<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<item xmlns="http://omeka.org/schemas/omeka-xml/v5" itemId="21472" public="1" featured="1" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance" xsi:schemaLocation="http://omeka.org/schemas/omeka-xml/v5 http://omeka.org/schemas/omeka-xml/v5/omeka-xml-5-0.xsd" uri="https://hemerotecadigital.uanl.mx/items/show/21472?output=omeka-xml" accessDate="2026-05-30T16:41:54-05:00">
  <fileContainer>
    <file fileId="17763">
      <src>https://hemerotecadigital.uanl.mx/files/original/471/21472/Respyn_Revista_de_Salud_Publica_y_Nutricion_2016_Vol_15_No_4_Octubre-Diciembre.pdf</src>
      <authentication>ae1adfd5d7765bb9ee7a3041d70ae8ef</authentication>
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="4">
          <name>PDF Text</name>
          <description/>
          <elementContainer>
            <element elementId="56">
              <name>Text</name>
              <description/>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="599675">
                  <text>�Aneuplodias,Anomalía cromosómica, trisomía

Artículo Original

CALIDAD DE ANÁLISIS RETROSPECTIVO DE ANOMALÍAS CROMOSÓMICAS DE TIPO NUMÉRICAS EN
PACIENTES DEL HOSPITAL REGIONAL DE ALTA ESPECIALIDAD DEL NIÑO “DR. RODOLFO NIETO
PADRÓN” (2005-2015).L PATRÓN DE CONSUMO ALIMENTARIO EN POBLACIÓN DEL NORESTE DE
MÉXICO
Armas García LE1; Gomez Valencia L2; García Días AD3, Cortes Viayra AC3; Leal Soriano K3; Salas García R3.
1 Universidad Juárez Autónoma de Tabasco, Licenciatura en Médico Cirujano. 2 Universidad Juárez Autónoma de
Tabasco, Servicio de Genética, Hospital Regional de Alta Especialidad del Niño “Dr. Rodolfo Nieto Padrón”. 3 Universidad
Autónoma de Nuevo León, Facultad de Salud Pública y Nutrición, Laboratorio de Nutrición Poblacional.

RESUMEN
Introducción: Las aneuploidías son anomalías cromosómicas más frecuente en el ser humano donde existe una diferencia en
el número de par de cromosomas que tiene una célula. Puede haber ganancia o pérdida de cromosomas individuales, el
mecanismo más frecuente es la no disyunción donde hay errores en el proceso de generación de gametos. Objetivos:
Identificar las anomalías cromosómicas de tipo numéricas más frecuentes en el Hospital Regional de Alta Especialidad del Niño
“Dr. Rodolfo Nieto Padrón en un periodo de diez años. Métodos: Estudio retrospectivo descriptivo en 3,291 casos, se utilizó
la base de datos y bitácoras del laboratorio de genética del Hospital Regional se analizaron cariotipos de pacientes del 2005 a
2015. Resultados: Del total, 545 casos fueron positivos con aneuploidías y 2,146 negativos, la prevalencia fue mayor en
hombres; el grupo de recién nacido presentó la mayor prevalencia de alteraciones cromosómicas de tipo numéricas con
38.7%(hombres) y 31.7% (mujeres); en el grupo de 1 a 3 años, la prevalencia fue de 7.3% (hombres) y 5.7% (mujeres). La
mayor prevalencia (35.4%) fue en municipio de Centro, Tabasco; otras entidades federativas como Chiapas, Campeche,
Tamaulipas y Mérida con 10.3%. El 2007 fue el año con mayor prevalencia de casos registrados de aneuploidías (79 casos). Las
aneuploidías más frecuentes fueron la trisomía 21, monosomía X, trisomía 18, la trisomía 13. Conclusiones: Los programas de
educación en salud, suponen un beneficio en la reducción de la prevalencia de aneuploidias cromosómicas al reducir la
prevalencia de estas en los últimos diez años.
Palabras Clave: aneuploidías, anomalía cromosómica, trisomía

ABSTRACT
Introduction: Aneuploidies are the most common chromosome abnormality in humans with missegregated chromosomes on
the daughter cells. Consequently there could be a gain or a loss of individual chromosomes and the alterations in
recombination are an important contributor to meiotic non-disjunction with abnormal gametes. Objectives: Identify the most
common numerical chromosomal abnormalities over a 10 year study, at the Hospital Regional de Alta Especialidad del Niño
“Dr. Rodolfo Nieto Padrón. Methods: A retrospective study of 3,921 cases was made for a ten year period (2005 to 2015)
analyzing the patients karyotypes. Through the usage of the Genetic Lab database and logs at “Hospital Regional de Alta
Especialidad del Niño “Dr. Rodolfo Nieto Padrón”. Results: On the whole sample, 545 cases were identified with aneuploidies
and 2,146 came out negative. The prevalence was significantly higher in men. The newborn group presented the highest
prevalence of numerical chromosomal abnormalities with 38.7% (men) and 31.7% (women); Also the 1-3 years old group, the
prevalence was of 7.3% (men) and 5.7% (women). According to the place of origin, the highest prevalence for the identified
cases was in Centro municipality, Tabasco 35.4%, as well as other entities like Chiapas, Campeche, Tamaulipas and Mérida
with 10.3%. 2007 was the year with the highest prevalence of aneuploidies with 79 identified cases. The most common types
of aneuploidy were trisomy of chromosome 21, monosomy X, trisomy 18 and trisomy 13. Conclusions: The health education
programs, must represent a benefit by reducing the prevalence of chromosomal aneuploidy for the last 10 years
Key words: aneuploidies, chromosomal abnormalities, trisomy.
Citation: Armas García LE; Gomez Valencia L; García Días AD, Cortes Viayra AC; Leal Soriano K; Salas García R. (2016) Análisis retrospectivo
de anomalías cromosómicas de tipo numéricas en pacientes del Hospital Regional de Alta Especialidad del Niño “Dr. Rodolfo Nieto Padrón”
(2005-2015). Revista de Salud Pública y Nutrición, 15(4), 1-8
Editor: Esteban G. Ramos Peña, Dr. CS., Universidad Autónoma de Nuevo león, Facultad de Salud Pública, Monterrey Nuevo León, México
Copyright: ©2016 Armas García et al. This is an open-access article distributed under the terms of Creative Commons Attribution License [CC
BY-ND 4.0], which permits unrestricted use, distribution, and reproduction in any medium, provided the original author and source are
credited.
Competing interests: The authors have declared that no competing interests exist.
Email: Rogelio.salasg@uanl.mx

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 4 octubre – diciembre, 2016

�Aneuplodias,Anomalía cromosómica, trisomía

Introducción
De acuerdo a la Organización Mundial de la Salud
(OMS), las anomalías congénitas son en muchos
países causas importantes de mortalidad infantil,
enfermedad crónica y discapacidad (Salud O. M.,
2016). Las anomalías cromosómicas tiene lugar en al
menos el 5% de todas las gestaciones reconocidas
(Del Castillo Ruiz, Uranga Hernández, &amp; Zafra de la
Rosa, 2012). Estas aberraciones cromosómicas son
más frecuentes que las aneuploidías y con mayor
significado clínico, ocurren en 3 a 4% de todos los
embarazos. En América Latina las anomalías
congénitas ocupan entre el segundo y quinto lugar
como causa de muerte significativa a la morbilidad y
mortalidad infantil (Franco Moncayo, 2008) y en
México las anomalías cromosómicas son la segunda
causa de muerte infantil y de discapacidad (Navarrete
Hernández, Canún Serrano, Reyes Pablo, Sierra
Romero, &amp; Valdés Hernández, 2013).
Las frecuencias de aneuploidías del estado de
Tabasco son muy altas y de varios tipos, dependiendo
de los rasgos fenotípicos que presente el paciente y
cromosómicos, debido a esto, en este proyecto se
analizó las anomalías cromosómicas de tipo
numéricas más frecuentes que existen en el estado de
Tabasco. Teniendo en cuenta que está información
puede ser de mucha utilidad para el diagnóstico
oportuno de este tipo de enfermedades y así poder
detectarlas y/o tratarlas a tiempo.
La aneuploidía es el trastorno cromosómico humano
más común y el de mayor importancia clínica, y tiene
lugar en algunas gestaciones reconocidas. La
mayoría de los pacientes aneuploides presenta una
trisomía (tres copias de un cromosoma en lugar del
par normal) o, con menos frecuencia, una
monosomía (una sola copia en lugar del par normal).
Tanto la trisomía como la monosomía pueden
ocasionar consecuencias fenotípicas graves. Puede
producirse trisomía de cualquier parte del genoma,
pero la trisomía de todo un cromosoma suele ser
incompatible con la vida (Nussbaum, Roderick R., &amp;
Huntington F., 2008).
A pesar de las investigaciones incesantes en genética,
más del 50% de los defectos al nacimiento en los
seres humanos son desconocidas y el 7% son
puramente ambientales, mientras que el 43% restante
obedecen a etiología genética. De todos los defectos,
aproximadamente el 25% corresponde a la llamada

Artículo Original

herencia multifactorial, es decir aquella en donde el
genotipo no puede identificarse en base al
conocimiento del tipo y números de genes, ya que
existe un efecto aditivo de cargas génicas aportadas
por los progenitores y en las cuales interactúan
factores ambientales.
La frecuencia de aberraciones cromosómicas en
humanos varía dependiendo del material estudiado;
así tenemos que en abortos espontáneos es del 50 al
60%, en mortinatos 5%, en recién nacidos vivos
0.63%, en personas con deficiencia mental 20% y en
varones con infertilidad 6%.
Un complemento cromosómico con un número de
cromosomas que no sea 46 se dice que es heteroplide.
Un múltiplo exacto del número haploide de
cromosomas (n) se dice que es euploide y cualquier
otro número es aneuploide (Gómez Valencia, 2015).
Las células somáticas del ser humano tienen un
número diploide de cromosomas (n = 46) y los
gametos maduros (óvulo y espermatozoide) el
número haploide (n = 23) (Lisker, González, &amp;
Dehesa, 2013).
Además del número diploide (2n) característico de
las células somáticas normales, en ocasiones se
observan en el material clínico otros complementos
cromosómicos euploides: el triploide (3n) y el
tetraploide (4n). Tanto la triploidía como la
tetraploidía se han observado en fetos y, aunque los
niños triploides pueden nacer vivos, no llegan a
sobrevivir mucho tiempo. La triploidía se observa en
1–3% de las fecundaciones reconocidas y, entre los
embriones que sobreviven hasta el final del primer
trimestre de la gestación, la mayor parte es el
resultado de una fecundación con dos
espermatozoides (disperma). No obstante, una cierta
proporción de casos se debe a fallos en una de las
divisiones meióticas, que producen un óvulo o un
espermatozoide diploides. La expresión fenotípica de
un cariotipo triploide depende de la fuente del
conjunto cromosómico extra; los triploides con un
conjunto extra de cromosomas paternos tienen
anomalías de la placenta y se clasifican como molas
hidatiformes parciales, pero los que tienen un
conjunto extra de cromosomas maternos son
abortados precozmente de forma espontánea durante
la gestación. Los tetraploides son siempre 92, XXXX
o 92, XXXYY, lo que sugiere que la tetraploidía es
el resultado de un fallo en la finalización de una

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 4 octubre – diciembre, 2016

2

�Aneuplodias,Anomalía cromosómica, trisomía

Artículo Original

división temprana del cigoto (Nussbaum, Roderick
R., &amp; Huntington F., 2008).

cromosoma X, que causa el síndrome de Turner
(Gómez Valencia, 2015).

Las anomalías cromosómicas de tipo numéricas, de
forma habitual se produce cuando no se separan,
como es normal en la anafase de la división celular,
fenómeno llamado no-disyunción, y puede ocurrir en
cualquiera de las dos divisiones meióticas. El mismo
resultado se obtiene cuando uno de los cromosomas
se “retrasa” en su movimiento hacia uno de los polos
opuestos de la célula en la anafase por una división
prematura de un cromosoma en sus dos cromátides
hermanas, con una segregación al azar hasta
completar la meiosis I; a este mecanismo se le conoce
como rezago anafásico. Por cualquiera de estos dos
mecanismos, una de las dos células hijas tiene un
cromosoma extra de un par de homólogos y a la otra
le falta ese cromosoma. En el primer caso se dice que
es una trisomía y en el segundo, una monosomía.
Aunque la causa primordial de la no disyunción
meiótica se desconoce, se sabe de algunos factores
predisponentes, como edad avanzada de la madre
(Lisker, González, &amp; Dehesa, 2013).

La aneuploidía de cromosomas completos se
originan en especial por la no disyunción meiótica,
que se refiere a la falta de separación de los
cromosomas bivalentes homólogos durante la
anafase en meiosis I, o de las cromátidas hermanas
durante meiosis II. Si la no disyunción ocurre en
meiosis I, se pueden generar dos gametos disómicos
y dos gametos nulisómicos , por otro lado si la no
disyunción ocurre en meiosis II se pueden generar
dos gametos normales (monosómicos), un gameto
disómico y un gameto nulisómico. Después de la
fertilización, un gameto nulisómico dará origen a un
producto con monosomía y un gameto disómico a un
producto con trisomía.

La aneuploidía es el trastorno cromosómico humano
más común y el de mayor importancia clínica, y tiene
lugar en al menos el 5% de todas las gestaciones
reconocidas. La mayoría de los pacientes
aneuploides presenta una trisomía (tres copias de un
cromosoma en lugar del par normal) o, con menos
frecuencia, una monosomía (una sola copia en lugar
del par normal). Tanto la trisomía como la
monosomía pueden ocasionar consecuencias
fenotípicas graves. Puede producirse trisomía de
cualquier parte del genoma, pero la trisomía de todo
un cromosoma suele ser incompatible con la vida. La
trisomía más frecuente en nacidos vivos es, con
mucho, la trisomía 21 (cariotipo 47, XX o XY, +21),
la constitución cromosómica existente en el 95% de
los pacientes con síndrome de Down. Otras trisomías
observadas en nacidos vivos son la trisomía 18 y la
trisomía 13.
Es notable el hecho de que estos autosomas (13, 18 y
21) son los tres con un número menor de genes en su
interior; presumiblemente, la trisomía de los
autosomas portadores de un número mayor de genes
es letal en la mayor parte de los casos La monosomía
de todo un cromosoma es casi siempre letal, aunque
una importante excepción es la monosomía del

Se conoce que la no disyunción materna en meiosis I
es el origen más común de las aneuploidías en el
humano, y que el riesgo de no disyunción se
relaciona significativamente con la edad materna,
con un incremento leve en madres muy jóvenes y un
gran incremento a partir de los 35 años. Existe
evidencia de que la ausencia de recombinación
durante meiosis I entre cromosomas homólogos
(meiosis aquiasmática) o la recombinación muy
distal o telomérica predispone a la no disyunción, y
que este tipo de recombinaciones pueden suceder de
manera azarosa e independiente de la edad. Sin
embargo la capacidad de reconocer estas
configuraciones quiasmáticas anormales e impedir la
mala segregación cromosómica sí parece afectarse
con el paso del tiempo.
Por otro lado, la recombinación muy cercana al
centrómero favorece la no disyunción tanto en
meiosis I como en meiosis II, la cual también se
asocia a envejecimiento. Se ha postulado que estos
quiasmas proximales pueden causar la separación
prematura de las cromátidas hermanas, en el contexto
de proteínas del complejo de cohesión centromérica
degradadas por edad. Sin embargo, parejas jóvenes
que han tenido un producto aneuploide, tienen un
riesgo de recurrencia más elevado que el esperado
para un fenómeno accidental, y el riesgo se
incrementa no sólo para la misma trisomía (situación
que pudiera explicarse en parte por mosaicismo
gonadal en alguno de los padres), por lo que deben
existir otros factores independientes de la edad, que
condicionen riesgo para no disyunción (Del Castillo

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 4 octubre – diciembre, 2016

3

�Aneuplodias,Anomalía cromosómica, trisomía

Ruiz, Uranga Hernández, &amp; Zafra de la Rosa, 2012).
El objetivo para este estudio fue Identificar las
anomalías cromosómicas numéricas más frecuentes
en el Hospital Regional de Alta Especialidad del
Niño “Dr. Rodolfo Nieto Padrón” del estado de
Tabasco, registradas durante el periodo 2005-2015.
Material y Métodos
Es un estudio retrospectivo, se analizaron los
cariotipos de 3,291 pacientes registrados en base de
datos y bitácoras de estudios de Laboratorio
generados en el laboratorio de genética del Hospital
Regional de Alta Especialidad del Niño “Dr. Rodolfo
Nieto Padrón” en el periodo 2005 - 2015 tomando
como límite de análisis el 19 de mayo del 2015. Los
casos considerados fueron aquellos que presentaran
aberraciones cromosómicas de tipo numéricas
(aneuploidías), considerando edad, género, lugar de
procedencia y fecha de registro. El análisis
estadístico de los datos fue realizado en Microsoft
Excel 2010.
Resultados
Se analizaron 3,291 casos de pacientes enviados al
servicio de genética del Hospital Regional de Alta
Especialidad del Niño “Dr. Rodolfo Nieto Padrón”
por probables alteraciones cromosómicas. De estos
pacientes el 82.0% (2,700) eran pacientes con
probable cromosomopatía de tipo numérica
(aneuploidías) y solo el 18.0% (591) casos con
probables cromosomopatías de tipo estructurales; de
los casos con probables anomalías cromosómicas de
tipos numéricas (N=2,700) que se reportaron en el
periodo de 2005 al 2015, el 20.0% (545) de los casos
registrados fueron positivos, con una prevalencia
mayor en el género masculino 51.4% (280), mientras
que las mujeres 48.6% (265). El 80.0% (2,147) de los
casos fueron negativos, ocho casos no fueron
considerados por no contar con datos de registro
(Figura 1).

Artículo Original

Figura 1. Porcentaje de casos diagnosticados positivos y
negativos de anomalías cromosómicas de tipo numéricas
reportados en el laboratorio de genética del Hospital Regional
de Alta Especialidad del Niño "Dr. Rodolfo Nieto Padrón".

80.0%
20.0%
Casos Reportados
Positivos

Casos Reportados
Negativos

N= 2,700 casos
Fuente: Base de datos del laboratorio de genética del Hospital
Regional de Alta Especialidad del Niño “Dr. Rodolfo Nieto
Padrón”.

La Figura 2, muestra la presencia de anomalías
cromosómicas de tipos numéricas (aneuploidías) por
grupo de edad y género; el grupo de R/N (Recién
nacido) presentó la mayor prevalencia de
alteraciones cromosómicas de tipo numéricas
(aneuploidías) con 38.7% y 31.7% para hombres y
mujeres respectivamente; en el grupo de 1 a 3 años,
la prevalencia fue de 7.3% y 5.7% en hombres y
mujeres respectivamente.
Figura 2. Anomalías cromosómicas de tipo numéricas por
grupo de edad y género de casos reportados en el Hospital
Regional de Alta Especialidad del Niño “Dr. Rodolfo Nieto
Padrón”

N= 545 casos
Fuente: Base de datos del laboratorio de genética del Hospital
Regional de Alta Especialidad del Niño “Dr. Rodolfo Nieto
Padrón”.

La mayor prevalencia de anomalías cromosómicas
de tipo numéricas por lugar de procedencia en los
municipios del estado de Tabasco y otras entidades
federativas fueron: Centro 35.4% (193), Comalcalco
7.2% (39) y Huimanguillo 6.6% (36), habiendo casos
registrados de forma genera de otros estados como:
Chiapas, Campeche, Tamaulipas y Mérida, con
10.3% (56) e igual teniendo casos sin registro de
lugar de procedencia con el 7.7% (42). En los últimos
10 años (2005 – 2015), la prevalencia de casos

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 4 octubre – diciembre, 2016

4

�Aneuplodias,Anomalía cromosómica, trisomía

reportados con alteraciones cromosómicas de tipo
numéricas fue de 545. En el 2007 fue el año con
mayor número de casos reportados con 79; teniendo
en cuenta que en el 2007 Tabasco sufrió una de las
peores contingencias ambientales en los últimos 50
años (SEG, 2013), como el que enfrentó en la gran
inundación del 2007 (SEG, 2013). Sabiendo que las
alteraciones en la secuencia de nucleótidos del DNA
puede ser inducida por factores ambientales (como
exposición a la luz UV, radiaciones ionizantes o a
ciertas sustancias químicas) (Del Castillo Ruiz,
Uranga Hernández, &amp; Zafra de la Rosa, 2012); la
prevalencia desciende en los siguientes años, sin
embargo se muestra un aumento en el año 2010 y
2012 sin superar los casos reportados en el 2007.
El trastorno cromosómico más frecuente y mejor
conocido, así como la principal causa genética de
retraso mental moderado es el síndrome de Down o
trisomía 21 (Nussbaum, Roderick R., &amp; Huntington
F., 2008). Se pueden distinguir 3 variables de
síndrome de Down, los cuales son: Trisomía 21
regular, translocación Robertsoniana y síndrome de
Down en mosaico. De acuerdo al estudio realizado,
se encontró que la mayoría de los casos presentaron
síndrome de Down en sus diferentes variantes.
Teniendo la trisomía 21 regular 460 casos, síndrome
de Down en mosaico 4 casos y translocación
Robertsoniana 1 caso.
La Tabla 1, muestra la probabilidad diagnóstica y
resultados de cariotipo de los pacientes atendidos por
laboratorio, posterior a la atención médica general
una vez realizada la historia clínica del paciente,
cumpliendo los criterios establecidos en la NOM004-SSA3-2012. Los casos probables se le realizan
un estudio de cariotipo para confirmar de presencia
de anomalías cromosómicas de tipo numérica y/o
estructural (Trisomía 21, Trisomía 18, Trisomía 13,
Trisomía 8, Monosomía X, Síndrome de Penta X,
Síndrome de Turner, Síndrome de Klinefelter).

Artículo Original

Tabla 1. Probables diagnósticos reportados y resultados de
cariotipo de las diferentes aneuploidías que se detectaron en el
Laboratorio de Genética del Hospital Regional de Alta
Especialidad del Niño “Dr. Rodolfo Nieto Padrón”.
Motivo de
Consulta/Prob.
Diagnóstico

N

%

Síndrome
Dismórfico

17

3.1

Talla Baja

12

2.2

Cataratas.

1

0.2

Genitales
ambiguos.

1

0.2

Paladar Hendido.

4

0.7

447

82.0

38

7.0

4

0.7

1

0.2

1

0.2

1

0.2

1

0.2

1

0.2

1

0.2

Sin diagnóstico.

