028). Se observó un
comportamiento similar de los índices calculados en esta población y los resultados obtenidos en latinoamerica;
y no se encontró diferencias entre género.
Palabras Clave: Potencial Cariogénico, Caries, Necesidad tratamiento dental

Referencias
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enfermedades bucales. http://www.salud.gob.mx/unidades/cdi/nom/m013ssa24.html
2. Silverstone J y W Hardie. 1985.Caries Dental.. Manual Moderno. México.
3. Ídem
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ortodoncia
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odontopediatria
http://www.ortodoncia.ws/publicaciones/2004/asesoramiento_dietetico_control_caries.asp (Fecha de consulta:
Julio de 2011)
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dental en escolares de zona urbano y urbano marginal de Lima. Odontol Sanmar 1 (6): 26 – 32.
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la Ciudad de México. Rev. Salud pública 9(3):380-387
8. Chaves M. 1997. Odontologia Social. Labor. Brasil.
9. De Anda Rodríguez F, O Prieto Pulido y E Mendoza Garibay 2003. Prevalencia de caries en los alumnos de
las licenciaturas y carreras técnicas del centro universitario de ciencias de la salud de la Universidad de
Guadalajara.
http:
//www.odontologiaonline.com/verarticulo/Prevalencia_de_caries_en_los_alumnos_de_las_licenciaturas_y_carreras_tecnicas_
del_centro_universitario_de_ciencias_de_la_salud_de_la_Universidad_de_Guadalajara_2003.html (fecha de
última consulta marzo 2011)

�10. Pineda M, Castro A, R Watanabe, S Chein y M Ventocilla. 2001. Necesidades de tratamiento para caries
dental en escolares de zona urbano y urbano marginal de Lima. Odontología Sanmarquina 2000; 1 (6): 26 –
32.http://sisbib.unmsm.edu.pe/bvrevistas/odontologia/2000_n6/nece_trata.htm. (fecha de última consulta marzo
2011)
11. Agustín-Urizar C.M. 2006. Necesidades odontológicas en una población estudiantil de Malacatancito,
Huehuetenango, Guatemala. Universidad Mariano Galvez de Guatemala, Facultad de Odontología.
12. Tascon J y G Cabrera. 2005. Creencias sobre caries e higiene oral en adolescentes del Valle del Cauca.
Colombia Médica. 36 (2): 73-78.
13. Saravia-Alviar RA. 1999. Prevalencia de Enfermedades Periodontales y caries en estudiantes de la
Universidad San Luis Gonzaga de Ica - Perú. Tesis-Universidad Santiago de Compostela.
Españawww.mastesis.com/tesis/prevalencia+de+enfermedades+periodontales+y+caries+en+estudi:84592)
14. Delgado ML, CA Rodríguez, RM Sosa y AF Alfonso. 1999. Situación de la salud bucal en población cubana.
Rev. Cubana Estomatología 37(3):217-229
15. Tascon J y G Cabrera, Op Cit.
16. Agustín-Urizar CM, Op Cit.
17. Saravia-Alviar RA, Op Cit.
18. Arévalo SJ, MF Rivera, IC Rivera y F Sánchez. 2005. Situación de la salud bucal de la población
universitaria hondureña. Rev. Med.Hondur; 73: 161-165
19. Delgado ML., CA Rodríguez, RM Sosa y AF Alfonso . 1999. Situación de la salud bucal en población cubana.
Rev Cubana Estomatología; 37(3):217-29