15

2.8

Total de Casos

545

100

Síndrome
Down.
Síndrome
Turner.
Síndrome
Noonan.
Síndrome
Edwards.
Síndrome
Werner.
Retraso
Psicomotor.
Atresia en
porción
duodeno.
Síndrome
Patau
Hipertrofia
oídos.

de
de
de
de
de

4ta
del
de
de

Resultados de
Cariotipo
Trisomía 21
(Síndrome de
Down)
Síndrome
de
Turner
(Monosomía X)
Trisomía 18
(Síndrome de
Edwards)
Trisomía 13
(Síndrome de
Patau)
Trisomía 8
(Síndrome de
Werner)
Cariotipos
normales
Síndrome
de
Klinefelter
Síndrome
de
Penta X

Total de Casos

N

%

463

85.0

53

9.7

6

1.1

12

2.2

1

0.2

0

0.0

6

1.1

4

0.7

545

100

Discusión
Las aneuploidías son anomalías cromosómicas de
tipo numéricas que afecta a uno o a varios
cromosomas y es una de las causas más frecuentes de
muerte perinatal y discapacidad infantil (NF., 2011),
están asociadas a la aparición de enfermedades
hereditarias, siendo una causa importante de retraso
mental y defectos congénitos (Torres , y otros, 2013).
Las aneuploidías son alteraciones genéticas que más
se diagnostican en los programas de cribado prenatal
alrededor del 90.0% de los casos (NF., 2011),
comparado con nuestra investigación se muestra un
82.0% de los casos reportados con probables

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 4 octubre – diciembre, 2016

5

�Aneuplodias,Anomalía cromosómica, trisomía

alteraciones cromosómicas de tipo numéricas
(aneuploidías).
Este trabajo muestra el porcentaje de aneuploidías
reportadas de 2700 casos en 10 años, el cual fue de
20.0%. No obstante no concuerda con un estudio
realizado en la provincia de Camagüey, Cuba, la cual
presentaron en 25 años 350 casos con anomalías
cromosómicas, donde el 69.0% fueron de casos
detectados con aneuploidías (Pérez Estévez, Montes
de Oca, Pimental Benítez, Martín Cuesta, &amp; Arrieta
García, 2012).
De acuerdo al género la prevalencia fue mayor en los
hombres con 51.4%, mientras que en las mujeres con
48.6%. Sin embargo la mayoría de la literatura
menciona que el género no es un factor
predisponente de aberraciones cromosómicas de tipo
numérica y/o estructural (Gómez Valencia, 2015;
Del Castillo Ruiz, Uranga Hernández, &amp; Zafra de la
Rosa, 2012; Nussbaum, Roderick R., &amp; Huntington
F., 2008; Lisker, González, &amp; Dehesa, 2013; Jorde,
Carey, Bamshad, &amp; White, 2011).
El mayor número de casos diagnosticados obtenidos
por edades fue el de Recién Nacido. Pérez Estévez
menciona en su estudio que el mayor número de
casos fue de las edades de 11 a 15 años con 80.5%
(Pérez Estévez, Montes de Oca, Pimental Benítez,
Martín Cuesta, &amp; Arrieta García, 2012). Sin
embargo, en el estudio realizado en el mismo grupo
de edad de 11 a 19 años obtuvo el 0.7% y 3.9% en
hombres y mujeres respectivamente. Para poder
detectar a tiempo una anomalía cromosómica es
necesario hacer un “diagnóstico prenatal”, que es el
conjunto de estudios disponibles para conocer la
adecuada formación y el correcto desarrollo del feto.
Los métodos invasivos son útiles para confirmar
algún proceso patológico en pacientes con riesgo de
tener alteraciones genéticas como consecuencia de la
edad materna, antecedentes familiares, tamiz
bioquímico positivo o anormalidades detectadas por
ultrasonido. De 2 a 3% de los recién nacidos están
afectados por alguna anomalía congénita, y 0.5% por
alguna alteración cromosómica. Estas últimas
corresponden a 20% de las muertes perinatales y son
causa importante de discapacidad y morbilidad
infantil (Fernández Hernández, Domínguez Castro,
Ibáñez Salvador, Grether González, &amp; Aguinaga
Ríos, 2013) (Medicinafetal, 2016).

Artículo Original

En otro estudio realizado en un Hospital del Instituto
Mexicano del Seguro Social, en un periodo de cinco
años se registraron 1353 recién nacidos con defectos
congénitos externos (1.02 %); de ellos, 93 % tenía
una discapacidad permanente o que le ocasionó la
muerte (Hernández Herrera, y otros, 2014). No
obstante en nuestro estudio en el mismo periodo
2006 al 2010 se detectaron 282 casos con anomalías
cromosómicas, teniendo un punto culmine en el 2007
con 79 casos reportados. Se detectó que el trastorno
cromosómico más frecuente es la trisomía 21 con sus
variantes trisomía 21 regular, síndrome de Down en
mosaico y translocación Robertsoniana que
representaron 460, 4 y 1 casos reportados
respectivamente. Comparado con la literatura la
trisomía 21 es el trastorno más común. En promedio
de 1 de cada 700 nacimientos viene al mundo con
esta patología lo cual abarca el 92% de los casos
(Médica, 2013). La trisomía 21 (Síndrome de Down),
constituye la aneuploidía con mayor frecuencia e
impacto social y económico. Kiekebushc, de acuerdo
a sus datos publicados, la prevalencia de Síndrome
de Down está, en la actualidad, por sobre 2,2 por
1000 nacimientos y recalca que tiene una estrecha
relación a la edad materna y la capacidad de
diagnóstico prenatal seguido de aborto electivo, en
los países en los cuales está permitido
(Medicinafetal, 2016).
Hernández Herrera y
colaboradores mencionan en un estudio realizado en
un Hospital del Seguro Social las trisomías más
frecuentes fueron las trisomías 21, 18 y 13
(Hernández Herrera, y otros, 2014). Esto concuerda
con nuestra investigación en donde se encontró que
las aneuploidía más frecuente son la trisomía 21
regular seguida de la monosomía X (Síndrome de
Turner) y por último la trisomía 13 (Síndrome de
Patau). En un estudio realizado en el Hospital de
Obstetricia y Ginecología de la Universidad de
Fudan de la República Popular de China en 87
mujeres maternas de edad avanzada para determinar
la eficacia del uso invasivo de tecnología de ADN de
pruebas de cribado del síndrome de Down, se
encontró que la trisomía 21 (Síndrome de Down) fue
mayor que otras aneuploidías (Trisomía 18, Trisomía
13) detectadas con este procedimiento y
diagnosticados por medio de un examen de cariotipo
(Zhang, Jiao, &amp; Bin Zhang, 2016). El diagnóstico de
una aneuploidía se confirma por medio de un
cariotipo y que la causa más común es la no
disyunción en la meiosis uno (Goldschmidt,
Márquez, Solari, Ziembar, &amp; Laudicina, 2010) los

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 4 octubre – diciembre, 2016

6

�Aneuplodias,Anomalía cromosómica, trisomía

cariotipos se organizaron según la nomenclatura del
ISCN (del inglés: International Standing Committee
on Human Cytogenetic Nomenclature) (Herrera
Patiño, Ramírez Gaviria, &amp; Muñetón Peña, 2008).
Conclusiones
En base a los resultados obtenidos en nuestro estudio
se establece las siguientes conclusiones:
• Existe más casos de aneuploidías que de
anomalías estructurales.
• El sexo con mayor frecuencia de
aneuploidías fue el masculino.
• El lugar de procedencia con más casos de
aneuploidías es el municipio de Centro,
Tabasco.
• De las aneuploidías registradas las más
frecuentes fueron la trisomía 21 (Síndrome
de Down) con sus 3 variantes (Regular,
Mosaico y Robertsoniana), la monosomía X
(Síndrome de Turner), la trisomía 18
(Síndrome de Edwards) y la trisomía 13
(Síndrome de Patau).
• De las variaciones del Síndrome de Down
la más frecuente fue la trisomía 21 regular.
• Los programas de educación en salud,
suponen un beneficio en la reducción de la
prevalencia de aneuploidias cromosómicas
al reducir la prevalencia de estas en los
últimos diez años.
•
Los factores ambientales siguen siendo un factor
predisponente a la presencia de alteraciones
cromosómicas numéricas.

Bibliografía
Cortés Gutiérrez, E., Cerda Flores, R., Dávila Rodríguez, M.,
Hernández Herrera, R., Vargas Villarreal, J., &amp; Leal Garza,
C.
(2010).
Chromosomal
abnormalities
and
polymorphisms in Mexicans men. Archives of Andrology,
50:261-65.
Del Castillo Ruiz, V., Uranga Hernández, R., &amp; Zafra de la
Rosa, G. (2012). Genética Clínica. México: Manual
Moderno.
Fernández Hernández, L., Domínguez Castro, M., Ibáñez
Salvador, J., Grether González, P., &amp; Aguinaga Ríos, M.
(2013). Indicaciones actuales para el diagnóstico prenatal

Artículo Original

invasivo. Nuevas propuestas basadas en la experiencia del
Instituto Nacional de Perinatología. Ginecol Obstet Mex,
81:454-460.
Franco Moncayo, S. (2008). Comparación de cribado
combinado (ecográfico y bioquímico) de cromosomopatías
en el primer y segundo trimestre de gestación en el Hospital
“Teodoro Maldonado Carbo”. Rev Medicina, 13(3):167 –
174.
Goldschmidt, E., Márquez, M., Solari, A., Ziembar, M., &amp;
Laudicina, A. (2010). Variabilidad Fenotípica en pacientes
47, XXX. Arch Argent Pediatr, 108(4):e88-e91.
Gómez Valencia, L. (2015). Enfermedades Cromosómicas.
Villahermosa, Tabasco, México: Universidad Juárez
Autónoma de Tabasco.
Gómez, V., Flores, C., Huesca, L., &amp; Morales, H. (1990).
Frecuencia del Síndrome de Down en un Hospital
Pediátrico. Rev. Hosp. Del Niño Tab. Méx., 1(3): 3.
Hernández Herrera, R., Rojas Patlán, L., Garza Pérez, R.,
Dávila Rodríguez, M., Cortés Gutiérrez, E., García
Rodríguez, E., &amp; Hernández Hernández, R. (2014).
Anormalidades cromosómicas en pacientes de un hospital
de ginecoobstetricia. Rev Med Inst Mex Seguro Soc.
Herrera Patiño, J., Ramírez Gaviria, G., &amp; Muñetón Peña, C.
(2008). Estudio de las aneuploidías del cromosoma 17 y la
deleción del gen TP53 en neoplasias hematológicas, por la
técnica del FISH-bicolor. Iatreira, 21(4):364-374.
Jorde, L., Carey, J., Bamshad, M., &amp; White, R. (2011).
Genética Médica (4a. ed.). España: White España, S.A.
Lisker, R., González, P., &amp; Dehesa, A. (2013). Introducción a
la genética humana (3a. ed.). México: UNAM. Facultad de
Medicina.
Médica, R. G. (21 de 07 de 2013). Revista Genética Médica.
Obtenido de Revista Genética Médica
Medicinafetal. (15 de 07 de 2016). Medicinafetal.cl. Obtenido
de
http://www.medicinafetal.cl/GUIAS/18.%20Guia_Cribad
o_de_Aneuploiodias_G_ Kiekebusch _2014.docx.
Murray, F., &amp; Atkins, L. (1973). A Case of trisomy 9. J Med
Genet, 10(2): 184-7.

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 4 octubre – diciembre, 2016

7

�Aneuplodias,Anomalía cromosómica, trisomía

Artículo Original

Navarrete Hernández, E., Canún Serrano, S., Reyes Pablo, A.,
Sierra Romero, M., &amp; Valdés Hernández, J. (2013).
Prevalencia de malformaciones congénitas registrada en el
certificado de nacimiento y de muerte fetal. México, 2009
- 2010. Bol Med Hosp Infant Mex, 70(6):499 - 505.
NF., M. (2011). Screnning de aneuploidías del primer
trimestre. Clases de residentes 2011.
Nussbaum, R., Roderick R., M., &amp; Huntington F., W. (2008).
Genética en Medicina. Thompson &amp; Thompson (7a. ed.).
Barcelona: Elsevier- Masson, S.A.
Pérez Estévez, O., Montes de Oca, E., Pimental Benítez, H.,
Martín Cuesta, N., &amp; Arrieta García, R. (2012). Las
aneuploidías cromosómicas en la provincia Camagüey.
Experiencia en 25 años de diagnóstico postnatal. Rev.
Cubana Genet Comunit, 6(3):39 - 43.
Salamanca Gómez, F. (1991). Citogenética Humana:
Fundamentos y aplicaciones clínicas. México, DF.:
Editorial Panamericana.
Salud, O. M. (02 de 08 de 2016). Anomalías congénitas.
Obtenido de http://www.who.int/mediacentre/factsheets
/fs370/es/
Salud, S. d. (2012). Norma Oficial Mexicana NOM-004-SSA32012. Del expediente clínico. México. D.F.
SEG, C. (13 de 07 de 2013). Sistema de Control y Gestión
Integral (Internet). Obtenido de http://www.segmx.com/
Strachan, T., &amp; Read , A. (1999). Genética molecular humana.
Barcelona: Ediciones Omega.
Torres , E., Rodríguez, S., Monjagata, N., Herreros, M.,
Fernández, S., &amp; Samaniego, R. (2013). Translocación
Recíproca (7; 21) en niña portadora de retardo mental y
dismorfias. Jour Bas &amp; Appl Gene, 24(1):82.
Valdez León, F., Sessarego Tabja, S., &amp; Rubio Peña, K.
(2012). Aneuploidías en mujeres de edad avanzada, ¿Cuál
es el riesgo? Rev Per Ginecol Obstet, 58: 17-22.
Zhang, Jiao, &amp; Bin Zhang. (2016). Second-generation noninvasive high-throughput DNA sequencing technology in
the screening of Down's syndrome in advanced maternal
age women. Biomedical Reports 4.6, 715+. Recuperado el
18 de 07 de 2016

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 4 octubre – diciembre, 2016

8

�prevalencia, diabetes mellitus, estado pre diabético

Artículo Original

SUB-DIAGNÓSTICO DE DIABETES Y PREDIABETES EN POBLACIÓN RURAL
González-Gallegos Noé1, Valadez-Figueroa Isabel2, Morales-Sánchez Adriana1, Ruvalcaba Romero Norma
Alicia3
1 Centro Universitario del Norte de la Universidad de Guadalajara, 2 Instituto Regional de Salud Pública del Centro
Universitario de Ciencias de la Salud de la Universidad de Guadalajara, 3 Centro Universitario de Ciencias de la Salud de
la Universidad de Guadalajara.

RESUMEN
Introducción: La prediabetes es el estadio temprano donde los niveles de glucosa son más altos de lo normal, pero no lo
suficiente para diagnosticar diabetes, está relacionada con la resistencia a la insulina y a la acumulación de grasa visceral.
Objetivo: Identificar prevalencia de prediabetes y diabetes sub-diagnosticada en población rural mexicana. Métodos: Estudio
transversal en adultos (≥20 años) del norte de Jalisco. Realizamos pruebas casuales de glucosa capilar y una encuesta para
definir ayuno o posprandio. La diabetes se definió con una glucemia de ayuno ≥126 mg/dl o casual ≥200 mg/dl. La prediabetes
se estableció con glucemia en ayuno de 100 a 125 mg/dl o posprandial de 140 a 199 mg/dl. Resultados: Estudiamos 423
sujetos sin diagnóstico de disglucemia. La diabetes se identificó en 10.6%, la prediabetes en 19.9%. Conclusiones: Este es el
primer estudio en México que revela elevado sub-diagnóstico de diabetes y prediabetes
Palabras Clave: prevalencia, diabetes mellitus, estado prediabético, México

ABSTRACT
Introduction: Prediabetes is the early stage where glucose levels are higher than normal, but not enough to diagnose diabetes,
is related to insulin resistance and visceral fat buildup.. Objective: Estimate prevalence of undiagnosed diabetes and
prediabetes in rural Mexican population. Methods: Door to door cross-sectional study in a rural community of Jalisco. Those
aged over 19 years who were available at the time were asked to participate. This convenience sample totaled 423 (288
women, 135 men). Participants underwent a capillary glucose test. Previously diagnosed diabetes was determined by selfreport. Results: The prevalence of undiagnosed diabetes and prediabetes was 10.6% and 19.9 % respectively. Conclusions:
This is the first study that indicates that diabetes and prediabetes has become a major public health problem in rural Mexican
population. In this context, casual postprandial glucose test is useful in prediabetes diagnosis.
Key words: prevalence, diabetes, prediabetic state, Mexico.
Citation: González-Gallegos N., Valadez-Figueroa I., Morales-Sánchez A., Ruvalcaba-Romero N.A. (2016) Sub diagnóstico de diabetes y
prediabetes en población rural mexicana. Revista de Salud Pública y Nutrición, 15(4), 9-13
Editor: Esteban G. Ramos Peña, Dr. CS., Universidad Autónoma de Nuevo león, Facultad de Salud Pública, Monterrey Nuevo León, México
Copyright: ©2016 González-Gallegos et al. This is an open-access article distributed under the terms of Creative Commons Attribution License
[CC BY-ND 4.0], which permits unrestricted use, distribution, and reproduction in any medium, provided the original author and source are
credited.
Competing interests: The authors have declared that no competing interests exist.
Email: noe.gonzalez.gallegos@outlook.com

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 4 octubre – diciembre, 2016

�prevalencia, diabetes mellitus, estado pre diabético

Introducción
En los últimos años la diabetes mellitus se ha
mantenido como principal causa de mortalidad
general en México (Gutiérrez et al., 2012). Los costos
directos e indirectos para el sector público de salud
se estimaron en casi 3.18 millones de dólares en 2005
(Arredondo &amp; Zúñiga, 2004) y se incrementaron a
3.43 millones de dólares para 2012 (Federación
Mexicana de Diabetes A.C., 2014), ello debido en
gran parte al reconocimiento tardío de la intolerancia
a la glucosa y a la subsiguiente nula intervención.
En muchos casos, la enfermedad vascular, la
disfunción renal y la retinopatía están presentes
desde el periodo pre-diabético, atribuido esto al daño
endotelial provocado por el marcado incremento en
los niveles de insulina (American Diabetes
Association, 2010, 2016a, 2016c; DeFronzo &amp;
Abdul-Ghani, 2011; Plantinga et al., 2010; Sprague
&amp; Ellswort, 2010).
La prediabetes es el estadio temprano donde los
niveles de glucosa son más altos de lo normal, pero
no lo suficiente para diagnosticar diabetes; se trata de
la manifestación clínica de resistencia a la insulina y
su etiología se relaciona con la acumulación de grasa
visceral y las adipocitocinas proinflamatorias que
esta libera. La prediabetes incrementa 3 a 10 veces el
riesgo de diabetes tipo 2, de accidente vascularcerebral y de infarto (Y. Zhang et al., 2009).
Los estándares internacionales actuales recomiendan
la búsqueda de anormalidades en la glucosa en
poblaciones de riesgo, que incluye a los adultos
mayores de 30 años que presenten alguno de los
factores
de riesgo
asociados
(sobrepeso,
sedentarismo, hipertensión, dislipidemia) u otros
signos de resistencia a la insulina como obesidad
severa y acantosis nigricans (American Diabetes
Association, 2016d).
El propósito de este estudio es identificar la
prevalencia de individuos con diabetes y prediabetes
sin diagnóstico en población rural mexicana y
evaluar algunos factores de riesgo asociados.

Material y Métodos
En 2014 se realizó escrutinio para diabetes (DM) y
prediabetes (PDM) en adultos de zona rural del norte
de Jalisco. El estudio fue transversal. Con muestreo

Artículo Original

sistemático seleccionamos una de cada tres viviendas
de la cabecera municipal de Colotlán, se incluyeron
sólo aquellos adultos sin diagnóstico médico previo
auto reportado de diabetes, no importando que
tuviesen o no algún factor de riesgo aparente, edad
&gt;20 años y que aceptaron participar.
Para el análisis se excluyeron las mujeres
embarazadas y aquellas que declararon haber tenido
diabetes gestacional. Se tomó una muestra de glucosa
capilar casual (glucómetro biosensor Accutrend®,
Roche Diagnostics, Basilea, Suiza). La encuesta
incluyó un registro de consumo de alimentos para
determinar el estado de ayuno (no haber tomado
ningún alimento desde la noche anterior), la prueba
se consideró posprandial cuando el sujeto ingirió &gt;75
g de hidratos de carbono entre las 3 y 2 horas antes
de la prueba según el sistema mexicano de alimentos
equivalentes (Pérez Lizaur, Palacios González,
Castro Becerra, &amp; Flores Galicia, 2014).
Se estudiaron algunos factores de riesgo
(circunferencia de cintura, antecedentes heredofamiliares, tabaquismo, hipertensión). Se siguieron
estrictamente las normas éticas y se solicitó
consentimiento informado de todos los participantes.
Se contó con la aprobación del Comité de
Investigación del Centro Universitario del Norte de
la Universidad de Guadalajara.
De acuerdo a los criterios de la Asociación
Americana de Diabetes (ADA), la DM se definió con
una glucemia de ayuno ≥126 mg/dl o casual ≥200
mg/dl. La prediabetes se estableció con una glucemia
en ayuno de 100 a 125 mg/dl o posprandial de 140 a
199 mg/dl (American Diabetes Association, 2016b).
Todos los análisis estadísticos se realizaron con
SPSS Statistics versión 17.0. Aplicamos t de Student
y análisis de la varianza para evaluar diferencias
entre las medias de las variables continuas según
género y diagnóstico (DM, PDM, Sano).
Según la circunferencia de la cintura, el riesgo se
estableció cuando esta se encontraba por arriba de 80
cm en mujeres o de 94 cm en hombres. Se realizó una
regresión lineal teniendo como variable dependiente
la glucemia y como covariables edad, género,
antecedente heredo familiar en primer grado,
circunferencia de cintura y tabaquismo. Mediante
dos modelos de regresión múltiple logística (diabetes

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 4 octubre – diciembre, 2016

10

�prevalencia, diabetes mellitus, estado pre diabético

vs sanos; prediabetes vs sanos) se calcularon las
razones de momios ajustadas por las variables
hipertensión, género, edad, antecedente heredofamiliar, tabaquismo y circunferencia de cintura.

Resultados
Fueron incluidos 423 sujetos (68.1% mujeres, 31.9%
hombres) con edad promedio de 46.4 años. Tuvieron
antecedente familiar de diabetes 33.6%, fumaban
18.3%. El promedio de circunferencia de cintura fue
de 97.2 cm. Sólo 4 sujetos pertenecían a la etnia
Wixárika, ninguno presentó disglucemia.
La prevalencia de DM fue de 10.6% (IC95% 7.914.1). La prevalencia de prediabetes fue de 19.9%
(IC95% 16.2-24.0). La tabla 1 muestra la
distribución de los niveles de glucosa y de
circunferencia de cintura, así como el porcentaje de
diabetes y prediabetes por edad.