�VIABILIDAD DE QUISTES DE G. LAMBLIA Y OOQUISTES DE C.
PARVUMEN EL TRATAMIENTO DE AGUAS RESIDUALES
CONVENCIONAL
Ana Paola Balderrama*, Luciano Castro*, Pablo Gortáres*, Fernando Lares*, José de Jesús Balderas* y Cristóbal
Chaidez**
*Instituto Tecnológico de Sonora (Cd. Obregón, Sonora, México), **Centro de Investigación en Alimentación y
Desarrollo
(Culiacán
Sinaloa,
México)
E-mail: payologi@msn.com
Introducción
G. lamblia y C. parvum son parásitos protozoarios
muy distantes en su relación, sin embargo, son
biológica, epidemiológica y zoonóticamente similares
(1). G. lamblia se encuentra en el agua y el medio
ambiente en su etapa del quiste (2) y C. parvum se
encuentra en forma de ooquiste (3). Tanto quistes
como ooquistes son las formas infecciosas y pueden
ser ingeridos en agua o alimentos contaminados o
directamente por contacto fecal-oral (4). La
transmisión es sostenida en humanos y animales (5).
Las dosis infecciosas mínimas para ambos parásitos
son muy bajas. El consumo de 10 quistes u ooquistes puede causar infección (6, 7, 8). Los padecimientos que
se originan por la ingestión de estos parásitos son por lo regular relacionados a cuadros diarreicos. G.
lambliay C. parvum pueden permanecer viables de 15 días a dos meses en agua, de 15 días a un mes en el
suelo y de 2 a 10 días en hortalizas (9). En México, no hay una ley que exija la evaluación microbiológica del
agua en relación con el riesgo para la salud producida por protozoarios patógenos. La Norma oficial mexicana
NOM-003-ECOL-1997 establece los límites máximos permisibles de contaminantes para las aguas residuales
tratadas que se reúsen en servicios públicos. Esta norma incluye el seguimiento de DBO, huevos de helmintos,
coliformes fecales, grasa y aceites y SST (10). Un monitoreo de G. lamblia y C. parvum consiste en la detección,
cuantificación y determinación de la viabilidad de los parásitos patógenos en el agua. Uno de los métodos
admitidos por la Agencia de Protección Ambiental de los Estados Unidos (EPA) es la ICR para protozoarios.
Este método se basa en la flotación, purificación y elución de las muestras que luego se filtran a través de una
membrana que se tiñe con anticuerpos monoclonales fluorescentes para su posterior cuantificación en un
microscopio de epiflourescencia (11). La viabilidad de los quistes se puede evaluar mediante tinción vital y
contraste de fases. La tinción vital se basa en la absorción de fluorocromos específicos (PI o DAPI), por los
quistes y ooquistes (12).
La presencia de quistes y ooquistes en los efluentes finales de Plantas de Tratamiento de Aguas Residuales
(PTAR) representa un riesgo para los programas de reutilización de agua. No es posible evaluar
estadísticamente el riesgo de contraer una infección transmitida por G. lamblia y C. parvum debido a la falta de
información acerca de la viabilidad de quistes y ooquistes (13). En 2003, en Ciudad Obregón, Sonora, se informó
la presencia de ooquistes viables en el agua potable en el 69% de las muestras analizadas (14). El proceso en
la PTAR del sur de Ciudad Obregón, consiste en un pretratamiento, seguido por lagunas aerobias, facultativas
y de sedimentación, para terminar en un proceso de desinfección con cloro (15). La importancia de realizar una
investigación que evalúe la viabilidad de quistes de Giardia lamblia y Cryptosporidium parvum en la PTAR sur
de Cd. Obregón Sonora, es revelar en qué proceso o etapa del tratamiento se disminuye la viabilidad de quistes
de Giardia lambliay ooquistes de Cryptosporidium parvum, que influya en la posterior implementación de nuevos
tratamientos que logren minimizar o descartar la presencia de parásitos patógenos.
Materiales y Métodos
Las muestras fueron recolectadas en la PTAR sur de Cd. Obregón, en el período de agosto 2008-febrero 2009.
El muestreo se realizó para la cuantificación de los quistes de Giardia lamblia y Cryptosporidium parvum. En
junio se llevaron a cabo las pruebas de viabilidad para los parásitos.

�Elución, flotación, purificación y tinción de inmunofluorescencia. Estos pasos se realizaron siguiendo el
protocolo previsto en el Manual de Laboratorio ICR para microbiología en el Método Protozoarios para los
quistes de Giardia y ooquistes de Cryptosporidium (16) con ciertas modificaciones como las siguientes: El
filtrado no era necesario. Las muestras se midieron en una cantidad de 500 ml. Para las pruebas de viabilidad
se hicieron varia modificaciones. El tiempo de centrifugación se disminuyó de 2800 a 2000 rpm durante 10
minutos, se descartó la resuspensión en formalina (no se almacenó).Para la prueba de inmunoflourescencia se
utilizó el kit de Aqua Glo TM G/C que incluye anticuerpo, control positivo y solución de montaje (17).
Tinción vital (Seguida por la tinción de inmunofluorescencia). Los reactivos para la prueba de viabilidad se
prepararon de acuerdo a las especificaciones en el Método 1623: Cryptosporidium y Giardia en el agua por
filtración, separación inmunomagnética y prueba de inmunoflourescencia (18).
Examen microscópico. Las membranas fueron examinadas bajo un microscopio Carl Zeiss Axiolab de
epiflourescencia. Se buscó fluorescencia de color verde manzana en objetos esféricos de 4 a 6 micras para los
ooquistes y de forma ovalada de 5 a 10 micras para los quistes. El cálculo de los quistes y los ooquistes se llevó
mediante la fórmula contenida en el método ICR. La presencia de los protozoarios se reportó en número de
organismos por cada 100 litros (19). Para la determinación de la viabilidad mediante contraste de fases se utilizó
un microscopio Leica DME con un conjunto de filtros + DAPI FITC. Se empleó el objetivo 400 X. Los objetos
que se observaron tuvieron las siguientes características: a) tinción interna azul (sin distinción del núcleo), con
un halo verde, b) Observación de núcleos cielo azul. Un resultado positivo para viabilidad fue cuando se mostró
una inmunofluorescencia no atípica (b). Los resultados se reportan en el número de microorganismos viables
por cada 100 L.
Eficiencia de recuperación. Para realizar la eficiencia se utilizó una concentración stock de quistes y
ooquistes/mL (se utilizó el control positivo del kit). Los quistes y ooquistes en el stock fueron contabilizados
utilizando una cámara de Neubauer. Para el cálculo se implementó la siguiente fórmula:
No. De (oo) quistes/ mL = (No. De (oo) quistes contados/No. de mm2 contados)* (10/1 mm)*
(Factor de dilución/1)*(1000 mm3/1)
Se preparó una concentración para obtener de 30-300 (oo) quistes por muestra y se inocularon en 100 L de
agua pura, la cual se procesó de acuerdo al método ICR anteriormente descrito. Se corrió a la par una muestras
compuesta de agua tratada (todo se realizó por triplicado). El porcentaje de recuperación (%R) se calculó de la
siguiente manera:
%R= (No. (oo) quistes muestra inoculada)-(No. de (oo) quistes en muestra ambiental)/ (No. (oo) quistes
inoculados) * 100
Análisis de datos. Los resultados fueron obtenidos por análisis de frecuencia, y análisis de varianza utilizando
el software profesional Statgraphic Plus 4.0. La eliminación de quistes y ooquistes fueron obtenidos por la
siguiente fórmula:
% remoción = [Parásitos de agua cruda] - [parásitos de agua tratada] / parásitos de agua cruda * 100.
Resultados
Se detectaron quistes de Giardia lamblia en 51/51 (100%) de las muestras analizadas. Los ooquistes
deCryptosporidium parvum se encontraron en 42/51 (82%). Los porcentajes de recuperación fueron de 88%
para G. lamblia y 33 % para C. parvum. La Tabla 1 muestra las concentraciones mínimas y máximas en el
afluente y el efluente de la PTAR.
Tabla 1. Concentraciones máximas y mínimas de Giardia lamblia y Cryptosporidium parvum por cada
100 L al inicio y final del proceso de tratamiento.