Artículo Original

sanguínea; además de esto, no se observó asociación
significativa de la glucemia con género, antecedente
heredo familiar, ni tabaquismo. También se puede
apreciar que la edad y la circunferencia de cintura
están asociadas independientemente con la glucemia
después de ser ajustados por las otras variables.
Mediante las razones de momios ajustadas se
encontró que la circunferencia de cintura (OR=3.5;
IC95% 1.2-9.9) y el tabaquismo (OR=2.6; IC95%
1.1-6.3) incrementan el riesgo de prediabetes (no
mostrado en tablas).
Tabla 2. Coeficientes crudos y ajustados de la regresión lineal múltiple
de factores de riesgo potenciales para diabetes y prediabetes en
población rural mexicana

Edad
Circunferencia de cintura

Tabla 1. Glucemia, circunferencia de cintura y prevalencia de diabetes y prediabetes
según edad en población rural mexicana
Edad

N

20 a 30

51

31 a 40

121

41 a 50

115

51 a 60

60

61 a 70

33

71 a 80

33

81 y más

10

Todas las edades

423

Glucemia* Circunferencia de
(mg/dL)
cintura* (cm)
96.1
90.8
(87.5-104.7)
(87.5-94.0)
95.2
91.3
(91.3-99.1)
(88.7-93.8)
108.5
100.9
(99.2-117.8)
(97.4-104.4)
118
101.6
(105.9-130.0)
(96.6-106.6)
136
102.8
(110.4-161.7)
(95.8-109.9)
130
103.5
(113.1-147.0)
(98.1-108.9)
120.7
93.6
(100.4-141.4)
(83.4-103.7)
108.65
97.2
(104.4112.9)
(95.6-98.9)

Prediabetes

Diabetes

9.80%

5.90%

11.60%

3.30%

Antecedente heredofamiliar

8.70%

21.70%

13.30%

33.30%

27.30%

33.30%

27.30%

50.00%

20.00%

19.90%

10.60%

4.35

p

&lt;0.01
&lt;0.01

-

0.35

-

0.69

-

0.95

(-4.72 - 13.43)
Tabaquismo actual

21.70%

Glucosa capilar (mg/dL)
Coeficiente
Coeficiente
crudo
ajustado*
(IC 95%)
(IC 95%)
0.85
0.72
(0.58 - 1.12)
(0.44 - 1.00)
0.68
0.54
(0.43 - 0.93)
(0.29 - 0.79)

Género

2.25
(-8.89 - 13.40)
-0.27 (-9.47 8.93)
(-9.47 - 8.93)

*Ajustado por antecedente familiar de diabetes, tabaquismo y género

* Los val ores son la media , entre pa réntes is los interva los de confia nza al 95%.

Fuente: estudio directo, Colotlán, Jali sco, mayo 2015

No existieron diferencias en las medias de edad,
glucemia, ni circunferencia de cintura entre hombres
y mujeres. Los promedios de glucemia y
circunferencia
de
cintura
incrementaron
significativamente con la edad (p=0.26; p=0.003)
(datos no mostrados en tabla). Comparados con el
grupo de glucosa normal, tanto la edad, como la
circunferencia de cintura son significantemente más
elevadas en los prediabéticos y mucho más aun en los
diabéticos.
En la tabla 2 los coeficientes de correlación crudos
muestran una asociación significativa de la edad y la
circunferencia de cintura con los niveles de glucosa

Fuente: estudio directo, Colotlán, Jalisco, mayo 2015

Discusión
El subdiagnóstico de diabetes y prediabetes es
elevado en esta población, enfatizando que ningún
factor de riesgo fue utilizado como criterio para su
selección, según recomiendan los estándares
actuales, ello fortalece la propuesta de que el estudio
de anormalidades en el metabolismo de la glucosa no
debe restringirse a poblaciones consideradas como
de riesgo, ya que esto puede limitar la detección
oportuna y las acciones de prevención contra el daño
endotelial.
Poco se ha estudiado sobre la frecuencia de
prediabetes, en México, se han reportaron
prevalencias de 12.8% a 14% (Cárdenas et al., 2007;
OPS/OMS, 2010), la encontrada por nosotros fue
considerablemente más alta, además, con las
evidencias actuales se puede esperar que la mayoría

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 4 octubre – diciembre, 2016

11

�prevalencia, diabetes mellitus, estado pre diabético

de estos individuos desarrollen diabetes tipo 2 en los
próximos 10 años (Benjamin, Valdez, Geiss, Rolka,
&amp; Narayan, 2003; Diabetes Prevention Program
Research Group, 2009).
Aunque en México se recomienda hacer escrutinio de
manera universal a partir de los 45 años de edad y
sólo en presencia de factores de riesgo a partir de los
20, la prevalencia general de prediabetes de 14.9%,
que encontramos en los menores de 45, replantea los
criterios en términos de diagnóstico oportuno de
prediabetes.
Otro hallazgo importante fue que la relación
encontrada entre los factores de riesgo con el
incremento en la glucemia fue muy similar a lo
reportado por la ENSA 2000 (Olaiz et al., 2003),
siendo edad y circunferencia de los más fuertemente
asociados.
Una de las bondades de nuestro método es que
mostró ser una técnica conveniente en el ámbito
comunitario, no requiere que el paciente esté en
ayuno, se puede realizar a cualquier hora del día, las
medidas de glucosa son altamente consistentes y el
proceso es fácilmente reproducible, especialmente si
se comparara con los costos de detección por
individuo en los Estados Unidos que van de $84 a
$176 dólares (Diabetes Prevention Program
Research Group, 2003; Phillips et al., 2009; P. Zhang
et al., 2003). En México no existen estudios al
respecto, pero el costo sí representa una limitante.
Entre los posibles sesgos de nuestro estudio se halla
el no haber corroborado el diagnóstico con una
segunda medición de los casos de disglucemia, sin
embargo, en población mexicana, la evaluación de
glucosa capilar mostró una sensibilidad de 98% y una
especificidad de 58.7% (Alvear-Galindo &amp; Laurell,
2010).
Los riesgos relativos ajustados mostraron que el
tabaquismo y la circunferencia de cintura (&gt;80 cm en
mujeres,
&gt;94
cm en hombres)
elevan
independientemente 2.6 y 3.5 veces el riesgo de
prediabetes, y que ninguno de los otros factores
incrementó el riesgo ni de diabetes, ni de prediabetes.

Artículo Original

Conclusión
Finalmente, nuestra propuesta es que se realicen
estudios sobre costo-efectividad de los métodos de
escrutinio en población mexicana, y que en estudios
posteriores similares al nuestro, se incremente el
tamaño de la muestra para que los riesgos ajustados
cobren mayor confiabilidad.

Bibliografía
Alvear-Galindo, M. G., &amp; Laurell, A. C. (2010).
Consideraciones sobre el programa de detección de
diabetes mellitus en población mexicana: el caso del
Distrito Federal Cadernos de Saúde Pública, 26(2),
299-310.
American Diabetes Association. (2010). Standards of
Medical Care in Diabetes—2010. Diabetes Care,
33(Supplement 1), S11-S61.
American Diabetes Association. (2016a). Cardiovascular
Disease and Risk Management. Diabetes Care,
39(Supplement 1), S60-S71.
American Diabetes Association. (2016b). Classification
and Diagnosis of Diabetes. Diabetes Care,
39(Supplement 1), S13-S22.
American Diabetes Association. (2016c). Microvascular
Complications and Foot Care. Diabetes Care,
39(Supplement 1), S72-S80.
American Diabetes Association. (2016d). Prevention or
Delay of Type 2 Diabetes. Diabetes Care,
39(Supplement 1), S36-S38.
Arredondo, A., &amp; Zuñiga, A. (2004). Economic
consequences of epidemiological changes in diabetes
in middle-income countries. The Mexican case.
Diabetes Care, 27(1), 104-109.
Benjamin, S., Valdez, R., Geiss, L., Rolka, D., &amp; Narayan,
K. (2003). Estimated number of adults with
prediabetes in the US in 2000: opportunities for
prevention. Diabetes Care, 26(3), 645-649.
Cárdenas, L., Villarreal, J. Z., Rocha, F., Lavalle, F., Silva,
D. E., &amp; J, M. (2007). Prevalencia de diabetes tipo 2 e
hipertensión arterial en adultos de nivel económico
bajo de Monterrey, México. Medicina Universitaria,
9(35), 64-67.
DeFronzo, R. A., &amp; Abdul-Ghani, M. (2011). Assessment
and treatment of cardiovascular risk in prediabetes:
impaired glucose tolerance and impaired fasting

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 4 octubre – diciembre, 2016

12

�prevalencia, diabetes mellitus, estado pre diabético

glucose. American Journal
108(Supplement 3), 3B-24B.

Artículo Original

Cardiology,

for pre-diabetes among U.S. adults. Diabetes Care,
26(9), 2536-2542.

Diabetes Prevention Program Research Group. (2003).
Costs associated with the primary prevention of type
2 diabetes mellitus in the Diabetes Prevention
Program. Diabetes Care, 26 (1), 36-47.

Zhang, Y., Dall, T. M., Chen, Y., Baldwin, A., Yang, W.,
Mann, S., . . . Quick, W. W. (2009). Medical cost
associated with prediabetes. Population Health
Management, 12(3), 157-163.

of

Diabetes Prevention Program Research Group. (2009). 10year follow-up of diabetes incidence and weight loss
in the Diabetes Prevention Program Outcomes Study.
Lancet, 374 (9702), 1677-1686.
Federación Mexicana de Diabetes A.C. (2014). Diabetes
en
México.
Retrieved
from
http://fmdiabetes.org/diabetes-en-mexico/
Gutiérrez, J., Rivera-Dommarco, J., Shamah-Levy, T.,
Villalpando-Hernández, S., Franco, A., Cuevas-Nasu,
L.,... Hernández-Ávila, M. (2012). Encuesta Nacional
de Salud y Nutrición 2012. Resultados Nacionales.
Cuernavaca, México: Instituto Nacional de Salud
Pública.
Olaiz, G., Rojas, R., Barquera, S., Shamah, T., Aguilar, C.,
Cravioto, P., ... Sepúlveda, J. (2003). Encuesta
Nacional de Salud 2000. Tomo 2. La salud de los
adultos. Retrieved from Cuernavaca, Morelos,
México:
OPS/OMS. (2010). Estudio de prevalencia de la Diabetes
tipo 2 y sus factores de riesgo. Retrieved from El Paso,
TX:
Pérez Lizaur, A. B., Palacios González, B., Castro Becerra,
A. L., &amp; Flores Galicia, I. (2014). Sistema Mexicano
de Alimetnos Equivalentes (4 ed.). México D. F.:
Fomento de Nutrición y Salud A. C.
Phillips, L., Ziemer, D., Kolm, P., Weintraub, W.,
Vaccarino, V., Rhee, M., Koch, D. D. (2009). Glucose
challenge test screening for prediabetes and
undiagnosed diabetes. Diabetologia, 52(9), 17981807.
Plantinga, L. C., Crews, D. C., Coresh, J., Miller, E. R.,
Saran, R., Yee, J., Powe, N. R. (2010). Prevalence of
chronic kidney disease in US adults with undiagnosed
diabetes or prediabetes. Clinical Journal of the
American Society of Nephrology, 5(12), 673-682.
Sprague, S. R., &amp; Ellswort, M. L. (2010). Vascular disease
in pre-diabetes: new insights derived from systems
biology. Missouri Medicine, 107(4), 265-269.
Zhang, P., Engelgau, M., Valdez, R., Benjamin, S.,
Cadwell, B., &amp; Narayan, K. (2003). Costs of screening

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 4 octubre – diciembre, 2016

13

�embarazo adolescente, colesterol, ácidos grasos, leptina

Artículo Original

COMPORTAMIENTO DE LOS ÁCIDOS GRASOS DURANTE EL EMBARAZO ADOLESCENTE
García-López Georgina Isabel 1, Venebra Muñoz Arturo 2, Aguilera Reyes Ulises2
1Centro Universitario UAEM Atlacomulco, Universidad Autónoma del Estado de México, 2Facultad de Ciencias,
Universidad Autónoma del Estado de México

RESUMEN
Introducción: El embarazo adolescente representa un problema de salud, se ha observado que hay un compromiso energético
que genera en la adolescente, bajas concentraciones de progesterona, estradiol y altas de leptina, lo que podría provocar
problemas de salud durante y posteriores al parto. Se ha discutido el papel del colesterol con la salud vascular durante el
embarazo (en especial de la adolescente). Objetivo: Estudiar el comportamiento de los ácidos grasos, leptina y dieta durante
el embarazo adolescente. Métodos: Se analizaron las concentraciones de leptina, los parámetros lipídicos y lipoproteicos en
76 gestantes reunidas en dos grupos de acuerdo a la edad materna, 27 gestantes adolescentes (≥20) y 49 gestantes jóvenes
entre (≤20 a 28 años), antes y después del parto. Resultados: Existen diferencias significativas entre las concentraciones de
colesterol adolescentes y jóvenes antes del parto y una tendencia posterior en el metabolismo de los ácidos grasos.
Conclusiones: Los datos sugieren que la leptina tiene efectos en el metabolismo de los lípidos maternos antes y después del
parto en el metabolismo adolescente, a esto se le conoce como síndrome de resistencia de la leptina, lo tiene una mayor
asociación en la salud de la madre y la cría, provocando riesgo cardiovascular por resistencia periférica a la insulina,
retroalimentado por una dieta rica en ácidos grasos, alta en carbohidratos y baja en proteínas.
Palabras Clave: embarazo adolescente, colesterol, ácidos grasos, leptina.

ABSTRACT
Introduction: Teen pregnancy represents a health problem; it has been observed that there is an energetic commitment that
generates in the adolescent, low concentrations of progesterone, estradiol and leptin highs, which could cause health
problems during and after the childbirth. It has been discussed the role of cholesterol with vascular health during pregnancy
(especially the adolescent). Objective: To study the behavior of fatty acids, leptin and diet during teen pregnancy Methods:
Leptin concentrations, lipid and lipoprotein parameters were analyzed in 76 pregnant women in two groups according to
maternal age, 27 adolescent pregnant women (≥20) and 49 young pregnant women (≤20 to 28 years old), before and after
Birth. Results: There are significant differences between adolescent and young cholesterol levels before delivery and a
subsequent trend in fatty acid metabolism. Conclusions: The data suggest that leptin has effects on the metabolism of
maternal lipids before and after delivery in adolescent metabolism, this is known, as leptin resistance syndrome, has a greater
association in the health of the mother and the breeding, causing cardiovascular risk due to peripheral resistance to insulin,
fed by a diet rich in fatty acids, high in carbohydrates and low in protein.
Key words: Adolescent pregnancy, cholesterol, fatty acids, leptin.
Citation: García-López GI, Venebra Muñoz A, Aguilera Reyes U. (2016) Comportamiento de los ácidos grasos durante el embarazo
adolescente. Revista de Salud Pública y Nutrición, 15(4), 14-21
Editor: Esteban G. Ramos Peña, Dr. CS., Universidad Autónoma de Nuevo león, Facultad de Salud Pública, Monterrey Nuevo León, México
Copyright: ©2016 García-López et al. This is an open-access article distributed under the terms of Creative Commons Attribution License [CC
BY-ND 4.0], which permits unrestricted use, distribution, and reproduction in any medium, provided the original author and source are
credited.
Competing interests: The authors have declared that no competing interests exist.
Email: gigarlo@hotmail.com

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 4 octubre – diciembre, 2016

�embarazo adolescente, colesterol, ácidos grasos, leptina

Introducción
La vinculación entre el medio social que rodea a la
maternidad temprana (las desventajas sociales, la
pobreza y la alta prevalencia de actividad sexual que
predispone a enfermedades de transmisión sexual),
con los eventos fisiológicos en la adolescencia
aumentan la exigencia de cuidados para este
intervalo del ciclo vital.
El embarazo es una condición que implica una
adaptación metabólica para suplir los requerimientos
del feto en desarrollo. Entre los diversos cambios
asociados a la gestación se encuentra el aumento de
los lípidos circulantes que a su vez conlleva a algún
grado de peroxidación lipídica. En condiciones
normales, este fenómeno se ve compensado por una
elevación paralela en los sistemas antioxidantes
(Osorio, 2000).
La gestación es una condición que muestra una
elevada susceptibilidad al estrés oxidativo, el cual se
define como un disturbio en el balance pro oxidanteantioxidante a favor del primero, esto produce
modificaciones en las lipoproteínas las cuales juegan
un papel importante en el transporte de ácidos grasos,
triglicéridos y colesterol en el torrente sanguíneo. El
incremento de lípidos durante el embarazo en su
mayor parte se debe a variaciones hormonales. Este
aumento aporta a la madre una fuente energética
valiosa, tanto para el mantenimiento de su
metabolismo basal, como para favorecer el desarrollo
del producto, quien necesitará de fuentes lipídicas,
las cuales son componentes estructurales importantes
de nuevos tejidos y también la base para la síntesis
de otras moléculas como hormonas sexuales y
corticoides suprarrenales (Núñez-González et al,
2001).
Los cambios metabólicos durante el embarazo son
bien conocidos, sin embargo si integramos estos
cambios metabólicos con los propios de la pubertad,
hace que la reproducción durante esta etapa resulte
riesgosa. La madre está en una competencia
metabólica con su propio feto lo cual impone costos
significativos, por ejemplo se ha demostrado, una
limitada capacidad de acumulación de calcio en
hueso por parte de las madres adolescentes, esto
debido a que la maduración ósea está sincronizada
con la maduración reproductora por la influencia de
los esteroides, que estimulan el proceso de
acumulación de minerales que genera la osificación

Artículo Original

y la fusión final de las epífisis a la diáfisis (Aguilar
et al, 2015). La incorporación de calcio al hueso
durante el último trimestre del embarazo es muy alta,
de 130 mg/kg/ día a las 28 semanas de gestación y de
150 mg/kg/ día al final del embarazo. Es en esta etapa
donde la mujer adquiere cerca del 85% de su mineral
ósea (Orito et al, 2009), coincidiendo con la menor
concentración de estradiol por parte de las gestantes
adolescentes en comparación con las gestante
adultas.
Además
de
presentar
menores
concentraciones
de
progesterona
y
altas
concentraciones de leptina sérica consecuencia del
desafío energético que representa la reproducción a
una baja edad fisiológica (Aguilar et al, 2015).
Se ha observado que la leptina, hormona metabólica
secretada principalmente pero no exclusivamente por
el tejido adiposo, tiene implicaciones durante la
maternidad, el aumento en las concentraciones de
leptina se asocia con un menor peso al nacer y un
mayor riesgo de mortalidad infantil por bajo peso, así
como un retardo del crecimiento intrauterino (Scholl
et al, 1990, 1994 y 1997). Este déficit en el tamaño
del feto se produce a pesar del aumento de peso de la
madre (Scholl et al, 2000).
Lo que resulta muy interesante es que en los
embarazos adolescente al igual que los embarazos a
edades mayores, las concentraciones de ácidos
grasos aumentan bajo la influencia de los estrógenos
y mediante la reducción de la oxidación de lípidos y
se acumulan en forma de grasa glúteo femoral y
mamarios ricos en omega 3 (ácidos grasos de cadena
larga poliinsaturados, DHA), críticos para el
desarrollo neurológico fetal e infantil, calculados por
los cambios en el espesor del pliegue cutáneo
durante el primer y segundo trimestres al igual que
en las jóvenes y adultas (Dufour y Sauther,2002;
Lassek y Gaulin, 2008). Estas reservas a finales del
segundo y a principios del tercer trimestre, se
movilizaran con el objetivo de apoyar el crecimiento
fetal, sin embargo un estudio reciente ha demostrado
que las adolescentes aunque experimentan un
incremento en talla durante la gestación y presentan
mayores concentraciones de leptina durante el
embarazo (con un aumento progresivo hacia el
segundo trimestre con un pico de acumulación de
grasa materna), no causan el efecto de crecimiento en
las crías (Muñoz et al, 2003).

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 4 octubre – diciembre, 2016

15

�embarazo adolescente, colesterol, ácidos grasos, leptina

El pico de leptina en la semana 28 de gestación
parece marcar el incremento de las reservas de grasa
e incluso hasta finales de la gestación asociado con
el crecimiento materno, mayor ganancia de peso,
mayor retención de peso posparto pero a pesar de lo
cambios antropométricos típicamente asociados con
el aumento del tamaño fetal, la madre adolescente al
final del embarazo conserva sus propias reservas de
nutriente en forma de tejido para cubrir sus propios
requerimientos metabólicos de crecimiento y
desarrollo, a expensas del crecimiento fetal al no
permitirle acumular sus propias reservas por efecto
de una función placentaria adolescente deficiente y
que se ha comprobado muestra sensibilidad a la
biodisponibilidad de leptina asociado al estatus
nutricional o energético materno, a la composición
corporal adiposa y a la edad materna: lo que deriva
en neonatos de bajo peso (≤2500 g); parto prematuro
(antes de la semana 37), retraso del crecimiento
intrauterino y disfunciones endocrinas en la etapa
adulta actualmente denominada “hipótesis de la
programación de la vida fetal” que puede dar lugar a
determinadas trayectorias en el desarrollo que
comprometan la salud de la madre y de su hijo en
etapas posteriores al embarazo adolescente
(Merchant et al, 1990). Nuestro grupo ha sostenido
que la energía es limitada y la que está asignada al
crecimiento no puede ser requerida simultáneamente
para otra categoría tal como la gestación temprana
(Aguilar et al, 2015).
El embarazo se caracteriza por un aumento de las
hormonas
placentarias
(humana
lactógeno
placentario, prolactina, la progesterona, y el
estrógeno) y resistencia a la insulina. El lactógeno
placentario humano, en particular, tiene una acción
anti- insulina y lipolítica que estimula la liberación
de ácidos grasos por parte del tejido adiposo de la
madre (Boden, 1996). Durante la última etapa del
embarazo, la oxidación materna de la glucosa se
inhibe y se promueve la oxidación de la grasa
almacenada, lo que reduce la lipólisis de los
depósitos de grasa materna que a su vez reduce la
disponibilidad de ácidos grasos endógenos, lo que
aumenta la utilización de glucosa por parte de la
madre, y una disminución de la disponibilidad para
el crecimiento fetal (Freinkel, 1980). Durante la
última etapa del embarazo, la oxidación materna de
la glucosa disminuye y aumenta la oxidación de la
grasa almacenada, esto provoca la reducción de los
depósitos de grasa disminuyendo la disponibilidad de

Artículo Original

ácidos grasos., la leptina participa regulando
(Mukherjea et al, 1999), la utilización de glucosa
materna y en consecuencia existe una disminución
del aporte de estos nutrimentos al feto quien ve
disminuido su crecimiento.
El aumento de leptina en los embarazos adolescentes,
provoca resistencia adquirida a las acciones de la
leptina, tales como desordenes en la liporregulación
que podrían dar lugar a lipotoxicidad a nivel del
músculo esquelético y la célula beta de los islotes
pancreáticos, y quizá a nivel del miocardio, dando
lugar a resistencia a la insulina, diabetes tipo 2 y
cardiomiopatía (Prentki, 2000; 2002).
Existe hoy en día una fuerte evidencia indicando que
el papel fisiológico de la leptina consiste en actuar
como una hormona liporreguladora que controla la
homeostasis lipídica en tejidos no adiposos durante
periodos de abundante ingesta de alimentos. Cuando
los adipocitos almacenan este exceso de calorías
como triacilglicerol, la secreción de leptina aumenta
para prevenir la acumulación de lípidos en tejidos no
adiposos, que no están adaptados para almacenar
triacilgliceroles. Cuando la leptina se encuentra
inactiva o congénitamente ausente, la grasa excesiva
no utilizada se deposita en tejidos no adiposos
causando disfunción (lipotoxicidad) o muerte celular
(lipoapoptosis) (Alberti et al, 2006). Este mecanismo
de aumento de concentraciones de la leptina provoca
resistencia de leptina, una condición por la cual el
cerebro no puede determinar cuando el nivel de grasa
corporal es adecuado.
A pesar de la cantidad excesiva de grasa, el cerebro
percibe un estado de inanición y ordena el
almacenamiento de más grasa. Además te sientes
hambriento y continúas comiendo todo el tiempo. La
resistencia a la leptina crea un nuevo “set-point”
(nivel de grasa que el cuerpo trata de mantener) lo
cual conduce a que el cuerpo defienda un nivel mayor
de grasa corporal y una tasa metabólica menor
(Myers, 2010).
La prevalencia de ácidos grasos saturados a largo
plazo se tiene evidencia que están asociados a
diferentes cánceres como el de mama, endometrio,
próstata y colon (Key et al, 2001; 2003), además de
los problemas vasculares y coronarias que ya
mencionamos, por lo que es necesario tener
programas de salud preventiva a madres adolescentes

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 4 octubre – diciembre, 2016

16

�embarazo adolescente, colesterol, ácidos grasos, leptina

que representarán un problema de salud de primer
nivel, por el aumento de mujeres con estas
características, incluyendo las evidencias que ya
tenemos de salud ósea y nutrimental. Por lo que en
este trabajo tuvo como objetivo estudiar el
comportamiento de los ácidos grasos, leptina y dieta
durante el embarazo adolescente como agentes
generales de salud materna, con la finalidad de
concientizar sobre la problemática del embarazo
adolescente y su impacto en la salud antes y después
del parto.

Material y Métodos
Población

Para contrastar la hipótesis se consideraron 76
gestantes reunidas en dos grupos de acuerdo a la edad
materna 27 gestantes adolescentes (≥20) y 49
gestantes jóvenes entre ≤20 a 28 años. Las semanas
de gestación fueron 38.37 para adolescentes y 38.89
para jóvenes, Las mujeres fueron reclutadas en el
Hospital General de Atlacomulco pertenecientes al
Sistema de Protección Social en Salud (Seguro
popular) fueron excluidas todas aquellas gestantes
con desórdenes hipertensivos y tiroideos previos,
diabetes, y diabetes gestacional. Todas las
participantes son mujeres mestizas residentes del
municipio urbano de Atlacomulco, Estado de
México y de estrato socioeconómico media-bajo,
según la definición del Instituto Nacional de
Estadística Geografía e Informática (INEGI, 2015).
Para ser parte de la muestra las mujeres presentaron
parto normal considerando el comienzo del parto la
presencia de contracciones regulares y sostenidas a
lo largo de la tarde y que parieran antes de las 12 de
la noche y el estado posterior al parto se consideró
por la mañana.
Consideraciones éticas

Las mujeres participantes firmaron un formulario de
consentimiento informado después de haber sido
notificadas sobre los objetivos beneficios y
requerimientos del estudio, con fundamento en los
principios éticos para las investigaciones médicas en
seres humanos.
Perfil lípido y Hormonal

Incluyó la determinación de cortisol, ácidos grasos
de alta (HDL) y baja densidad (LDL) y los niveles
hormonales de leptina, para ello se extrajeron 3ml de
sangre mediante punción venosa periférica en dos

Artículo Original

fases, la primera a 3ml horas aproximadamente
previas al comienzo del parto y 3ml posteriores al
parto. Las mediciones se hacen mediante el método
de inmunoensayo.
Análisis estadístico

Se realizó un análisis t de students con p≤ 0.05 para
comparar los parámetros hormonales lipídicos y
lipoprotéicos.
Colecta de datos personales y valoración del aporte
energético

Se realizó mediante la construcción de un
cuestionario (autoadministrado) a partir de
documentos oficiales como la cartilla nacional de la
salud de la mujer, la encuesta nacional de ingresos y
gastos de los hogares (ENIGH, 2010) así como
también la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición
2012 (ENSANUT, 2006),con el objetivo de recabar
información sobre aspectos socio demográficos,
datos de identificación personal, el estilo de vida, la
historia reproductora, la actividad física, y la
frecuencia del uso del tabaco y el alcohol.
La valoración cuantitativa de la ingesta energética a
nivel individual se realizó por medio de la encuesta
dietética denominado "Informe Recordatorio de 24
horas" tres veces por semana, que se basa en el auto
registro de todos los alimentos y bebidas ingeridos en
las 24 horas precedentes, para la trasformación de los
datos obtenidos en la encuesta se utilizó el Sistema
Mexicano de Alimentos Equivalentes (2008) y los
resultados se compararon con la tabla de Ingestión
Diaria Recomendada por el Instituto Nacional de
Nutrición Salvador Zubirán (INNSZ) de 1997.
La ingesta energética macro/micronutrientes se
comparó mediante la prueba de Kruskal-Wallis.
Estadísticamente significativos a un nivel alfa de ≤
0.05

Resultados
Existe una tendencia en las gestantes adolescentes a
presentar mayores niveles de triglicéridos,
lipoproteínas de baja (LDL), muy baja densidad
(VLDL), y por el contrario menores valores de
lipoproteínas de alta densidad (HDL) (Tabla1 y
Figura 1).

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 4 octubre – diciembre, 2016

17

�embarazo adolescente, colesterol, ácidos grasos, leptina

Tabla 2. Concentraciones de Cortisol* antes y después del parto entre grupos de
adolescentes y jóvenes mexicanas.

Tabla 1. Concentraciones de ácidos grasos* entre grupos de
adolescentes y jóvenes.
Adolescentes
Colesterol antes del Parto
215.4
Colesterol después del Parto
230.1
Trigliceridos
171.0
HDL
48.4
LDL
160.7
VLDL
34.9

Adolescentes
208.9
201.0
159.8
49.9
148.7
31.9

Artículo Original

P
0.001
ns
ns
ns
ns
ns

* µ en mg/dl
Valores de referencia tomados de Ywaskewy cz Benítez et al, 2010: Valores de referencia de
Trigliceridos mg/dl en mujeres embarazadas 81.7 - 190 mg/dL; Valores de referencia de HDL
mg/dl en mujeres embarazadas 54.8-60.3 mg/dL; Valores de referencia de LDL mg/dl en
mujeres embarazadas 71.7- 84.4 mg/dL y Valores de referencia de VLDL mg/dl en mujeres
embarazadas 20.9- 27.4 mg/dL

Mujeres con respecto a las
concentraciones de Cortisol
antes del parto
&lt;
&gt;
Núm.
%
Núm.
%
Adolescentes (n=27)
2
7.4
25
92.6
Jóvenes (n=27)
13
48.1
14
51.9

Mujeres con respecto a las
concentraciones de Cortisol
después del parto
&lt;
&gt;
Núm.
%
Núm.
%
9
33.3
18
66.7
15
55.6
12
44.4

* mg/dL
Valores de referencia durante la gestación. Reyna-Villasmil et al 2012: 201.11 ± 15,38 mg/dl

Figura 2. Perfil lípido de mujeres gestantes adolescentes y jóvenes en
una población de Atlacomulco, Estado de México

Figura 1. Representación de las concentraciones séricas de leptina
(ng/ml) en las adolescentes juveniles gestantes

El número de mujeres que presentan mayores
concentraciones de cortisol antes del parto en
mujeres adolescentes es mayor (Tabla 3 y Grafica 3).

Tabla 3. Evaluación cuantitativa de la ingesta de energía y macro/micronutrientes.

Estadísticamente no significativos al compararlas
con las gestantes adultas. Mientras que el colesterol
presenta diferencias significativas solo antes del
parto (Tabla 2 y Grafica 2).

Ingesta energética
kcal
Carbohidratos (g)
Proteínas (g)
Lípidos (g)
Calcio (mg)

Adolescentes
durante el parto
2061
292.7
1249.7
250.9
684.6
497.4

Adolescentes
Juveniles durante el Juveniles después del
P
después del parto
parto
parto
2066.3
2099.8
2184.2
ns
426.9
467.6
297.2
1103.8
1254.6
1149.4
ns
217.9
255.8
345
0.05
508.8
576.45
745.3
ns
512.75
502.79
525.96
ns

El Requerimiento calórico diario recomendado para mujeres adultas jóvenes sanas y con una actividad física moderada en
México es de 2300 kcal. donde los carbohidratos deben representar entre el 55 y 60 % del total energético, las grasas el 25%,
las proteínas el 15 % y la dosis recomendada para calcio es de 1.000 mg al día de acuerdo a lo establecidopor el Instituto
Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición “Salvador Zubirán en 1997”. La ingesta energética macro/micronutrientes se
comparó mediante la prueba de Kruskal-Wallis. Estadísticamente significativos a un nivel alfa de ≤ 0.05.

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 4 octubre – diciembre, 2016

18

�embarazo adolescente, colesterol, ácidos grasos, leptina

Figura 3. Perfil de colesterol total en adolescentes y adultas mexicanas
antes y después del parto, y concentraciones séricas de colesterol en
ambos grupos

Discusión
La hiperlipidemia e hiperlipoproteinemia son
características constante en la gestación normal, que
consiste en el incremento de los triglicéridos, de
colesterol y de todas las fracciones lipoproteínicas,
sin embargo la concentración plasmática de
colesterol total aumenta significativamente antes del
parto (P≤ 0.001) en función de una baja edad materna
(Grafica 1), lo que nos podría estar indicando un
aumento del catabolismo lipídico durante el último
tercio de la gestación en las adolescentes, (Dukic et
al, 2009; Núñez-González et al, 2001), lo que a su
vez podría estar aumentando la expresión del gen de
la leptina, a un estado de hiperleptinemia en las
madres adolescentes respecto a las madres juveniles,
que se asocia con estados de resistencia a la insulina,
responsable también de la elevada actividad lipolitica
del tejido adiposo para mantener adecuadas las
concentraciones de ácidos grasos libres y de la
glucosa materna (sustrato oxidable más impórtate) en
estados energéticos crónicos (Aldoretta y Hay,1999),
sin embargo nuestro estudio puede dar cuenta de un
hallazgo curioso, donde las gestantes adolescentes a
pesar del antecedente de una elevada movilización
del tejido adiposo, la prevalencia del bajo peso de la
crías adolecentes está presente (≤2500 g).
Investigaciones realizadas demuestran que las
grávidas adolescentes en condiciones marginales,
conservaban el potencial de crecimiento durante la

Artículo Original

gestación al experimentar un incremento en talla
asociado con mayores ganancias de reservas
adiposas y una mayor retención posparto,
relacionado con un estado de hiperleptinemia durante
la gestación, e incluso durante la fase posparto, esto
daría lugar a menor cantidad de energía disponible
para el crecimiento fetal (Scholl, 1990; 1994; 1997 y
2000). Este punto de vista, es consistente con la
evidencia que las adolescentes exhibían mayores
niveles de colesterol en el puerperio inmediato que
sus contrapartes de mayor edad. En este contexto se
propone que las madres jóvenes que continúan en
crecimiento, ginecológicamente inmaduras tratan de
desarrollar su potencial genético, al conservar sus
propias reservas de nutrientes en forma de tejido,
incluso a expensas del crecimiento fetal, lo que
imposibilita a sus fetos el acumular reservas
calóricas, tanto como lo hacen las mujeres de mayor
edad, y existe considerable evidencia de que el peso
al nacer es sensible a la disponibilidad energética
materna (Frisancho et al, 1997).
En el caso de los parámetros lipoproteicos los valores
de LDL y VLDL muestran un ligero aumento en las
gestantes adolescentes que se acompaña de un menor
nivel de HDL que no alcanzan la diferencia
estadística entre los grupos. En estudios metabólicos
se ha observado la capacidad especifica de los ácidos
grasos saturados e insaturados de modificar los
parámetros lipídicos y lipoproteicos séricos,
específicamente los ácidos grasos insaturados
corrigen el perfil lipídico al presentar un moderado
efecto reductor del nivel de colesterol LDL y
favorece un incremento de la fracción de colesterol
ligada a lipoproteínas de alta densidad (HDL)
(Ywaskewycz-Benítez, 2010), lo que conduce a una
disminución de riesgo aterogénico; el mecanismo
aún no está aclarado pero actualmente se sabe que los
ácidos grasos saturados disminuyen la expresión
génica de la proteína del receptor de LDL a nivel
hepático que se realizaría a través de cambios en la
expresión de la Acyl colesterol Acyl transferrasa
(ACAT), enzima clave en la esterificación del
colesterol intracelular, las grasas saturadas reducirían
su expresión lo que lleva a un incremento de las LDL
circulantes y por ende del colesterol total (Torrejón y
Uauy, 2011) .
Sugerimos que los niveles reducidos de HDL en
ambos grupos de madres con un ligero descenso en
las gestantes adolescente muestran la influencia de la

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 4 octubre – diciembre, 2016

19

�embarazo adolescente, colesterol, ácidos grasos, leptina

cantidad y la composición de los ácidos grasos
saturados e insaturados derivados de las reservas
energéticas maternas o de la ingesta alimentaria
habitual, donde los datos de hipercolesterolemia,
hiperlipopreinemia
(DHL
y
VLDL)
e,
hjpertrigliceridemia
evidencian
la
mayor
dependencia del feto, a la energía de la lipolisis de
los ácidos grasos saturados derivados de la ingesta
habitual y por el contrario una menor dependencia de
los ácidos grasos poliinsaturado situación que se hace
más crítica cuando se trata de embarazos adolescente
debido a la mínima acumulación de grasa glúteo
femoral, lo cual se agudiza en mujeres con
vulnerabilidad social, como en el caso de las
participantes que viven en una comunidad de estrato
socioeconómico medio-bajo, donde el aporte de
energía suministrada por los lípidos saturados
(Gráfica 2), estuvo por encima del límite pero
deficiente en ácidos grasos insaturados y donde a
menudo no asumen una ingesta adicional de energía
durante el embarazo.
No obstante también se ha comprobado que los
niveles de HDL están determinados por factores
genéticos, la obesidad, el tabaco, las hormonas
masculinas, la actividad física, así como las
condiciones ambientales (Ywaskewycz-Benítez,
2010). Otro factor que puede contribuir a la relación
entre las reducidas cifras de HDL y las
incrementadas de LDL es el estado de deficiencia
estrogénica a consecuencia de una disminuida
función ovárica en las gestantes adolescentes
respecto a las gestantes adultas que recientemente se
ha demostrado (Aguilar et al, 2015), ya que esta
hormona participa en el metabolismo de las
lipoproteínas provocando un incremento en la
producción de HDL esto debido a una reducción de
la lipasa endotelial hepática que interviene en la
transformación de la lipoproteína de densidad
intermedia en lipoproteínas de baja densidad y en el
catabolismo de las lipoproteínas de alta densidad.
Los mecanismos pueden deberse tanto a efectos
inhibitorios directos e indirectos del (E2) sobre el
hígado, sitio principal del metabolismo de ácidos
grasos (Taylor y Poston, 2007; Winkler et al, 2010).
Además se ha demostrado
una correlación
significativa del perfil lípido maternos con cambios
antropométricos fetales (King, 2000) que
desencadena adaptaciones endocrinas para sostener
su
propio
desarrollo,
lo
que
cambia

Artículo Original

permanentemente y a largo plazo la morfología, la
fisiología y el metabolismo de una gama de órganos
y tejidos incluyendo el hígado, el páncreas y el
sistema endocrino con múltiples disfunciones
endocrinas en la etapa adulta, principalmente
relacionadas con el uso y tolerancia a la glucosa, la
resistencia a la insulina, la hipertensión, el daño
vascular, la resistencia a la hormona del crecimiento
y otras más vinculadas con el síndrome metabólico.
Los rangos de concentración obtenidos de los
parámetros lipídicos y lipoproteícos nos brindan una
orientación de cuándo una elevación de los mismos
deja de ser fisiológica y se convierte en un factor
asociado a enfermedades o desórdenes del embarazo,
y por otro, cuáles son las implicancias metabólicas
(Gráfica 3; Tabla 3). Por lo que observamos que las
madres adolescentes deberían de llevar un amplio
programa de salud alimentaria para los cambios
metabólicos que subyacen a riesgos de salud durante
y después del embarazo adolescente.

Bibliografía
Aguilar, M., Galicia, C.O., Aguilera, R.U., Varea-González,
C., Bernis-Carro, C., García-López, G.I. (2015).Hormonal
state comparison (progesterone, estradiol, and leptin) of
body fat and body mass indices in mexican women as a risk
factor for neonatal physiologic condition.J Pediatr Adolesc
Gynecol; 28:149-156.
Alberti, K.G., Zimmet, P.,Shaw, J.(2006).Metabolic
syndrome--a new world-wide definition. A Consensus
Statement from the International Diabetes Federation.
Diabet Med; 23(5):469-480.
Aldoretta, P.W., Hay, W.W. (1999).Effect of glucose supply
on ovine uteroplacental glucose metabolism. Am J Physiol;
277(4):947–958.
Boden, G.(1996). Fuel metabolism in pregnancy and in
gestational diabetes mellitus. Obstet Gynecol Clin North
Am; 23(1):1–10.
Dufour, D.L., Sauther, M.L. (2002).Comparative and
evolutionary dimensions of the energetics of human
pregnancy and lactation. Am J Hum Biol; 14(5):584-602.
Dukic, A., Zivancevic-Simonovic, S., Varjacic, M., Dukic,
S.(2009).Hyperlipidemia and pregnancy. Med Pregl;62
(Suppl 3):80-84.

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 4 octubre – diciembre, 2016

20

�embarazo adolescente, colesterol, ácidos grasos, leptina

Frisancho, A.R., Klayman, J.E., Matos, J.(1997).Influence of
maternal nutritional status on prenatal growth in a Peruvian
urban population. Am. J. Phys. Anthropol; 46:265–274.
Freinkel, N. (1980).Of pregnancy and progeny. Diabetes;
29(12): 1023–1035. INEGI. 2015. http://www.inegi.
org.mx/est/contenidos/proyectos/encuestas/hogares/especi
ales/ei2015/panorama/presentacion.aspx
Key, T.J., Allen, N.E., Verkasalo, P.K., Banks,
E.(2001).Energy balance and cancer: the role of sex
hormones. Proc Nutr Soc; 60(1):81-89.
Key, T.J., Appleby, P.N., Reeves, G.K.2003.Body mass index,
serum sex hormones, and breast cancer risk in
postmenopausal women. J Natl Cancer Inst; 95(16):12181226.
King, J.C.2000. Physiology of pregnancy and nutrient
metabolism. Am J Clin Nutr; 71(5 Suppl 5):1218S-1225S.
Lassek, W.D., Gaulin, S.J.C. (2008).Waist-hip ratio and
cognitive ability: is gluteofemoral fat a privileged store of
neurodevelopmental resources? Evol Hum Behav; 29:26–
34.
Merchant, K., Martorell, R.,Haas, J.(1990).Maternal and fetal
responses to the stresses of lactation concurrent with
pregnancy and of short recuperative intervals. Am J Clin
Nutr.; Aug 52(2):280-8.
Mukherjea, R.T.W., Douglass, L.W.,Moser-Veillon, P.
(1999).Elevated leptin concentrations in pregnancy and
lactation: possible role as a modulator of substrate
utilization. Life Sci; 65 (11):1183–93.
Muñoz, M.L., Sabogal, J.C., Arteaga, C., Hernández, R.,
Mockus, I.,Tovar, J. (2003).Determinación perinatal de
leptina en madres y neonatos con diagnóstico de retardo de
crecimiento intrauterino (RCIU). NOVA:1 (1):49-56.

Artículo Original

Orito, S., Kuroda, T., Onoe, Y., Sato, Y., Ohta, H.(2009).Agerelated distribution of bone and skeletal parameters in
1,322 Japanese young women. J Bone Miner Metab;
27(6):698-704.
Prentki, M., Roduit, R., Lameloise, N., Corkey,
B.E.,Assimacopoulos-Jeannet, F.(2000). Glucotoxicity,
lipotoxicity and pancreatic β-cell failure: A role for
malonyl CoA, PPAR α and altered lipid partitioning?
Canadian J Diabetes Care; 25:36-46.
Prentki, M., Joly, E.(2002).El-Assaad W, Roduit R.MalonylCoA signaling, lipid partitioning, and glucolipotoxicity.
Role in β -cell adaptation and failure in the etiology of
diabtes. Diabetes; 51 (Suppl 3):405-413.
Scholl, T.O., Hediger, M.L., Ances, I.G. (1990). Maternal
growth during pregnancy and decreased infant birth
weight. Am J Clin Nutr; 51(5):790–793.
Scholl, T.O., Hediger, M.L., Schall, J.I., Khoo, C.S.,Fischer,
R.L.(1994). Maternal growth during pregnancy and the
competition for nutrients. Am J Clin Nutr; 60(2):183–8.
Scholl, T.O., Hediger, M.L., Schall, J.I.(1997).Maternal
growth and fetal growth: pregnancy course and outcome in
the Camden Study. Ann N Y Acad Sci; 81:292–301.
Scholl, T.O., Stein, T., Woollcott, K.S. (2000).Leptin and
maternal growth during adolescent pregnancy. Am J Clin
Nutr; 72:1542–7.
Taylor, P.D., Poston, L. (2007). Developmental programming
of obesity in mammals. Exp Physiol; 92: 287-298.
Torrejón, C., Uauy, R. (2011).Calidad de grasa,
arterioesclerosis y enfermedad coronaria: efectos de los
ácidos grasos saturados y ácidos grasos trans. Rev Med
Chile; 139: 924-931.

Myers, M.G. Jr., Leibel, R.L., Seeley, R.J., Schwartz,
M.W.(2010). Obesity and leptin resistance: distinguishing
cause from effect. Trends Endocrinol Metab; 21:643-51.

Ywaskewycz-Benítez, L.R., Bonneau, G.A., Castillo-Rascón,
M.S., López, D., Pedrozo, R.W. (2010).Perfil lipídico por
trimestre de gestación en una población de mujeres adultas.
Rev Chil Obstet Ginecol; 75(4): 227 – 233.

Núñez-González, J., Sanabria-Vera, C., Romero-Adrián, T.,
Núñez, L., Montiel, I., Boscán, F., Boccechiampe, E.
(2001). Óxido nítrico, malondialdehído, perfil, Osorio, J.
H. 2000.Metabolismo de los lípidos durante el embarazo.
Rev Colomb Obstet Ginecol; 51(2):113-7.

Winkler, K., Wetzka, B., Hoffmann, M.M., FriedrichI., Kinner,
M., Baumstark M.W.(2000).Low density lipoprotein
(LDL) subfractions during pregnancy: accumulation of
buoyant LDL with advancing gestation.J Clin Endocrinol
Metab;85:4543-50.