Etapa de Tratamiento

Concentración (100/L)
Quistes de G. lamblia

Ooquistes de C. parvum

�max
Influente
Efluente

130,000
37,500

min
15,000
2,500

max
57,500
7,500

min
4,000
1,250

El porcentaje de remoción total de quistes y ooquistes desde el influente a los efluentes fue de 76.87% (Tabla
2).
Tabla 2. Porcentajes de remoción desde el influente al efluente en cada uno de los meses de muestreo.

Quistes de G.lamblia
Ooquistesde C. parvum

Porcentajes de Remoción del influente- efluente
Ago. Sept. Oct. Nov. Dic. Ene. Feb. Jun.
73
70
86
81
89
59
78
82
33
88
95
94
92
96
67
47

Se encontraron en promedio 36 quistes/L y 38 ooquistes/L viables en los efluentes de la planta de tratamiento
(Figura 1). Para ambos parásitos el proceso de tratamiento y los meses tienen un efecto estadísticamente
significativo sobre las concentraciones a un nivel de confianza del 95%. Según las pruebas de rangos múltiples
tanto para los quistes de G. lamblia como para los ooquistes de C. parvum encontrados existe una diferencia
de concentración significativa (p&lt;0.05) entre el influente y los procesos de tratamiento de la PTAR sur de Cd.
Obregón.
Figura 1. Concentraciones de quistes de Giardia lamblia y ooquistes
de Cryptosporidium parvum viables por cada 100 L de agua.

Discusión
Este estudio estima la concentración y la viabilidad de quistes de G. lamblia y ooquistes de C. parvum. El número
de quistes de G. lamblia es superior a los ooquistes de C. parvum a una proporción 3:1. Se encontraron quistes
deG. lamblia en el 100% de las muestras y de C. parvum en el 82 %. Datos similares se registraron en muestras
de agua superficial en Sinaloa, México donde se obtuvo que los quistes de G. lamblia estuvieron presentes en
25/50 de las muestras (50%), mientras que los ooquistes de C. parvum en 21/50 muestras (42%) (20). Este
resultado también es comparable al encontrado en cuatro plantas de tratamiento en Italia donde los quistes
de G. lambliafueron ubicuos, mientras que los ooquistes de C. parvum se encontraron menos extendidos (21).
Estos patógenos están presentes en las aguas residuales tratadas de Ciudad Obregón Sonora, durante los