Núñez-González, J., Sanabria-Vera, C., Romero-Adrián, T.,
Núñez, L., Montiel, I., Boscán, F., Boccechiampe,
E.(2001).Óxido nítrico, malondialdehído, perfil lipídico,
factor de necrosis tumoral alfa y sus receptores solubles en
mujeres no embarazadas, gestantes normales y
preeclámpticas. Gac Méd Caracas; 109(3):352-60.

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 4 octubre – diciembre, 2016

21

�Embarazo, Estreñimiento, Ingesta Dietética

Artículo Original

ESTREÑIMIENTO Y SÍNDROME DE INTESTINO IRRITABLE EN MUJERES EN EL
TERCER TRIMESTRE DE GESTACIÓN: LA RELACIÓN CON LA INGESTA DIETÉTICA.
Tijerina-Sáenz Alexandra1, Coronado-Guerrero Lucero 2, Ramírez-López Erik 1, Meneses-Valderrama
Víctor Manuel 2, Fonseca-Rivera Diego 2, Perales-Dávila José 2.
1 Universidad Autónoma de Nuevo León, Facultad de Salud Pública y Nutrición, Centro de Investigación en Nutrición y Salud Pública. 2
Hospital Regional Materno Infantil de Alta Especialidad de Nuevo León, Secretaría de Salud del Estado de Nuevo León.

RESUMEN
Introducción: El embarazo se relaciona con el estreñimiento y el síndrome de intestino irritable. No existe publicación en el
área de una población Mexicana. Objetivos: Estimar la presencia de estreñimiento y síndrome de intestino irritable en relación
a la ingesta dietética materna. Métodos: El estudio se realizó en el Hospital Regional Materno Infantil de Nuevo León. El
estreñimiento y síndrome de intestino irritable se determinaron según los Criterios Roma III en 336 mujeres en tercer trimestre
de gestación. Información demográfica e ingesta dietética fueron registrados para una sub-muestra de 125 participantes: sin
estreñimiento, con estreñimiento, y con síndrome de intestino irritable, según su condición gastrointestinal, para determinar
diferencias entre grupos y la relación con ingesta dietética. Resultados: El estreñimiento fue auto-reportado por 25% (95% CI
21.0–30.6%) de las participantes. Según los Criterios Roma III, la presencia de estreñimiento y de síndrome de intestino
irritable fueron del 5% (IC 95% 2.9–7.9%) y 13.6% (IC 95% 10.2–17.8%), respectivamente (n = 336). La ingesta dietética de
kilocalorías, fibra, agua, y cafeína no fueron diferentes estadísticamente entre mujeres sin estreñimiento, con estreñimiento
y con síndrome de intestino irritable (n=125). Ingesta de fibra y agua fueron menores a las recomendaciones para el embarazo
en 85% y 60% de las participantes, respectivamente. Conclusiones: La ingesta dietética no estuvo relacionada con ambas
condiciones gastrointestinales, sugiriendo el efecto de factores hormonales y mecánicos. El consumo de fibra y agua por
debajo de su recomendación refleja la necesidad de consejo nutricional prenatal.
Palabras Clave: Embarazo, Estreñimiento, Ingesta Dietética

ABSTRACT
Introduction: Pregnancy is related to constipation and irritable bowel syndrome. There is no published work in this field
studying a Mexican population. Objectives: To estimate the presence of constipation and irritable bowel syndrome in relation
to maternal dietary intakes. Methods: The study was conducted at Hospital Regional Materno Infantil of Nuevo Leon. Rome
III Criteria determined constipation and irritable bowel syndrome in 336 women in the third trimester of pregnancy.
Demographic information and dietary intakes were recorded from a sub-sample of 125 participants: non-constipated,
constipated, and with irritable bowel syndrome according to their gastrointestinal condition, to determine differences among
groups and the relationship with dietary intakes. Results: Constipation was self-reported by 25% (95% CI 21.0–30.6%) of
participants. According to Rome III Criteria, prevalence of constipation and irritable bowel syndrome was 5% (95% CI 2.9–
7.9%) and 13.6% (95% CI 10.2–17.8%), respectively (n = 336). Dietary intakes of kilocalories, fiber, water, and caffeine were
not statistically different among non-constipated, constipated and women with irritable bowel syndrome (n = 125). Intakes of
fiber and water were lower than recommendation for pregnancy in 85% and 60% of participants, respectively. Conclusions:
Dietary intakes were not related to both gastrointestinal conditions, suggesting the effect of hormonal and mechanical factors.
Fiber and water consumption below the recommendation reflects the need of prenatal nutritional advice.
Key words: Pregnancy, Constipation, Dietary Intakes.
Citation: Tijerina-Sáenz A., Coronado-Guerrero L., Ramírez-López E., Meneses-Valderrama V. M., Fonseca-Rivera D., Perales-Dávila J. (2016)
Estreñimiento y Síndrome de Intestino Irritable en mujeres en el tercer trimestre de gestación: la relación con la ingesta dietética, Revista de
Salud Pública y Nutrición, 15(4), 22-29
Editor: Esteban G. Ramos Peña, Dr. CS., Universidad Autónoma de Nuevo león, Facultad de Salud Pública, Monterrey Nuevo León, México
Copyright: ©2016 Tijerina-Sáenz et al. This is an open-access article distributed under the terms of Creative Commons Attribution License [CC
BY-ND 4.0], which permits unrestricted use, distribution, and reproduction in any medium, provided the original author and source are
credited.
Competing interests: The authors have declared that no competing interests exist.
Email: Alexandra.tijerinas@uanl.mx

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 4 octubre – diciembre, 2016

�Embarazo, Estreñimiento, Ingesta Dietética

Introducción
Durante la gestación, el cuerpo de la mujer se adapta
a cambios hormonales, físicos y dietéticos que se han
relacionado con dificultades gastrointestinales. El
estreñimiento se ha reportado en el 50% de las
mujeres en algún punto de sus embarazos (Bradley et
al., 2007). La presencia de estreñimiento varía
dependiendo del trimestre de gestación y ha sido
establecido de acuerdo a los Criterios Roma II y III
en diferentes países como Estados Unidos, España e
Inglaterra. Estos países han reportan prevalencias de
estreñimiento en el primero, segundo y tercer
trimestre de embarazo de 24-35%, 19-39%, 16-21%,
respectivamente (Derbyshire et al., 2006; Bradley et
al., 2007; Ponce et al., 2008). El síndrome de
intestino irritable (SII) es otra condición
gastrointestinal, cuya prevalencia es de 5-19 %
durante y después de la gestación, de acuerdo a un
estudio en los Estados Unidos (Bradley et al., 2007).
Los hábitos dietéticos adecuados durante la gestación
pueden tener efectos positivos en la función intestinal
de la madre. Investigaciones han evaluado el efecto
de factores dietéticos tales como la ingesta de fibra y
de agua en la etiología de estas complicaciones
gastrointestinales. El consumo limitado de fibra y de
agua (Derbyshire, 2007; Ponce et al., 2008) y la
suplementación con hierro (Bradley et al., 2007;
Ponce et al., 2008) pueden ser factores importantes
que podrían aumentar el uso de laxantes (Ponce et al.,
2008).
Las mujeres que consumen sólo 11.6 gramos (g) de
fibra dietética y 1,917 mililitros (mL) de agua en el
día han presentado síntomas de estreñimiento
(Derbyshire et al., 2006). La ingesta de fibra
dietética en las mujeres debe aumentarse a 30 g por
día (Rosado, 2008), mientras que se recomienda
reducir el consumo de bebidas con cafeína durante el
embarazo (Anderson, 2001), y se debe beber 3,000
mL de agua al día, incluyendo el agua de alimentos
(Food and Nutrition Board, 2005).
A pesar del frecuente malestar y demandas de las
mujeres por la atención médica y dietética, no existe
trabajo publicado y relacionado al estreñimiento y/o
al síndrome del intestino irritable durante la
gestación en México. Por lo tanto, los objetivos de
este estudio fueron: 1) Estimar la presencia de
estreñimiento y síndrome de intestino irritable (SII)
en el tercer trimestre de embarazo, definidos por los

Artículo Original

Criterios Roma III, 2) Determinar una posible
relación entre los factores maternos (la ingesta
dietética) y el estreñimiento o síndrome de intestino
irritable, y 3) Determinar las diferencias entre la
ingesta dietética materna si presentaban o no una
condición gastrointestinal.
Material y Métodos
Tipo de estudio
Estudio
observacional
y
transversal
con
temporalidad entre septiembre de 2010 y marzo de
2011.
Reclutamiento de participantes
Las participantes del estudio fueron identificadas
durante el cuidado prenatal en el Hospital Regional
Materno Infantil de Alta Especialidad del estado de
Nuevo León, institución que cubre los servicios de
salud del noreste de México. Los criterios de
elegibilidad incluyeron mujeres entre 15 y 45 años
con embarazo a término de un gestante, en el tercer
trimestre (28-40 semanas), de cualquier paridad, y
conocimiento del lenguaje español hablado y escrito.
La mayoría de las mujeres embarazadas en este
hospital se presentaban en su tercer trimestre de
embarazo, por tanto también se consideró como
criterio de inclusión. Los criterios de exclusión
incluyeron complicaciones: previo diagnóstico de
SII, enfermedad renal, VIH/SIDA, cirugía de tracto
digestivo, uso de medicamentos o drogas que
pudieran afectar la función digestiva, y la falta de
apego al estudio. Las mujeres con dietas especiales
también se excluyeron. La recolección de datos y las
entrevistas se realizaron individualmente en el día de
la consulta médica en el Hospital Regional Materno
Infantil de Alta Especialidad.
La aprobación de este estudio fue obtenido por el
Comité de Enseñanza, Investigación y Ética del
Hospital Regional Materno Infantil de Alta
Especialidad de Nuevo León y por el Comité de
Investigación de la Facultad de Salud Pública y
Nutrición (FASPYN) De la Universidad Autónoma
de Nuevo León. Las mujeres interesadas en este
estudio firmaron el consentimiento informado previo
a su participación.
Estreñimiento y síndrome de intestino irritable
El día del reclutamiento, el estreñimiento fue autoreportado por las participantes como presente (sí) o

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 4 octubre – diciembre, 2016

23

�Embarazo, Estreñimiento, Ingesta Dietética

ausente (no) durante el mes previo. Además, se
aplicó el cuestionario diagnóstico en base a los
Criterios Roma III para el estreñimiento funcional,
que incluye un total de 17 preguntas para conocer la
frecuencia con la que las participantes tienen
malestar abdominal, menos de 3 evacuaciones por
semana, evacuaciones duras, incompletas, bloqueo
anal, y maniobras manuales para defecar.9
De acuerdo a los Criterios Roma III, se define el
estreñimiento funcional cuando hay dos o más de los
siguientes síntomas: al menos el 25% de las
evacuaciones: con esfuerzo, evacuaciones duras,
sensación de evacuación incompleta, sensación de
bloqueo y obstrucción anorectal, maniobras
manuales para facilitar la defecación o menos de 3
evacuaciones por semana. Las evacuaciones sueltas
no deben estar presentes y los criterios para síndrome
de intestino irritable no deben ser cumplidos. La
duración de los síntomas fue modificado para el
último mes o mes previo, similar a Bradley et al.
(2007). El síndrome de intestino irritable, también
definido por los Criterios Roma III, se determinó
como presente si las participantes reportaron dolor o
malestar abdominal recurrente durante el último mes,
y dos o más de los siguientes: dolor o malestar
mejorado con la evacuación, el inicio de los síntomas
asociados al cambio en la frecuencia de la
evacuación, el inicio de los síntomas asociados con
un cambio en la forma (apariencia) de la evacuación.
Un total de 336 participantes contestaron este
cuestionario diagnóstico. Las participantes también
reportaron los alimentos que ellas reconocían como
ayuda para mejorar su función gastrointestinal.
Información demográfica e ingesta dietética
La información demográfica e ingesta dietética
fueron obtenidos de una sub-muestra de 125
participantes, esto debido al cumplimiento de los
cuestionarios y de las entrevistas.
La información de cada participante se obtuvo
individualmente por nutriólogos entrenados. Las
variables demográficas fueron obtenidas mediante
un cuestionario que incluía la edad de la madre, el
grado de educación, el estado civil y profesional. La
información de la ingesta dietética se obtuvo por tres
recordatorios de 24 horas no consecutivos, dos días
entre semana y uno de fin de semana, incluyendo el
tipo y las cantidades de alimentos y bebidas que se

Artículo Original

habían consumido el día anterior a la entrevista. La
suplementación con vitaminas y minerales y el uso
de laxantes también fueron reportados. La ingesta
dietética fue calculada utilizando la base de datos
Food Processor® (v. 10.3.0. ESHA Research, USA),
incluyendo la información nutrimental de alimentos
Mexicanos cuando éstos no estaban en la lista. Las
participantes fueron agrupadas en tres grupos de
acuerdo a su condición gastrointestinal resultante de
la evaluación de los Criterios Roma III: sin
estreñimiento, con estreñimiento, con síndrome de
intestino irritable. La ingesta dietética fue comparada
estadísticamente entre los tres grupos.
Análisis estadístico
Estadística descriptiva fue utilizada para determinar
la media y la desviación estándar de las variables. La
presencia de estreñimiento y del síndrome de
intestino irritable (SII) fueron expresados como
porcentaje con su correspondiente intervalo de
confianza del 95% (IC 95%). La relación entre los
factores maternos y la presencia de estreñimiento y
de síndrome de intestino irritable fue determinada
por regresión logística, controlando para las variables
independientes: paridad, semanas de gestación,
ingesta de energía, fibra total, fibra soluble, agua
total (incluyendo agua de alimentos y bebidas),
cafeína y hierro.
La diferencia entre los tres grupos (sin estreñimiento,
con estreñimiento y con síndrome de intestino
irritable en relación a la ingesta dietética fue
evaluada para una distribución no paramétrica por la
prueba de Kruskal-Wallis para muestras
independientes. El análisis estadístico fue realizado
en SPSS© (v. 15.0.1, LEAD Technologies Inc.
USA). El nivel de significancia fue establecido a p &lt;
0.05.

Resultados
Un total de 336 mujeres en el tercer trimestre de
gestación (semanas 28-40) estuvieron de acuerdo en
participar y firmaron consentimiento informado de
este estudio. La información demográfica y de
ingesta dietética se registró de una sub-muestra de
125 mujeres, debido a la compleción de los datos.
La presencia de estreñimiento y de SII en el tercer
trimestre de embarazo se muestra en la Tabla I (n =
336). Ochenta y seis participantes (25%) auto-

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 4 octubre – diciembre, 2016

24

�Embarazo, Estreñimiento, Ingesta Dietética

reportaron padecer estreñimiento (IC 95% 21.0–
30.6%) en el mes previo a la entrevista inicial. De las
cuales seis habían utilizado laxantes naturales como
psylium y senósidos antes de la entrevista. Diecisiete
de las participantes cumplieron los criterios de
diagnóstico de estreñimiento funcional, 5% (IC 95%
2.9–7.9%). Mientras que cuarenta y seis mujeres
cumplieron los criterios de diagnóstico de SII, la
presencia fue de 13.6% (IC 95% 10.2–17.8%).

Tabla I. Presencia de estreñimiento y síndrome de
intestino irritable durante el tercer trimestre de
gestación
Estreñimiento
% (IC 95%)

Método
Auto-reportado

25 (21.0–30.6)

Criterios Roma III
a

5 (2.9–7.9)

SII
% (IC 95%)
No reportado
13.6 (10.2–17.8)

% (IC 95%), porcentaje e intervalo de confianza del 95%

Artículo Original

La Tabla II presenta la información demográfica de
un subgrupo de 125 participantes en el tercer
trimestre de embarazo. La edad materna promedio
fue de 22.9 ± 5.9 años (15–35 años). Veintidos
participantes eran menores de 18 años, consideradas
menores de edad en México. Sesenta y seis mujeres
(52.8%) eran nulíparas. La mayoría de las
participantes habían completado la educación
secundaria (58.4%) y la mayoría era amas de casa
(90.4%). El vivir en unión libre (45.6%) era el
principal estado marital, pero treinta y tres mujeres
(26.4%) eran solteras.
Tabla 2. Características demográficas de una
sub-muestra de participantes
Características
Edad materna (años):
Menor de 18
Mayor de 18

n (%)
22 (17.6)
103 (82.4)

Número de hijos vivos:
Nulípara
1o2
3 o más

66 (52.8)
52 (41.6)
7 (5.6)

Nivel educativo:
Ninguno
Primaria
Secundaria
Preparatoria
Universidad

7 (5.6)
18 (14.4)
73 (58.4)
21 (16.8)
6 (4.8)

Ocupación:
Ama de casa
Estudiante
Empleada

113 (90.4)
6 (4.8)
6 (4.8)

n=336

De las participantes que auto-reportaron
estreñimiento, sólo veintiséis mujeres (30.2%)
identificaron uno o más alimentos que ellas
reconocían como ayuda para mejorar la defecación
(Figura 1). Estos productos incluyen el agua, yogur,
frutas como ciruela pasa, papaya y naranja, y
alimentos con fibra, incluyendo cereales altos en
fibra. Una participante identificó la carne de cerdo
como mejorador de su funcionamiento intestinal
(datos no mostrados). El agua, la papaya y las frutas
en general, fueron los alimentos más frecuentemente
mencionados.
Figura 1. Frecuencia de participantes que mencionaban ciertos
alimentos que se identificaron como ayuda para mejorar la función
gastrointestinal (n = 26).

Estado marital:
Soltera
Casada
Unión libre
Fuente: Directa
n=125

33 (26.4)
35 (28)
57 (45.6

La información de la ingesta dietética de las
participantes en el tercer trimestre de embarazo se
muestra en la Tabla III (n = 125) y previamente
reportada (Tijerina Sáenz et al., 2014)

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 4 octubre – diciembre, 2016

25

�Embarazo, Estreñimiento, Ingesta Dietética

Artículo Original

Tabla 3. Ingesta dietética materna de energía, fibra, agua y cafeína en promedio de todas
las participantes, aquéllas sin estreñimiento, con estreñimiento y aquéllas con SII.

a

Promedio

Sin entreñimientob

Estreñimiento c

SII d

(n = 125)

(n = 71)

(n = 12)

(n = 42)

1814.2 ± 645.1
(564.7–3575.5)

1743.5 ± 589.3
(564.7–3116.8)

1691.8 ± 330.8
(1452.4–2172.8)

1955.2 ± 771.5
(593.0–3575.5)

ns

17.9 ± 9.8
(1.9–45.7)
2.0 ± 1.8
(0.0–7.3)

18.0 ± 10.7
(1.9–45.7)
2.1 ± 1.9
(0.0–7.3)

13.4 ± 2.6
(11.2–16.6)
1.1 ± 0.5
(0.5–1.8)

18.9 ± 9.1
(4.3 – 37.9)
2.1 ± 1.8
(0.0–6.6)

ns

1167.6 ± 1080.8
(0.0–5000.0)

1214.5 ± 959.6
(0.0–4000.0)

1150.0 ± 1090.9
(0.0–2500.0)

1094.7 ± 1302.8
(0.0–5000.0)

ns

Total (mL)

2687.4 ± 1238.3
(584.0–6207.9)

2680.7 ± 1130.0
(641.7–6048.4)

2749.5 ± 1156.1
(1223.4–4015.1)

2685.0 ± 1470.6
(584.0–6207.9)

ns

Cafeína (mg)

72.4 ± 73.9
(0.0–368.0)

74.9 ± 63.1
(0.0–231.4)

11.9 ± 13.2
(0.0–30.7)

81.2 ± 92.2
(0.0–368.0)

ns

Energía (kcal)
Fibra
Total (g)
Soluble (g)
Agua
Bebible (mL)

estreñimiento funcional o de SII en el tercer trimestre
de gestación (n = 125).