�meses del año incluidos en el muestreo demostrando la resistencia de estos parásitos a los agentes
medioambientales. En otras investigaciones como la cuantificación de los quistes de G. lamblia y C. parvum en
el agua superficial del Valle de Culiacán, se encontraron que en canales de aguas agrícolas el 100% de las
muestras reportaron quistes y ooquistes (22). En esta investigación se encontró que las concentraciones de
quistes y ooquistes de los parásitos son más altas en otoño que en otras estaciones con una significancia de (p
&lt;0,05). En otoño las temperaturas en la región oscilan en un rango de 9 a 23 °C. La sobrevivencia de los quistes
en el medio ambiente depende de la temperatura. A 10 °C pueden sobrevivir 77 días, a 20 °C reduce la viabilidad
hasta 3 días (23). Un patrón estacional similar fue reportado en el norte de España, donde las muestras positivas
de Cryptosporidium fueron más frecuentes durante el otoño (10 a 17 ° C) (24). Otra explicación es que el proceso
anaeróbico es extremadamente dependiente de la temperatura, por debajo de 17 °C es prácticamente nulo,
pero por encima de 22 º C, la eliminación de patógenos es muy rápida (25), por lo que se atribuye mayor
eliminación en temporadas donde la temperatura ambiental es mayor. Las concentraciones de C. parvum se
pueden comparar con los datos obtenidos en California EE.UU. en dos de las siete muestras tomadas de cinco
efluentes secundarios de plantas de tratamiento de aguas residuales se obtuvieron un rango de 20,300 a 30,800
ooquistes /100 L (26). En cuatro plantas de tratamiento secundario en Suecia, se encontró que los quistes de G.
lamblia estuvieron presentes en cada muestra tomada en el influente en concentraciones de 1,000 a 100,000
quistes /L, (27), mientras que los ooquistes de C. parvum estuvieron presentes en 5 de 19 muestras a un
promedio de 2.000 ooquistes /100 L. Las remociones de los parásitos mostradas en la tabla 2 en la PTAR sur
muestran que la planta funciona a porcentajes de remoción dentro del rango de los sistemas convencionales
de tratamiento donde la remoción de quistes y ooquistes es del 25% al 86% (28). En la PTAR sur de Ciudad
Obregón, en la laguna aerobia, el agua permanece un día, en la laguna facultativa medio día y en la laguna de
sedimentación otro día, dando un período de retención acumulado de 60 horas. Es posible que los períodos de
retención no sean suficientes para la completa eliminación de quistes y ooquistes en investigaciones anteriores
se informó de que en dos sistemas de lagunas de estabilización con períodos de retención acumulada de 25,3
días y 40 días de la remoción de quistes estaban entre 99,1 y 99,7% respectivamente (29). Otras investigaciones
han reportado que para los ooquistes de C. parvum se indican porcentajes de remoción entre el influente y
efluente de 90,06% (30), y para los quistes de G. lamblia del 92,25% (31). Estos porcentajes son más altos que
el promedio obtenido en esta investigación. En plantas de tratamiento terciario se han presentado datos que
indican que el número de quistes de G. lamblia viables representa una proporción relativamente pequeña del
total de los quistes detectados por el procedimiento de inmunofluorescencia (32). Sin embargo teniendo en
cuenta que tanto G. lamblia como para C. parvum la dosis infecciosa mínima es muy baja, el porcentaje de
quistes y ooquistes viables resultantes es suficiente para sospechar un riesgo de salud. En la investigación de
sobrevivencia de los ooquistes de C. parvum y los quistes deG. lamblia durante el invierno en el río Oslo, se
encontró que los ooquistes permanecen viables hasta 144 días y los quistes hasta 39 días (33), Los ooquistes
son más resistentes que los quistes. Se observó una disminución de la concentración y la viabilidad tanto para
los quistes como para los ooquistes después de la etapa de pretratamiento mecánico, sin embargo, en el
próximo paso aumenta de nuevo (figura 1). La adsorción de los ooquistes y quistes en los sólidos sedimentables
es el mecanismo de remoción más importante de estos protozoos en los sistemas de tratamiento (34). En los
resultados en esta investigación los quistes y ooquistes viables en el agua tratada son aproximados a las dosis
infecciosas mínimas. En una investigación anterior en Ciudad Obregón, Sonora, de 32 muestras de agua potable
analizadas se encontraron ooquistes de C. parvum en 69%. El 15,62% de las muestras tenían 10 o más
ooquistes viables (35). Los ooquistes de Cryptosporidium tienen una resistencia suficiente a desinfectantes
como el cloro y puede sobrevivir en el tratamiento del agua y muchos sistemas de distribución (36), las presiones
ambientales afectan la degradación, muerte e infectividad de los quistes de G. lamblia y ooquistes deC. parvum.
En conclusión las etapas del proceso de tratamiento de la PTAR de Ciudad Obregón, Sonora afectan de forma
significativa (p &lt;0,05) tanto en la incidencia y viabilidad a los quistes de Giardia lamblia y
ooquistesCryptosporidium parvum. En los meses otoñales estos patógenos aumentan en número. La
concentración total de los quistes de Giardia lamblia se encuentran en una proporción 3:1 con los ooquistes
de Cryptosporidium parvumen cada una de las etapas de la PTAR sur de Ciudad Obregón, Sonora. Los quistes
de Giardia lamblia se encuentran viables en un 39% después de que el proceso de tratamiento y los ooquistes
de Cryptosporidium parvum en el 71%. Los ooquistes de Cryptosporidium parvum son más resistentes al
proceso de tratamiento. En los diferentes meses de muestreo la incidencia de los quistes de Giardia lamblia se
ve afectada de manera significativa (p &lt;0,05).
Agradecimientos
Damos las gracias a Célida Martínez y el personal del laboratorio de Microbiología del CIAD por su ayuda en el
análisis de viabilidad de las muestras.
Resumen