P

ns

a

Promedio ± DE (rango)
Sin estreñimiento, sin-SII
Con estreñimiento, sin- SII
d
Con SII, síndrome de intestino irritable
* Significancia estadística si P &lt; 0.05
b
c

Todas las mujeres reportaron consumir suplementos
de multivitaminas al momento de las entrevistas. En
promedio, el estado dietético de las futuras madres
refleja una ingesta de energía muy amplia, 1814.2 ±
645.1 kcal (564.7–3575.5 kcal). El consumo de fibra
total fue 17.9 ± 9.8 g (1.9–45.7 g); mientras que el de
fibra soluble fue de 2.0 ± 1.8 g (0.0–7.3 g). Sólo doce
participantes (10.4%) consumieron más de 26 g de
fibra total por día. Una participante consumía más
cafeína de lo recomendado para el embarazo, el
promedio fue de 72.4 ± 73.9 mg (0.0–368.0 mg). El
consumo de agua bebible fue 1167.6 ± 1080.8 mL
(0.0–5000.0 mL); mientras que la ingesta total de
agua, incluyendo el agua de alimentos y de bebidas
fue 2687.4 ± 1238.3 mL (584.0–6207.9 mL). Seis
participantes (4.8%) consumían agua a niveles
menores de 1000 mL por día, de las cuales ninguna
presentó estreñimiento (datos no mostrados en
cuadros).
No existió diferencia significativa en el consumo de
energía (P = 0.495), fibra total (P = 0.424), fibra
soluble (P = 0.370), agua bebible (P = 0.783), agua
total (P = 0.832), ni cafeína (P = 0.235), entre las
mujeres que no presentaron estreñimiento, aquéllas
que sí presentaron estreñimiento y aquéllas con
síndrome de intestino irritable durante el tercer
trimestre de embarazo. Además, como se determinó
por el modelo de regresión logística, no se observó
asociación significativa entre los factores maternos
tales como la paridad, semanas de gestación y la
ingesta dietética (de energía, fibra total, fibra soluble,
agua total, cafeína, hierro) y la presencia de

Discusión
Este estudio muestra evidencia sobre las condiciones
gastrointestinales de estreñimiento y del SII de
mujeres en el tercer trimestre de gestación en el
noreste de México, que recibían atención prenatal en
el Hospital Regional Materno Infantil de Alta
Especialidad. Resultados similares no se han
publicado anteriormente para una población
Mexicana.
Tal como se define por los Criterios Roma III, la
presencia de estreñimiento funcional y de SII fue de
5% y 13.6%, respectivamente (n = 336). Otros
autores han reportado prevalencias de estreñimiento
mayores en mujeres embarazadas que viven en
España y en el Reino Unido, al usar los Criterios
Roma II. Ponce et al. (2008) y Derbyshire et al.
(2006) reportaron presencia de estreñimiento en un
21% de las embarazadas; Shi et al, (2015) reportó la
presencia de estreñimiento del 13.01%. Nuestros
resultados son comparables a los reportados por van
Brummen et al. (2006), donde se presentó el
estreñimiento en 4.5% de las mujeres Holandesas a
36 semanas de gestación, a pesar de las diferencias
metodológicas. Existe limitación en relación a la
literatura respecto al estreñimiento y el SII durante el
embarazo. Los Criterios Roma III definen esta
condición como la presencia de dolor abdominal
asociado a un cambio en la frecuencia o en la forma
de las evacuaciones. Nuestro resultado en relación a
la presencia de SII en mujeres Mexicanas (13.6%) es
comparable a los resultados reportados por Bradley
et al. (2007) en mujeres de Norteamérica (13%) en el
tercer trimestre de gestación.
Los factores hormonales y mecánicos, la ingesta
dietética, y la actividad física pueden asociarse a la
presencia de desórdenes gastrointestinales durante la
gestación (Cullen &amp; O’Donoghue, 2007). En este
estudio, los factores maternos como la paridad, las
semanas de gestación y la ingesta dietética de
energía, fibra total, fibra soluble, agua, cafeína, y
hierro fueron investigados; sin embargo, no
reflejaron relación alguna con las condiciones
gastrointestinales estudiadas (n =125). El consumo
de suplementos de hierro ha sido asociado al malestar
gastrointestinal durante el embarazo (Cullen &amp;

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 4 octubre – diciembre, 2016

26

�Embarazo, Estreñimiento, Ingesta Dietética

O’Donoghue, 2007); sin embargo, nuestros
hallazgos y los de otros autores demuestran la falta
de significancia en la etiología del estreñimiento en
el tercer trimestre de gestación (Derbyshire et al.,
2006). Así mismo, la ingesta dietética materna de
los
nutrimentos
investigados
no
fue
significativamente diferente entre las participantes
sin estreñimiento, con estreñimiento, o con SII.
Resultados similares se han reportado por otros
autores cuando se compara la ingesta dietética de
mujeres sin estreñimiento vs con estreñimiento en el
tercer trimestre de gestación; mientras que las
diferencias significativas sólo se han encontrado en
el primer y segundo trimestres (Broussard, 1998;
Derbyshire et al., 2006; Bradley et al., 2007; Ponce
et al., 2008). Esto puede deberse a la combinación
de los factores dietéticos, hormonales y mecánicos en
el tercer trimestre, tales como el crecimiento del feto
y la placenta, que pueden impedir el movimiento de
las heces (Wald, 2003).
A pesar de la no significancia estadística, la ingesta
de fibra dietética fue menor en las mujeres que sí
presentaban estreñimiento. La recomendación para
la población Mexicana en relación a la ingesta de
fibra es de 26–30 g por día para mujeres entre 14 y
50 años de edad (Rosado, 2008), y la recomendación
de Estados Unidos es de 28 g por día (Food and
Nutrition Board, 2005b). Las participantes en este
estudio tuvieron un rango amplio en el consumo
diario de fibra total desde 6.7% hasta más del 100%
de la recomendación. La ingesta de fibra fue muy
baja en las participantes de este estudio, tal vez
debido al pobre consumo de frutas y vegetales, tal
como se identificó en los recordatorios de 24 horas.
Esto sugiere la necesidad de consejos de nutrición y
alimentación para lograr el consumo de al menos 18
g de fibra al día para prevenir el estreñimiento
(Anderson, 2001), lo cual puede ser logrado al incluir
dos porciones de frutas, vegetales y granos enteros en
cada tiempo de comida (Ramos-Hernández et al.,
2005).
Las mujeres embarazadas deben consumir 3,000 mL
de agua, incluyendo el agua de los alimentos, tales
como la leche, el yogurt, sopas, frutas, vegetales y
jugos (Food and Nutrition Board, 2005). Veinticinco
participantes (20%, n = 125) no bebían agua durante
el día, por lo que su consumo sólo procedía de los
alimentos, probablemente debido a que este estudio
se realizó durante la temporada de invierno, por lo

Artículo Original

que disminuye la sed y el consumo de agua. Nuestros
resultados son similares a otros que reportan la falta
de diferencia significativa cuando se compara el
consumo de agua en mujeres sin estreñimiento y
aquellas con estreñimiento en el tercer trimestre de
gestación (Derbyshire et al., 2006; Ponce et al.,
2008); en este estudio la ingesta de agua total fue en
promedio 70 mL mayor en las mujeres con
estreñimiento. Las mujeres embarazadas deben
reducir el consumo de bebidas con cafeína
(Anderson, 2001) e incrementar el consumo de agua
para prevenir la hipohidratación que puede causar el
endurecimiento de las heces y el estreñimiento
(Arnaud, 2003).
Asimismo, es recomendado que las mujeres
embarazadas aumenten el consumo de frutas y
verduras, agua y fibra dietética para evitar el
estreñimiento funcional (Ponce et al., 2008). De
ochenta y seis mujeres que auto-reportaron el
estreñimiento, sólo veintiséis (30%) mencionaron
algún alimento que ellas reconocían como ayuda para
mejorar su función gastrointestinal, incluyendo agua,
frutas, yogur, y cereal alto en fibra. La motivación o
conocimiento en nutrición pudo influir en las
respuestas de nuestras participantes, posiblemente
debido a su nivel de educación, falta de motivación
(Anderson et al., 1993),o el costo de los productos
que afectan la decisión de compra (Smith, 2000).
Estrategias deben existir para aumentar la
disponibilidad y consumo de frutas, aún en aquéllas
mujeres con ingresos limitados (Buss et al., 2008),
por tanto la guía nutricional durante el cuidado
prenatal podrían enfatizar el consumo de alimentos
nutritivos y de bajo costo para la prevención de
complicaciones gastrointestinales tales como el
estreñimiento y el SII.
Una limitante de este proyecto fue el compromiso de
las participantes para completar sus evaluaciones y
proporcionar la información requerida, por lo que la
muestra se redujo a 125 participantes. Además, el
pequeño tamaño muestral en el grupo de mujeres con
estreñimiento (n = 12) según los Criterios Roma III,
pudo resultar en una alta variabilidad. A pesar de este
tamaño muestral, este grupo representa a mujeres
embarazadas con estreñimiento con ingestas
dietéticas particulares. Más estudios son sugeridos
para comparar grupos similares con un mayor
tamaño de muestra. El cálculo de la ingesta dietética
utilizando una base de datos con alimentos de otro

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 4 octubre – diciembre, 2016

27

�Embarazo, Estreñimiento, Ingesta Dietética

país, también podría ser una limitante. Sin embargo,
la adición de los alimentos Mexicanos utilizando sus
etiquetas nutrimentales fue importante en este
estudio para representar de una mejor manera la dieta
de las participantes.
Conclusiones
El presente estudio muestra evidencia en relación a
la presencia de estreñimiento y de SII en mujeres en
el tercer trimestre de gestación en la región noreste
de México, además de la relación de la ingesta
dietética con ambas condiciones gastrointestinales.
La ingesta dietética de las participantes fueron
factores sin relación al estreñimiento o al SII,
tampoco fueron significativamente diferentes entre
mujeres sin estreñimiento, con estreñimiento o con
SII, por lo que se sugiere una combinación de
factores dietéticos, hormonales y mecánicos. El
consumo de fibra y de agua menor a las
recomendaciones refleja la necesidad del consejo
nutricional y de alimentación durante el cuidado
prenatal. Futuras investigaciones son requeridas para
sustentar los resultados de este estudio
Agradecimientos
Los autores agradecemos a las mujeres embarazadas
del estado de Nuevo León por su participación en
este proyecto. La investigación fue apoyada por el
Hospital Regional Materno Infantil de Alta
Especialidad en Nuevo León y por la Facultad de
Salud Pública y Nutrición (FaSPyN), Universidad
Autónoma de Nuevo León.

Bibliografía
Anderson, A.S., Campbell, D., &amp; Shepherd, R. (1993)
Nutrition knowledge, attitude to healthier eating and
dietary intake in pregnant compared to non-pregnant
women. Journal of Human Nutrition and Dietetics 6, 335–
353.
Anderson, A.S. (2001) Symposium on nutritional adaptation to
pregnancy and lactation. Pregnancy as a time for dietary
change? Proceedings of the Nutrition Society 60, 497–504.
Arnaud, M.J. (2003) Mild dehydration: a risk factor of
constipation? European Journal of Clinical Nutrition 57,
S88–S95.
Bradley, C.S., Kennedy, C.M., Turcea, A.M., Rao, S.S.C., &amp;
Nygaard, I.E. (2007) Constipation in pregnancy:

Artículo Original

prevalence,
symptoms,
and
risk
Obstetrics &amp; Gynecology 110, 1351–1357.

factors.

Broussard, B.S. (1998) The constipation assessment scale for
pregnancy. Journal of Obstetric, Gynecologic &amp; Neonatal
Nursing 27, 297–301.
Buss, C., Nunes, M.A., Camey, S., Manzolli, P., MarquesSoares, R., Drehmer, M., et al. (2008) Dietary fibre intake
of pregnant women attending general practices in southern
Brazil–The ECCAGE Study. Public Health Nutrition 12,
1392–1398.
Cullen, G. &amp; O’Donoghue, D. (2007) Constipation and
pregnancy. Best Practice &amp; Research Clinical
Gastroenterology 21, 807–818.
Derbyshire, E., Davies, D., Costarelli, V., &amp; Dettmar, P. (2006)
Diet, physical inactivity and the prevalence of constipation
throughout and after pregnancy. Maternal and Child
Nutrition 2, 127–134.
Derbyshire, E. (2007) The importance of adequate fluid and
fibre intake during pregnancy. Nursing Standard 21, 40–
43.
Food and Nutrition Board. (2005) Dietary Reference Intakes
for Water, Potassium, Sodium, Chloride, and Sulfate.
USA: National Academies Press.
Food and Nutrition Board. (2005b) Dietary Reference Intakes
for Energy, Carbohydrate, Fiber, Fat, Fatty Acids,
Cholesterol, Protein and Amino Acids (macronutrients).
USA: National Academies Press.
Ponce, J., Martínez, B., Fernández, A., Ponce, M., Bastida, G.
Plá, E. et al. (2008) Constipation during pregnancy: a
longitudinal survey based on self-reported symptoms and
the Rome II criteria.
European Journal of
Gastroenterology and Hepatology 20, 56–61.
Ramos-Hernández RI, Romero-Quechol G, Reyes-Morales H,
Pérez-Cuevas R. (2005) Alimentación y estado nutricio de
mujeres embarazadas derechohabientes del Instituto
Mexicano del Seguro Social en un área suburbana de la
Ciudad de México. Ginecología y Obstetricia de México
73, 3–10.
Rosado, J.L. (2008) Fibra dietética. In: Recomendaciones de
ingestión de nutrimentos para la población mexicana.
Bases fisiológicas. Energía, proteínas, lípidos, hidratos de
carbono y fibra. Tomo 2. Eds. H. Bourges, E. Casanueva,
&amp; J Rosado, pp. 161–169. México: Panamericana.
Shi, W., Xu, X., Zhang, Y., Guo, S., Wang, J., Wang, J. (2015)
Epidemiology and Risk Factors of Functional Constipation
in Pregnant Women. PLoS One 10(7): e0133521.

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 4 octubre – diciembre, 2016

28

�Embarazo, Estreñimiento, Ingesta Dietética

Artículo Original

Smith, K. (2000) Fruit and vegetable consumption of women
in low-income groups: barriers and incentives for
increasing intake. Journal of Human Nutrition and
Dietetics 13, 363–371.
Tijerina Sáenz, A., Ramírez López, E., Meneses Valderrama,
V.M., Martínez Garza, N.E. (2014) Ingesta energética y de
macronutrientes en mujeres embarazadas en el noreste de
México. Archivos Latinoamericanos de Nutrición 64 (3),
174–181.
van Brummen, H.J., Bruinse, H.W., van de Pol, G., Heintz,
A.P.M., &amp; van der Vaart, C.H. (2006) Defecatory
symptoms during and after the first pregnancy: prevalences
and associated factors. International Urogynecology
Journal 17, 224–230.
Wald, A. (2003) Constipation, diarrhoea and symptomatic
hemorrhoids during pregnancy. Gastroenterology Clinics
of North America 32, 309–322

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 4 octubre – diciembre, 2016

29

�Educación superior, obesidad infantil, México

Ensayo

DISTRIBUCIÓN GEOGRÁFICA DE IES MEXICANAS CON CARRERA DE NUTRICIÓN
Y ESTADO NUTRICIO INFANTIL ENSANUT 2012, ¿HAY CORRELACIÓN?
Tamayo-Chuc Darwin Ulises 1, Hernández-Chávez Laura 2.
1 Hospital PlayaMed. Cancún, Quintana Roo, México. 2 División de Ciencias de la Salud, Universidad de Quintana Roo. Chetumal,
Quintana Roo, México.

RESUMEN
Introducción: Existe poca literatura sobre la estadística y distribución geográfica de las instituciones de educación superior
con carreras de nutrición en México. Objetivo: analizar los patrones distributivos de las mismas y asociar estos con el estado
nutricio infantil de las zonas geográficas de la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición 2012. Analizamos estos datos durante
el periodo octubre 2014-febrero 2015. Métodos: Se creó una base de datos de instituciones educativas que impartían
licenciaturas en nutrición en una hoja de cálculo. Posteriormente, se cuantificaron, se mapearon y analizaron vs. Los resultados
del estado nutricio infantil por zonas geográficas usadas en la encuesta. Resultados: Se computaron 321 campus de
instituciones de educación superior en las 31 entidades federativas y el Distrito Federal, con un promedio de 10.03 ±
desviación estándar 8.29. 40 fueron públicas (12.47%); 281 fueron privadas (87.53%). La región con más instituciones
computadas fue el centro con 124, misma que contó con prevalencias aceptables en la encuesta. Pese a tener una cantidad
considerable de instituciones computadas, la zona norte pareciera estar influenciada por el estilo de vida estadounidense, ya
que obtuvo la prevalencia más alta de todas las regiones para sobrepeso/obesidad infantil. Se encontró una mayor
concentración geográfica de instituciones educativas en el centro y norte. Conclusiones: La zona centro tuvo el mayor número,
lo cual repercutió en tener prevalencias estables para desequilibrios del estado nutricio infantil. El número de instituciones de
educación superior con carrera de nutrición es, por lo pronto, un factor protector entre la población infantil.
Palabras Clave: Educación superior, obesidad infantil, México

ABSTRACT
Introduction: There are a few studies on the statistical and geographical distribution of higher education institutions with
nutrition career in Mexico. Objectives: analyze the distribution patterns of these and associate these with the child nutritional
status of the geographical areas of the Mexico’s 2012 National Health and Nutrition Survey. We analyzed these data for the
period October 2014-February 2015. Methods: A database of educational institutions that offer nutrition undergraduate
degrees was created by a spreadsheet. Subsequently, data were measured, mapped and analyzed vs. the results of child
nutritional status by geographical areas used in the survey. Results: 321 campuses of higher education institutions were
computed in the 31 states and the Federal District, with an average 10.03 ± 8.29. Forty were public (12.47%); 283 were private
(87.53%). The area with more institutions computed was the central one with 132, which had acceptable prevalence rates in
the survey. Despite having a considerable amount of computed institutions, the north area seems to be influenced by the
American style of life, since it had the highest child overweight and obesity prevalence rates of all areas. A highest geographical
concentration of higher education institutions was found in the central and north areas. Conclusions: The central area had a
greater number of higher education institutions, which resulted in having stable prevalence rates for imbalances of child
nutritional status. The number of higher education institutions with nutrition career is, indeed, a protective factor among the
child population.
Key words: Higher education, child obesity, Mexico.
Citation: Tamayo-Chuc D. U., Hernández-Chávez L. (2016) Distribución geográfica de IES mexicanas con carrera de nutrición y estado nutricio
infantil ENSANUT 2012, ¿hay correlación?, Revista de Salud Pública y Nutrición, 15(4), 30-34
Editor: Esteban G. Ramos Peña, Dr. CS., Universidad Autónoma de Nuevo león, Facultad de Salud Pública, Monterrey Nuevo León, México
Copyright: ©2016 Tamayo-Chuc et al. This is an open-access article distributed under the terms of Creative Commons Attribution License [CC
BY-ND 4.0], which permits unrestricted use, distribution, and reproduction in any medium, provided the original author and source are
credited.
Competing interests: The authors have declared that no competing interests exist.
Email: darwin.tamayo91@gmail.com

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 4 octubre – diciembre, 2016

�Educación superior, obesidad infantil, México

Introducción
La carrera de nutrición en México es impartida en
instituciones públicas y privadas (Novelo Huerta,
2010). Existe poca literatura al respecto del número
total de instituciones de educación superior (IES) que
imparten licenciaturas en nutrición en México.
La Revista Salud Pública y Nutrición realizó una
edición especial sobre su simposio de nutrición
clínica en mayo de 2010, cuyo tema principal era la
formación del nutriólogo clínico en México y
Latinoamérica; en dicha entrega, se computaron 32
IES miembros de la Asociación Mexicana de
Miembros de Facultades y Escuelas de Nutrición,
A.C. (AMMFEN, A.C.), de las cuales, 19 miembros
eran instituciones públicas y 13 privadas (Novelo
Huerta, 2010). Sin embargo, no se contempló a las
instituciones no-miembros de la AMMFEN, que
estaban acreditadas por otras instituciones.
Varias instituciones descentralizadas enlistan,
acreditan y hacen bases de datos de las IES como el
Consejo para la Acreditación de la Educación
Superior, A. C. (COPAES), los Comités
Interinstitucionales para la Evaluación de la
Educación Superior (CIEES), la Asociación
Nacional de Universidades e Instituciones de
Educación Superior en México (ANUIES) y la
Federación de Instituciones Mexicanas Particulares
de Educación Superior (FIMPES).
Asimismo, las instituciones privadas necesitan
obtener el Registro de Validez Oficial de Estudios
(RVOE) (Rubio-Oca, 2007).
Los problemas nutricionales siempre tienen una
influencia geográfica y evolucionan gradualmente de
la mano con la transición epidemiológica, un punto
decisivo a considerar en el futuro (Barquera y
Tolentino, 2005). La Encuesta Nacional de Salud y
sus subsecuentes, han estudiado geográficamente a
México por 4 regiones: norte, centro, sur y Ciudad de
México (Instituto Nacional de Salud Pública, 2001).
(Ver Tabla 1).

Ensayo

Tabla 1. Regiones geográficas tradicionales de estudio desde la Encuesta
Nacional de Nutrición 1999
Región
geográfica

Entidades federativas

No. de
entidades
federativas

Norte

Baja California, Baja California Sur,
Chihuahua, Coahuila, Durango, Nuevo León,
Sonora y Tamaulipas.

8

Centro

Aguascalientes, Colima, Estado de México
(se excluye Área Metropolitana), Guanajuato,
Jalisco, Michoacán de Ocampo, Morelos,
Nayarit, Querétaro de Arteaga, San Luis
Potosí, Sinaloa y Zacatecas.

12

Sur
Ciudad de México

Campeche, Chiapas, Guerrero, Hidalgo,
Oaxaca, Puebla, Quintana Roo, Tabasco,
Tlaxcala, Veracruz de Ignacio de la Llave y
Yucatán.
Distrito Federal y Área Metropolitana

11
1

Fuente: Elaboración propia a partir de datos de la Encuesta Nacional de Nutrición 1999.

El objetivo general del presente estudio es exponer la
distribución geográfica de las instituciones de
educación superior que imparten licenciaturas en
nutrición en México para analizar los patrones
distributivos de las mismas y asociar estos con el
estado nutricio infantil de las zonas geográficas de la
Encuesta Nacional de Salud y Nutrición 2012
(ENSANUT 2012).

¿Cómo nos adentramos a la obtención de datos?
Nuestro universo estuvo constituido por IES públicas
y privadas que impartieran licenciaturas en nutrición
en México. Realizamos una recogida de datos de
forma electrónica online, misma que se realizó en el
periodo octubre 2014-febrero 2015.
En esta pesquisa, incluimos a programas de
licenciaturas en nutrición impartidas en IES públicas
y/o privadas en México, en cualquier modalidad
presencial (escolarizada, no escolarizada o mixta),
cuya acreditación o certificación estuviera avalada
por alguna de las siguientes instituciones
acreditadoras: COPAES – CONCAPREN, CIEES –
Comité de Ciencias de la Salud, ANUIES, FIMPES,
o que tuvieran el registro RVOE, o este mismo se
hallara en trámite; también se incluyeron las que eran
miembros de AMMFEM, A.C.
Excluimos a programas de nutrición de posgrado
(maestría, doctorado o especialidad), o bien, estudios
técnicos, impartidos por IES públicas o privadas de
México u otro país.
Se colectó la información en una hoja de cálculo, en
la cual se vaciaron los datos obtenidos separando las

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 4 octubre – diciembre, 2016

31

�Educación superior, obesidad infantil, México

instituciones por entidad federativa. Posteriormente,
se realizó un conteo de las mismas, se mapearon y se
comparó el resultado obtenido con las regiones
geográficas de la ENSANUT 2012.

Las cifras
En la República Mexicana, se computaron 321
campus de IES donde poder estudiar la licenciatura
de nutrición, el promedio por entidad federativa fue
de 10.03 ±DE 8.29 con un rango de 2 a 26 IES. 40 de
dichas sedes fueron IES públicas (12.47%); 283
fueron IES privadas (87.53%). Las cinco entidades
federativas que concentraron la mayor parte de las
instituciones fueron en orden decreciente: Distrito
Federal y Jalisco, ambas con 26 IES (8.09% por cada
una); Estado de México con 22 IES (6.85%);
Guanajuato con 20 (6.23%); y Tamaulipas con 18
(5.60%).
Las entidades federativas con mayor cantidad de IES
públicas fueron: Jalisco con cuatro, Tamaulipas con
tres, y ocho entidades federativas contaron con dos
(Campeche, Chihuahua, Distrito Federal, Durango,
Estado de México, Hidalgo, Oaxaca y Veracruz). Las
entidades federativas sin IES públicas computadas
fueron: Baja California, Baja California Sur,
Coahuila y Puebla.
Las cinco entidades federativas con mayor cantidad
de IES privadas computadas fueron: Distrito Federal
con 24; Jalisco con 22; Estado de México con 20;
Guanajuato con 19; y Tamaulipas con 16. Las cinco
entidades federativas con menor cantidad de IES
privadas computadas fueron: Tabasco, Colima y
Tlaxcala, todas con una; y Zacatecas y Campeche
con dos cada una.

Ensayo

Figura 1. IES que imparten licenciaturas en nutrición
en México.

Abreviaturas: IPu, Instituciones Públicas; IPr, Instituciones
Privadas

Tomando en cuenta la distribución geográfica de la
ENSANUT 2012, la región con más IES fue el centro
con 132, mientras que la Ciudad de México, sólo
tuvo 26.
Asimismo, analizamos la orientación académica de
las carreras de nutrición, Crocker-Sagastume y
colabs. (2012), habían reportado una tendencia –en
orden decreciente– enfocada al área de formación
básica, seguida del área clínica, ciencia de los
alimentos, docencia y finalmente, investigación.
En nuestro estudio, clasificamos los planes de
estudio por la orientación de los mismos, en las
siguientes: básica-clínica, científica, gastronómica,
alimentaria e institucional (Ver Tabla 2).

En cuanto a distribución regional, las entidades
federativas fronterizas del norte (Baja California,
Sonora, Chihuahua, Nuevo León y Tamaulipas)
concentraron la cuarta parte de las IES computadas
con 79 (24.61%) (Ver Figura 1).

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 4 octubre – diciembre, 2016

32

�Educación superior, obesidad infantil, México

Ensayo

Tabla 2. Licenciaturas en México por orientación académica y nombre
Orientación académica

Nombre de la Licenciatura

Licenciatura en Nutrición
Licenciatura en Nutrición Humana
Licenciatura en Nutrición y Bienestar Integral
Orientación básica-clínica Licenciatura en Dietética y Nutrición
(n=297, 90.27%)
Licenciatura Nutrición y Alimentación
Licenciatura en Nutrición Humana y Dietética
Licenciatura en Nutrición y Salud
Licenciatura en Nutrición Holística

Orientación científica
(n=18, 5.5%)

Licenciatura en Nutrición y Ciencia(s) de los
Alimentos
Licenciatura en Ciencias de la Nutrición
Licenciatura en Ciencias Nutricionales

Orientación institucional
(n=4, 1.21%)
Otros
(n=1, 0.3%)
Fuente: Elaboración propia
*n=329

%

271
6
6
5
4
2
2
1

91.2
2.0
2.0
1.7
1.3
0.7
0.7
0.3

12

Licenciatura en Nutrición y Gastronomía
Orientación gastronómica
Licenciatura en Gastronomía con Énfasis Nutricional
(n=7, 2.12%)
Licenciatura en Nutrición Gastronómica

Orientación alimentaria
(n=2, 0.6%)

No.

Licenciatura en Nutrición Integral y Tecnología
Alimentaria
Licenciatura en Nutrición y Tecnología de los
Alimentos

4
2

66.7
22.2
11.1

5

71.4

1

14.3
14.3

1
1

50.0

1

50.0

Licenciatura en Nutrición y Educación Alimentaria
Licenciatura en Administración de la Nutrición
Licenciatura en Nutrición Institucional

2
1
1

50.0
25.0
25.0

Nutrición con Área de Concentración en Deportes

1

100.0

Curiosamente, se remarcó nuevamente la tendencia
por la afinidad de las instituciones de educación
superior hacia el área de formación básica-clínica.
Al comparar las cifras de prevalencias por región de
los desequilibrios del estado nutricio de la
ENSANUT 2012 (Instituto Nacional de Salud
Pública, 2012), y la cantidad de IES con licenciaturas
en nutrición, encontramos que en la misma región
centro, se mantuvo con prevalencias aceptables para
baja talla (11.4), sobrepeso/obesidad infantil (9.9),
anemia en preescolares y escolares (23.4 y 8.7
respectivamente). Luego, analizando la región con
menor cantidad de IES con carrera de nutrición, es
decir, la Ciudad de México, con 26, posee el nivel de
prevalencia de anemia preescolar más alto de todas
las regiones (25.2) (Ver Tabla 3).
Tabla 3. No. de IES con carrera de nutrición por región ENSANUT vs. Prevalencias de
desequilibrios del estado nutricio.

Región
ENSANUT
Norte
Centro
Sur
Ciudad de
México

No. de IES con
carrera de
nutrición

Prevalencia por región (desequilibrios del estado nutricio)

89
132
74

8.9
11.4
19.2

Sobrepeso y
obesidad
(&lt;5 años)
12
9.9
9.6

26

12.3

6.9

Baja talla
(&lt;5 años)

Fuente: Elaboración propia a partir de datos de la ENSANUT 2012

Anemia
Preescolares
Escolares
(12-59 meses)
(5-11 años)
20.8
11
23.4
8.7
23.7
10.9
25.2

9.6

Contrastado el sur con el norte, en la primera región,
encontramos la más alta prevalencia de baja talla en
menores de 5 años (19.2), no habiendo diferencia
significativa para otros desequilibrios. El norte posee
una cantidad considerable de IES con 89, posee las
prevalencias más bajas de baja talla y anemia en
preescolares (8.9 y 20.8 respectivamente), a pesar de
ello, presenta las prevalencias más altas de
sobrepeso/obesidad infantil y de anemia en escolares
(12 y 11 respectivamente), de todas las regiones.

Discusión
En la República Mexicana, la distribución de las IES
no es homogénea y hay una concentración inminente
en entidades federativas del centro y norte de
México. En comparación a la distribución según
Novelo-Huerta (2010), mismos que se basaron en
datos de las principales instituciones acreditadoras
(AMMFEM, ANUIES, SEP y Comisión
Interinstitucional para la Formación de Recursos
Humanos para la Salud), encontramos semejanzas en
la centralización de las IES (Novelo-Huerta, 2010).
La prevalencia nacional de sobrepeso/obesidad
infantil en México (9.7), es superada por la región
norte por 2.3 puntos porcentuales. La prevalencia
nacional combinada de sobrepeso y obesidad en
2012, a partir de los criterios de la OMS, fue de
34.4% (Instituto Nacional de Salud Pública, 2012).
Se han hecho estudios por Flores-Peña et al (2014)
sobre percepción de madres de familia de la región
norte sobre la composición corporal de sus hijos, en
los cuales, las madres subestiman el peso de sus
hijos, o vinculan dichos desequilibrios del estado
nutricio como un sinónimo de éxito para la madre
(Flores, Trejo, Ávila et al, 2014; Flores, Cárdenas,
Trejo et al, 2014).
Del Rio-Navarro et al. (2004), vincularon la
influencia del estilo de vida estadounidense con esa
región en particular.
Aportamos estos datos que servirán como
indicadores indispensables para la geografía
académica y epidemiológico-nutricional de México.
Sugerimos, igualmente, analizar la planeación de
formación académica de recursos humanos en
nutrición, como ya se ha realizado en medicina
anteriormente (Piedrant y Grimaldo, 2014).

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 4 octubre – diciembre, 2016

33

�Educación superior, obesidad infantil, México

Las fortalezas de este ensayo son el número de IES
computadas, haciéndolo un grupo amplio en cuanto
al cómputo de un número próximo al real de las IES
mexicanas que imparten licenciaturas en nutrición.
El área de debilidad fue la focalización en la
población pediátrica, y dejar de lado la examinación
de las características de la población adulta, lo que
nos permitiría un panorama más completo de
análisis.
Conclusiones
El sector educativo privado posee más instituciones
educativas a comparación de las instituciones
públicas. En general, existe una distribución
inequitativa de las mismas, concentrándose la
mayoría en entidades federativas del centro y del
norte del país. La relación causa-efecto entre la
cantidad de IES y las prevalencias de los
desequilibrios del estado nutricio infantil se ve
reflejada en las estadísticas reportadas por la
ENSANUT 2012 para la región centro, lo cual podría
considerarse un factor protector contra desequilibrios
del estado nutricio. El estilo de vida estadounidense
por la cercanía con los estados de la zona norte
sobrepasa al factor protector de cantidad de IES,
mermado a su vez por las percepciones de las
familias en lo concerniente a la subestimación de la
gravedad del sobrepeso y la obesidad infantiles.

Bibliografía
Barquera, S, &amp; Tolentino, L. 2005. Geografía de las
enfermedades asociadas con la Nutrición en México:
una perspectiva de transición epidemiológica. Papeles
de Población; 11(43):133-149.

Ensayo

Gallegos-Martínez, J. 2014. Acciones y problemas
maternos para manejar el peso del hijo de acuerdo a la
percepción materna del peso y edad del hijo. Nutr
Hosp; 29(4):822-828.
Flores-Peña, Y, Trejo-Ortiz, PM, Ávila-Alpirex, H,
Cárdenes-Villarreal, VM, Ugarte-Esquivel, A,
Gallegos-Martínez, J, &amp; Cerda-Flores, RM. 2014.
Predictores de la percepción materna del peso del hijo
con sobrepeso-obesidad. Univ Psychol; 13(2):553563.
Instituto Nacional de Salud Pública. 2001. Encuesta
Nacional de Nutrición 1999 – Estado Nutricio de
Niños y Mujeres en México. Cuernavaca: Instituto
Nacional de Salud Pública, 320 p.
Instituto Nacional de Salud Pública. 2012. Encuesta
Nacional de Salud y Nutrición 2012 – Resultados
Nacionales. Cuernavaca: Instituto Nacional de Salud
Pública, 197 p.
Novelo-Huerta, HI. 2010. 3. Programas Educativos de
Nutriología en México y Latinoamérica. Análisis de
las asignaturas del área de formación clínica y en
particular del soporte nutricio artificial. RESPYN;
(Edición especial N° 4).
Pierdant-Pérez, G, &amp; Grimaldo-Avilés, JI. 2014. La
discrepancia entre la apertura de nuevas escuelas de
medicina en México y la planeación de recursos
humanos en salud. Investigación educ médica;
2(6):82-6.
Rubio-Oca, J. 2007. La evaluación y acreditación de la
educación superior en México: un largo camino aún
por recorrer. Reencuentro; 50:35-44.

Crocker-Sagastume R, Hunot-Alexander C, MorenoGaspar LE, López-Torres P, &amp; González-Gutiérrez M.
2012. Epistemologías y paradigmas de los campos
disciplinares de la nutrición y los alimentos en la
formación de nutriólogos. Análisis y propuestas para
el desarrollo curricular. Revista de Educación y
Desarrollo; (21):49-57.
Del Rio-Navarro, BE, Velázquez-Monroy, O, SánchezCastillo, CP, Lara-Esqueda, A, Berber, A, Fanghänel
G, et al. 2004. The High Prevalence of Overweight
and Obesity in Mexican Children. Obes Res;
12(2):215-223.
Flores-Peña, Y, Cárdenas-Villarreal, VM, Trejo-Ortiz,
PM, Ávila-Alpirez, H, Ugarte-Esquivel, A, &amp;

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 4 octubre – diciembre, 2016

34

�Frecuencia, Factores, Riesgo, Cardiovascular, Adulto
Joven

Informe Técnico

FRECUENCIA DE FACTORES DE RIESGO CARDIOVASCULAR EN PERSONAL
BECARIO DEL HOSPITAL GENERAL ESP. “PILAR SÁNCHEZ VILLAVICENCIO”
HUAJUAPAN DE LEÓN, OAXACA.
García Sierra Lucía1, M.S.P. Castro Juárez Carlos Jonnathan2*, M.C. Siliceo Murrieta José Isaías
1 Universidad de la Sierra Sur. 2 Universidad de la Sierra Sur, Instituto sobre la Salud Pública.3 Universidad de la Sierra Sur, Instituto de
Posgrado

RESUMEN
Introducción: Las enfermedades cardiovasculares (ECV) son la principal causa de muerte en México y en el mundo. Estas
enfermedades están relacionadas con factores de riesgo de tipo cardiovascular (FRCV), como la edad, sexo, herencia genética,
ingesta de tabaco, alcohol, actividad física, dietas inadecuadas, aumento del índice de masa corporal (IMC) e índice cintura
cadera (ICC), presión arterial, colesterol, triglicéridos y glucosa. Objetivo: Determinar la frecuencia de los FRCV en el personal
becario del Hospital General ESP. “Pilar Sánchez Villavicencio” en Huajuapan de León, Oaxaca. Métodos: Se realizó un estudio
descriptivo de corte transversal, universo de estudio fue el personal becario del Hospital, Las variables antropométricas
fueron: índice de masa corporal (IMC) (peso/ talla2), circunferencia de cintura e índice cintura/cadera (ICC). Las variables
bioquímicas fueron: glucosa sanguínea, CT y TG totales, Variables conductuales: el consumo de tabaco, consumo de alcohol y
actividad física, las muestras se tomaron en el laboratorio clínico del hospital, se consideraron los puntos de corte estipulados
por la NOM-015-SSA2-2010 y NOM-037-SSA2-2012. Resultados: el 51.6% presentaron sobrepeso y obesidad (12.9%), la
distribución de grasa fue principalmente de tipo androide (64.5%). Se identificó hipertrigliceridemia (35.5%) e
hipercolesterolemia (25.8%) en hombres. El 36.4% de los hombres fueron fumadores frecuentes. El 48.38% de la muestra
indicó consumir alcohol, el 67.7% no realiza actividad física. Conclusiones: De acuerdo a estos resultados el IMC, ICC,
triglicéridos, colesterol y disminución en la actividad física son FRCV frecuentes para la generación de ECV en esta población.
Aunado a esto el consumo de alcohol en hombres incrementa mayormente el riesgo de un ECV.
Palabras Clave: Factores, Riesgo, Cardiovascular, Adulto Joven

ABSTRACT
Introduction: Cardiovascular diseases (CVD) are the leading cause of death in Mexico and the world. These diseases are related
to cardiovascular risk factors such as age, gender, genetic inheritance, tobacco intake, alcohol, physical activity, inadequate
diets, increased body mass index (BMI), and waist circumference (CHF), blood pressure, cholesterol, triglycerides and glucose.
Objectives: To determine the frequency of CVRF in the staff of the ESP General Hospital. "Pilar Sánchez Villavicencio" in
Huajuapan de León, Oaxaca. Methods: A descriptive cross-sectional study was carried out, the study population being the
Hospital staff. The anthropometric variables were body mass index (BMI) (weight / height2), waist circumference and waist /
hip ratio (ICC). The biochemical variables were: blood glucose, total TG and TG, Behavioral variables: tobacco consumption,
alcohol consumption and physical activity, blood samples were taken in the clinical laboratory of the hospital, the cut-off
points stipulated by NOM- 015-SSA2-2010 and NOM-037-SSA2-2012. Results: 51.6% were overweight and obese (12.9%), the
fat distribution was mainly of the android type (64.5%). Hypertriglyceridemia (35.5%) and hypercholesterolaemia (25.8%)
were identified in men. 36.4% of the men were frequent smokers. 48.38% of the sample indicated consuming alcohol, 67.7%
did not perform physical activity.
Key words: Factors, Risk, Cardiovascular, Young Adult.
Citation: García Sierra L., Castro Juárez C. J., Siliceo Murrieta J.I. (2016) Frecuencia de factores de riesgo cardiovascular en personal becario
del Hospital General ESP. “Pilar Sánchez Villavicencio” Huajuapan de León, Oaxaca, Revista de Salud Pública y Nutrición, 15(4), 35-41
Editor: Esteban G. Ramos Peña, Dr. CS., Universidad Autónoma de Nuevo león, Facultad de Salud Pública, Monterrey Nuevo León, México
Copyright: ©2016 García Sierra et al. This is an open-access article distributed under the terms of Creative Commons Attribution License [CC
BY-ND 4.0], which permits unrestricted use, distribution, and reproduction in any medium, provided the original author and source are
credited.
Competing interests: The authors have declared that no competing interests exist.
Email: k-rlos00_13@hotmail.com

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 4 octubre – diciembre, 2016

�Frecuencia, Factores, Riesgo, Cardiovascular, Adulto
Joven

Introducción
La Organización Mundial de la Salud (OMS) define
a las enfermedades cardiovasculares (ECV) al
conjunto de trastornos que afectan al corazón y a los
vasos sanguíneos (OMS, 2015).
Las ECV más relevantes son las cardiopatías
coronarias (ataques cardiacos), enfermedades
cerebrovasculares (apoplejía), hipertensión arterial
(HTA), vasculopatías periféricas, cardiopatías
reumáticas, cardiopatías congénitas e insuficiencia
cardiaca (Velázquez-Monroy et al., 2007; OMS,
2015). El aumento de las ECV tiene una relación
directa con factores de riesgo de tipo cardiovascular
(FRCV).
Se entiende por FRCV aquellas características
biológicas no modificables y características
conductuales (estilos de vida) modificables, cuya
presencia confiere una mayor probabilidad de sufrir
una enfermedad en el futuro (Sans-Susanna, 2005).
Las ECV están mediadas por la frecuencia de FRCV
(Extremera et al., 2002; Sánchez-Contreras, 2009;
Mantilla-Toloza et al., 2011), como lo son el
consumo de tabaco, niveles elevados de
lipoproteínas de baja densidad (cLDL, por sus siglas
en inglés), colesterol total (CT), triglicéridos (TG),
alteraciones de glucosa, HTA, obesidad (Índice de
Masa Corporal elevado, Circunferencia de cintura e
Índice Cintura Cadera), sedentarismo o inactividad
física, consumo de alcohol, dietas inadecuadas y
estrés. Para el caso de las mujeres otro FRCV es el
uso de anticonceptivos orales y estrógenos (SansSusanna, 2004; Contreras-Zúñiga et al., 2008;
Romero-Tomás, 2009; Sánchez-Contreras et al.,
2009; Chacín et al., 2011; Fortino M et al., 2012;
OMS, 2016).
La frecuencia en el consumo de tabaco genera
disfunción endotelial en arterias sistémicas,
aumentando la rigidez en la capa íntima y media de
la carótida, debido a sus efectos sistémicos,
vasculares y protrombogénicos. El aumento de cLDL
(≥130 mg/dL) así como la disminución de colesterol
de alta densidad (cHDL, por sus siglas en inglés,
hombres &lt;40 mg y mujeres &lt;50 mg) están
relacionados con cambios en la capa íntima y media
de las arterias, las cuáles se relacionan con la
presencia de lesiones ateroescleróticas (NOM-037SSA2-2012). La intolerancia a la glucosa se asocia a

Informe Técnico

un en el riesgo de aparición de ECV. Elevación de
los marcadores de inflamación y factores
procoagulantes
generan
modificaciones
lipoproteícas que resultan en un mayor riesgo
aterogénico. La diabetes mellitus tipo II (DM II) se
asocia también a una mayor probabilidad de
aparición de hipertrigliceridemia, cHDL bajo, HTA
y obesidad, que generalmente anteceden a la
aparición de esta (Fox et al., 2004).
El exceso de grasa abdominal está relacionado con el
desarrollo de hiperinsulinemia, resistencia a la
insulina (RI) e intolerancia a carbohidratos
(intolerancia a la glucosa), hipertrigliceridemia e
HTA (SSA; 2001). La disminución en la actividad
física favorece la acumulación de tejido adiposo
(TA) y una disminución en la sensibilidad a la
insulina.
Los efectos en el consumo de alcohol genera
acumulación de grasa dando inicio a alteraciones de
TG y CT, produciendo HTA y un estado
hipercoagulante induciendo a arritmias cardiacas y
reduciendo el flujo sanguíneo cerebral (SSA; 2001).
El estrés genera mayor hiperactividad del eje
hipotálamo-hipófisis-suprarrenal, generando un
aumento en catecolaminas las cuales aumentan la
frecuencia cardiaca, consumo de oxígeno y
aumentando el riesgo de HTA además de agregación
plaquetaria. Aunado a estos factores, una historia de
antecedentes heredofamiliares de ECV aumenta la
predisposición para el desarrollo de DM II,
sobrepeso, obesidad y dislipidemias, finalmente los
mecanismos por los que los anticonceptivos orales
combinados (ACOC) pueden inducir ECV son
diversos e implican la acción de los estrógenos sobre
el sistema hemostático, la de los gestágenos sobre el
metabolismo de los lípidos y la acción combinada de
ambos sobre el metabolismo de los hidratos de
carbono (HC) y la presión arterial (PA) ) (De la
Cuesta-Benjumea et al., 2011).
En la población adulta joven de Oaxaca,
principalmente del área de la salud no se han
realizado estudios que indiquen la frecuencia de estos
FRCV. Sin embargo el aumento en la morbimortalidad indica que deben realizarse estudios de
tamizaje para determinar el RCV y prevenir
complicaciones en edades posteriores. Para lo cual,
el presente trabajo exploro como etapa inicial para

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 4 octubre – diciembre, 2016

36

�Frecuencia, Factores, Riesgo, Cardiovascular, Adulto
Joven

futuros estudios al personal becario del Hospital
General ESP. “Pilar Sánchez Villavicencio”
Huajuapan de León, Oaxaca, con el objetivo de
determinar la frecuencia de algunos FRCV.

Informe Técnico

IMC para el caso de los hombres indicó que del total
de estos el 45.5% presentó sobrepeso y 18.2%
obesidad, mientras que las mujeres presentaron 55%
sobrepeso y 10% de obesidad. Cabe mencionar que
ningún grupo presentó bajo peso.

Material y Métodos
Se realizó un estudio descriptivo de corte transversal.
Donde el universo de estudio fue el personal becario
del Hospital General ESP. “Pilar Sánchez
Villavicencio” Huajuapan de León, Oaxaca en el año
2016. Las variables antropométricas fueron: índice
de masa corporal (IMC) (peso/ talla2), circunferencia
de cintura e índice cintura/cadera (ICC). Las
variables bioquímicas fueron: glucosa sanguínea, CT
y TG totales.
Variables conductuales como: el consumo de tabaco,
consumo de alcohol y actividad física. Fueron
clasificadas como nunca, cuando ningún día por
semana se generaba el consumo de tabaco, ocasional
cuando se consumía al menos 2 a 3 veces por semana
y frecuente cuando se consumía 4 o más veces por
semana. Para la variable actividad física, se aplicó un
cuestionario a la población de estudio, en donde se
preguntó la frecuencia y el tiempo que dedicaban
para la realización de actividad física, esta
clasificación fue nunca, cuando ningún día por
semana se generaba actividad física, ocasional,
cuando se realizaba al menos 2 a 3 veces por semana
y frecuente cuando se realizaba 4 o más veces por
semana.

Tabla 1. población becaria según
distribución de IMC.
IMC
Normal
Sobrepeso
Obesidad
Total
Fuente: Directa

No.
11
16
4
31

%
35.5
51.6
12.9
100

Se determinó la distribución de grasa presente en los
sujetos de estudio por medio del ICC, el 54.5% de los
hombres presentó una distribución de grasa de tipo
normal y el 45.5% presentó una distribución de grasa
de tipo androide. El 25% de las mujeres presentó una
distribución de grasa normal y el 75% presentó
distribución de tipo androide, interesantemente
dentro de la muestra no se presentó distribución de
grasa de tipo ginecoide (Tabla 2).

Tabla 2. Distribución de grasa en relación al ICC por sexo de la población
becaria.
ICC

No se incluyeron las variables; consumo de
estrógenos o anticonceptivos orales, nivel de estrés,
factores genéticos y niveles de PA, debido a la
cobertura del estudio.
Las muestras se tomaron en el laboratorio clínico del
hospital y transcurridos 2 días se hizo la entrega de
los resultados. Considerando los puntos de corte
estipulados por la NOM-015-SSA2-2010 y NOM037-SSA2-2012.

Resultados
La universo estuvo conformada por 31 sujetos de los
cuales 20 fueron mujeres (64.5%) y 11 fueron
hombres (35.5%). los puntos de corte del IMC
clasifico a la población 51.6% con sobrepeso, 35.5%
con peso normal y 12.9% con obesidad (Tabla 1). El

Sexo

D. Normal
No.
%

D. Androide
No.
%

No.