�Los quistes de Giardia lamblia y ooquistes de Cryptosporidium parvum causan enfermedades intestinales en
animales y seres humanos a través del consumo de agua y alimentos contaminados. Los quistes y ooquistes
son resistentes a los sistemas de cloración convencional. La dosis infecciosa mínima es de aproximadamente
10 quistes/ooquistes ingeridos. Para la cuantificación de los quistes y ooquistes se utilizó el método ICR. La
determinación de la viabilidad se realizó mediante tinción vital y contraste de fases. Después del proceso de
tratamiento en la PTAR los quistes de Giardia lamblia se encuentran viables en un 39% y los ooquistes
deCryptosporidium parvum en el 71%. La concentración de quistes de Giardia lamblia y ooquistes
de Cryptosporidiumparvum aumenta en otoño. Se observó una diferencia significativa (p &lt;0,05), en la incidencia
de quistes de Giardialamblia durante la investigación.
Palabras clave: Giardia lamblia, Cryptosporidium parvum, agua, alimentos, contaminación
Abstract
Giardia lamblia cysts and Cryptosporidium parvum oocyst come to cause intestinal diseases through the
consumption of contaminated food and water by humans and animals. Cysts and oocysts are resistant to normal
chlorination systems. The minimum infectious doses are approximately 10 cysts / oocysts ingested. The ICR
method was used for quantification of cysts and oocysts. The determination of viability was performed by vital
staining.Giardia
lamblia
cysts
were
found
in
greater
numbers
than
Cryptosporidium
parvum oocysts. Giardia lamblia cysts were viable at 39% after the treatment process and Cryptosporidium
parvum oocysts at 71%. The incidence ofGiardia lamblia and Cryptosporidium parvum is higher in autumn.
During the investigation the Giardia lamblia cysts incidence were significantly affected (p &lt;0.05).

Key words: Giardia lamblia, Cryptosporidium parvum, water, food, pollution
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34. Solarte Y., et al, Op. cit.
35. Díaz M., et al, Op.cit.
36. Ochiai Y., et al, Op. Cit.

�DIMENSIONES DE LA SEGURIDAD ALIMENTARIA DESDE LA OPTICA
NUTRIOLOGICA
Mariana Cossío Ponce de León1, María Eugenia Alonso Ramírez1, Mónica Herrera Trujillo2, y José Antonio
Matamoros
Martínez
1Facultad de Enfermería y Nutriología. Universidad Autónoma de Chihuahua. (Chihuahua, Chih.,
México);2Departamento de Ciencias de la Salud. Instituto de Ciencias Básicas. Universidad Autónoma de
Ciudad
Juárez.
E-mail: mcossio@uach.mx
Introducción
La importancia de la seguridad alimentaria y
nutricional en los hogares ha sido abordada por
diferentes organismos internacionales y nacionales
(1,2), los gobiernos de los países participantes se
han comprometido a garantizar a la población el
acceso a la cantidad y calidad de los alimentos
necesarios para llevar una vida sana y productiva,
así como reducir el hambre y la desnutrición. En
1977 la Organización de las Naciones Unidas para la
Agricultura y la Alimentación (FAO) aprobó el
Programa de Acción para la Prevención de
las pérdidas de alimentos. Posteriormente en 1979,
se creó un Programa que pretendía resolver los problemas más inmediatos de la seguridad alimentaria
particularmente en los países de ingresos bajos y con déficit alimentario.
Sin embargo, este mismo organismo (FAO) estimó que en el periodo 2000-2002 “había en todo el mundo 852
millones de personas desnutridas; de estas, 815 millones vivían en los países en desarrollo, 28 millones en
países en transición y nueve millones en países desarrollados.” Y reportó que en los países en desarrollo, el
número de personas desnutridas se redujo sólo en nueve millones durante la década posterior a la Cumbre
Mundial sobre Alimentación (3,4).
En un primer momento, “la seguridad alimentaria se planteó como un problema individual al margen del ingreso
y del poder adquisitivo. Posteriormente se incorporaron factores tales como la producción suficiente, la
estabilidad de la oferta en un grado máximo y la garantía individual para obtener los alimentos por medio del
mejoramiento adquisitivo” (5).
En 1996, en la Cumbre Mundial de la Alimentación se declara, que la seguridad alimentaria existe solo cuando
todas las personas tienen acceso material y económico a suficientes alimentos; y no solo cuando el país es
capaz de producir dichos alimentos.
Es así que, se incorpora el concepto de Inseguridad Alimentaria definido como la disponibilidad limitada o
incierta de los alimentos que permiten cubrir los requerimientos nutricionales de los individuos, así como la
habilidad limitada o incierta para adquirir dichos alimentos de una manera aceptable desde la perspectiva social
y cultural (6,7). Es decir, la suficiencia alimentaria a nivel nacional no garantiza la seguridad alimentaria de todos
los hogares. Es común en países en desarrollo contar con un 20 a 30% de la población consumiendo menos
del 80% de sus necesidades calóricas aun cuando el suministro per cápita en el país provee el 100% o más de
sus necesidades (8).
En México, por ejemplo, en el informe presentado en 2008 por la Secretaría de Agricultura, Ganadería y
Desarrollo Rural (SAGARPA) se reporta que: "el índice de seguridad alimentaria en México es de 94.5% según
las evaluaciones de la FAO que toman en cuenta el nivel de producción, las exportaciones globales y la
capacidad para importar". (Énfasis Alimentación, 2008). En yuxtaposici ón, el Consejo Nacional para la
Evaluación de la Política de Desarrollo Social (CONEVAL), en su dictamen sobre la pobreza en México (2008),
revela que entre 2006 y 2008, el porcentaje de personas en condición de pobreza alimentaria a nivel nacional
aumentó de 13.8% a 18.2% (19.5 millones eran pobres alimentarios, es decir, quienes tienen ingresos
insuficientes para adquirir una canasta básica de alimentos, incluso si los destinaran exclusivamente para ese
fin).

�Este marco, permite reconocer un proceso que se vive al interior de las familias, debido a que estas recurren a
una serie de estrategias que les permiten hacer frente a la inseguridad alimentaria, primero se vive un periodo
caracterizado por ansiedad y preocupación en torno a la provisión de alimentos disponibles. Luego, se ajusta el
presupuesto del hogar, lo que afecta la calidad de la dieta y diversidad de los alimentos. En este periodo
representa el nivel de inseguridad alimentaria más leve (nivel del hogar/leve). Posteriormente, los adultos limitan
la cantidad y calidad de los alimentos que ellos consumen, lo cual corresponde a nivel moderado e inseguridad
alimentara (nivel adulto/moderado). Finalmente, se ven afectadas la cantidad y calidad de alimentos consumidos
por los niños, que es el grado más severo (nivel infantil/severo) (9).
Acceso seguro a alimentos
Se pueden considerar al menos cuatro dimensiones implícitas en la noción de acceso seguro a alimentos
suficientes en todo momento: la primera es la suficiencia alimentaria que se define como las calorías y
nutrimentos requeridos para una vida sana, activa y productiva de todos los integrantes del hogar. La segunda
es el acceso a los alimentos que depende del conjunto de recursos y posibilidades con que cuenta el hogar
para producir, comprar e intercambiar alimentos o recibirlos como subsidios o regalos (10,11).
La tercera dimensión es la seguridad o el balance entre vulnerabilidad, riesgo y los recursos con que cuenta el
hogar. Si bien la vulnerabilidad se refiere a características inherentes al hogar, los factores de riesgo son
variables externas que atentan contra la posibilidad que tienen los hogares de acceder a alimentos disponibles.
A manera de ejemplo, familias de tamaño grande y con niños y/o mujeres embarazadas o en lactancia son más
vulnerables que aquellas de tamaño más reducido y con menos integrantes nutricionalmente vulnerables. Por
otra parte, cambios bruscos en políticas de precios o salarios en el país, incrementan el riesgo de inseguridad
alimentaria de familias pobres. De allí que la seguridad se encuentre supeditada al balance entre vulnerabilidad,
riesgo, y las posibilidades y recursos con que cuenta el hogar para hacer frente a cambios en condiciones
existentes (12).
Finalmente, está el factor tiempo ya que la inseguridad alimentaria puede ser crónica, transitoria o cíclica. Para
ilustrar esta afirmación digamos que la inseguridad alimentaria es crónica entre familias con pobreza alimentaria,
es decir aquéllas que no ganan lo suficiente para cubrir el costo de una canasta básica de alimentos. Es
transitoria entre familias donde el principal generador del ingreso en el hogar queda desempleado, y es cíclica
en la ruralidad durante algunas épocas del año alejadas de la cosecha.
Investigaciones recientes han enriquecido la comprensión de los factores que determinan la inseguridad
alimentaria en los hogares pobres. Con base en estudios publicados en este campo se puede concluir que está
determinada por factores exógenos y endógenos al hogar. Estos factores pueden conceptualizarse
jerárquicamente (13).
Los exógenos son aquellos en que el hogar es incapaz de controlar o influenciar directamente. Incluyen los
sistemas y estructuras ecológicas, económicas, y socioculturales del país, región o comunidad, y forman la base
contextual donde los factores sociales y de comportamiento se interrelacionan para determinar los patrones de
consumo de alimentos y el nivel de inseguridad alimentaria del hogar. Este amplio y complejo marco externo,
influirá sobre variables endógenas que son claves en el hogar y de los individuos que lo componen. Es decir,
va a influir sobre características específicas del hogar y sus integrantes, determinarán decisiones y
comportamientos relacionados con la alimentación que condicionaran el nivel de inseguridad alimentaria en el
hogar (14).
Al considerar los factores exógenos determinantes de la inseguridad alimentaria en el hogar, vemos que los
sistemas ecológico, macroeconómico y sociocultural del país participan en la configuración de los procesos de
industrialización y urbanización. Por otra parte, influirán directamente sobre el sistema y la política alimentaria
en el país, y a su vez, recibirán el impacto de las características y el ritmo de los procesos de industrialización
y urbanización. La dinámica del sistema alimentario del país determinará el suministro de alimentos, ya sea por
producción interna, importación o una combinación de ambos. A la larga, la dinámica de la oferta y la demanda
de alimentos regularán el precio de éstos, determinante importante del acceso a los alimentos de hogares
(especialmente urbanos). La política de precios tiene implicaciones importantes sobre la inseguridad alimentaria
de los hogares pobres, que regularmente gastan el 60-80% de sus ingresos en alimentación. En algunos países
uno o dos alimentos básicos representan el 40-60% de los gastos en alimentación en estos hogares.
Por otra parte, los procesos de industrialización y urbanización influyen sobre las posibilidades de empleo, los
niveles de ingreso y su distribución, y las oportunidades educacionales, en especial para las mujeres. Estos, a