%

Hombre
Mujer
Total

6
5
11

5
15
20

11
20
31

100.0
100.0
100.0

54.5
25.0
35.5

45.5
75.0
64.5

Total

Se realizaron químicas sanguíneas de 3 elementos,
glucosa, CT y TG, la glucosa se clasificó en 3 rangos;
valores normales (70 a 110 mg/dL), intolerancia a la
glucosa (111-125 mg/dL) y DM (&gt;126 mg/dL), es
importante mencionar que el 100% de la población
presentó valores normales, sin obtener datos de
intolerancia a la glucosa y personas diagnosticadas
con DM. El porcentaje de TG en la población indicó
que el 64.5% de la población presentó valores
menores de 150 mg/dL, mientras que el resto
(35.5%) presentó niveles superiores a 150 mg/dL
(Tabla 3). Resultados referentes a niveles de CT,

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 4 octubre – diciembre, 2016

37

�Frecuencia, Factores, Riesgo, Cardiovascular, Adulto
Joven

indicaron que el 25.8% de la población presentó
niveles superiores a los esperados (&gt;200 mg/dL),
mientras que el resto (74.2%) presentó valores
normales (&lt;200 mg/dL) (Tabla 3).

Tabla 3. Población becaria según valores de TG y CT.
No.

%

&lt;150
&gt;150
Total

20
11
31

64.5
35.5
100

&lt;200
&gt;200
Total

23
8
31

74.2
25.8
100

Valores de TG (mg/dL)

Valores de CT (mg/dL)

Fuente: Directa

Del total de la población 22 sujetos refirieron nunca
haber consumido tabaco, 3 refirieron un consumo
ocasional, mientras que el resto (6 sujetos) refirieron
un consumo frecuente. El 15% de los sujetos
indicaron nunca consumir alcohol, 9 indicaron un
consumo ocasional y el resto (7 sujetos) indicó un
consumo frecuente. El 67.7% de la población no
realizó actividad física durante el estudio, 6.5%
realizó actividad física de manera ocasional, mientras
que el resto (25.8%) refirió una realización frecuente
de la misma (Tabla 4). (Tabla 4).

Tabla 4. Población becaria según consumo de tabaco, alcohol y realización
de actividad física

Nunca
%
22
71.0
15
48.4
21
67.7

No.

Consumo de tabaco
Consumo de alcohol
Actividad física

Frecuencia
Ocasional
%
No.
3
9.7
9
29.0
2
6.5

Frecuente
%
6
19.4
7
22.6
8
25.8

No.

Total
%
31
100.0
31
100.0
31
100.0

No.

Fuente: Directa

Discusión
La medición de FRCV en diversas poblaciones ha
aumentado, esto debido al incremento de
defunciones por ECV. En México como en los países
en desarrollo las ECV representan más de tres cuartas
partes de las muertes generales. Sin embargo la
mayoría de los estudios están enfocados a las
poblaciones no hospitalarias, dejando por entendido

Informe Técnico

que la población que trabaja en el área de la salud
podría tener menor riesgo a presentar estas
enfermedades en edades tempranas. El presente
trabajo evaluó la frecuencia FRCV en la población
hospitalaria (personal becario) del Hospital General
ESP. “Pilar Sánchez Villavicencio” Huajuapan de
León, Oaxaca (2016).
Mediante la obtención de datos antropométricos
(peso y talla) se obtuvo el IMC, el cual es utilizado
comúnmente para reflejar grasa corporal total, el cual
es determinante en la aparición temprana de
enfermedades no trasmisibles (ENT) (RosalesRicardo, 2012). El incremento del IMC estuvo
asociado con el incremento de grasa de tipo
abdominal o visceral, la cual favorece una mayor
liberación de ácidos grasos en el organismo. El
sobrepeso y la obesidad son considerados como ENT
y de desbalance metabólico, que se caracterizan por
la presencia de TA (incremento en las reservas de TG
en el adipocito), el cual sintetiza diversas hormonas
proinflamatorias que incrementan el riesgo de
presentar dislipidemias, HTA, DM, y marcadores
protrombóticos (Zugasti-Murillo et al., 2010).
Referente a la medición de circunferencia de cintura,
la literatura indica que valores por arriba de lo normal
(˃88 cm para mujeres y ˃102 cm para hombres) son
FRCV. Se consideró que la circunferencia de cintura
es un FRCV debido a que la mayor acumulación de
grasa es principalmente a nivel central o visceral, lo
que da inicio a una mayor actividad de la lipasa
hepática, disminuyendo los niveles de cHDL y
aumentando las cifras de cLDL y CT, generando así
alteraciones en el metabolismo lipídico (AraúzHernández et al., 2013).
La determinación del ICC permitió identificar el tipo
de distribución de grasa que presentó la población de
estudio, el 64.5% presentó una distribución de grasa
de tipo androide y el resto (35.5%) presentó
distribución de grasa de tipo normal, el ICC está
integrado por la presencia de TA ya que se incluye
grasa subcutánea, dicho índice se relaciona con
factores como la edad, sexo y condiciones
ambientales. La literatura lo asocia fuertemente con
el aumento en la morbimortalidad (OMS, 2016).
Los niveles elevados de TG y CT aumentan el RCV
cuando se asocian con otros factores ambientales,
tales como el sedentarismo, actividad física, tabaco,

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 4 octubre – diciembre, 2016

38

�Frecuencia, Factores, Riesgo, Cardiovascular, Adulto
Joven

etilismo, dietas hiperenergéticas, entre otras. Se
identificó una prevalencia de hipertrigliceridemia del
35.5% en la población de estudio, con un valor
promedio de 149mg/dL, siendo estos datos mayores
en hombres.
Se presentó hipercolesterolemia en un 25.8% en la
población de estudio, con una media de 180 mg/dL,
el cual fue mayor en hombres. La literatura indica
que el CT y TG son considerados FRCV para el
desarrollo de ECV ya que generan cambios en la capa
íntima y media de las arterias, dando inicio a lesiones
de tipo ateroescleróticas (formación de placa) y
vasculares (rigidez de las arterias y disminución en la
distensibilidad de las mismas), comprometiendo así
la funcionalidad del musculo cardiaco, en otras
palabras, cantidades elevadas de CT y TG son la
causa principal de ateroesclerosis, proceso
degenerativo que se caracteriza por el depósito de
lipoproteínas así como de células inflamatorias,
generando así disminución del lumen arterial (Arráiz
et al., 2011).
En cuanto a FRCV conductuales como el consumo
de tabaco, alcohol e inactividad física representa un
papel importante para el desarrollo de ECV. En la
población de estudio, más de la mitad de la población
fueron bebedores ocasionales o frecuentes. El
vínculo existente entre el consumo de tabaco, alcohol
y sedentarismo incrementa las probabilidades de
presentar sobrepeso u obesidad, lo cual genera un
impacto negativo con el estado de salud (Ruíz-Juan
et al., 2009).
Los resultados sobre actividad física indicaron que
más de la mitad de la población de estudio (67.7%)
nunca ha realizado actividad física, siendo más alto
el sedentarismo en mujeres con un 80% de
inactividad física, mientras que el 36.4% de los
hombres realizaban de manera frecuente actividad
física.
Dichas situaciones conductuales demostraron que
generan alteración a nivel endotelial elevando las
concentraciones de radicales libres (RL) los cuales
afectan de manera importante la salud
cardiovascular. La realización de actividad física
favorece la pérdida de peso, ya que es estimula la
lipólisis debido a que la mayor fuente de lípidos son
los TG almacenados en el TA los cuáles proveen toda

Informe Técnico

la energía asociada con el ejercicio (Aristizábal,
2005).
El estudio más actual en la población mexicana para
la determinación de FRCV y su asociación con ECV
es el de Meaney et al., (2013), denominado proyecto
''Lindavista Estudio'', ensayo de intervención sobre
FRCV que abarca una muestra de conveniencia de la
clase media urbana de habitantes de la Ciudad de
México. Se considero sexo, edad, estado civil, nivel
de educación, empleo e ingresos, antecedentes
familiares, HTA, DM II, obesidad y eventos
cardiovasculares. Se registró el consumo de tabaco y
la magnitud del consumo, Se calculó el IMC,
circunferencia
de
cintura
(CC),
PA
y
determinaciones de química sanguínea. Las
mediciones de CT, cHDL y TG, se hicieron de
acuerdo a la Asociación Mexicana para la Prevención
de la Aterosclerosis y sus Complicaciones (AMPAC)
(Ahumada-Ayala et al., 1996).
Todas las variables, excepto la CC (donde los puntos
de corte específicos fueron los establecidos para los
mexicanos), utilizaron puntos de corte establecidos
en las recomendaciones del ATP III del NCEP, el
sobrepeso se diagnosticó con un IMC &gt;25 y &lt;30
kg/m2, obesidad con un IMC ≥30 kg/m2. La CC se
consideró FRCV por arriba de ≥80 cm en mujeres y
≥90 cm en hombres (Sánchez-Castillo et al., 2003).
La hipertrigliceridemia se diagnosticó con valores
≥150 mg/dL y cHDL &lt;40 mg/dL (ambos géneros).
La Asociación Americana de Diabetes consideró
glucemia normal en ayunas con valores &lt;100 mg/dL,
diagnóstico de alteración de glucosa en ayunas con
valores de glucemia de 100 a 125 mg/dL y de DM II
≥126 mg/dL.
Por último, sobre la base de las ecuaciones de
regresión de Framingham se estimó el riesgo
absoluto de IAM y muerte coronaria a los 10 años y
los sujetos se clasificaron en tres categorías
originales del ATP III de riesgo (&lt;10%, entre el 10%
y menos del 20% y &gt;20%) (Meaney et al., 2013).
Datos validados en trabajos epidemiológicos. No
siendo la excepción el presente trabajo.
Contreras-Solís et al., (2008) determinaron la
frecuencia de los FRCV en la población adulta de
Meoqui, Chihuahua. Se incluyeron a 558 adscritos a
la Unidad Médica del Instituto Mexicano de

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 4 octubre – diciembre, 2016

39

�Frecuencia, Factores, Riesgo, Cardiovascular, Adulto
Joven

Seguridad Social. Las variables fueron similares al
estudio ''Lindavista Estudio'', indicando que la
frecuencia de HTA fue de 26%, DM II 10%,
obesidad (IMC) 42%, obesidad abdominal 61%,
tabaquismo 24%, hipercolesterolemia 36%,
hipertrigliceridemia 41%, cHDL 42% (&lt;40 mg/dL),
cLDL 65% (≥100 mg/dL). la obesidad abdominal fue
la variable más frecuente.
Escobedo-de la Peña et al., (2014) utilizaron otros
puntos de corte para los valores de CT (≥ 240
mg/dL), se buscó estimar la frecuencia de
dislipidemias en la ciudad de México y su relación
con otros FRCV. Los resultados mostraron que la
frecuencia de CT ≥240 mg/dL fue de 16.4%, valores
de 200 a 240 mg/dL tuvieron una frecuencia de
34.1%, siendo la mayor prevalencia de dislipidemia
en los adultos de mayor edad.
Martínez-Gurrión et al., (2014) estudiaron a la
población mexicana (personal de enfermería), para
determinar el nivel de RCV según los puntos de corte
de Framingham, considerando la PA y escala de
RCV de Framingham (para contextos donde no se
mide colesterol). Indicaron que el nivel de riesgo
para ECV en esa población fue “muy bajo”. Dato
contrario al que Robaina et al. (1999) encontraron,
identificando FRCV que estuvieran incidiendo en la
aparición de trastornos entre los trabajadores de la
salud.
En el período analizado las ECV representaron un
problema de salud con una tasa de 10.6%. La HTA
estuvo situada en 1er lugar con una tasa de 6.3%,
seguida por las cardiopatías isquémicas 2.4%. Los
más afectados fueron los médicos, administrativos y
enfermeras. El tabaco y el estrés fueron factores
involucrados en los resultados, ya que más del 55 %
de los enfermos eran fumadores. Esta población no
presentó hipercolesterolemia, tabaquismo y
obesidad.
La OMS recomienda evaluar parámetros
bioquímicos, antropométricos y conductuales
(inactividad física, alcohol y tabaco). Comprobando
que son FRCV para la génesis de ECV (OMS, 2016).
Juárez-García (2007), sugiere evaluar condiciones de
trabajo, estrés laboral, jornadas excesivas de trabajo,
tiempo para la ingesta de alimentos y horas de
descanso.

Informe Técnico

Conclusiones
De acuerdo a los resultados obtenidos en este trabajo
se determinó que el IMC, ICC, TG, CT así como una
disminución en la actividad física son FRCV
frecuentes para la generación de ECV en esta
población. Aunado a esto el consumo de alcohol en
hombres incrementa aún más el riesgo de un ECV.
El desarrollo de estudios trasversales permite ver el
contexto de una problemática en un tiempo
determinado, el presente trabajo realizó una
metodología que identificó la frecuencia de FRCV
importantes.
Se recomienda que en investigaciones futuras se
pueda hacer más de un solo análisis para una
variable, ya que los resultados podrían ser diferentes
a los resultados obtenidos. De igual manera incluir
variables como el consumo de anticonceptivos, PA y
antecedentes heredofamiliares de ENT las cuales
pueden reflejar un riesgo mayor o protector para la
génesis de ECV.

Bibliografía
Aráuz, A., Guzmán, S., Roselló, M. (2013). La
circunferencia abdominal como indicador de
riesgo de enfermedad cardiovascular. Acta
Médica Costarricense. 55(3):122-127.
Aristizábal, O. (2005). Beneficios de la actividad física en
la enfermedad cardiovascular. Red de Revistas
Científicas de América Latina, el Caribe, España
y Portugal. 10: 33-41.
Arráiz, N., Benitez, B., Amell, A., Rangel, L., Carrillo, M.,
Mujica, A., Mujica, E., Chacín, M., Añez, R.,
Torres, Y., Salazar, J., Toledo, A., Bermúdez, V.
(2011). Hipercolesterolemia y otros factores de
riesgo
cardiovascular
en
estudiantes
universitarios como estrategia de prevención
primaria.
Revista
Latinoamericana
de
Hipertensión. 6(1):8-13.
Chacín, M., Rojas, J., Pineda, C., Rodríguez, D., Núñez,
M., y Márquez, G. (2011). Predisposición
humana a la Obesidad, Síndrome Metabólico y
Diabetes: El genotipo
ahorrador y la
incorporación de los diabetogenes al genoma
humano desde la Antropología Biológica.
Síndrome cardiometabólico. 1(2):11-25.

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 4 octubre – diciembre, 2016

40

�Frecuencia, Factores, Riesgo, Cardiovascular, Adulto
Joven

Contreras, E., Guillero, L., Zuluaga, S., Ocampo, V. (2008)
Diabetes y embarazo. Revista Colombiana de
Obstetricia y Ginecolgía. 59(13):38-45.
De la Cuesta, R., Franco, C, Iglesias, E. (2011).
Actualización en anticoncepción hormonal.
Información Terapéutica del Sistema Nacional
de Salud. 35(2):75-87.
Extremera, B., Maldonado, M., Soto, M., Gómez, J.
(2002). Hiperglucemia postpandrial como factor
de riesgo cardiovascular. Revista Clínica
Española. 202(2):399-402.
Fortino, M., Modini, L., Zurbriggen, A., Folonier, D.
(2012). 1995-2010: Estudio comparativo de
factores de riesgo cardiovascular en jóvenes
universitarios. Revista de la Federación
Argentina de Cardiología. 4(41):269-276.

Informe Técnico

enfermedades crónicas en la Encuesta Nacional
de Salud 2009. Obesity Researcge. 11(3):442-51.
Sánchez, M., Moreno, G., Marín, M., Garcia, L. (2009).
Factroes de Riesgo Cardiovascular en
Poblaciones Jóvenes. Revista de Salud Pública.
11(1):110-122.
Sans, S. (2005) Enfermedades cardiovasculares. Institut d'
Estudis de la Salut. 4-18.
Secretaria de Salud (SSA) (2001). Manual de
Procedimientos. Toma de Medidas Clínicas y
Antropométricas En el Adulto y Adulto Mayor

Fox, C., Coady, S., Sorlie, P., Levy, D., Meigs, J.,
D'Agostino, R. (2004). Trends. in cardiovascular
complications of diabetes. JAMA. 292: 2495-9.
Mantilla, S., Gómez, A., Hidalgo, M. (2011). Actividad
física, tabaquismo y consumo de alcohol en un
grupo de estudiantes universitarios. Revista de
Salud Pública. 13(5):748-758.
Organización Mundial de la Salud (OMS) 2015. Centro de
prensa.
Enfermedades
cardiovasculares.
Recuperado el 23 de agosto de 2016 en:
www.who.int/mediaceentre/factsheet/fs317/es/.
Organización Mundial de la Salud (OMS) 2016.
Enfermedades crónicas. Nota descriptiva.
Recuperado el 13 de septiembre de 2016 en:
http://www.who.int/topics/chronic_diseases/es/
Óscar, M., Barinagarrementería, F., Rubio, A., Verdejo, J.,
Méndez, M., Violante, R., Pavía, A., Alvarado R.
(2007). Morbilidad y mortalidad de la
enfermedad
isquémicadel
corazón
y
cerebrovascular en México. 2005. Archivos de
Cardiología de México 77(1):31-39.
Romero, T. (2009). Factores de riesgo cardiovascular
¿Cuáles estamos realmente modificando?
Revista Médica de Chile. 137: 1498-1501.
Ruiz, F., Cruz, E., García, M. (2009). Motivos para la
práctica deportiva y su relación con el consumo
de alcohol y tabaco en jóvenes españoles. Salud
Pública de México. 51(6):496-504.
Sánchez, C., Valázquez, O., Berber, A. (2003). Puntos de
corte antropométricos para la predicción de

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 4 octubre – diciembre, 2016

41

�</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </file>
  </fileContainer>
  <collection collectionId="471">
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="597150">
                <text>Respyn Revista de Salud Pública y Nutrición</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="41">
            <name>Description</name>
            <description>An account of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="597151">
                <text>La Revista Salud Pública y Nutrición, inicia en el 2000 y es una publicación universitaria con periodicidad trimestral, producida por la Subdirección de Investigación, Innovación y Posgrado de la Facultad de Salud Pública y Nutrición y la valiosa colaboración de la Dirección de Tecnologías de Información de la Universidad Autónoma de Nuevo León. Tiene como finalidad publicar y divulgar la productividad científica al ofrecer un espacio con visibilidad global para difundir toda aquella información sobre salud pública y nutrición que se genera en los ámbitos académico y científico tanto en el entorno local, regional, nacional e internacional.</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="39">
            <name>Creator</name>
            <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="597152">
                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León, Facultad de Salud Pública y Nutrición</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="40">
            <name>Date</name>
            <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="597153">
                <text>2000</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
  </collection>
  <itemType itemTypeId="1">
    <name>Text</name>
    <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
    <elementContainer>
      <element elementId="102">
        <name>Título Uniforme</name>
        <description/>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="598778">
            <text>Respyn Revista de Salud Pública y Nutrición</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="97">
        <name>Año de publicación</name>
        <description>El año cuando se publico</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="598780">
            <text>2016</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="52">
        <name>Volumen</name>
        <description>Volumen de la revista</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="598781">
            <text>15</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="54">
        <name>Número</name>
        <description>Número de la revista</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="598782">
            <text>4</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="98">
        <name>Mes de publicación</name>
        <description>Mes cuando se publicó</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="598783">
            <text>Octubre-Diciembre</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="101">
        <name>Día</name>
        <description>Día del mes de la publicación</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="598784">
            <text>1</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="100">
        <name>Periodicidad</name>
        <description>La periodicidad de la publicación (diaria, semanal, mensual, anual)</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="598785">
            <text>Trimestral</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
    </elementContainer>
  </itemType>
  <elementSetContainer>
    <elementSet elementSetId="1">
      <name>Dublin Core</name>
      <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
      <elementContainer>
        <element elementId="50">
          <name>Title</name>
          <description>A name given to the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="598779">
              <text>Respyn Revista de Salud Pública y Nutrición, 2016, Vol 15, No 4, Octubre-Diciembre</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="39">
          <name>Creator</name>
          <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="598786">
              <text>Cantú Cantú, Pedro, Fundador</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="49">
          <name>Subject</name>
          <description>The topic of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="598787">
              <text>Nutrición</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="598788">
              <text>Salud</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="598789">
              <text>Salud Pública</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="598790">
              <text>Ciencias de la salud</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="598791">
              <text>Alimentos</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="598792">
              <text>Transtornos alimenticios</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="41">
          <name>Description</name>
          <description>An account of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="598793">
              <text>La Revista Salud Pública y Nutrición, inicia en el 2000 y es una publicación universitaria con periodicidad trimestral, producida por la Subdirección de Investigación, Innovación y Posgrado de la Facultad de Salud Pública y Nutrición y la valiosa colaboración de la Dirección de Tecnologías de Información de la Universidad Autónoma de Nuevo León. Tiene como finalidad publicar y divulgar la productividad científica al ofrecer un espacio con visibilidad global para difundir toda aquella información sobre salud pública y nutrición que se genera en los ámbitos académico y científico tanto en el entorno local, regional, nacional e internacional.</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="45">
          <name>Publisher</name>
          <description>An entity responsible for making the resource available</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="598794">
              <text>Universidad Autónoma de Nuevo León, Facultad de Salud Pública y Nutrición</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="37">
          <name>Contributor</name>
          <description>An entity responsible for making contributions to the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="598795">
              <text>Ramos Peña, Esteban Gilberto, Editor Responsable </text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="598796">
              <text>Rocha Flores, Alejandra Berenice, Editor Técnico</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="40">
          <name>Date</name>
          <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="598797">
              <text>2016-10-01</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="51">
          <name>Type</name>
          <description>The nature or genre of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="598798">
              <text>Revista</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="42">
          <name>Format</name>
          <description>The file format, physical medium, or dimensions of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="598799">
              <text>text/pdf</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="43">
          <name>Identifier</name>
          <description>An unambiguous reference to the resource within a given context</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="598800">
              <text>2021067</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="48">
          <name>Source</name>
          <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="598801">
              <text>Fondo Universitario</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="44">
          <name>Language</name>
          <description>A language of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="598802">
              <text>spa</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="46">
          <name>Relation</name>
          <description>A related resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="598803">
              <text>https://respyn.uanl.mx/index.php/respyn</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="38">
          <name>Coverage</name>
          <description>The spatial or temporal topic of the resource, the spatial applicability of the resource, or the jurisdiction under which the resource is relevant</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="598804">
              <text>Monterrey, N. L.</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="68">
          <name>Access Rights</name>
          <description>Information about who can access the resource or an indication of its security status. Access Rights may include information regarding access or restrictions based on privacy, security, or other policies.</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="598805">
              <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="96">
          <name>Rights Holder</name>
          <description>A person or organization owning or managing rights over the resource.</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="598806">
              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores.</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
      </elementContainer>
    </elementSet>
  </elementSetContainer>
  <tagContainer>
    <tag tagId="38617">
      <name>Cardiovascula</name>
    </tag>
    <tag tagId="30923">
      <name>Colesterol</name>
    </tag>
    <tag tagId="14290">
      <name>Educación superior</name>
    </tag>
    <tag tagId="34068">
      <name>Embarazo</name>
    </tag>
    <tag tagId="38598">
      <name>Riesgo</name>
    </tag>
  </tagContainer>
</item>