�su vez, son determinantes del acceso de los hogares a los alimentos y por lo tanto participan en la definición de
la inseguridad alimentaria en hogares (15).
Investigaciones recientes señalan una estrecha relación entre tamaño, composición y tipo del hogar, con el
ingreso. Kennedy y Peters (1992), analizaron datos de Kenya y Malawi, y reportaron que existe una mayor
proporción de mujeres y niños en hogares con una mujer-jefe. Estas características demográficas influyen sobre
el potencial de generar ingresos en el hogar: hogares con un hombre-jefe, cuentan proporcionalmente con más
generadores de ingreso comparados con hogares donde el jefe es una mujer. Consecuentemente, el ingreso
se estima mayor en hogares con un hombre-jefe (16). Estudios en países latinoamericanos, africanos y asiáticos
han encontrado que las mujeres tienden a gastar una mayor proporción del ingreso en alimentación, comparado
con los hombres (17). A niveles similares del ingreso, hogares con una mayor proporción del ingreso manejados
por la mujer, tienen una probabilidad menor de tener inseguridad alimentaria.
Otro estudio realizado en las Filipinas por Florencio C. y colaboradores (1980), determinó el impacto relativo de
la educación de la mujer, el tamaño de la familia, los gastos en alimentación, la ocupación de la mujer y el uso
de su tiempo en la preparación de la comida, sobre la calidad nutricional de la dieta de familias rurales y urbanas.
Se determinó que la educación de la madre, el tiempo dedicado a la preparación de la comida, los gastos en
alimentación y la ocupación de la madre (es decir, si ella genera ingreso o no) se relacionaban positivamente
con la calidad de la dieta. Por otra parte, el tamaño de la familia se relacionaba negativamente. Esta relación
parece ser menos fuerte en aquellas familias con madres mejor educadas, o aquellas que gastaban
proporcionalmente más en alimentación. Es decir, una mujer mejor educada parece tener no sólo una mayor
capacidad de contrarrestar los efectos negativos de una familia grande, sino también una mejor capacidad de
usar más eficientemente los recursos asignados a la alimentación (18).
Métodos de evaluación
Para evaluar la magnitud y gravedad de la desnutrición, se han utilizado las encuestas sobre ingresos y gastos
de los hogares, las hojas de balance de alimentos, las encuestas sobre consumo de alimentos y las encuestas
antropométricas (19). En los años noventa, en Estados Unidos, ante la necesidad de conocer de manera directa
el grado de inseguridad alimentaria en los hogares, se introdujo una escala para medirla, conocida como de
Radimer/Cornell y la escala para la identificación del hambre en la infancia (20,21). La evidencia para su
construcción se obtuvo de las entrevistas a profundidad realizadas por Radimer a mujeres que vivían en zonas
rurales que arrojaron los siguientes resultados: a) la inseguridad alimentaria se experimenta de manera diferente
en los niños y en los adultos; b) el evento tiene cuatro componentes: calidad, cantidad, seguridad y
aceptabilidad, y c) la inseguridad alimentaria con hambre representa el nivel más severo del fenómeno (22). En
1995, se introdujo en Estados Unidos el módulo de Inseguridad Alimentaria en la Encuesta Nacional de
Población.

En América Latina, Lorenzana y Sanjur modificaron y validaron el índice de hambre desarrollado en Estados
Unidos por Wehler y colaboradores en 1992 (23), para aplicarlo en hogares pobres de Caracas (24). Por su
parte, Melgar-Quiñónez y su grupo estudiaron la percepción y experiencia de inseguridad alimentaria en la
población latina de California (EUA) e interpretaron los ítems incluidos en la escala mediante la técnica de
grupos focales; diez años más adelante se realizaron estudios de validación en áreas rurales mexicanas (25).
En Argentina, en 2003, la Oficina del Banco Mundial aplicó la escala del Departamento de Agricultura de Estados
Unidos (USDA) (26), la que finalmente fue adaptada y validada en Brasil por Pérez-Escamilla y un grupo de
investigadores de la Universidad de Campinas (27).
En Antioquia Colombia se valido la escala de inseguridad alimentaria domestica utilizada por Paulina Lorenzana
en Venezuela (28), y se determino la consistencia interna de la escala mediante la estimación de coeficientes
de correlación arrojando las variables relacionadas con inseguridad alimentaria sin hambre que lo explican en
95% y las relacionadas con inseguridad alimentaria con hambre que lo explican el 84%. La escala se
correlaciono significativamente con la disponibilidad de alimentos, el recurso de la limosna, el trabajo infantil,
el tamaño del hogar y la ocupación del jefe de familia (29).
Otra forma de evaluar la inseguridad alimentaria es midiendo la diversidad de alimentos disponibles en el hogar,
entendida como el número de alimentos diferentes disponibles para un periodo de tiempo, es un indicador de
calidad de la alimentación por promover la ingesta adecuada de nutrimentos, disminuyendo los riesgos de
presentar deficiencia o exceso de estos, asegurar un equilibrio apropiado de micronutrimentos y de energía

�proveniente de grasas. Evaluar la disponibilidad de alimentos por grupos permite analizar la calidad global de
la alimentación, independientemente de que se traduzca en energía y nutrimentos, pero a su vez es fundamental
analizar los alimentos que componen cada grupo, como un elemento adicional en la determinación de la
variedad de la alimentación. Análisis que se puede complementar con la disponibilidad per cápita en gramos y
comparar con las recomendaciones suministradas por las guías alimentarias de cada país (30).
Conclusión
Los resultados de estas encuestas muestran la urgencia de tomar en cuenta a la inseguridad alimentaria cuando
los gobiernos tomen decisiones sobre políticas públicas. Es evidente que políticas que conlleven a más y
mejores empleos y a reducir la pobreza pueden mejorar substancialmente la calidad y diversidad de la dieta en
los hogares. Se requiere ampliar la red de apoyo de alimentos para las familias más desprotegidas en tiempos
de crisis sociales y económicas. Un paso muy importante que se debe dar, a partir de conocer la inseguridad
alimentaria en los hogares, es que el Estado priorice acciones para reducir la inseguridad alimentaria y así
mismo, establecer sistemas de vigilancia que permitan el monitoreo de dichas actividades.
El diagnóstico de la Inseguridad en los países puede servir como un complemento de las múltiples y variadas
mediciones de pobreza que se hacen en los países con la finalidad de dimensionar las implicaciones de la
pobreza extrema y las repercusiones de ésta en la salud y nutrición de las poblaciones. Este esfuerzo va a
requerir el trabajo en equipo de diferentes autoridades, organizaciones y sectores responsables del desarrollo
social y económico de los países.
Resumen
La seguridad alimentaria constituye, en principio, un impulso casi instintivo de los grupos humanos por asegurar
su sobrevivencia frente a la escasez y se ha convertido en un asunto de seguridad nacional debido a la política
económica del orden global que ha provocado desequilibrios internos. La cuantificación de la inseguridad
alimentaria en el ámbito nacional contribuiría de manera sustancial en la definición de los objetivos a corto,
mediano y largo plazo de los programas orientados a combatir el hambre y a la evaluación de su impacto. Así
mismo, la identificación de los grupos en mayor riesgo permitirá orientar los esfuerzos de dichos programas
hacia los grupos más vulnerables. Por otro lado es evidente que los hogares necesitan generar ingresos
suficientes y estables que les permitan satisfacer las necesidades básicas de manera sostenida, así como el
fomento y rescate de la agricultura, tanto para el autoconsumo como para la generación de alimentos para el
resto de la población.
Palabras clave: Seguridad Alimentaria, Inseguridad alimentaria, Pobreza, Hogar, Calidad de la dieta,
disponibilidad de alimentos.
Abstract
Food security is, in principle, an almost instinctive impulse of human groups to ensure their survival against
shortages and has become a matter of national security because of the economic policy of global order that has
caused internal imbalances. Quantification of food insecurity at the national make a substantial contribution in
defining the objectives in the short, medium and long term programs to combat hunger and assessing their
impact. Furthermore, the identification of those most at risk will guide the efforts of such programs to the most
vulnerable groups. On the other hand it is clear that households need to generate sufficient and stable income
to enable them to meet basic needs steadily and rescue building and agriculture, both for consumption and for
the
generation
of
food
for
the
rest
of
the
population.
Key words: food security, food insecurity, poverty, Home, Diet quality, food availability.
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9. Melgar-Quiñonez H, Op. cit.
10. Idem.
11. Dehollain, P.L., Op. cit.
12. Idem.
13. Idem.
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15. Idem.
16. Kennedy, E and P Peters 1992. Household food security and child nutrtion. The interaction of income and
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              <text>La Revista Salud Pública y Nutrición, inicia en el 2000 y es una publicación universitaria con periodicidad trimestral, producida por la Subdirección de Investigación, Innovación y Posgrado de la Facultad de Salud Pública y Nutrición y la valiosa colaboración de la Dirección de Tecnologías de Información de la Universidad Autónoma de Nuevo León. Tiene como finalidad publicar y divulgar la productividad científica al ofrecer un espacio con visibilidad global para difundir toda aquella información sobre salud pública y nutrición que se genera en los ámbitos académico y científico tanto en el entorno local, regional, nacional e internacional.</text>
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              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores.</text>
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